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                    <text>Sección Cuarta
HISTORIA

�EL BARRIO ANTIGUO DE MONTERREY
HISTORIA, TRADICIÓN, LEYENDA
Profr. Israel Cavazos

arza

Coordinador ección 1L toria
Centro de Estudio, Hu.maní ricos
Uni~rersidad Autónoma de

uevo León

E bien sabid que Alberto del Canto e tableció en 1577 un lugar que
fue llamado p11eblo de anta Lucía, junto a lo ojos de agua a los cuale
habia dado e te mismo nombre. ubrayamo la palabra pueblo porque
alude incuestionablemente a una pequeña comunidad o congregación de
iri.clio .
~s conocida también la referencia a que, cinco año más tarde, en
1582 Lui de Car ajal, autorizado por su capitulación con elipe 11 a
poblar I qu • habri de llamar el uevo Reino de L ón, fundó en el
mi mo itio de anta Luda la villa de an Luis; que no prevaleció por
habet sido a alada por los naturales.
Despoblado el ue o Reino de León por la prisión y muerte de
Carvajal, uno de lo uyos, Diego ele fontemayor, volvió 'con doce
compañeros d los que habían e tado en el reino, con us mujere , hijo,
ganados" y fundó la Ciudad Metropolitana de
ue tra eñora d
fonterrey el 20 de epticmbre de 1596.
En el eta de Fundación, redactada por
cribano Di go Díaz
de B rlanga, e expre a que íontemayor la hizo "junto a un monte
grand y unos ojo de agua que !Jaman de anta Lucía' . En el
675

�ñ.alamient de tierra
indio para J propios de la ciudad
pr CJ a
que para el asiento }1 ongregacióo de lo vecinos trazaba y trazó el
pu st de la ciudad ... qu t · junto al monte de no ale m ral , parralc
y aguacatal . , dond al n l
jos d agua qu ~ llaman I anta Lucía, y
la ciudad y a ient señala de lo 11110 ba11dt1y de la o/ro del río y ojo d agua.
o b tame que la traza de la ciudad fue cñalada d una y otra
banda del tÍ y jo d a ua, , con rant qu la plaza may r, la igl ia, l
convcn la ca ·a r al y dcrná , e tu\ · r n hacia la ribera n rt .
Lo primero añ s fueron de extrema
breza. l mi m
fundador hubo d alim ncar e d raíc d lampazo de que abunda 1
oj d agua" ---e menta l ere ni ta-. Para asegurar la ,·ecindad d l
e ca. po lador que lJ gaban a •olicitarla, . e r quería el otorgamient &gt;
&lt;le una fianza por alguno ecino .
El croni ta Alon o d Le ' n r lata qu n 1611 hubo una ayenida
n la cañada del ojo d agua c.¡ue clerrib ' la mitad d la ca a. d la
ciudad" y qu al año igui m l justicia may r Di g R drígu z (Li pu
pa arla a la parte ·ur, p r cr más alta. E te traslado de 1612 podría cr
con iderado e m una nu Ya fundación, pe r cuanto fue eñalad 1u
para 1a plaza ~a d Zarao- za) la igl sia l con ento y casa cales; y
hizo reparto de . ciare. entre I v crn c nf. rm a u amigü dad y a
u

erVlC IO .

lo. estrago. de la inundación había aotec elido tra d graoa;
el fundad r de la ciudad murió en abril d 1611. u re. t e n los d
don iego u hij -c¡uien lo había ustituido en el gobi rno- fu ron
reinhumado en el con\'ent ou vo.
'[ nt n·e~ hubiera d aparecido a n er p( r la munificencia d
don Agusún d
avala, acaudalad rniner de Zacateca . Para que lo
ecinos no desampararan, le m·1
milla harina, ropa herramienta
etc.) d igno ju ricia marores a fin de que administraran n u o mbr .
T gr ' , ad má. qu Martín, u hij ca irulara con r lip IV la población
d I uc,·o Reino d
' n ca, i en los mi m
énnin . qu Luis Je
arvajal.

Monterre en 1626
.1 gobernador M, rtin de Z,wala cntr ' n 1onccrrey el 24 d
a ·to d 1626.
mpr )mctid &gt; a fundar d : , illa. , c n id r ' Fundada la
prim ra imp nicnd a on tr y I n mbr de villa d
erralvo.
s
67ú

vec1no anrigu habrían de protc tar, con iguiendo la re titución de u
j rarguía y d u nombre. Por ca i do añ
1onterre
11am , erralvo.
Don fartín hub &lt;l ~ fundar la población de ese n mbr en el iri.o
actual.
raíz de u llegada, el goberna&lt;lor ordenó al e cribano Juan d
A breo-o otorga á te timonio jurídico del esta lo en que ncontr' la
ciudad. El 4 de ptiembr , acompañad del licenciado Juan Ruiz, d 1
ju ricia mayor Alon o Luca el ueno y de te ti.ge , la recorrió, a fin d
hacer la 'vi ta de ojos' de cribiéndola del modo igui nte :
Preote al con ento de an Franci co a cincuenta pa
de Diego R drígu z y Luca
arda quiene no nvian
eparado d aposento con una torrecilla, habitación c.l
fontemay r con u muiere hijo, .
A cuarenta pa os otra ca a pequeña, in corraJ" compu ta d
"una ala _ un ap nto que le . irve de cocina ' d nd
v1a nt ni
D urán con u familia. e rta di tancia otra ala y ap s nto, vivienda de
J uan Maldonad con u mujer e hijo .
un tiro de arcabuz, la ca a de Juan oli. ''un muJat libr
ca ado con una india de
ahuila" 1 con ti uo a . a tni ·ma casa do
ap sent
habitado por Dieg oli , 'mulato c~ ado c n m tiza' r
p r el s&lt;ldad Leonardo d
end za u erno.
r\ poco trecho' a un lado d la m.Lma ca.a, "una ala grand
cubier ad paja" qu era de Juan d [ontal o me tizo, casado e n una
hija del Yiej poblad r Juan L ' pez, resid ore con ello .
Más delan re, 'a Liscancia de veinte pa o ' la viví ·nda del
oldad 1\1 n
arcí y u mujer y con llo Juan H ernánd z oltero.
e servía d habicaci ' n ' L1na par d vieja y maltratada obre gu ·ci una
cubi rta &lt;l paja".
C ntinuand hacia I norte, a un rir de arcabuz, 'una sala con
un ap cnro y una ocina" r idencia de Juan Pér z de L rma c n , u
muj r
·· .
lad
o d
apo oro , j ía u h.ija, ca ada con
Do ·
a.
igual di tancia, má ad lant , un apo, ent pequ ño", nue,o,
habitad por ~ranci c d · sa 'mufat libre ca ado con una india· y a
un lad apartado "otro ap , ent pequ ño" &lt;lr nde YÍ ía Juan de osa.
má de cincuenta paso , ' otr ap cnto' r cién e n tru.ido en
el cual r:ivía Pedr Rangel, Itero; y a tr s tanto
tr ap ento
" nuc amente hecho 'ele Bart lom ' García, también oltero.
677

�Cruzand hacia la rib ra n rte del río d anta Lucía, n I qu
fue la ciudad an ·gua, el escribano Juan de brego e nstat' la cx..i tencia
de varia ca a . Con igna en u te timonio en I rimer lugai·, la de
Domingo de foral , "ca ado con una india". Lu go, a má. de un tiro
de arcabuz, "una ca a con una ala grande" dond i, fa Diego onzález
con su madre e hija; y al lado de e ta mi ma, un ap nto' habitado p r
P ·dro Velada.
cincuenta pa o. , también n la parte norte del río 'otra ca a
nueva que no tien má. que un apo ento cubierto', en qu ,·ivía
Francisco 1'Iartínez con su mujer hijo .
En frente otra ca. a nueYa 'con una ala y un apo neo cubierto"
qu cupaba el capitán José de Tr viñ ·cuando yj n a oír mi a'.
o hace referencia el criban a l parcdone. del primiti,·
com' nro de ' an Francisco, qu aún exi tían much año, má tard ,
mencionado en las medidas de la ti rra de la iro·en hecha. a olicirud
de Alon, o de León, en la
eta de abildo d Monterrey, el 14 d
febrero de 1642.
\ lviendo al _ur, hacia el si o donde se había principiad la ' vi ta
de ojo ' , un tir de arcabuz, otra ca. a nue,·a e n una sala y do
apo entos", en la cual \1.VÍa Pedro Romero. ivía también alli el . oldado
Diego de ' vila e n su muj r, vecinos d altiJlo.
Comn a cincuenta pa s, la casa d Pablo ánch z. olrero,
compu sta ''de una ala, do apo ento · una cocina' .
Cuarenta pa
má~ adelante tra ca a 'con una ala y do ·
aposen ro ', pertenecient a BI de la arza y onso Treviño, qui~ne
vivían n la haci nda de an ranci. co. de e. ta misma ca a, "un ¡acal
de carrizo cubi rt ele zacat habitado por Pedr Botello de Morales con
. u mujer hijo . Y., a un lado otro ap , ento r cién con truido.
Pr sigui ndo hacia ·1 ur a un lado d I com·ento de an
Franci"co, la casa d I gobernador, compue ca d "una sala nu va y un
apo en o con iet , ventana y puerca ... que par ce son casa realc ".
[ hace el e ·cribano alu ión alguna a la plaza ni a la iglesia
parroquial; certificando únicament qu la ca. a ''e tán &lt;li. tant s una e.le
tra ... sin calle p licía ni comerci ' , ni m do de él, ni repúbbca".
Y concluye afirmando que las d má per, ona casad, s \' olt ra ·,
" ·vian en la e tancia ercana 1•
1 hta descri pcion se halla en el ,\rch1n &gt;.'llunicipal de ',[nnLerrc~, G \71, Vol 2, exp. 2. El tcxm fue
publicado por Dand \lbt n o Cos. io l /istnrit1 dr -:--.11n·o J..,1,11. T J i\lontcrrcy, 1925. p. 2114 y s

67

La Casa del Campe ino
El crecimiento de la ciudad hacia el oriente, fue mu, lent . En el
plano de fonrerre: hecho por José Urrutia -el má antiguo nocido
ha ta ahora- e ve 1 call qu ale de la plaza h, cía e e rumbo por el
e cado non d la parroquia (catedral). R la actual calle ele Aba olo que
baja el río para comTrtis ·e, al cruzarlo, en el camino d I pucbl d
Guadalup . En e ta trecha arteria, .e adYierten una. cuanta, ca as
ai ladas ena-e .i.
e \'e tan1bién en I co tado ur del mismo templo, la actual calle
de campo 11am, da antiguamente de an Francisco. En é, ca, aparee n
dibujada una cuanta, ca a .
Al n rt d , e ta do · calle ·, puc&lt;len ver e n el mi mo plano las
que ah ra , on c.k l\1 relu } Pa&lt;lre lier, totalm nt de. p blada . .
En el cxrr -mo orieote de la de an Franci. co ( campo) puede
advertir. · un e pacio ocupado por la ca, a que construyó el gen ral
Ant nio arda C ello (en nue:tro Diccio1Jmio aparece por error como
!fon o) obre el lar que había ido de ' antiago arrera } lue o d don
I icolás de andale 1\.Ia . i u, qui n , no lo difica ·on. En esa ca, a murió
1gen ral l 8 de marzo de 172 .
u albac ·a t tam&lt;..:nta ·io ~!ateo d Lafita, la ,·endió en dos mil
p ) al g bcmad r don Pedro de Barrio en critura de 22 de junio de
1746 con obligación del comprador de pagar al convento de an
Francisco esa cantidad que García oello había legado para el altar de
J ú i\hría. -.: 1 obernador Barrio re idió en e a ca a. j 1J expre. a él
mismo n u t tament (15 d julio de 1756) reconociendo el ad ud y
u r ' dit y disponiendo e vendie e para pagado . Pero continuó
re idi ndo en ella hasta enero de l 758 cuand c ocluyó u gobi roo. e
fue ntonce. a l\Lxico para pa ar d allí a España in que el I gado
hubi
ido cubi rt .
La ca a, por tanto, ,·oh·ió a pasar a la t , tamentada, p ro com &gt;
ya Lafita el albacea había muerto
có a doña Beatriz
rnández de
Tijerina su nuda, tra"pasar el derecho al ¡ atronato d la ca. a al
g bcrnadc r don Ignacio ssel) Guirnbarda en e critura de 15 de marzo
de 1766, ante Manuel d i\[ardone, , alcalde mayor del Real de abina. ,
residencia de doña B atriz.
sel y uiml arda recibió la finca con la misma obligación de
pagar 1 do mil peso al conYento. El gob mador e ca ó en .M nt rrey

�con doña ~Caría J efa de Larralde y gobernó d 1 64 a 1 72 en qu
murió. Es indudabl que entr lo años de 1764, inicio de u gobiem , y
1 69, de ·u boda, haya consuuid su en rme y e pléndid, casa. En lo
inventario y avalú
hecb s a su muette, expresa que la ca a se
componfa de veincicinc &gt; pieza , "fabricada. de cal ) canto d illería y
la o' . En el t ·cho, había ochenta y cinco viga. de madera }' ocho icnta
nov nta y iete tabla . D la. treinta y siete puerta, , íet ran 'de talla'
Había ademá un portón ' e cojinill , con po tigo. en el zaguán y otros
en la cochera· codo con su herraj y ngoznado . La casa tenía
Yeinticinco Yentana. · siet d ·. tas \ olada de bolill , de madera de
mezquite nuern ', d c chicas, d pin r seí con ,-ridriera coda con • u.
puerta y gozne . e mencionan aderná , . iete alacenas. 1lacia la calJc, al
n rte, un frontispici d dos Yara de algo" .
1 enorme pr dio estaba circundado por un muro de 253 vara
por una parte y otras tanta por la otra', con ciento . e, nta almena que
la herm • an de barro, d \'arÍ . c lore ' y otras ocho almenas en lo
re tant de ella".
on excepción de la cocina, tra cocina cabal! riza, carpintería y
cochera, todo h · pi os eran de ladrillo. En el palio la noria 'con u
br cal, marco y carrillo para acar el agua'. Lo perito. Juan JaYi r
Zambrano y Agu tín de lo. amo ·, valuaron la ca a en ei mil cient
ch nea y . i t pe s tre. y m dio reale .
Al finalizar el sigl , ti obi po don Ambro io de Llan , y aldé
". tableció en te enorme edificio 1 Ho pita[ R al de ue Lra ñora del
Ro ario, gu funcionó allí ha. ta poco después de 1 50. El obispo d &gt;n
·ranci co d P. Ver a, abrió en la mi.' ma ca. a el olegio de iña . 1--;, te
plantel fue atcndi&lt;lo por la, hermanas d la Caridad de ·ele 1856 basta u
expul ión en 1 4 por I gobierno de Lerdo d T jada. uperada la cri i,
anticatólic,, fue r(.!abi -rta la e. cuela con el nombre d 'ol gio d an
Jo é, d las religiosa dd \ rbo ...ncarnado. Durante el conflicto
relig-io, en lo. último tre, 110. le la década d 1920, 1 plantel cambió
su nombre por el d1.: 'olegio Mexicano, que dirigió por much tiempo la
mae. tra "t\Ierced Flore y ¡uc funcionó ha ta lo ' primeros año de la
década igtúent .
En su capilla con cru.ida en los , ñ s veinLe y que su, tituvó a la
antigua má pe9ueña que e tm o ocupando en parte, el mi m · ·itio,
,·ario. pintores entre los cuale figuró el rcgiom mranc res nCJo
rn

680

Ri ~ra, plasmaron con u pincele temas revolucionarios, precur ores de
la pmtura mural n nue tro medio.
En lo inicio del régimen cardeni ta, el edificio fu cedid a lo

c~m~esino in. talá_ndose allí la Liga de omunidade Agraria y de
, mdicato
ampc mos. Desde entonce e conocida como a ·a del
grarista o Ca a d l Campe ino.

Los Barrios del Oriente
La cxpan ·ión hacia la 1. na oriental d fonterrey fu mu) tardía.
E ~ndudab~e que uno de lo. factore que contribu ron para que
creciera hacrn e e rumb lo con Lituyó el h ch d gue l gobernador
imón de Herrera r Le\ 'ª c rnstruvera la Pr a rand n la última
década del ,. 111 pa·ra e~cauzar la agua. de anta Luda.
EUo dio origen a la apertt1ra de la calle que corriendo d
rte a
ur, habría de llevar e mjsmo nombre: d la Pre. a Grand y gue a
partir de 1907 ría cambiad pot el de Diego de Montemavor.
, br · el puente del arr y , 1 g b mador rigió. en l 99 una
bella e tatua de la Purísima y abri · una alam da a la altura de la actual
call dd 15 de mayo que por mucho año llevó e. n mbre de •·Call de
la Alameda' .
A partir d lo últim . cinco años del iglo
r1n el
yumamient empezó a otorgar m rcede. de ·a lar en e
ecl r.
Alguno ,·ecinos emprendedorc. aprov chanclo el agua de la presa
e tablecieron tallere de curtiduría . E ta in talacione dicr n orioen al
barrio que d . de entone , llama d la. Ten ría .
i-,
l mpuL or d e ta actiYidad indu tria! -pé ·imament ituada por
ser el nimbo de lo vi nto predominantes- lo fu don Jo · J\ntonio
Rod ·íguez quien andando l s añ habría de ser el primer g bernador
Jel ue,·o L ón indep ndjen te.
.
na d7 e ta m rced . fue la otorgada a J é Ant ni Quintana,
hacia 1 02. bl ) María Josefa ánchez, su mujer, levantaron allí u
mode ta vivi ne.la. ~¡ pr dio fue cambiando de vecinos y uno de é tos
don Pedro José Borrego construyó n I mi m lugar entr l año de
1 18 r 1822, una ele le ca a. más b lla de e. e barrio. En nue tro día
e conocida omo la asa el ·l en, d , en la e quina . uro ,'t de las calle
de íorelo ~1 Dieg d ,\,1 ne mayor.
7

681

�Hacia el ur de la Pre a Grand en el ancón del río de anta
Catatina emp z · a poblar e n la transición del siglo MJ.1 al XIX, otro
barrio de notaria p breza por estar en lo uburbio de la ciudad. El
n mbre ingular con que
le ve frecuentem nte mencionado n las
mercede d relaci 'n de 1813 y 1815 en adelant , e ademá de
tradici na! y pim resco nada a tono con el píriru religio d la época:
' . . ¡ rincón del diablo' . Todo hace suponer qu e ta den minación
ob deci ' a ci rta r union
n la que los azorado ecinos adverúan el
u o d e pada , mandile, negros con bordado. de caJaycras y otros
signos ex raños, de indudable identi-caci ' n ma ónica. Fu también
con cid como Barrio d 1 F r ·n d I R.inc · n del Diablo, aJu ión a la
fortificaci ne \eyantada alli durante la dcfen a de fonterrey en 1 46.
Ya en plen
iglo XJ r on mencionad , reiteradamente otro
barrios al oriente, ' 1 último callejón qu corre de norte a ur' , l barrio
del t\huaJulco. Al n r riente, el de la Muralla, y má tarde el barci del
Manzanillo, en torn a la plaza que lle ó este nombr y que aunc¡ue
oficialmente le fue impu t0 el de eneral Treviño, popularment e
conocida con el d Plaza del Chorro, por la fuem inaugurada allí en la
década del noveciento treinta. Mucho má tarde aún n l que eran
maizal y cañaverale , urgi · otro barrio densamente poblado, el d la
Luz cuya formación arrancó cuando
comenzó la con ttucción del
Templo de ue tra ñora de la uz, en 1894.
ta zona fue e cenario de pi odio h roico durante la inva ión
am ricana. 1 20 de eptiembre la ciudad fu sitiada. l a fuerza
extranjera ext ndieron u linea hacia el oriente, cupand la villa de
Guadalupe.
no de los reductos má important s d la line n re te, en 1
interior de la plaza, fue l d la_ T nerías.

La calles
Oóginalmcnte rn pav1ment alguno, las calle
olían
tar
intransitable en ciempo d lluvia.
partir de 1 14 emp zaron a r
empedrada_, con piedra bola el tamaño más men s uniform , d jando
a uno y otro lado ang , to canale. de d agi.i . En lo albor d l ·iglo
.,_ ' alguna d la calle más céntrica luci ron un b llo paYimento d
ladrillo. Hubieron de pa. ar mucho año , ca i a m diado &lt;le la d cada del

o veciento veinte, para que fue en pavimentada con cernen t por 1,
empre a HU
a dos p s . m tro cuadrado.
Fue
rnmbién
en la tran ición d I iglo XVliI al :XIY cuan d
h.
. .
izo ~ece ano imponer nombr a la, calle . Antes no hacía falta·
con~dan por alguna e~a parúcular: el jacal I ando, la casa colorada, ~te.;
o b1en por el __persona¡e relernnt qu vivía en ella: calle d ¡ Padre
Rumayor, calle1on de [ariana la gang a, etc.
_Cu~do e hi~o imp ri,o a la n ce idad de que lle\'aran alguna
d n~m1_nac10n,_ e rn . olo quedo e rabi cicla n el uso general. Pero no
habla rotulo, ru placa alguna u lo s ñalara.
l poeta Guillenno Prieto, ~ n e tuv n I m rrey una larga
t mporad: en 64, durant la e tanaa del pr i&lt;lent Juárez; n boca d ¡
Cura ~e 1 ama¡ n (nombr de un peri · die en vers que publjc , aqu0
e que¡ab_a d ~se d . orden n la nom nclatura y n la dición d 1 12 de
mayo, ba¡o l mulo de 'Bauti mo ' e c1ibió:

!,

!Ju ·ue cuerpo
del municipio
(no a ti ílenírc:z)
ni a ti Pinillo.
¿E ciudad é ca
n es laberinto?
De recbo n recho
poned los , ignos
bien lienzo. ~diurnos
bien farolillos.
Que den lo. nimbo.
a lo. perdidos
Que el •eñnr ura
,·a a perder
en esta rnlle.
de 1\Ionterrer

.
~ u j~stamentc ~n e e a~o cuand el gob mador
de_ igno mg ni ro el la _cmdad a L 1cloro Ep t in. Fu él quien
pnmcra nomenclatura formal y fijó placa · el mármol e n lo.
de la cal]~ y de la. plaza . . , \lguna &lt;le ra placa e con
nuestr s dia .

61'11

682

imperial
plan ó la
n mbrc
1Yan n

�Las ca as
Cuando el periocli ta francé Jules L clcrq estuYO en I fo~t~rr Y
en uno de los viajes inaugurale · del ferrocarril en l 883 con hment
ironía de cribió la casa de la ciudad c mo "d hileras d muro · e n
agujeros". Para quien proc día de Parí. y con cía otra ~ande ciud~de
resultó xplicable (aunqu no perdonable por la altanena) gue la, ~ara
así. ¡ ta. in embargo, adapcánd e al meclio, la con tr:1cc100 s
obed cían a muchos facrore · al medi ge gráfico \ clima l
materiales d la región, la pobreza te. por otra parte, no carecían d
unidad ''arquitectónica', en cuanto a la altura· el estilo marcadament
regional y alguno. otr elemento .
La ca a tradicional, f bricada de illar o de adobe, reunió durant
siglos dentro de u aust ridad y cncillez . non ña caractenst1ca
e ncial s: cuarto amp]jo cocina de ba ta chimenea, en .algunos ca~
aleiada para ,·itar incendio pat.io, traspatio y caballenza . ~plio
zaguán de pesados portonc y fu rtes h rrajes para ntrada de carrua¡e o
caballos.
pacio O pasillo hcrm ), eado con macetas. d. h_ lec~os cuya
h ja. ca.i tocaban el uelo. Pisos de ladrillo d ap1cbJJ bnllando de
limpios; grueso muro con e tuco o eojarre "aborr gad ' y rc~1~te de
olán n lo pretile., enroscado en uno de los extremos, caract nstJCO de
lo inicios del XIX. Grande ventanale , iernpre abi 1to y regados,
hechos d hierro forjado rectangular, cilíndrico ' empl mad , a partir del
último tercio del XIX. Alféizar -generalmente fechado- de mármol
negr O pi dra del Topo n lo má. anciouo . Tosc~s pu rta d m squite
0 de ébano con c\a,,azón de tamgos de la misma mader., gozn
forjado en h •rr ría unido entre i y p netrando su agudo garfios en
1 marco, en la puerta, hermo as aldabas y bella chapa , cuya non~1 .
llaY s I] yaban \as eñorns a mi a y basta le. e1.Yían de rma defen 1va.
Algunas puerta. de cuatro h jas -que explican la xprcsión ' abierta. de
par en par" - cerrando las do inferiore a _manera de balcón_ ~ara
impedir \a ntrada de perro puerco y gallinas. Otra ~on o]jd s
postigosque nlreabría la curio idad al paso d tran euntcs . de
entierro . Palio de are, da. en ele o en cuadro, con 1 brocal de la nona a\
c ntro o con un c rpul n o nogal o un, guaca te, cuyo ramaje lo techaba
pt r compl to.

684

Ya en la época d l aug industrial de Monterrev no escasearon
los bell ca erone de d pi os con espléndida bal~~nerfa· v ntanas
con policromado vi rale, y decoración manifie tam nte uropea.

El tráfico
unque e caso, el tráfico era pe ado. focho caballo y b stia,
de carga, poco carruaje y numer as carreta . Esta in r dudan a la
ciudad leña, caña de azúcar illare , arena y mucho ou· s producto de
la región.
En el último tercio del X'IX fue e tabl cido el endci de tranvía,
'de mulita ' y mucho más tarde en lo primeros añ s del XI ,. , los
eléctrico . La línea al barrio antigu , bajaba por nivele ha ta r aranjo y
subía por Padre [ier, para hacer el trayecto Cruz Verde-Lo, Cuartele .
n la década del nov ciento
v inte, lo
automóvik
'.forti11gos "tran p rtaban pa ajeros a tod lo mmb s de la ciudad p r
precio ini rio ·. ~n cuanto al tran porte foráne : a altill
adete} ta,
Marín e c la prim ra " entral d utobu es' estuvo hacia 1915 en 5 de
mayo y Dr. o , . Los Yehícu lo, eran también ''forting ' cobraban un
pe a la ,·ilJa d Hguera (SO km ).

Actividad
gente de 'lonterr y de la das acomodada vivía al poniente,
en el barri de la P urí ima. El crecimi nto ur ano la desplazó primer aJ
Mirador al Obispado, después y, finalmente al Valle; En el barrio
antiguo vi,·ían también familias pudientes méclico , abogado
industriale ·, te p ro había muchas procedente de los municipio
cercano , que , e dedicaban a ctÍ\ idadc agropecuaria .
El com rcio con i tía en los ú¡ ico y tradicionales tendajo. en
los cu.ale
conseguía de t do. Lo vecinos de la calle d
basolo
recuerdan ' 1-:il antiguo maguey' de d n T doro Moreno, en
contrae quina de lo Junco.
l r cuerdan porgu daba e pi ' ndidos
pilone . obre u mostrador ,abfa si mpre una cub ta d agua, con el
tangue amarrado, dond bebía todo el mundo.
Recuerdan también el olor a chicha1rnnes de la carnicería d d n
Rafael;
el santo olor d la panadería' de El o pal de don José E.
&lt;

685

�García, establecida en 1814 y en la que se compraban veinte o más piezas
por un peso.
En muchas casas particulares se obtenían otras cosas: las hojas
para tamal en casa de don l\fauricio; el chocolate en casa de las hermanas
del padre J uanito; etc.
Al comercio fijo se sumaba el de los vendedores ambulantes; los
pregones que ofrecían el cabrito a 40 centavos entero, a escoger; o
cuando escaseaba, a peso o a 80 centavos sin cabeza. La chiquillería de
otros tiempos añora las correosas, los muéganos y las galleras que
pregonaba don Pancho al pasar con su carrito.
rloreció en el barrio alguna industria. Fuera de la ciudad, en el
cauce del Santa Catarina, entre la calle de Ocampo y Allende, se hacia la
extracción de arena, cascajo y piedra bola para la construcción. Las
carretas con esta pesada carga subían por Padre Mier r bajaban por
Morelos por los años del novecientos veinte. Un viaje de arena costaba
dos pesos; el de cascajo 1.75. En los enormes pozos que quedaban al
extraer este material se tiraba la entonces escasa basura de la ciudad; gue
las frecucnces avenidas del río se encargaban de arrasu·ar hasta muy lejos.
Abundaba la industria lechera. Uno de los más grandes estahlos
era, antes de 191 Oel de don Nicanor Villarreal, en la ri,·cra del río (entre
D r. Coss y Diego de Montemayor). En los albores del siglo,
compartiendo con don Jesús el Rico proveía a gran pane de la ciudad.
Los establos de don José Hinojosa y de los Leal, hacia el oriente, surtían
al barrio.
Hubo alguna industria vinícola de carácter doméstico. Don José
Villarreal fabticaba mezcal, aguardjente, rompope y jerez, pero proveía
también al padre Jordán de buen \~no para consagrar.
Muy antigua ha sido la fabricación de tubos de barro, de los
Garza Flores, entre Mina y el río; pero más antigua e importante lo fue la
de refrescos La Reinera, de don Juan Alvarez. En se instaló en Guillermo
Prieto entre Diego de Montcmayor y Dr. Coss parn mudarse más tarde a
Abasolo y Naranjo. Fue también importante la de los Montes, por
Zuazua, bajando el río.

Costumbres

La religiosidad ancestral contribuía a ello. Acudir a catedral a la
misa diaria de 5 o a las demás entre el día. o faltar al rosario ni a la hora
santa. Durante muchos años el padre J ardón la celebró exclusivamente
para, las señor~s. El templo era insuficiente. El fundó la Congragación
Mana que se v10 siempre concurrida de jóvenes de 7 a 18 años. Andrés
Jardón su hermano, recitaba el rosario en los velorios de los vecinos \' les
acompañaba hasta al panteón para rezado ante el sepulcro.
. Se asistía también a misa o a otros actos piadosos en la capilla del
Colegio ?e San José. Los vecinos en el ala que daba a Abasolo, las
alumnas internas en la nave hacia el patio. Los religiosos que atendían el
plantel daban formación monástica a las muchachas del barrio.
.
Por much~s décadas viYieron en éste, además del padre Jardón, a
qwen la geme ve1a_ ?asar ~odcado de niños, flotando su enorme capa
negra, el Juan Trevrno, me1or conocido cariñosamente como "el padre
J,uani_to", y
padre Juan José Hinojosa, a quien no pocos yjeron en
extas1s, no solo al celebrar los oficios, pero cuando caminaba por la calle
con su semblante de asceta.
En el rigor del verano, las aceras se poblaban de sillas ,.
mecedoras austriacas o de la i\íalinche. Alli se saludaba con afecto a do~
Celedonio Junco, quien pasaba con el periódico bajo el brazo, o al

:1

gene~al Garza Ayala, quien -al decir del doctor Gonzalitos- ·'manejaba
tan b1en la pluma como la espada". Entretanto, los muchachos en la calle
jugaban sin riesgo alguno a la ronda, a las escondidas, a los encantados o
al burro saltado.
Los cumpleaños y los días de santo de jó,·enes v de mavores eran
motivo de convi'.rencia y de alegría en la merienda y e~ la ingc~ua plñata.
Igual desbordamiento se observaba en las posadas o en las pastorelas, en
la temporada navideña.
.
En cada casa había piano o se tocaban el violín, la guitarra y otros
instrumentos. Fueron famosas las tertufüs de la casa de don Cclcdonio
Junco. Las canciones, los Yersos y las improvisaciones, hacían la delicia
de los asistentes.
Las muchachas formaban estudiantinas y participaban en las
fiestas cívicas y sociales. Era cal la alegría t¡ue propios y extraños
llamaron a esa zona: el Barrio de Triana.

El barrio vivió siempre en armonía absoluta. Las familias unidas
como una sola. Respeto profundo a los padres y a los mayores. Regocijo
común en los sucesos alegres;. tristeza en los del dolor propio o ajeno.
686

•
687

�Tradición y 1 yenda
demá del com ntario sobre I
ucc · . político o de la
R volución· o obre I último capítulo d la novela p r entrega 9u
incluía r,,/ 111,parcial, la comTer ación bordada obre lo acaecido en_ el
barrí : obre la niña que -;e ca) ó del balcón; obre don en ro q~en
. ali' de u tienda y jamá. vokió; ·obr l j ven a qui n e I de boco el
cabalk y l arra. tró vario metro , etc.
_.
guno uce o tenían cinte vi&lt; lento como I del oflci~ que
xi!rió a la familia a tillón de alojar u casa en 24 hora , para al 1ar o
ella a arranza, in conocimiento d ·. te.
tro. de carácter cbu e com I de la muchacha que conc r
con u novi la fuga y llevaría un manto verd para identi~car . l ,a
abuelita única con quien ,·ida iría a mi a d cinco ) e a ena_ la hora
oportuna para e. capar. P ro la abu la tom · el _manto de la rueca qu
fingía d rmir. El enamorado galán ~a echó . v10lcotam me o~r . , u
caballo, pero n I primer farol ene ndic.l
dio_cuenta de la cootu 1c o.
uentan qu la abuela iba eufórica en brazo del )°'' n_.
.
·
1
b
rwd
paso ,.·
b
d
La lev oda ha ñor a e taro 1 n n e arno;
mbra se ¿yen · e ven en 1 • antigu caserones. Hu o _enterr~do
en el tronco del nogal túnel
ecr to. d la catedral al e legio; muiere
emparedada n l grue . muro · corona d imágene qu al frotarla
hac n realidad lo de eos· pianos qu t can . ol ; caballcr nd udado
qu a punto d I uicidi
ocu ntra en la puerta norte de la cat dral a un
obi p inexi tente qu le ntr ·ga la suma exacta para qu salve al
compromi. o· etc.
.
Guiado , por \'ecin . anciguo n particular por don . ._~uardo d
la Garza largáin qui n ,·ivió allí cuando niñ y qu , 1 c noCJ_ p~lm a
palmo hemos rccorri&lt;lo cst anti ~uo. bar~i~ Ucn de hi tona, d
tradjción ,· de leyenda. rgen u d1gruficac1on y , u r .cat a fin de
d volver; Monterr y e ·tc bello girón J su pa. ado.

LOS PLANOS DE MO TERREY DE 1791
T má fenclirichaga u · va
ociedad Ju v ileonc a de Hi coria,
, eografía y tadí rica

l
19
l virrey Rcvi.llagi redo solicitó al aobernador
d I r ue,·o Rein de L ón, 1 1anucl Bahamoode y illamil, qu 1
rntormara
br el lugar má conv nieot para in talar la d del
bi pado del 1u ,o R in d León.
Baharnonde llevó a cabo la. dilig ocia , integró un expedí nte
con la declaracione. d ocho t tigo y ad má , an xó un inform uv .
La información 1 ,·antada p r I gobernador Bahamonde , e
ncucntra en el rch.iY
en ral d la aci · n, Ram
bisp
v
Arz bi po ,·olumen 10 expediente 3. La copia d e te volumin o
d cumento lleva I encabezado siguiente: 'Testi111011io de las diligencias
practicadas (en 1791) por i:I Gohemador del X11l'l'O Reino de Leó11 (Baham nc.l
y ViJlarnil) sobre el pcmye do11dl' se podrá poner lt1 capital de este Obispado... ", y
está en el Archi o Municipal de M nterrey, i,il volumen 147, año
l 91 expedi nt 12.
En la citada do umentación s m nci na tr ,,ec s un plan de
i\I nterrey, qu . añadió a la dilig ocia . Prim mm nt n el tírul d 1
exp diente se dice qu I diligencia e I em·iar n al ,':irr y
acompa,1ándole 1111 plan (plano) de la n1is111a Ciudad d(, 11/o11ten~y''. En uno de
lo d cum nto adjunto , el gob mador )rd na gue
trae el plano de
,J 12 d octubre d

689

�la p iblación: ·-p11rt1 Jóm1t1r 11110 idw dt esto 111dod, h,íg11se 1111 plan (plan ) de
toda en !t, 111e¡or disposición que sea dable... '' Por últi.m . Bah m ndc en su
informe :tl , irrcy, dice guc 1• remilc I plano ~ ¡u · cgu , mente, notará
1 c.lefe tuo. 9u crn, ,u.inL¡ue • taba hech c n . ncill 1 } claridad'':
''./ lcrm1pmio lc1111bir11 1111 111t1p,1. que IJJfllli/iala rl aclual rstadfl e11 r¡m: 1·11 t'I día se
hall,, esltl dirha cit1datl; dom1J1111!0 q1te, 111111q11e por !t, i111proprmió11 .re h,1 e.vtendido
rll rl 111od(I q11e ,mtor,í la s11pnior m111pnwsió11 de I m·.r/m l :.Y(('/amo, pnv rslci
p11t r/n mn Inda 111a/eri11/irllld, ,rmrillez..1• dmid11d".
De lo anterior \ll d. claro que, en 1-91, el rob rna lor
Baham inde em ió, 1,·irr . R , iUagiged 1 un pi, n d · L\1ont ·rre).
En 193 1 hi, rori, dor antiag Ro I publi \ por pnmera , ez 1
qu den minc1 P,i111er plt1110 dt· la ri11dad d1 \ lo11tmn ", añatli ·ndo LJUc r
del , ño l 91. Ro ·l firma: "i o ro11st,1 q11ie11 htf)'tt sidt, SIi mllor' ) ,up n
qu · trazo en abnl m, y de l'91. Con luye d.1cicn lo &lt;.¡Ul c. taba ' 11 ti
101110 .\' t/1 "1 mlrcrió11 /Jt11"1d,1 0/,isposJ ,, lrzohi.rpos... " &lt;lcl \rch1vo 1em:ral de
la I ac1on'.
EJ mi , m nii que R c.:1 dio a &lt; nocer &lt;lichn plano, el bi,toriadc r
coahml •n e ' 1to \] '. io R bl . hizo rcfer ·ncia a cm&gt; que t rua el
siguicnt urul &gt;: ",\lrrpo di la sil11aao11 d, ,\fo11km¡ del \11,,ro /~¡wo dt /.,¿•011".
Afirmaba l¡uc é t • , par· 1a citado I r el hi tt riad r \lanuel ( roz o )
B ·rra en el capírul \ 111. número -, 141, k ·u ol r. ,\la/niales pam 1111,1
Cmtoomfí11 ,\l, xim11a. r•io-o, l l. 1\l • ~iu Rob!·~ añ d L¡u e l • pl.tn
''t•s nrigi11al n mtmdo 11m1ns cop1t1 111111111sail,1 ", &lt;.¡u n ll1.:, a f h, ) arce &lt;l
firma'.
El plano Jad , e noc r por Re el fue llamado ''f&gt;ltmo ,1110111111,, di'
J79 / ". ( tro ca ·i idéntico, tambi '•n , n · nimo, lo re¡ r dujc l , rc.¡ui c e
joaqum A l ,rn en su Lrabajo 'lmut¿e_,mo11r. bt.ilm1c,1s sr,/m ti ,\fo11t1n~
.alll~epo ", qu • apare ió ·n el \nuar10 [ rllil'I rsidad, órgano el l. OÍ\' f iJ. d
J · L uc,u l,ec'&gt;n juli &gt; de 1950, m'.1mern 9. Y, a imi mo a.1 una dé ada
d puc - lo publi a el padre \urdían
apia 1'ndc7 l'n u obrn [:,,s/11áó11
w rt111la ,\1,11ir1 la P111is1111{1 (L\lc nt ·rr· ·, l 95~). páginas 26) T, , un9ut &lt;..
, scnt1'1 ·rronc, m nt., ·n la página -, que fu "lmmtad(} rll / 719.... ·:
Tr ·1nta :uio de. prn.'.· · t:1 itado mon ·ñor Tapia \{ · nd 7 pub~c.
un plano :in fim1, que ·upue iament&lt;.
el mi ·mu ) • nal'n 1onaJo.
~,firmando 9u foe "di/Jt(Jt1tlfJ" por fray nstób, 1 R llJ&lt;.lo \ ·ajarJ &gt;,

1ardián_dd
m nto fr. nci c, no de M nt rr \'. 1 n otra de ·u
bra , r 1t ra 9u fu &lt;l1bu¡a&lt;l por Bellido Fajardo·.
ol r 1 pl. o (JUC:: reproducen i\Iora ) Tapia 1'ndez, n 1 SO ,
1959 rrataremos má ad 1, n_t • pue 11, c. el mi mo da&lt;l ) a con
r po~
R &gt; l. Lo d ,tutor men I nado no dicen iónd • cncuentra el u
,lle publi an. La dif r n 1a· ntre ,ambo pi , ne&gt; pu t ¡Ln n &gt;tare enq e]
tu~lo 'n la o~namemaci 'm de IJ. c:mdas ) en ouo d tall . -. orno
sen.1larcmo:- ma~ adelant .
Re: P cto al gue in luy el segundo autor en u~ ol ra de 19 9 r
1 96, e: , 1n&lt;ludablcmente, li tinto a les , nt rior, pues u· n J.,,, •.
·
¡
·
gunas
'amm L n traz, d ,·aria calk . ~1 ·ncionaremo d&lt; 1 mpl -: en ¡
plan &gt; de Rod ~ en el &lt;k ¡\ l ra ,, T, ¡1ia '\f ' nd •z , la call•·
, ... Zu·"'"'U
.u• • conc¡U) .
~~ la a_ ~ual. cl _ llcnde, pero cl ·w1, ndo -e, onLinúa una cuadra más ha ta
~ ~uc _d I m anta Lu ia; en el plano qu apar e en la bra · cJ
ap1a i\f nd 'Z (1 &lt; 9) 19%), L'.u, zua e mu) corta ya &lt;.¡u. t mina n la
, ctuaJ d ~for lo .
.
:n lo pi no de Rocl \' d ,\lora ) Tapia }.t ~n I z 1 a, enicla
Zaragl z, &lt; nduy · n la alle .\latamoro · en el publi ad n 19 9 )
1996 t rmrn, una uadra ant ·., en la a,·c::nida Padre, \.úer.
1[

'°'

1

lp11,r/, &lt;lllllMi,,1&lt;. \lnnt&lt; rrn. fin . Tnmrt '· l ni r~ 1.1 p,,gmas -2 \ -,
- &lt;&gt;¡,. (it. Tomo l. p. 67.
HQ1q11 Oi /,
1 í, \k ,en.
p. H'I
1

1/i'f'O JJ(J/1,

,,n ,

6911

En 1994, 11. 1m·1:suga&lt;lore Ro ) J ola \ .astillo ) uarJo
Zaparn Aguilar d uhncron tro phlilc de Montcrrc~ &lt;landolo a
ne cr en la publica JCJn 11rul. d, Jl,1p,1 t/1 l,1 ·,111,,ao11
k, (Jiu/ad de
11
Mo M~t?' dd J\11tro l&lt;ty110 d, l 1ó11, I 9 l. h'&lt;!J' ,i.rtób,11 Bdlido ¡ hijt,rdo qu
ap~rcc1o en s pn mbrc ie 1995, patr 1nada ¡ ur d nb1emo &lt;l . uevc
Le n.

j/

. E_I 11 dt: di J ·mbre d 19 5 mon.Lñor \ur liann ,1pi, :\lénde7
7 t
al ~me -ugaJ ~ 1c:rar&lt;lu Z,1pat \guilar en la iudad de
1 Ie,i: &gt;. I n ~ lu entre:, i:ta, /.ap:lta
\ ruilar Jic yut •1 plan baU, do
P~&gt;r-el e.r_ d(/fn'llle" al "anonirn ", añadi nclo que c:n a(.¡uél " rnp, nde la
lecm'.'1del dilJ/J¡o J Ir, raliw'&lt;l/ltt..... \tirm,1 1ul p ·rtrnec10 "i11dHdablt111t11lt' ·• a la
~opra de_l xp ,!ic:nt n:miti lo ,ll , irre,. on fu, ndo que Ji h
no
eS!m:o flll d11dll , d en \r hi\ o \lunicipal de \fontcrr , \ qu
mediado
del ··1 rJ n • ' l X
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, , era proprccfa&lt;l del huonadnr ~f anu I Ore 7cc, y B rra,·

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~ L" l',msi11i,r. l /ufr,mr ,/, 1111,1 ,111a m t d1 IN lm1pln. :\lont rrt:\ l'I 'I p 1'J
~ Don l11drir l111¡ · 1¡, f .J,
1 ,
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' • •
•ro1111 '
111n1 1 ,1ú1r.r••• :\font,·rrn. 1'J9(¡ Icono 'f:i IIJ . m p.1g111ar.
(,91

�quien

m n i na n su obra Materiales pam mw

1·:xico, 1

mtogra.fin Iexica1111 '

I Y.

Poco d pué· cl mismo autor reafirma qm:, además d I plano
dirigido al ,·irrc}. ' oh/'Ío111mle ", también
traz' tra "si1J1ilttr', i ~do
anex, do a1 e:-.pedienc (e· decir a la c pia) qu
· halla ~ el~ rchl\
Municipal R giom ntano aunque di h &gt; plan &gt;~•a n este ah1. Anad~ l1U
n
~abe cuánd de apar1.:ció del orndo arch1,·o pcr_ qu , a medJ, do
del siglo XI ' pa ó a er propi ·dad d Orozco · Berr, .
E· decir qu el plan inédito d M nt rrey cncootr~do en 199-+
p nen ció a1 Archirn Regic m ntano, de donde fue susrra1do, pasando
d . pué. a formar parte d la cr lecci~ln ca_rtc gráfi~a de rozc &gt; y Berra. .
Por ·u part mon eñ r Tapia 1lcnd z ahrma qu~, 1 d _plano
debi ron ir an :xo al original · la copia del 'XP 1ent enviad&lt; a
Re, ill, gjged 11 • El mi mo aut &gt;r, n una d . u· bra repr~duc ~mb
plan . obre e!' an · mmo ', die que fu "di/J/!)ado 'p r B lli&lt;l Fa¡ard Y
enYiado al virrev con la menci nada cncue. t, , 1 ,·antada p r aham nde.
Pero al tratar ·obre el localizado por Zapat , uil r, a i nta que 'd,,~e
ser" el que agr go Babamonde , 1 expcdient d 1 91. Tal v z qui o d _cir
que fu añadido a la e pía e te cimoni ¡uc _ guarda n el Archivo
i\Iunicipal R&lt;:gi montano') .
"
. . ,,
Ambo · autores coinci&lt;lcn n 9ue, el 11 ma&lt;lo plano anorumo anexó al :-.p ,dienr remitido al ,·irr y ) , . l encontrado en 1994
l nen ci · a la copia del m ncion lo ex¡ b_eme, l)~C: e gu. rda ~ 1
Arch 1v Regiomontano, d dond fu· ustrn1&lt;l , en techa d , c ne c1&lt;la,
y ndn a par;r a la e lección cartográfica _de ( )roz o y B. rra. , ,
,
l ¡ lano anónim ha p rmance1do 'º el Arduvo C cneral d l,1
1aci · 0 incluid en el expediente em 1a&lt;l p r el g( bcrnador Raham nde
al , irr \· Rcvtllagigcclo.
amo ( 61 ·p . ~· ,\r~obispos, volum~o 1(
expediemc 3). 'I plano I calizado por 1 1m· stt~a lor
rardo Zapata
guilar en 1994
exhibe, &lt;le d el 2? d s pt1~mbre
1995, en el
1Iuseo t tr&lt; pe litan d Monterrey (, nt1guc Palac1 ) lu01c1pal).

?.

Li entr1:\'N;t dc monscñor T.ipia ~lc:n&lt;lcz al m, ,;. ng-ador Zapata \gu1l.1r l' pubh o en I j l!í11ritJ
d, \lmitmn l.'.ncro 11 J~ Jl)IJ(i, scccum D. p:ip,m,1 !. Di ha cmrcn u esta 1nclu1da
~mculn
•' / ¡,s p!,lll()S ti, \/mi/rm'f &lt;le monsen ,r Tapia t',ltnúe~, ,¡uc ,1parec10 en el c1L,1J!l penml1co tic ti

b

4

111

Tapia Mén&lt;l z y Zapata guilar as guran qu el autor de 1 . do
plano fue fra · Crist · bal Bcllid Fajardo.
Hern dich qu
n 1989 y 1996 m n. ñor apia [én&lt;lez
afirmó que el "anónimo ' había ·ido "dih1!)r1do '' por Bellido Fajardo. bre
l plan ene ntrad p r Zapata guilar dice I In derech,1 del re,ro del
Topo, apr,rm- la .fir111r1 'Fa.wrdo '_;, 111111 bim cal~e.,rajiada rúh,ica', añadi nd que
el plano es también dr / 91 )' está.fimmdo por el 1nis1110 t111lor 'raxardo'... '41 .
P :t riormi;;nc a ienta ¡u en dich plano apar cen "1111os S{WIOS que
pNedm ser la ji.mH1 desjig11md11 de Bellido Fqjt,rdo ... '" 2.
Por . u parre Zapata guil, r afim1a ·obre Bellid Fajard : 'a él se
d,•be la elahonrc1iJ11 dr dos 111npas o plmws de la ci11dad. .. " R p cto al "plan &gt;
an ' rumo' pubLicado pe r primera ,. z p r R 1, a, egura gue lo

end

m1sm3 k h,1.
- 13,h/wtrms l11t1e11,1s d, • 11,m
"/ .;,s ¡,la110.r de ,\/,,111,m,-" l"l1

, n,,,,

pnnc1p1 de 1996 rnon ñor Tapia féndez r produc con
alguna. variant , u artículo ÚJs planos de loHtern:y' aunque con tr
útulo 111•
o primer lugar da por h cho que el plan encontrado o 1994
"esta Ji,wodo por d autor Fa.\.'ardo... '
AJ refi rir e , la firma Faxardo y u "bien mligrc!fioda níb,im'', que
e ún él ap, recen junto aJ cerro d I T p &gt;, a egura: 'sí me parece qlfe Qa
fi.m1a) está hecha por 1111a 1JJano lelllhloro.ra" y ''puesta mios despHés por el a11/or
(B lfül
~ajardo)... o, quizá "desfigurada a pmpósilo' (no p d mo
n nder qu dicha mna t □,ra un. bien caligrafiada rúbrica y, a u vez,
e t , hecha p r una mano t mblor a o ddiberadament de figurada). in
mbargo duda que ea el autógra d B -llido ·ajardo, pu
r qu
'poddr; deczi- Fa:v:ardo... " y ad má , "time 1111a níblica tembloroso ... ' (tamp co
p d mo · entend r cuál e la qu apar e tembloro a, la firma o la
rúbrica). oncluy gu , e mo e t plano 'qHedó e11 1Uonle~y, pffdo ser
firmado por el 011/or 0110s despés, o desde elp1i11cipio trazado así... '
Es d cir qu dicho plano p _iblem nt , 1 firmó B llid ajardo
añ de pu' de u lab raci, n, p r e o u fuma "te1J1blorosa", o que la
fuma ha\'a ·d pr m dita amenr de. figurada, p r ¿con qu fin?.

1~1111, \lon1errc1, l 'lll6, pp. 104 1 1OS
D1t1n•1 d, \lt,111,nn· \.l oradn
.
l11dn!., 1111/111,,io d, U,m11.r l 1 ,1/dt·.,... \l11n11.:rrl·\ l ~%. Vc:l~C Id Jrnnogr;1l1;1 ,in pa~mr.
/ :}

692

Jo "no.r plr111or dr ,\lo11trm1· d, Rrllido /·,yardo" en ROt.I. C)!')!ano dl· la ocied;td . ucvolcnn~a de
Hi toria, ,wgrafia 1~~ud1.scica. J•.m:r, \!J.r.w de 19%
11 "Lo.t p/«1111 .r d, \ Tonlm'!_?'" en E/ /Ji&lt;1ri11 ,le \fo11/rm-J', citndo .rnrenom,l'nlC

12

D011 / lndris l1J1!1"1.rio..• \'ca,c la l ono¡.,,raffa

693

�d cumwto d 1 expediente dirigido al , irr y "contienm datos J1ificie11/es para
atn/JJ1idt (a B IJic.lo -ajardo) su 1111loría.. . ' Lueg , ienta t¡u I r h1,·
n ral dL la a i, n taml ién le h, adjucu d ,l n ·llid Fajard ·la
patrmid,id de eslt 11101111. oito... ·•, &lt; • , 1 "plan anónim .1 ' obre ·I rr
plan&lt; d ubicrt por él dice. que lleva ~a firma l·t~-~'t1rdo" ~: p _r l&lt; &gt;
lanto 'ha¡ Mie"',1" de que . u autor ei.; B Uid E11, rdc . J\(kma: anade
qu , J g ·bcrn c.lor Bahamond .. dirta orden pan, qu tlubom~J , I (rmmm111&lt;1
"" 111flpo de la cmdad. .. ' (, 1~n re, hdad Bah, m ne.le rd no que , "p,,~,,
/nn11ar 1111r1 idea dt esltt 111d11d, h1{"tlSt 1111 pla11 (pl. n ) dt· lóda rll la IIJf_JOr
disprwrió11 q11e sea d,1blt ... " E. de 1r t¡ue d , bcrna le r &lt; r&lt;l na qu e lra e
un plano, p ro no die qui.: 1 d b • ha Lr Bellido La1ardo.
Cn r 5um n T, p1 \I 'n 1•z , firma qu n el pbno haUa&lt;lo p&lt; r
Zapata ,\ gmlar, par~c la finna axar&lt;lo) una rúbric, . .\un9u n
tá
mur comLncído puc · luc: 10 • gura t¡ue, t:n dicho plan), ha~ alguno
igno. qu "jml'den su· la Jin11c1 de.rf1w1mdt1 de Bel!tdo hy(/rdo ·: 'P r . u parr
Zapata guilar también di e ¡ue n d m nc1on. d plano aparee la
firm, rax,lrdo .
• &lt; m , cmo , lo. do. plan . han &lt;.ido atribui&lt;lo. a fra,
n t' 1 al
B Uido I ajardo gu rdián d I
m- ·neo franciscano el • ~l nt rr \',
aun ¡uc no cicnen firma ni fe h, . El , ño de 1-c 1 ·t. 1 . ha ad¡udicad &gt;
port.¡u e·taban in luí l . ·n el m n J nad
xp ·diente ) en u copi,,
p r &gt; 1 único gu c n. ta documcmalmc.:nt
que n dicb ,1ñ . e
r m1ti ·, un plano dL ..\f nrL rre) al úrr '~.
D1r, mo , p &gt;r úJum &gt; que qui ·n b. n · &lt;let nicl.tment ambo ·
pl.in •. prct nd1 n&lt;l &gt; cncontr, r la fim,a d B lliJo l ajard , p rdcrá el
ticm¡ o. JJ aur '&gt;grafo d Faxa r lo no apar · e en d llar~ado "pi: n&lt;
anúnim " por e o . e le nombro , · 1, ~ b fim,~t ) l. "lm11 mlt11raj111da
ní/JJico" que ·upuc tam nt , :tpar ce n 1 &gt;tr &gt; plano. junto I e ·,-r ti 1
Top
l icn . 1 garabato de un, tcmbl re • , rubrica . quizá. on
mu ha im ginaci · n, la firma il ·giblc ~ ant1e t :uca del apdlido l ·. xarclc_J,
r •Ja ca le por , lguna cr on,1 de a, anzada ·da I
lhdo r ¡ard tema
1
91
cuar
nta
,
tres
,1ños)
o
en
mal
·
ra&lt;lo
de
alud.
Por trn • rtc
11
dirt.mo · c.1ue, lo ;u1ngr,1 • on cido &lt;l Bellido 1· j, rdo ~ &gt;n ciar&gt;.:
:obri
, mu~ hi n Lr, zado , , _i com la dcgant • rubnca. L~l

m:

1

/111,/u,1,, 11 111/i 11c1s.... p,11!,

,~ op. &lt;.1
I\
1~

"ª 1/J

~•111,J " "

1 ntr \1 t.1 rn {./ [),,, dr \/1111/rm,. ~ m:ul
/l,/,/jr,t ,/J 11111 11,11•••• p.1 •m:t 101

m ncionado g, rabat n st. pare e, □i r ·morament -, a las firma
n c1da I fra~ ~n róbal lhd 1·,jardo.
,ab clamr, n la diligen ia lb, da a cab p r d gobernador
Bahamond_ B lli&lt;lo ·:11, rdo no hizo la má 1 ,,e rcfcr nc1a a lo. pi. ne
o u amplia , derallad,1 declara ión.

Difi r nci

ntr 1

d

plan

eñal r mo alguna &lt;lifcrcnóa cntn: lo· de . plano . I~n
·'anónimo ' ·1 dibujo ~ l,1 caligrafía son má torpe . El plano en ntrado
n 1&lt;9..J. t.i m jor &lt;ldmtadn.
l .a e crirum &lt;le l.. canda. de amb )s
difrr ·ntc. Fn I pnml:ro
la l:xphcac1c ne· ·. tan '~ nl,1s con letra cur. 1m, m1cnrra qu
n el
gundo la letra c. d' imprenta o d · molde , e más c. p,1 1ada. lar, ,
l ·gibl .
Ln ·I pnm ·ro el Litulo ·mp1cz.1 , í: "\f11p,1 d, !,, \it11adó11 d lll
ilfd,1d de ,1o111em¡ t'fl ti 1m1bfJ [~y110 d w11... " Ln d 1.:_gunJo: "\lapa de /11
i/l/(1dó11 de !ti 111d11d di \l{J/l/tm1 drl lltlfl R1)'1Jfl dt L,ro11 .. ''.
El · Len. n útulo
1 ~ nda Je ;trnbo planll es casi igual. in
mbar0 o, l'n J an · rnmo dice que: · enala l. ttuac1on &lt;l ~f, nt 'rrc, "r11
t'I 1111rho Rt¡·11r, d dJII (, 1 e r,1)... '' , en el otro
nu. orr ·et&gt; pu ,._ e
a. ntó: "del 11e,YJ Rrr11n dt l . to11''. rn I primero L kt:: "la dijl' (en blanco)
qe hlli drl piso") c:n I locali7ado por /.ap,1ta \ ruil.ir: "lt,s d1/rrn1ri,u qlfl hay
delpt.r(J ". Pt r últim , ·n el pnmero "L cl1 e: "t1! r¡m podrá,,,, la .111rt.ri/JO" \' en
1 tro: "al r¡, podrá m In s11r11riho·:- la palab1a '¡¡/ 'JI' .. fu re n rt:t cada
pu &lt;lec1a ",r .rt• podm ''.
1.n d plano ¡ ul ti ado p r primera n:z p r Rn 1, o ·ca el 11, mado
'a n · nimc ", no aparece n la canel,1 e ¡ licaciva l,l letra \, ¡u
orr' p ndL la ,tntl rua p.1rroyu1a com l ruJ I c:n a1e&lt;lral, , Ull&lt;.jU dicha
1 tra . í tá L'ñafad, en el pi.me. l ,n d h:illado Líl l C)94 '-C. men I na a. í:
1. Pt1nw¡mt1 ,, ( fllrr/ml 1111t-rí11a,i,1 ''.

• n el plano . nc' nimo la · cm la: e ·tan ·nmarca&lt;l,1 mg nuam me
n &lt;l mac1on , · l(. al enud,1zada } alguno fe ·tone:, r &gt;I ·os \ figur
, m · tnca .. Ln la pnmcrn an la .1p:tr · L, en la partL inftnor, a la
L7CJUÍ rda una cun
:ira c.k homhrt. 111,· ·rt1d.1, de cu, a boca emcrg · un
domo n: ru,tl c1ue n,; uercl.1 d 11nholo d • Lt pal.1bra yut. al de la lo a,
como era rcprcs ·nrndo en los cocl1 c.:~ ind1_genas.

�Ln el plano coconcrad p r /..apara \ gu1lar, la c, rt 1,
cán má
, d rna fo.s. e cnm rcar 11 e n gro a. rl. ) &lt; mam ncaci 'n vegetal.
La · figura· .1pareccn dibu¡ada. con mav r cwdad . 1,, primera cartd,
á oc n la part up ·rior un, mirra. ya t¡uc l:i ciudad d \[omcm.:) rn,
aun9uc inlcrinamcnr \ la ·de d ·l bi. p, d&lt; del 1 u,,. R in l c.lt l ·ún, )
en la p, rrc 111 cnor o.tema una gr,rn flor. La · ·gunda canela parce e tar
. tenida por el bn he_· a c, da lado h, \ una cornucopia \' abai , luce
un,t aY · t¡u · 11 \º n d pi o ocr. fl r. La er era canda · tá adorna a por
un jarr m con un ramo de ll n.: , ,1dcm:í otra d . flor una a cada
lad ; ·n medio tiene un 1·g, ncc, tlorno caligráfico.
l:.n ,¡ plan . 11 ·,mm b anti •ua p, rr &gt;9uia om ertida n catedral
mrcnn, c. tá ·1Lu, d, al orirntc d la plaza principal. 1\p, r e con unJ ·ola
1orr , cúpula; p rada con \tnlana &lt;ld
rn · un gran rcmat •. \duná
de l. puerta prin ipal, habí, e tr, ~ los a catl, lad &gt;, má. ·. trecha. )
·le\', da que p, re u1 r '-tarl importan ia a l. c.lt en m dio. obr · e a
puert, s lateral d la f, eluda había do pequ ña · , cotana . t...l atrio
ar ·c &lt;le b, rd .
En el plano ·ncnntrndo en 199-1 la catt:dr, 1 e th mejor dibuj da.
() c.:nta puerta con cl.n az&lt; n ) arco de mcJ1 &gt; punr&lt; ; ,·emana del corc )
gran remace d im, fr &gt;11tc; un,1 t rre o amp, nano ~ cúpul,t. \ amb &gt;~
lados d · la pu rta central la. d puerca n la b;t e· Je l. corr s . on
m.1 ango. t. . ~ mene , Ita • re ·aleando la puerta prin ipal con u
el, \'azÓn. \1 frcntt: del tcmpl &gt; stá el atri . in I ard ·ar con Yi ·rn la
[ laza mayor.
11.n ·1 phLn anommo I d1buj &gt;de l.1 capilla &lt;le la Purí ima ·s 1m1}
. enollo: t1en nan abm &lt;l. da camp..tnM1 &gt; con dos p 9u 11a ventanas ~
una crur un ·trech cuarto an ·o hacia d nort 'ra. yutza. l.t sacri. ua.
En el , tro plano, d d1I uj e. más dct,1llad : ·1 camp, narto ap, r e m:1:
" '1l1d , con campanas , cuatro \ Lnt, nir, ; la única n,, • m:nc , 1 fr ·nt un
d ·,. lo fr mci pici&lt; ) ti fü ·idt . ten u una diminuta úpula llu remata
un.1 cruz; 1 u. rt&lt; imado al nortL cua&lt;lrad&lt;J.
L~n el &lt;libujo tlel ¡ al io l l ( bi&lt;;pa le , 9u, ,1pare e en d plano
númmo. lo orrc 1&gt;r 'S a , mi o, 1, de s ti la es ·altnaca d hl fachada
pnnc1pal I ien ·n uatro are &gt;. ad, uno m1emra JlK LO el otro plano on
rr ·s 1 ,s ar ·o ..
En I plano 10ón11nc l. apilla &lt;le anta Rjrn c. t:l . nuac.l.1 n la
e quin. noreste de la. actuale , lle I o tor .O"-S ) Padre Jardc'in (anee·

catnp()). En I pLtn &gt; &lt;l . ub1 rto n 19
,
por l. mi ·nu e, JJc dd Padr. J l .
l,. ubica la má al oncnt
.
' e ar on, t mcndo al Ir
li
'
hn d pL no anornm, ·I ali . ,
,
nre un amp o am .
on lu ·e en la actual 1. ;\f , e c. ¡on c.¡u . ho, e la call D tor )
'
, ex , atamoro l, le ·
,
cntr la caUe. Matamc ro ,. \lJ ..d ,
tr t¡u aun n e Lá uazad,
tl li nea&lt;la la . iguic.nt cu tdra · ,I Den c· ~ 11 el otr.º P1 no ~ a aparece
.
1
, , 1 &lt; tor o. . ha I el
m nc1&lt; n~t o tramo entre :\far m r &gt;s ' \ll nd :
.
nonc, "' a 1
. [, n. ·1 anc'm1mo b a tual call~ d , Lua;ua
.
an hanc1&lt;; o (, hora , , emda O
)
. • que s inici, en la de
aunque de, ,·ián 1
,
campo concluye en 1, d, \U ·nde,
, ' o e un c &gt;no rrc h&lt; ha ta d
.
. .
uac.lra ma ha rn d cauce &lt;l ,J •
• P ment
ntrnu un,
Zua;.,ua tcrm1n.1 n l 1 d \U .e dno ama L~cia. l .11 d crn plan fa c, 11
'
L '
1.: 11 e ' ·u conunu· · , 1 .
aun no e tá tr, z, da.
·
aci 11 1ª t ~J cau e dd río,
En d mcncmnad, 1 n &gt; u, • .
• rranza e im ia en I e
. d. 1º?1mo, l,1 actual alle ,apicán 'milin
aucc . no anta
t.;
rccra, hac1,1 ·1 nunc uarn ua i
.
'1
•• nn,1· r corr. en líma
E 1
' ,
e m. ' onc ll\L n la ·n n'd p d \
~n . otro plano la mcnc1 nad calÍ .
1 . '
J , ,a r
Iier.
tra,·ec o t: dcs\'Í aJ
I
llene a mt m, LXlcn.·1 n, P r u
r ~Lamcnt, h ·ra. 11' ti' Pact1z\,1lr a :l\enid,l Hidalgo para c ntinu. r
'

'

1

..

,

La.- numero a,
1
P ano c.-ncomrado
p r
•
P1ano anorumo.
D ifi r n ta

c1r..

1cr.

'

•
•a tc1ui·
, .l. e&lt; ,man
c.1e ponit·nt , orr lllt:. Ln d
L~apata \ gu1lar
.
apare: en mí n ha. c.¡u n el

ntr lo d

'·

plan

an ' nim

Hcm ~s dicho t]llC, adcmá dd plano dad
193 el arc.¡unecro ~J, ra ' l d
.
' conoc r p &gt;r Rod Ln
l 95 ) \ 1959
. _" . ' . t.: P· n: Tapia pubücarnn H.ro ca ·i igual n
·
' re. pc:ca, am nt
c11aJarc: • J
J
pnm ro' d publ1c1d
1 .
, , m &gt;. a Jl.l!1a iforcncias nLr el
·
• 0 por o. otro do, aut re ·.
O b n tare lfU ·, n d tirulo d 1 1·
dontlt dice t tuaJmcm . ''/4, rlá,. (. l l
p, no ~ublt aJ p r Ro·!,
11
la · p ¡. ¡
1 •
•
t:n -, an °) tJ· "b,11 ddptm q
- ,h "
ª ·1 ra i.ltll del están ,·unt' s' · ¡.... n ·1 le¡.,1,lora , Tapia. e a p j· be oc11,,t1
... ,
· parat1a , apar ·ccn 1 1,... , 111,e
'
•
a
a
ra
e~tan
1;1 (
tn 1-, 1' tn o) 0 l · d.¡ •
,n 1a.., p. l.tbra q. e hai h '·q ·• \' l ., '.,
. o 'ltll t pi.ro q. f oafjlt1......
d d •
'
. 3 L apa r ·ce
mo .. ..
l .
on e lice m," ddant t1! mepodrd la' &lt;1, f·t1e .1:b . d
' ac cmas,
rn . ,
.
' 7
UJ UJ
íl 0010 " " .
d que publicaron M rn , Tapn l1'l\ Jo- .
.
un, coma deb:11'0 d l"s , I· b
/
. •.
,. go par ,J . a
"· P•1 .1 r, 11 mr· Di ho' rasg &gt;. no aparecen en el
Pano
1 c.¡ue die
' onoc ·r pe r pnmcrn n:z Rod.

·

· • u,

�l .a ornamcnrac1 n d la carr la. en amb
plano no e la
mi, ma, pue: ti o alguna ·ariame n l dibujo.
) j de t\gua d 1onterr ~ e taba circundado p r 1, . actual
e, 11 d t\11 ndc al norte y Matamorc al sur, la avenida Zaragoza al t
,. la call E cobed ) a.l
ce. En la cartela explicativa de ambc p~ao
~ tá cñalado a.í: ' . !JO de ,,guc111111i ~~ra11de_y pm11a11ente". • n I publicad_o
p r Ro 1 lo ñalan con la l tra
. ., jgnificand I_a_, 'V'. ~u:, d rna
d er ¡ jo de J\gua de la iudad, era la "co11;pa11~cton ~d1v1 1 n)
las
aguas". in embarcro en el publicad por\[ rn y_Ta_p1a lend z, d b1~ a
)a qu la 'V e. tá mal dibujada aparece de la s1gw nte man ra: .1 , lo

1e

cual no ti n
ntid .
n la letra P . e indica Yari, - ,· ce., n am o plano el trayect
d l río anta Lucía. ~n \ de .M )ra \ Tapia i1éndez apar ce una de dicha
l tra ca ¡ en el cruzami nt d la , ctual calJ Zuazua c m 1 cauce d 1
rí , pero n n 1d R el.
··
d una . ola nave ab ,·edada Y
La capilla d 1a P un.1ma
campan rio r macad en cruz, ti ne,
.
, lh rid que era, quizá la acri. úa. En el plan publicado P r
1,
dich cuarto apar ·ce dibujad &gt; corn . i hl'.bi ni. id&gt; ~uy ang, ·to. b~ el
que n:produjer n Mora y Tapia M · nd z dich, habtta~on e, ma amplia.
¡0 dllda el plano publicad ) p r M ra y Tapia 1endez n _ c. el
mi m dad a conocer p r R l como pued not. r e n _l tamano y la
ubicación de alguna ca ita choza. o jacal qu no on iguale. en l .
d plan . Hay rro d tall . que 1 : h, cen di(er nt .

!

Los uatro plan s
os refcrim s a cuatro plan)' de Mont rrey: el &lt;lado e noc r
p r Ro I n 19 8, d publicado por 1 tora (1950) y Tapia ;\léndcz (1959)
¡ que público Tapia Méode7 en 19 9 y_ 1_996 y el encontrado por Zapata
Aguilar n 1 94. r in1runn tiene fecha rn_ llrma.
.
Adn:rtimo que lo plan . publicad p r ~1 ra YTap1 1, nd z
n l 50 , 19 9, es el mi. mo, el cual varía en algun s d talle r -p ~cto al
publicad~ por R l l en 193 . 1.os qu incluyó T·ipia \{énde:, t:O L,
Pmiri111a. I /isto,ia... (19 1 9) y D011 udrh A111hrosio... (1 96), ~amb_1 n e el
mi ·m y &lt;li fi re :lel d Rocl y del publi ado p r r rora y Tapia kn&lt;l_'7.
11 m s 'ñalado alguna clifcrcncia. c¡uc hay entre Uos. Pnmer
ncr el dado a conocer p ir Rod n 19
l 1:nc mra&lt;l&lt; pe r Zapat,
69

guilar n 1994. Tambi · n ha~ discrepancia. emr d pul licado p r Ro 1
y 1 qu reproduc n l ra y Tapia M 'nd z en 1950 v 1959,
re. p ctivam me. Por último, citam alguna ,,arianc s que h;y en el
trazo de Jo, calle , en lo plano. de Roel y Je ¡\lora y Tapia Méndez,
re p ero al publicado en 19 9 y 1996 por Tapi ~Iéndcz.
J plano encontrad&lt; 1 r Zapata guilar en 1994 también tiene
algun •. nriance. r p e a lo. tro . ' n ' re la calle Zuazua termina en
la d \ll nde. E. decir que no ti ·ne la Je Ytación que paree n lo de
Ro l ) de M ra y Tapia M 'ndez en los cuales la call Zuazua,
pr I &gt;gánd . e una cuadra concluy en ·I río , nrn Lucía. En el publicado
p r Tapi i\Iénd z, en 19 9 y 1996, Zuazua e' lo llega ha ·ta la de
i\Ior fo ..
,n d plano h, Uadc en 1994 la a,·cnida Zarno-oza l rmina en 1,
call ~[atamoros, d ocle . d ,ía ha ia I poni m . e m· r ·da en una
v r d., y va ti ndo el j &gt; d Agua ti 11&lt; nterrc), ntr ne, e&lt; n la de
Allende. . í apar ce c.n los plano &lt;l Rocl \lom, Tapia ~t · ndcz. Pero
en el publicado en 1989 , 1996, Zara 1 za 1ermina en la actual ay nida
Padt· • Ii r.
I
Ve, mm, como era la '"r-i11tltu/" de ~[ont rrey a fine. de . iglo
~(Vlll, ba. ándon &gt; n el plano n ntrad &gt; n 1994, qu stá mejor
trazado que 1&gt;. &gt;Lro •.
El plano i m: en la patt infi rior tr . art las o rótulo. con notas
xplicatiu . Y ,1 xt'nso títul sigui nt : .\T(lpt1 dt la sil11arió11 de la Ci11dad
rle 1o11tern:}' del J.\11ero l{J.'i110 de uó11. F./ 111í111e1v de casas, de Jtirales o chozas; el
de paz.os o 11rm'cu: ,m·qmas dt t!t'flcJ; l'&lt;Jras castdlana.r qm co11,pn11d1 d1• mimte t1
ponieule .Y dt· 110111• 11 sm;· !t1s diferem"ias q11e llt!)' del piso r¡11e ompa !t1 cti1dt1d e11 el
estado pres111l1 t¡/ q111 podrci !'11 lfl .r!frt•sil'() ,a ortografía la h mo.
mod rniz, do)
La traza de la p ,hlacion e ·r, ba limitada, al nort , por lo,
primero tramos J l. , cru,1-I calk \llcndc \' el rí &gt; d anta Lucía; al sur
por la calle de 'an Francisco (Ocampn) )' el cauc
o del río ' anta
atarin ; al e te, p H' l.t ahora call Diq!;O de \Iont m,, e r \ el icado
cauce d 1 , anta ate nna y. al o ~. te, pc~r la caUe aribaldi.' En l 91,
fontcrrc) y u 1uri di ción L nían uno cinco mil poblad r s.

699

�Fuera de e perímctr al p nieol , . taba la capilla d la
Purí ima 'qlll' l/a111a11 de la Zapatera" Y, aun má lej , ''el palacio quefidnicó

el mior Obispo l 'er¡_f'r en ,ma loma... '

~a I bi pad .
~n la cartela
da inf rrnación muy interesante.
menc1 na
n primer lugar, la anti rua parroquia o catedr I iot rinaria. Lu o L plaza
principal, 9u ra cuadrada, con ciento • treinta Mras de claro". tr edificios
religio
eran: 1 e nvcnto d an --' ranci . co la capill de 'ama Rita 1
igl _ia "caítlll" d an Franci. c raYier, gu h bía . ido de lo je uitas; 1
palaci epi. copal la capilla de la Purí. irna "q11e /la111a11 !t, Zapatera" y l
pala io del bj_p Vcrger " 1:11 1ma /0111t1". ~- tá cñalada, aderná , la ca a
d alf' r z real Oc é Joaquín anale ) pero n s citan la. ca a r ale.
(antiguo Palaci }.lunicipal); "itua&lt;la al p ni nt de la plaza, que n sa
' p &gt;ca . taban rece n truyénd se· ni el p, laci de lo. g bernad res,
ubicad en la crual call -&lt;,scob d al p )nienrc de la plaza de pu ·
Uam,1da d , Hidalgo, ni la capilla d la Virgen del Roble, a :tr, muro d
la pobla iún cuya con trucción lluizá ~a_ había inicia&lt;l .
.\ c mento d
an •rnnc1.c c ·run n la actual a,·enida
( ampo, dond • ahora e. tá el difici del írculn 1 1 rcantil 1[ucuali t .
L capilla de • nta Rita ·e ubic b n la e. guina nore. te de 1,. calle:
ahora nombrada &lt;le\ Padr Jardón (ant s camp&lt; ) Doctor &gt; , • La
1gl ._ i d
an ◄ranci. e Ja\ier n la e (¡uina n ro . te d M r lo. y
b cob do. ➔ l pal ci
piscopal en la squina de ~lor lo y Zaragoza.
·olindaba ,. te al oricm' con la ca. a dd ali/ rez r !al
nale , . ituad,
. obr la mi ma cal\ de Morek · . a la antigua alle principal. E ·t s
d s últim
pr ' d1 ), le,·ant ' la finna com rcial alina y Rocha u
mod rn edificio, in, ugurad a fines d 194- ) b y desaparecido.
En I plano , paree n las calle que c rr ·n de ori ne a r ni ntc,
a. 1 c 1110 l call j ne. ·'qHe c1tral'iesa11 lfl iudtJd de , 'orle 11 Sllr... ' y la.

"rntmdas J' s,dirl(/s" l I s , min &gt; real s.
ciran la ierra , ladre ~)' lo111as q111 c~v,m dr Poniente a ,ienlf' " o
·ca la L &gt;ma Larga; el " en-o llll!Y tillo que /la111a11 dr la Silla" y el rro d l
Top , 1cual •tfisht dos_¡· 111edlll /~guas di lt1 iHdod'.
die gLt había \·einútré ac 9uias qui: cira111da11 (1 toda /11 ci11dad,
por sus mdlro p1i11cip&lt;1les 1111J1bo.r, }' ro11 que &lt; ahaslH'rtl los rerinos •: T mbién e
hac r fer n ia a ' rdenlo J' m,m pozos o nonas q11e so11 los q111' htJJ' n1 toda la

Ci11d,1d".

Al ur y oricnt d la trua e taba l ' Rí d, 5
.
de Ponient, ,1 01ie11te, a o,illa de lt1 i11dad'
o e onlti Cotormo que com
part del añ .
' 1cual permanecía . ec la ma) or
d
_Al ~on aparece ! llamado Oj , d ,\gua d J iont rr '
ene mina o/º de t,g11t1 ""!)' .~1t111de_ rpmlltmmlt' '.
) 1qu
lo dmanantiale qu brota ban al poniente d la p bl . '
. , r\llam
ram b1 n
a O d,
L ,
ac1on
.
.
anta UCJa, l ), d ignan a í "r , . .
111ed1t111os )' perlllam:ntes ,, e ,
. .
,
anos q¡os de r1g11a
rí c.l ; 110
t L .
.
esto e t1gma un r rrente al l]U
11am ,
. n ª ucia ) qu
n e. te plano
d ,·
, ,
los referidos ryos el que ¡mitándo.t
l.
· cd, signa ª i: ./ 117'qyo q11efor11111

a i,1;0,pomrse r;II el d, ' e·

, ,- e r~II ~s '{~/fas
e , &gt;Olldl \..Ofllmln '
d

el grallde, hllffll 1111 do hll !ti lleoar
d ¡
ó
ojo de agua del poni nte ha. ta ~l ~ . ~ qu , e e e d nd nacían l
I
arr ro , &lt;le j ah · h
J\gu,
rand
e le llama
.
:
'
,
e
l
a
ta
su
ncuentr
con
el
d
den mm no.
atarina . le
Tambi , n ap, rcc n, fu ra d la ciud, &lt;l do o· d
"
r/, dirh() cenv (del T
) " .
., l
e agua az¡ifrosa,
opo ... ) otro de «gHa dHlre, peq11e,io v

q11e /l{ICfll ni pi1
pem1af!e11/e''.

afirma qu I pala io d I bi
V
llamad d 1 01 i adc
,b
. -~o . erger, en el cerro ahora
la plaza . . aJ p ' : ta a a tre mil set cienta varas d di tancia de
, , pnnc1p, ) u pi O h .
. .·
.
d L ciudad )' d . ~ plaza. ' e enta ) siete y media Yara má alto 9ue el
e aña&lt;l que, d le .el p,intit.i(J ., d 1 . d d
.
co11¡p,1rlirión" c.li\-j ic'n
r'
d r1
ª
ou ª al on nt ha ta ''lti
.
'
pa1t
e agua al p nientc h b' &lt;l
·1
tr sctcnra etenta vara. \ de ,J in d' .. '. d 1
, a rn
. m1
citada loma, cm . do miÍ ' e
d in _1 n e '~~ hasta l pi de la
di h
nra) o , ar, . dv1rt1endo que d d 1
cd. re~ rt d ·l agua ha ta I pie de 1, l ma el pi o e taba diez .
m ta ma alt \' de &lt;l I I d 1 .
ara. \
vara. ,. media R's 1 , d ' ~ ~za e , mda~I ha t, "lo co11¡po11ició11 •: nue,:.
obla~·,
. 1 ..u t,tn "eintc vara de diferencia · ntre el centro el la
P
d 1, lom, ''n ;.
I
.
'
1 n Y e pi
te111pemmmto ''.
rºr o ma se e:&gt;..pe1111Je11ta o/ro disti11to
. La m elida d la p bl a ' , n d mene a p nient (d
·1
tre ocnrn et nta ,·ar s)
11
,
m1
.
.
a, se c,·o a caho n ' lig11eo recia" Teni Ümit , al rt ntc I m . .
.
•
•
a como
al norte \b 1 ~ anz,ma compr nd1da por la actual caU de M relo

?\l
·
ª00
ur, el cau. d I anta 'atarina al e te o·
d
r. mtcmayor aJ ,e • t ..' 1a manzana . taba d1v1did,
. . . por una calle e 1egod ,
tl n una l tra ma ,
. poniente de I . di&lt;lrra a),
•
yu cu 1ª T · ·l ¡·mut
nalad por 1 •·
.. ,
a me a e ta
a C{IJJtpa11mo11 di' la.r ll)!,lltJS", cercana ' la capilla d La

01

�Purí una la letra V. La mt:di 1ón d . d d r pan d 1 , gu ha ta ·1pie
d I, 1 ma e.Id 01 i pad aparece e n la letra ·
" . .
mó, p r últim{, 9uc la ciu lad "ti lit di ,mrho ·., ~1 nra
s nr, 'i', ra . _; ta m d1da
llc\'Ó , c. bo teni ·n&lt;l como hmircs la
acrnal ali \llendL al norte. d cau del río nta at rína , 1•ur l. call •
Di o d ~Iontemay r al e re } D &gt;etc r e • al o · L ; al norte y • ur , tá
eñalado l limit &lt;le la m clic.la e n la I tr:i ma)Ú. ula L.
M: d una el ena de pu nr . cruza! an el rí · an a Lu ia la
acequia , cal!
) camino. . r
d · clJ s aan, quiza lo.· n:1,1
imp rt nt s: un
br l , ctu, l e lle aribal li ) una má ·n la aY nid.
Jua r z, ambc . c ru rruid en u cruz ami nt e ,n la call Allende q~e en
cr. mo , un n e raba trazab. pue · era el cauce d I anta Lucia. El
rr pumte &lt;l!.!bió tar entr la allc: D t r
• } Di &lt; d
7\1 nt may r, probablcmcnr , ·obre la d Juan l rna I Ram · n, .qu
rampe
e t, ba trnz da ) qu · . i ru , , pro. ·mad m ·nt , el , nugu
t irr ne c.l 1citado río. umro puente. más pcqll ·ño .. e hallaban al non
&lt;l I j &lt;le \gua d la 'íud, d entre la. ca.lle · Je .\fü:n&lt;le ) Ju, n I gn. io
Rarn · n. ) rrc n d cruce de l. call ·• de pue llamad, . Mina ) J.l.
R rn · n que aun n &gt;, par e n lrazada en l planc. \1 p nicnte d ~a traza
urbana había ,., río. pu nt , en la. c rcanía d ·I ccrr Jcl ( )61 pado.
olo do. puente crn7.. ban d río ant, ,¡ltarina, frente la cru. lc.
aU, Ah, ·ol &gt; v 1 r 1 . al oriente:: J · h1 pobla ión.
La a cgui, 1u • ondu 1, 1a !1..la d nada a l. c1ud~d p &gt;r I obi pe
\ r,, •r e rria trl!lnt y ci. Yara m, a.lt c.¡u
I pt o d la pi. 7.,
principal. • ta agua podía U-var. e ha. La di z legua d dis~anci_a ~aci, el
non \ el ori nte. ,\1 :ur de la tr, L., urbana corría l. accqwa pnn 1pal, d
p ni ~t a ri nt . u ur o · ~fa ap1:c ximadam nte, el e pa io
e mpr •ri&lt;lid &gt; cntr la actualc avcrnda. 1lidal
~ () amp &gt;. l~a- t. u
ruzamicnto c n la ca.lle apitán Emilio arranza ·n donde e rn1c1al a la
calle an Frnn i. o.
l::n L . gunda can la de ·sr pL n
•:,¡,plJ a tiu ', la asa de un
·olo pi. o r de.: do. pi , con t ·ch plano, rn.n l,t. 'Jalmras dr p,~dra dt
r,mt1ri,1 )' 111 ,..da•·\ la \1\ 1 nd. on tcch cJ do. agua rnn In 1aca.l
o choz~. 'Jblnia,das de pa!rJJ o tJdobts · lt•dJ,1dos de )'l'ltJa o rrísrrmr dt• sabino':

11
' ) plan
ñala cho col/es pn·11cipt1les de oriente ,1 po11imlt •: qu
ahora 11 ·van I o mbr
campo , u continua i · n Padre Jardón,
l lidalgo, ba olo,
rregidora, Mor l
Pac.lre Mi ·r fat m ro · )
All nd . , \dcmá , aproxim, dam ntc una d cena &lt;le ..tolle_¡oJJu 1""
alra1iPsm1 la ri11dt1d dt 11orle o s11r'' y num r . a ,. r da. o ataj . ratar mo
de 1 · aná u • callej &gt;n .
\1 oricnre d la p bl. ci · n aun no tán trnada. las call (am
cal.l J n ) d J aranjo y .\lina. El primer callejón p r e ·e rumb )
la
, ctua.l c, U Di g &lt;l ~lomemayor.
inicia '. ta en I cauce . ceo d I rí
anta , carin ) . e xu nd haci, d norte, cruzand cuarr calle. , ha ra
wpar ce n la aClual d Padr ~uer. P r :on cinco call . i e e &gt;n idera la
t re ra cuadra o manzana, n J tac.lo ricnt d
tá diddida
p r una c,tlle e rrad . El m1 rn caU j &gt;n , h &gt;rn caU D1 g 1
M &gt;nr mayor, &lt;l viánd . e un po o aJ p ni ne contrnu u u·a, to
hacia I n rt p r . p cio d d) cu dra. má &lt;l n&lt;l tu rcc para c~zar
un puent . no. añ d ·. pué,
·mp z · a llamarla cal.le d, la Pre. a
'rand
d l. Puri:ima. ,uando el gobernad r JI rr ra y Le1va mandó
con truir n ,;ta da urbana el pu ntc ,. pr · d la PurL im, onccpc1 n,
e nclui&lt;l s n l 9 .
J . iguient
l.lej n hacia el p ni nt e la , h ra cal.l Doct r
~o. . Trazad , como la am ri r, a partir d la mar Ln n rt d I ama
atarina, ruza cinco c. lle , egún I plano , n nimo, ~ ci
gtin 1
plan d •cubi rt en l 994· rn .1 primer c n luy n I call ~latam r
· n I cgund ya h . id traz, da ha. ra la de i\11
la atenrior, para c:rmin, r en chch puente. E. te fue durante much &gt;s
ñ • , ''e/ mllqó11 q11t posn detra.r di la ponvq111,1 (. hora car •dral) ... ''
Par, lela la. a tu .les calle Di 'º Je Mon cm,
D tor o .
1gu al r nicntt., la d Zuazu.' 11. ~ada a fin . de.l :1glo , ·v1 II '
principi • d I XI · cal! d ' la ,, tc&lt;lr. l}, a mediado e.le! XL ' , d J Pucnt··
u ,r . .. e otro callejón trazado &lt;le ur ,l nort no l'. inicia a la e rilfa
d I rí , . ioo cn . u cruzamiento con la call de an Frnncis o.
extiende
cin o cuadra ha m el nort ha. La enconcrnr e n la allc c.l ,\.llcnde.
La igu1 nt , ia urbana s el cj non ·- urde la p &gt;I lación, e · a l.
actua.l a, nida Zara o7a, 11am, d, de c.l amiguo cal.l jan d ·J I de .Agua.
ale: d la igl . 1a } conv ·nto de an "' r, ncisc h, cia d non ; aen un.
xt n i •n I tn e uaJra.: y con lu~ e ·n la cal! ,\fatunor . Lu g J

,or,

() 3

�edificara
, al n rt de e ta ciudad · e 11am
,ali d e la C ate d ra I ue\Ta ,,
de pue del Roble basta 19 6 en que
I impuso eJ nombre de J · . ·
p
'l .
uarez
. , or u tlm , al poniente de la a\ nida Juárez, aparece el primer
calle¡o~ ~~zad P r e rumbo. Es la calle nombrada ahora Garibal&lt;li.
En. u U11ci s un camin
·
uoso, que part d e la qu hov e la avemda
Hidalgo y, al cruzar la d
[orelos end reza u trayecto d~ dos cuadra
c1:11za un pu nte sobr el anta Lucía y continúa hacia el n rt
bifurcándose,
fimes d 1 1gu
· 1'
" al orient
.,
.\' poniente n do calill·no .
1.'VIII era el callryon qHe sale de los qjo.r (d wua) de tmfa Ltda.... ''

de vía u trazo hacia el oriente, con ertida en una ereda debid a que el
Ojo de gua de fonrerrey impid su prol ngación hacia l n?rt~. 1
trayecto es d ei cuadras si también se cuenta la call que linuta el
costado ur de la plaza principal.
La calle E c bedo e inicia, como la anterior, en la de an
Francisco, qu es la actual avenida Ocamp . e exáende cinco cuadras y
también concluye en la de Matam ros, ) a que el Ojo de gua de la
Ciudad interrumpe su trazo. e desvía convertida en vereda o callej , n y
cruza con un puente el :ío anta Lucía. A principi s del iglo A'VII era
"el rallejón que corre al costado del colegio de an Xai•ier... ', ubicado é t en la
e quina noroe t de las calles nombrada. de pué Morel y E cobedo.
Lueg e llamó de la Presa hiquita, del Angel y del Teatro.
Paralela a la mencionada de Escob d igue, al poniente d ésta,
la ahora call Capitán Emilio Carranza. En el plano de cubierto en L994
comí nza en el cauce del río anta atarina, recorre do cuadra hacia el
norte y, desviando unos pa os u trayecto hacia el poniente, continúa
otras dos cuadras ha ta concluir co la actual avenida Padre Mier. En el
"anónimo ' su trazo es recto, in la d viación. mediado del siglo XIX
era el callejón d la Dama y, en 1 65, e le impu o l o mbre d calJe

m·

lll

Al p nient del call jón qu ahora
la calle aribaldi había
unos manantial~ que llamar n de anta Lucía circundad
por un
canlillo . que, qwzás, fue de pué ' la calle del Hospital y ah ra avenida
Cuauht m c.

pero si n el d ron t.
La actual av ruda Juár z, corno la de Galeana, se origina en la que
se llamó Calle Principal p teriorment del orne cio y de pué
:M relos. Recorr d cuadras y media, cruza un puente obr el río
anta Lucía , continúa u trayecto hacia el norte. ~ n 1 6-1 89 ra el

callejón q11e stde al Rnble, q11e /la111at1 de 1 r11eslm . eiiora... ", "que l!a1J1a11 de
uestra eñora dei 1 ogal)' ca1t1ino real del T/al!e de foli11t1s (Salina Victoria) ... '
e decir el callej , n que c nducía a la capilla dedicada a dicha imagen y, u
continuac1on el camino que e dirigía al citado vall . A fines d abril de
1793 e alud a 'una calle 1meva qm se /la a abrir que saldrá al Rnble... " La
nueva arteria e trazó por iniciath-a d l obi po De llano y ald ' s para

704

. Hcmo . mencionado nueve callejone que corr n paral los \' que
aflm'leSrJtJ_la c111tlad de norte e, sur''.· Diego de Mont may r Doctor · s,
Zua:-ua, . Zarag za,_ scobedo
ªl icán arranza, Galeana, Juár 2 y
ª~~1bald1. tr) et aun ~o ~stán trazados en este plano: aranj , i\Iin~
Pru a Gucrrer Leona V1can y Cuauht · moc.
Tr s, de
nu :' caUej nes se injcian en la margen izquierda del
rí ili anta~ Catanna: Diego de i\Iont ma)' r , Doctor o
). Capi·ran
·
E
~m o Carranza. Lo dos primero. atraviesan jete y ei calle
resp ctivamente , 11 gando ha ta la de Allende prolongan su recorrido
hacia el norte, pe.r com· rtido en do. inuos s c mino que e enlazan
parn ~ruzar un pu nt e bre el anta Lucía. El tercer callej , n O ea
apitan . arranza ' lo atraviesa cua tro calle , pues se detiene n la de
Padre Mi~:· Otr call j , n, cntr Diego de Iontemayor y Doct r Co ,
qu tambien apar ce en el plano d Crouset (1798) y ahora ya no existe
parte
cauce d l ric p r ól recorre una cuadra ha ta la· calle d
'
Franc1 co.
an
,

de Puebla.
La calle de Gal ana 'lo tá trazada d cuadras, de de la que
fue después call del Comerci r lu go \Tenida Morelos, ahora Plaza
Comercial Iorel s, ha ta la actual call de 11atam ro ·.
La calle Guerrero aun no apar ce en lo plano de 1791 ni n l
de r uset t chado en 179 . tampoco la calle cerrada Le na icario. La
call cerrada d Pará no está trazada en lo mencionad plano de 1 91

unir a 1omerrey con la nu va p blación que él había proyectado qu

•

1?

?el

~

Tres callejone al n de la calle de an ~rnncisco rumb al norte:
Zuaz~1~ Zaragoza )'
cobedo. El primero r corre cinco cuadras,
d~temend
en la actual cal! de Uend . Lo
tro do cruzan . ¡ \'
c1nco calle respecci,arn nte, pr I ngánd e n dos camino o v r da ·
con el fin de rod ear la margenes
,
de1 gran 010
. ele Agt d Monterrey. '

e
705

�.
n ·u r ' rn· 1 en la call Prin ipal
au ·nza
( a &gt;. dos au ¡on
\
.d J árez El primer cniz,
r lo ): la a rualc calle. . , kan, ) " m ' lu, e 1·1 . :'\ [ata moro . El
.
~r
, dcncne
en
•
•
l. h ira a, •md, Pacln: L 1 r ~- ·
. d
sigu para cruzar un
d art na menci ma , •,
_ .
,
egund r e rre 1a
·
. ,
, • t ) Por ulumo, 1 allc1on
•
y
nnnua
•
u
tr,
\
t
·
1
brc d anta l..ucia .
.
h 1.1 d n rt en a
Pu nt
'baldi imc1a u t.r zo · muo 0 •
'
ll
1
an
qu e • hm·. la '
an l lueg Iac; a cuales
' . 'ª' n1da \[or .
, crual a\'erud,\ llidalgo tr, ,·
.
\ Padre j\ (icrY la calle i\lat m re . l\
aribaldi hast.l l. ca1 ill, d1.: la
·
\1 )OÍ nt , d la ah ira ca
'd' rsa v aun
P
. &lt;l h , "i ·mla e tan mu~ isp
Purí ,ma \ la 1 ma d I b1 pa
'
. . 1: o la . onlla. d la
,
.
\ la alle
manzan,1 . , '
no h. n 1d d hn at ·
·
, \ s caminos \ ' r · la. ·
la
ión
la.
ch
&gt;za.
jacal
.
e
lc,·anltan)blunt
1''
u,· • · &lt; n 'rru ci ne
b
P
, ·
•
1 pat ,
,\l nort · de la Pun ,ma )
,.
, • ... ·..
la ald,. Jcl
.. d I t rr no ·rmm} incJ-.,o •
d tac, n a1 l.td, , . xucn L
l .i . l I l i p V rgcr ak un
. d Joode e alza p,ua 10 t
·
·
b
cerr dd
Pª
F l llanur, corren d s acequi ·
camin que lo une . 1 ccrn d ·l T&lt; pod. ,n~1ª
de norte d l, capilla de
. 1
te· una r&lt; t.:a c co. t,
l
u
.
dingen
h,
l,
•
n
re
.
d
I
tra
la
hc.kr,. &lt;le la 1)ffi , de
q
· b dca o , a &lt;&gt;
'• '
la Purí. ima, e n u amo ar ,
, 1 ac e1uia ¡uc c&lt; oduc d agua
M'
. na I e rr &gt; orr a • ,
bi. p, c.l . i a. re,
1 'obi o \ rgcr. L. e . terreno:' 9u
donad, ' la iud,1d p r
o ..,~; /la110.r d; 1·I 'J úpo ", ;1p, r e ·n en l
u mcntt.. l con et n n e &gt;m
bl d
anag •
d 1 . 1 XVlll prá ticamcnL de Pº a o .
plan d • fine e 1g &lt; '
.11 ·

°

\V
) ho "calle pti11cipali s", que e &gt;rrcn
\hora tr. t, remo de la.
·l"s "dt omnte a p,mit:1ilt ".
., ,ru·c·1ab t..n la
pa ral
' "·
·
1 ,\\ cnid, O amp , "
1
L1 c.l • an han 1.c
, ·a el ori ·nte .'
T ' ~ ) :1: se
t ne.\ ia luc1,
tual call , ap1t n m1 l
arranz,., •
1
, e o d 1 n , anw
.
ll .
s lkgmndo ,, t,1 c au t:
.
,
ruz, 1 a cmco c qon ·
d
· . • a n ntc, son l.1'•
_11
. uL acr, ,esaba,
P mt:n e·'
.
.,1tanna. L
aul)C n
q z
. a / uazu'\ O lCt r o. ) te~ ) de
actual · call de 1:-;cob ·d &gt;, .ar,/ )Z ·d I')' 1,1 ¡ n · n h de.: la pi. 1,
b
p·1rt1r
't"'t, l
1 orcma) r. ,\1 lle, ars . a a
o tu ·e.lo interrumpid, ) ·n LI
d z, rn roza hacia el ur,
de
1P . \ nicipal. La ce ncinua iún
1
l. d nuc.:, o pa , t mu
9 6 1
pctÍmt trn,
e\' n.
d I ali / ,uazu , ll ,·a desde I
e
( camp h c1a el e n .ntc, a parar .
ne m re d I padre Raumin 1 ) Jard n.

º; •~

7116

La ,1\ cmda l lidalg &gt; c originab. ·o su cru;,amic.:n o con la accual
de Zaragc za. t:s c.kcir ·n el co rad &gt; urde las ca a· rcn.1' (ant.i tuo pala io
mumct[ ,11). e prole ngaba h,1 ía d po111enr ' do. Ltaclras, luegi tor ·ía su
curs ) Lntr ncaha , n l.1 call Pnncip;1l lorclo '); .1mb. , m ·rtida.
o una ol.i pn cguían en lll1 larg lr::nccto sin urbanizar , nlazab:m
n ·I amino rc, I que '-C J1r11-,ria a la ,·illn d l aJt-jJlo.
L e lle de \ba olo partía &lt;l • la pi. za pnn ipal ha 1,1 ·1 orienre.
bordean lo el co rnJo nom: Je la cacedrnl
u amo, anu ruc amp &gt;. anto. \tr;n csab, do: call 1onc , .thor. calle. de D, Lor Co s \' icgo &lt;le
Me nu:m:n &gt;r, \ lle raba hast. d au t: J I r10.
l .1 t¡uc 1mm, ba .ti norte b :tntl/Illa pl.11. &lt;l , mu: o pi. za
principal e &lt;lt:nomm &gt;, a principio &lt;ld siglo . ·. · e, lle d I Ü&lt; tor
oricga ~, le c.k 1924, &lt;lt Lt Lorrc ri&lt;lor, .. olo abarcab,t lo. cuaclrns,
d d la de /uanu h ta la de l.s &lt; hedo. hl tramo comprrndido LOtrL
Zua;,ua , J:.1rago/:1, dcsapan.:cir'&gt; . 1 con truir L l,1 ,r, n PI. ;,a n
~[acropl, za dL \lontl'rr ·\.
La rrc artu1a · igu1cnte , :\Iordo., Padre \f¡ -r ~ \[. rnmoro ,
on la únjca ttUL cruzan oda la pobl,1 1ón d • oncntc a pomt..mc.
La ali Princip,11 (\[ordn parte: d I caucL c.Jd río hacia el
p nt ntt , ruz, se1 allcjoncs, la. ahora calle. D1 go 1 1\lonrcmaynr,
Doctor Co-. /.uazua, L.1r. ~oza, l:. cob ·do ~
.arman ~arranza.
&gt;minúa hacia d pe ,mcnt , ·e de·, ia p.tra cntroncaJ con la calle R al
(J lidalg &gt;) ~ u prolongación el .1111100 real a alullo. \hí · · ormrl la
law la dd \le. ón o tk . n \nwnin, de pué nomhnd.1 D g lfad ).
Pero ante t:unh1&lt;.:n hab1.1 • r..n e ,ido otro m.:s c,1llcjnnc , yu · .tl1an d •
t
allc: Principal hacu el nonc. o ca l.1 · actuah:, call ·. d · C, lc:ma,
Juar z) Janbal h.
La ,th &gt;r. ,tHoid.1 P,1&lt;ln: ~liLr ruza n u r orri&lt;lo diez
call je ne , c.¡uc , .1 h ·m &gt;. mcn 101uJo. \ r.l\·c .mdo la .tLIL ;aribaldi. ·i
bifurc en Jo amino., une tuer 1: hacia el non&lt;: &gt; d otro se dingL al sur
par, mron ar on el canuno .1 ,tltilln; c.k L "L' • dt ,pr ·nc.lt otro camino
que conduce a la cap1ll.i tk l 1 Purí m1:1. l 'n d c,;pa 10 quL e forma a
part.ir &lt;le ,anb. ld1. debido a la 11tur ,1 ·1ún &lt;lL nml e ,; amino., sc traz6,
mucho. años d ·spu • • la I lawela de: Holí, ar.
;\f, tamoni Sl ongma, como la demás .. 1 oncnt1.:, t:n el le ho del
ri . ru%a e ho callejonl's par. ntrnncar on un .unino yuL ¡ oJría ,u
la a tual a,· ·n1da Cuaubtemo .

�Allend por último, s inicia con un trazo sinuoso junto al cauce
del anta Cararina. Dicho camino parece er la entrada o salida de e ta
arteria hacia el n rte. Luego e dirig ya bien trazada hacia el poniente;
atravie a tre callejon v detiene en el camino que e la prolongaci · o
d la aCLual a enida Zaragoza, el cual evad al Ojo de gua de la iudad.
El ancho de esta cal\ . debió ser, a principio d Lsigl 'Vlll, de
diez metro ya que, en 171 al llevar e a cabo la medición del t rreno n
que se encontraban el col gio y la igle ia d an Franci,co Xavier, e 1
dejar na la calle Principal r Iorel s) "las docf' varas (diez metro) 11s11ales... "
Lo callejeo eran, naturalmente más ango. to, .

otr hacia el norte quedando otro e u .
trazó a m diad s del ¡ l XI ,
p q . no terreno tnangular donde se
.
gO
una pfac1ta.
\
t
mediado
de
1
59
.
·
"
ella AJ a . .
. ) a se m oc1ona
p/a,;,uda" refiriéndo
.
no tgwente e die que raba e 1
.;
,
coní' para aniba.... • " que ra ¡ " /, . , /, n a. exta caUe de T rán "qlfe
principi de 1 63 . l d
ª, 'P az11e a co110C1da por de San Joaq11í11... ,,
ya la nombran de Bo~,~a~ a 11110 peq11etla plaz!'ela t1ia11gplar, )', en 1 65,
1 ·

""ª

Debemos aclarar que la avenida Padre [i r ll T,
nombre , el d T rán en me
·, del
\ o, ntre rro
embargo en u prolongaa· _molna . elgeneral i\Ianu 1 1ier y Terán. in
"' '
, on 1acia
po ·
h
:
Purí ima se mpezó a d .
1 l .
ruente, a ta la iglesia de la
'
e tgnar a :1ac1a 1819 d
J •
que , 1 dio también a la pla· a d ' .
, e an oaqwn nombre
z e pues n mbrada. d Bolívar.

Ya hemos dicho qu l call Principal ( Iorelo ) y la call Real
(füdalg ) com·erg n, d bido a 9u sta última de ·vió u traz
ri inal
para eludir l cauc el l río anta alarina.
,., n el enclave formado por amba calle , e cr ó una plazuela,
llamada a fine. del siglo X llI del {e ón o de an Antonio, pu en u
co tado nort Jo ' Cay tan o de la Garza y aldé , de ca cado v cino tl
1\lomerrey, construró e] mesón de an nt nlo d Padua. ~ d cir que
el me on dio nombre a Ja plazu la. D la Garza y aldé inició la
erección d la finca a principios d 1793 y, a .u mu rte, currida en 1838
o 1 39 e valu · en ca i cuatro mil pes . (El predi 1 ocupa ahora l
hot I Río). . . n el plano d · ,rouset (1 98) aparee como Plazuela d 1
Mesón. principio &lt;lel igl XL' . denominaba plazuela de la Popa ya
9ue debido a la c nvergencia de las calles mencionada , e as mejaba a
la parte post rior de un barco. En 1864 fue rebautizada con el nombre
ele plazuela Degollad . t\ partir de 1 67 e llam plaza de Jo é María
tvl re! y Pa ón. Al tran f rmar, e la avenida Morclo en zona peatonal
Plaza . om rcial lorelo,, en 1978 d apareció la plazuela Oeg Liado.
· La plaL.uela d 1 Me.ón d an ntonio no aparee trazada en el
plan de l 791. En el &lt;l
rou et (1í98) está -eñalad I cerr no aun in
delin ar, pero con u nombre: Plazuela del fe ón.
Al p njcnte de la plazuela de an nt nio se form '-, un e. pacio
rian1,rular que perdura hasta nuestro dfa .
También iligamo que la ctual a\'enida Padre L [i r al cruzar la
call Garibaldi ·e bifurca n dos camino : uno .e c.lirige hacia el ur y el

708

7ll9

�EL PROTESTANTISMO EN MONTERREY
LOS BAUTISTAS EN LA SEGUNDA
MITAD DEL SIGLO XIX

l\I.A. Cuauhtémoc Cantú García
Coordinador Sección de Filosofia
Centro de Esructios Humanísticos

Uni\'ersidad Autónoma de Nuevo León

Preliminar
El presente escriro Ue,·a implicito un significado en el concepto de la
historia, a saber: el acontecer típicamente humano en el que Lodos
participan y se suman. Esto nos plantea el hecho &lt;le que la historia se
hace no solo por grupos instalados en el poder o en las mayorías, sino
también por los pequeños grupos o minorías, gue en ocasiones se les
rezaga, destierra o margina en el devenir social. Puede ser el caso de
palestinos o judíos, por citar algunos ejemplos, como también los
protestantes. En cuanto a la in&lt;lagación que nos ocupa sobre el
protestantismo, nos ubicamos respecto a los bautistas trazando los
eventos más significativos de su historia dentro de la \·ida nacional, cuya
irrup ción institucional se da como disidencia religiosa dentro de una
hegemonía de la iglesia establecida, disidencia gue tiene su significado
social en el surgimiento del Iéxico plural.

711

�J. Durnnt la egunda mitad del iglo ~ 'D'
empieza a notar la
pre encia prote tante en lo distinto. paí es de m, rica Latina.
ci ·no ól . i pen amo. en un prote. tan ti mo que
marufie ta mediante
la fundaci, n de igle ias locaJe ) forma de rganización in titucionai1.
~n taJ entido México figura como uno de lo primero paíse d 1
cominente n el qu e dieron las condicione , tanto política com
. ociale (con el Liberali m ), para la incur.ión del fi nómeno religio·o de
cipo prote tante que, e ·pccíficamente en Ionterrey, . e definió en u
etapa primera de organización c mo la Pli111era J¡Jesit1 E1•a11j!,élira \le.,icanr1
hacia el añ de 1864. La citada iole ia declararía u filiación bauci ta n
lb 70. P t riormence aparecerían otras forma~ de pr testan ti. mo
ruswnco, tal como pre biterianos metodista , etc.

2. Hi. tóricament la iglc ias de cip pr restante han sido conocida
como un ''pueblo del libro•·. Evidentemente la r fi r ocia no e otra in a
la Biblia como texto acce iblc a r do. el cual .e con id ra regla de f y
nonna de Yida. E to tiene un gran .ignificado para el proce tanci mo
latinoamericano, incluido ñ [ 'xic , pu
I antcccdeme a u etapa
organizacional (o institucional) es 1 colpo1taje. 's a. í que una d la
primera. noticias que tenemo: en Méxic d un colp rror (agente
tnl uidor de Biblia ) ·e r monta hacia 1 2 con Di go Thomp on2
pasror bautista escocé , qu entró por el puerto d Vera.cruz. u

L n ampo de.: 1m esagaciñn h1. róri a pocr) c.\ploni&lt;lo n d que se refiere a la prcscnaa de
rnsnano, no catolico durante d periodo de la .olorua. 1labl:un&lt; · :1s1 le un prmescantJsrnu de
ori)!c.:n no cclcsiásacu (no instit11cion:1l) 9uc e e ficrL a pee unas e ideas que de a4,'llna forma
acnen , mculac1ón con la~ docmna refonna&lt;las. \1 respecto Juho J1méncz Rueda en 5U texto
,.¡ "1111.• ¡ .\11pffrfit11J11es rll la \111l'll Lspml(J, ,eñala quL ,1c¡uello. tempr,mu, protestante· eran
J ·. de corsanos, simple viajerm o comerciante • lo cuak, "m1111tnZflll ,, dl'il11ü1rst tll /,1 ml,1
m~xiam11 bant1 15}6" ( i1:1do pt r arios .\londrag&lt;in, I ./ f,1rf(Jr pmlt!fn11h 111 ...J111,nm L,1111111
LL \ Dl~ Ill, Quiw. 1992, p. _~9), htu c:-.plicana en algun:1 maner:i d mbunat del ' amo ( Hici,,
,n \menea, 1nsntu1do por b lm1u1. 1 10n l .spañnla. \'ea e por cJLmphr Gonzalo Baa
Cam,,rgo, Prokst,mta mp1itid11d11.r por /,1 mq11mrirí11 m 1/111TJt11111nct1. ( 'lf P, ~In, o, 1%11. Tambi · n ,e
ow:de ver la rtc\·tsta Jt H1 ema Eclt:!&gt;lúsuca: / ;por,1, año l. ' um. 1 ljma, Pc.:ru, julio de 1995,
JonJc ,e publican rrcs proceso. de.:,, . pecha de lutcmni,mo t'n \menea hacta 15 ~.
l tr.uab:J de un .¡gcntt de la , nc1cdad Bíbhca Bmán1ca 1 1 ,1r. njcra \Jrugo ¡)t:r unal de Josc
l..1oc,1,1a, R,1dor Jel s1~tcma t'durntlvo t¡ue llc\:l ,u n,1mbre, habia llegado a Bueno, ,\Jrc,
pmbnblcmenre hacia 1818 t0nt.1do por el gobierno arg&lt;Cnuno para orgamzar e cud.t~ n las
c11:1k, ,e .1pltcana el mcwdo bocastem.no. Tmb, ¡o como educador en Uuk Peru, Ecuador )
Cul11mb1n. Tambíen en las ,\nnlb~ nmandn Pwrto Rico (1853) 1 Cuba (183"') \'cr llomc10
~ 'e-rrup, P11llld111eJ del nm¡~elio rll ,\lixim, CL' P. \h:. ico, 1953, pp. 122-140, Pablo De1ros,
H1JfQl1t1 d,,J lmtim1imm, C..BP, 1·.I P.1.,1, 1981. pp. 23 -269; francisco Pancrson, . l n,/1«¡' o/
13t1pllsf uwk in ,\léskt1, B:1¡,ust , p:1rush Publi hmp, l lousc, l ')79, pp ~J-24.

12

cargarn neo de libro c n, tituían 24 mula , habiendo recibido una
gund dotación de.d Londre de 1 O O Biblia y 1,000
u vos
Te tamento . ntre lo lugar que \'Í itó figuran: Pachuca, Querétaro,
Guadalajara Agua caliem
y Zacat cas. ¿Tiene alguna importancia
ocia! incl~ o _política sta primera incursión del colportaje bíblico.
·Claro que _1! J?icho colportaje bíblico en D. Thompson el safiaba un
ord~n en terrrun . de una hegem nía re.ligio a.
í, ucedería que cl
ca~ildo _metropolitano de la capital lanza.ría un edicto que con l
calificativo de delito sanci nada la compra-Yeota d Biblias. dicto
imilare
clieron d d Guadalajara y
axaca. Finalmente D.
Thomp on ali' de México en 1831 no ante d e cribir n u diario: 'no

pa~a~-á m11rho tie,vpo en estas reoio11es, antes de qHe todos ,gocen de completa /ibettad
rehgwsa. LAs restticciones )' prohibitiones que ahora i111piden la obm de la Sociedad
Bíbli~a: desaparecerá e11to11res"'. Dcb mo eñaJar qu D. Th mpson tuv
rela_c~on _con Jo é ~larí~ Luí Mora
poliaca liberal mex.1cana . D manera
on ?n _realidad una aguda p rcepción
R publica qu habrían de encontrar
Reforma PI\ mulgadas p r Juárez.

figura d alta importancia en la
qu la preclicci ne en u cliario
de la fruaci 'n p lítica-social en la
u cumplimi nt con la leyes de
·

3. De e ta manera n
ituamo hacia 1861 en la frontera por la ruta
Brown. ,;lle-l\Iatamoro c.1ue ería el e cenario de nu "º int nt de
c~l~ortaje prote tante. El protagoni ta qu viajara en caballo cargando
biblia y
&lt;le plazara por di tinta parte d l territ rio m xicano
trátaba e de un agem de la ociedad Bíblica: aotiago Hickey5. r atural
d I~la~_da, ·e babia educado para el acerdocio, p r má tard e
conYuuo al _prote. tanti mo. Emigr, a anadá r p steriorm nte a )
tados ?1do , donde p r -l acio de 30 a11
fu preclicador en
~e~
ama, Maryland 1i ouri ) lu g T xa . Hick y fu un via¡ ro
~ntrep1do: cruzó ríos y ne.lo , cerro y Uanos, cabalgando olo o
integrado a cararnna .. Fu a altad y amagado pero tambi 'n r cibid y
ho _pedad d~:ante ·us trav í~ . u ruta iba d d Tamaulipa a u v~
e 11 , xtcnd1end e a
ahu1J . También e hacía llegar a ~an LLú e

yh

. d o por Hornao \\ estrup, Op. ( //. p. IJS.
1~a
ea. e P1:dro Gnngoirc /:/ dtJdor ,\for,¡ li11pulsar th lt1 ,;111.ra M,!ic,1 m ,\J,:-.1rt1 o ic:dad Bíhl1cn en
América Launa, ~/ 1, ,/f.
; Viviendo en Tex.1s traba1i', como ~l'tnte de Li l111rria111 Tr,1rl 1orid)'. r:n 1864 había . olicitado
stiu n mbramicmo como agen e de la · JCtedad Bíblic:i Americana, m1 mo que recibió en
ebrero de ese año.
'

~

13

�inclu 'º a Zacatecas. En los pequeño poblad y rancho. s c.lete1úa
vi itando hogares y ofrecí ndo en venta la Biblia. Había quiene s . la
compraban a crédito e incluso algun s pa aban n especie. u labor era
bien recibida.
í en reporte que Hicke enviaba a u amigos a u
agencia, 11 gó a regi trar ljU en un via¡e a al ·110 vendió ha ta 100
Biblias y l 72 uevos Testamentos; cuando en Zacatecas había I grado
colocar como 5 Biblia ' y 218 porcione neote tamentarias''. Pero
Hickey era conocido como el vendedor del "libro prohibido". E o e
indicativo del ambiente ocio-religio o que e respiraba en el país. 1
respecto . in duda significati a la contra-reacción el rical: la quema
pública de Biblia , las cual s eran decomisada. a la familias. Dicho
incidentes e llegar n a verificar, ntre ott s lugare en altillo y
podaca. El ánim candent social cuya puo-na era religiosa, explica en
parte que Hickey
viera o! ligado a olicitar pcrm.i.o a la. autoridade
de I u o ] ,eón para ,·end r la Biblia. El propio gobierno d · r uevo
L ón pidi · al obierno cotral Imp rial una r pue ta aJ re pecto.
í,
la Prefectura uperior Política del departamento Je uevo León nvió
una comunicación fechada en diciembre 29 de 1864, que a la l tra d cía:

:r.

Exmo.
D. anttag&lt; 1-lickey, ag nte dt: la 'ocfrdad Btblica mcricana
de uenl Ye rk, ha pre entado a esta Prefectura do obra cuyos cltuJo
rengo el honor de acumpa,iar a V.E. para lo efecto. a que se contrae la

le} que arregla el u o de la prensa.
,on moti,,o y en virmd dt: que el ' r. Hickey solicita se le autorice para
expandir esos libros en el Departamento y tro. más qm: piensa rraer, be
creído ponuno informar a V. E. que hace y. algún úcmpo tiue lo.
agentcl&gt; de la pn paganda d I protesrnnti~mo, inrroduccn en e ta parte del
Jmperio esa clase de libros que tienen por objeto difundir máxima
ancicarólica en I país. Y corno esto pue&lt;le causar gra,·es pcrjucius a
nuestra religión a favor de la cual · .1\I. el Emperador ha manifestado en
Ji versas ocasiones un interés particular, e pero t¡ue V.E .. e servi rá darle
cuenta con esta nula para la resolución yue a bien tm·iere dictar~.

La respuesta a la. citada comunicación p r parte de [aximiliano
es n l sumo sorpr ndcnLe, pue tratándo d un emperador cuyo
ctor de apoyo en Méxi o corresp ndía a los consc:rvadores era de
e perar que u fallo favorecí ra a la única igle ·ia en el pais. P ro no
sucedió así. Recuérd . e qu el recién in talado monarca le había

norificado al
uncio J\.p tólico n Méxic 0
.
concordato (relación formal 1' .
·
q~e _para que hub1era
e tabJeciera., entre otras cosa:xico- ~nta ede) 1nd1 ensabl era que
especial al catolicismo" De man ra , la :zhertad de. ~titos mmq11e con protección
Imperial enviad . di
l ~~ a re oluaon del obicrno Central
a me an e e 'vtirustro de G 0 b
.. C
con t h· d
. ¿
ernaaon orté -Esparza
e ª e enero e 1865 a la letra dice:
'
~,~da cuent~ ~ .M. el Emperador del oficio ele I uevo León fecha 28
1.:
mesdon
proXlf110 pasado en uc
'
olicita
- H" k
'
q _con ul
. ta obre la autorización
que
L· M l . _1dc C) ~ara ~xpandir nrias obras cuyos títulos adjunta
. '. : . 1a lem o a bien dis oner que no har razó I al
proh1b1r
• _ ns Jo
eg: alguna
. la venta
. de los Libros, d e que se crarn accnd.id
· · - para
1
amplia tolerancia 9u profesa el gobierno actuals.
pnnc1p10 e e

Aquella "a111pl,i.1 tolem11cia" del fallido i
. h b
.
momentáneamente al incipiente rotestantism:peno u o de_tavorecer
Monterrey Y sus alrededores co~
I
9t se xpandía tanto en
su de tino ..ería marcado con al o en e norte e, e la R ' PÜ blica, aun9ue
la República y la política libcra/ance a todo el pa1s con la re tauración de

4. Hickcy había fijado , u re idencia en Monterr .
.
.
Toma. L [. Westrup L . 1 . .
) , .L. a msrancia de
· a 1e ac1on entre ambo. fu mediant
. .
d
nombre J. uillerm Bu ttler,&lt;1 . \', e trup era tnm1grant
.
_
d un.- ::;u1et. .e
que cuando joven había llegado al paí. n 1852 dadoe u . ongen mg!es
contratado I or un hacendad
.
' .
q
u padr tue
tri o en
.
o mexicano para que m talará un molino de
g
. uana¡uato. En 1856 pasaron a vivir en an Lui Potosí ' ,
tarde se m talaron en la ciudad de Monterrev111_
. } mas
su encuentro I Lickey v Westru : . .
l
1a citada ciudad en 1862 \ 1 ·. ' .
iruC1aron abor pros litis ta en
relioiosa trataron de
.t
1gu1entc ano, en medio de una oposición
b'
,
encontrar un luga fi"1
eJ
protestante por Jo d r 1° en . cual celebrar el culto
gobernador del e't &lt;l o&lt;lminfos, por _1 gu nvmron una olicitud al
a o e uevu Lcon D
Vd
·
e
enero d 1863
l
' · · 1 aurn cm recba 16 de
, en a cu, 1 e apuntaba lo iguiente:

Y

Los
V E prote~rante
1
1que aJ c:tlet f1rmamo , con el maror re, peto u¡Jhcan a
. ... es conccc a el uso Je una &lt;le l:t. e cue1as . públicas para ejercer

lhid. p.

'' \'ea~c Come i\lontcmmor, llirkr,' rlji111d,ulors/c. i\léxico 1962, p. lü.
- ll11d.

J _

:u egtín C~srne Monrcmaynr. /!,,J. p. 18.
Ver Alc¡andru Trc\ mu,
- C:
, m d 1111111,tr,it,
..
.111mmla ,11m1
U3P, El Paso, TL·xa • 1937.

~¡5

�nuestro culro en los días de domingo, entre mnto lop;ramo ele linar un
edificio a e te fin.
uecbmos mu) agradecido por e te farnr y crcrendo razonable la
'Suplica no duda.mu. obtenerle&gt; de \'.E. de quien no u cribimm
obediente adicto. ·eni&lt;lorc. 11.

Aqu lla minoría prote tant recibió inmediatamenc re pu sta del
bernador Vidaurri que con f ,cha 31 d enero del mi mo año, a la
letra &lt;l cía:
1 oafiqu e a los protc. tant : que aunque el gobierno no tiene, rn puede
facilitarles el uso de algunas de la. escuelas públicas de esta capital para
ofrecer su culto. protest'lnH.:.. in embargo, corno por lnB Jercs es libre
en el estado, el ejercicio de ctL'llquiera de dio. pueden s1 le, com·1e □e
establecer por su cuenca el 111 tituto que sohc1ren 12.

El gob mador idaurri ciertament no accedí ' a la p tición del
pré tamo d in talacione públicas; p ro de o..inguna manera de al ntó al
grupo prot stante al contrario le anima a e t1b1 cer por cuenta propia
u objeci'1: , puc t qu la ley I permitía.
in duda alm.ma, aquel grupo minoritario prole tant e motiYo
con la re. pu ta dd gobernador, inri' nd e amparado por la ley. De
e. ta manera .egún \~'alter ~cottn el día primero de marzo de 18.63 e
pronunci, 1 primer di. cur o pr te rant ante un auditorio como de "O
persona a ólo cuadra r media de la Catedral. El evento de antemano e
había notificado al público rn djant un anunci) en una tabla colgada
. obre la calle. En la iguient emana el de marzo, e table i · una
scuela b1blica para niños y adulto que sólo funcionaba lo. d&lt; mingo .
había he ho nombrnmi nto d oficiale v mae tros 11 • Para el me. de
ab1il del mi:rno año
e kbran cull , dominicale. d carácter
prot stante tanto en la mañana como en la, ard , en español ingl'.,
r sp ctJYament .
l r ulta&lt;lo fu la rganización de la denominada prim ra (glesi,1
r:1•t11~oé/ita 1\ fe:xit(lfltl, el día 30 de enero de 1 64. Lo primero. conn::r o.
habían . ido bautizado en una acequia cerca del obi, pado contándose

'
11 C1c:1Jo por ( o~mc \lnmcm:11 or, Op. ( ti. p. .?.U Lo. tim1,m1c~ uan en to1..1l 21. a la c~hecera:
J.imc~ 1li ki:}, T ..\l. \'\°e~1ruo, .. \f. Bunon,Ju,m \'ft~trup.John Butd r, 1::nrrc orrm.
l. J/1id.
1' \ lr \k¡;¡nJro Trc11ñ11, Up. ( ti. p. -lú; 1.1mb1en osme \lonrem.110 r, O¡,. .it. p. 21J.
11 \ ea,c: \kj;rnJn, Tn:11ño. o¡,. CJt. p. -r .

ntrc Uo a lo h rmano Jo · .Maóa y Arcadio ranga. Como pa tor d
la nueva igle ia quedo T más \ trup, a la ,Tez que el r. Hickey
continuaba n u cabalgadura con el reparto de Biblia . A fine del
primer año e habían agregado 22 miembro má . Jo é J\faría ranga
má tarde , hizo predicador pa ando a r alizar pro liri mo en anta
Ro a Apodaca donde e fond, una igle ia en 186 . ab mencionarse
qu en la plaza de la citada I calidad
lle ar n a realizar d bate
público ntre prote tam y ac rdote católico .
S. En 18 515 a in tancia de Tomá 'te trup , e rganizó la e cu la
internacional con I fin de cubór la n c idad de in trucción l m ntal.
Fungió como mae tro el propio r. Wesrrup con colaboraci · n de
conver o prote tantes mi mbro d aqu lla Prim ra [gl ia Evangélica I6 •
J\l r pecto, c mo bien eñala J.P. Ba tián 1-, 1 prOlestanti mo que
figuraba en el país eguía como esquema o-eneralizado el hecho de gue
lo templo qu funci naban los domingo para el culto,
convertían
en e. cuela entre emana, cuando a la yez el pastor l: de empeñaba
como maestro. E ta corr lación io..icial templo- cuela y pa ror-ma tro
muy bien se pu de ver en otro caso altern en 1 u \' O 1 n. ucede que
en 18 Alejandr Tre\'illO una (que se había hech pa t r srudiando
teología a la&lt;lo de Tomá ~ e trup ademá de studiar la ormal en
fonterrey baj la tut ría de füruel F. fartínez) , in taló n an Rafael
comunidad en la cual in tituyó una escuela al tiempo que fundó una
igl ia 1 •

6. "o el año d

5 el avance pro Ji ti ta n • u vo L 'n r alizad por

los prote tam s bauti. ta era . ignificativo.
habían extendido a Villa d
García
atina.
ictoria,
anta
atarrna L mpaz , Ap daca,
nt rnorelo.
ad reyta te. El dia 11 &lt;le abril del citado aii
e
or anizó la Asociación Bauti la &lt;l
ucv León integrada por ei
igle ia que sumaban n total 216 mi mbro 1q. __, ta a ociación n pl no

15

E la época en 4uc J\Ianucl G )nzálcJ. d imn amigo y compadre de Porfrno Díaz, era

Presidente d la República.

Ve. t\le1andro Trc\ iño, Op. Ctt. p. 69.
foriuf.,d m \Je.,.,.-o, l P, \léxico, 1983, p. 155-167.
18 Véa·e AlejanJro
re1·1ño, Op. il, p. 8'i. Ese.a lo ali&amp;t&lt;l fue te tigo &lt;le una concrm·crsia
publi a entre el protc~tantt Jona (,:1rC1a ,. el saccrJnrc cacóltm Lui, Marnn l lern,in&lt;lcz, que
fungía como Parroco en l,al.:ana, .L.
19 lhid. p. 251.
11'
1•

Jean Pierre Basaan Pm1t-s/011tts111Q }'

�tomó la deci ión de publicar un peri' dico para la difusión de ideas. La
re pon abilidad quedó a cargo de Jonás García y Al jandro Trev:iñ . El
primer número salió a la luz el l de mayo d 1904 con el nombr "El
risticmo Bauti.rta",qu e publicó hasta 191 , año en que e fusiona con el
"AtalC1) t/', periódico que se publicaba en León uanajuat 211 •
La proyección nacional de aqt1 lla primera iglesia e angélica
mexicana, qu lt1ego e definiera como bautista e realiza mediante la
organización de la Convención acional Bautí ta gue verificó su
prim ra reunión en la ciudad de féxico el día 14 de septiembre de 1903.
Hub la representación d trece iglesias y una as ciación sumando en
t tal un númer como de 41 men aj ro . A finales d la década de lo
treinLa, dicha convención nacional e integraba por más d 50 igle_ias en
\a RepúbLica. La expectativa actual es que a inici del ¡ re. ente .iglo s
umarán hasta 2 000 igle ias autónoma. en u admini -trac.ión y con
ostenimiento propio en lo financiero . o cab duda, e\ e píritu de . us
fundadores ·igue en pie, en cumplimiento de aquella máx.ima d J ús '7d
1

y predicad.·

Conclusiones

b) Por otra parte, el procescamism0 . . . (111st
' , .
Ba tián) n 1\1 ' .·
·
'
ngrnano
onc , como lo llama
ex.1co, irrumpe en la e ·ce
. 1
religio a. D esde el urg.imiento d 1
. . na na~1ona c rno disidcnci,
al catolicism com única . 1. . , patr.1ot1 mo cnollo e habfa po tulado
, re igion . . to e ve en 'Lo S . .
ación" de 1-.Ior ~¡
&lt;
•• ,
s e11/mllntfos de la
e O , como tamb1en e pu d .
.
consumars la lnde endenci
,
e ' er con l turb1d al
com líder a don J p
\1 a., fa. tarde el ala .con er\'adora tcni ndo
r ligión (la ya t bluc~ds 1) aman, h~bría de reiterar su ideal de una ·o.la
..
.
ª ec1 a en el prus. En 1 ¡; d
·l
.
ongrnario (incluido el baut1· ta)
d_on o ac.1u pr &gt;t tanttsmo
" ,
con su I cur
·
' Li
centro
cr ia
respecto
a la heo-emo
, re¡·1gi. a 1mperant
. o anti-cato co~[,y . de
,
•
•
t-&gt;
ma
porua en cliscu ión el tema de la libertad r ,r .
, . n. J eX1co,
e r mi tía a la cue·tión de la libertad d e 1gi_osa,_ que a u!tima rn~tancia,
inc rporada a la Declaración Uni,·ersale lºttteDncia. RhecucHrd e ¡ue e ta
aqu •U &lt;li ·¿ ·
'
erec os umano As1·
e ª
religiosa
· · .·
·
'
51 encia
pr te tanti mo n !V , ,- • qu~ ongma1:1amente irrumpe con el
.
feXJco, en la s gunda mllad del ·iglo XIX . 'fi ,
una lucha frontal en defen a de un d
l
,_
s1gru co
ad má human . En urna el .
r _e 10 qu. 1ºY. con ticuc1onal r
el derecho de cLi ·en~ en l; prot ta_n_u. mdo ongmarm en el paí ' aporta
' con t ·ucwm e una ci dad 1 al
el marco de la tolerancia no es
P ur , qu n
auténtica democracia.
mo la permanente lucha por una

!

Finalizamo precisando las aportacion más . ignificativas de e te
prote tanti m , c¡u hace Sll irrupción n México en la egunda mitad d 1

Bibliografía

siglo XIX:

B
It\RG , G nza¡o, proteslantl's e,y111cidt1dos
...
Ibe Z . ACl
por la i11q11i.ricio·,1
r0t1JJ1ertcri,

a)
on aplicación e ·p dfica a lo. bauti. tas debe eñalar e que . u forma
de g bierno e congregacional. Esto significa qu cada igle ia local e·
autónoma y se dirjge dcmocráticamcn e. o hay obi pado, ni presbiterio.
~ to tiene un gran significad social, si tomamo en cuen a la
con0u n ia de las trc m narquías ·n la ida d
léxico: Azteca
:..spañola ' atóüca. Euto re. ultó n lo virreinal imperial o dictatorial
inclu o, lo presidencial. De manera qu ·, hacia aden ro de su iglesia
local · los bautistas protestante tenían un v to (que era sufragio
efectivo), por lo que aqu \la comunidade de carácter r lip;ioso se
con títuycr n desde un principio, en omunidadei; educadora. en lo civil
re pecto a \a democracia. E to foe releYantc para un período como el
porfiriato· p ron meno · re\ vante I s parn el lía de hoy.

20

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LA HISTORIA EN NUEVO LEÓN Y EN EL
NORESTE: ISRAEL CAVAZOS GARZA Y EL

ANUARIO HUMANITAS

Dr. ;\!anuel eballo Ramírez 1
1 ol gio de la Frontera one

IIace p co má d cuar nta año en ag sto de 1959, inició d mr de
lo pr yect • d la entonces ni,·er idad d
ucvo I ón el Centro d
E tudjos Humanístico (CEH). AJ mi m Li mpo que el EH ,e inició
con '!, al año igwente, la publicación del órgano gue concentraría lo
trabajo d investigación realizado en el Centro y que aJbergaría
también artículo d inv tigador im~itado : el A1111ario HHJJ1011ital
decir d J fundad r y director del
11, ] doctor gustfn
Basave emández del
aJI la nu va in titución nacía como "un,
e peranza mexicana e p cíficameme neolcone,a' . Y era una esp ranza
porque, como también a v raba u djrector, llegaba al mundo
académico en una ép ca de crisis, caracterizada por 1 debilitamiento y Ja
di torsión del raciocinio, la scla,-itud de la técnica, la xtrover ión , el
1 Tr

person:i he tenido pre~ence~ al reda tar eHc articulo. D esde luego al profe. or l ra 1
:wam Garza con quien estoy en d uda mtelectual de dt mi mgreso a F.! Colegio de Mtix1co,
hace más d 20 año~, con Cd.o Garza ,uajardo (qepd) porque, generoso como lo recuerdo, fue
él qui ·n me obsequió la col cción de Hm11a111/11.r \ wo Humberco a.lazar porque me a\Udo .1
descubrir la importancia de H11111t111;1a.r para la ~,da intdecrual del noreste.
2 Alberto García
ómez. ·\ 10la en el XX aniversano de la fundación del Cenrm de Esn1dio
Humanistico ", H11111a11itns, o. 20, 1979. p. 7.
2(1

721

�.
.
ntos de disipación la P, rdida del entid del
\·oc no de lo mstr um
·
rta pen ar y saber
.
uruver
o· y en st'nt is , porqu al parecer ya no unpo
sino vivir y er eficiente".
C
d
tudio 1:--I umaní ti.ca ' con
La re p n abilidad d un entro e __,sd
~1 n
se limita al
·
t las cri i del mun
acturu,
u diver a ec':1ones an e • - id de lo fundamentos de la c.ri i y de
eñalamiento mas o menos luc
,
rometid s a r afirmar
.bilid d
de uperarla "'stamos e mp
las pos1
a e
d d. la belleza y los demá valor s etern s en
vitalmente la verdad, la ?ºn a
lim iándolo d
todo lastre
lo que tienen de imperecedero
P

°

circun tancialJ. .
e r Dría el d ctor Ba ave y por la cual s
1 a s cc1one a las qu
. .
h
arú rico ran cuatr :
EH
intentaría
&lt;l
sarrollar
sus
ob1et1
o.
um
.
d n hubo
l C
e
.
.
. .
cial En ese nusmo or e
Eí I tr Historia y t ncia o
.
Fil so a, ... as
d na d la seccione : para Filo ofía el prop1
cuatr respon able de ca a u l li • . do Juan Antonio
rala; para
. para L tras e cenoa
-al
1
B
doctor a a ,
G
. ◄ para iencias oa - e
. 1
e
Is 1·ael avaz
arza 'i
Historia e pr te or
•· ·
ta.uró para la
reía Gómcz Tamb1en
in
b
licenciado Al eito
•a1 de la u e responsabiliz ' el
· , del Antfmio la ecc1on diton
9
_
pu blicac1on
correr d lo anos 1a
.
. d Al~
Rangel Guerra.
on e1
- .
ltcencia o
on
bl e ·inclu O el pr pio A1111a110
.
fu
b. ndo de responsa
secoone
er n cam ia
: dicidad anual
.
l
. era que tu o una P no
ha tenido do epoca : a pnm 196 , 1981 · en ca primera
. .
·¿a . or 22 años e dea.r entre
)
'.
1runt rrump1 P
_
b. , el nuario H/{JJJamlas de 1990 que
etapa es m nester indwr tam ~en
.d
198?4 l a eminda etapa
br ·,
t rrump1 a en
- · ~ · n
intentó recuperar la pu 1cac1 n in e . -, d l Cen . de
studi
. . •, en l 99 con la reorgaruzac1on
.
,
D
e llllCIO
l
bli . , del nuarioHumamtas num ro 24. e
H
, tico y con a pu cac1 o
d.
umaru
. e han sido lo volúmenes correspon 1 nt s 9u
entonce a e ta. parte, 1 t
.
al iniciar el primer ,·olumen
I-fuma11iía.s ha publicad . Por oertBo qu_ l pr entaba c n un pr faci
di
199
1 doctor a ave o
.
el
c rre . polnb e.?t a , etapa del Anuario H11111tmitas". "' te prefacio . ra_
gu tJtu a a r ue, a
L b'
blicado 3 año. ante , 1 bien
doctor I3a a 1 1ª ia pu
.
1 ·
ec que e mJ m
' I" . d la ituación mundial corno la
incluía nuevo el m n o . para . u ana 1.1 e

ª

.,

.·

°

· •
1--1 umam ocos

de la

nivcr~idad Je

. d d 1 \'alle "El Cenero de E tud10.
; i\gusún Basan· Fern: n e1. e
•
- ,. 1-:J
"t
' o 1 1960 PP· 5-6¡
d no e\
Nuevo Leon ' 11mt1111 ar,
: ,
'
• General de ¡ /111111111it11.r explicaba: .. eanu m .
' :on una _t:s~1crn aclaran?º d ºº:Cl'~e J'J82, con estt: 1!11111rill ~o. 23"'. Al _mismo ncmpo
en el ano
.
1 publicac16n .. \'ea e H1111111111tt1.r,
quehacer ed1ronal mterrump1d
- p·:mas
• 1..nn •ma el apo\(J
ngradecian al Rector rn:gono
. para a
~(l.

23, \9()(1, P•

r fer ncia a la i11/emel y a personajes como fartin T uú1er .l(ing~- Per J sin
duda la intención d reanudar H111}J(mitas era parte de aquel anhelo
riginal qu motivó la. creación d l entro d , tudios Humanísticos en
196 : la crisis generalizada de las ociedade . Y ahora afrentado a la
cri ·i. fini cular. El mismo
H en sta. línea d tgumentación
rganjz · en el año 2002 una erie de r flexione sobre este nuevo
a p cto de la cri i de la que n ha salido la humanidad ahora aumentada
p r el terrorismo el rem:e. de los enfr ntamiento · por cuestione.
' tnica y religiosas, la de trucci · n de la ecología y la falta de con trape. o
a la políticas de lo paí ·e. podero os. El evento e desarrolló dentro del
estival Alfonsino d la niYer idad ut, noma &lt;l
u ,--o León en el
m de mayo d e. e año con el título gen ral &lt;le ""Diálogo intercultural en
un mundo globalizado' .
Teni ndo en cuenta las do época de H1t1JJanitc1s se han editado
un total de 30 ,~olúmene· 1 que ya r pre nta un import:ant acervo
para la inv cigacióo humanística promm·ido por la lT niversidad
utónoma de i Tuevo León. i bi n cada una de las secci ne ha
guardado una identidad propia, . necesario re altar que H11111mlitas ha
sido de d 1960 un foro importante para I desarroll de la.
humanidades en la región r en el paL. Ademá. de qu ha conservado una
relación muy e trecha c n uni\·cr idades e in, tituciones acad · micas d 1
xtranjero. Por su páginas han recorrido fil· ofo ·, literatos y Lingüj. ta ,
hi toriadore , científicos
ciale y otro humani tas d relevancia
nacional e internaci0nal. Aunque la pr ocupación d este arúcul e
e pecíficament , la historia no pue&lt;le d jars de re altar la pre encia de
e critore. e im~eLtigador , que ha tenido Hmllanitas en orr s camp de
la humanidades. I &gt;
éste el lugar para hacer el análi is de b.s
aportaciones que n Filo ·ofía, Letra y Ciencias aciales ha h cho
H11ma11itas:. pero ci rtamenre ha) campo abonando y abundante para
gwen empr ndan esta tarea.

Historiografía de Israel Cavazos Garza en Humanitas
La participaci · n del prof sor Israel avazos arza en H/(/11tJ11itr1s
ha ido d do. manera : 1 rimero como j fe de la ección d historia y
como autor de artícul s en sa mi ma sección. De lo. 30 volúmene que
5

Agustín Ba. a,·c Fcrn:indez del \'all~. "t'\ue,•a etapa dd Anuario Jlumamlol', 1/¡¡111,1111/as, !\o. 2 ,
1997, pp. l l-- 1-1.

°'.

721

�ha publicad Jlllmanikls 11 25 de ellos ha p rticipado c m jefe d la
sección )' en 23 ha int rvcnid como autor.
L no habla d una
pr ncia mu~ ignificati,·a tant por el liderazgo ) la co ~dinaci ' n d
Ca\'azo. Garza en lo e n cimient
hi. tóric
promondo p r el
otro d E tudio Humani rico como d su int ré p r la hi l ria;
e p cialm nce por la hi t ria d l nor te n
n ral e mo d
León en particular.
n ju t mente t &gt;. d - apanad s de l que no. cupar roo. a
c ncinuación. El nore
mexicano ha ido analizado por ª'", zo arza
en difer nt . contenido . En primer lugar n l a pecto de la. fu nte
para la evangelización parti ularment r ferid &gt; aJ iglo ~- En un ágil
r cu neo, te aróculo d l 9 U Ya al I ctor p r lo, di,-er o. e pací
del nore t , incluido Te. as, y p r a pect
r levante com la
fundaci n y bi grafía &lt;le lo mi ioner y la 11 gada d lo tlaxcalc ca
a la región 6 . Por tra part muy intere ante r ult el mdi de l 964
. obr la in ur.i n d l . indios o el oor st en el igl 'l ' la
influ ocia qu ejercí r &gt;n n la f rmación d 1 h mbr d I n rte, la.
causa qu motivaron u irrupci · n y xt rm1ru , y la U gada y
tablccimiento d nueYO grup • e mo J
min l . , ma e go )
kikapú •". Por úlcim refi r' n&lt;l . e al lenguaje d I n r re a u f rm,
d pronunciaci' o, a u arcaLm
· a la c u a qu pudi ron ha r
m &gt;tí,a&lt;lo la parricularidad lingüL cica de la regi · n publi
ayaz ,8
• rza un e cri o en 19 6 •
Por otra part ,
otro g-ran tema 9ue l upa un lugar
pr pond rant en la ht. todogrnffa de ª"ªz s arza n H11111c111itr1s e
r u v L ón con un ingr client mu} c.l finid hacia una ri a ,1. i · n de
. u capa coloniaJ. D . e.le la prim ra ntrega a Hm1l(lf/Ítas cribi · acerca
d las mi i n franci cana. ) h carnet rí. tica.
lo poblad re del
Reyn d I ' n n cl ·iglo VU.
br e t últim a unt
r e.lactó, n efecto u primer aráculo. En él hiz hicapi ' n 1, :; tr
" ntrada. ' principal hacia la Uamad, fr nt ra chi him ca: l. de Albert
del anto (1577) la d Luí atTajal y d la u
(158 l) y la de
d. Montem. yor (15 6). AJ la&lt;lo d 11 analiza la vida y actiúdad

min ·r , oldado , gan. d r y pa t re a I lar d I igl
o e
!vida d lo decman d la e n ega , ni del éxito de guien . in tauran
las prim ra hacienda y los grandes rancho ganaderos''. Al año siguient
publica la e nrraparte del tabkcirniento material del t - u ,·o Reyno dt
L ón. , decir, hac un x en análi. i d la e nqui ta e piri ual. De d
l primeros e m cnto, franci cano. n el nort , h ta el de J\fontcrre)
n 16 )2 &lt;'&gt; 16 . Y d de lue o el e tablccimicnco de la. mi i ne, y ·l
int oto d
cularizaci · o de alguna d ella . \demá , la fundación de
puebl y villa U ,. da a cabo por esto fraile. mene re. d quj ne e ha
di ho qu ''hicier rn surgir alguna d , la. má. pulcnta ciudad . n 1
n rt incógnito" X'. Jim · ne:r forcno). o olvida I nombre de
mi. ion ro. notable. como fray Margil d J ús y fray Juan Lozada, } de
1 · tr · eráfi
qu CU!)atoo la edc epi. copa! d Linare : ntonio de
J sú -, e d &gt;n Rafael Jo. · \ rger, J · M. de J ú Belauzarán. AJ
egund de lo prcladc s nombrados . e I recu ·rda c mo el e n crucror
d 1 )bi pado obra de la qu ' ufana" Ionterre,) 11 _
En otra . ri d aróculo ab r la avazo
arza d g · n r &gt;
bi gráfic a tra,·
d la imc.tigaci'n d algun
g b mant )
per. ona¡ &lt;listinguido de l uevo León. n 1963 publica un intere. ant
y bien documentado t1;xto obre rnnci co de Barbadill Vitoria y las
reforma que in taur ,. n e t arúculo a\'az
rabi c una
an mpalía con . u biografiado a qui n c&lt; nsid ra ' juri con ulto
n tabl , ¡uez r et pacifi ador y fundad r de pu bl . , rganizador
diligente, leal scn·idor del rey e\'angelizador piado o gobernante
magnífi e ~. má 9u t lo, lib rtad r) pa Ir de lo indio ". Ten par,
mí, gu é:t · pued . r un e crito imprc cindible de l. hi, tori grafía
nuevo! n sa 11 • l n lu tro de pué pre entó la. biografía de uatr
gobern, d1 re. de la ép ca colonial: L ·ón d Alza y ;arbizo, J\gu tín de
E h rz ~ ubiza (l\lar ¡u :s ck an l\ligu I de "\guay ), Gr goric de
alina Varona y Pedr &gt; Je arabia orté 1~. Reci ntemcnt
avazo
arza . e ocup &gt; de un p r onaje icmpr ~ pre. ente en la h i to ria de

"ª

Israel Ca\·a;,(Js Garzn, ".\)~unas fuentes parn t, hMoria Ul la CY, ~,clizac1ón en el n re. te",
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1•

f-/11num1IOJ,,

"º· :;,

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9 1 rnd f.a,am C,.1r;.,.1, '".\Jguna c,1racrcm1ic.c de lo pobl.tdllrc, dl uc,o 1.con en el ,1~ln
XVII", H11111J1111,11, o. l, l%11, pp. -te,-.. r'J.
111 l ·racl C·1va111 (,aria, ·•La obra tr.111ci, ,111.1 en lomcrre,", H11111,1111t,11 ·u. 2. JI){,!, pp. .¡r
452.
11 J rat:l C. ,·azo (,.iro. "El Licenciado Franc1,cll de B.ub.1clillu \ mma, paetficador I funJ.i&lt;lor e.le
pueblo",/ /,,m¡1111/,1J, 11. 4. 1%J. pp. r5 'lll.
11 lsrad .a,•azo. G:un, ( uatru gohcrnadors · coh,uialc, de
u •yo León. cn ayos bmgr,ifi ·os•·.
H,1111,mifns, ', , 1), 1% pp.

,r.ús.

�uc o León, el doctor Jo é _, leuterio González 13 • Del cam~i' n con~ci_d
como doctor Gonzalitos ,e ocupa no anto por u profe mn d medico
sino como hi toriador.
este propó ito ha , otra erie d&lt;.: cuatro artículo en I?, que
de arrolla aoáli. i que tienen que er con la hi toria de la profe 1one ·~ Y
de las acti idades conómica . 1 primero s una interes~te re ena
hi tórica acerca del eminario de Monterrey; pero que en realidad abarca
mucho mi pue contextualiza la ida e tudiantil _de Mont rr . en lo que
se r fiere n sólo a la f: rmación sacerdotal. Bien e sabe qu en los
eminario del i l
VJII y del XI e formaron tambi ' n ab &lt;Yacio Y
políticos de mucha influencia en la vida e ·tala! nac~onal.
avazos
Garza el eminario de Monterrey es el plante\ educatlvo ma un~ortante
de la región durante la primera nutad del iglo ., IX y "consoruye_ el
·ólido cimiento del humani mo regional y la más ftrm base de la v1da
espiritual del nore te d l país 14 • tra profesión estudi~d~ por Cavazo
Garza
la de lo comúnment e noc1do como c1ru¡ano . n un
artículo ublicado en 197 5 bace un análi is de qui ne desarrollaron esta
profesión en Monterr y duran~e _ 1 iglo XVUl . ~a
vivir en ell~, ya
por presentar. e cuando se olicttaban sus e1V1c10 . ~ otro arnc~o
qu s una remini e ncia actualizada de uno de los pnmero., ~~crib
ac rea de la ganadería en uevo L ón. lnter sante por la de_ cnpc1on de
la riqueza ganadera d la región, también lo es por la~ reflexione finales
qu exp]jcao la h rencia que ha qu dado en el_ nor t de ~quel mundo
de hombres de a caballo declicado a una actividad que 1 no s ya la
primordial sí ha quedado en la top~~ en 1~ e_xpre iones en la
música y de de luego, en la cultura culinaria ·. Por fin, interesante re ul~
también el recorrido que avaz
arza hace de las forma coro e
desarroilar n en 1onterre la actividad s r fer mes a lo pr ·. tamo Y al
refaccionamiento de las acti ídad s agr pecuaria , comercia~cs e
indu triales. Analiza a í de de los pr , starnos h cho por la lgl 1a, la

Y~ª

fsºr

7,'.

cofradía y otra institucion
ele iástica hasta la aparición de los
pnmeros banco .en la ép ca porfiriana, ~ u desarrollo posterior' -.
o p d1an altar lo artículos relativos a la fuente a lo
archivo · la atención a otro, repo itorio de donde obtien el
historiador la materia prima para , u. i nve tigaciones. Desde la tercera
e~trega de H!f111a11ilas en 1962, anz
arza escribió acerca d la
cedula n que lo reye de •spaña . e referían al uero R vno de
León 1ª. Y '.1:á t~d ofreció una detallada guía cronológica· de la
documentaCJon militar entre lo. año l 9 y 1850. Como él mismo lo
a e?11ra, la vi ió?. ~egional . de lo ·uc o es muy importante para
ennguecer lo análi 1s a parar de lo. archivos de lo · hombre, de arma •
que cierrament ', no . in-en sólo para recobrar la hi ·roria militar, . ino
d~sen~boca~ n c sanamente en la hi toria política y obre todo en la
hi_ t na social. _D_e particular importancia en e 'ta guía son los último ,
ano en que I ieX1co hubo d en fremar el e tabl cimi nro de una nu va
frontera c n los Estado
nidos resultado del Tratado de Guadalupe
J-~idal?o ~e l 48'''. · n último artículo concentra la producción
h1 tonografica -en libro y n perióclicos- sobr, uevo León realizada
durante la década de 1 &gt;S año 60. E te artículo c. sin duda el
compl m nto de otro qu publicara CaYazos Garza unos año ante
(1952) en Histolin i\_{e.\.i~a11t1 que compremüa la histori graBa
nuevol one a, u r p s1wno sus fuente e, indu o u historiadores.
Tal a_rtículo apareció con el ugestivo tÍtLd d ' urvo León: la historia y
s~s tns~un_1entos" e iba eguido de un epílogo de Dani 1 0 í~
Vi.llegas· . El que ahora comento apareció en l ill11Ja11ilt1.r en 19 O,. es una
recen i, n exhau ti a y mu) compl ta de cuanto apareció es ·dec nio
sob_r: _aspecto hist · ricos de ue o León y l\Ionterrey en diverso
periodico , boletine , re\'Ístas de di\'ulgación r especializadas, \' d sd
luego fi lleto opú culo v libro:?.
·

qud

¡, l rae) .;:ivazos
(, arz~. "( .rct
· J1to I uansacc1onc JLI i\lomcr-c1 dc amaño" f /111111111il,lf l\,u "8
•
2001, pp. 553-568.
·
'
.'
.- ·
~ n "E-1 ,j· ctor Josc Eleuterio
,om::ílez, u, fuenres como h1 tonogr:ifo",
l srne l ,avazos. G a,,,,.,
~
•
f /11111111/Í/as, No. 29, 2002, pp. 525-538.
.
,,
.
1-1 brael avazos Garn. '·Esbozo histórico del semmarm de Mooterrcy . H11111,1111/as, 1cl. 111,

11

1969, pp. 411-427.
.
.
.
,,
(
lr.racl avazo. Garza," jrujan sen Nucvn Lcon en el siglo XVUl , Humarnra., • o. l 6, 1~75,

15

pp.385-391.
el
d
I
1r, Israel ·avazos Gnna, " H• aent a r b,ana os en
XV!ll", H11mm11/t1s, o. 26, 199lJ, pp. 4..\ l-461.

26

1

uevo Rcyoo Je Lenn, SI,!?;1os ,X\'11 y
.

Israel avazo
·
' • ~ G·acz,1, ·'I neI1cc J e rea1e · ca.lulas
rcl:1111 as a '\ ucvo J cnn 1651-1820'", / /11111,1mt,l.f
o. 3, 1962, pp. 131 .WJ.
'
19 Israel Cavaz lS Ga
· t Ie,
·.1 ramo m1·,·llar l¡c1 \rcluvo ,cncr:il dd 11srndu Je \.ue1·u Leon
- ,, • s, rza, "l , u1i1
179 -1850 • F-/11nm11it11; \:o. 12 1&lt;r I pp n- 154
'
:?J'Ismel G ·
e;
.
.
..
.'.
'
.
·
-·
.
Yl!Zu~
arn, , ut10 Le11n: fo h1 1nru1) ~u~ insrrumt:nros", l/is/t,ri,1 \lr.\7C1111,1 ,·. 1:3
Jij

~nero-marzo de 1952, pp. 494-51-1.
1'9!;?:el .ava~o ,:irta, "1-icha~ para um h1hlm hcmi:rngrafia h1fümca Je
• Hu111t1111!as, o. 11, 1970, pp. % ¡ -J8~.

'
•
un 11 ).,\.'/111, J IJ6Cl-

�Por último hav un sector d la historia de ucvo L ón a la que
avazo Garza le dedi~ ' también una serie de e tudio monográficos las
villas y poblacion rein ras: Marín, anta atarina, Ramone
se bedo,
Galeana, abinas H.idalg y atehuala· é ta última durante la ép ca d
jurisdicción nuevolcone a en los sio-lo XVII y X III._ n otal de
artículos que aparecieron en ndo númer s de f-lNmanztas entre 1965 Y
199 22 . E nece ario de ·tacar el interés por desentrañar Jo
rígene
c loniales de cada una d las poblacione , y el proceso de larga duración
, la· vicisitudes por la que pasaron. D manera por demá ju ta,
avaz Garza destaca en cada uno de lo arúculo la forma como lo
hombre y mujere de e
asentami nto emigraron con l correr del
tiempo y la modjficación de la circu.n rancias histórica , a formar
nuevos núcleos de población n la región noreste. En algunos ca
especifica que antes d ser pueblo, o úllas, fueron constituidas ~on la
catego ía de i•cdle, aclarando que esta jerar~lÚa política "s~guía lo In_Jsm s
lineamientos de las antigua Leye · de lndias, qu cooc díao a e t t1po de
lugare un juez ubdelegado, dependiente de la villa española inmediata
en el gobi rno d la provincia"23 •

Condusión
in duda que lo artículo de Lrael Cavazo Garza aparecido en

H11manitas con tituyen un co1pt1s que da una jsi ' n amplia, contextual y
variada de la rica historia del nort nov hi pano, del n re te mexicano
del antiguo uevo Reyno de León del actual E tado de ue o Le_ó n y,
desde lueg , de e ta emblématica población que ha enido a er la cmdad
de Monterrey. Alguno de e tos artículos bien p tüan . er el míclco
generador para un libro para una im·c tigaci?n ma or con:i~ ~I mi mo
avazo Garza lo a eguró cuand narr' los tiempos y la \ c1sm1des d
la angelizaci 'n franciscana en uc o León y u región de influencia. Y

no sólo lo. artículo. qu personalmente él ha publicado sino también los
de otro im- tigad re. que, invitad por él y por I otros responsables
de Ja sección de Historia, han e. crito en la ca i ya tres decenas de
, olúmene de Htmzanilas. Con sus variacione de tiempo y lugar, forma
de edición . co rdinaci, n Humanitas ha pasado la prueba del ti mpo y
en e te ca o en lo gu , e refier a la hi toria guarda una
ti d
conocimiento muy irnp r antes c¡ue, como los buenos vinos maduran \'
se enriqu cen al paso de lo aii s.
·
resta más qu augurad a H11111a11ítas a la ección d Historia,
y al propi pro6 . or Israel Cavazo · Garza la continuación de u
proyectos para la investigación y difo ión d los conocimi nto
hi tóric s. Lo seguidor s d Clío i mpre al p odien e de nue os tema
y en~ ques erán te tig d la renovación que r quiere el oficio, del cual
la niv r iJad Autónoma de l uevo León ha sido baluarte , tambi ·nen l
terreno de la humanidade. . Habría gu terminar ant un nuevo
principio am · 1 d safio de un nueyo iglo, con aquel ret agu tiniano
que ya l doct r gu tín Ba~ave recordaba d sde el volum n liminar de
H11111anila.r. Busquemo como qwene. van a encontrar , ncontremos
como quienes aún hao d buscar, pues cuando el hombr termina algo,
ntonces e· cuando mpieza' (De Trinfrate f r, 1)24. Y para mayor
c nsist ncia de la investigación histórica qu aún nos queda por hacer a
1 hist riadore de uevo L ón y d l oreste, añadam s el I ma
también de co1te agustiniano, de la ociedad uevol onesa de Hi toria
Geografía y E tadística: In 01J111ilms ven/ns. Conjugada de de lueo-o, con el
d la niver idad qu pre cribe en todo A/ere flav1111a1JJ re,itatis-. y que
también el doctor Ba ave comentó como un I ma "siempre magnífico",
al publicar el primer volumen Jcl entr de stucli s Humanísticos.
orno en otr lugar lo ugerí, no es m ne ter abrir un nuevo camino v
no e tra a d inventarlo, sino de retomarlo.
·

22 lsracl Cavazos Garza. '" l.a Vilh de an Carlos de Marín", Hmna11ita;, L o. 6, 1965, pp. 305-31 ;
"El municipio de anra Catarina en la historia", lllf111a11il&lt;lr. N . 7. 1966, pp. 3\1 1-3 11; "El
municipio de fulmonc , uevo León'', J-l11111(111i/as, 1\o. 8, 196 7, pp. 359-_ 7 1; '_'El_:11uníc1p}o de
cneral •scobedo", H11vu111itas, No. 13, 19 7 2, pp. 263- 27 1; "i\latehwlla, ¡unsdICoon del uevo
Revno de León 1638-1718", 1/m111111itm, o. 14, 1973, pp. 433-456; "La misión de ;ui Pablo de
lo · Librador (ho,· Ciudad de Galc,na, Nuevo León)", J-J.11111m1itas, No. 20, 1979, pp.303-241;
" abi na Hidalgo,¡· ucvo León (comentarios sobre su origen)", Hrr1111111ilr11. o. 24, 199 , PP· 35 ·

372.
2., lsmel

av, zos Garza, "El mllnicipio de los Ramone Nuevo León'', H11111,111i/{1.s,

u. 8, 1967, p.

24

de

364.

18

J\gusrin Ba~a1·c femán&lt;l~;, del ,1lk:, "El Cl:ntm dt: 1: tu&lt;lio~ Humanísitcos de la L1mversidaJ
uevo León", l-1111111111it,1s, o. 1, 1960, p. 8.

729

�PERSO AJES DE CANTABRIA E

AMÉRICA

\LLro. Jesú ' anak Rw:,
Unin:r idad de antan&lt;l r

paña

Fra Antonio de an Miguel Igle ia , Obispo
no d los p r naj
alido de Cantabria hacia Am · rica con má.
can ma y con una personalidad fa ciname fue Fray i\m nio d an
figuel.
. pañol de pura pa, upo integrar e en la vida am ri ana,
conocer, urrir ,. ru tar problema, y oluci n s; su Yida fue una
dedicación a la nueva patria con entu. ia mo ingular.
1ació Fr y Antonio de
an Migu 1 lgle. ia. en Reúlla de
amarg el &lt;lía 19 d marzo d l 2 , i n 1 bautizado l día 24 n lo
nombre d Alejandro Gabino ntonio lgl . ias d 1, , giga.
orrcteó p r la mie, s y lo rob! &lt;lale. cercan . a u asa natiYa,
rob! dal qu aún se con rva. Estudió las p1imcra. l tras en la e cuda del
pu blo y a I poco año intió el llamado a la r ligión ingrc ·ando en el
cercano :;\ [ na terio J rorum de anca atalina de ~l{ ntc
rbán,
dond t mó l hál ito I día 6 de febrero de 1 41 cuando aún no había
cumplido lo. 15 año •.
1 año , i~rui nt el día 25 de febrero de 1742 profe a come
monj jcrónim L mand el nombre de Fra, J\ncunio de , n Miguel, n
honor d l parr n d u pueblo Re\·illa de Camargo .
.11

�·U \il,·¿a en J\lome orbin transcurrió n el ilencio de su. muro
,
,.
en l ora et labora, pero no cab duda qu cultivó ademá de su e pmru su
inteligencia.
.
A pe ar de toda u fama de h mbre cultJvado en la le~a. había
Je era pa ar lo yj jo muro. de Monte orbán y fu sco21d para
u e mar ¡ cto j\ favor d u orden en la niversidad de alaman~a.
1&gt; ,1 de ·pué. a ~er 1 ~tor de Artes y mae rro de Teol~gía ~ l _s col gi~
¡ r jn.i.mo'- d Avil.a igüenza y alama.nea n el olegio de vila ad mas
rue Ju z d Opo iciooes.
1 a ha mo trado Fray

valía

_.
ntonio su pr parac1on, ya . e con c su

r el año 1 66 rnelve a

rbán com Prior. .
_
Poco había de p nnanecer Fray A.ntoruo de an rvligud en
\hnu
urbán pue el año l 6 e· nombrado_ General de la . r&lt;let~
1 ronima y \a prudencia ) sabiduría de la ~uc hizo gala n . u cargo le
11 rn a ' et Visitad r J neral de la, d • a alias.
. .
Aunque fuera dentro ele\ dau tro_ y en su ord~n rel1gi sa ~o~d,
tiabia tran •currido u ,;da de trabajo ·u lama tra ·paso lo · muro ~ llego
.L L ,nocm1 iento de
arlo. 111 t¡ue I día 31 de cptle~br~ de 1 6 le
·
b.
d \ di · e i de ·omayagua en la cap1tarua general el
111L • ruza o 1. p
a
..
. ,
.
,L aLl.'.mala, hm llondura .
a i pa ó un año de de u~ mbrarm_ nt .
k ¡MLhar n );s bula. e hizo el , i~je. En se tiem?o m en Madnd ru en
LaLUl u ó ningún distintiYo pi copal, ha._ta tuc con agr~~o ~n la
,,iu.:dral de Puerto Rico el año 1 7 p r el ob1 po de aquella dioce 1 •
El único düintivo qu u aba habitualment , fuera d las grand
ol mn.idad . era el pectoral )' el anillo, Yi tiendo de jerónimo. ,
T m · po e ión de la &lt;lióce. i d , ma agua 1 día 17 de
,, d 1 · La di · e i• de omayagua
era muy• ext
n .a p . c,
llU\ Jelnbr'•
.
pul lada y con mucha - carencias a las que había que añadir la 1tuac1on
pn.:&lt; &gt;cup,' nt , en ·u zona co tera, pu lo. barco ingle. la atacaban ~o~
frecuencia como suc dió I añ l 9 en ( mo y ,abo rac1a a D10 ,
u,·
tivo •ray t\nt nio de an Migu I publicó I día 2 el
\. ,11 . 111
•
¡. 11 · l)
[ubr de dicho añ ' una circular mandando rezar Pro tmrpo 1e111. · . or' su
OL
· • 1 177 sab m s 11u v1.1to \ a
primera Pa tora l de 20 d e ct ubI o _
.
,
LUuce 1• ,·i ita qu hubo de uspender n tcbrcro d . e m1sm añ P r
moci, os urgente y que p teriorment terminó. .
~ is año stuvo Prny ntnni &gt; d an llgu 1 al frent ~e la
di · ce ·is d Comayagua en la t¡ue brilló , u principa! virtud, la ca~1dad,
e nYertía en arte de ingenio. andad que babia de
que a Y c .
1

32

demo trar con hartura con motivo d d de lo azot má frecuente ,
la viruela y el hambre. El año 1
la Yiruela hizo e era o entre sus
dioce ano y allí al prim r n bu car ocorro y aliento estaba I obi po;
y eras la viruela, el hambr gue uc dió al t rremoto de l 80 qu
de tru ' la ciudad de uat mala.
Para la caridad d Fray Antonio de an Iiguel n había
ob cicuJo y durante cuatro año trajo maíz desd l icaragua pagando a
11 peso la fanega por I crecido ga to que uponía el tran p rtarlo
por mar f tierra, acci , n aún má de tacabl pu la di 'e i. de
Comayagua olamente t nía una renta de 4 O Ope
anuale .
m hemo \'i to Yisiró u dióce i ext n a mal comunicada y
con un clima in an , l qu le vali , a ray Antonio d an Jigu I alir
marcado en u salud para iempre· una caída en una de sa v1. ita. v una
infección en la garganta que 1 privó ca i de la '" z, fuer n I íruto
pers nale d u e tancía n la dióc i de omayagua.
El día 1 d eptiernbr d 17 3 fue promovido a la dióc i d
al]adolid de ~{ichoacán n r [ ' xico, n ticia que comunicó a u
dioce ano n u última Pa ·toral de 2 d ener de 1 4. Permaneci ,
aún vario, me
n
mayagua llegando a la ciudad d t.. léxico n
octubre d 1 4 dond p rmaneció el tiemp indi pen able para arreglar
lo asum de la nu va pr !atura.
gún recog la Gazeto de Mé."&gt;..ico del 1 de noviembre de 17 4:
'La n,miana del 3 de 11oz1ie1J1bre salió de esta Capital para s11 diócesis de "A lichoacá11,
el Timo )' Ri•1110. 1: D. 'dJ' Antonio de ali figlfel", haci ndo u entrada 1
día 1 de novi mbre de 1 4 . in pennitir acto más allá d lo
e trictameme nece ari . H mbr encillo, rel.igio y a c ta, nece itaba
muy p co para u per ona u habitación n t nía má · mueble que lo
preci o , comune y ordinario . pe ar d . u dignidad, jamá permitió
que nadie hicie e algo por él y qu podría hac r I r í mi. m .
Humilde trabajador, apacibl
ínt gro y olidar.io, ·i mpre
encontraba ti rnpo para abrir u el pa h y ·u mano al m n t r
que
non e itaba de ante. ala para acceder a u humilde de pacho.
Eran tiempo de ren vación hasta allí allend los ruare. habían
llegado la · nu va idea, d la llustración, y n faltaron en la u va
. spaña per naje imbuido · de e tas idea , que .irvi ron al pueblo pero
s1:° confundir e con ·1, pue, la razón era el motor de u quehacer y com
dice Arn, rico a tr ''la idea CJistia11a fue s11still1ida en el S{glo X1-1JI por !t1 fa
en el progreso".
í actuó en el Gobi rn d la bien acabada ciudad de
733

�Valladolid, que hoy conoc mos como Morelia n r cu rdo de un de u
hijo más i]u tres Jo ' María 1orelo .
Pero Fray nt nio ·e babía de enfrentar a una dura prneba I año
1785 y d nde iba a d jar con tancia de u temple y de u buen hacer. ~Se
año la ueva España padeció una grav equía y cuando la lluvias
veraniega par óan paliar lo e~ cto. cata trófic la h lada del me d
ptiembre arruinaron la co ecba ; apar ce 1 t míd fantasma d la
muert y con 'l la p te. 1 virrey Gálvez coma carta en el a unto
publicando un bando c n norma. para actuar ant la calamidad· por una
ycz la uprema autoridad \'trreinal se tomaba n ·e1io un mal endémico.
un9ue en la grand ciudade e almacenaba maíz, principal
alimento, en la alhóndigas, pronto esca. eaba y los grandes hacendad
abrían us tr je con precio abusivos inalcanzable para la mayoría· la
e ca ez de maíz, encarecía los demá aliment
e pecialm ote lo
c reale. muriendo l ganados c n el c o iguient abu de 1 precio
por la casez de caro·. i ademá a ello unimo I de. rnpleo en la
mina , obrajes, comercio, hacienda , el problema . agrandaba con el
aument de la vagancia y la mendicidad.
ray Antonio de an ·gu l, el día l d octubr d 1 85 clirigió
una carta al abildo con recado politice " a vario. colect re de
diezmo .
~]
abildo aprueba Lln pré tam
de 30 000 p os al
Ayunrami nto in interé y l día 14
el de Pátzcuar 1 que recibe
,000 p o ) otro 40 00 ,·an para Ti rra aliente para ayudar a la
si mbra d maíz o la tierras d tiego.
Fray otonio d an :Miguel abe que no se alva al h mbr sin
alva parre 1 1 cuerpo, y el I de octubr de l 7 5 publica un edicto
en el que e tá u pro 'eco p Lític ". La cau a es 'de Dio , d I R y, del
bien público y común de lo. pu bl , y principalmen e de lo pobres".
o ha otro motivos en él que I s c.1ue 'in piran la lcye de la
humanidad".
Pero no e, . olamcnte en e to m mt.:nlo cruciale y d ci.ivo.
cuando I bi po an 1iguel traza u plan d ayuda. Va más allá e. algu
definitivo pue nos' 1 hay que hac r caridad sin ju ricia que ignorada
cuando no pi oteada.
E to per onaje hacían su s nicio xten ible , vi ibl c n
ruido ilustrado bu. cando iemprc el medio ficial, era un arma para el
escalafón admini trativo.

. Fren_t a e ta actirud e tá la d Fray Ant nio de an r.Liguel,
encillo e incapaz de adoptar posrura
crviJ s o cortesana . 0
nece itaba capitalizar u mento no bu caba autobomb
era un
misionero gue embraba l amor cristiano y Ja cultura occidental in
paternali m sino con solidaridad d hermano· no desde fuera como
gesto sino desde d ·ntro como entimi nro.
P ro en el iglo de la Luces no e an i\Ligu I un r trógrado,
un _~ombre llcn~ de modernidad, fruto de u dilatada expeticncia
e pmtual y material que la diócesis michoacana iba a r la beneficiaria.
Valladolid de Iichoacán e. una dióc i rica en r nta los 4 OUU
pe o .de ornaya~ua , uperan lo 4 0,0 O en alladolid, p ro ray
nto~ d_e ª.º .Migu l abe que tra
a renta hay per nas. Hac un
estud1 mmuc10 ·o de la situación r problema de la dióce i y traza un
plan d gobierno que , erá iernpre recordado por u ficacia.
En I ciudad de Valladolid ha) un clima de in9u.i tud imckctual
e I cLima dejad p r I je ui a , esp cialmenre por Clavijero· un clima
gu llega al . 'ol gio de
icolá y 9u impregna a profesare y
alumnos, estimulad por p r ooaje que encu mra□ n el Pr lado su
má firm apoyo.
P&amp;ez alama, bad y Qu ipo gue compartí j inquietud s
e piritual , imelectuale y materiales con an ligu I u pai ano el
Intendem Juan 1toni Riaño, quien organiza tertulia literarias a la.
que a i t an ligue!.
. _ 1 alladolid d final d I iglo XVIII ti ne 9u encontrar la
un~10 ~ entre ~o tradicional ) lo modern . De, d la ap nura del ol gio
, 1.11111ar10 1 día 23 d nero de 17 O iendo obi po P dro An lmo
anch _z de Tagle , u cátedras e cubrieron con nicolaíta - pero !:-Uj to.
al _estricto Regl mento dictad por I obi po. Digamos d paso que eJ
p1~m r Rector fue el Dr. Vicente Gallaga í\Jandart , úo abuelo de Migu ]
Hidalgo y ostilla.
E~tre an ~ligueJ obi, po e Hidalgo l rofe or } de. pué R ctor
d~I olegJO ele ~an icolá , tuYo que haber u11a ser cha relación.
Hidal~o _da ciert c lor de jans nismo al su rituir el texto de
ol &gt;gía
· cola t1ca ~e onet, impu sto por el obi p ánch ·z d
agle, para
ptar a u atcdra d T ología. 1fjdalgo pr paró ·u famo. a "Dúerlnción
;hre el_verdade,v, llll fodo de est11rüar Teolo"Ítl 1-:.s~o~áslico". Par~ ~Iidalgo la
eologia no habta c.¡u undamentarla n la op1ruoncs de nstoceJ
ino
en una ' Te logia rnet , dica, acomodada al u de la escuela ' y por

73

7'35

�Teología po 1t1va cuyo fundament
la agrada E. crimra anto
Padre. y Coociüo y ;la otras ciencia que
requier n para u perfecta
HJLdigencia, c mo ,on la his oria, la cronología, la geografía _r la crítica' .
1 ermin ' arr metiendo contra 1 ext d
onet que explicaba en an
JColá y n el eminari Tridentino. D l éxito d u di cur o e rá el
premio
l 2 m dalla de plata y la carta elogio _ª de P ~ rez d~ Calama.
¡ u\ 1\.ntonio de an ~ligu l con u presenaa aval las te.leas del
L.ll~ lrncico 1'1iguel Hidalgo, que comenzaba a . er .o pech so d h rejí~,
1._ru &lt;lado el e píritu liberal de an ligu 1, ra fácil creer que compartla
l•1 c:-iplante fil ófic s y la reb !día de uno d u cur~ . .
.
igui ndo la resi de que el de arrollo d~ la mtetigenc1a_, la
1h.,mu&lt;l del hombre, para Fray Antonio -~ an ~liguel, la ,educac1on d
\u::-. ¡menes, fue una con tant preocupac1 n, y a 1 Yem como manmvo
u.n,1 cuar ot na d jóvene. traíd s d los di fcrent s punto de u ext~n, a
d1occ: i, con la arisfacción de v do de pu , s rYir mucha · parr qwa o
c:n cargos d rang superior. Lo mi mo h.iz c )n un grup de i ' vene
chicas ingre ada n re. er atorio
convento para que e _forma n ~n
l.1~ buena co tumbre . i no a enemo. al Regla111ento qu c:Li al
leg:io
Lk h n eñanza d lrapuato, Pray
ronio d an r.liguel e taba a
luz J I qu · e entendía entone · por educación y má, la fi me~na·
uuui ra pa ad por progresi ta n la K paña de bien avanzado el 1glo
0

de

~º-

Fra\' Ant ni de an Ligu I tampoco e sustrajo a la e rriente
. ale
eran lin a de buen
~U iglo XVIll, d nde Ia. me¡ora mat Cl
g ,bierno.
,alle
mpedradas agua potable n u. fu nte , edificio
it-ligio o ' reparad , calzada , camino , puent fuer n una d
us
upac1c ne má caras.
En ocnibre d 1 85 dirigió un crit al Ayuntamiento en el que
le omunicaba u dctcrminaci ' □ d financiar la con. trucción dd
acut;clucto y el arrcgl Je las calle principale pu
cr~ía qu "el
, Lr&lt;ladcro y di crcto m do de repartir limo, na con de ti rro de la
uc1usitlad y vagabunJería e proy ctar bras en que toda clase d~ g nt
[JCJ re con inclu ión de lo. muchacho. de ocho año para arnba, :e
vLUpt:n y gan n el corr . p ndient jornal c n I que a lo m n &gt; a eguran
, u alimento".
Y n le lleva a esto ni la vanidad ni el ncontrar en la e t · cica d
fa ciudad placer; ~abe que la libertad y la felicidad d un pu blo e tá n la

carencia de necesidad . . altaba trabaj la mendicidad era habitual la
gente padecía hambr y la enfermedad e cebaba n lo · p br ha ta
morir p r millare . Y como bra, . on amare nada m jorque la cifra .
Desde octubr de 1785 enero de 1 86 el obi po de Michoacán
contribu ó a aliviar l efecr d la cci i a ricola con la cantidad de
288,000 p o i nd
alla?olid y uanajuato, c n 6 , O p so cada
una, la más ben ficiadas. El mi mo ju -tífica e t s c:Li pendio cuando
dice: econ mía y p ütica tod
ría vanidad .... i n donara mi renta a
beneficio de los pobres y causa pública'. an Migu I Uegó a privar e de
u carruaje hubi ra tenido que enterrar de lim na, él que era obi po
de la t rcera c:Li , c i n renta d la ueva • paña.
u obra, r ultado d un proyecto político no cabe duda que e
el acueducto d
alladolid, una creación de la ingeniería c lonial, 1\JJí
e tán esos 1 800 metro de grandes arco , gue habían de s rvir de cauce
para I agua de la ciudad, y qu había dado trabajo a mucho nece itado
qu a í puc:Li r n obr vi,rir. Y decimo 9ue fue u obra, no tanto porqu
hoy ea el ímbolo de la ciudad d Mordía sino porgue r presenta la
pr ocupaci ' n de un hombre por el nece irado.
Fu un hombr integrado en una
ciedad qu se abría al
pr gre o a I hombr y a í no encontramo c n que la tercera pa toral
de an Miguel, fue p, ra prom ver la vacunación contra la viru la con lo
que se había d c:Lisminuir la m nandad en la epidemia d un 14% en
lo no vacunad , al 25% en lo vacunad .
Y no e coyuntural ni ca ual su man ra de actuar· es fruto de la
r flexión de un hombre para quien el otr ra su pr 1un .
En u i\lle!Tlorial pó tumo ,e pueden recoger I jdeale d ju ricia
y humanidad gu alentaron a Fra · Antonio de an r.Iigu l. Así podemo
1 er en I punto 44: ' para acar adelante al pueblo americano d 1
n_u erable abatimiento en qu e halla conducir! a la felicidad que
1 mpre 1 he de eado on n ce aria la ley
iguiente :
na ley que e tabl zca la igualdad civil absoluta de la da de
indio c n la cla e de spaii.o! ...
2.
na ley que r stituya las ca ta d cendicnte de n gro , mulaw ·
indi · e pañole qu pad cen nora de infamia d J I cho v
crecho...
·
3.
na ley para dividir la cierras d la comunidad s de indi en
dominio y propiedad entre ello mun ...

1.

73

�4. División gratuita de las tierras realengas entre inclios, casrns y

5.

españoles pobres...
Una ley agraria que conceda a1 pueblo una equivalencia de la
propiedad que le falta, permitiendo abrir las tierras incultas...
Podríamos segufr, pero queda bien claro que esto no es caridad,

sino todo un tratado de política y justicia social."
A pesar de que nos hemos ex.tendido con este personaje, es
mucho más lo que se puede decir y merece. Tampoco Fray Antonio
olvidó su cierra de Cantabria. Gracias a su generosidad el pequeño
monasterio de Corbán es el edificio que hoy conocemos, su Virgen del
Carmen no fue olvidada y se puede yenerar incluso la imagen donada en
la ermita reformada con sus donativos, y la iglesia catedral también
recibió el donati,·o en forma de varas de plata para el Palio procesjonal.
Tras larga agonía, a la una y media de la madrugada del día 18 de
jL1nio de 1804 moría Fray Antonio de San Miguel.
El día 22 fue enterrado en la Catedral, y el 29 a las 3:30 horas de
la tarde Joaquín de la Peña Campuzano predicó la oración fúnebre en
latín y el día 30 lo hizo Manuel ele la Bárcena y Arce en castellano. 1

F Antonius 5. Micbdle, Michoacane11si11111, Pontifrx el Pater: Pace111 111/tus

que
habría de ser inflexible
humana.
,
como corresponde, sino en la política social v
ació Bernardo Martínez y O

.

,

1759, que con el tiempo hab , d
ceio en Comillas, el 21 de mavo de
·11
na e ser uno eso .
b.
,
v1 a marinera r que la llevaro
d
.
s ~meo o ispos que tuvo la
n ª enommarse Vill d ¡
.
Bernardo Marúnez e tr,
· . . , ª e os arzobispados.
11 o en relig1on
1 0 d
en1 a
r en de los
Ca1m
eli tas D escalzos, , rec1·b·iend o e1 sobre
,
.
b
Espmtu Santo.
nom re e e Fray Bernardo de
Como muchos montañeses emi ó a A , .
alcanzar el episcopado
b d d gr
menea donde habría de
1
. o ca e u a gue Fra B
d
a tas en el conocimiento de 1 T l ,
y. eroar o alcanzó cotas
ª eo ogia v otras d · lin
a ocupar diferentes cargos den~o d
. ·d
'.s~1p as, lo gue le Uevó
En Valladolid d 1,r:h
. e su or en religiosa.
.
e uc oacan estuvo de
d
postenormeme pasar a Toluca.
maestro e Teología, para
. . Los di fe rentes cargos y misiones uc 1 .
.
le hicieron cambiar free
9 . e ordenaron sus superiores

.
uencemente de cwdad
,
capellan del ConYento de Sant· T
d
' y as1 en México foe
Sagr~o- de la MetropolitaO: ~res:¡ e la Nueva_Fundación, cura del
ecles1ast1ca. en la Real \' P o ·t- . } Up . mer_ catedrat1co de Disciplina
;
na icia ruvers1da&lt;l d M, ·
cargos, pero señalamos nada más el de 1n ..d . e exic_o. Tuvo otros
de la ueya España.
gwst or honorario del Tribunal

babet, era una de las inscripciones de su pira funeraria que bien puede ser
epitafio o definición de un preclaro obispo de la Iglesia mexicana.

.
AJ morir Francisco Rousct de Jesú R .
.
S1naloa y las Californias por Real O d
s o¡as, obispo de Sonora
' '
r en del 14 d
·
'
nombrado, para esta sede c::p1scop
.
al.
e abnl de 1817, es

Fray Bernardo del E spíritu Santo, Obispo

Mas de un año hab1fa de ta d·
.
pues lo hizo el 18 de mayo de 1818 :n ~r en t~mar p~ses1ún de la 1'fitra,
Fray Bernardo fun·b d ba Igles1_a del Mineral del Rosario.
'
un o
orbo111sta
·,
ependencia de Méxi
· , vto consumarse la
Ind . .
co, aunque con Irurb·d
.
senl1nllentos, al ser depuesto ést
l
i e no marufestase sus
rotundamente.
, e por e Plan de Casa Mata, se opuso

Tres obispos tuvo la iglesia mexicana nacidos en lo que hoy es
Cantabria, pues aunque Luis Fernando de H oyos) Mier nació en Borcs,
entonces en las Asturias de Santillana, pasó después a depender del
Principado de Asturias rucho pueblo. Y tres obispos con trayectoria muy
iliferentes y con juicios dispares: Uno Fray Antonio de San Miguel en su
iliócesis de Vafü1dolid, no sólo embelleció la ciudad con obras públicas
sino que se preocupó por la implantación de la justicia social que
demandaban las clases humildes, cuyo recuerdo queda perenne; otro,
P edro Anselmo Sánchez de T aglc, que en su iliócesis de Durango y
Valladolid, podríamos decir que pasó desapercibido, aunque dejase como
muestra su seminario, hoy Palacio Municipal de Morelia; y Fray Bcrnabé
del Espíritu Santo, yuc reaccionario a toda innovación no supo
acomodarse a la política del México independiente, no en materia de fe

.
Fray Bernardo, como es ló ·co al
. .
circunstancia, fue oposición al nue! '
no as1~nilar con agrado esta
extraifo que mantuviera fuertes 1, ~status mexicano y por ello no es
l
, poem1cas Una d ¡
,
a gue mantuvo con José J·o
. 1~ ,. .
, e as mas conocidas es
al
·
aqrnn ~ernandez ele Li
r
:, guna de sus Co11rersacio11es del pc1 'º , ,¡
.· , zarc J, gue le dedjcó
subversivo y alarmante".
J J t sacmta11 donde Je caJjfica de

El motJ\
· ' O no fue otro qu
•
rango eclesiástico inte1np .
e su apasionado realismo, 1l ' por su
estivo, c¡ue no Ie eleio
· , comprender, aunc1ue no
739

738

�la nu vas corrientes de la Ilustrad' n ien&lt;lo par, él, el
ab luti m la única formad gobi roo p ible.
. _
icod Prior d lo arm litas Descalzo. autorizo a Fray J.s - ~e
Bartolom ' la publicación de I dlfelo de la foq11isició11 en la 9u ' comb, tia
,. c;e negaba la ob ranía d l pueblo.
. .
, .
.
·
El añ 1 1l e cribi · en l D1arto de 1\rlexzro la vida d . _anta
pastorales q"e el pron11cml de
T er a } e I añ 1815 publicó ·.,:hortaciones
.
, . d, Ji!." ., . ,
t,miidita.r df'Sca!zos de la N11cva E.rpt11711 dinge a todos íos s11/Jdzlos e .r11 1ac1011• t11
/11 qm· se remerda la nobleza)' de.rtino de s11 1•oraáó11. .
_
_
Public · a ¡ mi mo tr pa Jrale , la pnmera techada el día de u
•nnswración }' la c:gunda y t rcern en mayo y oc~br d 1820.
u famosa pa toral Lo Soberanía del Altís11110 en la qu ataca la
lndepend ncia, levantó una fu ne p ,lémica y fue contectada_ p r
f' rnández d Lizanli. u autor de o r :,, d cum nto. , mant ru_nd
ce rr . pondencia de div r a ind 1• c&lt; n Pablo de la Lta\~ , cr _rano d
J Lt. ticia y • unto Ed síá ti O · también mantuvo orrc p ndenc1a con el
·rr · id me uadalup Vict )1':ia.
. .
"' ra\' Bernardo d 1 ~:píritu anto, fue un hombre illt bg ~t )'
bit:n prepa;ado I ero intran igent q~e .º sup?_ ac~ptar yu _la C ~ _rua de
la ueva ., paña . c m'Ír ·era en Mexico naaon mdep ndient ) hbr:.
Muere Frny cmard el 2 de n vi mbrc &lt;le l 26 a lo 5 an

comp.1rt1es

dL· Ld.tJ.

P d.ro Antonio d Cossío
ace p ,dro Antonio de
s ío en la pc9u ña aldea dntabra de
)b . . i nd bautizado el día 19 &lt;l julio de 1721.
p dro Antonio d ossi es un ejemplo ciar d cómo . e pLtedc
.11 -, nzar d , xito con· mico y cómo é te abr la. puerta. de la _fa~t~ y la
Lcunomí, &lt;l un paí . El camino má f; cil a -;cg~r e. 1:1 &lt;lcdicacmn al
con rica her dcra de la rru~m~ r_ama.
.
1 1 imt:r ic y el m, trimoni
· I primer O ío c.iu encontramo en el c1erc1c10 comcrc1~ en
\'L·ra ruz e Mateo onzález de o. ío, que sale de be o Ya mc~ados
dL] .,jg!o X 11 funda tl.W ossío qu habría de 1 e1 ivit lurant
1glo Y
1111.::dio.

ta O ' onzález d
md , una v z tabl ciclo reclama a . u
11 nino juan Doming
para c.¡u le ayude en . u. ne ci s 9u' crecen
paularin~rn nt en la ciudad qu era llave del rcin y pu rt:1 d mrada '

salida de la ma) or part de la m rcancía qu
m ví:rn ntre la
P nín ula y la 1 u a E paña.
uando Juan D mingo n .itó una man para su negoci r
un marido para u hija, aca a u brin Pedr
ntonio de Co í que
llega a V ra ruz I añ 1 36 r que ería al final 9uien darfa fama .'
pr spe1idad a a a s í .
' l e cuidaron lo o .. í de . u n ocios m rcantile , in
cultivaron con mimo las ami. tade . Juan D mingo s encargó del
cuidado d lo bien
d I Duqu de Veragua r en ik eo anto
D ming · l Du u de Atlixco le dio p der
obre u bíene en
f 'xico. Pero ademá había que ir cerrando el cerco económico y para
ello, Juan
mingo o sí
e encarga del cobro de la, alcabala en
Veracruz, 1 puerto más importante del irreinato. Además mant nía
una relación con I tro pu r o, ádiz, d cuyo Real on ulado tuvieron
pod re Juan r\nt mio y P &lt;lm Ant oio d o sío.
P dr
ntoni d
o ío sabía c¡ue la aja Real no andaba
boyant y que lo pr · tamos eran pagado. con int ré alro y a í I año
17 57 ingr a O000 p so .
La
rona a.grad ía st . . rv1CJ0. con n mbrami nto
admini rrativos y el 22 d n , iembre de l 61 nombra a Pcdr Antonio
Co. í Regidor
calde :Mayor de eracruz la úeja ... ya gue habéi,
1 ido a u abildo con diferente cantidad
d p
para alir d 1
emp ño
ha t nido e acuando c n exactitud · zel vana
que pu a vu tro cuidado e n lo mple d
mador
Pr cura&lt;lor en ral Alcald
rdinari de ella'.
En 1765 JI g ' a ra ruz el Vi itadc r general del irreinato, Jo é
d Gálvez ntr cu 'ª ITI.l I n una d l, · má importante ra la de
vigilar I d sarroll c mercial entr la m ·tr ' p li y la ue,·a E paña .
u estancia en eracniz y en Jalapa le hizo conocer la
cualidade, de P dm Antonio d
o • ío con yuicn ntabl ' una e tr cha
ami tad y n qui •n iba a en ontrar un valio. aux.iljar para • u pbnc. de
re~ rma de la Real 1-{ ciencia. Para álvcz,
. í ra un . uj t d la
ma •or capacidad, int lig nt y d ne toria , actitud''. Ademá. o ío iba
a r I infiltrado &lt;le Jo é de Gálvcz en cJ pod r d I irrcinato pu
fartín d Mayorga, por muert prematura e in :perada de u ar lli
había cupado el cargo d, irrey en &lt;l trimcnto d' :u hennano Matias de
ále cz.

7-tl

�La vida de Pedro Antonio de o í iba a cambiar radicalmente
pues de afortunado comerciante n eracruz había de pasar a alto cargo
de la dmjni tración gue junto al poder l habría de pr ducir muchos
quebradero de cabeza. José d
áJvcz traía in truccione claras para el
arreglo de la aduana de eracruz, y c □ statada la mala admini tración,
u p nde en su cargo a lo alt
funcionario e tableciendo una
duana dond
cobraóan todo lo derechos rcalc , excepto los ramo,
e ·tancado .
Propone para admini ·trador a Martín J , de legría, ) mientras
é t U gaba a La Habana di pu o qu
ruci e cargo prm1 ionalmentc
P dr
nt nio d Cossío· que había d durar d l6 de novi mbre de
1 67 hast.a 1 7 de epciembrc d 1769, los año más duro. , pues ttn-o
que nfrentar e a I problema que le procuraban 1 s comerciante de
acá y d aU nde los mare .
Durante cuatro mese cedjó u casa para hacer de aduana y
además ólo c bró ha ' ta junio de 1 67 como Admiru trador gen ral.
añ s fueron fecundos, creó ad más do aduanas . ub i&lt;liaria una
en Tali coya y otra 11 Alvarado para ·nrar 1 contrabando;
po ·teriorm nt cr aría otras má. hasta Tarnpic
H aciend u o le las facultade dada, por 'álvez hizo comrnto.
para uministros de carne ' bizc cho para la flota, inclu o c nsiguió d
los uminiscradores de harina gue 1 regala en los aco . os í ce a
como administrad r d la aduana al tomar p esión de u cargo Marún
Jo ' d Alegría el 7 d sepciembre de 1769. Alegria e denielto a La
l labana al año iguicntc por u e nveru ncia con lo · comerciant y u
labor o truccíonista.
na vez má 1 h mbre adecuado era o sí , qu ademá iba
recibir má prerrogativa , pu
I cargo de admini crador d la aduana, se
le agregaban la. intendencia d lo Hospitale , la D legación general de
Real Ramos . tancado , además de alto cargo n I Iioi terio de
1arina.
os ío, para álvez era el hombr ' providencial, para lay rga el
únic capa?. de lle ar a cabo sus encargo .
omo int ndente de lo Reale Ho ·pital s de V racruz se
preocupó d la buena marcha d é tos n un ciudad donde el
paludismo, y I v ' mito o gro ademá de l enfermo d la Flota, eran el
azote qu diczm ba ejército, emigrante y tripuJaci n

42

Para aumentar el núm ro de hospital s pro ·ect uno para
con alece~cia de ldado y marino de guerra· el lugar a d legua en
Los Mornlillo , terreno alto bien ventilado y con agua corriente, iendo
aprobado el R glameoto propue. t por ~os ío por R al Orden de 2 de
D ici mbrc d 1781.
onoc dor de la deficiencia, de las c.l fensa · de
racruz
ío propu · la fortificaci, o del ca tilJo de an Juan de Ulúa y de la.'
playa d Veracruz, agrandando la muralla por la que se introducía el
c ntrabando de mercancías y plata ingr so ¡uc se re taban de la
alcabala .
o ·sío, h mbr eficaz y cumplidor, recibía wd lo p, rabiene
d Mayorga. P co ima?'inaba el Virrey qu se e. taba fraguando'el ascenso
de o ío al gobi rno d la Real Hacienda en cletriment de u poder r
atribuciones.
,
D e l man de . u protect r José d
álvez va a ocupar l
carg
ele mayor re. ponsabilidad del Gobi rno. Por Real Orden
re ervaba a P dro Antoruo de Cos ío d 14 de agosto d l 79, e le
encargó la uperintend ncia y gobiern d la Real Hacienda d la 1 ueva
paña por otra R al C releo el la mi ma fecha le comi.ionan la
cr tarfa de ámara d I virreinato ) uatro día más ~ rd I nombran
intendente del Ejército con 6,0 )O pe o. anual .
. .º · í anuncia a 1la:orga u aüda hacia i\f ' xico, para darle
cumplimi oto y lo hace con sus amanuen ' e gue habían de formar • u
camarilla.
~) 30 d marzo de 1 80, Co ío toma p e ión de su cargo de
ccretano de ámara del virreinato, gue añadido al d l gobierno de la
R aJ Hacienda leja al virrey limitado a firmar d cumentos y el creto .
Para Pedro ntonio d Cos ío o)o él deb d
ntender de la Real
Hacienda, dejando a Jo, notario únicamente para legalizar documento, )
decretos gubernamental .
orno e lógico, lo. n tario, \'tendo us funcion _ di m.inuida
por o ío r claman a i\1adrid su. d rechos. Madrid hace ca o a esta
prot sta y os ío ti ne que volv r al i tema anterior y tuvo qu de p dir
a lo. 20 amanuense que trajo con. igo. o cabe duda que ossío ra un
buen cono edor de la economía la formaci ' n recibida en su a. a os ío
Yen la admi.ni tración d la Real Hacienda fuer 11 do bu na c. cuela .
. Ap rtando prueba, ¡; hacient · dice GálYez n 17 2, que
capncho de los comerciaot
pañ I s de no permitir la fabricación de
743

�aguardi nt d caña en la

ueva " paña, taba perjudicando al erario
público · i
I galiza e su fabricación no se haría más de lo qu
ecretamente e fabrica, inclu o algunas autoridade 1 fabricaban n us
ca a , l que hacía que fuera mercancía de contrabando [ ara lo ingl se .
Por la corre pondencia abundant entre Co ío y
álvez
ab mo que 11ayorga aut rizó con u firma en mat ria económica tod
lo que o í propuso. L R al Hacienda e tá gob rnada por o í ):
caudal , vívere la obtenci 'n de aruda extraordinaria , etc; a lo qu hay
que añadir que como lntendent del jército 11 vaba la con trucción d
cuart le h pitale militare , aYituallami nt y Ye ruario de la tr pa .
P ro ,
ssí que l . obraba tal oto, l faltaba tacto
nfrentó
con lo notarios, dir ctore de alcabala tabaco r nt.a , etc y a í p r Real
O cr to del 21 de marzo de l 2 e le adviert d
u "dur za,
de p cismo y mal trato" y él 1nismo cu nta a Val&lt;lés en carta d l O de
octubre de 1 7 que . e le acu a d · dureza de ·u proYidencia contra
lo. rectore de renta ' · e tá claro, super onalidad n e tá preparada para
tan alto cargo p lítico. Él mi m va labrándo. u pr pia d rrucción
Jo é áfrez ya no le nec ita pue u h rrnan Matía tiene . gura la
silla '.irreinal, que a 1layorga l Yino un p co grande ha ta por u propio
de ánimo, y o ío tiene qu v l er a Veracruz.
hora í, sus enemigo encontraron la oca i · o propicia para
d cargar su ira y rcncore contra 'l · i no l encar !aron como ra
u de e , í le amargar n u último. año , e inclu o a a
ío
admin.i trada por us hijo político , padeció el de pr tigio de P dro
t ruo.
Ant s de e1minar de con cer a e te per onaj ingular cpamo
qui n era u h rmao J oaquín que e mo él
d dicó al comercio) a la
p lítica, cupaodo la administración de otra d la aduana importante
c m era La de Puebla pero que la caída de u h rmano también l iba a

Tribunal de Minería pa and
alcabala tabac , etc.

en . iol , y ce ne rumbre anee tral .
En u carta abundante e informale , ,,erno a un o 1
jcmplo de integridad d nde t do e corrupto desd la audiencia al

dir ctore

de renta
azogu ,

l ald Con motivo d I le amamiemo de 2, 00 di
n Izúcar contra l
ac
mayor el día _l de n ro de l 81,
ío
o el me de febrero r le dice· , V E
b
cribe a J &gt; é. GáJ ez
·
·
· xa a
qu en e te rern h ,
muchos alcaldes may r qu de uellan a 1 h b'
,,
ª)
fu ra un comportamiento general
a ita□ res , y _a_uoque no
recon · ·
d
' má que una acusac1on e el
cmuento e una verdad.
rn·

, .
La in_fo~alidad d
u carta r s rvada a ál z \' n
logica pu s 1 bien había ami tad había diferencia de autoridad , muy
desprende d
u fra
loo-ía e l
.al
ul
) p der,
l b d
'
o·
qw \' pop ar qu Co ío s n
10m re e carácter festivo e irónico e, ; e hombre alid d
b u
llenod de .abiduría
popula
,
.
o
e
e o,
d
r ~ con cierta ocarronería. Do ejemplo
pue en ayu arn a comprender] .
Al comunicar n una d e u carta
. 1os con ·c¡os
. que da a la hi' .
del
onde d Regla, recién fallecido dice: , n tengo hijo
. ¡as
pretenden ca amient con esta niñas ni p
.
para qu1eoc
- di
'
ara rru tampoc a cau a d mi
ano
gno d_e r " r oda calabaza a las que no me xpondr '
com era
.
E habitual n la familia olameme ruv hi'¡a.
n otras d u, cartas hablando de la autoridade di . , ..
azorados
a lo
a.l
.
, ce. , 1ven
.
d
_qu . on m etas conoocndo qu se va acaband el
tiempo e la cucana".
uizá e a inceridad, pu gen ro idad había m trado a raudale
con la ,orona ' le p nvo
· · ª , J, d e alcanzar un títul
·
creemo
h
o oo b·¡·
1 1a110, pue
que en u qu acer hay mérit sobrado , cuando la or na
mo traba ª " ce ha ta gen r a en la conc sión
e
,.·
Dej , d . ~ critos: TnstmcáoJJfS para el Gobierno del o;redor di' ralit.
y m111des de las Jalmas de la ~ Tlft L'Cl Espa/la. lmpres en M, ,1 . 80 res
Regla111ento di I H • 1 J
•
XJco en
y

r

, .

XlCO

dcsl anear d la p lítica.
D e pué d tnd
to ¿quién era Pedro Antoni
qu
intuy &lt;l su actuación, · pu de decir que era un hombre
dinámico, r oaz ) honrado conocedor d I entre ij&lt; de la ec n mía
pero no supo dig rir tant) poder ;, le falt ' tacto ~ mano izquierda tan
ncc aria n p lítica para manejar una bur cracia c n vi. tOS adquirido,

por ¡O

e

17 1).

ospt!a ue com•alfcenaa rxlra11mms de la cútJad Je f ,
.
u, a,
emcmz

Dieoo de Peredo y

elarde

de Percdo .Y Velard
n el Iugar de \ r·I &lt;l a Errugro
, . ,
, . ació
el Die:ro
d
'
a
- 16. 3 ' . era dueño de un de los
· cinco
obra·exico on - e 11 gó el ano
éJco. P queno tall r para fabncar paño qu había n la ciudad de

45

�ca ó c n gu ·tina d Baeza; quien tenía n la ciudad de .México una
tienda de mercader.
ivió D oming de la Canal n la calle de ordobanes 4 de
Done _le d □&lt;le murió el día 21 de diciembre de 1724 u ~-posa
Agu trna de Ba za muri · el día 24 de ago, to de 1 35 y como su marido
fu enterrada n anto Domingo.
rut~ ele
t&lt;.: matrimonio fueron rancisca i\laría, nacida en
~l an~ 1699 y que casaría cuando contaba con 20 año. de edad
con el arques d I ali de la
lina, Gaspar Madraz de la E.cal ra.
. fanuel Franci ·co Tomá, nacido en J\f ' xico el año 1701
contraJ
matrimonio n Guana,·uaco I ,an~o 1 31 co n 11.r
· J ose1a
e'
.
,v ana
abnela el H rvá. Flor , e tableciéndo
n la villa de an Miguel el
rancie, dond dc¡o fundad un mayorazgo. u nieto arci O Iaría
Lor to d la_ anal fue proce ado en Qu rétar el año 1811 por •er uno
de lo c n pir, de r p r la l ndepend ocia nacional.
gu tina, nacida en México el año 1 03, ca ó a lo 16 años de
edad con el
eneral Juan Agustín de . os
ballos Reo-idor del
yuntanuent , hijo del oron l Pernando de la
d
O b J
00
d Jan Mat &gt; de Valparaíso r oriundo de os.
'
.,
n h ·rmano de Domingo d I, anal Franci co de la anal
;mmo soltero en México el dfa 2 de diciembre de 1696 dejando por
1ered ro a u hermano Domingo.
ivía cerca d _u hermano en la call
de Los D oncele y fue enterrado en la at draJ.

El día 21 d junio d 16 1 contrajo matrim nio c n
tonia de
la Peña , Ru da de qui,· l hija del apitán ra.nci co de la Peña.
P r lo tant fue cuñado del Marqués de iJla-Puente }' d P edr
d Tagle Villegas, casado con otra dos hijas del capitán Franc~sco de la
Peña. Pu de er
montañe s, pue
1uri' el
nt rrado en an
n la all Real &lt;l

un ejempl de 1 mucho d la end garrua de lo.
tant el padre como los tre yerno eran de antabria.
apicán Di go de Pcredo el 16 de abril de 1694 iend
Franci co, dejand Yiuda a Antonia d la Peña. Vivió
an Juan de la Penit ncia.

T

Frand co del Pozo González del Portillo
n la ciudad de t léxico o I añ 16 9 había 13 panad ría para
una p blación qu
e cifra para aquella ~ cha c.l unas 5 ) íl
habitante,
no ·olo e l _ca o número in que en cada una d ella
trabajaban' ·por término medio 50 per-onas. Ese era el oficio de
Fran i co del Pozo, natural de Abanillas, quien llegó a la ciudad de

I añ 167 .
Allí , e ca ó el 13 de agosto de 168 c n Juana Fernándcz de
Mansilla. Ya viud , murió I día 20 de octubre de l 10, dejando por
her clero a u hijo natural Franci ·co del P z . Vivía en la calJe de an
Ié.,ic

Agu tín, 3 era de la República d

ruguay.

Juan Manuel González de Co ío y de la Herrán, Conde de TorreCos ío

Juan Muñoz Polanco
Juan fuñoz Polanco ra natural de antillana del .Mar de donde
alió para la ueva E ·paña el año d 1651. I o abemo donde e, tu,·o la
mavoría de e, to añ , ólo que el año 1663 llegó a esrablec r en la
ciu~lad d
' xico d nde puso una panadería negocio ba, tant rentable.

Doming de la Canal y Vél z de las Cue a

Fruto del segundo matrimonio d&lt;.: lonso Gómez de la ,anal y
Enriqu&lt;.: de T rán con T masa élez de la · uevas, nació en Potes el 1O
&lt;le febr ro de l 65 , D &gt;ming &gt; de la anal.
Muy jov n Ueg ' a la ciudad de ~[éxfro pue. cuando c ntaba con
21 año de edad contraj e ponsale. con se nsi 'n Pérez Padr' n
aunque no

c lebró posteriormente el matrim nio. P . teriormcnt

. acc Ju an Manuel ,onzález de ossío n la pcqu ña ald a de
antot1 tudanca d año 1723. foy joven llegó a la ciu lad d México \'
corno tanto · tr - pai anos u5~o . e d e d.1co, a la , tJ\
. 1d;1d
.
comercial en·
la que pronto d&lt;.: ·tacó con igui ndo regular forruna, qu parte d ' 11
pu
di
.. ,
e a
0 a. . sp . 1c1on &lt;le , u patria, una. v ces, }' e tra p, 1·a a,·ud a
h
umarutana, o benéfica, .
·

T

bl_año 1760 a us 43 año" contrajo mattimonio con Juana
er sa na
aball r . n , ño más tarde con motivo de la ouerra ent 1·c
Ep~
' sei
~ ana__e I ng1aterra comenzo· , u ayuda patriótica, pue. uniformó
compamas con un co ·t de 15 00 p sos, donando ademá otros 50,000

e
747

46

�para ga to de guerra y reoalando 4,0 O carga de harina, siendo
nombrado Iae ·tre de ampo de las milicias de ietep c.
~- nombrado Alcalde de la ciudad de r féx.ico el año d 1 64, añ
que pr ta 34,000 pe
a la Real Haci oda. Logre a n la Orden de
alatrarn en 176 .
La orona spañola, por lo, méritos contraído. con ella, 1
1 útulo de 'onde d Torre-C í el día 21 d diciembre de
iguió con u gen ro ida&lt;l, dando donatiYo o pr tanda din r ,
y el año 1783 uniformó las tropas para Ja defen a de Veracru2 con un
co to de 12,000 p o , donando otros 6,000 para la con trucción de 1 •
torre p rala mayor d f n a de la ciudad.

La · apuchinas de uadalupe upieron de • u genero idad, ya
que don ' 5,000 para su capilla.
on motivo de la fundación de la
ociaci ' n de c rn rCÍ'mte
m ntañese " ri to de Burgo " donó 1O000 peso . La fiesta de
fundación e c lcbró en el Conv nto de an Praoci ·co de M ' x.ico el día 3
d mayo de 1 5 y n ella predicó el P. Morfi.
na d la epidemias más frecuente. ra la viruela, pid mía que
dejó entir n an Franci.co el úío 177 . Voh·iú a mostrar su
g n ro i lad, ga tando en mecUcinas, alimento y vestido 30,000 p os.
orno comerciante de tacado d la ciu&lt;lad d M ~x.ico, tarnbi · n
ocupó alguno cargos de ignificación ec nómica como el de cónsul de
R al Tribunal del Con, uJado, lo año, 1 76 · 1 7.
.n u tierra de ori en fue Lugar t ni nte de an Tir ·o, del
nccjo d Tudanca \' del Valle del Río an, a.
u fortuna .se calcuJó el añ 1797 cuando se reconoció a u hijo
mo 11 cond d Torre-Cossío en 508,019 I eso en dio ro, haci ndas
por valor d 325,00 . má otro 40U,000 p o en negocios comercial
u hijo Ignacio Manuel nació n léxico el día 2 de May de
1768 que ad mi d heredar l título de e nde, fue capitán del
Regimi nto de Infantería de Toluca contribuyendo a lo gas o de la
con ·trucci · n d l nm'Ío de 74 cañon c.1ue lo montañe es re idente en
M ' xico regalaron al rey J año 1 94.

4H

Vicente Gómez d la Cortina y Salceda
◄ ruto

del m trimonio de Pedro Gómez de la onioa, hermano
del I Conde de la C rtina y de Catalina alceda y íorante nace en
alarzón el año 1765 ic nte Góm -z d la Cortina
u padre P dr
monio, se había tra ladado desd Co gaya al
alle de Bedoya a cuidar la tierras que allí había comprado y las que
había heredad d
us tío Maria Gómez de Bedoya y atalina
utiérrez.
La vida de 1cente, en u años mozo fue ba tant mejor que la
de . us convecino , u padr habla de 'crecidí imo, co to que me
oca ionar n mis hijos en su carrera ', se e tá refiriendo a Vicente y a
Pedro ' mez d la ortina.
Po iblemente ervand Jo él Conde de la ortina, con una la
bija faría
a peo acía en icente como el mejor partid para ella; sea
c m fo re el caso gu Vicente emigra a ' x.ico y alli en la parrot1uia de
an Miguel contraj matrimonio el día 8 d diciembre de 1795 con u
prima, qu al morir su padre ese mi rn añ , heredaría título y fortuna.
Pero icente Gómez d la Cortina joven r aforrunado esposo
con títul n biliario y grande po, ione , va a vivir tiempo difícil .
, 1 aña va
er invadida por la tropa de rapoleón y n la ue a
, paña correo vient descontento entre nativo y criollos conrra lo
penin ulare, .
orno enía iendo habitual la Real Hacienda pa aba por
momentos difícile. , por verdadero a obio económico y tiene qu recw-rir
al donativo boener o de los particular , . P demo encontrar en las
cuentas de Vicen e Gómez de la ,ortina haber hech d nativo ha ta
abril d 1812 a la ciudad d México p r valor d 1 2 503 pe o .
Ante e ta penuria conómica d la orona, se fo1ma la Juma
Patri 'rica, d la que es v cal Vicente, con I fin d recaudar 2 millon ·
de pesos para el Rey. El a110 1801 la Hacienda pública debía a1 C nd
116 000 pe o a cuenta de lo préstamos, que el año 1813 a cendían a la
cifra de 1 207 223 pe os.
Quizá por las c m ul ion p r la qu pa aba léxico en
aquellos años, y que habían d de mb car en la I nd pendencia el añ
1821
icente Gómez d la ortina trasladó u re idencia a E paña y
aunque había construido su palacio en alarzón así como la iglesia
parroquial y en · lla la apilla-1 anteón en 1819 vhºó en la po e ione
749

�que tenía en Fuentes de Duero en Valladolid, pero todos los veranos
visitaba Salarzón.
El año 1818, aunque su padre Pedro Antonio, dejó la mitad de
sus bienes a su nietos Santiago, José y Josefa, hijos de Isidoro difunto,
Vicente tampoco se olvidó de su sobrina Josefa que iba a contraer
matrimonio con Manuel Otero Calderón dorándole con 5,000 pesos en
oro y plata siendo su cana dotal de 100,000 pesos, cantidad muy
importante entonces.
_
,
Fruto del matrimonio con su prima Ma1fa Ana, nacieron Mana
Jesús, Joaquin y José.
,
Muere Vicente Gómez de la Cortina en Fuentes de Duero el día

03 de Abril Je 1842.
Fue enterrado en la Capilla-Panteón de Salarzón donde posee la
familia un mausoleo de bronce. Además de Vicente, están enterrados alli
su hijo Joaquín y sus padres Pedro Antonio Gómez de
Cortina Y
Catalina Salceda. En el pequeño retablo, hay un óleo con la bgura de San
Vicente Ferrer, que pintó el año 1817 su hija tfaría Jesús.
_
Vicente Gómez de la Cortina, además de 11 Conde de la Cort:toa,
fue Gran Cruz de la Orden Americana de Isabel la Católica y GenLil
hombre de Cámara de S.M. en ejercicio.

:ª

José de la Puente y de la Peña. Marqués de Villapuente y de la
Peña
Nos encontramos ante uno de esos personajes paradógicos, pues
si admitimos como tesis que los emigrantes a Indias iban en pos de la
tiqueza o de un mejor vivir, el caso de José de la Puente, es diferente,
pues si bien alcanzó una prosperidad económica poco común, con la
misma ó más facilidad se desprendió de ella.
Ha habido bastantes cántabros que con las riquezas hechas en
América hicieron en su tierra de origen, hospitales, escuelas, iglesias,
patronatos, casas de beneficencia, ninguno llegó al desprendimiento_ de
este personaje que ingresó en la Compañía de Jesús al final de su V1da,
después de haber hecho donación de su enorme fortuna.
r ace José de la Puente y de la Peña eo tv[uriedas el año 1663
donde transcurren los primeros 15 años de su vida.

750

El afio 1678 es reclamado por su úo Francisco de la Peña
Salcines, residente en México pero sin hijos varones que se hiciesen
cargo de sus negocios.
1\ la vera de su tío en Ja Ciudad de México se curte en el difícil
~ anejo de
negocios y bueno debió de ser su aprendizaje cuando con
sol~ 19 anos, abandona la ciudad para hacerse cargo de las ,Tastas
haciendas de ganado de su áo, y que poco a poco fue incrementando.
Corno Yenia siendo habitual contrajo matrimonio con una de las
~jas de su tío Prancisco de la Peña, y que al morir heredó parte de su~
bienes que fuer~n poco a pocc, creciendo, hasta llegar a cantidades
verdaderamente importantes; así sus reses lanares ascendían a 150,000
con una utilidad medi.1 de 70,000 pesos anuales; además de poseer
40,000 cabezas de ganado mayor, lo que nos da una idea de la extensión
de sus haciendas.
_ , Per~-e~ José de la Puente hay que destacar otras ,·irtudes que
ex1gian sacntic10 de su persona y de sus bienes. El año 1692, era Alcalde
Mayor de la ciudad de i\. léxico, durante e! virreinato de .!\latías de Gáh-ez
cuando se subleYaron algunos indios, llegando a incendiar varios cajonc¡
de 1~ Plaza Mayor; con tal moti,·o le fue encomendada la custodia de los
molin~s de póh·o~a y ~o solo los defendió del ataque, sino 9ue dominó
el mottn por ser bien visto por los indios.
Carlos ll, en premio, le concedió el hábito de la Orden de
San~ago el año 1696. José de la Puente había de encontrar otras
ocasiones p_ara hacer muestra de su generosidad, y así durante la guerra
entre Francia y España, ante el temor que la escuadra francesa al mando
del conde Chaternau atacara Veracruz, armó una compañía de infantería
Y a su ~ando s_e trasladó a Veracruz, permaneciendo hasta l¡ue
desaparec10 el peligro. Esto le valió el nombramiento de Capitán Je
Infantería.

!ºs

D espués sería la arma&lt;la inglesa la amenazante y Puente organiza
ª s~ ,costa una Compañía ele Caballería para lo que fue nombrado
Capitan de Caballos Corazas por el virrey conde de t\ foctezurna, yendo
de nuevo a Veracrnz.
·
Pero at.'rn no había terminado su participación con el ejérciLO ,, así
en febr~to ~e 1703 armó un Regimiento de 560 hombres, ,isriénd~les,
propo_rci~nandoles armas y sustento hasla junio de 1704, a lo l]UC hay
gue anadir el pcrsonaJ y material sanitario del hospital, lo que supuso u~
gasto de 90,000 pesos.
751

�La o-encr sidad de Franci c de la Puente no tu\'o ni limite ni
frontera cau, a rnpor el conocer alguna d la cifra mucha d ella
anónima pero ·e pu de llevar a ella a tra é. de la inve tigación.
Servando Jo é Gómez de la Cortina y González. Conde la Cortina

r ació ervaodo Jo , ;rómez de la Cortina en o gaya l 23 de
octubr de 1 41. u prim ro añ
lo vivió junto a u padres
trabajando en d campo y esperando un día que u tío Jo é le reclamas
para ayudarle n us hacienda de 1'xico.
Y a í fue el año l 60 llega ervando José a léxico y wza
queda de lumbrad por las pose ione d su tío Jo é y qu 'l había de
heredar y de pué acr c mar.
om todos lo emigrantes, specia.lment lo d l N rte hidalg
p r naturaleza L10a ez alcanzado el éxito económico había qu entrar n
1 grup ocial de lo scogid
pero a p ar de la hidalguía y de la
ri4ueza había que ir escaland peldaño a p ldaño pu to en la
admioi tración virreinal, cuando no ra el maLrimonio la m jor tarj ta de
pre entaci 'n.
, en and Jo ' Gómez de la ortina, concraj matrimonio en
l · xic
I día l 9 de marzo de 177 5 con Paz G ómez Rodríguez d
P droso l1ija de Alon o Góm z de la füircena, ecr tari del virreinato y
nieta de lo conde de an Bartolomé d Jala.

orno otros comerciant di ·tinguido d la ciudad de M ':ic
fue apitán del Regimiento de ~1ilicia · Urbana de la ciudad.
Y c mo venía i ndo h bitual entre los comerciantes rico , avudó
a la Hacienda Real que pa ·aba p r momento de apur . Ingresó en la
'a a d la Moneda en tte año 420,000 p os y 'un importan e
uplemcnr d 100 O pe s ademá, cambió antigua m neda por la d
nu
cuño habiendo pcrcibid 40 000 pe · reserYad l cambi d
60 300 para at nd r el servicio de la menci nada a a a la que añadía l

pueblo de an - gel (de la
armelita De calzo.

iudad de

n la Iglesia de lo

calzaron
la
puela dorad as, a muro
. . de la zt
h
. ,
, as- ac o,
rone1 d
uil· .
a marque,
· ·
icia Fernando C! ,
· ,
R gim1ento viUa, entr gánd le. l
d
.
1ac n cap1tan del
· ·
a pa a Donun l
·
as1 tiendo a la ceremonia ¡ o·a d
go gnac10 Lardizábal
1 or
·
e
e la Real
di
·
E meteno acho ald rón.
u enc1a d México
d

Rj , T,e

en•ando Jo é Góm z d 1
_.
,
c l nial. Poco a P co fue acr¡ t ad orl:l.oa ~abia. entrado en la élit
ti
ceo an
u patnmomo
. lm
erra y ganados·' por m d'1 de su apoderado p dr
, pce1a
R
d , nte en
O
e0 gay~ compró tre itio, La
chirill
, e
o nguez de
caballenas d tierra de labor.
ega
a Y anta Ana y cuatro
fue el conde d la ortina tac - .
su pueblo osgaya- 1 año 1 90
'b an ru con u familiarc. ni con
'
escn e a su he1man p d
la que le c munica haber re 'úd '
mJ o Ltn ca¡. , o que conu· e ro .una
b carta en
de Pala
I v pe an se enta 01 .
en
I
landone
arco cuatro onza
l
.
cuatro nza ese
I
, que .1acen treinta librru
on
cuatr para el Alt t\.Í
osgaya, y las d .
. l
. t '
ar 1 ayor de la lo-lesia d
. '
pa1 a a capilla que en dicha i 1 .
.
P rtenencia . En e ta' carta
. fj re ad em ,
,
se re
, g ta e, de mi
también en e te cajón hay "d
1 ,
a a env1os anteriore y qu
.
.
p atones grande do
J till
cu b1erto , cuchara .y ten d or, d cuchill
.
ce
P
con
d a. o , cloc
,asa d Tr viño'
,
d ,
· marco e plata para la
.
• nvta , ema 50 l
f
distribuya a í: 100 a mi hermana d . pe o uert . para que lo
Treviño y do ciento {Jara la manuten ?, c1denrol para eqwpar la ca a de
c1on e muchach "
l
n
e
testamento
de
su
h
C rt:ina e hac c
erm~n~ p ed ro ntonio Gómez d la
.
n catar que hab1a unpu t 2 00 d
Greffil Mayare de Mad -·d f: ,
..
uro en lo
' I1 ª ª' r de su h1¡a ntonia
d montañe e
I b .'
·
.,
0 otro grup
ongr gación d 1 " • d B
'
co a rn a la fundac1 n d la
n to e ur o 'el año 1775.
C . eITando Jo é ómez d la ortina, a&lt;lemá de I
runa, fue oroncl.
ond d la

donativ de 2,0 ( pe o ' .
an g oero a a.p rtación no podía pa ar de apercibida, y r cibe el
titul de ·onde la ,ortina I día 2 de junio de l 7 3. unqu hay
alguno aut re, qu dicen qu el primer conde fu u tío Jo é la realidad
s qu el título le recibió ~ ervando.
p r C 'dula Real de arlo IV, s 1
~t día 30 d juli de 1793
aot:iago que le fu impue t n el
con ede el H.'lbito de la Orden d
752

t 'xico)

53

�LOS TRES PRIMEROS DUEÑOS
DE LA HACIENDA DE MATEHUALA
Capitán Miguel de E corigüela,
Capitán Antonio Orpinel de E corigüela,
Capitán Francisco de León

i\ltro. Rubén M. Barba aya
[m esti¡.,rador hué, pcd Jel r\rchirn lustóric
del Estado de ' an Lui. Potosí

Introducción
El bjet de , te e crito
dar a conocer n forma s mera las ,,idas Je
lo tres prim r • dueños le la hacienda d :i\lat huala; hacienda 9ue con
el paso de lo años, y c n 1 e fuerzo y te ón d los n. turaJ ~- de a
zona, e convirtió n lo gue e hoy la ciudad de .i\Iatehuala: l capitán
Miguel de E corigi.i la, ,\ntonfrl Orpin I de .. corigüela, hijo y hercder
del anterior y el capitán Francisco de León. La vidas d . t per:onaju,
n u r !ación con la dicha hacienda abarcan un peri &gt;&lt;l gue comitnz,
n 1615 y termina en el añ, de 16 2 casi cincuenta y si t años, durante
los cual . acontecieron in 1nidad de vento. dignos d dar e a onocer,
mucho, d lo cuale se consignan n te trabaj . Debido a l JUC algun
d lo uceso - que e relaLan en este ensay&gt; ac ntecicr n en jurisdicción
del r u vo Reíno d León, me ha parecido que po Iría i- intere ante
para la comuniJad nuevoleone a enrerarse de ello r de conocer má al
detalle la , ·da d lo
r · qu los generaron razón por la cual he
7

55

�, cogido dicho tema para aprovechar la oportunidad que g n~r amente
~-ie brinda la ni,· r idad urónoma de u v León d publicarm , te
mod sto arúculo a traYé de u Anuario Hu111anitas.

Esce11a1io 11a/11ml
en el pa ado remoto fue mar y ~□ el cu~ e
. d
mide d largo a nto vemte
l
fundó la mencionada 1ac1en a, que
• .
b
·1
·
de
ur
a
n
rte
\
en
el
rumbo
oriente-porueore
uo
anc
o
k1 omerro
,
.
.
kil ,
' ue n u extremo nort e li ga con
promedio de tremta . om tros, } q .
.
d
huil
otra llanura por l riente é. tas ·e internan en lo. e tadu
oa .ª
,'
por I poniente la llanura e extiende nuevament haaa
y uevo T.eon v
all
el ur de Coah~la y se adentra en terr n s Zacatecan - · E _re grao v
e formó con almi.ooe. que rell nar n las cu~nca y ima • que
f
on cuando
produjeron los lcvantam1ento montan o al
rmar
d - 0 · este r lleno
O nill
finalizar I cretácjco up rior, hac uno t
oo s
an '
,
1
d 1615 mt
obre el nivel del mar. La. cadena
alcanzo una a tura e
·
.
• l
1 \ 1
qt:1e
lo rodean on· por el orí nt la ,erra E J zu y por e
montano a
'
·
.,
~ .
,
onient las ·ierrns de ,ronado .· Catorce, d cuya er s100 s. orm su
P
al
.
.,
n I clima eco ). con una m d1a anual de
u l el cu en con1unc1on co
¿·
1
20.3º, de temperatura y con lluvias que olo_ alcanzan_ una m. ia anua
entre 300 y 50 mm. y gue umado. a otro. tac~~e dieron ong~n a una
flora c rre pondiente a un rrit rio . mide eraco, _com~ on. nopal
maguey garambullo . encinar arbu ttvo, palma duna ) ama~~?ca
candelilla, guayu1e, gobernadora y en la erranía de al rce el pmon y

n un vaU

qu

por toda L'l región
L _ su lo
agua sufici nt s
su extremo nort,

el zacatal.
d
e
te vall cuando s n pr veídos e
qu e mormao
~- til v cal manit tación , e dio n
tornan en terreno er
,
~ d 1
o una faja que corre de anega , pa and por ~ ra
• ·
•
&lt;li ·
del ur de uevo Leon; al
)le a hasta fat huala y s1gu por - mto,
.
~tar stas ti rra. con much ojos de agua que las pr veyeron del ':tal
C()
'
· ·
'd ' · ·
de o lº
liquido crearon bello oa ·i. en el pai a¡e · ~ -e~~c ' uno
· . d,
unos
aneo
kilom
tr s al nml
a
localiza
e
I
d e agua e, e qu
'
.
lat huala n una localidad llamada pr ci, amente )1 de Agua, Y q~ie n
1 igk, X U e le llamé L t huala la Vieja; en aque~os can 1 1anos
úempo e, LC manantial el be haber tenido un ga. to con.id rabie on1el
cual f rmó una cién ga enorme, cuya derramas por d et~ ~e,
desnÍ\·e\e e rri ron hacia el ur. ... ta abundancia de agua on rm un

756

bosque d encin , piñ n s, nogales y g, rambullos a la era de la ciénega
y canal s del derram qu a u vez irvi ' de abrevadero para alguna de
la especie que armaban la fauna local ólo nombraré al una d ella :
codom.icc , tórtola patos migrant ·, e nejos ratas de campo venados,
tortugas víbora de ca cabel y coralillo
c. n fin un b llo escenari .

J..1Js pobladores itJdígenas
onociendo qu el ng n del hombre amencano fueron las
migraci ne de grupos
iárico de difer mes rígenes a través d l
:; tr ch cl B ring hace rná de cuar nta mil año , y que la gran mayoría
de esto emigrante cont.inuaroo el viaje hacia el sur diseminánd
por
todo I e ntinent am ricano. ., n u rrayecto alguno de e to bandos e
fueron qucdand en regione que I parecieron conveniente para
tablee r , tal
l caso de los que cupar n en forma perman nte la
zona emide értica d nue tro paí ; y preci amente el ,ralle donde se
de arrollan los b cho a narrar e tá localizado en esa zona, en una región
enclavada en el terrü ri d I grup má numero, o y belico o de lo.
hichimeca : la nación
uachichil, cuya lengua hoy de aparecida
perteneció al tronco Yuto zteca; los limite de u territorio eran: por el
sur l Río Lerma y por el n rte l ur de Coahuila; por el poniente las
regione, localizada al e te d l
actual e e tados de Jali co,
Agua caliente, y Zacateca y p r I ori nte la zona ituadas al e te de
Guanajuato )' an Lui P tosí · 1 uroe le de
uev León. Para
controlar tan enorm territorio pactaban con otros grupo ejemplo de
ello e u alianza con lo guamares del actual E tado de Guanajuato,
posiblemente con lo negrito que ra e m se llamaba Ja parcialidad
que tenía por coto el vall ant referido y cuy s limit s e extendían por
lo que hoy e el Estado d
u '"º León ha ta puchimapa y ancLi (hoy
ancLia) enían un pacto emejan para poder r correrlo übrem nt y
aprov char u recur o naturalc ·, ele no m diar este acuerdo l
hubieran_ exterminado lo guachichilc fácilrnent ; tro hecho que pud
e tar a favor de los negrito fue qu · su cLialect&lt; d b haber ido d l
mismo tronco lingüi. tic de aquello , puc, recordcmo qu con ideraban
como enemigos a lo que no ent □ &lt;lían su lengua.
Lo n grito vi íao n un horizont de 1 má primitivo, ca i
paleo~itico dif rían d Jo guachichile f or I e 1 r renegrido d u piel,
u ba¡a estatura y el pelo hir uto, pero tenían co tumbre emejante a
757

�ellos: eran cazador -r col et re , por I tanto nómada ; andaban
d nudo ólo u. aban un ceñidor y andalia d piel· eran muy cli . tr .
en el u o del ar o y la fl cha, la lanza, l cuchillo y la honda; eran
b tic os, cruel y bi o di pue to para la :ru rra· n su · fie ta,
mitotes c mían basta hartar
luego bailaban in d can y b bíao
h ta
rder el con&lt; cimi neo p r la mbriaguez· practicaban la
incin ración d u muerto ; e o ideraban al l com deidad upr ma;
e agrupaban n ranchería e. guro que n Matehuala e rea d la
ciénega tuvieron una. pero no qu dar n ,, rigi de ·u a entamient
porque l mareriales d u lar s ran p rcceder . Ca hacer m n ión
qu t da. la parcialidad que ~ rmabao la ran ~hichimeca, con
mínima di~ r ocia·, t nía.o e stumbr y mod d ida s m jantes, la
de igualdad m: ac muada ra con la naci n qu u terrimrio
colindaban e n ie oamérica j a que combinaban la caza y recol cci · n
c o la gricultura. En re tip de Yida y circun ·tanda lo orpr odió la
e nqui ta pañ la a la cual opu ier n cada una de ella p r parado
o con d rad, c n tra tratando d im clir I aYance d lo
conqui tad re en su tenitori
mu s ra de ell fu r o los caxcanc n
la guerra del Mixtón l guachichile en la batalla por Querétaro r lo
zacarecos y guachichil, en lo combat ~ contra la milicia de Pedr
Ahumada, ej mplo gu dan fe de u her í mo y de la val ntía c n que
d fendi ron su comarca, su m d d vida y u cr ncia .

Lo ocupación Espaiiola
A raíz d la aída d Tenochtitlan en ¡ 5_ ¡ no ól lo e, p ñ le,
hacían plan para la cupaci · n de nu Y
territotio , ino también
al uno , b ríg ne , m fue l a o de 1 icolá d an Lui. lontañ z)
manci de Tapia cacique. otomíe ' qui ne iniciaron la entrada hacia
l. rao hicbim ca. J\[ontañez refundó cámbaro o 1526 y añ má ·
carde pobló an Juan d l Río y l _7 de julio de 153 l fuod · uer · taro,
d pué d ganar una batalla otr indi cri tianizad y I idolatras
hichimeca., . Tr, la d rrota l
h.ich.imeca, e rem ntaron, p ro solían
bajar a hostilizar la. incipi m puebla h, ta qu
l pud ) someter por
1555.

n 1532

uño Beltrán d

uzmán mandó a Juan &lt;l

ñac que

undara un pu bl) que lle ara el nombr de uadalajara al n rt de 1
barranca d I Río anuago, n un lugar Llamad
ochi. tlán, ñac

:u,~p]j :&gt; con u manda.to, p ro d &gt; añ · má, tarde Beltrán vicndc lo
framl d _u dcfcn. a aprob · yu e removi ra hacia 1• ur, 1, v cin &gt; n
u au n_c,_a, la
oraron. en un iúo llamado T nalá en 1533· al regrc 0
d su via.¡e al . olfo viendo que qu 1ía e te itio para su beneficio
p r anal Beltran de uzmán oblig · a l pobladore a mudar e de
nu vo
·•
dal y· e e t blecier
. n e rea de Tlacotán o 1535 , ahí perma n c10
ua a1ara por ca, 1 iete añ , ha ra que el I de febrero &lt;le ¡ 542 se
a mó n forma definitiva a la vera del río an Juan &lt;le Dio en el \'alle
d temajac.
Hem s rela ad brc,· mene la fon aci · n de e ca &lt;lo audade
P rque de de ella
inici · la cupación de la ran Chichimeca ahora
narraré de modo conci o e a apropiacionc .
Juan d Tolo a . up &gt; d la xi tencia ie \'acimiento n Zacat ca
cua_ndo un in&lt;líg n~ de Tlat nang &gt; 1 m , tró ·una pie&lt;lra ri a en pi. ta.
ui~d P r I ab ng n, T&lt; 1 a ll g · al üio del que pr cedía el m tal n
_eplle1:1br d l 546 qu fu donJ e bo) la ciudad de Zacat ca · d
lllmedtato r . ó, a
chi - Llá.n con tr carin
· d ms de nu. i ¡
r..'· d pie
. b rna&lt;lor n . tobal &lt;l
ñat
i g de lb rra. y &lt; tr &gt;. , 1 n avar la.
piedras ~ otrar n qu enian hu na 1 }' de plata ) I I m . Tod ,
meo? .. natc e tra ·I_. ciaron a1 yacimi nt · &lt;l pu ·s ck . up •rar una ri
d v1e1 1tud ~. qu ca J lo ha e abandonar la mpre a en 154 ini ia.ron
la con. ~rucc1 n le un fuert y T 1 . a fabric ' la primera h ci n&lt;l. d
b nefi~t : r 1 2 de_ ncr d 154
unda Zacateca , e n la pr . encia
~
t ;al de_ nate ~ uan ,.. de T lo ·a Di g
lbarra y Balta. ar
; . e Ba.nuclo . n b49 Tolo a, ad ntrando,
n territo1i
guach1ch1l, d ·, ubre la alina de anta , 1aría del P ñon Blan o.
uer ' taro en so año era la fr nt ra con la ,ra.n hichimc a,
p_ara _comunicarla con Zacateca., e abrió un camio que
llamó el
a111.1~0 ~ al de la Plata, c. ta vía cruzaba por domini
de guamar
guach.ich1le · zacat e . , e ·ta im a ión
l . e pañ 1 · pro,·u · la
cruenta Y larga ucrra Cb.J bim a, la cual , t. U· en 1550 cuando lo
z~cateco atac~ro~ una conducta y ninguno de I mq r e cap · c n
vtda· lo ~achichiles y guarnare de inm &lt;liato c:ncraron t.n e te e nflicto
u trate01a
.:11 ,. con emb scacla.
•
~- fiue 1a gu rr=,
rpre. 1Ya
a las caravana '·
9~ . lle,•aban ) traían gent , aba. t~cimicnto, } meLale y con ata ¡u
u_bito Ya de ·hora. a l nu v
entros de poblaci{ n, , tancia , func.l _
mm r -, etc. \ pesar de t~&gt;do la intru ión hi. pana siguió addantc:, , en
l554 Franci, o e.le !barra tunda Fr nillo y mbrer te al año ·igu( nll,

mi:

?

59

�de cubriénd se mina n hal hihuit Rancho
an farún }' "in&lt; .
L gu rra continúa y pret ndiendo el vírre, pr e ger eJ peligro. o a.mm
de la Plata manda fundar an figuel eJ rancie ( h( y de All nde) en
1555.
~ n 1561
e mi.i nó a Pedr Ahumada de ámano para
rganizar una cxp di i •n qu tendría p r obj to la pacificaci , n de _la
región d Zacateca pero él con id r · máL irnp r~t .atacar el Malpai ,
p r er e te lugar el núcleo d la liga entr guach1cl11l • y za ateco.
otra. nacione h.ichim cas el refi rido sitio estaba al n rte d Nom re
de Dio. y al t de urango ahí lo. , tacó y 1 · hiz huir y n la ierra
d
uadiana los alcanzó \' d rr ró; tr • día de. pu , venció a o ro grupo
al nort del J\Ialpaí . Ahumad, e ncluyó la pacificaci ' n de la zona al
l grar una n g ,ciación d paz con l • indio_ d _aín ) . ~~ _.Migu_ l. _1 n
ctubr de e. año \' !vi' a Zacateca ) de mm cliat dingm • u CJ r I o
al ur te d é ta atacan&lt;lo una ranch ría de gi1achichiJe , capturando y
matando a má. d cien- d pu'. de es &lt; dirigí · al riente y recorrió el
ran Tunal in ne&lt; ntrar al enemig l
guachichile
habían
r mon ado y d de la altura vigjlaban us movimi neo , al no ne mrar
r sl ncia d cidió regrc ar a Zacat cas. 1 a pacificaci ' n lograda p r
Ahumada, aunque r mporal, fue l primer gran foerz militar del
gobicrn virr inal con 1 cual se aniquiló f! , u raíz una posible gran
alianza d ,·aria nacion , chichimecas qu de hab rse e o umado
hubiera e rada mucha ,~da al bando e pañ 1 · quizá el cur o d 1 &gt;s
ac m cimiento hubiera idc otro.
an f lipe, ad lante d an Miguel I rand , fundó ~n 1562 )'
al nort de Z cateca , a pe ar d los peligros a que
nfremab~
·olda&lt;l s y ambu ino e d cubrieron la. mjna de Bonanza y Mazapil
en 156 .
al&lt;l ra ntra c mo s lclad en la guerra
·, n 1568
chichimeca, t h Jmbre año m ·. tarde on ribuiría a t rminar re
confli to
o 1 fin d pro cger el camino a Zacat , , qu ra la zona
d □de
daban lo má fiero, a alto. de lo guachichile ·, n 15 O el
gobierno ,'irrónal mando e n, truir lo. pr sidi . . de ( juelos
Portcw lo y para 15 1 . e in talaron tr
pre. 1d10 má. , ya n
juri dicci ' n d la 'u \'
alicia el de L'l, Boca , i, n ~a rand _Y
Palmilla, , este últim a cuatr legua d&lt;.: Za at ca , y ad ntrnndo e haaa
t noro • te d , anta María d l P ñón lanc en 15 fundan el R al &lt;le
harcas, p ro d) · año:. d spu ' , n 1 6, e. arra. ad 1 [ ucbl junto
T

60

con u igl ia y c m nt p r lo guachichile .
n 1 e rrer de 1 :. añ
a e te lugar . el e n ci , como harca 1 ¡a .
La intru. ión del s hi pano por el n rte eguía addante, Albero
anto aliend del í\Iazapil, funda la Yilla d altillo entre 15 5 y
de la ual fu su primer alcalde u juri djcción llegaba p r I sur
ha ta el pue to del Potosí, h y en el E. tado de u
L ón, Entr l 15 l lo límite. de la alcaldía m,1yor d Vall incluían por l nor t
uadalcázar y Iatehuala, por lo c1ue e pu de asegurar que I vall d
Mat huala ya era n cid , y que no hubo a ntami nt en él p r haber
id zona d gu rr ,·iva.
P r la bu na ley d , u. m tal
funda nue\·am ore en
u actual mplazanú mo en julio d 15
u e trat 'gica ubicación
tabl ci ' un fuerte n se R al.
ntrc 15 O y 15 5 la. acci nes bélica de 1 • chichimeca
alcanzaron u mayor int ·n idad mpezar na u ar caballos lograr n una
mayor cooperación entre parcialidade y naciones y lo pames ' arras
tribu entraron a la guerrn· a u vez los e pañol llevaron u p lítica de
1 pre iclio a su atal d sarroll y en Uo em1 1 aron má soldad s n
e c ltar a Yiajer &gt; y a la caravana de carr tas e r aumem de la milicia
y d la guerra a angre y fuego no trajo la paz. Para finales de 1589 el
Marqués d
Lllamanrique acatando ord nes del Rey empez' a eliminar
los pre idio y a r ducir la milicia y entr , en ne ociacione con 1 jefe
chichimeca , m diant I capitane Rodrigo del Río
·gu I aldera,
Francisco de l rdiñ la
abrid rtiz Fuenrnayor, prometiéndoles
alimento , pañ , ti rra y ap r agríe I para gue e a, ntaran d paz.
Ya . i ndo virr y Luis d
elazcc el jov n, en 1590 la paz a anzaba
rápidamente, para &lt;lici mbr de
año l \'Írrey mpez ' a negociar con
lo caudül , de Tla.-.:cal, para enviar cu, r ci nta. familia con el m de
tabl cer ch a. entami ntos c n igl ia ) ca, ad religi o con el fin
de que en, eñaran a 1 chichim c a cultivar la ti rra ) a vivir n
ce munidad. La, familia tl, xcalreca iniciar n u traslado al norte n juli
d 1591 r
repar 'eran en la cuatro z na igui nt . : an Miguel
xqu.itic, Tla,·caliUa y Venado en an Lui. Pito í. Otro
halchihuitcs y an Amir ' , más , l n re de Zacateca . ( tr gru¡ o e
mandó a lotlán 1.:n la icrra
cidentale, , y la cuarta z na n altillo.
lo negritos del all de 1atebuala le s a entaron en enado,
ba¡ la pr t cción d lo capitan · Juan d • la Hija ~rancie de B ·ltrán.
Y a los uachichil s de la i rra de latehuala en Río Grande al
61

�ponjente de altillo, a la rdenes del cap1tan ranci co d Urdiñola.
Pero n todo lo chichimeca aceptaron lo t ' rminos de paz, lo
inconforme e remontaron y de de u reduct montañosos sigweron
op ni ' od
a lo Ín\'asore durante má de un iglo.
Y a í terminó la Guerra bichimeca y mpezaron a poblarse lo
territorio recién pacificados, otorgándo e múl "pl merced d tierra
y r gi trándose mirui por doquier, dando comienzo a una época de
bonanza y c nsolida ión de la Corona Españ la en esta uerra .
Las nmera mercede que s concedieron n el valle de
Mar huala fueron otorgada p r la R al udiencia d .México en
noviembr de 1613, y ejecutada por el alcalde mavor de Valle . En 1616
la alcaldía mayor de Valles pierde part de su rc~rit rio, al formars la
alcaldía may r d Guadalcázar y al pa ar i\Iatehuala a formar parte d 1
Reino d la ue,Ta Galicia.
--&lt; n este escenario y mom ntu históóco
mpieza la narración de
nue tras tr personaje bre em n e biografiado .

El Capitán Migu 1 de E corigüela
Fundador de la Hacienda de Matehuala
uestro p r onaje fue el fundador de la haci nda de Matehuala,
que con l pas de los igl s e convirt:i ' n lo JU h y es la ciudad de
Matebuala.
E te súbdito
añol que llegó a Méxic an e. d 1606, fue un
bombre d dicado a la minería oficio que reclamaba a l , que e
dedicaban a ejercerla, un carácter fu tte, r cio y p rsistenre, con el que
pudieran upcrar la_ cireun tancia tan adYer a a la que e enfrentaban
en la búsqueda de ;ciquella eta qu convertiría en realidad u, sueño de
riqueza y que muy I ocas lograban, y Miguel de E corigüela taba
&lt;lotado de tale a ributo. puc to que p r í tió en la vida gambu ina por
ca i cuarenta años; en ese lap o, r corrió lo, actuale estados de
Zacateca
an Lui Po o í v uevo León descubriendo mina, \'
fundando haciendas deJ . be~eficio d
acar plata, en un m cli~
umamente ho til por su 'propia naturaleza, ést s vol\'Ía má difícil al
sumársele lo ataque de los chichirnec s.

62

uestro personaje nació en la viUa de t\Jbatat , en el Reino de
ragón1, entre 157'" y 157 hijo legitimo de Juan icente Orpinel de
Escorigüela y Catalina RodJÍgu z F rrer2.
Entre 1595 y 159 , casó con doña .francisca de Ca Lro 3, y
procr aron un hij , que nací' n 159 , al cual bautizaron con el noml r
de Juan rpinel de E cotigüela~.
En 1606 aparece u nombre en un documento que forma parte
de lo papeles de una liú de rn.nci co de Cárdena uno de los
fundad re del pu blo d an Lui 1 acaudalado minero, contra ntonio
de · illalobos su mayordomo, en una memoria se consio-na que
le
pagaron 86 p o , p ro in e pecificar la razón de dich pago~. -&lt;.. la
noticia má antigua que tengo dt: u pre encía en e tos lare , (ha ta
ahora) aún s ign ra cuand llegó &lt;le 8 paña ·ólo · sabe que no trajo a
u familia, a la que nunca más volvió a ver.
Para 1612 tenía hacienda de fundición en Ilk cas" y para 1614
contaba con dos má en l alitral· y en las minas de Ramo º.
En 16 lS perten cía a la cofradía de uestra eñora d I Tránsito
en la ciudad ele Zacateca Q; en e e mismo año o]jcita y e le c ncede una
merced por la Real udiencja de la ueva Galicia, d la que era
pre idente don Alonso Pérez M rchant, la m rced con istfa en un itio
de ganado mayor y sci caballería de tierra, junto a un ojo d agua en el
paraje que llaman Matehua1a 111, al sitio lo nombró an Bartolomé v tuvo
en el una hacienda Je minas; a e te as n ami nto se le conocí '· com
fatehuala la Vieja.

Histórico dt:I E,tado de Zacarecas. (En In succmo ·e rn.mi: ,\HEZ). Fondo Notaria. .
n lo sucesivo se citar:: 'L ). Protocolo. de Mateo de Herrera. caja 01. :iño 1645, foja 130
2 Jhíd.
1 /híd.
4 Ibíd.
5 Archivo Hi rórico dd Estado de , .in Lu1 Potu,i. ( En lo suces1Yo se citara: ,\HESLP .) [·,mdo
Afcal_dfa i\lnyor de an Lui. Poro 1. ( En lo sucesivo se cirnr&gt;l: FA\f LP ) Ramo Ü\il, lcgajc 16( 61, fo¡as 31 f, 31v, 1 39f
6 AHEZ. F . Pr~tocolos de 1\lareo Je Herrera., c.1j, tll, año 1645, fo¡a 131•.
7 HEZ. FN. Prorornlo~ Pedro Je (nrnrruhrn,, ca¡. tll, expedí me enern -marzo 161-1, fo¡a 23
nivcrsidad de Guadalajara, B1blmceca Pública del Esrn.do de lalisco. ( · .n lú succs1v&lt;J se CJLara:
l 1G, .BPEJ.) Ramo 'i\·il, ca1a 26, cxpecfü:nu:: 11.
·
~ rchi\'O Parr &gt;qwal de Ziu:atecas. templo :ml&lt;J Dummgo. cofradfo de
uc tra , cñora del
Tránsito, libro de cargo } Jarn., :1ño 1615.
10 A~E I.~. Pondo ,\lcaldía ~l ayor de Charca . ( En lo . ucc 1m se cituá: r \t\l() l.) Ramo
dmm1Suanvo, legajo 17 expcd1cnn.: 04, foja 11 .
1 1\rchh·o

763

�princtpio d 1616, t' dro Martín Bazago minero en Ramos,
otorga carta de fianza a favor d 'I y hasta p r tre mil p o ante el
escribano público de Ramos, Baltasar l\fartínez 11 ; día de pu·~, el ne
de n ro d Escorigüel.a otorga carta de obligación a favor de Juan d
árdena vecino de la ciudad de Zacateca , por la dicha cantidad que s
comprom t a pagar n lo iguiente cinco mese 12 o ea que la deuda
debe estar liquidada para mayo de ese mi mo año. in embargo, cuando
·ó]o han abonado un poco más de mil pe o al principal, llega diciembre
d I dicho año en ,1 fcn ce Juan de Cárdena y con tal moti,·o e hace
público u te ca.mento cerrad en el ual indica que de Escorigüela y su
fiador aún le d ben 1,691 pes y • i tomine 13 . En el dicho legado
nombra por albac a. al t orero Juan de Al arad y a Barro lomé
'ánchez de árdena , su obrino 1-1 aJ año igwcnte, el 06 de fcbrcr de
1617 se otorga carta de obligación por el cotT gidor Frarn:i c Juár z d
E peleta. a favor de Bartolomé ánchez de Cárdenas r contra la pe na
y bien s d figuel de E, corigüela y u fiad r 15• e ignora ha ta hoy, que
resultado. obtuvo el albac a en la cobranza de dicha deuda.
- Franc1sca
. d astro 16 ,
•ste mi mo año de 16 l mu r n , pana
u legítima mujer r p co despué nac n e ta ti.erras ·u hijo el qu
procreó en unión libre con Magdalena Gutiérrez y al qu bautizó con 1
nombre de Antonio Orpinel de Escorigüela 1-.
El 02 d diciembre de 1619 el dicho corregidor de Zacateca ,
adjudica a Juan de Cárdena , pr sbítero y descendiente del finado Juan
de árdena,, 345 pe ·o , 8 tomine. y 1 grano , conforme a la hijuela d
partición 1k y que , n parte de la deuda d figuel de E corigü la c n el
finado.
En compañía con Franci co de León, por el , ño d 1620 1')
&lt;les ubricr n y r gi b·ar n mina en la .ierra de Papagay . , la cual e tá a
catorce leguas al n rt de M.at buaJa, tumbo a altillo, n es R al fundó

11 1\HEI'.. FN. Pmmrnlns ~breo de Herrera, cap1 01. mio l616-l643, fo¡as h, 2fy 2,.
'- Jbid. o,a.~ lf, -4f
n Jl11il 1-o,as 6,. 7f
14 Jh1d. Foja Sv.
1 1/,;ti, roja~ 6,' 7,·.
11 • ,\I IEZ. F '. Protocolos '.\1.ltco dt I krrcra, cgja fil, cxpedí~ntc 02. año 1645, fo¡a 1-lf
1· //¡¡¡/.
1' ,\111 :z. F . 1 rnmcolns \b eo de Herrern, caja Ul, aiio 1616- 164\ i1¡a~ v ~ 8f
"' Ard1i1"1, \lurnc1pal del M:izap1I, Zacatccns. ( F.n lo sucesivo se cnar:i /\ li\lZ. ) Ca¡a l 632-1688.
l .l:gajo 1688.

764

una hacienda de beneficiar mecale , la cual, d ce años más tard la
desinstaló por falta de azogue .
En 1622 nace Juan Guti ' rrez 211 , hijo natural de 1agdalena
Gucién-ez21, y de padr d conocido, por lo tanto m dio hennano de
vientre de Antonio rpinel de Ese ri2iiela.
En 1623 traspa a la hacienda de minas 9ue t nía en harca a
Martln de e tona
fuanda, con cargo de agat éste 3 8 6 pe o , 5 reale ' 6 granos que 1a
hacienda debía a la R al aja d Zacateca , como
con igna en la
critura gue hicieron ante Pedro fonzón e cribano y el juez Tóma de
[rizar, i ndo testigo fray Jeróoim de Pangua y Lorenzo Chávez. E ta
deuda no la pagó artín de stooa 22 •
1 9 d nero de 162 , se obligan fartin d Sestona Miranda v
Miguel d E corigüela, por e critura pública ante Juan de
nteverd;,
eLcribano de u aje rad y fateo de l Ierrera, minero y e cribano del
Cabildo, como su fiador, ante la Real aja de Zacat ca , por 6 368 peso.
2 reales y 5 gran ; de lo cuale 3, 6 peso, procedían de la hacienda de
Charcas y 2,482 pesos y 5 r ales de cinc quintales de azogu 23 •
~n l 632 en soci dad a perdida y ganancia con Francisco de
L ón, in taJa una hacienda de b n ficio de metales en el Real de
oncepción, jurisdicción del Mazapif".
121 de febrero de 1638 Juan de Zuñiga lmaraz, ju ricia ma}0r
y capit.án a guerra del uevo R ino de León toma posesión de la · tierra
gue están hacia el oriente de la acequia de la estancia d Matehuala, que
e de Miguel d E e rigi.iela, rumbo a la sierra de anta Clara 1'.
El 22 de abril de 1643, el pre bítero Juan de Cárdena · al c¡u en
diciembre de 1619 e le había hecho una adjudicación de la hijuela de lo,
biene que quedar n por fin}' muerte de Juan d Cárd nas, acaecida en
1616; o orga ¡ odcr a los ju ce de la Real Caja &lt;le Zacat cas para que
cobren a Iiguel de ~ scorigüela, los 3 5 pe, o
Lamine y l O granos,

AHEZ. r '. Protocolos i\l;ueo del lerrera, caJ:t 01, año 1645, fojn 10\.
Archiw1 del Juzgad 1 de Pruucra lnst:mcia de an cbasa.ín, Agua dd \'enado, S.L.P. Libro l
dt:.I Protocolo de harcas, legaj 1, expediente 35.
22 t\ l IEZ. FN. Protocolos i\Ltteo de Herrera. Cllja 01. año 1645, foj,1 13v.
21 !bid. Fo¡as l Gn 16v.
24 AMMZ. aja Í 632- 16 8, lcg:1jo 1688.
0 fuchill'u lunicipal de loncerrey. ( en lo ucesi\·o. e atar:í 1 ;\IJ\f L.) Ramo Í\ íl. volumen 66,
20
21

expediente 07, año 1638.)

765

�que se le adjudicaron· fectuada la cobranza, la dicha canúda&lt;l deb rá
abonarse a la deuda que 'J tiene a u ez en la Real Hacienda 26 .
orno era co rumbre en la 'poca por el añ &lt;l 1644, iend
,,j itad r d · la lu va
alicia el · ñor oct r don ristóbal d Torre
admití · a c mposición la antigua m re d y otra m rced má hech .
p r ste uperio r gobi rno a Migu l d
corigüela, t niente de
g b rnad r por el u vo Reino de León y protector d lo, indio
chichimeco en la fr nl r s d ' fat hu la, ck qu se le de pachá útul ,
I or trc. itio de g nad mayor ) einl y cuatr caball ría de tierraz-r
to. t rrcnos mere dad &gt;• deb n ser lo d la haci nda. de 'an Juan
Vane a
&lt;lral la Punta y otro· má .
El 04 de n ro d 1645 lo juec d la R al Caja de Zacat cas,
nom ran a Domingo de Zárate, com juez 01111san para gu c bre al
capitán 1 'liguel de scorigü la, el m nt de la hiju la de Juan d
árdena pr bit ro 28 .
)

El 2_ d en ro d 1645 l capitán .Miguel de Jscorigüela dicta • u
e ament 2'1• y a fine d
e m ·. muer en u hacienda d MatehuaJa 111
en una de la cláu. ula de su t . tament pide . r pultad ea l
con nr d 'an "'ranci co de ,harcas p iblement allí rep . an ·u
c nraba al morir enrre s t nta y d s añ &gt; •
Fue mio r ha ta el úJtimo día de su vida v n lo último, treinta
año de ella agricultor y ganadcr , ya que ~ . us pr piedades ~
l rnnrab·rn co cha. d trigo maíz y hon:aliza~; así mi rno, los grand
hato d ov ja que venían d l ur de u rétaro, Huichapan y tra,
regt. n del medi dfa p stahan y s tra quilaban en sus r-i rra,; como
militar e dL tinguió por ·u \·alor ) audacia en lo encuentr s qu o tuvo
con lo naturales los cual deE ndfan , u terr:itoric v u mod d vida
ha ta la última gota de u sangr y ademá con LO 1 ·d ech ; p ro a él
e a ,·iccoria ·, en la pacificación y r ducción de nu . tro ant pa ados, 1
vali r &gt;n el r con cimiento d l gob mador del u vo Reino &lt;le León,
don ~lartin c.l Za\'ala, quien lo nombró t nienre de gobernad ,r n
quella front ra cbi himeca del ur del Nu
Reino.

"º

't, ,\HE/.. ➔
Prrnocolus \laceo de l lerrcra, caia 01, año 1616- IM3, fo¡as Hf,, l:h·.
2- \I ll; 1 P. r \ .\1 H. R¡1mo \dm1111straurn, legaJn 1-mi. exp d1cm · 114.
' \HE/.. I·•. Protocolo. \L11co de Hcrrer;i, ca¡a 01, año 1(,4:;_ fo¡a lllf,
., /11id. Fnin, J4fv 14\·.
"/bid. h1ja1 02i.
•

66

Jucbo, año de pué , algunas familias de espanoles propi ta.ria
d e tancia a lind s o c 'rea d la ba i nda de Mat buala, e ·ueron
a entando en u t rr n ·, bu cand . gurida y pr t cci 'n mi rna que
daban un J a otro formándo e a, í una villa d spañ l llamada
alle de an Franci co d
fatehuala, la cual n conjunaon con el
pu blo de an Franci co fu r o la gén ·i, d la actual fat huala.

El Capitán Antonio Orpinel d Escorigüela
gund dueñ de la Ha i nda de Matebuala
Para comprender much d lo h ch acontecidos en la ,·ida de
e t p r.on.a1 · n c sari una mirada retro p ti a a la~ circunstancia.
p lítica y ociale o qu
de arr lló . u ex.i t ncia.
~n 163 Juan de Zúfiiga y Alm raz cuand Antonio Orpinel
contaba con -1 año. de edad, p r maodat d l gob mad r del Tuev
R ino de León, don j\ Cartín de Zavala toma po, si · n d sd la ac quia.
d
Iatehuala hasta el paraje d I Pablillo juri dicción del valle de
Labrad ,res (hoy Galeana 1 .L.) [ r el dich R in . E to pro,.,.oc ' un
largo litigio por causas juri. diccionale , entre e t Rein y el e.le la ue a
GaJicia que tcnninó hasta 1 54· 116 largo añ , durante los cual el
uev Reino de Le· n trató de incorporar a fatebuala a u territorio ,
n mbrando justicia may r . , teniente d g bemad r y capitane a
guerra.
e pleito terminó cuando la Real udiencia de la ueva
E paña falló prim ro, que MatehuaJa perten cía n lo politi. J a la
ueva Tfilicia y po s añ de pués que en l militar quedaba sujeta a
la olonia del 1 1 u ,. , antand r.
t\bora bi n n I inici de esta etapa hi túrica de Matehuala
.Miguel de E corigücla y u hijo Antonio )rpind juegan un papel mu}
importante.

Entr los intcr .. d la. parte. que interYini ron para que
diera e ta pose. ión y obr t0do para que pudiera e tabl e r e, se pued n
citar entr otro los ..iguientes:
' g &gt;bcrnad r d n Marón de Zavala, e&lt; n est, acción trataba de
xtendcr el territori d I Rein hacia el sur; ba. ada . u r t n ión n lo.
t · nnino de su capitulación con I R y, r pee a la cxten ión erritorial
d cien l guas hacia lo cuatro ~riento . a partir de I ciud d de
M ur rrey.

767

�El apitán Juan de Zúñiga y Almaraz, . u interés era ncontrar un
camino más c rto para llegar con us ganad , a u hacienda de an Juan
en ader yta, .L. demás, era de umo interé ~ara _él,. l _q~, u.
pa. toáa sólo transitaran por tierra que estu ieran ba¡o la ¡u:1sdicc1~n d
la ue\'a E paña, e\':Ítándo problemas p r la trashumancia de dich &gt;
u !:!a.nado por jurisdicción de la I ueva alicia (alcabala , pemi. etc.).
0
y lo d
corigüela, qu e eguro ugu l con cía a don
Agustín de Zavala, padre del gobernador del uev Reino d León, ·a
u familia, por u tratos com nún r ~n I mineral de Ramo~ y en la
vida cial d la ciudad de Zacateca , apro\' charon e ta relac1 n Y la
portunidad de r cibir cu.anti.o o b ncficio -, ~anto en tier~a · com en
nombramientos líticos y militare ; y para evitarse cualqwer problema
juri dicci nal que I at ctara toleraban que l ~calde mayor de Charc~ ,
jurisdicción d la u a Galicia nombrara teOJ nte n ÚJ.te~uala, aun
cuando en u nombramiento como justicia may r s del Río Blanco,
p r el uevo Reino de León, incltúa a Mat huala n u juris~~cción, _'f tan
de h cho era e to c1ue p rmitían que en toda la docum ntac1on fiCJal d
la época se a entara que [atehua.la pertenecía a la jmi dicción de las
mina de Charca ·. Para el uevo Reino de León fueron mu eficac . su
ervicio , pues fueron de cubridore d tierra ' camino pobl~dore Y
en los ca o de alzamientos d lo naturale a u costa y c n nesgo de
us vida. los reduj r na paz· apoyaron decididamente la djfu, ión de la
f Católica· c n e ta forma d actuar y dada La lejanía de la hacienda d
Mat huala de los grande. centr de población
iendo r gión de
'guerra iva" donde se concentraba la actividad expan~ioni ta del
gobernador del
uevo R ino d L ón durante la v1da d lo
. corigü la el confücto juri diccional nunca pa ó a mayores.
a habiendo aclarad la circun tancia en que se d arrollo part
d su vida continuo e n la narración.
~tonio Orpinel d E corigüela naci ' en 161 ll ' po ibl mcnt
en l R ·al) niina de Lo Ramo (hoy Villa de Ramo , .L.P.) u padre
fue el capitán Miguel d Ese rigüela y u ma&lt;lrc Magdalena Gutiérrez _de
árdenas 12 , t nunca
casaron, por lo que
l señala o \·ano
d cwnento como hijo natural.
o contamos c n datos qu no den luz ·obre u niñez y
ad le e ncia· per por su &lt;lich sabemo qu ·a a lo diccinu ve ai'io. ,
11
,1

Al lliZ F•. Prrnocolos i\!aten de Hcmr:1. c:ija OL. expediente 02,, 1io 1645, foja 21 f •
Al IE¿ Ti\: . Pr&lt; to olos t\Ll.tco del lcrrcr:1, c:ija 01, e pediente 02. año 1645, foja 1 f

76~

acompañaba a su padre en las entrada qu hacia · st a reducir y
pacificar a lo narurales33, exp niéndose a grave peligro en el
de cubrimiento d nuevo territorio , camino y cañada. para el paso d
lo ganado , o bien en la defen a y administración de la baciendas de su
padre, el cuaJ eo su e tamcnt reconoce el trabajo y la ayuda d u hijo·
por l que u formación tuvo rodeada de un ambiente de armas
soldad s angre, plata, si mbra y co echas.
n 1641 en premio a sus servicios don Martín de Zavala,
gobernador del uevo R -ino de León, l hace merced de diez itios de
ganado menor y diez d mayor, más tre caballerías de tierra d labor, en
el valle de Labrad r . ; qu' empiezan c rrer de de la, Y rtiente. del
cerro del Potosí d I pue to que llaman de . . ranci co hasta venir a dar
alojo de agua que llaman de Pablill , t da estas tierras están en la
jmi cliccióo del uev Reino de L ón 34 .
En marzo 24 de 1644 e a oraron por cofrade n la cofradía
del anas1mo acramento, Conc pción de ue tra eñora y de las
Ánima . en la igl ia parroquial d l Iazapil (villa Localizada al norte del
actual estado d Zacatecas) el capitán Juan Corté Mudarra y su hija
Graciana, é ta, con el pa o d los años, erá la mujer de nuestro
bio!!tafiado.is.
En 23 de eptiembr d 1644, en la ciudad de an Lui Polo í,
Orpinel otorga carta de obligación por 276 pesos a fa or d Gonzalo
Barbo a Pita, mercader y vecino de dicha ciudad; él dice r vecino del
pue to que llaman fatebuala, juri dicóón de las minas de Ramo ,
uev Reino de la GaliciaJ&lt;,_
El 2 de diciembre de 1644, manifiesta ante León de lza, alcalde
mayor de an Luis Poto í, dos cargas de chile pasilla que tendrán veinte
fanegas que la traed u cosechar _
En l úJtimos día d enero de 1645 muere en la hacienda de
fatehuala, u padre, d capitán 1iguel de Escorigüela tenjeote d
gobernador p r el u vo Reino de León 18 • En u te tamento declara
ten r do hij
el may r Juan Orpinel de E corigüela I cual procr '
L. Ramo ' ivil, volumtn 21, cxpcclicntt 02.
L. [bid
15 Archivo Parroquial del Mazapil. Zacatwu.. (en ln sucesÍ\O se citará: J\P1\IZ -) l.ibru de
inventario d cuentas Je mayord mo~, 24 de !Tiarzo de 1644.
31,
HESLP. 1-i"AM LP. Ramo G1·il, legajo 1644-4, xpcdientc 25 de diciembn:, fo¡as 16f. L6,.
r AH - LP. F M LP .Ramo Civil. legajo 1644 4 expediente 22 de noviembre.
18 AHEZ. · . Protocolos fl!atco de J-Jcm:ra, caja 01, cxpcdicncc 02, año 16 5, foja 2f

769

�con u legítima mujer doña ~raoci ca de Castro, en paña ' 9• y el menor
Antonio rpinel d Escorigü la que lo cuvo con una mujer Itera, él
viudo, por lo ramo _ hijo natural nacido en este Rein d la Galicia· lo
d clara para que é t herede de su bi nes l que le tocar conforme a
der cho· y en el caso qu u hijo mayor fuere muerto, de de luego deja y
nombra por su heredero universal a dicho monio rpin l. y para
cumplir y pagar e te te tam oto deja y n mbra p r u albac a, a su hijo
AnLOnio y a Martín de e ·tona i\liranda, in ólidum; r por enedor d . us
bienc~ al dicho su lújo al qu ruega y encarga procure ir pagand a . u
acre d r s de lo fruto d ·u baciendas40 .
habían pasado muchos días de la muer e de u padr cuando
el prim ro de ebrero se pre ·entó en la hacienda de Matehuala, D mingo
de Zárate, juez c núsionado por 1 juece, de la Real aja de Zacarccas
para la cobranza de cinco mil y tanto peso que el finado debía en dicha
Real aja 41 . Para pro guir a la j cución y embarg de biene , 1 ju z
Zárat , &lt;lis n que lo · albac a. declaren los bien 1ue quedaron por
fin y muerte del deudor. Los dicho albaceas d ciaran lo iguiente
bien
•

•

•

•

na haci nda d labor de riego llamada Mat huala con
toda u ti rra y apero,, ganados, animal . de trabajo, ca a
galera·, huerta )' e da o..
n la que e tán sembrada
cincuenta fanegas de rigo y barbecho, para di ·z fanega. de
maíz.
Unos iti : y ojo de agua qu llaman del Jedral de anta
i\faría, tres legua, de esta haci nda de :Mat huala, jurisdicción
del u vo Rein d León.
Una haci nda de labor de riego nombrada an Juan como a
seis legua de '. ta de r [atehuala dond · e iembran cuarenta
fan ga d½ trig&lt; )' cuatro de maíz; con ·u. apero , , nimale, y
ca. a .
era labor de ri g , llamada 1 'edra) de , an eba tián y
puesto de Vanegas, donde e i mbran ei fane ,a de maíz
tambi ' n con . us casas animale y aper) .

•

•

no sitio de tierra de temporal, a cuatro leguas d esta
hacienda de Matchuala en el camin a harca . El total de
las ti rra de sta labores ·uman veinte y dos caballerías d
tierra y cuatro itios de ganado mayor.
Y por último una haci nda Je 11inas, de acar ¡ lata por
az gue, en el Real de
ncepción, jurisdicción del fazapil
que la tiene Prancisco de eón a medias pero que no aben
lo que Liene42•

Y dicho juez comí.ario hizo ejecución n toda. la haciendas de
labor y nombró por &lt;lepo itari a i\lartín J e tona ya Antonio Orpinel
de E corigüclaH.
El 16 de febrero del mi mo a110 en el R al de C&lt; ncepcic' n,
Mazapil de, pu· c1ue Francisco de León dedata los bienes que
pertenecen a la hacienda &lt;l mina "4 de que fue dueño l capitán 1iguel
de E corigüda el juez Zárat la jecura45; y nombra al mism Fraoci co
de L ón p r depo itario4'' ) le notifica al capitán nton.i
rpinel codo
lo por él actuado,-.
1 23 de octubre d 1645, e tando en Zacatecas, Orpin l declara
ante I cribano real Mateo de l l rrera, que es d gran utilidad al Real
Hab r el que e remate la hacienda J minas del Real de C ncepción,
Mazapil, que fue d u padre, a rancisco de León, porque d hacer! así
se ~ egurará la dicha canlidad de 2,200 pe o que , te ofr c por la
haoenda ) e abonaría □ a lo que
I debe a u Majestad, y además
porque de León e. muy buen minero y el Real Haber se beneficiará con
la plata qu e acare en di ha haci oda; y que otra persona no la
compraría por I lejana que está de los centro d avío y
corr spondcncias 1·• AJ final de u declaración dijo .er de edad d veinte
ocho año .
1 26 de ctubre d 1645 e le r mata la hacienda de mina del
Real de onc pción, l\Iazapil, a Franci co de León, d cual otorga carta

0

12

!bid. l·oja, 2, -3\.
!bid. Foja 3v,
44 lbíd. Foja i.
,, /bid. Foja lk.
"'' /bid. Foja 9f.
F [/11d. 'o¡a 1Uf.
48 //,íd. Foja :!I f.
43

;•, lbtd. foja l 3í
111 l/11d. I-oja l 4f
1 1 !bid. Foja 2f

71
770

�de obligación a favor de la Real aja de Zacat ca · en cal carra ncoruo
J
4'1
rpinel firma y e bliga corno . u fi1aoor .
,
¡\ principi s d 1646 r p rta al g bcrnador d &gt;n ~farttn_de ~a,·~la
rnria, causa : una onrra D mingo el capitán Pabl &gt; ' Juarullo, mdio
guachichile lab ri · c ' mplic . p r hab r ah &gt;rcad a una in~a llamada
Jal ma· y ocra contra un indio cabay )mero na, po~ h~b r h n&lt;l_ ~ Juan
e nzález e pañol, n I li b1 r d [ay · a e t m&lt;li lo ca ugo Juan
. . rnnci co de E cobcd mandánd
cortar una mane y azotánd l , a
títul d • d cir que ra t rucnt dd ju ti i may r. n el docum nto en
qu el g bernador de Za,·ala le da c &gt;mi ión al _capitán .Al &gt;? ~o J Le '&gt;~1
para la averiguación de dicha. cau. a , 1d nnfica al cap1tan ot &gt;OJ
( rpin I de E. e rigii la com ju ricia mayor y capitán a guerra &lt;l l ,·ali
de Labrad re ,. u juri dicci ' n. ( o la que e in lu} :.latchuala)"'
El 29 · d en ro d 16--1-6 el capitán 1\ntoni
rpin I d
E.e rigüela . ca.a e n doña rac1ana ort ' hija d I capitán Juan
rré Mudarr :i .
l l de junio d 1646 firma com l tigo n la carta de r cib
que ic lá Vázquez ot rga a n . uegr Juan Fr.mó e&gt; d Escobcdo
p r la d te que I entrega al ca ar e con su hij, 1\ gu tina &lt;le_E~ o_bc~. .
E te docmnemo c. á fo hado n la haci •nda de 1l rchu:tla, ¡un dice, n
&lt;le Ramo , 1 u ,·a
licia, y e firma ant Juan Muñoz, [ nient n

Matehuala del alcalde [ayor de harca ' 1•
n 1651, a 1ic
V:í.zquez, Y cin d Labra&lt;l r , e I da carta
r quisit&lt; ria para r qu ' rir al apitán rpinel, ~obr qu _pu ble . un:
tierra qu ti n n 1w.: rcecl, o que le , an dada al dicho 1 t &lt; las
ázqu z y a Juan f'ranci. cc de ~, ce b d &gt;, . u ucgro, p·1ra formar
p blaci · n en la. dich , part , , ele 9u , t Reino 1• ería d u_tilid, d Y
aumen &gt; y qu h&lt;&gt;) e rán y rma. y de p hla&lt;las por lo cual piden _ea
r qm:rido ( rpin I a que la pu bl · n I cérmin &gt; • cñ, l. do. o le d ·
r caudo a Vázqucz para upar!, s. Las ti ~r tJUe reclama Vázc.tuez · n
la. qu se I m re d~r n1 a )rpin I n 1641'.
◄ 1 14 d n •r &gt; de 1652 hiz &gt; Yen ta del siti que llaman d l
Pabfülo, a Juan Francisco de E. o\ ecl &gt;, ,·ccino d la jurisdicción d las

1i.

//&gt;id. l·o¡a-'t
" \;\I\I ' L. !tuno J\'il. \11lumt:n • c. pedu.:nrL 2 • h¡a ::¡,.
1 ,\rch1H&gt; Parrmiuhll k Charc:is. ~-1 P. ( l~n l11 ~u i:s1\'u st:

mma d Ram
con cuatro caball ría de tierra, ei · ltJO. para ganado
m ~ r } une para may r, itio para ca a hu na c rral s \ , ca d aº1.la;
e un_r c m _P rla~m r~ d que . le torg ' . Tc ·tigo. : fr~y ju,'lll
reí,
1
dre onzal z y hanc1 e orté. rdóñez&gt;•
,
_, n 1656 algum indi hualabui . a al tan y matan a icolá
· n
¡azquez, } rno d Juan ◄ ranci co de ~ e bed , o la Jab r qu t rua
e pue t de l ,abrad . re., baci nd cautiY
u muj r y a u hij . L
ª-.ª~tantes so_n lo, m1smo 1ue habían h ch otr, mu Lt en el vall d ¡
Pilo □, ~l an
pa ado qu inclu. i, matar n • ldado qu habían
pretend1d apr hend rl .
. u dkh . huyen hacia Ja 2 na altas
d nde unen_al r L de • m e · mplic , , ya e d . juot , ª" nzan má al
sur; e refugian en u~~ ·crranfa cer ana a fat huala. ) g b rnad r
Za,al~ da rd n al cap1tan Ancoo.i ( rpin I u t ni me de g bernad r
qn .:1vc en latehuala, para que I apr henda.
m al~n • &lt;le Jo'
fi ra11d h~bí~n bajad a congr , r a \, haci nda d r fatehuala para
P d r ub I tJ~ Y ayudar a u e mpañcr • que • e habían qu dad
remontad _cUJdando a lo. cautivo · ( )rpin 11 )fr •ci ' a aqu llos• que . 1·
us ~ ~panero ~ambi · n e congregaban Je r cibiría bien \' lo
a2'a a¡ar1a con ba. tJm nto. y r pa, 1 s r m ntad , nfiadament , y sin
ar~a. · presen~'lron en l.a hacienda; cuando ntraron a una galera
~ecibtr lo prom tJdo un cnad c rró el p &gt;rtón v di z doce hombr •
tu rt m nte
arma I , qu
·
.
. t a ban oc ul tos, en el ·mterior
I&lt; '
ªrP~ l~e~di r n. _11?inel l &lt;; Uev · al valle &lt;ld Pil ' n, dond ahorcaron a
,em~do . I cap1ta.n de ellos fu I crdonad por el gob •mador d n
l\Iart:rn d Zava.la, Ypo t ri m1 nt fue congre ad en la mi. ióo fundada
con ':~ n mbr d
ri tóbal d 1 ~ Hualahui e (hoy Hual huj
.L.)"·.
:1 4 d jnli &gt; de 16 6, ·n Zacatccas lo. juect:: Je la Real aja
m_an~lan que , , haga ·1 r mat d 1a hacienda · de Iarehuala an Juan\
an ª~· Para tp yar u mandato comentan qu dich hacienda e tá;
nt naada de r mat . d de 1645, y que
de dkha fecha no ha dado
cuc_nta de ella . ~ capJtán Antonio rpind de F scorigüela, que la ha
~~ntd{ en depo 1to r do [e dicho tiem o; y aunque se han e rit
iferentes cara - para v r .i alguna per ona la ¡uería
arrendar, en
&lt;&gt;n e an- n 11a 1,a b'c.l
I
qui n haga p comprar
tura·, y· us
m rced
u encn n ucia
· ·
c.1·
que ichas haciend""
· prdid
= c"tan
· as y

1'1

CllJr.l'.

1 ca~am1cnm • año 1646, fo13, 24-25.
'&gt;.. \i\l INL R ,\1110 ( 1, 11, ,olmm:n 10, cxp 011:nte !"', fnp~ lf- 2,.
' M~I ' L. RJmo ( .1nl. '&gt;n\umi:n ll(J, e pnltcntc 12, fo¡a i.

\P R. LP.) L1l)fl de cn11em1s

&gt;I

•

r· \1\L\~L Ramo &lt; 1qt, ·volumen 32, f 1as 239 241.
' Hut1Jno del \l(e,'() J{i,ino dr l .Ló11 l 6&gt;0 1690, Juan Bauusu ~hapa, captwl s l\' \' V.
~~3

�arnúnada que no han quedado ma. gue las ti rras, y n e ha po~do
con. eguir qu el capitán Orpinel venga a ta audad aunque ha id
requ rido con cartas ~r..
.
E) 1O de julio de 1656 en Zacat ca se le rematan la , haa~nda
d lab r de fatehuala an Juan y anegas a Franci co d ~ on, ~ner
en el Real de oncepción pero con calidad d que i Ant ru? .. rpmel ele
~ e rigüela, hij natural del capitán i\liuuel de
c oguela, Y u
herccl ~o ntcra e n la Real aja ta cantidad que . d be a u
1.aj tad ca preferid en te r mate;-. .
J yeinte de febrcr de 1658 C rp1nel llega a la laguna d Puca7~
uevo R in de Leó~ n_comparua
0 el valle de la Once lil Vírgene
de fray Juan García, cura doctrinero del convento fran~1scano de
harca . E t pue t e tá com a . ¡ legua de la ranchen~, ded anta
laría a&lt;lelant del Río Blanco, y metió a fray García e~ poses10n e c5/e
,·allc, p r e tar dentro de la juri dicción ecle ·iá rica de dicho c~m;. nto •
El 31 de ago t de 165 v l\'iÓ al valle cl la, )ncc ~fil\ irg~ne
acompañado del alférez rist 'bal or, na~o y &lt;lel a~gcnto _Toma de
Iencl za \' tro oldado , para de qw alir a de cubrir camm? P r I s
llanos al · uevo Rcin de L ón, par, que por el algan la haa_~ndas de
Jo. pa •tor _. El tre d . eptiernbre ·alió d e ce vall ~n ~ mp~111a d~ 1
militare así como de fray Juan García y de alguno indio •. f-&lt;.. te pnmer
día . ubi r n la cuesta del e rro Je an Pablo y la bajaron · llegaron a
dormir al pie de dicho c rro, p r la banda de los Han . junt a una me a
de piedra d cuya cumbre
precipitan hermosa caíd~- d agua, que el
alférez ri t 'bal ronado, la intituló la :M . a d ""lomo· donde nace un
rJ al que e le pus por nombr anta largarita· y en e te ?u o ha~
una nsenada a la que pu &gt; an ntonio l capitán Orptn l.
. día
sigui nte igui ron ad lant vad ando y ruzando \Taria, 'T&lt;:,ce. el no Y
pararon en una rinconada, donde . e junta otro ~~ p quena, Y a e t
puc to lo llamaron anta Margarita· d de d ~cl di~: ·ar n ~1ucho h_~mo
d \o bárbar que habitan aqu 11 · llano . El capitao Orpme~ mcao
p e ión ecl jástica a fra} Juao García, d esto, tcrriton
r c1 n

.:º

d cubiertos~9 •

;¡, ¡\)

11..z.

El Capitán Franci co de León
Tercer dueño de la Hacienda de Matehula
J capitán Franci co de León, fue un h mbre honrad leal,
trabajador } de reconocida apiencia en el laboreo de las mina valiente
como el que má , pue, expuso u vida n la batalla con lo naturale a
lo que e enfrentó bu cando apaciguar!
por e
h cho e ganó el
grado d capitán· o bien cuando en la bú qu da d la plata caminó o
cabalg , por aquella tierra, otitarias inhó pita del norte de oue tro
paí , tan llena de peligro para los que
aventuraban a recorrerlas
bu cando u re oro riqueza difícil s d ene ntrar y qu ya localizada.
aun _era más dur
peno o arrancársela a la madre naturaleza, para lJo
habta que laborar d ol a l todos lo día y in de ·can o n la
o curidad de lo tiro de la mina , mal alumbrada p r J fueg; d las
tea de cote, y a ba e d golpe de pico dad p r aquella mano
fuere y encallecida por e a ruda labor , v nccr a la pared d roca

. Protocolos de i\ laten de l lerrcra, caj:i O1, fo1a 28, .

,- I/11d. l·np1 29(
,K \rchivo ,cncral de la

•
nci,·in. ~n lo ~uccs1,o l. cmmi: A(~'-i.) Rollo 4:i.~88

• an hanrn,co, ( hamt., : .LP. Libro lhua ✓OS 165&lt;.J, fo1a 240- 241.
;9

1 catorc ele cptiembre d 165 los hij del capitán Antonio
rpinel P dr e lné , ·i ndo aún adole cente , n Ypoa, juri dicción de
Charca , fu ron padrino de un niñ indio al cual el pu o por nombr
Ant ni , hijo d una par ja de indi ''".
El v inticuatro de mayo de 1659, Juan ranci co de .. cobedo,
ecino y labrador en l pue t del Pabli.llo, comparece ant Antonio
Orpinel, ju ticia may r de a juri dicción y dij que hace ci año le
compró el iti d l Pablillo por lo cual le pide le dé la p e ión en
per _~na. J capitán Antonio Orpinel de Escorigüela. justicia mayor y
capttan a guerra d l \·all d Labradore , frontera de an Jo ' del Río
Blanco,
dral rand y Matehuala, con todo su contorno · dio por
pre entada la p tición y manda se I dé la pose j , n. Lo cual
hizo.
Te tigo : ranci. co d León 1arco de illagrán Jerónimo de Are 61 _
En go t de 1659, Antonio Orpinel de E corigüela muere a la
dad de cuarenta y d año , en la hacienda de fatehuala. u re to
fu ro · tra ladado l IO d noviembre de 166 a la igle ia de harca .
D j ' al morir a su e po a raciana orté y cuatro hijo : loé , la mayor
de trece año ; Pedro d diez· atalina de i y Jo efa recién nacida&lt;,:?_

Jb,d. Foias 241 - 241

4

1 \

•
1 ·•
R IS:, l. lg e 1•'

r,o lbíd. foja 243
&lt;,J AM1\ L. Ramo ivil, volumen 32, foja. 239,240} 241.
62 P H LP. Libro dl. Difuntos, fo¡a 4v, a.~1ento (ll, año 1660

75

�escondidos en u entraña ' y luego a l mo de
para arrancarle l metale .
f
, ue to a lo a alto , h ta
-1 • or cammos rago o, V xp
d
mula transportar os P
.
· arl la e cliciada y anh la a
la má e rea.na hacienda de roma pa~a ac d l c1·
d l hambre mal
1ma,
di de l s ng r s
plata y todo ello n me o
~ • ndo a los eres querido
y
r h d I
ol dad nocmrna anora
•·
-aris1ec a, ~ ª
era abundante y de buena 1 y, la nol:J.o.a
cuando l truneral ncontrad, .
. de c~bridora e bu caban má
.
l
ntorno de ia nea mma
,
,
.
corna y en
e
.
dí al reclamo d la plata. r\s1 nac1a
vetas por otr s gambusmo qu~, adcu ~
' con e to s creaban nueva
fu d
. ·o un rea.i e rruna )
un nuevo n
trunet
. .
de temor al fraca o e embarcaba n
oece idad y este hombre, tn p1~~a
h . d de acar plata, ya
11 l . talaoon de una act n a
d
ati. facer una e e as: a~□
• b l ·· 1:1.· ad cuado guién le prestara
or lena busca a e sl
P
fuera por azogue
'
. al d o&amp; c'ia sus
rvicio a lo
·
··
)'ª m t a o
lo p os de la mve.r 1 o - . ,
l reale de mjna perdurarán y
·
L p rrrut1a que
mio ro del di trtro e O
.
l
blo y fu I que luz
de arr liaran las villa Y 5 pu
. ,
.
qu en e U s
d
b .· . un· a V la re01 tro prunero
.
d L ,
fatehuala escu no o
.
o·
Franet co e on en
,, d
" má , tarde e□ el cerr de
•
d p apaga)'O· al. nort e .an . ga. ,'1to
J
l
en la sierra
al Ojo de Agua, en e
Fraile, in taló una haoenda del rnu~a- ¡w , fue el lugar donde u
11
ban (acehuala a 1e1a, que
d
puesto que ama
. .. 1 clificara las primera ca a
e mpañero tvügu 1 d
-- con ul e a . e
allá po,r l 615 y alli n una
. . d
d le m rcedaron a · tterra
'
'
v1 1en a cuan
cli" adi , a la vida. Pa emo
haci nda de mina , a las que anta am ' ¡o

°

,

pu s a canta ·la.

De &amp;1a11 a Matehuala
.
. (ría en la que corría un vient cill hel d
En una tarde lluvio, ª)
.
&lt;l enero en este
1
h
l hu os tan comun n s m e
. ,
b
c.¡ue cala a a ta O .
.'
. r· dad e daba epultura al capitan
Real ~
harcas , en la iglc ia !~a
hada tr días; a darle l últim
Franc1 co de_Leon, cual ha .
1 mavordom s y sirviente d us
adiós
hab1an r urud u _arrugo~, o
~rtida tabao su entenado
. ]
lo que ma enoan u p
hac1enc. a , entre .
, J , .
d
rimaldo
u e po a ya
lo rujo. de la ~u1 r que ~o, n
ersonaje, a é o. jóv ne que
difunta, que ya viuda e cas col d
.
Po su e tam oto l deja por
a •u a y que
formó y que iempre tuv
d
. 1 artida de aquél h mbre rudo
hereder ' llos enrian profun a.m ntFe a p
d darle amor- \' cuand
nero o que ue capaz
,.
7
y foert , per a su " z e
.
.,
,
·
r nunci ' el último
fray P e d ro d e Fontl.dueñas· , quien oficio las exeqwa P

e!

1;~ :~~:

:~t:ª
776

amén y los doli ntes di ron la e palda a la tumba bu cando la salida, en
ese m m nt tod había terminado.
Fu un largo pere ·inaje que duró 77 año ; e a a entura en bu ca
de la ati faccione y logro · a lo gue lo empujó la vida mp z · n
1596, año en qu vio la primera luz en u natal Ruan provincia d
I ormanclía, del Reino de Francia63 fue hijo l gítim d
icolá d Ulli r
y P tronila de Lier6-l, no cuento con n ricia de u niñez, pero muy jov n,
a lo dieciocho abriles, se embarcó rumbo a la u -va spaña, en la fl ta
del general don Juan de la Cueva, c.1ue zarpó n el año d 1614 115 y e e
mi mo año debe haber ll gado a · eracruz, un rápido viaj a la ciudad d
éx.ic y de alli al Real de Ramos.
De 1615 a 1619 posiblemente trabaj · toe.!
e o años en la
hacienda de mina de .Melchor de spino a. Debe hab rs di tiogwdo
por u laboriosidad e inteligencia, 1 que le permitió apr nd r
rápidamente las técnica del b neficio de la plata y la admini tración d
e tipo de negocio, ademá por su buen don e.le gent s hizo grand
ami tad s entre ellas las de liguel de E corigüela íartín d
e tona
1iranda y la del propio M lchor de Espin a afectos gu duraron toda
la vida. Era tal la confianza qu desp naba que a raíz d la mu rte de
Melchor de Espinosa, lo acreedores de éste solicitaron a la Real Ju ticia
que en lugar de rematar los bienes del difunto se los entregaran a él para
que los admini trara, a ignándole un salario e 600 pe os por año, él
aceptó en nombre d la amistad c n la familia de E pino a; y con la
pocas utilidad que generaba el negocio fue pagando las deudas, per
lo bienes n alcanzaron para u Liqwdación otal y para no defraudar a
lo que creyer n en ' ] r qwzá también para gu la viuda que de 1 u '
sería su espo a y I hijo de ella n cargasen con el pe o de tal adeudo,
él acabó de pagada con lo frutos de u trabajo, como con ta de papele
y recaudos que tuyo en u poder Jo · de ,. pino a con e to la Real
Ju ticia quedó en entera ati facción, ¡claro!"''.
n 1620 pasó al Real de Charcas dond de ·cubri , y registró
mina y fundó hacienda 6"' . se mi mo año descubrió la mina, rica. qu
llaman de Papagayo , catare leguas aJ norte de la hacienda d

HE LP. FAM H. Legajo 1673. r:-..-pedie□ te OL, foja 2f
Ibíd.
65 MMZ. ap 1632 -1688, legajo 1688.
/,¡; AHE LP. FAM 1-1. Legajo 1673, e.xpcd1ence 0 1, fo ja 2Y.

63

64

67

MM.Z.

l ja 1632- 1688, h:h&gt;lljo 1688.

777

�Matehuala, d nde fabricó haci nda en comparua d !\ligu:I de
Escorigüela, a u co ta la. labró, lo que dur · ~ mpo d 1~ an , Y
d bido a la falta de azogue e vieron en la nece 1dad ~ d 1~~ talarla.
E. re R al perdur' por mucho año , generando grande. nquczas •
n 1632 pa ar n la haci nda de minas de Papagayo al Real d
oncepci · n, juri dicción d 1 [azapil el cual e tá a 2 legua al norte de
Zacateca . De L ' n encontró e t R al apunto ele ser aba~d ~ad por
u v cin
pero él , e pu o a trabajar y a su co ta labr _mma .. qu~
e taban derrumbadas v d poblada de 4 año atrá Y busc Y regi. tro
otra. nu vas v la pu :o o corri nte } labor, y 1 \'ecino mo\'i~o. P r
u entu ia m; bici ron lo mi , mo y ntre todo . lograron co\~1twr un
fundo minero &lt;l dond procedieron gruesa cantidad de plata .
;.l 26 de febrero de 163 1 , aprm·echando la entrada que Juan de
Zúñiga y Almaraz capitán a guerra p r el u '\'O R_ ino de L~ón ~1~0 a
la hacienda de labor de 1 Iatehuala que ra d ligue! de Esconmicla,
entrada en la que de Zúiüga LOmó pose ión d las tierra al nor : d la.
acequia d e ta taocia por el u vo Rein Franci ·c &lt;le L o~ e l
unió y lo acompañó n ·u derr cero, buscan~o nuevo , c~mmo Y
d cubrí ndo ina , y e tran itat· por aquella tierra k llev . ha ta el
cerro del Por sí , preci. amente en el paraje d ·l PabWlo regi tra una
mina a e taca de la de cubridora, a la cual puso por nombr an
farco . u e píritu a enturero y de gambusina lo lle-rnba a la _bús_queda_ Y
regí tro d nuevau mina , y a explorar y conoc r nue,Tos territorios ba¡
L

•

-¡¡

cualquier circun tancta .
ntre 16 2 ,. 1645 su v cindad estaba en el R al d
ncepción,
p ro d él alia c · o fr u nci~, .principalmente a Ramo , ha~ca Y
l\Iacehuala, ya que
tien a not1c1as documentada de su. e tanc1as en
eso lugare .
.
~n la Real aja de la farca de harca · ,·aria. vece eo~e .. 1639 Y
1643, ab nó cantidade d peso: al adeud de Migue~ d E conguela, su
compañero que era qui n . obligaba ante la Real ªIª d Zacatecas por
el azo6ru ¡uc r querían u. hacicn la .. El 29 de e~ero _d~ 1641 n I R al
de Ram s abonó a la deuda de 'ligu l de Escorigucla 60 pe o. 5
tominc · 1 brran

El 24 d marzo d 1644 9u dó r gi trado como cofrad d las
cofradía de hl parroquia d an Gregario d 1 azapil?
·122 d ' n r de 1645, el capitán figuel d Ese rigüela, cücta u
testamento y en una de sus cláusulas declara qu tiene hecha compañia
con Francisco d León. a p rdida y ganancias n una hacienda de mina
que e tá en 1 Real de Concepción. qu e uya, qu Franci co de León
o~ ~ene má que la mitad &lt;le la ganancia í la hubi re. Declara,
asmusmo, que de León le deudor de
p o , lo 6 Oque I hizo d
alcance en la cu ;-ita y lo 100 que libró p r u cuenta manda se 1
cobren, y n otra cláusula dice que de pués qu
separar n d una
compañía que tenía con Franci co de León n una hacienda d mina
(po iblcmente la d
barca ) sacó 35 montones d m ral lo. cuale;
b nefició ) de I ón tomó 250 marco de plata· de la cantidad de plata
que obtuvo de lo dichos montone d contando el co to d la maquila
y el con umo el zogue, menos 1 ' 250 marcos, el 1 remanente la mitad
1 pc1~cncce a él, r ·e remite a los libro que el dicho d León tiene n u
pod r 3 •
Al morir Migu I d E c rigüela, todo ·u biene ·on ejecutado
por deudas por la Real Caja d Zacacecas, y el primero de f brero de
164 5 n ton.i o ) rpinel hijo y heredero del cli funto, declara ante
Domingo de Záratc, juez comi ionado para la cobranza de la dicha
deuda, lo bi ne qu quedaron p r el fin y muerte de u padre, y dice
qu e~ el Real de Concepción quedó una haci nda de mina , que la tiene
Francisco de León en compañia a mitad de perdida ) ganancia pero
qu no ab _lo qu tiene, 1 pide al juez Zárat · vaya a ,erla
personalmente ~.
. El 14 &lt;le febr r d 1645 n d Real de C acepción y ante
Dorrungo de Zárat , juez c mi ionado, Franci co d L ón declara lo
bienes y ~peros L¡ue pert n e n a la hacienda de minas qu admini traen
e te Real ~. Al día siguicnt dicho ju z, d pués de embargar la hacienda,
1~ nomb_ra depositario &lt;l lla, él acepta 1 &lt;lepó ito }'
obliga de tener
dicho 61 nes de manifie to y dar cuenl:t'l de ello ~&lt;, _

-,

' 2

APMZ. Libro lnvemario de Cuentas de Marnr&lt;lomus 2'1 de marzo de 1644

~1
col!

Al~IF.Z. FN. Protocolo. 11lareo de Hcrraa,'ca¡a 01, e:~pedicmc 02, fojas 13f-13v..
/bid. fojas 2f-3f
75 lbid. fojas 7v-8f

7~

Jl11d.

m J/11tl.
-., Ml\1 1 L. Ramo Ci\'11. Yolumcn 66, c:-.p diente f'/.
65( .. ?"
º'A l IEZ. F!\.. Prnmeolos ;-.brro &lt;l1. Hcrrcr,1, ca1-1 lll,año 1 &gt;, to1a _:,, •

7

fbíd. Fojas 8v-9f

76

779

�a 43 de ellos· con lo que el r sto se a entó de paz y ce ar n los grave
daño que causaban de ida, y biene y se a guraron lo caminos84 .
El 1 de juruo de J 656 pide a los ju c de la Real aja de
Zacat cas le admitan su postura al remat de la, haciendas de labor de
Matehuala, an Juan y anega qu fueron de ligue] de . corigü la, lo
¡ueces s la aceptan y mandan e pregon n esa escancia , por nueve
días 85 .

É e mi mo añ , el 14 de ocrubr , ) a en pl na funcio~e de
dep itari pid y l entregan d l Real Almac ' n d Z~cat cas, 5 qumtal~s
&lt;le azogue y ante :Mateo de Herrera, cribano e obliga de pagarlos pata
febrer de l646-- .
.
y ¡ 21 del mi mo mes, cuando por lo juec . d la Real ª lª de
Zacateca .
ha di pue t el remate de la hacienda de la que es
deposirari pid a lo · dicho juec s que ~ adm~tan .' u P . stura qu
_de
22( e pe 0 - de r común en plata. I
dichos tunc1 nano la ac ~tan
inco días má. tan! ,, 1 26, le rematan la mencionada hacienda Y
e le da e . timonio por título -•1, má tarde y ante Ia~eo d Herrera
e criban , otorga carra de obligación por la cual se
l~ga de pagar_
22 o pesos n plazos a i te añ JS y otorga por su hador al cap1tan

I?

ntonjo Orpinel d E corigüeliº.
, .
-Pa an 11 al'ios, en el tran curso de 1 · cual el 1gue perand
c n éxito la hacienda de onc p ión y termina d pagarla, pero con
frecuencia e ha e pre. ent n far buala8 1, e tá al p ndiente de lo qu
ocurre en e a zona le int re a quizá. p r lo bueno recuerd
de
aqu IJo año en lo qu ,·ivi ' e_n ella cuando fo min r en el Real de
Papagayo
hizo bueno amigo , )'
egur 'l~, u de. eo era
v. rabi cerse nucvamcme n aquel di trito y n atenc1on a ello 1 9 d
unio de 1655 ant I capitán Domingo ele Barreda, alcalde may?r d 1
~cal del fazapil, otorga carta pod r al capitán far~n de Roy res1dent
en Jicho R al, para qu administre ·u haci n11 de mina. d
onc pción,
•stu k: &lt;l ja tiempo para concr rar -u plane · .
,
En 1655 el gobernador &lt;l I u vo Reino de _Le~n don _farun de
•ala, le da corni. ión para que proceda contra I indios ncmtgo , qu
habiéndo e alzado hacían rob y muerte cerca ~e fate:;uala, per) en
Lerritorio &lt;le e Reino salió en su bu. ca 1 lo redu¡t~ a paz_ •
En 1656 el general D omingo de Lizaranzu, le cho oueva~ne~tc
c mi ión contra ind1 s alzados y en compañía de 24 soldado y 3_ indio_
· , qu 1u
· nto' a u e . ta, , ..
salio' ,a r &lt;lucirlos~ ;v 1· unt aJ cerro del Potosi,
amigo
, c.:ntabló la escaramuza en la cual se hirier n a mucho '
ah rcaron

1a

za

\H EZ. ¡
Prorocolo 1Luco de Herrera, caj,1 02, expediente 01, fo¡a 23Y.
·
.
Pri,tocolo · 11:ueo de I lcrrera, ca,a 0 1, c:-. pediente 02, l9f- (9\ .
F
,\111 ~/:.
-., Jt,íil fo¡a 23
"" /l11d. h 1¡.is 24\· 25, .
1 Ap( H ' LP. Libro de Enucrro~ \ 'a amienw ·, fo ja 25, año_1646.
.
•- ,\ 111 ~z. l◄, • Prcm,colos Fdip.: de.: Espino. a, caja 01, cxped1cnre 03, lo¡a 01.
,11 ,\Ml\lZ. Caja 1632 1688, expcdicmt: 168~.

780

J 1O d juLio d 1656, no habiendo otra po tura má que la ·u 'ª,
la Real aja de 7,acat 'cas, l remata la m ncionadas hacienda ; el
capitán d León acerta el remate por la cantidad de 2002 pesos d oro
común en plata, 3 tomines y 2 granos, plaws y cláu ula de calidad, por lo
guc los jucce mandan e le dé te tim nio y rdenan al depositario &lt;le
clichas hacienda s la entr gue~''. -,, e mi mo día ante Felip de
Espinosa e criban real, otorga carta de obligación por la que se obliga
de paoar la cantidad concenada en plazos a 4 pe o cada año eguido,
ha ta terminar de pagar8- .
En 1659 por h reacia del capitán Antonio Orpinel de
E corigücla, difunt , r cibe 54 sitios de ganado ma or y rn nor con
varias caballería de tierra que e tán en el Poto í juri dicción del Valle
d Labradore
uevo Reino de eón, el capitán rpinel la hubo por
tre mercede que le otorgó don Martín d Zavala gobernador del ficho
Reino8H.
De pué el I r mate de la haci nda le latehuala pasan cinco
años , habiendo t rminado de pagar el adeudo contraído con la R al
Caja de Zacatecas, por lo cual ya pu d di poner a u antojo de a.
propiedade
l 7 de 'epticmbr de 1661, ante E teban de
lazco,
t ni nte de alcalde mayor del de harcas en e te partido de atehuala
pareció junto con el bachill r Diego igil de Quiñon s, clérig , vecin y
minero en el Real de an Lorenzo de lo, Papagayo , y declaran qu
tán
convenid de hacer tru que, el bachill r igil I da al capitán de León la
hadenda de mina gue tiene en Papagayo , c n u minas y parte de
minas, y él le da a cambio las haciendas de labor d an Juan y anega. y
54 itio de ganado may r · menor que e tán en el Valle d I abrador

/bid.
/\HEZ. FN. Protocolos ·clipe de Espinosa, caja Ul, expediente 02, año 1656, foja 24f
86 !bid. Foja 29f
8' !bid. Foja 17v- 18f
lSIS II
LP. FAM H. Lcga¡o 168 1, expedienie 05, fo ja 2v.
114

8'

781

�del u ,· Reino de L ón, y 100 rese · de un año para arriba, má 1
entr 'ga de un val de 1,500 pe o que tenia a u favor d I dicho bachill r,
8CJ
y e dan por contentos y entregad o' .
.
~l 2 de octubre de 1661, ante stebao de elazco t mente d
alcalde mayor de harca en e te partido d
Iacehuala, da en
arrendamiento la haci nda d lab r de Matchuala a Pedro
nzález d
oli · por tiempo d cuatro año primero iguiente , a partir del primero
de en ro de 1662, p r cuatroci nto p os en real en cada un ano .
Por el año d 1662 ti ne fundada hacienda d . acar plata en el
itio !Jamado an Bartolomé, junto al Ojo de r\gua como una legua
arriba de la ca a. d la hacienda de latehuala, aJ itio rambién e le
conocía como fatehual la Vieja, p r ser el lugar donde Miguel de
Ese rigi.iela di-ficó la primera ca. a a raíz de la m rced que 1
torgaron de dicha tierras n 1615. Y a u ,. z regi tra minas en el cerro
del raile91 •
El 16 d mayo de 1662 ant ranci co de Elizond teniente de
alcalde ma or n el partido d l Mazapil, e ·tando en la haci nda de
Bonanza q~ fue del capitán l"' ranci co d rdiñola declara en l juicio
testamentari de los bienes qu d jó doña I ab I de UrdiñoJa difunta, a
u ni tas Franci ca de Valdez ,, María d Alzeága.
presenta por
.
•
92
t stigo l gobernad r Lw de aldcz, padre de la. her dera .
El 17 de juni d 1662, ante el capitán Pranci co d Eüzondo
t niente de alcalde may r en d Real dd Mazapil dio I oder a Franci co
de Yribe, vecino d hiapa, juri ·die ión de la u va E paña, para que en
d o Rafael d Zúñiga y Trej , \'Ccino d 1
Su nombre r ciba \' cobre
'
p rtido de hiapa, 2 p so d ro común en_ ~eal , que I de~~ d l
arrendami nto por escriturad lo pa. tos de lo ·111os d Iatehuala ·.
F.I 29 de febrero d 1664 ante el alfér z Diego de antiag
teni nte de alcald mayor del Mazapil dice qu d be 6 5 8 1e o al
capitán Gregario d 1\Jarcón, a quien tien arrendada u hacienda de
mina. el I Real de onc pción, Eor 900 pe o por cad, un año- y que
para el pag &lt;l dicho adeudo han conv nido 9u el dicho arrendamient
)

'

;

9 J/11d. Pojns 2f-31
•~• AJ 11• LP. l i\1\!CI l. l..cgaio 1664, cxpl'Clicnl&lt;: 11. foja.~ 1 1-19f
•11 \111-:. LP. F,\MCH. Legajo l(i73, expediente 01, foja 1f
,,, ~ o\L\IZ. C:i¡a 1612-1688, legajo 1662.
q, J\I IE 1.P. P \MCH . l .cg-.1¡0 1664, e pecliente 11, fojas !lf-81.

7 2

l)(l

corra p r todo el tiempo nece an

a dich

prec10, ha ta cubrir la

cantidad adeudada'
El 27 de mayo de 1664, ant Juan de tañez alcalde mayor del
Real de harcas, declara ranci co de Yribe, v cino de e te Real, gue
Franci co de León, minero en los Reales del azapil, Papagayos el
Fraile, l arrendó por do años el agostadero de su haci oda de
tehuala para pastar ganado menor, a razón de ci n pesos por año, lo
cuales 20 pe os e lo pagó por adelantado gue I primer año entró ,
pa tó el ganado, pero el gundo Pedro González de olí arrendatario
de la labor de Matehuala le impidió l paso; por I que demanda aJ
capitán de León por co ta y la de olución de los 100 pesos. El litigio
iguió u cur o hasta gu e dictó entencia la cual lo condenó a pagar lo
demandado 95 .
Para 1664, tiene una nueva hacienda de mina n el pue, to de
Pozos jurisdicción de Charca 9'' .
1 6 d ocrubre de 1664 ante Franci co de la Ro a teniente de
alcalde mayor del azapil, torga poder a Franci co Terraza Ruiz, para
que en su nombre pida a la R al Caja de Zacatecas, 1O quintale de
azogue para , u hacienda d Pozo !.P _
El 22 de junio de 1666, n fatehuala fue padrino d bautizo de
Melchora, hija de Pedro de Ordóñez y Gertudis de la Casa 98 v eJ 24 del
mi mo mes fue padrino de bautiz de Maria, hija de icolá d · rdóñ z
y d María de la, a a w_
l 12 de novi mbre de 1667 1 Marqué de lancera, irrey d
la ucva España, redacta y manda una carta jurada aJ general don García
de argas Maruique on jero de Zacateca , para que la abra , pregone
el 9 d enero de 1668. sí lo hace y por ella e entera que un conflicto
bélko c. tá próximo a estallar entre . paña y Francia y con este motivo la
R ina Regente, manda que a todos l franceses que re iden en e tos
Reinos e le, haga embargo y represaria de ·us per ona y biene por lo
que todos ello deberán manife tar e ant la má cercana auto1idad 1!\'1• El
25 de enero de 166 , el capitán de I ón manifiesta ante la Real Ju ticia
14 .

9-11 i\111%.. Caja 1632- 1688, legajo 16 8.
qs AHF LP. FA,\ICI l. Ramo 'ivil, legajo 1664, exp1:dieme 11, fojas I f-J91'.
% AHEZ. Pondo Real Hacienda, cric Judicial, caja 02, ex pedi nte ! 664-1665 fo¡a 13.
'17 !bid.
'
98 I\P H LP. ljbro J Bautizos y Casamientos, año 1666, foja 32.

'J''fbtd.
11 ~1

fMZ. Caja 1632- 1688, lega¡o 1688.

83

�de Zacatecas una relación de us biene , raíces y mueble , a í como u
deuda qu ascienden a 16,647 pe o , y en tal crito pide qu en
con ideración a • u mucha edad y en wrud de 1 . erncio pre tado a
u Maje tad n lo 54 año que tiene de vivir en e te Reino, n lo que
nunca ha tenido probl mas con la ju, ricia, y que mu ' por el c ntrario
p r el re ultad de u trabajo en difi rente fundo miner
I Real Hab r
ha id muy b neficiad · p r lo qu piel lo eximan d pre entar. en la
ciudad d iléxico y qu le permitan quedar con u. biene, n calidad
d d p itari , y el alcalde mayor del fazapil
mi. tín d
ch rvez,
·
el
di
101
autonza p mento .
:.16 de julio d 166 el Marqué d Mancera, irrey d la l ueva
E paña, manda que nue amente dé infonnaci 'n obre u bi n y vi~a
anee el teniente del capitán Pedro elázquez de la adena, , ecretano
mayor de la G bernación y Guerra de esta
u va spaña, y no
pudiendo la di e en Zacateca , c m riéndola a uno d lo ju ces de la

. 111'.!
Real a¡a
.
El _5 de febrero de 1669, ant Juan d R yno o y Padilla alcalde
mayor de Charca torga u testam nt , en el cual pid er epultad en
•
•
111,
la igle ia del c nvento de an Frano co de harca . Declara qu tue
ca ado con Jerónima d Grimaldo muj r que fu e po ad klchor de
E pinosa, vecino de Ram , ya difunta y qu no tm·ieron hij 1114 •
D clara p r us bi nes una haci nda d benefici de acar plata por
fundición en el R al de onc pción- otra hacienda d acar plata en
Pozo. , o la juri. dicción de harca · y una hacienda má. de acar plata
qu
tá una I gua arriba d la labor de Matehuala junt al nacimiento d 1
agua; y una haci oda d labor que llaman d Mat huala· tre
clava
n gra : ranci ca, Iaría y Polonia 1 y dos esclaYo var n , nt6n, negro
' otro mulato llamad Jacinto 10' .
Declara que debe 7 O pe o a Fernando arda, vecino d an
Lui ; al convento de an ranci co d an Lui Potosí, mil p so · debe a
Jo é de Victoria y
iain 162 pes ; a lo heredero de Miguel de
egovia; al licenciado ranci co de la ruz cura y , icari de Io~terr y
00 p o ; a lo hered ro. de rancisco de
varad , vecmo de

Zacateca , 30 p so ; d be al capitán Gregario de larcón 6 588 p o ·
o_bre la_ hac~enda d
fatehuala, tanto en la de labor c~rr:o n la d;
~as tl , ne tmpu t un c~n de 2 500 p o. de principal y de Jo
1reditos, solo. ha pagad el pnm r ru10 ,v lo demá' , an- 0 que han corn·do
o e ta debiendo. u d udas a ci ·nden más o meno a 11 00 pe O lll6 _
.
ombra p~r u albac a y tenedore de bien
a Jo · de
spmo. a ' a Gabn l L, pez, con a i ·tencia tanto en la, venta como n
lalabs P~1- de Fernand García al cual, para lo dicho, nombra como
acea .
. . Y pagada us deuda nombra por u heredero. a J é d
Es~1no a de la mitad del r manent , por ser hijo de J rónima d
Gnm~do · la que _fue su m~jer; y por la otra mitad a Juan, icolás y
ranc1sco de. 1\laru , ya. EIVlra de rimaldo hijo de Magdal na de
om~do difunta y meto d la dicha Jerónima v re oca y anula
cualquier otro testam nto 108•
,
~ 25 de , eptiembre d 16 O la Junta d Repr alia y Embargos
d Hacienda. de Franceses, at nt a édula Reales del 14 de julio de
di pone que en 1os Remo
·
d1571 r 21 •de febrero d . 15 2 por la cual
e l_a lndia lo e~tran¡eros que r idan en ello por 1 año con ca a"
ba~endas, y tu 1eren casados c n mujere naturales de ello
ca~
habi~o - ~or n~turale ; y como el capitán de León tien prob;d lo
refendo dictarrun~ que e le deb n entregar libremente us bienes 1° 9 .
El 5 ~ dic1 mbre de 1670, el Marqué d fancera, irrey d la
u va E pana, declara que el apitán d León no debe er compr ndido
en _el band por él mandado promulgar y que d be er tomado p r
vecmo y natural de e to Reino -1 ro_
El 28 de ner de 16 1, Juan uti ' rrcz, vecino de harca y que
por mucho año fue u mayordom en u hacienda d Matehuala' en u
te tamento
. 1, por part d e
d
D dice er m dio hermano de Ant nio d rpme
ma
vale re. edara que el capitán d Le , o le d b 350 pesos, r sto d un
0 otro apartado, d clara gu 'I fue con tituid por ten dor d l
. ·
biene que qu dar n del capitán Antonio rpinel finado )' que
l
cen o d ell os pago' 230 P , o , como consta del aju' t d cuenta qu
P r ee

106

lhid.
1lE LP. rAi\!Cl l. Legajo 1673, expediente 01, foja l l f
1o 1 L/11d. Fo ja 2
in-1 /11,d.
w,¡!,,d. l·o1as 2 1 -3f.

1111

1111 ,\

7

4

[bid. foja 21 •

w, Ihíd. Foja 3f
108 Ihid
111&gt;lbui. Fojas I h · l 2f
1w !bid foja l 2f

785

�. . .
harca ' con 1 tro albacea, el cap~tán Juan
hizo ant la ¡ust1c1a d
. . d) J ón como hered r que dice r de
eorte· 1u d a1·ra·' ' qu el cap1tan ha~ ' ad ha, ta ah ra, mand a s le
u hermano Ant nio, no e I
pag
11 1
d d
cobren .
671
1 capitán feliciano Hurta o
El 2 de iulio de 1
,1 Ch .
Juan Guti , rrez, vecino d
mezaga alcalde may r del Reda d . dat~~l pes v 3 tomine , al final
l d
da por erle eu or e
.
,
harca , o ema~
. a fa or d 1 demandame, pero est no
del proceso se dicta cnten~ia
d 1
·r· de León no e pueden
1 . bienes e cap1 an
d 1
pu de cobrar p rque_
, . d d el añ de 1668 p r orden e
i curar por tenerlos_ el, ,~n depo ito

;t

R al

nsejo de l odia ·
latía · te se ncuentra
Para 16 l t nía mina en el c rro de . an
. , h d r d tre
. d 1
. d El Fraile dicha mma terua un on
p r deba¡o
e no
_,
113

,

·

.
J Góm z González teru nt
El 9 de diciembre de 16~ l ante luan_ d d labor de [atehuala
d
h ca arrienda u ,acien a
d
de alcalde ma, or
ª~
.
d 5 años y por 5 Op o en ca a
a ntonio d r\barrategu1, por tiempo

e ·tado

un año 11 4.
,
nzález, teniente de
El 27 d ·¡ulio de 1672, ante Juan . mez
d d acar plata a L idr
d harca , arrienda . u h, e1en a. e
, ' Juan de
alcalde mayor e
. ál:z de olL a Pranc1. co arcia }ª
onzález a Pedr
nz
b · · t del Real de an
.
.
n el nuevo de cu rmt no
11s
lazco, cm Y minero
· d 25 p o n reale •
.
d, n año \' por un pr c1
.
fatía p r u mpo e u
;
f
d .
d bautizo de t\, c ocio
rmo
l ago ·t de 1672 ' ue dpa B
1 15 ({:
· t d • a' istente en
. d 1
alera ,, e
atr1z
·· d /\ntomo
a
)
l1110

libre en cuanto fallezca y pide a su albacea le den testimonio
autorizando su libertad de manera que haga fe. Die que d un aju te d
cuenta que hizo últimamente con Fernando García le quedó a deber
700 pe o n plata, má 300 peso, en plata de ropa gue sacó para el a ío
de u hacienda de Pozo . Declara que le debe F mando García 140
pe o en reale del arrendamiento de u agostader que e 1 rentó en
200 p so )' de ellos ·ólo le dio 60· 9ue le debe 12 pe os en reales gue le
mandó el Licenciado J\J n o ~ánchez Muñiz con él cuando García le
compró la hacienda de Papagaro , diner &gt; qu le debía el dicho licenciad
ánch z; que le e deudor también de lo qu I arecierc haber pedid él
y us mayordomo , en la cuenta de ·u libro. Manda a u albaceas }
herederos - ajusten con el dicho Fernando García. D cla.ra que tiene
trabado pleito con el capitán Gr gario de
)arcón, quien fue , u
arrendatario de la hacienda del ReaJ de Concepción y lo tiene eo grado
de remi ión a I trado manda se siga I pleito hasta que tenga cumplido
efecto la cobranza y co ta gue le debe. rdena y manda qu pagada
todas u deuda , del remanente se aqueo mil pesos en plata y de ell s le
den 500 peso a l ira de GrimaJdo y los otro 500 a Franci co de
Alanís; y del r t d lo bienes nombra a José de b pino a ya icolá de
anís sin que ll ve uno má qu otro, por su herederos uní r ale 11 -.
El 19 de enero Je 16 3, falleció en u haci nda d fundición
llamada latehuala, qu e tá junto al Ojo de t\gua 11 8. El 22 de enero d
1673, e epuJtó aJ capitán Franci. c de León en la iglesia de la atividad
de Charca 119 .

r

•
de1
lacehu al a •.
F
d Ramo d
ri la t mente
· · b d 1672 ant ~ernan
El d d1c1em re
'
1 arti&lt;l de 11arehuala re\' ca y anula por
alcalde mayor de harca _en e ~-, lb
d Fernando arda p r er
un codicilio el nombranuento e al acea
bra a l icolás de t\lanís.
d
\' en u uoar nom
d .
hombre muy ocupa ·' , ,
p I nía negras us e. clava . las
¡a
Ad má e tipula que a Mana y o
'
111

, d
111 \rchl\ o dt:I Juz¡!.ado d t: \ ena 0 •

., (Jrotocolo~ de Ch:irca~. lq.111jo 01.
.L.\&gt;. l..1 b r&lt; I d ~

expediente 35._
lC'I xpcd.ienle ll3, fojas lf-2.Sf
112 M-lELl'. l·.\M 11.Lega¡o &gt; •. d
lllt-0·1•1lJf
·
l
(7 cxp · teme
. • ·
1J
lllt\HE, 1.P. f ;-..10 "~ª''.) 1 ' , . . • , 06 fo a 2.1f-2•h-.
.
..
114 AHE:LP. I ¡\;-,.l 11. Lc~lº 16 1, cxped1t:otc 1
harca~. lcgajfl 19, expcd1cnrt: 03. l·o1as
11, i\rchho del Juzgado de \'cnado, S.1..P. Protncn os u : ,

'¡. (

22f-22v.
.asamicnros, aúo 16~2.
111, AP "H t.P. Libro l de Baut11°~'

86

u-,

I.P. FA\.IU J. Lega10 1673, expcdi1.:nte 01, fojas .u:5¡
1/Jid. l·oja 1(
119 AP H I.P. l.ibro de Entierro 1660-1693, foja 29, a iemo 02

11 ~

78

�LAS UNIVERSIDADES PUBLICAS ESTATALES:
FENÓMENO CARACTERÍSTICO DEL SIGLO XX

niYer idad

Dr. David Piñera Ramírez
utónoma de Baja aliforn.ia

Con la perspectiva que ya no da el naciente iglo 'XI, poderno
con ·iderar que la univer idade pública &lt;le lo e tados de la F dcración
con tituyen uno d lo. feoóm no. má relevantes del iglo J.r . / , n
materia de n. eñanza superior. Particularment durante la , eguada mitad
adquirieron un papel de agente protagónic
en la vida de us
respectiva entidades federale y p r Lamo en la del paí n general.
ctualrnente más d la cuarta part d la población de niv I sup ri r de
léxico cura u e tudio en univer idad e tatales 1•
Para que se advierta mejor I ignif-icad d ello hay que rcc rdar
que a la altura de 1960 la población global de en cñanza superior, en su
cüver a modalidade sólo era d 90 300 c.:studiante , de los que má de
la do tercera pattc e concentraban en la ciudad de Méx.ico y meno
de la tercera pa1tc se di tribuía en I re. ro del país2.

1 Almr1rio eslaiÍisltr(J

200 I . P11'1/,1tió11 m11/or de licenc1t1l11m m 111111'l!rsidodl'S I i11.rtit11tos lemol~~icos, \ U11 · ,
México, 2002, pág. 5 y •ln11r1ri11 e.rtnrlísttro 200 f. Poh/,,aó11 c1rol,1r dr jlO{~ftldo, 1 UIE , \léxico, 2002,
p. 3.
2
lfonsn Ran_gcl Guerra, "La educac1on supcnor en México en el siglo XX' , en David Ptñua
Ramírez ,( ,oordinador), Ln cd11mriór1 Slfjmior m el promo históná, de í\,fé.,ico, Tomo l, Panorama
general. Epoca prehispánica y colonial, 'EP/ t\BC/ Al UIE , Mexical1, 20t)I, p. 90.

789

�.
d lO ?'038 383 e tudiantc 9ue ati nd i
'
n cambio ahora,. , e
.- 543
77?3
e to e ma, d la cuarta
i cerna g neral de educac1on up nor,
•
p .b.
a. í, un
"
bican en la univer idadc e t.1.tale . era imo
parce, e u
.,
e, ident proce o de de concen~a~on. hat· 9ue a regar el irop rtant
a pect
cuantttatrv ,
1
0
e •
.
.d d qu n ocupan al t rmar
d
- n las uruv r I a
·
'
pap l qu
e c.?1rena
. im ulsan I de. arro11 de lo e. tado de la
cuadro J prote 10 nai s que P
•fi
u r spectiv sentido d ·
.,
,
o en fortaiec r Y c1aa icar
Fedetaoon, as1 com . t
d . ,d
tar la e encia regionale que
identidad, lo que qw,,al a ecir, ecan
conf: rman el [éxico plural.

r

Periodización
Propon m
statale :

cuaLro periodo

n I proce o hi

paí . 1 di curso vinculaba a las uni,·ersidades con la Revolución· por
ejemplo, el President López Cateo al e tar en 1962 en la ca_a de
estudio· uperiores de Zacatecas xpre ó: ' en léxico, univer idad y
revolución son consub. tanciales ' . Por su 1 arte, en 1963, el ecretario de
Educación Pública, Jaime Torre Bodcr, en la ceremonia de iniciación de
cursos de la L·niversidad de
eracruz llamó a ,sta ' Hija d l.a
Revolución"".
En e. a atmósfera, la d , cada de lo. cincuenta, vio urgir diez
uoiver idadcs estata.lc en los distinto rumb , d lag ografía del paí : la
de Quer · taro en el centro, las de Tamaulipa y Baja aliforoia en el
norte, ) la de Taba co en el ureste, por citar algunas. En los se enta
fueron otra
iete, principiando por la de Guerrero · en 1960
concluyendo con la de ayarit en 1969 111.
p ar d I estabkcimicnto de e a nue, a uniYersidad s eguía
habiendn un marcado el equilibrio cmre la ciudad de 1 'xico r la
pro incia -según , u le el cir, e- tanto en la población escolar como en
infraestructura y . ub idio . Las univer idad s estatales contaban casi
ola mente con sus r , pectivo. gobierno , pu el apoy le la Federación
ra muy r ducido.
De de esa per pecúva, lo
uceso de 1968 reflejaron l.a
macrocefalia que ufría la educación uperior del país mmi,·ada por la
xcesiva concentración de tudiantcs n la capital. También reflejó el
de inl ré del régimen pr idencial &lt;le Gustavo Díaz Ordaz (1964- 1970)
en la univer idade el lo. e tado , puc en lo seis año no incrementó
el sub idio federal para ésta , ya que p rmancció el mi. mo monto
autorizado al finalizar el periodo del pre idente López Mareos 11 •

t&lt;' rico de las uni,Ter idade

Lento de arrollo: 1917-1950

. d
e nclu\'Ó la tapa violenta d la R v luc!ón . urgió
ra1z e qu_
itad d l iglo una docena de uni,•er.1dade
a lo lar o d la pnmera m ,
d ·¿
blación e colar \' e ca o
l
general teman r uct a P
· .
1
tata s qu _e n_ ...
Entre la de mayor relevancia pod _mo. citar a a
recur os ec n true .
e
l d
uadata·1ara n 1925' , la de ucvo
lichoacana, fundada en 1 91
a e León n l 933ú , la cracruzana n 1944 .
Pa o a la e tructuración: 1950-1970

·
1 t airricola a urbano
El trán ito del ~léxico, pre d m111antem i
º.
,
,
1
uc1da uerra Muoclial, pr du10 un marc que
·JO d u t 11al ' p &gt; tenor a a .g,
· dcl
.
.t ·a a la nuevas circunscanc1a
trat, de adaptar la duca I n um, ers1 an
,
•

J

•

- - - - - - - - - - - \ -- d nto Je l:t &lt;...om1siún de Pl:meación l' Dc~arnlln
J ( onte1&gt; rcnl1✓.1d11 por el nuc. iru
rm,lll o
• l fi
con ha e en li ,s anuano.
1ns•□ ruc1ona1 de 1··1 l 111vt:rs1dac.l .\umnoma de BJ¡a a 1 nmia,
cstadísucns dl' l:i A LIF ' .
_
·1. d \l "rhoar,nia Llruvcrsidad Michoacana d S,m
1 Raúl \rrenl:t (.ort.:~. l l1s/Of11T dt /11 e f/1/'t'ffl/{J
1
,
~icnl:í de l hdal~o. r-.turc~,,. 1984, P· 46. , • , / COl.~IEX, l 994, ~kx.1co, p. 212.
Maria ).{una, R,rr, l11Sl1111r1 dt },ilum, l CL . 1 H 1, ·n dr lo ,d11mdó11 wp,rior r11
" Cdso ,arza Guaiardo y Ju,tn Roberto L:I.\ na, u m
L
L, Momerrey, \996, p. ~~.
· Ran~d Guerra, op. ni., P· 711•
5 José

790

,.
,\11rt'O

¡.,,m,

Crecimiento fotensi o y i tematización: 1970-1982

1 régimen del presidente Lui. hchevcrría (1970-1976) e
caracterizó por la amplia atención 9u pr , tó a la. institucione, de
educación upecior del país, en buena medida a consecuencia ele lo
uce o, de 1968. Dio un decidido apoyo a la un.iyersidad s Je los

Adolfo Ltipez \!ateo , Pmr,Jt111111/1J t 1111raó11, l &gt;ficma ck Prem,1 de la Pn:~idcncia de la Repubhca.
Méx.tcu, 1%4. p. 153.
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lll Ranf.,,el Guerra, o¡,. CÍI., p. 90.
11 lbítl.• p. 70.
8

791

�estados d

la República, con fine

de desconcentrar la población

studiantil.
na de las accione que es pertinente destacar fue I Programa
acio.oal de Formación de Profesare , que ele ó l niv l acad 'mico d
la casas d e tu.dio superiores de lo estados, al otorgar b cas a lo
maestro de é tas, para hacer posgrados n la ciudad d Méx.ic o en el
extranjero. E e rel.evante programa fue implementado por l~ . UIES.
~l establecimient d I C
ACYT n 19 O dio impulso
coherencia a la investigación, que hasta _ ntonces era casa n los
estados.
Otra medida que trajo con igo notables cambios fu_e el
incremento del ubsidio fed ral a las universidade esratale , que vino a
r sup rior al qu recibían de su respectivos gobierno . Eso . tradujo
en u□ notabl aum oto de la poblaci, o e, colar y eo con ecuenoa de las
planta docentes.
í se formó un amplio sector dedicado de manera
profesional, a la enseñanza.
.
, .
,
En el plano político com s sabido, l reg1men de Echeverrta al
e tar r cient la h rida del 6 , ptó por lo que se denominaría apertura
d mocrática que fundamentalmente se concibió n función de J s
e Lu&lt;liant y los intelectuales. La apertura po tulaba el diálogo, n
u titución de la línea dura repre iva Yidenciada n 1968.
Hubo ectores univer itario. que no di ron crédito a esa política del
régimen y pecialmente en inaJoa, ue o León, 'Pue~la ?uerr~ro y
Oaxaca
dieron fuerte movimientos impulsado por la 1zqwerda'-.
Entre us demanda principale figuraban la de aparición de la
junta de gobierno, la elección de lo r ctores por lo ~onsejeros
universitario , mayor r pres ntatividad en ésto Je los e tudiantcs . la
adopción del istema de cogobiern , e decir que l~s deci i ne_ n las
unidad académica no fueran tornadas por lo di.rectores, s100 con
intervención de alumno, profe res y empleado .
1,n ese ambiente de eferve cencia, la con iderable partida
pre upue tales a ignada, a la uni er idade de los e tad? 1o?1aron un
acercamiento del gobierno federal con la mayoría de uruver 1dade, ~el
país, per hubo núcleos que continuaron n _la ]'.nea de recha~a~ cualqm, r
dialogo o negociación, inclusive e radicalizaron y qu~za ~l ma
caract rí tico fue el d lo llamados " nfermos" de la ruvers1dad de

12

L:.m 1quc de la Gar:z.1, d 11/., /: / otro 111n/'Í1111wlo e.rt11dio11!il, Ex cmporáneos, 1\léxico, 1986, p. 60.

792

inaloa 13 .
la política de apertura del régimen dieron su célebre
respuesta: " o c¡ueremos ap rtura, queremos re olución". 1'1 ... sto
rep rcurió en el estudiantado d un crecido número de univer idades,
qn org.mizó movilizaciones de apoyo a huelgas de la clase obrera y en
general a luchas populares de reivindicación ocial.
o ob cante la crisi económica, que se hizo evidente con la
devaluación del peso mexicano en 1976, último año del mandato de
Ecbeverría'5, en el p riodo del presidente Jo é López Portillo (19761982) e continuó con esa línea d apoyo general a la educación uperior
e ioclu iv se enfrentaron algunas consecuencia del impul o que e le
dio desde el periodo anterior.
na de ell
fue el sindicalismo
universitari , que en momentos se con tituyó en factor de critica radical,
no ólo a la_ csrrucmras educati a , ino también aJ sistema políticoeconómico del paí en general. La iniciativa surgió en la ciudad de
México, dond e acordó formar un sindicato gue agrupara a académic
Y, empleado el la univer .idades de todo el país, d nominado indicato
nico acional del Trabajadores niversitarios ( U T
aJ qu se
adhirí ron vario de los sindicatos d las uni ersidades estatales. Como
e sab el gobierno fecl raJ interpretó al
TU corno una viohción a
la autonomía de la uoiver idade , en cuanto im~licaba la posibilidad d
que per onas ajenas imer inierao en sus contratacione colectiva . Por
e o, en junio de 1980 e publicó el decreto que reformó el artículo
tercero de la CoJ1stit11ció11 GeJJeral de la República, dando rango
constitucional a la autonomía universitaria. En octubre de e año ,
hicieron la consecuentes reforma a la Le Federal del Trabajo, que
entre otta, cosa , impidieron la formación de un sindicato nacional. Ello
~ dio en ~edio de protestas y lucha algunas ba tante viol nta , con la
cu:cunstanc1a que para ntonces ya ra claro que los estudiante dejaron
de ser las voces protagónica en el di cur o contestatario y u lugar lo
ocupamn los maestros y los empleados administrativo .
Desde otro ángul , debe eñaJar e que en 1978 e pu o e□ vigor
la Ley para la Coordinación de la Educación uperior, prim ra que s
_Rod~o l.ópez Zaval11, Utu¡,ío _y 1111Í1"t:r:füldd. El diwmo ed11mtirn de la lfA . /977-1989,
ruversidad r\ut6ooma de inaloa, uliacán. 1995, pp. 31-48.
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inaloa: l otas ·obre su hisroria
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msntucmncs, EP /UABC/
L ES, Mexicali, 2002, p. 193.
15 J?esdc 1954, o sea durante 22 año , la paridad del pe 'o frente al dólar se había manrenido en
12.:,0 pesos y en !976 Uegó hasta 27.97 por dólar.
13

793

�promulg' obre la materia 16• u objeto es normar la manera en que ha de
distribuir e la función educativa superior entre la federación, lo e tados
y los municipio , a í como la previsión d la partida presupue tales gue
deb rán coadyu ar al desarrollo de la educación uperior.
Reco~tando las acciones que hemos referido en e te apartado, de
la ... p, de la
JE y el CO J CYT, podemo ' considerar que en la
etapa que ,~a d 1970 a 1982, e con olid ' lo que álidamente puede
denominarse i tema nacional de educación superior de nuestro pai ,
tanto por el ámbito que cubre, como por l grado de coherencia interna
que ha logrado. En ello e tá incluido el sub istema de 1a unjver idade
estatale , tema de nue tra exposición.

Evolución cualitativa: 1982 a la fecha
Para entender esta etapa ha , que principiar haciendo referencia a
la ecuela de la crisi de 1982, motivada por la nacionalización de la
banca que se dio preci amente a fines de la etapa anterior.
l ,as ruficultade de la conomía de cri is condujeron a que llegara
a u término el llamado Estado benefactor, cuyo gobierno empleaba
considerable recur os en apoyar a di er os ,ectore sociale en
renglones fundamentale entre ello 1 d educación 17 . AJ disminuir el
(Ya to de tinado a la nseñanza uperior la auto1idade educativa·
se
b
.
.
.
vieron en la nece idad de racionar la matrícula en las mst1tuc10n

, .

1s

pu 61Jeas .
Al reducir con iderabl mente la cobertura de la poblad 'n e colar
por las instituci nes pública d educación uperior, quedó un espacio
de cubiert que pa aron a ocupar la institucione. privadas que se han
constituido en un s ctor en claro proce o de xpan ión, frecuentemente
con niv les académic s muy baj s, fenómeno que por cierto n sólo se
da en M · xico, ino también n toda América Latina 111 •

Caracterizan asirnismo a esta etapa la globalización económica que da una nueva dimensión al c. pacio del orbe- y el neoliberalismo con
u marca?ª r~ducción de la tareas del E tad~, bajo el upue to de que
haya un libre ¡uego de los factores económicos-º.
En e as circunstancia han hecho sentir u influjo en el ámbito
latinoamericano el Banco Iundial y la Organización para la Cooperación
y el D~ arrollo ~conómico (O D ') que mediante los apoyos que
proporcionan para educación upcrior, marcan pautas a los paí es del
continente21 •
sí, dentro de la c1íticas condicione que ha.o caracterizado a la
últimas _década la asignaciones para la educación superior e hacen con
una ene de e p~cificaci~ne , qu giran en torno a optir'nizar el empleo
de lo recurso rntroduc1endo la cultura d la evaluación. n virtud ele
ella se revisa periódicamente el funcionamiento de las institucione. así
como la producción y rendimiento individual de lo académico .
Caracterizan también a la educación superior de las últimas
d ' cadas una serie de pautas que las instancias federale marcan a las
~ tituci~?e de . todo el paí : modernización interdiscipl.inariedad,
vmculac~on
el ector productivo, flexibilizacíón curricular y meta ele
excel ncia. Con alguna, de ella. se ha dado un con iderable Q"tado de
~1om?gcneidad a las casas de e. tudio superiores de oda la R:pública,
tnclwda Ja · universidade estatales.

:ºº

. La_ m~dernización asp~a a upe_rar,;l atraso tecnológico del país y
de las mstttuciones de educac1on supenor--. De ahí el énfasi en renovar,
en~c- ot:as co, a , 1~ equipo de informática. El trabajo interdi ciplinario
e ta ~~tunamente ligado con la fle.xibilización curricular que ofrer.e la
elecc~on por el al~o de c~ate.rias que se imparten en otras carrera }'
amplí~n su formac1on profesional. Esto, que en teoría e, muy válido, en
la realidad ha tropezado e n fuertes obstáculo .
La vinculación propone un acercamiento de lo académicos con
los sectores productivo::; }' gubernamental , para contrarre tar la

e publicó en el Diario O¡irial de lc1 Fcdm1ció11 el 29 de diciembre de 1978.
,- Daniel Levy y Gabriel zékelr, J~slobilid(l(/ .Y r,1111/110. Parado/as del .rislevM pi,/ílif/J

11,

111o;ic,111d, .El
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EP/ AB /A ' !ES. Mt.xicali, 2002, pp. 621-644.

794

20 Una buena c~racte~iiaaón del ncolíhemli~mn 9ue puede aplicarse a la realidad me.úcana se
encuenua en Lws /',hura, Cbil~. la lrcmsic1ó11 i11tmmi1a/1/e, Editorial Gri1'alho México 1999 pp '6263.
'
'
' .
21

~-~tonJ~ C',-ago T-!Uf,'1.let í R!~ardo _1ercado dd Conado, "La evaluación de la educación superior
;~xicana , [{e_i•tsfa de ~ttd11rano11 s11pmlJ1', Volumen :XIV, 1 úm. 95, 1995, pp. 61-86.
_ ~os PHyan Y Ale1andrn lu.ngaray, 1...rJ ed11ct1aó11 s11p,JTi11r m México, Tema de J loy Núm ¡ ?'
echaon,
lE , México, 1995, p. 44.
'
· '-

795

�disociación de lo egresad d las in titucion de n eñanza up ·nor
las demanda reales de tales ect re .
Finalm nte la meta de xcelencia aspiran a nfrentar los retos
que implica e1 Tratado de Libre Comercio.
Cabe de tacar que l
ubsidio que otorga la Federaci, n a las
univer idades tatale , "Van clarament de tinados a que e apliquen la
pautas qu acabamos de menci nar, lo que implica una clara orientación
de tales univcr idades, por parte de la in rancias educativa federale .
De d cie1to ángulo
o se justifica en ,·irtud de que las
uni,,ersidad
estatales on elementos que integran d
tado nación
cuyo proyect g neral requiere el concurso de todo us e mpon nte .
Per así mi mo e deseable que el cumplimiento de ello permita qu la
universidades e tat.1..ie tengan un margen de libertad, que le permita
orientar su rumbo n función d la peCL1liaridade de us re pectivas
regiones.
::!.l proce hi t · rico que a grande ra go hemo plantead en
u a pee os sustanciale no evidencia a manera de corolario, qu i
bien
cierto que ha habid desconcentración e pacial, en e1 fondo e ha
cons rvado la centralización istémica.
Frente a e o manife truno, que las universidades d los e tados
han hecho significativa aportaciones y obre todo tienen tale
pot ncialidade que demandan er rec n cicla .
Ba t mencionar que en u área de humanidade s donde con
mayor lucid z e p rcibe e interpreta la idio incrasia de lo habitante de
us respccriYa regione , lo que nos permite ir má allá de un
convencional sentido de mexicanidad insen ible a las ricas y variada
diferencia que hincan sus raíce n los djver o. olares regionales.
Lo primero que e no viene a la mente es la necesidad de hacer
conciencia de que con ·tiruyen una materia digna de e tudio, que n se 1
d e. time, aunqu haya alguna pequ ña y m de ta pues la hay
también pujante y con meritorios ni,Teles académic .
Desde otro ángulo, p r la fa e histórica en qu han urgido ' e
han con lidad , u contribución ha sido fundamental en la forja d un
mexicano contemporáneo, cívico, laico y con un dar
ntid de
nacionalida l. En sus aula
n u qu hacer int lectual ·e ha elaborado
un di cur o que hace compatible la esencia nacionales con una apertura
a la uni ersalidad· c¡ue está con ciente d lo graves pr blema
onómjco qu aquejan a ran parte d la soci dad m xicana y que por

796

ello abre su puertas a elementos d extracción popular al igual que a los
que pertenecen a otro sectore .
.
_Habemos muchos qu
nos formamos y laboramos en
u_ru er 1da_de_ d este tipo uni,-.ersidade. e ' tatales, que son parte d ]
s1 tema publico de educación uperior, lamentablemente en la actualidad
objeto de sever cuestionamicnto .
studiar pues seria y sistemáticamente la historia de las
univer idades de los e tado es en nu stra opinión, un imperati
intelecrual in oslayable.

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TE

OLG

De dolor traspasada
Persm:raba hema,
)111110 a la 1mz la 1\4adrF
Pendiendo ato,wentudo el
hj¡o de ella.

TORRE BODET Jaime; Discursos (1941-/964) Editorial Porrúa 1éxico.

ZEL\YA Marisa· Las univer,idades privada eo mérica Latina: en pecial
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Mb.-ico, Tomo II, iglos XIX }' 1 r EP /
B /
lE , Mcxicali, 20 2.

Stavat Mater
Lo e pacio arqtútectónicos de la u a E paña fueron ampliamente
divulgados en l siglo XL' a tra é de la gráfica jmpre a. E a
repre entacione , debidas a la miradas de artistas profe i nal
fonnado en la caderrúa, en el inicio del siglo XXI pueden con tituir un
punto de partida para la .in e tigacióo de lo proceso ideológicos que
permearon la mentalidad de la lite
con formaron una herencia de
signo religio o vigentes aún hoy n día en la religio idad popular. .:;1
pres nte ensayo, es un ejercicio a e te re pecto. La pr gunta centrale
que lo orientaron, urgieron del título de una dramática litografia del
iglo XIX.
En una litografía d lriarte que ilu tra la bra de Ianucl Ramírez
paricio, Los comwtos suprilllidos et! J.'vlé.\.-ico, publicada en 1861, podemos

798

799

�apreciar la capiJla de Jos rvita . La imagen de sus mina , revelan ~a
monumentalidad de u traza neoclásica1 destruida com con ecuencia
del decr to del 16 de pciembre de 18562, que ordenó , entre otras e sas
la upresión del convento de an Francisc . ' sta su r te la habrían de
seguir más tarde, numeroso conventos del clero regular, e mo efecc de
la política anticlerical d I gobierno liberal.
n el sitio que estuvo la capilla de an José de lo
atural
dentro del atrio del convento de an Francisco, , e colee , u primera
piedra en marzo de 1803, con el patrocinio del id~r Cosme de ~er Y
Tre Palacios, y fue concluida a expen a de su vmda, na Mana de
Yraeta, el año d 1806.
Convencido Ramírez paricio del propósito del gobi rno liberal
de uprimir la vida conventual no dejó, sin e~b~rgo de rec •~ocer
acierto de la ' rdene religiosa en el pa ad vmemal. sus tJ:emta ano
de edad, al ciempo en que laboraba baj la órden s de uillermo Prieto,
como jefe de la cción de Desamortización del Mini terio d Hacienda
llevó a cabo la e critura de su obra, en reconocimiento de la trayect na
social cultural del clero regular. La obra d 1 joven p eta, funcionario
del gobierno liberal juarista, fu ampliarn ote ilu trada ~ r la e _mpañ~a
de He iquio lriarte, eguramente a iniciativa d su editor Jo Mana

:º

Aguilar Ortiz.
.
.
l texto de Ramírez paricio y la ilu trae, n de Inaitc: on
di cur o paralelos que no ugier n di er a lecturas. Del e. crito habrá
qu ocupar e en otra parte. Para nuc tro propósito hay que ob ervar,_ n
su conjunto la litografías. E de llamar la atención el empeño del artl t::
por xhibir a los laic
de diver a condición acial, dias de _P~ , de
efectuada la exclau tración, al interior de lo convento ' de relig10sas )'
religioso , ant e~pacios de clausura. La may ría de la iglesia ~ue
aparecen con i tentemente con su puerta abierta , parecen haber sido
eleccionada, por el arti ·ta entre la mejor
muestra del barroco.
Dibuja, en ·u::. interiore , a 1 católico devoto postrado n ración,
frente a monumentale altare , todos llos n oclá ico . I os hace
evidente, en u litografía la conciliación en la mentalidad e térica de
l Iriartc y ía. &amp;1i11a; de la mpilla dt /oJ srml11s. l.Jtografía en '.lfa~uel lla~1irc7. p.uicio. Los m1:1•mtoí
111pri111idos m M ixiro, México, lmprenrn y librería J e J. l. J\guihr y a., 186 1, entre la~ pagina
350-351 .
l • re decreto del gobicrnn liberal fue 1.-xpcdido a cau~a de la dcnunci_
a de un intento ~e
levant.'lmicn o que háuria de llevarse a cabo el 15 de sepacrnbce de 1856, clingtdo por un oficial
del batall ' n Indepcndeocü. fr. Manuel Ramirez Aparicio, Op. cil. pp. 3 l -383.

800

nuestros ilustrados, de las formas barrocas y las clásica propia d 1
"buen gusto" prom vido por la R al cademia de an arlo . Todas
estas imágeoe ademá de mo trar la grandeza arquitectónica heredada
del México virreinal nos dejan ver la apr pjación, por el público, de los
e pacios privado del clero regular. También parecen advertir al
especrn.dor que la supre ión de la órden religiosas o atentó contra la
fe de lo católico ni contra su patrimonio estético. La sucesión de
litografía de los edificios del clero r gular, combinada con retratos de
algunos d los celigio o mendicant s, con tituyen un homenaje a la
labor s cial y cultural de las órdene religiosas y d u patrocínadore
novohi panos.
ólo do escenarios denuncian se eram rrtc la destrucción
arguit ctónica: la ruina de dos magníficos edificio ·, la capilla del
Rosario, en el con ent de Santo D mingo 3 _ la capilla d los servitas en
el con nto Grande de San Francisco. Parecerla qu lriarte reclamó con
ello la pérdida de do obra mae tra : la capilla d I Rosario edificada en
1690; barroca en u estructura y u interiore decorados en el "nu vo
estilo", conforme a los principio estéticos de lo miembro de la
Archicofradfa del Rosario de fines del iglo }.._T\ lJ fue derruida para
abrir la calle de Leandro alle, ' la calle má ton ta del mundo", a í lo
afu-mó Francisco de la Maza\ y la capilla, con truida por la Orden
Tercera de los iervos de la Madre de Djos, en cuyo espacio, más tard
fue construido el I lo el mericano, símbolo de las aspiraciones urbana
de los Liberale -, ávido de borrar el sello monacal a la que fuera capital de
la ucva E paña . Poclríamo conjeturar también que el arti ta en el
contexto reformi ta y anticorporacivo del liberaLism d cimonónico, con
e tas violentas repres ntaciones, qui o dar cuenta d · la supresión de lo,
edificios que fueron ímbolo, en su momento, de los ideales religio o y
e· téticos de dos pode.to as hermandades de las lites del pasado virreinal
dosciento, años de la colocación d la prin1era piedra de la
capilla de lo iervo. de Maria, la litografía de Iriarte "Ruinas de la
capilla de los ervitas", reproducida para ratificar la política de
de ~orcización del gobierno Llberal, no provoca numero as pregunta
a qmenes la observamos a principios del tercer milenio. ¿ quién estaba
dedicada la capilla? ¿9uiénes eran lo crvitas? ¿cómo decidieron edificar
~ fbidw,. Co111't11/o de Srm/Q Do11tingp, Lí mgraffa en Manud R:un!rez Aparicio, Op. Cit. entre las
paginas 10 y 11.
-1

Francisco·dela f:ua, I.a d111lad dn Ubim m ci siglo XI 11. México, PC ' , 1968, pp. 45 l' 46.

801

�su capilla en el itio mismo en qu en el siglo X 1 e~tuvo la c~pilla de
an Jo é de lo
atural s? ¿por qué construir una cap~ a seme1anza d
la ba ílicas romanas?. Estas entre otra , son las mterrogante qu
ori maron el pres r,te artículo.
La historiografía obre los proce os no ohi panos apena ha
hecho m nción sobre la trayectoria d las órdenes mendicante una vez
realizado el proceso de ecularizació n a mediado del siglo
P~~o
ab mo de u labor pa t ral en la urb novohi pana y u tnculaa n
con las hennandade que construyeron su capilla en el convento de
an Franci co. Es aún Ramírez paricio nu stro e critor decim nónico,
el principal referent para aproxi marn a lo diversos u -os del e pacio
conventual. D e pué de u texto, escasamente e hao hecho algun
artículos a prop · ito del edificio5, y -obre las práctica pía ap na e ha
estudiado la congregación d l s vascongado en la de ación de la virgen
de Aránzazu 6, la congr gación de los montañe
en el anto Cristo de
Burgo , e pecíficamente obre la con crucción de u capilla7 • La exi~ a
atención a la congregacione que fueron acogida en el
paoo
franciscano también irvi , de ju tificación y m oti aci , n d l pre ente

~:111-

scrito.

e propongo ofr cer, al lector, alguna da e para la
comprensión de la litografía d cim nónica ' Capilla d los ervita ' y, a
tra é de una nueva mirada a , ta, aproximarlo a la devoción de una de
la advocaciones marianas de mayor vigencia en el México
contemporáneo; me refiero a la devoci ' n a la viro-en de lo Dolores.
Hoy en día, e pueden apreciar iglesia· dedicada a e ta
ad ocación mariana. Ej mplo de é tas on: 1magnífic edificio barroc
d la parroquia de Dolor s donde 1.iguel Hidalgo, u párroco, convocó
Francisco de la Ma¿a, "Fray Pedro de Gan te r la capilla abierta de an José de los 'aruralcs",
Rr/liSlt1 Ane.r de Méxifo, dic. 1971, o.150, año :XlX; Carlos Chanfón Olmo , ·A propósito de la
capilla de an José de lo. -aturales", en Retablo barroai o la 11u111&lt;&gt;lia de Fra11risco de la_,\laZfJ l\léxico:
1 1 1, 19 -1, pp. 41 52; Manuel González Galván, "l1na ilu u-ación sobre la capilla &lt;le an Jo e
del
arurale "en Rlito/Jlo humxo, pp. 51- 55.
6 Entre los csmdio~ recientes hay que menci nar:
Jara Garcfa- yluardo, ··hl milagro J e la
vu~. El desarrollo &lt;le los vascos como grupo ele poder en la I ueva España", en fT / Sm1i,1ario, t.
1, pp. 439-457; Elisa Luquc Alcaide,·· R,/oao11es i11/erco11!J11rolalrs de la Cofradía d~ , fr,i11~nZ!1" n 11
S,mi,wio, t.l, pp. 459--481 de la mi roa autora La cofradía de Ará11z.11z¡1, Pamplona, llmversi&lt;lad de
1 avarra, ediciones um1Le, 1995, 405 pp. y Jo efina Maria ri tina Torale. Pacheco, llmirados en
la I f/f/'tl f'.I!Jarla, los soe1os de la R B P, México, R Bt\P-Ct1legio de las izcruna5- lA. 2001,
pp. 28-31.
' Turia Salazar G marro, La ,apillt, de/ Simio Disto de B1111,os, México. In tiruto aci na! de
Ancropalogía, 1990, 143 pp.

5

802

en 1810 a la rebeli ' n y el templo con tniido un siglo más tarde en la
ciudad de Monterrey por el obi po Santiago de la Garza Zambrano. n
iglesias de las principal.e ciudades del centro de México, aún
identificamos bellos retablo que fueron con truido durante lo siglos
1..'VII y XVIII bajo el patrocinio de los fieles devotos a la virgen de los
Dolores.
manera de ejemplo, vienen a mi memoria, tre de llos: uno
pequeño de e tilo salomónico gue se con truyó a fines del iglo 1..""\TIT
para la capilla de la hacienda jesuita de anta ucía, hoy en exhibición en
el useo de Hi toria
xicana de la ciudad de fonterrey . Otro, de
mayare dimensiones, es el retablo dedicado a la virgen de 1 Dolores
en la capilla del Colegio de an Ignacio para mujere de Ja nación
bvizcaína tallado por Jo é Joaquín de áyago baj0 el patrocinio de
anuel de Aldaco 9 • El tercero, en e tilo neoclásico, en la Catedral de
éx.ico, en la capilla que originalmente fue dedicada a la , !tima Cena y
más tarde se asignó a la devoción de la virgen de los Dolore .
El vicrn s de Dolore , todavía e pueden ob er ar profusamente
decorados, com
ímbolos materiales de la de ocióo, lo altare
domésticos y lo de las principales iglesia . Al centro d cUo la escultura
o pintura de la irgen de lo D lores, que se caracteriza por tener
clavadas en su corazón, de una a siete espadas. Suel er adornada la
imagen con numerosas veladora , aguas de colores, banderilla de hoja
de oro y trigo recién germinado. Todo esto sobr pap I de china
morado, sub rituto de lo brocado y terciopelos de antaño.
He de hacer mención en e te artículo al papel central que
tuvi ron lo jesuitas en la introducción y divulgación d la devoción a lo
D olores de María en la u~ a _. spaña, así como a la fundación en
México de la Tercera Orden de Jo iervos de los Dolare de 1aría
hermandad que apenas dejó huella en la sociedad novohi pana a tra ' '
de su labor arquitectónica. Su derruida capilla en la capital, expre ión
estética de sus congregantes miembros del espacio público ilustrado, y
sus iglesia en Orizaba, eracruz y an Miguel el Grande, to. (hoy de
Allende) 10•

El retablo e propicxlad de la Fundación Cultural Televisa.
M~a Josefo Goozálc1 t\ fari cal " rórúca de la construcción y adorno del Real Colegio de San
l~~•o de Loyola" en. Josefina MurieJ f/. al. Los ,-ascos m ,\ ib.ico y sJJ Cole.gio de las 1 1zcaí=,
Mexico, lG AT M, 1987, p. 144.
10 La información sobre la iglesia de an Miguel fue proporcionada por la Dra. Guadalupe
Jiménez Codinach.
8

•¡

803

�El iglo XVII bien podríamo den minarlo el iglo mariano
novohi pano. Habiend logrado, lo je uita , el a cen o a los altare de
Ignacio u fundador; d Francisco Xavier, 1 apóstol de la India
de
Francisc de Botja general que lo enVJo a la ueva España 11 , s
dedicaron a fomentar la devoción de numerosas advocaciones
marianas 12• Fue el tiempo en que se llevó a cabo la exaltación de las
advocacione de María, madre de Jesucri to procedentes de la Península
Ibérica, tale como la virgen de ránzazu, la virgen de Balvanera Ja
virgen de Mont errat y la ürgen del Pilar; iniciativa de lo emigrante de
diversas entidades d lo reino de Ca tilla y Aragóo, .intere ado en
~ortal cer su identidad a través d su veneraaon, y acogidas
fundamentalmente por la orden franci cana. Lo dominico por u parte
fomentaron la d voción a la 1rgen d l Ro ario, lo m rcedario a la
virgen de la r ferc d en su labor de r dención de cautivos en tierra de
infieles y lo carmelitas el u o del capulario el culto a Ja virgen del
Carmen. Los je uita emprendieron la divulgación de Ja Guadalupana del
T peyac e introdujeron advocaciones mariana riginaria de lo e tado
it.aliano . Entr éstas, hay que mencionar la irgen del Popo1o 13 la de
Loreto 14 la de la Luz'\ la del Refugio 16 y la de uestra eñora de lo
Dolore , que es la que no ocupa.
Ten mo noticia de qu existían congregaciones para la devoción
de lo dolore de María 17 de d el iglo XIII 18 . La virgen de .los Dolore

Josefina Maria Cri tina Torale Pacheco, l/Jutrados en la N11ei:a Esp,11w. pp. 26-28.
Gera_r? Decorme, Libcr.B.V. Jlmio de losjemila¡ n1r.-.icn11os 1572-1952. Pnmeca parre 15 2-1 767,
Ysleta, J exas, 1955 (fexro mecanuscrito), 97 pp.

era celebrada en Europa con oficios mi a por la Orden de Ci ter 19• En
1423, Teodorico, arz bi po de Colonia, fundó ahí una congregación
dedicada a la irgen de lo Dolores2°. á tarde, los miembro de la asa
de u tria dieron muestras pública de u de oción a dicha advocación.
En 1482, Felipe I de E paña fundó una congregación d dicada a la
.irgen de lo Dolores: Fueron congregantes de lla, además del
fundador, Maxímiliano I y su muj r, la emperatriz Margarita, Cario
Alberto y su espo a Clara Eugenia. Esta congregación fue confirmada
21
por Alejandro VI, León X, Paul
Gregario
n Viena, se
.incorporaron a la Congregación de los Dolor tres ernandos. El
emperador el rey de Hungría y I io fante cardenal. sto no explica la
cabeza de las águilas que en oca ione aparecen debajo de la imagen de
los Dolores22 . "'n Gante otra c ngregación cuyo protector fue Felipe
celebraba a la virgen todo lo años por di po ición de una Real
Cédula del 24 de diciembre de 162523 • En particular, la R ina ariana de
ustria olicitó, al Papa Clem nte X, la misa y oficio para todo u
dominios, por lo Dolores d
arfa, en el iernes de la Semana In
Passione. La anta ede aprobó la solicitud pía de la reina en el Breve del
29 de abril de 1671. Po teriormente, Benedicto XIII amplió la concesión
a toda la Iglesia ni ersa1 24 .
La de oción fue intr ducida a 1a ue, a E paña hacia 167725 , por
1 padre jesuita José Vidal 26, de quien el padr Ovi do, su discipulo 27 y
biógrafo28 nos dice:

11

12

11

Conocida también como la virgen de an Luca , cuy origrnal e ci en 'ama Maria la Mayor en
Ruma. an Francisco de Botja envió, como patrona de la Provincia M xicana, cuarro copias de
esra .imagen. Ibídev,. cap. 1, p. 47.
14

En 1~15 _en la Prof~a, fue co teado el primer altar a la ,irgen de Loreco, por iniciati,-a del
1c?las _Amaya. 111 embargo, atribuye la mayor difusión de esta adHJcación a lo padres
Juan BautJ ta Zappa, Eusebio Kin ) Juan de ah·atierra. Ibídem. cap. m, p. 55.
IS El padre José i\laría Genovesí (16 1-1757) mandó pedir una copia de la l'Írgen 9ue había hecho
~IJ1ra::_ su hermano en Palermo de acuerdo a las visiones de una monja. La copia llegó a la ¡ ucva
Espana entre 1729 y 173 l y el padre la sorteó, y por tre ,·eces le tocó al olegio de 1.eón a donde
llegó en 1732. l/Jidt&gt;n1, C.'lp. IX, p.6 .

padre

de/J{)fÍ.011es prorlicos co,1 los Dohm d, la ontiri111a VilJ(OI, iéxico, Maria de Benavide viuda de Juan
de Ribera, 1686, cap. X I pp. 139-148.
18 lbídcn,, cap. XX, pp. 170- 72.
19 Ibídem, cap. X. ' 1, p. 177.
211 lbúle111, cap. XIX, p. 169 y cap. , ' ' Vl, p. OS.
1 1 Jbíde111, cap. XIX., p. 166.
22 Il1íde111, cap. XIX, p. 167.
23 Thíd~111, cap. XJX, p. 169.
24 Juan Antonio Oviedo, r 'ida admira/Jlt apostólí.cos 1111i1isterio.ry hmJicas 1it111des drl 1v:11rrable José Vida/.

16 El padre ~uan_Ju é G~uca (1665-1 15), iciliano, trajo la primera copia de esta imagen y J.¡
coloco en la iglesia de la Compañía en Puebla. lhíde,11, cap. Vll, p. 61.
P Los ~olores de la ~ge? reconoado por la iglesia ·on iete: el dolor 9ue le causó a la virgen la
profec1a del samo imeon cuando presentaron al niño en el templo; d dolor a causa de la
p~r ecu□ón de Herodes; d dolor cuando perdió a u hijo en .Jerusalén; el do! r al \'Cr azorar a su
hi¡o; el dol r al verle morir; el dolor al tenerlo muerto en us brazo · y el dolor cuando le
colocaron en el epukro. Jo é Vida!, Prólogo de us i\Ie111~nai tiemas, Dispmodor efecl11oso, y

Profisso de In éo111pa1lln de jeslÍs de lo Pro1i11ria de N11em-bspaiio. Esrrihiola d podre ]11011 A11to11io dt Ol'iedo
de la 111is111a Ú,111p,11iio, Rertor del Golegiu de S011 ,,. J11drés de Méxiro, y ralijicodor del Santo rjicio quim la
dedico o los &amp;1v:fl111dos Padm dr In mís111a Prot'i11ria de Nlfet'a-España. é..xico, Imprenta del Real y más
Antiguo Colegio de an Tldefonso, 1752, p. 250. También en Jo é Vidal, ,\,Je/lJorins, Cap.
' I p.
177.
25 El padre Oviedo, en la biografía del padre
tdal, publicada en i 752, a.fuma 9ue habían ya
pasado setenta rufos de de que se inició la devoción. Juan Antonio de Oviedo. TbidM1, p. 254.
26 El padre Jo · Vida! nació en la ciudad de ~léxico l' fue bautizado el 6 de marzo de 1630 en la
parroqrua de la anca Veracru7. Murió en el Colegio Má..ximo el año de 1702.

804

805

�Era continuo en u oración y pre encía de Dios, y el hcnn:mo que le
asistía por us enfermedade , lo hallaba muchas ve7.eS todo ab orto,
clavad lo. ojos en una imagen de uc. era eñora de los Dolorc Y
bañado en lágrimas29 .

b tante gue el rrú rno padre ida! nos confirma que fue a
partir de la iniciati a de la Reina ariana de u tri~ , que él fome~tó la
devoción en la ueva spaña, id ntifica djcha devoaon con los ongene.
de la Compañia de Jesú . o advierte como l~acio u fun?ador, fue
fervient de ot de la Dolora a.
Ua le con agro todo su sabados, en
ayuno y penitencia, y iempre traj~ con igo " obre eL e razón' una
medalla con la representación d la virgen de los Dolore · . . , .
Para fomentar la devoción, el padr Vida1 emprendto di ersas
acciones: inició la cel bración anual d los oficio dedicado a la irgen
D olorosa el Viernes de Ramos, en la igl sia del Colegio iáximo de an
Pedro
'an Pablo debajo del coro, en un altar pequeño, dedicado al
c1ucifijo qu
e acaba n la procesionc del eta de ontrición.
Posteriormente consiguió el patrocinio del capitán gustín · rfuñoz d
,andoval, para con rruir en la primera capilla lateral, ubicada al lado
izquierdo del cuerpo de la iglesia, un suntuo o retabl~, cuyo c~sto
ascendió a 20,000 pe o, 31 • Pa ado algún tiempo I padre tdal colo~o en
el sagrario una 'prorugiosa estatua de medio cuerpo de la vu:gen
doloro a ' acto que fue c lebrada con solemne mú ica mi a cantada Y
ermón 32• Para el mayor brillo de las celebraciones consiguió la donación
de alhaja·, candelero , ramill te y ornamento procedente. de Eur~pa Y
ilipina . El padre Oviedo afuma que eran tanto los preciad o~¡e~~
que el padre uperior le proporcionó al padre Vidal, una hab1tac1on
e peu·a1 para guard arlo 33 .
0

r Franci co Xa ier Lazcano, l 'ido fXl'l/lplm; 1ir111der brmwu d,/ 1,mera/Jle padre J11a11 A11/Q11io de
Oriedo, de;,, Co111p11n1a dr Jn1í.r, México lmprcnrn del Real y mas Antiguo Colegio de . Ildefon o,

1760, libro l, cap 12, pp. 44 ) 45.
1•id. .111pra. nota 21).
.
._
..
l'i Francisco de ['lorencia, Mmolo,gü1 de los l'droms !lltlr mitilados, eu pc,feccid11 RtlwrJJa dr In prol'llma dt lt1
Compañ;o de Jesús de /11 1wra Espmia, Madrid, 1747'. pp. 125 126._Hay ¡~e ad~crtir que el p~&lt;lre
viedo encontró [a obra inédita del padre Florencia y la completo. La biografía del padre V1daL
que aparece n el .\Jmologio, fue escrita por el pacL-e Ovicdo.
.,
JuJo ·é Vida!, en el Prólogo de Mrmonas. ,l prólogo 01recc de numeraaoo. lP• 2].
JJ Juan Amonio Ü\'Íedo, Op. ril., p. 250.
J~ lhidu11, p. 253
31 Jbídm1, p. 256.

Proceclió a fundar, hacia 1677, la primera Congregación de los
D olores de aria w que, ademá de velar por la devoción mariana, hiciera
énfa i en la práctica de los sacram ntos de la confesión y eucaristía en
ara d con eguir una "buena y santa muerte" tal como lo realizaban las
congr gaciones fundada en Roma y ápole con el título de la buena
Muerte35 . Para e te efecto, obtuvo por intervención del gen ral de la
compañía, la patente d agregación a la primera ongregación d la
Ammnciata de Roma'1'. imi mo, el padre Vidal después de ei años de
trámit s ante el Padre G neral de la Religión de lo iervo de Caría,
con iguió la patente de agregación y hermandad para los congregant
novohi pano,. Con esto ofreció a lo congregantes todos los privilegio e
indulgencias d que gozaban lo servita r_
En la ociedad novohispana del iglo A,-VII, el ritual contribuyó a
otorgar mayor significado a los congregantes, por lo que el padre Vida]
garantizó que el compromiso principal de los fiele fu ra la cele?ración
anual de la 1esta a los Dolores de Iarfa el Viernes de Ramos. Esta era
precedida de una no ena, que fue e crüa e impre a por el padre idal.
D urante nueve días e celebraba una mi a. En eguida, e ofrecía una
plática espiritual y acto , eguido se rezaban la
oraciones
correspondientes a cada día. El día d la D loro a había mi a olernne y
sermón, para el cual , e invitaba a alguno de los más célebres
prerucadores, elegido entre lo catedrático de teología del Colegio
áximo de an Pedro y an Pablo. Por la tarde, e celebraba durante
tres horas, la agonía de Jesús y los Dolores de atia. En la primera hora
d sde el púlpito se leía la lección de un Libro sobre la pa ión de Jesú y
los dolore de u madre, y se rezaba con ofrecimiento cantados" la
corona de las cinco U~ga . En la segunda hora se cantaban motetes y
villancicos ' muy piadosos ) tiernos" dirigidos a Jesú cmci ficado y a su
afligida madre. n la tercera hora, tenía lugar un sermón fervoroso y
afectuo, o'' y concluía la csión con el canto solemne del Stabt1t Mater

Dolorosc/R_

2ll Jum1 Antonio Oviedo,

86

lbid11m, p. 254.
Ib!de,11, cap. :XU, pp. 183-184.
J()
ongrcgación fundada por el padre Juan Leuois. ruc eJ pumo de partid:i de las congregaciones
niaLiana•. Gc::rard Dccom1c, J/¡ide111, cap. 1, p. 48.
r Juan Antonio de ()viedo, Op. cit., p. 251.
lll lbíde111, p. 254. El padre Vidal tnclu)'c el Sal1t1t i\/11/er T&gt;o/o,r,.r,¡ en btto y en Cl!Stdl:mo ~n sus
J\le111ona.r tienw.... cap. XX 111, pp. 202-207.
&gt;t

35

807

�cudfan a los actos r ligiosos concursos mnum rabies no ólo
de gente popular sino de lo más granado de la ciudad''39 • 1e ~lendor de
la decoración de la iglesia con flotes y numerosas ceras, as1 como la
música de much
acordes e in trumento " era costeado por las
señoras más importante de la capital no ohispana. El padre Jo é Vidal
promovió que est ritual se lle ara acabo en todas la ciudades de la
~ ll
ueva E spana .
.
.,
o satisfecho con la celebración anual, el je wta promov10 que
en el Colegio Máximo, todo los sábado de uare ma tuviera lugar una
plática de tres cuartos de hora obre la bondade de la V~gen y
exhortaba a quienes a istian al amor por la virtud y al de precio po~ los
vicio . "'Staba dirigida principalmente a J niños 'que en copioso
número" acudían a las "e 'cuelas" de Jos padre je uita 41 •
Todo, lo m.iércoles 42 y ·ábados d l año, el padre Vidal hacía
descubrir la imagen de la irgen de lo Dolores, "con muchas ela que
hacía arder en u presencia' . Dejó, también, fundada una renta para que
tod
lo clias de fiesta, a las nueve, diez y once de la mañana, e
celebrara misa en el altar de la virgen de lo Dolore ·43 ,
En ara de extender la de oción en todo los habitantes de la
capital novohi pana el padre idal involucró al cabild ecl iá cico en un
rüual cotidiano en fav r de la Doloro a. Todos lo día , a las tre de la
tarde
daban tres campanada en la iglesia catedral 'corre pendiendo
toda· la jglc ia de Méx.ico para que todo incado de rodilla hagan la
mi ma tierna mem ria, la qual d voción e estendió, y aun per evera en
todo los lugar s e igl jas d este dilatadí im R yn ,~4.
La oralidad fu un recurso más del padre ida! para el fomento
de la devoción. El padre Lazcano lo calificó como ' pr gon ro de la
utilísima devoción 'y le comparó coo an Pablo predicador de
Jesucristo. os dice que:

en sus platicas fam.iliares, en us ermones, en sus libros, en lo caminos,
en lo Templos, en las plazas, no predicaba otra cosa, que a faria eñora
rucificada45 .

Otro· predicadore del clero regular y secular s cundaron al
padr Vida! en el púlpito. Como ej mplo de ello habria que citar al
padre 1arcos de Xaramillo de Bocanegra 46, Bartolomé Felipe de Ita y
,:. de alvat1erra
. 49 y anuel Ignaao
.
Parra4; , fray Jo e, G uerra48 , F-&lt;e1LX
50
Farías , quiene promovieron, con la palabra oral y escrita, la devoción
en Ja primera mitad del siglo &gt;-.'Vlll.
Tal como lo hici ran, en Ja egunda mitad d l siglo XVII y
primera del iglo rvnr otros promotore de advocacione mariana , el
recurso de la imprenta p r el padre idaJ fue su tanti o en la divulgación
de la d voción a los Dolores de Maria. u biógrafo nos ratificó que con
lo 'muchos pa¡ ele y libros" que publicó sobre e ta de · oción:
consiguió, que en codo lo lugares de españoles y aun en mucho.
pueblo de indios se celebre la fiesta de los Dolores con mis a cantada y
sermón, y presidiendo una devoásima novena, y que el mismo día se
consagra sen tres hora por la tarde a la tierna memoria de las agonías de
Chri.to y Dolores de su madre51 •

La primera obra del padre idal, a propósito de e ta devoción,
salió de L1 imprenta en 1685, a co ta de lo congregantes de la Virgen52•

''·' lbídc111. p. 253.
w ld~11,.
11 Ibídem., p. 256.
.
42 En una nota al final Je! ínJice de su Libro bpudn ,ig11dn dP dolor, el padre
ida! incluye la
~,guicnte nota: ·'])ase noticia de que tcido. lo miércole dd .ño ·e d.izc en el Colegio de . PeJro
r S. Pablo &lt;lespuc de la~ ocho una mi sa en el altar de . ñom &lt;le los Dolores para desa_grav1ar
a Chri~to l\uemo eñor, de la intolerable in¡uria 9ue Judas le hizo en ~u venta, } se aphca por
mdos los que asism:rcn ,i ella y andan la ,•stacioncs de los siete dolare ."
41 Juan
ntonio 0\-iedo, Op. dt., p. 256.
&gt;14 francisco de Florencia, ,\lmologio dt Jo, 1'nm11u 111ós mir,lado1 l 47, pp. 125 y 126.

Xmier L'lZcano, Op. cit., lib. 1, cap. 12, p. 45.
Marco~ Xa.rami!Jo de Bocanegrn, Sm11ó11 de 101 Dolores de María S1111/ÍJJillln... México, Her. da.
Francisco Rodríguez Lupercio, 1712.
47 Banolomé Felipe de Ita y Parra, Los do/Qm dr Alana Sa11lísli1111 m el Co11rilio de s11110/1111/ad Sm111J11
qm predíró el Dorl. y 1(lu/ro D. Barthow111e Phelipr de ) 'ta_y Pan-a, mra que jite del S,¡grario de nla S,111/a
}'glem,... l:.11 la Mesia de J-lospilal Renl de esta ú11dnd r/;, México. El t'Íemes de &amp;mof p()r la 111atl111111, ocho de
Abril. a1lo de 1718. A In [tesla #Mar que a r11eslnr Se,lora de /01 Dolomr, 1\;/oria Sa11lirimn celebra
ammaJ,,m,te s11 011grrgarío11, dt11 en dicho Hospital Real. Q11im /tJ ,la a In luzJ' /Q co11ragrn a la ,11i111111
Doloro1n Setinra. i\1éx:ico, he.rederos de la iuda de Francisco Rodríguez Luperc.io, 1718. [6], 1O ff.
48 Fray José Guerra, Sermo11 ti; /.os DtJlorer de fnrfa Ja11tfsimo, se,iorn 1111esfro, q11e m los tres hor11J q11r
t;!kbró el rdigiorfsi,,,o com-ento de 11e1/ra JJ1adrr Sa11ta Clara. México, Juan Francisco de Ortega, 1724.
49 Félix de Salvatierra,
ro/11'11,, drt.'Of,r m bo11ra de /01 dolo= de rmtra s~17ora, la n.,.gen Man'ti Madrr, de
Dios. Co11,p11e1to jlor el bachiller d. Fdit prr,shítero la C/111/ le hace m el hOipital dr 11ertrt1 Señora de fa
Com:eprió11 y jenfr azamJO dr1de el tlitt, ,i.rpera Ji, la A1~11rió11 del Señor pnrn q11e se Arabe el viemes 1ílfi1110 de
Erpíri/11 Sn11l0. Sdmk1 a lo l11z.y la do 1111 det'Ofo de I tm. .fo111ra para pedir 1111a buena 11111erle. Reimpresa en
México en la lmprema de la viuda de Francisco &lt;le Rivera Calderón, 1733.
50 Manuel lgnacio farias, J ,mmy crecidOJ gorm11cioJ, q11r ha logrado en s11 relestial co111ercio fil 111,i; telulial
obr'!Jern Moría fS,,,a. de lo.r Dohm, J\,lé:x:ico, Jmpreurn Real, 1746.
51 francisco de F'lorencia, Op. rit., p. 126.
52 José Vidal, Mo/i,,01, Dispo.ririo11, _y 111otlo de ,1Jsistir o GIJ/Úlo 'eíior 111erlro /nJ lfl!S pmoJOJ hora1, q111:
er/111'0 pendiente m la ,n,z¡y tle nro111p01iar o /(I Sn11rtissi111,1 ! l'irget1 e,¡ lo; Dolo,e..r ,¡g11dis1in101 q11e poderío

808

809

15 Franci'co

¾

�1.emoni:Js tiernas, Dispertador afectuoso y
del'Ociones practicas con los Dolores de la Santissi111fl Virgen, dedicada a lo
n año de pué

publicó

us

congr gante , a quien se dirigió como 'hijo, recomendado d
hri t
de de la ruz á su Querida ladr la irgen de 1 s Dolore ." E de
llamar la atenci 'r. que al inicio d ! libro aparece una lámina grabada en
cobre, en la que se repre cota a an Ignacio con l escapulario d los
serv:itas, arrodillad al pie de una Dolora. a53 . Tal parece que, en la
imagen i ual, el padre Vida] e emp ñ ' en vincular al amo fundador de
la Compañia con la rden de los ie.n·o de María. " n 1688 e publicó
un fragmento de e te libro, con e1 título de Relox despe11fldor de las almas
devotas5-l. En 16 9, tradujo d I italiano al ca rellano la obra de Fabio
Ambrosio . . píndola I LJbro de los Dolores de la virg,e,1 1ada55 , cab ad ertir
que pfndola , e apoyó en el escrito del je uita to cano Thomas de
uriemma, publicad con el título Habitación del alllJa eJJ las 1/agc,s de
hristo, impreso n en cía. n 1692 el padre idal publicó u libr
E.rpada Aguda de dolor, 56 __.sta obra la dedicó también a lo congregante
n la igle ia de an Pedro y an Pablo,
en ella dio cuenta de la
práctica devocionale que é to realizaban. En L694 imprimió la &amp;glas
de los congregantes de . Seiiom de los Doloresy ind11lgencias q11e gr111a1F Hay qu
advertir que los de oto qu leían lo libro obr la Vir en de 1
Dolores ganaban indulgencias que podían aplicar a la alvación de la
almas del purgatori 5~

r7e11dn los 111ortales dllJ!.IISlias de m h!Jo. Co11 1111r1 d¡-1•nciOJ1 ,rpro/Joda para qyudar a los .'l!fillÍZfllllts. J\kxico,
Jmprema de la viuda Je Francisco Rodriguez l .uperao, 1685. ,Ít. p. José Tonbio Medina, La
lmprcma en México, ( 1539-/821), ed. fac iJ11JJar, ~léxico,
M, 1989, t.111, p. 19.
'-1 José Vid al, 1len1orit1s tirmt1s, Diipertudor 11led11oso. y tÍet'Odo11PJ practicas co11 los Doloffs de la S ,111lísiJ11r1
1/irgm, Mé. ico, faria de Benavides, viuda de Juan de Ribera, 1686. ir. p. J é Toribio Mcdma,
L: Imprenm en Méx.ico, (1539-1821 ), ed. facsi milar, ~léxico, U A\L 1989, t.l 11, p. 27.
.Jo é Vidal, R.dox despertador dr fo o/mor dft'Ol,is al m1tiJ11imlo dr k1 Pos,io11 dt 11estm e1iar,}
co111pnss1011 rú los Dolorl!s Je li, \S. 1'irgm. E11 las hord.f ro11sogmda.r t1 lo 111t111oli,1 rú s11.r Dolom, Angmlins,. y
ajli((ioncs, para q11e 111s drl'olos lo nro111p11ñt11 r 11 1•lk1s, México, Hered.:ro. de la duda de Bernardo
Caklcrón, 1688. it. p. José Toribio Medina, La lmprenut en Mb.1co, (1539- 1 21), ed. facsímiL'lr,
México, e \1, 1989, t. UJ , p. 43.
i; Uhm de los Dolom de la n'?,fll i\lmio... , Trad. Jo é Vidal Figuer a, México: Vda. franc1 co
Rodríguez Lupemu, 1689.
51• E:.spado I 1_'l,JIM J;: dolor que /111'0 m s11 fiemo .-or,izo11, y p11ri1111110 ,1/1110 alm1m1da todo p/ liM1p1, de su ,.¡Ja
la myvr, y 111as ,ifligida m11dn•por l,,s l'xmm·a.r pmos di su h[¡o .fems, rdehmdo 1011 fes/u•ns regocijo.r m el Cielo,.
yo i11titarió11 lf!J" m11 uprrial, _y lim111 deNxion m k, Tierrc1. México, en b imprcnt.a .Maáa fe Benav1de ,
viuda de Juan de Ribera, W92.
s· egurameme, el padre C \ 1cdo ~e refiere . las &amp;;:l,1s dt lo.r ro11grrgm1te1 de 1 • Seiiom dé /os Dnkim 1
md11/gmcws q11e.~t1111J11•••• México, Maáa de Bena\i&lt;les, 1694.
"~ José Vidal, Frpada t1J1,11dn, en p~as iruciale· sin numerar.

810

Reprodu jo también numer sa patentes irnpre a y mandó hacer
escapulario negros con el írnbol de la r ligióo de lo servita . gotada
la obra Me1J1orias tiernas de los Dolores dP la f r¡'}!,ffl, en 1695 la mandó
reimprimir
encuad rnar en mb r 59 • Todo e to, qu realizó a u
co ta lo distiibuyó entre jesuita · eculare en toda la ueva España, a
quienes otorgó facultades para D mentar la d ocióo e in cribir
congr gantes; lo primero , en lo colegio de la ompañia y 1
egundo
n l::1 iglesia a su cargo. 1 o comí ionados debían nviar al
padr
idalJ nombr s &lt;le lo gu de eaban inco1porar e para gue é te
lo re~strara en el Libro d la C agregación en .Méxic . este re ·pect ,
no dice 1 padre Oviedo que "venían a millare:: de toda partes las lista,
d lo nuevos admitido c ngregantes"611• En 1687, el je uita u ebio
Franci co Ki.no dio el nombre de ue tra eñora de lo Dolores a su
primera rrúsión, de _la cual irraclió I proyecto evangelizador de la
Pimería61 • Hacia 1695, el propio padre idal menciona que en México,
"en l s primer
i ábado de Cuaresma pa ó de 14 000 el núm r de
congregante la p rsona de má up ición de todo el Reino de lo
ecle iá rico y glares',&lt;,2• Lo ho pitale , próximo al dolor humano,
fueron e pacio propicio para extender la devoción. Hacia 1718,
tenemo. noticia de cómo, en el Ho pita! Real de
arurale, la
Congregación de la Virgen d lo Dolore año con año, el Vierne de
Ramos, celebraba la fie ta tituJar63 . Hay que mencionar también que eJ
ho pital del Divino alvador para mujeres demente, era ben ficiado con
la aportacione de la Real Congregación de r ue tra eñorn de los
D olare y socorro de mujere demente con , ed en la Catedral
_fetrop litana"4. La promoción de la de oción, por la Compañía de
J ús, continuó una vez fallecido el padr Vida!, com consta en alguno
testunonio . En 1747
realizó la reimpresión de las Reglas de los

r

co11grega11/es de ra Sra. de los Dolores6" .

'~ Jo,é ida! Mev,onas lim,a,, d,-.sp.-rtador o)t'd11oso, y de1'0tio11es prartirtL&lt; tntt lo.r dolores de lo Sm1fisi1JJa
mgen, acadas de vano authore. ,\ml,erti.. Hennco} Comelio \'erdussen. MDCXCV.
"º Juan monin Ü\ ieJo, Op. al., p. 252.
M Manuel Ignacio Pérez Alonso, " lntroducci · n" en Eusebio Francisco Nno, 'J., Cart,,s ,1 /,1
~roa1r~, de 1'vl1S1oncs, Introducción y nQt.'I por ... , MéXJco, niversidad Iberoamencana, 198-, p. 14.
Jo e Vidal, ,\lemorias f11m,1s.•., cap. XXI\', p. 218.
63 Ban:olomé Felipe de Jra y Parra, Op. rit., id. supra.
oca 41.
M J:&gt;sc_
6.na Muriel, Hospítalcs de la Nueva España. l-t111dt1rio11rs d, los .riglos ,\1 TI¡ .,\ .11II. MeXJco,
Editonal Ju , J960, 1. 11, p. 111.
1.'' Regl
_ as- Je· 1 s ongregante:. d e ¡ ra ra. de lu · Dolore ·, fundada con au toodad upo tólica en la
igl 1ª del olcg10 Mi.ximo ele "an Pedro y 'an Pablo de la Compañia de Jesú de la ciudad de
811

�n 1753, el padr
ri tóbal Ramírez rector d I olegi de an
lldefonso fundó la Congregación &lt;le l
agrado orazones de Je ú
María ' intitulándola tambi 'n de lo Ool re de faria antísima". Para
u so tcnimiento, el padre Ramírcz impu o a censo 4, UOO p o sobre el
olegio de an Ignacio de Puebla y 800 sobre hacienda de Juan
Fraoci co Retana 66 .
o 1 52 al publicar la biografía del je uita idal el padre viedo
ratificó la xpan i 'n de la de oción a la Dolora a y u vigencia n la
u va E ·paña:
... habi ndo ya pa ado setenta año desde que comenzó, la vemo.
roda,;ia en toda la ucva E paña can en . u \'Ígor, que cada año parecen
mayores lo concursos á la O\'ena, á las tres horas, y á las comuruones
en el mimo dia d los Dolore . 1 ¡ e hallará igle ia eo que no haya altar
especialmente dedicado á la vfrgen Doloro a, ni familia alguna, que no
tenga en u ca a una ó mucha imagene de la afligid:i señora, ya de
pincel ya de talla6-.

obre la irradiación de e't1 devoción entr los indi
O iedo no afirma cómo:

el padre

en medio de u m quedad, y rudeza mue tran gran dcrncion a la eñora
Doloro a. , así como no se haya tlacasqual o casilla de indio en que no
haya imagen de uestra Señora de Guadalupe Pauona niversal de
codos estos Reyno~ tampoco se hallara alguna n que no haya algun
cuadrito de la virgen Doloro a68.

El padr Lazcano en 1760, al ejecutar la biografía del padre
clic :

viedo, no

o ha logrado c. t Reino la fortuna de honrar alguna de u. poblacione
con lo muy Reverendo Rcligi sos Sen·it:1 , pero a la v rdad, aunque
huvicran ido numerosas la casas de est
Pa&lt;lrc no hu ieran

promovido rna , porque no parece po ible ma , de lo que el P.
radico la compa. iva piedad a lo Dolore agudo de faria69 .

idal

o efecto, los religioso servita no cruzaron el tlántico durante
el régimen irreioal, y antes del padre ida!, tal como lo afumo 1padre
Oviedo, no había en este reino el nombre de la Virgen de los Dolore '.
El ritual piado o, el di cur o en el púlpito, la escritura impre a y
la expre ione estética, a propó it de la de ación de la Virgen de los
Dolore , fu ron recur o compl mentario e in aluables parn djvulgar,
mecliante el ejercicio de Jo enti.do la ad ocación mariana qu invitaba
a la oración y al arrepentimiento ala het rogénea sociedad barroca de la
ue a E paña. Iniciativa piadosa de quienes identificaron us
afliccionc , ante la enfermedad o la pérdida de un er querido, con el
dolor inimaginable d la madr ante la muerte del hijo, que es sacrificado
para la redención del g · nero humano.
La expulsión de la Compañía de Jesús ¿acab, con la
congreo-acíoncs a la irgen de lo Dolore ? o hay noticia de la
continuidad de la congregación en el olegio Máximo. in mbargo,
continuaron imprimiéndo e numerosos ermones y novena relativa a la
devoción y cenemo referencia a cómo se realizaba, aún a principio del
siglo XIX, la celebración a la irgen de lo Dolores en el Colegio de an
ildefon o. Durante la novena que ahí tenía lugar los sermon ·
ran
sorteado entre los colegiales y ademá, de considerarlos ejercicio
religioso , eran acto lit rar.io concurridos por' mucha persona de gu to
delicado" 711 •
Despué. de la expulsión de lo jesuitas, la devoción a la Dol ro,a
pre aleció entre lo fiele , ah ra, ori ntado. por lo ' padre de an
francisco. Tenemo not.icia de cómo I franci can
dieguino , en hl.
capital novohi pana, declicaron a la irg n de lo Dolore una capilla
anexa a su iglc ia principal, ubicada al frente del lado poniente d I pa eo
de la lamcda. , ta capilla fue edificada a . olici tud del padre guardián
fra Pa cual de bguía, y dedicada l 7 de ~eptiembre de 1778 por fray
Antonio d Jcsú acedón quien, e.los mese de pués de te uceso, fue
designado primer obispo del I uevo Reino de León -i y poco tiempo

1léXJco, ,. a¡,rrc ,ada por la misma :wthond.,d a la Cungregaciun primaria le la 1\nnunciaca de
Roma, , l,1 anta Religión de 1 ,~ Padre , en·ita . Que han de guardar ll&gt;s congreg,mre de e ta
congreg.mon, con el compendio Je la. indulgencias con et!ida5 a 1,s &lt;~ngre¡;-mtcs por los sum s
pontifices. Retmpre~a en ~léx.ico, en la lmprem.a Re,~ del upenor . ob1ern 1, )' del . _m:,·o r:z~do
de Doña Maria de River'l, 17-n. ir. p. Jo é T nb,o l\ledma, J...1 1mprt!nta en Mex.tco, Mex:1co,
M,t. ,p.69.
1"' Félix Osores. " HisLOcia de lo · colegios ele la ciudad de ¡\(éx1co", en ,cnaro Garcia, "Dor11111entos
i11édilos fl 11111¡ rmw pan,'" historia dt i\léxiro" 1éx.1cu, Porrúa, 1975, (Bibliotec11 Porrúa, 60), p. 959.
"~ Juan Antonio ( vicdo, Op. cit., p. 254.
bli fdem.

Francisco Xa\·11.:r Lai-cano, Op. r,t., lib. 1, cap. 12, p. 44.
Félix O ores, "f-lúl&amp;nfJ de los role:&lt;.ios... , p. 958.
71 Francisco Scdano,
oacias de México recogidas por D. Francisco Sedano vecino de la ciudad
de México. Desde el año &lt;le 1756 con la colaboración &lt;le JoaqUÍ.ll García lcazbalceta, México,
Imprenta dcj.R. Earbedillo, 1880, 1. 11, p. 214.

812

813

''9

111

�d pués falleció in tomar po e i -n de la mitra. Di z año má tarde lo
religio o dieguinos confiaron lo difunto de u Orden a la ad ocación
d lo DoJore de faría y su r tos fueron trasladado a e a capilJa'2_
vanzado el iglo X Ill fue fundada en Méxic la Tercera
Orden d los ervira . Jlabría aqui c¡ue mencionar que Jo ier o de
faría (Ordo Servonm1 E. J\;furic,e f 7irg,inis), mejor conocido como se1-..;ritas,
urgieron n 1240, por iniciati a de icte individuos de la nobleza
fl rentina, quiene manife taron cómo l año de 12 fl n una v1s10n
fueron invitados por la virgen María a viv1r en comunidad r tirado en el
Monte enario bajo la regla de an gu tín, mientra contaban con una
propia. , tos fueron: Buonfigli dei onaldi, Gio anni di Buonagiunta
Bartolomeo degli Amidei, Ricovero dei Lippi- guccioni Benedetto dell'
Antella, Gherardino di o tegn y Ale si de' FaJconeri. La orden fue
reconocida por Benedicto XI, eJ año de 1304, gracia aJ empeño del prior
general F lipe Benicio quien, una ez aprobada, fomentó u expan ión
fuera de Italia. El 16 d marzo de 1524, el pontífic Marún
confmnó
la regla de los h rman tercero ~4 • Lo ervita e xtendieron a Francia
Germanía, al Imperio ustr -Húngaro a parte d
ia. in mbargo
n E paña se e tablecieron ha ta 1895 75 • [ o ob came, la terc ra orden d
lo ervita sí se extendió n el mundo hí pánico durante el antiguo
régimen. Lo terceros fueron fundado en la primer, décadas del iglo
XIV a in tancia de JuLiana Fak n ri, nieta d uno de Jo noble.
fundadore , gui n hacia 1285 oliciró el hábit de Tercera al prior Felip
Benicio-,,_

r

En la ueva E paña, en 1786, el piloto de la armada Jri tóbaJ de
E pínola, retirado a cau a le 'una gran t rmenta de achaque ' , estando
en el antuario de Guadalupe,
ntre lo instantáneo amago d la
' 2 Jo

muerte'', concibio la idea de fundar una congregación con la ad\'orncíón
de lo Dolores de la Virgen- . ño ª antes, había pensado r alizarla en l
pueblo d Tepic, lo qu no hac suponer que sus sen icio. c mo piloto
lo realizó en la. trn1,•esía I or el Pacífico. u modelo a seguir fue la
congregación el "Los iervos de Iaría'', en la parroguia de an
eba tián au.xiliar de la de u u-a eñora del Pilar, en el puerto ele
Cádiz. ,spínola carente de recursos para tal propó ito pues apenas
c ntaba n u r tiro, para u ustento con 27 pesos y do reale de
ueldo, acudió a fray icolá Rarrúrez, religioso de an Franci.co quien
le propu o qu e a ociara con Diego Peredo I Iurtado d Mendoza y
faJo conde del Valle de Orizaba, hermano de la Congregación de la
, anta E cuela de Cri to. El 11 de diciembre de 1786 · dirigieron al
monarca arlo IV para solicitar su autorización para e tablee r la
congregación Je lo T rcero., en la capilJa de la anta scuela, ubicada
en I convento Grande de an Franci. co;8• Por reale e' &lt;lula de 25 de
enero y 22 d abril de 1 87 fue aprobada la fundación ~9 . e le. ordenó a
lo intere ado ciue e pre entaran ante el arzobispo y ante el ,~irrey para
que, con u autorización proc di ran a formar , us e tatuto para el
gobierno e piritual ~ temporal ajustándo·e en lo po ible a los de la
Tercera Orden de en itas de ádiz.
Lo c. ta luto. fueron redactado con la inte1vención de Baltasar
Ladrón d Gueu1ra, r conocido juri ta, entonces oidor el cano de la RcaJ
udiencia, nombrado por el virrey . uperior de las junta ; aprobados por
el arzobi po, pasar m por el uperior gobierno al fiscal de lo civil, D.
Lor nzo Fernándcz d Ah·a8". r em·iado. al C n. jo de lnclia , el
monarca lo. ·ancionó e,, real cédula de 4 de ago to de 17 9.
De la lectura de e te cuerpo normativo podemo aproximarno a
Jos propósito. de lo Terceros ya su organización. Lo objeúvu de la
Tercera Orden fueron procurar I fomento d la d voción a los Dolore
de la irgen, mediante un conjunto d actividad piad sa anuales, y la
xten ión, a lo. fieles congregant , d la indulgencia ·
privilegfr&gt;
spirituaJes d la Orden de lo. ervita . I .a Congregación garantizaba a

e Fraodsco Valdés, OPM. em,ón que en la tm laci6n de los hu us de los religmsos a la
apilla de • uestra eñora de lo Dolores, fabricada a ~nlic1tud del R.P. Guru:dinn,.fon Pascual de
Egwa de la Pr ,nncia á an Diego de ;.. léx.ico. l. de Jfogal, J789.
·
·., El padre Vidal afirmó que fue en el año 1231. :\lemoria. tiernas, cap. X::', pp. J ().172.
7J
onfirmación de la regla de los bennaom ) hem1ana$ de la ,, orden de lo. 1erYo de la E..
Virgen 1forfa. Dada el año del, eñor de 1424. 19 fi. Ccmro de Estudios d Historia de México,
O D ' íEX, fondo LXXVll. 2.
-, L11ddnp,d111 !t11/i1111a, Turna, Instituto della Enciclopedia Italiana fundara da IOi\'a11ni Treccani.
cdic. Roma, 1949, t. X :xi, p. 46 .
- 6 Giuli:1na Palconeá, nació en Plorcncia en 1270, fue nieta de an
lessio Falc nien uno de lo~
siete fondad,ms de los sen-irns. ! lacia 1285 solicitó al general de I,¡~ scí\1tas, :an Filippo Benizi,
el h1íbito de la Tercera rden, siendo la primera en recihirlo. Mtm el 12 de íumo Je 1341 &gt; fue
canonizada en li17. Fue a ignado para su fiesta, d 19 de junto. Enciclopt•dia Italiana, Tom:t,
lnmi11t11 del/,, l::.11rirk1¡,rdia IJa/im1a (11nd11!11 da Goil'dfllli Trrffmll~ edic. Roma, 1949, c. XV f 1, p. 317.

- Cana de Clmswbal hsptnola ding1da ;1] re1· (3 J de enero dL 1792). Cmtro de 1,. nidio~ de
HIStoria de· México, n &gt; DL . lEX, fundo LXXVII. 2 ff. 5tn numerar.
-K Centro de fümt~o~ &lt;lt" Hi&lt;tona de \léxico CO
D 1:--.1 hX. fondo L'\X\rH-2. lihm mnnuscrtto,
Tercera Orden de CIYtt.t , C. 1.
7' 1 f/1ídm1, tT 1.., v 19r.
80 lbídm1. f. 19 , .

814

815

r

�us afiliado atención e piritual durante u enfermedad y al moment de
la muerte.
·
rvita
expu icron la
En la pnmera
part d .- u e tatuto ,_1
,
e true ura de la Ord o, reflejo de la 1erar9~~- d ntr de las
corporaci ne , del antiguo régimen. -- n el_ plano _pmtual, los herman
estaban ubordinad
al
rrector elegido pret rent mente entre lo
com
corrcctore
n la
franc1· can s que hubi en participad
c1·
1
cu
la
uan&lt;l
é
te
e
nía
algún
1mp
1mento,
h nnan dad d la anta, E
.
•
. _
ubcorr et r 1 uplía en •us funcion s. orno . u n mbr 1 1_ndica,
elaban por e) bu n comportamiento ~e lo con~egant
habrtan de
celebrar lo oficio , pre idir la proce 10ne y nt1erro. ele la rden,
poner lo e capulario. d paño negro con el. ímb lo de
rden,_ }
recibir en ella a los fiel que los olicitaran, aplicándol la · !ndulgenc_1~
del onbiemo matenal.
Tamb1en
corr pondi nt . El prior e taba a carero
o
..
,.

!ª

contaba con un ubprior para • uplirle en su r . p nsa~ilidadc . Esto
podrían s r ecle iá ticos
laico distinguid~ por ·u virn:de ya qu
habrí, n de 5 rvir de j mplo a lo. demas herman?s, , elar por 1
patrimonio de los Terc ro , vigilar y n . u ca , corr gira ~- ~erman
·
en u . fu naone
. f-:11abri·an d nombrar t también ocho con 1liano entre
_
lo · cuale debería er el primero el prior que re~ic~t ·men_te hubiera
concluido u g ción.
tos individu habrían de a 1st1r a las JU~ta
contribuir con u refl xión a resolver lo a unto . Para ecrctano habna
de elegir e a un e cribano real, 'amobible a di cre~ión de la me_ª ' al
cual pr su
e múltip] •s funcione , se 1 habna de ofrecer una
gratificación. ntre lo, con iliario
elegía a un contador Y a un
mavordom re orero. É te d bía nombrar mandatario para cada cuartel
de · la ciudad re pon able d e brar la aportación d lo, hermru:1?s.
Había un ma stro d n vici a cargo de preparar para u prof~~1on
durante un año, a lo h rmano admitido!&gt;.
leccionaban tam?1 n a
rman
informante
que
el
bían
irn-estigar
a lo candidato ,
cua tro he
d . ., C b
para garanázai que cumpli ran con I requi it~ d a m1 1~n. a. e
advertir que la hermandad de lo Tercer era 1~ para e ·pan -~e , m
mbarg el fundad r e emp ñó en que e con, t1tuyera . ~amb1 n una
cofradía para per na. de "otra calidad.
1 ~a_n cambien h rmano
cnfi rmero , quiene, tenfan la obligación d v1 ita~- a lo h rma_n~
nferm) a quiene ' debían garantizarle la e nfe 10~ }' la eucan. na
cuando e Luvi ran grav . La Tercera
rden conto con u _ama
femenina. El prior debía hacer e cargo d n mbrar, entr la mu¡cr ,

E

Pa.i:ª

notabl s, priora, subpriora, con iliaria
celadora , informante
enfermeras, camarera para el cuidado y limpieza de La imágene y la
vicaria del culto que debía cuidar de Ja limpieza del templo.
Era un compromiso fundam ocal d la orden J garantizar, a lo
hermano y hermanas que morían el Féretro el paño y la cera . uficiente
para el epelio, al cual debían a istir todo lo · hermano . n lo
estatutos, sobr viv n la, arcaica normas aprobada · para lo. Tercero en
el siglo ::{V, entre la numero a pr scripcione . obre la organización
que denotan la ob e ión por l orden material, propia del iglo de la
Luce .
ada e e capa a quienes la redactaron, la e tructura del
gobiem , las obligacione para con los enfermos y lo difuntos, la
fie ta 911 se habrían de guardar lo ga to que aswnía Ja hermandad, 1
cuidado de la imágene , la limpi za de la ip-lesia, todo 9uedó previ. to n
la normatividad.
Para garanti'.lar lo p1ivilegios e pir:ituale, de la religión d lo
servital 1 lo herman novohispanos e dirigí ron a fray Iaría Clem nti
de Belun , prior encral d la orden qui n, de'de u convent en Roma
expidió la pat nte el 2 de enero de l 91, para delegar, en el padr
guardián &lt;lel onvcnto de an Franci co de léxico, la facultade para
erigir la T rcera Orden y conceder a lo congregante de ambo exo la
indul0 encia y gracia e piriruales que habían ido concedidas a lo,
ervita por lo pontífices lnocencio VIII, 1 mente IX, Clemente X,
Inocencia XI, lrn cencio XII y Benedicto Xlll, ntre otro 2•
El 14 de octubre de 1791 los fundadore e reunieron con fray
Damián Martínez, en su calidad d del gado del prior general para
d ignar a la primera me a de la ongregación. Lo integrante d la
primera me a fueron: fray icolás Ramirez designado corrector por 1
padre guardián; fray Damián 1artínez delegado del superior general d
lo servita ; el prior fue el oidor decano, Baltasar Ladrón de Guevara,
quien previamente, en u calidad de juez real y primer consiliario había
dirigido en ·u casa la redacción de los e tatuto . Como subprior fue
de ignado José Hurtado de 1 [endoza y Malo conde del Valle de
Orizaba. Lo con iliario ecle iá tico fueron el licenciado Joaquín
Ladrón de Guevara y el bachiller fariano Quevedo; los e n iliario
seculares, franci co nronio de Rábago; Mariano Ignacio fadrazo VI
marqués del ali de la Colina· Pedro Romero de T rr ro , segundo
111
ll:!

16

lbídC111, f. 20 r. 1 21 r.
Ibíde"'. f. 25 r.

817

�cond d Regla· lejandro osío, IV margué d
luapa; José fanuel
aklivic o y Gallo JJI c nde d an Pedro del Álamo · I idr de lcaza,
poderoso comcrciant d 1 Consulado, regidor honorario y miembro d la
Real ociedad Bascongada de los Amigo del Paí , guien en 1799 fue
nombrado Caballero de la ruz de arlo lli83 • Como mayordomo
te orero, Cristóbal Espínola, como ecretario el cribano real Joaquín
Barriento . El bachill r Joseph Manu artorio fungió como maestro de
noVlcio . Lo celad ore : Joaquín Ruiz y orcnzo Rodriguez; lo.
informante de los arones, André
ontero y Fernando Hore , )' dela
mujeres: Lui Bermúd z de Castro y lanud 1 nd za. Lo primero
enferm ro : Juan Morales, Miguel yllón y J é Ignacio Romero Zapata.
ntre la. mujeres, fue nombrada priora faría Ignacia Gorráez y Berrio
condesa del alle de Orizaba; ubpriora 1argarita de Mora; consjliarias:
Josefa Rodríguez de Pedroso, conde. a de Regla; Ana faría de elasco y
Ovando VI marquesa de , alvatierra, IX marquesa d
a}jnas y X
condesa d antiago d ,alirnaya; Manuela de Cervante ; María Joaquina
Valdivie o, conde a de an Pedro del Álamo· faría Frnnci ca a 1era y
María Bartola Fernández de Madrid·
anuela García Bra o; · faría
Micaela Ladrón de Gue"Vara; fa.ria Dolore Hu1-rad d
endoza, cuarta
hjja de lo condes del Valle de Orizaba· María Fraoci ca y íaría Dol re,
Gamboa; laria Jo fa Gorrá z, bjja de los mari cales de Ca tilla,
marqueses d Ciria.
01110 maestra de no icias, María Manuela
elgar jo. La camarera d la ,1rgen fue la priora en atención a habers
ella ofrecido y u po o baber donado la imagen- la camarera de an
elipe Benicio faria Guadalupe Cosí , hija del marqué de luapa y la
camarera de Sta. Juliaoa fue Ja cond sa dt; Regla, María Jo efa Rodríguez
de Pedros . o ob tante que el fund;dor Espinola fue de origen
europeo la Terc ra Or~en, d sde un principio, quedó en mano de la
nobleza crioJla n ohispana identificada con los principio de la
Ilu traci · n84 .
.
El 6 de noviembre de 1791, la primera me a de la Tercera rden
de lo ervita
rennió n la sala d juntas de la Congregación de la
anta E cu la , acordó la celebración pública de la fundación de lo

TercerosR5. El lU de noviembre: circularon la invitaciones y la
indicaciones para los a ist ntes a la, celebracione , las cuales fueron
impresas y signada por todo los miembros de la mesa!!('.
Los días 12 y 13 de noYÍembre del mismo ano fu formalmente
e ta'olecida la Orden Tercera, en l::i ciudad de Iéxico, con ví peras, misa
sermón, en la iglesia del convento Grande. 1 amLimo acramento
estu, o expuesto el Jía doce desde las eres a las cinco, y I día 13, de de la
siete de la mañana hasta la cuatnl' . Este día, fra · Damián l\lartínez, ex.lector de Filosofía, predicador general y guardián d dicho convento,
como delegado del General de lo ervitas, ante de la funci{ n matutina,
les dio profesión a los hermano, que integraron la i\fesa. las cuatro de
la tarde, e convocó a la procesión de la virgen &lt;le !os Do1ores 88• El
arzobi po concecli · 80 día, de indulgencias a lo fiele que asistieron a
lo acto, religioso, y UcYaron a cabo la&lt;; 'oraciones aco tumbradas'' 8&lt;J.
Hay gue advertir qu el fundador de la Orden Tercera, no
obstante los e ca ·os recur, o, y_ue manifc tó tener, en prueba de u
devoción, costdi el hábüo , ciento setenta y • is hermano de ambos
sexos, tanto terceros como co rades laicos y edc, iástico , con los cuale,
quedó formalmente constituida Ja Orden Tercera.
e l,jzo pública la fundación de los , icrvo de Ma1ía, con la
asi tencia a la ceremonia d las numerosas congregaciones y con
solemnes proce.iones de las imagcnc, d la virg n de los Dolore , de an
Francisco y d san gustín, a la yu se umaron la de an Felipe
Benicio y ama Juliana de Falconcri. Las do nocbc , la, i111ágenes fueron
escoltada por los granaderos y mú icos del Regimiento rijo de Puebla, a

85 Acuerdo de la Mesa del 'f ercer Orden de los. 1ervos de l\l:ma, 6 de nnY1e111hrc de 1701. Ceniro
de. Esrud10 de 1-lisloria de .\lex1co O1\:DL~fEX, fondc, C\.,'{\ 11-1, hu1a , JO numerar.
11&lt;, (11111tac1óo a la celehracic'in dt:l t· . rnhlccmu nro de la Tercera ( )rden), Sab de 1un1a, ck la 'anta
Escuela 10 Je nrnicmbrc de ¡~91.Cenlru de Esn1dio de f-1.1,tona dt \lt'xlco CO. DL . fEX,
fondo L--C "\'11-1, hoja sm num,r.tr L;ts m&lt;l1Cac1oncs pu·1 b a51,rcncia a 111 misa y a la proce~tCln
tamh1én fueron 1mpn:sas. E. iste u.n e1cmplar en d Archi\·o Histofl&lt;:o dd \rzobispauo de .\1cxico.
, ecre1:1ría :mobispal, rnm cntos, caja 141, exp. 4ú, 1f. D1scn (, 1, rollo 5.,. 18( 10.
R~ Juan José _\Jfaro, ,o!ic1ta licenc13 al :1r1,nb1,pu d, ,\léxico para yut ' L exponga el Sanusimo
acramcmc, los d1a~ 12 ) 13 &lt;le n1"·1cmbrt. En nota ~, margen, Sl' otorga la licencia. :entro de

Esmdios de Hi. tonad~· !\léxico U) Dl \tLX. fondo L~'{\' U J, bo1a sin numerar.
Aviso al Público. Ccnl!o &lt;le Estuwu~ Je H1stona de \fox1co COM)L \t •X. fondo LX:-.,'11 -1,

jj/0

Kl Josefina Mana Cristina Torales PHcheco, l/11stmdo.r m lt1 1Y11e1•,1 E;pwia. / ..(J,r sorios de la Rtal SfJCledatl
Basrongada ,Ir los A111igos dd P,ú;, Mb.ico, pp. l 8, l9U,2U0,212,4_1,287.
84 Junm de la i\fesa del Ter er Orden de IM icn·w de María, 14 Je ocnibre de 1791. Centro de
Estudios de l lislona de J\lcxico ' () TDL~ffi.'C, fonJo L'X\'lJ-2.

hu¡a Sin numlerar.
~~ Juan Ju é 1\lfaro soLiar.i mdul¡,,enci:i, para los fielt: &lt;.JUC astst.111 \ lle\Cll a cabo la, ,raciones
durante los días 12 )' U de n&lt;l\'Ít:mbn:. ·\J margen ,e ano[;! la mnc1:s1ón dt: f!U dÍll~ de
mdulgeocia, Centro Je F.snidio de H1smnn Je Mé-xico CO .'DCMEX, fon&lt;lo LXXVlJ- 1, hoji1
sin numerar.

818

819

�trav '. de las principal cali s, iluminadas y adornada con vi tosas
colgadura . Amba noche la torr el atrio · el p rtal del convento
e tuvieron iluminado y s encendieron "dos árbol de rara úwención",
gu expú:lieron numerosas luces artificial s de color . D o. día. despué
la Gaceta de L\lé.;..ico informó al público l trado:
•uc la concurrencia á ambos acto rn.n lucida como numero a, respecLo á
haber e hecho general convite así á todos lo. Ycnerable órdenc t rcero
y santa c. cuda . . como a mucho individuo de la agradas religiones y
ugetos distinguido por sus empleos, c:ntre w do los cualc · e
repartieron más de do mil luces para la e:-.-prcsada proce ión 91 '.

Cinco me es más tarde, el 2 de febrero fue celebrada la fi ta de
acción de gracias por la fundación de Ja Orden Terc ra d los ierv s de
faría. En e ca ocasi · n, el predicador fu el ya mencionado mae tr d
n vicio Jo é "t\ [anu I art:orio &lt;1i .
Hay que hacer notar que la Tercera Orden de enritas de México
btuvo de1 Papa Pío VI un bre e fechado 131 de juli de 1 92, en él s
concedían la mi ma indulgencia que gozaban l
en-ita en Cádiz.
Para o efi cto el omi ario po tólico General d la anta Cruzada dio
kencia para l u o de dicha indulgencia 'con tal de que la per ona ,
que hayan de ganarla , tengan l umario d la Bula de la anta mzada
cada año '112 e dio el pa e r al al Br v papal el 1O d ocrubre d 1
mimo año 9 '.
En lo qu e refiere ala_ celebrncioncs r ligiosa anuale
ta
fueron d finida , a p tición de la c fradía y hermandade con la qu
comparúan el espacio conventual.
ria obligación men ual la
c lebración a la ,rirgen d lo Dol re , a la hora aco tombrada "c n
m1nJstro ' acólit s ofreciéndo e · la en el c ro . ra compromi del
conv nto de ignar aJ predicador a qui n debían ¡ agár le 6 peso . Por el
sermón 'aunque a moral haya d reducido a tocar com principal
objeto el d lo Dolore de ue era antisuna adre". e habrían de
frecer 20 realc, a la acri tía, obligada a p ner n el altar la cera que la
Orden I entregara una me a para c locar la Imagen de la Virgen y la

•N• 1anuel \ntonio V:tldé , Gaceta de ~léxico, 15 de non cinbre de 1 91, L. IV, nA6. pp. 430-4-J 1.
'11 _l ose

Manuel arcorio, Lafelicidad de McXJco en el cstablccimicnro de la V. Orden Tcrccrn de
los 1cr-. o · de larra, México. Felipc de Zúfuga v O navcr ~. 1 92.
"? Licencia para el uso d la Indulgencia . 2 ff. sin numerar.
entro de 1~. tuclios de Historia de
México. CO 1DL',\IE..X, fondo 1· :XVII-!
" 1 - ntro de Estudios de Historia dc l\léxico, O D MEX, fondo LXXVlJ- 2

20

bancas corre pondientc , con u tapete para la a 1st ncia de l s
individuo . Concluida la c J bración de la eucari tia habría de lle ar e
acabo 1a proce ión de la imagen d la virgen por el atrio lo claustros
acompañada d la comunidad franci cana, por lo que habría de recibir
di.ez pe os de lo hermano servita .
L~ fiesta de ' egunda clase' eran la. de an Felipe Benicio y
anta Juliana d Falcan ri. Lo, mini tro de c r debían oficiarlas con
solemnidad. En s guida de la cer monia eucarística debía realizarse la
proc~ ión de las ~ágene por fuera del atrio bajo d gotera . Al
pr~di~ador Jo ~1abaan de nombrar lo de la Tercera rd n y u pago
s na mdependiente a la limosna del convento. La sacrjstía c locatia la
c ra en el altar, la me a para la imágene las bancas con us tapetes. La
T n~er;1 Orden debía pagar 20 pe os d limosna al con ento, 6 pe o a la
ac~1stJa y ocho pe os al coro. La fie tas de primera da e ran: la titular,
dedicada a los D lor de la Vhgen en la d minica tercera de septiembr
la cual d bfa cel brar e con inguJaridad, y el pésame del viern santo,
por la n ch . _. n la celebración d septiembre la procesión e había d
conducir con las anta imágene ha ta la esquina de la call d Vergara
(h?y _Bolivar), . olviéndo e por la otra acera para entrar por la puerta
P1:°c1pal
atn que U.aman de anta Brígida (sobre lo que hoy es el Eje
Laza ra ardena ), para circular por Jo clau tro .
Tal como d bía hac rse n la fie tas de egunda da e, la Mesa
debí~ pagarle aJ predicador la sacristía debería colocar la cera en el altar y
can~le , la m a y d cel para la rugen }' la · do imágene d lo
patnarca a í como la banca y tapete para las a i t ncia . La Orden
Tercera, para esta función, contribuiría con cuarenta pe os y doce p os
cuatro reales por la proce ión.
la. acrisúa, con quinc p o . El coro
d bía oficiar ese cüa ' con e pecial solemnidad, no ólo n 1a mi a
proce~ión sino también a ta tarde en el Depósito, dando lugar al
orgaru ta qu pu ier la Tercera rden. P r e to , ervicio habría &lt;le
recibir guinc pe o ". n la función d I pésame del Viernes anto por la
noche la sacri tía debía poner el altar para la imagen de la virgen con el
? ose_! negro y demá adorno. gue le entregaran los Terceros cera e
il~na~ión para el cuerpo d la iglesia bancas y tapetes para la
a J _tencia: el c ro debería olemnizar todo lo oficios del pé ame "con
ma¡ stad_-" , I t~rcer orden, en esta s lemnidad, entr gaba, al con nto y
a la acu ua, diez pe o
doce al. c ro. El guardián del conv mo debía
nombrar un relig:io
que, "con devoción y ternura" debía leer la

?el

821

�meditacione correspondiente al duelo de la madr de ri. t por lo cual
e 1 daba un pe o de limo na. El antí irno acramenco deberí~ _e tar
e. pu to durante la
a de toda la funcione , ' en la c lebracion d
los Dolare que tenía lugar n eptiernbre, se debía exponer de las 7 de
la mañana ha ta concluida la tarde. En el conv oto e debería ordenar,
' con toda 1a olemnidad po ible", el repique de campana en las fi ta
de primera y egunda da e· ' la í pera, a las doce y a la oración'. y al día
iguiente a la hora de prima y durante la proce ión". La proce 1~~e ~e
la imáoenes tenían la finalidad de exitar el fervor de los fiele . Año
con añ~, el hermano prior d bería dirigir e al arzobi. p para obtener u
permi o de r correr las calle con la imágen 9~
_
Al iniciar el añ de 1792, la Orden Tercera ya contaba con ma
de ei ciento hermano. terceros cofrade · no sati fecho Cri tóbal de
spínola u fundad r y te orero s dirigió al manare~- arlo_ IV, para
olicitar su real protección a fa r de la congr gac1on, a 1 como el
nombramiento de una persona que, en su nombre repartiera ntre lo
pobres los sobrantes de los ingre o de lo t rcero una ,. z c~steados
lo gast que ordenaban u
onstitucione por el culto a la _v1tgen de
lo Dolore y lo sufragio "de la anta almas del pur atorío"'h .
El 23 de julio de 1793 el monarca xpidió do reale cédulas. En
la primera, admitió bajo u real pr tección a la Tercera Orden d l~s
iervo de Maria96 • ... n la egunda, ordenó al virre d la u a Espana
que nombrara a una per ona, r conocida n la ociedad n vohi pana por
u piedad y caridad para que distribuyera entre los "p bre " el excedente
de los fondo de la on ·egación97 . on e to e ratificaba que n
congruencia con la p lítica secular del e tado borbónico _los T rcer
pretendían la atenci · n e piritual d sus hermano n la entermed~~ y al
m mento de u muerte no habrían de llevar a cab la acumulac10n de

tru

Ejemplo d dio tcncmo una carca fecha&lt;la en Tacubaya, d ~ de may el~ 1795, &lt;l1rigid_a al
ariobi po por d man1ués de la ,olina, 9uien comume1 que el clia 20 de s_epae_mbrc e hana la
celebración anual a los Dolores de la \'irgcn, pr,r lo que ohcna u autonnoon para sacar en
procesión la miagen. •I arzob1 ·pn autorizó la procesión, solicitándole guar~:isen el edicto de l~s
campana,. 1\rch1m Histórico cid ArL bi pado ele ~lexi o. ecrecaría a.rzob1spal /convencos. ca¡a
134, exp. 2/2 ff. Disco 57, rollo 53, 1795.
. .
_.
•1; Cana de (. hristóbal Espinola clirigl(.la al rey. entro de E tud.10 de H1smn, de ~lex1co,
CO ·o ME.X, fondo LX1.'\11- l. 2 ff. sm numerar.
% Real cédula signada en Madrid, a 23 de julio de 1792. ·entro de E~tudio de Htstona de
México CO lDUME ' fondo L.~XVll-1.
.,~ Real• cédula ignada en Madrid, a 23 de ¡ulio de 1 92. Centm de Estudio. de Hisw1i:i. de
~léxico, O ' DlJ t fEX, fondo LXXVll -1.

capitalc ni su préstamo a rédito como otrora I hicieran la cofradía y
hermandades no ohi pana .
.., n una primera etapa, la Orden Tercera cel bró su, funciones en
la encilla capilla de la anta E cuela. in embargo, lo iervo de María
pronto advirtieron que la falta de un espaci propio les impedía los
progr os de la Orden pue no podían r aLizar toda la prácticas
piado a que xigían u
on titucione ; ' en la apilla d la anta
Escu la, le e necesario proceder con mod ración para no interrumpir
los propio de ésta . Por ello, Jo é nfi.guel Aguilera corrector y
comisario; Francisco Antonio ariño de Lo era, tesorero y comisario y
J osé aria B ltrán miembro de la R BAP, .desde 1777, contador del
Real Tribunal de Cuentas98 y entonce consiliario y comisionado,
solicitaron, al guardián del c n ento Grand , la capilla de an Diego, la
antecapilla y dos celda para la sacri tía y una ala d junta . É ta estaba
ubicada en la e quina de la calle de Zuleta. La Tercera Orden ofreció 500
pesos de limo na ha ta completar mil al término de do años, por el
usufructo del edificio, mientras podía con truir u capilla propia. J
padre guardián, fray Manuel de Aranda, aceptó la propue ta el 21 de
ctubre de 1796. in embargo, en 1798, aún no e había ejecutado 1
contrato, pues estaba pendiente la esión de la capilla99 . El 16 de mayo de
e e año, la Terc ra Orden solicitó la de olución de la solicitud del sitio
para la fábrica de u capilla. El 19 fray J é Joaquín yarzábaJ remitió
los documento olicitados. El 25, el secretario del padre provincial
manifestó que la Orden aprobaba sus cornpromi o referentes a la
fiestas de la hermandad y dejaba pendiente la asignación del espacio para
la capilla.
Finalmente lo franciscano asignaron, a lo Tercero , el espacio
del panteón, el mJ mo itio en que estuvo construida la capilla de a□
José de los aLurales. En 1 )03, bajo I patrocinio del oidor decano,
C sme de l\·Iier y Tres Palacio 1txi entonce prior de la Tercera Orden de

,¡.¡

22

11
~

Josefina María Cristina Torales Pacheco, l/11.rlrados en /,1 .'\11em Eipmid. / ,os soáo.r de In Rtal Soriedt1d
BasconJ!.ada de /r,s .~vmgos del Pais, pp. 263, 284 y 400.
I)&lt;) E□ junta del 13 de mayo de 1798 ma□1fe~taron no haher firmado aún el conlrato coa el
Convento Grande. { aja 1-3)
11 •1_Cosme de {1cr l Tre~pa1acios, nació en 1747 en Ali s, provmcm de O,·iedo. u tío juan de
. li~r, inquisidor decano y arcediano de la Catedral en :México, le apoyó en sus csru.dios de
JUOSprudencia en la Lniver idad Je Valladolíd en donde obruvo el grado de doctor en anones\
fue ~eccor y catedrático en elfa. En 1 76 foe d ignaJo protector fiscal de los indio en b
u~enc1a de Perú y más t.-u:de se desempeñó como alcalde del crimen. Pa ó con ese cargo a la
Audiencia &lt;le México en donde en 1785 obtu\"O la pla;,.a de oidor. En cuaLro ocasiones, en calidad

823

�lo ervita e colocó la primera piedra de u igle ia con truicla obre lo
cimiento de dicha capilla 1º1• Concluida la capilla el año d 1806, un año
después &lt;le la muerte del oidor
er Tres Palacios el 25 de marzo, la
Me a decidió rganizar una solemne c remonia para la bendición y la
dedicación d la capilla. Ésta tuvo lugar la tarde del ábad 29 de marzo
de 1806 a cargo de fray Diego de la Piedra , pr vincial del anto
vangelio. El domingo e su pendier o la fe tividad s, en ocasión del
día d Ram s, pero por la noche se anunció u continuidad para el Lune
102
santo, 'con vuelta de esquilas, fuego y demás aparato y p mpa' • Es
día, celebró la misa olemne fray Francisco Planas guardián y Delegado
del General de los servitas y fue predicador el a m ncionado maestro
de novicio el bachiller Jo ph Manuel artorio, 'quien sati fizo
pl nament al auditorio en una pieza oratoria compuesta en meno de
seis día por haber enfermado el que tenia á u cargo e te empeño."
Fueron padrinos de la ceremonia el doctor Juan de lier y illar
honorario del on -ejo de lnqui ición, decano jubilado de ésta, arcediano
d la anta Igle ia atedral de México tío del oidor Mier
J eph
1e ia oidor de la udiencia de México asi rent real de la T rcera
Orden. sistió roda la esa presidida por su prior Domingo itorica
rrutia, qwen en 1784, fungió como alcalde mayor de Cuernavaca· fue
miembro d la Real ociedad Ba congada de los Amigo d I Paí y
caballero upernumerario d la rdeo de Cario 111 (1794)11r, y en calidad
de priora Ana de Y raeta, iuda del oidor Co me d üer y Tre Palacio .
Ana fue la bija menor del comerciante del on ulado Franci co lgnacio
de Yraeta miembro también de la R BAP, de quien heredó una
cuantio a fortuna. onduida la mi a ' se cantó un primero
Stabat
l\foter' ; llevó a cabo u pron sión l padr Ianuel B lea, xprep' ito del
de regeme, tu\'O a u cargo el gobierno del \'trreinato de ;\{éxic . El 25 le marzo de 1 90 fungió
como mecenas de 1, ceremon1a doctorado en teología de fray ervand Tere a de Micr, su
obrino y ahijado. Munó el 3 de mayo di: 1805. Vid. ' ervaod Teresa de Micr. Obras completas
l. E/ beterodn:,:o Jl.lladal11pt1111J. Estudio preliminar y ·elección de rexws de Edmundo O'Gorman.

han~ ·, □

iéxtco U ,\11, 1981 , p. 191.
Carlos
Irnos,";\ propó itu de la capilla de :an Jo é de los ' acurn.les" en &amp;tablo
BaTTOco a la memoria de I ranc1~co de la Maza, Mbuco,
1¡ M, Instituto de lnvcsúpciones

1111

E. réticas, 1974, pp. 43-52.
1n2 Manuel Anwnio \laldé y Juan López anceladn (editor). Caz¡'fll dr .\ltx 1co del mtércole. 2 de
abril de 1806 en Gaieta de México, compenciio de noucias de Nuc\'a España y Europa dd año
de 1806. Tomo Xlll, úm. 27, [exico, imprenta de Don bmano Züñiga y núveros, 1 06, PP·
219-220.
rn, Josefinn Maria

ri. una Tornle. Pacheco, l/11str11dos m lo "r\11el'l1 f.spa1ia. Ltu sonos dr la Real

Sod,,dad R11sco11gadn de /ns ,- lr11{gns fk/ País ,\léxiro 201 y 421.

824

Oratorio d
. F lipe er1- "
les
tr , 1
Per ona de di tinción d
,
en ego e escapulari a "otra
J M
.
. , e uno y otro e tado eclesiástico y secular '
,
,a e a ·e vaho de la Gazeta de M, .
.
fieles su contribucione p
1 clifi ~&gt;;7co para agradecer a todos lo
b d
ara a e cacion d la i l . "
po re, el merito que ha contraído en
f:' .
g esia, aun al mas
ya con u caudal ó ola
.
ta abnca, ya con su int1uxo
.
,
oraaone. y pa s " La c ·u
palacio del mar9ué del Jaral d l B .
.
ap1 a, a un co tado del
basilicas romallils. u na e cen;ral :~~~ e~: ~e- tres
es, al e tilo de las
vara y de lon21rud 30
.
¡e a e¡e d colwnnas" diez
.J:
b
ara . u nave laterale
d .
mewa. u techo qu e P d
.~
era. 0 e siete vara v
•
'
ue en apreciar en la lit
fj' d 1 .
,
de v1ga que de can ab
b
' ogra rn e narte eran
·
.
ao n es elta cofr
d
'
mtenor la Me a como
.
d
imnas e madera. En su
mu tra e u a01·ade . .
b
so re la puerta de la acri ti' lb
.::,~
Clffilento, acordó colocar
'
s a e usto d 1{)rincipal l
f:
[j er y 1re Palacios co 1 .· .
.
. .,
Jene actor o me de
n ª s1gmente lfl cnpc1on:

?ª

En .ufragio y piado a memoria del r D C
.
Mini U'O Honorario del Real
u ;em~ ,osme ?e lier y !respalacios,
Regente electo de e ra Real yd. p .
Conse¡o de India , Oidor y
Real d la V. Orden Tercera du i~nc1a &amp;de. Hermano Prior y A istentc
e iv!aria
·
.,
eapi·¡¡a: su E posa r Hercder e1 iervos
., qwen pr mov10 esta
conclu\'Ó v dedicó en 18()6 . 2ª9'dª i\etnora Dona Ana faria de Yracta la
104
·

•

a

e r arzo

•

u fachada daba al poruente
·
y s a ccndía
11
ma1e tuosa e ·calinata con ..i: .
H1.,
a e a por una
. .
wcnnueve peldaño
T
not1c1a de cómo en
·
• fu
enemo también
·
u intenor eron construid
di
priora, na de y ra ta, el al
os, por spo kión de la
distribuid
l
tar mayor con su coJaterale y nueve retablos
0
,
en
muro laterales realizado
e1
Lopez. Jalear mayor fu d .J: d ' l .
por
maestro arcos
e wca o a a vrrg n de I D l
acompañaban a la imagen d l
.
o
o or s en el que
Falconeri an elipe B . _e a vugen la de lo amo Ju.liana de
d l
rucio, an Juan evangcli ta
ag a ena. Lo colaterale al princi al fu .
.
)' anta María
orazone . Podri
.
p
eron dest:rnado a los agrado
.
amo c n1eturar que aún
d b
col ect:1va, la vinculación d
b
. que a a, en la memoria
e am as devoc1 ne qu el padre Cri tóbal

°

-------

l!J.I i\,fa nue1Amoruo
· alde' • ¡·J • Ló
briJ d
º
u,.n
pez Cancelad ( d. ) G
ª18('6 e 1806 en C.aze!aI dr Jlb.im compendio d a e :rord. ,azeta de México del rrúércoies 2 de
' . Tomo \1I[
·
.
'.
e noUCJa e I urra España \' F
&lt;le.1 2al9-720
. ' l um. 27 Mex:1co, Imprenta d Don •~l:iri·ano zuniga
. -~ y Onmeros
. -~pa l 806
ano de
- - .
llh Antonio
.
,
, PP·
Gama ubas ejecuto en el si lo X [X
1
con p~ecisión ta plant~ de la capilla de lof
: un ? aao del convento Grane.le en el que dibuja
~1l~apilla de ao José de lns aturale ,, ~n ~11a/.~~:-BV1d. Cadlos Chan~ón Olmos" 1\ propó ito de
lv cxico U A,\,! In •
a a memoria d F
·
'
, sututu de loveságacione E t'"' . afT(}(o
'
s euca • 1974, pp. 43-52. e ranc1sco de la f\.laza ,

825

�9~;

devocione. &lt;l quien lo financiar n.
11
o c. tudi
de la capilla d an Jo,' de lo
acuralc. ,¡¡ afuma
que 1 arquit cto de la d lo ervita. adecu · la tnJctUr&gt; d e ta capilla a
lo cimient de la d an J é de aturale , por lo qu . \'ÍO bligado a
con truir un dificio liger carent d p ada bóveda· p r con iguiente,
opt' p r una ba. ílica
n olumna.
techo d mad ra.
compr n. ibl la elección d I u del material liger r in cmbarg , me
atrCY a afümar qu la e tructura ba ilical n úlo bed ·ce al , h irro de
los imiento por ·1 arquitecto má. bien . explica por I in ter· d · . u
patrocin, dore , indiYiduo d cara a lo idea.le- cst · rico mod rn -, p r
1 yantar la igle.ia dentro d I e ttict ord n neoclá ico.
Hcmo dicho cómo en d Méxic ( acional, apenas qued' huella
d lo ·el"\ ita en el grabado de . u ne clá ica capilla ~ en un par de
igle ia que aún hoy día · 1 s califica com de" ervita. ". na ubicada
n rizaba Veracruz, y tra, en an Miguel de Allende. De la prim ra
, ólo tenem - algunas refer ocia que n &gt; c nfuman la ex pan i ·,n d l
T re ro_ co I
e pacios r gi oale. · aca o prnm ida p r los
d ·cend1 nte d l marqu '. del Vall d
rizaba. ---,n l 1
hicieron 1 .
' El 1otal d~ lo emg:tdo Pof lo nuen: ret: blo fut: d~ J
mil cuatn c1cnws . ttenta , d . pesos
s1clt: fL-alcs. Coseos que han temdo lo. &lt;J re1ahlos de la e1pilh de lo~ ~cn;r.1: . .W de &lt;l1ci mbrc d
1 116. •:h" o I i;s,óri«&gt; dd r,ot,,,r,do Je M . ~"'- """"" A,wb"¡,,I / '""'"'"'. e,( 151 ,

11

~

cxp. \momo
1 , _t. García ,uha .. El film, di· 1111s nwerdns, ~léx1co, imprenta &lt;l ,\nuro ,;ucia
111
hermanos, 1904, p. 7"'-..
.hanfon ()\mo . O¡,. ál.
11 "' r.k refi ro :t 'arln

26

ci~ento d I r mpl de
abrtó al cu1to1m. yanzad l iglo ~a. ciuda_d
On:aba } n 182
en
I primera re idcncia
• re u~ida la Compañia de 1 , Ll
;mplo d anta !aria en Orizaba
tuv &gt; fuera
la capital fue el
e, tmcci . n d I capilla d l .
. eracruz. i z añ - de pu. d 1
F
·
rvtta en ·1
•
ran~1 co el padre n itador t\nclr'
1 e conv ntc
rande de an
a nzaba a I padre
t oruno
.
.,
, rto
· a, J 5 d ago, to de 186 , env10
1 70, al morir la fundad . d
. pin?sa }' Antoni Donadoni110
\'era
F
.
ora e la i•I . 1a, na D .
. .n
cruz ranc1 c uárez p d I
omtn a, el &gt;bi po &lt;l
Ord n . de rvtta
· y el t. m ne re do, laed encargó
· wta
· la T rcera
. , a I Je.
nada ªl na a la ompañía d J ú . l ) ~cton a la Dolorosa, devoción
padre D nadoni fue nombrado u ci , c d ?adr D corme, qu el
solo en Ua ha ta l ~ d
p
r de la re 1den ia n l 73
. .,
. .
an
1880 fecha e
y 1v1
1 w~s más. 1 padr Donad ni no , n qu !e a. i nar n a algun .
rvna qu clirigi, de, d
. olo r tauro la Tercera, Orden d
ongr o. , n Mana.na
.
u
amb
en 1 9 \' r n &gt;v,a e a p1aza fu ndo. tambi , n la
_n la .egunda mitad d 1 . 1.
• o cl_culto. mato d I rempl "'
dioce an la igl ia de lo • ig_ ,
1 . 1 uitas entregaron al el .
•an rJ u 1queda c m unacnora
en nz b El .
ro
a ignarur
~: a. .. on n de la iglesia d
Ahora b.
penwent
.
.
• n, a 1a luz de lo ue he
..
re umc m arquitect, njco ne)
9.
m . Y nid exponi ocio to
c b·
· n" t tan a la •, f1 · ,
' · •
am J , y e ntinui&lt;lade qu 1 .
. te ex.1 n con re ¡1ccto a lo
d m di ana &lt;luraci, n ( n ªt , corp
raoo n ptas
· ru, ier n n proce ·
.
, ngregación de los
!ore c r~ , d Braudcl). ivLientra que la
Xll
I
e
- íl &gt;r&lt;.:ntma
· en el iol
•
para tom mar l e ncili m
, e. a la
. n bJ za
travé d e, Jª rac1on
•,
.
.
-i-,
diaria
n aci1 ·n 1Y pac1ficaci 'n n tr u miembro
a
la ontrarr forma católic; ri ·1 1~ o , II, lo j ~uita 'en l e pfotu d
d lo . cramcnto de la peniten
• P I egiar
• · ne la práctica
. nI n la .con
, gregac1
una bu nª muert
,
. n tambié
eta Y a ucan. ua . n ara &lt;l e garanuzar
.
Tuv1er
alud e&lt; rporal de I con .
n e P c1al cmdado en procurar la
mili
e ante la asi l ncia contin~~~ :V ~ g n ral &lt;l lo
nfi rm
:'..n el ·i lo fVlU Io
.~-1 s.
r\'tta. ua11 mat
u , nal y e pititua.l,
. . en l 11 p1uue
e tatuto. en aJ1c1 - n al compromi o

?e

fuunírez r ctor del C le · de a.o lid fon , había realizad a
princ1p10 del iglo
U!. n las na\' lateral , un retablo fue dedicado
a \a anti irna Tcinida con una pintura de Juan el Bauti. ta col cada en
1 agrario uya fábri a co tc · el inqui. idor Juan d ~tier. Había también
un r tablo de an Jo é hech a co ta de la ñora Riba cacho; tro. d .
retabl , d ·dicad
an
• me y a anta J\na, pagadc por Ana de
raeta uno dedicad a la ürgen d Guadalupe a co ta &lt;lel iropr . or
fariano d Zúñiga y OntiY ro . La. imágco d la virgen ) de lo
ant fuer n pinr.ada por J aquín quib 110''. arcía ubas m nciona
qu tambi · n había un retablo dedi ad a an Joaquín y otr d dicad al
arcángel Gabriel c mpren. ible &lt;l ntt de un e tricto programa mari, n .
ienciona tr dedicado a anta Rita y al 'cñor &lt;l la HumildadH'~.
dar qu lo. retablo centrale
bedecier n , la l voción d la
c rp raci · n, mientra qu I retablo lat ·rale fueron de tinado a la

ubas,

1.

1·

D

l. rad h:llzman ,
·
,.
1111 En d archirn ~I
n:llj!/OltJ
Mú·i.-o 1""'80-1830. I\Jé ·1co
••
retrato d I Donad .
cnd_e l. Pr \1ncu /\le ·ican:1 de L.1.
'-· d
,\1\I FCh. 2002, p. 166
111
om pmtadn al oleo
omparua e lesu · ~
rch1\'o el la p .
·
·
· conserva un
· dr los m Ot1crno
¡i\l anac
· ru\mci:1
. .i\lcx1can
.melUc:inn~
. a de 1:11 ~nmp;1ma
. C,ecarcl
,
¡c~ums
16-1 ()"? de J .us.
Ül!com,c. !.1bcr f, V
827 '-· c.,w mccanu. cnio), \ .1 ta, 1953,

111"

,~::~ltt111r,1

m

p.-76..

�.
• 1 ap &gt;YO
. a lo
el , . , n tambi, n hi it:r n htncapt n
d promo, ·r la \ 0
e
d \ \ la mu rte.
, l &gt;S cófrade. antt: la en1, rm , l •
n r ·li rio a de la
Lcrc ·r \ a ·
¡ la corp&lt; rac1
•
. .
V dcmo, dl' ir yue n genera 1 1·
&lt;le lo. siglos 5U ob¡ ·t1vo
O
Europa medieval qu mancu,l1 ·ron
, an ir ,lrg
ac.laptand su act1Yl·da(1e · l: n1
.d
\ gu , in cmbarg &gt;, &lt; Qt,lf
gr ·~nt . , rrn pa. ar n ·
pta - .
.
1 ·aocc d u con h"
- . el . la n e icladc cam Jt
•
·l • acio ibcr amcnc, n
taH&gt;r
e
.
d'f
d.
r
n
con
a
icrto
n
t: p,
, tl·c
I un t
1
tan

,rrcinal.
rr aaci n . l\UC
Tal fu • el c, . o d
cong '
la deH o. . n de lo J 1 re l 1 lana.

"

&gt;rigmar n en tomo a

\Jha Jo dina (rarza \ uñ.

P labra pre ·a
R cuerd &gt; hab r , ·1 itad un p.1m ·c&gt;n por prim ra , cz cu, ndo l nía
.1lr dcd r 1• . ci &lt; 1er aiio de cda
urant un verano onocí c:I
ccm nt rio del Real d an Antonio de Baj, ,a(ifi rnia ' ur; , hí de ·cansa
la a c ·ndcn ia materna ) en el pucbl &gt; , i, e partL de la famjfja.
1\nt • de lle mr al panteón pud apreciarlCJ a di rancia ) , lJUC •
·ncucmra n l dccliv de una l cqucña loma. La panorámica m re ult &gt;
atraycnr ' por9uc las tumbas c. taban en :u r talidad pintada de blanco,
di tr1bui la imétric. m ·ne ) atlom, da. con flor artiti rnles de colores,
pero . brc r&lt; do, por9u1.: el ' pacic luc1.1 limp1n) bien wdado. ,\dmir '
cada rumba n la qu me tlet ma· habi, una en forma le: pir:im1cl )
tra con asp r el ataúd con. truida en h1dril1 , dcjándo • ver en
alguno epukro •mjcJ trwdo, una pan d la o, ,1mcota humana; con
dificultad l í lo. ·pitnfios ) no I e, · , e
cue LH n ~ . obr la fant, sin
9u circulan n torno a lo · ccmcmcno .
La 1mpr . i6n el In visita me dej '
p rc¡ué e c&lt;l1fi , ban Jug- re. olemne, ) de

dolor.

&lt; mm.riada;

no ntu1d1a
an I ellcza a cu · tas del

alí del lu . r ternero , p r &gt; con la cunos1dad de e. plorar
nu am ·nce 'sa lascs de recinto .
:2

29

�. . , p lf c&lt; n&lt; ccrlo . a&lt;la \ cz 1ue
. &amp; d &lt; lía pedir qu
D de nt o . tu\ e in hnac1 n
tad
lguna
tra
c1u
a , m1. padr . me
. _. ba \ municipio. d I
hací.
v1
•
qu ·,d~nrHi ab, n la
m na11 \'aran
aJ pant .o, n. on ust
xpli aba animo ·am nl 1
. do e, 0 \a hi t&lt; ria _·,. ,n
.
. , n d una ru mb• .
. fu- 11·oc1· lduc1en
m cnpa
d 1 . p me
) lluc xi ua
&gt;O 1 pa o e tJ •m
. . lo hay, n h h ant .
,
D ubrí (aunqu o r }•
. . . l
u ,o L n) e
1.
l · ar \1 . ,) • b \ pamcon d 1&gt;s mu111op 1 • e e l registrar,
•
·tn l
•
informac1 n s r
.
.
d l &gt; d cum ·nt
9u
.
r . idc
• 1 D i&lt;lí reunir to &gt;
, b rantl ha
u capna.
ºb'r un r · ena. • 0
f d
•vo\ución de cada um para . cn 1 der en una obra \a m~&gt;~o~a ta l
· 1 e•l de compr
n c1u ne e d ·:carta) 1ruc1c n. &gt;1
l pr pósit ongin,
'l Tdad
d l e tadc
o J J1
,
• . rai' m : por cr a
lo pant onc
. . d . M nterrc\ por Yanas
. . . di r a
te l le cem nt nos t:
. ·1
·rticlio
la. m ticrns
p
apun ·
· · •n un &gt;
- -,
e
. 1 d ·1 Gstado· por r ,uru n e
l.
l ale. ,. hmum n ,
cap1ta e ·
. b . 1 tema ·n lo. are 11,
•
b ne otra o &gt; r
aquí donde vi,·o.
. .
d r cc:tim ru d I
l urucarn nce I•
.
E ·t . a¡ untes prct ne e? ¿ ,¡ . P p ro a la vez . irv com
. d 1 a tra ·e e u m '
.
,
m nt rio de la ou ac
. tr rado pamalmencc.
cet_ c1·,, para le arrollar otro t ma5 1' , *'"' ·,¿ &gt; d cementen d d
re ' r o "
· que 1an e, '
. · · d ,1
e hablará d , los e pac1 . d d d 11 nterrev ha ta pnnc1p10_ e
· da ·ion
, d la au da . ~an1 rancisco
,
1 rigen de la lun
de n J\ ndre ' la
• . . to. on-. 1 C m·ento teno
e ' d . La pur1, -·t m, , l . pant• oe.1
iglo ~ X,
' tedral de .M_onterre{ ~ ~e~' ncl panteón d l , agrad : ~:6 \ . t
municipaJc num r
'
· pn Yi ·ionak dt: 1 3 ) ,
d
anc ón dd . rmen l &gt;. ccm nt no t ice lá c.l lo. ,arz, , ra trata o
p
h e rrc p nde a an
últim aun 1° º) 1 1.
n c &gt;n 1loncerrey.
0 que o tgarc
orill, r n
Pe r lo. ucc.
. . • . ne·,,, e c:-.plican lo
al 1
a ti 1m{ rt,t
"
l,
d
,
con
.
erY,
r la
uo
on sp ,
\ ·ien&lt;l ) enci lmcnt
tablee rl&lt; ) lausurar e
.,
.
pública.
m ncion, rá I r lacion qu
1
()l1 c&lt;&gt;1·n1 ,1Yan ·mo en la ecrur
.
l l·t ciudad \ de u
1
¡
mucnto e '
·
1
.
e. n ede rcaminos qul. uru· ron important .
h n rerudn
e l e p..
.,
el m 1, ranu nt
.
contri! uc1 o en
. l l &gt; cort JO fun r, n .
&lt;l 1
.e.la I or !onde tran. ita ,an &lt;
•.
ci rtl P· nt one
e a
av ru
.
. . obtenida: al n itar
L. . ,mpre 100 •
b
. &lt;l , e:tos , Eunt ..
1 &gt;C, lidaJ 1uedan • . nta das. en lo. . u m,
¡u

mo cuaJqu1 r m trabajo, podrá hab r , pccL
de u
cont1 nido que difi ·ran de la pinic'm de lo lcctorc , motim ufici nt
para alentam ha
uir inv tigando obre el t ·ma.
Por era part , e n:idcro a&lt;lemá c¡u , ria de gran ap rrac, · n
dcmo trar la cxi tencia &lt;le &lt; tro cem ~mcrio en I s cfü 'r · s ejido que
Luv i\Inntcrr , como fo 1 ' o de la J lacienda &lt;le an B 'rnabé d l
Te po ~hj
on . u panteón d 1 ' agrado
r zón e, table jd en l 9
onstruiJ para e\Ílar I lar tray ·cto haci, 1 pant ne de la ciudad.
u da por , , riguar si n lo terreno d lo gu
Lo
rdial s, Lo · Tij ·tina , LI ,\ne · n Labore 1 u va , an Jerónim .
m:alito:, ~I d r ·, L b tanzucla ) Lo 'ri. tal , s di fice' c:-tn la
d ·en ici &gt; púbü , l que no de cart:1mo ·i . · toma en cu nea la
di. tancia y la pobr za d · , u. v cino , que al no poder cubrir el g:. to &lt;lel
tra.-Iad d l cu rpo al pamc n muni ipal habrían r a&lt;l lo suyo
prop1 en
cionc. 9uizá mu) ncillo o aun el. nd a.no ,
&lt;l tal ucn
no quede ref ·rencia pr ci

rque .

1

•

830

Apuat

d al!?llno

m nt rio d Mont rr

T d. ci, ilizaci · n &lt;le la Ti ·rra p r prmutn a c¡ue ea ha
d . arrolladc una cultura monu ri, n ba. a • u forma d ,. ·r I vida ) la
muerte. t\unad al clcm nto e piritual. h. n incerv nid factor
ográfico fí i o. v ambiental . d · la re ,je' n ele lo pu blo qu
e n&lt;lic1onan d pr cd r de u. acto . P r la m1 ma razón e han
ene ntrado cfü r i&lt;lad de practica· funerana y ob. crvamo
n
dettrmin &lt;l1 ca o c1uc la muerte ha c n tinúdo l camino m.1 anh lado
d la nda. Jo a o de lo anc ·s m ncion, el I c n ·ti tuve la cultura
gipcia J la ant:igü dad. J,sr pueblo el • arr ll to I un i. t ma
fun rari ,. re ·ultand &gt; er, c¡uin i • la p, rt • m;Í in re. ante d todo 1 9u •
e a ci, ilizaci6n le, t • a la humanidad.

r~n

orr, . latüudes de la T1 rrn, p ·ro pr mando el mt'nto. en
e mún, se ob crva orno lo pu ·blo pr ·h1 panic&lt; fi rmar &gt;n te d un
complCJn funcr, ric en h &gt;n&lt; r a , us mon:trca. (que de alguna manera eran
e n, id r, e.los como &lt;l1 &gt; s), cal
·I ca de la ruina de Mont lbán ·
~Citl,
n ( ax, a. ~rea ron , dtma , un si tcm. d , ent1 m s ¡u
evolucic nó on el p, o &lt;lel I añ , ) . laban com·encido. d qut el
desu no del h lmbr al f ne cr '. taha &lt; n&lt;lici nade , 1 .· circun tan ia
9u prO\ can n u mu m:.
J

�d
Lo pueblos indí
u O
on manif taron n u.
m rcuoria ma 1or encill z, in que
actividade diaria. Yen u
de l
alor a u cultura· lo e tudi 0
0
e to le re te im portanc1a
. . .
cto a t
anti o poblad re d l n re ·t c inciden n u. ¡moo r p
punf Dada las condici ne geográficas, , umada al temp r~ento ~
la gen.te la práctica fun raria, de e ta re ione re ultar n a1ena a a
realidad d

1
a
única) n el ámbito de nue tr tertic rio durante el nrr tnat ,C ~gl
X 11) e la del capitán Alons de León quien rel~tó_ ·n u. cr~ru~a.
histórica a l I ucv R in de León lo hábito y pracaca d lo mdi
cad v z 9u e pr acaba ant lle la muerte:
oamérica.

na de la. p ca r ~ rencia que hablan d 1 ma ~ i ~o e 9u

lo: difuntos qu n han de com er (que no e a e os), lo entie':an n
.
el campo·
\' por guardar eI cuerpo de animale 9ue n le de tterrcn,
icmbran
epultura de no pale o hace n un cercadill : e mo una gra:
da d molino rama cercad ~ espc. a co n que esta eguro. o tr .
ruc
' encierran; uso anoqu1
• · ll'fl
·
ueman y la cenb.a
en e l mu ndo . I luto 9ue
~ nen e : las incli::i.s, por su marido, hijo o padre herm::tno . sobr
gra!:e aullidos, e pelan to&lt;lo el colodrill con la m~nos, arrancan~o
el cabello ha ta e rea de la oronilla, que qut.'.da muy liso. l.&lt; &lt;lemas. e a
l dlbell c mo cuando lo quita el barbero sobre perne; '
ca beza, corcan e
el
¡ d' d •
entada. en cuclilla ' juntan las m:inos, e de1an caer en , u o, a~ hi ~
a e
po rrazo., que ,.·.
1endolo, , e ·1uz=
~- rá gue del dolor e le quebrara¡ drill
en el cuerpo. Lo mi mo hace n los Yarone ' menos el p ·larse el co
.
T do dJo e una dcmo Lración ricLcula'.

'¡¡

t

Al tiempo d la coo9ui ta müitar de ~ pañ~, en la tierr~ d
, . h bo tra má influv nt que ·ambió I d uno d 1&gt; anngu
enea u
'
,
d
h
1
poblad res de 1 • nuevo rein e pañoles, ?e d .Hon ura a ta e ur
tuale Estado nidos. Lo. inve tigad re hablan de una
y ste de lo, ac
•
diri. ·¿
1
. ·rn piritual c mo je c nttal d l expcdic1one
gt a por
conqw. e,
, li
¡
ndo p r tal
re ' d España para extender la religión cato ca n .e mu_ . .
motirn ll garon l mi ion ros o e angelizadore qw n mtrodu¡ ron
la cr encia del Dio cread r a lo nativ a travé de I a~~ameo~
La naturaleza el I ocu ntro produj la e nfr ntac1on d id
rechazo el ometimi nt a la nu va ~ rma. &lt;le ent nder y d ver la
vida baj la cosm g nía de la cultura ccidental. orno _re. ultad
la
con 1uista 9u dó incorporada la igl ia católica n la , et dad mexicana

?

1 Dt

León, ,\Ion o. Hutori" tld ?\11e1'fJ

Rd110 ti,

1.tm/. .apnulo X1], PP· 1 V 32 ·

832

d l virreinato; por con igui nt toda la c tumbr s derivada le! fi tY r
religi o que imp rar n por .igl
formaron part imegral &lt;le la
coricfümid d, . jn mbarg , product de ta her ncia cierto hábito.
ad ptaron c m I enterrar a lo difumo en el suelo int rior de los
t mpl
[ a ciudad d M nterre) tuvo &lt;l pué de u fundaci · n d finiciva
do. tcmpl
--1 conYento d
an rancisco &lt;le an André ) la
rudim ntaria igl sía may r e nn:rtida • iglo má tard n la atcdral de
la ciudad de f nterre{ C nformc al e phitu d la ' p ca lo.
ccmenteri p rmaneci ron adjunto a lo · lu ares de carácter rcligio o;
p r lo tanto, l s atri s d la iglesia umplian on e ta función. e igual
forma . emplear n c mo epulcr c1 reo
pacio. interno. de lo.
templos, asignado la may ría d la vece. a clérig
bencfacrore. d l
lugar. .Hi ·t riad r . com el Dr. Jo. é El ucerio onzález y anti o
R el, crjbier ,n bre la di □ nci ' n de encierro que existía n la ciudad,
·egún la ca ta
calidad d lru p r ona · a í lo blanco o e pañ &gt;les
t nían el privilegio d quedar epultad en la cat dral a difi rencia de lo.
indi o naturales de la
I s a ignaba el atrio del
d aparecid com· nto d
dr ' 1. in emb rgo, al

2

L, eclific cmn de la Cat dral d Montt:rr!'.) p,tMJ por vana etapas: 'e lc:v.uuó un 1emplo
modesto tiempr&gt; de. pué de b fu nchciun de la ciudad dd 20 de . épucmbre de 1596.
D apareoda fa e&lt;lJfi acion en la mund:ición d 1612, rnl\lo ;1 lcvanr:irsc en 1626 con enctllez.
en la nue, ,l Ira.ta de lll ciudad, es decir. en su ubi a 1ón :1.crual. l lubo penoclos ·in iglesia mavor
hasta ll~ r el c&lt;l1ficm qu conocemos, con \U fachaJ. ,, prop(lrciom:. consolidadas ,1 pani r de
1833. 1cr a Tomás I Ja,·ier \iendm hag-J en La C.1!,dral dr \11111/rrr~n a Aurcliaoo Tap1:1 \lénd~
en f ,i} Gitedral dd ,\ 11m1 Rm,,, tk 1,,-1J11) Por otra parre.:., de&lt; m•cn to de an Francisco de an ndrés
e tuvo ub11:ado en d lugar 9uc ocupa el írnJo i\lerc.·mtil \fu cuahsta ) la calle d Zaragoza I c. a
altura. \'ito _\ le . 1 Roble~ en \1011/mt¡ ,11 la lllSlonn) m la lqmda cxpuc. la funci6n de sre
convento cuandll no habí. e tedrnl en la ciud.1d: L1 Í(lmn S1111 f·r,111dsm /11, 111 pnm,ru ro11slm1d11 ,11
,\ frmkm; r sm10 por 111111 /l(J.r mio.r ¡/, /1111plf/ parro,¡11íalp1,r hoh,r cr1tl'dd11 k1 po/Jladri11 1•11 !1JJ p1111/t'l'l).f tin11po1
dt n1ru su11/ur. 1WlltÍoJi,r" dt.rlmida (I/ { 6 / l /,1 pnhlilli't1 ¡,11/,/ono11. /1)1 rr.;t11.r drl rapit,m Dit¡,11 dt \/()//ft11ul}·r,r
¡· dr !11 h!Jo,111mm lras!.ul,1d11.r 11 /11 min'll {~lt'.ln d, \,111 T·m11,irr"o S11n l11d,u r,111.rtmidu 1111() cara del tio dr
fo11/t1 Cat11ri1111. f./ pri1111r fm1ph, .fr111mrr11110 /Pr r11 .r11s on_~, "ª-' por 1111,tho ti(1,rpt, 1,n11 sin1f&gt;lc e,11;11nl11Í,1 q11r
11pe1111s mhri11 dt lf1.r 11nlom.r111 myM drl JQ/ ,1 /or m·¡ ..nlt'.r I tl1J,1h11 p//.rar el ll/1/111 rlr !11S 1/mi,IJ )' /111 bl'lado1 1im1t11
del 1111i m10. [; / m11ollmfl dr /,i ¡~klia, f'l/11 ,lJ&gt;ldr df up,11/(lli,1 J,,r111ada ,011 .gm .ro.r /ro11cos tlt árbol y rll dla
i11st,1/adas 111.r ca,1,p,111ns para tomr 11m/J11/o r ,Ol{J!.fl'X.llr ,, 101 cofll,11/0s r,mw.r &lt;11 lru 1111íltipln i11J11/to1 dt los

;,,Jins.

1 E te da10 e connc1&lt;lo por rn da. fuenr s: hl ,l lll de Cabildo del 02 d · lgn,10 d • 1626, die 1ue
d Convento de , an hanc1~co d ~an ,\ndrr. utn mu) grandt ceml·mcno para enucrro~ dl
narurale . El Dr. José Elcutcrio Gonzálc;, en ;u obra l TI p1111/o dt hm,11&lt; ¡mhlmi. 1ep11lt11ras. ,1p/itarl11"
la G11dad d, \lo11kmy, vt1 h·c .1 rt.-afi rmar l.1disnnc1ón de IU¾,,arc d entierros pa ra blanco!&gt; e 111cl111s.
to mi mo es pecifica .,nü. ~o Ro •Len u libm '\'11,1r, Ltri11. 1rp1111M hi1toni"01, agreg.i otms d.1wde lo. cem ntcno · de i\Jomctrt:y n 1 1glu XIX .

•J

�Franci. co l lemánclez, e pañol. • n diecr~i re de ago to Je mil
ochocicnto etcnta y un murió fr:mci co H rnándcz, ~pañol, oltero,
narural de las l.la
ananas, conti• ó } recibió l do los demás
sacramento , habiendo te ·wdo antc Ignacio Guerra alcalde: rdmario d
e ca ciudad, fue u albacea d capitán André · González, dejó a ~u alma
por hercd ·ra y ·e mandó enterrar en el convento de an Í'ranc1 ·co con

con ultar lo libro d regi ·tro de nrierro c rre poodient a lo an
de 166 a 1752, en el Archivo Hi tórico del rzobi pado d Mont rrey,
se confirm' que en la catedral también e rificaban entierro para la
gente de color quebrado, e d cir, para la per ·ooa que no eran blanca
españolas, p r ej mpl :

, igilia } misas de cuerpo pre eme, con no\'cnario cantado en dicho
com•ento y má. cincuent.'l misas rezadas, la veLOte por el alma de sus
padres v la treim, por u alma y lo tim1é. Prancisco de la rui.

,\na de Reyna, mulata.
• , n", tjc
.. .1
En diez de mayo de mil ei 1ento esenta Y&lt;)el'• año muno
Re na, mulata Yiuda, confesó y recibió todo lo. amos sacram ntos,
cnterro e de Limo ·na, r lo firmé. rancis o de la ruz.

Fclipa. soliera y coyota. En diez de noviembre de mil ct1:ciemos trece ,e
encerró en e ta capilla de an Jav:ier altera ) CO)Ota, hi1:1 legíuma de
Jo. cph l.óp z }' de /\lagdalena de Peña, recibí&lt;'&gt; los santos sacramento,
no e le cantó m1 a ni YigiJia por ser pobre, conste lo firmé. erónimo
López Prit:to.

rnncisco de Aguilar. mestizo.
..
.
- Ji eci· e1.· d e ¡uru
· · de,( ,níl ei •ciento· etenui .\ uno. muno rranc1
En
. co
. de
.,
__
me
·tizo
ca
ado
con
Juana
Gonzalcz,
mesllZa,
nu
contes_
o
por
\gul uu,
,
.
on
haberle muerto en el campo los indio , emerrosc ~n t: ta parroquia c
vigilia y mi •a. de cuerpo pre. eme y lo firmé. rancrco de la ,ruz.

na de la ruz, negra libre.
·
En treinta y uno dt: julio de rrn·1 c1sc1cncos
se ten t a · llcho años murió
\.na de la ,mz, ncgrn oltcra del ervício de ranmco de 1~ : ruz,
e •
'"" O los •acramentos
con1C$O
rec1'b'10· (o
· de la cucan. .tia &lt;l~
c. trem, un,ción, emcrrose en la parroquia de esta ciudad,
mi ·a e
cuerpo pre eme\' para yue con~tc lo firmé, 11/ SIIJlra. Jo eph Gua1ardo.

:º~

También se llevaron a cabo nti rros d adulto }7 niños indi , en
el agrario de la catedral f ctuad &gt; con mayor frecuencia ntr lo año
de 18l a 1 26.
Página ent ra con asiento. d enti rr s de sp~ le realizado.
en I comento de an Franci co de an Andres perman c n
re guardadas n lo Ubro del citado archi o cclesiá rico d~~ stran~.
que hubo una marcada prefi ~encía por e t ~oov neo qu_ gwza e debi
a las condjci ne tan precana que pre ent la p rroqrna (catedral) p r
muchos añ
7Teg rio Femández c. pañol.
_
.,
En cinco d julio Je mil y sei.ciencos )' selenra ocho _anos, munc~ el
capnan Gr gorio •emández, ca ado con Bcatnz González, con e o r
recibió todo lo sant s, cramenm , se manci enterrar t'11 el convento
de an f.rancisco de esta ciudad, e n &lt;l ~ novenarios cantado , uno en
dicho con\'cmo v otro en la parroqui • c n doscientas mi a en I altar
d 1 Perdón, te t : ante Juan de la arza alcalde rdinario, su_ albacea~ ~1
· F"crnan
· dcz u h"110 } , •u
,·~posa la dicha Bcamz
capitán
regona
,,
~.,
González y lo fumé. ~ranci co de la mz.

P dro, e p.1ño~ alla inferí r. En nut:\' de diciembre de mil ewc1cnto
uarenrn } cinco añ &gt;, e cnterr&lt;&gt; en lugar inferior con cruz alm , capa a
Pedro, párvulo, hijo legitimo de francisco Trcviño, y de Jwma forgarira
de la arza, e pañoles del Vallt: cid ,arri:,al, y lo firmé. Juan Baez
Tmiño.

Po teriormcnte se ce n truy ron l templo d
an Franci co
Javier ', la capilla de La Puri ima y I templo del Roble'. n
e. pacio.
llegaron a v rificar, e enticno , pue. exi te la refi r ncia de hab r exi tido
un cementerio n la igle ia &lt;l an Franci co Javi r'' ' c mprueba que
en l templo del Roble tal o tumbre fu practicada (aun9ue no con la
frecuencia de los otro sitio.) ya que en lo testamento cJ aquella época
lo cJ ,·oto a enraban el d e de . er , epultad en el dich itio o bien
otro pacio, eñalados~.
1 • bre la creacrnn Je] templo &lt;lt· ::ian fr:rnc1.co Janer trnn~cnb1mos d sigim.:nte párrafo ... d mm
Jmf11i1110 Lópi.z Prieto ob/111·0 1111t1 m11rwá11 pam rs/11/J/m.,- m I 702 !t1 Íj!,lrsit1 d,, \',111 h~mnsro )m•irr ¡ 1111
rol1:j1.10 qm•pri11,1j,ió u m,ulmir m lc, mu11z,J110 q11t Je/,, mlrrgó ,11nrormdn ar!1111ln1mlt' /1/Jr las (ll/lu dr 1\fo11'l~1.
&amp;rolmln, Pmlrr \tifr_t ParJs; por dr{l!,fmit1 /11 í111til11rion na 111111 r.,.1/o.¡ Jti/,, 111/!1,ró ,11111 1111111cm n-durido df
JÓm1e.s q11r sig11i,m11 .r11 r,mm, ulaiasltro r11 ,\li:-im, ,11m/r,l,1¡11m J' \m, \l{eprl ,/ Gr,111dr. Año despué ,
contiguo a la 1gltsia de an Francisco Javier c. tuvo c·I convcnt , d la ompañia de J&lt;: u . En
algun momento la iglcs~1 de an l rancisco J~\·1cr s1rno de parr iqu1. y de Palacio de G(}htemo.
.t\nrlré:. Momemayor I lcm:índez. /fotono dr .\fo11ltfTl'J'. p 6"1.
5 Ambo. templris pasaron por varias etapa~ de consu-uccion. El hbrn &lt;lel maestro Israel Cax:J..Zos
1.o 1 'i,y,m d,,J Rob!., explica con c.lcralk el on1:,ten del lcmplo &lt;ld Roblt \' proporciona los
an1cce&lt;lcnce de la formJa n de La I urisima.

Roe], amigo. \ &gt;p. Cit. ( .onsultesc los libros d · encierro. lJ u consc:rv;1 le Arch1rn í-lisccírico del
Arzobispado d~ lomcrre\. r.n el sucio de t·,te com cnto s~ cfrctu. han enuerrus de cualquier
casta: t' p:liioles, me.su:w~, cowrc,. 111d1os. etc.
- r:l Archivo i:ncral del h~~do lk uc\·o lxon, conscrYa un sección de tcs1:11ncmos y jurcios
tcstamcmar1os que abare.in 1.k de principios Jel siglo XIX hasta mcdi:1Jc,~ del ~iglo ,
!'.11 un
6

·x.

834

835

�.
. d lo. templ de no tr
ún e posibl apr ciar en el U1 eo r le
d algun .
.
d d
han dep irad s o cuerpo
d
paL spac1 s
n
d l
ripta Episcopal de la atedral e
Per naje s. e te e l ca o e a d l0 bi po y arznbi po ~ la
· ·na1 ncnte lo r tos e
Mont rre . ngi 1
influyente , estU\TJ r n
Dióc is, además de ~lgunos pers dnaa.l¡ En l 964 se wnstruy, una
· ·
t d la ca e r •
epultado en una v1c¡a cap ·a
ible llegar de cendiendo por una
cripta bajo 1altar mayor a la q~ e . p
concentrar a los obi pos para
e calera 1 calizadas en el baut1steo para rfecramen(:; encajada en la
¡ área •e encu ntran P
d l
e t itio. Dentro d
·
. . ·ben lo nombr s e o
d nánnol dond se in en
d d
l
pared las pacas
r. .
1 dióce i de M nterrey, e e ~ray
que han aclnurustrado a
l
d nd de ·can. an
b.
o l p .
,
dón (1 9) ha ta ll gar a la p aca o
Antonio d J sus ac . . in
ilva (l 976).
.
lo r to. d Alfons E p
. ·nad c mo con. cuenc1a d enterrar
El mayor pr blema ngi . al b ·¿ d n rada en to ,nos
lo ra la m u n a g
. .,
1
cadávcre n lo
mp
. eri de comp io n con e
· ·d d de 1 cuerp s
·
. b I feliPl'c. . l re ulcad de tal
Producto de la proxmu a
. . menee tran 1t'l an o
t&gt;
al
dí
d
suelo p r d n e ana
.
.d ·
pad cimientos mort e
, 1
rudad de ep1 em.m Y
..
·
· dad ' la, situaoon alcanzo
Práctica plago ª ª c mu. n l an~ en ¡a ou
h 1
' el cobro
arancel qu
q u ' conforme tran curner
te
te
c 10, '
. .,
la
un caráct r a rman .
. 1 f ·1ili·ar fueron egu' n la op1mon
d
al
m
nr
an
,
di! cmbol aban lo d u )
,1 , onzalito • lo abu
ma
, _,
· Gonza z,
]'
'
_
d I doctor Jo e l uteoo .
.
l tran cur o del virremato - panol
frecuente cometidos por la igl~si,
e
.
l t a ind P ndi nte .
.
, de puc en a e ap
. en los templ m x.1cano era
}
. l b 'd d d lo ccmenc no
.
.
La msa u n a e
.
d
•d d nadie rcglam ntaba ru
atr l medida. e ani a
ill d
D
co. a general. e e
bl
trató de re lverlo el r y ad
iquiera lo. dérig . El pro em~
. "bi ,
br
d sagradabl
a
rat'z
de
los
comentarto
qu
reo
o
E spana ,

tt

-

. di. uc1one. d 1 re. raJor con cespe&lt;-1.U a sus
~
. d la pnson:r e.o c. t ,lspecm
1esrnmemo, • e • ·
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tJUC ¡1ro&lt;luc1a la muen
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• del sem,r
lus ,,asms &gt; arnncelcs que ,nwna c
Re omendamos \cr la te~um nrana
'
· ,..
1 arle en ·tL tema.
d 1 , ra \ er
.1d ·má tk ,r senalados lo. ck~cos 1

gasw~

,·acantep;1ra4uiendcsee1mour~
. 195~ ecoón:Jusóc1a. sunto:Jucce. e .et.
jllan Manuel Mc¡ia, año de 18(1:,, ca¡a 16\,I &gt;¡ 85 de Ulia E. Vill. nueva de Cavazu~.
. J.
tnmb1t:n rf.rli1111mff1I m/011i,ilt, dd /o11tm1!)
1 . ~la&lt;l de MéXJco m:ne n d subsuelo :1demai. e
Pnr c¡cmpln, la C. t &lt;lral Metropolitana dl a . tu • ial dond( s han dcpmicado lo~ re ros de:
. n lo Cl\·tlc~. uml camMa espcc
los ruchos o urna p,1 •
.
, .·
·1
Lodüs lo . ar,obi~pn• 4uc ha tcmcl1, l'ICexico. , . .ccul. re . &lt;l 1 \rchivo ,cncral d I l,~tado ... ~
,, \ldlse en la caja I h ,ndo .n\onial. cc1on. .
.,, tri11101Jios v1fil'rros, 111i1,u, prom1011rs y dr11111J,
-1nnlf:I (()11 las motas q11, d, ho1 s,·r r1J/1md~~ po~ IJ,of"hZf&gt;~•I: :Úla u 111:rurns dr .rll diótws q11r t·i1'Íon fi1tr,, dr
• . 1 hn
/ nbím,i de \,féxico .1 l!fo11so N1111ez. "'
arr,) r, '
(l//1tmn ,... r e v 'l'"
'
•
/,, ú11dad d, .\lrxicu, mi~ d, 1789.

836

ambjenre guc r inaba en el im ri r de lo · templo · de la iudad de
México como fect de esta prác6ca. Di pu o en su cédula del "' de abril
de 1787 limitar k
ntierro. en lo templo y crear e m nterio ea
de poblado . La m d.Jda 110 tuvo la ac ptación ufic1ente n la capital d
la u a E. paña, y por con igwcntc en el ucvo Reino &lt;l León, pue
ante t ido imp raba un gran s mido de rdigio ·i&lt;lad en 1 . ac os d lo
vecinos, qwen . mo traron r i t ocia ha ia aguello que l de ligara de
sus costumbr ; de modo qu iguier n expi&lt;hend nue a dispo icione
reales en la que e confirm, el de o d qu
n l ~ pu bl
e
construyeran menterios sill exmst1s 11iprete::,do.
La ciudad &lt;le lontcrrcy acat · la órdene real año más tarde
cuando el hedor i11tolemhle en In iglesia reqwri · la ap rtura de un
cemcnterio 111 • n carta fechada el 15 d dicicmbr de.; 181 9ue nvi, el
índico pr curador de Monterrey :ti a untamient &lt;l la capital aquel
per onaje difundía la utilidad de I cementeri
fuera d poblados
propiciada p r lo s ñ re m narcas, pue la ciudad ya requería e!l'Ún la
descripción, &lt;le un , propiad l:
.. .El tempc memo iliJo d · e-ta cíudad y lo húmedo de ~u sudo e, tá
cxigit:ndo In providencia {JUC l:1 real céJufa (O I de l ovicmbre de I l 3)
manda porque siendo princ1p1o!l de corrupci0n, llnido al mucho calor
que awnenta el concurso, principalmente en la c. tación Je l'erano, en
que casi abra. ada la :11 mó frra J 1a igle m ) abienos h poro., no puedo
memos que suceder en lai. cxbalacion ·s aunque imperceptibles de lo
cadá\'eres . e introduzcan in en iblememc en d cuerpo de los vi\·os a
quicm: forzn. amente han Je dañar muchos 11 .

_.:, re precepto traj la apertura en 1 19 d I cementerio de La
Purí úna
ncepción tras lr1 capilk,. El camp . anto ·iguió u.nido a 1&gt;
terr no de un lttf,rar de carácter religioso. La ventaja de ubicar e a
e. uamuro · de la ciudad . ro
al poníente, ai ·ló a la comunídad los
efi cto n ci,· de lo cadá, re ·, pues habr: que aclarar qu par:1 e e
entonce la población urbana se concentraba en lo que hoyes parte d 1
w En rl t11io de l,WJ2 ;,- "°'~i.rtm m ,\lonl,m:,· 11110 rp1dr1111,1 ,le fidm•J /J,1;/,111/c•( .~r,11n; ÍúJ MIIInJ fi1tmJ1 c/r,s;
...q11e mlam/J1111 lm rud,m,rrJ m JI/ dlnti, ► 11tlldl} /,1.f 11111,-r/l}J 11111,b111 ¡ rl /1,ml q11r ,11!,rrah,11111111¡· ror/11, s11mlí,1
ron frra1rnrill ,¡11r p,1ra nilamr m, 0111, rlo 1,m1b,r,1 d otro a n,,dm 11J11111111id1, (11,) t lo ,rh,11/,111 fll , / 0.1,mo, ,¡
mol 1'-Jft1/,o m 1111 a1¡{1d" drl atn'o, ,¡11e solt/ is/o prod11m1 1,1/ mm,pao11. qm· ,•1~1111,po.rib!t 111/nr III dmtm 111 /mm
de lo ¿~ltsio; J' stg1111d1J, t¡111· d h1&gt;.rpital utah,1 111al 1il11,1d1,, p11u Qrt,p11ht1 k1 ~- ·/rt111id11d oni!IIJ,¡/ J., la riml,id ¡ rl
oirr lleMbtJ los 111ü11111,1.1 drl ht1,pl111/ mhrr /,1 d11d.id. Jo,é Eklltcno ,onzáli:z. J_¿¡t 111idimr t k» r11ftrmnlatft..r
dt 1\/a11l,my, pp. 1111
11
rchim Gencrnl dd h,radn &lt;le Ul"\'O Ldm .• 1:caón: C.orrt:,pondcnci:i &lt;le
de Móntf'.rrey. a¡a 1. Fondo _r,lorual.

837

lc.1ldes Pmncro

�e ·tablecimi nt &lt;l aquel recint determjn , la
e otro de : l?nt rrey.
. d la cat dral Y d 1 convento d an
clau ura ohc1al d lo cern nreo
. .
- :
:tante el linaje del
Franci co de an Andrés· P r e ns1gu1ent ' sllm ~p dre la capilla d La
, a er cpultad en aqu a a1ea
di unto, te pasan
ara admitir a todos lo muerto d la
Purísima cr ada expresam nt P
fi •rnó el hecho
. dad12
nzalitos n ·u e, cnto obre pulrura , con 11
.
,
c1u . ·
•
·
·
·
·
ue
impero
ante clivulgrar la bu na orgaruzac1O0
mt
roa q
ant nor no ;n
u,
.
•
en el cementerio d La Purí ima, en su pnmeros an .
• o o·cmpos se cumplió tan ficlml'.nte e ta rden que '~n
, n 1º". ,pnmcr
·
.
.
' tonce se enterraron en e Le cemcmcno·'
1
norugo que muneron en
'
1 d
1
o ca
d b 1
. to ·illí la bóvedas en 9ue e taban ·epu U\ o. e
1
1
3
ye me acucr o
er "
•
•
I'
mcrio e
cerne
.
doctor ,antú , el doctor LTg.irtl'. \'· otro~ vario. scñl)re . 1sle
&lt;ladero pantcon
1 .
1823 ~lás bien que ccmcnteno, cm un ver
'
'
conc uyo en
..
.
, ula mu,• elcgmntc ostenida obre cuatro
pu~ tcní en el centro una cup
.
U b I h
•
a.r poner a lo cadávcre. mientras ega a a ora
columnas, que s •m, p 'd
, 1 habfa en la par des bóvedas o
de SLpultarlo ; alrededor l'. esta cupu a ,
• 1 .
.
los neos ' en . uclo se encerraban los pobre.. .,as
nichos para poner a ·
• ,
d • , 1 d· á para lo que
bóveda, &lt;lcl lado . ur eran las de los accr otc '} a cm
no I eran ... 13

te timoruo hac up n ·r que el refi rido camp~ anr gozó
d orde~ . ha ta de cierta b lleza. Pon mo afian~~r la idea ~~n l
. d
oldado ele la guerra de la intervenc1on norteamericana
comentario e un
,, en c_l
que pr cnció el e~~·enramient_) con la. tropa rn x.icana.
cementerio de La Puns11rn1 n el ano d 1846.
te

1:: ., e'' dente gu. to tan obscrv;1blc co todo los paí es . catc'ilic b •
~- '" ·'
'
:1 1
•
qui reposa a
estimula un gran cuidado de las moradas ~ e os m:1cn: . . d d • de ue
la anturi.1a pobl ción española. Ca.si dos ,glos habmn pasa o e,
-¡;,
- •
comenzaron
u lar~o ueno,
. u \,c¡as- tumba e taban poco marca. a 1
·
•
c&lt; rroia
e
1
r el ucm o· el aire puro\' e b uen lima con,~c~•~L.,,d.m, rná' 11ue
,
.
::ármol y pla piedra. e;cn &lt;le la entra&lt;ln fue siruada _la cap1Ua ~:
. , .· plcmente n una cúpula .obre pilare•. baJo
~looterr ·; consi ua un
11
1 muerto mientra
cual había un alt:tr con una mesa al frente para evar a
r.
d 1
'
. l \ 1as muralla alta . y menesh b'e
1 act·rd
te ejecutaba las exequms.
e
·
¡ habían puesto cañones y d terreno sagrado e ª m
cementeno se e
Id d
¡ b' marcado 1
llenado d tropas. El nid&lt; pi oteo de la -o a e 11 ,a 'ª ' '

1

definmva lo, ~crv1ci lle cnucrro. en b c;11edral. ni en
.
¡ el U/mi f) d, Drj1111r1011tJ
d ¡
1 lo &lt;lemu stra ¡ ur 1emp 0 ,
los onvcntos tle lll cm ac • } as
d I 1 ¡ · , ¡¡ · t. . ~ I ·lr.::-abispado de Alo11l,ITI')' con las
,
di .
1 J1ios de 1817 n /8]6. r ,,_ n:um ,sonro nf
-.
•
nrrt. pon ente a .
d 1
. m r ranc1sco durante e~o, anos.
,1rudas de cnucrros efectuadas en la cate r.t \ en. ',
- ' . d
/.J ri11dt1d dr \11mltnry,
onzáles, Jose Eleut •ríu. Un p1111/o dr h(v,1nu p11bhca, sep111!1mu, f1/'l1Ci1 Pe// r.
Momerrc,. 1882.
.

I!

éspe&lt;l ) e n su :irmas hab1:m e tropcado el mármol, pero no tu\ er n 1
val!)r de ju rificar su profananóo con una defensa d l. tumbas d su,
antepasados, sino c¡ue huyeron en el momento en c¡uc nu, ·trn
abrieron fuego14.

El , rvici públic del e m nt rio de La Purísima e manttn-o
por treinta año (18 19- 1 49). El e pacio r sult · insuficiente ante 1a
demanda de cadáverc qu aturaron el lugar en menes ti mpo del
perado, al grado de revelar. e en I acta d cabildo de lootcrr y en la
e ión del 2 de diciembr d l845 una experiencia de agradabJ 1u fue
presenciada n eJ amp anto al ver cómo al darle .cpultura a un cadá r
s exhumó otro aun frese &gt; lo qu d inmediato fue reprobad por los
jnt grant
d I cabildo }' lo repr nrant de la juma de anidad
qujenes r l &gt;maron el iej proyecto de la csión d l 22 d ctubre de
1 40 de cr ar un cement ri que u ·átuy ra al de La Purí ima de unir e
n una comi. ión y d invitar al párr co d la ciu&lt;lad a participar en la
tar a d hac r po ible la edificaci 'n de tan nece ari &gt;campo mortuorio.
la buena di p ición que pre ent' la comí. ión al pro et no
fu po ibl concretada ha ta nu ve año después (1849) cuando la
población s habfa cxtenclid por I rwnbo de La Purí ima } 1 cólera
morbus del 4-9 accl ró la ap nura de un nue &gt; pan te' n al mi mo tiempo
que c ntribu ó al ci rre del otro.
Habrá que añadir otro dato relevante originado: durante la
apertura del campo. anto de La Purisima qu muestran el interé, de lo.
oob mames de ue o Le6n por con erYar la salud y la limpieza de lo
pu blo.
La autoridad civil , dquirió mayor conciencia de la ventaja. de la
higiene pt1blica a p, rtir de la primera década. d I iglo XL' obr todo
s percataron de u impon ncia cuando la ola de epidemias de cólera
registrada · n 18 3 y 1849 cxtcrirunó una bu na part de la poblaci 'n. El
orjg n del mal no ra otro que la faltad limpieza n lo lugare, pt'1blico
por dond diatiamente trnn itaban l, familias, incluy, ndo &lt;:: también lo
e m nterio . Por e ta razón, lo repr entame
tatale: n dejaron de
in i rir en lo granel
b ~nefici . qu obt ndrían l , pu bl
al
tncorp rar a u. idas las medida de arudaJ y Jo. a\'ances de la ciencia

.

m embargo, no tucroo clau urJdo en

i1

83

H Bang Torpe, 1l1omas, 011r ,1mr,, ,11 ,\fofllérTl'J, 1s.r. Thorpe recopiló l.'n .,u libro lo~ datos
rdmadt,. a el direcmmcncc por h soldnJos p,míopc. en la guerra de intervención
norteamericana.

8.W

�médica 15 h biendo peri dos -no b, tante- n lo que parecía que la id a
e hubic e abandonado por c mpl t &gt; pue. los conflictos político ) d
transici 'n experimentad s en el país relegaron e te senciaJ asp e del
hombr a un gundo o t rcer plan .
Jo é María Pará , primer gob rnad r const.irucionaJ d N u rn
León16 comenzó a propagar el u y e tablccimiento Je cementerj · en
de p blado , y a prohibir las inhumacione n lo templo P_ La mcruda
se fue incorpc rand pauJatinamente en lo· distinto. puebl s del estado;
e r flcjó en la memorias anual de le s gob rnadore , como o cl
ca o del informe di: 1831 del reprt:.entant Joaguín Garcí · en eUa
a nt,: ...no bqya tie111po h{~ar t1(g¡tt10 del ostadri rpte 110 me11te co11 SIi respecli110
cementerio... y agregé qu el cementerio de . rralvo qu daba a di. po 1c1on
para su u o, umánd le a lo cem nterios d l muruc1p10 del alle
de la l ca (h y General Terán), Linare. y Lo Aldama .
1~s .:-i1em ri. s d~ Gohttroo \" de lo avunr;11111cnto del e~cado dt&gt;thcaron un apartad11 a los
ramo. dt alubnd:u.l. vacuna } cemtmcrios. hl gorx..----mador Jo. é i\lru,a Paní en u Memori.1 de
1827 de10 dicho sobre ·alubndrrd lo Mgi.111.-noc: L:s JI/JO dr /o.r 1M11 m dt los 11y1mlo111icnlns sim,prr qt11' se
111m11first, r11 el pmM, ,,&amp;mw m(i rn,edod rr,11,,111&lt;· o rp1du111a el dar 111nmlíall1 r111•11"1 ni!fJl11mm pom to111llr !,l.!
111,dida.r rom·spo11dímtes a Ji11 dr rort,1r ti 11111! J a11xilíor al p11el!!t, ro11 111edim111,11/IJ.&lt; r dnmís J(l(11rros 11rcuan·os:
así /11 hmt ,,, ,ijiraán d,111dn la 111tl)'t1r pmtbo d .m r:xorhll1d J rigi/,11m,1 m la qi¡tlm,ia posada del sam111pió11, 1 ,n
111 nrl11d diJpm/J el,g11/hmo Jf rimdara 1//1 1JJétod11 mmlim tJ 1odn1 M //ll~b/11s dd ,•stodo, mcil1i1Tdote il',1111!111mlr
lo r,mdt1d d, los ¡mdtt'llltJ pt1m fl'tll&gt;etr 1,, 11111/inna y 1di111ml1i.r o /ns 111ti.r 11rm1todos. Por 11/ro portr sr i1111t1/arrm
JJmliJs d, r1111idad 1'11 los p11rl,{¡1s i/0111{¡- 11// /eJ h11hio, rm1 m11, ,r11.,·ilin 1111ufo ,,/ t"cm d, /01 ,ry1111t,111111·11/01 r almldet
_f,1t socorrido la IJ11tJJ1111Ídud t/1 111 ¡msiMI'. 1',mma: } '..rl, prwo.ro _/l111dr, p1uen•,1ti11, r/ n,ás t:•,:t"&lt;·kwlr t!rl mJcl y
de.rol1Jdnr (/111111,~io dr /nJ 1imdns que co11s,1 l1111lós eslrdl',n.f , 11 /11Jlll'f/1/lrd, 110 ho pud1d11 pmpa.~1111&lt; m d utado, ni
011!/ a,1mm1rsr ,·11 tsl,1 mpitt1f.· p11rs a pu11r drl rn,pdin r m11&lt;ro .-or, ,¡11, s, soliri/11 por el .~nbi, nm} J( prti(lrró
extmil, r .-11 el ano ,/~ 1826, 1m ll1;~ó a p11:11d1r e11 1111¡g11110 dr los 1111ios 1¡11t lo n-cih1ero11 J' cufllfl ¡i11m ron1rg11irlo dt
nnrm, &lt;"IJIIS&lt;'T1111rlo J pmpaj!,arlo, )' 10/Jrr lfll /111mo1 ejrrtns q11r se dc!t'r111, ,e 11m·1iln d a11.,-ilm rlt 1111 f,1m/lahrn
prt1thcu, ~ a1111 dtl'/Jf!flf ,ilg11111J.r )!.11J/ns: la //. Ltg1r/;1f11r,1 se dig11ur,i dmrtar ,mm, de ulo In q111•JIIZJ.III por
r1J111~-m,·11I, a}1ror df lll h111na111d11d.
ic, ,obernó del 15 de jumo de 1825 al 17 de febrero de 1827 )' dd 17 dcfcbrero de 1848 al 14 de
i;

en m Je 185(1.
" J1,_-e M..w Para difundió con mayor fürmal1dad l:1 medida de crear los cemcnu:rio. a
extramuros &lt;le lo ciudad, pese a que lo gol 1emos antecesore~ ya habían mamfe:;rado la
import.anda de n,and:ir lo campos mortuorius fuera de la ¡,oblaciones: Cm1r11le1ios: Ll,1(/ dr las
n1edida1 d, s11111,1 111,pnrtn11rrt1 pura In 1,1l11brulad de /¡,¡ p11eblor u el r.d11bkd1111r1//o d, twmllmos a ,xlra11111fll!
a,1110 ll11111m1; ~ Jl/1 rmbargo, dr l,JS m1wad,1J l'tllla¡a.r ,ptt t"óllsi_g11r /1J IJ11111,111idatf ron dirlio f!fühltc11111mt,J dr q11,
rr h,,y,111 ro111,¡,11ritl,1.r todor /01 rí11dmlt1110; y derem1 r}'rhmrlo, 110 h1111 podido M11seg111',-/o rrr los n1,is l1(~&lt;1fl'J J;,f
r.rlado por In mo1rz. ~11 q11r s, (IJC/lt'lllrrm /tJJ hi1bitm1/r.1·; ,,,,, to/ 111oli1•r, 1"11 .-1 1 allt dt la \fott1 do11dr fokm lor
r,-mr1os llrfl.sanns para /,1 n/,m 111alm,1/ di/ tt1111m1&lt;110. disp11Jo la mrpomrio11 de ,1m,'fdr1 tr/11 rl tllftJ pJmxn Jr
mrara bk i11tm111111mlr dr ro11ms de up,110 co/Jln pe111u111eCl' /Ja.¡fll el dí11, r .rolo St mm111trn11 pr,ji-rt,1111e111t
ar,¡{1t11/o.r rl dt r,la c,rp1tol. t los dr las aud11de1 de A-fo1111'11111~/111 y 1)11,ms. Par,, m1101'f/' /(!1/01 los obiliimlof q11t

por r,msa dirha st lts prm11/a11 11 lor dtmtÍs purbloI dd rsta,/o p,m111,rar al ,r,lm t,m s11/11d11hlr d1,po¡1r11111, ÍII''"'"
el ¡pl11mia como 11m,o 111d10 "' q11e la ho,wmhlt l~~u/11111r,1 Jr d(g11or,i dur t1 his ,rpmflJIIIÍenl11s los ,uf,itrios q11r
blJsl,1Ja1 /Jllra lo o/,m n1olrri,1I ¡- s11 mmm•urió11. Alm101w de Gr,/limm dt 182'.

840

La dcci ión &lt;le los gobernanc por manten r lo cement rio
alejado
de la p blacione propicio' fj.11ar 1a
1. atenoon
- ,
.
n ¡ neg cio
u citado en la i_gJ ia a !a hora de llevar a cabo los entierros y en el
cobro p r lrn~arur l s ~cr~mcnt . El ic g bemador Manuel María de
llano n su circular &lt;le ¡u~o &lt;l~ 1 33 di pu o una rie d &lt;' rd ne para
regula~ el e bro ,¡u la iglesia exigía por oficiar lo_ bautizo 1
ca amiento ~ lo ntit:rro ; a&lt;lemá: fue u de
.
'·
prácticas arrr gada a !o
o te:rnma.r coa la , ; ja.
. 18
,
acra.m nto por con 1dcrarlas igualmente
b
a u.JVa •.
El ar~c l Ucgó acompañado &lt;le la epidemia d ·l cól ra morbu d
1833 acont
cido emana rná · t.ar&lt;l •1'' · ' e sa 1oe pot ¡a corre. pond ocia
.
o, t· rnda
mad r de Llan .,. el ob1· po de la d.10ces1
, . ~ray
M ,entre el o-ob
,
1
. o e ana ?e Jesus Belaun.zarán qu e te hecho unió el fuerz de
amba
para erradicar la cnf rm dad · cord aron, pnmero
.
nad autonda&lt;le,
l
,¡ue
, a, cerrar o cem 'nterio I lo templo. ,. tra ladar a I difunt &gt;. de
colera1 afi'lo. ccmenteri e nstruid ·s en l0 ti.e Pº blad s. Esto fue lo que
ba.
¡o a ormula de mee.o y mrm,-e_o dij al obi po:
~-que. no e sepulLe en las iglesia cada veres de pcr ona alguna
ndec?_ra la gue sea, smo t¡ue este ea conducido de la casa &lt;l po~
hab1t.'laon,,~ campos:mc ) in permnir e de sepulrura a ninguna. ni aun

d

e secreto·.

'

corn Por u. p~~ ti obi pn extendió este aYi o a t da parroquia d u
de arca y advtrtJ ~ .' us pr lado cumplir con la cli po. ición del gobierno
epultar a lo. clifuot . de cólera i.'111.icamcme n I
d
extramuro o n s
d
j
.
.
cementerio, e
~
· u caso e crear o mmcd1atament .
d J .Pa~a ntonc_c _la Junta de anidad~t formada durante el gobi mo
e o e aria Para implementó medidas anitar:ia rn lo
. . .
azotados po 1 , 1
E
• rnurnc1p10
, .
. r e e ra. n fontcrrey lo. integrantes de la Junt &lt;l
arudad v1 □do 1a magrutu
· d d el mal p1d
. , nuco
.
a lae
inc mni ron en

- -------

IS Ver el Ir.
- · pe1m /,;s parmq11111r I' c,,pillm drl a!lJdo dr S1m'fl L:011. 23 di: junio d 1833.
Fucm~
\" hiun~e¡ m1111111
~- 1 re ' 0 ,cnl·ral dd I tad d
'
1
·
t
19 \Téase d libro &lt;l l d
1 . , u e uc, ,con. ecc1on: Circulafl:,. Ca¡a -l.
1
,
C
t
octor
lt·man
,
alinas,
.\~,,
t,m.r
s~/Jn:
/;,
riml,ul
21
orrespondcncm entre hrrv Jo,é l\la , &lt;l J
UaJ
, . .
M!trfa d1.· Umo ' h
d d l.
m e - esus e llUJ12nran, Obis¡m de lomcrre, ,, .\l:rnud
1\ 1 \ '.
, ~11 ema or e csr.1do, snlm: In epidemia Je cc"ilcra murbus J "1 •e·
· • case una panc Je 'SL
d
· n. . " onterre1
ec . . \
' e I C&lt;mcspon cnc1a en el \rch.i1·n (, ncral Jd Fst.'ldo 1,
1 . '
21 Jaon: t s-~to~ hclcsiá IICO~. Caja S, c,pedientc 149.
•
e
uevo J.:r n.
ose Mana Para.~ hacia mención de 1- d
gobierno de 1 ?6 18"
b
as 1unm. e . amdad en los mumc1p1u ,\Jemona Je
·
in cm .irgo. l lector Gun.dlez en \ ¡.
\J .,. .1 - '
e la bIeee 9uc ni IS./-?. fl d,
\/
_
· ·•
. ·{~O)· ra11J ,u (11/111r,1 \J{n'fllro11ua
Co,ugo dr fo/11/m"dad / "
o r; ;.111//'m1 /,, pn111rr,1 }1111/a de ,\ 1111idr1d eq1111'(1/n,t, a lo lfllf h,,I' l!1J111/J1J10.r
onn11, o por /IS orlon-r f !11, /11111 T't1lll(Z,, 1 n111ri,m l1Jn1111 l' ( 11rlos · ly,1k1... p.55.

t

841

�anta Catarina: o uenen camp sant ,
.
.
iglesia, pero e te abuso va a
o. e e~ucrra.n los cadavere

orgaoizac1on de un ce111enterio provisional para enterrar a los muerto de
cólera. La creación del nuevo campo mortuorio, que d ató una ligera
cliscu ión con el alcalde por no haber sido avi ado previam nte obre u
formación, e tuvo ubicado al s1fr-oeste de la ciudad por la otra parte del do

a: icolá .. ~dalg : lo tiene al sur de regular con lrucci , n y tamaño sin
qu b por dnmgun aspecto prc ·cnte temore, de ins~lubridad f~ta .
em argo ecenaa y ornato
rque
, . . b.
,
sm
carece de buena portada24.
no cstan icn acabadas sus tapias }

frente afrente del otro ca11rposa11ton.

Pese a lo e fuerzo que clérigo y autoridade civile
emprendieron para exterminar el cólera, el saldo d defuncione a cendió
a 4,741 habitantes 23 · e to según la e ·taclísúca d, la época representaba
el einte por ciento de la población total de nevo León.
xi. te un informe, único en su énero, obr el e tado que
guardaban los cementerios ele los municipio, de ue o León en el año
de 1843. E te documento adcmá de contradecir el supu sro de que en la
mayoría d lo pueblo ya hacían uso de un sitio apropiado para el
de can o de u muerto , nos revela tra circun tancia que lo
gobernadore desconocían o soslayaban; por un lado la falta de recursos
de las parroquias y del ecindario fue una limit.'lción para que l s
muruc1p10 de
ba olo Bu tamante y alleciUo contarari con un
cementerio adecuado: ... ni rec11rso ni esperanza de que lo halla por la extremada
miseria de todos los habitantes. Hubo n cambio otras comunidade que
intentaron conser ar o establecer su cementerio bajo la condicione
que la ley les indicaba:
alinas Victoria: a cxtramuto. de la población. cuenta con un
camposanto de cien vata cuadrada. de muy buena construcción, hacia el
poniente y en el local más a propósito a la . alubridad de sus habitante . .

Pide 1111 i11{i:m11r sobre l,1 1TTJ,r111izyriót1 que sr hizr&gt; de 1111 ce111e11teno prot•isio11nl .rm p,mo ro11odmim/Q.
Contestación: L1111bimdón del w11mterioJ11e p,werto de In)1111/a de S1lllid11d. Puente: i\rchivo eneral del
E tado de • uevo León. Sección: orrcspúndencia de alcalde primeros de j\·l ontcrrey. Caja 1l.
\ño: L833. obre la ubicación de este cementerio prov1 ional., Gonzalitos a emó que el lugar era
entonces la comenzada capilla del convento de Capuchinas, dcspué convertido en uanel de
lturb1de. En la actualidad esto corresponde a la manzana que forman las calle de Arambeni al
ur, ,olcgio Civil al poniente, Ruperto Maránez al norte y avenid:i Juárez al oriente. E l arquitecto
Jiian fanuel Ca as García, asesor de estos npume , señala que la ubicación del cemcnler.io
provisional, egún la descripción del documento de la junta Je sanidad, sería en terreno de la
actual colonia lndependencia: al 111r-oeste de la ri11dad por la otra parte del río ( anrn Catarina) fanli a

22

(rente del olm cafllposa11to (el de la Purísima)
11 b.rtado qm 111,111ifie1t11 el 111í111em de perso1111s r¡ue f11r1u11 nlacadm de la bonuros11 epidemia del róltro morbm,
co11 expresirí11 de los q11e 11111riero11 de dichu mjm11edad t11 lor 16 dütritos d~ q11r se ro111po11e el ntado de r,m'()
f .eón. Fuente: /\rchivo General del Estado de uevo León. ccción: Estadistica de Montcrre)'·
Caja l.

r

De forma similar reportaban el e cado de lo c
. d
...ampazo , onterrev }' VilJaldama
ro en
.
ment no

I

~unicipios seguía cPultando a su, dito,os engl;;~;;:ld:
P ano eran tra ladado lo cuerpo a lo

vecino .

,

¡'º de ]~

ugar o e

camposanto de los pueblos

1 retomamo. el asunto de lo
cem nterio
. .
re petamo la croo l , d
.. ,
pr Y1s1onale. y
desaparecida
, o oligia e su. apanc1on tocaría el turno e ta vez a la
s consttwda por l tr
Bosque d I ' necropo
al
.
ª opas norteamericanas en el
de San 1· I' odg lar /~to Dommgo, juri dicción del actual municipio
co a e os varza.
En lo~ días 19 aJ 23 d epticmbre d J846
fue itiada
Por el b ando mvasor. En la batalla ostenida co 1 la ciudad
.
.
11 e J rrno mexicano en
el puente J L p , ·
nortearn r~:n ~ uns_1ma el ene111igo perdió c~si 1,000 hombres y la, tropa
.
de O tub d a se rehraron 11 Sa11to DoJJJinuo-,
º · AJ poco ucmpo
n l me ,
cuar~el gre alaguel año el ejércit norteamericano con truyó cerca el u
encr en aoto Domio
.
muerto en combate.
oo un cementcno para sus oldados

.
La in
tigacion . realizada, en lo últim
Intervención norteam •
os anos sobre la
encana en uevo León ha
•
'd
de su e tudio ,
f
' n nnquea o el campo
uno de los ) s~s u _nte ' ~oy desemr olvadas y r d cubierta a ortan
'
d aparecido e W11O!UO ma .compJeto acer~a de la existencia
del
c menterio. DJCho lo amenor, transcribimos Jo
com ntario.
referente a
· en Ja voz de los soldados
.
te espac10
Protagoru, tas d la guerra:
e

Sobrr
J
. . e¡ rstr,do ae
los re111mlenns
•• r1 d·
mun1c1pios. 8 ho¡·~, "'
1 . de !t11 n11111u7P"mw
,:s ¡ pueblos de '\1m·o l...t·rí11 ¡ " ''3 \ ' .
'"· ,·uenre: ·e un, Gen ¡ d , 1 ¡· d
·
ano~
saja 32, expediente 520.
era (; •,Sta o de l uno Lcon .• ccctón: Concluidos.
24

=.

"" Cavazos arza, 1. me 1. •Ho11h'sj1Jl'rllrs sohn- lo o11tig11t1 l/111111ra. p. l O1.

843
842

o la

designado ya el terr~o a exLr~::: ~ee~:dp1:d:i n:~Y pronbto por estar
mandada su pr nea con tru . .
.
acwn rum o al norte y
. roco de
. d d
cc1on por el JU z de acuerdo con e·!
Par
esta cm a .
cara

�El 3° Regjmiento de Tnfaoteria con ~ ó un cemenre_rio para los
o ficiale que cayeron en lonccrrey. E un arca cu~drada, simada a unas
yardas al ponienle del camino a lonterrey, y directamente ~ente al
campamento del regimiento (Bo que del ogalar), el muro nene una
altura de cuatro pies, y en el lado situado frente al c8:1npamcnto bay un
pilar rectangular con una cruz encima. E tá cons~do de bloq_ue de
piedra caliza blanca bien acabada. A las 4:0_ p.m., el d1a 25 de oov1embre
se c lebró el funeral de los gallardo 06c1ale muertos, cuyos re ·to, se
habían e, humado de las tumbas de poca profundidad en las cuale • e
habían colocado en el campo de batalla 2º.
00 rumbo al campamento, después de la \7ÍSita a ~fon~erre) qu_e _acaba
de de cribir e, pasé por el campo de batalla, ) me asome al p rabtr que
los perro , lo coyotes babían abie1to m~chas ~mba de po~a
profundidad. El relleno que se hizo para cubnr la zan1a de la Ten~na
luego de caprurn, y en el cual
habían enterrado mucho del cncn1J~o,
era una ma a de bue os r trapo . Lo re. to de nuestro propios
oldados fueron juntos en ~ pequeño cementerio a o rillas d I Bosque de
· auto Domingo (Bosque del ogalarf' .

conteció en la entidad la epidemia d cólera morbu del año de
1849. La Junta de anidad entrevió lo moti o qu originaron el mal en
fonterrey y para sorpre a del gob mador y d la autocidade ~ivilc
qu se jactaban de contar con una ciudad en condjciones de aJub11dad
higiene uperiore a la de otro e tad s, tales argumen_tos se fueron por
los suelo . ,n oficio enviado al gobernador por el pre. 1deote d la Junta
de anidad d ctor Zambrano éste le hizo er el área de la ciudad donde
la epidemi; e pre entaba con mayor fuerza· el espacio correspondió:
...a la pacte noreste, lugar de tenería·, acequia y agua de re~dío cm~ún;
y por la parte norlc en la caU que corre de oriente a poru:me_ hacia el
frente del campo aneo, y por la parte d l ur a la margen 1zqu1erda del
arroyo que corre por este rumbo de la ciudad 28 .

El d ctor Zambrano atribuyó las cau a del brote epidémico:
...a la inmundicia de la

tenerías, } a la acumulación de cadáveres
epultados en dicho lugares, como teatro de la guerra, a los re tos de

lí,

erton Henry, William. Ctr111p(li¡,1dkf!(hesoflbul'1JrVilhAléx11:o.

rr- 249-25()

.

r Giddiogs, Luther. \"kdr/JtS oJ the r,J111paig11 m ,mrthem Mi.xiro i11 eighlm~ b1111dre_d jorlJ s1x and _smn, l!J
al/ r1Jia:r nJ the Pirst Regj111rt1t l!f.Ohw f '011111/em. pp. 237-238. Referencia de Libros proporctona&lt;los
por d inve. tigador Raúl 1~~'.ez. E~ero de ~000
. .
,
,
.
Los dijrm,tes pJ1rhlosy nmmaptos de 1\11t1'fl Leo11 r(portm, /,, ep1dn11~1 rlr raler~ qflt padecen.. 1850. Fuente.
Archi O General del Estado de ucvo León. ·ección: .onclmdos. a1a 37, expediente 624, 421
fojas.

!l\

44

animales in epullos, y a la cxisrencia desbordada · de u corrientes
naturales poco a, istidas; a la presencia del camposanto central, y a la
e rdillera de muladares por la parce sur de la ciudad, cuyo. becho a la
vista nadje podrá desmcntir2'1.

La Junta de anidad recordó al gobernad r una en e de
prevencione c mo meclida d eguridad inmediata ante la invasión del
cólera, entre ella, las má imp nante fueron la limpieza de las tenerías,
la reno ación del agua estancada, y la limpieza } recubrimiento con cal
del camp amo para evitar que la corrupción de lo cuerpo dañara al
vecindari que ya lo tenía rod ado.
J cólera de l 849 d t rmin ' la clau ura del cementerio de La
Purísima y 01illó a construi r uno nuern bajo el cuidado y orientación de
dicha Junta, ,, o,i/las de la rapital por la pa,te Noroeste donde quedaron
epultado los de graciado por I cól ra y todo lo muerto~ d la
ciudad, por más de cien añ s "1•
2'l

//,ítk111.

.1C1A11tes de q111 ro111mzam ,sta pidnmfl /,, .f1111/a dt" mudad prondmaó q1rr Jr hiciera 1111 ümtpo.rm1l1, 111tt1'0,
porq11e el q11e /,(1/,ía rm 1}11/J' jXt¡He11n, hahtfl s..nido lfl'illla r11io.r ¡ ulah,1_l"tl dmlro di /,, ri,idad, p11r.r est,1h11 ,1 la
espalda de la cap1l/ito dr / ,11 P11rínil/f1. Guerrn, Í'rano co. / ,IJS ntidims 1 /,1.r ,·nji:rmedodes dr '1r1111trre¡.

p.112.
1Jf1 b&lt;!)' 1íll1111a111m1t- J' t,m ct1paz par sr, 11/11111w11 qm· p11tdr n:áh,r c,ulJr&lt;'rt'S por n111r/Jl1.r 1• dil(l/ados a11os.
fit!lá11dole sol,1111e11/r flqm/1,, hm11os11m r¡11r ,, rslt1 rl,m de JJ/0llllf1tr11tos dm1 ,,r/,oks rk calidad propia, q11, JJIIIY m
hm•e se rmí11; /J/lcS q11, tJM ¡-,, ro11m1zml11 ill pla11lt'IJ. :--.o t.f por dm11JJ drár t¡llt a,111 f/1 ,•I r1111pos,111lo o
cm,mlai/1 011lzg1((1 r, s1)"ll,111 a1í11 mdtÍl'rrr.r di partimhrrs, pnv p,m1 ello timm &lt;{He 111/tf/drtr 1111 i111pHl'J/Q
etla/ilerido por la JlljJl'1711!7dnd que 1im1• a 1i-do11dcor m hmrjiri1J a ki COll}IIJ//dad. ,\rch1vo General Jd
E tado de N uern Leun . .\lemom del \ vuntamicnto Je i\íonrerre\'. 1852.
Este cementeriu fue conocido romo Pa.ntccin :-lunÍC"lpal # 1, 1an~o r~tc p:imeon como lo~ que se
con uuycmn jumo a el posteriormente, abarcaron una xrensíon muy amplia del cenLro dt&gt; la
ciudad: al 11orte t"Oll 201. ;2 11I1"/ros a c"llli11d,1r ,1 /,1 c,11/r de ft1p1(1, al 111rro11 !8~.60 r 1.11 p11111mtt m11 3-1-9. J8
mehvs a col111dar a la ü1'lt Brar/J. Estu,·1emn n uso hasta qu el gobcmadnr Raúl Rangcl fnas
desti~ó lo terrenos de lo pamc.:ones ~11 scn-icio dt: la 1:ducacir'in públicn del esrado, en cuyo
espacio ~e constrnyó d Centro f•.scolar Vcnu aan i Carmnn, t¡ue incluyó la ormal Superior, un
jardín de niiio~. una primaria, una sccundana. un gm111,1 10, una albcrcn, un cam1 o dt bc1sbol
infantil, un edific1 &gt; de actos culturales v un parque público. rueme: Periódico ( lfícíal, decreto 29,
miércole. 14 de en.:ro de 1959. ,\ partir de b publicación de esre dccrem, el gobernador Rang:el
Fria dio un plazo de norcnta día, para tiut lo~ deudos pasaran a recoger los resto y reubtcarlo~
-si así lo J ese:iban- en d nuern pameon municipal Je :1\'cruda 1.mcoln (Pamcón an Jorge); de
no reclamar nadie los restos pa ·arian :tl rn,,1rio mumcipal del nucrn pantcon municipal. En la
sección Presidencia J\1urucipal, asumo: Pameonc , dd J\rchrvo del Esradu, e con~cn•an la, bstas
con _l~s nombres dt&gt; los difumns que pasaron al osario municipal. Para no perder la memoria
histonca del u o qut: ttffo el sucio I d cspac10 del lugar, en el ' emro Escolar \ enu uano
Carranza., a un costado de l.i Normal , uperior, ·e ccmsc.:n ,luna plaza yue dice: L-.11 .\lm1om1. F.n uk
l11gar es/111•ierrm 11/,ic,1d1,s los pa11ko11r1 1111111iripall'S desdf d r[~lo .\"l.\" b111/r1 el ,,,ia de 195-1. /.,,, ;111v:11!11d füolar
que 1111//r J/1 inMigmáa t11 ku ,,11/,11 q11, ,;/11,ra oarpt111 rslr .rdifJ, pIs,1 m11 rel'm//1711 ti po/n, d,·I p111,ufo. R.
Ay1111/r1111im10 196-1 -1966. ,\o,.irwdmdr 1966.

845

�Con la ayuda de lo doctores Jo é leutcrio Gonzál z y Carlo ,
ala el cementerio quedó e Lratégicamente bi n planeado.
eligió
ubicar el camposanto en el p1111to que está marcado hacia el puente del ca11Ji110 que
conduce a Pesquería Grande pues en canYJ .funeral podrán co11d11cirse los catláJ1eres.
on este acuerdo . e delinearon cuatro manzana de terren ,
verificándo e la bendición del lugar n ago to de 1849.
El nuevo campo mortuorio entró a uplir l ervicio de la
necrópoli de La Purí ima de modo que en aqu 'I continuaron
fect:uando la inhumaciones. in embarg , mese después de su apertura
murió el gobernad r Jo é aría Parás, quien r cibió cri tiana ·epultura
en la catedral de Monterrey31 • El suc o, retomó la costumbre d los
entierros en los templos, con la difer ncia de que los qu desearan ser
enterrado con pompa en Uo o en el cementerio de La Purí irna e
\ ·eron obligados a liquidar diez pesos, e decir, cinco pe os má que la
cuota fijada para lo entierros en el cementerio nuevo 32 .
La 1 gi lación en lo asunto · público se mantu o inestable
durante el iglo XL · mientras la fuerza liberales y con erV"adoras no
re. olvieran us conflicto e interese la ituación política de iéxico su
leye
e m dificarian cada ez que un u otro bando asumiera la
autoridad del país. Por la misma situaci ' n lleo-amo a encontrar órdenes y
reglamentos obre el tema ya sea de tendencia liberal o con ervadora en
lapsos cortos de tiempo. En 1856 e publicaron los arancele para la
práctica de los bautizo ca amiento y ntierro que regían en 1 s
templos de la República exicana de aquel año. Las última págtna de
est impr o asientan el rrmcel de las parroquias de 11e10 uó11 y Coahuila
1

ma11dado obsef7Jar por el ilustrísimo Francisco de P. erea de acuerdo con el señor
gobemadory comandantegmeral Santiago Vidattrriu. Conforme a la legislatura
local, la costumbre d los entierros a babia id erradicada por el
ntonces viceg bernador Manuel María de Llano eo 1833· por lo tanto,
e concluye que po ibl m nte la dispo ición de regular en los templo el
cobro por oficiar lo acramencos n u o León
mantuvo sólo
&gt;1 I Ionr,u F1í11,·bm de do11 José Maria Parás. Archivo General del Estado de

L

uevo León. eccion:

Concluidos, caja 36, expediente 616.
-ii Acta del Avumamienm de Monterre\' del 7 de febrero de 1851.
rchivo General del Esi.ado de
l uevo León." ecoón: Corres pondencia de Gohernaclore , gapi o Treviño García.
aja 1. Años:

t85 l-1852.
En la catedral de Monterrey, como en el resto ele h1s igle 1ns mrucanas, el arancel \'ariaba
dependiendo de la condición de la Rente r de su nece idades, por tal mo tivo hubo una tarifa
distinta para oficiar los casamiento. de viudas lo entierros con mi a sol mae y vi¡Qlla. por
e11:mplo. Fuente: Archivo General del E. cado de ue,·o León. Follcceá;i aja 86.

13

846

durante el mandato de aquel liberal
al
.
de la Iglesia de cobrar po t d
y ter~1mar . u period.o la prácáca
r o o e r tomo ya
.
mandato tuv la uficicnt co
. .
'
que runguna orden o
. . .
nve01enc1a para re P car e.
J\ cliferencia de los arancel d 1856
Comonfort decretó la .Le ,
. .
' me e después, Ignacio
d nero d 1857 En diJhpacli~a el e.~t~l~lec11111ento_y 11so de los cemmten·os el 30
·
e a
pos1cron e e t
l
Comonfort decidió qu 1
. . d
on emp an notables avances.
as n tmas e defun · ' f
•
una autoridad CÍ',.; 1 lo que d .
di
cJon ueran registrada por
v.u,
e mme ato
cli ,
a unto del hombre
•
b
conce o otro caráct r a e t
· m em arg dada la t d
·
··
pre idente, p rmjtió 10 , enu·
'
en noa emiliberal del
erros en 1o templos .
muertos
fueran los presidentes de ,a
' repu
. 'braca ,os
' ar?-ob,sp
te~pr y cuando
lo
. .
b.
1111mstros de coites extrmyera/ ~.
'
"
os Y o upos _y los
La revuelta que causó promulgar la
. .,
los con ervadores aun
11 lib
onst1tuc1on de 1 57 entre
n aqu o
erale 9
.
b
desencadenó la Guerra d R f,
u e ¡acta an de crlo
.
e
orma o de Tres A.ñ
1
conflicto l pre ident B . J ,
.
os. n a etapa del
.
eruto uarez d1et , la Le
pn ando a la igl ia de todo 1
'1
~
• es de Reforma,
despojándola de u p
. d de con~o que t nía obre el hombre "1
ropie a es í nquezas
·
entonce en poder d 1
. , J- ,
que entra11an a partir de
a nac10n uar 2 t bl · , 1
Regí tro ivil el 2 de julio d 859 • : ~ ec1~ a Ley Orgánica del
mismo año, su gobierno ded:ró //; :esae lDln~diato ~l- 31 de julio del
ce1JJenlerios )' ca1J1/&gt;ora11tos
dq
. t~da mten1e11c1on del cletYJ en los
. .
r .
. on e te ecreto e meo .
1
.
adn1101 tración d las autoridad
. ·1 ]
rporan a cwdado y a la
México, re tringjendo a la I l _es t1v1 es, o panteones o cementerios de
.
g
e control obre la muerte
E
tablec1da la rden del 3 l de • li d
·
el gob rnado1· d
T ,
¡u
e 1859 del presidentejuár z
e uevo .,eon y
h il
.
.
,
cerrar nuevamente l
. d oa u a anttago V1daurrj mandó
cementeno e La Purísima
h.b .,
en lo templos in ·
·
di . . ,
Ypro 1 10 lo entierros
.
'
importar 1a
t1nc1on
,
. d
fallecida y af uera el cadárer del obemador o
. o car~cter
la per ona

°

l

'ª

se llegaba a re.me/ar /4or ,.. /1i bf
, del inw110 ohtSpo,J' si tal t11andt1to no
~r
· ' 11~,a ,es pagana11 una 1, lt di -¡
pal1es igualespara la insh71rdó•,p ..; .· I C , 'l~tt ª. _r3!m . pesos destinados en
'' ,.,JJa!7a)' e o,euw
ll"I.
~
• • ~ • ·1m1· .mo 1.d aum.
~ ~or con igu1ence, el alca lJ
o temo, &lt;1rtímlos 7 ¡ 8, Jo si
para los sep11llados e11 el s,,do
a111oridt1d p1íb/ira; r c11fr111rt.r se
P':smtorla.

~

de \!oncerre\ Pablo 1&gt; •
•
ientc· \
,
. . ( e arrcno, dictó en I Bt111do dt Po/ida Bum
d11m
pm111ftda.r 1,,s exb11111acio11rs dt cadát•m, ar1k.r de awiro mios
har,i r:11 los pq,11 es/111•1tron fil /;~1.,,dn, r.w,pto ti caso m q11r lo eXÍjt1 la
,wuic,ones 1/111 mrl1t¡11m los .fam//11/ims 111/diror (/lle df/Ja1t

pi; ~~

b.rlmtdo
prohibidas fa s III· l.m111ac,011u
·
la
k
dr r,uldt•errs dmtro d,- los fe,¡¡ /4 r '/i
.
35 IJ ~o~~da. A/011!,my, llot '/fl)Jbre 28 de 1857
,p o., .ro o se pmmhro11 m lo r11ccsim, /,11 q11r

Penód1co Oficial del füi.a&lt;l o d ~,

. . 1.., de agosto de 1857.
uc,·o Leon.

847

�autorizó entierro de pués de . p dir su decreto, como fue el ca, o d l
pr bítero Jo é Maria de la Garza Maránez, guien qued' epultado en
una bóveda del c menterio de La Purí ima de pué de que el gobernador
con intiera e te acto n un escrit que envió al alcalde de la ciudad 36 .
En el año d 1862 el g b mador idaurri expidió I Regla111ento de
e1J1ente1ios. 1á que un reglam nto pretendió fijar la tarifa por la renta
de fo as del cem nterio ya a a plazo o a perpetuidad. ntre otras
cosas dio u con entmuent para que .la per ona intere ada en
con, truir u rnau oleo eligi ran el sitio que má l s agradara del
terreno p ro ólo lo podían hacer en aquello cementerio que no
tuvieran organizada la área d u interior;;_
La di po ici 'n no ino má que a incrementar la mala fama que
e cargaba l panteón municipal, que ya d por í daba de qué hablar
de de u primeros año , tanto por el d ord n y comercio a la hora de
enterrar lo cuerpo ce mo por la insalubridad generada en el 100. n
ste último a pecto el renombrado doctor Gonzalito hizo aber en su
m mento que las fo as tenían de profundidad de tre a cuatro pie
cuando lo acordado por la ley era d sei pi , d talle qu permitía dejar
lfüre la emanaciones de los cadá eres.
Llegó a un grado deplorable I e tado del cem nterio municipal,
que la comunidad católica exteriotizó u qu jas al cura d la catedral
Rafael de la Garza epúl\'eda. E1 canónigo dirigió un par d mi i a a las
autoridade re ponsable del cuidado del lugar; en ella reportó la
pésimas medida qu seguían al enterrar los cadáveres: que hacían la
fo a de manera que ólo cupieran los cue1pos, y al final la tierra quedaba
amontonada obre lo epulcro ; hizo aber del comercio formado
adentro d l lugar pues por nterrar a lo difunto a ma or profundidad
y/ o elegir el itio de u agrad lo familia.re, del finad tenían qu
desembol ar una cantidad extra al pulturero; e cribi ' que l hecho d
tener un sólo trabajador riginaba otro problema igual d
ave: lo
cadá r se llegaban a juntar y lo deudos tenían qu e perar ha ta qu
una f; a se cavara inclu o -dice en u carta- hub oca iones en que se
quedaban los cuerpo in ent rrar toda la n ch de 1111 día para otro porJaita

orrespondcncia de alcaldes pnmcrns e.le ~lontcrrc)'.
Est1do de ucvo León.

¼

1

aja 46. Año 1859. t\rch1vo General del

ección: Circulares. ,\ño: 1862. Archivo Gem:ral del E cado dl

4

uevo León.

de brazo/~. Por último el cura Rafa I de la wrza epúlv da, argumentó
en u escrito qu el cement ria p r&lt;leria su carácter d lugar agrado j
eguía en esa c ndicione tan lamentable , motivo por el cual ioj óa a
lo re pon abl a que vi itaran I interior del cementerio) comprobaran
lo que d jaba dicho en su carta.
. El juez civiJ Antonio Tame , no dejó de contradecir y ju, ti ficar
las accione, qu I prelado r probó en u carta, pu , el señor, e c1ibió,
taba mal informado. En u conte tación el juez estuvo de acuerdo c n
la deci ión del epuJturero a la hora de juntársele , ario cadáveres y de
sepultar prim ·ro aqu Uo, cu rp ~ de cuyo familiar· hubo recibid una
gratificación mon taria· de , igual forma re. ultaba compr n iblc
-a entaba- que el trabajad r cobrara uo extra a lo deudo, cuando lo
entierro fueran en la noche n hora de de cans , ) qu la retri/J/lció11
a11t1qHe J11era de poca i11¡pottrmria, 110 se rolllpara con lo q11e la iglesia cobraba m
ohYJs tie111pos- los mtie-nr;s et1 el re1J1ente1io se cohro11 a 1111 peso)' a kJs pobres 110 se les
pide nadan.
En cuanto al as o del panteón el ~ ñor Antonio Tames
a e!!llraba qu é te e encontraba en mejor e tado gu ante qu ya no
era el bosq11e de espi11os qu le fue entregado en 1861 por el eñor Orozco
q_ue para limpiar y despejar el lugar tm·o q11e eJJ1plear a toda Ir, p,isión de la
cmdad por 1anos días, _y qlle eso lo podía co11Jprobar co11 los señores Juan Tat11es,
alcalde de esta ci11dad, don u1cr1s Glf(yardo, el caho de presos 1"icmte GarríaJ' otros
lllÓS.f().

:°.

~pué de e t'l leve confrontación ttanscurri · un año para que
el muruc1p10 de Iomerrey verificara lo que r almente ucedía en 1
~ m ~terio. Di pu o el alcald enviar a la comí ión de p licia y al
mgeniero
d la ciudad para cumplir con el encaro-o
d ,,isitar el lugar\', de
.
b
cerciorarse de la forma cómo e efe tuaban lo enti rro . 1 término de
la diligencia oficial remitieron un reporte d nd efectivamente
comprobaron, entr otra cosa , que lo cadávere no eran sepultado
con la profundidad adecuada, .ino gue la tumbas eran ca,·adas co11 1ma
vara Y 1111a tercia. s1!ficiente pma qNe los 111ia.r111as se lrt1s111itan a la at111óifm, e

lil h.l_rall!inigo Rq/í1d dt la G11rz.a \'ep1ílredt1 p,dr se .wlrmn11171 l11s t1rl11tmm·datlrs ,, rl 111,rl esMdtJ dd cenm1/mo.
Archivo Gent'rnl dt:I fatado dl 1 'ut'Yo l..eon. cccion: C&gt;br.1~ Públicas. Año 1 64. ur au!tí1't:m r/t"
,¡urdan si11 mtemir 11_(ailt1 rll' 1rp11ll11n:m. Ídw1.
19
E~i11ez dnl' I11101110 ., rlfl/tS rupomft ,1/ (//1/fÍIIÍ¡p R,Jji,,·I tlr In ( ,orza .l'rpliln d11 snlm el estado dd fflllt'll/rrÍo.
Ar~hivo Gen.:r:il del h . tado de ' uc,·o León. Secc1011: Obr.1s Pública . \ñn: 1864.
•111

lbide"'.

849

�, al re ideme del Con jo de
. .,1
sta not1oa e entrego p
.
baro-o con
infestaran el espaao .
\ mentara al re pecto; m em o '
.
alubddad Pública para que reg 1-:Urero' que sí e autorizó no sabemos i
•ón del ayudante del pu
cxcepci
.
. , d
li era
rmas realizaron.
. aron susC1tan o e g.
tale no
'
.
· rnpo conunu
'
,·
Al cabo de cierto oe
.
.,
r part d lo c1 ngo .
d
lo y re 1goac1on po
I
rencillas con mue tra e rece .
do canónigo Rafael d a
rza
mo fue el ca o del m nc1ona . . ·le el ju z civil la lla es del
~ úlveda quJen al momento de ollc~taruc cuand e hizo cargo del
P enteri~ aquél negó tener\~ y alego q ' ara concluir dijo que el
cem
a le di roo herramienta alguna, ) ~ p . lo tanto a la iglesia. En
lugar nunc
d ' bendito pertenma
l
'IJenterio por ser un lugar sagra o)
di de un oficio, prorub10 a cura
ce, b d 1866 el gobernador, por me o . J de consideración el mí,nero
octu re e
bl
d elo porq11e swwo
·
d f.
de la Garza epúl da do ar a u ,, i11s ortable el rrpetido clamoreo e as
de personas que diariamente mueren, se ha~,a qu? la deci ión del gobernador
s42 El canónigo argumenta a
el tocar la campanas era
ca111pana ·
·
cur •os ya qu
había dejado a lo tern11o
~:ten r, iogre os, y speraba que ;~~
uno de u, pocos m e ~ d
, l 43 terminara el mandato o c1
·d mia e co era
de aparecida la epi e
dl
•
.
l L v General e
referencrn.
_ d 1866 entró en vigor a
1
.•
En el mi mo ano e
un buen número d dispos1oon s
d dicó ntre otra co ª
-011 1 nte en la
Imperio, que e
. .
de lo cementerios. Por con lben torno al e tabl cu:ru:~:edor del ce11Jenfe1io se ab~era11 calles de cuarenta
ciudad acordaron que
. z,efltilado el lugar .
111etros de anch11ra para que se ma11h~v1era unicipal ya staba cercado de fª'-ed : e
Para 1870 el cementeno _m. /.
d 4, con el incoo eruent e
d hacer diflctl O entra ª
l C atto
piedra ¡• tenía p11erla capaz e
p raran en dicho ue o. u
carec~r de árbole y arbu to que pr do d I e tado de abandono en el
,
·d el gob rnador entera
añ
mas tar e,

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ue\·O León.
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General del Esrado e
d. ·ms dt k1 ci11d,1d. re 1vo
66
11 \.fod11 dt dar sep11lt11ra a los m atd
. eros e.le Montecre,. no: 18 .
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ondencia de alca! e pam .
',:caon: orresp
. . . E11 esta or,mó11 los ,1111e11os
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morb11s ,mahco. . dd
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11 l:,,11 l)(/11bre de 11166 a a11 ~
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((11/íÚlfll sin past1r ti los p11tl1los ,nmt' '.ª .dim trer t711r sr a111aliZfm//1
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n'dad mtrr las ,1111cbns pron c11na ,
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/ 11nv11 ,1119' poros &gt;
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. ,, J qlle prot·oca za11m os.
JI , , de \o11t,1 Luna, er,,.
. d'f'OJ ¡/ aknnt,,m,aao
las ag11t1s "e ,'1 TT{f)fl
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d' I ,,, dudad 1 q11t es 1111 1ira '
112 113 \. rchl\ o en era1
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· q11e e·slá 1111m 10 0 .d.
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• El ut ·no Los me 1ro , '
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Gonz:üez,. o e e e ;
. , . · nlud Añ&lt;: 1866.
vo l..t!on ccc1on. , ·
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e.le\ F.!.rn&lt;lo e
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de ¡ 66. ctu:il1da es.
. !.dad de Hmilrr,ry, Archivo
41 Gardn de Alonlt"!1• 14
1110s dr la o,ln11111straflÓTI d( esta 11111111crpt11 \ - . 1870. .
45 Ale111//ria dd rswdo qlll' e¡,a
11 1os_ra ·~cción- Estadísticas de 1ontcrrey. t no.

e:r"¡,°

General del Estado de . "uevo ..con. ~c.:

'

.

850

gue se hallaba el lugar, d ciclió d stinar lo ingre os obtenido por
cementerios en el municipio, en el embellecim.iemo d I campo mortuori
y en hac rle toda la mej ra nece arias 46 .
... n el año d 18 O e aprobó la con. trucción de un nuevo
cementerio contiguo aJ qu exi tía 4 . La razón d que ya no era po ible
enterrar má cadávere en l panteón municipal pr pició de tinar en la
primera etapa de u edificación la cantidad de 1,300 pe o , urna
destinada al pago de lo Lrabajadore, y a los illar
labrad ·. e
esp cificó gue en el nuevo panteón e efectuarían las i11h11macio11es m la
tierra o lo que l'll/gamm1le llama11 landas resen'tlndo el otro expresa111ente pare,
mo1111mentos.¡¡,,.
1 hech de hab r t nido nt nce la ciudad dos
cementerio no fue moti o para b tacuJizar lo entierros en los t mplos,
aungu dar e tá que ya no eran realizad · c n la frecuencia
aco tumbrada· el núm ro de e to se limitó y ól aqu llo que pagaban
la multa que p r ley
marcaba, tenían e e privilegio. Tal fue el caso del
eñor Patricio ~lilmo quien tuvo a uno de su familiare epultado en el

Tmimdo 110/itia d C Gohemador del estatÍtJ de abandono m q11r se halla el ca111pnsa11to de esta r,,pital, se ha
srnido dispr,11er m ammlo de u/a jaba q11e por co11dur/q dt 11sted se indl, al R. A,pmtanJimln q11e dig1wnmte
pre.ride, ro,no Jinrt el honor de homfo, por,1 q,~ elprod11do ddfó11do dt cr111rnterio1 q11e 111nm1ob11ml, i11gn:se a la
lmwria 1111111icipnl al . J11ez. regis/n, dtil de uta ri11dod. .rr imierla e11 ti ol¿¡eto a q11e por ley está duti11ado,
promrondo etnbellecer en lo 1111Íi posible el ammlerÜJ dt q11e se trata y h,uer/, todos ln.r mejorias 11errsari"s.
l11depe"'kndo. ,\lonterrry, 26 dcj11/io de 181-/.. AJ oleo/de d, esto arpito/. rchivo Jeneral del E tado de
ue o León. ección: orre. pondencia de alcalde de Monterrey. , \.ño: 187 4.
4~ En uta rapitnl mi )'O 11eruono t11!a11rbar tipanteó11 oJom1ar o/ro /llletYJ porq11e ti a111111'11to dt' In poblnañ11 )'
co11sig11imle111c11k el alto 11IÍ111em de dif11nrio11es, 110 pm11itia la ro11¡pleta exti11rió11 de los cadára'tS. El
l!Jllnla111imto aprmmi mediaJJ/e !ll.f 011/onzacinnes del gobirmo tJ titabkcer otro co11tig110 al que r,..i;tia, O)'mdo el
dicta111e11 del Co11.rtjo de Salr1bddad, sobrr las pfl'amaonts q11e deherú111 ohsrmme aji11 dr co11m1·ar la higimtJ
soluhridad p,íblicn. rchirn eneral del Estado de , 'uevo León. lemona del Gobernador Gcnaro
Garza García. ño: 1 ' 3.
~ En Cabildo ordi11ano de e.rftl jecho aprobó 111 I l. .·fr1111/,1111imlo de es/o dudad al a(1ferdo siguiente: El dtpóstM
de 111il tresaentos trr111la y dos prsos se/mio rentoms qtJe e.&gt;.i.rte MI In tesomia prottdente de mJ1e11ft1ios_J' liemu y
ag11a1, del r11t1/ 110 p11rde rl o)lflllf01111t11Jo dupo11rr, sr 110 tS prel'ia ,111lonz.aaó11 del .r,tperior,~obitmo del estado, se
im-rrtirá e11 /ti ronslmmd11 de 1111 1111em rtnmrterio co11tig110 "I qm· t1r1T111/nm1k txisle, rl mol se duti111mí p¡¡ra "1.r
i11h111nado11u que se l'ffijiq11m m /,1 tie,ra o lo q11c m(e,1m1mfr llo1J1a11 la11dt1s, rr.renw1do rl olm e.,prrsa1J1enle
P"'ª mon11111 11tos. /&gt;aro rslt ,e,t1.rlo sr ru¡11erirá elpm11iso correspondiente i11rb1)·endo m él, 110 ;ó/o la m11tidad q111'
ad11ohnen/e e.,iste, si 110 ta111bii11 lo que se t~I)'" rrct111d,111do hasta el co111pleto dtl pres11p11esto. El C. llralde de
e.r/,1 ciudad quedafomllado paro l'I /111m 111a11e;o y dirtdh11ció11 ti. di,-/xJs.ft111dos. ) · tengo la ho11ra de i11serlado a
111/ed y de .r11plicarle le d nimio .-011 il . Go/lm1ador am.rtit11ri011al tlrl estado para q11e si lo t111irrl: ,, bim se
sin·a otorgarle III 11,perior aprobario11. l..ibrrtad ni la Co11stit11rio11. Alo11temy, s1ptifllllm 27 dr 1880. Jacinto
Colindo. Archi\·O eneral del Estado de ue\·o l .eon. cción: orre pondencia de alcalde de
Monterrery. 1\ño: 1880. Para enero de 1882, las au1oridade de Monterrey, solicitaban al
gobernador, la canadad d 1500 para concluir con el establecimiento del nuevo panteón. Ard11vo
General del E ta&lt;lo &lt;le uevo León. ección: .orrc~pondencia de alcaldes de Momerrev. Año:
1882.
-11,

851

�e~ con ento de an Franci co de de el año d 1862 y olicitaba la
exhumación de u cuerpo cinco año despué 49 • Otra n ricia con ignada
fue la multa de ochenta pe o que d po itó en la te orería municipal el
albacea te tamemario del pre bítero arcediano Jos , Ángel B navid por
permitir que el cuerp del el 'rigo fu ra inhumado en la catedral en
octubre d 1881 511 • Como último ejemplo menciona remo la petición del
c merciante ederico Palacio al gobernador para que el cuerpo de la
eñora María del Refugio Lóp z qu clara epultado en la catedral de
Mont rrey; Ja olicitud se aprobó despué de que eJ intere ado pagó de
multa lo cincuenta pesos indicado para e'te tipo de acto e peciale , y
d c mprobar e mediante el certificado de defunción qu la per ona
falleció de enfermedad no contagi sa en mayo de 188951 •
Once año de pués d la apertura del egundo cement rio
municipal el ayuntamiento juzgó nece aria la a11¡pliación de los panteones y
acordó la construcción de tmo t111evo al poniente de los a11ti0f1os en el r¡11e se

emplearon mate,iales de !J1Je11a calidad y quedó tem1i11ado bcyo el 111ismo orden y
co11s/111cció11 q11e aq"el/o/1. Con este espacio ya erían tre lo cementerio.
de la ciudad registrado en la memoria de gobierno de 1903 con el
nombre de Panteón M1micipaL guido de u respectivo número, e decir,
1, 2 y 3.
La proliferación de lo cemenr rio condujo a la creación de un
Reglamento d Campos fortuorio para la municipalidad d r fonterrey
en mayo de 189253. Igualment la inguietud por conservar el buen
aspecto y embellecimiento de I cem nterios Uevó a los adm.iniscradore

l'I Dispoue rf • Go/Jemodor ljlle Q/(lrg11, J(j/fd pen11iso ol C Francisco Garzo T m•iño pOfo q11e exhlltllt rl
codá1-er de 1111 11i110 de do11 Patricio .Ui/1110 (}lit s, mr11e11tro stp11/todo m rl e..wrmrt:11/0 de Jan l ·rrmrisco dude el
aiw de 1862, ro11111111cm1do é.f/11 disposidón al l""Z. del regulm citil p11m su ror10fllllimlo. flldepende,uü,.
DidenJbre 14 de 1867. .Al C. Akolde 1° denlo cop,ta!. Arclmo Gc.-oeral del Estado de uevo León.

ección: Corrcspoodc:ncia de alcald · de J\lontcrrev. ,\ño: l 67.
1ucy León. · ección: Juece~ de Letras Testamento .. Año:
1 81.
51 Archivo (,eneral &lt;lel
t:ado de
ue,•o León. 'eccióo: orrespondeocia de alcaldes de
Monterrey . Año:18 9.
; 2 ,\rchivo
eneral del Estado de ue,·o León. Informe del R. •\yuntamiemo qu rinde el C.
1 renw púlveda, año de 1891 y 1892, leer la introducción y obra públicas. hn el rubro &lt;le
Poli11a, asentaron: se prohibió lo rrmd11cdó11 dt .-11dátefl'.r m wchesJ' tro111ios duti11ados 11/ senicitJ p,iblito. ( rra
de las mejoras reportadas eo la ciudad en el cuatrienio de 1891 - 1895 fue: """ ji!lco paro
r1d111immadón de p11nlt11ftu. \rchirn .:reneral del
tado de uevo León. 'ecc1ón: Obras Pública .
ño: 1 95.
;J Ard1ivo Gt:neral del Estado &lt;le ).!uern León.
ecc1ón: 'orre p ndencía de alcald
de
Momcm:y. ,\ño:1892.
" 1 \rchivo General del Estado de

52

del lugar a llamar la atenaon de lo propietario, de las bóvedas
de truidas o dañada del panteón número 1 para que las repara e115-1.
on re pecto aJ establecimiento de cementerio. en I pueblo d
uevo León ob ervamo que el interés por crear e t
espacio se
incrementó en las &lt;l ) última década del siglo XTX. Lo. propietario. de
hacienda y los grup de vecino d las rancherías y eji&lt;lo municipal
reconocieron l daño que traía a la comunidad tra ladar lo cuerpo de
lo difunto al pant ón má cercano o aJ de la cabecera municipal,
generalmente localizado a var:i s kilómetro de distancia. Lo prolongado
del recorrido, hoy realizado en un mínimo de ti mpo gracia a la
modernización de las yfas d comunicación y d lo. medio de
transporte re ultaba er considerable i tomamo en cuenta que el
trayecto se hacía a pie, en carreta y expuesto a la inclemencia del
tiempo. Lo peor del asunto e que con la demora el cadá er llegaba
de compuc to y i el difunto moría de nfi rmedad c ntagiosa Ja
comitiva corría el rie go de contaminarse por no darle cri tiana epultura
con pr ntitud. P r e ta razones la gente
unió para c. tablecer su
cementerio a di rancia más coita de ·u poblado , coa recurso
propios y así evitar lo incom enientes qu ponían en rie go la alud de
las familia .
Lo gobernadores recibieron -y en la mayoría de lo. ca os
aprobaron- la
olicitude
para
tablecer panteone
en la,
congregac1one de lo municipio, ; entre ella figuran la de la
congregación de an Antonio n China, .L., en el año de 1880.
Po teriormente se incrementarían las p ticiooe y obtuvieron la
aprobación la Hacienda de guafría en J\.podaca en 1890 la Haci nda
del Peñuelo en 1891 y la Haci nda de .Margarita en Galeana, en 1892. Le
eguirían el rancho &lt;l La Proddencia en General Bra,· , la Haci nda del
Carmen en D octor rro ro, d rancho ochinito en C rralvo, la
Haci oda de !barrilla n Aran1b rri la 1lacienda de Pablillo en Galeana,
la congr gación d
an Juan Bauti ta en anta atarina, la .Hacienda

5'I El acta de comí~ión muruc1pal con fecha 27 d · octubre de 1892 Jíct:: I:J ro111isionor/o dt p,111teo11r.f.J
hospitoles, d snfor C11rzo C.,111/IÍ. i,ynr,llfi q11e ha rrfonidn drteniil,1111ml1 /Qs p,111/eo11es d, /¡, ri11d,1d r ha
mroftlrado qm t'dnrJs d, las llflt'tdtJS 1.,istm/,•J m ¡/ pm1/,1í11 111i111mJ J st' b,1llm1 1111m dutmi1!,1s ¡ r,tr,,s ,11
TPg11hm ro11d1áo1fl'S; que las brittd,1.r co11r1n,;J,,s m los otros dos ¡,,111t,·r,11a se enmmtr.111 m !mm atadv. \ t
llttJrdó que por la s,mt,,tia se 111Jim11e d, q11imr.r sea11 los propit,,m·os d, las hór.-da.r q11t .fr' lx1/la11 m 111nl,1
Mndidón fil d pa11ktí11 r11imero I 11 J,11 d, &lt;Jllr .r, pmwgo p1vred,111 11 111 n.porad1111. r\rchin&gt; ,t:ncral Jd

Estado de ~· ue\ o Le0n. cccic' n:

om:. pondeoaa de alcalde· de :.\lonrerre). Caja 95.

853

�anta Rita n D ctor Arroyo y la Hacienda de anta Maria en Pesquería
hica entre o ra 55 .
a para concluir el .1glo XJX, se aprobó la c n trucción de dos
nu vo cement rios en onterrey: el primero de llo en la antigua
comunidad d an B rnabé, en el Topo hico p r cuyo nombre fue
reconocido56 • En la actualidad, este panteón ll a el nombr de agrado
Coraz ' n y está bajo el cuidado de los poblad res de_ la di~u~lta
comunidad de an Bernabé. Contiguo a éste ex.i ·te el panteon muruc1pal
del Topo hico e tablecido hace cuatr década, .
. .
Finaliza el iglo XL'C. con la aprobación del establec1m1en~o d l
Panteón del
armen. ' u fundador, el doctor
mad Fernandez,
entonce secretario del Consejo de alubridad del stado obtuvo del
gobernador Bernardo Reye la exención de impue tos por v~inte año
para establecer el prim r cementerio particular d la ~udad. _ La
a piración d I doctor Pernández ra la de establecer m1 pa11te~11 de pm11era
clase tal como los q11e existen en las pohlaciones cultas del nmndo y especza/111mte en la

Capital de fa República)' estando yo a11it11ado de los 111ejores deseos de dotar a fa
ciHdad de M.ot1lent[J de esa in¡p01ta11/e mejora q11eJ'ª reclama dado elJ&gt;_roareso q11e ha
alcanzado dm'"(Jnfe la i11teligenle administración de este gobiema5 . D s año
de p~és d torgada la concesión el panteón particular abrió su pu~rta
a la familia regiomontana y a los xtranjeros re ident

n la naciente

ciudad indu trial.

El Panteón del Carmen

56 Tr:inscribimos a conánuación, un e::xtrncto del periódico ,HonfffTIJ .Ve1n, en el upl mento
especwJ con motivo del 'emenario de la lndependcncia, publicado el 16 de septiembre de 191 U.

La Mansi611 de los Muertos.
hfl .\Jr,nlor~'J', donde lod() u gra11dio10 .Y rohm,ío, 110 podía rr!egt1rse al nládo k, 1111111s-ió11 de /or
murrios, la n1orada IÍlti,11a du11de demmsa11 101 q11e después dt r11J1,Plir s11 11IÍ!ió11 sobre k, tiem1, dHemm, el 1ílhi11o
SJ/t/10 fil el lecho IJ/Or//1(/17/J q11, lo piedad de los Slf)'OS [0//Sfl._Uld a SIi 111e,,10na.
La 1J1a11.rití11 de los nmertos n 111/ recil/to sn,~mdn do11dt 110 p111d, pe11dmr elprim, de los 111orlale.s, y o
d?nde solo pmelm lt1 mllno dr los jloll'! que son el tlllb/e,110 d lo gratit11d y del rermrdo: pe,v lo piednd h11111~11t1.
,1e111pre l'a11idos11, 1/m,... a la residmcio de lo.r q11r prmdiero11... todo In po11,po del 111¡0 )' las gratas mnria.s d,,J
arle, de ese arl, .fiio y ri,.f!/do que fll el 111tím1ol dt los rriptai /0/lltJ 1111 tl!pl'(/O f,memrio ,1 la vez. gra11dioso J'
co11111ot'l!tior.

Para aquellos que observan con calma el Panteón del Carmen no
re ultará iodiferent contemplar el icio:
produce una xtraña mezcla
de asombro y respeto al transitar! .

,, Archivo (,encral dd E tado de r uew León. 'ccción: Obras Públicis. ajas 3 y 4.
;,, Dc.~de daño de 1897 los r,:sidcntcs ele .an Bernabc hab1an hecho su inst.1nc1a al gobernador
Bernardo Rcye~ para crear un cementerio, el cual les fue m:gado: L-t población d~- aquella área de
la ciudad a ccndía en aquel cnmnc..:s a 1,142. Mas tarde ubwv1eron la aprobac10~, yue_aparece
c nfumada en la Memoria del vuntamiento de Monterrey de 1899, y 9ue dice as1:
lt,
amgn:gatió11 dt ·,m Bm1ahr, q11e .re h'!)·,; separada de ala poblarió11 por 111111 dislr111rio de seis k,i/¡j,11elror, se /J,1da
smtir de afv,ún /Í1'11,po a esta parle 111 11easid11d q11r St' 11· dolam de 1111 po11leó11 ~ara dt1r_se¡l//ll111,1 ,1 los_ mios de

E,,

/a.r pe,:ro11as ,¡11r Jallum m t1qfltllt1 lor(l/idod y ,rilar de es/e 111odo 101 diz,ersos mco11vemrnlts q11t los mteresados
/mí,111 que ,~wcrr p11ra Iras/miar ,1 los p,mleo11es dr utr, nndad los cad,Íliert.r de_I11J dm~~s.
&gt;' Uherori1í11 ,1 . 'l,,¡(}(/o h •m,í11drz d1mmle 20 ,ufos para romtmir rl PanlfOII drl Cnm,e,1. rchivo General
del E t.1do de

El Panteón d l Carmen cumplió ci n año
ún con e a el p rfil
señorial que lo ha caracterizado de de u 1ruc1os y que ól los
panceon de u ' poca mantienen. o hace recordar la similitud que
guardan entre í, porque resguardan 58 una gran muestra d monumento.
del llamado arte funerario o_ art fúnebre de finale del iglo XIX y
primera década del iglo rX"9•
La apertura de cem nt rio en nuestro país, en mejore
condici ne de pJaneación y presencia como el del Carmen on el
resultado de un proce o de cambios en búsqueda de mejora sociale que
fueron aportando la difi rente administracione. públicas y qu Yini ron
a repercutir en todo lo órd o exi tentes.
1 origen del pant ón del Carmen se remonta a 1899 año que el
gobi rno del general Bernardo Reyes otorgó la concesión al doctor

ucvo León. ecc1ón: once iones.

54

Existen en ,\[ merrey, entre otros, WJ sunruoso pan reón deaom.iruido "El armen",
cuy:t con trucaón 11tom111m1tol honro o los habilm1/es de lo progrwsft1 \Iontmr¡y, pues el/11 es r,-relt1doro drl

alto rtpírit11 nJOral de sus habi/011/rs, porq11e la 111e111orio q11c los p11ehlos co11sogr,m a sus m1tep11Sado.r, es 1111n de
los más elommtes 111a11iltslorio11rs dt lo mll11ro ;onal
E11 rl P,1111tó11 del Camm1 fllrlfal'illn11 l,JS obms dt 11rtr allí ro11.slmidas; sobnvios mausoleos, del ,11,ís
p11ro arte_ ~oli,wo, IJJOlll/fllet1fos del 111ás dtisiro estilo} 111 ropilla 11rdimt(, i111po11e11tey Sl't"rra, q1Ié incita ni esphit11
a /,, 0ffl[lí}1/ )' al remmlo del más allá, donde están 11101rado.r los lb111te.r de In 1id11 terrma/.
La po,tada pri11ripal del pa11león... ts 11111y hm11osa,_) co11sa a los 1&gt;Ísila11/es de aq111·/k1 fnsk 111a11.ríri11,
11110 m¡presió,, auadnblt: en seg11ida se l'l!II lo.r cstltiro.s 11rl1nledos r¡11t ro11tri{J//Jt11 lambiill a horcr 111mns /Ji.si, lt1
1110ro1a d~- los 11111~1101, )' l11eg(I nrpnwde In ri.stn, In lllt{l!/1[/irencit, de /,is t11m/Ja.1, en la., q11e la pírdad mstia110 c11
con,b111aqo11 ro11 ti arle ha11 derrorh,ido d IJ/'O ,:11 ,1m,111na de /01 q11ef,1mm. 1-:,I Pa11tró11 del Cam1m es 1111t1 de los
111yores ohra1 q11e ha hecho el rlr1111/u111ie11/o d, la G11d,,d
59
.
Erure un tratado 5obre la Tipología de la Escultura Tumba! en México de 1860 a 1920 de
Ramirez, que recomendamo para aquello. que deseen mayor informaci6n obre el
SJ~tfica?o de la imbol gía funeraria en nuestro país y sus antecedentes. La obra e una guía de
onentaaón en el esruJio dd Panteón dcl armen Este e~cmo fue localizado en la biblioteca del
. onvemo de Churubusco del ln. timto de Jnve rig:1ciones ·stética de la Ciudad de México. La
información es parte de la publicac1ón E11mmtro d, 111islerior jimera,ios 1111111di11/~s m lo Ci11d,1d de
Mb.ico. ¿1981-1982?

f'.a~t

855

�Amado --ernández611 para c o truir o explotar a nombre uyo o d la
compañía que organizara un panteón particular, eximiéndole d I p~go d
impue to por cinte años a partir de la fecha de su ap rtura verificada
do años má tarde.
1 con jo admini ·trativo de _la _Compañí~ del Pa_nce~~. del
Carmen quedó con tituido en el orden tQU.lente: Presidente: J..,1c~ \ 1v1~no
L. Villarreal.
cretario: Dr. mado Fernández. Te orero: I... ranos~o
Belden. -Primer ocal: r. dolfo Larralde.
gundo v cal: al nttn
füvero y
já. omi ario: Jo é . foguerza. up1ente: :iiguel Ferrara.
El con jo adquirió un área de terreno compue ta de 24 me1nzan~s

con dos días de agua que.fueron de don Miguel de Lu11a_y que ÓQ)' pettenecet~ ~I se11or
Juan . G11em1 que se haya situado al sur de los actuales pan~eo,~es_(muruopa~es)
separados de ellos por la p,vlongación de la r{l//e de Aralllbem, lumland~ al onente
por la calle del Can1posanto; al sur por la prolongación de la de U7ashmgton Y al
, J _J
·
J
(,1
poniente ron propteaaaes part,m,ares .
.
. .
fá antecedentes sobre 1 itio no lo proporc1 na el bi tonador
José P. aldaiía en u libro Estampas Antiguas de 1Io1~terrry al inclicarno
qu la superficie que ocupa e1 panteón fue en . u ttemp 1111 bosque de
6'

aguacatcilesy nogales ·.

.

·
Ya en po esjón d 1 terreno comenzaron a fr~cc1onar. lote a
perp ttúdad en arrendamiento, eparados por an1bHlatonos o pa_ illo • De
igual manera con el propó ito de embellec_ ~lo y ?e cumplir con el
a pect legal de acondicionarlo con v~ge~oon regional e mandar~n
plantar 11 fresnos y 152 abino que di tnbuyeron br aquel espaoo
irregular.

.

E] panteón fue circunvalado con muro de illar rematando con

barandal de ru rro que en conjunt dan una altura d 2.50 me~, •
Todavía _e pu den apr ciar s br la calle de Washington ~rolongac100
rancisco G. ada) la bardas origioale de la que mencionamos, in
embarg , la d la calle d
amberri y del acce o principal del pant ón
on en u mayor parte de concreto y tienen menor altura. o~re la call
d
amberri, el panteón del armen ti n un acce o de alida, el que

gene~alm nt perman ce cerrado iendo el acce o principal I de la calle
de 1colá. ravo a1 qu
permite ingre ar con ,,ehículo.
· 1 panteón ~ 1 Carmen con 1Ta en u ntrada principal una
portada de cant ra di ñada por el arquitecto frcd Gile., quj n dejó un
l~gado de u bra en lo . edificio comercial ~ de la localidad por
e1emplo: el Banco l\1ercantil de ~fonterrey, que e tá obr la calle de
r forelo y Zaragoza.
Co~ crv~ en la averuda principal una capilla en cantera que e
presume tue di eñada p r l arquitecto
ile , la que perman ce
generalment cerrada.
El trazo urbano del panteón del Carmen es r ticu1ar notándo e
sín embarg , qu en las secciones de la entrada las tumba e ubican n
secci n .irrcgulare y emicirculares p ro conservan un orden en su
di tribuci ' □. La av _oída principal y pa illo e tán pavimentado
e~arcad s ror l tre no -, y uno que tro árbol de limón y naranjos
agno qu dejan caer u ombra en las umbas.
o e de xtrañar que en un lugar de pre ocia di cinguida como
del que hablam
e con erven la obra fun raria de la familias más
pró pera de u tiempo de nue tra localidad. Ya ea en una ·encilla \elegante l~pida de. n~ármol blanco con di cree di eño d foUaje de 1;
marmolena Decarurn Hermano o firmada por Alberto Decanio/'' (tuvo
u ucur al eoún la in cripción de la lápidas en \X'a hirnrton 201)
~anufacturada para la familia Frurchild en 1903; o en un monumental
di eño de la familia de Francisco v cca,·iano Zambrano del arti ·ta
italiano Miguel Gjacomino.
,
'
b ervaremos al entrar el mausol o de la familia Armendm
comerciante spañoles radicado en la ciudad de ·de la última década'
d~I siglo XI '. El mau ol o fue di eñado por e1 arquitect inglé
fr d
~tles y con tniido por Pedro
abral. Ademá, d cantera fu
c~·cunva1ado por un pequeño barandal de hierro y su ventanale. on
: 1t~ale
realiz~do con _la , ieja técnjca d l empÍ mado qu r fl jan
irnagene bíblicrus (por ocrto algunos ba tante d t riorado \' n últimas
fechas rotos). La puerta de madera del monumento resguardan una
63

uberacion a

cción: Conct:' iones.

a¡a 14, expedicntt:' 2.
mado Ft:mández durante 20 año para construir d Panteón del armen. apita!

611 i\rchirn General del Est.'ldo de

ucvo Leon.

20,0011. 93 fojas. 03 de 11arw de 1899.
61 Archivo cncral dd Estado dt: 1 uevo Lcon. Op. il.
62 aldaña, Jo é P. F:stalllpaJ Intig,110,- dt ,\/0111,•my. Dtrt:'cción de Promoción Ediron,'ll. Terc ra

Edición. Monterrey, N.L 1981.

856

- 0 ~ 0 un . comcmarm muy per;onal, l.1 obra funeraria Je Dccanini Hermano. \ ,\lhem,
~eca1UOJ, registrada . obre todo en lápid~ as1 como eo c1crrns csculruras. presenrn tratos, fonruL~
de mayor e1eg:t~Cld ).· depur:1_c1on.. f-.1 traba10 &lt;."Tl l:ip1&lt;l.1 se caracteriza por esculpir ,; dar un
1screto ·lltorreli
· ,l 1o. di senos
- Je to
- ll a¡t:s
· o elementos vcgl.'.tales, trazar las leycnth. de los
•
e\&lt;:
e~ilafio e,! le1ra cur. 1\'!I com·1rcienclo a la lo era un monumenco fum:rano por s1 s;1lo. Valclria la
pena estudiar I traba¡o de e rm arostas.

, 57

�,
n· e ingre o a. la
·d en márm l Y o1O • e en
capilla con un altar c nstnu o
- puerta de metal al que tiene
detrás d l mausoleo por unas
catacu robas•
acce o la familia.
, d 1 Carmen parecen v rdadera
Lo mau ol o del pant~on .
, . - orno es el ca o del
ulan a la iglesia gottca:;.
l
fortalezas, algunos m
f mil' d fanuel Garza Guerra, ubicado en e
mau ole de cantera d la a : : r .da por l s con trnctore Pedro
lado der cho al cruzar la entra
e~::co el m num nto no indica
Pagaya
ía en. Tacubaya, . ·t_ mili. Podemo ob -ervar las puerta
.d
,
mbre de e ta a
ª·
fechas, ru a mas no
d
el suelo que conducen a un
cerrada de hierro empotra a en
. , d de repo an lo. re" tos.
til
ubterráneo, qu1zas oo
de encontrar el monumenro de es o
Más adelante, habremos . . d p J • Alaní Tamez· la obra no
. t a la familia e ea10
,
, l
rt Decó perteneden e
1
tor o arquitecto que laboro e
indica a la vista el n mbr de coEl~struc , n de flores sobre el dint 1del
e h d
ealización .. r ero
d 1
di eño ni 1ec a e u r
_
·
eriedad de las linea. e
ertectament con 1a
.,
b.
monum nto com ma P
.
d mausol
é te tamb1en
1
1
t ·o 1emp o e
'
di eño. Al igual que ~ os o.\, . una scal ras que e nducen a las
ti n u altar en el primer ni\ el )
.
d .,
el
criptas.
.
.,
la obra funeraria que e10 en
Merece especial atenc1on
. . .t liano formada por
uema de lo arttstas 1 a
1
Carmen, a mane
di d en la ciudad duran e las
Panteón del
•
•
r
ugu to Mas.ara ca o
·guel Gtacommo )
y
e trabajaran de manera
, d d 1 iglo pasado. a ª qu
.
d
b
.
lD
nz1·0 ó iacommo as a
Prim. ra eca a de
· ado a ne aonu
.
asociada en l taller O mm_
b
·e d tacan p r cantidad Y
O
e
· d pendiente su
ra
· d
y ía, o en 1orma in e
'
le ar n d 1 arte funerano
.. _1:dad a í como por el aport que g
ongimw . ,'
.
~
ccidente a e tas uerra , .
.
d e ta a ociación e tá el mau oleo
De las obra ma conocidas
.
dice- ' Plano
fi
.
pañola Tiene una placa extenor que
.
de \a B ne cencia
.'
:riacomino 1assa y ía. on tructor:
p r M. Giacomin . ContratJ ·ta

;·F

' gel Playan 1926' .
. 1 n altar , n e1 segL1ndo,
El monument tiene eo el pnmer ru e u '
.
o podemo tener acce o a e te
1
, d
ba ·¡ando una d la escalera , as _cnptas.
l Otro maus 1 o ·, a9w po em
.
in
embargo
a
diferencia
de
e pacto,
,
- - - - - - - - - - -_- - Mi el iacomino Y Augusto ~\ai;sa es fucn~e de
64 la obra funerana de los aalmnos. r gu
dí Hacemos notar que en el Pameon del
~
d'
&lt;l la localidad ho'i" en a. '
cista y
invcstigaaon pam e tu lOSO~ e
• 1 rraba'o mandados olicimr a otro~ a
Carmen sc conscrvan de igual manera . o
. di
diente olo por curiosidad anotamos
. dl!d ¡ como ,1 arqwtcctos in cpen
'
marmolerias de la au
as
' .
aparecen en la lápidas.
1enas
s
artmas
y
marmo
que
los nom b re de lo ·
•

858

ob ervar l nombre de l extinto en las placas empotradas sobre la
paredes.
El ausoleo del Gral . Gerónimo Treviño, fechado en 1917, s
obra del arti ta Miguel Giacomino. l monumento s de forma clá jea ;
e tá construido en márm 1 y con erva en el centro el bu to con la
representación de nuestro p rsonaje gue porta con orgullo u medaUas
de hazaña. nacionaJes. Tiene otro detalles la obra n su fachada como
el escudo de arma nacional de su tiempo, un águila, flor s y espadas
emblemas bélicos de la vida del general. Hoy en día luce abandonado .
1 monumenlo de la familia Cantú Treviño combina en armonía
la arquitectura la e cultura en cantera ) mármol. ~1 conjunto funerario
representa en imágene bíblica el recibimiento gl rioso que brindan los
áogelc al alma que ingre a al cielo. El trabajo fu mandado solicitar a
Grandes Tallere de [árrnol Martínez y Massa, que estuvo ubicado en
la calle de ~ a hingt n 207. La primera inhumación data de 1913, no
habiendo dato de la realización de la bra.
La cultura 9u custodia el mausoleo d la Familia iUa.rr al
ubkada en la primera ·ección e una mue tra d e cuJtura"5 qu cobra
fuerza independiem del monumento. La cultura de la ra. icloriana
. D e iUarreal y u nieta Lupita fu encargada al escultor . PonzancJli
de la Ciudad de México de qui n pudimo. constatar sus excelente ·
trabajos en lo panteones r◄ranc , s an Fernando y el municipal de
D olore en visita a la iudad de México.
Habrá que hacer notar que las tumba de menores dimen ione
merec n igual r peto que 1 mausoleo de la primeras eccion . Por

65

Habrá 9ue csmdiar 1 este eatir plasmado a la piedra, es producto no solo del artista y sus
influencias sino de la emocione de sus clientes. La esculrum de la ra. Victoriana M. De
illarreal )' su niet:i Lupita, es de las contadas rcpresemacJones de familia en el Panteón del
Carmen. 'on do figura femeninas: el de una mujer adulta r una niria, L, primera entllJ:i \' la
segunda de pie junto a u ahucia; el retrato a perpetuado un scnumieoto mu} grande e
indes1rucúble de amor que continua aún &lt;lespué de la muene. Ocupándono en obser:ar con
minuciosidad la escultura, nos damos cuenta que el autor de la obra tuvo especial cuidado en
resaltar y hacer notar L1 vestimenta de la dama~ qu1coe.~ portan delicado trajes de la época según
su edade-. L1 niña por ejemplo calza de botines v luce Je p •chera haciéndo e notar lo. pli gue
Y doblecc. del vestido por est. r junto a su abueb. Lle\'a el cabello suelto ) onduJado, e t:
representada parada )' ·u mirada seria se dirige hacia el horizonte. La señora sentada, con un
brazo extendido hacia u nieta, porta un ve ado largo cargado de dcmeotos decorativos, como
encajes, foUa¡e y grecas; las armga en el cuello de la ra. Vi tori:im nos indica que su edad es
avanzada, liev:i un peinado alto y su mirada es fija y profunda Vemo. adcmá otro detalle curio. o
en esta obra, 4ue no voh;mos a observar en ninguna mm obrn funerana d l Panteón del Carmen;
sobre un co. tado ele la Je la e culturn aparece un grabado cl una cria de pelícanos con la madre.

59

�mencionar un ejemplo citareroo I caso de la tumba de lo señores Juan
J. illa rreal y e li tón illarreal.
sentada sobre un espacio triangular, a un co tado de la a enida
principal, localizamo una twnba de mármol cuadrada y de volutn n
cúbico. Tiene grabada en la placa frontal n forma elegante y cut i a la
ley nda: Aq1IÍyacen los restos de los Sres. ]11Cm J. Vil/arrea/y lelitón Vi/lama/
Filántropos 11evoleo11eses. El m numento cu todia una madona con un
niño en brazo y presenta un grabado en los laterale d una guadaña con
una cruz y una antorcha ncendida invertida arnba ·oo alegoría que
no. hacen ·uponer, entr tra co a , que la vida del hombre a llegado a
u fin. n el monum oto además aparece grabada la inscripci 'n de
BJAG[ Hnos S.LPotosí, a quienes fue olicitado la elaboración del di eño.
Cuesta trabajo observar n u totalidad la obra de la que hablamo a que
creció junto a un árbol d limón que cubre con su rama una bu na
parte de la tumba la cual luce da11ada y de cuidada quizá a la falta de
atención involuntaria. E ta e una muestra de monumento funerari de
principios d iglo ,' , d e, celente trazo y manufactura, n dond lo
grandio o del conjunto radica en la sencill z de su forma .
"'n década
anteriore , la gente aco tumbraba comprar
exten ione amplias en lo cementerios para la familia completa· la
llegaban a cercar y a pr tcger con gruesos barandales y dentro de ést
quedaban protegido Jo 1c¡os monumentos.
n el Panteón del Carmen las familia Belden y Larralde Ancira
adquirieron, respectivam ntc, su terrenos para lo su os en la . eccione
de la entrada principal. Llaman la atención las grue a ' cuadrada lápida
con los nombre grabado de la familia Beld n di pue ta en el área
irregular y lo. curio o diseño geométrico d la tumba de la familia
Larralde ncira, como la perteneciente ala ra. Génova . Vda de Ancira
fallecida en 1909, que tiene la apariencia de sarc 'fago· l di eño es del
artista Anastasio Puo-a66 •
on forme recorremo los pa ill
habremo de de cubrir
m numemos y e culturas de ángele dolientes busto d personajes
altorrelieve con l m nto anatómico , bélico y alu iv s a la
Ana tasi Puga o A. Puga como e registraba también en alguna obras del Panteón del
armen (poca y dispcr a) uc un rec mocido arti ta ori~aoo de an l.uis Po10s1 que dejó . us
trabajos en la lgle ia de Guadalupe, .L y el portal de entrad.a del Panteón del R ble; su
trabajo funerario son de cantera ele escala pc,1ueiia en su m~yorfa, ~on ricos en alegorías.
esculpía bustos ele personaj en e te materutl con gran emcjanza, su obra un poco burda, pern
auténtica , bella. Convendña hacerle un estudio.

6t,

860

actividades 9ue realizó en ida el difunto, como por ejempl
I globo
terráqueo de la rumba de ntonio arza antú, la comp ición de la
espada y la gorra en Ja tumba de Llbrado áenz, la mano entrelazada ·
de la tumba de la familia Quintero y la xcelente r pr . ntacione en
bu t del licenciado 'arlo. Treviño y la profe ora Ramona E par.za, así
como I altorrelieves ce n lo retrato d I eñor Hilari Martínez del
e cult r Miguel Giacomino failecído en 1938 y de su c.p sa la señora
R a l.
da de
iacomino. r o podemo dejar d mencionar el
magnífic trabajo con una técnica d porcelana qu
mpleaba la
d aparecida marmolería Gabriel Dannunzio a las fotografía de lo
difunt
gue se conserva □ enmarcadas en la tumba de mavor
aotigü dad. dulw, e infantes, pe1petúan su imagen en los suyos, ~ue
p
a la imempetic
a los años, muchas de 'sra
con rvan en
buena condicione .
La tumba d I gobernador Arturo B. De la arza e otro ejemplo
qu habremo de notar: tiene una ba e de mármol imple y sobre ella un
libr abierto o m tal, r , eñando la vida y el en ti r de la familia hacia el
e poso padre y p lítico; a un c tado de la tumba está la e cultura de
una niña fabricada en metal qu en algún tiempo o tenía en su manos
una clase de objeto· el conjunto es una mu stra orjginaJ de trabajo
funerario de manufactur, moderna.
mo i fuera un encuentro repcncin con una presencia
fantasmagórica no. toparemo con la e ultura de la eñora Manu lita
viuda de haveznava en la tumba de u e po o e hij el profe or
iliberto Chaveznava. T,a e culrura de la nora lanu lita apar ·e n una
VlU-.ina, entada n una illa de macl ra lo de cendiente d esta familia
acostumbran mantener n bu n e tado I monument , ya gue I pintan y
colocan flores rojas en 1a mano , de la ·eñora. u emblant e. erio y u
actitud de protectora cumpl · la función &lt;le velar l sueño de lo suy~s y
de cuidar la tumba &lt;le lo ajeno •.
La tumbas de mayor antigüedad se irán mezclando con la má
reciente perdiendo nuestro interé en la búsqueda de lemcnto o
d talle auténtico sin embargo entre lo generalizado &lt;le alguna áreas,
encontrar mo una qu otra tumba perdida que conserva algo e pecial
como la herreria que cerca I pukr ; el barandal diseñad con tubo de
ferreterías algo cmio o, que pudiera ser de la admiración de un arti. ta
plá rico.

861

�El panteón luce Ueno; en lo laterales de la parte central
han
e tablecido nuevo sepulcros, quizá a v nclidos. Por
parte, el
personal del panteón se encarga de la limpieza y manteru.m1ento de las
área las cuales lucen limpia y cuidadas.
' La admini trae1ón del lugar e tá conciente del val r que
repre enta en la familias regiomontar:ia .. abe del p_atrim nio que
cu todia v de la importancia para la hi tona de una ciudad como la
nuestra. - in embar o reconoc mo gue para seguir con ervando 1
centenario Pant ón del Carmen, L'l soci dad, a í como la in tituciones
pública, , privada iot re ada en pre rvar el lugar_ de?erán_ unir ~ para
conservarlo en buen e tado y así no de aparecer la h,stona esenia en piedra.

-º~ª

E1 Panteón del Roble
1 Panteón Jardín El Roble comprende una amplia extensión de
la a enida Gonzalito y el antiguo camino a García hoy Ruíz ortín s en
u prolongación hacia el ponient , con acce o de entr~cla en la
intersección de e, to puntos y la salida por el extremo pontente de la
traficada calle de Gonzalito .
En el contexto urbano de u época, de los año treinta del siglo
XJ este c menterio quedó comprendido en la intersección de los ejidos 1101te

y poniente de la ciHdad, congregación de los rdiaks, jtmsdicción de este t~1111zicipii' 1;

Otra fuente nos hacen abcr que el a entam.iento del pante n abarco
la tierra d cultivo de la de aparecida congregación de lo
rdiale a í
también hac n constar que el e pacio que comprende el cementeri sigue
coas rvand la humedad de antaño por la mima razón e pres ntan
caso de cu rp s que perman cen incorr mpible como consecu ncia
del agua y minerales del suelo.
.
, .
El Panteón El Roble tien su rigen en la oaedad L"ltt0m111a,
Jndushial y Merca11lil Cm1mterios y Fumraies, S.A. empr sa establecida l IO
de febre;o de 1933 que urge con el propósito de e,igir )' explotar ce1J1enferios

pa,ticulares, b,indar el sen1icio de i11b11111adones, la_ ~11n1111Jactura 1e. afatídes, así co1110
el culh·,,o de )lores J' todo aq11ello q11e tenga rela-C1ot1 co11 el semcto de una m¡presr1
ftmeraria68.

La ociedad quedó con tituida por los socios y accionistas que a
continuación roenci namo : eñoras Dolore Rangel de Larrald y
Margarjta Lagüera de arralde, eñore
dolfo Larralde Jr. Virgilio
Larrald , Ángel de Fuentes y Catlo Dres el.
Hacemo con tar que el a runtamie_nto de Monterrey impuso a los
acci nj tas del panteón la constn1cció11 de 1111a catre/era con anchura 110 menor de
diez metros herha de gravaJ' asfalto q11eJarilite la ro11d11cció11 de cadáverel9.
La orden fue cumplida al pav-imentar
el antiguo camino
carr tero que pa,tiendo de la alZflda 1\Jadero hacia el noroeste une a esta ri11dad

co11 la congregación de los Urdiales-o_
En la época del establecimiento d este panteón, el ector
oorponiente de la ciudad e taba prácticamente d urbanizado; no l~abía
colonias o fraccionamientos de por medio pero tenía la ventaja &lt;le estar a
corta di tancia d 1 movimiento de la alzada Madcr ; e decir el
panteón del Roble e l calizaba a exlran111ros, término que
aplicó en
décadas ant riore para indicarno que lo panreoncs deberían
e tabl cer en las afuera de la ciudad, alejado de la urbanización per
sin ext nder e dema iad de la última vi ienda &lt;l aquella.
Todavía podemo
apreciar
n e t
lugar caracten tJca,
particuJare que ólo e pueden apreciar en lo panteones de mayor
antigü dad. El Roble con erva una b Ua portada de cantera artificial rosa
que stenta en el nicho de la part uperior de su arco principal la
imag n de la virgen del Roble. En cierta eccione de la portada hay
detall de grabado de follaj s emejantes al barroqui mo austero que se
ob crva en alguna que otra igle ia de la región. onserva además una
placa que marca la leyenda Panteón del Roble. ementerios y F11nerales SA
1933., nombre de la razón cial con la que s fundó''. El cliseñ de la
portada
del arti ta Ana tasio Puga, que e caracterizó por emplear la
cantera en sus obra funerarias como la t¡uc e dejan observar en el
panteón del Carmen, por ejemplo.
~1 terr n d I cementerio e asemeja a la forma de un cuadrado·
no hace meno de una década, é t se prolongaba má hacia el poniente,
en la actualidad parte de te s ctor está ocupado por negocio .

69

Archivo ,cneral dd Estado de uern León. ccción: C rre pondeocia de Alcalde~ de
Monterrey. Año: 1933.
6K Archiv~ Gem:ral del Estado dt: 1 ucvo León. S1.:cción: r otarios Públicos. Prococulo uel Lic.
Manuel Ylinliturri, l de abril di! L933.

Acchi,·o General del E tado de Nuevo León. Op. Gt.
Archivo General del E. tado de Nuevo León. 1l,ídt111.
71 Con la ampliaoonc · de la avenida Ruiz Cortincs, la portada original fue destruida
sustituyéndo e prJt una réplica la cual se colocó unos ccncúneu:o atrás de donde se encontraba.
La placa volvió a colocarse nuevamente.

862

863

67

70

�l int rior e tá alineado en forma reticular con calzada ,
camellones , rotondas custodiadas por fr no , palma bambúes y
diversas da es de pino. que predominan en tod el lugar. n la calzada
principal a un co tad se localizan las oficina generales, en eJ centro la
figura de un cri to y má adelante una capilla oratorio que ba destinado la
totalidad de su muro a contener las urnas cineraria para quien prefiera
est erv100.
l panteón d l Roble e. el primero en la región qu brindó el
ervício de jnhumacione con el concepto de panteón jardín. J término
e refiere al i t ma de entierro efectuado en área verde y en el que
sólo e permiten pequeñas lo eta obre el pasto para identificar el
espacio y a la persona fati cida. in embargo también maneja
extensione con lo epulcro tracLicionalc .
hn cuanto al diseño d las tumba podemo m ncionar que
alguna pre entan rasgos de originalidad; todavía se registran en e te
pant ó n obras d la marmolería italiana Gabriel Da11111mzjo )' de A11g11sto
Massa _y Cía que tienen u mejore · mu tra. de arte funcrari
n el
panteón d I armen . D e '. ta e di tinguen la tumba de Tomá Ro ale
Gómez y familia la del profesor Juan Guzmán ab llo, la de la familia
Martín del ampo, la del señor Lui Flores epúl eda, la familia Mariano
f. Pau.l, familia Lozano, la familia de don Juvencio Gue ara ana.l , por
mencionar olo alguna . D e cubrimo qu a un costado d la capilla
oratorio se conc ntran la tumbru de lo fundadores del pant ón del
Ro ble, como la familia de Fuentes Guajardo, anto Dre ·el, arraldc
Rang l y Larrald Lagüera. Hay ejemplo de vitrale emplomado n
criptas en de u o y culturas de la época que p rfilan a la modernidad,
como la del eñor , ng I de Fuente .
Por lo demá habremo, de comentar qu el lugar luce cuidado· la
admini tración del panteón instaló unos letreros en el interior
clifuncLicndo su interé por ayudar a las familia a conservar en buen
e tado I monumento fu nerari .
R cicntemen e
ha vise afi ctado por las obras de ampljación
de la a nida Ruiz ortines, lo qu ha oca i nado cli gu to p r parte de
alguna familias que tendrán qu reubicar lo resto de lo. uyo o la
ár a qu le a igne la admini tración del pant ón . to hecho, aunqu
de menore dimen iooe e asemeja al qu currió con la desafeccación
hace má · d cuarenta año d los panteone m unicipale 1 2 y 3 que
estuvieron en la avenida Venustiano arranza.

Tener una v1 wn del crecurueoto de la ciudad y de su.
necesidade futuras e lo que deberán d contemplar la autoridades para
emprender accione que beneficien en tiempo y espacio al present y a
lo ciudadano qu están por venir. Lo acontecido en el Panteón del
Roble e una experiencia Je la modernidad criticada por much
pero
que ervirá para m jorar la planeación y el rumbo de nue tra ciudad.

El P anteón Municipal San Jorge
mecLiados d Ja década de lo cincuenta del siglo
· la ciudad
de Monterrey comenzó a cambiar su ro, tro por una serie de obra d
urbanidad que inieron a cumplir la. d manda de mejores servicie .
na de ellas, c¡uizá
tablecida má por nece idad qu por modernidad,
fue la creación de la ecrópolis 1H111úcipal o Panteón an Jorge.
e 11 ga a ·I tran itando de ori nte a poniente I camino que fue
la principa.l vía a Torreón y que hoy corresponde a la avenida Lmcoln.
Limi ta con la a.lle M isé. áenz Garza p rten ci nte a la colonia
ra nci co d ·
Í ' la que s une a la avenida Raúl Rangcl Fría · en u
trayecto hacia el norte. E vecino ademá de la ecunclaria fed ral Profr.
Rafael ubiJJas }' de la ca a de reposo para la per ·ona d la tercera
edad, por la parte oriente.
obre lo primero propietarios y el u o de la ti.erra · que ocupa
actualmente el panteón an Joro-e e conoce poc . lnfo1mación
ptec d nte a su creación registrada en algunas cartas urbana de la ciudad
señalan que una gran exten ión de teJTeno al poniente de Ja antig a via a
Torreón hoy avenida Lincoln p rtenecieron al oronel Jesú Ramírez
Quintanilla' 2• J gobierno d le. tado adquirió de pu , s aquellos e pacios y
cedió una parte al municipio de Monterrey para la edificación del
mencionado recinto. Para entonces el área circundante al cementf.'!rio
carecía de vivienda , apenas comenzaba a lotificar e l sector norte de la
colonia Las íitra al mom nto de la apertura, lo único reconocido c¡u
había en esa z na eran Jo l ant one · particulare &lt;lel R ble y T peyac
fundado en 1933 · en 1941 respectivamcnt y que están a corta
distancia d I municipal in embargo cuatro año. más tarde d haber
iniciado su, ervicio ya figuran en lo, plano, alguna. colonia. cercana~
como on la an J rge, del Mae tro · la l\1 relo .
72 Plano urbano 233. Lot1ficac ión v Trazo dd scnor norte de b .olonia L1s Mitras. Junio de

l957. AGEr L

64

,

865

�E te cemcnt rio e tabl cido en el añ d 1956 vino a uplir 1
ser tCJ d l panteones municipale de la avenida Venu ·ano arranza
ante d aprobar la dau ura de aquellos por iniciativa de ley enviada al
-3
ongre o del Estado
1 cierr de lo campo m rtu r:ios eJ alcald de Monterr y, r.
José Lui L zan tuvo la intención de con crvarl , para que se g11arde el
respelo dfhido tl los restos de las perso110.r q11e desca11sa11 e11 esos paJ1teo11es-. oo
obstante fue imposibl cumplir con te propósito, porgue lo e rrcno
fu ron d tinados a la c n trucci, n de un conjunt
ducativ y 1 .
familiare de lo, difunto. t:uvier n qu cumplir con xbumar lo re t)
para d po itarlos in co to alguno en I nue o recinto; y de no r clamar
nadie los cuerpo al osario común de é ·te último lugar-4•
e tu o el in ter , s de que el nue,To cement ri mo trara una
pre ocia digna de d su fachada, ere mo 9u fu aprobado el
ant proyect del arqui ecto Jo é Víctor de la Garza para la con trucc.ión
de la Jochodr1 del gra11 pó,tico _)' ~fici11a.r del paflfrót1 pu
I dibujo n
per p ctiva descubierto en los p riódico de la época coincide c n lo que
b rvam de ' ) n la actualidad-'.
, fácil identificar el panteón an Jorge por mostrar en la bardas
exteri&lt; re la reproduccione. d cuadr · famo o. de arti. tas m xicano
como Jo ' uadalupe Pe ada
n u imag n de la mu 'rte ~ tiva. "1
colorid de fa obras . concentra n la par d del e taciona.rni nt
emicircular, apreciándose figura ab. tractas realizadas por j, vencs
apoyado por el municipio de la ciudad n un pro ama conocido como
1oncerre J ven.
d tinó ad má una ext nsión con iderabl d u
muro para in cripci n . bíblicas, la gue e han , · to difundida
últimamente en tra. áreas d la zona metropolitana. amo todo
pant ón, existen florería. encontrándose in. talada, en 1 xtr mo del
estacionamiento y ólo ll gan n núm ro a cuatro [ or la scasa , cnta ·n
el lugar.
El ccmenc rio ruv n la pan up ri r de la entrada el anuncio
de 1 errópolis 11111ici.pal con letra grand . de hierro y en la part má alta
73 •

l prindpios dr fino t 1mm11o.r al Co11~rrs11 ,M f:.rtndo rl pm1wlo dt l..t'I pura da11111r,ir los Panlr1&gt;11es
,\l11111c1fail,:s, pum rl c11J(I m,mi(ul,11111,s lrn r /01 fllltl'OJ /iJtos pam J(I 1110, s1/1111do1 rll /,, n,r/ón 11orot"Slt di /,1
dudad 111 lt m m1s tl'didos &lt;1l 1111111idpio por rl J!.Ohiemo del ts/(ldo_y q11r s11n1tJ11 rÍl'll/11 l't'/11/1• 111i/ 1mltr,.r r11ndradns.
egundo mforme que nndc el R. /\yuntamiL-nto J e Munterrcl', el ctuda&lt;lano presidente murucipal
Dr. José Lws Lmmo. D iciembre de 1956. AGEi L.
N Penóclico Olicial, L4 de en ·ro de l 95~.
75 Pt:nóclico b/ \ orl,. Pnm ra pi= del &lt;lummg 29 de enero J e 1956.

866

una cruz del mi mo material. Parte de la inscripción fue retirada hac un
par de años, quedando sólo la palabra .Mm1icipal y la gran cruz qu da la
bien enida a lo ,-i.sitante .
D lo pante ne a cargo del municipio d 1 ntcrrey es el mejor
con ervado tal v z por l calizars n '1 la~ oficina, d la dirección
general de panLeone municipale y por ofrecer I ervicio de cremación
a qui n lo olicite. Tiene un o ario e rea.no a la entrada y en eguida de
·sl ob erva.mos un hemiciclo que pro ege n u muro izquierdo los
r to de alguno p r naj de tacad · de 1a vida política, militar y
cultural de u vo León en el iglo XIX, quienc fueron trasladados a
e ta n crópoli por el término de lo ervicios de lo viejo panteone de
la a enida enusti.ano Carranza d nde originalmen e de cansaban. Lo
n mbrc qu aparee n n I
igui nte : anuel faría de Llan&lt;: Lic.
arci o Dávila, Gral. P dr Martín z,
ronel .arlas Zuazua y Esparza
Lic. Manuel P. d Llano Dr. Bernardo Fuga, enient Eduardo Tr viiío,
Dr. P dro oriega L al Dr. arlo f. Ayala, lng. Franci co L. Mier
Mario P ña, eni o e oronel Je ú Treviño árdenas Gral. Mariano R.
i\rr la, ral. Lic. Lázar
rza yala, Eugenio Pérez MaJdonad y el
profi or
tonio Tamez.
orno todo panteón municipal ti ne , u encanto y . u, carencia .
E te se halla dividid en z na y ectore ; la ca.lle y av nida de u
int rior , on d u o peat nal y e tán identificada apr piadam nte con lo
nombre de agrad
orazón Luz, J\ur ra, Ci I Recuerdo, tcétera.
m diaeión d I e m nt rio
localiza un templete sobre una rotonda
donde · fician mi a. en el día d la madre · o en el d lo muerto , por
jcmpl .
Lo epulcros se di. trfüuycn en füa o hilera las turn as e tán de
cara al 1 y en cierto sectore
hallan en ntido contrario. o hay
lujo n ella , pero ob ervamo que I ing nio sobresal cuando ·e quiere
mantener prote 'do y ad rnado d e pa io de un er querido. D tacan
lo túmulos d ti rra con u cruz de mad rn, la familia iembran
alrededor d c. ta cpuJtura encilla planta d ornato, bugambilia y
cactácea d diYer as cla. e para contrarrestar el color de la tierra y
c locan letrer &gt; con rnen aje r ruJado, a mano. Ademá
ti n la
co tumbre d pintar la e. culturas d e meneo y d ye
n col r
chillante que t altan aún má c n la int n idad de la luz.
exc pción &lt;le la zona ori nte (av nida an Jorg y agrado
o ·azón) dond al par cer no e ll van a cabo inhumacione , el re to d 1
1

867

�lugar luce lleno; apr ciamos que e de tinaron área exclu iva para
párvulos y al completar u capacidad, lo nue os entierros para infante·
e realizaron en zona d adulto , percatándonos de esta cliferencia por la
bilera de tumbas pequeña que yacen en dichos ectores.
o hay enta de terreno a perp tui.dad el espacio e renta a un
pJazo no mayor de doce año para po teriormente dar cabida a un nuevo
entierro o de er el ca o e renueva el contrato de arrendamiento.
Considero que la edificación del panteón an Jorg vino a
dignificar en u momento a e to espacios de carácter municipal por
tener área arm nio a , identificable , calles principale pavimentadas y
un orden con iderable en la disrribuci 'n d la tumba . · reconocido el
hecho de qu las autoridades decidieron adjudicarle mayor pr ncia a
esta clase de Jugare desde el momento en gue e aproximan Jo
visitantes por el trazo del estacionamiento que rompe el esquema de lo
tradicional y el particular anuncio de la entrada acompañado de la gran
cruz de hierro. Por otra parte reconoc mo la buena función d 1
muruc1p10 con u programa Monterrey Joven porque entre otra
razones mejoró el a p cto externo del cementerio que frecuentemente
era rayado. in embargo la ITTan tarea a la qu se enfrentan la mayoría de
los panteones munjcipale es la de con ervar sus área limpias y
arregladas, lo anterior e cumple parcialmente porque el scaso per onal
realiza diferente acti idade en su jornada diaria qu le impiden
c ncentrarse e clu i amente en e tos aspectos. aldria la pena r parar
cal punto establecer un I lan d acción con lo deudos de los difunto.
para mantener las áreas al daña a la . epuJturas limpia y libres d
hierbas qu impiden identificar la tumbas. ería conveniente que la
omisión de Monumentos de la ciudad tomara n con ideración el
hemiciclo de la ntrada que luc abandonado ya que aparte del alor que
repre enta en ·í, e el único en u tipo que existe en un panteón del
stado de uevo León .

o se encontró documento alguno
brc la creación de este
lugar in embargo la administración eñala las prim ra inhwnaciones en
el añ de 19 3, gún los libros de regi, tro que se con ervan en u
archivo.
F'l panteón Valle erde muestra caracterí úcas fi ica imilares aJ
de an Jorge y aunque no guarda el mismo d coro gue u predecesor in
duda las autoridad de su tiempo decidieron que con ervara elemento
parecido al rccim oficial del 56.
El tacionamiento del panteón Valle Verde tiene una forma
semicircular la barda lateral
de] acce o de entrada dejan -ver la
in cripción d
ecrópolis 1\l1111icipal y en tro e. tremo rotularon Pa11/fÓt1
Valle 1~erde: al entrar al recinto vemo un templete donde e ofician las
misma pintado en tono claro todo e. to de dimen ione mru pequeñas
en comparación al ya tan m nciooado panteón an Jorge.
Por lo demá da la impre ión que I panteón careciera del
suficicnr orden ya que el trazo y e mposición pareciera gu no están
suj ta a una planeación adecuada· e co e aprecia en la irreguJaridad que
exi t para d finir la distribución d la tumba en L1 falta d camellon
y calles adecuada para el trán ito peatonal y en la abundancia de
matorral y hi rba que contribuyen a ubutilizar eJ terreno.
La, tumbas on en general sencillas; la bay :_i 1a aJtuta del u lo
con techo d dos agua o con una cruz de madera clavada en la tierra
protegida con pi dras de río llamada piedra bola pintadas en colores
llamativo para vitar er atrop ll da . La · familias acostumbran pintar
los monumento de ángeles y vírgenes en tono chilJante y s mbrar
junto a lo epulcro pencas de maguey y planta de la región. La
tumba d mejor cuidado e tán concentradas en la cima d lo. lomerío
donde pareciera r una zona d mayor exclu iY"idad y atención. Hay
creatividad en algunas rumbas: con las ba es de lata de refr seo la
familia realizan cruce arte anale , iendo un detalle origina] y aut ' ntico
en el e ment rio.

El Panteón municipal Valle Verde

l or otra parte, al panteón lo di,, ide de manera natural un arr yo
canalizad y sin e combro qu atravie a de ponicnt a oriente el qu
egún fuente oficiales no da may r problema ni n época de LIU\~ia .
Todo panteón murucipaJ y particular ti ne la obligaci · n de cuidar
Ymejorar los ervicio del mismo modo lo · gue cuentan con el servicio
procuran mantener limpio u
pacios ) contribuir al cuidado del lugar.
En I caso del pant ón Valle Verde hace falta, tal ,·ez, ªI ortar un extra y

El tercer y último d l pantcon municipales de Monterrey e.
1 panteón de Valle erde. Llamado así p r tar comprendido cerca del
sector habitacional del mismo nombre en la avenida Lincoln rumbo al
poniente del panteón municipal an Jorge.

868

�no precisament económico _to puede ser:
tablecer programas
permanente de limpieza y d , hjerbe, siembra de árboles y
mantenimiento de las tumba. . om·endría trazar y pavimentar los call
y camellones de terracería del interior, así también sería útil que las calle
fueran identificada con nombr . e sugiere además que la
admini tración del lugar levantara un plano del terreno para emplear
convenientemente los e pacios que quedan por utilizarse. Estamo,
guros que las uger ncia que aquí
tablecen m dificarán el estado
actual en el que e encu ntra el pant 'n adquiriendo una presencia má
digna.

870

Sección Quinta
CO MENTARIOS Y RESEÑAS

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                    <text>Sección Segunda
LETRAS

�ACERCAMIENTO SOCIOLINGÜÍSTICO
A LOS DILEMAS DEL HOMBRE ACTUAL

Dra. Alma Silvia Rodríguez Pérez
Centro de Estudios Humanísticos
Facultad de Derecho y Criminología
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Universidad Autónoma de Nuevo León
Elproblema de.fondo radica en tener con10
referente el desa,rollo tecnológico de los países
avanzadosy no una axiología que lleve como
qe aquellas necesidades humanas que sólo se
manifiestan cuando el hambre desapareció.
F. FemándeZJ 1997

1. Lo mediático
Hoy en día, cabría preguntarse si el acceso al uso de la tecnología y la
inmersión en el ciberespacio, nos ha llevado a olvidar al hombre
relegándolo a simple recepror de una cultura para él desconocida que ha
invadido su entorno y lo ha conducido a una debilidad ontológica, de
ideas y moral 1•
A través de los medios (prensa, radio, televisión y cine) hemos
creado una sociedad ciega y consumista; el hombre adquiere nuevas
formas de vida por la interactividad teleinformática, e interpreta el
1 Vattimo, La sociedad transparente. Piados, Barcelona, España, 1990.
215

�mundo por una metanarración y un saber manipulado. Hay un pensar
descontextualizado de lógica a favor de modelos o estereotipos que se
conectan a procesos mentales conforme a un mercado mundial de bienes
simbólicos2.
Ikram Antaki, se preguntó si la solución a la crisis no se
encontraría en el regreso a los clásicos griegos, pues ellos distinguían tres
niveles de discurso, que se correspondían a tres categorías de personas: el
discurso demostrativo, que alude a aquellos hombres capaces de acceder
al conocimiento demostrativo; el dialéctico, que corresponde a un grupo
más numeroso de sujetos que, sin certidumbres auténticas, aceptan u
ofrecen varias soluciones posibles por cada interrogante; el retórico, que
se refiere a la gran mayoría, asociado a nuestra idea moderna de
igualitarismo, que conduce a la demagogia3• Ningún pensador
contemporáneo defendería esta clasificación, pues el problema de la
crisis actual es falta de comprensión de la persona humana. Lo ideal sería
una democratización de la información que participara tanto del primer
nivel, como de cierta retórica amigable de información.
Indudablemente que las tecnologías mediáticas se han convertido
en el instrumento más eficaz para la deshumanización. Arma poderosa
de los grandes corporativos comunicacionales y entidades oficiales y
privadas que han conducido al hombre a una crisis espiritual de valores e
identidad. Hoy -escribe Baudrillard- estamos amenazados por una
insolación mental, por una profusión enceguecedora a causa del feed-backs
incesante de la información sobre todos los puntos del globo4.
Los medios se han quedado en el nivel de la demagogia que,
asociada a formas politicadas, es el vehículo perfecto para convencer y
manipular al espectador tanto de una verdad como de su opuesto. La
civilización de la iqlagen, ha abierto la puerta a los juegos del lenguaje,
discursos vacuos, indigentes a la reflexión, triunfadores en el artificio y la
manipulación ideologizada de las voluntades populares.
A escala mundial pesa un imperialismo informativo que, a nivel
nacional, es controlado por el estado, convirtiéndolo en aparato
2 Herlinghaus, "Entre posmodernidad latinoamericana y postcolonialismo
angloamericano. Un debate necesario en torno a una nueva ecología de identidades".
Diálogos de la conmnicaci.ón. IX Encuentro Latinoamericano de Facultades de
Comunicación Social. Núm. 49. Lima, Perú, 1997.
3 Ikram Antaki, Manual del ci.udada110 contemporáneo. México: Ariel, 2000.
4 Warner, La m1111dializaci.ón de fa c11lt11ra. Barcelona, España: Gedisa, 2002.

216

ideológico. La fuerza de las presiones culturales que se produce por los
mensajes transmitidos a través de los usos colectivos de lo mediático,
construyen, facilitan y generan transgresiones y desplazamientos
hfbridos, que descubren un manejo controlador represivo; la
confabulación de un grupo sea privado o estatal, y la actitud de un
público, que ha perdido el derecho a la autodeterminación.
Las mismas estructuras discursivas determinan un papel social de
gran importancia, expresan el consenso que respalda el poder de las élites
frente a una amplia mayoría conformada simplemente por los otros-, que
incluso legitiman, desde el punto de vista internacional, las relaciones
entre los grupos de poder5•
Es indiscutible que un comercio mundial libre y competitivo es el
mejor y más eficiente vehículo de transferencia tecnológica y, por ende,
impulsor de desarrollo. Pero cuando en este proceso convergen la
supravaloración del comercio competitivo y la explotación del hombre,
sobreviene la crisis. Una invasiva omnipresencia de las comunicaciones
que valida la búsqueda de ia riqueza y el poder. Al mismo tiempo que
favorece una anticultura teñida de escepticismo y relativismo, que se
manifiesta a través de la demagogia, arma efectiva de largo alcance para
cambiar expectativas de formas de vida y conciencia en aras de un sueño
de bienestar. Postulados falaces en pos de una felicidad que no existe.
Los enfoques de analistas como Huntington y Warner sobre la
apropiación de la producción, transmisión cultural, concentración
industrial, interactividad de transmisión definidas por el markenting
cultural, y el debilitamiento del rol de intermediarios como religiones,
escuelas, universidad y familia, hacen hincapié en el alto riesgo de la
mente, la voluntad y el sentimiento de los pueblos.
Tal pareciera que e/ imptt!so gfobalizador/ homogeneizador, acrecentara
en forma generalizada la filosofía relativista y el triunfo de la razón, que
es una razón escéptica, mera vacuidad, palabras huecas, indiferencia a la
verdad y consecuentemente, desacralización de los valores. En un
sentido antropológico, hablar de estos tópicos entraña también flujos de
bienes infinitamente diversificados que sirven para construir un macrocontexto social, que determina las formas de poder. Pero ¿quiénes fijan
las expectativas del liderazgo en este escenario globalizado?

5 Van Dijk, La ideología. México: Gedisa, 1998.
217

�2. La mundialización de la cultura
Una de las consecuencias del impulso por el desarrollo, es la
mundialización de la cultura. La industria cultural conquista el mercado
mundial difundiendo su producción.
El término industrias culturales fue utilizada por primera vez en
1974 por sociólogos de la Escuela de Fankfurt. Sin embargo, sólo
posteriormente la expresión despertó interés, cuando la actividad de estas
industrias se asocia a la econonúa que se finca por la venta de espacios,
tiempo de antena y productos culturales.
En este sentido, los sectores del vestido, salud, alimentación,
tiempo libre, hábitat y transporte, son tan culturales como los sectores de
radio, prensa, televisión o cine. Pero, a su vez, todos ellos son objeto de
industrialización y controlados por un mundo, sometido a los vaivenes
del mercado.
La econonúa de las industrias culturales se relaciona así,
directamente con la globalización y su impacto en el contexto de la
actividad internacional. La mundialización de los flujos mediáticos,
tecnológicos y comerciales inundan hasta el último rincón del planeta y
alteran profundamente las prácticas locales. Hibridez simbólica, que
conlleva un gran potencial desestabilizador y acentúa interacciones
complejas, nuevas identidades culturales ajenas al conjunto de los
repertorios de lengua, cultura y acción, que permiten a una persona
reconocer que pertenece a cierto grupo social e identificarse con él. Este
es el drama de hoy. Un hombre desprovisto de referencias propias,
objetivos y valores, herido por un escepticismo y relativismo que
encierran frecuentemente una negación de la vida.

3. La quimera del progreso
Las consecuencias de este drama en el ámbito de nuestra realidad
total son decisivas. Hay una absolutización del poder, que se manifiesta
cada vez más en el marco de una cultura que combina refinamiento
intelectual con prácticas sociales que determinan un comportamiento
comunicativo.
Estamos ante la nueva frontera virtual, el espacio cibernético
que, al proporcionar un flujo casi continuo de información, va
fomentando la cultura de lo efímero. La atención se concentra en lo
218

tangible, útil y asequible. Foro en el que prácticamente todo es aceptable,
y se promueve una falta de compromiso total.
. Al o~servar las formas de actividad humana que constituyen la
realidad soe1al y cultural de los grupos humanos6, así como los
mecanismos concretos que operan en los fenómenos discursivos
pod~m~s afirmar que su función ideológica es la reproducción social d;
un s1?°1ficado esp_ecífico, para mantener la centralización del poder. El
estu~o del lenguaJe que se apoya en la teoría social, particularmente en
~ordie~, Focault y Habermas, señala que los fenómenos de poder y la
1deologta que opera en los textos, tiene lugar a través de interacciones
simbólicas.
·
La id~olo~a se construye con formas lingüísticas, cuya elección
~o e~ aleato~a, smo que guarda una estrecha correspondencia con el
~teres de qw~n lo. produce y el contexto en que es producido, que
mcluye el destmatano. La pretendida objetividad del discurso no es tal,
pero goza de po¿~r para presenta_rse a sí mismo, como la visión válida y,
por tanto, la uruca forma racionalmente aceptada7• Construcciones
s~bólicas o modos socioculturales de producción y recepción de
discursos, que producen efectos específicos de carácter cultural, que
amenazan la democracia.
La~ redes de transmisión, no son por tanto, neutrales respecto a
los conterudos y el control de los mismos. Denotan formas concretas del
entorno sociocultural, y connotan mitos, traducibles en pautas colectivas
de acción.. Comunicación de masas hechas con estrategias discursivas que
ponen en ¡uego normas sintácticas que generan la ilusión de lo real, hasta
crear un flujo hipnótico que deviene en persuasión ideológica8•
¿Cómo restablecer el orden moral y social? ¿Hacia dónde
encaminar una política cultural? El hombre ha hecho del poder el camino
para deificarse así mismo, lo que significa la destrucción de lo humano en
~n sentido total. El conflicto es cultural y moral, pues no existe ningún
t1po de afirmación o política concreta que enderece el rumbo hacia
valores que puedan consolidar un mundo ajeno a la corrupción.

6 Gumperz,_"Li11g11istic and Social Interactio11 i11 Ti110 Con11J11mitiei', The Ethnograpl?J oj
Cov1t111mzcaho11, Amencan Anthropologist 66(6), 11 (Special Issue), 1964.
7 Focault, El orden del discurso. Universidad de Lima Perú, 1981.
8 Lomas, Cómo enseñar a hacer cosas con las palabras: te01iay práctica de la edt1cación /ingiiística.
Barcelona Piados, 1999.
219

�4. Política cultural
Las políticas culturales se fundamentan en tres aspectos fundamentales:
1. Las industrias culturales son una rama importante de la
economía. Crean trabajo, en un sentido amplio, son un factor
de desarrollo económico. El patrimonio cultural,
representado por museos, monumentos, si?os ~stóricos,
paisajes, es ciertamente una dimensión de ~a identidad, pero
también es un recurso turístico, a menudo importante. Toda
política económica tiene también una política cultural.
2. La transmisión de las tradiciones culturales se basa en el
patrimonio heredado del pasado. De aquí que la. ~fusión
cultural está estrechamente vinculada con la educacion, pues
le permite establecer lazos con la sociedad y sus tradicion~s.
3. La mundialización de los flujos mediáticos y comerciales
afecta intensamente a las políticas culturales de los grupos,
colectividades y estados, de suerte que, desde el advenimiento
de los medios se plantea la cuestión de una política mundial
9
de la cultura •
Pero en realidad, son los grupos de poder, los principales
responsables de la dirección del flujo medi~tico. Cor~es~ondiendo al
estado el definir una política cultural y fungir como arbitro entre los
intereses sectoriales implicados en la gestión del patrimonio y las
industrias culturales. La UNESCO (United Nations Educational Scientific
and Cultural O,ganization), que nació en 1945, justamente para reconstruir
el sistema educativo, las bibliotecas, los museos, devastados por la
segunda guerra mundial, era un proyecto idealista que consideraba _la
cultura y la educación no como fines en sí mismo, sino co~o un ~~dio
al servicio de la paz. Ideal que lamentablemente ha favorecido políticas
educativas asociadas a los vectores poderosos de las políticas culturales.
La evolución de la economía a escala internacional y el avance de
las telecomunicaciones en la dinámica de la dimensión globalizadora,

9 Warnier, La ,mmdializrición de la cultura. Barcelona, España: Gedisa, 2002.
220

originaron nuevas formas de control social sujetas a un modelo político
democrático que lejos de dar frutos a prácticas justas, pareciera someter a
las industrias culturales a la estructura internacional, dando lugar a una
política controlada por los fondos- de inversión. En cierta manera, los
procesos de transformación tecnológica, la industrialización de la
producción de las imágenes, los nuevos medios de comunicación
10
masiva , nos sitúan frente a una fuerza subyacente de dominio de gran
alcance. Las redes cibernéticas, desarrolladas dentro de la
macrotendencia de la economía y el comercio, ofrecen sucedáneos que
paralizan la energía humana y la voluntad política, para fraguar a través
del discurso, la producción social del significado por medio del cual se
produce una información al servicio del poder11 •
En este contexto de receptores y productos de la información,
las tecnologías de la información y comunicación utilizan el lenguaje
como arma poderosa a disposición de los grupos de poder. La influencia
de los medios en detrimento del otro colonizado 12, acelera un desarraigo
cultural, arrasando las raíces de la identidad del hombre y de los pueblos,
para dar paso a la progresiva asiatización de las relaciones mundiales.
Esto es, aunque todos los países del mundo están siendo
alcanzados en mayor o menor escala por lo que se llama la
mundialización de los flujos comerciales, la realidad nos muestra un
intercambio privilegiado entre los países más ricos, pues los bienes están
repartidos de manera muy desigual por la superficie del globo. La
evidencia empírica presenta el dominio ejercido por los países ricos sobre
las industrias de la cultura, actividad que pone en juego la capacidad de
los pueblos para crecer, producir su propia cultura y hacerla perdurar
ante las agresiones exteriores.
No se trata entonces sólo de desarrollo tecnológico, sino de
dominar a través de agencias de noticias, de publicidad, exportadores de
materiales impresos, audiovisuales y auditivos (tecnología de
10 P. Terrero, 1997 "Ocio, prácticas y consumos culturales. Aproximación a su estudio
en la sociedad mediatizada" . Diálogos de la co!!11111icación. IX Encuentro Latinoamericano
de Facultades de Comunicación Social. úm. 49. Lima, Perú.
11 Fq~ault, El orden del discurso. Universidad de Lima Perú, 1981.
12 Herlinghaus, " Entre posmodernidad latinoamericana y pos tcolonialismo
angloamericano. Un debate necesario en torno a una nueva ecología de identidades".
Diálogos de la co1111micació11. IX Encuentro Latinoamericano de Facultades de
Comunicación Social. N úm. 49. Lima, Perú, 1997.
221

�comunicación) corporaciones transnacionales anunciantes, compañias
internacionales de telecomunicación, que nos transmiten ideas que
circulan en enunciados y palabras, que generan la imagen del
acontecimiento y crean o modifican las condiciones para interpretar las
acciones como actos y juzgar su propiedad. Los mensajes se convierten
en metáforas que articulan el sentido común popular y practican de
manera sutil, la coercitividad. Es decir, legitiman una visión del mundo,
connotan formas concretas del entorno, traducibles en una ideología;
modos de producción y recepción de discursos conforme a la ideología
dominante. Esto quiere decir que la palabra se tiñe de juegos sociales,
con el fin de producir efectos culturales previamente determinados por
los grupos de poder.
La importancia creciente de la producción de comunicación y en
general la extraordinaria expansión de la red informática mundial,
constituyen sin duda un desafío crucial. El hombre moderno recibe a
través de los medios, múltiples ofertas de verdades que van
expandiéndose y tomando fuerza con apoyo de corrientes de
pensamiento, que dan sustento a una política cultural que goza de poder
para presentarse a sí misma como la única visión válida racionalmente.
Este fenómeno ligado a la tendencia de homogenización y multicttlturalismo,
diluye la internalización de un yo, encargado de tomar decisiones y
13
desarrollar el sentido moral •
Vivimos actualmente en una civilización pragmática donde la
calidad de vida, interpretada según cánones de eficiencia económica,
consumismo, belleza y goce de la vida física, posterga o anula la
dimensión profunda del hombre, para fomentar la cultura del narcisismo,
donde los antihéroes y los egoístas dominan el ámbito de lo que hoy se
proclama como producciones culturales.
La cultura entrelazada en la dinámica de estos fenómenos
sociales, está a punto de estallido. Los giros bruscos del acontecer, han
roto los límites geográficos generando intersecciones del espacio, que se
traducen en nuevas representaciones de la historia. El hombre es
arrancado de la esfera del vivir cotidiano, para caer en el dominio de lo
relativo, donde fatalmente es abatido por el juego errático de los signos
que enmudecen el eco sonoro e interrumpido de un mundo
13 Haaften, Wren, Tellings, Sensibilidades moralesy educación. Barcelona: Geclisa, 2001.
222

convulsionado por la inseguridad, el terrorismo, la criminalidad, la
violencia, y la injusticia.

5. El poder de las élites
El poder crea las reglas, pero éstas no son precisamente para el
que las hace, sino se ejercen para los demás. Pareciera que todos somos unos
simios, pues actuamos como tales, es decir, entroniz~mos al simio más
fuerte, el más poderoso, y cuando envejece, le sucede el macho más
joven, y con más vigor. Lo mismo ocurre cuando el poder s:upremo recae
en la persona de aqHél que ostenta el poder. Ejemplo de esta forma de
gobierno podemos observarla en las constituciones modernas, el jefe de
~stado no puede ser sometido a un proceditniento judicial ordinario, lo que sigue
siendo una huella secularizada del carácter incólume de la vida del
soberano 14•
El poder en las sociedades actuales ha recaído en manos de las
élites, grupos que dirigen el rumbo de la econonúa internacional hacia la
conquista de mercados. La búsqueda del poder se hace en un contexto
de democracia liberal, entendida como expresión de la libertad, que en
términos reales, no es más que un instrumento de control y
sometimiento.
Arenal expone en base a la tesis de Morgenthan, que en las
luchas de poder, la política pretende tres metas: una política para
mantener el poder, otra para aumentarlo y una tercera para demostrarlo.
La teoría determina que el sistema es estable hasta que otro considere
que el cambio es provechoso, aunque también sucede cuando hay un
desequilibrio o desajuste, lo que se asemeja a la historia de los simios.
Bajo estas circunstancias, surge el aparato de adoctrinamiento
social, sujeto a los intereses de un grupo, que tiene por objeto la
manipulación del pensamiento y de la opinión pública. Se trata de ofrecer
una imagen del mundo que se ajuste a una ideología. Esto es, un sistema
de propaganda especializada que puede llegar a tener una influencia
decisiva en las decisiones del estado, con la consecuente destrucción de
la sociedad civil y la vida pública, en la que el protagonista principal son
los medios de comunicación15•
14 Amaki, Manual del ci11dadano contemporáneo. México: Ariel, 2000.
15 Choms_J&lt;y, Políticay Cttlt11ra afinales del siglo XX. México: Ariel, 1995.
223

�El modelo politizador del discurso tiene, por ende, un efecto
directo a nivel ideológico sobre las acciones de los sujetos. Una vez que
el grupo de poder logra tener control, puede mantener en estado de
enajenación a una sociedad entera. Ejercer con libertad plena. recursos
inadvertidos de subversión, para actuar conforme a sus 1ntereses.
Camino hacia la destrucción de la sociedad civil, que es finalmente la ruta
de la tiranía.
Se trata de un mecanismo de control social y de pensamiento que
garantiza que los ciudadanos permanezcan en estado de no ~articipació~.
·Cómo se logra? A través de instrumentos de poder que se tmponen s1n
16
~uestionamiento en la nueva cultura a la que se sujeta la sociedad tolerante •
Este mecanismo de control, significa una creciente fuerza de poder ante
el escenario internacional global. ¿Qué expectativas podemos tener ante
esta realidad?¿Quiénes fijan los nuevos paradigmas una globalización que
no es uniformemente beneficiosa para todos los países del mundo?.
Algunos, cierran los ojos ante este suceso. Incluso, el gobierno
actual parece estar de acuerdo con esta distribución de los poderes. Los
verdaderos dueños del mundo, son los medios, poderosa fuerza cultural,
que penetra hasta las entrañas mismas de las relaciones internacionales
de poder.

6. Prolegómeno hlstórico
¿Cuál es la actitud del hombre en este marco de referencia? ¿El
manúfero más altamente desarrollado? ... desde la Ilustración, la ratio se
convirtió en el paradigma por excelencia; nos atrevimos a pensar en el
·
•
•
17
hombre sólo desde la perspectiva genética de su respuesta mstilltlva.
Sería inagotable hacer un inventario sobre las diversas teorías en torno a
este tema. En la senda de nuestra historia, sólo interesa la objetividad, el
dominio de lo observable. Con estos antecedentes, emerge el concepto
del ser biológico que se opone a la imagen noológica. Pero el hombre,
sujeto pensante y sujeto de la cultura, no es sólo materia, posee c_uatro
dimensiones: lógica (referencia a sQ, ontológica (el ego auto-centnsmo,
de donde se deriva la ego-auto-trascendencia); ética (distribución de
valores) y etológica (ego-auto-f1nalidad). Es decir, el hombre comparte
16 Íbidem
17 V. Frankl, El hombre en busca del sentido. Barcelona: Herder, 1996.

224

rasgos distintivos con los seres unicelulares, pero su definición lo
18
rebasa • Hoy como ayer, la auto-reflexividad y la autoreferencia remite al
sujeto a su enunciación, pero no a una enunciación hacia la nada, que lo
hundiría en el vacío existencial. · Cuando descubrimos la verdad de
quiénes somos y lo que debemos hacer, comenzamos a existir, a ser libres
de encontrar un sentido a nuestra propia existencia.
Preguntarse por el sentido de la vida, por su valor, no es una
manifestación sintomática de que el hombre está enfermo, como
pensaba Freud, es sencillamente expresión de madurez humana. Una
forma de afirmación del ser, que se atreve a preguntar por la ·existencia. El
yo tiene como referente, lo humano; pero la conciencia nos pone en
contacto con el espíritu, que trasciende nuestra existencia, nuestra actitud
cognitiva, la historia, y aun todo aquello con lo que nos enfrentamos
cotidianamente.
¿Qué pasaría si no existiera la conciencia de nuestro ser como
personas? ... No dudo que es más fácil pensar y vivir como el homo Jaber,
aquél que sólo conoce dos categorías: éxito y fracaso; el que llena su
9
existencia produciendo 1 • Pero vivir, en tanto trascender, es la instalación
objetiva del sentido, del sentir humano. Se trata de la actuación del
hombre sobre la materia, en la que el sujeto descubre su ser en medio de
la realidad y a la realidad como un ser otro y mismo. El yo sólo es cierto
en mi realidad, sé la fecha en que nací, en la que escribo o leo, pero
desconozco lo que soy, lo que fui, lo que seré. Percibo lo que me rodea,
pero me desconozco, ignoro mi interioridad.
Borges escribe citando a León Bloy: "no hay en la Tierra un ser
humano capaz de declarar quién es con certidumbre. Nadie sabe qué ha
vendido hacer a este mundo, a qué corresponden sus actos, sus
sentimientos, sus ideas, ni cuál es su nombre en el registro de la luz ... la
historia es una inmensa liturgia donde las iotas y los puntos no valen
menos que los versículos o los capítulos íntegros, pero la importancia de
unos y otros es determinable y está profundamente escondida"2º.
La vida es un acontecimiento inesperado. No es una repetición
de algo que queremos decir o hacer. Es enfrentarnos a lo ignorado;
descubrir en cada hecho, nuestra propia existencia; buscar un sentido. La
18 Morín, llltrod11cción alpe11sa1J1iento coJJJp!ejo. España: Gedisa, 2000.
19 Íbide111
20 Borges, Ficciones. Argentina: Emecé, 1966.
225

�experiencia de encontrarse existiendo, permite alcanzar autoconciencia de
21
sentido, que nos defiende de cualquier enajenación o posible extravío •
Entrar al mundo simbólico que abre posibilidades infinitas hasta lo
imaginario, y permite la auto-reflexividad, de donde emerge la
experiencia de la libertad, que no está determinada por las cosas, sino por
la capacidad que tiene el hombre de elegir.
Sólo la persona humana elige reflexivamente; puede discernir
entre el bien y el mal y dar razón de su elección para realizarnos en
plenitud.
7. La moral y la ética
Llegados a este punto de análisis, es importante, examinar a la luz
de la moral y de la ética, las normas y principios que nos rigen, puesto
que somos un animal de realidades, cuyos actos efectuamos
22
colectivamente •
La moral es una vivencia pura, se refiere al conjunto de normas o
reglas de convivencia en una determinada realidad histórica y concreta.
Tiene como finalidad establecer obligaciones de las personas entre sí y
para su comunidad, dentro de un marco de valores aceptados por la
mayoría. La ética parte de la moral, no la crea. Busca racionalmente la
fundamentación, el origen, la objetividad, la validez de los criterios
morales.
Aunque la moral y la ética se refieren a la conducta humana, la
primera establece criterios normativos; mientras que la ética reflexiona
sobre estos criterios. Trata de distinguir lo que el hombre afirma, asevera,
juzga en su existir. En cuanto representa el ser que existe y subsume la
nada para afirmar su ser. Él esy existe.
El hombre como realidad es una cosa más, un medio del todo
óntico, al que llamamos realidad. Por el conocimiento el hombre se sabe
sabiendo y abandona su condición originaria (ser pura onticidad) para
descubrirse como una estructura ontológica, que es propiamente el yo,
donde radica su conciencia moral, que le permite discernir y elegir sobre
sus actos.

21 Kundera, M. La insoportable levedad del ser. España: Tusquets, 2002.
22 Zubiri, Siete ensayos de antropología filosófica. Bogotá: Ed. USTA.1982.
226

Por naturaleza'. el hombre actúa siempre en función de un fin, y
par~ lograrlo pone_en ¡uego sus normas de conducta, aunque sujetas a la
razon como cnteno para la toma de decisiones, lo que puede ocasionar
q_ue,_ eventualmente, decida subjetivamente, considerando el propio bien,
s1n _unportar los demás. Es por eso que existe la lry moral, universal y
racional, que busca el bien común. Lo que es bueno para mí
(moralmente hablando) debe ser bueno para los demás y viceversa. El
deber moral no es, consiguientemente, presión externa ni física ni
psicológica, ni social, ni divina. Es la responsabilidad de hacer el bien.
Las fuerzas culturalmente poderosas insisten en que los .derechos de la
conciencia s?~ violado~, porgue están sujetos a la ley moral, que implica
una abrogacion de la libertad. Aunque ¿de qué concepto de libertad se
habla?
. . , El pro_blema de la libertad trae consigo la responsabilidad de la
~ecision. Realizar un acto humano libre, es una facultad O poder que
tiene el hombre, pero a la vez es un problema de elección. El hombre se
hace persona cuando elige y se realiza en medio del mundo. Los alcances
Y los_ límites d~ mi opción, se miden por nuestras acciones. Ser persona,
consiste en abnrse paso en el mundo; caminar hacia nuestra realización
que si~fica construcción de la realidad, aceptando la responsabilidad
que nos unponen ciertas obligaciones reconocidas como universalmente
verdaderas y sujetas a la moral.
Desde luego que también el hombre tiene libertad de hacer u
om_itir, porgue los actos humanos proceden de la voluntad libre y
deliberada: _Este aspecto nos lleva a hablar de la dignidad humana, como
re:ponsabilidad frente al mundo y a la historia. Apel y Habermas han
senalado_, que la éti~a concebida ~esde una racionalidad dialógica y
compartida, es la dest1nada a constrwr lo humano fuera de totalitarismos.
Pertinente es entonces mencionar, que los seres humanos no
sólo procesamos lo que acontece en el mundo, sino que emitimos juicios
de valor con criterios metalógicos que trascienden lo real. En este
sentido, elegir presupone asumir una postura, una conducta conforme a
v~ores y principios que hacen referencia, a una realidad metaempírica y
vienen a constituir la entraña óntica de las cosas, hechos, eventos y
personas, ordenados en un sistema. Un conjunto de hipótesis sobre la
natur~eza del hombre, el mundo y la sociedad. Los valores, por tanto,
constituyen la base de los procesos psicodinámicos interiorizados de
manera consciente o inconsciente que conforman la personalidad, y la
227

�ideología del ser humano. Todos obramos conforme al libre_ ~b_edrío, a
nuestra conciencia. Pero la conciencia no es infalible en sus Jlllctos. Por
eso, es necesario puntualizar que la conciencia debe educarse a fin de que
pueda discernir, elegir reflexivamente.

8. El criterio axiológico
En un orden axiológico, hablar de educación de la conciencia, se
asocia definitivamente a la estructura ontológica. Existir es descubrir el
espacio íntimo, la fuente creadora de la existencia cap~z ~e hacernos
trascender, a través de la cual podemos alcanzar la digrudad de ser
hombres; tomar conciencia de nosotros mismos como proyecto; aceptar
mi propio valor, cualidad estructural que existe independient_e ~el- sujeto,
pero hace referencia a él, haciendo posible una di~am1:a de
perfeccionamiento gradual, que lo lleva a fortalecer su 1dent1dad y
trascender.
De ahí la importancia del desarrollo del ser humano integral. Lo
que da sentido profundo a la existencia del hombre, manifiesta en la
responsabilidad consigo mismo y con los demás. Se elige en base a ~na
ley de libertad, y ésta es un postulado de la razón, que se concrenza
únicamente en referencia a otro. Cuando el ser humano se abre, y se
reconoce en relación a su entorno, empieza a forjar su proyecto de vida.
El respeto hacia el ejercicio de la libertad y el compromiso moral,
son condiciones esenciales de nuestra existencia. La conciencia de la
libertad la adquirimos porque su razón esencial es la ley moral. Si no
hubiera libertad, no podríamos hablar de ley moral, cuyas líneas están
dictadas por la conciencia del sujeto.
La historia del hombre es, por ende, la historia personal de la
libertad en la cual cada decisión está inscrita en nuestro tiempo
'
particular, histórico y, a la vez existencial, infinito y trascendente. D e
acuerdo a la dialéctica, es en el presente, donde el tiempo de la existencia,
que es trans-histórico, permite al hombre entrar en el mundo de la
trascendencia.

9. El futuro
¿Qué desafíos colectivos nos esperan? ¿Cómo descifrar el futuro?
El siglo ha empezado de nuevo con la lucha de los grandes emporios por
228

el poder, el avance del progreso científico y tecnológico adverso al
hombre, las manipulaciones genéticas, la destrucción de recursos
naturales, otras guerras, fuerzas antagónicas que parecieran vaticinar el
fin de una era.
El espacio se extiende más allá del tiempo y nos invita a
trasponer intrépidamente este mundo en el que el ser humano se
encuentra perplejo, carente de sentido. Liberados los valores, el hombre
lucha consta.ntemente entre la moralidad y la pemusibilidad absoluta.
Sobre el eje temporal coexisten los movimientos cíclicos, llevando
consigo la dinámica del cambio. El dilema consiste en estar situados en
un mundo donde la serenidad es menos verosúnil que el homicidio.23 Sin
embargo, los excesos de la historia siempre son limitados, y bajo la
dicotomia angustia-esperanza, la prioridad es de afrontar los retos de
nuestro tiempo, y redefinir el camino, entrar en un nuevo renacimiento.

10. La ética intercultural
La ética intercultural tiene como sentido principal el ser común a
todos. Su universalidad consiste en ser compartida por las culturas y
constituirse en atributo realmente común a todas.
Nada impide empezar a buscar el diálogo. Ninguna cultura
subsiste sin estar en contacto con otra. Si nos aislamos, nos
encaminaríamos a la deriva y desapareceríamos.
Su finalidad es contribuir, desde las actitudes y la decisión de
conductas, a la convivencia en la diversidad, de manera que se haga
posible el requisito de una democracia pluralista. D esde luego el
pluralismo no es únicamente su único objetivo cívico, posee también un
aspecto moral, como es ayudar a la supervivencia humana en
condiciones de diversidad étnica, nacional y cultural, pues la ética en sí
misma pretende que el ser humano alcance la felicidad además de ser
bueno y justo.
Estos son sus fines. Pero también, la ética intercultural nos debe
orientar en un sentido más genérico o formal a la apertura, porque la
ética es una en lo fundamental, pero es al mismo tiempo pluralidad moral
y cultural en su conjunto. Con esto se afirma la búsqueda de la
23 Lotman, CNll11ray explosión. Barcelona: Gedisa, 1998.
229

�consónancia y la valoración de las disonancias. Por consiguiente, es
ahora, ante el nuevo derrotero intercultural, cuando la ética puede
empezar a cumplir su vieja aspiración universal.
No obstante es necesario cuidar el que la ética intercultural puede
desvirtuarse a sí misma si comete el error de hacer pasar por universal lo
que es todavía una visión particular.
La ética intercultural adquiere relevancia por estar acompañada
de valores compartidos. El pluralismo, como fenómeno sociológico
abarca tres aspectos fundamentales: pluralidad de opiniones y diversidad
de conductas; coexistencia pacífica y respetuosa entre las personas y
grupos que sostienen opiniones y conductas diferentes; aceptación y
legitimación de la diversidad. De ahí, que se convierta necesariamente en
un valor cívico de singular importancia al no interferir con los valores
propios de cada cultura.
Los etnólogos han llegado a una conclusión de manera unánime.
Ellos dan testimonio de la erosión rápida e irreversible de las culturas
singulares a escala planetaria. Pero también, sustentan que en la práctica
de su profesión, y en el contacto directo con las comunidades locales,
esta erosión está limitada por elementos sólidos que poseen todas las
culturas por tradición. Es decir, en todo el mundo hay una producción
constante, abundante y diversificada a pesar de la hegemonía cultural
ejercida por los países industrializados en pro del bienestar de todos los
hombres. En una sociedad inmersa en el consumo, compartir, crecer en
la pluralidad y la apertura a los otros, es signo de vivir, crecer en plenitud
y poner en marcha la unidad entre los hombres, el respeto a las normas
de los otros, para construir una sociedad más digna y atenta a las
exigencias del bien común.

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232

233

�MIGUEL DE CERVANTES: LA MÁS ALTA
Y PERDURABLE EXPRESIÓN DEL
SIGLO DE ORO E SPAÑOL

Profr. Dr. Jur. Dr. Phil. Agustín Basave Fernández Del Valle
Director del Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León

El siglo XVI y buena parte del XVII representan la hegemonía de
España en el mundo y el apogeo de la cultura española: extensa, varia,
difusiva ... ese florecimiento no es casual. Los reyes católicos inician una
labor protectora de la cultura, el espíritu renacentista, que se extiende por
todas las vertientes del pensamiento, fecunda con su sabia la raíz
medieval del pueblo español. El afán de instrucción, en los siglos áureos,
abarca todas las clases sociales, las mujeres no constituyen la excepción.
Hay respeto y afecto hacia el hombre ilustrado por algo se dice: "no
puede llamarse caballero quien no sea hombre de letras". Los mismos
nobles estiman más el conocimiento de las letras clásicas que el brillo de
sus propios blasones. Gustan de las tertulias literarias, de certámenes y de
lectura de obras valiosas, en ese ambiente nació Cervantes. Menudeaban
los cultivadores de todas las ramas del saber humano.
Con América se abre el siglo político de España, con los
Habsbourgs ingresamos en el periodo más brillante de la literatura. Este
periodo -largo y rico- se prolonga hasta los principios del reinado de
Carlos II. Se suele dividir el mal llamado Siglo de Oro en tres períodos:
1.- hasta el reinado de Felipe II (1555-1598); 2.- hasta la muerte de Lope
235

�de Vega (1635); 3.- hasta el deceso de Calderón (1681). Estas marcas en
el tiempo corresponden al comienzo, al !pogeo, y ~ ocaso ~e lo ~ue los
hispanos llamaron el Siglo de Oro. Duena de si trusma, e°,:1quec1da con
los tesoros al parecer inagotables del Nuevo Mundo, Espana lucha ~n lo
sucesivo ya no para reconquistar su territorio n~~ral o para su urudad,
sino para la hegemorúa universal e~ el ord~n. belico y e~ el _or~en de la
cultura busca imponer "a fartiori' su ideal religioso y monarqwco.

Un monarca
Un imperio
Y una espada.
(Soneto de Acuña al Emperador)
España combate sobre todo co_ntra_ Francia. Italia, es el e_scenario
común de ese duelo de múltiples penpecias. En los paises ba¡os y en
Alemania reinan las guerras religiosas. España irá en búsqueda _de sus
antiguos enemigos a Tunez y a Lepan to. Ingleses y flamencos se dis~utan
la supremacía del océano. En su cruzada contra la _herejía, el gobierno
español es ayudado por la inquisición. Todo p:nsatrue~~o heter~~oxo es
aplastado impíamente. A la realización de este ideal político y relig10so, la
nación española sacrificará lo que le quedaba de libertad comunal Qos
comuneros de Castilla, las Germanas de las costas del Levante). To~a esa
anarquía acumulada durante los siglos precedentes, ah?ra sobreexcitada,
termina por agotarse. La obra emprendida por el geruo del _Emper_ador
Carlos I de España y V de Alemania y proseguida por la hábil ~ paciente
perseverancia de Felipe II, match~ hacia
_ocaso con Felipe _III Y
concluye su hegemorúa en los dos re1nados sigwentes. Portugal se liberta
nuevamente en 1640 y los países bajos se libran por el tratado de
Westfalia (1648), de esa España en cuyos do~os no se_ ~orúa el sol.~
mediados del siglo XVII España sólo conservara sus pos1c10nes de Italia
y de América.
_
,
A la muerte de Isabel, la reina católica (1504), Espana hab1a
conseguido su triple unidad: política, religiosa y lingüística. Por eso se
forjó abriéndose en rosa a todos los rumbos.
_ _
La reconquista fue coronada por el descubntruento, lengua y
espada, inteligencia y fuerza, todo es portent?s~. Los li_mites_ entre poesía
y verdad se desdibujan. España avanza en _A.frica _hacia ?nente y
Túnez. El imperio español incluye los paises ba¡os, Napoles, Sc1cilia,

:1

~º-~ª

236

Cerdeña, el franco-condado, el Archiducado de Austria y los extensos
territorios conquistados en América. España coloniza, evangeliza y
contiene la reforma en el concilio de Trento, que duró 18 años y en
donde prevalecieron las _voces de los teólogos españoles. Esta es la
España que se agita y bulle con aire culto, bélico y religioso, en la época
de Cervantes.
La decadencia política y económica vino aparejada en España, de
la decadencia en el aspecto cultural. Afines del siglo XVII se consume el
triste declive. Pero la pujanza intelectual española en el siglo y medio de
esplendor, fue tan profunda y tan· intensa que aun nos nutrimos
espiritualmente de sus esencias, de sus valores. Si tratamos de
caracterizar esencialmente el Siglo de Oro, habría que empezar por las
universidades españolas; lugar propicio para el cultivo de la inteligencia y
del carácter, surge un extraordinario desarrollo, con centros de cultura
superior que se multiplican en toda la perúnsula ibérica. Unos de esos
centros culturales de educación superior imitan a la clásica y tradicional
Universidad de Salamanca, otros a la renaciente o humanista Universidad
de Alcalá. Las universidades son creadas por los reyes (Carlos I funda la
Universidad de Granada), por los municipios (todas las creadas por la
corona de Aragón) y la mayoría por particulares, especialmente
eclesiásticos, que forjan el tipo de universidades-conventos. Su número
llegó, aproximadamente, a 40. No todas podían tener las facultades
completas; por eso se dividían en mayores y menores. La Universidad de
Valladolid sobresalió en Derecho, aunque haya tenido también cátedras
de Filosofía, Cánone:s, Teología, Medicina, Cirugía y Matemáticas,
régimen interior medieval y conexión estrecha con el poder civil.
Salamanca, democrática y descentralizada, compite con Alcalá
aristocrática y ordenancista. Al lado de las universidades persisten los
colegios, con sus rentas, becas y recepción de enseñanzas. Las
ceremonias de otorgamiento de grados (bachiller, licenciado y doctor),
incremeritan la solemnidad y el esplendor que terúan en la alta edad
media. Felipe IV (1625) funda un :.centro de cultura con el título de
"Estudios reales de San Isidro", para formar a los primogénitos de los
nobles. Los jesuitas, por su parte fundan sus colegios. Numerosas
bibliotecas reúnen un importante acervo de libros. Los archivos públicos
de documentos se organizan para conservar la memoria histórica.
España no sobresale en su producción científica, aunque
presenta aspectos valiosos en materia de estudios geográficos,
237

�cosmográficos, cartográficos, náuticos, astronómicos y matemáticos. En
física y química los españoles siguen a Aristóteles y se inclinan por la
doctrina experimentalista. Lo mismo acaece en medicina, botánica y
mineralogía. Lo que resulta verdaderamente notable es el florecimiento
filosófico y jurídico en los siglos XVI y XVII. Este desarrollo presupone
el previo desenvolvimiento de la teología. Recordemos que en el
Concilio de Trento, sus cultivadores principales fueron: Melchor Cano,
Salmeron y Torres, los Jesuitas, Laines Vitoria, Soto, Vázquez,
Villalpando y Francisco Suárez. Quiero recordar que Europa se nutrió
durante más de un siglo, de la metafísica de Suárez, el gran renovador de
la escolástica. ¿Y como olvidar al gran Francisco de Vitoria, el Sócrates
español fundador del moderno Derecho Internacional?.
La figura del humanista Luis Vives, con sus libros de Teología,
Pedagogía y Ciencias Sociales ilumina un singular brillo al Renacimiento
Español. La pujanza alcanzada por la filosofía española se pone también
de relieve en los nombres de Fox Morcillo, Herrera, el Brocence y tantos
otros. Todos ellos muestran una gran libertad de pensamiento en todo
aquello que no era dogma de fe; tendencia al realismo, a la armonía y a
los principios nuevos expuestos por precursores iberos de sistemas como
camino intermedio entre la creencia y el conocimiento, entre la fe y la
ciencia, surge, preñada de amor a Dios, la nústica española:
comunicación directa del alma purificada por la renuncia de las cosas
terrenales, por el amor y la oración, en éxtasis con Dios mismo. La
comunicación del hombre con Dios no implica pérdida de la
individualidad espiritual ni de la inteligencia cognoscitiva de Dios. La
contemplación pura se hermana con las obras de amor al prójimo. La
literatura nústica española se engalana con los nombres de Santa Teresa
de Ávila, San Juan de la Cruz, Fray Luis de León, Fray Luis de Granada,
Fray Jerónimo Gracian, San Pedro de Alcántara, Juan de la Cruz ... Se
advierte en todos ellos una gran riqueza estilística y un hábil manejo -en
prosa o en verso- del idioma castellano.
Los problemas jurídicos que planteaban las guerras, las luchas
religiosas y la conquista de los territorios descubiertos, movieron la
participación de los grandes legistas en la vida política. A ellos les
consultaban y les protegían los propios reyes. La cuestión de la
gobernación colonial o el tema de la educación del príncipe incita a los
grandes colaboradores del Derecho Político: Mariana Suárez, Fox

Morcillo, Arias Montano, Gracian, Solórzano, Pereira, Saavedra Fajardo
y una legión que constituye toda una literatura cortesana y política.
El habla nacional entra por cauces gramaticales con Nebrija,
autor de un diccionario y de su Arte de la Lengua Castellana. Valdés, en su
Dialogo de la Le_ngua; Covarrubias, en su Tesoro de la Lengua Castellana Fray
Miguel de Salinas, Pérez de Oliva, Fray Luis de León y tantos otros,
enriquecieron y flexibilizaron la expresión de todas las ideas y de todos
los e_s~ados anímicos. Depuraron la ortografía, fijaron la fonética y
perrrutteron la aparición de las obras maestras de la literatura de los siglos
aureos.
Las Bellas Artes, en la historia de España, nunca tuvieron una
época de mayor esplendor que en los siglos de oro. La nación entera se
cubr~ de monumentos, de estatuas, de cuadros, de obras de arte que
convierten a España en un vasto y viviente museo. La mayoría de los
artistas españoles reciben la influencia preponderante del renacimiento
italia_no, pero la transforman con maestría y con originalidad singular
arqwtectura barroca y plateresca de inagotable riqueza decorativa, de
apasionada abundancia de formas, de patetismo vital trascendente. Hacia
el fin del siglo XVI Juan de Herrera inaugura un estilo neo-romano
conforme al sobrio y antiguo canon. El Escorial (1575-1582) y la catedral
de Valladolid quedan como mudos e imperecederos modelos de esa
desnudez y sobriedad de masas. La estructura se desarrolla con esa
pasión tan española y con ese brillo de un vitalismo de inaplacable vigor.
Retablos, puerta, sillas labradas y escultura sobre madera son en España
más ricos que en cualquiera otra parte. Sevilla y Valladolid son las dos
grandes capitales del arte nacional de la imaginería: Alonso Berruguete
(1480-1516), Gaspar Becerra (1520-1570), Juan de Juni (1566), Gregorio
Hernández (1566-1622), Martínez Montañez (muerto en 1549) y Alonso
cano (1601-1667). Orfebrería religiosa, música y sobre todo, la pintura
genial de Diego V elásquez (1599-1660), Bartolomé Esteban Murillo
(1617-1682), Zurbarán (1588-1601), y el portentoso pintor griegoespañol el Greco (1548-1623).
En la época de su esplendor, florecen en España todos los
géneros literarios. Pero entre todos ellos sobresale, de manera singular, el
género dramático -comparable al de la alta integridad clásica- y la gran
novela de don Miguel de Cervantes Saavedra.
El teatro avanza a pasos agigantados, desde Fernando de Rojas y
Lope de Rueda, hasta Lope de Vega y Calderón. Se inicia el teatro con

238

239

�un naturalismo ingenuo. Estudiantes, bachilleres, liéenciados, alguaciles,
lacayos, soldados y rústicos comparecen en escena tales como son en la
vida real; aún con los detalles más ínfimos. Lope de Vega recurre a
personajes de todas las épocas, con máxima libertad. Reforma por
completo la escena española. Sigue el arte dramático de los corrales y
escribe o improvisa la comedia popular que sobrepasa por completo las
reglas clásicas. Le importan los caracteres, el movimiento y la vida.
Mereció el mayor aplauso de sus conciudadanos y le llamaron "el Fénix
de los Ingenios", "Monstruo de la Naturaleza"," "El Padre Adán de la
comedia".Era usual decir: "Parece de Lope" cuando algo era maravilloso.
Calderón de la Barca supera en profundidad a Lope, fue -que
duda cabe- la figura culminante de la dramaturgia española. Menor
producción pero mayor calidad. Este genio del teatro desprecia las reglas
porque él va a fijar lenguaje, estilo, pasiones vinculadas, realismo,
ferocidad, síntesis de un país y de una época. Personajes sujetos al poder
absoluto del rey y de la religión en lucha contra estos poderes que se
tienen por ineludibles y necesarios, de ahí surgen las situaciones
dramáticas de máxima intensidad y emoción. Debo decir, no obstante,
que en el teatro clásico español echó de menos la ternura, la nota
humanística. El honor y la justicia brillan, resplandecen y triunfan; pero
queda una sequedad anímica y una cierta rudeza rayana en la crueldad,
que campea en la mayor parte de las escenas. Pocas veces la galantería
deja de ser hiperbólica y artificiosa. Se ha hecho notar que el amor sano
está ausente, como lo están también la madre y el niño (Cánovas). La
idea directriz y motora es el honor; es la fidelidad, la fe en Dios y en la
patria, la mujer, mirada como joya o fetiche, es sacrificada aunque sea la
mujer amada, en aras de un honor hipertrofiado por los celos. Diríase
que hay un atavismo sarraceno en ese furor amoroso, en ese orgullo
feroz del marido que al menor indicio o a la menor apariencia de falta,
condena inexorablemente a su mujer. El rigorismo llega hasta la locura
en "el médico de su honra". Recordemos aquella siniestra carta : "el
amor te adora, el honor te aborrece, y así, el uno te mata y el otro te
ansía. Dos horas tienes de vida: Cristiana eres salva el alma, que la vida es
imposible". Siempre me ha producido escalofríos este fanático culto del
honor calderiano. El honor empezó a ser en Cervantes un apéndice de la
virtud. Pero terminó en extermidad, fanatismo, soberbia, celos delirantes,
obnubilación y crimen.

240

En la Villa de Alcalá de Henares, nace Miguel de Cervantes un
domingo de 1547 cuya fecha no ha podido precisarse hasta ahora. Hijo
de Rodrigo Cervantes y de Leonor de Cortinas. Padre pobre, con cierto
linaje, de oficio cirujano.. Madre sin eslabones, pero con buen dote. Le
preceden dos hermanas, Andrea y Luisa; y le van a seguir una nueva
hermana, Magdalena, y un hermano, Rodrigo. En Córdoba y en Sevilla el
pequeño Miguel asiste al colegio de Jesuitas. Sus profesores le tienen en
alta estima. El joven Cervantes se siente atraído hacia las
representaciones teatrales festejadas por Lope de Rueda. Empieza a
presagiar su destino. Su padre se traslada, con toda la familia, de una
ciudad a otra. Tanto peregrinaje no favorece los estudios completos de
Miguel. En Madrid opta por frecuentar los estudios de un gramático,
Francisco del Bayo, y de un humanista, Juan López de Hoyos. Escribe el
joven Cervantes un poema que conmueve la sensibilidad del humanista
López de Hoyos: "Historia y relación verdadera de la enfermedad,
felicísimo transito y exequias fúnebres de ...doña Isabel de Valois". Se
adivina el literato en Ciernes. Verbo ágil, preclaro y armonioso. Pero
antes de su entrega a las letras, va a pasar una larga temporada en las
armas y en las cárceles. Se incorpora audazmente al séquito particular del
cardenal Acquaviva, y parte para Italia. Empiezan sus andanzas militares
con los soldados españoles. Se alista en la tripulación de la galera
"Marquesa" y sale pletórico de valor y de ensueños para combatir al
infiel turco. El día 7 de octubre de 1571, en plena batalla de Lepanto,
recibe dos arcabuzazos en el pecho y uno en la mano izquierda. Había
luchado con ejemplar denuedo y singular pericia. Varios marinos turcos
fueron abatidos por este bizarro soldado español que sale a combatir con
alta fiebre y rara enfermedad. Nunca se arrepintió de haber participado
en gesta tan gloriosa, aunque le haya costado la perdida del brazo
izquierdo: " ... orgullo muy noble me cabe de haber peleado en Lepanto
bajo las banderas del hijo del rayo de la guerra, Carlos V, de feliz
memoria".
¿Por qué no ver en estos rasgos altivos y luchadores un boceto
prelitninar del Ingenioso Hidalgo Manchego? Caballero andante fue, sin
duda el joven Cervantes. Vendrán muchas batallas que arrostra con porte
y distinción. Su pulso nunca tembló, ni su animo; siempre se mantuvo
firme y erguido. Pero la suerte no lo acompaño a Cervantes, cuando
viajaba en la "Galera Sol" y fue apresado por corsarios argelinos.
Arnaute Mami le somete a duro y largo cautiverio. Mas de 5 años ha de
241

�permanecer a merced de la ambición y del capricho del pirata islámico.
Privaciones abundantes, malos tratos, frecuentes daños, humedad que
causa enfermedad, fatiga y prematuro envejecimiento. Nadie paga el alto
precio fijado por su rescate: 5,000 escudos. Bajan la tarifa y sale por fin
libre, gracias a la Orden Mercedaria, a su familia y al consejo de cruzada.
Los intentos de fuga le co~taron muy caros, pero nunca perdió la
esperanza de salir de la mazmorra. En el silencio de la cautividad pudo
escribir La gran turquesa y La gran sultana, Batalla Naval y Los tratos de
Argel. La prosaica realidad y los altos ideales se debaten vivamente en el
alma cervatina. Las finas y gratas fantasías -¡Oh tristeza!- no suelen ser
correspondidas por los dictados de la vida cotidiana. Este conflicto será
llevado, con el tiempo a la esencia.
De vuelta en España saborea, por corto tiempo, la felicidad del
retorno. Vuelve al ejercicio de las armas -Portugal e Islas Terceras- por
algunos meses. Su madurez le exige atender a la llamada vocacional. Su
misión será escribir y escribir. Vuela la pluma y se aquieta el corazón. Las
musas están con él. Frecuenta "Los corrales castizos", los mesones y las
hospederías. Convive con bohemios, ricos en ensueños y esperanzas. En
aquel mundillo de la Villa y Corte, contempla riñas de capa y espada y
sabe de romances imposibles. Autos de fe en plazas públicas; suspiros de
amores traicionados en corazones solitarios, desiertos. Marco inquieto y
colorista que sirve para tejer los hilos de una obra: Ca/atea, -novela
pastoril con frescura, de velos, gracejo e irorúa. Empieza la
representación de sus obras teatrales Los tratos de Argel Numancia y La
Confusa. Saborea elogios y tiene una hija natural con Ana Franca.
En la vida de Esquivias conoce a doña Catalina de Palacioscarente de fortuna y de cultura- pero no de gracia y de fortaleza y casase
con ella cuando tenia 37 años de edad. Su salud ya no es buena y reclama
cuidados más intensos y delicados. Pero sigue en la brega literaria,
ganando brillo y pujanza. Conoce la gloria teatral, aunque le produzca
muy contadas monedas. Siempre se ha dado más culto a la forja y al
comercio que a la belleza del espíritu. La estrechez económica le
persiguió siempre. Aunque le conozcan en los corrales madrileños, tiene
que andar mendigando favores de señores provincianos o de altos cargos
reales. Consigue un empleo: recaudador de provisiones para la armada
imperial. Y cae nuevamente en la cárcel -esta vez de Sevilla- por ajenos
enredos y negligencias. Era el año de 1592, en esa desolada cárcel de
Sevilla va a surgir la intuición de su gran obra maestra. Él mismo nos lo

242

dice: "El Ingenioso Hidalgo se fragua en una cárcel donde toda
incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su
habitación". Inmerso en la realidad de su tiempo, en la época en que
España imperial y · conquistadora asiste al lento e inexorable
desmoronamiento de su prodigiosa grandeza, un hombre se consuela y
nos consuela extrayendo del fondo de su humanidad lo más humano de
lo humano. Ahí en el seno de una España nústica y guerrera, donde las
excelencias de lo espiritual marchan hermanadas con la más
desenfrenada codicia y lujuria; donde magnificencia y miseria muéstrense
indisolublemente unidas, está este humanismo Cervantes víctima y
producto de su tiempo; perdurable expresión del Quijote y del Sancho
que todos llevamos dentro. Él mismo se describe físicamente: "este que
veis aquí afirma en su autorretrato, de rostro aguileño, de cabello
castaño, frente liza y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva,
aunque bien proporcionada; las barbas de plata..." Su semblanza moral la
encontraremos a lo largo de miles de páginas y de hechos.
Cervantes fue un hombre desgraciado e independiente, idealista,
magnámino, observador y un tanto erudito. Estuvo versado en todas las
miserias humanas y fue a la par, convencido de la superior dignidad del
hombre. Soportó victoriosamente las dudas y dio ejemplo, con su
muerte, de lo que es un sincero y verdadero creyente. ¡Que extraña
figura! Magnate de invenciones -un verdadero rey de la imaginación
creadora- un menesteroso de tantas y necesarias cosas. Enriqueció el
género humano, mientras vivió endeudado. Su vida fue una cadena de
fracasos. Asombra su constancia, su indulgencia ante el espectáculo de la
ruindad, de la estulticia o de la torpeza de la gente. Este bravo y blando
caballero sonríe con un amor que sabe perdurar. Saca fuerzas de sus
propios descalabros. Lejos de resentimiento y más allá de la resignación
levanta, para todos los siglos futuros, la gran estatua de su Quijote y de
su Sancho indisolublemente unidos en la lucha de los tiempos porgue se
conocía a sí mismo conocía al hombre; al hombre grandioso que confía
en Dios y que sabe que el hombre -en el mundo- está encomendado al
hombre. Su frustración humana no le hizo perder su idealismo superior.
La imagen de España -y de los pueblos que hablamos su lengua- no
hubiese sido posible sin Cervantes.
Entre Cervantes y el Quijote hay fusión imperecedera. La
inmortal filosofía del caballero manchego y el estoico modo de afrontar
los escollos de la vida, son de pura cepa cervantina. El desengaño y el

243

�desencanto, buenos consejeros, nos señalan límites a nuestras
posibilidades. Aquel hijo seco y avell~nado de la Manc~a sale a p~lear
con gigantes nunca vencidos, es un hi¡o rebelde y levantisco del Miguel
de Cervantes que camino sobre lo palpable y lo real. U~a parte de
Cervantes ha sido vencida por la otra parte fundada en la razon y el buen
sentido, pero siempre queda algo del caballero andante que por su honor
y por su justicia, sale al mundo entero con el fin de "desfacer entuertos".
La grandeza del Caballero de la triste figura estriba en que su ser
es el nuestro. ¿Acaso no comprenderemos que sus fantasías no nos son
extrañas?. Somos cada uno de nosotros -sepámoslo o no- un don
Quijote, lanza en ristre y sueños en la cabeza y ~n e~ corazón. Al lo~o
del flaco rocinante, fustigados por el sol de medio día, nuestro corazon
va ahi dentro de ese inmortal ente de ficción, más real que muchos
fantoches y muñecos que transitan a nuestra vera. Cada vez que
renovamos nuestro entusiasmo, caliente de inagotables energías, es
nuestro genio tutelar quien nos impulsa en la gran ave~~ª- human~. En
vano pretendió el escritor Cervantes ridiculizar, al pnnc1p10, el genero
caballeresco. Lo que verdaderamente hizo fue dignificarlo, sublimarlo.
·Como nos duele verle dolorido y lleno de impotencia, tratando de
levantarse cuando uno de los mercaderes toledanos le apaleo! ¡Pobre
caballero que vocea la culpabilidad de rocinante _r~ra disfrazar su
decrépita debilidad! ¿cómo pueden ser los hechos distintos.ª
el
noble caballero los ve e imagina? A veces la duda le hace sufnr: ¿donde
estás, señora mía, que no te duele mi mal?. O no lo sabes señora, o eres
falsa y desleal". No quería ver lo que hay que ver. La justicia y el bien no
siempre se imponen. Sancho, con su asno, sus alforjas y una bota, no
cree en príncipes y magos, pero tampoco cree en sí mismo. Por eso -y
por cierto ideal escondido- fue presa de don Quijote y, guijotizándose, le
siguió hasta el fin. Ingenuo y bonachón, más que hacer dejar hacer. Pero
no deja de tener un fondo de sabiduría: la vida, cuando más apacible Y
sencilla, se vive mejor. Y esta sabiduría sanchopancesca templa algunas
veces la fiebre activista de don Quijote.
El amo de Sancho -no lo dudemos- es tan iluso como tenaz. o
conoce el desaliento y desprecia los argumentos realistas del buen
Sancho. Cervantes vivió cocido del dolor; por eso su amor es el más
sublime acto vital y humano. Sublima la realidad en aras de ensueños y
de ideales. El amor -mito y sacrificio, honor e inmortalidad- alcanza el
nivel de acción suprema de la existencia y de sacrosanta aventura.

;.º~º

244

Cervantes -como muchos de nosotros los hombres- es muy
vulnerable a la belleza fisica de la mujer. Por eso pone en boca de don
Quijote su escala axiológica: "porgue has de saber, Sancho, si no lo
sabes, que dos son las· cosas que incitan a amar más que otras que son: la
buena fama y la mucha hermosura". Como buen renacentista Cervantes ·
,
'
con su característico equilibrio estético exige, en lo visto, ritmo y
melodía, templanza y mesura. El amor no es un breve destello;
permanece más allá del recuerdo y de la tumba. No es necesario ver con
frecuencia a la enamorada. Para don Quijote b;sta con "limitar amor
entre los dos a un hondo mirar. Y aún esto, tan de cuando en cuando,
que osaré jurar con verdad que en 12 años que ha que la quiero... no la
he visto cuatro veces".
Cervantes, compasivo, le hace saborear a don Quijote, muy de
vez en cuando, las mieles del triunfo. En la aventura de los dos frailes de
la Orden de San Benito y de la dama vizcaína sale triunfante: libera a la
supuesta dama secuestrada y hace huir a los "feroces enemigos (dos
frailes religiosos de la Orden de San Benito). También en la aventura de
los leones sale victorioso.
Para don Diego l\firanda -a quien el Ingenioso Hidalgo le llama
el Caballero del Verde Gabán-, don Quijote aparece como una extraña
mezcla de razón y extravió, de seriedad e infantilismo. También su hijo,
el joven Lorenzo, concluye por decir: "pese a palabras tan serias y bien
fundadas, no dejo de adivinar en el "resplandores de quimera" y sueños
disparatados". Don Quijote concluye su discurso sobre la ciencia de la
caballería con un código ético: " ...por encima de todo eso, el caballero ha
de ser fiel a Dios y a su dama, la vida ha de dar por defender la verdad y
compartir los pecados que manchan al mundo. De todas estas grandes y
pequeñas partes se consume un buen caballero andante. Juzgue vuestra
merced si no aventaja esta ciencia a las más estiradas y pomposas que en
gimnasios y escuelas se enseñan". Más allá de placeres y posiciones
materiales está el verdadero ideal -justicia y amor que se funden y
confunden de la caballería andante- por eso en las bodas de Camacho,
don Quijote toma al partido de Basilio: el pobre y el débil frente al rico y
el prepotente.
E n su plenitud creadora, don Miguel de Cervantes Saavedra oye
los pasos de la muerte. "Bien me doy cuenta de la vanalidad que ciñe el
torso de nuestra vida y el pasajero aliento de nuestras ilusiones y
esperanzas. La muerte es una prueba que trataré de afrontar con valentía
245

�y dignidad". Sus vivencias religiosas aumentan día a día, sin extinguir su
vena literaria. Se prepara para el final, deja atrás el ambiente literario de la
corte (envidias y calumnias, superfluidades y engaños) para ingresar a la
Orden Tercera de San Francisco como hermano novicio. Vive con
frugalidad y sencillez, enfermo siempre. Asiste al declive con ánimo
sereno y realista. No teme a la muerte. Recibe los Santos Sacramentos
con toda unción, ha encontrado la paz de espíritu y muere con
naturalidad, rodeado ¡;:&gt;or hermanos Franciscanos. Amortajado con el
hábito de la Orden, fue enterrado en el Convento de las Trinitarias el 23
de Abril de 1616. ¡Cuantas generaciones han pasado desde entonces!
¡Cuantos cambios han sucedido! Pero ahí está plantado, con su figura
inmortal, el caballero Miguel de Cervantes, inmune al tiempo; firme y
digno, adentro muy adentro, en la entraña misma de la humanidad.

EDUCACIÓN DE UN PRÍNCIPE CRISTIANO DE
ERASMO: UN ESPEJO CON IMAGEN PÚBLICA

Mtro. Alejandro del Bosque
División de Humanidades y Ciencias Sociales
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey

El humanismo cristiano español, o la síntesis de la cultura grecolatina y el
pensamiento cristiano, estuvo conformado entre los siglos XV y XVI
por tres vertientes: la filológica (introducida por Nebrija en la época de
los Reyes Católicos e inspirada en la obra de Lorenzo Valla: Elegancias de
la lengua latina; Nebrija aduce que una lengua nace, florece y decae con el
imperio que la habla; plantea la necesidad de depurar el latín como
recurso para afrontar la barbarie); el socratismo cristiano (donde la
sabiduría se traduce a través de las acciones cristianas; Sócrates visto
como un modelo de comportamiento moral); y el erasmismo (difundido
durante el reinado de Carlos V a raíz de que Erasmo le dedicara a éste un
manual de comportamiento virtuoso).(Carceles de Laborde, 29-55)
Erasmo de Rotterdam (1469-1536) escribe en latín el tratado
Institutio Principis Christian (Educación delpríncipe cristiano) en 1515 a petición
de Jean Le Sauvage, canciller de Brabante. Se trata de un espejo de
príncipes, "un género tradicional dirigido a la educación personal, moral
Ypolítica de un príncipe".(Blockmans, 34); una obra de orientación para
el futuro rey. La obra es publicada en 1516; tres años después de la
escritura de El Príncipe de Nicolás Maquiavelo.
246

247

�Durante el reinado de Carlos V, en el siglo .1..7VI, se impulsó el
erasmismo en España para proyectar la imagen pública de una
monarquía regida irrestrictamente por un ideario cristiano. No el
erasmismo auto crítico, enérgico y realista que se muestra en obras tan
lúcidas como Elogio de la locura, sino el erasmismo atemperado, dirigista y
utópico que prevalece en Educación de un príncipe cristiano. Esta obra está
en consonancia con el bien llamado humanismo cristiano español que, a
diferencia del humanismo renacentista difundido en otros países
europeos, ve en la religión el instrumento más confiable para la
renovación integral del ser humano.
De ahí el maridaje necesario entre valores cristianos y poder
político. El poder político de un príncipe honesto debe sustentarse,
según Erasmo, en el ejercicio de la bondad y la sabiduría. Y esta es la
imagen pública que precisa transmitir Carlos V con el propósito de
fortalecer su poder imperial.
Cabe aclarar que no estamos frente a un príncipe auténticamente
"maquiavélico" que pretende aparentar ser virtuoso pues es justo
reconocer que estaba moldeado por preceptos cristianos; se trata, más
bien, de un príncipe que promueve su cristiandad bajo el amparo del
bien intencionado libro de Erasmo; libro usado para divulgar, ante la
opinión pública, la imagen de un modelo ejemplar de príncipe.
A diferencia de otros futuros espejos de príncipes, la propuesta
erasmista es sincera y respetuosa. Erasmo se dirigía a un joven príncipe
que aún no era investido como rey, pero que depositaba en él su
esperanza de pacificación. La dedicaba, además, sin ninguna intención
panegírica; sin aspirar a una prebenda política. Y si bien su propuesta es
sincera y respetuosa, también está desprovista de argucia política. Esa
1
argucia encaminada a preservar el poder sin destruir al enemigo • Para
Erasmo bastaba el empleo sabio y bueno del poder para propici~ una
mejora social y política. Virtudes cristianas divorciadas de habilidades
políticas. Esas habilidades necesarias para subsistir en un mundo
irracional y cruento. De ahí la inviabilidad práctica de la propuesta
erasmista. Sin embargo, la propagación del erasmismo en España fue
exitosa. ¿Razón? Fue la justificación filosófica de un pensamiento

1 Difícil precisar el punto medio cuando confluyen, en la misma época de Carlos V, dos teorías
extremas: la "ferocidad" política de Maquiavelo y la "benignidad" filosófica de Erasmo. La ética
política contemporánea aspiraría a una visión ecléctica: la legitimidad de un gobernante no sólo
estriba en que procure el bien público sino en que posea la suficiente pericia para consolidarlo.

248

imperial. La propuesta erasmista resultó funcional y estratégica en
términos propaganclisticos. Poco importaba que Carlos V la aplicara
cabalmente; lo relevante era suponer que se guiaba por ella. Pero detrás
?e todo est? asoma 1.ma pregunta: ¿Por qué Carlos V habría de querer
unpulsa~ l~ unagen de un príncipe cristiano modelo si por herencia ya loera~ swza porque las adversas circunstancias históricas de su tiempo le
advut1eron que no bastaba ser un buen cristiano sino también requería
fortalecerse como tal. Pero la mejor respuesta nos la brinda Erasmo en la
medida_ ~ue contrastemos su ideario politico y algunos de los
acontec1m1entos históricos del imperio de Carlos V. No con el deseo de
parec~r novedosos ante un asunto ya estudiado. profusamente, sino para
a~rectar el recurso legitimador de la imagen cristiana de un príncipe
e¡emplar, a través de sus condicionamientos sociceconómicos y politicos.

l. Condicionamiento socioeconómico. Un extranjero en los
hombros de un reino
. ¿Qué significa ser extranjero ·en el siglo XVI, en España? Habría
que indagar en el concepto de nación, inexistente, en ese periodo:
... en los siglos XVI y XVII el concepto de patria o de nación tiene un
significado dominante limitado al ámbito regnícola. Hasta el siglo XVIIl
no existe conciencia española, ni jurídica ni sentimental. Extranjeros para
los castellanos eran tanto los ciudadanos de la Corona de Aragón, como
para los catalanes, los valencianos o los aragoneses .. . (García Cárcel, 16)

En este sentido, para ser extranjero bastaba con ser ciudadano
del Imperio. Si bien Carlos V era heredero legítimo de la corona de
España, llevaba sobre sus hombros el "peso" de haber sido educado
lejos de España, en Gante. Era percibido como un extranjero en casa. Al
respecto, Alonso Manrique de Lara, obispo de Badajoz, enfatiza en una
carta dirigida al Cardenal Cisneros, el 8 de marzo de 1516, lo siguiente:
El principe, nuestro señor, tiene gracia a Dios muy buenas cualidades y
un carácter fuerte, pero se le ha educado lejos del mundo, y ante todo
lejos de los españoles, y así se le sigue educando, lo que es malo y aún
será peor cuando vuelva allá (a España)

. Agrega: " ... no sabe decir ni una palabra en castellano, aunque
entiende un poco".(Kohler, 47) D e ahí que Fernando, su hermano, fuera
249

�considerado como un candidato idóneo al reino por haber racido en
Alcalá de H enares. El emperador Maximiliano de Austria se había
responsabilizado de la tutela y formación de Carlos, y el rey Penando de
Aragón se inclinó por Fernando. Maximiliano le encomendó a su hija
Margarita la educación de Carlos y sus hermanas en la ciudad de Malinas.
(Cierva, 7)
Aunque a Carlos le correspondía el derecho al reino ¡or ser el
p rimogénito, prevaleció el sentimiento público de que Esptña sería
eobernada por un "extranjero"; lo cual resultaba incómodo ante los
r,retendidos intereses de unidad monárquica. Erasmo, en Ed,cación del
tninczpe c,istiano expresa:
Desearía gue el príncipe naciera y se educara entre aquellos alos gue ha
de gobernar porgue así se establece y consolida mejor la amisad, habida
cuenta de que el principio de la benevolencia se origina por estas
condiciones. El vulgo aborrece y odia los bienes desconoci1os; por el
contrario, los males conocidos son, a veces, objeto de anor. Esta
circunstancia acarreará una doble ventaja: el príncipe estará má; inclinado
hacia los suyos y los considerará más como suyos y el puolo tendrá
hacia él un afecto mayor y, gustosamente, lo reconocerá como su
príncipe. (104-105)

El príncipe Carlos no cuenta, en un inicio, con ese afeco debido
1 ·u procedencia "extranjera". Erasmo no sugiere alguna ~strategia
Dtecisa para resolver esta "limitación", pero tampoco fue necsaria. El
, 1nciller Le Sauvage es el mejor promotor inicial del futu:o rey al
divulgar que, si bien Carlos no fue educado en España, es un príncipe
que asume y practica los valores cristianos al leer obras cono la de
F rasmo. Recibió el apoyo aplastante de su abuelo aún vivo, el enperador
Maximiliano, quien abogó porque fuera elegido como Rey de Romanos y
como su sucesor. Buscó el respaldo de los príncipes electores .!emanes,
en su aspiración al trono de España, utilizando la diplomaci:. E n ese
momento no sabía alemán, pero copió varias notas en este idi)ma para
rer-madirlos de que se inclinaran por él. Tal fue el efecto dipomático,
, J. 1e la Casa de Austria lo presentó después como "un príncipe chediente,
nacido y educado alemán, que sabe hablar y escribir alemán pues es
ducho, y a su edad de veinte años ya es de gran ayuda y una povechosa
,dünza." (Kohler, 62). Asimismo, es decisivo el apoyo de l:anqueros
europeos como Los Fugger y los E lser para que Carlos set elegido
&lt;"mperador. Logró, con dicho respaldo, que los príncipes estuvitran de su
250

lado al duplicar la cantidad de dinero que Francisco I, rey de Francia y
también aspirante al trono, había ofrecido. (Voltes Bou, 93-94). Ya
instalado en el poder, Carlos V buscó en su hermano Fernando un aliado
leal al otorgarle los territorios austriacos, bohemios y húngaros. Esta
estrategia de control imperial la extiende a otros miembros de la familia:
a su hermana María la nombra gobernadora de los Países Bajos, e Isabel,
su &lt;:spos~, asume la regencia de España en varias ocasiones. Constituye
su 1mpeno con servidores públicos extranjeros; en parte porque sus
ancestros (Alfonso el Magnánimo, Fernando el Católico y Maximiliano I)
ya lo habían hecho, y también para rodearse de un séquito que le
r~sultase conocido y seguro. Si después el emperador invitó a participar a
cmdadanos españoles dentro de su gobierno fue porque las Cortes de
Valladolid de 1518 y las de la Coruña de 1520 le exigieron que no
otorgase más cargos a extranjeros. (Ochoa Brun, 26)2. Y también porque
estaba e~ entredicho. su imagen de príncipe español. Lo cierto es que,
por motivos de segundad personal, conformó su gobierno con hombres
de su absoluta confianza, provenientes de los Países Bajos: Adriano de
Utrecht (preceptor suyo), cardenal de Tortosa, nombrado gran inquisidor
en 1517, posterior Papa; Guillermo de Croyy Chievres, su gran
mayordomo; Jean Le Sauvage, jurista flamenco y gran canciller hasta
1518; Mercurino di Gattinara, sucesor de Le Sauvage, desde 151 8 hasta
1530. (Blockmans, 162) Reformó la administración pública de España
c?n ~ase en el modelo desarrollado en los Países Bajos pues se requería
vigorizar la economía imperial. La reforma administrativa fue una
innovación necesaria, pero Erasmo se pronuncia en contra de cualquier
innovación_: "El príncipe debe huir de cualquier innovación siempre que
le sea posible. Pues incluso, si cambia para mejor, la novedad en sí
misma crea cierto malestar." Pero más adelante reconoce que " .. .si hay
algo que ya es imposible de mantener, deberá ser corregido, pero con
tacto y paulatinamente". (1 11)
Lo curioso es que el imperio tenía poca paciencia en reformar
"con tacto y paulatinamente". Se transmitía la imagen de que la situación
económica mejoraba, pero en el fondo no se habían modernizado los
cimientos sociales que la sostenían. La imagen de innovación económica

2 A pesar de esto, precisa José Antonio Maravall, el incremento de colaboradores españoles en el
remo de Carlo s V no significó necesariamente que aumentara también su influencia en tas
decisiones ideológicas del monarca._~Carlos V y el pensamiento político del Renacimiento, 74-76)
Con esto queda claro la unagen polioca de cambio de forma sin fondo.

251

�era necesaria aunque en el fondo todo permaneciera igual, salvo un
imperio que se iba ensanchando. Es una monarquía que prolonga un
viejo sistema de privilegios. Prevalecía el monopolio de las grandes
sociedades prestamistas de la época. Según Kohler los recursos
económicos del rey eran vastos pero insuficientes para realizar su
actividad política. Tuvo que recurrir a esas sociedades prestamistas para
financiar su guerra contra Francia en 1522. A partir de los años cuarenta
las arcas del Estado se habían agotado, y en 1557 la amenaza constante
de bancarrota se perpetuó. (152-153). La campaña de Túnez de 1535, por
ejemplo, fue financiada con plata proveniente de América. (251) Una
posible ventaja económica para el rey, de acuerdo con Blockmans, es el
que los grandes centros financieros de occidente hayan estado dentro de
su imperio: los de Amberes, Sevilla, Augsburgo, Milán, Génova,
Florencia:
En estas ciudades estaban establecidas las mayores entidades
comerciales y bancarias produciéndose más rápidamente por Europa la
circulación monetaria por medio de letras de cambio. (54)
Pero esto era insuficiente porque no se tomó alguna medida
contra el avance demográfico vertiginoso del siglo XVI: " .. .los
aproximadamente 80 millones de habitantes del 1500 aumentaron a 100
ó 110 millones en 1600". (Simón Tarrés, 67) Es un siglo marcado por la
carestía y el hambre:
·
La caresóa y el hambre procuraron regularse desde los poderes
establecidos; se trató por medios que iban desde la multa a la pena de
cárcel, de evitar la acumulación y la especulación consiguiente. La escasez
ayudaba a los especuladores, y el alza de los precios contribuía al
agravamiento de la situación de los pobres y a la generalización del
descontento social ( ...) El crecimiento demográfico, el alza de los
precios, la inmigración del campo la ciudad, llenaron los caminos de
vagabundos y las ciudades de pordioseros en demanda de trabajo o de
limosna". (Rodríguez Sánchez, 103-104)

Toledo, una de las principales sedes imperiales del gobierno de
Carlos V, atrajo la atención de infinidad de mendigos y enfermos
deseosos de encontrar protección en hospitales e instituciones benéficas.
(Morollón, 8) Toledo era una ciudad próspera debido a la expansión
económica de su industria textil Qa sedera) y el establecimiento de la
corte. La pobreza fue enfrentada con violencia: los delincuentes eran
ejecutados públicamente en la plaza de Zocodover; el mismo sitio en
252

donde la Inquisición realizaba sus autos de fe contra los judaizantes.(48)
El converso pobre era visto como una amenaza doble: por ser pobre y
por ser converso; como pobre era un candidato a ejercer la delincuencia,
y como converso nunca dejó de ser visto como un extranjero. En el
tratado tercero del Lazarillo de Tormes 3 el narrador refiere las medidas de
policía tomadas por el ~yuntamiento de Toledo contra mendigos y
vagabundos de procedencia extranjera:
Y fue, como el año en esta tierra fuese estéril de pan, acordaron el
Ayuntamiento que todos los pobres extranjeros se fuesen de la ciudad
con pregón que el que de allí adelante topasen fuese punido con azotes'.
Y así, ejecutando la ley, desde a cuatro días que el pregón se dio, vi llegar
una procesión de pobres azotando por las Cuatro Calles; lo cual me puso
tan grande espanto que nunca osé desmandarme a demandar.(57)

Francisco Rico señala que en Toledo, debido a la crisis
económica,.se prohibió la mendicidad sin licencia del Concejo en 1525; y
que ~ part:lr de 1540 esto cobró más fuerza. Como se sabe, Fray
Dorrun~o de Soto se pronun_ció en contra de la arbitrariedad de esta ley.
Defendía la causa del extran¡ero pobre arguyendo "que nadie puede ser
desterrado de ningún lugar sino por culpa o crimen que comenta". Esto
es, porque le asiste el derecho natural y que "cada uno tiene la libertad de
andar ,,por do?d~ quie~e, con tal de que no sea enemigo ni haga
m~. . . (3~) Asmusmo, ttene derecho a pedir limosna pues "ninguna ley
p~ede ?bligarlos a p::.decer necesidad" (37) Soto justifica que los pobres
pidan limosna en lugares donde haya más caridad porque de lo contrario
tendrían más necesidad (39) Importante es también brindarles
hospitalidad pues todos los seres humanos son iguales y en algún
momento fueron peregrinos extranjeros. (40-41)
A todo esto, ¿cómo respondía el gobierno de Carlos V? Ocultaba
la pobreza sin disminuirla. Por ofrecer un ejemplo: en Toledo se fundó el
Hosp~tal de S~n Juan Bautista o de Tavera (1540) para atender a pobres y
neces~tados que de ese modo dejaban de vagar por las calles,
contrtbuyendo a la mejora de la imagen urbana". (Morollón, 15) Para
Rodríguez Sánchez, la ley contra la mendicidad tiene como objeto
3 E~ el tratado tercer~ aparece el escudero,_tercer amo del Lazarillo. Procedía de Castilla y era
cons1derndo, por lo mismo, como un extran¡ero. A esto había que agregar su oficio, ya en plena
decadencia, que no le garantizaba ningún estatus social; de ahí su consecuente po breza. A pesar
de se~ un "pobre extranjero" que había contraído diversas deudas, es, de todos los amos de
Lazarillo, el que le ofrece un mejo r trato humano.

253

�ocultar la pobreza y reducir las molestias que produce en su entorno.
(240)

º61 . .J:c
;i E
¿Estamos frente a un emperador insens1 e e 10w1erente. rasmo
es categórico. Amonesta a los príncipes que están más ?reocupa~os por
colocar a sus sobrinos o hermanos en el poder, mientras miles de
hombres con sus hijos y esposas mueren de hambre. (11 7) Carlos v_ está
demasiado ocupado en gravar lo más posible productos de pnrnera
necesidad para costearse su guerra. Erasrno sugiere ahorrar pues "gran
impuesto es el ahorro", pero esto se antoja imposible: el emp~~a~or
enfrenta una época de endeudamiento debido a los préstamos crediticios.
Es innegable que Carlos V practica la beneficen~ia, pero nutrien~o su
imagen pública. De ahí la severidad de Doffiillgo_ de Soto. S1 _los
emperadores cristianos predican el ejemplo de la humildad de Jesucnsto
lavando los pies a los pobres una vez al año, "¿por qué no será religión
que cada día coman los pobres en las casas de la gente principal?". (127)
1,.,1 comportamiento ético del emperador es convencionalmente ambiguo:
d, ··extranjero", es misericordioso ofreciéndole cargos públicos a los
extranjeros que le sirven en el poder, pero es inflexible con los
··e:-..tranjeros" que abruman al reino con su ofensiva pobreza. Par~ Soto
el pnncipe tiene autoridad para prohibir que nadie ande a pedir por
l Jios. con tal de que por otra vía provea enteramente todas sus
necesidades de comer y vestir y todas las demás ... " (104-105) Pero,
;cómo ser misericordioso en tiempos de expansión imperial? Fray Juan
de Robles recomienda que la misericordia ande siempre acompañada de
la justicia. (205) Pero, ¿cómo ser justo cuando la justicia es entendida en
tunción de los intereses personales del rey? Justicia es recuperar la
herencia borgoñona arrebatada por Francia.Justicia es hacerle la guerra a
los turcos.Justicia es combatir a los herejes.
Había otra ley en Toledo que afectaba también al extranjero
pobre: el estatuto de limpieza de sangre, que prohibía ejercer ciertos
puestos públicos a cualquier descendiente de musulmán o judío. Este
estatuto remarcaba la diferencia social entre cristianos viejos y nuevos
1Morollón, 68). Los pobres extranjeros azotados solian vivir, según Rico,
en la Plaza Cuatro Calles; un área poblada por hispanojudíos, y referida
en el pasaje ya mencionado del Lazarillo. El ejercicio de la tolerancia
nacia los extranjeros, demandada por Erasmo, se incumple:
Aunque debe ser continua preocupación del príncipe que no se cometa
injusticia contra nadie, sin embargo, según la sentencia de Platón, debe

velar con mayor diligencia para que en nada sean lesionados los legítimos
derechos de los extra njeros, tanto como si se tratase de sus propios
ciudadanos, porque los extranjeros, privados de la ayuda de sus amigos y
parientes, están más expuestos a las injusticias, por lo que se consideraba
que tenían como vengador a J úpiter, a quien por esta causa le dieron el
nombre de Xenófilo, es decir, amante del extranjero. ( I 23-124)

El estatuto de limpieza de sangre está lejos de ser una ley que
responda a un ideal de equidad. En el fondo se sospechaba que los
conversos seguían judaizando con disimulo, y de ahí que se creara el
tribunal de la Inquisición desde la época de los Reyes Católicos. (Baldeón
Baruque, 84)4. Los conversos eran percibidos corno falsos y peligrosos
cristianos nuevos pues "podían ejercer, al menos en teoría, a los mismos
ámbitos que los cristianos viejos, incluidos lógicamente los cargos
públicos". ('/9) La pena de muerte, contra la que se pronuncia Erasmo,
queda justificada en el caso de los conversos judaizantes. o bastaron la
represión antijudía de 1391 en Sevilla, ni la acción violenta de las Cortes
de Toledo en 1480, ni la expulsión de 1492. La acción represiva de
Carlos V contra los conversos brindó la imagen de un príncipe cristiano
que velaba por el bien común. Un bien común selectivo y alejado del
ideal erasmista. Sin embargo, Erasmo recomienda amputar "un miembro
desahuciado e incurable" que pueda dañar o contagiar a ese gran cuerpo
que es la república del príncipe. Sería poco cristiano pensar que Erasmo
legitima la eliminación del judaizante cuando en otros momentos aboga
por la tolerancia hacia los extranjeros. El bien común que exige Erasmo
sería entonces selectivo. Y en esto, Carlos V seguiría el consejo. Si la
tolerancia es la cualidad principal de un príncipe filósofo, según Erasmo,
¿qué clase de tolerancia es la que está proponiendo? A los ociosos, por
ejemplo, exige expulsarlos de la ciudad si se resisten a trabajar. ¿En qué
radicaría entonces la misericordia? ¿Es de cristianos ejecutar a los líderes
principales de la rebelión de los comuneros de Castilla en 1520? ¿Es de
cristianos promulgar leyes para favorecer a los nobles cuando éstos
cometían un delito? ¿Es de cristianos financiar expediciones bélicas
explotando y robando a los indígenas de América? ¿Es de crislianos
4 t\nron10 Domínguez Ortiz, a pesar de su discuáble postura hacia los judíos y com·ersos en
España, cuya existencia "envenenó la existencia nacional durante vanos siglos" (7), admite el
endurecimiento políáco de Cario~ V en la consolidación de los estatutos de limpieza: "Carlos dio
fuerza de ley a los estatutos de limpieza de los Colegios \ 1ayores, sancionó el Cabildo de Toledo,
el más sonado de todos, sosturn siempre a la Inquisición conrra los pri\Jlegios y dispensas que en
Roma obtenían los com·crsos" (35)

254
255

�reprurur militarmente a dichos indígenas por considerarlos, según
Sepúlveda, seres naturalmente irracionales e incivilizados? Podría
argumentarse, a favor del emperador, que fundó el Consejo Supremo de
las Indias en 1554 y que promulgó las Leyes uevas para América en
1542, para evitar la injusticia y los abusos contra los indígenas; leyes que
después se violaron de modo puntual. Podría decirse, además, que hubo
religiosos, como Las Casas, que abogaron por la conquista pacífica
espiritual de los infieles; religiosos combatidos por una filosofía
partidaria del sometimiento forzado de los indígenas. D e que el
emperador condenaba, a la distancia, el abuso de los encomenderos;
encomenderos que perpetuaron sus desmanes. De un rey bueno que
importó negros a América no por conmiseración hacia los indígenas,
sino porque éstos eran menos aptos para el trabajo de las minas. D e un
rey cuya campaña política fue auspiciada por los banqueros Welser,
quienes se encargaron de facilitar el traslado de los negros a América
porque veían en las Indias, según Voltes Bou, un verdadero negocio.
Cárceles Laborde sostiene que las leyes deben actuar como
agentes de la educación moral. Agrega que las leyes serán efectivas en
tanto se cuente con eficaces gobernantes y magistrados ejemplares. Jean
Le Sauvage, el primer gran canciller de Carlos V, el que invitara a
Erasmo a escribir el manual de un buen príncipe cristiano, "fue
odiado ... porque se había apropiado por privilegio real de los derechos
de aduana en la explotación de frutas del reino de Granada, y las había
dado en arriendo de nuevo por la suma de 168.000 ducados".
(Blockmans, 38) Lo irónico: el comportamiento ominoso de un servidor
público que no predicó con el ejemplo.
Es verdad que un príncipe no puede ser el depositario absoluto
de todo lo que acontezca en su reinado, pero es el principal responsable
en tanto es el ejemplo a seguir por sus súbditos, en opinión de Erasmo.
Éste parte del presupuesto de que basta educar a la cabeza de un reino
para que el pueblo siga su ejemplo. De ser así, el rey es el responsable
directo de la aplicación justa de las leyes; de que se ejerza el bien público
con sabiduría; de actuar con tolerancia hacia los pobres, y
particularmente con los extranjeros pobres. Aquí cabría la imagen
literaria, difundida en el siglo XII, de los enanos que van en los hombros
de los gigantes, citada por José Antonio Maravall, quien la utiliza para
explicar la relación existente entre antiguos y presentes (modernos):

l~&gt;s presentes, se dijo entonces, son como enanos en hombros de unos
gigantes,
·
- los annguos;
,
. de manera que, aunque aquellos ~ean , por ..st', mas
pequenos que estos, sin embargo, \'en más ) alcanzan más porque están
colocados sobre su altura. (589)

Pod~m?s to~ar prestada esta imagen para adecuarla a la relación
entre un pnnc1pe (gigante)_ y un enano (extranjero): Todo príncipe lleva
en sus ~ombros un extran¡ero. Un extranjero le permitirá ver, si no un
p_oco mas, al menos v_er desde otra perspectiva, con mayor tolerancia. Lo
cierto es gue ~odo gigante es inseparable de su enano, \' más cuando
alguna_ vez el gigante ocupó el sitio del enano; cuando alg~na vez se fue
extran¡ero en los hombros de un reino.

11. Condicionamiento político. Un portador de guerra en 1a sangre
Erasmo desautoriza la guerra porgue con ella "surgen tod 1
males d 1
, bli ,, (45)
os os
e _ª repu ca
, "porgue es semilla de otra ... y termina con
gra_ves danos y derran:iamiento de sangre" (167), porgue "deja muchos
huerf~nos, muchas vmdas, muchos ancianos desamparados, muchos
mencüg~~• Y en suma, muchos infelices" (169) Sólo existe una excepción:
c~ando -ª~~tadas todas las tentativas, (el príncipe) no pueda evitarla con
dip~o~_acrn. (167) De tener gue realizarla, hacerlo "con el mrnimo
pre¡mc10 de l?s suyos y con el mínimo derramamiento de sangre posible
Ygue se termine lo antes posible." (168).
Erasmo apela a la conciencia cristiana del futuro emperador para
ahuyentar las confrontaciones bélicas:
Después de que el príncipe haya calculado todos los males que se deri\'an
de una guerra (s1 es gue pueden calcularse), medite consigo: &lt;¿Yo sólo
VO) a ser el autor de tantos males? ¿Seré yo el único responsable de tanta
sangre hu':1ana, de tantas viudas, de tantas casas desechas en llanto, de
tantc~s. ~c,anos abandonados, de tantos necesitados sin mereculo, de la
perd1c1on ele las costumbres, de las leyes y ele la piedad? ¿Tendré que
responder de todo esto ante Cristo?&gt;. (173)

en

La _c~hortación pacifista de Erasmo, como se sabe, no tendrá ceo
las dec1s1ones políticas del emperador. Carlos V es un hombre que
porta la guerra en la sangre. La guerra es una suma herecütaria. Se realiza
~~ra darle_ c?ntin~dad a _un imp~rio, y para expandirlo; para defender
ores cnstianos rnamovtbles e inconmovibles. ¿Cómo persuadir a un

256
257

�príncipe contra la _guerra si ya es portador de ella? ¿Córr:io educar
cristianamente a un príncipe adolescente contra la guerra s1 desde la
infancia ha sido instruido por su familia para realizarla?
La educación cristiana, sostiene Erasmo, debe inculcarse en el
príncipe desde su infancia; para corregirlo a tiempo, "cuando él todavía
no sabe que es príncipe".(14) Pero la educación cristiana que Carlos
recibe es mesiánica y bélica. Su familia le enfatiza, desde niño, que será
prioritario recuperar la herencia borgoñona arrebatada por Francia. Que
los turcos son una amenaza latente contra la seguridad e integridad del
reino cristiano; sobre todo desde que conquistaron Constantinopla. Que
cualquiera innovación religiosa (tradúzcase después como Reforma
Protestante) es un riesgo pues vulnera la unidad de un ideario
tradicionalmente cristiano.
Su familia lo instruye, desde niño, no sólo con lecturas adecuadas
a su edad, sino también con aquellas que Erasmo considera perniciosas:
... hoy día vemos a muchos que se deleitan con las fábulas de Arturo,
Lanzarote o con otras por el estilo, no sólo inductoras de conductas
tiránicas, sino incluso absolutamente faltas de erudición, necias y propias
de viejas, de manera que emplear el tiempo en la lectura de comedias o
en invenciones poéticas que gastarlo en delirantes lecturas del tipo ya
mencionadas. (94)

Lecturas caballerescas como Amadís de Gaufa o El cabaffero
determinado de Olivier de la Marche, delinean el carácter ¿aguerrido?
¿guerrero? del futuro emperador. Definen el estilo combatiente y
reivindicativo de Carlos V. Su atractivo descansa en la combinación de
ideales cristianos y una portentosa imaginación. Después de leerlas, el
príncipe Carlos presupone que es posible imaginar un mundo
modificado (más bueno y justo) con base en un esquema exclusivamente
cristiano.
Cuando Carlos lee a Erasmo ya es un príncipe adolescente con
un carácter bélico forjado por herencia familiar. Una herencia familiar
signada por tres marcas: la territorial, la religiosa y la literaria. La
territorial implica la preservación y recuperación de lo propio (guerra
contra Francia para recuperar Borgoña); y la obtención de lo ajeno
(guerra contra Italia para someterla al imperio) La religiosa conlleva la
preservación de los propios valores (guerra contra los turcos) y el
combate de los contrarios y "novedosos" (guerra contra las ciudades
258

protestantes) La literaria presupone la preservación de los valores
cristianos aprendidos y reafirmados en la lectura de obras caballerescas
(gue_rra con~a cualquier enemigo de la cristiandad, pero ejerciendo las
cualidades inherentes de un código de honor: compasión por el
derrotado, valentía, lealtad, etc)5. A continuación veremos como detrás
de estas ~e~ mar~a~ subsiste la inquietud por transmitir la imagen pública
de un pnnc1pe cnstiano ejemplar.
La hostilidad de Carlos V hacia Francia es heredada de sus
abuelo~ Fernando de Aragón y Maximiliano de Austria, y de su tutora
Mar~anta. ¿Ra~one~? Borgoña (herencia usurpada por Francia), Navarra
(region fr~ntenza hispano-francesa) y Milán (aspiración italiana apetecida
por Francia). (~choa Brun, 38) Aunque la guerra parece justa, Erasmo
cuestiona el sentido de lo justo:
--. ¡qué calamitosa y abominable es la guerra y cómo trae consigo la suma
de todos los males aunque se considere una guerra justa, si es que
finalmente puede llamarse tal! (168)

La guerra entre el imperio de Carlos V y Francia es una
confro~ta~ión doblemente reprochable, pensaría Erasmo, por librarse
entre cnsttanos:
¿Con q~é _nombre pensamos que debe llamarse la guerra que enfrenta a
unos cnstianos con otros unidos entre sí por tantos vínculos? ¿Qué decir
cuando I_a ~erra se dec!ara_ no s~ sabe a santo de qué, por odio personal,
por estuptda petulancia ¡uvenil, y se realiza con absurda crueldad
prorrogándose durante muchos años? (170)

La guerra contra Francia se prolongó demasiado. ¿Estamos frente
a u~ rey rencoroso, petulante y cruel? ¿O acaso un rey al que le asiste la
razon de. rr:iantener una guerra que considera justa? Para Erasmo la
urudad cristiana, en este tipo de enfrentamientos, pende de un hilo. Pero
el empe~ador piensa distinto: precisamente esa unidad depende del
somet1m1ento del rey de Francia. Como bien comenta Maravall el vencer
Ysujetar al rey francés era, para Carlos V, una manera de conse~ la paz
5 Muestras de apego de Carlos V a un código de honor: la palabra empeñada (al respetar el
~al~oconducto _de Lutero, a pesar ser condenado como hereje en la Dieta de \'V'orms); la piedad
~ci_a ~l enemigo vencido (al respetar la vida de Francisco l durante su prisión); el honor
reivindic~do (al desafiar en duelo a Francisco D- (Blockmans, 206). Ideales vigentes en un mundo
1maginar10, y colisionados en el mundo real.

259

�de los cristianos; sólo después de esto estaría en condiciones de enfrentar
a los herejes, y desaparecer la amenaza turca. (78) En el fondo, Carlos V
pretendía asegurar la hegemonía cristi~a._ Req~e?a d~mostrars: Y
demostrar al imperio que no sólo era un pnncipe cristiano smo adem~s el
príncipe cristiano más poderoso, influyente e indispensable. Carlos sigue
el consejo de los mayores (recomendación de Erasmo) siempre y cuando
los mayores sean el espejo de sí mismo. Esto explica por qué en
ocasiones obedece el consejo de su gran canciller Gattinara, y en otros lo
ignora. En la lucha contra Francia, atiende las pauta~ . de conducta
sugeridas por Gattinara: voluntad, necesidad y posibilidad. (Ochoa
Brun,33). Lo que Erasmo llama tibiamente disposición de ánimo: "No cabe
la menor duda de que tú, el más ilustre de los príncipes, tendrás esta
disposición de ánimo, pues con ella naciste y en ella te formaron
hombres óptimos e integérrimos" (178), Gattinara lo traduce en
voluntad de poder.
E n la lucha contra Francia, se debatía la imagen de un príncipe
cristiano poderoso (guerrero) y la de un príncipe cristiano débil (pacífico)
Por tanto, la paz, según Gattinara, significaba una pérdida de prestigio.
(Kohler, 167) Desde esta óptica, era menester que Carlos V librara la
guerra contra Francia para atraer la amistad del Papa y conservar el
respeto de los ingleses, para hacer gala de fuerza, y para corroborar que
los franceses eran inferiores militarmente. (165-168)
El ejercicio de la guerra legitima la imagen de un príncipe
cristiano en tanto transmite seguridad y confianza a sus súbditos. Si
Carlos V decide no liquidar a su prisionero Francisco I, rey de Francia, es
no sólo por aplicar una ley del código de honor 0a clemencia hacia el
enemigo vencido; la confianza en la palabra de honor del mismo) en la
cual creía, sino también por el temor a despertar una imagen de
aborrecimiento entre los príncipes aliados. Cuando Francisco I es
liberado, y traiciona el acuerdo de paz sin devolver Borgoña, Carlos V
reniega de la clemencia que había depositado en él. La experiencia le
enseña que la virtud aconsejada por Erasmo no es tan confiable como
parece:
La clemencia invita a mejorar de vida a quienes reconocen su propio mal,
y les concede el favor del perdón al esforzarse por compensar con
buenas obras los errores de su vida pasada ... (107)

260

La experiencia le recuerda que la represión de los comuneros de Castilla
en_ 1520 (una temprana demostración de poder y exenta de piedad) fue
mas contundente. No basta haber heredado el poder, es necesario
dem_os~ar, ante la op~ón pública, que realmente se posee. La confianza
en si ffilsmo es la leccion de la experiencia. Maravall, con notoria lucidez
desvela el valor político de la experiencia en el siglo XVI:
'
En el Renacimiento español no hay propiamente fórmulas canónicas
sobr~ ~I hombre .. -~n España lo que se encuentra, más que
1dealizae1ones, son test1rnomos de hombres, muestras experimentales de
lo humano, en las que se traduce la relación práctica del individuo con su
mundo. A esto se llama en la época experiencia. (37)

Y más a_delante añade: "La obra de un príncipe es una empresa que éste,
con raz~n y volu~tad, trata de llevar a cabo". (48) Sin embargo, Erasmo
d~~confía en los di~tados de la juventud porque sólo la experienciá de los
VJe¡o_s puede suplirlos. Para el filósofo holandés existe una estrecha
relación entre inexperiencia y guerra:
~uizá alguna vez una guerra declarada temerariamente por un joven
mex_perto se prolongue durante veinte años. ¡Qué marejada de males a
partir de ese hecho! (33)

Carlos V, el joven "inexperto", debió haber leído con interés la
dedicatoria de
ebrija a Miguel Almazán, canciller secretario de
Fernando de Aragón:
Deja _de lado _est~s cartas privadas mías y busca en la experiencia pasada,
consúltate a a nusmo, obedécete a ti mismo, recuerda el esplendor de tu
vida cortesa~a y cívica. r a~e mejor que tú puede dar normas a tus hijos,
gue no proVJenen de los libros de los filósofos sino de tu experiencia e
ingenio. (75)

La experiencia personal norma el comportamiento político del
6
emperador . Es un rey acostumbrado a seguir los consejos que le dicta la
6

Erra~a o acertada, la experiencia personal del rey es su hilo conductor. La vejez no es
necesa~iamente garantía de madurez y buen juicio. Carlos V se aferró a sus principios políticos
con ahínco hasta el final de su imperio. En uno de los diálogos de la obra de Luis Vives Budeo le
pregunta a Grmfcrantes sobre la opinión del sabio Flexfüulo respecto a las leyes ,. c~stumbres
cuando
· ·
· • · " G· e
•
•
. • "son
. . malas, irucuas
y tJrarucas . nn,erantes le contesta que "si hay santas le)·es las har
tambten
m1usta
"
¡ ·
· ·
.
'
·
. .
s , pero asume que a tnexpenencia de la Juventud impide apreciar lo justo 0
t
lnJUS o de una ley. (Vives, 205). Sin embargo, )' como ya hemos comentado, Carlos V, en ~lena

261

�razón; la razón del poder personal, que es una pro~on~ación del fa~ar.
De ahí que desoiga los consejos pacifistas de sus subditos. Jean Gla~10n,
uno de sus consejeros, recomendaba mantener la pa~ con Francia (a
diferencia de Gattinara); y otro de ellos, Gérard de Pleme La. Roche, se
quejaba en 1523 de que el rey no aceptara el consejo de nadie Y el que
quisiera decidir y solventar todo solo.. (Ko~er, 174) ... De ~ que no
consulte a los príncipes electores para mvestlr a su. hijo Felipe con el
feudo de Milán en 1540, sin considerar los mtereses franceses
tradicionales en el ducado. (270) De ahí que ignore el con~e¡o de los
militares y ataque Argel a pesar de las adversas :ondic1ones d~
navegación advertidas por ellos; el resultado fue catastro~co y aument_o
la amenaza corsaria en el Mediterráneo. (274-276) De ahí que desconfíe
de los aduladores que pueden esconderse en la máscara de un aparente
buen consejero. Esta enseñanza sí la aprende de ~rasm~, per~ por
razones de seguridad personal: " ... sepa que los más pu¡antes llllpenos de
los más encumbrados reyes, cayeron por las lenguas de los aduladores."

A través del diálogo (sugerido con el uso de la segunda persona
en singular por el rey), el ser humano, puntualiza Cárceles Laborde, se
nutre de la experiencia de la vida, de los otros; tiene un papel clave en la
formación y acumulación del saber. (187) Existen, además, dos formas
de aprendizaje, según Vives y Huarte: con la fuerza del entendimiento
(por medio de la vista) o con la ayuda del maestro (por medio del oído).
Ambos coinciden en que el oído es la forma más efectiva de aprendizaje.
(182). Por eso, Carlos V se dirige su hijo como un maestro que busca ser
escuchado más que leído. Escuchar es asimilar el patrimonio de la
experiencia, y la experiencia respalda la imagen pública de un príncipe
bueno y justo.
Por otra parte, el emperador podrá desconfiar de los consejos de
quienes le rodean, pero atenderá los consejos espontáneos de la sabiduría
popular. En el capítulo VI de la obra Crónica burlesca del emperador Carlos V
de Don Francés de Zúñiga8, el narrador refiere el arribo del rey a
Aragón:

(85)
Su escepticismo en los consejos de otros se evide~cia al eliminar
el puesto de gran canciller a ~aíz de 1~ muerte, de. Gattmara en ~ 530.
Carlos V se convierte en el meior conse¡ero de s1 m1smo. Esto explica el
porqué los consejos que Carlos V brinda a .su hijo ~elipe pr?vienen
esencialmente de su experiencia personal. La unagen publica e.xito~a de
un príncipe cristiano se desprende de las lecciones de la expenenc1a. El
emperador emplea el recurso del diálogo para ~~comen~arle, ror
ejemplo, que evite la flaqueza "que estorba a hacer ~¡os y qwta l_a vida,
como lo hizo al príncipe don Juan, por donde vme a ~eredar estos
reinos". Carlos V se basa en la experiencia fatídica del príncipe Juan para
enfatizarle que "por eso os habéis mucho de guardar cuan~o
estuviéredes cabe vuestra mujer, y porque es algo dificultoso, el remedio
es apartaros della lo más que fuere posible ... " (100). Asimismo le
aconseja que respete a los papas pero "sin abandonar naturalmente
ninguno de los derechos, intereses, ni el provecho común y bienestar de
7
vuestras posesiones". (Blockmans, 216-217) •
madurez, persistió en aplicar leyes severas contra pobres y conversos. Veamos esto como un
ejercicio cristianamente ideológico.
.
7 El diálogo es fundamental en el aprendizaje de un príncipe. En el famoso diálogo 20 de Vives,
Moróbulo intenta persuadir al príncipe Felipe de que abandone el estudio de las letras por
considerar que sólo le sirve a quienes "se inician para el sacerdocio o los que han de ganarse la
vida con el estudio". Lo conmina al ocio y minimiza la labor pedagógica de su tutor, Juan de

262

El rei entró en Aragón y fue en la villa de calatayud recebido con gran
plazer y alegrías. Y yendo por la calle el rei yva descuidado, abierta la
boca; y llegó por quillas un villano de la dicha villa y le dixo: -"Monseñor,
cerra la boca, porque las moscas de este reyno son traviesas." El rei le
respondió que le plazía, que del necio el primer consejo. Y el rei le
mandó dar trecientos ducados al labrador porque era pobre. (13)

Zúñiga. Sofóbulo interviene en la conversación para demostrar el juicio erróneo de Moróbulo, y
que Felipe concluya por sí mismo que "nada hay tan necesario a mi condición y a mi persona de
póncipe como la ciencia y el arte de gobernar''. El recurso empleado por Sofóbulo es el del juego;
Felipe debe jugar a que es rey. Sofóbulo le pide que como rey ordene al caballerizo mayor le
traiga un caballo napolitano "coceador y falso", para que Felipe lo monte. Éste se rehúsa a
hacerlo porque "todavía no tengo experiencia ni fuerzas para regir un cabaUo que tasca el freno".
A lo que Sofóbulo contesta: "¿ o te atreves a subir el caballo y te dispones a gobernar un pueblo
más difícil de tratar y dirigir que cualquier caballo?" (Vives, 159-163) La experiencia se adquiere
leyendo, pero también gobernando. Esto último no lo enfatiza Sofóbulo.
8 Don Francés de Zúñiga (1490-1533) perteneció a una famiÍia de ascendencia judía convertida al
cristianismo a finales del siglo XV. Sirvió como bufón en la corte de CarlosV, de 1517 a 1529. En
su obra Crónica burlesca del emperador Carlos V narra en forma humorística y subjetiva algunos
acontecimientos vividos por el rey en ese lapso. Para José Antonio Sánchez Paso, su estilo de
narrar carece de una estructura interna y coherente; no tiene el propósito de historizar al ser poco
objetivo; "no está más que comportándose dentro de la "urbanitas" y siguiendo la trayectoria
renacentista del yo como eje sobre el que gira la conducta humanista" (43). Aunque el testimonio
~e Zúñiga es siempre partidario de la causa del rey, es relevante porque, en su carácter
llltrahistórico, no pretende ajustarse a un canon predeterminado de composición narrativa; esto le
imprime cierta frescura y naturalidad. Puede o no creerse lo ahí relatado, pero presenta una
perspectiva alterna de la época.

263

�En este pasaje podemos resaltar la importancia de la experiencia
(sabiduría popular) de la cual Carlos V aprendía cuando viajaba. El
consejo de cerrar la boca ~a cautela) pudiera parecer insignificante por
provenir de un hombre humilde, pero el rey le concede relevancia debido
a que lo recibe espontáneamente.
Aunque Erasmo le aconseja el viajar como un medio idóneo para
conocer lo que se reina, y de este modo velar por el bien común, Carlos
V lo hace para corroborar su dominio en él. Por eso asume el riesgo de
realizar viajes largos. La movilidad política es un reflejo de poder
imperial. Esto explica el que su monarquía haya utilizado capitales
temporales para evitar posibles revueltas sociales. (Morollón, 5)
Sin embargo, el viajar como instrumento de dominación política
tenía sus propios límites. Se podía viajar a Francia para someter al rey
enemigo, pero una vez liberado éste, era peligroso y sumamente oneroso
el mantener dicha dinámica. Es aquí donde las alianzas matrimoniales
desempeñan un rol estratégico. La boda de Leonor, hermana de Carlos
V, con Francisco I, se ideó para reforzar el tratado de paz con Francia,
pero en el fondo se procuraba ejercer un mayor control sobre éste
(Kohler, 207) Esta alianza ofrecía, ante la opinión pública, el mensaje de
un rey (Carlos V) que no sólo sabía perdonar a su enemigo, sino que
también confiaba en él, al grado de "cederle" a su hermana. La misma
experiencia le enseñará a Carlos V a no pecar de incauto. No sólo no
recuperó Borgoña, sino que propició la infelicidad de Leonor: no tuvo
hijos con Francisco I, quien a su vez la engañaba con otras mujeres, al
grado de otorgarles títulos nobiliarios. (Blockmans, 44)
La advertencia contra las alianzas matrimoniales ya había sido
enunciada por Erasmo: "Si las alianzas matrimoniales de príncipes entre
sí otorgasen tranquilidad al mundo, desearía yo que todos estuvieran
ligados por multitud de alianzas matrimoniales." Y agrega: "¿De qué
sirvió hace años la alianza matrimonial si Jacobo, rey de Escocia, invadió
con sus tropas hostiles?" (157)
Para Erasmo lo ideal es que el príncipe se despose por amor con
una mujer virtuosa: "la mujer más recomendable por su integridad, por
su modestia y por su prudencia". (156) Si Carlos V elige a Isabel de
Portugal no es particularmente por el recuento de sus virtudes, sino por
intereses económicos. La utilidad de la boda estribaba en que Portugal
aportó una dote que ascendía a dos millones de ducados; los
indispensables para que Carlos V continuara financiando su guerra
264

contra Francia. (Kohler, 178-179) El éxito de la alianza matrimonial la
quiso repetir casando a su hija natural, Margarita, con Octavio Farnesio,
ni~to. de Pablo !Il, para "estrechar" los lazos con el poder papal.
~s~smo, resolVIó casar a su hijo Felipe con_María, hermanastra del rey
mgles Eduardo VI, para fortalecer las relaciones diplomáticas con
Inglaterra. Lo paradójico es que Felipe y Maria no tuvieron descendencia.
(Kohler, 333) Nuevamente los consejos de Erasmo son ignorados.
Las decisiones ideológicas del emperador son hijas de la intuición
política. Carlos V intuye que es un predestinado. Gattinara se lo
confirmó al traducir su voluntad de poder en el presupuesto de una
9
monarquía universal • Para éste, "un Emperador y una sola ley son los
garantes de la paz y de la justicia." (97) Por eso, el sometimiento de Italia
sólo podría cristalizarse con la coronación de Carlos V en Bolonia. No
b_astaba con imitar el ejemplo de Jesucristo; había que superarlo. Es
cierto que Erasmo aboga por una monarquía, pero siempre y cuando ésta
'.'quedase moderada y equilibrada con aristocracia y democracia para que
¡amás degenerase en tiranía, sino que, al nivelarse estas tres formas de
gobierno entre sí, la república adquiriese consistencia". (58-59) Como
sabemos, la aristocracia y la democracia quedaron sometidas a los
designios del rey guerrero. Erasmo reconoce que "reinar es cosa divina",
pero nunca postula que quien reine emule a un dios. Erasmo admite
"q~e ~o_bernar a hombr:~ libres y bien dispuestos ante el mando es algo
mas divmo que humano (60), pero lo dice para recalcar que el gobernar
es un privilegio y una responsabilidad cívica de quien ejerce la autoridad.
En síntesis, Eras~o está muy lejos de promulgar una monarquía
uruversal. Como bien señala Kohler, la única monarchia orbis para Erasmo
era la de Cristo (95); un ideal igualmente pretencioso p~es trasluce una
visión religiosa eurocéntrica. Pero esa imagen labrada de monarca
universal es la que legitima el saqueo de Roma, en 1527.
El objetivo de viajar a Italia era propiciar la elección de Fernando,
hermano de Carlos, como Rey de Romanos y ejercer de este modo la
~ El origen del concepto ."monarquía universal" es medieval. Dante Alighieri, en su tratado
Moaarchia" (1314), descnbe el "Imperiurn" como "el único gobierno temporal unitario que
garantiza la paz _uru~rersal" (KohJer, 95). La visión de 1\lighieri es congruente con su concepción
tolome1_ca (geocentnca). Otro antecedente podría ser bíblico. Salomón, rey adalid de la justicia y la
sab1du?a, encabe_za "metafóricamente" el ideal de monarquía universal. Íñigo López de Mendoza,
marques de Santillana, menciona en uno de sus proverbios: "Salomón sabiduría / procuró/ con
~a qua! -~d,~stró/ _la señoría/ del mund~, la monarchia/ universal,/ sin contienda nin egua[/
omparua . (El cancionero castellano del siglo i-..'V, 16) 1 o es gratuita, por ende, la vinculación de
Carlos V con el rey Salomón.

265

�primacía de los Austrias en el Sacro Imperio Romano. En esta
intervención murieron más de 10,000 personas, se incendió parte de la
ciudad, se hurtaron los tesoros de las iglesias, y el Papa Clemente VII fu?
hecho prisionero. (Kohler, 191-94) Se piensa que el emperador la~ento
el resultado final de su empresa arguyendo que los excesos estuvieron
fuera de su control. ¿Qué hubiera opinado Erasmo al respecto?
Sostendría que un príncipe que lacera implacablemente un remo se
devalúa a sí mismo:
Creso una vez tomada la ciudad al ver a los soldados, les preguntó qué
hacía~. Le respondieron que hacían _lo que suele, hacer __un ejército
vencedor, saquear los bienes de los cmdadanos, y el les di¡o: &lt; &lt;~er~
•qué oigo? ·No son ya tuyos todos estos bienes puestos que me venciste.
e·Por qué epues esos devastan lo tuyo?&gt;&gt; Uununa
. do e·iro por estas
~alabras, instó ; sus soldados a abandonar el saqueo. Esco mismo deberá
tenerlo siempre en cuenta el príncipe: &lt;&lt;T?do l? que se saca ?ºn
extorsión me incumbe; me afecta que se expolie y pisotee a los demas y
todo lo que delinco contra ellos, contra mí mismo lo hago&gt;&gt;. (69)

Podríamos suponer que el saqueo de Roma deterioró la imagen
pública del emperador, pero en r~alidad ~~ , capitalizó este_ hecho
vergonzoso. Se promovió que I~lia ª?qwru1~ un nuevo_ , tmpulso
socioeconómico bajo la tutela de un 1mpeno en v1as de expans10~, y que
además seguiría contando con el apoyo de las principales sociedades
bancarias genovesas para consolidarlo. De rebo_te,. el poder _r~pal
aprendería a obedecer y someterse a los des1gruos_ del maXlffio
¿representante? ¿defensor? de los inter~s~s divinos en la ~er~a: Carl?s V.
·Un tirano disfrazado de interlocutor divmo? Erasmo decia: Pero tu que
~res un príncipe cristiano, cuando oyes o lees que eres imagen de Dios,
que eres su vicario, intenta no enorgullecerte de e~o." (36~ Agre?a: ''.Pues
el poder sin bondad se convierte en puro despotismo, sm sab1duna, en
prejuicio, en vez de gobierno". (36) Más adelante señala: "En fin, son
dignos del título de príncipe, no aquellos que toman la república para su
propio beneficio, sino quienes se entregan al servicio de la república (...)
Séneca dijo la gran verdad de que un tirano se diferencia de un rey por
sus obras, no por el nombre". (40-41)
Entendamos con esto que el emperador tomó la república de
Italia no para sí mismo sino para la causa del imperio de Dios. Por ende,
un príncipe que actúa justificado por tan excelsos ideales cristianos no
debe ser visto como un tirano sino como un príncipe humanista.
266

Aplíquese esto a la ¿Conquista? ¿saqueo? ¿expansión divina? en América.
El emperador anhelaba el beneficio futuro de los pueblos sometidos. Es
de cristianos obrar así. El éxito imperial es el resultado de un
comportamiento ético ambiguo. Erasmo proporciona el origen de esta
fórmula sin saberlo, cuando distingue entre un tirano y un rey:
La intención del tirano es hacer todo lo que se le antoja, por el contrario,
el del rey es obrar recta y honestamente. El premio del tirano son las
riquezas, el del rey el honor que conlleva la virtud. (43)

La fórmula descansa en una mezcla cautelosa de riquezas y
honor. Es decir, se puede ser virtuoso sin dejar de ser rico. Sin embargo,
Carlos V fue cuestionado por su actitud ostentosa al ser coronado en
Bolonia (1530):
... avanzaba el propio Emperador bajo un palio lujosamente adornado,
con la armadura completa y el cetro en la mano. Su yelmo mostraba una
gran águila y las gualdrapas de su cabello eran de paño dorado recamado
de pedrería. (Kohler, 210)

En defensa del rey podemos decir que iba vestido a la altura de
Dios. Que una imagen humilde o harapienta hubiese menguado el
impacto social y político en el espíritu de sus súbditos. Pocas veces un
rey estuvo tan seguro de sí mismo. No sólo predica el paternalismo
recomendado por Erasmo: "Pues ¿qué otra cosa es el reino sino una gran
familia? ¿Qué es el rey sino el padre de muchísima gente? "(52), sino que
le sirve para legitimar su guerra férrea contra los turcos y los
protestantes.
La astucia, una cualidad política tan vilipendiada por los manuales
de comportamiento cristiano, le permitirá intuir y reconocer cuáles son
los momentos y los medios propicios para enfrentar al enemigo religioso;
la astucia, esa "villana" despreciada no sólo por su connotación
maquiavélica sino también por considerársele un "distintivo judío". Al
respecto, Bensión Netanyahu cuestiona la visión maniquea de Claudio
Sánchez-Albornoz:
Dicho en otras palabras, según Sánchez-AJbornoz los judíos de España
se las ingeniaron con su peculiar astucia para enriquecerse a sí mismos y
subyugar a los cristianos, en consonancia con su creencia mesiánica, su
pasión por los bienes materiales y sus ideales comunitarios. Todo esto no
pasa de ser mero eco de algunos clichés antisemitas medievales ...
267

�Y luego apunta demoledor:
Ahí, pues, radica el gran conflicto: de una parte, l?s_ judíos, ricos en
sentido de comurúdad astucia y propensión matenalista; de otra, los
españoles, individualistas, idealistas, soñadores en el otro mundo. Pero
¡qué extraño que este país tan místico fuera capaz de ?ar la vuelta al
mundo en busca de algo tan "abstracto" como el oro! ¡que raro _que gente
tan orientada al otro mundo lograra fundar un impeno mundial basado
.
.
1
,
inevitablemente en empresas mundanas y asp1Iac1ones terrenas. ¡que
inverosímil que pueblo tan poco interesado en el d~~o y tan ignorante
en el sentido de la astucia, contrariamente a los Judíos, estableciera su
poderío sobre el espionaje, el estado policial, la eliminación despiadada y
la diplomacia artera! (100-101)

Por eso resulta más cristiano emplear el vocablo prudencia que el
de astucia; por no parecer reiterativos al afirmar que es más pru~ente
emplear prudencia. En la guerra contra los turcos, Erasmo recorruenda
prudencia:
y O considero que rú siquiera contra los turcos debe dedararse ~a _g~erra
a la ligera, ante todo porque pienso que el reino de Cns~o _se ongmo, se
propagó y se consolidó por un camino totalmente distinto. ~~ vez
convenga intentar propagarlo por medios distintos a los que nac10 Y se
extenclió (...) Ante todo procuremos vivir fraternalmente como
cristianos y, después, si lo consideramos necesario, ataquemos a los
turcos. (176-177)

negociar con el pirata Barbarroja en la costa de Berbería para que éste se
aliara contra los turcos. (31-32) Carlos V sabía que no podía arriesgar su
imagen cristiana; por eso recurrió a estos subterfugios diplomáticos. El
consejo de Erasmo es pertinente cuando dice: "El tirano pretende ser
temido, el rey ser amado" (44), pero el medio que aconseja para evitar ser
odiado es poco cristiano de su parte:
Y no debe pasarse por alto a este propósito el consejo de Aristóteles,
según el cual el príncipe que quiere evitar el oclio de sus súbditos y
hacerse acreedor a su benevolencia, delegue en otros los asuntos odiosos
y haga por sí mismo los dignos de aplauso. Obrando así una gran parte
de la odiosidad recaerá en los que se encargan de la administradón,
principalmente si son además ocliosos al pueblo por otras razones. (109)

La propuesta erasmista es un elogio a la astucia. ¿O debemos
seguir insistiendo en llamarle a esto prudencia? Carlos V aplica de
manera íntegra el consejo del filósofo para evitar el desprestigio. En las
acciones emprendidas para lidiar contra el enemigo moderno de su
tiempo: el luteranismo, el rey se auxilió de medidas cautelosas. Si bien
condenó la herejía protestante en la Dieta de Worms (1521), "no eludió
la búsqueda de formas de entendimiento, plasmados en su insistencia por
la convocatoria de un Concilio ecuménico ... " (Ochoa Brun, 38) Esto
~xplica por qué, a pesar de esa condena, en los Países Bajos se forjó la
unagen de un príncipe hasta cierto punto tolerante. En el fondo, la
"tolerancia" de Carlos V (en el caso particular de Lutero) responde a una
motivación económica y política:

Pero, ¿cuáles podrían ser esos medios distintos para ensanchar el
reino de Dios? ¿medios prudentes? ¿medios distintos a los empleados
durante las Cruzadas, que fueron sangrientos y crueles pero
cristianamente justificados? ¿Cómo se puede seguir viviendo fraternalmente
como cristianos después de haber exterminado con prudencia al enemigo?
¿Medios prudentes son aquellos que empleó el rey para evitar el avance
de los turcos en la frontera húngara? Recordemos dos casos en donde
era ilícito el negociar una alianza con los infieles. En uno de ellos Carlos
V lo hizo indirectamente para concertar una tregua con los otomanos en
la frontera húngara "cuya defensa correspondía a Fernando de Austria,
hermano del Emperador."(Ochoa Brun, 31) Carlos le solicitó a su
hermano que enviara emisarios a pactar temporalmente con el enemigo.
El otro caso se suscitó cuando el capitán Alonso de Alarcón intentó

A este condicionamiento económico es posible añadir uno
político: Carlos inútilmente quiso quemar los libros de Lutero en el
imperio alemán, pues éste contaba con la protección del duque de
Sajonia (el príncipe elector Federico el Sabio, fundador de la Universidad
de Wittenberg) quien exigió que se le diera a Lutero la oportunidad de
defenderse. Por eso Carlos V no pudo actuar a1 inicio con sumo rigor
contra Lutero, y tuvo que ofrecerle un salvoconducto para ser
Interrogado en la Dieta de Worms. (104) Sin embargo, Carlos V, como

268

269

En el imperio alemán el emperador no disponía de medios suficientes
para someter directamente a sus súbditos, estando obligado a colaborar
con los correspondientes gobernadores municipales y territoriales para el
ejercicio de su autoridad. (Blockmans, 104)

�portador de guerra en la sangre~ no olvidaba el determinante ~onsejo
familiar: su ineludible compronuso de defender con vehemencia la fe
católica; y el enemigo acechaba. Supuso, como bi~ comenta Blockmans,
que bastaba con someter a los prín?ipes cristianos para detene~ un
movimiento religioso que ya se habta propagado. (119) Del nusmo
modo, Erasmo supuso que bastaba con aplicar .al pi~ de. la letra las
enseñanzas cristianas para mantener la unidad del rmpeno. Sin embargo,
se superpone de nuevo la ambigüedad ética_ de Cado~ V. T_rata con
clemencia al príncipe elector protestante Fedenco,,despues de tn~nfar en
la batalla de Mühlberg a pesar de que éste se habia burlado de el, en un
escrito llamándole "Carlos de Gante, que se tiene por Emperador"
(K.ohl:r, 333); y no le confisca sus propiedades, pero sí lo humi!la al
obligarlo a que se arrodille ante él, "exigiéndole elevadas sumas de dinero
como indemnización por haber actuado en su contra" (Bloc~a~s, 121)
Tiempo después, en 1551, los príncipes protestante~ se aliaran con
Enrique II, rey de Francia, enemigo de Carlos. La nec;s1dad de _e~frentar
a Francia obligó al emperador a pasar por alto el escandalo religios~ del
divorcio de Enrique VIII, rey de Inglaterra, para asegurarse un aliado
poderoso. (58) Arriesgó su imagen católica, pero pres~rvó su ~o~er
imperial. Abdicó en el momento preciso ~vitan~o que_ s~ rmagen publica
se depreciara, y asegurándose de que su hi¡o Felipe recibiera el trono para
darle continuidad a su política monárquica.
Su abdicación no significó el término de su carrera política. Para
algunos especialistas es cómoda la imagen del e~perador místi~o ~ue se
retira para vivir apaciblemente en el monasteno de Yuste: Si bien_ ~e
dedica aquí a la pesca, al reposo y al cuidado de sus relo1es, ~~mb1en
invierte su tiempo en velar con sigilo el proceso de su sucesion; y a
deleitarse en la lectura de sus obras predilectas; entre ellas, la
recomendada por herencia familiar: E/ cabaflero determinado que, se~ún
Checa Cremades, le había transmitido las principales virtudes del código
caballeresco: sabiduría, honor, fortaleza, nobleza, liberalidad etc. (20-21)
En las ilustraciones de dicha obra aparece su autor dialogando
con Pensamiento, combate con Desconcierto, come con Entendimiento, y en el
llano del Tiempo lidia y sucumbe a la edad; llega al Palacio de los Amores
donde Deseo busca tentarlo con las cosas pasadas. Abandona el Palacio y
arriba a un cementerio "en donde la muerte aparece en todo su horror".
(339-341) En otras láminas de la obra transitan figuras históricas como la
de la reina Isabel La Católica que " marcha segura de sí misma en un

carro triunfal", y que aunque muere, la Fama y la Gloria aparecen dándole
sepultura. (341-342)
Es probable que esta obra de corte caballeresco haya impactado a
Carlos V por tres razones; la primera es que el principal atractivo de la
obra para el rey recaía en las ilustraciones o en las imágenes que
acompañaban a su lectura; esto explica el que Carlos V conciba el arte
(particularmente la pintura y la escultura) como herramienta clave de su
proyección política. La segunda es que se identificaba plenamente con las
virtudes personificadas en el comportamiento del caballero; inteligencia,
perspicacia, prudencia, templanza, a pesar de que, como en la danza ?e la
muerte, ni la más alta potestad mundana escape de ella. La tercera es que
veía, en el desfile de sus ancestros históricos (Isabel, por ejemplo), un
destino similar para él: la obtención de la gloria, a pesar de la muerte.
Pero, ¿cómo vencer a la muerte en vida? ¿cómo asegurarse de que sería
recordado a través de los siglos? Quizá glorificándose a sí mismo a través
del arte. El arte es también portador de guerra en tanto es utilizado para
exaltar los momentos gloriosos del combativo emperador. El arte como
una crónica integradora de sus grandes conquistas. Coincidimos con
Kohler cuando afirma que Carlos V utilizó las artes para dar realce a su
reputación y poder, y para conservar la gloria y la fama de su familia. (95)
Una obra probablemente inspiradora de esta idea es El caballero

determinado.
Tiziano y Leone Leoni son, en la opinión de Checa Cremades, los
dos pintores italianos que exaltan la imagen cesárea del rey a través de su
obra. (276) En la inmortal pintura La Gloria de Tiziano el impacto del
arte en la opinión pública es triple: un rey en actitud humilde que se
desprende de su corona; un rey en actitud humilde que se postra ante las
autoridades celestiales; y un rey en actitud humilde que obtiene el acceso
al cielo. La gloria es la compensación de la humildad. El arte es un
artífice ideológico en la medida que construye y transmite este mensaje
social. Pero, ¿acaso no es legítimo que un emperador desee auto
complacerse a través del arte para asegurarse que ha obtenido la gloria
antes de expirar? ¿Qué piensa Erasmo al respecto? Diría que la auto
alabanza en el arte es una forma disimulada de adulación:
Si tratas de parecer ilustre, no hagas ostentación de esculturas o falsos
retratos de colores en los que, si algo es de verdadera alabanza, esto se
debe al talento y actividad que el pintor evidencia. Más bien al contrario,
reproduce con tu modo de vivir el monumento de tu virtud. (28)

270
271

�Pero para Carlos V no es suficiente haber vivido y triunfado; es
necesario certificarlo artísticamente. Desde esta perspectiva, haber
luchado contra el furor de su época (entiéndase por furor aquel enemigo
impío que desequilibra el orden universal que el rey procuraba mantener)
no era suficiente; había que proporcionar un testimonio artístico de ello.
Tal y como lo hizo Leoni con El Furor donde Carlos V aparece como un
príncipe. magnánimo y bondadoso que "ha hecho que el templo de la
Guerra se cierre dejando dentro al Furor". (Checa Cremades, 287) Pero
aventuremos un argumento a favor del rey. Para Sepúlveda el deseo de
gloria mundana es honesto porque no es contrario al ejercicio de la
virtud. Esto, porque la gloria se ha buscado a través de la prudencia.
(Maravall, 201-02) Y ya hemos visto a lo largo de este trabajo cómo el
emperador ha cultivado la virtud cristiana de la prudencia. La gloria es
virtuosa porque emana del rey. Erasmo, queriéndolo o no, justifica esta
idea. El oro, la púrpura y el cetro son símbolos de virtudes, y el deseo de
gloria no es contrario al ejercicio de la virtud:
¿Qué indica el oro, sino una sabiduría singular? ¿Qué el fulgor de las
joyas sino virtudes eximias y rrúnirnamente plebeyas? ¿Qué la
resplandeciente púrpura, sino el sumo amor a la república? ¿Qué el cetro,
sino el tenaz espíritu de la justicia el cual no se apartará por ninguna
desviación del camino recto? (....) La diadema, el cetro, el manto, el
collar, el tahalí (cinturón) en el buen príncipe son insignias de símbolos
de virtudes; en el malo, indicios de vicios. (28-29)

Erasmo va más allá: una de las más profundas virtudes de un
príncipe descansa en el dominio de sí mismo; antesala de la gloria:
Y si no hubiera a nadie a quien vencer, lucha contigo mismo, pues ése es
el más hermoso de todos los combates y verdaderamente digno de un
príncipe invicto si cada día se esfuerza por mejorarse a sí mismo. (51)

Tal combate consigo mismo que abdica y se despoja artísticamente de su
corona con un efecto certero de humildad. En otro momento Erasmo
menciona:
Que te venza el respeto de lo honesto; que la utilidad pública venza las
inquietudes privadas del alma. (32)

. ~a ~xaltación. artística de Carlos V es exitosa porque mezcla con
sab1du~a, c1ert~s ~~sis d~ protago~smo, y. paternalismo. El emperador
subor~~ el e¡erc1c10 político del b1en publico a sus intereses personales.
Supo ¡ust1ficarlos, ante la opinión popular, como sociales. Reconozcamos
el mérito._ ~ua~do ~rasmo se expresa de este modo: "Piensa siempre
que, d_o~o, tmpeno, reino~ majestad; poderío son vocablos paganos,
no cnstlanos. El gobierno cristiano sólo es buena administración
beneficencia y vigilancia"(61), ¿en qué clase de príncipe terrenal estarí~
pe~sando, cuando precisamente esos vocablos: dominio, imperio, reino,
m~¡estad _Y poderío serían los elementos coyunturales de la pretendida
urudad cnst1ana?
·
·
A pesar de nuestras discrepancias con el ideario filosófico de
Eras~~ en Educación de un príncipe cristiano, es inobjetable su función
coerc1t1va dentro del humanismo español del siglo XVI.
La honestidad del pensamiento erasmista no está en discusión
pero_ s~s depositarios no estuvieron a la altura de ese pensamiento. Fu~
un SltVlente d~ las exigencias reales. Fue adoptado estratégicamente para
fortalecer la tmagen pública de un imperio cristiano: "extranjero" y
bélico.
, . La pro~uesta erasmista, aunque legítima, fue diseñada para un
pnnc1pe 1mpos1ble. El reino de Erasmo no era de este mundo. Ya
Jesucristo ~a~ía advertido que su reino tampoco lo era; tampoco lo fue el
modelo cnst1ano que la Iglesia católica osó imponer a quienes les asistía
el derecho de vivir su fe de un modo distinto.
El ser humano, antes que religioso, es un ser con vocación bestial
qu~ requiere ~er co~stantemente educado. Su naturaleza irracional y
egolatra es qwen me¡or nos ayuda a reconocerlo. En este sentido no
existe una _apla~tant_e, diferencia entre las guerras de ayer y las de ho;. La
gue_rra _es ~aginac1on de poder, y es también poder sin imaginación.
Qwen tmagina tenerlo nunca lo tiene del todo. Subyace la sensación de
que quien triunfa ha sido vencido un poco.

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VIVES, Luis (1987), Diálogos sobre fa educación. Madrid, Alianza Editorial.

274

,

275

�LITERATURA DETECTIVESCA

Mtra. Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Mtra. Juana Garza de la Garza
Preparatoria Nº 9 y 7

UANL
Introducción
La literatura, como todos los aspectos de la vida, es un elemento que está
en constante renovación. Esto se ha .manifestado en todos los tiempos y
en los más diferentes espacios.
Durante el siglo XIX, irrumpe en el ámbito literario un género
que alcanzaría su pleno desenvolvimiento en el XX: la literatura
detectivesca, la cual estudiaremos en el presente trabajo, enfocándonos
tanto en el aspecto teórico como en el práctico del mismo.
El motivo fundamental que nos indujo a seleccionar este aspecto,
es el interés de querer ahondar en un género que, a través del tiempo, ha
suscitado una serie de interrogaciones y de críticas, a veces favorables, en
ocasiones desfavorables, pero siempre con alto grado de polémica.
En el desarrollo de este trabajo, primeramente haremos un
estudio sobre lo que es la literatura detectivesca, con el propósito de
ubicarla en el tiempo y en el espacio, en su inicio y en su evolución,
realizando una breve reseña histórica y mencionando a los iniciadores del
género y a sus principales representantes. Con la intención de encauzar
. debidamente este aspecto de la investigación, procuraremos proveernos
de una serie de fuentes consideradas confiables, con una bibliografía lo
277

�más específica posible.
.
En otr¿ apartado habremos de analizar deterudamente las
principales características de la literatura detectivesca. Para ~llo nos
apoyaremos en una serie de textos cuyos autores son considerados
autoridades en la materia.
En seguida, mencionaremos los datos biobibliográ~cos de una de
las autoras más representativas dentro de la novela detectivesca: Agatha
Christie así como también nombraremos sus obras más sobresalientes.
Finalmente haremos un estudio minucioso sobre una de las obras
pertenecientes a la literatura detectivesca: ,"~oirot en Egi~to", de Agatha
Christie, para localizar en ella las caractensticas que la ~b1_can dentro del
género y analizar detenidamente si dichas caractenstlcas se hacen
presentes en la obra cuestionada.
.
.
. ., .
.
En la realización del presente traba¡o de 111vest1gac1on literana,
habremos de apoyarnos en la metodología utilizada a_ctualmente por la
Universidad Autónoma de Nuevo León. D e la misma manera nos
auxiliaremos de una serie de libros y revistas que consideramos
autoridades y confiables en el tema.
. .
,
En la elaboración de la presente labor, la fuente pnnc1pal sera el
libro cuya ficha bibliográfica es:
CHRISTIE, AGATHA. Poirot en Egipto. (Col. Selecciones
de Biblioteca de Oro. No. 146.) Traducción de H. C.
Gramch. Ed. Molino. S/N/Ed. Barcelona, 1985.

I
Literatura de D etectives
1. Concepto de género detectivesco
Para comprender cabalmente la función de la novela y en_nuestro
caso la novela de detectives, debemos tener presente que lo impreso
autoriza, ya que al reflejar la sociedad presenta de ella una imagen ac~va
y el escritor se esfuerza en realizar su obra de la mejor manera posible
inventando para ello, si no reglas fijas, por lo menos una técnica ardua Y
meticulosa.
En el género de la novela dete&lt;:tjvesca el mérito consiste en haber
278

sabido fabricar "una deontología imperativa, pero en el terreno del
1
enigma del juego lógico" .Este tipo de novela requiere el arte de la
combinación y exige el ingenio de un experto en el lenguaje.
La novela detectivesca se revela como un juego de la mente en el
cual la envoltura novelesca tiende a olvidarse y el lector se aboca a definir
el mecanismo intelectual que encubre. Este abstracto placer se sitúa
infaliblemente entre el cadáver de una o varias víctimas y el
descubrimiento de los homicidas. Esto implica una proposición mental
de las diversas maneras de cometer un crimen, así como de las distintas
técnicas detectivescas para resolverlo.
Uno de los aspectos más importantes de la literatura detectivesca
se da a nivel técnico: para suscitar la dificultad hay que disimular al
asesino; para dejar al lector una oportunidad de descubrirlo hace falta,
por lo menos, presentárselo. Esta doble obligación forma parte de los
deberes contradictorios del novelista: proporcionar los elementos de una
solución que tiene que volver difícil y sorprendente.
Vemos los polos opuestos entre los cuales vacila la novela
detectivesca; cómo halaga a la vez las ambiciones de la inteligencia y los
apetitos de sensación. Es necesario sacrificar el segundo aspecto en el
sentido riguroso. La novela de detectives despierta toda clase de
emociones, pero especialmente las que responden a los instintos
elementales. Su objetivo final es recurrir al intelecto a organizar y
dominar el conflicto presentado. Este tipo de novelas "representa la
lucha entre el elemento de organización y el elemento de turbulencia
cuya perfecta rivalidad equilibra el universo"2•

2. Evolución de la literatura detectivesca
Son variadas y muy discutibles las teorías planteadas en torno al
surgimiento de la literatura de detectives: desde quién remonta los
orígenes del género a los asesinatos e intrigas de la tragedia griega, hasta
quién afirma que la novela de detectives nace durante el período de la
Revolución Industrial y de aguda lucha de clases, en el siglo XIX.
Sin pretender fijar una fecha exacta de surgimiento del género
detectivesco, no cabe duda de que factores históricos como el desarrollo
1 Callcis, Roger. Acercal!limtos a lo i111aginario. Traduc. de José Andrés Pérez Carballo. (Colee. Popular. o. 414). Fondo de CuJrura Económica. 1•. edición México, 1989. p. 204.
2 Ibíd. p. 294.

279

�de las grandes concentraciones urbanas _-y del con~i~uiente auge de la
criminalidad-, la aparición de las primeras polic1as sec~e_tas Y el
nacimiento de la prensa sensacionalista{ fueron elementos dec1s1vos en la
aparición del género, que nace oficialmente con "Los crímenes de la calle
Morgue", de Poe.
.
Por otro lado la desconfianza popular en la justicia oficial,
engendró desde muy :emprana fecha la figura del detective privado. q~e
actúa al margen (y muchas veces en franca rivalidad) de los po~c1as
oficiales. La función principal del detective es la de perseguir Y
desenmascarar a quienes han atentado contra la vida o fortuna de los
poderosos. Nombres como el de C~a_rles A~guste Dupin, creado por
Poe Hércules Poirot, de Agatha Christie, el celebre Sherlock Holmes de
Co~an Doyle, el padre Braun de Chesterton o el Abo?ado Perry Mason
de Erle Stanty Gardner, son sólo algunos de los detectives creados por la
imaginación de un autor.
.
Es precisamente con Edgar Allan Poe, (1809-1849), escntor
especializado en el género terrorífico, que na~e, en 1841, la novela
detectivesca y su primer detective: Auguste Duprn. Po~ crea l~s t~mas Y
personajes que harán triunfar este género: El detective ex~entnco, s_u
asistente, el crimen y el misterio que lo rodea, así como la 10operanc1a
policial y la estratagema del investigador.
, .
.
Otro de los grandes escritores en el amb1to de la literatura de
detectives es Artur Conan Doyle (1859-1930), creador del más famoso
personaje literario dentro de los investigadores privados: S~er_lock
Holmes, así como de su ayudante el Dr. Watson. Dentro de sus múltiples
novelas podemos citar Estudio en escarlata y El signo de _los cuatro. A este
autor se le atribuye la introducción del método deductivo para resolver
los casos presentados.
En los inicios del siglo XX aparecen en Francia dos de las figuras
más representativas del género: Arsenio Lupin, obra del periodista M_anuel
Leblanc, (1864-1941 ), que fue el comienzo de toda una sene de
aventuras; y R.ouletabille de Gastón Leroux (1868-1927), quien en ~a
novela El misterio del cuarto amarillo desarrolla el enigma por excelencia
como lo es el de la habitación cerrada.
Dentro de la literatura inglesa de la segunda mitad del siglo XX,
destaca Gilbert Keit Chesterton (1874-19 36), creador de la legendaria
figura del Padre Brawn, sacerdote que desentraña de manera racional y
científica los más diversos crímenes.

Otr? de los grandes detectives creados en la literatura es Sam
Spade, a qwen dio vida el escritor Samuel Dashiell Hammett (1894-1961)
con la novela llamada El halcón Maltés. El mérito de H ammett consiste en
"colocar el asesinato entre aquellos que en realidad suelen cometerlo y
no para proporcionar sencillamente un cadáver"3•
'
,
Son ~últiples y muy variados los nombres de grandes autores del
genero detectivesco; a los ya mencionados podemos agregar a Raymond
Chandler, John Dickson Carr, Stanley Gardner, Leslie Chartens, Ross
Mac Don~d, Chester Himes, Peter Cheyney, Georges Simenon y
muchos mas.
?no de los casos más especiales dentro de la novela detectiv~sca
lo constituye la célebre Agatha Christie, cuyos datos mencionaremos en
un apartado especial.
3. Características de la literatura de detectives

A. Presentación de un caso sin explicación inmediata
. Este caso puede ser un crimen, un robo o un hecho delictuoso
cualqwera. El ~scritor es libre de exponer el caso como lo desee, ya sea
e~ ~orma sencilla o de manera más complicada, hasta llegar a formas
t~crucas muy el~boradas. El suceso no tiene una explicación inmediata
s!-110 que se reqwere de un detective para que lo resuelva en determinado
tiempo.
"
~n este tipo de novela, más importante que la historia narrada es
. el ~aba¡~ ~ ue la _rec?nstruye, pues procura satisfacer, antes que nada, la
4
1nteligenc1a . La 1ntr1ga debe ser sólo una y los malhechores O criminales
d~ben funcionar como unidad para que el interés del lector no se
bifurque y no se extravíen los progresos de la investigación. Los
pr? bl_emas adicionales no deben mezclar sus datos con los del enigma
prmc1pal. Esto es a lo que los estudiosos del género llaman "unidad de
acción".
El n~velista escoge la manera más idónea de presentar el caso:
algunos corruenzan su texto presentando el hecho delictuoso, otros lo
narran como algo que ya sucedió, mientras que hay autores que prefieren
3 S/ A. La novela polidaca. Prólogo de Ro mán Gubern. Ediciones del Cota! S/ N/ Ed Barcel
1979. p. 22.
.
.
ona,
4 Callois, Roger. Op. Cit. p. 256.

280

281

�per~onaje sensible en su trato con los demás, pero no debe mezclarse en
mtnga~ amorosas, porque ~ada debe turbarlo, ni el corazón ni la carne
~ebe distraer su cerebro. S1 algún detective muestra a su compañera no
ti~ne nunca palabra ni gest?s afectuosos para ella, quien parece ser ~ás
b1en una col:boradora a ~wen felicita o reprocha, según lo maneja. En la
no_vela d~l $enero detectivesco lo que importa es el sentido intelectu 1
el ¡uego Jogico.
ª Y

hacerlo a la manera tradicional, es decir, empiezan la historia en forma
común y van preparando la mentalidad del lector para el suceso que de
pronto se presenta y que constituye el caso a resolver, luego aparece el
detective e inicia las investigaciones y hace deducciones necesarias para
aclarar el conflicto y descubrir al criminal.

B. La necesaria intervención de un detectivey de uno o varios culpables
En este género es imprescindible la intervención de un personaje
de características muy especiales: el detective, ya que sólo él puede
descubrir al culpable.
Resulta necesario mencionar que en el género detectivesco tanto
el investigador como el malhechor son personas muy inteligentes: el
delincuente busca realizar su tarea de la manera más perfecta posible; el
detective debe encontrar algún error que haya pasado por alto el asesino
o ladrón; para esto sigue el rigor de los razonamientos de sus reflexiones.
Su investigación consiste en discutir posibilidades y llegar al triunfo
cuando consigue que coincidan en un individuo una ocasión y un móvil.
La tarea del detective consiste fundamentalmente en encontrar al
criminal, pero este trabajo está sembrado de trampas: primero se disculpa
a quienes presentan una coartada sólida o demuestran que no tienen
mterés en la muerte del asesinado, pero pronto el lector se percata de que
todos (o casi todos) los personajes que intervienen en el drama terúan
alguna razón para llegar al asesinato y posibilidades equivalentes de
hacerlo. Al llegar a este punto el detective se deja guiar por el
procedimiento de discriminación.
Otro de los medios habitualmente empleados para averiguar
qU1én es el culpable del crimen investigado es ver quién miente; pero
todos, en mayor o menor medida, tienen algo en su conciencia que han
querido ocultar, por lo tanto todos mienten. El detective se esfuerza en
descubrir la causa de esas mentiras diversas y el que ha mentido sin tener
orra cosa que disimular que el crimen, ese será el homicida; para
descubrir esto se maneja una serie de hipótesis laboriosamente
estructuradas, que se van eliminando poco a poco, hasta que queda una
sola teoría y a través de ella la verdad surge por sí sola.
El detective, además de una inteligencia fuera de lo normal, de
una gran capacidad de observación y de análisis, de un poder de
razonamiento y de deducción perfectamente ejercitados, debe ser un
282

El ~sm~ de\ectiv:e ?uede intervenir en Ja solución del crimen o
~bo en va~as histor~as distintas, por ejemplo Auguste Dupin, SherJock
olmes, Hercules Po1rot, Jane Maple, Perry Mason Ellery Queen Philo
Vanee, etc.
'
'
. Por su parte, el delincuente también posee características mu
especiales que ~o hacen destacar del resto de los persona¡·es que actúan ey
el relato· s p
di ·,
.
.
n
d . . , ~ nmera con c1on es su mteligencia para cometer un hecho
elictivo sm delatarse. También es muy importante la sagacidad para
ocultar s~s actos por medio de coartadas aparentemente perfectas su
sangre ~~la al e~fre~t~rse a los problemas que se le presenten duran:e la
plane~c1on y e¡ecuc1on de su delito. El personaje delincuente debe ser
mane¡a~o de tal manera que destaque la actuación del detective para
d escubmlo.

C La fucha de laj11sticia contra la ityusticia
Este aspecto_ siempre está presente en la novela detectivesca ya
sea de manera explícita o implícita.
'
d

En la relación auto~-lector, el primero maneja casi siempre Ja idea
e que lo canallesco, lo rum, debe ser castigado y lleva al lector a desear
que. al fina] de la novela triunfe la justicia, que el delincuente reciba su
castigo. Por ello en las obras de dicho género la mayoría de los escritores
tratan de resolver el caso, o sea, que se atrape al malhechor y lo
castiguen.
Deb_emos anotar que en las actuales novelas de este género, este
asp~cto ha 1do cambiando y, en algunos casos, el malhechor queda sin
caS tigo Yhasta se burla de la justicia.

D. Procedimientos basados en fa razóny en fa observación
Es muy interesante observar que en la novelística perteneciente aJ
283

�.
. ortante más que el relato, lo constituye la
género detec~vesco lo ~p .
' da es sobresaliente el trabajo que la
deducción; mas que la histona_ co~ta ' antiene a medida que se van
· t és de la mtnga se m
reconstruye. El m er
·al hasta que llega a
. d d una manera muy especi ,
desenvolvien o e
. del cual se produce un suave
• en "un problema puro a partir
convertirse
. , ,,s
1
deslizamiento del _enunciado a la so uci:n;ria inteligencia y poder de
El detective, con su extrao
1 el hecho delictivo: una
.,
b a metódicamente a reso ver
li
observac1on, se a oc
.
l l ar donde se cometió el de to,
de sus obligaciones es la de exammar ~ di~g.
algunas huellas que le
d
contrar algún m cio O
·
hí
ya que a pue e en
hi , . En caso de un crimen, necesita
. lcmien estuvo cerca del
Permitan ir formulando una pot~s1s. .
.d
1 cadáver mvest1gar si a oestudiar deteru amente e
'
b arse a buscar la existencia de
tró el muerto y a oc
d
sitio don e se encon .
61
on la persona asesinada. Por 1o
algún individuo que tuviera ~ro .emas e tan sa az ue puede resolver
al el detective es tan mteligente Y
g ,q
Al final él
gener .'
. . ortar lo complicado que este sea.
.,
cualqwer caso, sm 1mp
1h h
a través de toda una sene de
, , stuto que e1ma ec or y,
siempre sera mas ª .
, .
llegará a descubrir al culpable.
juicios y de razonamientos 1ogicos,

E. Preferencia por los lugares cerrados
•
al género detectivesco di
hay. una
nes
E n las narraciones pertenecientes
d
que en esas con cio
fuerte predilección por l~s lugares .dcerra osp,r~::nciado o escuchado por
, difí il
el delito cometl o sea
d
es mas
c que
.
etidos en un universo cerra o.
alcmien: la mayoría de los delitos sodn clomd
bnrru··ento del homicidio al
o. . di
"des e e escu
Al respecto Caillo1s ce que .
, . la menor intervención exterior
del culpable, todo debe producte, ~ s~ tud de un razonamiento bien
y todo alli debe aclararse por a uruca w
6

11 d "
·
eva o .
.
.
b
l momento y el sitio preciso para
El asestno tiene que use~ e
.
en un es acio cerrado,
lograr lo que se propone;.~uando piensa ª::s:i~(o por al~na persona.
se da menos la probabilidad . de que s 1 bo el asalto etc.- se
otros tipos de delitos -como e ro '
'
A· ·
s1m1smo,
d
durante la noche, por
ejecutan casi siempre e~ un lugar c~rra o y eo un sitio donde se
ejemplo: una casa, una tienda comercial, un mus '
exhiba algo valioso, et~.
5 Ibídem.
6 lbíd. p. 263.

284

Cuando un crimen o robo se comete en algún lugar exterior, el
ejecutante cuida que el sitio esté solitario. Si es un asesinato, el homicida
trata de que éste parezca un accidente, pero el detective se encarga de
demostrar lo contrario.

F Manf!JO del tiempo
Por lo general, en la novela del género detectivesco el relato sigue
el orden del descubrimiento, es decir, parte de un suceso (robo,
asesinato, etc.) y de este supuesto se remonta a las causas que ·han
originado la tragedia. D e esta inversión del tiempo, de la sustitución del
orden del acontecimiento por el orden del descubrimiento, se deriva la
situación de la novela detectivesca en la literatura novelada: no se trata de
un relato, sino de una deducción.
El detective, por lo general, se encuentra ante un hecho
consumado: un delito gue se comete, la mayoría de las ocasiones, en
tiempo presente. El investigado parte de ese suceso y maneja el tiempo
en presente; pero muchas veces tiene la necesidad de escuchar datos de
hechos acontecidos anteriormente al hecho delictuoso, por lo que
algunas escenas se reconstruyen en el pasado pero se narran en el
presente. Esto constituye una de las técnicas narrativas más utilizadas en
la novela detectivesca.
G. Manefo de técnicay leng11qje

Aunque el género detectivesco interesa escasamente a la crítica
desde el punto de vista de la estricta literariedad, de su valor
específicamente literario, hay autores que demuestran su magnífica
calidad en su prosa y buenas cualidades técnicas (Edgar Allan Poe y
Samuel Hammett son muestras de ello).
En las narraciones pertenecientes al género detectivesco, se
requiere de un lenguaje claro, preciso, pues el autor, por medio de sus
frases, pretende llevar a sus lectores a la posible solución del misterio, del
caso. Esto implica que los autores gue manejan dicho género deben ser
extremadamente cuidadosos con el empleo de su lenguaje. Utilizan
ciertos recursos literarios como las comparaciones, adjetivaciones,
descripciones y llegan, de alguna manera, a emplear el lenguaje
metafórico, pero teniendo suma precaución de no afectar la hebra en
285

�cuanto a claridad y precisión de los términos utilizados.
.
, .
Por lo general, la historia se narra en forma sencilla, facil de
comprender, y sobre todo, de una manera que logre_ interesar_~ lector e
inmiscuirlo y llevarlo a ponerse en el lugar del detective. Los diálogos, en
la mayoría de los casos, son breves y directos, y sólo l?s par~amentos del
detective se extienden al dar las explicaciones del caso mvest1gado.
Los autores que manejan este género utilizan, por regla general,
las explicaciones incompletas, los diálogos corta~os y son ~uy _proliferes
en el uso de las frases interrogativas, exclamativas y dub1tat1vas, cuyo
objetivo es llegar a deducciones matemáticamente planteadas y
milimétricamente resueltas.

11
Agatha Christie: Datos Biobibliográficos
Se le conoce mundialmente con el nombre de "La gran dama de
la novela policíaca". Nace en Inglaterra en el año de 1890 y muer~- a edad
muy avanzada, en 1977. Fue el tercero y último de los hi¡os del
marrunonio Miller.
Desde pequeña, Agatha mostró una gran afición por las novelas,
mclmándose sobre todo por las narraciones de espadachines y las de
carácter colonial. Sus autores favoritos eran Kipling y Conrad. Más tarde
se aficiona apasionadamente por las novelas de detectives, siendo una
ferviente admiradora de Conan Doyle y su gran investigador Sherlock
Holmes.
Su primera novela policíaca fue E/ misterioso caso de S ryles, escrita
después de su matrimonio con el comandante Archibald Christie.
Cuando finaliza la Primera Guerra Mundial, esta novela, en la cual
aparece el detective Hércules Poirot, se imprime, pero tiene poco éxito.
Su importancia radica, sin embargo, en el hecho de crear un personaje el detective- que luego intervendrá en una buena parte de la producción
de la gran escritora inglesa. Al respecto, ella misma dice:
Necesitaba un nombre ampuloso, uno de esos nombres que Sherlock
Holmes y su familia tenían ¿Cómo se llamaba el hermano de Sherlock?
Mycroft... ¿Qué tal si llamaba mi hombrecito Hércules? Su apellido ya
resultaba más difícil. No recuerdo cómo obtuve el de Poirot. El caso es
que el apellido surgió. Pegaba bien con Hércules: Hércules Po irot7.

. Creó t?da una imagen de la personalidad de este pequeño
detect1v~ de ongen _bel~a: hombre alto, culto, de fmas maneras, una gran
personalidad y una 1nteligencia fuera de lo normal.
Además de Hércules Poirot, la novelista inglesa prueba otras
grandes fi~ras d~l detective: Mis Marple, anciana intuitiva y sagaz con
dote~ de_ mvestigadora. También hizo famoso a Mr. Quinn al
matrimoruo_ B_ereford, a Parker Pyne y Rogelio Akroyd.
Chr1stie es una escritora muy prolífica; a lo largo de 45 años
produce una larg~ serie de títulos de gran popularidad; son ochenta y una
novelas pertenecientes al género.
D en~o de su extensa producción se encuentran: Diez negritos, La
ratonera, Testigo de Ca,go, La muerte visita al dentista, Asesinato en el Oriente
Express, Muerte en el Nilo, etc.
En 1~32, Agatha Christie es condecorada por la reina de
~nglaterra, qwen le. oto~ga el tí~o de "D ama del imperio británico".
o~o antes de monr, cierra el ciclo de sus personajes, pues "mata" a
Po1rot en su novela Telón (1975) y a Miss Marple en Un crimen J0 ...,,,·J
0970.
~.-~o
. Mue~e en enero de 1977 después de una larga vida, dedicada a
cult1var el genero detectivesco con una maestría que no ha sido igualada
hasta la fecha.

III
Análisis de la Novela Poirot en Egipto de Agatha Christie
"No los deifiguró la e'?fem1edad· son muertos
que a!Ín consman la sonrisa en sus ostros
y así, graciosamente los recibe en s11 corte'
Prose,pina."
Henirich Heine

1. Estructura externa

Al realizar el estudio de la obra en cuestión, percibimos, en la
po~tada del texto, la caracterización del detective Hércules Poirot,
teniendo como fondo una de las grandes pirámides egipcias. En la
contraportada se encuentra un listado con los capítulos de las obras más

7 S/ A Op. Cit. p. 14.

286

287

�sobresalientes de.la autora de la novela, objeto de este estudio.
La novela, en su inicio, presenta una guía para el lector que
contiene los nombres de los personajes principales que intervienen en la
obra. Frente a cada nombre se dan algunos datos muy someros de dichos
persona¡es.
La novela Poirot en Egipto o Muerte en el Nilo, está dividida en
treinta y un capítulos de corta extensión. Contiene, además, una especie
de plano del barco donde transcurre la acción.

llevan al descubrimiento de los asesinos.
B. Aparición del detectivey del criminal
. . ,End la novela Poirot en Egipto, el .personaje detective hace su
apanc1on e una manera m
· gul
como:
uy srn ar, pues el narrador lo presenta
un hombrecillo de apariencia cómica, con bigotes negros exuberantes
;~c~iqw;; o;servador ~asual habría creído que hacía muy poco favo:
ez a ante 77 (sic) con su presencias.
.

2. Estructura inte rna

A medida que transcurren los acontecimientos primarios del
relato, el narrador nos va presentando las características del detective:

A. Presentación del caso
Por medio de la lectura de la obra cuestionada percibimos que la
autora, en la presentación del caso, actúa de manera muy convencional,
ya que inicia la narración con la presentación de los personajes y algunos
sucesos que más tarde desencadenarán la acción principal: los crímenes y
el descubrimiento del o de los criminales.
En cuanto al relato anecdótico se refiere, la narración se divide en
tres partes perfectamente delimitadas: en el primer tercio de la novela, la
mayoría de los per sonajes, que luego participarán en el caso, intervienen
de manera muy breve y nos dejan ver su relación con uno de los
personajes de mayor trascendencia: Linnet Ridgeway. En esta primera
parte también aparece el personaje central: Hércules Poirot.
Durante el segundo tercio del relato se suceden los hechos que
motivarán la intervención del detective Poirot y del coronel Rice como
su ayudante: primero es asesinado Linnet Ridgeway y más tarde dos
personas más de las que viajan en el barco donde acontecen los sucesos.
Todo esto provoca que el detective Poirot y el coronel Rice se lance a
toda una serie de investigaciones, razonamientos y deducciones para
aclarar dichos asesinatos.
La obra termina con el descubrimiento de los criminales por
Hércules Poirot, lo que provoca que uno de los asesinos mate al otro y él
termine suicidándose.
Vemos, por medio del resumen del argumento, como la novela
estudiada nos muestra un caso criminal: tres asesinatos que no tienen
explicación inmediata, y que los sospechosos pueden ser todos pero
tampoco hay uno definitivo y no es sino hasta el final de la novela
cuando el autor nos da la clave para descifrar los datos esenciales que nos
288

: érculesi oirot hablaba_ alegremente, su expresión era de beatífico buen
umor. evaba un traJe de seda cruda, un sombrero panamá
espantamoscas cubierto de adornos con mango de ámbar ( ) L ~ .:"1
de H ' u1 p ·
... a vis1on
ere es o1rot, vestido de punta en blanco, con un tra·e de seda
cruda, canusa rosada, corbata negra y albo sombrero (.. .)9.
J

. El narrador se explaya en la descripción física y el atuendo del
d etective a lo largo de la novela.
, Pero los rasgos de su personalidad los conocemos por una parte

~ ~aves de ~as observaciones de los otros personajes: "No es usted l~
uruca _celebnda~ aquí, querid. Ese hombrecillo es Hércules Poirot el
detective (...) (s1c)" 1º
· detective '·
.
' Y, sobre tod 0 , en boca del propio
cuando Linnet Doyle le pide ayuda, él le responde así:
, qwen
No acepto
·
· ·, ~uya. Lo haré por interés de la humanidad.
. runguna
conu~1on
Eso es. Estamos en una s1tuac1ón llena de dificultades y de peligros H ,
lo qu~- pueda por acelerarla (sic) pero no tengo gran confianza e.n ~e
posibilidades de éxito 11.
nus

al
Luego_ aconseja a Jackeline Bellefort que no habrá su corazón al
m , porque s1 lo hace el mal vendrá y entrará en su corazón y no hab ,
fuerza humana que lo desaloje.
ra
8 Christie' Agatha
· 1 en E:g;pto.
· (Co.¡ Selecc1ones
.
_ · poiro
de Biblioteca de Oro 146) Ed Molin
S/N/Ed• Espana, 1985. p. 40.
·
·
·
o.

9 Ibíd Pássim.
10 l bíd. p. 42
11 Ibíd p. 55.

289

�Ante todo, Hércules Poirot se siente orgulloso de su trabajo de
detective:

descubiertos, la mujer afirma:

Yo trabajo con mi cerebro y no me avergüenzo de decirlo (...). No soy de
la clase media, pertenezco a la clase superior (...). Soy detective (...). Soy
el rey (...). Soy libre como el aire12•

Es importante mencionar el hecho de que surge el personaje que
actúa como ayudante: el coronel Rice, persona inteligente y cuidadosa
que ayuda y apoya la labor del detective.
Poirot, por otra parte, cuando es necesario, muestra humildad:
Reconozco mis debilidades, se ha dicho de nú que me gusta complicar,
hacer difícil un caso (...) creyó que ella había picado en el cebo, que la
acusación contra su valor había triunfado donde sus argumentos más
sutiles fallaron 13.

Pero el detective sabe, tiene la seguridad y confianza en sí mismo
de que al final y por medio de su inteligencia y sus deducciones,
descubrirá la verdad. Cuando le preguntan que cómo sabe las cosas él
responde:

¡Todo ha terminado! Fue usted demasiado hábil para nosotros, Sr. Poirot
(.. .) era un juego de necios y hemos.perdido. Eso es todo15_

. Este fracaso lleva a la mujer a disparar contra el hombre y luego
ella m1sma se quita la vida.

C Justicia contra it!fusticia
Esta característica de la novela detectivesca está claramente
marcada en la narración objeto de nuestro estudio. La justicia está
rep~e,sentada por el d~tective y su ayudante. Pero no es la justicia de la
polic1a, de la ley propiamente dicha, sino que se da a través del afán por
esclarecer la verdad, por vencer las cosas negativas de la vida como son
los asesinatos impulsados por la ambición hacia el dinero.
'
Poirot lleva a Jackeline a reflexionar sobre lo tristemente
deplorable de su proceder y ella afirma:
Y? ya no soy una persona que ofrezca seguridad. Yo misma lo noto (...).
Hizo ~sted manto ~udo por nú. Aquella noch~ en Assuán me dijo que
no _abne~e mJ corazon al mal (...). Ahora sé lo que usted quería decir con
abnr . ~l corazón al demonio... (sic) sabe usted perfectamente lo que
acaeao. Eso es lo que hace el crirnenI6_

¡Porque yo soy Hércules Poirot! No necesito que me lo digan (...) Usted
(...) mintió (...). Lo que he tratado de hacer: quitar toda la materia extraña
con el objetivo de que pudiéramos ver la verdad desnuda y brillante14 .

Es notable observar cómo el personaje detective, a pesar de
conservar su posición de hombre algo excéntrico y hasta vanidoso,
totalmente seguro de su inteligencia y de su poder de deducción, hay
momentos en los cuales se torna humilde y se concede el privilegio de la
duda y tiene la suficiente honradez para reconocer sus errores y sus
fallas.
Frente a la personalidad de Poirot, se nos muestran los
personajes antagonistas, es decir, los criminales: Simón Doyle y Jackeline
de Bellefort, los cuales muestran una clara inteligencia y gran sagacidad
en la elaboración de sus planes para asesinar a Linnet Ridgeway. Pero las
cosas se complican de tal manera que tienen que asesinar a dos personas
más. Ellos reconocen que el detective es superior en inteligencia y al ser
12 lbíd. p. 90.
13 lbíd. pássi111.
14 lbídem.

D. Los procedimientos
Este aspecto tan importante es manejado con gran habilidad en la
n~vela Poiro~ en Egipto._ En efecto, al enfrentarse al hecho consumado (el
pnmer asesma~o), Potrot y Rice empiezan a formar una hipótesis al
respecto. La pnmera de ellas la da el Coronel al sugerir que el asesinato
podría haber sido realizado por una persona que no estuviera en el
!(arna~, barco donde suceden los hechos, pero esta primera hipótesis es
llmediatamente descartada por Poirot.
Así se va ideando nuevas conjeturas y de la misma manera son
desechadas por falta de pruebas. Se duda de todos: del administrador de
un posible terrorista que se encuentra en el barco, de una escritora ; su
15 lbídem.
16 Ibídem

290

291

�hija, de una anciana enferma y su sobrino, del médico, etc.; pero, a través
de la observación minuciosa de los hechos, poco a poco se van
descartando todas estas hipótesis.
Es a través de la deducción como el detective llega a la verdad.
Empieza a cuestionarse sobre el arma homicida.
Entonces alguien saca la pistola del lugar donde estaba fuera del alcance
de la vista, debajo de la otomana (...), alguien que sabía que estaba ahí.
(...) Quiero decir que la concatenación de los acontecimientos es
imposible. Hay algo que está equivocado 17•

Poirot realiza una serie de procesos mentales deductivos. Cuando
no encuentra salida, con gran paciencia vuelve a comenzar:
Hemos de empezar de nuevo, dado que nuestra primera concepción de
la historia era enteramente equivocada. Esto es lo que algunas personas
no quieren hacer. Conciben una hipótesis que todo encaje en ella (...),
pero siempre los hechos que no encajan son los significativos 18•

Es a través de todo este proceso como puede llegar a descubrir a
los asesinos así como los móviles que los llevan a cometer sus delitos.

E. Ubicación espacial
La novela Poirot en Egipto maneja la ubicación espacial de acuerdo
a la premisa de la literatura de detectives: el crimen se realiza en un lugar
cerrado: el barco de nombre Karnak.
Esto no significa que toda la acción de la novela transcurra sólo
en la embarcación, pues a través de la lectura y análisis de la obra citada,
notamos claramente cómo la primera parte de la misma ·transcurre en
varios lugares del planeta: Inglaterra, París, etc. Pero llega un momento
en que todos los personajes se concentran en un solo lugar: el Karnak.
Es en un barco de recreo, durante un recorrido por el Nilo, donde
acontece la acción principal: los asesinatos y el descubrimiento de los
criminales.
F. Ubicación temporal

17 Ibídem.
18 Ihíd. p. 190.

292

En cuanto al manejo del tiempo se refiere, podemos afirmar que,
en relación a la acción principal, el tiempo es perfectamente lineal. A
partir del. primer asesinato y desde el momento en que Poirot y el
coronel Rice se hacen cargo del asunto, iodo va sucediendo de manera
progresiva: los interrogatorios a los personajes, las revisiones del barco,
los dos asesinatos posteriores, las investigaciones, el descubrimiento de
los asesinos y el suicidio de éstos.
Con ~ase en lo anteriormente afirmado, podemos aseverar que la
~ovela cuestionada, desde el punto de vista temporal, se grafica
linealmente de principio a fin:

A---------------------------------B
G. Técnicasy lenguqje
.
D~:e Robbe-Grillet_ respecto a escribir una novela que "la forma
es 1nvenc10n y no receta, tiene una arquitectura que no está destinada a
19
nada ni a nadie". El cómo, la técnica utilizada por el autor de "Poirot en
Egipt~" para mostrar la realidad y las relaciones que se tienen que dar en
este tipo de novelas, tienen ciertas peculiaridades que consideramos
necesano comentar.
La presencia del narrador es muy importante puesto que a través
de él, el lector visualiza las situaciones, los lugares y los momentos
determinantes en la obra. En esta novela hay un predominio muy notable
de narrador omnisciente. Es un narrador desde fuera, que enuncia en
tercera persona:
Una _criatura monísima, piensa él (...). No guapa, en realidad, pero
decididamente atractiva (...). La señora Allerton pensó (.. .). Poirot pensó
en su interior (...) tenemos que enfrentarnos ahora20.

Por medio del narrador, la autora se muestra como alguien que
conoce completamente a sus personajes y los interioriza.
También utiliza la técnica del periodismo como una manera de
poner a los personajes en contacto con el mundo que los rodea y para
acercar al lector al mundo de la época. Asimismo usa, con bastante
frecuencia, la insertación de cartas y recados entre sus personajes. Esto
l 9 Robb~ Grillet, Alain. Por 1111a 1101•ela t1llera. Ed. Seix Barral. 1ª edición. Barcelona, 1965. p. 74.
20 Chrisue, Agatha. Op. Cit. Pássim.

293

�contribuye a· aumentar las situaciones tensionantes que conducen al
clímax del relato.
Una técnica muy socorrida es el empleo de descripciones de
personajes por otros personajes, pues no sólo deja dichas descripciones
en boca del narrador, lo que contribuye a dar agilidad al ritmo de la obra.
Por otro lado, la autora utiliza, con bastante frecuencia, la técnica
del interrogatorio. El detective cuestiona, por medio de constantes
preguntas, a todos los sospechosos. Lo mismo hace en sus deducciones
para llegar a la verdad. Así vemos a Poirot decirle al coronel Rice:
Todo está claro, ¿no es verdad? (...) ¿Y luego qué hace el asesino? ¿Dejar
la pistola para que la encuentre cualquiera? ¿Por qué, amigo mío, por
qué?21_

De la misma manera, es muy notoria la utilización constante de
frases cortadas aparentemente inconexas:
Y ni se recatan (...) Ya no puedo alcanzarlos (...) Tengo miedo... (sic)
miedo de todo. Esas rocas solitarias... (sic) y ahora me odian... (sic) todos
me odian... (sic) estoy rodeada de enemigos22.

La ironía es utilizada con mucha frecuencia. Abundan los
comentarios como:
Eres la reina de los detectives. El famoso Hércules Poirot tendrá que
esforzarse para conservar sus laureles si tú decides hacerle competencia23.

En cuanto al uso lenguaje se refiere, debemos destacar que,
aunque éste es sencillo y muy claro, la autora utiliza algunas figuras
literarias como la comparación:
Los ojos abiertos como círculos (...). La escritura de la pobre Juana (...)
parece que se quiere salir del sobre, como una araña enloquecida (...). Es
como la luna cuando sale el sol, queda uno deslumbrado24 .

Asimismo emplea constantemente la descripción, ya sea de
objetos, de paisajes, de personas, etc. Además destacan las frases de otros
21 lbíd. p. 149.
22 f bíd. pássi111.
23 Ibíd. p. 81.
24 Jbíd. pássi111.

i~omas, sobr~ todo en boca de Poirot: "Un qui aime et une qui se /aisse
azmer (...) Le ruz est mort, vive le roi',25•
El manejo del diálogo es otro de los aspectos importantes en la
n~vela. Al emplear una gran cantidad de personajes, hace que los
diálogos se~n muy breves; generalmente se maneja el diálogo directo, con
base en P:eguntas y respuestas, aunque cabe aclarar que en dos ocasiones
la autora 1ntroduce diálogo indirecto.

Conclusiones
La literatura es una constante renovación. Esto se manifiesta de
una . manera muy especial con los múltiples movimientos artísticos
surgidos en las dos últimas centurias de nuestra era.
Uno de los géneros más populares en la actualidad es el
detectivesco, surgido durante el siglo XIX y que alcanza su mayor
esplendor en nuestra centuria. Corresponde a Edgar Allan Poe el honor
de ser el iniciador de este tipo de narraciones en las cuales destacan
grandes n~mbres como Conan Doyle, Chesterton, Dashiell Hammet y
muy especialmente¡ Agatha Christie.
Dentro de las principales características de la literatura
detectivesca está el planteamiento de un caso sin solución inmediata de
una intriga que debe hacer necesaria la aparición de un detective es d;cir
'
'
qu,e re~os_a forzosamente en un acto detectivesco, delictuoso, y de uno o
mas crnrunales que deberán ser descubiertos por el detective mediante
los métodos de observación y deducción.
"La literatura detectivesca llama la atención por inventar cada vez
~ás sus propias reglas: tratan de eliminar, sobre todo, la fantasía y lo
pmto_r~sco; se proponen poner al lector, lo mismo que el detective, en
condiciones de descubrir la solución, pero siempre que esa solución esté
ya ~onte~da en los hechos y pueda descubrirse por medio de la
1nt~ligenc1a_ y nunca por un hecho fortuito o de la casualidad: manejan la
urudad de tiempo y de lugar de una forma muy precisa y marcada.
Dentro del vastísimo ámbito de la literatura de detectives, destaca
de manera impresionante la figura de Agatha Christie, cuya producción
de,
no~e~as ha dado la vuelta al mundo entero y ha sido traducida a
mulnples idiomas. Esta autora mantiene su vigencia en nuestra época y

8!

25 ibídem.

294

295

�sus novelas de detectives son muy apreciadas y leídas por jóvenes y
adultos de diferentes nacionalidades.
En la novela Poirot en Egipto podemos apreciar, a través del
estudio y análisis de la misma, la técnica que la autora emplea en su
creación: hay un caso delictuoso, sin solución inmediata; aparece el
detective -Hércules Poirot- que, de manera concienzuda y sistemática,
va formulando sus hipótesis y descartando posibilidades hasta llegar a
descubrir a los culpables por medio de sus deducciones.
Poirot en Egipto es una clara muestra de novela detectivesca; en ella
el espacio cerrado -en este caso el barco- ocupa un lugar muy
importante, así como el manejo de un tiempo perfectamente lineal.
Aparentemente la novela detectivesca es sencilla en cuanto a
técnica y lenguaje se refiere, pero vemos cómo la autora utiliza diferentes
técnicas narrativas para lograr su objetivo: emplea el narrador
omnisciente, notas periodísticas, frases cortadas; utiliza de manera muy
profusa el interrogatorio directo y breve; y, lo más importante, el método
deductivo, que está manejado con gran maestría.
En cuanto al lenguaje, aunque es sencillo, emplea con bastante
propiedad algunas figuras literarias, como son: la descripción, la
comparación, las frases de otros idiomas, los diversos tipos de diálogos,
etc. Todo esto da como resultado una novela interesante y amena para el
lector.
Retomando la idea de Robbe Grillet donde alude que el novelista
propone y el lector dispone, pues el escritor no le prohfbe nada, es como
hemos llegado, durante el tiempo de la lectura, a las anteriores
conclusiones. En efecto, en la obra hay una problemática que el autor
plantea y que de alguna manera ha quedado clara para el lector.

CASTAGNINO, Raúl H. ¿Qué es la literatura? Ed. Nova. 1ª Edición. Buenos
Aires, 1972.
CHRISTIE, Agatha. Poirot en Egipto. (Col. s·e1ecciones de Biblioteca de Oro.
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Editores S/ /ED. México, S/F/Ed.
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S/A. La novela policíaca. Prólogo de Román Gubern. Ediciones del Cota!.
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Bibliografia
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BUCKLEY, Ramón. Problemas formales de la novela espanola conten¡poránea.
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CALLCIS, Roger. Acercamientos a lo imaginario. Traducción de José Andrés Pérez
Carballo. (Colección Popular. No. 414). Fondo de Cultura Económica. 1'.
Edición. México, 1989.

296

297

�TRANSGRESIÓN Y LA ESCRITURA DEL YO .EN
EL AMANTE DE MARGUERITE DURAS
Mtra. Gabriela Rivero
Escritora Neolonesa

ITESM

El presente ensayo tiene como propósito mostrar como en Ei amante
(1997) de Marguerite Duras, novela autobiográfica publicada hacia 1984,
la transgresión es el eje que motiva la práctica escritura! en la autora. A lo
largo del trabajo se plantearán diversos elementos vinculados a dicha
transgresión; el primer elemento a analizarse es el cuerpo, este como
herramienta para ejercer el poder sobre los otros, para transgredir las
barreras de la intimidad y del status social que implican el sexo, la raza y
la vestimenta de los personajes en su contexto sociohistórico. Este
elemento nos conduce al análisis del yo que plantea la autora, un ser
fragmentado, sin nombre, desintegrado y recuperado mediante la
escritura; el tercer elemento es la deconstrucción propuesta por Duras de
la iry patriarcai mediante las intervenciones de los personajes y reflexiones
directas del narrador; el cuarto elemento es la escritura y el género noveiístico
como medios de transgresión; el quinto es un análisis del espacio como
súnbolo de un elemento transgredido a lo largo de la novela; por último,
el acto transgresor por excelencia: la muerte.
La acción transcurre mediante la evocación de los recuerdos de
Duras desde un viaje por el Mekong en el transbordador que va de
Vinhlong a Sadec. Este viaje más que externo, es principalmente un viaje

299

�interno que simboliza una transición -el paso de una tierra a otra-, de la
adolescencia a la madurez interna. La narración muestra la historia entre
la autora a los quince años y un chino rico mayor que ella, su vida en
Indochina durante la colonización francesa y las desgarradoras relaciones
familiares que la rodearon. Sidonie Smith presenta una referencia a la
narradora acerca de esta relación que establece mediante un proceso de
traer al consciente el yo autos, la memoria de la vida bios y la voluntad de
construirse mediante la escritura graphos y de cómo estos elementos
transgreden el contexto en el que se desarrolla la narración y son
transgredidos en aras de una nueva propuesta axiológica:
La práctica autobiográfica se convierte en un medio de cambio, el sujeto
se compromete en un proceso de auto/conciencia crítico a través del
cual se percata de la relación de su cuerpo con el " cuerpo" cultural y con
el cuerpo político. Ese cambio en la conciencia provoca la crítica
culturaJI.

transgresor: la penetración de un cuerpo, la seducción mental y erótica
del otro. Penetrar la piel para entrar al yo, al espacio predilecto en el que
Duras desarrolla su obra: el espacio de la interioridad, la subjetividad, las
emociones y los sucesos ocultos e innombrables. El mismo título El
amante nos arroja ya a esta intimidad transgresora del orden propuesto
por los cuerpos, por la delicada frontera de la piel que nos define como
seres y nos aisla del "otro". El título nos sugiere, obviamente, esta
constante del sexo en la obra dada no sólo a través de relaciones
heterosexuales sino a través del incesto sugerido entre la madre y el
hermano mayor de la narradora y del lesbianismo por parte de la misma.
El segundo elemento dentro de la categoría de cuerpo es ia raza
puesto que se trata de una obra ubicada en una colonia francesa donde
habitan chinos ricos y pobres (colonizados), indígenas pobres y franceses
ricos y pobres (colonizadores). Duras, quien pertenece a la clase
colonizadora pobre, juega al presentarnos a estos tipos: no sabemos si es
mejor ser chino rico y francés pobre; el racismo está presente en ambas
razas. El padre del amante prefiere ver muerto a su hijo que casado con
una francesa; para el europeo colonizador el unirse a un chino
colonizado implica lo mismo. En este sentido, concluimos que en la
organización patriarcal de la colonia hay toda una carga semiótica en esos
cuerpos blancos o amarillos que determina el rol social del individuo y
aminora sus características propias, su personalidad. Los personajes son
su cuerpo, el juego de poder impuesto por éste (hermano violador o
asesino, madre sin placer, Duras con poder sobre el amante ... ). Sidonie
Smith enuncia al respecto:

El primer elemento mediante el cual Marguerite Duras transgrede
los patrones establecidos es el cuerpo; aquí podemos referirnos tanto al
suyo como también al del resto de los personajes. El cuerpo de la
narradora es a lo largo de la novela el instrumento mediante el cual ella
ejerce el poder; desde niña puede parecer lo que ella quiere frente a los
demás. Más tarde, en su rélación con el amante chino es ella quien lo
domina desde la primera ocasión en que descubren sus cuerpos. De esta
manera su cuerpo no tiene la connotación tradicional de "prostituido"
puesto que ella tiene el control y ella recibe un placer mediante el acto
sexual que siempre es llevado a cabo bajo las reglas del personaje
femenino. El amante, el servil, es el personaje masculino, preso de su
obsesión, de su flaqueza, de la ley paterna e incluso, de la ley femenina.
Sin embargo, la narradora no sólo utiliza su cuerpo para actuar sobre los
otros, sino que su cuerpo mismo actúa sobre su "yo". El cuerpo la
transgrede, ella es espectadora pasiva de cómo su rostro se torna devastado .
en unos cuantos años, de cómo se apodera de sus rasgos, de cómo su
cara reflejaba el placer incluso antes de que ella supiera de ello.
Tres elementos integrados al cuerpo que considero importantes
mencionar a continuación son: el sexo, la raza y la vestimenta. El sexo es
quizá la acción principal en la obra mediante la cual se realice un acto

El tercer elemento dentro de la categoría de cuerpo es la vestimenta
del personaje central femenino. Marguerite usa el vestido de seda que le
hereda la madre, se inviste de ella. Esta es quizá una manera de superar,
de transgredir la existencia de su progenitora. Sin embargo, ese vestido
es, además, escotado y transparente; el escote y la exposición del cuerpo
simbolizan de manera velada lo que la madre no dice a su hija, la

1 Smith S., S11ijectívity, ldenlity, a11d the Body: IIVomen Atilobiographical Practíces in the TJ1Je11tieth Cent11,y.
University Press, Bloomington , Indiana, 1993, p. 13.

2 Smith S; S11ijectívity, Identity, a11d the Body: IIVome11 A11tobiographical Praclices i11 the TJ1Jenlieth Ce11t11ry.
University Press, Bloornington, Indiana, 1993, p. 130.

300

301

el cuerpo no puede pensarse por separado de la formación social,
topografía sJTibólica y constitución del sujeto. El cuerpo no es un don
puramente natural ni es una metáfora textual, es un operador privilegiado
para transgredir otras áreas 2.

�complicidad implícita de volverla un asunto público a fin de que traiga
dinero y de que sea víctima de un sistema patriarcal como lo fue ella
(aunque en circunstancias muy diversas), todo esto, por supuesto, sin
enunciarse. Duras asume su cuerpo y su identidad mediante este vestido,
los tacones dorados, el maquillaje y el sombrero de hombre.
Principalmente este último, representa la transgresión de su concepto de
niña a transformarse en "otro", en objeto sexual:
De repente me veo como otra, como otra sería vista, fuera, puesta a
disposición de todos, puesta a disposición de todas las miradas, puesta en
la circulación de las ciudades, de las carreteras, del deseo. Cojo el
sombrero, ya no me separo de él, tengo eso, ese sombrero que me hace
enteramente suya, ya no lo abandono3•

El segundo aspecto va estrechamente vinculado al del cuerpo
arriba expuesto, se trata del yo. El "yo" obtiene poder, por un lado,
gracias a los juegos establecidos mediante el cuerpo, por otro, gracias a la
escritura, al afán de construir el "yo" mediante la escritura de la propia
vida.
Nunca he escrito, creyendo hacerlo, nunca he amado, creyendo amar,
nunca he hecho nada salvo esperar delante de la puerta cerrada4.

La autora es una serie de voces y recuerdos fragmentados
acumulados en el silencio de la piel; la escritura es la profanación de esas
voces, la forma en que su "yo" cobra existencia:
La historia de mi vida no existe. Eso no existe. Nunca hay centro. Ni
camino, ni línea. Hay vastos pasajes donde se insinúa que alguien hubo,
no es cierto, no hubo nadie . . . Con anterioridad he hablado de los
periodos claros, de los que estaban clarificados. Aquí hablo de los
períodos ocultos de esa misma juventud, de ciertos ocultamientos a los
que he sometido ciertos hechos, ciertos sentimientos ... 5

Esta ausencia de centro y de lineas es el rechazo a las estructuras
patriarcales y occidentales; precisamente en esta obra se propone hablar
de lo oculto y no de lo claro, de lo privado y no de lo público.
Deconstruye su interioridad mediante la escritura y, a partir de alú,
3 Duras, M. E/Amante. México: Tusquets Editores, 1997, pp. 20 y 21.
4 Duras, M. E/Amante. México: Tusquets, Editores, 1997, p. 3.
5 Op Cit, p. 14.

302

elabora un nuevo discurso, una magistral propuesta estética que le
permite construirse a si misma.
Sin embargo, poco podríamos .avanzar aquí sin antes establecer
de manera más clara el tercer elemento del trabajo que es la /ry patriarcal y
la forma en que Duras transgrede dicho canon. Como se mencionó
arriba, el mismo título de la obra ya sugiere esta relación opuesta a la
tradición en donde el varón está para seguir las reglas femeninas, para
servirle y amarla sin condición alguna: el amante. La mujer domina a
través de su actitud, su cuerpo, su silencio y su escritura (esta última es
considerada como un acto público dentro del canon patriarcal). ·
Por otra parte, se presentan otras formas de desmitificar los
puntos masculinos: el amor tradicional, impuesto por el padre del chino
(el matrimonio arreglado con la china) sólo conlleva a la desdicha. El
lesbianismo y la infidelidad presentes en la obra son otra forma de
transgredir estos esquemas amorosos tradicionales. Además, queda claro
que se trata de una obra en donde lo privado está por encima de lo
público.
En esta histoóa común de núna y de muerte que era la de nuestra

familia, de todos modos, tanto en la del amor como en la del odio, y que
aún escapa a mi entendimiento, me es inaccesible, oculta en lo más
profundo de mi piel, ciega como un recién nacido. Es el ámbito en cuyo
seno empieza el silencio. Lo que ahí ocurre es precisamente el silencio,
ese lento trabajo de toda mi vida. Aún estoy ahí, ante esos niños posesos,
a la misma distancia del misteóa6.

Es decir, el argumento de la novela es una serie de microhistorias
no enunciadas que se tejen en el interior de los personajes y que apenas
se sugieren: el amor-odio entre los miembros de la familia, el miedo a la
locura, la angustia, lo que la madre no dice que Marguerite haga y sin
embargo, lo propicia. Las muestras de amor no son válidas por ser
"femeninas", en la familia no se miran ni se hablan, los amantes tampoco
se hablan; esta estructura masculina queda desacreditada a lo largo de la
lectura ya que sólo conduce a la soledad y a la locura a los personajes.
Otras formas de aplastar la ley patriarcal son los hechos de que la
intuición, los sentimientos, los recuerdos imperan sobre la lógica de la
razón, la muerte de Dios cuando la autora confunde a Dios con el
alcohol, el hecho de que la protagonista está siempre sobre los hombres
puesto que ella intuye cosas que ni su amante ni sus hermanos pueden
6 Duras, M. E/Amante. México: Tusquets, Editores, 1997, p.36.

303

�acceder; su visión femenina le otorga de una lectura multidimensional
mucho más rica que la masculina, la novela se desarrolla en un espacio
donde la barbarie predomina sobre la civilización. La autora deja ver
cómo en el esquema patriarcal la carencia de macho desposée a la mujer
de una identidad y una dignidad, la relega al margen:
Hélene, pueden casarla, instalarla en la conyugalidad, asustarla, explicarle
lo que le da miedo y no comprende, ordenarle esperar ahí, esperar7.

Esta ley patriarcal ya enunciada encuentra su encamación
principalmente en la figura del hermano mayor de la protagonista:
Confundo el tiempo de la guerra con el reinado de mi hermano mayor
... Veo la guerra como él era, propagarse por todas partes, penetrar por
todas partes, robar, encarcelar, estar por todas partes, unida a todo,
mezclada, presente en el cuerpo, en el pensamiento, en la vigilia, en el
sueño, siempre, presa de la pasión embriagadora de ocupar el territorio
adorable del cuerpo del niño, el cuerpo de los menos fuertes, de los
pueblos vencidos, porque el mal está ahí, a las puertas, contra la piel. 8

Aquí pueden encontrarse claramente estos dos esquemas el
masculino opresor -guerra, reinado, propagación, penetración, robar,
encarcelar, ocupar territorio... - y el femenino oprimido -mezclada,
cuerpo, pensamiento, vigilia, sueño, presa de la pasión, cuerpo del niño,
de los menos fuertes, de los pueblos vencidos, las puertas ... -. La autora
hace referencias directas a la vocación cultural de la mujer:
las mujeres que nunca partían, que se quedaban para preservar la
tierra natal, la raza, los bienes, la razón de ser de su entomo9•

Sin embargo, no todas las mujeres que aparecen en la novela
están exentas de culpa. Duras condena a cierto tipo de mujeres
(colonizadoras) encargadas de conservar los "errores" a través del
tiempo, de reproducir el esquema patriarcal:
No hacen nada, sólo se reservan, se reservan para Europa, los amantes,
las vacaciones en Italia, los largos permisos de seis meses, cada tres años

7 Op Cit, p. 93.
8 Duras, ME/Amante. México: Tusquets Editores 1997, p.81.
9 Op Czt, p. 136.

304

... ellas esperan. Se visten para nada. Se contemplan ... Algunas se
vuelven locas. Algunas son abandonadas ... Algunas se matan.
Ese faltar de la mujeres a sí mismas ejercido por ellas mismas siempre lo
he considerado un error10.

El cuarto elemento a abordar en el trabajo es la transgresión en la

escritura y en el género novelístico autobiográfico. ¿Qué hace Marguerite
Duras con la autobiografia como género? Lo empuja, lo rompe, lo lleva
hasta la orilla y desde allí le muestra el abismo. Rompe con los esquemas
tradicionales de contar la vida propia en aras de una nueva propuesta
estética que, finalmente, la conduce a un acercamiento mucho más
profundo de si misma. Duras logra esto mediante una escritura
"femenina" en donde sobresale la fragmentación, el lenguaje poético y
simbólico, la locura, los elementos oníricos, los discursos que no siguen
una lógica racional. En un mismo párrafo hay saltos de tiempo y de
espacio, se incorporan diálogos, hay cambios de persona gramatical en el
narrador o más bien, hay un desdoblamiento de la voz narrativa que va
cediendo su voz a una tercera persona y al resto de los personajes.
Podemos decir también que la fotografia es un elemento transgresor
puesto que se trata de una imagen -ícono- que violenta el tiempo, lo
atrapa, apresa un instante.
La auto-bios-graphos como género se transforma un poco; todo
se pone al servicio de los elementos "novelísticos"; con esto no quiero
siquiera sugerir que se ha pretendido ficcionalizar el bios, sin embargo,
creo que los elementos están puestos al servicio de una propuesta del
graphos (escritura estética) y con ello, en cierta manera alterados (tal
sugerencia puede comprobarse si se compara esta obra con una escrita
por la misma autora en los años cincuenta Un barrage contra le pacifique, en
donde se también se refiere la relación amorosa con el chino.
Incluso, podemos percibir que la escritura es uno de los temas
principales dentro de la novela. La autora habla de la escritura en cuanto
a la relación consigo misma y en cuanto a la relación con su madre.
"Escribir no tiene mérito, no es un trabajo, es un cuento -más tarde me
dirá: una fantasía infantil." La escritura es el medio a través del cual la
autora devela su "yo". Importa el acto de escritura, el hecho de construir
un nuevo discurso más que contar un suceso. La escritura es el proceso
10 Op Cit, pp. 28 y 29.

305

�mediante el cual la narradora deconstruye sus principales símbolos; actúa
en ella a manera de psicoanálisis. Además, inserta al discurso una serie de
reflexiones subjetivas en las que ella se fascina ante si misma, se juzga, es
una narradora omnisciente.
Otra manera mediante la cual ella deconstruye la novela, rompe
con los esquemas tradicionales es la metaficción. Hay referencias directas
acerca del sentido del acto de escribir, de la construcción misma de la
novela. En El amante la trama es lo de menos; importan los hechos que
duermen en la periferia, lo íntimo se vuelve el centro.
Un recurso estilístico importante presente en la obra que
colabora en la labor transgresora de la autora es la ironía: una manera de
decir lo menos para significar lo más. Esta forma "femenina" de decir lo
que no se puede está presente en múltiples ocasiones; por ejemplo,
cuando dice que aunque tuvieran que vender sus muebles para conseguir
dinero, siempre tenían un criado que cocinaba y les servía; incluso a
veces se daban el lujo de despreciar la comida. La ironía es una forma
más de derrumbar el sistema patriarcal que avala las diferencias en las
clases sociales, de formas de organización social que no se sostienen.
El quinto elemento a destacar es el del los espacios como símbolo
de transgresión. Es decir, la mayor parte de los hechos suceden al
margen de la vida pública o de la vida oficial: en la cantina, en un
cuarto ... De esta manera vemos que la acción se situa en una colonia
francesa y no en Francia, en la alcoba más que en la calle, lo oculto
siempre predomina sobre lo expuesto, el silencio sobre las voces, parte
de los sucesos con el amante son durante la noche y no en la claridad del
día. No sólo los encuentros sexuales sino también los encuentros con ella
misma: sus introspecciones, deseos y meditaciones surgen en la noche, la
noche es su espacio predilecto.
Debió de suceder por la noche. Tenía miedo de mí, tenía mie~o de Dios.
Cuando amanecía, tenía menos miedo y menos grave parecía la muerte.
Pero el miedo no me abandonaba11•

El sexto y último elemento que abordaremos es la muerte como el
acto perfecto que lo transgrede todo. La narradora quiere matar a su
hermano mayor porque es quien encarna la ley patriarcal que la oprime a
ella y a su hermano menor; hay un "velo negro" que la conduce a la idea
de acabar con la ley animal del hermano, la del macho, el poder, el amor
incestuoso hacia la madre. Por otra parte, podemos decir que en algunos
fragmentos las referencias a la muerte aparecen vinculadas al origen, a la
madre y al placer. La muerte es el vehículo para transgredir su relación
con la madre y en ello descubrir su "yo". Aparecen otras muertes como
por ejemplo, la del padre, la de la madre, la del bebé de Duras, 1~ de una
suicida en el barco -un suicida es alguien que decide romper en definitiva
con todos los patrones prestablecidos- y la muerte del hermano menor
como la única salida a su condición de víctima y oprimido.
Por lo tanto, podemos concluir que Marguerite Duras propone la
transgresión de un sistema milenario occidental como lo es el
patriarcado. Derruye uno a uno los diversos elementos que sustentan
dichos valores en la sociedad actual; deconstruye el poder, el sexo, los
espacios, la muerte y la identidad femenina y masculina mediante la
escritura, la instauración de una nueva propuesta discursiva femenina que
también ha logrado transgredir el género de novela autobiográfica. Duras
lanza una propuesta abierta en la que nosotros los lectores también nos
construimos mediante su escritura. La palabra nos transgrede en un acto
amoroso. "No se trata de que sea necesario conseguir algo, sino de que
es necesario salirse de donde se está." 12

Bibliografía
DURAS, M. E/Amante. México: Tusquets Editores. 1997.

SMI1H, S. Sub.Jectiviry, Identiry, and the Boc!J: Women Autobiographical Practices in the
Twentieth Century. Bloomington: Indiana University Press. 1993.

Quería matar, a mi hermano mC[JOr, quería matark,
llegar a vencerle una VCZ; una sola vezy verle morir.

12 Duras, M. E/Amante,. México: Tusquets Editores, 1997, p. 33.
11 Duras, ME/Amante. México: Tusquets, Editores, 1997, p.13.

306

307

�ALGUNAS CONSTANTES TEMÁTICAS
EN GUADALUPE LOAEZA

Mtra. Dora González Cortina
Preparatoria Nº 7, Unidad Puentes
Universidad Autónoma de Nuevo León

I
En todo texto literario se encierran dos características peculiares como
son la dosis de ficción y el reflejo de una realidad existente cuya
evidencia es innegable; pero también los escritores han de hacer acopio
de su imaginación y talento para poder crear una obra de esa naturaleza.
Nadie escapa a lo anterior y por ello, Guadalupe Loaeza, ha de
configurar sus textos circunscribiéndose a tales características dado que
en toda época a partir de las revoluciones suscitadas en los diferentes
países, la literatura dejó de desempeñar su función de entretenimiento
para adquirir cada vez más un profundo tono de muestreo, que no de
denuncia, gracias al cual, los lectores a través de su ejercicio, captan de
manera más completa la complejidad del ser humano y las razones de su
comportamiento.
El temno social pintado por Loaeza no es otro que el de las
capitales del mundo donde se nota más el clasismo y "las buenas
costumbres". Precisamente esta es una de las constantes temáticas de sus
productos artísticos y con ella iniciamos este análisis. Enfocamos

308

309

�ironía y cierta dosis de humorismo nos describe y narra Loaeza en Los de
primeramente la obra Los de arriba por sujetarnos a un orden
cronológico.
En esta obra, la famosa periodista y escritora toma un
pensamiento de Carlos Fuentes como epígrafe en el que el escritor
subraya que la burguesía mexicana no tiene idea de la grandeza histórica
de la europea y desconoce las maneras de consagrarse públicamente.
Obviamente esto resulta innegable ya que se debe a causas más lógicas
que culturales: nos llevan siglos de avance y de experiencia, tanto en
épocas de florecimiento como en las de decadencia.
Tanto los llamados de arriba como los de abajo han sido
descritos por otros escritores como Paz, Fuentes... pero lo que interesa
aquí es señalar la manera en que la autora que nos ocupa, narra de tal
suerte que nos invita con su estilo a sonreír ante hechos y circunstancias
que tratadas a otros niveles de mayor seriedad, invitarían más a la ofensa
y al escándalo.
E l estilo de Loaeza siempre ha despertado simpatía en sus
lectores por esa tenacidad de decir las cosas como son, pero bañadas con
sutileza y "candor" para no generar un ambiente narrativo capaz de
suscitar la lágrima o la risa sarcástica, que como ya han dicho algunos
filósofos y escritores alemanes, no es la salida adecuada para lo literario.
Debido a circunstancias políticas, religiosas, históricas, o si lo
prefiere pensar, estimado lector de este ensayo, por azares del destino, en
la sociedad actual y no sólo en México, se ha disparado la brecha
económica y generacional; la primera porque ya no se puede hablar en
los pueblos de nosotros los pobres y ustedes los ricos, ahora es de
decenas de millones de pobres por "los trescientos y otros más, ricos"; y
la segunda, porqu~ como se ha extendido el límite de edad para los que
fallecen de muerte natural, aunque son muchos los jóvenes, también
ahora existen mayor número de personas ancianas, díganlo si no, la
cantidad de asilos, casas de reposo o de retiro y demás instituciones
abiertas para otorgarles lo que hoy se llama calidad de vida.
Que el hombre en lo general ha dejado el nomadismo es un
hecho, pero también lo es que no han bastado las leyes impuestas por el
Estado, ni las normas morales o religiosas para detener dos
características en él fundamentales: volubilidad y contradicción. La
primera ataca fuertemente el sistema social en cuanto la familia y la
segunda, produce el inconformismo ya no sólo del hombre frente a
otros, sino del hombre frente a sí mismo. Esto es lo que con una fina

aniba.
Esta obra aparece estructurada en cuatro apartados que
comprenden desde la década de los treinta -todavía con secuela
porfirista- hasta nuestro reciente siglo XXI; en todos, desde luego, el
enfoque son los de arriba, pero como es lógico suponer, se toca también
los de abajo y los que quieren subir o están en la cuerda floja. En ella se
constata el amplio conocimiento de la escritora, su detallada
investigación y la hábil pluma para diseñar como sobre un escenario, las
penas, alegrías, pláticas, deseos, aspiraciones, juegos y ocupacion~s de esa
clase privilegiada que parece no sufrir y dedicarse únicamente al lujo, las
fiestas y críticas a los que no pertenecen a su gente: la gente bien.
Cuando describe Loaeza lo hace con conocimiento de causa,
utiliza los adjetivos apropiados y la hipérbole que en otros escritores
parece más ficticia, el lector capta que en ella, no lo es. Pero cuando
abandona ese afán de dejar que otros hablen para agregar verosimilitud a
su obra, entonces es cuando más puntos se anota a su favor, porque el
hilo conductor de su humorismo innato, favorece la simpatía de su estilo.
Aquí es necesario destacar otra de sus constantes: el uso de interlextos
basados en opiniones ajenas, eso sí, debidamente entrecomillados y
señalando la fuente de donde se extrajeron.
Dicha constante que otros podrían decir que pertenece más a
cuestiones estilísticas que temáticas, la hemos considerado como éstas en
razón de que los utiliza para ampliar, profundizar, o simplemente para
reafirmar, aquello de lo que ella opina. Cabe advertir que todo texto
literario o no, está compuesto de hechos, inferencias y opiniones; por
ello, mencionaremos una serie de estos elementos que se aprecian en Los
de aniba.
A) Hechos
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•
•
•
•

En la década de los treinta el sector social más alto en categoría
económica y de rancio abolengo estaba constituido por los de arriba.
Esta clase vivía en casonas bien amuebladas donde no faltaba el buen
gusto.
Tenían bajo su servicio un grupo de ayudantes domésticos.
Hacían grandes fiestas a las que acudían sólo gente de su clase.
El modelo a seguir era el europeo, especialmente el francés.
311

310

�•
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•
•
•
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•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•

En la década de los cincuenta aparecen los arribistas, tienen dinero
pero no "clase".
Surge una nueva burguesía mexicana: capitalistas (ejecutivos),
comerciantes y técnicos.
Se inicia una mezcla social conveniente.
La moral se vuelve elástica.
Los modelos a seguir eran Londres e Italia.
En la década de los setenta y pese a la tragedia del '68, los de arriba
parecían mantenerse igual, siguen recibiendo prebendas del gobierno.
La gente bien, llamada también "los popis" se mezcla con los
políticos.
Las discriminaciones son más evidentes.
La injusticia social se encrudece.
El PRI ya no sólo cansa a la clase baja, sino también a la alta.
Los jóvenes se solidarizan en el terremoto del '85.
El modelo a seguir era el norteamericano.
Crece el número de partidos políticos.
La clase alta sigue con sus convencionalismos.
Se dan devaluaciones debido a la inflación económica.
Crece la inseguridad, impunidad y la ola de secuestros.
En el 2000, el PAN constituye un parteaguas.
Fox influye hasta en el discurso oral y escrito.
La clase alta discrimina a los nuevos ricos.
El famoso cambio no llega.

B) Inferencias
•
•
•
•
•
•
•

Las mezclas sociales son cada vez más frecuentes y tolerables.
La clase rica, venida a menos, es más escrupulosa.
Los nuevos ricos se vuelven cursis.
La alta sociedad -banal y frívola- ignora que el mundo es cambiante.
Muchas niñas bien no podían dejar de ser racistas y desubicadas.
Fácilmente se acomoda la clase alta a sus privilegios.
Lo menos que les envidia el sector pobre a los ricos es su "clase".

312

•
•
•
•
•
•

El dinero no es la felicidad, pero sí da comodidad y seguridad en la
enfermedad.
Los ricos también sufren porque el dinero. no llena la soledad.
La clase trabajadora sigue igual.
La educación se vuelve elitista.
La pobreza ha crecido.
Los ricos sueñan con ser más ricos y los pobres, con ser menos
pobres.

C) Opiniones
La autora destaca op1n1ones de otros escritores, periodistas y
ensayistas de manera oportuna y apropiada, creemos que de esta forma
elude internarse por los senderos de la literatura comprometida, lo que
dado su estilo, desde luego, sería inesperado. Por esta razón lo que
daremos cuenta en este inciso será de algunas referencias con base en sus
intertextos:
•

•
•
•

•
•

El prólogo del libro Cinegética social -selección de la columna del
mismo nombre escrita en el diario Esto- por el duque de Otranto.
La vida en México de Salvador Novo.
Una entrevista a una niña bien de la revista Social marzo de 1950.
La crónica de Carlos Tello sobre la fiesta organizada por Charlie
Béistegui en Venecia en 1951, calificada como "la fiesta del siglo" en
la revista Gatopardo, agosto del 2002.
Tragicomedia mexicana 1 de José Agustín.
Ricasy famosas de Daniela Rossell.

En esta última obra se inspira Loaeza para elaborar un monólogo
de una niña bien, con el cual cierra con broche de oro su obra Los de
arriba. Hemos de reconocer que desde aquí se apuntala la creación de su
primera novela Las yeguas finas, de la cual nos ocuparemos más tarde, y
que desde luego presenta las características de su estilo que señalamos
anteriormente.

313

�11
La vida de toda mujer está marcada por los hombres que la
rodean, más cuando se vive en una sociedad machista como la mexicana.
Así lo muestra la literatura de todos los tiempos y lugares. Esto mismo
pudiera decirse a la inversa pero con menos razones de peso. La propia
dedicatoria de la autora de Hombres ¿maravillosos? avala esta aseveración; a
sus cinco hombres: esposo, padre, dos hijos y a su nieto.
Con esta obra Loaeza nos recuerda la clasificación que Osear
Wilde hace de las personas en cuanto a su crítica de las categorías buenas
y malas, él prefiere la de encantadoras y aburridas. La conocida
periodista, hoy escritora, nos muestra lo más trascendente de la vida de
artistas, escritores, cantantes, políticos, poetas y familiares. La obra se
divide en cinco apartados o capítulos subtitulados como sigue:
Hombres de leyenda
Hombres de palabra
Hombres de imagen
Hombres de poder
Mis hombres
Se ha dicho que la obra de Loaeza es difícil de clasificar y
efectivamente así resulta. Aquí hay algunas páginas poéticas, hirientes por
la crítica y otras totalmente legendarias, pero en todas sobresale el estilo
logrado por la autora que gusta a los lectores por la facilidad de la
hipérbole, la oportuna colación de la frase sacada de canciones
populares, la anécdota apropiada, y desde luego el humorismo y la fina
ironía.
Lo que sí resulta innegable es que detrás de la escritora hay un
trabajo de investigación muy fuerte y serio, que permite el avance de lo
narrativo sin llegar a un depurado desvío fantástico. Su rica imaginación
le facilita ahuyentar lo superfluo y dejar sólo lo necesario para la creación
de una prosa que difícilmente desea ser dejada de leer.
Hombres ¿maravillosos? inicia con una dedicatoria muy larga: una
misiva al abuelo paterno de la autora, fallecido en 1945. Entre los
hombres considerados como tema para el primer apartado "Hombres de
l~yenda" queremos destacar los referentes a Cantinflas, Joselito y el
t:J.tulado La caricatura de Walt Disnry. En el primero se estructura una
314

entrevista del mimo mexicano con San Pedro y surge el problema porque
el artista se cree con derecho para entrar al cielo y San Pedro se lo niega
en base a que en el diario de registro, aparecen dos tipos de personalidad
con diferente nombre. Uno es Cantinflas de quien se dice que se ha
portado bien y otro, Mario Moreno, ·quien tiene demasiadas cualidades
negativas para que se le abran las puertas del cielo.
Lo anterior descrito y narrado con la pluma ágil de Loaeza se
vuelve casi real y tiene un sabor tan grato que se suscita la complicidad
con el lector. Las dos caras de la moneda también se dan en algunos
seres humanos. Se ve la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el propio.
En el caso del valenciano de la voz de oro, conocido como El'ruiseñor,
llamado José Jiménez y por cariño Joselito, la anécdota sobre el
descubrimiento de su don para el canto realizado por su madre, está
contada impecablemente.
Otra de las constantes más socorridas en esta obra como en otras
de Loaeza son el recorrido histórico que impregna al tema de interés y
amenidad. El orden cronológico, característica de los textos históricos,
brinda al lector la seguridad de que lo que le llega así pudo ser y como
sabemos la literatura completa la vida, así como la oportunidad de
constatar, por los nombres y fechas citados, haciendo un poco de
memoria, la posibilidad cierta de los hechos.
En el caso de Hombres ¿maravillosos?, su carácter biográfico se
presta indudablemente para que se dé lo mencionado en el párrafo
anterior, amén de ofrecer una información bien recabada aunque
matizada con los colores diversos del lenguaje connotativo, propio de los
géneros literarios. El mismo título de esta obra deja abierta la posibilidad
de creer o de dudar sobre "lo maravilloso" de los hombres gracias a la
ironía que encierra el uso de los signos de interrogación.
En cuanto a "La caricatura de Walt Disney'', otra vez nos
enteramos que la vida del hombre es sumamente compleja, que puede
aparentar lo que no es, cambiar de nombre, realizar acciones nobles a
veces, y en otras, malsanas, que se puede odiar a unos y amar a otros,
ignorando o desconociendo todas las doctrinas religiosas existentes que
invitan a la bondad, piedad, igualdad y amor. En el pecado se lleva la
penitencia, por ello, quien vive de esa manera, al final se queda solo,
arrepentido, castigado o autocastigado, pero nunca contento, ya que se la
pasa existiendo, pero ni vive, ni deja vivir.

315

�En el apartado "Hombres de palabra" hace referencia a varios de
sus poetas preferidos entre ellos destacamos aquí a Octavio Paz y a Jaime
Sabines, a éste le dedica la mayor extensión en esta sección. Del primero,
recoge la experiencia del poeta cuando niño y subraya el tema tan
reiterativo de Paz: la soledad. El desamparo sufrido por nuestro Premio
Nóbel ante lo inexplicable de la muerte, la burla de sus compañeros en el
jardín de niños en un país extraño cuya lengua desconocía y después, las
de otros que lo trataron como extranjero en su propia patria, lo
marcaron para siempre, y de acuerdo al criterio de Loaeza lo llevaron a
crear una de sus mejores obras: El laberinto de la soledad. Los lectores de
Loaeza sabemos cómo se las gasta cuando de elogios se trata.
Lo que sí coincidimos es que Paz muy pronto se dio cuenta de la
necesidad de comunicarse mediante la palabra, y a ello se debe su afán de
utilizarla constantemente en todos los espacios y de todos los calibres,
como lo prueba la extensión e intensidad de su obra poética y ensayística.
Dos rasgos coinciden en los escritores: imaginación y
sensibilidad. La sensibilidad que encuentra Loaeza en Jaime Sabines, es la
misma que ella destila en sus obras, y de la imaginación veamos dos
ejemplos:
No sé si lo soñé o si fue cierto pero creo que un día le telefoneé a don
Jaime Sabines para pedirle consejo sobre el desamor (...) Después no sé si
s_oñé, o me lo contó el mismo poeta, o más bien si lo leí en el espléndido
libro que Carla Zarebska le dedicó al poeta; el caso es que me enteré que
el p_adre de don Jaime había sido una persona de lo más común y
comente, pero eso sí, con una gran sensibilidad 1.

. . Para la creación de sus obras, Loaeza sigue el consejo y la
opllllón de Sabines: vivir y escribir, en ese orden. De qué se puede
escr~bir. De lo que tocamos y de lo que nos rodea. Esto es lo que hace
Lup1ta, como la llama cariñosamente este escritor en una entrevista que
le concede a la periodista capitalina.
En el apartado "Hombres de imagen", incluye a los artistas de su
preferencia, pintores y de cine. Uno de los mejor retratados a través de
su pluma es el del italiano Marcello Mastroianni. En los "Hombres de
poder'~ ,incluye a los de época reciente y entre veras y mentiras, critica la
actuac1on de los culpables del deterioro de nuestra moneda nacional y de

la pérdida de fe en los jefes del gobierno emanados del PRI. Claro que
unido a esto, se desborda en alabanzas al PAN por haber llegado a Los
Pinos, como si en más de siete décadas no hubiera podido hacerlo si así
lo hubiera deseado.
En el último apartado, "Mis hombres", nos describe a sus
familiares más queridos y destaca el tema de la cultura, que es la herencia
de su abuelo y señor padre, reconociendo que de ellos le vino el gusto
por la hispanidad y lo literario. La sensibilidad está presente en todos los
retratos, pero más en los titulados: Amor platónico y Dos estampas de
mi padre.
Estas dos obras que nos ocupan Los de arriba y ·Hombres
¿maravillosos? podrían sintetizarse temáticamente en los siguientes rubros:
la muerte, el amor, la risa, la vida y la política; destacando este último,
desde luego, en Los de arriba.

111
Hemos llegado a la primera obra de Loaeza que sí permite la clasificación
en cuanto a los géneros literarios: la novela Las yeguas finas, en ella nos
pinta la realidad mexicana que rodea a la clase alta en una época alejada
de la nuestra por cerca de cuatro décadas. Queremos reproducir el
epígrafe tomado por ella; corresponde a un pensamiento de Giambattista
Vico (1744) por lo atinado de su elección:
Por lo que la memoria es lo mismo que la fantasía ... y adquiere estas tres
diferencias: que es memoria, cuando recuerda las cosas; fantasía, cuando
las altera y transforma; ingenio, cuando les da forma y pone en sazón y en
orden" 2.

Estas diferencias marcadas por Vico explican quizá sin intentarlo
la tarea del escritor: vivir y recordar lo vivido, pero a la luz de la fantasía
parecerá menos o más adornado y a través del ingenio, ordenado para
darle sabor grato o ingrato, según las segundas intenciones de lo literario.
La autora de Las yeguas finas crea un personaje infantil femenino
para que sea aparte de la protagonista, también la narradora: Sofía. Sin
duda alguna que este nombre no es gratuito; el conocimiento se adquiere
de los libros y básicamente en la escuela; pero la sabiduría proviene de la
observación, recordemos aquí que este nombre propio, procedente del

1 Loaeza, Hombres ¿maravilhsos? Océano, pp. 121,122.
2 Loaeza, G., Lasyeguasfinas, Planer.a, México, 2003

316

317

�,,

griego, eso significa. La historia se ubica en los 60, época muy conocida
por la brillante escritora, dado que son los años de su entrada a la
adolescencia.
Otra vez está presente la soledad, Sofía es ignorada por sus
padres, principalmente por su madre y ella encuentra pese a su corta
edad -once años- un buen recurso, la evasión; mediante una doble
personalidad con la que se hace acompañar para poder hablar y obtener
respuestas, o al menos escuchar sus preguntas. Sin la habilidad de la
escritora para utilizar el humorismo y una fina ironía, esta historia sería
patética y el relato falto de interés para los lectores, pero estos dos rasgos
estilísticos la convierten en una novela que no queremos soltar para saber
en que termina el universo de Sofía, quien se comunica más con una de
las maestras (monjas) del colegio que con su mamá que acostumbra
hablar con sus "amigas" horas y horas por teléfono.
En el Colegio San Cosme, todas las alumnas son consideradas
yeguas finas porque provienen de familias que pueden pagarlo y sólo se
rozan con gente de abolengo, las niñas de hoy proceden de bisabuelas,
abuelas y madres que también fueron yeguas finas; son niñas bien, no se
juntan con cualquiera, sus casas ubicadas en Polanco y demás colonias de
la alta sociedad, cuentan con servidumbre aunque ésta sea mal pagada, y
por supuesto con choferes. El inconveniente de Sofía es que su familia
ya no cuenta con los recursos económicos para llevar el tren de vida de
las familias de la colonia citada, pero su madre desea seguir aparentando
que sí.
En cuatro capítulos, Sofía, narra lo que sufre por la ausencia de
sus hermanas -estudian en Francia- sobre todo por Inés quien le escribe
y le patentiza su cariño; porque batalla con la conjugación verbal; porque
en su dualidad: Sofía la que se rebela, arremete y cuestiona lo que se sale
de su lógica infantil y desacomoda con ello el mundo de los adultos, y la
otra, la Sofía buena, que ama, admira, tiene una buena amiga -Sara- que
la trata como igual, pese a que su familia si cuenta con dinero y que no
haya qué hacer con el desamparo en que la deja la muerte de Sara, Sari,
Sarita.
La Sofía que no entiende cómo si debemos ser buenos, una
compañera no puede soplarle las respuestas del examen para que ella
pueda pasar el año escolar; porqué otras e0mpañeras tienen
comodidades y su familia no; porque su tía no se casó si es más buena
que su mamá; porque las monjas son tan malas si dicen amar a Jesucristo

y a ella la tratan con indiferencia y le recuerdan que le diga a su mamá
que mande la colegiatura atrasada.
La Sofía buena que quiere ser amable con todos; que perdona a
su padre que haya sido infiel a su madre; que sabe guardar un secreto,
que quiere comprender a su padre y que intenta justificar la indiferencia
de su madre.
Sofía encuentra en su mente la solución para que no le duela sólo
existir: unos polvos mágicos que la vuelven invisible y entonces no tiene
que responder cuando alguien le hace preguntas hirientes o de mala fe;
así es ella la que desaparece voluntariamente y ya no siente tan feo el que
otros la minimicen.
En Las yeguas finas encontramos las constantes temáticas ya
mencionadas en las obras anteriores: la vida, la soledad, el clasismo, la
muerte, la política, el abolengo, pero podemos agregar otras como la
intolerancia, el favoritismo, la amistad, la comunicación y la indiferencia.
De todas ellas es la soledad la que parece ser imperante; y es que
de qué sirve el dinero cuando no se puede disfrutar de compañía,; el
hombre conoce que la riqueza no garantiza la felicidad, pero se hace la
ilusión que con ella puede conseguir todo lo que quiera. La novela que
nos ocupa muestra que la felicidad no depende de cuánto tienes en lo
material, sino en cuánto sirves para hacer feliz a otro y a ti mismo. La
indiferencia hacia los demás provoca un gran vacío puesto que el
hombre es eminentemente un ser social y hemos subrayado el término
para diferenciarlo de un sinónimo que le queda chico: festivo.
A Sofía la silencian los adultos porque sus preguntas son como
dardos contra la moral que ellos han vuelto elástica; en el colegio francés
se canta La Marsellesa y cuando pregunta el porqué no se canta nuestro
Himno Nacional, por respuesta obtiene un -Shhh- muy quedito. La
alegría propia de la infancia que no la puede abandonar porque forma
parte de la inocencia que la caracteriza, la obliga a reconocer, ante su
amiga Sara, que ella no nació para monja porque no se quiere casar con
Jesucristo, y cuando ésta le completa que entonces nació para maceta,
Sofía de muy buen humor, le corrige que nació para payasa.
Cuando estuvo a punto de reprobar el año, su mamá la amenazó
de mandarla de criada, cosa que no cumplió, pero Sofía había preparado
tres cartas de recomendación por si acaso. Con los tristes y peyorativos
calificativos que Sofía recibía de su madre era natural que sintiera que le

318

319

�quedaban bien y en ocasiones le hablaba al diablo para que le ayudara, ya
que a su ángel de la guarda no lo veía cerca.
Otro de los temas más socorridos por Loaeza y que no escapa de
esta novela es el racismo. A la madre de Sofía no le gusta la piel morena;
además como buena creída aristócrata es muy selectiva en su
vocabulario, etiquetando como pelados a quienes no hablan como ella,
con salpicones de francés.
El rol de otra Sofía le sirvió a la niña para suavizar su infortunio:
ignorada en su casa e ignorada en la escuela. No llevaba torta para el
recreo y ninguna de sus compañeras era capaz de ofrecerle de la suya. En
su juego psicológico llamaba Sofi a la otra niña a quien se daba el lujo de
observarla, y de esta manera se abstenía de preguntar o responder según
el caso o situación presentes.
En el final de la novela Sofía cansada de no ocupar nunca el
papel principal, se arriesga a fingirse torera y sale lesionada, hecho que no
puede ser comunicado a sus padres porque el teléfono marca ocupado
por más tiempo que se insista. Pero Loaeza saca un as de la manga y nos
sorprende gratamente al anunciar a los lectores que este es el fin de la
primera parte y que habrá una segunda parte cuyo título versa: Lasyeguas
desbocadas.
Lo anterior nos llena de gozo, pero ignorarnos si debemos
tomarlo en serio o si se trata sólo de un final sorpresivo. Claro que
Loaeza tiene mucha tela de donde cortar, por lo cual nos inclinamos a
esperar esa segunda parte que promete ser muy interesante, dado que si
en Las yeguas finas existe la opresión de una educación muy puritana, por
el título de la segunda parte, bien podemos suponer que el tema será la
reacción contraria para lograr cierta liberación.
La obra está llena de las aventuras que vive Sofía pero también de
las desventuras que le toca sufrir por no tener cerca personas que la
comprendan y la traten como lo que es: una niña. La única que le prodiga
ciertos cuidados es su tía, hermana soltera de su madre, pero lo que es en
el Colegio Francés San Cosme, sus compañeras no la toman en cuenta,
con excepción de Sara.
Entre sus aventuras Sofía narra el paseo que realizó una vez a la
casa que los padres de Sara tenían en Cuernavaca, claro está : grande,
cómoda y linda. Pero ella estaba lejos de la envidia pues se decía que en
su casa no cabrían todos los muebles, piscina, coches, etc. de que
disponía esta familia. Lo que más apreciaría sería el apoyo y cariño de sus
320

maestras y compañeras, ya que en el "hogar" no los tenía, pero captaba
perfectamente que eso no lo podía conseguir; de sus maestras sólo una la
apoyó y de las monjas sólo una la trató con compasión, en cuanto al
afecto de sus compañeras sólo lo tuvo de Sara que por desgracia hubo de
morir, ahondando ya de por sí su solitaria vida.
En un cuento de Augusto Monterroso, titulado "Mr Taylor", el
protagonista para justificar que no cuenta con un centavo recuerda una
postura leída en un libro: -&lt;La pobreza no es deshonra si no se tiene
envidia de los ricos&gt;- pero, cuando gracias a un negocio cambia su estado
económico, recuerda otra gran idea sacada del mismo lipro: -&lt;Ser
millonario no deshonra si no se desprecia a los pobres&gt;-. Conociendo la
ironía no tan fina del autor inferimos la convencional postura de este
singular personaje Mr Taylor. En Lisyeguas finas de Loaeza, encontrarnos
que la tradición familiar impone ciertos criterios absolutos que se siguen
al pie de la letra para no perder la posición ganada por sus ancestros,
hecho que no requiere, por lo tanto, de justificaciones ante otros, ni
siquiera para consigo mismo. Si se tiene el dinero se puede rozar con la
clase alta aunque no se haya nacido en ella, pero si se emana de ella,
entonces no importa la estrechez económica porque se mantiene vivo y
coleando el abolengo.
En el cuento ya citado se manejan los conceptos progreso y
democracia en cuanto a su referencia con los negocios; el desarrollo y
extensión de éstos produce el alza económica de los bolsillos de
empresarios y comerciantes, pero el alcance de la evolución tecnológica
populariza los productos, de tal suerte que quedan a la mano de
cualquiera, hasta de diputados y maestros; con el tono despectivo
utilizado por el narrador inventado por Monterroso. La sociedad de hace
cuatro décadas que es el tema tratado por Loaeza en Lisyeguas finas -aún
con su lente muy marcado en Los de aniba-, no deja lugar a dudas acerca
de las injusticias que se cometen cuando existe la disctiminación, cualquiera
que sea su índole.
El concepto subrayado connota otros sentidos que sólo sirven
para humillar y aplicar la conocida ley de la selva que también funciona
en las ciudades modernas, la del más fuerte: desprecio y marcar límites.
Todo ser humano posee fortalezas y debilidades y esto puede
equilibrarse a través de la educación, pero en este terreno, por desgracia,
en nuestro país aún falta mucho por hacer. No basta el aprendizaje de
una segunda lengua que desde luego sería el inglés y no el francés de los
321

�60, ni el hecho de manejar sistemas de cómputo para asegurar el acceso a
una buena fuente de trabajo; el individuo ha de estar contento consigo
mismo antes de emprender tareas de tal envergadura como serían la
elección de carrera, de casarse, de descubrir y aceptar su vocación o un
cambio de estudios o trabajo; esto amerita tomar conciencia de sus
alcances y limitaciones, de un análisis no superficial de lo que dispone y
de los que desea, de la consecución de los recursos no disponibles, etc. lo
que conlleva a requerir una educación integral que le permita formular su
anteproyecto y proyecto de vida.
Cuando se disfruta de un alto nivel de vida, es decir, de la
opulencia, es fácil ignorar las penurias de las clases desprotegidas, y
entonces se toman los falsos criterios señalados anteriormente al pie de
la letra. Por señalar un ejemplo, cuando una joven sale embarazada o
sufre cualquier otro percance -uso de drogas, alcoholismo- en el caso de
los de arriba se puede ocultar con enviarla a Europa o bien casarla con
todas las de la ley como si nada; en cambio, en los de abajo, tal
circunstancia se convierte en una desgracia porque si se elige el aborto,
no hay modo de ocultarlo, y si se opta por el casorio, no hay medios ni
para el "jolgorio" ni para preparar los gastos que se ameritan durante el
embarazo.
El miedo a la humillación se tiene desde niño pero más en la
adolescencia, ese miedo lo vive con mucha angustia la pobre
protagonista de Lasyeguas finas-. Sofía, o la otra, Sofi. La primera observa
a la otra, porque ella se evade para no sufrir tan directamente su
invisibilidad. Ésta gracia inventada por ella deja de serlo porque no fue
voluntaria, sino que se vio obligada a crearla por el trato de los demás.
Ante el estímulo de la indiferencia, siempre cruel pero más aún por
tratarse de una niña, Sofía reacciona con la misma moneda, si ella no le
importa a los demás, éstos tampoco le importan a ella, y su mirada
comienza a destilar ese desprecio por las criaturas que creen ser buenas y
piadosas por creer en Dios, Jesús y la virgen María, porque van a misa y
comulgan, pero de las cuales ha descubierto sus pecados y entonces, no
deja de ser un juez implacable, que sólo lo suaviza el cariño de su tía y la
amistad de Sarita.
Guardar las apariencias cuesta y esto lo sabe más el rico que el
pobre. Nos enteramos por el universo de Sofía, que hay seres humanos
que viven de la ostentación, vanidad, competencia, habladurías, soberbia,
envidia, y desde luego, de las apariencias. Esto último cuesta mucho

porque por seguir con un tren de vida cuando ya se carece de los medios
de que antes se disfrutaba, implica grandes decisiones, como preferir la
compra de un vestido para equis fiesta, que la comida de una semana; la
adquisición de una joya ostentosa a la de un mueble necesario en el
hogar; pagar renta en un departamento o casona de colonias
residenciales, que vivir en casa propia en colonias populares.
De lo anterior se deduce que los de abajo son gente sencilla,
trabajadora, leal y más sincera; sólo puede adquirir lo que su modesta
posición económica le permite, y entre cosas superfluas y necesarias, su
elección es lógica, rápida y prudente. Se atreven a . echarse un
compromiso de casa pagadera a diez, quince o veinte años con la
esperanza de terminar un día y quitarse la molestia y amenaza del
rentero. Debemos admitir que los de abajo tienen poco que cuidar y
mucho por luchar o alcanzar, pero con todas sus carencias disfrutan de
mayor unidad y en las desgracias, se vuelven más solidarios. De esto
carecen los de arriba, ya que en cuanto saben que alguien ha perdido su
estatus, o simplemente se ha enemistado con los influyentes -gente de
poder- en seguida dejan de hablarle y de invitarle a sus fiestas, porque no
lo ven como el hermano caído, sino como alguien que apesta a pobre.
Entre veras y bromas el terreno social que describe Loaeza es
donde vivimos todos, nuestra sociedad mexicana que lucha por mejorar
cada día y no siempre lo consigue, porque la democracia es más verbal
que práctica. Hoy en día dentro de los discursos políticos el país ha
mejorado en todos los rubros: educación, empleos, electrificación, el
campo, etc. pero vemos con tristeza que el camino es largo y el paso es
corto; que son muchos los millones de pesos que se escapan del país en
sobornos, secuestros, robos a mano armada, asaltos a bancos,
"mordidas" en todos los ámbitos, inversión en recarpeteo asfáltico con
registro de primera pero en aplicación de segunda por lo cual los baches
en la primera lluvia se hacen fosos y en tantos otros errores de los que
sólo los funcionarios guardan memoria porque el pueblo está tan
preocupado en qué va a comer mañana, cómo estudiarán sus hijos si no
hay cupo en las escuelas públicas y de su bolsillo no alcanza para las
privadas, si su hijos cumple seis años -por desgracia- en el mes de
septiembre y entonces por haber terminado su educación preescolar ya
no cabe ni en los jardines de niños ni en las escuelas primarias, y otros
tantos problemas de primer orden, que no lo dejan involucrarse con el
quehacer político y tomar su rol civil de ciudadano.

322

323

�Por las razones anteriores se comprende cómo un partido pudo
estar al frente del Ejecutivo por no menos de siete décadas y cómo lo
que hoy nos parece inadmisible -Castro con más de tres décadas en la
presidencia de Cuba- se vivió en nuestro país con el porfirismo y el
beneplácito de la clase alta.
La novela de Loaeza, así como las otras _obras de su hechura
analizadas en este ensayo, reflejan la sociedad mexicana dividida
extremosamente, pero poca cuenta da de la clase media, que es la que
más subsiste, la más trabajadora, la que paga sus impuestos puntualmente
y desde luego, la que más le cuesta guardar el equilibrio para no sucumbir
a la debilidad de los de abajo, ni tampoco pretender acceder a un lugar
que no le pertenece y donde sería totalmente repudiado: la clase alta; por
ello es la más consciente de sus derechos y obligaciones y es la que puede
dormir sus ocho horas sin el miedo a ser robado por humanos, o a ser
víctima propiciatoria a los vendavales climáticos.
Este enfoque parcial es lo que separaría a esta escritora de otros
de mayor renombre y desde luego el incidente de ser mujer. No obstante,
se abre paso en el quehacer literario siendo fiel a su estilo y a sus
intenciones, por lo cual no dudamos que el éxito de sus obras actuales y
las que estén por venir, sea duradero y placentero tanto para ella como
para nosotros, los lectores.

EL LUGAR ES LA AUSENCIA: JOSÉ ÁNGEL
VALENTE Y EL LENGUAJE DE LA DISOLUCIÓN
Mtra. Minerva Margarita VillarreaJ
Facultad de Filosofía y Letras

UANL
para Catalina Roel;
a la memoria de su padre Santiago Roel García
(1919-2001)

Bibliografia
Loaeza, G., Los de aniba, Plaza Janés, México, 2002.
Loaeza, G., Hombres maravillosos, Océano, México, 2003.
Loaeza, G., Lasyeguasfinas, Planeta, México, 2003.

La escritura de José Ángel V alente (1929-2000) es un legado, una clave
más por abrir dentro de una honda tradición poética que inicia c~n el
gran acontecimiento cultural que significó el hecho que Fray Lws de
León tradujera (reesc+-ibiera), en 1571, El cantar de los cantares, asentando
así uno de los pilares de los siglos de oro.
Como si todo el brillo del espíritu tuviera que ir contracorriente,
esta recreación del carmen más bello de amor jamás escrito, se enfrentó,
de entrada, con el rechazo y la censura. La versión V11lgata de la Biblia se
imponía negando la exploración erudita, y sobre todo, el encuentro con
la belleza. "Oculta Luis tras la transparencia de la traducción su
1
verdadero quehacer: la recreación formal del verso" •
El poeta accede al deseo de una mujer, su prima Isabel Osorio,
para acercarnos lo imposible: hacer nuestro, parte esencial de la poesía en
1 Barasoain Alberto: Frqy u1is de León, ]úcar, Barcelona, 1982, pág. 11.

324

325

�lengua española, uno de los cantos bíblicos más excelsos. Así, El cantar de
los cantares se encumbra desde nuestra lengua en fuente sagrada. Es un
poema que redimensiona su potencia lírica: escrito en el español del siglo
XVI, con la belleza formal de la octava rima, sustrae en ella el enigma de
amor y el paisaje bucólico del remoto paraje de la tierra santa. Las
promesas de amor que se debaten ante la pérdida del objeto amado, en
su fuga constante, no alcanzarían su condición sagrada sin el demorado
trabajo del lenguaje. Y digo que Fray Luis hace nuestro el poema porque
en la acción de traducir se devana el lenguaje hasta su centro primigenio,
las palabras quedan expuestas en su desnudez original y desde ahí son
transmitidas en otra lengua, para nacer de nuevo.
Esta espléndida versión de El cantar de los cantares derribó
fronteras en la medida en que el poeta actuó directamente en la tradición
de la sagrada escritura desde su fuente original: el hebreo. De ahí que una
aportación fuera tomada como una irrupción, como un atentado. Lo
encierran con cinco años de cárcel por mostrar un poema distinto a la
versión latina. Un poema en el que el amor se expresa derramándose.
Como si su trabajo como traductor revelara ese aspecto de lo sagrado
que el dogma insiste en ocultar: negar el cuerpo, su belleza y su expresión
erótica como esencias mismas de la imagen del amor de Dios.
Así, este poema es centro y puente de dos tradiciones que
entroncan en el siglo XVI para desde allí erguirse hasta la actualidad en la
poesía hispánica.
Esta disyuntiva es una zanja abierta, una frontera cultural
demarcada desde entonces por las persecuciones y la expulsión que
impuso la monarquía católica. Y el exilio, esa marca cultural del siglo
veinte español, confirmó que esa herida seguía viva. Si la cárcel ciñó
entonces al príncipe de los poetas, el exilio, esa otra suerte celda en el
destierro, marcó la vida de la poesía española a partir de la dominación
franquista:
Porque es nuestro el exilio.
No el reino.

Noventa y nueve poemas (1981)
Este poema de José Ángel Valente, en su síntesis, ilumina el camino de la
tradición a la que me refiero. El exilio de Valente va más allá, remite al
camino de la exégesis y al retiro espiritual como vías de unión entre

pensamiento y poesía, entre mística y hallazgo poético. Es una tradición
que se arraiga en la fe cristiana, a partir del siglo XVI, y que tiene su
inicial gestor en Fray Luis de León, descendiente de judíos, quien hace
suya la herencia de la lengua hebrea cuya expresión prosperará en los dos
impresionantes carmelitas: Santa Teresa y San Juan de la Cruz.
A esta tendencia cristiana le acompaña el sino de contrición y
despojamiento, de apartamiento y fundación. Como si el mundo que se
iba, violentado y perseguido del al-Andalus, soterrara en el espacio
ibérico la fuente de su fe y sus tradiciones fueran retomadas en la
conversión, de manera oscura y derivada. Así, la fuerza de lo nombrado
elevó su potencia, pues más de lo que se podía, pedía ser dicho.
Como poetas fulgurantes la tradición suma en el siglo XX a Juan
Ramón Jiménez, antecedente de la generación del 27; a Federico García
Lorca como fuente lírica de esta generación, que introdujo la
formulación de "casidas" y "gacelas"2 en su Diván del Tamarit, y, junto
con el Poema del cante jondo, abrió las compuertas a una cultura
oficialmente negada, a un pasado vivo al invocarlo; a ese poeta
excepcional que es Luis Cernuda, fuego vivo en el destierro cuyo dios es
la daga del amor prohibido; a Luis Rosales como punta de lanza de una
renovación formal de la poesía española que hace derivar en narratividad
el verso libre y fusiona amor, carnalidad y evangelio en el Diario de una
resumcción; y a Claudio Rodríguez y a José Ángel Valente como vértices
diferenciados y autónomos de la generación de la joven posguerra.
Aunque los caminos de estos últimos fulguren por vías distintas.
Los poetas aquí nombrados concentran su devoción espiritual en
explorar la experiencia del ser, es decir su manifestación directa, en el
cuerpo, el cuerpo como morada de la interioridad. Especialmente
Cernuda, Rosales y Valente. En este último la unión es extrema y
meritoria en cuanto a que Dios, y el poder de toda la creación refulgen su
vacío como espacio vital, habitable. La existencia pasa por el vacío o no
encuentra sentido. La escritura es atravesada por la negación como
fuerza que es prueba del poeta, desde un rechazo a la formulación previa,
al espíritu de un momento. Omitir por vía de una voluntad que pide
encuentro. El camino de la palabra es entonces silencio. Aprender el
silencio. Escuchar el silencio. El silencio y su rostro de nada, sin historia
posible, desvaneciéndose los actos, las imágenes:

2 Nombres de formas clásicas de la poesía árabe con las gue García Lorca divide su poemario.

326

327

�Supo,
después de mucho tiempo en la espera metódica
de quien aguarda un día
el seco golpe del azar,
que sólo en su omisión o en su vacío
el último fragmento llegaría a existir
(Raíz/
Fragmentos de un libro futuro (2000)
La experiencia espiritual en torno a Dios se refunde en la nada. Y
como una variable del encuentro que, partiendo de Homero, en la
Odisea es a la vez enfrentamiento entre Odisea y el cíclope. (Al ser
Polifemo hijo de un dios: Poseidón y de la ninfa Toosa, no deja de
apreciarse la condición monstruosa de la intervención carnal de la
divinidad). Después de que Polifemo ha devorado a varios marineros,
Odisea, para protegerse ante la pregunta del cíclope sobre su identidad,
responde con una variante de su nombre: "Oudeis" que quiere decir
Nadie. Siendo Nadie, Odisea puede vencer al monstruo, al monstruo
que tiene una parte de dios. Valente, va diluyendo el contenido de la
persona lírica hasta decir: Nadie, como si en ese Nadie, en esa negación
con mayúsculas del yo y del nombre mismo, existiera la posibilidad de un
encuentro con la divinidad, con el absoluto, que evitara el ser devorado
por ésta. Como si el poeta tuviera que ser Nadie, asumir su condición de
Nadie, para establecer trato con las instancias divinas, que lo implican y
someten, y sólo en el lenguaje aceptan su posibilidad de ser:

El diosy el mar. Y más allá, los diosesy los mares. Siempre. Como las
ag11as besan las arenas y tan sólo se alefan para volver, regreso a tu
cintura, a tus labios mqjados por el tiempo, a la luz de tu piel que el
viento bqjo fa tarde enciende. Territorio, tu cuerpo. El descenso qfilado
de la piedra hacia el mar, del cabo hacia las aguas. Y el vacío de todo lo
creado envolvente, materno, como inmensa morada.
(Cabo de Gata)
Fragmentos de un libro futuro (2000)

3

Todos lo~ poema~ citados -~ertenecen a libros de J osé Ángel Valente. Señalo el título del
poema y el titulo y ano de edic1on del libro.

328

Esa expresión de Fray Luis de León: "Al amor sólo el amor le habla y le
4
entiende y le merece" es motor _de un lenguaje que los poetas
mencionados cifrarán como esencia de su poesía. En el caso específico
de V alente, su búsqueda subsume poesía y mística. Y adentrándose en el
arrojo de la obra de San Juan de la Cruz, su simbología abrevará en la
religiosidad y en la imaginería islámica. De ahí que, por ejemplo, el pájaro
sea un símbolo especial en su obra.
Pero no cualquier pájaro, se trata del pájaro solitario, aquel que
para San Juan debe reunir estas condiciones: La primera, que se va a lo más
alto; la segunda, que no sefre compañía, aunque sea de su naturaleza; la tercera, que
pone el pico al aire; la cuarta, que no tiene determinado color,· la quinta, que canta
suavemente. Recordemos que el pájaro eleva su vuelo con su canto, que
canto y elevación son notas de un mismo sentido que rebasa los limites
del entendimiento, porque va más allá, e incluso, en su espiritualidad no
encuentra eco siquiera en el sentido. Vuela hacia el lugar del encuentro
con el ser cuya remota posibilidad sólo se crea en el interior de uno
mismo. Por eso otra de las ponderaciones de la poesía de Valente es el
silencio. Y de no prestar la debida atención, de no comprender que sus
palabras son aves que se elevan o precipitan, que se encienden o caen
despojadas de sí, no captaríamos cómo esta obra, que inicia siendo
enfática cerrando poemas con contundencia y golpe, regulada por el tono
de su generación Qain1e Gil de Biedma, Ángel González, Carlos Barral y
Claudia Rodríguez) viaja hacia la deriva del yo, nulificándolo,
instalándolo en el lugar que le corresponde: la nada, para así invocar al
ángel, a las representaciones de la divinidad, con la consabida señal de su
seguro arrasamiento:
BORRARSE.

Sólo en fa ausencia de todo signo
Se posa el dios.
Al dios del lugar (1989)
Este poema es una flecha y a la vez un ala, un ala que vuela como flecha
para despojarnos. Va hacia allá. Y si como dijo el Maestro Eckhart, los
sentidos saltan sobre los pensamientos, en la proeza mística que pa1te de
la contemplación y el reposo, el deseo pierde su referente, puede
convertirse en carroña, y en este rumbo la propia anulación trae consigo
4 !bid., pág. 33.

329

�la anulación del lenguaje. Valente logra lo más difícil: asume la gracia,
aunque sea sólo por el milagro de ser apenas su lenguaje tocado. Sus
poemas evolucionan hacia una vía marcada por la disolución. Así, el
poeta acumula silencio como arma de viento. Se aísla en un proceso de
despojamiento que resguarda, pues sólo en él se accede a la voz. El
camino es palabra y la palabra es piedra. Lo innombrable está ahí,
aguardando desde un lugar que no es en la medida que no tiene nombre.
Las palabras de la tribu (1971), Variaciones sobre el ptjjaro y la red
precedido de la piedray el centro (1991 ), así como su edición de Hermenéuticay
mística: 5an Juan de la Cruz (199 5) en colaboración con José Lara Garrido,
son libros de profunda y auténtica atención sobre el fenómeno poético y
la religiosidad del mismo. Y son también los aportes para una disidencia
desde la radicalidad del rescate del mundo místico que puede habitar la
poesía.
El camino de Valente hacia la poesía fue de despojamiento y
comunión. Pero también de reflexión. Y quizás es en este certero
merodeo de sus ensayos donde Valente establece la gloria de su lenguaje.
Paradójicamente para la poesía el lugar que se privilegia es el lugar de la
ausencia. Un acercamiento gozoso y castigado que bordeó la abismal
hendidura. Esa división que da origen. Esa aceptación de la escisión. Mas
su palabra, su palabra paloma, para citarlo, su palabra al vuelo, su poesía,
cuya concepción se adentra en la simbología árabe que se eleva en el
venerado Coloquio de los ptjjaros del místico persa Farid al-Din Abú Talib
Muhámm_ad ben Ibrahim Attar, centra su hallazgo en el sentido en que él
lo entendía y en el que debe toda verdadera poesía encumbrarse: el canto
como una explosión del silencio, como un tesoro por encontrar. De
hecho en ello radica su poética:

Tan sólo escribe criptogrefías. Sigue en su hechura las técnicas
instintivas del disimulo y de la ocultación. Percibido, hace esas
comp~siciones inquietantes. Tal vez hqy en una de ellas, en la que acaso
constzt19a el centro del laberinto, tltl secreto, un tesoro escondido. Pero
no sabemos cuál es.
(Estética)
Fragmentos de un libro futuro (2000)
S~enc~o en cuanto isla interiQr, exilio propio, fundación del margen.
Silencio en cuanto elección de soledad, de soledad como vía de amor. Un

amor que se distancia de la inmediatez para afincarse en lo profundo de
la lejanía, en la labor exquisita de la búsqueda de lo inaccesible. Y lo
inaccesible es lenguaje. Como los pájaros del Coloquio... referido, al
acecho de su remoto rey Simurg, (saben que el nombre de su rey quiere
decir treinta pájaros) pueden buscarlo en la montaña circular que rodea la
tierra. "Acometen la casi infinita aventura; superan siete valles, o mares;
el nombre del penúltimo es Vértigo; el último se llama Aniquilación.
Muchos peregrinos desertan; otros perecen. Treinta, purificados por los
trabajos, pisan la montaña del Simurg. Lo contemplan al fin: perciben
5
que ellos son el Simurg y que el Simurg es cada uno de ellos y todos" •
Así, la poesía de José Ángel Valente, propensa al v.értigo de la
aniquilación, tiende a disolverse, a explotar brevemente en sus silencios,
a remover en sus líneas y párrafos, en su prosa sonora, la idealidad de su
deificación. No edificación, como pedía Valéry, sino deificación entre
ruinas. Desde el rostro inclemente de la nada. Deificación que se
derrumba en el lenguaje para fulgurar en los espacios brillantes del
esmero, en la blancura del silencio, en el presagio del papel.
Remoto en su sonoridad, el lenguaje emite en breves líneas, en
prodigiosos instantes, su posibilidad, las frecuencias y ondulaciones de su
movimiento, de su ritmo que es alma por manifestarse. Al disolverse el
lenguaje silencia, pacifica. Cercano a la vía ascética de la Canción de la vida
solitaria de Fray Luis de León, que pedía reposo, alejamiento del oro y del
mundo del ruido, la poesía de José Ángel Valente cierra sus lazos con su
tradición, actualizándola. Fragmentos de un libro futuro es un poemario cuya
voz se sitúa en la frontera, en la vigilia entre vida y muerte. Ese camino
cuya trascendencia radica en la fusión del sufrimiento y la contemplación,
en la reivindicación del objeto de amor como asidero del espíritu. La
eternidad es interna y es entrañable porque radica en las entrañas.
Más que síntesis o brillantez, en la brevedad de estos poemas
encontramos los residuos de la vida que ha ido sembrando la muerte.
Hay un diálogo con la muerte. Y más allá. Hay un vislumbre de la
trascendencia. Y el insomnio es el tránsito; la noche: su críptica
inmensidad donde la intensidad está latiendo, dando vida a esa voz y al
mismo tiempo, amenazándola. Encerrada en el centro de sí, orillada al
abismo de un Dios, ¿pero cuál?
Así, estos poemas se sitúan más allá de una posible identidad o
historia, pues ésta deja de tener sentido, ya que todo se lo lleva "el ritual
5 Borges Jorge Luis, Historia de la etemidad. EMECÉ, Buenos Aires, 1953., pág. 144

330

331

�aciago del adiós"; sólo la vida, pálida sombra, encuentra todavía
fundamento. La duda recae no sobre la existencia sino sobre la
ambigüedad de su designio. Más que lección de hunúldad estamos ante
una lección de negación en la cual la evolución mística se retrotrae y viaja
hacia la impureza, allí donde la impiedad anula el perdón y el amor es
golpeado, puesto a prueba como absoluto agente de la redención, ya que
el fuego de la ausencia, el principio de la disolución, el poder del cielo
para disolver están allí, ejerciendo su rigor mayúsculo. Por eso el deseo,
la usura, la corrupción, el ángel, Dios y su inmediata interrogante: ¿cuál
dios?, se erigen como constantes que guardan relación entre sí, y se
desplazan vinculándose.
Lejos de ese encuentro cierto que San Juan de la Cruz logró con lo
divino, ese dejarse volar en el lenguaje, desatándolo, elevando sentidos y
pensamiento en una fusión única, al vuelo. La forma se trastoca cuando
se participa de la sobrenaturaleza. Y los casos son muy aislados e
irrepetibles. En la obra poética de José Ángel Valente, la forma se
aniquila, se resume y disuelve; se convierte en morada el vacío, en ala la
palabra. Pero más que arrobamiento hay un arrasamiento. Un
vaciamiento del ser que es a la vez morada, espacio que sobrevive en la
palabra, que sobrevuela la paloma palabra a la espera de los ojos del ser.

-------------. La experiencia abisal, Círculo de Lectores / G alaxia G utenberg,
Barcelona, 2004.

-------------. Las palabras de la tn·bu, Siglo XXI de España, Madrid, 1971.
-------------. No amanece el cantor, Tusquets (col. Nuevos textos sagrados),
Barcelona, 1993.

-------------. Noventay nueve poemas, Alianza, Madrid, 1981.
-------------. Variaciones sobre elpájaroy la red, T usquets, Barcelona, 2000.
VALE TE, José Ángel y José Lara Garrido, editores, He1mené11tica y mística: San
Juan de la Crut Tecnos (col. Metrópolis), Madrid, 1995.

Bibliografia
BORGES, Jorge Luis. Historia de la eternidad. EMECÉ, Buenos Aires, 1953.
BARASOAIN, Alberto. Frcry Lttis de León, J úcar, Barcelona, 1982.
VALENTE, José Ángel. Al dios del lugar, Tusquets (col. Nuevos textos
sagrados), Barcelona, 1989.

-------------. Cuaderno de versiones, Círculo de Lectores /

ueva Galaxia

Gutenberg, Barcelona, 2002.

-------------. Elfulgor, Antología poética (1953-2000), Círculo de Lecto res / Galaxia
Gutenberg, Barcelona, 2002.

-------------. El inocente,Joaquín Mortiz (Col. Las dos orillas), México, 1970.
-------------. Fragmentos de un libro futuro, Círculo de Lectores / Galaxia
Gutenberg, Barcelona, 2000.

332

333

�XAVIER VILLAURRUTIA EN EL CENTENARIO
DE SU NACIMIENTO (1903 - 2003)

Mtro. José Javier Villarreal
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

En recuerdo a Elías andino,
porque Xavier se escribe con X

Xavier Villaurrutia (Ciudad de México, 1903-1950) escribió a cuenta gotas
en los varios géneros que frecuentó. A excepción, cabe advertir, de su labor
como dramaturgo donde lo abundoso -sea dicho de paso y con la
inseguridad de lo que no se ha vuelto a visitar- no compensó la cuantía de la
expresión conseguida. Sin embargo, en la crítica le debemos la primera gran
revaloración, a partir de una inteligente y amorosa lectura, de la obra poética
de Ramón López Velarde. El kón y /,a virgen, además de ser una exacta
radiografía del ritmo sentimental del poeta, del "viudo oscilar del trapecio",
es también una imprescindible antología de la obra lírica del autor de La
suave patria. Si cada época ha de rendir testimonio de la lectura que hace de
sus poetas por medio de una selección de la obra de los mismos; ésta, con
respecto a Ramón López Velarde la realizó, en los años cuarenta, Xavier
Villaurrutia. Aunque su prólogo se publicó de manera autónoma desde
1935.
También está su memorioso y bien ordenado ensayo introductorio
335

�a la Antología de h poesía moderna en lengua española. Laurel. Antología q~e
realizara en colaboración con Emilio Prados y con los jóvenes Juan GilAlbert y Octavio Paz; y que publicara, en 1941, José Bergamín e~ su
editorial Séneca. En dicho ensayo Xavier Villaurrutia, de manera sucmta,
traza las líneas fundacionales de la poesía moderna en lengua española. Es
impresionante su claridad para ver el origen de la bifurcación de los
senderos de la poesía peninsular y de la americana, en lengua española,
cuando apunta:
las oscilaciones entre lo popular y lo individual -característica de la poesía
española de todos los tiempos- se hace presente en los poetas españoles,
mientras los poetas americanos -los mexicanos sobre todo- mantienen su
poesía lejos del contacto de lo popular; o ensayan con inteligencia -los
argentinos sobre todo- wu transfusión de elementos castizos y criollos en la
poesía.

Bifurcación que hoy, a principios del XXI, se antoja un abismo, y
no sólo en el quehacer, sino en la tradición que solventa ambas expresiones
poéticas. Baste mencionar la poesía "de la experiencia", por parte de
España, y la "neobarroca", por parte de iberoamérica. Pero Xavier
Villaurrutia, ajeno -tanto en el tiempo como en el espacio- a estas
nomenclaturas, finalizaba su introducción a Laurel con una cita de Paul
Valéry sobre la naturaleza de la poesía. Y no sólo Paul Valéry, también T.S.
Eliot será otra de sus brújulas para recorrer los intrincados y apasionantes
territorios de la reflexión poética.
Entre los meses de abril y julio de 1936 Xavier Villaurrutia mantiene
una intensa y cordial correspondencia con su amigo Salvador Novo. El
motivo es un viaje y una estancia en los Estados Unidos donde realizará
estudios de dramaturgia en la Universidad de Yale, con su también amigo
Rodolfo Usigli. Las cartas se suceden con esa ávida frescura del que se
entrega al cultivo vital de su desbocada curiosidad intelectual. Por intelectual
entiendo tanto las razones y necesidades del alma como las del cuerpo, ya
que sin esta fusión no hay apasionamiento. Sin apasionamiento no hay
imaginación, y sin imaginación no hay, por ejemplo, erotismo. Xavier
Villaurrutia, durante su viaje, se e&gt;,.'!)One al teatro, al cine, a la literatura, a los
night clubs, y para nosotros -sus lectores- realiza, gracias a su anfitrión y
amigo Agustín J. Fink, su decisiva visita a la ciudad de Los Ángeles que lo
llevaría a escribir ese hermosísimo poema del Nocturno de los ángeles: "Los

336

Ángeles no tiene belleza -le escribe a Novo en una de sus cartas- sino_ en la
noche irresistible. Los night clubs son preciosos y en ellos descanso, bebiendo
cerveza antes de emprender una nueva ascensión al cielo de mi cuarto, en el
noveno piso. Cuando crees que esa ascensión será la última de la noche, una
tentación, una nueva oportunidad. No sé de qué color es el sueño de Los
Ángeles, sólo sé que éstos son azules." Hasta aquí la carta. Luego vendrá el
poema a trastocarlo todo, a cantar ese mundo real -vivido o soñado- que la
imaginación ya estaba padeciendo:
Sonríen maliciosamente al subir en los ascensores de los hoteles
donde aún se practica el vuelo lento y vertical.
En sus cuerpos desnudos hay huellas celestiales;
signos, estrellas y letras azules.
Se dejan caer en las camas, se hunden en las almohadas
que los hacen pensar todavía un momento en las nubes.
Pero cierran los ojos para entregarse mejor a los
goces de su encarnación misteriosa,
y, cuando duermen, sueñan no con los ángeles sino con los mortales.

Así termina el poema que se publicó el primero de diciembre de
1936 en una plaquette de cien ejemplares por ediciones de Hipocampo,
impresa por Miguel N. Lira en los Talleres Fábula. Poema que incluiría su
autor en su ya canónico libro Nostalgia de la muerte que fuera editado en 1938
por la mítica Editorial Sur de Buenos Aires. La de Borges, la de Bianco, la
de Bioy Casares, la de Victoria y Silvina Ocampo. Pero también la de
Alfonso Reyes, la de Witold Gombrowicz, la de Roger Caillois y la de
Virgilio Piñera. Estamos volando en círculos de fuego y sólo Dante los
comprende.
Y qué decir sobre la devoción filológica de Xavier Villaurrutia por
los Sonetos de sor Juana Inés de la Cruz. De su defensa a Juan Ruiz de
Alarcón vituperado y despreciado por la crítica española de principios de
siglo enarbolada, nada menos y nada más que, por el mismo José Bergamín,
el editor de Laurel. Su excelente Introducción a la poesía mexicana que impactaría
hondamente en la perspectiva posterior de la crítica con respecto al
fenómeno poético en nuestro país. Ya que en esta introducción Villaurrutia
dejará asentadas las huellas que la crítica, a veces por coincidencia y otras
por pereza, no se cansará de repetir: "su apartamiento, su soledad, su
aristocracia, su tono íntimo de confesión, su carácter reflexivo y meditativo,

337

�su color y su hora." Estos juicios de Xavier Villaurrutia fueron hallazgos,
clarificaciones de una tradición que se iba definiendo como tal. Pero tal fue
su impacto que se quedaron como cartas inamovibles e indiscutibles de
presentación, como verdades únicas de carácter escolástico. Y la crítica
posterior, salvo honrosas excepciones, las ha venido repitiendo sin ningún
sentido crítico, valga la redundante paradoja.
Fechado entre 1925 y 1926, pero editado hasta 1928,
encontramos ese seductor y sonámbulo relato titulado Dama de corazones.
Con mucho la mejor prosa de ficción de Xavier Villaurrutia dentro de su
escasísima obra bajo este sesgo. César Moro, poeta peruano en francés y
en mucho menor medida en español, y amigo de Villaurrutia -quien
también cumple este año su centenario- escribió sobre el surrealismo lo
siguiente: formas diversas y delirantes de aerolito sobre una sábana de
sangre transparente que agita el viento nocturno sobre el basalto ardiente
del insomnio. La fiesta propositiva, más llena de inventos, de
ingeniosidades que de hallazgos y descubrimientos, que había iniciado a
principios de siglo con el dadá y el futurismo hacía erupción, en la década de
los veinte, con el surrealismo. La escritura automática, la asociación libre, el
collage, el azar y la dimensión de la realidad onírica se convirtieron en
instrumentos, medios, procedimientos para activar la trasgresión que toda
obra de arte debe contener. La obra como reflejo de la autonomía absoluta
del arte y de la libertad total del artista. Sin embargo, ante tal aparente
desarreglo de los sentidos: la puerta huera del facilismo, la estéril condición
de lo formulario. Y el arte, el verdadero arte no soporta la fórmula, sino que
surge del misterio y crece con él. De ahí que la obra se pueda comprender,
jamás explicar. Lo que se llega a explicar y analizar es el poema, nunca la
poesía. Octavio Paz escribió que le debió a Xavier Villaurrutia el saber
distinguir la inspiración de la facilidad y a no confundirla con el
procedimiento.
Villaurrutia tomó aquello que le brindaba su época, es decir, el estilo
de su tiempo 0as vanguardias y, con ellas, el surrealismo). Lo cribó todo a
partir de sus necesidades creativas más urgentes y lo volvió su "letra", al
decir de W.H. Auden; lo transformó en expresión justa y precisa. Los
materiales poéticos y los recursos formales, en Villaurrutia -como ya vimos
en el caso del Nocturno de los ángeles-, gracias a una paciente y meticulosa
vigilancia amorosa se convierten en poemas, en hallazgos, descubrimientos,
y no en meras invenciones. El surrealismo, como lo vemos a través de

lírica. Por el contrario, si atendemos tanto a su obra lírica como a su obra
crítica nos daremos cuenta que la intención creativa de Villaurrutia no fue la
de refugiarse en un mundo de naturaleza onírica, sino la de integrar el
mundo de los sueños con la realidad diurna por medio de un estado
insomne de implacable vigilia. Su duermevela, su "silencio desierto como la
calle antes del crimen", está poblada de presencias desencadenantes que
igual son resultantes, consecuencias de una vida apasionada que la lúcida
conjura por construir un mundo, no aparte, sino en espeso y sensual
diálogo con la realidad de todos los días. Decir que el universo lírico de
Xavier Villaurrutia está flaco de sensualidad es un exceso que se ha venido
repitiendo sin ahondar en esas presencias marmóreas que, en su
desquiciante frialdad, acusan el fuego de la carne, la exigen a cada instante
como única redención posible, como único puerto a llegar, como "esa
realidad poética que podemos llamar la presencia de una ausencia," como él
mismo lo escribiera en su presentación a la "Exposición de Arte Moderno",
de 1932.
Pero en este reclamo, en este desasosiego de enfrentarse
constantemente con el silencio insomne que antecede el instante del crimen,
la traducción significó otro camino de exploración, de entrega amorosa
donde la pasión se deleitó con la inteligencia y la hizo suya para fundar el
espacio donde la sensualidad es una forma de dicha inteligencia. Sin
embargo, y pese a haber traducido a William Blake (Matrimonio del cielo y el
i'!ftemo, 1929 y 1942), Xavier Villaurrutia era un desencantado de la
traducción de poesía. No creía en ella: "la traducción de la poesía es siempre
un trabajo melancólico. Los frutos de la cosecha son pálidos,
convencionales muestras; basta hincarles el diente para recibir un zumo sin
sabor ni perfume, una ausencia en vez de una presencia deliciosa. La
transfusión de sangre de un idioma a otro, posible cuando se trata de una
obra escrita en prosa, no lo es cuando de poesía se trata." Congruente a su
credo fue su labor como traductor. De André Gide: El regreso del hfjo pródigo y
La escuela de las mteferes, esta última en colaboración con Antonieta Rivas. De
Luigi Pirandello: La vida que te di, en colaboración con Agustín Lazo. De
Paul Morand: Viqje a México. Y de Jean Giraudoux: Judith, en colaboración
con Agustín Lazo. Nunca más la poesía. Su respeto y conocimiento por el
trabajo mayor y su profunda fascinación por el misterio y el secreto que

338

339

Dama de corazones, fue un recurso más en las búsquedas exploratorias de
Xavier Villaurrutia, nunca un fin que parcelara y definiera su expresión

�conllevan todo poema lo inhibieron al acto sacrílego -en el mejor de los
casos-, estéril -en el más- de volver a intentar la traducción de poesía. La
pasión, sin duda, de la difícil libertad del poeta, fue la brújula que guió la
vida de Xavier Villaurrutia; el testimonio de ésta fue su obra.
Sin duda alguna uno de nuestros grandes poetas es Xavier Villaurrutia.

Nocturno de los ángeles
A Agustín J. Fink
Se diría que las calles fluyen dulcemente en la noche.
Las luces no son tan vivas que logren desvelar el secreto,
el secreto que los hombres que van y vienen conocen,
porque todos están en el secreto
y nada se ganaría con partirlo en mil pedazos
si, por el contrario, es tan dulce guardarlo
y compartirlo sólo con la persona elegida.
Si cada uno dijera en un momento dado,
en sólo una palabra, lo que piensa,
las cinco letras del DESEO formarían una enorme cicatriz
luminosa,
una constelación más antigua, más viva aún que las otras.
Y esa constelación seria como un ardiente sexo
en el profundo cuerpo de la noche,
o, mejor, como los Gemelos que por vez primera en la vida
se miraran de frente, a los ojos, y se abrazaran ya para siempn
De pronto el río de la calle se puebla de sedientos seres,
caminan, se detienen, prosiguen.
Cambian miradas, atreven sonrisas,
forman imprevistas parejas ...
Hay recodos y bancos de sombra,
orillas de indefinibles formas profundas
y súbitos huecos de luz que ciega
y puertas que ceden a la presión más leve.

Luego parece remontar de sí mismo
deseoso de volver a empezar.
Queda un momento paralizado, mudo, anhelante
como el corazón entre dos espasmos.
Pero una nueva pulsación, un nuevo latido
arroja al río de la calle nuevos sedientos seres.
Se cruzan, se entrecruzan y suben.
Vuelan a ras de tierra.
Nadan de pie, tan milagrosamente
que nadie se atrevería a decir que no caminan.
¡Son los ángeles!
Han bajado a la tierra
por invisibles escalas.
Vienen del mar, que es el espejo del cielo,
en barcos de humo y sombra,
a fundirse y confundirse con los mortales,
a rendir sus frentes en los muslos de las mujeres,
a dejar que otras manos palpen sus cuerpos febrilmente,
y que otros cuerpos busquen los suyos hasta encontrarlos
como se encuentran al cerrarse los labios de una misma boca,
a fatigar su boca tanto tiempo inactiva,
a poner en libertad sus lenguas de fuego,
a decir las canciones, los juramentos, las malas palabras
en que los hombres concentran el antiguo misterio
de la carne, la sangre y el deseo.
Tienen nombres supuestos, divinamente sencillos.
Se llaman Dick o John, o Marvin o Louis.
En nada sino en la belleza se distinguen de los mortales.
Caminan, se detienen, prosiguen.
Cambian miradas, atreven sonrisas.
Forman imprevistas parejas.

El río de la calle queda desierto un instante.
340

341

�Sonríen maliciosamente al subir en los ascensores de los
hoteles
donde aún se practica el vuelo lento y vertical.
En sus cuerpos desnudos hay huellas celestiales;
signos, estrellas y letras azules.
Se dejan caer en la camas, se hunden en las almohadas
que los hacen pensar todavía un momento en las nubes.
Pero cierran los ojos para entregarse mejor a los goces de su
encamación misteriosa,
y, cuando duermen, sueñan no con los ángeles sino con los
mortales.
Los Ángeles, California.

NOVELA COMO NUBE. UNA NOVELA LÍRICA DE
GILBERTO OWEN
Lic. Ludivina Cantú Ortiz
Facultad de Filosofía y Letras

UANL
Palabra que no sabes lo que nombras.
Palabra, ¡reina altiva!
Uamas nube a la sombrafugitiva
de un mundo en que las nubes son las sombras.
Xavier Villaurrutia

Experimentación, pero más que experimento, juego. Estos dos
conceptos definen la postura de Gilberto Owen en Novela como nube, y no
sólo de Owen; sino de todos los Contemporáneos que participaron del
auge novelístico. Frente a la novela de la revolución surge la ¿novela
experimental?, diremos mejor la prosa novelística de los
Contemporáneos. Posterior a la poesía y anterior al teatro, como dice
Sheridan, se da un auge prosístico entre 1924 y 1928; periodo en el que
surgen Margarita de niebla de Torres Bodet (octubre de 1927), Dama de
corazones de Xavier Villaurrutia (abril de 1928) y Novela como nube Gulio de
1928). La llama fria de Owen había aparecido en 1925, convirtiéndose así
en el iniciador de la prosa narrativa del grupo.
También en este ámbito los Contemporáneos suscitaror
polémica y fueron el blanco de agudas críticas por parte de los virile!
342

343

�pues, según éstos, la novela debía representar directamente la realidad y
poseer un carácter documental, y " porque, en ese género, sí había
quienes se adecuaban a la idea fija y preconcebida de lo que debía ser una
literatura viri/' 1• E sta declaración nos confirma el hecho de que lo que
hicieron los Contemporáneos en su narrativa fue distinto a lo que se
estaba produciendo en México en ese momento; mejor aún,
completamente opuesto.
Modernos, contemporáneos, vanguardistas tanto en la poesía
como en la prosa, leían a Gide, a J ules Laforgue, a Paul Morand, a
Marce! Proust, a Valery Larbaud, a Pierre Girard y ajean Giraudoux. o
es de extrañar que esta faceta del grupo sin grupo permanezca un tanto -o
un mucho- desconocida, y entre todos ellos el poeta más desconocido del
grupo, o como dijera José Joaquín Blanco, el poeta de la mala suerte:
Gilberto Owen.
o se sabe si por descuido o porque así lo prefirió, Gilberto
Owen iba dejando por ahí (en los países por donde viajó) lo que escribía.
Fueron sus amigos los que se encargaron de recoger su obra, y sólo hasta
un año después de su muerte, en 1953, se publicó su obra completa con
el título de Poesía y prosa por la Imprenta Universitaria, en edición de
Josefina Procopio y con prólogo de Ali Chumacera. La segunda edición,
aumentada, fue publicada en la colección Letras Mexicanas del Fondo de
Cultura Económica en 1979, con el título de Obra!. Tenemos noticia de
la tercera edición publicada por CO ACULTA en 1990.
Gilberto Owen, la conciencia teológica del gmpo como se
autonombraba, fue, al decir de Raúl Leiva, tm alquimista de la poesía que

transformaba el plano cotidiano en lingotes de oro, donde su renovada expe,iencia
dejaba pedazos de su alma: piedras preciosas que han enriquecido el li,ismo mexicano
contetnporánea3. Buscador incansable del paraíso perdido según Leiva, y de
la libertad proclamada por los vanguardistas europeos. Buscador de sí
mismo y del amor. Viajero infatigable en busca de sus ideales; no en
vano se identificó con Simbad en su Perseo vencido.
Pero ... ¿encontró lo que buscaba? 01ven es el poeta que no encontró las

cosas que buscaba porque tenía tm te,ror teológico de as11mir!as, de encetrarse en el
infierno de una definición ''imdenta ,,,_

1 ~heridan Guillermo. Los Contemporáneos ayer, F.C.E., México, 1985, p. 244.
2 Esta es la edición que utilizamos para el presente estudio.
3 Leiva Raúl. ln1age11 de la poesía mexicana conte,,,poránea, Imprenta Uruvers1taria, México p. 180.
4 Blanco José Joaquín. Crónica de la poesía mexicana, Katún, México, p. 192.

344

He ahí a Perseo vencido. La tristeza, la desdicha y la
desesperanza que lo caracterizaban, al igual que el afán de búsqueda y de
libertad se conjugaron para crear un texto original y revolucionario que,
en una primera instancia pareciera oscuro, pero que al penetrar en sus
profundidades provoca un delicioso deleite. H ablamos de ove/a como
nube o ove/a en forma de nube, según su título original. Prosa y no poesía,
¿o prosa y poesía?, o ¿prosa poetizada? Lo analizaremos más adelante.
Pero de lo que sí estamos seguros es que 1\Jo11ela como 1111be representa esa
búsqueda que delineó la vida del poeta. Búsqueda que lo lleva -y nos
lleva- a la experimentación y al juego.
Ahora bien, si en cada época cultural hay una frase de iniciación
en la que se experimentan las formas artísticas que más tarde se
consolidarán, el arte del siglo JG-X, en sus manifestaciones más
innovadoras, es una perpetua experimentación, dice Romero Tobar. Ese
experimentalismo propio de las vanguardias lo abarca todo. Y en
literatura, también la novela experimenta.
Aunque es difícil definirla, tradicionalmente se ha considerado a
la novela como una narración que constituye una imagen de la vida.
Debe presentar una trama, un suceder de acontecimientos basados en el
tiempo que describan una secuencia completa de acciones. Sin embargo,
este género, de oscura ascendencia como dice Aguiar en su Teoría de la
Literatura, es flexible y ambiguo, pues posee un carácter singular que

proviene, en primer término, de Slf !eng11qje. ¿Es prosa? Si se piensa en las epopeyas,
evidentemente sí lo es. Apenas se la co!Jlpara con los géneros clásicos de la prosa - el
ensqyo, el disc11rso, el tratado, la epístola o la histona- se percibe q11e no obedece a las
mismas !eyel.
Por otro lado, discurriendo sobre Pqjaro Pinto de Antonio Espina,
el mismo Owen nos dice que:
Un día del siglo XX la novela se enamoró del poema y la literatura
pareció que iba a descarrilarse sin remedio, pero ya Giraudoux había
inventado unos neumáticos que hacen inútil la vía. (...]
o se entrega al lector con facilidad, este libro de prosas que enmarca
una novela [...] entre relatos incorpóreos que son otras tantas murallas de
un cristal irrompible, sólo sobornables los centinelas para los que se
hayan habituado a leer un poco entre líneas. Hay que abordarlo sin
ánimo de molicie, e irlo rindiendo reducto tras reducto; a fin de cuentas
puede encontrarse, en pago, mucho, poco o nada, según el lector. [...]

5 Octavio Paz. él arco y la lira, r.C.E., J\léx.ico, p. 224.

345

�Todo consiste, en efecto, en sorprender en él una lógica no discursiva,
sino más afinada, injerto de la poética mallarmeana y la fotogénica,
situándose en un plano fronterizo "entre el poema y la cinegrafía", [...]
buscando una especie de"proyección imaginista sobre la blanca pantalla
del libro"6.

Owen nos describe la novela contemporánea, pero Novela como
nube ¿qué es? ¿A qué leyes obedece? ¿Cómo clasificarla? ¿Cómo definirla?
El propio autor nos lo dice: una novela; pero no se piense que es una
novela convencional, sino una novela como nube. ¿Qué significa esto? Ya
desde el título percibimos los dos géneros que confluyen en ella: el
narrativo y el lírico.
El género narrativo está presente porque Novela como nube, ya sea
una novela corta según Juan Coronado, o un intento fallido de novela como
dice García Terrés; es una novela porque, en una primera instancia,
cumple con los aspectos -diremos- formales: cuenta una lústoria, posee
una trama, acción, personajes, etc. Pero en Novela como nube también está
presente el género lírico. Pensemos un momento en el título de la
novela. Desde aquí Owen juega con el leguaje, pues "novela como nube"
es una metáfora, una extraordinaria y gigantesca metáfora que abarca por
completo a Novela como nube.
Una nube es algo etéreo, sutil, inasible. Una nube es amorfa y
polimorfa a la vez; es estática, pero sólo aparentemente porque se
mueve, aunque éste, su movimiento sea muy lento; imperceptible casi a
nuestros sentidos la nube avanza lenta, muy lentamente; y entonces se
transforma, cambia y adquiere diferentes configuraciones. Así es Novela
como nube. Lo lírico está precisamente en el manejo que hace Owen del
lenguaje y en la recreación del instante a través de la imagen y la
metáfora. Por tanto, Novela como nube no es una novela tradicional;
coincidimos con Juan Coronado en que es una novela lírica.
La novela lírica, dice Ralph F reedman, puede ser un viaje de
exploración en un extraño mar subterráneo en el cual el modo lírico -abreviado, casi
truncado, en verso- actúa en un mundo de ficciones poblado por una galena de figuras
animada por una imagineria de escena!. En este caso, el novelista enfrenta la
tarea de reconciliar la sucesión en el tiempo y las secuencias de causa y
efecto con la acción instantánea de la lírica, dice Freedman. De aquí que
Octavio Paz afirme que el novelista no demuestra ni cuenta: recrea un
6 Owen Gilberto. Pújaro Pinto, ULlSES, F.C.E., México, p. 38.
7 Freedman Ralph. L, novela lírica, Barral, Barcelona p. 358.

346

mundo; no le interesa contar qué pasó, sino revivir un instante o una
serie de instantes. Por esto, dice Paz, el novelista acude a los poderes
rítmicos del lenguaje y a las virtudes transmutadoras de la imagen; su
obra entera es una imagen.
Y eso es Novela como nube-. una imagen, una metáfora, una historia,
vestida de arlequín, hecha toda de pedacitos de prosa de colory clase diferentel; una
novela lírica donde a un mismo tiempo se cuenta una lústoria y se recrea
un instante y un mundo en imágenes.
Desde la perspectiva de la narración, notamos el avance del
tiempo en la novela, aunque éste es, como las nubes, muy lento: Nada
9
ese día, ni el siguiente, hasta el sábado, preñado de maravillas •
Con respecto al nivel lírico, el autor desvía la atencÍón del lector,
de la acción hacia la imagen y la metáfora:
Noviembre olía a su día de muertos y todo elyodo marino no bastaba a apagar las
llamas de cirio que eran, alarg,ados e invertidos, los corazonesy las bocas en forma de
corazón de las ,mgeres que se tendían, pesadas de pensamientos cotidianos,
melancólicos, sobre las n,cas y las bancas del paseo. Y las mbias, que eran las t11ás
letradas, sabían q11e en noviembre las tardes tienen que ser de lo más amarillo, y, para
0
lograrlo, se peinaban frente al mar hecho triza/ .

En un nivel descriptivo Novela como nube se divide en dos partes,
cada una de las cuales consta de trece cuadros o capítulos. Pero ¿qué nos
cuenta la novela? Dijimos antes que la novela en el siglo XX también
experimenta; pues bien, Novela como nube es un experimento donde casi
no hay anécdota. Uno de los elementos innovadores del género es
precisamente éste, en la novela casi no se cuenta nada; pero el casi, aquí,
es importante. En ese afán por mezclar lírica y prosa en su creación, los
autores no se preocupan por inventar una historia: la buscan, la utilizan y
la adaptan a sus necesidades.
En algunas corrientes literarias contemporáneas se dio un
renacimiento de los mitos clásicos, un brote de entusiasmo por la
mitología correspondiente a un arte radicalmente nuevo. Díez del Corral
explica por qué:
La índole especial del mito griego explica su ulterior desarrollo fuera de
su propio marco histórico. Los mitos griegos se han comportado como
8 Owen Gilberto. Novela como nube, en Obras, F.C.E., México, p. 170.
9 O_wen Gilberto, Novela como n11be, F.C.E., México, p. 156.
10 lde,11., p. 151.

347

�puras formas en disponibilidades, capaces de aprehender cualquier
realidad histórica y de abrazarse a ella, engendrando inmediatamente un
significado nuevo, saltarín y travieso Tal vitalidad suponía la perduración
no de ciertos temas, estilos literarios, imágenes, alegorías o símbolos, sino
la supervivencia en cuerpo y alma de los personajes de la mitología
greco-latina 11 •

E n Novela como nube Owen retoma el mito de Ixión para
contarnos la historia de Ernesto, que puede resumirse así: Ernesto en
busca del amor y/o de la mujer ideal, se enfrenta a dos hermanas: Elena
(el ideal, el espacio y el tiempo) y Rosa Amalia (falsa, pérfida y muy hábi~.
Termina casándose con Rosa Amalia.
Pero ¿dónde está la relación con el mito? Veamos la
confrontación entre el mito y la anécdota de la novela:

Mito

Novela

Ixión
Nivel Terrenal
1. Busca el amor en una mujer.
2. Viaja hasta encontrarlo.
3. Lo encuentra: es Día, hija de
Dioneo.
4. "Pecado": Ixión mata a Dioneo, su
suegro.
5. Ixión es desterrado.

Nivel Mítico
6. Trasciende: Zeus lo acoge en el
Olimpo.
7. Ixión se enamora de Hera, esposa de
Zeus.
8. Zeus convierte a una nube, efelé,
en Hera. La encuentra Ixión y creyendo
que es Hera, la obliga a tener amores
con él.
9. Ixión es castigado por Zeus y lo
envía al Tártaro, donde eternamente
permanecerá atado a una rueda con
serpientes.

Ernesto
Nivel Onírico
1. Busca el amor en una mujer.
2. Viaja intentando encontrarlo.
3. Cree encontrarlo en Eva tercera.
4. "Pecado": Ernesto y Eva tercera se
convierten en amantes.
5. El marido de Eva tercera "mata" a
Ernesto.

Nivel Terrenal
6. Trasciende: Ernesto "renace" en casa
de Elena, en Pachuca.
7. Ernesto se enamora (nuevamente) de
Elena, esposa de su tío Enrique.
8. Ernesto ve la sombra de una mujer y
creyendo que es Elena, le propone una
cita para la medianoche. La mujer era
Rosa Amalia.
9. Ernesto se casa con Rosa Amalia; sin
embargo, él ve su matrimonio como un
castigo eterno.

11 Díez del Corral Luis. Laf1111ción del mito en la litera/11ra contemporá11ea, Gredos, Madrid, p. 75.

348

En el nivel ancdótico, Owen sólo narra el mito de lxión
actualizándolo en el personaje. Así, tenemos que la historia de Ernesto,
como la de Ixión, está contada en dos planos:
A. Ixión en la Tierra:
ivel terrenal en el mito de Ixión.
ivel onírico en la historia de Ernesto.

B.
Ixión en el Olimpo:
ivel mítico en el mito del Ixión.
ivel terrenal (anecdótico) en la historia de E!nesto.
Se da un entrecruzamiento entre el mito de Ixión y la historia
que nos ofrece Owen. En el primer nivel que aparece en la novela, el
marido de Eva tercera "mata" a Ernesto, lo cual permite que este último
trascienda a otro nivel, a otro plano; en la novela, Ernesto "renace" en el
plano terrenal cuando despierta de su sueño; en el mito Ixión asciende al
plano mítico, al Olimpo. Ernesto, como Ixión y como Owen, ¿buscará
también la libertad? Es en el cuadro "13, notas de policía" donde matan
a Ernesto; por lo tanto, esto podría se simbólico pues el 13 es el signo, no
de una muerte común, sino de verdadero &amp;nacimiento... Es elfértil reventar de una
granada, cuyo grano, como el de la parábola bíblica, tJJuere para volver a
J?
fiructzificar... Ernesto muere para renacer después, ¿será este renacer la libertad
anhelada? Sí, pero comete un error, vuelve a "pecar" como Ixión, y es
castigado por toda la eternidad. Y a no hay salvación posible.
... si se atreviera a decirle que no es ella a quien esperaba... o, muy
endurecido en el mal estará él, pero no tanto que para salvarse tuviera
que herir a Rosa Amalia, comprometiendo a Elena de paso. Tendrá que
aceptar las consecuencias. Su rueda de lxión será el matrimonio. (...) Es
su esposa. ¡Ay, Elena inasible, haberte amado siempre en imagen! En
Eva, Ofelia, la otra Eva, y todas, todas. Júpiter vengativo, habitante del
Real, seré el esposo de Rosa Amalia, de esta nube! Ixión en el Tártaro, el
matrimonio, el matrimonio 13.

12 García Terrés Jaime. Poesíay alq11imia. Los tres 1111mdos de Gilberto Owen, Era, México, p. 87.
13 Owen Gilberto. Novela como m1be, en Obras F.C.E., México, pp.184 y 186.

349

�Podríamos aventurarnos y decir que observamos aquí la figura de
otro personaje mítico: Perseo, pero vencido. ¿No será que Owen se
identifica a la vez con Ixión, con Ernesto y con Perseo vencido? ¿O los
cuatro serán el mismo personaje en la novela? Lo que sí observamos
claramente es que el autor interviene en su creación y nos hace tomar
conciencia de que él es el creador de "su mundo", él dispone a su antojo
de personajes, escenarios, acciones, ¿y lectores? Es un juego consciente
en el que nos hace participar Gilberto Owen.
Una historia narrada en tercera persona, pero ¿por quién? Por la
conciencia o por la memoria o por el recuerdo de Ernesto, pues mi
personqje sólo tiene ojos y memoria; aun recordando sólo sabe ver, dice Owen.
Novela como nube aparece entonces como un monólogo interior donde
advertimos el fluir de la conciencia de Ernesto; lo cual permite que "el
diseño" de la novela sea un conjunto de imágenes y motivos producidos
por las asociaciones de la mente. Elemento éste constitutivo de la novela
lírica, según ha dicho Freedman.
Sin embargo, esta voz que nos cuenta lo que sucede, por
momentos parece desdoblarse y es el mismo autor quien nos habla:
aparece entonces el punto de vista lírico o el Yo del poeta. En la
mascarada de la novela, dice Freedman, este punto de vista es la máscara
del poeta así como la fuente de su conciencia.
Tendrá que usar un mono clo humo de Londres para ocultarla. Ladrar del
viento policía, investigando asesinatos líricos. A la luna la mató Picasso
en la calle Lepic, una noche del mes de ... ¿de qué año?, del siglo XX.
Aquel profesor de historia que refería: "día y noche, bajo los rayos del
sol, los ejércitos..." La mala música del Sr. unó, fuerte como un trago
de alcohol; los mismos resultados, alcohol o música, bebida, oída 14• (30)

Sabemos que en la novela tradicional resultaría imposible que el
autor interviniera como tal en su obra, a excepción de la voz narrativa,
que es la "voz" que toma el autor; pero en una novela lírica, el autor
como tal y/ o como el Yo lírico o poético aparece en su propia creación:
Entre Robinsón y Simbad anda el novelista contemporáneo. O poetiza la
prosa recreándose en su propio juego, desrealizándola en el narcisismo
del cuaderno de notas lleno de apuntes personales, creando primero los
objetos para subsistir -como el Robinsón de la isla-, o se lanza a la

aventura del viaje por sus sueños y sus instintos en diálogo con Freud
(arduo conversador para señoritas sport) o nos cuenta una nueva vida de
abejas, de hormigas y de térmites, que se parecen al hombre, para atraer
nuestra atención y dominarla en este pequeño viaje del tranvía
cotidiano.[...]
En la nueva novela no nos distraen del diálogo directo del autor, el
personaje y la situación [...] alejada de la anécdota que enriquece desde
afuera el personaje creado, el autor quiere crearse a sí mismo, mira a su
interior, vuelve sobre sus pasos en vez de animar otros personajes que a
su vez se conviertan en autores de sí mismos, [...] El autor lo es todo
como en la poesía y, como en el poema, cada palabra, cada frase vale por
sí, por su propia virtud. Como habla el autor, no el persoi:iaje, en la flecha
partida, dirigida, en el juego de palabras, difícil consonante de la prosa,
hallamos el valor de su espíritu y los matices tónicos de su concepción 15.

(31)

Pero Novela como nube no es sólo una historia narrada en tercera
persona, también es una sucesión de imágenes cuya estructura parece
conformar un cuadro cubista, pues nos presenta una visión fragmentada
de la historia que narra.
Como la nube, la novela de Gilberto Owen parece ser estática, y
en ese estatismo el autor se regodea en el lenguaje, juega en y con la
palabra llena de sugerencias.
Luego la tarde se transfigura, ensaya colores, se va llenando de cosas
milagrosas; [...] Alberto Durero que hace de las suyas, dibujando sus
monstruos pueriles en el esqueleto metálico de un inmueble que no se
acabará de construir nunca, contra el poniente enrojecido. La tarde,
como esas muchachas que se ruborizan queriendo ocultar una
hemorragia inesperada, y es como si la sangre les llenara todo el rostro,
todo el cuerpo. Alguien, vestido de azul, el único sin manchas de sangre,
se columpia, suavemente, en una nube atada de dos pararrayos, como
una hamaca de púrpura 16.

Owen recrea un instante y produce imágenes en cascada, una tras
otra y evita con ello que la novela avance, esto la vuelve lenta, lánguida.
El tiempo está detenido: toda la primera parte es un sueño de Ernesto, y
en la segunda parte transcurren sólo dos o tres días. La novela lírica es

15 Ortiz de Montellano Bernardo. Avent11ras de la 1101,e/a en Co11te111poráneos I, F.C.E., México p. 207.
16 Owen Gilberto, Novela como 1111/Je, en Obras, F. C. E., México. p.157.
17 Ihíd., p. 178.

14 Owen Gilberto, Op Cit., p. 146.

350

�lenta porque el autor se centra en el instante, no le interesa el transcurrir
del tiempo y la acción.
Por otro lado, percibimos que no sólo la novela es como una
nube, también los personajes son como nubes. ¿Quién es Elena? E s
Hera, Eva y el ideal de mujer que busca Ernesto. ¿Y Rosa Amalia? Ésta
es sólo una sombra de Elena, del ideal; Rosa Amalia es Nefelé, la nube
transformada, la impostora. ¿Y Ernesto? Ernesto es su memoria, su
conciencia, sus ojos; la voz del autor: el Yo que junto a Owen se
convierte en creador de su mundo poético y de sí mismo. Es la máscara
del poeta, es su sombra. La relación entre el Yo poético del autor y el
personaje nos conduce a la figura del espejo, en cuya imagen ambos se
funden.
Así, en el aspecto lírico de Novela como nube ya no es Ernesto el
prota?onista; ahora el protagonista es el Yo poético. Éste percibe,
experimenta y transforma sus percepciones en formas poéticas. Trátese
de imágenes o metáforas:
El día, un parpadeo terúa su alba en el espejo. Un espejo que soñaba
retratar a San Jorge, mordido infinitamente por el dragón dorado del
marco. Aplacaría su sed en el estanque, y el que cayera al agua sería
devorado. Rompían a cantar los pájaros en el bosque del tapiz y, en el
nncón más alejado, sobre el piano que jugaba al dominó, no se sabía si
Chopin lúgubre acechaba, santo medieval, al Dragón, o era él mismo
otro dr:gón al acecho de almas sentimentales. Con qué exquisita
correcc1on se sentaban las sillas del estrado 17•

Trátese de paisajes:
Y se entran en una primavera sólo de luces y de sombras, corno
enmudeóda por ~quella carencia absoluta de color; así tendrá que ser
toda. pnrnavern Vl_sta, a través del recuerdo, desde el otoño que ahora
termma. El paisa¡e cuadrado tiene un primer térrrúno con césped y
bancos y un fondo de árboles verdaderos pero corno llenos de noche sin
un amarillo de hoja seca, sin un verdiamarillo de hoja tierna 18.
'

Puede tratarse también de cuadros con técnica cubista:
La nariz, bajo la boca, en el lugar del cuello. Tiene aislada un valor
definitorio independiente; sensual, nerviosa, de alet;s eléctricas como

18 !bid, p. 159.

352

carne de rana en un experimento de laboratorio. Dos pares de ojos, en el
lugar de las orejas, le brillan como dos aretes líquidos, incendiados. (...)
La frente es todo el resto de la cara, multiplicada su convexidad por la del
cristal de la botella 19•

Así como encontramos cuadros cubistas, también hay marinas:
Se sigue una marina muy sencilla. Puede pintarse con sólo tres brochazos
paralelos; en la primera franja, la más clara, se escriben muchos VVVV
decrecientes, cifra de las gaviotas, y en la de en medio basta recordar que
el mar valúa en mil emes de espuma su oleaje; luego sólo falta esparcir
estatuas de sombra por la playa20.

Y también encontramos retratos:
A un lado cose Elena. [...] Vislumbra Ernesto que su figura podría
resolverse en chorros, en corrientes caídas de luces y colores. Está la
cabellera bermeja, sin acabar de caer nunca, con sus oleadas de barro
torrencial, sobre los hombros redondos y perfectos; y en la confluencia
del entrecejo los ojos alargados unen sus aguas azules a la de las cejas,
para seguir por el recto acueducto de la nariz, rosa de agua de luz de
amanecer. Y lo mismo pondría su técnica ésta para el cuello, para el
descote, para ese brazo abandonado sobre la rodilla, ahora que ha dejado
un instante de coser, con la mano detenida en su caer por un fenómeno
gemelo del que inmoviliza, en el invierno del Niágara, estalactitas de
hielo21 .

De tal suerte que, como dijera Jaime Torres Bodet:
... para romper todo comprorrúso externo con la acción, todo diálogo, lla
novela] se ha hecho monólogo interior, autobiografía de pausas y, para
sentirse más sola, se extiende desnuda sobre su reflejo y viaja en él, sobre
su propia conciencia, como un Narciso que hubiera leído a Freud y que,
en vez de acuñar su imagen en la moneda redonda, inmóvil, ele una
fuente, prefiriera fluir con el arroyo que, al retratarlo, lo corrige, lo
deshace y, a pedazos, lo reconstruye 22 . (38)

Así aparece lo que Juan Coronado llama la unidady coherencia total
de la novela en otra imagen: el mito de Narciso, y nos dice: 01ven se ve en su

19 Ibíd. p. 149.
20 Ibíd., p. 159.
21 Ibíd., p. 168.
22 Torres Bodet Jaime. Novelay 1111be m Conten,porá11eos II, F.C.E., México p. 88.

353

�obra. Observa su acto creadory se enamora de la imagen de la nube. Sabe que ahí
está la posibilidad de su transftg11ración23.
Observamos también que en Novela como nube confluyen diversas
"voces": desde Freud y su influencia en el novela psicológica; Proust con
los juegos temporales y la alteración de planos (subjetivo-objetivo); Joyce
con el fluir de conciencia y el monólogo interior; la llamada novela
intelectual con la "supresión" de la historia y de los personajes, así como
la morosidad: elementos básicos de la narración; por otro lado, también
está presente el cine que, con su extrema objetividad, impide que el
narrador describa al personaje en su interior, y sólo lo presenta a través
del diálogo (si lo hay), de los gestos y de las acciones, como lo haría una
cámara cinematográfica. Por tanto, en la novela Owen nos invita a asistir
a un concierto, a su concierto, donde la multiplicidad de voces que en ella
convergen, armoruzan.
Asistimos a la revelación de un texto, en el que los personajes, la
acción, los escenarios son como nubes; parecen diluirse entre las manos
y se transforman ante nuestros ojos. Tal vez sea porque, como dice
Owen al finalizar su novela:
Es un consuelo pensar en que nada se nos da, no conocemos nada en
efecto. De las cosas sabemos alguno o algunos de sus aspectos, los más
falsos casi siempre. [...] nunca se nos entregan, nunca nos dan más que
una nube con su figura ...

Así, descubrimos que en Novela como nube nos encontramos ante
la presencia de una novela poética, polifónica, ambigua, polimorfa,
lánguida, deleitable y difícil de asir en tanto que es una novela como nube.

BLANCO, José Joaquín. Crónica de la poesía mexicana. México: Katún.,Col. Libro
de Bolsillo Serie Ensayo 1, 1983.
BRUSHWOOD, John S. La novela hispanoamericana del siglo xx. México: FCE,
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TORRE, Guillermo de. Historia de las literaturas de vanguardia. Madrid:
Gudarrama, Col. Universitaria de bolsillo Punto Omega 117, 1971.

23 Coronado Juan. "Novela como nube: prosa como poesía (un acercamiento a Owen)" en

Fabri/adores de dos 1111mdos, UNAM, México, p. 95.

354

355

�Hemerografia
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SEGOVIA, Tomás: Gilberto 01ven o el rescate, PLURAL, México, núm. 39,
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DE LA CREACIÓN EN INSTANTES
ENSAYO SOBRE EL TIEMPO, EL ESPACIO Y
LA SENSIBILIDAD EN LA NOVELA ORLANDO DE
VIRGINIA WOOLF

TORRES BODET, Jaime: Novela y Nube, CONTEMPORÁNEOS II, Edición
facsimilar del FCE, México, 1981.

Mtra. Marina López López
Universidad Michoacana
de San icolás de Hidalgo

Una hora, 11na vez instalada en la mente humana, puede abarcar
cincuenta o cien veces SJI tiempo cm11ofl1étrico; inversamente, una hora
puede comsponder a un segundo en el tiempo 111ental.

Él tiene dos adversarios: el prime,v le presiona desde atrás, desde s11
origen. El segundo le bloquea el camino hacia adelante. LJicha co!lh"(l
ambos. En realidad, elprimero le apoya en su lucha contra el segundo,
pues le quiere empt!Jar hacia adelante e, igualmente, el seg1111do le
presta su apqyo en sH lucha contra el p,imero,ya que le presiona desde
ah-ás. Pero esto es sólo teóricamente asi Pues 110 están solos los dos
adversatios, sino él 111is1JJO también.
FranzKnfka

Lo que me propongo comentar a continuación es la novela Orlando de
Virginia Woolf, a partir de tres temas centrales: el paso del tiempo y en él
el lugar de aparición y actualización del espacio y la expresión de la
sensibilidad. Pero antes de empezar a dar cuenta del contenido de la
novela como tal, y de mencionar directamente los temas presupuestos,
356

357

�me gustaría detenerme en una semblanza de la autora, en una
caracterización general de su obra y en la ubicación y descripción de la
novela en cuestión en el cuerpo de su propuesta literaria. Posteriormente
abordaremos el tema a partir de dos premisas básicas: a) el tiempo y su
vinculación con el espacio y b) el sentido de la sensibilidad en la
configuración de la cultura. Ambas premisas y su vinculación pretenden
ser al menos esbozadas a fin de extraer su vigencia y posibilidad.
Expongo el desarrollo de lo anterior en dos partes posteriores a la
presentación general de Virginia Woolf: 1) Espacio, tiempo y creación,
que persigue señalar el carácter inextricablemente unido entre el espacio
y el tiempo, no como categorías de conocimiento sensible, como lo
concibe Kant, sino como dimensiones de la realidad en las que se realiza
una experiencia, la humana y sus manifestaciones de creación. Tomaré de
paso la interpretación que realiza Hannah Arendt de la noción de tiempo
agustiniana, no por un capricho o desvío del tema, sino porque me
parece que la interpretación arendtinana nos permite tener una
comprensión distinta del tiempo, como no lineal y sucesivo tal como
podemos ordenar los hechos pasados, sino multidimensional, un tiempo
real vivido por seres humanos y expresados, desde nuestro punto de
vista, por el personaje central de la novela de Virginia: Orlando. 2)
Sensibilidad y corporalidad. En esta parte abordamos el sentido e
importancia que Virginia Woolf expone en su novela acerca de la
capacidad de sentir en un cuerpo sexuado, masculino o femenino o
andrógino, en el que se manifiesta la concretud y realidad del ser que
siente y vive el mundo. La sensibilidad y la corporalidad son condiciones
indisociables que constituyen fundamentalmente la existencia humana,
condiciones y capacidades en las que se actualiza un deseo, una
expectativa, y donde se encarna toda posibilidad de subversión del orden
social y cultural establecido. En la novela de Virginia Woolf, Orlando
representa este sujeto sensible, corporal, que subvierte en el transcurso
del relato las maneras de ser y sentir en épocas históricas distintas. Nos
apoyaremos para sostener lo anterior en Orlando, por supuesto, pero
también en la propuesta de Mikel Dufrenne acerca de la importancia del
sujeto como posibilidad de creación de la cultura a partir de la afirmación
del cuerpo y la sensibilidad. La referencia a Dufrenne tampoco es
arbitraria. Considero que el filósofo nos da pistas acerca de la primacía
del sujeto en la transformación de la cultura, pero ese sujeto, aunque
sensible, parece todavía abstracto. La novela de Virginia Woolf, por su
358

parte, nos permite pensar en ese sujeto como diverso, como hombre o
como mujer según el personaje Orlando, tan masculino como femenino.

Virginia Stephen-Woolf (1882-1941)
Virginia Woolf formó parte del "Bloomsbury Group" al lado de
algunos de los intelectuales de Cambridge: Lytton Strachey, John
Maynard Keynes y otros. Virginia y su hermana Vanessa, ambas
integrantes del Grupo de Bloomsbury, recibieron educación humanística
al interior de su casa, por parte de su padre, el escritor victoriano Leslie
Stephen; la razón que comentan Julio de Martina y Marina Brussece se
arguye acerca de esta forma de educación es que en aquellos primeros
años del siglo XX no estaba permitido a las mujeres inscribirse en la
Universidad 1• Desde el principio, Virginia se reveló como una escritora
versátil a diferencia de su hermana Vanessa quien mostraba mayor
talento para la pintura. Según algunas interpretaciones, después de la
muerte de su madre (1895) Virginia experimentaba desórdenes mentales,
que se agudizaron una vez que murió su padre en 1904 y su hermano
Thoby en 1906.
Virginia recibió la influencia intelectual de varios filósofos entre
los que se cuentan Locke, Berkeley, Rousseau y "había leído muchísima
literatura, antigua y moderna, tuvo la oportunidad de conocer la obra de
Henry Bergson, los Principios de psicología de William James, las obras de
Freud (de las cuales los bloomsburianos fueron unos de los primeros
divulgadores en Inglaterra), aceptando, sin embargo, a Freud más como
estimulo intelectual que como inventor de una ciencia y de una práctica
terapéutica"2• Las ideas estéticas de Virginia Woolf, "su oposición al
naturalismo, la apertura hacia el gusto y los métodos de las nacientes
vanguardias artísticas", estuvieron influidas por las ideas de Fry, alumno
de Moore3. En 1912 se casa con Leonard Woolf, en una época Oa
eduardiana) en la que se acentuaba el radicalismo político y los conflictos
sociales, situación respecto a la que Virginia reaccionó radicalmente
mediante la literatura y afirmaba: "cada vez tengo más claro que las
únicas personas honestas son los artistas"4• Fundó la H ogarth Press en

1 Martino,Julio de y Marina Brussece, u1s.filósofas, Barcelona, Catédra, 2000, p. 367.
2 !bid., p. 368.
3 Idem.
4 Diario citado en !bid., p. 368.

359

�1917, editorial en la que aparecieron los poemas de Thomas S. Eliot.
Puso fin a su vida ahogándose en el río Ouse el 28 de marzo de 1941
Según Julio de Martino y Marina Brussece, Virginia Woolf
intentaba alejarse de la narrativa realista y la novela victoriana,
característica expresada en el ensayo La ficción moderna (1915). Virginia
Woolf desconfiaba de la razón y de la posibilidad de encontrar un
sentido en el devenir de la historia y de los individuos. La realidad, para
ella, no estaba constituida por una sola dimensión sino que adquiría una
forma caleidoscópica y mutable, nunca unívoca y unidireccional.
''Virginia Woolf era escéptica respecto al significado atribuible a las
impresiones que la mente recibía a través de los sentidos"5, según ella, las
mentes vivían en un estado de aislamiento permanente bastante alejada
de la experiencia común, quizás en un espacio imaginario y atemporal
que ponía en cuestión las estructuras sociales reinantes en cada época.
La novela... debía presentarse en el espacio-tiempo reversible de la
conciencia y afrontar con diversos niveles de escritura los diferentes
'estratos' del ser, trazando correspondencias y relaciones no
inmediatamente perceptibles entre las distintas mentes y entre éstas y la
'realidad'. 'Quiero inventar un nuevo nombre para mis libros para
sustituir el de noveld [decía Wool~ 6.

En 1922, publica La habitación de Jacob en la que destaca la
"ausencia de trama definida ...de nexos causales unívocos, personajes
delineados a través del análisis de sus estados mentales globales y
fragmentados. Para Woolf, el Yo se presenta como un mosaico en el que
confluyen segmentos de espacio-tiempo procedentes de cualquier
dimensión .. .7" y sus temáticas de fondo eran la crítica del realismo y el
positivismo victorianos·, la disgregación de la individualidad y de la
identidad y la desaparición del significado de la vida de lo singular.
Otro aspecto relevante y significativo de la escritura woolfiana es
su búsqueda de una mediación entre las formas de creación literaria
masculina y femenina dirigiendo sus propuestas hacia una escritura
andrógina: "el arte no podía ser ya sólo masculino, y menos que nunca
sólo femenino, pero la mente superior que podía crear el arte debía ser,
como había escrito Coleridge, una mente andrógina, una mente que fundía
5 Idem.
6 Ibid., p. 370.
7 Ide!ll.

todas sus facultades", según la opinión de la autora en Una habitación
. 8

propia.
El Eros andrógino fue colocado por Woolf como símbolo de la
auténtica creación arústica moderna y, en este sec.tido, la unidad de la
mente entendida como andrógina y no como egocentrismo
androcéntrico es, según ella, el objetivo del arte.
Una habitación propia, tiene la forma de una conferencia en la que
Virginia plantea como tema central la relación que hay entre las mujeres
y la novela, en ella denuncia la ausencia de una tradición propiamente
femenina a partir de la que las mujeres puedan desarrollar sus aptitudes
literarias sin remitirse a las formas propiamente masculinas de significar
las cosas. Según la interpretación de Julio de Martina y Marina Brussese,
una de las propuestas de Virginia en esa novela es realizar la historia del
género centrada en las mujeres no con el afán de hacer una historia
distinta o en la que no aparezcan los seres de género masculino, sino con
una intención de redimensionar las maneras tradicionales de comprender
las formas de ser y hacer tanto masculinas como femeninas. Según los
autores sería "reescribir la historia" intentado explicar la ausencia de las
mujeres en la historia de la cultura. Pero, desde mi punto de vista,
Virginia Woolf no propone reescribir la historia de la humanidad, más
bien denuncia la urgencia y necesidad de las mujeres de crear sus propios
medios de desarrollo intelectual no únicamente literario, sino en cada
uno de los campos del saber humano. La escritora no habla de una
situación inferior de las mujeres en relación a los varones, ni propone
igualar sus condiciones a las de éstos, exige, por el contrario, que las
mujeres sean capaces de crear para sí mismas las condiciones de creación
y afirmación, condiciones de las que, a principios del siglo XX, Virginia
apenas veía indicios. Me parece, entonces, que la consideración de que
Virginia propone escribir la historia del género, es una desviación
realizada por los autores de Las filósofas; cierto es, sin embargo, que
Virginia recurre a los archivos y textos escritos en distintas épocas para
hablar de la situación de las mujeres en diferentes momentos de la
historia: lo que se nos ofrece ( ... ) es un cúmulo de informaciones; a qué
edad se casaba, cuántos hijos solía tener, si tenía una habitación para ella
sola, si se ocupaba personalmente de la cocina o si tenía una sirvienta.
Todas esas cosas se pueden encontrar probablemente en los registros de

8 Ibid., p. 374-375, las cursivas son mías.

360

361

�9

Él era Orlando y el relato de su vida (de los diecisiete a los treinta
y seis años) sólo refiere tres siglos de su existencia, de 1586, según la
fecha escrita en la primera página de La Encina, a 1928. Tres siglos
durante los que sólo transcurren diecinueve años para Orlando y, sin
embargo, ella es la misma el jueves 28 de octubre de 1928 a las once de la
mañana.
En esta mínima descripción se puede resumir a grandes rasgos la
trama de la novela y esbozar un apunte respecto al interrogante que

consideramos central en la novela, "¿Qué es un siglo? ¿qué somos
'nosotros?"; sin embargo, entretejidos al tema del tiempo y de la
existencia humana, Virginia aborda de modo explícito una crítica al
orden establecido, a las condiciones de la vida humana a principios del
siglo XX y el lugar ocupado por las mujeres en las tres épocas (la
isabelina, la victoriana y la eduarcliana) en las que vive el protagonista. En
este sentido, podríamos ir aventurando una hipótesis de trabajo: la
novela de Virginia Woolf tiene unas implicaciones para la teoría y la
práctica políticas, expresadas de forma estética, en tanto que ella toma
como pretexto la singular vida del personaje como un modo de subvertir
el orden dado de las cosas y la manera común que tenemos de ·
interpretarlas: como realidades histórica y socialmente asignadas.
Los temas que se entretejen en la novela son, entonces, el paso
del tiempo, la apertura de espacios, la deconstrucción de imágenes, una
crítica a los roles establecidos, la sensibilidad masculina y femenina, la
relación entre la vida y la literatura y la actitud del biógrafo. Todos estos
temas pueden ser abordados, y como parte de un todo, seguramente,
desde un punto de vista psicologista, bajo dos perspectivas: a) respecto a
la autora: la novela es una expresión de un orden mental desviado
-consideración ya hecha y atribuida a la muerte de algunos de los seres
queridos de Virginia-,1 1 b) respecto a la obra: es pura fantasía que revela
el inconsciente de quien la escribió. También puede ser interpretada
desde una postura feminista a partir de la personalidad del protagonista:
hay una crítica a la sociedad y a los roles establecidos, además la novela
fue escrita por una mujer: Virginia Woolf. Pero desde mi punto de vista,
ambas maneras de interpretación dejan de lado otros elementos
presentes en la novela (más la psicologista que la feminista) dentro de los
que ciertamente se dan tanto la crítica al orden establecido como la
aparición de lo fantástico, tema que por el momento dejaremos de lado,
sólo que dentro de un marco de referencia más general. En el plano de la
interpretación psicologista simplemente hay una reducción y
simplificación del valor literario y la significación cultural de la novela
misma, puesto que ella sólo nos mostraría los deseos reprimidos de la
autora. En el caso de la interpretación feminista nos centraríamos en las
afirmaciones que hace Orlando acerca de su identidad femenina en un
contexto que en algún momento fue suyo, el mundo masculino mientras

9 Virginia Woolf, Una babilació11 propia... , tomado de / ,asfl/ósofas, op. cit.
10 Woolf, Virginia, Orlando, Trad. Jorge Luis Borges, Pocket Eldasa, México, 2000 pp. 12-13.

11

las parroquias y en los libros contables de la época .. . ; pero no es el
asunto central. Lo que la escritora hace notar con estos apuntes es la
relación de las mujeres y la creación literaria, las maneras en las que se
comprendían en épocas distintas los roles de cada uno de los sexos.
Orlando (de 1928), por su parte, es una novela a modo de cuento
y ensayo en la que Virginia asume el papel del historiador y el biógrafo,
narrador de las vivencias de Orlando durante los tres siglos en los que se
desarrolla la vida del personaje; pero a la vez que la autora narra las
vivencias del protagonista nos ubica y describe las costumbres que
caracterizan las sociedades y las épocas en las que Orlando vivió, cada
uso, cada rasgo del paisaje y las maneras en las que el propio Orlando las
vive. Desde mi punto de vista, la novela se desarrolla en torno a un doble
interrogante. "¿Qué es un siglo? ¿qué somos 'nosotros'?", cuya respuesta
está expresada en Orlando, el joven que a sus diecisiete años era Sultán
de Constantinopla y escribía el poema La Encina, en el año de 1586.
Sobre este personaje, valga citar su descripción:
Él -porque no cabría duda sobre su sexo, aunque la moda de la época
contribuyera a disfrazarlo-, tenía hermosas piernas, gallardo cuerpo y
hombros bien hechos; el rojo de sus mejillas era aterciopelado como un
durazno; el vello sobre el labio era a penas un poco más tupido que el
vello sobre las mejillas. Los labios eran cortos y ligeramente replegados
sobre los dientes de una exquisita blancura de almendra. ada molestaba
el vuelo breve y tenso de la sagitaria nariz; el cabello era oscuro, las orejas
pequeñas y bien pegadas a la cabeza. Pero ¡ay de mi!, estos catálogos de
la hermosura juvenil no pueden acabar sin mencionar la frente y los
ojos ... tenía unos ojos como violetas empapadas ... 'f.. una frente como la
curva de una cúpula de mármol apretada entre los dos medallones lisos
que eran sus sienes 10.

362

qr. Martino,Julio y Marina Brussece, Lasfilósofas, op. rit., p. 367.
363

�era hombre, y correríamos el riesgo de olvidar el sentido propositivo que
tiene el propio personaje, tan femenino como masculino.
Sobre esta novela me propongo hacer un ejercicio descriptivo
que persigue indicar en la expresión literaria de Virgini_a nociones ~es
como tiempo, espacio y sensibilidad. Creo que los tres: tiempo, espacio y
sensibilidad pueden ser considerados como categorías de pensamiento
estético: a) el tiempo como el momento en el que se revela la cosa que
aparece, b) el espacio como el lugar del aparecer de cosas nuevas y c) la
sensibilidad como la capacidad humana de percibir lo que se revela, lo
que aparece a nuestros sentidos en un lugar y en un tiempo reales.
No voy a hacer un ejercicio psicoanalítico de las experiencias
relatadas de Orlando; me centraré en las descripciones de historiador que
nos proporciona Virginia Woolf para indicar y subvertir rasgos de la
sensibilidad masculina y femenina -siguiendo a la autora- como maneras
preasignadas culturalmente de percibir el mundo. Es en este sentido
como considero que Virginia no sólo nos indica una noción poco común
de la temporalidad, la espacialidad y la sensibilidad, sino que además
emplea estas ideas para emitir una crítica a las formas establecidas de
entender y vivir en sociedad.
Me incliné por la lectura y comentario de Orlando por dos
razones: a) es inquietante la manera en que se presenta el transcurrir del
tiempo y los cambios que a través de él experimenta el protagonista: su
historia se desarrolla en el transcurso de tres siglos en cuyo tránsito
Orlando cambia de sexo a sus treinta años de edad, después de una
curiosa comprehensión del tiempo aparece en un cuerpo de mujer;
Orlando, además, no encarna la figura de lo que actualmente conocemos
como travestí (un ser humano nacido con una fisonomía oculta tras el
vestido y la apariencia del sexo opuesto); Orlando era, después de un
largo sueño no percibido por él, esencial y físicamente mujer, y b) la
expresión literaria tanto del transcurso del tiempo como de las
transformaciones de Orlando durante tres siglos expresan en rigor el
devenir humano: en los treinta y seis años de vida de Orlando se
resumen tres épocas de la historia británica, sus gentes, sus costumbres y
los climas de cada momento a la vez que se observan los cambios que un
individuo particular puede vivir y manifestar.
Por otra parte, mi preocupación parte de una inquietud personal
acerca de la diferencia o semejanza de percibir el mundo por hombres y
mujeres, inquietud que tiene su origen en la evidente diferencia corporal

de ambos sexos, y que la poeta 12 mexicana Kyra Galván expresó, de
manera un tanto melancólica, como sigue:
Sí y nuestras razas tan distintas.
Nuestros sexos tan diversamente complementarios.
Yin &amp; Yang.
La otra parte es el misterio que nunca desnudaremos.
unca podré saber -y lo quisieraqué se siente estar enfundada en un cuerpo
masculino
y ellos no sabrán lo que es olerse a mujer
tener cólicos y jaquecas y
todas esas prendas que solemos usar.

Contradicciones ideológicas al lavar 1111 plato13

_ _ En el relato de Orlando, el espacio permanece (el Imperio
Bntáruco) aun después del viaje de Orlando a Turquía, inmediatamente
despué_s de su transfiguración; también sus propiedades, sus cargos
(Emba¡ador de Gran Bretaña ante la corte del Sultán), su familia, sus
amigos, su mujer y sus hijos, al igual que los recuerdos de su amada
Sasha, una princesa rusa que lo traicionó con un marinero justo antes de
su transformación. Sólo Orlando y sus formas de percibir y escribir
acerca de lo que le rodeaba, lugares y personas, se modificaba
rádicalmente a cada momento -Orlando escribía poemas desde el inicio
del relato-; todo permanece sin causar gran sorpresa entre quienes
rodean a O~lando los cambios que éste/ a experimenta, salvo a la propio
Orlando qwen, por un lado, se adapta paulatinamente al cambio de su
fisonomía ~' por otro,_ al trato que recibe socialmente una mujer, a sus
comportam1entos y actitudes frente a las presencias masculinas.
¡Ca~i tresciento_s años ~ue estaba trabajándolo [el poema La Encina]!...
¡que poco hab1a cambiado en tantos años! Había sido un muchacho
melan~ólico, enamorado de la muerte, como son los muchachos; y
despues amoroso y exuberante; y después travieso y burlón .. . P ero a
12 .O poensa
. o como se le qwera
· llamar mientras nos ponemos de acuerdo respecto a si una
mu1~r pu~de o no llevar el nombre de poeta asignado comúnmente a los varones. Cfr. Rubí de
Maaa Gomez, Campos,_ Estética y fe111i11is1110, sobre los conceptos de estilo J' diferencia sex11al, en Mario
rii;oro Ram.irez Cobian (Comp.), Variaciones sobre arte, estética y cultura, MoreLia, U~ISt 1-1,

13 Flores, Ángel y Kate, PoesíaJenlinisla del 111u11do hispano, Ed. S. XXI, México, 1998, p. 284.

364

365

�través de todos esos cambios, ella no había cambiado ... Es verdad, qu:
ahora ocupa el trono la Reina Vict0ria y no la Reína Isabel, pero que
diferencia ... 14.

Orlando encarna en momentos distintos maneras diversas de
percibir y describir el mundo, y lo que me .inte~esa_ rescatar de su
experiencia, aunque fantástica, son algunas . unplicaciones para una
propuesta estética anclada en las formas de V1venciar corporalmente 1~
realidad cultural. En este sentido mi pregunta fundamental es ¿~~e
sentido tiene la sensibilidad en la aprehensión de la cultura? Una c~est1on
inmediata a esta pretensión sería acerca de la validez que ue_ne la
expresión literaria para darnos pistas al respecto. No pretendo decir que
en la literatura se encuentren de manera directa las formas concretas del
vivir humano, 0 no así exactamente, lo que me parece es ~ue la
propuesta implícita de Virginia Woolf desemboca en denunciar las
formas de proceder humano frente a lo establecido.
Como indicaba antes, podemos dar muchos enfoques a la
interpretación, pero ahora sólo quiero arriesgarme a hacer un ~sfuerzo
conceptual, filosófico, de la novela de Woolf aunque corra el r~esgo ~e
quitarle precisamente lo fantástico como uno de sus rasgos esenciales; _s!-11
embargo, me tranquilizo al recordar -aunque vaga~ente- la noc1on
arendtiana de interpretación: hacer explícito lo implícito con todo Y_ su~
contradicciones. La angustia puede disminuir, es cierto, pero ¿y s1 mi
objeto a interpretar es una novela y no una obra filosófic~ o un c?ncepto
0 una teoría?¿qué hago con la fantasía?¿la olvido o conv1~rto mi ensayo
que tiene pretensiones filosóficas en literatura? ?l miedo en estas
situaciones, tal vez en cada situación, la pone a una tiesa y se hace una de
dos cosas (o quizás las dos); o deja una lo que se proponía hace~ o busc~
consuelo en sí misma o en otro. Tal vez sin quererlo, encentre uno, s1,
uno, en la propia Virginia Woolf, sólo que en una novela distinta, a
saber, Una habitación propia. Alú Virginia nos da una pista para lo que nos
proponemos; respecto al elemento fantástico -que no es para nada
desdeñable filosóficamente- Virginia Woolf dice lo siguiente:

14 A pesar de los cambios y del paso del tiempo, hay algo que permanece'. que nos permite
identificar a las personas y los lugares, una especie de sustancia que no se mocbfica_a pesar de los
cambios que se dan en esos lugares y esas personas, de las costumbres. Es decir, el paso del
tiempo no afecta de modo sustancial el aspecto y la fu nción de las costumbres, hay algo que nos
permite saber que se trata de unas y no de o tras, pero eso no cancela la posibilidad de que haya
innovación y recreación de lo viejo. lbíd., p. 174.

366

De mis labios fluirán mentiras, pero tal vez se mezclará con ellas alguna
verdad; a ustedes les toca buscar esta verdad y resolver si vale la pena
guardarla 15•

Obviamente, la escritora lo decía en relación a Un cuatto propio,
pero ¿no podremos también hacerla decir de mi pluma "fluirán mentiras
[al escribir Orlando] pero tal vez se mezclará con ellas alguna verdad; a
ustedes les toca buscar esta verdad y resolver si vale la pena guardarla"?
Desde mi punto de vista hay tres temas generales a partir de los
que podemos tener una comprensión más amplia sin eludir los temas ya
señalados, a saber: el paso del tiempo, la imaginación creadora y la
sensibilidad masculina y femenina (andrógina), sin decir nunca de modo
terminante en lo que consiste cada una. El tiempo aparece comprimido
en una ausencia de medición: parece que lo que le acontece a Orlando
está fuera del tiempo, salvo por los instantes en los que se pasa de un
siglo a otro y excepto por el señalamiento de fechas específicas, por
ejemplo, "martes, 16 de junio de 1712", día en que Orlando se
preguntaba "¿Qué demonios me pasa?" después de asistir a una reunión
social en Arlington House, fastidiada de la gente gritaba: "Ojalá no
vuelva a encontrar un ser humano en toda mi vida", dados los
comportamientos (por lo demás, análogos a los de su faldero Pippin) de
16
la alta sociedad británica. El espacio se actualiza en la medida en que
Orlando vive en las distintas épocas: su casa, los bosques, el reino entero;
Turquía, Constantinopla, Londres, y las calles donde transitó. ¡Ah,
también su cuarto, su escritorio, su cama! Todas sus propiedades.
El paso del tiempo es el eje que atraviesa toda la novela: los
treinta y seis años de vida de Orlando transcurren en tres siglos; pero en
ese tiempo aparece a cada instante la idea de la imaginación creadora a
partir de la que es posible la deconstrucción de imágenes y la creación de
unas nuevas, así como la crítica a los roles establecidos. Pero Orlando no
es un personaje común: hasta sus treinta años fue hombre, después fue
mujer. Virginia Woolf no deja de lado ni a la sensibilidad masculina ni a
la femenina, más bien, el personaje encarna una sensibilidad andrógina a
partir de la que se reconstruyen imágenes, se critican los roles
establecidos y se crean unos nuevos nunca fijos y determinantes, todo a

15 ~oolf'. Virginia, Un c11arto propio, Trd. Jorge Luis Borges, Ed. Colofón, México, 2000, p. 8.
16 V1rguua Wolf, Orlando, op. cit., p. 145.

367

�través de un tiempo n~ unidimensional. Las preguntas centrales en todo
esto serían entonces ¿qué es el tiempo? ¿qué es la sensibilidad? ¿en qué
consiste la creación? Virginia nos da pistas en la novela y a lo que me
dedicaré a continuación es a hablar de ellas.

1. Tiempo, espacio y creación
¿Qué es el tiempo? La pregunta nos remite inmediatamente a uno
de los filósofos que se han planteado el problema de modo directo: San
Agustín 17; no sólo por formular la cuestión sino también porque su
intento de dar una respuesta fue sistemático, aun cuando llegó a varias
paradojas: primero, el tiempo no es en sí un problema, sino hasta que se
pregunta por lo que es; segundo, el tiempo coincide con la presencia de
seres finitos, mortales, cuya existencia permite la medición del tiempo;
así, la pregunta acerca de la esencia del tiempo remite a la pregunta por el
ser de los mortales, pues al igual que el tiempo se torna en un problema
en cuanto se pregunta acerca de su esencia, el ser es un problema no para
otro sino para quien se lo pregunta. El "me he vuelto un problema para
mí mismo" es también una interrogación acerca del tiempo de mi
existencia; pero aquí está la paradoja: mientras se es, no se existe, no se
es temporal (excepto Dios).
Tiempo y espacio son abordados aquí como dos tópicos
estrechamente unidos, puesto que al entender al tiempo como una
sucesión de instantes en línea recta, el espacio también se abre como si se
refiriera a lugares que se suceden uno al otro en una sola dirección. Pero,
si tal como asevero en la hipótesis, el tiempo es multidimensional, el
espacio también lo es. Y parto de una sugerencia de Hannah Arendt para
afirmar esto: el tiempo sólo es posible de medir desde un lugar, un
espacio (ya sea este pasado, presente o futuro) en cualquiera de las tres
dimensiones temporales: "el tiempo existe sólo en la medida en que
puede medirse, y la regla con que lo medimos es el espacio". Ese espacio
está en nuestra memoria, donde se depositan todas las cosas, espacio que
8
puede ser trasladado al futuro, como expectativa1 •
17 En esto seguiremos la interpretación que hace I lannah Arendt del co ncepto de amor en el
santo, publicada por primera vez en l 929 y presentada como tesis doctoral en 1924; aunque el
tema central de Arendt es el concepto de amor, su análisis nos muestra la solución de algunas de
las paradojas con las que se encuentra el santo a la hora de tratar el tema. Hannah Arendt, El

concepto de amor e11 Sa11 Ag11slí11, Ed. Encuentro Madrid, 2001.
18 Hannah Arendt, op. cit., p. 31.

Pero, una premisa más: es el presente la única real de esas tres
dimensiones. El pasado "ya no" es (y si lo es, es en recuerdos traídos del
pas~do al presente) y el futuro "todavía no" llega, si suponemos que algo
s~ra es desde nuestro presente. Por otra parte, el presente está fuera del
tiempo, es eternida_d, puesto que se refiere de una dimensión que no
?ºd~~os detener ru encerrar en un momento inamovible; es, por tanto,
l!lffiovil, permanece aun cuando es imposible de detener.
El Ahora es lo que mid~ el tiempo retrospectiva y prospectivamence,
porque el ahora no es en ogor tiempo, sino que está fuera del tiempo. En
el Ahora se encuentran pasado y futuro; por un momento fugaz ambos
son simultáneosI9_

.
Pero procedamos con orden y partamos de la definición del
tiempo de Agustín interpretada por Hannah Arendt:
En contraste con nuestra comprensión del tiempo [dice Hannah Arendt]
para san Agustín el tiempo no empieza en el pasado para, a través del
presente, progresar hacia el futuro y, por así decir, corre hacia atrás a
través del presente para acabar en el pasado20_

Tal consideración no se refiere a una simple inversión o de una
aparente renuncia a un destino que se realiza en el porvenir. Más bien
~xpresa una paradoja: a nuestros ojos, el tiempo transcurre de form~
lineal y sucesiva _desde el pa_sado (un origen) hacia el futuro (un final).
Para el ~anto, el tiempo consiste en un retorno, en una "precesión". Pero
e~ ese ir avanzando de espaldas al futuro, con la mirada puesta en lo
sido, se recurre a la memoria y a cada suceso posible de recordar del
pasado. Así que, ~l ser h~ano en la búsqueda de sí mismo Oo que es)
desea volver al ongen (Dios); esto implica, según interpreta Arendt que
se desea lo que se conoce, no lo desconocido, el origen no el final.
A partir de la imagen que nos presenta Hannah Arendt de la
conc~pción agus~ana de ~empo, podríamos nosotros decir que el paso
del tiempo adq~ere el sentido de un devenir no de manera progresiva,
tal como ~e entiende progreso: u: de lo peor a lo mejor, sino en un
regreso al mstante del comienzo, al "'de dónde' yo vengo" y no al '"
d'ond,.,
e ire yo a parar". El devenir, entonces, no es en una sola dirección,ª
19 Ibíd., p. 31
20 lbíd., p. 47.

369
368

�sin que se entiendan sus posibles cambios en sentido negativo. D evenir
no es sólo movimiento, antes bien, implica un cambio; no se refiere a un
regreso o progreso, sino a una actualización de las posibilidades de ser a
partir de la rememoración del pasado, puesto que es este del que
tenemos conocimiento, no del porvenir. El ser humano reúne la
extensión del tiempo por la memoria y la expectativa. Pero más que ser
la expectativa lo que guía la existencia humana, la inevitable ruta hacia la
muerte, es la memoria; es el conocimiento previo que tenemos lo que
nos lleva a recordar nuestro pasado: "Sólo el hombre, y ningún otro ser
mortal, vive vuelto hacia su origen último mientras va viviendo hacia la
frontera última de la muerte"21 • El tiempo es movimiento: inicio y fin.
Antes de continuar es necesaria una distinción: principi11m e initium
no son lo mismo según Arendt. El primero alude al comienzo del
mundo y las cosas, sin distinción entre instantes. Con la creación del
mundo apareció el tiempo pero no hay propiamente una separación
entre instantes, una medición. El segundo, en cambio, indica más bien la
creación del alma, de seres mortales y, con ellas, el tiempo. El tiempo, así
entendidas las cosas, emerge de la eternidad como un segmento o un
instante vivenciado por alguien. D el movimiento de la eternidad, que ya
no es eternidad sino tiempo, resultan las tres dimensiones temporales
que conocemos: pasado, presente y futuro; o, en otros términos, el "ya
no", el "ahora" y el "todavía no". Pero como el pasado siempre es lo que
ya no es y el futuro siempre es lo que aún no es, es el presente un eterno
instante. Así, el presente, única dimensión real del tiempo, está fuera del
tiempo, es eternidad.
Ya anticipábamos que el tiempo es movimiento: inicio y fin.
También decíamos que el tiempo inicia con la aparición de seres
mortales, es decir, seres que tienen que morir y con cuya muerte se marca
el fin de su existencia Qa vida es temporal). Inicio es, entonces, entendido
como aparecer, llegar, nacer; fin como desaparecer, irse, morir. El tiempo
no es algo etéreo o metafísico en el sentido de algo que esté más allá de
22
la experiencia de los hombres, sino una realidad propiamente humana •
La vida entendida como un intervalo entre el nacer y el morir es lo
realmente presente: la vida es eternidad porque está entre el pasado y el
futuro, en el presente, una dimensión que está fuera del tiempo. La vida

es un instante o una eternidad. Al nacer nos colocamos en un lugar, un
sitio, un espacio que actualiza el tiempo; ames de ese lugar sólo hay
eternidad, no propiamente tiempo.
Los instantes son en la eternidad, están fuera del tiempo; son
instantes reales que actualizan el pasado a través de la memoria y
posibilitan el futuro con la expectativa. Pasado y futuro son también
atemporales: pueden ser en tanto alguien los hace presentes, pero no son
ya pasado o futuro sino presente. En el presente se configura lo que fue
y prefigura lo que será en un movimiento deconsrructivo-constructivo de
imágenes pasadas y futuras. Piénsese en imágenes de costumbres, de
roles, de identidad, pues la imagen es un recuerdo o una expectativa no
de lo desconocido sino de lo que tenemos experiencia; en primer
término de nosotros mismos. E l tiempo, encendido como progreso de
pasado a futuro y mediado por el presente, es unidimensional ¡también el
espacio! La propuesta del santo interpretada por .1. \rende abre nuevas
posibilidades, como la de entender ambas dimensiones de la realidad de
forma multidimensional, puesto gue a partir de la erncación del pasado
la expectativa del futuro en un instante se abren tantos espacios como
posibilidades de tiempo seamos capaces de actualizar.
Tenemos que pese a la sistematicidad del santo, el problema de la
definición del tiempo no es únicamente conceptual sino, antes bien, una
condición propia de la existencia humana, en la que quien es también
existe; es &lt;lecir, quien vive en el tiempo es un ser humano concreto y
dada su variabilidad temporal no le es posible definirlo, si acaso vivirlo.
El tiempo vivido, puede ser o muy extenso o muy corto y no por ello
falso o inexistente. Tiene la cualidad de extenderse o encogerse, quizás
todo dependa de lo gue hagamos en un instante, y, sin embargo, hay un
tiempo en c1 que se sitúan varios individuos; es decir, el tiempo se
compone &lt;le brevedad y duración objetivas en las que la duración &lt;le una
vida particular se extiende o se contraé' .
En la novela de Virginia Wolf, brevedad y duración son vividas
por Orlando: en él/ ella se condensan infinidad de instantes en un
momento donde se actualiza todo lo que fue la Inglaterra isabelina, la
victoriana y la eduardiana; Orlando encarna un instante (en el presente)
lo que "ya no" es la vida inglesa, r en el vértigo de ese instante actualiza

21 Ibíd., p. 84.
22 Cfr. I lannah Arendt, La condición h11111ana, Paidos, Barcelona, 1987.

23 Af rcspec10 rnlc también la rcYis1ón &lt;le las consi&lt;lcracioncs de Bcrgson acerca &lt;le la duración.
Cfr., por ejemplo, l lenry Bcrgson, "u, 1111t1~111aai,11 mador,," en 0 /Jras esro,~idas, ,\1,ruilar, \la&lt;ln&lt;l,
1963.

370

371

�en breve las costumbres que le preceden, y advierte que pese al cambio
del entorno, algo le perrrúte durar. La vida de Orlando transcurre en una
fórmula: "'pasó el tiempo' (la cifra exacta puede ir entre paréntesis)":
... todo su pasado, tan infinitamente largo y ran múltiple, se agolpaba en el
segundo pendiente, lo hinchaba de increíble manera, lo reñía &lt;le mil
colores y lo colmaba con todos los desperdicios del universo

(...)
Hubo semanas que le añadieron un siglo, otras no más de tres segundos.
En resumen, la tarea de estimar la longimd de la vida humana (no nos
atrevemos a hablar &lt;le los animales) excede nuestra capaci&lt;la&lt;l, pues en
cuanto decimos que dura siglos, nos recuerda que dura menos que la
caída del pétalo de una rosa. D e las dos fo1mas que alternativamente, y lo
que es más confuso aún, simultáneamente, gobiernan nuestro pobre
cerebro -la brevedad y la duración-, una, la divinidad con pies de elefante,
mandaba a veces a Orlando; otras veces, la divinida&lt;l con alas de

En este sentido, la memoria no procede de modo ordenado, tal
como aparecen los hechos, sino de modo e,·ocativo: el recuerdo de
nuestra vida pasada aparece según el momento específico que
evoquemos, nunca hay entre ese hecho específico y nuestro presente el
recuerdo ordenado y sucesivo de todo lo ocurrido de modo
retrospectivo. La Memoria es ese espacio en el que se guardan todos los
recuerdos, es el espacio del pasado que se actualiza y se realiza en el
presente; es decir, un lugar que no se reduce a un sitio específico sino
que adquiere las dimensiones de cada uno de los hechos recordados en
un momento particular: las cosas, los hechos, las palabras, los personajes
que influyeron en un acontecirrúento recordado devienen otros dadas las
formas rrústeriosas de proceder de la memoria. Orlando es capaz de
evocar las imágenes de cada una de las escenas vividas en su pasado y
trasfigurarlas en medio de las cosas y los hechos presentes:

mosca24.

Contracción y distensión, dos movuruentos simultáneos del
tiempo, en los que se añaden años o sólo días. Pero ya decíamos que el
tiempo no es hacia el futuro, sino al pasado (según el señalarrúento de
Arendt sobre la concepción agustiniana del tiempo), sin una negación
total de aquél; así, contracción y distensión actúan en el tiempo vívido o
actual, pero, recordemos, el momento actual es un instante que se escapa
al instante siguiente, está fuera del tiempo, es eternidad, en todo caso es
hacia el pasado: "la memoria es el espacio en el que se depositan todas las cosaJ'.
Así, Orlando se detuvo antes de seguir escribiendo La Encina, el
poema que había iniciado en el siglo XVI, cuando tenía 17 años. ¿Por
qué lo hizo? Este silencio, indica Virginia, es muy significativo: ¡apareció
esa costurera que une con un hilo cada recuerdo, esa costurera es la
Memoria!
La costurera es la Memoria, y por cierro bien caprichosa. La 1\lcmoria
mete y saca su aguja, de arriba abajo, de acá para allá. lgnoramos lo que
viene en seguida, lo que vendrá después ... rn acto más común -sentarse
a b mesa, acercarse al tintero- puede agitar mil fragmentos dispares, un
rato iluminados, un rato en sombra.2.,

24 \'i.rginia Woolf, O rlando, Op. cit., p. 76.
25 lbitl., p. 61.

. .. la tinta salpicó toda la mesa: hecho que por cualquier explicación que
le demos 6· no hay explicación posible: la 1\1emoria es inexplicable) y
sustituyó b cara de la Princesa por otra muy distinta ~a del gordo raído
en el cuarto de Twirchett aqucUa noche en que la Reina Bess fue a cenar
a casa de Orlando, " hace ya tantos ai'ios"J 26•

Siglos después, Orlando se quedó quieta, no escribía, no hacía
movirrúento alguno, era como si estuviera muerta; pero recordaba. La
Memoria aparecía nuevamente y hacía de las suyas. Así que la vida es
Movimiento, corrúenzo y fin27. Movirrúento no sólo físico, sino también
mental, deconstructivo, devenir: devenir no urucamente como
movimiento, sino también como cambio; tampoco como evolución o
involución sino transformación en algo que está de modo implícito en la
esencia de lo que es, una posibilidad real28• Basta un silencio, un quedarte
quieto para percibir el advenirrúento de un sin fin de hechos pasados que
se actualizan en un instante, el presente, y sin embargo cada uno en
26 Ibitlem.
27 "¿Qué es la vida?... ¡Es la \'ida, la \'ida, la \'ida!, grita el pájaro ... una pajita (si chirrido como
el suyo merece el nombre rnn sagrado ,Y can tierno) !dice!, la ,;da es rarea ... la hormiga está de
acuerdo, y las abejas ... Es risa, es risa, dicen las mariposas".
(...)
"• •• fuerza es retroceder y deci.r directamente al lector que espere todo trémulo escuchar qué cosa
es la vida: ¡ay!, no lo sabemos". I/1ítl., pp. l 98-199.
28 "La \-ida, según conücncn todos aquellos cuya opinión ,·ale algo es el t'.1nico tema digno del
novelista o del biógrafo; la \-ida se guía por esas mismas autoridades, nada tiene 9uc \'Cr con estar
sentada en una silla, pensando.
pensamiento la vida son polos opuestos", Jhíd, p. 196.

rn

372

y

373

�momentos distintos: Orlando va a escribir, se detiene, la tinta salpica la
mesa y la mancha que forma delinea el rostro de una Princesa, luego, la
de un gordo a quien Orlando vio "hace ya tantos años". Pero esta lluvia
de recuerdos no es resultado de una mentalidad desordenada, para
demostrar esto basca atender a nuestros recuerdos o a nuestros
proyectos. Y es que, aun cuando se opte por echar a la 11emoria de todo
cuanto hacemos "(porque si podemos, si la decisión no nos falca,
expulsar de la casa a esa loca de la Memoria y a su disparatado sequito)",
aun cuando intentemos hacer codo de modo ordenado y sin desvío
alguno hacia el futuro, en cada momento en que Orlando se detiene, las
pasiones no dejan de aparecer: "ahora, por segunda vez, se detm'o, y en
la brecha así abierta saltaron la I\mbición, esa energúmena, y la poesía,
esa hechicera, y la Codicia de la Gloria, esa prostituta, y se tomaron &lt;le la
29
mano y pisotearon con su baile el corazón de Orlando" .
Los eres siglos que transcurren durante los 36 años de Orlando
corresponden a una memoria histórica: Orlando vive las costumbres y
los ambientes de eres épocas distintas del Imperio Británico (la isabelina,
la victoriana y la eduardiana), mientras su vida se desarrollaba el jueves
once de octubre de 1928, momento en que, además de ser delgadas, "las
mujeres no hacen canto misterio, pensó, empolvándose con el mayor
desparpajo . . . [y] aunque ya había cumplido los 36, no representaba un
día más"3º. Era el siglo X.,-X, no había intimidad, y Orlando
experimentaba simple y sencillamente, vértigo. Subía el ascensor de un
centro comercial al que llegó en busca de sardinas, sales para baño y
zapatos de varón: "que se los lleve el diablo", gritó mientras sonaban las
campanas, porque "oír dar la hora es un sobresalto para el sistema
nervioso" .
Por otra parte, en el espacio de la memoria habita un sin fin de
'yoes' latentes: cada uno de ellos aparece conforme acuden al presente
imágenes de hechos ya pasados del yo que rememora y, que ahora en el
presente, es codo ese cúmulo de 'yoes' pasados:
porque si hay (&lt;ligamos) sctcnra y seis ocmpos &lt;lisrincos que laten a la \'e7
en el alma, ¿Cuántas personas diferentes no habrá -el Ciclo nos asistaque se alojan, en uno u ocro tiempo, en cada espíriru humano? \lgunos
dicen que dos mil cincuent.a y &lt;los 11.

29 l bíd., p. 62.
30 Jbíd., p. 221.
31 lbíd., p. 225.

Los 'yoes' que nos forman, según Virginia, tienen lazos con otra
parte, de alú que a veces aparezca uno y no otro; éste y no aquél que
queríamos: "¡Ven, Yen! Este yo me harta. I ecesito otro" ("de qué mezcla
de cuanto hay estamos formados ... ¡Qué fantasmagoría es la mente y
qué depósito &lt;le cosas incompatibles!''). Pero no se trata de usar un
disfraz en el sentido de que el anterior ya está demasiado sucio o
desgastado, más bien, en el transcurso del tiempo con la mirada al
pasado y a-vanzando hacia el futuro, el yo deviene otro yo que no es otro,
en sentido estricto, sino yo: "devenir no es progresar ni regresar según
una serie. Y, sobre todo, devenir no se produce en la imaginación,
incluso cuando ésta alcanza el nivel cósmico o dinámico. Los devenires
animales no son sueños ni fantasmas. Son perfectamente reales ... El
devenir no produce otra cosa que sí mismo"32 • Como lo dice la misma
Virginia: los trajes nos hacen hombre o mujer, por nosotros mismos sólo
somos seres humanos que devienen de una época a otra, por eso es
"imposible resoker por ahora si Orlando era más hombre o más mujer".
... son los trajes los que nos usan, r no nosotros los que usamos los
erajes: podemos imponerles la forma de nuestro bra;:o o &lt;le nuestro
pecho, pero ellos forman a su antojo nuestros corazones, nuestras
lenguas, nuesrros cerebros . . \ fuerza de usar faldas por canto tiempo, ya
un cierto cambio era visible en Orlan&lt;lo.
(... )
.\forruna&lt;lamente, la &lt;lifcrencia &lt;le los sexos es más profunda. Los trajes
no son otra cosa que símbolos de algo escondido muy adentro ... Por
diversos que sean los sexos, se confunden. 1 o hay ser humano que
oscile de un sexo a ocro, y a menudo sólo los trajes siguen siendo
varones o mujeres, mientras que el sexo oculto es lo contrario del que
está a la visea 13.

El tiempo aparece de forma multiclimensional. Esta me parece
una forma de asumir una posición crítica ante las maneras tradicionales y
ya caducas de comprender el tiempo uniclimcnsionalmente, con un

32 Al respccw podemos señalar que dcYcnir no es únicamc111c mo,·crsc de hol' a mañana o de un
lugar_~ otro (de la puerta de L1 habaación hacia la silla que está en el centro: por ejemplo). sino
tamb1cn cambio. Cfr. Guilles Dcleuzc 1· Félix Gua11ari " Dcvenir-1111cnso devenir-animal
devenir-imperceptible ... " en ,\Ji/ ///ese/as, c;,,.i:a/is//111 ) e~q11i,;,~(re11itJ, \'alencta Pr;-re.xms 1997 p'.
224.
r
"·
'
'
'
33 \'irginia \X'oolf, Orlando, Op. ril., pp. 140 143.

374

375

�principio y un final cuya trayectoria es una linea recca. No quiero &lt;lecir,
sin embargo, que haya una negación de ese principio y ese final.
Indudablemente algo que inicia termina (de esto sabemos que del inicio
tenemos la certeza, mas no del final); pero, lo que está en duda es que la
trayectoria que recorre el moYimiento a que está condicionado, y
enciéndase condición como posibilidad, no como determinación, lo
iniciado sea recta y unilineal. En este sentido, meter y sacar la aguja en el
cajón de la memoria, y si es verdad que es a partir de lo conocido como
podemos desear, permite la creación a cada instante, creación del mw1do,
de la cultura, del sujeto, no de la nada sino a partir de la experiencia
humana misma, no de otro mundo sino del único en que se ha dado un
espacio para la vida y la expet-iencia humanas.
El tiempo es medido por los seres humanos como forma
sucesiva en forma lineal y en la concepción del santo ,\gustín esa
unilinealidad es ,·igente. Sin embargo, como afirmábamos anees, ,\ren&lt;lt
considera que en el ir aYanzando hacia un futuro desconocido con la
mirada en el pasado, el instante presente se abre en múltiples de
evocación \' reconstrucción del recuerdo. Orlando, el personaje de
Virginia W~olf vive en un tiempo multidimensional que no &lt;leja de
aparecer a nuestros sentidos de forma lineal, en el que actualiza un sin fm
de imágene y reconstruye el pasado.

2. Sensibilidad y corporalidad
Pasamos ahora a la sensibilidad. Opino respecto a ella que está
inscrita en un tiempo y en un espacio no unidimensionales; no se
desarrolla a partir de una especie de evolución ni como si fuera una
película cuyas escenas estuvieran w1a seguida de la otra. Es
multidimensional: abre caneas dimensiones como recuerdos confluyan en
un mismo instante, sin importar los lugares y las situaciones dispares que
se actualicen. Pero agreguemos un ingrediente más que le dará
consistencia34. La sensibili&lt;la&lt;l no es algo vacío posado en cualquier lugar
del tiempo y del espacio, ante todo ella es posible por un cuerpo,
masculino o femenino, considerando que la materia inanimada no sienta;

34 ¿O sazón? no, no es el sazón, éste se lo da el cocmcro, es más bien lo que dará rnns1stcnc1,1,
espesura -¡también una ttxrura: lisa, grumosa, quien sabl·1 : en pocas palabra~. un.1 fonn,1, unA
matcna.

376

de todos modos, y sea lo que sea, lo que ahora nos incumbe es la
sensibilidad humana. La cosa que ,·ive ese tiempo real no unilineal, en
espacios que se abren conforme recuerdos instantáneos aparecen, es un
ser humano de carne y hueso, inscrito en una sociedad ) una cultura
dadas. Pero... indiquémoslo de una ,rcz, ese ser humano no es algo
abstracto, sino llue es un hombre o una mujer; sujetos, si queremos
manejar esto más o menos categóricamente: cosas que piensan (segun el
buen Ot:scartes), que sienten (¡urnm, a quién colocamos en este
paréntesis!) y establecen relaciones con el pasado, con sm.
contemporáneos y con su posible futuro, to&lt;los estos en el presente; "lo
cierto es que una cualidad sude estar donde menos lo sospechamos".
Pero anees de hablar de la noción de sensibilidad que aparece
implícita en la noYela de \'irginia \'\'oolf, detengámonos por un instante a
matizar la idea de que la sensibilidad está inmersa en una cultura y que es
de ella de donde adquiere las formas de percibir lo que le rodea. Tvlikcl
Dufrenne, el filósofo francés, nos propone pensar la sensibilidad como la
carne del mundo, pues es ahí &lt;londe se expresa el deseo con to&lt;lo y sus
im·ersiones y Yicisitudes: es en el campo de lo sensible y lo imaginario
que podemos siruarnos. Sin embargo, ese espacio no es algo que esté
fuera de la realidad cotidiana, y en ese sentido, de las formas culturales
reinantes. La idea de Oufrenne tiene mayores alcances: en la medida en
que nuestras maneras de comprensión de la realidad están gobernadas
por las nociones unidimensionales de temporalidad y espacialidad, la
imaginación y la sensibilidad se agotan en canto no haya espacios a los
que remitirse en busca de expresiones nuevas. 1\sí, el arte de elite, el
reconocido como arte, es una manera sesgada de apreciación tamo Je la
experiencia estética como de la creación anística, restringiéndola al
campo de lo extraordinario y otorgándole una legitimidad a partir de
unos critet-ios &lt;lefini&lt;los y, al parecer, inamoYiblcs: "la cultura gobierna la
experiencia estética y la dist1-ibuye desigualmente: para la elite un arte de
elite, para las masas un ane &lt;le masas".'" Tanto el ámbito &lt;le la
imaginación como &lt;le la sensibili&lt;la&lt;l se reducen a lo que es adecuado o
no para un determinado grupo social.
Pero las cosas no tienen por qué ser únicamente de esta manera.
Ya decíamos que Dufrennc considera que el deseo habita en un ser de
carne y hueso, una especie de carne del mundo que experimenta placer,
35 \hkcl Dufrcnnc, ''1./ l11••11r de /11 r.'\.paiwn,1 nltli r,1 m /11 m/J11r,¡'' en \!ano Tco Ramiro CobL'Ín
(ccx&gt;rd.). \ anac1oncs sohrc arle, estcuca 1· cuhura, Op. ni., p. 21 l.

377

�no impuesto ni arrebatado por nadie, simplemente -dice Dufrenne-, es
subversivo y en canto que es vivido por un ser particular, un sujeto, es en
el sujeto donde se encuentran las posibilidades de rehabilitación no sólo
del arte, sino de la cultura en general:
Puede ser que la experiencia estética guarde codavfa su sentido y su
virtud, y que la fuente de sensibilidad no esté agotada. Para descubrirla,
sin embargo, no es del lado de la cultura donde debemos ver, es fuera de
ella, del lado del sujeto, pues es en él donde la sensibilidad puede
desplegarse ... En fin, la iniciativa de la experiencia estéóca está en el
sujeco36•

En este sentido, es en la sensibilidad donde encuentra su
posibilidad de transformación una cultura, una realidad, el arte mismo.
La subversión propuesta por Dufrenne apunta a una noción no
unidimensional de la realidad (noción propuesta también por Marcase,
según el mismo Dufrrenne lo reconoce) y a la apertura de posibilidades
de creación con cada uno de los seres sensibles aun a pesar de las formas
en que en un momento dado se comprenda la creación artística y la
creación en general:
Sin embargo [propone el autor], lo originario está siempre ahí, esa carne
del mundo de la que nuestra carne es réplica. Vivimos esta proximidad
sin saberlo, pero podemos asumirla siempre cuando simpaúzamos con
una flor en un prado, con la curva de una colina, la incandescencia de
una puesta de sol y hasta el despliegue de la jungla urbana ... E s en este
sentido que la experiencia estética de la naturaleza tiene supremacía sobre
la del arter.

Pues sólo a partir de la experiencia que nos brinde la naturaleza,
lo que nos ha sido dado sin petición alguna, como la imaginación se
desborda en un sin fin de imágenes que configuran nuestra memoria.
Y volviendo a nuestra novela, me parece que Virginia Woolf
coincide con Dufrenne y concibe a través de Orlando un sujeto en el que
están las posibilidades de creación de la cultura. Orlando es siempre un
ser humano que permite que el paisaje y los colores, los climas y la
naturaleza le desborden. Orlando no es un ser especial, en el senúdo de

36 lbíd., p. 212.
37 lbíd., 213.

algo exu·aordinario y maravillosa criatura de Dios, sino habitante de una
época u otra, devorado por ellas en cada momento.
Comparaba las flores con el esmalte, el césped a las alfombras turcas
adelgazadas por el uso. Los árboles eran· brujas decrépitas; las ovejas,
penas grises. Cada cosa, en efecto, era otra cosa ,K_
39

Orlando era escritor -y ceiúa dinero- con lo que Virginia pone
en duda la consideración común y aceptada de que los genios y creadores
sean algo suprahumano, más bien, ellos son testigos de una época, la
propia, y la expresan de modo artístico o filosófico, mediante sus obras;
pero no necesariamente tal como es la realidad de su momento: la·
literatura y la vida no son la misma cosa, en la primera se enriquecen los
colores, las formas, las dimensiones de la segunda, no por un capricho
d~l ge~io creador, sino por la capacidad humana de abrir espacios y
~ens1ones de nempo donde parece que no es posible: aunque eso no
qlllta que los grandes literatos de la época isabelina, por ejemplo (y
Shakespeare, entre ellos) hayan sido seres completamente mundanos,
entregados al vicio, la mentira y los enredos ,'11.es. Eran seres humanos de
cuyo interior chisporroteaban luces de ingenio literario.
Así, icholas Greene refiere a Orlando: Shakespeare, 1Iarlowe
Ben Jonsón, Browne, Donne:
'
¡!Quienes¡ habían sido sus dioses! [de Orlando] La mitad eran borrachos
y calavera~. Casi todos re11ían con sus mujeres; ninguno era incapaz de
una menura o de un enredo de la clase más vil. Garabateaban sus
melodramas en el reverso de las cuentas de la lavandera y hacían pupitre
de la cabeza de un aprendiz de imprenta, en la puerta de calle. Así
entregaron hs manuscritos de Hamler; así de Ocelo; así de J.car'º.

Orlando, por su parte, escribía
La _Encina, Poema. Escribía en él hasta mucho después de la
medianoche. Pero por cada verso que agregaba borraba otro, el total a
fin de año, solía ser menos que al principio, y era como si, a fuerza de
escribirlo, el poema se fuera convirtiendo en un poema en blanco4 I.
38 Virginia Woolf, Orlando, Op. tit., p. 108.
39 ¿~erá Orland~ la novela en que : ' irginta \X'oolf expresa en un ejemplo las condic1ones que
considera necesanas para que una mu¡er escnba novelas en Una habitación propia, a saber, dinero
y un cuarto propio?
40 lbíd., p. 70.
41 lbid., p. 85.

379
378

�.As~ cabe decir que mediante el recuerdo de lo ya sido es posible
no sólo reYivir momentos y situaciones agradables o desagradables, sino
también, se abre la posibilidad de comprensión, creación y recreación de
lo dicho, escrito y hecho por otros y por nosotros mismos en un
contexto particular: una sociedad, una cultura. La Memoria, lo escrito, no
está muerto, al menos sí embalsamado: los actos bélicos y las hazañas
son tan inmortales, como lo son las obras escritas, también éstas
inmortalizan a sus autores.
En la novela se describen escenarios y formas de vida desde el
siglo XVI hasta el siglo XX: las maneras de comprender y condenar
actitudes propias e impropias. Orlando tuvo la experiencia de cada
paisaje, cada modo de ser a lo largo de sus tres siglos de vida. Pero,
Orlando, no aguantaba tanto los modales a que estaba obligado, en su
lugar actuaba contra lo dado. Desde mi punto de vista, Virginia Woolf
propone a través del/la personaje la posibilidad de poner en cuestión las
nonnas socialmente impuestas. Y es que, si recordamos el sentido de la
multidimensionalidad del tiempo y el espacio, crear es un acto continuo
siempre a partir de una forma de percibir las cosas. As~ desde su
decepción con el poeta Nicholas Greene, Orlando se consiguió unos
perros con los que pasaba largas horas y paseaba por toda su propiedad:
,\unque Orlando desempeñaba esas tareas a maravilla y jamás discutía
que ellas constituyen tal vez el fundamento de las relaciones
diplomáticas, es indudable que lo fatigaban y deprimían tan
profundamente que prefería comer solo con sus perros42.

Recién nombrado ayudante de la reina (Sultán de
Constantinopla), a sus dieciséis años, Orlando salía disfrazado a tomar
cerveza y escuchar historias de marinos que habían perdido alguna parte
de su cuerpo en alguna batalla. .Ahí, Orlando se involucraba también con
mujeres de toda estirpe.
Digamos que la Yida de Orlando por varias épocas y la constante
rcrrus10n a los acontcclffilcntos pasados, tiene una finalidad
reconstructiva: una manera distinta de comprender la realidad social y
cultural a partir de lo ya vivido, de la memoria que se actualiza con el fin

de proyectar un futuro. En este sentido, la sensibilidad representa un
campo de acción en el que los mortales son capaces de plantearse
mundos distintos, no salidos de la nada, sino anclados en un pasado que
les precede y a partir del que les es posible desear cosas distintas. Los
roles, las costumbres, los modos de ser de una comunidad particular, no
son, en este sentido, definitivas, sino suscep~bles de recreación y
revitalización.
Pero avancemos un poco más, hasta donde nuestras fuerzas y la
novela de Woolf nos lo permitan. Anticipábamos que Orlando no es un
personaje común, y quizás sea el más común de los personajes: a sus
treinta años durmió durante siete noches y sus días, al despertar, era
mujer ¡.Ah, qué golpe a la imaginación, qué verdadera charlatanería! Pero
no, ahora Orlando tiene cuerpo de mujer, vive como mujer.
¡Golpe a la imagm·ación, charlatanería! si lo vemos claro está
'
'
desde un punto de vista racionalista duro, ése que afirma la unilinealidad
del tiempo, el avance de lo peor a lo mejor en un movimiento ascendente
o novelado del espíritu, del absoluto, o de alguna existencia trascendente
a la propiamente humana. Desviación, desorden ¡locura! si con el uso del
pensar somos capaces de negarle contingencia e indeterminación a los
actos humanos; si somos capaces de omitir aspectos de la vida que
pongan en duda lo que pretendidamente somos. Uno de los grandes
errores de la tradición filosófica occidental ha sido el creer que es sólo a
través de la razón como podemos acceder a un conocimiento verdadero,
y seguramente esto es posible; pero ésta no es una razón suficiente para
negar la aparición de verdades más allá del pensamiento entendido como
una capacidad humana contenida en determinados órganos humanos
(interpretación psicologista o mccanicista -más bien- que da por hecho
que los pensamientos y las ideas están contenidas en el cerebro). Más allá
de estas consideraciones intelectualistas, racionalistas, o como se las
llame, y sin tener que recurrir a métodos rigurosos de adquisición de
conocimientos, la imaginación, la sensibilidad, la realidad misma y
nuestra instalación en ella refutan toda negación, toda omisión de los
hechos:
¡Ojalá pudiéramos ahora empuñar la pluma y escribir la palabra fil !
Oja_lá pudiéramos ocultar al lector el conocimiento de lo gue sigue y
deC1.rle en breves palabras: Orlando faUeció y lo enterraron. Pero aguí, ¡ay
de m1!, la Verdad, la Prangueza y la Honradez, austeras diosas que hacen

42 lbíd., p. 94.

380

381

�la guardia junto al tintero del biógrafo, gritan: ¡La Verdad!, y por tercera
3
vez retumban en concierto: ¡La Verdad y sólo la Verdad!~ .

Uno de los temas mencionados de paso, quizás como un respiro
literario, pero digno de considerar aquí, es el de .la actitud del b~ógrafo Y
del historiador que asume Virginia Woolf, actitud que la obliga .ª no
renunciar a ninguna de las formas de comportanúento y las emociones
de Orlando, tampoco a falsearlas, aunque le falten_ datos que e~,P~~o del
tiempo eliminó de los perganúnos. A diferen~1a. ~e todo b1ografo
competente", y más allá de la mera fantasía, Vtrgirua trata ~ Orland?
como un ser humano real, de carne y hueso, del que no es posible referir
la historia total de su vida, pues algunos pergaminos ya no están,,otros se
encuentran quemados y los lugares donde Orlando permanecia no es
posible describirlos de punta a cabo, sus vivencias, su vida entera.
Como por una suerte de honestida?, de f~anqueza, ~emos. de
seguir atemos a cada cambio, no por una razon o actitud profes1on~~ s1 es
que estamos dedicados al ejercicio ~el pens_ar o d~ reconstruc~1~n de
los hechos sino como necesidad vital, de rnstalac10n y reconoclffilento
de lo real c~n todo lo desagradable e impensable que en él se encuentre.

;ª

H enos aquí, por consiguiente, solos y abandonados en el cuarto con
Orlando que duerme y con las tromperas. Las trompetas en fila e1mte~1
un terrible esttuendo, uno solo: ¡L1\ VERDAD! Y orlando se despeno.
Se estiró. Se paró. Se irguió con completa desnudez, ante nuestros o¡os Y
mientras las trompetas rugían: ¡Verdad! ¡Verdad! ¡Verdad!
Debemos confesarlo: era una muje~.

Orlando era fuerte, hermoso y gracioso, caractensticas que lo
hacen ser no sólo hombre, no sólo mujer, sino ambos: andrógino. P ero
antes de poner completo interés en su singular existencia, a~~tamos que
el ser mujer de Orlando le permite ahora poner en cuest1on el mun_do
que hasta antes de su sueño era suyo: un mundo masculino en el que iba
y venía por todas partes; y también preguntarse acerca del modo de
experimentar placer ¡quién vive de modo más intenso, el hombre o la
mujer!
Orlando "reconoció la indescriptible delicia de la primera vez que vio a
Sasha hace cim años. Entonces era el perseguidor, ahora la fugitiva. ¿Cuál
es el i:xtasis mayor? ¿El de la mujer o el del hombre? ¿No son acaso el

43 lbíd., p. 101.
44 lbíd., p. 104.

mismo? No, pensó, éste es más delicioso (agradeciendo al cap1tan
[Nicholas Benedict Bartolus que le ofrecía: "'¿un poco de gordura
señora?' ... 'Permiramc scr\'Írlc una rebanadim del tamaño de una ut'ta'.
Bastaron esas palabras para yue la recorriera un delicioso temblor. Hubo
un cantar de pájaros; hubo una precipitación de totTcntcs"j y rehusando);
rehusar ) verlo triste. Bueno, si él insisúa, ella aceptaría una rebanadira,
pero casi invisible. Esto era lo más delicioso; ceder) verlo sonrcír"4&gt;_

Orlando vive ahora en el mundo de los varones, aunque,
recordémoslo, ella era hombre y como tal tiene la experiencia de la
corporalidad y la sensibilidad masculina, sabe que también los hombres
lloran y se enui.stecen por cualquier nimiedad, pero también se sotprende
de las actitudes que ellos roman frente al descubrimiento de un tobillo
femenino ¡caerse del mástil, por ejemplo!~6 Orlando ,1ve ahora en un
cuerpo de mujer (lo que modifica su porvenir, no su identidad, pues
sigue siendo lo mismo: humana. Orlando, legalmente era mujer: "¿Pero?
¡Ah!, ¿qué resuelven sobre el sexo? J\Ii sexo.. . se declara
indiscutiblemente, y sin asomo de duda... femenino"4;) y busca un
amante: ¡Shelmerdine! En menos &lt;le un instante Orlando se rompe un
tobillo, se enamora, se casa con Shelmerdine y espera un hijo: "Orlando
dio a luz con toda felicidad, el martes 20 de marzo, a las tres de la
madrugada .. . ". De inmediato el siglo X,X: jueves 28 de octubre de 1928
a las once de la mañana48.
Orlando era Orlando, la chica que empolvaba su nariz y sentía
vértigo, quien gritaba en sobresalto al escuchar las campanas que
repiqueteaban el tiempo, quien escti.bía y ganaba prenúos. D evino mujer
45 lhíd., p. 117.
46 lbíd., pp. 118- 119:"Caerse de un m:ísul. .. port¡uc una mujer muestra los tobillos; &lt;lisfrazarse de
mamarracho r d_csfilar por la calle para que las mu¡cres lo admiren; negar instrucción a la mujer
para qu~ no se na de uno; ser el esclavo de la falda más msignificamc, ) , si.n embargo, pal'(mcarsc
como st fue~an los reyes de 1~ creación. ¡Ciclos! Pensó. ¡Qué tontas nos hacen, qué tontas somos!
(. •-)era ,·aron, era rnu¡er, sabia los secretos, comparáa las flat¡uczas de los dos".
(...)
"'Po_r, pobres e 1gnorames qu~ seamos comparadas con el otro sexo', pensú, continuando la
orac1on que dc¡o m_conclusa d1as pasadm, 'am,ados de pies a cabeza como esrán en ranro que a
nosotras nos prohiben hasta el conocurncnto del alfabeto .. . sin embargo, se caen del palo
mayor''. p. 119.
47 lbíd., p. 187. t\quí es cl_ara crítica a la legtslación que decide lo que es algo r lo que no.
Orlando era legalmente mu¡cr Slll u11portar realmente las maneras que tenía de percibir la realidad
)" su modo paracular de , i,·enciar el mundo.
48 lbíd., Marmaduke Bonthrop Shelmcrdinc. Esqmrc: '"Shel, eres 1.Jna mujer', &lt;lijo cUa.
Orlando, eres un hombre, dijo él"', p. 185.
( ... )

!ª

"en el término de tres segundos y medio, wdo había cambiado: se había roro el tobillo. se había
enamorado, se había casado con Shclmcrdinc". p 193.

382

383

�en la multiplicidad de devenires de época en época, de lugar en lugar, de
instante a instante. D evino mujer siendo mujer, y no es gue el hermoso
joven gue era a sus 16 afios, en el siglo XV1, haya sido sólo imaginación:
Orlando ha sido hombre, vivido en el pasado y representa la posibilidad
de crear.
Anticipábamos, sin embargo, gue Orlando no es sólo hombre, no
sólo mujer, ante todo Orlando es hombre y mujer, un andrógino, un ser
capaz de percibir y reconocer las dos formas generales de la sensibilidad
0a masculina y la femenina) pero Orlando es Orlando, un ser humano
49
instalado en la realidad, en el mundo de los hombres y las mujeres.
D evenir otro, masculino o femenino, según sea el caso (y guizás
portando un cuerpo específico no se viva realmente como lo que indica
que se es) permite no adivinar los secretos gue el otro guarda en su
interior, o no sólo eso, con el fin de ejercer un dominio sobre su cuerpo
o sobre su existencia como tal, sino gue nos permite saber gue tanto la
sensibilidad masculina como la femenina proporcionan maneras de
comprender y percibir una realidad común, así como desprendernos de
prejuicios con los gue pretendidamente se tiene el conocimiento total de
lo gue el/la otro/a es:
porque las mujeres no son (a jm:gar por nú rrúsma) sumisas, castas,
perfumadas y exquisitamente ataviadas. Sólo una aburriJísi.ma disciplina
otorga esas gracias, sin las cuales no pueden conocer ninguno de los
placeres de la vidail1•

La sensibilidad como campo primigenio de la creación no es,
entonces unidimensional ni asexuada: ella abarca además de los cinco
sentidos ' la imaginación y la memoria, es, como dice Dufrenne, la
inteligencia del mundo; pero, además, ella se expresa en dos modos
generales de ser: masculino o femenino, o bien como lo propone Woolf,
como una mezcla de las dos, a ratos uno a ratos otro. "Orlando se había
transformado en una mujer - inútil negarlo- . Pero, en todo lo demás,

49 Pnidente es apuntar que Orlando no es ni 1ra\'eSÚ ni ga), lo yuc no implica que haya en d
planteamiento de \'irgmia \X'oolf un rechaw de una o de otra manera de \'Ívir la sexualidad,
tampoco una reivindicación, si acaso un afinnación de que no hay razón alguna para desconocer
sus capacidades, menos aún su existencia real. Es declf, \ ' irginia Woolf no propone un cambio &lt;le
sexo, sino devenir en las distintas formas de sentir la realidad, el mundo, a los ocros seres, las
costumbres, la cultura y redimensionar nuestro modo de comprender y viYir, de creamos fom1as
nucrns de relación cnlIC humanos, más allá de las determinaciones unpuesms ailtural, social e históricamente. de
insralamos, pues en el mundo y sus contingencias.
50 !bid., pp. 117-118.

384

Orla~do era el mismo. El cambio de sexo modificaba su porvenir, no su
1den11dad ... Orlando fue varón hasta los treinta años; entonces se volvió
mujer y ha seguido siéndolo"51 •

3) Conclusiones
La historia de Orlando, o mejor dicho, la historia de las vivencias
52
"fan_rásticas" del. personaje Orlando contadas por Virginia Woolf,
persigue desde m1 punto de vista lo siguiente: a) la deconstrucción de los
roles a partir de una crítica a la manera tradicional de entender la
subjetividad y la temporalidad, b) apostar a una nueva manera de
co~prender ta~to el_ tiempo como la sensibilidad: el tiempo como una
realidad mul11dimens1onal (no sólo bidin1ensional) y la sensibilidad como
algo ~o sólido ni asexual, sino vivo y sexuado, o andrógina tal como el
propio personaje Orlando lo manifi.esta.53 Pero hay aguí además un
supuesto: la experiencia gue nos brinda la sensibilidad va configurando
nues~as maneras de percibir la realidad, tanto en el tiempo como en el
espacio en un movimiento parecido a la exhortación de Píndaro de "llega
a ser lo gue eres" y del kantiano "Ten el valor de pensar por ti mismo"
de desencadenar procesos, de ser lo que eres.
'
E n este sentido, la novela de Virginia Woolf tiene matices de
criti_c~ política, p~_esto que la afirmación de la corporalidad es lo gue
. P?s1?ilita la creac10~ de n_uevos órdenes socio-culturales gue expresan la
:1talidad de la exis~enc1a humana; la imaginación .juega un papel
1mportante, en el sen11do de gue es a partir de la sensación e imaginación
humana como son posibles mundos nuevos.

51 Jbid., p. 105.
52 Pongo_ comillas a la palabra fantásticas porque aun no sé si haya alguna manera de afirmar que
lo fantásnco sea sinónimo de lo falso o que el relato fant-istico de épocas pasadas no nos diga
nada
acerca de ellas -me parece
• mas
· b.1en que se trata ele un elemento de reconstrucción de tres
.
stg,los Y tres épocas en la vida del protagonista muy significati\'o: el cambio de ambiente de
pracncas, de usos, de formas de vida- actualizadas por una mente humana que "funciona'; no
de ma
·
·
.
. nera meca· mea,
smo
tal como •unagmamos
las cosas: arbitraria 1· desordenadamente a
capncho.
'
'
53 Como 1ª nusma
·
\ 'º1Ig1rua
· · 1o propone de manera explícit1 en L111 mar/o propio.

385

�LA SEMIÓTICA EN PANDO Y LIS DE
FERNANDO ARRABAL
Lic. Mónica Borrego Garza
Facultad de Filosofía y Letras
UANL

1. Introducción
En este trabajo nos dedicaremos a elaborar un análisis semiótico de la
obra Fando y lis del dramaturgo español Fernando Arrabal. Nuestro
. ensayo se propone aproximarnos a esa realidad compleja y superficial de
lo simbólico, como lo cree Iuri Mijailovich Lotman, sobre todo en su
consideración de lo sígnico en el plano de la expresión como un aspecto
simple y en el plano del contenido como el ámbito complejo e inagotable
del signo.
Para el análisis tomaremos en cuenta sólo el texto escrito de la
obra teatral, es decir, el guión y no su puesta en escena. Desde luego
señalado esto a rúvel de delimitación, ya que no desconocemos que la
obra teatral escrita es en sí una representación del hecho teatral, y que la
puesta en escena vendría a ser una presentación de la representación que
por añadidura, conlleva a la variabilidad en la interpretación por parte del
director, los actores, el escenario, los efectos sonoros, el contexto
histórico-social, etc.
En el análisis semiótico de esta obra de teatro, resultó necesario
considerar dos niveles que se combinan para constituir la acción del
hecho teatral: por un lado están los diálogos, en donde pueden ser
387

�analizados los signos verbales, y por otro, las acotaciones en donde se
concentra el análisis de los signos no verbales, pues a pesar de que
aparecen escritos, las acotaciones son una representación y explicación
de los signos no verbales que estarían presentes si se hiciese una
presentación de la representación, es decir, la puesta en escena o el
montaje de la obra.
Por último, cabe señalar que al analizar los lenguajes que
confluyen en el hecho teatral, esta obra, a causa de su singularidad se
dividirá en dos partes, primero en el entendido de una propuesta de
producción textual frente a otras corrientes del drama, y en segundo
lugar presentaremos los códigos y las funciones sígnicas de producción
textual sólo que ahora, centrándonos en el intercambio textual entre los
personajes del drama, esto con el afán de ejemplificar algunos de los
posibles roles que desempeñan los signos inmersos en la obra. En este
segundo sentido, se parte de la visión de una semiótica aplicada, para
localizar y distinguir los códigos paralingüísticos, sociales y pasionales.

2. Marco teórico: Desde la semiótica pura
Nuestro marco teórico de referencia consistirá por una parte en
las ideas semiológicas del intelectual francés de tradición saussureana
Roland Barthes, fundamentalmente en su concepción de la dicotomía
lengua y habla: · la primera concerniente al ámbito normativo de la
significación y la segunda concebida como el ámbito agramatical y
conflictivo de la dualidad que posibilita la reconfiguración del signo. Por
otro lado, partiremos de uno de los postulados capitales de la Semiosfera
de Iuri Mijailovich Lotman, siendo aquél que consiste en aprisionar la
producción textual y la generación de sentido en la confrontación de dos
sistemas semióticos o culturales para la producción de un nuevo texto.
Estas dos perspectivas desde la semiótica pura, nos permitirán identificar
cómo Fando y Lis pone en conflicto una tradición dramática y produce a
su vez un nuevo texto tanto en su contenido como en su entorno
artístico, y que no en última instancia deja huella de la visión de
singularidad desde la articulación del discurso artístico, en este caso de la
alta creatividad del teatro de Arrabal.
Roland Barthes adopta la terminología lingüística saussureana
para concebir al signo, entendido similarmente en su traslación a la
semiología, como un compuesto de significado y significante. El signo se
388

asume como una re~lidad de dos caras representadas por el anterior par
de ~l~~entos. El signo además para Barthes posee un carácter de
ambiguedad y de polisemia.
. El signo se enfrenta con una serie de términos afines, pero no
eqwv~entes como lo son: la señal, el índice, el icono, el símbolo y la
aleg?na. Lo que_ esos términos tienen en común con el signo, es que
rermten necesanamente a una relación entre dos relata es decir el
significante y el significado.
'
'
.
Los relata se asocian con la definición agustiniana del signo: "Un
sign? es una cosa, además de la especie introducida por los sentidos,
rermte, de por sí, la mente a otra cosa." Se asume con una función
evocadora 1•
Pero para encontrar la variación de sentido entre los términos
afines al signo, Barthes propone recurrir a un enfrentamiento de los
rasgos alternativos de presencia/ ausencia. Barthes acude a varios autores
(Hegel, Peirce, Jung y Wallon) para mostrar el enfrentamiento de los
rasgos alternativos del signo con los términos que le resultan afines
presenta~os s~gún 1~ variación de sentido conforme a la representación:
la analogia, la 1nmediatez, la adecuación y la existencialidad.
. , ~l se~ólogo francés, retoma para la concepción del signo
sermologico, la nn~ort_ante ~~ortació? de Louis Hjelmslev para distinguir
que el plano de la s1gruficacion constituye al plano de expresión, mientras
que el plano de los significados al plano de contenido. No obstante en
los co~ceptos del lingüista y semiólogo danés, todo plano implica
necesanamente los strata: la forma y la sustancia.
. . En este sentido, como la complementariedad del significante y
s1~fi~ado, 1~ dicotomía lengua y habla, se entrecruzan en un proceso
~alect1co. ~entras que la le?gua se define como una institución social y
sistema legitimado de la articulación sígnica, el habla lo hace como un
acto individual de selección y actualización que permite la evolución de la
lengua.. La lengua es el esquema o la forma pura del lenguaje; el habla se
deterrmna por el uso concreto de sus consumidores. Con todo, ambos
elem_en~os ponen en crisis un sistema semiótico para encausarse en un
mov1m1ento de reconfiguración simbólica. El fenómeno móvil de
Lengua-Habla, para Barthes ocurre en distintos sectores de la cultura
como lo son el vestido, la alimentación, la industria automotriz la moda
'
'
1 Barthes., Elementos de semiología., Trad. Alberto Mendez, Ed. Alberto Corazón, Madrid, 1971: 57

389

�etc. por tanto hacemos válida su aparición en la articulación simbólica del
arte dramático.
Ahora bien, nuestro segundo aspecto considerado desde la óptica
de Lotman, se detalla con la semiosfera entendida como un modelo de
carácter abstracto y delimitado, esto es, un espacio cerrado en sí mismo,
con diversos procesos comunicativos que funcionan como un continum
traducido en la producción de nueva información. La semiosfera es vista
así, como un gran sistema fuera del cual resulta imposible la existencia
del proceso de semiosis, espacio donde surge la regularidad e
irregularidad semiótica que apunta hacia la producción textual.
Para Lotman la producción textual se puntualiza cuando en la
semiosfera, tenemos la conciencia creadora capaz de elaborar nuevos
mensajes. Nuestro autor explica que cuando se poseen dos lenguajes,
uno de ellos se encuentra formado por unidades sígnicas discretas,
poseen significados estables y una consecutividad lineal de la
organización sintagmática del texto; no obstante el segundo lenguaje se
caracteriza por poseer una organización espacial no discreta de sus
elementos. Así pues, el primer lenguaje se concibe como el lenguaje
verbal natural, y el segundo como todo aquél lenguaje icónico, es decir,
ambos lenguajes mantienen una identidad pero también una diferencia
entre sí, y que en su proceso de entendimiento o traducción producen un
nuevo texto o mensaje irreversible. Con esta consideración de Lotman,
podremos inscribir a Fando y Lis, en tanto creación, desde su nivel
artístico contextual, como desde su contenido interno en donde los
personajes representan sistemas semióticos, lenguajes o textos que se
contraponen produciendo una nueva textualidad.
En suma, estas son las dos perspectivas desde la semiótica pura
que nos acercaran a constituir una semiótica aplicada al guión de la obra
de teatro Fando y Lis. o obstante señalamos que, paralelamente hemos
tomado como punto de referencia, el enfoque de la semiótica aplicada de
Algridas Julien Greimás, Pierre Gieraud y de
oé Jitrik en sus
desarrollos y afinidades con la semiótica del teatro.

3. Semiótica del teatro y semiótica aplicada
Para hacer el análisis de la semiótica teatral encaminada a la
semiótica aplicada, nos apoyaremos en las aportaciones de Noé Jitrik
para el análisis de la obra en su sistema artístico contextual, y para el
390

análisis del sistema semiótico del contenido de la obra recurriré a las
consideraciones de A. J. Greimas y Pierre Gireaud.
.
De _acuerdo con Jitrik el teatro es un sistema en que confluyen
diferentes ttpos de lenguaje, a los que debemos acercarnos y analizar para
comprender el hecho teatral. Dichos lenguajes son:
a) La crítica teatral que es la más frecuente y tiene varios niveles:
de método, de función, de inflexión individual.
b) La teoría o concepción de algunos productores de teatro que
llegan a aplicarse en la obra.
c) El lenguaje de la historia del teatro que registra la existencia de
los autores, sus conflictos y la significación de la obra las
mo~ficaciones de estilo y la importancia que pudieron h~ber
terudo los hechos teatrales en la sociedad.
d) ~l lengu_aJe de la sociología aplicado al teatro, que manifiesta la
V111culac1on entre los hechos teatrales y los acontecimientos
sociales, aquí se incluye el lenguaje de la psicología, que e~
cuando las obras presentan ejemplos profundos de lo que es la
psique humana.
e) El lenguaje de la serruotica teatral, que trata de definir los
signos propios del hecho teatral y descubrir como están
articulados. Aborda al teatro considerándolo como un lenguaje.
Conforme a la propuesta de Greimas analizaremos la
org~~zación te~tual, la temporalidad, la disjunción actoral, los roles
temattcos, la 1sotopía discursiva y las estructuras aspectuales.
Ofreceremos una definición de cada uno de dichos elementos al
momento de hacer el análisis del contenido y entrecruce verbal e~ la
obra.
, En un tercer momento, denotaremos las funciones de los signos
segun Roman Jakobson tal como las retoma Pierre Guiraud en su obra
La ~em~~:ºg!a: referencial, emotiva, apelativa, poética, fática y
metalingws~ca. Dentr? del teatro el uso de los códigos paralingüísticos
toman ~an 1mportanc1a en esta forma de expresión, y se conciben como
l~s auxiliares del l~nguaje que constituyen una serie de signos paralelos al
discurso: ~~tonac1ones, mímica, gestos, tiempo y espacio de acción.
Esto~ a~xiliares del lenguaje son los códigos prosódicos, kinésicos, y
proxerrucos.
391

�De acuerdo con Gireaud las artes son representaciones de la
naturaleza y de la sociedad, pueden ser reales o imaginarias, por ta~to no
es extraño que dentro de la obra teatral se utilicen códigos sociales a
través de los tres tipos de códigos enumerados, estos se encuentran
presentes en la obra a manera de signo~ y formulas de cort~sía, to~os de
voz, saludos, injurias, protocolos y los ntos. Todos ellos sera~ analizados
como el lenguaje icónico expresado en las acotaciones ?el gU1on.
Como se mencionara más adelante, Fando y Lis es una farsa? por
tanto, todos estos signos y códigos sociales s~n empleados para saunzar
de modo grotesco, variados tipos de convenciones.

4. Pando y Lis en su sistema artístico contextual
1

¡Artey cultura no pueden ir de acuerdo,
contrariamente al uso que se hace de ellos universalmentef2

Fernando Arrabal (Melilla, 1932-) ha sido reconocido en su
trayectoria, como ufo de los cineastas, novelistas y poetas españoles más
revolucionarios del siglo XX. Aun y cuando, en una gran parte de ~us
trabajos, haya adoptado al francés corno lengua liter~ria. Su o~ra ha ~ido
condecorada con distintos premios, y ha sido traducida en mas ?e _veinte
lenguas. Entre sus novelas representativas se encuentran las siglllentes:

Baul ba!¿ylove 1959, L 'eterrement de la sardine 1963, Carta al ~eneral !ranco
1978, La torre herida por el rayo 1983, Carta a Fidel Castro del ro1smo an~, La
piedra de la locura de 1984 y Mis humildes pasiones de 1985. Entre_ ~us piezas
teatrales se ubican: Pique-nique en campagne 1952, El tnczclo 1953,
Orchestation théátrale 1959, Pando y Lis 1964, L'architect et l'empereur
d'Assgrie 1967, El laberinto 1983 y Pondrán espos~s a l~s Jlor~s 1984. E~ su
producción cinematográfi~a se anotan La ':avesza del ;mperto 1988, F.óbame
un billoncito 1990 y Ceremonia por un negro asesinado 1991 . 4
Fando y Lis de Fernando Arrabal es una far~a donde -~uedan
expuestos, desnudos diferentes aspectos de la realidad, . fundiendose
todos en una continuidad histórica. E l momento catártico toma su
secuencia cuando Pando mata a Lis: Él le acaba de prometer que no le

pondrá las esposas y que no volverá a golpearla y la obliga a arrastrarse
con las esposas puestas para luego golpearla con el cuero. Queda
rep~e_senta~o. aquí el hombre que obliga a la mujer a hacer cosas que ella
esta unposibilitada de realizar, derivadas de las mismas deficiencias o
d~sventajas que él le ha causado. Pero más aúh, la situación de Pando y
~s vu~lve _l~tente una polaridad que podernos encontrar presente en la
¡erargwzacion de la cultura occidental, no solamente en la tradición
falocrática que marca la relación entre hombres y mujeres, sino también
en las usanz~s elitistas que se dan en la convivencia entre pobres y ricos'.
las .tendencias globalizadoras que intentan regir las relaciones entre
o_cc1dentales e indígenas, hasta la oposición entre cultura y barbarie, por
citar algunos ejemplos.
La hostilidad es una constante en la obra, lo cual le da un tono
grot~s~o5. La agresión de Fando hacia Lis es tan cruda que raya en la
corn1e1dad, como cuando la deja caer y luego la arrastra por el escenario.
"La farsa proporciona el placer de contemplar lo ilícito realizado ante
6
nuestra riente sorpresa" •
En el teatro de Arrabal, la imagen funge como llave de los
estados perceptiv~s que acercan la palabra dramática a la palabra poética,
es la clave ruptunsta del texto arrabaliano que se constituye como macro
texto p~ético. La aproximación de dos realidades contrapuestas vertebra
la realidad o la postrealidad arrabaliana. Representando una
ª P:ºxirn_ación entre dos realidades lógicamente exclusivas 0
existencialmente incompatibles, que no obstante, poseen un fundamento
común a un nivel prerreflexivo.
Hemos de añadir que el uso del lenguaje corporal debe ser
d:v~lado en escena, recordemos que Arrabal llama a esta época del teatro
paruco: la del teatro cuerpo. El cuerpo provoca, asiente y disiente a la vez
de los moldes en gue se produce. Esto se puede entender desde la base
de conexión existente entre el teatro de Arrabal y el movimiento
underground ~ericano, del que Arrabal toma la provocación y en especial,
la provocacion textual y corporal, como uno de los signos distintivos del
teatro pánico.
~sí pues, podríamos tener una definición del teatro pánico corno
una totalidad ~e c?~trarios, una inclusión anti.exclusiva de elementos que
hallan su sentido ultimo en la íntima comunión de los opuestos. El teatro

2 Artaud, E/ teatro y su doble, Trad. Enrique Alonso y Francisco Abelenda, Ed. Hermes, México,
1992: 11.
3 Diccionario de Biograftas, Ed.

auti, Colombia, 1978: 32.

4 Ver Anexo 1

392

5 Ver Anexo 2
6 Alatorre, Análisis del dra111a, Gaceta, México, 1993: 112.

393

�dramático se afianza en esta binariedad: lo trágico y lo cómico, lo
absurdo y lo realista, lo moral y lo amoral, lo sintético y lo pl~al, lo que
nos lleva a la contemplación estática y dinámica de la vida, a una
exploración pánica de lo circundante.
.
La inmediatez de las representaciones arrabalianas sorprenden al
espectador que se ve expuesto a un instante totalizador en el que la
información procede de la memoria, el sueño se funde con e_l eleme~to
caótico que forma dicha imagen. En el pánico se da la eufona, ? meior
dicho, el pánico se da en la euforia y concluye en ~a fiesta colectiva Y-~º
en la angustia del teatro existencialista de Sartre, smo en la provocacion
de lo común y lo eufórico incluyente.
, .
.
El inicio de la ruptura provocativa del teatro paruco conuenza
con las reuniones en París, durante 1960: Arrabal, Topor YJodorowsky.
El teatro pánico designa todo aquello que sorprende, provo~ando al
individuo moderno inserto en la sociedad postvanguardista. El
entronque del teatro arrabaliano y los supuestos de origen bretonian?
anteriores a él, los sitúa en un espacio concreto remodelando _las tesis
bretonianas en un intento de adelantar la provocación, para arnbar a su
forma última: la totalización de la experiencia. Arrabal marca en su
trabajo teatral sueños, pesadillas y fantasías, unidos a cómicos y grotescos
rituales oníricos, surrealistas, metafóricos, y por ende de natural~za
sígnica que evocan atmósferas inéditas hasta entonces: En est~ s~nt1do
Artaud ha escrito: "Propongo pues un teatro donde v10lentas imagenes
físicas quebranten e hipnoticen la sensibilidad del. espectador,
arrastrado
,,7
por el teatro como un torbellino de fuerzas superiores ..
La provocación vanguardista del t~atro arrabalia~o es ese otro
más de los subrayados del teatro pánico. Esta nace precisamente de la
inclusión, como hemos venido diciendo. Las matemáticas, el orden Y el
principio sistematizador de las posibilidad~s c~ó~cas se funden Y
confunden las más de las veces con el sentido últ1mo del caos, de la
paradoja, lo antinómico, de lo post-absurdo, en cuanto desafío de la
lógica colectiva.
.
Llega así, Fernando Arrabal a producir textualm_ente lo
impredecible mediante la palabra poética-dra~ática, mediante la
memoria como imaginación y biografía, y mediante el azar como
elemento infusor de confusión e imprevisivilidad.

. Esta visión caleidoscópica es la que dota al teatro paruco
arrabaliano, de su aura sacralizadora. Arrabal crea el ceremonial
~ntin~~mativo del teatro pánico en una base sagrada, mediante la
~c~usion de lo barroco, de la confusión y el delirio, pero también de la
logica conformadora de lo humano y de la ilusión de la palabra poética.
Lo .sacrílego sólo es posible a partir de presupuestos sagrados,
p~es_ a nadie se 1~ ocurre revelarse contra algo que para él ha dejado de
existir. La sacralidad del pánico se entiende en los textos arrabalianos
como 1~ sacralid~d de lo dicho, de lo no dicho y también de lo que está
por decirse. El nto se asocia a la palabra, el gesto al texto y lo ritual a lo
profano. De este modo, el teatro pánico resume_ en sí mismo una
con:epción ritual antidogmática de la palabra, de lo dicho como
metafora permanente, de la asociación sacralizada en la creación textual
de lo arrabaliano.
. La indistinción de la moralidad como forma primaria de creación
constin:y~
base conceptual del teatro pánico, revelándose como una
c~te?oria mdispensa~~e ~n la formulación dramática. La llegada última del
Pa~co co1:1? expres~o~ inclu~e?te se da en la catarsis pánica, es la crítica
al sisterr.ia etlco ~ estetlco tradicional, traspasando incluso la provocación,
para arribar a la mclusión totalizadora.
. El_teatro pánico intenta sumergirse en la oposición del bien y del
mal, sm diferenciarlos. Considera que todos tenemos el sentimiento de
pecado y se nos impide que hablemos de lo que es humano cotidiano.
Lo ~~grado se ex?ende así a ~a palabra dramática para sobrepasar
la_ p~ovocacion vanguardista proporuendo una nueva idea teatral: la de el
paruco como expresión adversa y muy lejana del teatro tradicional.
, La voluntad antimanifiestista del teatro pánico encuentra difícil
parametro de superación en la vanguardia española. Lo que hace de los
pr~supuestos del teatro pánico únicos en la vanguardia es su voluntad
~biertamente antiregulizadora. A ello añadimos que la inclusión de las
morales en plural", en la visión antiprogramática del teatro de Arrabal.
Morales en plural: rechazo de una moral única de la pureza y
otras for~as de determinismos que a la larga nos han conducido a la
c~~~enacion (~ la extenn~ación, por ej~~plo, tratándose de una moral
P_ tlca) de quien las practicaba. Aceptac1on de concepciones y modos de
vida totalmente opuestos a los suyos.
.
La ruptura como elemento de provocación, se inscribe en las
primeras manifestaciones del teatro pánico; que aunan a un tiempo el

fa

7 Ibídem.

395
394

�sueño como elemento que conforma la base dramática arra~aliana y, las
asociaciones de imágenes compuestas por términos-sígnos aislados pero
insertos en la sociedad de la que parten.
_
El teatro no tiene porque aceptar la práctica po~tica o s?c1al,
Arrabal considera que no cambiará el teatro cuando cambie la sociedad
sino más bien será el teatro, junto con otras formas cultural~s'. el que
haga cambiar a la sociedad. Hemos de recordar que el teatro paruco, o el
movimiento pánico surge en la década de los sesentas con toda la
intención de protesta iconoclasta.
.
Arrabal había descubierto el universo surrealista el pop-art Y los
happenings. Intenta una nueva experiencia teatral que deno~a teatro
pánico, una red de neurosis sistem~ticas. en el que desliza a sus
personajes en mundo de magia, cuyo vivo e¡emplo encarnan en Fando Y
Lis, quienes celebran el horror del amor y su alianza -casi de un nuevo
sadismo- con el mal.
Resulta así un camino terrorista de ruptura brusca y de la
provocadón inicial' de la vanguardia. Arrabal da un paso más allá haci~ ,la
ruptura, mediante la inclusión total qu~ resulta la mayor p~~voc~ci?n
hasta entonces ideada. Podríamos decir que, la provocac1on paruca
proviene de la crudeza de sus demostraciones y sus_ planteami~~t?s, en
definitiva de la inclusión total de lo humano en un sistema semtot1co de
represent~ción antidogmático, antiprogramático, inclusivo y totalizador
en su definición.

5. La semiosis contenida en Pando

carre_t~ra que narra Lis, tuvo lugar en un pasado reciente, y que su
relac1on con Fando, al igual que los maltratos de éste hacia ella se
.
'
remo~~n a tlemp~s ~ás lejanos en el pasado. Dicho anclaje histórico es
8
muy v1S1ble en el s1gu1ente pasaje:

US.- Nunca me haces caso, acuérdate de cómo, a veces, cuando no
estaba paralítica, me amarrabas a la cama y me pegabas con la
correa.
US.- Ayer te empenaste en dqam1e desnuda toda la noche sobre la
carreteray sin duda estf!j mala por eso.
Respecto al anclaje espacial, los comentarios de los personajes
centrales de la obra, denotan un recurrente volver a donde mismo, y
aunque no se define el lugar explícitamente y nunca se sabe donde se
encuentran, sabemos que es el mismo sitio desde el principio de la obra.

FANDO. - Sí, es cierto, que Vf!Y de prisa pero siempre vuelvo al mismo
sitio.
U S.- Pero otra vez volvemos a estar en el mismo sitio de siempre. No
hemos adelantado nada.
S~ embargo, las enunciaciones de Mitaro, uno de los personajes
secundarios, no revelan que el lugar en que él y sus acompañantes se
encuentra con Fando y Lis. Aparecen evocando un cementerio donde se
despojan de los sombreros.

y Lis

La obra se encuentra estructurada en cuadros. Estos se separan
unos de otros por medio del cierre de telón, en cada uno de ellos se
divide el texto, y existe un predominio discursivo de algún acto_r. Los
personajes de la obra se individualizan como sigue: Lis, la mu¡er del
carrito; Pando, el hombre que la lleva a Tar; y los tres hombres del
paraguas: Namur Mitaro y Toso.
Según habíamos mencionado más arriba, en est~ segundo
momento del análisis, nos remitimos a la propuesta de Greimas. Para
este autor la temporalidad, incluye el anclaje histórico, que es la mención
específica de fechas o eventos; y el anclaje espacial, que es la mención de
topónimos, ambientes y atmósferas. En Fando y Lis aunque no sabemos
en que fecha o época se desarrolla la obra, si sabemos que el suceso de la

MITARO. - Y o te había dicho que él le había prometido ir a verla
al cementerio con una flory un perro.
. . . Greimas asume la disjunción actoral, como una división de
posibili~ad del texto de acuerdo con el predominio discursivo de los
p~rsona¡es en él manifestados. Este tipo de persona¡·e es sobre el que se
fi lª 1~ .:tenc1on
. , a lo largo de toda la secuencia o segmentación. La
opos1c1on actoral, se funda así, en las distinciones categoriales de los
~ Tod_os los pasajes en cursiva, son extraídos directamente de la obra de la cual incluyo una

::ur

0 hago referencia a la
,otostauca
· y _cuya re1erencia
e
· se haya en la bibliografía.
· ·
a . aci , al final. del traba¡o,
~
on especifica, por dos simples razones, primero para no interrumpir la lectura del ensayo
que J_as veces 9~~ se cita son abundantes, y segundo porque la lectura previa de la obra
P
te ubicar con facilidad los fragmentos que se citan.

397
396

�personajes. En el primer cuadro de la obra, aparecen solamente Fando y
Lis, asumiéndose en una participación equilibrada. En el segundo cuadro,
la participación discursiva recae sobre Mitaro, Toso y Namur, habiendo
también participación de Fando. Lis, aunque está presente tiene una
participación muchísimo menor. En el tercer cuadro, la responsabilidad
discursiva se acentúa en Fando, Mitaro y Namur. Toso interviene un
poco y la presencia de Lis se mantiene durante toda la escena, su
intervención es casi nula. En el cuarto cuadro, la participación se carga
en Fando y Lis, mientras que la de Toso, Mitaro y Namur es muy breve.
En el cuadro quinto Toso, Mitaro y Namur sostienen una conversación
que se apropia de la participación discursiva. Fando entra al final
haciendo solamente acto de presencia.
El actor discursivo predominante en la obra sería Fando, pues en
él recae constantemente la verbalización a lo largo del texto. Pero si
consideramos a la pareja Fando y Lis como un personaje colectivo, este
sería el mayor eje discursivo. Mirados de la primera forma, dejando de
situarlos como pareja, Lis se ubicaría en segundo término como un
personaje que constituye la oposición, mientras que Toso, Mitaro y
Namur se inscribirían en el tercero.
Un tercer elemento de relevancia para Greimas, son los roles
temáticos, aquí se localizan las construcciones verbales con sus
elementos dominantes, establecen connotaciones y buscan la
combim.ción entre determinaciones espaciales y definiciones axiológicas.
Por ejemplo una determinación espacial aparece en la valoración de Tar.
Tar es aquel lugar en que la felicidad será alcanzada, es la esfera a la que
todos los personajes desean ingresar, aunque sepan de antemano que
resultará inalcanzable. Si bien el lugar en que se desenvuelve la obra,
como ya habíamos advertido, es el mismo lugar en que siempre han
permanecido. Es la zona de la que quieren escapar y en la que están
condenados a permanecer, aun y cuando anhelen una meta juzgada
como inaccesible9•

FANDO. - Dime que quieres.
US.-Que nos pongamos en camino hacia Tar.

FANDO. - Ahora mismo nos pondremos en marcha... Pero 11.evamos
mucho tiempo intentando llegar a Tar y aún no hemos
conseguido nada.
US.- Vamos a intentarlo otra veZ:
FANDO. - Estás enfadada conmigo porque después de tanto andar,
no hemos avanzado nada y estamos en el mismo sitio que
siempre.
Los personajes creen que al arribar a Tar podrán ser felices
porque entonces realizarán cosas que evidentemente pueden hacer si
permanecen en ese lugar, o si no pueden, tampoco podrán hacer' en
ningún otro lado. En tal personificación del intercambio valorativo, se
hace alusión a las discusiones sin sentido e irrelevantes en las que se
enfocan los hombres que supuestamente poseen y se jactan de un saber
muy vasto, como Toso, Mitaro y Namur. Pero se encuentran en iguales
condiciones que todos los demás porque el conocimiento que poseen no
representa ninguna utilidad.

FANDO.- Y cuando lleguemos a Tar, entonces sí que seremosfelices.
US.- Cuando lleguemos a Tar, como seremos felices, inventa
nuevas canciones para mí.
FANDO.- Que lastima que no estén los hombres del paraguas. Ellos
saben muchas cosas.
NAMUR- Nosotros llevamosya intentando varios años.
No obstante, la principal valoración perfilada de la obra, es la
relación de dominación existenJ:e entre hombres y mujeres. La grotesca
humillación de Fando hacia Lis, representa uno de los usuales
· tratamientos de los hombres a las mujeres. Fando sostiene que quiere a
Lis, y que le infringe daño sin saber que lo hacía. La desnuda y la ofrece a
otros hombres para hacerlos felices, al igual que en las culturas
falocráticas se exhibe al sexo femenino, en el entendido de hacer feliz al
genero opuesto debido a la belleza que muestra su desnudez. En cambio,
Lis le ruega a Fando que no la abandone, pues él es lo único valioso que
ella tiene. En este punto se vuelve palpable el conflicto de los sistemas de
significación en un plano moral, y que conforme a la óptica de Lotman,
se traducen y entrelazan dos lenguajes, dando como resultado la

9 Greimas, La semiótica del texto, Ejercicios prácticos, Piados, Col. Comunicaciones, Madrid., 1977
6 y SS.

398

399

�creolización que produce una nueva textualidad. Las periferias y los
núcleos semióticos entran en una relación recíproca de afectación 1°.

la . c~n?uce a una muerte irremediable, se va planteando desde el
pnne1p10 a lo largo de la obra, que en contraposición discursiva a Pando
la agramaticidad semiótica de Lis se va consolidando gramaticalmente:

FANDO.- ¡Arrastratef (Pando la vuelve a azotar. Lis se arrastra
titubeando. En un falso movimiento tropiezan sus manos
atadas con el tambor y rasga fa badana. Colérico.) 1Me
has roto el tambor! ¡Me has roto el tambor!
FANDO.- Pero yo lo hice para que te vieran los hombres que
pasaban... para que todo el mundo viera fo guapa que eres.
US.- (Llora) No, Fando, no me abandones. Sólo te tengo a ti.
Siguiendo a Greimas. la isotopía discursiva y las estructuras
aspectuales son dos peculiaridades que aparecen en la obra. La primera
significa la coherencia discursiva en la existencia del lenguaje, y no de una
serie de frases independientes, se reafirma si es posible postular -para la
totalidad de las clases que la constituyen- una isotopía común
reconocible, gracias a la recurrencia de una categoría o de un conjunto de
categorías lingüísticas a lo largo de todo su desarrollo; se basan en una
red de combinaciones, que se remiten de una frase a otra para garantizar
la permanencia tópica. Fando y Lis quieren llegar a Tar y siempre
regresan al mismo lugar, esta movilidad guarda un paralelismo con la
relación enfermiza, pues en ella sucede lo mismo al retornar
circularmente al mismo punto de partida. La reiteración de su regreso al
mismo lugar, la repetición de las reacciones violentas de Fando
constituyen el orden que posibilita la permanencia tópica.
Si bien, las estructuras aspectuales para Greimas componen un
nivel lógico semántico donde ocurren las operaciones lógicas que dan
cuenta de las manipulaciones del contenido del texto, implican también
un nivel discursivo, en donde dichas operaciones se tornan susceptibles a
11
una formulación de gramática narrativa. A nivel lógico semántico
encontramos que por una parte, cada vez que se dice en la obra que se ha
vuelto al mismo sitio, la historia entre Fando y Lis se repite y se legitima.
Fando la trata muy cariñosamente, de pronto cambia bruscamente y la
maltrata de una forma brutal. Esto establece un reflejo entre la relación y
el viaje circular a Tar. Pero por otra, la situación desventajosa de Lis, que

Lis es fa paralítica de dos piernas.
Una cadena de hierro une un pie de Lis con el canito.
Lis sigue llevando una cadena larga de hierro que une su tobillo al
canito.
Lis intenta afíastrarse pero no puede: sus manos unidas por fas esposas
se lo impiden.

US.- Yo sqy siempre fa que tne he fastidiado.
US.- Siempre me dices que no fo volverás a hacer, pero fuego me
atormentas en cuanto puedes y me dices que me vas a atar con una
cuerda para que no me pueda mover. Me hace florar.
Ahora bien, al encaminarnos en un tercer momento del análisis
del contenido_ de la obra, como ya mencionábamos, P. Guireaud apunta
que _las funciones . de los signos según Roman Jakobson se pueden
cons1?erar la c~_ouva, apelativa, poética, fática y metalingüística. En lo
que sigue, escnbiremos casi técnicamente, una breve definición de cada
una de ellas y los análisis a que nos condujeron.
Primeramente tenemos que la función referencial se entiende
como las relaciones entre el mensaje y el objeto al que hace referencia. Su
problema radica en formular una información verdadera del referente 12•

rando va al canitoy saca una coma.
El hecho de &lt;¡ue Fando saque la correa del carrito, nos informa
del carácter violento, amenazante y serio del mensaje que él transmite al
ordenar a Lis que se arrastre.
Por su parte la función emotiva se da en la comunicación cuando
se expresa una actitud sensible con respecto al objeto referencial.

FANDO.- Haré un eifuerzo, pero no sé si podré. ¡No sé si podré!
¡No sé si podré! ¿Tú crees que eso es una contestación?
Créeme, Lis.

10 Lotman,. Sen1iosfara: Semiótica de la mlt11ra y del texto, T. I, Trad. Dcsidcrio Navarro, Cátedra,

l 2 Guircaud, La sen,iología, Trad. Teresa Porraí'ian, Siglo \ ' eintiuno Editores México 1984: 12 )'

Madrid, 1996: 27-29.
11 lbídCIII, 105 SS.

SS.

400

'

401

'

�La repetición insistente, nos indica la actitud de f'.'ando co~ o un
mensaje de desesperación. En las siguientes lineas, la acntud de Lis con
respecto al mensaje es pesimista

La función poética es la relación del mensaje consigo mismo. E n
las artes el referente es el mensaje dejando de ser el instrumento de la
comunicación, para convertirse en su objeto.

FANDO.-

FANDO.- Pero no tienes soluciones para todo
_
US. - No, yo nunca encuentro soluciones, lo que ocurre es que me engano
dicienckJ que las he encontrado.
La función apelativa define las relaciones e~tr~ el mensaje y el
receptor, pues toda comunicación tiene por objetivo obtener una
reacción de este último.

Fando pone sus manos sobre las mejillas de Lls J la nnra
entusiasmado.
.
FANDO.- us ¡qué guapa eres! u s, habla. ¿Te aburre~ ¿Quieres
que toque el tambor para ti? (Fando mzra a Lls
esperando que ella responday luego mt!J contento añade.) .
Sí, bien veo que quieres q11e toque el tambor para !t.
(Fando, muy contento va hacia el carrito, desa!a e~ tambor
y se lo coloca a la altura del estómago.) ¿Que quieres que
te toque?
Todo el discurso y las acciones de Fando tienen un~ ~nción, que
interpela a su receptor, que es Lis, el mensaje tiene por obJe~vo obtener
·, de Li·s• En su mayoría, la brusquedad
de las
una reacc1on
.
. acciones que
, se
dan en la obra, cumplen una función apelativa, pues tienen ademas por
objeto obtener una reacción del público o, en este caso del lector,
veamos unos ejemplos más:

Fando sin ningún cuidado deja caer al suelo a Lis
}ando visiblemente disgustado, coge a Lis por 11na pierna y la arrastra
por el escenario.
US. - ¡Qué canciones tan bonitas! ¡Qué bueno ere~ Fando! (Paus~.
Fando, de pronto, saca las esposas y las mzra ft¡amente. Lis
nentiosamente.) No me hagas sufiir.

402

Y cuando lleguemos a Tar, entonces sí que seremos
felices.

Para simbolizar metafórica y metorumicamete, la pesll11.lsta,
eterna y absurda búsqueda de la felicidad que anhelan los individuos, se
presenta el deseo de llegar a Tar, y durante toda la obra, Tar se convierte
en el mensaje en sí, y en la temática principal de la farsa.
La función fática por su cuenta es aquélla que afirma, mantiene o
detiene la comunicación. El referente del mensaje fático es la propia
comunicación.

FANDO.- (Avergonzado) Perdón. Excúsenme. Qué bonito hace estar
allí (Señala el sitio donde estaba antes.) Oír como discuten
ustedes. ¡Q11é bien lo hacen? ¿Me dejan que yo discuta
también? (los tres hombres del paraguas se miran
disgttstadísimos.) Ella no me quiere hablar y a mí me
gusta contarle muchas cosas a cualquiera. Estqy solo. (Los
tres hombres del paraguas, en el colmo de su enfado, se
acuestan en el suelo, bqjo el paraguas y comienzan a
dormir. Humildemenle.) Dios sé muchas cosas. Puedo
ayudarles con tal de que me hables. (Pausa. Prosigue un
poco avergonzado.) También sé tocar el tambor. (Se ríe
tímidamente.) No m19 bien, pero sé canciones bonitas
como la canción de la pluma. Van a oír lo que es bueno.
(Fando va por el tambor. Los hombres del paraguas
duermen concienzudamente, alguno ronca.)
Aquí hay dos signos paralelos, uno verbal y uno no verbal, que
cumplen con una función fática opuesta, el signo no verbal, que es la
actitud de los hombres del paraguas en inscrita en las acotaciones, tiene
la finalidad de detener la comunicación, mientras que los signos verbales
de Fando tienen por objeto mantenerla.
No en último lugar, la función metalingüística tiene por objeto
definir el sentido de los signos que corren peligro de no ser
403

�comprendidos por el receptor. Traemos a colación un par de ejemplos

considerados indicios naturales, 15 en realidad están muy socializados
como lo demuestra el énfasis en la dicción de los personajes.
'

de este tipo de función:

FANDO. - Lo que más me gusta es besarla. Su cara es m11y suave, da
gusto acariciarla. Acaricia/a.
MITARO.- ¿Ahora?
FANDO.- Sí, acaríciala así. (Fando con sus dos manos coge la cara
de Lis las resbala por ella tiernamente.
La caricia que hace Pando a Lis, tiene como fin definir el sentido
de lo que les propone a los hombres del paraguas hacer a Lis.

US. - Además, siempre me dices que me vas a esposar de las manos,
como si no tuviera bastante con la cadena.
El comentario de Lis, define del signo del grillete, Pando la priva
de su libertad.
Para cerrar provisionalmente este apartado, ya que no se
descartan ulteriores desarrollos, identificamos que Guiraud asume que el
uso de los códigos paralingüísticos, toman gran importancia en el drama
como forma de expresión, dado que tanto los códigos se conciben como
los auxiliares, relevos o sustitutos del lenguaje y constituyen una serie de
signos paralelos al discurso: entonaciones, mímica, gestos, tiempo y
espacio de acción. Los códigos auxiliares del lenguaje son los códigos
prosódicos, kinésicos, y proxémicos, aunque también se entremezclan
con los códigos sociales como lo son: signos y formulas de cortesía,
13
tonos de voz, saludos, injurias, protocolos y los ritos • En nuestro
análisis dichas códigos se encuentran presentes en la obra, y los
encontramos tanto textualmente como en lenguaje icónico expresados en
4
su mayor parte en las acotaciones del guión1 •
Los códigos prosódicos representan las variaciones de elevación,
de cantidad y de intensidad del habla articulada. Desempeñan un papel
importante en la comunicación de sentimientos, y aunque pudiesen ser

13 Tbideni, 63 y ss.
14 En esta apartado del análisis, las acotaciones se muestran en color para poder distinguirlas de
lo 9ue expresan verbalmente los personajes.

404

FANDO. - (Gritando) Te he dicho que mires las flores ¿O es que no
me entiendes?
U S.- (Gritos de dolor) 1Ay, Fando! (Inmediatamente suave, como
temiendo disgustar a Fando) ¡Qué daño me has hecho!
FANDO.- No haces nada más que molestarme. (G,itand(J) Y no
llores.
NAMUR- Sí, eso es. Estábamos tratando de saberpor dónde viene el
viento. (Añade en tono más bqjo)... Para saber por dónde
se va.
. En l~s ejemp~os anteriores, los gritos de Fando indican rabia,
eno10; los gmos de Lis provocan la idea de dolor, y la suavidad el tono
de su voz, evoca el ter:nor que le tiene a Pando; mientras que el tono bajo
de la voz de Namur, illdica que se trata de algo de lo que no quiere que
se enteren los demás.
El código kinésico es simplemente aquél que cumple una
comunicación mediante gestos y mímica.s.

MITARO.- (Sonriente pero incisivo) Sin desear contradecirte
demasiado, quiero dejar bien dicho lo importante q11e es
saberpor dónde viene el viento.
1-'"ANDO.- Bésa111e Lis (Lis lllt!J se,ia e incpresiva, per111ite que
Fando apasionadamente, la bese).
. . La son~sa de Mitaro, nos indica su deseo por ocultar un
sen~ento, rruentras que la inexpresividad de Lis, nos habla de una
surrus1on y de un rechazo a Fando, tal vez por resentimiento.

lS Partimos de la idea de 9ue el signo, sólo alcanza el ru\·el de tal, cuando tiene la intención de
co:urucar. C~ando un fenómeno narural comunica sin intención, se le denomina indicio sui
em argo, los tn~ci?s pueden ser tomados como signos. En el caso del teatro se rec~~ a
moStrar algunos mdic1os naturales, con intención de comunicar algo y es ahí Jond; se convierten
en .signos·. De alu,' 9u~ tomemos como signos
·
,
'
·
algunos fenomenos
9ue
fuera del contexto
teatral
sena considerados 1ndicios.

405

�Los códigos proxémicos utilizan el espacio entre el emisor,Yel
receptor, para expresar la relación que existe entre ellos, o el propos1co

más de lo que los personajes pretenden evocar, mas nunca dejan de
conjugarse con el lenguaje verbal.

de intensidad de su diálogo.

6. Conclusiones

(Fando da 11nos pasos entre el carritoy Lis)
(Fondo irritado, coge el tambor y a distancia de ella, se pone a
repararlo)
El acercamiento de Fando refleja su acritud amenazante. Y la
lejanía de Fando indica su indiferencia hacia Lis.
Los códigos sociales como los tonos de YOZ, los saludos Y
formulas de cortesía, protocolos y ritos, se dilucidan y explicitan
enumerados de la siguiente manera:
FANDO.- (M.19 tierno) Sí, Lis,yo me acordaré de ti.
FANDO.- (Violentísimo) ¡Tampoco!
FANDO.- (Avergonzado) Perdón. Excúsenme.

(Los tres hombres del paraguas, de pie y serios se han quitado s11s
sombreros)

FAl DO.- (A,1,!J fiemo) Sí, I.Js,Jo me acordaré de ti_y te iré a 1ier con 11110
_flor y un perro. (Pausa larga. }ando mira a Lis.
Emocionado) Y en tu entierro cantare por lo bqjines eso de
"Qué bonito es 1111 entierro- que bonito es 1111 entierro" que
tiene fa n11ísica tan pegadiZf1. (La mira en silencio, lue?,O
añade satisfecho) Lo harépor ti.
El tono de voz, denota el carácter cambiante de Fan&lt;lo, sus
reacciones repentinas, el temor y la desolación que provoca la actitud de
Fando en Lis, el avergonzamiento en las disculpas, el movimiento que
representa despojarse del sombrero, ._y la enunciación del c~ment_erio
como lugar del descanso eterno, se conjuntan para sunboli.zar.
Simbolizan la convencionalidad que desempeñan los códigos sociales
llevando inherente una fuerza expresiva y comunicativa que pueden decir

406

La representación dramática es una analogía bajo su forma más
completa. Con este trabajo, hemos podido desenredar un poco de la gran
canodad d_e signos y significados que se entretejen en este texto, pues
F_an1o y Us es una obra cargada de signos gue pueden tener múltiples
s.igruficados: El grillete que une a Lis con el carrito, las esposas, el
paraguas de los tres hombres, el viaje a Tar, y una infinidad de
intercambios textuales a nivel de la sensibilidad. Se inserta así en un
sistema semiótico dentro de la esfera artística, como un texto perpetuado
en su decodificación.
Fernando ,\rrabal, como pudimos observar, llena esta obra de
contradicciones intencionales, de irorúa y de sátira de la sociedad
contemporánea. Posee una enorme carga profana, dota a sus personajes
de una fina irorúa que llega a poner en cuestión rituales religiosos de la
mayor seriedad como los funerales. Fando y Lis es una obra compleja,
con una fuerte dosis pacífica y provocativa, periférica y nuclear, ordenada
y absurda. Estos factores su funden y constituyen un agudo
interrogatorio a la cultura occidental por la moralidad que se rige
abrumadoramente.
.
Arrabal toma las prácticas cotidianas y, valiéndose de los códigos
soe1ales, los conduce al extremo y hace que sus vicios aparezcan de una
manera grotesca, llevando de la mano al lector/ espectador al ámbito
ilimitado de lo sorpresivo, y a dejarlo sin otra alternativa más que
rec~nocer y localizar una complejidad de signos que van configurando el
geruo de la obra. os presenta desde su radical singularidad, su visión
creativa del mundo guc nos rodea y en el que él mismo se encuentra
inmerso, y de esta forma percatarnos, que los fenómenos de la cultura se
mantienen sujetos a muy diversos tipos de representación simbólica.

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Sección Tercera
CIENCIAS SOCIALES

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>TERCERA SECCIÓN

CIENCIAS
SOCIALES

�LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS
HUMANIDADES EN EL CONTEXTO
TECNOLÓGICO
(LA EXPERIENCIA DE LA
FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS, UANLl
Ricardo C. \'1llarrcal ;\rnmbidc:
Jefe Je la Sección de Cicnoa~ $oc1alcs
Centro de Estudio) 1lum:m1-,·c, ,,
L' \'-L

Las sociedades contempor.incas. más comunicadas. intcrdepcndicntes.
ab1enas y plurales han generado procesos intcr e inrra sociales 4uc. en
muchos ª"'pecto'-, escapm a nucqra cabal comprCn'-i&lt;&gt;n. El mun&lt;lo de
hace treinta o cuarenta año,; era mucho má:. reducido, preYisiblc y, por lo
tamo. relativamente más manejable. Hoy en dia. su creciente complejidad
nos abruma y nos deja perplejo . Nuesrra capacidad general de
conocimiento se ha transfonnado en una proh:tbihd.1d de saber
espec1ali1.ado, específico y limitado, que si bien es 1mportantc e includ1blc
ha relegado la reflexión filosófica y social a un simple conjunto de
máximas o recomendaciones morales. El de arrollo cicmífico-tt:cmco,
nódulo de nuestra época, ha dec;encadcnado. junto con sus bondadc.c;,
consecuencias deletéreas para la cxic;ccncia humana: "La compecim1&lt;lad
despiadada, la productividad superflua, la represión cngaño~a y la
brutalidad cínica': "ºn sólo algunoc; ejemplos de cll:1~. La dcb1hdad del
individuo en la esfera de la competencia ha penetrado en lo más hondo
d~ su intimidad, en su uniYcrso p,íquico-mor:11, deteriorando ,u~
capacidades de reflexión. cótica y comurucac1ón.
En ocasión de la conmemoración del 100 ani\'crsario del nacimiento
de Freud, Hcrbcrt :\larcu~c señalaba que: ''El orden tic los ,·alorcs de un
principio no-rcprt:s1, o del progreso, puede dctcrminaN: en ca,1 rodos

�RICARDO C. VIUARREAL ARRAMBIOE

360

sus niveles en oposición al de su conttapanida represiva. La experienCJa
básica de los hombres no eria ya la vida como lucha por la existencia;
sino más bien, disfrutar de la vida. El trabajo alienado se tran formaría
en el libre juego de las facultades y fuerzas humanas. n consecuencia, la
libertad no seria ya un proyecto que fraca e eternamente, el tiempo no
parecerla lineal, sino dclico, como el retomo que está contenido en la
idea de ·et zche cuando Zaratustra se encuentra con la vida: la idea de
la perpetuidad del placer, de la eternidad de la alegria" .1
Aún reconociendo el carácter cuasi-utópico de este discurso
sostengo decididamente su vigencia y legitimidad. Lo que implica una
uerte de mediación entre una visión éaco-pesimista y otra éticooptimista del mundo. Creo que sólo a travé de e ta mediación, nuestra
conducta individual podrla estar orientada a la aceptación del juego de las
ideas, del conocimiento abierto, de la libertad y del amor a la vida en
todas sus formas, en el marco de una sociedad que demanda con
urgencia, una convivencia donde el diálo o, la tolerancia y el re peto
normen nuestro comportamiento.
Por un conjunto de ituaciones del de arrollo lu tórico de la sociedad
mundial; de e ta sociedad aparentemente in honzontes y sin rumbo, los
individuos: ciudadanos· mujeres , hombres; jó enes y niños demandan y
exigen respuesta a su preguntas.
o obstante, en esta era de
escepticismo, por fonuna, parece que no hemos perdido la capacidad de
asombro; aún podemos conmovemos ante la mjustici.a, el dolor ajeno y
la violencia.
Por lo anterior
eri lo que implica para nue tra dt ciplina , la
humanidades y las ciencias ociales, reitero m1 punto de I ta: no sólo
cenemos la obligación moral y el compromiso social de manifestar
nuestra forma de pen ar e interpretar la realidad n te nuevo jglo,
incieno y movedizo, se abr la portunidad concreta, objetiva y tal va.
única, d que las cienCJa humanas tomen de nuevo la palabra y con ello
puedan brindar alcemati as que destaquen la importancia d lo fines, 1
valor de la vida humana la libertad
la jusucia. La ociología, la
Lmgüística, la Histona la Füosofia la Literatura, la Peda o 'a, la
Bibliotecología, la conomía, etc. recuperan en e to momento la
legitimidad de su di cur os.

1 Mil reuse

Herbcrt, ErosJ Ci,•rliz..a 1ón, Ed. Joaquín Moroz, léJUco, 1964.

LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
361
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LA EXPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS, UANU

Desde luego, somos conscientes de que en e te mundo nadie posee
roda la verdad ni aene todas las respuesta . ólo podemo ofrecer, eso i
un horizonte má amplio de po ibilidades y opciones que analizadas ·
opesadas racional y éticamente fundamenten nuestra elección para a í
asumir con ecoentemente la responsabilidad de nuestra. palabras y
nuestras accione .
En e te entido, debido a la sobrevaloración del enfoqu empíricocienáfico, la convicción filo ófica según la cual la tran misión de la
ciencia debe er formati\•a, e aplica muy débilmente a los
procedimientos de las ciencias empírica . De esta man ra, no
encontramos con teoría que si bien pueden transformar e en grandes ,
poderes tecnoló ·co , e tán claramente de mculada del mundo de la
vida. E to es, fuera del contexto de la acción e interacción de lo
hombre que comparten una vida en común. Los cgre ad
de las
diferentes carreras uruversitarias que on formados n las en eñanzas de
las ciencias empíricas son, ciertamente, má experto que lo de la
generaciones anteriores; pero muestran carencias en el terreno de la
praxis. Al parecer, ya no existen mucho lugares en la universidad para
los criterios y principios vinculantes, pues las ciencias sólo proporci nan
reglas de funcionamiento, normas de eficacia, dentro de una racionalidad
instrumental meclio-fin, que favorece las habilidades técnicas, pero no
forman aptitudes
actitudes práctica . Antes de que la capacitación
tecnológica in taurase su domjnio, el universitario era un hombre culto
es decir, capaz de orientar . dirigir su acción. u formación era má~
uni ersal en el senado de la uní ersalidad de un honzonce bierto
construido por diferentes perspecá as, lo que le proporcionaba la
posibilidad de interpretar la experiencia científica y transformarla en
capacidades prácticas para u vida colectiva. o e trata, desde luego, de
detener el progreso técnico-científico; no podemos denunaac
unilateralmente el progreso sin tener que aceptar, al rrusmo nempo, un
grave deterioro en el nivel de vida, en la competitividad, etc. 1equilibrio
puede er alcanzado mediante la responsabilidad humana a cravé de un
manejo más consciente de la posibilidades de expan 1ón tecnológicas.
Lo que e reivindica no es la detención del de arrollo técnico
la
su titución de las ciencias por otra
tradic1ones
mo su
complementación. De lo que e trata e de una humanización de la
pasibilidades técnica que abarque a toda la humanidad y qu e té éuca e
integralmente orientada. 2

�RICARDO C VIUARREAL ARRAMBIDE

362

Es en e te contexto de la modernidad inacabada o de la postmodernidad naciente en el mundo globalizado, que es n cesario
re1vinchcar el discur o filo ófico y ooal como un elemento fundamental
que pueda orientar el de envolvimiento de la ociedad y e también en
e e conte. t , que acrualm me on cada vez más nor rio , el ínter' s y la
preocupación por el de tino de la educación en nuestro país y en el
mundo entero.
n el ca o de la educación superi r, que directamente nos atañe, es
nece ario impulsar acciones encaminada a u evaluación, d1agn · neo,
replanteamiento m demizac1ón. La refle."&lt;lón acrual obre la gesoón
m dema y estratégica de la educación superior debe orientar e a defirur y
preci ar un conjunto de criterios, meta , role , e ntexto económico y
político , demanda
cial s, insuumento
re ultados, orientados haoa
la elaboración de un nuevo marco en ra1 con contenido actuale y
e pecifico que vincule en forma inte al • productiva a la educación con
la sociedad contemporánea.
La uniYers1dad pública, por u particular relación con la ociedad y el
.. tado, en cuanto enodad públic que atiende a los mi mos
imere es generale que éste, deb orientar el cumplimiento de u
funciones a la formación de un cipo profesional con un claro p rfil de
compronú o oc1al, tanto a nivel de actitude , como de objetos de
conocunieoto, debe también orientar sus acavidades d investigaci · n, de
difu ión y de extensión de la cultura, al fortalecimiento de la idenadad y
la oberanía nacionales. demás, por su carácter plural, rustórtcamenrc
adquirido, debe garantizar que la función de tran misión y d1fu ión del
conoClffilento mantenga un carácter uruvcrsalista y no dogmático.

Por nuestra parte, · a lo lar o de diferentes admirustraciones hemos
venido realizando acciones y empeñando e fuerzo por mantener vigente
e tá idea de funci namJ nto de las m ticuciones de educación supcnor.
ue tro propósito ahora es conrinuar reforzar te trabajo en us
direcmce prioapale partiendo de que en nuestra e cuela, 1 no es c¡ue
de de u creación en 195 , 1 p r lo meno de de la cr ción de la
carrera de Traducción,
ciologfa, Historia y Pedagogía, hace má de
rreinta año y, )ue , con la reforma a los plane de e tudio de la i te
licenciaturas en 1984 r 1999, se ha manrerudo la preocupación por
impulsar esta ·concepción de la vida académica e in tituciooal. De de

lA5 CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
~63
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LA E.xPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS. UANÜ

entonces, la comunidad d la Facultad ha verudo dando pa os
importantes en la dirección de re ponder de una manera creaava e
inno adora a las exigencias d u m mento hi rórico. Hoy, den ro de esa
tradición y ante la nueva
ituaci nes s c1ale e que ere mos
incli peo able una reflexión ena y obj ti a obre lo que orno como
institución y obre nu ero aporte a la oci dad, repen ando · bu cand
rediseñar nu tr cucóculums con la intención adema , de mantener
acrecentar el pr tigto d la comurudad de la acuitad com cenero de
excelencia en nue tras tar as de formación de prot s10nalc
comprometidos con u oempo.3
n e te enado, nuestra ·acultad la niv r idad, c¡ue ustentan su
trabajo académico en los prmc1pios de auconomía libertad, pluralidad y
verdad deb rán tender a consolidar su pre encía , participación en la
sociedad y en la comunidade académica
· pr cuiar que el
conocimiento científico, natural s cial y humanísnco qu ella generan
no sea relegado en la coma de d c1s1one de la autoridad . ro al o
c¡ue no podemos e perar como una e pcc1 de conce ión, e algo qu
debemo conqw tar intcrvmi ndo activamente en la ciedad política y
en la

c1edad civil.

Defender o impul ar la creati idad e un de lo requi no má
importante para el de arrollo d la
c1ed, de contemporáneas y,
parad · jicamente é ta es una de la lib rrade que má ob ráculo ncara
cotidianamente: ¿c • mo conciliar la libertad cread ra mdiv1dual c n la
elaboración de plane de estudio ógido \' el trabajo en disciplina y
profe 100 ? ¿ ómo, frente a demanda ma ificadoras, ap yar a
individuo o grup s con talentos e pecialc ? É te e un r to permanente
de la educación upeti r. r o qu mant niéndono fuera de po 1c1onc
pe 1m1 ta o autocomplacicnr , debemo_ bu car un equilibrio
progr . i,·o enrre la calidad y la cantidad, entre la razón in trumental y la
razón comurucatJva, entre I ciencia la filo ofia: ntr lo artificial )' lo
humano.
E. tam
en · un m mene , tant para la l.: niv rsidad e mo para
nue tra acuitad, n que paroend d lo
náli i , diagnó rico ,,
redi eño má obiet1v y compr m tido , deb m pasar a l.: acción v.
que, por má perfecto v bi n diseñad qu e tén lo programa , su
3Facultad de fil o 1a y u:~, IJ .\.. .l. " Propue

2

Ha berma

Jürgcn. Teoría.J Pra. ii, Ed. Tauros, ~

2005.
drid, 1995.

t:i

de di . cño curricular", \layo,

�364

RICARDO

C. VILLARREAL ARRAMBIOE

concreción sólo puede lograrse mediante nuestra capacidad de convencer
a l s distinto sector
ociale y s bre todo, a aquellos que toman
decisione finanacra de que la educación e una prioridad nacional, que
la cienaa s motor del desarrollo econ ' rruco que la cultura e , a la vez,
un componente fundam atal del de arrollo social.

La función de la

n.iversidad debe ustentarse en la calidad de la
educaaón supenor y en la necesidad de ofrecer una apropiada
diversificación curricular. La exmenc1a de la educación superior y las
condicione para garantizarla: nivel académico-cienáfico pedagógico de
los docentes. reformas, umovaciooes, ge oón, etc., deb n acompañar e
de una amplia oferta curricular y una movilidad entr estudios ·
Facultades (inclu ive entre diferentes mstituctone para el ca o deJ postgrado) que pemuta la flexibilidad de pa ar de uno e tudios a otros, de
vincular grado • di ciplina
bre todo en la invesogación; rompiendo
así la ri dez de las carreras in altemaavas laterale o paralelas de que
adolece la ruver idad tradicional.
in embargo, tenemos am nosotros, el reto de la ob 1· n
recnológica: alguno autor , por ejemplo, argumentan que con la
gl bahzaci · n la univer idade dejan de er institucione nacionale p, ra
crear , tran mitir conocunícnto y hab1lidade que comnbuyan a enfrentar
y re olver problemas lobales en esta época; por lo 9ue deb rán transitar
hacia la llamada "Uruversidad Tecnológica", que etía la única en dar
re pue ta a alguno de e o pr blemas nacionale e 10t macionale
porque puede de arrollar relaciones esuechas con la industria. in
embar o, no e totalmente cieno que la un1 er idad t cnoló ca ea
garanáa de un mayor compromi o de la univer ·dade con la c1edad
como un todo; pue u c ntribuci ne on mediada p r el ector
privado de la economía ,, en consecuencia, el pr duce de la
mve tigación e privaazado.4
Pero, ¿a dónde conduce e te modelo?,¿ que ap de académ.1co y de
academia? ¿Cuál es 1 futuro de la inve tigac1ón cadémica como libre
invcst1gac1ón?, ¿ uáles on los lúruce qu d berá p ner la oc1edad a
este proceso de m rcantilizae1 · n del conocimiento?, ¿ ómo re citu1r,
pre. ervar r fortalecer el carácter democrático, abierto, desintere ado y
enuin de la actiYtdad académica? ¿Por qué la 1memac1onalizac1ón
(globalización) del etho académico y de la mve ógación científica
uponc necesariamente la comercializaoón de la academia y la
pri atización d I conoc1miento?.
sto
interrogantes
son lo

LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LA. EXPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS.

~65

UANU

verdadero de afio que la globalización plantea a las umver idade en
este nuevo iglo.
En e te rden de idea , la educación sup rtor tiene entid , ólo i e
traduce en un aprendizaje intelectual y ooalmentc 1gruficaU\·o, es decir,
1 e· efecava. La adqui ic1 · o de con cim1enco debe . er útil para 1
persona que lo adquiere y para la comunidad qu p ibilit, u
desarrollo. Por ello, la educación no puede er xcluyente, ru hm1tada. 1:.1
de arrollo educativo debe 1mpul ar la formación de 10d1v1duo creanvo ,
re pan ables con capacidad de dec1 1ón, respetuo . de lo demá ~
audadano acri o d dem craaas popular · . orno nadie pued formar
a otro en lo que no p . e, 1 c mpromi o que
n demand. e el
in trumenrar poliaca de pro esi nahzaaón de lo d cenrc e
investigadore , tanto para atraer a la en eñanza a I mejore talento d
la ociedad, como para garantizad opct ne. clara de actualización y
condicione adecuadas de trabajo. ól de e ta f: rma el egresad de la
educación superior p drá (ademá d alcanzar una vida d cor a)
orientar u traba¡o a lo ectore rná ncce nado de la
c1edad: 1 _
marginado urbano y ruralc , la p bl c1one. mdi na y en g neral a
todo. lo excluido del i rema de en eñanza.
na ni er 1&lt;lad inrner a en la oc1 dad, reqwer d una pre cncia
má acti,·a y comprometida con I inmed1 to y c n la con trucc:i · n dt: un
p&lt;&gt;f\.'enir para md má b n ncibl . Por cll debe e tar ,·incul, da e n
la empre a privadas y púbHc. s e inclu. 1ve e n la. in tanc1a de p der.
on nece. ano e fuerzo que up rcn l . prc¡u1c10 y el temor a la
rnnovao · n, a la críóca y a la bbert d .. [-..n nuc tr a , la docencia r la
rnvc tigac1 · n no pueden liffilta e a las ár as lo!- enfoques crnd1 1 nale .
Parocu1armcnrc, nuc tra d1 c1plma deben abordar pe blema concretos
en u nivel c rrespondientc y crea fi rma d cdtic ob1 ava que puedan
cue uonar lo e ril
cradicional de aplicaci · n de lo con cimiemo
adquiridos.
Por e t tn1 mo deb mo concinuar acrecenmnd ) con oli&lt;l:md el
rccon cimicn o a la ·acultad como el centro má 1mportantc del norc te
mexicano en la formación de excelente profcs1onalc en la ciencia.
soc1ale ,. la humarudadc : Los me¡ r . d ccnte n len ua exrranjera,
clocentc · en ci nc1a oc1ales o hum mdad
xpcrto. en pr ce os de

L1 ha l~abd, L, lm·t1fi.~orió11_7 las Un11·•rr1d,1drs lAti11oam,nr1111,11 t11 el w11bml drl
).XJ: Los Drw{ios dr la Globaliz.,1rió11, ol. ·ol AL. Mé. ic , 19%.
4

f ~2_!0

�RICARDO C . VI LLAR REAL ARRAMBIDE

366

capacirac1on y adiestrarruento, en diseño curricular, eo plaoeación de
procesos de educación formal y no formal, invesagadores sociale ,
articulistas, críticos y creadores de literarura, difusores de la cultura, etc.:
en todo el noreste del paí son ca I siempre egresados nu tro , ea de
programas de licenciatura o de po tgrado.
la Facultad acuden las más
diversas inscituc1one gubernamental.e o privadas, siempre que le es
nece aria asesoóa o apoyo en el campo de la docencia, la invesngación o
la difusión de lo social y humano.
Paca hacerlo posible, también hemos de abordar de una manera
istem.árica • planeada los proce o de formación y actualización
docente, lo mismo que la especialización para las actividades de
investigación, ya que de ello depende que como docentes o
mve tigadores eamos capaces de impulsar en el alumno el inreré y el
compronuso con las concepciones lo problema de mayor vigencia en
la actualidad reforzar el papel de la investigación tanto en su ínfluencia
formativa en el alumno, como en la dirección de generar un
conocimiento más completo y profundo de nuestra realidad local y
naoonal a fin de 1nterverur n ella.
Creemos que, es en base al aoálist de e ras posibilidades que una
propuesta de de arr llo in aruc1onal puede irse conscruyendo y
con olidaodo, a partir de la evaluación de la siruaoón de la tendencias
que la realidad social proyecta hoy en día.
i consideramos válidas nue tra reflexiones iniciale , tendáamos que:
l.
A wrur con pa ión y responsabilidad la defen a de la
Universidad pública. Pe curar por todos lo mech a nue tro
alcance, revalorar nue tra fune1ón convencer a la s ciedad y al
stado que el ga to en educación es una inver ión que a largo
plazo, es la más importante para el desarrollo de una nación.
incula.c el proce o de f, rmación de profe 1onalc , en la
Ciencias ociale y Humarudade , con los requcrirnient
del
ector social y del aparato producavo, en con onanc1a con las
nuevas rama de acav¾dades que lo cambio
conómicos,
oales Culturale vienen pr duciend .

ll.

111.

Crear mecarusmo , de colaboración, difusión }' extensión
que perinitan, en alguna meruda, generar nue tra pr p1a
demanda; desarrolland
forma de participad ' n con las
instanoa de coordinación de los sectores productivo y social, en

LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
367
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LA EXPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS, UANL}

la tarea de la formación de los profes1onale que la sociedad
necc ira.

IV.

incular las funciones universitarias al desarrollo de una
visión c1enáfica y humarúsaca del mundo, en la per peco a de
generar una cultura universitaria moderna en el conjunto de la
comunidad uru ersitaria.

V.
laborar un programa general de formación (cienáfica,
pedagógica y cultural) de los profe ore
uní ce icario .
spccializando esta actividad y elevando su calidad.
VI.
Promover el de arrollo de relaciones interinstitucionales
en la mtra de configurar programas de po grado (de docencia o
de invesogaa · n) intcrdi ciplinano , con una perspectiva
globalizadora d l carácter del conocimi nto y de us efecto en la
vida social.

'II.

Promover todas las manife taciones de la cultura
uruversitaria consolidando los cspac10 de creación, exten ión r
difu ión de la v1 1óo aenáfica-humanística del mundo.
n
particular, impulsar la actualización
incremento de nue tro
acervos bibliográfico , documental
y arasocos junto a una
política de publicaciones decidida • si temática.

Ahora bien planteada a i la co a , e claro que no e ramo
hablando ·a de un objeo o que pueda con eguirsc ólo meruantc un
cambio de curriculo, con la intr duccion de a 1gnatura de cultur,
general o humaní cica, o un nuevo ru eño de las enseñanza teóac _,
como pudieron pensar quienes, en la lemarua del pnm r cerc10 de iglo,
creyeron que la solución al problema de una univer idad que parecía
mar a pumo de perder $U e pícitu, porque e taba cada vez más onentada
hacia la inve ti ación e pecializada y la en eñanza profe 1 nal, e mbaba
en la recuperación de la filosofía c m la piedra angular de la uru ersidad
(una filo ofia concebida de manera que inclu ,era las humanidade , la
ciencia ociale -v I arte. A un enfoque emejantc correspondería, en u
momento, la ugeren □a orteguiana de 'hacer d una facultad de ulrura,
el núcleo de la univers1dad" 5 ó, má rec1ent mente, la apelación de llan
Bloom, al enfi que que con I te en la lectura reflexi\·a } la di cu . 1ón
profunda de lo clá ico .6
En realldad, e tam
babland de un objetivo s , lo alcanzabl
mediante un nue, o ch ño de la vida uni\·crsitaria, para que e puedan

�LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
369
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LJ\ EXPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS. UANL)

RICARDO C VILLARREAL ARRAMBIDE

368

consolidar experiencias practicas cotidianas de distancia, libenad,
autodisciplina, comunicación competición y cooperación sobre las
cuales se puedan constituir lo hábitos correspondiente , cuyo re ulrado
scri~ eventualmente, la formación de un carácter de gentes libre . Y la
pregunta que nos estamos planteando es (no sólo, unque también, la de
cómo acertar en el curóculo ino sobre rodo) la de cómo acertar en ese
diseño institucional.

La Universidad ha señalado Leszek Kolakow ki, en su en ayo ¿Para
qué irve la
niversidad?, que la universidad con ótuye, en cieno
aspecto una forma instituc1onahz da de esa caracteástica b10l •gica
inherememente humana: la curio idad como un libre 1mpul o, la
capacidad para conocer el mundo por el sólo afán de conocerlo. Pero la
universidad e al mismo tiempo, claro está un colo o que sirve para
transrruor p rfeccionar toda las habilidades cecnoló ·ca , de la que
depende la vida de una ci ilización, incluyendo la medicina, mgcnieáa.
derecho, economía y agricultura.
un lugar de la ciencia al ervic10 de
esas habilidades.7
o tiene enodo preguntar cuál de estas dos funcione re ulta más
importante, en cambio, lo que sí e vale decir e que una universidad, de
la cual se su trajeran toda la cieneta aplicadas, quedaría sumamente
empobrecida
quizá, perdeóa u credibilidad ocial y su 1 gitimidad
pero, por otro lado, una universidad que queda reducida a un simple
complejo de escuelas profesionales, dejarla de ser univer idad, al tiempo
que perdería esa función que, históriai e incluso biológicamente la
define: la búsqueda y utilización del conocimiento para el de arrollo
integral y armóruco de la potencialidades humana .
La técnica representa no ólo el dominio d l hombr
obre la
naturaleza, constituye también la po ibilidad objeava de manipulación
del comportamiento humano. n este
ncido la propia acav1dad
científica debe incluir las consecuencias prácciai del desarrollo
cienrific -tecn lógico , por ello, a la vez, e hace tanto má nece aria la

reflexión filo ófiai · social; ·a que las cuestion s práctico morale
generadas por las ciencias mismas.

on

En consecuencia, y e to es crucial para no ero , esrudiame y
pr fe ore que no de empeñamo en el campo de la ciencia ociale y
las humanidade , la formación universitaria no puede, ni deb limitar e a
la dimen i 'n ética de la acatud per onal, sin
extender e y
complem orarse con la dimen ione políticas, ociale , culturale , d~
manera que la compren ión del mundo cienóficam me configurada que
hemos adqutndo en las aula , d fina y oriente efecávam nte nuestra
acción.

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EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

Mtro. Hugo Arturo Basilio Olivares
Esrudjance del D ctorado en dmirustración
eo la Facultad de Contaduría Públ!ca y Admini tración
de la n.ivcrsidad Autónoma de l uevo León

l. Inrroducdón

En estas lineas encontrarás las reflexiones que me han serv1do para
ponerme en claro al conocimjenco humano integrado como un i tema
lógico (con cimiento objetivo) y dentro de él al conocirniemo
admini ttati ; a í como e,~denciar u importancia como catalizador de
la evolución de la especie humana.

Esta lineas están rnrigida a encaminar el e fuerzo de todos aquellos
ocupados en el problema, a definir el punto de origen de nuestro camjn ,
de ese que ya hemos caminado con los ojo cerrado , y que nos permita
recorrer el camino con los ojos abjeno , con la diferencia 9ue ello
implica.
Al con iderar al conocimiento como algo que exi ce puede ser
pensado como el ser hegeliano', e to es, u existencia e tá definida por
tres momento :

1 "El ser es el e ncepto puramente c:n si; las detecmmac1ones del ser son, en
cuanto son . ..y t.:n su distinción opue tas a Jas otras; su dcu:rminadón ulcerior Qa forma
dwéctica} es un P1l ·ar a otras. Esta ulterior deteaninac1ón e , a la vez, un ponerse
rxtl"nr,rnwntl' ,. r,,n ,.n,, ,.,, rlPS:lrt'nll~r&lt;:e del conct'ntn '111,. Pro nr,ml'rn .. n •• \'Q J.,, .....

�372

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

3-=73

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

• El ser en sí,
• El ser fuera de sí, y
• El ser para sí.
Por esta razón, el primer apartado lleva el nombre de ''Punto de
Origen"; dependiendo de donde coloquemos nuestro punto de origen,
podremos saber donde nos encontramos (un. ejemplo ma~fico es el
plano cartesiano), sin embargo, para nuestro tema en cuest1on, el punto
00,0) no es arbitrario, está firmemente det~rminado por las condiciones
de existencia de la especie humana.

2. El Punto de Origen
Al visitar la antigua ciudad de Dzibilchaltún ("El lugar donde hay
escritura en las piedras''), uno de los centros comerciales y
administrativos mas importantes de la antigüedad en el none de ucatán
(500 a.C. -1540 d.C.), se puede observar claramente como los ingenieros
mayas definían la estructura de sus ciudades.

Este conoamiento tuvo amplia influencia en la producción\ La
astronomía llegó a er base de la subsistencia y desarrollo de ]a sociedad
maya, llegando a generar niveles de bienestar muy elevados.
Fue ral la influencia del conoctmiento en la actí idad productiva · con
ello de toda la sociedad preluspánica5, que e puede inferir que en el
momento en que este fue incapaz de interpretar la realidad, la sociedad
maya entró en cns1s económica y soc10-política hasta el punto de la
exnnción.
ta aseverac1on es válida para el caso de la sociedades Olmecas,
Teotihuacanas, Maya y Tolteca, de esta última se cuenca con mayor
información a través de los códices matritenses ~os cuales coostitu ·eron
la fuente prunaria de "Lo verdadera h,storia de las roras de la 1 ueva EifJaiia"
de Fray Bernardino de ahagún).
En otra palabra , sírvanos el ejemplo de la sociedades prehi pánicas
como ejemplo de que, la incapacidad cognosciti a de los dingemes de la
producción de la sociedad puede derrumbar una ociedad completa.
prendamo del pa ado para prevenir en el futuro.

quello sabio sacerdotes, especializados en la planificación de sus
ciudades, después de haber definido el lugar en donde de eabao constrwr
la nueva metrópoli y definiendo su carácter (religioso, militar, comercial,
etc.), e tablecian un P
TO DE ORIGE1 CO CEPTUAL, Y
FISICO, con base en los cuales se organizaban, trazaban y construían-.

Aprovechemo la enseñanza de los ingenieros mayas, iniciemo esta
exposición
definiendo
nuestro
P 1 TO
D
RlG
CO CEPTUAL, para mostrar cual es la lógica que op rta e ta
exposición y así minimizar los efecto de nuestra incapacidad
cognosc1ttva.

En todos los casos este P
TO DE ORIGEN esraba íntimamente
ligado con algún evento astronómico 3•

al . rru m tiempo6, por ello e que
cuando ce acerca a alguna de las múltiples manife tac1one de un
fenómeno, se pueden obtener observacionc y re ultado válido , pero
parciales, no aplicables para la totalidad del fenómeno-.

La observación sistemática de los eventos diurnos y nocturnos del
cielo, asociados en forma cau al con los eventos terre tres, genecó un
conocimiento ordenado una visión de la realidad celeste y terrestre, que
era aplicada en todas las actividades del grupo y del individuo.
esfera del set se hace la totalidad del ser, al mismo tiempo la inmediatividad del ser o la
forma del er, com cal, es suprimida" (Hegel, 19 5 versión, p.53).
z " ...a todo lo largo y ancho del tcrritocio maya se encuentran ciudades y centros
ceremoniales ubicados en los mas variados paisa1es: a la orilla del mar, tierra adentro en
las Uanuras planas y secas a lo largo de las riberas de los ríos, a1 borde de los lagos Yen
Las selvas. Todas esas ciudades eran , diferentes en dimen iones y propósitos''
on
Hagen, 1991 versión; p. l 2).
,
.
.
J ''La vasta e tensión del cerrirorio maya con su centenares de petrea oudade. )
mile de piedras e cu.lp1das, puede decirse que no e o tra co a que un mmen5?,
monumento a u extraordinaria preocupación acerca del tiempo y sus consecuencias
(Von Hagen, 1991 versión, p.216)

La realidad e umca

y diversa

• "L:i ciencia calendárica m ya no era solo un ejercicio intelc:ctual. El campe mo
1cnía que aber cuando plantar • cuando sembrar. Dependía del sacerd te-asrrónomo
para aber cuando podía esperar la llegad.a de la Uuv1a. El marino nccesuab3 saber
cuando habría luna llena, eclipse o huracán". (\' on Ha gen, 1991 versi · n, p.21 9).
; " ...astronom1a, religíón, ricual y ciencia, estaban relac1 nad in cimarneme". 'on
Hagcn, 199 t ,·ersión, p. 220).
~ "La e~stencia e la unidad inmediata de la reflexión en sí, \ de la reílé..xi · n en
otro. Ella es, por tanLo, la mulurud determinad.a de I c:xi tente como refle1ados en sí
que aparecen al mismo tiempo en otro. son relativo y forman un mundo de
dependencia reciproca y de una infirura conexión de raz nes y de consecuencias"
(Hcge~ 19 5 \'crsión, p.72).
~ " ... [El] puro !ter e la pura ab tracción y por consigweme, es lo absolutamente
negan\'o, lo cual. tomado también inmediaramence, e la nada" (l legel, 19 5 ,·crsión,
p.54). "En el de,·emr. d er como uno con la n da y la nada com uno co n d . cr, c

�HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

Para 1ruaar la comprens1on de cada una de las diversas
manifestaciones del fenómeno, primero se debe comprender su unicidad.

La velocidad con que esta negac1 n se va dando en los distintos
ámbitos sociales motiva su aumento y se retroalimenta, la vdocidad de
cambio de la cealidad va obligando a una mayor comprensión de la
misma, el ser nanual se conoce a travé del ser social, el cual no e má
que una manifestación del ser ruirural mismo.

374

Por esta razón es válido realizar la comprensión de la unicidad del
fenómeno determinando un punto de origen.
Para empezar debemos aceptar8 que se puede entender cualquier
fenómeno si se identifica la necesidad que le da origen: Todo lo que
existe es necesario y si es necesario existe.
Todo lo que existe está en movimiento y su movimiento particular
responde a una necesidad: la esencia de lo que existe es su forma
particular de movimiento9•
Entonces podemos conocer a lo que existe de manera objetiva
iniciando por el conocimiento de su esencia de la necesidad de su
existencia en una forma particular de movimiento.
Po.r esta razón es que, para este caso, debemos iniciar reflexionando
acerca de la evolución de la esencia del conocimiento humano.
Es claro que el ser social asegura su existencia si transforma
constantemente sus condicione de existencia, las cuales se basan en la
condiciones de producción social (de las cuales se derivan el resto de las
relaciones sociales)'º, esto es, como todo ser, su forma de exi tencia es su
constante negación dialéctica.
desvanecen: el devenir coincide., mediante su contradicción en sí, con la unidad; en la
cual son suprimidos los dos; su resultado es, par consiguiente, el ser determinado".
(Hege~ 1985 versión, p.58).
''Las razones de ser son las mismas existencias, y los existentes, por mucho
respeoos, son ellos mi mos razones y consiguientes a la vez" (Hegel, 1985 versión,

3.75

La naturaleza se transforma cada vez mas rápido a través de una de
sus manifestaciones }' éstas como catalizador, con lo 9ue la naturaleza s
n conociendo a si, cada vez lo hace ma . rápido a travé de u forma
ma evolucionada la mas organizada: el cerebro humano 11 •
De esta manera el conocimiento objetivo se muestra como una fuerza
motriz cada vez más con mayor imponancia en aumentar la veloc1dad de
cambio de la sociedad misma y de la naturaleza 12•
in embargo, el conocimiento
aproximado a la realidad 13•

oc1al objetivo e

a intótico y

Esta caraccetística del conocimient proviene de u dialéctica mversa
a la dialécaca de la realidad, por lo cual, el procc del con cimiento va
rigiéndo e cada vez por un m ' tado que atiende má a la dialéctica de la
realidad, provocando el de arrollo de un cuerpo teooco ma
con ecuente.
Así, uo cuerpo metodológico-teórico puede arrojar conocimiento.
que resi tan con mayor fuerza la prueba máxima de veracidad: la
práctica'\ para lo cual se desarr lla un medio de actuación: un conjunto
de técnica que conforman un cuerpo tecnológico.
Con ello, el conocimiento social objetivo e va conformando en una
triada de cuerpo cognosati o imeractuantes: Metodológico, Teórico y
Tecnológico.

p.72).
, ''La esfera de la e cncia e , por tanto, un enlace aún imperfecto de la
inmediarividad y de la mediación. En ella todo e.s puesto de modo que e refiere a sí,\"
que, además, va mas allá de si, como un ser de la reflexión, un ser en el cual aparece
otro y que aparece en otro. Por esto mismo es también la esfera en que es pu~~
expllcitamcnte la comradicción, la cual, en b esfera del ser, es sóló en sí". (Hegel, 198:,
versión, p.67)

·

"Aún cuando tiene una forma contradictoria, la producción excede su propio
sector estrecho al igual que los otros elementos del conjunto. El proceso siempre
comienza de nuevo partiendo de ella. Es evidente que ni el cambio ni el c nsumo
podrían ser los elem entos predominantes. Lo mi mo sucede con la distribución de los
productos. La distribución de los factores producti,·os no es más que un d:m~nto -~e: la
Producción. En consecuencia ' cal producción determina tal consumo, tal d1strtbuc1on Y
n
tal cambio así como todas las relaciones determinadas entre esto diver os elementos ...
(Marx, 1976 versión, p.37)
10

0

Para encontrar una explicación accesible se recomienda la kccurn del hhm de
Carl agan "Lo1 Drt1¡.one1 di:/ Edln".
1~ "En la época actual, la función de la ciencia ha cambiado esencialmente en
comparación con lo, iglos pa. ado . Hoy, la ciencia es un "generador'' de una canridad
inmensa d conuc1mienms. Aumenta minrerrump1d:1menr la influenc1a ele 1.1.l ciencia en
lá producción material sobre los proce~os sociales". Gguelena, 2000, p.19).
11 "Lo concritto ei concreta, ya que consntuye la sin tesis de numero. :i
determinacione., o ca la unidad de la di,·ersidad. Para el pensamiento constiruye un
proce de 1nte 1s }' un resultado, no un punto de partida·• (Marx. 19 1 ver~ión, p.42).
H ''La reabdad científica consisre en u objctiY1dad, o en, que los hecho , \ la
in\"esogación pl.lt"dt:n ser confirmado o refutado por la experiencia" • li~dcna. 2000,
p.2(1)
11

r

�376

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

3. Argumentación Lógico-Histórica
Definitivamente la conclusión del apartado anterior se debe reforzar
con evidencias empíricas, para ello recurrimos a la argumentación
histórica, expresada de manera sintética como forma lógica de evolución.
La sociedad humana como forma de existencia de seres vivientes,
puede asegurar su existencia manteniéndose ea constante evolución 1~. El
género humano existe a través de la vida en grupo, de manera que la
debilidad física del individuo pueda ser superada por medio de la fuerza
engrupo 16•

El Homo Sapiens es un animal sin pelo, sin garras, in colmillos, lento,
torpe, sin camuflaje, en suma es un animal débil, fácil víctima de sus
depredadores y con pocas posibilidades de capturar a sus presas es un
arúmal con pocas posibilidades de vivir individualmente en la natw:aleza.
Para podec subsistir, los ancestros de esta e pecie se vieron obligados
a reproducirse más rápido que como eran eliminados poc sus múltiples
depredadores (el Homo Sapiens actualmente es una especie que se
encuentra en celo todo el año), elemento natural que le obligó a formar
grupos con mayor interacción entre sus individuos, base para el
desarrollo de relaciones sociales.

Su mayor interacción social permitió que, en grupo, pudieran rechazar
los ataques de sus depredadores, asimismo poder capturar mas presas
para alimentarse, la unión hace la fuerza y con ello aprender a convivir en
grupo. el Homo Sapiens se convirtió en un animal social.
Para el género humano, la evolución natural tomó la forma de
evolución social, lo cual implica superar con tantemente las formas de
vida en grupo: la evolución de su organización.
El HofllO Sapim.r encontró que en grupo podía asegurar su existencia,
solo en grupo podía defenderse de sus depredadores y obtener los

15 " ... El curso de la evolución· es la historia de la vida, el caudaloso río que no
lle\'a a través del tiempo, que a su vez e la suma de las hi torias de cada grupo
particular de orgaoimios". (Arsuaga. 2001, p.9)
16 Para el relíl,tO subsiguiente vuelvo a recomendar la lectura del libro Los dragoner
dtl tdin de Catl Sagan y en particular su capitulo 4, donde se puede enconrear un relato
mas amcoé. Para profundizar un poco mas se recomienda consultar / tnigma de lo
trJingt de Juan Luis Arsuaga. Asimismo, vale la pena consulrar La Jrans.formadón dd 111011()
tn bombrr de Federico Engels. Digamos que en estos tres libros sustento este apartado.

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

'J77

medios para satisfacer sus necesidades de alimento vestido y vivienda¡
por ello, de la forma como se agruparan, dependía su sobrevivencia, por
ejemplo, si contaban con un líder débil, con cazadores inexpertos o bien,
con elementos apáticos y haraganes, podían poner en riesgo la existencia
de codo el grupo.
Los Homo Sopiens formaron muchos grupos en un prin□pto
predominó la organizaci · n de acuerdo a las condiciones biológicas, el
macho dominante dirigía el grupo. Todos los machos buscaban aparearse
para reproducir e, para asegurar que us características permanecieran
aún cuando el individuo hubiera muerto, así, la r producción se
convierte en una lucha entre los .individuos de la misma especie, una
lucha contra la muerte, una lucha por la existencia más allá de muerte.
Por ello es que esta especie muestra mucha excitación por la
asociación de exo y violencia, porque incluso el macho debe mostrar
anee la hembra, el porque us caracteristtcas son las que deben obrevh1ir,
porque es capaz de vencer a otros machos, de tratar a lo otro machos
como hembras de ser un macho fuerte; fortaleza del .indi iduo que
parece ridícula ante la fortaleza de los individuos de otras especies que
son sus depredadoras por los cuales siente temor y respeto, con los
cuales se asocia mentalmente para invocarlos y que pueda asociar su
fortaleza de humano con la fortaleza del animal que lo omete, por ello
el peor tirano es aquel individuo débil que llega a someter a alguno más
débil que él (ya lo dijo el Quijote: o hay peor esclavo que el que lo es
de otro).
La debilidad física del mdi iduo de· esta e pecic, e la que le ha llevado

a magnificar la violencia como medio de reproducción y de existencia.

sí, como ya dijimos, la primera orrna de organización dependía de
estas condiciones de reproducción biológica, el macho dominante era el
que guiaba al grupo, al principio solo recogiendo los frutos que poclian
comer o bien la carroña que encontraban, inclu o la de u misma especie
Qo cual egurameme fue de gran trascendencia social en la parte
te~prana del desarrollo humano pues se ha elevado al grado de rito y
religión: en el catolicismo e roma y e bebe la carne y la sangre de un
-individuo deificado; en la religión azteca se aco rumbeaba co mer la
sangre de los jndividuo deificados sacrificados, etc.).
Entre mayor fuera el número de frutos y carroña que ofrecieran el
medio, menor era el esfuerzo que debía desarrollar el grupo, sin
embargo, no siempre contó con ello y debí · esforzarse por conseguir sus

�378

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

propio frutos y us propia piezas de caza, debían mejorar por un lado
la capacidad física de cada cazador y por otra mejorar su organización
como equipo aumentando así al má.Xl11lo la fuerza del grupo.

El aumento de retos del medio le obligó a desarrollar todas us
po ibilidades para sobrevivir. Ame su debilidad física relativa se vio
obligado a de arrollar u capacidad de observación reflexión y acción
sobre u entorno, asim1 mo, la condición de existencia en grupo le obligó
a de arrollar si tema de comunicación cada vez mas complejos (a través
de sistemas de comunicación no instintivos). orno re ultado aumentó el
número de piezas cazadas, aumentó considerablemente el con urno de
proteínas animales en su dieta, lo cual ayudó al desarrollo físico del
órgano que le permitía realizar sus procesos de reflexión: el cerebro 1~.
El desarrollo del cerebro representó la condición de supervivencia de
e ta e pecie, por fin comaba con un órgano desarrollado que le permitía
'-Uperar a sus depredadores.

El aumento del dominio del Homo Sapims sobre su entorno como
proce o consciente, provocó la necesidad de aumentar este dominio, el
de afianzar su existencia de afianzar su evolución; por lo que buscó las
formas de desarrollar la capaodad de transformación de cada individuo y
la capacidad del grupo. Como individuo, aumenta sus capacidades físicas
y de reflexión. Como grupo, busca la manera de conjugar los esfuerzos
de los miembros de manera que los resultados de su acción siempre ean
más favorables.

El grupo humano hace conciencia de los satisfactores de sus
necesidades, enseguida actúa para cambjar la forma de e.xistencia de su
satisfactor potencial y lo convirtió en satisfactor real.
En la . ~yorfa de los casos, las cualidades físicas del antropoide,
estaban limitadas para hacer suyo el satisfactor potencial o bien para
transformarlo, por lo que:: en la mayoóa de los casos, requjrió de
aumentar la capacidad de su cuerpo, prolongar y aumentar sus entido ,
en o~~s palabras, comenzó a hacer uso de instrumentos auxiliare que le
permmerao transformar con mayor efectividad el satisfactor potencial en
saci~factor real; empleó varas que prolon ban la longitud de su brazos,
afilo roca que aumentaban la dureza y fuerza de sus uñas, arrojó piedras
prolongando el alcance de su puño: hizo conciencia de la po ibilidad de
prolongar su capacidad física con los objetos que le rodeaban.
Ob ervó que, contando con un instrumento auxiliar mas eficiente
podría transformar con mayor rapjdez y obteniendo mejor calidad en el
at1 factor real esto es, un instrumento auxiliar mas eficiente implicaba
una mayor y mejor prolongación de sus sentidos, permitiéndole dominar
con mayor amplirud su entorno, trasformarlo con mayor velocidad. ace
la nece idad de desarrollar cada vez más y mejores instrumento
auxiliare de tran formación' . sí, de manera ordinaoa I humano, para
poder obtener alguno de sus sacisfacrores debía contar con tres
elementos:

1) Con su capacidad física consciente y entrenada para poder
obtener el atisfactor qu de eaba.
2) Con los instrumentos auxiliares de transformación y,
3) Con el satisfactor potencial.

La fuerza del grupo se manifiesta como una fuerza de transformación
con ciente sobre el entorno físico para obtener objetos y condiciones
útile , e to es, e manifiesta como trabajo.

11 "El cerebro no es un sistema que tenga una oc anización nítida.
ude
comparár ele a una ¡ungla feroz de cien mil millone de células nef\•Ío ·a , o neur na ,
uno cuerpos celulares en un pnncip10 redondeados de los que \'aD saliendo
prolongaciones, los axones )" las dendritas. Cada célula nerviosa llene un axón ) hasta
cien mil dendritas. Las dendritas on el medio principal que tienen las neuronas para
obrener información (aprender), y los axones son el medio principal de pa ar
información (enseñar) a otras neuronas. La neurona y sus miles de vecinas mandan
raíce y ramas -los axones y las dendritas- en codas direccione , y se entretejen y forman
una maraña interconectada, con cien billones de conexiones que no paran de cambiar.
Ls mayor d !)úmero de formas posibles de conectar a las neuronas en el cerebro que el
de átomo en el universo. Las c nexiones guían nuestros cuerpos y conductas a la Yez
c¡uc cada uno de nuescros pensamienros y cada una de nuescras acciones modifica
fi._ir1n-wn tf" "" l"l'.IITOne ". (R:ire\' 2002. ri.32).

~79

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

La puesta en acción de la capacidad física y mental del humano
empleando los in trurnentos auxiliares de transformación, aplicada a la
mochficaci~n de la naturaleza del satisfactor potencial, con el propósito
de convertulo en un satisfaccor real, se conoce como trabajo y como
cuenta con ur;i pnncipio y para lle r aun final perfectamente

I " ···l..o que distmgue a las épocas económicas unas de otras no es lo que se hace
_cómo se hace, con c¡ué in rrumenros de tcabajo e hace. Los in tt1.1menros d;
ttaba1o no son solamente el barómetro indicador del de arrollo de la fuerza de traba¡o
dcl hombre, sino también el exponente de las condiciones sociales en que .e trabaja ... "
1 larx, "E/ Capital', 1976 vecsión, p.132)

.

100

�380

e._ CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

HUG0 ARTURO BASILIO OLIVARES

381

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

deteoninado, debe seguir una serie de pasos, se le ha dado el nombre
mas preciso de proceso de trabajo 19•
Si precisamos un poco más, podemos decir que en el proceso de
trabajo intervienen tres elementos:
1) Sujeto trabajador (el individuo humano).
2) Medio de trabajo (el instrumento auxiliar de transformación).
3) Objeto de trabajo (el satisfactor potencial}.
El desarrollo y perfeccionamiento de los medios de trabajo, implica d
de arrollo de la capacidad de ob e(Vación del entorno para encontrar las
herramientas más eficiente que mejor podían incrementar su capacidad
de transformación.
El aumento de la ob ervación y con ella el aumento de la capacidad
de transformación del individuo, fue requiriendo que la transformación
de los medios de trabajo se fuese haciendo má complejo , lo cual
involucraba la concurrencia cada vez mayor de lo individuos agrupados
en la sociedad.
La cooperación

entre mas individuos era requerida para la
transformación de mas veloz del entorno pero al mismo tiempo iba
transformando a cada uno de los individuos, condicionaba su forma de
existencia dentro dd grupo la cooperación en el trabajo, iba generando
la forma de existencia del individuo dentro del grupo.
A esta altura, podemos afirmar que, la condición fundamental de
e olución del género humano es el proce o de trabajo, impulsado por el
desarrollo de mejores medios de trabajo.
La cada vez más compleja forma de trabajar como forma de
existencia del grupo fue requiriendo de más individuos y mayor cantidad
de pr-0ductos. La forma y requerimientos de la producción son fuertes
limitantes de la existencia demográfica del grupo humano.

El maror aglutinamiento retroalimentaba la maror capacidad de
transformación del grupo, la cooperación fue generando grupos de
19 " 1proceso de o:abajo ... es la actividad racionál encaminada a la producción de
valores de uso, la asimilación de .las materias primas naturales al servicio de l.a5
necesidades humanas, la condición general de intercambio de materias entre la
· naturaleza y, el hombre, la condición natural crema de la vida humana, por tanto,
independientemente de las formas • modalidad de e ta vida y común a codas las
formas sociales pot igual". (1farx, "El capital", 1976 \l'er ión, p.136).

trabajo e pecializados lo cual fue mejorando notablemente la calidad de
los productos y con ello haciéodo e mas interdcpendientes a cada grupo
especializado, con otros grupos especializados, que a través del
intercambio de los objetos fruto de su trabajo podían cumplir con una
variedad de satisfactores que de manera individual nunca hubieran
podido alcanzar, ni en cantidad ni en calidad.
La conjunci · n de proce os de traba¡o especializados a travé. del
intercambio, es lo que va definiendo a la s ciedad, de ahí que al proceso
conjunto se le llama producción social, o bien, simplemente producción,
implicando todo el conjunto de proce os de trabajo urudo en una
relación de interdependencia a través del intercambio.

Los elementos de la producción ocíal on:
ujeto productor (el sujeto trabajador como ente sociaQ.
kdJo de producción Qos medios de trabajo y los objeto
sociales de trabajo).
3) l objeto socialmente producido.

1)
2)

Ahora los medíos sociales de trabajo y el objeto social de t.raba¡o son
los medios para llegar a obtener un producto, porque ahora, en el
proceso de producción como proceso social de trabajo el medio de
interrelación de los sujetos trabajadores e el producto del trabajo, es lo
mas externo del proceso de trabajo, el pr duct es el medio de uruón de
todo los proce o de trabajo individuales, es el punto de uo.i · n de todo el
individuo, es I medio de unión de toda la ociedad.
Por lo que en este punto, podernos afirmar que la condición de
existencia del género humano e el proceso de producción ocia)
impulsado por el desarrollo de mejores m dios de transformación acial.
El producto es el nexo entre lo proce os de trabajo individuales, es a
través de ello que se relacionan los individuo del grupo humano. s a
través d la producción como el individuo se afirma como un er de
doble naturaleza: como individuo natural y como ente social. La forma
de existencia del individuo natural e da a travé de u forma de
existencia ocial.
• Asinúsmo, lo productos cuentan con dobl n.,ruraleza, por un lado
son objetos narurale , con cualidades fí icas y química . Por otro lado, su
condición de existencia natural al ser transformada por un pr ceso
ocial, les da la cualidad de ser objetos sociales.

�382

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

HUG0 ARTIJR0 BASILIO OLIVARES

Como objetos naturales e como satisfacen las nece idades naturales
del ser humano, es su fonna de existencia natural la primera que se
aprecia por las necesidades má externas d l ser humano, sus necesidades
naturale .
Como objetos ociales satisfacen las necesidades sociales, las
necesidades de reproducción de1 proceso de producció n como medio de
existencia y evolución de la ociedad humana.
La relación entre lo procesos de trabajo s realiza a través del
intercambio, el intercambio entre objetos de naturaleza diferente se
puede realizar porque cuentan con una misma naturaleza social: er
productos del trabajo20 , e pueden intercambiar equitativamente iguales

cantidades de trabajo.
La cantidad de trabajo que contiene un producto, es la suma de la
cantidad de trabajo que aplique el o los trabajadores de un pr ce o de
trabajo particular, más la cantidad de trabajo que e te contenida en los
ob¡etos de trabajo que e empleen ma la cantidad de trabajo de los
medios de trabajo involucrada. n el ca o de estos dos último ,
contendrán cantidad de trabajo i son productos de otros procesos de
trabajo, esto es, que otro individuos hayan aplicado u e fuerzo en
producirlo , qu hayan aplicado u capacidad fí tea y mental en

tran formar.
n el ca o del meíoramieoto de los medio de rrabajo. e una forma
de plasmar una mayor canodad de a roda de proce os de trabajo pasado ,
esto es los medio de trabajo que contienen una mayor di crsidad de
procesos de trabajo individuales s o los má producti os. En otras
palabras, en cuanto mas sociales sean los medios de trabajo mas
producti os serán (entendiendo par productividad a la capacidad de
plasmar una mayor cantidad trabajo en menor tiempo) • e to ayudará a
desartollar con mayor velocidad a la evolución del género human .

Al aumentar la prod11rtividad, se puede pr cesar una cantidad ma}'or de
objeto naturales, superior a la e nridad de producto necesaci s para
satisfacer la necesidades naturales de exi tencia de lo individuos de
211 "El trabajo del ascr y del tejedor, aún rcprc entando acovidad s productivis
cualitativamente d1sootas, nencn de e mún el r un
to productivo de cerebro
hum2no, de músculo, de nervios, de bruo, etc.; por taoto, en este entido ambo son
trabajo humano." r tan, El í4f'Ílol, 19 6 \'er ióa, p.11 ).

383

sus familia , el resto de los productos, en un primer momento on lo
que se utilizarían para intercambiar la cantidad de trabajo n ce aria para
cubrir las n ces1dade del indniduo on men res que las cantidade de
trabajo que pueden transformar lo indi iduos es una canudad de
trabajo adicional a la cantidad de trabajo nece aria para la existencia del
individuo trabajador.
Con el aumento de la capacidad d tran formación de la oc1edad, se
generan olúmcnes mayores de la cantidade de trabajo adicional, con
e cas cantidades de trabajo adiciona~
puede aum ntar la capacidad
mt ma de transformación a trnvé de u aplicaci · n en el pr ce o de
producción.

El aumento de la cantidad de traba¡o adicional en el proceso 0C1al de
producción e e n ierte en la condición para • umemar la capacidad de
transformaaón de la sociedad, e to , el aumento de la capacidad de
evolución de la ociedad.
El aumento de la cantidad de rrabai adicional e la cond1□ón de
aumento de la capacidad de v lución de la oc1cdad 1mpul ada p r el
aumento de la producriYidad, a u v z 1mpul ado por el aumento de la
capacidad de trnn fi rmación de lo medí de trabajo, que a uní m e
impul ada por el aumento de la cialización de u producci · n y de la
producción en general.
Por esta razón n la actualidad la empre. a~ n nen e mo ob1 •tiyo
fundamental la opumizac1ón de su rccur o , de acuerdo con la
tecnología que tenga en u para c n gu1r la obtención del má:uno
bcneficio~ 1•
Así, la tecnología e la pare del conoc1miento objetivo que
e cncialmcnre bu ca opnmizar ci procc o oc1al de pr ducci · n a trav ·
de la opam1zación de los mcclio de pr ducci · n (d , ru s pr yecta haCJa
el re to del quehacer ocial) y que e ubica como ne.·o entre el
conoc1m1enc mct doló ·e -tcónco y la prácáca.
De aquí e hac evidente que el papel d l con c1micn o objet1,•o
como catalizador del de arrollo de la c1edad humana , co mo evidente
ejerpplo recordcmo lo an eriormence com ntado obre Ía desintegración
de la grande cultura prchi pánicas.

me, de 1a empr a c:s alcanzar un OJ\'c:I
· de producc1on tan barato (d ic1cnr )
como r ulte p&lt;&gt;~ible". (Lc fo,·1 ch, 19- 6, p.1 ).
21 "la

�HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

384

Con esto, nuestro ciclo lógico welve a su punto de origen y nos
muesaa que el recorrido e corr cto, por lo que vale la pena exponerlo
sistemátiaunente y posteriormente aplicarlo a un área de conocimiento
especifica: La admirusttación.
4. El Conocimiento Objetivo

Como se afirmó anteriormente el conocimienro ocial objetivo tiende
a sistematizarse en un conjunto de ere cuerpos cognoscitivos que
cespond n a tres nivele de abstracción diferentes como r puesta a la
doble naturaleza de la realidad: r • ruca y Diver a al mi mo tiempo y a
la interacción naturaleza-hombre.
De aquí se desprende que el conocimiento objetivo de la realidad
d be contar con forma generale que permitan conocer el objeto en
cuestión.
Para el proc so de conocuruemo de la unicidad de la realidad e
cuenca con el método como concepción general de la forma única del
ser. En t rminos de la filosofía hegeliana, se puede afumar que el
método es el er en sí del ser cogno cente (el conocimiento en toda su
potencialidades).
El método como compren ión de la unicidad de la realidad debe
atender a las leyes mas gen rale de la e.xi tencia de lo que es, por llo,
alguno autores lo idennfican como "lógica de la investigación ci náfica'
(Burlatski 1981, p.153) y en este ntido p demos retomar lo que Hegel
dice de la lógica: "La lógica e la ciencia de la idea pura; e to es, de la idea
en el elemento abstracto del pensamiento'' (Hegel, 1985 ver 1ón, p.17)
La lógica se divide en tres p rtes:

I. La doctrina del ser;
II. La doctrina de la esencia;
ID. La doctrina del concepto , de la idea.
Es decir, en la doctrina del pen amiento:
l. En su mmediatividad: el concepro en í;
II. En su reflexión y mediaaón: el ser para í y el parecer del
conceptp;
Ill. En u vuelta a í mi mo y en u r en sí completamente
desarrollado: el concepto en í ; p r sf' (Hegel, 1985 ver ión.

p.52)

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

385

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

í pue la lógica de Hegel equi le a la comprensión de las le ·es má
generale de existencia, todo aquello que exi re, en e te entido oo
pemúte una concepción muy general (abstracta) d la existencia d l
universo, y de ahí e deduce que cada particularidad deberá acender a
dicha r glas neral . a í mt mo de dicha le es e deberán deducir la
leye que tend rán el comportamiento de las diversas paróculandades de
la realidad úruca, esto es I Método22, "[El Ié odo es} ...la base filo ófica
general e in trumento del conocimiento de todo los domiruos".
(Ca tillo, 2 , p.49).
En el pre ene , "Del utJJdio dt los miJodos genera/u propio1 di cualquier
dtnda J de todo el ro11orimiento cientiftco, se oropa la filosofía'. ~ edr v, 1995
versión, p.16).

El método, en u uruc1dad al dcsenvol er hacia la paráculaadad a
gen ando formas de c o cimiento que conectan a la unicidad con la
diversidad, a la generalidad con la particularidadn; "Las parocularidades
del método d penden de lo ra gos especifico de la materia a inve tigar
curo contenido e refle1a a su v z en el método. Este se halla tan
ínomamente ligado al conocimiento ... del mund , que cada pa o
imponante en el desarrollo de la cienoa uele dar lugar a nue,·o
método de tn e tigación '. ,. edro , 1995 ,·e 1ón, p.15).
Dado que 'La ciencia actual reconsriru · el cuadro del mundo en . u
conjunto en u concreción. E e. una d las marufe tacione de la
lógica interna que pr 1de el d arroll de la ciencia. La di ·e idad
cualitativa de la realidad · de la práctica oc1al han sid l factore que
han d terminad internamente lo numero o plano que pre ema el
pen amient humano, us diferent s procedurnentos y mét do y la
d1 tima e fera del conocimient científico, qu e marufi stan de form
diversa en la uce iva etapas r comda p r la ciencia a lo larg d u
desarrollo hi tórtco . •edrov 1995
i •n, p.15).

!2 •o e casual.Íd d que " n la crualidad, el oh¡ct fundamental la teoría ló~ca
lo constiroven la leyc lógicas del pcoce o de conoc1micnto cienu 1co; eo esre cnod ,
c:I de~arrollo de la invesngación ha conducido a I formación de 1 Lol!:'ca de la ciencia y
la mctodologia de la ciencia" ( astillo, 2000. p.31)
"En dtfereotes rama de la ci ocia, egúo . u con enido concrct \" las
parucularidadc d su de :irrollo, el mé odo cientílic s concret en di er me f ~a ,
ponicnd de manifi I una u otr aceta de la concxi · n gen ral que exj re om; l s
cnómeo . o emr u de arr 11 ". (Kedr v, l 995 ver ión, p.l 5)

�387

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
386

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

En cuanto a la forma del conocimiento objetivo que accede a la
diversidad de la realidad, se cuenta con los cuerpos conceptuales
referentes al conocimiento de sus particularidades: las teorías, que en
conjunto forma el cuerpo teórico. Es el ser fuera de sí del ser
cognoscente (el conocimiento con todas las potencialidades realizadas).
De esta manera la concepción de la unicidad de la realidad a través del
método, comienza su diversificación a travé '4e métodos particulares,
''Los métodos específicos se emplean en todas las ramas de la ciencia,
pero únicamente para investigar aspectos aislados de sus objetivos"
(Kedtov, 1995 versión, p.16), el conjunto de mét?d?s es lo ~~e llamamos
Metodolo~ que en términos del conocuruento diríamos que
corresponde al siguiente nivel de abstracción, generalmente leemos que
la Metodología es el "Conjunto de procedimientos de investigación ~ue
se emplean en una ciencia... " (Castillo, 2000, p.51)
bien,
confundiéndola con el Método se dice que " ... representa el con1unto de
determinadas reglas que indican como hay que proceder para obtener el
resultado que se busca ... " (Miguelena, 2000, p.23), o como " ... el_ conjunto
de reglas, de recomendaciones, referentes al curso rrusmo del
conocimiento científico y aplicadas conscientemente por los hombres de
ciencia en consonancia con la diversidad de las tareas investigacivas" o en
pocas palabras que "El proceso de la investigación científica constituye el
objeto de estudio de la metodología de la ciencia..." (Fedoseev, 1981, p.4)

?

Esto es, el método como concepción filosófica de la unicidad del Ser,
debe ser una comprensión que entienda que el Ser existe en constante
movimiento , en constante transformación y por ello su comprensión
..
debe atender la comprensión de su forma de movimiento, a la suces10n
de eventos que va desarrollando en su movimiento, las cuales se van
mostrando al cerebro como etapas de desarrollo del Ser, del fenómeno Y
por ello de las cuales se deducen leyes que explican dicho desarrollo.
De ahí que para comprender cada etapa se deben _segui~ una serie. de
procedimientos que para la comprensión de ~s parn~ulandades a ruv~
metodológico se muestran como metodologias y aun en casos 1:1~s
particulares, como metódicas, que corresponden a ~veles d~ ,abstr~cc~on
menor, esto es, a procedimientos específicos de mteraccton practica.
Todo esto responde a que se pueden conocer los fenómenos una vez
que han alcanzac\o cierto grado de desarrollo y de ahí partimos para
conocer sus oógenes, vamos hacia la investigación del pasado por ello es
que se puede afirmar que la lógica de la realidad es inversa a la lógic~ del
conocimiento y por lo cual nunca se podrá conocer la realidad

completamente,
aproximado.

aspirando

el

conocuruento

a

ser

asintótico

y

En la búsqueda de la comprensión de la realidad, en sus diversidad,
hemos dicho que se van desprendiendo metodologías, que al aplicarlas
comenzarán a desarrollar un conjunto de conceptos relacionados de
manera lógica a través de leyes "Las leyes una relación necesaria interna
general, esencial, estable entre los objetos y fenómenos" (Miguelena,
2000, p.91).
Este conjunto se conforma como teorías especializadas en
particularidade , actualmente a estos conjuntos se les ha denominado
ciencias, estas son más fáciles de conceptuar pues estudian aspectos
específicos de la realidad, con un grado de abstracción menor al
requerido para la comprensión del método las ciencias o cuerpos
teóricos obedecen a ciertas condiciones para ser tales estas son:

1) La ciencia es un sistema de conocimiento en desarrollo. Como
istema comprendemos un conjunto de conocimientos ordenados.
Para ordenar los conocimientos se aplican reglas o leye .
2) Los conocimientos deben ser verdaderos. La verdad científica
consiste en su objetividad, o sea, que los hechos, y la investigación
puedan ser confirmados o refutados por la experiencia.
3) La ciencia consiste en la generalización de los hechos es deór, que
se abstrae de todo lo particular (individual) y se conserva lo general.
4) Lo general se manifiesta en forma de conceptos y leyes. Por tanto,
la c1encia es un sistema de conceptos interrelacionados acerca de
los fenómenos y leyes del mundo circundante.
5) La ciencia permite prever, y de tal forma controlar r dirigir los
procesos.
6) Cada ciencia tiene su etapa de formación. Cada nivel más elevado
s4rge sobre la base de lo alcanzado con anterioridad.
7) La creación de la ciencia exige la elaboración de los métodos
(Miguelena, 2000, pp. 20-22).
De estas 7 c~racterísácas, la número 2 es la más importante, pues la
prueba máxima de veracidad de una teoría es u coocrastación contra la
realidad, y esto se logra poniéndola en prácáca, para ello se requiere
recurrir a uo conjunto de procedimientos que permitan poner en práctica
los conocimientos desarrollados por los cuerpos metodológico-teórico y
de forma consecuente con ellos, eso es, se requiere de la tecnología y en
un nivel de abstracción de nivel menor, de técnicas especificas que
permitan la contrastación acuciosa de la teoría en la práctica y que " ...

�388

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

389

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

puedan conducir a la modificación de tales sistemas y... [ser]. .. ellas
mismas autocorregibles ... " (Castillo, 2000, p.56).
Por el carácter inmediato de la tecnología es que se considera como el
" ... conjunto integrado de elementos físicos e intelectuales involucrados
en la actividad productiva ... " ya la técnica " ... como materialización
concreta de los· elementos de trabajo" (Y ence, 1995, p.2) lo cual puede
aplicarse en última instancia, pues la tecnolo~ y las técnicas pueden
existir antes de aplicarse al proceso productivo, pero sin duda, la
aplicación de la tecnología en el proceso productivo es la culminación del
proceso cognoscitivo, la transformación consciente del entorno para la
obtención de los satisfactores de la sociedad.

B CClnoc:ílllnD Ollj6o
Sdin dul

Sir pn 11
Cl■pollcnallp
T6cnicl 'A. 1" - - Pr6cllca
- - TeCllll'A" - - - - T6cnl!a"AZ-- Prtclca
Tklicl 'M - - Pltdicl

eu.po116rk:o

-=::::::::::

T6cnl!a "B.1" - - Pr6cllca

lillloclalogll'B" - - TIOlfl"lr

~ T6cnl!a'11.2" - - Pridica

Ttcnlc:l "B.rn"-- Pl1t1lcl

lolll0dolo;IY - - TIOIIIY

Fballl

C1111C11

- - - - - T'°1icl 'M.1' - - Pri:b
-=:::::::::::
T6cnl!a'M.2"-- Pri:b

T6cna '11.p' - - Pltc:tlca
Tecnologll

Gllllo~lbllncd6n----Mn,-

Así, con la aplicación de la técnica se va enriqueciendo el
conocimiento tecnológico y coo este el conocimiento teórico, llevando a
un enriquecimiento del conocimiento metodológico, recorriendo una y
otra vez la espiral del conocimiento objetivo, haciéndolo cada vez más
aproximado y buscando alcanzar su asíntota: la realidad.
Hemos visto que el ser cognoscente no es contemplativo, por ello
debe actuar en la realidad, para ello se desarrolla un conjunto de
conocimientos específicos para actuar sobre cada especificidad de la
realidad: la técnica; que en su conjunto forman el cuerpo técnico. Es el
ser para sí del ser cognoscente (el cono0irniento con todas sus
potencialidades desarrolladas vueltas hacia su origen).
Es evidente que cada una de estas partes tienden a formar un solo
cuerpo y con ello a forrrnir un solo cuerpo consistente de conocimiento
objetivo de la sociedad humana.
•

•

Las ligas de comunicación entre el método y cada una de las
teorías es lo que conforma la metodología, la generalidad yendo
hacia la particularidad.
Las ligas entre el cuerpo teórico y el cuerpo técnico, conforman
la tecnología, otra vez la generalidad yendo hacia la
particularidad.

En forma gráfica podemos mostrar al conocimiento objetivo así:

Cuadro 1: El conocimiento objetivo

Estudiando la historia del conocimiento humano se ve claramente 9ue
esta es la tendencia de su desarrollo para conformar un solo cuerpo
consistente a través del tiempo al cuerpo metodológico se le ha llamado
filo ófía, al cuerpo teórico ciencia y al cuerpo tecnológico tecnología y , e
le han dado formas de existencia débilmente relacionadas sin darse
cuenta que son formas de existencia de un mismo fenómeno: J ~
CO OCIMIE V OBJETIVO.
Entre ma or sea la fuerza de unión entre estas tre partes, mayor será
la potencia transformadora del conocimiento objetiyo y con eUo, mayor
la velocidad de evolución de la especie humana; mayor será la
aproximación del conocimiento humano de la realidad.
Con este esquema he analizado alguna forma del conocimiento
objeti: o y ha funcionado, invito al lector a que inclu_a coda las forma .
del con0cimiento objetivo que conozca y se de cuenta de que funci na .
A imismo, le invito a compartirme sus comemarios al correo
harbao@yahoo.c_om.mx.
Una reflexión adicional: El conocimiento humano se puede agrupar
en dos grandes conjuntos: Conocimiento Objetivo y Conocimiemo
Subjetivo. Mucho de lo que hoy pertenece al conjunto del conocimienrn
objetivo, en el pasado fue conocimiento ubjetivo, por ejemplo la
alquimia evolucionó a la química, la brujería a la medicina la asrrologfa a
la astronomía, etc.). l conocimiento ubjeti,•o incluso responde al

�390

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

mismo esquema que definirnos para el conocimiento objetivo, con la
salvedad de que carece de la prueba máxima de veracidad: la práctica.
Con estos elementos como punto de origen podemos pasar a analizar
al conjunto de conocimientos que conocemos como Administración y
ubicarlos dentro de nuestro esquema del conocimiento objetivo.

5. El Conocimiento Administrativo
Comencemos este apartado identificando un punto de origen: ¿Qué
es la administración? y de inmediato encontramos una respuesta que me
parece muy completa: "La administración es la conducción racio~al ~e las
actividades de una organización, con o sin ánimo de lucro. Ella implica la
planeación, la organización (estructura), la dirección y _el control de todas
las actividades diferenciadas que la división del traba¡o presente en una
organización" (Chiavenato, 1998, p.1).
"La palabra administración viene del latín ad (direcció_n, _tendencia) y
minister (subordinación u obediencia), y significa cumplirruento d~ _una
función bajo el mando de otro; esto es, prestación de un serv1c10 a
otro ... " (Chiavenato, 1998, p .8).
Esto es la administración es la conducción racional para llegar de la
mejor ma~era a un objetivo: " ...La tarea actual _de ~~ administración es
interpretar los objetivos propuestos por la orgaru~~c1on y tran~for~arlos
en acción organizacional a través de la planeac1on, la orgaruzac1on, la
dirección y el control [proceso administrativo] de todos los esfuerzo
realizados en todas las áreas y niveles de organización, con el fin de
alcanzar tales objetivos de la manera más adecuada... {con eficiencia Y
eficacia] ... a la situación". (Chia enato, 1998, p.8).
El fenómeno administrativo ha sido abordado desde diferentes
perspectivas a lo largo de los años, al grado que "El propi~ contenid~ de
la estudio de la administración varia enormemente segun la teona o
escuela considerada" (Chiavenato, p. 8). "cada teoría administrativa
surgió como una respuesta a los problemas empresariales más relevao~es
de su época ... [Sin embargo].:. En cierto modo, todas las te~nas
administrativas son aplicables a las siruaciones actuales. Las aneo
variables básicas -tarea, estructura, persona, tecnología y ambientecoostiruyen los • componentes esenciales en el . estudio . de la
administración de las empresas... Lograr que esas cinco vanables se
distribuyan ·de manera proporcionada constituye el póncipal desafio de la
administración" (Chiavenato, 1998, pp.11 -12).

391

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

A continuación se muestra de manera muy resumida cuales son las
escuelas del pensamiento administrativo, el cual "A pesar de todo el
progreso alcanzado por el conocimiento humano, la llamada ciencia de la
administración sólo surgió a principios del siglo XX. .." (Chiavenato,
1998, p.27).24
Al revisar el cuadro 2 con atenc1on y recorrer cuidadosamente el
apasionante libro de Chíavenato Introducción a la teoria general de la
administración Oo cual recomiendo ampliamente) tenemos los elementos
para hacer un contraste con el esquema del conocimiento objetivo
mostrado en el cuadro 1.
a) La administración es la conducción racional de las actividades de una
organización.
La administración es acción, es la intéracción racional del
administrador con la organización, entonces es una actividad conciente
ante una realidad, por lo que en este punto y de acuerdo con nuestro
esquema del conocimiento objeti o, diríamos que la administración está
en el nivel de técnica.

b) La administración implica planear; organizar dirigir y controlar.
Para poder planear se requiere contar con la información que nos
indique históricamente de donde viene 1a organización y los elementos
9ue se esperan enfrente en el futuro, para poder hacer los cambios
necesarios para que la organización pueda cumplir con sus objetiYos.
Para conocer el que se ha hecho e cuenta con herramientas como la
contabilidad, o con las estadí ricas o con los registros cualitativos
necesarios para tener la mayor claridad posible del desempeñ pasado,
para soportar los cambios necesarios en el futuro, mismo que se prevé a
travé de herramientas matemáticas, estimaciones contables de las
principales variables de la organización en conjunto la experiencia y el
sentido común del planeador, lo cual vuelve a ser la aplicación de
técnicas desarrolladas en otras áreas del conocimiento, empleadas en un
campo específico, con lo cual se podría decir que la planeació n se
encuentra en el niv 1 de tecnología.
Organizar, como se puede ver en el cuadro 2, es donde mas a
profundizado el conocimiento administrativo recurriendo a la sociología,
a la economía política, a la psicología y al esrudio mismo del individuo en

14 Ver

Anexo 1

�392

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

HUG0 ARTURO BASILIO OLIVARES

las orgaruzac1ones y aún el trabajo de investigación que falta por
desarrollarse para construir un cuerpo teórico de conocimiento
organizacional. En esta vertiente, el conocimiento administrativo se
elevará al nivel de abstracción correspondiente a la teoáa, aún le falta
madurar y tomar su propia estructura lógica armónica con el método a
través del desarrollo de su propia metodología, en este sentido existe un
enorme campo de investigación.
Si analizamos con cuidado las cinco tareas básicas de la
administración: Tarea, Estructura, Persona, Tecnología y Ambiente; se
hace evidente que el camino de evolución del conocimiento
administrativo debe ir dirigido al desarrollo del conocimiento teórico de
la organización, la cual debe cumplir con las TAREAS empleando la
Tecnología que permita la eficiente y eficaz empleo de los recursos,
principalmente el recurso mas valioso, las PERSO AS, dentro de un
AMBIE TE cambiante y cada vez mas competitivo.
Dirigir, vuelve a ser acción, a la administración como ejercicio
práctico de los conocimientos técnicos de la p~~eaci~n y la teo?a de la
organización. Pone al conocimiento adrrurustranvo al ruvel de
abstracción de la técnica.

conocimiento es inversa a la lógica de la realidad, es que el conocimiento
es asintótico y aproximado.
En la correspondencia a la unicidad de la realidad, el conommento
objetivo ha desarrollado el método. Asimismo, en correspondencia a la
diversidad de la realidad, el conocimiento objetivo ha desarrollado un
conjunto diverso de teoáas. Método y teoría consistentes se contrastan
con la realidad para comprobar su veracidad, a través de un conjunto de
técnicas desprendidas del conocimiento teórico, la práctica es la prueba
máxima de veracidad.

El conocimiento administrativo, desarrollado hasta nuestros días a
través de diversas corrientes de pensamiento, aplicadas a clistintos
aspectos de la organización, ha logrado desarrollar un sistema de técnicas
y conceptos teóricos, los cuales no han llegado a ligarse con el Método
(no han reconocido su diversidad en la unicidad 'de la realidad) y por
tanto no ha desarrollado su metodología propia. Es pues, hasta nuestros
días un conocimiento en el nivel de abstracción de la tecnología.
Elevar el nivel de abstracción del conocimiento administrativo es el
camino corto para la pronta evolución del conocimiento administrativo.

Control, para llevarlo a cabo se recurre a la puesta en marcha de
técnicas estadísticas y al ejercicio coercitivo de los mandos en la
organización, por lo que vuelve el nivel de acción, en el nivel de técnica.

Bibliografia

De esta manera podemos decir que el conocimiento administrativo
está orientado a la a:cción práctica del conocimiento teórico de la
organización, sin embargo, el actual nivel de in:estigación en . _la
organización, no ha permitido llegar a ligarlo con el ruvel de abstracc1on
relativo al método, en el momento en que el cono~ento se ligue al
método, desarrolle su propia metodología y sus metódicas, podrá
desarrollar un cuerpo teórico robusto y de mayor efecto transformador
práctico en las organizaciones.

BURLATSKI F. et al. Materialis,110 dialéctico, &amp;lit. Progreso, Moscú 1981

He alú el
administrativo.

reto

para

los

investigadores

393

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

del

conocimiento

6. Conclusiones
El conocimiento objetivo en su unicidad y su diversidad, responde a
la necesidad de la comprensión de la realidad que es única y diversa al
mismo tiempo, y debido a que podemos conocer a la realidad basta que
muestra cierto grado de desarrollo, esto es, que la lógica del

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EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR
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VO

HAGE

Víctor w. El mundo de los Mtgas, Edit. Universo, México, 1991
)

l. Planeación y evaluación
Como es sabido y conforme a la normatividad vigente, la niversidad
tiene como funciones sustantivas la docencia, la investigación y la
difusión de la ·cultura.
La mayoría de las universidades públicas en México cumplen con
estas funciones en el marco de la autonomía que conceden las
legislaciones respectivas.
Puede decirse ahora, sin embargo, que esta autonomía se ejerce
además sujeta a otros marcos normativos, que se han construido desde el
poder ejecutivo, a través de los órganos del gobierno como la EP,
A UIES,' CO ACYT y otras instancias que inciden y condicionan la
autonomía como ejercicio de la docencia y la investigación. Estos
cambios además . ocurren en un contexto internacional donde la
U E CO y la OCDE tienen marcada participación.
Este condicionamiento ha tenido diversos tratamientos en los
diferentes periodos gubernamentales, pero finalmente han delineado y
redefinido las relaciones del Estado con las insátuciones de educación
superior.
Los nuevos esquemas de evaluación sirven de marco para configurar
las relacione entre l!obiemo v las I.E.S .. partiendo del reconocimiento

�397

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

de que la evaluación de la calidad de la educa~ión _superior no~ informa
sobre el estado actual de la relación entre la uruvers1dad y la soc.tedad a la

alternativas, pero la estrategia fundamental es la evaluación de lo
CIEES, (Comités lnterdisciplinarios para la Evaluación de la ducación
uperior) que constitu e en si una evaluación de pares, en cuanto que
dichos Comités se integran con representantes académicos de las
diversas instituciones asociadas a la
IE .

396

cual sirve.
Puede decirse, sin embargo que, al parecer la pro~ia transfo~ación
del Estado Mexicano propicia cambios en polít1ca e~u_cauva, en
esquemas de evaluación y planeación, lo cual a su vez pro~1c1~ nuevos
tipos de relaciones entre niversidad, la soci'eQ.ad y el propio organo del
estado.
Si bien es cierto que el tema de la evaluación se ha co~~ertido en_ un
tópico de fundamental importancia, hoy en día tamb1~n es v~do
reconocer que la política gubernamental en esta matena se_ h~ ido
modificando en las últimas décadas, incorporando nuevos cot~nos y
requerimientos a los propios mode~os y esquemas,_ correspon~endo a su
vez a nuevos propósitos y perspectivas sobre la calidad educattVa.
En esta época la evaluación de la educación superior ~e ha co,nv~rtido
en "la herramienta fundamental para estimar la solvencia academ1ca de
sujetos, programas, establecimientos y sistemas, se _esper~ qu_e la
evaluación aporte elementos de juicio q~e per:xrutan ~den_ttficar
problemas, modificar patrones de comp?_rtarrue~to, in~oduc_u: ~¡u te ,
afectar procesos de planeación y gestton e ~ttodu~l.[ ~otenos_ de
racionalidad en la asignación y u o de recur os e mcenuvos (Hemandez

2003).
Como se puede apreciar las tareas de la evaluación ! sus propósitos
son bastante abarcativo , pues e ocupan de su1eto , _proce os,
programas, sistemas e instituciones, orientándose hacia la me¡ora de la
calidad educativa.
Por otra parte puede entender e que la evaluación se ocu~a a su ez
de·la planeación, la gestión y ejecución de los pro~esos educaovo~ por lo
que les condiciona en diversos aspectos reonentando propostt~s Y
prácticas en busca de nuevos re ultados, es decir el modelo deternuna Y
orienta los procesos.
La
UIE y el co" ACYf son lo organismos de mayor
importancia que se ocupan de la educación supenor, ambos en
coordinación_ con la SEP. .
Cada uno ha impulsado sus propias estrategias de ev_aluació~ de la
educaclón superior. En el caso de la A
IE , se aenen diversas

Por su parte CO ACYT tiene también di er os esquemas para
impulsar la evaluación, ya sea del trabajo docente e investigador, para 1
cual existe el S I ( i tema acional de Investigadores) y el Padrón de
CO ACYT, así como los Programas Integrales de Fortalecimiento del
Posgrado r acional, donde la base de su operación constitu. en la
evaluación de progr'amas educativos y a partir del reconocimiento de un
nivel de calidad, se definen criterios para el otorgamiento de recur os a
las LE..
e puede decir que en general, estas estrategias de evaluación de la
educación superior en
éxico coinciden con la tendencias a nivel
internacional como es el caso de los paí es de la OCDE donde la
evaluación ha generado ya una ólida ba e de conocimiento que
constituye un componente integral en el diseño de las política.
educacionale y de u puesta en práctica.
En este sentido, el diseño de procedimientos e instrument s de
evaluación ha ido influyendo en la definición de política públicas
orientada a la m jora de la calidad educativa y a La racionalización de
otorgami nto de ubsidios.
partir de e tas consideracione , intentaremos abordar la evolución
que ha ten.ido la evaluación , u influencia en el di eño de p lítica.
educativas en México y valorar en que forma e ha tomado en cuenta la
reflexión pedagógica en esta problemática.
Tres . proce o e verán .mttmamente vinculado a la política de
evaluación n Mé. ico: evaluación, acreditación r certificación.
De acuerdo cqn la

IE se entiende que:

Evaluación e un proce o continuo, integral y paroc1pati o qu
permite identificar una problemática, analizarla y explicarla medianrc
información relevante. Como re ultado proporciona juicios de valor que
ustema consecuentemente la toma de decisionc . Con la evaluaci 'o e
bu ca el mejoramiento de lo que e evalúa y se tiende a la acción· tiene

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGELIO CANTÚ MENDOZA

398

399

un carácter relativo a cada institución, al tener como eje sus propios
objetivos y metas, así como las políticas y estrategias para conseguirlos.

• La formulación de acciones institucionales concretas para lograr el

La acreditación es un procedimiento sustentado en un auto es~dio
que tiene como objetivo registrar y co~on~ar el gra~o de acercarru~nto
del objeto ~atizado al conjunto de cntet1os ! ~standar:s _de calidad
aceptados, la acreditación implica el r~co~oc~ento publico de un
conjunto de cualidades, ya sea de una lllS ruc1on o de un programa
educativo.

La finalidad de estos procesos de evaluación, según La normatividad,
es d mejoramiento de la calidad de los resultados y de los procesos del
quehacer académico de las IES, así como la formulación de juicios
fundamentados para orientar la canalización de recursos económicos.

La certificación es el acto mediante el cual se hace constar que una
persona posee los conocimientos, actitudes, destrezas, y habilidad~s para
el ejercicio de una profesión, y se hace constar en la cedula prof~s1on~l- o
en constancia de competencias profesíonales específicas, la cert1~cac1on
es una modalidad de evaluación que se refiere a individuos." (ANVIES,

reordenamiento de áreas especificas de las IES.

Como se puede apreciar, la evaluación se convierte en un elemento
ampliamente vinculado a la gestión, en la medida de que sus resultados
constituyen la base para la toma de decisiones en la administración
universitaria.
1

2001)

En esta tarea, la actividad de los CIEES, como evaluación de pares,
ha sido una estrategia para que la evaluación retroalirnente a las IE y a
sus dependencias orientando la gestión académica de los diferentes
programas educativos.

UIES
0 obstante la precisión de las conceprualizaciones de las
en tomo a la evaluación y la acreditación, la aplicación de esta política, se
ha dado en medio de una polémica sobre los alcances y propósitos del
Estado en relación a la educación superior.

La administración educativa "es un proceso que tiene como propósito
integrar y coordinar los recursos humanos, técnicos, materiales y
financieros de una orgaruzación para lograr sus objetivos eficaz y
eficientemente'' (CIEES, 1997).

2. Evaluación y gestión
Si en el proceso de planeación la evaluación es un medio fundamental
para conocer la relevancia social de los objetivos pl~tea~os así como el
grado de avance respecto a los mismos, su eficacia ~ impacto de las
acciones realizadas, la· información que se genera consmuye la base para
la torna de decisiones en materia de gestión de la educación superior.
En México "la evaluación institucional ha consistido en el análisis
v-alorativo sobre la organización, funcionamiento .y resultados de los
procesos académicos y administrativos a nivel de cada_ una . ?e las
instituciones de educación superior, tomando en cons1derac1on la
evaluaciones de las dependencias y unidades académicas". (CIEES 1997)
En este sentido se recon~ce que la evaluación tiene como propósitos
inmediatos:
• La toma de decisiones institucionales para el mejoramiento,

fortalecimiento y en su caso reforma de la institución.
• La proposición de la SEP al gobierno estatal respectivo Y a la
institución de programas especiales para la solución de problemas.

Es por ello que la administración implica un proce o de
interpretación de los objetivos propuestos por una organización,
dirección y control de los esfuerzos de las diversas áreas y niveles de la
organización, con el fin de alcanzar esos objetivos de manera adecuada.
Por su parte la gestión constituye el esfuerzo continuo y sistemático
de la administración para coordinar las acciones ba adas en planes .
objetivos definidos, a efecto de definir las tareas a realizar para corregir
fallas y resolver problemas así asegurar la marcha de la institución en
una dirección prevista.
Es aquí donde la administración y la gestión, apoyándose en un
diagnóstico institucional, identificando fortalezas y debilidades, han de
configurar un Plan de Desarrollo Institucional, que en base también al
análisis del contexto definan una visión y una rn.isión que han de orientar
sus acciones.
Es decir, la admini tración y la gestión de las IES han de encargarse
de una gama de objetivos y acciones particulares, pero orientadas por
una visión de largo plazo que defina además estrategias y poli~cas para

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

400

el futuro de mediano plazo en todas las áreas de investigación, docencia y
difusión de la cultura.
La gestión así se entiende como un proceso integral que comprende
no solo el acopio de información sino la toma de decisiones,
involucrando actividades comunicativas flujo de información, de
persuasión, liderazgo e iniciativa de los responsables de estas actividades
de gestión hacia el conjunto del equipo acade~ico.
Pudiera afirmarse que la gestión es en si una mediación para
identificar y resolver problemas en forma participativa, es decir
involucrando a los interesados.
Es por ello que los propósitos de la gestión tienen que ver con la
eficiencia de los procesos donde se ven involucrados los recursos
humanos, financieros materiales y fisicos para alcanzar los fines
institucionales.
En otras palabras, la administración y la gestión apoyan y dan rumbo
a la investigación, la docencia y difusión de la cultura, como funciones
sustantivas de las IES.

Así las actividades de la academia y de la gestión han de vincularse en
forma coherente.
Cabe aclarar sin embargo, que con frecuencia se reconoce una
separación no deseada. Por un lado la academia se concentra en lo
sustantivo de la investigación y la enseñanza, mientras que la
administración realiza tareas sin incularse claramente con los fine de la
academia. Esto propicia desintegración, burocratización, pérdida de
recursos y en ocasiones periodos de crisis.
En la época actual se pretende modernizar la gestjón, comando como
base las necesidades de la academia y del contexto social y no solo en la
automatización de procesos administrativos.

401

Desde un punto de vista integrativo, la gestión o mas bien la
evaluación de la gestión han de basarse en la aplicación aquella y en el
análisis valorativo ésta (la evaluación) de los mas diversos aspectos, entre
los que destacan:
la normatividad, los procesos de planeación y
evaluación como actividad cotidiana, la forma como la gestión apoya a la
activ_id_ad ~cadémica _en sus diferentes manifestaciones, el apoyo
adrrurusttat1vo, entendido como conjunto de servicios que facilitan las
actividades de la institución, los recursos financieros y su aplicación, así
como la vinculación que la institución tiene como otras de la misma
especialidad académica.
Cabe hacer mención que un enfoque innovador concibe todos estos
elementos de la actividad institucional pensados tomando como centro
las necesidades del estudiante y de la comunidad.

11. Génesis de la Planeación y la Evaluación Educativa
A fines de la década de los setentas y a principios de los ochentas
solía hablarse de la crisis de la educación superior en México.

G. Guevara

iebla reconoce "un primer momento de la crisis de la
universidad fue precisamente en 1968, cuando se lanzó la idea de que las
univer idades y el sistema educativo habían fracasado en su función de
socializar a la nuevas generaciones." (G. iebla, 1992)

º?=º rasgo de la crisis, establece Guevara, es 1a crisis de prestigio, ser
estudiante era ser subversivo, agitador, nihilista ....
También el gobierno señalaba que las universidades no estaban
respondiendo a las necesidades sociales ...

. _Y ~almente, una nueva acepción de la crisis surge de parte de la
~ngenc1as universitarias, planteando corno problema fundamental la
mestabilidad interna, ante la emergencia de los sindicatos universitarios
en el país." (Guevara 1992)

Por otra parte y con el propósito de dar consistencia a los procesos de
evaluación y gestión, en los últimos años se hace énfasis en la
participación de los actores; es decir la evaluación de las actividades
académicas ha de tener como base la participación de los profesores e
investigadores, como forma, de dar coherencia a los diagnósticos y a los

Frente a todos estos factores, se desarrollaría también u.na tendencia a
explicar los diversos problemas de la educación superior como
consecuencia del crecimiento no planeado, la improvisación en diversos
~spectos, como consecuencia del crecimiento demográfico y el
incremento de la demanda de educación superior.

proyectos de aesarrollo.

El sexenio 1970-1976, bajo el régimen de L. Echeverría se va a
caracterizar por el agotamiento del modelo económico del "desarrollo

�403

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

estabilizador" que había alcanzado hasta un 6% ~e incremen~o del PIB y
un producto per cápita del 3%, basado en la desigualdad social. Frente a
ésta situación de crisis económica y política por las secuelas del 68, el
echeverrismo propone la "apertura democrática" buscando un nuevo
equilibrio con las instituciones de educación superior.

Por su parte la reforma universitaria se dejaba en manos de las
propias instituciones, pero impulsando un proceso con la interlocución
de la ANUIES, que hacía la traducción de la política oficial en esta
materia, pero que en el marco de la autonomía universitaria de hecho
tocaría a las I.E.S. definir este proceso.

La política educativa del régimen hacia la educa~ón superior, como
expresión de la "apertura democrática" se v~ maruf~star en _dos _lin~as
fundamentales: una "mediación bondadosa" en conflictos uruvers1tanos
locales y en la duplicación de los recursos federal~s hacia las I.E.S.: lo
que permitió un aumento anual del 15% en la matncula, con lo que esta

Lo anterior debido al deterioro de las relaciones causadas por el 68 y
los acontecimientos del jueves de Corpus el 1Ode junio de 1971.

402

de hecho se duplicó en ese peóodo.
En los setentas se realizó la reforma educativa que introdujo el
enfoque conductista en la educación básica. Tam?ién abarcó la re:~rma
de la SEP que entre otras subsecretarias cr_eo la de __Plane_ac10~, y
coordinación educativas, buscando favorecer la lIIlplantaaon y e¡ecuaon
de planes y programas de desarrollo en el área educativa.
Sin embrago, la acción de la SEP se conce~traba fundamenta~ente
en la educación básica y de hecho solo tres acaones de la SEP aludían a
la educación superior:
Las que orientaban la asignación de recursos a programas
específicos de diversos campos y especialidades.
.
b) Las que buscaban capacitar maestros para elevar el ruvel
académico mediante cursos temporales y para fomentar la
creación de posgrado. De hecho es en esta etapa cuando surgen
la mayoría de los posgrados en México.
.
.
c) Otras orientadas a fomenta+ la investigación y el intercambio de
investigadores, profesores y estudiantes con el impulso del
recientemente creado CO ACYT.
·

a)

Así el CO ACYT estaría llamado a superar la insuficiente Y
desarticulada acción en tomo al desarrollo de la ciencia y la tecnología,
correspondiente a este organismo y planeación y coordinación para d
desarrollo del país.
La SEP en este período 70-76, impulsaría la reforma ed~:ativa,
buscando la construcción ~e consensos mediante la celebradon de
seminarios regionales sobre la educación básica, primaria y secundaria.

Así la reforma universitaria se vivía en cada institución, según su
configuración política, pero en el plano general del país seáa orientada
por las A UIES la cual va a concretarse en cuatro grandes propuestas de
cambio que empiezan a tematizar la evaluación de la educación superior,
estas medidas serían:

1º. Reestructuración de la educación media superior.
2º. Orientación a las IES para flexibilizar la operatividad técnicoadministrativa de la educación superior: crear un sistema de
enseñanza basado en créditos académicos comunes y de
equivalencias para facilitar el transito interinstitucional de
estudiantes, en lo cual se ha a anzado solo parcialmente.
3°. La A UIES propuso crear un Centro 1 acional de Exámenes v
Certificación, lo cual solo se hizo po ible hasta 1993 con
creación del CE
VAL.

¡;

4º. A efecto de impulsar un proce o de permanente comunicación v
evaluación se propu o crear un sistema de indicadore y guías d~
evaluación de programas académicos y de un órgano de
información. Fue así que en 1972 se creó la Revista de la
ducación Superior, a su vez años más tarde en CO ACYT y en
los CIEE se diseñaron criterios e indicadores para la evalua~ión
de proyectos académicos.
. Como conclu~ión, se puede afirmar que en esta etapa 1970-1976 se
sientan las bases de un sistema que estaría orientado a evaluar lo
programas educativos y a definir criterios para el otorgamiento de
r~cursos.
Estaban pues, estableciéndose las lineas que en el discurso acwa1 se
aluden con los términos de equidad y eficiencia en el uso de los recurso ,
con responsabilidad del órgano gubernamental Puede decirse que en

�404

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

este sexenio se avanzó en cuanto a equidad, pues el sistema de matrícula
creció en un 42%, a esto se refieren algunos como la 'masificación de la
educación superior".
El proceso de sucesión presidencial 197_6-1?82, pro~ició en México e_l
arribo de un gobierno encabezado por Jose López Portill~, que ~nc01~~ro
un país en una aguda crisis financiera, do~de la dev_aluacion, la mfl~c~on
la contracción económica y fuga de capitale's senan las caractensncas
principales del régimen.
'
El panorama era difícil en todos sentidos, pues por un lad?, se tenía
un sistema educativo en expansión y por otro la conttacc1on de la
economía.
Para afrontar estos retos, el Estado eligió la estrategia de planeaciónprogramación-presupuestación, como proceso de ra~i?~zación en el
otorgamiento de recursos financieros; la tarea de ~ngir este pro:eso,
donde la p1aneación era el eje fundante se encargo a Subsecretana de
Planeación y Coordinación Educativa.
En el inicio de Miguel de la Madrid (1982-1988) la economía na~i?nal
se encontraba en franco estancamiento, caracterizado por la fra~dad
interna y )as presiones del entorno internacional. Por l? . anteno~ . el
Estado se propuso objetivos orientados a preservar la esta?ilidad polít1c_a
y recuperar el crecimiento económico e iniciar los cambios que el pa.ts
requería.
Así se puede afirmar que el régimen de ~guel de la Madrid inau~a
la política neoliberal en México con tr~s me~das fundamentales: c~mplir
con el Fondo Monetar~o Internacional, implantar una política de
austeridad económica y de gasto social y redefinir en una primera fase las
funciones del Estado en la economía.
En · materia educativa, la planeación seguía siendo el eje estructuran te
de la política, cuyo propósito seguía sie~d? racionalizar el uso de
recursos a fin de evitar duplicación y desperdicio.
Seria hasta el régimen de Carl9s Salinas de Gonari (1988-1994) que la
evaluación aparece como instrumento para im?ulsar _Y fund~e~tar una
política orientada a mejorar la calidad educatlva, ba¡o la pre~~~ de la
rendición de cuentas, el Estado impulsará una nueva v1S1on: la
evaluación comÓ política educativa.

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

405

Lo anterior se va a materializar en una serie de consecuenaas y

estrategias como son: el surgimiento del Padrón acional de Posgrado,
el fortalecimiento del CE VAL, el desarrollo de la evaluación de lo
CIEES en tomo a instituciones y programas de educación superior, la
evaluación a la docencia, proceso de selección de alumnos, programas de
estímulos, otorgamiento diferencia.do de recursos, etc ....
Todo un conjunto de medidas donde la evaluación pasaba a ser la
estrategia fundamental para mejorar la calidad educativa, nos indicaban
que el Estado pasaba de ser un stado Planeador a un Estado
Evaluador, lo cual va a tener rasgos y características fundamentales que
abordaremos en el siguiente apartado.

111.- Evaluación y Gestión de la Calidad Educativa en la
Actualidad
Desde fines de la década de los ochenras el eje educaciónconocimiento seria considerado como factor clave del progreso técnico
de los países.
En efecto, los cambios de la organización productiva ocurridos como
parte de la llamada 'Tercera Revolución Industrial' o "Revolución d la
inteligencia" propiciaron diversos incrementos y transformaciones en
materia de productividad y calidad de bi nes y servicios, todo en ba e a
una mayor e intensiva utilización del conocimienro.

La economía nacional así estaría convocada a enfrentar lo
diversos retos, ahora en el contexto de la globalización.

más

En relación a la educación superior, y como parte del Programa de
Modernización Educativa, se estableció pasar de lo cuantitativo a lo
cualitativo y con truir un nue o marco de racionalidad, donde el
componente innovador sería aporrado por la evaluación; evaluar
istemáticamente logros y procesos con el fin de reorientar acti idade y
poder impulsar las reformas institucionales necesaria .
e establece así que evaluación de los nivele de rendimiento
productividad eficiencia y calidad, de las instituciones y los programas
educativo , sería la base para la toma de decisiones ea la búsqueda de
mejorar la educación superior.
Tres nuevos ingredientes se van a visualizar en esta p litica educativa:

�ROGEUO CANTÚ MENDOZA

406

•

La acción de evaluar se traslada de la actividad gubernamental a

la propia acción educativa.
•
•

El objeto a evaluar seóan las instituciones, los programas y los
individuos actores de la educación superior.
Definición de un conjunto de normas a partir de las cuales el
sistema· será evaluado, lo que implicarla construir un lenguaje
común y aceptado por la comunidad ac dé.mica.

Esta actividad escaria orientada por la CO AEVA, Comisión
acional para la Evaluación de la Educación, que funcionarán . ~n
coordinación al CO PES, instancia encargada de la planeac1on
estratégica de la educación.
También en 1993 se creó el CENEVAL, Centro acional para la
Evaluación de la Educación Superior, organismo técnico encargado de
elaborar los exámenes de ingreso a la educación superior (E . I I'. II Y
III) así como los de certificación profesional al egreso de la licenciatura

(EGEL).

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

40'7

Por otra parte la evaluación como política pública no constituye un
elemento aislado, sino que se articula con otros que el Estado promueve
y que definen su acruación frente a la educación superior:
Racionalización del subsidio público apertura de las I.E. . a Ja
evaluación externa, vinculación con el sector productivo la innovación
organizativa y administrativa en todos los órdenes, así crecerá el impacto
de la evaluación en la gestión educativa.

r

Como consecuencia de lo anterior se han impulsado diversa
acciones: deshomologacióo salarial (programa de estímulos económico ),
formación de fondos específicos sujeto a concurso de proyect s
ampliación de ingresos propios de las I.E. ., así como procesos de
evaluación en todos los casos: instituciones, programas, p rsonal,
alumnos, proyectos, etc.

El origen de esta política se encuentra en la formación de la Comi ión
r acional de Evaluación de la Educación uperior, que para 1994 . e
constituyó en la articuladora de la política pública en la educación
superior.

El período 1994-2000 será así caracterizado por una politic~ estatal
donde la evaluación será un eje articulador, donde la equidad, la
pertinencia, la eficiencia y la calidad. seóan referentes necesar~~s de los
programas y las instituciones educauvas, para .la toma de decis1one en
materia de evaluación y asignación de recursos, dentro de un esquema

La CO
V A se convirtió en una instancia de concertación entre
las dependencias del Gobierno Federal y las instiruciones de educación
superior y se propu o dos objetivo : 1) Impulsar un proce. o de
evaluación de la educación superior y 2) Proponer a la I S, política. v
acciones orientadas a mejorar la calidad de la educación superior.
·

general de rendición de cuentas.

Para alcanzar el primer objeti,,o, la C r
◄V
,. la
lE ,
realizaron diversas acciones, entre ellas ana asamblea ~neral en 1989,
donde se tomaron importantes acuerdo en materia de evaluación.

La década de los nqventas es el periodo en que se configura la
fisonomía de una política que define al Estado
aluador, como ejecutor
de una política donde la evaluación_ aporta los ~~emento: fundamentales
para la toma de decisiones en matena de educac1on sup~nor.

Lo anterior no está ayuno de polémica pues "mientras que para ~os
actores los dispositivos de evaluación han reforzado prácticas educauvas
de calidad, para otros no son sino inscrumentos de control sobre las
actividades de las universidades" (Mendoza Rojas J.).
Se trata en si de una nueva política, cada vez más definida, que en los
noventas se convierte en un instrumento estratégico que pretende
impulsar las rraosformaciones, que la educació~ sup~rior r~quiere, para
contribuir al proceso de cambios que el pais esta sufnendo, en el
· contexto de la globalización.

_Por otra parte se consideró en principio que "lejos de ser un procc e
unilateral de implantación de prácticas, habría de consi tir en la
inducción y apoyo de un proceso gradual de evaluación y cambio
autocli.rigido." (
IES, 1996)
Para el estahle&lt;;:imiento y definición del Sistema
acional d
Evaluación, la
UI
acordó realizar tres tipos de proce o d
evaluación:

a) Evaluación institucional, a cargo de las propia universidades.
b) Estudio del Sistema de Educación Superior
e pecialistas, en una visión del conjunto global.

realizada por

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

408

c) E aluación interinstitucional sobre
ervicios, programas,
proyectos en las cli ersas funciones sustantiva de la educación
superior, con ba e en la e aluación de par , surgiendo a í los
CIE , Comité lnterinstitucionales para la valuación de la
Educación uperior.
La evaluación institucional realizada por 1 CIEE e taría orientada
por tres propósito fundamentales: 1)
nentar el mejoramiento
institucional en su ca la r forma de la instiruci • n, 2) Proponer a la
EP o al gobierno local programa especiales para olucionar problemas
de las instituciones y 3) ormulación de accione in tirucionales
concreta para reordenar área específicas de las univer idade .
sí la
C
jugó un papel de concertación en la educación superior
hasta 1993, ·a que má adelante esta comisión tendrá tareas más

e pccíficas.
En la actualidad el papel de los C
está orientado a evaluar
programas educativo de licenciaturn po grado ea ba e a u.o enfoque
j témico y como re ultado hace una erie de recomendaciones a la
io titución o la dependencia cla ifica al pro ma educativo e , n el
ni el alcanzado. Ea esta última parte ha variado la p lítica pue
originalmente e pens • que la e aluación de lo CIE
no e cla ificabi.,
ni premiaba pu originalmente
afirmó en la e ordinación d los
CI
que "la
aluación cliagnó rica no califica, ni da ifica, ni
cli crimina, ni premia ni castiga. La e aluación cliagnó tica bu ca con un
en6 qu e ncialm me e n tructiv , c:1 con cimiento más sóildo po ible
de los logro y defici ocias de la in tituci ' n o pro ama evaluado y la
cau a de esto logro y defici ocias para d finir accione de
mej ramiento". (P 'rez R cha fanuel, 1996, p.40)
n la actualidad l s IEE sí clasifican los programas educativos
otorgando niveles 1, 2 y 3 s gún la calidad ob ervada lo cual constituye
una reorientación a esta política de e aluaci • n, pu s l ni 1 1 e ocorga a
programas de buen calidad no obstante sta valuación igue
jerciéndo e in nexo al otorgamiento de recur o .
clicionalment lo CIE
formularon los marc s de ceferencia para
la e aluación de cada una de las área ofreciendo a e da en pro ecto
sp cífico e impulsando la formación de organi mo de acreditación
profesioI)al.

4Ó9

Por otra pan el ~onsejo
acional de Ciencia v Tecoolo 'a
A
e con atu o• a pamr
· d 1992 como ,una in cancia
evaluadora d programa de posgrado al instituir el Padrón acional de
Excelencia d Pos do_ • e _tend r a lo propio alumno un si cerna de
beca Y apoy~ de eqwpanuemo_ a Jas in tiruciones si a juici de lo
aluadore clicho pr grama satI facen los criterio de calidad.

(C

Lo cric rios d calidad e ta blec n en rn
· d'1cad r relativo a lo
planes d e tudi , su operación, planta académica, infra tructura
alumno , criterio de selección, proc o de evaluación del programa:
etc.

EJ · sib tema de e aluación de C
YT fu e cuest:1ona
· do por9ue
1
prenua a os pro
de calidad \', de1·aba fuera l s pro amas
. . amas
d
emer nte , propJc1an o lo que se llamó el 'efecto mateo" al cancelar
apoyos a lo pr ama em rgemes que no e incluyer n en el padrón.

. .ª la actualidad e a crítica

tiende a er uperad ya que C L
YT
abno una nue a ~t en tiva de apo •o a Jo programa emer eme d
P grado a tra e d la conv cacoria al Pr ama Inc gral de
Fonalec1mI nto del P fado acional que contempla d apartado : a)
Uno para e nv car a la m cripcíón al Padr 'n aaonaJ d p rad
b)
Con cacoria al Pr ama de orral cimiento d Jo p
d
Po grado (PIF
d d
.
r grama
e
.
on e se valuan lo pro amas emer ente v e
canalizan .ªP Y para u mejoramiento, ujet
a un plan de d ~ollo
con el ob1e~ o de in cribirlo en el Padrón aci nal de Po grado en un
plazo definido n ) mi mo plan.
I PIF P Y cl m delo de evaluaci · n del Padrón
acional de
~ grado de . ,
Yf inclu ' n un quema de indicadore como el
9d s . mcnoono ant
o mm a lo diver o a pecto del pro ama
eC u~cativo que comc1den en lo fundamental e n lo criterio d 1
.
. IE
,\' q~ en c n1unt
con tiruy n n
lo un m delo de cvaluaci n
10~ ca_mb1en una orientación
lobal hacia I
j t m
de
a ,n
msaruc1onal }' d lo .programa educ. ti:vo .
g
p

Lo
·
. pue mfluve
.
• anterior e d fund amental 1mportanc1a
obre el
di s no
de
Jo
plane
de
rudi
.
.
.
.
•
.
o, su operac1 o, 1 oenen o no flexibiüdad
1 .
aes d~e~arusmo de elección de alumno , la inte ación de la plan~
a enuca
, , u prod uca· 1'd d, la infraestructura, etc lo cual, con
f
recuenaa
se pr . ta a val onzacJOn
• .
'
ro
s ubjetiva en relación
con lo
p grama educatJ o obre todo de caráct r emerg me.

�ROGELIO CANTÚ MENDOZA

410

En este sentido la toma de decisiones en materia _de g_estión, estará
dicionada por el modelo de evaluación a que se su¡etara el progra:a
co:í los temas de eficiencia terminal y selección de alumnos se .t?man e
.di ndo en los procesos de selecc1on y en
importancia crucia.., 10c1 e
aspectos de equidad y cobern.rra.
.
la fi
de articular los diversos componentes del
De igual manera,
orma . ,
a
infraestructura,
ro ama educativo: operacton del pwgram ,
.,
P. grula . ,
valuación etc- estarán orientados desde la ev~uacton, en el
vine cton, e
'
'
., d
st1tuye a su vez
d CIEES aún con ser una evaluacton e pares, con
.,
: ~ evealuación 'externa, por lo que condicionan los procesos de gest1on

!

.

., .

académica,
Otro programa que estará incidiendo significativan:ie~te so~re 1la
gestión de los programas educativos es el de fortalecuruento e os
cuerpos académicos.
, .
'grupos de profesores_ de_, tiempo
Los cuerpos acad enucos son
d
com arten una o varias líneas de invest1gac10n o e
comp_leto que
di~ . lin s o multidisciplinares y un conjunto de
estudio en temas sc1p are
objetivos y metas académicas". (PROMEP)
· para impulsar la
L fi
de CA es por otra parte una estrategia
.
a igura
.
vez en un punto de referencia al
investigación, pero se con~1e~e a su
míte a la valoración de los
evaluar los programas acaderrucos, ~~es nos re
r
el programa
profesores, sus p_erf-tles, y su . ~elac1on con alumnos ) con
educativo donde ine1de su acc1on.
En si mismos los CA se clasifican en tres niveles:
a) Cuerpos académicos en forma~ión . ,
b) Cuerpos académicos en con~olidac1on
c) Cuerpos académicos consolidados.

·
la
al · - de su integración Y
Lo anterior como resultado de
ev uacton
productividad.

.
la
otra arte constituyen una alternativa para ~p~sar .
Los _C A por ,
p
d . "definir el rumbo de las insncuc1ones }
colegialidad y escan convoca os a
, ;nfluvendo en la coma de
tl. os'· por lo que estaran ,... ,
d
programas e uca v
.
d
d · del grado de
decisiones en materia de ges~ón educa~ a, _es~ e?e:/~:e asuman sus
desarrollo que 'alcancen y del comprorruso msntuc10

· integrantes.

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

411

IV.- Respuesta de las IES a las Políticas sobre Evaluación:
cambios en la organización y en la actividad académica
Las formas como las !ES han recibido el discurso oficial sobre
políticas públicas en materia de evaluación y las acciones que han
intentado éstas para operativizar en la gestión esas políticas, han sido
muy diversas. Van desde la aceptación entusiasta, al acatamiento
resignado, hasta el más contundente rechazo, estando esta última opción
en ocasiones derivándose de movilizaciones en las IE .
Podemos sin embargo reconocer que en forma mayoritaria las IES
han ido incorporándose a estas políticas que se diseñan desde la SEP, la
UIES y CO ACYT, para entrar a su fase de operativización en
diversas formas de convocatorias y procesos de evaluación, todo esto
primero en los ochentas haciendo énfasis en la planeación como
estrategia después en la evaluación en la década de los noventa y
actualmente ligando ésta a procesos de acreditación.
La planeación cobró cuerpo en el Plan acional de Desarrollo, en el
Programa de Modernización ducativa y en el Plan 1 acional de
Educación uperior, a partir de 1983
Las autoridades universitarias detectaron en escas políticas de
planeación "la siguiehtes prioridades: ele ar la calidad de la educación,
aprovechar racionalmente los recursos, continuar con el crecimiento de
la matácula, pero cuidando la calidad, formar profesores, regionalizar la
educación superior, y realizar investigaciones que desarrollan una
tecnología propia". [endoza R, 1986 p. 149).
Los actores políticos en la universidad reconocían la continuidad
entre el PD r el PNES en cuanto a política educativa.
o estl,lvo au ente la critica a los procedimiento de planeación "que
según algunos analistas solo quedan en el formalismo, refiriéndose sobre
todo a la falta de consulta a las universidades y apoyadas en el
centralismo" (Mendoza R. J., 1986, p. 150).
En otra dirección menos crítica pero escéptica, diversos directores ,
universitarios consideraron que el P D y el P
como un esfuerzo
positivo, pero meramente formal que finalmente dejarían sin resolver los
graves problemas de financiamiento, recursos humanos, falta de
participación y la masificación de la enseñanza.

�ROGEUO CANTÚ MENDOZA

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

A fines de los ochentas el tema de la evaluación se estaóa pl~teando
y al respecto los recto.res de las universidade estatal~s, rec?n?oan que
"la evaluación y el financiamiento eran los temas mas _po~emicos de la
agenda universitaria'' de la reunión de
UIES en Mexicali.

época en el que se producen modificacione in titucionales que la
distinguen radicalmente de épocas anteriores" (Ibana, 2003). Lo anterior
e expresa en los grandes cambios en cuanto a la autonomía, la
gobemabilidad y las formas de organización de la IE .

Fue así que los rectores se dividiero~ en~e los que apoyaban una
política de evaluación, a partir de dos tipos: interna y externa_ Y.o~os
' · nalizaban en forma latente la n cesidad de definir lirrutes
rectores que 1 ,~
•
·
l
entre lo que compete a] Estado y lo que compete a la ~ver 1dades o
cual constituyó un ad errencia importante, pue nos rerrute al tema de la

En la actualidad la
UIE esta impulsando cambios en las IE que
implican la transformación de cada in titución pasando por lo
programas, el financiamiento diferenciado, la rendición de cuenca, la
evaluación y la acreditación, fortalecimiento de los cuerpos académicos,
flexibilización de planes de estudio, mo ilidad estudiantil entre otros,
como condición para insertar las IE en el mercado global del
conocimiento, in abandonar u función hi tórica, como referente
culrural básico de la sociedad.

412

autononúa universitaria.
ún cuando el p
y el P D apuntaban hacía _la
"refuncionalización" de la educación superior con una nueva perspec~~a
sobre vinculación, calidad, eficiencia y eficacia de los IE , la CD is
económica del país hizo perder fuerza a estos proyectos de d_esarrollo,
afumar que no propiciaron grandes camb10s en las
por lo que se pued e
universidades.
e puede considerar que es en la década de lo noventas c~ando la
política se reorienta enfatizando el tema de la evaluación y a partir de esca
inducir en los IE cambios importantes.
Las transformaciones en las IES se an a intensific~r a partir de.1991,
con base en el programa de foderoización Educaova del presidente
Carlos atinas de Gortari.
Cabe aclarar sin embargo, que a est~ cambios_l_e, ancecedie~on la
reformas legislativas correspondientes, como condioon n.ece~~oa para
que, pudieran operar en lo noventas el proceso de moderruzac1on de las

IE.
1 proce

de modernización, ha ,~plicado que las
res~~ndan,
incorporando nu as prácticas acaderruca , mod s de con~ucc1on del
sistema universitario, regulación de_ los_ presupuestos, de lo 10~e o 1!e
académicos, comportamiento estudiantil y sobre todo la operac.10n de
O

programas académico .
·
b
"La oran eran formación no deb circunscribirse a
m em argo
t&gt;d
·•
l
normas y prácticas cotidianas desde las que se regulan la e ucaoon Y a
ciencia sino a ciertos modos ti.e existencia introyectados de manera mas
ner~ en la sociedad y el mundo desde los que se redefine~ las
ge
.
.
.
l
tr ta de un cambio de
relaciones económ.tcas y sociales mas genera es. e a

413

Para que pueda ocurrir esta eran. formación de la lE y su
incorporación a la globalización
están ocurriendo cambios
fundamentado en eres niveles: modificación de la autonomía
univer itaria pasando a una autonomía práctica
upervisada n
egundo lugar la emergencia y fortalecimiento de la gobemabilidad como
requisito esencial de conducción in titucional y en tercer lugar, nueva
formas de o anización qu garanticen una actuación eficaz en 1 s
mercado en que se participa e te último aspecto solo tiene avances
parciales.
Estos cambios stán operand de manera diferenciada en cada una de
la universidade m ·icanas, pero e puede afirmar que en conjunc
constituyen un proce o global de la educación upeaor hacia la mejora
de la calidad, como elemento · y condicione nece aria. que
gradualmente e manifie tan o con tiruyen un a, anee de la educaaó n
superior hacia la mejora de la calidad, como elementos }' condicione
necesarias para que gradualmente se manifiestan o construyan las demá
caracteá cica intrínseca que tienen que ver con lo a pectes cualitati o
de la funcione suscanti a de la un.iver. idad,
Como se ha ~icho la
busca orí mar esta trans orrnaciones
Y en su documento · a educación superior n el siglo XXl contempla
impulsar acciones orientada a la con lidación de lo cuerpo
académicos el desarrollo integral de los alumnos, la innovación
educativa, la vinculación y la gestión, incluyendo los procesos de
planeación y e aluación institucional.

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGELIO CANTÚ MENDOZA

414

Adicionalmente a esto las IES están convocadas a la acreditación de
sus programas y la integración a redes, así como al desarrollo de la
universidad virtual.
Todo este conjunto de acciones están operando ) a en las IBS, como
decimos, de forma diferenciada, pero en lo fundamental respondiendo a
las orientaciones de la ANUIES.
En el nivel de licenciatura la acción de los '&lt;slEES ha conducido los
procesos de evaluación y a partir de recomendaciones especificas se
busca mejorar la calidad y con ello la acreditación. También a este nivel
se ha orientado la planeación estratégica a través del PIFI (Programa
Integral de Fortalecimiento Institucional) que contempla el desarrollo de
las IES hacia objeti os de más largo plazo con ba e en una visión de
futuro.
La transformación de la educación superior en México es un proceso
inconcluso, sin embargo se puede afirmar que, ya han ocurrido cambios
importantes en diver as direcciones:
Las IE tienen una mayor continuidad en sus quehaceres
académicos en función al ejercicio responsable de la autonomía ' a
una actitud positiva a la rendición de cuentas, concretándose
incluso en convenios con los organismos que impulsan la
transparencia de las funciones públicas.
Se ha cobrado una mayor conciencia de la importancia de la
vinculación y la incorporación de redes, reconociendo que esto
estará asociado a la consolidación de cuerpos académicos, como
base para impulsar la investigación y una enseñanza de calidad.

•

•

Si tomáramos como referencia el caso e pecífico de 1~ U
L, una de
las universidades públicas de provincia más grande del país, para citar
algunos de los efectos más importantes derivados de las poliócas de
planeación y evaluación, citarnos los siguientes aspectos:
•

Incorporación a formas de planeación estratégica en todos los
niveles a tra és de esquemas de PROMEP que inició los
''Programas de desarrollo institucional" en las dependencias y mas
recientemente los PIFIS y PIFOP, como esfuerzos de planeación a
largo ylazo.

•

•

415

Impl~tación de_ procesos de selección al ingreso de los alumnos al
bachillerato, a licenciatura y al posgrado en coordinación con el
CE ~VAL (Centro acional de Evaluación de la Educación
Supenor).
Actu~ación de los planes de estudio en todas las licenciaturas
para m~~rporar el" "Pro~~ª de. Estudio Generales para la
Formaaon lmegral en cmnadenaa con las orientaciones de las

IE.
Impul o a un conjunto de acciones para la investigación y el
desarrollo institucional con base en la consolidación de lo
Cue~o~
cadé~cos.
t concepto uscituye la diversificación
• de te~os y funoones con que aludíamos la acóvidad colegiada.
Las .acav1dades de evaluación sobre los programas educativos y
pamc~em_e sobre la planta académica han propiciado un
maceado .lllteres p r la formación y actualización de I s profe res
fundamentalmente a través del estudio de mae tría , doctorados
para hacer énfasis en la productividad y la calidad académica de
cada programa educativo.
• La realización de nuevas formas de crvicio de apovo a los alumnos
Y pro~e~ores trae c nsigo la creaci , n de lab rato;io y bibliotecas
espec1ali~adas, así como áreas como eJ centro de Apoy , ervicios
J\cadé~cos propiciando lo que alguno llaman la' complejizacióo
de la umversidad" pues ~ esto se agregan centros de Informática y
?tro que tratan de 1mpul ar la incorporación a red
de
mformación.
.
• Tambi 'n por orientación de
} para atender problema de
rezag
v
d
·
'
d.
til
. . . , e erc1on e ru Jan , ha sido creado un programa
tnsmuc1onal de tutoría que a ::,u vez exi te ya en cada escuela de la
L.
• Los conceptos de vinculación con el enromo s cial y la pertenencia
ª red~s on redimensionado y ahorn la
L cuenca con un
Con _e¡o Consultivo xtemo y diver a dependencia han hecho lo
propio en las áreas de su especialidad. Existe por otra parte una
mee
· · a que todas las carreras sean acreditadas por su
, e1a posmv~
?tganos c~legiadados profe ionales, como un reconocimiento a la
Imp rtanc1a a estos aspectos de vinculación • evaluación externa.
Cabe ha cer menaon
·, sm
· embargo, que no todas las carreras
cuentan
con
. y aceptación a
.
. organi mo s acre dí ta dores con prescnaa
ruvel nacional.

•

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

416

........ entado un cambio importante con respecto a
L ha expe.........
. . d la

La U
la actualización de la oonnati.vidad, lo que ha _propicia o
. , d l Estatuto General otros reglamentos internos de las
apro b acion e
· , d CIEES
dependencias, lo que se toma en cuenta e~ ~ evaluac100 e .d d d
y que desde luego fortalece la gobemabilidad y la capa□ a e

•

•

gestión de los directivos.
Evaluación de la docencia pot el Centt

•

uIm

de Evaluaciones de la

p~"

L.

ul ó al "Programa de Estímulos Económicos a los ro .eso res
p
el
. . d PROMEP significa una modalidad de
que con
ausp1c10 e
.
p
1
.
,
paro·a
·pación
en
la
convocatona
de
PROME
para e
al
evum~
.
. . t de perfil de eable de los profesores, que en s1
reconoClffilen
fun ·
d ¡ d ente en
misma fortalece el equilibrio en l~s . , c1one . , e oc ,
cuanto a horas de en eñan.za, in est1gac1on, ge~~on tutooa, pues
a artir de la entrega de e id ocia y u valoraaon p_o r .parte de los
.
d PROMEP se otorga e e reconoom1ento . a los
diprecovo
e
di er os
I
profe ores que llenan los requisitos y se s otorgan

°

•

•

v.

apoyos.
.
·
· eneral para
El PROMEP se ha convemdo en la estrat~gia mas g
. "di
la calidad de la educación supertor y muchas de sus
1nc1 r en
al . ,
.
. lican diversos procesos d ev uaaon.
acciones unp
L la
De i al im ortancia han sido para el desarrollo de la
. . s
. gu d PO ACYT
I y de lo CIE
que han prop1c1ado
acaones e
•
, ·
d· ·
. .
nante en el currículo v en la practicas aca em.Jcas.
b
cam 10s llllpo
·

Una Valoración Inicial
. n
Ahora b 1e
,

i analizamo el conjunto de ca!I\bios que están
d d
olitica que
. d
las IE mexicanas como resu1ta o e esca p
ocumen o en
.
·
la calidad de la
la evaluación como estrategia para m ¡orar
. . . d un
Prioriza
.....
d
·
trata en prmc1p10 e
educación superior, podemos a vertlr que se
. ula e de
proceso inconcluso en lo global
con elementos partlc r
distorsión.
.
. , ocurre cuando en la búsqueda del resultado el cual
E sta d1stor
10n
d' · · se
puede consistir en llenar indica~ores para luego tener ~a acr~1.tac~~: de
descuidan los procesos, y entonces se da con &amp;e_cue~Cla un
om
.
.
1 alidad es compleja, implica resultado ' pero
mcongruenc1a, pues a c
, . ,
también proceso en su a pecto mtonsecos y extero

417

Aun cuando esto no se puede generalizar si se observa que el
fenómen del marketing impacta igual a empresas que a instituciones
educativa , se requiere ser competitivos y si para ello ayuda una
certificación, entonces e o es lo que importa, pasando a segundo plano
los proceso formati o • de las propias instituciones.

E e es el riesgo, que import ma el resultado (la acreditación) de un
programa educati o o de una institución olo para efectos de marketing
o de ranking que los a pecto realmente cualitativo de lo pr cesos
educativos.
En la inercia y carrera p r la acreditación como resultado y como
producto, los proce o de gestión educativa y de aprendizaje como
formación de los alumnos pueden pasar a un segundo plano, esto sucede
cuando solo nos ocupamo por llenar lo requisitos que los indicadores
de un e quema evaluativo plantea en cuanto a planes de estudio a perfile
de mae tro , productividad académica mecani mos de selecaón de
aspirante a ingre o o índice de eficiencia terminal, todo se convierte a
númer s que c n frecuencia no on repre entativo de los pr ceso
educativo que ma tro
alumno vi en en la funcion de d cencia
inve tigación.
Por otra parte lo enfoque si t ' micos de evaluación de los programas
la rapidez con que e realizan, apena pueden
contabilizar aspecto que e repre entan cuantitati amente: numero d
alumnos que ingresan, que egresan; prot sores y us grado ,
publicaci ne libro en la biblioteca, ~te. Pero por ma que e quiera en
unas cuanta hora no e posible hacer cons1dcracion
erias obre el
c nrexc de e
programa académico, much meno
e da una
compren 1ón cabal de lo proce o in olucrado n la formaci · n de 1 s
sujetos. Prevalece enronce el trabajo de gabin te en el análisis de lo
datos. ·
duca□ vo , por

agudiza, com lo ñala J. a a u al aplicar un
enfoque sisrémko de e aluación a todo 1 programas educativo como
i fueran realidades homogéneas, cuando codos abemos que
precisamente por la naturaleza del contexto están mu lejo de ser una
realidad homogénea.
~ l conflicto

La transferencia de los modeL de g stión · evaluación empresarial al
ámbito educativo, egún J. Ca a su
CO) ha propiciado ctiver as
tensione o problemas:

�LA EVALUACIÓN y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

418

Un primer problema tiene que ver con la ausencia de la dimensión
"educación" en la gestión educativa, esto ocurre debido a la
aplicación de categorías ajenas a lo educativo.
• Un segundo problema revela una tensión conceptual y valorica
producto de la reconceptualización de la educación desde la
economía. En los últimos tiempos la economía ha copado el
discurso de la política y la gestión edu tiva con tétminos como
eficiencia, eficacia, productividad, competitividad etc.
• Un tercer plano se localiza una tensión entre paradigmas
concurrentes, es decir entre un paradigma con una visión técnicolinear-raciooalista (rigido) y un paradigma con una visión emotiva-

•

no linear- holistica (flexible).
• Es obvio que en la actualidad predomina en los modelos de ge'stión
--evaluación la isión técnica- linear en donde para este paradigma
lo que cuenta es "el producto" de la educación o rendimiento del
sistema, para medirlo, determinando 'niveles de calidad" conforme
a "estándares ', alineando procesos y mejorar la productividad
(eficiencia) y el producto (eficacia). O. Casassus, 2002).
• Un cuarto problema de tensión ocurre en la gestión educativa
cuando existe divergencia de objetivos en los ni eles macro y
micro de la organización, es decir entre la institución y la escuela.
• La disfusión o divergencia de objetivos ocurre debido a que la
institución (macro) responde a demandas de carácter nacional
(integración social p. ej.) o internacional (globalización) mientra
que la escuela se organiza al nível de comunídad y su interé está en
los aprendízajes de los futuros profesioníscas, para lo macro cuenta
m.i.s la economía, para lo micro la pedagogía.
• Por otra parte en la educación superior es notoria la ausencia de
. una formación pa.ra la gestión, tampoco hay investigación en esta
materia, por ello ocurre la transferencia de otros campos
disciplinares.
Es necesario reorientar los. procesos de gestión y con hase en la
participación colegiada pasar de las practicas autoritarias a otras con una
visión democrática de la gestión que de más importancia a los recursos
humanos que a !os resultados. ,

419

VI. Reflexiones Finales

. El proceso de transformaci~n de la educación superior ha estado
impulsado
por el Estado a traves de la actividad legis
. 1atlva
. y de la SEP
•
pn~ero en su fase de problematización incluyendo en la a d~
naclOnal los temas de la evaluación y la calid d d
.
gen
involucramiento
. a _deducanva,
. de los actores de la uruvetSJ
a , construpasando
endo laal
ali
anzas necesanas. .alistamiento
.,
para sacar ad elante estos proyectos con
b
ase en •una movilizac1on constituida por una ser1·e de ace1ones
.
pasos y
estrategias para ten~r un res~ta~o idóneo en las decisiones políticas,
donde la
UIES, tiene una s1gruficativa aportación.
En todo _este proceso de •~aducción de las políticas públicas del
Estado
IES ha ¡uga
. d o un
1 · ex1cano en la educac1on superior la
~ape
!~portante
específicamente
en
la
problematización
mvolucram1ento }' movilización de lo actores de las lE h . 1
'
de eval · ·
alid d d
aaa os temas
u~cton y c a e ucativa como asunros de politica públi •
(Aco ta Silva, 2003)
ca
Por
afirmar que 'la última década d el siglo
. '
1 ello· se •puede
d
marcó
p~ra ·~ uruver 1 ad .una de las transformacione mas significati as de su
histona. Lo cam~10_s operados en tan solo diez anos impactaron como
?~ca
las practJCas y formas de organización y obierno de cada
mst:1tuc1on (lba.rra, 2003 p. 71).

~?t:,

,¡'sta_ , continui~ad de cambios para fortalecer las prácticas de
;;cn~~ci~n
me¡ora . _de ca~dad se. apoyará ademá en las nuevas
'd· ogias de regulac1on neoliberal para inducir en lo hechos de r0
coa iana la n ue a naruraIeza d e1 quehacer universitario.
'
{1 rma
des~:neficiencia d e t~ nue as políticas y su forma de operativización
abstrae ~ en s~ capacidad de distanciamiento, al imponer o rma
eneraltas a oc1a~a a procedímiento_s e taadarizados de aplicación
g
que funcionan como mecaru mos de ind . , d
.
conducras o resp.uescas.
uccion e c1enas
tec~~o e~ta fonna el Estado~ i~~ulsa una politica que e apo} a en
campo gia . que en su aplicae1on propician la normalización de
ada r:r~entos que son sujetos a un seguimiento, para facilitar su
ptacton a un medio cada vez mas demandante.
.
en Resumido
los IE dirfamo s que 1.º cam b.JO p~ruculare
que e tán ocurriendo
y en us funciones ustanavas realizadas a ttavé de sus

�ROGEUO CANTÚ MENOOZA

LA EVALUACIÓN y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

programas educativos, son consecuencia o están asociados a cambios
más g nerales y abarcativos que tienen que ver con el concepto y
ejercicio de la autonomía, entendida ahora como una autonomía
operativa o práctica, que mas que plantearse sus propios desafíos, debe
mostrar capacidad para responder a los reto que 1 impone el medio,

Consideramos que "la calidad concreta de l
· ·
para el alumno es el a pecto fundamental
a expenenc1a .educativa
educae1ón , u poder d •
. . para entender la calidad de la
.
e 10tcrvenc1on en la
.,
de igualdades ocia1es" (S · , J
compensaaon de las
. acn tan, . 2 O)

420

social, bbow y la globalización.
También la autonomía, tiene que er con e otro cambio general, que
es la gobemabilidad de la IE , ésta entenclidá como la conducáón
cotidiana de la institución, donde cada institución define estructura de
autoridad y formas de organización. Este último elemento consátuyc
otro de los grande referentes de cambio abarcativo, las forma dt
organización en las IES reclaman de la participación colegiada, pero
también de nuevos tipos de funcionarios universitarios con capacid1d de
gestión para traducir un proyecto in titucional en acciones y conductas
que mejore La calidad de los programas educativo
la actividad de la
institución educativa.
Como resultado de estos tte grandes cambio en la autonomía, la
goberoabilidad y las forma de organización lo otro cambios escin
ocurriendo en los asp cto particular s de la actividad de mae tro ,
alumno y autoridade en la operación de lo programas académicos
como materialización de las funcione sustantivas de la universidad,
bu cando hacer de la evaluación
la planeación las estrategias pan
alcanzar la calidad de la educación superior.

-421

Por lo meri r la evaluación , la
., d
han de ocupar e de su dirección d g: ~on e un pro ama educativo
en indlcadore e pea'fi
pe agogica, centrada en el currículo no

co procurar un cli
d
,
estudiante a efecto de mejorar s
d' ~ e apoyo centrado en el
. con altas expectativas de
~pren 1za1e orientada por meta clara
institucional coherente.
umno en eJ marco de un proyecto

10/

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lo llttit•tmdad conltmporánta,

Así, los pr cesos de planeaaón · evaluación de la educación superior
estarán íntimamente vinculados e incidiendo sobre los pr cesos de
stión educativa.
e puede reconocer, sin embargo que la politica sobre evaluación se
ha constituido en un discurso hegemónico obre lo pro
educativo .
o ob tante, la evaluación mas que concretar e en clasifiC2f
programas y asignar recursos, ha de consótuir una estrategia de reflexión
sobre la actividad académica y. como tal rettoalimcotar sobre nuc tn5
fortalezas y debilidades y de ahí derivar conclusiones para la
uón dt
pro ectos orientados a superar estos problemas. Con &amp;ecuenaa estO
requiere apo o institucional y financiero que el stado debe con idcrar

.para la mejora de la calidad educativa.

PRO~[Ep (?O(H)
programa ae
J Mt_Jora1111tnlo delpro_·'esoradtJ,
..
ic

P-

...

iéxico

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Mtra. Beatriz Liliana De 1ta Rubio
Colegio de ocio! gía
L.
'Miembro director de Consultoría en Educación

(COEO)
Introducción

En el presente artículo propongo continuar con la reflexión en torno a la
ociedad del conocimiento y a las necesarias rclaci nes que se e tablccen
entre ella y la educación. La educación, iempre ha ido con iderada
como un factor prioritario para el de arrollo económico político y
cultural, de la ociedade , l grupo y sectore que la c nstituyen
debido a que su fin último es el pleno de env lvimient de toda las
potencialidade humana de la persona . Hoy en día la educación
re uJta también ampliamente valorada en el contexto de la ociedad d 1
conocimiento, no obstante ninguna de ellas e tá aislada del contexto
económico y político característico de nue tta era, por lo que e
in ludible tomar en consideración la diversidad de factores ,,
dimensiones que las determinan.
En el presente te.·to, planteo alguna de la. características que lo
especialistas han señalado como atribut de la sociedades basadas en el
~onocimiento, con la intención de comprender sus implicacione en
todo lo ámbito d la vida cotidiana, fundamentalmente en el de la
educación. Posteriormente y debido a la inherente relación entre el
nuevo modelo de organización ocia! ,. el ámbito educativo, ofrezco
algunas consideraciones acerca d las circunstancias y problemática
prioritaria que caracterizan a la educación en el contexto actual, ello con

�EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPiAS ANHELAD.6$

BEATRIZ UUANA DE ITA RUBIO

424

. d d d instrumentar una auténtica
la intención de valorar la posibili ~
e
sociedad del conocimiento.
.
1
al . l XXI se ha transformado ampliamente, los
La vida en e actu sig O
•
l ·,
. .
an ue nos enfrentamos a una nueva revo ucion
especialistas afirm
q
• tífico-tecnoló01cos. Los
da fund entalmente por los avances cien
t&gt;g~sta
~h
do a su vez una serie de transiciones en todas
atados avances an genera
La actual revolución
las dimensiones vitales de los seres human . .
la
, .
. arable a la revolución industrial, en cuanto a s
tecn~lo~ca, es equtdifi? . s en las formas de vida, de producción y en
implicaciones y mo caaone
las relaciones sociales.
Por sus intrínsecas relaciones con la esencia de un~ so:i~dad del
. .
d los ámbitos que mayor impacto esta rec1b1endo es
conoctm1ento, uno e
p
d la roposición
el educativo, como he s~ñalado anterior;°e~:~n~:e :e
en forma
de ue el hecho educaovo, no es un eno
.
.al
aisla~a en la vida cotidiana, sino que es ?r~~samentelí~ even;~:~s ~
•
d terminaciones histoncas, po t1cas, c
como tal, su¡eto a e
. ducativa el análisis del contexto
económicas. De esta manera en matena e
,.
ue se
es una premisa relevante a considerar en toda polioca y propuesta q

¿;

realice.
,
concretamente nuestra entidad federativa, se auto
uestro pats Y,
·
Ante esta.
. d d del conocimiento en prospecnva.
postulan como una socie ª
.
áli' · de los atributos e
. .,
fu
ulta inaplazable realizar un an s1s
v1s10~ d~ turdo, res
. d d del conocimiento y de la educación que le
implicaciones e una sacie a
sea propicia.

Sociedades basadas en el conocimiento

,
00 mayor desarrollo
1
En el ámbito internacional, entre os paises c
. d l .deal de
e ropone un nuevo mo e o 1
1, .
económico Y tecno ogtco, s P
. •
A tal s formas de
. .,
·al
tomo al conocirruento.
e
orgaruzac10n so~1 en
dicho modelo se les ha denominado
organización social que ado~~
S
bl
una distinción entre
como sociedades del conocun.1~~to- e_,esta ~cy:tmente orientadas al
,
·¿
1 sociedades de la llu.onnacion,
estas y as.
l difu . , de información las cuales se cons1 eran
51on
almacenamiento y a a
'
. •
fin
tad.io anterior al de las sociedades del co~o~lffilento c~ ~ la
:1en~al es la permanente generación de conoclffilento, es ec1r
·innovación.

Propongo que la sociedad del conocimiento constituye un modelo o
ideal equiparable a una utopía en el sentido en que se delinean cienos
valores y principios filosóficos que la sustentan, sin considerar las
circunstancias concretas en las que los nuevos modelos se desarrollan.
Los principios filosóficos, ideales, se aprecian al analizar las
concepciones que existen en tomo a estos nuevos modelos de
organización social, tanto el estadio previo denominado sociedad de la
infonnación, como el posterior designado como sociedad del
conocimiento. Así, Castells concibe a las sociedades de la información
como "un utado de desarrollo social caracterizado por la capacidad de sus miembros
(ciudadanos, empresaJ y administración públiéa) para obtener y compartir cualquier
infonnación, instantáneamente, desde cualquier lugary en la fom1a como se prefiere. "
(Castells, 2001: 16)
Por su parte, el denominado Libro Verde sobre la Sociedad de la
Información, la postula como una forma de de arrollo económico y
social en el que la información juega un papel central en la creación de
conocimiento y satisfacción de las necesidades de las personas y de las
organizaciones y por lo tanto es factor esencial para generar riqueza y
mejorar la calidad de vida y las prácticas culturales de los ciudadanos.
(Portugal, 1997) Masuda considera que la sociedad de la información es
un proyecto que al desarrollarse en torno a la información, aporta un
florecimiento de la creatividad y de la capacidad intelectual humana.
(Masuda, 1984)
A partir de las conceptualizaciones acerca de sociedad de la
información -tomada como ejemplo--, arriba citadas, podemos apreciar
su relación antecedente con respecto a la sociedad d l conocimiento. Ya
estas concepciones delinean ciertos ideales socioeconómicos, sobre los
cuales e estructura la propuesta de un estadio de mayor de arrollo.
A p{lrtir del período antecedente, se considera que las sociedades
basadas en el conocimiento on una forma de organización propia de los
inicios del tercer milenio, Tilak (2002) propone que por lo menos, lo
serán en sus primeros veinticinco años. La Sociedad delA:=onocimiento
representa un ideal de organización social y del sistema económico en
tomo del conocimiento, por lo que se considera como un estadio más
aemocrático. La democracia inherente a la sociedad del conocimiento se
fundamenta en las siguientes tesis que consideran que todos los seres
humanos tienen la misma posibilidad de recibir información y a partir de

�426

BEATRIZ UUANA DE ITA RUBIO

ello crear conocimiento, así también en la estimación del conocimiento
como un bien público susceptible de ser compartido.
Según el citado Libro Verde sobre la Socied~d de la Informa~i~n, la
adquisición, el almacenamiento, el procesarruento, la evaluac10n, la
transmisión, la distribución y la diseminación de la información con
vistas a la creadón de conocimiento y a la satisfacción de las necesidades
de las personas y de las organizaciones, son competencias_que juegan el
papel central en este modelo social. (Portugal, 1997) La idea de ~ue la
existencia humana se desarrolle en una nooifera y que la actual sooedad
pudiera concebirse como una noocultura, paree~ ~ompatible con la
concepción de una sociedad basada en el conocun1ento y se presenta
como la promesa de una sociedad equitativa, armónica y respetuosa de
los derechos universales y de las diferencias, ya que son condiciones que
le resultan imprescindibles. o obstante, más allá de su concepción y
trasfondo filosóficos, la Sociedad del Conocimiento emerge en el
contexto neoliberal y globalizado, es decir, en un estadio avanzado del
capitalismo, por lo cual no podemos hacer a un lado nuestras r~zonables
dudas respecto a la alta probabilidad de incumplimiento ~e ~s ideales en
términos equitativos y democráticos, ya que la expenenc1a pasada '
presente en materia de educación en los sistemas capitalistas ~os ha
demostrado que la inequidad es una condición imperante en los mismos.

Contextos vigentes en educación y prospectiva
En esta nueva era de contradicciones, de ausencia de discursos Y
grandes relatos, de polari-zación de las desigualdades, ya qu~ la eco?ornfa
se encuentra globalizada en grandes bloques y al mis~o tiempo
segmentada, coa las consecuencias de que la pobreza adqwe~e nuevas
proporciones, formas y grados de especialización, mientras que inmensos
capitales se concentran en determinados grupos no muy gran~e.s y por lo
general constituidos por personas ~das con la_zos familiares ! / o
corporativos, grandes masas de poblacron se paupenzan al ser exclwdas
de las posibilidades de estudio y trabajo fundame~~ente. Es _un hecho,
que las consecuencias sociales de la globalizac1~n, trasCJen?en el
problema de la marginación de personas, grupos _Ypa1ses y se marufi_e~tan
ahora mediante la exclusión que puede ser considerada como la maxuna
e::-..rpresión del desarrollo desigtial p~ quienes no ~eotan con los medi~s
· económicos para acceder a la escolandad y postenorrnente para competlr

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

427

por un empleo que garantice la satisfacción de sus necesidades básicas
~~~ru.
'
La educ~~ión continúa sustentada sobre la base del sistema capitalista

de producc10~ y ~e . una organización social de clases, razón por la cual
afronta_tamb1en VJeJos problemas en nuevas manifestaciones. EJ mayor
reto,_ s~em~re presente en todos los sistemas educativos, ha sido y
contuma siendo el de la cobertura que a su vez está estrechament
vinculado con el de las desiguales oportunidades de acceso a
enseñanza formal -con reconocirruento oficial-. Esta cobertura además
de la, tradicional deman~a de educación básica -por lo menos-, está bo
en día mayormente relacionada con la posibilidad que tengan los diversos
sectore~ d~ población de acceso a las tecnologías informáticas y de
co°:urucac1o_~es (fJC), ya que ello supone la oportunidad de adquisición
de mformac1on y -por orra parte- la calidad de la misma determina el
conocimiento que se pueda generar a partir de ella.

1:

~sí_ la de igualdadc que de hecho se presentan en una sociedad
capitalista con su sistema de clases, se extienden rambién en esta era de la
sociedad red, má allá de las fronteras nacionales v alcanzan dimensiones
mundiales. De esta forma, la pregunta que ~ge es la de: ·cómo e
. una auténtica sociedad del conocimiento que ' responda
post'bl e constnur
a s~s i:nás n_ob~es ideale prop~estos, sobre la ba e de una organización
social meqwtatlva? En tal senado, una nueva forma de manifestación de
la inequidad es la denominada infopobreza, nueva expresión en el contexto
de la C, que se genera debido a la brecha digital o desigualdad en 1
~cceso a las TIC así como a la en eñanza que se traducen en destnformación y ésta a su vez en pobreza y exclu ión.
. El _viejo problema de los regímenes capitalistas es en esencia el de la
1~e9u1~ad que en materia educativa e reflejaba obre todo en la
~ pandnd en el acce o a la enseñanza i rmal y actualmente a la
mformación -en términos generales--. Así como el ;u;alfabeti m ha id
un anee tral pro?lema sin solución de fondo, en el ámbito internacional
se presenta actualmente, el problema del analfabeci mo tecnológico que
afe eta tam b'1en
· a las m.1nonas
· , que no pueden saltar cücha brecha' por
~arecer de los medios y oportunidades para hacerlo. La búsqueda de la
cobertura, llevó a diversos gobiernos a "esforzarse" en la construcción
de e ~uela gue alcanzaran a todos los espacios geográficos, como
garana.a de educación para todos y democratización de la enseñanza·
actualment e este v1e10
· · problema, e manifiesta ademá y en forma'

�429

BEATRIZ UUANA DE ITA RUBIO

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

urgente, en la necesaria inversión que los gob~e~os requieren r~ar
para dotar de suficiente y adecuada cobertura digital a escuelas, familias,
comunidades y administraciones públicas, a . ~n de prepar~ a la
población para mantener una eco~~mía compeoova ante los paises con
mayor desarrollo cienófico-tecnologico.

democráticos y plurales, así como ámbitos prop1c10s para la "libre"
circulación de la información y para la generación del saber.

428

Además de · la alta pero inaplazable, inversión en tecnología que
garantice el acceso a' las TIC por parte de ª. p~blación, el desafio
educativo será preparar ciudadanos, -en terrrunos generales- . y
e · nales particularmente, que desarrollen nuevas competencias
proLes10
,
.
.
•,
·b·d
necesarias para generar conocimiento a partir de la mformaaon rec1 1. a,
ara lo cual habrán de entrar en juego otras competencias
pinterrelacionadas que la ed ucaoon
·'
q ue promover
tendra'
_ ·
Anandakrishnan con idera tres atributos primordiales que se _reqweren
en la sociedad del conocimiento: "Capacidad creativa, ta~nto innovador J
habilidad para determinar la relevancia de Los contenidos." (200~ vid en Tarango,
J. 2004: 5) Los anteriores atributos para su logro, reqweren -~ u vez,_del
dominio de diver os grupo de competencias, que la educac1on reqwere
promover.

En el contexto de las sociedades basadas en el conocimient?: al s~r la
información la principal variable económica, la educac1on s1~e
considerada como un factor de de arrollo económico, tal! como ha sido
propuesto por las tesis desarrollistas. Sin embargo, las ~oc1e~ade~_basadas
en el conocimiento, demandan nuevas fo~as de 1~vesa~aon Y de
pro d uCc1·0• n del conocimiento así como de 10teracc1on social.
. . Por
. lo
anterior los fines educativos habrán de replantearse y las ms_nru~~ones
educativas modificar su estructura y modelos de orgaruzaaon Y
operación, para responder a las nuevas demandas sociales.
En la medida en que el conocimiento se propone com? un ~ien
· ·
·
10 tanc1a \'
público dado que la creación de conocurue~t?, en pnmera s. . .
posteriormente la difu ión del mismo, e~ condic1on p~a el adv~runuento
de la sociedad del conocimiento, el sistema educaovo_ se enge co~o
fundamental y resalta la importancia de la ensenanza upenor,
primordialmente la que ofrece~ las universi~~des, ~ues ~n ~?as ~
vinculan como funcione~ sustannvas, la educaao~, la 10ves~ac1on Ybs
difusión de la cultura que son las mismas func1?nes_esenciales a_
sociedades basadas en el coriocim.i~nt~. Las uruvers1dade~, se en:
como espacios relevantes e impresc10dib~es en la promo~10n_ de ,
formación integral: profesional, política y ciudadana en los temunos mas

Sí en las sociedades basadas en el conocimiento, éste constituye la
principal variable económica, es imprescindible que en ellas el Estado
asuma la responsabilidad de propiciar el financiamiento y la autogestión
de las instituciones educativas para la realización de sus funciones
sustantivas, a fin de tener la capacidad de generar desarrollo económico
vía el conocimiento. o obstante se prevé la tendencia creciente hacia el
surgimiento de las universidades corporativas con gran cobertura, al ser
pertenecientes y estar directamente vinculadas con las grande
corporaciones, de manera que representarán una muy alta competencia
de nivel internacional para las in tituciones educativas públicas y para
pequeñas medianas instituciones de enseñanza privada.
En esta nuevos modelos de organización social, los fines de la
educación, además de la promoción de valores de respeto a la dignidad
humana y a la justicia habrán de procurar el desarr Uo de competencia
relacionales que po ibiliten la convivencia y el diálogo intercultural, con
reconocimiento r respeto de las diferencias
promuevan además un
auténtico trabajo colaborativo, asimismo se requiere el fomento a la
actitud critica e investigati a a la capacidad de análisis , síntesis, a í
como a la intuición. En los diversos niveles del istema Educati o
1acional
habrán de promover e entonces, diver o
tipo de
competencias rnultidimen ionales, en diversos niveles de relación. erá
tarea de la enseñanza, propiciar el desarrollo de competencias bá icas,
profe ionales, tecnológicas especializa8a y transversales, de acuerdo con
lo niveles de enseñanza objetivos educativos.
Entre las diversas habilidades y capacidades erá.n altamente valoradas
de manera particular, todas aquellas relacionada con los procesos
dialécticos de difu ión, almacenamiento, codificación e interpretación de
información y creación de conocimiento. La generación de nuev
conocimiento demanda nueva formas de investigación y a u yez, de
creación de nue~o saber que en todos los casos habrá de ser aplicado a la
resolución de problemas prácticos y concretos. e requiere la formación
de profesionales/investigadores, expertos en generación de
conocimiento, es decir, especialistas en inno ación.

�430

BEATRIZ LIUANA DE ITA RUBIO

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHEU.DAS

Las necesarias transformaciones de la educación. Principales
modelos educativos

Lo anterior implica que la educación formal tradicional en nuestro
país, ha sido operada eminentemente en modalidad presencial, aunado al
hecho de que la escuela atiende primordialmente a la población
constituida por niños y jóvenes, en tanto se considera como fin esencial
de la educación, la socialización o tran misión de la cultura por parte de
las generaciones adultas a las jóvenes a fin de preservar el slatu quo. Otro
de los fines fundamentales de la educación formal tradicional ha sido la
instrucción, con la intención prioritaria del Estado, de preparar los
cuadros necesarios para sostener la productividad nacional y los valores
ciudadanos que el sistema requiere.
partir de los fines último
asignados a la educación, en el contexto de la enseñanza tradicional,
concebida como transmisión de conocimientos, se han considerado
como fundamentale y han prevalecido a lo largo de muchos años de
desarrollo de la escuela, los métodos educativo centrados en la
enseñanza, en la disciplina autoritaria y en la memorización de
contenidos.

Con b~~e en las _demandas que el nuevo modelo de sociedad impone a
la educac1on, considero pertinente reflexionar acerca de algunas de sus
caractetísticas ~ de las circunstancias en las que ésta se presenta en el
momen~o act:uá.l y _evaluarla con la intención de diseñar políticas y
estrategias que penrutan responder a tales imp~tivos.
A fin de poder afrontar con mejores resultados las transformaciones
que se están llevando a cabo en el contexto mundial actual que
br~v~m~nte hemos analizado, considero que se perfilan como campos
pnontanos a ser desarrollados por los sistemas educativos, la educación
de personas adultas, la educación en modalidad a distancia y la formación
d~ corte ~onstructivista que promueva complejos de competencias en
diversos ruveles de interrelación. Los ámbitos ames mencionados cobran
relevan~ia como modelos fundamentales para la planeación, el diseño y
~a gestión de la educación en el siglo XXI, así como para la
rnstrum~ntaci~n didác~ca que le sea más pertinente, sin que ello impida
la coexistenCJa de diversas concepciones filosóficas acerca de la
educación, así como de una diversidad de teorías, modalidades y
métodos de enseñanza-aprendizaje. Como modelos explicativos o
m~cos de referenci~, dichos. paradigmas constiruyen coordenadas que
onentan las estrategias y acciones de la comunidad educativa hacia el
logro de las sociedades basadas en el conocimiento.
De~ido a que en nues~o país, el Estado es el órgano rector en materia
educauva, ha concebido y caracterizado a la educación de acuerdo con
sus int~reses y necesidades; lo anterior debido a que la educación cumple
co~ .divers?s encargos s?ciales, de acuerdo con el tipo de régimen
polítJco, ast como detenrnnantes culturales, socioeconómicos, histórico
y geó~áficos que lo caracterizan. Analizando la concepción de la
educ~c1on que propone el Estado mexicano, es posible afirmar que
concibe_ ~orno su frn esencial, la reproducción de la cultura y el
rnanterurruento del orden establecido. Asimismo, atendiendo a la rectoáa
Estatal, entre las principales caracteá ricas de la educación formal -e
decir, aq_uella que cuenta con reconocimiento de validez oficial-, qu~ han
prevalecido a lo largo de la historia cabe resaltar su insti.tucionalización
es decir el hecho de que las políticas y propuestas educativas oficiales s~
·insnu_men~n a través de la escuela, en sus espacios físicos, con planes de
estudio, programas y métodos previamente establecidos y generalizados.

431

Por ser el centro de la tran misión del conocimiento y de la
instrucción, así como de la ocialización, la escuela e ha consid rado
como el lugar privilegiado para la en ñanza, que ha sido también
concebida como sinónimo de instrucción. Aquellas per na qu no
pudieron asistir a la escuela durante la infancia al cumplir lo 15 años
pa ao inmediatamente a engro ar las filas del analfabeti mo. La accione.
qüe el stado ha emprendido en materia de educación de adultos, e han
caracterizado por estar direcramcnte vinculada con la alfabetización ca i
en forma exclu iva.
Al intentar promo er la cobertura educativa que c nlleve a la unidad
nacional, el Estado ha confundido equidad con homogeneidad y -por
regla general ha ta hace pocos años- ha dejado a un lado la
e pecificidades regionale , a í como étnica culturales v las necesidade
básicas ·de aprendizaje de acuerdo a grupos de edad,' codo ellos con
requerimientos e intere es diverso y paniculares, promoviendo
métodos estrat.egias, plane y programas de estudio uniformes \ º
monolingües. 1 reto de la diversidad cultural, ha significado u~
problema ancestral al que el E tado mexicano no ha logrado re pender
en forma adecuada, pues como ya señalábamo en la búsqueda de la
identidad y cohesión nacional a hecho a un lado la diversidad cultural
caracterí ti.ca de nue tro país y ha comprometido la gran riqueza de
nuestro bagaje cultural.

�432

BEATRIZ LILIANA DE tTA RUBIO

En el momento actual, las anteriores características que a lo largo de
la historia han definido a la educación y a las instituciones de enseñanza,
se muestran obsoletas y limitadas ante las nuevas demandas del contexto
internacional que modifican irremisiblemente la concepción acerca de la
educación y de su fin último consecuentemente, los métod~s y las
estrategias didácticas pertinentes entre las cuales cab~ . citar las
modalidades en que se opera. Las concepciones y formas tra~e1onales ?e
operación de la educación se enfrentan hoy en día con ':1r~unstancias
particulares que impelen a su transformación ante ~l adverumiento de la
Sociedad del Conocimiento que hemos caractenzado brevemente al
inicio del presente texto. Analizaré brevemente l_a_s circu~stancias
determinantes del cambio de paradigmas en la educac1on del siglo XXI
ante el surgimiento de sociedades basada en el conocimiento.
Por principio es necesario resaltar ~l hecho de , qu_e las eco~orrúas
nacionales se han transformado en un sistema econom1co globalizado Y
por tanto de interdependencia entre diversas naciones, hecho ~ue
determina el debilitamiento de las fronteras y de las soberaruas,
nacionales. Como producto de la globalización, debido particularmente a
la firma de tratados de libre comercio internacionales, así como al
traslado de las empresas de una ciudad a otra, de acuerdo a la
necesidades del mercado, se ha generado la movilidad laboral Y
estudiantil, debido a que el capital y las ofertas de trabajo se encuentran
concentradas en determinados países, mientras que en otro aumenta el
desempleo lo que ha propiciado la migración de carácter !nternacional.
Ante esta dinámica migra_coria y de reticulación social munctial, _la ~scuela
como rr.áxima institución de la enseñanza en los sistemas capitalista , e
enfrenta a la pérdida de su carácter local y cerrado, pa~a tor~arse el
espacio de encuentro de estudiantes, profesores e mvesngador~s
provenientes de distintos países, en este sentido, e corna en el ~spac1_0
idóneo para la convergencia multicultural y para la convivencia
intercultural.
La globalización económica que implica la existencia _de
corporaciones u organizaciones.productivas que trascienden los e~Pª&lt;=:1?s
de un sólo país y demanda además oue as formas de _orgaruzacmn
política en Estados corporativos, supranacionales. De la rrusma man~:ª•
nuestra vida cotidiana e desenvuelve ante nuevas formas de relac1on
. social que son producto de la citada interdependencia _int~rnacio~~• así
como del ·gran avance experimentado po.r las tecnologias mformancas Y

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPIAS ANHELA.DAS

433

de comunicaciones, las cuales se encuentran presentes en todas las
acti~dades humanas y están generando nuevas formas de organización
social en red, las cuales trascienden las fronteras regionales y nacionales,
lo que nos ubica en el espacio de las relaciones internacionales en
espacios virtuales e interculturales.
Hoy en día, la mayoría de nuestras actividade cotidiana
e
en~u~ntran medi~das por el ~mpleo de la computadora y la internet, así,
pracncas comeroales, recreatJ.vas, económicas, laborales, de investigación
y de enseñanza, entre otras, se realizan con creciente frecuencia en
entornos virtuales o a distancia. uevas formas de relación ocial se
están gestando a partir de estos nuevos entornos, cambiando
diametralmente los uso , costumbres y formas prevalecientes. La
educación -reitero-, ha sido uno de los ámbito que se ha visto
ampliamente influenciado por la aplicación de la tecnologías
inform~tica . de ~~municaciones a us tareas, con la consecuente y
ne~e~ana modificac1on de u propia concepción, estrategias, métodos,
act1v1dades por supuesto modalidades educativas.
Por otra parte el acelerado ritmo de cambio en el conocimiento
cienúfico y tecnológico determina la igualmente rápida ob olescencia del
propio conocimiento y de los contenidos informativo que circulan a
tra és de la intemet, así como de los medios ma ivo de comunicación y
sobre todo en los programas texto educati\'OS. unado a lo anterior,
las funcione profe ionales y las acti idades productivas en general e
encuentran en una dinámica de cambio permanente ante la reconversión
del ~onocimie~to y la tecnología, por .lo cual, e e tima que a lo largo de
su vida profesional productiva, una per ona cambiará más de diez vece
de trabajo }' habrá de estudiar al menos cuatro carreras diferentes a fin
de mantenerse vigente ante las nuevas condiciones demandas sociales.
E por lo anterior que la concepció n tradicional v e tácica de la
educación, se ve nuevamente cuestionada, ya que el f~ esencial de la
educación actual no e ya la mernorizaciqp de c ntenidos determinados
ino _la prom cjón de una gran gama de competencia que las persona
r~qweren desarrollar, encaminadas a su desempeño exito o en contextos
siempre cambiantes, es decir que las preparen para la resolución de
problemas concretos, para la transferencia del conocimiento a nuevas
circunstancias y para el aprender a aprender en forma permanente, así
como a bu car, seleccionar e interpretar la información más actualizada ,

�434

BEATRIZ llLIANA DE ITA RUBIO

relevante y a generar nuevo conocuruent~, como . elementos para
garantizar su vigencia y pertinencia a las necesidades sociales.
De esta mariera la educación trasciende la mera concepción fo~al e
institucionalizada, cuyo desarrollo se realiza en un peáodo deterrrunado
de la vida de los seres humanos y se toma verdaderamen~e e
ineludiblemente como una educación a lo largo de la vida. Esta necesidad
de mantener un aprendizaje permanente, no ubica en_ el camp? de la
educación de adultos, que tradicionalmente, insisto, ha sido atendido p_or
parte de las autoridades educativas, en forma remedia!, intentarido_ paliar
las desigualdades de acceso y cobertura generadas po~ nuestro sistema
educativo y que ante las nuevas circun tancias se marufiesta con mayor
claridad como un campo que demanda de un de~arro~o ~tlosófico,
pedagógico/ andragógico y didáctico e pecífico. As1 el ~bito d~ la
educación de adultos evidencia, hoy más que nunca, su nnportariaa Y
particularidades, así como sus requerimientos y ~osib~dades de
desarrollo, con apoyo de políticas y propues~a~ educaovas integrales e
integradoras, en un sentido plural, democrattco y respetuoso de la
diversidad.
s indispensable la generación de propu_e s~s de educación para
adultos acordes con la concepción del aprendiza¡e a lo largo. de_ toda la
vida, que reconozcan las características específicas ~e~ apren~za1e ~e las
personas adultas, así como las di~erenc1as economicas, ps1coso~1al~s,
culturales y políticas entre la mismas, de maner~ ~ue _co~stl~) an
verdaderos espacios para la consttUcción de aprendiza¡e 1gnificauvos
que los preparen para. su desenvolvi~ento personal Y P~:ª un
desempeño profesional que se caractence por la ~~solucion de
problemas por la actualización permanent~ y la generac1on_~e nuevos
conocimientos y les permita mantener e v~entes y c?_mpeaovos e~ ,el
contexto globalizado. En los si temas educaovos mundiales, la ed~cac_1on
de las· personas adultas requiere perroear toda la estructura orgaruzaova
de manera que se generen las propuestas más j?óneas par~ su desar_rollo,
mediante la oferta de diversas opciones educaovas, para ilisuntos ruveles
de enseñanza, campos de conocimiento, sectores sociales Y grupos
culturales de personas adultas; las cuales se inscriban de~tro. _de la
educación formal y no se limiten al ámbito ~e la capaa~c1on, la
alfabetización la instrucción o de meros cursos sm valor curocular que
rayan en op~iories de entreterumiento, di~as pero sin los alcances
esenciales de una educación a lo largo de la vtda.

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

435

Por otra parte, si la educación actual requiere preparar sujetos que
ejerzan una actitud analítica y crítica, que sean altamente innovadores y
capaces de resolver diversos problemas y dar respuesta a las cambiantes
circunstancias del contexto, la propuesta de la formación basada en la
promoaon de competencias profesionale , desde un enfoque
constructivista puede resultar de gran importancia en canto pretende un
aprendizaje integral y significativo } permite recuperar la experiencia y
saberes acumulados por las personas, inclusi e permite la certificación de
conocimientos adquiridos por medios educativos informales. Esca última
es una de las necesidades fundamentales que requerirán satisfacer las
propuestas educativas me refiero a las políticas y estrategias orientadas a
la recuperación de los saberes y experiencia acumuladas por los
estudiante , a lo largo de su vida personal y profe ional, las cuales
enriquecerán su aprendizaje individual y el de sus compañeros de
estudios. Por otra parte, si el enfoque de la formación basada en
competencias se limita al desarrollo de una erie de atributos 9ue el
trabajador requiere para su buen desempeño en una determinada función
laboral, puede considerar e practJcamente como
rnommo de
capacitación y por ello, desde mi punro de visea, es cuestionable
concebirlo como propuesta educativa en estricto sentido, sin embargo,
cuando retornamos de dicha propuesta el aspecto con ttUctiv1sta como
una e trategia didáctica congruente precisamente con dicha c rrienre
cogno citivista de la educación, la formación adquiere ju tamenre e e
rasgo de desenvolvimiento integral y con ciente en canco críticoparticipativo por parte de los actores de lo proce os educativo .
Las competencia , concebida como el saber en la acción, son complejo
de atributos que se con ideran indispensables para el de arrollo p r onal,
profesional y también en un campo laboral e pecífico. na comp cencia
no e logra a travé de un acto de transmisión-recepción por el
contrario, n tanto dominio, demanda la participaci , n activa de la
persona que habrá de desarrollarla por lo cual e p rtinente enmarcar la
formación ha ada en competencias en el enfoque constructivi ca de la
educación. Las · competencia están vinculadas con las e cruccura
cogno citivas que cada persona construye para un desempeño
_inteligente, es decir mediante proceso de consttUcción del conocimiento
en forma activa, que es una prioridad actual.
Por otra parte, una competencia no se da en singular ya que consiste
en un complejo de atributo deseables por lo que se de arr lla mediante

�BEATRIZ ULIANA DE ITA RUBIO

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

un proceso en el cual los conocimientos, habilidades y destrezas _s~n
dominados mediante el desempeño de las personas y en tal doffilfllo
participan además factores emocionales y actitu~es, as~ como ~alores
y circunstancias del contexto. De est~ manera ~~sten diverso~ npos y
estilos de desempeño inteligente de las diversas acnV1dades profesionales y
laborales, es deo.r diversos desempeños competentes.

En tal sentido, tanto la gesooo como el desarrollo de los procesos
educativos, han sufrido una transformación substancial con relación a la
enseñanza que se denomina como tradicional. uevas tecnologías y
nuevas necesidades e intereses se vinculan para permitir novedosas
concepciones, opciones y modalidades educativas que están
revolucionando las tradicionalmente empleadas; de la misma manera las
teorías pedagógicas y el campo de la didáctica se encuentran ante una
imprescindible y magna transformación.

436

Asimismo, la concepción de la ed~caci~ en 1~ _sociedad del
conocimiento supera inevitablemente la idea d ser úntcamente una
actividad orientada a la población infantil y juvenil y se valo_ra su
trascendencia y necesidad a lo largo de la vida, n~ci~n que nos ubica en
el campo de la educación de adultos y del aprendiza1e pe~~anente. A su
vez las propuestas educativas para las personas_ adultas y !ovenes ad~ltas
que trabajan, requieren permitirles vincula~ dichas ac_ti~dades con sus
estudios y ponen de manifiesto la neces1da~ de ~senar ~ropues~as
educativas que operen en modalidad abierta, a dist~cta o serru~resen~1al,
a fin de que puedan combinar ambos interes~s. D1ch~ tendencia h~c1a la
vinculación de actividades laborales y educativas se mcrementa día con
día, tanto en el ámbito nacional como intemacion~l .Y mue~tra con
claridad, la necesidad que tienen los sistemas s?c1ales de tmpulsar
diversas modalidades de enseñanza con carácter oficial.
Por todo lo anterior, es posible reconocer que el Sistema Ed~:ativo
acional mexicano, requiere fortalecer el ámbito de la educaaon de
adultos, mediante estrategias, políticas y propuesta~ específicas 9:1e den
fundamento al diseño de opciones educativas de calidad para los diversos
niveles de enseñanza y campos del conocimiento. La población _adulta
requiere que el sistema educativo valore y come en serio sus necesidades
en permanente tr~nsformación ante ~s demandas del ~ont~xto, anc_es de
que el cambio vuelva ob oleta su formación y su ex~er1e?ªª profes1onal,
lo qu~ además de consecuencias personales n,egauvas ~e toma en un
problema de índole socioeconómico para el prus. J\de_mas, tengamo_s en
consideración que las expectativas de vida y el crec'.m1ent~ demogr~fico
en el ámbito internacional muestran una tendencia creaente ~ac1a ~l
envejecimiento de la población m~nd.ial, razón que le confiere aun rnas
relevancia a esta demanda.
Por otra parte, el nivel de desarrollo alcanzado por las tecnolo~as
informáticas y de comunicaciones, permite que las propuestas educativas
a las que hacemos referencia puedan operarse adecuadamente Yc_o n altos
niveles de calidad mediadas por computadora y con apoyo de la mternet.

437

Coexisten en esta época, universidades tradicionales, universidades
virtuales y universidades corporativas, éstas últimas creadas por las
empresas para tener una infraestructura permanente para la formación, la
actualización y la capacitación de s.u empleados, para el mejor
desempeño de sus funciones laborales. La estructura de las universidades
-sobre todo las corporativas- en el tercer milenio, es una e tructura
reticulada, lo que facilita y llevar la univer idad a lo estudiantes y no al
contrario. Las universidades corporativas serán las principales
competidoras de las universidades tradicionale debido también a su
inmediata vinculación con el sector productivo, por lo cual Ja Yinculación
entte universidad-sector producti o es también un imperativo.
En estas nuevas circunstancia , los métodos ducati.vos requieren a su
vez ser transformados pue ni la memorización ni el iodi-viduali mo y la
competitividad, ni el sistema disciplinario r acrítico de la escuela
tradicional capitalista, son propicios para el desarrollo de una sociedad
del conocimiento. Por el contrario, la esencia de este tipo de sociedade
exige métodos educati os que lejo de extinguir la iniciati a, el
razonamiento crítico y la creatividad, en los estudiantes, los fomenten.
Los educadores no podemos seguir reproduciendo las estrategias de
enseñanza-aprendizaje que e empleaban com apoyo a lo si tema
educati os tradicionale , -presenciales y en su mayoría marcados por la
corriente conductista-, ante un contexto que se ha transformado en
forma tan rarucal y que ha modificado el campo de la educación. La
innovación e una competencia que requiere ser desarrollada por los
sistemas educati os, tanto para los docentes como para lo estudiantes, a
fin de que la t talidad del sistema se mantenga en permanente
transformación y desarrollo. Hemos afirmado ya, que la personas que
trabajan requerirán mantenerse en una dinámica de permanente cambio y
aprendizaje de nuevas competencias, muchas de las cuales están también
relacionadas con el dominio de las nuevas tecnologías, primordialmente

�438

BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

informáticas y comunicacionales, así como nuevas formas de relación y
traba¡o.
Como didácta, vislumbro la importancia de diseñar modelos
educativos que vinculen entre otros en forma prioritaria, los tres
paradigmas a que nos hemos referido, que p~omuevan. el desarrollo de
competencias, es decir, de conjuntos comple¡os de atributos deseables
para la formación de una ciudadarúa armónic y democrática, así c~mo
para el desarrollo personal y profesional. Dichos mod~~os son pr?totl~?s
dinámicos que se encuentran en permanente evaluac1on y mo~ficac10n
ante las cambiantes circunstancias del contexto y de las necesidades e
intereses de la población a la que se dirigen. Los model~s educa_ti~os_ no
son piezas de museo fungen como represen~ac1ooes ~na~cas
multidimensionales e interrelacionadas que coordinan y onentan el
desarrollo de las propuesta educativas atendiendo a diversos niveles,
ámbitos, dimen iones, concepciones y estrategia .
La vinculación de estos tres paradigmas es congruente y propicia al
desarroll de los cuatro pilares que sustentan la educación propuestos
por la
ESCO en el informe Dclors. Aprender a conocer, a P~:to que
enfatiza los métodos más aconsejables para la construcaon del
conocimiento. En este sentido considero que la educación de corte
constructivista con una didáctica que promueva la formación de
competencias hará posible el dominio en forma permanente de los
compleios de atributos: conocimientos, habilidades metodologías y
procedimiento , así como su actualización de acuerdo a la
circun tancias.
En la sociedad del conocimiento resulta fundamental el aprender a
hacer. Por encima de la memorización y del saber buscar y almacenar
información resalta el análisis de la misma, aunado a. la generación de
nuevo conocimiento y al fomento ya que las ociedades basadas en el
conocimiento demandan que la investigación que se realice, sea
mavormeme aplicada a la resolución de problemas prácticos, concretos,
qu~ fomenten el gusto por aprender y por conocer, la emoci_~n del
de cubrimiento. ediante la participación activa en la construcc1on del
conocimiento se desarrollarán las competencias necesarias para el actuar
sobre la realidad , para autorregular dicha actuación, lo que demanda una
gran creatividad iniciativa y compromiso social.

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

439

Si nos orientamos por los cuatro pilares de la educación, el análisjs de
las universidades en particular y en general de las instituciones educativas
evidencia la necesidad de realizar cambios estructurales, en sus
concepciones educativas, en sus métodos y estrategias de enseñanzaaprendizaje, así como en las modalidades a través de las cuales operan y
los recursos y materiales didácticos que emplean. Asimismo estos
modelos propician el aprender a convivir. Si nuestras propuestas
educativas toman en consideración el reconocimiento y el respeto a la
diversidad étnica y cultural, estaremos en posibilidades reales de lograr
una convivencia armónica y pacífica.
Por último si nuestras propuestas educativas integran la diversidad
cultural y social y propician además del acceso el uso de las nuevas
tecnologías, mediante la promoción de competencias, estaremos
desarrollando seres humanos integrales, favoreciendo además de su
desarrollo profesional y laboral, un aspecto más trascendente, su
conocimiento, respeto y desarrollo como per nas que por ende e
extiende a los demás, en donde se cumple el aprender a ser.
Estoy cierta de que los tres paradigmas que hemos analizado no son
los únicos que serán empleados ni los únicos pertinentes para operar con
éxito la educación, pero si los que se conciban como más favorable de
acuerdo con las circunstancias del contexto actual y futuro. La escuela
como institución, a pesar de la serias críticas que ha recibido continuará
vigente, aunque su forma de organización sus espacios y modalidades de
operación serán necesariamente modificadas, a í como los propio
pr~ceso educativos. Hoy más que nunca, es imprescindible por parte de
qmen~s nos desempeñarnos profesionalmente en el campo educativo,
reflexionar y poner en cuestión nuestras concepciones prácticas a la luz
del entorno, de la necesidades e intereses sociales ante los nuevos
proble~as que afrontan y ante las nuevas capacidades tecnológicas que
nos ubican en realidades hasta antes sólo pensadas como perteneciente
a la ficción científica.
Preci amente 'las propuestas y modelo educativos que propicien el
desarrollo de los cuatro pilares propuestos por NESCO, apoyarán la
~ecuperación de su esencia humanista. La educación requjere ser el
campo que anticipe los acontecimientos por enir y prepare a las
personas para su pleno desenvolvimiento ante las circunstancias más
inesperadas. Parafraseando al citado Informe Delors: "La educación es una

utopía necesaria. "

�440

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

Textos de la OberSociedad. "¿Hacia qué Sociedad del Conocimiento?" Unea

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�LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORÍA CRITICA A LA
POSMODERNIDAD
Lle. Ernesto Diez-Ma.t:tínez Guzmán
Programa de Maestría en Humanidades
Universidad Virtual, Tecnológico de Monterrey

"El mundo iluminado se ha sumido en la barbarie". Afirmación tronante
que no admite matices. Una afirmación que, de cualquier forma, no
carece de justificaciones, conectadas con varios acontecimientos
fundamentales del siglo pasado y con los resultados que tuvieron el
progreso, la ciencia y el desarrollo. El sueño ilustrado convertido en
pesadilla. O, para expresarlo cual desvergonzado robo textual de las
imágenes contenidas en cierto grabado goyesco, "los sueños de la razón
engendran monstruos".
Pero hagamos un breve repaso histórico, para no dejar ninguna
afirmación por bien entendida. Las dos guerras mundiales del siglo XX y,
en especial, la Segunda, dejaron uoa estela de decepción, desengaño y
escepticismo. Conceptos como razón y progreso desembocatoo en la
creación de un Estado tan "racional" como criminal (la Alemania nazi) y
de otro Estado que intentó borrar todo rasgo de individualidad e
independencia (el totalitarismo soviético estalinista). Además, el final de
la conflagración fue marcada por las bombas en Hiroshima y Nagasaki,
con lo que dio inicio la era del terror tecnológico: sabemos tanto de la
ciencia como para destruirnos sin dejar rastro de nosotros.
¿Cómo reaccionó la filosofía ante este pano.rama? ¿Qué respuestas
filosóficas surgieron a parcir del final de la Segunda Guerra Mundial para
explicar a ese ser humano moderno y racional que había llevado a la
humanidad entera al despeñadero? De la Escuela de Frankfurt en sus dos

�444

ERNESTO DIEZ-MARTINEZ GUZMÁN
LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORÍA CRITICA A LA POSMODERNIDAD

generacione al de encanto posmoderno, pa ando por I existencialismo
las respuestas a esa crisis ética marcaron el iglo r r la filosofía
contemporánea y el replanteamiento de la educación m1sma, acaso la
actividad más necesaria para completar la inevitable '\ncomplitud"
humana. Como sigue.

II. La Teoría Critica
La primera respuesta trascendente fue la llamada T oóa Critica,
nacida en los año5o 3 con el objetivo intelectual de criticar la m demidad
y el concepto mismo del progreso. in embargo, al criticar a la filo offa
moderna 11ax Horkeheimer y Theodo:t Adorno -los miembros más
famo o de esta corriente creada alrededor de la scuela de Frankfurt-1
no renunciaron en ningún momento a la filo ofía, egún lo anocan en el
prólogo para la edición alemana de su Dialéctira de la I/11stración. La de ellos
es una crítica que se prueba criticándo e a sí misma sin bajar la guardia ·
sin contemplaciones, con la idea de que toda "gran verdad quiere er
criticada, no idolatrada' según palabras de ietszche que gustaba citar
Horkheimer Qay, 9T).
En el prólogo de Dialéctica de la Ilustración, lo autore aclaran en las
primera líneas su objetivo central: "comprender por qué la humanidad,
en lugar de entrar en wi estado verdaderamente hwnano, e hunde en un
nue o género de barbarie". demás eñalan por qué es imposibL , al
criticar a la razón, renunciar a ella misma: n cuanto el p nsamiento
triunfante "abandon ... su lemenro critico... con ribuye sin querer a
transformar lo po itivo que había hecho suyo en algo negativo Y
destructor" (Hoi:kheitner y domo, 51-52). IJor lo mismo, la Teoría
Cótica como bien afuma Jay en la primeras lineas d l Capítulo II de su
texto L4 Inza¡j.nación Dialéctica, no podía más que expre ar e 'a través de
una serie de cóticas de ouo pensadores y tradiciones filosófica ."
Históricamente hablando, la Escuela de Frankfurt nace en el
momento en el que el apitalismo occidental estaba dominado por dos
dinámicas económicas complementarias: los monopolio en expans'ón Y
la influencia de la intervención estatal. También la experiencia soviética
-que había empezado a ser criticada desde lo años 30-40' por filósofos
y artista de izquierda como George Orwell- estaba a la vista d los
miembros del Instituto de Investigación S cial, nombre original de la
despué llamada Escuela de Frankfurt. Frente a e tos pensadore se
formaba, pues, un 1'nuevo bravo mundon que exigía un esfuerzo de
análisis lecrura complecament distinto.

445

Aunque la Escuela de Fr,ankfurt fue fundada en los años 20 con una
clara orientación marxista, esto cambió cuando Horkheimer llega a la
dirección del Instituto en 1931 y, junco con filósofos de la estatura de
Adorno, Marcuse y Fromm -por mencionar a lo más importantes-, crea
la Teoría Critica que e, r pito, con cierto pesimismo el franco dominio
de la tecnología sobre el hombre y el distanciamiento de éste con la
naturaleza, lo que llevaría, por supuesto, a una severa crítica de la razón
instrumental.
Esta primera etapa (o primera generación) de la Escuela de Frankfurt
-&lt;JU-e cambiaría su sede a la universidad estadowúdense de Columbia
ante el arribo de Hitler al poder-, estaría marcada por un claro
esceptici mo acerca de la supuesta "fuerza revolucionaria' de la da e
obrera. De hecho, acaso éste es el primer elemento que aleja a esto
filósofos de sus contrapartes marxistas: la clase obrera no es tan fuerte
como larx suponía y la cultura burgue a es más es able de lo que e
pensaba aseguran lo frankfurtianos.
demás, esto pen adores
rechazan con firmeza el concepto de totalidad y e alejan de lo llamado
Filósofos de la Vida (t presentados por 1 ietz che y Bergson entt
otros) porque creen que éstos habían ido demasiad lejo en su crítica de
la razón llegando al extremo de rechazarla como tal.
Con t do, el di tanciamiento de Marx de lo Filósofi s de la ida no
significa que Horkheimer borra e de su argumentacione la ideas de
ellos que considerara pertinente . sí, por dar un ejemplo, Horkheimer
creía -junto con Marx- que el hombre debía r libre para actuar como
ujeto, y no para ser actuado corno un simple objeto, pero -en
contra te- criticaba la idea marxista de con ertir al trabajo en una uerte
de fetiche ("uo gigantesco talJer" llamó alguna vez domo la id a que
tenía Marx del mundo) y, por lo mismo, le apo taba a una libertad y
felicidad auténticamente humana .
Esto último queda ejemplificado en un bello pa a·e e cr.ito por
Horkheimer en el capítulo "Razón
utocon ervación'' d u übr
Ttoria Crítica, un ·momento en el cual el filósofo toma como ejemplo uno
de los mitos fundadores del romanticismo moderno para argumentar su
~ática a la razón que coarta la libertad del ser humano: 'Romeo) Julieta
murieron con era la ociedad... l entregarse irracionalmente, afirmaban
la libertad de lo individual frente al dominio de la propiedad sobre la
co as'. sto nos lleva a lo que Jar llama en Horkheimer, 'la dignidad del
egoísmo". Es decir, la defensa d la individualidad no a través del

�1

' 1,

ERNESTO OIEZ·MART(NEZ GUZMÁN

446

utilitarismo, sino a través de la interacción comunal, a través de la

1,

comunión con los otros.
Habría que aclarar que la Teoría Crítica nunca quiso convertir e en

:1

una súper-filosofía que diera todas las explicaciones a todo lo que se le

:1

planteara, ni mucho menos una suerte de ciencia to~o.abarc~do~, '.
Incluso, reconocía, con modestia y realismo, que la propia 1nvesngac1on
científica "desinteresada" era imposible en un sociedad en la cual los
seres humanos no eran, en realidad, autónomos.

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III. La acción comunicativa

1

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•

Por su parte, Jürgen Habermas -uno de los miembros centrales de~
"segunda generación" de la Escuela de Frankfurt-, afirma que ~a Teona
Cática fue "un intento de dar razón de los desengaños polit:tcos que
representaron el fracaso de la revolución en Occidente, la _evolución de la
Rusia estalinista y la victoria del fasci mo en Alemarua... obre este
trasfondo resulta comprensible cómo en los aciagos año de la Segunda
Guerra Mundial pudo cuajar la impresión de que de la realidad había
huido las últimas chispas de la razón, dejando fatalmente tras de sí una
civilización empeñada en su propia destrucción" (E/ Dismrso Filosófico de

la Modernidad 146).
I'
11

11

,I;
,·¡

Así pues, la esperanza, en palabras de Habermas, era ya irreconocible.
Este clima de agotamiento de perspectiva seóa, a 1~ postre el g~r~en
del escepticismo postmoderno -que erá re 1 ado
n pa mas
posteriores- y, bajo otra per ~:cri a de ~~álisis la . raí~ para que
apareciera una nueva propues~ enea -~ accmn c~~~rucauva- que se
desarrollarla en la segunda mitad del siglo
dirigida p r el propio
Habermas

1

Kart-Otto

pel.

1 '.

1origen del~ acción comunicativa explica m~ bien lo diferente que
1

1 'I
1 1

1

11

'1

11

1,

447

Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEOR(A CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

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LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA

es de la llamada razón instrumental. Me explico: ante el problema
irresoluble d los frankfuróano } su crítica de la razón (obligada a
ejercer la crítica sobre sí misma), Habermas se vio im_p~~do a bu~car una
vía alterna. Estamos, hasta cierto punto, ante una rev1 10n de las ideas de
Kant a la luz de teorías del lenguaje y de la comunicación
Las diferencias entre la aq:ión in trumental (funcionali ta, pues) Y la
comunicativa son tantas que marcan diferencias filosóficas notables.
esta racionalidad estratégica e in crumental, se opone, en Habermas, una
racionalidad comunicativa del diálogo, de la argumentación, de la
responsabilidad solidaria. Se trata bien de limitar (¿encau ac, puede er la

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1

palabra?) los alcances de la razón estratégica, la cual produce la
"racionalización" burocrática que tantas decepciones y crímenes
causaron en el iglo XX. La razón no puede ser válida si se aleja del
sentimiento, del dolor, de la compasión, de la solidaridad humana. na
razón así (in trumental, funcionalista) no puede hacer feliz ni libre al
hombre.

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EJ origen de su búsqueda es, escribí líneas atrás una revi ión de las
ideas de Kant a la luz de teorías del lenguaje • de la comunicación. En
palabras de Adela Cortina en El Q11ehacer Ético: " e trata de una éaca
racional que e niega a dejar las cuestiones morale en mano del ano
entír común del pueblo' y exige que demo razón de nuestras opiniones
morales". s decir, frente a la irracionalidad nazi -9ue se negaba a
discutir ni iquiera las ba es de sus acciones-- había que exigir una
racionalidad basada en la argumentación. í hay que bu car la felicidad;
sí, hay que expresar lo que sentimos, pensamos y que remo ; pee
también es indi pen able que demos nue tras razones de nuestro
acctonar, sobre todo cuando e tamo afectando lo biene y val res de
otros seres humanos.

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Dicho de otra manera, una nueva moral c municativa
posconvencional debe ser aterázada en la realidad, haciendo una
conexión con eJ derecho tradici nal y práctico. A í aun9uc la
diferencias existen on fundamentales- entre la acción in crumencal ,·
la acción di cur i a la razón no puede er en ningun de e to caso ·,
expulsada. A la razón ha que, en todo caso humanizarla. Hablarla,
hacerla pública, hacerla de otros, para que así, al final, ea de todos: de
nosotros y de ellos. n plural.

atada a la técrúca r se atiene a regla de elección racionales. n contraste
la acción comunicativa "es aquella en que los actores no co rdinan u
plane de acción calculando u éxito personal mo a través de un
acuerdo'.

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El enemigo de la razón comunicativa es, por upuesto, cualquier
monólogo. Hay que buscar la creación de una razón práctica per
también solidaria, humana, dialógica. De hecho esta acción comunicativa
áeoe que bu car unirse (¿fundir
puede er la palabra?) c n la
racionalidad estratégica, por lo meo s en el sentido de qu es imp iblc
re olver un cooflicro m diante el diálogo si no se p sibilira, mediante d
derecho este tipo de resolución.

E ta acción racional in trumental estratégica se define a í porque e
dirige básicamente a una meta, elige medios, mid con ecuenc1a , e tá

1

1

1

�448

ERNESTO DIEZ-MARTINEZ GUZMÁN

U. CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA

449

Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA:fEORÍA CRITICA A LA POSMODERNIDAD

La ética construida por Habermas y Apel trata de extenderse de
manera narural hacia otros terrenos: el del Derecho y la Política, en
primera instancia, y luego hacia la medicina, el deporte, la educación, las
relaciones internacionales ... Esta propuesta -al final de cuentas fiel
seguidora de la premisa de Horkheimer y Adorno- no rechaza la
modernidad. Al contrario: se propone cumplir con algunas de sus metas
como la igualdad, la justicia, la democracia y la-_solidaridad. Estamos ante
una ética basada en la idea de que todos los afect dos por el vigor de una
nonna tengan la posibilidad de dialogar. Este dialogo, por supuesto, no
puede ser suficiente si no hay libertad, conocimiento, información: se
trata, en suma, de dialogar, no de intercambiar monólogos.

*****
Para la Ética del Discurso la argumentación es un modo tanto de
verificación como de validación normativa. Así, la perspectiva normativa
dada por la ética, según Habermas y Apel, tiene que ser construida a
través del discurso argumentativo. Dicho con las palabras directas de
Apel, el discurso argumentativo es "el medio indispensable para la
fundamentación de las normas consensuales de la moral y del derecho '.
Esto nos obliga, otra vez según Apel, a organizar la responsabilidad que
tenemos de nuestro actuar como seres humanos, y convertir esa
responsabilidad en una praxis colectiva.
Así, según este principio de validez (consensual, argumentativa), t0do
el que obra éticamente debe llegar a una decisión valida (¿ buena?) a
través de la participación justa en una comunidad en donde los afectados
por las acciones humanas (todos nosotros) podamos ser participantes
reconocidos como iguales. De hecho, la discusión misma presupone que
veamos al otro como igual, con su dignidad humana inviolable. Así, el
diálogo argumentativo podrá er la base normativa universal (además,
fundada en la razón, nunca negindola) con la cual se pueden buscar la
solución de los problemas del mundo contemporáneo.
En su Diccionario Filosófico, Fernando Savater nos entrega una
definición más que rescatable. Para el escritor español, la ética planteada
por Habermas y Apel no es tanto "una doctrina de la vida buena como
una reflexión sobre las ·condiciones de posibilidad de dicha vida, que
deben ser establecidas según público debate en el que todas las voces
sean oídas". Para Savater, sin embargo, esto es · una utopía: "esta
concepción aplaza el ejercicio efectivo de la vida buena al logro del
consenso sobre tan deseable existencia
al establecimiento de
instituciones que la harían por lo visto inevitable". Es decir, se trata de

una posición más bien utópica que tiene sus asegunes en la vida política
(¿realmente debe haber consenso en la vida política?, ¿no es la
democracia el sistema del disenso por naturaleza?) y que en el aspecto
ético resulta interesante aunque, quizá -me atrevo a sugerir- un tamo
cuanto inviable.
De hecho, Apel parte de una serie de suposiciones: que cuando
argumentamos públicamente, tenemos que presuponer las condiciones
normativas de posibilidad de un discurso argumentativo ideal como la
única condición para realizar nuestras pretensiones normativas de validez
y, además, que al hacer esta suposición, reconocemos el principio de una
ética discursiva que rige nuestros intercambios con otros seres humanos.
Al final, la propuesta de Apel pretende ser trascendental pero también
pragmática, pues codo aquel que participe en la argumentación (en la
plática, en el discurso) debe entender que la función no es obtener una
ventaja estratégica (no usar al otro, dirla Kant) sino el obtener las
soluciones necesarias para resolver los problemas planteados, t0do ello a
través del consenso. E ta me parece una propuesta idealista que toma
como principio la existencia (o conformación-evolución) de una
comunidad ideal de comunicación. Por supuesta, esta per pectiva
normativa de la ética de pel y Habermas presupone una comunidad
ideal que, como toda utopía, no existe ni ex.i tirá. Pero que bien vale la
pena irla construyendo a través del diálogo, el respeto, la comunicación,
la aceptación de la dignidad del OTRO.

IV. El Existencialismo
Otra respue ta a lo mismos acontecimientos de la enrreguerras y la
eguoda postguerra provino por parte del existencialismo. En el aire
flotaba la misma pregunta que intentaron responder los frankfurtianos:
¿cómo podemos acercamos no sólo al horror de la Primera Guerra ino
al producto más perverso de la eguada que fue el exterminio masivo de
judíos?
Hanna Arendt -no desde el terreno del existencialismo, aclaro, sino
desde un liberalismo crítico y racional- no resuelve el problema pero lo
plantea admirablemente en su libro Eichmafl en Jemsalen: los crímenes
contra la humanidad cometidos por los nazis no pueden, en realidad, ser
castigados (¿cómo hacerlo?) pero tampoco pueden olvidarse. Es decir se
trata de un crimen tan grande que es imposible pensar en un castigo lo
suficientemente justo. El retrato que se hace de Adolf Eichmann en el

�450

ERNESTO OIEZ-MARTINEZ GUZMÁN

libro de Arendt (Eichmann es un oscuro pero eficaz burócrata de la
maquinaria totalitaria cuya conciencia de ciudadano eficiente lo lleva a
cometer crimen tras crimen) es el extremo más perverso del hombre
moderno y su ética puritana: diligente, efectivo, trabajador, responsable.
Por supuesto, el existencialismo vio en esta cara de la modernidad a uno
de los más claros enemigos del hombre.
Pero aterricemos, por favor. ¿Qué propone el,_Existencialismo frente a
este estado de cosas? Permítaseme rescatar algunas lineas del capítulo
pómero de E/ Hombre Rtbelde, de Albert Camus, en donde aparece,
contundente, una frase que, propongo, me resulta el corazón de su
discurso, de su argumentación, frente a la crisis ética de la posguerra: "La
rebelión no se concibe sin el sentimiento de tener uno mismo, de alguna
. ,,
manera y en parte, la razon .
Es decir, la rebelión entendida por Camus empieza por la conciencia
misma del propio valor: porque valgo, me rebelo. Digo no y al negarme a
HACER algo, me estoy negando a SER algo. El esclavo, al decir no, al
mismo tiempo está negando su condición de esclavo. En resumen: es
imposible la rebelión sin la conciencia. De hecho, ésta nace de aquélla,
como un efecto natural e inevitable. Así pues, 1a rebelión, para que
suceda, para que sea, necesita de la toma de conciencia.
Si uno sigue con cuidado la argumentación de Camus, éste afuma que
el hecho de rebelarse, indica que (en plural) "existimos". o es la suya la
propuesta de un solitario, sino de alguien que busca la comunión con los
demás (como lo propondrían Apel y Habermas por otros caminos). La
posición de Camus nos muestra al ser humano tornando conciencia de sí
mismo gracias a la rebelión y renunciando, de la misma manera, a todo
egoísmo. Por supuesto, este pensamiento de Camus nos lleva a la
solidaridad: a la rebeldía causada no sólo por el sufrimiento sino por el
espeétáculo de ver la opresión de otro. De esta manera, el grite de
protesta es, para Camus, la manera de uperarse E el prójimo.
Hay que aclarar: esta posición del escritor, periodista y filósofo
argelino tiene que ver con un~ invitación a la rebelión dentro de los
propios limites que Camus se traza. Como ejemplo: nadie puede
rebelarse de la opresión oprimiendo a otros. Así, está planteada de
antemano la vacuna en contra de los excesos de todo tipo. Es decir, la
. posición moral ·de Camus y su propuesta de rebeldía y conciencia está
planteada ·en la premisa misma: la rebeldí;i no puede pasar los limites que
se ha planteado. Límites que tienen que ver con un examen profundo de
sí misma y sus alcances.

LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORÍA CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

Y en este contexto, ¿puede el suicidio ser una opción? r o: para
Camus el suicidio es un inaceptable efecto del nihilismo, mismo que no
sólo justifica el suicidio sino el crimen, las dos caras de la misma moneda.
Eo palabras del filósofo, ' no siendo nada verdadero ni fa!. o, bueno o
malo, la regla será mostrarse lo más eficaz posible, es decir, lo má fuerce
posible".
Esto me lleva, ahora, a vol er a citar el texto eminal de Hanna
Arendt: Eichmann en Jemsalén. En este libro, la e critora alemana recuerda
a Himmler (uno de los lugartenientes más influ,•emes de Hitler) v la
acuñación de su frase para los
: '1 Ii honor es· mi lealtad ' . Es d~cir,
lealtad al Fuhrer y a u idea . En un di curso de Himmler antes las
tropa de la
, después de que éstas recibieron la orden de • la olución
final" el diri eme ermano anotaba: " abemo muy bien que lo que de
,·osotro esperam
e algo
brehumano, e perruno que eái
obrchumanamente inhuman s' . Iás claro ni el a!!Ua: ante la abol.ici 'n
de rodo valor humano no queda más que ser eficaz. El a esinato e
vuel\' una virtud y el má eficiente en el crimen e - el mejor, el más
virtuoso. Así, es lo mi mo en sre mundo eficaz", encend r lo hornos
o quitarse la vida. En lo dos caso , e e tá negando a la conciencia, la
po ibilidad de "interrogar al mundo' por parte del cr humano. Quitarse
l~ vida e i?aceptable: para calificar la vida de ' absurda", hay que estar
\'IVO (perdon por la perogrullada), pero, además, consciente.
n e te
entido, no queda más imperativo gue la rebelión, 1 grito el d cir n .
Queda la rebelión com la man ra má radical de exi ár (;aca
la
.uruca
. ..
;:,)
'hora bien, ¿qué pa a cuando mi conciencia de aparece y es borrada
por c mpleto, adormecida, neutralizada? .. n el libro de Arendt hav un
tesrim,oni de un
brcviviente del Holocau ro quien de cribe lo· que
sucedía_e~ ~os campos de exterminio nazis: ' :-..] triunfo de las
exigfa
que la v1cnma t rturada e dejaran c nducir a la horca in prote tar,
~ue ~ nunciaran a todo hasta el punto de d jar de afirmar u propia
tdena~ad ... Los hombres de la
abían que el istema. que logra
destruir a su víctima ames de que suba al paabulo es el mejor ... "
(Arendr, 24-25).
, ¿Cómo entonces, e to millones de personas caminaron hacia la
camara _d~ _g,is?: ¿no poseían ya conciencia? ¿el miedo llegó a borrar
toda posibilidad de rebelión? La clave e tá en el istema: el rotalitari mo
nacionalsocialista PRL IER convenció de u condición de e clavos a
las ,-:ícti.mas -es decir, les arrebató la conciencia-y luego procedió a

�452

ERNESTO DlEZ·MARTÍNEZ GUZMÁN

LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORIA CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

exterminarlos. Las víctimas del Holocausto, de cierta manera, habían
dejado de existir antes de entrar a las Cámaras de Gas.
El grito de Camus (sé rebelde y sé conciente de tu rebeldía) ante la
crisis moral provocada por la Segunda Guerra no podría tener más
sentido que ahora, a principios del siglo XXI. Ahora, más que nunca, no
podemos guardar silencio ni caer en el resentimiento ~úcidamente
descrito por el propio Camus en El Hofl!bre Rebelde). Debemos
comprometemos; es decir, debemos rebelarnos; es decir, debemos
existir... en plural.

*****
En cuanto a la otra figura señera del existencialismo, para el escritor
dramaturgo y filósofo francés Jean-Paul Sastre, en su libro El Ser y la
ada, el hecho de actuar (siempre de manera intencional, pues si no es
así, no se puede llamar acción propiamente dicha) implica esperar un
hecho previsto de antemano. Es decir, actuar es modificar el entorno,
esperando un resultado de ello.
En esta parte de la reflexión sartreana, hay una clara similitud con
Camus y su idea de rebelión y conciencia. Si Camus afirma que sólo se
puede rebelar quien es consciente, quien tiene una idea de su propio
valor, Sartre dice prácticamente lo mismo con otras palabras: "los
motivos para que se conciba otro estado de cosas en que a todo mundo
le vaya mejor" ... pueden aparecer " ... sólo desde el día en que pueden
concebirse otro estado de cosas" y, en consecuencia, ''decidimos que son
insoportables"(539). E decir, de nuevo la conciencia ocupa el lugar
central, por lo menos en este nivel de la argumentación sartreana. Así, d
filósofo francés llega a la siguiente conclusión: existo en la medida que
soy conciente (que me entero) de la libertad de mis actos: existo como
conciencia de libertad. ólo podemos llamamos libres si tenemos la
posibilidad de elegir OTRA COSA. A lo que nos llama Sartre es a asumir
nuestra propia responsabilidad, sin recargamos en otros seres humanos
en las leyes o en las normas.
A Sartre le interesa definir, por principio de cuentas, qué es la libertad.
El hecho de actuar (siempre de manera intencional, pues si no es así, no
se puede llamar acción propiamente dicha) implica esperar un hecho
previsto de antemano. Es decir, actuar es modificar el entorno
.esperando un resultado de ello.
A partir de este planteamiento (la acción que nace de 1a libertad y que
de la propia condencia) artre, después, pasa a analizar el móvil Y

motivo, es decir, los motores de la acción, que están basados en una
negatividad, esto es, en lo proyectado, en lo "no-existente". sí, llega a la
siguiente conclusión: existo en la medida que soy conciente (que me
entero) de la libertad de mis actos: existo corno conciencia de libertad.
Además, para ser libre, solo podemos llamarnos así si tenemo la
posibilidad de elegir OTRA COSA. De otra forma, no puede existir la
libertad.
V.-La Posmodernidad: ¿la última de las respuestas?
Una primera pregunta, sin duda, retórica. ¿El "po t' de la
modernidad es realmente un 'post"? Dicho de otra manera, ¿realmente
la post.modernidad ha llegado después de la modernidad? ¿1 o se tratará
este nuevo estadio de hechos y aconcecimiemos -esto que llamamos
postmodernidad- un mero apéndice de la mencionada modernidad, e
decir, una moderrúdad reformada, aurocrítica, menos ambicio a, más
e céptica?
Bien lo menciona Albrecht ~ eilmer: la po tmodemidad es uno de los
conceptos más elu ivos, sea que se hable de arte, sociedad, política o
cultura. Estamos ante un cambio d época cuyos contornos se nos
escapan, nos esquivan, se difuminan en el aire. ¿Se trata, de verdad, del
fin "del proyecto de la modernidad, el proyecto de la Ilustración ... , el
proyecto de la civilización griega y occidental ' 0 cilmer, 103) o, más
bien de una afinación de esos proyectos: un perfeccionamiento de la
modernidad una llu tración que echa luz sobre sí mi ma, una razón que
e cuestiona a través de la propia razón? O en todo caso, ¿no será que es
ólo "un espectáculo vacío y publicitario ... , una lenta transformación
cultural en la ociedades occidentale , un cambio en la sen ibilidad"
como lo propone, en cierto momento, Andreas Huysscn (Casull , 269)
en su ensayo Guía del Posmodernismo?
Empecemos por partes. i la modernidad, entre muchas otras co as,
está marcada por la muerte de Dios, ¿podría decirse que la
postmodemidad -r sus implicacione - están aparejada con la muerte de
la modernidad, es decir de la Razón? ¿La época p st en la que vivimos
estaría marcada por el escepticismo, cuando no franco rechazo, ame la
ciencia, el progreso y la razón ilustrada? ¿Y si Dios ha muerto -o es ciego
Y sordo para con no otros- y si la razón no tiene mucho sentido,
entonces, en dónde encontrar la raíz a la cual asir e en un mund falto
de conviccione y certezas? Más aún: i en estas sociedades

�ERNESTO OIEZ-MARTINEZ GUZMÁN

454

poscmodemas aparecen, in encibles, la melancolía el e cepnct mo, el
desinterés, ¿cómo entender las dinámicas ociocultural de esto nuevos
mundo po t-capitali ta de e ta nueva sociedad.e mulriculturale , en
donde aparecen de tl das manera , las viejas tensiones raciales la
antigua de confianzas culrurale las nunca resuelta dudas m cales }'
éóca?
\:; eilmer echa mano de lbhan
an para definir el término
"postmodemismo", al que a ocia con un movi~ n_to de' u~aking" o
de-construcción, e decir, un rechazo a la racionalidad totalizante, una
renuncia a la validez ab luca del "e gito (105). l m1 mo ~ ilmer n
recuerda que e ta ten encía no e , en realidad, nada ou~ ~: egún
L otard el postro dernism "aparece como un gran m vun1~nto de
'deslegitimizaci · o' de la mod rn.idad europea... de la cual 1erz che
repre enta un documento t mprano y central'
eilmer, 109).
p tm dern.idad apar ceria entonce
i uiendo ahora a
Baudrillard citad p r ~ ilmer- com ' u
, ntesc pr
de
pérd1da de s ntid , qu ha e nducid a la . c~ión de teda la
hi toria refer ocia. finalidad.e ' (1 8). ta salida, 10 embargo puede
ceoer alguno peligro~: puede ser que no estema anc una córica raci nal
a la moderrúdad y sus demonio todo eU
n busc: d _una
autocra cendencia de la propia mod rn.idad, sino ante una hwda hacia
cinismo el irtacionali mo, 1 parriculari mo. o hacia la e nciencia de la
propia mod midad, ino a la inconciencia de que nada vale la p na, de
La

ue t do da lo mi mo.
a cabo p r la
e· n qué c n i te la crioca a la r, 7.Ón · al ujeto llevada
d
,.
La
po tm dem1dad? '\ eilmer menc1 oa tte forma , e ta cnuca:_.
cimera e la cáaca p icoló ica del ujer y de u razon; lue . la enoca
d la razón in trum ntal •a tr tada y e.-¡,l rada en el anrer1or en ayo,
cuando anal.izamo la pr pu ta de Horkheimer y i\dorn , en u
Dialéctica de la llu traci · n)·
finalm nt , la crítica p r parte de la
filo fía del lenguaje al ujeto constitu •ente del sentid .
ada una de e t, crióca de tru · cert z : la primera, trata de
demo erar la inex.i t ncia del suje.to aut · o mo, sclaY del ubc n e1eme.
on t do Fr ud (creador irrebatible de esta crítica) n era más que un
fume creyen e en la razón y en la Ilustraci · n mi ma: al r conscicnt el
er humano de su ltmitao ne autónoma , era Po ibl qu
nu \ 'O
hombre se .contr laca a í cni mo que fuera capaz ent nder u verdadera
n turaleza que u ara La razón para examinar e y encender e.

LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORIA CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

455

D la egunda cócica hemo escrito alg a l lar o de e te breve
en ayo: baste recordar que Horkheimer y Ad rno con u descripción d
la raz ·nin trumental, nos mostraban una m cánica de d mioac1ón en la
cual, ya en el extrem d las ociedade rup rindustrializada , el r
humano ha vu lto superfluo: s un número o una el ·e, sin identidad,
m de tin . Por opuesto, la propue ta de la cuela de Frankfurt nunca
renunció al u o d la razón: e trataba en tod c. , d una razón qu
cntica n. í misma in e nt mplacione de ninguna especie m caer en un
vaóo 1rracionalismo.
Finalmente, la tercera cáaca -ba ada en gran medid en la
propue ca d , irtgen tein- e á ccncrada en la de tru ción fil ,.ófi a
de la concepciones rac1 nali ra del ujc o y del lenguaje; en particular,
de la de trucción de la idea de qu el uj to e n . u cxpcnencia e
1mcnc1onc , es la fucnr de i nificad . lmgüí neo .. X'eilmer 123).
E te e ceptici mo de \X itt en tein no lleva a rdlc ·ionar 6 de ahj a
dudar) e ncc ro que clamo p r entendido : '",·erdad''. ' justtcia'',
"libertad" 'aut d tem1inación '.
e rrat, d n gar 1, bu,;qucda dc
e o. 1&lt;lealc ; e rrata de entender qué dec1mo. cuando decím
as
palabra .
_ca crítica. no ofrecen, una \'l. i · n di er ntc de la p . rmodcrmdad:
no
erara ene nce , de caer en la 1rrnci nalida&lt;l y en b de. e p ranza,
. m de Y r a e , ép ca c rn una modermd. d · radicalizada'', una
modernidad que cambia Je piel no n ce ariam ·nt hnci, una o icdad
"técnico-in ormati,·a, cultural y p linea mente regrc i,·a" :re1lmcr, 1~ 1),
mo hacia un mundo en donde la r, z · n bu que u amotr, . ccn&lt;lcncia, tn
donde l - concept urnversale. de la llusrr. cié&gt;n ~ 1 &gt; \'ÍCj &gt;. ,·ale re de
libertad, ¡u tic1a y aurodererminnción (enrr mucho cm s) tengan un
nue,.· l ignificad . E n
pr ce. d ene nrrarlc _cnndo a nuc ·rr.
epoca e,:i donde la po rmodcrnidad no puede fr ccr un mund nm.'\' &gt;.
VI- La re pue ta a la cri i éti

: ¿una nueva edu ación?

.:n la pnmcra agma del ce:co O I A1111J1cd 111.m(iacnte ,, los 1'o/orn m
Co11cepaón • ·oral.· Cuestiones de , 11/ropolo,~Ít.1 de la Ldumrion, &lt;l&lt;.: ·ullar y
Mctich (pp. 19-2 ), lo. autor hacen un. . erie de considcrac1onc. acerca
de la en I de la m raJ -y, p e 1 tant de l fundament s- a partir d
la apanc1ón del p iuvi mo. i la ducac1ón e , p r upue r , un 4ué y un
para qué, ¿cómo nfr mar L1 educac1 ' n de.de una en is de lo.
fundamenc ? l er humano ,·,ve, ineluccablcmcme, en 1 aqui y en el

�457

LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA

456

ERNESTO OIEZ-MARTINEZ GUZMÁN

ahora. Vive en el presente atado a su conciencia, que le recuerda su
perenne condición de er 'incompleto". Lo que hacemos, lo que
de eamos lo que queremo • lo que con truimos -eso que llamamos
cultura- es un intento inútil de escapar de ese "incomplitud".

sí la insatisfacción ontológica nos lleva a considerar los valores
como algo precario algo de cable, algo que puede ser alcanzado entre
todas las c sas del mundo. Hay que aclarar: el olo hecho de esperar es,
también, hacer. Yo espero que al o uceda y ha o lo conducente: creo
que esto o lo otro es po ibl y en esta ere ncia de can an mi afores )
pro •ecto mi quehacer. aquí debo vol er a una argumentación cla e en
todas e tas páginas: en la vida misma n la educación por supu tola razón no lo es todo. L razón nos da raz ne , claro, pero no
necesariamente órdeoe . n este pant no o terreo en d ndc e
encuentran la conciencia, la voluntad, la duda los de eo y lo acto , e tá
la educación. está con ese fa cinantc ser inacabado que e , qu
mos,
los humano.

n e te panorama, in i to, e fundamental centramo en los proce o
educativo en con tante debate filo ' fico entre lo que el er human
puede-ser y lo que debe- er. sí, pod mos isualizar la educación como
apr ndizaje o como liberación. Aquí regr samos, por fin al concepto de
conciencia, •a tratado lineas atrá : un mirar lo mirado •, por ende n ser
lo que miram s.
di tanciarnos de 1 que emos y de n tro.
mi mo , es interpretarno una y otra vez, de d una e ncicnc1a
concienciante de de un circuJo hennenéutico que nunca
ci rra. i e\

Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORfA CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

VII. Conclusiones
Me atrevo, en e ta últimas línea a recordar una conferencia dictada
en evilla por Octavio Paz acerca d lo retos de la democracia
moderna . El poeta nos entrega un panorama de olador (pp. 23): en
nuestras ociedades contemporánea nos falta "el otro, los otro ... en
cada individuo aparece la escisión psíquica. E tamo separados de los
otros y de no otro mismo por in isibles parede d eg ísmo, miedo e
inclifi renc1a ... se eleva el nivel material de la vida (pero) de ciende el
nivel de la v rdadera vida... La marca del conformismo e la onn a
impersonal que sella t do los rostr ".
¿Cómo, emonces enfrentar estos r tos? ¿Con las armas de i mpre?
í y no. on la ducación pero no la d 1empre: una nue a educao ' n
que nos permita acerca roo a lo demá , qu no permita r elar al otro &gt;'
a. no otro rru mo , que no permita eguír siendo humanos. iejor
dicho: qu no p rmita seguir tratando de er human s. en Lcamio
aquí e tamo aquí somos.

Bibliografia
RE. DT, Hanna. Eichmam1
Barcelona: Lumen 1999.

tll

Jerusalén:

11

Estudio obre la Banalidad d,I \la/.

1\ , H et al. Temas y Textos de Filosojla. México: Editorial Alambra

Mexicana 1988.

er humano e
R es p rque tiene conciencia. na filo ofía educativa
que no tome en cu nta e te lemento es por decir lo meno , incompleta.

, Albert. El Ho111b Rtbelde.

guilar . ., 19 1.

La conciencia del hombre
una conciencia m ral i es que 1 e . 1
er humano no e , lo un 'poder- er' ino un 'deber- er" en libenad.
o tenemos otra salida: orno humano porque queremo erlo: porque
estamo en e te inacabado e inacabable pr ce o de querer erl . Y

CORTh 1A,

dda. Co11etpdonu de Ética. Trorta 1992.

CORTI A,

dela. Historia de la Ético. doca, 2000.

seguirnos tratando.

Cuesuone de antr poi gía d la educación Barcelona:

La educación, entonces debe manten r vi a la conci ncia: no permitir
que la razón "racionalizadora'
lleve a la ilu íón, a la mentir al autoengaño. Las idea con eroda en ideologías de odio, nihilismo o
confoonismos debemos com,patirlas, también c n idea : con una
autocrítica tan feroz como lúcida.

no

. ' • f ~lich, J.C. Del 011i111al i,unjidmle a los 1 0/om en Co11rrpc1ón 1 ar•al.·
1

HAB
, Jür en. Co11dt11da
Édicione Península, 1991 .

foro/

«ió11 Com1111icatwo. Barcelona:

, Jurg n. El Disrurso Filosójiro de lo lodemidad.
HAR

A , 1995.

Y, D. LA Condición tÍt la Posmodernidad. morrorcu.

ladrid: Taurus.

�458

ERNESTO OIEZ-MARTÍNEZ GUZMÁN

HORKHEIMER, Max y Theodor
fadrid: 1998.

. Adorno. Dialictko d, la Ibtstrarión.

HO RKHE 1ER, Max. Teoría Critica. Barcelona: Barral, 197 3.
HUY
, Andreas "Guía del Po modernismo". El Debatt ModemidadPosmodemidad. : Casulla, compilador). Edicione El (jeJo por salto.
LA H, . Sodología del Posmodemis!llo. Amorrortu.

J

Y, fartin. La Imaginación Dialéctica.
Madrid; Taurus, 1974.

18 RAZONES PARA ESTUDIAR
A ESTADOS UNIDOS

na Historia de lo Escuela de Fra11kft1rt.

M - Z, Blanca. "Escuela de Frankfurt: egunda Generación". Diccionario

Itro. Mi uel Án el Gonzálcz Quiroga·
Maestría en srndios Latinoamericanos
niver idad de las Amcrica

Crítico de Ciencias Soda/u. Disponible en: http: / /www.ucm.es/info/eurotheo/dbmunoz8.han.

PAZ, Octavio. "La Democracia: Lo Ab oluto y lo Relativo".
Agosto- epciembre, 1998. pp. 1 -24.
ARTRE, Jeaa Paul. El ery In
·re : Lo ada, 1983.
\;

uelta.

. 261.

oda: E11sa •o de Ontología Fenomenológico. Buenos

LLl ffiR, Albercbe. "La Dialéctica de la M dernidad y la Po m dcrnidad".
lodemidady Posmoden,;dad. Q. Pico, compilador). Alianza.

En virtud de que el órulo e ba tance explicito .obre lo que pretendo
hacer en este artículo, entraré sin preámbulo en materia. Desde la
per pectiva de los mexicanos la primera razón para e tudiar a Estados
Unidos, su hi toria, su sociedad, u economía. u poütica ,. us
institucionc , proviene de una exhortación de don Daniel Co ío illegas,
para muchos el hi t riador y politólogo má respetado y admirado que
ruv
1éxico en el siglo XX. El fundador del olegio de México afirmó:
' i ha habido hay algún paí en el mund que tuvo tic.ne tendría
nece idad de estudiar y encender a lo E tado Unido , e e paí
.
México". 1 Dad que la demanda de don Daniel sigue)' seguirá vigenre y
que él e una aucoridad irrecu able, u exi encía se conviene en nue tra
primera razón.

r

y

La egunda razón e que E tado. Unido es nue ero vecino ,. no
co~ ic_n i norar al vecino porque no puede ayudar o nos p·uede
pequd1ear, o ambas co as. Todo lo que uccde en La ,·ecindad no afecca
r con una frontera de 3,200 kilómecros de largo muchas co a pu den
uceder. Solo tomar' un ejemplo de mucho que se p drían citar: el caso
de ierra Blanca. sre es el nombre que
le dio a un basur ro nuclear
· Facultad de Filoso rn y Letras, Uni\•er idad Autónoma de ue..-o León.
1 Daniel Co io Villcga , "De la aece idad de e rudiar a Estados
nidos" .At{~li11,
Anuano dt Esh1dilJJ rl1,g/01111mica11os (México: nivcr idad Autónoma de léxico, 1968)

10.

�460

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

que se pretendía establecer en la frontera de Texas y Chihuahua y que
almacenaría los desechos radioactivos peligrosos del noreste de Estados
Unidos. El proyecto fue frenado en 1998 debido a la intensa presión que
ejerció el pueblo y el gobierno mexicano y porque George Bush,
entonces gobernador de Texas, requería el voto hispano.2
Un basurero· nuclear es algo muy serio porque el manejo inadecuado
de ese material se convierte en cáncer y eso se traduce en tragedias para
familias mexicanas. A veces las necesidades de un vecino se pueden
convertir en las tragedias de otro.

La tercera razón es porque Estados Unidos es el país más poderoso
del planeta y las decisiones que se toman allí afectan para bien o pata mal
a todos los países de la comunidad internacional, no solo a México. ¿De
donde proviene ese poder planetario? n su libro El ascenso y caída de las
grandes potencias, Paul Kenned estableció una clac~ relación entre e!
poderío económico y militar. El trabuco económico que construyo
Estados Unidos para convertirse en la primera potencia no es producto
de un accidente o resultado de la combustión espontánea. Es una
realidad fotjada en la historia y conviene conocer esa historia y saber
como lo logró.
La cuarta razón es 9ue ningún país ha influido tanto en nuestro
pasado. La guerra que nos arrebató más de la mitad del territorio es el
ejemplo más visible y doloroso. Pero hay mucho~ ejem~los ~~s de_~sa
influencia en nuestra historia. México no solo sufrió una mvas1on rrulitar
de Estados
rudos, también soportó una invasión pacífica de
norteamericanos y sus inversiones durante el Porfüiato. Lo ferrocarriles
ataron a los dos países con ganchos de acero. Chihuahua, tal vez, fue el
estado más invadido. Esa presencia provocó despojos, . desigualdades Y
resentimientos. Provocó un espíritu nacionalista muy profundo. I o es
casual que Chihuahua fue 1a cuna de la revolución mexicana. Debido a
esa desmedida presencia, un autor ha dicho que la revolución fue la
primer~ guerra de liberación oacional. 3
Otro ejemplo llamativo es la· influencia que ejerció Estados Unidos
para orientar el rumbo de la revolución mexicana. o solo me refiero al

·
2 "Pobrc_!s pero libres de desechos tóxicos, orgullo de Sierra Blanca", El Informador,
24 oct 1998 &lt;http://www.informador.com.rnx/ &gt;
.
.
J John M. Hart, Rlvol11tionary Mt:idco, the roming and process of the Mex1ra11 Rtvolunon
(Berkeley: University of California Press, 1987) 18.

18 RAZONES PARA ESTUDIAR A ESTADOS UNIDOS

derrocamiento y asesinato de Madero atribuido al embajador
norteamericano, Henry Lane Wilson, sino al papel que jugó ese país para
derrotar a Pancho Villa que repre emaba la revolución popular y apoyar
a Venustiano Carranza, representante de la revolución burguesa. n su
texto, Revolutionary Mexico, the coming and process of the Me.x'ican Revolution,
John Hart documentó el papel que jugó Estados Unidos en bloquear el
apoyo a Villa desde la frontera. n cambio, el ejército norteamericano
entregó grandes cantidades de armas y materiales de guerra en el puerto
de Veracruz que utilizó Obregón con gran efectividad para destrozar al
ejército del orte. De esca manera, según Harc,
tados nidos orientó
el rumbo de la revolución y es claro que la revolució n marcó el de tino
4
de México en el siglo
e vale preguntar, ¿Qué hubiera pasado i el gobierno norteamericano
hubiera apoyado a Villa? Un conocimiento de
tado
nidos y de u
iotere es nos permiti.áa descartar esa po ibilidad. in embargo, lo
importante saber es que eso intereses siempre han estado presente para
tratar de influir, condicionar limitar u orientar lo que ocurre en México.
Por eso afirmamos que ningún pai ha influido tanto en nuestro pasado
que los E tados nidos.
La quinta razón es que ningún país tiene tanta influencia en nue tro
presente. En palabras de Josefina Vázquez, ejerce un ' arra tre
gravitacional" sobre México. 5 Esto e indiscutible y lo podemos sustentar
con algunos ejemplos de las esferas económica, soóal . cultural. En lo
económico, para todo fin práctico, lo dos paise e tán casado , aunque
en un matrimonio difícil, a ratos tniculenro. E to es particularmente
cierto a partir de 1994 cuando entró en vigor el Tratado de Libre
Comercio. Estados U nidos es el principal socio comercial de M · xico.
Para allá va la ma or pane de nue tra exp rtaciones .' desde allá viene la
mayor parte de nuestras jmportaciones. ~xisce tal dependencia de la
economfa mexicana que se ha clicho que cuando
tado
nidos
estornuda, a féxico le da catarro. La comprobación má reciente de este
dicho se verificó- tras los ataque terroristas del 11 de septiembre del
20 1 cuando la economía estadounidense cavó en una difícil recesión. La
economía mexicana recibió el impacto de manera inmediata y e estancó,
erando al traste con el crecimiento económico y afectando la vida de
millones de mexicanos.
~ Han, 276-326.
; Josefina Zoraida ázquez, "La enseñanza e investigaci · n de la hi tória de EC
en México", Su,m1da 20 mayo•ago. 1991: 146.

�462

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

18 RAZONES PARA ESTUDIAR A EsrADOS UNIDOS

En el ámbito social usaré el ejemplo más preponderante, el de la
migración. Millones de mexicanos han emigrado a stados Unidos, legal
o ilegalmente. Muchos má aspiran a hacerlo. La Patrulla Fronteriza
devuelve a un millón y medio de mexicanos sin documentos cada año,
una población mayor a la de fonterrey. n promedio de cinco mil
individuos, el ~año de un pueblo, son detenidos y devueltos cada
noche. e estima que hay 10 millones de mexicanos en Estados Unidos
nacidos en México y otros 15 millon de segunda o tercera generación.6

progre o material. Esto e a lo que se le
ingún ouo país de la cierra produce e a
atracción. Conviene saber porqué y eso nos ayudaría a aber p rqué no
hemo con rruido un ueño mexicano.

El impacto que esto tiene para México e refleja de dos forma : por
un lado atenúa un problema social muy grave: el desempleo. La
emigración es una válvula de escape que ayuda a evitar movimientos
sociale en México. n segundo lugar, las divisas que mandan esos
emigrantes a México ya suman alrededor de 16 mil millones de dólare al
año y superan la cantidad qu recibe féxico del turismo y de la
in ers1on. sas entradas e conviert o en un iogrc o alvador y en un
nivel de biene tar para millones de familias mexicana . Tal vez por e o
dijo Fausto Zapata que ''la historia nos enseña a desconfiar de Estado
Unidos y la vida cotidiana nos aproxima a él...'
La influencia que ejerce Estados Unido en la e fera cultural es la má
visible. Los patrone de las modas d J consumo y de los gustos que se
estilan al norte de la frontera muy pronto llegan a féxico. olo ob erven
cuantas per onas visten pantalón de mezclilla para verificar ste dich .
La mayor parte de las película qu vemos en el cine pr gramas de
relevi ión provienen de stados nido . Los deporte que mayormente
practicamos con exc pción dd fútbol tienen su origen en e e paí . La
influencia cultural e abrumadora y lo ejemplo abundan.
lo ofrezco
uno: el consumo de hamburgue as. La cadena de comida rápida
McDonald's cuenta con más de 25 mil restaurantes en todo el mund y
hay muchos d ellos en México. Los arco de esa cadena on conocid
mundialmente. La influencia cultural e clara contundente · con cante.

La sexta razón para estudiar a E tados nido e porque se con idcra
1a tierra de esperanza, de oportunidades para d cenas de millones de
habitantes del mundo, incluyendo a 1 léxico.
e pal de 1)ierta el deseo
'

Jc:ffrcy Davidow, El osoy rlpurrroespb, léxico: Grijalbo, 2003) 189.
"f Humberto Garza Elizondo,
Todo lo q11t 11slttÍ siunprr quiso sabn- o(trra tÍr F.statfos
nidos cómo avtriguarlo, México-Estados nidos, 1983 déxico: Colegio de ~léxico:
1984) 80.
6

en d ser humano de bienestar

lwna el 'Ameriran drea11I'.

La séptima razón es porque el conocimiento genera comprensión y
e ta nos ayudaría a superar el etnocentrismo, el nacionali mo dañino y la
xenofobia destructiva. 1 os permitiría uperar la vi ión manique; y
impli ta que atribu e a Estad s
nidos todos nuestros male .
Humbeno Garza lizondo lo C)..'})te a de la iguiente manera:
La ignorancia alimenta in eguridad, tem res, y prc:juicio. ; la
ihtflorancia se traduce en debilidad e incapacidad. El C(ln cimi •nro
genera seguridad, c nfianza y juicio sólid ; el conocímiento e traduce
en fuerza y capacidac:.I. La información e poder, d con cimiento e
poder, el e rucüo e!- poder.

Pedirle a un mcxican que studie y conozca a Jo norteam ·ricanos
no es igual a pedirle qu lo quiera o conviva c n ello . Co ío Villega
no recuerda que hay quienes estudian los alacranes in com•ivir con

ello .9
Una crava razón e tá e trcchamente relaci nada con la ant ri r per
diferente en un a pecto importante. r\l c noccr a
tado~ rudo n
daría otra óptica para ob, rvar a nue ero propt pal . 1 o digo n. da
nuevo cuando afirmo que al alejarno de una co a vece la p dcm ·
,·cr mejor. Lo asrronaura que miran hacia la acrea de. d 1 e pac1
llegan a comprender que omos muy pequeño que formamo. parte de
algo má. grande. studiar a ero paí no p rmire tomar cierta di ranci,
del nue ero. No torga una per p cci\'a como la d I a tr nauta par
ob ervar a México con may r obj .ivi&lt;lad.

La nm·ena razón e p rque lo Estado l rudo. e l. fuente princip, 1
del nac1onalism . mexicano. El nacionalismo, al igual que la r ligión y la
lengua (y el fútb I cuand ju ga la elecc1 · n m x1c na) . una fuerza que
cohesiona al pueblo m xicano. Tener a un adver ano c mún aruda a
.unificar a l s m xicano como lo demo eró la expropiación p tr Íera en
1938 cuando rico y pobres e unieron parn defender la soberanfa anee la

Garza Elizondo, 6-87.
Villcga, 11.

9 Co.í

�18 RAZONES PARA ESTUDIAR A ESTADOS UNIDOS

464

465

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

amenaza del gobierno norteamericano. La imagen de campesinos de
todo el país marchando con sus ofrendas de pollos y chivos para pagar a
las empresas petroleras es una imagen imborrable de la historia mexicana
del siglo XX.
Vale señalar también que los gobiernos del PRI utilizaron el
nacionalismo para mantener su poder. Comúnmente ondeaban la
bandera anti-norteamericana para g.marse el apoyo de diversos sectores
de la sociedad. Por eso el presidente Luis Echeverría se especializó en
ofender a Estados Unidos: para tratar de ganarse el apoyo de la izquierda
mexicana después de las masacres de Tlatelolco y del 10 de junio de

1971.
La décima razón es que el conocmuento le da poder, o
empoderamiento como se dice ahora, al individuo. Cuando nos armamos
de conocimiento es difícil ser engañado. Tomemos el ejemplo de las
guerras. Cuando George Bush nos dice que Estados Unido va a la
guerra para defender la democracia y le pide a México brindar ayuda,
podemos recordar lo que han dicho otros presidentes estadounidenses

para justificar las guerras.
James Polk declaró que tenía que combatir a éxico para extender d
área de la libertad hacia el oeste. El resultado, como ironizó Josefina
V ázquez, fue la extensión del área de la esclavitud. illiam McKinley,
presionado por la opinión pública y los periódicos amarilli tas de Hearst
y de Pulitzer, le declaró la guerra a España para liberar a Cuba. Luego
procedió a establecer un protectorado sobre la isla. La entrada de
Estados Unidos a la Primera Guerra Mundial, dijo oodrow '\ ilson era
para poner fin a todas las guerras. Después se supo que lo banqueros
estadounidenses habían pre ionado a ilson y se hicieron enormemente
ricos. Peor aún, no puso fin a las guerras. einte años 'después estalló
una guerra mayor, la más destructiva de toda la historia. La guerra de
Vietnam era para liberar a ese país del yugo comuni ta, nos aseguró
Lyndon Johnson. Pero lo vietnameses luchaban para liberarse del yugo
colonialista, primero de Franci~ y después de stado Unidos. Conocer
la historia es una vacuna contra e1 engaño.
Recíentemente el gobierno estadounidense le hizo la guerra a Iraq
para combatir el terrorismo y construir un mundo más seguro. El único
resultado asegurado, hasta ahora, es que habrá más petróleo para
Estados Unidos. El ejemplo de los engaños para ir a la guerra es
especialmente sensible para nuestro país porque miles de jó enes

mexicanos.__
van
en esas guerras · e:·Qué
:,: y mueren
.
f:
para una amwa mexicana?

1m·

pacto pue de ser mayor

La razón un~écima es que debemos estudiar a los Estados Unidos
porque. .ellos .s1 nos estudian
a nosotros
y el que □ene
·
.
_ .
mayor
conoclilllento
tiene
la
venta)ª·
Cada
ano
vienen
miles
d
·
li
d ·
•
.
.
e especia tas d e
to_o t1po a mvesttgamos. Tienen una radiografía muy exacta de lo que
~m:ios y, lo que somos. Cosío Villegas daba este ejemplo: 0 su
b1bliografia
sobre la separación de Tevas
·
.
.,
aparecen 235 citas
de
me.'&lt;.lcano y 465 de norteamericanos. 1º
, Los mexicanos hemos estudiado poco a Estados Unidos. De los 126
o~os sobre es_e p~s que se encontraron en la cíudad de féxico en 1985,
571/~ era~ en mgl~s y 41 % en español olo cuatro de las 126 bras
hab1an
sido
e cntas por hispanoamericanos y solo una por un
•
11
mexicano.

L~s pla~es ~e es~dios de las principales universidades apena
empiezan a 1nclu1r la historia de stados Unidos aunque algunas de ellas
ofrec~ el curso_ solo como optativa. olo dos instituciones en el paí el
Colemo
·
. o: de. ,M,ex.leo Y el In Stltuto
...Mora, promueven de manera activa' la
mvest1gac1on sobre Estados Unidos. 12 En años recientes ha habido
e fu.erzos loable del Colegio de léxico, la U
M, el CIDE v el
In~t1tut? foca para ~u~licar obras obre Estados Unidos y alg~as
uruvers1dades de provincia corno la niver idad 1\uto'noma d
Le'
d"f
·
.
e 1 ue o
on para 1 undir la lustoria de ese paí .
La razón duo~écima es para saber como se define la política exterior
de E_stados Urud~s . p rque esta afecta a todos los país s v mu ,
e ~ec1alrne~t a Mex:c_o. Es bien sabido que la dinámica intem; de u;
~~ det~r~ma_ su politica exteri?r. Dos casos lo ejemplifican con nitidez.
norteamencano del siglo XIX tu- e 1mpu
·
lsa do
i expans1orusmo
bl
nexora eme_nte por el crecimiento demográfico derivado de la
d~ comu~al mmi~ración europea. La población se duplicaba cada 23
anos. Ma y ma p rsonas exigían y devoraban más y más tierra
L

°Cosío Villegas.

1

1uñez Gar ·
ylvia 112
· una remterpretación
•
norteamericana·
.
aa _Y _otros, "H a~ta
de la historia
G
•
.
6
atulo
en
bibliotecas
mexicana
',
Smimcia.
2 mavo-ago. l 985· 111
12
.
. eorg _Le,denberger, "Exploring the Pase of the 'Other': the Practice o.f
.
H
lStOn• 10 i\Jex.1co" j
/
.f ,1.
&lt;h ·Í /
. • o11m11 (!¡ l~t imed Age a11d Prognssi1't' E ra, 1.4 2002: párrafo 6, 81 20
ttp. www.hi torycooperaave.org/ joumals/iga/ 1.4/ leidenbetger.hunl&gt; .
11

c•u

··

�466

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

empujando la frontera hacia el oeste en un espiral implacable. Este
proceso expansionista barrió a los indígenas y se llevó de encuentro a
México. inguna fuerza en este continente lo hubiera frenado. Es risible
decir que Santa Anna perdió a Texas. Texas y todos los territorios al
norte de
bcico estaban perdidos desde el momento que Estados
Unidos inició su jrrevocable marcha hacia el Pacifico.
Tomemos otro ejemplo que afectó menos a éxico y más al resto del
mundo pero que igualmente refleja como la dinámica interna de un país
determina su política exterior. Después de la Primera Guerra Mundial los
Estados Unidos le dio la espalda a Europa y al mundo en una actitud
agresivamente aislacionista. u Congreso rechazó ratificar la Liga de
~ciones, un organi mo internacional, precursor de la Orgaruzacióo de
aciones Unidas que tal vez hubiera atenuado o desarticulado algunos
de los factores que desembocaron en la egunda Guerra [u.ndial. El
gobierno de Estados Unidos permaneció imperturbable mientras Hitler
iniciaba su proyecto ambicioso de rearme y expansión de Alemania. Las
fuerzas internas que obligaron al aislacionismo determinaron también el
destino del mundo.
Conocer esas fuerzas permitióa a México saber qué e puede esperar
de Estados nidos, cómo negociar rnn él, cómo reaccionar a su
conducta y sus posturas y cómo tomar mejores decisiones en nuestra
política exterior.
La razón decimocercera para estudiar a Estados U nidos es porque
constituye una extraordinaria forma de observar los grandes procesos y
fuerza que han formado al mundo moderno. e refiero a la religión, la
democracia, la inmigración, la lucha de las mujeres la tecnología, la
industrialización, el nacionalismo el capitalismo, el imperialismo y la
globalización. Todos esos fenómenos se encuentran en la hechura de
Estados Unidos. Es un grao aparador de la fuerzas poderosas que han
tenido impacto en el mundo.

La razón decimocuarta e tá relacionada con la anterior. r os permiaóa
comprender muchos de los cambios en el mundo porque muchos de
ellos tienen su origen en el poderoso motor capitalista que se fraguó en
Estados Unidos. Tomemos ta!) sólo un ejemplo. La caída del imperio
o iérico es uno' de los grandes acontecimientos de la historia pero no
ca ó solo. por contradicciones y debilidades internas. También se
derrumbó porque no pudo competir con el poderlo económico,
tecnológico y militar de Estados Unidos y Occidente. Había una

18 RAZONES PARA ESTUDIAR A ESTADOS UNIDOS

467

alternativa al sociclismo totalitario. Sin esa alternativa la población del
mundo probablemente estaría viviendo en una época más sombría.
~l tema . de la democracia ocupa la razón decimoquinta. Estados
Umdos ha . sido el laboratorio más grande de la democracia en el m und o,
con expenmentos y experiencias a lo largo de casi 230 años. México
pued~ aprender ~ucho de esa experiencia para la construcción de su
propia democracia. Al ob ervar el largo trayecto norteamericano una
cosa parece extraordinariamente clara: la democracia es un camin~ no
un ~esáno. La construc~i~n democrática es un proceso que n~nca
termma. Como la revoluc1on permanente de Trotsky, exige renovación
con~tante: Esto se evidenció de manera pasmo a en la elección
pres1denc1al del año 2000 (decidida finalmente por la Suprema Corte) en
la que gan_~ un c31:~~ato que tuvo menos votos populares que su rival.
Esa ~~eccion exh:?10 problemas serios en el sistema que requieren
atenc1on y correccion.
¿Que n~s dice esa experiencia a los mexicanos? En nuestro país existe
la_ percep~ion de que estamos en una transición a la democracia. Algunos
piensan, mcluso,_que ya hemos ll~gado. La experiencia ajena nos ugiere
q~e la demo~rac1a es algo que e uene que construir y defender todos los
día~ para siempre. Aquellos que piensan que ya hemos llegado, ahora
e tan batallando para explicar el riesgo de una regresión al autoritarismo.
Ott~- aspecto de la experiencia norteamericana es evidente: sin
educaaon no puede haber democracia. Es la piedra angular sobre la cual
se construye el sistema. Los fundadores del estado noneamericano
ap~ tar~n a educar al pueblo. Por ello la construcción de escuelas y
uruvers1dades en ese país no tiene paralelo en el mundo.
La _educación en . , éxico, e_n cambio se restringió a una capa muy
peq~ena ~e la poblacton. Los liberales del siglo XIX vieron frustrado su
Sueno de_llllplantar un sistema democrático debido, en buena medida, al
escaso 1:1:vel educativo de la ma •ocia de la población. Porfirio Díaz
r~conocio est~ y de~dió que México olo podía ser gobernado por una
dictadura. Mas recientemente, Carlos Salinas consjderó que México
~stªba preparado para una apertura económica pero manteniendo un
es~u~ma político autoritario. México debe tener bien claro cuales son sus
pnondad~s. Podemos aprender de la experiencia noneamericana v poner
la educación en primer lugar.
·

�l 8 RAZONES PARA ESTUDIAR A ESfADOS UNIDOS

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

468

469

La razón decimosexta para estudiar a Estados Unidos es para saber
qué hizo bien y qué hizo mal. Eso nos permitiría conside~ar la utilización
de lo primero ) evitar lo segundo. Lo que nuestros vecinos han hecho
bien y mal llenaría una biblioteca entera. Me limitaré a. dos ejemp_los
positivos y dos negativos. Desde sus inicios, Estados Urudos ha terudo
una prensa bipe;rcótica. r luchas gobiernos se bao quejado y han rr_at~~o
de amordazarla. Cuando le preguntaron a Tomás Jefferson su optruon,
respondió: "Si tuviera que escoger entre tener un gobierno sin
d periódicos
. , ,, 13
1
o periódicos sin gobierno, no dudaóa en escoger a ~egun a opc1on .
Incluir la libertad de prensa, junto con otras libertades que los
fundadores consagraron en la constitución, es algo que hicieron muy

norteamericano está muy polarizado sobre este tema. Al comentar el
proyecto espacial de ~ush de_enviar astronautas a Marte un cómico dijo
que es para buscar am1gos alla porque ya no tiene aquí en la tierra.

bien.
Pero hay que recordar que en esa misma constitución se consagr_ó la
libertad a portar armas. Eso ha contribuido a convertir a Estados Urudos
en una de las sociedades más violentas del mundo. ¿Quién no recuerda
las escenas desgarradoras de dos jóvenes con carabinas de alto po~er
masacrando a us compañeros horrorizados en la escuela de Columbine

Curio a~c?~e e o u:mi~ames han llegado a una ociedad que en d
pa a~o aruqu1lo a los md1os, encadenó a los negros de pojó a lo ~
mexicanos y le cerró la puena a los chino . Ahora todos convi, en en un
ambiente de aparente armonía. Esa es otra de las grandc:contradiccione que hace del estudio de esa nac1on
· ' una aycnrura
fa cinante.

La ra~?º dec~osé?tima par~ estudiar Estados Unidos es porque e.
una oac1on mulnrracial y pluncultural que se ha convenido en un
gigantesco laboratorio donde com íven annonio amente las razas más
di~rer~as de~ mundo _e? un mismo si tema económico, politice y jurídico.
mgun pa1s ha rec1b1do tantos y can diver os inmigrantes. De de 1820
hasta 1996 se estima que entraron legalmente más de 63 millone de
persona de prácticamente codos los países del mundo. 14

en Colorado? Esto es algo que han hecho muy mal.
n relación al papel que lo Estados U nidos ejerce en el mundo, en el
lado positivo tendríamos que recordar el magnífico papel que . jugó en la
egunda Guerra fondial para sal ar al mundo del flag~lo fascista. o es
descabellado pensar que sin la participadón nonearoencana el _resu1t~~o
pudo haber sido muy djferente. Después del conflicto, una inyecc1~n
masiva de recursos estadounidenses a través del Plan Marshall levanto a
Europa de su postración y ayudó a construir un mundo cualitativamente
mejor.
Pero el papel que ejerce stados Unidos en el mundo tiene un la~o
oscuro. us intervenciones n cada rincón de la tierra han generado odio
y rechazo que se traduce en un mundo más inse.gur? como lo
demo craron lo ataques terrori ta en Nueva York y , ashmgton el 11
de septiembre de 2001 ) en adrid, España el 11 de marzo de 2004.

1 imervencionismo de Estado
nidos provoca rechazo en su
propio pueblo. n sector imporrante de la opinión p~blica_con idera que
el gobierno de Bush se exceclió al mentir sobre la existencia de armas de
destrucción masiva para justificar la in asión de Iraq. El pueblo

Ademá , e. po iblc que podamos aprender Je esa expericncin. L' 11
debate c¡ue existe en México ah ra s en relación a los usos ,. coscumbn.::de nuestras comunidades indígena . L s norteamericano· con i&lt;lc:r:rn
haber resuelto ese problema aceptando la divers.i&lt;lad social \' culrur.tl
pero d nrro de un mismo sistema político y jurídico que gar~ntiza 'º"
m1 mo derechos a t do .
La dccimoctaYa r ú~tim~ razón para estudiar a E radas Unidos c. , 1ul·
una parte de nue tra h1 toaa y cultura e rá allá en los casi 25 millo nes tk
inmigrantes o ruj?s de inmig_raote mexicano. que radican en aqué.l pak
La llegada cononua de mJllones de paisano le ha imectado a C..'~ .1
soci~da~ una dosis permanente de valore . , tradiciones · r c stumbrl'"
mexicana . Lorenzo Meyer ha expresado que la culrura de ~léxico com,
un especi de Al Qaeda cultural ha inYaclido al país más poderoso &lt;.k '
mundo. 16

14 ~-aymond Cohn, "lmmigrarion ro the
aice&lt;l tates" , l~I /.,\ .'tt F.11qrlop,-d1,1, l .¡
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11

�MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

18 RAzONES PARA ESTUDIAR A EsTADOS UNIDOS

Este es un giro novedoso porque desde tiempo atrás en México
muchos han expresado d temor de perder nuestra esencia cultural ante la
embestida norteamericana. Por eso algunos grupos rechazaron la
apertura de un restaurante McDonald's en la plaza central de Oaxaca.
Pero esto no es privativo de México. Para lo fundamentalistas islámicos
la difusión de los valores norteamericanos en sus países on obra del
demonio. En Japón, Europa todo d mundo se ha expresado el temor
de que la cultura local será barrida por el maremoto cultural
estadouniden e.

Mi propia experiencia y la de muchos mexicanos que hemos vivido en

470

Por eso resulta paradójico que uno de los intelectuale más
reconocidos de Estados U nidos expre e el temor de que la ola mexicana
inundará a su país. amuel Huntington ha provocado una polémica
apasionada con su argumento de que el desafio más grande para la
identidad estadounidense tiene su origen en la enorme y permanente
inmigración de América Latina, y sobre codo, de México, en la tasa de
fertilidad de esos inmigrantes, muy uperior a la de los negros blancos
norteamericanos. 1

Lo que Huntington ve amenazados son los valores· que hicieron a
Estado Unidos el país más exitoso del mundo entre ello , el
protestantismo, el individualismo, la ética del trabajo, lo derechos
individuales, la responsabilidad y rendición de cuentas de lo gobernantes
y la creencia de que los seres humano pueden consrruir un paraí o en la
tietra. El politólogo de Harvard afirma que lo mexicanos n nos
ajustamos a los patrones que rigieron a los inmigrantes anteriore y que
nos regimos por otra escala de valore . Más aún, la población hispana se
reproduce con mayor celeridad y se estima que para el año 2 50, uno de
cada cuatro estadounidenses será hispanoamericano. La cercanía con
México le permite a esta población recibir refuerzos constantemente,
tanto .humanos como culturale .
Esto esci en el centro de la preocupación de Humington y muchos
norteamericanos pero su análisis e cuestionable en un aspecto crucial.
Cuando insiste que los ruspanos no se ajustan a los parrones y alores
norteamericanos, no ha medido la capacidad y profundidad de
adaptación de los hispanoamericanos al pragmatismo norteamericano.

Estados Unidos demuestra que se pueden conciliar los valores de ambos
países en un proceso de sincretismo cultural. Sin abandonar algunas de
sus tradiciones, los inmigrantes, y sobre todo los hijos de los inmigrantes,
aceptan y se rigen por aquello valores de la ociedad angloamericana
que les conviene para avanzar en el campo económico y social. Es un
proceso selectivo, no excluyente. Lo que también resulta claro es que
Estados Unido iempre ha tenido un paragua cultural muy amplio pero
todas las razas, etnias y grupos aceptan un mismo sistema económico v
un andamiaje p litico-juódico que ha mostrado u eficacia y les permic~
vivir en armonía y con pro peridad.

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REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA
EN LA MANUFACTURA NUEVO LEÓN ,
DÉCADA DE LOS NOVENTA
REGIÓN INDUSTRIAL DE MONTERREY
D ra. Eschcfo Gutiém:z G:ui'a
Doctora en Economfa por la l inivcrsid.1d de Parí.
Directora del [o tituro Je 111\'1::-tigacionL·,
de Ciencias Soci:tks dl: l.1 l '. \:'-,. L

La regiones industriales avanzan de manera difcrcnci. da en b
evolución de lo procesos de ree tructuración productiYa que dan ongcn
a la emergencia de nuevo sistemas prod11rtiros _J' 1110&amp;/os tf¡, ((l/idml t¡uc
participan en la definición de las alternativas &lt;ld fururn dc b
indu rrialización de la naciones .
Obviamente, el universo de la industria manufactun:rn 110 L'S
homogéneo, por el contrario, e encuentra ampliamcnn.: din:r'-it-icadn cn
u interior. Para poder beneficiar e del modelo de apertura 1nrcrn:mnn:\\.
propia de la etapa de globalización económica, las cmprl'::1: b:111 rcnido
que transitar por proceso de transformación de sus compnncnrc: dc1
si tctna productivo. ~ s decir, iniciar pr ce os d&lt;..' r&lt;..'&lt;..'SI rucrur:1c1i"&gt;n
productiva, cambio organizaciooal de la cmprc,;:1 , pnl111cas tk
flexibilidad del. trabajo y isrcmas distributivo de con. t:n~, 1 en 1:i~
indu trias. in , tas rran, formacionc · a niv l micmcconr·&gt;1nico, nn c::
posible alcanzar 1 s niveles de compeátiYidad yuc ha 1mpuc:,;t&lt; 1 l.1
· globalización. Ju tamente, el problema radica en &lt;.JU 11() co&lt;..b!- la:cm~resas tienen las mismas oportunídade de modcrnizar:,;t, de ahí que,
la diferenciación producti a es muy profunda en el !-cno de la 1ndu~tr1a
manufacturera de las regiones.

�REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉ:CADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
. INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

474

En la etapa actual de la globalización que estamos presenciando~ los
sistemas productivos se encuentran configurados por la polandad
fordtaylorismo-ohnismo (Coriat, 1993; Boyer y -~urand, 1993): Esta
relación dialéctica entre los componentes tradicionales del sistema
productivo del fordtaylorismo (Estados Unido~) y su confr?ntación c_on
los nuevos componentes del sistema productlvo del ohnismo Qap~n)
van estableciendo las fronteras entre el atraso productivo
(fordtaylorismo) y la modernización (ohnis~o). En consec~encia, la
polaridad atraso-modernidad establece ~n ampli~ rango detenrunado poc
los componentes del si tema fordtaylonsta amencano, por un lado ~ por
el otro, por los componentes del sistema ohnista japonés. El ohrusmo
hace referencia al sistema productivo disefiado en Japón con la destacada
participación de Obno (1989) en la empr~sa Toyota y lo pod~_mos
entender como el nuevo paradigma productivo emergente con caracter
univer al capaz de desplazar los sistemas ford~yl~ris~ do~tes en
los Estados U nidos. Así, en un país, en un distrito mdustr1al, en una
rama de industria e inclusive en el seno de una empresa coexisten dicho
sistemas productivos, híbridos, aunque con predominancia de uno de ellos
Frente a esta coyuntura, en la región industrial de Monterre, se han
ido desarrollando también diversas estrategias productivas y formas
salariales particulares que, al combinarse e~tre e~s, dan origen a esce~ario1
de actividad industria/ que bien pueden ser diferenciados. Cada escenario de
actividad industrial desarrolla estrategias tecnológicas particulares
configura modelos de calidad y productivi~ad_di ~tos, ~enera formas
salariales y de inserción en la estructura de dis~b~c1on d~l ~greso que le
son propias a su configuración industrial participa de di~ontas ~-eras
en la creación del empleo y la calificación. Cada escenario de acu 1dad
industrial es portador de una oftrtá de d~sarrollo económico ,capa~ .~e
convertirse en dominante con el correr del oempo. Dependera del ex.1to
económico de sus estrategias productivas, del peso que jueguen las
institucione creadas para complementar su desarrollo y de las accio~es
políticas y sociales de los
ujetos (trabajadores, empresanos,
instituciones) involucrados.
A mediados de 1993, se levantaron encuesta 1 en el Departamento de
Estudios de Mercado de la ecretaria del Trabajo del gobierno del
ncuesta a las empresas que tienen más de 99 personas ocupada . El nivel de
confianza de la muestra es de 95%. Las empresas que tienen más de ~00 p~~sonas
ocupadas representan e IS¾ de los establecimientos, aportan e180% de la_mvers1on Y12
producción, así como el 65% del empleo. Est:amo hablando de un uruver o de 439
industrias de acuerdo con los daros del Inegi que tienen más de 99 personas ocupadas
1

475

Estado de uevo León. La primera se circunscribió a las industrias
manufactureras de la región industrial de Monterrey que contaban con
más de 99 personas ocupadas y que corresponde, según la clasificación
de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (SECOFI), a los
estratos de la mediana y la grande industria. El peso económico de la
mediana y la gran industria, como lo arializamos anteriormente, es muy
importante dentro del sector manufacturero, pues si bien sólo
representar! el 5% de los establecimientos industriales, concentran el
80% de la inversión y la producción y aportan el 65% del empleo en la
manufactura en dicho estado (cuadro 1). Esta encuesta tuvo como
objetivo central conocer el grado de modernización en este uruverso
industrial constituido por las mediaI1as y grandes industrias.
Cuadm1

E [PRESAS CO

1AS DE 99 PERSOl AS OCUPADA IND STRIA
W 1 ACT1JRERA
uevo León 1993
~Wes de pesos)

tt-DL' TRIAS

TOTAL

ESTABLECIMlENTOS

INVERSIO

1

PR DL'CCI

EMPLEO

99 v más

439

5%

80%

80%

65%

RESTO

9,243

95%

20%

20%

35%

46,443,11 7

248,930

TOTAL

9,243
9,682
6,7 16,268
Fucnre: Anuwo Estadí t.ico de Nue\'O León. INEG1. 1996

La egunda encuesta se centró e~ la industria rnaquiladora, que en

1993 contaba con 92 empresas, participaba con el 12% de la
exponaciones manufactureras de uevo León y daba empleo al 7% del
personal ocupado en la manufactura en dicho estado. Esta encuesta tuvo
el mismo objetivo: conocer el grado de modernización industrial pero
re petando su status jurídico en el momento de efectuar la clasilicación
según los escenarios de actividad industrial.
De esta manera
c~~o componente
1?'"~nt~s: cambio
d1stnbut1 os de con

la encuesta se propuso recoger información obre
que integran los sistemas productivo , que son l
tecnológico, flexibilidad del trabajo sistema
enso cambio en la organización empresarial. tos

en uevo León. El directorio industrial de la Caiotra contaba con 266 empre. as \' la
mue tea de la encue ta sumó un total de 169 empresas. Los daros corresponden al ~ño
1993.

�477

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

REE~RUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
UEVO _
L EÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

cuatro criterios fueron utilizados como parámetros de diferenciación en
dos escenarios de actividad industrial. Se definió como industria moderna a
aquellas empresas que cuentan por lo menos con tres de estos
componentes, mientras que las que tienen dos o sólo uno de ellos
pasaron a formar parte de la industria tradicional.

modelo 01macroeconórnico
de apertura internacion
. al , pues solo
, particip
d
16
con e 10 e las exportaciones (cuadro 2)
ª

476

Con estos ~riterios las empresas manufactureras encuestadas que
cuentan con más de 99 personas ocupadas en N93 quedaron clasificadas
en los siguientes escenarios de actividad industrial:

1. !.A industria moderna
2. LA industria tradicional
En relación a la encuesta realizada a las industrias no maquiladoras y
de acuerdo con los datos registrados en la Cámara de la Industria de la
Transformación (CAINTRA) de uevo León, el universo tanto del
estrato de la mediana como de la gran industria fue de 266 empresas.
Esto significa que no fue posible ubicar un directorio más completo. De
acuerdo con la CA TRA sólo e:cistían 266 empresas con más de 99
personas ocupadas en uevo León y según datos 0.btenidos por el
Anuario Estadístico del Estado de uevo León del INEGI, existían 459.
Consecuentemente, los datos aquí presentados sólo son representativos
de ese universo de 266 empresas y los resultados pueden considerarse, en
todo caso, como tendencias prevalecientes en la industria manufacturera
que tiene más de 99 personas ocupadas. De ese universo de 266
empresas se obtuvo una muestra de 144. Se trata de una muestra
aleatoria simple calculad.a sobre la fórmula: n= (z2) (&amp;2) / (e2) = 144.
Esto nos da una confiabilidad de 99% con un error de 10%. La
empresas que contestaron el cuestionario fueron 130: seis proporcionó
información incompleta y/ o contradictoria y por eso fueron canceladas;
siete empresas no contestaron y dos ya habían cerrado o no se
localizaron. El resultado del levantamiento de la encuesta en la región
industrial de Monterrey nos permitió llegar a la siguiente clasificación:
1. La industria modema representa el 45% del total de las empresas
encuestadas ocupan más de 99 trabajadores; participa con el 80% del
personal ocupado y concentra el 94% de las exportaciones totales. Es
decir, la industria moderna resultó ser representativa del sector
manufacturero c;:xportador.

2. La itJdustria tradicional representa el 55% de las empresas; cuen~ con
el 20% del personal ocupado y no tiene presencia significativa en el

Cuadro 2

E

~

ESTA A 169 I 10 TRIAS
CO M.A DE 99 PERSO1 AS OCUPADAS
JNDUSTRIA MODER A. TRADICIO AL y MAQ ILAD RA
Nuevo León 1993
Escena ríos
de Actividad
Industrial

PERSO 1AL
OC PADO

EXP RTACI • E

45,568
80%
9,680
20%
55,248

2,706,930
94%
172,783
6%
2,879,713

100%

100%

39

13,557

446,4 7

169

68,805

1 DUSTRIAS

Industria Moderna
industria
Tradicional

58

45%
72

55%
130
100%

Total
Industria
l\laquiladora
Total Encuesta

.

3,329,190

fuente: 1lndustria
Ma quiladora de E..xpórt.'\C1on, INEGI 20{)1
.
2Per pe.cuva Esrndística en Nuevo León, L 'EGI, 2001
1nvcságación directa

Los resultados de esta investí ción d
~.
e campo la presentaremos en
industrialp d 1 . d
. o el analisis de los escenarios de actividad
· tradicional
••
forma p ·e a1 md ustna moderna ), 1ª ·indUStlla
destacando la
arucu
ar
e
sus
cuatro
compone
d
.
apartado E
1
d
me pro uct1vos, en un prjmer

e te ca ítulo abordand

industria.manu~adsegun o _apar~ado . analiza remo el desarrollo de la
componente9
dora,_con enfa is en el comportamiento también de sus
5 pro ucu os antes mencionado .

Laindustna
· mod emaJ la industria tradicional

Características generales
Antigiiedaddde'la s em,p mas. n el e cenano
. de actividad indu trial de la
industr·
' d e Ja empresa forman parte -de la
fábricas1ª .mo ema la . mavo
, na
Ía regió:.•';;;e~;,¡,9u; •mrls;ron el desarrollo de la indusrrialización d;
antígu" ed d
o e e as ueron creadas ante de 1939 es decir u
~ un 39011 0 c.rneron creadas 'entre 1940 r
1959 d ª es mayor de
. 53 anos.
urante el penado d
d 1
.
imponaciones E
e auge e modelo de sustitución de
1979- fund. n la etapa del desarrollo del fordismo periférico -1960e
aron el 21 o/co de eUas y en la etapa propiamente dicha
• de la

�478

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

EsTHELA GUTIÉRREZ GARZA

globalización -de 1980 a 1991- se establecieron el 15%. Por el contrario,
en el escenario de la industria tradicional sólo el 7% forman parte de las
fábricas de formación antigua fundadas antes de 1939. Durante el
periodo de despegue industrial, caracterizado por la sustitución fácil de
importaciones (1940-1959) un sector importante de industrias
tradicionales el 26% se establecieron en la región industrial de
Monterrey. En la etapa del fordismo periférico en {éxico (1960-1979) el
44% de las industrias tradicionales, se crearon en dicho periodo. Por
último en la etapa de la globalización, es decir de 1980 a f991 se crearon
el 23% (cuadro 3). Así, el 67% de las industrias tradicionales fueron
creadas después de 1960, situación que nos indica la vulnerabilidad de
este sector importante de producción en la manufactura y de los
enormes retos que significa la modernización industrial pues a pesar de
ser relativamente jóvenes no nacieron con los cambios tecnológicos
propio de su tiempo y no se ajustan a las tendencias intemacionale
dominantes que están surgiendo como modelos de industrialización.
Por ejemplo el modelo italiano, de la región norte de Italia, basado en
un andamiaje de pequeñas y medianas industrias utilizando nuevas
tecnologías y orientados hacia la producción flexible y diferenciada,
compite por abrirse un espacio en el contexto de la globalización de los
modelos productivos emergentes. Este modelo de industrialización
ostieoe que, las grandes empresas fordtayloristas, concebidas para
realizar todas las fase de producción al interior de la fábrica esta siendo
sustituida por un modelo de desgajamiento de múltiples fases y e esrán
relocalizando al exterior, en fábricas pequeñas, eficientes, fle~bles que
establecen relaciones de ubcontratación. i bien la indu tria tradicional
en la región industrial de Monterrey no esta integrada por relaciones de
subcontratación sólida como el modelo italiano, cabe destacar que el
67% de la industrias que e tán orientadas al mercad&lt;;&gt; interno fueron
creadas después de 1960 en marcado contraste con lo ocurrido en la
industria moderna donde el 64% de éstas empresas fueron creadas antes
de ese año (Cuadro 3).

Más de 53 años
ance.s de 1939
De 33 a 52 año
de 1940--1959
De 13 a 32 años
de 1960-1979

MODERNA

TRADlCI r AL

25%

7%

39%

26%

21%

44%

De 7 a 12 años
(de 1980--1985)
De 2 a 6 años
(de 1986-1991)

13%

J3%

2%

10%

479

n la manufactura de ue o Leo'n , la ramas
. Ramas
. de industria.
, .
md~ ~1ales mas unportames son la metalmecánica, la de mincrale no
me~cos, la de la industria química la de alimentos. En su conjunto
part1c1pan con el 42% de la producción total manufacturera.
Con_ ~cuememe?~e, la industria moderna aJ igual que la indu tria
tradic1ooaJ pamc1pa de las mismas tendencias. A í, n la industria
moderna, ~l 45% son industrias metalmecánica el 16% penenecen a la
rama de _mmeraJes no metálicos; el 14% a la industria química v el 10% a
~a de ~mentos. En u conjunto repre entan el 85% del t¿tal de las
mdus~as modernas y el dinami mo 9ue le imprimen a dichas ramas es
mur importante. u presencia fortalece la e tructura tradicional de la
región i~tegra_da . por índu tria de biene de capital • de bienes
~nterm~dios pnnc1palrnente. A su vez participan de la nuevas tendencias
m_du tnales de de arr llo de las ramas de biene de con umo, como la de
alimento (Garza, 1994). Por su parte, la indu tria tradicional se urna
~ambién a la mismas tendencia . La cuatro rama de indu. tria· más
importantes son la química que concentra al 2 % de la industria . el
25_% lo on de la industria metalmecánica. El 14% pertenecen a rama de
mm~raJe no metálico y el 13% a la industria de aliment , . En su
con¡unto representan el 79% del e tal de indu trias tradicionale v u
pe_ o en la vida indu t~ial de la región es muy imp rtantc pue al ~ car
onentada aJ mercado interno participa de manera actin en los de lo
encadenamiento pr ductivo como pr ve d ra de in umo .

El c~pital exlt~1yero y el mermdo e:xtemo. En la indu tria moderna, la
P_resenc1a del capital extranjer tien una importancia con iderable. p r
e¡e~pl0, el 7% de las empre a. tienen una participación de 1 0%, d
capital extr_anjero. El 2 °/c, de ellas tiene una participación de ha ta 5°., .: ,
capital nacional y hasta 25% capital extranjero r el 66% son industrias
con 100% capital nacional. En otra palabras, ~j 34º/r, de la empre ~cuentan con div . r o grado d e part1c1pac1on
· · · ' d e cap1ta
· l extranjero.
re
.contacto con la mternacionalización del capital de la región industrial de
Monterrev
· · exportadora acumulada
. . , ¡· unto con to d a una expenenc1a
progr~si amente a lo Jargo del proce o de indu trialización impul ado
por dichas industrias, ha favorecido el proce
de adaptación a lo
cambios tecnol ogicos
' ·
· ·
y orgaruzac1onales
que e e tán desarrollando a

�REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

480

· d alianzas productivas
nivel mundial, así como, a las nuevas estrategias e
en empresas internacionales (Pozas, 1999).
.
.
la ,... dustria tradicional la presencia del capital
Por el contrano, en
,...
. .
. • -,
.
b . Si bien, el 9% de las industnas ttene una part1c1pae1on
exttan¡ero es a¡a.
ntran las
alta de 100% de capital extranjero, en el otro extre~o se e~cue 1 25º/c
.
b .
articipación -75% capital nae1ona y
o
empresas que tienen ªlª P
urna sólo el 16% de las
701
1
•tal tranjero- y que representan e 1o.
s
,
. .

:a~s~: tradicionales han establecido alianzas p~oducti:as b:;c10:ale ~
En marcado contraste con las empresas de la .":dustt1a m ~s :o
alcanza el 34%. En efecto, la industria tradictonal es un
~
apropiado por industrias mexicanas: el 84% son empresas con el 100 Vo de
capital nacional (cuadro 4).

Cuadro 4

PROCEDE C1A DEL CAPITAL
Re ·ón Industrial de Monterrey

CAPITAL
100% acional
100% E.xtran'era
25% Extranjera
5% acional

7%

84%
9%

27%

7%

Fuente: Iovcsogación ditecu

.
., d
· dustrias tradicionales en el
Consecuentemente, la m erc100 e 1a tn
. .
.,
el
.
d
· s· muy poca part1c1paaoo en
mercado presenta las !lllsmas ten encta .
d .
rna oritariamente abastecedor del merca o interno.
merc~do externo y.
esa dedicadas 100% al mercado excemo.
Por e1emplo no existen empr
. , al
do
.
b
,
6% destina el 75% de su produccton
merca
Sin em argo, un_
..
.a se encuentra el 9% de las empresas
externo. En la rrusma rucunstancJ
d
•,
un 32% destina una
d .
entre 25 y 50% de u pro ucc1on y
que e s ~
ila entre el 5 y el 15% de su producción al mercado
que ose
• - ~,
·
ierto
Proporc1on
E d . el 47% de las industrias cradic1onaies nenen ~
ex;~¿ºde e~::~cia exportadora. Por el contrario, el 53% desuna el
de su producción al mercado interno (cuadro 5).

foo¾

Cuadro 5
DESTINO DE LA PRODUCCIÓ
Re ·ón Industrial de Moaterrc '

75% Extranjera
25% acional
75% aciooal
25% Exaao·era

10%

6%

61%

41%

fuente: lnvesripción directa

481

Como podemos observar, dada su experiencia exportadora, que en
última. instancia significa competitividad en el modelo de apertura
económica internacional un sector jmportame de la industria tradjcional
ha iniciado procesos de mod rrúzación industrial. Por el contrario, otro
amplio eccor s ha quedado rezaga.do utilizando los métodos y
estrUcturas tradicionales d producción mdu erial. n el ca o de la
industria moderna la experiencia exportad ra e muy fuerte lo que no
indica qu los proceso de m dernización indu trial han sido inten ivo
en dicho e cenario de actividad industrial.

Reestmct11ració11 prod11diva
El cambio tecnológico en tanto e tratcgia producti a, se viene
anunciando de de principios de los años setenta como la medida
fundamental para superar la crisis estructural del fordtaylori mo en los
países de arrollado . Como lo mencionam
antcáormeme, la
concepción tecnológica fordraylori ta di ñó un si rema de máquinas
ógidas donde el trabajador era colocado en un pue co individual y fijo
obligado a de empeñar una tarea especílica dentro del proce o del
trabajo e impo ibilicado de realizar alguna orra.
ta ngidez del i r ma
tecnológico indu trial constituyó a partir de lo años treinta el isr ma
productivo idóneo obre el cual de can ó el crecimiento &lt;le la
producu,·idad.
d ar, la rigidez del pr ce o tecnológico fordtayl ri ca
constituyó la fuente del crecimiento de la productiYidad. Esta
concepción sobre la que se desarrolló el i tema producciv de 1 "año
de oro" de la economía e tadouniden e adquirió con el tiemp un
crecimiento exponencial, de fragmentación de la rarea y de crecimiento
extensiv de las lineas de producción que acabó p r agorar tanto las
po 1bilidades de u cr cimiento bisr ' rico e mo de su di, eño conceptual.
El 1scema for&lt;ltaylori ta perdió eficacia productiva por el incremento del
aempo 'mueno que acompañaba la concepción tecnológica-organizada
en rorn al "one best ira , de ejecución de una carea.
í mi mo, p rque
un trabajo cotidiano, una vid útil del trabajador organizada bajo dichos
pr1ncipio , de arrollaron la resistencia de lo obrero , el desgano al
trabajo, el crecimiento del ausentismo y de la rotación pre tonando
eriamenre sobre los mecarúsmos que permiten el crecimicnro de la
producti idad. Al mi mo tiempo, bajo este concepto producovo ern
inclispensable almacenar in urnos . lo in entarios manrenían un peso
muy elevado en la contabilidad de la empre a .

�REE~UCTURACIÓN PRODUCnVA EN LA MANUFACTURA
UEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

E.STHELA GUTIÉRREZ GARZA

482

El cambio de la concepción tecnológica en el quehacer indu trial se
impuso frente al agotamiento y las contradicciones que el mismo sistema
productivo taylorista había creado. Ante la inflexibilidad de los istemas
productivos creados por el fordtaylorismo se diseñaba una concepción
alternativa como fuente de la productividad: los equipos flexibles
sustentados en la microelectrónica. urgen así, nuevos sistemas de
máquina de control numérico, los equipos computarizados con diseño y
fabricación integrados y los robots (Coriat, 1990).

industria tradicional.

La reestructuración productiva en la industria moderna
Desde el año de 1975, el proceso de reestructuración productil'a, de la
industrias modernas de la región industrial de Monterrey ha sido ,mry afta
J' con una J11erle intensidad. Para el año de 1992, el 97% de las industria
modernas habían invertido en nueva tecnologías. De ellas, el 31 % lo
hizo por primera vez antes de 1979. El 21 % lo hizo entre 1980-1985 ) el
48% entre 1986-1991. Esta actualización tecnológica e notoriamente
reforzada por el hecho de que por Mtima veZJ entre 1989-1991, el 96% de
las industrias modernas continuaron realizando cambios tecnológicos.
Inclusive, el 77% de las indu trias contestaron que ·pen aban hacer
nuevas inv rsiones en tecnología antes de 1996 (Cuadro 6).
Cuadro 6

RESTR cru RACl
PRODUCTlVA
·ón iodµstrial de Monterre,·

• o

97%
3%

47%

31%
21 %

3 %
20%

53%

33%
67%

Primeras
tecnologías
D e 1975a199
De 1980 a 1985

48%

43%

92%

0%
4%

4%
75%

96%

21%

0%
0%
100%

77%

27%
73%

26%
74%

Plan de invertir
antes de 1996

Sí
No

33%

Fuente: [nvestigación dírecca

La modernización tecnológica a partir de la segunda mitad de la
década de los años setenta, se convirtió en el imperativo impuesto por las
relaciones de competencia intercapitali ta. Iniciar el proceso de
reestructuración del aparaco productivo y adquirir las ventaja en
productividad que las nuevas tecnologías ofrecían se constituyó en uno
de los retos más importante de las industrias que querían modernizar e.
En este apartado analizaremos el comportamiento de la ree rructuración
productiva que se desarrolló tanto en la industria moderna cono en la

Sí

De 1986 a 1991
Ultimas tecnologías
De 1975 a 1979
De 1980 a 1985
De 1986 a 1991

..83

0%
8%

Esto significa
q_ue.' en este escenano
. de actividad industrial 1
.,
ali
actu . zac10n, tecnologica
· ó un pape1importante
•
. . ¡ug
en el contexto de lasª
1
re aaones mter capitalistas determinadas tamo por la
. .
exportad
. .
expenenc1a
,1
dor~ como por el pos1c10namiento y liderazgo de las empresas en
e
merca o interno.

· de nueva tecnolooias adquirid f
, En. su gran ffiat'O
1 ría, e1 Opo
maqwnas d c t ¡
,.
b.
as ueron
fu
1
on ro numenco que ascienden a un total 331 · enseguida
eron os robot con un total de 64 Y por último lo' .
eAD/
CA.M con , un to tal d e 33. E tos procesos
·
1 temas
de introducción de
nueva tecnologia son muy diferenciados. En al nas
aparecen como encla e de tecnología de punta ubicara en =~i:nª s
~~:s~~eslabonanlíncon lo típic?s procesos fordtayloristas. n otras, se
líneas dtn en . _eas automa~zadas de pr ducción alternativa a la
producc1 n fordtaylonstas y coexisten al interior de las m ·
empresas
· ¡a ex1stenc1a
•
. de sistemas productivos hiíb 'd1smas
. .
: Es d ecrr,
s1gn1fican a
.
•
n os es
de actividad industrial· Po r úl orno,
.
tamb. , 1 en este •escenar:10
,
suce de
ien a renovac1on total del proceso productivo el des laz .
absoluto de los procesos fordtaylorisra de producción v
us:nutue~~o
por
procesos
de
rodu
.
,
fl
.b
.
,
rod . ,
pd . caon eXJ le aunque nocor1amence orientadosc10n
a la
P uccton estan anzada.

1:

La introducción
de nuevas te cno logta
, mo d.rnco
e , los requerimiento de
califi
., d l
cacion
e
;i.
mando
de
obra
"
·
b'
.
.
. 1 ien este a pecto lo analizaremo
Po te
obrernormeme '¿por lo pronto po d emos destacar que la presencia de los
máqw?s opc~ran o nuevas tecnologías en relación a aquellos que operan
· d usma
· modernas.
im ul nas
d u1as e de 11
. ·.4º./io en ¡as in
te hecho h
P
sa
o
los
requeOID1e
t
d
Lifi
·
,
trabaj d d"f
nos e ca icaaon configurando un tipo deª
inicia a or 1 erente al que crea el fordtaylorismo tradicional. Es decir e
despl un p~oceso de reubicación de la calidad del traba1· o en la fábrica-' un
azamJento del tr b · · l
•
•
inteligente (Dejours 1~9~\~-sunp e hacia el que desempeño del trabajo-

�484

EsTHELA GUTIÉRREZ GARZA
REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

Es decir, que las nue as tecnologías son la respuesta estructural a los
reclamos de flexibilidad que surgieron de de principios de Lo años
ochenta (Bo er, 1989; Tolliday Zefrlin, 1992). on la bú queda de un
nue o pa adigma teórico-hi rórico obre el traba' . in embargo, por
flexibilidad del trabajo se ha llegado a entender muchas co a : nuevas
tecnolo 'a c n equipo flexibles, capacidad de las mpresa para
adecuar e a la demanda rran formación de la ge tión empre aria!,
modificacione en la relación aJariaJ d sreglamenración de las g ti, n
e tata! del trabajo, de I s mecanism in tituci nal de formación de los
alarios, de cienos logro c dificado en lo contratos col cti o , de
anuJaci 'n de alguno rubro del alacio indirecto
reducción d los
ingre o del alari etcétera. P r llo, e útil diferenciar las dos
e rrategtas dominante de flex.ibilidad del trabaj . quélla que e ta
vinculada con las estrategia producti as de largo plazo qu garantiza el
crecimiento d la productividad, competitividad y la obtención de
ganancia denominada flexibilidad dinámica. La otra vinculada a 1
e trate ·a de cort plazo que finca l lo
de la e mpetitivídad ' ele
lo márgen
de ganancia en la di minución del co to lab ral y
denominado la flr:xibilidad es/ática. La fle. ibilidad dinámica
tá
fundamenta.da en 1 cambi tecn J'gico mediante la intr ucci · n de
equi os flexible computarizado que ope óan e me el nue,·o porte
del desarrollo de la producti idad y en c nsecucncia, de la
comp tirividad en el lar o plazo. ste típ de fl x.ibilidad implica una
e rrategia dinámica, pue enera e labonamientos productiv s tanto en el
s ccor de la recnol gía com el di ño en ca cada de nu v pr dueto .
, pue , una e rrat gia para l largo plaz . u impact ería tanto
pan ivo, creand au v
polo d
e arr ll indu trial, e mo
inten i,To, re tructurand la mdu tria manufactur ra hacia adentr .
P r el e ntrano la flexibilidad estática es una e rrare ia basada en un
c ajunto d medida in tirucional y acial gu tienden a r ducir el
e t alari J. ons ·tu e e fact , un proce o de de r gulac1ón qu
ignora o elimina los c ~ di os I borale prec ·i temes con el fin de
c n eguir efect econ m1
que incrementen la compeciá 1dad. t
aum nto de la c mperitividad ·e tá ba ado en la inten 1ficaci · n de la
fuerza de trabaj que incorpora t da las medida posi le que
conduzcan a aumentar la carga de trabajo y reducir I alario. n
con ecuencia este tipo de flexlbilidad implica una sttat ·a está cica de
cort plaz , pue su efect
on inmediat
ayudan a re lver
individualmente la ren abilidad · 1 capital, aunque oc1almentc e tén
d encadenand obstáculos al pr e o global de acumulaci, n. E ta

estrate ia deno111inado flexibilidad estática utiliza
inrensificaci 'n del u o del trabajo c rno
porte de
producri a ( ohen y Zysman, 1987).

485

mér d
de
e rrate

u

,1dent mente, l. estrategia de la flexibilidad dinámica ofrece una
of~na d~ d arrollo económico y ocia) o t nido. A ni,·el endógeno p r
la 1?ten 1dad de cncadcruunient s pr ducriv que e d pr nden d la
poliaca, d re tructuraci · n tecn 1· ica calific ción • pohv, lcnci de J
~no ~e obr r 1~ formación de alto alari s. m p ürjca impul an 1
dinaIDJsmo ect _nal de la re ~¡ ne indu triale . ¡\ ni\'cl ex · no porque
e tructuran _r I cJonc de ~ap1t~l r de trab j altamem e mpctitiva. n
concordaoc1a c o la ex1 encia que imp n la Jobahzact , n d la
economía actual. P r el contrario, la flcxfü1lidad cinca n de encadena
efecto de cr ~imienro_, pu c n el ri mpo la cmpr a queda aún má
rezagada del mvel m di de e mpetirivic.lad prevaleciente en la re ión. e
crea un circulo vici o mientra má e dct i ra u com c □ rindad
apa~ ~~ con º:ªr~r fu rza la nece idad de in crumcnrar rratcgia d :
flex1b1ti~ad dinanuca_ha ta lle ar, la mi rna encrucijada que fue u punto
de parnda:
e adh1 ren a la estrat lia d la tle. ibilidad dinámica O l.
mpre a quiebra.
Lo q_ue .~bm1111n10¡ e,, la ind11Jlrio 111odemo de la rrgió11 í11dustrio/ de MrJ/llelTr)
es""ª difimot1 1nu · an,plia de ~~s polítira.s de jle.,ihilidad di11d11tira del tmhcyo. ¡~
procc o . ~e r tru turac1 n pro ucnva que e 1mpuL ar n on b
mtrocluccion &lt;le nuevas t en I gias lo \'Jd ~nct, . m cmbarg 1
innovación
,,..
-' '
.
, tecnol · 1ca. c. ....n
o· ¡ una de Ja es r, tegia
dt'
modtrruzaci n mdu mal pero n · la úruc."'.
cr
,,
componemc.
participan con la mi ma 1mp rtanda en la e ni rm ción de In
flex1b1Ldad c.lmámica en tan e rrn e ia que pcrmca cod I ,. a p ere .
d I mu~d 1ndu crjaJ. Pardcularmcnc , d ro e
de trabajo, I,
orm, cion de lo alan y la me ida de pi, neaci&lt;'&gt;n ir anizaci nal guc
pa arcm má. adelante a ana.fü.ar.

L, rwtmrt11mc,ó11 prod11rti1·a e,¡ la iJ1dnshid h"rldido110/

�contrario, otro amplio sector se ha quedado rezagado. La polaridad de
esta relación la pasaremos enseguida a analizar.

A pesar de que la introdl)cción de nuevas tecnologías sólo se dio en el
47% de las industrias tradicionales, su impacto en los requerimientos de
calificación de los operarios es importante. En efecto, la participación de
los obreros operando nuevas tecnologías en relación a aquéllos que
operan máquinas fijas es de 6.8%. Esta situaqón está generando una
demanda, aunque restringida, de operarios con requerimientos de
calificación de trabajo abstracto y complejo que re ubica la integración
del trabajo en la fábrica creando un polo de referencia alternativo al
interior de la empresa que desplaza al trabajador descalificado del
fordtaylorismo.
Los datos anteriores no muestran que la industria tradicional esta
fuertemente segmentada por dos polos de crecimiento: el que se
encuentra implementando procesos de reestructuración productiva y
representa el 47% de las empresas aunque con una intensidad media que
no logra ubicarlas como empresas pertenecientes al escenario industrial
de la industria moderna, y el otro polo, donde se encuentran el 53% de
las industrias que no han iniciado procesos de reesrruccuración
tecnológica alguna.
Esta segmentación de la industria tradicional que no existe en la
industria moderna, donde el 97% de las empre a habían invertido en
nuevas tecnologías, nos habla de la polaridad atraso-modernidad que
existe al interior de este escenario de actividad industrial de la industria
tradicional.
Sin embargo, el polo que tiende a la modernidad sigue maoterúendo
los rasgos determinantes del paradigmi del fordtaylorismo, razón por la
cual, ante la caída del proteccionismo, el 41 % de las industrias
tradic.Íonales manifestaron que, con la apertUra comercial -'&lt;l. partir de
1987-, la competencia se había intensificado y la empresa había perdido
mercado. Otro 7% contestó que la pérdida de mercado había sido muy
fuerte en esos años y que e contemplaba el posible cierre de la fábrica
(Cuadro 7).

Se sustituyeron insumos
nacionales
Se perdió mercado
Posible cierre de la
empresa
Fueme: Investigación directa

e facilitó importación de
tecnolo 'a

;ra~c!~i;:: ~:d~:::;•;~:ü.:

7%

d

.

baja intensidad : ; ~~,::

.

d~e1}: ~:~~::i
0

Con ecuentemente
ma'-'oria
ma' .
d ' el ti pO d e nuevas tecnologías fueron en su
qwnas
e control nurn · ·
.,
1
sistemas
CAD/CA.1\1
fu
erico que a cend10 a 75, en eguida lo
, que eron 29 Y por úk
I
b
total de 4 (cuadro 8).
,'
imo, o ro t con un
Cuadro
INTR . ouccró,
D
,'\ ' E\ A T E- • 10L GL\S
R .
e~ón industrial de ,\loncerrer
TIPO DE
~IODERi A
TRADJCIONAL ~1.AQCILADORA

TECNOLOGi.A
Control mecánico

CAD/CAM

TRADlCI01 AL

25%

4%

mvers1on s en nuevas tecnol , p
.
vez ames de de 1979. El 20% e
198 9
ogias or pmmra
Esta situación es reforzad ntre I h -1 85 y e 143% entre 1986-1991.
actualización cecnolóoi
a pal~ _e echo de que por última l'ez la
.
º.ca se rea izo entre 197 5-1979·
14
tndustrias tr di ·
l
en e % de las
inv1ra·o,
a c10na e ; entre 19 -19 5 lo hizo el 5%· }. s , lo el 21 º'
en
nueva
· , entre 198
'º
indu trias d 1 , tecnolo gta
. 6-1991. Inclusive, el 3% de las
¡996. . ec ar que no terua planes de inver ión tecnológica antes de

~

32%

41 %

Podemos decir que la ree truccuración

Cuadro 7

CO CEPTO

27%

36%

;1,

IMPACTO DE LA APERTIJRA CO IBRCIAL
MODERNO

28%

Así, el 47% de las empresas que han introd .d
están impulsando la estrategia de la flexibilidad
o _nuevas _rec_nologías
se encuentren tecnológicamente
d . d nam1ca no significa que
estado parcialmente y en la gran ma~oº , err:1lzadas. En realidad pueden
ria so o e manera fragm
d
enelave productivo restriaoido al .
.
enta a, en
od . , , .
o· s
intenor de los proce
d
~r uccion ap1camente fordtayloriscas. in em
, ~s e
10.tegra de manera decidida a la eta a d
ba~ º'.~uando Mex1co se
mundial, en la se nda mitad d
P , e la globalizac10n de la economía
industria traclici~al ,,a se e tae bla decada de los ochenta, este polo de la
.
.
i
s a preparando y el p
d
expenenc1a exportadora como de actualiz . ,
, _roceso ~anto e
descritos, nos inclica que la estrate .a ~CJon tecn~l~~ca ao~enonnente
impulsad
· •
. gi
e la fleXIbilidad d1námica e
a, en rangos distmtos de intensidad, por clichas industrias.

·

Re ·ón iridu tria! de Monterre

487

RE~~CTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
O LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESfHELA GUTJÉRREZ GARZA

486

Robots

Fucnce: lm·c:5o.~c1ón d1Cect~

331
33
64

75

122

16

o

4

o

�488

Sin embargo, la apertura comercial de 1987 colocó, el problema de la
competitividad como un asunto de todas las industrias y no sólo de
aquéllas que desempeñaban actividades de exportación.
En la etapa actual de globalización de la economía mundial, ¿cuáles
son entonces la~ estrategias del 53% de las industrias tradicionales que no
han invertido en nuevas tecnologías, así como, del 52% de las mismas
que destinan el 100% de su producción al 'tnercado interno y que
obligadamente tienen que defender su posicionamiento en el mercado
nacional? Lo que se observa, es que este conjunto de industrias e tán
implementando la estrategia de la flexibilidad estática, es decir, aquél.la que
consigue aumentar su competitividad reduciendo los costes salariales.
Esto se logra mediante medidas de ajuste del personal, reducción de los
salarios y modificaciones de cláusulas referentes a las prestaciones
sociales en los contratos colectivos. La flexibilidad estática es una medida
de urgencia que las empresas aplican a ruvel micro-económico y que no
desencadenan procesos dinámicos que confluyan positivamente en el
desarrollo económico y social de la región. on medidas de sobrevivencia
que permiten, en el cono plazo, un respiro a las industrias, mantenerse
en el mercado y evitar la quiebra del negocio. Esta estrategia la
flexibüidad estática no puede ser utilizada en el largo plazo. l ajuste de
per onal tiene un lí.rrute a partir del cual las fábricas se paran. La
reducción de los salarios también, pues una vez que era pa a cienos
limites se rompen las condiciones de consenso y entendimiento
necesarias en la relación trabajo-capital, aumenta la rotación, el
ausentismo, los errores de producción, los re-trabajo y demás medidas
que obstaculizan la elevación de la productividad. En suma, la estrategia
de la flexibilidad estática no finca bases sólidas de crecimiento de la
competitividad de las mpresas y con el tiempo el empre ario n lugar de
enconr;rar nueva opciones regresa a la misma encrucijada: o se
moderniza invirtiendo en nuevas tecnologías, nuevas medida
organizacionales y una esáón empresarial solidaria de la fuerza de
trabajo que garantice la cooperación y el involucramícnto del trabajador,
-flexibilidad dinámica- o la competencia lo aca del mercado.

Esta polaridad atraso/flexibilidad estática -,nodemidad/flexibilidad dind!llica
e tá equilibrada en el escenario de actividad de la industria tradici nal. i
bien, el 47% de las empresas hah introducido nueva tecnología , esto no
significa que la empresa en su conjunto ha a logrado una
reestrucruráción total de su proceso productivo. La reestructuración
productiva en este escenario de actividad indu trial es media y de /Jl1)4
intensidad. En consecuencia la nueva tecnologías aparecen como

A89

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
. INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

enclaves restringidos a ciertas fases del proceso productivo incapaces
basta ~ momento, de transformar la estructura fordtavloris~
prevaleaente.
'
Por otra pa~e, el 53: o de las indu trias que no han introducido
nuevas tecnologias
t: d tav 1
.
.
. . . mannenen ¡0 ápico prO ceso ior
onstas
con
puest?s
~~viduales y trabajos repetitivos que impri~en un , ertil
de ba¡a calificac1on a los requerimientos del personal.
P

ªJ?S,

El resultado
de esta r elacJOn
·,
¿·a1·
•
.
t ect1ca
entre la p ¡ 'd d
atraso/
111oden11dad,
flexibilidad
estática/'fle-xibi'iJ
d
d'
,
.
an_ ~
d
.
• M1a manuca, es de1prcdorruruo

°

el coni_u nto de relaciones indu triales desarrolladas
or el
fordid.r~yloalrismbo. [ lo nos puede sorprender entonces que en la i~dustria
tra . c10n
o servemos
u na difus1on
· , muy amplia de las' política de la
..
, .
estatJca. Por e¡·emplo ' del total d e ba1as
. d e fi nmvas
..
3flexibilidad
ó
en 1991 el
71/o fu ron re ultado de la p lítica de reaju te de per onal (en marc;do
contraste
rod e· con el 12%
, de la indu tria moderna) el 37011 0 por rnz ne
P uc iva y e1 260i o por la políticas derivadas de la introducción de
nuedvas tecnologías )' programa de calidad (el 561)/o en la indu tria
mo crna) (Cuadro 9).
Cuadro 9
Cr\U ,\ DE L\ BAJA DEFINITI\',\
Región indu tria! de .\lonterfC\
Ci\L'S.~LES
.i\juSU!
Supre ión de linea &lt;le
producción
Reducción de producción
Introducción del CTC de
la calidad
Inrrod ucción de nuevas
tecno1o0as

~ 1O D e R.'&gt;: A

12".lo

TRAD 1c 10:,uL
37•11,,

an1,,

l6"1~

24%

2 ¡n1,,

1Y!.,

'1/o

3 %

19'!1,,

Fu~-nte: lnvesu ~~ción directa

do,,;º &lt;¡uc podcmo .observar e que la estrategia de la flexibilidad n ltilira es
~ /ª;'e en el_escenan~ de la i11d11slria tradicio11t1/, ~,n primer lugar porque el
301
\o~ ~ _las! mdusrrrn.s no han iniciado procesos de rce rructuración
P uctJ\ a a una En gundo l
que • ¡ h. •
·
·
ugar, porque en e1 4 ºlo de las industrias
5

del . ~o~es:teron e ~bse,rva de ~~nera li~itada y aplicada a cierta, fase
tecn~ló .
de traba¡o _), por ultJmo, la Intensidad de la actualización
tradiciogicla es muy baia. Recordemos que el 3% de las indu trias
·
.
tecn 1 na, e no tenían pe nsa do rearJZar mvers1one
en nueva
0 ogia ante de 1996.

�RE~RUCTURACIÓ~ PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
EVO LEÓN, DECADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GAR7A

490

La reestructuración productiva constituye uno de sus componentes
más imponantes de esta estrategia, pero no es dominante. Otros
componentes participan con la misma importancia en la conformación
de la flexibilidad diruiroica en tanto estrategia que permea todos los
aspectos del mundo de la modernización industrial. Particularmente, el
proceso de trabajo, la formación de los salarios y las medidas de
planeación organizacional que pasaremos enseguida a analizar.

Procesos de trabajo dominantes:Jordtaylorismo vs. ohnismo
Como lo señalamos, las industrias están constituidas por una red
industrial integrada por empresas antigua fundadas desde principios de
siglo hasta aquellas establecidas recientemente en tiempos de la
modernidad indu trial. Por ello, en su gran mayoría se han generado
tendencias de hibridación en los procesos de trabajo. Ahí, coexisten los
sistemas fordtayloristas, organizados sobre la fragmentación del trabajo,
con puestos individuales fijos y repetitivos, con los transfers aéreos
típicos del fordismo donde se desplazan los insumos productivos. Junto
con ello, coexisten las máquinas de control numérico insertadas en
algunas fases del proceso de trabajo que son utilizadas para flexibilizar la
linea de producción. En otros casos, son los robots introducidos para
aquéllos procesos que requieren de ma •or precisión en la calidad del
producto. Estas formas se encuentnm a lo largo de las lineas de
fabricación de los productos. Sin embargo, también se están verificando
procesos de lineas de producción gemelas. Fabrican el mismo producro,
sin embargo una linea lo hace con los método fordtayloristas
tradicionales y la otra linea con sistemas totalmente automatizados y
computaázados. Esta combinaciones generan e trUctura tecnológicas
de hibridación de los procesos de trabajo mu . complejas que
transforman los requerimientos de calificación y la condición del trabajo
de los obreros eo la planta.
¿Hacia adonde avanzan los procesos de trabajo en la coyuntura
actual? El taylorismo ¿desaparece? ¿Que tipo de proceso de trabajo lo
reemplaza? ¿Cómo participan los procesos de trabajo en la configuración
de los nuevos sistemas producti os que se están configurando? ¿Cuáles
son la transformaciones que ~e imponen en la condición del rrabajador?

~ ood, 1989, Boyer y Durand, 1993).
La polaridad del fordtaylorismo, en el contexto del proceso de
trabajo,

configura

características:

un

perfil

de

trabajador

con

las

siguientcS

491

• Trabajo disociado.
Solo se valoriza su mano de o b ra y se exclU'-'e
·d d d
su capacJ a
e obra. Impona el trab .
1 .
. '
trabajo intelecrual.
ªlº manua } se excluye el
• Trab~i? fr~grnentado. Contratado para
repetltlvo, fi¡o y de desempeño individual.

realizar un

traba·
¡o

• Desprofe
del traba1·0 · e requiere de trab ªIº
. s1mp
. le
·ali ionalización
d
espec1 za o cuyos conocimientos pueden ser adq . 'd
'
emanas de capacitación.
UtrJ os en poca
• Promoción
vía la antigüedad · La movi'lid ad d e los mercado
·
·
mtertores
de
trabai·o quedaron determina
. d o por el pnnc1p
. . 10
. d
,
•
• premio a la resistencia"• a la permanencia r la lealtid en "1 fiíbric:
Traba¡ador
. , d el eraba¡ador
.
l
d separado. .y ai lado. La condi cion
en la.
p anta e_s e recepav1dad, pasividad e indiferencia en el
productivo.
proceso

la polaridad del ohni smo, construY un pr ce o de
bPor
. ell contrario
.
tra a10 a ternatJvo con las siguiente característica :

,

• Trabajo
inteligente. Donde el traba¡·o manual · el intelectual e tán
fu
ertemente as ciado ,· valorado
• Trabajo
imegrado. C~ncratad p.ara rea li zar trabajos comple¡·os
.
d
1ver ificado y en equipo.
• Pro. fe ionalización del raba·10 . e requiere
.
de trabajo ab rracro,
lifi
ca tcado r polivalente.
• p
.,
,
. r n:1oc1on v1a la capacitación. La mo,·ílidad de lo mercados
mt~aor~ de trabajo quedan determinado
r la
. .. ,
calificación del trabajad r.
P
capac1cac1on ~ la
• Tr~bajador
La condición del traba1·ado r en Ia p lanta es
acnv
·involucrado.
· ·
a, part1c1pat1Ya )' creativa en l proceso productivo.
El re ultado de e ta. tendencia d h'b
. .,
.
moderna e l
fi
,
e 1 uclacion en la mdu tria
a con igurac1on de un pw
d
b .
unfordtaJlorismo dese, nd l l.. •
ceso e tra ªl caracterizado por
cual
. e en e o'Jlllsmo e111erg,e11le como pivote en como a 1
es e reorgaruza el proceso producti o.
in embargo
e im portante resa1tar que e te nuev paradigma del
·trabajo,
el ohni;mo
las relaciones indu tr7J~e p~r ~l mom~~~o repre ema la modernidad de
trabajo
l
s- . e a conclic1on del trabajo y del proces de
que o sustenta tiene u origen
.
1
noneamericana
..
e en ª anagua disidencia
q~e se desprendio del "stablishV1enl' fordtaylorisra.

�492

EsTHELA GUTIÉRREZ GARZA

Efectivamente, en los Estados Unidos, a finales de los años cuarenta,
destacados científicos de la economía del trabajo empezaron a señalar
que la principal limitante de los sistemas productivos fordta loristas
consisúa en excluir al trabajador como un ente pensante en el proceso de
trabajo. Entre ellos sobresale el consultor estadounidense, Edwards
Deming (1980), quién predicó en el desierto en su país_ pero . ~e
seriamente escuchado en el Japón. Un año después de su pnmer vtstta,
en 1951, la Unión de Ciencia e Ingeniería 'japonesa QUSE) decidió
convertirse, con el apoyo de la industria nipona, en un ~eotro de
In esrigación para el Control de Calidad. El trabajador no se e~uivoca son los
sistemas los que no funcionan sostenía Deming. Para cre~r sistemas que
funcionen con "cero error'' de fabricación es necesario establecer el
sistema de control estadístico de proceso que exige la incorporación del
trabajador como un ente pensante en el proc~so de trabajo: Sin este
principio rector era imposible establecer el sistema de calidad total
propuesto por Deming.
Este clima intelectual del mundo del trabajo en Japón, en los años
cincuenta, se concretó en una diversidad de modelos productivos, como
por ejemplo el de la industria O
y TOYOT (Ohno, 1989). Los
resultados fueron notables. En diez años Japón había sentado las bases
de una nueva concepción organizativa y tecnológica, de fabricación_ de
productos de muy alta calidad que -a ~rincipio d~ la déc~da de l~s anos
setenta- invadieron el mercado mundial. Los e tandares 10temac1onales
de productividad e habían transformado y la crisi del régimen de
acumulación fordista quedó en evidencia.
E te liderazgo indu tri.al de los empresarios japone e colectivizó el
pensamiento empresarial y su filosofí~ se diseminó por tod~ el mu~do
del trabajo. Sin lugar a dudas, fue Ohno, uno los gerentes m~usmales
más creativo en el Japón quién llevó el principio de~ invólucrarru~nco del
trabajador y del ejercicio intelectual como conterudo del tr~baJO a su
xpresión más acabada. l si tema KANBA , más co~oc1?0 com,0
sistema justo a tiempo " ... constituyó la innovación orgaruzac1onal mas
original de la segunda mitad de este si~lo" (Coria~ 1993) .col~cand_o
como condición de su funcionamiento el mvolucra.rruento, la mt:lig~noa
y Ja calificación del trabajador. Obviamente, la propues~a oq?ruzacional
de Qhno fue llevada a su perfección en Toyota del Japon. m em?argo,
esto no significa que todas las empresas japonesa~ trabaj~n con el s1st~ma
"justo a tieippo". i siquiera lo hacen todas las mdustnas a~tomotnces.
in embargo, Benjamín Coriat tiene razón al hablar del ohnmno con,~ una
aportación J.1niversal porque, históricamente, urgió una empresa exitosa.

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

493

sólida y compenttva -TOYOTA- que de arrolló de la manera más
acabada una alternativa tecnológica organizacional y laboral al
fordtaylorismo. Pero también porque su modelo productivo esta iendo
incorporado por muchas empresas en el mundo. Finalmente el ohnismo
es la construcción alternativa de la di idencia taylorist~ pue creó formas
de organización producti·,a que se desprendieron de la crítica al
taylorismo originadas en los
tados Unidos pero que fueron
concretadas en el Japón. Esta oferta productiva, social y de desarrollo
esta conquistando al mundo industrial. u aplicación dep nde de
múltiples mediaciones según los paí es, las regiones, las tradiciones y de
la cultura.
·
En la i~dustria moderna de la región indu trial de Monterrey, Deming
fue conoado antes que Ohno. Muchas empre a iniciaron el control
estadí rico del proceso para mejorar la calidad desde 1965.
finales de
lo año etenta, era una preocupación introducir los modelos de calidad
total e . involuc~ar a lo trabajadores en la totalidad del proce o
productivo. Rec1eotement algunas empresas han a anzado hacia el
modelo más acabado de organización industrial introduci ndo el sistema
justo . a . tiempo (KANBAC).
seos antecedente de planeación
orga~ac1onal, aunados a la imr ducción de nuevas tecnologías
~teaormente eñaladas han ido constituyendo un proceso de trabajo híbrido
1me~ado p_o r Jom1aJ fordtay/ oristas descendentes y Jom1as oh11istas e1J1etgentes en
las mdu trla modernas de la región indu tria1 de Monterrey que
pasaremos a analizar.

LA ind"stria 111odema: Fordtoy/01is1110 desce11dente/OIJ11ismo e111ergente
E ta realidad toma cuerpo al analizar la calificación de la mano de
obra en la industria modernas. De un total d 49 mil brero el 25º/r,
so~ técnicos, el 36% son operad re de máquina fija -trabajador s scmicahficados- ) el 39% son obrer s gcncrale , es decir in calificación
alguna (cuadro 1_0). E ta estructura de la calificación de la mano de obra
e un reflej de lo requerimientos producriv s del pr c o de trabajo y
de u grado de m d rnización indu erial.

�REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

494

Cuadto 10

PROCESOS DE TRABAJO

Escenario
Moderna .
Taylorismo descendente/
Qhnismo eroerneote
Tradicional
Taylorismo dominante/
Ohnismo embrionario
1 CAlNTRA, Nuevo León
Fuente: Iovcscigación dii:eeta

Región industrial de Mooterrey
Operadores
Obreros
Maquina
Técoi.cos
Generales
Fija

25%

36%

....._"39%

9%

36%

55%

Total
Encue ta

45,568

9,680

'

Técnicos, nuevas tecnologías) trabajo inteligente
En primer lugar destaca la alta proporción de técni~os en relaci,ón .ª la
.
,
r
l articipación media de lo tecrucos
situación nacional. En e1ecto, a p
. al
d l 9º/i La
respecto al total de operarios en la ¡nanufa~r~anar~;~n eind~scri~· de
articipación media en la rnanu actura e
. . . , d los
P
s de 14% en consecuencia, la alta parocipaaon e
, o~terrey ela i'ndustri; moderna -25%- las podemos explicar por dos
tecrucos en
tipos de consideraciones:
.
· ·
equipo en sus ues
Son industrias intensivas en rnaqwoaC1a y
.
a. .
. d
automatizada y computarizada y, como
acepc1one : mecaruza ª•
.,
d ·
r la que e tán
resultado de la reciente reestructurac1on pro ucuva po
. la
.
b ' , la robótica. n consecuencia,
atravesando, encontramos tam 1~ ,
.,
,
antenimiento e
re encia de los técnicos en operacion, produ.c_c1on ) _m
~ factor importante en el proce o de· producc1on de dichas empre a .
, .
b ·
omplejos en las
b
obre esta base tecnolog1ca, surgen ~a a¡ s. ~
d
¿·das
·
.
•
con la mnovac1on
e me 1
tareas· pr duct1vas que ¡unto
. . t
cada vez mayore de
organizacionales, co~flu •en en ;:~~:;i;:rºejemplo en el 52% de las
trabajo abstracto, calificado Y po . ,
·
l 62% de ellas el
industrias modernas existe la_ ro_tac1on ~e ~area; : s:nal:jan cada vez má
trabajo de equipo. Esta medida_s orgaruzaoo,na ~
de la desprofesionalización que impone el ta) lonsmo.

Obreros no calificados, tqylo,ismo, h"abajo simple
.
, •
, 1 75% de ellos se
Si bien el 25% de lo operarios so~ tecruc~s dau~l e cista del proceso
. detenrun
· ados por la cond1c10nes 1.or ta o ,
encuentran

495

de trabajo aunque subsumidos en la lógica de la tecnología flexible, el
involucramiento, la capacitación y el trabajo iateli eme que caracteriza el
ohnismo. 1 o debe de sorprendemo la exi tencia de un mercado interior
segmentado en do polos, donde uno desempeña la función dominante,
capaz de subsumir al otro en la lógica productiva
rganizacional. Esta
sub unción, impulsada por la emergencia del ohnismo conducirá con
toda seguridad al abandono progresiv del fordcaylorismo. Por el
momento el 36% de los obreros e tán operando máquina fijas y el 39%
lo hacen como ayudante o inclu ive ejecutan tareas de menor
calificación.

in embargo, una vez que en las empresas e e tablecc la medida
organizacional de la rotación de tarea y el trabajo en equipo, la
condición del trabajo se recalifica aún cuando la naturaleza del trabajo
ea simple. s decir, el operario adquiere especialización en diferent
trabajos simples, situación que contribuye a incrementar su experiencia
operaria. Esto e en teoóa. n la práctica, la r tación de rareas y el
trabajo en equipo puede ervir de pretexro para aumentar la
intensificación del trabajo. Esta violación a los escindare mínim · de la
cargas de trabajo preYiamente establecidas genera un de ast mayor de
energía 9ue 1trabajador ería incapaz de recuperar en la horas normale
de desean o. Cuando e to sucede, inmediatamente se refleja en el
aumento del ausencismo, de la rotación y de lo accid nte, de trabaj en
la empre as, característica toda ca talo das por la JU , el Centr de
Calidad Jap nés como ob táculos internos de un programa de cali&lt;lad
total. i bien no conoc mos los indices de au enci. mo y de rotación que
exi áan ante de 1992 en la industria mod roa lo que rec gió la
investigación 9uedan dentro de lo rangos normalc en la ida de las
empresa : El au encismo fue de 71¼1 y la rotación d 7% en l año d
1992 (cuadro 10).
Como conclu ión sobre el proceso de trabajo, podemos decir 9ue la
hibridación de lo s1 temas productivo ~eñala al obni mo como fi rma
emergente capaz de de plazar y sub rdinar al fordtaylorism que se
encuentra en ituaci , n de cendcnte. La e ndici ' n del trabajo esta
adquinendo progre ivam nte el rango de ejecución de trabajo
'abstractos, complejos, calificado , inteli ente y polivalentes, orientad s a
la producción flexible, el di eño diYersificado de productos y la
orientación del servicio al clieme.
Esta combinación de variables está íntimamente interconectada co n
las políticas de formación de los ingre os salariales, la calidad de la

�496

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

creación de los empleos y su inserción en la estructura de la di tribución
del ingreso que impulsan las industrias modernas en la región y que
analizaremos más adelante.

3.2 La industria tradicional: Fordtaylorismo dominante/ ohnismo embrionario
Las políticas de flexibilidad estática instrumentadas de manera
dominante en la industria tradicional son la expresión de los procesos de
reestmcturación media y de actualización teroológica de baja intensidad que hemos
analizado anterionnente. Obviamente, lo que de aquí se desprende, es la
existencia de procesos de trabajo organizados bajo la concepción
taylorista tradicional: trabajo simple, individual y repetitivo capaz de ser
definido en una norma de trabajo y medida por un cronómetro. Es decir,
los procesos de reestructuración han introducido nuevas tecnologías en
estructuras productivas antiguas. En este caso no podemos hablar de
procesos de hibridación de los modelos productivos en la medida en la
que el taylorismo es notoriamente dominante.
Esta realidad e manifiesta en la estroctura de calificación de los
operarios que trabajan en las industrias tradicionales. De un total de
9,680, obreros el 9% son técnicos, el 36% son operadores de máquina
fija (trabajadores semicalificados) y el 55% son obreros y ayudantes
generales, o sea, trabajadores no calificados (Cuadro 1 ). Como podemos
observar a partir de esta estructura de calificación de la mano de obra, los
requerimientos de calificación del proceso de trabajo y u grado de
modernización industrial son muy bajos y corresponde con el proceso de
reestructuración productiva anteriormente estudiado.
La participación de los técnicos -9%- en el total de obreros de la
industria tradicional corresponde a la media nacional que es de 9% pero
se ubica por debajo de la media de la industria de la región industrial de
font~rrey que es de 14%. Es decir, para el contexto regional, estamos
hablando de la existencia de un proce o de trabajo que presenta un rango
de modernidad mu) bajo. s decir, la introducción de nueva tecnologías
-tipo control numérico s1sten:1as CAD /CAM y los robots- sobre
estructuras tecnológicas antigua dominantes quedan subsumida en la
lógica del proceso de trabajo fordtaylorista. Incluso, medidas tale co~o
la rotación de tareas introducidas por el 35% de las empresas o el traba¡o
en equipo integrado por el 38% de las industrias tradicionales no son
suficientes . para transformar la condición del trabajo hacia formas
participativas, colectivas donde el contenido del trabajo sea abstracto,
complejo e inteligente.

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN , DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
. INDUSTRIAL DE MONTERREY

497

Si b~en el 9% de los obreros son técnicos estos se encuentran
subs~1dos en la lógica del sistema productivo fordtaylori ta que
re~w~re en_ un 36°/i mano de obra semi-calificada para operar las
ma_qumas fi1as o en movimiento y, sobre todo, nece ira de obreros no
calificados par! la realización d~ tr~bajo simples )' rutinarios que
absorben. el 55
·,
. 1/o del total. Es dec1r ru las med1·da d e reestrucrurac1on
prod~cuva, ru a~n aquélla relacionadas con la rotación de tareas O el
rraba¡o_ _en equipo _ han podido transformar la ólida estructura
tecnologtca orgaruzatlva del fordtaylorismo.
in _e~bargo, era nece ario establecer una coherencia y un marco de
ente~~m1ento en el mundo del trabajo de la fábrica. Las reglas de
movili~ad de los merca~~ interiores de trabajo jugaron un papel
determ_mant~ en la adhesion del trabajador al mundo laboral. De \a
extendidas líneas de producción integrada por la fragmentación de
~area~ que caracteri_zan los pr_ocesos de trabajo se desprendieron la
mfirudad de categona de trabaJO que integran el istema escalafonario v
~os ~eglamentos _interiores del trabajo. La movilidad del trabajador ~l
1nrenor ~e es:e sistema fue determinado mediante el principio del prwúo
0 la rms~enaa pues lo que se requiere del trabajo bajo la lógica
fordtaylonsta.' no es que el operario trabaje más imelioentememe sino el
hacerlo_ pers1scememenre. Tarea y resistencia formaron un binomio
deterrruna~te en la promoción. Así ur ió el principi de antigüedad
como v~~culo de la movilidad laboral. Ju tamcnte porque la mi ma
concepc1on tecnológica lo que demanda no es capacidad sino resistencia.
. ~in embargo, la etapa de tran ición que hi tóricamente estamos
~tiendo entre el fordta_yl ri m~ ~- el ohni m ine rabilizan las reglas de
s e tructuras .~roduct1va antiguas. La re istencia, la anti üedad ,. la
ofe~ra de ~ovilidad -pasar a la siguiente cate oría del escala~ ' n para
realiz~r _el 011smo trabajo u otro tan simple y repetitivo como el anterior a
camb~o de un 3% de incremento salarial- perdió p r c mpleto u
~~~tidad d_c. convocatoria. La resistencia del trabajador para aceptar
,ª5 cond1c1one de trabajo e rnanifie ta en la ta a de ausemismo que
llego-~ 13.5% }' la tasa de rotación al 40% anual (cuadro 11). La tasa de
rotacion 9ue existe en la indu tr:ia tradicional es muy alta v e con tituve
en uno . de
, 1os mas
, grandes para lograr incrementar
'
·la
. lo. s o b stacu
producav1dad industrial.

�498

ESTHELA GUT1ÉRREZ GARZA

Cuadro 11
AUSE TIS O y ROTACIO
Region
., 10
. dustn"ald e Monterrey
MODERNA TRADICIONAL
13.5
7%
Ausentismo
40%
17%
Rotación

REESTRUCTURAC IÓN PRODUCTIVA EN LA M ANUFACTURA
N UEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSfRIAL DE MONTER REY

ENCUADRE!
iODELOS DE CALIDAD Y PROD CTIVIDAD
MODERNA
ALTAM.E TE
COMPETITIVA+
OFERTA SOCIAL
DINMilCA

TRADlCI01 AL
IN FICIE TEME TE
COMP TITIVA +
OFERTA SOCIAL
ACEPTABLE Y POCO
DINA UCA

REESTR CTURACIÓ
PROD CTIV A

M19 alta alcanza a1 97% de
las empresas
El 31 % de la; m,pre.sas, lo
hicieron antes de 1979
F11erte intensidad, en la
actualización tecnológica
331 máquinas de control
numérico; 33 CAD/CAM;
64 robots

Media alcanza a1 49% de las
empresas
El 37% de lar e,npresas, lo
hicieron antes de 1979 Ba_¡a
intmsidad en la actualización
cec:nológica
75 máguinas de control
numérico; 16 CAD/CA f; O
robots

PROCESOS DE
TRABAJO
DOMit
TES Y
FLEXIBILIDAD
DEL TRABAJO

TªJ'lorista descmdentelolmisn10
enm-gmle Predominio de la
flexibilidad dínámica
El 25% de los obnros son
timicos
El 39% so11 obmru ,ro
caljficados
El 17% de los timicos, operan
nuevas tecnologías
El 57% de las empresas
tienen rotación de tareas y
d 62% trabajo en eguipo
Co11dició11 del trabajo ·
complejo, productivo,
calificado, livalente
317.786.00 pesos de 1993

f"ordtaylorista dominante/ o/Jnismo
rn1brio11ario Predominio de la
flexibilidad estática El 9% de los
obreros ;on timicos El 39% 1011
obrnvs 110 ralijicado1
El 2.8%% de los timicos,
operan nuevas tecnologías El
35% de las empresas tienen
rotación de tareas y el 38%
trabajo en equipo
Co11dición del trabq¡o:
predominio del trabajo
imple, productivo y
fragmentario

CARACTERISTIC

Fuente: ln\·csrigac1ón directa.

Lo que podemos observar con el análisis ant-~riormente presentado es
el conjunto de estrategias industriales que los distintos sectores
empresariales están impulsando en sus industrias con el propósito de dar
la mejor respuesta al entorno competitivo en el que e encuentran, tanto
en la dimensión regional del mercado interno, como en el ámbito del
mercado externo, en el nuevo marco internacional que define la
globalización. De esta manera, lo que configura un determinado
escenario industrial son el conjunto de prácticas empresariales y de
estrategias industriales que tiene como ustento modelos de calidad y de
productividad que generan una oferta social de desarrollo industrial y que
podemos definir como sigue:

Altamente competitivo + tma oferta social dinámica en la industna moderna.
La industria moderna, tal como la definimos anteriormente,
constituye el polo articulador más importante de la industria
manufacrurera de la región industrial de fonterrey. Su peso económicosocial es muy imponante pues representa el 45% de la empresa que
tienen más de 99 perso~as ocupadas, de acuerdo con los datos de la
encuesta.
El modelo de calidad y productividad en la industria moderna es
altamente competitivo y con una oferta social diná1J1ica porque:

• · Los procesos de reestructuración productiva se djeron en el 97% de las
empresas introduciendo máquinas de control numérico,
CAD/ C
robot , así como, un proceso de actualización
tecnológica de fuerte 1ntensidad.
• Los procesos de trabajo présentan un rettairrúento significativo dd
ta.ylorismo y en consecuencia del trabajo simple y repetitivo por un
lado, y por el otro, l!,Il fuerte a censo de la concepóón del
ohnismo, ·con una presencia importante del trabajo calificado de
los obreros, lo que permite la configuración de una condición dd
trabajo complejo, productivo, calificado y polivalente. En este
escenario de industria prevalece la flexibilidad dinámica.

1 DICADORD
PROD CTlVIDAD:
PROD CCIÓ
MEDIA POR
OBRERO ·

197.206.00 pesos anuales de
1993

Consecuentemente, la industria moderna ha desarrollado un escenario de

a~t~id~d industrial de alta prod11ctividady de 11na oje,ta social altamente positiva y
drnam1Ca en su interior. j considerarnos un indicador simple de la
productividad como el de la producción media por obrero tenemos que
esta_ascendió a $317,786.00 pesos anuales muy por encima de la media
nacional de la empresas de más de 99 per onas ocupadas que fue de

�ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

500

282,035.00 pesos: Lo importante es conocer sobre las posibilidades de
que este escenario industrial sea el polo articulador del_desarrollo de _la
industrialización de la región industrial de onterrey o 1 por el contrario
constituye un enclave altamente competitivo sin ~osibili~ades _de i~adiar
su influencia y dinamismo a otros sectores de mdu_stna .al mtenor . ?e
dicha región o si además tiene la capacidad de dinamizar la region
noreste de México. Estas cuestiones las desarrollaremos en la tercera
parte de este libro.

Jnsuficie11te111ente co1J1petitivo + una oferta social aceptable pero poco dinámica en la
industria tradicional

tal

La industria tradicional,
como la definimos anteriormente,
constiruye el escenario de activi~ad industrial típico de la etapa indu tria!
fordcaylorista en donde se han iniciado importantes proceso de
cransformación y modernización industrial. Aqw se de~~rr~lla un ~ector
importante de la actividad manufacturera de la region mdusmal de
Monterrey que abriga al 55% de las empresas y al 20% del personal
ocupado de las industrias que tienen má de 99 personas ocupadas de
acuerdo con los datos de la encue ta.

La industria tradicional tiene un modelo de calidad insuficientemente
con,petitivo + una oferta social aceptable pero poco dinámica porque:

• Los procesos de reestructuración productiva se dieron en el 49% de -~s
empresas introduciendo también aunque en menor propo~c_1on
que la industria . moderna, máquina de control numenco,
CAD / CAM , robots pero con un proceso de actualización
tecnológica de baja intensidad.
• Los procesos de trabajo pre encan un marcad~ P!edominio de la
concepción taylorista, con una fuerce prese~c1a _de operado re~. ~e
máquina fija desempeñando tareas de traba¡o imple y repet1t~~o
por un lado, y por el otro una presencia limitada de la conc~pc1on
del ohnismo con ectores restringidos de obreros realizando
trabajo calificado, lo que en su comb~nación ~er':1ite la
configuración de una condición del traba¡o ~ayonta~1amentc
simple, productiva y fragmentaria. En este escenano de la industna
tradicion~ pre alece la flexibilidad estática.
Consecuentemente la industria tradicional ha avanzado lentament~ en
los proce ·os de modernización industrial desarrollando 11n escenano tk

actividad industrial de insuficiente competititidady una oferta social aceptable pero dt

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

501

bqjo dit1anlisn10 en el ector indu trial de la región de Monterrey.

i
retomamos el indicador simple de la productividad como Jo es el de la
producción media por obrero tenemo que esta fue de Sl 97,206. peso
anuale mu por debajo de la media nacional de las empre a de más de
99 per onas ocupadas que como lo indicamos anteriormente fue de
$282 35.
pe os. Lo importante, en tod caso e conocer sobre la
po ibilidades que este e cenario industrial tiene de eran formar e e
ingre ar en el escenario de la industria m dema, o en u caso conocer la
posibilidades de fortalecerse mediante el vínculo con ector s de la
pequeña y micro empresa definiendo una tendencia de la
industrialización orientada a atisfacer necesidades del desarrollo del
mercado interno en la región industrial de fomerrcy.

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LTD.

�DESARROLLO SUSTENTABLE
Y DESARROLLO POLÍTICO
Dr. José María Infante
Subdirector de lnvestigación
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de NucYo León

Desarrollo sustentable y desarrollo político han surgido en contextos
teóricos diferentes, de allí que se hace necesario tratar de ubicados en un
sistema relacional que permita su uso y, especialmente, su correcta
aplicación en el análisis y propuestas de solución a los problemas que
hoy enfrenta la sociedad mexicana. Lo que sigue es un intento de
camioat por esa senda.

1. Apro~aciones a u.na definición de desarrollo sustentable
Desde nuestra aparición en este planeta, los seres humanos hemos
vivido i_maginando utopías; la búsqueda de un desarrollo sustencable
puede ser una etapa más de esta aventura. Hacer que ese imaginario se
conv:iena en un proceso de transformación real también depende de
nosotros. Como ya lo señala Góran Therborn (2001), el espacio no
decide nada por sí mismo: sólo los agentes áenen esa capacidad.
Pero también es importante que podamos hacer una evaluación
conecta del modo en que esas utopías, convertidas en ilusiones,
modelaron nuestro accionar político y hasta qué punto esas ilusiones nos
condujeron por derroteros inconvenientes al no aparecer los efectos que
se habían pronosticado; entre esas ilusiones, debemos mencionar las
políticas derivadas de la aplicación del llamado "Consenso de

�JOSÉ MARIA INFANTE

504

Washington": la creencia de que lo mercados son eficiente , de que lo
estados no on necesario , de que los pobres y rico no neoen intere e
conflictiv
que las co a aleo bien o mejor cuando nadie se
entromete en ella (Galbraith 1999). La r alidad pr sente mue tra con
claridad que la p líticas implementada a partir de e r.as piruone.
e gada no han producido el mund mejor que prom rieron: la
economía de mercad ha d scuidado -cuando no negado- a p cto
fundamemale de la pr ducci · n de b1ene ; el pg.pel del e tado aumentó
en todo lo países del mundo o e p cial n los de ma or de arr llo
económico· lo c nflicto p r la di tribución d la riqueza e
multiplicaron en t da las sociedad s ' mantienen una elevada cuota de
i lencia; p r último, n
c ooce ningún paí d nd Jo obiernos
hayan pre cindido pre cindan de in olucr r e en todo lo pr ce o de
la vida humana de de la recámara matrimonial hasta la dinámica de lo·
intercambio tran nacionale .
obstante todo est , e a utopía 1gue
am1yend a much s ingenuo de píritu imple.
La crítica al on en o de ~ ashington han sido numer as y
cr cientes: la primera se formula a partir de una d manda p r r petar la
complejidad de la realidad
'k berg 2 3). Esta critica alude a qu1.:
cierto pensanúent económico ha trabajado pr blema r duciéod los a
un núcl o de vari:lble bá icas lim1rada de naturaleza económica, in la
posibilidad de in ertar variable de otra pr cedencia. tiglicz (199 ) ha
comentado al re pecto que es necesario un maror grad de hum1ld, d, ya
que la realidad latín ameócana dem str · la nece idad d reexaminar,
rehacer · ampliarlo conocimiento obre la c n mía del d . arrollo.

Junto a lo anten r. e criticó un confu ión entre medi -fine en la
aplicaci ' n d la id s derivada del on en d '\ a hington ·a qu · .e
\úzo de la privaozación · de la liberación c mercial bj tivo cenrrale de
la policica de d arroU olvidándo e de que ól podían r medio.
para cl verd clero objetiv un crecimiento ust ntable qu1tacivo y

d mocráóc .
Las ideas obre el de arrollo · lo mecani mo adecuad s para u
logro on fuent de debate t • ne m mimental y ería de acertado o
imprudente pretender hacer aquí una rev1 ión profunda de r da. las
po 1c1 ne en jue , de manera
u s ' lo tratar · d e.·pancr
int · ricamente aguello que pued er importante para el deba re. n l 99 ,
el Banc fondial emitió un document rectlcand la idea de que ''la
insticuci ne cuentan'. La critica aludia a la au encia, canto en el marco

DESARROLLO SUSTE NTABLE y DESARROLLO PoL.Jnco

505

conceptual como en las políticas im 1
~· ashington de las insrirucio
~emen¡adas a para.r del Consenso de
in tituciooe
cin inr gradas nes. 1 ara e . Banco lundial (1998), las
e mformale ¡· unt con u
por ~ comple1~ i t ma d re las formale
mecaru m d e¡
,
en lo comp rtamtent
d
h
ecucJon que uenen efecro
. .
ere
umano \'
.
msaruc1 ne formale e tán co n tnw
. .da por la
rgaruzac1
n . La
•
regulac1 n contratos d ,
consuruc1on , l •e
. r
•
ema norma e tabl cid
'
inrormal
comprenden la éti
I
as nuentra que la
fi
ca Y o val re a ciad O
con 1anza, c operación, creencia ·¿ dad
-como la
reli o o . la co tumbre y ~ • 1 eno
grupa! ~te.-, lo precepto
implícito . gún l Banc M odi 11 temas de cod1go má o meno
protección d lo derechos de un ~ d cd n la probable excepción de In
fueron incluida en la reco prdaop1 a ' 1r~ r de la in ·cituc1one n
m n c1one den ada d l
li
on en o de Wa hing on.
a ap cac1ón del
Hac ya ca i 30 ai'í s la undac1ón D H
...
bu car las ba e d otr d
ll
ag ammar k1old e prop nía
pnnc1p1 . ari f
•
d esarro ~ que e orientara según cinco
·
accion
e nece 1dade
h
aut suficiencia soh·encia eco! , ·ca .
uman~ , end
ncidad,
L • crfin 19'"' ) La
·d d gt ' ) eran formacionc e rrucrural s
·
ncc 1 a e humanas
•
•
b
' materia 1e r no material
Pre cman un xten
a aruc qu va d d
,
. .
'
el memale (que no i ¡
e la b1ologica má
c. tabl cicla en el
an col n ll rest de 1 . ere ,-ivicnte ) ha ta la
.
e e , cultura (expre · .1d d
compren 100 v man 10 del
. d
·
· 1' a , cr at1v1dad
la c1rcun tan~ia de ·,n..1·,··•dpro~t, e ano), pa ando P r la atribuible . .'
w
uac1 n c m J
r •, d
búsqu da de segundad
,
• . . a rea 1zac1on e fama. ¡, o la
para 1 v u mnm
¡
de arroll · 1 n u ra· • d . · 1 d
·
natura eza endógena del
z n e: cr a I ea de
d
us propio alore ' aun cuando 1 .d
~uc ca a ~1edad debe dec1&lt;l1r
di,· r. a. La a uro ufic1enc1a
C :~ \' 7m~ 1:11ª de ·. CI d. d e múltiple )
mund mtcrr I cionad
la d
' d1fíc1l de . tener en un
po 1b1lidadc de 01,
¡' p ro
epeoclenrn1. de otro u rro limita 1
r.-iar e propio de arroll · h c . d ¿·f' .1 1_
de meta, dcri,·ada d I
d. . .
' ' ten
I ic1 lil po rulaci n
lu ,
a e n 1c1 n n qu
,
tonco. Lo ce l. tema I c:ilc .
.
ene~ mr el . UJ t
tecnologí que a ccan a
glob, le imp n n limite al u o de
debe aceptar e que t d ' ,:c;cru~le y futura . gcncract ncs, Por últ1m '
roma de conciencia
~ .
e d arrnll on ntado en función de la
políaca ,. la d . d oc1 imp ne eran f¡ rmac1on en la. e trucrur"
·
en a a r que
· d•
"·
ere hu~an pre ent ,
. tanto m _1v1dual e mo col cuvamcntc lo
am
I mpre re i t nóas naturnlc a l
camb1 s
El l ,,jo
b
-.
eñal b rme so ~ desa1Tollo b111110110 1994 claborn&lt;lo p r el p ID
a 3 que un paradigma de de arroll d bíª parar
. d e1 po rulad
(1994)
de

pr;

i

)

�506

JOSÉ MARÍA INFANTE

valorar la vida huroana en sí misma y no pot la producción de bienes
materiales, por más valiosos que éstos pudieran set. El propósito del
desarrollo debería consistir en crear las condiciones para que los seres
huroanos en su totalidad aumenten su capacidad y las oportunidades
presentes se amplíen cada vez más para todas las generaciones futuras. El
udesarrollo sostenible" debe fundarse en una garanóa ética: las
generaciones futuras deben poseer las mismas oportUnidades d~ que han
gozado los seres humanos hasta el presente. Pet:_o la meta del desarrollo
sostenible no puede consistir en sostener la privación humana, ya que no
debemos negar a los menos privilegiados de hoy la atención que estamos
dispuestos a dar a las generaciones futuras. Esto nos coloca en
situaciones difíciles de resolver: la explotación actual de los recursos
forestales, marítimos, minerales y demás (en el caso de México en
particular) presenta dilemas que no siempre contemplan de manera
equilibrada estas premisas: las ondas frias que dañan al país en los
inviernos nos muestran cómo los campesinos de zonas montañosas del
centro desforestan sin precaución para protegerse del frío (demostrando
de manera práctica que la mayoría de los problemas ecológicos son una
consecuencia del sistema económico social).
Para los teóricos de la O U, sin embargo, no habría una
contradicción entre el desarrollo humano y sus caracteres de
sosteoibilidad, porque se trata de una equidad de oportunidades y no de
logros definitivos. Se postula un universalismo de las reivindicaciones
vitales, cuyas exigencias básicas pasan por no negar a nadie sus
posibilidades de educación, la atención a su salud fisica y psíquica y
aspira a que cada ser humano pueda desarrollar su capacidad en potencia.

El desarrollo humano sostenible entraña varias obligaciones para
quienes estamos involucrados en aumentar las posibilidades de los seres
humanos: una de ellas, la de no incurrir en deudas económicas que
tendrán que pagar las generaciones venideras para financiar nuestra
econonúa actual; otra, hacer fuertes inversiones en la educación y salud
del presente, para no crear una deuda social a pagar por las generaciones
futuras. Debe aceptarse que las deudas, sean económicas, sociales o
polícicas, toman prestado del futuro y roban parte o todo de las riquezas

y de las opciones de futuras generaciones.
i deseamos mantener para las próximas generaciones las mismas
oportunidades de que gozamos en la actualidad, debemos reparar en
varias condiciones: no sabemos cuáles será_n las preferencias de consumo

DESARROLLO SUSTE NTABLE y DESARROLLO POLÍTICO

de las generaciones futuras ' ru• tampoco sabemos ,
aumento o .disminución de poblac1on
. , con 1a consi · como se. , dará el
las oportunidades per cápita T
. gmente pres1on sobre
, •
· ampoco es posible
l
d
l
recno, og1cos
. . y en laprever
. en los sistemas de pro d ucc1on
·¿ os.d.a elantos
podran aasfacer más necesidad es con menore c vi a coa
• Jana
. que
que debe conservarse en todo
tos o inversión. Lo
.. ,
,
caso es e1 con1· unto d
di .
permmran a las futuras generac1·0 nes v1v1r
. . en form d'e con1 c10nes que
problema dificil de resolver
.
ª igna,, o cual. s un
d. d
que reqwere de much
e¡ar e considerar a la gran cantidad de
. , os mas e ~d10 (sin
alcanza un nivel digno de vida).
poblac1on que hoy m siquiera

°

Una esfera de especial atención es la d
vínculos entre pobreza y des
ll
. emarcada por lo . estrechos
arro o sosteruble Co
1
1os campesinos mencionado 1
.
mo en e eiemplo de
, os muv pobres
d
a1guna para preservar el deterioro d I . ¿·
c~ecen e posíbitidad
general no suelen estar preocupad e me
ambiente y los pobres en
irracional de ballenas sino p
os llp r a capa de ozono
la caza
.
,
or aque as conting
·
peligro su vida, como la falta d
enc1as que ponen en
desaparición de u medios d
be. agua _(potable o contaminada) o la
e su s1srenc1a.

t

Las teorías obre el de arrollo eco , .
humanos hemos constru1·do
b
nom1co y ocíal que lo ere
¡,
cu ren una e i
· d d
( ruamo 2 03): alguna ponen énfa .
1' r e vana a e p r p ctiYas
s
1
sis en o procesos de
d . ..
on
por
o
canto
inclu,•entes
de
l
mo
erruzac1
n .r
.. .
,
e. emento c mo los val
1
etica 1IDplicira, la tran forma . , d 1 . .
ores cu rumie, , la
·di
aon e a vida hum
coa anos \' los modo de a
. .,
ana en u aspectos
,
prop1aaon r tra f,
·, d
parte de los seres humanos· las t , , d ns ormac1on eJ entorno por
li al
'
eonas e la mode · · ne es, graduali ras -\' e,·aluativa .. e ta bl cea una línea
rrnzac1on
. uclen . er
,
d
or enan las sociedades e ,
.
temporo-e. pac1al
·
gun atn 6uto v e o arrib
'
eguo e calas generalmente im lí .
'
uto oo valorados
Estos atributos sin e b
p cita y de airo contenido ideológic
teoría del desa,rrollo m argo, no las hacen descartables, ya que ..rod~
pone en acto eval
·
naturaleza lógica refieren
uac1ones que por su propia
desarrollo, un tanr d . d a eslquemas de valore .
tra teoría del
d
.
e¡a a a un ado en la
lid d
ependencia, que tomaba ,
.d
ac~a ª , es la teoría de la
'li
.
ciertas l eas kemes ,
ana 1s de lo niveles s· , •
. ,
ianas para proponer un
isrerruco ,. subs1 , .
d
una transformación de ellos e , J
stemJCo e un paí ' planteando
Desarrollo \' subdcsa ll
ned ementos posiri\'o para el de arrollo
,
rro o son os asp
d·c
·
proceso v la dep d
.
ectos 1rerenres de un mismo
,
en enc1a no es ' I
~
.
también tiene us contrap
. o olaun cnomeno e. terno, sino que
oli .
artes en
e cructu
. l "d
d
,.
ra ocia , l ológica y
P t1ca de una nació
n.
na e las cntJca más fuerte que en la

�508

JOSÉ MARIA INFANTE

actualidad se han desarrollado con relación a esta teoría es su
consideración del estado-nación como unidad primaria de análisis,
dejando a un lado las enormes diferencias y variaciones al interior de
éstos. La teoóa de la dependencia no presenta un corpus teórico
monolítico y se han señalado al menos cuatro corrientes; la de los críticos
del estrucruralismo económico la de los neomarxistas, la de los más
cercanos a la ortodoxia marxista y, en olitario, la derivada de las tesis
expuestas por André Gunder Frank (Dos Santos 20 2).
La teoría de los sistemas mundiales fue una respuesta aparecida en la
década de los años sesenta del siglo
para modificar o completar
algunos a pectas que la teoría de la dependencia dejaba afuera o las
nuevas correlaciones de fuerzas aparecidas en el escenario mundial. Dos
aspectos son centrales en esta nueva teoría: la idea de que la categoría
estado-nación es ya insuficiente, no ólo para analizar lo problemas del
desarrollo, sino también para la propuesta de políticas de superación y,
ademá , que economfa, sociología y política habían marchado separada
y no es posible mantener e e aislamiento. Las condiciones económJcas
actuales no pueden explicarse a partir de las teorías económicas clásicas
y, por lo tanto, se hace necesario reformular la teoría de manera total.

La teoría de la globalización es la de más reciente aparición y guarda
estrecha relación con la teoría de los istemas mundiales en cuanto ve lo
proce os de modernización y desarrollo como procesos mundiales,
donde la esuucrura de estado-nación tiende a diluirse cada vez más
Gunto con las ideas de oberanía e independencia) y donde los medios de
comunicación pasan a ocupar un pap 1 central en el proceso de
vinculación de los sistemas sociales. La diseminación de valore
culturales por la web (y sus corre pendientes efectos en las e feras
económica y política) se han convertid en el factor dinamizante del
siste~a social global.
Joseph Stiglitz (1998) ha dicho que desarrollo significa una
transformación de la sociedad, un m vimiento que va de de formas
tradicionales de relación, de modos tradicionales de pen ar y de encarar
los problemas de salud y educación y del uso de métodos tradicionales de
producción hacia modos ".modernos" de hacer las cosas. un cuando en
las sociedades llamadas "avanzadas" podemos encontrar sectores
amplios que recurren a creencias mágica para enfocar la solución de sus
problemas (Lévi- rrauss 1964), eso modos tradicionale no inciden en
los procesos fundamentale de la producción social. Esa rransformacióo

DESARROLLO SUSTENTABLE y DESARROLLO POLÍTICO

.

509

no puede ser un fin en sí y por sí .
.
.
objetivo fundamental, que es ~s~o, sino un ?1edto para alcanzar el
individuales y a la sociedad com e
e dproporaonar a los agentes
0 un to O un mayor control sobre su
destino.
Las teoóas del desarrollo como vem
.
entre los científicos e intelectual'
los, ?enen una larga tradición
es, pero as discusio
e
aparecen en el iglo XX· toda lla .
nes cuertes obre él
'
s e s in embargo po
b
una cuestión central en la concep . ', d la
• . , nen so re el tapete
mientras que en la teoóa plat, c_10n e . evolucion de la humanidad:
ornea qwzá la prime
la
pro blema del desarrollo politice 1 '
ra en p ntear el
más degradadas )r mostrando , ~ proce_s~ avanza hacia fases cada vez
,
as1 una v1s1ón pesimi
d l fu
teonas del desarrollo y la posibilidad d
_Sra _e_ turo las
explicita o implícitamente una .. ,
~ u plaruficac1on
postulan,
,
v1s1on opumista y
nfi
fu turo del ser humano
una co anza en el
d
d
. a sea que hablemos de
d . .,
epen encia, sistemas mundiales O globali . ,
mo erruzac1on,
cierto modelos a
·
. ~acion en todos los casos ha\·
eguir Y parece d fi I
di
·
'
debemos admitir las limit .
J c1 eva, r su mfluencia. Pero
ac1ones que una nación e d
.
~reponer y ejecutar política de desarrollo
,
- sta o . tlene para
sistema mundial Como lo h
_ 1d
auronomas Yprescmdentes del
un estado en bs condicio: sena aal 1¡erborn (2001) es posible que
llevar adelante sus política esdactu es el mundo globalizado, pueda
.
e manera autónoma, ·
producc1ón de valor econo' m1co
.
ea capaz de co
· tempre
l que su
mundial. 1 problema e tá en
. .
_mpenr en e mercado
, .
este cond1c1onarruento· n
d
.,
econom1ca competitiva su one la .
.,
. u a pro ucc1on
racionalidad Y rencabili'd dp d I
i_ntr?ducc1on de la prácticas de
·
a
e cap1tali mo d ·
sabemos no se limita a 1
, . .
orrunante y, como va
'
' as practicas económic
'd
·
c¡ue e todo un ¡ tema d
.
as en seno o estricto
e trastocan.
e comportamientos sociale r culturales lo q~e

"ª

En ociología el , ·
de arrollo e moderniz:::no. paral:io que _ha tenido la te á a del
claramente entre mod . . ~ em . argo, lnch Beck (2 O) di ringue
~ ,:
1mple ) mo d errnzac1on
. . , reflexiva
i"uentra
la mode . erruzac1on
.,
.
racionaliza la tramidi ~~c1onl imple se limita a er una reflexión .
.
c1on a mod . . ,
.
rac1onalizacio' n
"bl
erruzac10n reflexJVa raci naliza la
·
pos1
, · to da ía nos encontremos en la
.fa e de racionaliz
.,
.e que
1 en Mex1co
ac100
s¡m_p
e
pe
.
particular.
ro eso d e be ser ob¡eto
de un debat

q~~

Por su pane, b idea de d
algunas dificultades: algunos esarrollo ustentable también presenta
de los modelo propuestos recurren a

�JOSÉ MARIA INFANTE

510

fórmulas para expresar una
ulas simples más concretamente seu d o
..
la
orm. . ,
,
Algunos definen sustentabilidad como
defiruc1on aceptable.
fu
temente indefinido ejercen ciertas
.
·
sobre un turo aparen
.
pers1ste~c1_a que
.
deseadas sobre el ecosistema y el sistema
ca.ractenst1cas nec~sanas y Esta definíción por ser algo incompleta,
'
,
·
humano que lo mtegra.
fundamentales y sena necesano
d ·a claros algunos aspectos
.
tampoco e¡ . .fi .d d El futuro de todas maneras, siempre es
una mayor especi ci ª ·
.' b "
- · de 1977 Ylia
. .
l ha dicho el prerruo o e1 oe. qunruca
. , .
inoert~; como o
de la realidad son «estructuras dis1panvas
Prygogme (_19832, 1~es:,ic:a: mí respecta, adopto la idea del destino
de final abierto . .n
E ºk rikson de quien mucho aprendí sin
propuesta por pst~oa:es::o :o hace si~o evidenciar con la mayor
que él lo supiera: el
, .
. . , n· hoy en día debe consistir en
. dl
d be ser la prox11I1a vis10 .
,
clanda o que . e
..
t dos los niños escogidos para nacer
mundial
que
petm1t1era
a
o
.
,,
un ord en
d
de humanizar sus invenaones
desarrollarse hasta una ma urez capaz
(Erikson 1979:291).
.
o uesta definiría el desarrollo
Si tuviera que arnesgar una ~: ~s o c'iones de l~s personas y las
sustentable como el proceso de ampl.i . d ptino sin comprometer la
sociedades para controlar su propio es
.
futuro
capacidad de decisión y de opciones en las generaciones del
.

f'

.el

l

2. Desarrollo político

ual . a sea la perspectiva 9ue
Pero el desarrollo sustentable, c qwer
. .
- lado
.
limite básico en la sociedad capitalista ya sena
adoptemo;, u~: un (1996} dado que la obsesión de todos y cada uno
por Theo or_ . orno
. ciedad a.rece ser el crecimiento, se hace
de los que vivimos en esta so
p
.1:
l s ob·¡envos
.,
d lace o contrawga o
0
difícil que esa obsesion
esp
onsecuencta:
.
diales del desarrollo sustentable. Pero lleva . a una c
. , de
pnmor
.,
an medida una cuest100
dado que el desarrollo es tamb1en, en grd
1 ~trocturas políticas
d la consideración de la forma que a optan as e
.
uél
po er,
l l sión de las consecuencias neganvas que aq
que pueda asegurar a e _u .
impone, se hace imprescmd1ble.
.
·
li · han evolucionado de maneta
Las instituciones los procesos po o_c~s
dan cuenta de ellos
•d
y modelos teoncos que
.
l
conjunta con as I eas
•a1
uivocada) i seguuno
(aunque esto se haya dado de mane~a parc1 o eq . eros .sistemas de
a Bobbio (1987), podemos de~u que loali~ P~1;;se basaban en una
.
. •,
lí ·
e se estudiaron Y an zar
.. d
orgaruzacion po oca qu
.
,
tividad vs sistemaudda 0
clasificación bidimensional (ax1ologta o norma

°

DESARROLLO SUSTENTABLE Y DESARROLLO POLÍTICO

!';&gt; 1 1

descripción), que conducía a seis tipo : monarquía/tiranía,
aristocracia/ oligarquía y democracia/ oclocracia. El componente
axiológico implicaba que la posible alternancia de las formas mantuviera
una idealidad directiva: se debía impulsar las formas buenas en
detrimento de las malas aun cuando los seres humanos no estuviésemos
en condiciones de incidir en ese proceso. La condiciones en que se
producía el paso de una a otra, con sus componentes de a encía humana
o determinismo cautivó a los teóricos griegos durante vari s siglos y
están planteadas allí las bases para la discusión obre el mejor modo de
establecer una constirución (como llamaban los griegos a la organizaóón
política de la sociedad). Machiavelli es el primero que, a principios del
siglo XVI, despoja a las clasificacione del componente axiológico, lo
cual todavía n se ha plasmado de manera clara en la mayoría del
pensamiento político.

La formas de constitución política con cicla como democracia que
surgen hacja fines del siglo A'VlII en Estados Unido y Francia
presentan limitacione y -sobre todo- contradicci ne entre el modelo
teórico y su implementación: basadas en ideales de igualdad, libertad y
solidaridad, arrancaron con desigualdade , represión constriccion s de
ideas y comportamientos }' claras injusticias, en especial con relación a
los má desfavorecidos. o obstante, por la presión y la luchas de lo
grupos que convivían en ellas, fueron haciéndose más abiertas,
participativas y equitativas y, pe e a las críticas, deseo de eliminación y
altemauvas de sustirución que enfrentaron, hoy e pre eman como el
más deseable de los modelos de ?rganización poliuca ha ta ahora
puesto en práctica en la experiencia humana. Debió sobreponer e a la
descalificaciones de orden religios (tanto el cat licismo como l
islamismo la han atacado) o ideológico Qas ,,er i nes más ort do:(as del
marxismo ~' del conservadurismo) pero terminó iendo aceptada como
patrón .de organización de las in tituciones políticas. Y ello no por
razone axiológicas, sino de efectividad politica: ningún otr
I tema
atiende al conjunto de las nece idades de la población con má eficacia
cuando se adquiere cieno nivel de complejidad y desarrollo ocia) y
econom1co. orno ya lo ha señalado Lipset (1995), son lo países más
~vanzados en su desarrollo capitalista los que presentan mayor
instirucionalización democrática.
La implantación y coosolidadón de las instituciones democráticas se
debió consrruir sobre las re istencias ideológica (que operaron a vece
corno verdaderos obstáculos epistemológicos) a favor de la ejecución de

�DESARROLLO SUSTENTABLE y DESARROLLO POLÍTICO

512

513

JOSÉ MARIA INFANTE

acciones y políticas igualitarias y la lucha para lograr que los agentes
humanos e instituciones acataran las consignas de respeto a los derechos
humanos y la ley. Aunque ya sea casi un lugar común, debemos recordar
que hace menos de cincuenta años (en la década de los años sesenta del
siglo XX) todavía se consideraba como legítimo el ejercer alguna forma
de dominio colonial, así como instrumentar políticas de discriminación
racial (en especial en Estados Unidos).
Los diversos movimientos estudiantiles que hicieron aparición
alrededor de 1968 cuestionaron el proceso de desarrollo a partir del logro
de metas simples como la extensión de la educación básica o el
incremento de la producción de acero per capita. A partir de allí, se buscan
metas más amplias y profundas en tomo a la realización humana
(Iberborn 2001 ). La idea de calidad de vida incluye factores económicos,
sociales, ambientales y de satisfacción personal.
El movimiento feminista impulsó transformaciones profundas en
todos los campos; aun cuando en lo años se enta del siglo pasado
todavía escuchábamos voces en los sectores progre istas que proponían
mantener a la mujer en las posiciones más relegadas, en la democracias
capitalistas se ha venido registrando un apoyo creciente del voto
femenino hacia los candidatos de posiciones ideológicas ubicadas hacia la
izquierda del espectro politico (fherborn 2001). Por su parte, la
interpretación habermasiana sobre la lógica dual de los movimientos
feministas contemporáneos ha ido criticada
e han propue to
alternativas superadoras: la intervención feminista constituye un reto a
las dominantes prácticas• sexistas y particularistas que dominan en el
presente las prácticas privada y públicas, en especial en éxico (Cohen
y Arato 20 O). Los movimientos feministas bao cuestionado las prácticas
sexistas que informan la sociedad y desafian lo modos por los cuales
estas prácticas determinan la e tructuración de los subsistemas político y
cultural. La lógica dual de la politica feminista se dirige, por un lado, a
una transformación de las práctica discursivas de la identidad e
influencia en la vida ele la política y la sociedad civil y, también a una
política de inclusión que tra_nsforme la instituciones politicas y
económicas.
Como resultado de toda estas presiones }' luchas, tenemos hoy
sistemas que pueden ser definidos como poliarquías, es decir, las
democracias son sistemas de gobierno que reúnen, según Roben Dahl
(1997), tres condiciones: a) una competencia extensa, a intervalos regulares

y sin el recurso de la violencia, entre individuos Y
.
pcr lograr posiciones de gobierno efecti ament . o~~º;/~garuza~os,
te inclusivo
participadón polílica
la seJ~cción
10)
as políticas a segwr, a través de elecciones regulares v limpias d
.
tal que no haya gru
·
.
e manera
d
.
po~ importantes excluidos; y c) la existencia de un
~a o ufictente de hbertades políticas y civiles -libertad de ex resi .
libertad de prensa, libertad para fo rmar ), uru.r
. e a orgaruzac10oes. . · P on,
d
tal
manera
que
se
asegure
la
integn'dad
de
.
,
.
1
• • .. L
a competencia polittca v lae
pamc1pac1on. a evaluación de cada una de esta
di .
. ,.
codavía un alto• monto de interpretación u b'¡ettva,
. . snocohnemo
Clones
unp~ca
con egu1do
11
d
esarro ar aun un sistema de indi d
al
uoiver almenre aceptado.
ca ores
tamenre confiable r

tramen

de

en

de' ~1e:v~:

El compromiso actual por el de arrollo político debe hacer e sah and
rasg?s. fundamentales que no iempre están formulados de manera
;~a~~lt:: un :~uerdo básico con la equidad económica en primer lu r· la
.
a d po ttc~ _que es el presupuesto inicial de la existencia de 'un
s1 tema e~ocratlco no puede de arrollar e de manera adecuada i no se
cuenta con igualdad en otros plano . También debe h b
.
la sociedad civil
.
.
.
ª er un pacto con
que a egure la v1genc1a uruver al e irre tricta de los
d
h h
erec o umanos
· ·
. . Terce ro ' un conoc1m1eoto
profundo ue irva de•
u rento
a
las
acciones
corre
pendiente
sobre
el
modo en 9que 1a gente
d d.
d
~:e ~ isponer e u recursos mareriale y e píriruales para enrir
oc10nes lcomo. el amor preguntarse obre el destino de lo ere
humanos ,. a
d d ·
·
·
lus' ba~ y
imaginar utopía per onales y tratar de lograrlas

I

;;1~9;3)

mo:lro1lcma es que la c~eación de in tituciones por sí misma no
crea . _ca e _ma~er~ ustancial los comportamiento \' por l tanto la
. c1on d 1~st1ruc1one democrática no tendrá ningún efecto ( ellos
eran
a lo e pera d os) I· no e d'ispone de un espacio de
compocontraaos
. .
. rdtadm1~n_to que afianc a e a in ticucione ,. é es el ocupado por
la
ocie a civil.
·

"ª

La ociedad civil, como lo explicara Bobbio (198
b
desde hace mu h •
,
.
..
, esta a presente
más
li
c ttempo en la ceona p haca y recibió un tracam.ien o
amp
o
en
· · en 1 ulumos
, .
cuando
, . Hegel pcr . e recten
\'einticinco años
los cnttcos ncomarx1stas del socialismo totabtar.io hacén .· . 1'
concepto , l
•
'
re, 1vLr e
istema d ) o c?nVlerten_en el ele~ento clave para entender el complejo
e relacione de mtercamb10 que teoian lulY-lr en la esfera pública
al margen de toda 1
· · • ofiCial
· controlada
t&gt;'
a comumcac1on
por el gobierno
o el

�DESARROLLO SUSTENTABLE Y DESARROLLO POLÍTICO

515

JOSÉ MARÍA INFANTE

514

Caído el muro de Berlín, tanto la re~dad
2
rtido
de
estado
(Arato
teoría sufrieron camb1os Y
pa
• d d cJVll como su
. .
misma de la ocie a
_,: . , de ia
sociedad civil en e1
1
.
,
d
1 · ·tucion.wzac1on
modificaaones y a msu
. de prácticas: 1. la garanoa e
.
de una sene
di
presente cec¡UJere
. .,
reunión libertad de scurso y
fundamentales derecho de asocta~on y
oaliciones poliócas libres y
.b .lid
d
de
agruparruento
y
c
de prensa poSJ 1 a
. · , que funcione como un
'
. ncia de una consatuOGJ1
autónomas; 2. la ex.iste
d
la epa.ración de p deres, en
documento legal co1:1pleto, apoya o P?r dos independientes; 3. la
especial la existencia de cortes y 1u_zga. , políticamente accesibles
. .. d
ruos de cornunicac1on
institucionalizac1on e me .
d 1
b" erno y del mercado; 4•
.
· d penruentes e go 1
.
l al
, . ·ncluvendo autogob1emo c Y
Y relauvarnente 111 e
· .,
lítica y economJca, 1
;
la 5 1
descentralizaa_o~. po
.
.a de empresas de pequena esca ~ . a
regional y poSJb1litando la_e..:1stene1 ara la operación de organiza~ones
aceptación y el reco~oomiento p b
entales y de instituaones
.
e1ooale no gu ernam
1 6
nacionales e interna
r
d l s derechos fundamenta es; .
· ·,
l de1en a e O
·
derucada a la uperv1ston y a
. d d civil Pero la existencia
· · aes de esa soe1e ª
·
. al
el financiamient de asoaac10
.
. ue pueden distinguir e
.J : .
es
ufic1ente,
)
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d
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de estas concuaone n
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bre la sociedad civil, cada uno e
.
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los cuales sosneoe
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l p der y la liberta
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entre
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. del libecali roo ideologico,
Pu'blico/privado y so re · 5· e 1 p rspecava
2 Q\ . na primera vers1on, ~
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si fueran opue tos; el
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.
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l vida pnva a como
concibe la V1da po oca y . a d
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.
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formal donde los LO vt uo ,
encia de ello la ooe a
al
d Corno con ecu
·
'
al
sus libertades frente . e ta o. tituto del ector privado se iguala
ci il e cooV1erte ca 1 ~n un sus
forman en votantes, pero lo
mercado: los consum.1dores . se tran
otante no e convierten en ciudadanos.
. . trata de
.
e odrla llamar e comurutana,
. del mereado , pero no puede
na segunda perspectlva,
.
d 1qu
. . peno
ocreair la frustraciones e unp
d di .dido en dos sectores
e
b"
,
d un mun o
v1
abandonar la ideologia e
l rivado. El ser humano
. . bl
l gubernamental y e p
l.i d a ll
irreconcilia es, e
1 miembro del clan ga 0
significativo de este modelo es e herencia. Los comunitari_scas, en
comunidad por lazos de sangre y 'nar al mismo estado a los intere es
muchas ocasiones, pretenden ubordi

0?0)·

de su comunidad y en ocasiones han dado origen a formas violentas de
nacionalismo, como el caso de la vertiente alemana de la primera mitad
del siglo veinte.
Hay una tercera perspectiva que no postula un recetario
determinante, pero que podría estar guiada por cuatro conceptos:
aprendizaje, ocio, justicia y oporru.nidades. Es perspectiva, tendiente a
una auténtica democracia, distingue claramente 1os ámbitos público y
privado, peto no como campos enfrentados sino como corresponsables
en el funcionamiento de un sector estatal, un sector pci ado y un tercer
sector, el de las comunidades cívicas plurales, donde se mueven las
asociaciones abiertas e igualitarias de participación voluntaria (entre las
cuales deberían estar incluidas las iglesias). La adopción de una cualqwera
de las tres perspectiva debeóa ser el resultado de un proceso de coma de
conciencia social colectiva -operación a la que habría que dedicar
grandes esfuerzos- y además, debemos admitir que cualquiera de las tres
que se adopte -u otra- tendrá sus opositores.
Para . Mouzelis (1995) el proceso de modernización presenta
características diferentes entre los países que alcanzaron primero el
estadio y los que llegaron más tarde a él. Mientra que en los paí e de
Europa noroccideotaJ la inclusión de las masas en el estado-nación
adquirió características de amplia distribución de los derecho políticos y
sociales entre la clase trabajadora, las que se dieron por dos vías: desde
arriba, por impulso de las elites que competían por el apoyo popular, o
desde abajo, por la lucha .de las masas trabajadoras y campesinas, en los
países de desarrollo tardío aun cuando existieran in titucione
democráticas, esta distribución de derechos e inclusión tomó un sesgo
más autoritario y vertical. Los países que iniciaron su despegue más tarde
y que hoy forman parte del grupo de los llamadós desarrollados
prese~can tres rasgos comunes: 1. una modernización agrícola eficiente,
que a la par de incrementar la productividad creó un mercado doméstico
de relativa importancia para los productos industriales; 2. la creación de
un sector industrial que desarrolló su propio nicho competiti o en cierta
áreas en el mercado internacional· y 3. un aparato de estado
intervencionista y relativamente efectivo que tuvo un papel fundamental
en la modernización de la agri&lt;;ultura. El fracaso en esta modernización
~vo efectos sobre el estado, ya que debe recurrir e a práctica
clientelisticas corruptas para asegurarse la aquiescencia de las masas,
conduciendo a un circulo vicioso fatal: un aparato de gobierno
superinflado que es incapaz de mantener un crecimiento equilibrado y de

�JOSÉ MARÍA INFANTE

516

racionalizarse a sí mismo y a la economía. La sociedad civil en estas
naciones, en lugar de adoptar un modo integrativo de inclusión de los
intereses de los sectores populares, adopta una de dos estrategias
igualmente inadecuadas pata el desarrollo político: o lo hace en una
modalidad clientelistica, con relaciones particularistas, o lo hace de
manera populista, por la vía de la adhesión masiva a un líder carismático.
El desarrollo de esa sociedad civil, sin emb rgo, requiere de normas
mínimas que aseguren su funcionamiento y la Asamblea General de las
aciones Unidas aprobó a comienzos de este siglo la Declaración del
Milenio, que establece metas concretas para el año 2015 en cuanto a
desarrollo, entre las que se pueden destacar (P UD 2001):
• reducir a la mitad el porcentaje de la población que viva en la
extrema pobreza;
• reducir a la mitad el porcentaje de las personas que padezcan
hambre;
• reducir a la mitad el porcentaje de personas sin acceso al agua
potable;
.
• lograr que todos los niños terminen un ciclo completo de
enseñanza primaria;
• potenciar a la mujer y eliminar las disparidades entre los género en
las enseñanzas primaria y secundaria;
• reducir en tres cuartas partes las tasas de mortalidad materna;
• proporcionar acceso universal a los servicios de alud reproductiva;
• detener y comenzar. a reducir la propagación del VIH/ ID ;
• aplicar, para el año 2005, estrategias nacionales de desarrollo
sustentable con el propó ito .de reducir, para el año 2015, la
pérdida de recursos ambientales.

En el caso de uevo León, algunas de estas metas implican un
número relativamente pequeño de casos, pero ello no es m~no
importante, ya que es precisamente en la eliminación de pequeñas CI~ras
cuasi marginales donde se requiere invertir mucho esfuerzo ~ todo ºPo
de capital En otros casos, como el potencia.miento de la muier, la tarea
excede las posibilidades de inversión económica y se traduce en el
cambio de actitudes y comportamientos profundamente amugados en
costumbres centenarias que exigen un trabajo más amplio y constante. El
desarrollo . político parecería quedar, sin embargo afuera de las
prioridades.

DESARROLLO SUSTENTABLE Y DESARROLLO POLÍTICO

Anexo metodológico
Permítaseme una breve digresión metodológica: me encuentro entre
quienes creen que e1 progreso de la ciencia sólo es posible si tenemos
conceptos más precisos y específicos y que, paca lograr ello, sólo cabe el
recurso de tratar de pasar de los términos pojjsémicos del lenguaje vulgar
a los conceptos sistemáticos de fundamento cuantitativos. Quede claro
que se trata de un desideratum )' que la cuantificación a ultranza e un
error teórico y epistemológico. Pero debernos contar con un sistema de
indicadores
con la información suficiente sobre ellos para poder
establecer los avances en el proceso de desarrollo y evaluarla . Las metas
citadas de Naciones Unidas como pretensiones ideales a cubrir deberian
remitirnos a indicadores e índices que no estu ieran ometidas a
discusión alguna
que evitaran al máximo las interpretaciones
ideológicas.
egún el Banco fondial, hay tres tipos de conjuntos de indicador :
los indicadores construidos a partir de conjuntos de elem nto.
individuales, como los desarrollados por la OCDE, el programa de
indicadores desarrollados por la Commision of Swtainable Dez elop1JJent
(C D) y los indicadore sistemático , de arrollado a partir de un sistema
estructurado (Muñoz 2003)
1

En el caso de las 1 aciones nidas, e ha desarrollado un si tema d
56 indicadores repartidos en tres áreas: social (19) ambiental (19) y
económica (18). 1 ótese la au encia de indicadores referido de manera
específica al de arrollo politico ac1ones nidas 20 1). 1Programa de
las aciones Unidas para el Desarrollo (Pr 1UD 2002), al presentar lo
indicadores de gobemabilidad y desarrollo de los derechos civilc y
políticos, recurre a criterios subjetiYo , como la opinión de e.·perto
locales, _para medir conceptos como competencia en la elección del jefe
del ejecutivo, regulación de la participación, lib rtad de expresión y de
creencias, oposición significativa, autonomía o inclu ión política d
grupos minoritarios, cumplimiento de las leye por el pueblo, calidad de
la burocracia, corrupción y otros más.

3. Los procesos políticos: agentes e instituciones
Entre las muchas cuestione sin resolver de las ciencias aciales se
encuentra el de las relacione entre índi iduo y estructuras sociale ; en
arras palabras, hasta qué punto los seres humanos podemo determinar

�518

JOSÉ MARIA INFANTE

el movimiento de las fuerzas sociales y hasta qué p~to somos el
resultado inevitable y totalmente dete~do d~ esas rrusmas fuerzas
sociales. En la historia humana hemos terudo teonas q~_e han acentuado,
a veces de manera exclusiva, uno u otro polo y tamb1en, por supu~sto
las distintas posiciones intermedias. En lo que hace a democraaa y
desarrollo político, la cuestión ocupa en centro del debate: ¿son las
democracias construfüles a partir de la agencia humana?, _¿son el
resultado de fuerzas históricas inevitables y por lo ~to, s1 ~om?s
capaces de tener el tiempo y la paciencia necesanos, t~rrrunaran
imponiéndose en todo el mundo? Para nú, es_~vidente que runguna de
las dos preguntas tiene una respuesta pos1t1va absoluta y que l~s
estructuras e instituciones políticas son modeladas y nos modelan a partlr
de nuestros comportamientos, siendo varios los procesos · que
contribuyen a ello.
Por el lado del agente, tenemos un ser humano q~e. actúa con pasión
y razón, imaginando, elaborando, proponiendo, adhiriendo o ac~do
doctrinas y prácticas políticas. Todos los seres actuamos e~- un medio_ ~n
el que evaluamos la situación y optamos por cursos de acc1on en funaon
del logro de objetivos más O menos concientemente e~borados. Los
comportamientos de este agente ha~ ~cel~:ado o ralentizado proce_sos
sociales e muchas ocasiones y su part1apac1on depende, en gran medida,
de los niveles de información de que dispone.
Los procesos de desarrollo en general y los de desarrollo político ~n
particular suponen la posibilidad de actuar de m~nera eficaz en el medio
y suponen también ideas progresistas (en el senodo de poner e~ march~
las políticas que determinarán un futuro di~ere~te al que tendna lu ar s1
dejáramos que las cosas transcurrieran por s1 m1 mas).
Pero no siempre puede encontrarse un progreso hacia mejores formas
de organización política: algunos países que habían avanzado _firmemente
hacia sistemas más abiertos en la década de los 80 del_ siglo -~asado
· ·
d. e npo militar o
muestran retrocesos hacia regímenes automaoos
seudodernocrático, como se da hoy en Paki~tán Y en Z~mba~ue. En otro:
casos nos encontramos con políticas ambiguas y oscilatooas, d~nde 5
alien~n y desaniman a la vez grupo que pro~ician. el exuerrusm? .º
fundamentalismo político y la solución por la violencia o el ex~eITlllnlO
del rival. Los e-a.sos de Afganistán, Somalía, Israel y P~esttna son
ejemplos d~ estas políticas confusas y, en ~uchos casos, retrogradas.

DESARROLLO SUSfENTABLE y DESARROLLO

Poúnco

519

Quedan todavía varios aspectos sm resolver (o cuyas soluciones
actuales son relativamente insatisfactorias) en la consecución de una
sociedad políticamente desarrollada: cómo conseguir una distribución
más igualitaria de la riqueza la resolución de los conflictos derivados o
coexistente ; cómo lograr una recuperación de lo procesos de
renovación ideológica en las fuerzas progresistas; cómo superar el
recurso a la violencia como forma de solución de los conflictos políticos;
cómo evitar que los movimientos fundamentali tas de todo signo
aparezcan con fuerza como alternativa política (Iberborn 2001).
Un desarrollo político en un sistema sustentable implica aceptar,
como lo señala Ulrich Beck (2000) que no existe una naturaleza natural:
la naturaleza es un concepto una norma, un recuerdo, una utopía o un
contraproyecto. La cuestión ecológica debe desagregarse en múltiples
aspectos derivado como las formas tecnológicas reproductiva que
reciclan y aseguran los contaminantes derivados, la política de
producción de biene de menor riesgo para todos los a pecto de la vida
humana, la alimentación saludable de todos los eres humanos en el ciclo
de una cadena ecológica histórica y culturalmente determinada, lo estilo
de vid~ desarrollados comunitariamente, los sistemas de diagnóstico r
tratamJento de los problemas de salud con el aporte de la tecnologías
avanzadas, la adecuación de las normas jurídicas a otra concepción del
desarrollo humano, la reforma de la administración pública privada en
función de la disminución del desperdicio de energía (en un sentido
amplio), en fin, la implantación de un.a suerte de democracia ecológica
que eYite la vertiente de pecaminosidad y u concomitante necesidad de
recurrir a salvador .
Momesquieu dijo una vez que ' las instituciones ucumben con la
victoria". Estamos así tiend , en 1éxico, en e te proce o que algunos
insisten en den minar como de tran ición a la democracia a la muene de
la política. Paradójicamente, la supuesta democratización nos está
llevando al de precio de la actividad política. ¿Cuále on las instituciones
política que debemos crear para alcanzar ese imaginad desarrollo
político?, ¿qué sociedad políticamente desarrollada podemos imaginar y,
a partir de allí, ¿como seria e a sociedad y qué in tituciones la harían
v~able?, ¿cuál es el • léxico que queremos y deseamos para e te siglo
~ XI? qui e donde el concepto de autodeterminación cobra entido v
realidad.
·

�520

JOSÉ MARIA INFANTE

4. Algunos problemas específicos con relación al de arrollo
sustentabl
o e mi intención pre emar aquí un modelo i t maoco J e mpleto
de los proce o
las in otuciones política en funci ' n del d arrollo
su rentable; en lo que igue m limitar ' a señalar al uno de lo que me
parecen ine itable enfrentar ' tratar d encontrar una lución:

4.1. Tmaginarios y fantasías
Todas las isi nes del futuro politice · ocial n con rrucc10ne
imaginaria para cu a elaboración pod m
apelar a fanta fas · a
aluaciones más o meno correcta de la r alidad en diverso grado. Y
e a con trucc1one cuando n compartida , pueden m vihzar a las
per onas y lle arla a aceptar condicion que en otra circun rancia on
impo ibl . 'Piénse e en la propuesta por un mundo mejor 1d alizado
qu hicieron po ibl l sacnficio de gen racione enteras en e e e pac10
qu fue la nión ovi' cica. i bien hubo quiene comparcier n el ueño
de u lidere y aceptando también que en é to hub cini mo, mentira
e hipocre ia en grado cli- erso, deb mo recon cer que una parte
coosiderabl de so lideres · su eguid res estaban profundamente
convencido de que lograáan el objeti o. llo ha 11 vad a creer que la
ideología con di tin o grado de ut pi mo n ab olutamente n ce ana
para la movilizad' n de l ma as. in robar , si pudiéram &lt;l1 poner
de una mayoóa de ere human p liticamente educad , la mentiras o
l s di cur o mendaces p drian r fácilmente de cubi rto ·, a u vez,
podríamos pro
ar n cl logr de una m demidad reíle i a.
o bstante, "I hove a drtam ' pudo hab r i el lema rn vilizador d
miles en pro de un futur de men r ufrimient ; el problema e tá en no
confundir la p ibilidad d realizaci · n de e e furor de la realización
de l s de
p r m dio mágico : ' lo la acción lle ada a cab a partir
de , p r evaluacione e ali ta tiene efecto c1ert d rrnn formación.
Tamp co t nemos al aguarda conmi la interpr taci nes delirante de
la realidad; hasta ahora, ningún criterio n a gura una cli criminación
entre la interpr ración delirante y la apreciación reali ta de una 1tuación
p ütica
ufmann 19 2) y ell p rque la acci · n p lítica e mu ,·e
iempr entre e 0 do plan : el del presente a tran formar y el de
futuro a e
' lo un político auténticamente con ecvad r (que no

DESARROLLO SUSTE NTABLE y DESARROLLO POUTICO

521

existe,•por cierto)
.
.que e limitara a de·1ar que 1as co as 51. ie
.
de,'erur
podría evitar e e dilema.
ran u propio

Entr los mito que e ntnbu cr n , toda í
.
rransformac1óo d la · · ·
ª
c ntnbuyen a impedir la
msatuc1on
, lo com
paí e cá el expr ado en la fra e 1 ..
portami neos poliaco del
.
.
e pmsmo tuvo la culpa d
d '
1
mttema acrua, como ocurre con t d mir
.
. ee o . ~
conciencia d culpa incL,ri'dual .
. ' en vano ru ele · acalla la
'
co 1ecava· 1 ·d
adecuada d l
male
d e
'
mpi e una evaluación
. erecto del pa ado p
bili
corrección. P ro Jo ma imp rcante e qu onenra ara
po
I
ar u
l
..
derroter
quiv cad
.
.
a
acc1on
r un
ya que 1a enoca e a l
fund amen ali mo que impide
nueva fi rma de r ruzac1on.
. pa ~ nea ea un
4.2. Participació11 alienación

l;no de l pune de
d
exclusión ocia! vi nr pam ~ impre cindiblc e el análi i de la
(v n
ncral en lo
1aanoam ricano ): no . p nibl Mh x1c
blar d
. ..
pai
la trucrura
ciop lítica ,
• . . paroc1pac1 n poliac, cuando
~ econo011ca exclu . n ¡ te .
una porc1 . n c n iderable de la P blación.
. m tlcam nt a

En l que hace la partiópación p lítica de la
.
•
han con iderado que la legisl . .
.
mu¡er, algun
a1 •
cargo rcpr cncarivo pa lac10n que introduce cu rn. mínima
•
ra a mu1er e
did
c~bar o, alguno di cuten la cfccovidad d~Uamc n ~ adecu:~ad.
p:u e tablecen un mírumo del 3
'.
acrua
11
f
.
e
por c1cnr para e t caro .
rancia, una re1orma con ticuc1 nal de 1999 d .
. .
~ ' en
mitad de La pre idcnc1a municipal ¿¡ b '
tc.:mun que 'l meno la
En el añ 2 1 4
.
e
ian e car ocupada p r mujere
.
,
por c1enr de mu,·cr
•
1
muruc1pale mientra q
ganar n a el cc1one.
1
'
ue en
cc1 ne n
al
había cstablcc1do I t qw· .
1 •
• c1on. e ' para la. que n s
lt
numer de mu· .
1
por c1ent en 199 l ,
.
1cre
cm pa del ,
.
a e ca 9 or cient d ? 1 F
,
fue la lcg1 laa · n 10 la re la
.. . e · ,n tr · pa1 e , no
bio:· en el ca d 1 R 'm ' nr.d c10n mterna de l P· rt1 d 1 que
cam
f¡
mo ni
·l parado l b ·
·
re orma Interna . a partir d 199 . '
•
a n r. im ul . una
mujcrc alcanzar n el d bl d
. , n la el cc1on del año 10 1 la
2002). 1 d b
b
e
a _1cnro en 1 parlam nt tnglé
l 'D
· icionc
ce· · re la
.J:d ª □ene 9ue , r e o 1
po
• ficac1a de la' m w
.
In tltuaonali ra
con rel ci . n
la
.
•
culrurali tas pero má allá del debate
.
c1 l
ta
une cfecco. en c1
.
neo, pareciera qu b medida
rrn c1rcun tanc,
b
'
número de mu1·er
. in cm ar ' el incremenr del
en pue t electrvos por í n e índice &lt;l c, mb, .

�522

JOSÉ MARIA INFANTE

reales en las condiciones de la actividad política de la mujer y por ello las
reformas institucionales deben ser acompañadas por acciones
complementarias que tiendan a la transformación más profunda de las
estructura sociales. En Trinidad
Tobago, una red de
's
denominada Working to Get the Balance Right d sarrolló un programa
educativo con 300 mujeres para prepararlas para comp tir en cargos
electivos en 1999; se obruvo un incremento de la participación femenina
en las candidatura superior al 100 por cí nto las mujeres ganaron un
50 de puestos (P
D 2002).
Pero no sólo las mujer han ido discriminadas istemáticam nte de
la politica; lo pobres (que no on minoría, al menos en léxico) otro
grupo minoritarios también sufren exclu ione de di erso grado tipo.
La campaña eL ccorales e han vuelto cada vez más costosas en todo el
mundo: en
tado
nido , lo candidato presidenciale en 2
invirtieron más d 343 millones de dólare , 92 millones má que en el
año 1980. Michel Bloomberg, candidat a la alcaldía de ue a ork en
2 1 gastó 74 mili ne
su principal oponente 1 millone . Para
Bloombe , el gasto equivale a 99 dólares por oco. n la India, má del
por ciento de 1 fondos ga tad por 1 partido en las el cci ne de
1996 provinieron de grandes empre as. imultáneament , lo partido
políticos han ísto declinar la cifra de u afiliado , 1 que lo hace má
dependiente de fondo e eternos: en Francia, Italia, oruega E tados
nidos el número de afiliados a lo partido político ha bajado a la
mitad o meno de de 19 O. Las encuesta de opinión muestran que en
muchos paí e del mundo los electore tienen más confianza en la
t levis1ón que en lo partid politico (PI D 2 2).
n el mundo p terior a la guerra fría la ideología iguen vi ente :
lo ere humano definen su agencia en virtud d u propia pracacas,
adoptando ide logías ocialmente di p nible creada a partir de lo
di cu.r o de las elite económica
ociale que e expre an a través de
1 medio ma i o de comunicaci · o ( an Dijk 1999).
ta ide lo ·as
pueden raci nal.izar la alienación como ha uo did y uccde en mucha
oca ione . La alienación es el concepto ol 1dad de la ciedad pulenta
del capitali roo que ha de arrollado la cultura de la arisfacción. La
pe na favorecida p r u p ición conómica polioca y cial ueleo
atribuir virtude y cate orias de ah oluto a las in tituci ne c ndicion
en las cuale e de nvuelven; para lo má favorecido de e te mundo la
alienación no tiene cabida teórica n.i empírica, incapace d tonur
conciencia de su pr pia ituación, lo c¡ue ocurre cuando rue n la

DESARROLLO SUSTENTABLE y DESARROLLO PoL.fnco

existencia del otro y de sus necesidade , se en , .
.
cuando compran un aráculo
. Y
ganan ª SI mismo mcluso
pr pia n ce idad y de eo ~ruard1 cJaro creb _endo que re ponde a us
· uan
s o 1ernos de lo
·
ava~zado han intentado paliar los efecto de la
. . pai , ~as
subiendo impuesto
mejorando lo ro
en is_ econ mica
meno fa or cid
llo h
,d
p
amas de as1 tenc1a oaal a lo
parte de l
ati fe:ho ( ~b:~h º19~~mp{:, u~a vi lema reacci , n por
su leo estar ali nado . la hi t . d
).
s neo Y pod roso también
·
ona emue tra que
.
lo má afortunado
en numero a oca 1one
no on capaces de p na e
6.
plazo y nin en ibl
-1 •1
.
r n su 1en tar lar
u condic1·on
. . a di.
o reaccmn n de manera activa ,, fuenc a

°

m

·

~e~

J i t ma d medio ma 1 o de com . . ,
televi ión, e ha convertido n J • • al ~cac1on en e peaal la
.
prmc1p tmpul r d id olo .
concomitantement d impuJ ar difierente iorma
e
.
.
gia ¡
de alienación
d
I
ca.
e o proce o electoralc ad
h
.
· ne
fuente d inform . .
ema ' e a con erudo en la principal
. 'd
.
aa n para la torna d deci i nes
es
co10c1 cnc1a que much pen adore d d
. . ,
mera
pre entado e ·ten O en ar
br ~
e_~e~ P cov~ d1 1mile hayan
tel vi i ' n
e 2 04 p .pper 1992 nec t . a d lurutar el poder d la
•
arcon 199 ) La
· b
d
Berlu com en ltalia señal
.
·
mamo ra
1 .
que la m d"d
an a tmp rtanc1a de e a lucha: 1 pr blcma e
e I a propue ta , ha ca ah ra, u len hac r de d
. .
qu bordean al una forma de cen u
p ic1 ne
dencr de u
·, h b.
ra cuand no caen dec1clidam nte
• wza a na que p
.
di criminam
ue c
. n ar n I cerna 1mpo iti o
al
. 9
a agaran pr porc1onalmenre Ja demanda public'ta ·
m1 mo aemp , qu paralel m nt
l
.
J rta
celcvi ión pública n
b
imp antara un I rema de
gu eroam mal d I cu 1 la BB eáa un m d l
egu1r, a p ar de I últim
mbare de lo
dero
d e;
,
a
up ne un proce o adicional, la eliminaci . o
la c
, . du p J.. !lo
obe n
1
'
rru c1on
nu rr
r ame por cual la luc1 , n implica c mpl ja determinaci ne .

df

4.3 Prrj11iciosy ulmolipos
Quizá ea la . fer política la u m ,
. .
expr s1 • n má radical e irracional de U a pr 1~1~0 d . ncadcna: la
~xpr ione en di cur os y comp rcami \~'

:! ~

;1 ::u~e ceruendo

Tleun v n Dijk (1999) ha denunciado el raci m moderno q
se P ancea Ja xclusi, n del otr por u ra go b. 1· .
.
uc ya no
10 0 e , 100 p r lo ue
hace v pi n E
.
a. , c ocr e t mado en bl que a jgnado me onírrucamence
a una cat ona, como el ca d 1 ne
e ta d ouru.d en e que n

�524

DESARROLLO SUSTENTABLE y DESARROLLO POUTICO

JOSÉ MARIA INFANTE

caracterizados a través del comportamiento de sus elementos más
pobres, asignándoles a é tos las categorías atribuibles al subgrupo y no
diferenciando entr etnia y condición económica. sea operac1on
también e efectúa ntr no otros y podóam s mencionar ejemplos para
todos nuestros grupo étnico . o se trata del multiculturali mo ni de
relativismo cultural, sino que precisamente los ataque a esca posicione ,
que pueden er l ' gicamente correctos dej n entrever e cas formas
modernas de racismo inconsciente de su fal a conciencia.

Lo grupo indígena deben soportar la accione de su alvadores,
quienes de alguna man ca imponen un e quema de valores que l es
ajeno, consiguiendo así una elcito a operación de he em nía: la
aceptación especular del pensamiento del otro obre u propia
condición. La di cusión de lo ordenamiento l gale que rigen paril los
incli eoa d 1paí en los año pasados mo tró la in uficiencia teóricas y
las dificultad para el lo o de políticas coherente .

1 traño e una categoría ociológica con truida

en el pr ce de
cooformaci ' n de México hemo construido de construido exrraño
diferente ; i extraño e lo que queda excluido de acuerdo con lo
estereotipo de un determinado orden social, hem excluido a mucho
mexicanos de la mexicanidad · hemos incluido a mucho foraster o
extranjero . Quizá una de la características del mundo moderno s a la
d la universalización del extraño (Beck 2 ): todos omo extraño · la
consecuencia p lítica es obvia, t do nos enrim amenazado dentro
de nue tro propio mund . l de arrollo político debe crear la
c adicione para la superación de tos muro invisibles, en e pec1al la
de eliminar e o lo artificio legalista burocrático creados par.a
ostener e ta con trucción d l extraño.

4.4. Acatamiento de leyes miilencia
El primer ' rgano que de acata la le • en el paí e el obi mo · us
a encías a oci da incluyendo las encargadas, preci am me, de hacer
cumplir la le . La igencia del e tado d derecho es ho · n léxico, una
utopía. bran los ejemplos: ba ta abrir un p riódico cualquiera en un día
cualquiera para encontrar que el bierno fed ral
us funcionario y
empl ados, lo gobierno e tat le , los obi roo municipale , diputados
, senad re lo periodi cas , los m dio d comunicación actúan
ignorando; contraviniendo incumpliendo~ d sacatando, quebcaotando Y
otras formas de tran: e ión a le •es, norma y reglamento . na de las

525

consecuencia más notoria de e te cornporram ·
1
genera liza da. La moral pública fl .
. Jento es a corrupción
re e¡a una coodició d .
v al ore qu creados . reprod d
.
n e incemalizaci , n d
•,
.
uci
en la 1deol ,
.
de expre I n; 1 el comport .
h .
a, aen n vano canal
d
amiento ab1cual d J
•
s°:1e ad ci por la e itación de I le .
e . o ~1 mbr de una
nuce de la corrupaón
} por m dio Ucit o fücic la
,
e encuentran fu rt
,
aceptac1on del e tad de d
h d
m ntc e tablecida. . La
. .
erec
be r to d
s.u.bl ova y bj tiva • deb hacer e d e ell una ma. a fu
n u era nt
n¡a tod lo acto d qui ne .
c n I a ndamencal qu
los facror cau ale d
aend n r p nsab1lidad pública. i un de
b
e te e ta o de co a
1
a urda ambigua o conttadict . d b
s a XJ cencia de !ere.
legt laci , n adecuada ell
ona e e bu cru- e la e nfecc1ón d ~n.
exclus1 amente.
no e rarea de legislad r
d ah
La ju ricta o inju ricia de la 1 •
forma de pr i , o
d
.
. promueve, en ca i n
di cr as
c.
.,
re I tenc1a en pr d
1.
.'
od
m 111cac1 n del cuerp
. 'di
e una eurrunaci , n 0
¡un co La d b di .
comp rtarruento de ma a
·
e
nc1a civil un
que P r naturaleza
·
que no podria crear e un derech I al
~ e. ttam ntuci na), ya
conrradiccione ( ohen ,
g
parncipac en ella in ca r en
?()()
)
)
to
2
)
ur
, Hannab .\rende
(- 4, cuand un núm r re) u·
, egun
a
vamenre
c
n
ide
bl
d .
llega do al c nvencimi m de
l
ra e e audadano ha
e han vuelt in ficac . ello quell
cal~ale di poruble para el cambio
,
'
n
va a mcerro
d ·
1a in t1tucion
de la d
.
ganr
•1c.
1bl que
• .
·
em crac1 e n ticu · 1
uhc1enr mcm flexible
c1 n e pued n er lo
.
para op rtar la pre 1 n
.
1
qu deb, r curnr e a una gu
.1
· e para e cambio . in
rra Cl\.1 o una r , 1
J\nd rcw Ara
tienen
.
~ o ua n. J an hen ,
tlcgale por parr de agc~~e \~ ºt-~ed1enc1a c1v!I implica iem re act .
1
op1 ruon
· · pu· blica
·
b¡et1 ' , e p rsuad1r a la
neral brc 1 •¡e .' . .dcuv
d,
o po nea particular r de lli 1 J • ami
a
inco
.d
nvcru nc1a d una le\'
alguna pan del i t~ma p
_1 adll _dcd pr ~over al !\in cambi e~
polínca. de 1 d ob di . . ··1' a a a e la 1u uficacion éticas o
'
cnc1a c1v1
'·
una o más fi rma de cll
' par e~ ,·1d me qu la ' paric1ón de
relaci. n a la g b mab.lid ad en un
c1edad implica d1ficulr d . c n
.
1 a r para I
cual d b
panc1p1 de lución.
·
·
e e encontrar algún

li

liu: c~~[

· Har, que hac r una d1 nnc1 , n ta b ,
re 1 tcnc1a cwil \' ob1'ec1·o·n d
·. m ic_~, entre de ob d1enc1a c1v1l
d d' .
·
e e nc1 nc 1
' 1·
.
,
e 1 tmguir orque e trata de e ndu . . ~ - ~ tima
quizá má fácil
un panc1pi m ral particular La
. cea in i,·1~ual que r p nden a
meo r de actividad c n r la . , re;1 tenaa c1v1l pre maría un ado
c1on a a de b d1encfa c1v1L per como

�526

JOSÉ

MARIA INFANTE

ambas oo categoria dinámicas, e mucho lo que todavía debemos tratar
de elucidar teóricamente en esms puntos.
La educación moral debe er rarea de toda la ociedad p _ro_la e ~u~
puede er un vehículo efectivo para ello~ la upu ~~ ep tal 1deiogtca
reclicada en nombre de un falso espíritu d mocraaco en o
?111ºs
tm os ha logrado un efecto perverso: los alumno -~e tod~ . lo ruveles
··'- descon fiando de todo ópo
acc1on poliaca en lugar
salenp de la awa
de in olucrar e acávamente en ella.

4.5. Gobmtabilidady violmcia política
Gobemabilidad significa que una ociedad ~e una nación mantiene un
.
ded manera
e tado de rela tivo
eq uilib n·o , donde lo conflictos e re uelven
•
d el
más o men
atisfactoria en función de los incere e en ¡ue o, o~ e,
. d ad civ
. il cli ponen de mecani m de n goc1ac1on
biemo la ooe
eficac .
e han eñalado e1. .m n'tucione bá ica para la po ibilidad de uru
D 2 2):
.
.
gob mabilidad dem crácica
.
,
fu
·
e
a partir de la exi tenc1a
•
n istema de repre entac1on que oc1 ~
,.
.al
.
d
políticos
a
ciaciones
de
mteres
s
político~1
e
d
e paro os
.•
d funo nam1ento
con olidada y con estilos democraaco
e
interno;
.
lib
. hmpia así
• un istema electoral que rancie el cc1ones re
como el ufra ·o univ rsal·
.
.
de corur les y balances b ado obr la ep_arac1on de
• un 1 tdema
rama I gi laciva judicial indepeocli nt ;
los po ere e n u
• ¡
• una ociedad civil vigoro a, con capacidad para ;perv1~ar ~e
ne cio privado públicos y pr porcionar forma ternaa ·as
parócipación política·
.
• medio de comunicación libre e indepeodi nte ;
• un e mr J efectivo de lo ector CJ·vile sobre la fuerzas armada
r otra fuerza
oliciales.
.
nismo .
han desarrollado una ene de criterio e
ano orga
}.
bilid d ¡\ lm,n
de ell
son
. d' d
ara medir la goberna
a • "'o......
.
in 1ca or
. e ba an en hec·h o o acontecimiento ven tcab1es
" b. .. o ., P deor
o ¡ea
, •
ea que
al, · tra que otro on " ub·¡ea·v , ,
de manera uruver ' rruen
,
cli . d
evaluaci ne en las
dependen de apreciacione que e tan con c1ona as

DESARROLLO SUSTENTABLE Y DESARROLLO POU11CO

527

cuale I punto de Yi ta per onale
1nc n c1 nce d 1 ob rYad r
pueden det rminar Yanaci ne en la c lificac1 · n. Entr lo. primer
cenemo a fecha de la última elecc1 ' n, el p rccnta¡c de v cantes, el ñ
en qu las muj i s fueron habilitad, p. ra ,. rar l . • 1enco.
parlamentan
cup do por rnuj re. I núm r de afih ci ne a 1
sindicaro
panidos pclitico , 1 número de orgamzac1 ne
gubemamencal op rando librero nrc la r. aficac1ón d 1&gt;
tratado int rnacionale en materia de dcr ch rn·il
úJtimo la ratificaci · n d la OnYención obrL lib rr d d
c1ac1&lt; n r
ne ociac1ón colectiva.

n cuanto • l
ubj tiv , ha ' ,·ario. indicador . algun . de Uo
compuc to por má de un it m. La ·ru, r 1dad de , Ja.ryland h.
con truido un , llamado punta¡e p liúc (poli//rol score), elab rado a partir
de la pinión de expcrro en ci rubros: 1 comp e nc1a para la clecc1ón
del jefi del jecuav , la apertura o a mi ma sclccc1 · n la. re cncc1 ne
al acc1 nar d l jefe del ej curh-o, la rem.i.l, c1ón de la parnc1pac1 n
electoral, la regulación en la • el cci · n de I i. puc ro cjecu 1,
, la
compct nc1a en la parnc1pac1 · n.
na
1• ,
Frredo111 l lowe, ha
pr entado re ind1cadore , cada un con una cric may r menor de
ít me de evaluación p r art de exp ·reo : lib ·rtad . ci,·1lc. , cuyo ·
ít me on libertad d exprc ón y &lt;le crccnc1 , dcrechm y ubcrtad de:
a ociac1ón y rgaruzación, v1genc1a del c. cado de dcrcch y de r pero a
l derecho human , auron mi, pcr onal y derecho cconúm1c &gt; ; el
cgund indicador e. el corre p nd1entc a dercch s pnlínc , compuc.: ro
por el ca ne libre y limpia a parar de organizac1onc con p ler re, t
lib rtad de rganizac1 · n p lítica, p i ión . i rnificaci\'a, libre de l.
dominación por parre de up de p d r y • ur&lt; n mi o inclu 1c)n &lt;le
grupo min ritari . l r re r , el &lt;le I.Jb rrad d rcn .• , nene ' ) d &gt;
componcm : la 11b na&lt;l d :pre 1·n y l. bjc.u,idad de lo. mc&lt;li ..
I Banc ~Iundial ha con rn11do cmco and1 ..t.d r · , cada un a par ir
de van comp neme . ~ 1primer , pinión y re. pon abil.Jdad, e integra
por el ccione hbre y limp1 , I.Jb nad d pren. a hb rta&lt;lc c1,·1l · ,
d recho
líac
la pre ncia militar en la p&lt; linea, cambi
de
gob1ern , cranspar noa la c. pacidad de l . h mbrc. de ne ocio para
mantener e infi rmad
• br lo cambi
en lt:y y p !frie s ~ 1,
po ibilidad que e to mJ mo
et re cenen para xpn: ar . u op1n1 ne.
sobre I cambio de esas
y p lírica . O he mcnci nar 9ue
alguno de ta vaJuacion
qu e hacen . parnr d la p1món de
qwene
n e n ideracl
cxp reo I cal
tom, n en cuenca la.

�DESARROLLO SUSTE NTABLE y DESARROLLO POLÍTICO

529

JOSÉ MARÍA INFANTE

528

Bibliografia
evaluaciones de Freedo"1 House, con lo cual hay superposición de criterios
o, en otras palabras, que los ítemes no son independientes. Otro
indicador es estabilidad política y ausencia de violencia, compuesto por
un solo ítem que se integra por las percepciones de la posibilidad de
desestabilización y que distintas fuentes evalúan a partir de su
apreciación sobre tensiones étnicas, conflictos a.croados, in&lt;-iuietud socia~
amenaza terrorista, conflictos internos, fraccionamiento del espectro
político cambios constitucionales y golpes militares. El tercero de los
indicadores del Banco lundial e refiere a la vigencia del estado de
derecho y es quizá el que muestra el mayor grado de subjetividad en su
construcción, ya que se compone por la evaluación sobre la apertura del
mercado, enforceability de los contratos privados y gubernamentales,
corrupción en el sistema bancario criminalidad y robo como obstáculos
para los negocios, pérdidas por y costo de la criminalidad,
impredictibilidad de los jueces. El cuarto se refiere a la efectividad del
gobierno y evalúa la calidad del aparato burocrático, los costos de las
transacciones, la calidad del cuidado de la salud pública y la estabilidad
gubernamental. Por último, la corrupción, con cuatro ítemes: la
corrupción entre los oficiales públicos, la corrupción como obstáculo
para el clima de negocios, la frecuencia de "pagos irregulares" a los
oficiales del gobierno y jueces y las percepciones de corrupción en la
burocracia. Transparencia internadonal por su parte, ha desarrollado un
índice de percepción de corrupción que se construye a partir de
encuestas a expertos locales (hombres de negocios, académicos y
analistas) obre la corrupción oficial.
Es ocioso aecir que México no ocupa los lug.ires más fa orecidos en
estos indicadores, aunque u comportamiento en algunos puede
considerarse satisfactorio. Tampoco hay un país en el mundo que
complete todas las marca , pero a partir de aquí puede· desarrollar e un
extenso programa de desarrollo político.
Una illtima digresión: en trabajos de esta naturaleza siempre se
demandan conclusiones, pero en éste la conclusión es que no hay
conclusión: el desarrollo político y el desarrollo sustentable son, hoy, la
gran obra abierta de la historia humana y en México esa abertura es aún
más pronunciada.

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�LA EMPRESA FAMILIAR Y
LAS GRANDES EMPRESAS
REGIOMONTANAS
Dra. Lylia Palacios Hemández
Maestra en Metodología de la Ciencia -Ui\NL
D octora en Ciencias Sociales- Universidad de Utrecht, Holanda

Introducción
Este trabajo tiene el propósiro de reconocer las características que
conservan las grandes empresas regiomootaoas (GER) como empresas
de origen familiar. Para lo cual se presentan de inicio, las bases y
conceptos básicos que los estudiosos de la Empresa Familiar hao
aponado. Luego se describe y analiza el perfil de un grupo de grandes
empresas nacidas en Monterrey a partir de eres ejes de análisis:
empresa, propiedad y familia. D el estudio podemos deducir que, aún
considerando los factores comunes no hay determinismo regional ni
familiar. Cada GER ha desarrollado un perfil propio de gobierno
corporativo a partir de una compleja fórmuJa que combina los factores
comunes, más la influencia del entorno socioeconómico nacional,
regional-continental y global. El crecimjemo ex.icoso de unas y los
descalabros de otras empresas, la complejización de las relaciones con
capital y socios· extranjeros, y las nuevas reglas que la globalización
impone para la continuidad de cualquier empresa, convierten el estudio
.de estas empresas en objeto de investigación valioso para reconocer
elementos de cambio de una sociedad industrjal como la regiomontana.

�L!LYA PALACIOS HERNÁNDEZ

LA EMPRESA FAMILIAR Y
LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

535

534

1. Apuntes teóricos sobre la empresa familiar
.
.
aria de las empresas familiares (EF),
A pesar de la ex1stenc1a centen
, del orbe y de la
.
. .. en muchas econorruas
.
de su presenaa mayootana lla .
en la generación de nqueza
.
,.\m,nas de e s tienen
.. d d
importancia que "'b...
di
. tema' rico s una activ1 a
o sis
2
L 1997)1 ' su estu
(Gersick, et :¡.
b.
tte las décadas de los 60 y 70.
.
ciente que se u ica en
.,
d' .
relativamente re
.
d di d a su investigac1on aca erruca y
institutos
e
ca
os
Más jóvenes son los
. k
al 1997. eubauer &amp; Lanck,
,
t · nal (Gers1c, ' et ando algunos
•
d
la consultona pro esio
alrededor e
1998). En México _ap~na~ se estan ere
instituciones univers1tanas.
. ,
1
.
.
o de investigación contmue en e
Lo anterior expli
. ca que estde cam?
.na empres-a familiar (Sharma,
d fini . , cerca e que es u
,
proceso de e c1on a
k 1998)4 tarea que se vuelve aun mas
et. al. 1996; eubauer &amp; Lanc '
, 'envuelta en transformaciones
problemática dentro de una eco_nomia
profundas desde los últimos 20 anos.

- - - - - - - - -.- - - ~
ticular en América Latina. Poc ejemplo, en
, El fenómeno tiene unportanoa Pª!
ellas en que los miembros de
Ar ntina las empresas familiares, defirudas_ c~~o r:q~esentan más del 80 por ciento.
gefamilia tienen el control legal de la p_rop1e a •
más del 90 por ciento de
; : Colombia la cifra supera el 65 por ciento y en i e.x1co,
.

~J. .

las empresas son familiares.
.
'lia re resentan entre el 64 y 80 por c1e~to.
A nivel mundial, los negocios de fam1
p
o familiares y generan la mitad
E d s nidos d 80 por ciento de las empresas so
En sta o
lB'
~
o r
del Producto Interno Bruto (P r
. f mili res representan entre 6:i y 8 Po
En España, en cambio, los oego~10s ad I a xportaciooes y aportan entre el 50
· l 60 pcr ciento e as e
avocia
ciento de las empresas, casi e
- l
. • Las empresas fami~ares son m J
.
del PIB (C
enEspano .coro.
y 60 por ciento
· . .
003)
en América Latina"' 2:&gt; de ¡u010 de 2
.
el fenómeno gnrpo como mo~~lo de
2 En las economías subdesarr~lladads,
·edad v administración familia r fue
. . . industrial con fuertes ligas e prop1
.
~tsf;::~:o en el aróculo de Led f~l 978).llo de la Empresa Familiar, dependiente de'.
l Uno de ellos es el Centro e ~sarr~.
d Empresas (lP ADE). En Monrerre)
.
d Alta D1rec.c1on e
)
Instituto Panamencano e
.
.
d (Universidad de Monterrey·.
existe un centro ligado a una un1vers1da pn;a ; se ordenan, sólo de lir~r~rura
4En la investigación de Sha~m~, t a., 3 1 o obstante, la discus1on o
mbi.!lación de conceptos
d .. ~idense 34 definiciones d,s.nntas (p. ). _
esta º"·'"
•
d de la supremaaa o co
. al y
.
c1·onaria)· la continuidad gt!nerac1on_'..1
diferencias discurren en derre or
d
'tal (tenencia ac
•
n 1 ....
básicos como el monto e cap1 . . al
En codos los autores aparece co 5.
1~ gerencia familiar, entre las pnnc1p es. d
ta índole que las relaciones afecnvo. •
la empresa e es
énfasi el aspecto su b ¡en:vo en
familiares con\le,•an.

d .

Las caracteásticas pragmáticas del propio objeto de estudio, la
empresa familiar; su funcionamiento y continuidad en una economía
capitalista, han favorecido la elaboración teórica de una erie d
elementos característicos que sirven para identificar las EF. En este
senódo reunimos una serie de aspectos que aparecen reiteradamente en
la literatu.ca revisada (Llano, 1973 y 1994, harma, el al. 1996· Ginebra,
1997; Gersick, et al. 1997; Castañeda, 1998; eubauer &amp; Lanck, 1998·
Lansberg, 1999), y que son útiles para reconocer los elementos de
carácter familiar que contienen las GER.

a) La centralidad del capital
Esta premisa parte de que, quien posee el capital ma)oritario es
quien controla el voto en cualquier corporación económica. En este
sentido, al hablar de empresas familiares, todas las definiciones
incluyen 1a propiedad mayoritaria del capital social de una empre a en
manos de una familia o grupo de familias. Sin embargo, en Ja medida
que la EF crece el conocimiento preciso de esta variable tiende a
escondme a través del u o de diver o instrumentos financieros tanto
entre las EF privadas como en la EF que tienen participación
bursátil. s

b) La gerencia familiar
Para alguno es una derivación lógica de la condición de
propietarios. La literatura empresarial e rudia los factores subjetivo y
0bjetivos que influyen en el de ernpeñ del consejo de adminisrración,
y con ideran de manera particular el papel del director general como
un líder. En el caso de las EF, este liderazg por lo regular se extiende
al interior de la familia propietaria. n las empresa madura o que
están en e e tránsito, e te rasgo familiar de la administración es
equilibrado con Ja creciente presencia de directore e:xtemos y consejeros
indepencl.ientes frente a la nece idad de sobrevivir ea un medio cada
vez más competido y profesionalizado. D igual modo, este comexto

• 5 Lansberg (1999: 2 -28) sostiene que en el caso de las grandes empresas
multigeneracionales, no es posible reconocer el peso de una familia con la sola
\"aluación de las acciones 9ue a9utUa tiene en us manos, familias dueña de
conglomerados globales a su vez po een con iderables cantiJadcs de acci nes a
1ravés de sus instiruciones bancaria , de egurm y de rede. de compañías
Interrelacionada por las controladoras.

�LAs G

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

536

está replanteando el modelo "dueño director'' para dar paso a sistemas
de liderazgo compactldo.6

e) La sucesión generadonal

Parte d la obrevivencia de una EF estriba en aber ceder
adecuadamente la dir cción a la eoeración her dera. Considerando la
variable generación e esrablecen ere tipo d EF: la de padreconcrolador (primera generación); la de ociedad d h rmanos (s gunda
generación);
el con orcio de primo (tercera generación). in
embargo. lo datos revelan la alta mortandad de las F de pámera
generación, pcr lo que la continuidad, por lo meno hasta la tercera
generación es privilegio de unas cuantas en el mundo entero.

d) Conservación del patrimonio
o la medida que la
F obreviveo y crecen convirtiéodo e en
entidade maduras aumentan lo riesgos d pulverización accionaria de
la propiedad -ya sea p r rarru6caci6n de la familia fundadora o bi n
p r la incorporaci 'n de acci ni tas ~ ternos (vía a ociaciones
e traté ·ca o p r bur acilización), y, de incapacidad para realizar un
adecuado cambio generacional. Contra el primer evento mucha
familia recurren a las fi ura del fideicorru o o grupo de control para
mantener la cohesión del capital; y re pecto a la suce ión la ase oría
pr fe ional el e tablecimieoto de ' con ticucione
familiare ' ,
'consejo de familia' etc., n r cur os cada vez más habicuale .

e)

''Renovarse o morir"
Al con iderar l porcentaj

decrecientes de
tercera g neración lo e p ciali ta afirman que la
c otinuidad r caen en grao medida en la capacidad
director encral) de "elegit'' la esrrate ·a d futuro

F de egunda y

53,7

cual,
~ obre
1 tod en tJempo d eoom~ren~~.
t o o a P ctos (ad.mini trativo
, . tena, implica innovar en
lo .ca o de F maduras -de ;e:olog¡co erv1cio lab ral). n
~amJficada ,'
con ob cáculos ara I crura . e _mpleja y familJas
reciclar e mediante la d
P . , ª LnnO\ acion- una pción
I
econ truccion del c
.
e
a e quema de primera generaci ,
orporat1vo para retornar
on.

~t

¡\ mayor e pecificidad al n
enfatizan alguno de lo
auco:e que ab rdan la
mexicana
Ca rañeda (199 ) analiza
fen , ~: nalados. Por e¡empl ,
nzalo
control familiar f''grupo e
, . no de la
and empre a d
\
conom1co '')
cap1taJ ocial acumulad ,. C 1
' c m re. ulrado de un • p bre
• ar o Llano , J
aspecto ubjetivo en 1 definj . , d
oan mebra ubra ·an ocro
l
.
cion
e
G
e ent1do tricto d una F h
. tne b ra (199 : 22) r cnn
h
)
a ca la egunda
..
ermano , al con id rar que elem nr c
. enerac1 . n (sociedad de
enorme compren ión acep.... , d I
mo la relac1on de afecro
,
-...c1 n e auto O d d I fi
que para eJ autor on ¡ "
'fi
ª Y nalidad común"
n d
cu )ver e al ramificarse
e pec1 tcamcmc famili "
n na
la f mi
a~
n una empre a,
pr ce o de mv rtir, d d1ri01r o d
lJa r.,rop1 tana afectando lo.
o·
mprendcr.

t

2. El carácter familiar de 1a grand
(GER)

La ma\'oáa de la

e mpre

ª

regiomontan

R

O
de egun da ,. tercera
Ua so d.P. r dl mcn
de la() familia( ) fundadoraº "ing1 a . y adm1ru. erada por miembro
·
, manucnen 1
con e¡o de admini traci , n
rÍ
. e control del , oco n el
lo e p ciali ta las
R , p &lt;l que, con . rderando la definic10nc e
pu en aun c n id rar e mpr a fam1liarc
ornerac1on.
, 1u Toda
o-

posibilidade de
rincipalmente del
má adecuada la

on la incorporación de co-directore (ca-CE s). · om.
6 Alguna alcernau,•a
que plant a la prud ncia de mantener separad los car
de presid nte dd con eio
(chairman) • director eneral ( EO). .
" Por jemplo, d cálculo de un grupo d iove ngador para sudo ·rudo.
(Gersick, ti aL 1997: 31), )º para la mayor parte de la. ec nomí de occidente, e que
exi ten un 5% de empre as familiares de primera g-cnerac1ón; 2 % de empre is
controlad por la egunda generaci • n, y ólo uo 5% n empresa!'&gt; adnuniscradas par
cons rc10 de pñm . Para México d dato • pro, irnado e : 90% de la empre a.
famitiarc mu re antes de lo cinco año de ,ida y de la que cooúnúan, ólo el tzt/o
pa a a una tercCt'a generación (C 1 en spañ l.com: "Las empre as familiares 10
m •aria en me rica Latina", 25 de ¡unio de 2 3).

LA EMPRESA F AMIUAR y
RANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

•.. tan• da hace de: cic:r
em La rcYÍ. i •n nue
.,
.
b pre: :inal ) rcw nalc:s del empre. ariado re ~s car. Cien oca~ fam1laarc ' Lle culrura
ai ?:1,ed:tti reg1om mana cx.iqe un ma\' r ~~-e~:ntano lo lleva J concluir que "en
P 9 G.
p. 54).
' capnal oc1al ,1ue
., c:n "~I re: to de1

emebra
de acou quc ante 1a au encía de lo elemento . ub¡cuw1s , no puc de
empresa. fam1liarc
2unqm. pucd n po.
caractcri~t1ca ( b' .
en c:nudo puro,
.¡
•1••
ccr
.
· O JCtl\"3 )
empn:sa
1
• qu aJ miran extender e ana i. l. de la cnud.1J como
ami 1:ir.
Za .. t con idcramo la connnuid· d d l .
mbran ' ada \ a
e a jorm,mó,, tn1pmaniil li).."lWI 1
d 4u Gener"ct
,: e rnmo
a a.habl.
familia.
.. .n rz • en c:rnpre. as como emcx, \ 'nr
Ira,
nJo

1iabl

�ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

538

La mayoría cotiza en la Bolsa, todas cuentan con management
profesional y con consejeros independientes. Casi todas mantienen
alianzas de diversos tipos con empresas-líder que controlan, en algunos
casos, paquetes importantes de acciones. Respecto a sus expectativas
de futuro el pronóstico no es homogéneo: están las que mantienen una
posición de m~rcado satisfactoria, y las que han quebrado o están en
procesos de reesrructuración profunda para ev.itar el descalabro.

Describiré ahora algunas características de las GER considerando
los tres ejes mencionados: 1) la tenencia accionaria, 2) la gerencia
familiar y 3) la sucesión generacional.

La tenencia accionaria

Una

característica arraigada en las grandes empresas de
participación familiar en Latinoamérica es su cerrada estructura
accionaria. Esta concentración en pocas manos también ha propiciado
la baja bursatilización de tales empre as, y cuando llegan a cotizar en
bolsa colocan paquetes de poca importancia. En México, por lo
regular, lo han hecho colocando bajos montos de su capital social. {á
aun, estos grupos han privilegiado el uso de la deuda para financiarse,
11
antes que incrementar la colocación pública de acciones.
En opinión del director de una GER, la baja colocación pública
tiene que ver más con lo reducido que sigue siendo el mercado de
valores mexicano, que con la resistencia empresarial para abrirse más a
la participación bursátil. .
En México la gente no está acostumbrada a invertir en la bolsa, a
principios de los noventa era atractiva la colocación porque había
apetito en los Estados nidos por acciones mexicanas. pero al pa ar
ese momento las acciones bajaron de precio
ahora resulta poco
atractivo para las empresas colocar nuevas etnisiones. Esto obviamente
puede cambiar en el momento en que haya un mercado institucional de

11 Esta opción fue cornada ante la enorme afluencia de créditos que México
comenzó a atraet en la segunda parte de los años 70 (que por otra parte fue el
periodo en que ingr.esaron a la bolsa' de valore varias GER], y devino estrategia de
inversión personal de los empresarios generando el peculiar fenómeno ~e
"sustitución de recursos propios por recursos ajenos de fuentes es.ternas". Es decir,
"endeudaron a sus empresas para mantenerlas operando y sin perder el con![OI
accionario de las mi mas protegieron su capital per onal" (Basave, 1996: 68).

LA EMPRESA FAMILIAR y
LAs GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

539

mversores como hay en otros ,
1, .
son las compañías de seguro y l~ru;es,d eduruco ?:1ercado institucional
s ion os e pens1on.
Las principales GER comenzaron a a . .
mercados de valores de Estado
.d P rtJcipar en lo años 90 en los
. .,
s ru os Europa .,, Jap , A
e ta ampliac1on en la actividad bursátil )~ in
, . . on.
pesar de
pennite conocer con exactitud 1
'
f~rmacio~ g~e ofrecen no
tenencia accionaria de
os porcenta¡es Y dismbución de la
.
estas empresa . debido
l
. .,
mformación e controlada
'
.
ª
que a em1s1on de
1
.
por e conse10 de ad · ·
·,
hold1ng, que hasta ahora s·
b .
m1n1strac1on del
igue ªlº control famili
E
corporativo Jo facilita la prácu· ca de r tenc1on
. . en m ar. dstelacarácter
f ..
del mayor número de acciones c d
h
. e
n erec o a voto 1-, ano
D ,¡ eáJº - amil1a
d
mrormes anuales de un gru
d G R
·
e an, 1sis e los
algunas características del co!tºrol e .
~cuadro l) podemos derivar
accionan o:

a)
Hay evidencia
bl L
. f del control familiar del voto en 1as GER
; a pre enc1a amíliar puede dividir e en . f ili
.
.
Del primer ca O encontramo s do mo&lt;l~
am
ar
Y
mulufamiJjar.
ahdades· 1) l d t- •li
1ear, com es el ca de C ·d
nuc
O
y
\ a en man de· dosª 1: e arru a
ttro controlada por los hijos .d \d . .
d
l rmanos .
exten a que en el caso d Al; 1 ~ian ª a; Y2) las de familia
Roberto Garza Sada e Imsae
a reune a .los de cendieore de
dos familia d
~
' empresa repartida a mitade entre las
escen entes de María Garza de Cl . d
'
empresa d tenencia multifamiliar e tá
.ª~10n . Corno
manos de la familia de Eu enio Ga emsa, __ongmalmcntc en
umando por di\·cr O
g
rza ~ -guera que ha ido
evento a otra f J
centro del país. n
ami ms provenientes d 1

,,- De_t: ta manera, aun9ue la familia
,
.
amones, asegura el control del .
posea u~ menor porcentaje Jd toral Je
· ·•
' oto en el con c¡o J d · ·
..
s1ruac1on en la marnría de las GER,
.
t: a m1rnstrac1on. Esrn t:s b.
,9 ~o¡, d
·
··
por e¡e.mplo en Fem
j
f ·•
... '. o el capital económico ,. el 54.6% d 1
.
sa, c neo a_rrnhas poseen el
cap1ral eco~ómico eii de prupi~dad de la fan:./ap1cal de ,·oro; i::n \litro, el 23% del
en d const¡o.
11a ada, e 'brualmente controlan el ,·oto
La avanzad a m
· tegraaon
· • d e :\léxico a la econ()mÍ:i bº
íed eral
a buscar refonnas
b
. ·¡
• a ltrta, ha inducido al g bierno
ursao e para reducir el
¡ ¡1
. .
que siguen manteniendo las principal f ·1·
con_tro l t: \ "OtO e intormac,ón
n L
es ami 1as empre ana
evento delfueron
. 1\loctewma
. (,\lberto Bailltre ) ,.
luego laoscompra
G ta fusión
F
.el e• eern~cena
presencia de u~ verno ruJpisé ·:nc,~ro FBao~omer (i\Jax i\lichel .). \demás de• 1~
Eum•
. Garza Laoüera
.
, ru , hºcomo
·ernandtz \" Juan Ca I B ºf '
,...mo
no
•
•
r os rarn t, dado nue
r-.
•
,o 1¡0 vurone .
,

�LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

LA EMPRESA FAMILIAR Y
LAS G~ANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

e) Podemos suponer que la estructura accionaria de Cemex es la

esta~~es y privadas se vienen haciendo para reducir el control de las
fa~as e~ l~s grupos económicos mexicanos, son indicadores del
posible
transito
de. estas empresas hacia esquemas de tenencia
· y
.
,
gobierno mas pareado al estadounidense, acentuándose cada ve
,
,
'bli
¡
z mas
su caracter
· a 1os soaos
·
, . pu co y o cediendo mayor control aca·onano
estrategtcos.
Este escenario , como realidad , no es d escartad o por
.
directores actuales de las GER:

540

menos centralizada de todas las anteriores, no sólo por la
pulverización que sugieren los datos de sus informes, sino por la
escala que ha alcanzado (tercera cementera mundial). o obstante,
la presencia familiar de los Zambrano tiene peso en el consejo de
administración.

d) Hemos incluido Savia -que tiene rasgos d~F más diluidos- para
resaltar el control casi absoluto que tenía su fundador (Alfonso
Romo), en contraste con la dilución que presenta Cemex.. 14 (Ver

e)

Cuadro 1)
Los .idecomisos. En casi todos los casos las acciones preferentes
están concentradas en complejos fideicomisos que las familias han
constituido para salvaguardar el control del consejo ·de
administración. Algunas empresas dan un poco más de
información al respecto. Por ejemplo, en 1997 las dos familias
titulares de Imsa crearon un fideicomiso que tiene como objetivo
conservar en manos de las familias, por lo menos, el 51 % de !.as
acciones de voto.15 En Femsa las cinco familias propietarias
constituyeron en 1998 el ''Fideicomiso de Voto", el acuerdo base
fue depositar en éste su paquete de acciones económicas (29.7%
del total del capital social), con el propósito esencial de votar en
bloque (constituyendo el 54.6% del voto). 16

Este tipo medidas para seguir conservando el control del consejo de
administración por parte de las GER, se suma otros elementos como d
tamaño que algunas han ·alcanzado; la necesidad de recursos externos
para financiarse; la tenencia de importantes paquetes de acciones en
manos de algunos socios estratégicos; la presencia de más consejeros
ligados al capital financiero, así como las presiones que desde instancias
14 La comparación tiene el sentido de observar el comportamiento empresarial de
los directores de las dos únicas empresas de origen regiomontaoo que han alcanzado
presencia global. Savia controlaba en 2001 el 22% del mercado global de semillas l'

producto frescos.
15 umando los diferentes tipos de acciones que mantenían las familia en
2001 (fideicomiso )' partafolio), ésta poseían el 83.95% del rotal de accione en
circulación.
16 Las reglas y candados paca la venta de las acciones preferentes que establecen
1os Fideicomisos, indican la prevención paca la p11l1mzación de las acciones causadJ
por: el crecimiento de las familias, el aumento en importancia accionaria de sus socios
estratégicos, las compras hostiles, así como por las presiones del mercad.o de capi1ales
para dar mayores garanúas a los inversionistas minoritarios.

541

... van a s«:_guir creciendo, porque la empresas familiares que ahorita
son pequenas van a crecer, el día de mañana se van hacer públicas
tar~e que temprano, todas van a llegar ahí. A estas horas varias y~
estan en ese proceso. n

Pero mientras las circunstancias lo faciliten, al parecer la GER, al igual
que mu~has d~ us pares en el país, seguirán manteniendo el control de
las do_s mstanc1~s clave para dirigir una empre a: el director general y el
conse¡o de administración.

La gerencia familiar

El Director General
Como expusimos en el capítulo anterior, los caminos v fórmul
las GER han a~licad? para responder a lo cambios sdcioecon;:~~:
g~obales han sido diferentes. En ello influven: su participación en
di ersas _ran_ias prod~ctivas (productos com~od.ities o diferenciados,
:ercanci~s. mter~e~ias o de consumo inmediato, de mayor o menor
a~mposinon o~ga_ruc~ , de c~pita~ ecé.); la estrategia de crecimiento
. ~ptada (e~pec1aliza~10n o diversificación); r los mercados a lo que e
dmgen (nacional, regional-continental, global), entre otras.
·
· ·
. Estas. son OI1entac1ones
defiruc10nes
de negocio que en última
~ns[ tanc1a son tomadas por cuerpos directivos v que, para el ca o de
.~onterre)', tal du:eccion
·
· · conserva un tuerte
· .regional-familiar Al
fr
arraigo
ente de las _G E~ está un sector empresarial que se ha formado en ~na
prolo~gada Interrelación (por la vía consanguínea como socio de
negocio~.~ 0 a traves
, d e 1os conse1O
. de admmistración)
.
' en empre as de
su propiedad enraizadas localmente.

r Entreví sra a E onque
·
.
Zambrano, Director
General de Proeza.

�542

En la literatura empresarial el papel del individuo en cuanto sujeto
de la acción de emprender es fundamental y alcanza su máxima
representación en la figura del director general. Carlos Llano (1994:
234) estudioso del pensamiento empresarial mexicano distingue tres
aspectos en "la tarea principal" de este actor: a) fijar la dirección
estratégica, b) ii::npulsar a los subordinados a seguir la estrategia fijada, y

e) capacitar a su sucesor.
De manera coincidente Joan Ginebra (1997: 32) afirma 9ue "el
trabajo directivo es el que determina en mayor medida la suerte de la
empresa ... a él se atribuye la paternidad y promoción del Pensamiento
Estratégico". Por lo tanto, en él recae lo que el autor denomina "la
elección del futuro", el cual vendrí~ a ser el
resultado del
conocimiento de la empresa y su entorno. La elección surge de la
"confrontación de las oportunidades, amenazas y responsabilidade
que vislumbra con las fortalezas y las debilidades que percibe en el
interior de la companía y con sus propias querencias. El futuro no es
una 'deducción', sino una 'elección' de la propia Dirección" (Ibíd.: 33).
Elegir el mejor futuro para la empresa dependerá del alcance de visión
del director general; decisión que puede resultar de un proceso
intuitivo o racional, más o menos ordenado o sistemático (Jbíd.: 60-61)
Ginebra retoma los apones del pensamiento empresarial español j'
repara en un aspecto rele ante de la dirección en una empresa: la
administración del poder.18 Menciona que para el desempeño de su
cargo un director general requiere más de 'saberes políticos' que de
"saberes técnicos" porque "Dirigir es un 9uehacer político, de medio
y de fines; y de mediación; y de peleas estratégicas... ¡y de alianzas! De

543

LA EMPRESA FAMILIAR y
LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

En !.as _empresas de influencia familiar el director genecal asume el
com~ro~so para la conservación e incremento del patrimonio de su
propia ~s~e. _u desempeño exitoso contribuye además a incrementar
al presngio soaal de ~ jonJ1ación empresarial en su región de origen.
~mpero, las caractenst:tcas . y habilidades desarrolladas por los
drrecrores de emp~es_as de ongen familiar se han ido transformando
tantob . por el· creclmlento
de la compañias como por lo prop1.
, .
~am 10 soaoecono~cos. . n Monterrey, la Yieja y casi romántica
imag~~ del empresano loe~~ t~, carismático y patemalista -9ue fue
defiruava . para, la construcc1on ideológica de la función empre acial \'
que contr.1buyo a una cultura del trabajo de colaboración subordinada~
hoy puede er menos trascendente que tener capacidad de inno ac10~
y respue t~ ~portuna dentro de una economía abierta de al.ta
competencia e inestabilidad.
,
f:actores
b'La · aceptación de la autoridad •\' la finalidad comun,
su ¡ett os cai:a~teristicos de un_a E
eñalado por Ginebra, pueden
ayudar a perabu alguno cambios en la configur-ación de la dirección
actu.a~ de las ~ER. obre el primero, o la década de los se. ema la
arza ada
autondad oc1al )' política de empre ,ario como u eruo
·
Manuel B~agán Andrés Marcelo ada, Carlos Maldonado, Adriá~
Sada Trevmo, se sumab~ a la que o tentaban al interior de su familia\'
clase. Parte ~e esa autondad e exrendía social e ideológicamenre haci~
una . ~omun1dad . que reconocía tales logros21\ reconocimiento qu la
fa1UJha empre anal asumía como parte de la 'finalidad común' _21

En la actualidad
··
de ¡ s G
. ambos factores
. , e- han desdibu¡·ado e n la d.uccc1on
a.
R. l primero (aceptac1on d la autoridad) por la ramificación
3

poder, eo definitiva.' (Ibíd.: 115)
Basándose en estas reflexiones sociopoliticas concluye 9ue no
puede afumarse que exista una estrategia óptima, ni siquiera en una
misma empresa, porque su orientación y conducción puede
modificarse no sólo ante eventos macroeconómicos nacionales o
9
intemacionales, sino incluso por el cambio interno de dirección.'
1s El autor relaciona la permanencia )' fortaleza de u.na empre a con el adecuado
juego de conveniencias de quien detenta en cada ca o el poder (el cual puede
descansar en un sindicato, un grupo ele técnicos, o en el e¡ecurivo de finanzas, ttc,)Sin sabiduria política, dice Ginebra, el empresario que sólo conoce de productos, de

mercados y de flujos no es empresario (Jbíd.: 94).
t9 Diversos analistas nacionales coinciden en señalar que algunos de \os
problemas que hoy \'iven las GER e tán relacíonado con el traspaso de la dirección

~: lo ~upos a la egunda )' terc~r~ generación. derruí ' y de manera cointidrntt: un
en ~umero de relevos e realizo en un periodo duro parn la te nomía mexican·a
~n~e 994 1995. Un ejemplo de lo anterior sobre el cas de la cri.is inttirn~
sa, esrab
prov1eoe
obrera: "En e\ 97 ......ra se tnua
, en e1 am b'ientc que
ra} no
b' de 1la percepción
.
..
.
_ .' a ien a 11;uac1 n, porque comenzaron a llegar nuc,·os directores con
po!1uca, con o~r~, filos fia, pero algo c¡ue no quedo ahi en claro es el por qu~ por
9ue,~1e ue para aba¡o (obrero jubilado de Cyd a).
'
. .- uponemos_que la ~fir,i:1aci_ó n Je Castañeda (1998) acerca de que en la sociedad
:e~omon:3na ~~1ste ma
capital ocial", e rá directamente rdacionada con d
0
1:eol_?gico que_la hurgue ía l cal logró con ·truir a lo largo de déc:id, ..
2
Otras r inalidad comuo se expresa, a ,·ece 'en términos de un co mpromiso cial.
f .li' epresent: la defen a de una marca identificada con la propia hi. rori de la
ami a y a , •eces mclu o con el apellido" (Ginebra, 199 : 54).

r

º°:1

~~i:

li~

�LA EMPRESA FAMILIAR y
LAs GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

544

de las familias, el crecimiento de los negocios y el nuevo entorno global
de las prácticas empresariales; lo que dificulta las posibilidades de que
en una sola persona se reúnan las caracteásticas de autoridad

545

siguientes fichas resumen el perfil de los actuales directores de un
d
grupo e empresas de origen familiar.

Alfa

indiscutida.
·
El segundo factor (finalidad común) está aun más mellado. Influye
en ello el paulatino desprendimiento (discursiva y materialmente), entre
la suerte de la empresa o corporativo y la locali_dad que los vio nacer.
Esta separación tiene que ver con la formación y expectativas de las
nuevas generaciones dirigentes, con el propio crecimiento de la ciudad,
así como con los cambios que la gran empresa regiomontana ha
realizado en su proceso de inserción en mercados competidos
(expansión extra regional, relaciones multinacionales, inversión
extranjera directa, mayor bursatilidad, incremento de elementos extra
familiares en la gerencia y en el consejo de administración, etc.).
Igualmente se manifiesta en la menor gener-acióo de empleos directos y
estables para la población metropolitana (particularmente los ligados a
la producción industtial).22 Estas condiciones del mercado laboral se
deben, entre otros motivos, a la expansión extra local que adquirió
relevancia desde la década de los 70, a la reconversión industrial de los
años 80 que redujo las plantillas laborales y, desde los 90 a sus
incursiones productivas y comerciales fuera de México.

Dionisio
·
.
desde 1994.Garza Medina . Dl!ector
general y presidente
del consejo

En consecuencia la imagen de Monterrey se ha modificado
progresivamente de "ciudad de chimeneas" a una de economía más
terciarizada. Este cambio disminuye la identificación directa entre
· · grandes empresas de regjomontanosy el mejoramiento socioeconómico de
las clases subalternas locales, lo que a su vez, transforma el consenso

Cemex

social acumulado.

Quién~ dirigen act11a/n1ente las GER
A excepción de Femsa, todos los corporativos regiomontanos son
dirigidos por descendientes directos de las familias fundadoras. Las

22 Por ejemplo, de las 13 plantas cementeras que Cemex tiene en el país, sólo
existe una en Monterrey; Cydsa ha i4o cerrando poco a poco su complejo industrial
ubicado en la ciudad; Coca Cola-Femsa, que incorpora a poco más de la mitad del
total de empleados de Femsa no tiene ningún establecimiento productivo en la
loalidad. o obstante, tocios los grupos mantienen en la localidad sus oficinas
corporativas, lo que mantiene cierta demanda de empleo altamente calificado, que en
buena medida es cubierto por egresados de las principales universidades locales.

Formación
· pro_¡eszona
,¡; •
L. Ingeruero
.
.
.d yd experien
d~
eta
civil con maestría d l

e;

ruvers1 a e tanford
d
. .
e a
finales de los años 70 s/ i~~:gra ~
admirus~ación en Harvard. A
empresas Titán y Sigma Alim rpor~ corporativo trabajando en las
de administración.
eotos. esde 1990 participa en el consejo

Relación familiar. ieto de Roberto Garza Sada ..
. ..
Sada, y sobrino de Bernardo G
Sd
, . hi¡o de D1orus10 Garza
.
arza a a quien fuer
.d
d
conse¡o por 20 años (1974- 1994).
'
a pres1 ente el
Otras actividades.
. de adrmrustración
. .
Cemex
ING S ParticipaCen 1o .conse1os
de Vitro
'
eguros omerc1al Améric
[i
b
'
iexicano de Hombres de
.
ª·
em ro del Con e¡·o
egoc10s· del C · , E'
·
York Stock Exchange
SE)· d 1'c . ?ffilte 1~cut1vo del ueva
Estudios para América Latín .,'De .d oRaute Consulavo del Centro de
a
av1
ockefeller" de l u ·
•d d
de H arvard y Presidente de la U .
·¿
d
a
ruvers1
a
ruvers1 a de Monterrey.

Lorenzo H . Zamb rano T revmo.
. - D1rector
.
general desde
nombrado ea 1995 presidente del consejo.

1985
y

Formación y . evtie
· · pro_¡monal.
, r, .
''r nenc,a
Ingeniero Mecánico Adm' . d
por el lnstltuto Tecnoló •co , d E
.
.
,rustra or
(ITES1-I) y maestría en ~ . }_ e . _srudio upertores de Monterrey
m1rustrac1on de la Univ rsidad d
e d
e mtegró a la compañía desde 1968
.
e tanror .
1979 entró al conse1·0 de ad . .
. , ocupando diversos cargos. En
m1rustrac1on.
&amp;/ación familiar. ieto de Lorenzo z b
Monterre)· )r obrino d
1 am rano, fundador de Cernemos
e arce o Zambrano H lli ,
'd
consejo de administrac·,
_
'
e on, pres1 ente del
16
Zamb
G ..
mn por
anos (1979-1995), y de Guillermo
rano ut1errez fundador del grupo p roeza.
Otras attil,!idades
EsdmJemE
· bro de los consejos de administración de
Alfa,
Baname~ C
• • Y sa, mpresas lCA F
T 1 ·
También es presidente del Conse1·0 del
emM_sa
.
i~o.
, m1emeberoisad ely Com.1té

IT

�LA EMPRESA F AMIUAR Y

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

546

lAS GRANDES EMPRESAS

Consultor de la Escuela de Graduados en Administración de. la
.
·¿ d de Stanford· miembro del Consejo Consult1vo
U ruverst
a
'
· d p ·d
.
l d Sal
mith Bamey y del Conse10 e re 1 emes
Intemac1ona e
oroon
· b
d l
de Daimler Chrysler. Recientemente fue nombrado rruem ro e
Consejo de IBM.

Cydsa
Tomás Roberto González Sada.

sumió la dirección general en 1994

547

REGIOMONTANAS

gerenciales en la división comercial de Fem a Cerveza y en la cadena
comercial OXXO.

Otras acti11idades. Presidente del Consejo de Adm.ini tración de CocaCola Femsa; Vicepresidente del Consejo de Administración del BBVABancomer; consejero de Cyd a, Grupo Industrial Bimbo y Grupo
Industrial Saltillo.
lmsa

y la presidencia del consejo en 1995.

Eugenio Clariond Reyes. Director general de Imsa desde 1976.

.
·
Formación y experiencia profesional 1ngeruero

iuda de Clariond 24, hijo de
Eugenio Clariond Garza, presidente del con ejo y primo de los
hermano Canales Clariond copropietarios del corporati o.

ánico dministrador del
ec
.
.d d d
ITE M mae tría en dminisrración de Empresas en la U°:1vers1 a e
'.
F
. In
ó en 1971 a Vitro corno director de . la
Columbia v en rancla. gres
' .
, 1
. . . , Miquinas Inyectores de Plástico. Postenormente ocupo a
D 1V1s1on
D
, ·
E 1993 fue
Dirección General de
itro Enseres
omesucos.
n
nombrado vicepre idente del consejo de Cydsa.

Relación familiar. Hijo de Rodolfo ?,_onzález Garzan y Lidia ada
Treviño, sobririo de Adrián ada Trev1no.
.
v·
R · Empresas· miembro del
Otras actividades. s conse1ero en mo Y egio
.
' d C · ,
d
cios· presidente e1 om1te
b

Consejo Mexicano de Hom res e ego
,
.
,.
d
Em re arial México-Japón del COMCE (Conse10
~eJ{.lc~o e
p . Exterior)· 'Trustee of The Conference Borrad ; presidente
C omerc10
,
,
•
. t orero
del Consejo de Directore de la Universidad Reg1o~ontan_a. e
d
de la Fundación artínez ada; miembro del Conse10 de V1s1tantes e
George Wa hington

niversity.

Femsa
Director general_ª. parti_r_ de 1995,
Jose, Antonio Femández Carvajal.
d 1
· d drrurustrac1on
en 2001 fue nombrado pre idente e conse10 e a
.

Relación familiar. yerno de ugenio Garza Lagüera.
,r. · ¡. I ngeruer
· o lodu tria! v. maestría en
Formación J experiencia pro_¡es1011a
se unió al
Administración de r egocio en el IT S f.
n 198!
departamento

de

Planificación

estratégica.

Ocupo

posiciones

.
1
· ación para la
Su padre fue ejecutivo_ de Vicro_y ':1~º de lo~ p;~::~:oe~/t~srrx~~rraciones de
exportación. En 1962 fund la Aso~1ac1on p~
acional corno Consejo acional
Monterrey, que luego e transfonno en organismo n
de Comercio E. rerior.
.

23

Relación familiar. Nieto de María Garza

Formación y experiencia profesional. Admini trador de Empre as por el
ITE M. Ingresó a la empresa en 1963. Poco después de constituirse el
grupo Im a en 1976 fue nombrado direcror gen ral.

Otras actividades-. ecretario del consejo de Im a, es miembro de los
consejos de administración de Cydsa, Grupo Indu tríal altillo,
Proeza, Bombardier Concarríl, Grupo Financiero Banorte, r\lpek,
Bladex, Chase Bank of Texas Texas lndustrjes. ...x pre jdeme y
miembro del Consejo Mexicano de Hombr s de 1 cg cios, miembro
El origen de Imsa como empresa familiar c. d único ca.o que est:i
directamente relacionado con la participación directa de una mujer. En el (¡l)
anin:r ·ario de lndu trias Monterrey, doña ;\"lada dd onsuelo Clariond de Canales
de cribe desde la ópcica del empresario rmprmdrdor l:1 fundación de esta empres:i:
"Honor a quien honor merece, a la que debemos nombrar en e te espacio e a ~!aria
Gar¿a de Clariond, mi mamá, que enviudó anees de que ~-o naciera. (...) Mi pap.í er.i
de origen francés, pero toda u ,·id:i en ~léxico e dedicó a la ,•enea de telas. ;\fi papá
e hizo socio de Tir o y de Roberto, hermanos de mi mamá ... dlos a su ,·ez renían un
negocio Je abarrote , pero un día dijo: 'mi experiencia e. en celas... yo ,·oy a encar¡..r:i.r
un carro de ferr carril lleno' ... ,. así lo hizo. Pronto se ,·endieron rodas las tdas , con
lo cual e pudieron comprar u~a bodega de abarrotes en ¡..rrande. Um noche mi papa
murió r mi mamá, ya viuda. empezó a im·errir ya duplic:ir la mcrcancia. Un dia nos
Jijcmn que habían comprado ese nej.!;ocio en \ 'illagr:in y Primera \'e-nidn, era el
. molino de rri~o, poco después empezó la fabrica de ropa y al pa. ar lo año • lo de la
1:imma' .
";'-.li tío Roberto, ra muy enfermo llnmó a m:1má y le dijo: mira, ame que yo falte
,·amos a ·cparar las empcc as, y fue cuanJo hnbló con ' ug-enio !Clariond Garza] para
que comprara Industria :\[onccrrey" (Xm:Jtm Gmlr. publicac1ón interna de lm. a,
número especial del 60 anivc::rsnio, l 996).
~4

�ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

548

del Centro de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo
Sostenible, del Bat Conservation Internacional, del ITES 1, del
Southern Methodist University y del University of Texas at Austin.
Además, es Vicepresidente del World Business Council for Sustainable
Development y del Consejo Empresarial de América Latina.

Vitro
Federico Sada González. Es director general del grupo desde 1995.
Relación familiar.

ieto de Roberto ada García e hijo de Adrián ada
Treviño, quien fuera presidente del consejo de Vitro durante 20 años

(1972-1991)
For111ación y experiencia profesional Estudió Administración de Empresas
en el ITES , maestría en Administración de egocios en IMEDE de
Lausanne, Suiza y cursó el Programa de Administración Avanzada en
Harvard. Ingresó al grupo en L974, y en 1978 asumió la dirección de
Planeación y Finanzas en Envases. En 1985 fue nombrado presidente
de Vitro- orteamérica. Desde 1982 es miembro del consejo de
administración.

Otras actividades. Miembro de los consejos de administración de Alpek
[subsidiaria de Alfa], B
COMEXT, ITESM, Regio Empresas;
University of Texas :MD Ander on Cancer Center. Presjdeme del
Consejo Mexicano de Comercio Exterior; presidente del Consejo del
Museo acional de Hi toria [Castillo de Chapultepec]; presidente del
Patronato del Parque Ecológico Chipinque. Miembro del Consejo
Coordinador Empresarial y del World Business Council for ustainable
Development.
De la anterior información pueden extraerse varias observaciones:

1) Formarión profesionaly presencia social. Casi la totalidad de los directores
(CEO) tienen formación académica en el ITE M y en alguna escuela
de negocios del extranjero.25 De igual manera todos tienen una amplia
participación como consejero de diversas empresas e institucione de
educación superior locales nacionales y extranjeras, varios hao

LA EMPRESA FAMILIAR y

encabezado asociaciones patronaJes }' otro
. b
asociacione
fu d ·
•
son mJem ros de
o n ac1ones mternacionales ambientales } culturales.

2) · Elbrelevod generacional
Todas las GER han pasad o su dirección
.
la
a
auem_,ros e . dis~gunda o tercera generación. Los datos de toma de
po eston nos 10 can que lmsa y Cemex son 1as empresas c
1
directores más antiguo (desde 1976 ~ 1985
.
on
ali , la
. .,
}
re pecavamente) el re os
t
0
re zo
trans1c1on entre ¡ 994 y 1995 T d
relacionadas con eventos críticos en el , . 26 ~ a e tas fecha están
las trayectorias particulares d
d pais. 10 em~argo, a la vista de
hicieron el cambio ames de la e ca a g~po, pareaera que las que
responder y adaptarse a la int::~~a m a r Cerne~),. han logrado
otras. Los directores de e
acton con menos d1ficultade que
iriro productJ·
stas dos empresas, tan diferentes en tamaño }"
1:&gt;·
vo, contaron con may
economia que avanzaba
b' or margen para adecuar e a una
ª cam Jos estructurale ,
experiencia y guía del presidente del
. ) contar?~ con_ la
re pecti o.
conseio de admmmrac1ón
~~. que entraron e~ los noventa no contaron con ese ' periodo de
rac1a . Aunque los directores anteriores habían logrado
. 1
arga crisis de los 80, algunos mo traron dificultade ara ad~perar a
re pondera una economía que se había lib ali d dp
ptarse y
los nue os directores ll
. .
er ~a o, e tal manera 9ue
e incluso d
egaron ba10 c1rcunstanc1as totalmente di tintas
a versas, como fue el ca o de Vitro v Cvdsa r
I
d,
Fem a a la f: l d
· , n e caso
a ta e un sucesor varón l d. , . , .
. e
político y en Alf:
, a irecc10n paso a un pariente
.
,
a, aunque tu o un moderno métod d
.,
d1rector heredó
una
empre
a
'd
,
.
(
e
uce
10n,
1 erurgtca como emblema del gru )u
,
1
que e costo el sobreendeudamiemo del corporaavo.
·
po '

3) La concentración del fllando Contra al
. . .
acerca de la convenienc1· d.
gunas op101ones especializada
a e eparar en do c b
I di
·,
presidencia del consejo, tas GER (al . l
ba ezas , a recc1on y la
económicos
·
Jgua que uen numero de grupo
mexicanos) ' se empeñan en mantener centralizado el
-'&amp; E n 1976 se devalúa el peso de
1985 la mayoría de las emp
.
•
re as e tan
a.mediados de lo no\·enta ¡' • . . .

una C\'era devaluación.

25

Esta característica tiene larga data, al menos los descendiente de los Sada y los

Garza, simplemente han continuado un cipo de formación profesional que us padres
y abuelos también realizaron: por ejemplo Eugenio y Roberto G2rza Sada estudiaron
en el ~UT en las primeras décadas de 1900.

549

lAs ~RANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

u. d ?
p e e ..2 anos de estabilidad cambiaria· en
ocupad
'
b d . as en reestrucrurnr la deuda po tcrisi .. \
,uexico aca a e tnin-e ar al 11..C \('\
'.
,.,.
r 1 , Y nuevamente sufre

.r- Federico ada toma la direcci , d \"
Anchor Glas en Est d
U "d ~n e nro arrastrando la mala inver ión de
0
ª
ru o
a
rdsa ll · T
·
experiencia sigru·ficarin en 1
' -• . ' ego orna. Gonz.'le1 ada in
.
.
a
companta
\"
con
un
d
•
.
f:am1lia direcci\·a.
.
t tanc1arr11ento de l. anterior

�ULVA PALACIOS HERNÁNDEZ

550

\ s son a la vez
msa y itro los directores genera e
I
n
l
S
poder. avo e
.' .
.,
residentes
del
consejo
de
adnurusttaaon.
.
P
.
de las GER es que en var1os
Algo Ulteresante en el ~asoal l
sí estaba dividido: en la
.
1
do previo
re evo
.
.
corporauvos e man
..
d l
en la dirección un e¡ecunvo
presidencia la cabeza famili_ar Y e grupo, y En algunos ca os, como
de larga· uayectona en la empresa.
externO
28
· · algap de la edad :
l
so uc1on
, 01 don Mauro
era entonces 1lanos 6
ld I
El Director Genera e gruPo
de Industrias lonterrey.
d l
. . ales promot0res
Amaraote, uno e o ~n~ctp
1974 9ue comencé a involucrarme
Fue a raíz de su falle~1~1;to,(Ee: eni 'etariond, 2003: 81-82)
en mayores responsab1lida es.
g

ha sido en coyunturas difíciles cuando se
En otros casos,
.
1
de largo arraigo en la
decide incorporar . a pro/es1onda es la sombra del líder del
- , en ocas1ones iorrna os a
comparua,
o29·
groP .
'dad de colab rar con Don

. 'fi tivo fue la opartum
d
Lo más s1gni ca
d d su sencillez )' u forma e
Eugenio Garza ada,_d~ poder aprt s: e:traordinaria habilidad para
er tan accesible, pnncipalment\ e
OTan capacidad de análisis ..\O
administrar el tiempa que e basa a en su o -

LA EMPRESA FAMILIAR Y

55,1

lAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

en el mercado interno que prop1oan las propias GER. 32 Esta
transformación tiene que ver con las dimensiones logradas por el
negocio (Cemex, Fem a),33 o bien, por Ja necesidad de sobrevivir a la
propia crisis (Cydsa, Vitro).34 La recomposición de los mando
igualmente se extiende a los consejos de administración.

El Consejo de Administración en Empresas Familiares maduras
egún lo autores estudiados, el con jo de administración
gobierno corporativo de una empresa, es el encargado de elegir al
director y sancionar su ge tión, a í como de entar la bases de la
estructura directiva, adoptando el patrón que intuitiva o racionalmente
asegure de mejor manera un equilibrio del p der. La campo ición del
con ejo es prerrogativa d aquellos socios (familiare o ocicdad
anónima), cenedore de los montos ma ores del capital invertido, y en
cuanto a su funcionamiento específic , las diferencias culturale y
económica favorece la existencia de diferentes esquema de g bicrno
corporativo en el mundo (Ginebra, Castañeda, obra citada )
Entre la EF mexicanas una de la e traregia más difunclida para
mantener el control es la emisión de acciones con r in dcr · cho a voto.
E ra reticencia a la dilución del capital se extiende a la relación c n el
capital extranjero el cual por estatuto corporatiYo no puede adquirir
acciones preferentes. ólo más recientemente alguna G ~R han cedido
lugar a socios extranjeros directamente en la subsidiaria , tratando de
mantener a resguardo u posición_ mayoritaria en el consejo del
holding. Parte d esca cultura centralizadora influye para que, cuando
por diversa circun rancias econó:nicas ,·/o admini . tcatÍ\aS lo
accionistas mayoritarios tengan que realizar una venta forzada, esto
sigue equivaliendo cialrnence a uo fraca o.
;

, 1 la "recuperación" del mando

l familiar no so o
.
.d .
rtante sino también que esto
unipersonal en las GER ha si od1mdpo de c~erpos directivos de alta
·d t s se . han. ro eahO d los cuales se han eiormado
directores-pres1 en e
e .
alidad31 y expeoenaa, mue o e
pr0Les1on

Para e1 contro

_ _ _ _ _ _ _ _ _ __,·""-:-:--

. .
de la primera
1 1
un elevado crectm1ento a o argo
h
21! " Cuando la empresa ha tent o .
.
d levado nivel, y con mue o
f tonal tnterno e e
b"
generación suele existir ya un pro es . 1 . l papel de puente hasta que los 110s
1 f mili 9ue cumple por si so o e
afecto por a
a, . .
, (Ginebra obra citada: 103). .
.
puedan asumir el defiruuvo craspa
la
' alidad vigorosa del fundador uende a
2'I "Durante la primera generac1on,
pe~sonal
tr s caracterí tica desracadas;
.
. d
'pode pcofes1on es con e
. " (G ' bra,
promover la cx.istenc1a e un u_
fu
capacidad técnico-prácoca
ine
la lealtad, la admiración por el ¡e~e_y uan\9set~nflu}'Ó paca que Bernardo Garza Sada
. da; 237) . En Alfa ' la en 1s . e d . l manera que en v·ttro esruvo Erne to
obra cita
nombrara como ~re~t~r a
~~~~b•~fueron relevados por Dioni io Gar~
Martens desde pnnopios
.
ectivamente.
Medina V Federico Sada G onzalez res~
Othón Ruiz }.Lo ntemayor, en su 25
30 (fyA, mayo de 1990, entr~v,sta a . d l lTESM en 1965. Ese año entró a
l
sa) Otho o egreso e
,
r
te u
aniversario en e grupo t . . G
Lagüera do nde de arrollo amp iamen fu
trabajar al grupo al la.do de Eugeruo arza l
re~strucruració n de la deuda, t
espe cialidad financiera . En 1985, eo p enad. , l , Antonio Fernández en l 994.
h
e lo suce 10 ose
f T
nombrado Director Gener al asta qu
"
r . • al" a persona ajenas a la ami ta,
00
s
· · do la palabra .proie
· · Un
31 o estoy restnogten
. • . a familiar de alta formaaon.
. d I GER ha\' presenaa e¡ecunv
pues en casi to as as
•

·a

ª

?.

::f::~

e¡emplo claro e lmsa dond e, de u nue,·e ejecuá,·o principales, cuatro son
mic:mbro de las familias propietaria· y mdos po:eeo e. tudit,s e pcciaJjzado ..
' 1 Los currículos de mucho de los alto ejecuti,·o. (n f. m iliare ) &lt;le los grupo ,
re\"elan amplia experiencia adqui rida en su pa. o por difercme. GER.
11 emex además ha umado un equip , multicul ru ral. algu no de dio originario
de países donde la compañía tiene ub idia ria . Femsa, a nivd mi domt. tico,
mantiene una rotació n interna de sus principale. ejecutivos corno e trnttp;ia para
ampliar la ,·isi · o de los mi mos.
3-1 \ 'itro ha tenido que n mbrar ,·icepresidcme co rpur, rivos ele aira competencia
parn poder realizar una ree tructura de negocio. para enfrenta r la deuda dd grupo.

�LA EMPRESA FAMILIAR y
lAS G~NDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

552

Sin embargo, el giro estructural que dio la economía mexicana en
los años 90, y la carrera comercial que siguen jugando las GER, está
obligando al replanteo no sólo del tipo de gobiemo corporativo en las
empresas, sino incluso el concepto mismo de empresa.
Esto explica en parte que desde antes que fuera obligatorio incluir la
participación · de consejeros independientes en este órgano
corporativols, los principales grupos económites del país ya realizaban
dicha práctica y los de fonterrey también. Esta transformación inició
aproximadamente a mitad de los ocbenta36 , y desde entonces el cruce
de relaciones entre empresarios locales, nacion~es, banqueros, ex
funcionarios de gobierno y asesores extranjeros, comenzaron a ser
habituales en la integración de los consejos de las grandes empresas.
o obstante, varias GER han probado hasta ahora que es posible
imprimir mayor profesionalización al consejo de administración sin
desplazar la presencia familiar.
Para 2001, todas las GER (incluso las que no cotizan en la bolsa),
habían incorporado consejeros no patrimoniales mostrando diferentes
variacione·s en la composición de sus consejos. ws datos que
proporcionan los informes de las empresas los dividimos en siete
bloques (cuadro 2): las dos primeras filas incluyen a la familia y a
accionistas patrimoniales no familiares (presidente y director general, y
consejeros familiares y/ o patrimoniales). En las otras cinco filas puede
haber con ejeros accionistas o representantes de accionistas,
independientes o relacionados, pero ante la falta de información
homogénea nos pareció más importante destacar su actividad principal
(ejecutivos, industriales locales, industriales nacionales, banqueros y/o
asesores financieros, y abogados o ex funcionarios de gobierno).
A primera vista destaca la participación de Lorenzo Zambrano
(Cemex) en cinco de los consejos; le sigue Dionisia Garza edina
(Alfa) en cuatro de ellos, lo que podría confirmar el peso que estas do
empresas y sus núcleos farniliares tienen entre los miembros de las
GER. La información obtenida la clasificamos siguiendo la evidencia
os cefericnos a la aplicación del Código de Me1ores Prácticas Corporativas que

35

entró en vigencia al finalizar el año 2000.
36 Consultar el tema en Rogelio' Hernández Rodrí ez (1988), "Empre as Y
ep1pre arios en el sexenio de 1iguel de la Madrid", en Celso Garrido (coocd,),
Empresarios J Estado tn Amirica Latina, CIDE, Fundación Friedric.h Ebert, U AM,

u

l.

553

cuantitativa. , más destacada par a establecer aertas
.
tendenci· s d 1
con 6gurac1on de los consei· os de adlll111J.. stracion:
.,
a
e a

_1) Consros de composición familiar. El conse¡· o d Im
.
integración familiar Como co .
. d
e
sa tiene una alta
,
·
nse1eros m ependient
· l
reune la experiencia de un viejo
. 'd ,
es a ruve local
y a los lideres de dos GER d empresan_o-1 eologo
(Andrés M. Sada)
e menor anogu·· d d 37 , l
'
nacional ocupa un lugar en el c
. C
e ª • so o un empresario
.
onse¡o. emex con u d ¡
b'
corporativos menos nume roso, muestra un , fuerte no e· os f:go ·1emo
· 38
con apenas dos industriales nacio al
am1~go amiliar '
industria de La construcción)
n esd(uno de ellos relactonado con la
Y otros os de origen ¡ al
d
(Alfonso Romo), dirigente de Savia la otr
oc ; uno e ellos
entonces.
ª empresa global hasta ese
2)etroquúruco
Consejos de composición
.
tiene un localista:
. Cydsa
d
' el otrora importante
consorcio
P
,
conse¡o e com
· ·,
.
familiar se reduce a dos accionistas atr_pos1c_ion peculi_ar: la presencia
todos ellos industriales de lo
al p unoruales y 11 mdependientes
,
,
s cu es nueve on e
· 1 al
el unico consejo donde co .
1
mpresaaos oc es. Es
Junto con ellos también ::;en as cabez~s ~e las principales GER.
Cvdsa.39
los dos pnnc1pales ex clirectivos de
;

3) Consejos de composición indu.rtriaf. El

,

consejeros industriales es Alfa d. d que_ reune el mayor número de
, os e ongen local ru·1tr
e
cuatro pertenecientes a
, .
.
\
o Y emex), y
K.imberly Clart. GrupogruapoLs ~conDomico nacmnales (Grupo Modelo
•.
.
' presenta un ma\'Or'
eqwlíbno
en '½la paru· . n . , ws dY ese) · Ad emas,
1
c1pac1on e co ·
.
.
patrimoniales. El conjunto d
. nseieros patomoruales y no
e grupos en que se transformó Alfa en
y

,, No re1enmo
e ·
a Proeza (ligada a I f .li
ligado en· u arranque con el grupo v·
a arm a Zambranu de Cemex) \' Xignux
lrn
itro . na característi
,
·
'
e sa. e que su despegue como grand
.
ca comun a escas empre as
,K Lorenzo H z b
__es negooos se ubica en los años 70.
. am rano Trevmo es
.
h
Lo
primo ermano de Lorenzo ~Liltno
Zambcano \' Rogelio z b
. . uac1on,
. .: así c mo am
rano
zano amb
, b
adm1ru
de Rodri
T :_
_os m1em r s del conse10 de
También ~s primo segundo de fober:~v1;0, director ~orporativo de finanzas.
Zambrano illarreal, ambos miembr del
ambrano ~tl!arreal y de .Mauricio
2001).
os
conse10 de administración (B 1V: Cemex
·9

,

.

o referimos a Andrés Marcelo Sad

.

1994), así como a Fernando d "[al a, quien esruvo aJ frente del Cydsa (1973h
a a ,, acara su · l ·
di

ermanos González ada (perten .
• . .u tuno rect0r ames de que los
control total del grupo.
eciemes a disonras familias
ada), t maraa el

�LA EMPRESA FAMILIAR y

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

554

1994 se refleja en la presencia de tres primos como consejeros que, a la
vez, son directivos de subgrupo.

4) Consejos de composición financiera: Femsa por su parte, integra en su
consejo a bs cinco familias propietarias, pero a diferencia del resto es el
que tiene la más alta participación de consejeros ligados a b banca y a
firmas de consultoría financiera, lo que puede indicar las cuotas de
poder que tiene que compartir con socio tan poderosos como The
Coca Cola, Co.

5) Consejos de composición mixta: Vitro, parecido a Cydsa tiene reducida
presencia familiar y similar a Femsa, destaca b presencia de otro
consejeros patrimoniales no familiares, así como los ligados a
compañías financieras. El de Vitro es el único que incorpora a lo
vicepresidentes ejecuci o y de finanza nombrado desde el año 2000
en bú queda de mejorar la conducción del grupo.

necesidad
• • de establecer las bases apenas 1a empresa hava lo d 0
1
sob. rev1vu
corno
gra ,,
b
b
. negocio para lo cua ¡ proponen ,canas magna
(G me ra, o ra citada), "constituciones f:.-:1:
.
s
"
.
a.uUJJares ,, (G crs1cL.op ·r)
estrucruras evolutJvas" (La b
.
....,
• c1 . ,
parten del p_ri~cipio de la pl':e~:t:P~:~~~ee;~· e~~tci !ªs pro~uest~s
afirman, ca I siempre de embocará en la , .
~n por rneraa,
incluso hasta en su desaparición co
~derdd1da de~ c~raccer familiar e
mo ena a econom1ca.

¿Qué cambia en una EF a] pasar a una
generación?

ste recuento nuevamente nos confirma que, independientemente
de historias familiares, de cultura regional, de mayor o menor injerencia
familiar, de más profesionalización, cada GER ha desarrollado un
perfil propio de gobierno corporativo a partir de una compleja fórmula
que combina todo lo anterior, más una obligada consideración del
entorno socioeconómico nacional, regional-continental y global. E
tarea -ociosa pretender explicar el éxito o de calabro de las GER :i
partir del seguimiento de patrones o modelos de gobierno corporativo
preestablecidos sin considerar el marco local y global en el que ahora e
desenvuelven.

La sucesión generacional en Empresas Familiares maduras
Uno de los .tópicos esenc\ale en la literatura consultada sobre
empresa familiar es el referente a su contimádl1d en la medida que va
madurando. Existe toda una "ciencia" de cómo realizar la mejor
transición hacia la nue a eneración. lucbos autores coinciden en la

egunda o tercera

caracteres fundamentales de 1
• Dilución. d,e ios
'
afecto, ru la aceptación de
.d d .
a EF: m el
fj alid d
,
auton a ' ni la comprensión ru La
m

a comun son ya lo que eran.

'

• Los Dujos monetarios cambian de si

"capitalización' o de " hacer em resa"
r¡p1º· La actitud_ de
moderación en el f
d I
P
' de¡a paso a una cierta
a an e ogro, o inclu o a una acaºtud de
"ordeño".

6)

uevamente incluimos el caso de avía con fines de contraste,
particularmente con Cemex. fientras que el grupo cemenrero deja la
marca familiar en el consejo y la modernidad se refleja en su cuerpo
directivo, la organizaaon dedicada a la agrobiotecnologia
prácticamente confunde o traslapa el consejo de administración con la
dirección ejecutiva (Lansberg 1999). Sin embargo, el poder accionario
estaba altamente concentrado en manos de su presidente.

555

LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

• El
tamaño de la empreb~a ha cam b.iado )' aumenta el número de
familiares que bus
canco 1¡0.

• La estructura directiva es ocu ada
de profesionales no familiare .

p

. .
. .
por un numero s1gn1ficativo

• La drelación del ane1lido
[.-:,:
r
it.uunar con nombres
~:
0

;~::~e~:e;:,i;u::: social:de e'.ª

112).

0

q

relación),

e,;á :r:::ia~

decismn (G1nebra, obra citada: 111 -

El pnmero
·
.
eñalados es difícil rec nocedo en las
GER con
¡ · fide lo ·cambio
•
a m ormac1on que circula aunque al
ayudar a deducirlo 411 El
d
'
.
gun eventos pueden
.
egun o nos remite a un de lo baluarte

~·

n este caso cstan los polémico libro d 1 .
.
rw ca o fue la di puta e u·
. e a ~ a menc10nada
l.rma Sali na
iam 1ar 9ue mvoluc ·
1
G
,ontra u primo Euoenio }' D ; d G
..
ro a . arn:: r arza epúlYeda
r,
t
arza Laguera a]
1
una tran acción con acdones de v1· El nfli
' . ' .' . ~e.usar . segundo de fraude en
e ¡ ·
ª· co cto 1ruc10 en 19 r
•
del gobierno federa I. El ,a
e U
cerrmnó
Ga a intermediación
d
o a fa,·o d . l:&gt; yhº'
d en
• 19 8
,. rza a a, pro,Tocó la renuncia de Javier
' r_ e o 'lº . . e Eugenio
\ isa en el cual había participado ar más d~arza ~ Conse1~ de Ad~mtstrnción de
enero-febrero de 1988).
p
35 ano (El ~ orlf, vanos número de

Roe.ha.

ª'

?º

�LA EMPRESA F AMIUAR y
LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

556

encos de la ideología empresarial regiomontana: la austeridad de la
primera generación. Este comportamiento se ha visco profundamente
alterado, tanto por eventos económicos coyunturales, como por las
trayectorias particulares de estos empresarios. 41 El crecimiento y
profesionalización de las empresas, tercero y cuarto aspectos, ya los
hemos abordado. El quinto elemento, también de difícil demostración
con la información disponible, pensamos
e subyace en algunas
42
decisiones recientes en la vida de las GER.
Los cambios que operan en la EF de segunda o tercera generación
se relacionan con la menor probabilidad para que ésta continúe. Otro
aspecto que influye es el tipo de estrategia de sucesión. Entre las GER,
al igual que cualquier empresa familiar, la sucesión ha sido un asunto
reservado para la familia, o más bien, una decisión patriarcal. Aunque
varias dicen contar ya con una estrategia profesio~ lo cierto es que
incluso los relevos realizado a mediados de los años 90 siguieron la
ruta tradicional. El único caso conocido de sucesión profesionalmente
dirigida fue el de Alfa.

Alfa: Un caso de sucesión generacional profesionalmente

dirigida
Luego de 20 años como presidente del consejo de administración de

Alfa, Bernardo Garza Sada arrancó en 1988 el proceso para seleccionar
a su sucesor con cinco años de anticipación. Para tal evento se formó
un equipo integrado po~ el director general, el director de recursos

n ejemplo fue la momentánea riqueza petrolera que llevó a la mayor
ostentación de los empresarios regiornontanos y sus corporativqs. La compra de
flotillas de aviones particulares y lujosos edificios para sus oficinas corµorativas fue
noticia corriente en esos años. Posteriowente, con el cambio de igoo político de los
gobiernos a partir del de Miguel de la Madrid, los grupos má favorecidos par la
reprivatización de los bancos pudieron hacer pingües negocios in-volucrando sus
propios activos como sucedió con Vitro-Serfin. Tal vez po r estos antecedentes, es
que hoy los voceros empresariales resaltan la " sencillez y austeridad" de los directivos
41

de Alfa, Cemex e lmsa.
42 Al respecto llama a reflexión los diez años que Alfa tuvo que espetar pan
decidir deshacerse de su empresa-e;mblema (Hylsa), pues independientemente de
cálculos económicós, d peso de la tradición familiar-empresarial es un factor
· ubjetivo que pudo haber influido. En general, pensamos que este factor subjetiYO es
•a de los de "menor impacto en la toma de deci iones de las GER (dado su tamaño e
integración comercial), a la vista de su respuesta para reesrructurarse productivamente
cuando ha sido necesario.

.

557

humanos del -~po y un asesor externo especialista internacional en
empresas familiares. 43
Alfa es p_ropiedad de cinco hermanos (cuatro hombre y una mujer)
y sus familias. n el proceso solamente contendieron los hijos de
cuatro hermanos, quedando excluido como candidato en l
,,
Ber d G
h.i" L
a uce 100
nar o . ~za, ¡o. uego de establecidas la base cada un d la
tr f: ili d .d. ,
,
a e s
cua o am as ec1 10 y propuso un candidato. 44
El ~odelo para la . s~lección abarcaba: un soporte cualitati o
(entrevistas), uno cua~t1tat1vo_ (cuestionarios), y la evaluación para el
perfil del puesto mediante
diversos estudio · La i·oco
. , b asica
, .
. .
1 rmac1on
para _apoyar ~a decmó~ se obtuvo de varias fuente : una fue la de los
propios candidatos, qwenes evaluaron mediante entrevistas el perfil del
pues_t~. Ot~~• el _de los padres de los candidatos y del consejo de
admm1strac1on
(incluso el primer nivel de 1os e¡ecutlvo
.
.
d e la
.,
corporaoon fue considerado para la decisión).
1

El . p~rfil de puesto _requerido incluyó aspectos referente al
conoc1m1ento
del negocio ' al estilo de ªdrruru
. . uac1on
. , y a la
alid
per ~n ad de los candidatos. Para obtener el perfil idóneo durante
los cL?co_años que duró el proceso, los prospectos partici;aron en
conse10 1nterno de las empresas del grupo. 45
En noviembr~, de 1993, cinco años después de haber iniciado el
proc~s? de suce ion, se había tomado una decisión, y en abril de 1994
~1oru~10 Garza r fedina inició su funciones como direccor general
e¡ecuavo Y pre idente del consejo.
Esta .dinamtca
· · . de uces100
·,
ya está considerada por varios
empresarios
entrevistados
como la que regirá la uce i , n en sus propia
.
em
d
presas.
e manera paralela han creado, al estilo estadounidense
'

H

..i

El
i\"
..
.
• 1 orle. . e bu ca Presidente }' Director", 6 de octubre de 1999.

Roben1:GacandiDdalrosd fuer~n: _~_lauricio Fernández Garza, rmando Garza ada
r D. .~a e ga o YD1on1s10 Garza 1ledina.
'
ada en 1~n~s10
rza l\_ledina trabajo en Ti tán y igma Alimento ; Armando Garza
En tanro, Ro~;;~ad:olioles y en el corpo~ativo ~~I Grupo en d área de planeación.
Femández G
rza Del do colaboro en Titan y Ver.ax; mientras que Mauricio
pue tos d;l ar~a. ~ e~cootraba en ac.ri:·idade externas a Al fa porque ocu aba
en ic10 publico, a su n :z part1C1paba en los con cjos de Grupo.
p

·

�ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

LA EMPRESA FAMIUAR Y
LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

.
C e·¡os de Familia "para informar sobre los
instancias como 1os on
. . ,, 46
negocios y mantener la unidad de las familias

Utilizando este modelo como guía, puede afirmarse que la mayoría
de las GER de ori en familiar que estudiamos se ubican en la
fórmula 11 y N.

558

.

Otto as ecto de la continuidad se relaciona con el esquema de
. . ,P f mili'.,,,.
que predomina en cada empresa. Para observar
orgaruzac1on a
= . . , d las GER es u, til· el esquema de
gráficamente esa ub icac1on e
.
,
evoluciones de la EF que propone Ginebra:

..

Esquema de evoluciones de la Empresa Fanuliar
l
E.F.
1 faxni~

u0Yl JEfl

+

rY:l

~~~

Em ¡x-esa Fllll\iliat
1 fllftlilia

Ill-

r

F

~~

ge~ra
ción

genera
ción

1

El

l

~, [

E2

1

E3

1

=

IV=-

-1

1

Esta experiencia podría repetir e, por ejemplo, en el caso de Alfa, la
cual actualmente 'ª está dividida en ubgrup · donde participan cada
una de las familias propietaria del holding. Podría igualmente . er la
soluci , n para empresas como Imsa. En e re enrid c n, ideramos que
la diver ificación no sólo repre enta una estrategia de obre\'iYencia
ame mercados cíclicos, competidos etc., también es una e tracegia de
salvaguarda del patrimonio familiar.

No_
&amp;miliar

E.F.

3~--

Conclusiones

No familiar \

su~:

Bajo este esquema la solución por inercia (sin_ plaulnea(~r),
. de la fórmula III. La segunda form a
rupo
tomar e1 camino
·
f
t las
.
lacionado'') coincide con la tendenaa a ragmen
negoaos re
, .
cio de menor tamano )
andes empresas en Urudades de ego ,
''Red
:pecializadas en algún tramo del proceso global, fo~~nd~ ,un~e la 11
de e ocios".4 En cambio, la fórmula IV es una com _m~c~on
la
' la I~- se establece un holding o tenedora que en pnnc1p10 _c?ntro o
)
·. d
- , filiales Estas filiales pueden ser fam1liare '
una sene
co~paruas .
·familiar
de tercero ) . Finalmente,
(capital
y
.b.lidades de
Pueden ser rruxta "l
f, ula 1 da enorme pos1 1
menciona el autor, ª orm.
•· ·
, de
maniobra, pues son muchas las combinaciones de part1c1pac1ones )

ª: .

control posibles" (p. 76).

. d d !ro , de Proeza así lo afirmaron.
Los directivo entrevista os e sa ) ,
.
l d . da de los 40.}
~• Este seáa el caso temprano de Cervecena uaubtemoc en a eca
de la formación del gmpo 1\fo11MT?'J' en los año 70.
-t6

Por ejemplo, el e quema II puede explicar la trans1c1on que tuvo
Visa en 1974 a raíz de la muerte de ugenio Garza ada. Ese año
surgía Alfa con Bernardo Garza ada y su hermano al frente, n
tanto qu Visa (hoy Fcmsa) quedaba en manos de Eugeni Garza
Lagüera, heredero del jerarca fallecido. Para ese tiempo, otros rnmale
de las familia Garza y ada ya manejaban eparadamente las empre a
del vidrio (Vitre)
de derivados petroquímico (Cyd a), aunque
políticamente seguía manife tándo e como bloque (Gmpo 1\fo11te~ ~- ~

1) Respecto a la empresa., cuando ésta llega a su madurez
(regularmente cuando arriba a la eguoda o terc ra generación), la.
opc1one para continuar n renm·ar e, reciclarse bien desaparecer
(como negocio familiar o como empresa). Esta situación de cambio
generaci nal y continuidad en un grup de GER, coincidió c n otra
circun rancia de carácter macroec n ' mico: r c nvcrtir e para po&lt;ler
integrarse a la competencia abierta o correr el riesgo &lt;le ser ab orbi&lt;las.
Entre las GER que baj un . e nario compl jo eran irar n en la
década ·d lo 9 hacia una madurez ren \·ada c n cn·ando ha ta
ahora, la estructura de holding están: a) las empresa 9ue mantienen un
perfil diversificado: Alfa e Imsa. La primera e rá en el pre ce
de

1' A la lejanía podemos suponer que la . eparación patrimonial y adrninisttatirn 1.lt.
las entidade que nacieron de CerTecería Cuauht~moc, fue un actor que: redu¡o los
rie ~os para sobceYivir como empn:sa. familiares ante la . eyera cri. 1~ de l982. L' n
e rporaci\'o tan grande con una direccion centralizada ) poco pr fe. ionah7,l&lt;l:t mi
vez hubiera recurrido a la medida que hoy e. t:in tomando al~nos _grupn.
regionmntanos: la ,·enta o cierre de . l~nas Je sus empre as.

�560

LA EMPRESA FAMILIAR y

ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

abandonar la siderurgia con la corresp ndiente disminución de tamaño,
la eguada ree tructuró su portafolio haci product s de ma or valor
agregado; b) las que iguen un esquema de e p cialización: emex y
Fem a. La cementera integró tecnología informática (TI) a la
producción-circulación de un producto maduro y la ocra se consolida
como empre a de bebida ; e) las que pr entan problemas críticos:
itto Cyd a. La primera busca al.ir de u crisis inc rna r tomando
gradualmente hacia la esp oalización eo su nego io principal, en tanto
que C dsa está en pe c o de quiebra.

2) n cuan o al eje de propiedad, aunque la tenencia de capital en
manos de la familia ha di minuido, ésta iguen controlando l
con ejos de admini tración y dirigiendo las
ER. n cuanto al
predominio gen racional, éste e ubica entre la egunda ' tercera
generación (aunque en la roa orla mezclan di tintas generaciones).

lAs GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

561

ante el ri sgo que. repre nra para la
..
• bursaul
, . así
1a partmpaoon
la
comod pred enaa
de socio lobales que en al no ca o ya , on
.
posee ore e imponante paquetes accionario .
.

º?:e

J)
el eje de_Ja familia, el a pecto central de e ce punto e el de la
suces1on generacional. Ha ta lo año och nea I
d' .
suce orio n la
R
.
proce 1nuento
,
era un a unto e trlctameme familiar-patriarcal
1
mas
aun
en
o
ca
en
que eJ de ¡gnad fuera un elemento externo •
O.
C
•
om vuno
,desta dirección extrafamiliar fu la to' ru·ca e ncaitoo
. d l0 .
·
corporaovo urante el lar o periodo de la l I l
. .
em re a 1
.fi . ,
..
· crecimiento
de esca
~
ª. rami cac1 n familiar su relaciones diver a con ca ita! ,.
y la nue a re la que la lob-'·
. . .imponep para.
1ocio extran¡eros,
· dd
.wzaoon
a
conunw
a
de
cualquier
empre
a
h
h
h
.
GER
l
.
an ec o que la principales
r _asuman a nece 1dad de c nrar con una e crareoia uce oria
pro1es10nal.
o·

financiero.

n el mi mo t nor, la apertura económica d 1 paí
1
exportadora d la
de de finale d l
y a e °:regia
fi
·,
. .
e
anos
, forz a la
ttans aliz
ormaoon adm.1rnsrrativa de la m1 ma , de t al manera gue
~en r ~ron do fenómeno : un ' la inc rpocación de con .ero
mdep ndi me a lo con ej de adm.ini tración "' d
la e ntrali J ••
del poder (p .d
d
1
;
zaa n
.
re l eme e con jo y direct r a la vez) en mi b
d1recr de la famili
. . El primer a pecto coincide em
ro
d .
. ª pcopietana.
con la
ten ~~oa . mundial d
de cong ti nar
admtru craoón f: mili
d.
tran par mar una
inde
.
ar me iame la e n ejería
audic ria
. pendí mes. En cuanto al egund , aunqu la ma .
1
directore gen
¡
fi
.
•
na
e
. , era _e mue tra rmac1on . xperiencia de airo nivel 1
concencraoon urup rs nal del mand
al . d l
, a
que Jo
·ali
.
lª e a rccomendac1one
conv
. pec1 . c:15_ en I cerna vienen h ciendo acerca de la
erue~c1a d di iclir el mando entre una dirección ej cutí a externa
Yun pr 1dente del con j d admini traci , n.

Pór lo pronto, en lo año 9 fueron creada figura como lo
fideicomi o o grupo de control para sakaguardar el control del voto

Bibliografia

La madurez de la empresas a la ez g nera mayor n ce idades de
capital, lo que remite a una di yunuva propia de las F: mane ner e
como entidad s póvadas o abrir e al m rcado bursátil. En el caso de
las G R on más las que están in critas en la bol a (algunas de de
finales de lo e enta), contra las que han optad p r mant ner e como
entidades pri ada .'49 1porc ntaje d acciones en la bolsa de las G R
tradicionalmente ha sido reducido (entre el 15 y el 3 1/o), aunque de
avanzar la nue a le_ de mercado d capital impul ada p r l ctual
biemo federal, el porcentaje mínim orzo ament
incrementará,
planteándose al mediano plazo un nue o pr blema par la G R:
reducir la tenencia y control familiar trao itando a e quema
e rporati o más cercano al stad urudense, o salirs d 1 mercado
bursátil con lo cual cancelarían una impon:ant fuente de recurso

:\LB
1, .. " Carlo . (199'&gt;)
. ... , 'La
La principal s GER qu c tiuo s n lfa, eme , Fcmsa, ruma, lm a, mo,
avia, Cyd a; }' La que están fuera on Proeza, Protexa (declarada en quiebra al
finalizar 2003), illacero • Xi nu . partir de las entre i ta hech. a algun
E
re pecto al ingr o a la Bol a, las , r i tencia ,·an de e la comentada por 1
especial! tas de
tad
nido : no desear perder la privacidad n la roma de
dcci ion , ni en el flujo d infonnación bre I empresa, ni tener la presiones de
rendimicot¿ que la dinámica bur ául exige, etc. Pero ou a pecto rele\'ant para d
c o de léxico es lo pequeñ que 1gue siend el mercado accionario I que re ta

incentivos pan a umir I

co cos qu 1mpltca con erursc en empr . a pública.

·
r iones
mdustnal
\' lo empre ari s &lt;l
exico en n nna Pu \ Ricardo Tir d (
d" .
e
f/ltxiranos OJ'tr ' bO)•, Edicion , 1C ballito ~{ ~c:.r mad re ), l.Ju tn,Pmarios

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CYDSA
( 54.6"/4)

F'EJttSA

( 54.6%)

and Cultural Cbange Revie1v Vol. 26, 4, S
l

acional

Principal« familias propittarias Otros acdonistas o fideicomisos
familiares rcltvante1
Famili.15 de:
-Margarita Gma Sada de ferninde:z
-Dionisia Gana Mi:dirui
-Armando Garza Sada
-losé Calderón Aya.l.a
-Bmiardo Garza Sada
-Robmo GBl7.a Sada
-Lormzo Ga™ Scpúlvcda +) y
-Rafael R. Piez
~ administración ejecutiva y
directores Ysus fam iliares directos
poseen colectivamente el 6.49'/4
aproximadamenle de las acciones en
circulaciim.

IM A
(575S%)

BMV: CPO·s
YSE: ADS y ADW

Familias de;
-Eugtruo Garza Lagllm
-lose Amonio Ferruindez
-Juan CarlOI BraaifTHierro
-lose C1ldi:rón Sr,
• Con uclo Gana de Garza
-Mu: Michel Subervillc
• Alberto Bailkres
Familias de:

.c.

( 10.41/•)
(7.9%)

Capital ln1ema11onal loe.:
(J .5~, de la clase B y 30%de 01nis

senes)
En Esiados Unidos: 2,650 accionistas
1.cnedores de ADS

Porta(olio de amones no preíi:rcntes
de las dos familias (26.40"'.)

-Fernando Canales Clariond
-Marcelo Canales Clariond
•Susa1Ja Ca11ales de Odriozol.i
•Maria del Consuelo Canale,; de Valdés
(28.nl-', )

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El 25.6% de las acciones en
circulación mcdianu un Fideicomiso
en Nacional Financiera. s. .C.

Banpai~. S.A.
Naciónal FinanciC!'ll. s.

Familia Gonz.ález Sada

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Massachusetts Institute f Technology nited ates.

5G3

VITRO b/

SAJllA rl

-E~genio Clariond Reyes
• mfa Clariond Reyes .
-San:•ag~ Clariond Reyes
-Ben¡a1111n Clariond Reyes
-Jose Gerardo Clariond Reyes
-Miria Cl&amp;nond de de la Garza
(2R.m~\
• Admin Sad4 Trcviño
(5.97'o) Fídeícom1so de Plan de Pens iones
- Mi._~ellyGollZllladeSada (6.76%) ( 14.18~, ,
• Adrtan S3da González
(5.lm)
• Fedenco Sada G0!1Z41C'l

(S.lS~.)

-Alfonso Romo Gor:a
-Alej andro Gar:a {.agüera
1 .JuD11 Romero Hr,x/ri·

m•4
(17%)

' /rl"·,)

f1t att: BMV. m_rormes muales 200 1.
1/ La informat"i6n aparece despc1SOna!izada d .
. .
CPO .:n fideicomiso y las accione y CPO y csa~ada cmrc la:; subsidiarias. pero deja claro que: .. alvo lo
~ que alguna persona po~ más del cincocponpro_p d de nucs:ras subsidiarias. nosotros no icncmos información
No cst
e cualqutcr clase de
·
j,¡ s· lllllO_s d'irccta ni indirectamente comroladosr ciemo
por 01
. dad
nuc tras accJOncs con derecho a voto.
d Emexhibir el !X'.rcentajc, declaran tener el con110! del~::ic
o por un gobierno" (BMV: Ccmcx 2001)

tqirc,a no fam, har

·

�LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO:
UN RECUENTO
~1rra. Llclicc Ramo Ruiz·
o rdinad ra del ntro niver 1tar10 d
E tuclios de Géner de In A~L

Introducción

El tema de Ja racionalidad e amplio y contro,·errido, se trata dentro de la
filosofía y la ciencias sociale sobre t d en ép ca de eran ición de la
s ciedades, donde existe una enorme confiúón o una perdida de cntido
aviliza ror:io.
·u ab rdaje e hace cfüícil per ncce ari , en un m memo e )ffi el
nue ero por la den idad de la reama ci culmral exi. ccnre y por la

complejid.1d que entraña abordar ·un abanic de pr puesrns de
racionalidad. na rura para intenrar captar la disparidad de raciocinio., e
compr ndcr c m e que hi t · ricament e ha conc bid la rcalid, d del
desarrollo p r 1 camino de la razón como e ha m Idead b percepción
de I real en concepc
r las
cate orías y p der dar cuenta &lt;le u
limites y· ca
Ha,· inrer· en e re trabajo por c ntar con una vi ión retro p cnva d&lt;.:
la principalc corriente de p n amiem
&gt;bre d arr Uo parti n&lt;l del
supue to de que la manera de racionalizar lo. problcm. tiene
r~percusionc cruciales en la e tilo de abordarlos ,. má aún en las
medida prácticas que se pr pongan para re oh-erlo .

· E rudiantt! del d ctorado en Ciencia ociale con J\cc:muac1ón en D~ arrollo
u ttntabl en el In tituto de Tm·e ti 1':lcionc oc1nk. de la A::--: L.

�566

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

UDICE RAMOS RUIZ

Suele considerarse que la preocupación p0r el de arrollo se convierte
en una disciplina después de la egunda Guerra Mundial del siglo
que da orden a las ideas políucas de eso momentos. o obstante, la
temática del desarrollo en sus disóntaS versiones (riqueza, prosp ciclad
mat rial, cr cimiento, bienestar, satisfacción humana, etc), y el intento
por entender cómo e enera el desarrollo para poder alcanzarlo, n e
patrimonio de está época en adelante; m
por el contrario, la
preocupación sobre todo, de los economistas arranca bastante tiempo
atrás.
Desde aquí, s busca trazar un mapa de las estructuras mentale de
conocimiento obre desarrollo que den cuenta de la importancia que
tiene finalmente la ooentaaón que el concepto de de arrollo sustentable
proyecta para leer los umbrales del i lo
Para lo anterior, la revisión de este capitulo e encuentra or nizada
en ecciones. En la primera se pasa li ta al concepto de racionalidad para
recuperar part de la rica discusión del pensamiento filo ófico y social d
la Modernidad donde oac n las reflexion s de es concepto y la
conscrucción de la agudeza de las ciencia .

En la eguoda s cción se rescata parte del patrimonio clásico de las

T orlas del Desarrollo con el imerés de re altar los códí os, los
supuestos y el tipo de racionalización con que se articula tanto la te ria
como la aplicación en políticas para l grar lo fines del desarrollo del
momento.
En tercer lugar, se pre entan lo razonami mos a partir de la egunda
Guerra Mundial donde s ignifica la Modernidad como el pr ce por
l cuál progr si amente se a reduciendo la brecha entre tradición
desarrollo industrial. También en e ta ección, dada la amplitud
hetero neidad de las propuestas de de arrollo existente · en la p sguerra
e decide una atención decciva a esquema cuyo impacto esta má
explorado en mérica Latina.
Porque ha que e tac ciertas que en la de consuucción con tr0cc1on
d la racionalidad de la noción de de arrollo, la economía, en tanto
di ciplina, ha de empeñado un papel central para coofi urar el
pensamiento y encau ar la prácticas del mismo. Cuando la acención se
de plaza de los agregados macroeconómico a concepto micro, má
cercanos a la actuación e impacto de los sujeto ociale , las crícicas ·
observaciones in ~itablemente s orientan a la racionalización de esta

disciplina, a P et que aflora de de la
derechos humanos O la ambientali

q67

per pectivas femini ta

ta.

a

de

,.

En una cuarta cción se recu
racionalidad formal h · •
pera pane e la enoca al enndo que la
ª I.ITlpre o a la te ría . , · d
bajo I dominio d l á1 1
,
) pracoc
el de arrollo
e cu o. era un tema reit
· 0 d
b·
coo xione entre el modo d
craa ,
cu ar las
mét do reduccioni ta y cone /niº ard y el mo~ de hacer ciencia con
e peo amiento comp ·
¿
0
que caracterizan a algunas de la pnnc1pa
. . 1e o. neta
. s c1al
.
aromenta
ho . día os

~

importante en nu tra temporalidad d nde todo'
.
maerto
cambiante• el w
.J.álogo y 1a amal m
pre
ema
b
de arrollo, porque la d n minada
d l d a entre a re -obre
cuarenta años de po guerra e ha d era e e arrollo , de I último
que e le han cli
d
mantelado. on tantos los adjeti,•o
0 anexan
al concepto q
enriquecer lo contenido }' horizonte del mi mo~e no siempre lo an

1.- Sobre el concepto de racionalidad
os par ce importante que para hablar d 1
.
.
propon j de
ll
.
e ª nue a racionalidad que
arr o teogamo en cuenta que cli h
.
a la ciencias y a su prácticas de cü tJn
fi e o concepto, e aplica
contextos hi tórico- ociales V
la
hormas de acuerd
I s
rucho concept .
•
mua as umanas que con truy n

a

;a

a

. . m d rna la raci n lid d h
ret Dentro
. d I amplio e paci· d e 1a c1enc1a

Lerenc1a a una forma' . d p n. ar, a un e fuer7o individual
•
, col ca ce
o
po r e t bl
ª
ce
r
V r aruzar la id
1
humano pr d~cen
d
a y' o con c1m1entos que los ere
n ara.
bt n r la verdad' en forma " b" . . .
La · •
¡ema .
la fí ,c:1 tón dá . ica de la ciencia fue con trwda bajo do prenu a : la d
newroruana
en la cual
encuen tra una imcma
, entre pa ad ,.
tuturo
n ¡ ·
e uempo
1d ali·
. pre ente cocx1· ten t d los tiemp s. y ad .
.
e u smo cart iano d nd e itúa el
.
ma , en
(2000· 7) cli •. 1 ·
,
•
paci · lrnmanuel \J allcr tcin
·
ra. a c1cnc1a pa a r definid
naturales univer ":uc
.
ª com 1a 6 u, qu da de la lcrc
~ qu se mam ruan n e do acmp \' pacio.
.

Pen ar racionalm ntc e una fi rma d
, .
configurada de forma tal
.
practica
cial humana
n ce idad
hque permita que u re ultado írvan a la
Y esperanza umana
in emb
1
Ilustración, en el i lo ,::VIII l . h
argo par_a o filó ofi de la
naturaleza, pero e tán con cie~te ;r umano_es racional por u propia
su e a e encía
.
.
que no s1empr ha viv conforme a
. n ep ca anteriores a ell ' aseguran que en oc ' ne.

�~ RACIONALIDAD DE LAS TEORfAS
y PRACTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

LiDICE RAMOS RUIZ

568

los seres humanos, se comportaba de forma irracional. Está concepción
prevaleceáa por algunos siglos cuando se observa a otras culturas como
"salvajes" al no set como la cultura occidental.

Un poco más adelante son reconocidas en la historia de la filosofía
las aportaciones de las idea hegelianas que van más allá de la propuesta
ilustrativa e introducen que la razón está en roda acción humana y en
particular en el devenir histórico.
Ideas que Carlos Marx rescata en el siglo XIX, para destacar que la
racionalidad como práctica social tiene que estar en la estructura social
misma, tan jnternalizada para que la propuesta de cambio que en ella se
produzca deba ser racional. Sustentada dicha racionalidad en la dialéctica
como un modo de pensar como una imagen del mundo: por el lado del
pensar, subraya la importancia de los proceso , de las relaciones, las
dinámicas, los conflictos y las contradicciones, todo lo que permite
reflexionar obre un mundo dinámico y no estático. Como imagen del
mundo, se comprende que no tiene estructuras estáticas, sino proceso ,
relaciones dinámicas, conflictos y esferas complejas.
En palabras del maestro Adolfo ánchez
. (1980:398): La
racionalidad objetiva del desarrollo social o d una formación social dada
no aparece inmediatamente. Se requiere todo un proceso de abstracción
de producción de conceptos para que pueda ser captada como tal. Y esa
es pr cisamente la tarea de la ci ncia y particularmente, para él, del
materialismo histórico.
l mundo de la modernidad en sus diferentes fases hí tóricas no
construye así una ciencia como cuerpo de conocimientos con la
siguientes características:
• Capacidad descriptiva, explicativa y predicti\'a.
•
•
•
•
•

Con carácter critico y metódico.
Fundamentada lógica y empíricamente.
istemática. Comunjcada en un lenguaje preciso.
Con pretensión de objetividad. Uruversal y optimi ta.
Con la razón como motor del conocimiento y transformación del

saber.
• Como fuente de sentido de la vida propia y de la colectiYidad.
En general, apoyados en el modelo científico los filósofos de la
Ilustración , cienúficos posteriores hasta mediado del siglo , r , han

569

creído que las personas pueden co
d
mediante la razón ·y la investiga . . mp~e_n er Y controlar el universo
c1on empmca e pien a
d 1 .
manera que el mundo físico
. d
·
que e a misma
mundo social también tiene sse nge . e ~cuerd? a leyes naturales, el
dominio y la f~agm
· ent . . d ts propias yes, ¡erarquizada donde el
ac1on e a naturaleza no importan.
. R:cionalidad entonces, es acción social
,
,
aentJfica.
. h umanacon
razon, . con
. . Dedicación de la ioteligenc1a
a la
. , razon
propia vida y la de la humanid d
. h .
orgaruzac10n de la
cienúfica por largos años qu/b y estal a s1d?. la fe de la comunidad
.
usca a creac1on de
d
.
racmnal y mejor. Donde todo lo no h umano puede us un mun o ma.
para los fines de lo humano.
arse como medio
A partir de esta idea de racionalidad l
entonces como es que las socied d h
P ena puede entenderse,
sentido de vida. La ciencia c
ª e ª~ o_rganizado el pensamiento v el
orno conoc1m1enro sup ri
·
de conoómiento donde s
.
e ar, como modelo
'
u razon V su verdad s00 f d
progr o social como cons
. - .
un amento de
ciencia.
ecuenc1a inexorable del desarr 11 de la
Los clásicos de la economía v de 1
.
,
ociales, que ahondan en el .
a odc10logia como de otras ciencias
concepto e de arroll h' .
es fu erzos por derivar sus ideas d I
d
o 1C1eron grandes
él, además de desear que f
e :11.unl o real, r buscaron 'erificarlas en
ucran uu es para 1
d
.
estudio critico del mundo d
.
e mun o social y para e}
e su epoca.

in embargo, la influencia de las
igual para la economía ue ara • _post~ra de l. !lustración, no fue
(1981:10) la oci 1 . q dp la s~c1;o~og1a. De acu rdo a Ining z itlin
.
gia se e arroll 1rncialm nte
&lt;:.
ideas de ]a Hustración T ,
.
fl
.
como una reacc1on a las
• U\O Una 1n uencJa má . ¿·
. ..
s m irecra Y negati\'a que
1a economía I' .
.
e as1ca que rec1b10 las r
d
.
ilu trado en forma , ¿·
. p opue tas e los peo ador-s
, mas ltecta )' aceptada posicivamenre
.

A

.

. ugu to Comte desarrolló en 18??
.
.
denominó oci lo ,
1 h
---, su física OClal o lo 9ue él
1ª para uc ar en el cnmp d l ·d
fil
o ofía que denominaba ne tiv
1 ,
o _e as I eas, comra la
roto el ' orden" y fomentado
as, ~ de lo ilu rrad , gu habían
sociedad francesa.
a anarquia que en su época reinaba en la

r

Este autor no e taba a fa\'or de
.
.
.
Revolución del siglo , "VIII o
un cambio rcvolu_
c1onano como la
una evolución natural de las' p r~ude dde acducrdo a ~u rac1onaüdad, se daba
, sacie a es e las ci ·
d 1
pa aba por tre estadio : el ceoló ic '
e?~1as, y e a persona .
acuerdo a su
. ,
g
el mctaft ic y el p smvo De
,
po rura c1enufica "el positiYismo" o "fil1 0 o fí a posmYa"
. . . se

�570

UDlCE RAMOS RUIZ

podían buscar las leyes de la vida social, donde los ~~anees tecn~lógicos
exigían reformas y observaciones del mundo ~s1co y social p~
encontrar sus leyes y así consolidar este tercer estadio natural y evolutivo
de las sociedades sin caer en una revolución.
Siguiendo con la escuela sociológica, arx Weber, en el siglo XX, es
reconocido como uno de los pensadores en la disc'.15ión sobre la
racionalidad moderna. Hay un especial interés eq su tr~baJo por entender
como las ideas O propuestas sociales, religios~s en particular, so~ cap~ces
de afectar al mundo económico y social. Revierte un tanto la raaooalidad
marxista de que los desarrollos bistóócos de los seres humanos, sean en
última instancia determinados por la economía, porq~e confiere a las
e
del mundo social una autonomía relativa de la esfera
otras es1eras
económica.
En su célebre trabajo de Economía y Sociedad (1964)_ ~rienta ~ob_re dos
tipos de racionalidad: cómo acción s?ci~ y como acc1on :conorruc~- ~
primera a su vez la subdivide en razon 10strumental y ~azon valorauva }
dentro de la segunda subdivide en razón formal y matenal
De las cuatro propuestas. La racionalidad formal, llama a una
·,
· · para Weber por la elección que hacen los actores
preocupac1on teonca
,
.
_
sociales entre medios y fines. Elección que esta relaaona~a como esa
gestión económica racional, transformada e~ reglas, regulac1~nes Y l?es
universalmente aceptadas, manifiesta en el dinero como medida de~ alor
de todas las cosas o actos sociales y que desenc~dena _una serie _de
acciones y de estructuras sociales como la burocracia , obJeto de vano
de sus trabajos.
·
Muchas estudiosas y estudiosos de la obra de Max_~ eber e~plic:113
que parte de la influencia que él ha ejercido en los trabaJOS de las e1e~~ 1~s
'al del siglo XX, se debe a que trabajo dentro · de la trad1c1on
soc1 es
,
d en
1• .
filosófica de Immanuel Kant (1724-1804) con una ogic~ n:1ª~ pens~ ª tal
términos de causa-efecto. Favoreciendo con ello el rac1oc1ru~ ocaden
,
·
·al ma culina de tez
dominante que presenta la razon como imparc~ '.
,
e
blanca universal, confiable, desinteresada, autent1ca, y moralment
supeó~r a otras perspecti as de tudio de la realidad.

e

Ahora bien, la praxis a partir de los años setenta del siglo
, cuando
·
· n en la racionalidad del desarrollo elementos nuevos que
incursiona
.
d
· ·
En
cuestionan el no cumplimiento de la propuesta e crec1rruento.
~parienci.a recodifican la naturaleza confinada en el margen de la poScuta

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO : UN RECUENTO

econorruca, resigrufican a las mujeres como actrices del desarrollo v
proclaman la necesidad de humanizar el proceso de crecimiento.
,
in embargo, en los escenaóos paradójicos del desarrollo de los países
del momento actual, la crisis de sentido del crecimiento economicista
cambién han cuestionado ese estilo de razón occidentaL como única ruta,
entre las muchas de la vida social para lograr la satisfacción de las
comunidades.
e habla de un desarrollo alternativo a las ideas dominantes , donde
hay dimensiones no económicas que cruzan el enfoque de la satisfacción
de las necesidades básicas y la orientación se vuelve particularista, son los
individuos o a las comunidades en pobreza el foco de la atención. Es en
estos años, donde la propuestas del ecode arrollo v el ecofeminismo son
parte de esta invitación a cuestionar los po;tulados de la razón
predominan te.
partir de una relectura r recon trucción del Materialismo Histórico,
Habermaos intenta comprender la paradojas de la Mod rnidad en el
plano de su di curso teórico social de racionalidad y presenta un e rudio
amplio y alternativo de los postulado d la razón selectiva, de tipo
in trumental, o formal, que amplia y refuerza la argumentacione
alrernati, a .
Con la ruptura del paracligma de desarrollo que dio hegemonía global
al modo de producción indu trial, la dimensiones de tran formación del
conocimiento e vuelven necesaria para entender las dinámicas de
sociedades compleja , iejos problemas exigen ahora nuevas miradas. El
abordaje de forma fina y profunda de la no correspondencia de la vida
real, por ejemplo de las mujeres, con su representación social tiene que
ser abordado para analizar que es lo que so tiene e ca disfunción.
De . aquí que, la racionalidad que plantea la u rentabilidad del
ecofeminismo y de otros aportes afines, surja como r acción a la
aplicación de la racionalidad formal en la economía que se ha extendido
como "pensamiento único" ,, al resultado de un análisis de la situación
actual de la humanidad que,, para mucho autores e de cribe como de
~mergencia planetaria.
Un futuro amenazado, donde existe la ensación de que la ética, la
cultura, la ciencia y los mecanismos de decisión ocia! necc itan la
recon trucción del orden económico y no alcanzan a ser visualizado por
la llamada racionalidad formal y material tiene que fomentar nueYas
fonnas de pensar cienúficamcnte.

�Lf DlCE RAMOS RUIZ

572

2.- El patrimonio clásico de las teorías contemporáneas del
desarrollo
Cada ciencia posee un capital acumulado gracias al trabajo de
numerosos científicos, hombres y mujeres donde en apariencia lo nuevo
remplaza a lo antiguo. Sin embargo en los trabajos recientes en el área de
las teorías y prácticas del desarrollo que e e tema que nos ocupa, la
bases de lo antiguo siguen operando en tas ca ilacione actuales que
atestiguan un proceso de fragmentación. La mayor parte de las obras
consideradas clásicas, son más globalizantes, mientras que la más
cercanas son con frecuencia estudios circunscritos a temas particulares.
Existen variadas explicaciones Cyril Belshaw(1989:2) diría que "toda
las disciplinas son interdisciplinarias en sus inicio , en virtud de que no
pueden tener en ese momento, por definición una tradición profesional
establecida."
Así sucede con las aportaciones económicas que llamamo clásicas,
están construidas a partir de presupuestos filosóficos que darán origen al
liberalismo por personajes sin una formación académica formal en la
economía. unque sí con intereses
experiencias ligadas a ella. u
aportes son clásicos por los diver os ángulos y modo de hacerse la
pregunta que han dejado huella y han abierto lo caminos para
discusione fururas.
Liberar e del poder de decisión del soberano exi t me en el siglo
Il, comprender las nuevas reglas que el comercio, el origen de la
riqueza. La división del" trabajo, el origen del valor de la cosas a
intercambiar, el rol del crecimiento poblacional y lo mecani mos de
distribución del producto; eran su pr ocupacione y siguen siendo parte
fundamental de "los temas" de la economía política.
En. el lenguaje de la época, se cenia una mezcla de historia económica,
jurisprudencia, ociología, demografía, teoría economía, sin hacer
distinciones interdisciplinaria como s rá después a fines del iglo XIX.
Lo supuestos urtiversalizantcs de las iruaciones eran fundamentale
para argumentar "lo natural'' de ios principios del "/aissezfaire'
e elogiaba a la natural za no tanto por su b lleza, ino porque se veía
en ella, una armonía una potertcia creativa y unas leyes consi tcntes. n
la esta época histórica, ootológicamente había una rigurosa separación
entre natura1ez-a y e píritu como principio de vida que permiáa la

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

573

confianza
, como f uerza de la
. d' "d alidend la
h capacidad inagotable de la razon
m 1v1 u
a umana.
Por e~to, Ada~s ~~ (1723-1790), reconocido como 'Padre de la
Econorrua
como aeooa se plantea en su libro·· La 1!\rOillra1eza
, , Y 10
, Ca/lSa
d, /¡ Rj
e a queza de las acw~es (1776) una racionaLidad económica fundada
en el pre upuesto de su etos que conducido por la mano invi ibl '
traducen
tas eo un bien comu'n co n una et1ca
, · de e1
· dsus conductas egoí
.
b
tra 'a¡o yl el ahorro asociadas
a la reinver ión de ganancL·a ,. exc d entes
.,
y
a
1
ace
erar
la
formacion
de
riqueza
', . a f:avor
d ¡ ¡
•
· Presenta una aca'tud teor1ca
~ . as eyes oaales .e_ntendidas como 'naturales" como escudo ante el
vte10 arde~ de_ dec1s1ones económico-políticas del soberano v como
certeza rac1onali ta, ahora del intelecto oberano.
,

lib Oalrro perso?aje in . lés importante, David Ricardo de la e. cuela clásica
er aportara a la idea . de crecimieoco , progre d e La nac1one
.
u
conceptos
obre
Ja
vema1a
comparaá
a
lo
rend'
.
d
.
1m1eoros ecrcc1eotcs
. la ·
•, . .
) al aSigna~ion optuna de lo recurso medido de acuerdo a la teoría del
v or traba10.
'
Años má tarde, e añade , la rac1on
· ali c1a
1 d d e¡ , /.~01110 econo11Jiad' que
propone John . Mm (18 6-1873) y que pan de un modelo de cr
humano que define co:n~ aquel sujet que hace lo &lt;.1ue de acuerd a u
actua_l e cado de c~n c1m1emo le facilita la mayor canádad a e ufüle de

:• b1'i:'es necesanos, comodidade ) lujo ' aplicando la menor;,.ntidad
e tra ªlº y e, fuerzo fí ico po iblc, inclu o con un de eo ,f . , d
acumular.
.
e ecm o e
~ l de
d ]arrollo en

los argumento clásico d los ec nom1sra ,

vi re a
partir . e o 1 gro de la elección individual aw1qu u de tino e l b" .
1
colecuv~; enc~ndido ' 1 col ctivo" como el agregado d individuo
~:
cconom1a
wada
p
r
la
•
,
.
.
·
r
.
acumu1ac1on y e1 cn:.c1m1cnro eficiente &lt;le los
Lactore
de
J
d
·
•
·
. y capital
. baj lexcs uniY rsale d
ª pr uccion □erra,
traba¡o
1
e mercado e compr ndida si
, lo 1, 10 , ~ ,
•
.
redu
al
-,
n men
ociale e
cen a regado de individuos y a rasg o atributo individuale .

XIX
.
di. Durante el iolo
e,
'
, a pesar d e lo
vaivenc
culturales de lo
,er~
co~text
histórico
ocialc la marnrí. de lo rrabaj s
6
ctentt
cos Ív hlosófic
fue ron alim nea d O por la· propuesta de la Teoría
• ·
de I E.
,
d da d\ o uoon
de la selección natural de la e pecies de Darwin
~; e onde e al era la racionalidad con que
\·enia perand
trar qu la naturaleza puede cambiar con el tiemp y el azar.

°

al

�574

LA RACIONAUDAD DE LAS TEORIAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

LIDICE RAMOS RUIZ

.,
al
b · do científicamente -con
El mecanismo de selecc1on ;;::n~::tt:tun siglo después- e ' en
todos los errores que se le pue
la dualidad cartesiana
lena época ictoriana, ~. reto en~rm~ a
~encionada en la versión clas1ca de las c1enc1as.
.
.
. o es enorme la naturaleza y el uru erso se
La importancia de est~ gir
o'n estáticos no necesariamente
contmuamente no s
,
h
d
hacen y se es acen
tul d cwnulativo porque se razona
hay cambios gradu~es,_hay un lpos : oda las e-species, la creatividad
colocando en la cusp1de de a e ca a e

fil · fi
a la naturaleza y se trasladan al plano oso co,
Hay una aperrura
h
a" de la misma manera que se
preguntas sobre ''la natu~:~e:ade u;::uier especie animal o sob~e la
pregunta sobre la natur
. 1 S desencadena un pensamiento
naturaleza de lo fenómenos so~a es. e_mico v también el lo que se
"biologista"_ res~ecto al d~s:ro
relaci¿nes sociales basadas en
refiere a la idenndad sexua uml
e terminan tra formadas en
las diferencias que distinguen a os :exos, qu , .
.
d
d octal y economtco.
relaciones significantes e po er
.
.
no escapa a esta influencia
El estudio cienófico de lCai:l~: darxc~se observe una sociedad más
. ·
ue desde a v1s1on e
.
evoluc1orusta, aunq .
Ill con un sistema de valores, ideolog1as,
compleja a la del . siglo XV ·1' d vida diferenciados, y donde la
prácticas productivas y esn ol.ís_ e t ;,..dique acumulación ampliada
. , d 1d
Uo exp cuamen e
concepc1on e . esarro d ·
di . de recursos en diversos órdenes.
con crisis repeodas y gran espe( c10
d l
.
· aliza el desarrollo de e ª
sí el estudio cienófü:o ~aoosta, rac1ont1i
ttan formación v la
d ·,
mttoduce con cto,
·
noció~ de repro u~cio~d2d histórica para reflexionar la realidad ~or
necesidad de una rac1on
.,
d coro lejidad económica y ocial.
etapas sucesivas de producc~oo ~ de l p no' m1·co está pre ente sobre
, ·
la pnroac1a e o eco
Pero igual a los clasicos,
.
,
· · de ociedad no
lid d
1 eso s1 su concepc100
otras esferas de la re~ a ~.c1a , individuales sino prioriza la redes de
equivale a la sumatona de su!etos_ . d l s grupos vi to como clases.
articulaciones v los comprom.Jsos et1co e o
.
'
•
0 para esa visión marxi ta, un
Las dinámicas internas a las oac1ones so
. . del excedente, los
. cernactonal la extracc1on
fiel espejo del panorama in
.
ecomendaciones concretas de
.
b. d · . les entre ectores, sm r
., d
intercam ios es1gua
b sea la revoluc1on e 1as
olíticas parciale.s, un análisis del presente .que u '
-~strucruras económicas y sociales como mua de futuro.
.
fue
.
.
X el estudio de la realidad social se
fines del iglo ,
, ,
di . linas separadas en cuanto a
compartimentando cada vez mas con sc1p

humana.

~/~º:~

J.U

575

su objeto de estudio, así que, la ciencia econormca la historia , la
sociología y la ciencia politica que eran ya disciplina universitarias
trataron de dar respuesta al proceso internacional de los fenómenos
sociales.
Como disciplina el conocLm1ento se institucionaliza y se
profesionaliza y en particular la trayectoria de la economía resulta muy
reveladora, en su contribución a la racionalización de la vida ocia!. De
ser, en el siglo XVllI, una forma de autoconciencia de la naciente
hurgue ía a fines del XIX su anterior lenguaje liberador e trueca por
uno legitimador de las relaciones humanas a su favor.
Cada vez aparece en el pensamiento científico y en el pensamiento
común un refinamiento de la falsa contradicción cultura-naturaleza, al
parecer, la fe en el progreso material de la comunidades acentúa el
dualismo entre lo humano y lo natural y se olvidan la razone
rousonianas de la E d11cació11 de E milio, en la libertad de la naturaleza y no
en la represión del mundo lleno de artefacto culturale de reglas
arbitrarias y arrificiale , de lazo ociale dcformant s.
La racionalidad de la teoría marginali ta neoclá ica de fines del iglo
XL y principio del ' ' , se restringe de todo lo s cial y natural r se
apoya en cambio, en la función de producci · n, una vi i ' n técnica, de
combinación de capital y trabajo, suponiendo lo demá factores de la
producci 'n prácticamente "Libre.' , por9ue e tán disponibles de
inmediaro cada vez que se requieran en el imcrcambi , sin co tos de
mercado.
os habla de la di tribución del producto o de la remuneración a 1 s
factores a parcir de u productividad marginal en una iruación de
eqwlibrio o de ocupación pl na de los recursos. D ja de ser importante
el desarrollo económico, fenómeno de lar o plazo. ~ 1principal objeto de
estudio· de la ciencia económica se centra en las ati facciones de la
necesidades individuales de corto plazo, en la utilidad y aprovechamiento
óptimo de los recursos con que cuenta una nación. Da entrada a una
visión etnocentrisra sobre la naturaleza que in ita a ver a lo tr
eres
vivos: humanos, platas o animales o a los sere inorgánicos como objetos
·inferior s sujeto a dominio y control.
Cel o Furtado (1999:41) asienta que "la teoría del de arroll qu .
obtiene del mod lo neoclásico es encilla y formula a í: el aumento de
la producti,tidad del trabajo (que e refleja en el aumento del salario real)
es consecuencia de la acumulación de capital, la que, a su YCZ, depende

�1

.f
576

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

LlDICE RAMOS RUIZ

1

577
1

1

1

de la rasa anticipada de remuneración lo nue os capitale
oferta del ahorro.'

del precio de

La mayoría de lo m delos de imulación imple dentro del esquema
neoclá ico están centrada en el crecimiento del ingreso nacional dejan
en un primer m m nt d lado al progre o técnic . Mantienen como
dicen Yutop ulu
I ugent (197 6:25) "tres id as interrelacionada: la

pnmera que se trata de un proc
adual continuo, sin cambios
bru co . La segunda que e un proceso acumulativo
arm ru o,
garantizado por los mecani mo de equilibri automático . a tercera,
que exi te una per pecciva oprimí ta de las posibilidade de beneficios del
crecimiento continúo i l efect s de difusión y transmisión d clicho
desarrollo entendido como crecimiento conómico no ob tru, en'.

1

1

n pleno si lo
• Jo eph chumpeter, rompe de de dentro de la
razón neoclá ica con alguno de us upue t s. o tiene una vi ión del
de arrollo qu difiere de la concepción walra iana del equilibno eneral y
explica que la condicione d 1 de arr 11 de los paí e enfrentan
iruaciones hetero 'nea de producci 'n I n cambiante en el tiempo
por tamo no exi te, un proce o gradual de tendencia al equilibri .

,I

¡,1

11
11

1

I'

,¡

1

!
1
1

i

'1
'1'
1
1
1
'
1
1

11:

i¡

1

,,

''

!

Para este autor no ólo la eficacia }' producti idad de los fact res
s ciale de pr ducción e ne.ce aria para p rcibir el de arrollo
económJco, sino qu e tiene qu ir má allá de e to, penetrar al rden
cial · c mar con lo in trument para e tionar lo pr ce s de
ordenamiento econ 'mi o
cial
poli tic que la in tiruci ne y d
marco regulacori permitan potenciar la d1fer me expre ion del
capital en cada paí . Recup ra con ello una vi ión ocial donde la
intuición y lo de eo mpre aciale
n imp nante .
Igualmente vam a encontrar en la primera mitad del 1glo ~' ' la
propue tas ke ne ianas como el modelo Harr Id al qué e afilia ti mpa
má tarde Domar para pr •encar una visi ' n donde el lemen o cla\'e para
analizar el crecirruent e la inversión y pr p n n para rantizar una
ta a de crecimiemo del ingres un e rucli de la t. a d crecimiento de
la inver ión y el ahorro í c m9 considerar la relación capital/ pr dueto
que úen determinada ci dad en un tiempo dado.
Ke ne mi m bu ca in cuesoooar la upremada del mercado,
orma de e ti : n e ca al que permitan el ar la eficacia · la efic1enc1a
· conómica del primero en la ituaci · n hi tórica d la ran Depre 1ón de
lo añ tr inca del íglo ' . u acucio a inve tigación empírica s bre la
demanda efectiva se fundamente en la raci nalidad n oclá ica .

o oh tam , o gracia a e ca rafa ne clásica, 1 c njunr de
planteamiento económico k n ian
rientación a la
accione gub mam ntales, con cicla n uropa como el estado
ben factor' y en Laón am · cica c mo ' te ria de d arr 11 n ci na! •.
La auto.~dad de ~a ci~nci c nórnic , e d b n an p ne a la
mtegraoon de u rac1onalid-~d a la vida p litica de lo stados-1 aci · n.

1 1

li

t, :
t

11

¡'

La complejidad d lo mod lo econ ' rnic Ke ne iano , e acentúa
durante lo años cuarenta ane. and elemento y relacione entre el
crecirni neo d l producto 1 crecimi neo en la relación mdustrjaproducto; y/o un d plazam1 neo de la mano d obra hacia I et r
mdu tnal; de plazamiento que e eñala con lo m ,·imiem d man
d obra del camp a la ciudades obr todo en los paí e que empiezan
a r llamados ubde arrollado .

1

urgen ademá la preocupacione p r las impLicac1one del
crecim1en d m gráfico r d l.o alario reale n e re marc de la
r lacio?c d la indu tria y la agricukura I mpre ba10 la rac1 nalidad de
cr c1m1 nto del producto nacional de I paí
in embar o . dará un cambi cualitauv n el en que d la teoría
del. d -arrollo _q~e. · lfgang ach (1992: l ) preci a como aquél
penod que e 1mc1a el 2 de enero de 1949 cuando el pre 1d me d ¡
E rado nido , Harry . Truman abre la rn del d arrollo para rod el
mund . Declara un nu vo pr gram qu p rmiará, dice, qu ¡ s
beneficio. y avanc a oófic y nue
progi:·eso indu tri 1 1rv, n 1:1
me1oría y el crecimi nt d la. áreas ubde arr Uada .

:e campo del d

arroll a partir de la egunda ucrra ~ (undial
tendra una r lac1ón má e tr cha con práctica. de de la rganiza ión de
la. • aaone
nida . sta organización pr m verá una en de deb:ue
obre la nue\'a realidad
p liaca y ec n ' m1ca del mundo al cr • r una
en: de instancia com la
mi i · n con · mi a para ménca Launa
(Cl:PAL) en l 9 y la 0011 ión Ec nó_m_ica para \frie n J949.
E

nido , en relao n con
tado , afi ctó , parar de I añ cincuenta la definici · n d
,dcuále er · n I p roblcma ma· urge me a en tremar,
,. cuál e la f, rma.
e en rentar! . , y aquí la c1enc1a e; da , y a _-p c1aJ la cien ia
oc1ale., tcndran un auge y una e pecmlizaaón mu 1tada.

1

1

1

1

1

j

1

11

1
1 1 1'

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1

1

'

1

1

La enorme ucr¿a ec n · mica de I

Otr

l

•

/

1

,.'
!i

�3.-Teorias Contemporáneas del De arrollo

3.1 loderniz.ación y subdesarrollo
1 principio d modernización en el desauollo e lee como proce o
de industrialización má la relac1 ne s cial qu le ustentan.
e
entiende como un pr ce
mediante el cuál progre 1varnente pude
reducirse la brecha entre tradición y m dernización, i e logra para
codo lo países un cammo común a imagen del e quema de de arrollo

occidental.
Por pnmera ez se part d l supue to d de la reoria · la prácticas
científica de occidente que el ubdesarr llo e un fenómeno real
concreto, cuantificable e id ntificable que pu de er objeto de
inve tigación. on paí e iguale a lo otro , pero en etapas diferent s del
camio . actore culturales narurale , de géner o de recur o human s
son ubestimados por dicha raci nalidad de desarroll , que los trata
como si siempre e tu ieran a di po ici , n.
l término de d rrollo, pa ó a cupar la primera lin a de la
p lineas públicas qu pretendían avanzar por 1 camino común y
univer al de la m dernizactón. el e mpromi o público de lo
cado
con el de arrollo e con irtió en una de las grandes ju tificacion s paca
invertir en in estigación social de de lo rgani mos internaci nalcs, lo
e rados y la uni ersidades.
La ma oría de lo j tema univer itario del mundo desarrollad y
subde arrollado donde e in ·e oga, produce y dtfunde la c1encta
económica n clá ica, ll nan su e paci , a partir de la egunda uerra
Iund.ial, con l s e cudio m croeconómico ' dentro de ello la llamada
"ec n mía del d arr U ".

U propue ta d I de arrollo a ciada a ver a la indu triali.zac1 ' n
como la cú pide de I cala e luova, e apo an en varia premisa . La
primera esta fundamentada n el optimi mo obre lo b nefici que la
tecnología de punta pr porciona la condición humana.
egunda
sur e d la nece idad p r 1 G rrera n I
vanc cienáfico dada la
confrontación sce-oc te. La t rcer la e nfianza eo la racion lidad de
lo mecani mos econ , micos para eliminar la de igualdad y la
polarización

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO' UN RECUENTO

LIDICE RAMOS RUIZ

578

cial.

e manáen para la plicaci · n de poliáca pública la racionalidad '
la ens ñanza de e as ve 1one n clá icas r ke ·ne 1anas, aquella qu

579

lograron hacer ' e cuela' desde la O tu
. li
está en pl na "gu
f: • ,, . fu P
ra capita sta cuando el mund
rra na ) e nd m nten en:
• Identificar
I d arroll c m d arr U ec n mico y e re com
. .
creom1ent
t , a. la ,·ez. e m mcr
.
. a1 b v,
meneo del producto
naci n ruto percap1t d la nacione .
• Lo factor s ciaJ e aí Jan r e manaenen c.·, no ..
• La libertad ,v l
derecho human
e hac n coincidir con
1
e
emem
polidco
r
a
i
apanarl
d
·
•
.
,
e Jtuac1· ne d mercado .
..1 ubde arrollo
advierte com un problema d tr
con
· d · u1
a :l rel. rfr
cu
nc1a
c1
e
s vicioso n u s·1 tcma ce nom1c
,
.
• 1 el memo impre cindibl de la m d •
,
rá la
industrialización.
rruzac1 n
•

•

1 tado deb_rá planificar y mantener política de d
lJ
adecuada para impulsar la m dcrmzac1ón.
arr
exccm
en
·
. d1r eta, de aruda
de d ahorr
1
.
. fi rma de 10\'er
ion
o rgam mo mternaci nalc
de crédiro
' bl .
.
pu Jco \
Privad • acruar,· n com activad
re d I proc · o de crcc1m1ento
. .
z na
d
n
er ctad como claves dcnrr de la nac1· ne.
ubde arr

La. up I gía que e pre. entaron
bre i,
·ubd
u
e ne pción del
•1:a.rro o }: m derruzación tienen una sene de maace
bre 1
e~pu~; d:º1 lo ciclo • d d _arr IJ , Ja f_rma en que influye la demanda, :1
P
a nte conomico ' la im·er I n
.
una buena camid d de l.Jbr s d
. .
)_otr rema que crea
urnvcrsidade
· e ciencia s cialc d la di. rima.
D_ tac, rcm . ' lo a'\ ·ate \X·. Ro cow (196 :60) ntrc l
traba1ar la erapa d I de arr llo d d
n
d:1ndo rclcvancia a Ja,; P . · di .
e una P r. P CO\'a no mar.-:1sr.
. rcc n c1oncs para el "d
,,, .. 1
'-C pr duc1rá de acuerdo a u o i . :
'
p guc o a t oJI que
productiva d la
',
p mon. cuando b e caJa de la , crh·idad
,
.
.
ce
n
m1a,
alcance
un dercrminad rnYel críttc nul'
gen
,tran re
una
cr1e
de
cambio
li
.
,
f,
.,
• ' cu . tat1' y cu, nmati\'
que lleven a• una
rmac1on e rructural ma iva d ¡
,
; oc1edad en que tá mmer a''
econ mia, a • com de la

a~J:~º

a
camb1
~arn. que e produzca el "de pegue' crían: la
p
nc1
n
de
un
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Jco
imp rt nrc ,\' po irivo d' la ta , de inver ión, má
allá d ¡ 501 d
' º el PIB. 1 cr cimiento de un
1
dentro de la manufactura \' qu mue tren alto ,r.ª1·cªmº ect re 'de a,·dc
·,
. .
,
o ceni o
•
Pr ducc1on
y un dec1d1d ap •vo P litic , Oc1•a1 ). empre anal
. qu genere

�LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS

580

LIDICE RAMOS RUIZ

economía externas a la industria favorables para l.a expansión de la
economía en su conjunto de forma autosostenible.
Teniendo como imagen a lograr la etapa de madurez en la que están
los desarrollados. Algunas características que mostrarían los avances
serian, entre atgunas; ir contando con un cambio en la calidad y la
cantidad de la mano de obra, ello se vería en la transformación a la baja
del trabajo agócola y la constante elevación del trabajo industrial.
Otra característica sería que al ir creciendo el producto percápita, se
permiten niveles de consumo crecientes de la nueva clase obrera y a su
vez ella, va generando y obligando la búsqueda de nue os satisfactores y
con ello nuevos incrementos de la producción. Igualmente se obliga a un
cambio en la dirección de las industrias que pasan de contar con varones
ambiciosos a getemes profesionales para las industrias cada vez más
como sociedades anónimas que como empresas familiares.
Aparece también la presión para el Estado y las críticas desde la clase
intelectual y política a las políticas públicas y los estilos o las inclinaciones
para favorecer el proceso de industrialización., más todas las posturas
están atrapadas en la premisas permisas del desarrollo y el progreso
técnico.
Surgen las políticas del bienestar público que pretende elevar el
consumo privado con las derivaciones que bastante- conocemo de la
migración a zonas suburbanas, extensión del automóvil, crecimiento del
sector servicios y con él nuevos sectores económicos guía para elevar el
producto, como serán el petróleo, la industria eléctrica, la química,
producción de bienes domésticos duraderos y otros.
Dentro del marco de esta racionalidad, hay economistas menos
ortodoxos, como Ragoar
urkse y Gun.nar Myrdal que tienen
propuestas del desarrollo eco~ómico para los países menos desarrollados
donde se precisan las relaciones de la formación del capital con la
pobreza y el creómiento balanceado de las economías. Y apuntan sobre
las dinámicas de polarización del crecimiento a nivel internacional o
nacional.
Como la ideología del desarrollo esta orientada a que este es un
proceso "natu~' "gradual" en 'evolución", a medida que se fuetao
.d ando las condiciones se pasada de una etapa a otra, es que esos otros
economistas hablen de "c_írculos viciosos_". Vistos como situaciones en
las que diversos factores están tan intrincados e interconectados que en

y PRÁ~TICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

381

conjunto
:c: il alirtienden a producir e stados de estancamiento del que resu 1ta
d wc s .
Modelos como el de Arthu r Lew1s
. (premio
.
ób 1 d E
.
1979, y único economista
.b.' 1
e e conom1a de
.
en rec1 1r o de un
,
bd

adv1erten como la dualidad d e 1a econorrua
, .tntemacío
pais lsu ,esarrollado)
.
denero de las economías locales bd
na
e
ta
igualmente
.
su esarrolladas Ptes
b .
ex-haustJvo sobre las elasticidade s d e la 01erta
e:
.
de trab
· enta
¡ d un tra a¡o
rrusmo por el sector ind u strºal
ªlº, afi .emanda
J , e1 margen de b
d del
empresarios del sector moderno
ene aos e los
procesos de inversión mayores y. c~~o por esa vía, se pueden obtener
desarrollo cuando s logre absor~er la genera .~n c1.rculo virtuoso del
rural por la industria.
poblacion excedente del sector
Resulta conveniente volver a d .
_
teórica se convierte en una . .fi e_c ~ que toda esta racionalización
1
.
.
1ust1 1cac1on política
rnvets1ón extranjera de los or
.
.
. para as propuestas de
paí es ubdesarrollado degarul smos d10ternac1onales, de la deuda de los
,
a avu a con p ést
reforzarían la dependencia .
,
r amos atado que
exmeote y muchas de las
h
ya desarticuladas formas d
nl
.
. veces a ondarían las
d
e e ace mternac10nal
f
d
e urollado
'
en
especial,
los
Estado
U
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,
a_
v
or
e los
.
ru os e orteameuca.

Sm embargo, para l.a Comisión para el D
ll
, .
de la
aciones nidas (CE PAL) el d
e ar~o o de -menea Latina
observa como un proceso d
, b. esarrollo uen otro ingrediente, se
unkel y Paz (197· 32) "U e ca~ io e tructural global. Como dicen
·
na comente de p
·
1 •
9ue pone el acento en la política del desa en am,enro aunoa~ericano
reformas estructurale enl fu . ; d rrollo sobre un con¡unto de
ª ncion el Estado
·
promotor
e
como oncntador,
. r planificador "; en una re1orma
v ampliad .
1
modalidades de financi· on sustancial de las
amiento externo y del
• .
la visión esrructuralista' .
.
comercio internacional; es
Estructural porque había que utilizar
,
.
.
tomara en cuenta un co .
d
. un metodo de mvest1gación que
no estaban iendo obse~~tºd e relaciones económicas }' sociales que
crecimiento o de de
ll es entro de los modelos de desarrollo com
arro o como rapa ,, q
,
dí
e
}' económicos para país
1
. ue si ten an e1ecto sociales
.
es como os nuestro .
~urante esta primera mitad del i lo
g
' ~ucho~ pruses de América
reformas y de inversiones1mdp~nfantes en matena de mdu trialización de
1
•
·
e m raestructura par
racionalización y pl .6 . ,
ª amp li ar os estilos de
acum lati
l aru icac1on acordes a un proce o de crecimiento
u
Y ace erado que no llegó.

Launa hicieron esfu rzos •

"º

?

,

,

�LA RACIONALJDAD DE LAS TEORÍAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

UO!CE RAMOS RUIZ

582

La mayoría de los estudiosos de asuntos latinoamericanos coinciden
que en 1949, a poco de haberse creado la Comisión Económica para
América Latina (CEPAL) como organismo regional de_ las
Unidas el informe del economista argentino Raúl Preb1sch sento las
bases de la racionalidad en que criticaba el viejo esquema de la división
internacional del trabajo correspondiente a la teocia neoclásica del
comercio internacional. Estos argumentos y ottos más, de estudiosos ~ue
trabajaron en ese organismo se conocen como "escuela estructuralista

ªª?ºes

latinoamericana".
La teoría del comercio internacional vigente, preveía que la
especialización de la producción y el _intercambio provocarían la
tendencia al equilibrio de las remuneraciones de los factores de la
producción, contribuyendo con ello a modelar ) tender a desaparecér las
diferencias internacionales.
ada más alejado de ello, se observaba ~ los ~ños cuareo~a Y
cincuenta del siglo L-X, donde en los bienes 1ndustr1ales pr~d~c1dos
dentro de los países desarrollados, los frutos del progreso tecruco se
trasformaban en aumentos de los ingresos de los productores pero no en
disminución de precios internacionales. A su vez, los pro~u~tos
primarios, de los subdesarrollados, veían producto del pcogr~so tecruco,
disminuít sus precios y no un aumento de los beneficios de los
productores.
Si bien Prebisch, se manejaba con la misma racio-?ali_dad _de la
ortodoxia del desarrollo, introduce un alegato oportuno y s1gruficat1vo_ en
el lugar preciso y en los tiempos históricos adecuados en que los prus~s
desarrollados reconquistaban mercados y trataban de echar abaJO
medidas proteccionistas en Latinoamérica.

• La estructura del sector económico de los subdesarrollado es dual
con un sector moderno orientado a la exp rtación de bienes
primarios y otro tradicional a niveles casi de subsistencia.
• Las economías subdesarrolladas on mercados indispensables para
los bienes industrializados de las economías desarrolladas.
• Por lo anterior, la maquinaria y la tecnología para la modernización
son importados de economías avanzadas.
• Una decidida intervención gubernamental que promueva un
desarrollo industrial interno y diversificado podría favorecer la
salida del subde arrollo.
Centro-periferia es por tanto un sistema de relaciones econom1cas
internacionales que se dan entre naciones donde el "centro" lo ocupan
los países industrializados con avances en el progreso técnico y que
organizan el sistema mundial dadas sus características estructurales
intemas de amplia diversificación productiva y con nivele de
productividad bastante homogéneo . La "periferia" erán "los otros"
economías con una estructura productiva especializada pero limitada a
los bienes exportables y con niveles de productividad heterogéneos.
La primera época de esta corriente estrucrural-cepalina tuvo su
culminación política, dicen Sunkel y Paz (1977:35) en 1961, en la carta de
Punta del este y en la concepción inicial y nunca realizada de la Alianza
para el Progreso. n esta ocasión los gobierno latinoamericano , dentro
del nuevo esquema de cooperación internacional "multilateral' con
Estados Unidos expresaron su decisión de impul ar y realzar una
planificación como instrumento para alcanzar las metas de la
modernización.

Hacia mecliados de los años sesenca del siglo
desde los estudio
en América Latina, la racionalidad estrucrurabsta s igue dando dentro
de la CEPAL pero fuera de se ámbito empiezan a surgir las primeras
versiones de la teoría de la Dependencia que tiene en América Latina u
auge durante lo · añ s etenta, con una racionalidad e tructural ligada a lo
que muchos estudiosos llamaron l imperialismo contemporáneo para
¡¡cotar sus exposiciones de los clásicos dd imperialismo de principios del
siglo XX.
j

Entonces se formula la tcoóa de la tendencia al deterioro ~e los
tér~os de intercambio, que pone las bases en la versión que ~re?1 ch Y
otros estudiosos latinoamericanos del modelo Centto-Penfena que
razona el subdesarrollo bajo la mayoóa de las siguientes ideas:
• Las estructuras existentes ·en las economías desarrolladas han sido
históricamente determinadas por la forma en que se han insertado
e:!1 la economía internacional.
• La función de estos paí'ses en la economía global ha si_d~ la. ~e
servir de fuente de materias primas baratas par la industnali.zacion
de las economías avanzadas.

583

',

raíz de la obra de Paul Barao surge la moderna teoria del
imperialismo que se desarrolla durante los años cincuenta y se enta con
aportaciones de Paul weezy, H. Magdof, A. Emmanuel y amir Amin a
nh·el internacional. e razona · cuestiona el capitalismo moderno dentro

�584

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS

UDICE RAMOS RULZ

de la teoría de la competencia oligopólica entre las grandes empresas
internacionales donde el mecanismo de la inversión extranjera no
funciona para los países subdesarrollados en términos de desarrollo sino
en forma de transferencia de excedentes de los países pobres a los ricos.
Así para América Latina, tal y como explica Esthela Gutiérrez
(2003:33) "la teoría de la dependencia surge como una corriente crítica
intelectual que discute la viabilidad del modelo e nómico propuesto por
la CEPAL. Es decir nace frente a la crisis del pensamiento desarrollista
sostenido por la CEPAL y ante la necesidad de tener un nuevo marco de
conocimiento para las sociedades de América Latina,".
La actividad intelectual latinoamericana estuvo profundamente
influida por la Revolución Cubana y por los estudios empíricos de corte
sociológico que daban cuenta de las grandes masas de marginados
urbanos, de la cada vez peor distribución del ingreso, de los sin tierra en
el campo, de cómo la sociedad de consumo prometida era una_ilusión y
sobre todo de los fuertes intereses de las burocracias regionales con los
intereses de las grandes empresas internacionales.
La dependencia en palabras de Theotonio dos Santos (1986:305) "es
una situación en la cual un cierto grupo de países tienen su economía
condicionada por el desarrollo y expansión de otra economía a la cuál la
propia está sometida." Y agrega, "La relación de interdependencia entre
dos o más economías, y entre estas y el comercio mundial, asume la
forma de dependencia cuando algunos países los dominantes, pueden
e&gt;..-pandirse y autoirnpuls~se, en tanto que los otros, los dependientes,
sólo lo pueden hacer como reflejo de esa expansión, que puede actuar
positiva y / o negativamente sobre el desarrollo inmediato. De cualquier
forma, la situación de dependencia conduce a una situación global de los
países dependientes que los sitúa en un retraso y bajo la explotación de
los países dominantes."

3.2 Enfoq11es a partir de los años setenta
Para estudiosos como oam Chom ky,en el Primer Foro
cial
fundial de 2002, en Brasil; (www.memoria.com.mx) la integración
internacional del período de postguerra se manifiesta en dos fases. A la
primera de 1945-1970, le llama el período de Bretton oods o de los
· años dorados del capitalismo industrial y a la segunda 1970-20 2, que
demanda la atención en este apartado; de desmantelamiento de los
·acuerdos de Bretton oods o de los años pesados, porque se da un claro

5&gt;85

y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

deterioro
, .
d el mundo
. ald de
d los. índices macroeconorrucos
des1gu
a social.

una creciente

Estos síntomas , tarnbi en
· los d etecta Octav10
. Ianni (1993·1'")
d
ex-presa que desde hace unos vein . .
.
_
· ::&gt; cuan o
mundial capitalista entró en un lar ~c1::~do tremra ~n~s, la economía
lento e inestable comparado con lg P 1 .~ de crenmienco lento más
a e, o uc1on que hab1'a teru·d o epocas
preV1as.
~entro de ~a academia, los efectos de la realidad del
obligan a cambios de perspectivas de có
.
.
mo~ento,
de análisis e interpretación de 1 e • mo racmnalizar las neces1dade
os lenomenos nuevos
1
comprender con las formulas v1e¡as
. . d e razonar para a1que no se ogran
tema de la naturaleza erá fund amenta1 en la s amb1ros
.' .
al
eguno. regresar
.
ocros la lógica sigue iendo instrumental al ti
• . conorrucos, para
cerrado el espacio para temas q
d po neoclas1co que mantiene
ue no sean e mercado.
de ~:ll~mit~: d:lc;:::":1:nto, la a~erta ambiental, las mujeres en el
. d . li,
campe mas alternativas al m d l d
in u tna zación aparecen como los temas del d
ll
eo e
reflexiones sobre la acelerada érdida d h
esa~o o a ~ar de las
estados Unidos ante el avance pd
e egemorua econorruca de los
h
e estructuras nuevas en
.J .
que acer avanzar más y mejor, la productividad del trabajo~ropa y apon

;ª

Denrro de esta segunda fa e de ime
..
.
posguerra, las propuestas teóricas
gra~10? mundial del período de
Desarrollo han estado do . d
y practicas de las Teorías del
neoliberal Los
mina
ª
por
el enfoque neoclásico con visión
1
.
. .
manua es y tratados de Economía rese
tac1onalidad que se usrenta en la defens
_P
man una
competitivo como mecanismo de así a~ . de _la _eficacia del mercado
umando la crítica a las form d . gn et ~, optima de lo recurso ,
as e tntervenc1on k rn ·
d 1
por cuanto e le acusa de gene d.
.
, e lana e
cado
.
rar 1scors1one en lo mercado ·.
Además
·
. , la o b s~rvac1ones
e llegan, al M delo de
Importaciones cepalino porque se da
ustitución de
las imporracione . r exportacio
llpor semado q~c la resmcc1ones a
·
•
nes no e an a benefic1
·
parncipación plena de lo país d
d 1
.
.
º
mutuos, m a una
entro e comercio Internacional
. egún Humberto García Bedov ( 1992·12) "
.
, ·_
medulares del neoliber li
· .
·
las ideas bas1ca ,.
a
mo
se
reco01er
n
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que sirvió d
,
.
o·
.
ructuraron en un marco'

pa~

edesarr:u~:, ~:: e~~:":: e:e~:;~:ºc,'.:ci~:c¡°"ó".'ico nlos

oc enea, teniendo en cue t l .
.
os ano etenta y
keync iani mo., y
I
n_a a msufic1enc1a y agotamiento del
.
para os pa1se subdesarrollados, se conciben además

�LlmCE RAMOS RUIZ

586

de lo anterior como una serie de recomendaciones antinflacionarias que
apoyan la resolución de la crisis socioeconómica de ellos al regular el
crecimiento económico en el largo plazo.
Se acentúa así, la racionalidad de la primacía del crecimiento con u.na
creencia del dinamismo intrínseco del mercado y lo relevante, dadas las
circunstmcias
fines del siglo XX, será la aceptación tácita de las
inequidades sociales, donde el desarrollo de la nQ pobreza es la propuesta
a conseguir. Donde los factores de orden social y político permanecen
aislados a pesar de contar con una serie de procesos que se entremezclan
e interconexionan y donde ya, los entramados apuntan a lo que se

ae

termina llamando globalización.
Lo más grave, de esta racionalidad es que, las políticas económi!:aS a
proponer, tiene impactos directos a los salarios, un retroceso a las
prestaciones y a los servicios sociales una desregulación fiscal, una
desregulación de los mercados de bienes básicos y la flexibilización del
mercado laboral que pretende hacer creer que esa caída en la
participación de los trabajadores dentro del producto es una condición
necesaria para combatir la inflación y el mismo desempleo pero que con
los mecanismos del libre mercado retomarán los ni eles "adecuados"
para cada economía nacional.
1 shock de petróleo del 1972 marca una flexión económica que aún
no termina y que ha exigido una reconversión del aparato productivo
para adecuarse a los nuevos precios de este energético que es todavía hoy
la base fundamental del proceso industrial y de roda 1a estrucrura
productiva de las naciones.
Aunado ello, se endurecen las políticas monetaria de los paíse
industrializados acreedores y sus monedas se volvieron caras, el dóla[ e
el ejei:nplo típico, hay un incremento de la deuda de los ·subdesarrollado
a partir de rasas muy caras de interés y de la caída de los precios de las
exportaciones de estos; con todo esto se obtiene un cambio radical del
flujo de capitales de los países pobres y los ricos.
El mundo socialista en esas· décadas de los setenta y ochenta, está
paralizado. Por el lado de la economía, existe una caída de la
productividad de su mano de obra, plantas obsoletas en la rama
industrial, una agricultura pocó eficiente y eficaz para las necesidades de
fas poblaciones, precios inflexibles y una excesiva centralización de las
decisiones · de producción. Por la corriente política hay una serie de
malestares que se atemperan algo cuando Gorbachov propone la

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS
y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO : UN RECUENTO

587

Perestroika y la Glasmost o derecho a la info
.,
las teorías del desarrollo ha,,
d .1 . , rmacion, por la postura de
,
'
J una
es1 usmn por el m .·
busqueda d salidas de mercado.
arusmo y una

. En la década de los años ochenta d .
.
•
instancias internacionales como una 'd.eca'd a ecada
reconocida
por las
é d'd
»
1 ª para el desarrollo,
existen algunas voces nuevas d entro de1 marco
P recon
' ·
se conforma
en
Francia
bautizad
al
,
omtco
como al que
.
ª como teona de la regulación.
Es . trnportante
eñalar, no di ce E thela Gutiérrez (2003· 57) que
Am,
L .
enea ~ttna, el keynesinismo de la e pAL v 1
·.

«

en

Dependencia estuvieron separad
, e marx.1smo de la
unificado se mantuvieron l
os y, a pesar del esfuerzo del enfoque
.'
os sesgos economicisr
. 1 .
respectivamente· la Teoría de la Re5uincton
,,.,,!,, . •
as
Y
socio
por su pan
·ogi.stala
cualid ad de presentar e
.
.
.
e
tiene
di
n cuerpo reonco sustentado
b
para gmas, centrado en el análisis de la histon·a" .

en aro os

La relevancia de esta teoría radica en
.
del desarrollo del capitalismo . d
. lque logra tnt~grar _los problemas
• ·
1n USlfla en una rac1on lid d hi , ·
econom1ca y de re ¡aaone
·
de poder
tonca,
di 1 a a
metodológicamente a un . 1
mun a donde engarza
ruve mesoeconómico
cuenca de un .réoimen de
.•
conceptos que dan
ei acumu1ac1on y de la rela · • al . 1
conjuga ente la forma que im ulsa l : .
'
cion
ana que se
obrera del momento analiz d p
e regimen y las luchas de la clase
a o.

Dicha teoría parte del estudio de la
.
aenc una visión univer alista al
'] reali~ad de fines del siglo XX,
proyecto histórico del capítali
e~tl o maco ta po que intenta en u
smo
us modos de regul · explicación pormenorizada d 1
ac1on tener una
económico in dejar fuera 1 e componamiento de este sistema
modelo los capitali ta v l os pba~tods de los actores a ciales clásicos del
,
. os tra ªIª ores.
Contrariamente a la propuesta
l' .
pre en tan proyectos alternativos d neo; _as1ca, los. r~gulacionistas no
on analítico )' profund·
be po acas econom1cas, los traba jo
izan so re la form
.
económico puede reproducirse.
as en que el sistema
pi na década.
de Jos
lo En
fenómeno
nue,·os
q años novent.a las propuestas teóricas sobre
ue se enmarcan como globali - . .
presentar un nue,·o m ld d
.
zac1on, intentan
°• e e pensamiento
q
•
e1e.memos de análi ·
..
ue proporcione los
sis e 10terpretac1on de e e int · d
.
em bargo Ulrick Beck (1998··164) con 1'd era q e " 1nnca
o
proceso.
S10
1 bali
nue\'a complejidad de la globalidad . 1
u .
o
smo reduce la
económico".
} a lobalizacion a un aspecto: el

?.

�LJDlCE RAMOS RUIZ

588

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

589

y continúa argumentando que "la globalización solo se concibe como
una ampliación constante de los condicionamientos _imp_~estos P~~ el

social que mejoren la asignación de los recursos, la eficiencia económica
y a potenciar el crecimiento.

l Todos los demás aspectos, globalizaaon ecolog1ca,
mercad o m u ndia •
.
·¿ d
cultural, política policéntrica, surgimiento de espacios e 1de~~ a es
trasnacionales, solo se consideran (cuando se l~s presta atenc1on), de
modo subordinado a la globalización econónnca. De ~ste modo _la
sociedad mundial, se reduce y se falsea, en té~os de soaedad mundial

Leyendo los documentos del Banco Mundial y los diez acuerdos del
Consenso de Washington de 1990 y a Joseph tiglitz (2003:247-260)
entendemos que las reformas de la primera generación incluyen
modificaciones de precios relativos internos de eliminación de tarifas
aduaneras, privatización de empresas públicas desregulación del
mercado laboral, agrario y la libertad del mercado de capitales así como
el establecimiento de garantías de protección a 1a libertad privada.

de mercado."
De la amplia literatura (Saxe Fernánde~, Gonzáles Mari~- Argelia,
Estefanía Joaquín, Vil.as Carlos) que existe sq~re la cnuca a _la
globalización como la postura sólo del mercado, solo de la e~on?nua,
hemos extractado los elementos que ellos consideran los pnnc1~ales
argumentos de su racionalidad y que son entre otros:
• La creencia en que la desigualdad económica es natural y un
incentivo para la competencia.
_
.
• La propuesta de que las operaciones de ~e~cado no 10terverudas
maximizan la eficiencia y el bienestar econorn.1co.
.
• La convicción de que las empresa están en un mercado m~dial
competitivo duro y dificil donde b~y que _penetra en_ ruchos
espeáficos reivindicando el principio de venta¡a comparauva y de
especialización productiva.
• La defensa de la mínima intervención gubernamental.
• La reivindicación de la propuesta teórica de los equilibrios_parciales
y el general si los ,precios de mercado son los que asignan los
recursos.
Coincidiendo en el tiempo, para los países subdesarrollados, la crisis
de estos años se razona como una crisis de deuda. Pafa: la tanto el FMl
dial "recomendaron" llevar a cabo los programas de
como. e1Banco Mun
.
·li · ,
ajuste estructural que fueron de dos tipos, una medidas de estab1 _z~cion
y otras de ajuste estructural propiamente dichas. E~ caso de Mexico :
partir del gobierno del presidente Miguel de la Madrid es una prueba d
ello.
Las medidas de estabilización consisten en: reducción del déficit
fiscal, aumento de las tasas de interés, devaluación de las monedas
nacionales y la renegociacióo de la deuda. En ca~bro los program:: ~:
'ajuste estrµctural propiamente dicho . vai:i encaminados a refo~ ·ca '
políticas públicas, de instituciones naaonáles, de estroctura economi )

Para ahondar en el ajuste estructural, en un segundo momento, las
instituciones sociales y la reglas que les institucionalizan deben ser
modificadas y contratadas de otra forma para apoyar la reducción de la
pobreza. Así vamos a encontrar, seguimos con el caso de léxico con
ejemplo práctico, focalización de los servicios de salud, de educación y
apoyos de política social a los pobres.
Igualmente, la introducción de la racionalidad de la competitividad en
la prestación de ervicios público mediante la imwduccióo de
concesiones a empre as privadas. La descentralización a los e tados ·
municipios de una serie de funciones administrativas '! tributarias que
federalicen al Estado y establezcan la competencia por la recaudación
impositiva.
Exi ten entre las sugerencias una erie de reformas al Estado en
cuanto a forma de administración e independencia de los poderc
legislativo y judicial con la idea de combatir la corrupción y aumentar la
eficiencia y calidad de los servicios que pre tan.
e observa un tercer tipo de reformas que Mónica Dávila (2000)
califica de una tercera generación de reformas que tienen un carácter
ambiental y están relacionadas con la creación de fondos mediante una
reforma fiscal o manejo de ga olina , electricidad y otro energético.
Resumiendo, estas reforma que conforman el ajuste estructural no son
sólo de índole económica sino también política y ocia!.
En paralelo, a todas las versiones económjco-polícicas del desarrollo
que se han presentado, donde pasó inadvertida la noción de
s~~temabilidad que se desarrollaba en el marco de las ciencia biológicofis1~as y qu plantea la finitud de los recursos naturales. e pre enta una
se~e de debates que hablan obre el deterioro del "capital natural" por el
estilo de desarrollo implementado con la indusuializaci ' n
invitan a
revisar el marco global de las versiones del siglo • X.

�590

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO'. UN RECUENTO

LIDICE RAMOS RUIZ

nida para l De artollo
In cirut d In e riga.ci n de acion
R1 D) que rec noc la int rdcpend nc1a de lo facmre
c1al
· oc1ale · la nec idad d armonizar la ince r. ci n de
económic
ambo cip de facrore para dejar de e nsiderar a lo · gund
táculo " al dcsarroll .
impl '

na racionalidad que avanza en entid ~ abri~ ~a vi 1ón de . la
economía de la indu crializaci · n e la e n m1a e logica. Ella analiza
el lugar de la naturaleza en la economía n u d bl papd de
su.ministradora de recur
, receptor de residuo . D pre__tadora de
· ·
an de de el disfrute del paisaj hasta l pr tecc1on de ida
erv1aos qu
.
al ofr cer protección en la capa de zono para l ray ultra 1oleta.

º:dí

Como lo plantean J an Macúnez y J
Roca .( 2 : 14) la ~cono mía
,
.
b:'·-a
lo
flu¡·
de
n
r
a
lo od de marcnale en la
0
eco1ogica coma WL
.
. •
•
•
•
economia humana analiza la discrepancia entr 1aempo ~~n mJC }
el tiempo biogc químic , y estudia también la co voluc1on de las
esp cie y de la variedad s agóc la e n l_
re hu.man .
abr 1
estudio de la evaluaci · n fí ica de los 1mpacco amb1entale de la
economía humana.
Para esto estudi 05 la ec nomía neoclásica e ncierra en un ~rcul
de produce re y con umidor c rdinado p. r d mercad }: ~~bnc, do
por el ¡ t ma de precio donde
ha) c~btda para 1_ anali I d 1
impact d ¡ uso de lo recur o ma ~u. 1a la e:t rn lidade .
dern
lo impactos no on recogido p r la \ gica de I pr c1 del m rcad .

º.º

J

Al incorporar variabl qu midan I e_ n umo y el flujo de _cn_crf;ias
tant endo omática (explic da p r la b1ol a p r I requertmJ nt
'6
del er humano ,. la ab reí· n de alimento ), como
calon 1c
;
..
,
exo omática ( clarada por la economía la p üoca o la cultu~~ ya que e
r fi rcn a lo u
del tcan porte, l b are o la pr ducc1 n) e otra
rgumentan que la extem ljdad
n "falla del m rcad ' • Ap Y n la
idea que man ja Herman Oal~: oo d plorabl
exit . en la
eran f rencia de costo y efecto ne tiv s a otra p r na a I no
nacid , a ocra e p cic .
D de la c n mía col ' gica hay un cambio radical o 1, mi~ada, al
· · d l b'
· mbar p rman e igual el
preocupar e por la
t1on e am tente. in
•
.
mb d l rací nalidad n odá ica porque I e intcnt abr1~ lo
: ument del flujo del mercado de ta p tura tcóric a lo. conflicto
entre ec nomía · medí ambient~.
habla de una e nomía d l m di ambi ncc o de 1 . rccur
natural c n e t nuev
bjcto d e rudio p r al trab~ ¡ar e n .
método d la ec n mía queda p e e pac10 para I grar un ~ntercamb1o
int rdi ciplinari que permita crear una racionalidad de otr op •
ontinu~nd en e ta línea de raz namiento parnlel a la P tu~
d minante de cr cimiento I al d arrollo. n 196 ·e e n. aruye e

691

1

í, durante la Prim ra Década del De arroll (19 -19 O) que
pr grama de d la acion
mda e inicia la bú qu da del " nfi que
l;nificado" en la formulaci · n d politic. y ro ama. d 1 E rad .
Un proyect qu l ó avanzar muy poc ant la alta m t d 1· g1ca d •
indicad re , anee la ce i tencia p linea y la incap ad d d pr puc ·c..
r mecliale .

En I eran cur de La 'década perdjda parn el &lt;le arroll
ch ne. exi te una dccl ración d la 'aci ne
nid,
admite qu el d rech al d . arr U s un derecho human , e mclu &gt; •
incocp ca n d1ch d cum ne com un d rcch de t ce ra ne . ción,
con v ac1 · n d um,·cr alid. d.
r\. i a parar de 199 , e trabaja en una connotación má técnica que
m ral del conc pe de D arrollo Human y el Pr grama de . 1ac1on

l.: mda para el De arrollo
· D) r nta un índice d · medida del
mismo que integra I
e pcran7.a de vida,
alfabetizac1 · n, e lari ad y p
adqui iri\'o e n el que pretende:
cacalo izar a I paí
con alg rná. pr ci &gt; qu I Pr dueto 'ac1on, I
pcrdpica.
Dentr del p imi. m que pre,·alcció en ,\ménca L una p r lo.
procc o de 'a¡u re crucrural" de e o: últim s v intc añ . del 1~lo
X.·, en el red1 cñ de la te ci y prácaca del de. arrollo . e , \'ama ·n d
cnf qu de • f ujer . n el e arrollo I lED).
Die"' en6 qu que com nz · a v1 ualizar de. de I s ñ
renta. a
pamr de la Pnmera
nfcrenc1a lmernacional d la ~[ujcr, n ~léxico
19 ~, u ne p r objeto mt ar a l. s mu1 re~ d un, m. ncrn bn~rnntt.
funcional a la e trate ia de de. i\rr U dada . ~1 dcsarroll nccc i a d
trabajo pr ducrh· &lt;le I muj re. · pe yccta lucí ne par 1a\c · p. ra
~na m I r me rp ración d ella al mcrcndo.
, la om1 i • n &lt;le
D nrr del on ej
e nomic ,.
Oc arrollo
c1al plaot a un,
ric · de tema . 1 ce de ·ce 1po de
:i d1ch
ccror
de. :ur llo c n el fin de alem, r la a i nací · n d recur
d nde l. a 1gnac1on a muj res n t d un d afio.

�LÍOICE RAMOS RUIZ

592

Las Organizaciones de la ociedad Ci il, (
G · ) dedicada a
promover y trabajar con la mujeres van a pr entar estuclios que
comprueban que este enfoque MED, ha aumentad a menudo la carga
de trabajo de las mujere sin lograr mayor p der económico. La
integración qu s pretende a los pr ce o de desarrollo, in cambio n
las relaciones d~ poder, será parte importante d los temas dentto de la
Cuarta Conferencia Internacional, de 1995, en eijing.
Con otro énfasi , pero no por ello menos importante en lo que e
conoce como la Cuarta Década del Desarrollo, de los año no enta, hay
un ac nto en nu stta economías subd arrolladas por hacer un spacio
conceptual y político para estudiar lo que implica l llamado sector
informal para las teorías y práctica del desarrollo.
Como vemo la discusión obre el de arrollo ha sufrido un amplia
metamorfosi en las última década , canto que autores como ~ . achs
(199 ) Gilber Rist (199 ) afirman 9u d d 1985 e inicia la era d l
'rede arrollo", es d cir, que dado el aju ce esttUctural, a que e han
sometido los país subde arrollad , para insertarse en l modelo global
que demanda el mercado de e tá décadas necesitan de mamelar, en
nombre del desarrollo, lo que en treinta cuarenta año de esfueaos
con ttUyeron mal o da resultados ob oletos para un tipo de racionalidad
de la globalización.
n nombre del d sarrollo, d la
ueva conom.ía, una nueva
racionalidad desarcollista se pone en marcha, la del desarr !lo ost nido o
desarr llo sustentable.

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011d

dtvtlopmtnl of sodological tb ory, Printice-Hall,

�GLOBALIZACIÓN Y CAPITALISMO CULTURAL
Mero. Roberto ReboUoso
Profesor l ovestigador
de la Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

Introducción
El propósito de este ensayo es reflexionar en torno al tema de 1a
globalización desde una perspectiva culturalista, ya que por lo general se
plantea desde el marco de la economía. Por lo que es necesario analizar
las propuestas de historiadores, sociólogos y antropólogos que han
externado sus pensamientos en tomo al tema. En un primer momento
consideraré las raíces de la globalización, posteriormente, 1'l nueva
concepción de espacio y tiempo de acuerdo a pensadores postmodernos,
así como la tendencia a una cultura global y sus consecuencias sociales.

1.- Las raíces de la globalización. E l modelo Sistema-mundo
Uno de los cambios culturales más significativos en el mundo
contemporáneo es la llegada de la revolución informática a la par de del
fenómeno de la globlización. Autores de la talla de Daniel Bell, Peter
Drucker, M.ichael Porter, Manuel Castells, D avid Harvey y J eremy Rifkin,
entre otros muchos investigadores, se han dado a la tarea de investigar y
reflexionar en sus propias disciplinas sobre el significado de esta
revolución.
El impacto de estos nuevos paradigmas se ha dejado notar en las
organizaciones, las empresas, los sistemas educativos, y naturalmente en
el recurso humano. Hemos pasado de una sociedad industrial a una
sociedad del conocimiento. Parte de este cambio estructural son los

�GLOBAUZACIÓN y CAPITALISMO CULTURAL

599

ROBERTO REBOLLOSO

598

intenta iruado en el i lo
arranca en el siglo ~-

nuevo modelos de comunicación, los cuales al aumentar la elocidad en
los flujo de información por medio de Internet.

E te cambio cultural ha m dificado el c acepto de e pacio y tiempo
en todos los nivele de la soci dad. Por lo que es conveniente analizar
dónde está el origen d
sre problema. Por lo que a continuación
intentaré presentar a algunos de los autores más representativos sobre el
asunto.
Emmanuel allerstein, ociólogo contemporáneo, reflexiona en su
libro The lflorld ~ste111 1 obre la necesidad de dar una vi ióo hi tórica del
capitalismo. De de la per pectiva histórica llamada "de larga duraci ' n"
se estudian los hechos históricos locale , que luego e comparan con
otras latitudes para finalmente e tablecer lo que él llama 'el si tema
mundo". n el caso particular de e ce primer volumen, el Profe or
~ allerstein se enfoca el moderno i tema de cfase para de cubrir a
cravés de la comparación entre diferentes regione una amplia

I, por lo que egún el autor la lobalización

EJ análisis .del istema mundo de \l aller tem
. nene
.
. .
la tguteote
caracceosaca 1mponante : en primer luga 1 náli .
, .
una mirada lobal, ob ervand lo ciclor, e a , s~s econom1co desde
, .
econorrucos y en egundo
1
teonmo, e uso de la heuri tica para enconttarl
.
.,
,
amplia • uJ ·d· · li •
una mterpretaoon ma
.
m t1 tsc1p ~an~.. d más el auror pretende ofrecer un un
medio entr la generalizac1 0 hi tórica v la
•
.
P tO
lo r un aoálisi .
. .
J
narractone p roculares para
~al.
s1 t_manco. Tod esto en su intemo por definir el
caplt
. entr I
d 1smo como . 51 t ma basado en 1a comp tenaa
pro u tore y traba¡ad res libre en el contexto del mercado.

:di: en su bu _queda

~ contrib~ción de \J aller tein al proce o de la formación

e~•~
históricos
concr
to
que
permiten
p~t:
gumentaaon, en lo clisonto encla,·e geogra· fic
b d
de

La
autor nos da , .
.
o ra
.,
ra pte para nue tra s1 utente reflexión ent roo a
perc pa n del espacio y el tiempo.

egmentaci , n social.

En el abanico de da es s dale que el autor analiza e pueden
de tacar los siguiente e tameotos: Y ornan (pequeños propietario
libres), trabajadores a alaciado
ervidumbre, cla e intermedia y la
clases clirigent . egmeoto que luego itúa de manera estraté ·ca en eres
de sus conceptos básicos que on claves en u planteamiento: c~ntro
perifeoa y emiperiferia, por ejemplo, la e clavitud perten ce a la
periferia, lo trabajadores asalariados al centro y lo arrendataa
ero elemento crucial en el modelo de aller tein e el papel de la
demografía en el de arrollo de las da e ociales. seo debido a que e tá
ligado a la explosión d las ciudades y la reducción del ai lamiento de las
poblacione . Lo que por consecuenoa aumenta el flujo de p blac1óo
entre las distinta geografias, que e traduce en intercambio tamo
comerciale como cultural , in dejar de aparecer los cíes o letalc
como las epidemias y el hambre.
Para explicar la speculaci · n e inflación durante el i lo
'l
allerstein pone atenci · n al comportamiento cíclic de I s precio
europeos, apoyándo e en autores d la talla d Fernand Braudel ad
Hamilton, Ingrid Hammer t6ri, . . Breener y C. Robinson.
A

ue

O

• gul
an

°

en lo mod lo globales

difer ncia de ~ aller tein, que t ma la "larga d

. , ,, l

0
sigwences
.
uraaon
autore
a· e ns1d rar panen de un mod elO d'J tln
. o que '.oene
ue
,
l
q 'er con os aclo económic
donde el 1
• .
ob ervar 1
,
e emento ponc1pal a
1
a tecn o a, en cada uno de lo ciclo económico .

Para e ·pücar

(sbarecr pping) a la semiperifeaa.

cos -argumento conducen a la discusión del capitalism
modo de producción. :farx había hecho estos planteamiento
iglo MU, en cambio '\ aller tein con el estudio d ca o

2. El e pacio y tiempo.

sta

nue a percepción

e pacio-tem oral v v

;~d;i:i~ u~:'~: ,ti~:~ '.~t~::~ ,ge~;;; d':fio:::lcs ~~~~
1b

opkins'. c n su hbro La (011dició11 de lo pos/modernidad, donde

7:

!lant~~en6to que hoy p r hoy, on argumento
scus1on o re e te mundo po cmod
1
aut r en cue oón es ~· illi
R b
,
erno.
otro
for aa
. _am . o e rry antr p l
de la 1 e
ch l
1 R carcb, qwen di .cuce en e ta !in a de la m derrudad el
~:~e::.u d~ enten?elr el ~apitali ": de de el punto de v1 ta histónco,
L
Y e paaa eguo lo a 1enta en su artículo ' nd r cand·
ap1tausm" (2 2).
m
~¡::;~;e::

e

a t no de lo punto que qwero retomar para con iderar a e to do
u ore ' . eff que ambo
Kondr
. . , pan
. e_n . de I mod elo propue to por
.D.
su
aac par su v1s10~ h1 tonca. La te óa de la onda la as fue
g nda por est econorru ta ru o ' al filo del siglo . •• temo d e lo se

�600

ROBERTO REBOLLOSO

presenta como una repre entación gráfica a manera de ondas donde ~ada
una representa 50 años en el espacio temporal. Cada onda sube y ba¡a lo
que representa acumulación y recesión de manera que se puede
representar la historia del capitalismo. Kondratieff identificó tres ondas
irúciando en el siglo XVIII, la primera va de 1780 a 1850, la segunda de
1850 a 1890 y 1~ tercera del de 1890 hasta años recientes.
Para apoyar sus argumentos Kond~eff utiliza el~mentos
económicos así como el papel de la tecnología para marcar los diferentes
momentos de la historia de cada onda. De acuerdo a este modelo cada
cambio tecnológico sigrufica una revolución, corno ha sido la aparición
de la máquina de vapor, luego el ferrocarril, el telégrafo, el mo:o~ de
combustión interna, etc. Cada uno de estos momentos tecnologicos
marca cambios sociales. Así, el conjunto de las ondas ofrece una
trayectoria histórica marcada por distintos paradigmas; en este caso
particular, el modelo capitalista y la manera como se va desarrollado ~~ ,el
tiempo. Harvey y Rosberry utilizan este modelo para soportar su v1s1on
histórica del capitalismo.
A partir de estos ejemplos Rosberry sugiere nuevos conceptos como
el de espacilidades, estructuralidades y temporalidades producto de este
capitalismo. Además señala que estamos observando una ~ueva forma de
desterrirorialización del producto de todo este comple¡o de procesos
espaciales. Complejo que explica en base a las distinta~ configurac!ones
que se van dando en los distintos momentos, por e¡emplo, textiles Y
algodón en la primera onda Kondratieff, ferrocarriles y acero en la
segunda y así ucesivamente. De tal manera . que con , estas
configuraciones se van construyendo mapas que explican el fenon:ieno
de la acumulación capitalista. Esto significa que cada nuevo paradigma
tecnológico empuja a nuevas innovaciones hasta generar otros.
paradigmas.
Un punto fundamental en Harve es la manera como se d~ los
espacios y tiempos en la v.ida social, dado que su p_ers.pectiva es
coyuntural en la explicación de la modernidad. E_sre autor 111s1s~e en que
"una de las misiones del modernismo es producir nuevos sentidos para
un espacio y un tiempo en un mundo de lo efímero y la fragmentación"

(2002: 240).
Otro aspecto ·digno de ser ·destacado en este autor es el recurso de
utilizar datos de la historia, la filosofía, el arte, la geografía, y todas las
ciencias aledañas, ya que de esta manera ilustra la totalidad de las
relaciones económicas y culturales del capitalismo.

GLOBALIZACIÓN Y CAPITALISMO CULTURAL

.601

Estos autores tienen formación pwfesional diferente, ya que uno es
geógrafo y el otro antropólogo, pero se plantean un mismo problema: la
formación del capital. En este sentido Rosberry diría, la acumulación de
capital bajo una óptica de larga duración, en este caso las ondas
Kondratieff. En cambio Rosberry insiste en la etnografía para entender
y construir de lo local a lo global. Harvey se muestra más bien
preocupado por las formas de lo cotidiano y los significados que estos
generan. En realidad su discurso ilustra "la formación de estructuras de
acumulación dentro del tiempo y el espacio" (Rosben:y: 77), que vienen a
formar lo que se ha llamado la cultura global. Tema que discutiremos en
el siguiente apartado.

3.- Una cultura global
Mike Feathersotone lillcla su libro Global Culture (1990) con una
pregunta ¿Exi te una cultura global? A lo que responde: Si se entiende
algo ligado al stado- ación definitivamente o. i se considera en un
sentido más amplio de cultura y se piensa en términos de proceso esto
se podría referir a la globalización de la cultura. ntendiendo esta
globalización de la culrura en términos de procesos de integración ·
desintegración cultural. Lo cual toma lugar no solo en el nivel interestatal
sino en los procesos que trascienden la unidad del estado o que pueden
ocurrir en un nivel transnacional.
Featherstone insiste en que la légica binaria que bu ca comprender la
cultura en base a términos exclusivo 1e homogeneidad/heterogeneidad,
integración/ desintegración, unidad/ diversidad deben ser descartados.
Para este autor el punto central del planteamiento es sugerir que e
nece ario un nuevo modelo de conceptualización debido a que la cultura
ha sido rebasada por el concepto de estado-nación ya que este concepto
llega a un limite puesto que la imagen global queda como un olo lugar.
El autor señala que el reto para la ociología e teorizar e inve tigar
sistemáticamente_ de manera que puedan clasificar estos procesos de
globalización y estas formas destructiva de la vida social. Más adelante
plantea una serie de cuestionamientos sobre su visión del estudio de la
sociedad tomando en cuenta en primer término el señalamiento que hace
Wallerstein sobre ·el e tudio de la ociedad como un conjunto de
costumbres y modos que mantienen a la gente unida. Así como la critica
a la división artificial entre lo político y lo social que deriva en la
separación de las disciplinas. Waller tein ame e te reto propone un
enfoque de ciendas sodales integradas combinadas con la hi tocia. El

�ROBERTO REBOLLOSO

GLOBAUZACIÓN Y CAPITALISMO CULTURAL

lugar de la cultura en la teoría de sistema mundo de Wallersrein está
basada en una lógica particular que es la acumulación sin cesar del
capital.

del cine, la música, literatura teatro y la industria del entretenimiento en
general. En e te sentido la visión hollywoodense prevalece sobre el resto
del mundo, así como el dominio de los medio sobre los a untos
globales.

602

Dentro del mismo libro, se define el proceso de globalización como
"una región de persistente interacción culrural e intercambio", de donde
surge el concepto de los flujos culturales entre diferentes regiones.
Concepto de globalizadón que aparece como flujo de capitales, cuyo
mejor ejemplo son la llamadas n1egajirmas de abogados, multinacionales
con capacidades técnicas y tácticas agresivas que se mueven de un país a
otro a fin de proteger los grandes corporativos, a veces en contra de los
mismos gobiernos que no son capaces de regular a las trasnacionales.
Dentro de esta misma linea de di cu ión se añaden dos conceptos
más: el de localismo, referido a compañías ancladas territorialmente y
gente con poco movimiento. Además, el concepto de cosmopolitanismo
entendido como las redes culturales trasnacionales extendidas en el
espacio. Particularmente, el concepto de co mopolitanismo está
apoyado por los modelos del mundo diplomático y el círculo de los
intelectuales trasoacionales.
Featherstone, además de discutir el concepto de cultura global, señala
distintos puntos de vista sobre el proceso de globalización. El debate
sobre la cultura en el sistema-mundo y el impacto que está provocando a
nivel global. Asimismo propone nuevos conceptos como el de culturas
trasnacionales y las llamadas terceras cultura para la comunicación
trasnacional que valdría 1~ pena considerar en otro ensayo.

4.- flujos culturales globales

603

Una nueva linea de investigación sobre la cultura global ha urgido en
organismos internacionales como parte de esta preocupación. La
U
CO, así como círculos de expertos
asociaciones civiles, han
iniciado proyectos con el objeto de observar la dinámica de la cultura
global; por ejemplo, el caso de Lourdes Arizpe, antropóloga mexicana,
en su informe cultural para la
CO sobre la globalizacióo (2002),
titulado
uestra diversidad creativa,, señala como objetivo eneral que
la cultura t nga el poder de darle un ro tro humano a la globalización.
Este informe está dirigido a los responsables de la políticas
culturales, su intención e ' centrar la imp rtancia de la cultura en la
política, a í como indagar el papel de la industria culturales. Equilibrar
la importancia de lo económico en la poUtica Qo medible, lo
cuantificable) con la importancia de lo cultural (generalmente
inmedible)''. Este informe e rá proyectado con la idea de que l paí e
elaboren sus propias política culrurale y no olo a expen a del
mercado.
Otro etnólogo francés, Jean Pierre Warnier

n su libro sobre La

m,mdializaaón tk la mlt11ra, muestra su preocupación por este fenómeno al
e tablecer su punto de vi ta sobre la indu tria culrural que define como
"las industrias que producen ' comercializan di curso , imágene , arte ,
y, 'cualquier otra capacidad o hábito adquirido por el hombre n su
condición de miembro de la sociedad' y que poseen, en diversos grado
las características de la cultura que acabarno de mencionar' (2002:22).

El tema de los flujos culturales es un asunto . que ha surgido
recientemente como producto del proceso de la mundialización de la
cultura. Autores como anuel Castells, Armand Mattelart y Lourdes
Arizpe han puesto en la mesa de la discusión el problema del papel de la
cultura en relación al mercado mundial, donde el fondo del problema no
solo es un traslado de mercancías, sino el haber convertido a la cultura en
una mercancía.

culturales como bienes culrurale que
~e intercambian y que llegan hasta los rincooe má r cóndito y que
Incluso compiten con producto de las cultura locales, tal e el ca de
la introducción .de casetes que reemplazan el uso extensivo de la flauta
andina y el xilofón. Indiscutiblemente la penetración de la industria
cultural global obedece a una etapa comercial intensa y qu e opone a
-la culturas cradicíonale locales.

Desde la pe_rspectiva de considerar la cultura como producto, los
países que dominan el mercado mundial están imponiendo nuevas pautas
de comportamiento cultural sobre el resto de los países utilizando
distintos mecanismos de globalización. Las industrias culrurales se han
impuesto con valores, ideología y nuevos modos de ver, como es el caso

Warnier e hace la igwente pregunta: ¿Por qué privilegiar el
fenómeno comercial en una historia de la mundialización de la cultura?
lo que conte ta con dos afirmaciones: 'la primera es que la
mundialización de la cultura en la época contemporánea roma prestado

~ arnier entiende los product

�604

GLOBALIZACIÓN Y CAPITALISMO CULTURAL

ROBERTO REBOLLOSO

masivamente los canales de distribución suministrados por el mercado; la
segunda es que gran parte de nuestros contemporáneos consideran que
la cultura es un elemento demasiado importante de la vida para que se lo
deje en manos de los mercaderes del templo" (2002:28).
En el fondo, lo que el autor discute, es el fenómeno de la
mercantilización de la cultura. La cultura de la traclic1ón se salvó de este
intercambio comercial; sin embargo, la tende ia a un sistema mundial
moderno y homogéneo está propiciando nuevos flujo culturales gracias
a las tecnologías, principalmente en el sector de transportes y de las
comunicaciones. Lo que ha dado por consecuencia la fragmentación
cultural, fenómeno que el autor analiza históricamente.
Entre los aspectos que el autor resalta para apoyar su argumento
principal es la aparición de los mercados mundiales. En particular,
Wamier menciona el caso de la aparición de la canción de Elton John,
"Ca11dle in the ight" como leit motiv, en las exequias de la princesa Diana
(septiembre de 1997) que a las 6 semana había colocado en el mercado
cerca de 32 millones de copias en todo el planeta. También es importante
mencionar las novelas de Harry Potter con ecliciones de alida de dos
millones de ejemplares en su edición de salida.
o se puede dejar de considerar a Manuel Castells, uno de los
pioneros en esta línea de análisis. En The etwork Society (1996: 375),
elabora una serie de mapas donde muestra el flujo y el peso que tienen
los distintos países en su correspondencia cultural, aunque inicialmente
hace su reflexión desde una mirada económica.
A través de la discusión de estos autores y el descubrimiento de ver la
cultura como producto está aflorando un nuevo modo de capitalismo
cultural-comercial, donde lo cultural solo es parte de todo un modelo
comercial. Medir las mercancías culturales y su traslado no es olo
econo·mía sino cambio de valqres, creencias, ideología y por lo tanto un
cambio de estilo de vida producto de la globalización. En este ent:ido
Jeremy Rifkin, profesor de Wharthon School, señala que , a estamo ante
"el fin del capitalismo de mercado tradicional y lo que tenemos enfrente
es la llamada economía de la éxperieocia. Lo que está obsoleto es la
propiedad de bienes, lo ·que importa es el intercambio de experiencias,
con lo cual las relaciones ,humanas se convierten en relaciones
comerciales y la· vida se concibe como un negocio. Estamos en un
capitalismo. cultural." (EJ País, 22 de ocrub~e del 2000).

(505

5.- Consecuencias de la globalización

~!

impacto _de la globalización ha sido estudiado por Ulrich B ck,
soc10logo aleman contemporáneo, quién e cribe obre el tema desde los
años ochent~ del siglo pasado. De entrada, las ideas que expone en sus
o~ras, ~spec1almente en Sociología del Riesgo y ¿Qué es la globaliZf1ción? son
re1ter~uvas en . tomo a la idea de una sociedad expuesta al riesgo y al
detenoro ambiental. Asuntos que e tán sin re olver y que por lo tanto
nos competen a todos.
Esta relación entre naturaleza y sociedad que el autor establece desde
el principio del primer libro citado, lo lleYa a formular una serie de
presupuestos que es la base principal de su cliscurso; de hecho, eñala de
manera contundente que "en tiempos de cambio e tructural la
representatividad se alfa con el pasado e impide la isión de las cumbre
del futuro, que por todas partes se introducen en el horizonte del
presente, en esta meclida este Libro contiene un fragmento de teoría social
p~oyec?,va y empírica, sin seguridades metóclica de ningún tipo", y
anade A la base de esto se encuentra La idea de que orno cesti os
(objeto y sujeto) de una fractura dentro de la modernidad, la cual se
desprende de los contornos de la sociedad industrial y acuña una nueva
figura a la que llamamos "sociedad del riesgo"(1994:16).
La idea de fondo implícita en e te nu vo planteamien o de Beck, e la
transformación de una sociedad industrial a un nuevo tip de sociedad.
Concepto diferente al utilizado por -Peter Drucker, Alain Touraine ,
Daniel Beil; en e te sentido Beck pone énfa is en un nuevo concepto
con~tance a lo lar o de su obra: la producción de riqueza y la producción
de ne go .

Ame_e ta plaoteamiemo Beck elabora la siguiente ce is: ' mientra. que
e? ~a sociedad industrial la Lógica de la producción de riqueza domina a la
logica de la producción de riesgos, en La sociedad de ric gas e invierte
e ta r~!ación" (1~94:19). Con e ta lógica el autor rnicia u análisis y pone
a~e~c1on a los problemas bá icos de la ociología, pero de de una nueva
l~gica: las amenaza globales, las clases sociales, el estado de biene rar
la mujere en el mercado laboral la familia, el matrimonio y la
sexualidad.
'
. Beck se aproxima se aproxima a e tudiar la lógica del reparto de la
~qu~za Y de los riesgos _que en el modelo tradicional lo imp nante era
ommar la naturaleza, sm importar los efectos posteriores; ahora, en e a

tª

�ROBERTO REBOLLOSO

GLOBAUZACIÓN y CAPITALISMO CULTURAL

etapa de modernización, lo que el autor trata es de generar conciencia
sobre los efectos destructivos que acompañan al desarrollo de cualquier

Es difícil sistematizar el pensamjento d
fondo de la sociolo01a del .
.
e . Beck dado que en el
e,·
aesgo existen argu
·
e tablecido y aparece una luch
·, .
mentac1one contra tod lo
a accrrtma conrr l
· li
.
}' el resultado social que b
ª ª raciona dad .científica
..
oy tenemos En lo
1
dirige a problemas concretos
d .d·
genera esta sociología e
.
, pro uct os por el
· li
Yel 1mpacto individual, colectivo 1 bal T
cap1ta smo depredador
lo que el interés de Beck po
y g O d · odo eS tamo afectados por
r una toma e c
· ·
este nuevo rumbo del qu h
. , . onctencia es determinante en
e acer socJOlogico.

606

nivel.
Es conveniente destacar una serie de preguntas que el autor se hace
¿Posee el concepto de riesgo en la historia social el significado que le
atribuimos aqw? ¿ o se trata de un U,pahá'no,ne11 de la actuación
humana?
Estos argumentos le permiten definir el riesgo no como una hallazgo
sino como un mecanismo autodestructivo en la tierra como producto
global del progreso que poco a poco agudiza el caso de la pauperización
y los riesgos de salud.
Beck insiste en su cuestionamiento a la racionalidad científica, afirma
que no explica muchos de los fenómenos sociales y señala lo siguiente:
"el efecto social de las definiciones del riesgo no depende de su
consistencia científica" 0994: 38). Esta idea naturalmente es una crítica
sutil al individualismo promovido por el capitalismo y la
irresponsabilidad social que e te ha generado en la sociedad, por lo que
su reflexión acerca del riesgo es sobre lo que ya es real y lo que se cierne

607

Conclusiones
El ~enómeno de la globalización a la 1
,
en la mvestigación empírica P , . u~ de las nu va teona ba adas
achs, Stiglitz, pueden arr~jar º~a~:;p o .l~s de CasreU ' Krugman,
mejoramiento de la sociedad ya ue en ~o ttJv~ que contribuyan al
la marea del mercado L
'.f' q
. ano reci entes ha estado ujeta a
.
. a ci ras negatrvas en t
1.
temdo e te fenómeno en lo
s ,
orno_a impacto que ha
aumento del desempleo 1 ~dipo mas desfavorecidos son gra,·c . 1~1
os to ces de ma · · ,
~
1
salud, La desnutáción masiv
. r mac1on, e deterioro de la
actual.
a parece que son la con cante en la ocicdad

como amenaza para el futuro.
Los riesgos específicos de clase son otro argumento clave en la obra
de Beck, al señalar que muchos de éstos están repartidos entre las clases:
' los riquezas se acumulan arriba, los riesgos abajo, por tanto los riesgos
parecen fortalecer y no suprimir la sociedad de clases" (1994:40). De
hecho la gente con mayores recur os financieros tienen mayor capacidad
de comprar seguridad y de evitar ciertas amenazas; pero sin embargo, no
están exentos de las consecuencias de la globalización, lo que el autor
llama el efecto bumerang, que afecta a todos por igual.
Por último, otro concepto medular en los planteamientos del autor es
el de Defensa de una teoría del aprendizaje de la racionalidad científica, a
través del cual propone que "la ciencia puede cambiarse a si misma y
puede incorporar una crítica de su autoconcepción histórica que recupere
práctica y teóricamente el espíritu de la ilustración" (1994: 234) . Con esta
idea sugiere que el papel de la ciencias en general es el de ser lo
disparadores del cambio de nue tra sociedad y que estos conocimientos
se deben traducir al terreno del conocimiento y su aplicación práctica. Lo
·que por consecuencia requerirá un cambio en las formas de pensar y
trabajar Q994: 235).

Por otro lado, las políticas sociales al re •
a la sociedad global lo que
. pecto no alcanzan a proteger
miseria, hambre en' cermedpdor coLnsecu_encta provoca daños irre,·cr ible :
' ,,
a es o ma dr , .
todo está el con umo co
.
amat.Jco c. que alrcd dor de
mo parte e
, · d
urgente por lo tanto estudiar
l
trateg.tca e lo obiern . l '. s
.
'
a os pensado re q
li
probl emas del impacto de la globali zac1on.
.. ,
ue ana zan ~to.

i°

~as tendencias globales del mercad
.
oc1edades. 1 de plazami mo d l
. h e han impuesto sobre In.
e pecialización flexible parecen ~ cap1r~bl uman por la tecn logia ,. la
·b
,
1rrever 1 es r
:
v1a les ·a este nuevo tip d
. li
. ge encontrar alt rnam·as
distintas comunidades 1
capna smo el _cual hace c. tragos n la.
generación ,. difu ión d 1ca e . . ~a alternanrn inmediata está c.:n la
,b .
,
.
e conoc1m1cnto gen rad
.
pu lica r privada a fi d i
. o en 1as urnYersi&lt;lad s
futuro inminente.
n e ormar una oc1cdad má. e n ciente del

t

· En este entido el traba·o
.
desarrollado p
C
J compara□vo entre México ,. España
lb
or
armen Bueno (2 07) d
1
. .
. ,
eroamericana, refleja un pro fu d .
, e a
ruver. 1dad
de la globalizacióo
.
n o lntercs por entender I fcn , mcn
V u impacto en la soci d d
.
e a contemporánea a partir
deJ estudi de
casos concretos · Buen o, d esarro1la el papel de.: la.

�ROBERTO REBOLLOSO

608

multinacionales como amenaza de las empresas locales, especialmente, el
problema de la perdida de su especificidad local-regional en un entorno
global Para ilustrar e te proceso estudia el tequila, el queso Cotija y el
Champaña, esto con el objeto de proteger su denominación de origen.
Así como estos casos, muchos otros estarán presentes en la trayectoria
que sigue la globalización y el capitalismo cultural, debate que es
necesario apoyar con investigación tanto teórica como empírica.
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                <text>Humanitas, Sección Ciencias Sociales, 2005, No 32, Enero</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>����HU MANITAS

C

FONDO
UNlVERSlTARJO

ANUARIO DEL
TRO DE ESTUDI S HUMANÍSTICOS

CE TRO DE ESTUDIOS HUMA ÍSTICO DE LA
IVERSIDAD A TÓ O fA DE UE OLEÓ

Director
Dr. Agusón Basa e Fernández del Valle

Jefe de la Sección de Filosofía
. A. Cuauhtémoc Cantú

Jefe de la Sección de Letras
Dra.

lma ilvia Rodríguez Pérez

Jefe de la Sección de Ciencias Socia/es
Lic. Ricardo

illarreal Arrambide

Jefe de la Sección de Historia
Profr. Israel Cavazo Garza

�Derechos reservados ©
Por el Centro de Estudios Humanísticos
Certificado de Licitud de Título y Contenido en trámite.
Diseño de portada por. Yolanda Pérez Juárez
yolandapj@hotmail.com

ÍNDICE
Sección Primera
FILOSOFÍA

La responsabilidad derivada de los estudios conteni_dos en este
Anuario, corresponden exclusivamente a sus respecuvos autores.

DR. AGU TÍ
B AVE FERNÁ D Z DEL VALLE Edlfcación
Unirersitaria para el An1or................................................................................. 15
PROF. DR. HE RICH BECK Liberación e Identidad por enme11tro de las
Clllluras a la sit11ación1 tare_a y oportunidad de la filosefía en mén'ca LAtina, dentro
del n11111do íntelert11al actual.................................................................................. 31

1. . CU HTÉMOC C TÚ GARCÍA Filosofia y Sabiduría en José
f /asconcelos......................................................................................................... 37
Nueva Época
NOVENA EDICIÓN
Agosto de 2005 -500 Ejemplares

DR. ZID
E Z RAO I lA ciudad ideal de Al- Farabi El nacimiento de la
Filosofia Política e,1 el lslatJI......... ... ... ... ... ....... ....... ....... ...... ... .. ... ........ ... ... ... .... .. 5
JORG GARCÍA- Ó
Z PH.D La Subnrsión de la ''Gran Cost"mbre"
El escepticismo de Julio Cortázary el lelos cog11oscitil'o del ortisla literario............ 9

MTRO. CÉ R UGU TO REZ R DRÍG '.EZ Sobre El Papel De
La Historia De .La Ciencia En LA Emluoció11 De Lt, Teonr, Drl Cambio
Cientl.fico -Primera Parle-....................................................................... ........... 107
.MTRO. E1 RIQ E AG
O E/ Concepto de Filoso.fa de .·1¡,lf.rh°n Basare
Fenui.ndez Del T, 'a/le.. ........................................................................................ 149

DR. JO . A T
IO D CAL ALO
La Fom1aáó11 Humanista del
Futuro EdtJCando .............................................................................................. 167

�DR MAURICIO BEUCHOT La Filosofía Cristiana de Enrique
Ag~ayo............................................................................................................... 197
MfRO. LUIS RIO DA ARREGUÍ Maimónides Lo Indeterminado y ;I
1
Silencio ................. :............................................................................................ 2

Sección Segunda

LETRAS

Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES
LJC. RICARDO VILLARREAL ARRAMBIDE Las ciencias sociale1 y las
h1Jn1anidades en el contexto tecnológico ............................................................ 359
lTRO. HUGO ART RO B SILIO OLNARES El conocimiento oijetit'o
· · · ......................................................................... • 371
y el conocimiento admtmstratrvo

RA ALMA SILVIA RODRÍG EZ PÉREZ Hacia 11na sociedad con un
D
· , h,,mano....................................................... ....................................... 229
rostro ,nas

DR. AGUSTÍN BASAVE FE
, DEZ DEL VALLE Significación y
· , cu,,,.,'12,
,,.,,.,. ,.......................... .................. .. ................. 241
sentido di
e ,1,.bro en elh onzon,e

M.C.ROGELIO CANTÚ ME DOZA La e11al11oción JI sus efectos en lo
educación superior de México .............................................................................. 395
ITRA. BEATRIZ LILW A DE ITA RUBIO Educación y sociedad del
conoci,niento. Dos tJ!opías anheladas.................................................................. 423

MTRA. MINERVA MARGARITA VILLARREAL Gabriel Zaid y e;'
J ,a
1 creaczon..........................
•,
2:,
arraigo ue
......................................... ........................
.

t;'

DR. JOSÉ JAVIER VILLARREAL La pasión con10 revelación
mundo....................... .........................................................................................z

MTRA
GABRIELA RIVERO
Lenguajes que constmyen y
desdicen.·........................................................................ ...................................... 273
MfRO. ALEJ DRO DEL BOSQUE El pensamiento inclt(Jente de Erne,rto
Sábato ................................................................................................................ Z?9

DR. LI O GARCÍAJR. La campana de Carlos Fuentes....... ,..................... 3t 7
DR.ALEJ

DRO GÁNDARA La creación: Una hipótesis................ ......323

DRA. TERESA PORZECANSKI Cambio y pem1anencia en el mito, el rito y
~,,.,, ...............................................
.. .............................................................335
l.a lbOrla
LIC. ROMÁN CORTÁZAR ARA DA ,, avier Villamttia en u;
acto ........... .............,................ ........ :............ ................. ...... ................................ 34

LIC. R1 ESTO DIEZ-MARTÍNEZ G ZMÁ1 Lo cn'sis ética de la
po1guerra y las mpt1estas ji.losoftas de la teoría critica a la posn10demidad........... 443
1ITRO. tUGUEL . G . . L G
ZÁLEZ Q IR GA 18 Razones para
e11!1diar a Estados Unidos ................................................................................. 459

DRA. THELA G TI . RREZ GARZA Reestn1ct11roció11 productiva en la
mamifactura Nuevo León, Década de los rol'enla. Región lndustnal de
1\lon1e,rry........................................................................................................... 4 3
DR. JO ·, MARÍA INFA1 1T .Desatrollo s11stentahle )' desan:_ol~
político.......................... ........................................................ •··••·•········• .......... ·· · JO:,
DRA. LILYr\ PALACIO HER A 1DEZ L.a empresa Ja1J1i!iar • las
grandes empresas regio!J/011/anas................ ......................................................... 533
MTRJ\. UD ICE R.! MO R ÍZ Lo Racio11a!tdad de las Teorías y Prácticas
del Desanvllo: Un Remen/o.............................................................................. 565
ITRO. ROBERTO REBOLLO O G'lohalizació11 )' capitalism()
(tllturtil............................................................................................................... 69

�Cuarta Sección
HISTORIA
PROFR. ISRAEL CAVAZOS GARZA Las capitttlaciones de Luis

Caroajal ....................................................................... ...................... 611
TOMAS MENDIRICHAGA LoJ primeros vecinOJ-..¡/_e Monterrey................ 635
DR. MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ El patrimonio histórico y cultural de
la Frontera orle de Tamaulipas....................................................................... 653

LIC. LILIA E. VILLANUEVA DE CAVAZOS Nobleza o Limpieza de
Sangre................................................................................................................-661
BERTHA VILLARREAL DE BE AVIDES TutimonioJ Epútolares del
Sitio de Monterrey ............................................................................................... 673

LlC. AHMED VALTIER MOSQUEDA Siete Cartas lnéditaJ y s11 contexto
en la Invasión orteamericana............................................................................ 693

MTRA.

Duarrolio Industrial e
Intermediación Financiera en M011temy (1930-1960): Caminos CruZf1dos......... 707
ISABEL

ORTEGA

RJDAURA

DRA. MARÍA LUISA RODRJGUEZ SALA Miguel Mauricio José Muñoz

González: Sus papeles como Cirujano Ortopedúta, Oftalmólogo, Obstetra y Político
durante las postrimerías del México ovohispano y el inició de la &amp;pública (17811846)................................................................................................................. 735
LIC. LUIS RUBLUO El México que vivió Micrós.. ................ ,...................... 749
PROF /INV. FERN DO ROBLEDO ISAAC Historia y
Feno,nenologja.................................................................................................... 771

QUINTA SECCIÓN
RESEÑAS Y COMENTARIOS

Dr. Agustín Basave Femández del Valle: Mensaje de Gratitud al Gobierno del
Estado de · 11evo León y al Colegio de otarios Piíblicos de esta Entidad Federativa
-785-. Aurora Georgina Bustos Arellano: Concepción y percepción en Platón

-793-. José Luis Cisneros Arellano: Materialismo-espiritual en una sola
naturaleza: El Humano, -803-. Maóa de Lourdes J uárez Contreras:
Exégesisy comentarios a "!..A Sabiduría de la vida" de Artur Schopenhauer-811-.
Gobirish Míreles: El olor co1J10 emblema de podery dominio en "El Perfume" de
Süskind -839-. Alberto Motta y Guillermo M. Eguiazu: Tecnopatogenología
-Tecnopatogenia, LA Quinta Aproxin1ación, -843- Lic. Odvidio Reyna Garóa
Fábulas Pánicas -861-. José Wbaldo Rivera evarez La Ct,ltura y tres
estadios de manifestación política -865-.

�PRIMERA SECCIÓN

FILOSOFÍA

�EDUCACIÓN UNIVERSITARIA
PARA EL AMOR
Dr. Agustín BasaYe Fernández del Valle
Director del Centro de Estudios Humanísticos
Profesor Emérito de la Universidad Autónoma de Nuevo León
Presidente de la Comisión Doctoral de la
Facultad de Derecho y Criminología de la UANL.

La educación es una responsabilidad compartida que nos compete a
todos. Ciencias y tecnología sirven de consuno para la humanización y
personalización del educando. Cuando la tecnología educaúva entorpece
el crecimiento creador y las relaciones humanas es que los diseños y los
diseñadores han fallado lamentablemente. Las nuevas expresiones de la
idea democrática aunadas a la expansión r proliferación de los medios
masivos de comunicación nos están haciendo -y nos harán- nuevas
demandas a la educación, pero nunca a cosca de la deshumaruzación del
proceso educativo.
La dimensión educativa es inseparable de la vida humana. Emuelve a
todas las formas de la educación, codos los elementos de la población }'
todas las edades del ser humano. Por supuesto que no podemos
quedamos en la· \'aguedad -por solemne que parezca- de la frase de
René Mahieu, Direct0r General de la UNESCO, cuando le pregunraron:
''¿Cómo definiría usted la educación permanente?" Respuesta: "La
éd11cación es la disposición a aprender a ser". ¿Aprender a ser un técnico hábiJ,
o un profesionista triunfador y mundano, o un politico maquiavélico, o
un cultivador de la ciencia como vano feáche? Todo cabe en la solemne
vaguedad ideada por René Mahieu que sirvió de nombre a un Libro
escrito por varios colaboradores y publicado bajo los auspicios de la

�17

AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

UNESCO: "Apprendre a étre". En primer lugar habría que advertir que
nos encontramos implantados en la existencia con una esencia de
hombres. Una existencia que es nuestra, en cuanto la vivimos y la
ejercemos, pero que no es nuestra en cuanto nos viene dada como don
de amor y que nos compromete a convivir amorosamente. En esta
convivencia el hombre está encomendado aJ hombre en un sentido
primario, radical La educación permanente nq puede desentenderse de
la otreidad esencial y de la nostreidad constitutiva. La Universidad no puede
ignorar que la sabiduría es más importante para la plenit11d de los ho,nbres y de los

investigación especulativa se da una profunda necesidad de lo divino.
Insuficiencia del ser finito, inquietud del destino humano, intuición de un
orden trascendente; todo -instinto, razón y corazón- nos llevan a la
región donde la sabiduría y la santidad están convergiendo y
coincidiendo. Educar universitariamente significa transmitir lo mejor de
uno mismo y hacer verdad en la propia existencia lo que se quiere
enseñar a otros, para que aprendan a aprender a ser hombres cabales
entre los hombres.

16

pueblos que la ciencia.
Si la educación convencional y presencial no puede formar toda la
persona humana en todo el tiempo de su vida, vayamos hacia la
Universidad permanente y abierta. Si la Universidad convencional se ha
ocupado preponderantemente, hasta ahora, de la "materia gris",
preparemos una universidad abierta, escuelas de educación elemental,
media y superior en donde todo el ser humano en todas las épocas de su
vida tenga la facultad de conocimiento para el amor. Una Universidad
abierta en donde todo el ser humano en todas las épocas de su vida sea
facultad de conocimiento para el amor. Una Universidad en donde los
diplomas no sirvan para demostrar urucamente adquisiciones
intelectuales en alguna época de la vida, sino que nos hablen de todo el
ser humano. o queremos un saber frustrante que haga caso omiso de la
cultura del corazón. Tampoco un sentimentalismo ciego, sin brújula y sin
soporte espiritual jerarquizado. o vemos imposibilidad alguna para que
la universidad siga impartiendo ciencia y técnica, pero cuidando de las
circunstancias, del medio, del ambiente en que un hombre puede
desarrollarse cabalmente como hombre y cumplir sus ideales. Si los
educandos descuidamos la tarea de transmitir, de generación en generación,
valores espirituales que den a la vida "sentido", . "contenido" y
"dirección'', solo habremos legado -a pesar de todas las teorías
esgrimidas- una herencia de vacío espiritual. Si hemos dicho que la
sabiduría es más importante para la plenitud de los hombres y de los
pueblos que la ciencia, vamos a enseñar respeto y amor por el
prójimo -especialmente por los pobres, los solitarios los olvidados, los
descarriados, los rechazados, los marginados-; admiración y entusiasmo
por la estructura y las relaciones de todo cuanto hay 0a Habencia);
adoración por el Ser fundamental y fundamentant~, por si (asddad),
infinito, Í4ffiutable, simple, uno, espiritual, eterno, omnipotente,
trascendente, indiviso, ejemplar, perfecto... En la base misma de la

La andragogía contemporánea enfoca al hombre como organismo que
actúa en un medio social. El medio -específicamente humano- continua
exteriormente al ser vivo. La inteligencia no es abstracta, sino inteligencia
de un ser biopsíquico en situación y en circunstancia. En función de la
situación y de la circunstancia se planean esquemas de acción que
aprovechan el medio favorable o tratan de superar los obstáculos.
Dentro de esa experiencia se produce el aprendizaje. Lo que cuenta no es
la acumulación de datos en la memoria, sino la resolución de problemas
vitales, la guía para la acción, la pauta de conducta para futuras
situaciones y circunstancias. La androgogía encuentra apoyo en la
psicología topológica (relaciones dinámicas y tensiones del educando en un
.campo). El término de la educación es el aprendizaje y no la enseñanza. El
eje de la universidad está en el alumno. Lo que más importa es desarroiiar

habilidades idóneas en el educando. Se trata de que aprenda a aprender. Es necesario
convertir a los alumnos en co-investigadom. Cuenta mucho que los educandos
sepan comunicarse y expresarse; que sepan escuchar y discutir; que
razonando se encaminen grupalmente al experimento y descubrimiento.
La pesquisa cienáfica delimita el problema, busca alternativas y nuevo
datos para nuevas hipótesis, prevé: las consecuencias y prueba o
comprueba las teorías en la realidad. Se piensa "para", en situación
conflictual. Y se piensa "con' los educandos, enseñándoles los fines y
dándoles responsabilidades en la ejecución. e tran m.ite una cultura
dinámica, con una gran movilidad de sus verdade en el campo científico
natural. Por eso cuentan más los principios que los detalles cambiantes.

Hqy que estar capacitado para la prupia y pen11anmte actualización educativa. '1..a
función de la Universidad -apunta Whitehead- es capacitar al alumno
para deshacerse de tos detalles en beneficio de los principios... el
principal propósito de un profe's or universitario debe ser mostrarse en su
verdadero ~arácter, esto es, como un hombre ignorante que piensa, que
utiliza activamente esa pequeña porción de conocimientos. En cierto
sentido, el conocimiento disminuye a medida que aumente la sabiduría,

�18

AGUsTiN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

puesto que los detalles son absorbidos por los principios. Los detalles de
conocimiento que sean importantes, se aprenderán ad hoc en cada
circunstancia de la vida, pero el hábito de la utilización activa de los
principios bien comprendidos es la posesión final de la sabiduóa. En vez
de una educación universitaria para la memoria y los datos, una
educación com9 actividad inteligente y búsqueda de habilidades para
seguir aprendiendo y para saber inventar. El fin de la andradogia
universitaria es interno, inmanente a la actividad ucariva. El educando
no está ejecutando 'minués intelectuales", sino comprendiendo el
sentido y la finalidad de lo que hace, en el momento -situación y
circunstancia- que lo hace. En vez de lecciones horarias, sesiones de
trabajo múltiples y variables. Más que división de materias, reunión de
contenidos en áreas o unidades interdisciplinarias de trabajo. Mejor que
examen de conocimiento, comprobación de que las experiencias tenidas
han quedado como aptitudes. Más importante que el cambio cuantitativ~
de conocimientos es el cambio cualitativo e11 la conducta. En la Andradogia
contemporánea, el profesor parece desdibujarse un tanto en el aspecto
exterior de su actuar, ante grupos de alumnos con posibilidades de
encontrar soluciones y de equivocarse.
o se ha reparado suficientemente en la riqueza etimológica que
derrama el substantivo "educatio", que proviene del verbo "educ', extraer.
Pero ¿qué extraemos del educando? o existen las ideas innatas, co~o
creía Descartes, pero si hay, en todo ser humano, un enorme potenaal
susceptible de actualización, una serie de virtualidades que por la
educación puede llevarse a su cabal desarrollo. El educando es un sujeto
perfectible que requiere oraenación de cualidades, conocimientos _pautas
de conducta... Educación es realización de pe,fectibilidodes, para deorlo en
forma lapidaria.
El hombre es contingente, imperfecto, inacabado, menesteroso.
Porque hay perfectibilidad que exige su realización, hay educación. Yo
me pregunto cómo esta contingencia hambrienta puede llegar a su cabal
cumplimiento si no se le va saturando de amor, si no ama y no se le arna.
¿Por qué las niversidades no podrían, en un nivel superior, enseñar a
los educandos a amar? Una perfectibilidad ansiosa de satisfacer su
exigencia sólo puede cumplirse cabalmente por vías de amor. Me parece
que el mundo contemporáneq no ha en ayado, a gran e cala, una
educación para el amor. Y para que el mundo sea habitable por el
hombre, requerimos una educación para el amor. Las Universidades no
han querido creer en el amor como fuente de luz y de ciencia, de calor y

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

,19

de consuelo para el hombre y la sociedad.
obran eruditos y faltan
sabios. Hay poca gente feliz. Siento una compasión infinita por ese
pequeño, admirable ser que vive y muere entre asfalto y humo, siempre
atenazado por el reloj, molesto por enfennedade que produce la
civilización, saturado de problemas, siempre a la búsqueda, pero
generalmente frustrado antes de haber encontrado el amor. Por eso les
invito, amigos universitarios, a que lean ahora en el hombre vivo, en e e
hombre que sus padres -más sabio que u tecles por la edad- han tenido
su Universidad.
e dan miedo las palabras devaluada por au encia de autenticidad.
La palabra amor ha de ser un acontecimiento en su vida. i no ocurre
seria mejor que no la dijesen y la e cribiesen. Porque la palabra genuina
es lo que somo Je ús es la palabra de Dios hecha carne y angre! Y
cuando esa palabra dicha y hecha está ausente de nue tras esmelas o de
nuestras vidas, nuestras más profundas cuestiones vitale quedan
insatisfechas, vacía . Llevar a lo hombres a su plenitud es el sueño de
hombre plenos. Porque si eres pleno -como e puede ser pleno en esta
vida- lo único que te falta es la plenitud de lo demás. ¿O e que acaso el
hombre no está encomendado al hombr ?
o quiero imponerles nada, porque la erdad no necesita
imposiciones· se impone ola. Tienen todo el derecho de pensar de otro
modo de todo lo que aquí e diga. Esto no ha de dañar la amistad entre
autoridades univer itarias, profesores, alumnos r egre ados. Me limito,
en esta ocasión, a ofrecer un mensaje sobre los hombres el mundo la
esmela y la niversidad tal c mo los veo y lo vivo. 1 o quiero hacer el
papel de profeta loco predicando utopías en un upennercado. Me basta
apuntar cosas muertas en nuestra civilización pue ta a prueba corno si
fueran los manjares del paraíso. A veces -como se diría en Andalucía'hay que varear mucho un olivo para que caiga una ola aceiruna". E
posible que mi palabras ean rotundas, drá cicas a veces. Pero tengan la
seguridad que están dicha para la luz intelectual y para ivir en amor.
L s occidentales bemo sobrevalorado morbo am nte el dinero y la
propiedad, el poder y el placer. El desplazamiento del espíritu provoca
malestar, endurecimiento, de ánimo, de esperación ... El desplazamiento
del e pfritu -crisis espirirual- e refleja en cri is económica, corrupción,
criminalidad creciente crisi en el matrimonio y la familia, guerras y
quiebras de una civilización materiali ta.

�20

AGUSTIN BASAVE FERNÁNDEZDEL VALLE

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

Como universitario e investigador, soy hombre de ciencia y de
técnica. Pero no creo en la omnipotencia de la ciencia y de la técnica.
Podemos admirar muchas cosas de la era post-industrial: computadoras
que hablan, robots que hacen las tareas domésticas, bancos de sangre y
de piel, transplantes de corazones y de riñones, pisadas humanas en la
luna, "bebés de probeta", laboratorios volantes en el espacio, cámaras de
televisión en planetas lejanos, maravillas d la electrónica... pero
deploraremos siempre la deshumanización de fa civilización: armas
atómicas en arsenales escondidos, bombas de neutrones, intoxicaciones
qui.micas, contaminaciones de mares y ríos, agotamiento de las materias
primas, ensuciamiento del medio humano, contaminación ambiental ...
La quiebra y la superviviencia de una civilización está en nuestras manos.
La sociedad de consumo piensa -estulto dogma- que con dinero se
puede comprar todo, cuando sabemos muy bien que las mejores cosas
que nos puede deparar la vida no pueden comprarse. Esta sociedad de
consumo, ayudada por una inmensa publicidad ayuna de principios
encos,
está
produciendo
corazones
humanos
deprimidos,
subdesarrollados en materia de cultura cordial.

Universidades estáticas. Los educadores transmiten formas periclitadas a
lo primero que encuentran a maoo. Diríase que nuestros educadores salvo honro a excepciones- marchan sin plan alguno, a la deriva, asidos
a la tradición alejandrina, al entretenimiento técnico o a la enseñanza
enciclopédica. Las Universidades e tán concebidas para una minoría
burguesa, como si no existiese la sociedad de masas. Organismos
cerrado de conectados de la realidad circundante. ¿ o sería hora de
pensar en Uoiver idades renovadoras que a uman la crisis y se
conviertan en medio eficaz para la lisi ?

El peligro que nos amenaza es el nuevo bárbaro computado, provisto
de saberes técnicos muy cualificados, pero apenas difereo.te de los
cerebros electrónicos del siglo XXI. Ciencia, técnica, electrónica, dinero
y bienestar son buenos. Malo es el nuevo bárbaro tecnócrata que nos
amenaza con su ciega o cínica deshumanización.
Más de 400,000 científicos altamente especializados están empleados
en la industría armamentista para mejorar armas y desarrollar nuevos
medios de genocidios. Cerebros vendidos al poder bajo el signo de Caín.
Se habla de mega-muerto -un millón de hombres por cada megamueno - por una guerra nuclear. Solo en el continente europeo existen
armas nucleares tácticas con capacidad explo iva treinta veces superior a
la capacidad explosiva T. .T. total empleada durante la egunda Guerra
Mundial. La estrategia del terror cuesta muchos millones de pesos por
minuto, mientras se deja morir de hambre a muchedumbres de pobre .
Si ya no hay amistad, si ya el hombre no cuida del hombre, de nada
sirve seguir construyendo grandes ciudades vacías de calor humano.
¿Cuál es el mundo que quere~os? Todos tenemos la palabra. Hay una
sociedad en continua reconstrucción, en cambio ·permanente. Y sin
embargo no se registra una auténtica "Universidad para el cambio".
Vivimos en una sociedad dinámica y seguimos con nuestras

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La Universidad como ptomot ra del cambio debe, ante todo,
conectarse criticamente con la sociedad que nos coca vivir. Debe
alcanzar e una conciencia diferenciadora de lo bueno y de lo malo de lo
permitido de lo factible en la sociedad cambiante.

r

Vivimo en el siglo de la codicia agre iva }' hedonista. De ahí los
conflictos y las guerra , la corrupción colectiva , el vacío espiritual. La
política económica nacional e internacional asocial en el fondo, se sirve
de la codicia y del egoísmo como e tupefaciente y drogas aprobadas por
los poderosos de la tierra. Las consecuencias han sido catastróficas. Las
e cuelas y las universidades han callado }' se han cruzado de brazos, la
mayoría de las vece . Y no por falta de medios sino por falta de una
educación para la solidaridad humana.
Todo atentado a la vida y a la naturaleza es un atentado contra
nosotros mi mas. "La contammacióo interior, la contaminación psíquica
del hombre está en el fondo del ensuciamiento total del ambiente
humano' , como ob erva penetrantemente Phil Bo mans.
n este
sentido, el progre o occidental ya no es un verdadero progre o humano.
Hemo roto lo naturales lazo Yitale y hemos materializado nuestra
exi tcncia arrancándola de u raíces. r o olvidamos que la vida humana
es un mara illoso mi t rio y la otr gamo en hol causto para el altar dd
progreso matenal. i la tierra pudie e llorar lloraría por el destierro del
hombre. entada n los escombros de nuestra civilización , la 1mÜ'ersidad
aún es capaz, si e decide, a pon r luz de sabiduría en nue ero corazón •
amor de lo hombre por los hombre . La peor respuesta que podrían
darnos la máxima Casa de Estudios es la incitación a la violencia. Hemos de
cambiar hombre r sociedad pero no por vías de ,--iolencia, que mata a1
inocente por querer exterminar al culpable con rifle anitario. El
pesimismo extremado de la violencia es un modo de criminalidad. Detrás
de la ,·iolencia está la fuerza de trucriva del odio 9ue com·ierte a los

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AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

hombres en cavernícolas monstruosos. "Si por tu ideología o por tu
nueva ·sociedad ha de m~&gt;Iir un inocente o un solo niño, maldigo tu
ideología y abomino tu sociedad" (Bosmans). Ciertamente la injusticia
cometida con el prójimo, eo cualesquiera de sus fonnas, es violencia.
Pero la justicia y la paz no son productos de la guerra y de la violencia,
sino del cambio en el corazón del hombre. Si Universidad de nuestro
tiempo no puede propiciar este cambio, está fracasando en una de sus
misiones primordiales. V aldáa la pena de meter esta verdad en el duro
cacumen de los guerrilleros de salón y de los predicadores de la violencia
en las universidades. Porque se quiere adecuar el ambiente a la propia
conveniencia. Se imputan todos los males del mundo a los del bando
contrario. Echar la culpa del desastre al Estado y a las estructuras es una
cómoda y farisaica coartada de los que hablan mucho y actúan poco o
nada. Sobran profetas del desastre y faltan constructores de la sociedad
humana que todos anhelamos. De la sociedad solidaria que arribe a una
socio-síntesis pacífica y amorosa
El círculo vicioso del mal que apela al mal, de la violencia que recurre
a la violencia no se rompe con la venganza taliónica sino con el perdón
cristiano. Se ha dicho -y con razón- que Mahatma Gandhi, Martín
Luther King y Maximilian Kolbe han hecho más por la habitabilidad de
nuestra tierra y por el bienestar de los hombres que todos los generales
juntos. Hay que ser más valiente para abstenerse de usar la violencia
cuando lleno de indignación se contempla una injusticia, que para dejarse
ir por el impulso de golpear o matar. En un mundo enloquecido camino
hacia la autodestrucción, cabe una revolución nueva, no violenta, que
libere al hombre de la codicia y del afán de poder.
Acaso mi tesis de una educación universitaria para el amor parezca
extraña, fuera de lugar. Pero no es así. Si el hombre necesita el amor para
hacer.se hombre, ¿por qué la Universidad no habáa de enseñarnos de que
podríamos y debiéramos estar enamorados? ¿Es que las grandes obras de
los grandes hombres no han sido obras de grandes enamorados?
¿Quiénes son, en definitiva, los que trazan los grandes hitos de la
historia: los mediocres o los amantes de la sabiduría, de la ciencia, de las
letras, del arte, de la patria y de ia humanidad? La educación universitaria
es el proceso o conjunto de actos, por los que la Universidad se
constituye en un ambiente , suscitador de conocimientos hábitos,
. apreciaciones
experiencias en los educandos quienes, al liberar
mediante el esclarecimiento superior de vocaciones, tendencias activas o
virtualidades, las transforman en disposiciones de conducta y se

y

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

23

convierten en miembros, según el modelo de valores, de esa sociedad o
institución. El desarrollo espiritual de un hombre en sociedad conforme
a valores espirituales, no puede verificarse sin una formación para el
amor a Dios y al prójimo. La individualización desarrolla las capacidades
o virtualidades singulares para el amor. A menudo esas potencialidades
humanas para el amor se encuentran obstaculizadas o reprimidas, tanto
en el aspecto individual como social. La Universidad vocacional actúa, en
estos casos, como fuerza liberadora.
o se limita. La educación auténtica a promover contenidos o
experiencias de tipo predominante intelectual: la instrucción; tampoco le
basta con sistematizar el conjunto de actos formalmente_constirutivo; ni
con tratar de que el educando se incorpore al grupo social a través de la
adquisición de pautas, costumbres, compol'tamieotos; ni con adiestrar
capacidades prácticas o capacitar en contenidos o e:\.'})eriencias que
componen un conjunto o cuerpo de caracteá cica profesionales o
técnicas vinculadas con el trabajo que el educando desemp ñar.á. o hay
que concebir a las instit11ciones educativas como unos mastodontes del sab r
y de la ciencia; sino como centros de luz, como recintos de ciencia y
cuJtura que encaminan a la sabiduria. Las instituciones educatiz.as no deben
ser fábricas de tecnócratas, esp cialistas, eruditos o peritos con tirulo
profesional. La Universidad es formadora de toda la persona humana, no
solo de la "materia gris" que llamamos cerebro. "Todo el hombre es
facultad de conocimiento para el amor. Los diplomas han de ser mucho
más que la prueba de que alguien ha demo erado en algún momento de
su vida una adquisición intelectual. Lo djplomas han de hablar de todo
el hombre. El saber solo frustra y puede mutilar mortalmente al hombre.
l desarrollo de la vida afectiva y de la vida e piritual, la cultura del
corazón, son de importancia capital n la con trucción de la nueva
sociedad. La sabiduría -afirma Phil Bosmans en palabra 9ue hacemos
nuestras- es más imp rtante para la felicidad de hombres y pueblos que
la ciencia". Está señalado, en este texto, la función del corazón en la
niversidad. r os hemos olvidado de que el amor e la base de toda
convivencia sana y perdurable. "La justicia in amor es una ucopía". El
amor sin ju ricia es una mentira. La cultura del corazón es tarea
universitaria inaplazable para la alud espiriroal del hombre y para la
-habitabilidad del planeta. Para ser hombre de verdad r formar una
comunidad, el er humano ha de volver a er humano en ~l amor de los
unos por los otro . Los educandos han ido encomendados a la
Universidad, porque el hombre está encomendado al hombre. · el

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AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

educando que ha sido encomendado al educador no es una entidad
abstracta, una gente, sino un prójimo, un proximus sediento de estima y
de saber fecundo, luminoso, amoroso.

San Agustín apunta luminosamente que el amor es el peso (pondus) del
alma. "¿Qué os decimos, que no améis?" "¡Dios no libre! Inerte ,
muertos, miserables seríais, sin amar nada. Amad, pues, pero mirad bien
que es lo que habéis de amar". 'r o re digo que nada ame , ino que
ordenes tu amor" (Sermo Lambot 2 PLS 2 755) El ordo amoris
agustiniano nos pide usar (un) de lo medios y gozar (frui) de los fines.
puesto que _en última instancia sólo hay un último y supremo fin, el
orden no pide gozar sólo de Dios. Pero en Dios habremo encontrad
todo lo valio o.'\ ada habremos perdido y todo habremo ganado'. ,
?esde ~sta pers~e~tiva, ~e de donde hay que c?mprender ese genial
imperativo agusuruano: Ama, y haz lo que c¡meras".
lamente no
pone una condición el Santo bi po de Hipona: que amemos, que
verdaderamente amemos, porque i amamos verdaderamente todo lo
que ~agamo erá en bien de la persona amada. uprema libertad que
trasciende -no deroga- toda obligación ética.

Los maestros universitarios no deben confundir el amor con el
sentimentalismo, ni con la solidaridad, ni con el egoísmo de grupo, ni
con el reparto de ciencia y tecnología. En la estructura del amor del
educador al educando hay que dar más que lo que se posee
intelectualmente. Hay que darse a si mismo para la promoción del
educando. Es la gran proeza del corazón del verdadero maestro que no
cabe confundirlo, jamás, con el simple instructor. Esta proeza puede
cambiar el pensar, el hacer, el sentir y el hablar del educando para toda su
vida. ¿Quien inventó esta proeza? o estam s en el caso de inventos
humano . El más profundo y el más humano mensaje de todos los
tiempos es que Dios es amor. Gracias a ese mensaje, los hombres
podemo volver a ser hombres los unos para los otros en el amor. Sobre
esta base entenderemos mejor el amor a la ciencia, el amor a la técnica y
el amor a la sabiduría. Habitado por el amor, es po ible que el hombre
hable con conocimientos, y ha ta con sabiduría y e entienda con el
hombre.
Aunque el amor es sumamente difícil de definir, porque no es algo
que se tiene sino una manera de ser, ocúrreseme proponer la siguiente
definición:

El amor es un afecto vivo, benevolente y promociona/ del hombre, que se profesa a
Diosy al ser humano.
Este sentimiento fundamental e irreductible del ser humano, es la
forma más profunda y más rica de relación y de vínculo. Tiende hacia la
unidad espiritual y en el caso del amor-pasión, a la unidad física. La
sexualidad no es la única razón de ser del amor, aunque es una
consecuencia de la efusión cordial y personal. s el amor per onal el que
informa la sexualidad y no la sexualidad la que informa al amor personal.
El niño insinúa signos de afecto, que interpreta como señales de
estima hacia su propia per ona ..Pero el amor adulto, aunque conserva la
necesidad de estima, no se reduce solamente a la recepción de cariño,
sino también, y principalmente, culmina en la donación. 1 otro ocupa
para el amante d lugar central. El otro es buscado por sí mismo. El otro
es aceptado con todos sus defectos, pero con voluntad de perfección.

25

. El eros plató~;º e un afán que no e basa en la negación de lo fugaz
ru en la pose 100 de lo eterno, ino en el anhelo con tante de Jo
rra~sirorio a lo p~rmancme. ólo es capaz de amor un ser indigente que
asp1~a a _la plerutud. Una voluntad de convertir e en alg
uperior
preside siempre tod proceso aro.oro o. n el 'Banquete" Di tima
a~rma, ~ontra la opinión de sus interlocutores que el amor no es un
Dios. 1 enteramente pobre ni enteramente rico. La pobreza completa
~ la completa infecundidad; la riqueza máxima e la máxima
tndesea~_ilidad. . ._l amor es una creatura pobre y pedigüeña que aspira a la
perfecc1on, pr c1samente porque no la uene. Cuando amamos, somo
p~e- a de un entu iasmo (endiosamiento) que nos hace delirar
d1vmamente. n un primer grado amamos lo cuerpos bellos. Pero roda
procreació? de~ ~boca en la corrupción. En un eguado grado amam
la belleza 1mplic1ta que fulgura en lo e,·anc cente. Del apetito de lo
cuerpos bello hemos pa ado -purificándono - a la unidad incorruptible
de su forma (~i1os). Proseguimos la escala, y llegamos, a una tercera etapa,
~I amor e pmtual de las alma . La belleza pura -en u realidad
impersonal e inmóvil- es el último término de coda aspiración.
. El _ amor concebido a la pagana rechaza, esencialmente, la
!"lJISe~icordia, la cornpa ión, la simpa tia. El dios de griego y romano e ·
un dios que enamora· pero que no ama. Que atrae, pero que no e
entrega. 1amor era, en opinión de lo paganos, un excelente moror que
nos transportaba a la esencia lógica -logos- que era, en realidad, el último

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AGUsTfN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

fin. El mundo y los hombres se sentían atraídos irresistiblemente por un

percibo que me necesita.. Donde desaparece la amistad desaparece
también la comurúdad. Queda un espacio para que se introduzca el
poder disgregante del odio. La muerte del amor petrifica los corazones.
La leña seca del sistema cordial, en un odiador, solo sirve para arder. El
desamparo espiritual no puede ser más lacerante. El que endiosa a una
creatura no llega a una verdadera solidaridad con los demás. Lo más
probable es que concluya en un egoísta enamoramiento de si mismo,
obstaculizando el amor desinteresado con los prójimos. La destrucción
de los ídolos es siempre saludable. ignifica, las más de las veces, un
primer paso hacia el Ser absoluto. E1 Estado, el arte, la ciencia, la mujer,
el dinero, la voluntad del poder, son bienes firútos que no pueden
ponerse en lugar de Dios. Somos llamados por el amor. Entre yo mismo
y la totalidad de cuanto hay en el ámbito finito o cilo en tensión viviente.
Entre lo actual y lo proyectado vivo desviviéndome. Pero en esa rajadura
de la existencia sorprendo un impulso al infinito.

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motor inmóvil.
La charitaJ cristiana redime y enaltece al hombre. No es el mundo el
que asciende a Dios, sino Dios quien desciende al mundo. El proceso
entero del cosmos está montado sobre una lucha incesante entre la
fuerza creadora del amor y la fuerza destructora del odio.

Dios es el analogado principal y en puri ad sólo de El puede
predicarse el amor. Dios -fuente de todo amor- hace que las cosas y los
hombres sean lo que son y que participen en la comunidad.
La Chantas es una especie de amistad entre el hombre y Dios. Esta
amistad recíproca del hombre y Dios se extiende necesariamente a todo
lo que procede del ser divino y le pertenece en cualquier sentido. La
corriente vital amorosa se apropia de lo ajeno o se entrega a la creatura o
al Creador. La aspiración de un ser imperfecto para llegar a la perfección,
o el descenso de lo perfecto a lo imperfecto -tendencia de lo superior
para sublimar a lo inferior- son las dos categorías del am~r q~e ~?s
ofrecen la antigüedad pagana y el cristianismo. El eros es una 10clinae1~n
natural hacia el objeto amado. El "ágape" es la entrega total del propio
ser, no por inclinación natural, sino por liberalidad, por generosidad
sobrenatural. En el eros el amante se busca a sí mismo. En el ágape, se va
al amado en cuanto amado. El eros produce ilusión de eternidad. El ágape
nos introduce en la unión con el Ser eterno.
La exigencia del amor funda su primacía en el mismo ser del hombre.

uestra contingencia radical de creaturas implica la amorosa voluntad
del Creador que nos implantó en la existencia con misión personal.
Estamos aquí, en el mundo, sin ser necesarios, por la amorosa voluntad
de Dios-Amor. En consecuencia nuestra existencia es dádiva de amor
que nos compromete a vivir amorosamente. uestra últíma visión de las
cosas se da en el amor.
Sólo se sabe bien lo que se conoce por amor. El amor es luz del
mundo. Luz que es "visión" amorosa del Amor.
Muchas cosas se compran erÍ el comercio. Pero no hay rienda en que
se vendan amigos. La amistad es benevolencia activa y recíproca, es
incumbencia cordial de ayudar al amigo en la empresa de vivir. Donde la
amistad muere, ·desaparece la solidaridad. Donde broca la amistad, ahl
surge el reconocimiento profundo de las personalidades amigas. Cuando
tengo experiencia del otro por la amistad, es cuando siento necesitarlo y

Crucificado en la cima del monte Calvario, Cristo, en el trance de su
agonía parece amar con más intensa ternura a los que deja, aún a aquellos
que le escupieron, que le azotaron, que le befaron y que le llevaron a la
cruz. Con la carne martirizada hasta el extremo, todavía puede su espíritu
implorar el perdón para quienes pecaron sin saber bien lo que hacían.
Aun en estos cretinos días en que el odio está enseñoreado, el eco
eternamente nuevo de la petición de Jesús taladra nuestros oídos semiatrofiados.
o se puede amar lo que no se conoce. En este sentido, hay un
primado de dirección -sólo de dirección-, del logos sobre el ethos. Pero el
amor abraza y excede a la verdad. Más aún, es el amor el que regula la
administración de la verdad. En todo caso, lo mejor es saber amando y
amar sabiendo.
El amor es un estado o propiedad del ser humano que se realiza en
unitaria comunión de los prójimos, por eso postulamos la civilización del amor,
que es la plena humanización del hombre. Si no experimentamos y
comprendemos el amor, perderá su sentido el problema del fin y del
destino humanos. la Universidad humanista le importa el amor porque
~e importa el hombre, porque sabe que el amor es fuerza creadora r
constructi a del er humano. Porque basta nuestro entendimiento
requiere un objeto valioso que su cite amor por conocerlo. La educación
Universitaria para el amor encamina al educando hacia la onticidad de
las cosas, por la fuente energética, que es el amor, para alcanzar la

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AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

perfecta ecuación del er humano. upriman ustedes el amor y todo
principio racional se forma exrrahumano e isrencialmente ineficaz. l
auténtico amor, es amor de perfección amor del bien, de la belleza, de la
sabiduúa. Y decir sabiduría e saber de salvación, encillez , piedad.
Todo -instinto, razón y corazón- nos lleva a la región donde la abiduria
y la santidad están con ergiendo y coincidiendo.

Ante los profetas del desa tre, afumamos el signo de la esperanza que
aparece en él horizonte de los nuevos tiempos. La creación continúa.
Podemos colaborat en ella, porque somos espíritu y no un simple trozo
de átomos y moléculas. Por el horizonte veo alzarse hombres de todas
las clases de todos los puntos cardinales de México, de mérica Latina
del mundo. Son ama.mes de la Civilización det Amor que llevan la Luz
del Conocimiento y del Amor. Hago otos porque no decaiga su
entusiasmo por la ida, inclu o por la vida que pide sacrificio. i son
hombres que se guían por su afán de plenitud subsi teocíal, nunca erán
hombres peligrosos. 1 o estamos aún logrados, acabado , concluidos.
Seguimos en camino, encomendados los unos a lo otros. Crezcamos
junto
formemo un mundo mejor que esté destinado a la ocioínte is p~cífica y amorosa que sustituirá a la civilización de la guerra y la
tecnocracia hueca de fermento espiritual. l sol sale en cada generación
buena que pasa por las recintos académicos. Y cuando nos hallamos
cansados de caminar hacia las estrella para buscar un poco de luz para
los hombres en la noche, repo arerno al pie de la alta montaña ilente
con la firme speranza en la venida de una nueva cierra y un nue o cielo.
Ha , en esca espera e peranzada, amor al de tino, entrega amaro a a un
orden univ r al que no tra ciende. Esa no otra es la Civilización del
Amor, que podremos instaurar si nuestro ánimo no d cae.

28

La educación se aloja en el ser sustancial del hombre como en su
propio sujeto de inhesión. Se trata de conducir la naturaleza humana a su
plenitud. El proceso educativo lleva al hombre a una maduración
cualitativa, a un desarrollo perfectivo. Los profesores debieran enseñar a
los educandos el modo de estar siempre ' enamorado "
de que se
debieran enamorar. ¿Cómo lograrlo? Primera regla:
stimular y
contribuir al de arrollo de la disposiciones fundamentales que permitan
al e cudiante prosperar en las ia del e píritu; egunda regla:
Interiorización efectiva de la confluencia educati a· Tercera Regla:
asegurar acrecentar la unidad armónica interior del universitario; u.arta
regla: que la razón amorosa -conocer amando y amar conociend
e
enseñoree de las disciplinas aprendidas.

La enseñanza para el amor se ubica d nrro d la ntropología
Filosófica.
se puede comprender cabal.mente al hombre sin una
óntica del amor. Y la ntropología Filo ófica debiera ser a ignarura
común en todas las carreras universitarias. Porque no se puede vivir sin
saber cómo es bueno ivir. y para saber cómo es bueno vivir se precisa
aber que es el hombre y cual es su úlcimo fin. Hay una profesión
universal -d.eda Guyau- que es la de hombre. orno Rector de la
Univer idad Regíomontana me propu e re tablecer el entido de 'alma
n1ater'' con asignatura comunes
universali unas -entre ella • y en
primer término, la ntropología Filo ófica-, propiciando la convivencia,
en las mismas aulas, de estudiante de la diver as carreras que imparte la
Universidad. Pero no basta estudiar la esencia y el fundamento del amor;
menester es que los maestros muestren su eros pedagógico, se entreguen a
su noble tarea de profe orcs-inve tigadore , se ganen el afecto de los
educandos y le induzcan a ªll?ªr lo erdaderameme alioso. ólo a í
habremos e atribuido a generar una educación universitaria para el
amor. Pero la educación para el amor empieza desde el hogar, la escuela
o el callee. e requieren claro está, educadore que activen esa educación
para el amor en todo los ámbito para poder llegar a la CiviliZf1ció11 del
A,nor que todos los sere humano de buena voluntad anhelamos.

�LIBERACIÓN E IDENTIDAD POR
ENCUENTRO DE LAS CULTURAS A LA
SITUACIÓN, TAREA Y OPORTUNIDAD DE LA
FILOSOFiA EN AMÉRICA LATINA, DENTRO
DEL MUNDO INTELECTUAL ACTUAL
Prof. Dr. Heinrich Beck
Catedrático Emérito de la
Universidad Otto-Friedrich
Bamberg, Alemania

Las lineas siguientes dan, de manera abreviada y condensada, algunas
observaciones y conclusiones de un filosofo de la cultura europea, que
conoce bastante casi toda la América Latina y otras partes de la cultura
del mundo, colaborando con Universidades de países mu· distintos, en
la realización de un proyecta científico internacional entorno a un
encuentro integrativo de las culturas, que abre al fururo. 1
La América Latina actual, intelectual y espirirualmente se afana en la
búsqueda de su identidad y lugar en el mundo. Lo que incluye,
especialmente, una relación que parece contradictoria con Europa.
Pues, por un lado América Latina representa un pensamiento
Vease p.e. la obra: Heinrich Beck, Ismael Quiles (Hsg): Entwichlung zur
Menschlichkeit durch Begegnung westlicher und ostlicher Kultur. Akten de IV.
lnterkontinentalen Kollo9uiums zur philosophischen in-siscenz-anthropologie, 1-6.
epcember 1986 an der
niversitat Bamberg. chriften zur Triadik und
Ontodynamik, Bd. 1 (Desarrollo de la humanidad por encuentro de las culturas
occidental y oriental) Ed. Peter Lang Frankfurt/ M-Bern- ew Cork-Paris 1998 y
Heinrich Beck y Gisela chuirber (Ed. Creativa) a partir del encuentro de las culturas
del mundo, 1aracaibo enezuela 1996.
1

�32

HEINRICH BECK

científico-técnico y filosófico que ha venido de Europa y
orginariamente es europeo; vease por ejemplo, un pensamiento en el
estilo de Hegel y Heidegger, de Marx, Freud y Nietzche, o de
Wittgenstein y Popper (sólo mencionando algunos filósofos alemanes
contemporáneos), o de una filosofía empirista, (neo)positivista y
analítica de los Ingleses (,y orteamericanos, de los influjos de los
viejos Griegos como de los Presocráticos, de Platón y Aristóteles; y
además, el pensamiento en la linea de los ~andes filósofos del
Medioevo Europeo, como S. Agusún, Sto. Tomás y S. Buenaventura,
constituye una rama muy potente del filosofar latinoamericano actual.
Todas estas direcciones filosóficas originariamente europeas, en
América Latina, pretenden ser de la misma vivencia y dignidad como
las direcciones correspondientes en la Europa actual.
Pero por otro lado, América Latina intenta rechazar esta
dependencia de la "mentalidad y racionalidad europea", en una
"Filosofía de Liberación" (p.e. de Enrique Dussel), teniendo esta
"racionalidad" como una expresión de un extrañamiento radical del
hombre frente al ser, y buscando una autenticidad autónoma del
hombre en América Latina; las condiciones de vivir bastante rrúseras en
América latina -un efecto consiguiente lógico de la racionalidad
europea- provocaría tal emancipación. De esta manera, en América
Latina se da la necesidad y ocasión a formar una filosofía no sólo
localmente distinta de la Europea Qo que sigruficaría una filosofía
localmente restringida a América, en su valor e importancia), sino --&lt;¡ue
es más- esencial111ente otn1 filosofía, que abre el camino a la identidad y
autenticidad del hombre· como ta4 superando todo pensamiento que
prescinda del hombre y explotando al ser, que es típicamente europeo.
Pero -lo que puede parecer casi como un chiste- este "pensamiento
de liberación" sucede y se realiza exactamente en las categorías de la
filoso.fía europea, en primer lugar de los mencionados filósofos
alemanes (y los representantes de la "Filo ofía y Teología de
Liberación" en América Latina, generalmente son alumnos inmediatos
de filósofos europeos, especialmente alemanes). Por ejemplo: las ideas
de la "identidad auténtica", de la 'dignidad humana" y "libertad" los
conceptos del "extrañamiento" y su "superación" (en el idioma alemán,
especialmente hegeliano: "Aufhebimg der Entfremdung ')- ¿no las son
originariamente · y auténticamente categorías de la racionalidad
·filosófica europea? (En el mismo sentido, también intentado por la
"Filosofía y Teología de Liberación", estos conceptos no ocurren ni en

UBERACIÓN E IDENTIDAD POR ENCUENTRO
DE LAS CULTURAS A LA SITUACIÓN,
TAREA Y OPOR"'iUNIDAD DE LA FILOSOFÍA EN AMÉRICA LATINA.
DENTRO DEL MUNDO INTELECTUAL ACTUAL

las culturas asíaticas ni africanas). Es decir: parece, que aquél
movimiento ideológico de 1a liberación y de la auto-identificación del
hombre, es un acto europeo en América Latina y por eso, un nuevo
acontecimiento del extrañamiento.
Para resolver la auto-contradicción aparente en la llamada:
"liberación desde el pensamiento europeo por el mismo pensamiento
europeo", y para superar el problema de la autenticidad originaria e
identidad latinoamericanas, respecto a Europa, hay que hacer unas
distinciones fundamentales, lo que exige tres pasos del conocimiento:

Primero: América, cultural e intelectualmente, tiene una semejanza
esencial con Europa. Pues, hace más de cuatro mil años, la cultura de
Europa se extendió a América, la cultura de
orte-Europa, la
anglosajona, a 1 orteamérica y · ta cultura de Suramérica y América
latina. De esta manera, aquél contraste cultural tradicional entre orte
y Sur, que determina la historia de Europa, se continúa y extiende a
América. En este sentido, América es una gran Europa, una Europa
extendida en nuevas dimensiones, dimensiones espaciales y espirituales,
bajo las nuevas condiciones de vivir americanas, que para la cultura
importada europea significan una provocación. Y así, América
compona una gradación de la cultura europea y su filosofía, tanto en
sus aspectos positivos como en sus aspectos negativos, y de aquí surge
la crisis y la esperanza de la humarúdad, que se dan en este continente.
Segundo: En la cultura Europea misma, y en su espíritu intelectual, se
tiene que distinguir la capacidad y destinación primordial y el desarrollo
y estado concreto actual; y la primera parece algo originariamente
positivo, pero lo segundo algo parcialmente negativo. Pues, la primera
es el pensamiento racional, por el que el hombre puede distinguir y
ordenar las cosas, distanciándose y enfrentándose a la realidad,
reflexivamente. Europa en su destino histórico representa una
participación especial de Logos y ha llevado al mundo la luz del Lagos.
Pero este Lagos representado y encamado en la cultura racional de
Europa, también se ha extrañado de su íntima esencia, en gran medida
lo que ímpona aspectos bastantes negativos de la cultura europea. ~ 1
lagos europeo, en su desarrollo concreto, parcialmente se ha perYertido
en un orgullo y una l?Jbris, no sirviendo las cosas sino ometiéndola y
explotándolas en un "imperialismo de la razón" que se cierra frente a la
voz de las cosas. Desde aquí, hay que preguntar, en cuanto n los
fenómenos europeos hisróricos del "empirismo", "racionalismo" ~-

�34

HEINRICH BECK

"positivismo analítico" se expresarla una cierta autoclausura y una falta
de la receptibilidad del "logos subjetivo del hombre" frente al "Logos
objetivo del ser'', no reconociendo y no participando a él. Ahora bien:
esta capacidad racional europea, que en su íntima esencia es algo
eminentemente positivo, pero que ha recorrido estadios parcialmente
negativos, también se extendió a América y de aquí se origina la última
raíz de su oportu.nidad y crisis política, económica, social y religiosa,
que afecta su relación con la naturaleza, con el rójimo y con Dios.
Respecto a la llamada "filosofía y búsqueda de la liberación", resulta,
que las categorías fundamentales de la "dignidad" y "libertad" del ser
hwnano, en cuanto expresan el sentido inmanente al ser, su disposición
y destinación p':)sitiva, originan en la capacidad primordial del
racionamiento lógico europeo; pero en cuanto faltaría la distinción
entre el sentido originario de la racionalidad y su aberración y
perversión posterior (como p.e. lo ocurre en Hegel, en su identificación
necesaria dinámica de lo positivo y lo negativo, del bien y del mal, y
semejante en otros filósofos dialécticos), en tanto, aquella filosofía hay
que corregir y desarrollar más diferenciadamente.

Tercero: Una superación de los aspectos negativos de la mentalidad y
racionalidad de la cultura europea-occidental, su purificación y
liberación a su íntima esencia positiva, en América Latina puede
suceder por un encuentro con otras culturas no-europeas, la asíaticaoriental, y la africana, que manifiestan otra actituJ y relación frente al
ser. En América Latina, la cultura africana esta presente, en primer
lugar, por los negros y los mulatos, una cultura asiática moderna por
Japoneses que inmigraron en vastas regiones del continente. Así,
América Latina es un lugar privilegiado del encuentro de las culturas
opuestas del mundo dando la ocasión de su integración a un hombre
nuevo del futuro, más humano y perfecto en su ser, que supera los ·
linútes y unilateralidades de las culturas tradicionales.
La capacidad primordial de la cultura a iárica, es la intuición de la
unidad del ser y de la coherencia de toda la realidad, como se
manifiesta en típicos fenómeno~ culturales (p.e. conocimiento de la
meditación Zen-budísta, medicina de la acupuntura, etc.); pero se
podría preguntar, si en esta cultura yace una igual capacidad y tendencia
de objetivación y distinción racional, que respecto de la naturaleza
conduce a la ciencia analítica y a la técnica moderna, respecto del
hombre a las ideas de la dignidad y libertad de la persona y de su
derecho individual, o si en aquella cultura amenace una falta de

LIBERACIÓN E IDENTIDAD POR ENCUENTRO
DE LAS CULTURAS A LA SITUACIÓN .
TAREA Y OPORTUNIDAD DE LA FILOSOF{A EN AMÉRICA LATINA.
DENTRO DEL MUNDO INTELECTUAL ACTUAL

dis~ciones necesari~s (com?, en el campo religio
cayendose en un morusmo vac10.

35

y político)

O

. e~ejante, la capacidad primordial de la cultura africana, aparece la
vivencia de la ~ohere~~a y unidad del ser, pero no por una uperación
y tr~sc~~den~Ja espmtual de la materia en la tranquilidad de la
meditac1on, sino por un llenamiento e piritual de la misma en el ritmo
de la música y del baile, el drama, en una comunicación también con
los espíritus y a~~s de los difuntos (anismo, espiritismo, rito
Ma~mba) .. U~a debilidad relativa de esta cultura, podría ser la falta de
un dis~nCJarruento adecuado de la ituación momentánea, por un
pensarruento abstracto, a poder planificar y proyectar racionalmente el
futuro.
Es . decir, to~as estas culturas tienen también las propiedade
carenc1~e menaonadas, p~ro de una manera meno pronunciada y
de~er~ada; cada c~ltura ~ene ~u carácter típico en la acentuación y
pn~1c_1a d~ su capacidad pt1mord1al y re ela as.í una dispo ición natural
Y or1gmana, una apertura óntica al encuentro con las otras culturas
enriqueciéndose y complementándose mutuamente, en cuanto la un;
pr~c1sam~nte tiene y puede dar lo que falta a la otra. Las
u_nilateralidades, debilidades y de arrollos no positivos de cada cultura
singular, hay que superarlas por una integración cultural hacia un
hombre má completo y humano en u er. La cuJruras tradkionales
se compor~an_ semejantemente como elemento chimiquos, digamos
o;,.ygemo e h1droget10, es una mixtura bajo cierta circunstancia externas
de presur~ y cemp_eratura: . on provocados a sintetizar e e integrar e a
una mat~na e pec1ficamente nueva, la ama, que manifie ta una manera
de. ~eac~10nar cualitativamente otra, no deducible de los elem m .
on?1nano . Es decir: la cultura occidental-europea, oriental-asiática ,.
africana ,· q ue e n menea
' · Laana
·
e penetran mutuamente constituyen·
una mez~La etnol~g!ca-culrural ( eguramcnte en las diferentes regio~e
del contmence, ~1st1nt~ ~n la proporción de u composición) bajo la
pre ura de las condiciones externas de viYir (r sobrevivir) e
encuentran provocadas (y evocadas) a integrar e y crear un nuevo tipo
del ser humano, cualitativamente nuc,·o.

r

. ~~rica Latina, en u destino y ucrtc histó rica, parece un lugar
pnvtlegiado del encuentro cultural-e piritual, en el qué la c,,olución de
la h~mani~ad podría (y debería) hacer un nuevo paso creativo. Analizar
Y dtagno acar e ta situación actual del er y e píritu hi tónco de la

�HEINRICH BECK

36

humanidad, y por eso favorecer a la promoción y realización d_e . la
verdad será la tarea y oportunidad única de la Filosofía en Ameoca
latina. 'Pues, según Hege~ la filosofía _de una época his~óri~~ en su
esencia es "el espíritu de esta época, racionalmente concebido •

FILOSOF(A Y SABIDURÍA EN
JOSÉ VASCONCELOS

M.A Cuauhtémoc Cantú García
Jefe de la ección de Filosofía
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de ue o León

Palabras iniciales
Recientemente, la filosofía ha tenido un resurgmuento en algunos
recintos universitarios. Ese resurgir lo debemos aprovechar para
agregarle un entusiasmo por los estudios de filosofía en América Latina,
en pen adores destacados como puede ser José Vasconcelos entre otros.
Dicho estudio ya como intento es la posibilidad para una vuelta sobre
sí, un giro introspectivo sobre nuestra conciencia americana. e trata no
sólo de entender las distintas concepciones filosóficas en nuestro
continente, sino de entendernos en la historia presente (un presente
siempre en nexo con su pasado). Desde luego, se requiere una mirada en
prospectiva para asumir retos y desafíos en términos contemporáneos.
Pero en una era tan llena de pragmatismo ¿es valido indagar
filosóficamente ·sobre temas como el mundo el hombre, la ocicdad o
Dios? ¿Puede servir de algo reflexionar sobre las ideas filosóficas y su
historia en Latinoamérica?.

Cf. Hegel, Einttitung vj. Hoffmeister, Hamb11,g 3, gtleürz!e AHjl. V. Friedr.
1959 pág. 39, 64-66.
2

icolin

Cuando México se orienta hacia una globalización, cuya preocupación
es el mercado internacional, altar ante el cual los adoradores del dios
111amn1ó11 se postran, ¿cabe la indagatoria sobre el pensamiento de un
filósofo mexicano como José Vasconcelos, perteneciente a la generación

�.39

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCIA

FILOSOFIA Y 5ABIDURIA EN
JOSÉ V ASCONCELOS

Siempre es bueno oír lo que tienen qué decir nuestros antecesores,
sobre todo aquellos que con esmero se dedicaron a elaborar un
pensamiento vivo y creador._ Pai:~ el caso de José_ Vasconcelos, su
palabra dicha tiene aún actualidad, sm negar sus desaciertos, ya tan solo
por el modo desmesurado con que se afanó para alcanzar la verdad.

frecuente, esto es, lo no extraño, aquello íntimo como afán de sínte is en
la agitada alma vasconceliaoa?

38

En ese sentir la presente in estigacíón sobre la filosofía de José
Vasconcelos e ha elaborado en el contexto ~ los cursos que dictara
sobre EstudioJ MexicanoJ en la Universidad de Monterrey (UDEM) en el
invierno del año en curso.
Digamos, entonces, que los énfasis en ~ te text~ , se debe~ a lo
jóvenes estudiantes, referencia obli~da e~ la mvesngaaon, en un m~e_nto
por responder a sus inquietudes existenciales; que en ellos son b~ao
sobresalto, una energía desbordada que requiere cauce, lo que ~~en ~e
puede lograr con la filosofía, partí~ul~en~e en es~
geruo
iberoamericano" que es José asconcelos, in 1gne e ilustre meXIcano.

Horizonte intelectivo
¿Qué elementos integran el horizonte intelectivo de a concelos?
Para cada individuo existe un horizonte que e integra como algo

familiar, porque entiende las cosas que se dan en su visión. Ello significa
que las cosas que nos resultan familiares son las que forman n~estro
campo visual, lo que entendemos como horizonte, un. honzonte
intelectivo. ¿Los animales tienen horizonte! egur~mente _lo tienen, pero
de ninguna manera se ºrrata de un honzonte 1ntelec~vo, ya q~~ _la
intelección, al menos en Vasconcelos consiste en la capacidad de análi~~s.
sí nos dióa: "hay intelección cuando el alma de comp ne la seosac1on
en fonna que la vuelva manejable, utilizabl ,,_, Por e~~• en cua~to al
horizonte intelectivo, las cosas que nos resultan familiares e_st~n en
relación con la sensación manejable, utilizable, por aquella acu 1dad dd
alma según el análisis. Desde luego, hemos de reconocer que en
Vasconcelos el alma también es afán de síntesis, que da lugar a la belleza
precisamente "cuando el alma compone la realida~ según ~orma
Placentera •.2 ·Qué es lo familiar en asconcelos segun su ho-':12onte
'
· la sensaaon_
. , mane¡a bl e o
intelectivo?, ¿cuáles
eran las cosas usuales segun
utilizable en el alma vasconceliana? O bien, ¿qué elementos mtegraron lo

Bien nos ha señalado Leopoldo Zea3 respecto al horizonte: en
primera instancia es personal, porque lo que es familiar a un individuo, no
lo es a otro· también puede ser profesional, si consideramos que lo visco
por un químico no on las cosas usuales que e un teólogo. Por otra
parte, el horizonte puede ser 11acional, ya que una nación y sus nacionales
verán los objeto que están dentr de su visión familiar. Y, desde luego,
el horizonte erá ten1poral, p r estar inscrito en una época.

El horizonte per onal de Va concelos e ubka e pecíficamente en su
vida familiar. abemos que era oriundo de Oaxaca, ciudad en la que vivió
sus primeros años la cuál en ese momento, según lo señala AJfonso
Taraceoa, se encontraba "intensamente preocupada por la cultura y codo
lo que fuera e:pre ión artística".' Como su padre era un agente aduanal,
cuyo oficio le exigía el frecuente traslado de un lugar a otro, la con tante
familiar fue un e tilo de vida en trán ito; digamos una especie de
oomadi mo que no les facilitó fijarse a la tierra r hacer raíz. De esta
manera, su primera infancia la vivió Vasconcclo en Piedra
egra ,
oahuila; circunstancia que lo habría de configurar como un
representante de la cultura norteña, según José Joaquín Blanco s lo cual le
llevaría a identificar e en us andanza políticas con los caudillos del
norte. Más tarde ·a como un joven, asconcelos pasó a vivir con su
familia a Toluca, en bre e escancia; luego, a Campeche, donde estudiaría
en el instituto de la localidad; po teriormente viviría en la Ciudad de
léxico, en la qu ingre aria a la Escuela aciana! Preparatoria y la
• scuela de Juri prudencia.

n el contexto de la vida familiar, ¿cuál e la peculiaridad pers nal en
el horizonte tntelecrivo de Vasconcelos? ¿Qué rasgo de la personalidad
marca el campo yj ual en asconcelo , que se va configurando como
íntimo, ámbito de lo u ual o frecuente? ¡ l de arraigo! a concclos no
tuvo la oportunidad de hacer raícc en un solo lugar. Por e o, la marca
peculiar de su experiencia es el desarraigo, circunstancia per onal que no
le permitiría fijarse a la tierra, y por ello, nutrirse en un suelo único que
~viera que ver con una ciudad cierto bjetos y un específico tipo de
Leopoldo, lntrod11rrió11 a la filosoj,a, ' N ~l, México, 19 , p. 18.
o, j osi L',uco11cdo1, Ed. Porrúa, México, 1990, p. l.
; Blanco, Jo é J aquín, Sr llonl(d1a L·,mo11crlos, F ndo de Cultura Econ ' mica
México, 19 7, p.16.
3 Zea,

4 Taracena,Alfon

1.
l

Jo ' Vasconcelos, 1titica, d. Bota , México, 1936, p. 212.
lbíd.

�41

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARclA

FILOSOFÍA Y SABIDURÍA EN
JOSÉ V ASCONCELOS

personas. ¿Ese desarraigo en Va concelos determina su campo_ visual?
Efectivamente, ea el sentido de ver las cosas como un peregnno, un
caminante que por no fijarse al suelo, no pertenece al mundo, porque el
mundo que ve, o al que aspira, e un supramundo.

aventura maderista, que parecía una l cura?' Una inicial respu ta puede
ser la ambición. Al menos, es lo que ve Jo é Joaquín Blanco en
Va coocelos, específicamente en u actitud incoo fonne e insubordinada
ante lo político en el p dcr (Huerta
bre · n, alles) p rque u
ambición individual exigía much má de lo que cualqui r Estado
pretoriano podia ofrecer a lo civile ".9 Per , en codo caso, e trataría de
una ambición con arr jo, que justifica lo incoherente }' contradictoria que
puede er su acción, a porque en a c ocelo ' su ló ica e la d la
aventura, y su ética y u e rética on la del aventurero: uno de 1
mayores aYemurero civiles mexicanos de de las apa ionames época de
Fray ervan do , .10

40

El horizonte profe ional de Vasconcelos se ubica en la Jurisprudencia.
Inicialmente trabajó como abogado al servicio del gobierno. Más tarde se
emplearía en un consorcio norteamericano &lt;4&gt;nde su posición era
aventajada por el dominio del inglés, idioma que había aprendido en su
niñez en la e cuela de Eagle Pass, Texas. Bien señala Richard Phillips
que después de una infancia afortunada asconcelos llegó a la edad
adulta hacia fines del Porfuiato, un orden antiguo que lo mimaba. í,
como un joven brillante y con un futuro prometedor: "[hacia 1908, José
asconcelos] trabajaba en la sucursal de la firma ~ arner, Jhonson &amp;
Galston de ueva York; sus ingresos eran tan magníficos que planeaba
retirarse de la profesión de abogado después de unos cinco años de
trabajo intensivo, para dedicarse exclusivamente a la literatura y a la
filosofía',6.
Cierto que la profesión de Vasconcelos era la de abogado; pero su
vocación estaba en la filoso.fía (que cultivó autodidactamente) y un tanto
menos en la literatura. Y, sin embargo, su pasión era la política. Por eso,
al horizonte profesional que tenía que ver en él con la abogada, se le
debe sumar la filosofía, la literatura y la política. En cada caso se trata de
ámbitos de conocimiento que se integran a su horizonte intelectivo.
¿Qué es lo que mue:ve a Vasconcelos en medio de su ejercicio
profe ional? ¿Qué lo impulsa en el ámbito de las acri idade _pr~pias de
su profesión como abogado? José Joaquín Blanco nos mdica q~e
Vasconcelos como jo en abogado era ambicioso y vanidoso. Y m
embargo, a lado de los intelectuales y brillantes jóvene de la ép ca que
se dejaban mimar por los gobiernos, aceptando puesto burocrático Y
diplomático , ocurrí.a con Va concdos que no se dejaba educir.
Específicamente, en cuanto al movimient maderista, asconcelos e
puede contar entre los pocos "brillantes-jóvene -con-futuro que
quisieron comprometer su porvenir dorado en la Revolución".1 n esre
respecto, el propio Jos · Joaquín Blanco e pregunta acerca del joven
abogado empleado en el con orcio norteamericano, en los iguiente
términos: "¿ ... por qué dejó sus enormes ganancias para arriesgar e en la

Y, en efecto, e a e la con tant en Va concelo , la aventura, cuyas
cualidades en el decir de José Joaquín Blanco on la energía y la audacia.
Pero, consideremo que olo puede er un a enturero quien e un
desarraigado, que por ello con audaz derroche pu de lanzar e al rie.go.
De e ta manera la p culiaridad del h riz nte personal en
Va concel
e e oomadi mo-dc arraig , aparece ea u horiz nte
pr fe ional, lo que va confi urando al a emur ro como peregrino, un
caminante sin ataduras al suelo. Por e o Agu tín Basave con codo acierto
nos dice de Va concelo al que reconoce como padre espiritual, lo
siguiente: "nos mo tró la dignidad de vivir y -cosa má importante aúnla grandeza de saber desprend rse d la vida terrenal' 11

'ª

iertameme a
concel lo vemo como , u·eto- m-raíz-local, que
lo configuró en la conciencia dada la circunstancia propia de u vida
familiar, la que e refiere al de arraigo. Pero ell no significa en manera
alguna que nuestro filósofo por aquello de la aYenrura, sea ajen a u
nacionalidad.
í, gu tín Ba a e no dice: ' a conc l no dejó d . er
mcxican -y gran mexicano- indu cuando su rema no era 1 1éxico' , y
añade: "en vez de culti ar I jicari mo fi lklóric ' pr fuió a imilar - in
descastarse- las má diversas savias de la cultura univer aJ''. 12 Bien
p demo decir de Va concelo que fue univer al, tan s lo en la medida
en que fue mexicano.
en cal entido dilucidó el mi terio de Dios
como el enigma del mundo y el hombre, dánd no una re pue ta que
por personal
in cribía en u horiz me naci na!.
lbíd.
!bid.
111 Jbid~. 32.
11 Ba ave, Agu tín, L1jilosojia dr.fosé Vtuco11r,/01, Ed. Diana, Méxic , 1973. p ..
I! /bid.

~

6

~

!bid. p.30
Jbíd. p.31

�42

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCÍA

FILOSOFÍA Y SABIDURÍA EN
JOSÉ VASCONCELOS

A su vez, aquello nacional tiene su enlace con lo temporal como
horizonte, cuya centralidad radica, decíamos, en la ép~ una
configuración de sucesos fundamentales humanos dentro de un periodo
de tiempo, que desde luego es histórico. ¿Qué podemos decir del
horizonte temporal de Vasconcelos, específicamente como relevante? En
este punto tendríamos que ubicar a asconcelos en la gencrnción a la que
pertenece, la del centenario, 13 más conocida cQmo Aieneo de la Juvent11d.
Antonio Ibarguengoitia 14 no eñala que el Ateneo era una agrupación de
jóvenes con distinras vocacione y diversas inclinaciones, pero que
lograron unificarse en dos aspectos: a) todos eran escritores, y b)
buscaban moralizar la vida política de México. Así, su antecedente e
ubica hacia 1906 con la revista: Savia Moderna que aunque e trató de una
publicación juvenil de poca duración, incidió, según Femando
Salmeron 15 , en el abandono de dos normas ac ptadas: el iglo XIX
francés como modelo literario, y, como modelo filosófico, el positivismo
en México. Para 1907, al desaparecer la revista mencionada, el mismo
grupo funda la Sociedad de Conjerencim, cuyo propósito era divulgar idea y
fomentar las actividade artística .16 Pero fue un 28 de octubr de 19 9
que aparecería formalmente la agrupación que llevaría por nombre Ateneo
de la Juventud, que orgaruzaban reuruones más o meno periódicas para
dictar conferencias y discutir públicamente temas filosófico , lo cual
hadan principalmente en las aulas de la Escuela Preparatoria. 17

autodidactamente y conducían a la agrupación en la reflexión de temas
filosóficos. El propio almerón nos señala, entre otros, tre elementos
caracteristicos fundamentales en las acri idade del Ateneo, que mucho
pueden ayudarnos para entender, como en nuestro caso, el pensamiento
va conceliano, a saber: Lo primero, que en todos los ateneí ta dominaba
una preocupación filosófica y social, y una convicción de que el
problema de léxico era educativo. egún almerón. probablemente esta
conviccion la heredaron de don Justo
i rra. Lo segundo,
indudablem nte el ra go más característico de la generación u
inconformidad con eJ positi 1smo.
, tercero, la vu lta a la
preocupacion metafí kas que con otro ingrediente deri ó en ' ese
tono de cri tiano optimismo y genero idad" 19.

Para una historia de las ideas filosóficas en México, los jóvenes más
destacados en tomo al Ateneo de la Juventud, según Fernando almerón, 1
serían Antonio Caso y José Vasconcelos, que cultivaban la filosofía
u As.í oos lo indica amuel Ramos en su artículo "La filos fía", en Mixico y la
cult11ra, EP, '1.éxico, 1961. p.715
14 Ibargüengoicia Amonio, 111110 Fi/01ójica Mtxicana, Ed. Porruá, México, 1995, p.
172

is Salmerón Fernando, Filmfta y Edutarión, El Colegjo

aciooal, léxico, 2000. p.

168.
16 Fernando almerón nos dice que los propósito e tablecidos como oatdad dt
Co,rjerwias, los implementaban en los battio burguese de la ciudad de México.
almerón, Op. Cit. p. 169.)
17 Hacia el año de 1910, la agrupación cambió de nombre, para llamar : Alt11eo dt

Mlxico i::n el que aparece Jo é Vasconcelo como Presidente. (Fern:lndo almerón, Op.
Cit. p. 177.)
18 Fernaodo almei:ón nos indica que otro personaje mur importante y que ha
·sido dcscuidJdo en este respecto, se trata de Ezequiel A. Chávez., aunque ciertamente
no perteneció al Almto. (Salmerón Op. Cit. p.168). Cabe anotarse que E/ Colrtfo , racio11a1
recientemente ha publicado las obras de don Ezequiel Chávez, lo que es un incentivo
en la revisión de su pensamiento para la difusión educativa en las nuevas generaciones.

43

obre esto último, almerón apunta:
La crítica no ha llamado la atención sobre este punto, pero es
indudable que el cristianismo no está au ente de la obra de ninguno de
lo miembros del
ceneo, que constiruye pieza esencial en el
pen amiento filo • fico de los más significados, algunos de los cuales
evolucionó hasta la ortodoxia católica· y, en un grupo de jóvenes liberale
tan atentos al movimiento intelectual de su tiempo, no parece explJcación
suficiente la educación familiar 20

Y, en efecto, en Vasconcelos está presente 'e e tono de cristiano
optimismo y generosidad". Pero llegó al cri tianismo más que por
evolución, por ruptura, dada su experiencia de con rsión; no obstante,
e coloca eso es lo que me parece, fuera de la onodoxia. unque, sí cabe
la explicación familiar para encender su cri tianismo lo que gustín
Ba ave no ha indicado por la influencia de d ña Carmen Calder · n, la
madre, que a su hijo José: "le inculcó la religión católica y le en eño a
rezar". 21

Hasta aquí, evidentemente, la generación que e la del le11eo, forma
parte del horizonte temporal de Va cancelo que en an meclida lo
definirá en u trayectoria de vida y pensamiento. eamo algo obre esto
último en referencia a la filos fia.

19

~eróo emando,

211

/bid p. 1 l.

11

Basave, Agusdn,

Op.

it. p. 172

Op. Cit. p. 2

�Filosofia y Ciencia
Desde niño Vasconcelos quería ser filósofo, ya porque, dice él mismo:
"la palabra filósofo me sonaba cargada de complacencia y misterio". 22 Lo
cierto es que en su conciencia pueril, caminando en Eagle Pass, le
llegaban a saltar interrogantes filosóficas, como: "¿quién soy?", '¿qué es
un ser humano?", cc¿qué es mi madre?'', "¿por qué es preciso que ella
tenga un rostro y yo otro?". Son preguntas qu nos indican ~ue aquel
niño no era común, y que sus inquietudes eran muy propias de su
temperamento. Pero, bien sabemos que en su vida adul~a V~sc~oc~los
no se formó como un filósofo propiamente en el aula uruvers1tana, sino
en modo autodidacta. Podrlamo decir que fue un filósofo por vocación
y no por profesión, que se configuró como tal en la reclusión de la
soledad, dedicado a la lectura reflexiva y meditativa de los grandes
autores y sistemas de pensamiento, tanto occidentales como orientales.
¿Cómo se concibe Vasconcelos ante sí como filó ofo? ¿Qué tipo de
filósofo es ánte su propia conciencia? Aquí quiero hacer notar que
Vasconcelos se percibe, entre otros modos, como un filósofo moderno 23 •
Por eso, atento a la época en la que vive y en la que se encuentra
inmerso, nos insiste Vasconcelos en que la filosofía es algo más que
verbalismo, y para ello, se hace necesario que el filósofo hable con el
lenguaje del tiempo. 24 ¿Cuál puede ser el lenguaje del tiempo en el que
bable la filosofía como para que no sea simple verbalismo? ¿Cuál es el
lenguaje filosófico en Vasconcelos, según el lenguaje de su tiempo? i el
tiempo histórico de Vasconcelos se refiere a lo moderno, no puede sino
filosofar en un lenguaje, a1 menos como intento, cercano a los resultados
de la ciencia. En este punto, sabemos que Vasconcelos se sentía cercano
a sistemas corno el de Bergson o Wbitehead, por la peculiaridad de
re ponder al "anhelo de una filosofía iluminada con los resultados de la
cienci~ contemporánea" .25 Y, esto es así, recordemos, porque
Vasconcelos se formó con el positivismo, la doctrina oficial del
porfiriato. Ciertamente lo resistió y combatió, pero no podía permanecer

Citado por: Fernández 1'.-1acgregor, V asconcelos, SEP, éxico, 1942, p. XI.
Dice José Joaquín Blanco, que Vasconcclos: "entre 1920 y 1924 se deja invadir
por todas las influencias: budismo, zapaósmo, socialismo, constitucionalismo, Rodó,
Lunatcharsky, Carnc:gie, Romain Rdlland, los griegos, la tradición liberal, Ruskin,
s_indicalismo, \1 alter Pater, Platón, Pitágoras, Lenoin, etc." (Blanco, José Joaquín, Se

45

flLOSOFIA Y SABIDURÍA EN
JOSÉ V ASCONCELOS

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCÍA

44

del todo inmune a la exaltación que aquella doctrina bacía de la ciencia
porque, como dice Samuel Ramos: "el plan de Barreda fue creando e~
México el cul_to_por la ciencia, y las minorías cultivadas que se educaron
en los dos úlomos lustros del siglo XIX y en el primero del XX,
adoptare~ firmemente el credo positivista"26 . Desde luego hay
constane1a de que Vasconcelos no adoptó el credo positivista. Sin
emb~rgo, por el a~bient~ q~e respiraba su época, en sus indagaciones
filosoficas no podía ser 1ndiferente a la ciencia, por lo que dice: 'el
desarrollo armónico de ciencia y filosofía es una exigencia legítima de
cada época, pero muy en particular de la nuestra, que ha hecho de la
ciencia experimental su dedicación y su orgullo".27 Precisamente, es el
reproche q~e hace ~ e~stencialismo sobre todo el de artre que no
pone, atenc1on a_la c1enc1a, porque Vasconcelos está convencido de que
el filo~of~ de?e 1?co1orar ~ sus métodos de investigación el pensar de la
expenencia cienofica. Lo mteresante es que desdeña a las matemáticas,
probab~emente por su antifenomenología. Y, no obstante, favorece más
a las _cien~ias fácticas, que en ninguna manera le basta el empirismo
pl~~st~, c1entí~co, porque su "sistema que es el de los arti tas y el de los
nusncos , segun palabras de él mismo, a pira "a una experiencia
organizada y totalista". 29
Su sistema puede ser el de los artistas y los místicos. Pero
Vasco~~e~o sigue siendo un filósofo en una época moderna, formado e~
el pos1t1v1smo. Por eso, le resulta imposible mantenerse a la distancia
ante _la ciencia y sus avances. ¿Puede lograrse una ''experiencia
organizada y totalista" desvinculados del
aber científico?
Evidentemente, un sistema por toral debe incorporar a la ciencia, por lo
que para Vasconcelos: "la tarea del filó ofo consiste entonces en crear
una co~cepción del universo con las ciencias e peciales partiendo de sus
conclusiones para consumar la concepción total de la realidad".:'º En e te
s~nti~o- Vascon~elos pretende que su pensar filosófico se arraige en la
c1enc1a reconociendo que el filósofo necesita la inteligencia forma.ti ta
para moverse en el concepto, pero a condición de que baga filosofía y no
otra co a, requerirá inmergir e en los procesos espeáficos de la tarea
uruver al: "el cálculo matemático, el instinto de la célula, el pálpito de la

22

23

asco11relo1, p. 97 .)
Vascoocelos Jo é, Eifitiía, p. 19
25 Va cnnri-lo . Lóeica. F.rl. Rnras. México. 19

llamaba

1A

. o. Lll

amuel, Hiiton'a dt lo Filosoflo m Méxiro, Imprenta Universitaria !\léxico
1943, p. 123.
2' V3sconcelos, Lo¡jra, p. 19.
28 ~asconcelos Filosojla Eititiro. Col. usttal, léxico, 1994, p. 15.
29 Vasconcelos, Estrtiro, Op. Cit. p. 14
Jo lhid. p. 24.
2G Ramos

1

'

�FILOSOFIA Y SABIDURÍA EN
Jose: V ASCONCELOS

CUAUHTÉMOC CANTÓ GARdA

46

conciencia, el deseo que angustia a los seres, el odio que los envenena, el
amor que los redime", porque, añade: "cada experiencia es como uo
sentido más del filósofo que explora el mundo".31 La cuestión es que en
ese explorar el mundo para · hacer filosofía, el camino puede cambiar
según la época histórica. Y, sin embargo, es el punto de llegada el que se
mantiene invariable, por lo que apunta: "lo que cambia con las épocas es
el método. Antes se empezaba a filosofar postulando la existencia de
Dios. Hoy se comienza con las interpretaciones científicas de lo material.
El nuevo camino también conduce a Dios; esto es lo que descubre el
pensador del siglo".32 ¿El método filosófico conduce a Vasconcelos hacia
Dios o es su fe? Evidentemente, Vasconcelos es un moderno, en el
sentido de vivir en una época moderna. Pero, como filósofo no procede
del todo como un moderno, sino más como un creyente. Marcada la ruta
que le trazó Plotino, que lo llevó desde el átomo a la divinidad, en alguna
ocasión apuntó: "Desviado, perdido en infinitos errores, creo haber dado
al fin con un atisbo de verdad. Mis premisas podrán ser torpes; de mis
soluciones estoy cierto. Y lo estoy porque ellas representan en esencia la
fe de mi niñez, o sea la certidumbre de un Dios misericordioso que nos
saca de las sombras a la claridad de la salvación".33 Precisamente, en u
espíritu ascético que lo conduce al sentimiento místico Samuel Ramos
ha visto en Vasconcelos "el mismo drama de Platón, pero sobre todo de
Plotino" .34 Se trata de un drama temperamental, expresión en su
filosofía, consistente en juzgar todas las cosas desde los valores
absolutos, ya que Vasconcelos se rehúsa renunciar a Dios y como no le
pone límites a la mente humana, sentencia Samuel Ramos: "Se hace la
ilusión de alcanzar su objetivo supliendo al intelecto con la emoción y la
fantasía" 35 Y, sin embargo, el mismo Samuel Ramos hubo de reconocer
en el pensamiento de V asconcelos "un pathos filosófico de la más alta
calidad", que con tal de alcanzar lo absoluto rompe con los esquemas de
la mente, eo el que "esa emoción tiene por sí misma un valor,
independientemente del contenido que la llena, y es lo que da un aliento
de inspirado a su estilo de expresión". 36
Bien podáamos esperar de Vascoocelos, como un moderno
preocupado por las conclusiones de la ciencia, le asignase una po ición

central a la razón en el 9uehacer filosófico. ¡Pero no es así! Pues, el
instrumento propio de la filosofía, según su sistema, se lo atribuye a la
intuición emocional. Sucede entonces que la emoción es el dato primario
de toda exi tencia, por lo que pensar una co a consistiría en incorporarla
al seno de la emoción, posibilidad dada por la intuición emocional que
nos entregaría la esencia de las cosas. Al respecto, Samuel Ramos, nos
dice: "Vasconcelos roma a la emoción, que, sin duda, puede ser el
conocimiento subjetivo del conocimiento filosófico, por el conocimiento
mismo." 37
¿Cómo entiende a la filosofía oue tro místico iluminado? Para
Vasconcelos hay preguntas esenciales que se deben responder en el
campo de la filosofía, tale como: ¿Qué es el mundo?, ¿quién oy yo?,
¿cómo se coordina mundo y yo?, ¿qué es Dios?38 De de luego, la
pregunta más importante es la que se refiere a Dios, la que contesta más
que filosóficamente, desde la teología cristiana. ostiene que la filosofía
pasa por dos etapas. La primera corresponde a la razón, que es el logos, en
el cual se maneía conceptos. La segunda, tiene que er con las funciones
que Platón designó armonía y que Va cancelo llama proporciones, que
nos sirve para, clice: "coordinar los seres con iderados como las partes de
conjuntos vivos pero parciales, así como las rdacione de estos con el
absoluto de donde todo procede" 39 Pretende una filosofía sin entes y sin
universales, lo bastante ajena al iogos y más allá del mismo, que responde
al acontecer natural, pero obedezca a cierto equilibrio, una unidad que no
sea lógica ni matemática. 40 e trata de que la filosofía pase del logos a la
armonía, a fin de qu pueda establecerse en el eros según la perspecáva
cristiana,41 por lo que apunta: "el ·problema del filósofo entonces,
consiste en coordinar las distintas e feras del conocimiento en una
ignificaci , n que las englobe y las organice segú n jerarquía de finalidad
orientada hacia lo absoluto"~2

37

32

lbíd. p. 20. .
Ibíd. p. 25

33

Citado en: Basave, Agustín, Op. Cit,. p. 60.

l4
35

Ramos, Samud, Historia tk lo Filosofla e11 México, Op. Cit. p. 145.
Jbíd.

36

lbíd.

Jb!d.

' Vasconcelos, Estética, p. 46.
39

ll

47

lbíd. p. 128.

Para Vasconcelos la unidad que pretende no puede ser la de los matemácicos,
porque éstos reducen sus elementos a un comú n denominador, que permite sumarlos,
pero los priva de su cualidad, condición de u existir autónomo. (Vasconcelos, Filosofía
40

Estético, p.131)
más el ógope y no el eros, si efectivamente la perspecti\·a es cristiana.
Vasconcelos, Filosofia Estétiro, p. 130.

~1 Procede
~2

�48

En tal entido, el filósofo, más allá de la razón y utilizando los
aparatos de que dispone la c nciencia 43 debe lograr una suprema síntesis,
procediendo como un intérprete de todas las expresione : conceptual,
pictórica musical sentimental, las cuales se derivan de la conexiones de
la cosa o el er con nuestra ida.
Para asconcelos, si una clasificación cabe acerca de la filosofia,
de pués de esa excursión de dos mil años en que la tendencia e el reino
del logoI, quedaría en los iguiences términos: analítica y intética. na
filosofia por analítica necesariamente eci desintegrante, cu ·a orientación
consiste en reducir la realidad a uno solo de su elementos, que es
sunplificar, como por ejemplo lo hicieron lo eleático . n cambio, una
fil sofia que proceda por íncesi , u anhelo será de totalidad, como bien
e puede v r en mpéd ele que s uno de los primero en intentar
explicar la realidad por combinación d factores, de manera que dirá
nuestro filósofo: "la combinación e le fuerzo pnmario de la íntesi ' 44 •
El resultado e un pen arruent coordinativo, que no da una filosofía de
lo hecho • los uce o en su realidad, que e una filo fi de cualidad.
En e ta filo ofía de cualidad o ínte is, que a concelos llamó
estética, la tarea d l filó ofo consi te en ocupar e del todo pue su hora
es la de la sinfonía, según el dictado del presente.~s Al respecto, nos
señala amuel Ramos que Va conc los ve a la filo offa como los
románticos del siglo pasado "como construcción de un gran sistema
sobre el uru er o". 46 E 1dentemente, i su filo ofía pretende la ínte is,
estaría obligada, como el propio a c ocelos lo apunta: ' a darn s una
teoáa obre el mecanismo del univer o y una vi i · n total de su
pr ce o ".~~ Lo que Agusúo Ba ave ve en oue tro filósofo e una sed de
unidad, por lo que " e afana en construir una co mo i 1ón completa" .
que por el olo empeño titánico de construir un sistema de urudad, 'José
asconcelo seóa digno de encomi ,,4~.
¿Qué entiende asconcel s por el todo, aquello en que el filó ofo
debe cupar e de acuerdo a u carea? l t do no ería un agregado como
en una -urna, pero tampoco el c acepto de un lógico," ino una realidad

0

Apriori racional, a priori étJco y a pci ri e téuco.

'4

lbíd. p.1

p.13)
◄S

as~oncclos Estihca, p.23.
m s :unucl, Op. Cit. p.144.
41
ascoocclo , Estihea, op.ctt p. 22.
• Ba ave, Agu:,tin, Op. Cll. p.50.

49

FILOSOFIA Y SABIDURIA EN
JOSE VASCONCELOS

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCIA

' e necios, Filotofta :Jtitira,

orgánica", que s conforma no tanto por la adición de sus parte , como
pcr la composición. Y precisamente, a diferencia de la dialécnca que
descompone, Vasconcelos pretende fundar su filo ofia de síntesis en la
tesis de la composición. Como la sínte is es la operación capital del
filó ofo, la filosofía aparece como una oencia de la armoola, en la que,
por upuesto "filosofar es concebu los objetos en cuartto integrantes a
un todo" ,"9 dirá Vasconcelos. Pero, ese todo correspondería a la
sustancia en el grado máximo de coher ncia y exi rencia, cuya índole,
desde luego es espiritual. Por lo tanto, una filo fia de síntesis, que es de
armonía y coordinación, debe intentar captar la calidad, cuyo resultado
nos llevaría a conectar el conocirrueoro racional con la teología. Y, como
la filosofia en su etapa final debe confundir e con la sabiduóa sucede
que:
La füosofh ticn pan Vasconcelo un entido rcligio o que la de tina
a crvic como medio de alvación, llevándonos d sde lo e tadios
inferiores dc:I er, ha m la fu 1 • n con lo divino. A í, \'asconcelo se no
aparece c mo un místico para el cual la filosofia e olo un peldañ para

a cender a Di

.51'1

Filo ofia y Sabiduría
"La admiración es la vivencia del mi cerio" decía Antonio Gómez
Robledo,51 para indicar que el hombre práctico no se admira porque la
realidad le resulta obvia. Desde luego, Jo é asconcelos no es e e apo de
hornbr práctico, sino má bien un filósofo en quien la peculiandad
personal consiste en la vivencia del mi t rio como admiración. Por eso
cuando filo ofa lo hace como iluminado, como un místico. í, se no
aparece a concelo como un filó 06 qu
e obreco
ame lo
admirable del mi terio ?

¿Pero, e propio de un filó fo admirar e anre el rrustcrio? Paul
Tillich, el teólogo protestant , incer aotemente no apunta lo siguiente:

José Ga s, Filosufa Mrxirarra de

n11r1/1rJ.I

díaJ, lmpren~

niver itaria • 1éXICO,

1954, p.129.
SO Ramos, amuel. Op. Cil. p.146.
51

Gómcz Robledo

ntonio, Filosofla, t.3, El

olegio

acional, México, 2001, p.

431

52 Cuando e cribe su estética (1936), en una e pcac de confe 1ón dice
Va concclos que perdió el ioteré por la teorías "cuando en lo que cree es en la

realidad del misterio". lnclu o interroga: "¿por qué dam
punto de no ercer en ello ?". asconcelos, E1titica, p. 9).

témuoo a esto libro ,

"ª a

�FILOSOFÍA Y SABIDURÍA EN
JOSE V ASCONCELOS

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARdA

50

"todo filó ofo creador e un teólogo latente (a vece incluso un teólogo
declarado). Es teólogo en la mcclida en que su situación existencial y u
preocupación última modelan su vi ión filosófica" 53 Digamo , que lo
dicho por el teólogo protestante se aplica a nue tto filósofo católico. En
este re pecto, bien sabemo que a e ne los fue un filó ofo creador, o
mejor dicho con genio, que como diría él, e traduce en la capacidad de
oledad. Pero, no e trata, en manera alguna, del teólogo latente, sino
más bien del teólogo declarado. Evidentemente. olo en el entido en
que u situación existencial y, obre t do, su preocupación última
modeló su filosoña.
sí, como mí rico, per
también como filósofo mod rno
Va concelos nos dirá: "mi sistema pretende con truir una filo ofía de
ba e científica per de pr yeccJOnes obrecienrificas y e piriruale '
i para Tomas de Kempis, por ejemplo, la filo ofía era inútil porque el
filósofo no pu de lo que pretende· lo cierto e que para asconcelos la
filo ofía puede er provechosa, p rque lo pretendido por el filó ofo e
no toma en po 1b1lidad alcanzable.
¿Pero, aquello pretenclido por el filósofo se logra por la razón? e
e peraria de a concelos como un filósofo moderno su cercanía con la
razón. , in embargo, e encuentra un tanto má cerca de la línea
representada por Tertuliano en aquella entencia: "mdo quia absurdum'' 55,
solo en el entido en que el misterio mostrado por el evangelio es crefüle,
cancelada la razón como vía, precisamente por absurda, que no da
como úrúca vía de sal ación la fe.
Por e a r istencia a la razón, en cuanto a la car a filo ófica,
a concelo prefirió hablar d la concienoa la que considera un
"aparato coordmador del s r",S6 que e con titu e en la e encia de la
p r onalidad qu permite al h mbre ituar e por encima de la escala
zool · gtca. De esta manera, para Va concelos vivir según la totalidad de
la conciencia permite Yivi.r un equilibrio, el cual no no proporciona la
razón
s o ación y que, por u unción unificadora r ela un p der
upersensorial
upraracional, el que no puede er natural, sin
obrenatural, p r p rtcnecer al cspfntu. 57 Pr c1 amente, p r la capacidad

Paul, T-to!ftOía
-.:. S1slc111atiro, 't.1, Ed. Arid, sMña,
r-· 19 2, P· 42 ·
· asconcelos, Ertil1n1, p. 2 .
;; reo porqu es ab urdo.
56 ·asconcelo , Fi/o1ojia Erttflro, p. 117.
S'.' / ,d.. o

53 Tilich

51

que le atribuye asconcelo a la conciencia, e que puede hablar de la
filosofia como sinfonía, a que dice: "mi conciencia iempre invaclida
par las mil solicitacione del mundo e, temo, para sub i cir nec sita
coordinar de pué d clasificar: en aci ne , idea imágcne . ¿Qué e la
coordinación? n acto irr lar, periódico, a ecc r nue, a vece
fulgurante, que e produc en mi conciencia ' e ella misma: la
coordinadora' ss Pero además, a conc l s puede pretender en su
i tema una filosofía, decíamo , e n • pro ·ecciones sobreciemíftca y
espirituale '', justamente por e apara ro que ele a a lo hombre en la
escala zoológica, pue , diría: 'hay en la c nciencia una raíz de orden
obr na cural" ,59 por lo que el logos al estilo grieg o la razón al mod
1deali ta resulcaria in uficieme paca e plicar el movimiento la vida, la
realidad.
Como la conciencia pertenece al e píricu iguieodo a

a coocelos, en

el hombre su capacidad coordinadora no solo e la tiene que ver con lo
de abajo, cligam s, lo terreno sino debe c ocurrir a un fin supenor,
osp chanclo las direcciones y mera de la eXJ cencia de arriba, como 1
e tratara de un anfibio que participa de la naturaleza s nsible, p ro
además inVI ible.~
Recordemo que asconcelo e un nómada de arraigad en qui n
domma u horizonte la act1tud del p regrioo, cuyo mundo no e puede
v1v1r ino en una e pecie de descierro. Digamo entonce que, p r u
forma d conciencia, a concclo e nos aparece auténticamente y in
fal 1ficacion s como e e anfibio, del cual él mi mo hablaba; desde lueg
en el sentido en que al fil · ofo creador I sub ·ace el teólogo, 1 que lo
coloca de lp tan cerca de la entcnc1a: credo 11/ intelligan,"1 en la línea
agustiniana de concebir a la fil ofía com a án de abtdurfa.
n irtud de que en el mund hay un orden el prop · it o func1 · n
de la filo offa con iste en de cubrir es orden, enn nd
a concelo la
füosofía cgún lo hacían los antiguo e to e , como amor a la abiduria,
estableciéndolo en lo i uiente térrrun : "p r filo ofia encendemos:
¡ ab1duria! Recobrando para la palabra su ·acepción I gíuma''.62

. Ibíd.
/bid. p. 75
u, Ibíd. p. 30. ab eñalar e que para Va concclos la conciencia e un ~n
invi iblc, como también lo es Dio r la \·ida
1 Creo para comprender
t,2 \ f asconceI J ~e,
· I.N5ua.
r ,i,, · p. •·\ , .
59

�53

CUAUHTÉMOC CANTLI GARCÍA

FlLOSOF(A Y SABIDURÍA EN
JOSÉ V ASCONCELOS

¿Cuál es la acepcion legítima de la palabra sabiduría, según
Vasconcelos? ¿Habla Vasconcelos de la hokmah hebrea o sophia griega o
sapientia latina? Nuestro filósofo anfibio, o nómada desarraigado, habla
de una suphia con raíz hebrea y en oposición al logos griego. Cienameme,
reconoce que el logos puede ser un instrumento para la filosofía, pues
corresponde al intelecto con sus leyes Oógica) aplicable al ordenamiento
formal y cuantitativo de la realidad. Y, sin embargo, no le basta a la
filosofía el logos, pues hay otros medios de conocimiento que a éste le son
insospechados. 63 Aquí cabe recordar que para el griego el lagos era aquello
que definía, describía o deáa qué eran las cosas. En ese sentido para
Vasconcelos ocurriría que una filosofía cuyo instrumento sólo sea el logos,
resultaría en una especie de logicismo o en matemáticas al estilo
Descartes o en un saber acerca del mundo de tipo abstracto separado de
1a realidad, que en cualquier caso tratariase de una filosofía incompleta.
Desde luego, esto tendria que ser así porque una filosofía según el iogos
aparecería como sin simiente, precisamente porque para Vasconcelos el
logos es "eunuco", como diría él: "un logos que por no poder amar es
infecundo".11,4

fundamentales de cada orden de los seres y de cada ser dentro de su
orden, orden físico, orden moral, orden estético',68

¿Cuándo hablamos de una filosofía completa? Evidentemente en
Vasconcelos una filosofía integral se engloba en la sabiduría. Entiende a
ésta como una ciencia de la experiencia que va desde "la percepción de
los sentidos hasta la más alta visión divina del rrústico". 65 Y, como la
sabiduría abarca la experiencia toda, resulta que el sabio es quien ensaya
una sistematización del conjunto del saber, unidad en que la parte explica
el todo y viceversa. ¿En qué consiste la tarea del filósofo sabio? Para
Vasconcelos el sabio que es filósofo tendría que superar al ideólogo pero
también al lógico, siendo capaz de discernir el sentido de la total
experiencia, que consiste en "un retorno a Sophia después del ejercicio
del logol'. 66

Consideración Final

52

¿Cuál es la etapa final de la filosofía? Aquella en que la filosoffa se
confunde con la sabiduóa, que en Vasconcelos corresponde a su llamada
filosofía estética que consiste en la síntesis de los heterogéneos67 • Por
ello, también entiende a la sa~iduóa como: "ciencia de las verdades

Ibíd. p. L Vll
Jbíd. p. XlV. En lenguaje excesivo, como surgido visccralmente, habJa
asconcelos .del /og()s como "castrado" e incluso, lo tacha de "homosexual".
65 lbíd. p. LXVI.
63

64

66
6

lbíd. p. LXI.
lbid p. LXIII.

Ha pretendido Vasconcelos hablarnos de la sabiduóa como un
filósofo; pero, lo cierto es que el teólogo subyacente en él se toma
teólogo declarado, porque, recuérdese, cuando discurre no lo hace el
hombre práctico, sino el místico. En este respecto, nos dirá que la
sabiduría se coloca más allá de lo uno como principio, tan sencillo, ya
que: "según la escritura, la sabiduría es Dios mismo"69• También ha
insistido en que la "revelación es la última filosofía" 70, de manera que,
desde su punto de vista: "por todos los caminos, el término final de la
especulación filosófica lo hallamos en el eros de evangelio"71
os es claro que la visión de Vasconcelos sobre la sabiduría es más
teológica que otra cosa. Por eso, Agustín Basave, con toda precisión nos
dice: "Digámoslo de una vez: la noción vasconceliana de sabiduría no es
filosófica como él pretende, sino teológica".72 Y, en lo dicho
teológicamente, termina Vasconcelos dándole un carácter hipostático a la
sabiduria. 73

José Joaquín Blanco74 nos dice que José Vasconcelos como autor fue
de variados contrastes, que suscita en el lector demasiadas cosas y nos
pone a vivir abigarrada y convulsivarnente.
¿Qué suscita en nosotros la filosofía de Vasconcelos? ¿Cómo nos
hace vivir lo que nos dice como filósofo? Sabemos que en muchos
aspectos el sistema Vasconceliano fue inconsistente, pero jamás su
aspiración. Por eso, tratábase él de un filósofo auténtico, ciertamente en
la medida en que auténticamente vivió su condición humana, en sus
contingencias y vaivenes, siempre asumiendo los riesgos conforme al
ideal.

68

lbíd. p. LXVl.

69

!bid.

Vascoocelos, Fi/()sefia estética p. 31 .
p. 126
2 Agustín Basave, Op. Cit. p. 87
' 3 "la sabiduría es pues, segunda persona, pero solo e11 el sentido de la Trinidad
católica, puesto que es consustancial con el creador" (Vasconcelos, Ut¡'ca, p. X11)
4 Blanco José Joaquín, Op. Cit. p. 212.
70

71 lbíd.

�54

55

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCIA

FILOSOFÍA Y SABIDURIA EN
JOSÉ VASCONCELOS

En esta manera, la configuración de su conciencia fue como nómadadesarraigado al igual que su filosofia. Persiguió en su especulación el
propósito de "orientar, fortalecer este fluir nuestro", s colocando en el
centro como problemática el tema del Destino, en la con ideración del
tránsito inevitable de la existencia en el mundo.

frontera de lo finito en aperrura de la conciencia a lo absoluto
trascendente, pero no como eros, según a concelos, sino como ágape.

Y, en la consecución de ese propósito en la filosofia la búsqueda
según Vasconcelos no puede ser otra que 'el sentido de la total
experie~,,161 _~ que nos retorna a la sabiduría.
De de luego, Vasconcelos como un hombre de su tiempo trató de
responder con su filosoffa a su circunstancia histórica. ¿Pero, tiene algo
qué decimos la filo ofía vasconceliana en el tiempo presente, el que
corresponde a la hi tona según nuestra circunstancia?
¡De de luego que íl i el tiempo de Vasconcelos tenía que ver con
una modernidad, el _presente corresponde a la denominada
posm dernidad en \~ué fu. razón está desacreditada. ¿Hoy la exigencia es
una filosofía co.Q ba e cientifica como lo pretendió Va coocelos? o
estoy eguro~ ~e ése sea el imperari o; peto lo que sí e que en medio
de una era en qu~ prevalece un nihilismo atroz, requerimos un filosofar
que privilegie la síntesis como lo hizo Vasconcelos. Pero, en la
orientación en que ha venido insistiendo Gutiécrez Sáenz77 , según el
funcionamiento de los dos hemisferios cerebrales, cuyas cualidades en
cada uno son opuestas, que sin embargo pueden ser complementarias
precisamente por aquella íntesis, resultado de la labor filosófica. ¿ n
qué término ? Bien sabemos que el hemi ferio cerebral izqui rdo es más
lógico y conceptual, orientado a la ciencia; cuando, el derecho es más
intuitivo y místico, en dirección a la sensibilidad artística. El primero
sería e crucrurado, qu bien podemo repre entar en la episteme/lógica y el
segundo desestructurado, cuya representac1on puede ser el
nous/intuición. ¿Qué e pretende aqw? na filosofía de sínt is que logre
coordinar/ armonizar la lógica respecto a la intuición ¿CuáJ seria el
resultado? Una visión/intelección más amplia en u horizonte, más total
Evidentemente la intención es que la lógica le conceda paso a la
intuición, y en el enlace esrrucru:ra y desestructura, el mundo lógico se
abra a la posibilidad de un trasmundo intuitivo, que es un rraspa ar la

,, Vasconcelo , U ka, p. "VIII
16

lbíd. p. LXI

..., Gutiérrez Sáenz. Raúl, lntrodNcción a la Filosofia.

ditorial Esfing México 2000.

Filosofía en oáentación a la abiduría&gt; una oportunidad para superar
el nihilismo de la era posmoderna en su fase de incredulidad, que no e
sino la falta de certidumbre ante el de enlace del destino final. Y en
referencia al destino personal como desenlace&gt; nuestro "místico
iluminado" en su afán de abiduría como filósofo bien p drá d cir, con
re onancia para lo áempo :

"aCtldo a la misericordia divina, sin cuya gracia esta pobre
omga que so ,ja111áJ se dese,1110/vería en crisálida"

�LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI
EL NACIMIENTO DE LA
FILOSOFÍA POLÍTICA EN EL ISLAM
Dr. Zidaoc Zeraoui'
Profesor-invc tigador del
Depto. de Relaciones Internacionales

ITES 1

Al Farabi no es un caso aislado del pensamiento islámico. e sitúa dentro
de la gran tradición filosófica del Islam medieval con Al-Kindi, v1cena,
Averroes, Iba Jadúo, etc. Aunque la gran mayoría de ello e han
inspirado de las obras griegas, en particular de Aristóteles' y de Platón,
lograron insertar los aportes helénicos a la realidad del mundo
musulmán, enriqueciendo la filosofía anterior2• Los temas de los debate
•Autor de varia obras obre el I 1am y el pensamiento mu ulmán. us últun
trabajos on Arab lm111i¡,ratio11 i11 Mtxico, Texas, Augustine Pres , 2003 r lslnn, y Politira.
Lbs proresos políticos árabrs ronl 11,porá11eos, Méxic , Ed. Trillas, 2004.
1 Dentro de e ca línea de relacionar los autores griego y lo 616 ofos árabes
tenemos por ejemplo: Abed. hukri. AriJtoltlian Lo¡/r a11d tht Arab,r Lo,w1,1¡,e i11 A(fnrafn,
University of ew York Press, 1990 o Mahdi, 1uhsin. / l(farabi's Pht/osopb of Plato 011d
Aristotlr, ueva York, lthaca Press, 1969.
2 Para e te debate de la aportación dd Islam al pensamiento filo. ófico cfr. .-\bed
Yabri, Mohamed. El lt1.ndo filosófico árabe. I Farahi, Al'tcma. Ai•tf7'Vt'S, Ál'm,pau, lbn Jald1'11,
(traducctón del árabe, o ta e índice de Manuel . reria García), Editorial Debate,
1998. "E ta obra ofrece un nuevo acercamiento a la trad,ci · n fiJ ófica árabe realizado
de de su propio interior. e trata de un eofi que que bu_ca re ponder tanto a las
~ondiciones científica actuales como a la inquietude. ideológicas, urgida del
renaámienro nacionalista de fines del XI r que han promovido la recuperación del
legado árabe. Se parte de Ja premisa de que la füo ofia árabe no con iste como la gri ga
o europea moderna }' contemporánea, en una reioterpreración ince ancemente renovada
de su propia hi roria, ino en un conjunto de interpretaciones independientes entre si,
de otra fiJosofía, la griega; interpretaci nes que subordinaron un mismo material

cogrutiYo a fines ideológico diferentes e incluso cfo·er~emes".

�58

LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI
EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFIA POLITICA EN EL ISLAM

ZIDANE ZERAOUI

filosóficos en el Islam de los primeros siglos serán retomado solamente
hasta la ilustración en Europa o como en el caso de Ibn Jaldún basta el
siglo XIX con Engels y Marx.
Aunque el mundo islámico haya tenido una larga lista de pensadores
durante esta época, Al Farabi destaca entre todos ellos. "Inclusive para
pensadores de la talla de Avicena y Averroes, (fue) el equivalente de
Platón o de Aristóteles"3•
Al Farabi reintrodujo en el pensamiento islámico medieval del siglo X,
la filosofía de Platón y Aristóteles, demostrando que era la única apta
para explicar el desafio de las religiones reveladas al pensamiento
filosófico. El discípulo de la escuela de Alejandría, considerado como el
fundador de la filosofía política islámica, fue poco valorizado e,;i el
mundo occidental durante siglos◄.
Las concepciones griegas del bien y del mal, de la virtud y del vicio, de
lo público y de lo privado fueron trastornadas por el surgimiento de las
religiones reveladas, en particular del Islam por su visión de la sociedad
regida por las leyes divinas. Sobre las grandes preguntas de la vida
política, los teólogos y los juristas fueron indiferentes y no podían
resolver el dilema entre comunidad política (gobernada por leyes
humanas) y comunidad islámica ordenada según la revelación divina.
Tampoco la teología podía responder a la existencia de una multitud de
sistemas políticos incluso nacidos de una misma religión.
Muchos filósofos del pórner periodo del Islam habían planteado
problemas similares, pero enfocándose sobre el individuo y no la
colectividad Con el desarrollo de la filosofía política, Al Farabi podfa
responder a estos dilemas. "Tenía que regresar a los fundamentos de la
investigación filosófica para introducir la política en el pensamiento
islámi&lt;;:o y atraer la filosofía clásica hacia el Islam"5• La filosofía política

pemuna reintroducir "el espmtu filantrópico de la filosofía" según
Muhsen Mahdi, privilegiando el análisis del lugar que ocupa el hombre
en la ciudad, en la nación o en la comunidad religiosa, enfoque que
permitía reforzar lo público sobre lo privado, el colectivo sobre el
individual.
Según Muhsen Mahdi "a lo largo de los diez iglos que separan Ocero
de Al Farabi, ninguna filosofía importante logró -acercarse a la filosofía
política, como tampoco insertar en su seno una posición dominante,
central y decisiva a la filosofia política"6 como lo logró el egundo
Maestro.

1. El Magíster secundus
El Magíster secundus (el segundo maestro) de la Edad Media
(Aristóteles fue designado el Magíster primus) conocido como Al
Farabi7 nació en el pequeño pueblo de Wasij 8 cerca de la ciudad de Farab
en Transoxiana, en el 8709 (.y murió en 950 a la edad de 80 años) como
Abu asr Mohammad Ibn Mohammad Ibn Tarjan Iba Uzalagh Al
Farabi. Sus padres eran persas emigrados en el Turkestán histórico (hoy
dividido entre Turkmenistán, Kazajstán y Uzbekistán). La accual
República de Kazajstán reconoce en Al Farabi su mayor gloria histórica:
la Universidad acional del Estado Kazajo lleva su nombre y desde 1993
los billetes de más de 200 tenges (moneda nacional kazaja) muestran su
supuesto retrato, aunque la ciudad natal de Al-Farabi, se encuentra hoy
día en Uzbekistán.
·
Al Farabi, hijo de un general completó sus estudios en Farab y luego
en Bujara para después trasladarse a Bagdad para su ciclo superior. Logró
1ahdi, Muhseo. fA fondaíion de la philosophit1 politíque en el Islam ... Op. Cit.
Para tener una visión más completa de la vida de Al Farabi se recomienda el
ensayo muy conciso de Cruz Hernández, Miguel "Al Farabi", en Historia de lo filosofa
española. Filosofa hispa110-n111sulmana; A ociación Española para el Progre o de las
Ciencias, Madrid, 1957, tomo 1, págs. 73-104. Para entender el pensamiento de Af
Farabi cfr. Davidsoo, Hecbert A. Alfarabi Avicmna, and At'errots, on lnlelled - Thtir
Cosmologits, Theories oj tbe Actfrt Intelfert and Theories of Human fotellect , niversicy of
California Press, Los Angeles, 1992. .
8 Tomado de •·•A/ Farabi" en www.alahram.org
9 Mahq.i, Muhsin.
Jo11dation dt la phi/01ophit politiq,,e m Islam. Op. Ot. da la fecha
de 870 míentras que Corbin, Henry. Histoin de philosuphit islamiq11t, París, Ed. Gallimard,
1986, menciona La fecha de 872. Inclusive otros autores hacen referencia al año 864.
Cfr. Bushmiller, Paul M. "Argumen of AJfarabi' Book of Religión" e[\ Internet
tomado el O de noviembre de 2000
6

~

Agnés ''La cité vettueuse d'Alfarabi" en Le M.onde des /it,m, 26 de enero
de 2001.
4 Muhsin Mahdi ha consagrado años de investigación para hacer conocer las obras
de este erudito filósofo del Islam. Cfr. Mahdi, Muhsin. La fandah'on dt la philosophir
poli/i4Nt tn Islam. La citi verfrmm d'A(forabi, París, Ed. Flammarion., 2000. En la primera
pa.tte de la obra, sitúa a Al Farabi en su contexto histórico y filosófico, para luego
comentar su obra política }' filosófica en particular La Ci11dad virl11osa. En la última parte,
presenta La lectura de Platón y Aristóteles por Al Farabi mismo, para concluir sobre la
influencia de.\ pensador islámico en la filosofía judía elaborada por Maimónides en el
siglo XIl asj como en cl pensamiento occidental cristiano desarrollado por Santo
Tomás en el siglo XIII. •
5 Devictor, Agnés. Op. Cit.
3 Devictor,

59

u

�60

LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI
EL NACIMIENTO DE lA FILOSOFIA POUTICA EN EL ISLAM

ZIDANE ZERAOUI

dominar varios campos del pensamiento así corno de la tecnología.
Viajero incansable, recorrió varias partes del mundo islámico, en
particular Damasco y Egipto, pero regresaba regularmente a Alepo, Siria,
a la corte de Seif Ad-Dawla con el cual logró tejer una fuerte amistad. Es
precisamente en esta ciudad que su fama rebasó las fronteras del mundo
islámico.
En un primer tiempo, trabajó como q~ Guez islámico), pero
posteriormente se dedicó exclusivamente a la docencia, encontrando su
verdadera vocación.
Al Farabi hizo aportaciones importantes a la ciencia, la filosofía, la
lógica, la sociología, la medicina, las matemáticas e inclusive en la música
(Kitab al-musiqa o El libro de la música 1~, pero su mayor aporte sigue
siendo su filosofía política.
Al-Farabi viajó toda su vida de país a país buscando el contacto con
los filósofos y los hombres sabios de su tiempo para aprender más sobre
los secretos de la naturaleza.
''Ningún peligro lo desmotivó; nada pude hacer cambiar su búsqueda.
Muchos soberanos trataron de retenerlo dentro de sus cortes, pero
siempre se rehusó a descansar hasta descubrir el gran objeto de su vida:
el arte de preservarla por siglos y el arte de hacer oro hasta donde se
requería. Esta manera de vivir al final le fue fatal. Estuvo un día en La
Meca, no tanto por razones religiosas sino filosóficas, cuando a su
regreso a través de Siria, se paró en la corte del sultán Seif Ed-Dawla
quien era reconocido co~ o el protector de las ciencias. Se pre entó con
sus atuendos de viaje frente al monarca y a su corte y s.in invitación, se
sentó sobre el sofá, al l~do del Príncipe. Los cortesanos y los hombres
sabios se indignaron y el Sultán, que no conocía el intruso, estaba
tentado de seguir el ejemplo de su gente. Se volteó hacia sus oficiales y
les ordenó expulsar el presuntuoso extranjero del cuarto. Pero, Al-Farabi,
sin moverse, les pidió que quitaran su manos de encima y con toda
calma se volteó hacia el Príncipe diciéndole que no sabía quien era su
invitado sino lo hubiera tratado con todos los honores, no con violencia.
El Sultán, al contrario de la réacción que muchos monarcas hubieran
tenido, admiró su sangre fria y le pidió que se acercara aún más a su sofá

En 1:"úsica, AJ Farabi se ha destacado primero como un teórico y ha escrito
vanos ensaros obre teoría musical. Además ha construido varios instrumentos o ha
mejorado el onido de lo existentes. Finalmente fue un arásta en si mismo \' abía
tocar varios instrumentos como lo demuestra la anécdota citado anteriormente. ·

61

entablando una larga conversación sobre ciencia y filosofía divina. Toda
la corte quedó maravillada con el extranjero". 11
Esta anécdota sobre el autor muestra varios puntos: la ilustración de
varios monarcas como Seif Ed-Dawla y el carácter enciclopédico de Al
Farabi que causa admiración enrre su público.
De h cho, después de responder a toda las preguntas sobre filosofía
que se le hacía, se le preguntó 9ue si un hombre tan sabio también
conocía algo sobre mú ica. 1-Farabi, según cuenta la leyenda no
respondió, pero se puso a cocar el laúd canto con música romántica
como sonidos para bailar, dejando su audit0rio extasiado. Al finalizar el
dia, el soberano Seif Ed-Dawla le rogó quedarse en su palacio, pero AlFarabi le explicó que no podía descansar hasta encontrar "la piedra
filosofal' . atiendo de Damasco, encontró la muerte en el desierto sirio,
probablemente atacado por algunos ladrones. in embargo, en realidad
Al Farabi no murió en el desierto sino en Damasco.
Verdadera enciclopeclia (según su biografía abía etenta idiomas:
turco persa, árabe, etc)12, Al Farabi estudió gramática, filo o fía, música,
matemáticas, ciencias, etc y veía su vocación como el gran filósofo que
debía rescatar la sabiduria que nació en Mesopotamia y en Caldea,
transitó por Egipto, pa ó a Grecia y que debía volver a su tierra natal.
A pe ar de que la mayoría de sus obras se han perclido, se conoce que
escribió 117 (43 en lógica, 11 en metafísica, 7 en ética, 7 en Ciencia
Política, 17 sobre música, medicina y sociología y 11 comentarios de las
obras griegas. 13 Afpharabius (de su nombre en latín) falleció en Damasco
a los ochenta años, en diciembre de· 950 (339 h.). En Bagdad estudió
medicina al lado dcJ médico cri tiano Yuhanna ben Haylan · fue
condiscípulo del también cristiano bu Bi r !atta. demá viajó a lo
largo del Medio Oriente a la búsqueda del conocimiento. Sus trabajo
cubren una gran gama de especialidade , desde filosofía matemáticas y
medicina, pero on su comentarios sobre la obra de Platón )r
Aristótele que lo bao llevado a la posteridad. luchas de u obra han
desaparecido, pe'ro e han encontrado treinta trabajos suyo en idioma
original, el árabe, ei en hebreo y tres en latín.

_ 10

Mackay, Charle . ".\lrmoirs oj" Pop11lt1r Drsilraio11I', Vol.3 romado de lnterner.
P· Corb"10, H enry. orp. e·
?r
11.• P·--:&gt;" Cfr. "Al Farab1" en http://member .tripod.com/~ wzzz/ PARABI.hm,1.

11

�62

ZIDANE ZERAOUI

LA CIUDAD IDEAL DE AL- F ARABI

63

EL NACIMIENTO DE LA FILOSOF[A POLÍTICA EN EL ISLAM

2. Un obra enciclopédica
Dentro de sus principales obras encontramos Fusus al-Hikarn que
durante muchos siglos fue la obra básica de estudios en muchas
instituciones tanto islámicas como occidentales, Kitab al-ihsa al '{Jlwn
(Catálogo de fa¡ . Ciencia/ 4 o De Scientiis en latín) que presenta de una
manera muy didáctica las distintas ciencias de la época del por qué de
su importancia, Ara ahl al Madina al-FadH.a (La ci11dad virt11osa),
contribución temprana a la Ciencia política y a la sociología.
Podemos enfatizar tres puntos de la filosofía de Al Farabi:
•

Tesis sobre la diferencia no solamente lógica sino metafísica entre

la esencia y la existencia de los seres creados. La existencia no es un
carácter constitutivo de la esencia, es un predicado, un accidente de
ésta.
• Teoría sobre el Intelecto 15: la emanación de la Primera Inteligencia
a partir del primer er (Dios) r sus tres actos contemplativos (que
generan una tríada de una nueva Inteligencia, nueva Alma y nuevo
Cielo) y que se repiten en cada una de las inteligencias jerarquizadas
hasta la décima Qa inteligencia agente). Las primeras esencias
divinas, los astros-dios en Aristóteles, se vuelven en Al Fa.rabi
"inteligencias separadas', que Avicena calificará de Ángeles.
• Su teoáa de la Ciudad Ideal 16 (o la Ciudad Virtuosa) tiene una
huella griega por su inspiración platónica 1 pero responde a las
aspiraciones filosóficas y misticas de un pensador del Islam. u
Ciudad abatca el coojunto de la Humanidad no solamente una

Cfr. Al Farabi. El ,atálogo d~ las de,uias, edki6n del texto árabe con los dos textos
latinos y traducción española por Ángel González Palencia, r ladrid, CSlC, 1932.
is Cfr. Davidson, Herbert A., Op. C,t para la discusión obre la teoría del intelecto
de Al Farabi. Davidson en su obra hace la distinción entre el intelecto potencial y el
intelecto activo como lo de arrolló riscóteles. fochos filósofo medievales tanto
musulmanes como judío , cristianos la consideraron como la llave para de cifrar la
naruraleza del hombre y del universp. Después de este análisis, David on se enfoca a
como Al Fa.rabi, Avicena y Averroes resolviecon esta problemática y en particular al
desarrollo dd intelecto activo y la e."&lt;.istencia de·varios intelectos dentro de su enseñanza
cosmológica y epistemológica. demás del impacto de sus pensamientos en los
posteriores escritos musulmanes, judíos }' escolásocos.
16 Cfr. Mahcü, 1uhsin. Op. CiJ.
14

porción de ella. Está ciudad tiene al Profeta-Imam 1 como guía
supremo, teoría que fue retomada por la escolástica judía, en
particular en Maimónides. La Ciudad Virtuosa no es un fin en sí,
sino el medio para llegar a la felicidad final de los hombres. El
interés de AJ Farabi para la realización no se limita a la salvación
individual de la persona, pero también a todo la comunidad, una
salvación social y política. Además su interés no se limita solamente
a una sola ciudad, nación o comunidad, sino a toda la humanidad
entera y a todos los hombres civilizados.
En su Catálogo de /a.r Ciencias (Kitab al-ihsa al 'Ulurn), el Segundo
Maestro preci a que "nuestro propósiro al escribir ste libt0 es enumerar
las ciencias conocida como tales, dar a conocer codo lo que comprende
cada una de ella , las parte de aquellas que la tienen, y lo que
comprende cada una de esta partes. Hemos dividido este libro en cinco
artículos: 1º, sobre la ciencia del lenguaje · sus parte ; 2°, s bre la ciencia
de la lógica y sus partes; 3º, obre la ciencia d las matemática , que
comprende: la aritmética, la geomerría, la óptica, 1a astronomia, las
matemáticas la mú ica, la ciencia de los p os ) la ciencia de ingeniería·
4º, sobre la fí ica · sus partes, y la metafísica con las suya ; 5º, obre la
política, el derecho y el Kalam (teología i lámica)".1
La concepción de la obra tiene varios objetivos según lo que el mismo
autor precisa. En primer lugar, el libro e tá destinado al estuctiante que
quiere aprender y explorar cualquiera de las ciencia de critas. De esta
manera d alumno abrá como dirigirse a donde investigar, a í que el
beneficio que podría sacar del aprendizaje de esta ciencia. En segundo
lugar, se pu de utilizar el libro para comparar las ciencia en lo que se
refiere a su excelencia, su utilidad, su pre□ sión., etc. En tercer lugar, Al
farabi trata de evaluar a los i norante que pretenden dominar una
ciencia preguntánd le enumerar la parte de la ciencia r u contenido .
El cuarto punto e refiere a la utilización que e puede hacer de la obra
para erificar lo con cimiento de alguien que sabe de la ciencia y así
determinar la profundidad de u aber. Finalmente, el libro puede serY1r a
lo que bu can una educación rápida y que quieren con ccr las grande

El l marn es el guía de lo hombres quien para Al Farabi llene toda las vi rtudes
humanas y filosóficas. n Platón revestido del Profeta ~iah ma.
1 introducción de Al Farabi. Catálo¡,o dt las Ciwrias, fadrid, C I y Edit. Deba te,
1953. Traducc ión de ngel GoruáJez Palencia quien ofrece también una versión en
latín y cl texto original árabe.
1~

�LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI

ZIDANE ZERAOUI

64

65

EL NACIMIENTO DE LA FlLOSOFIA POÚTICA EN EL ISLAM

lineas de cada ciencia e imitar a los hombres de ciencia a fin de sentirse
miembro de la élite cognoscitiva.

en los otros-, es para lo que el hombre, que busca la verdad en todas sus
especulaciones, necesita de los cánones de la lógica2°.

Su Kitab AJ-ihsa al 'Wum es una mini enciclopedia para el lector
que busca entender los principios y finalidades de la ciencias conocidas
en su época. De hecho Al Farabi advierte al lector del peligro de las
generalizaciones y de la superficialidad en la argumentación, razón por la
cual el mismo maestro recomienda que sí un let-tor requiere profundizar
en el conocimiento, debe leer su obra, pero si no quiere un saber )
solamente una argumentación de "café", no tiene por qué perder su
tiempo en la sabiduria.

En la quinta parte de la obra, AJ Farabi nos da una clara definición del
por qué el estudio de la Ciencia Política y de su alcance, además de los
fines mismos de la Ciencia política. Ésta: "se ocupa de las diversas clases
de acciones y costumbres voluntaria , de los hábito , caracteres,
inclinaciones y disposiciones naturales, de los cuales derivan aquella
acciones y costumbres; de los fines por 1 cuales e obra; de cómo
conviene que exi tan en el hombre, y cuál es la manera de ordenarlo en
la dirección en que conviene que existan en él, y la manera de
conservarlos. Di tmgue entre los fine por los cuale e realizan la
accione y se u an la costumbres (...)

Este discurso farabiano tiene una resonancia moderna como en la
obra de Luis Villoro Creer, Saber y Co11ocer19quien plantea las mismas
diferencias entre creer que es el conocimiento del hombre de la calle sobre
cualquier temática, saber que es un conocimiento má profundo por la
educación y las lecturas y conocer que implica una profundidad analítica de
los fenómenos que no se logra sino con la investigación y la reflexión.
Estas mismas diferencias encontramos en AJ Farabi en su Kitab.
Para Al Farabi, la lógica no es solamente una disciplina, sino un arte,
porque permite dar "los cánones cuyo objeto es rectificar el
entendimiento, guiar directamente al hombre en el camino del acierto y
darle la seguridad de la verdad en codos los conocimientos racionales en
que cabe que yerre; además, le da las reglas que le hao de preservar y
poner al abrigo del error y del sofi ma en las materias racionales; además,
le da las reglas nece~arias para aquilatar la verdad de aquellos
conocimientos en que cabe que el entendimiento caiga en el error.
Porque es de advertir que entre los juicios racionales los hay en que cabe
el error, pero hay también algunos en los que no e posible que el
entendimiento se equivoque en manera alguna, a saber, aquellos juicios
que el hombre encuentra en u alma grabados, como si hubiese sido
creada con el conocimiento cierto de ellos. Tale son los siguientes: «El
todo es mayor que la parte.&gt;&gt; «Todo número tres es impar.►► Hay además
orros juicios en los que puede equivocarse y apartarse de la verdad para
[caer] en lo que no es verdad: Estos juicios son los que se adquieren
mediante la reflexión y el razonamiento o sea por medio del silogismo y
la inducción. Para con eguir l~ verdad con certeza en estos juicios - y no

19

Villo ro, Luis. Crur, ahtr_y Conocer, México, iglo X..,], 19 2.

"Analiza las acciones y las costumbres, y demuestra que aquellas de
las cuales e obtiene lo que realmente es felicidad, son la obras buenas,
honestas y virtuosas, y las que no producen esto son las mala ,
deshonesta e imperfectas; que la causa de que e. i tan en el hombre es
para que los actos y co tumbres buenos ean puestos en práctica en la
ciudades y en las colectividade ordenadamente y se cumplan en común.
Demue tra que codo esto no puede adqufrir e sino mediante una
autoridad (...). Tal poder e el reino y la realeza, u otro nombre que
quiera el hombre darle; la política es el efecto de esta fuerza.
"La autoridad es de do clases: una, que hace posible las acciones,
costumbres y hábitos voluntarios, de lo que naturalmente se deri\'a lo
que realmente es la felicidad (...) y autoridad que hace po ibles a la
ciudades accione
disposiciones de· las cuales se derivan co as que
parece qu son felicidad, sin que realmente lo sean, y é ta es la autoridad
ignorante. E ta última clase e subdivide en otra mucha , y cada una de
ellas toma el nombre del fin que se propone y sirve, y serán tantas como
sean las cosas que busque en calidad de fines o intenciones; si bu ca la
riquezas, se llamará autoridad de la aYaricia; i va tra los honore , se
llamará autoridad de la vana loria; y si se preocupa de otra cosa distinta,
será nombrada con el nombre de la cosa que tenga por fio.

"Demuestra que el poder real bueno se compone de dos fuerzas: una,
la fuerza que e funda sobre las leyes univer ales; otra la fuerza que el
hombre adquiere mediante la producción de acciones civile v mediante
las prácticas de operaciones (...)

:,i

Al Farabi. Catálogo de las Cimda1. Op. Cit.

�66

LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI

ZIDANE ZERAOUI

67

EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFIA POÚTICA EN EL ISLAM

"La filosofía política da las reglas generales en todo lo que a ella toca
respecto de los actos, costumbres, hábitos voluntarios y demás asuntos
en que se ocupa, y da también los planes para medír estas acciones en
cada caso y en cada tiempo, y enseña cómo, con qué y con cuánto hay
que medirlas(...)
"Estudia también los modos y las habilidades de gobernar, y los
medios que es preciso poner en práctica, cuabqo se han convertido en
ignorantes las ciudades, para que vuelvan a la primitiva situación.
Demuestra, además, cuántas cosas integran la fuerza real buena, pues
unas son las ciencias especulativas y prácticas, y ellas tienen una fuerza
adjunta, resultante de la práctica tenida durante la repetición de los actos
en las ciudades y colectividades, y ella es la fuerza por cuyo respecto se
inventan las leyes con las cuales son posibles las acciones, hábitos y
costumbres según cada tribu, o cada ciudad, o cada pueblo, y según cada
condición o accidente (...)
"Enseña qué es lo que conviene hacer para que no se interrumpa el
gobierno de los reyes. Muestra qué condiciones y caracteres naturales
conviene buscar en los hijos de los reyes y en otras personas de esta
clase, de modo que por ellos sea digno de ser elegido un rey, después que
falte el que gobierne; enseña qué conducta debe seguir aquel en qu.ien se
hallan estas condiciones naturales y cómo conviene educarlo parz. que
consiga adquirir la fuerza real y llegue a ser un rey completo; y junto con
esto conviene que no sean nombrados reyes en manera alguna aquellos
cuya autoridad sea ignorante (...)"21 •
La Ciencia Política según Al Farabi debe ser respaldada por el
Derecho 9ue se debe distinguir del dogma propio a la religión que no se
discute y solamente se acepta porque son "las afirmaciones establecidas
respecto de Dios o de sus atributos, o respecto del mundo y cosas
semej-a.ntes; las operaciones son, por ejemplo, los actos con los cuales se
honra a Dios y aquellos otros con los cuales se obtienen las ordenanzas
de las ciudades. Por esta causa la ciencia del Derecho tiene dos partes:
una que trata de los dogmas; otra que se ocupa en las operaciones"22 .

3. La filosofia de Al Farabi
Un trabajo bastante completo para interpretar al pensamiento de AJ
farabi lo encontramos en el ensayo de Paul M. Bushmiller sobre
"Argument of Alfarabi's Book of F.eligión" 23 . Para lograr su análisis, el autor
tornó como punto de referencia a las obras de Al Farabj corno El catálogo
de las Ciencias, El libro de la Religió,14, Afaris111os seleccionado!' y El logro de la

falicidad. 26
En su obra El libro de la Religión (Kitab Al-Milla) 27 Al Farabi tiene
eres planteamientos: dos cfuec.tos y uno implícito. En primer lugar define
a la religión, como existe en una comunidad (en referencia a la umma, la
comunidad i lámica), quien fundó esta comunidad y como está dirigida.
Su objetivo es discutir sobre el orden y la prosperidad, temas recurrentes
en las obras de Al Farabi en su búsqueda constante de la felicidad,
derivados de una religión y de un objetivo comunes. Este planteamiento
viene a ser un elemento central en la concepción de nación que aparecerá
hasta los siglos
III y Xl en Europa, in embargo para nuestro
autor estos elementos son de orden divino. El argumento implícito está
en la definición de la Ciencia Políáca dentro de una grupo humano al
cual le fue revelado una religión monoteísta. sí, es la religión que define
a la comunidad y que constitu ·e el marco en el cual se desempeña el rol ,
el punto de partida de la Ciencia Política. La filosofía (de la cual la
Ciencia Política es parte en la época de Al Farabi) nos permite a través de
un proceso de reflexión conceptual encender a Dios y los objetivos de la
religión.
"La religión es una serie de opinione bien delimitados y prescritos
para una comunidad por su primer gobernante. Si éste es virtuoso
logrará la felicidad para sus seguidore . i es ignorante, buscará
solamente para si mismo ganar los bienes ) hacerlos instrumentos de su
gobierno ' 28 •

Bushmiller, Paul J\l. Op. Cit.
Al Farabi. Book oJRlligion, Traducción Chades Butten onh, Edición de I\1uhsin
Mahcli, 2000.
25 Al Farabi. SelettedAphoris,m, Traducción y edición Chacles Butterworth, 2000.
u, Cfr. Al Farabi. The A ttai11111enl of Happi11m (trans. ~lushio Mahdi) Col. Medieval
PoliticalPhilosophy d. Ralph Lerner&amp; ;,..tuhsin Mahdi, lthaca, ue,·a York, 1963.
} 7 E/ libro de la religió11 en Al-Farabi . Obras .filosófiro-polítims, Madrid, Edit. DebateC IC, 1992.
28 Al Farabi. Book of Rlligion, Op. Cit.
23

24

21 Ídem.

22

Ídtm.

�68

LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI

ZIDANE ZERAOUI

La v1s1on de Al Farabi de la religión no es cerrada. Plantea la
posibilidad de la exi tencia de varias religiones, pero el criterio no es la
Verdad, ioo la realización de la felicidad.
Para 1Farabi, la filo ofía debe entender lo que es la religión. Pero si
traca de hacerlo debatiendo con otra religión desde su propia perspectiva
religio a, este enfoque no e científico. Para entender a la religión, el
filósofo debe entender que ésta no es una ciencia ru una filo ofía. La
religión con iste en cuatro elementos: las opinione teórica , las
actividades teóncas la opuuone prácticas y la actividades práctica . n
punto de convergencia entre filosofía y religión parece relacionarse con
la cuestión de la teoría: ambo e preocupan del mundo como totalidad y
en particular de lo superior. in embargo existe una diferencia
fundamental entre ellas. La religión exprc a la verdad en término no
científicos, pero ordinario y comun.e , pero utilizando también
expres1one para designar a arios elementos de la propia religión. Dada
esta característica pensar en la creación de una religión filosófica o
cienúfica es un contra entido. Es no entender la esencia misma de la
religión.
"La utilidad de la filosofía es conocer la verdad, la religión e buscar la
felicidad del hombre. i el gobernante primero es vinuoso y su gobierno
es verdaderamente inuoso, entonces, por medi de lo que ha
promulgado lo que únicamente intenta es obtener la felicidad última y
verdadera para él y para quiene bajo su gobierno. sta religión es una
religión virtuosa" 29 •
El criterio religioso ·deja de er la revelación sino la práctica, la
bús9ueda de la felicidad. i una religión no lo logra, debe de aparecer a la
muerte del gobernante-profeta 9ue la mstaur ·.
Los biene de la ignorancia como lo define Al Farabi son la riqueza,
los placeres, el honor, la gloria y las conquista . El gobernante ignorante
los bu ca para satisfacerse a si mi mo y a veces también para su propia
población. in embargo, el líder sabio debe tender a una política
convergente con la r velación clivina. Así, la comunidad fue e tablecida
por Dios, pero la conducción· se debe a un hombre, un líder político
escogido por Dios (por ejemplo el Profeta) quien debe tener la sabiduría
de conducirla a través del tiempo y de la circunstancias, aunque ean
negativas. Es una suerte de Arte y de Gencia, pero también una forma
de la revelación.
l'I

El /ihm A, /11 rrliJ..ió11 en 1\1-F:uabi. O/iras /ilosófiro-bolíJwu. p. 3.

69

EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFÍA POUTICA EN EL ISLAM

Aquí es importante subrayar que su visión de la religión no se resume
a una erdad absoluta sino a "acciones y opiniones". La Revelación
tiene sentido y un propósito solamente en manos de alguien que renga
un alto valor de razonamiento. El fin de la acción del lider e el
establecimiento de la religión paca la felicidad del grupo, pero ésta e
entiende solamente si el credo personal llena las lineas morales
establecidas por la razón y la armonía. La religión ordena la comunidad
como el régimen político gobierna la ciudad. La razón debe ser el único
criterio de erdad y la propia religión e una simbólica representación de
ésta.

n su obra Selected Aphorisml°, Al Farabi nos pone en guardia contra
una interpretación de la felicidad como recompen a material. E un
conocimiento que deberno seguir para lograr nue tra propia finalidad.
La Ciencia Política permite analizar para él a La oci dad después del
primer gobernante. 1 primer líder, el Profeta, recibió la revelación para
conducir su comunidad. Los suce ore s n juri tas 31 dentro de un cuerp
de tradiciones que deben mantener r racionalizar para el orden de la
polis, mientras que la comunidad religio a tiene otra finalidad,
simbólicamente expresada en la pregunta: ¿Qué es r para qué e tá el
hombre?
La visión de Al Farabi s bre el papel del Derecho como un
instrumento racional de organización ocial viene de la posición de la
corriente teológica de los mutazilitas, llamados también lo teólogo
racionalistas del Islam. sta corriente, aceptada como interpretación
oficial del Islam hasta el 8 4, buscaba unir la razón con la fe. La fe no
puede ir en contra del pensamiento racional. on lo defensores de la
unicidad de Dio r de la justicia de Alá.

Lo principio

32

de los mutazilita .on:

'º Al Parabi. Seltrltd Apboris'1JJ, Op. Cit.
Al arabi cuando habla de lo juri tas hace refrrenc1 a los e rucli o de la ley
musulmana, la haria. En efecto, en el Islam, la reología no fue una disciplina
desarrollada, mientras que la jurisprudencia permitió interpretar a la leyes incluidas en
el Corán y en la unna, la tradición del Profeta. i, el primer gobernanre, el Profera, no
necesila er juri ra p r la misma revelación pero lo califa (,·icano del Pr ftta) deben
nea: ar1amcnte interpretar y aplicar la lt!y islámic ..
~ fr. Zeraoui, Zid.m.e. ls/11m y políhro. Op. Cit.
ll

�LA CIUDAD IDEAL DE AL- FARABI

ZIDANE ZERAOUI

70

71

EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFIA POÚTICA EN EL ISLAM

•
•
•
•
•

iegan a Dios sus atributos (por temor al antropomorfismo). El
Corán es Creado. Sería increado si Alá era "hablante", cualidad
humana y no divina.
Libre Albedrío.
Condición intermedia del musulmán pecador entre fiel e infiel.
Eternidad de la recompensa y del castigo.
Ley re elada versus la ley racional: la voluntad divina no puede
contradecir la ley moral racional. 1 profeta O es infalible, el
Corán E imitable, la comunidad ES infalible.

Los fundamento de estos principios se encuentran en los s1gruemes
planteamientos:
• El deber del Imán es la justicia: los musulmanes tienen el derecho
de rebelarse contra él a mano armada si no acata este deber.
• Dios no puede ser la causa del mal: es el hombre el autor y por
ende es responsable de sus actos (es el principio del libre albedrío).
• Plantean el concepto de la "gente de la justicia" (Ahl al-adl): la
razón precede al texto, en el sentido que la razón está implícita en
el Corán.
• Dio no privilegia a sus criaturas: todos son iguales en derecho
corno en deberes y por esta razón tamo el Profeta como cualquier
musulmán son iguales frente a la justicia divina.
•
iegan la intercesión el día del Juicio Final: mientras que muchas
corrientes teológicas ven a Mahoma como el intermediario en el
juicio fina~ para los mutazilitas inclusive, el propio Profeta va a ser
juzgado ese día.
Las principales figuras de la corriente mutazilita son: Wasil lbn Atta,

Amru Al-Maqsus quien fue tutor de Muawiya IJ (hijo de Yazid) quien
abdicó por estas creencias y su mentor fue enterrado v· o y Ghailan AlDirnasbqi.
Dentro del pensamiento de Al Farabi aparece claramente muchas de
las ideas mutazilitas, los racionalistas del Islam. Todos los actos del
hombre penenecen a Dios, pero el hombre tiene el potencial de la acción
que le permite tener la responsabilidad de la ejecución. El bien y el mal se
realizan por las acciones voluntarias del ser humano. Pero, la realización
de la perfe~ción no puede concretizarse por un solo hombre, solamente
la persona acruando en grupo llega a la felicidad, apartándose del error y

del mal. Esta posición también tiene un origen mutazilita en la medida
que para la corriente teológica racionalista, solamente la comunidad es
infalible, lo que implica que no puede errar.
Al Farabi diferencia la gobemabilidad del mundo y de la ciudad: la
primera es dentro del orden natural de Dios, mientras que la segunda es
compleja y sujeta a las deliberaciones políticas entre los lideres para
elaborar leyes o prescribirlas lo que conduce a divisiones dentro de la
comunidad. Esto explica precisamente según él la existencia de
regímenes políticos diferentes aunque hayan salido de la misma religión.
Pero el deber del gobernante es lograr la unidad y la armonía de la
ciudad, pero no siempre se puede realizarse. Además la virtud, según él
no es aceptada de la misma manera por todos. Aunque el gobernante
trate de inculcarla, ciertas personas lograrán intemalizar más o menos
según su propia experiencia personal.
Parece que al final de la lógica de Al Farabi "la decisión moral y del
alma se centran solamente en el individuo. Con las obligaciones hacia la
ciudad y hacia los demás miembros, su felicidad depende del
funcionamiento armónico de la Polis"33

4. La ciudad ideal
El tema central de los escritos políticos de Al Farabi es el régimen
virruoso, el orden político en donde el principio rector es la realización
de la excelencia o de la virtud humana. Concibe la ciencia política como
una búsqueda sobre el hombre en la medida que se distingue de los
demás seres naturales o seres divinos, que permita entender su naturaleza
especifica, lo que constituye su perfección y el medio para alcanzarla.

Al contrario que los demás arúmales, el hombre no puede ser perfecto
solame11:te gracias a sus atributos naturales, muy por debajo a los
animales en lo relacionado al físico. Al contrario de los seres divinos el
hombre no es eternamente perfecto, pero debe realizar su perfección ~or
medio de la actividad racional. Así, la búsqueda de la felicidad o de la
virtuosidad es esencial para el hombre.
. En La Ciudad virtuosa o La Ciudad ideal (Al madina al fadilat, es la
obra cumbre de Al Farabi que viene a completar los aportes filosóficos
Bushmiller, PauJ M. Op. Cit.
Cfr. Mahcli, Muhsio Op. Cit. y Taib, Dalila. "La Ciudad Ideal. Una lectura de Al
Farabi" en Verde Jrlam, núm. 6, año 3, 1997, publicación del Centro de Documentación
YPublicaciones de Junta Islámica, Madrid.
33 Cft.
34

�72

ZIDANE ZERAOUI

de Al Kindi. Se ha discutido mucho sobre la comparaoon entre Al
madina al fadila y La RtplÍblita de Platón. Sin embargo, el libro de Al
Farabi sigue siendo islámico en su esencia religiosa. Podemos decir que
su obra es en primer lugar islámica y después platónica. Su pensamiento
refleja una visión nueva de la realidad basada en la razón, en el seno de
una sociedad 'islámica regida por nonnas de inspiración divina, como lo
es la sharia35 (la ley musulmana).
·

La Ciudad virlllosa se divide en dos partes: la pnmera que plantea una
visión filosófica y la segunda, política y social.
"Al-Farabi lo expresa filosóficamente unificando las tradiciones
aristotélicas y neoplatónicas: Dios es el Uno, el Ser Primero, la Causa
Primera, el Primer Intelecto, el primer motor que mueve
inteligentemente el universo. Dios es el Uno, en tanto que piensa en Sí
Mismo crear por emanación la multiplicidad del universo (...). Las cosas
llegan a ser, con una razón como principio de orden. El orden del
universo es necesario para el filósofo musulmán, para poder explicarlo
en el mundo de los hombres, de la sociedad humana. Por esta razón, el
Estado tiene que estar regido por nonnas que procedan de la razón
humana -lo divino que hay en el hombre-, es decir, del reflejo o imagen
de la Razón Universal. Entonces, si el Estado está fundado en las reglas
de la razón humana, podrá ser un Estado Perfecto, una Ciudad Ideal,
donde el hombre puede acceder a Ja felicidad d..ivina" 36 •
El tema central de la Ciencia Política es según Al Farabi, "el gobierno
virtuoso", o el arte del s&lt;?berano que gobierna y preserva la ciudad o la
nación virtuosa y donde el fin es la verdadera felicidad obtenida por
actos buenos, nobles y virtuosos que difieren de los gobernantes
ignorantes que crean ciudades en donde la búsqueda de la aqueza y de la
vanagloria son declarados, falsamente, como principios de felicidad.

LA CIUDAD IDEAL DE AL- F ARABI
EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFIA POUTICA EN EL ISLAM

73

comunitaria. La siguiente función consiste en explicar la necesidad del
gobierno de convertirse en un 'arte real virtuoso". La última función es
el contenido del arte virtuoso que está divido en dos poderes, la facultad
basada en las reglas generales y por la otra, el expertise que nace con la
larga experiencia, la observación y la práctica.
Para Al Farabi, el hombre refleja el universo de la triada: cuerpo, alma
e intelecto con dos principios: 1a materia que es el cuerpo y la forma que
es el alma. La búsqueda del egundo Maestro es la paz y la felicidad
universales, y no solamente helenísticas como lo veía Platón, pero con la
creación de lazos estrechos entre los miembros que permitan la ap1da
recíproca.
El hombre tiene un estado de perfección hacia donde debe orientar
sus esfuerzos, explorando su instinto naturales y utilizándolos. Además,
la consecución de este estado no puede ser adquirido solamente por una
actividad individua~ sino colectiva. La perfección se logra en asociación
con otros individuos, razón por la cual el hombre e un animal político
y social'.
Analizando Las leyes de Platón y en particular cuestionando el origen
divino o terrestre de las leyes Al Farabi plantea la problemática central
de la ciencia política, el mejor régimen. Para lograr este gobierno
virtuoso, articula la concepción platoniana del mejor régimen con la ley
di ina islámica y la comunidad política con la umrna, la comunidad
islámica. Así, el filósofo-rey o el profeta-filósofo es el er humano má
apto para gobernar según los principios de la virtud. Pero, como la
coincidencia entre profecía y filosofía es excepcional, el arte de gobernar
según la jurisprudencia se vuelve un sub tituto a la ausencia d la
perfecta armonía prof: ta-gobernante.

A la. pregunta sobre e,i que consiste la actividad real virtuosa, el
Segundo Maestro responde diciendo que la Ciencia Política tiene siete
funciones: las cuatro primeras se dedican a las acciones, los modos de
vida y las costumbres morales de; una manera abstracta. La quinta plantea
que estas cualidades no pueden existir en el hombre sin una práctica

Como Platón · ristóteles, considera a la ciudad como la urudad
política .d e base en la cual el hombre puede lograr la perfección poütica.
Pero se disocia de ellos cuando afirma que la polis no es la última
entidad perfecta, sino la umma. El Islam siendo univer al, las entidades
políticas gue pueden llegar a ser virtuosas rebasan a la polis y pueden
inclusive recubrir la tierra entera.

La Sharia, la ley musulmana se basa ea primer lugar en el Curán, en segundo
lugar en la Suona, la tradición profética que se divide en la Sira (camino recto o vida de
Mahoma) y los Hadiths, o dichos dd profeta y finalmente en la jurisprudencia, o la
interpretación 12nto del Corán como de la súnna.

. E ta concepción amplia de la comunidad política conlleva a l Farabi
a enfatizar que el gobernador virtuoso, conociendo la juri prudencia · la
leyes divinas, debe poseer la virtud guerrera para obligar si es necesario a
los ciudadanos fuera de la legalidad a poner e del lado de la virtud y de la
ley divina. Pero la guerra n es un fin en sí. La paz univcr al constituye el

35

36

Ítkm.

�74

LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI

ZIDANE ZERAOUI

estado perfecto del hombre, pero una guerra llevada a cabo por un
gobernador virtuoso para restablecer la ley, es una guerra justa. De esta
manera, trata con una racionalidad filosófica, justificar el concepto de
guerra justa y por ende de las guerras para llevar el mensaje islámico a
todo el planeta.
En conclusión a su obra, podemos decir que la filosofía de Al Farabi
parece ser el resultado de una reflexión realizacla a partir de la filosofía
griega, que tiene la intención de ser aplicada a la realidad vivida. u
pensamiento se nos muestra como un intento de introducir una
consideración racional de la realidad en una sociedad estrictamente
religiosa como la musulmana. Y es esta nueva apreciación de la realidad
la que podría proporcionar nuevas normas sobre las que se fundara un
orden social perfecto, el ideal o virtuoso (fadil), en el que el hombre,
definido como un ser social por naturaleza, podría alcanzar su perfección
última y su felicidad. Un planteamiento que se adelanta a la idea marxista
de la naturaleza social del conocimiento y deJ hombre, pero dentro de un
contexto religioso.
Así, su filosofía "tiene un carácter esencialmente político, puesto que
su objetivo final (...) no es otro que el de modificar los fundamentos
mismos de la comunidad musulmana, con el fin de integrarlos en otros
distintos, cuya fuente ya no serla sólo la ley divina, sino una ley
procedente de la razón humana, aunque en el fondo coincidieran ambas,
porque no serían sino dos expresiones de una y la misma ley o Verdad
(...). (ED filósofo trata de probar, además, la identidad de ambos sistemas
precisamente porque la filosofía y la religión son dos expresiones de u.na
sola y misma verdad, conclusión a la que ha llegado por su gran
conocimiento de la filosofía griega."37
Sin embargo, no es solamente en La ciudad virtuos(J que Al Farabi
plantea su visión de la sociedad. El segundo texto en importancia dentro
del tema de la filosofía política lo constituye El libro del gobierno político
(Kitab al siyasa a-madaniyaf8• En esta obra Al Farabi comienza por la
descripción del Ser Primero o Causa Primera del universo; continúa con
la descripción del universo; sigue la descripción del hombre y del alma
humana, con sus facultades, y concluye analizando la ciudad o Estado,
distinguiendo la virtuosa de las no virtuosas. sta manera de abordar la
política tiene que ver que esta última está incluida dentro de la metafisica
37 Al-Farabi. Obra1 jilosójico-polítitas, Madrid, Edit Debatc-C
cargo de Rafael Ramón Guerrero, p.XXIl , XXIII.
38 Cfr. l dt111.

. 75

EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFIA POUTICA EN EL ISLAM

por la búsqueda final de la felicidad en la política. "La felicidad es el bien
absoluto" dice Al Farabi siguiendo que "todo lo que es útil para alcanzar
y obtener la felicidad, es igualmente un bien, aunque no por sí mismo,
sino por razón de su utilidad para la felicidad, y todo lo que aparta de la
felicidad de cualquier manera es un mal absoluto". 39
Por su interés en la lógica y en el pensamiento político, Al Farabi
logra una síntesis platónico-aristotélica, pero diferenciando los aportes de
cada uno de ellos.

Conclusión
A í, Al Farabi con idera a Platón y Aristóteles como la cumbre del
pensamiento filosófico y sus trabajos se enfocan a la búsqueda de una
concordancia interna entre ambos filósofos "en línea con la tradición del
sincretismo neoplatónico. Esta labor la realiza a la vista de los textos
mismos, comparándolos con el rigor de un filólogo. El estilo de Al
Farabi e sistemático, conciso y seco. El racionalismo de AJ-Farabi será
duramente criticado por el místico Al-Ghazali (muerto en 1111), pero
deja abierto un camino que seguirán Avicena y Averroes." 40
Al Farabi no solamente logra introducir a la filosofía griega en el
mundo islámico, sino que integra el pensamiento político a la sociedad
musulmana. Trata de lograr una síntesis entre la profecía y la reflexión
filosófica.
Abriendo las puertas al estudio de la política, el Segundo Maestro se
adelantó al pensamiento de su época. .
" n análisis del término política en su sentido griego no fue posible
durante la Edad [edia latina, al menos antes de la segunda mitad del
siglo XIII. Y, aunque se hubiera dado, ni siquiera habría sido relevante,
porque ~e desconocía la realidad nombrada por ese término. Los latinos
antes de este siglo, ignoraban por completo el concepto de stado corno
conjunto independiente, autónomo y autosuficiente de ciudadanos 9ue
viven de í mismo y según sus propias leyes (... ) En rigor, no exisúa ni
problema de stado ní problema politico, término ambos que sólo
aparecieron después de que fuera descubierta y traducida la Política de
Aristóteles, ya bien a anzado el siglo XIII.

re, 1992. Edición a
Idem. p. 44.
-1o Cruz Hernández, l\liguel. Op. Cit.

39

�76

Y, sin embargo, en una época bastante anterior a ésta, el mundo
islámico ya había desarrollado ampliamente tanto una teoría del Estado,
expresada en las diversas doctrinas sobre el califato y el imamato, como,
de una manera más general, una teoría politica',41. Al Farabi es
precisamente la piedra angular del edificio de la ciencia política islámica.

Bibliografia
ABED YABRl, Mohamed. El kgado filosófico árabt. Al Farabi, Avicena, Averroe.r,
Avempace, Ibn Jaldún, (traducción dd árabe, notas e índice de Manuel C. Feria
García), Editorial Debate, 1998.

77

LA. CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI

ZIDANE ZERAOUI

EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFIA POUTICA EN EL ISLAM

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BUSH..\ITLLER, Paul M. "Argument of Alfarabi's Book of Religión" in
Internet tomado el 07 de noviembre de 2000
CORBIN, Henry. Histoire de philosophie islamique, París, Ed. Gallimard,
1986, menciona la fecha de 872. ·

41

Introducción de Rafael Ramón Guerrero a la obra de Al-Farabi. Obras jilo.rófico-

política.r, Op. Cit, p. X.

ZERAO I, Zidane. Islam y Política. Los procesos políticos árabes ronfemporáneos,
México,'Ed. Trillas, 2004.

�LA SUBVERSIÓN DE LA
"GRAN COSTUMBRE"
EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TELOS COGNOSCITIVO DEL ARTISTA
LITERARIO

Jorge Garda-Gómez Ph.D.
Profesor Emérito de Filosofía
de Long lsland niversity

os proponemos llevar a cabo en este estudio un análisis filosófico
sostenido de pasajes varios de obras de Julio Cortázar, el gran escátor
argentino. En particular, nos concentraremos en La vuelta al día ... 1 dada
su variedad y riqueza pertinente y su repetido intento de poetizar en
torno a los fines de la obra literaria. Y ello sobre todo porque la emplea
como instrumento sui genens y en un contexto muy especial, que son de la
mayor importancia para el hombre en cuanto taJ y para el filósofo en
especial a saber: el de la posibilidad &lt;lel conocimiento de la verdad.

Predsión a lifllÍne
En primer lugar, es menester -aunque sólo sea brevemente- hablar
del mét0do que .se va a emplear a continuación. Como se hará patente en
adelante, la textura del escrito de Cortázar e tal que reflexión y
acontecimiento no van aparte ni siquiera se presentan simultánea o
·sucesivamente, con conexión causal esta última. r o; el nexo entre ambas
dimensiones es por dialéctica circular y •funciona ad in.ftnitJm1, de modo tal
que se convierte en el constitutivo fundamental de la obra. Esto implica
1 Julio

1967.

Cortázar, LA v11elta al día en ochmla m"ndos-. México: Siglo Veintiuno Editores,

�JORGE GARCÍA-GÓMEZ

-o más bien exige- cierto modo de examinar y de exponer la misma que
sea adecuado a dicha raíz. A mi parecer, sólo el comentario cótico se
presta a tal tarea, y esto por varias razones. En primer lugar, la naturaleza
discursiva del comentario es tal que se corresponde con el aspecto de
transcurso infinito del libro; en segundo lugar, la constitución mutua que
llevan a cabo ~eflex:ión y acontecimiento en la prosa de Cortázar es tan
íntima y decisiva que sólo una mirada muy ce!'.cana y detallada -y esto es
lo típico del comentario- puede ser fiel a ere ión tal. Y sin embargo
también es necesario subvertir el comentario, pues, si su fin ba de
cumplirse (o sea, sí el significado en conmto de la obra va a hacerse
patente a través de su esfuerzo), no quedará más remedio que
distanciarse del texto, por lo cual no quiere decirse solamente el producir
esa separación que es ingrediente estructural de todo concepto . (y el
comentario es quehacer conceptual o no es nada) sino además el
distanciamiento que implica una mirada con ánimo a superar (ya se
redunde en el éxito o en el &amp;acaso). Pero ésta no es la única dificultad
del método por comentario, ya que, si bien es éste paralelo estructural de
un texto que se quiere a si propio infinito, también y por lo mismo
deviene el comentario una trama cuyo orden de grado sería superior al
del texto que intenta dilucidar. Y esto fuerza necesariamente a que el
comentario se haga selectivo (o en cierto modo mutilador), o que decida
de cierta manera ponerse fin a si propio, sin duda en algún lugar
arbitrario. Válganos de consuelo que el método escogido nos hará
permanecer en contacto vivo con el texto. Esto nos incitará a una
emulación -intencional o espontánea- del espíritu del libro, que no de la
letra, pero, eso sí, dentro.de los limites críticos con el ánimo de superar
que nos proponemos.
Introducción Premonitoria
T~átese sin duda en este libro del remolino de un tour de force, vorágine
tanto por la infinitud como por lo disímil y por las encontradas y hasta
violentas pasiones. Pudiera uno preguntarse, sin embargo, de qué género
es esta obra y se podóa responder -dada la diversidad de temas, sucesos,
personajes y situaciones y basta ·1a multiplicidad de formas, desde el verso
hasta la impresión y el ensayo2- que se trata de un collage. Pero si el colla!!
es género, es menester dar el, principio de unidad que lo establezca. Y
para esto hay que empezar por darle nombre. Creo que el mismo Cortázar
2 Vean.se, entre otros, "DQs his/Qnas z_Qo/ógicas y otro ,a.n" (pp. 109- 11 ) la antología
de poemas de otros que sigue y "EI1ació11 de la mano" (pp. 167 ss).

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
y EL TEL05 COGNoscmvo DEL ARTISTA LITERARIO

81

-con sus analogías y juegos de palabras y hasta en las ilustraciones o los
grabados- nos da la justa pauta, comenzando ya con el título de la obra y
los encabezamientos de secciones, como son "Julios en acción" y "Un
Julio habla de otro". Tomemos pues a Passepartout, e e personaje de La
vuelta al mundo, de puerta a La vuelta al día. Tomémosle hagámoslo por
doble partida: por ser principal en Veme y por aparecer ilustrado en la
obra de Cortázar aún antes de que éste hable. Acordémonos sobre todo
de Cantinflas y pensemos en Cortázar, siguiendo su ejemplo en el libro
que nos atañe. Adoptemos, en particular, el tono del aut?r a fin de
responder a esta pregunta: ¿Cuál es el fundamento de la urudad de esta
obra en cuanto collage? o es el de Passepartout, por cierto, sino el de
"todo pasa" o el de ' no importa lo que pase". E el mismo principio
-o así parece- que el de la relación de fartí con Troisk-y que expresa
"Los hachacitos de rosa"3. O en otras palabras: se trata de una parodia,
aunque en este caso a veces in referente y sin ironía. Queden corno
esbozo de ju tificación de esto la palabra del mi mo Cortázar cuand
da cuenta del título: "Lester e cogía el perfil, ca i la au encía de tema ...
Y yo pensé en Mallarmé y en Kid Azteca .. .' " e rrata pues de oquedad,
croquis y asociación de ideas. Quizá por aqui a ome u cabeza soñolienta
el surrealismo. Es así que al entender de guisa tal La vmlta al día no pasa
lo mismo que a Cortázar -dibujamos "una lección de huevas", nos
libramos del "cangrejo de lo idéntico" y nos llega "inexplicablemente" el
recuerdo de su tocayo 5. O, en otras palabras, todo vale, y nada. Es el
montón que incluye 'los peces del recuerdo"\ pero, eso sí, corno le
sucede a la esponja cuando respira; es decir, los pece entran y salen~sin
fin y sin huella y con el espíritu opuesto al de la señora seriedad . O
para decirlo de otra manera: codo da igual y ninguna cosa importa. La
falta de ironía refleja es a veces apabullante, pues, con todo, se traca de
una obra de arte que e odia y se de truye a sí misma en el mismo
plantearse, o sea, en su propia factura y no en la opinión del que juzga.
Pero sin duda no le hacemos justicia a don Julio, puesto que nos
arrebujamos con la señora seriedad y hacemos de pedantes8, aunque no
porque las cit~s nos "vistan mucho' 9, sino porque o s sentimos
l

Cf. Guillermo Cabrera lnfaote, Tm tnsltJ tigru (Barcelona: eix Barral, 1965), pp.

.227- 28

Op. Cit. p. 7
; lbíd.
6 lbíd
'lbíd.
8 p. 9.
~ /bid.

4

�82

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

JORGE GARCÍA-{;ÓMEZ

desconsolados ante tanta utileáa. ¿Sería quizá más propio -sigamos de
señora seria y pedante- juzgar a lo serio, sin ver siempre que el juego
serio es alado ingenio y no alambicado reflejo de espejo, sobre todo
cuando los espejos no reflejan o se saben a si mismos?. Cuando al fin
nuestro Cortázar llama al pan, pan y al vino, vino, nos dice que el
principio de su libro es el azal0 o la pura concurrencia en el contexto
temporal11, y, sin embargo, no hay sonrisa en..sus labios 12• i se trata del
aletear de un Cocteau ni del jugarse una carta la razón del porque no
(como en L'homme revo/té de un Camus). o hay aquí sistema que sea
nada ptolemaico ni copernicano ni siquiera gesto global a la manera de
un Einstein. Nos encontramos más bien con un retablo -aunque no de
maravillas- donde entran y salen sin ton ni son (ya que no estamos aquí
en ''el gran teatro del mundo") tanto "les admirables secrets d'Albert le
Grand" como "la de que si un hombre muerde a otro mientras está
comiendo lentejas la mordedura es incurable" y hasta "la maravillosa
fórmula 'para hacer bailar una muchacha en camisa"' 13• os res1snremos,
sin embargo, a dar la detallada receta que emule por oposición el
sortilegio de don Julio (trátese de éste o de otro Julio), pues no es
cuestión de mejorana, orégano o tomillo sino de pensamiento creador en
cuanto a la verdad, cosa bien diversa sin duda de la pornográfica
comunicación que consiste en hablar a destajo de imágenes, recuerdos o
sentimientos al tun-tún. Lo cual nos lleva por último a preguntamos si,
cuando nos habla don Julio con el gorro de la señora seriedad, habrá que
tomarlo como pedante o como ballena 14. Pero quizá no se trate en este
10

p. 9.

Cf. La nota al margen en conexión con "Louis enormírimo mJ11opio" y "La vuelta al
piano de Thelooius Monk", .úJ v11elta al día, p. 121.
12
o basta para esto, sin embargo, confeccionar creaciones realmente cómicas
(como "Grave problema argentino", pp. 29- 30) ni di cusiones un.tanto serias sobre el
humof (pp. 32 ss). Es preciso algo más, como llevar en el filo del alma el ingenio
mismo. Cf. "De otra máquina celibc:", pp. 79 ss., "Dos historias zoológicas y otra casi",
pp. 109 ss., "Del gesto que consiste en ponerse el dedo índice en la sien y moverlo
como quien atornilla y destornilla", pp. 181 ss. Y "Viaje a un país de cronopios", pp.
203 SS.
13 p. 10.
14 Por e¡emp
.
1o, en ese maravilloso ensayo - tanto por el oficio como por el amor
y la profundidad de la percepción- que dedicaca a la novela de Lezama: "Para llegar a
Lez~a Lima:•, pp. 135 ss. Sobre todo es digno de ponerse de relieve lo que alcanza
Cortazar mediante su lectura de Paradiso, a saber: el locar lo trascendente, cosa sin duda
.contradictoria al espíriru y al estilo del libro (p. 155), aunque, como nos enseña el autor,
eso no importa en última instancia. El poeta, nos dice, está más allá de la razón y debe a
veces pertrcch~rse de con~dicciones, pues se trata de entrar efectivamente en la cosa (o
sea, en su realidad y totalidad) y para esto la razón o el concepto no sirven (p. 212),
11

83

libro ni de lo uno ni de lo otro, aunque, como dijera el sabio creador del
tercio excluso, entre esto y lo otro no hay nada. Y he aqui, creo yo, la
esencia de este coilage: la Nada e/5 Qo cual no destituye necesariamente a
ninguna de las partes). Y, sin embargo o por lo mismo, las páginas del
libro van impresas.

Exempla
Con todo, no se sigue que haya que desdeñar ni la empresa de tal
escritor ni pasar por alto lo que logra, que -a mi parecer- no es nimiedad
ninguna. Quizá la más alta virtud de la obra consista en hacer aporías y
en exorbitar el proceso hasta el punto de que lo que allí se clice se hace
paradoja ante si mismo. En "Verano en las colinas", la "mujer del autor"
problematiza lo que se propone hacer cuando se pregunta si ha de ser un
. 16. y a esto respon d e el " autor,, con una negat1va
.
lib ro de memooas
pero
no por cierto porque memorias y otros recuerdos no abunden, sino quizá
en virrud de que el campo sea más vasco o, como lo pone Cortázar en
boca de Felisberto Hemández: "sus pensamientos oscilan entre el
.mfi ruto
. y e1 estornudo " 17. V ayan, como botones de muestra los
siguientes: tenemos el obispo de E reux, que es muy pájaro en su jaula
con su clieta de arañas 18 y también muy episcopal 19, pero es además
mandrágora, planta soporífica al uso de hechiceros y otros delfines. O
con la exactitud de fórmula encantatoria: "Yo tengo obispo, mandrágora,
pues "la razón es ante todo defensa" (p. 160). La poesía -tanto en el sentido lato como
en el riguroso del termino- es " de eo de posesión" (p. 212) y en ella se encuentra el
medio de superar la dicotomía de nóumeno y fenómeno que Kant postulara (p. 212). La
poesía (con lezama a la cabeza y Cortázar de enrusia ca) destrona a los comisarios de
este mundo, ya sean filósofos (como Platón) o sus ecuaces politicos, en aquel entonces
o ahota (p. 211 ). Sin negar en absoluto el importante papel que ese momento
aristotélico del tacto juega en los niveles más altos de.l espíritu Qo que llamara alguna
vez yo, ·en el campo de la poesía, el conocimiento sub ratio praesentiat), me parece que
sobre las conexiones que existen entre concepto, intuición y afectividad habda que hilar
bastante más fino que Cortázar. Cf. Jacques Maritain, .úJ poesía y ti arte (Buenos Aires:
Emecé, 1955)· Benederto Croce, Aesthetics ew York: The Noonday Press 1960, cev.
Ed.). Capítulos 1 y 2; Jorge García- Gómez, "Aproximaciones a la poesía •~ Islas
(Universidad Central de las Villas, Cuba), U, 2- 3 (enero- agosto de 1960), pp. 643 ss.
15 O , como dice después en torno a otra pero conexa cuestión, se trata de un
"monstruo en cuamo no es, en cuanto e tá ahí como una nada viva, y de especie de
vacío que abarca y posee ..." (p. 27)

11 .
lbíd.
1 p. 12.
19 /bid.
16 p.

1

�84

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

JORGE GARCIA-GÓMEZ

y además las dos cosas son una tercera en forma de viejo sarmiento [?],
de unos quince centímetros de largo, con un enorme sexo confuso ... "
Esto no lo resuelve tampoco en el juego con el gato que es a la vez
felino, Teodoro W. Adorno y simplemente ado.rno 21 del estilo, ni por el
recuerdo de la "nube solitaria" c¡ue se cierne sobre el cuadro o que -da lo
mismo- va "inquietamente suspendida sobre mi mesa de ttabajo"22. o
hace al caso, por supuesto, que por éstas se interrumpa con imágenes de
otra esfera o raciocinios que justifiquen esto o lo otro. El discurso sobre
Adornos y Obispos se reanudará después, sin más 23, y volverá a ocurrir
alguna que otra vez.

20•

Pero quizá Cortázar -y por ser Caifás- dé en el clavo cuando hilvana
dos cosas: primero, cuando ironiza la «ironía de la pregunta de su mujer"
al convertirla un tanto en "nube sobre Cazeneuve"24 y al responde.1: que,
en cuanto a la posibilidad de escribir un libro de memorias "si me diera la
gana) ¿por qué no?2sy, egundo, cuando hace de historiador y puntualiza lo
que "la real gana" quiere aquí decir:
Una de las pruebas del subdesarrollo de nuestros países es la
falta de naturalidad de nuestros escritores; la otra es la falta de
humor, pues éste no nace sin naturalidad. La suma de naturalidad
y de humor es lo que en otras sociedades da al escritor su
personería; [Robert] Graves y [ imane de] Beauvoir escriben sus
memorias el mismísimo día que se les antoja ....26

Este pasaje es, por lo menos, sorprendente, ya que -a la luz del obispo,
de la nube y de Adorno y del ambiguo y arbitrario papel que juegan en el
escrito- cabria imaginarse que se trata de una entidad más en una serie
que no se cierra de meros seres de razón. Pero, si es así, no seria ya
posible tomar en serio esta tesis histórico-sociológica, aunque quizá sea
ésta la verdadera función de la formula tal y otras por el estilo, a saber: que
el contexto ironiza su intención recta pero, de tal modo, que la oblicua
no destruye lo que dice pri111a facie. Me parece que esto queda confirmado
por la frase del autor y que puede utilizarse de recurso hermenéutico (a
saber; la de "si me diera la ga_na''), y no sólo porque aparezcan en la
!bid
P. 11
22 p. 12
23 pp. 43 SS.

20
21

z4

P. 13

25

lbíd.
p. 13.

26

85

misma pagina y hasta en el mismo párrafo, sino también porque su
presencia pasa de la de entorno a empaque de la propia tesis sociopolítica de Cortázar cuando nos habla de escribir las memorias 'el
mismísimo día que se les antoja". os encontramos así con la 1.-'ersión
subjetiva del principio objetivo y dúplice que vimos más arriba (o sea, el de
"la nada es, y nada importa''), pues se trata de la noción de la real gana o
del antojo como fuente d creación y de conexión en lo creado. Aquí es
donde radica, a mi parecer, la intención informadora radical del libro ,
que quizá su máxima originalidad: la cópula de nada y pura gana está a la
base de este ejercicio que se interpreta a i mismo como fuente y fruto, a
la vez, de la imaginación creadora. Lo que no queda claro en absoluto es
si esto basta -o si no es hasta óbice- para fundar una obra de arte.
Conforme a esto, contiene este libro una incitación a que otros
escritos -de Cortázar o nuestros- lo sigan, y se convierte por ello en
regla y en recurso del método lo cual es, por lo pronto, paradoja. La
cuc tión estaría en determinar no sólo su validez en si sino hasta la
calidad misma de los resultados. Creo que tamo el método empleado
como el producto hubieran sido la delicia de don Segismundo Freud, por
cuanto el principio de 1a real gana opera como el de la asociación libre de
ideas o imágenes y los resultados muestran una plusvalia de
determinación a saber: son ingeniosas, arbitrarias nociones a la vez que
serios instrumentos de conocimiento, ya sea de la realidad actual o de la
meramente posible. Pero si tal es la situación, habáa que preguntarse por
el verdadero origen de lo creado por Cottázar, ya que no podría residir ni
el imaginar ni en el conocer y ni siquiera en el conflicto de ambos en un
mismo artefacto poético. A menos que descubramos, pues, este
fundamento de la prosa de Cottázar, no entenderemos lo que se propone
de veras ni seremos capaces de evaluar us resultados. La cuestión está
en averiguar si tal origen se da en el producto, en el texto mismo (o si
brilla allí por su ausencia). Por el momento su exisrencia verdadera y su
legitimidad aparecen en entredicho, por cuanto la naturalidad y el humor
e entienden como arbitrariedad e incoo ecuencia.
o hay aquí ni
siquiera la dimen.sión trágica de un crear y un conocer que se constiruy n
a sabiendas como lo que se quita a sí mismo y necesariamente, como
alguna vez hiciera el genial Wittegen tein en su Tractaftu cuando supo
que subir por la escalerilla del conocer exige arrojarla Lejos de si.
Pero en Julios en acción ya ha más que sospecha, pues por lo menos a
un Julio se Je sale el refajo. Alli aprendemos que hay que colaborar en
poner en su lugar al hombre, echando por tierra el antropocentrisfJlo con el

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EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

cultivo del senturuento del absurdo. 27 Hay que poner de cabeza a
Tertuliano, porque "ya no hay que creer porque es absurdo, sino que es
absurdo porque hay que creer''. 28 Por ejemplo, pese a la multiplicidad
indefinida de partículas sub-atómicas que descubre todos los días -a
nivd de nudo y mero hecho- la física contemporánea y después de darse
como noticia en Le Monde, es posible -más aún: es imposible y a la vez
menester- decir algo as?':
-Che Coca.... , alcaozame los zapatos de gamuza que e ta tarde
tengo una reunión importantísima en la Sociedad de Escritores. Se
va a discutir la cuestión de los juegos florales de Curuzún Cuatiá y
ya estoy vc.ime minutos attasado30.

Pero quizá no e logre esto sólo leyendo los informes de la física en su
versión mundana y yendo, sin embargo, a la criolla a la ociedad de
Escritores. Es posible que se triunfe por igual haciendo literatura de ella
(sobre todo esta especie de literatura), porque no sólo "la física tiene sus
Talleyrand"31 , sino que la creación literaria tiene sus Cortázar. Al parecer,
no sólo hay que partir de lo que diría el patente de Castro (a saber:
metafísica, ¿para que?)32, sino que hay que ir má lejos y llegar a Cortázar
y por lo menos parpadear ante la pregunta literatura ¿para qué?. El refajo
en este caso tiene dobladillo doble, pues sabe a narcisismo y a nihilismo.
But then, again, what's new, Charlie?, ya que la novedosa originalidad de
ciertos poetas y escritores es eco en el silencio de un golpe con que lleva
ya cayendo el Occidente por lo menos desde principios del S. XIX.
En cierto sentido, hay semejanza o hermandad entre Cortázar y
Kafka, por cuanto ambos no sólo han experimentado una dificultad casi
invencible de escribir -juzgo no a base psicología o de lo biográfico, sino
de la textura de lo escrito-, sino que además han convertido esta
dificultad en sustancia y aporía de la obra misma. A base de este libro,
habría que dectr que Cortázar hace de lo que Hollingdale llame en Kafka
el "infinito de la frustración" la savia misma de su creación, por cuanto
27

28

p. 17.
lbíd.

Cf. El modo tan original con que se agarra con Lévi- Strauss (p. 15) Todo este
rejuego de razones y sin razones resta dialéctica de orgullo y humillación se ve mejor y
con profundidad en la pareja de nociones de la grandeza y la miseria del hombre en los
Penrie.r de Pascal.
29

p.18.
Jbid.
32 p. 17.

87

lo que crea resulta de "dar cuerpo a su propia inhibición invencible"33 •
No hay sin embargo que apretar mucho la analogía, pues, si bien en
Kafka la necesidad y la dificultad de crear y de vivir e hacen literatura,
en Cortázar la literatura se hace necesidad y dificultad ... de si misma.
Puede verse esto precisamente en que Cortázar no se atisface en llevar
una batalla a dos frentes dentro de una misma prosa, no le basta, pue ,
con hacer imaginación aporética y aporética de la imaginación (de modo
tal que prosa y teoría se fecunden y verifiquen mutuamente, lo cual ya
sería de por si hazaña considerable), sino que además quiere continuarlas
en algo hasta este punto de índole heterogénea a la naturaleza de u
texto. Se trata, ni más ni menos, de una incorporación a esta especie de
escrito de la explicación psicológica al uso especie de fil soffa
p icologizante o de p icología filosofante que e propone continuar la
aporética de la creación de una manera inusitada pue no e trata 'ª del
despliegue imaginario de la prosa ni tampoc del repliegue de la misma al
eno propio en el paradojizar teórico visto hasta ahora. A esta
constitución y re-constitución de lo e crito añade una ampliación de la
obra en dirección contraria a la ya sóüta de su obra, se va del campo del
ignificado hacia abajo, hacia los motivos y hasta las causas. Quizá se
deba esto a cierto resquemor en la conciencia del que escribe, quien, en
este caso, no se comenta con lo imaginario -obra y razón de la obrasino que busca -&lt;¡uizá en búsqueda impo ible, por cuanto e intenta
sintetizar lo heterogéneo- busca, repito, incorporar lo que va a sottovóce,
los rumores que Croce en su Estética caracteriza de lo informe o sea, de
aquello que precede y que permanece de por siempre anterior a la
creación o intuición poética. Al parecer Cortázar vislumbra la dificultad,
pues, en vez de dar simple entrada a las fuerzas psíquicas que por alli
pululan, se di pone a darle carta de ciudadarúa mediante la elaboración
que pueda suministrar una especie de razón raciocinante en poe ía, pese
a todo lo que dice contra ésta , a favor de la efecti idad (o quizá por lo
mismo): En otra palabras, en lugar de irrumpir lo inefable 1 lo
inconfesado el terror o la maravilla, hace su entrada un perro doméstico
que resulta ser la. criada respondona de la psicología. La loca de la ca a,
como llamará Sta. Teresa a la imaginación, no se sujeta a razón por ello,
sino que sólo hace mutis y queda transformada, al menos
provi oriamente, en e:xplicacione de motivo y de literaturas rnocivadas.
Oigamos, por ejemplo, algunas mue tras de estas tentativa de
mctarmofosis: "A mi esto me ocurre palpablemente, a veces soy más

30
31

33

R.J . Hollingdale, "An lnfinirv of Frustration'', Tinm ütrra9• SHpplmmtl

(Londres), 6 de [arzo de 1981, p. 243

�88

89

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EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TELOS COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

grande que el caballo que monto", nos dice, "y otros días me caigo en
uno de mis zapatos y me doy un golpe terrible" 34, añade a punto, lo que
es prueba fehaciente de originalidad si por tal se entiende na11ghtiness. Nos
habla aquí -como se ve de lo que antecede y sucede con respecto a este
pasaje- de una especie de sentimiento de sí mismo que no coincide con
la apariencia de la circunstancia. Este es un hecho, un hecho bruto del
sentir de Cortázar: se vive a sí mismo, de inmediato y siempre, como "una
hormiga que no cabe en un palacio"35. Pero, escritor y teorizador que es,
no le basta esto a Cortázar: hay que dar además cuenta y razón de ello,
pero, por desgracia, no es suficiente ni legítimo que en un contexto de
imágenes -al menos, en un texto que de hecho y quizá a propósito
consista en imágenes en choque- haga irrupción una mera explicación.
Y, sin embargo, eso es lo que hace. Para Cortázar, según nos cuenta, el
concepto de genuino poeta es distinto del de buen poeta, porque el gen'uino
-ya sea bueno o malo- porta como elemento constitutivo de sí el
extraiiamientr/6, en verso de Poe que cita:

sino en fracaso estético. Coloca así al poeta en compañia sospechosa
(aunque la idea sea muy romántica), pues comparte el poeta este
sentimiento de desfase que se aboca a la alucinación con humoristas,
ciertos anarquistas, no pocos criminales38 y cantidad de novelistas y
cuentistas, como él mismo nos dice 39 . Se proponen todos ellos -aunque
cada uno a su manera, y la del poeta es el poema- resistir la deformación
que impone "la cotidianidad codificada". Sjn duda, es esto requisito
imprescindible para la creación de lo nuevo, ya sea verdadero o bello, ya
lo contrario; lo que no es claro es que baste -como el mismo Cortázar
parece barruntar al llamar al sentir de que parte "sector poco
definible',.¡(}- para redundar en genuino poema o en auténtica creación
literaria. Pudiera muy bien acabar mdo en una simple decapitación a
manos de plata, para decirlo a la modernista (que quizá sea L bete noire
del autor). Esto lo sabe muy bien Cortázar y lo dice por añadidwa. Lo
que no ve -y por tanto ni sugiere- es que la incongruencia psicológica de
que habla es imposible de traducir en términos raciocinantes (que son
los que él escoge) y que, aun si traducción tal fuera en principio factible,
no podría componerse con los productos netamente poético e
imaginativos que hasta ahora eran los suyos, pues no se trata ya de
imágenes en conflicto ni del conflicto de razones que saltan de las
imágenes; nos encontramos ahora -y de súbito- con explicaciones e
rupótesis psicológicas a caballo sobre las imágenes (para invertir la
metáfora de Freud). Pero quizá ea esto lo que se propone el autor de I...o
vuelta al día (que no Cortázar mismo), a saber: no sólo trasladar el
extrañamiento la incongruencia del sótano de la fuente a la luz apolínea
de las imágenes, sino además arrimar el ·concepto a la fantasía a fin de
hacer estallar el producto de la creación mi ma desde dentro (o pese a lo
mismo). Trátase aquí, pue , no solo de la formulación sino también y
sobre todo de la consunción de una poética anarquista. En una palabra,
el lagos se convierte en ciq11ilraq11e.

... I could not bring
My passioos from a common spring
And ali i loved, i loved alone
El poema o el escrito surgen a partir de esta incongruencia por lo cual
la obra pasaría a ser interpretación de la incongruencia (entre el sentir de
sí propio que es constitutivo de lo que uno ve y lo que otros ven o la
común apariencia) o salvación intuitiva de este sentimiento paradójico.
Empero, el escrito no es eso en absoluto (aun cuando el punto de partida
consista en cosa tal); es s6lo cuerpo de la incongruencia misma, o, como
lo expresa Cortázar, los poemas son "como petrificaciones de ese
extrañamiento, lo que el poeta ve o siente en lugar de, o al lado de, o en
contra de, remitiendo este de a lo que los demás ven tal como creen que
es, si.o desplazamiento ni crítica intema"37 • A lo que bábria que reparar
por lo pronto que dicha frresolucióo del conflicto no redunda en obra
34 P· 22.
35 Jbíd.

36 Quizá nos encontraremos aqu( con una justificación a posten'ori de un aspecto de
la teoria y la práctica románticas de la literawra y que ha deveoido "tradición" en
mulcirud de "isrnos" del siglo XX y en sus varios reflejos teóricos, desde el formalismo
cl estrucruralismo. C.f. V. Shklovsk.i' El arte como artificio en Ttoria de la literatura tk lo,
fam10Jista1 nuos, Ed. T. Todorov (México: Siglo Veintiuno Editores, 3'. Ed. 1978), p. SS
ss.; Terence Hawkes, SIT'llct11rali!!II and Stmiotiu ¡Berkeley Uoivcrsity of California Press,
1977), PP· 62 SS.
31

PP· 23- 24.

Y esto va al mismo nudo de la cuestión, como Cortázar pasa a
reconocer polémicamente a continuación. ale a la Lidia con sus críticos
armado de maza y lanza Slli generis: e trata del argumento ad homine111 que
38

Cf. "Relaciones sospechosas", Li 1•11tlta al dio, pp. l59 s .

Ha examinado esto en mis detalle -y con gran origi nalidad, hay que añadir- en
"Yo podría bailar ese sillón - dijo Isadora' 1 (pp. 49 ss.), donde el título &gt;' el tema de
análisis -ostensiblemente la conexión de la locura y la creación poética- apuntan a una
dimensión necc aria (pero, con todo, in uficiente) para la creación, porque, aunque "de
poeta)' loco todos tenemos un p co", los términos en cuestión 110 son convertibles.
~0 /bid.
39

�90

JORGE GARCfA-GÓMEZ

consiste en reclamar que el desasosiego del critico lector reside en que la
obra de Cortázar causa -por lo insólito y la incongruencia de su texturaun trastueque de "la comodidad del que lee',4 1, y de una razón
raciocinante a lo Sancho Panza, o sea, a base del proverbio "palos
porque bogas y palos porque no bogas" o el de "como quieras que te
pongas tienes que llorar", cuando apunta que el deleite que ciertos
críticos experimentan al leer ciertos cuentos suyos y no "Rayuela se debe a
que, al fin y al cabo, en sus cuentos el extrañamiento se desnuda de
reflexión y se viste de señora muy decente, de lo que llama "creación
unívoca", la cual, si es bien entendida (a saber: en sus orígenes), no es
otra cosa que una disrupción más, aunque quizá la más radical, pues
consiste en parecer lo opuesto, cuando es sólo "la clisrupción en plena
apariencia univoca"42, donde hay que poner de relieve lo de apari_encia.
Pero quizá los cáticos no estén tan lejos del blanco como Cortázar
imagina. Sin duda, tiene razón cuando apunta que en cuento o novela se
trata de lo mismo, salvo que en la novela el truco no es la máscara sino
que se da en si mismo, o sea, que consiste, como él dice, en "debatirlo en
un plano dialéctico',43. Los criticas a quienes se refiere no yerran, al
menos en cuanto al sentimiento de desconcierto y de violencia que
experimentan. Es posible que no den en el clavo en su búsqueda de la
explicación de dicho sentir; es más, puede muy bien suceder que su
ceguera en el plano teórico llegue a dejar pasar -por inadvertido- lo
deliberado de la truculencia de la obra de Cortázar. Mas no por ello deja de
estar justificado tal sentir en su pura desnudez, al cual pudiéramos
aproximarnos -aunque sólo sea ligeramente- al dar por razón primicia
de ello, un concepto que Cortázar sin duda menciona y se aplica a sí
mismo, aunque sin comprender a cabalidad su significación: habla de su
propio sentir como de un collage mal resuelto44 , aunque a partir de ello y
por lo mismo debiera decir otro tanto del resultado neto de su sentir,
trátese de la apariencia de la razón o de la razón de la apariencia (o sea
de La vuelta al día o de Rayuela). Con todo, cuando el mismo Cortázar
depone su armadura y habla con la ingenua sinceridad que caracteriza al
verdadero ingenio, confiesa que la propia determinación fenomenológica
de su obra -sea novela, cuento o ensayo- es la de la reflexión, aunque
como ajusto título precisa, "esa r'eflex:ión participa menos de la lógica que
de la mántica que no es tanto dialéctica como asociación verbal o
◄l

p. 25.

--12

Ibíd ·
lbíd
p. 22.

41
4-1

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
y EL TELOS COGNOscmvo DEL ARTISTA LITERARIO

91

imaginativa',45. Y creo que tiene razón del todo, aunque no tenga toda la
razón. El escozor y la incomodidad del critico no se fundan, como cree
Cortázar, en que en su obra haya mezcla deliberada de géneros ni
heterogeneidad de propósitos y recursos en conflicto con una voluntad
(socavada o expresa) de profecía inspirada (a juzgar por la referencia
implícita al Fedro de Platón), sino más bien la incompatibilidad de
elementos (a saber: imágenes, razones y causas) que pone en el lecho de
Proteo de sus obras. Me parece que su intento redunda por lo menos en
parcial fracaso, pues muchas de las síntesis que produce se deshilvanan o
disuelven de inmediato, por cuanto lo incompatible (y no meramente lo
escandaloso) es lo que quiere fundir en su obra. Quizá encontraría
lección útil en la teoría del origen de la tragedia como síntesis de la
oposición entre lo apolineo y lo dionisíaco, sobre todo por el énfasis que
pone ietzsche en la oposición de los elementos y en la fragilidad de su
síntesis. Pero no se trata siquiera de crear un producto que sea -en sí
mismo, a modo de conciencia- expresión o cuerpo de la imposibilidad
de la síntesis, sea de la vida en general o de la poesía en particular, al
menos en esta coyuntura histórica. Si así fuera, habría un sabor trágico en
su obra, pero esto nos parece brillar por su ausencia. as tampoco nos
encontramos con esa sostenida distancia que es la ironía del eutrapelos46 y
de su obra, que pone el acento tanto en la seriedad del intento como en
la imposibilidad de la apoteósis, al menos a base de las fuerzas de la
imaginación y la razón humanas. Para eso babrí.a que tomarse lo
suficientemente en serio el extrañamiento como para llevar la sonrisa en
los labios. Y esto no lo hay en Cortázar; lo que encontramos allí es más
bien otra cosa. No es siquiera ísifo el que hace su aparición concebido
al modo de un Camus, como el que, a despecho de la experiencia, hemos
de concebir -en la imaginación de la esperanza y contra cronopios y
famas -como el que triunfa al encontrar pleno sentido en su lucha
descomunal e infinita. O en la frase de Camus: "Hay que imaginarse a
ísifo dü:hoso" 47• o; en la obra de Cortázar lo que acontece es que
Sísifo, piedra, ladera, subida y bajada se divorcian complerameme, en
rechazo de toda posible síntesis haciendo imposible comedia, tragedia o
lírica en su autenticidad. La obra de este escritor sólo pone de relieve la
piedr-a, la solitaria piedra que sube o que baja, la piedra que en la
~s p. 26.
44 Cf. Aristóteles, Ét;ca a Nicómaco IV, vüi, 112 a· Joseph Píeper, El otio y la i•ida
ir,1P/ect110/ (r\-1.adrid: R.ialp, 1962); J.C.F. chiUer, Cortar sobn lo edf(carión estética del bo111bre,
trad. V. Romero García (Madrid: Aguilar, 1962) y Hugo Rahner, Man at pi':}
.Y.:
Herder And Herder, 1967).
~~ A. Camus, El nJito dr Sisifo (Buenos Aires: Losada, 5'. Ed., 196 7), p. 96.

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EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNoscmvo DEL ARTISTA LfíERARIO

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repetición polifacética de su ser a los rayos del sol se tomara por tanto
ingrávida e inconsecuente y, sin embargo, devoradora de Sísifo y de su
ideal. Se trata, ni más ni menos, que de un asesinato. Si no nos
equivocamos, el juego a radical que tanto complace a Cortázar -tanto en
literatura como en los arabescos de su política,- no es otra cosa que una
síntesis más que se destruye a sí misma. os hallamos al fin ante la
síntesis que es fons et origo de Cortázar mismo -canto del hombre como
del autor ínsito de la obra-, a saber. la del
rsonaje que hilvana y
deshilvana todas las noches una indeliberada Penélope. Y esto, para usar
una frase judicativa de ietzsche, es la etapa descendente de la vida, de la
vida de un Occidente burgués o anti-burgués, que e devora a sí mismo
entre salvas y protestas de salvación (ya se den tales en obra de literatura
o en congresos de partidos o en invasiones acmadas o de otra especie).
En "Del sentimiento de lo fantástico", hay momentos en los cuales el
escritor y el que hace teoóa del escribir se encuentran felizmente y se
descubren en su verdad. e trata aquí de concephlalizar la transformación
que exige el paso de la función pragmática de la memoria y de los
sentidos (o sea, del modo consueto de la vida) al de la fantástic-a o
vidente (trátese de literatura o de teoáa). Al escaparse del reino de las
"apariencias actuales" y entrar de lleno en el orbe de lo posible, es sin
embargo factible caer canto en el colmo de lo meramente fantástico
como en el del realismo o hasta en ese otro modo de poetizar que
consiste -&lt;ligamos en un cuento- en un enhebrar "más férreo 9ue la
causalidad física',411_ Se espera el desenlace incontenible, sin caer en
cuenca de 9ue con las palabras sólo se está "tapando agujeros" 49 y, de tal
modo, que se crea una tela de araña que da la impre ión de la solidez y la
necesidad de la materia. El secreto de tal incluctabilidad de la narración o
la clave de cualqwer modalidad de la creación verdadera consiste en
aprender a ver "la heterogeneidades admisibles en la convergencian50,
criterio original que sin embargo, pasa Cortázar a interpretar como el
caso, digamos, de "no tener miedo al encuentro fortuito (que no lo será)
de un paraguas con una máquina de coser' 51, por aquello de
Lautréamont y sus secuaces. o repara, con todo, en gue este punto de
Arquímedes en que tiene que aprender a descandar la mirada del que
crea auténticamente no es algo ''po11r épater les bo11rgeois" simplemente, y
tampoco vislumbra que no se trata en particular de hacer necesaria la
p. 44.
¡q p. 45'.
;o p. 47.

43

;i

lbíd.

93

convergencia de paraguas y máquina de coser, sino de librarse de la
esclavitud de la irreversibilidad deJ tiempo y de la causalidad, lo cual no
coincide en absoluto con la arbitrariedad ni con otras cosas por el estilo,
que antes bien recuerdan ot.ra forma de prisión que es función de la
pertenencia a ciertas clases sociales o a sus formas de resentimiento.
Sin duda, el erdadero sentido de su acertada fórmula reside en un
lugar "más allá de las le 1es de la ópcica"52, si por tal no se entiende la
confluencia por el confluir mismo y sí el entregarse a sí propia de la
fantasía para la creación de genuinos mundos posibles, que están más allá
de la gleba de la mera apariencia (actual o factible). Pero para dar este
paso y man.tenerse de lleno en ese máJ allá no basta --como al parecer y
con ingenuidad cree Cortázar- el "acrecer los felices riesgos, la fantasía,
el juego"53 , como nos informa " Un Julio habla de otro' . Haría falta
además -y entre otras cosas- algo que vacilo en llamar seriedad (por9ue
don Julio ha dado a este vocablo un valor de de precio y hasta de
ob táculo). Con rodo, quizá no sea tan desatinado si e ve que el conocer
-y la fil ofía como máximo ejercicio del mismo- es un juego alado pero
que -como t0dos lo juegos pero de modo especiaUsim y, p r así
decirlo por antonomasia- se hare m11y en sem. s posible que el poetizar
sea una de las más ecias actividades humanas, y puede er c¡ue lo sea por
ser máximo --&lt;)Ue no arbitrario- juego. La poesfa ' la filosofía }' la ciencia
y la ra~ruela on (o pueden er al menos) enemigas de lo que Cortázar
llama "la Gran Costumbre", en ese poema intitulado ' Aumenta la
criminalidad infantil en los Estados Unidos"~. Pero esto no hace ni gue
"la Gran Costumbre" se identifique con "/1erprit de sérieux ni que se
hermanen sin má las formas susodichas con la actividad creadora
simpliciter. Decirlo y repeti.clo -como lo hace ad 11auiean1 don Julio- no
ólo e inexacto; e ... una vulgaridad. Los verdadero "asesinos de un
•
ti cmpo proxeneta ,,55 , para usar su ¡:_
nase, no se ·tnventan a s1, rrusmos
como
unos chulos má . i no, ¡qué fácil nos cáa! Pero quizá se trate de un
error de per pectiva -a saber: mmtro error de perspectiva. Quizá
debamo prestar mayor atención a lo que hace don Julio} no tanto a lo
c¡ue dice que hace y mucho meno a u justificaciones de lo que dice
que hace, por aquello de lo que decía Aristóteles sobre los sofistas v
.también por su bon mot sobre los poetas. Con todo, no se cancela por ell~
la posibilidad de que La v11elta al día sea no más que lo que el poeta dice
p. 37.
p. 55.
j ~ pp. 5 - 58.
;, p. 5
;2

;l

�94

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TELOS COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

que dice y, por consiguiente, que se instituyan por su medio modos sui
generis de proxenetismo. Lo cual, sin duda, pondáa en tela de juicio el
valor teórico de su teoría.
Pasemos, pues, a examinar la posibilidad de que la suspensión de los
nexos racionales y la abolición de la Gran Costumbre tengan lugar no ya
en una ficción narrativa o de otra especie sino en una narrativa que sea
ficción tal que se adelante como texto interpretativo de la vida consueta
mientras se vive. Sin duda, encierra esto un~adoja -la de vivir e
imaginar y su trastrueque en cotidianeidad. Si pasamos por alto además la
distancia entre narrador de tal y Cortázar mismo (la cual no es tan
infranqueable ni su término de mundo tan anodino como se piensa),
podríamos disfrutar y aprender de " oches en los ministerios de
Europa"56 • Valga como puente (que vaya del orbe de las fantasías al del
de todos los días) el lenguaje, que aparece aquí extrañado en la distancia
de lo ajeno, de la lengua extranjera: " ... hablaban lenguas que dibujaban
en el oído toda clase de objetos y poliedros inconducentes, es decir que
en general no servía de nada entender algunas palabras que luego querían
decir otra cosa ... " 57 • ¿Quién-en país y cultura ajena- no ha escuchado con
dulzor y miedo algo así como una lengua -pues la hablan- pero
desposeída de sentido, casi reducida al nivel de estructuras meramente
fónicas, con su belleza y arabescos propios, mas que están antes o
después del significante y que, cuando por ocasión hacen guiños de tales,
de pronto revelan el engaño, el malentendido. Sirve esto de súbita puerta
para cobrar conciencia de la &amp;agilidad del mundo interpretado, de eso
que va siempre entre lo arbitrario y el supuesto que hace posible la
telaraña de la vida consueta. Con eso, la lengua se desnuda y se retira y la
realidad aparece en su opacidad y en su resistir impostergables. Si ésta es
la lección, Cortázar enseña bien, y la liter-atura (tanto en este organon que
aquí crea como en esa lengua previa a la lengua en su función real a que
le conduce) sirve a lo que se propone. Y, al cobrarse conciencia tal, se
multiplican ya los supuestos que se descubren:
1. Desde la incongruencia de "la conducta incoherente''58 , a ojos de
ujieres y otros que forman parte de la trama de la vida cotidiana,
del que ni entra en los pisos u oficinas ni acaba por irse.
2. Hasta el descubrir, en su libre vagar como traductor free-lance en
los ministerios de países extranjeros y de noche, "el increíble
Cf. "En legítimo org11/lo" (pp. 129 ss.) y "La hog11era dondt arde 11na'' (pp. 157- 58).
p. 57.
58 p. 76.

juego de irracionalidades [que] había permitido a un argentino
sardónico pasearse a esa bota entre Jas perchas, abrir los
portafolios o estudiar el fondo de los sombreros" 59 , si por tales
irracionalidades se entiende sólo lo que así aparece una vez que se
declara suspensa la trama de los supuestos objerivos y en
operación que hace posible la transformación de atura a manos
de burocracias u otras manufacturas humanas. De este modo, se
hace visible el 1JJundo como tal
Me temo, sin embargo, que 'esa ruptura escandalosa de una realidad
coherente'J60 -y a la cual don Julio e aboca mediante el traspaso de la
1maginacióo de ]a narrativa a la vida de tod s los días, como 11110 de los
medios posibles y legítimos de alcanzar tales conclusiones verdaderas- se
convierte en sus manos en mucho más, a saber: en recur o universal para
pasar de la auténtica conciencia de la fragilidad y facticidad de lo humano
socio-polirico y del error a una que, por u universalidad escéptica y
relativista es gratuita. De nuevo, aunque entre onro ado y alambicados
productos del taller de e cricor, alta la real gana, donde la arbitrariedad de
su creador se transforma en crÍfJle/1 que i111j&gt;J1la al 1111mdo. Queda, por
supuesto, la posibilidad de que e trate únicamente de un experimento
controlado en robar la racionalidad del mundo como medio que permite
al escritor salvar su cordura propia.

"La caricia más profunda" quizá sea la pieza más lograda de toda La
Y lo es no sólo en cuanto al e tilo o a la consecución
narrativa Qo cual ya sería virtud suficiente) ino porque además en este
cuento encarna de manera concreta . ' elaborada la tesis -es decir, la
refutación de la tesis- que de tantos ángulo ya hemos visto. O má bien:
e trata de una hipótesis en i·erifiración 11orralita, cuyo triunfo ería no tanto la
demostración de la nihilidad e irracionalidad posibles de lo real (en este
caso el mundo de todos los dias) cuanto la de vivir egún un nuevo
principio -el que quedaría aJ quedar vacante la Gran Costumbre (al
menos, al nivel de la percepción sensible y de la convención social que en
ella se fundan, e~ decir, el esquema de mundo que se forma por consenso
e inter-subjetividad). Cortázar ha querido llevar a cabo aquí el
experimento narrarivo que consiste en ver cómo se organizan do
mundos paralelos: el consueto de codo y el del personaje de su cuento.
Y, por consiguiente, se ha propuesto determinar los puntos de contacto
entre los mismos a medida que é te se va haciendo imp ible. La ba e de
1111ella al día.

56
57

95

s9 ]bid
/bid.

(J I

�96

97

JORGE GARCIA-GÓMEZ

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOscmvo DEL ARTISTA LITERARIO

e.al proceder consiste en la suspensión de sólo un fundamento perceptivo,
a saber: la solidez de la materia de los suelos sobre Los que se anda. El
personaje se ve a sí mismo hundirse, poco a poco, primero los pies. y
luego las rodillas, los codos, el cuello, hasta que por fin desaparece ba¡o
los pies de su novia, en el momento culminante en que su mundo y el
común a los otros (el de ella, inclusive) se hacen del todo
incomunicantes: el silencio.

del técnico de la corrección de la experiencia consueta (que es aquí el
médico que prueba sus reflejos) o la de la indiferencia de los suyos
(quienes al parecer nada notan al estar enterrados en sus propios orbes
familiares y acostumbrados, salvo en un lugar y en un momento, al que
se refiere la narración en passant. '¿Se te cayó algo?', le preguntó u madre.
'Los cigarrillos', dijo él, alejándose lo más posible de las sandalias y la
zapatillas que seguían dando vueltas alrededor de la mesa'.6'). Es aquí
donde Cortázar -para hacer justicia a su hipótesis narrativa que le irve
de exploratoria de mundos arbitrarios y alternos- debiera haber e
apoder~do de la narración en cuanto personaje media me eJ chique de las dos
interpretaciones coincidentes y haberse preguntado (con fria lógica o
angustiada pasión o amba ) qué significa en la vida que u11a X sea a la vez
"hundir e en el suelo,, y "agacharse a buscar cigarrillos". Echarno de
menos, por ejemplo, al Sábato de E/ túnel Y, por esto, el tono del
cuento entero es no sólo el de la irorúa y el sabor del nuevo mundo (no
únicamente el de lo ambiguo), sino que además se siente la nueva
experiencia como puro hecho. El cuento deviene espectacular y fracasa. Y
quizá sea aqui donde reside la verdadera piedra de toque para decidir si
se triunfa en la superación de esa tentación que es la Gran Costumbre. Nos
parece que no basta limitarse a poner de manifiesto la facticidad de lo
que acontece y, en el sentido de mera contingencia, su ineluctabilidad.
Hay que ir más lejos para resolver la problemática misma del cuento -o
sea, es menester llegar a ser por lo menos tan raclical en la narrativa como
se postula en la reflex.ión y presentar la vivid11ra de tal mundo (como diría
el otro Castro, el bueno) a fin de determinar si el hecho es puerta de
mundo o sólo pura apariencia. A juicio nuestro, Cortázar sólo logra crear
la motivación para pensar en mundos alterno (y así llegar a concebir
narrativarnente la posibilidad de poner a la Gran Co tumbre en
cuestión), pero, en última instancia, le falta al per onaje y a u experiencia
(conforme a la débil irania y la uave ambigüedad d su vivir la ,·ida) e a
fuerza lógica de beber lo ilógico ha ta la heces y que el teórico ólo
limita a anunciar. Y quizá aquí narrador y personaje por un lado '"
teorizador, por el otro, converjan, lo que nos inclicaria que la debilidad d
la ficción corresponde a la de la reflexión. 1 · oramos la falta de
consistencia y de capacidad de explorar el nue, o mundo }' u conflicto y
diferencia con los otros en· la tarea de ver si la mera posibilidad de un
inundo así sea también real posibilidad. e trata de saber su naturaleza y
las consecuencias de ésta. 1 o es suficiente, pues, sugerirlo, despué de
sus "radicales" reflexione ; es menester ver si la Gran Cosrumbre es ólo

En un principio, las cosas suceden levemente, como si se tratara de lo
inconveniente, insólito, innegable y, sin embargo, inasequible a los ortos.
Al parecer, la medida adecuada es la de to~ar esto con curiosi~~d y
mirarlo con ironía -precisamente la que consiste en poner en cue n?_n la
mundanidad del mundo: "Dio varios pasos más y al final se encogio de
hombros y fue hasta la esquina a comprar LA razón porque quería leer la
crónica de una película',6 1• Y esta medida, que sin duda se pre ta como
entrada, no parece apropiada para convertirse de vehículo del t~no del
cuento. Y, sin embargo, así sucede. Le sirve para cornurucar la
ambigüedad de la experiencia perceptiva y la dubitabili~ad de las
creencia y de los convenios ociales que en tal se fundan. s ¡usto como
medio para revivir (desde el punto de vista del lector que, por la
distancia, se confunde con el del protagonista) la incomunicación entre
los mundos y la suave paradoja de la irrealidad de los mismos, pero no
basta para articular la vivencia de lo que con justicia expresa así el
personaje: "Pensó lógicamente que todo era -~ógico',62• El mundo que se
funda en lo infundado (o sea, en la penetrabilidad absoluta del suelo y en
el progresivo hundirse del personaje) no se presenta aquí, ni de_hecho ni
iocoadamente, por una serie de paradojas anticipatorias hacia lo por
llegar y que culmine en el acontecimiento de gue el piso lo . cubra (a~
parecer, para siempre) y lo encime del todo en su ~undo. Se pierde aqu1
una problemática cuyo dramatismo y cuya prosapia se remontan por lo
menos a Heráclito y cuyos ecos se oyen -&lt;le un modo u otro- entre
Sartre y Camus, para citar sólo algunos de los sabios contemporáneos de
Cortázar. o se pregunta tampoco (por la acción y el diálogo, e
entiende) por qué ólo la materia del piso es así y no la de las cosas
manufacturadas o la de las naturales que no se hallan en la ordenada del
movim1ento.
o ha y desarrollo de la dialéctica vivida en la
incomunicación de dos muod&lt;;&gt;s como, por ejemplo, la de la invidencia
61 o hay que abundar en lo de la selección del título del perióclico y en. la fal~a _
de
pertinencia de los hechos paralelos: el hundirse y d querer leer la croruca
cinematográfica.
C,2 p. 174.

63

p. 1 6.

�EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

JORGE GARCIA-GÓMEZ

98

eso que propugna el pensador de la Argentina o si se funda, por el
contrario, en alguna justicia (cualesquiera que puedan ser sus ilusiones y
abusos). Y, por tanto, oos desconsuela la palidez de este ensayo narrativo
ante los supuestos y los aires de tamaña reflexión. A este fin, no basta
simplemente indicar lo alterno o refugiarse en el conceil de que -por qué
no- la personalidad del personaje es débil y asistemática (o que, por lo
mismo, es reflejo o consecuencia del autor, si es que tal es cierto). s
cuestión de decisión veritativa y exigencia de verosimilitud.
Desde este punto de vista, el modo de subvertir la Gran Cosrumbre
que es característico de "Rayuela parece ser más consecuente. atemos
sólo un ejemplo y tratemos de ver cuál es su sentido en este contexto. En
el primer capitulo, pongamos por caso, nos encontramos con el
"protagonista" y su modo de vivir el mundo ~. por consiguiente, eón su
mundo sui generis) que, por contraste con los de "La caricia", son de
índole muy determinada. En primer lugar, hay un fundamento -sin duda,
irracional- para todo lo que acontece: se trata de una inclinación
subjetiva, enraizada en motivaciones psjcológicas inconfesas e
impostergables, por la cual el personaje se mueve (más aún, se ve
movido) en el mundo. os referimos a la necesidad antigua en su vida
que consiste en obedecer señales en éste: las cosas no acontecen
simplemente; vienen cargadas de destino, de algo que ha de suceder -y el
mundo aquí consiste en ser el teatro donde se desenvuelve tal-. Empero,
la ineluctabilidad de lo mundano no es ananké sino contingencia: la
paradoja se salva, sin embargo, al converrir la fábrica del mundo en
reflejo de la forma supersticiosa de vivirlo que caracteriza el personaje:
"Desde la infancia apenas se me cae algo al suelo tengo que levantarlo,
sea lo que sea, porque si no lo hago va a ocurrir una desgracia, no a mí
sino a alguien a quien amo y cuyo nombre empieza con la inicial del
objeto caído"M. Pongamos de relieve la contingencia o los aspectos de tal
que presenta el mundo a ojos del protagonista: el objeto que cae al suelo;
el personaje cuyo destino se ve afectado a base de la coincidencia en la
inicial de los nombres. Y todo esto salvo, superado mediante la
imposición de una superstición, cuyo habitáculo original fuera la mostrenca
psiquis del personaje mediante los mecanismos de la proyección y el estilo
de vida de la neurosis obsesivo-compulsiva. Más aún: el mundo adquiere
la necesidad que ha perdido desde dentro a partir de lo que viene desde fuera
(el "tengo que levantarlo ... pbrque si no lo bago va a ocurrir una
64 Julio

21.

Cortázar, F.Jquela, 20a. cd. (Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1977), p.

99

desgracia ... "). La única manera de vivir -una vez que la racionalidad del
mundo queda suspensa (ya sea por disolución, como en la reflexión de
Cortázar, º. por imposibilidad psicológico-estructural, como sucede
aqw)- consiste en crearse una necesidad mcedánea Oa del orden de la
s~~ers_tici~n neurótica, en nuestro ejemplo), pues al parecer no es posible
vtvtr sm c1~rta necesidad, o sea, sin mundo u orden, aunque en este caso
resulte ser impuesta y externa y por tanto arbitraria. De donde se sigue
no que no haya mundo sino que el mundo se reduce a correlato de la
imagi~ación y. pie~de su co~sistencia real. Esto sin duda explica el
maravilloso episodio dd terron y su desenlace y exige la pasión de la
conducta del protagonista, la peculiar textura del mundo que así
"organiza" y lo extraño de éste (a ojos de los otros) y la función del
critico irónico de su m_undo (a saber, Ronald). Mas, con todo, no pasa
de ser _esto un e~~enmento de subvertirse a sí propio (trátese del
persona¡e en_ cuestton, del narrador o de Cortázar), por cuanto el saldo
de tal expenrnento (y de tantos otros) no es en verdad la subversión de
la ~ran Costumbre (según se espera) sino su reafirmación, por cuanto es
posible derruirla sólo si hay una pura multiplicidad de mundos posibles
(con-~- yo encerr~do en cada uno de ellos) y no uno que se destaque por
opo~mon al .comun y real de todos. En este sentido (y sólo en este
senudo), el 1ntento de "La caricia" es más justo y, por tanto, más
profundamente subversivo que el que examinamos en Ray11ela.
Pero quizá haya otro modo de suspender la mundarúdad del mundo
que articule esa vocación de Cortázar por "mostrar'' a toda costa que la
Gran Costumbre es sólo eso. Quizá su vida y su obra se expliquen corno
la de un Hume que de súbito haya sidó trasladado de Escocia y su siglo al
XX ~ a la Argentina, aunque, eso sí, sin dejar por ello de escribir el
Treatm y el Esst?J. Conforme a esto, la racionalidad pudiera hacer la
rabo_na por decreto y esto, nos parece, ocurre en los monólogos de
~ers10._ !ornemos c_o mo ejemplo el "C"65 . Trátase aquí de la magnífica
mvenc1on de un mstrumento que -a todas luces- determinará la
~uténtica relación entre la realidad y lo posible, a base del análisis de lo
mtermedio (a saber: la apariencia'í. sto se intenta mediante la reflexión
de Persio, esa _alucin_ada y analítica manera de vivirse que lo caracteriza y
que se anuncta vanas veces mediante la fórmula 'una vez más va a
pensar' 67 . Se propone Persio determinar -a través de ese juego que se

65 Julio

Cottázar, Los pre11Jio.r (Barcelona: Bruguera, 1980), pp. 59- 63.

6(,

p. 63.

67

\'.g., pp- 59 y 61.

�101

JORGE GARCÍA-{;ÓMEZ

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISfA LITERARIO

llama conocer68 y que es de índole totalmente experimental-69 si el barco
es como es o como aparece o más exactamente: si, previo a lo real o a la
pura apariencia, no hay una cosa fundamental, a saber: los "proemios de
realidad posible o alcanzable"'°. que es menester descifrar antes de cortar
el nudo gordiano de e e riesgo absoluto de la vida que consiste en decidir
entre dos opuestas y, al parecer, irreconciliables alternativas: la pura
posibilidad (del escéptico imaginativo) y la pura apanencia (que los otros
a bordo del barco habrían aceptado como comRonente "extraordinario o
casi irreal'' del mundo consueto). La reflexión característica de Persio
habrá de dilucidar, por fin las "medidas del ser" que se juegan al naipe
de la vida, de modo que le sea así posible -sin duda, por vez primeratra cender tal rie go insito en la vida, al comprender que la libertad de
vivir no es cosa que competa únicamente a la conciencia individual sino
que conlleva -esttuctural y, por tanto, necesariamente- un correlato-. •.cpara
él la acción de abrir la puerta de la cabina se compone de su acción y de
la puerta indi olublernente amalgamadas, en la medida en que su acción
de abrir la puerta contiene una finalidad que puede er equivocada y
lesionar un eslabón de un orden que no alcanza a entender
suficientememe"~ 1• O, en otras palabras, que la unidad fundamental de la
experiencia -tratese de la reflexiva, como en e te caso, o no- no es la
conciencia sino la conciencia de un mundo, lo cual implica tanto un
modo de vivir (digamos, la percepción sensible) y un punto de vis;;
como un orden que se abre y se configura de manera correspondiente .
Parece aquí que Persio se dispone a ser fiel a la totalidad de la experiencia
y a las dimensiones constitutivas de la misma y, sin embargo nada más
lejos de si. Ya va esto indicado por lo de "un orden que no alcanza a
entender suficientemente" y queda confirmado al declarar el narrador
.
. " 73 o sea, atrai'do por
que Persio es ' un rnsecto
cromo, 6ilo y a 1a vez ciego
la apariencia de lo real e incapaz empero de percibirlo, por lo que su vida
se limita a ser antesala de la experiencia, a esas dudas que -nos dicenPersio llama arte o poesía"'4 • Pero esto no debiera sorprendernos, sin

embargo, ya que, como se anunciara antes, pensar o reflexionar, al modo
típico de Persio, consiste en ir 'contrariamente a la costumbre de todo
desconcertado"75 , pues, en vez de intentar "concertar lo que lo rodea, los
faroles amarillos y blancos, los mástiles, las boyas", lo que hará será
pensar "un desconcierto todavía mas grande ... y rechazara ... todo lo que
se ahoga en formas dadas... o cree Persio que lo que está ocurriendo
. . ble: no 1o q111ere
. as1,,,16
sea rac1oana

100

b3 p. 63.
69 lbíd

·o lbíd.
71 P. 62.

Cf. Edmund Husserl, IdeaJ nlativaJ a una Je11on1enologlo pura y una jilosofia
fanofl1mológúo, trad.José Gao 2•. Ed, (México: Fondo de Cultura Económica, 1962), lll,
Capítulos Il1 y N . Implícita en esta posición está ya la superación de la irracionalidad
que muestra a continuación, pero eso no le arredra o no lo ve.
73 ]bid.
• 4 lbíd.

Cuando menos, es notable este modo de proceder, pues ¿de qué se
trata en verdad cuando Persio se pone a pensar? o de reconciliar lo
conflictivo ino de exacerbarlo por uperfetación; ni más ni menos que
llevar a sus últimas consecuencias algo que se le ha ocurrido y que no
resulta en absoluto de la experiencia de lo otro (sea real o posible o pura
apariencia), sino simplemente de los avatares de su subjetividad. Hay que
ver con claridad que Persio se hace responsable de lo que ucede dada su
decisión (aunque sólo sea en lo espectral) y del riesgo que implica esto para
la mundanidad de la conciencia, a base de una creencia y de un q11erer que
no sea la cosa así, sino de otra manera. Tenemos aquí a la nada, a la base
del ser y a la voluntad de creer (que no de poder, aunque haya un "puede
ser" -r) de fundamento de la conciencia. o es sorprendente, entonces,
que le sea imposible a Persio ejercer una fundada decisión, no solo porque
no es dado en principio "saber en qué momento la enorme langosta ha
empezado a mover la biela mayor..." 1 8, sino además y obre todo porque,
a base de creencia y volición tales, todas las gulas de resolución quedan
reducidas, rebajadas, mutiladas a priori al mismo nivel de meras
alternativas y ujetas al puro arbitrio de una imaginaria conciencia"'9_ o
hay en momento alguno ni la más mínima sospecha de que la suspensión
y la mutilación de la experiencia así perpetradas descansan en uo prejuicio
que está antes de toda reflexión y que da al traste con ésta, a saber: el que
alcanza apogeo y manifestación en la Europa fin de siede en la batalla entre
racionalismo e irracionalismo, sobre codo con opción de compra de este
último. ·La radicalidad de Persio y la de Cortazar (con el ápico desfa e
temporal entre lo que ucede en Europa y lo que viene a acontecer en
Hi panoamérica · querido tema del autor) no son tales, sino formas
demodées del pensar, por lo arbitrario · paróal de su formulación. n
momento alguno se le ocurre a Persio (¿a Cortázar?) que, para

72

15

'6

p. 61.
lbíd.

r Jbid.
' 8 pp.

59- 60.

..., pp. 61- 62.

�102

JORGE GARCIA-GÓMEZ

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR

1 3

Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

reflexjonar de veras, hay que ser fieles a la experiencia y no anularla de
antemano por inconfesado reduccionismo. Si esto se hiciera, habría que
e tar dispuesto - 1 pasara- a ser gwado por la experiencia misma y -caso
de que tal llegar,a a revelar e así- a aceptar que la realidad se da y que e
patencia como un orden de confirmaciones recíprocas. (Pero ya a
principios de siglo e había demostrado tal cosa) 80• j e to t&gt;S así, no nos
atisfará en absoluto tratar el barco y su aparecer o de de la voluntad de
poder o "puente de mando 81 aun cuando se esté solo en la cabina82 • o;
nos parecerá tal proceder injustificado ejercicio de escepticismo
relativismo. o se puede de ese modo determinar si lo que aparece es el
bauprés del Malco/,n o " i el Makolm, e e carguero modernismo, orgullo
de la Magenta Star, t nga un bauprés ... " 3 egún cal método, codo seria
igual y daría lo mismo, la conciencia se reduciría a un mero reparar (en
este caso, reflexivo) en una pura multiplicidad de meras apariencias
imaginaavas posibles o impo ibles. ada más falto de rigor y de hambre
veritari a. Por decreto y a pn·on lo más importante en cue tiones de
naturaleza y exist ocia se ha decidido, cuando en auténtica reflexión
seria tal cosa lo que habría que decidir y a base de lo que aparece y tal
como aparece, sin prPjuicio alguno. e trata, pues, de una mentida
reflexión r de una que linda en la frivolidad y redunda en reducir la
experiencia a caleidoscopio y al proceder en cuestión a puro recurso
cubista por descomposición y a mero paso y traspaso de cuadro a
experiencia84.
o queremos deor, por upuesto, que hacer tal cosa no sea algo
legítimo en narrativa o que ea imposible crear un per onaje uno y un
mundo uno en un caso como el de Persio. Más aún: negamos que sea
esco así y rechazamo como error interpretación tal 5• Lo que nos
preguntamos es, por un lado, si puede utilizar e la novela (u otro énero
de las bella artes) de modo que funcione como instrumento sujeto a
estas dos precisiones contradirlorias: por una parte, como vehículo de
dilucidacióo · de erdad , , por otra, como medio de di olución y
relativismo. Por otro lado, habrá que determinar si no
trata aquí
Cf. E. Husserl, lnn.rtigacio110 ligua.r, erad. M. Garda Morente r J. aos. (J\fadrid:
Rc,.•ista de Occidente, 1976) , "Prole ómt:oo "; ltkat, 113 y 13 1- 32.

a1P· 60.
lbíd
l lbíd
l!4 Por commste, veáse Aron Gurw-itsch, El caR1po de la concimria, trad. Jorge
García- Gómcz • ladrid; Alianza Editorial, 1979) Panes IV r V.
s; l bíd Parce
2b.

-como en tantos lugares- de un inconfesado renunciamiento no sólo a
pen ar la realidad completa del mundo s1110 además a intentar uperarla
mediante un radical ejercicio de reflexión y fan asía, 'ª ea en ciencia o
en filosofia o en literarura. os parece que Cortázar es un "médico a
palo , y, por tamo, un mal médico. 1 o e orprendenre, pue , qu mm
su literatura como su teorizar sobre ésta y el mundo (fí ico, políticomoral o de otra índole) adolezcan de gran incongi:u ncia y seria
debilidad. Pero volvamo por últim , a ].A mella al día. J\ v ce la
situación no es tan t rrible como parece, bre codo cuando artizar e
atiene más a imaginar a la hil ndera que a hilar u r flexiva imagmación.
En el magnífico retazo intitulado
cerca de la man ra de vi, jar de
A tena a Cabo unión", no sólo no propone una teoría de la mem ri
en el contexto de la creación p ' t1ca (que, p r cien , no e limita a la
literatura, pues cunde a en la vida de todo l día), mo que ademá
no da varia pruebas de fantasía eidética. 1 o propone que la memoria
es ya o parte integrante de la imaginaci · n o una fon11a de é ta, puc 110 no
da o umini tra un retrat fiel o c mplet del pasado. l o se trata d ue
olvidemos y de que la mem ria e té llena d agujeros, ni rampoco de que
recordar -o, m jor aún, con tituir I que se ha de recordar- inflija a lo
materiales una re-or nización -o, lo que es más grave, una condición de
recepción previa- que con i ta en esquematizar o 1dcahzar. La co a va
mas lejos, pues, aun cuando t da estas posibilidade se den, no
entrega aun p r lo mismo la verdad completa del recordar. Cortázar 1
sugiere ya cuando nos dice que ''jamá deberiamo hablar &lt;le 1111estra
memoria, porque i algo tiene e que no e nue tra ... " I¼_ El 1gruficado
aparente de e ta te i n e I in embargo lo que quiere d cir Cortazar.
o es que la memoria ea un poder anónimo, universal e independiente
que e té en mí, su ehiculo idóneo. i 1o;
qu la memori. e poder - y
poder acávo- de conformación · es, or canto no solo algo no a¡eno a la
imaginación r quizás simpl menee parte o estilo e pecial de la mi ma; es
sobre todo e ndici · n \' b
de la fanta fa. Para dem erado n s da el
ejemplo egi:egi -y de 'recio ab leogo en la crudici · n literaria- &lt;lel re~ar
de un via;e. mpieza p r afirmar qu "todo vi jero ... al narrar u penplo
lo rehace ,tP dánaono a encender que n habla de cualqui r Vl, 1et' ino
del que e nstiruye -tamo n su andar com n u reandar lo andado- el
viaje mismo; o sea, e rra a dcl viaj ro a quien el iaje no le acontece
implemente. Pero con p netra.nte intuición ve de inmediac Cortázar
que la única manera de hacer justicia a e e viajar que e rehace en el
11&lt;,

p. 59.

lf1

p. 59

�105

JORGE GARciA-GÓMEZ

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

relato (o sea, en la memoria que se instituye~, es verlo como menester
en sus vinualidades temporales. Por tiempo, sin duda, no se refiere
Cortazar al que marcan los relojes sino a la vivencia del tiempo, de su
pasar, es decir, a las diversas modalidades de vivir lo que transcurre. Así
nos dice -en fórmula poética y por e o, en e te contexto, exacta- que
hay "eres viajes en uno, el real ya transcurrido, el imaginario pero
presente en la palabra, y el que otro hará en el futuro siguiendo las
huellas del pasado y a base de los consejos del pre ente .. .'&gt;89. Y aqui hay
que notar y poner de relieve no sólo el hecho de que la ttes
temporalidades se co-determinan sino además algo má decisivo que el
tercer tiempo del ejemplo (la futuridad) no es, en este caso, una
temporalidad únicamente de aquél que recuerda y relata sino también del
que oye cuando perciba -si llega a percibir- el orbe que se delata ~hora
ante el oído de su imaginación, Surgen a i do cosas mínimas o
esenciales que aporta este aparte a la cuestión de la creación literaria: ese
relatar conforma a un lector u oidor ideal del relato, por cuanto informa
su imaginación según dos notas, a saber. la idealidad (que no e enciende
aquí en lo moral sino en cuanto a la dimensionalidad de lo no físico) y la
futuridad, determinando, con ese fundamento, el reconocimiento de lo
real que acontezca(en el marco de lo que es ahora futuro en el ámbito de
lo memoriado; o sea, cuando se vea y se oiga lo que ahora se anticipa en
la fantasía, de modo tal que la memoria de la fantasía se convierte en
condición de ocurrencia de la percepción actual (que ahora es futura). Es
de notar que, en nuestro caso, esta condición de la percepción es memoria
de otro que me conforma o, para decirlo con mayor precisión, ya que
Cortazar afirma correctamente que el hombre es de su memoria, se trata
de una memoria que se cumple en varios (v que, por tanto, e tablece la
trama apriori que hace posible la comunicación y la tradición), a saber: en
el que recuerda, en el que anticipa (o escucha al que recuerda) y en el que
percibe, a lo cual hay que añadir una precisión que la prosa de Cortázar
oscurece: que el recuerdo presente, en cuanto relato, es fantasía de lo que
el que relata cuenta para el o/ro, el que oye o lee o sea, cuando este aun no
ha llegado a experimentar en la percepción lo que el otro cuenta en
función del relato. En otras p~abra , la memoria -como "araña... que
teje telas aberrantes"90- se convierte en condición del recuerdo, de la

fantasía sen1u strido y de la percepción futura y determina, por tanto, lo
mismo al escritor que aJ lector. La memoria, así entendida (o sea, como
forma radical de la vivencia del tiempo y de la imaginación), es a germen
de la creación literaria como tal. O como dice mas tarde Cortazar en
"Encuentros a deshora' : "El tiempo de un escritor: diacronía que basta
por si misma para desajustar coda sumisión al tiempo de la ciudad { ea,
a lo que antes describía como el de la memoria pragmática y de la
apariencia actual}. Tiempo de ... encuentros en el pasado, citas del futuro
con el presente, sonda verbales que penetran simultáneamente el ante ·
el ahora y los anulan"91 • (Vale la pena leer en su totalidad la pieza a que
esta cita pertenece, por los vario Denkexperimente literarios con lo q~e
prueba en ejercicio su noción fundamental para ver cómo e hace sm
trivialidad.)

104

88 A diferencia de la pasiva, que podrá deccionar lo pennite en rdación al a
memoria ll1J?1Cdiatamente anterior ya constituida o a la anticipación automática. Pero de
esto, en fin, no habla Cortázar.
pp. 59-60.
90

p. 59.

i é ta es la interpretación correcta del enrido de Conázar en e te
retazo, se convierte el texto en cuestión en recurso de interpretación de
su anterior aserto -entonces de viso arbitrario- de que el poeta es
e.,,:trañamiento y sobre lo cual ya cornentábamo que es solo condjción
necesaria pero oo suficiente de la genuina creación Literaria. Pero hay in
embargo que leer la pieza que sigue (''Diálogo con maories") para darse
cuenta como intuiciones y hasta conceprualizaciones tan arriesgadas y
penetrante no sólo se malinterpretan sino que se triiializ.an. Cabria
preguntarse por ejemplo, cómo es posible negazse "a aceptar lo
.
" asoman do al numeno
,
[sic
. ]"91, a menos
inmóvil"9,- y poco a poco u:se
que uno se mueva en el plano de las meras palabras y ha ta del jla1t1s voás,
implemente por reparos contra lo literal en cuanto tal').¡ y por un gu co ·
un regusto de pa ar de una cosa a otra -real -0 posible o meramente
facticia-, ya sea un incidente de ómnibu , el cuento del ogro en el Goldm
Bough o las prácticas y creencias de lo maories. Cuando e llega a e to
extremos, no se trata tanto de locura o disparate como de tontería, sobre
todo c~ando se azona todo eso con un presunto interés socio-político
de reforma del ver y del hacer llámese praxis o no.

6.
p. 63.
'll p. 63.
94 p. 65.

91 p.
92

�SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA
CIENCIA EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA
DEL CAMBIO CIENTÍFICO
-PRIMERA PARTECésar Augusto Reza Rodríguez
Candidato al Doctorado en Filosofia
Por la Universidad Complutense de Madrid

Introducción
Denuo de los temas que ocupan a los filósofos de la ciencia desde la
segunda mitad del siglo pasado, uno de los más acuciantes es el de dar
cuerpo a una teoría del cambio científico que ofrezca una descripción
adecuada de la dinámica de las ciencias en, al menos, sus ramas más
consolidadas.
Prendido de las concepciones puramente epistemológicas de las
ciencias, en las cuales se asignaba a éstas la tarea de construir versiones
fieles del mundo, el modelo positivista del cambio cienáfico ofrecía la
imagen -de un desarrollo acumulativo, por el cual el progreso cienáfico
podía identificarse como el acercamiento creciente de las diversas
disciplinas al cumplimiento de aquella tarea fundamental. Una vez que ha
sido irrevocablémente cuestionado el formalismo en que se apoyaba ese
modelo, lo que ahora se discute es si las propuestas alternativas que han
jdo surgiendo socavan los cimientos de una visión auténticamente
racional del cambio científico o si, por el contrario, sientan las bases para
la emergencia de criterios de -racionalidad más acordes con el desarrollo
del proceso científico real.

�109

CÉSAR AUGUSTO REZA ROORIGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTIFICO

Dentro de esa polémica, la figura de Thomas S. Kuhn ha ocupado un
puesto central, de tal modo que los desarrollos posteriores a él se
definieron en razón de los cambios propuestos en relación con que el
modelo kuhniano. Después del impacto de su !A estructura de las
revoluciones científicas, que sirvió de estímulo a diversas propuestas de
naturalización de la filosofía de la ciencia, se cayó en la cuenta de que el
desmantelamie~to del universalismo epistemológico propio del
positivismo requería un examen más profun~ pues estaba en juego
nada menos que la posibilidad de seguir pensando en las ciencias como
ámbitos en cuya dinámica están vigentes, entre otras cosas, criterios de
racionalidad cuyo alcance está más allá de los limites de cada contexto
histórico. De no ser así, no se vería cómo cerrar la puerta al relativismo.

privilegió la capacidad de ese estilo para sugerir líneas de acción y de
debate, aunque para ello hubiera de sacrificar la presentación exhaustiva
de sus apoyos. No es que falten ejemplos, sino que no están en esa obra
debidamente representadas las diversas regiones de la actividad científica
en las cuales afirma haber encontrado confirmación de su modelo como
patrón general del desarrollo de la actividad científica en cualquier campo.
Así las cosas, tiene sentido contrastarlo con lo ue puedan informamos
al respecto episodios de aquellas ramas de la ciencia, fuera de la física,
que por su importancia relativa merecen ser traídas a cuento.

108

En este contexto, nuevos empirismos tomaron la palabra. Las baterías
se enfocaron de manera señalada sobre la noción de
inconmensurabilidad, auténtico pilar de la concepción kuhniana del
desarrollo científico. Asimilada en principio a las propuestas de
Feyerabend, se pusieron de manifiesto sus inconsistencias. Quine,
David son, Van Fraassen, Laudan, Putnam y otros más se encargaron de
refutarla. Kuhn reaccionó argumentando que había sido mal
comprendido, pues sus críticos pasaban por alto los numerosos pasajes
de su obra capital en los cuales, a la vez que destacaba la importancia de
la inconmensurabilidad para la edificación de un nuevo paradigma
epistemológico, abierto a la historia y a la sociología de la ciencia,
reclamaba para ella un alcance más modesto del que Feyerabend le
asignó en sus propias obras.
Pero no fue sólo este concepto el que avivó la polémica. Paradigma,
ciencia normal, cambio revolucionario, fueron también tema de un
amplio debate. E igual que con la idea de inconmensurabilidad, Kuhn se
dedicó a reformular estos conceptos para salvarlos de las objeciones,
emprésa que siguió hasta el fin de sus días.
De todo lo dicho por Kuhn a lo largo de más de cuarenta años, y de
Los numerosos comentarios y criticas a su obra, ha emergido una figura
que se ha constituido en punto de referencia obligado a todo intento de
dar cuenta de la dinámica presente en la evolución de las ciencias, e invita
a hacer balance de sus aportaciones, sus méritos e insuficiencias. Entre
Los segundos, yo. destacaría que Kuhn ha cambiado ya definitivamente la
manera de abordar el estudio histórico del desarrollo cientifico.

La estructura de las revoluciones científicas es una obra que tiene detrás suyo
numerosos estudios de caso. Al elegir la forma de ensayo, Kuhn

La genética, con ser una ciencia de historia muy reciente, ha
experimentado un desarrollo tan impresionante que ya disputa a la física
el papel de referencia en los estudios de historia y filosofía de la ciencia.
A ella dedicó Kuhn, en su obra capital, apenas unas cuantas alusiones
sueltas; y ahí la presenta como una de las ramas de la actividad científica
que más parecen seguir en su desarrollo un patrón acwnulativo.
Este trabajo se orienta a contrastar la teoría de Kuhn del desarrollo
científico en el período de la historia de la genética que puede ser
caracterizado como el de la emergencia de su paradigma inicial, tomada
esta expresión en el sentido originalmente postulado por Kuhn en 1962.
Al hacerlo me propongo, por una parte, ver si en efecto es el patrón
acumulativo el que mejor cuenta da de lo ocurrido en la constitución de la
genérica entre la publicación de la obra de Mendel y la consolidación de
la teoría cromosómica de la herencia; es decir, en el período que algunos
autores denominan como_ el de la genética mendeliano-morganiana. Por
otra parte, me propongo analiza.r sj el énfasis que pone Kuhn en el
carácter conservador de lo que él llama fase de ciencia normal (fase que
para Kuhn es la piedra de toque para gue una disciplina alcance el
estatuto de ciencia) se cumple efectivamente en esta disciplina; es decir,
si es verdad que la existencia de teorías en competencia es la excepción
en el comportamiento de una disciplina científica consolidada, excepción
que se presenta sólo en cortos períodos de agitación revolucionaria
separados por un largo tiempo de ciencia normal. Finalmente, quiero ver
si la inconmensurabilidad es uná categoría adecuada para dar cuenta del
corte que separa a dos tradiciones de ciencia normal consecutivas.

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRfGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

1. La Dinámica del Conocimiento Científico, en la Perspectiva De

expresar una t~oría en el vocabulario de la otra); los dos, asimismo,
rec~azaron taJantemente la dicotomía teoría- 0bservación (más
esmcta~ente, rechazaron la idea de que lo "observable" pueda ser
caractenzado y e.xpresado mediante un lenguaje teóricamente "neutro"),
con lo cual se dific~ta la posibilidad de que dos teorías rivales puedan
ser contrastadas mediante una evidencia común.

11 O

Thomas S. Kuhn

En 1962 salieron a la luz, casi simultaneamente, The Stmdure ofScientific
&amp;vomtions, de Thomas S. Kuhn (University of Chicago Press); y Realism,
Rationalism and. Scientific Method. Philosopical Papers, 1, de Paul K
Feyerabend (Cambridge University Press) 1 ~ dos de los principales
animadores de la nueva filosofía de la ciencia po q,ositivista. Con dichas
obras, ambos autores se incorporaron plenamente a la critica de la
concepción acumulativista del desarrollo científico (ya desarrollada años
antes, entre otros, por Katl R. Popper y orwood R. Hanson),
introduciendo en el debate la noción de inconmensurabilidad de teorias,
destinada a convertirse en la categoría seguramente más polémica dentro
de la filosofía de la ciencia de las últimas décadas del siglo XX, pues
estuvo asociada tanto a la emergencia de alternativas de todo tipo a la
"concepción heredada" de las teorías científicas, como a la búsqueda,
frente a las amenazas de dilución relativista que dicha noción introduce,
de un concepto defendible de racionalidad científica.
Más allá de las diferencias entre las concepciones de la
inconmensurabilidad sustentadas por Feyerabend y Kuhn (diferencias a
cuyo esclarecimiento este último dedicó una buena parte de sus
publicaciones desde La estructura de las revoluciones científicas), puede
afirmarse que el impacto inicial de estas obras debió mucho precisamente
al hecho de haber sido interpretadas subrayando las coincidencias entre
ambos autores: los dos se perfilaron hacia una reconstrucción del
desarrollo histórico de las ciencias en la cual resulta inadmisible la idea de
que éstas avanzan mediante una ampliación progresiva del alcance
explicativo del conocimiento científico (según esta idea, la aparición de
una nueva ceoáa supone la absorción -y la eventual corrección- de las
anceríores); los dos suscribieron una concepción holista del significado
(conforme a la cual el significado de cada uno de los elementos de una
red conceptual no constituye una propiedad intrínseca de los mismos,
sino que está determinantemente influido por el contexto del cual
forman parte. Por ello, los términos -todos o, al menos, los conceptos
clave- comunes a dos o más teorías científicas no significan en ellas
estrictamente lo mismo, lo que en último término hace imposible
1Traducidas aJ castellano, respectivamente, en 1971 (f. . Kuhn. u utrud1m1 dt
las m'OIHriones cienfíjitOJ. México FCE) y en 1989 (P. K. Feyerabend. Umitu de la ciencia.
Barcelona, Paidós / l. C. E.-U. A. B.).

! 11

Feyerabend orientó su escrito a mostrar lo insatisfactorio del modelo
establecido en la tradición del empirismo lógico para dar cuenta del
proceso por el cual la ciencia progresa efectivamente. Dentro de ese
modelo, ~l desarrollo de las ciencias es visto como un proceso lineal,
acumulativo, en el cual se supone rige la condición de que las nuevas
teorías formuladas en un campo determinado de la actividad científica no
deben entrar en contradicción con las teorías ya asentadas en dicho
campo.
Para el empirismo lógico 2 , la empresa científica consiste en la
fo°1:ula~ón de teorías generales con cuya ayuda pueda efectuarse la
explicación y la predicción de los hechos. Una vez formuladas, las teorías
se someten a verificación contrastándolas, una a una, con informes
observacionales recogidos en el dominio de aplicación propio de la teoria
y expresados en términos de un lenguaje teóricamente neutral. Si
representamos con O al conjunto de hechos en los cuales las
pr~dicciones de la teoría y las observaciones se corresponden (dentro de
margenes de error de medida aceptables), la teoria se considera verificada
en O, ~ proba~le en ~¡ dominio T' (O e T') en el grado en que O le preste
apoyo mducov?. S1 se presenta una ntteva teoria que aspire a constituirse
en una alternativa a la teoría vigente, esa teoría no solamente ha de llevar
a su co~frontación con observaciones de nue o tipo, sino que ha de
ser c~ns1stente con las observaciones ya usadas para verificar a la teoría
am~aor.__ En todo ca.so, la empresa científica está constituida por la
con¡una~n de dos. seaes de conquistas: la creciente ampliación de la base
ob e~•-aaona~ v~nficadora; y la extensión, igualmente creciente, del
dorrurno explica~vo de la teoría.

2 No es nuestro propósi to. ~~ar ~qui .ªI empirismo lógico. En lo que sigue nos
atendremos, por tanto, a la vers1on ma 1mphficada posible de la interpretación que de
~re _modelo está implícita en el rexro de Feyerabend, con la única finalidad de ir
s1gwendo el hilo de su argumentación.

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

Para los defensores de esta postura era imprescindible garantizar el
carácter empírico (= significativo, no metafísico) y consistente del
conocimiento científico, pues sin esas características el conocimiento no
puede ser verdadero. Por ello dedicaron la mayor parte de sus esfuerzos
a establecer mecanismos conforme a los cuales fuera posible, por una
parte, vincular la compleja organización formal de las teorizaciones
científicas con la base observacional que le sirve de apoyo; y por otra
mostrar la conexión lógica existente entre teoría ;;ucesivas. Si el lenguaje
en el cual se expresan las observaciones es inmediatamente significativo,
entonces las formulaciones teóricas de la ciencia serán también
significativas si a) es posible ponerlas en correspondencia con (reducirlas
a) el lenguaje observacional, y b) se garantiza que en este proceso no se
produce alteración del significado. Por otra parte, la continuidad de la cjencia
queda protegida si, además de lo anterior, se logra establecer una
conexión estrictamente deductiva entre una teoría científica y aquellas
que la han precedido en el campo correspondiente, de modo tal que eJ
contenido informativo de éstas (J sus evidencias confirmadoras) resultará
incorporado en (.y confirmará a) la nueva teoría.

indicaciones de los instrumentosH, escribe, "no significan nada a menos
que poseamos una teoría que nos enseñe qué situaciones hemos de
esperar que ocurran en el mundo, y que garantice que existe una
correlación fiable entre las indicaciones del instrumento y dicha situación
particular." Ahora bien, si toda descripción de experiencias está cargada
de perspectiva teórica, y puede mostrarse que do teorías diferentes
conllevan distintas formas de mirar el mundo, entonces su adopción
afectará al conjunto de nuestras experiencias. De ello se sigue que "si una
teoría es sustituida por otra con una ontología diferente, entonce
tendremos que revisar la interpretación de todas nuestras mediciones,
por muy auto evidente que una tal interpretación particular pueda haber
.
»3
llegado a ser con e1tiempo.

112

Es dentro de esfuerzos de este tipo en donde Feyerabend ubica a la
teoría de la reducción de E. agel y a la teoría de la explicación de C.
Hempel-P. Oppenheim. Ambas teorías suscriben el principio de
deducibilidad al afirmar, en un caso, que los axiomas de una de ellas Qa
teoria a reducir, llamémosla T') pueden transformarse en teoremas de la
otra (la teoría en la cual se practica la reducción, T); en otro, y por
extensión, que todo lo que la primera de ellas explica es asimismo
explicable a partir de las afirmaciones de la segunda. Ambas, también,
suponen que cuando esto ocurre las expresiones propias de la teoría
reducida conservan en T los significados que tenían en T' antes de
practicarse la reducción.
Para Feyerabend estas teorías, como en general toda interpretación de
la ciencia basada en el principio de invariancia del significado, fracasan
como representación del curso histórico de la actividad científica y no
pueden ofrecer una metodología congruente con un empirismo
razonable. Al presuponer que existe un dominio de significados
establecidos con independencia de codo contexto teórico, como sería el
caso de los resultados experimentales, permanecen en la ilusión de creer
que la conttastación de las teorías científicas se lleva a cabo en un diálogo
entre cada una de ellas por separado y una evidencia imparcial. Pero esto
no es así, pues el sigruficado de los llamados términos observacionales no
puede fijarse con independencia de los sistemas teóricos. "Las

Pero si esto es así; si los datos observacionales dejan a los científico
un amplio margen de libertad de teorización, entonces
resulta
insostenible la exigencia, interpuesta a una nueva teoría, de ser
compatible con aquellas a las que sucede, pues no habrá con ecuencias
en las cuales ellas simplemente coincidan. Los científicos, en esre punto
a lo que en realidad se ven enfrentados es a la elección entre teorías que
dibujan cuadros del mundo di tintos inconmensurables y dicha lección
no puede llevarse a cabo bajo criterios puramente lógicos. En la deci ión
de proponer o adoptar una teoría más bien que otra entran en juego
razones de todo cipo, vinculadas en parte a los hecho e instrumentos
matemáticos de que el científico dispone, pero en parte también a la
tradición en la cual trabaja, a su idiosincrasia personal, a motivo
estéticos y a otros factore de corte ubjetivo. 4
Ya en este punto, Feyerabend coma di tancia también del círculo
popperiaoo. Así como, al margen de las dificultades más básicas ligadas a
la noción de verificación, no pued aceptarse que exisra una misma
evidencia confirmadora para do teorías di feremes, tampoco puede
aceptarse que la falsación tenga lugar entre una teoría y su evidencia en
contrario, pues dicha evidencia supone u interpretación desde una teoría
rival al menos ya en germen.
Todo esto, y las consecuenoa metod lógicas que Feyerabend deriva
de ello -su propuesta de la proliferación de teorías-, está asociado a la

~

P. K. Fererabend, Un1iln ar la ciencia, p. 53.
Cfr. Feyer:ibend, oli. rit., p. 3-78.

�114

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

noción de inconmensurabilidad, desarrollada en su critica a las teorías de
agel y Hempel-Oppenheim.
Como se apuntó más arriba, los pilares de estas teorías son los
principios de deducibilidad y de in~ariancia del sigrúficado, a los cuales
Feyerabend somete a critica revisándolos en una serie de ejemplos
seleccionados, provenientes, todos ellos, de la física.
La critica al principio de deducibilidad la efectúa Feyerabend
analizando el intento de reducir la ciencia galileaoa a la física de ewton
(o de explicar los principios de la primera desde los principios de la
segunda). Un esquema válido para representar tanto la relación de
reducción como la de explicación es:

Ty6 \ - T'
donde T' representa la teoría a reducir; T, la teoría que se toma de base;
y 6, las condiciones iniciales requeridas en el dominio de T', pero
expresadas ahora n términos de T. i hacemos que T' represente a la
física galileana, relativa al movimiento de los graves en las inmediaciones
de la superficie terrestre; y T a las leyes de la mecánica celeste de ewton,
entonces no es posible, afuma Feyerabend, reducir formalmente la
primera a la segunda, pues la aplicación de T requiere tomar en cuenta
tanto la variación de la altura sobre el nivel del suelo (llamémosle h)
como el radio de la tierra (1', y aunque 6 especifica que la variación de h
es muy pequeña comparada con r, mientras h/ r"tenga algún valor finito,
aunque sea pequeño, T' no se seguirá Q.ógicamente) de T y 6". Lo que s
seguirá será otra ley, T'', la cual, aunque resulta experimentalmente
indiscernible de T', no es matemáticamente consistente con ella.s· Ahora
bien, puesto que la mecánica clásica tiene consecuencias incompatibles
con la aquí llamada física gahleana, entonces ésta y aquélla son también
; ldtm, p. 70.
• La razón de esca incoo istencia la ubica Feycrabend co el hecho de que en lo que
él llama fisica galileana vale el supuesto de que lo graves cstan ujeros a una aceleración
vertical constante, y pua conservar lá validez de tal supuesto en la teoría de ewton
tendrían que declararse nulos o ioexiscenres los efecros de toda condición (entre ella ,
por ejemplo, la rotación de la ti rra) capaz de interferir con la con tanda de la
aceleración vertical; en cualquier ca o, c1 resultado seáa un enunciado no consisteme
con las leyes de e~on. El tnteom de salvar la teoría fonnai de la. reducción afirmando
· que la füica de ewton establece condiciones límites sobre cuya base las predicciones
de la ciencia gaWeaoa constiru •en una aproximación sarisfactoria no es aceptable para
Feyerabend, pues la noción de aproximación resulta demasiado vaga y sub jeti"a como
para tener cabida en una teoria formal.

115

incompatibles entre í, lo cual implica que si la teoría de ewton
"contiene" de alguna manera a la de Galileo, la relación dada entre ellas
no se ajusta a los criterios formales de la d ducibilidad. En otras palabras:
no hace falta interpretar el desarrollo científico como un proceso en el
cual las nuevas teorías postuladas necesitan cumplir la exigencia de ser
consistentes con la conquistas pre,ias de la actividad científica para
poder considerarlas como un progreso re pcct de ellas. La ampliación
d I conoam1ento científico con iste, simultáncamenre, en una
sustitución y corrección del conocimiento anterior con la adopción de
nuevo conocimiento.
En relación con la exigencia de invariancia del significado, Pcyerabend
analiza lo que curre cuando se pretende que eries de concepto , a u
juicio mutuamente inconmen urables, pueden manejar e con idéntico
ignificado en teoría suce ivas, ·a sea porque los téanin
figuran
igualmente en llas (como es el ca o del concepto de temperatura en las
termocLinámicas fenomenoló81ca y e raclist1ca, o el concepta de ma a en
las mecárucas clásica y relari 1 ca), o e pre ume que en la nue a teoría
puede identificar e un análo o aceptable para el concepto clave de la
teoáa anterior, como ocurre con el concepto de ímpetus.
Esre concepto, introducido en la teoría ari totélica del movimiento
para caracterizar a la fuerza interna responsable de que uo cuerpo (un
móvil) continúe mm·iéndo e cuando ya no está en contacto con la fuente
inicial (motor) que lo impul ó, permitió normalizar fenómeno que en un
primer momento podáan parecer contrario a dicha teoáa, como el
movimiento de una flecha en el . aire aún después de haber sido
lanzada. i se pretende que la teoría del ímpetus puede ser reducida a la
mecáruca cele te de 1 ewton, conservando la n c1ón en é ta, el
significado que en aquélla fue originalmente establecid por sus reglas de
u o, tal asumo pasaría por una caracterización inercial del ím ecu ,
especificando que "el ímpetu de un cuerpo en el espacio vacío, que no
está bajo la influencia de ninguna otra fuerza, permanece constante. ' 6
Así formulada, de de esta "ley inercial" pued n derivarse descripciones
d l movimiento · inclu o cuantitativa menee congruente con la mecáruca
newtoniana; y sólo re taría identificar en ésta al concepto que absorbe a
Ja noción de ímpetus.

~

ldm,. p. 83.

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

116

Frente a la sugerencia de hacer del momentum el concepto adecuado
para cumplir esa función, Feyerabend considera como un grave error
creer que de ese modo se cumpliría la exigencia de invariancia del
significado, pues se pasarían por alto las diferencias semánticas
insalvables que separan a ambos conceptos más allá de la congruencia
entre los resultados que pueden obtenerse con los procedimientos arriba
indicados. Estas diferencias se hacen isibles si advertimos que mientras
ímpetus pretende identificar una causa del movimiento de un cuerpo
(dentro de una teoría que con id era al movimiento en todas sus
modalidades -incluido, pues, el movimiento constante-, como un proceso
causado por la acción continua de algún tipo de fuerza -y por tamo
como algo que reclama explicación- y a cuya extinción el móvil llega o
vuelve al reposo, que es su estado natural), momenrum designa a su
res11/Jac/Q (dentro de una teoría que, por el contrario, ve al movimiento
constante también como un estado que no requiere explicación). Más
aún: porque, como se ve en casos como éste, los conceptos están
asociados a teorías separadas por la inconmensurabilidad, es imposible
encontrar en la teoría de 1 ewton un análogo efectivo de la noción de
ímpetus.
Los conceptos no conservan intacto su significado cuando pasan de
un contexto teórico a otro (no designan exactamente lo mismo), pues
esos contextos están involucrados de manera determinante en el
significado atribuido a sus términos descriptivos. Por esta razón es
imposible relacionar teorías sucesivas exigiendo que sus términos clave
posean en ellas el mismo significado. Por esta razón, también, el
desarrollo científico no puede interpretarse como la. subsunción
progresiva de unas teorías en otras más fuertes. La inconmensurabilidad,
sugiere, por el contrario, que "la sustitución parece ser el proceso que
caracteriza la transición de una teoría menos general a otra teoría más
general, en lugar de la. incorporación o la derivación."~
Ideas muy parecidas a éstas -y en ocasiones aplicadas, como veremos
después, a los mismos ejemplos8- desarrolla Kuhn en La estructura de las
• Idtm., p. 119.
8 Podemos especular que estas coincidencias están ligadas al hecho de que ambos,
en el proceso que les llevó a sus respectivos puntos de vista, sostuvieron
conversaciones que,' según ellos mismos relataron pos1eriormente, tuvieron importancia
en la madur~ción de sus ideas. Cfr. al respecto la ampliación que Feyerabend introdujo
en 1980 a la nota 6 de la obra gue hemos comentado (p. 44-45), y la explicación 9ue
Kuhn hizo en 1983 de sus coincidencias con Feyerabend en Conu:nsurability,
Con,parabi/11]•, Codlmunirabilil)• (recogido en Kuhn, 1989, ¿Qui son la.r m·oh1ciont1 cimt(jicas?

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORfA DEL CAMBIO CIENTiFICO

117

revoluciones científicas. Pretende, en esta obra, llegar a un concepto de
ciencia congruente con el desarrollo histórico de la práctica científica
real, por oposición a versión acumulativista del progreso científico
confeccionada dentro del empirismo lógico, en la cual la ciencia aparece
como el compendio de teorías, procedimientos y hechos que
proporcionan conocimiento verdadero y el desarrollo científico como el
"proceso mediante el que Oos] conceptos han sido añadidos, solos y en
combinación, al caudal creciente de la técnica y de los conocimientos
científicos."9 Vistos desde la óptica de una nueva historiografía, ugiere
Kuhn, los registros de la. actividad científica muestran que no hay
muchos motivos para la aurocomplacencia: ni la aparición de una
primera teoría universaJmeme aceptada por los miembros de la
comunidad científica constituye el triwúo de la razón sobre la
superstición 10; ni el desarrollo de esa ciencia con isre en la ampliación y
perfeccionamiento graduales de la verdad conquistada 11 ; ni son los
científicos personajes cuya decisiones están dictadas solamente por la
actuación de criterios lógico impersonale .12 El mundo de la ciencia es,
en su despliegue efectivo, mucho más complejo de lo que de ella dice la
imagen tradicional.
La estructura de las revoluciones cient!ficas ofrece una visión muy diferente
de la ciencia y de u dinámica. Lo que en este terreno aporta Kuhn es
muy conocido.
ociones como las de ciencia normal, paradigma,
comunidad científica, tradidón de investigación, anomalía, cambio
revolucionario, son ya moneda corriente en el lenguaje de la filosofía de
Y ofroJ msayos, Barcelona, Paidós/1.C.E:.-U.A.B., p. 95-135), a tono con las palabra
finales del prefacio a La uln1ct11ra...
9 T. S. Kuhn, La utru(f1m1 de las m •ol"riones rimtíjiras, p. 21.
10 En la. historia de la ciencia tradicional, de corte positi,·ista, se presume la
existencia de una divisoria neca entre ciencia y no-ciencia, y el nacimiento de la primera
en los cfü·ersos campos del conocimiento se relata como una superación de la segunda,
en episodios en los cuales el enfoque empírico-racional rriunfa frente a ob t:iculos u
desviaciones interpuestos por el predominio de formas de pensamíenro mítico-mágicas
o por el culto a la aúroridad. Así el paso de la astronomía ptolemaica 3 la copernicaaa,
de la física acistotélica a la física de Galileo- ewton, de la teoría del Aogisw a la química
de Lavoisier.
11 En cuyo caso la historia de una ciencia consistiría en d registro de la sucesión
de aportaciones 9ue los diversos ciencificos hacen a la construcción de una teoría
cientifica o a la ampliación de su campo de aplicación.
IZ Lo cual upondria que Jo único relevante para el análisi5 de la acti,·idad científica
escaria comprendido en el ámbito de las relaciones teoría-experiencía.

�118

CESAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

la ciencia. Anotemos pues, en un mero bosquejo, las etapas que en la
~te~retación de Kuhn constituyen el patrón de desarrollo por el cual las
ciencias transcurren.

A Antes de la aparición de un primer paradigma, capaz de nuclear a los
miembros de la comunidad de especialistas dedicados a una disciplina
determinada, lo que caracteriza a una ciencia es la "competencia
continua entre una serie de concepciones distintas de la naturaleza",
todas ellas compatibles con la observación y el método científicos,
que se diferencian entre si por "sus modos inconmensurables de ver el mundo
y de practicar en él las ciencias"13 .
En ausencia de un paradigma que proporcione a los científicos
directrices para conducir la investigación y para interpretar sus
resultados, las escuelas en competencia se apoyan en una diversidad
de recursos externos al campo, que incluyen ciencias afines,
concepciones metafísicas en boga y la experiencia per onal Por ello
"no es extraño que, en las primeras etapas del desarrollo de cualquier
ciencia, diferente hombres, ante la misma gama de fenómenos -pero,
habitualmente, no los mi mos fenómenos particulares- los describan
y los interpreten de modos diferentes" 14 . Los ejemplos, aquí,
provienen también de la ffsica. Antes de la aparición de la Óptica de
Newton, que constituyó "el primer paradigma casi universalmente
aceptado para la óptica física", los científicos se agrupaban en
"numerosas escuelas y subescuelas competidoras, la mayoría de las
cuales aceptaban una u otra variante de la teoría epicúrea, aristotélica
o platónica". Todas pretendían tener la respuesta al problema de la
naturaleza de la luz, pero las opio.iones divergían. "Uno de los
grupos consideraba que la luz estaba compuesta de partículas que
emanan de cuerpos materiales; para otro, era una modificación del
medio existente entre el objeto y el ojo; todavía otro explicaba la
luz en término de una interacción entre el medio y una emanación
del ojo". Y lo que es muy importante: cada grupo podía presumir de
lo bien fundada de su propia perspectiva, pues "todas realzaban,
como observaciones paradigmáticas, el conjunto particular de
fenómenos ópticos que mejot; podía explicar su propia teoría. " 15

B. Las escuelas empiezan a desvanecerse una vez que un inclivíduo, o un
grupo, producen una realización capaz de atraer a los científicos de la
.!(uhn, ob. cit., p. 25, ubrayado mío.
fdtm.,p. 43.
15 lden,. , p. 36 y 37.
13 T . S.
H

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORfA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

119

próxima generac1on. stamo ahora ante la aparición de un primer
paradigma, el cual inaugura una tradición de ciencia normal. Como
partícipes de esa tradición, los científicos individuales abandonan la
tónica de discutir la teoría de su campo desde sus cimientos y de
aclarar su manejo conceptual. En lugar de ello pueden dar por
sentadas estas cuestiones y orientar sus investigacione dentro de
cualquiera de las lineas principales iguientcs: 1) la determinación de
aquellos hechos que de acuerdo al paradigma r sultan
'particularmente reveladore de la naturaleza de las cosa '; 2) la
reafirmación de la teoáa del paradigma mediante el e tablecimiento
de hechos que muestren el ajuste entre us predicciones r la
experiencia; r 3) la reunión de hechos que contribuyan a ''articular la
teoría del paradigma resolviendo algunas de us ambigüedades
re iduales
y permitiendo re olver problemas hacia los que
anteriormente ólo se había llamado la atención' ; labor é ta que
supone orientarse hacia: i) 'la determinación de con tante
universale ", ii) el e tablecimiento de leye cuantitath·a , o iii)
posibilitar la aplicación del paradigma a nue\'o campos de interés. En
todos estos casos, el trabajo del científico es más asunto de ingenio
que de innovación, pue el paradigma del cual parte le proporciona de
antemano criterios compartidos para decidir qué problemas on
relevantes y qué seáa una solución aceptable. 16
C. Kuhn señala, como una caracterí rica esencial de lo paradigmas, u

novedad, lo cual permite a los miembros de la comunidad oenúfica
aislarse de las disputas de e cuela.
tra caracteóstica, también
esencial, es que son suficienteme·me incompletos como para que
muchos de los problemas que alumbra estén sin re olvcr, l cual
garantiza a quiene lo suscriben un rico campo de acción. Y aunque el
paradigma, como e ha dicho, proporciona directrice para orientar la
búsqueda de soluciones a eso problemas, ello no quiere decir que
éstas estén garantizadas de antemano. 1\lli entra en juego la
competencia individual del científico. Algunos de los problema
investigados pueden volverse recalcitrantes a los intentos de olución,
en cuyo caso se reconocen como anomalía y e abandonan a la
espera de que los avances de la investigación proporcionen mejores
herramientas para abordarlos ventajosamente. Pero una acumulación
de anomalías puede empezar a indicar que algo anda mal, lo cual
16

Cfr. Ide111, p. 51 -67.

�120

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

permite a los cienóficos mirar hacia otras propuestas, basta entonces
mantenidas en los márgenes del paradigma.

D. Se impone un paradigma emergente. Se integra una nueva comunidad
científica, a la cual se convierten una parte de los miembros de la
comunidad anterior. La nueva tradición de investigación se
desenvuelve en un campo en el cual ha tenido lugar una redefinición
de los acuerdos de grupo -los cuales at ctan a la elección de
problemas, criterios, y métodos- de tal alcance que se produce un
corte radical con la tradición anterior. Ha sobrevenido una revolución
cienófica.
Quiero destacar dos aspectos de la teoría del cambio científico arriba
bosquejada, pues sobre ellos girará el análisi a desarrollar en la última
parte de este trabajo: uno, la naturaleza esencial111ente conservadora de la ciencia
nowal; otro, la caracterización del cambio de paradigma como tránsito
entre visiones del mundo incommnsurables.
Respecto de lo primero, las afirmaciones de Kuhn son contundentes,
y en polémicas posteriores las llevó a un punto extremo. El éxito de un
paradigma restringe a tal grado el campo de visión de la comunidad
cienófica que sus miembros se dedican simplemente a una labor de
limpieza; a acumular evidencias a favor del paradigma. En el período de
ciencia normal, los científicos se esfuerzan por "obligar a la naturaleza a
que encaje dentro de los límites preestablecidos y relativamente
inflexibles que proporciona el paradigma. inguna parte del objetivo de la
ciencia normal está encaminada a provocar m1evos tipos de fenómenos ... Tampoco
tienden normalmente los· científicos a descubrir nuevas teorías"; y más
adelante agrega: "La característica más sorprendente de los problemas de
investigación normal... es quizá la de cuán poco aspiran a producir
novedades importantes, conceptuales o fenomenales." 1 •
La ciencia normal convierte al científico individual en un solucionador
de enigmas, y a la comunidad científica, en administradora de la red de
compromisos que dan cohesión a sus miembros. Estos compromisos,
teóricos y metodológicos, incluyen también extensiones de carácter
metafísico, en virtud de lo c·uales el tránsito posterior a un nuevo
paradigma es visto por Kuhn como una conversión hacia un diferente
cuadro del mundo, Estos otros compromisos, de nivel más elevado,
indican a los científicos no solamente el tipo de entidades que pueblan el
mundo, sino también las que no. De esta manera, el paradigma
11

ldm,. , p. 52-53 y 68. ubrayado mío.

121

determina no solamente lo que se ve, sino también cómo se lo ve. r o
puede extrañar, a la vista de lo dicho que la ciencia normal se considere
como un espacio que deja a sus participantes muy poco lugar para la
actividad crítica.
En relación con el cambio de paradigmas, Kuhn no es menos
contundente, y justifica plenamente d que sus críticos no captaran
ninguna diferencia entre él y Feyerabend. Afirmaciones tales como:
"cuando cambian los paradigmas, el mundo mismo cambia con ellos';
"durante las revoluciones los científicos veo cosas nuevas y diferentes al
mirar con instrumentos conocidos y en los lugares en los que ya habían
buscado antes"; 'después de una revolución, los científicos responden a
un mundo diferente" 18, resultan, en este sentido, bastante ilustrativas. La
siguiente otra no deja lugar a dudas: "las diferencias entre paradigma
sucesivo son necesarias e imconciliabks... Los paradigmas ucesivos nos
indican diferentes cosas sobre la población del Universo y sobre el
comportamiento de esa población. [En con ecuencia], la recepción de un
nuevo paradigma frecuentemente hace necesaria una redefinición de la
ciencia correspondiente... La tradición científica normal que urge de una
revolución científica es no sólo incompatible, sino a menudo realmente
incomparable con la que existía con anterioridad." 19
Las implicaciones de las ideas anteriores son bastante fuertes. De
tener razón Kuhn, entonces la transición entre paradigmas sucesivos de
una ciencia no puede verse solamente como una reinterpretación de
datos, conceptos y teorías. Éste parecerá ser el efecto una vez que la
comunidad científica haya efectuado la transición. Pero no podrá
instalarse en el "mundo diferente" del nuevo paradigma sin ames haber
aprendido a "ver con ojos nuevos", a instalarse en un " nuevo lenguaje '
que le abrirá un horizonte de realidades hasta entonces invisibles; a
efectuar la conversión cuasi religiosa de pués de la cual la etapa anterior
de la ciencia sólo tendrá para ella valor anecdótico. n adelante, la
fracción de la comunidad cienáfica que haya permanecido estancada en
el viejo paradigma perderá toda capacidad de interlocución: la fractura es
insalvable; los patos y lo conejos se vuelven intraducibles. o e trata,
por lo tanto, de que el nuevo paradigma corrija (y en ese sentido incluya)
al anterior: habla de otra cosa.

1

ídem., p. 176.
165-166.

19 ldo11., p.

�122

123

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRIGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTIFICO

En trabajos posteriores, y en respuesta a sus críticos, Kuhn reconoce
que algunas de sus afirmaciones en La estructura de las revoluciones cient!ftcas
son imprecisas y de algún modo se justifica la lectura que de ellas se
hizo. 20 El alcance del concepto de inconmensurabilidad, por ejemplo, fue
planteado inicialmente de modo excesivamente amplio, al predicarse de
paradigmas y, por tanto, de modo absoluto. Pero aclara que varios
pasajes de esa primera obra reclaman para sus euntos de vista un carácter
provisional, el de anunciar un camino por el que-habría de buscarse "una
alternativa para el paradigma epistemológico tradicional". Así, si
afirmaciones como "cuando cambian los paradigmas, el mundo mismo
cambia con ellos" plantean dificultades, dice, "estoy convencido de que
debemos aprender a interpretar el sentido de enunciados que, por lo
menos, se parezcan a ésos."

Einstein e taba convencido de que el mundo clásico es la referencia
privilegiada de las teoáas físicas por lo que habáan de buscarse siempre
reglas de transformación por las cuales pudieran recuperarse la
constantes que aparecen en las leyes que describen el comportamiento de
los eventos en ese mundo. Así el concepto de masa. r :1ediante la
transformaciones adecuadas puede obtenerse la dinámica newtoniana a
partir de la dinámica relativista y preservar con ello la exigencia de que
los parámetros de la fí ica sean invariante-Lorentz. La masa en reposo
ewton) e presenta como un caso especial de (equivalente a) la masa
inercial relativista. hora bien, aún cuando sea posible obtener un
conjunto de leyes matemáticamente equivalentes a la de 1 ewton, como
"un ca o especial de las leye de la mecánica relari\·i ta, no son la leyc
de 1 ewton [pues] la referencia físicas de pos conceptos einsteiniano
de e pacio, tiempo y ma a] no son de ninguna manera idéntic s a la de
.
1os conceptos ncwtoruanos
que Uevan eI m1 mo nom bre. ,,~,
-

En el proceso de clarificación, el concepto de inconmensurabilidad se
fue deslizando hacia alcances más modestos. Primero las teorías;
finalmente los conceptos. La idea que al final queda es que teorías
sucesivas no son completamente traducibles entre sí: los conceptos
comunes a ambas no significan en ellas lo mismo, por lo que no pueden
ser asimilados unos a otros sin pérdidas o ganancias de significado. Esto
garantiza la no-vigencia del ideal acumulativo del desarrollo científico,
pues la aplicación de las teorias al mundo no se da mediante conceptos
aislados sino como redes conceptuales, por lo que éstos adquieren todas
las connotaciones que les da su participación en la estructura conceptual
de las teorías en que figuran. Los defensores de la nueva teoría pueden,
desde luego, interpretar a sus predecesores (asimilarlos), pero sólo
después de haber introducido en su equipo conceptual las
modificaciones semánticas correspondientes. Sólo un error de
perspectiva puede llevarlos a creer que los viejos conceptos (la vieja
teoría) pueden conservarse en la propia como un caso limite, haciéndolas
con ello compatibles.
Un error de este tipo, al que Kuhn dedica atención es el mismo
ejemplo paradigmático de Feyerabend: el concepto de ma a en el tránsito
desde la mecánica clásica a la mecánica relativista.

C&amp;, por ejemplo, su (1987), Comenn,rabili!J, Comparabilily, Comm,micabili!J•,
tecogido en castellano eo T. . Kuhn, ¿Q11i son las rtl'olucionu citnt[ft(Os? y otros ensayos,
Barcelona, Paidó / l. C. E. - . A. B., 1989, p. 95-135. La revisión de las tesis centrales
de L.a t1lnltt11ra... comeoz ', sin embargo, mur pronto: ya en L1 posdata de 1969
empiezan a perfilarse estas modificaciones.
20

2. De Mendel a Morgan: La emergencia de un paradigma

Los Principios {endelianos De La Herencia.
En los libros de texco obre genérica con cituye un tópico vincular el
nacimiento de esta ciencia al descubrimiento que Mendel hizo de las
leyes de la herencia22• En otros escritos -entre los que cabría destacar lo
de Carlos Ca trodeza23 y F. A. . Crew24-, en cambio, se subraya el error
de considerar la creación científica corno producto de grande
rnentalidade aisladas. Antes bien, es dentro de un contexco mucho má

21

Jdm,. , p. 163.

La única excepc1 · n que al re pecto encontre t:n la· obras de e te tipo
con uJtadas la con tiruye Juan Ramon Lacadena, quien en su (1999), Gmi1tc11 J!.Wrml.
Conceptos J1mdanm11alt1, Madrid, íme is, p. 15) señala: "e. incorrecco decir -cClmo uelc
hacer e- que la Genética nació como ciencia en 1900 cuando De Vric , orren y
T chermak rede cubrieron las denominada leye de lende!. En realidad... podría
decirse que el arco· de la Genéuca duró ochenta año. , pue to que empezó en 1 65 wn
el trabajo de Mendel y terminó en 1944 con la identificaci • n del ,\011 como el matenal
hereditario".
n todo, en e te texto sigue presente la ncgacion del e. tatuto de ciencia
para los trabajo amenores a la obra considerada fundacional.
n C. Castrodeza (19 4), "~lendcl y su enromo cienófico", recogido c::n J. R..
Lacadena (coord ..), E11 rl cmknario dr Mmdrl: L.a Grmticn '!WJ bq¡, :\ladrid, Alhambrn
(Col. xedra, 15 ~. p. 49-84.
~4 F. Crew (1968), F11nd11mrnlos dr mitiCt1. Madrid, • lhambra, Col. Ext:dra, 29.
:??

�124

CÉSAR AuGusro REZA RODRIGUEZ

amplio de problemas y discusiones donde la obra de unos y otros
adquiere el sentido que a la postre la historia le reconoce. Vistos en su
contexto, los trabajos de fendel no pueden ser vistos como el inicio de
una ciencia, pero sí como la base de un primer paradigma reconocido en
un campo en el cual -como es el caso de la genética- habóan de confluir
los desarrollos de prácticamente todas las disciplinas biológicas.
De pués de haber e tado realizando experimentos de hibridación con
di,rersas variedade del guisante (Pisum sativum) durante ocho años (de
1854 a 1863) en el jardín experimental del mona cerio abadía de Brünn
1oravia, hoy Bmo, República Checa), Gregor kndel pre entó sus
resultados ante los miembros de la oc1edad para el Estudio de las
Ciencias atu.rales de Brünn, durante las reuniones correspondientes a
los días 8 de febrero y 8 de marzo de 1865. Este informe, incluido en
las Actas de la ociedad publicadas un año después, con una tirada de
500 ejemplares, fue distribuido entre 115 insti.ruciones ligadas al quehacer
científico y académico de la época, los miembros de la ociedad, y
Mendel recibió 40 copias, la mayor parte de las cuales él mismo e
encargó de hacerlas llegar a aquellos botárucos europeos que
consideró podrían estar interesados en su trabajo. A pesar de ello, puede
decÍise que el texto de Mendel no fue considerado relevante 25 y
permaneció pracncamente ignorado hasta que en 1900 tres
investigadores: el botánico holandés Hugo de V cies, el alemán Carl Erich
Correos y el austriaco Erich Tscbermak-Seysenegg, publicaron por
separado escritos en los que hacían ver la coincidencia entre sus

Uno de los personajes a quienes MendeJ envió su trabajo fue el botánico alemán
Carl von ageli (1817-1891 ), figura de tacada en la defen a de la reo ría evolutiva, con
quien intercambió al menos diez. cartas entre 1866 y 1873, a través de las cuales lo
mantenía aJ tanto de us diversos experimentos. En la segunda de ellas, fechada el 18 de
abril de 1867, Mendel hace referencia a la "recelosa cautel:1" con qu
ageli acogió su
escnto. Cuando año después (1884), 'iigeli publica su Uno ttoria mtcá"ico-fisiológka d. la
n•olNció", al hablar d los expenmento . de hibndación no dedica a 1endcl ni una sola
mención, Aparentemente, en el ambiente científico de la época Mendel no pasó de ser
considerado uno más de los muchos que estuvieron trabajando en cruzamientos sobre
ca os muy locales. como lo evidencia también el hecho de que en los quince bceves
comentarios dedicados a trabajos de Mendel en la más importante recensión de
literatura cienó6ca sobre hibridación de ese entonces, Dit Pjla"zro-Misrhling (1881), de
'\ . O Focke, no se les otorgue ninguna especial ímportancia. Cfr. C. tern y E. R.
herwood (1973), El origm dt la gmélica. U11 libro frontal de Aúndel, Madrid, Alhambra, Col.
25

Exedra, 85, p. 59-102 • 105-108.

SOBRE EL PAPEL DE LA HISfORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTfFICO

resultados y los obtenidos treinta y cinco años antes por
reconociéndole como descubridor de la leyes de la herencia.

125

[endel :?6 ,

¿Cómo puede explicarse el hecho de que un trabajo que al paso del
tiempo habría de convertirse en piedra angular de un exitoso pararugma
haya merecido tan pobre recib1miento en el momento de su publicación?
La respuesta no es sencilla pero en todo caso, ello contrfüu 'Ó a agigantar
po teriorment la figura de Meodel, al pre entado como víctima de la
incomprensión de su tiempo.
j a umimo las directrice metodológica de Kuhn, relativas la
recon trucción del pea amiento d un autor sobre cl fondo de idea
vigente en las práctica científica de una ép ca, reconociendo a é tas
'la máxima coherencia interna ' el ajuste má estrecho po ible con la
narurnleza" 27, podremo tal vez lograr un mejor entendimiento d e ta
situación.

La actividad científica d Mendel tu\' O lugar en un amb1ence que
podemos di tribuir en dos frentes. ~ taban, por una parte, lo intento
que de de por lo menos la segunda mm1d del 1glo ~· II verúan
haciéndose por encontrar, sobre la ba e de perspectivas globales de
diverso tipo modelo xplicatt os que dieran cuenta del fenómeno de la
herencia; pero estaban también, p r otr lado, las preocupaciones
teóricas ligadas en ese entonces, desde un enfoque más experimental, al
trabaj de aquellos inve ágadores que habían egtüdo el de arrollo de lo
esfuerzos que los mejoradore de plantas hacían p rencontrar, a travé

y, La publicación en la que de Vrie reconoce ra el descubrimiemo &lt;le i\lendel
(había publicado un mes antes una nota pe liminar en d ,acle no lo mencionaba), " Das
palnmgsgesetz. der Bastarde" a ley de scgrepción de los híbridos) apare.ció en la
revista &amp;rirbt( dtr DmtJdm1 Hoto11i.scbm Gw il/Jrb,,ji (lnformes de la o&lt;:iedad Bolánica de
Alemania), el 25 de abnl de 1900; el de
rrens, ' G rt:gor ~lendel's Regd uber da
\'erhalten ·der achkommcnschaft der Ra senbastarde' (La le~ de Mendel relativa :i. la
conducta de la progenie de híbridos}, en el número de mayo de la misma revista,
aunque presemado apresur &lt;lamente a la oc1edad en . u reunió n dd 26 de abril, al ,·er
que en la noca preliminar de De Vrie éste no daba ningún credito a :-.tendel; el de
Tschermak, "Über Küostliche Kreurzung bei PismH 1ntinml' ( o bre el cruzam1enro
arti fic1al de Pininuotir11n1), apareció poco dtspu ' , también en 19 , en Zritirbrij t j,11 dllJ
landu· l 'rrwcbtu"rmt ;,, 01tumrb. ta obra on comentada por Crew (ob. cit., p. 6 --70i,
las dos primeras están rec gid.a en tern y herwoocl, ob. al. , p. 111 -122 y 123-136,
respecti\·ameme.
r Kuhn, LA u tmdHra ..., p. 23.

�126

127

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTIFICO

de la hibridación, variedades de un mayor valor comercial u
ornamental.28

lugar (especie) al que pertenecen en la clasificación de los seres vivo . La
promesa que esto ofrecía a la investigación biológica fue tan fuerte que la
posibilidad de tipificar a una especie hizo obviar el hecho de ~ue en la
mayoría de ellas muchos de sus miembros e ~partan del upo. H~y
diversidad de especies, pero al interior de cada una solamente s~ v10
uniformidad. Así las cosas, ¿qué podría llevar a pensar que unas tuvieron
su origen en otras? ta más sencillo creer que las especies habían i~o a í
desde siempre y e re1te.raban siguiendo en todo momento el_ patron de
su creación original. .. s cierto que Llaneo, a raíz de los_tra_ba1os de ~n?
de sus alumnos, Daniel Rudberg, obre una forma de Linana que exh1b1a
característica notablemente distinta a Ja de Linaria vulgariI )' p dfa
reproducirse modificó su original concepto est~tico de e _pecie para
admitir la existencia de un moderado tran fonrnsmo, considerando a
partir de entonces que en la creación de la vida la ob~a habí~ llegado
hasta el nivel de orden o de género, y que en las e peoes podían dar e
variacione mediante cruce accidentales o deliberados de los patrones
hereditario , conciliando con ello la perspectiva fiji ta con la mejora de
plantas29 y dándole más pe o a la idea de que lo emejante proviene de lo
semejante -a fin de cuenta , lo vivo de lo vi\'O-, contra lo que afirmaban
los partidarjos de la doctrina de la generación espomán a.

En tomo a la herencia, había que explicar dos cosas: la continuidad de
la vida, expresada en eJ hecho de que, generación tras generación, los
organismos conservan sus características distintivas; y la variación, que
da cuenta de la aparición (natural o deliberadamente provocada) de
nuevas formas orgánicas a partir de otras previas. este respecto, varias
escuelas pugnaban por consolidarse.
Una de esas escuelas, cuya beligerancia e extendió por
aproximadamente un siglo, fue la integrada por lo seguidores de la
doctrina de la generación espontánea. Después de que Anthon von
Leeuwenhoek (1632-1723) observara la formación de pequeños
organismos en infusiones de heno, otro muchos se dieron a la tarea de
corroborar mediante observaciones semejantes la capacidad de lo vivo
para formarse espontáneamente dondequiera que hubiese condiciones
físicas de ninguna manera excepcionales. En un ámbito en el que el
impacto de la ideología religiosa favorecía las concepcione fijisras las
ideas de Leeuwenhoek y seguidores eran sin duda un baluarte del
naturalismo que desde la física se iba e tendiendo hacia otros campos de
la actividad cieoáfica.
Pero el fijismo no estaba circunscrito al ámbito religioso, ni era
necesario ser un creacionista para encontrar buenos argumentos a favor
de la idea de que la vida no puede generarse espontáneamente, sino que
se requiere el concurso de un algo que sea comunicado desde unos
organismos a sus descendientes. Después de todo e tá en la experiencia
común el hecho de que los organismos se reproducen a partir de ocros
de la misma naturaleza, en una reiteración que permite ver a las especies
como entidades sin cambio. Además, el desarrollo de la sistemática, a
partir del sueco Car! von Linné (1707-1778), alimentó aún má esa
convicción.
De acuerdo con é ta, el conjunto de organismo que constituyen el
mundo biológico exhiben características morfológicas perfectamente
diferenciables, conforme a las c~ales puede establecerse con precisión el

U na serie de desarrollos, que fueron desde las ob er\·aciones de L.
Spallanzani (1729-1799) obre el papel de los esperma~~zoides
(descubierto alrededor de 1695 por Leeuwenhoek al utilizar el
mkroscopio en la observación del liquido eminal de macho ) en la
fecundación de hue·vos de rana; la afümación de Rudolf Virchow de que
las células -esos pequeños orgánuJo descubiertos en 1665 por Robert
Hooke
que para 1840 habían sido incorporad~s
chlelden Y
Schwann en una teoría que les a ignaba el papel de piezas tundamentales
constitutiva de todos los organismos- ólo pueden provenir de otras
células; . a lo célebres experimento de Louis Pastcur (1822-1 95),
orientados a demostrar que los hongos no pueden de arrollarse en
caldos de cultivo c nservado en mbientc debidamente e rerilizado ,
por Jo cual u aparición 'e pontánea' en líquido expuestos_al ~~e libre
debería interpretarse como consecuencia de . su ~ontam1~aoon por
microbios, proporcionar n a la p tre eV1dcnc1a ufic1~~te para
desacreditar esa d ctrina
Sta fue abandonada ya defiru□vamente

Pº:

e

Fue precisamente en el contexto de las eres conferencias internacionales sobn~
mejora de plantas y anima.les llevadas a abo en Europa y Estados Unidos entre 1899 y
1906 que, en la última de ellas, \l illiam Bareson propu o para esto esfuerzos el nombre
de Genética. Cfr. J. R. Lacadena, "Una perspecnva histórico-conceptual d la Genética",
en Lacadena (coord ..), En rl rrntmario de Aimdrl: La Cmitúa ayerJ h~, p. 103. 165, p . 105.
28

Cfr. Alberto o mis (2000), Elfimdador dt lil .r.mitica. i\ltttdd ~tadrid, • i\'Ola, Col.
Científicos para la historia, 2, p. 40 1.
:!9

�128

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTIFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRIGUEZ

alrededor de 1860) y reafirmar la idea de que la generación de la vida se
produce mediante la transmisión de algún tipo de material desde unos
organismos a sus descendientes, dando con ello cobertura a la
investigación de la naturaleza de tal material y de los mecanismos con los
cuales su transmisión tendría lugar.
Toda vez que para el siglo XVIII habían sido descubiertas las céluJas
se~ales, involuc~das e~ la reproducción de numerosas plantas y
arumales, una posible explicación de la continuidad de la vida era que en
alguno de los gametos estuviera contenido un organismo en miniatura
que, en -~ondiciones adecuadas, iniciarla un proceso de crecimiento y
madurac1on y nacería como un nuevo individuo. Esta idea, conocida
como ~reformacionismo, dio pie a la elaboración de ingeniosos modelos
para a¡ustar esas miniaturas ("homúnculos", en el caso de los seres
h~manos) a las formas conocidas de los gametos y gujar con ello la
bus9ueda de p~ebas observacionales de su existencia. Esta doctrina, y la
consecuente disputa entre "espermatistas" y "avistas" obre cuál de los
gametos era el portador del organismo preformado, tuvo su auge
~ndam~ntalme~~e du~ante el tránsito del siglo XVIII al XIX, pero su
mfluenc1a se de¡o senur hasta los años treinta de este último, cuando se
seguía discutiendo si los espermatozoides debían clasificarse como seres
vivos o eran solamente gametos.
. uevos descubrimientos hicieron que durante la segunda mitad del
s1_glo XVIII ~ buena parte del XIX cobrara actualidad la idea de que la
vida no cons1st~ en la aburrida repetición de forma preexistentes, sino
que _en un orgarusmo en 9esarrollo podían aparecer estrucruras inéditas, a
parur de estructuras previas, como resultado ya fuera de la acción de
fuerzas vitales, _como su~o_nía _e_l barón -~hristia,n von ~ olf (1739-1794)
o de la progresiva espec1alizaoon de te¡1dos y organos, como era la idea
de E~st von ~aer (1792-1876). En ambos casos, la teoría epigenética
cancelo la busqueda de un material específico en las células
reproductoras responsable de la transmisión de características de una
genera~ión a la sigujente, exaltando en su lugar Ja capacidad, concebida
~o~o ~~~rente a lo vivo, para desarrollar nuevas } nueva formas. J
ex1to IIll~al _de esta teoría e·stuvo asociado al fracaso del fijismo
preformac10rusta en lograr al menos una observación concluyente que
pudiera corroborarlo. 30

Con la publicación, por parte de Charles Darwin (1809-1882), de El
origen de las especies (1859), se dio un golpe aún mayor al fijismo, pero
también se cuestionó al finalismo epigenético. Desde la teoóa evolutiva
se esperaba que una explicación satisfactoria de la herencia diera cuenta
de la aparición de nuevos caracteres en los organismos; cambios que,
acumulados al paso de las generaciones permitieran comprender el
surgimiento de nuevas especies. En 1869 Darwin publicaría otra obra,
Tratado de la variación de los animales y de las plantas, en la cual defendía la
idea de que los progenitores transmiten a su descendencia una multitud
de gémulas, copias invisibles y exactas de cada una de las parte
estructurales del organismo, arrastradas a los gametos a través del
torrente sanguíneo, las que luego se combinan en el nuevo organismo
para dar lugar a formas que constituirán, o una suerte de retomo a
alguno de los progenitores, o el desarrollo de formas hibridas. "Cada
unidad de un hfürido, según la doctrina de la pangénesis, debe emitir una
multitud de gémulas lubridas ... ; pero, de acuerdo con la misma hipótesis,
debe tener igualmente gémulas latentes emanadas de las dos formas
progenitoras puras; y estas últimas, conservando su estado normal, deben
ser aptas para multiplicarse ampliamente durante la vida de cada hfürido.
Los elementos sexuales de un híbrido contendrán entonces gémulas
puras e lubridas simultáneamente; y, cuando se apareen dos híbridos, la
combinación de las gémulas puras provenientes de uno de lo lubridos,
con las gémulas igualmente puras derivadas de los mi mos elementos del
otro, determinará un retomo hacia los caracteres de los progenitores; las
gémulas puras combinadas con las gémulas h!bridas determinarán un
retorno parcial; y, por último, las gémulas h!bridas reproducirán la forma
lubrida."31
La teoría pangenética atrajo a Darwin, como a muchos otros biólogos,
seguramente porque pareció guardar una estrecha relación con las
concepciones evolucionistas, ya por entonces el punto de referencia
obligado de las discusiones biológicas. El cambio gradual provocado por
la mezcla de caracteres y la selección natural proporcionaban lo necesario
para explicar la' aparición de organismos nuevo . Pero esto implicaba
postular, entre ottas cosas, la capacidad de los organismos para
responder al medio ambiente evolucionando algunas de sus estructuras.
·Esto podía ocurrir, por ejemplo, como consecuencia del uso excesivo de
Citado por P. Boiteau (1964), La evol11a'ón de /aJ co11ctpcionu biológira1, México,
AM1 p. 14.
31

Cfr. M. W/, Scrick.berger (1988), Gmitica, J~ rd.(1 •. en español), Barcelona, Edic.
Omega, p. 3-9.
30

129

�130

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRIGUEZ

un órgano que un medio determinado impusiera a ejemplares de una
especie, según la idea de J. B. De M. Lamarck (1744-1829).
En la -~poca de Mendel, la pangéoesis gozaba del mayor prestigio,
pero el fi11smo no carecía de seguidores. Había quienes abrigaban serias
dudas s~brc la i:ealidad dd fenómeno evolutivo y buscaban pruebas de la
tendenaa de los organismos a revertir hacia las caracteósticas de sus
pro~nitores, con lo cual la aparición de noved~s podría ser vista como
estadios transitorios sin efecto a largo plazo sobreb conformación de las
especies. La postura de Mendel en estas cuestionas no está clara. En las
observaciones introductorias de su célebre trabajo sobre los guisantes,
despu_és de la de~ación de motivos que lo llevaron a emprender sus
expenmentos, senala muy vagamente estar interesado en "la solución de
una cuestión cuyo significado para la evolución de las formas orgánicas
no debe s~r subestimado", 32 sin dar ni ahí ni en el resto del trabajo
m~yo~es ~1stas sobre qué tenía en mente. Y en su ya referida carta a
Nageli de1a entrever sus precauciones de incidir en el debate. "Me di
~~nta", dice, "que los resultados obtenidos por trú no se compaginaban
fa~ente co~ nuestro ~onocimiento científico contemporáneo, y que,
d~b1do a las cttcunstanaas, la publicación de un experimento semejante
ais~do era doblemente peligroso; peligroso para el experimentador y
peligroso para la causa que él representaba. " 33
Cuál era la postura de Mendel es una pregunta que tal vez
perman~cerá po~ siempre sin respuesta. Lo que está claro es que afrontó
su trabajo expenmental para probar una teoría particulada de la herencia.
Sea lo que sea el material responsable de la transmisión de caracteres
éste está constituido por factores discretos que se transmiten sin cambio;
de una generación a otra. Estos factores pueden combinarse en todas las
m~e~as posibles para dar lugar a formas hi'bridas que eventualmente
exhiben caracteres intermedios a los de sus progenitÓres, pero no se
mezclan, por lo que al paso de las generaciones puede observarse la
reaparición de las formas puras.
Puede ser que entre las influencias que orientaron a Meodel hacia el
esbozo de esa teoría hayan estado presentes puntos de vista de las
escuelas beligerantes en·la época, como lo estuvieron indudablemente en
el trabajo de a~uellos hibrida,dores en cuya línea Mendel inscribe sus
32

G. Meadel, "Experimentos de hibridación en plantas" (en C. Stem y E. R.

Shcrwood, ob. cit., p. 3-49), p. 4.
"Cartas de Gregor Mcndd a Carlos

.

33

al.,

p. 63.

.
· ..
ageli. 1866-1873", Stero y Sherwood, ob.

propias aportaciones. En su Experimentos de hibridación en plantas menciona
a cinco de ellos: Kolreuter, Gartner, Herbert, Lecoq y Wichura.
Josepb Gottlieb Kolreuter (1733-1806) fue un botánico alemán que
siendo director del jardín del Gran Duque de Karlsrube a partir de 1760,
realizó diversos experimentos de fertilización y polirúzación en la planta
del tabaco, publicando sus conclusiones en Infor71le p,wio de algunos de los
experimentos y observaciones relacionados con el sexo de las plantas -fechado en
Leipzig, de acuerdo con Crew, en 1788; y según Gomis, hecho público
en varias entregas entre 1761 y 1766-. K6lreuter estaba interesado en
despejar las dudas que Linneo había tenido sobre la naturaleza de los
lubridos, convencido de que éstos no debían ser considerados como
nuevas especies, pues el orden natural no podía ser alterado a voluntad
por la mano del hombre. Creyó poder encontrar en sus experimento
argumento uficientes para apoyar la idea de que los hlbridos formados
en una primera generación filial revierten a partir de la segunda hacia los
caractcres parentales hasta de aparecer completamente, evidenciando su
incapacidad para formar una descendencia constantemente htbrida y, con
ello, nuevas especies de derecho propio.34
En la misma tónica, aunque un poco más moderado en sus
conclusiones que su antecesor y compatriota, Carl Friedricb Ganner
(1772-1850) publicó en 1849 Experimentos y obsemaciones sobre la producción
de híbridos m el reino vegetal, trabajo desarrollado en el marco de un
concurso convocado por la Academia Holandesa de Haarlem sobre el
cerna "¿Qué es lo que la experiencia nos enseña con relación a la
producción de nueva especies , variedades por medio de la fecundación
artificial de flores, una con polen de la otra, y qué plantas ornamentales y
comerciales pueden producirse y multiplicarse por este medio?".
Gartner utilizó en us experimentos el guisante de olor y el maíz y, al
igual que Kolreuter, destacó la uniformidad de la primera generación
hfürida y la reaparición de los dos caracteres parentales en la segunda
generación y subsecuentes, observando que una gran cantidad de
experimento (cetca de diez mil) mostraban que la polinización de flore
con una mezcla de pólenes no traía consigo mezcla de caracteres en la
progenie. Reconoció, sin embargo, que en algunos casos los híbridos
daban lugar a desc&lt;:ndencia constante lo cual pennitfa asumir que por
&gt;1

71).

Cfr. La obras ya referidas de Crew (p. 11), Gomis (p. 39) y Castrodez.a (p. 70-

�132

133

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTIFICO

medio de la hibridación pudieran formarse nuevas especies, pero iempre
dentro de lo limites estrechos que impone la estabilidad del reino
vegetal. 35

la de construir un modelo matemático puramente operacional con el cual
dar cuenta de los resultados experimentales obtenidos por él mismo y
por otros hibridadores sobre cuya obra estaba bien informado. Esto
explicaría en buena parte las prevenciones de 1endel sobre la publicidad
de sus trabajos: manifestaba la preocupación por no verse envuelto en
disputas que en principio le eran ajenas, y cuya beligerancia podría
oscurecer las bondades de un modelo al que podían ajustarse sin mayor
dificultad los datos disponibles. Explicaría, también, su reacción ante las
dos objeciones principales que ageli le hizo llegar disfrazadas de
sugerencias -la de tomar con cautela la identificación de los caracteres
heredados como constancia de tipo y la recomendación de no interpretar
sus expre iones numéricas como una ley natural-. En ambos casos
responde que se ha mantenido siempre en el dominio experimental Así,
por ejemplo, sobre la primera objeción Mendel responde: " [i afianación
de que de la progenie de lubridos nacen tipos puros incluye solamente las
generaciones durante las cuales se hicieron las ob ervaciones; no van
más allá de alu"'. Y más adelante agrega: 'no puedo juzgar si estos
hallazgos permitióan una decisión sobre la constancia del tipo; in
embargo, yo me inclino a mirar la separación de los caracteres parentales
en la progenie de hfüridos de Pisu111 como cosa completa y, así,
permanente. La progenie de lubridos lleva uno u otro de los caracteres
parentales, o la forma rubrida de los do ; nunca observé transiciones
graduales entre los caracteres parentales o una aproximación progresiva
hacia uno de ellos. El curso del desarrollo consiste simplemente en esto:
en cada generación los dos caracteres parentales aparecen separados y sin
variar, y no hay nada que indique que uno de ellos ha heredado o ha
arrebatado alguna cosa del otro." 38 Y sobre la segunda, después de hacer
ver que sus leyes de desarrollo expresan combinaciones constantes
observadas en el comportamiento de unos pocos caracteres diferenciale ,
señala: ' i entonce extiendo esta combinación de series simples a
cualquier número de diferencias entre las dos planta parentales, de
veras he entrado en el domiruo de lo racional. in embargo ello e
permisible, ya q~e he probado, mediante previos experimentos que el
desarrollo de
un
par de
caracteres
diferentes
procede
39
independientemente de cualesquiera otra diferencias."

De los otros tres autores mencionados por Mendel sólo hemos
podido saber, más allá de los comentarios que éste les dedica en su obra,
que M. ichura publicó en 1865 Lo polinización de híb,idos en el reino vegetal
a partir de los sa11ces; H. Lecoq, en 1862, la segunda edición de Fecundación

na/l(ral y artificial de las plan/as e hibridación considerada en relación con la
hortimlt11ra, la agriC11!t11ray la silvimltrm1; de \1 illiam Herberr (1778-1847) no
hemos podido encontrar mayores datos.
Mendel no hace referencia explicita del inglés Thomas Knighc y de]
francés Charles 1audin (1815-1899), aunque eguramente conocía sus
obras y quedaron englobados en la expresión "y otros" que añade a los
nombre de lo cinco mencionado . Los traemos a cuento porque el
primero de ellos trabajó alrededor de setenta años antes que Mendel con
Pis11m satiz•u1J1 y describió minuciosamente -en "An acco11nt of some
e.xperimenls on thefecundalion of t•egetables ", 1799- las bondades de esta planta
como material experimental y el procedimiento a seguir en su hibridación;
el segundo publicó en 1863 uevas investigaciones sobre hibridación vegetal,
obra en la cual llegó a conclusiones muy próxima a las de f ende!. Dice
ahí: "lo que se produce (en el lubrido) no e más que una amalgama de
las formas preexistentes en lo tipos paternos. El lubrido es un conjunto
de piezas prestadas: una especie de mosaico en el que cada pieza,
discernible o no, se puede atribuir a una u otra de las especies
productoras ... ; todo estos hechos están explicados por la separación de
las esencias específicas en el polen y los óvulo del lubrido. sta
separación se verifica en la amera y en el ovario. Algunos de los granos
de polen pertenecen totalmente a la especie del padre y otros a la de la
madre." 36 o considero de cabellado pensar que leer e ca obra y
confirmar la ausencia de un tratamiento estadístico de la información
haya apresurado a Mendel a presentar su informe aún cuando aJgunos de
sus experimentos e taban todavía inacabados.
Como señalábamo página ~ba, no podemos saber si en d ánimo
de Mendel estaban presenten convicciones como las de Kolreuter y
Gartner. ólo podemos especular. Carlos Castrodeza, por su parte, en su
ya referido escritc( e orienta a atrfüufr a Mendel no otra pretensión que

3

Castrodeza (J/,;d.); Crew (p. 15); Gomis (p. 45).
36 Citado en Cn:w, p. 16.

.\S

li

p. 52.

39

"Cartas de Gregor Mendel a Carlos
/bídt:nt.

ageli. 1866-1873", p. 63-65 .

�134

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ
SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

La interpretación operacional se ve reforzada si añadimos a lo anterior
un pasaje de las Observaciones firuiles en el cual Mendd afirma: ''Este
intento de referir la diferencia importante en el desarrollo de bfüridos a
una permanente o temporal asociación de diferentes elementos celulares, puede
ser de _valor, por supuesto, solamente como una hipótesis ... " 40 , pero la
ausencia de un pronunciamiento explicito no hace inviables
interpretaciones más sustantivas, más aún cuando en esta misma obra y
apartado Mendel parece en momentos estar de acuerdo con el
transformismo moderado de Gartner. Dice: "El éxito de los
e~pe~entos de transformación condujo a Gartner a disentir de aquellos
aencíficos que niegan la estabilidad de las especies vegetales y suponen
una evolución continua de las formas de la planta. En la transformación
completa de una especie en otra, él encontró pruebas i11eq11fvocas de que
una especie tiene limites determinados, más alli de los cuales les es
~posi?l~ el cambiar. Aunque esta opinión no puede ser juzgada válida
1ncondic1onalmente, es de esperar que en los experi1J1entos realizados por Giirlmr
se halle considerable conft17!Jación de la ya expmada conjetttra sobre la
variahilidad de las plantas cultivadas."41

¿~fluyó la indefinición de Mendel ante el debate entre partidarios y
opositores a las teoóas evolucionistas en la pobre estimación de su obra,
en comparación con la otorgada a otras cuyos méritos relativos son
ahora claramente menores? Una respuesta afirmativa a esa pregunta
puede . apoyarse si se contrasta con la relevancia que alcanzó
postenormente, cuando en el ambiente inglés neodarwinista de finales
del siglo XIX y principios del XX fue utilizada por William Bateson para
oponerse a los biometristas encabezados por Walter Weldoo.
. En la interpretación de Cascrodeza, Mendel disponía de una
importante ventaja sobre los botánicos experimentales que le
prece~eron y cuya obra aprovechó para orientar sus propios
expenmencos: una sólida formación científica en el dominio de las
ciencias físicas y las matemáticas, fruto de su contacco en Viena (18511853), como o ente de cursos universitarios, con personajes como
Andreas von Ettinghausen (1796-1878) -autor de dos influyentes libros
sobre análisis combinatorio y matemáticas superiores-; y esto en un
ambiente intelectual no sustraído al imperio de Adolphe Quetelet (17961874) y su convicción de que la adecuada aplicación de los métodos

411

41

" Experimentos en híbridos de plantas", p. 44.
p. 48-49, subrayados mios.

l35

escadisticos permitiría descubrir una pauta o ley en prácticamente
cualquier dominio de fenómenos. 42
Es probable que al revisar los escritos de Kolreurer y Gartner sobre
hibridación desde la óptica de su formación fí ico-matemática haya
logrado al menos un esbozo del modelo que luego da a conocer en 1865
y que éste le sirviera para dirigir sus experimentos. La teoría de la
herencia particulada puede bosquejarse si la lectura de los informes sobre
la tendencia de los hfücidos a revertir a la forma paternas y la
disminución relativa progresiva de las formas lubridas frente a las puras
se realiza interponiendo un pequeño conjunto de supuestos:
• En la reproducción sexual de las planta solamente intervienen un
grano de polen y un óvulo, independientemente de si esto ocurre por
autofecundación o por hibridación casual o deliberada.
• La reaparición de ambos caracteres paternos a partir de la egunda
generación filial indica que la desaparición de uno de ellos en la
primera generación es transitoria y sólo aparente.
• La ausencia de caracteres intermedios su~ere que lo que cada
progenitor transfiere a su descendencia permanece en ella sin mezcla al
combinar e en formas lubridas.
• La combinación de Jos factores parentales en los hibridos se realiza
siguiendo simples leyes de azar.
• ¿Cuál es el patrón estadistico que mejor puede representar lo
resultados conocidos?
Por otra parte, también es posible que el modelo ha_a brotado en
algún momento durante el análisis de los datos que los experimencos
iban arrojando; pero, en este caso, no se comprendeóa el cuidado que
Mendel ruvo desde un primer momento por Uevar un control numérico
riguroso del comportamiento de las diversas generacione híbrida . A mi
modo de ver, desde un primer momento 1endel ya sabía lo que habría
de buscar, dejando al experimento únicamente la tarea de corroborar los
resultados que · en el papel había ya obtenido ensayando modelos
combinatorios que le permitieran explicar los hecho , ya referidos por
Kolreuter y Gartner, de la similitud caracteroló~ca de la primera
generación filial (en adelante, para simplificar, representaremos --como se
hace hoy en día- con Pala generación parental y con Fl, F2, ... Fn a las
42

Cascrodeza, ob. cit.. p. 65-66.

�136

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRfGUEZ

sucesivas generaciones filiales) hacia uno de los progenitores
participantes en la hibridación, independientemente de cuál haya sido el
orden seguido al efectuarla (es decir, que el carácter expresado en Fl
corresponda a la planta productora de polen o a la de semillas) y la
reaparición a partir de F2, por sucesivas autofecundaciones, del carácter
paterno ausent&lt;: en Fl.
Si en la concepción de un nuevo organismo solamente intervienen
dos gametos, provenientes cada uno de la pareja parental, 43 entonces
cabe suponer que en esos gametos están contenidos factores
determinantes para cada uno de los caracteres constitutivos del
organismo; determinantes que en la autofecundación de las líneas puras,
al combinar elementos de la misma planta, dan lugar a caracteres
constantes.'" Si representamos esto con símbolos adecuados, asumi~ndo
que sólo está en juego un carácter, tendríamos que en el desarrollo de las
líneas puras:
Polen
Semilla
Factores determinantes:
A~ A
su combinación produce el carácter
generación.

J

.,

.o., generaoon tras

¿Qué sucede cuando se combinan mediante hibridación factores
provenientes de plantas con caracteres opuestos, si se sabe que la
generación resultante, Fl, exhibe toda caracteres cada uno de los cuales
se asemeja a sólo uno de los progenitores? 45
p

co

ÓVULOS
FACTOR

43 "Según

SE
FERTilJZAN
co POLEN

C0MBINACIO ES

137

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTIFICO

A

B

AB

A

B

A

AB

A

En los ovarios de la planta productora de células germinales se
combinan ambos factores, AB, y la progenie presenta sólo uno de
los caracteres paternos. El factor determinante de ese carácter domina
al otro en la combinación. ¿Qué ocurre con éste?
Puesto que en la F2 y subsiguientes se producen plantas con el
carácter ausente en las Fl, su determinante debe estar contenido de algún
modo en las plantas de la Fl, aún cuando no se haya expresado en esta
generación. Por Lo tanto, la dominancia de uno de los factores no anula
al otro: éste permanece oculto en Las plantas de la Fl, las cuales
producirán granos de polen y células germinales que contendrán uno u
otro de los factores. La unión de un grano de polen y un óvulo provistos
ambos del mismo factor no expresado en la F1 dará lugar en la F2 a una
planta con el carácter correspondiente, exactamente como ocurre en las
líneas puras. Se trata de un factor recesivo. 46 Toda vez que ambos
factores están involucrados en la producción de variantes alternativas de
un mismo carácter (ej.: la forma lisa o rugosa de la semilla), conviene
representarlos con la misma letra: mayúscula para el dominante;
minúscula para el recesivo. Tenemos, entonces, que sus combinaciones
posibles se asocian de la manera siguiente:
LA COMBINAOÓ
FACTORES

DE

DETERMINA EL CARÁCTER

F1

A,A

A

CARÁCTER

A. a

A

a.A

A

a, a

a

RESULTANTE

la opinión de famosos fisiologistas, la propagación en fanerógamas se
inicia por la unión de una célula germinal y una polínica, para formar una sola célula.,
que es capaz de desarrollarse en un individuo independiente, por la incorporación de
materia y la formación de nuevas células." Mendel, ob. al., p. 43. Ver tambíéo la nota al
pie introducida por Mendel.
44 "Continuamente bailamos en nuestra experiencia la confirmación de que sólo se
puede formar progenie constante cuando las células germinales y el polen fecundante
son semejantes, estando ambos dotados del poder de crear idénticos individuos, como
si de fecundación normal de caracteres puros se tratara". ldtm, p. 2S.
4&gt;''En ros híbridos ... [cada uno de sus caracteres], o bien se asemeja a uno de los
caracteres de los padres de modo que d otro no aparece, o bien es tan semejante a él
que no es posible distinguirlos." ldem, p. 10.

Las combinaciones extremas producen líneas puras Qos factores se
"funden» en un compromiso total). Las combinaciones intermedias
generan planta~ lubridas Qos factores entablan un compromiso

46 " ••• a los caracteres que nada o casi nada cambian respecto de los bfüridos
(siendo por eso la representación misma dd carácter rubrido) se los llama dominanfts, )' a
los que quedan latentes al cruzar e, se los conoce por remivos. Se ha escogido la palabra
nrtsiro pcrque los caracteres designados se reóran o desaparecen totalmente de los
híbridos, peco reaparecen sin cambiar en la descendencia ... ", ldem, p. 10- 11.

�138

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTIFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

transitorio) 47 que exhiben el carácter dominante, sin importar de qué
planta provienen los factores opuestos. En la F1, todas las plantas son
lubridas: los parentales A y a producen solamente plantas Aa.
Puesto que las plantas F1 producen granos de polen y óvulos de
ambos tipos, si ahora suponemos que ello ocurre en proporciones iguales
y que en la autofecundación éstos se combinan al azar, entonces:
F2

F1

COMBINACIONES
POSIBLES E
AUTOFECUNDACIÓ

LAS PLANTAS
PRODUCEN

SE
PRODUCEN

CON EL
CARÁCTER

PLANTAS

J39

y carácter recesivo en proporciones iguales. La proporción es ahora

2:1:1 (o mejor aún, siguiendo el orden de aparición en la tabla, 1:2:1).
• "Las formas que reciben el carácter recesivo en la primera generación
[de los híbridos, F2] no varían más en la segunda [F3] con respecto a
este carácter. Perseveran conrtantes en su progenie."'49 (Retomo de la
forma pura).
• "El carácter dominante puede tener aquí [F2J doble signi.ftcadu. es decir,
el de carácter parental [forma pura: creará con constancia] o el de
carácter hibrido. En cuál de los dos significados aparece en cada caso
individual, sólo la siguiente generación lo puede decidir."50

ALAZAR

POLE
POLEN

ÓVULOS

ÓVULOS

A

A

A

A

A

a

A

a

Aa

A

A

a

A

Aa

A

a

a

a

a

a

Es decir:

• En promedio, "por cada cuatro plantas de esta generación I_F2], tres
reciben el carácter dominante, y una, el recesivo." 48 Lo indicaremos
con la proporción 3:1.

• En la F3, de las plantas que en F2 muestran el carácter dominante,
"dos partes producen descendientes que llevan carácter dominante y
recesivo, en la proporción 3:1; mostrando así exactamente el mismo
comportamiento 9ue las formas lubridas [F1]. Sólo una parte
permanece constante para el carácter dominante." 51

• El carácter hfürido no se hereda, sino que se forma por combinación
al azar de los factores determinantes.
Tenemos, entonces, que la proporción da cuenta de la presencia de
caracteres (dominantes - recesivos) en las plantas F2, mientras que la
proporción 1:2:1 indica la naturaleza (dominante - hfürida - recesiva) de
esas plantas. Así pues, "la expresión:

• En F2, la mitad de las plantas serán formas lubridas, mientras que la
otra mitad estará comp~esta de formas puras, con carácter dominante
47 "Cuando una célula germinal logra combina.rse con una célula poleo desen,qante,
debemos suponer que ba tenido lugar un compromiso entre los elementos de las dos
células que causa sus diferencias. La célula mediadora resultante se ~onvierte en la base
del organismo lubrido, cuyo desarrollo debe proceder necesariamente en conformidad
con una le.y diferente de la que rige para cada uno de los dos tipos parentales. Si el
compromiso se considera acabado, en el sentido de que el embrión lubrido está
formado por células de la misma clase, en las cuales las clifecencias son entera y
permanentemente condliadas, en ese caso se seguirá ulteriormente el que el híbrido
permanecería tan constante en su progenie como cualquiera otra variedad estable de
planta. Las células reproductoras, formadas en su ovario y anteras, son todas iguales, y
semejantes a la célula intermedia de la cual ellas se derivan. [Por el conttarioj, en los
hlbridos cuya descendencia es variab(t, ba habido un compromiso entre los diferentes
elementos de la célula germinal y la palinica, bastante importante como para permitir la
formación d~ una célula que se convierte en la base para los híbridos, pero que este
equilibno entre los elementos antagónicos es solamente temporal, y no se extiende más
allá del tiempo de vida de la planta híbrida." ldtm, p. 43-44.
48 Jde,11, p. 12.

A+ 2Aa + a
da la serie de descendientes hi'bridos relativa a un par de caracteres
diferentes. " 52
El encuentro de esta expresión debe haber producido en Mendel la
emoción de un descubrimiento. Se dio cuenta de que con ella podía
explicars.e el comportamiento de lubridos con cualquier cantidad de
caracteres diferenciales ruscretos. También, si se representan
debidamente en la expresión, el de aquellos otros cuyos caracteres
muestran variacibnes intermedias. Incluso, ella brinda una base de

Tdem, p. 15.
Ibídem.
51 Ibídem.
52 Idtm, p. 17.

49

50

�140

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTIFICO

comprensión de la capacidad de los hlbódos para dar lugar a la
formación de otras plantas igualmente h.tbridas sin que ello implique
tener que considerarlas como nuevas especies; así como de la
disminución de su número, al paso de las generaciones, en comparación
con el número de las formas puras; hechos éstos que sirvieron a
Kólreuter y a Gartner para apoyar sus convicciones sobre la constancia
de las especies. ·

Como puede observarse en las razones, aunque los h.tbridos van
disminuyendo relativa.mente a las formas puras, nunca desaparecen del
todo.
Consideremos ahora, a la vez, dos pares de caracteres opuestos: (A, a)

y (B, b):

Con base en la ley de desarrollo: A + ~ + a, presente en la
descendencia de los lnbridos, sabemos que la primera generación a que
dan lugar estará compuesta por plantas de tres tipos, en proporción 1:2: 1.
Ahora bien, si las plantas poseen todas la misma capacidad reproductiva,
entonces d comportamiento de las diversas generaciones a partir de los
híbridos podrá mostrarse en la siguiente tabla, suponiendo que .cada
planta produce el número mínimo de descendientes necesarios para que
, aparezcan todos los resultados posibles exigidos por la ley (4):

•

4

6

UNA

2

4

4

2
4

1:2:1

28

AB
•

8

16

8

3:2:3

24

28

32

120

112

480

64

32

496

•

63:2:63

u

Proporciones

DESCENDIENTES
A

Aa

1

a

A

Aa

a

2

1

2

2

6

4

6

3

2

3

3

28

8

28

7

2

7

4

120

16

120

15

2

15

5

496

32

498

31

2

31

6

2016

64

2016

· 63

2

63

zn

2

zn

n

Fl
ÓV LO
ab

aB
Ab

AB

PLANTA

AaBb
AaBb
AaBb
AaBb

CARACTERES
AB

AB
AB
AB

Si este es el caso entonces cada par de factores se comportará
conforme a su serie de desarrollo corresponcliente, y en la F2
aparecerán tantas combinaciones como resulten de la
combinación de estas series:

RAZONES

GENERACIÓN

1

ab

Bajo el supuesto que cada par de caracteres se comporte con
independencia de los demás.

2016

1984

31:2:31

15:2:15

7:2:.7

64

AB

ab

Los hfüridos muestran, para toda combinación de caracteres
opuestos, los caracteres dominantes.

Ab
aB
ab

2016

32

16

8

4

6-

32

16

1984

PRODUCE
PI.A TAS

AB

p

6

496

PRODUCE
ÓVULOS

AB
ab

ab

AA

16

8

PROD CE
POLEN

POLE

5

480

120

112

4

2
2

4

3
24

Las formas puras se reproducen con constancia.

PLANTA

GENERAOONES A PARTIR DEL 1-0BRIDO

2

1'41

-1

-t

Serie de A/ a:
Serie de B/b:

A+2Aa+a

B + 2Bb + b

Serie de desarrollo para ambos pares combinados:
+ 2Bb + b) =
AB + Ah + aB + ab + 2ABb + 2aBb + 2AaB + 2Aab + 4AaBb.

(A + 2Aa + a) (B

==

. La F2 estará compuesta por plantas de nueve tipos, agrupables en tres
categorías: constantes (4: AB, Ab, aB y ab), monoh.íbridas (4: Abb, aBb,
AaB y Aab) y dihfüridas (1: AaBb); y se presentarán en la proporción

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRIGUEZ

142

1:2:4. Es fácil comprobar que, para cada par de caracteres opuestos sigue
valiendo la proporción 3:1 de dominantes - recesivos.
Por un procedimiento similar pueden calcularse las series de
desarrollo para un número n de pares de caracteres.
Y a en posesión del modelo -o al menos, como dedamos arriba, de un
esbozo del mismo-, Mendel se dio a la tarea de preparar cuidadosamente
experimentos en los cuales probar su correcció y la de los presupuestos
que incorpora. Para ello seleccionó plantas adecuadas, en las cuales los
caracteres a analizar estuvieran distribuidas dicotómicamente, y se
dispuso a llevar un registro puntual del comportamiento de ~as diversas
generaciones bJbridas, asegurándose de contar en ~da ~xpenmento, ~o~
información suficiente para satisfacer las ex1genc1as del análisis
estadJstico. Los resultados, en cada caso, le fueron favorables. Su teoóa
sobre la herencia estaba satisfactoriamente corroborada en PiJum.
He tratado de mostrar que es perfectamente posible llegar a la teoría
de la herencia particulada de Mendel privilegiando las bondades del
modelo matemático para armonizar la evidencia experimental sobre el
compromiso en tomo a la naturaleza especifica de los procesos a los
cuales se aplica y de las entidades que en ellos internenen. Si éste fue
efectivamente el camino seguido por Mende~ entonces estarán
plenamente justificadas interpretaciones como \ª,s que Grif~~s, ~er,
Lewontin y otros ofrecen en torno a su aportac1on a la genenca. Dicen
estos autores: "La belleza del análisis de Mendel está en que no resulta
necesario conocer qué son los genes, o cómo provocan determinado
fenotipo, para estudiar los resultados de un cruzamiento y predecir los de
cruzamientos futuros, siguiendo las leyes de la distribución igualitaria y la
segregación independiente. Todo ello es posible simple_mente
representando los hipotéticos factores abstractos de _la herenaa Oos
genes) mediante símbolos y sin preocupación alguna sobre su naturaleza
física o su localización celular."53
Esto es exacto. Ciertamente el modelo mendeliano puede utilizarse
eficazmente sin necesidad de pronunciarse acerca de qué puedan ser los
factores determinantes, pero ello no implica necesariamente que eo
Meodel haya estado ausente una convicción fume sobre la existencia de
éstos y sobre la naturaleza del {enómeno hereditario.

Sl

A. J. F. Gciffiths (ti al.), 1998, Jntroducci6n al análisis genético, 2•. Edición, Madrid,

fcGraw-Hill, p. 54.

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORfA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

\43

Mi punto de vista es que Mendel no fue ajeno en ningún momento a
las disputas de su tiempo acerca de la continuidad o variación de las
cliferentes formas de vida orgánica. He dejado traslucir, páginas arriba, la
viabilidad de atribuirle simpatía hacia el transformismo moderado de
Gartner. Creo que esta fue la situación.
o puedo documentar
adecuadamente mi sospecha; simplemente la infiero de los presupuestos
sin los cuales su modelo matemático no hubiera contado con el necesario
punto de partida. Sólo considerando que la descendencia uniforme
producida por las lineas puras obedece a fa presencia, en sus células
huevo y en el polen, de materiales afines cuyo conjunto constituye el
diseño de un nuevo organismo; que la aparición en las generaciones
bfüridas de formas puras junto a nuevas formas bfüridas habla de que la
composición de las células sexuales de estas plantas es sólo un resultado
del modo en que en ellas se combinan los materiales provenientes en
primera instancia de las formas puras; que, por tanto, es por la
composición, separación y recombinación de esos materiales por los que
se van produciendo unos organismos provistos de caracteres conforme
a los cuales se los puede identificar con otros y diferenciar de otros más,
pero que los materiales mismos determinantes de esos caracteres
transitan de unos a otros sin perder nunca su naturaleza propia en las
diversas combinaciones de las que participan; sólo así es posible concebir
la sucesión de generaciones como un proceso cuasi mecánico regulado
por leyes matemáticas de probabilidad. Mendel se manifiesta convencido
de que con un esquemi como éste se tiene todo lo necesario para
explicar el fenómeno de la herencia.54

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s4 Cfr. en Mendel, ob. át., d apartado correspondiente a "Las células reproductoras
de lubridos", especialmente las páginas 25 y 26.

�144

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EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

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ew York.

�EL CONCEPTO DE FILOSOFfA
DE AGUSTfN BASAVE
FERNÁNDEZ DEL VALLE
Mtro. Enrique Aguayo
Facultad deFilosofía
Universidad La Salle

Introducción

Dentro de codo lo que el hombre puede hacer existe algo llamado
filosofia. Tanto la palabra como su contenido no están reservados a unos
cuanto, sino que son de uso frecuente. Así, cuando alguien dice algo
sensato o liga coherentemente sus pensamientos, si define algún tema
abstracto (amor, muerte, soledad), cuando indica normas, pautas o reglas
a seguir, es calificado, ipso jacto, de filósofo. Pero ¿por qué existe la
Filosofía?, ¿en qué consiste?, ¿qué es ser filósofo?
A estas interrogantes responde el. Dr. Agustín Basave porque es
filósofo por vocación y su propia vida le insta a filosofar. Él forja una
filosofía y la encarna, se sirve de ella y la ofrece a sus semejantes, pues
considera que la Filosofía debe estar al servicio del hombre, quien ocupa
el centro de sus reflexiones. Trátase del hombre concreto, singular, el
que trabaja, sufre, goza, se afana por salvarse: el hombre, extraña mezcla
de cuerpo y espíritu que, por su condición de espíritu encamado, no se
identifica ni se realiza plenamente como puro cuerpo o como puro
espíritu, sino que debe guardar un equilibrio de ambos componentes.
Consciente de esa situación humana, Basave elaboró una filosofía al
servicio de la existencia, o sea, encamina ésta hacia su meta definitiva: la
salvación. Así tenemos que la Filosofía que nos ofrece el pensador
regiomontano es una "propedéutica de salvación".

�150

ENRIQUE AGUAYO

EL CONCEPTO DE FILOSOFIA
DE AGUsrfN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Expondremos las reflexiones de nuestro autor en dos grandes
apartados: l. generalidades sobre la Filosofia y II. la concepción
basaviana de la misma.

l. Generalidades sobre la Filosofia
Antes de proponer su propio concepto, Basave analizal en términos
generales, la filo ofía. La a-ataremos en seis temas: 1. su oágen, 2. los
serv1c10 que proporciona, 3. filosofar para mejor vivir, 4. el
compromiso, S. definición de filosofia y 6. denominación del sistema
filosófico basaviano.

1. Origen de la Filosofia
Ella nace A) del asombro del hombre ante todo lo que le rodea, B) de
su capacidad de conocer y C) de la nece idad que tiene de ubicarse y
autoposeerse.

A) Asombro del hombre ante todo lo que le rodea
Ordinariamente leemos que la filosofía nació en Grecia, con Tales de
Mileto, en los primeros años del . Vl, A. C., o probablemente a fines del
vn. También se dice que en Oriente no había Filosofía, sino
concepciones religiosas de las que derivaban algunas verdades de ápo
filosófico. Pero Filo ofía, stritto sensu, no babfa.
Podemos preguntar, sin embargo, ¿por qué Tales comienza a
filo ofar?, mejor aún: ¿por qué el hombre hace Filosofía?, ¿qué le mueve
a filosofar? Para Basave una caracterísáca que cau a la Filosofía es el

asombro.
Es un hecho que el ser humano no está solo en el mundo, en el
universo. Hállase en compañía de sus semejantes y de ottos seres
vivientes y no vivientes. Estar en compañía significa co-estar, co-exisrir.
Co-existencia que, en un primer momento, parece general e indiferente:
todos los seres son iguales, pues co-ex:isten dentro del mismo mundo.
Incluso, éste existe conjumamence con ellos. iogún ser se cuestiona ru
cuestiona a otros.
Cuando uno .de esos co-existentes, el hombre, se da cuenta que es
distinto a todo lo que está junto a él, comienza a inquirir por u
existencia y por la de los demás, o sea empieza a filosofar:

151

El hombre se e: '/raña de las cosas que óen a su alcance, y luego se sigue
extrañando de la totalidad de cuanto hay. En e re instante, ya no cuenta
con las cosas usándola , gozándolas o temiéndolas, ino que e pone
fanle a ellas, se sitúa fuera, txJra,iado de lo ob¡eto y se pregunta con
asombro por esas cosas próximas y cotidiana que ahora, por primera
vez, se le aparecen como problemas y brota entonces, e pontánea, esta
caracceri cica pregunu: ¿qué e esto? ¡Es a í como nace la Filosoffa! [... ]
A í pues, LA FlLOSOFIA ES HIJA DEL ASOMBRO'.

B) Capacidad de conocer
Todavía podemo preguntar: ¿por qué se a ombra el hombre ante la
totalidad de cuanto ha ,? ¿qué provoca en él su extrañeza? Para responder
atendamos al con titutJvo e encial humano, aquello que lo hace er
hombre y que lo distingue del resto de los seres finitos intramundan :
su capacidad de conocer. Él e asomb111 de todo cuanto lo rodea porque
tiene la facultad de conocimiento.
s, entonce , la razón la capacidad de conocer lo que hace nac r la
Filosofía, lo que provoca que el hombre e extrañe de lo que l codea y
aun de sí mi mo. Al adoptar una actitud inquisitiva, causada por la
extrañeza que le lle a preguntar ¿qué e esm? ¿qué s lo otr ?, deja de
co-existir familiar e indiferentemente con u entom ; ya no e pierd y
confunde en la totalidad.
Preguntar conlleva la necesidad de obtener re puesta. 1 hombre e
pregunta por lo que lo rodea y por sí mi mo. De manera que las
re puestas refieren a la co as y a él mi mo.
Dada la multiplicidad de las pregunta : re puc tas, el cr humano a
a enfrentarse con una situación y c1rcun tancia problcmát1cas, pue ya no
co-existe familiar e indiferentemente; ah ra interroga) e autointerroga.
El preguntar va a pr v car el urgimiemo de la c ncienc1a
problemááca, porque el hombre e halla inmer o en esas pregunta y
luciooe que, adcmá le afectan íntimament 2•

' Cfr. Ba ave emández dd alle, Agustín, R,rn hí1toria de la Filosofa 1,rie¡,a,
Edicione Botas, féxico, 1951, pp. -8; "Filosofía y filosofar", en Hun1a11ilaJ, nuario
del Centro de E tudi Humanísóco de la Universidad de 1uevo León, año 11, i o. 2,
iéxico, 1961, p. 17. n addaote FF. 'Fil so com propedéutica de alvación", en
Filosofar Cristia110. s/ ed. o. I, Córd ba., fu orina, 1977, p. 64. En adelante FP.
2 Cfr. F . p. 32; FP. pp. 81-82.

,a

�152

ENRIQUE AGUAYO

C) Necesidad humana de ubicación y autoposesión
La persona quiere profundizar en su existencia y en la existencia de lo
que tiene a su alrededor para poner en claro el qué de los objetos y el qué
de ella misma. De aqw una causa más de la Filosofía: la necesidad de
ubicarse y autoposeer la existencia.
Se trata de saber para qué se existe y regir la propia vida. En este
sentido, es la vida de la persona la que
mueve a filosofar y a
comprometerse con las verdades que va descubriendo.
Dichas verdades no se quedan en la teoáa sino que el filósofo debe
encarnarlas, pues "esta Filosofía no es una simple abstracción; es la vida,
en su sentido radical, henchida de significación"3.

La filosofía le ayuda al hombre a autoposeerse, o sea, que piense y
actúe por cuenta propia para subsistir, ya que es contingente e
incertidumbre radical (mseguridad y riesgo le caracterizar;.).
Desgraciadamente no es posible suprimir totalmente la inseguridad y
el riesgo pero sí se puede guardar un equilibrio entre suprimir totalmente
y vivir en la incertidumbre con la ayuda de la filosofía. Por ello,
precisamente, el ser humano conoce y tiene que conocer la manera de
subsistir, de ir superando su incertidumbre, de encauzar y guiar su vida.
Estas razones son, para Basave, las que fundamentan el por qué del
aserto aristotélico: "Todos los hombres tienen naturalmente el deseo de
saber' ....

EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA
DE AGUsTIN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ello sabe que es distinto a los demás seres que lo circundan, y se
asombra, se extraña, se sitúa fuera de su contorno para preguntarse por
sí mismo y por lo que lo rodea. De esta manera se ubica y autoposee su
vida dentro del mundo y la sociedad, actuando y pensando por cuenta
personal para darle dirección a su vida, según, también, la concepción
que de la muerte tenga.
2. Servicios de la Fil.osofia

Al estar en el mundo, la persona tiene una tarea por realizar. Dicho en
otras palabras: tiene una razón de existir. Pero también el mundo en el
que se encuentra tiene una razón de ser. Descubrir la propia finalidad y La
del mundo le proporcionará a la persona la mejor manera de hacer sus
actividades.
Para Basave, la filosofía ayuda a encontrarle sentido a la existencia
humana y la finalidad del mundo, ya que puede responder a las
interrogantes que hace el hombre a ese respecto.
De entre las diversas preguntas que la gente se hace sobre sí destaca la
que versa sobre el fin de la existencia. Para nuestro autor es la salvación,
como veremos más adelante. Por todo ello, pues, la filosofía está al
servicio de la vida humana7 •
3. Filosofar para mejor vivir

Al ubicarse y autoposeerse, la gente orienta su existencia.
Sabiéndose mortal, la·s consideraciones hechas sobre la muerte
ayudarán a darle determinada dirección a la existencia y, por tanto, será la
forma como se actúe y se comporte uno durante su vida. Por ello, es
muy importante la reflexión filosófica sobre la muerte5.
De 'aqw la necesidad de la filosofía para buscarle y darle sentido a la
existencia: vida y muerte6 •
Resumiendo: de los seres inmersos dentro de todo cuanto hay en el
ámbito de lo finito, solamente el hombre tiene capacidad de razonar. Por
p. 1S; FP. pp. 61-62.
!bid. pp. 16-17~ FP. p. 63.
5 Cfr. Basave Fcrnández del Valle., Agustín, Metafai,a de la muerte, Ed. Jus, México,
1973, p. 14. En adelante MM.
6 Cfr. lbíd p. 21

La filosofía debe explicar la vida y- el mundo en que se halla el ser
humano. Luego, la filosofia tiene por finalidad, entre otras, servir para
mejor vivir. De allí la posibilidad de asumir una vida auténtica, i.e. ser
uno mismo: pensar, hablar y actuar por cuenta propia, sin atender a
prejuicios y costumbres elaboradas y que comúnmente se aceptan a
ciegas, es decir, sin cuestionar.

La filosofía ayuda a eliminar sombras e ilusione de opiniones
elaboradas por otros, en las que no se participa, y permite captar la
majestuosidad de lo contemplado y sobre lo cual se reflexiona, lo que
d~tará al intelecto de un espíritu crítico que facilitará obtener la verdad.

3 lbfd.
4

1 Cfr. Ff. pp. 35-36; FP. pp. 87-88. En síntesis Basave Fernández del Valle,
Agustín, ldtario Filosó.ft,o, Ed. Jus, México, 1961, p. 3.

�154

EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA
DE AGUsrf N BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ENRIQUE AGUAYO

A todas las personas les gusta conocer lo que es tal cual es, sin
engaños, sin mentiras. Por eso pasan su vida buscando, de una u otra
forma, total o parcialmente, de acuerdo a las capacidades de cada quien,
la verdad.
Para Basave una vida auténtica es una vida conforme a la verdad. En
efecto, si no se vive según la verdad no se administra correctamente la
justicia, no se distingue lo bueno de lo malo, n.o se norman las propia
relaciones con los demás, etc. En este sentido, la vida es búsqueda de la
verdad, para lo cual es muy útil la filosofía 8•
Ahora bien, quien busca es porque carece de lo buscado. El
conocimiento de las propias carencias empuja a buscar aquello que
elimine total, o al menos, parcialmente, la deficiencia que viene por ser
limitados, finitos y contingentes. En este aspecto, nuestro autor dice que
el hombre está desamparado, que es indigente e insuficiente. Y, entonces,
lo que busca es disminuir, vencer ese desamparo del que es víctima.
Buscar "eso" que lo ayude a vencer su desamparo es posible por medio
de la filosofía, pues es un servicio que proporciona.
Por ello filosofar es buscar una perfección en un ser absoluto, capaz
de salvar al hombre.
Esa búsqueda es paulatina, se la va logrando a lo largo de toda la
existencia. Cuando es auténtica proporciona wia mejor forma de vida. Si
no se lleva a cabo o no es auténtica, entonces no se sabrá cómo
ampararse, cómo lograr el anhelo de perfección9•
La búsqueda de la verdad, de algo que salve de la contingencia lleva al
sujeto a asumir, con responsabilidad, aquellos logros que ha obtenido, ya
que no tiene sentido encontrar el camino o los medios para salvarse de la
contingencia y no utilizarlos. Por el contrario, al obtener aquello que se
busca para salvarse implica un cambio de actitud, un giro en la vida, pues
el individuo se está conduciendo de acuerdo al saber, a la verdad
obtenida. En este sentido, Basave habla de vivir filosóficamente, que es
la meta del verdadero filósofo: "Vivir filosóficamente es sentir en carne
viva el anhelo de conquistar . la verdad y es también aceptar la
responsabilidad hasta de un pensamiento y de una palabra ociosa".

Allí mismo, más adelante, di~e:
Jbíd pp. 26- 27; FP. pp. 75-76.
9 ldtm. FP. pp. 76-77.
8

155

Un saber de la existencia trae aparejado un consecuente modo de
ex.1stu:.
o se puede vivir sin saber cómo es bueno vivir.
Esforzamos por realizar en plenitud nuestra vocación y
conducirnos de acuerdo con el saber obtenido, es meta del
auténtico 61ósofo 10.

Basave tiene mucho cuidado al hablar de "filosofar para mejor vivir",
pues está en el campo de la Filosofía existencial.
Se trata de elaborar una filosofía que se viva, que se encame y que
lleve a tener la verdad (a esto lo denomina Filosofía existencial), pues el
ser humano debe comprenderse a sí mismo, debe ser responsable, debe
realizar plenamente su vocación personal, debe convivir con sus
semejantes. En este sentido la Filosofía es "una exigencia de orden ético"
y por ello no debe ser solamente una reflexión de la vida o sobre la vida,
lo que daría paso a wia Filosofía existencialista.
s el hombre concreto, todo él, quien decide acerca de las
posibilidades que le constituyen y elige, de esas posibilidades, las que más
le convengan. Es la orientación total de su existencia al logro de sus
anhelos, al amparo de sus deficiencias. s su total unión y aceptación de
las verdades que ha descubierto. En efecto, no es suficiente el
conocimiento si no se lo utiliza, pues ¿para qué sirve conocer algo, si ello
no tiene repercusión en la vida? Una filosofía por mera erudición, por
mero afán de saber, sin acción, sin transformación de la propia
existencia, una filosofía que no se encarna, no tiene razón de ser. Por ello
Basave afirma que filosofía y vida nó están escindidas: la vida es para
filosofar y la filosofía es para mejorar la vida 11 •
4. Compromiso
La filosofía, aplicada a la existencia para mejorarla y lograr la
salvación, implica un compromiso, pues se debe responder por las
verdades descubiertas que se están encamando.

Incluso, antes de filosofar ya existe un compromiso: la estancia del
}:iombre dentro de todo cuanto hay no es absurda, tiene un por qué y un
para qué, tiene una razón de ser: él debe realizar una tarea durante su

'º !bid. pp. 21 y 23; FP. pp. 69 y 71-72.
11 / bíd.

p. 35; FP. pp. 87-88.

�156

EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA
DE AGUsrfN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ENRIQUE AGUAYO

permanencia en el mundo; mientras hace esa tarea surgen los deberes y
derechos y junto con ellos la responsabilidad y el compromiso.
Compromiso, creemos nosotros, ante todo aquello que el hombre
hace y dice, o bien, deja de hacer y decir. Responsabilidad y compromiso
frente a los prójimos porque parte de la propia acción les puede afectar
positiva o negativamente. De aquí que el individuo se esté jugando, en
parte, su vida y la de sus semejantes, pues · se equivoca en alguna
decisión puede entorpecer, e incluso frustrar, la salvación de los otros y
la propia.
Pero oo solamente ante sus semejantes debe responder la perso~
sino también ante Dios, quien le puso en la existencia, pues es el Creador
de todo cuanto hay, y hacia Él se encamina el hombre para lograr su
salvación, para colmar su afán de plenitud subsistencia!.
Ya vimos que la filosofía le ayuda al sujeto a conocer y tomar
conciencia del sentido que le debe dar a su existencia y de la tarea que ha
de realizar; le ayuda a conocer cuál es el fin al que está avocado: su
salvación (él es contingente, pero anhela ser plenamente) y a elegir lo
mejor, de entre las diversas posibilidades que se le presentan, para llegar
a tal fin. La filosofía le ayuda a ser auténtico, a ejercer su libertad, a vivir
su propia vida desatendiendo a modelos preestablecidos. En una palabra:
la filosofía ayuda al hombre a ser hombre. De aquí que é~ al encamar y al
vivir las verdades que va descubriendo en el acto de filosofar, al
transformar su vida porque ha ido penetrando el verdadero sentido de su
existencia necesita estar consciente del compromiso que va adquiriendo
con las verdades descubiertas y con los cambios logrados. Así, se está
comprometiendo con su quehacer filosófico 12•
En síntesis: la estancia de la persona en el mundo tiene un sentido,
por ello actúa. Su actuación debe ser responsable y comprometida tanto
con sus semejantes como con Dios. La filosofía le ayuda en sus tareas
por realizar mostrándole qué y cuál es su fin último: la salvación. De a~uí
que la filosofía y su ejercicio sea un compromiso vital con senudo
propedéutico hacia la salvación i~dividu.al.

12 ]húi. pp. 15-16; FP. 62. El pensador regiomootano distingue compromiso pasivo
dd activo. Aquél es estar "inserto, enviado o puesto en un mundo"; d activo es el
"quehacer ...:faena vocacional- y ante el cual hemos de ser responsables,

comprometidos". Cfr. FF. p. 28;.FP. pp. 78-79.

J 57

5. Definición de Filosofia
Hay diversas concepciones de la Filoso6a que Basave unifica en una
definición que llatna tradicional: "Conocimiento científico de las cosas
por las primeras causas, en cuanto éstas conciernen al orden natural". o
r chaza esta definición, sino la considera incompleta. Recoge la
fundamental coincidencia de todos los sistemas filosóficos cuando hacen
y definen la Filosofía.
uestto autor hace dos importantes aclaraciones sobre el concepto
tradicional de Filosofía: A) no puede explicar totalmente la realidad. Esto
se entiende porque, a nuestro juicio, es imposible que exista algún
hombre capaz de conocer todo cuanto hay. B) Asimismo, la mencionada
definición es incompleta porque no alude al hombre. En efecto, él es lo
más importante de todo cuanto hay en el ámbito de lo finito. Además, él
• · 13
hace la filosofía, por ello, en primer lugar, debe estar a su seMcto
.
a definición que propone Basave es: "La Filosofta u una explicación
fandaf!Jental de la realidad en/era y una sabiduría vital de los últimos problemas
h11manol' 1., enue los que destaca la salvación.

6. Denominación del sistema filosófico basaviano
Basave denomina su sistema filosófico Incegralismo metafísico
antroposo, fi1co 15. E xp liquemos:

A) lntegralismo

•

El tema central de la Filosofía, según la de.firución recién expuesta, es
el ser humano, el cual está integrado por cuerpo y espíritu· él
experimenta angustia y desamparo ontológico y, a la vez, e peranza
afán de ser cada vez mejor, sin que uno de los dos domme
permanentemente la vida.

13 lbíd. 13-14; FP. pp. 59-60. Brevemente Basave Fernándcz. del Valle, Agusdn,
Filosofla tkl hombre. Fun~111mtos de ontroposojia n,etafi.rica, col. Austral, No. 1336, Espasa
Calpc Mexicana, S. A., iéx.ico, 31981, p. 11 . En adelante FH.
14 Cfr. Basave Femández del Valle, Agustín, Tratado de l'.fttafoica. Teoría de la
Habmcia, Ed. l.imu.sa., México, 1982, p. 269. - o adelante TH.
15 Cfr. FH. p. 15.

�158

ENRIQUE AGUAYO
EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA
DEAGUSTIN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

B) Metafaito
Basave no se ocupa de este o aquel hombre, sino del hombre en
general. Lo ve en su ser inteligible, en la estructura y esencia de su ser,
libre de toda fenomenicidad, ve su relación con la realidad última
meta.fisica: Dios. Prescinde -no niega- de los datos revelados para
analizar al hombre (y la realidad) racionalmente, es decir,
filosóficamente \6•

C) Antroposófico
Este vocablo no tiene denotación teosófica. Basave lo usa en su
sentido etimológico: sabiduria del hombre.
La amroposofía bu ca el

entido de la existencia humana, ve su
efectivo acontecer en la historia y sus manifestaciones culturales. Ea una
palabra: "Se trata de inquirir el principio que abarca todos los principios
particulares del ser, del conocer y del obrar del hombre" 17•

II. Concepción basaviana de la Filosofia
Antes de estudiar la Filosofía como Propedéutica de alvación,
tenemos que considerar lo que en el hombre lo mueve a buscar y
descubrir a Dios. De manera que los temas a tratar son tres:
1. desamparo ontológico, 2. afán de plenitud subsistencia! y 3. la
Filosofla como propedéutica de salvación.

1. Desamparo ontológico
Hemos dicho que el hombre busca aquello de lo que carece. El
conocimiento de su carencia le impele a buscar lo que elimine total, o al
meaos parcialmente, su deficiencia. Su vida es un constante buscar y
elegir) entre diversas posibilidades, aquello que le satisfaga. Esta
constante búsqueda tiene su fundamento en el mismo hombre, pues se
encuentra desamparado, es insuficiente y busca su plenitud.
Por su vivencia dentro del mundo, el ser humano se da cuenta que
está rodeado de seres animados e inanimados que no colman cabalmente
sus anhelos, lo que lo lleva a experimentar su finitud: allí donde se
encuentra con alguno de esos, seres, se topa con un límite. Al mismo

tiempo se da cuenta de su insuficiencia, pues esos seres no le
proporcionan "una satisfacción saturadora" 18•

2. Mán de plenitud subsistencial
o obstante, el hombre desea ir más allá de esos seres finitos, de ese
mundo material c¡ue le rodea. Por ello (su limitación y el deseo de
vencerla) él busca algo que le ayude a vencer su finitud y, al mismo
tiempo, le satisfaga plenamente, no paróalmente 19• De esta forma,
experimenta la tra cendencia a la que comienza a dirigirse: "Al
replegamos, por la insatisfacción, sobre nuestra interioridad profunda,
descubrimos el sentido de nuestros limites y palpamos nuestra finitud.
En ese mismo acto captamos la exigencia de trascendemos" 20 . O, como
dice Basave en otra parte: 'Al darme cuenta de mi dependencia de un ser
que no me supera, surge en mí el afán de independizarme de alguna
manera. Se abre entonces el camino de la trascendencia" 21•
Ahora bien, de lo que el hombre ha captado de todo cuanto hay en el
ámbito finito, nada satisface su anhelo de trascendencia. Uo le causa
insatisfacción que provoca su repliegue sobre su interioridad. En este
momento se encuentra solo.
Una soledad que es reveladora de su singularidad, de su originalidad y
que le insta a er tomado en cuenta por alguien: Dios.
Cuando el hombre se refugia en la soledad en u interioridad, es para
conocerse a sí mismo, para ver u fragilidad y u po ibilidad de acabar
con esa fragilidad; en ese momento se ·sirve de la filosofía para conocerse
y conocer su relación con Dios (relación creatura-Creador)22.
Pero no solamente está el carruno de la interioridad personal para
dirigirse a Él. También existe el camino a través de los valores. Esto s
posible porque el hombre capta, en el mundo, la belleza (parúcipe de una
belleza suprema); quiere superar lo finico y limitado por medio del
conocuruento. ~ descubriendo diversos valores que en la medida de ir
siendo más perfectos, son más completos y se van acercando al Valor

Cft. FF. pp. 27-28; FP. pp. 76-77
ldcm
20 Jbíd. p. 39; FP. p. 92.
21 Jbíd p. 27; FP. p. 77.
22 Jbid. p. 27; FP. p. 77.
18

19

p. 21.
Cfr. lrkm.

16 !bid.
17

\59

�161

ENRIQUE AGUAYO

EL CONCEPTO DE FILOSOFIA
DE AGUsTIN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Absoluto: Dios. Su experiencia de ellos le llevan a descubrir el Valoe de
valores: Díos23 .

realización del dinamismo ascencional de nuestro espíritu encarnado,
abertura y encaminamiento a la plenitud subsistencial 25 .

Ya hemos encontrado alguien que ha de satisfacer plenamente los
afanes del hombre, que le ha de liberar de su desamparo. Ahora hay que
tender hacia Él, hay que obtener de y en Él la plenítud subsistencia!. Para
lograr esto, el hombre puede valerse de la filosofía, pues elhl le mostró la
existencia de la Verdad Absoluta. Por tanto, erá ella la que le ayude a
recorrer el camino para lograr liberarse del desamparo. Pero la filosofía,
observa Basave, no salva, sólo es un medio para que la persona se salve;
sólo muestra el "para qué" de su vida, no le da en posesión a Dios en
quien se ha de salvar, sino tan sólo una abertura amorosa hacia Él. Por
eso Basave llama a la Filosofia "propedéutica de salvación"24 •

Desglosemos la definición en sus cuatro elementos para mejor
comprenderla.

160

3. La Filosofía como Propedéutica de Salvación
Desde el momento en que el hombre está sobre la tierra es para algo.
Su existencia no es absurda, sino que tiene una razón de ser, tiene un por
qué y un para qué. Esto se lo muestra la filosofía como propedéutica de
salvación.
Cuando él se da cuenta de la tarea que debe llevar a cabo, comienza a
salvarse. Dicho de otro modo: si actúa racionalmente, si busca la verdad
y los valores, si vive una existencia auténtica, en ejercicio de su libertad,
comprometida y responsable, en amorosa comunión con los demás y
con Dios, está en camino de salvarse.

3.1.1. Cabal cumplimie11to de la vocación personal
Antes de estudiar qué es en sí el cabal ... veamos A) cómo aparece la
vocación y B) qué es la vocación personal.
A) Aparición de la vocación
La vocación surge al ejercer la razón y la libertad. Cuando la persona
se da cuenta que es distinta a los demás seres que la circundan (vegetales,
animales irracionales y lo inorgánico) porque tiene conciencia de sí y
porque razona, al aprender su finalidad, el motivo de su existencia y
comenzar a buscar los medios para llegar a su fin último, aparece su
vocación 26 •
Es posible realizar la vocación por el ejercicio de la cazón y la libertad
que lleva al fin último: Dios 27 •
B) Definición de vocación personal
El hombre obtiene su fin último pues tiene la necesidad de actuar
libremente durante su existencia y por elegir los medios que considere
adecuados para llegar a su fin último anhelado. Por ello la vocación
personal es "la inexorable forzosidad de realizar el proyecto de existencia
que cada cual es"28 .
·

3.1. Dc.inición .ilosó.ica de salvación
La salvación se define tanto teológica como filosóficamente. Al
presente interésanos la segunda en la que se inscribe la definición
basaviána:

q

Realización de la vocación personal
Si el hombre va configurando su vida, si va actualizando sus
facultades a fin de llegar a ser lo que puede ser, realiza su vocación
personal 29.

Salvación es, el orden filosófico, cabal cumplimiento de la vocación
personal, fidelidad a nuestra dimensión axiotr6pica, esclarecimiento y
25

Jbíd. p. 96; TH. p. 437.

u, Cfr. FH. pp. 116-11 7.

Cfr. Jbíd. pp. 118-119.
Cfr. fbíd. 117-118.
29 Cfr. Basave Femández dd Valle, Agustín, " Significación y sentido de la vida
27

28
23

2◄

lbíd. p. 40; FP_. pp. 93-94.
Ibíd. p. 41; FP. p. 95. El estudio basaviano de Dios puede verse en nuestro

artículo "'Dios', en la Filoso6a de Agustín Basave'', en ANALOG1A, año XIV, n. 2, Ed.
CEOP, México, 2000.

humana", en H11manilaJ, Anuario del Centro de Estudios Humanísticos de la
Universidad de uevo León, año 111, o. 3, Méx.ico, 1962, p. 34. En adelante SS . .MM:.

p. 42.

�162

EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA
DE AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ENRIQUE AGUAYO

163

I

Basave fundamenta tal realización en los elementos de la vida moral:
cuerpo, afectos, intelecto y voluntad30 •

4) Función de la voluntad en la realización de la vocación.
personal

1) Función del cuerpo en la realización de la vocación personal

Propiedad de la voluntad es la libertad. Por ésta el hombre elige
bíenes. La elección constante de bienes crea hábitos moralmente buenos
que propician acciones buenas y evitan las malas.

El hombre es espíritu encamado. Por esa dui-unidad se dan en él la
vida física y la· espiritual. Él actúa tanto con su cuerpo como con su
espíritu, pero el cuerpo está al servicio del ~tu, pues lo menor y
menos perfecto (cuerpo) se subordina a lo mayor y más perfecto
(espíritu). Esta superioridad se comprueba, sencillamente, así: el cuerpo
vive porque el alma le confiere la animación. Por esa subordinación
menester es que el cuerpo esté ordenado, moderado en los apetitos
sensibles, de suerte que el placer físico se constituya en un medio y qo en
un fin de la vida31 •

2) Función de los afectos en la rea1ización de la vocación
personal
Para Basave los afectos se refieren a la vida sentimental (amorosa), en
la que hay un encuentro del alma con el organismo. Encuentro que hace
que aquélla experimente el amor que expresa y recibe a través del
· organismo (cuerpo) pues éste es medio de comunicación.
Según nuestro autor, los estados afectivos presentan dos aspectos:
intelectual y fisiológico. El primero por parte del alma, el segundo por
parte del cuerpo.
La razón debe dominar los sentimientos, sobre todo los ciegos, a fin

de que el amor sea desinteresado, fecundo, de entrega total de la persona
hacia sus semejantes32•

3) · Función del intelecto en la realización de la vocación
personal
La inteligencia regula los afectos a fin de que el espíritu esté libre de
las pasiones y pueda llegar a poseer la verdad: Dios33 •

30 lbid.
31 Ibíd.
)2

33

La razón debe someter las pasiones para que el ejercicio de la libertad
favorezca hábitos moralmente buenos que pennitan el desarrollo integral
del hombre34 •
En síntesis: el cabal desarrollo de la vocación personal, según Basave,
se llevará a cabo cuando el hombre ejercite su razón para ordenar y
moderar su cuerpo, por medio de la templanza, sujetando sus apetitos
irracionales y los afectos (pasiones ciegas y sentimentalismos) a fin de
que pueda ejercer su libertad para elegir, solamente, bienes, de suerte que
vaya creándose hábitos moralmente buenos que propicien el desarrollo
de su persona. Así estará en vías de salvarse.

3.1.2. Fidelidad a nuestra dimensión axiotrópica
El ser humano es axiotrópico, es decir, siempre desea y, por ende,
busca valores. Esto se entiende porque su voluntad es atraída por uno de
entres varios objetos. Por la libertad elige lo que ha conocido como un
bien, como amable. Si un objeto es amable, es valioso por lo que se le
estima y se le prefiere.
La libertad se mueve entre posibilidades. Elegir entre esto y aquello
no es arbitrario, sino se atiende a lo mejor y más valioso.

Si la voluntad ama y busca lo amable, y si la libertad elige bienes,
entonces la libertad supone el valor.
Ahora bien, la libertad es propiedad de la voluntad que es una
facultad del alma. Por ello, el axiotropismo es una dimensión del
hombre: brota desde dentro de su ser, de la voluntad que es u.na de las
operaciones intelectivas del alma. Trátase, el ax.iotropismo, de los afanes
humanos por lo valioso: la verdad, el bien, la belleza (dadores de sentido

p. 36; MM. p. 44.
p. 34; MM. p. 43.

Jbíd. pp. 34-35; MM. p. 43.
lbíd. p. 35; MM. pp. 43-44.

34

Jbíd. p. 35; MM. p. 44.

�165

ENRIQUE AGUAYO

EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA
DE AGUSTfN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

a la vida), que surgen cuando él se aleja de las leyes cosmológicas para
encaminarse hacia las leyes noológicas35 •

que ~l hombre no es un ser salvado. Por ello puede luchar para salvarse.
Preasamente la persona que lucha por alcanzar su plenitud está abierta y
en camino de lograrla.

164

De entre todos los valores que pueden incitar y guiar la vida, hay uno
que es el supremo: Dios. Este valor dará pleno contenido a la existencia.
Por ello, el hombre debe aspirar a dicho valor. De este modo su
dimensión axiotrópica se orienta hacia Él36 •
Resumiendo: la dimensión axiotrópka se retiere a que el hombre
capta valores, a los cuales se dirige y escoge libremente. De todos ellos
uno es el máximo: Dios. Él debe ser, entonces, la mayor aspiración
humana. Así el hombre está buscando su salvación.

3.1.3. Escla"cimiento y "alización del dinamismo ascencional de nuestro espíritu
encarnado
Basave ve surgir el dinamismo ascencional cuando el hombre se aleja
de las leyes cosmológicas (físicas, químicas y biológicas) para
encaminarse a las leyes noológicas (verdad, bien ...), con el objetivo de
esclarecer y empezar a realizar su vocación personal mediante la
realización de valores37 •
Este dinamismo ascencional, que es la dimensión teleológica del
hombre, es su tendencia hacia la plenitud subsistencia! (que en cuanto tal
le es natural), hacia la felicidad absoluta en Dios, al cual es capaz de llegar
porque tiene un alma inmortal por la que aspira a la felicidad suprema.
La persona, por el amor, está constitutivamente abierta a valores,
prójimos y Dios. De allí que pueda proyectarse en un Absoluto capaz de
brindarle su plenitud anhelada. Esa intención manifiesta del hombre
hacia la plenitud subsistencia! en Dios es lo que Basave llama
"dinamismo ascencional de nuestro espíritu encamado" 38 •

3.1.4. Aberturay encaminamiento a la plenitud subsistencia/
Basave afirma: "Todo hombre, en cuanto es, tiende a ser en pknituá'39 • La
realización de esta tendencia púede o no dirigirse hacia la salvación, ya
Cfr. FH. pp. 161-162.
Jbúl p. 163 .
31 fbíd. pp. 116-117.
lB Cfr. SS. pp. 25-27; MM. pp. 39-41.
39 Cfr. MM. pp. 7 y 161 ; FH. p. 166.

To?o hombre que se esfuerza por obtener los medios que lo acerquen
paulatmamente hacia Dios, está en camino de salvarse40•

3.2. Vivencia de la Filoso.ia como propedéutica de salvadón
La salvación personal comienza cuando cada quien utiliza su razón
par~ autod~terminarse, para liberarse de los placeres sensuales y de las
pas1o~es ciegas, a fin de ejercer la libertad, de modo que pueda ir
selecc10oando ~os mejores bienes, aquellos que pongan en la vía de
salvarse y permitan ayudar a otros a hacer lo mismo.
El recto ejercicio de la razón desprenderá al sujeto de lo mundano y
temporal para encaminarlo hacia el Valor upremo, hacia el Ser que creó
todo cuanto existe y le puso el deseo de ser plenamente.
. Cuando alguien se abre, por su anhelo de ser cada vez mejor, hacia
Dios, , ~uando reconoce su insuficiencia radical y su desamparo
ontologico y busca la manera de ampararse reconociendo la suficiencia
de Dios a Quien recurre para llenar su anhelo de plenitud, está en el
camino de salvarse.

Conclusión

_D no de los medios para que el hombre

e salve, es decir, para que sea
feliz plenamente estando cara a cara con Dios, es la fi.losofia, o mejor
aun, filosofar.
Esta disciplina nos mostrará una vía para llegar a Dios, incluso nos
enseñará' su real existencia y sus atributos. Tócanos a nosotros, a cada
persona, dirigir nuestros pasos hacia Él.
Mé~to de B~save, que hace a su filosofia original, es haber
descubierto el aspecto propedéutico y ponerlo al servicio de la gente para
q~e, por la vía racional, junto a la teológica, se salve.

35

36

,1(1

Cfr. SS. pp. 41-42; 1\l!J\1. pp. 45 y 47.

�166

ENRIQUE AGUAYO

Quien no entienda a Dios, pueda salvarse por el puro camino
filosófico realizando, a conciencia y en totalidad, su vocación individual
en sus tareas cotidianas.

Bibliografia
BASAVE FERN.ÁNDEZ EL VALLE, Agustín, "Filosofia de la cultura", en
H11manilas, Anuario dd Centro de Estudios Hum 'st:icos de la Universidad
Autónoma de uevo León, año &gt;-.'VII, o. 17, México, 1976.
AGUAYO. Enrique, "Aproximación al pensamiento filosófico de Agustín
Basave", en EsTUDlOS, n. 46, Ed. ITAM, 1996.
___, "La axiología de Agustín Basave", en LOGOS, Revista de Filosofla, vol.
XIV, n. 70, año, XIV, Ed. Universidad La Salle, México, 1996.

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

_ , "La re-ligación ontológica del hombre con Dios, según Agustín
Basave", en LOGOS, Revista de Filosofla, VOL. XVII, n. 49, año XVII, Ed.
Urúversidad La Salle, México, 1989.

Dr. José Antonio Dacal Alonso
Dirección de Humanidades
Uni\'ersidad La alle

Introducción
En esta ponencia se pretende establecer algunos criterios para la
comprensión de una formación más completa de la persona en la vida
social. e refiero a la llamada formación humanista. importa dejar claro
que no se trata de una reflexión en el horizonte de la futurología -si e
que existe tal perspectiva- tampoco en sentido estricto de un estudio de
pro pectiva en el que se describan diferentes escenarios. eguramente
tiene elementos de prospectiva por lo que se refiere a algunos escenarios.
Uno de estos es el escenario probable o lógiro en el cual de conformidad a
determinada reglas dentro de un contexto -de seguir e aplicando las
reglas- se producirá un fenómeno determinado. Algo se dirá re pecto a
un escenario deseable o utópico en el cual e proponen algunas reglas
para un modo de vida. En cuanto a un escenario posible o futmible por
tratarse de algo contingente e impenetrable para la condición humana no
diré nada.
e trata de una meditación desde aquí y ahora sobre un tema a efecto
de facilitar una reflexión, un diálogo y algunas conclusiones provisionale
al escucha o al lector.
. Los puntos guías de la ponencia son: l. La cultura actual: tendencia r
contradicciones; 2. EJ humanismo· 3. La ciencias humanas; 4.
Educación y humanismo y conclu iones.

�168

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

1. La cultora actual: tendencias y contradicciones

En este apartado no se pretende ningún análisis completo -asunto
imposible e innecesario- de la cultura, sino de poner a la consideración
del auditorio algunas tendencias de la cultura para situar la problemática
de la formación humanista.

Para los fines de este trabajo, por cu/Jura se

ede entender el proceso
espedficamente humano de respuesta a múlti.pfes necesidades que se
intentan satisfacer mediante la inteligencia y el trabajo, a través de la
acción educaáva guiada y conformada por la realización de valores y
bienes.
El proceso cultural no es una enádad extraña o fuera de la perspna,
de la sociedad y la educación, pues todos estos elementos forman unidad
diferenciada dentro del contexto de la humanidad.
La educación -proceso humano y cultural- es el gran medio para
conservar, transmitir, desechar, modificar y proponer valores. Por eso
entre educación y cultura, como entre persona y sociedad, entre ésta,
valores y cultura se produce íntima vinculación que se va diferenciando a
lo largo de la historia, provocando choques, conflictos y crisis. demás
en el proceso cultural inciden factores geográficos y humanos que
pueden favorecer u obstaculizar el mismo proceso cultural.
En todo proceso cultural podemos encontrar unos valores que lo
orientan o guían. Me parece conveniente señalar algunos:
El valor de la acción como actividad y ejercicio de las potencias y
facultades del hombre para resolver sus necesidades fundamentales y
complementarlas en el ámbito corporal y espiritual.
El valor de proyectar como esfuerzo de conceptualización para que a
través ·del trabajo se pued. n resolver de la mejor manera Jas di ersas
necesidades del hombre.
Los valores de orientatión y dirtcción que guían y dirigen conforme a
metas superiores las actividades 1-lumanas que combaten el conformismo,
el determinismo, las inercias, las acti idades mecánicas, repetitivas o de
indolencia. Estos valores permiten asumir actividades, posiciones o
posturas por p~e de los hombres ante los hechos culturales: sociales,
politicos, religiosos, técnicos, científicos, etc.
El valor de la manifestación de la vida humana en todas sus facetas desde
las formas más sencillas hasta las más compleja y comunitarias, en la

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTIJRO EDUCANDO

·169

medida que todos los actos del hombre, aún los de carácter puramente
natural, están transidos de contenidos culturales.
El valor de la civilización como un vasto conjunto de bienes y valores
que le permite al hombre una vida mejor, que a cravés de la educación lo
humaniza e intenta espiritualizar a la naturaleza.
Los alares del saber, del conocer. del i11,:estigar que acompañan a todo
proceso cultural para penetrar la intimidad o el ser de diferentes ámbito
de lo que llamamos realidad.
s el saber teórico y práctico, a su vez
como valores de e..-.:periencia, ampliación y descubrin,ienlo del entorno divino,
natural y humano.

La cultura busca sih,ar o ubicar al hombre, ante distinto aspectos de la
realidad, permitiéndole encontrar su posición o idl!fltidad y al mi mo tiempo
la diferencias con los otros o igJfales, por eso e diálogo interculnu:al para
el conocimiento y aceptación de otros valores.
El de arrollo cultural establece limites en cuanto a los valores
propuestos en un contexto; y simultáneamente e os linute son el medio
o punto de impulso para traspasarlos hacia nuevas metas. e presentan
valores como la tradició11 y la in11ovació11 de toda cultura si pretende
trascender.
Estos son algunos valores que sub} acen en términos generales en lo
que llamarnos cultura; además de los mur específicos de cada sector de la
misma que no serán objeto de análisis. Lo qu será objeto de reflexión
on las tendencias que e rnanifie tan en la cultura actual.

a) La política
Frente a sistemas políticos absolutistas y por tanto autocráticos en lo
cuales el poder reside en una per ona, existen los re 'mene
democráticos en los cuale el p der -al menos teóricamente- [ side ca
todos los miembros de una sociedad.
Un i tema absolua ta, ya no monárqwco mo republicano ha
Uevado a los Estados totalitario en sus moda~dades nacional-s cialista
bolchevique o corporativista, con las figuras de un gobernante llime e
forer, o jefe; soviet, diaador o el general equis; o caudillo.
En el régimen democrático las modalidades pueden er desde la
foona pre idencial hasta la parlamentaria con u primee mini tro que
ejerce las funciones de obemante siempre que cuente con una mayoría
de votos entre lo distinto partidos que configuran el poder legi lati\TO.

�170

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

Entre absolutismo totalitario y democracia presidencial o
parlamentaria, se manifiesta la concepción ácrata o anarquista, que
propone como valor supremo la libertad pretendiendo suprimir el
Estado, sustituyéndolo por formas de estructuras flexibles de
autogobiemo, interrelacionadas y solidarias para atender diversas
necesidades, rechazando el principio de autoridad que exacerbado en los
sistemas absolutistas no tiene límites a la hora de gobernar; y en cambio
en las democracias se regula por el Derecho. bas tendencias anárquicas
no logran articularse.
Hoy asistimos al desmantelamiento del Estado que inserto en alguna
de las modalidades anteriores -excepto el anarquismo por obvias
razones-, con bases nacionalistas y patrimonialistas e restringido en u
soberanía subordinándolo a un poder supranacional cuyos ejes de acción
son las finanzas, la informática, la integración de fuerzas armadas por
bloques a otros Estados, para inducir a través de los medios de
comunicación las conductas que se estiman ' correctas y democráticas":
frente a las que se consideran "incorrectas y antidemocráticas". De un
Estado nacional, libre y oberano a un Estado dependiente o
interdependiente y subordinado al bloque de poder que la situación
histórica le asigna. De un Estado de economfa planificada a un Estado
de economía de libre mercado donde La "mano invisible", como pensaba
Adán Smiht, regulara en beneficio de todas las libres iniciativas de todos,
aunque finalmente sea de algunos grupos.
Del Estado estamental, o del partido único al Estado de múltiple
partidos. Del Estado .sin Constirución y libertades al stado con
Constitución y libertades al menos declarado formalmente. Del Estado
omnisciente y superregulador al Estado limitado y desrregulador. Del
Estado aparentemente aislado y cerrado al Estado multilateral y abierto.
De1 _E tado centralizado y autoritario en el cual el súbdito debe
"obedecer y callar', como querían los Borbones de la llustración
española, al Estado descentralizado y participativo donde quizá el
súbdjto ni obedece ni calla y todo se vuelve confusión e ingobernabiLidad
con la consiguiente inseguridad .y barbarie.

b) La economía
De los sistemas de producción esclavista, feudal artesanales se llega
a los istemas de producción de bienes y servicios de manera industrial y
hoy altamente tecnificada en parte automatizada y robotizada. Del
1

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL

.171

FUl'URO EDUCANDO

trueque a la moneda, de ésta a las formas de dinero en papd y plástico,
con tendencia a sustituir ele por otras ilusorias modalidades.
De La obtención de bienes , servicios mediante la guerra, la e clavitud,
la pirateria y la expediciones de saqueo y la colonización hasta la
división intemacJonal del trabajo, gracias al dominio de la ciencia y la
técnica. Estos últimos sistemas son más elegantes y e tán auroleados
con el conocimiento &amp;ente a los antiguo procedimientos más vfolenro
frontales.

H~y a los p~se como los individuos de conformidad a ideo! gía y
paradigma de vida le on asignada cierras tareas en la producción de
bienes
erv1c10 . Todo Lo cual e acompaña c n determinad s
e úmulos a La "inteligencia v buena conducta ' de lo indi iduo ,.
pueblos. Esto e expresa m'ediante términos como "socios", o bie~
"autorización", "certificación" }' 'acreditación", entre otras modaüdade
que se di putan el motor de la producción: el trabajo humano.
s verdad que hoy e plantea -gracias al avance tecnológico- la
desapacición del empleo, más no del trabajo.
Del.trabajo bajo las modalidade de esclavitud y sen•idumbr e pa
al se~1-l.ibre _de la arte anía. Con la Revolución Industrial al trabajo
asalaaado y libre hasta el cada vez má asalariado v menos libre. Del
trabajo corno ca tigo al trabajo como bendición y fuente de todo I
bienes. Del trabajo m derado a la enajenación laboral D 1 trabajo
equilibrado para vivit y atender a la propias nece idade y de la familia a
,·_i,'": para el c:rabajo y la de inte ación familiar. Todo e ro lleva a lo que
1gmend a Hegel pued llamarse: la ' conciencia desgarrada' o el
"corazón desventurado" del individuo y con ello de la ociedad.
De una economía que privilegió La agricultura - recuérde e las res1s de
s fisi ~ e.ratas- a una economía qu ensalzó la indu triaüzación
p steriormente 1 s servicios, lo cual en el m mento acrual al vivir la
post-industrialización, tra.e corno con cuencia, para enormes cancidade
de eres humano , el hambre y la de ertificación de grandes extensiones
de tierra, haciend caer a mucho
rados en la dependencia alimentaria.
trata del "poder de los alimentos' , un poder que ya no contralan los
i'ndividuo , ni iqwera mucho pueblos r stado sino otro
cado r
entidade económJcas.
esto se agrega La dependencia de bienes ;.
materias primas con lo cual la cadena de la -ida y la upervi, encía digna
de la persona e encuentra amenazada.
s el p der de la ciencia y la
tecnología, que pera baj la má cara política del bloqueo como castigo

�172

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

173

de guerra o sanción comercial desconociendo los derechos de niños y
anaanos.

con pretensiones universitarias orientada al trabajo y la movilidad social
que desarticuló las jerarqu.izaciones del pasado.

De la economía autárquica se pasó a la economía bilateral, multilateral
y ahora globalizada. La globalización ya se dio en el Siglo XVI con el
Imperio Español y de manera restringida y analógica en otros tiempos y
ecumenes hwrtanas. Gracias a los avances de las comunicaciones e
informática hoy se quisiera cumplir la
opía del control total
electrónicamente y lo más importante controlar el patrimonio, los
ingresos y egresos del individuo no solamente en el aspecto económico,
fiscal, sino como anna política. Se cumpliría lo contrario que denunció
el filósofo francés Michel Foucault en su obra Vigilar y castigar. Allí se
estudian los mecanismos del poder no como servicio sino como miedo y
terror. En la utopía electrónica se alcanzaóa el sueño de todos los
dictadores y autoritarios: vigilar y castigar a todos. En principio tiene el
inconveniente de la desaparición del dinero -esto es un mal menor desde
otras perspectivas- aunque la ventaja del control y sanción inmediata.
Seóa el sumun de la paranoia y la esquizofrenia humanas. Una gran
tentación ya puesta en marcha en diversos ámbitos: bancario, fiscal,
registro de inmuebles, electoral, etc.

De la sociedad diferenciada por los privilegios de la sangre, el poder o
la riqueza aristocratizantes a la sociedad igualitaria, gue estimula el propio
saber y valer con tendencia a una mayor democracia en los beneficios de
la producción. Este concepto de igualdad rector de la vida humana
queda contrastado por la realidad histórica que acentúa múltiples
diferencias, que encubren servidumbres e injusticias dolorosas.

e) La sociedad
Durante milenios los núcleos humanos -la mayoría- se establecieron
en el campo y en menor proporción en áreas urbanas, las cuales no
estaban lejos de las zonas rurales. Ambas formas implicaban diferencias
en los modos de vida. En la actualidad este proceso se ha invertido y la
mayoría de la población se concentra en las ciudades, lo que sin duda ha
permitido mejorar los niveles de vida. En las wbes se han generado
nuevos problemas: hacinamiento, miseria, pandillerismo, drogadicción,
masi~cación, violencia e inseguridad, entre otros.
·
Se pasó en dos siglos de una sociedad cerrada, tradicional y
jerarquizada en estamentos sociales a una sociedad abierta, innovadora,
de clases con tendencia a la igualdad y movilidad social, hoy en
desintegración masificante y · aparición de asociaciones y grupos
complejos. De una concepción de la vida regulada por los ciclos
cosmológicos a una concepción moderna y posmoderna, regulada por
decisiones individuales y socia.les más dinámicas, donde el espacio y el
-tiempo se contraen vertiginosamente. De una sociedad con escasa
escolaridad, privilegio de unos cuando a una escolaridad más extendida,

La familia corno célula del complejo social ha sufrido profundas
tran formaciones. De una estructura ttiádica: padre, madre e hijos, con
centro de poder y subsistencia anclado en la figura masculina se pasó a la
familia univalente o polivalente, en donde la responsabilidad se centra en
muchos ca os en la figura femenina. Otras composicione se establecen
con personas del mismo sexo. De la familia dependiente
económicamente de un padre, a la interdependencia económica entre
varios miembro de la familia.
De una sociedad que era fi I a sus costumbres y con una moral
proclamada -aunque no se cumpliera- se llegó a una ociedad que
enjuicia y de deña sus costumbres y moral sustituyéndolas por otras que
juzga más adecuadas. En la moral e proclama el permisivismo, el
convencionalismo y el esceptici mo. l re ultado es una confusión que
impide una acción moral orientada. Otro tanto puede afirmar e de los
llamados valores.
Como consecuencia de los enorrn~s y graves conflictos armados t1uc
nos han acompañado a lo largo del siglo r ' , las crisis exisrencialc . e
agudizaron a ni,,e] individual y social ensayándose diver os escapes. Uno
de los más utilizados el consumo de estimulantes y drogas, unas legales y
otras no. El problema se ha convenido en un inscrumcmo de control
polícicü"-social, ademá d un pingüe negocio.
~I

Cinuias, /njii'?11ación )' C0/11,mic,wó11

De unos V'::: -· -::-:
' .-:""Un:'
:n los cuales se moclabnn
las simples observaciones ensible , juntamente con lo imaginario, la
·creencias, la fe en fuerzas oculta que e buscaban dominar o cuando
menos aplacar mediante la mag1a, se llegó a un modelo de ci ncia con
base matemática, con metodología rigurosa y experimentos controlados
9ue permitió un notable aYance en el conocimiento no sólo de la
naturaleza, sino del hombre r la sociedad.

�174

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

El paradigma áentífico de Occidente propone una coocepaon
positivista del conocimiento, es decir, sólo existe como verdadero el
conocimiento cienáfico, que se elabora a partir de representaciones que
de alguna manera llegan a los sentidos y son relacionadas conforme a
hipótesis, leyes y teorías que genera la razón para explicar los fenómenos
cuantitativa y cualitativamente. Todo lo que está más allá de la
experiencia sensible no alcanza el rango de ob)etividad suficiente para ser
considerado, si no como verdadero, al menos como válido.
Esta concepción de la ciencia facilita el extraordinario desarrollo de la
tecnología permitiendo un notable avance material y espiritual de la
humanidad. Simultáneamente corroboramos que el desarrollo es muy
desigual, tanto a nivel personal como social. Además, la ciencia y la
tecnología no son una panacea -sin mengua de sus valores y alcancestambién han generado errores confusiones. La razón no tiene una sola
vertiente como el cíentificismo a ultranza pretende imponer. Al lado de
la razón instrumental existen otras modalidades del saber. La ciencia y la
tecnología liberan aunque también enajenan en múltiples casos por: una
visión reduccionista de la realidad. La industrialización como resultado
del progreso científico provocó problemas muy diver os tanto sobre el
planeta tierra como sobre sus habitantes. Por eso hoy es necesario
reflexionar sobre los alcances efectivos del desarrollo científico y
tecnológico.
Por otro lado la información y los medio de comunicación han
tenido a lo largo del siglo un impacto y un desenvolvimiento
impresionantes. Los medios de información y comunicación rompieron
barreras físicas permitiendo un más rápido y frecuente acercamiento
entre los hombres y las sociedades. A través de esos medios se
ampliaron los conocimientos, los entretenimientos y hasta nuevas formas
de ed_ucación. Simultáneamente se producen fenómenos opuestos de
obreinformación imposible de asimilar, tedio, aburrimiento,
manipulación e inducción de las personas a través de los medios de
comunicación para orientar conductas, modos de vida e ideologías. Las
personas se sienten vinculadas y _aisladas, libres y utilizadas, acompañadas
y en soledad, alertas y confundidas, pues la cLiversidad de opiniones las
suelen identificar con la verdad, la pura subjetividad pretende encarnar la
objetiva realidad._
o se olvide que el grave problema ecológico mundial, en parte
derjva de una concepción científico-tecnológica que al no valorar al

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

175

hombre y a la naturaleza, generó daños y males -como la contaminación
en todas sus modalidades- basta grados irreversibles.

e) El artey la religjón
Hasta donde alcanza la memoria histórica, las grandes expresiones
artísticas del pasado tenían una eminente función social de integración de
un pueblo. En la acrualidad es un vehículo para manifestar la propia
individualidad, en ocasione de forma arbitraria y subjetiva. Del arte
nacido en la comunidad y alimentado en los ideales de la religión y la
belleza se ha llegado a un arte que pretende ser catar is para las angustias
existenciales de un individuo. De un arte con formas definidas y
contenidos afectivos a un arte informal e imelecrual que finalmente
resulta frío y aíeno al corazón de la mayoáa de los hombres.
El arte contemporáneo con sus experirnentali mos sin duda ha
impulsado nuevas facetas en la búsqueda no sólo de la belleza, sino
también de lo feo y sus derivados sea como medio de experimentación
teórica o de propuesta práctica, todo lo cual upone enfrentamiento
entre tradición e innovación. Los múltiples iJmos cada uno con
pretensiones hegemónicas y reducciooistas ilustran esa lucha de
contrarios artísticos y estético .
Frente a las artesanías, el gran arte o bellas artes, han surgido nuevas
modalidades que encarnan los múltiples diseños de nuestro tiempo desde
los icón.icos a los industriales, pasando por los gráfico y urbanoarguitectónicos. Estos representan la_nueva estética y arte que implica
conjunción de ciencia, tecnología sensibilidad )' entimiento que no
siempre pueden ser coordinados. El exceso de inclividualismo y estar
anclados a las concepciones cenacenri ta y barrocas de ver r sentir nos
Jo impiden.
esto se agrega la improvisación académica y cultural de
muchos .que e ostentan como arri tas.
En el ámbito de la religión hemos transitado de las sociedade de
inspiración politc;ísta hasta las teocráticas y de éstas a las ateas. En el
siglo
' hemos asistido a un ateísmo militante, po tularoáo o
simplemente existendal en que e vive sin ninguna referencia a Dios o al
mundo trascendente, se vive encerrado en la pura inmanencia.
e
transitó de la sacralización a la desacr:alización, del dominio ideológico
del clero al dominio de grupos de seglares en nombre de la libertad, la
ciencia y la ilustración. De sociedades guiadas por la fe, las creencias y
formas diver as del mito a sociedade guiadas por la fe en la razón, la
verdad de las ideologías, la doctrinas filosóficas, lo idearios politico y

�176

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

JOSÉ ANTONIO ÜACAL ALONSO

todo esto teniendo como sustrato la razón iluminada o la razón instrumental.
De la vida regida por los mitos a la vida regida por procesos de
desmitologización. Sin embargo, nuevos mitos en el mundo moderno
P?r ejem~lo: la idea de progreso y desarrollo infinitos, la de prolongar la
VJda y la ¡uventud, el de la ciencia y la técnica como liberadoras; el mito
de la razón y la absolecencia de la fe, el mito de la competitividad y con
ella del bienestar y el equilibrio social Smgen héroes micos que
encaman los artistas, los deportistas, en ocasiones -muy raras- los
hombres de ciencia, lo protagoní tas de los medios de comunicación ,
hasta lo políticos, a los que se suelen ver como prototipos de las fuerzas
demoníacas. Se sustituyeron antiguos rituales mágico-sacros, por otros
técnico-formales, sin que la catar is se pueda alcanzar a fuerza de
vaciarlos, repetirlos, colocarlos en pantallas en una nueva realidad virtual
que fusiona espacio y tiempo en una multitud de imágenes que intoxican
y enajenan a las per onas y sociedades.

j) La edt1cación
En el pasado la educación como proceso de información v
formación era tarea que desempeñaba la familia }' la clase sacerdocdl
transmitiendo valores tanto para la vida material como espiritual. Era
una transmisión preponderantemente ora~ ejemplificativa, práctica •
débilmente grafológica. Los contenido ' las formas de educar variaban
poco en el curso del tiempo.
En la actualidad la educación entendida más como modalidad e colar
~ considera como un derecho universal, indispensable para el progreso ;
b1ene tar, al menos en lo que se denomina educación básica. 1énfasi
se dio en los contenidos de conocimiento, en habilidades }' destrezas
diversas y menos en la formación ética }' en la esfera afecti ·a y todo
orientado hacia la incorporación al campo laboral. Los efectos han sido
ambiguos. Por un lado no toda las per onas encuentran ocupación en
donde se capacitaron, o se le subutiliza, o se les pide un reciclamiemo
de sus conocimientos en lo que se llama educación contrnua o
permanente, o se le pide realic::en e t1.1cio:; c:orr ~'i:,Penrnrio . Por otro
lado se sc:.ñala la deficiente formación y masificación de 1a d •cactón.
-

ce

-u:-1 . .

&lt;.

• __

¿~_.

._

• •·-·- , ..~ ,.,., u_... uon, adl, · daffilenn., y capacitación con formación o

é ta con información sin reflexionar en un proce o educatl o integral.
La tarea educativa ha sufrido los embates de las moda intelectuales y
de las decisiones politica para fines no iernpre claro ru mejores. ·

177

oscila entre educación pública o privada, escolarizada o desescolarizada,
entre nacional o internacional, entre educación para er mejore o más
productivos, entre tradición o innovación, entre repetición o cambio,
entre educación pasiva o activa y los medios tecnológicos, o por el
contrario favorece los contenidos, en uno y otro cas con menoscabo
del docente como valor humano.
Las maneras }1 contenidos del amplio proceso educati o
-particularment el que se lleva a cab en la e cuela en sentido lato- ha
sido tan cuestionado que actualmente e vive una profunda confusión
entre todos los agentes del mismo.
Todo lo dicho anteriormente no pretende examinar exhaustivamente
la cultura actual, implemente de crib1r y poner a nu stra consideración
algunos rasgos domina:1tes que expresan las contradicciones en distintos
nivele de la existencia humana. Tampoco se trata de un enjuiciamiento
de esos rasgos o de la cultura en su conjunto. ólo son alguno a pectos
relevante no son todo , ni se producen con ab oluta pureza, ino más
bien mezclado y contradictorios como uele er la realidad.
o e una
postura maniquea o uno u otro poi para encregamo como víctimas
prop1c1a tonas.

Lo manifestado a nivel de di cur o en este trabajo resulta porque esa
compleja y contradict ria realidad foona parte de nuestra condición
humana -es más, esto nos configura- en la dimensión hi tórica ·
constituye pane de nuestro ser y experiencia existenciale .
E sí, un planteamiento dialéctico que tiene u origen en la filo ofía
misma que bu ca desde sus inicios una ince i uperior, no c mo
reflexión ecléctica, sino como a unción critica para encontrar respuesta
a través de conceptos más depurados y si fuera posible nuevos, aunque
no tan nuevos que n llevaran en si algo del pa ado creador. Relación de
contrarios que sólo una razón protéica puede articular para una mej r
comprensión y búsqueda del sentido de la exi tcncia humana.
Además, me parece que no se puede hablar del humaru mo r su rarea
en la educación si no partimos de la particular iruación histórica para
reconocer y hacer re altar lo permanente y universal. e caería en un
abstraccionismo de suyo li.mitante.
o se olvide que el autor y el actor
del drama histórico -pueden ser comedia o tragedia y lo son en muchas
ocasiones- es el hombre como especie, la humanidad como idea
universal o género en determinado sentido y la pet:sona social como
individuo.

�LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

178

179

proceso de abstracción con un fundamento real como on lo individuos
El sujeto de la historia es el hombre y si hablamos de humanismo
tenemos que situamos en nue tras coordenada de tiempo-e pacio y en
tensión hacia la trascendencia.

2. El humanismo
a) Los senlido1 dtl h11ma11ismo
1 escotar romano Aulo Gelio en su obra ochts álicaJ. XIII, 7 nos
habla de la humanitas como una forma de ser hombres a la manera como
lo entendían los griegos en su proce o educativo o paidna, anclad en la
areti o virtud, como una fuerza para alcanzar un ideal, en el caso la
condición de humano.
s verdad que el concepto de humano o
humanidad aóa a lo largo del ttempo. Los filó ofo griego , en sus
reflexiones,
preguntaban por algo permanente a pesar de los cambios,
tanto por lo que se refiere al cosmos como por lo que e refiere al
hombre, interrogaban por una fins o naturaleza común a todo lo eres.
Cicerón al igual que éneca en vanas de us obras no d scriben
rasg s del hombre de la humanidad que a pe ar del nempo nos parecen
reflejar cabalmente el ser de nue trn especie, en e pecial éneca en u
amplia obra filosófico-literaria.
Por humanidad también se entiend el conocimiento de las letra y de
las lengua griega • latina.
La palabra humanismo viene de hun1a11iltJ.I-atiJ humarudad o
conocimiento de la naturaleza deJ hombre. Humanita para otros deriva
de humo o tierra, aludiendo al origen en el espacio y tiempo de los
hombres.
Con la palabra humani rno en cuanto género próximo e quiere
expre ar un atributo predicable a todo humano, es decir, de máxima
exren 1ón, pero míruma o nula compren 1ón, por cuanto desconocemos
el contenido de este ambuto. urge la pregunta ¿qué es lo specífico en
e e atributo uni crsal?
Por un lado cenemos que La noción de humanismo alude a hombre y
no-hombre, a todo lo que e encialmente es diferente a la humanidad y
que puede ser Dios }' otro tipo de seres. Entonces el universal abstracto
de humanismo e refiere al género hombre y a los particulares individuo
que llamamo hombres. El univer al se halla en la inteligencia del que
conoce al predicar un elemento común: la e encia o naturaleza humana
qu s dice de codo los hombres.
ce uruversal es re ultado del

particulares.
Lo que cru:acceriza al hombre y en ello radica su humanidad es su
condición de ser material o corporal · pen ante o racional.
sa
estructura compuesta se halla y une en el supuesto persona. El
humanismo es un re ultadc o efecto d la condición de er una persona
humana. Por re ultado se puede entender el conjunto de logros a que
lleva en el tiempo el e pacio el ejercicio de las p tencias actos de
poseer la condición de persona. E o logro se manifie tan en una
cultura guiada por val re en busca de la unidad de todo u miembro
en el conocimiento verdadero, la luntad buen , la búsqueda de lo grato
en la belleza y la p rfección de la exi cenaa que se proyecta a la
trascendencia.
Existen diver a modalidades de entender el humaru mo de de el
llamado clásico
eco-romano, iguiendo con el cri tiano-rnedie al,
pasando por el de la ciudade italiana del 1glo ..
con figura como:
Poliz1ano, Alberti alle de alli al len Renacim1enco con nombre
como loro, Erasmo
ive Valdé , Bude
otro ha ta llegar al
humarusmo de las tres últimas cenruna como el de la Ilu tración de
fuertes aceocos político- oaales, el del i lo XIX que rrans1 ó d de lo
ideale del s ciali mo utópico y el ociali mo científico la del positivismo
c mteano en el que ci ocia y la nueva humanidad eran u culminaaón.
n el iglo ' ,i., 1 iecz che con us concept s de tran valoración y
uperhombre desplazó al humani mo y lo e 1 có a la zaga de un
vitalismo.
n el iglo
e ha hablado de humaru mo de de po rora tan
dtv rsas como la fenomenología, al exi tenclaltsmo tanto en sus
ver iones ateas como cri tiana , el per onali mo, el e piritualtsmo
crisoano, el racio- itali mo de nega y Ga et, el marx.ismo-leniru mo,
el p icoanálJ i , la filosofía de la liberación y el neot mismo entre otro .
Me mteresa hacer un bre e énfas1 en las po tura d Heidegger y
significativas con

1aritain, por c'uanto representan dos po icione
re pecto al hurnani mo.

· Heidegg r e cribe: "Humanism significa ahora, en el caso de
dec1dimo a retener la palabra: la esencia del hombre, es esencial para la
verdad del er, pero de modo que, en con ecuencia no sea lo de mayor
monta precisamente el hombre ólo en cuanto tal. 1osotros pensamo

�180

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

así un humanismo de rara especie: la palabra de un título que es un lucus a
non Lucendo" 1•
Por su concepción metafísica sobre el ser Heidegger no considera al
hombre como centro de la realidad. El ser es el centro y la clave. Por
eso d hombre es el pastor o el guardián del ser, en cuanto éste es lo
originario.
Heidegger afinna que de todos los entes, ehnás difícil de pens~r es
para nosotros el ser con vida, porque de un lado estamos, eo c1erto
modo, emparentados y del otro se abre un abismo con respecto a
nosotros. En cambio la esencia de lo divino nos parece más cercana o
nos inspira más confianza.
De todas maneras es importante aclarar que al pronunciarse &amp;ente a
viejas formas de entender el humarusmo, Heidegger no hace una defensa
de lo inhumano, brutal y bárbaro. En el afán de reencontrar el ser,
tendrá que darse una distinta forma de humanismo, entendido como
aperrura o un despego del ser en el cual el hombre como tal no pretenda
reclamar para sí toda la atención, en cuanto lo preceden el ser y el autor
del ser: Dios.

Maritain siguiendo a Sto. Tomás de Aquino propone un humanismo
.integral, progresivo, cuya finalidad es rehacer las estructura~ culturales
nacidas en el clima del dualismo y racionalismo antropocéntnco. Es un
humanismo de base cristiana en el cual la persona no será desconocida ni
aniquilada ante Dios.
o será rehabilitada sin Dios o contra Dios, será
rehabilitada en Dios. Un_humanismo que promu~va el desarrollo de la
conciencia: "Los daños causados por la conciencia desgraciada y dividida
sólo pueden ser remediados por una adquisición de c_on~iencia más
perfecta y espiritual. Sólo una conciencia evangélica de s1 rrusmo puede
vencer la tragedia de la conciencia naturalista de sí mismo" 2•
La · concepción naturalista del hombre lo predispone al desorden, la
tragedia y la muerte. Para el filósofo francés, el h~smo debe
integrar las aportaciones de diferentes pe~sonas y_ soc1edad_es sm
prejuicios o segregaciones que llevan al fanatismo, la intolerancia para
quien no piensa igual que otro.

1 Jean Paul Sartre, Martín Heidegger, Carta 1obre el h11manirn10, Ed. Sur, Bs.As.,
1960, p.1 OO.
2 Jacques Maritain, Humanismo integral, Ediciones Carlos Lohlé, Bs.As. 1966, P·
p.76-77.

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

t8I

Heidegger busca un humanismo que se subordina, de alguna manera,
al dominio del ser y no excluye a Dios. Maritain propone un humanismo
que con Dios como sustento tenga por centro a la persona, con la
integración progresiva y abierta de todas las aportaciones del hombre
par.a una vida más plena.
Existe la propensión a restringir el concepto de humanismo a
determinadas etapas históricas. Sin embargo, ya vimos que existen
modalidades muy diversas, que no entendeóan por humanismo volver la
mirada de la inteligencia únicamente al legado de Grecia y Roma. Por el
contrario, se encontrarían expresiones del humarusmo en culruras
diferentes y en tiempos y espacios diversos.
El profano como el experto sienten a priori que el humanismo es una
concepción que resalta la importancia del hombre y sus obras, sin
atender a criterios exclusivamente del tiempo, el espacio, lengua, raza,
religión, desarrollo político, económico, social, personal o cultural. En
otras palabras, existen en común estructuras o expresiones de una
esencia humana propias de todos los hombres que les da no sólo el
estatuto ontológico sino similares virtualidades que los unifican e
identifican y cuya puesta en práctica se objetiva en eso que llamamos
cultura humanista.
Si se examinan con cuidado diversas posiciones en la historia del
pensamiento humano, sean teológicas, filosóficas, científicas, politicassociales, se puede encontrar -por encima de sus diferencias e incluso
sectarismos y dogmatismos- elementos de validez universal reconocible
para el hombre informado y de buena ·voluntad o disposición. Se piensa
-y no sin razón- que aquello que se estima como uno, verdadero, bueno
bello y valioso, debe ser admitido y reconocido por codos aquellos que
desde el estatuto ontológico responden a la condición de ser humano.
Si lo dicho parece ser válido desde una perspectiva teórica y
existencial, no resulta fácil su comprensión y aceptación para todos en
circunstancias espeá.ficas culturales canto de las personas como de las
sociedades a lo largo del tiempo y el espacio histórico.
o se quiere
decir que todas las expresiones humanas tengan valor cultural y en el
e.aso de que algunas lo tengan que deban admitirse sin crítica y
valoración; y aún realizada ésta que forzosamente deban ser aceptadas.
También es válido y legítimo disentir y no admitir valores, a diferencia de
principios éticos básicos.

�182

Josit ANTONIO DACAL ALONSO

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL

183

FUTURO EDUCANDO

Por lo dicho, no e extraño que aparezca frente ál humanismo
situaciones paradójicas. Por un lado el humani mo conlleva una
posición de coincidencia tanto en el plano teónco o reflexivo como en el
plano de la exi tencia o historia, al r conocer como efecto de las mejore
propiedades de la esencia de quienes pertenecen al gén ro humano
determinados legados y valores;
por otro lado son esas misma
personas quienes en nombre de razone di ersas e opon n a otras
propuesta de humanismo cliferentes a su contex o cultural.
Esto lleva al tema de la verdad del conocimiento r a preci ar lo ejes
del humanismo, entendidos ésto como los concepto dominantes qu
guían y el fin que e persigue con una propue ta humanista espeófica a
lo supue tos metafisicos en que e fundan.

El trazado o conoc1miento de eso e¡es que articulan y ostienen el
humanismo en ténnioo de emiótica son la estructura sincrónita o lógicaontológica y la estructura diacrónita o
hi tórica- enerativatransfonnacional que operan conjuntamente y remiten a un análi is de la
teoría de la cau a.
Desde la perspecti a de la tau.so material todo humanismo es resultado
de la activtdad cultural del hombre para resolvec us múltipl s
necesidades. Esta propuesta conlle a el momento de la objetividad del
contenido espiritual que otocga su dimensión ceal a determinadas obras
con sus supuestos metafistco .
Por la causa fa1'111al, delmninaliva o tspetijfrali.va del humanismo, éste se
alcanza por la realización de valores ya sea que esto se manifiest n
como actos de personas, o bienes de cultura. La anedad de valore e
enorme · cada grupo humano, de acuerdo a u evoluaón cultural,
enfatiza o privilegia unos más que otro .

A travé de la causa eficiente on las personas en un contexto ocial
quienes siguiendo una tradición e innovando transforman Jo valores &gt;'
con sto el p dil humano. parecen así cultura y ci ilizacione origino/u
y fundantu qu extienden us aportaciones a va to espacio geográficos,
fermento y legado que enriquec a otras culturas.
Desde la perspecova de la caflJa final es la h rencia de los humanista
la que contribuye a la realización del ser del hombre, a travé de los
valores en su cohtexto histórico y cultural.
Un legado cultural es humanista i además de centrarse en el hombre
promu ve su lib ración y su libertad, in cerrarse e. clu ivameme en él, y

conlleva ap rtura hacia Dio ' la naturaleza. n humaru mo su tentado
en la identidad diferencia de J h rnbre que e timule su voluntad
hacia el bien su mtehgenc1a hacia la verdad, su eas1bilidad · senarruent
hacia la belleza, el mundo } Dio , s rá d ma ·or proyección uruversal
qu otro tipo de humanismos cerrados en la exclu 1va dimen ión de
algún a pecto de lo humano, de manera fragmentarta reducc1oru ta.

b) upuutos mtlaftsicos del h11manismo
Lo distinto tipos de humani mo anclan en una concepción
filosófica más o rn nos explicita o fundada que sirve de oporte e
impul o a la creación cultural.
Por rnetafí tea entendem
una reflexión obre el er r. nto en
relación a Dios, como a la naruraleza y el h mbre, que bu ca no ól
de cribir los e nrenidos ont lógico de la realidad mo ene ntrac 1
mido que para la p r na tiene e a realidad. Preguntar por la naturaleza
o e encia de la realidad y por su cau a es formular una pregunta
metafí ica o de filo fía primera com c;cñalab. An tóteles.
Es cterto que los ere humano pos emo unidad de er o e encia.
p r e o podemo hablar d humanidad, de igualdad de derechos
historia humana. tn embargo, e to no 1grufica que en el orden real n
e produzcan la dtferenc1a y ha ta in¡uscificadas di nnc1one . De allí la
d1ver 1dad y pluralidad de formas de vida · humarusrno .

La clifer nte concepcione y upuesto m cafísico n . ól . n
causa de cliver a cultur y humani m , ino de conflicto. interhurn, no~
de vanada complejidad y prop rci ncs qu \·an de de egregaci ne .,
marginacione. , xcluston , pa and p r de oerros, dep rtaci ne • ha c.
la esclavitud y finalmente la muenc d I orro, p e er eso: 1 o ro ~
aquello que no e r e noce com l difer nte, sm como I di únco 9m:
e nece an

upnmir.

Do
ande e:pre 1one de upuest metafi ic han pr vocado clt s
grande den min. cione no ólo geográfica mo culturale y p r ende
humaru ta : la oriental y la occid ntal.
n 1 oriente aparecen la grandes culturas de India, China y Jap &gt;n,
que guían e influyen en otro ) d1ver s pueblo . En lnd1 xi ttn
arias e cuelas filo ófica
edanta aokh, . Yoga, ~liman a, 1 raya,
ais ika, Budt mo, Jaimsmo y el HmduJ mo), en hma ·ao1 mo )
onfu i ni mo), en Japón ( htnto y Budi m -Zen).

�184

JOSÉ ANTONIO OACAL ALONSO

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL

1,85

FUTURO EDUCANDO

Todas estas escuelas de pensamiento decisivas para entender el
humanismo de Oriente parten de una base metafísica monista en las
cuales el énfasis está puesto en un principio espiritual superior que
encierra a toda la realidad o en un principio natural o material -caso de
China y Japón-, donde se inserta el hombre. Todo el esfuerzo del
pensamiento oriental se dirige a explicar esa relación del individuo con el
espíritu o con la naÍllraleza y de la necesidad de hombre de acomodarse a
esas realidades últimas y fundamentales. En otras. palabras1 el hombre es
una parte de un todo mayor al que debe conocer y ordenar su conducta.
Un todo por lo regular impersonal del cual han emanado o se han desprendido
cuantos seres aparecen en el universo. Este todo se manifiesta
doctrinal.mente como un teísmo, frecuentemente como un panteísmo y
rara vez como un ateísmo (China y Japón).

A esta concepción monista pueden sumarse otras concepciones de
similar contenido de los pueblos primitivos, o las culturas de América
precolombina, de África y Australia, cuyos supuestos metafísicos son
similares a las posturas del lejano Oriente, aunque se manifiesten en
religión como un politeísmo.
La cultura occidental tiene dos raíces: una greco-latina y otra judeocnsoana.

En la raíz greco-latina predomina una metafísica múltiple por lo que
se refiere al cosmos y al hombre, pudiendo ser monista, dualista y
pluralista con un.a acentuación a concebir al hombre monísticamente como
una sustancia, como cuerpo o como alma -uno u otro- según que los
componentes de la realidad sean alguno de esos con exclusión del otro.
También se puede tener una concepción dual y es aquella en que lo
corporal y lo espiritual constituyen el ser de la realidad. Finalmente, se
puede seguir una postura plural y es la que considera que los principios
deteniunativos de la realidad son tres o más.
Estas concepciones metafísicas -en particular el dualismo griego-engendraron inicialmente un humanismo antropocéntrico que tendió al
equilibrio del hombre frente al -mundo de los dioses, estableciendo un
punto equidistante entre_lo infra y lo suprahuQJano, sio que el hombre fuera
dominado por la naturaleza o los dioses. Esto encuentra apoyo en
diferentes textos .greco-latinos, lo cual tampoco significa que este ideal se
lograra y menos en favor del hombre, pues la esclavitud de los hombres,
la arbitrariedad de los dioses y la fatalidad de la naturaleza también se
expresan en otros textos.

En la Edad Media el humanismo se subordina a la concepción
teocéntrica. En sus versiones modernas y contemporáneas produjo el
racionalismo, el empirismo, el idealismo, el socialismo utópico y
científico, el positivismo, la civilización urbano-industrial, científica,
tecnológica, con propensión al ateísmo y a una exaltación del hombre y
la naturaleza, los cuales a su vez -paradójicamente- son víctimas en
muchas ocasiones del ideal racionalista , liberal, que desembocan en
excesos totalitarios o individualistas, marginando o segregando a otros en
nombre de una mal llamada cultura occidental, que como afirma M. F.
Sciacca es un "occidentalismo" o las expresiones de una concepción
materialista y mercantilista. Se trata de una concepción ontológica, con
una dialéctica cerrada y excluyente que tiende a un monismo materialista
y ateo. Esta concepción se proyecta en la cultura planetaria y sus
expresiones masificantes, externa y subculrurales.
Otra raíz cultural del humanismo occidental y con diferente metafísica
es la judea-cristiana que nació en el Oriente Medio. En e e ámbito
geográfico habitan los pueblos semitas que elaboran una concepción
metafisica diferente a las anteriores. Su punto de partida e Dios, el ser
innombrable, el ser absolutamente distinto ( anto) a los demás, él es el
creador de todo. El hombre ha sido creado a imagen y semejanza de
Dios y ocupa el puesto más elevado en el mundo. El hombre posee
libertad y dignidad y está ligado a Dios por fidelidad y promesa. Dios y
el hombre intervienen en la vida del mundo.
Judaísmo, cristianismo e islamismo tiene su origen en la anteri r
concepción y han producido ideales . de humanismo con pretensiones
universales que proponen la perfección del hombre en la áerra y la
bienaventuranza en el más allá. Las tres grandes religione monoteísta
si bien tienen elementos en común, tampoco son lo mismo )' menos en
sus diferentes grupos: calmudistas, cabalistas, hasiditas; cristiano.
católico's, ortodoxos, evangélicos; chiitas, sunitas y sufies.
n todo.
estos grupos se presentan ideales de humanismo, aunque no rodos
tengan el mismo. rango de universalidad.
Por lo dicho no podemos tener una \'Í ióo unilateral del humani mo,
sino plural lo cual no implica escepticismo o dogmatismo, sino p r el
contrario una actitud crítica y de búsqueda de una síntesis superior.

e) Transt•aLoración y posmodemídad
Los diferentes contexto de humanismos a que se ha hecho referencia
han sufrido a lo largo del último siglo lo embate de lo 9ue iguicndo a

�LA FORMACIÓN HUMANISfA DEL
186

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

ietzsche se llama lranwaloración y más recientemente la criti,a a la

posmodernidad.
En el caso de la transvaloración no sólamente se han cóticado todos los
valores del pasado, sino que decididamente se apuesta por su abolición, o
cuando menos por la modificación de su escala o rango de validez, e
incluso tergiversarlos, desprenderlos de su base metafísica y con esto se
tiene la crisis de valores, cuyo apéndice es el "Qilúlismo. Al proponer
ietzsche el Superhombre como uno de sus conceptos fundamentales, se
refiere al hombre que abandona conscientemente todo anclaje meta.fisico
y con ello se lanza a la existencia excéntóca, cuyo único amparo será vivir
en el más acá o mediodía. Inventar todos los días valores que afirmen la
vida en el Etemo--retorno. Se trata de una aventura espeluznante como el
profeta de Weimar manifiesta, ya que el hombre queda al servicio de la
vida.

La crítica de los posmodemos como: Derrida, Vattimo, Lyotard, entre
otros, cuestionan todos los esquemas de la modernidad y con ello lo
contenidos humanistas nacidos hace siglos. in embargo, la razón que
lentamente desplazó la fe religiosa ha caído en sus propias confusiones y
excesos. En consecuencia, estos autores proponen no volver al pa ado
en ninguna de sus formas y si en cambio profundizar y reorientar las
diversas tesis que puedan estimular otras modalidades de vida. Lo grave
de todo esto es que no se ·tienen nuevas propuestas y se desemboca en
un escepticismo mayor. Además, esas críticas se hacen con un discur o
racional sin claros supuestos metafísicos de los cuales no pueden escapar.
o tiene nada de extraño. entonces que los humanismos y con ellos los
saberes y las ciencias humanas sean ho de preciado , marginado y
vistos como algo irrelevante que tiene que ceder su lugar a otro tipos de
conocimientos y formas de vida pragmáticas al servicio de la economía y
sin orientarse a la esencia del hombre. e requiere entonce referirse a
las ciencias humanas.

3. Las Ciencias Humanas
Entre humanismo y ciencias humanas existe una estrecha relación que
es de equivalencia en alguna medida. e di cute si existen las Ciencias
Humanas, ya que de acuerdo a ciertos paradigmas de ciencia las últimas
no parecen responder a aquellos y en consecuencia no tienen e tatuto
epistemológico. Incluso se estima que las Ciencias Humanas carecen de
método o en el mejor de los casos siguen diverso métodos tales como:
el racionali ta, el empirista, el critico-trascendental, el dialéctico el

l87

FUTURO EDUCANDO

dialéctico-materialista, el fenomenológico, el histórico, el formal, el
estructural, el ociológico, el psicológico y el hermenéutico entre orro .
A lo anterior e puede agregar el problema práctico de una pedagogía y
didáctica de las humanidades en el proce o educativo.

La oaruraleza de las

iencia Humana , la metodología e
investigación, la pedagogía y didáctica de las misma son temas
esuechamente vinculado que no es posible examinar aqui 3•
e aceptan en t 'rminos g nerales como núcleos de reflexión del
di cur o humanista: la filo afia, la historia, la p icología, la lirerarura, el
arre, la lingüística, la antrop logía culrural, la pedagogía e inclu o la
religión. Puede discutirse tal propuesta. De todas maneras permanecerían
1a filosofía, las letras el arte, la pedagogía y la historia. Lo innegable en
estas ciencias es que p seen métodos y 9u la razón las configura.
fétodos }' razón que no e pueden reducir únicamente a expresiones de
un tipo de ciencia pues lo conocimientos humanistas son también
científico en el sentido posiuvi ta, aunque también son algo má al
otorgar y orientar el entido de la exi cencia del hombre.
Las caracteósticas del saber humanista se pueden sintetizar así:
e trata de un saber 9ue pretende ahondar en lo más íntimo, en lo
más profundo del hombre.
na a11tognosis de la e encia naturaleza o
estroctura ontológica de la persona humana. Por tanto genera una
e pecie de arquetipo o modelo de hombre, que lo ostiene en u dinámica
transformadora d sí mismo y de la naturaleza.
Es un saber que se presenta con el carácter de orientador, guía, ruto, de
otros saberes de la conducta humana, con e.rvando y acrecentando los
mejores logros de 'sta a Jo lar o del tiempo y el e pacio que llamamo

valores.
s por tamo un saber que promueve valores fundamentales como la
vida humana. Posee elemento de e..'71/icación y compre11sió11 de es
alore
para er realizad~s y ividos en un contexto social.
l saber humani ta coordina diferente aberes p rmitiendo un má
armónico e integral desarrollo oaal ' personal aJ elaborar ínte is más

' Véase: J é ntoruo Daca! Alonso. UI naturoltz.a dt las C,mrias Hvntonas,
"Logos", 1éx.1co, 19 7; ut 1m•tsligarión y /,u 111ttodolo¡,ia1 m las Cmmo1 Hu,,,o,,as, "Lo, s",
México, 1991; PadnJ!.O)!/a )' didártica dt las buf1lm1idadu, " Log s", ~léxico, 1993. R~·i ta de
Filo. ofia, Isa.

�188

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL

\.89

FUTURO EDUCANDO

o es un saber infra o supra respecto de otros, pretende la
coordinación de distintas esferas del conocimiento.

completas.

Los valores humanistas ayudan a calificar o juzgar mejor la acción y
destino del hombre, en la medida que no se olvida o posterga lo que de
más universal y permanente existe en todas las culturas.
Las ciencias humanas coadyuvan a establec_er no sólo espacios de vida
democrática, sino particulannente a conciliar el pluralismo ideológico a fin de
evitar las tendencias totalitarias, hostiles y cerradas. Son una especie de
antídoto a las propensiones disolventes de la confusión, el libertarismo y
el fanatismo. Tendencias que llevan a la despersonalización, masificación
y deshumanización en nombte de dogmas y mitos seudo-científicos.
El saber humanista no sólo analiza, también sintetiza, ordena y
sisfe,,1atiza, buscando probar, apoyándose en elementos objetivos, aún
tratándose de la subjetividad humana.
Son saberes inte,prrtativos al buscar el sentido del quehacer humano.
Ejercen una especie de control y a11tocontrol en los restantes saberes para no
incurrir en heteronomías o falacias de método, resultados o contenidos.
Permiten al sujeto del conocimiento regular y moderar sus conclusiones
y pretensiones hegemónicas absorbentes, dominantes y autoritarias a que
impulsa el celo de la verdad o la creencia de la verdad.
Es un saber critico al ju~gar y analizar con rigor, objetividad y método
la riqueza de la vida y la constante rectificación del conocimiento.
Todo el saber humanista se apoya en la metafísica y la axiología como
guías del conocimiento y·la interdisciplinariedad.

4. Educación y humanismo
o sería razonable pretender que toda persona tenga una formación
humanista profunda. La diversidad de intereses, capacidades,
circunstancias y vocación lo impiden y esto en beneficio de todos, a fin
de que cada uno, ea la medida de sus posibilidades, se dedique a una
actividad licita que pueda contribuir al bienestar común. Así como es
conveniente que todos tengamos una información y cierta formación en
otros ámbitos como la ciencia y la tecnología, es necesaria una adecuada
y dosificada formación humanista que deba abarcar las diferentes etapas
· dela vida.

La educación es un hecho muy amplio y complejo que no puede ser
reducido a la institución o escuela no obstante la importancia de la

última. Tampoco debe olvidarse que en el proceso educativo concurren
diferentes sujetos o agentes cada uno con su ideal educativo. Estos
agentes son las personas, la familia, las asociaciones, las escuelas, las
iglesias, el Estado, las nacionalidades, las organizaciones internacionales
de hoy y los poderosos medios de información y comunicación. Esta
diversidad de agentes educativos conlleva una gran conllictividad. A esto
se agrega una serie de antimomias cuando se juzga del proceso educativo.
Por ejemplo, entre autoridad y libertad, persona y sociedad, formación e
información, esfuerzo e interés, realidad e idealidad. Se generan entonces
tendencias reduccionistas, simplistas y maniqueas al analizar la
educación, esta puede ser reducida a cientificismo, pragmatismo,
indoctrinamiento, proselitismo, funcionalismo o reproducción del
sistema social. Se busca promover en los educandos tendencias
individualistas o por el contrario colectivistas.
Puede afirmarse que la educación es el gran medio que las sociedades
humanas tienen a su alcance para conservar, transmitir, desarrollar,
modificar e incluso desechar valores que configuran un ámbito cultural.
o debemos confundir la amplia gama de valores que transmite el
proceso educativo como los religiosos, estético-artístico, intelectuales,
morales, científicos, etc., con los valores específicos de la educación
como personalización, integración social y otros.
Dos sujetos son fundamentales: el educador y el educando. El
primero va a enseñar, guiar, orientar el aprendizaje de variados
contenidos: cognoscitivos, afectivos, ~e habilidades y destrezas y es el
educador. El segundo es el educando que con su disposición pondrá en
movimiento sus facultades espirituales y corporales para adquirir los
contenidos que el primero le propone. e trata de un proceso dialéctico
con fines diversos que pretenden actualizar las potencialidades de la
persona-en sociedad.
En esta etapa de la historia con grandes cambios en todos los órdenes
y el derrumbamiento de múltiples esquemas, ideas y formas de vida para
dar paso a otras que no alcanzamos a determinar o en todo caso a intuir
y vislumbrar, es necesario preguntar por aquello que pueda orientar al
hombre, facilitándole su proyecto existencial con algo más de felicidad y
bienestar.
Si el hombre es protagonista de la historia, aquello que puede
otorgarle una más adecuada convivencia con algo más de bienestar, tiene
que ser el hombre mismo con sus actos y decisiones. Estos actos y

�190

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

decisiones tendrán como centro de apoyo su propia condición de ser
humano. De aquí, a mi juicio, la importancia y tarea de una educación
humanista en el educando del futuro próximo.
Entre los valores de una educación humanista que tendría que ser una
tarea que se asuma por todos los agentes de la educación y
particularmente· por la institución escolar en todos sus niveles y en todo
el mundo social se pueden señalar entre otros !os siguientes:

a)

Personalización

El sujeto humano es una persona en cuanto a sus diversas
dimensiones: física, química, biológica, psicológica y espiritual, que se
identifican y unen en un acto íntimo de integración y dinamismo: la
persona.

la

El valor de la personalización supone el ontológico de
persona.
Este proceso de personalización significa que a través de la educación,
las potencialidades del hombre en todos los órdenes deberán ser
actualizadas hasta donde sea posible, tanto a nivel inclividual corno social.

b) Integración social
En una relación de la persona dentro de la totalidad, se logra en la
meclida que se equilibran en sus justas vinculaciones la acción personal y
la colectiva, en cuanto se forma una conciencia solidaria, madura, cótica
y responsable ante la organización político-social.
En este proceso de integración social participan todos los agentes de
la educación, lo que origina conflictos y desgarramientos que sólo se
podrán resolver en parte por una educación crítica, por una tabla de
valores clara, un conocimiento de la historia y adecuados programas
pedagógicos. Cuando esto no sucede se padece la imposición intolerante
por parte de un Estado o una sociedad civil a través de un patrón único
de vida, o por el contrario se cae en la dispersión que provoca la falta de
identidad y la masificación.

e) Conciencia moral

1.91

no iguales en sus implicaciones. Se debe distinguir entre usos ociales,
costumbres, normas jurídicas, valores y normas religiosas, del contenido
estricto ético, si bien la formación de la conciencia moral conlleva
otorgar su importancia a los cliversos estatutos regulativos de la
conducta.
En la formación además de atender a la correlación entre intención,
propósitos y acción particular, se debe esclarecer la importancia de los
actos h11nianos, el papel de la voluntad e-n ellos, la libertad, la
responsabilidad, preguntar por el sentido del bien, qué es el mal, en qué
consiste la virtud, el deber, a í como el contenido de los principios
generales del obrar humano y Los específicos de una ética familiar, socia~
económica, profesional política e interestatal.
Es inclispensable revisar en los planes de estudio el desarrollo y
tratamiento que se otorga a una formación moral a fin de fortalecerla, o
en su caso incorporarla a la educación.

d) Orientación axiológira
La educación muestra valores que como bienes nos lega la acción dd
hombre. Otra función significativa es guiar y orientar en el conocimi nto
y realización de valores. Tarea nada fácil por cuanta infinidad de
obstáculos impide a un proceso educativo lograr tal propósito. Entre lo
impedimentos podemos señalar las ideologías que en oca i nes
promueven el de precio, el ocultamiento y la modificación de valores.
Otros factores tienen relación con los proyectos de vida personales,
sociales las circunstancia históricas que inciden en el aprecio y
desprecio de valores. Sin embargo, uno de los fines de la educación es
orientar al educando con vertebración plural, en una gama de nlorcs
para facilitarle la vivencia y realización de aquello que anee rodo
promueven el sentido de lo humano, a través de la información,
formación y la permanente aut0formación.
Lo anterior p~itirá por un lado, reconocer los valores de la cultura
nacional y los valore de otras cultura , para encontrar aqueU que
estimulando al hombre como persona social, alcanza rango universal.

Todo proceso educativo de~e atender a la formación de la conciencia
moral del educando.

e) Creatividady humanismo

Una formación ética implica deslindar en la conducta humana los
diversos niveles o estatutos regulativos los cuales son concurrentes más

El proceso educativo tiene el reto de vencer posiciones repetidas,
mecánicas y estáticas dando cabida a otras más renovadas cambianres e
innovadoras.
o es fácil por cuanto se oscila en los extremos de la

�192

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL

\93

FUTURO EDUCANDO

contradicción. Se requiere de un análisis crítico y firme voluntad para
encontrar síntesis más ricas y conciliadoras.
No se puede en nombre de la verdad impedir el surgimiento de
nuevas formas de pensar, de hacer y vivir, como tampoco en nombre de
la creatividad lanzarse a la improvisación, la imitación, la farsa y la
superficialidad. Por eso se necesita unir creatividad y humanismo. El
último facilitará la .integración de valores diversos con el afán de
perfeccionar y estimular todo aquello que promueva el desarrollo má
pleno de lo humano.
Me parece que las condiciones imperante en el mW1do actual no
facilitan ni el estudio de las ciencias humanas ni la difusión e introyección
del legado humanista. Existen políticas educativas en casi todos los
países e incluso a nivel internacional para dar un tratamiento sino
excluyente, si marginal a los estudios de humanidades y a otros valores
de la vida en nombre de la economía, la producción, la productividad, la
competencia y la globalización, en clara posición reduccionista en la cual
el individuo queda uncido al carro de los nuevos ídolqs y fetiches en
nombre de la ciencia, la tecnoJogfa y el progreso. La persona queda
subordinada a sistemas y en consecuencia es una parte de ellos. He aquí
que tanto objetividad -lo real- como la subjetividad -la existencia
singular-, se transforman en algo virtual, quedando vinculadas a un
tercer elemento; que si no las disuelve al menos las transforma en partes
de un todo o sistema que viene a ser la nueva objetividad y subjetividad.
Hay diversos y complejos sistemas, los cuales buscarían su unificación en
uno mayor de carácter planetario. Es el momento de las nuevas utopías,
sin hablar claro de opresión y menos de totalitarismos. ¿Se alcanzará este
propósito? o lo sabemos. Lo que sabemos es que una forma de vida
así resultará opresiva e jnhumana, pues una razón monomaníaca trataría
de dirigimos y guiar nuestra vida hacia nuevos paraísos. Se trata de una
visión mesiánica sin contenido trascendente. Por eso Heidegger ha
dicho en la entrevista que concede al periódico Del Spiegel publicado
después de su muerte "sólo uo dios puede salvarnos". Por eso los
nuevos y diversos movimientos ecologistas, religiosos y sociales
reivindican espacios de libertad e imaginación para una vida más
humana. Sin embargo, todos esos movimientos corren el riesgo de
politizarse y ser ·absorbidos por aJguno de los sistemas, en particular el
•científico, . el tecnológico o el comunicativo. De allí la búsqueda de
Jürgen Habermas en su obra Teorio de la Acción Comunicativo de encontrar
puentes para lograr una relación de comunicación del individuo &amp;eme a

los sistemas. La fuerza de los acontecimientos con su lógica interna, no
permite entrever elementos que moderen la deshumanización o al menos
las tendencias opresivas para el hombre en todos los órdenes donde el
darvinismo social pasará su factura con ganadores y perdedores.
Propuestas para una educación humanista:

El panorama de nuestra actual sjruación también nos revela
propuestas individuales y de grupos que no admiten un determinismo o
fatalismo hjstótíco ante el cual no podamos hacer algo o moclificar su
curso. Es posible conciliar la necesidad y la libertad, la lucha con la
esperanza en una vida mejor.
La reflexión en torno a la vida humana conlleva el fortalecimiento y
difusión de lo valore del humanismo, a pesar de lo obstáculos y
rechazos, porque los propio acontecimientos tarde o temprano tendrán
que ser corregidos e interpretados a favor de la persona-social, a meno
que una mutación biológica dejara al hombte como un momento de la
evolución o transformación, en cuyo caso ya no es asumo de nuestra
incumbencia.
Es indispensable que el ejercicio de la razón no sea parcializado al
exclusivo paradigma del conocimiento científico o de las enridade que
reclaman para si la posesión de una razón dominante o positiYi ta,
excluyente de otros modos de razonar. Por tamo en nuestra calidad de
ere pensante debemos ser más cauro
reflexivos ame tanta
afirmaciones y proposiciones que se . no quieren imponer vengan de
donde vinieren. Hay que analizar y .representar antes de aceptar
cualquier propuesta. er más críticos, más reflexivo y prudentes y esto
se logra con ejercicio, información y educación.
El mµndo actual presenta una mayor unidad e integración de los ere.
humanos y en consecuencia mayores diferencias en múltiples cocido:
razas, cultura ciencia, técnica, arte, desarrollo, patrimonios educación
etc. Estas diferencias cuando no pueden ser aceptada o conciliada , o
simplemente controlada , nos llevan a conflictos que casi iempre e
expresan con violencia. Una co a es la integración y otra el integrismo.
La primera concilia y busca soluciones, la úlama impone un ólo valor al
cual subordinar todo y son los fundamentalismos en e pecial de corte
religioso.
En un mundo plural la educación humani ta puede arudar a moderar
las tendencias autoritarias, impositivas, hegemónicas, reinvicatorias,

�194

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

unilaterales, racista nacionalistas o autonomistas desintegradoras, como
las opuestas de carácter anarquista, laxas, heterogéneas, dispersas o
pluralistas desvertebradas que no atienden a las legítimas e inevitables
diferencias de los seres humanos para dispersarlos en ingenuos
cosmopolitismos que atentan contra la identidad y son el medio para la
psícopatología individual y social.

La educación y con ella la formación bl..lfl),anista es una tarea que
deberá comenzar en los futuros educando desde los niveles más
elementales hasta los más elevados, con la concurrencia de especialistas
de todas las ramas del conocimiento -no humanistas exclusivamente- a
fin de alcanzar la mejor integración y con los sujetos de la educación
tanto a nivel nacional como internacional. La anterior tarea no es nada
sencilla, aunque tampoco imposible.
Se requiere elaborar -aunque parezca utópico- y en especial para lo
niños y jóvenes, unas Cartas o Declaraciones de Principios sobre los temas
iguientes: ecología, moral, civilidad, política, salud y religión.
Lo anterior no es tarea de un individuo, sino de grupos
interdisciplinarios que puedan plasmar una serie de principios en esos
campos rectores de la vida humana a efecto de que se introyecten desde
los primeros años de la vida para poder admitir el pluralismo y la
presencia del otro, para facilitar la relación humana creando mejores
condiciones para resolver problemas y conflictos.

Lo manifestado no es una panacea o una utopía, simplemente una
propuesta educativa qu(: se articulará en diferentes momentos y
contenidos para facilitar una convivencia humana fundada en las
mejores aportaciones de la cultura. Para combatir los efectos dd
terrorismo, la drogadicción, la in eguridad y en general múltiples formas
de violencia, de trucción y muerte que privan en el mundo actual se
requiere revalorar y d1fun&amp; el legado humanista tanto a nivel nacional
como internacional, además de suprimir muchas causales económicas
que subyacen en la política de los Estados que on el fermento para una
v1da desesperanzada y con baja calidad. Esas CartaJ o Declaraciones de
Principios ayudarán a guiar la formación humani ta del futuro educando.
Hoy, además de la Declaración de los Derechos Humanos se impone una
declaratoria de Los Deberes H11111anos para establecer un equilibrio ante
políticas reduccionistas y unilaterales que sacrifican a las personas reales.
Sin embargo, lo más prioritario es la difusión y vivencia de los logros

rns

FUTURO EDUCANDO

humanistas a través del proceso educativo continuo, haciendo uso de
todos los medios que la civilización pone a nuestro alcance.

Conclusión
Hablar de la formación humanista en el futuro educando, implica no
desconocer los rasgo dominantes y contradictorios de la cultura actual,
por cuanto la reflexión y el quehacer humarústa no deben estar al margen
de lo que sucede históácamente.
Se debe profundizar en el conocimiento de los grandes legados de lo
humanistas canto del propio país como de otros, a fin de que sean
fuentes de valores y esúmulos para una vida más serena, reflexiva,
prudente y justa.
Es indispensable reconocer el significado que para la existencia social
conlleva el conocimiento de las Ciencias Humanas, su difusión y logros
para que permitan coadyuvar a una más plena convivencia individual y
social.
La formación humanista es parte del complejo proceso educativo que
debe
analizar el contexto socia~ político económico, científico
tecnológico, estético-artístico, religioso, ecológico e ideológico, en que se
desenvuelven las personas y sociedade para proponer valore y
alternativas de una vida con más calidad y plenitud que salvaguarde l;
dignidad del hombre como persona, sus valores y su unidad dentro de
uoa pluralidad de acciones, visiones y modos de vida cultural.

�LA FILOSOFIA CRISTIANA DE
ENRIQUE AGUAYO
Dr. Mauricio Beuchot
lnscituto de Invescigaciones Filológicas
Universidad Nacional Autónoma de México

Introducción
Enrique Aguayo se ha consolidado como un notable filósofo mexicano.
Ha cultivado tanto la lústoria de la filosofía como la filosofía sistemática.
Inclusive, la historia de la filosofía de México, en la que tiene mucha obra
escrita y publicada, y por la que es tal vez más conocido. Pero también
tiene obra sistemática, tamo en temas filosóficos como en cernas
teológicos, por lo que se puede llamar a su reflexión perfectamente
filosofia cristiana.
En cuanto a la parte sistemática filosófica, nos centraremos en la
muerte, la ética, la teología moral y la teodicea, esta última como
preparación e introducción a la teología propiamente dicha. Y de la
teología propiamente dicha, señalaremos algunos aspectos de la
dogmática, tanto del tratado de Dios uno y crino como del tratado de la
Cristología. En todos esos ámbitos se muestra fiel seguidor de Santo
Tomás de Aquino y, de modo muy especial, de Karol Wojtyla, es decir,
del Papa Juan P.ablo II. Por ello nos parece que la obra de Aguayo
responde a una intencionalidad de desplegar una filosofía crisaana, que
no niega conexiones con la teología o desembocaduras en ella.
Referente a la historia de la filosofía en Mé.xico, señalaremos sus
estuclios sobre Agusón Basave Fernández del Valle, Mauricio Beuchoc,
Eduardo García Máynez y Emma Godoy.
Antecediendo a esos temas presentamos breves rasgos biográficos de
nuestro autor.

�198

MAURICIO BEUCHOT

1. Biografia
Enrique Aguayo es Licenciado y Maestro en Filosofía por las
Universidades La Salle y Nacional Autónoma de México; es profesor en
la Escuela de Filosofía de la Universidad la Salle; en esta misma
Universidad es editor de las revistas LOGOS y VERA HUMANITAS; ha
escrito más de cincuenta artículos filosóficos en Revistas especializadas,
asimismo elaboró artículos para el Diccionan Enciclopédico de Grandes
Filósofas-, ha participado en programas de televisión y radio. Es autor de
trece libros, dos de los cuales permanecen inéditos (probablemente vean
luz pública este año).
2. Meditación sobre la muerte
La filosofía ha sido considerada en una extensa tradición como
meditaio mortis-, por eso el trabajo de Enrique Aguayo nos parece el intento
de hacemos recordar un aspecto capital del filosofar mismo1. La vida del
hombre tiene como ingrediente principal la reflexión, y el tope de la vida
con la muerte no puede sino ponerlo a pensar. Ciertamente es en buena
medida misterio, pero el hombre siempre ha ensayado el filo de su
reflexión con los misterios, por más que en la mayoría de los casos no
llegue sino a producir pequeños rasguños en ellos. Tocar el misterio, la
gran ambición -y necesidad- del hombre.
Es muy distinta la actitud del hombre ante la muerte si se tiene la
creencia en la inmortalidad (concepto, éste, que Aguayo cambia por el de
eviternidad) que si no se tiene. En caso de no tenerse, la muerte es mero
término; pero si se tiene, la vida presente continúa de alguna forma en la
otra. Además, con ello entronca la idea de que nuestro comportamiento
en esta vida tendrá repercusiones en la otra. En efecto, cuando se acepta
la idea de la inmortalidad, de inmediato se asocia con la idea de un Dios
juez, y con la sospecha de que la conducta moral actual labra en la otra el
premio o el castigo; pero esa posibilidad de ser premiado o castigado por
lo que se ha hecho reclama la creencia en la libertad. Si no hay libertad,
no hay responsabilidad, y, por ende, no podrá haber sanción alguna. Esto
verdaderamente condiciona la vida y la determina con ciertas
perspectivas.

LA FILOSOFÍA CRISTIANA DE ENRIQUE AGUAYO

199

Más frente a esto pueden adoptarse varias actitudes. Dejando de lado
la espinosa idea de la predestinación, puede asumirse la actitud de miedo
y de vigilancia para no ser merecedor de castigo, por pensar en un Dios
premiador y castigador -sobre todo castigador- que está listo para
atrapar al hombre pecador en cuanto se le acabe el tiempo de su libertad
con la muerte. O se puede tener otra actitud muy distinta, la de pensar en
la otra vida como el encuentro con un Dios bueno, que ha hecho un
llamado y una invitación al hombre para que viva como hijo suyo, para
s_er después llevado a la plenitud del amor en ese encuentro gozoso con

EJ.
Se ha dicho que la muerte se ha vuelto un asunto privado, mientras
que la sexualidad se ha vuelto un asunto público (siendo que antes era al
revés). La vida sexual, las costumbres sexuales, casi de todo tipo, se
exhiben en los medios de comunicación, mientras que la agonía del
moribundo se esconde, se oculta a la vista de los demás; parece que
aterra ver el proceso del morir. Antes era casi un acontecimiento público,
que congregaba a la familia y deudos en tomo al moribundo, y ahora
sólo muy pocos soportan estar presentes, o están solamente los más
cercanos a la persona. Inclusive se ha acuñado en los hospitales la
expresión ' 1enfermos terminales" para evitar la alusión directa a la
muerte.
En ese espíritu, parece que también ahora la pregunta por la muerte
se ha querido esconder, y hasta sabotear. Sin embargo es la pregunta
más cica. Tal vez haya sido la muerte, el misterio de la muerte, uno de los
máximos factores de admiración y perplejidad en el hombre, de modo
que es lo que más lo ha movido a hacer metafísica. De hecho la
metafísjca, al ser trascendencia de lo fisico, va más allá de lo dado y
hurga en el misterio, en la posibilidad o no posibilidad de algo más allá
de la mue.rte. Ha habido épocas de la füosofia, como hace poco el
existencialismo, en que la muerte sirvió de motivo más importante del
filosofar mismo. Tanto Heidegger como Sartre vieron a profundidad el
carácter de ser-paFa-la-muerte que tiene el hombre. Pero justamente del
sentido que se dé a la muene dependerá la actitud filosófica con respecto
a esta vida presente. El propio Heidegger, a mi modo de ver, dio a la vida
filosófica una intensa peculiaridad de hermenéutica de la muerte, de

medilatio mortis.
1

Aguayo, Enrique, Meditación sobrr la m,mft. Una 11itión esjmanz.adora, Ed. Basilio
ueva Librería Parroquial de Cl.averla, S. A. de C. V., 1éxico,

úñez, S. A. ·de C. V. y

1999.

Sólo si la muerte se pone como pregunta para el hombre, como
problema y cuestión se vuelve, además de un hecho ineludible, una

�200

MAURICIO BEUCHOT

LA FILOSOFIA CRISTIANA DE ENRIQUE AGUAYO

responsabilidad que afecta la vida. ¿Qué significa para mí la muerte?
¿Qué quiero que mi muerte signifique para mi? ¿Qué deseo que
signifique para los demás? Casi siempre, espontáneamente, pensamos
que queremos algún tipo de recuerdo nuestro en el interior de los
semejantes. Es el recuerdo, la rememoración y el llevar a los otros, o ser
llevado por los otros, en el corazón. Para algunos a eso se reduce el que
quede algo de nosotros después de la muene. Para otros el perdurar, el
pervivir, la inmortalidad, el inmortalizarse o er inmortalizado es el
resultado de la acción salvadora de un Dios.

3. Re.flexión sobre la ética
Enrique Aguayo tiene un texto de ética2 que es muy útil y opo~no
por varios motivos. Es una exposición bastante completa de la ética.
Creo que servirá mucho para aquellos que se inician en el difícil campo
de la filosofía moral.
En primer Jugar, expone la noción de filosofía y ubica la ética dentro
del ámbito de las disciplinas filosóficas. Después da la definición de ética,
tanto etimológica como real. A continuación explicita la moral como la
consideración de las costumbres, con lo cual ésta precede a la ética, la
que tiene ya un papel no meramente descriptivo, sino valorativo y
prescriptivo. Justamente se basa en la moral para añadir una valoración y
una obligatoriedad.
Pasa a establecer las relaciones de la ética con otras disciplinas, que
pueden ayudarla en sus ~squisiciones. Luego aborda el arduo problema
del bien y del mal, ya que es un problema ontológico, que repercutirá en
la noción de bien y de mal morales, referidos a la ética como tal
Viene en seguida la axiologfa, la que es un punto de entrada para la
ética, pues lo que vamos a practicar como ético primero lo vemos como
valioso, es el valor ético. Aquí observo un trabajo muy personal de
Aguayo, consistente en tomar varias cosas de axiólogos mexicanos, pero
dándoles un sesgo original y propio, sobre todo en las nociones de bien y
valor, tragedia, equilibrio e ideal axiológicos.
Los fundamentos psicológicos de la· ética llegan a continuación, y
están concernidos, como es ló~co, con el conocimiento y la voluntad,
Enrique, Éti,a ge11eral, Ed. Basilio úñez, S. A. de C. V. y
ría Parroquial de Claveó~, S. A de C. V., México, 2004.
2 Aguayo,

ueva Libre-

201

para desembocar en la libertad humana, única que puede fundar la
responsabilidad y, por lo tanto, la eticidad de las acciones. Veo, aquí, una
aportación original de Aguayo: los principios de la libertad que completa
con los principios de la responsabilidad.
Se concede una importancia fundamental al fin del hombre, en su
aspecto natural, que es lo que guía la moral filosófica. El fin es el bien, y
tiene grados; hay que buscar el más independiente. Éste se da en la
felicidad, pero a través de la perfección de la vida virtuosa.
También la acción humana recibe un tratamiento detallado. Los actos
del hombre, qae son neutrales, dan paso a los actos humanos, que sí son
responsables. Aguayo introduce una reflexión muy personal haciendo ver
que actos del hombre, como beber, comer, etc., se conectan
directamente con los actos humanos, ya que dependiendo de cómo se
hagan, pueden ser buenos o malos moralmente. Asimismo hay una
meditación propia de Aguayo en cuanto a los efectos de la conducta
moral, en la que considera el problema del doble efecto y del mal menor.
Pasa después a la norma ética, que es la ley, norma remota, pero
rectora de la vida moral, y a la conciencia, que es la norma próxima. En
relación con la autoridad que pone la ley es que se da una
responsabilidad para el hombre. Hay grados de responsabilidad y
atenuantes de la misma, de acuerdo con las circunstancias del acto.
Hay todo un análisis del acto moral, como la finalidad, el juicio de
valor, la intención, las circunstancias, los medios, la consecución del fin y
las consecuencias de ésta. Capítulo principal es el de los hábitos y
virtudes, señalando las cardihales como las más relacionadas con la ética.
o puede ser meno , la virtud está conectada con el valor moral; de
hecho los valores morales se realizan mediante las virtudes que les dan
alcance.
Es indispensable destacar el apartado xvm, Temas especiales de ética,
donde Aguayo aborda, con seriedad y profundidad, cuatro temas
capitales y muy delicados: juramento, mérito, promesa y secreto.
Termina con un capítulo dedicado al criterio de moralidad y con una
conclusión. La cuestión del criterio moral es algo ya muy trabajado por
Aguayo, y me parece que es uno de los capítulos mejor logrados. En las
conclusiones se nos sintetiza lo que hemos aprendido al leer y esrudiar
este libro.

�202

MAURICIO 8EUCHOT

El texto de Enrique Aguayo tiene valores muy altos. Es claro, conciso
y tiene múltiples ejemplos sacados de la vida cotidiana, que ilustran
claramente los temas tratados. Es una muy buena introducción a la ética.
Y tiene la virtud de orientar en el proceloso piélago de la acción humana,
para llevarla a un buen fin.

4. La teología moral
Nuestro autor también se ocupó de la moral en perspectiva teológica3.
Se ha dicho que la moral cristiana parte de un principio formal o
vacío: "haz el bien y evita el mal". Pues, se añade, cada quien puede
entender el bien (y, consiguientemente, el mal) como le plazca, no habóa
ninguna unanimidad. Por ende, no se podría universalizar el contenido
material de ese principio formal. Pero hay dos cosas de las que la moral
cristiana echa mano, y son (a) el estudio de la naturaleza del h?mbre y (b)
lo que Dios le reveló acerca del hombre mismo creado por EL Es decir,
se utiliza una antropología filosófica y una antropología teológica, que,
combinadas, llevan a conocer al hombre para así normar
convenientemente su conducta.
Por eso vemos en el libro de Enrique Aguayo que se conjuntan la
perspectiva filosófica y la teológica, para edificar una moral cristiana.
Ciertamente su perspectiva es más teológica que filosófica, pero no
olvida a esta última en ningún momento. Es el sentido que Santo Tomás
daba a la teología, como la utilización de la Filosofía, esto es, del saber
humano, para estudiar y presentar el mensaje revelado.
Resulta muy necesario poner los principios de la moral al alcance de la
mayoría, y es lo que intenta nuestro autor con su notable esfuerzo de
escribir una obra sencilla y comprensible. Esto encierra mayores
dificultades que lanzarse al vuelo de la especulación abstracta o libresca.
Exige remitir a lo concreto, a la experiencia de la vida. Y requiere además
una expresión que cuidadosamente evite la complejidad y la
complicación.
La importancia de dilucidar lo 'más posible un criterio de moralidad se
ve sobre todo ahora, cuando muchos pensadores han querido
convencernos de que no hay ,criterios, ni reglas, ni principios. Sólo
Aguayo, Enrique, ¿Cómo disti11g1úr el bien del mal? (F,iementos de n,oral cristiana), Ed.
Univecsidad La Salle, A. &lt;:;., México, 1997.
l

LA FILOSOFÍA CRISTIANA DE ENRIQUE AGUAYO

203

existióa el punto de vista, el enfoque, la circunstancia, todo relativo a la
persona. Pero eso es dejar la moral al individuo, a sus intereses }'
caprichos. Por ello conviene, aunque sea moderadamente y sin rigideces
morbosas, plantear criterios claros y firmes. Tal vez sean pocos y muy
generales, pero suficientes para que la persona los aplique en su acción
concreta. El mérito principal del libro de Aguayo reside en esta búsqueda
de criterios orientadores a la vez que educadores de la libenad.

Él va recorriendo varias instancias de la moral cristiana que son
básicas para la estructuración de la vida moral: los mandamientos, las
obras de misericordia, las virtudes, los dones, las bienaventuranzas.
Igualmente alude a los sacramentos, que son las ayudas para recibir,
recobrar o incrementar la gracia de Dios en el hombre. Eso lo hace un
tratado bastante completo.
Una cosa que resalta en este libro es, en el apéndice sobre la oración,
la utilización de esa oración que es el Padrenuestro. uestro autor supo
partir de una breve exposición de esa plegaria, enseñada de manera
especial por Cristo a sus discípulos, para desplegar sus pensamientos
sobre el tema de la oración. También da un lugar prominente a la lectura
de los salmos como ayuda para orar.
Es muy oportuno este libro del Prof. Enrique Aguayo, porque
presenta una alternativa a las ofrecidas por los que ahora detentan la
enseñanza de la moral, que son, por desgracia, los medios de
comunicación masiva. Duele pensar en los patrones de conducta y
paradigmas morales que inculcan, por _ejemplo, el cine y la televisjón. Por
eso resulta reconfortante el ver que este libro da otro paradigma, muy
diferente, de acción moral.

5. La teodicea y la teología dogmática
Otro libro de Aguayo de filosofía sistemática es un estudio de la
teodicea de Juan Pablo TI, o bien un tratado completo de teodicea a
partir de los escritos del ponáfice4 • Es decir, es todo un recorrido por los
temas clásicos de la primera pane de la Suma Teológica de Santo Tomás,

4 Aguayo, Enrique, La ltodi,ea de Juan Pablo JI. Rtjlexio11es jilosófi,o-teoló¡j,as sobn Dios
Padre, Ed. Basilio úñez, S. A. de C. V. y ueva Librería Parroquial de Claveáa, S. A.
de C. V., México, 2004.

�LA FtLOSOFIA CRISTIANA DE ENRIQUE AGUAYO

204

205

MAURICIO BEUCHOT

sobre la existencia y la esencia de Dios, aunque desarrollada en un
sentido distinto, más amplia y actualizada.
En efecto, además de tener los contenidos usuales obre la existencia
y las propiedades principales de Dios que desarrollaban lo manuales
antiguos, este libro pre enta elemento nuevos, que no eran babituale en
los tratamientos anteriores, más bien apegados a la manera en que el
Aquinate había expue to en su famosa obra. 'Thmpoco es que se aparte
de ellos, ino que más bien los añade y amplia.
Tiene partes tradicionales, como la reflexión sobre el empleo de la
filosofia en la reflexión obre Dios. También el capítulo obre la teología
y sus diferentes tipos. Lo nu mo acerca de los motivos para hablar de
Dios los modos de e te discurso obre Él ' el estudio racional de las
pruebas de su existencia, e decir, la teodicea.
Como puede verse, el umo Pontífice une dos caminos para aber
quién es Dios: la sana razón o filo ofía y la Revelación o teología.
Aquélla es el esfuerzo de la razón humana para descubnrlo a cravés de
los vesagios 9ue dejó en su creación: "De la grandeza y hermosura de las
crearuras, se llega, por analogía, a contemplar a su utor" Quao Pablo
ll). La Revelación es lo que Dios mismo dijo de í a los hombres a lo
largo del tiempo, quedando escrito en la Biblia.
nece ario reu.oir los datos aportados por la filosoffa y por la
Revelación porque el hombre, por sí mismo, descubre pocos atributos de
la esencia di .ma. fas si recurre a lo que Dios dice de í mismo, el
conocimiento obre Él será más completo, aunque no exhaustivo pue
su er e un mi cerio inescrutable: " i lo conoces no es Dios" Quan
Pablo II).
Pero en el desan:ollo de esos tema , aparecen cosas novedosas, que
vienen ya en el pensamJeoto del Papa. Por e¡emplo, recurre a las ciencia
naturales, para aportar pruebas de la existencia di ina tomadas de la
expansión del universo, d la organización de la paróculas de materia y
de la belleza del universo. Oertamente estas dos últimas pruebas tienen
que ver con la prueba tomista ·par el orden del cosmos, pero van más

allá.
Asimismo, en la parte de la esencia de Dios, esto es, de sus atributos,
. encontramos ci~amente los que se le han aplicado en la tradición como
padre, anto, bondadoso, per onal, creador, tra cendente, sabio el que
es, glorioso, e coodido, eterno, espíritu verdad, perfecto, omnipotente,
infinito omnipresente, Dios de la alianza, justo, fiel y amoroso; pero

también se añaden otros, que tal vez son complementarios de los
anteriores, mas que no dejan de tener su novedad como majestuoso,
inví ible, indulgente, moderado, paciente y ejemplar, que nos hacen ver
aspecto de Dios que son muy importantes para nuestra vida concreta.
Esto habla de la preocupación, no ólo teórica, sino también práctica o
espiritual/ pastoral, del Ponófice.
Para guayo, los atnbutos, que on la esencia de Dios, proporcionan
un "retrato" hablado de Él.
La tercera parte es una reflexión profunda sobre los vínculos entre la

razón y la fe, esto es, la filosofía y la teolo~ Se ve, por supuesto, la
armonía entre las dos, y u complementación, de modo que no sólo no
se entorp cen en sus labore propias, sino que aun se ayudan
mutuamente, cuando se usan bien. La razón puede dar claridad a la fe,
la fe puede dar profundidad a la razón. De ahí que la filosofía puede
hac r muchas aportacione a la teología, pero también la teología a la
filosofia.
n todo ca o, es muy de agradecer esta obra de] Prof. Enri9ue
guayo sobre teodicea, 1gwendo las huellas de Juan Pablo II en lo
diverso escritos que éste ha entregado a los eres humanos, como
destinatario que son de su labor y us de elo .

6. Dios uno y trino
En otro libro, gua ·o nos habla del amor de Dios, uno · trino, según
la teología de Juan Pablo ns. Como se ve Aguayo e a uno de los
mejores conocedores del pensamiento del Papa, y ahora aborda un tema
teológico 9ue es fundamental. En efecto, de de la creación hasta la
consumación en la gloria, nos enconcramos con un misterio de amor,
desplegado por Dios para con los hombres. unque a veces no se ve
muy de manifie to e e amor por la circunstancias de la exi tencia aun
allí los ojos de la fe logran captarlo.
Aguayo comienza por mostramos 9ue Dios en si mismo es amor.
allí
habla del amor como uno de lo constitutivos esenciale de la
divinidad considerado desde la unidad. a al ver a Dio como creador,
com pro idente y como p rsona, se nos presenta como alguien que
ama. Mucho más se ve esto al considerar a Dio desde la p rspecti a de
~ Agua ro, Enrique, E/ amor dt Dios Trino J

no en la teología dt )11an Pablo II (10.éd1to).

�206

MAURICIO BEUCHOT
LA FILOSOFIA CRISTIANA DE ENRIQUE AGUAYO

207

la trinidad, pues es toda en sí misma un misterio de amor: el Padre ama al
H.íjo, el Hijo ama al Padre y e] amor de ellos es el Espíritu Santo. Pero
todavía se ve más a la claras ese amor cuando se lo mira proyectado
hacia los hombres. El Padre por amor ha creado, a través de su Verbo o
Hijo, todas las cosas, sobre todo a los hombres, y les difunde su Santo
Espíritu como un regalo de amor.

Por eso se trata de una obra muy buena y útil, que debemos agradecer
a la bien cortada pluma del Mtro. Enrique Aguayo, autor que ya nos ha
entregado otros libros de filosofía y de teología, específicamente
siguiendo el pensamienro de nuestro Papa actual.

También utiliza Aguayo la providencia para q__acemos entender que es
un modo del amor de Dios, un amor providente, que, a pesar de la
permisión del mal (tanto ffsico como moral), se cierne sobre el hombre y
lo protege; es que lo principal que le interesa es la salvación del hombre,
y ésta a veces requiere del dolor o sufrimiento para darse. También en la
redención se muestra el amor de Dios, aunque más intenso, pues se trata
de la misericordia con el hombre pecador; y ahí la prueba es que envió a
su .Hijo al mundo, para dar su vida en aras de nuestra manumisión del
pecado. Todo lo que hizo Jesús en este mundo: milagros, predicación,
pasión y muerte, ha sido para llevar a cabo esa empresa de amor que le
encomendó su Padre. En cuanto a la permisión del mal por parte de
Dios, a fin de darle explicación, Aguayo usa acertadamente la imagen de
Jesús como el buen samaritano de su parábola.

7. La reflexión cdstológica

De una manera especial resalta nuestro autor la ley del amor dada por
Jesucristo. El amor de caridad, que es el amor cristiano, supera al amor
humano, y necesita de la gracia para ser alcanzado, pues supone mucho
de renuncia y desprendimiento. Esto es lo que Jesús vino a enseñamos, y
hemos de imitarlo. La imitación de Cristo adquiere un lugar capital en la
ob.ra de Aguayo. Todo esto lo va exponiendo mediante la doctrina
explicita dd Papa Juan Pablo II.
También hace este autor la comparación entre el amor la justicia y la
misericordia. Estas caracteósticas están bien equilibradas y armonizadas
en Dios, aunque, misteriosamente, acaba por predominar la misericordia
sobre la justicia. Pero eso muestra más el amor constitutivo de Dios, y
nos hace darnos cuenta de que hemos de ser muy erios con Él, no
abusar de su bondad, sino ser generosos con nuestros prójimos.
Finalmente, Aguayo explicita i:leralladamente el amor de Dios por su
Iglesia. Es donde más resalta su seguimiento de Juan Pablo Il, ya que, al
ser éste el Papa actual, tiene upa conciencia especial, como ucede en
codos lo buenos i:,onáfice que ha habido, de la presencia de Ojos en la
Iglesja y del acompañamiento que Éste le da en su historia,
concretamente en el momento presente.

Tenemos ante nosotros un libro que busca, ante todo, servir a lo
demás: presentar la doctrina cristiana llevado por la mano segura y firme
del Papa. Aun como teólogo particular, nuestro pontífice se ha
distinguido por haber recibido una formación filosófico-teológica en la
Universidad Santo Tomás de Aquino de Roma, dirigida por lo
dominicos, y eso se plasma en sus escritos.

Enrique Aguayo consagra otro libro al sentido de la muerte de Cristo
en la cruz según Juan Pablo Il 6• Es un tema de capital importancia para eJ
cristiano, pues en él se centra uno de los misterios fontales del
cristianismo. El misterio de la muerte de Cristo en la cruz se conecta con
todos los demás, ya que nos habla de la Trinidad, con la Encarnación,
etc., etc. Y el ser tratado al trasluz de las meditaciones del Papa hace que
el tratamiento de Aguayo tenga aun más interé , porque se traca de este
jerarca como filósofo y teólogo, no como el dirigente de la cristiandad.
La dinámica del libro de Aguayo va indicando algunas de esas
relaciones del misreno de la cruz con otros misterios del cristiani mo.
Desde el ámbito de la vida divina, al interior de la Sanásima Trinidad, se
habla de Jesús como Hijo de Dios. El Padre nos da a su Hijo, que es el
Verbo divino, la segunda per ona, que se encarna en Jesucristo. Esa
entrega fue para salvamos del pecado, el cual es explicado por Aguayo en
todas sus modalidades, y de las cuales hay 9ue resaltar el pecado original,
entendido como la pr clividad de todo hombre al mal, c¡ue de hecho e
puesta en práctica cuando se cometen lo pecados actuales.
La vida de Cristo, incluida su pasión, es, pues, un don del amor de
Dios. Se trata de· un amor misericordioso. En esto reside precisamente la
revelación y la manifestación de Dios como amor. En lugar de pedir
sacrificios de otras víctimas como en otras relig10ne y en el Antiguo
Testamento, Dios se ofrece a sí mi mo, en la persona del Hijo y con ello
6

Aguayo, Enrique, El sentido de la muerte de Cristo en la Cruz. segtin Juan
ueva Librerla Parroquial de Claveria

Pablo 11, Ed. Basilio úfü:z. S. A. de C. V. y
S. A. de C. V., México, 2004

�208

MAURICIO BEUCHOT

LA FILOSOFÍA CRISTIANA DE ENRIQUE AGUAYO

209

nos da la salvación. No es posible otra expresión de amor mayor que ésa
de la muerte de Jesucristo en la cruz.

8. Historia de la Filosofia en México

En cuanto al sentido teológico de la muerte de Jesús, Aguayo expone
lo central del misterio pascual: Cristo es el mediador entre el hombre y
Dios Padre; también promete al Espíritu Santo, y por él éste se allega al
hombre. La muerte de Jesús engendra una nueva vida en el hombre, e
incluso alcanza un nivel cósmico su sacrifici~ues renueva a todo el
universo. Además, Aguayo conecta el sacrificlo de la cruz con el
sacramento de la Penitencia y con el de la Eucaristía, pues de la pasión de
Jesús surge la reconciliación y la comunión con Él. Igualmente, en el
trabajo de Aguayo se hace ver la vinculación de la Virgen María con el
misterio de la cruz, como corredentora y medianera de todas las gracias.

Nuestro autor ha consagrado tiempo a sistematizar la obra de
filósofos mexicanos como Agustín Basave Femáodez del Valle, Mauricio
Beuchot, Eduardo García Máynez, Emma Godoy, etc.

Un capítulo muy importante es el que relaciona el sufrimiento
humano con la cruz de Jesucristo. Se nos hace ver cómo Jesús vence el
mal, tanto en su dimensión de pecado como en su dimensión de
sufrimiento. Sobre todo da sentido al sufrimiento inocente, pues él
mismo fue víctima inocente para la salvación de nosotros, verdaderos
culpables. Y es que el sufrimiento se da para crecer y llegar a la gloria. De
hecho, la resurrección es la que ilumina la pasión, le da un sentido. Por
eso para el hombre se abre la perspectiva de poder estar alegre en medio
del dolor.
Además de esas explicaciones filosófico-teológicas del sufrimiento de
Jesucristo en la cruz, el libro tiene dos apéndices: uno acerca de la
excelencia de la religión cristiana, que es muy ilustrativo; y otro que
consiste en un vocabulario, el cual resulta sumamente útil para los
lectores, pues es dificil estar familiarizado con esos términos filósofos y
teólogos. La obra de Aguayo vuelve a manifestar su espíritu de servicio,
al compilar una bibliografla muy útil sobre la temática tratada.
Sobre todo por el teID.1, tan nuclear para la religión cristiana, es de
agradecer el libro de Enrique Aguayo. Puede decirse que es una obra
clara, didáctica y con afán de servir. Eso hace de su libro algo más que
una exposición académica, lo coloca como un texto que tiene que ver
con la espiritualidad, es decir eón la vida práctica del cristiano. En esa
línea, dará orientación a muchos que buscan tomar su cruz de cada día
para llegar un día a la glorificac~ón.

Aguayo inició sus estudios sobre la filosofía de Agustín Basave
Femández del Valle con su tesis de licenciatura, mas no se quedó allí,
sino ha ido profundizando la obra del pensador regiomontano, de quien
ha publicado: La re-ligación ontológica del hombre con Dios, en LoGOS, Revista
de Filosofia, n. 49, Ed. Universidad La Salle, 1989, La axiología de Agustín
Basave, en LOGOS, n. 70, 1996, Aproximación al pensamiento filosófico de
Agustín Basave, en ESTUDIOS, n. 46, Ed. ITAM, 1996, La muerte en la ftlosojia
de Agustín Basave, en
UARIO HUMANITAS, Universidad de uevo León,
México, 1998, La ftlosofla de la educación de Agustín Basave, en LOGOS, n. 82,
México, 2000, Dios en la .filosojia de Agustín Basave, en A ALOGÍA, año XIV
n. 2, México, 2000, La pena de muerte debe ser abolida, según Agustín Basave,
en VERA HUMANJTAS, n. 30, Ed. Universidad La Salle, México, 2000, etc.
Sobre las reflexiones de quien esto escribe, Aguayo tiene publicados,
hasta el momento, tres libros: Pensamiento e investigaciones filosóficas de
Mauricio Beuchot, Ed. Universidad Iberoamericana, México, 1996, La
hermenéutica .filosófica de Mar,ricio Beuchot, Ed. Ducere, México, 2001 y La
filosofía analógico-icónica de los derechos humanos en Mauricio Beuchot, Ed.
Ducere, México, 2004.
Los estudios aguayanos acerca de Eduardo Garda Maynez están en
dos libros: García Máynez 1908-1993, Ediciones del Orto, Madrid,
España, 2000, e Introducción al pensamiento juridico-filosófico de Ed11ardo García
MáyneZJ Ed. Universidad La Salle, México, 2000.
Finalmente, las meditaciones de Aguayo sobre Emma Godoy se
encuentran en el libro intitulado El pensamiento .filosófico de Emma Godoy
Hoja Casa Editorial, S. A., México, 2000.

9. Conclusión
• Por todo lo anterior, podemos apreciar el trabajo que ha realizado
Enrique Aguayo como filósofo cristiano. Ha recorrido temas filosóficos
muy interesantes e importantes, pero no ha dejado de lado la fe y hasta
ha incursionado eo el campo de la teología. En todos los libros que
hemos comentado se nota el afán de servir a los creyentes que quieren

�210

MAURICIO BEUCHOT

ser asimismo pensantes. Su intención es la de brindar un apoyo desde la
filosofía a las doctrinas cristianas que llegan por la revelación y la
teología. Eso fue lo que hicieron los primeros filósofos cristianos, como
San Justino. Realizaban apologética, pero también una profundización
filosófica en los temas de la fe cásriana. Algunos han cuestionado la
existencia de una filosofía cristiana, y aun su posibilidad, ya que
consideran que, por estar guiada por la fe, c~ce de valor plenamente
racional; pero eso sucede si los contenidos (ie fe se toman como
premisas para demostrar lo que se desea, y no si son tomadas como
puntos de llegada en los que se desea concluir. Y esto es lo que ha hecho
que la obra de Aguayo sea claramente filosófica en muchas de sus partes,
aunque ciertamente tiene partes expresamente teológicas. De hecho, el
filósofo cristiano, aunque se distinga del teólogo, no puede dejar de
atender a la teología que lo ilumina.
Además, como lo hemos señalado, el filosofar cristiano de Aguayo
tiene la particularidad de estar muy apegado al pensamiento del papa
Juan Pablo II, quien también dedicó mucbos esfuerzos a la filosofía, ya
que es muy sabido que estudió filosofía en la Universidad Santo Tomás
de Aquino, de Roma (el antiguo Colegio Angélico), situándose en la
tradición fenomenológica, con una tesis sobre Max Scheler. Podemos
decir que esto constituye Wla filosofía cristiana, un filosofar cristiano, ya
de tradición. Y en esta tradición me parece que merecidamente se ha
ganado un lugar prominente el filósofo mexicano Enrique Agua yo.
Hay que destacar la importancia de los escritos de Aguayo sobre
historia de la filosofía cm México: sistematiza la obra de filósofos
mexicanos, por lo que cada libro de él es único en su género. Así, por
ejemplo, no conocemos un texto que presente una visión panorámica,
detallada y explicada, de la filosofía de Emma Godoy ni de la de
Eduar~o García Máynez; la obra de Agustín Basave es basta y original,
pero, que nosotros sepamos, no ha sido estudiada con el detalle que lo
está haciendo Aguayo. Por eso resulta importante ésta ardua e
interesante labor.

MAIMÓNIDES
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO
f tro. Luis Rionda Arreguín
Universidad de Guanajuato

Como tradición oral la Cábala era entre los judíos la doctrina secreta que
tenia la misión de explicar y establecer el sentido de los libros del
Antiguo Testamento; constituía, en el aspecto nústico, la raigambre del
judaísmo. Opuesta a ella se encontraba la actividad racional, sustentada
en la práctica de la filosofía neoplatónica o aristotélica dirigida a
esclarecer o demostrar la verdad revelada. Así se logró la fusión del
judaísmo y la filosofía griega, de la fe y la razón. La Cábala y el
neoplat0nismo coinciden cuando sostienen que Dios no solo rebasa a
todo conocimiento, sino que es imposible determinarlo; por consiguiente
no es cosa detettninada alguna, es "ninguna cosa".
Para Plotino, el fundador del neoplatonismo, Dios trasciende a toda
cosa. En el orden ontológico ocupa el grado mas elevado; es,
simultáneamente, el Uno, el ser y el bien. Todas las cosas provienen del
Uno po¡ emanación. Et primer grado de emanación es el Intelecto donde
residen las ideas de Platón; enseguida vienen como segunda emanación,
derivada del Intelecto, el Alma del Mundo, la cual su parte superior se abre
al Intelecto de donde se origina, y su parte inferior gobierna el mundo
material. El alma universal no solamente anima la materia sino también a
las almas singulares. Estas, a su vez, están ubicadas entre el Intelecto y
los cuerpos que informan. Finalmente, en lo más distante de la
emanación se encuentra la materia, entendida por Plotino como un
no-ser, como el ultimo grado de emanación de lo Uno.

�212

MAIMÓNIDES:
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO

LUIS RIONDA ARREGUIN

Del Uno emanan todas las cosas; pero él mismo no es ninguna cosa
detenninada. No hay forma particular por la cual el Uno pueda ser
nombrado ya que existe en sí mismo "anterior a toda forma, movimiento
o reposo". En cuanto que para Plotino el Uno está "más allá de
sustancia", "mas allá del ser" y "mas allá de la mente", trasciende a todas
las cosas. De Dios no es posible decir ni saber nada, su esencia sobrepasa
los conceptos humanos. De Él se puede decir lo que no es, pero no lo que
es. Si algo existe después del Primer ~r -expresa Plotino-,
necesariamente ha de proceder de Él... Es necesario, en efecto, que haya
un algo anterior a todo, algo que debe ser simple y distinto de todo lo
que le es posterior; existente por sí mismo; trascendente a lo que de él
procede... Este ser es en realidad el Uno ... no es objeto de concepto ni de
ciencia, y se le denomina "lo que está más allá de la esencia". (Eneadas V,

Dios; éste además de estar por encima de predicados y nombres con los
que puede ser designado, su naturaleza esta rodeada de oscuridad y por
lo tanto, de ignorancia.
•
Una ~e las notas distintivas del neoplatirúsmo es creer que el modo de
ser prop10 ~e la trascen_dencia div~a ~s ser absoluta; por este rasgo Dios
e~ta m~s alla de cualqwer detemunación por conceptos. En suma, Dios
sie?do 10expresable únicamente se revela en el éxtasis es decir en la fase
m~s elevada de la experiencia mística, que es cuando el alma se une con
D1~s. E~ est~ punto, el alma, separándose de todas las cosas, vuelve
hacia su 10tenor en una introversión que la lleva al éxtasis. Para Plotino
la senda por la que camina el alma hacia su interioridad es la que 1~
conduce hacia Dios.
, ~uanto má entra dentro de i misma más se acerca al éxtasis. Peco
ixtam es un salto hacia J11tra, y resulta así que cuanto el alma más se
adentra hacia sí misma, tanto más cercana está de salir fuera de: sí. Pero
no para saltar hacia las cosas exteriores, sino para saltar hacia Dios
p0r~ue es Dios más íntimo al alma que ella misma. A í el éxt,asis, el salt¿

4)
Hay un conjunto de escritos que comenzaron a ser conocidos hacia
inicios del siglo sexto y cuya influencia se dejo sentir en la filosofía
medieval. Su creación es atribuida a Dionisio, personaje del que se creyó
por largo tiempo haber sido discípulo de San Pablo. Lo cierto es que
tales textos fueron compuestos bajo el influjo ejercido por e1
neoplatonismo hacia principios del siglo V de la era cristiana. Los
referidos escritos estuVieron inspirados en el neoplatónico Proclo (411485), de quien Dionisio t&lt;?mó fragmentos enteros, adaptándolos a los
requerimientos del cristianismo. Esto explica por qué a su autor se le ha
designado como el Pseudo-Dionisio. La cuestión medular que entrañan
sus doctrinas se refiere a la posibilidad o imposibilidad de nombrar
adecuadamente la esencia ·de Dios. Dionisia afirma, en su obra Sobre los
nombres divinos, que a Dios es imposible nombrarlo de modo apropiado.
"Es una regla universal que conviene evitar ~ce en el escrito referido-aplicar temerariamente ninguna palabra y hasta ningún pensamiento, a la
Divinidad sobreesencial y secreta ... ".

El centro de las especulaciones de Dionisio es Dios. Enfoca a Dios
conforme a dos métodos. El método positivo consiste en un decir, en
tanto que el método negativo se basa en un silenciar. La primera vía es un
sermo formado de afirmaciones re'feridas a Dios, el cual pude ser llamado
ser, bondad, luz, unidad. ·La segunda vía considera, por el contrario, que
Dios es un no-ser; es decir qut el más alto conocimiento de Dios es
igualmente una ignorancia mística. Según el Pseudo-clionisio, la teología
positiva procede de Dios hacia lo finito, ·disponiendo los nombres o
atributos de Dios, mientras que la teología negativa va de lo finito a

hacia afuera, es un salto hacia Dios. 1

. La libertad que existió en España durante la dominación árabe
dispuso el advenimi~nt~ de una atmósfera favorable para que tuviera ~
gran desarrollo la c1enc1a y la filosofía judia. Con Averroes la filosofía
árabe vive su_~timo esplendor; sin embargo fueron los filósofos judíos
los que la hicieron perdurar con ciertas modificaciones. La filosofía
he_brea, alejada de la mística, constituye una aplicación de la filosofía
gnega a la verdad revelada de la religión judaica. Los dos pilares en los
qu~ se_ apoya la filosofia judía del médievo fueron Avicebron y Moisés
Maunorudes. .o está de más hacer notar que Averroes y Maimónides no
solamente nacieron en Córdoba, sino que fueron contemporáneos y
sobre todo, que adquirieron fama como filósofos v médicos. acid~
nueve :i;ños_ antes de Maimónides (1135-1204) Av~rroes se distinguió
co~o el_m~s renombr~_do comentarista de Aristóteles. Por su parte el
filosofo ¡udío fue tamb1en resueltamente Aristotélico. Estaba convencido
de que a excepción de los profetas naclie ha estado más próximo a la
verdad como Aristóteles.

. La conq~!sta de Córdoba por los Almohades, en 1148, inaugura en
esta poblac1on y en toda Andalucía una etapa de intolerancia religiosa
1

Quites, Ismael. Prologo a "El alma, la belleza y la contemplación" Selección de

Lu Enfadar de Plotino. Col. Austral 985, 1950 p. 31

�214

LUIS RIONDA ARREGUIN

que perjudicó tanto a judíos como a cristianos. Este hecho obligó a la
familia de Maimónides a decidirse por el exilio dada su oposición a
renunciar a su fe y abrazar el islamismo. La primera ciudad a la que
arribó su familia después de su forzado destierro fue Fez, en Marruecos,
lugar en que simularon haberse cambiado a la religión islámica, pero
clandestinamente seguían practicando la fe de sus antepasados. Al ser
descubiertos tuvieron que emigrar a PalestiQ.a y, posteriormente, a El
Cairo, donde falleció Maimónides. La educación: 61osófica y científica del
pensador judeoespañol fue forjándose paso a paso al contac~o con
maestros, sabios e instituciones, en el prolongado y azaroso peregnnar de
él y de su familia.
Diversa y abundante es la literatura médica y teológica escrita por
Maimónides, pero su obra más sobresaliente es la Guía de /01 pe,plejo'r, en
ella pretendió armonizar las Sagradas Escrituras y la filosofía, la
revelación y la razón. Estaba seguro de la correspondencia existente de la
Escritura con el conocimiento fundado en la razón. Eleva a la categoría
de exigencia religiosa la pretensión de alcanzar el conocimiento de la
verdad por medio de la razón. El libro citado estaba dirigido tanto a los
creyentes como a los incrédulos, a aquellos que al descubrir verdades
antagónicas en los textos sagrados, no se deciden a aceptarlas por no
impugnar a la razón, pero tampoco las desmienten por no ofender a la
revelación, permaneciendo embebidos en la perplejidad e indecisión.
El filósofo judío, oriundo de Córdoba, cree que las Sagradas
Escrituras han de entenderse de dos maneras: en un sentido literal y en
un sentido alegórico. El primero se alcanza por la letra, en tanto que el
segundo se consigue "a través de las cosas ~ignificadas _por la le_~ a."
Maimónides dirige la Guia "al que haya estudiado filosofía y adqwndo
ciencias verdaderas, pero que, creyente ea las cosas de la religión, está
perplejo acerca de su sentido, respecto del cual dejan in'certid~bre los
nombres oscuros y las alegorías.' 2 Piensa que cuando la Escntura se
opone a la razón, ésta es la que debe de prevalecer, en _tanto_que aquella
debe entenderse en un sentido alegórico. Para que los mdecisos superen
la perplejidad que los domina es necesario e percaten ~ue en la Lq
existen versículos que es necesaño interpretar en un senado figurado y
no literalmente, porque "tomados en su sentido literal, encierran
contradicciones a propósito de determinadas opiniones y creencias."3
2

3

Maimónides, Moisés. G11ia de lo1 ptrpkjo!. CO ACULTA, Vol. 1, 2001, p. 48.
lbid.; p. 61.

MAlMÓNIDES:
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO

315

Hay una teoría que Aristóteles respaldó, concretamente la que
sostiene la eternidad del mundo, opuesta a lo manifestado por la fe; sin
embargo Maimónides considera que gran parte de sus demostraciones
filosóficas están de acuerdo con las verdades de la fe. De ahí que el uso
imparcial y equilibrado de la filosofía en lugar de conducir a la
perplejidad, es el medio que sirve de "guía" a los indecisos para
encontrar el camino de la Lry. En pocas palabras, llevó a cabo la
redacción de la Guía para que los hombres, confundidos por la oscuridad
de los enunciados comprendidos en la Escrirura, retomaran el undero recto
de la fe que habían perdido.
egún Maimónides ha dos tipos de lenguaje. El lenguaje hablado o
exterior, útil para la prosperidad de las sociedades, y el lenguaje pensado o
interior, ventajoso para las creencia religiosas y la filosofía.
Trascendiendo el lenguaje admitido y comprensible, usado por la
colectividad, se encuentra el lenguaje simbólico de las palabras. Por un
lado "está lo que la palabra dice y está, mas allá de lo gue
inmediatamente dice, lo que la palabra igoifica. Pues bien, es esta doble
función del lenguaje la que esta presente eo toda la obra de Maimónides:
por una parte lo que a primera vista nos dicen los textos sagrados; por
otra lo que realmente, lo que de verdad nos clicen tanto la revelación
como la filosofía.'"'
De acuerdo con el punto de vista maimonidiano la teoría de la unidad
de Dios y la de su incorporeidad junto con la teoría de la creación,
constiruyen las teorías primordiales de la scritura. Acerca de cada una
de ellas la Escrirura no habla con el mismo lenguaje. Habla en un sentido
alegórico de Dios incorpóreo; Literalmente obre la creación. Sin
embargo, hubieses podido materialmente hablar en amba del mismo
modo, ya también literalmente de la incorporeidad de Dios, ya también
alegóricamente de la creación y faimónide no hubie e tenido que
procede"c a su labor de interpretación alegórica o podría extenderla a la
doctrina de la creación ... ¿Por qué hay en ésta letra que debe cr
interpretada alegóricamente, letra que debe serlo literalmente? ... Todo
deben de entender el lenguaje de la sagrada Escritura en algún sentido,

4

Xirau, Ramón. Palalm1y iilendo. iglo XXI EdJtore , 1971 , p. 20.

�216

MAIMÓNIDES:
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO

LUIS RIONDA ARREGUIN

pero cada cual sólo en aquel que corresponda a su capacidad, a su
. ,
•
.
5
preparaaon, a sus merecmuentos.
Las verdades metafísicas resultan incompresibles para casi todos los
seres humanos a causa de su incompetencia e incultura, y de sus tareas de
orden familiar y social que los lleva a ceñirse a la revelación; pero
también son difíciles de captar debido a la diferencia que hay entre la
naturaleza finita del hombre y la infinitud de Dios. El problema consiste
en saber si las palabras son capaces de definir la esencia de Dios, o bien
la limitan. Para Maimónides, los verdaderos atributos no son los que se
realizan por afirmación de predicados, sino "aquellos cuya atribución se
hace por medio de negaciones ... digo: es cosa demostrada que Dios, el
Altísimo es el ser necesario, en el cual no hay composición. Solo
alcanzamos de Él que es pero no lo que es. o se puede admitir, por lo
tanto, que tenga atributos afirmativos, pues no tiene ser fuera de su
quididad...'"', o esencia necesaria.
Para Averroes la religión presenta la verdad filosófica bajo disfraces
alegóricos. Considera que mientras la interpretación literal del Corán es
propia de la gente falta de cultura, la alegórica es solamente comprensible
a los filósofos. El papel que debe de desempeñar la razón filosófica es la
de elegir el sentido en que las verdades reveladas han de ser
interpretadas. La filosofía musulmana creó el precepto de la necesidad del
ser, del que se infiere la ete,njdad del Mundo.
Lo realmente singular de Maimónides fue haber defendido que el
Mundo, aun siendo posible en si, puede en cambio ser necesario con
respecto a otro, es decir, con lo que lo hace ser, pero sin abandonar el
método demostrativo "en el que no cabe duda, consiste en establecer la
existencia, unidad e incorporeidad -de Dios por los procedimientos de los
filósofos, que se basan en la eternidad del mundo. o es que yo crea en
la eternidad del mundo ... pero por este método ... se obtiene certidumbre
compÍeta en tres cosas, a saber, que Dios existe, que es uno y que es
incorpóreo ... "7 Para probar la existencia de Dios, Maimónides acude a
dar por supuesta la existencia de algo, lo cual significa que
inevitablemente ha de existir un Ser necesario. Ahora bien, aun cuando
5 Gaos, José. Fi/01ofta de Maimónidei. Publicación Alicante: Biblioteca V1ttual Miguel
Cervantes. Obra digitalizada por d Colegio de México (antigua Casa de España en
México), p. 7.
•
6 Maimónides; Op111 r:it; pp. 202-204.
lbitf, p. 271.

217

lo que existe sólo sea como posible, sin embargo es necesario con
relación a la causa, que es Dios, el Ser necesario. De esta manera, la
existencia de Dios quedó establecida por el filósofo y médico de la
Córdoba medieval.
Suponiendo que Dios pudiera ser definido mediante la asignación de
predi~ados, el máximo representante del pensamiento judaico opina que
el atnbuto pude ser dos cosas: si el atributo es la esencia del sujeto,
estamos ante una tautología como cuando decimos que el ho111bre es un
ho111bre o que Dios es Dios; pero si el atributo es algo distinto que se
añade al sujeto, es, en suma un accidente de la esencia. Cuando la
corporeidad entra a formar parte de Dios, es decir que lo definimos
como corpóreo, lejos de definir su esencia infinita se la estamos negando,
asemejándolo al ser humano. Los que se inclinan hacia el
antropomorfismo creen que Dios es un cuerpo, mientras que
Maimónides le niega la corporeidad, así como toda semejanza con lo
finito.
Por lo demás, no deja de insistir en la unidad y e pfritualidad de Dios,
es decir que Dios es una sustancia única y simple en la que no existe
'composición ni multiplicidad". Esto quiere decir que no siendo
compuesto ni múltiple, nada finito puede definirlo. Hallándose más allá
de todas las determinaciones, de Dios sólo podemos decir lo que no es.
Dios no es ninguna cosa del.imitada. Por consiguiente, según
Maimónides los únicos atributos dignos de crédito que le conciernen son
los que se le adjudican por medio de negaciones, ya que "lo atributos
afirmativos concluyen adjudicando . a Dios imperfecciones." En
consecuencia, toda vez que a alguien le sea demostrada una cierta cosa
debe ser negada de Dios, serás por ello mas perfecto, y todas las veces
que le atribuyas afirmativamente una cosa añadida a sus esencias, lo
asimilarás [a las criaturas] y estarás lejos de conocer su realidad. El
conocimiento de Dios es un conocimiento por negaciones y el
conocimiento por negaciones es la ignorancia de la esencia''; luego, solo
llegamos a Dios por medio de nociones negativas.
El conferirle a Dios determinadas cualidades se hace con el fin de
admitir su perfección. Aquel que le concede un atributo afirmativo lo
'único que conoce de Él es el nombre, pero su esencia se le escapa. Por lo

9

lbíd.; p. 208.
Gaos,José. Op11s dt, p. 6

�MAIMÓNI0ES:
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO

LUIS RIONDA ARREGUIN

218

tanto, Dios es, para Maimónides, lo que con palabras es imposible
describirlo. El único nombre que manifiesta su esencia es lo inefable, lo
inexpresable. Ante Dios lo mejor es "callarse". El mayor elogio que
podemos hacer de él es el silencio.
Todos los filósofos dicen: estamos deslumbrados por su belleza y Él
se nos oculta por la misma fuerza de su manifestación, del mismo modo
que el sol se vela a los ojos, demasiado débiles ~ percibirlo... pero lo
más elocuente que se ha dícho en este sentido ron las palabras del
salmista: "Pata
d silencio es la alabanza" ... pues digamos lo que
digamos con el fin de exaltar y glorificar a Dios, encontraremos en ello

n

algo que seri ofensivo ...

'º

Al poner a Dios por las nubes, ensalzándolo, lo estamos en realidad
ofendiendo, asignándole algo que no corresponde a su verdádera
naturaleza. La fi.losofia de Maimónides no solamente niega la posibilidad
de definir con predicados afirmativos la esencia divina, sino que
constituye un llamado a acercarse a Dios por exclusiones en cadena de lo
que Él no es, sin lograr descifrar lo que Él es. Dios no tiene accidentes
que pudiesen ser tomados por atributos afirmativos. Estos representan
para el filósofo judío un riesgo porque terminan confiriéndole a Dios
imperfecciones, haciéndolo un ser producto de la imaginación, o un no
ser.
Aquel que después de oír hablar del elefante quisiera conocer su
aspecto y naturaleza, otro lo confundiera diciéndole que es un animal
con una serie de atributos opuestos a como es en realidad, lo que
realmente se estaría imaginando "es una invención •y una mentira, que no
existe nada parecido y que, al contrario, es un no ser al que se ha
aplicado el nombre de un ser... Lo mismo sucede ... si decimos, entonces,
que esa esencia, por ejemplo, que se llama Dios, es _u na esencia que
encierra numerosas ideas que le sirven de atributos, aplicaremos ese
nombre a un puro no ser." 11 Es decir, que adjudicamos el nombre de
Dios a un objeto inexistente.
Influido poderosamente por el neoplatonismo, Dionisio, varios siglos
antes que Maimónides, opinaba que mientras la teología positiva se
encarga de las denominaciones y atributos que conferimos a Dios, el
quehacer de la teología negativa consiste en mostrar a Dios por encima

º Maimónides, Moisés. Op11s cit, pp. 209-210

1

11

Ibíd. ;P. 218.

.

219

del ser Y del .conoc~~to, más allá de toda afinnación O negación.
Puesto ~ue Dios esta mas allá de todo lo que es; por consiguiente, esta
mas allá de lo cognoscible. De acuerdo con el Pseudo-Dionisio el
hombre
a Dios por el camino de las atrib uaones,
· '
c
d 1puede_eaproximarse
•
uan o as p_e necaones contingentes y temporales del hombre y del
mundo a~qweren una perfección absoluta al ser atribuidas a Dios.
Resulta
para Maimónides atribuirle como suya una
rfi · , intolerable
1
pe ecc1on, so amente porque lo sea en nosotros los humanos.
. . abrás, pues, que si le, atribuyes afirmativamente una cosa
dist1nta de El, te ale!as de El bajo dos aspectos: primero, porque
todo eso que le atr1buyes [sólo] es perfección para nosotros y
seguod~, porque no posee cosa alguna distinta de É~ sino ~
contrario, es su misma esencia la que forma sus perfecciones ... i'2
As~, mis~~• Dionisio señala que Dios se conoce mejor por vía de
negaaon, clic1end~ lo que no es. Los atributos negaávos son los únicos
que cuadran , ~ Dios, porque al _eliminar todo aquello que no incluye
llevan al espmtu_a alcanzarlo,_s~n que de ellos se infiera multiplicidad
alguna. .La necesidad de descnb1r a Dios a los hombres por medio de
perfecciones humanas es lo que ha hecho que los hombres necios crean
acercarse al ser neces~o i:nediante oraciones y plegarias elaboradas por
ellos, pero que en realidad involucran imperfecciones.
, Existen pasajes_de la Guía en los que Maimónides pone de manifiesto
como to~-ª plegana, toda suplica, debe ser silencio; pero también toda
observac1on ha de aspirar hacia algo . más eminente y sublime hacia el
Amo_r. Los hombres ejemplares, para el filosofo cordobés, so~ los que
conciben la v~rd:W y la entienden, aunque no la pronuncien, son los que
observan el s1gU1ente precepto: "Decid [peo ad] en vuestro corazón en
vuestro _lecho, y permaneced silenciosos." (Salmos, IT/'.· 5).
'
Entre Dios y el hombre no bar más que la nada y el abismo.
Aban~onado en . la nada, el hombre avanzando a través de ella logra
aproxi~a~s~ a Dios. El cará~ter espiritual y contemplativo de la teología
de Maimorudes abre entre Dios y el hombre un abismo, el cual gracias al
~mor puede ser salvado, quedando así restituido el reencuentro entre
ambos. Luego, e~ ~or es, en el pensamiento Maimonicliano, el móvil
que hace que el Silencio sobre los abismos se convierta en diálogo.

12

/bid; pp. 208-209

�220

LUIS RIONDA ARREGUIN

En Maimóoides la Biblia y la Filosofía están articuladas, tienen los
mismos orígenes y se encaminan hacia el mismo objetivo; pero mientras
que la filosofía desempeña el papel del sendero, para caminarlo no hay
otro procedimiento que el de la Biblia. Sumergido en el ámbito histórico
y social en que se conectan la filosofía y la religión, Maimónides "une las
dos fuentes del saber para encontrar la verdad: razón y revelación. Lo
más importante es la verdad, si es demostrada r los filósofos debe ser
aceptada y encontrada en las Escrit11ra.r, donde se encuentra sin lugar a
dudas, si sabemos leerlas. Pero si la filosofía no demuestra la verdad que
alcanza y se queda en argumentos nada más, entonces se debe de aceptar
la verdad avalada por la revelación que no es distinta, aunque la ciencia
no la haya alcanzado" 13 En efecto, el único camino posible es el de la
filosofía; pero quién guía al hombre que camina sobre él es la Biblia. La
Sagrada Escritura se expresa literalmente porque la razón humana es
incapaz "para llegar por si sola sin la revelación a conocer que el mundo
ha sido creado por Dios."
Durante el siglo XIII, sin duda un periodo muy importante en el
campo de la filosofía, aparecen las grandes síntesis doctrinales; sin
embargo, en la centuria anterior emerge la Guía de lo pe,pltjos como una
summa de teología escolástica judía estimulada por Aristóteles y el
neoplatonismo. El texto en cuestión lo dirige Maimónides a todos los
que han sido ilustrados en la filosofía, pero están indecisos sobre el
método mejor para acoplar las verdades filosóficas con el sentido literal
de la Escritura. El pensador cristiano sobre el que faimónides ejerció
mayor influencia es Tomás de Aquino, quien al referirse al filosofo judío
lo llama Rabí Moisés.
·
Las ideas filosóficas de los árabes y judíos, concretamente de
A vicebrón y Maimóoides, tuvieron en el póncipe de la escolástica a uno
de su~ más leales expositores. egún Gilson "la filosofía de Maimóoides
y la de Santo Tomás coinciden en todos los puntos verdaderamente
importantes", salvo en haber enseñado el primero una doctrina del alma
tomada de Averroes, que lo llevó a una idea de la inmortalidad del alma
que chocaba con la concepción_tomista que afuma la inmortalidad del
alma individual. Uno y otro instauran la existencia de Dios, canto si el
mundo ha sido creado por Dios de la nada en el tiempo, corno si ba
existido desde la eternidad.

u Axelrod-Koreo~rot, Alicia. Maimónidufilosofo. UNAl\i!, 1981, p. 127.

MAIMÓNIOES:
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO

221

A más de esto, Maimónides se adelantó a Tomás en la formulación
de las tres primeras vías para demostrar la existencia de Dios. Los cinco
ar~entos terminan con la arediad de Dios, es decir que Dios tiene en sj
nusmo la causa y el_p~ncipio .del propio ser. La primera prueba que
aducen es la del moV1011ento: s1 lo que se mueve, se mueve por la acción
de orro! y ést: _Pºr ott?• sin prolongar esto hasta la infinito; luego, es
necesano adminr un pnmer motor, que no sea movido por otro, que es
el que todo m~do llama Dios. La segunda vía que comparten es la que
nos lleva a Dios por el encadenamiento de las causas eficientes sin
extender la c~dena al infinito: todo efecto implica una causa, luego e~ste
una causa _pnmera llamada Dios. Una tercera prueba es la de lo posible y
lo ~ec:s~o en 1~ que el doctor angélico adopta también el argumento de
Maimo~des_: eXJ~ten los seres contingentes y finitos, luego existe el ser
necesano e infinito. Se puede también probar que Dios existe por la vía
de los ~~dos de perfección; a partir de lo que hay de ser, de bondad y de
perfecc100 en los seres contingentes, se infiere la existencia de un Ser que
posee en ~do s~o esta perfecciones; y a esta causa es a la que
llarnam~s Dms. F10almente tenemo la prueba extraída de la finalidad y
del gobierno del mundo: los seres privados de conocimiento no tienden
a un fin, "síno en tanto ... hay un ser inteligente, que conduce todas las
cosas naturales a su fin; y éste ser es al que llamamos Dios." 14
Opuesto aJ Aristóteles oeoplatonizado por los árabes que sustentaba
que ~~ mundo como Dios existen ab aetemo, Maimónides acepta la
creacton del ~und~ por Dios en el tiempo. Para el teólogo judío
tampoco la existenaa puede ser admjtida como atributo de Dio . Es
cieno que en las cosas creada la existencia es un accidente de la esencia·
en Dios, por el contrario, "su existencia es su verdadera esencia ... no u~
ac~ide~te ~ue le haya sobrevenido. Asi pues, Él existe, pero no por la
exutencia; uwe, pero ~o por la vida; puede, pero no por el poder, sabe, pero no
por ~l s~~er, an~~ bien, el tod~ s~ reduce a una sola idea, en la que no hay
mul_t1plic1d~d·:· .
Por consigwente, el hombre carece de capacidad se~ Maimoru~es- para aseverar de Dios atributos que no sean
n_egaavos. abemos de Dios que exi te, pero no sabemos lo que es,
simplemente porque su esencia se nos esfuma, porque rebasa los limites
4e nuestro conocimiento.

14 amo Tomás de Aquino. Suma Ttológica (selección). Espasa-Calpe, Col. Austral
o. 310, 1957, P. 41.
,
15 iaimónides, 1oisés. Op11s dt; pp. 200-201.

�LUIS RIONDA ARREGUIN

222

Así mismo, conforme se incrementan los atributos negativos respecto
de Dios, dándonos a conocer lo que Él no es, se estará más cerca de su
conocimiento, no adjudicándole "ninguna cosa como añadida a su
esencia, o como si fuese dicha cosa una perfección suya, porque lo sea en
nosotros .. .'' 16 Encontramos, pues, que Santo Tomás y Maimónides
convergen también en que los atributos afirmativos con que calificamos
a Dios en nada amplían su esencia. Por o
parte, en tanto que el
filosofo judeoespañol asegura que Dios es uno, sin que haya en Él nada
compuesto, ni multiplicidad ni nada adjunto a su esencia; para los
cristianos, por el contrario Dios es Uno y Trino. Esto es tanto como
decir -expresa Maimónides- que Dios "es uno pero posee muchos
atributos, y Él con sus atributos hacen uno." Si la esencia de Dios se nos
escabulle, los efectos de su acción en el mundo están, por el contrario,
patentes a nuestra observación. Por consiguiente, los atributos de los que
se sirve la Escritura para nombrar a Dios denotan la multiplicidad de sus
acciones, no la multiplicidad en su esencia.
La inteligencia humana carece del poder para alcanzar al Ente exento

de materia que es de una simplicidad extrema. Ser necesario carente de
causa y de afectos, cuya perfección significa negación de imperfecciones.
De Él únicamente alcanzamos que es; pero no se asemeja a ninguno de
los seres que ha producido. ''¡Alabanza a Aquel que (es tan elevado) que
cuando las inteligencias contemplan su esencia, su compresión se cambia
en incapacidad, y cuando examinan cómo sus acciones resultan de su
voluntad, la ciencia se cambia en ignorancia, y cuando las lenguas
quieren glorificarlo con atributos, toda elocuencia se torna débil
balbuceo!". 17 Si de Dios sólo es posible percibir que es (existe), pero no
lo que es; por lo tanto no hay conducto capaz de percibir su verdadera
esencia.
Para Maimónides, tanto antiguos como modernos están de acuerdo
en que las inteligencias son incapaces de percibir a Dios, únicamente Él
puede percibir io que es. uestra percepción consiste en "reconocer que
se es completamente incapaz de percibirlo." Así como al ir
incrementando los atributos de. un sujeto vamos conociendo mejor su
verdadera esencia, de la misma manera, manifiesta el pensador judío más
importante del medievo, conforme vas añadiendo las negaciones en
relación con Di9s, te vas acercando a su conocimiento, negando de Dios
p. 208.
n lbíd.; p. 206.

MAIMÓNIDES:
LO INDETERMINADO Y EL SlL.ENCIO

223

todo aquell~ que acerca de Él es inaceptable. Un ente puede ser definido
por_ sus atabutos, por el género y la diferencia especifica, como cuando
de~os que el hombre es un animal racional. Además, el atributo es un
ac~dente q~e trasciende a la esencia; por consiguiente si Dios tuviera un
atnbuto. ~ena ~l s~t~nto de los accidentes que no tiene. Según la
concep~on maimorudiana Dios es un ser trascendente; sin embargo
entre D1o_s y las ~reaturas no puede haber conexión, porque mientras
que_en Dios la existencia es necesaria, en los seres creados es solamente
pos1b~e. Puesto qu~ Dios y las creaturas no caen dentro de la misma
espe~e, no es postble asignarles, en la misma acepción, los mismos
predicados.
~stá claro, pu~s, dice M~ónidcs, para que el que comprende el
senodo d~ la scme1anza, que s1 se aplica al mismo tiempo a Dios )' a todo
lo que esta fuera de Él la palabra existente, es por simple homonimia... Así
qu~ q~eda d~ostrado de manera decisiva que entre los atributos que se
a~¡udican a D1~s y los que se conocen eo nosotros oo hay ab olutamente
~ n a especie de comunidad de entido, y que la comunidad sólo
existe en el nombre, y nada más.'ll

La repercusión de las ideas filosóficas de Maimónides en el
pensamiento cristiano medieval alcanzó a figuras de la estatura intelectual
de Albe~o Magno y Tomás de Aquino. Adoptando a Maimónides,
Albeno_ rmpugna la teoóa de que el mundo material es eterno
ntcesanamente. Así ~smo, haciendo suyos sus puntos de vista, estima
que en aquellas cuesoones en ~s que la filosofía es impotente para llegar
a.re~~tados concluyentes, debiendo mantenerse indecisa ante diferentes
viabilidades, la solución radica en la revelación. Por otra parte Tomás
concuerda con Maimónides en afirmar que la filosofía e tá impo;ibilitada
par~ comprende~ las verdades que la revelación encierra; pero a su vez la
r~zon humana sm la revelación es incapaz de conocer que el mundo ha
s1do creado por Dios.

rfaimónides ~s 1~ personalidad mas relevante del pensamiento Sefardí
de la edad medi.a, tnfluyó no sólo sobre los filósofos crisúanos de la
centuria posterior, sino que su prestigio se prolongó hasta la filosofía
m~derna, ~~ncretamente e~ el filósofo holandés, Benedicto pinoza,
qwen estudio a los comentanstas de la Biblia, entre otros a Maimónides.
Amb~s co~parten el haber sido judíos, aunque separados en el tiempo
por cinco siglos. o obstante que sus filosofías son distintas, están de

l G Ibfd.;

1

lbid-, pp. 199-200

�224

LUIS RIONDA ARREGUIN

MAIMÓNIDES:
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO

acuerdo en aseverar la unicidad de Dios, es decir en concebir a Dios
como la unidad absoluta; pero difieren en que el pensador medieval
subraya la trascendencia de Dios respecto del mundo, en tanto que d
panteísmo de Spinoza lo lleva a sostener que Dios y el mundo son una y
la misma cosa.

Vivimos creyendo que es necesario orgaruzar la vida alrededor del
trabajo, cuando lo que en realidad requerimos es planear el trabajo en
tomo a la vida. Vivimos creyendo que lo importante es rescatar el cuerpo
brindándole todos los cuidados, mediante afeites, ejerciaos y dietas, pero
e nos olvida el valor que significa sal ar el alma como entidad
verdaderamente perdurable. Así mismo, sobran los instrumentos
técnicos pero nos faltan los fines desinteresados, como la caádad el
sacrificio. Finalmente, cada ser hwnano vive anclado en un egoísmo
absurdo, haciendo de cada quien el fin de u propio amor, sin percatarse
que el amor al prójimo te conduce a amane a ti mismo.

Adjudicar a Dios atributos es tanto como violentar su unidad. Por lo
tanto, es necesario excluir de Dios todo lo 9.ue lleve a asemejarlo a
cualquier cosa de sus creaturas, porque simplemente Él es Él, es decir
"que no hay nada semejante a É~ de ningún modo que la idea de unidad
se añada a su esencia." Si se quiere hablar de Dios con propiedad, de
acuerdo con Maimónides, e preciso hacerlo con atributos negativos,
porque de ellos no resulta ninguna multiplicidad: no e imponente, no es
corpóreo, no es ignorante. Es imposible aplicar a Dios el poder, la
ciencia, la vida y la voluntad en el mismo sentido que a los seres
humanos, porque seóa tanto como añadirle cualidades a la esencia divina.
De esta forma, la esencia de Dios no se puede decir con palabra .
La discrepancia entre la agrada Escritura y Ja filosofía no impidió la
labor conciliadora con la que ía.imónides se comprometió. Mientras que
la primera afuma que Dios ha creado el mundo de ,la nada, la segunda
asegura su eternidad. Su quehacer filosófico estuvo dirigido,
precisamente, a ajustar la Escritura y la filosofía de Aristóteles. La
filosofía externa a la fe, a que hace alusión José Gaos, es aquella en que la
razón, siendo extraña a ,la fe, se ocupa de ésta desde fuera. La otra, la
filosofía interna a la fe es la que desde dentro de una fe, se ocupa por
medio de la razón de esta fe. Con él la filosofia ¡urna alcanzó un nivel
racional nunca imaginado; pero también es cierto que restringió el afán
de la razón de ir hacia delante. En efecto, la razón en presencia de la
Ley, puede verse reprimida por ,la religión; pero cuando la religión e
iluminada por la razón, posición asumida por Maimónides, logra su
verdaclera liberación de los mito . Asi la fe alcanza su excelencia cuando
es ilustrada por la razón.
La crisis de la época actual reside, en buena parte, en haberse
inclinado el hombre, de modo desmesurado, hacia las riquezas, los
placeres y los honores del mundo, con la consiguiente separación de sí
mismo. Precisamente, el hecho de que el hombre considere que todo
puede y debe s.er cuestionado, lo ha llevado a poner en duda todo
principio de índole político, social y religioso. Pasa la ida convencido
de haber p·erdido la brújula, de estar irremediablemente desorientado.

El problema de los univer ales fue insinuado en un fragmento de la
Introducción de Porfirio a las categoria.s de Aristóteles. En dicho texto e
expone el problema acerca de si los géneros y las especies on
substancias o ólo existen en el entendimiento, ¿están en las c sas o
existen separadas de ellas? Según el reali mo platónico los uruversales
son una realidad en í, trascendente a la cosas individuales (1mim10/ia
ante m11). Con relación a la co as ingulares, los universales on
substancias, "tanto mas reate cuanto mas generales.'' i el re ultado
final del proce o de la abstracción es lo indeterminado, el concepto
general o indeterminado por excelencia es Dios. Esta teoría coincid
con la teología negativa que sustenta que de Dios, lo indeterminado, no
pude decirse sino lo que no es.
Es posible que el hombre de nue tro tiempo, necesitado de creencias
y principios firmes en que apo arse, pueda superar su desonentación si
busca y encuentra como faimónide , el camino que lo lleve por la vía
negativa a decir lo que Dios no es, para poder establecer lo que él
verdaderamente es.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Sabiduría Jose Vasconcelos</name>
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                    <text>608

ROBERTO REBOLLOSO

multinacionales como amenaza de las empresas locales, especialmente, el
problema de la perdida de su especificidad local-regional en un entorno
global. Para ilustrar este proceso estudia el tequila, el queso Cotija y el
Champaña, esto con el objeto de proteger su denominación de origen.
Así como estos casos, muchos otros estarán presentes en la trayectoria
que sigue la globalización y el capitalismo cultural, debate que es
necesario apoyar con investigación tanto teóric~omo empírica.
Bibliografia

"

ARIZPE, Lourdes (2002) Nuestra diversidad creativa, Informe Mundial Cultural de

~

la UNESCO.
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Agriculture and the Origins ofthe European World Economy in the Systeenth Century, San
Diego, Acad_emic Press

CUARTA ~ECCIÓN

HISTORIA

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL
Israel Cavazos Garza
Jefe de la Sección de Historia
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León
Entre las acepciones que traen los diccionarios para el vocablo
capitulación, el Abreviado Espasa Calpe añade una: "Contrato entre los reyes de

España y un particular para el descubrimiento, conquista y pacificación de nuevos
territorios".1
Un documento de esta naturaleza otorgado en 1579 entre Felipe II y
Luis de Carvajal, dio origen al Nuevo Reino de León.

La Capitulación en los Libros
Uno de los primeros autore_s en hacer alusión a este contrato y a
Carvajal es el cronista Alonso de León, en su Relacióny discursfü ... escritos
en 1649. En esta obra se da idea de que conoció el texto, al expresar:

"... todc, lo demás que la capitulación refiere, a que m e remito". 2
Sin aludir a la capitulación, el cronista fray Vicente de Santa María, en
su Relación histórica de la Colonia del Nuevo Santander, escrita en el último
tercio del siglo XVIII, al parecer basado en Alonso de León a quien sigue

1

Ed. 1977, tomo II.
de Nuevo León ..., Edición Genaro García, ~léxico, 1909, p. 74. Edición
l ... :. ........;,l,..,.l ,.1.,., 1\.1... ~ .... .... T u.A ,.. \rfA nt-Pf'rP \' 1961. n A.~ fl--1 -:1,· Ai-r'1~ Pr11rinnpc; nn&lt;.tpri f)f'P&lt;:
2 Historia

l

�lAS CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

612

·613

LUIS DE CARVAJAL

en muchos aspectos, asienta que Felipe II "cometió esta expedición ~a del
3
Nuevo Reino de León] al cabaiiero Luis de Carvajal".

fecha el 6 de agosto y no el 31 de mayo; hace marqués al conde de Coruña y
cita algunas referencias con su habitual inexactitud y descuido. 9

El historiador Alejandro Prieto en su Historia, geografía y estadística del
Estado de Tamauiipas,4 dedica el Capítulo IX a un "Resumen histórico de
Nuevo León". Se refiere en éste a la capitulación, mencionando las 200
leguas, pero erróneamente de cómo fecha del nombramiento de
gobernador a Carvajal en ''abril de 1583" y atribuye al virrey conde de
Monterrey el haber dispuesto que se llamase Nuevo Reino de León.
Olvidó que el conde fue virrey varios años después, de 1595 a 1603.

Por su parte David Alberto Cossío en su Historia de Nuevo León,
publicada en 1925, al mencionar a Carvajal y a su capitulación, transcribe
10
textualmente lo escrito por el cronista Alonso de León.

En 1881 el doctor José Eleuterio González publicó sus Lecciones orales
de historia de Nuevo León. En este libro reproduce el dato referente a
5
Carvajal, confundiendo a éste con Carvajal el Mozo, su sobrino.
Cuando esto escribía el doctor González, no salía aún a la luz pública
la obra México a través de los siglos, editada en 1884-1889 bajo la dirección
de Vicente Riva Palacio. En el tomo II este mismo autor al relatar la
jornada hecha a Nuevo México por Gaspar Castaño de Sosa, por vez
primera a nivel nacional se ocupa de Carvajal.
Personaje poco conocido en la historia de México, y que, sin embargo,
por sus conquistas y fundaciones, merece que de él se den algunas
noticias.6

Es indudable que Riva Palacio conoció el texto de la capitulación, por
cuanto a que consigna el nombramiento de gobernador, los extensos
7
límites autorizados y la facultad de llevar cien pobladores.
En las páginas 441 a·la 445 Riva Palacio publica la mayor parte del
escrito de autodefensa que Carvajal escribió estando preso y que
presentó a los inquisidores. Lo tomó -dice- del proceso contra Carvajal, de

1589, "original que existe en mi poder".

8

Ótro historiador del siglo XIX, pero que concluyó su obra en 1917, el
doctor Regino Ramón, alude brevemente a la capitulación. Basado en
Riva Palacio, se refiere a las 200 leguas y a los límites, pero da como

El historiador Vito Alessio Robles, en su libro: Montemy en la historiay
en fa leyenda, publicado en 1936, se refiere a la real provisión de 14 de
junio de 1579; a la vasta extensión territorial concedida a Carvajal, y a su
nombramiento de gobernador, basado todo en la crónica de Alonso de
León. 11
Se ve claramente que no conocía entonces aún el texto de la
capitulación. Fue él el afortunado de encontrarlo dos años más tarde, en
1938, en el Archivo General de la Nación (Civil, Vol. 672, folios 253 a
261). Lo dio a conocer en la revista Actividad, de Monterrey, el primero
de marzo de 1938. En ese mismo año, publicó su notable y ahora clásica
obra: Coahuila y Texas en la época colonia/; 12 aunque lamentablemente no
reprodujo en ésta los documentos, ni tocó el tema con mayor amplitud.
Tomándolos indudablemente de Actividad (con los debidos créditos,
por supuesto) en el apéndice al tomo I de su libro: Nuevo León. Apuntes
históricos, publicado en ese mismo año de 1938,13 Santiago Roel reproduce
doce artículos o capítulos que precisan las obligaciones de Carvajal como
poblador. En esta transcripción se omite la fecha (31 de mayo de 1579)
y sólo consta ser testimonio hecho por el escribano Gaspar de Herrera,
receptor de la Real Audiencia, en :México, el 20 de abril de 1580. Añade
también Roe! dos de los puntos por parte del rey; el primero
nombrándole gobernador y el siguiente ofreciéndole dar cédula al virrey
de la Nueva España, para que le den "todo favor)' a_yuda ".
Mucho más tarde, este mismo texro parcial de Roe! aparece en la

Antología histórica publicada por Raúl Rangel Frías en 1989. 14 También
puede verse en el Libro: Luis de Carvajal "El Viejo", de Hernán Salinas

9

de Ernesto de la Torre Villar. U1 AM. México. 1973, p. 151.
Ed. 1873 y Ed. facsimilar, 1973, pp. 79 y 80.
5 Ed. de Lz &amp;vista, Monterrey, 1881, pp. 13 a 19.
6 Ed. Publicaciones Herrerías, p. 441.
7 Ibíd., p. 445.
s Jbíd., Más adelante, al volver a referirse al proceso repite: ')a citado origi11al, tn ,,,¡

3 Edición
4

poder" (p. 499).

Historia Gmernl drl btado dr Coab11il(/. SaltiUo, 1990. Tomo I, pp. 104 y ss.
Tomo 1, pp. 78 y 79 y 91 a 106.
11
•
Librería Robredo, :\léxico, 1936, pp. 97 y ss. Ya ilustra este apartado con el
dibujo del "Cuadrado trá¡,ico dr C(//7't!)(/I" (p. 97).
111

1
~

Editorial Cultura, i\léxico, 1938, p. 89.
Monterrey, 1938, Tomo 1, pp. 155 a 158.
14
Secretaría de Educación r Cultura e Instituto de la Cultura de J\ueYo León,
Monterrey, 1989, pp. 57 a 64.
·
13

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

ISRAEL CAVAZOS GARV..

614

Cantú. 15 Este autor reproduce doce cláusulas del compromiso de
16
Carvajal ante la corona y sólo tres a favor de éste, citando a Roel,
únicamente en la bibliografía. Se le escapan a Salinas Cantú algunos
lapsus tales como los de que Carvajal: "Uegó a Madrid el 3017 de mayo de
1579 y para el 14 de junio de ese año tenía en su poder la cédula real".
El historiador Candelario Reyes en su excelente libro: Apuntes para la
8
historia de Tamaulipas. Siglos XVI y XVII1 co~nta las cláusulas 4", 5ª y
1Oª de la capitulación, así como "la cédula complementaria" del 14 de junio,
basado todo en Alonso de León, Alessio Robles y Roel. En ese mismo
año de 1944, Alonso Toro publicó en dos volúmenes su libro: La familia
Caroajal.19 Dedica el capítulo I a "El valeroso Luis de Carvajal, El Viejo",
con referencias bibliográficas anteriores a 1579. En el capítulo II,
titulado "El juramento", alude el autor a la capitulación, "que fue firmada
-dice- el 14 de junio".20 Vuelve a dar estas mismas referencias más
adelante agregando que, además del documento del 14 de junio, Carvajal
fue amparado por un auto de 18 de enero de 1582, dado por la Real
Audiencia de México, por mediación de Pedro de Vega, su apoderado.21
En la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, el historiador
Primo Feliciano V elázquez publicó en 1946, en cuatro volúmenes, su
Historia de San Luis Potosí. El capítulo XVI del tomo primero lo dedica a
· "Luis de Carvajal y sus fechos ", consagrando al tema 24 páginas (321 a la
345). En cambio a la capitulación sólo le dedica una sola página, la 326.
Se refiere al texto de ''postrero de mayo de 1579" y a la cédula adicional de
14 de junio. Subraya el hecho de que fuesen incorporados a su
jurisdicción varios pueblos de la Huasteca; comenta lo del título de
gobernador, así como la obligación de traer cien pobladores. No expresa
de dónde toma las referencias, que ~on de Riva Palacio. El autor no
concede crédito alguno a la crónica de Alonso de León, quien escribió en
1649 "escudriñando archivos y consultando a antiguos pobladores". Rebate al
cronista con otra crónica, la de Juan Suárez de Peralta: Noticias históricas de

615

la Nue~a Espa~a. :7'elázquez aniquila a Carvajal, comparándole a Nuño de
Guzman y calificandole de "tirano, desalmado y cruef".22
i-

El historia~orJoaquín Meade, en su Historia de Valles. Monoorafta de la
Huasteca
potoszna, menciona con brevedad 1a cap1tu
. lac1on
. , rechandola
/" ,
,
erroneamente
el
3
de
mayo
y
no
el
3
l
Al
ll
d
"
d
J
'
, •
200 1
,
.
ama o cua raao tragzco"
de las
. e~as, el l? llama "cuadro fantástico". Expresa que esta vastedad
temtonal
despojaba de gran parte de su .jUrtS
. dicc1on
. , a Panuco
,
.
y a
amp1co,
hasta
Xalpan.
Más
tarde
en
1583
C
.
1
.
.
,
T
R 1 A di .
,
, arva1a cons1gu10 que la
ea
u_ enc1a de Méxi~o dictara auto para que la Villa de Valles
perteneciera al Nuevo
. Remo de León, aunque so, 1o fue temporalmente
porque muchos vecinos apelaron.24
. fiEn otro de los
. libros de este mismo autor: La Huasteca tamaulipeca
m iere que Carvajal tomó de fray Andrés de Olmos la idea d
bl
1'
norte y el
e po ar e
(
noroeste, que Olmos había propuesto "desde mucho antes"
-ª~nque no" lo comp~eba). No menciona Meade la ca itulación
urucamente el nombrannento obtenido en Espana". 25
P
'

M _E_n 1971 Sey°:~ur B. Liebman editó en español su libro: Los;i,díos en
ex_ico y. :n Amenca Central.26 Aunque de paso, alude este autor a la
cap1tul~c1on. Comenta la cláusula 8, relativa a la obligación d C
. '¡
pac1 ficar a los _indios q_ue habiendo sido cristianos se habían
r enc1ona tamb1en la clausula relativa a las 200 leguas del t . .
d'd 21 Al
.
.
erntono
conce J o.
referirse al origen del nombre de N uevo Leon
, mventa
.
entre otras totalmente absurdas, una leyenda que dice haber, oído e~
~lontberrey; sob~e que este nombre "representa al león de Judá, como símbolo
ue go ernaaor Luis de Carvajaf". 28
·

\e:;.~;.

~

, Una d~ las obras con mayor información sobre Luis de Carvajal y su
epoca es, Indudablemente, la Historia del Nuevo Reino de León d E
.
del Ho
d. d
.
, e ugeruo
Yºi e ita a por el Instituto Tecnológico Y de Estudi S
.
de Monterrey, en 9 _29
•
os upenores
1 72

22 pp.

327 y 344.
México, 1970.
24_ V el'azquez, op. cit., p. 61.
2' Ciudad Victoria, 1977, J, p. 98.
26 Siglo XXI, México, 1971 , 355 pp.
27
pp. 170-171.
28 lbíd., p. 355.
23

Imp. del Gobierno, Monterrey, 1991.
Ibíd., pp. 58 a 61.
.
17 Jbíd., p. 57.
1s México, 1944, pp. 38 y 39.
19 Editorial Patria, México, 1944.
20 Tomo I, pp. 40 y 41.
Capítulo XIII, p. 220. El Cronista Alonso de León en su Relación y discursos ...
21

15

16

menciona también este auto, ed. 1961, p. 54.

Voleo: ~~:t:;:~;::esl 9c;9n paginació~ corrida, 662 pp. Reeditada por Ediciones Al
mis
,
, en un so o volumen, de suerte que la paginación es la
ma, salvo la de romanos de la eiq,licación inicial: XIV-661 p.

�LAs CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

616

En el apartado 2, del capítulo III, el autor hace "un comentario, aunque
sea breve", de las capitulaciones. Expresa que Carvajal:
....pasó a Madrid y allí permaneció diez meses tratando el negocio que lo
había llevado. [y que] El 31 de mayo de 1579 firmó capitulación con la
30
corona, como gobernador y capitán general del Nuevo Reino de León.

En estas líneas se da la impresión de que esto sucedió en Madrid y no
en Aranjuez. Por otra parte, Carvajal actuó e~onces como particular y
no como gobernador, título que entonces no tema y que le fue otorgado
en ese mismo documento.
El autor no reproduce el texto y sólo analiza algunos de los capítulos
o cláusulas. En lo referente a la vastedad del territorio, lo califica de
"monstrnoso absurdo", basado "seguramente -dice- en los informes ama,ñados
dados por Carvajal". Pero ... y las mismas 200 leguas de latitud y 200 de
longitud que se dieron en la capitulación de Martín d~ Zavala en 1625,
·también se basaron en los informes amañados de Carva¡al?. Comparte la
~pinión de Roel en el sentido de que no fue de 200 leguas por lado, sino
200 leguas "la tierra adentro". Pero ¿qué quie~e ~ecir entonces: '_'co~ que no
exceda de 200 leguas de latitudy otras 200 de longitud?. Comenta as1m1smo el
capítulo referente a la gente que trajo Carvajal, deshaciendo la tesis de
Riva Palacio, sobre que fue sin información de limpieza de sangre.
Analiza también el capítulo 4 °, relativo a la fundación de poblaciones,
construcción de un fuerte, pacificación de los indios de Tampasquin Y
Tamotela, conducción de ganado, etc.31
Influido a todas luces por Primo Feliciano V elázquez, Carvajal no sale
muy bien librado de sus· juicios: "no fundó -dice- ni descu~rió nada nue~o.
Sus pretendidas fundaciones sólo fueron repuebles". Y el persona¡e queda, ba¡o
su enfoque, retratado al vivo, al describirlo como "hombre de fuertes
pasiones" y aplicarle los calificativos de "esclavista, arrebatado, rencoroso J con
32
delirio· de persecución y de grandeza_".
No hemos logrado consultar la obra: Las capitulaciones para los viajes de
descubrimiento y rescate. Su significado. Se trata de una compilación de 83
páginas, realizada por Demetri_o Ramos Pérez, publica~a po~ la Casa
Museo de Colón, de Valladolid, en 1981. Pero s1 el libro: Las
capitulaciones de Indias en el siglo XVI, de Milagros Was Mingo. Lo editó en

30 P·

111.

pp.112, 114 y 116.
32 p. 104. Los repite en la p. 127.

31

G17

LUIS DE CARVAJAL

1986, en 512 páginas, el Instituto de Cooperación Iberoamericana. La de
Carvajal se limita solo a las cláusulas, sin las cédulas complementarias.33
De las obras hasta aquí consultadas, se desprende que en ninguna ha
sido publicado el texto completo de la capitulación, con las cédulas
adicionales, ni las que Carvajal consiguió después de éstas.
Un solo libro, el titulado Exploradores en el septentrión novohispano, de Ma.
Luisa Rodríguez Sala, et al., señala que la concesión "se ratificó con cédulas
reales cada uno de sus apartados".34
La Capitulación en los Archivos
No hay duda de que en Monterrey fue conocido el texto del contrato
de Carvajal, desde los primeros años de la ciudad. Hemos dicho ya que
Alonso de León, quien escribía en 1649, da idea de que lo tuvo en sus
manos al expresar: " ... todo lo defJJás q1,e la capitulación refiere, a que me
remito". 35
El documento, aunque sólo en la cédula de 14 de junio de 1579,
mencionada por D e León en su crónica, fue aprovechado en 1644 por el
gobernador Martín de Zavala. Lo presentó en respuesta a la carta
requisitoria del gobernador de la Nueva Vizcaya, Luis de Valdés, en el
pleito jurisdiccional con aquella provincia. También fue presentado
entonces el auto de 18 de enero de 1582, por la Real Audiencia de
México, ordenando el cumplimiento de lo capitulado. La Audiencia,
presidida por el virrey conde de Coruña, lo_expidió a solicitud de Pedro
de Vega, apoderado de Carvajal.36
·
Que Alonso de León conoció estos documentos lo prueba también el
hecho de que califica a Diego de Montemayor, fundador de Monterrey
como "persona de calidad, brío, valor y suficiencia". Exactamente en estos
mismos términos lo considera Luis de Carvajal al nombrarlo teniente de

33.pp.477-481.

Tomó el texto del Archivo General de Indias, de Sevilla.
1ndiferente general 416, L. VII, folios 1-7.
.&gt;-1 UNAM, México, 1995, p. 114.
33 Véase la nota 2.
36 Docun1enlo del Parral. Ed. 1992 de Eugenio del Hoyo, pp. 59 a 65. El auto
mencionado también por el cronista, existía en Monterrey en certificación autorizada m
i\l~xico por Sebastián de Yelasco, escribano de Su Majestad, el 20 de mayo de ese
mismo año de 1582. Aparece también en el Docun1mto del Parral, 1bid.. pp. 15 a 18.

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

ISRAEL CAVAZOS GARZA

618

? 19

gobernador el 5 de abril de 1588, título que también figura en el
Documento del Parraf1 y del cual el cronista tomó esos conceptos.

ayuda" y la condición de que no cumpliendo Carvajal "no seamos obligados a
mandarguardar cosa alguna" (Aranjuez, postrero de mayo de 1579).4º

El continuador de la crónica de Alonso de León, Juan Bautista Chapa,
al referirse a sucesos de Coahuila en 1689, comenta que

Fin~ente copia de cloc~ de l~s cláusulas referentes a lo que Carvajal
se ~bligaba. _Todo ~n tesumoruo autorizado por Gaspar de Herrera,
eswbano de Su Ma1estad y receptor en la Real Audiencia· fecho en
México el 20 de octubre de 1580. La certificación a petición del Lic.
Salazar, fue hecha por Cristóbal Osario, en México, el 12 de noviembre
de 1585.

No desclice a la prosecución de la historia de este Nuevo Reino de
León, porque ... fue de esta jurisdicción desde el descubrimiento por
Carvajal .. .porque he visto el asiento de su capitulación j'&lt;Je ella sacaron la que
38
hizo Su Majestad con don Martín de Zavala en el año'de 625.

El hallazgo de la capitulación por Vito Alessio Robles, en 1938, fue de
suma importancia. La encontró en el Archivo General de la Nación,
Ramo Civil, Vol. 672, folios 253 al 261 vuelto. Se trata de un texto
probatorio incorporado a un pleito entre Francisco Barrón y Luis de
Carvajal "sobre la jurisdicción ... sobre el pueblo de Tamapache ". Comprendiendo
únicamente ocho fojas (253 a la 261 vuelto) resulta fácil deducir que no
contengan éstas el texto íntegro.
Gentilmente atendido, he visto en el Archivo General de la Nación el
documento y he obtenido copia. Analizándolo, encuentro que el
escribano de cámara de la Real Audiencia, Cristóbal Osario, dio fe de la
existencia en el voluminoso expediente del pleito con Barrón, de "un

traslado de una cédula de Su Majestad, firmada por mi el dicho escribano de cámara
y otros dos asientos que se hicieron con Luis de Carvajal". A petición del Lic.
Eugenio de Salazar, fiscal de la causa, el escribano Osario sacó
testimonio de otro, hecho por Alonso de Santillán, escribano de Su
Majestad, sobre que "sean de su gobernación [de Carvajal) los pueblos de

Tampasquin, Tanmotela, San Miguely los demás que están rebelados hasta el pueblo
de Xalpa y Sechu [sic por Sichu), con obligación de reducirlos dentro de ocho años;y
que el Virrry y audiencias de México y Guadalajara de la Nueva Galicia y el
goberna_dor de la Nueva Vizc'D'a, fe tengan por gobernador". (foledo, 14 de junio

_Dos referencias muy importantes se advierten en estos documentos.
Pnmera: que la~ :erti~caciones fueron hechas "de la cédula original que llevó
en su poder el capttan Luis de Caroajal de la Cueva, de c190 pedimento se sacó", el
12 de noviembre de 1580. Segunda que "a la espalda de la dicha cédula
original" estaba escrito un auto de don Lorenzo J uárez de Mendoza
conde de Coruña, virrey de la Nueva España y presidente de la ReaÍ
Audiencia, "el cual sacado a la letra dice en esta forma":
••- ha~iendo visto ~~ta cédula real de Su Majestad desta otra parte
conteruda, la obedec10 con la reverencia y acatamiento debido y mandó
se guar~e y c~mpla. lo. ~ue Su Majestad por ella manda y que las justicias
que tuvieren ¡unsd1cc1on en los dichos pueblos declarados en la dicha
cédula, le dejen la jurisdicción. El Conde de Coruña. Ante mí Joha(n) de
Cueva. Alonso de Santillán, escribano de Su Majestad. México, 11 de
octubre de 1580. 41

Esto destruye la tesis de que Carvajal eludió presentar la capitulación
.
42
a1vmey..
Aquí queda claro que en octubre de 1580 estaba en México y
que el vmey ordenaba su cumplimiento. Pero no sólo en 1580 fue
º?edecido el documento. Más tarde la Real Audiencia presidida por el
vmey conde de Co~ña, _renovó la orden. A solicitud de Pedro de Vega,
~p~derado de Carva¡al, vistas de nuevo las cédulas, dictó el auto de 1-S de
¡uruo de_1582, disponiendo que:

39

de 1679).

Sigue luego la certificación del título primero de la capitulación, que
comprende el nombramiento de gobernador con derecho a sucesión; el
señalamiento de las 200 leguas de territorio, etc., y del capítulo 11,
ofreciendo mandar cédula para que el virrey.y audiencia "os den todo javory

En lo que conforme a ello se incluye en su distrito, límites y jurisdicción
Yse la guardéis y cumpláis ... sin lepo11er embarazo af~u110... 43

Hasta aquí el texto existente en el Archivo General de la Nación. En
las. numerosas páginas de las fuentes de consulta de su Historia del Nuevo
Remo de León, Eugenio del Hoyo cita la capitulación en "otra copia antigua"
40

17

lbíd., p. 94.
38 Historia del Nuevo Reino de León, Monterrey, 1990, Capítulo XLI, p. 158. Está

pendiente un estudio comparativo de ambas capitulaciones.
39 Folios 254 y 254 vuelto.

Folios 255 vuelto a 257.
41 Folio 255 y 255 vuelto, del Ms.
42
Del Hoyo, Historia ...
43
Documento del Parral, Ed. Eugenio del Hoyo, 1992, p. 64.

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

ISRAEL CAVAZOS GARZA

620

(sin precisar qué tanto). Dice que se halla en el Archivo. Histórico ~e
Hacienda, en México, con la clasificación: Tesorerías, Lega10 1510, fo¡as
107-109. El hecho de que sean sólo tres fojas indica que se trata de un
44
fragmento y no de la capitulación compleca.
Queda aún la posibilidad de encontrar el texto completo de la
capitulación en algún archivo de nuestro país. O tal vez ~n alguna
colección particular o en alguna biblioteca de. los Estados U~d?_s. Del
original de Carvajal fueron sacados testimonios en 1580, a pet1c1on suya
y sabemos que se hicieron copias posteriores. Una y otros deben de
estar en alguna parte.
:Mientras tanto existe el original del contrato hecho con Felipe II, que
se encuentra en el Archivo General de Indias, de Sevilla. Consta de
veintisiete fojas escritas por ambas caras; esto es que son cincuenta )'
,

·

Y para que con mayor voluntad, ánimo y comodidad vuestra_ y _de la
gente que con vos fuere se pueda hacer y haga el dic_ho descubnm1ento,
población y pacificación y sustentaron en aquella oerra os hacemos Y
ofrecemos hacer las cosas siguientes.-16

o corresponde a este comentario expresar qué fue lo que se cumplió
o no se cumplió por cada una de las parces. Com·endría hacer el esrudio
relativo, sin apasionamientos.
Veamos, aunque de paso, algunos
ejemplos. Comprometido Carvajal en la cláusula 7 a construir un fuerte
en la boca del Pánuco, encontramos que es mencionado el fuerce en la
Descripción de la villa ... hecha en 1603 por el alcalde mayor Francisco
Marúnez.49 O bien lo de pacificar a los indios rebelados de Tamapache y
otros pueblos (a que se comprometió en la cláusula 8). Sobre esca
jornada se ve que logró someterlos en 1581, como lo comprobó por las

Diligendas relativas.c,c,
El Original de Sevilla

"_1~~-?-

Pero las "cédulas complementarias" en el original de Sevilla no son ni una
ni tres son veintie11atro. Es muy interesante observar que cada una de las1
seis p;imeras cédulas tiene al margen la anota~ión; Resev~ esta e" [cédula
original en 30 de junio de 79, y l~ firma de Luis de Carva¡al. Se puede

Del Hoyo. Historia, p. 530.
Véase nota 33.
-16 Original de Sevilla, fol. 45.
47 Edición de Eugenio del Hoyo, 1992, folios 15-18.
48 Historia, p. 557.

Invitado por don Alberto Fernández Ruiloba y por doña i\fárgara
Garza Sada, su esposa, imparú en su casa, en ~lomerrey, un curso de
historia enfocado a personajes del pasado regional. Al hablar de don
~farón de Zavala, me referí al Memorial que envió a España con Alonso
de León, en 1655. Subrayé la importancia de este desconocido y antiguo
documento, que he buscado por tantos años.
-Vaya usted a España a buscarlo; interrumpió con entusiasmo alguno
de los oyentes.

En el comentario al Documento del PaTTal se dice que incluye la
capitulación 'j sus complenientos"; esto es, que la prim~ra es de 31 de
y que el 14 de junio "que se venía dando, es _de una cedula _con,plementa~a •
En la Historia del Nmvo Reino de León, el m1smo autor CJtando el mismo
,J ¡
,rl, I
/
• 1148
Documento del PaTTal, alud e a "tres ceau,as
con.r1emen
anas
. .

45

advertir también cómo las recibe el 30 de junio, a un mes jusro de haber
sido otorgadas.

45

cuatro paginas.
_
En las cuatro primeras están asentados no los doce smo los_ trece
capítulos que establecen codo aquello a lo que Carvajal queda obligad?.
En los folios cuatro vuelto al siete frente, se hallan los doce puntos ~
ill!Q sin numerar, sobre lo que el rey ofrece a cambio. Antecede a estas
últimas cláusulas este párrafo:

44

-621

- ¿Y si allá tampoco lo encuentro? ~ije-No se preocupe, lo buscará en otra parte. Yo soy químico y si no
encuentro una fórmula insisto hasta encontrarla.
Aqud grupo selecto de "alumnos" ocasionales auspició el Yiaje.
~lerced a la amable intervención de nuestro amigo el destacado
historiador don j:.,uis 1 anrro García, autor de notables libros sobre el
noroeste de :\léxico, fuimos alojados en la Casa del ln\'estigador, en
Alfonso XII, 1 ° 12. Allí tu,,imos la ocasión de con\'ersar con un ilustre
alojado: don Antonio ~Iuro Orejón, anciano historiador cxcondiscípulo

4
~ Publicada en Domn1mtos inéditos dt Indias y reproducida por Joaquín ;\leade en J_,,,
H11astrca lnn1011!ipeca, 1977, T.l, p. 11 O.
;,, Dili¡,mcios t mfom1oció11 ... Archi\'O General de Indias, Patronato Real, Legajo 18.\
20 fojas.

�622

ISRAEL CAVAZOS GARZA

de don Silvio Zavala en sus estudios de historia en España en la década
del 930.
Lilia y yo hicimos el trayecto a pie todas las mañanas. La sala de
lectura, aunque ya conocida en estancias anteriores, nos pareció igual de
impresionante. Investigadores de todo el mundo, revisaban manuscritos
de épocas remotas.

lAS CAPITULACIONES DE

623

LUIS DE CARVAJAL

Es probable, también que al recibir la petición Felipe II haya asociado
el nombre de quien la suscribía, con el de su homónimo Luis de Carvajal
(1534-1607) notable pintor quién, en compañía de los más importantes
artistas de su tiempo, colaboraba entonces en la decoración de San
Lorenzo del Escorial.si
A lo que Carvajal se obligó

La búsqueda del Memoria/había sido iniciada'eJ: Madrid, en el Archivo

Histórico Militar; en la sección de manuscritos de la Biblioteca Nacional;
en la del Palacio Real y en otros repositorios documentales. El esfuerzo
había sido infructuoso. Tampoco en Sevilla fue posible encontrarlo, tras
una paciente y prolongada revisión de catálogos y de índices. Pero sí, en
cambio, tuvimos la fortuna de encontrar el texto completo de las
capitulaciones de Luis de Carvajal, conocidas hasta ahora sólo
parcialmente.
Un viejo empleado, algo gruñón, nos trajo un bulto de veinte o más
libros empastados en pergamino. Al ponerlo sobre nuestra mesa, con
algo de mal humor, desprendió una densa nube de polvo. Todos
contenían capitulaciones: las de Cristóbal Colón, Núnez de Balboa,
Magallanes, Vasco de Gama, etc. Allí estaba la de Carvajal, empastada
también en pergamino. Imposible disimular nuestra alegría.
Entre el original de Sevilla y el encontrado en México por Alessio
Robles en 1938 y reproducido por Roel en el mismo año, observamos
diferencias muy notorias. Este último comprende de los folios 253 al
261, esto es, que consta_de ocho fojas o de dieciséis páginas. El de
Sevilla está integrado por veintisiete folios que, escritos por ambas caras.
Dan cincuenta y cuatro fojas.
Otra variante: en el de Roel son doce las cláusulas que obligan a
Carvajal; en el original de Sevilla son trece. Roel sólo reproduce de lo
que el rey concede a cambio; en el original son doce numeradas, más una
sm numerar.
En el de Roel se reproduce una sola cédula, la del nombramiento de
gobernador; en el original de Sevilla son veinticuatro las cédulas.
No hay duda que al otorgamiento de las· capitulaciones antecedió una
petición de Carvajal, escrita. Así se deduce, al menos, de la expresión
inicial del contrato donde se lee: Por cuanto vos el capitán Luis de Caroajal de
la Cueva nos habéis hecho relación ... .Lamentablemente no ha sido
posible encontrarla.

Analizadas las trece cláusulas referentes a Carvajal, se advierte en casi
todas una obligación predominante: poblar. Así, se ve como Carvajal se
compromete a "hacer las poblaciones necesarias a la quietud de aquellas fronteras''
y a que el primer pueblo sea de cincuenta vecinos.s2
Específicamente se obliga también a poblar en los puertos que
hubiera en la costa, desde Tampico hasta la bahía de San José, límite con
la Florida. A poblar también "por la tietra adentro ... por el nortey el noreste",
hasta la Florida. Esto con el fin de establecer comunicación con el
Nuevo Reino de León, la Nueva España y la Nueva Galicia, y que ''dellas
puedan llevar los bastimentos, ganados,y otras cosas de que tengan necesidad".s3
Otro compromiso fue el de fundar otra villa entre el pueblo de
Tamaolipa J' los postreros de tierra de paz", para evitar las muertes y robos
tan frecuentes. Y otra villa "donde se pueda gozary coger la grana cochinilla" a
que aludió Carvajal cuando expresó haber hallado "ocho leguas de tierras de
t11nales".s4 Este hallazgo al parecer intrascendente, era entonces de suma
importancia por cuanto a que la grana producida por la cochinilla que se
criaba en los nopales, era un tinte de. gran estima y muy usado por los
aztecas y en España en la industria textil.ss
Para la población de estos lugares y en general del Nuevo Reino de
León, uno de los compromisos consistió en "llevar a rwestra costa cien
hombres,. los sesenta dellos labradores, casados, con sus ,m!)eres e hijos y los demás
soldados J oficiales". Para convocarlos, debería de hacerlo "sin tocar caja ni
enarbolar bandera", sino alistándolos para que estuviese en Sevilla al tiempo
de embarcar.56 Se comprometió también a meter ganado mayor y menor

·
;¡ Felipe ll. U11 mo11arca de su ipoca. U11 príncipe del R1'11aci111iento. ;\ladrid, 1988 (citado
el pintor varias veces en el índice onomástico).
51
Cláusula 1.
53
Cláusulas 3 y 4.
;.i Cláusulas S v 6.
~; Véase Cochinilla, en E11ciclopedia de Aféxico, 1977, t. 2.
J6 Cláusula 9.

�624

ISRAEL CAVAZOS GARZA

LAs CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

"para el sustento y cría de los vecinos".57 En todo estaría obligado a observar
lo dispuesto en las Ordenanzas de poblaciones nuevas, dadas en Segovia
1573.58
Para seguridad del puerto de Tampico se comprometió a construir un
fuerte en la boca del río Pánuco, a fin de contrarrestar los posibles
· 59
ataques de 1os corsarios.
Otra obligación contraída fue la de que, en' el término de ocho años,
volvería "a traer de paz" a los naturales de los pueblos de Tampasquin,
Tamotela y San Miguel, y los demás hasta los de Jalpa y Sichu. Estos
pueblos situados en las cercanías de la villa de Valles, habían sido
cristianos, pero, desde hacía cinco años, apostataron, sin que las fuerzas
enviadas por el virrey hubiesen logrado someterlos.60
Carvajal quedó obligado también a tener descubiertas en cinco años
doscientas leguas "fa tie"a adentro". En estos descubrimientos habría de
procurar que los naturales "vengan de paz al conocimiento de nuestra santa je

católicay a nuestra obediencia".61
La cláusula 12, penúltima del contrato, le compr9metió a que,
llegando a la Nueva España, pagaría una fianza de ocho mil ducados, a
satisfacción del virrey y de la Real Audiencia. Con este pago se
garantizaría el cumplimiento de lo capitulado. En caso contrario,
quedaría esa cantidad "para nuestra cámaray fisco".

Además "antes de comenZflr la dicha población" debería presentar estos
documentos al virrey, a quien el rey imponía una orden que podría echar
por tierra todo lo convenido. El monarca mandaba al virrey que
... en lo que no tuviere inconverúente os ordeno que lo ejecutéis, y en lo
que le tuviere le suspenda hasta nos dar aviso con su parecer para que
visto mandemos proveer lo que a nuestro servicio convenga.62

Lo que el Rey ofreció a cambio
Aceptados por Carvajal los capítulos o cláusulas a que se obligaba,
siguieron las que establecían lo que el rey daría a cambio. Las
antecedieron estas expresiones:

Y para que con más voluntad árúmo y comodidad vuestra y de la gente
que con vos fuere se pueda hacer y haga el dicho descubrimiento
población y pacificación y sustentaros en aquella tierra os hacemos y
ofrecemos de hacer merced de las cosas siguientes

En primer término varios títulos y nombramientos. El rey ha
mandado darle uno muy importante, el de gobernador y capitán general
''de las provincias y tie"as", cuya vasta extensión es señalada y habría de
serle ratificada. Precisados algunos límites se puntualiza: " ... y de allí
hacia el norte lo que esrá por descubrir de una mar a otra con que no
exceda de ducientas leguas de latitud y otras ducientas. Leguas de
longitud que se llame a intitule el Nuevo Reino de León... Esta
primera cláusula podría ser considerada como el ''acta de bautizo" de lo
que ahora el Estado de Nuevo León. El cargo le fue dado con carácter
vitalicio y con derecho a sucesión. El salario de dos mil pesos ''de Jmtos
de la tie"a" que, de no haberlos, la corona no estaría obligada "a mandar
pagar cosa alguna". Otro de los cargos dados a Carvajal, fue el de alguacil
mayor del Nuevo Reyno, también vitalicio y con derecho a sucesión; y
otro más el de alcaldía o tenencia de la casa fuerte, "con salario rompetente"
en igual forma que el de gobernador. 63
En cuanto a mercedes, le facultó el rey para tomar para sí dos
repartimientos de indios, de acuerdo a la Ley de Sucesión, esto es, por
dos vidas; y ordenaría al virrey le fuese dado un sitio de estancia en la
boca del río Pánuco, para el ganado que llevaría.64
Además de esos títulos y mercede.s el rey otorgó a Carvajal diversas
facultades, tales como la de encomendar indios entre los pobladores
beneméritos; y la "ponery quitar alguaciles" en las poblaciones fundadas. 65
Le es concedida licencia para llevar cuarenta esclavos negros, exentos
de pagC? de derechos, "para el servicio de vuestra persona y casa". Licencia
además, para que durante seis años salga cada año hacia la Nueva España
"con las cosas necesarias para fa gente". Y licencia para que de los pueblos
cercanos a la boca del río Pánuco, acudan a trabajar en la construcción
de la casa fuerte. 66

57

Cláusula 10.
11 . ·
7.
GO Cláusula 8.
61 Cláusula 2.
62 Cláusula 13.

58 Cláusula
59 Cláusula

63

Cláusulas 1, 4 y 8.
Cláusulas 2 y 7.
65
Cláusulas 3 y 4.
66
Cláusulas , y 9.
6-1

6

�l..AS CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

626

Finalmente le hace el rey varias mercedes especiales, tales como pagar
sólo el doceavo en lugar del quinto, sobre el oro, la plata y demás que se
produjeren. La de ordenar que le sean brindados "todo elfavorJ ayuda que
necesitare"; y disponer que sean de su gobernación los pueblos revelados,
67
cercanos a la villa de Valles.
Al final, en la cláusula 13 (sin numerar) el rey ofrece tener en
consideración sus servicios, para premiarlos ~acuerdo a la calidad de
éstos, asegurándoselo ''por nuestra fe y palabra real"; pero advirtiendo que
... si vos no cumpliéredes lo que, como dicho es, tenéis ofrecido, no
seamos obligados a os mandar guardar cosa algun~ de lo susodicho,
antes os mandaremos castigar y que se proceda con vos como contra
persona que no guarda y cumple los mandamientos de su rey y señor
natural. .. 68

Títulos y Cargos
Las 26 cláusulas de la capitulación, 13 por cada una de las partes,
quedaron estipuladas. La corona procedió entonces a expedir las reales
cédulas que ratificaron, algunas, lo convenido, y otras que ordenarían al
virrey, y demás autoridades su intervención para su cumplimiento.
En el expediente original, el de Sevilla, figuran 24 cédulas. No
aparecen en el orden de las cláusulas. En este estudio las hemos
numerado para su más fácil localización.
En relación a la cláusula número 1, de lo ofrecido por el rey, en el
sentido de que mandaría .dar a Carvajal el título de gobernador, está la
cédula del nombramiento. Pero no figura en primer lugar sino
intercalada en el expediente y que la h~mos señalado con el número S. Se
trata del título de gobernador y capitán general "por vues!ra vida y la de_~,,
hijo': ~eredero o sucesor vuestro". En este documento se raufica la extens1on
del territorio.
... de las provincias y tierras que hay desde el p~erto de Tampico y r(º. de
Pánuco y en las minas de Mazapil hasta los lírrutes de la Nueva Galic1a )'
Nueva Vizcaya y de alli hacia el norte lo que está por descubrir de una
mar a otra con que no excedá de ducientas leguas de latitud y otras
ducientas de longitud. •

Y en el mismo titulo se ratifica ''que se llame e intitule el Nuevo Reino de
úón". Recorde_mo~ _que el _historiador Alejandro Prieto da la paternidad
d~ esta d~nom:nac10? al v1rr~¡ conde de Monterrey, ignorando que fue
virrey varios anos mas tarde; entre tanto que Seymour B. Liebman da
al nombre de Nuevo León un origen judío, al afirmar que "representa al
león de Judá, como símbolo delg1Jbemador Carvajal".1º
Consideramos que si por nostalgia o por lo que fuera se repetían acá
los ~o~bres como Nueva España, Nueva Galicia, Nueva Vizcaya, etc.,
es logico que se tratara de reproducir el antiguo Reino de León de
España, e~ un Nuevo _Reino de León. Por otra parte, algo signifi~aba
para Carva1al aquel anaguo reino. Había pasado allí su adolescencia en
Benavente y en la ciudad de León, capital de aquel reino peninsular. y
habría más tarde de imponer ese mismo nombre a la ciudad de León
primitivo nombre de Cerralvo.
'
En el nombramiento le fue dada facultad de administrar justicia "así en
lo civil como en lo criminal... tomary recibir cualesquierpesquisas e informaciones ... "
entregar_ a los oficiales las penas . y condenaciones que aplicare
"perteneczentes a nuestra cámara y fisco", y de desterrar sólo por "muy gran
causa".
Como salario le fueron señalados a él y a su sucesor dos mil pesos que
le serian pagados por "los oficiales de nuestra hacienda" de los productos de
su gobernación, y no habiendo rentas ni provechos en ellas no seamos obligados a
vos mandar pagar cosa alguna".
. Si en el título fue ratificada la vasta jurisdicción, por medio de otra
cedula (la_ No. 6) le fué ampliada incorporándole los pueblos de
Ta'.11pasqwn, Tamotela y San Miguel cercanos a la villa de Valles, y desde
al/~ los demás que están rebelados hasta elpueblo de Jalpa y Sichu". El historiador
Pnmo Feliciano V elázquez dice -aunque no reproduce el documentoque en 15~3 ~arvajal, según Primo Feliciano V elázquez, consiguió que la
Real Aud1~nc1a dictara auto para que la villa de Valles perteneciera al
N~evo Remo de León, aunque sólo fue temporalmente "porque m11chos
vecinos apelaron".11
. Con otra real cédula Qa Nº 14) el rey dio a Carvajal el título de alguacil
mayor del Nuevo Reino de León, que le había ofrecido en la cláusula 4.
Y se lo dio con carácter de vitalicio y con derecho a sucesión, con "todas
69

Ver nota 4.
Ver nota 8.
71
Ver nota 24.

70

67

Cláusulas 1O, 11 }' 12.
13 (sin número).

68 Cláusula

627

LUIS DE CARVAJAL

�ISRAEL CAVAZOS GARZA

LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

las honras, gracias, mercedes, franquezas, libertades, exenciones, preeminencias e
inmunidades ... que por razón del dicho oficio debéis tener".

Por otra real cédula Qa Nº 2) ordenó el rey "a las justicias de es reinos"
(de España) favorecer a Carvajal para "llevar} recoger a estos cien pobladores

628

De acuerdo con lo ofrecido en la cláusula 8, y por medio de otra real
cédula Qa Nº 20) le fue dado un cargo más, el de alcalde y tenedor de la
casa fuerte de la boca del río Pánuco. Se le dio por dos vidas, con
promesa de señalarle salario "en los frutos de la tierra" al ser construido el

~m.

.

Los Pobladores
El capítulo o cláusula Nº 9 referente a los pobladores, fue ratificado
con una real cédula Oa Nº 1). Se trata de un documento de singular
importancia, por cuanto a que está dirigido a los oficiales de la Cas·a de
Contratación, de Sevilla para que
Dejéis volver a la Nueva España al capitán Luis de Carvajal de la Cueva
y que pueda llevar cien hombres los sesenta dellos labradores casados
con sus mujeres e hijos y los demás soldados y oficiales

Esta autorización ha suscitado discrepancia entre algunos
historiadores. Vicente Riva Palacio asienta que los pobladores ''saldrían

de Espana sin necesidad de cumplir con el requisito .. . de probar que eran cristianos
72
· viejos y no de linaje de judíos o moros recién convertidos". Eugenio del Hoyo,
entre tanto, considera a Riva Palacio "creador de un espejismo histórico" y,
basado en el capítulo 9 de la capitulación, censura a Carvajal por no
haber cumplido ese requisito y eludiera las investigaciones de limpieza de
sangre y que al declarar en su proceso en abril de 1589 dijera la falsedad
13
de que "el rey mandó por su cédula que pasasen sin información".
Ni Carvajal ni Riva Palacio mintieron. Lo cierto es que en la real
cédula Qa Nº 1) (que el maestro del Hoyo no conoci.ó) claramente se
expresa: 'yo vos mando que [los] dejéis volver. .. sin pedir a ninguno de todos ellos

infom1ación alguna.

·

Aunque también es cierto que se encarga de Carvajal "tenga mttcho

cuidado de que sean personas limpiasl no de los prohibidos a pasar aquellas partes".

629

hasta el puerto de San Lucar de Barrameda, donde hahrian de ser embarcados".-4
Una cédula más Qa Nº 3) ordenó a la casa de Contratación y a los
oficiales de Hacienda "de las demás nuestras Indias", permitir la salida de
otro grupo, no considerado entonces como humano, sino en calidad de
piezas. ''Para seroicio de" vuestra persona y casa y para la labor y beneficio
de las minas se autorizó a Carvajal a llevar cuarenta esclavos negros "la
tercia parte hembras", exentos de todo pago de derechos. Fue advertido de
que, de no llevarlos al Nuevo Reino de León y venderlos o cambiarlos en
otra parte, sería cobrado el impuesto correspondiente.

Licencias
Además de los nombramientos y de las mercedes relativas al paso de
pobladores al nuevo descubrimiento, hizo el rey otras concesiones. En
el capítulo 6 ofreció dar licencia para que por seis años saliera de España
cada año un navío con lo necesario para los pobladores. Por medio de
una real cédula Qa Nº 4) ratificó lo prometido. El navío saldría "en
conseroa de cada una de las flotas" 9ue salieran a la Nueva España. Llevaría
"bastimentos, amias, provisión y las de!Jlás cosas necesarias"; todo libre de
derechos de almojarifazgo. Pero no debería de salir sin ser visitado por
los oficiales de la Casa de Contratación, "para que no vq;•a11 ningunos

pasajeros ni otras cosas".
En referencia a la construcción de una casa fuerte en la boca del
Pánuco, el rey expidió otra real cédula Qa Nº 1O). Por medio de ésta
ordenó al virrey Enríquez hiciera dar a Carvajal "indios de los pueblos
comarcanos'' para trabajar en aquella obra. Pero dispuso que "no se /lez·en por
fuerza_- ... se les haga buen tratamiento J' se les pague sus joma/es''. Ordenó
también que la asistencia a la construcción fuese de manera "que no hagan
falta a sus casas, labranzasJ' sementerasJ' en lugar de los que sef11eren vayan otros".
Carvajal había solicitado llevar al Nuevo Reino de León otros indios

"de los pueblos principales de la Nttel'a Espa11a", para que a su ejemplo los de
~cá _se convirtieran. Prudentemente el rey expidió una cédula Qa Nº 12)
al virrey para que "provea lo que co11venga ".

a través de los siglos, T. II, p. 445.
Historia del N11evo Reino de León, pp. 112 y 113.

72 México
73

4

La Relació11 de las personas queJ'º L11is de Camval de la C11e/'a nolllhro para llel'ar pam . ..
el 0. 11e1•0 Rtmo de León... (1580), fue publicada en A ctas, Nº 1, jul. -gept., 1977. Serie
Documentos, 1. 12 pp.
, -

�LAs CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

630

Sobre Descubrimiento y Pacificación
Son varias las reales cédulas que podrían ser agrupadas bajo el rubro
de descubrimiento y pacificación. En una (la Nº 8) se consulta al virrey
Martín Enríquez acerca de lo que se podría gratificar a Carvajal, por
hacer las poblaciones que propone entre la Nueva Galicia, México y
Pánuco, a fin de pacificar acabando con los sal~ores.

631

LUIS DE CARVAJAL

Con
1:,
.d otra real cédula (la Nº 13) rue
rau.fitead o el capítulo 10 d 10
ofrec1 o por el, rey, en relación a pagar sól0 e1120 en 1ugar del 5º d 1e
.
, que acá se produ¡·esen. E ste mismo
punto
d e· oro,
1a p1ata, y demas
real cedula mas (la Nº 18) ' por medí0 de 1a cua1 ordeno, al vi~ro
r u¡o una
J
hacer las marcasy punzones y entregarlos a Carva¡a
. 1para marcar los
r ey
manuar
metales.
Facultades

Otra de las cédulas (la Nº 9) está dirigida fil virrey de la Nueva
España, a las Reales Audiencias de México y de Guadalajara y al
gobernador de la Nueva Vizcaya, ordenándoles dar a Carvajal "el favor y
ayuda que os pidiere y hubiere menester para la dicha población, descubrimiento y
pacificación". Disponiendo, además, que. no le pongan impedimento
alguno y que "le hagáis dar los ganados, bastimentosy las demás cosas necesarias, a

. ~ , que puede ser considerado como orí e
div1s1on política de Nuevo León
~ n Y antecedente de la
Qa Nº 15) C
ºal f f
, aparece consignado en una real cédula
· arva¡ ue acuitado por este do
. . .
nuevo descubrimiento "en di ti t
. .
cumento para d1v1d1r el
. d
.,
s nos, co,reg1mzentos y alcaldías mavores" F
autonza o tamb1en para ''proveer ¡, d' h
.
Y
•
ue
qyudarán"; así como para confirma/( zclosldoficzos en las fersonas que así os
. os a ca es que se eligieren.

j ustosy moderados precios".
Por medio de otra real cédula (la Nº 19) le es dado poder a Carvajal
para "compelery apremiar" a los pobladores a que perseveren en los lugares
donde se hubieren asentado; y a los que se ausentaren ''podáis y enviéis
aprehender" y para que, por medio de cartas requisitorias .. : "sean enviados a

otra "dar
real cédula (la
paraPoroder
. .Nº 16) le fu e otorgada comisión y facultad
t
herido;para mo/ino"?e ::::: :;:ª:~/%:es, eS ancias-!. caballe~as _de tierra, y
tercero" Todo fi d
Z;
,
que sea per;utcto de los mdtos ni de otro
ª n e que los pobladores pued an "perpetuarse en aqueffa
tie"a".·

donde vos estuviéredes".
Carvajal debería ceñirse en todo a las más recientes disposiciones
sobre descubrimientos y poblaciones. Fue por .ello que le fue dada una
real cédula 0a Nº 22) a la que le ftie anexada copia de las ordenanzas
sobre la materia, dadas en el Bosque de Segovia el 13 de julio de 1573.

En una cédula más (la Nº 17) el re le f
tengan cuenta de la cobran?11y b
~ J a1culto, para ''nombrar oficiales. que
'\." uen recauao ae ,a haciend
entre tanto que por nos se provf!Yeren".
a que nos perteneciere...

Mercedes
Otras reales cédulas tienen el carácter de mercedes, aunque en
realidad los títulos, licencias, facultades, etc., eran consideradas como
tales. 'Estas específicamente lo_fueron.
·
De acuerdo con la cláusula 2, de lo que el rey habría de dar a cambio,
fue confirmada a Carvajal con una cédula 0a Nº 7) la merced de señalar
para sí "hasta dos repartimientos de indios, por dos vidas, conforme a la ~ de

5ucesión ".
·
En relación al capítulo 1O que obligaba ·a Carvajal a traer ganado
mayor y menor, el rey expidió ótra cédula (la Nº 11) . . Por medio de ésta,
ordenaba al virrey Enríquez ·señalarle un sitio de estancia "en la boca del
río ... donde ·habría de arrancar la población".

Finalmente, por otra real cédula (1 Nº 21) f
3, de lo ofrecido or el
ª
ue confirmado el capítulo
de la dicha provin/a
trey.1 Esto es, ~a facultad "para encomendar los indios
· · · en re ,as personas que
h b·
•
demás pobladores beneme'..;, .
nos u ,eren servido ... y entre los
,'d
.,os para
que gocen de /osfinitosY In·vufos.•• confom1e a la
/;ey de sucesio'n" Ad
"J
·
veru o ue que
¡ ,,, · ·
'1'
"los pueblosprinrit, i fi
en e rti,arttmzento no hqya exceso" y de que
..ra,es, uerzas, cabecerasy p11ert. d
h J
nos incorporados a nuestra real corona".
as e mar an ue que dar para que
Creación de un Obispado
~na cédula penúltima (la Nº 23) no
.
.
la historia eclesiástica d 1
s parece de suma importancia para
e noreste Carva¡· al pla t , ¡
h b.
.
n eo a a corona española
en el Nuevo Rein~
~ l~e un pre~ado en la provincia de Pánuco y
on. rgumento para ello que

¡a conveniencia d

J:~

la dicha provincia
· · de Pánuco está d d
espiritual al arzobi d d
.
a a por cercana en el gobierno
pueblos a setenta sfeªgu~ : e~a c'.u~ad ~de Mé_xico] y por estar los dichos
s e a } e tierras asperas y temple diferente

�LAs CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

632

nunca prelado alguno los ha visitado por su persona ni se ha
administrado el sacramento de la confirmación a españoles ni indios y así
han muerto gran número de ellos sin el dicho sacramento .. . y asimismo
para que en lo que se des~ubriere y poblare en el dicho Nuevo Reino de
León que está junto a ella se puede proveer en lo espiritual como
convenga. Expuso por ello la conveniencia de que hubiere un prelado
"que rigiere y gobernase en lo espiritual el dicho Nuevo Reino de León y
la dicha provincia de Pánuco y serranía de Mestitlán desde Tamiagua a
Jilotepeque".

""

El rey por medio de esta real cédula mandó al virrey "que en la primera

ocasión nos enviéis relación particular dello dirigida al dicho nuestro Consejo para que
en él vista se provea lo que convenga.

633

LUIS DE CARVAJAL

Que otra cédula, la relativa a la posible creación de un obispado en la
provincia de Pánuco y el Nuevo Reino de León, fue firmada en San
Lorenzo, el 6 de julio. Y que la agregada al final cuatro años después,
está fechada en Madrid el 19 de abril de 1583.
Otra observación importante es la de que, seis de las reales cédulas
(de la número uno a la seis) tienen al margen esta anotación
Resceví esta, cª [cédula]

original en 30
de junio de 1579
[y, firmado]
Luis de carvajal

Documentos Finales
La número 5 dice Resfivi este título [el de gobernador].
Casi al final del expediente de las capitulaciones hay una nota de ocho
líneas, sobre haber sido expedida real cédula (cuyo texto no se incluye).
Se autorizó en ella a Diego de Villalobos para llevar al Nuevo Reino de
León
. . .dos arneses dobles, dos montantes, dos alabardas, dos rodelas, dos
arcabuces, seis espadas, dos cotas, un casco y unos zaragüelles de malla.
(La nota está fechada en Madrid el 2 de julio de 1579)

Agregada al expediente de las Capitulaciones, hay una real cédula Qa

Nº 24) dada cuatro años después. Está dirigida al virrey, conde de
Coruña. Le dice el rey que ''por cartas de Luis de Carvajal... y por relación de
otras personas" tiene noticia de "cómo está entendiendo en la dicha población.. . )'
lo va prosiguiendo con diligencia y cuidado de que habemos tenido contentaf!lien/o.
Por ello manday encarg,a le dé "todo elfavory qyuda que conviniere".
Observaciones
En· las reales cédulas hasta aquí comentadas es posible advertir lo
siguiente.
Que, casi en su totalidad, fueron dadas en Toledo el 14 de junio de

1579.
Que cinco de éstas, de la número 15 a la 19, fueron firmadas siete días
después, el 21 de junio, en N~valcarnero, población_que se halla en e~
camino a Badajoi, a Portugal, y que se ufana de haber sido celebrada alli
l'a boda de Felipe IV con doña Mariana de Austria.

Es de notarse también el hecho de que estos documentos le fueran
expedidos a Luis de Carvajal, como se expresa al principio de la cédula

Nº 4 ''por la satisfacción que tenemos de vos... y lo que nos habéis servido y deseo
que tenéis de lo continuar".
Tal es el contenido del expediente, encuadernado en pergamino, de la
capitulación o contrato entre el rey Felipe II y Luis de Carvajal, que diera
ongen al actual Estado de Nuevo León.

�LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY
(1596-1626)

Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística.

En la nómina de primeros vecinos de Monterrey que presentamos, se
menciona a 82 pobladores que llegaron al Nuevo Reino de León en las
tres décadas que abarcan, desde la fundación de la ciudad en 1596 hasta
el arribo del gobernador Marón de Zavala en 1626. No vamos a
referirnos al fundador de Monterrey ni a su hijo homónimo, ni a otros
destacados pobladores como Diego Rodríguez, Juan Pérez de los Ríos,
Lucas García, Pedro Velada, Alonso D íez de Camuño, Diego Díaz de
Berlanga, etc., porque los historiadores Israel Cavazos y Eugenio del
Hoyo lo han hecho en sus obras, apo~tando valiosos datos.
El grupo de los primeros vecinos, a partir de 1596, era muy pequeño,
pero, con los años, su número fue aumentando. D e algunos sólo
tenemos una breve referencia. De otros se conocen más noticias.
Hay· pobladores de los que casi nada se sabe, siendo probable que no
hayan dejado descendencia. Otros, seguramente, abandonaron la
población y, quizás, se radicaron en otras partes. Sin embargo, algunos
fueron genearcas o fundadores de sus linajes en estas tierras y sus
apellidos perduran hasta nuestros días.

I
El cronista Alonso de León afirma que, en 1596, Diego de
Montemayor fundó la Cuidad de Nuestra Señora de Monterrey con "doce
companeros, ... amigos suyo/', quienes ya habían estado en el Nuevo Reino

�LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

636

( 1596-1 626)

de León. Y añade que trajeron "sus mu;eres, hijos y ganados" (Relación,
discurso segundo, capítulo X).
El cronista no menciona. los nombres de los vecinos fundadores de
Monterrey. Sólo cita a los seis que Montemayor eligió, el mismo día de la
fundación, para integrar el primer cabildo de la ciudad: Alonso de
Barreda y Pedró Iñigo, alcaldes ordinarios; Juan Pérez de los Ríos, Diego
Díaz de Berlanga y Diego Maldonado, regidor'e~ Diego de Montemayor
el Mozo procurador general y el citado Diego Díaz de Berlanga,
escribano.
El historiador Israel Cavazos Garza enumera, como primeros vecinos
de Monterrey, a los siguientes trece pobladores, de quienes da
importantes datos: Diego de Montemayor y su hijo Diego_ de
Montemayor el Mozo, Juan López, Pedro de Iñigo, Juan Pérez de los
Ríos, Cristóbal Pérez, Domingo Manuel, Diego Maldonado, Lucas
García, Alonso de Barreda, Martín de Solís, el escribano Diego Díaz de
1
Berlanga y el capitán Diego Rodríguez •
Luego añade otros diecinueve, que llegan después de la fundación de
Monterrey: Manuel de Mederos, el escribano Pedro Velada, Diego de
Huelva, Martín Jiménez, Marcos Ortiz, el escribano Rodrigo Flores
. Carvallo, Alonso López de Baena, Pedro Camacho, los hermanos José y
Mateo Tenorio, Juan Pérez de Lerma, Diego de Villarreal, los hermanos
Marcos y Bernabé González Hidalgo, Pablo Sánchez, Domingo de
Morales, José de Treviño, los hermanos Blas y Pedro de la Garza.
Una década después . de la fundación de Monterrey, dos de los
primeros pobladores son muertos por los indios: Pedro de Iñigo y
Domingo Manuel. Pedro de Iñigo _actuó como alcalde ordinario de
segundo voto en el primer cabildo de Monterrey, en 1596, y Domingo
Manuel fue uno de los testigos que firmaron el acta de· fundación de la
ciudad.
El cronista Alonso de León, en su Relación (discurso segundo, capítulo
X) se refiere a ambas muertes. Afirma que, después de la expedición de
castigo contra los indios quamoquanes, que habían dado muerte a fray
Martín de Altamira en .Coahuila, Pedro de Iñigo fue asesinado en su
hacienda, ubicada "abaj.o" de la de Santa Catalina, situada ésta en el actual
municipio de Saota Catarina (Nuevo León). Y añade: "los indios le mataron

Jin causa ... "
1

"Los primeros vecinos de la Ciudad de Monterrey", en el almanaque Pmúió11 .1

Seguridad de Monterrey, año 1964, pp. 535-540.

El "castigo" contra los quamoquanes se llevó a cabo a fines de 1607.
Las tierras de Iñigo se despoblaron. Poco después, el gobernador Zavala
concedió una nueva merced de dichas tierras al antiguo poblador Pedro
Cam~cho pero, a fines del siglo XVII, otra vez fueron despobladas. La
propiedad se nombra Hacienda Vieja o de San Antonio. Ahí se fundó en
1874, la fábrica de hilados y tejidos La Leona, en el ahora municipi; de
Garza García.
, El me~::onado c~onista Alonso d:__León también afirma que, "algunos
dtas despuu del asesmato de Pedro !rugo, fue muerto Domingo Manuel
en su hacienda. Y añade "allí le mataron lastimosamente sus indios ... " La
propiedad de Doming? -~anuel era la estancia de Santo Domingo y
estuvo en el actual muruc1p10 de San Nicolás de los Garza (Nuevo León).
La incipiente población sufrió otras muertes. Antes de mayo de 1605
había fallecido el escribano Diego Díaz de Berlanga. El deceso de Diego
de Monte~ayor, f~~dador de Monterrey, ocurrió a principios de 1611 y
el de su h110 homorumo el mismo año. Para el colmo de males en 1611
una inundación destruyó la traza primitiva de Monterrey.
'
11

Frecuen_temente se ha mencionado a "los conquistadores españoles" del
Nu~vo Remo de León. Sin embargo, hasta ahora no se sabe dónde
nac1er?n la mayor parte de los primeros conquistadores y pobladores de
estas tierras.
El lugar de origen de Diego Montemayor, fundador de Monterrev no
se con_~ce. Su hijo Diego de Montemayor el Mozo, que tan impor~;nte
~ctuac1on tuvo _en los primeros años de vida de esta ciudad, "fue
zndudablemente, cnollo de la Nueva España", afirma el historiador Israel
Cavazos. Por su parte, el historiador Eugenio del Horn dice que nació
"f. /
,
ª VCZJ. en ,aI zona minera zacatecana por la década de los cinmentas"
del siglo'
XVI.

el Sab~mos que_ s~ete de los más antiguos pobladores fueron españoles:
es~nbano Rodngo Flores Carvallo declaró en su testamento que era
astunano de Cangas de Tineo. Bernabé de las Casas nació en la isla de
)'enerife, en las Canarias. Marcos Alonso Garza en la viUa de Lepe en
H~elva. Rodrigo de Aldana era de Azuaga en Extremadura. Francisco
Bae~ ~~ Benavides del Valle de la OratoYa, en la isla de Tenerife, del
archip1elago de las Canarias. Pedro Botella de Morales había nacido en la
villa de Valverde, en Extremadura y Pablo Sánchez nació en Alba de
Tormes, Salamanca.

�638

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Se ha considerado que entre estos pobladores debió haber numerosos
portugueses, aunque no esté probado docume~talmente. Manuel de
Mederos dijo ser originario de la isla de San Miguel, en las ~ores. A
Domingo de Morales se le ·considera portugués porque decla~o que ~~s
padres eran naturales de Lisboa. Suponemos que Ju~n de Fana tambien
era portugués pues él así firmaba, aun~u: los es~,nbanos lo nombran
. Juan de Farías. Juan Pérez de Lerma qwzas ~bien lo_era, ya que, en
una petición que hizo a fines de 1611, apareGen vanas palabr~s del
idioma lusitano. Y en otra solicitud, de Juan Pérez de los Ríos, a
principios de 1612, se asentaron varios portuguesismos.
También hubo criollos que fueron destacados pobladores.
Mencionaremos a José de Treviño, bautizado en la catedral de Méxi~o. e~
1565. Así como sus sobrinos Blas de la Garza, nacido en Mapmu
(Durango), y sus hermanos Pedro, Francisco, Alonso y J,o~é, éste
originario de la villa de Guadiana, ahora ciudad de Durango (Mexico).
Entre los primeros vecinos de Monterrey hubo elementos nativos, de
los que cabría destacar a Diego Mald?nado, segura1:1ente tl~xcalt~c~,
quien figuró en el primer cabildo de la ciudad, y a Ma~tln de ~olís, q~izas
mestizo O mulato. La creación de México no se hubiera realizado sm la
colaboración indígena. Así aconteció en el Nu~v? ~eino de León. A
· fines de 1610 Simón Agustín, indio principal y ongman~ ~e Tlaxomulco,
presenta su asiento de vecindad en Monterrey y s?licita tierras para
sembrar trigo y maíz, comprometiéndose a traer mdios para fundar un
pueblo.

Podría suponerse, debido a sus nombres y ape~dos, qu: Juan López Y
su esposa Magdalena de Avila ~ran español~s. o rnollos._Lopez afirma en
su te!¡tamento que nació en la cmdad de Mexico y que fueron s~s pad~es
Pedro López y Cecilia López. Por su parte, Magdalena de Avila, q~en
adoptó el apellido materno, fue hija legítima de Martín de Solís Y
Francisca de Avila. Sin embargo, Magdalena debió ser mulata, ya que_ fu~
hermana de Diego, Juan y Seba~tián de Solís, a quienes la "Vista de o¡os
descripción de Monterrey de 1626 los menciona como mulatos.
0
Por otra parte, en Ía misma ''Vista de ojos" se dice que Berna~é
López, hijo de Juan López y Magdalena de Avila, era·mulato, lo que ha~:
.suponer qµe su padre era español y su madre negr_a. Aunque, c~mo }
vimos, López afirmó en su testamento haber nacido en la capital de1
Virreinato.

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

( 1596-1 626)

Desconocemos el lugar de origen de Martín de Salís y Francisca de
Avila. Podríamos creer que también ellos fueron españoles o criollos,
pero hemos dicho que sus hijos Diego, Juan y Sebastián de Salís
aparecen en la descripción de Monterrey de 1626 como mulatos. Según
esto, Martín de Solís fue español y Francisca de Avila negra. Sin
embargo, el hecho de que Martín de Solís fuera "nahuatlato" o intérprete
de la lengua náhuatl, supondría que era indio o mestizo.
Diego Maldonado suponemos que fue tlaxcalteca porque su esposa,
Antonia de Paz, era hija de Buenaventura de Paz, indio principal de
Tlaxcala, y Juana Naveda. Asimismo se ignora el lugar de origen del
mulato Francisco de Sosa, quien afirma en su testamento que sus padres,
Lázaro de Sosa y Magdalena de Sosa, eran vecinos de la Huasteca. Su
esposa, Magdalena María, era india natural de la ciudad de Guadalajara.
En el Nuevo Reino de León también se llevó a cabo el mestizaje. El
portugués Domingo de Morales estaba casado con una india. La india
Leonor era viuda de Bartolomé de Charles. El mulato Juan de Solís se
casó con Andrea, india de Coahuila, y su hermano Diego de Salís con la
mestiza María de Mendoza. Hemos dicho que Magdalena de Avila,
esposa de Juan López, era seguramente mulata. Juan de Sosa, hijo
adoptivo del citado Francisco de Sosa, estaba casado con una "india" hija
de Francisco, a quien mencionan como mulato. La esposa del escribano
Diego Díaz de Berlanga fue Mariana Díaz, de quien se dice que era "de
color mulata". Es probable que Juan Pérez de Lerma haya sido portugués,
pero su esposa Mariana Martínez quizás fue negra o mulata, pues cuando
se cita a algunos de sus descendientes se les llama mulatos.
En seguida mencionare~os, por orden de antigüedad, a 82 de los
primeros pobladores que se avecindaron en Monterrey a partir del año
1596.

I
Diego Maldonado fue regidor en el primer cabildo de Monterrey,
nombrado el mi-smo día de la fundación de la ciudad por Diego de
Montemayor. Era, quizás, tlaxcalteca pues su esposa, Antonia de Paz, fue
hija de Buenaventura de Paz, indio principal del señorío de Tizatlán
(flaxcala), casado con Juana Naveda. Buenaventura de Paz encabezó a
las familias tlaxcatecas que, en 1591, fundaron el pueblo de San Esteban
de Nueva Tlaxcala, junto a la villa de Santiago del Saltillo.
Diego y Antonia tuvieron dos hijos: Pedro y J uan. Pedro Maldonado
fue "persona noble y benemérita". Juan Maldonado actuó como alguacil del

�LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

640

ayuntamiento de Monterrey en 1629; contrajo matrimonio antes de 1621
con María de Montemayor, hija natural del capitán Miguel de
Montemayor, éste casado con Mónica Rodríguez, y murió en 1635 en la
sierra de Papagayos, cercana ·a la villa de Cerralvo, combatiendo a los
tepehuanes. (Alonso de León. Relación, discurso tercero, capítulo V)
El capitán Miguel de Montemayor afirma en su testamento: "Declaro
que, de edad de ocho años, entré (en 1596) con el'lli(ho Gobernador Diego de
Montemayor, mi abuelo, a la población y pacificación 'de este Reino ... " Este
personaje nació en 1587 ó 1588. Usó el apellido materno pues fue hijo
legítimo del capitán portugués Alberto del Canto, fundador de la villa del
Saltillo, y Estefarúa de Montemayor. Ocupó importantes cargos en el
ayuntamiento de Monterrey. Fue justicia mayor y capitán a guerra de esta
ciudad (mayo de 1638 a octubre de 1639). A mediados de 1624 ya estaba
casado con Mónica Rodríguez, hija legítima de Diego Rodríguez y
2

Sebastiana de Treviño

•

Martín de Solís, quizás mestizo o mulato, quien ya había entrado al
Nuevo Reino de León con Carvajal en 1581, se asienta como vecino en
1597 con su esposa, Francisca de Avila, y sus hijos.
El capitán Alonso López de Baena presenta su solicitud de vecindad
en 1597. A principios de 1609 decía que, gracias a su ayuda, se habían
asentado otros pobladores. Se le concedieron mercedes de tierras y aguas
en octubre de 1609 y marzo de 1610.3 Su esposa, Juana de Castro, fue
hija de Juan Fernández de Castro y Mayor de Rentería, también
pobladores del Nuevo Re~o de León.
Alonso Pérez es, seguramente, el hijo del capitán Juan Pérez de los
Ríos y Agustina de Charles. A fines d~ 1597, Alonso y su hermana Ana
Pérez recibieron una importante merced de tierras en la jurisdicción de
Monte,rrey. Este Alonso Pérez ¿será el casado con Agustina de Simancas,
hija legítima de Juan Pérez de Simancas y Rufina Díaz? Ya había fallecido
a mediados de octubre de 1626. Un Alonso Pérez tuvo, con otro
poblador apellidado Pereyra, un ingenio de azúcar cerca de la villa de
Cadereyta, donde, hacia 1620, C::scapó de ser muerto por los indios; a
Pereyra sí lo mataron. (Alonso de León. Relación, discurso segundo,
capítulo XIV).
2

Tomás· Mendirichaga Cueva Apellidos de Nuevo León. Siglos XVI, XVII y XV1Jl.

Monterrey, 1993, pp. 317-347.
·
3 Civil, volumen 1, años 1598-1624, expedientes 20, 33 y 36. Archivo Municipal de
Monterrey.

641

(1596-1626)

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Juan Pérez de Lerma, quizás portugués, afirmaba en 1602 que, ''habrá
más_~ tres años': o sea ant~s de 1599, se había avecindado en Monterrey y
rec1b1do una merced de tierras, que pobló con su esposa e hijos. Añadía
que, debido_ a "la~ ~~eraciones" de los indios, se vio obligado a despoblar,
pero despues dec1dio volver a asentarse en el Nuevo Reino de León con
su familia4 • En · 1613 Pérez de Lerma tuvo el cargo de regidor en el
ayuntamiento regiomontano.
"'-

"

. Otro anti~~ poblador fue Marcos Ortiz quien, en agosto de 1608,
pide ser admitido c~mo vecino de Monterrey. Aclara que ya había
entrado al Nuevo Remo de León "ha tiempo de más nueve años': es decir
antes de 1_599, pero luego volvió a "tie"a de paz". En 1608 se
5
comprometió a traer a su familia •
El portugués Manuel de Mederos declaró en la villa de Llerena
(Sombrete, Zacatecas), el 10 de abril de 1575, tener 35 ó 36 años de edad
(nació hacia__ 1539 ó 1540), ser originario de la isla de San Miguel, en las
Azores, e hiJo de Hernán Rodríguez Mederos y María Manuel Panoma.
Pasó a la Nueva España en 1564 ó 1565. En 1575 estaba casado con la
mestiza Magdalena Martínez, hija de Juan Martín de Guadalcanal
escribano residente en Taxco. Mederos ·y su mujer vivían en 1575 en ei
valle de la Puana, jurisdicción de la villa de San Martín (Zacatecas)6.
Mede~os e~tró al Nuevo Reino de León con el gobernador Luis de
Carvajal, qwen le otorgó una merced de tierras en 1583. A fines de 1598
registró ~~s mina~ en ~a sierra de Santiago, cercana a Monterrey.
De~empeno despues van&lt;?s cargos en el ayuntamiento regiomontano:
regidor en 1599, 1603, 1605 y 1612; alcalde ordinario en 1601, 1604 y
1607; mayordomo en 1602 y procurador en 1606 y 1613.
Francisco de Cardona entró al Nuevo Reino de León "por el mes de
septiem~re"_ de 1599. En julio de 1601 renovó su petició:n de vecindad,
pues la prm~era qu~ hizo se había perdido. Se le readmitió y solicitó una
merced de tierras e mdios7•
_A fines de 1599 Martín Ximénez estaba dedicado a actividades
romeras. En 1600 era regidor del ayuntamiento de Monterrey.
4

Israel Cavazos Garza Cedulario ,1utobiográfico de Pobladoresy Conquistadores de N11evo
Lton. ~fonterrey, 1964·, p. 177.
·
· , Cavazos Garza. Cedulario ... , p. 172.
6 Rubén .- Villaseñor Bordes. La Inquisición en la Nueva Galicia. (Siglo XVI).
,

Guadalajara, 1959, p. 56
7
Civil, volumen 1·, años 1598-1624, expediente 19, Archivo Municipal de
Monterrey, YCavazos Garza, Cedulario..., p. 53.

�642

LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Fernán Blas Pérez fue procurador del ayuntamiento regiomontano en
1600 y 1602. Después desempeñó otros cargos, siendo alcalde ordinario
de Monterrey en 1613. Fue su esposa Andrea Rodríguez, seguramente
hija de Diego Rodríguez y Sebastiana de Treviño. Falleció a fines de 1636
o principio de 1637 en San José del Parral (Chihuahua).

11
A mediados del año 1600 Juan López solicito una merced de tierras,
en la que afirmaba que ya se le habían mercedado algunas tierras desde
"la primera vez que se vino a poblar... " Su hijo Bernabé aclara, en 1635,
después de la muerte de su padre, que éste fue "persona de las primeras que
entraron a la población de dicha ciudad (Monterrey), que entró con el primer
Gobernador de ella, Caroajal. .. " Juan López fue uno de los testigos. que
firmó el acta de fundación de Monterrey en 1596. Ejerció como regidor
, del cabildo reinero en 1601 y 1607; alguacil fiel ejecutor en 1602;
mayordomo en 1603 y 1612 y alguacil en 1604. En su testamento,
dictado a fines de 1634, afirma haber nacido en la ciudad de México y ser
8
hijo legítimo de Pedro López y Cecilia López • Nació hacia 1570. Casado
con Magdalena de Avila, hija legítima de Martín de Solís y Francisca de
Ávila, quizás mulatos o mestizos. Fueron hijos de Juan y Magdalena:
Juana (esposa de Juan de Montalvo), Melchora (casada con Leonardo de
·Mendoza) y Bernabé López, nacido hacia 1598-1604, (casado con Juana
Hernández). En la "Vista de Ojos" o descripción de Monterrey, fechada
en septiembre de 1626, se menciona entre los solteros de la población a
Bernabé López, "mulato".
Domingo de Morales ·entró al Nuevo Reino de León antes de 1601
pues, a principios de 1631, declaró tener más de treinta años de ser
vecino y casado en Monterrey. Era hijo de otro Domingo de Morales y
Ana Hernández, naturales de Lisboa. Nació hacia 1541 ya que, en la
declaración citada, afirmó tener 90 años de edad. En junio de 1650 ya
había fallecido. Fue regidor del ayuntamiento de Monterrey en 1606 y
1613. En la nómina de vecinos de esta ciudad, levantada por el
gobernador de Zavala en 1626, se asentó que Domingo de Morales
estaba "casado con una india". 9

Civil, volumen 4, años 1632-1635, expediente 1. Archivo Municipal de
Monterrey.
9 Causas Criminales, volumen 1, años 1620-1635, expediente 10 bis, folio 7 vuelta
(sin numerar). Archivo Municipal de Monterrey.
8

?43

( 1 596-1 626)

El capitán Diego Núñez de Miranda fue alcalde ordinario de
Monterrey en 1600. En 1604 era vecino de la villa del Saltillo.
Mateo de Villafranca era vecino de Monterrey antes de 1602 ya que,
en 1631 , dechuó haberlo sido "más de veinte y nueve años'~ añadiendo ser
hijo de Juan de Villa (?) y Lucía de Santiago, vecino de la ciu~ad ~e
Zacatecas1º. Nació hacia 1561. Quizás sea el casado con Ana Duran, hiJa
legítima de Antonio Durán y Catalina de Treviño. Ocupó vario~ c~r~os
en el ayuntamiento regiomontano desde 1603 hasta 1629. A pnnc1p1os
de 1604 se le concedieron mercedes de tierras e indios. En 1618 y 1619
era secretario de gobernación del Nuevo Reino de León. Aún vivía en
Monterrey a mediados del siglo XVII. Antonio de Villafranca, "mestizo'~
nacido hacia 1610-1613, fue hijo adoptivo suyo.
El capitán Antonio Vázquez del Río fue alcalde mayor de Monterrey
desde 1601 hasta 1605 inclusive. En 1602 y 1603 también desempeñó el
cargo de regidor. Ya había fallecido a fines de 1605.
Diego de Huelva fue capitán de la guarnición militar de Santa María
del Río (San Luis PotosD, desde 1590 hasta 1594. Desde 1590 había
tomado parte en la guerra contra los chichimecas, siendo uno de los
lugartenientes del capitán mestizo Miguel Caldera, quien fundó la ciudad
de San Luis Potosí en 159211 • Fue regidor del ayuntamiento de
Monterrey en 1601, 1602, 1611 y 1612 y alcalde ordinario de esta ciudad
en 1603 y 1613.
El capitán Antonio Rodríguez fue alcalde ordinario de Monterrey en

1601 y 1605. A fines de 1604 se le concedieron tierras. El cronista
Alonso de León dice que,- en el asalto a Monterrey, consumado en la
madrugada del 8 de febrero de 1624 por las tribus indígenas al mando de
Guajuco y Colmillo, este poblador resultó herido "en una pantorrilla;
yéndose a Saltillo, se fe inflamó y murió". (Relación, discurso segundo, capítulo
XII)
Juan Fernández de Bracamonte actuó como alguacil ejecutor del
ayuntamiento regiomontano en 1603 y fiel ejecutor en 160~. En 1604_ un
Juan Fernández figuraba entre los "hombres solteros" de la villa de Salullo.
¿Seria el mismo?

°Causas Criminales, mismos volumen y expediente, folio 6 (sin numerar).

1

Powell, P.W. Capitán mestizo: Miguel Caldera ... México, 1980, Y La Gmm,
Chichimeca (1550-1600). México, 1984.
11

�Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

644

645

( 1 596-1626)

111
A principios del siglo XVII se asentaron otros pobladores.
Rodrigo Flores Carvallo, nacido en Cangas de Tineo, Asturias,
(España), hijo legítimo de Álvaro Flores de Valdés y Aldonza Alfonso
Carvallo. Aparece como escribano público y de cabildo de Monterrey en
documentos de los años 1603 a 1616. En 1611 era alférez real, actuando
también como alcalde ordinario de la ciudad enl-6.14.
Marcos González obtuvo el 25 de mayo de 1603 una merced de
tierras en los llanos de El Topo, al poniente de ~onterrey. Fue alcalde
ordinario de esta ciudad en 1624. Ya había muerto a principios de 1942.
Su matrimonio con Mariana Navarro, perteneciente a antigua familia de
la villa de Saltillo, dio origen al apellido compuesto González Hidalgo,
que sobrevive en numerosas familias que hoy llevan el apellido
12
.

González

Al capitán Juan de Faria se le concedieron varias mercedes de tierras a
fines de 1603. En algunos documentos se le menciona con el nombre de
Juan de Farías, pero él firmaba así: Juan de Faria. Quizás fue portugués.
Actuó como alcalde ordinario de Monterrey en 1604 y 1605 y alcalde
mayor de esta ciudad en 1610, 1611 y 1612. Ya ~abí~ _fallecido a
· principios de 1642. Dos hijos del capitán Juan de Fana v1v1e~on en el
Nuevo Reino de León: Juan y Alonso, quienes aparecen citados en
algunos documentos de mediados del siglo XVII con el apellido Farías.
El 20 de noviembre de 1603, el capitán José de Treviño se
comprometió a traer al Nuevo Reino de León a su esposa e hijos, en el
término de los tres meses siguientes, con el fin de establecerse en la
ciudad de Monterrey. Además se obliga a transportar a este Nuevo Reino
de León diez carretas con sus bueyes, mil doscientas vacas, mil cabras Y
13
ovejas, cincuenta yeguas, veinte yuntas de bueyes, etc. Cinco meses
después, el 25 de abril de 1604, el fundador de Monterrey le conc~de a
José de Treviño las mercedes de tierra que solicita, "atento a la caltda~J
méritos" de Treviño "además de la noble familia J mucha que mete en este Remo,
'
.
.d
14,,
de madre, mujer e hijos y hem1ana easada, con cuatro. sobnnas y sus man os.• •
José de Treviño nació probablemente en la ciudad de México en 1565,

siendo hijo legítimo de Diego de Treviño y Beatriz de Quintanilla. Fue
regidor del ayuntamiento de Monterrey en 1604, alcalde ordinario en
1610, 1614 y 1631, justicia mayor en 1611 y alcalde de la Santa
Hermandad en 1626. A principios de septiembre de 1611 era la "persona a
cuyo carg,o están las cosas del dicho gobierno" del Nuevo Reino de León. Aún
vivía en 1642, pero ya habfa muerto a mediados de 1651. Fue su esposa
Leonor de Ayala, de cuyo enlace nacieron cinco hijos y dos hijas. Este
matrimonio dio origen a varias ramas del apellido Treviño y al linaje de
Ayala, debido a que los dos hijos menores usaron en primer lugar el
IS
apellido materno .
Juan Martín de Cugasti (¿Zugasti) fue regidor del ayuntamiento
regiomontano en 1605. Es el mismo Juan Martín que había sido
procurador en 1604. Y, quizás, el mismo Juan Martín de Suasti que, a
fines de 1607, vivía en Saltillo.
A principios del siglo XVII se asentaron otros dos pobladores. En un
documento fechado en la villa de Cerralvo en 1634, se dice que los
capitanes Blas de la Garza y Alonso de Treviño hacía "más de veinte y
cuatro años" que vivían en el Nuevo Reino de León; es decir que entraron
a él antes de 161016• Una década después, en el nombramiento de justicia
mayor que expidió en la misma villa, a mediados de 1644, el gobernador
Zavala a Blas de la Garza se asentó que éste "ha más de treinta y cinco años"
que había entrado a la conquista del Nuevo Reino de León, o sea antes
de 1609. (Actas del ayuntamiento de Monterrey de dicho año. r\rchiYo
Municipal). A mediados de septiembre de 1653 el capitán De la Garza
afirmó haber entrado "por el año de mi/y seiscientosy siete ... " así como "haber
traído para su población a este Reino mis padres y hem1anos ... ,,,- Es decir a
Marcos Alonso Garza, Juana de Treviño y los hijos de éstos, hermanos
de Blas. En 1665, por último, dijo que "ha más de cincuenta y cinco años que
ha que vino a este Reino ... ", es decir antes de 1610. (Actas del ayuntamiento
de Monterrey de dicho año. Archivo Municipal). A su vez, del capitán
18
Alonso de Treviño se dice que entró "por el año de mily seiscientosy tres... "
Y, en un documento de 1690, se afirma que "entro a este Reino, que fue por el
año de seiscientos y cuatro (1604) ... ,,1 9 Blas y Alonso fueron hijos legítimos
del capitán Marcos Alonso Garza y Juana de Treviño, pero Alonso usó el
Tomás Mendirichaga Cueva. Origen de los apellidos Garza J' Tf'l'ri,io m Suero León.
Monterrey, 1982, pp. 79 y 80.
16 Civil, volumen 23, años 1693-1697, expediente 20, folio 19 rnelta. AM~L
17
Cavazos Garza. Ced11/ario .. ., p. 103.
18 Op. Cit., p. 211.
iq Civil, volumen 17, años 1687-1688, expediente 13, folio 38. A~I:1\1.
i;

12
13

Mendirichaga Cueva. Apellidos de N 11evo León... , pp. 179-192.
Civil_; volumen 29, año 1706, expediente 1, folios 80 vuelta y 81, y volumen 32,

año 1707, expediente 1, folio 98. AMM.
·
14 Civil, volumen ? , años 1650-1654, expediente 17, folio 14 vuelta, y volumen 16,
años 1685-1687. expediente 12, folio 12 vuelta. AlvlM.

�646

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY
( 1596-1 626)

apellido materno. Concluiremos diciendo que el capitán Blas de la Garza
nació hacia 1591 en Mapimí (Durango). Contrajo matrimonio antes de
1626 con Beatriz González Hidalgo, procreando cinco hijos y doce hijas.
Falleció en Monterrey el 21 de febrero de 1669. Su hermano el capitán
Alonso de Treviño nació hacia 1594-1595, aunque no sabemos en
dónde. Casado dos veces: con Anastasia González Hidalgo y Mayor de
Renteria, de cuyos enlaces nacieron por lo m~s quince hijos. Ya había
fallecido a finales de 165420•
,

IV
Juan de Velasco es, seguramente, el mismo Jua_n de Velasco Agüero
que fue regidor del ayuntamiento reinero en 1604.
Juan Martín fue procurador del ayuntamiento regiomontano en )604
y regidor en 1605. Juan Martín, mulato viudo, está registrado en la lista
de los vecinos de Monterrey, llamada "Vista de Ojos" y fechada el 7 de
septiembre de 1626. ¿Será el mismo? Creemos que el mulato viudo es
Juan Martín de Lerma, hijo de Juan Pérez de Lerma y Mariana Martínez.
Benito y Diego Ramírez de Barrionuevo vivían e~ Monterrey a
mediados de 1604. Hacia 1585 Diego había estado en Coahuila con Luis
de Carvajal, quien lo nombró factor o recaudador de las rentas reales.
(Alonso de León. Relación, discurso segundo, capítulo II).
Juan de Vega actuó como alguacil del ayuntamiento reinero en 1605 y
1606.
Juan de Bracamonte ejerció el cargo de mayordomo del citado
ayuntamiento en 1605 y 1607. Firmaba así: don Juº de bracamonte.
Alonso Pérez de Guzmán ya estaba en el Nuevo Reino de León a
principios de 1603. Después fue mayordomo del ayuntamiento reinero
en 1606 y fiel de pesos y medidas en 1612.
Ba¡tolomé Rodríguez, regidor del ayuntamiento en 1604. Dictó su
testamento en mayo de ese año, afirmando que había venido como
soldado, pagado por Su Majestad, para defensa de la población.
El capitán Bernabé de las Casas era vecino del Nuevo Reino de León
en 1608. Había nacido antes de 1574 en la isla de Tenerife, islas Canarias,
y era hijo de Miguel de las Casas. Contrajo m~trimonio, a principios del
. siglo XVII, con Beatriz Navarro, vecina de la villa del Saltillo, de cuyo
enlace qued_aron dos hijos y tres hijas. El ca_pitán De las Casas fue uno de

los más importantes pobladores del Nuevo Reino de León. Ya había
fallecido en marzo de 1632.21
V
En 1608 Alonso de Molina solicitó y obtuvo una merced de tierras en
el paraje de San Jerónimo o El Jagüey, al poniente de Monterrey, las
cual~s vendió el mismo día, en 400 pesos, al capitán Diego Rodríguez.
Molina tuvo los cargos de alguacil, en el ayuntamiento reinero, en 1611 y
de fiel ejecutor en 1612. Más de una década después, en la "Vista de
ojos" o descripción de Monterrey de 1626, se mencionan entre los
vecinos solteros a Alonso de Molina, "mulato': y a Bernardino de Malina,
''hjjo del susodicho". En 1628 y 1629 Alonso vivía en la frontera, real y
minas de San Gregorio, ahora Cerralvo (Nuevo León). En 1629 compró
a Diego González, en 140 pesos, unas casas que éste tenía en Monterrey,
que habían sido de Pedro Velada, situadas "en fa otra parte" de los ojos de
agua de Santa Lucia22. A fines de 1634 estaba en la villa de Cerralvo. Ya
había fallecido a principios de 1636, sin descendencia legítima. A
mediados de 1670, Bernardino de Molina era vecino y criador de ganado
en la villa de Cadereyta.
A principios de 1609, Alonso López de Mendoza era dueño de tierras
cercanas a Monterrey.
Alvaro Fernández era vecino de la villa de Santiago del Saltillo en
1591. Quizás es el mismo Alvaro Hernández que vivía en el Nuevo
Reino de León a fines de 1609 y mediados de 161 O. En octubre de 1609
Juan García de Belástegui y Alvaro Hernández tenían tierras cerca de una
villa de San Juan Bautista ·que se acababa de fundar. En 1610 Alvaro
Hernández fue alcalde ordinario de dicha villa que, quizás, después se
despobló23•
En 1609 Juan Fernández de Castro, casado con Mavor de Rentería
era dueño de tierras e indios, así como su hijo ho~ónimo, quienc~
vinieron de Llerena, ahora Sombrerete (Zacatecas). Luego se asentaron
los capitanes Al'onso López de Baena y Antonio de Leiva, yernos de
Fernández de Castro.

21

Mendirichaga Cueva. ,,,Jpellidos de Nuevo León... , p. 77.
Protocolos, volumen 1, años 1599-1640, número 94. Ai\Ii\L
21
· Civil, volumen 1, años 1598-1624, expediente 33. Ai\Ii\1.
22

20

Mendirichaga Cueva. Origen de los apellidos Garz.ay Tn:viño .. .,p. 48.

'647

�649

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

El 18 de marzo de 1609 se admite a tres nuevos pobladores: Martín
24
de Rentería, Antonio de Leiva y Cosme de Inguanzo •

capitán Diego Rodríguez, teniente de gobernador de este Reino, "con mis
amtas y caballos para lo que se ofreciere ... ,ilJ Es el mismo capitán Marcos
Alonso Garza, originario de la villa de Lepe, Huelva (España), quien al
contraer matrimonio con Juana de Treviño, nacida en la ciudad de
México, dio origen al apellido Garza en el noreste de México. Quizás sea
el mismo Marcos Alonso que fue regidor del ayuntamiento reinero en
1612 y 1616. Ya había fallecido a fines de 1634.

648

Martín de Rentería, seguramente emparentado con Mayor de
Rentería, la esposa de Juan Fernández de Castro, solicitó avecindarse en
Monterrey, ofreciendo traer a su familia, así como "los avíos y pertrechos
necesarios" para ·trabajar las minas y las tierras. En la misma fecha se
admiten como vecinos a Antonio de Leiva y a ~sme de Inguanzo. A los
tres se les conceden tierras, aguas e indios.
'
En marzo de 1609 Juan Lobo de Mendoza recibe varias mercedes de
tierras. Algunas de esas tierras colindaban con las de Félix de Mendoza, a
quien llama "mi hijo". En 1630 ó 1631 un capitán Félix de Mendoza,
vecino de Cuencamé (Durango), contrajo nupcias en Monterrey. con
Mariana de la Garza, hija legítima del capitán Pedro de la Garza e Inés
Rodríguez.
Un Bartolomé García aparece en un documento de 1610.
Martín Sánchez fue regidor del ayuntamiento reinero en 1610. En
1621 estaba casado con Melchora Navarro. Fueron vecinos de la villa del
Saltillo.
A principios de 1610, Juan Benito Tenorio solicitó y se le concedieron
· mercedes de tierras e indios. A mediados de 1613 se dice que este
poblador, a quien también se nombra Juan Tenorio, había sido vecino
del Nuevo Reino de León, es decir, que ya no vivía aquí.
A principios de marzo _de 161 OJuan de Mendoza solicita mercedes de
tierras, con el fin de establecerse en este Reino.
Juan Sánchez Camacho afirma en -su asiento de vecindad, fechado el

25 de marzo de 161 O, que en esa fecha se establece como vecino de
Monterrey.
A principios de 1610 Juan Sánchez Benito vivía en el Nuevo Reino de
León. En 1611 fue propuesto para que, el año siguiente, ejerciera el
cargo de diputado en el ayuntamiento regiomontano, pero no lo
desempeño.
VI
Marcos Alon~o solicitó y 0btuvo, el 30 de mayo de 1610, varias
mercedes de tierra, un solar para casa y huerta y una encomienda de
indios "borrados". Alegaba haber entrado al Nuevo Reino de León con el

( 1596-1 626)

Diego de Treviño y "su hermano" Marcos Alonso el Mozo recibieron
mercedes de tierras, aguas e indios a principios del siglo XVII.
Cristóbal de Mendoza vivía en Monterrey a fines de 161 O y aun era
vecino a fines de 1613.
Cristóbal de Garibay presenta su asiento de vecindad a fines de 1610.
Aún vivía en Monterrey a principios de 1612.
Diego de Torres era vecino de Monterrey a fines de 1610. En octubre
de 1680 se decía de un Diego de Torres, casado con Josefa de Mendoza,
que estaba "ausente (desde hace) muchos años de este Reino... " Quizás éste
era descendiente del primero. - El 15 de noviembre de 161 O Simón Agustín, indio principal,
originario de Tlaxomulco, solicitó permiso para avecindarse en
Monterrey y tierras para sembrar trigo y maíz, comprometiéndose a traer
indios para cultivarlas y fundar un pueblo26 •
Pedro de Salazar fue alcalde ordinario de Monterrey en 1611. Aparece
como testigo en dos escrituras fechadas a mediados de 1613.
Gonzalo Fernández de Castro, nacido hacia 1588-1590, quizás en el
actual territorio de Zacatecas. Aparece firmando como testigo algunas
escrituras fechadas a mediados de 1611. Era hijo de Juan Fernández de
Castro y Mayor de Rentería, a quienes ya mencionamos.
Diego Pérez de Orellana, mayordomo del ayuntamiento
regiomontano e1:1 1611 y de la iglesia mayor en 1612. A principios de
1619 y 1621 firma como testigo dos escrituras. Fue muerto en 1624, en
el asalto de los indios a la hacienda de Santa Catalina, ahora municipio de
Santa Catarina (Nuevo León). El cronista Alonso de León le llama Diego
Pérez y relata su muerte en el discurso segundo, capítulo XII, de su
Relación.
25

24

Civil, mismo volumen, expedientes 30, 31 y 32. AM.M.

26

Civil, volumen 26, año 1703, expediente 4, número 33. M,[~I.
Ci\·il, volumen 1, años 1598-1624, expediente 40. AMM.

�Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

650

Hacia el año 1612 entró Francisco Báez de Benavides al Nuevo _Reino
de León. Había nacido hacia 1594 en el valle de la Orotava, en la isla ~e
Tenerife del archipiélago de las Canarias. El nuevo, poblador era hijo
legítimo de Gonzalo Báez de Benavides y Marta Lopez. En ~ 624 fue
nombrado alguacil mayor de este Reino. Actuó como regt~or del
ayuntamiento regiomontano en 1626 y como escribano del cabildo en
1638. Fue alcalde ordinario de Monterrey en ~1 Y 164~ Y procurador
ambién desempeñó los cargos de regidor, alcalde Y
general en 1644• T
·
1 ld
rocurador de la villa de Cerralvo. En 1646 fue d~signado primer a ca e
~a or del valle de las Salinas. Aun vivía a mediados_ de 1650, per~ ya
ha~a fallecido a principios de 1666. Francisco · Baez de Benav~des
contrajo matrimonio antes de septiembre de 1_ 626, con ~sabel Marttnez
Guajardo, de cuyo enlace se originó el apellido Benavides en Nuevo
27

651

( 1596-1626)

legítima del capitan portugués Alberto del Canto y Estefanía de
Montemayor. A mediados del siglo XVII, José y Elvira vivían en la villa
del Saltillo.
En 1604 Mateo Tenorio era vecino de la villa del Saltillo. Quizás sea
el mismo Mateo Tenorio que fue asesinado por los indios en 1614, en la
comarca de Boca de Leones, ahora Villaldama (Nuevo León). Su muerte
la relata el cronista Alonso de León en el cliscurso segundo, capítulo
Xlll, de su Relación. La viuda de Mateo, Francisca Núñez Cerda, era
vecina del Saltillo en 1615.
Diego de Orozco era vecino del Nuevo Reino de León a mediados de
1613. A mediados del siglo XVII se menciona el valle de Orozco, en la
jurisclicción del valle de las Salinas, ahora Salinas Victoria (Nuevo León).

León •
A Antonio Pereyra se le concedió una merced. de solar el 1O de
febrero de 1612. El cronista Alonso de León menciona a un po?lador
"llamado Pe~ra" a quien los indios asesinaron cerc~ de la villa de
Cadereyta y "lo comieron en barbacoa ... " (Relación, discurso segundo,

Julián y Manuel Díaz fueron muertos, en compañía de Mateo
Tenorio, en 1614 en Boca de Leones. (Alonso de León. Relación, discurso
segundo, capítulo XIII).

capítulo XIV)
Antonio Durán aparece como testigo en una escritura fechada a fines
·de 1612. Fue regidor del ayuntamiento reinero_ en 1624, 1629 Y 16}2.
Quizás sea el mismo Antonio Durán que d~:laro~ en 1627, tener 35 anos
de edad ''poco más O menos", es decir que nac10 hacia 1592. Y _el casa~o con
Catalina de Treviño, hija natural del capitán José ~~ Trevm_o, mando de
L onor de Ayala. Del matrimonio quedaron tres h11as: Marta, esposa del
e:cribano Francisco Sánchez de la Barrera; Beatriz y Ana, ésta c~~a~a ~o~
Mateo de Villafranca. En 1626 Antonio Durán, "con su mu_¡er e h~os , v1v_ia
en Monterrey. El cronista Alonso de León afirma que _Antoruo D~ran
fue muerto en 1635 por los tepehuanes, al intentar el ascenso a una sierra
para a~acarlos. (Relación, discurso tercero, capítulo V).

El mulato Francisco de Sosa, hijo legítimo de Lázaro de Sosa y
Magdalena de Sosa, vecinos de la Huasteca, entró al Nuevo Reino de
León con Carvajal en 1581. Cuando, en 1612, se intentó repoblar la
ciudad de León (Cerralvo), fue el único vecino que permaneció, con su
familia, hasta que se vio obligado a abandonar la población, debido a los
ataques de los indios. Volvió al Nuevo Reino de León, procedente de
San Luis Potosí, hacia 1620. Fue su esposa Magdalena María, india de
Guadalajara. Testó en Cerralvo en 1628.

Vil
José y Mateo Tenorio eran ve~inos de Monterrey a fines de 161:. José
declaró en la villa de Cerralvo, el 17 de junio de 1627, tener 40 anos de
edad poco más o meno·s, o sea que nació hacia 158?2s. Fue su espo~a
Elvira de Montemayor, quien , usó el apellido materno pues era hi¡a

21
28

Juan de Olivares se asentó en el Nuevo Reino de León antes de 1620.
Casado con Juana de Treviño, de cuyo enlace quedó descendencia.

También hacia el año 1620, Juan Buentello Guerrero y su sobrino
Pedro Botello de Morales entraron al Nuevo Reino de León. Venían de
San Luis Potosí y se asentaron, con sus familias, en la villa de Cerralvo.
Buentello Guerrero tuYo, años después, el cargo de alguacil mayor de
este Reino; falle~ió en la mencionada villa en 1637. Botella de l\forales
había nacido hacia 1581 en Valverde, Extremadura, (España). Fue su
esposa Ana María de Avila, cordobesa. Ambos dieron origen a los
apellidos Botello y Buentello en Nuevo León29
Francisco Martín Guajardo, también llamado Francisco Martínez
Guajardo, nacido hacia 1591, fue vecino y minero en Cerralvo, en la

Mendirichaga Cueva. Apellidos de Nuevo León".•., PP· 39-47._
.
1
Causas Criminales, volumen 1, años 1626-1635, expediente 5, folio 4 vue ta.
29

AMM.

Mendirichaga Cueva. Apellidos de !\ "un·o León ... , pp. 49-61.

�TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

652

década 1620-1630. Actuó como regidor del ayuntamiento regiomontano
en 1626. En la "Vista de ojos" que mandó levantar el gobernador Zavala
en 1626, se asentó que este poblador, a quien nombraban Francisco
Marúnez, vivía en una "casa· nueva", con su mujer e hijos. Fue su esposa
Mariana Botello, hija legítima del capitán extremeño Pedro Botello de
Morales y, quizás, de Ana María de Avila, cordobesa. Francisco Martín o
Marúnez Guajardo ya había fallecido a mediados de 1637.
~
El capitán Pablo Sánchez, nacido en Alba de Tormes, Salamanca,
(España) e hijo de Antonio Sánchez e Isabel de Tejeda, fue vecino de
Monterrey y Cerralvo en 1623. Actuó como regidor del ayuntamiento
regiomontano en 1625, 1629 y 1644, procurador en 1631 y alcalde
ordinario en 1635 y 1637. Testó en Monterrey en 1656. Murió a fines de
30
enero de 1658 •
Pedro Monzón era escribano de gobernación en 1624. Actuó como
escribano del ayuntamiento reinero en 1626. También se le nombraba
escribano de paz y guerra.
Pedro Rangel aparece como testigo en un documento fechado en la
villa del Saltillo a mediados de 161931 . Quizás sea el mismo que resultó
herido en el asalto a Monterrey encabezado por Guajuco y Colmillo,
efectuado el 8 de febrero de 1624. (Alonso de León. Relación, discurso
segundo, capítulo XII). Rangel figura en la nómina de vecinos redactada
por el ayuntamiento reinero en 1626. En la ''Vista de ojos" levantada por
el gobernador Zavala, se asentó que era "soltero".
Diego González fue regidor del ayuntamiento de Monterrey en 1625.
En la ''Vista de ojos" levantada en 1626, se le menciona con su mujer e
hija.
Eustacio Zambrano, soltero, es mencionado en la nómina de vecinos
de M~nterrey, levantada por el ayuntamiento de esta ciudad en 1626, y
en la descripción de esta misma ciudad, que mandó redactar el
gobernador Zavala el citado año.

30
31

Civil, volumen 8, años 1654-1659, expediente 19. AMM.
Civil, volumen 1, ·años 1598-1624, expediente 48. AMM.

EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL DE
LA FRONTERA NORTE DE TAMAULIPAS
Dr. Manuel Ceballos Rarrúrez
El Colegio de la Frontera Norte

El patrimonio cultural de la actual frontera de Tamaulipas debe
entenderse de modo amplio pues no está limitado por los contornos
políticos estatales o internacionales, sino que incluye un amplio espacio
que se expande hacia Texas, Nuevo León y el norte de Coahuila. Esto
tiene que ver fundamentalmente con los procesos históricos que han
dado origen a las poblaciones del norte del Estado de Tamaulipas. Es
decir, a sus procesos de desplazamiento demográfico, a su modo de crear
el entorno cultural y a su visión del mundo y de la vida.
Sin lugar a dudas en sus orígenes, la cultura de las poblaciones
ribereñas del Bravo estuvo marcada por la sencillez, la precariedad, la
vida campirana, la amenaza constante de los indios enemigos, y más
tarde por la agresión originada desde el Estado de Texas. Pero al mismo
tiempo estuvo marcada por la sanidad del medio ambiente, la cordialidad
social, ta bondad natural, una dieta peculiar e incluso un incipiente
sentido de igualdad y mexicanidad, anteriores a la consolidación del
Estado nacional _y republicano. Nadie percibió mejor estas características
de las poblaciones fronterizas en el siglo XJX que Manuel Mier y Terán,
Juan Nepomuceno Almonte y Manuel Payno; y a principios del siglo XX
1.:l mismo José Vasconcelos, cuya crítica de la vida fronteriza fue tan
aguda.
Sin duda, fue Payno quien entre 1842 y 1844 hizo una amplia y
sensible descripción de las poblaciones ribereñas del Bravo, de Laredo a
Matamoros; y aún de Tamaulipas mismo. De sus hombres dijo que eran

�EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL
DE LA FRONTERA NORTE DE T AMAULIPAS

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

654

"como robles del desierto", de fortaleza admirable para los ejercicios del
campo, leales defensores de su libertad y de la integrid~d del territorio
nacional; de sus mujeres alabó su resistencia a la adversidad y la ~elleza
de sus "rostros expresivos; ingenuos y amables, como los que pmtaba
Rafael". Y benevolente e inspirado constató que, entre aquellos seres
humanos que vjvían "donde la civilización había puesto muy P?co_?e su
parte", estaba asentada una sociedad digna ~ respeto y admirac1on ya
que "las flores cuando están en un jardín, no so~ bellas.c~mo cuando
nacen en las grietas de las rocas y entre las malezas y ~s~mos de una
soledad".1 Recientemente Elena Poniatowska, al escnbir sobre las
mujeres del norte de Tamaulipas se refirió a ellas diciendo que "el
carácter de las norteñas es muy fuerte, no lo hurtan lo heredan" .2
Vasconcelos por su parte, quien en· alguna ocasión se refirió' a la
poca fuerza moral que encontraóa "en un pob~e lugar de_ frontera",. y a
' quien se le atribuye la frase de que "d~nde termman_l~,\gws_~s y em~1~~a
el asado termina la civilización y com1enza la barbane , vano su op1ruon
cuando 'constató la conciencia de mexicanidad de los habitantes de la
frontera y cuando degustó sus comidas; en especial, aquellos "desayunos
fronterizos-incomparables", y aquellas tortillas de harina que preparaban
4
en Laredo Texas las primas del coronel Juan Gómez.
Paradójicamente, la cultura fronteriza experimentó un proceso de
maduración cuando se hizo manifiesta la agresión cultural por parte de
los anglo norteamericanos que fueron llegando a la región desde los años
de 1820, pero de modo particular después del Tratado de Guadalupe
Hidalgo. Hubo incluso intentos de norteamericanización que ~acasaron,
como el de 1898 al instaurar las fiestas de George Washington en
Laredo, ya para entonces texano. Fracasaron no porque desaparecieran,
sino porque a los pocos años se convirtieron en la~ ~estas de_ los dos
Laredos, y poco más tarde en fiestas en los que part1e1pan contmgentes
de ott~s ciudades de la región, tanto de México como de los Estados
Véanse estas apreciaciones en Manuel Payno, Panorama de México, Obras completas,
México, Consejo Nacional para la Cul~ra y las Artes, 1999, pp. 33-79, 101-103, 108t

112.

Guemro Viqo, Houston, Anchorage Press, 1997, p.34.
Citado p or José Alvarado, "La gente del norte", Visiones mexicanas, México,
Fondo de cultura Económica, 1985, p: 17.
·
_ • Para las apreciaciones de José Vasconcelos sobre la front~r~ ~or~~ véase ~anuel
Ceballos Ramírez, "La invención de la frontera y del noreste histonco , Mtmonas de la
Academia Mexicana de la Historia, t. 42, 1999, pp. 197-203.
2 Elena Poniatowska,
3

fii55

Unidos. Hubo también movimientos de defensa como los
protagonizados por los héroes populares y sus corridos, del cual el más
famoso ha sido el Gregorio Cortés "con su pistola en la mano";5 y el
conocido como la "Cortina war", protagonizado por Juan Nepomuceno
6
Cortina. Y desde luego la celebración de gran significación del Primer
Congreso Mexicanista de Laredo en 1911 y que reunió a representantes
de ambos lados de la frontera y la región. Otro de los movimientos de
autodefensa fue el del grupo de mexicanos que alrededor de 1915 se
agruparon en torno al Plan de San Diego.7
Desde finales del siglo XIX, durante todo el siglo XX y en los inicios
del actual, el ferrocarril y las carreteras; las actividades aduaneras,
petroleras, agrícolas y comerciales; y el incremento poblacional
contribuyeron a integrar elementos culturales de otras partes de México a
la frontera. A las antiguas villas del norte -de Laredo a Reynosa-, y
también a Matamoros, se añadieron otros centros de población que se
han transformado en ciudades. Desde la década de 1860 la Iglesia
católica instauró el Vicariato Apostólico de Tamaulipas que luego se
transformó en Diócesis con sede en Ciudad Victoria (1870). Aparte de
ésta se han instaurado tres diócesis más, las de Tampico, Matamoros
(1958), y Nuevo Laredo (1989).8 Cabe destacar que a ésta última no sólo
pertenecen las poblaciones tamaulipecas de Nuevo Laredo a Ciudad
Miguel Alemán, sino también las nuevoleonesas de Lampazos, Sabinas,
Parás, Vallecillo, Anáhuac, Bustamante y Villaldama. La referencia a la
Iglesia católica se hace por la antigüedad de su instauración, como por lo
que ha significado como creadora de ~ultura y aglutinadora de identidad
psicosocial a través de las prácticas y las devociones populares,
especialmente el guadalupanismo desarrollado en la sociedad mexicana.
Por otra parte, el patrimonio se compone también de otras tradiciones
Y fiesta~ -religiosas, cívicas y populares-. Estas últimas, que son muy
semejantes a las de otras partes de México, tienen la peculiaridad de
5

Américo Paredes, IVitb bis pisto/ in bis band: A Border Ballad and his Hero Austin
University of Texas Press, 1958.
'
'
6
Jerry D . Thompson, J11an Co,tína and the Texas Alexico Frontier, El Paso, Texas
Western Press, 1994.
7
Jorge Aguilar Mora, Una muerte sencilla,jmta, etema, México, Era, 1990; Benjamin
Heb~r Jo~nson, Revo/11tion in Texas-. How a for¡,ottm &amp;bel/ion a11d its bloody S11pmsion 111med
Mex1ca11s rnto Americans, New Haven and London, Yale University Press, 2003.
8
El nombre de Diócesis de Tamaulipas se mantuvo hasta 1958 ubicándose
primero en Ciudad Victoria (1871-1923) y luego en Tampico (1923-1958). '

�656

EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL
DE LA FRONTERA NORTE DE TAMAUUPAS

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

integrar a sus ciudades gemelas. Pero hay otras festividades particulares
de gran importancia, que se han celebrado o se siguen celebrando, como
la del Charro en Matamoros y Brownsville; y la que recuerda la tradición
histórica de la fundación de Nuevo Laredo. Ésta última, que ha venido a
ser una conmemoración cívica de relevancia peculiar, se integra de dos
ele.m entos: 1) La migración hacia México de los habitantes de Laredo,
convertido simultáneamente en texano y estad_ouni~,ense por el Tratado
de Guadalupe Hidalgo de 1848; y 2) La exhu~0,c1on y traslado de los
restos de sus deudos fallecidos, para que también yacieran en territorio
patrio. Este segundo elemento ha requerido de estudios más
especializados inspirados en la historia de las mentalidades pues hasta
ahora ha aparecido de manera marginal en la documentación, pero con
un claro nexo entre el mito y la historia. Por otra parte, la traslació_n de
mexicanos de los territorios perdidos estuvo contemplada en el Tratado
de Guadalupe Hidalgo, y el supremo gobierno se interesó en ello
9
nombrando repatriadores en diferentes lugares de la nueva frontera. Sin
embargo, pocas poblaciones celebran actualmente el acontecimiento. En
Nuevo Laredo con litúrgico sentido nacionalista se conmemora año con
año. Y la tradición se reproduce en himnos, poemas, ·celebraciones y
referencias artísticas. El principal monumento de entrada a la ciudad
recuerda a los fundadores y el escudo oficial lleva por lema "Sierppre con
· 1a Patria". Sin duda que este lema es una referencia elíptica a la tradición
histórica de la traslación de los mexicanos después de la guerra con los
Estados Unidos. En una novela reciente titulada Propiedad ajena, Enrique
Berruga recordó el acontecimiento de la traslación; pero situó a sus
actores en San Antonio -de donde emigraron para llegar a Saltillo vía
Piedras Negras. Por cierto que la matrona de la novela, una fuerte mujer
norestense, se oponía al traslado, a no ser que trajeran a sus muertos con
ellos porque, decía, no los podían dejar solos en tierra extranjera. Para
mayor fuerza del argumento, al cruzar el Bravo la corriente del río arrasó
con las lápidas y los restos, y fue entonces que la mujer perdió el uso de
10
la palabra porque "sin sus muertos, no tenía ya nada qué decir".
Otro tipo de festejos se realizan también en Nuevo Laredo como la
Feria y Exposición Fronteriza en septiembre, con sus contrapartes en
Matamoros y Reynosa. Otros celebraciones q_u e hay que recordar son: el

9 Manuel Ceballos Ramírez, La historia y la epopeya en los orígenes de Nuevo LAredo,
Nuevo Larec:Ío, Universidad Autónoma de Tamaulipas, 1991.
10 Enrique Berruga, Propiedad ajena, México, Planeta, 2000.

657

Día del Comercio (Nuevo Progreso), el festival de San Miguel (Díaz
Ordaz), el Festival del Cántaro (Mier), el Día de los Fundadores
(Camargo, Guerrero y Reynosa), el Festival de San Juan (Guerrero). Y
desde luego la celebración del 5 de mayo que tiene gran relevancia en los
Estados Unidos, especialmente en aquellas poblaciones o enclaves donde
hay mayoría mexicana. Cabe destacar también el gusto de los fronterizos
por hacer de todo una celebración festiva. Especialmente la forma que
tienen de festejar haciendo una "carne asada"; donde el término en sí
mismo es ya un sustantivo, es decir el nombre propio de la reunión.
Otra fiesta peculiar es la que se celebra en algunos lugares del norte de
Tamaulipas el día de Pascua de Resurrección adoptando las tradiciones
de la cristiandad anglosajona y griega que da una importancia primordial
al simbolismo de la vida a través de los huevos de pascua y los conejos;
es por ello que también se le denomina "Día de la coneja". Esta
celebración se acostumbra hacer a campo abierto, preferentemente en un
rancho, para recibir la primavera y estar en contacto con la naturaleza
que renace. El alto valor evangelizador -o preevangelizador si se quiereque tiene esta costumbre fue durante algún tiempo desestimada por la
Iglesia católica; sin embargo, ahora parecen apreciarse más las
posibilidades de integrarla al mensaje cristiano. El valor cultural y las
formas como se rediseña esta tradición y se adapta a la cultura mexicana,
ha sido puesta de manifiesto por José Carlos Lozano. 11
Independientemente de las creencias personales, muy importantes
para el patrimonio histórico han sido también las advocaciones religiosas,
no sólo por tener un origen novohisp?no, sino por su fuerte ingrediente
cultural y por su arraigo en. la toponimia: Nuestra Señora del Refugio en
Matamoros, Guerrero, San Ignacio y Roma (Texas); la Inmaculada
Concepción en Mier y en Brownsville; el Santo Niño de Atocha en
Nuevo Laredo; y desde luego la Virgen de Guadalupe que si bien se
venera en todas partes, en Reynosa se le guarda una especial devoción
por haber sido fundada bajo esta advocación; y bajo cuyo patronazgo
puso también José de Escandón el Nuevo Santander entero. Una
mención especial merece la Virgen de San Juan que se venera en el Valle
de Texas, pues ha sido un modo de recuperación cultural - y pacífico-,
~e un antiguo espacio en el que predomina el entendimiento mutuo. El
simbolismo del río. Bravo en el inmenso cuadro que sirve de fachada al
11

José Carlos Lozano, El día de la coneja en N uevo Laredo: influencia y redimio de una
tradición norteamericana, Nuevo Laredo, Universidad Autónoma de Tamaulipas, 1991,

�659

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL
DE LA FRONTERA NORTE DE T AMAULIPAS

norte de este santuario es muy significativo. En efecto, el río aparece
como integrador de ambos lados de la frontera presididos en la parte
· 12
superior por la imagen de la Virgen de San Juan y por la de Jesucristo.

En otro orden de ideas, se ha puesto en marcha el proyecto de
vinculación de los tres estados mexicanos del noreste con Texas,
Proyecto que le da a la región ribereña de ambos países una importancia
primordial. Es en el punto de encuentro geofísico de los cuatro estados,
es decir alrededor del meridiano 100, donde se ha desarrollado la llamada
Cabalgata "El Noreste: unido en sus tradiciones". La cabalgata se inicia
en Guerrero Coahuila, pasa por Colombia Nuevo León y termina en
Nuevo Laredo Tamaulipas. Es éste un evento campirano si se quiere,
pero de significación cultural, política y económica. El año de 2004, se
formalizó más la relación y se estableció el "Acuerdo para el desarrollo
regional sostenible del Noreste de México", firmado por los
gobernadores de Tamaulipas Tomás Yarrington Ruvalcaba, de Nuevo
León Natividad González Parás y de Coahuila Enrique Martínez (Nuevo
Laredo, 6 de marzo de 2004). Tres meses después, los mismos tres
gobernadores mexicanos firmaban con Rick Perry, gobernador de Texas
el "Acuerdo para un progreso regional asociado" (Monterrey, 22 de junio
de 2004). Poco después se añadió también al proyecto el gobierno de
Chihuahua. Por su parte, el gobierno de Nuevo León ha instaurado el
Programa de integración del Noreste y su vinculación con Texas. Organismo éste
presidido por el doctor Romeo Flores Caballero. 14

658

Por otra parte, la cultura de la región ribereña del norte de Tamauli~~s
ha entrado en un proceso de mayor maduración al haberse tamb1en
institucionaliza~o y desarrollado en diversos organismos de . los
municipios (Departamentos de Cultura, Cas.as de Cultura, Arc~vos
Históricos); pero también ha tenido que v'er , en ello el Instituto
Tamaulipeco para la Cultura y las Artes, y ese otro programa que se
conoce con el sugerente nombre de "Los Caminos del ~o", El carácter
binacional con el que este último organismo ha nacido y la fuer~e
conciencia cultural que lo rige, ha intensificado la idea de la h~rencia
novohispana y mexica?~ en ambos l~~os de~ río Brav~: en la co~da, las
construcciones, la musica, las tradiciones. 3 Ha nacido tambien hace
algunos años El Colegio de Cronistas e Histo_riadore~ de la Fr?n~era
Norte de Tamaulipas y Sur de Texas que efectua reuruones academicas
periódicas.
Hoy la construcción o restauración de edificios que _deben albergar
las diversas creaciones culturales es un buen augurio del futuro cultural
de la región: la Casa Mata, el Museo del Agrarism~ y el ~useo_de Arte
Moderno en Matamoros; la Hacienda de la Sautena en Rio Bravo; y el
Archivo Municipal en Reynosa; el Centro Cultural en Nue:o Lared~,, y
en esta misma ciudad la restauración y habilitación de la antigua estac1on
del Ferrocarril Nacional Mexicano para servir de sede del Archivo
Histórico Municipal. También es menester tener en cuenta la presencia
de la Universidad Autónoma de Tamaulipas que tiene facultades Y
escuelas importantes en varias de las poblaciones front~rizas._ Otr~s
universidades e instituciones de educación superior o de mvest1gac1on
desarrollan también sus actividades en la frontera (Institutos
Tecnológicos, El Colegio d_e la Front~ra Nort~, ~l Colegio de
Tamaulipas, Universidad Pedagógica Nacional, Uru:ersidad Valle del
Bravo, Universidad Tecnológica, Instituto Internacional de Estudios
Superiores, Universidad México Americana del Norte, etcétera).
Brenda Nettle Riojas., ~ Iglesia católica en el Válle del Río Grande, Brownsville,
Editions du Signe, 2002, pp. 44, 1-Xlll.
.
.
. .
13 Mario L. Sánchez (Ed.), A shared Experience: the Hzstory, Arch1tectu': and H1Sto~c
Designations of.. the Lower Rio Grande Hen'tage Corrido,, Austin, Los Caminos del Rio
Heritage Project, Texas Historical Comission, 1994.
12

Cuando el ya citado Manuel Payno describió las villas ribereñas del
Bravo, y a pesar de la benevolencia con la que trató a la frontera, aseveró
con abatimiento: "Decididamente éstos son unos países sin recuerdos y
sin porvenir. Sin recuerdos porque eso se queda para esas viejas ciudades
de la Europa que han tenido arquitectos y ruinas, capitanes e historia,
poesía y poetas, pinturas y artistas. Sirr porvenir porque amenazadas por
los bárbaros y tejanos, y escasos de población, pasarán años y siglos sin
que mejoren un punto. Contentémonos con que no desaparezcan".15 Si
Payno regresara hoy, se admiraría no sólo de que no hayan desaparecido
las poblaciones ribereñas del Bravo, sino de que efectivamente, tienen
recuerdos y porvenir. Con gusto admitiría que se ha construido un
patrimonio peculiar y una cultura enraizada hondamente en la
mexicanidad; y . de que, aunque en proceso de crecimiento, hay
arquitectura, historia, tradiciones, letras y artistas.
14

Regionegocios, núm. 93, septiembre de 2004, pp. 18-23. Véase también "A trote
unirán sus fronteras", Primera Hora, (Nuevo Laredo), 6 de marzo de 2004; y el
suplemento especial de EI.Ma1iana (Nuevo Laredo), "Cabalgata 2004", 7 de marzo de
2004, 40 pp.
15
Manuel Payno, Panorama de... , p. 43.

�660

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

Sin duda que este patrimonio que han ~onstruido . nuestros
antepasados los últimos 150 años es digno y apreciable. Gracias a ~llos
existe un legado que preservar y mucha historia que ~ontar y analizar.
Historia, legado y patrimonio que ayudará a no repet1r los errores d~l
pasado y llevará a encontrar las raíces comunes de d~nde surge la savia
de la sociedad ribereña, tamaulipeca, norestense y meXIcana.

'"'-.
NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE
Lic. Lilia E. Villanueva de C.
Colegio de Cronistas e
Historiadores de Nuevo León

La iglesia tenía enemigos que consideraba, a la vez, enemigos de Dios.
Estos eran los herejes, los judíos y los falsos cristianos. En el Concilio
de Verona de 1185, se acordó que era un delito que debía de ser
castigado y proceder judicialmente. Había que inquirir, averiguar e
investigar sobre los sospechosos, para entregarlos a la autoridad civil,
porque la iglesia no aplicaba penas corporales. 1
En 1229 en el Concilio de Tolosa, Grcgorio IX organizó la
Inquisición, con tribunales en cada país dependientes del Papa. La
Orden de Predicadores de Santo Domingo, fue la encargada del
descubrimiento y el castigo de la hcrejíi!,
Por lo que hace a España, la Inquisición fue establecida años más
tarde. Isabel de Castilla y Fernando de Aragón se casaron en 1469. La
reina quería no sólo unificar el reino políticamente sino por la fe. Para
ello, era necesario expulsar a los judíos. E l Papa Sixto IV, por medio de
la bula del primero de noviembre de 1478 apoyó esta idea, autorizando el
establecimiento de la Inquisición en España.2 En 1483, fray Tomás de
Torquemada fue. nombrado inquisidor general. Fue creado, además, un
Consejo Supremo compuesto po r un eclesiástico y dos seglares. Tenía
carácter oficial.
Logró Isabel s.u propósito de desterrar a los judíos. Estos se
dispersaron por diversos lugares: Portugal, Italia, Grecia, etc. En Turquía

1

2

~laun, Eduard. Lo Inquisición. Ed. Humanitas. Barcelona. 1991. p. 22.
Liss, Peggy K. Isabel /(I C(ltólira. Ed. Nerea. Madrid. 1998. Capitulo X\'.

�LIC. LILIA E. VILLANUEVA DE C.

662

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

algunos conservan las llaves de sus casas, con. la esperanza de volver a
España. Simón Wisenthal sostiene la tesis de que los últimos que
quedaban en España, se embarcaron en las carabelas de Cristóbal
Colón.3
·
Muchos permanecieron en España, fingiendo adoptar el cristianismo.
Estos fueron llamados cristianos nuevos o conversos. A los que
continuaron practicando la ley de Moisés en se~to, se les conoció como
criptojudíos.
"·
Para indagar la sinceridad del verdaderamente convertido, se recurrió
a la genealogía. _ Por medio de testigos se averiguaba si alguien estaba
ligado, hasta la quinta generación, a judíos, negros, procesados por el
Santo Oficio, etc. A esto se llamaba: información de limpieza de sangre.

Por limpieza o nobleza de sangre se entendía antiguamente la que se
heredaba por linaje de aquellos a quienes había sido concedida por
privilegio, otorgado por un soberano, condición sin la cual no podía
haberla.
En España esta situación social originada desde tiempos muy
antiguos, requería de información para ser aprobada, y prevaleció hasta
1865 cuando se suprimió definitivamente y con carácter general. A partir
de entonces, ya no fue necesario levantarla para contraer matrimonio ni
4
para ingresar a cualquier ~argo del Estado.
La expulsión de los judíos, de España, por los Reyes Católicos en
1492, trajo como consecuencia el .que aquellos que se quedaron se
convirtieron al cristianismo o fingieron haberse convertido. A estos se
les lla,mó conversos o cristianos nuevos.
·
Contra aquellos que fingían serlo y cuya actitud fue descubierta, se
desató una tenaz persecución por parte del Santo Oficio. Aunque, en
realidad era desconcertante este hecho, dada la circunstancia de que
muchos judíos ocupaban importantísimos cargos oficiales en la corona.
La presencia de conversos en el ámbito .rural, particularmente en los
feudos de la nobleza, daban la impresión unos y otros de ser protegidos
por el Rey y por· los nobles. ·
Operación Nuevo Mundo. Lz misión secreta· de Cristóbal Colón.
Barcelona. 1976.
4 Escriche, Diccionario, 1853

Con todo, esta población "convertida" significaba un peligro. Fue
necesaria la ingerencia de la Inquisición, así como la expedición de los
Estatutos de la limpieza de sangre. Éstos últimos subrayaban los límites
fundamentales del acoso contra los cristianos nuevos. Se consideraba
que la presenda de falsos conversos provocaba el envilecimiento del
cristianismo.
Estos estatutos establecían, entre otras reglas la promoc1on de
expedientes de pruebas de limpieza de sangre. Pero en estos era fácil
ocultar la ascendencia. Los testigos podían ser comprados y de esta
manera se comprobaban supuestos orígenes cristianos viejos, al gusto de
quienes promovían la información. Otros, mudándose de ciudad
cambiaban de apellido, borrando toda huella anterior. Este problema es
estudiado con más o menos amplitud, por María del Pilar Rábade
Obradó, en su libro Una elite de poder en la corte de los reyes católicos: los

judeoconversos. 5

' La limpieza en España

3

663

Aymé, Editora.

El historiador madrileño Juan Blázquez Miguel en su obra Inquisición y
criptojudaísma6 comenta que para intentar frenar el acaparamiento de
cargos surgieron "los llamados estatutos de limpieza de sangre, de extraordinariay
nefasta influencia durante los siglos posteriores". Considera que el más antiguo
de estos estatutos fue el del Colegio de San Bartolomé de Salamanca, en
base a bulas papales de 1414 y 1418. Más tarde, en 1449, fue decretado
en Toledo un estatuto de limpieza.
Por su parte, los cristianos viejos de Córdoba fundaron una cofradía a
la que sólo podían ingresar ''los que son como ellos"; esto es cristianos viejos;
para lo cual se requería invariablemente de una información jurídica.
Casi todos los colegios de España: el de Santa Cruz de Valladolid (1488);
el de San Antonio de Sigüenza (1497); el de San Ildefonso (1519); y
otros, redactaron sus propios estatutos de limpieza de sangre.
Lo mismo puede decirse de las órdenes monásticas que instituyeron
sus propios estatutos de limpieza: los jerónimos en 1486 y los dominicos,
tres años más ta~de; los franciscanos en 1525 y los jesuitas en 1593.

Observa el mismo historiador que hasta las catedrales españolas

"considerando los casos de judaizantes que se descubrieron en su seno" optaron por
'este tipo de estatutos.

5
6

Editorial Sigilo. Madrid. 1993. págs. 19 y ss.
Eds. Kaydeda. Madrid. 1988.

�'665

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE
LIC. LILIA E. VILLANUEVA DE C.

664

-dice el mismo autor-, se convierten en la ví.ctima propiciatoria del
nuevo mito antisemita para conseguir el mantenimiento de la ortodoxia,
católica, y, quizá, para detener el peligro que representa la burguesía gran
parte de ella de este origen, sobre todo con Castilla. En este ambiente de
satanización de lo judío, atizado desde el púlpito, se crea el marco
propicio para los estatutos de limpieza.

Pero no sólo a las cofradías, las órdenes religiosas y las catedrales se
linútó esta restricción. Casi al mismo tiempb, se proyectó hacia las
profesiones, particularmente a los médicos, en su mayor parte judíos,
denunciados, por supuesto, si tenían reputación y buena clientela.
Para ocupar cargos en la Inquisición fue requisito indispensable el de
la información genealógica. Como era más o menos frecuente encontrar
algún bisabuelo penitenciado, el Consejo de la Suprema Inquisición en
España, acordó que ''se debe considerar bastante pu-rgado al cabo de un siglo el
delito de sangre infecta, si a partir de ese momento no hubo ningún problema".
Blázquez Miguel consigna el caso de la familia Treviño de ciudad Real,
que en el siglo XVII promovió varios expedientes de limpieza de sangre.
Testigos presentados por sus adversarios presentaban documentos
comprobando que entre sus ancestros "figuraban varias mujeres de la familia
Villarroe~ penitenciadas y quemadas en la Inquisición, sin que ni7en un solo caso
.influyera para que no se declarase acrisolada la purez.r; de su sangre".
Según Edward Mann, en su libro La Inquisición. Lo que fue y lo que hizo
expresa que fue a partir del siglo XVI cuando este tribunal generalizó
como delito punible el de la falta de "pureza de sangre". Se la llamó
también "limpiez.r;" y se llegó a tal extremo que "la gente investigaba
la
8
genealogía de los vecinos en busca de sangrejudía o mora", a fin de acusarlos.
El limite establecido era hasta los tatarabuelos. Si en estas cinco
generaciones no se hallaba a alguien con esa mácula, o que hubiese sido
conde·nado por la Inquisición, "la pmeba de limpieza era aceptada".
Surgieron, por lo mismo, muchas informaciones genealógicas
falsificadas o alteradas. Contra el poderoso nadie se atrevía a testificar; y
como de los antepasados de _los pobres y los campesinos no se
conservaba memoria, ha?ía que inventar lo gue aquellos hicieron.

tenía algún ancestro penitenciado era incluido en esta mod lid d
Bastaba
ª·
-1 h htener entre los abuelos alguno que hu bºiese si'd o arrestado ª Este
s~~ ;;v:, ~unque se compr~bara haber sido injustificado, era suficiente
P
a -~ancha. Quien la tuviera quedaba incapacitado ar
ocupar cargo clVll o eclesiástico alguno· estaba imp did d
p ª
con alguien "de linqje limpio"· y ni ,1 '. . b e o e emparentar
d,
.
'
e ru IDJem ro alguno de su familia
Ipo nan
. . . ,aspirar al estado religioso . H ubo casos en los cuales l
nqws1c1on aceptó pago por la inmunidad· ero 11
.
ª
modo alguno que en lo futuro se viera libre,cÍe unaen:e:~ a!:r:a~7;:~a en

La limpieza en Nuevo León
Para el caso
.J de quienes pasa b an a poblar al nuevo mundo en el Título
e Ias
·
dadas en Segovia por
'
100
Oruenanzas
el
13dde
¡·ulio
de 1573 de Nuev
1 . as p. obl.aczones,
Felipe II
, se ee.
A los que se obligaren a hacer la di h
bb ,
oblado e cumplid
.
c ª po lazon Y la hubiesen
o
consu
asiento
por
h
P
descendientes
y que dellos co
onrar sus personas y
memoria loable, le hacemos hijos:go ~e ~:~eros p~bladores, quede
descendientes Je 'timos
ar conoci o a ellos y a sus
cualesquier part! de l~;;~~i~~\:~n
que poblaren y en otras
linajes y solar conocido .
, al
~o y personas nobles de
tod I h
, ~ por_t es sean habidos y tenidos, gocen de
as as onras y preerrunencias
d h
~dos l~s hombres hijosdalgo y cab1!~: dª:10 :::;n:: d:;
q~e
eros, eyes y costumbres de España puedan y deban gozar.
, gun

d .

e~f¡~:11

g:s:i:ª:e

De este privilegio se ufanaron siem
l
.
pobladores de la N e .E
_
. pre no so amente los primeros
u va spana sino s s d
d'
generaciones. Quien entraba a p~blar m ~
e~cen . ientes en varias
concesión sólo por el hecho d
ª~
tar e disfrutaba de esta
e casarse con hi¡a de pobladores.
me:c:~~~ d~e ;e refiere al Nu~vo Reino de León, es en las solicitudes de
erras o encomJendas de indios en d d
frecuencia alegar estos méritos.
on e se ve con más
A Sebastián
de Ábrego se Ie d an 1as tlerras
.
"atento a que.. . es
persona
de toda Flores
l."
B
.d
. ca tdad y buena sangre" (noviembre de 1700) 9 J , d
enavi es, vecino de Cerralv
.
. ose e
calidad d, ·
.º' pi.de t1erras
en 1707, ''para mantener la
e mz persona con la decencia que pide mi conocida nobleza".10

La autoridad inquisitorial tuvo aumento notorio con este nuevo
"delito" de no ser &lt;lescendiente de "viejos cristianos". Porque no sólo quien
:n~:;:.;.\~arza, Israel. Cedulario autobiográfico ... Monterrey. 1964. p. 87.
1

Op. cit. p. 47

8

Ed. Humanitas. Barcelona. 1991. p. 138 y s. s.

�LIC. LIUA

666

Es interesante observar que a los tlaxcalteca~, aliados a los españoles y
colonizadores del norte, les fueron concedidos iguales privilegios.
El virrey Luis de Velase&lt;? capituló con la república de Tiaxcala el 14
de marzo de 1591 a fin de que cuatrocientas familias pasaran a poblar al
norte. A los tlaxcaltecas les fueron concedidos en la misma capitulación,
iguales privilegios que a los españoles; tales como recibir mercedes de
tierras, usar armas, anteponer a sus nombre~el tratamiento de don,
montar a caballo, etc.
En la documentación utilizada para este trabajo, se consignan otros
signos de nobleza o de limpieza de sangre.
Algunos de los expedientes, como ya 1o expresamos, no se limitan a la
información sobre padres y abuelos. Las declaraciones aluden a "la
antigüedad del linqje".
En informaciones más antiguas, como la de Lázaro de Mendiola, pide
éste que se diga si "sus padres y abuelos pasados por ambas líneas, paterna y
materna, han estadoy están de veinte, cuarenta, sesenta y cien años de más tiempo acá
que memoria de hombres no hay en contrario en posesión de .. .
11
hijosdalgo notorios de sangre, limpios de toda mácula ... "
La limpieza de sangre, además de la antigüedad de linaje y de ·no estar
·mezclada con castas ínfimas consistía también en otros factores.

Ser descendiente de los primeros pobladores y conquistadores, que
por cédula real "lograron el distintivo honor de ser hijosdalgo de solar conocido",
12
como lo alega en alguna información don Joaquín Mier Noriega.
Servir a su costa "al~ y a la Patria defendiendo al lugar donde se vive de los
insultos de los indios bárbaros, y dando socorro a los demás lugares cada y cuando lo

han pedido".
Haber ocupado cargos públicos, don José Salvador Lozano consigna
como signo de calidad de noble haber sido alcalde ordinario repetidas
veces, así como teniente de gobernador y el primer administrador de
13
tabacos.

Información de genealogía ... AMM.. Civil. Vol. 7, Exp. 11. Monterrey. 1653.
12 lnjormtidón de legitimidad... AMM. Civil. Vol. 150. Exp. 3. Monterrey. 1793.

11

13

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

E. YILLANUEVA DE C.

Información de nobleza de sangre de doña Maria Leonor 1/defonso Lozano. .. AMM. Civil.

Vol. 141. Exp. 10. Monterrey. 1798.

667

También se tiene como sello distintivo de buen nacimiento el haber
emparentado "con las primeras casas distinguidas de esta ciudad", así como
''haber sacerdotes en la familia".
?tr~s características de nobleza eran las de "no haber sido castigados por
algun trzbunal que cauce infamia" y la de "haberse ejercitado en oficio o ministerio vil
y mecánico ni indecente de menos valer".
F~ancisco Antonio de Estrada que no pudo comprobar su nobleza
cons~deraba como señal de la calidad de su sangre ''la prueba del sobrescrit;
de m1 persona... en_ las leyes ~e la naturaleza, una vez que está en el colory el pelo
con e~ semblantey etrcunsta~?ªs/e nombre". Pero, con certero argumento, se
consideraba noble tambten por sus costumbresy sus procedimientos en /o moraL
políticoy civil". 14
'
Para qué una información

Los motivos para promover una información de limpieza de sangre (0
de nobleza de sangre como también solía llamársela) eran muy diversos.

''Par~ efectos de pasar a los reinos de las Indias y otras partes y para otros
cualesquier efectos que me sean necesarios", como es el caso de la que promovió
Lá_z~ro de Mendiola en su lugar natal, en España y que se conserva
?ngtnal en el Archivo Municipal de Monterrey, convertida en una doble
tnfo~mación al presentarla_ ~ara promover otra a fin de comprobar ser
sobnno y heredero del cap1tan Hernando de Mendiola.
En este ~ro de información se procura obtener testimonios que
puedan ser utiles en la Nueva España, particularmente en relación a su
estado. E? el caso de Mendiola, los testigos contestan a la sexta pregunta
en el sentido de que:
• •.es libre de todo estado y ~o sujeto a matrimonio, ni religión, ni orden
al~na, por donde este tesogo sepa y entienda; y por tal es habido y
terudo y comúnmente reputado.15

Las info:111aciones se promueven también para '~ozar de los beneficios de
una ~~pe/lama". En este caso el propósito es comprobar el entroncamiento
f.amtli a~ Y geneal,og1co
. con el fundador o fundadores de determinada
obra pta. Como es sabido una capellanía era el destinar el producto de
14

fojas. Querella civil.·• AMM. Civil. Vol. 98. Exp. 6. San Antonio de la Iguana. 1768. 54
15

Ver nota Nº 11.

�LIC. LILIA E. VILLANUEVA DE C.

668

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

q69

I

un bien material, para el sostenimiento del culto a alguna devoción; la
celebración de misas por el alma de alguien; para el sostenimiento de un
estudiante en su carrera eclesiástica; etc.

... está inclinadísimo al estado eclesiástico y para este fin muy resignado
a tomar la fatiga de la adquisición de letras y deseando yo cooperar a tan
distinguidos fines y facilitarle en parte su consecución ... 11

Son muy frecuentes las informaciones testimoniales levantadas al
surgir impedimento para el matrimonio ''por diferencias de linaje" o por "no
ser de buen nacimiento". En muchos de estos ca~s ~o se lleva más fin que
"impedir maliciosamente, o cuando menos dilatar, el efeclN!_el matrimonio tratado".

Hay también informaciones hechas a petición de quienes ya
ingresaron al colegio y que están realizando estudios. En este caso se
promueven con la finalidad de alegar _derechos a alguna capellanía
fundada por algunos de sus antepasados.

Un expediente por negación de mano fue promovido por Santiago
Morales al impedirle casarse con doña Juana Padilla, ''por no ser igual de
calidad". Lamentablemente Morales no pudo comprobar su limpieza ''por
16
ser hijo naturaly haber adoptado el apellido de su padrino de bautizo".

Procedimiento

Encontramos otro caso en el cual, por la desigualdad de sangre ·de la
, novia, los hermanos, tíos y parientes de Onofre Arredondo ,se opusieron
a su matrimonio, llegando hasta el templo para impedirlo. El la amaba y
declaró estar dispuesto "a renunciar al nombre de su casa y hasta su herencia".
El padre de María Josefa, la novia, por su parte, nos da una magnífica
referencia sobre el mestizaje regional, al expresar al gobernador que
si para casarse debiera esperarse el consentimiento de todos los
paóentes, muy pocos o ningunos [matómonios] se veóficarían ...
principalmente en estos reinos, en que pocos linaies hay que no se hallen
maculados con diversas castas.

Cuando el expediente promovido se refería a un hijo natural de padre
y madre españoles, la .calidad, al parecer, no desmerecía. Así se
desprende, al menos, de una declaración de Agustín Ceferino de la
Garza, a quien su padre reconoció in _artículo mortis.
Pero las averiguaciones más frecuentes se ven al ser abierto el Real y
Trid@tino Colegio Seminario de Monterrey. Los· expedientes se
promueven para "ingresar estudios a fin de tomar el estado eclesiástico" "para
conseguir las órdenes sacras"; etc. Este tipo de documento se sigue no sólo a
petición del interesado sino por el padre, la madre, un hermano o
cualquier otro. En los motivos.se explica, por ejemplo, que el interesado

No sólo el interesado podía promover la información. Son muchas
las que fueron solicitadas por el padre, la madre o un hermano de éste.
La petición generalmente aparece acompañada de los nombres de los
testigos presentados y del "interrogatorio" al cual se quiere que respondan.
La autoridad (el gobernador o el alcalde) ordena sea recibida la
información y que, concluida, se dé testimonio al interesado quedando el
original en el Archivo. Algunos, cuando el resultado no les favorecía,
pedían se guardara "en el archivo secreto".

Antes de la existencia del Seminario de Monterrey (1792) se solicitaba
la información para presentarla en los de Guadalajara, México u otras
partes.
Por ello, se pedía que ''por los accidentes que en los caminos acaecen",
quedara el original a fin de solicitar nuevas copias.
Los testigos son generalmente mayores de edad. Abundan los de más
de setenta u ochenta años, por ser lo que pudieron haber conocido a los
abuelos y bisabuelos y que pudieron haber oído referencias a
generaciones más antiguas. Tras de pregun.társeles su nombre, patria,
estado;calidad y ejercicio, prometían, bajo juramente, decir verdad.
El testigo ordinario prestaba juramento "sobre una señal de la CT'UZJ
tocándola con su mano derechay respondiendo síj uroy amén".
Si el testigo era militar, prometía decir verdad "bqjo su palabra de honor,
.puesta 1111a mano en elpechoy la otra en elpuño de su espada".
Si quien declaraba era un sacerdote, had a juramento tacto pectare et
corona et in verbo sacerdotis.

16

Promovido por don Santiago Morales .. . AMM. Civil. Vol. 154. Exp. 3. Valle de las

Salinas. 1794.

17

lnjo_rmación de legitimidad... de don José Man11el Lozano, para poder mtrar de colegial.. .

AMM. Civil. Vol. 168. Exp. 10. Real de Sabinas y Monterrey. 1800.

�670

LIC. LILIA E. YILLANUEVA DE C.

Cuando la información no podía ser levantada en Monterrey, porque
los testigos residían en lugares apartados y "están en sus respectivos destinos, y
los más principales son sujetos de avanzada edad e imposibilitados para poder
caminar", se designaba a un comisionado para que pasara al lugar
requerido.
Aunque el interrogatorio consta de dos a cinco preguntas, hay algunos
-como el de José Joaquín de Treviño-,~e comprenden hasta
diecinueve. El propósito de tanta interrogación era el de probar vínculos
colaterales, sobre todo si había de por medio la fundación de alguna
capellarúa.
En la primera, tras las generales del declarante, se inquiere sobre si
conocen al interesado por ambas líneas· y sobre sus costumbres. . En
respuestas expresan unos, conocerle "desde la infancia", otro, "que le conoce
' muy bien". Un testigo declara que "lo vida desde que nació y que sus padres le
dieron el mantenimiento natura4 lo vistieron, dieron escuela y estudios y siempre ha
estado y está debajo de su patria potestady debqjo de su obediencia". Uno más,
que "le ha visto asistiendo a los templos y qyudando a la misa y demás ejercicios
cristianos". .La legitinúdad del hijo, sin embargo, se confirma agregando
que han visto a los padres "acariciándole y reconocerle como a tal su hijo" así
como haber oído a ellos llamarle hijo y a éste a ellos llamarles padres.
Otra pregunta fundamental es la que se refiere al conocinúento de los
padres del interesado. Se hace énfasis en la calidad y nobleza de sus
ascendientes y en la legitimidad de su matrimonio. Se considera
sumamente importante lo que alude específicamente a la limpieza de
sangre, esto es, a que si son o fueron "libres de toda mala raza, moros, indios,
protestantes penitenciados del Santo Oficio u otra casta inferior o materia que
conduZfa contra nuestra cristiana religión". ·
So):,re este aspecto es frecuente leer declaraciones en d sentido de que
los padres "son cristianos viejos, · nobles y de buenas costumbres, sin que jamás se
hqya visto ni advertido nota alguna en todo su linaje y ascendencia". El testigo
también suele expresar que "son personas decentes y del mqyor lustre y de
esclarecida ascendencia sin quejamás !e hqya dicho cosa en contrario".
En relación a la legitimidad del matrimonio, se lee en algunas
informaciones que fueron vecinos de esta dudad, en donde vivieron y
murieron conocidos, tenidos y'reputados por marido -y mujer.
Otra pr:áctica frecuente en estas probanzas, es la de la inclusión de las
partidas de bautiz&lt;;&gt;, matrimonio y defunción, a fin de reafirmar lo
declarado por los testigos. En el caso de las certificaciones parroquiales

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

671

de Es~~ña apa~ecen auto~izadas por dos o más notarios que dan fe de
que qwen suscribe las copias de las partidas es realmente el cura párroco.
~sto~ an_ex?s. documentales dan además datos, y fechas precisas de gran
mteres histonco y genealógico.
No a todas las solicitudes se daba trámite. Conocemos una hecha el
14 de octubre de 1780 ante don Antonio Lucas Cantú, alcalde mayor, del
~a~e de San Mateo, por doña María Guerrero; esposa de don José de
Avil~ Y que fue turnada al gobernador sustituto don Joaquín de Mier
Nonega.
Pedía doña María "vindicar su limpieza de sangre y honor", calumniados
por don ~osé Antonio Ri~era. ~ero lo hizo en nombre suyo don
Hermenegildo Guerra, quten uso un lenguaje nada decoroso que
vulneraba el buen nombre de muchas personas.
Dar curso al expediente significaba poner al descubierto la conducta
de "una ~erson~ cipo fuero obliga ~I sigilo_ de su nominación". Convenía, por lo
tanto, ~vitar rnidosas consecuenetas denigrativas; honores que deben custodiarse a
precauetones de la prndencia ".
Tales eran "las voces J expresiones" del representante de doña María
Guerrero, que el gobernador le dio dos meses de cárcel "en pena de su
voluntarioso estilo".

Fuentes documentales
La totalidad de los expedientes aquí estudiados, relativos al tema se
conserva en el Archivo Municipal de Monterrey.
'
. Observamos que las informaciones se multiplican a finales de ese
siglo XVIII y e? la_ primera del XIX. Ello se explica porque en 1792 fue
:bie~o el Se~mano de Monterrey, en cuyo archivo, al que no hemos
cu~do, pudieran existir algunas. Para este trabajo sólo hemos
considerado las que se hallan en el de la ciudad.
Como ~1- Archivo de Monterrey comprende en esa época
documentac10n de todo el Nuevo Reino de León, las informaciones
corresponden a promotores procedentes de Pesquería Grande Boca de
Leones, valle de las Salinas, villa de Cadereyta, real de San Ant~nio de la
tgu_ana, valle de Labradores, valle del Guajuco, Capadero y real de las
atinas. Hay una de Reinosa y otra del valle de Orozco, de España.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY
(1846-1848)
Bertha Villarreal de Benavides
Colegio de Cronistas e Historiadores
de Nuevo León, A.C.

La noción de documentos privados encierra tanto el diario íntimo como
la biografía de un individuo, son escritos privados y muy personales.
Estos documentos se caracterizan por su importancia ya que son muy
diferentes unos de otros.
Igual que en los archivos públicos, la guerra, la ocupación, el miedo a
tener documentos comprometedo~es son causa de numerosas
destrucciones. Los archivos privados presentan al investigador el triple
secreto: secreto de política, secreto de negocios y el secreto de las
familias.
Algu_n~s personas han conservado documentos y cartas de cierta
procedencia, que constituyen frecuentemente archivos especializados,
que se refieren a un acontecimiento o período, y que recogen sobre este
punto datos prkticamente imposibles de localizar en otra parte.

La dificultad estriba en poder tener acceso a estos documentos que las
familias defienden celosamente, pues han permanecido por generaciones
bajo su custodia. Se han dado muchos casos en que se han perdido y a
los que se puede llegar a ellos en la actualidad es que fueron vendidos en
subastas o donados a algún Archivo o Universidad.
En las cartas podemos observar la sinceridad del autor o las
influencias. por este evento en cuanto a sus narraciones o apreciaciones.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
Smo DE MONTERREY

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

674

675

( 1846-1 848)
I

Se puede investigar si escribe por el simple placer de hacerlo y de
mantener una correspondencia ya sea con la familia o amigos, y que en
su contenido atañe solo a los corresponsales manteniendo una
comunicación.
Cuando lo que comunica ha sido testigo presencial de los
acontecimientos; las cuales revelan con profundidad y detalle de zonas
muy íntimas de la experiencia humana.
"'-'A través de la siguiente correspondencia tenemos una visión de
México desde el punto de vista norteamericano de unos soldados ajenos
1

al país que captan lo bueno y lo malo de este.
Carta de Israel Bush Richardson
a l. P. Richardson Erg.
Burlington, Vermont

Campamento cerca de Monterrey.

Septiembre 23, 1846

Querido Padre:
Monterrey es casi nuestro ahora, pero después de un sangriento y
violento combate. LA ciudad está situada en un valle dominada por
cuatro baterías sobre colinas, cuando tú te aproximas a ella por· la
derecha. El Obispado está sobre un cerro cercano, y cuatro baterías
sobre la izguierda, las cuales 2 hacen un fuego cruzado en elfrente de la
ciudad;y además la retaguardia de la ciudad está cubierta por una alta
e inaccesible montaña.
El día anterior a áyer la División del general Worth, consistiendo
su cuerpo principal de regulares en número de 2000 hombres y 2
baterías de artillería, procedió a envolver los fuertes del enemigo por la
derecha de la ciudady después de 3 días de duros combates.y pequeñas
pérdidas ha logrado posesionarse de todos los de la derecha, inclrqendo
el Obispado, el cual es un fuerte reductoy domina la ciudad.
Mientras el general Worth estaba haciendo esto sobre la derecha, los
Regimiento 3º, 4ºy 1º de regulares y así como los voluntarios atacaron
los fuertes de la izquierda del lugar.
Dos baterías en baluartes (lunetas) y un. reducto cuadrado colocados
en gesto defensivo fueron atacados por nosotrosy tomados.

El cuarto baluarte está dentro de 250 ardas
, .
tomamos. El enemioo , lo .
1 del ultimo
que
&lt;&gt; aun
ltene en posestó
'
extendiendo una trincher. J; d. d, d. ,
n Y nosotros estamos
reducto para colocar infa ~ ª, re e or ~ el por la noche desde nuestro
.
1• n,enay atacarto defrent.
¡ .
atacar con másfiuer,,a la
J ,
•
e, Yª a mismo tiempo
· "\; s casas ue ,a crudad
Esto probablemente lo lograremos
·
noche. Entonces no quedar., ,
para antes de (que termine) la
~
a mas que uno máspor t.
canoneo del general Worth y
d.
omary eso es por
Obispado. Nuestro regimient~ s.J~e e
logrado por él desde el
Los capitanes Mo .
.u o mue. o urante el ataque.
Haz!itt fueron muert, ms, Flrelds, Barbourd; los tenientes Iroing y
.
os J e mt!Jor Lear y I ,ti· ,
.
eridos.
Es
casi
imposible
J
e
carrtan
Bambridge
h
C
ue ver como alguno de
1
meo ofic.iafes muertos y 2 h 'd. de
noso ros escapamos.
destrucc.ión. Sófo cinco oficia/e~ os ;,~ :ta~ de 112, es una gran
Esto ha sido como un seound.° ·1z~eron e;a os ilesos en el regimiento.
&lt;&gt;
o sz oy ataque a Bada·
•
atacar bateríasy combatir e las fl. J
'lJºv
consistente en
y; .
n !ª es ue una casa a otra
o pienso que para mañana en fa h
.
Se dice que 12 mil troti
,
noc e tendremos toda la c.iudad
·
rªs son ,asfue~s del enem · N
tomado una gran cantidad de rtifle , y;
tgo. osotros hemos
ejérc.ito enemigo tendrá que re ~- na. o creo que fa mt!Jorparte del
tanto por las montañas que n, :rseya/aque toda su retirada está cortada
es,an en parte de atr.,
q . ,
as como por nuestros
D ragones Ranoers
o , ue ;un,os o en forma · d.
d'
posic.iones con el general Worth
m __ep~n rente, dominan
ciudad. Tan prontoy se capitule t: e;:b;;:stro e;ercrto en frente de fa

;e:,

y·

De tu afectuoso hijo,
LB. Richardson.
Dale mi cariño a todos.2
Carta de Israel Bush Richardson
ª l. P. Richardson Erg.
Burlington, Vermont

Ciudad de México

Enero 12, 1848

Querido padre:

¡I

como está listo para salir de esta ciudad a Ver.
T,
.
a
a
camra
para
que
se
pu
d
.
acruZ:
e
esmbo
.
.
e a zr esta carta. Les he escrito
. 2 Carta de la colección privada de Berth
.
publicada anteriormente en la revista Actas Nºa4 V~ar~~~ de Benavides. Esta carta fue

;11,10--amembre 2003

1

Historiografia españolay norteamericana sobre México

�BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

676

TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

( 1846· 1848)

.
., d lo al tanto de las batallas alrededor de la
anteno1711ente ponten s
/¡"
d d el
ciudad de México pero yo no he recibido cartas de Bur. ington . es e
pasado mes de junio que _me la entregaron en Jalapa, tal vez mzs cartas
se han perdido en el camino.
. d
l.
El principal contingente de nuestro ejército está estaciona o en .dª
.
en las ciudades de Toluca y en Real del Mont~ ha st o
ciudad/
t s tro,pas con elpro,pósito de..zycolectar los ingresos de
ocupaao por nues ra
~
Lu · p t '
las minas. Otros dos destacamentos, se irán a ocupar San ts
Zacatecas tan pronto lleguen nuevos refuerzos de Veracruz.
país será ocupado tan pronto lleguen los rejuerz,os.
l.
Yo supongo que tu has visto en los periódico: ~os _reportes en
.
mt· nombre en muchos de estos con dtstinczones, pero na
menczonan
• b
t ·o
lo que yo he escrito a casa debe publica~~e" con mz nomdre: c~;; d:I
las órdenes del graL, así como tambzen en contra e s
Congreso de 1824 de publicar acontecimientos de las batallas por

°

-Jo;:'~

º~7e

particularesy algunos oficiales, aunque_sean generales. haber publicado
Worth y Piliow van a ser ;uzgados por
acontecimientos privados de las batallas.
. . t 'ltimamente
Hemos tenido muchas vacantes en nuestro regtmzen º. ~
. .
El capitán Dobbins ha sido de nuevo despedido, el capztan Smtth_~a
muerto el teniente Jonson renunció, el teniente ]ardan es ahora capdztan,
, el Departamento de ____y oprobablemente. , me¡que•are
y está en
t
a uí con esas vacantes me hacen el segundo para promo_czon e temen e
q J_
.
El 2º teniente O , Sullivan no lo volvimos a verpues
Bel/
viene pnmero.
nió a los mexicanos. ·
b·
se uYo he stdo
. recomen
- dadop ara "brevit"por Cerro Gordo
algo . terno
.
I
de Washington sin embargo no tengo la libertad de deczr cual ojicza me
recomendó para brevit capitán.
·
d
¿· J
. , sin
. embargo espero que na a· se tga ae
Muy pronto seré capztan
esto Juera de la jamilia.
.
Dale mi cariño a mamá,·las he1711anasy a todos los amigos.
De tu afectuoso hijo
I.B. Richardson.3

3

Internet. Marzo 2.5, 2005

Israel Bush Richardson
Nació en Fairfax Vermont el 26 de diciembre de 1815.
Estudió en_St. Andrew en Vermont y más tarde en West Point en
donde se graduó con honores en 1836. Participó en la guerra de los
Seminales en Florida en1841.
En la guerra contra México participó en todas las batallas
comprendidas de 1846 al 48 distinguiéndose en la de Monterrey en la que
lo ascendieron a 1º teniente de la 3ª infantería, así como en la batalla de
Chapultepec y la toma de la Ciudad de México ascendiéndolo por sus
méritos a capitán.
En la guerra Civil de su país llegó a obtener el grado de general y
participó en muchas batallas Y orkstown, Williamsberg y en la Campaña
de Maryland (Armada del Potomac).
En la batalla de Antieta en 1862 fue mortalmente herido. Murió el 3
de noviembre de 1862 en Sharpsburg Md. a la edad de 47 años.

Carta de Jefferson Davis a Joseph E. Davis
Hurracaine Plantation, Mississippi

Montemy 25 de sept. 1846
Mi querido hemtano:
Esta ciudad es nuestra después de severos conflictos los
Missisippianos entramos en acción el día 21 y realizamos con una
brillante participación. ·
El día 22 hicimos preparativos para avanzar en la manana del 23
nosotros {Los Missisippianos) abrimos la acción temprano abriendo
fuegoy avanzando en la ciudad hasta cerca del atardecer cuando se nos
ordenó la retirada.
El 24 recibimos proposiciones de capitular, el graL Taylory el gral
Henderson .de Texas y yo fuimos comisionados para arreglar los
términos de la capitulación y nuestros acuerdos y los papeles han sido
intercambiados. Nos reportó el gral mexicano que México ha recibido
a los comisionados de los Estados Unidos.
Ellos has sido fustigados pero nosotros no podemos pemiitimos ser
generosos.
N osotros esperamos pronto regresar pues la guerra probablemente
termine.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
.
SITIO DE MONTERRE'r

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

678

679

( 1846-1 848)
I

Con mi cariño para todos.

Tu hermanoJeff.

contra ti por tu severo entrenamiento pero la b t, 11.
acallar todos los rumores de todos los , .
a a ayo supongo va a
E
.
que_;ososY van a esconder la cara
stamos ansiosos de oír más para ver la lista de los muert
.
Ya le comenté a Li .
, ,
.
os etc.
. . .
zZ!e que tu temas a los mexicanos acorralados
los livolviste
a
liberar,
ella
quería saberpor que' t1,0s ae_¡aste
J .
.
Y
d.
ir,
en esto yo
no!. e pu e responder eso tú le responderás cuando vengas ella no está
so a para expresar sus sentimientos.
'
5
Tu hermano Joseph.

4

Carta de Jóseph Davis a Jefferson Davis
Al Campamento cerca de Monterrey

Hurracaine
Mi querido hermano

.Oct. 7, 1846
,

Ayer leimos las causas de la batalla de Monterrey te puedes
imaginar el sentimiento de intensa ansiedad en que las noticias fueron
leídasy escuchadas por todo el mundo.
·
Fui a ver la lista de los muertos y heridos, mis ojos me fallaron, y
mi voz se hizo temblorosa. Pero gracias a Dios tú no estabas en la lista ·
cuando la familia se sentó a desqyunar lo volví a leery nunca he tenido
más atención. Nos alegramos mucho de esta victoria estoy forzado a
pensar en lo estéril de esos frutos que se han gastado con el
derramamiento de sangre. Todas las cuentas son imperfectas y todas las
circunstancias deben ser hechas para formar una opinión, pero el escaso
de los juicios son por la investigación que se forza a ver "tas estrechas
calles bajo circunstancias que obligan a rendirse incondicionalmente,
fueron los términos que se aceptaron. Esta oportunidad nunca volverá a
ocurriry después el armisticio de ocho semanas, esto es peor que todo el
resto. Yo siento que estf(J trabajando con un tema que no entiendo. Yo
espero oír tu opinión de otras cuestiones que puedan orientar hacia este
tema.
·
Yo he buscado por un final rápido a esta guerra, y por-eso no he
dejado que renuncies al Congreso. Yo he hablado con uno de tus amigos
que están en contra de tu renuncia. .·
Los acontecimientos domésticos no hay nada nuevo desde que te
' escribí. James me informó antenoche que tenías 170,000 libras
escogidas. El todavía ·opina que va a hacer 300 fardos -esto va
aproximadamente de la cosecha del Hurracaine (plantación)- la salud
de la gente está bien. LA pobre de Maria · la visitó el Padre y le
administró el Sacramento de la Extremaución. .
Yo espero tu resp11esta antes de mandar tu renuncia, en este tiempo
algunos acontecimientos pueden aparecer. Algunas quejas se han hecho

4 De

lo~ papeles de Jefferson Davis. Transcrito de "Vicksbu,g, Weekfy Sentencia!'.

Oct 27, 1846.

"Fuerte de Tenería"
Jefferson Davis
La valentía y liderazgo de Jefferson Davi
.,
Monterrey, trajo la atención de sµs superiores y las,n e~, su ac~ac1on en
.
ac1on amencana.
S1n embargo, desafortunadamente su . ,
.
Coronel W B Campbell del 1º d 1R . . rg10 una controversia con el
Davis, que afirmaba que los d ~ :~~nto de Tenessee, que desafió a
en los muros del fuerte esto fe ssb1sli~1pdp1 fueron los primeros en entrar
.
,
ue pu ca o en
. , d. d
en su diario Campbell el día 28 d
.. ~~' peno 1co e Tenessee
los de Mississippi también er; :~pt.;scnb10 . En la toma de Tenería
fuerte primero. Davis iba a Pie
gu ~ -~e ,mis hombres entraron al
después de la Toma".
p y no rec1b10 ordenes de Quitman hasta
Esta controversia continuo mucho después de finalizada la guerra.

''Forti.icáciones"
(Extracto de 'una carta de Daniel R. Russell/

con ~I:ur del Fuerte de Tenerlas babia un gran edificio de dos pisos
. ec os planos que era una destilería en el techo h b,
, J
sacos de
l.
'
a tan co,ocaao
dond. a~~a Y_ en as paredes de este se hablan hecho agl!ieros por
J
} se po ta disparar. Enseguida de la destilería hqy un barranco en
aonue
· d,esde el ojo de agua en la mitad de la
ciudadcorre un arroyo que viene
.
'
no t yd. al
l. oeste
· se encuentra con el rio Santa Cat,arma
en ,a
parte
_reshe e a czudad. 5iguiendo al sur de la canada ha11 un comflleio de
tDiabli
nnc eras
L. . nombre :,de ''Rincón
-r -:1
,, li Jortificaci
. . ones con eI pro'Jibido
del
o os amencanos lo llamamos Fort Diablo este tiene dos cañones.
5
6

Jeffi
D e_rson D avis. Prívate Letters. 1823-1889
ame! R. Russell. Otubre 18, 1846

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

680

. 681

( 1846- 1848)

Hacia arriba del arroyo está la Purísima es un puente adornado con
la estatua de la Virgen Maria y alfinal de este puente está fortificado
con 3 cañones rodeados por trincheras para la infantería.
Las casas de la ciudad son de piedra y adobe y en sus muros han
hecho hoyos para poder disparar directamente a la calle y desde las
azoteas sae.os de arena que jo,man una pared para poder disparar.
Todas las calles están llenas de barricadas.
"-. .
La defensa es excelente comandada por el gra'/. J&gt;edro Ampudia
al
7
mando de 10,000 hombres: 7,000 tropay 3,000 voluntarios.
El primer día de combate le costó a los de Mississipi 7 muertos y

. F~e. el~c~o _por el partido Demócrata Senador por el estado de
Miss1ss1pp1 s1rv1endo de marzo 4 a junio de 1846. Cuando renunció fue a
hacerse
· · cargo
· 1 como comandante del 1º Regimiento de Rifleros d e
Miss1ss1pp1 en a guerra contra México.
En el Sitio de Monterrey su participación fue muy notoria ya que fue
uno d~ los que firmaron en la capitulación. En agosto 10 de 1847, fue
requerido de ~~evo en el Congreso de su país hasta septiembre de 1851.
En :861 lo elig1:ron Presidente de los Confederados por un término de
6 .anos.
la Guerra Civil de su pa1s
' regreso' a
. . Despues
.
, de concluida
, .
Miss1ss1pp1 y paso sus ult1mos años escribiendo.
Murió en New Orleáns en diciembre de 1889.

47 heridos.

Parte de una carta del Mayor Philip Norboume Barbour

Extracto de una carta de Alexander B. Bradford

Septiembre 26, 1846
El día 22 nos mandaron a los de Tennesse y Mississipi a relevar a
los soldados que habían durante la noche tomado el Fuerte de Tenería,
lo hicimos a través de los maizales para evitar elJuego de la Ciudadela.
Todavía veíamos el humo desde la UJma de la Independencia donde
la 2" división del general Worth y los Voluntarios Texanos combatían
para tomar el Obispado antes de terminar el día la bandera americana
ondeaba en el Obispado mientras tanto en la parte oriente de la ciudad
de Monterrey permaneda silenciosa.
Al norte la temperatura empezó a descender a causa de una fuerte
lluvia, Davis ordenó que trajeran cobertores y comida al Fuerte de
Tenería para sus hombres pero nada llegó. Durante esa noche el frío
8
aumentó, los dientes les castañeaban.

El escribió en su diario una noche antes de la batalla.

. D~rante ~l tiempo de guerra mi vida es legítima yusta) pertenece a
m1_pa1s, nadze me la puede quit~r o preservar solo la voluntad del gran
Dzos que me la ha dado. Y sz es su deseo cualquiera que sea estoy
pe,fectamente resignado.
Al día siguiente, septiembre 21 de 1846 una bala atravesó su corazón
durante el combate.
Pertenecía
- v
,
·d al Ejército americano y graduado en 1829, tenía 33 anos
hab1a nac1 o en Kentucky. 10
.
·

Carta del soldado Alex P. Rodgers
a Mrs. Geo W. Rodgers
New London, Connecticut

Jefferson Davis
Nació en Fairview Kentucky el 3 de junio de 1808. Mas tarde sus
padres se mudaron a una plantación en Woodville Mississipi.
Estudió en el Jefferson Collage Miss en Transilvania University en
Lexington Ky. Más tarde se graduaría en West Point en 1828. Sirvió a la
guerra de los Black Hawk con el grado de teniente.

Día 13 y finaliza el 20 de Dic. 1846
Cd. de Monterrey.
Querida jtl(Íy:
De acuerdo con tu solicitud te escribo esta carta con el conocimiento
de que me contestes de tu pu,io y letra y pueda ver el progreso de tu
escntura.
9

JeffersÓn Davis Mex WarRegiment. p. 40
8 Jefferson Davis M,ex War Regiment. Pag. 80

7

9

Internet. 11 de ~larzo de 2005

10

F:11iylopedia oftbe "1exican / tnmican !Far.

�682

T ESTIMONIOS E PISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

B ERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

683

( 1846-1 848)

La mayor parte del ejército consiste ~n la 1~- di~sión c~mpues:a de
los siguientes regimientos el 3º de tnfantena __1 de znfantena 2
compañías de rifleros el 7° infantería 4 campa~1as de Dragones J 2
baterías de artillería bajo el mando del gral. T wzggs.
.
Una brigada de voluntarios bajo el comando del gral. Qu1~man
compuesto por los de Georgia, Mississippi, Tenncssee J Baltz"!.ore
segmentos' que están bajo el comando del gr~/. ~ylor pero,esta manana
y pasado mañana el ejército procederá a V1cton?u¡ue esta como a 2?0
millas de aquí. Yo no creo que ellos tengan ningún combate, es poszble
que nuestras tropas tengan alguna batalla, pues nos han reportado que
hay tropas con unos cuantos miles en ese lugar.
·
Era necesario mantener algunos de los regulares que se encuentran
aquíy el 4th fue seleccionado a quedarse.·
.
,
Nuestro regimiento está acampado a una milla de aqu1, cerca del
fuerte tú puedes ver en el mapa que aparece en algunos de los papeles.
Nosotros ponemos elfuerte en buen estado de defensa.
.
Lamento mucho no haber podido ir con el ejército. Yo espero szn
embargo si ellos combaten en San Luis ~I que podamos ir. _
Yo estoy ahora de guardia en la ciudad cerca de la catedral J las
campañas acaban de repicar han sido nueve campanada~ 1e la noche.
No he recibido cartas de casa desde hace 3 semanas la ultzma fue .con
fecha del 26 de octubre que llegó por Brazos.
.
.
Tú estarías muy sorprendida hermanita quenda si obseroaras las
maneras de esta raza, de esta gente.
_
Algunas de las señoritas son bastante bonitas J todas las mtl_(eres
jóvenes y viejas tienen .un gracioso caminar; todas ellas usan_el nbosa
(rebozo) así la llaman consiste en una larga pañoleta que la colocan
sobre la cabeza y una de las puntas la colocan sobre el hombro
izquierdo.
Me imagino que están contigo.
_
Me gustaría aparecer por.allí mientras están en la ~ena de navidad.
A tenido John una dificil situación espero que st ya que el pobre
muchacho parecía muy ansioso de hacer algo p~~ si m~s"!~·, No debes
enseñar esta carta a nadie fuer~ de nuestra fam1/za la dmgzre esta carta
a muestra querida madre que pienso estará más segura.
_
Dile a Raymond ·qtie le escribiré pronto y · dile ~ nuestra q~enda
madre que he de escribir tan. seguido como sea posible, estoy siempre
encantado de 'recibir sus largas cartas.

Por favor dale mi cariño a toda la familia incluyendo a Lydia los
Tatchers y a Lizzje cuando les escribas y creeme mi querida hermana
Sara Rodgers que soy tu mas afectuoso hermano. 11
Alexander P. R odgers
Dic. 20
Comencé esta carta lfÍ domingo pasado pero no la envié. El graL
Tayior regresó ayer y ª"aneó inmediatamente para Saltillo donde el
graL Worth está acampado, alrededor de 73 miffas de aquí donde es
posible que se tenga un combate ya que ha sido reportado que Santa
Anna está avanzando con tropas. Nosotros no nos hemos movido.
Hacia dentro del fuerte estamos muy ocupados amgiando las
municiones provisiones etc.
No recibí carta por el como de ayer en fa noche como fo esperaba
sin embargo era un co"eo pequeño y escuché que uno mas grande está
en camino. Te escribo de nuevo pronto.
Cariño para todos, no debe mencionarse ninguno de los hechos que
yo aquí he declarado.
Tu afectísimo hermano
Alexander
Alexander Perry Rodgers
Nació en New York, estudió en West Point graduado en la clase de
1846. Teniente segundo de la 4th infantería participó en el sitio de
Monterrey.
El fue muerto en la batalla de sep. 13 de 1847 en Chapultepec, tenía
solo 21 años.
Era hijo del Capitán George Rodgers de la Marina de los EUA y
sobrino del famoso Comodoro Oliver Hazard Perry héroe de la batalla
del Lago Erie.

11

Carta de la colección privada de Bertha Villarreal de Benavides.

�684

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

T ESTIMONIOS EPISTO LARES D EL
S ITIO DE MONTERREY

( 1846- 18 4 8)

Carta del Capitán John R,. Vinton
Rev. A. H. Vinton, Boston, Mass

Saltillo 4 de enero de 1847
Querido hermano:
Recibí tu carta elpasado 7 de noviembre ~ I se tardó 7 seman~
en el camino. A pesar de la larga demora de las '64rtas estoy muy feltz
de recibir noticias de casa.
.
Respecto a cuestiones de negocios en la carta del 7 de novzembre en
la que mandé un cheque del Bank State of New York por 350 y otro
del Merchant Bank oj Boston por 250 que juntos suman 600. Los
inviertes en 6 acciones de PT Worwe R R Stock junto con las 5 que _tu •
tienes queyo ya pagué de mi cuenta suman 11 acciones si todo va bzen
en 4 ó 5 meses tal vez adquiera 4 más para tener 15 .es todo-r lo que,
puedo comprar. Espero doblar en intereses en estas acczones. 1 e envzo
mi cheque de $25 pagadero del B~nk St. of ~ew ~o~k, Espero
tengamos éxito en adquirir P.O.W. szn problema nz sacrificzo.
Nada es mas tenso que los comentarios de las _loturas. ~e la
Administración en querer dictar el curso de las operaczones mzlztares,
tratando de convencer a los generales en el campo de batalla. Es· un
gran error de muchos de los viefos del gabinete, que poseen_?~estos
políticos y se imaginan que ellos _están cap_~ci~ados para dzngzr los
movimientosy detalles de las operaczones del e_¡erczto.
.
El general T aylor sin embargo no es hombre que lo mane;e_n, el ha_
dicho al Departamento. de Guerra que no procederá a San ~zs P~tosz
sin mas hombresy municiones más del doble del que ahora tzene ba;o su
control y ese refuerzo no creo que . veng~, yo presumo por que no
marcharemos a esa gran ciudadpor larg,o tiempo
.
Hay el rumor de que Santa Anna ya marcha con sus tropas Y
'vamos a tener serios problemas no muy lefanos.
Los ojos de los militares están puestos en Vera Cruz el gene:ai
5cott está en México y hace los preparativos para esa empresa en esa
dirección.
.
.
la
S¡ es el propósito de hacerlo a pieY . transportar al ejército para
marcha. Me encantaría ver a todos esos que van a pelear en ese campo
siyo pudiera. Yo h; sido muy ajortunad~. Siempre en el avance con los
mefores comandantes, también he. tenido suerte en conservar una

posición en La batalla de Monterrey en la que tuve la mejor de las
oportunidades para distinguirme. Algunos de mi rango no la tuvieron.
Me hicieron justicia en el reporte oficial del general W , y fui
recomendado para Breve!.
Tus comentarios acerca de la necesidad de abrirse a la fortuna y la
Jama es cometa y no he sentido que algunos comunicadores en la
captura del Obispado ha sido mencionada en los periódicos por su
importancia que lo merecía. La hazaña fue mía, acompañado por la
companza bajo mi comando, y lefos en la distancia la artillería en la
parte de atrás, ellos también compartieron este honor. Mis tropas fueron
las únicas expuestas alfuego frente a la guarnición.
Los detalles de esta operación me consolidaron un lugar en el reporte
oficial a los generales. Te agradezco mi querido hermano por todos tus
buenos deseos y tus comentarios en materia religiosa. No estás
equivocado en la creencia que entre mis deberes esta el rezar
dependiendo ante el gran soberano en cuyas manos están nuestros
camznos.
El valor de estas cartas no es solo el de corroboración de hechos, la
verdadera aportación es el acercamiento que nos pemiite realizar esa
visión individual y por lo tanto más humana del relator. Aún en el
calor de la acción yo he sentido su ftmie dependencia. Estoy de acuerdo
contigo de que soy un guerrero cristiano: Y o siento que defiendo los
intereses de mi paísy el sagrado deber sifuera necesario de los intereses
de mifamilia.
Y yo aquí estoy engranado a una guerra contra México y estqy
convencido de la benevolencia y amabilidad de las autoridades de la que
hay en mi país en tiempos de paz.
Desde muy adentro de mi corazón pienso constantemente que puedo
morir en el campo de batalla, con la firme esperanza de alcanzar el
cielo, como si muriera apaciblemente en mi cama. Tranquilamente en
mi hogar.
Y a la cuestión moral que me envuelve en el presente esta
controversia-con México que me molesta un poco, pero en principio el
gobierno tiene el derecho de decidir estos asuntospor el mismoy mi deber
es acatar sus decisiones siempre y cuando no vayan en contra de mis
convicciones morales, en ese caso no lo baria.
Sin ser un ·"loco poco" de lo que tu me acusas estqy preocupado de
las medidas y motivos del gobierno en este asunto de la guerra de

�686

TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
.
SITIO DE MONTERREY

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

687

( 1846-1 848)

duda tuvo grandes acciones circunstanciales, relato con el cual n
.
preocuparte con esta información del cual he escuchado t. t od,utero
combate que te he mencionado.
an o e este
de ese día
.
otrosAcerca
mosÍraba
l. hab,za no pocos Kentoquzanos
que en el lenguaje de
n a a esposa alpadre a un en elpolvo del fueao a lo que
eran e.xp uestos perman
, sin
· retrocedery sin miedo con1'elb semblante
plácido
.
eetan
. .
como st pensaran en alguna rica reposición era la fi ,
tmgualable valentía que se ganó ese dí Lo K
.
na e

México. Antes de terminar dale mi cariño a mi querida Eleanory los
niñosy a mí querida madre.
12
Tu afectuoso hermano John.
John Rogers Vinton
Nació en Providence Rhode Island el 16 de junio de 1801. Se graduó
en West Point en 1817. Terúa maestría en arte~e New England College
en 1837 destacando en griego, latín y hebreo.
"

f

;O::/V:ur,revn su ;eputación ºr su valentí:~ pa~o:;::;:~:e ::;;:;
1 a ,a corona
.J a ennoblecerlos He
/¡ ·d. d I
. ue flores que /;'Ja vemuo
o
od~ ,q~e no te zba a decir nada de la ese día de la batalla .
1 e tre sm embaroo q fi
. . especiales
· de
l. tí
/;
'6
ue 1:1eron estos aconteetmzentos
va en/y cama como la de Char/y que está sentado junto a mipronto
a con.,nuar esta carta.
Mi ca~ño para toda la familia y mis respetos parta ti.
Tupnmo

Paticipó en el Sitio de Monterrey elevándolo al grado de Mayor por
sus destacados méritos en la toma del Obispado.

Vt,:

Murió por la metralla de una bala de cañón en el Sitio de Veracruz el
22 de marzo de 1847.
Un periódico escribió de el lo siguiente: "Con el Mayor Vinton el país a
perdido a un hombre de cualidades extraordinarias de mentey de corazón, que vivióy
se adornó de los grandes meritos en su profesión de la manera que siempre se espera de

JC. Ewing. 13

un gran militar"..
John R. Vinton fue sepultado en 1847 en el cementerio de Swan Point
de Providence R.I.

Joseph C. Ewing.
. !eniente 2º de los Voluntarios de Kentuck
,
¡uruo de 1846 y se retiró en julio de 1848.
y, entro en servicio en

Carta del teniente Joseph C. Ewing
Campo cerca de Monterrey (Nogalar) a Mary T. Ewing, de

Cartas del Gral. Wool a su esposa Sarah.

Perryville Kentucky

6 de Diciembre de 1847. Monten-&lt;!J.

Querida prima:
Mis sentimientos juntos con la solicitud de Charlie Moore me
permite tomar ventaja de esta oportunidad de escribirte unas líneas con
la esperanza sin embargo quiero darte información y noticias referentes
-del campo en donde me encuentro en elpresente.
Estamos acampados en ·un gran y hermoso vaile excepcionalmente
saludable, a un lado de las cordilleras de las montañas de la Sien-a
Madre que apuntan hacia las nubes y alrededor de sus picos (cúspide)
estas nubes parecen inolvidables y cuelgan volando sin miedo retando a

Mi muy querida Sarah ·
No 0-'
me acuerdo
· .r, , que estoy residiendo
. .
GraL
E cuando te z'?/orme
en la casa del
.
,,ega.
s
un
solo
piso
con
7
/;
b
.
.
50X20 M.
,
'Ja tlaetones. La sala es de
J
Ten · t recamara. de 25X20. M t· comeuor
y oficina lo mismo
d'b emos u~ gran patio, y establos para 6 caballos. El cuarto de lo~
~s%~~:;a tmu7/ado con 1~ finas pinturas, un reloj, lámparas de
ores
~ as_~'lae as con stts kmkes y 4 macetones ornamentadospara
fl mas ,as stt, s, etc.
cas} candiles de cristal de 30 luces y 2 lámparas grandes frente a la

las montañas.
Fue en este valle donde los estruendos de los cañones retumbaban en
los oídos en esa Batalla del 22 y 23 de feb. (sep.) fue compartida y sin
13

12 Carta de la colección privada de Bertha Villarreal de Benavides.

Ídem.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

BERTHA VIUARREAL DE BENAVIDES

688

( 1846- 1848)
/

John Ellis Wool

Agua Nueva 20 Febrero 1847.
Cuarteles Headquarter

(1784-1869)

.
. . ; en la mañana he recibido tu afectuosa carta
Desde mz comumcaczon
'
ndo est ausente
del 9 último. Es placentero saber qu~ re re;u~:;: de JasOJdeiicias y
y muy espéciaimente cuand~ uno esta e;os e .
ño
p'iacer. Yo confto estar conttgo antes que termm'Nf._i mp.
tido en la
Yo solo tengo tiempo de añadir que estoy muy ~~ rome . . ,

qª:;';';/;:::;:,

preparacidó~ dePreoczr·b::
h~ :;: ~;;g!:~:;:::~
en estos zas.
una cálida recepción. .
Jo dijo en serio. Después
El ral. Tqylor sm embargo no cree que e1 .
,
Yo .
de tan! preparación pienso ru~ no nos decepc;::;~,iu:t:e:;:· nos
pienso que antes de la proxzma semana.
quedaremos.
_
Si puedo te vuelvo a escribir ~e nuevo manana.
Mientras tanto mi mas de mzs afectos. Tuyo.
John Wool
Feb. 25, 1847

»',iena Vista

, ue un momento para decir que el gral. T aylorJ yo
No tengo mas q
llardas hemos peleado una gran batalla J
con ~uestras tropas_ ga. I 23 el ral en jefe Santa Anna nos atacó
obtenido una g'.an victona .~ J
000 hombres 18,000 eran de
Buena Vzsta con mas ue 2 '
b
~n
,
. .n de cabalferia cuanta artilieria eso no sa emos.
mjantenay 6,000 er~
. , La acción comenzó al amanecery
.
se
E l tenía 12 ó 17 canones en acczon.. t ti mpo las tropas mexicanas
continuó hasta el anochecer, para es e e
habían replegado a los puntos de atrás del c;;po de
barricadas y
.. En el curso de la noche el gral. Santa na rom t
d d 300
, . Agua Nueva dejando en nuestras manos cerca e
regreso a
d
heridos en el campo de batalla.
prisionerosy sus solda os muertos b d I d' El será el próximo
El gral T aylor es el gran om re e za.
. . . , 14
presidente de los Estados Unidos. Se ha ganado.esta drsttnczon.

Fue un militar muy rígido con la disciplina, lo que lo hacia muy
impopular con sus tropas. El gral. John E. Wool sirvió con el gral
Zachary Taylor en el noreste de México en la batalla de Buena Vista.
Nació en New York, huérfano a la edad de 4 años ,fue criado por su
abuelo. Entró al ejército en 1812, en 1826 fue gravemente herido. Al
principiar la guerra contra México reclutó más de 10,000 voluntarios de
Kentucky, Tennessee, Ohio y Mississippi. En agosto llegó a San Antonio
marchando hacia Chihuahua, más tarde a Monclova y llegó a Saltillo con
su ejército en diciembre de 1846 después de viajar 900 millas.
Participó en la batalla de Buena Vista cuando el ejército se movió
hacia el sur él se quedó a cargo del gobierno militar para mantener el
orden. Durante la Guerra Civil de su país comandó el Departamento del
Este antes de retirarse en 1863. Murió en Troy New York a la edad de 85
años.
Carta del Capitán Braxton Bragg
Gral. R. Jones
Washington, D. C.

Campamento cerca de Montetrey,

México 15 dejunio 1847

Sr: Tengo el honor de hacer de participarle que he recibido a través
de su oficina mi comisión como capitán y mayor brevet del Ejército
Americano.

!

Respetuosamente
Braxton Bragg
Brevet Mqjor Capitan 15

;I;~~

BRAXTON BRAGG

f

(1817-1876)
Nació en North Carolina y se graduó en el US Military Academy en
J837 En el Sitio de Monterrey comandaba la Tercera brigada de Artillería
Ligera, fue uno de los oficiales que luchó al lado de Garland en el Fuerte
de la Tenería. Fue ascendido a Mayor después de la Caputulación de la

.
.
G ·a b k 115 JE Wool Co/lection. Correspondence. J.E.
New York Library u, e 00
·
Wool to Sarah Mouton \Y/ool JT 15361
14

i;

Carta colección privada de Bertha Villarreal de Benavides

�8ERTHA VtLLARREAL DE BENAVIDES

690

TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

( 1846-1 848)

!
ciudad. Participó en la Batalla de Buena Vista, destacándose por su
valentía. Regresó a Louisana después de la guerra como ingeniero y
comisionado en trabajos públicos en el Ejército de los Confederados,
obtuvo el grado de general, distinguiéndose en las Batalla de Shiloh, en
16
Tenesse, la de Chattanoga, murió de un infarto en 1876.
Hemos visto al leer esta correspondencia que los autores fueron
testigos presénciales de los sucesos que relata¼ además son partícipes
de ellos, y como estos testimonios no tienen en'el fondo un propósito
explícito más que el de mantener informados a sus parientes, de los
acontecimientos y de que aún se encuentran vivo~, por lo tanto lo más
factible es que puedan ser veraces.
El interés de este tipo de documentos escritos consiste, en presentar
la vida en términos significativos para los que la han vivido.
A través de esta correspondencia tenemos una visión de México
desde el punto de vista norteamericano, de soldados ajenos al país que
captan todo lo que ven en él y lo expresan a traves de sus escritos.

Fuentes de consulta
. ACTAS Nº 4 julio-diciembre

2004. UANL

ALICIA GOJMAN GOLDEBERG. Historiografta españolay norteamericana sobre

México. UNAM. 1992
Carta del Capitán Braxton Bragg. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides. 15 de junio 1847
Carta del Capitán John R. Vinton. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides. 4 de enero de 1847
Carta del soldado Alex P. Rodgers. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides. 20 de diciembre 1846
Carta del teniente Joseph C. Ewing. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides.
De los papeles de Jefferson Davis. Transcrito de "Vicksburg Weekfy Sentencia/'.
Oct 27, 1846.
16 Encyclopidia

.
Mexi1an-American War. Mark Crauford.

INTERNET. Marzo 25, 2005
INTERNET. 11 de Marzo de 2005
INTERNET. J efferson Davis. Private Letters. 1823-1889

J. E WOOL COLECCTION. New York Library

Guide book 115.

JE WOOL Collection.J.E. Wool to Sarah Mouton WoolJT 15361.
JMi~S~P!"l ~.1C9HAN9 CE. ]ejferson Davis 'S War Regiment. University Press of
ss1ss1pp1.
1.
MARK CRA~ORD. E_nryclopedia ojthe Mexican American War. ABC
CLIO, Santa Barbara, California. 1999.

.691

�"i YANOSLLEVÓSATANÁS. ....! "

SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA
Lic. Ahmed V altier Mosqueda

Con el pronunciamiento del ejército en la Ciudad de México en contra
del Presidente Mariano Paredes y Arrillaga el 4 de agosto de 1846, "de
casi toda la guarnición de esta capital", como aseguraba en su proclama
el "Plan de la Ciudadela", una serie de eventos y cambios políticos de
primer orden se pondrían en marcha, que afectarían profundamente el
destino de México en los siguientes meses y el curso de su guerra con los
Estados Unidos.
Arrestado y destituido Paredes, el general José Mariano Salas, jefe
militar de la rebelión, asumió interinamente la presidencia. Casi de
inmediato el nuevo mandatario decretó la convocatoria para la formación
de un Congreso, usando las mismas bases y reglas que habían sido
empleadas para la creación del Congreso de 1824. En realidad Salas
formab_a parte de un nuevo régimen, una especie de coalición entre
federalistas y militares, enfocados a la restauración del federalismo en
México, después de 10 años de gobiernos centralistas. Una
transformación de forma en el sistema de gobierno, que invariablemente
llevaría también al reemplazo de autoridades civiles y jefes del ejército.
Cambios de mando que forzosamente tenían que ser afines al nuevo
'ideario político, pero que resultaban poco aconsejable en momentos en
que el país enfrentaba una invasión de los Estados Unidos. 1

1

Lillian Briseño, Laura Solares y Laura Suárez. Valentín Cómez Fadas J' la /11rha por
ti FtderalisffJo. México.1991, p.210; Josefina Zoraida Vázquez, Coordinadora. México al

�694

AHMED VALTlER MOSQUEDA

El 8 de Agosto el Presidente Salas ordenó que las tropas estacionadas
en San Luís Potosí se pusieran al mando del general Pedro de Ampudia,
para que partieran lo más pronto posible al auxilio de la plaza de
Monterrey, ante la amenaza de que el ejército norteamericano avanzara
hacia aquella ciudad.
Después de las derrotas de Palo Alto y Resaca de la Palma, la
evacuación de Matamoros y la desastrosa r e ~ del ejército a Linares,
el general Ampudia había solicitado licencia por enfermedad y marchado
a San Luís Potosí. A pesar de haber participado como segundo al mando
y jefe de la artillería durante la campaña, Ampudia se mantuvo alejado de
las recriminaciones del Ministerio de Guerra, mientras que su superior, el
general Mariano Arista, fue duramente censurado por sus acciones y
sometido a juicio. Sin los dos oficiales de mayor graduación, el general
Francisco Mejía quedó como jefe "accidental" de la División del Norte.
Recuperado de su enfermedad y de nuevo en servicio activo,
Ampudia se puso al frente de la 1° Brigada del general José García
Conde, compuesta por el 3° Regimiento de Caballería y los Batallones
Activos de Infantería de Aguascalientes, Querétaro y San Luis Potosí.
Estas últimas unidades recientemente formadas con milicias locales,
2
reclutadas precipitadamente para la defensa del territorio nacional.
En la víspera de su salida hacia Monterrey, Ampudia escribió una
carta al nuevo Ministro de Hacienda, el licenciado V alentín Gómez
Farías, verdadero promotor y organizador de la revuelta del general Salas,
y quien ~onstituía "el pod~r tras la presidencia":

Excelentísimo Sr. Don V alentín GómezFarías.
México
San Luis Potosí Agosto-13 de 1846
-Muy estimado Sr. míoJ amigo:
Ya en cumplimiento de las más linsonjeras esperanzas, ha llegado el
instante de ver efectuada la apetecida unión entre el puebloJ el Ejército.
He aquí un suceso verdaderamente grande y nacional que no podrá
menos que producir t4Jflbién grandesy nacionales resultados.
tiempo dt s11 g,mra ron Estados Unid~s. México. 1997, pp.47-48; Michacl P. Coste\oc. Ú1
R.tpúblita central en México, 1835-1846. México. 2000, pp. 375-376
Migu~l Sánchez Lamego. Apuntes para la Hísroria del Arma de Ingenieros en México.
2
México. 1949, pp. 146,158,165.

S IETE C ARTAS INÉDITAS y S U CONTEXTO
. EN LA INVASIÓN N O RTEAMERICANA

6 95

Mañana salgo para Monterrey a la cabeza de la 1º B . d
obstante hallarse esta escasa de ve t. . .
nga a, no
muchos reclutas T.
s uano, sm parque y en su personal
.
. ampoco yo estoy enteramente bueno· más I
;on:~:ar que los enemigos avanzan sobre la capital de N u~o Leóna

::,:;;;:,";;.::li:Í,,f';,¡ ri:;.;;ande, según se dk•, nada ,apfz
,s

armas, .abatiendo el orgullo de losyan~e::~perar al tnunfo de nuestras
. _Grandes. acontecimientos marca el porvenir de la p I . '
ftlmto, entusiasta, por que veo desarrollar entre los mexi a :·· 1::2
J_ et/ e/z~tusiasmo para salvarla y alejarnos para siempre d:~;;sdisc::~,~ans
m es nas.
a,
Conservece muy bueno,
Pedro de Ampudia.1
Mientras tanto en Monterrev la b
inicio. Desde principios de J ., s od ras de defensa ya habían dado
uruo uno e los prim
d
Francisco Mejía al tomar t
1m
eros pasos el general
,
empora ente el mand0 d l o· .. ,
.
e a ivision del
Norte en Linares' había si·d 0 1a d e enviar
la e · · d ·
.
Monterrey para levantar los planos de fi .fi ~ ,ccio~ e mgerueros a
de Junio, cuando trasladó su cuartel g or~ 1cac1on._D ias después, el 21
las obras y construcciones stab
ener a esa ciudad, descubrió que
Ciudadela apenas estaban e e dan muy atrasadas. Los croquis de la
iorma os y los muros . . .
l
l
.
ru s1qwera se habían
1evantado. D ecidido a
a Monterrey para qu:c1aertf: os tr~baios, ordenó movilizar su División
labores.4
n antena. ayudara a los zapadores en sus
~urante los siguientes dos meses lo
.
.
c~ntmuaron. Se edificaron fortines
s trabaios de fornficación
trincheras en las bocacalles T d , se levantaron murallas y se cavaron
muchos· habitantes de M . o o esto causando expectativa y temor en
onterrey por los aco n tec1mientos
· ·
so revenir.
que podrían
b
El 3 de Agosto un gru
d
. d
gobernador de N uevo Le , po de cla1u adanos entregó un escrito al
al
on, Juan e G raza E ·
. general Mejía "que solo en úl .
,, Y. via, para que solicitara
dentro de las calles
lazas " timo apuro _se libraran hechos de armas
las familias indefen/ p d. Son muy obv1_os y terribles los males que
as y e 1 1c1os de esta capital sufrirán indudablemente

fi .

- - -- - - -

p edro de Ampudia a VaJentín G .
Fanas
. 3 Papers.
. Agosto 13, 1846. Valená n G .
. omez Fanas.
~ S, 1602. Benso,, Lahn. A mmcan
Collection U .
.
omez
anchez. Apuntes para la Historia.....pp. 150,154 ruvers1ty of Texas at r\ustin.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

696

¡El día de la victoria se aproxima! Y el honor ultrqjado de nuestra
nación, muy pronto lo veremos vengado, y nuestra independencia
asegurada por muchos años.

si llegan a convertirse sus calles y plazas en campos de batalla", afirmaba
5

el documento .
.bili.d d de enfrentar a los norteamericanos fuera de la ciudad,
La posi
ª
·
"guerra de
vechando los desfiladeros y gargantas de la_ sierra, en u~a
.
apro
. ue muchos consideraban mas practicable.
montaña"' era una estrategia q
.,
,
lo en un
Tan factible qu~ incluso el propio general Mepa llego a comentar
6
reporte al Ministerio de Guerra ,
.
No obstante la amenaza que se cernía sobre Mont~rrey; de_l r;;iet~
or arte de la población de quedar atrapa a a mita
e
late;:t¿. y del triste recuerdo de la tropa por las derrotas, Palo Alto y
cRon
d, 1 Palma el 18 de Agosto la moral general se elevo con creces.
esaca e a
,
1A
· López de
. . d d México informaron que el Genera ntoruo
N oticias es e
1 mando del
ta
Anna
había
desembarcado
en
V
eracruz,
para
tomar
e
.
,
San
.
s·
b O la angustia retorno
ejército y enfrenta~ a los invasores. m em ar~
uardia de los
cuando a la siguiente semana se supo que a vang
l
norteamericanos había avanzado desde Camargo y estaba ya en Cerra;:
, d ués el ánimo cambió de nuevo, como una ve e
~:J':rp:: :~en:;, co~ los reportes de que los ,refuerzos del ejérci:,
después de 2 semanas de marchas desde San Luis, estaban a punto e
7

llegar.

·

.
da el general Ampud1a
Adelantándose a las tropas en su t1ma ¡orn~ , d 1 29 de Agosto,
entró a Monterrey a altas horas de la noc e e
ñana
ñado solo or sus ayudantes y escolta personal. A la ma
a~or:~:e la noticia ~e su µegada recorría temprano las.ca~es de la c~udad.
~~egiomontano anónimo escribió entusiasmado la siguiente carta.

úl ·

·

Monte,rry. Agosto 30 de 1846.
Mi muy apreciado amigo:
Hqy ha llegado a esta ciudad el Sr. general Ampudia,y mañan;
, tro&gt;ha La vanuuardia de los americanos compuesta por mz
entrara su r ·
o
. . .
,
d
'
. t h bres se halla er. Ce,ralvo, a veznttc1nco ,eguas e aquz,
dosczen os om ,
, ¿
sta
donde están fortificándose; y. según se ve, no lograran 1egar a e ,
porque nuestras trop~s _saldrán al encu~ntro_-

t&gt;97

Las fortificaciones se están concluyendo; tiene ud. ya todas las calles
bien aseguradas, y la mqyor parte del pueblo con bastante entusiasmo,
solo las autoridades, como ud sabe, y unos cuantos vecinos dueños de
fincas, no quieren que la población sea la defensa, porque temen perder
sus casas, sin reflexionar estos, que la independencia de una nación vale
más que sus casas, sus familias, y todas sus generaciones venideras.
Cuando se supo que el general Santa Anna estaba nombrado jefa
del ejército del Norte, hicieron una salva de artillería, acompanada de
repiques y cohetes: en este día el entusiasmo fue genera4 y por todas
partes se veían los semblantes halageños, no haciendo caso ya de que el
.
,
8
enemzgo este tan cerca.
La llegada de Ampudia y el continuo arribo de tropas en los siguientes
días, lejos de traer tranquilidad y optimismo, provocaría disgustos y
reclamos en algunos ciudadanos. Apenas conocido el nombramiento del
general Ampudia como jefe del Ejército del Norte, personajes locales de
la talla de Manuel María de Llano, expondrían abiertamente su
inconformidad. En una carta escrita a mediados de Agosto a su viejo
amigo federalista V alentín Gómez Farías, de Llano recalcó: "El general
Ampudia .... durante la guerra civil ha hostilizado estos pueblos y por este
aspecto no cuenta con las simpatías de los pueblos que nunca olvidan a
sus opresores"9.
Aun antes de ingresar al estado, Ampudia comenzó a redactar desde
Saltillo una serie de órdenes y proclamas, que para el 3 de Septiembre -a
cinco días de haber arribado- alcanzaban el número de ocho.
Asumiendo militarmente el Poder Ejecutivo del Departamento, decretó
inmediatamente la plaza en estado de sitio, y a todas las autoridades
civiles y funcionarios públicos sujetos a la subordinación militar.
Estableció una cuota de dos reales por derecho municipal por cada res
que se sacrificara para consumo público. Ordenó una leva general de
al~añiles para asistir a las fortificaciones, amenazando que cualquier tipo

M' ,· EE UU Caja 3,
; Archivo Municipal de Monterrey. Ramo: G uerra . exico.
.

Expediente 3, Folio S.
. . . d G
Agosto 10 1846. Expediente
F ranc1sco
.
M
e
uerra.
' N · 1
1•
6
r e11··a al ~1iruster10
·
d l S
, de la Defensa ac1ona .
D /481.3/2181. Archiv? de CancelaCdos , e , ad
de Nuevo Leó11. Monterrey, 1955,
' Antonio Morales Gomez. rono,ogza e
pp.184-185; Sanch~z. Apuntes para la HiJtoria..... p.166.

t~::~:

8

9

El Monitor Rep11blicano. Septiembre 14, 1846.

Manuel María de Llano a Valentín Gómez Farías. Agosto 21, 1846. Valentín
Gómez Farías Papers. 1670. Bet11011 Lati11 American Collection. University of Texas at
Austin.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y Su CONTEXTO
· EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

698

.
• ·dicción militar "con arreglo a
de sedición y motín sería ¡uzgado por 1a ¡un .
.

,, 10

las leyes vigentes •
,
. d
.b. , amargamente sob re 1a s1·tuac1·ón que le pareaa
Un cmda ano escn, 10
M
amenazado tanto por los
. .
n aquellos días en
onterrey,
.
::ea~ericanos como por el autoritarismo de Ampudia:

Montemy~tiembre 6 de 1846.
.
.
n Cerralvo cometiendo mil desórdenes y
Los amencanos siguen e
.
d un
haciendo que los ciudadanos, a quiene~ quzeren tener g;:º:ov:;o de
réstamo forzoso. T qylor, con su demas fuerza no se
en
~amargo, J dice con bastante orgullo a sus soldados, que Monterrey
cinco horas lo destruyeY queda por suyo.
El
eral Ampudia inmediatamente que llegó a esta ciudad,
d ¡, ró !~taza en estado de sitio, y él solo se hizo gobernad~ co; cuyo
ec ad ha cometido bastante desórdenes, mandando hec ar eva y
man o
t d partes a sacar de sus casa a
haciendo que salgan comisiones por o as
. t /, s al
los arteseanos honrados que están en ,sus 1udie~~dcereles,
::nera
l h . tji ·n ido las garantías tn vz ua
cuarte : a tn n :gh d do bastante a odiar por esta descabellada
esca~~alo~a~ ;¡p:ebl:est; en un estado violentoy muy indignado contra
provzuencta,
este señor.
.
Nuestro buen amigo D. José Uraga salió para Cadereyta hace sezs

;ªZ ::s

días.

11

dí
C
lvo y establecer un importante
Tras una estancia de 17 as en erra m'en·canas iniciaron 1~ última
··
1 tropas nortea
depósito de prov1S1ones, ~s
El general Zachary Taylor,
nce hacia Monterrey.
. ..
d
etapa e su av~ , . .
r nizó sus fuerzas en tres div1s1ones,
comandante del e¡erc1to invasor, o ga
. d 113 de Septiembre. Dos
alonadamente a partir e
d¡
h
las cuales marc aron ese .
d
1 1º División al mando e
, 1 anguardia forma a por ª
'
días d espues, a v .
.b, M , El pueblo parecía enteramente
·
d
E
T
ggs
arn
o
a
ann.
. d
general D av1
. w1 ,
h s la ente comenzó a salir e
d pués de algunas ora
g
b'
abandonad o, pero es
las colinas cercanas, a donde ha ian
sus casas o a regresar del campo y
. 12
huido atemorizados por la llega?ª de los yanquis.
El Monitor Republicano. Sepiembre 25, 1846._
n E/ &amp;publicano. Septiembre 18, 1846.
k 1919
236-237· George Meadc.
12 Justin Smith. The war with México. Ne~ Y~r 1913 , ~~()
,
The lift and /etters ofGeorge Gordon Meade. New or .
, p.

699

El general Taylor acampó a 5 kilómetros de Marin, y aguardó ahí los
siguientes días hasta que las otras dos divisiones se incorporaran, así
como también la retaguardia con los vagones de suministros; dando al
mismo tiempo un pequeño descanso a sus tropas.
El 18 de Septiembre reiniciaron la marcha, partiendo cada división
con intervalos de una hora. Para el anochecer todo el ejército invasor se
encontraba en la antigua hacienda de San Francisco, hoy conocida como
Apodaca. Monterrey estaba a menos de 20 kilómetros, y la jornada final
dio inicio al siguiente día. Desde muy temprano los norteamericanos
avanzaron como un cuerpo entero. 6,250 soldados marcharon en una
sólida columna, acompañados por la artillería, un centenar de carretas
con provisiones y más de 1500 mulas de carga, en una línea que se
extendía por casi dos kilómetros sobre el camino.
El propio general Taylor cabalgó a la cabeza de sus tropas, escoltado
solo por una compañía de exploradores del Regimiento Montado de
Texas y un escuadrón de Dragones, casi hasta la vista de Monterrey.
Desde la Ciudadela, ubicada en el extremo Norte, sobre el camino a
Mario, los artilleros mexicanos comenzaron a hacer fuego sobre aquel
grupo de jinetes. Uno de cuyos proyectiles -un tiro sólido de 6 kiloscayó rebotando a escasos metros de Taylor y sus hombres. 13
Un regiomontano escribió ese mismo día a un amigo, impaciente por
comunicar las últimas noticias:
Montemy. Septiembre 19 de 1846.
Apreciable amigoy señor:

A las nueve de la manana de hoy se han presentado los enemigos en
número de 8000 hombres y 20 piezas, a tiro de cañón de nuestras
fortificaciones por el rumbo del Norte: todo el día ha sido fuego de
cañón, y pausado principalmente por parte de eilos; para esta noche o a
la madrugada aguardamos un asalto; hay mucho entusiasmo en la
tropa, y hasta .ahora parecen que llevarán un golpe. 14
Después de alcanzar las orillas de Monterrey, el ejército invasor se
retiró y acampó a 5 kilómetros de distancia en el Bosque de Santo
Domingo, también conocido como Nogalar. Mientras el general Taylor y
sus ingenieros comenzaban a hacer reconocimientos sobre la plaza,

10

13
14

The Dai!J Picay11ne. Octubre 6, 1846. Smith. The war with.. ., p.238
E/ Monitor Rep,,blicano. Septiembre 25, 1846.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

700

701

I

muchos soldados, principalmente in~sciplinad~s voluntarios movidos
por la curiosidad y la aventura, se atrevieron a ale1arse ~e su campamento
en grupos (o incluso solitariamente) para º?servar la cmda~. Al~os ?se
los cuales llegaron a ser capturados por partidas de caballena mexicana.
Mientras tanto en Monterrey el ejército y la población se preparaba
para la defensa. La movilización de las ~ropas por las . calles y los
repetidos disparos de artillería desde la Cmda4ela, an~nciaban que la
batalla había dado inicio. Temerosos de quedar en medí~ del combate,
algunas familias empezaron a abandonar a última hora la ciudad_, antes 1~e
que los caminos pudieran quedar bloqueados por lo~ norteamericanos.
El mismo regíomontano impaciente que h~bía . en:viado las últimas
noticias a su amigo, escribió nuevamente al día siguiente, pero ahora
desde Saltíllo:

Saltillo. Septiembre 20 de 1846.

Estimado amigo:
Ya sabrá ud. Jo que ha ocurrido desde qyer a las nueve de la
mañana en Montemy, reducido todo a que habiendose pr-ese~tado el
enemigo en número de mil hombres, distribuido en guemllas 1e
caballería, se le fue el día en escaramucear a la vista de la plaZfl, sm
disparar un solo tiro.
Nuestra caballería cornspondió a estos movimientos, t~vo u~
pequeño encuentro en el Bosque de Santo Domingo, e h1~0
prisioneros, entre ellos dos heridos de sable, que entraron a med10d1a a
Montemy.
·

:ets

Parece que el enemigo trata de sitiar a aquella ciudadJ aun no ~e le
conoce designio de dirigir parte de sus fuerza: par~ esta; a donde si tal
sucede nos entregaremos por la ninguna reszstencta que podemos hacer
17
porJaita absoluta de todo. •
El 20 de Septiembre, los norteamericanos co~~~zaron sus
movimientos estratégicos en torno a Monterrey para dar ~rucio al ataque~
1
La 2º División al mando del general William J. Worth, iunto con el
Luther Giddings. Sketches oj th( Campaign in Northern Jvféxico. in f:!,ighteen fo'9'·S:
David Alverto Coss10. Hzstona de Nuevo Leo 1
and 5 even. N ew York.. 1853, p . 142-146·
. ,
evolución políticay social Monterrey. Vol. V, P· 251. .
,,
N 12 U . rsidad
16 José Sotero Noriega. "E/-sitio de Monterrq en 1846 . Actas
o. . ruve
Autónoma de Nuevo León. Monterrey. 1980, p. 7.
11 El Monitor &amp;publicano. Septiembre 25, 1846.

Regimiento Montado de Texas, unidad mejor conocida como "Texas
Rangers", cruzaron los campos y sembradíos al Oeste de la ciudad, en
una maniobra claramente envolvente. Al siguiente día, después de un
breve encuen~o con dos escuadrones de caballería mexicana, lograron
alcanzar el camino a Saltíllo, cortando así la principal vía de acceso a
18
Monterrey.
Mientras tanto en el Este el general Taylor realizaba un ataque directo
sobre los fuertes y muros de esa zona. Solo después de sangrientos
combates, pudo tomar uno de ellos: el Fortín de la Tenería, ubicado en el
extremo Oriente.
En la madrugada siguiente el general Worth asaltó el Cerro del
Obispado por su parte más alta, logrando sorprender a la guarnición
mexicana que custodiaba ese punto. Esa misma tarde logró finalmente
posesionarse del edificio del Obispado, tras un prolongado tiroteo.
Para el 23 de Septiembre las tropas invasoras avanzaban por ambos
extremos: Worth por el Poniente y Taylor por el Oriente, mientras que
las fuerzas mexicanas lentamente se replegaban a su última línea de
defensa alrededor de la plaza principal y la Catedral. Cada casa y cada
calle fueron fieramente disputadas. Desde la esquinas y las bocacalles se
disparaban los cañones y desde las azoteas los mosquetes; transformando
la batalla en un combate urbano. A las 9:00 de la noche el general
Ampudía envió un mensaje al comandante enemigo solicitando una
tregua, para dar inicio a pláticas sobre un cese al fuego definitivo.
Conversaciones que comenzaron forqialmente hasta la tarde del 24 de
Septíembre. 19
En las aldeas y villas más cercanas a Monterrey, la gente aguardaba
con ansias noticias de la capital del Estado y los reportes de una batalla
que llevaba ya más de 3 días. El camino hacía Villa de Santiago
contínuába abierto, y por lo tanto la comunicación con el sur proseguía.
Correos eventualmente se arriesgaban a salir en aquella dirección para
llevar informes de los acontecimientos a Villa de Santiago, que a su vez
retransmitían a Montemorelos y Linares.

1;

18

John S. Eisenhower. Tan Lejos de Dios. La Cuma de los Estados U,údos contra
México, 1846-1848. México. 2000, pp. 175-182; Smith. The war with .. ., pp. 239-245.
19
Eisenhower. Tan Lejos de .....pp. 184-194. Thomas B. Thorpe. Our .Amry al
Monttrrry. Philadephia. 1848, pp. 82-83.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMEDVALTIER MOSQUEDA

702

.
, T . - Juez Primero de Santiago, después de
En ese senudo, Jesus rev~o, d l 25 de Septiembre redactó
· ·
n la manana e
'
recibir nouc1as e . .
diri .da al alcalde de Montemorelos,
apresuradamente la s1guient~ carta'. . gi
sobre los últimos avances del conflicto.

Por las últimas noticias que hemos podido adquiri~ sabemos que
h h
p la parte del onente hasta la
las tropas ·enemigas se han ec oya or
J.
d D
de D Francisco Piña, del H. Gobern~~ Mora es _J e .
dalup; T reviño y por la parte de abajo hasta el Obispado; 1e
::era ue nuestr:s tropas se hallan ya recluidas a dos cuadras y a
m
J
, s tres de la tarde se pidió parlamento, por los
· pla7a• uesue ayer a ,a
·· d
"\; ,
, d.
·y por otras personas que vinieron e
enemigos segun tce nuestro correo,
.
l . rto
Monterrey anoche, que el parlamento fue.pedido por nosotros, o et: .
o es ue sea por unos o por los otros, no sabemos hasta a ora
del cas , 't1s ocho de la mañana el resultado; tenemos un correo en la
q~e sedranl
dado par: las doce o la una de la tarde; lo que
czuda e que es aguar,
de la hora que
traiga de nuevo se lo comunicare a us~ed con un c~rreo
con el mismo objeto de llevar noticias vzene a esta villa.

e;!ª

J

A nuestras tropas se le han cerrado todos los recursos por estar
interrumpidos los conductos, y por que creo que ya no hay ·¿tropas q;:
tri pla a se haya tan compromett a que s.
bajen, de manera que nues i2 ~
. • 1 d d l in "usto
der divino les dará un esfuerz.o capaz de reszsttr e po er e 1J
el po .
_, l p , dida se calcula por muchas personas,
enemzgo, de otra sue,.e a eti
seguro quiera el cielo que no
7
·
las han destro
l.As casa que han tomado los amencanos
. "\;ado
. , d lasy haciendo pedazos las puertas.
agU);:Jo ;o que digo a usted por ahora en contestación a su atenta nota
del 23 del corriente.

·

Diosy Libertad. Santiago.
25 de de Septiembre de 1846.
·- 20
Jesús Trevino.

1
d d 1 24 de ;eptiembre .los ejércitos enfrentados se
Durante a tar e e .
arados or solo una calle, en una tregua
miraban uno al otro, a veces sle~ .
~ento Citados en una casa del
que parecía romperse en cu~ quier mo
.
_.
·
25 1846 HM 39454·
·- al Alcalde de Montemorelos. Septiembre ,
.
Jesus T revino •
.
Mexican War Collection. The Huntington Library.
20

lado Poniente de la ciudad que servía de Cuartel General a Worth, los
dos comandantes en jefe se encontraron por primera vez. Pero las
conversaciones se tornaron difíciles entre Ampudia y Taylor. El
norteamerica~o exigía no menos que la rendición incondicional de la
plaza, a lo que Ampudia respondió negativamente.
Finalmente se acordó una comisión compuesta por tres oficiales de
cada bando para llegar a un acuerdo. El general Tomás Requena, el
general José María Ortega y el licenciado Manuel María de Llano por
parte de los mexicanos; y el general Worth, el general James P.
Henderson y el coronel Jefferson Davis de lado de los
·
21
norteamencanos.
La conferencia se prolongó hasta más de la media noche. Propuestas
y contrapropuestas fueron discutidas, hasta que los términos de
capitulación quedaron formalm~nte escritos en un documento (tanto en
inglés como en español) y especificados en nueve artículos.
Los norteamericanos ocuparían la plaza de Monterrey, a cambio de
que el ejército mexicano pudiera salir con sus banderas y armas al
hombro, así como una batería de artillería ligera con seis cañones.
Además, el armisticio se prolongaría durante ocho semanas,
estableciéndose una línea de demarcación entre ambas fuerzas en el Paso
de Rinconada.
A las 10:00 de la mañana del 25 de Septiembre la bandera nacional fue
arriada de la Ciudadela, al mismo tiempo que una descarga de ocho
cañones anunció la salida de su valerosa guarnición, que con tanta
decisión y arrojo había defendido aquel fuerte. En los siguientes días
cada una de las cuatro brigadas del ejército mexicano abandonaron
Monterrey. Tras de ellos también partieron una gran cantidad de
habitantes, dispuestos a abandonar sus hogares antes que compartir su
destino junto al de los invasores yanquis.22
En una emotiva carta, una regiomontana anónima nos dejó escrito las
vicisitudes que tuvo que enfrentar en aquellos terribles días de guerra y
violencia, así como los sentimientos de angustia, desesperación y coraje,
qué como muchos otros mexicanos sufrieron estoicamente.
Percepciones que _hoy parecen estar alejados de nuestro entendimiento,
pero sobre todo, olvidados por la historia:

21

22

Thotpe. 011r A17f!Y al ..... pp. 84-88.
Sanchez. Apuntes para la Historia..... p.190; Thorpe. 011r Am!)' al ..... pp. 89-97 ..

�704

SIETE CARTAS INÉDITAS y Su CONTEXTO
. EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

Saltillo. Septiembre 27 de 1846.
Por fin, la Providencia lanzó para nosotros su terrible castigo. Ya
me tiene aquí sin casa y sin patria, huyendo de las consecuencias de una
guerra provocada por un individuo que comprometió al desgraciado
Monterrey, presa hoy de los americanos.
Ya nos lkvó Satanás,] todos nos encontram..es en la calle; repito sin
patria, sin fortuna y sin hogar. Yo me salí e&gt;2itada por el General
Garría Conde, otro tanto hicieron los vecinos, J abandonamos cuanto
teníamos. Ya se ve, no conocíamos lo que era el General Ampudia,
quien atemoriz.p al pueblo, dejándolo traslucir, que si perdía la plaza,
volaba la ciudad quemando el parque. Este temor puso a nuestros
desgraciados vecinos en el mayor conflicto. Dejo á la consideración de ud.
como saldría.
Yo con mi desgraciada familia, marché a pie hasta Santa Catarina,
porque los Juegos se habían roto cuando quise sacar mi quitrín; es
imposible pintar a ud. mi situación en estos desgraciados días.
El 19 comenzó el ataque; el 20 sitiaron los enemigos la ciudad, sin
dejar libre un solo paso; el 21 se encontró nuestra caballería con los
americanos, al pié del cerro del Obispado y los nuestros se
descompusieron corriendo la mitad de las tropas. El americano se fijó al
pié del cerro,y el 23 tomó los fortines a discreción. Este señor Ampudia
redujo su defensa a solo la plaza, pues los americanos se metieron hasta
la plaza de la Carne, echando casas al suelo, horando otras y
posesionándose de todas; mientras este general estaba metido en la
Catedral. Ignoro cuál sea el motivo de la capitulación, porque al fin la
hizo antes de ayer de una manera indigna de un hombre; la pérdida por
nuestra parte solo ascendía á 80 muertosy 200 heridos.

esta,
a donde llegué hace 2 días, arrastrándome y casi muerta de
hambre.
La quinta del general Arista la tomaron los americanos en el t
-::.:;••, a/U def'ºrilaron ,u, cadáuemy h~ " de el/o,. pueb;'J,
rnyAmpyel ~emlo lodo, a gritos se negaba a la capitulación pero el
general
udta rooó
º y arrastró' su firente por el suelo hasta' loorar
6
escapar
su
garganta
·
nos
d
.,
p
b
capituló
h
'
., ~o o res, entregó nuestras propiedades y
. d d man~ a~do el e;emto Y abandonando a s11 desgracia a los

j¡

;;b;a:::s;ej;;/~::~o~e~ infamia con que arrastran su vida los

'f!uestro ejército se batió con denuedoy valor; pero alfin ca itularon
lost ;ejes
por el general Ampudia. Este pueb,1,o, ahora
rp nmn10
.
, la esforzados
d
es ~ a rma o contra la tropa; acaba de haber un tumulto hiriendo los
pa:sanos a ~lg~nos soldados. No puede ud. figurarse de :11antos males
es,amos
roueauos. . Uorim
. son las escenas que nos
d
º as y desgracras,
ro ean; la_ h_umillación ante nuestros enemigos, será nuestra suerte y
seremos
· na...
· E s imposible
.
, vzcttmas de la mm
explicar la ira ,del
23
Pueb,o.

Por los extraordinarios sabrá ud. los artículos de la capitulación
vergonzosa que ese genere/ celebró, habiendo hecho nuestras tropas un
nitmero considerable de muertosy teniendo T aylor mucha dispersión.
Los habitantes de estos departamentos maldecimos sin cesar al que
ha sido causa de su desgracia y" el Saltillo le ha negado los recursos para
que se venga. Mi venida de Santa Catarina fue el día de la dispersión,
porque al ver correr a la cakalleria gritando por el pueblo que huían
porque los liabían entregado, el pueblo tomó las serranías y a los 1O
minutos solo yo estaba ahí. Los dispersos e!1 varias gavillas comenzaron
a robar y a cometer excesos. Los americanos se acercaron hasta San
Pedro, y yo viéndome en medio de tantos peligros me puse en salvo para

705

2.1

E/ Monitor &amp;p11blico110. Octubre 9, 1846.

�DESARROLLO INDUSTRIAL E
INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1930 1960):
CAMINOS CRUZADOS.
M

Mtra. Isabel Ortega Ridaura
Universidad de Monterrey

Introducción
El primer auge industrial de Monterrey tuvo sus orígenes en el último
cuarto del siglo XIX, primero con el desarrollo de la industria textil y
posteriormente con una serie de productos que hasta hoy lo caracterizan:
acero, vidrio, cemento y cerveza. Los capitales con que se fundaron las
primeras fábricas provenían del comercio. El crecimiento posterior se
financió por varios mecanismos: emisión de acciones, reinversión de
utilidades y algunos créditos contratados principalmente con la banca
extranjera.
Esta situación se vio modificada por varios factores: la crisis de 1929,
que difi_cultó el pago de la deuda en moneda extranjera, y la nueva
legislación bancaria de principios de los treinta que abrió la posibilida&lt;l al
desarrollo de nuevos bancos e intermediarios financieros en la localidad.
El increment~ de los intermediarios financieros coincidió con el
periodo del segundo auge industrial de Monterrey, fue producto del
mismo y a la vez lo fortaleció. Las funciones básicas de la intermediación
financiera consi~tentes en crear crédito, traspasar fondos de.: préqamo y
permitir 1a diHrsificaciún r acumubción de acri,·os 1, bcnctici:tron b

�DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930- 1 960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

708

operación del sector industrial al facilitar la expansión de la economía
local.
El presente trabajo pretende dar cuenta de la proliferación de
intermediarios financieros y de una considerable cantidad de bancos que
tuvo lugar en Monterrey desde principios de los treinta y que se
intensificó durante los siguientes treinta años. Asimismo, de la relación
que este florecimiento tuvo con la indus~~~e donde inicialmente
provinieron la mayoría de los fondos para capitalizarlo.
Este trabajo es un primer acercamiento al tema y está basado
principalmente en el registro que se tiene de más de cuarenta
intermediarios financieros constituidos entre 1930 y 1960, que, sumados
a los ya existentes (Banco de Nuevo León, Banco Mercantil de
Monterrey y algunas casas financieras), dominaron el panorama
económico-financiero no sólo de Monterrey sino regional y en algunos
casos, nacional.

Algunos antecedentes
A principios de los años veinte, había varios bancos de emisió~ e~ el
país, uno de los cuales, denominado Banco de Nuevo ~ón, habi~ sido
· fundado en la capital del estado en 1892. Operaba tambien en la cmdad
el Banco Mercantil de Monterrey, constituido en 1899; algunas sucursales
de bancos extranjeros como el Banco de Londres, México y Sudamérica
que en 1869 se nacionalizó convirtiéndose en el Banco de Londres Y
2
México, y varias "casas bancarias y de cambio" •
La creación en 1925, del Banco de México, S.A. bajo la jvrisdicción de
la Secretaría de Hacienda significó un importante paso hacia el
establecimiento del moderno sistema bancario previsto en la
Constitución de 1917. A dicha institución le fue concedido el monopolio
sobre la emisión de papel moneda y la autoridad para fijar los tipos de
cambio entre el peso y las monedas extranjeras. No obstante, a pesar ~e
haberse constituido desde entonces como banca central, los demas
bancos siguieron emitiendo moneda y no fue hasta 1931 cuando pudo
3
tener un verdadero control.sobre el circulante.

·
2 Menditichaga, 1973: 3. Los ·autores hacen alusión a la Casa de Cambio de don
Guillermo López (1913); Casa de cambio de don Ramón Elizondo (1?14), Casa
bancaria de Sada Paz Hermanos (1916) y Casa bancaria de A. Zambrano e Hi¡os (1917).
3 Brothers

y Solís, 1967:19.

709

Coadyuvaron_~n este hecho la crisis de 1929, el abandono del patrón
oro y la adopc1on de un patrón bimetálico (oro-plata) inconvertible
establecido en la nueva Lry Monetaria de 1931.

El marco legal
Después de la devolución en 1921 de los bancos incautados por
Ve~u~?ano Carranza y una v;z "normalizada" la situación del país, se
expidio . e~ 1924 un~ nueva Lry General de Instituciones de Crédito y
Estableamtentos Bancanos, que clasificaba a los intermediarios financieros
en tres ?111pos: 1) instituciones de crédito; 2) establecimientos que tienen
por ob¡~t~ exclusivo o principal realizar operaciones bancarias; y 3)
estable~uruentos . que se asimilan a los bancarios por practicar
operaciones que Interesan al público en general, tales como recibir los
depósitos o emitir títulos de crédito pagaderos en abonos y destinados a
colocación entre el público.
. Estaba ya en proyecto la creación del banco central por lo que la
cnada Ley no contemplaba ya las funciones de emisión de billetes para el
resto de las instituciones financieras.
En esa misma fecha se promulgó el Decreto que constituvó la
Comisión Nacional Bancaria como un órgano de supervisión de la
actividad financiera del país.
Como se mencionó, la manera de proceder de los bancos e
instituciones financieras no cambió significativamente hasta 1932 al
prom~garse la Lry General_de InstituciÓnes de Crédita5 y la Lry de Títulos y
Operaaones de Crédito. La primera, conservó la estructura general de la de

4

La.primera Lry General de Instituciones de Crédito data de 1897.
~ _En _~a exposición de motivos de la Lry de 1932 se menciona que la
espec1alizac1on prevista en la ley de 1924 había resultado puramente nominal.
Textualmente dice que "desde los primeros actos de nuestro derecho bancario se ha
mantenido
· ·
· lizac1on...
·'
man
.
un. regun~n
. d, e especia
pues n_o obstante que la Ley vigente
. tiene . la d1ferenc1ac1on entre bancos de depósito y descuento, refaccionarios,
hipotecanos y los llamados de fideicomiso, y aun establece otras diferenciaciones
sec~ndarias, en la práctica o no ha sido posible fundar y sostener instituciones
estnctamente especializadas o de hecho ha sido necesario permitir que una misma
insntuc1on
· · practique
·
··
•
operaciones
correspondientes
a diversas especializadas, con lo que,
en verdad, nuestro régimen bancario está integrado por instituciones de depósito v
descuento que habitualmente llevan a cabo operaciones bien distintas de los préstamo~
l' descuentos propiamente comerciales." Lagunilla, 1981: 134.

�'71 1

ISABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN M0N_
T ERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

1924 y tuvo como principal preocupación clasificar las instituciones en
6
función de las operaciones pasivas o de banca especializada.

modificaciones de 1949, 1954 y 1956 que tuvieron, entre otros, el
propósito de orientar y promover el crédito hacia cierto tipo de
actividades de interés nacional.9

710

En 1941 se decretó la Lry General de Instituciones de Crédito y
Organizaciones Auxiliares, vigente hasta los años ochenta. Al respecto de la
misma Carlos Tell.o señala que aunque la actividad bancaria se considera
en la ley de 1941, como en las anteriores, un servicio público y, por
tanto, sujeto a concesión del Estado7, en la ~sición de motivos de
dicha Ley se advierten propósitos de espíritu claramente privatistas:
...con ello se consagra un propósito del Ejecutivo, alentar la iniciativa de
la empresa pávada. La legislación que se somete al Congreso de la Unión
procura establecer un marco de garantías indispensables para el bien
público, dentro del cual -los banqueros pueden regir, a su juicio y con su
responsabilidad, las empresas que les son propias, sin atábuirse a las
autoridades otra función que hacer guardar dichas garantías fijadas por la
Ley, y la de dirección y regulación del volumen general dei crédito que
ejercitará el Banco de México, no por resortes de autoridad, sino
8
haciendo operar sus medios de acción fundamentales.

La necesidad de expansión crediticia que había en aquella época
motivó una serie de disposiciones de excepción y, en algunos casos, de
normas privativas en beneficio de las instituciones de crédito, entre las
_que sobresalían las inmunidades fiscales y los privilegios en concursos y
quiebras, las cuales en años posteriores se fueron suprimiendo. Ello
junto a la conveniencia de orientar la actividad de las sociedades
financieras a fin de incrementar la producción y promover la
industrialización del país, &lt;':xplican una serie de medidas legislativas de las
dos décadas siguientes.
Tal fue el caso, por ejemplo, de las modificaciones que se hicieron a la
ley en 1947 para promover la construcción de viviendas, así como las

6 Las operaciones pasivas son todas aquellas en las que la institución en cuestión
recibe dinero del cliente las cuales pueden adoptar la forma de cuentas de ahorro,
depósitos a la vista en cuentas de cheques y a plazo fijo o previo aviso, etc. Las
operaciones activas son básicamente • préstamos de diversa índole, para atender
renglones productivos y de capital de trabajo ~ajo la forma de descuentos, créditos
directos, repartos, anticipos, · pignoraciones sobre valores y refacciones a corto )'

mediano plazo, etc.
,
1 El Artículo 2 de la Ley señala que para dedicarse al ejeréicio de la banca y del
crédito se requiere concesión del gobierno federal y que las concesiones son
intrasmisibles. ·Tello comenta que el carácter de servicios público concesionado es una
institución propia de la legislación mexicana.
8 Tel10, 1984: 22.

Monterrey: Desarrollo económico y confi gurac1ón
·
de grupos
industriales
La i_n?~stria~zación ~n Nu~v?, León, y más propiamente en la capital
y murucipios
c1rcunvec1nos,
vivio su primer impulso en 1890, apoyad o
· al
.
en ca~lt es prov_eruentes del comercio y con el estímulo gubernamental
a traves de exenciones fiscales.
El _crecimiento sostenido que experimentó la industria durante todo el
porfinato, sust~ntado en la metálica básica con empresas como la
Fundidora ?e Fierro Acero de Monterrey y en productos livianos como
la Cervecena Cuauhtemoc, se vio frenado durante la Revolución.

!

Su~e~ada la lucha armada, a mediados de los años veinte se vivió un
florecim1ento (Cervecería Cuauhtémoc inicia su expansión vertical se
crea La In~ustrial, fábrica de galletas y pastas origen de Gamesa ...) ~ue
pronto se vio opacado por la crisis de 1929.
_ No ?bstante, a mediados de los años treinta, se retomó el crecimiento
mdu_str_ial que c~ntinuara de manera sostenida hasta 1982. Dicho
crectmi~~to se vio beneficiado entre otras cosas, por la Ley sobre
proteccio~ a la _industria de 1927, la cual explícitamente declaró el
f~me~to mdustnal como. ~e "utilid~d pública" y otorgó numerosas
exenct~~es fi~cale ; p~o~1C1ando el incremento de industrias y su
expansion vertical. 1 Asrnusm?, por factores localizacionales que hicieron
de Mon_terrey ~n lugar atr~cuvo para la inversión; y, desde luego, por la
pres~ncia de 1nter?1edianos financieros que se multiplicaron desde
mediados de los tremta, muy ligados al desarrollo industrial.

Los grupos industriales
r En el perio_do compre?dido entre J930 y 1960, que es el objeto del
P esente estudio, se constituyeron las empresas madre que dieron origen
: lo~ ~rupos industriale~ que _incluso hoy dominan el panorama
conomico-empresarial reg10nal e incluso nacional.
9

Tel10, 1984: 23.
. detallado de las exenciones fiscales en l\lonterrey Yer Ortega,
_io Parª un ana'li sis
2000

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIA
)
EN MONTERREY (19~0E- ~;~~M)_EDIACIÓN FINANCIERA
·
. CAMINOS CRUZADOS

Palacios clasifica el origen de los grupos constituidos en este periodo
remitiéndose a la fundación de su primera empresa. Considerando dicho

El periodo fue dominado por el establecimi
que ya en sus primeras eta as tu .
ento de grandes plantas
(desde la obtención de mat~rias v~eron huna expansión tanto vertical

evento, los clasifica en tres generaciones:

como geográfica, hasta lograr pres!n::aci~::11~1 producto terminado)

1.- Grupos de primera generación, cuyo origen se sitúa entre finales
del siglo XIX y 1930: VISA (hoy FEMSA), originado en 1890 con la
Cervecería Cuáuhtémoc; Alfa, que comparte el mismo origen que el
anterior; Vitre, que proviene de Vidriera Mo~ey fundada en 1909; y
GAMESA, cuyos antecedentes se remontan a 1925 con La Industrial,

Asimismo, por una creciente concentr . , d
.
muestra la Gráfica 1 en la que
d b acion e capital como lo
'
pue e o servarse c '
1e ,
concentración de capital es mucho mas
, e1evadO enorno
M e ienomeno de
15
resto del país considerado en su coniunto.
.
onterrey que en el

fábrica de galletas y pastas.
2.- Grupos de segunda generación, con orígenes. en las décadas treinta
y cuarenta: Copamex, proveniente de Bolsas Maldonado fundada en
1935; IMSA, con Industrias Monterrey, establecida en 1936; y Protexa,

Cuadro 1. Número de establee·lffilentos
.
. mvertido
.
y capital

712

creada bajo ese mismo nombre en 1945.
·
3.- Grupos de tercera generación, que surgieron a partir de 1950,
entre otros, MASECA, originado en los años cincuenta con Molinos
Azteca; PROEZA, con origen en Manufacturas Metálicas Monterrey,
11 en
1956; y AXA, derivada de Conductores Monterrey fundada en 1956.

.

capital.
Monterrey en 1940, con el 3.37 por ciento de los establecimientos y el
4.86 por ciento del personal ocupado del país, producía el 7.2 por ciento
del P~B industrial nacional. Con sólo el 1.94 por dento del capital
invertido en industria, el valor bruto de su producción representaba el
6.5 por ciento del total. Ello da cuenta de la importancia de Monterrey
en la industria nacional, importancia que aumentó hasta llegar, en 1960, a
aportar el 10 por ciento del P~B con sólo el 3.07 por ciento de los
establecimientos y el 7.17 por ciento del personal ocupado. En cuanto al
capital, se observa un aumento considerable al brincar de casi el dos13por
ciento (nacional) _en 1940, al 13.92 por ciento en tan sólo veinte años .

AMM
Resto de México
Capital*

AMM
Resto de México

11
1'

Palacio~, \9tr: :;.
Orte)!a, 21Hlll.
Sobrino, \ 993.

1,061
30,421

1,216
71,866

2,533
80,020

453.7
22,887.3

2,287.1
20,865.1

6,263.7
38,732.4

El financiamiento del desarrollo
Un análisis detallado de la manera como Ce
,
de las empresas más embl , .
.
rv~cena Cuauhtémoc, una
financió su crecimiento noems
_ Patlcas_de! :.es~rrollo industrial de Monterrey,
·
errrute 1nier1r la ne ·d d
·
dio de intermediac1·0, n fi
.
.
cest a creciente que se
inanciera a medida
~
.
y complejizando los requerimientos de capi~t se ueron incrementando
Dependiendo
. .
atravesaban
las del
e momento históri. co y d e 1as condiciones
por las que
.
mpresas, es posible di ·
·
disponer del capital necesario
.
. stingu1r tres maneras para
su_fragar los gast~s de operació!ª;:l i;;em~ ~n los _n_~evos prorectos o
reinversión de utilid d
) d
_gocio. a) emiston de acciones, b)
a es y c en eudarruento.

e

.

i; Derutt1
1 y1Ortega
. , 1997 y eeruto,· Ortega y Palacios 1999
e tota nacional se ha descontad 1
,
.
9ue hace aún más contundent 1
o a ~arte correspondiente a Nuevo León lo
tiene.
e a representación gráfica de la importancia que ¿ste
14

11

1960

* miles de millones de pesos de 1988
Fuente: Elaboración propia con datos de Sobrino (1995)

Entre 1940 y 1960 se dio lo que podría llamarse el segundo auge
industrial en Monterrey y su Área Metropolitana (AMM). El crecimiento
de la industria en dicho periodo se caracterizó por una creciente
concentración del capital en pocas industrias y por una especialización
productiva o sectorización, en bienes intermedios y duraderos y de
12

'

Establecimientos

El desarrollo industrial

·

1940 1960
1940
1950

'713

�714

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1930 - 1960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

Emisión de acciones
En un principio, la emisión de nuevas acciones fue una manera de
atraer dinero, aún cuando · en muchos casos fueran suscritas por los
mismos accionistas. Esta práctica fue muy socorrida en los primeros
años de vida de las empresas, pero a la larga no era la mejor manera de
capitalizarse ya que a toda acción correspon~ una participación en las
utilidades, y elevar en demasía su número nobaría más .que diluir las
ganancias.

Reinversión de utilidades
En muchos casos, los estatutos de las sociedades establecían la
creación de un fondo de reserva, al cual se destinaban parte de las utilidades
' de cada año. Dicho fondo, permiúa hacer frente a las pérdidas
extraordinarias e imprevistas y en un momento dado también a las
necesidades de crecimiento.

715

Crédito
. ~ 1~ largo la hi_storia, las empresas han recurrido a préstamos de
mst1tuc1?nes banc_an~s, financieras e incluso de particulares 16 , para poder
cre~er sm de~cap1talizarse. En ciertos momentos predominó el crédito
nacional (e mcluso local), mientras que en otros el recurso fu
principalmente extranjero.
'
e

Es necesario hacer la distinción entre dos tipos de créditos:
a) cré~itos para "ope_rar", ~s decir, créditos revolventes (a plazos cortos
para cub~1r necesidades ~~e~1atas),, rejaccionarios (compra de maquinaria
o herran;i~ntas), o d_e habz~z:acton o avzo (compra de materias primas)°;
b) creditos para mvers1on o compra de activos, que suelen ser a más
largo plazo, y en muchas ocasiones están respaldados por hipotecas.
La creci~nte u_~lización ~el crédit_o ~n sus diversas variantes dio lugar
a la prolifera~1on de 1?terme?ianos financieros en Monterrey,
estre_cha~e,nte ligados a la mdustria y sus necesidades, como se verá a
cont1nuac1on.

Endeudamiento
La última vía para financiar proyectos y la compra de maquinaria y
materias primas, fue el endeudamiento, que se dio por dos vías:
· contratación de créditos y emisión de obligaciones hipotecarias.

Emisión de obligaciones hipotecarias.
La emisión de bonos de deuda u obligaciones hipotecarias (llamadas así
por estar garantizadas con un activo fijo que comúnmente son los bienes
inmuebles de la empresa), que son colocados en el mercado se
constituyó desde los años treinta en ·una de las maneras más socorridas
para allegarse capital. Así, en vez de endeudarse con un. banco, el dinero
se obtenía de un grupo de individuos o instituciones que adquirían las
obligaciones. La empresa emisora, pagaba el monto de Ias obligaciones
más una tasa de interés previamente acordada en los plazos estipulados.

El contexto posrevolucionario y los años treinta
Du_rante la Re~olución, el sistema bancario del país estaba
de~a,rtlculado . y. arrumado por los continuos préstamos forzosos que
exigian los disantos -~rupos armados y también por la pérdida de la
clientela y la paralizac1on de las actividades de todo orden.
. ~ i?cautación de los bancos por ·parte de Carranza, ante la cual las
msutuc1ones reg1omontanas se defendieron con bastante éxito, acabó
por darles el tiro de gracia.

Fu_~ _por ~llo que hacia final~s de la década revolucionaria y durante
los anos vemte, la falta de circulante y la inestabilidad del sistema
financiero nacionalis llevaron a muchos empresarios a buscar la

Posteriormente, el fácil acce~o al financia~ento bancario nacional e
internacional desde mediados de los sesenta, hizo que esta opción se
dejara de lado, satisfaciendo las necesidades monetarias a través de la

1das necesidades
de liqui'dez. T od av1a
· en ¡os anos
- treinta
· es común encontrar préstamos
.

contratación de créditos.

e pa~ttculares, que se basaban en el prestigio, la confianza y se sellaban con un simple
apreton de manos.

16

17

Los intermediarios financieros no fueron en todos los casos la única solució n a

úy General de Títulosy Operaciones de Crédito.

IK Dura_ne
t Ia Revo_uc1on
J · ' se vino
· • , una verdadera anarquía monetaria, sufriendo la
blació
po d n perdid_as considerables a consecuencia de la emisión monetaria excesiva por
parte e los gob1e rnos }, de Ias d'1versas tacc1ones
· ·
reYolucionarias entre 1913 ,\' 1916,

�716

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930- 1 960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

•717

/

obtención de créditos en bancos norteamericanos para hacer frente a sus

permaneciendo la de la Ciudad de México por ser la más grande y

requerimientos de capital.

antigua.

La situación del sistema financiero cambió a partir de 1921 cuando
Carranza devolvió los banc~s incautados. Como ya se mencionó, en los
años veinte operaban en Monterrey dos instituciones bancari~s de
importancia, el Banco de Nuevo ~~n y el ~aneo Merc:ntil de
Monterrey. Asimismo, ofrecían sus serv1c1os ~ sene de pequenas casas
de cambio y establecimientos que otorgaban préstamos de poca monta.

El momento de mayor crecimiento se observa en los años cuarenta
producto, como se dijo con anterioridad, de las modificaciones
introducidas en la Ley General de Instituciones de Crédito y
Organizaciones Auxiliares de 1941, que propició una mayor participación
privada en este sector.

La crisis de 1929, si bien afectó considerablemente a la industria y la
banca, abrió a la vez nuevas oportunidades para el desarrollo de los
intermediarios financieros.
Las empresas que tenían contratados ~réstamos en el . ex:erior
enfrentaron serios problemas para cumplir con sus obligac1o~es
crediticias. La recesión experimentada en México desde el año antenor
(por una de las más fuertes c~sis agrí~olas) y agravada con el. crack
bursátil de Estados Unidos hab1a detenorado la balanza comemal del
país provocando una depreciación del peso frente al dóla~.

En Monterrey, esta década coincide también con el segundo auge
industrial, que se dio bajo el estímulo de la segunda guerra mundial y
apoyado por el acceso a capital gracias al creciente número de
intermediarios financieros.
Particularmente llama la atención la predominancia de las sociedades
financieras, cuyo objeto19 está íntimamente ligado al desarrollo industrial,
por su importante papel en la garantía de emisiones que como ya
mencionamos, se volvió una de las formas favoritas de allegarse recursos.
Gráfica l. Monterrey. Instituciones de crédito
privadas constituidas entre 1930 y 1960.

Los que .estuvieron en posibilidad, cambiar?.º sus deudas a m~neda
nacional. Por otra parte, la evidente vulnerabilidad del peso . mexicano
. hizo que las empresas voltearan hacia las instituciones nacionales en
busca de capital.
A principios de los treinta también com~nzó. a obse~arse d~ manera
cada vez más recurrente la emisión de obligaciones hipotecanas como
medio para hacerse de · capital a tasas de interés_ m~nores que las
bancarias. El manejo y colocación de dichas obligac10nes fue otro
detonante del incremento de instituciones financieras en Monterrey.

.....

~ ,_,

Fu.ni.: EW:lofad6n p op,11 tn bue• dltOI cW ~ro Púbko Ot 11 ~opedld 'f ti Ccnwc:io dll &amp;ildO.
AGEN.: NcllwiDr. y t.wclri:::hlga- 1973

El desarrollo del sistema financiero en Monterrey
19

Entre 1930 y 1960 se constituyeron en Monterrey 44 instituciones
financieras, de las cuales once eran bancos .y el resto, sociedad~s _de
fomento, uniones de crédito . y almacenes generales de depo51to.
Asimismo, en 1950 se estableció la Bolsa de Valores de Monte~ey ~~e
estuvo en funcionamiento hasta 1973 cuando un cambio en la legtslao~n
determinó la ex,istencia de una institución única .para todo el pais,
.

.

hecho que motivó que los ciudadan os no aceptaran los billetes por cerca de veinte
Cárdenas, 1994: 36.

añoS-

~L

El objeto de las Sociedades de Fomento incluye: a) suscribir o contratar
empréstitos públic(?S o privados; b) comprar, vender o recibir en depósito, accio nes,
bo~os o valores de cualguier clase y hacer sobre ellos operaciones activas y pasivas de
pres~mo, reparto o anticipo; c) hacer préstamos refaccionarios o de habilitación y aYío,
Y prestamos inmobiliarios; d) encargarse de la o rganización o transformación de toda
clase de empresas o sociedades mercantiles; tomar participaciones o partes de interés en
ellas o entrar en comandita; tomar a su cargo la administración de sociedades o
intervenir en ellas; encargarse de la emisión de acciones, bonos u obligaciones,
prestando o no su garantía por am ortización, interés o dividendo, y actuar como
representante común de los obligacionistas o de los tenedores de bonos en emisiones
hechas por terceros; e) hacer servicio de baja o tesorería; t) guiar, aceptar y descontar
letras Yefectos de comercio; etc.

�·719

)SABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

Lagunilla, señala que las sociedades financieras estaban origin~e~te
enfocadas al largo plazo, pero la reforma legal en 1950 les autonzo a
recibir fondos a corto plaz~, modificando su carácte~ original, por lo q_ue
su papel como garante de las emisiones públicas y pnvadas pronto paso a

si bien no son considerados ya como instituciones financieras (en algún
momento sí se consideraron como tales), desempeñan un rol
complementario al asegurar (requisito indispensables para toda
operación) los bienes sobre los que se emiten obligaciones.
También se fundó en este periodo una afianzadora: Fianzas
Monterrey, S.A. en 1943.

718

20

segundo plano

.

No fue este el caso de Monterrey, donde el número de este tipo de
sociedades fue en ascenso durante todo el periodo de estudio (19401960), concentrándose en esta ciudad más del 20 por ciento del total
nacional. (Yer Anexo 1)
Gráfica 2. Monterrey. Constitución de intermediarios financieros

por década, 1930-1960.

25

Intermediación fin~nciera e industria
Una vez superado el impacto de la crisis de 1929 y sus secuelas, la
industria regiomontana retomó el camino del crecimiento sostenido que
continuó hasta 1982. Aparejado a este crecimiento y compartiendo
accionistas y directivos, desde la década de los treinta emergieron una
serie de intermediarios financieros estrechamente vinculados al sector
industrial.

motros
intermediarios

20

■ bancos

~ 15
~

·=e= 10

Carlos Tello hace una clasificación de las formas de relación que
pueden encontrarse entre banca e industria que, aunque está pensada
para una etapa posterior Oos años setenta) puede ser ilustrativa:
Dentro de la banca mexicana es posible distinguir tres tipos de
relación entre el capital bancario y el industrial:

5

o
1930-1939

1940-1949

1950-1959

Asimismo cobraron importancia los Almacenes ~eneral~s de
D epósito21 , también vinculados con la producción i~dusmal. El primer?
que se creó fue Almacenes y Silos, S.A. en 1940, ligad? a la Cerv:cena
Cuaul:itémoc y que nueve años des~ués se transformo en almacen d~
depósito. Posteriormente se establecieron otros dos, representando e
1960 más del 1O por ciento de los establecimientos de esta clase en el
_, d
22 que
país. De 1937 a 1944 se constituyeron cinco comparuas e seguros ,

Lagunilla, 1981: 135.
_.
, .
.
·eto d
Considerados como organiza-ciones auxiliares de credito, aenen por obJ
1
enamiento gu.arda y conservación de bienes o mercancías, así ~orno ª
almac
'
·
S 1 · ·
· atuciones
transformación elemental de los productos depositados. on as umcas 1ns
autorizadas para expedir certificados de depósito y bonos de prenda.
N
1 0 ~·
22 Seguros Monterrey del Círculo Mercantil, S.A. (1937); Aseguradora de
S.A. (1939), posteriormente Seguros La Comercial del Norte, S.A.; Monterr(!,
20
21

1) Casos en que los grupos industriales crearon sus propias
instituciones financieras y el desarrollo de ellas corrió paralelo al
crecimiento del grupo industrial. La asociación entre ambos capitales era
añeja. Tal fue el caso, por ejemplo, _del grupo derivado de Cervecería
Cuauhtémoc con la Compañía General de Aceptaciones (posteriormente
Serfín) y el de la Vidriera Monterrey con la Financiera del Norte (que
devino en Banpaís). Aquí se trataba de grupos industriales que crearon su
institución financiera en la segunda mitad de la década de los treinta. En
ambos casos, la empresa holding (YISA y Vitro) tenía a su cargo la
dirección general del grupo que, por lo demás, publicaba estados
financieros conjuntos.
2) En otras ocasiones la relación banca-industria era menos formal y
estrecha y, si bien no existía empresa holding controladora, el grupo
~peraba con un grado considerable de unidad. Eran empresas distintas,
no fusionadas, que maximizaban un capital respecto al otro. Ello no
obstante, la existencia y el crecimiento de cada uno de los capitales (el

Compañía de Seguros sobre la Vida, S.A. (1940); La Mercantil, Compañía de Seguros,
S.A. (1941) y \X'ood, Compañía General de Seguros, S.A. (1944).

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

720

bancario y el industrial) dependía en parte del desarrollo armónico entre
ambos. Ejemplo de ello serian Banco del Atlántico y Banca Cremi.
3) Finalmente estaban los casos, como los de Bancomer y Banamex,
donde la participación de la banca en las distintas actividades se llevaba a
la práctica mediante la adquisición de un porcentaje del capital social de
las empresas; . en algunos casos, de empresas con participación
importante de capital extranjero (Banamex). BQ.. este tipo de relación, la
operación bancaria y los intereses bancarios predominaban sobre lo
demás. Se trataba de instituciones bancarias a las que se les sumaban e
incorporaban actividades industriales, comerciales y de servicios. La
participación de los bancos en el capital social de las empresas no era,
por lo general, mayoritaria y en las relaciones financieras (que se
intensificaron como resultado de esa participación) las empresas ·eran
23
tratadas como clientes preferentes de los bancos.
En el caso de Monterrey es posible encontrar sobre todo ejemplos del
primer y tercer caso, es decir, grupos industriales que crean sus propias
instituciones financieras e instituciones de este tipo que tienen
participación accionaria en industrias.
A la tipología propuesta por Tello añadiría el caso de la conjunción de
esfuerzos de varias industrias y empresarios en la constitución de una
institución que preste servicio a todos, con una mayor capacidad
económica gracias a la unión de capitales.
A continuación se exponen algunos de los casos más representativos.

Los años treinta: Crédito Industrial de Monterrey, S.A.
En septiembre de 1931, ante las recientes modificaciones a la Ley
Monetaria los industriales de Monterrey se plantearon l;l posibilidad de
crear un banco. Después de varias reuniones, en enero de 1932 se fundó
Crédito Industrial de Monterrey. Con un capital social de $500,000.00,
participaron en su constitución la Compañía Fundidora de Fierro y
Acero de Monterrey, Compañía Mexicana de Gas, Cementos Mexicanos,
Fomento y Urbanización, Cervecería Cuauhtémoc, Vidriera Monterrey,
Cía. De Tranvías, Luz y Fuerza Motriz de Monterrey, Rodríguez,
Rodríguez y Cía, "La Nacional" Compañía de Seguros sobre la vida,
Troqueles y Esm~tes, V. Rivero y Sucesores, Sociedad Salinas y Rocha,
~asa Holck y Compañía, Fábricas Apolo, Garza Hermanos y Cía. y el
Banco de México.
23 Tcllo, 1984,

38-39.

DESARROLLO INDUSTRIAL E 1
EN MONTERREY ( 1 930 - ~ROM)· ECDIACIÓN FINANCIERA
· AMINOS CRUZADOS

721

Asimismo, suscribieron acciones a títul
.
propietarios de las mencionadas
o personal vanos de los
empresas como Lo
G .
Zambrano, Roberto G. Sada J ,
Ll
renzo Y uillermo
Hernández y José Rivero p' e_s~s J. aguno, Joel Rocha, Mariano
• anmparon tamb · , ¡
·
Alberto Santos de La Ind
.al F ' b . ten gnac10, Manuel y
'
ustn
a nea de Gall
(posteriormente Gamesa) y Feli e de e ,
. etas y Pastas
Farmacias Benavides) entre otr p
J sus Benavides (fundador de
,
os.
En 1950 cambió su denominación a Banco Industri
S.A. y en 1962 se fusionó con el Banco de Lon dres y Mexico.
'~ de Monterrey,

Otros intermediarios financieros con
empresas

participación de varias

En 1933, tras la experiencia de Crédit0 I nd stn.
varios de los accionistas de a , 1
.
u al de Monterrey,
General de Crédito S A qued se ~rueron para fundar la Sociedad
' · que a emas de las op
·
, ·
bancarias (préstamos y depósit )
b
. . eraaones t1p1camente
1
ali b
os , ava a a errus1ones de obli .
re za a operaciones con todo tipo de títulos.
gaaones y
En esta sociedad financiera partici ar
1
.
Cuauhtémoc, Vidriera Monterre C PI on ~ Fundidora, Cervecería
Mexicanos, "La Nacional" Com ~a•~e ;dustnal de Parr~s, Cementos
y Urbanización, Banco Mercan~ de Mo:guros sobr: ~a vida, Fomento
Monterrey y la sucursal
.
terrey, Credito Industrial de
regiomontana del Banco de México.
Roberto _Garza Sada, Lorenzo Zambrano R b
,
Llaguno, Pnsciliano Elizondo José Rivera
o leSrto G. Sada, Jesus J.
Jr...
,
' anue antos, Ignacio Albo

M

Otra experiencia similar se dio años d
,
algunos de estos mismo
. .
. espues, cuando de nuevo
s acc1orustas consutuyeron la
· d d fi
soc1e a .manciera
Vatores· Monterrey, S.A (1939) p . .
empresas Cernemos M .
· art1ciparon en la sociedad las
exicanos Banco Mercantil d M
omento de Industria C
.'
.
e
onterrey,
F
A. Rodri ez He
y omemo, Salina_s y Rocha, Empresas Santos y
Ferrara kto~o L ~:~• y los ~mpresanos Eugenio Garza Sada, Jesús
periódi~o El
nguez y odolfo J ~co de la Vega (fundador del
.
orte, estrechamente ligado con 1 b
,
regtomontana), por mencionar algunos.
a
urgues1a

N

Finalmente, mencionaremos al B
R •
cuyo accionista ma oritario
aneo egional del Norte, S.A.
inmobiliaria
y.
era la empresa Construcciones, S.A., una
Garza.
y urbaruzadora fuertemente ligada a las familias Sada y

�722

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONJ'ERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

'723

/

Fundado en 1947 como banco de depósito y sociedad fiducia~~a, su
· al iruc1
· · ·al fue d e diez millones de. pesos. Llama la atencion
capit
·
dla
participación de empresarios de otras cmdades como Eloy V~na, e
políticos como José Benítez (exgobemador de Nuevo Leon) _Y de
industriales y comerciantes de gran parte de las empresas de la ciud~d
como Ignacio y Manuel Santos (Gamesa), Roberto N. Garza y Eugeruo
Clariond Garza (IMSA), Guillermo Zambrano (Cemex), _Joel y Ornar
Rocha (Salinas y Rocha), Jesús Ferrara (Fundicldra), Eugeruo ~aldonado
(Bolsas Maldonado luego COPAME~, Pedro Calderon (Casa
Calderón), Alejandro Guajardo (Casa Gua¡ardo), etc.

Intermediarios financieros ligados a una empresa o grupo
industrial
En el desarrollo de los grandes grupos indu~triales que ~e
conformaron en Monterrey a partir de los año~ treinta, es comun
encontrar la participación en intermediarios financieros, en muchos de
los casos de forma mayoritaria.
.
Entre los ejemplos más sobresalientes están el Banco Pop~ar de
Edificación y Ahorros, S.A., fundado en 1934, e? el qu_e F~d1dora de
.
Acero de Monterrey tiene la mayona acc1onana aunque
Fierro
y
•
H
, d
participan además particulares, como Carlos Prieto, Manano _ernan ez,
Jesús Ferrara, Manuel L. Barragán, Evaristo Araiza_(que ~e D1re~tor del
Banco de México), Ángel S. Cervantes y vanos mas, casi todos
accionistas también de la Fundidora.

Li da a la familia Sa~tos, dueños de diversas empresas en el ~amo
alime!ªticio que posteriormente die.r on lug~~ a ~allet~ra Mexicana
(GAMESA) se creó en 1940 la sociedad Uruon Financiera, S.A. Sus
accionistas fueron Ignacio, Manuel y Alberto Santos, Virgilio Garza Jr. Y
Antonio L. Rodríguez capital inicial fue de $1,800,000.00
Por su parte los Garza y los Domínguez, dueñ~s _de ag~ncias
automotrices, inmobiliarias, urbanizadoras y de la fabnca Cnsta;es
Mexicanos, entre otras, organizaron en 1945 Impulsora de Monterr Y,
S.A. con un capital de un millón de pesos. .
Los accionistas mayoritarios, de esta financiera fu~ron Arturo _Garza,
' · Dom•ngu·ez de Garza Humberto Garza Domínguez, Fincas Y
A menea
1u.Lu
,
li Eli d y
Terrenos, S.A. (propiedad de las mismas familias), Roge o
zon

°

Héctor Cortés.

Más tarde ese mismo año, casi las mismas personas más la Impulsora
de Monterrey, S.A., constituyeron el Banco de Fomento Hipotecario,
S.A. estrechamente ligado con uno de sus principales negocios, el de
urbanización y construcción.
Los dueños de Protexa, un floreciente grupo originado en el ramo de
impermeabilizantes y recubrimientos para tubería pero que desarrolló
también todo tipo de estructuras metálicas, incursionaron también en el
sector financiero. En 1950 fundaron su sociedad financiera Inversiones
Industriales de Monterrey, S.A. de C.V., en la que figuran como
accionistas Pedro J. Morales, Rosa Morales Villarreal, Dolores Morales
de Lobo, Margarita Morales de Marúnez y Jorge Morales Villarreal.
La participación mayoritaria la suscribió Pedro Morales quien además
de efectivo, entregó 500 acciones de Protexa, S.A., 200 de Protexa
Monterrey, S.A. y una letra de cambio de Fábricas Protexa, S.A.

Destacan asimismo las instituciones ligadas a la Cervecería
24
Cuauhtémoc y las empresas que se desarrollaron en relación a ésta
(Vidriera Monterrey-Vitro, Hojalata y Lámina-Hylsa, Celulosa y
Derivados-eydsa).

Compañía General de Aceptaciones, S.A. Sociedad financiera
fundada en 1936 por Francisco G. Sada, Luis G. Sada, Eugenio Garza
Sada, José F. Muguerza y Roberto Garza Sada.
Este es un úpico caso de crec1m1ento aparejado entre el capital
industrial y financiero. Hasta los añ?s sesenta, la relación entre esta
compañía y Cervecería se_destacó por los créditos concedidos para
compra de maquinaria y refacciones, y de materias primas (créditos
refaccionarios y de habilitación o avío). En 1937, Cervecería adquirió un
lote de 1,500 acciones. En 1958, en un esfuerzo por apoyar la
24

Aunque no es un intermediario con base en Monterrey ni fundado en el periodo
en estudio, llama líl atención las estrechas relaciones que Cervecería Cuauhtémoc
mantuvo con el Banco de Londres y México, al cual encomendó en 1932 el mantjo de la
fllayor parte de los negociosy poner todas las cobranzas delpaís. Las siguientes décadas, aparecerá
r~currentemente como un importante proveedor de capital no sólo para Cervecería sino
también para otras empresas relacionadas. En 1934, el Banco necesitó aumentar su
cap_ital_ para lo cual rec'urrió a varias empresas del país invitándolas a participar como
acao?1~tas. La Cervecería suscribió $150,000.00, y unos meses después, el Banco
su5cnb'.ó $100,000.00 en acciones de ésta, comprando parte de sus bonos hipotecarios.
A mediados de los sesenta, el Banco de Londres y México fusionó al Banco Industrial de
Montmry, antecedente de lo que posteriormente será Banca Se,ftn (1971), propiedad del
grupo VISA hasta la nacionalización de la banca en 1982. (Ortega, 2002)

�724

ISABEL ORTEGA RIDAURA
DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

distribución y la penetración de sus productos en diversos_?1ercados _del
país, Cerveceóa firmó un acuerdo para q~e esta _comparua concediera
crédito (con su aval) a diversos negocios dedicados a la venta y
distribución de cerveza de sus marcas.
El apoyo entre ambas fue recíproco: en lo_s años cincuenta
encontramos varios casos en que aparece Cervecena avalando a esta
sociedad en importantes operaciones para capitalizarse.

Valores Industriales, S.A. Establecida como compañía te?edora del
grupo que se desarrolló en tomo a la Ce~ec~ria que a partir d~ 1936
25
sufrió una reestructuración. Entre sus atnbuciones estaba to_d~. tipo de
actos relacionados con títulos y acciones así como la posibilidad de
contraer o conceder préstamos.
Sus fundadores fueron Luis G. Sada, D :mjd Martínez Muguerza,
Roberto Garza, Ernesto Omelas y Profirio R. González, y se constituyó
con un capital de Sl ,500,000.00
Ese mismo año, accionistas de Cervecería y de Vidriera (Diego G.
Sada Rómulo Garza, Ignacio Albo, Roberto G. Sada y Roberto Garza
Sada) fundaron la sociedad financiera Comisionistas de Monterrey,
S.A. que además de encargarse de la compra y ven~ de toda ~lase de
artículos de comercio, también podía realizar operaciones con tttulos Y
dar o contratar préstamos.
En 1940 dos de las fábricas desprendidas de Cervecería Cuauhtémoc
y algunos d~ sus accionistas constituyeron ~ac~nes y Silos, S.A Su
objeto inicial era almacenar bienes y mercanaas e 111cluso transformarlas
con la finalidad de aumentar su valor.
Hacia finales de la década se convirtió en almacén general de
depósito. Al convertirse en organización auxiliar de crédito en 1949,
recibió la autorización para expedir certificados de depósito Y bonos de
prenda (actividad exclusiva de este tipo de organizaciones).
Con un capital de $500,000.00 entre los fundadores se cuentan las
fábricas Malta, S.A. y Empaques. de Cartón Titán, SA. y Roberto Garza
Sada, Femando A. González e Ignacio Martínez Jr.

· · pcrsonalid ad 10
· dependicnit
Entre otras cosas, se separaron para adqwnr
.
algunos depa.rtamentos de producció n de la fábrica (cartón,_ corcholatas, matcnas
primas) dando lugar a Empaques de Cartón Titán, S.A., Fábncas Monterrey, S.A. Y
Malta, S.A.
.

2S

725

Otras sociedades financieras donde encontramos participación de los
miembros de las familias Sada, Garza Sada, G. Sada y Garza Lagüera y
otros relacionados con la Cuauhtémoc, Vidriera e Hylsa son: Inversora
Industrial, S.A. (Roberto Garza); Banco Ganadero e Industrial, S.A.
(Francisco G. Sada); Fomento Industrial, S.A. (Andrés G. Sada, Andrés
Marcelo Sada, Francisco Garza) y Crédito de Monterrey, S.A. (Eugenio y
Gabriel Garza Lagüera).

Algunos ejemplos de empresas con participación de intermediarios
financieros
La relación entre capital financiero e industrial se desarrolló en los dos
sentidos, es decir, industriales participando en la constitución de
instituciones financieras, pero también algunas de éstas formando pane
de la nómina de accionistas de diversas empresas.
Esto podría tener varias razones: la institución financiera adquiere
acciones para capitalizar la empresa, o las acciones son dejadas como
garanáa de pago, o el intermediario invierte el dinero que sus clientes
depositan en empresas que considera rentables, etc. Son especulaciones
que habría que corroborar.
Lo cierto es que sobre todo en los años cuarenta vemos aparecer en
las listas de accionistas instituciones financieras. Aquí algunos ejemplos:
En 1941, aparecen como accionistas de Cervecería Cuauhtémoc,
S.A. Crédito Bursátil, S.A., Socied~d Financiera Mexicana, Crédito
Provincial Hipotecario, S.A., Banco Capitalizador de Monterrey, S.A.,
Crédito Industrial de Monterrey, S.A. y las compañías de seguros " La
Provincial" y "La Nacional".
En Malta, S.A., Crédito Provincial Hipotecario, S.A., Banco
Capitalizador de Monterrey, S.A., Crédito Industrial de Monterrev, S.A. v
"La Provincial" Compañía de Seguros.
·
·
En Empaques de Cartón Titán, S.A., Sociedad Financiera
Mexicana, Crédito Provincial Hipotecario, S.A., Banco Capitalizador de
Monterrey, S.A., Crédito Industrial de Monterrey, S.A. y "La Nacional",
Compañía de Seguros.
En Vidriera Monterrey, S.A., Banco Popular de Edificación y
Ahorro, S.A., Compañía General de Aceptaciones, S.A. y Valores
Industriales, S.A.

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

726

DESARROLLO INDUSTRIAL 1
EN M0N!ERREY (1930~ ~;~~M)·ECDIACIÓN FINANCIERA
· AMINOS CRUZADOS

727

I

En 1943, en Fábricas Monterrey, S.A., figuran la Compañía General
de Aceptaciones, S.A. y Crédito Industrial de Monterrey, S.A. como
accionistas mayoritarios de la Serie A e Inversora Industrial, S.A. como
poseedor de la gran parte dé la serie B, equivalente a la quinta parte del
capital total de la Compañía.

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~:º·

A manera de conclusión
El desarrollo de intermediarios financieros en Monterrey en el
periodo comprendido entre 1930 y 1960 estuvo fuertemente ligado a la
expansión industrial que en ese lapso tuvo un crecimiento notable que
continuó de manera sostenida hasta 1982.
La multiplicación de instituciones financieras se explica por la

, conjunción de varios factores:
1) la creación del Banco de México y la consecuente
reestructuración del sistema bancario que al no poder emitir
billetes debió modificar sus servicios;
2) las oportUnidades que se abrieron para las instituciones locales
por la crisis de 1929 y los problemas devaluatorios que
orillaron a los empresarios a recurrir al crédito nacional;
3) la legislación bancaria (~ General de Instituciones de Crédito J

Organizaciones Auxiliares, ~ General de Títulos de Crédito, Decreto
de creación de la Comisión Nacional Bancaria...) que al establecer una

marco legal cada vez más preciso y menos discrecional dieron
certidumbre tanto a los inversionistas como a los ahorradores;
4) el estímulo a la participación privada en el sistema financiero
que se observó marcadamente en la legislación a partir de 1941;
5) para el caso de Monterrey particularmente, no podemos dejar
de lado la importancia que la existencia de capital acumulado y
de un mercado de capitales en creciente desarrollo, tuvo como
estímulo a la creación de intermediarios financieros.

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�728

ISABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN F INANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 · 1 960): CAMINOS CRUZADOS

Anexo 1. Instituciones de Crédito Privadas, 1940-1960

Sistema b111Jauio
Bancos de depósito y ahorro
Mbico
Monterrey
Sociedades financieras
México
Monteuey
Instituciones fiduciarias
México
Monteuey
Bancos hipotecarios
México
Monterrey
Bancos de capitalización
México
Monterrey
Asociaciones de ahorro YpréSt amo

México
Monterrey

1940

1950

1955

1960

67
5

191
10

206

210

11

11

29

96
14

'92
20

98

6

8

91

99

113
1

1~

1

23

26

3

24
4

8

16

16

12

4

3

s/d

s/d

s/d

s/d

1

2

2

3

o

23
2

27
3

29
3

5

8

10

11

9

67

94

72

2

20

s/d

4

Otr11s instituciones
Bolsa de valores
México
Monterrey
Almacenes generales de depósito
México
Monterrey
Asociaciones mutualistas
México
Monterrey
Uniones de crédito
México
Monterrey

o
13

Fuente: Los datos nacionales están tomados de
Brothcrs y Solís (1 %7).
. .•
.
Los datos para N uevo León son una recopilaoon propia en el
Registro Público de la
.
Propiedad )' el Comercio de Nuevo Lcon y del
AGENL, Sección Notarios.

729

Anexo 2. Intermediarios financieros constituidos entre 1930 y 1960
Bancos
Banco Popular de Edificación y Ahorros, S.A.
Banco Capitalizador de Monterrey, S.A.
Banco de Monterrey, S.A.
Banco de Fomento Hipotecario, S.A.
Banco General de Monterrey, S.A.
Banco Hipotecario, S.A.
Banco Inmobiliario de Monterrey, S.A.
Banco Regional del Norte, S.A.
Banco Ganadero e Industrial, S.A.
Banco Industrial de Monterrey, S.A.
Banco H ipotecario de la Construcción, S.A.
Otros Intermediarios financieros
Finanzas y Préstamos, S.A.
Crédito Industrial de Monterrey, S.A.
Sociedad General de Crédito, S.A.
Compañía General de Aceptaciones, S.A.
Financiera del Norte, S.A.
Valo res Industriales, S.A.
Comisionistas de Monterrey, S.A.
Financiera de Crédito, S.A.
Valores Monterrey, S.A.
Unión Financiera, S.A.
Financiera Mercantil de Monterrey, S.A.
Crédito Provincial Hipotecario, S.A. de C.V.
Central de Inversiones, S.A.
Mercanól General, S.A.
Inversora Industrial, S.A.
Fianzas Monterrey, S.A.
Crédito Ganadero de uevo León, S.A.
Nacional de Inversiones, S.A.
Inversiones del o rte, S.A.
Crédito ~egiomontano, S.A.
Impulsora de Monterrey, S.A.
Bolsa de Valores de Monterrey, S.A.
Inversiones Industriales de Monterrey, S.A. de C.V.
Finele, S.A. luego Financiera de uevo León, S.A.
Financiera Monterrey, S.A.
Financiera Industrial, S.A.
Crédito Industrial v Comercial, S.A.
Financiera GeneraÍ de l\lonterrey, S.A.
Financiera y Fiduciaria de Mo nterrey, S.A.
Fomento Industrial, S.A.
Crédito de Monterrey, S.A.

1934
1940
1943
1945
1945
1945
1947
1947
1948
1950
1951
1930
1932
1933
1936
1936
1936
1936
1939
1939
1940
1940
1941
1941
1942
1942
1943
1943
1944
1944
1944
1945
1950
1950
1951
1951
1952
1953
1954
1956
1959
1959

�730

ISABEL ORTEGA RIDAURA

Almacenes de depósito
Almacenes y Silos, S.A.
Almacenadora del Nordeste, S.A.
Almacenadora del Norte, S.A.

til S.A
Seguros Monterrey del Círculo Mercan ,
.

Aseguradoras

Aseguradora del Norte, S.A.
. S A ""-, de Seguros sobre la Vida, . .
Monterrey, c omparua
La Mercantil, Compañía de Seguros, S.A.
Wood, Compañía General de Seguros, S.A.

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN F INANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

1940
1942
1955

1937
1939
1940
1941
1944

.
d
d l Registro Público de la Propiedad y AGENL:
Fuente: Elaboración propia con atos e
Libros de Notarios

;:731

Anexo3
Algunos ejemplos de la relación entre capital financiero e
industrial, Monterrey 1930-1960 Intermediarios financieros con
participación de varias empresas y empresarios

AÑO

NOMBRE

CAPITAL

1932
Crédito Industrial de Monterrey, S.A.
$500,000.00
ACCIONISTAS: Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, Compañía
Mexicana de Gas, Cementos Mexicanos, Fomento y Urbanización, Cervecería
Cuauhtémoc, Vidriera Monterrey, Cía. De Tranvías, Luz y Fuerza Motriz de Monterrey,
Rodríguez, Rodríguez y Cía, "La Nacional" Compañía de Seguros sobre la vida,
Troqueles y Esmaltes, V. Rivero y Sucesores, Sociedad Salinas y Rocha, Casa Holck y
Compañía, Fábricas Apolo, Garza Hermanos y Cía y el Banco de México. Lorenzo y
Guillermo Zambrano, Roberto G. Sada, Jesús J. Llagunao, Joel Rocha, Mariano
Hernández y J osé Rivero. Participaron también Ignacio, Manuel y Alberto Santos, de
La Industrial, Fábrica de Galletas y Pastas (posteriormente Gamesa) y Felipe de Jesús
Benavides (fundador de Farmacias Benavides), entre otros.
1933
Sociedad General de Crédito, S.A.
$250,000.00
ACCIONISTAS: "Fundidora, Cervecería Cuauhtémoc, Vidriera Monterrey, Cía.
Industrial de Parras, Cementos Mexicanos, "La Nacional" Compañía de Seguros sobre
la vida, Fomento y Urbanización, Banco Mercantil de Monterrey, Crédito Industrial de
Monterrey y la sucursal regiomontana del Banco de México.
Roberto Garza Sada, Lorenzo Zambrano, Roberto G. Sada, Jesús J. Llaguno,
Prisciliano Elizondo, José Rivero, Manuel Santos, Ignacio Albo J r."

1939

Valores Monterrey, S.A.

.

$150,000.00

ACCIONISTAS: Cementos Mexicanos, Banco Mercantil de Monterrey, Fomento de
Industria y Comercio, Salinas y Rocha, Empresas Santos y A. Rodríguez y Hermano, y
los empresarios Eugenio Garza Sada, Jesús Ferrara, Antonio L. Rodríguez y Rodolfo
Junco de la Vega (fundador del periódico E l N orte

1947

Banco Regional del Norte, S.A.

$10,000,000.00

Accionista mayoritario Construcciones, S.A.(inmobiliaria y urbanizadora fuertemente
ligada a las familias Sada y Garza. Eloy Vallina,José Benítez (exgobernador de Nuevo
León), industriales r comerciantes de gran parte de las empresas de la ciudad como
Ignacio y Manuel Santos (Gamesa), Roberto N. Garza y Eugenio Clariond Garza
0MSA), Guillermo Zambrano (Cemex), J oel y Ornar Rocha (Salinas y Rocha), Jesús
~errara (Fundidora), Eugenio Maldonado (Bolsas Maldonado luego COPAMEX),Pedro
Calderón (Casa Calderón), Alejandro Guajardo (Casa Guajardo), etc.

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

732

733
I

Intermediarios financieros ligados a una empresa ogrupo industrial

1934
Banco Popular de Edificación y Ahorros, S.A.
$500,000.00
ACCIONISTAS: Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey tiene la mayoría accionaria
aunque participan además particulares, como Carlos Prieto, Mariano Hernández, Jesús
Ferrara, Manuel L Barragán, Evaristo Araiza (que fue Q__irector del Banco de México),
Angel S. Cervantes y varios más, casi todos accionistas tam~n de la Fundidora.
1940
Unión Financiera, S.A.
$1,800,000.00
ACCIONISTAS: Ignacio A. Santos, Manuel A. Santos, Alberto Santos, Virgilio Garu
Jr., Antonio L. Rodríguez. Ligada a Galletera Mexicana (GAMESA)
1945
Impulsora de Monterrey, S.A.
$1,000,000.00
ACCIONISTAS: Arturo Garza, América Domínguez de Garza, Humberto Garza
Domínguez, Fincas y Terrenos, S.A., Rogelio A. Elizondo, Héctor Cortés, Roberto N.
Garza, Pedro R. Garza. Romeo Elizondo, Salvador Albo, Cosme Villarreal, Armando
Lozano, Alvaro Garza y Rodolfo Martínez. Institución financiera ligada a los negocios
de las familias Garza y Domínguez (inmobiliarias y sector automotriz...)
1945
Banco de Fomento Hipotecario, S.A.
$1,000,000.00
ACCIONISTAS: Arturo Garza, América Domínguez de Garza, Humberto Gam
Domínguez, Magdalena Alatorre de Garza, Rogelio A. Elizondo, Héctor Cortés,
Impulsora de Monterrey, S.A.

1950
Inversiones Industriales de Monterrey, S.A.
$100,000 a $1,000,000
ACCIONISTAS: Pedro J. Morales, Rosa Morales Villarreal, Dolo res M. Lobo,
Margarita M. de Martínez, Jorge Morales Villarreal, familias propietarias de Protexa.
1936
Valores Industriales~ S.A.
$1,500,000.00
ACCIONISTAS: Compañía tenedora del grupo en torno a Cervecería Cuauhtémoc.
Luis G. Sada, Daniel Martíoez Muguerza, Roberto Garza, Ernesto Omelas, Porfirio
R.González.

1936 · Compañía General de Aceptaciones, S.A.
$500,000.00
ACCIONISTAS: Francisco G. Sada, Luis G. Sada, Eugenio Garza Sada, José F.
Muguerza y Roberto Garza Sada, que eran a su vez los accionistas de Ceivcccrú
Cuauhtémoc.

1936
Comisionistas de Monterrey, S.A.
n/ e
ACCIONISTAS: Diego G. Sada, Rómulo Garza, Ignacio Albo, Roberto G. Sadi.
Roberto Garza Sada (Cervecería Cuauhtémoc y Vidriera Monterrey)
1940
Almacenes y Silos, S.A. .
$500,000.00
ACCIONISTAS: Malta, S.A., Empaques de Cartón Titán, Roberto Garza Sadi.
Fernando A. González, Ignacio Martínez Jr. Almacén nacional de depósito ligado al
grupo en torno a Cervecería Cuauhtémoc.

OtraJ. 1odedadeJ dondeparfiritv.n
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rrlatio110do1 con Ceroectrfa Cllallhlim,x, V.ºrdrura
. M onlerrq, Hy/Ja
'
·y-.. &lt;;Jdia
ª , orza Laguera
y otro1
1942
Inversora Industrial, S.A.
ACCIONISTAS: Roberto Garza y otros

$3,000,000.00

1948
Banco Ganadero e Industrial, S.A.
ACCIONISTAS: Francisco G. Sada y otros

$3,000,000.00

19S9
Fomento Industrial, S.A.
5
ACCIONISTAS: Andrés G . Sada, And res
, Marcelo Sada, Francisco
$ ,000,000.00
Garza y otros
1959
Crédito de Monterrey, S.A.
ACCIONISTAS: Eugenio y Gabriel Garza Laguera
..
y otros

$6,000,000.00

Fuente: Elaboración propia con datos del R .
, .
Sección Notarios.
egiStto Público de la Propiedad y del AGENL,

�MIGUEL MAURICIO
JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
SUS PAPELES SOCIALES COMO
CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y POLfTICO DURANTE LAS
POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO NOVOHISPANO
Y EL INICIO DE LA REPÚBLICA ( 1781 -1846)
Dra. María Luisa Rodríguez-Sala·
Instituto de Investigaciones Sociales
Universidad Autónoma de México

Este trabajo forma parte de un proyecto más amplio que estudia a los
cirujanos de la Nueva España como miembros de diferentes
instituciones y como tales, partícipes de un estamento ocupacional y
formadores de una naciente comurúdad Científica'. El personaje que aquí
estudiamos fue un destacado miembro, no sólo de una de las
instituciones hospitalarias más destacadas de finales del siglo XVIII, el
Hospital General de San Andrés, también de la importante Real Escuela
de Cirugía y de otras instituciones novohispanas y mexicanas. Como
mucho~ de sus colegas, Muñoz también interactuó con los más
destacados cirujanos de su escenario temporal y geográfico, pero, sin
duda su ejercicio profesional destaca con luz propia junto a muchos de
sus compañeros en el arte de la Cirugía. Lo fue por su dedicación a varias
disciplinas médicas y especialmente por haber introducido en ellas el

• Investigadora titular "C" de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones
Sociales, UNAM.
.
1
Proyecto Constnicción de la Actividad Científica y Técnica en Escenarios Espacio!tmporaks Mexicanos. Apoyado por el Programa PAPIIT de la DGAPA de la UNAM y

por CONACYT.

�736

MARIA LUISA RODR(GUEZ·SALJ&gt;.

, .
.
entos en su momento casi desconocidos y
empleo de tecrucas e mstrum .
el e1·ercicio de las actividades
ente eX1tosos para
que resultaron sumam
,
bién creador de algunos de esos
No sólo los empleo, fue tam
di
1 Oftalmolooia El
quirúruicas.
r:,·
b
fi · de la Ortope a Y ª
r:,· •
instrumentos para ene c1¡e su tra ectoria profesional comprometido
cirujano estuvo a lo lar~
la C Y ,a desde la tribuna política luchó
con el avance de la Medicma Y
trugt _by . v al mantenimiento de la
ia Su contn uctOll ~
por una adecuad a docenc ·
. "- , importantes para la
vacuna antivariolosa fue una de sus aportes mas
,
salud pública de la Ciudad de México y, en general, del pats.
.
.
. bien recurrimos a fuentes secundanas de
En el presente trabaJO'. ~1
,
d
la tónica general del
.
ali
análisis esta enmarca o en
.
indiscuuble v a, su
d
ob·ietivos aportar originalidad
ta como uno e sus.
,
.
proyecto que osten
d la c·
. y la Tecnolooia
a través de la
. . , . al d arrollo e
1enc1a
r:,· ,
soctohistonca
es
.
.
.
·ginales e inéditos o poco
interpretación de maten~es p~anos º:a1mente lo que se refiere al
, difundidos. En este traba10 se cu red espe
di ta ya que ha sido el
. d 1 . .
como destaca o ortope s ,
.,
trabaJO e ctru1ano .
di d Su otra gran aportacton en la
aspecto de su trayectona ~~nos esdtu 1· a o. una contra la viruela ha sido
. .
.,
anterumtento e a vac
administrac1on y m .
r el historiador de la Medicina, el doctor
recientemente estudiado po
.
d ma's incluye en su trabajo
alindo quten a e
, 2
G
d
C
or ero
E rnesto
• ·' ·
' ' importantes d e Mun-oz González.
facsimilares de las publicaaones mas
Vayamos por partes.

Su trayectoria de vida profesional y familiar
. .
. d d d México en donde vio la luz el día
Muñoz fue natural de la Ctu a b e . d unos días más tarde en la
21 de septiembre de 1781_ y
a~ttza ~-rti Fue hijo legítimo de
parroquia de San~ Catartna V1r_g~ ~U:~z y doña María Josefa
legítimo tnatrimoruo de don Jose
a
sé Muñ~z y doña Maria
González; sus abuelos paternos ~e~n d~;~ su esposa, una dama de
Cerera y los matemos don Joaqum .onz
.
3
apellido Peña Méndez.
·

fue.

- -. - - - - - - ;,
·
Arehivalia Médica
. : -.- . - -Vida
obra del dador Miguel Muño:v
. .
2 Ernésto .Cordero Galindo, . ,
d México Facultad de Medicina.
'No 6 Universidad Nacional AutonomMa di ~ Me·xi·co• 2003.
· '
·
· p¡¡· fí de la e cina
•
· 1
Departamento de Histo~a y oso a
9 fols. 208-213v. En el acta de bauozo e
3 AGN, Protomedicato, _
vol. 3, exp.il • 'bl por humedad en el folio.
nombre de la abuela materna se encuentra egt e

! .

MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
:¡37
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y PÓLÍTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE I.J&gt;. REPÚBLICA ( 1781-1 846)

Sobre este personaje de larga trayectoria científica se cuenta con una
buena biografía o síntesis biográfica de la mano de don Nicolás León.4
De ella tomamos los datos que enriquezcan nuestra propia información.
El destacado · historiador de la Medicina, obtuvo la suya de labios,
precisamente de una de las nietas de Muñoz, la hija del también
distinguido médico, don Luis Muñoz. Según este relato, el futuro
cirujano quedó muy jovencito huérfano total y desde los 16 años ingresó
como aprendiz en una barbería situada por la Calle del Rastro de la
Ciudad de México. En ese establecimiento adquirió todos los
conocimientos elementales vinculados con las operaciones quirúrgicas
rudimentarias. Hacia esas mismas fechas inició su práctica en el Hospital
General de San Andrés y poco más tarde ingresó a la Real Escuela de
Cirugía. Como practicante en el hospital estuvo bajo las órdenes de quien
fuera su practicante mayor de ·Cirugía don Vicente Ferrer Lantz para
entonces cirujano jubilado del Ejército novohispano. Muñoz González
realizó estas tareas de mayo de 1795 a principios de septiembre de 1796.
Además de esta práctica hospitalaria también tuvo la oportunidad de
servir y aprender junto con el cirujano privado don Onofre Fiz a quien
acompañó durante cuatro años, de 1803 a 1807, en la realización de las
operaciones y curaciones que este facultativo realizaba entre enfermos
privados de la ciudad capital.
Sus datos biográficos señalan que fue el impulso de su conocido y
vecino, don Francisco Xavier Balmis el eminente cirujano militar, lo que
lo llevó a formarse como cirujano. Probablemente haya entablado su
amistad durante la primera _estancia en que el cirujano español estuvo en
la Nueva España, hacia los primeros años de la última década del XVIII
y no como lo señala León. Sea cuál haya sido la motivación el hecho es
que Muñoz estudió Cirugía y cuando Balmis regresó ya como encargado
de "La. Expedición Filantrópica de la Vacuna" en 1804, su amigo
mexicano y ahora ya colega, participó en la propagación de la vacuna y
por recomendación del cirujano militar español fue propuesto al virrey
para formar parte de la Comisión de la Viruela, cargo que conservó
durante varios años. Durante ese mismo año de 1804 acudió al
dispensario de vacunación que en la Parroquia de San Miguel había
instalado su cura párroco y ahí estudió con el médico don Luis Montaña
datos relacionados con la vacuna. 5
4

En Nicolás León, La Historia de la Obstetricia en México, Secretaría de Educación y
Bellas Artes, México, 1916, pp. 254-269.
5
lbidem, p. 260.

�MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEz·
739
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA.- OFTALMÓLOGO
OBSTETRA Y POLÍTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
'
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE LA REPÚBUCA ( 1 781-1846)

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

738

Muñoz inició en 1803 los estudios en la Real Escuela de Cirugía y
cursó los cuatro años obligatorios de enseñanza de la Anatomía y
Operaciones de Cirugía. Le otorgó constancia de sus estudios el Director
de la Escuela, don Antonio ·serrano y Rubio en julio de 1807. Durante el
año de 1806 escuchó y estudió las lecciones de Botánica que impartía
don Vicente Cervantes en el Jardín Real de Palacio. Sin duda Muñoz
debió haber presentado examen ante el Real T~unal del Protomedicato,
ya que las constancias que sobre él hemos localiz~do, conformaban pane
de la documentación que se requería presentar como paso previo a la
solicitud del examen.
Una vez convertido en cirujano o tal vez durante la época de sus
estudios contrajo matrimonio con la bdla doña Paulina Medinilla. El
matrimonio tuvo tres hijas y un hijo, la mayor de las mujeres, Micaéla se
casó con el español don Anastasia Polo. La segunda también fue casada
y la última perdió el juicio. El hijo, Luis, siguió la carrera de su padre, fue
también cirujano y médico.6 El matrimonio no perduró mucho, ya que la
esposa era un tanto negligente y el cirujano se cansó de su poco cuidado
del hogar y de los hijos y se separó llevándolos consigo, El niño quedó
como interno en el Colegio Seminario.
Como muchos de sus colegas que trabajaban en los hospitales
· novohispanos se distinguió por desempeñar cargos de cirujano en varias
instituciones. Lo fue de algunos conventos y del Ejército y, al mismo
tiempo, ejerció privadamente las especialidades de cirujano de ojos, de
huesos y de partos como especificaremos más adelante. Para el año de
1816 formó parte del .Cuerpo de Cirugía Militar como ayudante
honorario, probablemente para colaborar en las muchas tareas
quirúrgicas que ocasionó la lucha independentista.
No debemos dejar de recalcar la enorme importancia que tuvo Muñoz
en la • propagación, mantenimiento y estudio del fluido antivarioloso.
Desde que se iniciara directamente con Balrnis en su administración Y
control no lo dejó hasta el año de 1842 en que entregó la dirección Y
administración de la campaña contra la viruela a su hijo, el médico don
Luis Muñoz, quien supo mantenerla y propagarla. Correspondió aún al
padre plantear, durante _la epidemia de 1840, la necesidad de la vacuna
diaria en varias oficinas públicas y en los Cuarteles de la Ciudad de

México, establecimientos públicos de beneficencia, e inclusive, en las
populosas casas de vecindad-. 7
. M~ñoz no sólo cump~ó con su papel de destacado profesional de la
C~gta, tuvo ,la _oporturudad de incursionar en la vida política de la
na~1~nte Republica y la aprovechó bien e~avor de las disciplinas
medicas.
' · al congreso
. En 1822 fue Diputado
. por el Estado de Mextco
C~nstttuyente y en este orgarusmo destacó por haber propuesto que el
Tnb~al Nacional del Protomedicato plantease al Gobierno las
necesidades de adelantos y mejoras en la enseñánza de la Medicina
~esde luego que _no se dio una respuesta satisfactoria por parte de lo~
m~e~antes del Tnbunal y ante ello Muñoz criticó fuertemente el sistema
medico
,di del momento
,
. .y, de paso, al propio Tribunal y la ensenanza
me ca que este auspiciaba. En las discusiones del Congreso apoyó en
1823 la
· de
. creación
, . de
,, una Junta
. . que formulara
. "el plan d e un c o1egio
Estu~os _Me~~os _ permitiera la formación de profesores instruidos en todo
~ la eten~a a 1m1~ac1~n de lo que ya sucedía en Europa. Propugnó por una
ms~c_aon totalitana con especialidades en Anatomía y Fisiología que les
pemuttera conocer la organización humana en su estado de saludy en el de su
enfermerlt:d, para_ q~e precavan, alivien, operen y curen... se recqjan · hechos y

'!

ob~":'actones, _la crencza adelantará en nuestro suelo con_nuevos descubrimientos y los
médicos amencanos lucirán su ingenio, su talentoy aplicación. 8
~ero, como era usual e? esas fechas, no fue mucho lo que un cirujano
podía lo~ar frente al reqo cuerpo de los médicos representados en el
Protomedica~o y en los centros de enseñanza. El propio Muñoz sufrió
desdenes varios de los protomédicos .y de los médicos, pero no queda
duda alguna de su gran valía como científico y defensor del impulso a la
reforma didáctica fue relevante.

f' ~orno individuo, según informó a León su nieta, no fue una persona
acil, _era de fuerte temperamento y retraído, con pocos amigos
especialmente entre los médicos, debido a su carácter recto inflexible'
franco Ysin miramientos para expresar su verdad.9
'
'

.

1
lbidem,
8

p. 265 ..

.

José Miguel
Muñ. o~, M emona
· H.1s~onca
, · en la q_ue se refieren el origen, progresos y estados
dt brillante
.

Z actual de la mncta del hombre fis,co entre los extranjerosy el empirismo con que se ejerce
~h? nosotros por falta de · colegios especiales donde se estudie teórica y prácticamente. México
prenta a cargo de Martín Rivera, Ba¡·os de San Agustín No 3 p 28
'
9 lbidem,

6

Jbidem, p. 260.

p. 264. ·

'

. ., .

.

�MARIA LUISA RODRIGUEZ·SALA.

740

Su vida no debió haber sido tranquila desde la perspectiva económica,
en especial al quedar sólo con sus hijos; sin embargo, salió adelante y
para el sostenimiento familiar se ayudó con una tienda de ropa que abrió
en el Portal de la Flores, contigua a su casa familiar. Tanto en el
comercio como en el ejercicio privado de la Cirugía prosperó y llegó a
tener un buen capital.
Su capacidad científica quedó plasmada eb--.__las obras que de él se
conocen y que nos han legado Nicolás León y José J. Izquierdo, el
primero escribió que conoció y tuvo en sus manos las siguientes:

• Memoria Histórica en la que se refieren el origen, progresos y estados de bril/anttz.
actual de la ciencia del hombre físico entre los extranjerosy el empirismo con que st
ejerce entre nosotros por Jaita de colegios erpeciales donde se estudie teórica J
prácticamente. México, Imprenta a cargo de Martín Rivera, Bajos de San
Agustín, No. 3.

10

• Cartilla o Brev-e Instrucción par a la Vacuna,
• Método sencillo, claro y fácil de asistir a los niños en la actual epidemia de viruelas
naturales, arng/ado a las nuevas y mejores doctrina médicas del día. Escrito por ti
C. Miguel Muñozy aprobado por la Junta Municipal de Sanidad e impmo dt
orden del Excelentísimo Ayuntamiento del Distrito. Imprenta a cargo de C.
Tomás Uribe y Alcalde, Calle de Jesús núm. 2, 1830. (En 4°).
• Método preservativo y curativo durante la Epidemia de Cólera Morbus, escrito con
observaciones por C. Miguel MuñoZ¡ México, Imprenta de Luis Abadiano y
Valdés, Calle de Santo Domingo núm. 12, 1850. (En 8º.)
Algunas de estas obras han sido reproducidas como documentos
facsimilares en la prestigiosa serie "Archivalia" que da a la luz d
Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina de la Facultad de
Medicina de la UNAM.

11

16 Nicolás León, 'Los Precursores· de la Literatura Médica Mexicana en los Si~os
XVI, XVII, XVIII y primer tercio del Siglo XIX (hasta 1833)' en Gacela Midi&lt;a •

México, Tomo X, Tercera Serie, Núms. 1-4, enero-abril 1915.
11 Ernesto Cordero Galindo, Vi4a y obra del doctor Miguel M11ño:v Archivalia Médici
No. 6, que contiene: Mitodo Sencillo, _claroJ Fácil de asistir a los niñoi m la acfllal Epidt,,,¡, ~
Virue/aJ NalllrQlts (1830) y CartillaJ Breve Instrucción sobrt LA V ACUNA (1840); Mtfllfll'
Histórica en la ·que se rtfitrtn el Origen, Progresos y Estado de brillantez. acfllal de la Cie,rcia-'
Hombrt Físico entrr los F,xtranjeros y el Empirismo con q11e se ejerce entrr nosotros por falta •
Colet.ios Espttiaks donde se tsllldie teórica y prácticamente (1823)

MIGUEL MAURICIO JOSÉ M SUS PAPELES SOCIALES COMO C
UNOZ GONZÁLEZ:
.¡4 1
OBSTETRA y PÓUTICO DURA~~U~~ ÜRTOPE~ISTA, OFTALMÓLOGO,
NOVOHISPANO y EL INICIO DE LA. R O~IMERIAS DEL MÉXICO
EPUBUCA ( 1 78 1- 1 846)

Sus aportes a la Ortopedia' la Oftalm0 1ogia
, Y la Obstetricia

A.- Ortopedia
Cuando Muñoz González estu
.
vo asignado al Cuerpo de Cirugía
so para que se le conc d.
por diez años, la construcción de miemb
. ~ ier~i e~ exclusiva
actividad del cirui'ano con 1·
ros araficiales. Sm duda la
.
ntegrantes del EJ. é ·
d b. ,
proporcionado una excelente exp . .
rc1to, e 10 haberle
enenc1a y con gran tin
.
p1~nteó y obtuvo la concesión de ser solam
,
? y opo~rudad,
rruembros artificiales que tant h .d
ente el qwen fabricara los
.
os en os de la lu h
d
,
necesitar. Obtener la exclusividad no le fue fá .
e a arma a podían
un largo proceso de revisió d
cil, tuvo que someterse a
relativamente, no fueron tan 1: se c~:opro~ueSra Y las diligencias,
Gracias a ellas conocemos los dgata11 d solía ser en esas ocasiones.
aquí.
e es e su proyecto que exponemos

Militar solicitó en 1816 permi

Para el primer día del mes de febrero de 181
1. .
ayudante honorario del Cue
.
,
~, el c ru1ano, entonces
O
Maria Calle¡· a del Rey
rp_
de Ctrugia, envio al virrey don Félix
.
, un escoto en el cual le
. ,
actividades y entre ellas le sen-al,
b d
comuruco parte de sus
o que aca a e:
...discurrir y fabricar una pierna artificial c 1
,
defecto de este miembro im
'bl
o~ a qu~ no solo se cubre el
libertad con que se mane¡·a elpeq rcelpa ehcas1 a la vista por sus ajustes y
.
ue a usa asta el grado d b il
.
se qwta de la suma molestia d e Ia muleta que no se e a ar,
· smo que
pierna se puede vestir con la media más fma.13
necesita pues la

El prunero
·
de estos miembros
.fi . 1
cirujano lo había construid
artl 1~1a es estaba ya en uso y el
Gutiérrez y en vistas de lo ob para un paciente privado, don Prudencio
s uenos resultados pr
al G b.
continuar
, opuso
o ierno que
1e. permitiera
.
con estas tareas en fo
l .
tiempo de diez años M ,
rma exc us1va por un
gran utilidad para 1 . u?oz argumento que la pierna artificial sería de
carecían de
os pacientes pobres, especialmente los soldados que
rewrsos para adquirirla p
·,
'
fabricación de estos . b
.
. . romet10 continuar con la
rruem ros e 10curs1ona · 1 ·
. .,
r me us1ve en brazos y manos
1.os que pondria a d.1spos1c1on
en el p ·
,
.
'
inclusive hacerlos
.
recio mas asequible posible e
alguna. Como e
gratuilltame_n~e para quienes no tuvieran posibilidad
ra usua , a solicitud d 1 · ·
1
.
.
estudio al Fiscal de la R al H . d e c1ru¡ano a turno el virrey para su
e
ac1en a encargado de lo Civil.
12 AGN

·
n Jb 'J , pe rotomedicato,
vol. 1, exp. 7, fols. 368-386
iatm, 101. 369v.
·

�MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
'oJ 43
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y PÓUTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE LA REPÚBLICA ( 178 1- 1846)

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

742

Este personaje de apellido Sagarzurieta, respondió detenidamente,
avaló al cirujano de quien expresó que era conocido y propuso el
siguiente paso para la to~a de decisión que consistió, por un lado, en
verificar la utilidad del artefacto, y, por el otro, comprobar su
originalidad y que no fuera trasladado o imitado de algún otro igual arlejado
que se htfYa ya practicado en Europa. Consecuentemente, consideró y así
se lo hizo saber al virrey, que los profesores~ Cirugía e~an_los únicos
indicados para evaluar la propuesta y revrsar el diseno que el
solicitante debía entregarles una vez designados dos de esos
facultativos por el propio virrey. Fue así como quedaron
seleccionados dos también cirujanos del Ejército, don Rafael Sagaz y
don Andrés Ceres, quien para esos años figuraba como cirujano en
jefe de los militares. Unos días más tarde, con fecha del 26 de marzo,
los dos facultativos, entregaron su detallado informe, gracias al cual
conocemos los detalles del miembro artificial propuesto. En sus
partes esenciales dice así:
...hemos examinado las diferentes partes de que se compone ~a pierna
artificial] y hemos visto con satisfacción su mecanismo ingenioso que es
conforme en un todo a lo que ofrece su autor. Es una máquina que,
imitando exactamente a la piernas natural, ejerce, a merced de la fuerza
que el cuerpo le comunica, el movimiento de extensión del pie ha_sta
permitir la introducción de una bota y el de flexión hasta apoyarse sobre
la punta y arrodillarse y que equilibra perfectamente el cuerpo, fija el
centro de gravedad y destierra el molesto uso de la muleta.

14

En cuanto a la originalidad del miembro artificial propuesto los
facultativos opinaron que, si bien no podían afirmarlo con total
evidencia, si conocían que las piernas que se fabricaban en Europa,
especialmente, en Bradford, Inglaten;a, eran de madera y la de Muñoz
estaba fabricada en metal. Tan sólo por este hecho, si se le considerara
un im,itador, su aparato era diferente y, desde luego, mucho más efectivo
y con mayores ventajas al ser· de un metal estable que reúne la duración J la
economía en beneficio de la humanidad desvalida. Los dos evaluadores
escribieron en relación a la conformación de la pierna:
Las otras piernas ~as europeas] llenas de láminas elásticas en todo su
trayecto, adquieren los movimientos a expensas del muñón en que se
apoyan, pero en la de Muñoz, reducido todo· el mecanismo a sólo el
talón, jamás se interrumpen l,os movimientos, ni por el peso ni por las
afecciones que la comprensión determina sobre el muñón. En él se fijan
las ottas piernas y él es el primer punto que resiste el impulso que ellas le
com~nican al pisar, pero en la de Muñoz queda el muñón enteramente

libre y el impulso para los movimientos de la máquina es debido a la
15
inserción circular que ella tiene distante del muñón más de doce dedos.

Adicionalmente, la pierna de metal no presentaba el problema de la
transpiración que en las de madera se veía propiciada por la comprensión
que ejercía sobre el muñón. Este hecho originaba inflamaciones frecuentes
que obligaban a abstenerse de su uso por algunoj días. En la pierna nueva no se
daba dificultad en la transpiración, ya que ésta era siempre libre y pasa a
través de unos ag~eros pequeños, facilitando la evaporación de la materia transpirada.
Siguiendo los razonamientos para justificar la originalidad del
artefacto que propuso Muñoz, según los dos cirujanos militares, para ese
momento, tan sólo se conocían dos miembros artificiales en este Continente
y ellos los consideraron imperfectos. Añadieron que los autores de las
piernas de madera nunca habían· revelado la forma de confeccionarlas, no
se conocían los modelos ni dibujos de su diseño, no se contaba con
descripción de sus artefactos por dentro, sólo se conocían externamente.
Por lo tanto, el cirujano novohispano no había tenido oportunidad de
copiarlas, menos aún de imitar un mecanismo ocultado y enteramente
desconocido. Por otro lado, las piernas inglesas de madera que anunció
la "Gaceta de Madrid' se habían elaborado hacia agosto de 1815 en la
Provincia de Yorkshire y, precisamente durante ese mismo mes, el
cirujano mexicano iniciaba la fabricación de las primeras láminas que dieron
prindpio a la formación de la s¡rya, por lo demás, de metal.
Con base en el detallado estudio de la propuesta y en el conocimiento
de los avances en la materia, Sagaz y Ceres redactaron su decisión final:
En virtud de lo expuesto, no dudamos afirmar a Vuestra Excelencia que
la pierna elaborada por Muñoz tiene las excelencias que asienta en su
solicitud; que suple bien el defect0 de la naturaleza; que, aunque no
podemos decir que ella sea un invento singular en su género, podemos sí
asegurar que lo es en su especie... reúne una economía que la hace
16
' a 1as personas mas
' menesterosas ...
aseqw'ble aun

Los dos cirujanos recomendaron al virrey que concediera apoyo
decidido a la propuesta de Muñoz y finalmente el 7 de mayo de 1816, el
virrey y el fiscal aprobaron y concedieron al cirujano el privilegio de
elaborar en exclusiva durante diez años, las piernas que le fueran
encargadas. Lo hicÍeron apoyados en una cédula real del 13 de julio de

15
16

14

]bidem, fols. 322v. y 323r.

lbidem, fols. 323\'. r 324r.
lbidem, fol. 375r. '

�744

MARIA LUISA RODRIGUEZ·SAL.A

MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
7 45
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ÜRTOPEDISfA, OFTALMÓLOGO,
ÜBSfETRA Y POLÍTICO DURANTE LAS POSfRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE LA REPÚBLICA ( 1 781-1846)

1763 que concedía esta clase de privilegios que quedaban limitados a un
, · de diez anos.
- 17
tiempo maxuno

15.- Taladros donde se afirman las varillas F. por cuatro de los
tomillos l.

Para la historia de la 01;topedia resulta _d e ~n~rme valor conoce~ la
Explicación del modelo, que entregó el pro_pio cuu¡ano Y. a ~ que . ~o
algunas aclaraciones posteriores. Desgraciadamente el diseno o dibu¡o
que él señaló ·como anexo, no se encuentra ~ntre l?s documentos,
robablemente haya sido sustraído o pei:..__dido. Sin e~b~rgo,
;fortunadamente, la Explicación es suficientem~te clara; si bien esta
referida al dibujo faltante. Dice así:

E .- Resortes espirales de mucha elasticidad y suficientemente fuertes
para que . no falten en ningún esfuerzo, colocándose en las cajas del
tobillo 14.
F.- Varillas de acero con seis agujeros, cuatro de los cuales sirven
para fijarlo y con cuatro de los tornillos l. En los taladros 15. y dos para
admitir los extremos del eje 9.

!

Pierna derecha ya acabada compónese de un esqu~let_o metálico ~ien
firme, de resortes elásticos para ejercer los movuruentos_ prec1s_os
naturales y de lana cardada, sostenida po~ b~stas entre dos medias de hilo
ara configurarse en su extensión con la urutada.
,
p 1.- Este es el sitio de la liga que corresponde a tres dedos poco mas_o
· de la rodilla, a la cual
perfectamente
menos por d eb a¡o
. . se adapta
.
b. sin
·
distinguirse en nada, ni producir dolor ru incomodidad. Queda al ar Itrio
vestirse después, aunque sea de lo más delgado y _fino, en confianza de
no desmentirse una de otra pierna por los buenos a¡ustes ~e la supuesta.
2.- Cojín blando y no movible, acomodado a las des1~aldades de _la
parte inferior de la rodilla para comprimir esta parte con, igualdad y sm
dolor y proporcionar la firmeza de la pierna se asegura este en toda la
extensión en la de la liga de acero.
.
.
B.- Tubo metálico arreglado a las medidas de la pierna, cala~~ en
toda su extensión para que se disipe el calor que .se exhala del munon y
no su acumulamiento perjudique.
.
.
. d
3.- A esta parte del tubo corresponde el borde mfenor de la liga e
acero.

·

di ul

4.- Aquí se afirma la liga por dos varillas planas perpen c ares que

le sostienen permanent~mente para recibir el peso de un hombre aunque
se pare de salto sobre la pierna sólo.
.
.
5 . Aquí se afirma el eje sobre el que se mueve por el tobillo la p:e~na.
Liga de acero elástico. Sirve ~e recibir cómodamente_el munon y
cerrándose se asegura fuertemente a este.
,
6.6.- Varillas planas y rectas que unen la liga al tubo por los numeros

C.-

4.4. 7.- Una parte de liga de acero tiene sus chapetas ~.8. para abrocharse
con otra parte que es de cuero con que se cierra circularmente. ~orre
cómodamente por los canales ~el extremo 9.9. con la_llave de molin:t:
10 la cual colocándose alternativamente en los agu¡er~s 11. la hac
·,
' lo necesario hasta estrechar e1 todO de Iª liga y se asegura
caminar
todo
con la clavija 12. por el punto 13.

8 -Talón de madera.

·

14. Dos cajas que resguardan y en d~nde juegan los resortes E . para

9.- Eje de acero con dos agujeros para fijarse en la parte inferior del
tubo con el punto S. y facilitar movimientos.
H.- Resorte plano muy elástico para armar el pie y proporcionar su
movimiento y flexibilidad. Tiene un agujero parra fijarse en la parte
inferior del talón.

Y.- Resorte menos flexible para reforzar el anterior y que se fija del
mismo modo.
l.- Tornillos varios para fijar las diversas piezas. 18

En las aclaraciones que el cirujano Muñoz anotó poco después, se
auto nombra ya como inventor y escribe que anexa una lámina en obvio de
C11alq11ier duda. En ellas hace referencia a que en los diseños y la Explicación
no se hace mención a las medidas, ya que éstas se deberán ajustar a las
que exfja cada sujeto que hqya de usar la pierna, y deberían variar tantas veces
como fuere necesario ajustar el aparato. Aclaró que el dibujo representaba
a la pierna desde la parte inferior de la rodilla y que ello podría dar lugar
a pensar que solamente podría servir a los amputados, pero que en
realidad no era así. Se debió a que el dibujo provenía de la pierna que
había elaborado últimamente para determinada persona. E n realidad,
según la forma en que e_staba reali~ado el diseño, se podía ajustar
inclusive desde la cintura y a todos los requerimientos del usuario.
Concluye que por consiguiente en todos los casos posibles de esta especie obra mi
artefacto con igual utilidad
Muñoz también se refirió a los costos y manifestó que era difícil
calcularlos con exactitud; escribió que como mi objeto no es la avaricia, ni la
ostentación, por lo. contrario, su más íntimo placer de ofrecer un servicio asequible
a la humanidad, había logrado reducir lo más posible los costos. Así, las
piernas que se ajustaban de la rodilla para abajo, podían tener un precio
promedio de 20 pesos; si requirieran la inclusión de la rodilla el valor
ascendería a 46 pesos. Por supuesto que Muñoz tenía una clara visión de
la realidad y anotó que si en el futuro se elevaran los costos de los

proporcionar el movimiento libre del tobillo,
11

Jbidem, fol. 384r.

18

lbidm,, fols. 377r.-378v.

�MARIA LUISA RODRiGUEZ·SALA.

746

. J la máquina previa manifestación de
.al él podría graduar e1 precio ue
maten es,
·d d
esa situación y aprobación de las auton a es.
. .
.
.
.
del uso de las piernas artificiales que
Sin duda un corolano e~t-~sofu 1
constrUyó para el Presidente
,
'1 mismo escnb10 e a que
. .
d
invento, como e
el historiador de la Medicina, on
Miguel López de San~a Anna. e~ de madera tan perfecta, con tan finos
. l' Le, se trato de una pierna
.
.
N1co as
on
.
J
J
J' •,es ),,.., /ioara al mismo hempo que
,'le t jlextbles auecuauosy uom, , •~ b
resortes, con muet, s an . -~ J ,
b. y de los mecánicós... Nosotros
. , la dmtraaon ue tOS sa tos
'li
u
erte,
que
exczto
alid
d
trató de una pierna meta ca
fi
ar
que
en
re
a
se
6
podemos ah ora asegur
d
. . l los adelantos que desde 181
., .
ar a su mo e1o ongina
.
.
que de b10 mcorpor
. .
Desde luego el receptor de ella, qU1en
debió haber logrado el ciruJa~o.d f;
de Veracruz en 1838, la usó con
había perdido la suya durante a e ensa . 19
.
preferencia a las que le enviaron de Europa.

S,

ª

' B _ OftalmoJooia y Obstetricia

E&gt;1
de la
sólo fue un inventor destacado en e campo aliz ,
M unoz no
_
.
fu
1 primer cirujano que re o
Ortopedia, al m1sm? . tiempo
e ta: la conocida kerátotomía. Desde
operaciones oftalmologicas_de catarah b',
estado a la Real Escuela de
- al , 'l
mo que a 1a pr
el año de 1816 sen o e ~sb
. , para extraer cataratas. En este asiento
Cirugía un banquillo_de su e a
con la del cirujano y, además, hacía
.coincidía la comodidad del en
. es Para ese año declaró haber
·
0 de las operac1on •
1
.
tros tanto pacientes pobres a
Posible acortar, e · t1empho operaciones
en o
realizado con exito oc
.
h b1'an recuperado totalmente
b'
b ado y qmenes a
,
.
de pierna metálica tambien en
quienes no se les h a 1~ co r
zo
diera" con su mvento
la
la vista. Como suce
.
.b yo' con gran acierto a
. - d
ft lmoló01cas contri u
sus act1v1da es o a
o· ·¡¿ d . strUmentos especiales con 1os
elaboración, además del ba~qut o, e_ ID
uirúr .cas.
,
s
numerosas
mtervenc1ones
q
gi
.
cuales realizo su
. 21
, n León,
_.
Rafael Lavista en uno de sus traba1os , segu ,
El doctor .
d · .b. , operación de cataratas as1:
conoció esos instrumentos y escn 10 1a
. ,
•

o;:::

.
.
d nuestro cirujanos que la pracuco fue el
Keratotonua. El prunero e .
l Sr D Luis Muñoz; este
.
d de rru maestro, e • ·
Dr. D. Miguel Munoz, pa re .
.• acom añaba a su digno padre
último me ha referido que desde su runhez
eps le oyó decir que su
., d
t ta y mue as vec
a la operacton e Ia. ca ara .
. , 1 .fundaba en que en este
e
.
r el método de la extracc1on, a
pre1erenc1a po
.
.

Jbidem.• p. 257.
Ibídem; fol. 369

.
"
d
d n Rafael Lavista, citada por León en la
Su "Tesis de Concurso del octor o
obra antes citada, PP· 266 Y 267 ·
19

20
21

MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
-Y 47
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y POLÍTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y E,t. INICIO DE LA REPÚBUCA ( 1781-1846)

método el cirujano nada hace a ciegas y en cada uno de sus tiempos ve lo
que hace, a diferencia de los que sucede cuando se opera con la aguja.22

El hábil cirujano operaba siempre solo de aquí que tuviera que diseñar
e inventar instrumentos especiales para mantener separados los
párpados. Como suele suceder también en la actualidad el enfermo era
sentado en un banco especial con un respaldo para fijar la cabeza con
una faja de gamuza que pasaba por la frente; sobre el ojo que se iba a
operar se colocaba una placa de plata a la cual se fijaban dos ganchos
flexibles que le permitían al cirujano fijar el párpado superior,
levantándolo y abatiendo el párpado inferior. Una vez fijos los párpados
utilizaba una aguja, diferente y especial para el ojo derecho o el izquierdo,
con la cual procedía a dejar también fijo el ojo. Para la operación
utilizaba el keratotomo, un cuchillo especial que él había inventado, más
pequeño que el tradicional europeo y de clara forma convexa. Con la
ayuda de este cuchillo y de otro instrumento también de su invención, al
que León llamó doble palanca para desalojar el cristalino que le permitía
comprimir en dos puntos opuestos la circunferencia del cristalino y
oprimiendo en la parte superior, lo desalojaba fácilmente sin comprimir
el resto del globo y evitando, así que saliera el humor vítreo. También
usaba otro instrumento compresor circular de la córnea y empleaba
también una cucharilla más estrecha y aplastada que la tradicional. 23 Con
esta técnica Muñoz realizó un buen número de operaciones, al parecer
con todo éxito.
Muñoz González destacó, junto cori el cirujano de cárceles, Francisco
Montes de Oca, como uno de los obstetras más solicitados por las
parturientas de la sociedad mexicana de la tercera década del siglo XIX.
Acorde con su tendencia al empleo de instrumentos de ayuda quirúrgica,
fue uno _de los primeros en utilizar el instrumento médico conocido
como "fórceps" para ayudar en el parto. Lo aplicó con buen éxito en el
alumbramiento de uno de sus nietos, el primer descendiente de su hija
doña Micaela. La· operación quirúrgica, según León, sumamente difícil,
sobre todo en aquellos tiempos, la realizó con total éxito.
. No queda duda de la valía científica de es.te cirujano, quien se formó e
inició su ejercicio .profesional aún durante la etapa novohispana y
remontó los difíciles años de la lucha armada y los primeros de la
22

23

Nicolás León, La Historia de la Obstericia.... p. 267.
Nicolás León, La Historia de la Obstetricia... p. 269.

�MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

748

República. Su compromiso con la Cirugía lo plasmó en su variada
actividad y desempeño de papeles sociales. Fue un brillante facultativo,
quien puso sus conocimientos al servicio de los enfe~os y de l~ s~~d
pública. Destacó como inventor de artefactos que facilitaron el e1ercmo
de diferentes planos de la profesión quirúrgica; no dejó de lado la
defensa de la superación de la docencia y su mantenida preocupación por
conservar la ap~cación de la ~acuna antivariol9sa fuer?,n aspectos ~e su
trayectoria de vida que conmbuyeron a la con~ac1on de la naciente
comunidad científica médica en el México que enfrentaba una nueva
etapa de su desarrollo social y político.

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS
Lic. Luis Rublúo
Sociedad Mexicana de
Geografía y Estadística

Bibliografia
Archivo General de la Nación (AGN), Ramo: Protomedicato, vol. 3, exp. 9,
fols. 208-213v.

Todo lo que tiene de agradable una lectura entre
Gentes de talento, tiene de fastidioso entre ignorantes...
Mi pluma es demasiado alegre,y escribir es la
,
Coquetería de la pluma.
Angel de Campo, "My osotis': relato de 1888

AGN, Ramo: Protomedicato, vol. 1, exp. 7, fols. 368-386.
CORDERO GALINDO, Ernesto, Vida y obra del doctor Miguel MNñOZJ
Archivalia Médica No. 6, Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad
de Medicina, Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina, México,
2003.
.
MUÑOZ, José Miguel, Memoria Histórica en la que se refieren el origen, progre_s~sJ

estados de bri/Jantez actual de la ciencia del hombre ftsico entre los extranjerosy e~ empz:i!mo
con que se ejerce entre nosotros por jaita de colegios _espe~ales don1e se estudie teoma J
prácticamente. México, Imprenta a cargo de Martm Rivera, Baios de San Agustín,
No. 3., p. 28.
LEÓN, Nicolás, Lz Historia de la Obstetrida en México, Secretaría de Educación Y
Bellas Artes, México, 1916,
_______ · --------- 'Los Precursores de la Literatura Médica Mexicana en los Siglos
XVI, XVII,
y primer tercio del Siglo XIX (hasta_ 1833)' en Gaceta Midia
de México, Tomo X, Tercera Serie, Núms. 1-4, enero-abril 1915.

XVIII

Micro, Micros

Micros fue un hombre pequeño por su estatura.
¿Cómo cuánto mediría? Digamos acaso: llegó tal vez a 1.55; pero su
inteligencia coµio su gracia fueron mayúsculas; tan grandes porque
alcanzan a iluminar, para quienes vivimos posteriormente, la vida pública
Y privada, en especial de la ciudad de México, en todos, pero
absolutamente en todos sus detalles.
Siguió la trayectoria iniciada, tomadas e·n la cuenta sus novelas,
cuentos. y crónicas, a partir del "Grito de Independencia", la narrativa de
nuestros asuntos íntimos, por el Pensador Mexicano y luego seguido por
Fide4 Guillermo Prieto, el cantor por excelencia del pueblo, según sus
poemas del romancero, sus crónicas sabrosas y sus memorias, además; y
por qué no decirlo, por Facundo, José Tomás de Cuellar, ese otro
~ovelista de la Untema Mágica, quien alumbró los rincones de nuestro ser
nacional. En parte_esta verdad ya la señaló Mauricio Magdaleno en su
estudio preliminar a la selección incluída en la Biblioteca del Estudiante
Universitario, en 1939, de las páginas de Micrós, bajo el útulo Pueblo y

�EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLÚO

750

.
b
·,
la amplio es porque me
C t , Si yo mismo reitero la o servacion y
,
.
an o.
dO
podría ubicar a tan magrufico escntor
arece justa; y de otro mo no se
,
d
P
di . ,
rrativa y a pesar de los generas usa os, por
dentro de una tra cion na .
le es lícito al escritor valerse de
estos que parezcan, en tanto
.
opu .
.
, la alabra para expresarse y decir exactamente

~:f

::~:e::!~~e::~ par; hacerlo ver a los ~emás; ybl_os gén;::s tgualon,
hí ulO s los mismos aun ~ com marse
para cada caso, ve c dy
. pone la creación de neologismos,
.
1 · · ·d d como cuan o se lffi
s~;.:s ad~ vocablos tan nobles, acordes con la pureza del propio
idioma.

. , por sus re1atos todos·, parece encontrarse en ellos la
A si, fue .Micros
, '
'rica Por ejemplo, para reconocer sus
nota autob1ografica y aun 1a autocn .
cuento "Sepias" . esta
modos de expresión literaria, hallamos ,en su
dualidad: la
.,
le acomoda· "Tengo en mi dos yo, soy una
, confesion que
·
_ ,,2 Luego parece indicar que sus
analiza y el verso que suena .
,
prosa q~,e
d
bl ,, 3 Sin embargo, prosa y verso fueron sus
versos eran etesta es .
herramientas.
.
,
M. ,
1 reveló don Antoruo Femandez
El verdadero nombre de teros nos o d
.d 4
Ángel Efrén de
.
lib M"crós El drama e su vt a, es
del Castillo en su . ro . ; 1 de .ulio de 1868 y falleció el 8 de febrero
Campo y Valle, quien nacio e . l
. dad de México. Adoptó el
• d 1908 ambos sucesos acaecidos en la ciu
.
d
e
,
1 que a mt me parece e
, nimo Micrós precisamente en un gesto e
d
seudo
al di
breve estatura· y aun cuan o
.fi
b
h mor para u r su
,
magru , tco uen
u
,
h erencta,
. delic1·osa herencia , sobrepasa el
' T.. k T. k- y su
adopto otro: 1. zc - ac ,
, .
emas más una novela:
medio millar de textos entre cuentos, crorucasly pdo b .' mi·serable de la
. alr d d d una plazue a e amo
LA rumba, la cual gira e e o_r :scucharse las campanas de la cat~dral.
gran ~be y desde la que ~odían a como los ensayistas y críticos qutenes
Histortadores de _nuestra litera~ , 1 onsideran -y es; repito, lo justoh
uesto sus OJOS en este escntor, o c
.
~e los más grandes cuentistas mexicanos de todos los uempos

9

u:

- - - - - - - - - - -,- . y notas or Mauricio Magdalena, México,
t Micrós, Pueblo J canto, prol. Selec.
(B"bli p del Estudiante Universitario, n.
U.N.A.M., 1939, XXII-207 p..; ver p. IX y ss. t oteca
· sI
resentación de Fernando Tola de
Mi , Las Rul'óy otros chismes del bamo, e ec. Y P
.·
.
31)· verd
eros,
.'1'
li
222
p (Sene Narrativa, n.
,
Habich, México, Universidad Metropo tana, 1985'
.
·cuento "Sepias", p. 57-66, cit. en p. 59

9)

2

3

Ibídem. .

,

·¿. osa~
till Micrós Angel de Campo, El drama de su v1 a, e .

4 Antoruo Fernandez del c_a~
o,
'cu1
1946 174 P· 10 y SS .
. .,
1 Mexico Nueva
tura,
,
biográfico, rev1s1on y se ec.,
· ,

;751

Micrós se encuentra una vez, colocado en el balcón de una casona
elegante.
Quedaron grabados ya en su mente todos los muebles, las alhajas, los
cuadros, los enseres, en fin, de sala, comedor, cocina, alcobas, estancias y
pasillos, cualquier rincón. Pero antes su agudeza escrutadora retuvo a los
moradores, a los personajes: el viejo obeso, padre de familia; y la mamá
grande o abuela con sus achaques seniles, la modosa señorita, más el
joven respetado tan solo porque es varón aunque resulte una maula; y los
niños y las niñas, los criados; pero todavía las visitas si las sorprende en
el momento que retrata; nada, nada queda fuera de retentiva para
precisar, para documentar en su literatura. Pero ahora ve hacia la calle y
esos anteojos que usó, los cuales le ayudaron a tener mayor alcance y
justeza de miras, se fijaron durante la misma oportunidad de permanecer
en el balcón, en las esquinas urbanas, en la asimetría del conjunto de
casas, casonas y casitas; y desde el polvo existente en el barandal donde
se apoya no quiere ocultarnos el estado en que se encuemra el
empedrado, ni las farolas, ni los muros ya carcomidos o remozados,
según sea el caso, de esa ciudad porfiriana, tan suya porque la vivió
hondamente. Observa a los transeúntes apresurados o calmados si van
bien o mal vestidos; a los viejos y a los niños, a las mujeres y a los
hombres; y luego, por los modos de sus desenvolvimientos da cuenta de
las costumbres, de los hábitos plausibles o reprobables, si son de
civilidad republicana o atentatorios contra el sentido común, pero los
sabe representativos e integrantes de la sociedad toda. Y también nos
señala los carros "simones" o los _coches de lujo; los animales de
tracción: caballitos mal nutridos o casi de pura sangre, burros y mulas;
pero, los muy domésticos y casi de la parentela de tan familiares e
íntimos -algunos se parecen asombrosamente a sus amos o dueños-:
gatos, perros, loros.
Mucho de su obra publicada en periódicos y revistas falta por recoger;
y yo no creo que a Micrós, escritor valiosísimo, se le deje por siempre en
el abandono. Oigo más: normalmente de los escritores se deben
establecer obras selectas y no precisamente obras completas, menos para
el abuso, según sabemos de ciertos casos cuando los editores agregan
aun cartas nada literarias, recetas de cocinas copiadas a mano por el
escritor tratado y otras lindezas. En el caso de A1icrós, pienso porque he
leído mucho más de lo publicado en libros, no veo desperdicio alguno y
sus textos son merecedores de la compilación total. El dio a la estampa
estas colecciones de sus trabajos: Ocios y ap11ntes, (1890); Cosas vistas,
(1894), y Cartones, (1897). Su novela La Rumba fue publicación póstuma,

�EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLUO

752

en volumen, puesto que apareció hasta 1951. Sus poemas no completos
fueron agrupados dentro de su libro mencionado por Femández del
Castillo. Luego he citado la magnífica colección Pueblo y canto, debida a
Mauricio Magdaleno, y siguió otra llamada Cuentos y crónicas, debida a Ali
Chumacera en 1944.5 Después, en 1969 Silvia Garduño de Rivera editó
el
6
libro Crónicas y relatos inéditos -inéditos dentro de un libro, se supone - ; y
don Luis Enrique Vill.aseñor, en Guadalaj~ublicó dos tomos con
relatos de Lz Semana Altgre, en 1974 y precisamente bajo el mismo
título
7
e incluyó cincuenta textos con la firma de su otro seudónimo. Y según
ya lo observamos, la Universidad Autónoma Metropolitana ofreció en
1985 otro tomo más, llamado Lzs F.u!fo y otros chismes de barrio, con un
estudio preliminar de Femando Tola de Habich. Casi al finalizar el siglo
XX, tanto la Universidad Nacional Autónoma de México, como la
Secretaría de Educación Pública, reeditaron facsimilarmente los Cartones,
' en el centenario de su primera edición, 1997, con prólogo de Miguel
8

Angel Castro.

753

buscará por despilfarros O disi·pactones·
.
. ·
ru. stq
desttUyeron jamás el buen , .
'
wera sus penas, repito, le
.
arumo, e1 humor que
. .,
extraordinanamente por su arte.
nos transm1t1o
Así, cuanto dijo, lo debemos ace tar fu
notó: la vida diaria de una
. pd d, e .aq~ello que con exactitud
.al
socie a capitalina b . la . fl
paternalista: la de Don Porfirio , • _a¡o
m _uencia
dictatort
por su política abierta intemaa·onalmente en Diaz,
qwen,
a
un
tiempo,
e
- d
XIX, permitió la injerencia económica , d so~ anos . ~ fin del siglo
llegada de los principales países euro
_Y e ~hí, tam~1en la cultural
también España, Alemania e I la pees. Francia en primer lugar, pero
México expedicionarios artistansg terradi,. pueblos de los que llegaron a
,
, estu osos a d
b ·
mundo y para asombro de m hí .
,
escu nmos para el
uc simos no enterados.

!.

La históricamente llamada Época d l.

.
ul de paz porfinana fue la época de
.
. .
'
res ta o ser el m ,
·
mscnbieron un retrato social d
.tal
_ as preciso de cuantos
1
·
e ª capt republicana·
1·
estnctamente cronológi·co la
. 'd
.
, y en e uempo casi
.
,
s
comc1
encias
no
p
d
certtdumbre.
ue en encontrar mayor

Micrós, el escritor quien ha

ª

La cantera es bastante rica todavía para extraer.

2. En tiempos de Don Porfirio
Todo escrito de Micrós, sin exceptuar ninguno, aun cuando describa el
mayor horror de la pobreza, la sordidez de los barrios bajos o las bajas
pasiones de la gente opulenta o humilde, confirma su alegria de crear, de
escribir. Nada lo hizo tan feliz como pulsar la pluma para con ella
estampar en el papel su~ cuadros surgidos de una contemplación sin
descanso y de modo tan directo. Ni siquiera sus pesares individuales, que
sostuvo por encima de su voluntad, en tanto quienes lo conocieron
bastante bien -Federico Gamboa y Victoriano Salado Álvarez, entre
otros-, dan fe de su conducta recatada, de su amor por el hogar, de su
honráde~ absoluta; todo 10 cual lo mantuvo alejado de percances que se
Micrós, C,m,tos y rrónicas, introducción y selección de Ali Chumacera, México,
5
Secretaria de Educación Pública, 1944, VII-94 p., ilus de Salvador Pruneda, (Bibliotec1
Enciclopédica Popular, n. 9).
Angel de Campo, Micrós, Crónicas y n/atos iniditos, intr.. y recop. Por Silvia
6

Garduño de Rivera, México, Ediciones Atenea 222 p.
Tide-Tack, Angel de Campo, La Semana Alegn, selec. De 50 aróculos de la serie,
7
motivación pról. Por Luis Enriqu_e Villaseñor, 2 Vols., Guadalajara, Jal. Ed. Colegio
lntemaciona\, 1974; t. I-216 p.; ll-188p.
Mims, Cartones, ilus. De Julio Rucias, ed. Faé:s. En el centenario de su aparición,
8
presentación de Miguel Angel Castro, México, UNAM, lnst. de Invest. Bibl. Y S.E.P.,

1897-1997, XX-115 p.

C~~ndo el general Porfirio Díaz lle ó al
.
prov1S1onalmente gracias a su Rev L . , J -r g
poder, pnmero
-d
o uczon ae 1 uxtepec
1
prest ente electo de la R ' bli d
_Ya poco se e declaró
1880, Ángel de Campo estaebpu ca u~nte su pnmer periodo: 1877 a
a en sus anos de p
·,
de edad hacia la adolescen . Ad' .
reparac1on escolar: nueve
.
cta.
ivmo el gob·
.
.
consutucional, del célebre "Man ,, G
,
terno intermedio, pero
en 1884 Díaz volvió para u~~ars onzalez, ~ompadr~ del caudillo, y
dictadura; y Micrós tenía ya di 9_ ,. : en la silla presidencial, en su
ec1se1s anos de edad 1 - . .
es, 1885, el escritor comenzó e fi
y a ano stgwente, esto
periódico El Liceo M .
, n rme, su carrera desde las páginas del
ex,cano, en tanto segu· 1 di F d .
ambos ya se habían iniciado
. . .n o ce . e_ enco Gamboa,
bajo el seudónimo "B
d enp~l e1erc1c10 del penod1smo, al alimón
.
ouvari et ecuche!'
, ul
•
Campo no soltó la pl
h
, en arttc os sobre modas. De
urna asta su muerte
1808 · b'
autor de la novela Santa, ad uce en su Drano
. . có
en
M., s1, ten ,el mismo
ante la sistemática actitud pa h i11a
' mo teros penso retirarse
1
escritorzuelos "plumitivos" r\~mdi r .~ po~ parte ~e un grupúsculo de
la consigna de .
y
u tos -as1 los califica Gamboa- ba1·0
.
siempre y en cada e
.,
"
,
progresista y avanzada" - .
g neracton:_ Por la literatura
repite?-; y el auto~ del D. e~º s~ hal dado , en . decir que la historia se
zano, qwen os oyo' dice " ·· · todos ellos, como

�LUIS RUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

escritores no le llegaban a la suela de sus zapatos"' aunque no menciona

Los tiempos del general Porfirio Díaz: el trato para los pobres y la
vida europeizante entre los pudientes, como las aspiraciones de la das~
media. La presencia de los indígenas y un reencuentro con sus
costumbres revueltas con otras del siglo, comprendidos por los sabios y
laceradas por quienes miraban más hacia otras partes y no México.

754

9

a nadie.
É oca cuando los valses. mexicanos estuvieron en apogeo: Juventino
P
di
M ,
y José Mauro Garza fueron sus
Rosas Abun o
artinez
h
l
conte:n oráneos· y ¡cuántas escenas con bailes de vals ay en os
P
. : '
. d d d barrio como en casas de gente de
apuntes de Micros! En vecm a es e
'
10
pro.
,
.
,
la e al ser analizada en sus crónicas y cuentos, es calificada
E poca, qu
. ,
. al· "
mi barrio -dice por
,
realidad política de tirarua patnarc . . .. en
a~ en su 1 A
. t,....._ es un mito· ni las linternas del gendarme,
e¡emplo e yuntam1en ~
'
·
1
·d d
e 'por allá se puede robar, asesinar, plagiar, con a segun a
porqu
. .
b ,
1 b . y si no se comenten
leta de ue la justicia no sa ra una pa a ra,
co_mp
q
1 f ald d y lo tenebroso de la calle asusta a los
cr1menes es porque a e ª
. ., d
'
s"11
·No
continúa
el
parecer
de
una
repet1c1on
e nuestra
m alhech ore
é
.
·
1 on
ropia historia si acomodamos el texto referido a tiempos ~~tuades, ~ .
ias agravantes' de la explosión demográfica y la presunc10n e vivir
.
,
tl·empos democráticos y de cambios favorables?
l pensar en 1as ratees
Razón tiene Femández d e1 e astillo a
.
.
d M' 's ues el escritor quien crea sus
autobiográficas de la obra e t':M' p 1 t " o "Moralitos" .según la
.
uienes suele llamar
ora o es
'
;el~so de apodos, sobrenombres, dimin~tivos su~;~~:~::
.ariñosos entre la gente mexicana e
cannosos y no tan e
"Ch t " sus "Picudos", como sus
tiempos porque abundan sus
a os '
en
'" l "Niñas Chisme" etc.; se olvida de repente y pone ,
" Chonas o as
'
..
. "
dee1a
.
al no una vivencia defirut1vamente suya. . .. me
labios de gu ,
.
Al
.
" hace que diga Sánchez,
·u
dí ffi1 maestro tamtrano .. . '
fam1 armente un a
d
tal "' r olubis" cuando
enamorado e una
v
'
relator de un cuento suyo, . , F d .
G boa- fueron discípulos
.
M· ,
tambien e enco am
precisamente teros -y
. M
Altamirano y ~ste les dispensó
distinguidos del maestro Ignacio anue1
•,
12
cariño y conduccion.

-~::::l:~

~

- - - - - - - - -.- .- _- M- h de mi viday algo de la de otros, 1905-1908, segunda
9 Federico Gamboa, M1 _d,ano.
tlC o
di
1934 358 P· Semblanza de Micros,
. I , Me'xi·co, Eusebio Gomez de la Puente, e tor,
,
sene

P· 265-271.
. . .
. d des . calles ver relato "Después", eo
io El vals en Micros, e¡emplos: en veCL': a
y I t ' "Cosas de baile" de CosaI
. 'd.
36 41 · en salas lu¡osas ver re a o
'
Crónicas y relatos me 1tos, P· - '
. ' r/
prol Por María del Canneo
vistas 1894 cfr. Esta ·edición: Micros, Cosas v,stas J ca ones,
.
: México POrrúa, 1958, 306 p.; relato, P· 1_79-_1~4.
Miliao,
·'
a c1t p 82
1 · h •
11 Relato ''Las Rulfo'~, en la anto ogtao_~;,n~rum 48~57: ve~ también "Recuerdos dd
12 Relato "Un día gns", en ant. Las N&lt;tJO cit., p.
,
maestro", en Cosas vistas.

Los tiempos de don Porfirio; aún, por Micrós, asistimos a la ceremonia
del "Grito" un 15 de septiembre; y mientras el señor presidente Díaz se
asoma al balcón central del Palacio Nacional, para exclamar: "!Viva la
Independencia!" -tal es el "grito"- nos transmite esta escena: "Crece el
gentío; el calor y la presión son insoportables, los más democráticos
envenenan la atmósfera, ya con hálitos de gallinero, carpintería, cola,
cuero, humo de enchilados y buñuelos; vapores de aguardiente, pólvora
de los cohetes, frutas machucadas, ocote quemado. El rumor ensordece,
es un rum rum creciente del cual -se levantan los gritos que se barajan. - ¡Al
tostao de horno, aprébelo, aprébelo!... - ¡Tamalitos cernidos de chile, de
dulce y de manteca ... -¡Cuartillas de naranjas, cuartillas!. .." 13
Todos sus cuadros rebosan la vida plena de su época; y los parecidos,
naturalmente resultan ser los retratos de nuestra familia; y si ya en el siglo
XXI somos semejantes, o más grandes o más pequeños, pues podemos
comparar.
"¿Queréis estudiar tipos? Sentaos en cualquier paseo un día de fiesta;
observaréis toda clase de fisonomías, de harapos y de sedas ... " expresa

Micrós.14
Dícese como Ángel de Campo se vio obligado a dejar sus estudios de
medicina al quedar huérfanos él y sus hermanos; y mayor en edad, hizo
frente a situaciones hogareñas a -partir de la búsqueda de pan diario. Es
cierto, compañeros cercanos dan testimonio de la situación. No fue
médico, pero traía consigo una verdadera vocación que parece no le
cabía eh su cuerpo y la desbordaba: la de escritor, y precisamente
cronista, pues aun cuando escribió muchos cuentos y también novelas,
en sus relatos coptinúa la persistencia del hombre cronista, sin remedio y
por excelencia. ¡En buena hora para las letras mexicanas! Pero su
capacidad lo condujo asimismo a la docencia y fue un gran maestro de la
Escuela Nacional Preparatoria, a la par que se consagró a un periodismo
ininterrumpido. Muy joven murió, apenas ajustó los cuarenta años, pero

13
14

Crónica, "El grito", recogida en Cronicasy relatos inéddos, cit., p. 58-61.
Relato, "¿Quién era Llh?"; ver Las &amp;ilfo, cit. en p. 44.

�LUIS RUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

nos dejó cuadros de excelencia, como no los puede haber mejores para

vestido,
- 1eo tan
. hacen ambos
. los contrastes sociales , as1', dentro de un nuc
especial
como
la
vida
escolar
pero
CU'-'O
radio
se
amplia
h
·
1
· v
.
.
,
,
acta e b arno
haoa la cmdad toda. Dentro de un ambiente de escolaptos;
·
· ·
,
asimismo
hace destacar. en la crónica
·
· · '
.
, ambiente que todavi'a vimos
y v1v1mos
muchos
de
mI generación, en lo narrado en la "Solemne distr'b · ' d
· " 1
·
1 UC!On e
preauos , a presenc~a de la niña Engracia Malpica, declamadora
rebuscada por las lecciones más de casa, en donde pretenden se luzca,
q~e en la escuela, la que será el escenario natural; más la señorita
Ctfuences, una soprano entre ligera de voz y apreturas de alma. 11

756

su época.
Cuadros tan vivos, porque los personajes incluidos lo son. Auténticos
retratos, y tanto que no es aventurado decir que todos, hombres y
mujeres, corresponden a gente conocida por él mismo; en ocasiones la
del pueblo multitudinario y anónimo, con un mero acercamiento al
individuo; la comadre o el empleado burócr~; pero en otros casos,
amigos o conocidos tratados en lo personal, 'apenas con nombres
supuestos.
La ciudad de México el escenario. A veces un tanto extramuros. En
cuentos como "El fusilado" o en crónicas como "Fábrica de Judas",
"Por los llanos", "Las antiguas verbenas", etc., nos lleva más allá de las
calles transitadas y de los palacios que hicieron famosa a la gran capital.
A su paso observa perros que hacen historia en sus páginas como "El
Pinto" y el "Abelardo", y mira a gatos retozones en brazos de sus amos,
o al "Chiquitito", el canario consentido y añorante de libertades. Los
animales son personajes especiales también, en el paisaje urbano y
suburbano. De repente encontramos atisbos notables en relación con la
vida en otras épocas: digamos, el virreinato; o en el interior de México,
una procedencia musical del Bajío, acaso el origen del son de La Negra,
etc. 15
Muy especialmente nos ofrece el retrato de un profesor abnegado,
hombre apostólico y de una sabiduría mayor por las experiencias
vividas, sumadas a sus estudios en libros, como el señor Quiroz,
humilde, pero pulcro, · guía de una muchachada renovada cada
generación. El relato de su muerte, en "¡Pobre viejo!", muestra ese
injusto desprecio social por quienes son bastante mejor que otros,
servidores públicos.

16

Y "El Chato Barrios", el pobre hijito del carbonero de la esquina, "el
más feo y desarrapado de la escuela", pero de inteligencia y mayores
dotes, que la del niño bonito Isidorito Cañas, presuntuoso por mejor
Crónica histórica "La entrada del virrey", en CrónicaJ J relatos, cit., p. 20-27;
también relato "La cobija", incorp. En PutbloJ canto, p. 140-145. Cfr. Esta otra antología
que incluye el mismo texto: Ángel de Campo, El a/n,a de la ciudad, nota pre!. Anónima.
México, Depart~ento del Distrito Federal, 170 p. 114-118, (Colección Metropolitana.
i;

'n. 46)

.

Relato de Ocios y apuntu, 1890; cfr, esta eclición Ocios J apuntu, junto con L,
R,tn,ba, novela, 1890-1891, pról. Por María del Carmen Millán, México, Porrúa, 1958,
16

XX-344p. 17-23.

'757

. Y aquella doña Naborita,_ nodriza amorosa como segunda madre,
cnada de casa de clase media , tan arraigada a la 1am1
e
·lia, a quien
· no
pued~n menos _que recon?cerla como miembro de la misma, pero que
por c1rcunstanc1as ~e_sgrac~adas, muere en el abandono y en ei infortunio,
es figura, por muchí~t~o uem~o,_real en una sociedad ya liquidada ahora,
cuando los c_ondomiruos y edificios habitacionales sustituyen a las viejas
casas de vectndad; y aun _cuando hay departamentos contiguos unos de
otros, acaso los _v~cmos ru se conocen y tampoco les importa conocerse.
No pueden existir " aboritas" hoy, pero sí mayores crueldades en
contra de la gente llamada ahora, con suspicaz ironía de la "tercera
edad", abandonada a su triste suerte. 18
'

En 1--:1 Rumba, única novela conocida de Micrós -hay otra por
revelarse. _LA sombra _de Medrano-, vemos gente rijosa de barrio bravo,
gent~ crecida en media del resenámiento contra los poderosos, en donde
el cnm~n . es asunto de todos los días. Cosme Vena, un herrero es
pe~son~JC importante,_como su hija Remedios, más conocida como "La
Teio~a , por su canta alargada y quien para sus adentros se dice
repend~s ocasiones,
·
que cuando sea mayor será según esas "rotas"'
19
presumtdas.
Acaso, hay un cuento y como cal, breve: "i: otas de tranvía" el que
me p_a_rec~ de lo más interesantes, porque ofrece Micrós coda una
Sltuacton c1_tadin~, con mucho de la comedia humana de diario; del drama
la s~bststenc~a de ~na ~amilia pobre, pero que busca la dignidad entre
medianez, casi mediocndad; y con un desenlace trágico por el choque
entre
los buenos prmc1p1os,
· · · mal acomodados por métodos equívocos en
.
cerrazones sociales, pero con los vicios de una sociedad que se amplía

:r

d. r. "El Chato Barrios", cuento de Cosas 11istas· también ver cuento "Solemne
15t"bución de premios", en Putbloy canto cit p 113 '
1suu
' . '
·
~a humilde", relato de Carlo11es.
19
Lease Li Rllfnba, cit. con pro!. de i\l. del C. l\lillán, p. 183-341.

�758

LUIS RUBLÚO

cada vez más. En tal cuento se mira a una personaje como tantos otros,
porque es un burócrata, aunque con tercos métodos de tiranía doméstica:
don Octaviano, sistemático hasta para dormir. Viajamos en tranvía,
escuchamos conversaciones de todo tipo por gente de toda laya;
contemplamos la Alameda y las calles importantes; miramos escaparates
de tiendas y aiµi con indiscreción sorprendemos parejas que entran a
hoteluchos de mala muerte, hacia la sed~ción; cuando Salomé y
Clemencia, hijas de don Octaviano, son ultrajad-as y abandonadas como
las hijas del Cid, por unos infantes de Carrión, a la mexicana.20
Lo tengo dicho: el enorme espíritu de Ángel de Campo, no le podía
caber en su cuerpo chiquitín.
Quien creo mejor que nadie podía retratarlo, don Antonio Fernández
del Castillo, su sobrino; aun cuando no lo conoció porque nació. días
después de la muerte del distinguido tío; la fuerte presencia del ausente
' dejó tal impronta de sí mismo, como para conocerlo más que por
fotografías. Y así resultó: don Antonio lo dibujó con palabras en ese su
libro, Micrós. El drama de su vida, al que ya mencioné también, pero
cuántas veces hizo memoria del mismo, durante aquellos deliciosos
desayunos sabatinos en Sanborns. Por ejemplo, dijo una ocasión: "Mi
tío, pese a su complexión, tenía carácter. Se contaba en familia, cómo de
chico nunca pudieron hacerlo hincar ante los altares". Este detalle, el
propio Micrós parece decirlo en uno de sus cuentos, con más precisión:
en "Nuestras pizarras" pone en labios de personaje muy diferente, justo
en mohín semejante, &amp;ente a una mentora severa quien quería obligarlo a
hincarse en un reclinatorio:
"- ¡Máteme usted, señorita, llame a la tropa, como dice; mándele diez mil
recados a mi papá; pero yo lo que digci lo sostengo: ¡no me hinco! ¡No y
no!; y si usted me pega, ¡la acuso con el Gobierno!".21

Imáginemos al personaje, quien en su vida pasó pruebas muy duras,
pero las supo rebasar con enorme prudencia, con sensatez. Su
experiencia en las cotidianas tareas y lucidez hondísima, lo habilitaron de
seguro, para conseguir en su ªI!e de escritor, fijar las escenas de sus
obras: un cuadro tan precioso como LA Rumba, en donde se hallan
anuncios de una novelística según la que después despertó gran
admiración, Los de debajo de Mariano Azuela. LA Rumba es, no lo

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

dudemos, un exactísimo antecedente: novela prerrevolucionaria como la
de Azuela que encumbró la narrativa de la plena revolución.
'
Si~os ~on los perfiles del retrato. Fernández del Castillo escribió en
su c1ta~o libro: "su fi~a era original, delgado, nariz de grandes
proporc1ones, _un ralo b1gote sobre los labios, frente muy ancha,
ademanes nervt~sos pero_ corteses; en alguna ocasión se le representó
como un p_e~ueno ratoncillo con espejuelos; usaba a veces un abrigo al
que por v1e¡o y ~eslustra_d ? le_llamaba el abrigo de O'Donjú", por
supuesto, referencia a los v1e¡os tiempos del último virrey22•
~s c~ioso: .ª ~icrós le re~uer?an unido físicamente a la ternura, según
la msptran diminutos arumalillos; pues quien fuera uno de sus
co~p~?eros, don Vi~to~,ano Salado Álvarez, novelista y diplomático,
escnb10 en sus _Memona:: Para evocarlo hay que recurrir a la ornitología.
El andar saltann, los p1es y las manos pequeñitos y que recordaban las
garras de las aves que se posaban en los árboles ... " Una alondra una
perdiz, un canario, un gorrión, todo eso sugiere al autor de nu;stros
Episo~ios Na~onafes, eso le parecía la fisonomia de Ángel de Campo. y
agrego una silueta mor~l: "Micrós era el más bueno y el más honrado de
los hombres". Salado Alvarez también se refiere a como fue combatido
sin misericordia por escritores incipientes, que nunca le alcanzaron ante
sus dotes de observación y de "tenue, fina y elegante" manera de decir
las cosas. 23
José Juan Tablada, también en sus Memorias, escritas entre 1925 v
1928, en Nueva York, hizo recuerdos. de Micrós: " ... no fue bohemio ;i
perfectamente equilibrado ... "afirmó. 24
'
Don Luis González Obregón, el cronista de la Ciudad de México tan
celebrado en su tiempo, al escribir el prólogo para los Ocios y apuntes, en
1890_, r~cuerda a ~ngel de Campo, muchacho inteligente, discípulo
~r~dilecto de I?°a~10 Manue~ ~ltamirano, vivaz -declara al respecto
necdotas estudiantiles a propostto-, para resumir apreciaciones que han
~tª~~ para tener idea má~ exacta ~e q~ién fue, porque es prácticamente
JUJcto que llevo a los pnmeros htstortadores de la literatura mexicana,
22

F. del Castillo, E/ drama de 111 vida, p. 32.
Victoriano Salado Álvarez, Memoria1, (1956), pról. Por Carlos González Peña
nota de José Emilio Pacheco, México, Porrúa, 1985 XXII-409p., semblanza en p. 261 ,'.
ss. (Sepan Cuántos, n. 477)
·
•

23

,.~ Jose, Juan Tablada, sus memorias en 2 Vols.: La feria de la l'ida

20
21

"Notas de tranvía. Al vuelo", relato en LA1 RM!fo, p. 112-120.
Jbitkm, relato en p. 200.

'759

:\léxico Consejo
NC'acional para la Cultura y las Artes, 1991, 642p. 144-147 y LA11ombra1 larga;, México
ONACULTA 1993, 472p. 456.
'

�LUISRUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

para darle un lugar: Carlos González Peña y Julio Jiménez Rueda.

vez ~amó a De Campo "el pequeño nomo ue
,
.
.
mexicana mejor que nadie ,,29
g
q . conocia Ypintaba la vida
· · · , Y parece a1udir a un
d
el restaurante Sylvain.
retrato e grupo en

760

González Obregón dice esto:
Benjamín de nuestros escritores; Benjamín por su edad, por su estatura,
no por su inteligencia, ni por sus escritos (...) A Micros lo conocí hace
muchos años en una cátedra de laún que daba en San Idelfonso un sabio
humanista ( ...) Aquel condiscípulo diminuto de cuerpo, de ojos vivos y
chispeantes, me sedujo, me simpatizó, le ofrecí mi casa, y desde ese día
fuimos amigos; amigos inseparables, con idénticas aficiones literarias y

C?mparto la opinión que otros han venid0
.
considerar a Micrós dentro del realism
. .
, en el_ sentido de
Emilio Zolá, autor a quien leyera; e~
segun se ~stingui~ra un
por cuanto hace a su producción
. , fier~ de quienes piensan
bien la contemplo ascendente pereque esnmlían desigual en calidad. Más
.
,
en una nea· y no es poco
circunstancia acusa en pronta y d efiiru.da vocacion
.. ' cierta
.
apli ,· ,pues esta
l
que contó, sin duda la presencia en
.
cac1on para a
aquel gran maestro, que fue I
. m~tentol importante de su vida, de
creció· y el Micrós de 1
, .gnacio a~ue Altamirano. Simplemente
'
as crorucas es el ffilsmo que l d 1
mismo del poema en prosa , que el proyectad o en por
e loe os cuencos;
1 , • el
novela conocida com let .
,
menos a uruca
b - ·d 1
,
P a, Y_~caso mas que diferente en desigualdad d
ruru o, o sea por menos utilizado en el
d
e
por demás saárico que recuerdo:
,
caso e sus versos, como este

~:~: ª~~•

25

las mismas esperanzas para el porvenir.

En esta microantología de pareceres que retratan física, moral y
espiritualmente al escritor, debo agregar otros dos testimonios de quienes
lo trataron muchísimo: Federico Gamboa y Luis G. Urbina. El primero
opina: "La severidad de sus costumbres tiene que haber obedecido a dos
causas principales: desde luego, a su temperamento, y después, a que
desde muy temprano se echó sobre sus hombros, nada atléticos por26
cierto, una múltiple paternidad que supo desempeñar a maravillas ..."
El segundo juzga como cótico: "Nuestra personalidad entera, lo que
conservamos de característico, está en Micrós, en sus novelas, en sus
cuentos, en sus artículos. Desde este punto de vista, nadie lo ha superado
en México .. _,,v
Si reconsideramos cada una de las expresiones anteriores, obtenemos
con precisión un retrato del escritor, según quienes lo conocieron o
tuvieron cerca. Su palabra sobreviviente nos lo muestra asimismo, por
cuanto hace a su poder de percepción, de sensibilidad, de inteligencia, de
imaginación, de precisión frente al México de sus objetivos. Él, con todo,
alude a sus retratos fotográficos, en La Semana Alegre, bajo su otra firma
Tick-Tac/e: 'Hasta yo, cuyo físico debería llevar una existencia tranquila y
modesta, sin grandes pretensiones, hasta yo he llegado a tres ejemplares
de mi apariencia corporal: uno de busto, otro de cuerpo entero, y el
restante en tropel. .." 28 Acaso en la suma cuente su retrato de boda con
Maria Esperón, en 1904, en tanto la de "tropel" significa en grupo con
sus amigos bohemios entre quienes estuvo Rubén M. Campos, éste a su

25

Luis González Obregón, su prólogo a Ocios J

ap,mtes, ver la ed. De M. del

C.

Millán, cit., p. 3-7.
26 F. Gamboa, Diario cit.,p. 267. ,
P Luis G. Urbiria, LA vida literaria de México, ed. Y pro!. de Antonio Castro Leal,
México, Porrúa, 1946, 397p. 147, (Colección de Escritores Mexicanos, n. 27)
Otra e~celente antología: Ángel de Campo, Tick-Tack, Lz Semana Alegrt, intr.. )'
28
recop. Por l'-figuel Angel Castro, México, UNAM, Inst. de Invest. Bibl., 1991, 375p.; ver
"La Fotografia" p. 141-144.

761

é?ué morirás sin mi? ¡Vive tranquila?
Bien sabemos los tres que eso no es cierto
Pues tu primo también otó esa frase
'
y va pasado ya un mes y ¡no te has ~uerto!. ..
De "Responsos".llJ

_Ci_~rto, la Ciudad de México fue su ob·eto ri . .
paisaJlsta aun observador d
y
l
P ncipal, pero es excelente
'
e1 mar.
aunque le rep
l
·
de toros, las peleas de llos ,, 1 ' . . ,
. ~gnaron as comdas
injusticia, en contra de lo~nim~I a :~~tac1o_n, siqU1era para señalar la
de esos espectáculos.
es, eio preciosos cuadros por cada uno
¡Qué _grande fue ese pequeño A1icrós ,. necesario
nuestra literatura, de nuestra cultura!
,
en la fortaleza de

3. - La Rumba, fuente para apreciar Folklore

La Populosofi,i" -o ciencia del FolkJ _
.
verdaderas reticencias in· ustificadas ore , no debe despreciar según
t~vestigaciones, las cuales) ueden intque pre~enden cerrar puertas a
tangibles del saber popular: refranes ~~:ar, ) mucho, y~ de muestras
apodos, juegos infantiles y de grupo~ d~c 1:sg, versos calle1eros, motes o
ente mayor en sus tertulias

é ;·

.:'I Rubén M. Campos E/ B
Úl ·d. l."
.
Zaitzeff, ~léxico C:\A~I •
D H
,,, a tfer_ann de Mlxico m 1900. pro!. por SErge l.
~, F del
'.
' , oor . e umarudades, 1996, 316p. 182.
.
Casallo, E/ dra111n de s11 l'idn, cit., p. 58.

�LUIS RUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

normales; cantares, corridos, "rorros" o canciones de cuna, etc.; más lo
que de ello se obtenga para explicar mejor, así ese saber popular de un
pasado no tan remoto si se tienen en la cuenta los milenios de cultura,
corno la justificación del mismo saber popular hoy en día, según los
antecedentes los cuales se observen de tales muestras, o los orígenes de
cuando ahora s.e dice y escucha, con las advertencias del por qué somos
así y no de otro modo como pueblo, aun qu~cursos pudieran tenerse
a la mano en aquellos hábitos los que mejor aebiéramo-s superar. Lo
mismo por lo que hace a la observación de tipos, algunos completamente
desaparecidos, pero no del todo: ¿no hay gestos y actitudes, pongo por
ejemplo, con "aires de familia", entre el Aguador finisecular del siglo XIX
y albores del XX, con su "chochocol", (cántaro de barro), a la espalda; y
luego, el Casero finisecular del siglo XX y' albores del XXI, con su cilindro
metálico a cuestas, también a la espalda? Por cuanto leemos en las
, crónicas de Micros y aun en las de otros autores de aquellos tiempos
respecto del aguador y lo que leemos en cronistas más recientes, digamos
Arturo Sotomayor de Zaldo, (LA capital y sus personajes, 1997); pero así
también por nuestras observaciones propias porque somos testigos, y no
tan solo en la enorme Ciudad de México, multimillonaria en habitantes,
sino en las otras ciudades nuestras, grandes o chicas de la provincia: igual
picardía de los tipos, igual transmisión de sus noticias y comentarios,
· pese al uso de recursos técnicos y de vehículos. (De los dos pies o el
burro o mula, al camión). Los "genes sociales" se han transmitido del
aguador al gasero: ambos gritan desde la calle en el estrepitoso anuncio de
su mercancía o de su presencia, ambos cuentan con la facultad de
meterse hasta la cocina de las casas o viviendas, ambos suelen sostener
pláticas con las amas de casa o con las sirvientas -caso en que las haya-,
ambos emiten albures, consejas, chismes, pareceres, etc. Y son gente
mestiza, unos más oscuros o más claros de piel, como p~ra ser señalados
en identidad, en los casi dos siglos que llevamos de historia nacional
independiente: "prietos" o "güeros".

Vicente T. Mendoza, Virginia Rodríguez Rivera de Mendoza y Alfredo
Ramos Espinosa. Vamos a la empresa:·

762

r

Aquí pretendo tomar como fuente y prueba de lo que afirmo, una
sola obra de Micros, rica en elementos folk, en material folk, según campea
en prácticamente toda su obra. Me refiero a su novela LA Rumba. S_ól~ iré
"al grano" para simple demostración,. con ap_enas, por método s1qwera
de clasificación escueta; pero pr_ecisa.
Referencia a personajes que son tipos y en actitude~ que son costum_bres,
dables por: tradicionales las más veces, hábitos buenos o malos; dicen
refranes y dicharachos; se comunican esas cancionciollas, aires o versos
ent~rarnente populares, como tantos compilaron los queridos maestros

7.63

TIPOS

1) MARCOS PEZUELA, el zapatero y a la vez el vihuelista y el
filarmónico. Los mexicanos, casi siempre, ejecutan un instrumento
musical a la par que su oficio o profesión.
2) COSME VENA, el hemro, aquí de acentuado machismo, feroz
como su horno encandecido y "casi infernal"; borrachín
consuetudinario.
3) REMEDIOS VENA, la costurera, trabajadora de una céntrica casa
de modas afrancesada -como en los tiempos de don Porfirio Díaz-, hija
de la anterior; representativa ·de las hembras liberadas y en lucha
constante, pero a un tiempo en sacrificio perpetuo.
4) CORNICHON, tipo más conocido por su mote y no por su
nombre, el abanero y cobrador y además, representativo de otro tipo: el
"gachupín", esto quiere decir un español avecindado entre mexicanos.
5) MAURICIO, el tendero, '~ero, colorado. Aparenta ser así, español,
porque habla como los gachupines". De este tipo mexicano conocemos
no pocos especímenes aun ahora.
6) TULITAS, una señora apenas clasemediera, con ínfulas de elegante
y soberbia; es el tipo de la rota, de las que no tienen tanto como quieren
aparentar. También es tipo válido ahora mismo, y de repente así llamadas,
igual que los rotos. Esta es una definición del roto que nos da Francisco J.
Santamaría en su célebre Diccionario de Mejicanismos, 1959: "ROTO", ta
Petimetre, pisaverde: individuo sin quehacer y sin dinero que viste bien a
fuerza de trampas y picardías. La mujer del pueblo llama rota a la señorita
de la clase media que vive a lo rico".

7) FRACISQUILLO, el cantinero y a la vez tendero y corre-ve-y-dile.
8) LA REPELLO, una buscona, pelada; mujer de mala fama. El buscón:
~ersona pendenciera y rijosa; tal término es usual en la lengua castellana y
su significado es muy viejo, tan sólo recordemos novelas como LA vida
del buscón don Pabios, de Francisco de Quevedo y Villegas, (1626). El
vocablo pelado alude a persona en situación de pobreza extrema; pero a

· Véase la nota núm. 16 de este ensayo.

�764

LUIS RUBLÚO

una vez se dice lépero, vulgar y pícaro. Cantinflas quizo, en su obra
cinematográfica, representar al peladito mexicano.

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

t. UNA COSA ES UNA Y OTRA ES OTRA. El refrán se reitera en la

novela, en voz de sus personajes. Significa aclarar cómo no debe haber
confusión, cuando se hace referencia a dos conceptos que parecieran
semejantes. Tal refrán, sin embargo parece una obviedad muy simple.

9) EL p ADRE MILIClJA, el cura chocolatero; esto es: sacerdote muy
dado al buen yantar y gustoso de beber chocolate con biscochos.
10) EL PROFESOR BORBOLLA, el profesor de escuela lugareña;
aquí, regañón, enérgico y dado a castigar a muchachos a reglazos.

11) EL GENDARME DE LA ESQUINA,_'tipo, p~rso~aje entre los
más populares antaño, reconocido por su autoridad pnmana y entonces
respetable.
12) EL PELUQUERO. También un tipo popular, generalmente con
fama de comunicador.

13) EL AGUADOR, el tipo al que ya me r~ferí, import_antísimo por
acarrear el agua, recurso indispensable para la vida y lo hacia del pozo o
de las fuentes públicas, a las casas. Este tipo gozó de enorme fama
durante el siglo XIX y no sólo resulta personaje de muchísimas novelas)'
relatos; pero aun escritores como don Hilarión Fóas y Soto, _consag_ró un
ensayo con el que inicia ese precioso libro llamado Los _mexicanos pmtado_s
por sí mismos, 1855. Otro pícaro, d~charachero, comurucador y las mas
veces enamoradisco. En LA Rumba ttene su lugar.
14) LA CASERA, tal tipo femenino ejerció no sólo en tie~pos
porfirianos, los de LA Rumba, un~ enorme in~uenc!a en la soc1eda~
encerrada dentro de las casas de vecindad, pero aun mas: ya alcahueta,}ª
chismosa, ya consejera _de buena voluntad, ya curadora. moral, ya
verdadera dictadora de normas prácticas para con sus vecmos, sobre
todo los noctámbulos.

15) MAURICIO PELAEZ, el tipo del ge~~o gachupín de México,
dueñq precisamente de LA Rumba, tamb1en de nombre de un
"tenducho", vecino de la pulquería del barrio.
·
Otros tipos más conviven en la novela, importantes son los _presidarios
de la tristemente célebre Cárcel de Belén, hacia el sur y poruente de la
entonces Ciudad de México.

REFRANES Y DICHOS
Entre refranes, dichos, voces populares, La Rumba ófrece gran riqueza
Aquí sólo _hago selección, selección estrechísima, pero reveladora, de
nuestra paremiología nacional.

765

2.

EL QUE NACIO PARA SUELA NUNCA HA DE SER OREJA.
Alude al destino, pero más a la ineficacia de alguien que sin mayor
esfuerzo, pretende ascender. Hay otros dichos semejantes a este.

3. DE QUE SE VEN BONITAS YA QUIEREN SALIR DE SU
CLASE. Dícese cuando las jóvenes se saben de buen parecer, sin tener
conciencia del mundo de pobreza que les rodea, el cual deben superar
mediante esfuerzos y trabajo; y en cambio tan sólo por su físico,
. muestran pretensiones absurdas. Otros refranes y dichos existen al
respecto, algunos muy duros y poco eufónicos.
4. AL QUE SE PONEN EN CUATRO PIES LO ENSILLAN. El
refrán previene contra el abuso de aquellos que se aprovechan de la
generosidad; parece ésta, una pieza del refranero charro mexicano.
5. AL QUE SE VUELVE MIEL SE LO COMEN LAS MOSCAS.
Semejante al anterior.
6. LO QUE DIGA LA SUERTE: ¿AGUILA O SOL? Menciona el
refrán la circunstancia, cuando el azar se impone a una decisión
voluntaria para la que se emplea como medio, el anverso y el reverso de
una moneda mexicana de un peso de plata, que representa justamente el
águila del escudo nacional y el sol, luz libertaria y democrática. Tal
moneda muy usual en el porfiriato, · a su vez se reiteró en tiempos
posteriores, también en monedas de veinte centavos tan populares desde
los años de la Revolución Mexicana, 1915 hasta 1974; en principio en
plata, después en cobre.
7. DOS ALACRANES NO SE PICAN. Quiere decir: el trato entre dos
personas igualmente maliciosas, es medio, por cada una de ellas, por
esperar consecuencias inconvenientes para ambos. Se cuidan.
8. NO ME HA DADO BUENA ESPINA. Dícese entonces como ahora,
para manifestar desconfianza respecto de alguien o por algo.
9. SE SUPLICAN .TRES AVES MARÍAS POR LA ENMIENDA DE
UNA JOVEN EN PELIGRO. Esta frase no es un refrán, sino la
solicitud de una prez, costumbre de antaño cuando se fijaban en tableros
a la entrada de un templo, canelillos con dichas solicitudes piadosas.

�766

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLÚO

1O. ¡ME HUBIERA DADO UNA VIDURRIA! Tampoco es refrán, pero
si una expresión populachera usual e igualmente ahora, si bien el término
viduma puede cambiarse por vidorria que quiere decir vida placentera o
buena vida.
11. MEMORIAS. La simple palabra quiere decir, "saludos", "saludos por su
casa", "recuerdos". La palabra la toman dentro del léxico popular,
prácticamente todos los narradores costumbrtstas mexicanos del siglo
XIX y hasta el primer tercio del XX. Incluso, yo' la escuché durante mi
niñez entre gente mayor.
12. - ¿Qué te importa?
-Come torta
- en tu boca se conforta (Otros aquí dicen: CON TU HERMANA LA
MÁSGORDOTA)
.
Diálogo también vigente hoy día, por el que inicia una persona que
protesta frente a otra, determinada intromisión y recibe por contestación
una muestra de desenfado, que significa cómo en su conciencia el asunto
en cuestión no tiene ninguna relevancia; pero en la duplica, el desenfado
es mayor, tanto como insultante, aunque suele acabar ahí el problema.
13. TLACO. Voz náhuatl que quiere decir "la mitad" y se usó para
referirse a cierta representación monetaria, ínfima; esto es, la alusión a
una moneda de valor corto; pero también para referirse a un poco cosa.
Decir todavía hoy en algunas provincias del centro de la República
Mexicana, que algo vale un tlaco, es decir que vale muy, muy poco.
14. ESTAR DE CHIFLOS (o estar CHIFLADO). Vale por no estar en su
juicio; también estar enojado sin causa que lo amerite.
15. DE ESAS ... Una despectiva alusión a las prostitutas o frase de insulto.
16. MIALMA, contracción por "Mi alma"; frase en una sola palabra que
expresa cariño y vale por "mi vida", "cariño", etc. Aun se usa en
provincias del centro.
17. ¡HAGASE! Interjección que se dice a quien pretende hacerse el tonto
por así convenirle, pero queda e~ entredicho.
18. TANTEAR. De la palabra tanto: calcular los pensamientos de alguien,
psicioanalizar primariamente. También quiere decir engañar o burlar.
19. PITIMO (ponerse pítima) Borracho, estar borracho.
20. GABACHO. Este término expresa en -la novela La Rumba: "¡Pobre
gabacho!'~ como decir: ¡pobre desgraciado!, o ¡pobre infeliz! Sin embargo

767

la ~sma pala~ra se usa en España, en los limites con Francia, para
refenrse a a~g~uen que no sabe expresare en castellano. También se usa
ahora
es persona que fue a Estados Uru·dos y regresa
h bl en
d Mexico: gabacho
a an o un _espanol mezclado con vocablos ingleses y diferentes al
pocho, el h.tbndo de .español e inglés por habla, que pretende ser
angloparlante. Presunur de gringo.

CANCIONERO POPULAR
No falta~ !ªs p_iezas correspondientes al cancionero popular mexicano
Me refenre a cmco de ellas. En el relato tan lleno de colorido se no~
cuenta cómo a l~ _lejos se escucha la escoleta de quienes 'ensayan
s~guramente la mu_s!ca para las serenatas en las plazas públicas, en los
kioskos; pero tamb1en pueden oírse los acordes "de la vihuela rasgueada
con ~uror en casa del zapatero y acompañado de un coro de borrachos"
canciones
de celos_ y de "profundo amor". O bi·en Ias d ulces runas
· - en'
.
Juego con sus ~unecas de trapo o fingidas éstas, sin ser muñecas por ue
no ~esultaban smo apenas envoltorio de hilachos, pero esas niñas 1el
barrio cantaban sus "rorros" o canciones de cuna:

1. Duérmete niñito
"Duérmete niñito
duérmete yáa .. .
chó, chó, chó, ai viene el coco ... "
Innun:1erables canciones de arruyo o de cuna conocemos en México
pero esta mscrita en La mmba es de las.más reconocidas.
·
'

2. La Golondrina
En el ~a~ítulo III, ya al final, leemos: "-Échese una cantada- dijo el
de la Murucipal al zapatero. Afinó éste y con temblorosa voz lanzó al aire
las populares notas de, La Golondrina;
"Y ABeh Ahmed ed ed .. .
A partir de Granaa .. .dá dá ... "

; ~~brén,M. Campos, en su va~osa obra E/ Folklore v111sical de las ciudades,
93 . , } aun antes, en su otro libro, El folklore y la nnísica mexicana 1928
~:~1ca que. el canto de~ último Abencerraje se hizo popular en itéxic~
e_ mediados del siglo XlX y en el primero de los lib
me
d 1
.
ros que
nciono, a a partitura musical del cantar y en el segundo transcribe la
1etra:

�EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLÚO

768

"Aben ahmet al partir de Granada
su corazón desgarrado sintió,
allá en la Vega, al perderla de vista,
con débil voz su lamento expreso ..."
También recoge esta pieza, el maestro Vicente T. Mendoza en su ya

769

¡Alabadas sean las horas
las que Cristo padeció;:
por librarnos del pecado,
bendita sea su pasión ... "
Los juegos

clásico libro, La canción mexicana, 1961.
3. Po's para que Marciala ...
Este tercer caso musical y cancionero, lo encontramos en el siguiente
capítulo, el IV; pero no tengo alguna otra noticia. Leemos: "cómplice, la
vihuela acompañó canciones subversivas, desde aquella:
"¿Pos para qué Marciala me engañaste?
¿Pos para qué aumentaste mi pasión? ...

4. Los valses
Tiempos de valses en gran número y por toda. la República. En
escoletas, ya hice mención, se preparaban los conciertos popular~s a
cargo de las bandas y orquestas municipales o estat~es. ~n el capitulo
X, encontramos: " .. .la música del cuartel cercano e¡ecuto un vals Y los
primeros criados comenzaron a entrar a la tienda para comprar su
mandado ... "
S. El Alabado
Cantar religioso, unido a múltiples vivencias populares; por ejemplo,
durante las peregrinaciones a santuarios: las Basílicas de Guadal~pe, de
San Juan de los Lagos o al Santuario clel Señor de Chalma; por e¡emplo,
en los tinacales durante la elaboración del pulque, cantar el Alabado es ~n
rito. En la novela de Micros se encuentra, pero unido a la tragedia:
fusilamientos de presos, desde luego los condenados a mue~te, muchas
veces mediante juicios tan injustos como sumarísimos y selecnvos.
"-Ha de ser feo eso de ver matar a uno". Dice un interlocutor.
"-No digo· figúrese usted que a la madrugada los van sacando de la
capilla y grita; los aleros: "Fulano de Tal. .. sale a su destino". ~sto lo
van repitiendo de galera en galera; les cantan el Alabado¡ nada mas se le
enchina a un◊ el cuerpo; los paran ahí, los venda, ¡pum! ¡a la otra!... "

·Cuál es ese canto del Alabado? Muy tradicional, es este en sus
(
1
.
primeros versos, si bien existen variantes en as versiones:

Es_ ~laro, los niños_~ las niñas de Ángel de Campo, MimJs juegan en
~uc~sunas de sus paginas; y no podía ser menos en La &amp;m,ba. Aquí
si_ete Juegos: El burro; los niños hacen fila y el primero se pone en cuatro
pies para ser saltado por los demás, pero cada quien tiene su turno;
pierde el niño que no soporte el salto de otro o pierden los dos. Los
soldados: niños en grupo, imitaban los batallones del ejército, con
formación, sonidos de trompetas y voces de mando, etc. Al toro: también
imitaban una corrida de toros, con los gritos alusivos: "¡torooo! ¡éntrale
toro pinto!", etc. Las niñas a La comidita y a Las muñecas, con el cantar de
sus nanas o canciones de cuna, como la ya referida, etc. Al Pany queso, a la
Ronda ~e San Migue/ita, esa de las coplas: "A la rueda, rueda de San :Miguel,
San Miguel, tod?s traen su caja de miel. A lo maduro, a lo maduro, que
se voltee (alguien) de burro ... ", todo entre risas; y a Las visitas.
Repr~~uce un c~~dro de Las visitas, que muestra, pese a los pasajes
dramaucos y tragtcos de la narración la inocencia de esos juegos
infantiles de niños tan pobres:
"Finían visitas:
- Señorita, ¿esta usted bien?
- Bien, ¿y usted?...
- ¿Y el señor?
- Se fue al trabajo
- ¿Y el niño?
- Mírelo usted, está dormido.
. Y destapa el envolcorio de trapos mostrándolo con maternal
complacencia.
- ¡Que gordo! Pues ya vengo, señorita; memorias al señor ... "

Con el tiempo, el citado Vicente T. ~1endoza integró un libro con la
relación de juegos, versos, coplas, cantos, etc., bajo el átulo Urica infantil
de México, 1951. El también citado Rubén M. Campos había hecho lo
propio en otro de sus memorables libros, el monumental Folklore literario
de México, 1929.

�LUIS RUBLÚO

770

APODOS, ALÍAS Y SOBRENOMBRES

Abundan también en la obra del escritor, cronista, cuentista y
novelista, quien de tal modo retrató con fidelidad su tiempo mexicano, el
que vivió. Reswtaría prolijo reseñar tanto como notamos, pero por lo
menos este es un muestrario:
{"'-.
1. LA TEJONA, llamaban así a Remedios Vena, protagonista, "por su

cara afilada y sus modales broncos~', ya lo tengo dicho.

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

2. LA RUMBA, así también se le apodaba a Remedios, aspirante a rota.
La razón: el sitio en el cual vive.

Prof. Inv. Fernando Robledo Isaac
Centro de Estudios Humarústicos/UANL
Estudiante de Posgrado Fac. Artes Visuales/UANL

3. CORNICHON, el tipo del fanfarrón presumido, galán de barrio,
" ... con el sombrero de paja y cinta negra, echado atrás, un gran puro
en la boca y el brazo en la ventanilla abierta", (del tranvía de mulitas).
4. LA REPELLO, en los tipos se dijo quién es.

Presentación

S. GACHUPINES, los españoles avecindados en México.
6. GRINGOS. Los "güeros" extranjeros, los norteamericanos llegados
a México; pero por extensión, al extranjero de rubio de habla
diferente al castellano: de repente había confusión, norteamericanos,
ingleses, europeos, etc. por más avecindados, "gringo" si es el
estadounidense, como "franchute" el francés.
7. LOS ENSUEÑOS DE ARMANDO, el nombre de la pulquería de

La F.umba.
8. CASA DE LA PRECIOSA SANGRE, el nombre de la vecindad de

La tejona.
9.

LJ\ CAMELIA, nombre del tendajón mixto del lugar.

10. LA GOGOL, sobrenombre de la propietaria de la Casa de modas en
el centro de la ciudad de México.
Quedan muchos tipos, refranes, dichos, sobrenombres, etc., fuera de
este capítulo. Pero lo anotado, demuestra hasta dónde una labor literaria
como esta, brinda apoyo al conocimiento folklorista de un lugar y de una
época.

'

La historia ofrece a cada individuo la posibilidad de trascender su vida, al
hacerlo le otorga un sentido y en igual forma le ofrece una forma de
perdurar aun después de gustar su propia muerte en el mundo de los
vivos que también trascienden. Es también este noble arte una lucha
constante contra el olvido, como la manifestación más extrema de la
mu~rte. Los grandes períodos de la vida humana o bien su 'progreso'
hacia una meta final es lo que puede _otorgar sentido a cualquier historia
particular. Por eso la mayor trascendencia que puede otorgar sentido a
cualquier historia particular. Por eso la mayor trascendencia que puede
alcanzar la historia, está ligada a la historia cosmopolita. En la historia
universal cada individuo quedaría unido a la especie, en una comunidad
de existencias racionales. En esa perseverancia llegaría a su final el afán
de integrar toda vida individual en un todo que la trascienda pero,
¿llegaría a su fin en verdad? ¿es esa la verdadera finalidad? La historia
actual no puede dar una respuesta, como no puede proporcionarla
ninguna ciencia; sólo la religión con su materia prima cargada que es la
_fe, podría balbucir alguna.
~ .es que hay ante todo una ambigüedad en el término historia que

designa tanto la realidad histórica como la ciencia histórica. Esta
a~bigüedad expresa un equívoco existencial, a saber, que el sujeto de la
ciencia histórica es también un ser histórico. J .-F. Lyotard pregunta:
",;cómo es posible una ciencia histórica?", qué interesa a nuestro

�772

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

propósito si nos preguntamos ¿Qué es la historia? vemos que está
rigurosamente ligada a estas otras: "¿debe y puede el ser histórico
trascender su naturaleza de ser histórico para captar la realidad histórica
en tanto que objeto de ciencia?" (Lyotard, 1997, p. 117) Se comprende
inmediatamente que esta interrogación se denomina historicidad, la
segunda pregunta se convierte en la siguiente: ¿es compatible la
historicidad del historiador con una captación ~la historia que se ajuste
a las condiciones de las ciencias?
Será preciso, ante todo, que nos interroguemos sobre la conciencia
misma de historia: ¿cómo es el devenir en la conciencia el fenómeno
Historia? No puede provenir de la experiencia natural referida al
desarrollo del tiempo, no es por el hec~o de estar-ahí-en-la-historia por el
sujeto temporal, sino que "sólo existe y puede existir históricamente· por
ser temporal en el fondo de su ser, quiero decir, para responder a esto
tenemos que problematizar el fenómeno histórico [Geschichte] (1951,
Heidegger, p. 392). Respondámonos entonces por el sentido de la
historia y sus avatares desde Edmund Husserl y la filosofía
fenomenológica atendiendo primeramente algunos datos biográficos.
El fundador de la fenomenología Edmund Husserl, nació en
Prosznitz (Prostejov, Mahren), en el Imperio Austriaco el ocho de abril
de 1859. La familia de Husserl asentada allí desde generaciones, era judía.
Edmund fue el segundo de los cuatro hijos del señor Avraham Adolf
Husserl y Julia Selinger; 1876-1877: Husserl empezó sus estudios
universitarios en el semestre de invierno en Leipzig, donde se matricula
fundamentalmente en astronomía. Escuchaba también lecciones de
matemáticas, física y filosofía (en ellas el profesor era el psicólogo
Wilhelm Wundt). Lo más destacado durante los tres semestres en
Leipzig, fue la amistad entablada con Thomas Garrigue Masaryk, quien
llegariq a ser primer presidente de la Republica Checoslo;aca. 1878: Para
el semestre de verano Husserl se traslada a la Universidad de Berlín,
Masaryk no había podido convencerle de que su lugar estaba en Viena,
en las clases de filosofía de Franz Brentano, en Berlín Husserl se
matricula en matemáticas y filosqfía; permaneció en esa Universidad seis
semestres. Sus profesores de matemáticas fueron, sobre todo: Leopold
Kronecker y Carl Weierstrss este último había desposado a una hija del
filósofo prusiano _G.W.Fr. Hegel en filosofía su educ_ador fue Friedrich
~aulsen. 1881: En el semestre de verano Edmund Husserl está en la
Universidad de Viena y prepara su doctorado en matemáticas; Husserl
estuvo matriculado . dos semestres en la facultad de matemáticas,
Weierstrass dejaría una profunda huella en él, así lo reconoce el propio

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

773

Husserl en,su vejez. Husserl pasa cuatro semestres oyendo a Brentano y
trabando vmculos cada vez mas estrechos con él, esto le lleva a tomar su
decis!ón profesional y dice: "de sus lecciones extraje la convicción que
me ~~ valor para elegir la filosofía como profesión de por vida: la de que
cambien ella pude y debe ser tratada en el espíritu de la ciencia estricta."
1900-01: Husserl consuma por fin la obra de irrupción filosófica del siglo
XX: las Investigaciones lógicas; como resultado de esto Husserl es llamado a
Gótingen. Y en 1905 se podría afirmar que empieza propiamente el éxito
de E. Husserl trasladándose a estudiar con él, muchos de los mejores
alumnos muniqueses de Th. Lipss entre ellos O- Daubert y A. Pfander).
Por estos años Husserl descubriría el método fenomenológico y sus
alu~nos constituirían la Sociedad Filosófica de Gótingen, participando
activamente M. Scheler y E. Stein. 1916: Husserl acepta el nombramiento
de P~ofesor Ordinario en la Universidad de Friburgo de Brisgau,
sucediendo en la cátedra a Heinrich Rickert por recomendación de este
mismo. De 1916 a 1928 Fueron los años que Husserl estuvo como
Profesor Ordinario en Friburgo. También se da por terminada en
Alemania . la época del predominio filosófico neokantiano. Lo
extraordinario es que Husserl empieza a separarse de sus alumnos, que se
rehúsan a seguirlo en la dirección de su nueva forma de idealismo
trascendental. 1926: El 8 de abril Heidegger entrega a Husserl, por su
cumpleaños la primera parte de E/ Ser y el Tiempo. 1933: E. Husserl es
d~do ?e baja del claustro académico por el Ministerio del Reich para la
Ciencia, la Educación y la Formación del Pueblo (6 de abril) según el
decreto de las leyes raciales NºA 7642. Tal decreto celebraba también
impedir el acceso a las bibliotecas universitarias a los profesores jubilados
de origen judío. 1935: Husserl estudia la posibilidad de negociar con
Praga, a fin de trasladar sus documentos estenografiados a esa ciudad.
1936: Revocación de la autorización para continuar con la cátedra hacia
el fin_ d~l año calendario 1936. El Ministerio del Reich le obliga a Husserl
a salir de la organización filosófica fundada por Liebert en Belgrado.
1937: Husserl mantendría una actividad filosófica intensísima y solitaria;
sob~e to?o ~uando a la llegada de los nazis al poder, llegó también para sí
el silenciaffi1ento oficial absoluto. Recibe ofertas para salir de Alemania;
~lgunas llegaron incluso de la Universidad del Sur de California en Los
Angeles, que Husserl examinó muy seriamente. Sin embargo decidió
permanecer en Friburgo, sólo se limitó a algunos viajes de conferencias
que debían ser autorizados minuciosamente y que la mayoría tropezaron
en problemas burocráticos. En ese mismo año se habían instalado ya en
la frontera Bohemia, una multitud de unidades motorizadas de HitÍer- el

'

�774

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

dolor físico así como el desasosiego por la constante amenaza hacia la
obra de su vida; llegaron un día al límite. Husserl se apartó por entero de
todas sus actividades en el invierno de ese mismo año; Husserl presenció
cómo miles de las más bellas almas en las artes, la ciencia, la música y la
filosofía eran "exiliadas" hacia el interior de su propio país y Europa.
Poco después del Pacto de Munich apareció por Praga el bienhechor con
el que nadie contaba: el reverendo católic~erman Leo Van Breda,
sabemos sin exageración que expuso su vida par)._galvar las dos cosas que
más le inquietaban a Edmund Husserl en el ocaso de su vida: Su esposa
Malvine y sus manuscritos. Hoy los archivos Edmund Husserl, instalados
en Lovaina, examinan treinta mil páginas de escritos inéditos, la mayoría
de ellos estenografiados, y prosiguen la publicación de las obras
completas: H11sserliana (Martinus Nijhoff, La Haya).

1938: El 13 de Abril dice a Malvine: "Dios me ha acogido en su
gracia; me permite morir". Muere el 27 del mismo mes.
La historia puesta entre paréntesis
Vamos a ocuparnos del devenir del tiempo en sentido, digámoslo así,
macrohistórico, me refiero a la Historia sin más. Empezaremos por
. indicar algunas de las reflexiones generales que existen en la obra de
Husserl sobre la historia.
El fenomenólogo deja claro que él no pretende ocuparse de la historia
en el sentido tradicional y habitual del término, sino que su objetivo es
descubrir la teleología latente bajo todos y cada uno de los fenómenos y
hechos históricos buscando así lo que cualquier otro filósofo cuando
tiene la pretensión de encontrar la verdad, en este caso: anhelada razón
histórica.
¿Qué significaría una hi"&gt;toria dentro de la cual se encontraría el sujeto,
un objeto histórico en sí mismo? Lyotard toma de Heidegger el ejemplo de
un mueble antiguo, cosa histórica. El mueble es una cosa histórica no
sólo porque es objeto eventual de la ciencia histórica, sino en sí mismo.
Pero ¿qué es, en sí mismo, lo que lo vuelve histórico? ¿El hecho de que
sigue siendo, de alguna manera, lo que era antes? Ni siquiera, puesto que
ha cambiado (deterioro, etc.). ¿Será entonces porque está "viejo" y fuera
de uso? Q.- F Lyotard, 1989, p. 118) Pero puede no ser tal el caso, aun
·cuando se ~ate de un mueble antiguo. ¿Qué es lo pasado, entonces, en ese
mueble? y·responde Heidegger: el "mundo" del que formaba parte; esta
cosa subsiste aún ahora, y por ello está presente y no puede sino estar

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

.775

presente; pero en tanto que objeto perteneciente a un mundo pasado,
esta cosa presente es pasado. Por consiguiente, el objeto es por cierto
histórico en s~, pero lo es secundariamente; sólo resulta histórico porque
su procedenoa se debe a una humanidad, a una subjetividad que ha
estado presente. Pero entonces ¿qué significa, a su vez, esta subjetividad
qué significa para ella el hecho de haber estado presente.
'
Estamos pues reconducidos de lo histórico secundario a un histórico
primario, o mejor dicho, originario. Si la condición de histórico del
mueble no reside en él, sino en lo histórico del mundo humano en que
ese mueble tenía su lugar, ¿qué condiciones nos garantizan esa calidad de
histórico originario? Decir que la conciencia es histórica no es decir
~camen~e que existe algo así como el tiempo para ella, sino que ella
11111"!ª u ~empo. Pero la ~on:ie_ncia es siempre conciencia de algo, y una
clanficac1on un tanto ps1cologica como fenomenológica de la conciencia
va a revelar una serie infinita de intencionalidades, es decir de
conciencias a partir de.
'
En este sentid~ la conciencia es corriente de vivencias [Erlebnisse],
todas_las cuales estan en el presente. Desde el punto de vista objetivo, no
hay runguna garantía de continuidad histórica, pero volviéndonos hacia el
polo subjetivo, ¿cuál es la condición de posibilidad de esa corriente
unitaria de vivencias? ¿cómo es posible pasar de las vivencias múltiples al
yo, cuando no hay en éste otra cosa que tales vivencias? Pero con todo
este ~eculiar estar entretejido con todas 'sus' vivencias, no es el yo que
las_ vive nada que pueda tomarse por sí ni de que pueda hacerse un
obieto propio de investigación, ya que la vivencia experimenta un
componente vivencia! prev1amente dado de algo (Husserl, 1992, p. 177).
El es~dio de la corriente de las vivencias se lleva a cabo, por su parte,
en ~an~das clases de actos reflexivos de peculiar estructura.
Prescmd1endo de sus 'modos de referencia' o 'modos de
comrortamiento', está perfectamente vacío de componentes esenciales,
~o tten~ ~bsolutamente ningún contenido desplegable, es en sí y por sí
tndescn~ttble: 'yo puro' y nada más. Este yo puro no es ni un fragmento
pert~n~c1ente a una vivencia ni es tampoco una vivencia más; sino que lo
pcrc1_b1mos como omnipresente y esta omnipresencia constante la
consideramos incluso como necesaria. Este yo está patente, y se nos hace
patent~ ~n ~ada una de las vivencias que tenemos y se nos hace patente
com~ 1dent1co, es decir, que siempre es el mismo, no depende para nada
·
· que estemos teruendo,
·
.del, a ~ d e v1venc1a
es lo que subyace necesaria e
identtcamente a todas nuestras vivencias que cambian, llegan y se van

�HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

776

'777

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

constantemente. Estamos pues ante una trascendencia en la inmanencia.
Inmanencia porque se refiere a todos los actos de conciencia, cogitationes,
trascendencia porque las trasciende a todas ellas al no estar inserta en esa
corriente vivencia!. Siempre ·permanece uno e idéntico, por muy diversas
que sean las vivencias de las que es sujeto, cogito. Lo fundamental es
admitir todo recuerdo no sólo un volver reflexivamente la mirada sobre
él, sino también la peculiar reflexión "en" el__ recuerdo, v.gr. primero
somos concientes sin reflexión en el recuerdo digamos el curso de una
pieza musical, en el modo de lo "pasado". Igualmente existe para la
expectativa, para la conciencia que lanza la mirada al encuentro de lo que
"viene", la posibilidad esencial de desviar la mirada desde esto que viene
hacia su haber percibido. En estas conexiones esenciales radica el que las
propocisiones "me acuerdo de A", "preveo A" y "percibiré A" (Husserl,

1992, P. 177)

que el pasado es como noesis un "ahora" al mismo tiempo que un "ya no"
como noema; el porvenir un "ahora" al mismo tiempo que un "todavía
no", como un pasado presente, como un futuro que estoy viviendo hoy;
por lo tanto, no debe decirse que el tiempo fluye en la conciencia; por el
contrario, es la conciencia la que a partir de su ahora, despliega o
constituye el tiempo que como cosa percibida, en cuanto tengo de ella
conciencia misma es un fluir constante de la conciencia y ella misma es
un fluir constantemente del ahora, de la percepción en la conciencia.
Podemos decir entonces que la conciencia intencionaliza ahora el eso de
que es conciencia según el modo del ya no, o según el modo del todavía
no.
Sin embargo hay una problemática que identifica Lyotard diciendo "la
conciencia sería entonces contemporánea de todos los tiempos, si es a
partir de su ahora desde donde despliega el tiempo; una conciencia
constitutiva del tiempo sería intemporal. A fin de evitar la insatisfactoria
inmanencia de la conciencia al tiempo, caemos en una inmanencia del
tiempo a la conciencia, es decir, en una trascendencia de la conciencia al
tiempo que deja inexplicada la temporalidad de tal conciencia. O.- F.
Lyotard, 1989, p. 121)
No tengo un avance, es cierto, ni un paso desde el primer
planteamiento del problema en cuestión: la conciencia, y en especial la
conciencia histórica que abarca el tiempo y es a la vez abarcado por éste.

De modo que el problema a que conduce la elaboración del problema
de la ciencia histórica consiste ahora en lo siguiente: puesto que la
Historia no puede ser dada al sujet~ por el objeto, el sujeto debe ser
histórico en sí, no por accidente sino de manera originaria. En ese caso,
·cómÓ resulta compatible la historicidad del sujeto con su unidad y su
('.
.,
1
totalidad? Esta cuestión de la unidad de una suces1on se p antea
igualmente con respecto a la historia universal. "El sujeto no es ·si~o u~a
serie de estados que se piensa a sí misma". La unidad de esta sene sena
dada por un acto de pensamiento inmanente a la misma; pero este act~,
como lo advierte Husserl, se agrega a la serie como experiencia [Erlebms]
suplementaria, para el cual será ,menester una nueva aprehensión sintética
de la serie, es decir, una nueva vivencia: nos encontramos entonces ante
una serie que es, en primer lugar inconcl~sa y, sobre todo, cuya unidad
será siempre cuestionada. Pero la unidad del yo no está cuestionada. Es
en lo que la fenomenología se ha desligado ya del bergsonismo. Es claro

Pero en otro sentido hemos elaborado el problema sin prejuzgar
acerca de su solución, llevados po1; la preocupación de formularlo
correctamente: el tiempo, y por consiguiente la historia, no es
aprehensible en sí; debe ser remitido a la conciencia que ,se tiene de la
historia; la relación inmanente entre esta conciencia y su historia no
puede ser comprendida ni horizontalmente como serie que se desarrolla,
pues de-una multiplicidad no se obtiene una unidad, ni verticalmente
como conciencia trascendental que postula la historia, pues de una
unidad intemporal no se obtiene una continuidad temporal.
¿Qué es, pues, la temporalidad de la conciencia? Volvamos a la
descripción de las cosas mismas, o sea, a la conciencia del tiempo. Yo me
encuentro en medio de un campo de presencias, de texturas que poseen
cualidades específicas de los sentidos: el color de las cosas, este papel,
esta mesa, esta mañana; cosas que se me presentan como pertenecientes
a su esencia subjetiva y objetivamente. (Husserl, 1997, p. 90) este campo
se prolonga en horizontes de retenciones (tengo todavía "en la mano" el
comienzo de esta mañana) y se proyecta en horizontes de pretensiones

�778

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

(esta mañana concluirá en almuerzo). Pero estos horizontes son móviles:
este momento que era presente, y que por consiguiente no estaba
planteado como tal, empieza a perfilarse en el horizonte de mi campo de
presencias, lo aprehendo como pasado reciente, no estoy escindido de él,
puesto que lo reconozco. El tiempo del cual nos ocupamos está siempre
condicionado a la temporeidad del Dasein (Heidegger, 1997, p. 432)
ocurre que el tiempo queda ligado a un lug.i.z y la temporalidad es la
condición de la posibilidad. En la medida en que- el reloj y el cálculo dd
tiempo se fundan en la temporeidad hace de este un ente histórico; se
puede mostrar también "que el uso del.reloj es histórico y que todo reloj
tiene, en cuanto tal, una 'historia"' (Heidegger, 1997, p. 432)
Sabemos ahora cómo es posible que ya haya historia, que lo que ha
acontecido se determina por sí misma para la conciencia: porque ella
misma es historia. Toda reflexión seria sobre la ciencia histórica debe
comenzar por este comienzo; que consagra consecuentemente un
capítulo al estudio del conocimiento de sí, arriba a iguales resultados:
"tenemos conciencia de nuestra identidad a través del tiempo. Nos
sentimos siempre como ese mismo ser indescifrable y evidente, del que
seremos eternamente el único espectador. Pero las impresiones que
aseguran la estabilidad de este sentimiento nos resultan imposibles de
traducir, aun de sugerir". Según esta determinación abstracta, podemos
decir desde el filósofo prusiano que la historia universal es la exposición
del espíritu, de cómo el espíritu labora por llegar a saber lo que es en sí (G.
W. Fr. Hegel, 1980, p. 67)
La resurrección de la naturaleza es repetición de una y la misma cosa;
es la aburrida historia sujeta al mismo ciclo, bajo el sol no hay nada
nuevo. Se presenta a través de signos, restos, monumentos, relatos, un
material posible. Ese mueble del que hablaba Heidegger remite ya de por
sí al ¡nundo de donde procede Hay una vía abierta ·hacia el pasado,
anterior al trabajo de la ciencia histórica: son los signos mismos los que
nos abren esa vía, pasamos inmediatamente de ellos a su sentido, lo que
no quiere decir que conozcamos con un conocimiento explícito tal
sentido y que la tematización. científica no agregue nada a nuestra
comprensión; ocurre tan sólo que esa tematización científica, esa
construcción del pasado, es, como se dice, una reconstrucción; es
menester que lo~ signos de donde parte la te matiz~ción lleven ya en sí
_mismos el sentido de un pasado, pues de lo contrario, ¿cómo
diferenciaríamos el discurso del historiador de una fabulación? Volvemos
a encontrar aquí los resultados de la elucidación del sentido, merced a la
historia nos enfrentamos con un mundo cultural que será preciso Por

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

cierto reconstituir y restituir por un tajo de reflexión; pero ese mundo
cultural nos enfrenta a su vez como mundo cultural; los restos, el
mon~ento, el ~elato, remiten al historiador, cada uno según su modo
propio, a un honzonte cultural en el que se esboza el universo colectivo
d~ que dan t_estimonio y est~ captación del ser histórico de los signos
solo es posible porque existe la historicidad del historiador. "El
procurarse, depurar y asegurar el material no es lo que pone en marcha el
retroceso al 'pasado', sino que presupone ya... la historicidad de la
existencia del historiógrafo. Este es el fundamento existenciario de la
historiografía como ciencia hasta en sus operaciones técnicas' más
insignificantes. Por ende, los signos se le presentan al historiador
inve_stidos de manera inmediata de un sentido de pasado, pero ese
sentido no es transparente, y por ese motivo se torna necesaria en la
historia una elaboración conceptual. "La historia no pertenece al orden
de la vid~, sino al del espíritu". (G. W. Fr. Hegel, 1980, p. 73). El espíritu
e~ es~nc1almente el resultado de su actividad. Esto quiere decir que el
histona~o~, fundá~d~s~ en este punto de partida, no debe develar leyes,
acontec1m1entos mdiv1duales, sino "la posibilidad sida fácticamente
exi~tente" (en el pasado). Pero para llegar a eso, piense lo que piense
Heidegger sobre el punto, el historiador debe reconstruir empleando
conceptos.
Esa elección es explícita o no, pero no existe ciencia histórica que no
se apoye s~bre_ una filosofía de la historia. Se dirá que la necesidad en que
se ve el historiador de elaborar conceptualmente el devenir no implica
una filosofía, sino una metodología científica. Porque la realidad histórica
no está esencialmente constituida, co.m o lo está la realidad física, sino
que es esencialmente abierta e inacabada; existe un discurso coherente de
la física porque existe un universo físico coherente, aun para el físico;
pero en el universo histórico, por más que sea coherente, el historiador
nunca puede señalar tal coherencia, porque ese universo no está cerrado.
¿Qué es, entonces la historia? es una forma de la conciencia que una
comunidad tiene. de sí misma, y como tal inseparable de las adquisiciones
espirituales duraderas.
. La causalidad y la comprens1on tienen cada una sus límites. Para
sobrepasarlos es preciso forjar una hipótesis sobre el devenir total, que
n? s~lamente retorne el pasado, sino que aprehenda el presente del
hist~nador como pasado, es decir, los perfiles sobre un porvenir; es
preciso hacer una filosofía de la historia. Pero el empleo de esta filosofía

�780

FERNANDO ROBLEDO ISAAC
HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

está condicionado por una historia de la filosofía, que expresa a su vez
una inmanencia al tiempo de un pensamiento que querría ser intemporal.
De igual manera, las dificultades que encuentra el historiador para
restituir el núcleo significativo de un período, esa "cultura culturante" a
partir de la cual la "lógica" del devenir de los hombres se transparenta
claramente a través de los hechos y los organiza en un movimiento, ¿no
son las mismas esas dificultades que aque'li~ con las que lucha el
etnólogo? Claro está que en la medida en que el historiador se aplica a
sociedades "históricas", le corresponde además revelar la razón del
movimiento, develar la evolución de una cultura y recoger las
posibilidades abiertas a cada una de sus etapas. Tal como había que
"comprender mediante una transposición imaginaria cómo la sociedad
primitiva se cierra su porvenir, deviene sin tener conciencia de ·estar
transformándose, y en cierto modo se constituye en función de su
' estancamiento" Cuando Husserl protesta contra la doctrina historicista y
exige de la filosofía que sea una ciencia rigurosa, no trata de definir una
verdad exterior historia; O-- F. Lyotard, 1989, p.) por el contrario, se
mantiene en el centro de comprensión de la verdad: ésta _n o es un objeto
intemporal y trascendente, es vivida en la corriente del devenir, será
corregida indefinidamente por otras vivencias, por lo tanto
"omnitemporal", está en vías de realización y cabe decir de ella lo que
·decía Hegel: es un resultado -con la diferencia de que sabemos que la
historia no tiene fin-. La historicidad del historiador y su inserción en
una coexistencia social no prohiben que se elabore la ciencia histórica,
son, por el contrario, las condiciones su posibilidad. La fenomenología
no propone, una recuperación reflexiva de los datos de la ciencia
histórica, un análisis intencional de la cultura y del período definidos por
esta ciencia, y la reconstitución la Lebehswelt histórica concreta gracias a la
cual transparenta el sentido de esa cultura y ese período. El hecho de que
la fenomenología se haya situado a sí misma en la historia, y que con
Husserl se le identifique como· una posibilidad de salvaguardar la razón
que define al hombre, que haya intentado introducir sólo mediante una
meditación lógica pura, sino por una reflexión sobre la historia presente,
demuestra que ha comprendido a sí misma como una filosofía exterior
tiempo o como un saber ~bsoluto que -resume una historia concluida.
Aparece ante sí como un momento en el devenir de una cultura, y no ve
contradicha su verdad su historicidad, dado que convierte a esa historicidad
ep una puerta abierta sobre su Verdad.

I

Bibliografia
HUSSERL, Edmund, Idear relativas a una fenomenología pura y una .ftlosofta
fenomenológica Editorial Fondo de Cultura Económica 2ª reimpresión 1992 Tr.
José Gaos.

·

HEGEL, G. W. Fr. Lecciones sobre la .ftlosofta de la historia universal Editorial
Alianza. 1ª Edición. Prólogo de José Ortega y Gasset. Advertencia y traducción
del alemán por José Gaos. Madrid 1980.
HEIDEGGER, Martín, Ser y Tiempo Editorial Universitaria Santiago de Chile
1997 tr. Jorge Eduardo Rivera Cruchaga.
LYOTARD J.-F. La fenomenología Editorial Paidós Buenos Aires 1989 Tr. A.ida
Aisenson de Kogan

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas, Sección Historia, 2005, No 32, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>SEGUNDA .SECCIÓN

LETRAS

�HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO
(Klisberg)
Alma Silvia Rodríguez Pérez
Facultad de Derecho y Criminología
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Jefe de la Sección de Letras
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León

1. Un vacío de discusión ética
Una mirada rápida a los adelantos obtenidos en la ciencia y la tecnología,
nos muestra que a nivel mundial, se ha evoluciona~o en forma decisiva,
dejando de lado atender a los reclamos sociales. Las políticas públicas
durante años, han focalizado su aten~ión a otras áreas, olvidando que el
cambio integral, nos exige encarar los grandes problemas colectivos.
Dejar. atrás el nivel de despotismo histórico a grupos vulnerables de la
población. La multiculturalidad nos exige la igualdad entre los seres
humanos y un cambio de actitudes que favorezca el respeto al otro.
En todos los órdenes de la ciencia hay un avance, pero en el ámbito
social, la investigación es limitada y aislada. La división disciplinaria nos
ha mantenido rezagad~s en comparación con numerosos países de
Europa y Estados Unidos. Ignorar el progreso científico y tecnológico en
este campo y la necesidad de trabajar en equipo$ interdisciplinarios,
·significa perder la oportunidad de transformar la vida de muchos
hombres ymujeres que enfrentan día a día serias dificultades.

�ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO

Enfoco mi atención a un problema generalizado a nivel mundial, el
rechazo a personas con enfermedades mentales severas. El
reduccionismo economicista ha ocasionado políticas ineficientes en el
campo de la conciencia cívica. Esta afirmación no pretende suplantar el
peso de los factores económicos en el desarrollo, pero hay también que
destacar los déficit éticos y la necesidad urgente de implementar
conductas solidarias, como verdaderos activos del progreso económico y
social. Somos responsables los unos de los o ~ en la construcción de
una nueva "sociedad con un rostro más humano" (Kliksberg, 2004), que
respete los principios de la democracia, la educación moral y cívica, los
derechos humanos y la educación para la paz.

res~uestas efectivas y acciones orientadas a vencer las grandes
desigualdades. Trabajar en solidaridad, poniendo en práctica una virtud
que pareciera haberse olvidado en esta época. Asumir la tarea de luchar
para que todas y cada uno de los hombres puedan gozar de una
existencia auténticamente humana.

230

El hecho es que la globalización ha propiciado un vacío ético. El
dinero se ha convertido en el máximo estándar de conducta. Las nuevas
generaciones de profesionales deben estar preparadas para asumir sus
responsabilidades sociales. Eludir este compromiso, como ha sucedido
en América Latina durante décadas, es fomentar la violación a los
derechos humanos fundamentalmente reconocidos.
Ello significa poner en el centro de la agenda pública y educativa, la
exigencia de responder a los desafíos éticos del país, ofreciendo
soluciones a los dilemas sociales; propugnar por políticas concretas
encaminadas a transformar una sociedad injusta en otra justa. La acción
apunta entonces, a acentuar el énfasis en el rol del estado y de la
universidad en el campo social, y la necesidad de plantear objetivos que
propicien fortalecer una verdadera democracia, fundada en el desarrollo
social y la justicia.
El problema, nos coloca ante el reto de responder a las exigencias
éticas del momento que vivimos; educar ciudadanos autónomos, críticos
participativos y responsables, capaces de trascender la _esfera óntica en
benefi,co del derecho a la igualdad. El valor de la justicia radica en la
exigencia social que hace posible el bien común. Cambiar actitudes de
intolerancia en solidaridad con el otro, particularmente con aquél en el
que la injusticia se hace más patente.

2. La justicia necesita_ de la solidaridad
La magnitud _del problema •que nos ocupa, ofrece un reto de gran
c;omplejidad. El proceso de democratización y los reclamos vigorosos de
grupos de ·población vulnerables, son angustiosos. Hay necesidad de

231

El nuevo debate sobre el desarrollo, nos impele a poner atención al
mundo de las minorías, integrando la ética de la atención al otro, en el
plan educativo. Sólo en esta forma podremos asegurar la construcción de
la sociedad del conocimiento, nuestra competitividad nacional e
internacional y la búsqueda de nuevos caminos para mejorar los niveles
de bienestar social.
Cualquier empresa donde sea necesario tomar una decisión en torno
al bien común, nos compromete a asumirla con responsabilidad. Este es
el principio sobre el cual se fundamenta mi postura enfocada a poner en
práctica un proyecto piloto de enseñanza alternativa, como respuesta a
una necesidad prioritaria de la entidad y del país, así como el deseo de
ofrecer una ayuda humanitaria y dar un testimonio de solidaridad.
Las personas con enfermedades severas mentales necesitan ser
tratadas en comunidades que promuevan su calidad de vida e integración
a la vida social. A ellos, en primer término, está orientado mi proyecto
enfocado al desarrollo de la inteligencia lingüística, y en segundo plano,
para promover actividades orientadas al desarrollo del sentido de la
justicia, la convivencia pacífica entre los hombres y el respeto a la
diferencia y a la dignidad de todo ser ~umano.
Los ?escubrimientos en el orden científico, han creado grandes
expectauvas en numerosas disciplinas de investigación. La promesa de
grandes avances en el desarrollo mundial, nos impele a no permanecer al
margen ~n el campo de la responsabilidad social. Es necesario romper la
brecha entre los países avanzados y el nuestro; trabajar juntos, educar en
el diálogo respetuoso y el compromiso comunitario; afrontar los desafios
de la mundialización; realizar acciones que sostengan el desarrollo
económico y social del país y de nuestra entidad. El imperativo de
nuestro tiempo es crear instrumentos idóneos que puedan generar la
co~strucción del constructo cognitivo, acorde a las necesidades psicosoc1ales de nuestra época. Trabajar el capital social, instituir la
responsabilidad de la ciencia acorde al desarrollo de un mundo equitativo
Y sostenible; un orbe donde exista la conciencia de derechos y
responsabilidades, normas y valores desde una perspectiva intercultural.

�232

América Latina está urgida de reconstruir lineas de acción que se
canalicen a la educación y la salud. La desligitimación de las políticas
públicas ha significado, hasta ahora, eludir, postergar, marginar lo que es
prioritario desde el punto de vista ético. México presenta un alto índice
de problemas educativos, sociales y de enfermedades de orden
neurológico y psiquiátrico, que ameritan atención. Los datos estadísticos
subrayan una penuria humana insoslayable :(. la exigencia de poner
atención a este campo, buscando respuestas eficaces. El asunto nos habla
también, de la necesidad de colaborar a favor de personas vulnerables,
ser solidarios. Nuestra responsabilidad es atender a los seres humanos,
con vista a resolver los problemas de nuestra realidad.
Hay evidencias conclusivas de que pacientes con enfermedades
metales, al ser rehabilitados, pueden mejorar significativamente, al igual
que las actitudes de los familiares. Ayudarlos representa además, educar
en la toma de conciencia del sufrimiento ajeno, la asunción de nuestra
responsabilidad frente al otro y el compromiso de restaurar su dignidad.
Aspectos que pueden fortalecerse al tener la certeza de que este tipo
de programas han dado resultado positivo en otros organismos. NAMI,
organización comunitaria de autoayuda y defensa a las personas que
sufren enfermedades mentales graves y sus familias en los Estados
Unidos, con más de 1200 afiliadas estatales y locales en los 50 estados de
su territorio, además del distrito de Colombia, Puerto Rico, Canadá y
México, ha canalizado sus esfuerzos al apoyo de familias y pacientes a
través de cursos y talleres que se traducen en un armonioso
entendimiento entre los allegados, en beneficio de la recuperación del
sujeto con problemas de orden mental. Sus logros les han permitido así
desarrollar políticas federales, estatales y privadas en contra de la
discriminación; realizar investigaciones sobre las causas, los síntomas y
los ~astornos cerebrales y trabajar en defensa de ·1os que sufren
enfermedades mentales graves (www.nami.org).
Lo mismo sucede con INGENIUM, organismo constituido en esta
entidad, filial de NAMI, que tiene como fin proporcionar información,
asistencia y apoyo emocional a personas que sufren una enfermedad de
orden neurobiológico y sus familias. Su misión es instituir la mejor
infraestrUctura médica, legal, laboral, educativa y de servicio. Luchar para
que ningún paciente interrurn'p a su desarrollo y realización como ser
humano. ~ participación como profesora del programa de Familia a
Familia que imparte INGENIUM, me ha permitido documentarme

233

HACIA UNA SOCIEDAD CON

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

UN ROSTRO MÁS HUMANO

sobre los problemas que atañen a las enfermedades mentales, realizar
intercambio de experiencias con otros colegas y constatar la necesidad de
promover la educación para la solidaridad y el servicio a la humanidad.
El énfasis del rol de las universidades en el campo social, nos exige la
creación de programas emergentes que respondan a los desafíos
éticos de la pobreza, discriminación y salud, eh otras palabras, resolver la
situación de los débiles de América Latina, integrando el capital social de
la universidad. Investigar en esta linea, nos ofrece grandes posibilidades
de producción de riqueza; perspectivas de crecimiento, que nos pueden
situar en el entorno internacional por su repercusión en beneficio de
todos los hombres.

3. Un modelo de servicio y atención comunitaria
Actualmente estoy trabajando en la elaboración de este modelo de
enseñanza alternativa, que permite dar un servicio de atención primaria a
personas con enfermedades mentales severas. Con el programa se
pretende dar un impulso más directo y sustancial a la formación de una
conciencia ética de nuestros educandos; estimular la acción solidaria y la
participación activa en el bienestar social; romper viejos esquemas, en
busca de soluciones a la disparidad social, la pobreza y la marginación.

Mi hipótesis está basada en el
presupuesto de que el
desarrollo de la economía
globalizada y el nuevo entorno
internacional, nos obligan a
investigar, generar
co~ocimíento y estimular la
conciencia cívica, participando
en la solución de los problemas
sociales del país.

Variables dependientes
Hl. Producción de conocimientos y
educación ciudadana (agenda

21).
H2.

Aprendizaje basado en la
formación ética y social
H3. Servicio a personas con
enfermedades severas
H4. Cooperación en las políticas
sociales de la entidad.

Variable independiente
Un
modelo
de
enseñanza
alternativa v de servicio

Variable interviniente

i

1'
Grupo de control

~-----·➔

Grupo experimental

�234

HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO

ALMA SILVIA RODR(GUEZ PÉREZ

La investigación enfatiza particularmente en el_ desarrollo d~ la
inteligencia lingüística. Hoy por hoy, todas las _s?ciedades ~onocida_s,
sitúan al lenguaje entre las capacidades cogruttvas y soci~~s mas
valoradas, siendo importante de por sí y como elemento a ~ r p~ra
actuar en casi todos los dominios. El proyecto Zero de Gardner, ha sido
una revelación significativa para entender las inteligencias múltiples,
entre las cuales la lingüística ocupa un lu~ preponderante e~~e las
capacidades cognitivas y sociales más valor~s. La concepcion del
hexágono cognitivo de Gerdner, nos plantea esta postura, Y la
importancia de la cooperación entre seis disciplinas:

235

que trabajar en este campo es esencial, pues ejercitar las habilidades de
leer y escribir, abren un camino para el desarrollo de las estructuras del
pensamiento y la capacidad transformadora del mundo. Así podemos
afirmar que, desarrollar la inteligencia lingüística supone la comprensión
explícita del lenguaje; entender la relación que se establece entre la
palabra y la realidad. El lenguaje puede entonces, favorecer el desarrollo
mental del individuo al estimular tanto la interacción humana como la
apropiación de la cultura. Mi experiencia docente en el campo de la
lingüística, me ha permitido observar la bondad de cultivar el
razonamiento verbal, en beneficio de los seres humanos. Menciono
autores que han revolucionado este tema como Goodman, Halliday,
Bruner, Vygotsky, Rosenblatt, Hunt, Pressley, y otros.
Aunada a esta postura teórica, la teoría de la inteligencia emocional
marca otra pauta importante, al- señalar la unión entte dos componentes
fundamentales: el sistema emocional y el cognitivo. La teoría del
conocimiento y el uso de emociones postulan una serie de habilidades
importantes relacionadas con la persona y el funcionamiento social.

l
1

1
1

~t~1/;·-~··

~~~··

'·

Neurociencia
Rciacionei tntn ltu ci,ncia, cvg,,iritcu

Dentro de todas ellas, el lenguaje ocupa una· posición m~dular, al
incorporar todas las concepciones científicas, d~sde la relativa a las
neuronas hasta el nivel de organización social (Gardner,. 2000).
Pretender, por tanto, trabajar en este campo, constituye uno de los
desafros más significativos, considerando que los ser~s human?s se
comunican simbólicamente, es decir, a través de lengua¡es. De ahí que,
este proyecto debe entenderse a partir de qu~ la cul~ra está inscrita ~n el
cerebro de los hombres. Así es como la via del ruvel representacional
permite la comprensión de numero~os problemas, explicados dentro de
un concepto de racionalidad, pero mterpretados a la luz de la estrec?a
concomitancia que guardan en~e si las estrUcturas mentales y el lengua¡e.
Este planteamiento es suficiente por si_ ~s~o,. para de1:1ostr~r la
·relación entre las variables planteadas en .fil hipotesis y la evidencia de

Las emociones son parte vital de nuestra existencia. Uno debe ser
competente para entender nuestras emociones -positivas o negativas- y
ser capaz de procesar la información emocional exacta y eficientemente,
y tener la capacidad para utilizar diestramente las emociones, resolver
problemas y elaborar planes de vida y metas. (Mayer y Salovey,1997).
Las investigaciones sobre los efectos benéficos de las emociones
positivas y de la inteligencia emoci.onal sobre el bienestar físico y
psicológico, son limitadas. Hasta el momento, la mayor parte, se enfocan
en el reconocimiento, entendimiento y manejo de emociones negativas
en el servicio del funcionamiento interpersonal e intrapersonal, con poca
referencia de como la emoción positiva puede ser importante para el
conctructo de la inteligencia emocional. Sin embargo la capacidad de
reconocer y usar emociones positivas para manejar circunstancias
negativas, puede tener efectos benéficos para el bienestar de la persona y
la reconstrucción del yo.
Es común que una persona con inteligencia emocional puede apreciar
totalmente las ventajas de la emoción positiva. Uno de los principales
determinantes del manejo inteligente de las emociones es tener el acceso
a nuestra vida emocional (Mayer y Salovey 1997), lo que implica la
capacidad de usar nuestros sentimientos como medios de entender y

�ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

236

HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO

guiar nuestro comportamiento y por ende, intervenir eficazmente en la
recuperación de algunas enfermedades mentales severas.
El fundamento teórico sustentado en este proyecto, quedaría
incompleto si no apuntara a las necesidades sociales de nuestra realidad
latinoamericana discutidas ampliamente por ideólogos de renombre (Red
Interamericana · de Capital Social, Ética y Desarrollo), y la urgencia de
replantear la agenda del desarrollo, desde una 2tl4ura de la solidaridad.

'

El conocimiento tecnológico disponible y los acelerados progresos en
medicina, han permitido en las naciones más ricas una atención a los
problemas de salud de manera significativa, pero en cambio, amplios
sectores de otro tipo de entidades están agobiados por carecer de lo más
elemental. Junto con el crecimiento económico surge entonces, el
requerimiento de lograr el desarrollo social y propiciar la equidad,
integrando los valores morales que den un sentido ético a la acción.
En este reenfoque de pensamiento, se inscribe la integración activa de
los grupos vulnerable, que tienen que ver con la variable ausente. Se han
subestimado los encadenamientos recíprocos entre las diversas
dimensiones que constituyen el entramado social y las experiencias
actuales indican, que el crecimiento de un país significa bienestar
colectivo, inscrito simultáneamente en el desarrollo social. (Kliksberg,

2004)
4. Hacia una cultura solidaria
Se trata de un proyecto piloto para el desarrollo de la inteligencia
lingüística en personas con trastornos mentales severos, está orientado a
probar el diseño de un programa de educación alternativa con la
modalidad de servicio a la comunidad sobre la base de fortalecer una
cultura solidaria. Para este efecto se seguirán los pasos que a
continuación se enumeran:
1. Diseñar el programa de educación alternativa enfocado al
desarrollo de la inteligencia lingüística, con incorporación de
estrategias didácticas para acceder al conocimiento y el desarrollo
de habilidades, a partir d~ la fórmula SCORE:

1Habilidades

237

sociales para el trabajo grupal colaborativo

s

(SHARE) SABER COMPARTIR

e

(CUMPLIMEN1) COMUNICAR ELOGIOS

o

(OFFER) OFRECER AYUDA

R

(RECOMMEND) RECOMENDAR CAMBIOS

E

(EXERCISE)EJERCITAR AUTOCONTROL

2. Aplicar el programa en un grupo de personas con enfermedades
mentales severas en fase estable y previamente seleccionado.
3. Proceder a un análisis descriptivo sobre los procesos mentales que
intervienen en las tareas asignadas y la evaluación de las
diferencias lingüísticas y de socialización.
4. Estudiar el derecho a la protección de grupos vulnerables.
5. Establecer vínculos con otros investigadores de la Red
Interamericana de Capital Social, Ética y Desarrollo.
6. Promover un programa de voluntariado que pueda derivar
posteriormente en otros talleres.
7. Planear de una segunda fase d&lt;! operación de este proyecto, para
crear una casa de medio camino, integrando un equipo
interdisciplinario de investigadores.

5. Conclusiones
El proyecto, como pueden observarse, nace de la necesidad de crear un
nuevo modo de .trabajar en la formación de una cultura solidaria y una
sociedad más justa hacia la participación comunitaria, el desarrollo de
una conciencia moral, y la responsabilidad social. Pilares del progreso
social, el cambio estructural de la sociedad y las relaciones
internacionales. En otros términos, erradicar el abismo entre estratos
ricos y pobres, que pareciera extender el panorama de la pobreza hacia el
abandono de las minorías, la marginación o discriminación social;

�ALMA SILVIA RODR(GUEZ PÉREZ

238

responder de manera acuciante al problema de educar en la
responsabilidad social.
Sin embargo, es preciso- puntualizar también en la necesidad de la
formación ético-ciudadana de los estudiantes universitarios en el marco
de la educación integral, con la concurrencia de valores que superen la
discriminación,· xenofobia o etnocentrismo. La intolerancia que se
manifiesta en la marginación y la exclusión de1a. sociedad de los grupos
vulnerables, o la violencia, el estigma y la discriminación dé son víctimas
esos grupos, es un problema de carácter ético y político.

HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO

~~:!!:

239

~a~JO) Teoría del lenguaje, traducción de Julián Marías. Revista del

CASSANY, D.-La cocina de la escritura. Editorial Anagrama. Barcelona.
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cogmltve approach to creativity.
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La tolerancia no es por tanto un principio teórico, es un modelo de
.1

l

vida, al igual que la cultura del diálogo y del respeto por el otro,
principios que debeóan prevalecer en nuestra sociedad.

~!~tas7c~!!;k~~ 983) Frames of Mind· The Theory

La sociedad del conocimiento, que es la base estructural de la
globalización, tiene que apostar por la investigación científica y la calidad
moral de sus ciudadanos; promover una nueva sociedad con un rostro
más humano y poner fin a la pobreza del mundo; a las desigualdades
frecuentemente institucionalizadas, por las cuales numerosas personas
son privadas de su dignidad y derechos; dejar a lo económico el dominio
respecto a la equidad, el empleo y el medio ambiente. Buscar una mejora
. sostenible a la calidad de vida. La sostenibilidad que atañe tanto a la
política pública como a la educación, y que- se identifica como un
proceso de socialización y compromiso moral.

G~NER, H. (1985). The Mind's New Science: A H.
,r
R.evolu!ton. New York: Basic Books.
rstory O; the Cognitive

Bibliografia
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�SIGNIFICACIÓN Y SENTIDO DEL LIBRO
EN EL HORIZONTE CULTURAL

Dr. Jur. Dr. Phil. Agustín Basave Fernández del Valle
Director del Centro de Estudios Humarústicos
Catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras y
de la Facultad de Derecho y Criminología de la
Universidad Autónoma de Nuevo León

Vaya, por delante, una confesión personal: nací entre libros y entre libros
he de morir. Soy - ¿por qué no decirlo? - un ciudadano de la república
de los libros por derecho de amor y estudio. Autor vocacional y lector
empedernido, los libros le han robado horas a mi sueño -aunque me
hayan lanzado a muchos ensueños- y han mermado considerablemente
mi bolsillo. Todo esto viene a cuento porque mi disertación no será,
simplemente, una académica y fría conferencia sobre la significación y el
sentido del libro en el horizonte cultural. Claro está que me propongo
ofrecer un riguroso análisis filosófico sobre el ser y el quehacer de la
cultura y sobre la esencia del libro como ente expresivo-instrumental.
Pero mi mensaje será -así lo espero- un mensaje de pasión libresca, de
eros cultural.
Empezaré por hablar de la vida humana como cultura. Necesitamos
orientarnos, saber a qué atenernos respecto de los seres que integran la
realidad en la que nos encontramos viviendo. En seguir esa orientación
hos va nuestra pervivencia y nuestra felicidad. Conocer la realidad para
salvamos, para ser hombres de verdad en la gran aventura que es existir.
En la conexión cambiante del yo y del mundo se da un dinamismo
dramático que constituye la realidad de la vida humana. Buscando la
estabilidad que me falta, advierto que mi vida se ofrece como una norma

�242

l.

l

SIGNIFICACIÓN y SENTIDO DEL LIBRO
. EN EL HORIZONTE CULTURAL

AGusrlN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

o programa de salvación. Y este programa perfilará mi existir como
hazaña y como misión. Sostenerme en el universo con mi programa de
salvación, ha sido, sigue siendo y va ser, mi tarea primordial en la vida.
Cuando parece que se pierde todo mi sostén y que vamos a naufragar en
el inmenso océano del universo, surge la angustia. No tan sólo se trata de
que el riesgo me circunda, sino que yo mismo soy riesgo en la fragilidad
de mi ser biopsíquico y moral. Un enlace de~cesos únicos ensartados
como cuentas de un rosario personal por hacer, va poniendo de
manifiesto una asombrosa y al parecer inagotable multiplicación de
posibilidades. Dentro de las posibilidades, no todas tienen igual valor
para mi vida. Si todas fuesen equivalentes, podría· lanzarme ciegamente
en cualquier dirección. Se acabaría la seriedad, la fe, la razón en el acto de
decidir. Una sola posibilidad es la mía: el abrazo a la vocación.
La cultura como sistema de certidumbres y estabilidades frente a la
incertidumbre y la inestabilidad de mi vida, no es propiedad de nadie
porque no es un bien jurídico. Esencialmente transferible, la cultura no
es excluyente, aunque sea susceptible de apropiación por todo aquel que
se sienta habitado por ella, confirmándola en su . vida personal.
Conocimientos que flotan en nuestro ser y se deslizan sin dejar ningún
sedimiento, no forman cultura. Otros por el contrario, penetran en
nuestro interior, se ligan a nuestros recuerdos, conceptos, voliciones y
pasiones, integrando nuestro yo psicológico. Hasta se podría decir que se
hacen, en nosotros, carne y sangre, vida y espíritu... Los transformamos
y nos transforman. No son simples conocimientos "nacionales", sino
que son verdaderamente _conocimientos "reales" -como diría Newmanporque los hemos asimilado. Con la ventaja de que se tornan, una vez
asimilados, autónomos, personales. Desde entonces conocemos por
nosotros mismos y no por medio de ·otros. Habrá una manera propia de
comprender y de expresarse que corresponde a un determinado cuerpo y
a un · temperamento peculiar. Conocemos las cosas conociéndonos a
nosotros mismos, y no las comunicaremos al exterior sino
comunicándonos a nosotros mismos. El hombre, al conocerse, se hace
más hombre. Por hombre, reflexiona, se plantea problemas, descubre
soluciones y confronta estas últimas con la roca viva de la realidad. No
hay que olvidar que el término "cultura" tiene un origen agrario y
significa cultivo. Pero el cultivo supone la simiente, la sementera, la
plantación, la labor del sembrador. Sin este afán humano sobre la tierra
·en cuanta ~eta perseguida y adquisición lograda, nunca podrá entenderse

la cultura personal.

·

243

~ vida d~l h~mbre culto no puede ser conducida sin filosofía esto
es, sm conc1enc1a
. '.
"
. de que en cada suceso , en cad a acaecllillento
trasparece el sentido s?bretemporal de que está empapado". La divis~
del h~1;1bre culto podna ser aquella que formuló Eugenio D'Ors· La
elevac1on d~ la anécdota a categoría. No se puede ser culto sin una ~ or
~enos- dtscreta base filosófica como elemento integrante y a un ,e:,o,
e . o que es, entre nosotr~~• la llamada "cultura general". No debe
olv1da~se_ que no hay formac1on auténtica que no repose en un decoroso
co~ocmuento del hombre en cuanto hombre. En este sentido no ha
mas. c~tura que_ la cultura humanista. Todo lo demás es barb~rie N~
supr1m1remos runguno de los datos y valores esenciales del ho~bre
porque una cultura d~seq~~brada o deficiente no merece el nombre d;
cultura.
Daremos sat1sfacc1on a las leo-itimas
exio-idas
d e1 cuerpo, pero
b
e,·
e,·
uscaremos _Para e1 espíritu luz, belleza y bien... La perfección humana
frente a la vida toda y ~ la universalidad de las cosas es abarcada por el
concepto ?,e cultura. Mientras el humanismo sólo apunta derechamente a
la perf~~cion del hombre, P?r el hombre; la idea de cultura engloba la
perfecc10n del hombre y su circunstancia.

~

La cultura responde a un anhelo fundamental de la naturaleza
humana, pero es obra del espíritu y de la libertad, agregando sus
esfuerz~s al ?~ la naturaleza. ~ultura es plenitud vital específicamente
hu:n~na. acuVIdades especulativas y actividades prácticas (éticas y
arus~cas) engranadas al tiempo y a sus vicisitude;, Trátase
consigwentem_ente, de algo especialmente humano y, como tal'
pere~ede~?· Siempre me ha parecido magnífica aquella expresión d~
Hemot: La cu_itura es lo que queda mando todo lo demás se ha olvidado".
Queda la _ca~acidad, la aptitud. Gracias a la cultura, nuestras sensaciones
nues~a~ 1magenes, ~uestras in~ciones, nos pueden sobrevivir y, po;
cons1gu1ente, es posible que adquieran un cierto modo de existencia que
ya se eneuentra fuera del yo.
La vida_ humana, desarrollándose según sus peculiares modos de ser
compre~~1endo l.a producción y utilización de objetivaciones culrurale[
~:~bien de ma~era e~inente cultural. No hay que olvidar que el
. mtsm~ Y fl~enc1a de vida se fraguan, en el interior de un sujeto, el
~bro Y1~ smforua, la catedral y la herramienta. Consciente O parcialmente
m~o~sc1ente, el proceso de creación cultural -radicando en la capacidad
ob1euvamente del hombre- va desde la primera incitación O germi · ,
hasta q
1 b'
•
. .
nac1on
d
ue e o J~to mgresa con vida mdependiente y propia en el mundo
el la cultura. S1 por una parte el hombre crea la cultura por otra la
cu tura lo va configurando a él. Piénsese en lo que significa, 'en la vida de

�11

'lt

1

245

AGUsTfN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

SIGNIFICACIÓN Y SENTIDO DEL LIBRO
EN EL HORIZONTE CULTURAL

cada cual, el lenguaje, la religión, el derecho, el arte, la técnica.._. Gr~cias a
estas realidades realizamos íntimamente nuestra pr?p1a mdole,
acrecentamos y fortalecemos nuestra vida interior, cumplimos nuestro

objetivada" llama Recaséns Siches a la cultura objetiva, porque supone la
proyección al exterior de la interioridad del hombre. Nada de raro tiene
que el hombre, al autoafi.rmarse, edifique un mundo, si pensamos que
lleva un mundo dentro de sí, una interioridad poblada de instancias
objetivas.

244

destino natural.
Tan importante resulta la cultura para la compr~~sión del h~mbre,
que Emst Cassirer ha llegado a decir que "la caractensttca sobresaliente y
distintiva del hombre no es una naturaleza m~~sica sino su obra". Es
esta obra, el sistema de las actividades hu~a'nas, ~o que ~e~~e Y
determina el círculo de humanidad. "El lenguaJe, el mtto, la religton, el
arte, la ciencia y la historia son otros tantos 'con~tituyentes'., de los
diversos sectores de este círculo".1 Sin desconocer la tmportancta de una
·' funci·onal del hombre y de una filosofía de . las
const·d erac1on
. , formas
simbólicas no creo que sea posible proporcionar una v1s1on de la
estrUctura 'fundamental de cada una de las actividades c~turales ~~manas
-como en vano lo pretende Cassirer- sin una previa metafísica del
hombre.
La cultura proviene -como lo ha apuntado Francisco Romer~ de la
capacidad objetivante. Si el hombre es un ser que capta Y concibe un
mundo objetivo, la cultura fo~a cuerpo con ~~ hecho de ser. humano.
Distinguese entre cultura objetiva -toda creac1on del hom~re. o~ra de
· arte mst1tuc1on,
· · ·,
teon'a, costumbre- y vida cultural -ex1stenc1a del
ho~bre entre los entes objetivos creados por él.
Tenemos la facultad de imponer nuestro propio cuño a la naturaleza,
de incorporarle un sentido. Todo aquello que de alguna manera
producimos O modificamos para introducir _en nuestro c~c~o humano,
es objeto de cultura: parques nacionales, pisapapeles, e?1fic1os, leyes ~
reglamentos. En este sentido se ha podido decir que la tterra enter~ est~
· d a, porque no hay r1·neón en ella que escape- a las relaciones
eultunza
juríditas y de dominio. Sólo los astros no están afectados por la cultura.
Cabe decir que son pura naturaleza.
El objeto cultural, sentido humano impreso e~ ~a c~sa, se
"de algo sigru·ficante a algo s1gruficado . Base
comprend e pasando
.
.
material, contenido o sentido y referencia a un valor ~u~ ,no es parte
efectiva de un objeto ·sino de una dirección o polanzac1on-_ son los
ingredientes que integran el objeto cultural. El hombre hu~aruza lo no
humano, transforma la realidad colonizándola. "Vida humana
1 Ernest Cassier, Antropología

Primitivamente la palabra cultura significó un estado o una posesión
de la persona individual (cultura animt). Posteriormente adquirió el
sentido de la estrUctura objetiva supraindividual. En realidad, ambos
aspectos de la cultura están íntimamente vinculados y se condicionan
mutuamente. Conviene recordar que la palabra cultura arranca del
cultivo de las plantas (agricultura), cuyo significado se extendió al cultivo
anímico. El hecho es que nos encontramos viviendo en medio de un
conjunto de productos con sentido, que existen ahora y por grupo, para
nosotros. Cada sector está constituido por bienes culturales que encaman
un valor peculiar. No se trata de un organismo sino de una organización
de partes esencialmente distintas en una unidad más o menos
diferenciada y estrecha.
Una autentica filosofía de la cultura intenta conocer el mundo de la
cultura no como un mero agregado de hechos inconexos y dispersos,
sino como un todo orgánico, como un sistema. El hombre vive en una
sociedad de pensamiento y sentimiento cuyos elementos y condiciones
constitutivos son: el lenguaje, el mito, el arte, la religión y la ciencia. No
puede el hombre vivir su vida sin expresarla. Y estas expresiones
sobreviven a la existencia individual y efímera de sus forjadores. Entre
estabilización y evolución se da uha tensión constante. Hay una
tendencia a las formas fijas y estables de la vida, como hay otra que
propende a romper este esquema rígido. La cultura, en conjunto -afirma
2
Cassirer- "es el proceso de la progresiva autoliberación del hombre" •
Pensamos nosotros que los objetos culturales lo mismo le ayudan al
hombre· a vivir como a destruir y a dar muerte. En todo caso, el futuro
de la historia depende de la cultura, no de la fatalidad".
Un cosmos intelectual, que abarca un conjunto orgánico de valores
expresados por la actividad humana, está ahora en nuestras manos. Si la
~ultura es fruto de la libertad espiritual, no podemos eludir nuestra
responsabilidad histórica. Conciencia cr1t1ca, organicidad de
conocimientos, afinamiento espiritual, todo ello es bueno procurar, a
condición de no absólutizar los valores humanos. Sin un fundamento

Filosófica -Introducción a una Filosofía de la Cultura-

Editorial Fondo de Cultura Económica

2 "Antropolología

Filosófica", pág. 313, Fondo de Cultura Económica

�AGUSTIN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

246

trascendente de los valores, la cultura se viene abajo como falso ídolo. O
el fundamento de los valores es Dios, o los valores cesan de ser tales.
Los valores que expresa toda cultura nos remiten al fundamento de todo
valor.
"La palabra cultura -afirma Nicolás Abba~ano- ~en~ dos
significados fundamentales. El primero es más ant1gu~ y s1?111fica la
formación del hombre, su mejoramiento ~ ,perfeccionamiento. El
segundo significado indica el producto de esta fo~ación, e~t?. es, el
conjunto de los modos de vivir y de pensar culuvados,. ~rvili~~d~}
pulimentados, a los que se suele dar también el nombre de c1vilizac1on .
Mi maestro, el Dr. Juan Zaragüeta, ha dicho que "la cultura es la
superación de la naturaleza por un esfuerzo hum~º- a ella conducen!e en
las diversas direcciones de la vida'"'. Conoc1m1ento de los seres,
actuación sobre ellos, valoración, reflexión filosófica, religión son modos
categorías de la cultura. En este sentido, c~be decir, que la cultu~a es
0
característica distintiva y universal de las sociedades humanas. Jamas se
ha tenido noticia de un grupo humano que no tuviere lenguaje,
tradiciones costumbres e instituciones. La segunda edición de la magna
"Enciclop:dia Filosófica" italiana, defin~ l~ .cul~ra ~n los siguientes
términos: Cultura: "Esercitazjone del/e Jaco/ta spmtualt, mediante la qua/e queste

sono porte in condizjone di dari i Jrutti piu abondanti e i miglio che ~a _Joro natura/e
constituzjone consenta".5 Hasta aquí algunas indispensables prec1s10nes sobre
la cultura. Vayamos ahora al libro: un específico objeto de cultura.
El Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua Española,
en su 18ava. Edición nos ofrece tres acepciones del vocablo libro (del
latín liber, libri): 1) ''Reunión de muchas hojas de papel, ~itela, etc.,
ordinariamente impresas, que se han cosido o encuadernado ¡untas con
cubierta de papel, cartón, pergamino y otra piel, etc., y._~ue forman un
volumen. 2) Obra científica o literaria de bastante extens1on para ~~°:1ar
volumen. 3) Cada una de ciertas partes principales, en que suele ~v1,~se
la obra científica o literaria y los códigos y leyes de gran extens1on • ~a
primera acepción se centra en la causa material del libro y nada nos dice
de su causa formal, de su causa eficiente y de su causa final. La segunda
acepción apunta la causa formal dentro de los límites de lo científico Yde

3 Nicolás

Abbagnano, Dfrcionario de Filosofta, pág. 272, Fondo de Cultura

Económica
• Juan Zaragüeta: Diccionario Filosófico pág. 139, Espasa ~alpe,_ S.A. .
s Enciclopedia Filosófica, volumen 2, pág. 207 G. C. Sanson Editore, F1rence

SIGNIFICACIÓN Y SENTIDO DEL LIBRO
EN EL HORIZONTE CULTURAL

lo li~erario. La tercera significación señala, por extensión y aliteración, un
parucular uso de la palabra libro.
Yo quisiera hablar del libro desde el punto de vista de la filosofía de la
cultura. Y esto no lo hace ningún diccionario. Como ente cultural el
libro posee una cierta expresividad transfísica, como resultante de' su
es~ctura y de su puesto en el cosmos. Su materialidad es algo accesorio
denvado, secundario. Ciertamente un libro es una cosa. Pero una cosa
medial que sirve de vínculo a contenidos culturales más profundos.
Dentro del _ho~zonte cultural, el libro está ubicado en la subregión del
ente expresivo-instrumental. En un libro se encarnan virtualidades que
no pueden identificarse en ningún caso con su material. Las palabras
sobre el papel son vehículos de expresiones, sentidos y posibilidades de
inteligibilidad. Lo que corporaliza la expresión o el sentido transmaterial
no es ya la materia (que sería un suplemento), sino la estructura
inmaterial del signo, la esfera ideal de conexiones culturales. Dicho de
modo más preciso: el libro es una totalidad expresiva de signo más
relación más sistema transfísico o cultural.
¿Qué sería del libro sin interlocutor, sin lector, sin intérprete? El libro
no siempre habla para todos ni a todos dice lo mismo. Nada dice para un
analfabeto y muy poco dice para el tonto. Cosa diferente es que lea un
hombre inteligente o un iniciado si se trata de un libro de filosofía O de
matemáticas. Para el librero el libro es mercancía, objeto de comercio.
Para el autor, el libro es expresión personal, intimidad comunicada, obra
de vida humana cristalizada. Por eso el libro es multifacético, tornadizo
pluridimensional en su sentido, curiosa entidad la del libro: su coseidad
no le impide un hálito de personeidad. Esta entidad entre la naturaleza v
el espíritu lleva, de algún modo, el resplandor presencial de su auto;.
Todo libro nos da a conocer un nombre, un estilo humano. Acaso
algunas veces no se origina totalmente en la autenticidad personal; aún
así, será'expresión de una persona y hasta de un pueblo y de una raza. En
el li~ro no hay que ver solamente lo que se manifiesta, sino quien se
marufiesta. Hay. libros jóvenes, agresivos, irrespetuosos, humildes,
personales, petulantes, deprimentes, esperanzados... En la última
instancia, cabria decir que hay tantos libros posibles como personasautores. En todo caso, el libro auténtico es siempre presencia personal,
proximidad existencial entre hombres, manifestación espiritual concreta.
El gran libro-persona es libro presencia, es libro confidencia, es libro
amistad. Está más allá de lo útil. Difunde la cultura y los dones del
~spíritu por superabundancia de vida. Naturalmente que también hay los
libros indignos, venenosos, pornográficos, destructivos. Hay libros -no

�248

AGUSfiN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

cabe duda - que derraman rencor. Por eso a los libros hay que escogerlos
como se escogen a los amigos. Y sin embargo, como bien dice mi cordial
amigo, el filósofo español Pedro Caba "todo libro, como toda obra del
hombre, como toda acción~ como todo gesto, aspira a un mínimo de
originalidad. Todo hombre, en toda obra, ansía originar, aspira a ser
padre o madre de otras almas. Todos queremos grabamos en el recuerdo
de los demás, llamar la atención de los ~os, tener fama, gloria,
popularidad o nombre, porque todos aspiram~a lo que ya somos, a
inmortales..." 6 La aspiración a la personalidad, originalidad y autenticidad
es consubstancial a todo autor. Aunque todo autor, por genial que sea,
usa un idioma que no ha inventado, se nutre en una tradición nacional y
universal, lleva supuestos étnicos e históricos sobreentendidos. Dentro
del contexto social e histórico, cada hombre, que al fin y al cabo es un
heredero, proyecta su autenticidad personal. Y cuando de veras busca la
, verdad, el bien y la belleza, la originalidad le viene por añadidura. Así lo

..

creo yo, por lo menos.
Hoy en día hay demasiados libros. Dentro de esa abundancia
torrencial, muchos libros salen sobrando por estériles o. por estúpidos.
Es preciso orientarse, con buenas guías·bibliográficas, en la inextricable y
sofocante selva de libros. No podemos leer todo lo que debiéramos leer.
.En consecuencia, se impone una rigurosa selección de acuerdo con
radicales preferencias. En _los años de mi adolescencia, cuando leía un
libro de segunda o de tercera clase, recuerdo que mi padre me espetó
aquel adagio latino "Ars longa, vita brevis". Desde entonces he tratado de
disciplinar mis lecturas. No con inhumana rigidez, pero si con metas
claramente dilucidadas. Acordándome de aquella frase de Lessing: "un
libro grande, es un grande daño", he procurado, como autor, apretar
ideas, mostrar espíritu de parvedad, · condensar mensajes. Y creo que
algunos de mis libros llevan mi mensaje más personal Y· muchas de mis
mejores esperanzas. Siempre he sentido vivir para algo más que para dar
con mis huesos en una rumba. Y para el autor, cada libro es creatura
amada. Cuando un autor que se respeta da al público una de sus obras, es
porque la juzga digna de salir a la luz pública. Porque publicar un libro
que no se estima es sobra de desfachatez .o falta de honestidad
intelectual. En cada una .de nuestras obras va encapsulada una etapa de
ardiente vida espiritual, una objetivación -extraña paradoja- de nuestra
inobjetivable subjetividad. Hay 'que sostener la cultura y hay que hacerla
avanzar. ~ay que fomentar el buen libro como instrumento de

6 Pedro Caba,

Filosofía del Ubro, Madrid MCMLVII

SIGNIFICACIÓN y SENTIDO DEL LIBRO
. EN EL HORIZONTE CULTURAL

Z49

formación y de humanización. Sabemos
,
,
autor hay un condominio
. . al d
que mas alla de los derechos de
1
Seguramente Gregorio M;:~1:1tu e que hac_e el libro y del que lo lee.
al libro "el 90°A d
non exag~ra al decir que la humanidad debe
.
0
e su progreso matenal
l" p
.
s1n el libro moriría la ma or
. y mora . ero nadie negará que
H~mlet, La Divina Comedí/ Fa~t~: 1:seJ~~~arte de ~a _cultura. El Quijote,
griegas, la obra aristotélica los lib
d gos platorucos y las tragedias
Heidegger, para no citar s1n· ,
ros e . Kant y los volúmenes de
.
o unos cuantos eiempl
·
palpitan en nuestro espíritu E
b
os egregios, resuenan y
· n esas o ras unos h b
que todos unos hombres como diría
om res -nada ~enos
expresado. Nos han iluminado
h e ~amuno- se han vertido y
Y nos an 1oqado.

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"Debemos dar el aviso c~n a anill e la dec~dencia y agonía del libro.
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instrumento de la cultura El
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. gr cultura, de la cultura que
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·
ª1ª ra e 1os grande
siempre en los grandes libros se h
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u~v_ersal e Inmortal. Recuerdo
cual, hablando por todos nos~:na d e a pa~a d~ Stefan Zweig, en la
los libros "Aquí están
. dos, a un testlmoruo de agradecimiento a
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' resigna os y callados. No instan
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p1 en. En su estante est'an Y esperan silen
.
·
U ' no aman, no
parece envolverlos, y sin embar o de e ,d
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goso, un mediodía, cansados de los
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eseamos platicar con al .
.
e suenos v1s1onarios.
D
soñar, pero con música ren 1y Sln em?a_rgo estar solos. Deseamos
. on e gusto ep1cureo anticipado de la dulce

:e:

�250

AGUsrfN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

prueba, nos acercamos a la biblioteca: cien ojos, cien no~bres, clavan la
vista en nuestra mirada escudriñadora, silenciosos y paaentes, como las
esclavas de un serrallo en su dueño, esperando con devoción la llamada y
felices de ser elegidos, de ser gozados..."
"Pequeñísimos trozos de lo infinito, estáis instalados silenciosamente
en el interior de nuestro hogar. Pero cuando os liberta la mano, cuando
vibra vuestro corazón, entonces rompeís invisí~men~e vuestras cárceles
triviales, y vuestra palabra nos eleva, como en un vehículo fogoso desde
7
la nada a la etemidad".
Tócame concluir. En un instante de contenida emoción, Sócrates
define el ala. La naturaleza del ala, nos dice, consiste en llevar hacia alto
lo pesado. Eso y no otra es la misión del libro. Los buenos libros realizan
la misión aerostática del ala, elevar hacia lo alto, "ad astra'~ las humanas
pesadumbres. Como Israel por el desierto en tiendas, no~otros estamos
de paso. Pero en este paso, hemos visto, -en muchos libros- nuestro
camino en los luceros.

GABRIEL 2A10· Y EL ARRAIGO DE LA
CREACIÓN
Mtra. :Minerva Margarita VillarreaJ
Directora de Publicaciones
Universidad Autónoma de Nuevo León

1. La fuerza lírica y el arraigo de la creación
Para tratarse de un poeta que ubica su registro esencialmente en el
te~re?? del_poema breve, _del soneto, y específicamente del epigrama de
filiac1on latllla -agudo en ironía y eléctrico en sarcasmo- a Gabriel Zaid
célebre _Pºr el desvelamiento de la realidad, el ingeni; no siempre 1~
congr~~1a. No se trata, c~mo señaló Octavio Paz, de un poeta religioso y
~eta6s1co -y por eso mtsmo- de un _poeta del amor en cuyos poemas
opera de nuevo como una potencia transfiguradora de la realidad. Esa
transfiguración no es cambio ni transformación sino desvelamiento
desnudamiento: la realidad se presenta tal cual." El comentario de Paz'
si se observa con atención, es preciso, pero contradtctorio.
'
No e·s que la realidad se presente tal cual, es que el poema brinda la
certeza de asirla porque abre una puerta, y el aire de la realidad sale de su
vacío para lleruµnos. Así podemos penetrarla, estar en ella como
generalmente sucede que no estamos. La realidad no se presenta ral cual,
es el poema el que nos abre su acceso. Y casi siempre, en la poesía de

Stefan Zwcig "Agndecimiento a los Libros" en la revista Ptñolts Sección
Literaria, pág. 8, scptiembre-1951, Monterrey México.
1

&lt;:7abri~l Zaid na~ió en Monterrey, N.L., d 24 de enero de 1934. Y aunque se ha
m~terudo le1os de la ciudad desde entonces, su obra ejerce una influencia profunda en
la inmensa minoría que lo sigue.

�252

MIN,ERVA MARGARITA VILLARREAL

Gabriel Zaid, la clave es el extrañamiento, se produzca éste por medio de
la ironía o de la perplejidad ante la vida cotidiana.
Esa chispa despiadada de dejar al pudor desprovisto y señalar la
humanidad por los detalles que la constituyen y que solemos esconder, es
uno de sus máximos atrevimientos.
Pero no hay transfiguración que opere. ~ y una incisiva manera de
arriesgar en la denuncia de la falla, de la humani~d que crece cuando sus
fallas se desvelan. Porque desnudos, en la intimidad más próxima, van
cayendo las etiquetas y las máscaras. Y crecemos al encontramos. El
amor, en los poemas de Gabriel Zaid, es siempre el hallazgo de un
encuentro hacia la desnudez como posibilidad de emergencia del ser,
como realización única.

La desnudez es el despojo de toda cubierta, de todo accesorio. Y si
hay un acto de transfiguración que allí opere, operaría para
redimensionarla, para otorgarle un estado de gracia: un vuelo, un rapto.
La transfiguración es una acción que se genera a través de un estado que
en este caso implicaría a la palabra como vehículo de arrobamiento y de
transportación. Si así sucediera aquí, estos poemas nos lanzarían a un
espacio más allá de la realidad, pero aquí nos introducen en sus terrenos
secretos, en lugares en movimiento que parecieran haber estado
escondidos.
Zaid tiene poemas que nos devuelven a esa "realidad desnuda" de la
cual habla Octavio Paz. Pensemos en su ya clásico, ' 'Teofanías" , en el
cual el elemento: " taxis", metaforiza desde la presencia de Dios, hasta
cualquier objeto en el que usualmente desviamos nues_tra búsqueda hacia
el afuera. En el exterior no hay taxis, no hay dioses; el camino es único,
personal, se realiza solo, y hay que hacerlo hacia adentro. La poesía nos
regresa a una realidad más rica, una realidad cargada, potenciada por la
luz entrañable. Y aunque "la ciencia ha demostrado que los taxis no
existen", seguiremos implorando su encuentro. Así resume el poeta su
visión. Tan urgente es encontrar un taxi como que Dios se manifieste en
la esfera doméstica, en la sed de los días. Pero en la obra de Gabriel Zaid,
la luz la genera la razón; su concisión es matemática, y el despojo allí es
más bien producto de la acción inteligente, medible, de asociación y

G ABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA C REAC IÓN

353

El humor es la fuerza más pronunciada de su obra. Más incluso que el
amor. Aunque, si volvemos los ojos al poeta brasileño Oswald de
Andrade, el amor reverbera entre el humor y el deseo. Pero la concisión
~oética de ~aid_es ra_zonada y pide pruebas. Se sostiene no por la gracia,
smo por la mteligenc1a, que, en términos del poema, resulta insuficiente y
vana, pues el lirismo, esa fuerza alada que no depende de la razón, aún )'
que se apoye en la concreción aritmética del verso como unidad de ritmo
comprobable, apenas asoma. Una muestra de ello es uno de sus primeros
1
poemas, "Fábula de N arciso y Ariadna" , que, parodiando las
dedicatorias a los nobles mecenas usadas por los poetas renacentistas v
barrocos, particularmente las "Soledades", de Don Luis de Góngor;,
aquí se obsequia Al Pequeño Laro11sse Ilustrado. Desde entonces, desde la
dedicatoria y desde su primera estrofa, desde el ser uno de sus primeros
poemas, el humor filtra sus dosis de irreverencia, ante quizás el poema
más transgresor y el más audaz de toda la lírica española.
Dice el poema de Góngora:
Era del año la estación florida
en que el mentido robador de Europa
-media luna las armas de su frente,
y el Sol todos los rayos de su pe!~,
luciente honor del cielo,
en campos de zafiro pace estrellas;
cuando el que ministrar podía la copa
a Júpiter mejor que el garzón de Ida,
-náufrago y desdeñado, sobre ausentelagrimosas de amor dulces querellas
da al mar; que condolido,
fue a las ondas, fue al Yiento
al mísero gemido,
segundo de Arión dulce instrumento.z

Dice ~l poema de Zaid:
Eran ya de la fiebre las finales
páginas que presienten su derrota,
cuando da el diccionario horizontales
decepciones filosas y alborota
una impaciencia comunicativa
de kilogramo en peso de misiva.

1uego.
CLAUSTRO
Entre vivir y pensar,
la puerta a medio cerrar.
Ver es ser de par en par.

Publicada así por primera vez: "Fábula de arciso y Ariadna", )\fonterrey,
Kátbarisis, número especial (18), 1958, 20 pp.
z Góngora, Luis de (1944). Soledades. Clásicos Castellanos 3. Buenos Aires: Estrada
Editores.
1

�254

GABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA CREACIÓN

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

Si bien, la Fáb#la de Narciso y Ariadna, por el dominio del lenguaje y la
irorúa sorprende en su inicio, ya depurado en la edición de &amp;loj de sol
(1995) -que elimina una estrofa de acotaciones- no deja de ser, más que
una emulación al clásico poema, un indicio de la tradición en la que se
inscribe nuestro autor, que pasa, necesariamente, de los clásicos latinos al
filtro de los sigl.os de oro, especialmente, Góngora y Quevedo, sin mayor
resquemor por la deuda contraída. Aquí la tradición no se vería limitada,
como sucede en la obra de nuestro autor, si'esµ ofreciera no sólo la
continuación temática o la vuelta fársica de sus formas y sus constantes,
sino la renovación de su propuesta estética. Dicho esto, veamos estos
versos de Zaid en "Elogio de lo mismo", de nuevo honrando la poética
de Don Luis, quien se detuvo y encomió semejante inquietud:
¡Oh, mismo inabarcable!
Danos siempre lo mismo.

Y más allá, terminando casi el Reloj de sol (1995), en los "Sonetos en
prosa", este poema, que dista de cerrar cuentas con la fábula de Polifemo:
DESPEDIDA
A punto de morir,
vuelvo para decirte no sé qué
de las horas felices.
Contra la corriente.
No sé si lucho para no alejarme
de la conversación en tus orillas
o para restregarme en el placer
de ir y venir del fin del mundo.
¿En qué momento pasa de la página &lt;tl limbo,
creyendo aún leer, el que dormita?
La corza en tierra salta para ser perseguida
hasra el fondo del mar por el delfin,
que nada y se anonaáa, que se sumerge
y vuelve para decirte no sé qué.

El temor a la vaguedad y a la imprecisión se cifra en líneas cautelosas,
versos donde se mide lo que tiene que decirse, lo que debe decirse. Pero
este poema redobla esa falta de puntería tan temida, en su última estrofa.
Debilita el atinado dístico con que inicia el terceto anterior. Zaid apura y
yerra en un ingenio fácil, sin &lt;;ontundencia en el cierre y muy lejos del
sabio y certero fin de la fábula de Polifemo de Don Luis de Góngora, en la
cual el rotundo desdén subraya la imposibilidad del amor: la corza en
tierra y el delfín en agua expresan el camino cautivo de la individualidad y

del . ª":1ºr no correspondido; líneas que jamás convergen porque sus
d.estgruos pertenecen a especies distintas. El amor, terco y aventurado,
siempre sembrando donde no debe, deja caer la hondura de su
imposibilidad. Y no hay mayor dolor en esta escisión que la metáfora
utilizad~. Así los juegos de Zaid, al dar una vuelta más a la alegoáa
gongonna, con humor fácil se alejan de su sustancia, trasponiendo al
orden de la naturaleza el ritmo del deseo, sin concreción.
La idea se impone a lo lírico, al despegue de las emociones. Pero la

idea también yerra.
Sa~arle filo a un verso puede llegar a quebrarlo y, de haber partido de
la ac~t~d de u~ concepto, el resultado, a falta de imágenes, es una poesía
de facil sustancia, donde finalmente habla el poeta y no es la poesía la
que se expresa.
Pero pulir un verso puede también afinar el poema. Gabriel Zaid
balancea estas dos posibilidades de la construcción poética y no siempre
toca fondo. Su preocupación parece ser la búsqueda de la perfección
f~~al. D~pur_ar de un libro a otro, de un poema a ese mismo poema,
elimmar, limpiar, modificar título. En su recuento último: Reloj de sol,
publicado el mismo año, 1995, tanto en España como en México, llega a
no ponerse de acuerdo en su versión definitiva de un poema, expuesto
antes en sus distintas versiones, y ahora, con las mismas variantes.
N ACfüU ENTO D E VE US
Así surges del agua, clarísima,
y tus largos cabellos son del mar todavía,
y los vientos te empujan, las olas te conducen
como el amanecer, por olas, serenísima.
Así llegas de pronto, como el amanecer,
Y_renace, en la playa, el misterio del día.

En la edición española, el segundo verso aparece como en la primera
versión de este poema. En vez de: "clarísima", dice: "blanquísima". El
resto ?el poema queda igual. Y, si nos remontamos a la primera,
aparecida en la edición de Seguimiento del Fondo de Cultura Económica,
en 1964, el poema ha sufrido la modificación de los últimos dos versos:

�GABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA CREACIÓN

256

'257

MINERVA MARGARITA VtLLARREAL

Así surges del agua, blanquísima,
y tus largos cabellos son del mar todavía,
y los vientos te empujan, las olas te conducen
como el amanecer, por olas, serenísima.
Así llegas helada como el amanecer.
Así la dicha abriga como un manto.

Al margen de hacer un espacio antes de estos dos últimos versos en
las posteriores ediciones.
""-.
En general, en todas las correcciones hechas por Zaid, (cabe destacar
que en Reloj de sol (1995) regresa a varios títulos originales) el poema
termina siendo más poema. Hay, de hecho, un ejemplo crucial, en el cual
la depuración produjo un hai-ku bellísimo. Veamos su aparición en
Cuestionario, (1976):
INSTANTANEAS
El agua se hace pájaros
contra la piedra azul.
Olas de tiempo terco.
Rocas de cielo empedernido.
Muerte en alas triunfales.

Ahora, revisemos su versión aparecida en Reloj de sol (1995), y en la
cual se produjo el hallazgo:
ARRECIFES
El agua se hace pájaros
contra la piedra azul.

Pero esta vía a la perfección, en la que se inserta todo artista, está
marcada por un camino unívoco que tiene como posibilidad lúdica el
repetir poemas con novedades de un libro a otro. Esto, en principio,
puede ser interesante. Hace cómplice al lector en la búsqueda de la
verda~ poética. Pero tiene su contraparte: encaminar ai lector hacia la
ruta del cansancio. Como si la fuente del misterio de la poesía estuviera
condenada por el predominio de una obsesión formal y un registro
cronológico que el autor se empeña en mostrar. Una suerte de memoria
pública de un seguimier.to per~onal de la obra. La nitidez se logra
entonces más por la vía de la inteligencia y del trabajo acucioso, que de la
transfiguración, del perfil definido de la palabra y su carga semántica que
de la profusión de sensaciones. desde la palabra misma. Y más aún, si
partiéramos de la· modernidad en la poesía, de que el lenguaje operara
como sujeto en sí.

Cuestionario fue un_ títul_o cert~ro para testimoniar la duda permanente
en el. autor. Al reurur asi _sus libros y repetir poemas, con todo y los
cambios que estos van sufriendo, así como añadir una tablilla donde hace
partíci~~ al lector ?el jueg~ poético,_ ?abriel _Zaid hace gala de su ingenio,
su ~fic10n por 1~ Juguetena, su pas1on por investigar. Obliga al lector a
~~visar los cambi~s, a d~tene~se en algo que creyó haber leído antes, pero
~igual? o ¿con que modificaciones?
Fi_nalmente le concede la gracia del extrañamiento y duda como el
propio poeta. Además, logra, lo cual podemos observar como resultado
en Reloj de sol (1995), que dicho cuestionario sea contestado y
reformulad?~ los poemas por los lectores amigos. En su búsqueda
formal aprisiona el canto como si almidonara las palabras. Su poema
"Otoño" parece resolver en dos versos su lamento:
Lloro por este jardin
Que murió de geometría.

La ir?nía, como_ recurso,_ es depurada: espina. Su preocupación mayor
va ~argandose hacia_ el ~~sttmonio social. La impotencia hacia el poder
oficial, la automargmac1on y la puntillosa crítica contra el estado de
cosas, superan en sátira al poema íntimo amoroso, que en su obra, tiende
a buscar ~~ equilibrio.-~• aunque -~tilice símbolos que tienen que ver con
la castrac1on y el narc1S1mo: las UJeras y el espejo, su compromiso con el
amor no permite un "nosotros" degradado por la rutina o la agresividad,
como sucede con este poema que se repite en Cuestionario sin ninguna
vanante:
SOMBRA
Las alas para qué,
si son errantes.
Los ojos para qué,
si son esquivos.
Para qué me acompañas,
si para enven~narte
me envenenas.

Si tomáramos este poema como lección vital, muchos de nuestros
pro~lemas_ s~ resolverían. Ese es otro sello de la poesía de Zaid: su
sentido practico frente a la complejidad del amor.
. En sus poemas "sociales", la lucha es religiosamente abierta. La
ciuda~ es vista desde la ciencia y la tecnología, mas trascendiendo esta
especie de envoltura impuesta. El poeta se ciñe, en tanto ciudadano del

�258

MINERVA MARGARITA VILLARREAL
GABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA CREACIÓN

mundo, o sea, de la metrópoli, a las limitaciones de la época que vuelve a
los taxis una alegoría de la imposible manifestación de la divinidad, o, si
se quiere, del amor:
TEOFANÍAS
No busques más, no hay taxis.
Piensas qué va a llegar, avanzas,
retrocedes, te angustias,
desesperas.
Acéptalo
por fin: no hay taxis.
Y ¿quién ha visto un taxi?
Los arqueólogos han desenterrado
gente que murió buscando taxis,
mas no taxis.
Dicen que Ellas, una vez, tomó un taxi,
mas no volvió para contarlo.
Prometeo quiso asaltar un taxi.
Sigue en un sanatorio.
Los analistas curan
la obsesión por el taxi,
no la ausencia de taxis.
Los revolucionarios
hacen colectivos de lujo,
pero la gente quiere taxis.
Me pondría de rodillas si apareciera un taxi.
Pero la ciencia ha demostrado
que los taxis no existen.

Este es uno de los poemas más bellos de Gabriel Zai1, un poema que
gana por la certeza de la metáfora. Y la metáfora: el taxi, viaja gracias al
impulso de la ficción lírica hasta las más remotas e impensables
situaciones, hasta la misma gracia del profeta Elías. Utiliza la lógica de la
ciencia. Afirma y niega hasta comprobar. Y aunque compruebe la
evidencia de la negación, queda 1:111 hálito de esperanza, un aleteo seguro
de que seguiremos anhelando la aparición de un taxi.
Este poema es un poema de excepción en su obra. En general, Zaid
celebra la realidad con poemas cuya música penetra ligera o bajo repiques
de suaves percusiones y los conceptos sin desmantelar, fijos: tiempo,
libertad, silencio, olvido, etcétera, sin posibilidades de vida material a
través de una imagen, empobrecen la circunstancia del poema. Para un

lector cuya ansia lo lleve a suposiciones e imaginerías con respecto a lo
que los poemas quieren decir, esta poesía es muy rica. Pero como
producto acabado, redondo y que agujere, como una piedra límpida y
cierta, pocos pero contundentes poemas logran asirse.
Y es en la brevedad del epigrama (género poético en el que, por los
orígenes del mismo, la dirección del mensaje es directa, va hacia otro,
con nombre y vínculo estrecho con el poeta, aunque dicho vínculo
puede ser imaginario) donde nuestro autor logra en mayor número
dichos poemas redondos.
Originalmente el epigrama era un grabado en madera, metal o piedra
para preservar la memoria de alguien o demarcar un acontecimiento
especial, una noticia o un anuncio, solicitando atención hacia algo
específico. Luego se decanta y llega a ser "una composición poética
breve en que con precisión y agudeza se expresa un solo pensamiento
principal, por lo común festivo o satírico".3
Zaid abreva en Catulo y Marcial. Pero también en Quevedo, Góngora
y Lope de.Vega. El poema "Teofanías" guarda una estrecha simetría con
"A Roma sepultada en ruinas", de Quevedo, sobre todo en el inicio. He
aquí el comienzo del poema de Francisco de Quevedo:
Buscas en Roma a Roma, ¡oh, peregrino!,
y en Roma misma a Roma no la hallas:
cadáver son las que ostentó murallas,
y tumba de sí propio el Aventino.4

Tanto Gabriel Zaid como José Erp.ilio Pacheco establecen en buena
cantidad de sus poemas un lazo con la cotidianeidad a través de la
enunciación de objetos y personajes como volkswagens (hoy animales en
extinción), bicicletas, pastas de dientes, estrellas de cines; es decir,
elementos y símbolos de la ciudad y la cultura a las que se canta. Abunda
la zoología, símil para radiografiar la vasta y compleja naturaleza humana,
o para adentrarse en ella:
SELVA
Me gusta acariciarte el hipopótamo.
Husmear lo que apenas perdices.
Acechar tu bostezo furibundo.

3 Martín Alonso, E11ciclopedia del idioma, 3 tomos, Madrid, Aguilar, 1982. (en t. II,
p. 1775)
4
Francisco de Quevedo. Antología poética, prólogo y selección de Jorge Luis
Borges, Madrid, Alianza Editorial, 1982, pág. 67.

�260

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

Disparar al vuelo de tu aullido.
Me gusta darte el dedo a morder,
la percha de tus periquillos.
Verte, mona desnuda, meditar,
de la cola, del árbol de la vida.
La pantera feliz ronronea
después del pleistoceno.
Me gusta la gratitud
en los ojos de la victoria.

Ambos gustan de la reelaboración de los versos y de una
permanente lectura crítica de la realidad. Como se señaló, la lectura
crítica del entorno. Pero no sólo de pensamiento crítico vive el
hombre. Y mucho menos el poeta, que puede encontrar, en el ojo .
mismo del huracán de la razón, la sinrazón que llama, la sinrazón
que obliga, la sinrazón que anuncia.

2. Recreaciones
Sonetos y canciones, de Gabriel Zaid, (1992: Vita Nuova. México: El
Tucán de Virginia.) tiene tres apartados: "Sonetos en prosa", integrado
por siete poemas del autor; "Canciones de Vidyapati", que vienen a ser
14 poemas -"recreaciones", llamaría el autor a la traducción de,
· supongo, algunos de los cantos de Love songs of Vidyapati (traducción al
inglés del poeta hindú Vidyapati hecha por Deben Bhatacharya)-,
además de un estudio revelador sobre las coincidencias y
correspondencias entre éstos y los primeros cancioneros hispánicos; y
por último, "Coplas al gusto popular de Femando Pessoa", poeta de
quien Zaid, para el caso, resume lo siguiente: "Su capacidad heterónima
de ser otro es también una capacidad anónima de perderse, y
encontrarse, en el gusto popular".
Si bien en la primera parte encontramos de nuevo el carácter lúdico
del ejercicio poético que caracteriza la obra de Gabriel Zaid, desde el
título, hay un verso, o una línea, para mejor ajustarnos a la "propuesta"
del autor, que reseña de alguna manera la enfermedad del poeta que cada
vez más va dejando atrás: "Ráfagas crueles de lucidez". Recuerdo
"Teofanías" y celebro s.u tino, su sorprendente claridad, el ajuste de
cuentas del poeta con su siglo y con su ciudad, como su ciclo vital; sin
embargo, este nuevo libro, en' el cual se incluye creación reciente, la
reiteración del ritmo basado en la enumeración, en las equivalencias de
significados a través de los dos puntos,' la carga de conceptos que
intentan colarse a la "reflexión" de la poesía, la adjetivación de los

GABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA CREACIÓN

2,61

mismos. ~onceptos -"gratuidad furiosa", "eternidad fugitiva", etc.-,
hacen v1S1ble, y peor: audible, el formulario tesón del escritor que es, sin
lugar a dudas, Gabriel Zaid.
Al llegar a las "Canciones de Vidyapati", lo rescatable de la sección
anterior se atenúa; al leer a Pessoa, desmerece por completo. La razón es
quizá que los dos poetas extranjeros son ya clásicos, y el riesgo de Zaid
de aventurarse a incluir obra personal con traducciones es muy alto.
El estudio que sirve de introducción a los poemas de origen hindú es
completo y logra interesarnos de entrada en la poesía de ese complejo
país. Para Zaid, la obra de Vidyapati5, como los cancioneros gallegos
portugueses, confronta las limitaciones de la poesía occidental, en la
medida que ésta subyuga el objeto, limita la lírica al yo y señala la
identidad del autor en el singular de la primera persona; además de no
caer en lo interior, en las "Canciones de Vidyapati" el sentimiento de la
mujer se expresa desde la mujer misma. A diferencia de la "erótica a lo
divino", que desde el Cantar de los cantares se perfila en un tratamiento
erótico de lo espiritual -el alma, la Iglesia y Dios son potenciados en la
literatura como valores exaltados hacia los que se pronuncia deseo--, el
erotismo de Vidyapati parte de lo religioso, como sucede con el mundo
de la sensualidad mitológica de la antigüedad clásica. Vidyapati
"desacraliza las relaciones sexuales, y eso en el mismísimo contexto del
culto a Krishna".
Se supone que la relación de Krishna y una de sus amantes, Radha, se
convierte en foco de un culto popular arraigado en Bengala, según el cual
la salvación se logra a través de la uníón sexual para venerar a Krishna.
En las canciones de Vidyapati, Krishna y Radha serían " simples personas

5

Vi_dyapati, considerado el gran poeta maithili (nombre que deriva de l\lithila,
quien formó un reino entre el Ganges y los Himalayas), nació en 1352 cerca de la
fro~t_era de la región Madhubani con Nepal. El padre de Vidyapati, cortesano y bramín,
1~ truc_io en el sáns~rito; sin embargo, la originalidad del poeta se da en maithili (del
sanscnto se deriva el maithili, que existe desde hace un milenio, sin ser lengua oficial a
pe~ar_ de ~ue 1~ hablan _treinta millones de personas actualmente), cuando es amigo del
p~c1~~ S1va Simha, quien luego ocupará el trono. El sánscrito significó para el hindi, el
~aJthili Y el bengalí lo que el latín al castellano, al gallego y al portugués, que "parecían
'.ncapaces de expresiones elevadas". Al parecer, gracias a la influencia árabe debida a la
Invasión musulmana en la India, la actitud hacia las lenguas del pueblo fue distinta,
much? más abierta, y posibilitó la traducción de obras a dichas lenguas. En ese sentido,
la actitud del poeta Vidyapati es similar a la de Berceo y el Arcipreste de Hita, que
~aban, cada uníl desde su creación, la lengua popular, la lengua viva. Así sintetizamos
la mtroducción que Zaid nos ofrece.
.

�262

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

enamoradas que en el amor encarnan lo divino". De ahí la belleza de_los
poemas. Se trata más bien de celebraciones complejas desde la sencillez
en que nombran el amor, l~ conjunción de éste con los astros, con la
naturaleza.
De las "Cop~as al gusto popular de Femando Pess~a" no hay ~ás que
decir: bellísimas, certeras, siempre atinando desde la vista del testigo de la
hondura que viene a ser el poeta:
"'La vida es un hospital
donde casi todo falta.
Por eso nadie se cura
y morir es darse de alta.

Leamos por último esta estrofa, tan afín a nuestro momento, ~ ese
consumismo propiciado donde todo se vende, sin que el amor esté
etiquetado entre la oferta disponible:
Todo quisieras comprar,
nada más porque lo viste.
Tengo ganas de llorar:
yo sólo compro estar triste.

Magnífico trabajo el de Zaid con las versiones que nos ofrece y es de
elogiarse esta empresa en la que, a través de su voz, reverberan las voces
de la eternidad.

LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO
Dr. José Javier Villarreal'
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

I
Ezra Pound al final de su vida, parafraseando el "Eclesiastés", afirmó que
había un tiempo para hablar y un tiempo para callar. El "Eclesiastés" dice:
"Tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de
hablar." 1
Octavio Paz (Ciudad de México, 1914-1998), al inicio de su ser lo que
es, entre 1930 y 1943, se dio a la tarea de afinar el canto y preparar el
terreno para la cosecha futura. Su infatigable curiosidad, como aconsejara
Rilke, fue sometida al proceso, tanto -sentimental como intelectual, de la
educación. Su poesía y su quehacer ensayístico, en estrecho diálogo ya
desde entonces, dieron testimonio de esta culta curiosidad que se afanaba
en la búsqueda no tanto de las posibles respuestas como sí de los misterios
fundamentales. Misterios que habrían de solventar su discurso poético, su
• José Javier Villarreal (fijuana, 1959) es licenciado en Letras Españolas por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, Master of Fine Arts por la Universidad de
Texas en El Paso, y Doctor por El Colegio de 11ichoacán. Es autor de una obra
poética, ensayística y de traducción. En 1997 publicó Los fantasmas de la pasión, ensayos
-sobre poesía mexicana, y en el 2003 Fábula, su más reciente libro de poesía. Ha
traducido a Ezra Pound, Manuel Bandeira y Oswald de Andrade. En 1987 recibió el
Premio Nacional de Poesía Aguascalientes y en 1991 el Premio a las Artes de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
1 Lo Biblia del Oso. Libros Proféticos y Sapiencialn, según la traducción de Casiodoro de
Reina, publicada en Basilea en el año 1569, edición de Gonzalo Flor Serrano, Ediciones
Alfaguara, Madrid, 1987, p. 345.

�JOSÉ JAVIER Vll.u\RREAL

264

naturaleza lírica.

"La vocación -apunta Paz- nos llama a ser lo que somos a_ tra~és de
algo distinto de lo que somos: obras, ob!:tos, ideas, ~cto~. Lo mtenor se
transforma en lo exterior."2 Su vocac1on se marufesto en _un hac~r
imperioso que obedecía a un logos primordial que escapaba -sm des~en
alguno- del marco puramente racional. Paz no buscaba entend~~ sino
comprender. ¿Quién no es un romántico? ~!"Ro fue la ex,:epc10~. El
ímpetu de su empresa incluyó la transformac1on del mundo ( ~~mb1ar al
mundo es devolverle su fertilidad."3 Escribía en 1939). La pas10n, en su
continua ebullición creadora, transmutaba lo interior en exterior.
Un poema no se entiende, se comprende. Compren~er es partir, iniciar
un movimiento, una acción del pensamiento y la emocton qu: ~ons~ya Y
pueble. Lo importante, nos dice Valéry, no es el texto poettco, sm~ _el
, estadio poético que provoque éste en el lect?r. El gra?~ _de comprens1on
que se logre establecer, la comunión c~nse~da, la posibilidad de leerse en
el poema, de ser un inspirado. Paz mtento compren?~~ al mundo_. Su
lectura lo llevó a la poesis. Su fuerza fue la pasión; su m1S1on, la reesc~tura
del mundo; su coartada, la inteligencia; su devoción, la mujer. "La mu!er diría en 1935- es la forma visible del mundo." 4 Y su don: la poes1a, el
_canto, el lenguaje arrasado por la pasión.

La delirante embriaguez· de su ya estar siendo a través de su hacer lo
condujo al vértigo de la creación, de aquello que se hace c~n .arte e
inteligencia. Ya que una obra, en palabras de Pierr~ ~everdy, s1grufic~ la
vida de un hombre. En este sentido Paz fue un romanttc~: un ~rotagorusta
de su tiempo en incesante crecimiento, una expans1on dire~tamente
· al a su voluntad creativa a su tremenda capacidad de
proporc1on
. .'
.
,
l ·
edificación. Su hacer evidenciaba un impulso que igual se asta de nttn~, en
e del desfibramiento de las ideas, en la reflexión. Fueron estos,
el verso, qU
l ·
d
años difíciles pero sumamente reveladores. Difíciles porque e tiempo e
romper se imponía como condición única y valedera _p~ra acceder al
tiempo de coser. Paz se presentaba, exhibía un tono que m~,bu_s c~~o su
propia retórica, el estilo que le permitiría alcanzar su expres1on tndiVIdu~.
Fueron años reveladores .up1bién, porque ese coser fue encarar y a~umtr
una actitud vital ávida de conocimiento y rica en pactos poundianos.
.

2

Octavio Paz, Miscelánea J Primeros escritos (Obras completas Tomo 13), Fondo de Cultura

Económica, México, 1999, p. 1S.
3 Octavio Paz, op. cit., p. 154.
• Octavio Paz, op. cit., p. 141.

LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO

265

Pactos que iría estableciendo, al paso de los años, por los cuatro puntos
cardinales haciendo caso . omiso tanto de la lengua como de la
temporalidad de sus interlocutores. La literatura, el arte y el pensamiento le
competían. Como a Terencio, nada de lo humano le era ajeno.
Los encuentros y hallazgos se sucedían. El diálogo se volvió denso y
abigarrado. La cultivada curiosidad dio paso a la urgente pesquisa del
artista. Las necesidades del alma fueron las necesidades del intelecto. La
empresa creativa se hizo acompañar de la reflexión, y de la reflexión se
volvía al verso tendiendo así una red, un sistema de conocimiento que
integraba las razones del corazón con las del intelecto. Pero las necesidades
del alma y las del intelecto también fueron las necesidades del cuerpo. La
sexualidad fue la forma de aprehensión de la realidad. El erotismo, con el
paso del tiempo, sería la forma de imaginarla. Este sistema de
conocimiento, cuya condición primordial era el hacer a partir de la
comprensión, ubicaba el logos poético en esa zona que María Zambrano ha
definido como lo principado. El movimiento hacia el conocimiento no se
desplazaba horizontalmente, sino que su ebullición obligó siempre al plano
vertical, al relámpago del hallazgo. Esta concentración exigía una enorme
plataforma de trabajo, la necesidad de inventar una tradición lo
suficientemente amplia y rica para apuntalar un proyecto de creación y de
pensamiento igualmente ambicioso. Ser moderno significó para Octavio
Paz ser la suma de una memoria crítica y generadora, pero también el
compromiso de ser un nuevo sumando en una adición placentaria que
crece y se multiplica día con día. Un incesante movimiento, una energía
que hemos convenido en llamar cultura. Expresión última y fundamental
de nuestro estar en el mundo.

La efervescencia formal -forma es fondo- en las artes de principios de
siglo alcanzaba, mojaba y condicionaba todo intento de quehacer estético.
La gue-rra civil española fracturaba un origen y la segunda gran guerra
dividía al mundo. La tensión entre el estilo, al que obligaba el momento
histórico, y la expresión, buscada en base a una experiencia individual, se
agudizaba a tal ·grado que coloreaba con Escilas y Caribdis el proceloso
ponto del quehacer artístico e intelectual. Estos monstruos no sólo
.asolaban el medio literario sino que creaban royentes problemas de
conciencia. El compromiso del artista se contabilizaba en una postura
ideológica con respecto al contexto político inmediato que lo rodeaba. De
entre estas trampas de la fe habría de surgir una de las voces fundamentales

�266

JOSÉ JAVIER VtLLARREAL

de la segunda mitad del siglo XX. Frente a estas embestid~s Paz a~a~ó a
su sistema de conocimiento-de lectura del mundo- el sent1do de la et1ca y,
con él, el compromiso del ejercicio de la libertad. Ponderó el de~echo a la
crítica. La crítica como esencia indiscutible de lo moderno. El t1empo de
hablar había llegado, la obra estaba en marcha. El tiempo de callar en
Octavio Paz fue un permanente acecho que reforzó su proyecto de
creación; fue la pausa, la cesura indispensa~ al canto, la calma. ~ue
antecede a la tormenta, el tiempo de lectura y recógimiento que se adivma
en la obra conseguida. Sus textos de juventud son el testimonio de lo antes
dicho.

II
Una voz poderosa que, como una suerte de belicoso arcángel de la
guarda -por aquello de la flanúgera espada-, me acompaña desde hace
años es la de Octavio Paz. Sin duda, junto con Alfonso Reyes, uno de los
más frondosos árboles que vio florecer la literatura mexicana del siglo XX.
De una O de otra manera, en un tiempo o en otro y en encontradas
direcciones la "infame turba de nocturnas aves" que atreve, en nuestro
país, no sólo el quehacer poético, sino también e~ c~ti:o de la int~ligencia
analítica, y la reflexión que se desprende del e1erc1c10 de la misma, ha
descansado en sus siempre-dadoras y reveladoras ramas.
Poemas, ensayos, traducciones, prosas. Una obra -la suya- que parte
del presupuesto de la pasión. Que se alimenta con el impulso co_rdial del
romanticismo más pleno; aquél que de la rebeldía hace el camino para
llegar a la revelación. La revelación como punto culmina~te'. como inst~_te
detenido en la fijeza que se desdobla en hervoroso movimiento. Rota~~~n
epifánica que no cesa y obedece a un anima mun~i: a una contem~~ac1on
que en su pasividad prepara el asalto, la revoluc1on~ la _transgres1on del
contemplativo, la imaginación del apasionado: la conc1enc1a del mundo. El
mundo como un gran texto para ser leído.
Porque la realidad es aquella que posee expresión. Fuera de la ~~presión
no hay realidad. Hasta el silencio que, en teoría, es la negac1on de la
expresión, es expresión, yno siempre de una negación.
Esta genius machina de la expresión p~e ~el ~~cantamiento, ?e las
·fuerzas de.satadas e ingobernables de la unagmae1on que van dan?ole
forma a la ·materia que nos rodea, que la vuelven tangible: realidad sensible.
El lenguaje, que es la musa, se enamora en extremo de aquella porción del

LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO

267

text_o qu~ es la realidad cantada. La poesía, la erótica del lenguaje, sería el
testtmoruo de la lectura que ha llevado a cabo el poeta de esa realidad
cantada, padecida y percibida por los sentidos, la imaginación y la razón en
particulares e irrepetibles dosis. Ya que un poema es un acontecimiento
único cuyo fin descansa en sí mismo. Nos acompaña, nos permite leemos
y llegar a ser aquello que somos. Es decir, a reconocemos. Pero es tan
unitario que en su fuerza no admite debilidad alguna. Un poema al ser
mutilado o trastocado no se debilita, sencillamente desaparece, deja de ser.
O como dijera César Vallejo: muere.
Octavio Paz, en E/ mono gramático, nos ofrece un testimonio límite de
una realidad discursiva que se regodea en sus poderes presentificadores,
tanto de seducción como de sugestión. La realidad como un enorme
pentagrama donde la sinfonía de su expresión ya se encuentra escrita. La
naturaleza, y el hombre junto con ella, como un enorme libro que exige ser
leído: ejecutado. Una realidad que lejos de verse, se lee y contempla; como
se contempla aquello que se lee.
Los senderos que sigue la voluntad creativa, en E/ mono gramático, parten
de una sensorialidad sumamente receptiva expuesta a un paseo que irradia
una poiesis aguda y expansiva. Una gana de registrar aquello que se percibe
por los misteriosos canales de una sensibilidad lírica. De un magma
desbordado que la voz poética expone gracias a una realidad imaginada
que nos rodea y trasciende. Una realidad que destila signos e imágenes que
nos vulneran, destrozan y rehacen.
Ante tal fuerza desatada, ante tal sustancia abrasiva, el poeta antepone el
dique del poema. El poema es el recipiente, como cantara José Gorostiza,
que contiene y da forma a la materia poética que la realidad sensible
ostenta y hace correr, y que amenaza, como el canto de las sirenas, con
subyu~rnos y destruimos. Pienso en Rilke cuando escribe que lo bello es
apenas lo soportable de lo terrible. Y en esta frontera entre lo bello v lo
terrible, donde los grados se miden por la vida de un hombre, que es d;cir,
su ~bra, se encuentra El mono gramático. Octavio Paz se la juega por
canunos poco transitados por la lírica de su tiempo. No se trata ni de un
_poema en prosa, ni de un libro de prosas poéticas. Se trata de la ejecución
de una larga sinfonía que al ser tocada encuentra sus propias formas de
expresión, funda su necesaria e inequívoca respiración. Los textos de este
libro son contenedores de una poderosa fuerza sexual que amenaza

�LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO

JOSÉ JAVIER VILLARREAL

268

constantemente. Que irrumpe desde la forma misma. Si el tema en un
poema es lo de menos; en E/ mono uamático se confunde con la porción de
realidad que crea y revela. Estamos más allá. Nos encontramos en la otra
orilla. En una realidad pletórica de expresión.
Pero esta realidad imaginada, que se va levantando a medida que la
leemos en el texto y que la contemplamos y sentimos en nosotros mismos,
nos envuelve en una apabullante sexualidad. ~ cuerpos entrelazados se
vuelven ramas de una arboleda que no deja nunc~ de moverse y trenzarse
en una duermevela de estricto orden sexual, ya que "despiertos los sentidos
aunque el espíritu dormido, se hacían el amor las unas a las otras o;
solitarias". 5 Atmósfera que nos sorprende estableciendo, paradójicamente,
una distancia que nos preserva de caer en su espeso y hedónico f?llaje,
pero que a la vez nos excita e invita, nos vuelve cómplices de aquello que
, sentimos gracias a los hilos votivos que desprende el texto. Es decir, la
realidad que se expresa incesantemente a través de nosotros mismos. Una
realidad sexual que impone sus condiciones de seducción por medio de
nuestros sentidos vulnerados por su incontenible imperio metafórico. Si la
realidad es expresión, la expresión es forma. Materia en perenne
movimiento. Creación y destrUcción ad inftnitum.
Pero este orgiástico movimiento se detiene y se vuelve luz, isla, faro que
ilumina los rostros del des~o en el cuerpo de la amada.
Ante la tempestad golosa de una realidad desbordada y pletórica de
sexualidad, donde el follaje y el movimiento establecen una danza de ritmo
lascivo; el detenimiento, el apartamiento, la reclusión de los cuerpos que,
en esa floresta plural y salvaje, se han reconocido el uno en el otro como
suerte de espejos encontrados creando así el espacio magnético y sagrado
de lo erótico. De la bulliciosa y anónima fiesta de los sentidos al claustro de
la ÍffiílgÍ11ación y de los nombres. La pareja se ha apartado y refugiado en
un espacio cerrado que potencia la desnudez de los cuerpos, subraya la
carga de las miradas, las hambres y procesiones que los sentidos realizan
por el sinuoso y fragmentario cuerpo del deseo. Pero no sólo eso. También
está en juego la complicidad que establecemos nosotros, los lectores, con
la pareja. Misma que corre en sentido conqario, ya que la pareja también
establece su relación con nosotros. Y de esta relación, de este
padecimiento, que acusa la pasión de los sentidos en clara armonía con el
. sentido interno de la imaginación, surge el abrazo de la comprensión, no

5 Octavio

Paz, E/ mono gramático, Seix Barral, México, 1975, p. 58.

l69

del entendimiento,
sino. de lo erótico ' del eros, del amor. y sm
. amor no hay
·
,
erotlsmo y este es un instante que niega la temporalidad d 1 .
crear
·
· d
e tlempo para
su propio espacio etenido sobre la llama del incesante
. .
"El cuart
, tal
movimiento
l
o esta to . mente iluminado. El hombre se levanta y camina de u~
ado p~ ~tro, ligeramente encorvado y como si hablase a solas Su
somb~ mclmada parece buscar en la superficie del muro -lisa parpad~te
y desierta: agua vacía- los restos de la desaparecida "6 El ' ·¡
h
cons
d
·
·
ffil agro se a
,
·urna · o, por un mstante hemos habitado el para'1so • N o nos resta mas
que¡ i~nar y n~mbrar aquello que hemos sentido, darle nombre a lo que
no o tema o, meior aún, crear aquello que no existía. En cualquiera de los
cas?s estamos apelando .ª la poesía, ya que todo poema es un acto de amor
y sm amo~ no hay er?~smo. De aquí podríamos concluir que todo acto
que
de erotlco es un acto poético· De ah1' que 1a poes1a,
, para
o se· califique
p
ctav10
. 1magman
.
. do
b d az, ·sea la erótica del lengua)·e· El lengua1e
~eco ran_ º. su libertad c~eativa, su categoría sagrada, su rango de musa d;
mtermediano entre los dioses y los hombres.
'
GBracias a e~te lenguaje recobrado en su primigenia categoría sagrada
que
. Paz atreve a leer el libro'
b. orges
d I calificara de mágt.ca, es como 0 ctavio
a ierto e m~ndo, y e~ él descubre una gramática se},.'Ual que se confunde
con el lenguaie de los dioses. Ante tal desmesura lo huma o
d
su sup rf1
d
S
n respon e con
len _e ua gran eza. u_ hu~lla, su impronta: la poesía, la erótica del
guaie que, a su vez, erooza siempre aquello que toca, trastoca e imagina.
.
.

111

. _P'.12 es u~~ _presencia necesaria que igual recarga como establece las
mhrntas
del ver y el comprender· Atn.ncherad
d 1 · pos1b1lidades
1·
·
, o en Ias I'meas
e 1a .mte igenc1a
e d.1scurso
,.
1 revela
. lo cantado ' o canta lo revelado• ..,u
poet:Jco
1
se ,ev'.1-nta e~ a p urahdad que lo integra. La diversidad en Paz es sustancia
ene~~~o fluido donde confluye la suma de lo evocado, la meticulosidad d;
la vigilia. Y_ en este permanente estado de alerta el mundo se extraña y al
ser ednrarec1do por el lente de la atención, de la minuciosidad és~~ -el
mun o- vuelve a recobrarse, a reconocerse.
'
: Este .enrarecimiento, este llevamos a otra parte demand
mcomodidad constante, permanente; un estar en resiste11da,
, tanto espacial
a una
60ctav10
. Paz, El mo110 gramátiro, op. cit.. PP· 65-66.

�JOSÉ JAVIER VILLARREAL

LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO

como temporal. En este sentido la urgencia de abrir puertas y recorrer
pasillos, de entablar diálogos, discusiones, complicidades y, también,
divergencias con todo aquello que nos precede y acompaña, se impone
como impostergable. Paz," a través de su obra, ha sosterúdo un
enfrentamiento lumínico con la literatura, el arte y el pensamiento. Su
belicosidad descansa en la expiación de la gracia, en el compromiso ético
de entregar a los hombres aquello que ~ dioses han otorgado.
Compromiso que el poeta mantuvo a lo largo de sli'obra.

detiene y eterrúza e~ el instante mismo de la prueba, producen un
espasmo. -~n ese esta~o el juego erótico se sustrae y, al contenerse, arde en
la comuruon del. , rrústtco, en la fusión con su divirúdad. N os pnv
· ilegia
· en
esa contemplacion que es compromiso, actividad consciente del hombre
con respecto al todo del cual forma parte. El poeta, como Dante el viajero
nos conduce por es~acios recién creados, sumados ya a ese mapamundi e~
el cual ahora -gracias al autor- podemos transitar. Pero a diferencia de
Da~te, -~az, en E/ mono gramático, privilegia una impresionante y feliz
erottzaci_on del lenguaje. El canto, en esta obra, exige volúmenes,
prop?mo~~s corporales. El lenguaje no está al servicio de un discurso, de
una mtenc10n conceptual. El lenguaje es el canto, la materia celebrada y
ofrendad~. La altura alcanzada por Paz en E/ mono gramático nos cubre y
rebasa. Sm duda estamos ante una de las piezas que definen y subrayan
nu~s~o estar en el mundo. Obra que explota y redefine el fenómeno
poettco de nuestro tiempo.

270

Exponerse a la tensión de lo rrútico es realizar el rito de ofrendarse a sí
mismo, de construirse al construir, de no renunciar a la conflictiva relación
entre el alma y el cuerpo, entre la razón y el sentimiento. En este vértigo
Octavio Paz ha puesto a bailar algo más que a las palabras. Ha expuesto el
orgullo, la varúdad, el amor, la pasión; su pasión retórica que soporta el
, enjambre todo. Esa potencia que lo hace ir más allá, descubrir territorios,
reinos por conquistar. Pero toda aventura encierra riesgos. Paz los ha
encarado. Podríamos decir que su quehacer poético se ha desarrollado de
frente al peligro, de cara a los monstruos estableciendo puentes, trazando
rutas que salven el escollo sin desconocerlo, pero sí preocupado por fundar
el puerto a donde llegar. Así, la cartografía del autor se extasía y duele en la
celebración de su extensión. Estamos allí recorriendo mundos, mundos
que no sólo son nuestros, sino que nos conforman y revelan, nos
enfrentan, nos hacen ver sentirnos, vivimos en una repetida y, a la vez,
nueva exclamación que nos planta en el centro mismo del asombro.

y

El poeta nunca sale de su asombro, se interroga, interroga al otro que
también es él. No titubea al nombrarlo e increparlo, enfrentando así la
pluralidad que lo conforma, las voces _que pueblan y robustecen su propia
voz. Se desdobla para encontrar su centro, va al encuentro de sí mismo. La
curiosidad es uno de los rasgos medulares de la poética· de Octavio Paz.
Esta pasión por el hallazgo no se sacia. Va del otro a los otros., del presente al
pasado, del pasado al plano infinito de la premonición, del augurio; zona
sagrada -ésta- donde la sibila responde al desasosiego del poeta, donde el
canto es la zarza en llamas, el p1:1ente que establece el diálogo, la ofrenda
que nunca termina de celebrarse.

·

Dentro de esta celebración Salamandra, LAdera Este y, sobre todo, El
mono gramático son cumbres, poderosos ángulos cuyas áreas abarcan y
·delimitan geografías inexploradas que nos revelan en una progresiva
multiplicación. Paz nos descubre un mundo. La sensualidad de la imagen a
través de un inagotable paisaje interior, más el efecto del tiempo que se

271

~ producción poética de P_az brinda al lector y al escucha un registro
amp~simo ~e lo que ha verudo a ser la expresión lírica no sólo en
Occidente, smo también en Oriente. Su diálogo lo ha llevado a enfrentarse
a obras. de todos los tiempos. Su relación con ellas ha sido amorosamente
combauva. Sus lecturas ~an producido textos de una belleza que debemos
agradecer. En e~te senudo ~stamos ante un artista sumamente generoso
~ue nw:1~ª ha ~e¡ado de abnr puertas, de guiamos por pasadizos que sólo
el atrevio transitar. Paul V aléry escribió que lo moderno se conforma con
poco: Paz ha luc~ado contra esta afirmación que parece no sólo sitiar, sino
d~~r nuestro tiempo. Su obra nace· y se sostiene de la inconformidad
cnuca. La .tradición de la 'ruptura no es solamente un cronómetro que
busca medir un fenómeno artístico. En el caso de Octavio Paz ha venido a
ser una actitud, un modus operandi, una forma de asumirse en un nosotros
global.. Un~ voluntad renacentista y, por lo tanto, humanista de ser
contem~orane? y protagonista de su tiempo. Su obra nos sitúa y revela en
nuestro Justo uempo.

�LENGUAJES QUE CONSTRUYEN Y
DESDICEN: APUNTES SOBRE EL LENGUAJE
EN LA NOVELA GALAOR DE HUGO HIRIART
Mtra. Gabriela Rivero
Escritora Neoleonesa

ITESM
A principios de los setenta la Editorial Joaquín Mortiz publicó la novela
Galaor de Hugo Hiriart, misma que mereció el Premio Xavier
Villaurrutia. Hiriart escribe, para asombro de críticos y lectores
mexicanos, en pleno siglo XX una novela de caballería que bien podría
recordarnos las historias de los Amadises, las aventuras del más "grande"
de los caballeros andantes, Don Quijote, o relatos fantásticos a la manera
de El vizconde demediado o El caballero inexistente de !talo Calvino. La novela
es un parteaguas en la tradición de. fabular mexicana y, al igual que
Cervantes, Carroll o Swift, la historia contada, que podría semejarse a un
cuento para niños o reducirse a narrativa de entretenimiento, transgrede
la imaginación del lector y se instala, en definitiva, para que éste ponga en
tela de juicio su propia realidad. La novela nos presenta así, un profundo
cuestionamiento filosófico y ontológico que trasciende tiempos y
espacios, a través de su inventiva.
El presente trabajo tiene como propósito analizar el lenguaje que
construye la novela Galaor y para ello he optado por dividirlo en cinco
diferentes categorías: ironía como lenguaje, los nombres como lenguaje,
recursos estilísticos del lenguaje, los diferentes lenguajes dentro de la
novela y el lenguaje como tema.
Iniciaremos este tour de force con el tema de la ironía como lenguaje.
Puesto que la novela de Hiriart propone una lectura receptiva de las
novelas de caballería, de la tradición fantástica -es la antítesis de todas las

�LENGUAJES QUE CONSTRUYEN Y DESDICEN:
APUNTES SOBRE EL LENGUAJE EN LA NOVELA
.
GALAORDE HUGO HIRIART

GABRIEL.A RIVERO

274

propuestas, las derrumba, las debate, las anula, combate todas las
expectativas de una filosofía tradicional- hay una serie de pasajes en los
que la crítica está presente. Por ejemplo, Brunilda la princesa queda
deforme gracias a la sabiduría que le otorgaron Oo Bueno no lo es del
todo; la ciencia, el orden, la inteligencia, la sabiduría no siempre nos
conducen a buen destino). Así dice el narrador: los dones en mala hora

regalados o frases como:

""-

.. .los benevolentes maleficios, martirizan tus tiernas carnes y tu blanco
espíritu o: La opulenta perfección me causó tanto asco como una
marrana con afeites y peluca de mujer (Hiriart, 2000, p. 88).
Nada hay más hermoso que el aparente caos y desorden de los
campos cultivados por el sumo Constructor: el yerro de Diomedes fue
negarse a aceptar que puede haber belleza y perfección en lo que no se
entiende. (Hiriart, p. 89)

Incluso el mismo afán de inventar una historia -la intención del
autor- queda desmitificada cuando Elephantina dice que la historia de
Policarpo puede contarse de una manera o al revés. No hay un sentido
fijo en el hecho de contar, no hay una verdad. Además, no sólo
desmitifica el hecho de elaborar una historia, sino que ·el protagonista,
Galaor, expresa que la caballería andante no tiene sentido alguno:
La caballería andante ... es sólo una colección de individuales trabajos
soñados; y, ¿no querrían entre todos los esforzados caballeros crear un
orden artificial tan intrincado como el de Diomedes el constructor?
(Hiriart, 2000, p. 119).

Incluso, la misma idea de un autor-transcriptor que recupera la
historia a través de la oralidad de los viejísimos pericos es una alusión
directa a los relatos épicos de Homero (éstos fueron recuperados tras
quinientos años de transmisión oral y escritos en lenguaje épico y
grandilocuente canta tú diosa).

La' ironía se hace pr~sente también mediante el hecho de que
Nemoroso no quiere desposarse con la princesa Brunilda y sólo lo hace
por interés a conseguir el hipógrifo. Otros personajes tan:ibién son
víctimas de esta propuesta desmitificadora de la novela. Hacia el final,
Galaor confiesa ignorar muchas cosas, ha perdido certidumbres. En la
última escena el tradicional "Colorín colorado ... " se nos cambia por dos
gruesas lágri~as que esconde .Brunilda bajo su velo de novia para
simbolizar la desdicha que guar'da el "final feliz".
Los nombres propios, de lugares, del _reino animal y vegetal, de los
capítulos, del libro mismo plantean también un juego para el lenguaje y
los significados que encubre. Galaor no es el personaje famoso en la

275

tradición de la novela de caballería, es el hermano desconocido de
Amadís de Gaula. Iris Emulación Púrpura Neblinosa Brunilda es el
nombre de la princesa y plantea en sí mismo, una serie de
contradicc~ones, iris vs. neblinosa Oo que no se puede ver bien, aunque
sea una princesa). El nombre de las cuatro hadas: As de Copas (alcohol)
para la inteligencia, Sota de Bastos para la bondad, Tres de Oros
(material) para el sentimiento, Seis de Espadas Oo que corta y hiere) para
la palabra y la elocuencia. Cada una de las hadas que obsequia un don,
representa en su nombre mismo una semilla de oscuridad de
contr_adicción. La S~ta de Espadas "Morgana" que nos parece m~a y
seme¡ante a un bwtre, es la única capaz de conservar la vida de la
princesa y además, tiene una hermosa voz juvenil. Aparecen otros
personajes que nos transmiten ese dejo de ironía: un rey Calcante que se
ha "~aleado" puesto que tiene treinta y siete hijos, un príncipe de Acis
(Ass~s ...) ~ue muere de amor, Janto el caballo que habla y perteneció a
Aquiles, m1smo que representa la fractura del lenguaje, la herencia de la
mitología griega, la gran memoria épica de una guerra de Troya a veces
contradictoria. Aparecen, además, una serie de nombres que, a la usanza
medieval, se complementan con una característica del poseedor. Llegan
así Don Gil el prudente, Galaor el cazador y Nemoroso el domador o el
loco que son como las dos caras de una misma moneda "si Galaor no
está, yo desaparezco" (Hiriart, 2000, p. 43), doña Atalona de los Alhelíes,
don Gonzalo de Portugal, Mamurra o el Hombre de las Pieles Ana la
Sigilosa. Y así, cada nombre encierra a su vez una historia.
'
El tercer aspecto a abordar es el de los recursos estilísticos en el
lenguaje. Aquí cabría inic.iar diciendo que las imágenes construidas
mediante el discurso novelístico hacen sentir al lector como si estuviese
f~ente a la pantalla de cine. Tanto su ritmo como las descripciones son
visuales y estructuradas en base a la anécdota. Un aspecto que llama
mucho la atención son estas comparaciones fuera de lo común que rayan
en lo absurdo presentes en toda la obra de Hiriart: la princesa descansa
en "mineral quietud" (Hiriart, 2000, p. 23), la reina posee ojos "grandes y
azorados como de vaca" (Hiriart, p. 23), la felicidad es "perfecta como
un alfiler". Las situaciones románticas, los piropos, los tabúes siempre
~~n fracturados a partir del lenguaje descontextualizado; tenemos así, una
t1e?1a princesa con "greñas de puerco salvaje". Estas contradicciones o
eXJmo~os -unión de dos cosas opuestas que no tendrían una razón para
est~~ )Untas- aparecen en el texto una y otra vez: "caótica alegría"
(Hinart, p. 90), "amorosa curiosidad y la salvadora codicia" (Hiriart, p.
96), el puerco ataca feroz con la "obstinación de bailarina".

�276

LENGUAJES QUE CONSTRUYEN Y DESDICEN:
APUNTES SOBRE EL LENGUAJE EN LA NOVELA
. GALAOR DE HUGO HIRIART

GABRIEL.A RIVERO

El lenguaje está ahí para construir un mundo diferente e insólito; la
combinación de palabras con imágenes que no corresponden. Desde un
punto de vista lingüístico sausseriano, me atrevería a decir que Hiriart va
a lo más profundo del signo lingüístico y separa el significado del
significante para deconstruir nuestra idea de cómo las cosas "deben" ser.
En este sentido, el lenguaje actúa como herramienta para propagar un
profundo cuestionamiento filosófico. Así ~emos que los únicos
personajes con nombre de humano son don Carios, un perro, y Valeria,
el avestruz. Para decir que un huevo es grande dice "un huevo del
tamaño de un confesionario a una cebolla azul" (I-liriart, 2000, p. 31).
Esta misma idea de descomponer significado y significante se aplica
también al referente cuando deconstruye visual-lingüísticamen~e al
avestruz, la jirafa y el rinoceronte. Tenemos así que a la jirafa le inventa
' un nombre "científico" -la ciencia para nominar mentiras- :
"Cameleopardatis: es alto como torre de guerra y su cuello es inmenso y
vigoroso como ariete, enarbola pequeños cuernos y lleva el manchado
del leopardo, más su cuerpo semeja al del camello" (Hiriart, 2000, p. 55)
y al rinoceronte lo define como "bestia de hierro armada con un enorme
cuerno" (Hiriart, p. 80).

Otros recursos son las historias dentro de las historias, las oraciones
largas que refuerzan la oralidad del lenguaje y los refranes populares: "no
camina nunca hacia atrás · el tigre" (Hiriart, 2000, p. 19), "pensaba que
sólo las trampas atrapan las trampas" (Hiriart, p. 58).
El cuarto aspecto a tratar son los diversos lenguajes que Hugo Hiriart
incorpora a la novela; ~sta llega a parecemos un gran -collage donde
dialogan una infinidad de obras de la literatura universal. El más evidente
tipo de discurso es el lenguaje de la novela de caballería, novela medieval,
el de las grandes épicas, por su similitud a una obra angular como EL
Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha, Los NibeLungos (donde también
aparece una Brunilda), El Boewuif, Gargantúa y PantagrueL... Además, el
lenguaje que refiere cómo se metamorfosean los personajes, las
actividades de los soberanos, los instrumentos musicales (faud), las
armaduras, los escudos, los caballeros sobre rocines, los gremios, la
muerte como castigo, -trampas de red en el bosque, los ostrogodos, el
ambiente carnavalesco, las brujas, los encantamientos, las pócimas, los
juglares, la alquimia, la astrononúa, el español antiguo ... no pueden
· referirnos-otro mundo que no sea aquel de la Edad Media transmitido a
través de las grandes épicas.

'2..77

.H~y también un lenguaje simbólico; por ejemplo en el sombrero rojo de
T~stan cuy? nombre, por cierto, nos recuerda al Caballero de la Triste
Figura.....qwen t~bién usa un sombrero Rojo para simbolizar la locura.
Don Qw¡ote es Tnstán y Galaor es Sancho Panza como Tristán dice su
"escudero"; el idealismo vs. el pragmatismo. A~bos se conjuran para
vencer ~ la gran ~na de bronce -escena que nos recuerda al Quijote
combatte~do molinos y al caballo de Troya. Tristán habla de los
encantamientos d~ Montesinos -personaje que viene del Quijote- y lo
v~mos como un ¡mete en flaco rocín. Otros símbolos literarios son el
a¡~drez en los jardines del Hombre de las Pieles son "ajedrez de
arumales, ~~mbres, yerbas y un caballo parlante" (Hiriart, 2000, p. 68) y
las_ repeticiones del número tres, trescientos... como símbolos
uruversales.
E~ lengu~je de los cuentos de hadas también está presente: La belfa
durm_z~nte (prmcesa_ que duerme en espera del amor), La belfa y /a bestia,
Cemctenta ~a zapatilla de Ana la Sigilosa), Alicia en el País de las Maravillas.
Las colec_ciones de histo~ias que se narran a lo largo de un viaje, para
matar el tiempo ... Las Mi/y una Noches, Decamerón, Cuentos de Canterburry.
El lenguaje fil?sófico es uno de los ejes principales del que Hiriart se
vale para constrwr la novela. Hay una serie de planteamientos filosóficos
que se contraponen y que aparecen perfectamente argumentados de tal
ma~e~a que, al final de 1~ novela, ni el lector ni los personajes pueden
d_ec1d1r_ sobre una t~ndencia. Po~ _un lado están Grimaldi y Nemoroso que
simbolizan el d~~tmo, la reflex1on y las letras vs. Oliveros y Galaor, la
v?luntad, la ac~10n, las armas. A cada personaje corresponden diversos
discurs~s filosoficos que los describen. Diomedes: "su ambición fue
constrwr otro orden que sustituyera al natural y lo sobrepujase en
belleza, armonía y perfección" (Hiriart, 2000, p. 64). Mamurra: "podría
parecer _que hago lo que qwero, mas bien reconozco que vivo como lo
~roy~cto el cons~uctor ~e este universo"_ (Hiriart, p. 66). "El universo
e 1omedes sera destruido por sus propias excelencias y perfecciones"
~~inart, p. ~6) Mamurra: _"¿Sabías Galaor que lo~ griegos creyeron alguna
z que sonamos colec_tivamente, que al dorffil! y soñar ingresamos a
otro. mundo compart1do por todos los durmientes vertiginoso
apasionadº'. regi'do por leyes ajenas a nosotros tan extravagantes
'
como'
las que gobiernan nuestra vigilia?" (Hiriart, p. 84) Esta postura se opone
ª la filosofía de ~alaor: _"tengo para_~ que cada persona inventa y
construye s~s propios suenos 1ntransrms1bles" (Hiriart, p. 84) "¿qué es en
el torrente Incesante de los hechos la vida de un hombre:&gt;" (Hiriart p
118)"•Q
· de un hombre una acción aislada?"
. (Hiriart,' ·
e ue' es en la vida
p.

.J?

�278

GABRIELA RIVERO

118) Este mismo lenguaje filosófico presenta cuestionamientos que
tocan diversos temas: el destino, los cánones de caballería, la voluntad, la
valentía, la ira, el amor, el individuo, lo colectivo ...
Hay toda una serie de lenguajes más que construyen la novela. Entre
ellos destacan: el lenguaje de las épicas grecolatinas con el discurso
sofista de Brunilda en el bautizo, el lenguaje de las novela de aprendizaje
o iniciación, el lenguaje religioso "santa dorrrtiqa, disecada y sonriente"
(Hiriart, 2000, p. 24), el lenguaje popular (en la 'descripción del puerco
gigante), las canciones, refranes, dichos y coplas, el lenguaje teatral con
sus acotaciones y sus guiones, el lenguaje histórico con la referencia al
emperador Cómodo hijo del gran Marco Antonio y a Pedro de
Alvarado .. . el lenguaje mítico que explica el origen del mal en el mundo
con historia de Policarpo y Elephantina.
·
Por último, el quinto aspecto es el lenguaje como tema en la novela: el
metalenguaje. Nemoroso y Galaor tienen una discusión sobre el avestruz
en la que afirman: "Las palabras no pueden resucitar mi avestruz; además
no sabes lo que son las palabras." Con esto desmitifican una vez más, el
proceso de creación escritura!, la novela misma. Mas tarde, hay otra
referencia que nos recuerda, en la lingüística saussuriana, la "arbitrariedad
del signo" "Para un caballo la palabra silla, por ejemplo, tiene un
significado diferente que para nosotros; y así todas las palabras. Hemos
llegado muy trabajosame·n te a acuerdos, la palabra azúcar sirve de
pruebas" (Hiriart, 2000, p. 66). Brunilda llega a cuestionar, incluso, el
objetivo del acto de habla: "¿Por qué nadie entiende lo que dice? ¿Para
qué habla entonces?" (Hiriart, p. 144). Además, dentro de la novela
misma, se comenta el lenguaje del hombre vs. la mujer, la alcurnia vs.
juglares y cirqueros, argots, sociolectos e ideolectos: "La princesa
Brunilda tiene el habla de las juglaresas, como cualquiera de la tropa de
Nem~roso" (Hiriart, p. 97).
Finalmente podemos decir que el lenguaje que construye la novela
Galaor de Hugo Hiriart cuestiona nuestra forma de ver la vida y desdice
la tradición literaria. El lenguaje, al igual que otros elementos
estructurales de la novela, está ahí para deconstruir los modelos de
realidad y de escritura que hemos heredado,

Bibliografia
HIRIART, H. (2000). Galaor. México: Tusquets editores.

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO
Mtro. Alejandro del Bosque
División de Humanidaqes
y Ciencias Sociales
ITESM
La ob~a ensayi.st1ca del escritor argentino Ernesto Sábato (1911),
prod~cida en~~ 1945 y 1953, nos revela, para vergüenza nuestra, que sus
r~fle~ones ,cr~tl~as son aún vigentes. Sin embargo, consideramos que el
termtno mas 1doneo para valorar textos como Uno y el Universo (1945),
~ombres y e~g~~na_¡es ~1951),_y Heterodoxia (1953), no es "vigencia" sino
permanencia . ¿Que autor1dad nos confiere el derecho a determinar lo
que es o no vigente? ¿Acaso las tendencias socioculturales actuales? ¿Tal
vez alguna filosofía en boga? ¿O quizá nuestra intuición, certera o errónea?
Suele medirse la vigencia de una obra literaria en función de
afinidades históricas; y esto, a larg~ plazo, es una calamidad o una
bendición. Grandes obras han sufrido la indiferencia o infravaloración de
su tiempo; otras, las insulsas, han merecido ovaciones excesivas. Quizá
el término más ecuánime sea "permanencia". Una obra literaria es
"permanente" en tanto está provista de valores autónomos; en tanto
proye~ta Y sintetiza el bienestar o malestar de la época en la que se
p_rodu¡o; en tan_to posee un carácter transhistórico. Esto explica, por
e¡emplo, la per~anencia en el gusto colectivo de numerosos ensayos de
Pascal o _Montaigne. Y señalamos "numerosos" porque la permanencia
~.s sel~ctlva. Es decir, un lector contemporáneo podrá coincidir 0
simpatizar con algunos ensayos de esos autores, pero no con todos.
Aunq~e. esos autores sean catalogados como "vigentes" por la crítica
especializada, el lector resuelve, con base en sus propias experiencias, qué
ensayos son los que "permanecen" en su memoria afectiva. De ahí que
optemos por el término "permanencia"; quizá es poco académico y nada

�280

...

ALEJANDRO DEL BOSQUE

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

convencional, pero también es menos presuntuoso. Además, el vocablo
es preferible porque con su uso se derogan absolutismos literarios. Esto
corrobora por qué, incluso para algunos críticos, un dramaturgo como
Lope de Vega, a pesar de su vigencia, es autor también de obras pésimas,
piadosamente llamadas "obras menores". Esto demuestra, de igual
modo, por qué algunos poemas de Octavio Paz nos pueden parecer
maravillosos, y otros, repulsivos. Para ser ju~, habría que reflexionar
sobre lo permanente en la obra de un escritor, y no sobre lo permanente
de la obra. Esto permitiría una apreciación menos sacralizada de un autor,
pero también propiciaría un mayor subjetivismo del lector. Este "pero"
no es una objeción desventajosa. De hecho, es deseable ese subjetivismo
porque personaliza la lectura de un autor, y no la "universaliza". Es decir,
la experiencia del lector responde a sus propias necesidades, y no se
somete a las canonjías estéticas. Defendemos el derecho del lector a
interpretar y a equivocarse; el mismo derecho que asiste a los escritores, y
a los críticos. Ernesto Sábato (ES) se asume como un escritor
contradictorio, y esto no le resta valía. También abogamos por el
derecho, de cualquier lector, a discrepar y a coincidir con los contenidos
de este trabajo.

valor aparece hermanado con un compromiso ético insoslayable. La suya
es una revisión del pasado para indagar las posibles causas de la crisis
contemporánea, y para plantear posibles alternativas de mejoramiento
social. Asimismo, sus reflexiones poseen una indiscutible carga emotiva,
observable en el apasionamiento lúcido de sus ideas y propuestas, pero
también identificable en la simple acción de dedicar sus obras a sus seres
queridos. Uno y el Universo, a su esposa Matilde; Hombres y Engranajes, a su
padre; Heterodoxia, a su amigo Arturo Sánchez Riva; y Antes del fin, a su
hijo Jorge Federico. Esto podría parecernos una tendencia común y
trivial entre los escritores; pero un filósofo, que se precia de tal, no
acostumbra tener este tipo de "concesiones". Lo interesante es que ES,
en un acto de humildad, ha desdeñado el que le adjudiquen el oficio de
filósofo:

Nuestro corpus analítico se ciñe sólo a los textos Uno y el Universo
(UYE), Hombres y engranajes (HYE), Heterodoxia (HET), y al· libro de
memorias Antes delfin (ADF) publicado en 1999. La razón obedece a que
los primeros tres libros guardan las siguientes similitudes: son, en su
mayoría, pequeñas reflexiones de tono ensayístico en las que se condensa
el desencanto y crítica del autor respecto a su tiempo; abordan una
compleja variedad de tenias, ya sea en orden o en desorden alfabético;
desvelan el origen y desarrollo de la conciencia asistemática de ES;
muestran, en su conjunto, la permanencia de su pensamiento en nuestros
días. Asimismo, se eligió el cuarto libro, especie de testamento espiritual,
debido a que en él se reafirma lo que su madurez prematura, como
escritor, había sostenido en los otros textos. El objeto de análisis se
limita al estudio de las reflexiones éticas y sociales del autor; se excluyen
las apreciaciones de índole literario o artístico, no por considerarlas
menos valiosas, sino porque son ·merecedoras de un análisis exclusivo.

De ahí que, para solidarizarnos con ES, el título de este trabajo sea
"El pensamiento incluyente", y no "La filosofía incluyente"; además,
aunque resulte banal decirlo, todo escritor es un pensador mientras tenga
algo que aportar. El adjetivo "incluyente" va en concordancia con el
sustantivo que acompaña. Algunos auto nombrados filósofos suelen
elaborar tratados seudo existenciales que sólo a ellos compete, y
eliminan, de su granado acervo, todo aquello que realmente podría ser
útil al ser humano para comprenderse a sí mismo y a su entorno. No es
el caso de ES quien sostiene que la clave de la subsistencia humana
subyace en el compromiso colectivo. Esto le confiere un sentido de
permanencia a su pensamiento. Por otra parte, ¿por qué no
categorizamos el pensamiento de ES como "moderno" o
"posmoderno", dadas las tendencias "actuales"? De entrada descartemos
"moderno" potque la postura del autor es una crítica acérrima de la
Modernidad. ¿Y "posmoderno"? Podría ser, dado que numerosos
escritores contemporáneos guerrean por recibir tal condecoración; sin
·embargo, ES correría el riesgo de volverse obsoleto el día que alguien
descubra, añada o elimine otro prefijo. Para salvaguardar el legado
cultural del autor, hemos preferido la vulgar sencillez de llamarle
"pensamiento" a su "pensamiento", y adjetivarlo como "incluyente"

Es interesante destacar el valor inteléctual y emotivo de dichas
reflexiones. Algunas de éstas. se reiteran en algunas ocasiones con
marcada insistencia, quizá con el propósito de enfatizar lo que el autor
considera significativo; este tipo de repetidones, en algunos momentos
amplificadas, son útiles porque permiten focalizar el pensamiento central
del ensayista, y reconocer el valor intelectual predominante en ellas. Este

Y entonces, cuando el final se aproxima, al repasar tramos de una
larga travesía, puedo afirmar que pertenezco a esa clase de hombres que
se han formado en sus tropiezos con la vida. De manera que, cuando
algún exegeta habla de mi "filosofía", no puedo sino turbarme, porque
tengo la misma relación con un filósofo que la existente con un
guerrillero y un general de carrera. (ADF, 94)

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

porque cualquier civilización del presente o del futuro que se ufane de
serlo siempre aspirará a ello.

Las Cru~ad~~ promovieron el lujo y la riqueza y, con ellos, el ocio propio
a la med1tac10n profana, el humanismo, la admiración por las ciudades de
la antigüedad. (21)

282

Desglosemos ahora los principales presupuestos inferidos d~l
pensamiento incluyente de ES, y las posibles razones de su permanencia
en un mundo globalizado y neoliberal.

1. La Historia es una versión actualizada de'e.t-rores reincidentes
~

·,

,..1

Todo error, de algún modo, es una exclusión. La Historia es un
registro desafortunado de exclusiones. Accione~ que son errores:
exterminar, ignorar, discriminar, abusar. Hechos que son errores: guer~as,
inquisiciones, imperialismos, genocidios. Seres humanos que han ~ido
vistos como errores: indígenas, mujeres, homosexuales, judíos, negros.
La lista histórica se renueva cada siglo; la impunidad de los excluyentes
' es una constante. El olvido es otro rostro del error, y por ende, otra
forma de exclusión. El ciudadano del siglo XX venera, según ES, el
dinero y la razón: "dos fuerzas dinámicas y amorales"; ¿dos variantes del
olvido? El origen de esta idolatría histórica se encuentra en la civilización
renacentista:
Tal como Berdiaeff advirtió, el Renacimiento se produjo mediante
tres paradojas:
1". Fue un movimiento individualista que ternúnó en la masificación.
2ª. Fue un movinúento naturalista que terminó en la máquina.
3ª. Fue un movimiento humanista que terminó en la
deshumarúzación.
Que no son sino aspectos de una sola y gigantesca paradoja: la
deshumanización de la humanidad. Esta paradoja, cuyas últimas y más
trágicas consecuencias padecemos en la actualidad, fue el resultado de
dos fuerzas dinámicas y amorales: el dinero y la razón. Con ellas, el
hombre conquista el poder secular. (HYE, 17)
·

Tres grandes olvidos del hombre: de sí mismo (y por tanto de los
otros), de la y de su naturaleza, y de los ideales humanistas que
emergieron en esa época. Sin embargo, ES identifica, en las Cruzadas'. la
raíz más delicada de esta crisis. Al hacerlo, desmantela nuestra maruda
obsesión por estructurar. inamoviblemente el nacimiento y fin_ de los
movimientos históricos. La Modernidad, desde esta perspectiva, no
·inició necesariamente con el Renacimiento sino en la· baja Edad Media
con el intercambio comercial suscitado entre Occidente y Oriente a
partir de la~ expediciones cristianas. El dinero y la razón empezaron a
cotizarse, desde entonces, como valores primarios:

?83

En la antigua Edad Media, indica ES, prevalecía otro tipo de valores:
Entre el d~rrumbe del lF.iperio Romano y el despertar del siglo XII el
mundo occidental se sume en lo que propiamente debería llamarse "edad
m~dia".
hombre se s_umerge en los valores espirituales y sólo vive para
Dios: el ~nero y 1~ razo~ e1TI1gran hacia mejores territorios, refugiándose
en Btzanc10, en el 1mpeno musulmán, entre los judíos. (20)

E!

. Por ende, la aparición de los valores materiales propició que "toda la
gigantesca estructura de la Iglesia y de la Feudalidad " se desmoronara.
(21)
A lo expr~s~do anteriormente cabría comentar lo siguiente: El
concepto de cnsis no es un legado exclusivo del siglo XX. Cada siglo es
portador
de sus propias crisis en tanto el ser humano las desencadena , -\'
.
persiste en ellas. En todo caso, el siglo XX es la síntesis de las crisis
históricas que le antecedieron. Cada siglo responde también a sus
p_articulares motivaciones socioculturales. Ubicar el origen de la crisis del
siglo XX en dos momentos históricos: Cruzadas y Renacimiento es
acertado en la medida que no se omitan otros posibles orígenes que
a~ostumbran caracterizar a cada época. Adjudicar el origen de la crisis del
siglo XX sólo a los valores del dinero y la razón es un riesgo. El
pro~lema de ambos no radica en su nacimiento y expansión, sino en su
uso tna~ropiado o ~u~ente. Gracias a~ dinero se inventa la imprenta que
le permite a ES, quiruentos años después, publicar su obra, y transmitir
su pensamiento; es el mismo dinero que justifica también por qué las
leyes son más rigurosas para los pobres. Respecto a la razón, la
c?mplejidad es terminológica. Quizá un concepto más preciso sea la
sinrazón o la irracionalidad. En este sentido, la razón es un valor
deseable. Si el hombre hubiese empleado la razón con base en su
acepción más pura, nuestra historia infatigable de horrores sería otra. El
d_ilema es que existe como valor universal y se emplea escasamente. En el
siglo XVII el ll~mado culto a la razón como mecanismo de emancipación
.mental, defendido por los enciclopedistas, no era una aspiración trágica.
La tragedia estribó en excluir la otra parte que conforma al ser humano:
la sentimental, la emotiva, y en esto concordamos con ES. Nadie duda
?e los valores espirituales que pervivían en la Edad Media, pero ¿cómo
Interpretar, por ejemplo, la corrupción institucional y el poder
marupulador de la Iglesia católica durante esa época? ¿O había que

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

284

esperar el surgimiento del dinero y _la razón para que la Ig~es~a se
corrompiera? La reforma luterana del siglo XVI no es un aconteclffilento
meramente circunstancial. En superficie sí es una reacción contra el
materialismo religioso en que había incurrido la Iglesia cató~ca, ~ero. ~e
fondo es una exigencia de renovación cristiana ante la desv11:t_Ualizaci?n
ancestral de la palabra divina. Asimismo, la Iglesi_a y el ~e~dalismo le¡~s
de verse fracturados por obra del dinero y la i;~on subsist1:ron d_espues
gracias a éstos. La Iglesia católica, aliándose a la ~urguesia naci_ente Y
justificando "racionalmente" sus d~gmas; el :e~dalismo, cam~flandose
en versiones actuales: monopolios econom1cos, terrateruentes o
hacendados, gobiernos vicarios. Por supuesto con la ayuda de la

''

•1

razón . . .del dinero.
Percibimos en los ensayos de ES una ausencia de rigor sobre la
, responsabilidad de la Iglesia católica en la crisis del siglo XX. Hará un~~
años que la institución, bajo la tutela del papa Juan Pablo II, reconoc10
públicamente los errores cometidos en el pasado. Incapaz de reconoc:r
los actuales, esperará pacientemente a hacerlo en un mom_ento ~as
oportuno. La visión restringida de Sábato respecto a _la. Iglesia catolica
justifica su contemplación idealizada del concepto del tiempo en la Edad
Media:

La característica de la nueva sociedad es la cantidad. El mundo feudal
era un mundo cualitativo: el tiempo no se medía, se vivía en términos de
eternidad y el tiempo e~a el natural en los pastores, del despertar y del
descanso del hambre y del comer, del amor y del crecimiento de los
hijos, el' pulso de la eternidad; era un tiem?o cualitativo, el que
correspon9e a una com_unidad que no conoce el dmero. (23)

Más adelante, el autor refuerza esta percepción:
Los teóricos del maquinismo sostuvieron que la _máquin~; al liberar al
•hombre de las tareas manuales, dejaría más tiempo libre para las
actividades del espíritu. En la práctica las cosas resultaron al revés y cada
día disponemos de menos tiempo. (48)

Si el autor hubiera amplia~o su percepción del tiempo_, refe;i?a
también el otro tiempo: el eterno; el proi:netido por 1~ Iglesia ca:olica
para consuelo terrenal de los bienaventurados pobres y hum_zldes de _corazon. La
invitación, pues, al estoicismo perpetuo como garantta de vida e~erna.
_Ese tiempo celestial se ofrecía tanto ento_nce_s c~r_no en nuest_r~s días; lo
cual demuestra la perennidad de la santa i.nst1tucion y la efectividad de la
estrategia.

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

R_especto al carácter cualitativo del tiempo feudal en la época
medieval, el hombre disponía, definitivamente, de mayor tiempo, dado el
escaso desarrollo tecnológico de entonces. Sin embargo, esto no
im~licaba .necesariamente una mejor calidad en el uso del tiempo. A la
mu¡er _occidental le sobraba tiempo para dedicarlo a las tareas impuestas por
la sociedad; y le sobraba porque era la única labor a la que se le había
confin_ado. En la_actualidad quizá ella disponga de menos tiempo para
cumplir con el ffilsmo sagrado deber familiar que le encomendaron, pero al
menos emplea su tiempo con más libertad, en el marco de una mayor
diversificación ~r~fesional. El siglo XX trastocó nuestro uso del tiempo
al punto de limitarlo, como afirma ES. Sin embargo, las nuevas
condiciones adversas también han conducido al ser humano a superar
con creatividad esas restricciones temporales. Precisamente se busca
emplear con mayor efectividad el tiempo, dado que "disponernos de
menos tiempo". Desde esta perspectiva existe en la actualidad una mayor
estimación de nuestro uso cualitativo del tiempo.
Cada siglo lleva consigo no sólo la crisis que lo identifica sino también
su consecuencia: la inminente rebelión. La rebelión puede adoptar el
rostro de pequeñas resistencias aisladas (campesinas, laborales, entre
otras) o de grandes movimientos sociales, corno los señalados por ES:
romanticismo, marxismo, existencialismo, surrealismo. ¿Qué guardan en
común los cuatro? Son una reacción explosiva ante un proceso
des?u~anizante. El romanticismo "es una rebelión contra la ciencia y el
cap~talismo: opone el individuo a la masa, el pasado al futuro, el campo a
la ctudad, la naturaleza a la máquina. En su culto del individuo es, pues,
un retorno a los ideales del .Renacimiento. Pero en su alzamiento contra
la ciencia y el capitalismo, se entronca en el espíritu medieval" (57). Aquí
habría que agregar otra vertiente: el romanticismo social, que se
desarrolla en la segunda mitad del siglo XIX, y que busca revertir los
excesos · de ese romanticismo individualista. La obra de autores
comprometidos corno Víctor Hugo es una muestra de ello. De hecho el
marxismo y el rqmanticisrno social se nutren de mutuas influencias. El
~an_cisrno "apareció y se desenvolvió bajo el signo de la ciencia y de la
tecruca. Paradojalmente fue, también, un producto del dinero y la razón.
Y su levantamiento -y esto es muy significativo- no fue contra la
m~quina, sino contra el uso capitalista de la máquina". (59) El
existencialismo, por su parte, fue una reacción ante "el derrumbe de una
civilización tecnocrática" (61); y el surrealismo, que fue "mucho más que
una mera actitud ·político-social: significa una revuelta contra todo el
espíritu de la sociedad occidental. Como genuino movimiento romántico,

�286

ALEJANDRO DEL BOSQUE

es una defensa del hombre concreto y vital y, por lo tanto, radicalmente
opuesto a toda concepción racionalizadora del mundo." (81)

,,

En esta historia de errores reincidentes, la rebelión tiene una razón de
ser. Los cuatro movimientos mencionados se insubordinan ante el error
más grave en que ha incurrido la civilización, de acuerdo con ES: la
deshumanización; madre de todas las crisis; hermana de la irracionalidad.
Y toda deshumanización es excluyente. Y toc4 deshumanización está
desprovista de memoria histórica, y olvida con prontitud. De este modo,
los cuatro movimientos son una reacción contra la exclusión y el olvido.
El romanticismo reacciona contra la exclusión. del sentimiento; el
marxismo, contra la exclusión de los marginados; el existencialismo,
contra la exclusión de la vida; y el surrealismo, contra la exclusión de la
interioridad. Lo lamentable es que dichos movimientos hayan finalizado
o se hayan metamorfoseado en otros sin haber resuelto esas exclusiones.
Esto debido, en parte, a la insistencia del hombre por actualizar sus
errores, década tras década.
Otro error, señalado por ES, es la ligereza con la que el ser humano
valida, alienadamente, los absolutismos históricos. Cuestiona el
analfabetismo adjudicado a los descubridores de América a través de los
siglos:
No se ve claro, sin embargo, cómo pueden realizarse el
descubrimiento de un continente, los largos y riesgosos viajes marítimos,
el trazado de cartas geográficas y la explotación de las minas peruanas y
mejicanas, sin conocimientos de astronomía, geografía, náutica,
cartografía y metalurgia. (UYU, 36)

Más adelante, examina el legado de las culturas antiguas que contribuyó
al éxito del descubrimiento:
La navegación de altura fue posible gracias al legado de la astronomía
griega, enriquecido luego por los árabes, judíos y cristianos de la Edad
Media, que eran impulsados por necesidades técnicas y por prejuicios
astrológicos; las Tablas Alfonsíes son la recopilación de todo lo que en la
época se sabía de esencial en las ciencias astronómicas ... La metalurgia,
que permitió la explotación de América, provenía de los romanos y había
sido perfeccionada por los árabes en las minas de Almadén. (36-37)

Es saludable 1errumbar prejuicios alimentados a través de la Historia.
,La reflexión de ES certifica también nuestro analfabetismo selectivo. Es
de reconocá la sabiduría de los descubridores que, a la larga, les facilitó
el proceso de conquista. Es de reconocer, también, la ignorancia e
insensibilidad con la que destruyeron una cultura para implantar la

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

287

propia. Al igual que los descubridores, somos sabios e incompetentes a la
vez; y al igual que ellos siempre desde nuestras propias conveniencias. ES
particulariza el caso de Colón:
El propio Colón estaba dotado de espíritu científico: sentido de la
observación y empeño teórico. Sus observaciones de la declinación
magnética bastarían para asegurarle un nomb~en la historia de la
Física ... El error más grande de todos los que cometió fue sin duda el
propio descubrimiento. Al respecto, los manuales e:colares han
difundi~o la imag~n de un Colón omnisciente discutiendo ante una junta
salmanona astuta, ignorante y mal dispuesta... (38)

Tal descubrimiento fue un error debido al desconocimiento en esa
época, de la idea de la gravitación hacia el centro pues "se pens~ba· que
era impos~~le habitar ~n rel?ones un poco alejadas del centro europeo"; y
a la ~egac1on de la existencia de los antípodas, "esos absurdos habitantes
con la cabeza para abajo". (38-39) Error o no, el descubrimiento fue un
acontecimiento remunerativo.
¿Descubrimiento o invención? ¿Cuál es el término más pertinente? ES
medita al respecto:
... se ??dría decir que el hombre no inventó el ajedrez, sino que lo
descubno. Considerando el Universo como dado, todas las creaciones e
invenciones del hombre serían como partidas de este Gran Ajedrez,
descubrimientos en una Gran Selva. Pero dando un paso más atrás,
podría decirse que quizá el Universo no ha sido creado sino descubierto
en una Selva de Universos Posibles .. . (96)

Si para ES el hombre no inventa y sólo descubre lo preexistente (11 1),
entonces el descubrimiento de América habría que valorarlo desde esta
óptica_. Sin embargo, todo descubrimiento acarrea una necesidad de
invención. El descubrimiento de América trajo consigo su invención a
través de_ la conquista. América se inventó, a golpe de sangre y religión,
para satisfacer una necesidad colonizadora. Cabría establecer una
diferencia, tal vez esencial, entre descubrir e inventar. El descubrimiento
responde a una curiosidad o a un accidente imprevisto; la invención, a
~na intencionalidad o a una necesidad prevista. Descubrir es encontrar;
Inventar es edificar sobre lo encontrado. La invención es dolorosa para
al~os; apremiante para otros. El que inventa desautoriza lo pasado;
nulifica lo preexistente.
El inventor colonial, en este sentido , desacredita
.
ª. ~a civilización americana que considera obsoleta y arcaica. Las
c1v~zaciones vistas nuevamente como errores que requieren corregirse.
El Inventor colonial corrige sobre la marcha inoculando la fe en otros

�EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ALEJANDRO DEL BOSQUE

288

Z89

ERNESTO SÁBATO

I
inventos formidables como el de la virgen guadalupana; hoy, hecho
religioso del que no se duda. El invento es un milagro, y el milagro del
invento ha constituido una de las principales bases de estabilidad
religiosa y social del pueblo mexicano. En este sentido, la invención
trasciende al descubrimiento porque se convierte en un acto de fe. Nadie
podrá discutir la genialidad de los inventores coloniales: crearon un
nuevo continente y una nueva razón de existir.~

,
t'

ES admite la preeminencia de la invención de personajes históricos:

..1,,
,,,I•
I'

,, I¡
1

'1

El señor René Kraus ha elaborado una "Vida pública y privada de
Sócrates" y alguien se irrita sobre la base de que nada o casi nada se sabe
sobre los hechos domésócos de Sócrates. Esto me parece, por el
contrario, una gran ventaja. El arte crea los personajes históricos, y en
cuanto a la vida de este filósofo, óene la ventaja de que todavía
permanece casi increada: está todo por hacer. Sus biógrafos pueden
inventarlo sin prisa y realizar un trabajo limpio ...La obra del señor Kraus
contribuirá, sin duda, a formar la futura personalidad de Sócrates. (103104)

Pese a la velada ironía del autor, al sugerir la inviabilidad de inventar la
biografía doméstica de Sócrates, es innegable que la invención ha sido un
recurso historiográfico. Esos grandes inventores son quienes han
·vencido en la historia, y con ello, a la Historia. Héroes y villanos le
imprimen un carácter novelístico a esos modos inverosímiles de relatar lo
acontecido. Movimientos sociales como el de las madres de la Plaza de
Mayo, en Argentina, o el de los estudiantes de 1968 en México, fueron
concebidos durante muchos años como errores que no merecían ser
historiados. Hoy se les incluye en la historia oficial de sus respectivos
países, pero persevera aún la impunidad de los crímenes perpetrados. La
Historia requiere, de ser necesario, no reinventarse SU?-º rescribirse en
función de la justicia y la verdad. Pero, ¿qué es la verdad cuando el papel
del historiador se reduce, en muchas ocasiones, a una interpretación
empírica de lo hechos? ¿Es acaso esto una desventaja? ES responde a
ello:

Miramos la historia a través de nuestras propias experiencias y no
vemos sino lo que somos capa~es de ver, tal cuando leemos una novela.
Cuando niños, se nos · aparece como un ·conjunto de batallas; más
adelante, como una sucesión de problemas amorosos o de luchas
económicas,,o políócas, o religiosas; finalmente concluimos por entrever
algo así como un combate metafísico entre el Bien y el Mal. Todas estas
versiones óenen parte de verdad, porque la historia ha sido hecha
también por seres que óenen algo de niño, de joven, de hombre y de
metafísico. (HET, 120)

. Q~á el inconveniente no es el recurso empírico, sino el mirar la
Historia excluyendo la perspectiva de los demás. ¿Qué clase de Historia
serí~ esto? Se~a ~implemente una clase de historia en la que el educando
repite y memonz~ fechas sin ningún provecho. El niño es capaz de
~econocer la cantidad de batallas libradas en una contienda, pero es
mcompetente para decodificar el sentido de las mismas. La experiencia es
desapro~e~hada. .La fatiga crítica sustituye al juicio crítico. El
perspect1v1smo histórico es desplazado. El mismo ES duda de la
c?nve_niencia de éste al plantear lo risible de que deseemos tener varias
historias en lugar de una sola:
En el extremo opuesto se encuentran los profesores que sostienen la
teorí~ de los "hech~s"; ~sómul_ados por diversas confusiones generosas,
mantienen que el historiador debe atenerse humildemente a los hechos.
Pero ¿cuáles? Imagin_o que ningún de estos historiadores va a pretender
atenerse a to~os ... S'. no se acepta este grandioso programa, es evidente
que se debera seleccmnar hechos y entonces viene lo diveródo. Porque
suc~de que eso~ honestos profesores que hablan de objeóvidad se ven
o~li~dos a elegir entre los infinitos hechos y para elegir es necesario un
cnteao, y la palabra criterio es la tímida sinonimia de la palabra teoría.
Con lo que no escribiremos la Historia, sino las Historias. Para una
escuela será más ~portante señalar la aparición de la máquina de vapor;
para otra, la rebelion de los hussitas. (113)

Una Historia parcelada ofrecería entonces un acercamiento mediocre
de su conocimiento. Sin embargo, la posibilidad de escribir las historias en
lugar d~ la Historia ~o es tan descabellada_ si se busca ampliar la
perspe~ttva convenc1~n~1 · y cómoda que tenemos respecto a
determmados acontecuruentos del pasado. Un historiador quizá no
podrá atenerse ~ todos los hechos, pero es deseable que al menos
mantenga una ffil!ada heterogénea ante ellos. Lo destacable en ES es su
apunte sob~e _la necesidad de una filosofía consciente de la Historia que.
n? . se restnn¡a a la enumeración de los hechos sin una interpretación
solida. Pero es necesario advertir que una filosofía de la Historia se forja
en función del tipo, carácter o naturaleza de los hechos que se estén
abordando, no a costa de éstos o a favor de la egolatría de un historiador.
~ ~n la_ búsqu~da_ de _la verdad, la ~~toria de la humanidad es, para ES,
hi~tona del srn sent:ido. Lo paradopco es que ese sin sentido, a través
del tiempo, ha terminado por imprimirle un nuevo sentido a esa historia:
~s _digo? _de_ admira~i~n ... que el senódo común siga teniendo tanto
presogio didacuco y civil a pesar de todas las calamidades que ha

�290

ALEJANDRO DEL BOSQUE

recomendado: la plenitud de la Tierra, el geocentrismo, el realismo
ingenuo, la locura de Pasteur. Si el sentido común hubiese prevalecido,
no tendríamos radiotelefonía, ni sueros, rú espacio-tiempo, ni
Dostoievski. Tampoco se habría descubierto América y este comentario,
como consecuencia, no se habría publicado .. .(UYU, 130-131)

El sentido común es el enemigo declarado de la Cienci~ y la Filosofía,
menciona el autor, porque coarta la posibilid~de acceso a la verda?, y
por tanto, el progreso. El sin sentido, sin embargo, es un contrasentido.
Expliquémonos. Por una parte parece ser el aliado de la Ciencia al
propiciar inventos y descubrimientos en los que pocos creían y que han
favorecido la evolución del ser humano; sin embargo, la Ciencia puede
resultar un sin sentido en sí misma si se conduce y aplica
irresponsablemente. Desde esta perspectiva, diría ES, el hombre no
progresa:
La historia no progresa. Fue el gran Giambattista Vico el que lo dijo:
"Corsi e recorsi". La historia está regida por un movimiento de marchas
y contramarchas, idea que retomó Schopenhauer y luego, Nietzche. El
progreso es úrúcamente válido para el pensamiento puro ... El hombre no
progresa, porque su alma es la misma. Como dice el Eclesiastés, "no hay
nada nuevo bajo el sol", y se refiere precisamente al corazón del hombre,
en todas las épocas habitado por los rrúsmo atributos, empujado a nobles
heroísmos, pero también seducido por el mal. (ADF, 102)

El primitivismo histórico, y por tanto humano, es perenne. Indagar el
origen de la decadencia de la Modernidad, a la manera de Spengler,
pareciera una tarea fútil cuando descubrimos, sonrojados, que la
verdadera decadencia es la de la humanidad. Y lo más humillante:
corroborar que esa decadencia inicia con el surgimiento del hombre en la
Tierra. El hombre es decadente por naturaleza. ¿Qué distingue a un
primitivo del pasado de un primitivo del presente que ordena una guerra
sin justificación alguna? ¿Qué diferencia al exterminio judío del
exterminio bosnio o del tutsi? La Historia es una graduación mayor o
menor de decadentismos. Los distintos tipos de pensamiento: mágico,
mítico, religioso, científico y te&lt;;nológico son diferentes ropajes con los
que el hombre busca encubrir, eludir o superar su primitivismo. ¿Por
cuánto tiempo más debemos seguir sosteniendo la idea de la decadencia
de la Modernidad sin asumir las propias responsabilidades? El combate
más feroz es el 1ntemo: el nuestro, librado contra el ser decadente que
procuramo·s dejar de ser. El hombre no progresa, insiste E~'. porque su
alma es la misma. Sin embargo, la deshumanización no inicia con el
surgimiento del clinero y la razón como enfatiza el autor. Inicia, y es lo

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

291

más lamentable, con la aparición del hombre en la Tierra. Es, no lo
olvidemos, un animal cuya barbarie se ha intentado domesticar a través
de diferentes estadios: religioso, político y cultural; cuya herramienta
común de control es el temor al castigo y a la pérdida. El hombre teme a
un dios (religión), a unas leyes (política) y a unas normas sociales
(cultura) que le han impuesto. La decadencia de la humanidad se
evidenciaría más sin la regulación de dichas instituciones. Basta observar
lo que sucede cuando el hombre osa transgredirlas para tildarlo,
irónicamente, de subversivo, hereje, amoral... decadente. El
conocimiento de la Historia redime al hombre de su decadentismo
cuando éste la interpreta con conciencia autocrítica. Pero la Historia
suele ser una versión actualizada de errores reincidentes, y la esperanza
de un cambio parece impensable. ¿Qué distingue al hombre del
cromañón, se pregunta el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga?
El conocimiento es acumulativo. Nosotros sabemos mucho más que
el hombre del cromañón porque hemos ido acumulando conocimientos.
Sabemos más por eso, no porque el cerebro se haya hecho más y más

inteligente. (Alameda, 41)

2. Una ciencia desprovista de valores comunitarios es una ciencia
ilegítima
Entendamos "deshumanización" como un sinónimo de "decadencia
humana". La decadencia de la humanidad es la resultante de un acto de
incomunicación histórica. Los gra~des desastres de la sociedad
responden regularmente a un diálogo suprimido. Cuando la Ciencia se ha
preocupado por comunicarse con los depositarios de sus aportaciones,
los resultados han sido provechosos. Comunicarse no sólo es escuchar al
Ot~o, sino colocarse en su lugar; traducir sus necesidades espirituales y
soCJales;· contribuir al mejoramiento humano. Cuando la Ciencia es
indiferente o insensible ante las necesidades prioritarias de dichos
depositarios, los efectos son contraproducentes. La Ciencia entonces ha
dejad~ ~e com.unicarse y se convierte en un mero 'conjunto ' de
cono~1rru_entos_, t~ _vez coherente, pero sin utilidad comunitaria alguna.
J;.,a _C1enc1a es_ ilegmma cuando se aísla y renuncia a beneficiar a quien la
valida: la sociedad. ES, decepcionado de la Física, renuncia a ella en
1945 y se dedica plenamente a la Literatura. En sus reflexiones se ventila
~na critica ácida, pero constructiva, hacia el lugar de la Ciencia en la
epoca contemporánea. Observamos, en función de esto, cuatro
modalidades de incomunicación científica.

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

292

.
dalidad'es el lenguaje abstracto de la Ciencia:
Una pnmera mo
la . .
es poderosa a pesar de su abstracción sino justamente
. . . c1enc1~ ~~
ar el conocimiento vulgar del científico; pero
p::ila~e:; !~:~es~;;el primero se refiere a lo particular Y con~eto,
q. P
l gundo se refiere a lo general y abstracto ... (UYU,2 )
mientras que e se
e

ES menciona el ejemplo de la estU1a para

di tino-nir entre dos tipos de
s b-

conocimiento:

,,,,

1•
1'

. . , "la estufa calienta" expresa un conocimiento Y_ por l~
La propos1c1on
1
. sabe que si tiene fno sera
d al , n oder al que o posee.
tanto a gu P
f Pero este conocimiento es bastante
conveniente acercarse a una estu a.
.
. , En cambio si aJm,ien
•
ninguna otra s1tuac1on.
•
1:,modesto, no le s1n:e ~ara de ue "la entropía de un sistema aislado
tiene pleno conoc1m.1ento
q, b
ra' una estufa para calentarset mente" no so1o usca
aumenta constan e
' .
_ d
tudio-sino que podrá resolver
o para veinte anos e es
.
resultad o muy magr
bl
d de el funcionamiento de un
tidad de pro emas, es
una enorme can
.,
. rso Así a medida que la ciencia se
motor hasta la evoluc1on del Uruve . . , '1e·ana de los problemas, de
vuelve más abstracta y en cons:cue:c1~ m~~a 1aria su utilidad aumenta
las preocupaciones,
las pala ras e a v1
,
en la misma propomon.·(27)

?~

d , . r más elocuente. Denuncia la soberbia
La befa del autor no po na _se
poseedores del conocimiento
de. algunos científi~~s c!::i:~~~e p~o;~ mundano, pero relativo), y al
uruversal Oo que
.
d
lver las principales demandas
mismo tiempo de ser mcafipaces e resolmente comple¡· o e inaccesible
.
El 1
·ie cientí 1co es natura
.
sociales.
engua
p
h
na inaccesibilidad más nesgosa:
para el común de los mortal~s- . ~ro ';).y ~o la Ciencia olvida que uno de
la que engendra la incomurucac1on;. cuan
f ili
la divulgación del
sus rincipales compromisos sociales es ~c ~r
p. . t ES ilustra esto con el caso de Einstein:
conoc1mien o.
·
.
,. ., de la teoría de Einstein. Con mucho entusiasmo, le
Alguien me pide una exp11cacion .
.
hablo de tensoresJ geodésicas tetradrmens10_nales.
cto
-No he entendido una sola palabra -me dzce, estup~a i;smo le doy una explicación
Reflexiono unos instantes J luego, con menos en us
,
menos técnica.••
,
t d vía no entiendo· uas geodésicas, esas
-Ya entiendo casi todo ... Pero hay a,go que O ª
·
coordenadas.. ·
... ., menta/y termino por abandonar
. •J
n una /aroa concen,,acton
¿·
Depnmiuo, me Sf'mo e
·o
.J
das· con verdadera ferocidad, me de zco
.
la geodésicas y las cooraena ,
L .•r.
para siempre s .
an mientras viajan con la velocidad de la uz, ;ep
exclusivamente a aviadores que f~m
la
d recba J verifican tiempos con un
de estación que disparan un revolver con mano e
cronómetro que tienen en la mano izquierda, trenesJ campanas.

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

293

-Ahora sí, ahora entiendo la relatividad! -exclama mi amigo con alegria.
-Sí-le respondo amargamente-,pero ahora no es más la relatividad. (4243)

¿Hasta qué punto el científico está obligado a ser accesible, a pesar del
lenguaje que utiliza? Lo está pues el progreso no es una ínsula aislada del
proceso civilizador. El abismo entre la Ciencia y el hombre puede
medirse a través del lenguaje. ES contrata el lenguaje de la Ciencia:
lógico, pero inventado; y el de la vida: emotivo, insinuante, absurdo,
contradictorio. (HET, 129) Sin embargo, ese abismo puede reducirse si la
Ciencia asimila que su lenguaje es una prolongación del de la vida; que la
razón de ser del lenguaje científico responde a una exigencia mundana.
Ambos lenguajes requieren ser incluyentes. Ciencia sin prudencia es
inconsciencia pura. El uso prudente de la razón reintegra al lenguaje
científico Oógica) con el vulgar (intuición). La grandeza de Galileo, para
ES, radica en la accesibilidad de su conocimiento científico, debida a sus
razonamientos prudentes:
Al fin de cuentas, era justamente la observación la que había IJe,·ado a
los aristotélicos a creer en la rotación del Sol y en el principio de la fuerza
permanente, dos grandes errores. GaWeo indaga las leyes natura.les
superando las malas observaciones, los hechos empíricos en bruto, por
medio del pensamiento. La razó n, manejada con prudencia, le permite
llegar mucho más allá de la apariencia sensible, que tienta al error. Esto
es, verdaderamente, el método científico. (UYU, 102)

Una segunda modalidad reside en el carácter canónico de la Ciencia.
El estancamiento de la Ciencia respoq.de en ocasiones a su fe irrestricta
en argumentaciones preconcebidas por su propio sistema de creencias
milenarias. La incomunicación interna en el seno de la ciencia es tan o
más perniciosa que la incomunicación con la comunidad. Las propuestas
innovadoras científicas, de verdadera raigambre social, son usualmente
bloqueadas por quienes se aferran a estructuras obsoletas de
pensamiento. Durante muchos siglos, señala ES, la figura de Aristóteles
fue divinizada al grado de canonizar su sistema filosófico:
La hipótesis heliocéntrica durmió hasta Copérnico. uno de los
responsables de esta catalepsia fue Aristóteles, que con su inmensa
autoridad policial impidió cualquier alzamiento contra el régimen
establecido. Schopenhauer y Bertrand RuselJ afirman que este filósofo
constituyó una calamidad pública que duró Yeinte siglos. Muchos se
enojan arguyendo que fue un gran genio. No veo la contradicción:
solamente un gran genio puede constituir una gran calamidad. Si
Aristóteles hubiese sido un mediocre no habría sido capaz de impedir

�durante dos mil años el advenimiento de la nueva fisica. Los genios
promueven grandes adelantos en el pensamiento humano; pero, cuando
se les da por estar equivocados, son capaces de frenarlo durante varios
siglos. (86)

La tercera modalidad estriba en la tendencia excluyente de la Ciencia.

,,,

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

ALEJANDRO DEL BOSQUE

294

¿Toda ciencia debe ser ética? Queda claro, como comenta ES, que "los
productos de la ciencia son ajenos al mundo ~ los valores éticos: el
teorema de Pitágoras puede ser verdadero o falso~ pero no puede ser
perverso, ni respetable, ni decente, ni bondadoso, ni colérico." (31)
Queda claro, además, que a un científico riguroso se le exige una elevada
dosis de objetividad en sus investigaciones; sin embargo, aquí surgen dos
paradojas: el investigador es antes que nada un hombre cuya condición
humana influye en sus decisiones científicas; y los juicios de valor
intervienen en la construcción de la Ciencia aunque parezcan no tener
cabida en ésta (29-31 ). La Ciencia es excluyente cuando ignora las
preocupaciones éticas del ser humano:
La ciencia estricta -la ciencia matematizable- es ajena a todo lo que es
más valioso para el ser humano: sus emociones, sus sentimientos, sus
vivencias de arte o de justicia, sus angustias metafísicas. (HYE, 40)

La Ciencia, entonces, extravía su razón primigenia de existir. Olvida
que es hija de un sistema de valores comunitarios; que ha sido creada
para servir y no para servirse del hombre; que el hombre no es un
engranaje más, diría ES, de la maquinaria que ha fabricado. Una ciencia
irresponsable es aquella qu-e procede .sin ninguna (auto) regulación ética.
No requiere, para hacerlo, disponer de un manual de comportamiento
moral. Basta con que cada científico reflexione en torno al impacto
positivo o adverso que podría· implicar determinada investigación en su
propia· cultura. Sin embargo seamos realistas: el poder político y
económico de los gobiernos hegemónicos es el dios tutelar de la Ciencia.
Sin ética política no hay ciencia ética. Se ha sospechado que la curación
de pandemias como el sida está siendo frenada por gobiernos como el
estadounidense porque pondría . en riesgo el futuro económico de la
industria farmacéutica que obtiene mejores dividendos con la producción
de medicamentos que se renuevan periódicamente, y que sólo son
paliativos contra la enfermedad; una industria que además es el pilar de
los negocios bélicos. Asistimos a la autodestrucción puntual del hombre.
La Ciencia · parece estar contagiada de una irreversible dep~uperación
moral.

?95

. L~ . ~uarta modalidad es el carácter mágico de la ciencia. El
pnnut1v1smo del ser humano se expone con claridad en la evolución de
su pensamiento. Ha su~tituido el pensamiento mágico, que lo hacía
sorprenderse ante un eclipse solar, por un pensamiento científico con el
que busca sorprender a los demás.
Somos eternos supersticiosos, declara ES:
A lo largo de _l~~ siglos XVIII y XIX se propagó, finalmente, una
verdadera superst1c1on de la ciencia, lo que equivale a decir que se
?ese_ncadenó l_a s~perstición de que no se debe ser supersticioso. Era
inevitable: la c1_enc1a se ha~ía convertido en una nueva magia y el hombre
de la calle cre1a tanto mas en ella cuanto menos iba comprendiéndola

~~

'

El científico, al igual que el mago, realizan actos incomprensibles para
el ser humano. Se reservan la explicación de sus actos· ofrecen su
espectáculo ante ~ª. masa informe que observa marav¡'llada lo que
?esconoce. El prest1g10 del mago y del científico se fundamenta en la
ignorancia de sus destinatarios:
Al convertirs~ la ciencia, cada día más, en una misteriosa magia,
aumenta proporcionalmente su prestigio ... Lo profundo es a menudo
oscuro. Así, a causa de su profundidad, son oscuros problemas como el
de Dios, la cuarta dimensión, el pecado, la esencia de la belleza. Por la
misma causa suelen ser oscuros Platón, Aristóteles, Einstein 0
Heidegger ...Ya Tácito dijo que "El espíritu humano tiende a creer con
mejor voluntad las cosas oscuras". (HET, 155)

. E~ prestigio de ese Dios se sostiene, al igual que el del mago \' el
ctena~co, en la ignorancia, a la que respetuosamente llamamos f~. L~ fe
es d~ igual forma oscura y misteriosa. El mago y el cienúfico también
pr~ctsa~. de la fe ~e s~ p~blico, aunq_ue éste sea selecto. La fe justifica la
extstenc'.a ~e la Ciencia, emulo de Dios. Por ello resulta infructuoso que
la Ctencta intente probar la existencia o inexistencia divina:
••.se ha pretendido sacar argumentos a fayor ,. en contra de la
exi_stencia de Dios: Kepler y Newton se extasiaban ante el orden
uru~ersal que, s~gún ellos, implicaba la existencia de Alguien que lo
hu~1~se establecido; Maupertuis suponía que el principio de mínima
a~c1on de la dinámi~a era la mejor prueba de una Sabiduría Divina, Jeans
piensa que este universo ha sido construido por un Dios ;\!atemático
con conocimiento del cálculo tensorial y la teoría de los grupos. Por ei
otro lado, hay espíritus dispuestos a creer que el desarrollo de la ciencia
prueba la inexistencia de Dios ... En realidad un censo &lt;le opiniones

�296

ALEJANDRO DEL BOSQUE

mostraría que buena parte de los sabios creen en un Principio
Ordenador. (UYU, 41)

El conocimiento de Dios y el de la Ciencia se asemejan en su
inaccesibilidad. Entre más inaccesibles, más misteriosos, más oscuros,
pero también más incomunicativos. Ciencia y religión se han impuesto
en sus seguidotes porque incentivan una fe incondicional hacia ellas.
Cientifismo y fanatismo son sólo excesos de~ fe. Si la Ciencia y ese
Principio Ordenador fueran accesibles perderían su categoría divina.
Tomemos prestado un vocablo hasta cierto punto científico: invención,
para explicar la existencia de Dios. Dios es la invención más sublime de
la humanidad. Todo lo que se inventa surge por una necesidad. Su
creación satisface o resuelve no sólo las necesidades particulares .sino
también los temores no reconocidos. El ateo, dice ES, es un tipo
, contradictorio pues para negar la existencia de Dios tiene que partir del
presupuesto de que existe. El abstemio, diríamos nosotros, no toma a
Dios; pretende ser tolerante con los que promueven su existencia; el
abstemio reconoce que ese Dios existe para otros, pero rehúsa tomarlo.
A Dios se le puede tomar de tres modos: con moderación, con éxtasis
(misticismo) y con exceso (dogmatismo). Dios, como problema oscuro,
sería un ente incomunicativo a través de la razón. Su única vinculación
con sus seguidores, en un criterio estricto, sería por medio de la fe; en
este sentido, Dios dejaría de ser un problema. La pérdida de la fe es en
realidad otra forma de fe: la creencia en que ese Dios ha dejado de
funcionar; cual invento inservible o desplazado. La Ciencia reclama el
préstamo lingüístico; acoge a los descreídos, y es entronizada como
diosa. Cuando alguien pierde la fe en ella, como ocurre con ES, se
resguarda en sí mismo; en el universo finito que es su persona. Y busca a
ese Dios que lo conforta, y que lo aleja de la frágil front~ra que separa a
la espe_ranza y el desconsuelo. El hombre, señala ES, opta por Dios o por
la desesperación. Esto explica por qué ateos como Nietzche y Rimbaud
"se salvan" debido a que su ateísmo, en el fondo, es una "secta
religiosa". (HYE, 108) Pensamos que el hombre opta por Dios
precisamente por la desesperaciói:i.
ES opina que el mundo debe tener un sentido puesto que
cotidianamente se lucha por algo aunque no se tenga certeza de la
eternidad. Y esto nos conduc'e a otro problema '!oscuro": el de la
inmortalidad: otro invento prodigioso del ser humano. La promesa de
inmortalidad es el pilar de las religiones· en el mundo. Ansiamos la
eternidad por desesper~ción, temor o inseguridad: las principales armas

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

297

de i~ti~dación religiosa. Aunque ES indica que la· mujer la encuentra en
el hijo, que es la prolongación de su carne y de su alma" (HET, 148),
d:bemos recordar que el hombre la anhela también a través de sus
vast~g~s; ~obre todo_ los masculinos, los que llevarán su nombre y
?1ult1plic_aran su apellido por los siglos venideros. Pero este tipo de
mr_;iortalidad es un c?nsuelo temporal. El ser humano aspira a otra: la
ete_r~a, que no se a~sia regularmente por convicción sino por alienación
~ef~osa. La obses1on por la inmortalidad alcanza cotas absurdas. Rusell
1rtzaba al res~ecto cuand~ cues~onaba el deseo de los hombres por
oh ener la eterrudad en el cielo mientras ideaban diferentes modos de
mata~ el tiemp~ en la Tierra. ¿Quién les garantiza a los que hoy
co~~1deramos ~nmortales, ~o por sus deseos celestiales, sino por sus
memos prof~s1onales (escntores, filósofos, etc) que serán eternamente
re~or~ad?_s s1 el mundo que habitamos se encuentra en proceso de
a~q_uilac1on total? Habría que mudarse a otro planeta en donde alguien
s1~~ra recordándolos y respaldara su legado cultural. En situaciones
cot1dia~as hay desvaríos de toda índole: María recordará eternamente a
Juan ~entra_s ella viva~ a Ma~~a, de igual modo, la recordarán los que la
aman, 200 anos despues, ¿qwen recordará a María, a Juan y a los que la
recordaban? Quizá nosotros, pero nosotros somos deliciosamente
m_orta!es. La inmortalidad es una invención que despierta la envidia de la
Ciencia. A la r~ligión 1~ basta con ofrecerla; a la Ciencia se le exige
demostrarla. La inmortalidad es, como invento religioso, insuperable. El
ser hu~ano cree en ella mientras vive; muerto, ya no puede reclamar la
garan~~ de este aparato funci~nal. Somos, eso sí, una fusión corporal y
energe~ca; energ1a que se mtuye en la interacción diaria. Lo que
sobrevive a .nues~r,a mue~e es, quizá, ese excedente de energía que
somos. La dispers1on y remtegración universal de esta energía es lo que
pro~ableme~te llamamos inmortalidad. Como podrá observarse, la idea
de inmortalidad es _~n préstamo (por no decir hurto) cultural y
ul~raterre~o de las relig10nes que lo han requerido para legitimar su poder
e_ influencia entre los mortales. A esto habría que añadir la invención del
~ielo Y del infierno, suburbios donde moran los inmortales buenos y los
101:1onales malos, respectivamente. No conforme con esto Dante
~liguieri ideó el purgatorio para ofrecerles una segunda oport~nidad a
los, pecadores reincidentes. Dios es el refugio contra el dolor de los
cr~idos y los descreídos. Y puede ser también el refugio último de
qui~nes lo, responsa,bi~zan de provocar ese dolor. ES busca el hospicio
divino a raiz de la perdida de su hijo Jorge Federico:

�298

ALEJANDRO DEL BOSQUE

En mi imposibilidad de revivir a Jorge, busqué en las religiones, en la
parapsicología, en las habladurías esotéricas, pero no buscaba a Dios
como una afirmación o una negación, sino como una persona que me
salvara, que me llevara de la mano como a un niño que sufre. Lo que
antes había leído con juicio crítico, ahora lo absorbía como un sediento.
(ADF, 159)

La fe de ES en una vida eterna surge de un comprensible estado
anímico: la soledad:
"No sé. Sí puedo decir que el tiempo de mi vida se quebró, que después
de la muerte de Jorge ya no soy el mismo, me he convertido en un ser
extremadamente necesitado, que no para de buscar un indicio que
muestre esa eternidad donde recuperar su abrazo. (160)

Vida o suicidio; no hay más alternativas, según Albert Camus. ES ha
elegido vivir. Por eso se proclama contra una ciencia que pretende crear
formas artificiales de vida eterna. Esto, en su opinión, sólo le
corresponde decidirlo a ese Principio Ordenador. Arremete contra la
clonación; ese nuevo acto de magia científica que, en un gesto religioso,
garantiza la inmortalidad:
En la Antigüedad, según Berdaiev, el proyecto del universo humano
era también tarea de fuerzas divinas. Desacralizada la existencia y
aplastados los grandes principios éticos y religiosos de todos los tiempos,
la ciencia pretende convertir los laboratorios en vientres artificiales. ¿Se
puede pensar algo más infernal que la clonación? ¿Podemos seguir día a
día cumpliendo con tareas de tiempcs de paz, cuando a nuestras espaldas
se está fabricando La· vida artificialmente? Nada queda por ser
respetado ... Ahora, el hombre está al borde de convertirse en un don
por encargo: ojos celestes, simpático, emprendedor, insensible al dolor o,
trágicamente, preparado para ser esclavo. Engranajes de una
máquina ... (129-130)

Quizá la clonación no sea tan infernal como parece. La Ciencia
distingue dos tipos de ella: la clonación terapéutica y la clonación
reproductiva. En la terapéutica: '' .. .los embriones surgidos de la
clonación se utilizan para fines médicos o científicos. El embrión podría
servir para producir células madres susceptibles de diferenciarse en
tejidos diversos y de suplir los órganos o funciones dañados". En la
reproductiva, " ... el proceso
similar ... ", pero aquí el "embrión se
cultiva durante varios días en laboratorio, pero se implanta a
continuación en el útero de una madre a fin de llevar a término la
gestación." (El PAÍS, 24) Desde la perspectiva de la biología molecular,

es

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

299

la clonación terapéutica es deseable porque contribuiría a remediar
algunas enfermedades que hoy se consideran incurables. Científicos
españoles como Ginés Morata opinan que, por ese motivo "debería
apoyarse la investigación con células madre". Confía en que en un plazo
no muy largo pueda encontrarse igualmente una solución contra el
envejecimiento pues si "una tortuga llega a vivir 500 años, ¿por qué no
vamos a vivir nosotros 500 años? " (Asnárez, 22) Sin embargo, si nuestro
destino va a ser similar al de la oveja Dolly, clonada en 1997 y cuyo
envejecimiento prematuro ha desalentando a muchos científicos, cabría
meditar dos veces ese anhelo de eternidad. Además, extender el
promedio de vida sería calamitoso para la humanidad pues la
sobrepoblación terminaría por engullirnos. Esto sí sería infernal, como
precisa ES. El otro tipo de clonación, la reproductiva (humana),
prohibida en la Unión Europea y en Estados Unidos, ha sido
aparentemente realizada por la secta religiosa de los raelianos. Rael o
Claude Vorilhon, ex periodista francés, es el líder de ese "movimiento".
"Los raelianos aseguran que el don es una niña llamada Eva, que pesó
3,2 kilos al nacer, y que la madre es una norteamericana de 31 años
casada con un hombre estéril." Eva, en opinión del extravagante líder, es
"sólo el primer paso hacia la inmortalidad". (Townsend, 24) Rael asegura
"haber visto en las alturas volcánicas de Clermont-Ferrand, a un
extraterrestre que le había revelado el secreto de la humanidad: los
hombres fueron creados en laboratorio y exportados a la Tierra hace
2_5.000 años". (Dumay, 26) Dichos extraterrestres son Elohim que
stgrufica, según el líder, "los que vinieron del cielo". Rael presupone que
la clonación (reproductiva) es el camino hacia la vida eterna. El objetivo
de l?s raelianos es no depender de los Elohim, y ser capaces de otorgarse
la vida eterna por sí mismos. Esta alucinante teoría sólo confirma los
temores de ES: el inminente nivel de degradación que ha alcanzado el
hombre: Magia, religión y ciencia se funden y confunden patéticamente.
Un mago (Rael) promete la vida eterna (religión) a través de la clonación
reproductiva (ciencia). El caso de los raelianos parecería ser un evento
aislado y transitorio, pero sólo es un síntoma más del escepticismo ,.
podredumbre humanos. El hombre parece buscar en su don 1~
corrección de sus mediocridades, y olvida, preso de vanidad, que la vida,
~a suya, es una oportunidad insustituible de mejoramiento cotidiano. La
mco~unicación del hombre consigo mismo engendra la ingenua
necesidad de hacerlo con su doble: el otro, el que lo inmortalizará
temporalmente.

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

300

3. La globalización de la tolerancia es un ejercicio irrenunciable de
la democracia
Si la autenticidad es un acto de tra1c1on, la traición debería
globalizarse. Sábato es un traidor. Todo relator es un delator confeso.
Delata nuestras grandezas y miserias humanas, y lo hace a su modo.
Quien delata, traiciona. La de ES no es una ~ición abyecta y mezquina;
responde a caladas inquietudes espirituales' ,y a una prope~s~~n
concienzuda hacia el compromiso social. La suya es una tra1c1on
comprometida: consigo mismo y con su entorno. Su mirada crítica
desvela las inconsistencias y petrificaciones institucionales. He ahí la
osadía del relator: contravenir el pensamiento dogmático de quienes lo
consideraban su aliado intelectual. En la opinión de sus críticos y
detractores, ES no equivaldría al poeta vidente que Rirnbaud pregonaba; es
el escritor invidente: el que ha dejado de mirar como ellos miran; el que
ha traicionado los ideales incólumes. Esta sed de traición comprometida
se origina en dos posibles motivos: la búsqueda de sí mismo y el
reconocimiento del ser contradictorio:
Uno se embarca hacia tierras lejanas, indaga la naturaleza, ansía el
conocimiento de los hombres, inventa seres de ficción, busca a Dios.
Después se comprende que el fantasma que se perseguía era UnoMismo. (HYE, 9)
.
El hombre se rebela contra lo general y lo abstracto, contra el
principio de contradicción; porque el hombre de carne y _hueso es
justamente la contradicción: es y no es, es santo y es demoruo, ama Y
odia, es pequeño y a la.vez es capaz de portentosas hazañas. (64)

El conocimiento de sí mismo, que conlleva la aceptación de las
propias contradicciones, acucia a ES a "traicionar" aquellos_ide~rios
socioculturales en los que había dejado de creer: los· de la c1enc1a, el
comúnismo, y el surrealismo. Por ello, el abandono de la Ciencia es una
muestra de autenticidad:
La ciencia ha sido un compañero de viaje, durante un trecho, pero ya
ha quedado atrás. Todavía, cuando nostálgicamente vuelvo la ~abeza,
puedo ver algunas de las altas torres que diyisé ~~ mi adolescencia y me
atrajeron con su belleza ajena de los v1c10s carnales. Pronto
desaparecerán de mi horizonte y sólo quedará el r~cuerdo._ Muchos
pensarán que esta es una traición a la amistad, cuando es fidelidad a mt

condición humana. (UYU, 15•16)

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

301

La Literatura, la gran usurpadora de la Ciencia en la vida de ES, es no
sólo un medio liberador; es el estrecho de letras que comunica a un autor
con sus lectores. ES descubre en la Literatura un mayor poder de
recepción. La Ciencia, en cambio, ya demostró su poder opresivo
durante la Segunda Guerra Mundial al convertirse en "el instrumento de
la matanza mecanizada". (HYE, 1O) La Cien~ha roto la necesidad de
un "orden puro" con su fanatismo a ultranza.
•,
Todo traidor es, desde la mira de los "ofendidos", un ser intolerante;
en este caso, algunos científicos verían en ES a un pensador incapaz de
reconocer la riqueza pragmática de lo que ha abandonando. La
intolerancia del autor es, por supuesto, manifiesta. Su pronunciamiento
va contra la inoperancia de un sentido autocrítico:
El auténtico espíritu libre está abierto a todas las posibilidades,
incluyendo los dogmas y las supersticiones. Este espíritu debería ser la
esencia del pensamiento científico y filosófico ... (UYU, 43)

La traición comprometida de ES no es gratuita: traiciona a quienes
han dejado de responder a las nuevas circunstancias sociales. Su
intolerancia está argumentada. Es el tipo de actitud que requiere
globalizarse en una época de liberalismo frenético. ¿Por qué el ser
humano está obligado a: ser tolerante frente a cualquier acto de
imbecilidad que atente contra la estabilidad propia y ajena? Se tolera lo
que por justicia y razón merece ser tolerado; no más. No es aconsejable
permitir, bajo el nombre de la tolerancia, el enrarecimiento de la verdad.
Con esto, no se insinúa que ES posea la verdad absoluta; pero sí le asiste
el derecho a disentir, como Benedetto Croce quien "era en 1898 un
marxista convencido y terminó siendo un idealista del extremo opuesto".
(HE1:,130) La autenticidad subyace en lo que verdaderamente se es, y no
en lo que se cree seguir siendo; esto explicaría la caducidad de una
ideología como la comunista. ES es ecuánime al relatar su experiencia
como militante comunista:
En medio de la crisis total de la civilización que se levantó en
Occidente por la primacía de la técnica y los bienes materiales, miles de
muchachos volvimos los ojos hacia la gran revolución que en Rusia
pareció anunciar la libertad del hombre. No lo hicimos-luego de haber
estudiado minuciosamente "El capital", ni por habernos convencido de
la valídez del materialismo dialéctico, o por haber comprendido lo que
era la plusvalía sino, simple pero poderosamente, porque en aquella
revolución encontrábamos al fin un vasto v romántico movimiento de
liberación. (ADF, 60-61)
,

�302

"'

ALEJANDRO DEL BOSQUE

El desencanto aparece al ver "cómo el stalinismo había corrompido
los principios que el movimiento pretendía ena~tecer". Señala cómo
"algunos de estos comunistas de cajón . .. se mantuvieron calla~os ante las
atrocidades cometidas por el régimen soviético, torturas y asesinatos que,
como suele suceder, se perpetraron en nombre de grandes palabras a
favor de la humanidad." (61) De ahí el necesa~o exilio de ES hacia _P_a,rís
que será interpretado, por sus camaradas, comp un a~to de traici,on.
Pero, e'·quién
es más traidor? ¿el que abandona a su partido cuando. este
.
ha violentado los ideales que decía representar o los que permanecieron
en su partido y "guardaron silencio cuando pudieron y debieron decir
cosas sin temor a disentir" (61)?
El socialismo, ese viejo romanticismo político del siglo XIX, está ·muy
lejos de ser en lo que después degeneró: las dictad~ras -~omunistas del
siglo XX. Hoy sobrevive el socialismo .como nommac10_n de algunos
partidos europeos y latinoamericanos,_ quienes han pret~ndido renovarlo,
en la mayoría de los casos, con actitudes contestatarias y raras veces
propositivas y reformistas. Sobrevive también en el ~s~urso des_gast~do
de revoluciones enmohecidas, como la cubana, que si bien contribuyo al
mejoramiento sanitario (no necesariamente en_ las con~ciones más
óptimas) y al educativo (antiimperialista, pero alienado ~ F1del Castro),
·también ha despertado la conmiseración romántica de quienes evocan el
mítico enfrentamiento bíblico entre David y Goliat; del pequeño que con
sus propias armas vence de algún modo al poderoso; del ~equeño que
osa criticar con intolerancia al invencible gobierno estadourudense. Es el
tipo de intolerancia que requerimos dinamizar ante . 1~ desmedi~a
soberbia política del eterno gendarme del mundo. El socialis~o ad~mas
sobrevive, paradójicamente, como aliado del mal llam_ado neolibe:alismo
(viejo capitalismo reciclable) en países como China. (un pais: _d~s
sistemas) en donde el gobierno comunista puede reprnrur
desenfadadamente a un movimiento estudiantil porque uno de sus
sistemas, el capitalista, lo respalda ante la mirada permisiva de Es~ados
Unidos, país cuya legitimidad política descansa, y esta es 1~ parado¡a, _en
la incorporación de una propuesta socialista: el estado de bienest~~ social.
Incierto destino sería el del socialismo de no ser por la perdurabilidad de
esas palabras revoluci~n~rias que nos ha legado: conciencia Y
compromiso. La traición comprometida de ES rescata-estos vocablos del
diccionario comunista anquilosado. Con ellos emprende su aven~u~a
literaria y ensayística. Por ello su traición comprometida es un ejercicio

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

'.303

democrático. De ahí la intolerancia hacia el neoliberalismo, otra vertiente
del absolutismo económico:
Se habla de los logros de este sistema cuyo único milagro ha sido el
concentrar en una quinta parte de la población mundial más del ochenta
por ciento de la riqueza, mientras el resto, la mayor parte del planeta,
muere de hambre en la más sórdida de las miserias. Habría que
plantearse qué se entiende por neoliberalismo, porque en rigor, nada
tiene que ver con la libertad. Al contrario, gracias al inmenso poder
financiero, con los recursos de la propaganda y las tenazas económicas,
los Estados poderosos se disputan el dominio del planeta. (ADF, 106)

Algunos economistas como Antonio Sacristán Colás han sugerido la
necesidad de un capitalismo más racional en donde se incentive la
productividad de las empresas sin perjudicar el salario de los
trabajadores; en donde se invierta, además, en la capacitación de los
recursos humanos que redundará gradualmente en la mejora de la calidad
productiva. Propuesta utópica o no, los tiempos globalizados parecieran
enviarnos una señal inequívoca: el libre mercado es una tendencia
económica irreversible. De ser así habría que pronunciarnos no contra el
libre mercado sino contra la deshumanización que acarrea su expansión
inmoderada. Pero, ¿cómo moderar una tendencia que suele responder al
egoísmo humano? ¿Los gobiernos deben regular al libre mercado?
¿Cómo regularlo si ya se ha transformado, gracias al hombre, en un
carubal financiero? Podríamos aspirar a un crecimiento económico más
digno y justo, pero la decadencia natural del ser humano siempre estará
dispuesta a impedirlo.
Intolerancia necesaria, la de ES, hacia ese engendro ideológico
llamado fascismo. Nos advierte de su resurgimiento:
.. . hay muchos ejemplos en la historia, pero quizás ninguno tan
ejemplar y trágico como el fascismo: las masas llegaron a apoyar con
fanatismo a un movimiento que en última instancia estaba destinado a
esclavizarlas, embrutecerlas y lanzarlas a la guerra más sangrienta de toda
la historia. (UYU, 67)
Hay quienes creen que siendo el fascismo un fenómeno alemán, no
hay de qué preocuparse una vez que Alemania esté aniquilada
militarmente. De todas las formas de hacer el juego al fascismo, creo que
ésta es una de las más sutiles, porque facilita su resurgimiento en
cualquier otro país del mundo (Estados Unidos, por ejemplo). (69)

�304

1

1 ,l't

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

ALEJANDRO DEL BOSQUE

Más que resurgimiento, es una reencarnacion. ¿No fu~ acaso la
Inquisición otra vertiente del fascismo? Lo~ grandes_ en~ri:ugos de la
humanidad poseen el sortilegio del camufla¡e. Ayer mqU1s1d~res, hoy
fascistas, mañana búsquese otro sustantivo para verb~zar. L~
· d ES en 1945 hoy es persistencia. El fascismo esta
advertencia e
,
,
.al
E
1
infiltrado riesgosamente en todos los estamentos ~oci es. n e
documento escrito por el entonces cardenal J~h Ratzmger en 2003, Y
aprobado por el Papa Juan Pablo II, la Iglesia católica "c_ondena el ~mº,:
mismo sexo como "un comportamiento desviado
entre personas del
1
"ofusca valores fundamentales"; en él "se exhorta a os
que
·
di
parlamentarios y funcionarios católicos a actuar ·p~a impe r que se
adopten leyes que autoricen la unión homosexual o, si se aprueban, para
frenar y dificultar su aplicación". (:/" argas Llosa, 9) Estas conductas
fascistas del Vaticano, no señaladas por ES en su . obra, , ~on una
demostración vehemente de la ineptitud de. la ~gle:;ia catolica__para
adecuarse a las nuevas exigencias sociales, o me¡or dicho: para adm1~ las
inclinaciones sexuales históricas de los seres humanos: La m1sma
intolerancia fascista que profesa ante el uso del preservattvo Y an~e el
derecho de la mujer a usar libre y responsablemente s~ cuerpo. L~ m1sma
intolerancia fascista que disemina el sida, la explosion demografic~ en
países subdesarrollados, la pobreza cancerosa el deceso de mu¡eres
· ocasionado por abortos c~andestinos. ¿Hasta que punto debemos tole~ar
a una institución enajenante y petrific~da? Es ~~ respetarse la fe genuina
de la comunidad católica, no su vandalismo religioso.

'!

Aunque ES se asume ~orno un ser contradictorio, ~s conse~uente_con
·d · democra'u·co Tanto repudia a los gobiernos dictatoriales
su i eano
·
.
,
mili
s
(Uriburu) como a los populistas Qu~n Dom1ng_o Peron), Y los
tare
. d 1976) ES visto como un traidor por no respaldar la
unta Militar e
·
bº,
O
dictadura de Uriburu, iniciada tras el golpe militar en 1930; es tam ien un
traidor para los peronistas, pero él precisa su postura:
y O no fui antiperorústa por defender los privilegios, sino porque no
podía soportar el despotismo y la expulsión de maestras y p_ro~esores por
no someterse a las directivas del gobierno. En aquel mov1~ento h~bo
un justificado anhelo de justicia y digrúdad'. frente a una ~oc1eda~ fna Y
egoísta que explotaba a los pobres de la manera ~as derugrante,
esclavizándolos en esa espec¡e de campos de concenuac1on que eran los
yerbales y lós quebrachales. (ADF, 82)

·

Aunq~-e fue despojado de sus cátedras durante el gobierno peroni~ta,
ES es objetivo y súbraya la lucha verdadera y heroica de la controvernda

. 305

Eva Perón. Años después, el autor arremeterá contra quienes lo
consideraron un escritor subversivo: los militares que arribaron al poder
en 1973 instalando un régimen de "desapariciones, torturas y secuestros
de miles de seres humanos"; "un terrorismo de Estado" que "provocó
también la destrucción de las familias de los desaparecidos". (117).
Desde su trinchera literaria, y como integrante de una comisión nacional
de búsqueda de desaparecidos políticos en Argentina, ES ha condenado
la impunidad del genocidio. Actualmente, y gracias a la presión
internacional de las madres de Plaza de Mayo y de jueces honorables
como Baltasar Garzón, se ha derogado el decreto que prohibía la
extradición de asesinos y torturadores de la dictadura militar (1976-1983).
Es probable también, en corto tiempo, la abolición de dos leves de
indulto ominosas: Punto Final y Obediencia Debida, decretada~ en la
década de los ochenta, que impidieron el enjuiciamiento de los
responsables. Las madres de la Plaza de Mayo, tildadas de locas por sus
adversarios políticos, son un monumento de tenacidad ejemplar. Gracias
a su intolerancia hacia el régimen opresor y al respaldo de la sociedad
civil han prosperado en sus demandas de justicia y reivindicación.
Intolerancia necesaria, la de ES, en el rubro cultural. Si bien la
democracia se forja en la autocrítica (personal y colectiva), ésta rara vez
es inherente a la cultura. La falla del surrealismo, al igual que sucede con
el cientifismo y el comunismo, es su ausente espíritu autocrítico. Los
surrealistas, comenta ES, no son lo que proclaman; "son más potentes en
sus declaraciones teóricas que en sus realizaciones".(HET, 138)
Cuestiona la indefinición del mov1m1ento, sus constantes
contradicciones, las ideas preconcebidas de su líder (André Bretón); por
mencionar un ejemplo: el no reconocer que "el automatismo ha sido
siempre el instrumento con el cual el artista ha obtenido la materia prima
de su creación, pero no que es la creación artística misma; es su
condición necesaria más no su condición suficiente." (140). Sin embargo,
cabe la prudencia en nuestro autor al admitir el legado revolucionario del
movimiento: un estilo de vida con valor catártico:
Y el surrealismo fue para mí una violenta experiencia, una fuerte
liberación de mi espíritu, una ansiosa búsqueda de mí mismo. (HET, 84)

El que ES se · conceda el derecho a ser contradictorio y no se le
otorgue al surrealismo, parecería una contradicción. En realidad, la
decrepitud de un movimiento histórico no se deriva de un cúmulo
interno de contradicci;nes sino de una estrechez intelectual monolítica

�306

ALEJANDRO DEL BOSQUE

que le impide otear más allá de sí mismo. El ser humano es un sistema de
ideas renovables; un movimiento histórico es un sistema de ideas
estacionarias que tarde o temprano se liquida a sí mismo. El ser humano
renueva lo caducante al punto de reemplazarse, de inaugurar nuevos
sistemas de ideas con similar destino.
Intolerancia . necesaria, la de ES, hacia esa patriotería lingüística
llamada casticismo:

1 • • ••

El casócismo en España es una calamidad bastante enérgica por
causa de la Academia; pero aquí es frecuente encontrarse con gentes que,
a pesar de sus bárbaros apellidos o por eso mismo, resultan más
españolistas que los madrileños, hasta el punto de imitar sus
barbarismos. Y así, tomando por elegancia de lenguaje lo que meramente
es una confusión metropolitana de dativo por acusativo, nos dicen "les
conocimos en la calle" o "la dimos un libro". No es que yo salga ahora a
defender la coherencia gramatical y las normas sagradas. Simplemente
salgo a defender el derecho a quedarnos con nuestros propios
barbarismos. (11 7'J

La lengua, como ser vivo, experimenta una incesante .transformación
que las voces académicas más autorizadas desacreditan. Algunos
gramáticos rigurosos desean preservar el idioma en una vitrina o en un
frasco de formol. ES exhibe la irresponsabilidad social de la Real
Academia Española al oponerse puerilmente a la evolución inevitable de
la lengua:
Los gramattcos se pronuncian en general contra La anarquía, no
queriendo ver que los únicos lenguajes que han dejado de ser anárquicos
son los muertos ... Otros gramáticos echan mano de "los buenos
autores" como norma. Lo que habitualmente resulta un círculo vicioso,
ya que para Américo Castro, supongo, un buen autor es un señor que
escribe como Américo Castro. (170)

Para valorar el comentario de ES revisemos la siguiente anécdota:
Fernando Lázaro Carreter, en una entrevista concedida al suplemento
cultural de "El PAÍS", declaró que Dámaso Alonso y Rafael Alberti
alguna vez se mearon -literalmente- en la Real Academia Española. Un
honor, agregó, provinienpo_de vejigas tan ilustres. Carreter mencionó de
paso el nombre de su amigo Víctor García de la Concha, quien ningún
vínculo guarda con tan ilustre pasado salvo que hoy preside la
presidencia de la Real Academia Española e imparte cátedra de literatura
en la Universidad de Salamanca. En una de·sus conferencias, el preceptor
habló de la onda de los creacionistas que influyeron con su técnica poética

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

'307

en el surrealismo español. La buena onda del suceso es haber escuchado a
un mentor tan ilustre entrar en la onda de decir onda en el presente, cuando
la onda de la Academia era no decir onda en el pasado. Habría que referir
también que .el uso del vocablo "onda" resulta perversamente ingenuo
frente al "mearon" empleado por Carreter. El caso nos demuestra que la
irresponsabilidad académica tiene un li~te, para ventura de la lengua
española. Frente al linguocentrismo (no pedimos perdón por el
neologismo) de la Academia, cabe la sencillez del idioma como un
síntoma de sabiduría. Por eso la figura de Pedro Henríquez Ureña,
maestro de ES, es encomiable "porque no era partidario de una
concepción purista del lenguaje". (ADF, 41)
Para Sábato España ya no posee la hegemonía cultural y política del
pasado. ¿Por qué no aceptarlo, se pregunta? Del mismo modo
podríamos afirmar que ya no ostenta la supremacía lingüística. La lengua
es poder, y el castellano es una prolongación de ese poder en las colonias
conquistadas. Lo interesante es la demora académica en reconocer la
existencia de palabras provenientes de la "periferia" (Latinoamérica).
Aunque la sede oficial de la Real Academia no se encuentra en América
Latina, la Real Calle registra los_vocablos novedosos y excluye aquellos
que le parecen ajenos: tío, venga, vale, aparcar, gamberro, entre otros.
España tampoco está obligada a incorporar el "güey" de México ni el
"chido" defeño, ni el imperialista "okay". La resistencia lingüística puede
ser leída como un asunto de identidad nacional o de resabios imperiales,
según se prefiera. En la relación intercultural entre México y Estados
Unidos sucede algo muy peculiar. Si bien la lengua es poder, la migración
(de mexicanos ilegales al país estadounidense) es otra variante de poder.
Lo irónico es que ahora, en estados como California, el profesionista
noi:reamericano más calificado es el que, además de hablar su lengua
nattva, habla español. El "éxito" o la "moda" de querer hablar español en
el ~undo no _es debido a España sino a otro "éxito": la pobreza, que ha
obligado a miles de ciudadanos latinoamericanos a emigrar al país de las
"oportunidades'.'. Entendamos ahora la rabia caprichosa de ES de
emplear indómitamente una palabra como "completidad" en lugar de
"integridad":
Algunos puristas, asustados, proponen traducir "integridad" sin
advertir que el casticismo los echa en brazos de la impropiedad: un cine
puede estar completo sin estar íntegro: bastará que a una de sus butacas
le falte un simple tornillo. (HET, 159)

En una época como la nuestra es apremiante globalizar el valor de la
tolerancia si deseamos aspirar a un verdadero ejercicio democrático. Sin

�EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

ALEJANDRO DEL BOSQUE

308

embargo, requerimos replantear ~ términ~ tan deno~tado como el de la
intolerancia. ES practica una 10toleranc1a necesana que des~antela
fatuidades, corruptelas, incompetencias, estupideces. Su pensamiento es
excluyente, en este sentido. ·

4. La educación de una libertad corresponsable es ~a demanda
colectiva
Todo ensayista es un pedagogo por antonomasia. Se _lo ~rop~nga o
no el que ensaya transmite las meditaciones de sus expenencias vitales a
un' lector que ejercerá su derecho de convenir o discre?ar .con ellas. Es
cándido pensar que los ensayistas escriben sólo para s1 mis~~s; de ser
así, ¿para qué publicar si publicar es la apertura y expans1on de su
pensamiento?
'

Frente al ingobernable proceso deshumanizador, ES prop~ne ~
e
·,
de una com"uu,
...;dad solidaria• Se trata de una nueva s10tesis
con1ormac1on
que concilie al individuo con su entorno social:
El hombre debe luchar hoy por una nueva síntesis: ~~ una mera
· ' d el 10
· divi·dualismo sino la conciliación del indiVJduo con la
resurrecoon
,
.
comunidad; no el destierro de la razón y de la máquina smo su
relegamiento a los estrictos territorios que le corresponden. Porque_no
todo fue malo en el proceso de nuestra civilización moderna. El domtruo
de la naturaleza dio un nuevo temple al hombre y las fuerzas
desencadenadas por su razón tuvieron cierto género de grandeza. (HYE,

92)

En este proceso de conciliación, la máquina es inofe~siva si ~stá al
servicio del hombre; si se le observa como una "prolongación querida Ya
veces admirada". (93-94):

·

El ~ue ES haya recomendado la fundación de comunidades s~lidarias
durante la época de la Guerra Fría (1953) reafirma la permanencia de su
pensamiento:
En cuanto a la teoría, puede sostenerse que la an?t~sis Nueva~or~Moscú ha de ser supera.da.en un tipo de sociedad so:1alista n~ totalit~ria,
fundada en comunidades auténticas, no en máqUIDas sociales. ~1 el
individualismo capitalista ni el colectivismo soviético s.o n so_luc1one~
verdaderamen~e humanas, puesto que el hombre no es un yo aislado ru
un engranaje, sino un ser en comunidad con ~u~ semejantes.(HET,_111).

.,

Sustituyamos el escenario de la Guerra Fn~ po_r_ el de la glooalizac~on
neoliberal-terrorista y observaremos la aplicabilidad de lo anterior.

309

Reemplacemos la antítesis hegeliana (entre liberalismo y socialismo; en
donde "triunfaba" inevitablemente el primero) por la sugerida en los
tiempos modernos: un eje del bien (Estados Unidos y aliados)
combatiendo contra un eje del mal (países "terroristas" y
narcotraficantes). En esta lid de tintes morales y moralinas, el
neoliberalismo (eje del bien) "deberá" imponerse nuevamente sobre sus
adversarios, siguiendo el pensamiento categórico de Hegel. Desde este
ángulo, pocos reconocerán que el auténtico terrorismo de estado es el
que ha ejercido el gobierno de Estados Unidos a través de sus
intervenciones militares y paternalismo castrante; pocos admitirán que la
reacción del "eje del mal" es comprensiva en este sentido. A los
gobiernos actuales (como a los del pasado) no les interesa precisamente
integrar comunidades auténticas, sino auténticas alianzas políticas que les
permitan exterminar con eficacia y seguridad al enemigo. El anhelo de
ES de válido, pero parecería ser inviable en una sociedad como la
nuestra. Nadie duda de la bondad y justicia que caracteriza a numerosas
personas, pero desafortunadamente esto no es una constante. Las
manifestaciones mundiales que se suscitaron en 2003 contra la guerra en
Irak podrán revelar el sentimiento solidario y pacifista de la comunidad
internacional, pero la resolución final de invadir al país árabe fue
responsabilidad de un solo individuo; sustentada en bases insostenibles:
la supuesta existencia de armamento nuclear oculto. Al libre albedrío del
ser humano, comenta ES, se le ha llamado retóricamente de dos modos:
Principio de Indeterminación y Principio de Incerteza. Lo cierto es que
con ese libre albedrío el hombre ha sido "responsable de todas las
tonterías que comete" (UYU, 90).
El libre albedrío requiere ejercerse con un sentido de
corresponsabilidad. No el tipo de corresponsabilidad vergonzosa de los
gobiernos que apoyaron al estadounidense para librar una guerra
ilegítima, sino una corresponsabilidad que fortalezca a la comunidad en
la que está inmerso el individuo. Libertad corresponsable es el derecho
que compete a ~n ser humano a actuar y decidir junto al Otro y no por el
Otro. De ahí, la preocupación pedagógica de ES:
Sí, muchachos, la vida del mundo hay que tomarla como la tarea
propia y salir .a defenderla. Es nuestra misión. J\io cabe pensar que los
gobiernos se van a ocupar. Los gobiernos han olvidado, casi podría
decirse que en el mundo entero, que su fin es promover el bien común.
La solidaridad adquiere entonces un lugar decisi,·o en este mundo
acéfalo que excluye a los diferentes. Cuando nos hagamos responsables

�EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
310

ALEJANDRO DEL BOSQUE

del dolor del otro, nuestro compromiso nos dará un sentido que nos
colocará por encima de la fatalidad de la historia. (ADF, 180)

La confianza es la madre de una libertad corresponsable. ES no se
dirigiría a los jóvenes si no confiara en su capacid~d ~e- transfo~mar y
mejorar su entorno. La democracia auténtica es el ~1erc1c10 consc1~nt~ y
responsable de un trabajo en e~uipo que anhe~~ ~1enes~~r-com~~tano.
1
La democracia falsaria es la diarrea mental de líderes 1mpos1t1vos Y
protagónicos.
El de ES es un pesimismo esperanzador. Pesimista, al exhibir el
fracaso de la civilización tecnocrática; y esperanzador, al confiar en la
reivindicación del género humano. Su pensamiento campea entre ~a
desesperación y la esperanza. Confía en el hombre por su t_endencia
natural a la búsqueda de un orden, "ya sea instaurando ~a, ~!enc1a, la
religión, el estado, las artes, los sistemas filosóficos, o la polic1a , aunque
su búsqueda obedezca a un pavor cósmico. (~~T, 115). Destaca
también la inclinación del ser humano a res1sur a pesar de las
adversidades cotidianas. Quizá por la sospecha o certeza de que ese ser
humano es una síntesis de materia y espíritu. La Ciencia olvida esta
premisa, y gana con esto una comunicación fragmentada:
Es necesario comprender que el hombre no es sólo racio_nalidad, si_~º
también irracionalidad; que no solamente es instinto, smo tamb1en
espíritu. (HYE, 86-87)

31 1

ERNESTO SÁBATO

La propensión del hombre a la unidad explica el desacuerdo de ES
ante quienes desvalorizan el cuerpo, como Maeterlinck, Kant y los
órficos, para quienes el alma es una especie de doncella encarcelada por
el cuerpo:
Las almas no se pueden comunicar sino a través de los cu'~os.
Intentar, como pretende Maeterlinck, la comunicación de dos almas
puras es tan grotesco como pretender una amistad entre dos libros. (183)

Y ES tiene razón. Cuando una persona recuerda a otra que ha
fallecido, evoca su rostro, su cuerpo; después, si es cristiana, se conforta
pensando que su espíritu le protege de algún modo desde una dimensión
desconocida. Finalmente, el recuerdo integral se da en la simbiosis:
nostalgia (cuerpo) y seguridad (espíritu). Ambas, nostalgia y seguridad,
tienen un punto en común: el temor, del deudo, a quedarse solo (sin la
compañía de otro cuerpo) y a sentirse desprotegido (emotiva y
espiritualmente). La afirmación del autor de que las almas sólo se
comunican a través de los cuerpos confirma lo anterior.
La cultura, sin disculpar el pleonasmo, es una construcción cultural.
Es el fenómeno que autoriza a una corriente de pensamiento a divulgar
el desprecio hacia el cuerpo, aunque en la práctica se le rinda un sensual
tributo. Se nos educa a pensar el cuerpo, y no a sentirlo. Nuestro
pensamiento nos es ajeno: repetición y machaca de otros pensamientos.
Opinamos, en muchas ocasiones, como el merolico que ha ensayado su
perorata. La opinión pública, precisa ES, es una creación cultural:

ES nos impele a · trascender nuestra soledad ejerciendo una
Es extraño también que se siga teniendo fe en la Opinión Pública,
como si ese fetiche no pudiera crearse a voluntad mediante la
Propaganda. La Opinión Pública sigue siendo quien impone gobiernos,
pero resulta que estos gobiernos son los que crean la Opinión Pública.

comunicación sincera con los demás:
El cuerpo de Jos demás es un objeto y mientras el c~nt~cto se realice
. con el solo cuerpo no existirá sino una forma de onarusmo. Solamen~e
mediante la plena relación con un sujeto (cuerpo y alma), podemos salir
de nosotros mismos, trascender nuestra soledad y lograr la
comunicación. (HET, 139)

El ser individual sólo trasciende a través del ser colectivo. Am~os no
deben excluirse. El divorcio entre ambos es el resultado de una libertad
corresponsable fallida; el . divorcio es a~emás un efecto de:.
desconocimiento de la realidad social. Para ES el hombre concre~o es la
· unidad de_l espíritu contemplativo y ejecutivo~' y "la nu~va comuru~ad ha
de levantarse sobre esta base". Los griegos, senala, obterua~ el
conocimiento mediante la contemplación, y los modernos, la adquteren
mediante la acción. (187)

(HYE, 52)

La cultura es la gran amansadora pues "toda cultura es el intento de
dominar lo animal eµ el ser humano" . (HET, 184) La cultura provee
signos de identidad a una nación, y excluye a los que considera distintos,
inferiores o incivilizados. La proliferación de términos como pluralismo
y multiculturalismo 1 son formas reaccionarias de manifestar la estrechez
de "cultura". ES ofrece su concepto de pluralismo:
1

Al multiculturalismo, advierte Ricard Zapata-Barrero, se le ha visto como una
amenaza de los \'alores democráticos o fuente ele inestabilidad e inseguridad. (Zapata,
15) Politólogos como Giovanni Sartori y mandatarios políticos como José ~faría Aznar

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

312

La Razón es unificadora, pero eso no implica que la realidad sea una:
también el ejército uniformiza a sus soldados y, no obstant_e, los_ hombres
son desiguales. El pluralismo es el liberalismo en filosofía, as1 como el
monismo es el totalitarismo: Platón. Hege~ Marx. (HET, 185)

,.
t

Más allá de esto, el pluralismo entraña el recon?c.i~ento y respeto de
una heterogeneidad cultural. Alimentamos :l'Fz~¡wcio de valo~ar a los
demás en función del oficio que desempenan, ael color de piel'. ,de la
posesión de bienes materiales. Estigmatizamos, además, en funcio~ de
diferencias étnicas. Es común en México escuchar que Estados Umdos
podrá ser un país poderoso, pero carece de cultura, por aque~o del
· · ·mdígena y la "decadencia" de los valores en. ese pais. Lo
extermiruo
paradójico es que en México se extingue a los m~gmados con la
indiferencia nacional, y que uno de los principales mosaic~s cultur~les de
' Estados Unidos está conformado por inmigrantes latmoamencan?s.
Somos seres transitorios que nos solazamos. con una pretendida
homogeneidad. Somos seres patrioteros que olvidamos a los .nu~stros.
Somos seres superiores hasta que alguien pregona n~estras misenas. El
pluralismo O pensamiento heterogéneo se educa. Mas que ~na c~ltura,
menciona ES, demandamos una filosofía de la cultura que evite actitudes
. retrógradas; que impida la debacle educativa:
Toda educación dep~nde de la filosofía de la c~tu~a que la presid~; Y
debido a estos obsecuentes imitadores de los pa.1ses av~nzad~s ·avanzados en qué?-corremos el riesgo de propagar aun mas la
~obotización. DebemO$ oponernos al vaciamiento de nuestra cultura,
devastada por esos economicistas que sólo entienden del_Product.o Bruto
Interno-jamás una expresión tan bien lograda-, q_ue esta~. red~c~endo la
educación al conocimiento de la técnica y de la mformatlca, uoles para
los negocios, pero carente de los saberes fundamentales que revela el
arte. (ADF, 112-113)

comparten esta teoría. Sartori ve en la inmigración descontrolada un peligro para las
democracias dado que conduce "a la generación de guet~s y bol~as ~.e culturas no
inte adas a·enas e incluso hostiles a las reglas de la s_o aedad. abierta . (fertsch, ~)
gr
' J
•e
,
bril de 2003. como "partidario de la tolerancia,
Aznar, por su parte, se maru1esto, en a
, .. ,
, ..
· d d 5 mu!
· tl·c·ulturales" En una pos1c1on mas lucida, Zapata-Barrero
pero no d e 1as soc1e a e
·
•
iensa ue el multiculturalismo ni e~ un problema ni _es un ideal; es ~1mp1e~e~te ~~
p
q y
. ~•Expulsar el multiculturalismo es 1r contra la comente h1stonca •
proceso.
agrega.
•
b"
1
•Cree que no sólo las sociedades son multiculturales; las personas deben .tam 1en se~,º·
En su o inión una persona con mente multicultural no tiene como pnmera reacc1on
pregunt!le a ;tra dónde ha nacido, sino dónde vive. Cabe aclarar que ES no aborda el
término en sus ensayos.

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

313

En su llamamiento, ES invita a ejercer una libertad corresponsable. El
mejoramiento educativo es un compromiso que concierne a toda la
sociedad. "La educación es lo menos material que existe, pero lo más
decisivo en el porvenir de un pueblo, ya que es su fortaleza espiritual." El
autor anima a los maestros a seguir "resistiendo", "porque no podemos
permitir que la educación se convierta en un privilegio". (113) La
petición es un tanto difícil de cumplir considerando las condiciones
económicas paupérrimas, en Latinoamérica, de los preceptores que
sobreviven con salarios exiguos. La deforestación pedagógica es un
asumo cotidiano: maestros con errores ortográficos que preparan a los
futuros maestros; maestros que aprenden el arte de encomiar a sus
directivos para obtener puestos superiores; maestros que enseñan a
administrar la educación sin impartirla.
Sin bienestar económico hay malestar educativo. Las posibilidades de
educar pluralmente se reducen o anulan. ¿A qué maestro le va a interesar
inculcar en sus alumnos el valor del libre diálogo si éste, para él, ha sido
vedado? Y sin embargo, ese libre diálogo es medular en el ejercicio de la
heterodoxia. Un libre diálogo, indica ES, que no sea sofístico ni
catequístico. (HET, 149) Un diálogo que favorecería el surgimiento y
consolidación de las nuevas comunidades solidarias. Es el tipo de diálogo
que se reqmere forjar en los educandos respecto al complejo binomio:
mujer-hombre.
En la conformación de una comunidad solidaria es fundamental
admitir la coexistencia de lo femenino y lo masculino en un ser humano:
FEMENINO-MASCULINO. Los dos principios coexisten en cada
ser humano.
Femenino: noche, caos, inconsciencia, cuerpo, curva, blando, vida,
misterio, contradicción, indefinición, sentidos "corporales"-gusto, tacto-.
Origen de lo barroco, lo romántico, lo existencial.
· Masculino: día, orden, conciencia, razón, espíritu, recta, dureza,
eternidad, lógica, definición, sentidos "intelectuales" ,-oído, vista-.Origen
de lo clásico, lo esencial. (HET , 169)

ES acierta al afirmar esto, pero no es congruente en otras ocasiones
~uando separa arbitrariamente lo que caracteriza a una mujer y a un
hombre. Es indudable que entre ambos existen diferencias indiscutibles
de género, pero el autor, en su afán de distinguirlos, incurre en nuevas
categorizaciones:

�314

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

ALEJANDRO DEL BOSQUE

El hombre tiende al mundo de la abstracción, de las ideas puras, de la
razón y de la lógica. La mujer se mueve mejor en el mundo de lo
concreto, de las ideas impuras, de lo irracional, de lo intuitivo. (105)

Lo anterior aclararía, según ES, la ausencia de mujeres filósofas
descollantes, y la idea, de Gina Lombroso, de que la maternidad
proporciona la· felicidad. Si bien no ha habido mujeres destacadas en la
historia de la Filosofía, sí ha habido litera~s y activistas ·que han
proyectado una filosofía de vida a través de su obra. ¿O se requiere un
oficio para pensar? El propio Sábato se rehúsa a proclamarse como un
filósofo, y sin embargo su pensamiento es de gran ~stima. En cuanto a la
maternidad, ésta es una elección femenina, y la felicidad no se
circunscribe a un evento reproductivo. Asimismo, la intuición no es una
cualidad definitoria de la mujer. ES es abiertamente intuitivo, y en varias
ocasiones lo declara. Recuérdese, por ejemplo, que por intuición conoció
el marxismo, y no por haber leído El Capital. En otro apartado, el autor
menciona que racionalizar a Dios y el Universo es una empresa
masculina, una locura propia del hombre; sin embargo, él, como hombre,
ha sugerido no racionalizarlos.
Debatible es también el tópico del amor a las cosas. Si bien la mujer
tiende a un mayor apego a lo material en situaciones como la que ES
· relata: "Casi no existe marido que no discuta con su mujer en el
momento de hacer las válijas, pues el hombre tiende a viajar con el
mínimo de impedimentos, mientras la mujer, si fuera posible, lo haría
con la casa entera". (107-108), esto no demuestra que la mujer sea un
ente aferrado a lo concreto.
Es aguda y certera la crítica del autor hacia un feminismo recalcitrante
que, en la búsqueda de la igualdad, desconoce absurdamente las
diferencias entre una mujer y un hombre.
La mujer, subyugada durante varios siglos, humillada y
resentida, se ha querido sublevar mediante los movimientos
sin advertir que de ese moi:lo hacía una concesión más,
paradoja!, a esta civilización de machos. Porque ¿qué es el
sino masculinismo? (164)
·

pospuesta,
feministas;
siniestra y
feminismo

El error del feminismo es de enfoque crítico. Proclamó una igualdad
de géneros con d argumento de que la mujer había sido excluida por ser
diferente, cuando lo ideal hubiera sido exigir una igualdad de derechos
con el argumento de que la mujer debe ser respetada por ser,
precisamente, diferente. Nadie niega la exclusión histórica de la mujer,

pero ella ha sabido sortearla influyendo de modo inteligente en el
hombre quien, en apariencia, se rige por un estatus de superioridad
social. La diferencia requiere establecerse no en función de géneros, sino
de personas. Son el carácter y la calidad ética de un ser humano lo que
define su personalidad, y lo que lo distingue de otros. En este sentido,
sería más propio hablar del materialismo de una persona dependiendo de
su amor moderado o excesivo a las cosas, y no por ser hombre o mujer,
o por ser más abstracto o más concreto.
ES incurre en otras dicotomías, esta vez sexuales, que evocan aquella
visión misógina de Paz sobre la mujer que se "raja" o "abre" frente al
marcho que "no se raja" y se "cierra", expresada en El Laberinto de la

Soledad-.
Cuando un hombre entra en una mujer, lo hace como un
conquistador en un país enemigo y exclama "eres mía"; así como el
conquistador clava --con una· simbología freudiana- una pica o una
espada en el territorio que acaba de invadir. (138)

Erotizar una cultura es un albur. El machismo no es sólo un distintivo
cultural de México o Argentina. El ser de un hombre y el de una mujer
no son sólo sexo. Es preferible comprender ese ser en función de una
síntesis: esa integración de materia y espíritu que Sábato ha referido en
numerosos momentos. Esto evitaría más escisiones inútiles como la de
que "el hombre tiende al dinamismo, la mujer al estatismo" (140) o
preguntas ociosas, como la de Weininger, que están fuera de lugar:
"¿tiene alma la mujer?" (108)
ES supera sus imprecisiones al declarar lo siguiente:
Deberemos volver a lo concreto sin desdeñar la abstracción habrá
que integrar la lógica y la vida, el objeto con el sujeto, la esencia' con la
exi_stencia. En otras palabras: habrá que crear una sociedad que respete la
umdad hombre-mujer, en vez de escindida en beneficio del hombre
platónicamente puro. (165)

. Su propuesta· sería más ecléctica si admitiera que pueden darse otro
upo de unidades: mujer-mujer; hombre-hombre; que la unión (libre o
matrimonial) entre dos heterosexuales o entre dos lesbianas o dos
homosexuales no es garantía de unidad perpetua. La nueva comunidad
femenina-masculina es deseable, pero no puede ser la única. ES reconoce
la bisexualidad, no como alternativa sexual, sino como una coexistencia
de lo femenino y lo masculino en un ser humano. De ser así, la nueva
comunidad deberá ser bisexual.

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

316

Una comunidad solidaria sería aquella en donde prevalece el respeto
mutuo entre mujeres y hombres; en donde la tolerancia hacia los niñ?_s Y
los ancianos no es decorativa o circunstancial; en donde los runos
aprenden a vivir guiados por la firmeza, y no por ~ docilidad paternalista
por la severidad autoritaria; en donde _los ,ª~c1anos son recuperados
0
productivamen_te como portadores de_ ~ab1dun~ ~agotable; en donde l~s
amigos se aquilatan como una familia adqU1r1da que ayu~a a seguir
existiendo; en donde el ser humano admi~u ignorancia perfecta,
reconoce y rectifica sus errores; y homenajea a quienes dignamente lo
han forjado.
Podremos coincidir o discrepar con la permanencia del pensamiento
de ES, pero es imposible recelar de su honestidad férrea. ES ha logrado
lo que otros escritores olvidaron: incluir a sus lectores.
·

Bibliografia
ALAMEDA, Sol. Juan l....llis Arsuaga. HomoAtapuerca, pp.36-41. El País, EPS,
Madrid, 1Ode agosto de 2003.
AZNÁREZ, Maleen. Ginés Mora/a. El señor de las moscas, pp.14-20. El País, EPS,
Madrid, 29 de diciembre de 2002.
DUMAY, Jean-Michel. LA clonación es una etapa hacia la vida eterna, dice Rile/, p. 26.
El País, Sociedad, 29 de diciembre de 2002.
SÁBATO Ernesto. Antes delfin. Seix Barral, Biblioteca Breve, Barcelona, 1999•
H~mbresy engrancyes. ·Heterodoxia. Alianza Editorial, Madrid, 2000
----Unoy el Universo. Seix Barral, Biblioteca Breve, Barcelona, 1982.
TERTSCH, Hermann. El mayor peligro para el mundo es la supe'?oblación d~ los países
pobres.. Entrevista a Giovanni Sartori, pp. 6-7. El País, Entrevista, Madrid, 11 de
mayo de 2003.
TOWNSEND, Rosa. EE UU investigará la clonación del primer bebé, p.24. El País,
Sociictad, Madrid, 29 de diciembre _de 2002.
VARGAS LLOSA, Mario. Ei pecado nefando, pp. 9-10. El País, Opinión (Piedra
de Toque), Madrid, 10 de agosto de 2003.
.ZAPATA-BARRERO, Ricard. I.As sociedades multiculturales. Usos de un término
polémico, p. is. El País, Opinión, Madrid, 11 de mayo de 2003.

LA CAMPAÑA DE CARLOS FUENTES
Dr. Lino GarcíaJr.
Universidad de Texas-Pan Americana
Edinburg, Texas

El novelista mexicano Carlos Fuentes ha sido comparado con William
Faulkner y John Dos Passos por la manera en que ha podido examinar la
psicología mexicana en una de sus primeras novelas LA muerte de Artemio
Crnz. Fuentes ha tenido gran popularidad no sólo en México sino en
todo Latinoamérica y en los Estados Unidos. Goza de fama
internacional por sus ya conocidas obras tales como La región más
transparente del aire; El gringo viefo; LA cabeza de la hidra; Cristóbal nonato; y en
Constancia y otras novelas para vírgenes. Así que, aunque en sus obras detalla
la vida mexicana, en su última novela LA campana escrita en una trilogía
de obras que incluyen dos otras novelas, Fuentes ha ubicado la trama de
su obra en Latinoamérica, específicamente en Argentina durante la
~erra de la Independencia de 1815. Esta historia interesante presenta las
vidas de unos personajes dentro del panorama bélico que engolfó a todo
Hispanoamérica durante la primera parte del siglo diez y nueve. Fuentes
nos pinta esta historia vista por los ojos de tres autodidactas; Xavier
Borrego·, quien cree con fervor en las ideas políticas de Voltaire; Baltasar
Bustos quien presta culto a Jean-Jaques Rousseau y que es a la vez el
héroe de esta no-yela de Fuentes; y Manuel Varela quien sigue las ideas de
Diderot.
Así que Baltasar, a pesar de su miopía y sus ideales de independencia y
ferv~r- de justicia se enamoró de la esposa del Marqués de Cabra y la
s~gwra por toda Latinoamérica. Así Baltasar pedía la justicia en las
ciudades y era capaz de implementarla como lo hizo la noche del 24 de
mayo en Buenos Aires. Así lo exclama Baltasar diciendo siempre: "Sólo

�LINO GARciA, JR.

L4 CAMPAÑA DE CARLOS FUENTES

la justicia puede salvarnos a todos, sólo la justicia significa orden sin
explotación, igualdad ante la ley ... ".

cholo de mierda, pues ni al altura de mis pies llega tu alma, si es que la
tienes, pobre diablo".

La explotación del mestizo y del indio y de los negros esclavos era lo
primario en la actitud de los estancieros y criollos quienes dominaban las
tierras grandes de esos países. Por eso se había hecho la lucha, para _traer
justicia al puebio esclavo. Al menos así pensaba este joven cuyas ideas
intelectuales no siempre concordaban con l.-a_s hechos reales de la
revolución en que se había entregado. Baltasar encuentra .muchos
personajes que, como él, se habían entregado a la lucha, pero diferentes
como él en pensamiento.

Representaba el marqués todo lo odioso de Latino-América y la causa
primordial por la cual Baltasar y los demás andaban en la guerra. Y al
morir el Marqués, se acercó Baltasar para decirle esto en el oído: ''Yo
amo a tu mujer. Yo quemé vivo a tu hijo y no tendrás otro, vivo o
muerto; yo voy a seguir a tu mujer hasta el fin del mundo y obligarla a
amarme en nombre de la justicia".

318

Durante todo este tiempo sabemos que Baltasar está
desesperadamente enamorado de Ofelia Salamanca, la m_adre del ~ño
que se robó y recorre todo Latino-América (Buenos Aires, S~nttago,
Lima, Maracaibo, y Veracruz) buscándola para decírselo. Nunca pierd~ el
deseo de encontrarla y de ser su amante. Pero, fue él, irónicamente qwen
a pesar de ser miope e intelectual se lanzó a la revolucfón con los d~más
a la guerra de aquel entonces. Pero sólo Baltasar pose1a lo que demas no
tenían; fervor revolucionario y sentido de la justicia. Esta es una de las
ironías de la novela dentro de la obra de Fuentes.
Así lo había dicho el mismo Baltasar: "Mi pasión es la justicia, no la
guerra". Pero al mismo tiempo que seguía los ideales de la _guerra se
preguntaba: ¿Dónde estará Ofelia ahora? Intenta mantenerse virgen para
que sólo ella pueda gozarlo, pero cede su pasión sexual al encontrarse
con una india virgen.
Otro personaje bastante interesante e importante dentro ?e ~a
narración de Fuentes es el Marqués de Cabra, Presidente de la Audiencia
Especial, instalada para juzgar a los Virreyes de la col~~ª· Sab~_mos q~~
se les. quemó la casa donde vivían él y su esposa Ofelia. Tamb1en_ muno
el niño negro quien Baltasar había sustituido allí co~o- _moavo de
venganza. El hijo blanco del Marqués y la Marquesa v1v1~a. ahora el
destino del hijo de una prostituta negra, enferma y azotada publicamente.
La justicia para Baltasar se cumpliría de esta manera.
Tenía el Marqués un odio a los indios, a los cholos y a ~os esc~avo~,
tanto que los insultaba bastante diciéndoles: "Cholos de mterda, limpia
las barracas, hazme la cama, fava los pisos, desinfecta los retretes, trae
·leña, sírve~e agua, no respingues si te doy una ~atada ~n e~ tras~ro, _no
dejes escapar un suspiro, no levantes la c11beza, s1 te odio mtra mts pies,

Lleguemos a la ironía más grande de toda la novela, la misma Ofelia
Salamanca, la Marquesa de Cabra, quien también sentía todo odio por los
rebeldes y en especial por los indios y los cholos. Prefería ella vivir en
Chile u otro lugar más adecuado para sus gustos, y no alrededor de estos
bárbaros que no sabían vivir bien. Baltasar Bustos se había enamorado
de ella al verla desnuda desde la ventana mientras él contemplaba el robo
de su hijo. En la mente de Baltasar estaba ella sellada como un recuerdo
de todo lo que era una hembra. Se le aparecía hasta en sus sueños, la
sexualidad de su pensamiento lo atormentaba y se le concretó el deseo de
conquistarla. Este hombre, miope, de calidad intelectual, y con deseos de
la justicia que se le escapaba podía también pensar en lo mundano,
pensar en una hembra, desearla como cualquier hombre. Tenía en su
mente a esta mujer quien había reprochado a su marido el Marqués de
Cabra, por haberle traído desde de Chile donde ella tenía unas
comodidades, para entregarla a una servidumbre negra de Buenos Aires.
Es así como Carlos Fuentes pinta a esta mujer, cuya historia representará
la ironía básica de la novela. Tanto se sabía del amor de Baltasar por
Ofelia que los indios y los demás del monte así como los rebeldes habían
ya escrito una balada de Baltasar y Ofelia. Así era cantada esta canción
por arrieros, putas, y hombres.
Se d~cía que ella no había olvidado cómo había perecido su niño y
cómo la gente decente hablaba de ella, así aumentando la historia triste
de Ofelia Salamanca, la Marquesa de Cabra.
En su mente· Baltasar quería encontrar a su amada sólo para decirle:
"perdón por haber robado a tu hijo." Pero persistían los cuentos de
Ofelia; como había matado a un soldado en el acto de fornicar; otros
dicen que mando matar a un soldado mientras deshacía de su cuerpo,
esperó así para humillarlo. Así la conoce Baltasar pensando en ella
constantemente y querer poseerla como ahora posee a una india quien le
quitó su virginidad.

�320

LINO GARCÍA, JR.

Así es como Baltasar sigue a su amada, de país a país, de montaña a
montaña a las pampas, y desde la guerra hasta Lima, Perú, donde España
mantiene su poder más fuerte. En su gira heroica, sí~bolo del hé~oe
formidable en busca de su destino, Baltasar, un Qwiote de Razon,
comprende su verdadera misión idealística revolucionaria y su búsqueda
inútil de Ofelia Salamanca.
Según el crítico norteamericano Alfonso GQ_nzález en su estudio. de
esta novela nos dice así: 'Though the novel at times tüuis to be verbose, especzal!J
1' 1

of

when the characters try to rationalize human frailties or ideals, Fuentes manages to
attract and maintain the reader's interest. Through a series of unexpected chance
encounters, risqué expressions of human sexuality, and irotry, the author constant!J
surprises the reader. Irony is ever present: out of the three revolutionary .friends, it is
Baltasar Bustos, overweight, out-of-shape and myopic, who tums the group 's ideds into
action; the potential!J disastrous effects of the child substitution scheme; a bac~-lash
repression against blacks is muffled hy a jire which kills th~ bla~k baby_ m~ktng the
parents believe their chitd had died; thanks to the ill-concezved td~a of;ustt_ce of the
trio, the novel's most influentialfigure in the independence of Spamsh-Amenca comes
into being: Ojetia Salamanca. Ofelia then becomes the most active 1:1-nd valuable agent
in Spanish-America's strug¡/e Jor Independence. The description and portrayals ofthe
character's sexuality a/so contributes to the interest of the novel. "
Otras escenas de sexualidad así como lo expone el crítico González
son los siguientes: "Sabi11a, Baltasar's spinster sister e:x:presses her sexual

Jrnstrations wearing knives in her dothing and kitting dejenseless _dogs. The lengthy
description oJ Ojelia Sa/amanea focuses on her sexual organs. In hzs quest to be loy~I
to Ofelia, Baltasar remains a virgin, until he is adopted by the tenants oj a borde/to tn
Maracaibo."
La Américalatina es presentada como mundo paradójico y complejo,
obstinado en no admitir, en ese siglo que todavía es el de las luces, más
que una única salida de la que están excluidos y silenciados los e_~ementos
indígenas y mestizos que ·componen precisame?te esa complepdad, esa
pluralidad abigarrada y real de un mundo furiosamente abocado a la
modernidad. Y ya al fin de la novela, al haber estado Balt~sar en M_éxico
con los rebeldes se encontró con el cura mexicano Qutntana qwen le
'
, .
responde a sus pregunta.s y le demuestra lo feroz ~e la guerra en M:xico.
Baltasar se confiesa y destila sus pecados y es allí donde encentro a s_u
amada Ofelia; y al niño perdido que había robado ya hacía años. C?felia
había rescatado al niño (su hijo) y lo había llevado con el cura mexicano
Quintana ·para que alguien después lo recogiera . y regre,sara a la
Argentina. Así exclamó el cura: "Que se vaya conttgo. Aqw vamos a

LA CAMPAÑA DE CARLOS FUENTES

321

sobrevivir. Somos muy antiguos. Ustedes, los argentinos, son los niños
de América, los hermanos menores del viejo continente. Llévalo al niño
contigo y enséñale lo mejor del mundo con tus buenos amigos. Ustedes
tendrán paz y prosperidad. Nosotros no".
En toda la novela de Carlos Fuentes se revela el tema quijotesco; la
búsqueda de una mujer ideal, el amor por la justicia, y el fervor de
reformar el mundo. Lo vemos aún cuando Baltasar sigue las batallas en
Perú, lo desilusionado que se pone al ver actos de matanzas, de
sexualidad que presencia en su correrías por toda Sur América. Pero su
trayectoria vital es buscar a Ofelia, la mujer de quien se enamoró y vio
desnuda. Esa fue su ideal, su misión, su motivación. En un sueño surreal,
Ofelia se aparece diciendo: "Rememos, crucemos el mar, nuestros
placeres tendrán su tiempo, porque el descubrir nuevos mundos es
ofrecer nuevas flores al amor".
La novela mantiene temas universales: la revolución y la justicia; la
ilusión de la perfección del ser humano; el valor de la tradición contra la
razón; el amor ideal; la brutalidad de toda guerra, y más que nada el
hecho universal de que en total confusión y caos vislumbramos orden y
harmonía. Dentro de personajes completamente opuestos, vemos la
unidad del ser humano, dentro la guerra y los polos opuestos de seres,
vemos la trayectoria del destino de todo ser humano.
Y el niño se regresa a la Argentina con Baltasar donde sus amigos
tratan como un hermano menor, adoptado por Baltasar. La obra de
Carlos Fuentes presenta viejas y nuevas técnicas de novelar y sigue una
línea estructural tradicional; sabemos· que la motivación principal de
Baltasar es su amor por Ofelia; mantiene su lealtad hacia ella y sus
amigos. Lo nuevo consiste en sus múltiples narradores cuyas vidas
presentan escenas irónicas, pues hay escenas de orientación y actos
sexuales . Fuentes difiere poco de sus tópicos predilectos al novelar. Se
encuentran múltiples-personajes cuyas vidas se entretejen, y por cuyas
voces Fuentes nos dicta su visión de la América Española y su futuro.
Excepto por uff momento, escaso están lo mexicano, su origen, la
rivalidad entre los EE.UU. y México, y los personajes puramente
mexicanos con sus angustias a cuestas. En su lugar nos encontramos con
nuevos tópicos en tierras lejanas, Argentina, Chile, Perú, aunque muy
bien se pudieran trasladar todo esto a México. Es una obra bastante
complicada que sigue colocando a Carlos Fuentes entre los novelistas
más destacado en el ambiente literario universal.

�322

LINO GARCÍA, JR.

Bibliografia
FUENTES, Carlos, La Campaña, Fondo de Cultura Económica, México, 1990.

- - - ~ Obras Completas, Tomo 1-ll, Edición Aguilar, Madrid, 1987.
GONZÁLEZ, Alfonso, Reseña Sobre 'La Campaña', Intemational Fiction Review,
1992 págs. 2-5.

""-,

WI.LLIAMS, Raymond Leslie, Los Escritos de Carlos Fuentes, Fondo de Cultura

1

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

Económica, México, 1998.
Dr. Alejandro Gándara
Director Académico de la
Escuela Contemporánea de Humanidades
Madrid, España

El tema que se propone es el de la creación, pero ampliando los límites
más allá de lo artístico (que a saber en qué se ha quedado a estas alturas)
para penetrar en el tejido social, en la mentalidad, la identidad, esas cosas.
La idea provenía de los libros de Charles Taylor sobre la autenticidad
(tanto da Las fuentes delyo, como Ética de la autenticidad), aquello de que la
figura del creador se había convertido en un arquetipo, valga decir en un
modelo a imitar, en todas las esferas de la vida. Este arquetipo venía a
consistir en algo así como en un ente autónomo -más bien con
pretensiones de autonomía-, que buscaba la autorrealización (entendida
más como deseo que como una práctica apreciable) y ponía distancias
con lo público o lo común (sin que tampoco se apreciara muy bien qué
era lo público y común). El personal lo que quería era crear su propia
vida, ser él mismo, autogarantizarse como proyecto, y para eso sobraba
lo demás. La figura del creador emerge aquí como recipendiaria de una
doble aspiración, pues nada está más extendido que la concepción del
creador como ser aparte, enfrentado a sus neuras o maravillas en la
consabida torre ·de marfil. Y, en un sentido más profundo, la concepción
del creador como individuo que crea sus reglas en su propio mundo y
.que el mundo de afuera, más tarde o más temprano, por grado o por
fuerza, acabará asumiendo (esto último falta en el libro de Taylor).
Como visión del asunto está claro que se trata de una visión
enteramente narcisista desde los dos lados del espejo: en lo referente a la
propriocepción del artista y en lo referente al que mira al artista. Es

�ALEJANDRO GÁNDARA

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

interesante observar cómo ha desaparecido lo de en medio, es decir, la
autonomía de la obra y la obra misma disuelta en la imagen pública del
creador y en sus efectos públicos. Aunque aquí ya no se trata tanto de
espacio público como de ·espacio publicitario, que mantiene con el
primero relaciones altamente paradójicas. Todos queremos ser artistas y
todos queremos dejar nuestra impronta en el mundo, más allá del talento
y del conocimiento que exige la obra o el vehí~o. Desde Gloria Trevi a
la Pasarela Cibeles, pasando por el hip-hop, así w la cosa. De hecho, la
creación ya no radica en lo que llamaríamos con Bourdieu "las reglas del
arte", sino en algo distinto relacionado con la autorrealización (resumida
prácticamente en un diseño sistemático de la propia imagen) y con la
capacidad de actuar en el mundo (nunca mejor dicho lo de actuar, pues
es el espectáculo y su consumo lo que mide esa capacidad).

Derechos Humanos); la_ cri~is i_mparable de la cultura de la imprenta en
todo el m~~o Yde ~as mst1tuc1ones asociadas (por ejemplo, las relativas
a la educac1on); el liderazgo de la tecnología en el horizonte social de
pro_gres~, lo que implica liderazgos en la organización de la sociedad,
10discut1dos y fuera de cualquier debate; la dimisión del Estado de
bienestar, etc..., creo que son el meltingpot en el que se cuece el modelo.

324

Dicho de otro modo: la creación no está relacionada con el arte, sino
con el individuo. La creación es creación de individuos. Pero hablando
en propiedad eso es menos una creación que una producción. Al restar la
obra, el contenido, la materia, lo que hay es producción y, por tanto,
tecnología y, por tanto, consumo. Todo lo que produ.ce individuos o
ilusiones de individuos (más lo segundo que lo primero) ha venido a
ocupar el lugar del arte y también a usurpar su nombre. En esto
· podemos seguir tranquilamente a José Luis Pardo en su concepción de la
ciudad como productora de ciudadanos (aunque Pardo los llama
individuos. A este respecto: yo distinguiría claramente entre individuos y
ciudadanos, como mínimo para lo que nos toca).
El arquetipo o modelo de individuo-creador, sin materia creativa,
podría ser perfectamente un modelo de individuo-destructor. De hecho,
su energía se despliega en el campo de la negación. Intuitivamente, casi
todos percibimos el arte del siglo XX como un arte que rompe
continuamente las amarras con el pasado cercano y · lejano, y con la
vecindad de toda convención: desde las vanguardias de principio de siglo
hasta el minimalismo o el pop-arte. (En filosofía y ciencias sociales, se
sigue un camino parecido, por lo menos en lo que se refiere al abandono
de los sistemas universales . de pensamiento, y las abstracciones
holísticas). Pero no se trata de arte, sino del arquetipo creador más allá de
esos márgenes. la. destrucción del espacio público y la aparición de
simulacros coll)o intemet o , el centrQ comercial,_ por decir algo; la
. desaparición de la política en términos de compromiso y de pacto entre
ciudadanós y su sustitución por alternativas fuera del sistema
(coincidente con la falta de desarrollo de las generaciones previstas de

325

1. La figura del creador como modelo de individuos
Creo que habría que examinar un poco más a fondo esta idea en
Ta~lor'. para ponerla en relac~ón.c?n la idea de un individuo que se erige
a s1 rrusmo como proyecto md1vidual e inevitablemente como modelo
para ~tros. El libro de Marshall Berman, Todo lo sólido se desvanece en el aire,
estudia la figura de Fausto desde el punto de vista de los ideales de
progreso Y creo que hace un retrato consistente y contextualizado de la
figura del creador por encima de lo divino y de lo humano (y donde se
dem~estra no solamente lo humano que es, sino en qué clase de humano
consiste). Creo que sería también bueno echarle una mirada a El declive del
hombre público, de Richard Sennet, para observar los avatares las ilusiones
Ylas re~lid_a~es de eso que llamamos "espacio público", au~que sólo sea
para c~1_n~1dir en un marco de discusión, toda vez que en el otro extremo
del análisis se halla la individualidad y sus pretendidas autonomías.
Creo que el paso necesario a continuación es describir cabalmente la
auton~mía del arte, los procesos de autonomización e independencia de
la sociedad, .co~? paso para aclarar. la fascinación que puede ejercer
sob_re , l~s 10div1duos. Aquí hay implicadas materias creativas y
s_ociologicas que han sido bastante bien expuestas por Bourdieu en s~
libro s~b~e 1¿zs reglas del Arle, mencionado más arriba. Bourdieu parte de
una hipotes1s muy francesa (cosa ni buena ni mala, simplemente
francesa) que traza las lineas maestras de las convulsiones arústicas del
XIX sobre la base de la repugnancia insufrible hacia las convenciones
b~rguesas. Lo ~ace Mauriac en sus estudios sobre el romanticismo,
G~ar_d en los suyos sobre Stendhal y de forma más impresionante Albert
Begwn en su Creación y destino. En todo caso en Bourdieu hay un buen
· en p1ena autopoiesis,
· · que quizá encarne Baudelaire
.retrat
. 0 de1 arttsta
me¡or que ningún otro.
Creo de todas maneras que habría que colocar de telón de fondo
al~nas experiencias arústicas, su potencia simbólica y sus metonimias
sociales, para comprender cabalmente el marco en el que se mueve este

�326

ALEJANDRO GÁNDARA

autor. Aunque históricamente puedan encontrarse encamaciones del
artista absoluto en otras épocas (Cellini: ''Jo sono ii primo huomo di/ mondo'J,
el XIX es efectivamente el momento de esplendor de esta figura que
dice, pretende, o se hace ilusiones de independizarse de la rigidez del
aparato existente.

2. La autonomía del Arte o el artista en so~dad

'i •

Sería conveniente examinar alguna obra desde la perspectiva que
ofrece Bourdieu, de modo que aparte de una selección (i~:vitable, dada
la magnitud de su libro) de textos de Las reglas del ~rte, tuv1eramos en las
manos, para una mirada concentrada en nuestros mter~ses, una nove~.
La más representativa de las peleas celebr~das_ en_ Francia es La educaczon
sentimental, de Flaubert, que tiene la ventaJa anadida de que por muchas
áginas que te saltes todo sigue igual cincuenta o sesenta más adel~~te.
~asión de sociólogos y de críticos literarios, es un almanaque de estet1ca
y vida social.
Pero hay otras manifestaciones que, desde esa misma persp~ctiva,
resultan interesantes. En música, el piano se impone en la de camara,
aparece la mélodie Jrancese, es el apogeo del líder y en general de la llamada
. canción a solo.
La ruptura con la línea y los grandes encuadres _llega con los
impresionistas en pintura: dominio de la mancha y es~d10 de la l~z, lo
que podría colocarse dentro de un cierto discurso anti progreso que ya
dominaba en Francia desde las décadas centrales del XIX.
Habría llegado el momento -cautelar- ~e exa~nar la función de la
creación y del Arte en algunos momentos smtomat1cos o, por lo men~s,
en aquellos en que se tiene la impresión de _que • las cosa: estan
cambiando mucho. El triángulo autor-obra-comurudad ha producid? una
auténtica geometría a lo largo del tiempo, incluso hasta perder de vista el
triángulo.
Vamos a ponernos redicho_s. La poética aristotélica i~plicaba _un~
representación, a través de la tragedia, de los excesos de la vid~ comun }
moral, de tal modo que produjera a la vez un cuadro compren~i~l~ de los
conflictos (prax~s ideal), un reconocimiento del ~~ror (anagnons1s) Y un
. aprendizaje (catarsis). Para que semejant~ pretension fuer~ ~evada a c~bo
con un mínimo de garantías se requenan algunas condiciones pre~1~s,
como un relato (mito) empático, asumible por tradición o por extension,

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

y una comunidad cognoscible (al revés de la de Williams y su ciudad). El
talento del autor era, digo yo, el vehículo que comunicaba un relato casi
público con una comunidad que se hacía doblemente pública en la
representación -en el escenario y en el anfiteatro. Los laureles que
coronaban al creador engrandecían menos al individuo que dignificaban
a la propia comunidad. El dramaturgo se convertía en una especie de
poeta-rey, no en un individuo glorioso, pontificante y predicante al estilo
actual, de modo que, como en todo cargo, arrostraba obligaciones y
deberes. En Platón se aprecia -aparte de la tirria del filósofo- que el
trágico triunfante puede ser perfectamente idiota y que las relaciones
públicas no le son ajenas. Él representa a la polis en el apogeo de la
catarsis.
Lo que denominamos poética de la representación implica al menos dos
niveles de trasparencia: entre el relato y la comunidad, entre el autor y la
comunidad. Tratándose de una obra de creación, sólo esto ya e; la
trasparencia suma.
Si ahora saltamos al nacimiento de la novela moderna, que puede
situarse -sin rencor hacia los programas oficiales de lengua y literaturaalrededor de La Celestina, se observa un paisaje bastante distinto. El
autor sigue en la comunidad, pero enfrente de ella. Su mito ya no es un
mito compartido, sino producto de la observación de rasgos que andan
por ahí sueltos. Y esos rasgos pueden no resultar agradables ni
paidéticos. Tanto Cervantes como Fernando de Rojas están resentidos
anímica y físicamente, y dirigen la atención hacia algo que comienza a
llamarse sociedad en un sentido distinto a los anteriores, y que está fuera
de la escena. De hecho, está ahí fuera. El público al que se dirigen sigue
siendo un público cognoscible Qos pocos que leen o que pueden digerir
seis horas de drama), pero la relación ha cambiado. Hay un tertium non
datur en alguna parte, de tal forma que el perfecto acutángulo de los
griegos· se está disolviendo en una línea quebrada (vaya imagen). El
género naciente no es propiamente un género y de hecho se peleará con
los géneros (La Celestina es irrepresentable en la totalidad de su madeja,
deja lagunas, y se salta las reglas tranquilamente), por la sencilla razón de
que los géneros están aún en la edad de la poética aristotélica con la
diferencia de que ya no hay polis ni nada que se le parezca, sino un
estupendo y también naciente estado moderno junto a una sociedad
febrilmente mercantilista y desagregada. Los géneros no son más que la
publicidad de la época en manos del poder que acaba de inventar la
cultura de masas (veáse José Antonio Maravall y La cultura del ba1TOco). El

�328

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

ALEJANDRO GÁNDARA

teatro y la pintura son los abanderados de esta actitud, es decir, el
espectáculo y la imagen, que siempre han resultado ser los mejores
recursos para adoctrinar plebes.
El nacimiento de la novela moderna no puede distinguirse del
nacimiento del autor como alguien singular, pero singular no tanto en
razón de un talento divi~o, sino de un apartamiento, una distancia
marcada con las paradojas y tensiones de la ~ueva sociedad, a la que
inevitablemente observa con pesimismo. No hace falta decir que para
esto no se necesita ser revolucionario. Gentes tan conservadoras como
Quevedo mastican toda su vida con el colmillo retorcido. El autor nace
con la nueva sociedad que nace y con la cultura de la imprenta, capaz de
extenderlo socialmente en un lapso breve de tiempo. Lo que Bourdieu
dice de la época de Flaubert estaba enteramente prefigurado en el
Barroco español, pero los momentos no son comparables. Los autores
franceses del XIX necesitan público y abjuran de la comunidad (igual que
Dickens), y el arte ha conducido a la imaginería del genio divino, del
individuo por excelencia, sin más mundo que el suyo. (Por más que a
uno le parezca que las cosas no son ni mucho menos como suceden en la
cabeza del genio).
Pero el nacimiento del autor también está relacionado con otro par de
cosas, como son la observación de la naturaleza y la capacidad proyectiva
de las ciencias. Lo de los mundos posibles de Leibniz se convierte en una
poética inconsciente de la creación, que abarca hasta un mundo descrito
y a la vez inventado en lenguaje matemático. La nueva capacidad de
observación analítica permite considerar a la sociedad como un objeto y,
por otro lado, desarrollarla en sus posibilidades, aciagas o no.
La tensión de la vida social se plasmará, al menos hasta el XIX, entre
la necesidad de un mundo predecible -económica y políticamente- y la
pasión por explorar los mundos posibles -creativa, utópica y
emocionalmente-, dado que, primero se intuye y luego se hace patente,
la equivalencia entre progreso material -asociado a sus formas socialesy progreso moral -libertad, justicia e igualdad- es una ilusión
probablemente fraguada en el engaño. Esta tensión es la que permite que
Flaubert hable, en lo que se convertirá en tópico a partir de entonces, de
la necesidad de vivir otras vidas para vivir la propia y de habitar otros
mundos para habitar el propio. Podríamos llamar a todo esto algo así

. como poé~ca de la posibilidad, digo yo.

Bien, no hace falta explicar cómo se destruye el triángulo aristotélico y
se transforma ~n el triángulo de las Bermudas a lo largo del siglo XX y lo
que te rondare. Autor, obra y comunidad , no so' lo no se reconocen
;utu;mente en sus labores, sino que les cuesta autoreconocerse. Ha
ega o la era de la pr~ucc~~n y del consumo, empaquetada en la
~amada ~ra de la comurucac1on. Disoluciones totales, en las que es
i~ecesano abundar,, y basta con remitirse al vampiro que encarna Brad
Pm
d enEla famosa película de vampiros·· "No entiendo n ada }. no me gusta
na a. ste es un mundo incomprensible al que vo no pertenezco" \ l
que r~sponde el vampiro encarnado por Antoni~ Banderas: "Por ~to t~
necesito, para que me pongas al día. Tú eres el hombre del siglo XX".
Si a lo ?uestro lo lla~áramos poética de la prod11cción sin que nos saliera
un s~rpullido por ~eme¡a~te h~azgo, creo que tendríamos, junto a lo
demas,
un escenano
· M
, de discus1on }' estudio, tan pla'su·co como se nos
antoJe. e _gustana hacer algo así como un diseño de lo que creo sucede
en la actualidad con la creación y sus destinos.
La caída del imperio de la interpretación

En litera~r~ es claro, pero no costaría mucho verlo en las otras artes
digamos de últtma generación.
. El ~rocedimiento artístico ya no pretende desvelar nada, y menos al 0
:cu~si~o, tanto como _apropiarse de una escena, de un lugar (aunque s~a
tran~1to) y de un ttempo (por breve que éste sea). El lector se ha
conve~do en espectador y el espectador se ha convertido en un
transeunte
(nada mejor que un museo mod erno para comprobar esto)
N
d.
r a le se queda parado delante de la obra -ya sabemos que no hav obr~
~ara e~&lt;: para mterpretar su signjficado más allá de la literalidad de la
impresi?n, el gusto o la conmoción pretendida.

f

Esto significa que el arte actual gana a su público en el mismo sentido
e~ que lo gana un guardia de tráfico: dirige la circulación, la organiza un
P c~ Y no se h:tce re~ponsable de los atascos. Su auténtica emoción la
pro uce cuando desvmcula al público de su espacio \' de su tiempo
~uando lo desgaja y cuando, en esa misma medjda lo individualiza como'
en un sueno.
Lo hace regresar al animal solo
' como diría María
Zam
rano
S
'
' en el reino• del
b b . . ena un error pensar que estamos
s~ ~onsc1ente y de los fantasmas de la imaginación soterrada· nada de
s1m olos, ni de terceras dimensiones, nada de la humanidad. frente al

�330

ALEJANDRO GÁNDARA

1

331

espejo de sus represiones y censuras, y nada del transcurrir de la especie
hacia una resignación razonable. Se diría que la humanidad ha
desaparecido a la misma velocidad que la comunidad y que el obje:o del
arte o de la creación ya no es lo humano, lo civilizador, lo compartido, y
que es otra cosa. Otra cosa que está entre el subconsciente y la
humanidad razonable y honestamente entregada a sus tareas.

consumidores (fidelización) frente a paideia y cultura (pongamos crítica
del conocimiento), actos de consumo frente a memoria histórica, y todo
lo que quepa añadirse. Desde este punto de vista es obvio lo que viene a
continuación expongo.

Podemos llamarlo ampulosamente la tentad@ de la nada o podemos
llamarlo alegremente un vacío que ha sido expulsado a la vigilia como

Dado que no hay diferencia entre los procesos creativos y los de
producción industrial, el mercado asimila la creación sin dificultad. En
realidad, además de asimilarla -por extraña que resulte en un primer
momento, desde el punk al grunge, pasando por el gore-, la estimula, la
protege y se adapta rápidamente a sus iniciativas. Inventar o crear
cualquier cosa es hoy en día una necesidad del mercado, y no violenta
sino que refuerza los procesos de obsolescencia de lo que exisúa antes.

una necesidad.
"

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

11

El no-ser del producir

Estaríamos, pues, ante una paradoja. La creación no necesita lo
humano ni antes, ni durante, ni después. No lo necesita en el creador, no
lo necesita en la obra y no lo necesita en el receptor. Dicho de otro
modo, podemos crear sin ser (sin identidad de ninguna especie) y, por
supuesto, podemos producir sin ser. A esto último estábamo_s ya
acostumbrados. El mundo de la producción en cadena, es decir, el
mundo del trabajo se mire como se mire, ya nos había enseñado que
entre nuestros productos y nosotros hay una distancia que no puede
. recorrerse y que no merece la pena recorrer. Un profeso~ de univ~rsidad
produciendo reseñitas para engordar sus méritos y un upo que vigila ~1
envasado de gaseosas no se diferencian demasiado en este aspecto.1:tras
queda la alienación marxista como la nostalgia de que las. cosas pudie~an
ser de otra manera, aun_que todo indica que esto ha sido un cam1no
inexorable hacia una autosatisfecha enajenación de cuartto sale de las
manos.
Puesto así el asunto, el creador sería el abandera~o de la falta de
identidad tanto como el arquitecto de escenas (lugares de paso) Y de
instantes (tiempos de paso), cuyo verdadero talento es la producción, en
guerra contra la creación entendida desde las. ~eglas del arte, d~ la
interpretación o de sostén moral, intelectual, espmtual, lo que s~ quiera,
no tanto de una comunidad coqio de la existencia de una comurudad. Su
talento consistiría menos en negar las convenciones, normas o formas de
organización de la comunidad, que en borrar la presencia de la
comunidad misqia.
En est_e sentido, el creador es talmente la industria: proceso de
producción frente a proceso de intelección, formación de clientes Y

La industria necesita el talento

La obsolescencia, si se quiere poner así, sintetizaría en nuestro tiempo
las reglas del arte y las condiciones de tránsito que se ha impuesto. Claro
que hasta que se da la ésta se vive en la redundancia: modas, fenómenos
y acontecimientos que se imitan unos a otros, que se explotan hasta su
desintegración o hasta que el público se harta. El mercado lo agota todo
y antes de parirlo en sus posibilidades ya tiene a la criatura muerta (que
no acaba de morir, puesto que nunca nació). Lo prematuro es la forma
en que se encadenan los acontecimientos en el tiempo, lo que hay entre
la redundancia y la obsolescencia final, lo que marca la sucesión y lo que
crea automáticamente las expectativas: cuando algo empieza a nacer, ya
está prevista su muerte y su sustitución inmediata. La estructura mental
que es capaz de vivir así los acontecimientos equivale a la que se satisface
en el consumo, que es la satisfacción del abandono de todo proyecto que
se prolongue en el tiempo y en el espacio, es decir, en la interpretación.
El espíritu ha caído en manos de los procesos orgánicos, aunque en
realidad· los organismos ya no miran a la supervivencia o al control del
medio cuando ejercen sus funciones, sino que se miran a sí mismos en lo
que sólo les inch.~ye a ellos -una mirada, por tanto, que se pierde.
Los creadores no crean, pero actúan

Bruce Springsteen, Cher y Saramago, tienen siempre la agenda muy
apretada. Las focas, el medio ambiente y la solidaridad con el Tercer
Mundo son algunos elementos del repertorio de gestos con que los
amstas se presentan en sociedad, obligados como están a influir desde

�332

'

.

ALEJANDRO GÁNDARA

una perspectiva decimonónica en la que, habiéndose abandonado los
contenidos, se trata de que la función (en las dos acepciones) no decaiga.
El artista no ha muerto, lo único que ha muerto es el arte tal como lo
entendíamos. Toda enajenación de la conciencia se convierte en un
despliegue de energía. El creador sabe que ha perdido algo de la obra por
el camino y que su alegato discursivo no puede darse en ese terreno, y
por otro lado sabe que su figura equivaldrá ~us manifestaciones. No
hace falta leer a Saramago para escuchar a Saramago: el conocimiento
sobre el creador es mínimo en comparación con su representación, que
es máxima e independiente de sus calidades y calificaciones.
La esfericidad (no vale la pena decir perversión) del sistema se
comporta de dos maneras: haciendo que el creador sobresalga como
figura pública aunque su obra no sea relevante o no se le conceda
relevancia (se es escritor por tener una columna, y también: si tienes una
columna ya es hora de escribir una novela), y convirtiendo toda
actuación o espectáculo en arte, de forma casi automática. El incógnito
envolviendo en plástico la torre Eiffel, los espectáculos de luz y sonido
de un estadio de fútbol o de un escenario teatral, tanto da, y los desfiles
de moda se transforman rápidamente en manifestaciones artísticas. Lo
dijo perfectamente Yves Saint-Laurent: "La moda no es arte, pero
necesita artistas". Lo que pasa es que ya no hay arte en ninguna parte
-insisto- tal como lo entendíamos hasta ahora. Pero los artistas han
poblado la tierra.
La evolución de los sistemas de representación dramática son los más
claros a este respecto: huida del relato, combinación de todas las artes
escénicas, marginación de la palabra y composición sinestésica. Sin baile
y sin fogonazos, no hay nadie que se coma una rosca subido a una
tarima, por abreviar.

La comunicación contra las reglas del arte
Todo indica que la comunicación, más bien a modo de advertising, está
en el fondo de estas transformaciones. La metáfora del canal de
comunicación, como explican los teóricos, contiene la idea de que no hay
obstáculo en la transmisión y que lo emitido equivale a lo recibido. Un
mundo dominad0 por esta metafora es un mundo dominado por el mito
de la tran~parencia y donde no hay lugar, más bien hay repulsión y
congoJa, para otra cosa. La representación o la interpretación son

UI. CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

3,33

exactamente lo contrario, como más o menos se deducirá de lo que se ha
venido diciendo.
Esta transparencia ~omunicativa, por cierto, también hace desaparecer
a los actores y al obieto, pues todo es igual a todo: un emisor a un
rec~ptor, ~ objeto a cualquier otro objeto de comunicación. Estas
eqwvalenc1as patológicas habría que observarlas con detenimiento, sobre
todo en el mundo de la política, donde las nivelaciones de todos los
discursos posibles han sido llevadas a cabo con gran éxito.

�CAMBIO Y PERMANENCIA EN
EL MITO, EL RITO Y LA UTOPfA
Dra. Teresa Porzecanski'
Universidad de la República
Uruguay

1. No perder el tiempo
En 1959, en su libro The silent language, E. T. Hall 1 presentó su hipótesis
respecto a que las percepciones de tiempo y espacio difieren en las
diversas culturas y son conformadas culturalmente. Hall llamó a estas
dimensiones "extraconscientes" de la cultura, porque la mayoría de las
personas no están conscientes de haberlas adquirido. Para Hall, las
percepciones del tiempo y espacio se encuentran entre las más arraigadas
de las conductas conformadas culturalmente. Mientras que Occidente
tiene un sentido del tiempo que se brienta hacia el futuro, un futuro
previsto, entre los hindúes, el tiempo es concebido como extensión
infinita a través de muchos nacimientos y renacimientos. Según E. T.
Hall, en algunas sociedades de Occidente nos preocupa "no perder el
tiempo''. o cómo "pasar el tiempo". Pero ¿cómo podríamos reaccionar
frente al mundo cultural de los Sioux, cuya lengua no incluye una palabra
para designar "tarde" o "esperar"?
'Dra. Teresa Porzecanski. Montevideo 1945. Es escritora, crítica cultural y
profesora de antroplogía de la Facultad de Ciencias Sociales de Montevideo. Ha
publicado ensayos, poesía, colecciones de cuentos y novelas. Entre sus obras, todas
ellas publicadas en Mo"ntevideo, se destacan: El acertijoy otros cuentos (Arca 1979); Intacto
el corazón (Banda O riental, 1976); Construcciones (arca 1979); I nrención de los soles(lvlZ 1982)
Ciudad Impune (Monte Sexto, 1986); La respiración es una fragua (Trilce, 1989) r Mesías en
Montevideo (Signos 1989); Pe,fumes de Cartago (Trilce 1994); La piel del alma (Seix Barral,
1996); Una no11ela erótica (Planeta. 2000).
1
Hall, ET. 1973. Tbe silent language. A Doubleday Anchor Book, N.Y.

�TERESA PORZECANSKI

336

CAMBIO y PERMANENCIA EN

EL MITO, EL RITO y LA UTOPÍA

Hall no hacía más que recoger una perspectiva que la teoóa
antropológica había ido construyendo pacientemente en la primera mitad
del Siglo, en función de las resultancias de creciente comparativismo y
relativismo. Franz Boas2 había postulado su particularismo histórico, una
escuela de pensamiento en clara oposición a los evolucionismos
decimonónicos que decretaban un tiempo de corriente única y sentido
unidireccional, avanzando indefectiblement"'- hacia el modelo de
civilización que el hombre blanco europeo occH:lental había construido
en ese momento. Con su alto grado de generalidad, con su búsqueda de
"leyes universales", con su acendrada intención de detectar en cada una
de las culturas no-occidentales un estadio tendiente a su transformación
futura en el modelo de la civilización occidental, el ejemplo
paradigmático lo representó en su momento Morgan, Para Boas, estos
atributos eran apenas ilusión, intención del exacerbado etnocentrismo
colonialista que resultaba del dominio de la otra mitad del mundo. En
rebeldía, sostuvo Boas que cada cultura tenía su propio "tiempo", una
cierta velocidad para "su historia", y que dicha historia no era general
sino particular de esa cultura, una producción de sus coordenadas
específicas

2. Un rollo de papel dividido en espacios iguales
En 1941, Benjamín Lee Whorf publicó una serie de artículos que
fundamentaban más específicamente esta propuesta interpretativa. De
sus estudios de la gramática de la lengua Hopi hablada por los grupos
homónimos de Norteamérica, había llegado a postular una relación muy
íntima entre pautas gramaticales de la lengua e interpretaciones de la
experiencia! De ello "resultó que la interrelación implicaba grandes
inclusiones de la experiencia por medio del lenguaje, tales como nuestros
5
propios términos "tiempo", "espacio", "sustancia", · "materia" . Las
conclusiones de Whorf, respecto de la percepción del tiempo y del
espacio, podrían resumirse en su aseveración de que "el espacio

una vision global de la compleja obra de F. Boas, ver Harris, Marvin. 1978
El duarrollo rk la Teoría Antropológica. Siglo XXI, Madrid.
3 \Vhorf. Benjamin Lee. 1941. La rt:lación tnlrr leng11tytJ ptnsamitnfoJ rond11cta
hnbit11alts. En Garvin, P.L. y Lastra de Suárez y Comps. 1974. Antolo¡ja rk Esti,dios rk
Emolingiiíslic{!y Sociolingiiístira. Instituto de Investigaciones Antropológicas. Universidad
Nacional Autónoma de México, México. pp. 125-152.
4 Jbíd. p. 129.
; lbíd. p. 129.

337

newtoniano, el tiempo y la materia no son in . .
cultura y el lenguaje".6
twciones; son fónnulas de la
Mientras que "nuestra visión objetivada d l .
.
favorable para la historia y p
d
e uempo es sm embargo
•
7
ara to o 1o que esté
d
registro" , desde el
d
.
.
conecta o con su
punto e vista Hopi n0
'bl
respuestas rápidas a la pregun d
,
es pos1 e encontrar
ta e cuando termi ,
comenzaáa otro. "Cuando se s b
. d
nana un evento y
todavía es pero en una formo reentie~ e que todo lo que ha ocurrido
,
a necesariamente difer t d l
memoria o los documentos regi· str
h
.
e~ e e a que la
an, ay menos mcenuvo p
di
el pasado. En cuanto al presente, e1 Incentivo
.
. seria no de
.ara estu
l . ar
.
_regis~ar o smo
de tratarlo como "preparación" s fav
pensamiento antes que la acción mi:ma ..;:ec1endo_ la Intensidad del
la fuerza que está detrás de la
: d potencia del pensamiento es
ceremorua e los bast
d
·,
ar
ritual
etc
"
L
·
d
.
,
ones e orac1on del
"fum
'
· · a pipa e oracion se mir
'
concentrarse" (así lo di¡·o
. . .i:
a como una ayuda para
. 'fj
fil mrormante) Su nomb
,
.
sigru ica "instrumento de preparación".9
.
re, na twanp1,
La concepción occidental del tiem
. .
rollo de papel dividid
. . po puede descnbirse como "un
o en espacios iguales" 9
·
hecho para Who f
.
ue requiere ser llenado y de
.
,
r 1a escritura ha colaborad0
,
lingüística. El interés por la s
.
en nuestra concepción
cronología los relo¡·es l
hecue~cia, las fechas, los calendarios, la
,
, os oranos los anales l
.
contabilidad los diarios tod
ll
'
, os registros, la
'
,
o e o es para Whorf al
,
tecnología.
Es
también
el
d
go
mas
.
soporte e una con
· , d 1gue
. una
inscripta en una concepción cultural del mund d cepcion e tiempo
y el pasado como extensiones del presente "~ ºtde aparecen el futuro
la misma forma que nuestro
. h. . on ormamos el futuro de
s are 1vos del pasad
d .
programas, planes, presupuestos" io S
, o, pro uc1endo
hom ,
,,
.
e trata ademas de un "ti
ogeneo en su sustancia o l . al
empo
espaciales por las cuales lo Pd. r a iguS dad formal de las unidades
me irnos e agrega a ll
,
monotonía y de regulari·d d
. .·
e o un caracter de
a const1tutivos de n
·
.
q~e se traduce por la voluntad de d
uestra t-~~gen del tiempo
diversidad o lo imprevisto.11
etectar la repet1c1on antes que la

2 Para

6

lbíd p. 145.
- lbíd. p. 145.
8
lbíd. p. 145.
9
lbíd. p. 142.
10
lbíd p. 146.
i1 Ibíd. p. 147.

�CAMBIO Y PERMANENCIA EN

TERESA PORZECANSKI

338

339

EL MITO, EL RITO Y LA UTOPÍA
/

3. Vidas con varios pasados

4. La rebelión contra el tiempo

Vansina12 distingue tres tipo_s de "tiempos", El primero es_ ~n "tiempo
ecológico", organizado según los fenómenos naturales, e1clico y cuya
duración no excede la de una estación o la de un año. Muchas culturas
dividen el año en estación seca y estación húmeda, períodos que a su vez
se subdividen en relación a la variación de__ la temperatura o a la
intensidad de las lluvias. Para las culturas de África Central "la división
del día se realiza según la posición del sol, el canto del gallo y los trab_ajos
que se realizan a una hora determinada. :'xisten algunos términos
específicos para indicar el día, la noche, la manana y la t~rde. La semana
consta de cuatro días que toman el nombre de la localidad donde hay
mercado cada uno de esos días. El mes es lunar y se divide en cinco
artes segu'n las fases de la luna. No existe interrelación o
,
·
,,13
P
correspondencia entre la semana y el mes, el mes y las estaciones.

Planteada en 1951 por Mircea Eliade,15 la idea de rebelión contra el
tiempo" aparece particularmente analizada en las sociedades llamadas
etnográ~cas, y en los,'?ª aspectos mitológicos y rituales sostiene que "las
concepciones metaf1S1cas del mundo arcaico no siempre se han
formulado en un lenguaje teórico, pero el símbolo el mito el rito a
diferen~e ~veles y con los medios que les son pr~pios, e:presan ~n
complejo sistema de afirmaciones coherentes sobre la realidad última de
las cosas, sistemas que pueden considerarse en sí mismos como una
16
metafísica." Mircea Eliade analiza el interés por la repetición en tanto
representación de la periodicidad-de los ciclos de la naturaleza O de los
ciclos biológicos del cuerpo, por ejemplo -presente en la gran ~ayoría de
las culturas premodernas o tradicionales. Vincula este carácter con que
las culturas humanas construyen según "arquetipos" defirúdos como
modelos prototípicos, anteriores, originarios, divinos, de las creaciones
h_umanas. Los mitos son fundantes de conductas modélicas y de obras
e!e~plares que antes que en la tierra fueron creadas exnihilo en un tiempo
sin tie~po. Lo que el hombre hace en las culturas tradicionales es repetir
tnterrrunablemente, a través del rito, esas creaciones ejemplares. 17 Eliade
?efi~e una "mentalidad arcaica" caracterizada por la repetición, lo que
im~lica una conceptualización del tiempo que prima la duración por
enctma del cambio. 18

El segundo tipo de "tiempo" se utiliza para remon_tarse a ~n pasado
más lejano y para ello se utiliza un punto d~ referencia: los an~s de un
reinado. La utilización de un territorio, una cierta guerra. Los penodos en
los que se subdivide son desiguales. "El tiempo es medido en rel~ción a
las conexiones estructurales existentes actualmente entre diversos
• grupos. Estas conexiones son expresadas por un~ gene~logía qu~ sirve
como medida del tiempo"/4 Para Vansina, varias dimensiones de tiempo
pueden coexistir en una misma cultura, y de hec~o, así ocurre: se
superponen. Un ejemplo es el de los Kuba P:U:ª qwenes el pasad~ se
compone de tres períodps a) un pasado de ongen, que no es~ecifica
subdivisiones; b) un pasado de migraciones, que se señala po~ las listas de
nombres de lugares de migración,_ las que a su vez sirven como
subdivisión del período; c) un pasado estático, en el q~e ?º· s~ han
producido cambios fundamentales El caso de los Alor es _sigrufica~va: el
tiempo está dividido en dos períodos, la ép?ca pre-Nilo, ~ tiempo
mítico incambiado que sería una tercera modalidad de te1:1~oralidad, Yla
época pos-Nilo, un tiempo estructural enteramente condicionado por la
estructura social y los valores culturales.

En el estudio comparativo y pormenorizado de los rituales de
~reación e~ _las di~ersas culturas no- occidentales, Eliade descubre que
toda creacion repite el acto cosmogónico por excelencia: la creación del
19
mundo". En este sentido, el rito conmemora y revive el mito en una
suerte de tie_1:1Pº }in tiempo fundante al mismo tiempo de la realidad y
de la_ ,duracion. El hombre no hace más que repetir el acto de la
creac1o_n; su calendario religioso conmemora en el espacio de un año
todas las fa~es c?smogórúcas que ocurrieron ab origine. De hecho, el añ~
sagrado re~ite sin cesar la creación, el hombre es contemporáneo de la
co_s~ogorua y de la antropogonía, porque el ritual lo proyecta a la época
mmca del comienzo." 2º "Una b acame imita
· · med.1ante sus ritos orgiásticos
15

Eliade, Mircel\. 1972. El mito del eterno n:lomo. Alianza Editorial Madrid
lbíd. p. 13.
'
.
17
lbíd. pp. 18 y sig.
18
lbíd. p. 20 Paráfrasis.
19
lbíd. p. 26.
20
lbíd. p. 29.
1&lt;&gt;

1966. La tradición oral. Labor," barcelona. 224 PP·
13 Jbíd. pp. 154 y sig.
14 Jbíd. pp. 154 y sig.
12 Vansina,Jan.

�TERESA PORZECANSKI

CAMBIO Y PERMANENCIA EN
EL MITO, EL RITO Y LA UTOPÍA

el drama patético de Dionysos: un órfico repite a través de su ceremonial
de iniciación las hazañas originales de Orfeo, etc. (...) ~l ?esca~so del
Sábado reproduce el acto primordial del Señor, pues el septu:1º día d~ ~
creación fue cuando Dios "reposó de todas las obras que hab1a hecho .

su concepción de la memoria popular como ahistórica y como incapaz de
retener lo que no sean arquetipos; de allí su planteo de una virtual
oposición entre espiritualidad e historia; su aseveración de que el interés
por la "novedad" de la historia es relativamente reciente en las
sociedades humanas. También su intención de explicar la relación entre
"desdicha" e "historia" como una intención del hombre 'primitivo' de
evitar el sufrimiento asociado a la corriente de un tiempo siempre
diferente que desarrolla a cada minuto lo imprevisible.26

340

Los rituales matrimoniales, por ejemplo, también siguen este modelo:

l

"No se tratá tan sólo de imitar un modelo ejemplar, la hierogamia
tre el cielo y la tierra; se tienen en cuenta sclJte todo los resultados de
en
• 1122 Lo ·
l
e ofrece
esta hierogamia, es decir la creación cósmica .
s eie~~ os qu _ .
Eliade son numerosos y afectan todas las cosmov1S1ones religiosas
sostenidas por un conjunto de mitos fundatrices. •
A esta actitud generalizada de evocar u~ "ete1:1~ retorno" a través de
concepciones cósmico-mitológicas de caracter c1clico, por la~ cuales lo
diferente se convierte en lo ya conocido, por la_s c~~les 1~,diferente se
convierte en lo ya conocido, Eliade _la denomma _rebelion con~a el
tiempo", intención de anulación del ne~po,_ ontologia n~ co~~~da
· "El 'primitivo' al confenr al uempo una direcc1on c1clica,
por el d everur.
,
. • ·
d
anula su irreversibilidad. Todo recomienza p_~r su pnnc1p10 a_ ca,ª
instante. El pasado no es sino la prefiguraaon d_~l futuro. ~-10~
acontecimiento es irreversible y ninguna transformac1on es defi~~va •
Para Eliade, "podría decirse que el mundo arcaico ign~ra las act1v1dades
" f nas"· toda acción dotada de un sentido preciso -caza, pesca,
pro a
.
.
.
. . d
d
a icultura, fuegos, conflictos, sexualidad, etc.- Part1c1pa_ .e un mo o u
gr
1
d ( ) sólo son "profanas" aquellas acuv1dades que no
otro en o sagra o · · ·
.
d l
·
·
·
fi
·,
mítica, es decir, que carecen de
uenen s1gni 1cac1on
. mo
. , e os
•
la ,, 24 Si contraviniendo las objeciones a una clas1ficac1on tan
eiemp res .
,
, . " . . . ,,
manida puede definirse una concepc1on ontolo~ca pnmiuva en
· ·',
tr "cr·vili·zada" ella definiría que "un ob1eto o un acto no es
opos1c1on a o a
,
.
·
A ,l
real más que en la medida en que imita o r~~!te un a~~ue~_P~- si ª
realidad se adquiere exclusivamente por rpettczon o parttetp~czo,7, todo ~o
que no tiene un modelo ejemplar está "desprovisto de senudo 'es decir,
25

carece de realidad.
La perspectiva de un hombre arquetípico y paradi_gm~tico que s~lo_ se
reconoce como real en la medida en que deja de ser el mism~ para umta~
y repetir los actos de otro, es el centro de -la hipótesis de Eliade. De allí
lbíd. p. 30. ·
Jbíd. p. 31.
23 lbíd. ·p. 86.
24 lbíd. p. 34.
is lbíd. pp. 39-40.

21

341

Si hay movimiento se trata de la convergencia hacia el pasado. El
pasado (conocido, codificado e interpretado) se manifiesta siempre en el
presente y en el futuro, a partir de la negación de lo nuevo, de lo
imprevisto. Una voluntad de conocimiento absoluto del mundo en todas
sus posibles versiones temporales puede equipararse al poder imaginario
de control de los acontecimientos, tema vinculado con los mecanismos
de la magia, que no es lugar aquí analizar en profundidad. Pero si la
variedad no es tratada sino como diferentes versiones de lo mismo, la
mismidad en sí, contenida en ella, toda igual a sí misma, es la sustancia
del tiempo.

5. Rito y regulación
Cazeneuve define los rituales (del latín "ritus": uso, costumbre) como
"maneras de actuar que se repitiesen con cierta invariabilidad"."7 En el
~to, el papel central lo ocupa la repetición y la apariencia estereotipada. Es
Justamente esta "rigidez del rito" lo que lo transforma en objeto de
estudio de la Antropología en casi oposición con la Historia. El posible
fracaso de los efectos extraempíricos de un ritual estaría justamente en
no haber respetado exactamente su forma. Esta normatividad del rito es
al ~ismo tiempo la normatividad de las reglas conductuales que las
soc1edaqes se dan así mismas.
E_n ~ste sentido, el rito cumple la función reguladora de proveer una
cont1nwdad que_ es toda igual a sí misma. Así como K. Lorenz
encontraba en el comportamiento animal una determinación repetitiva
que era dada por el instinto, o sea, por la comunidad de
c:o~portamiemos instintivos que engloba a toda una especie, en las
soct~dades humanas hay la construcción deliberada de pautas que
restringen la libertad individual y constituyen una estructura en sí misma

22

26
2"

lbíd pp. 89-90.
Cazeneuve, Jean. 1971. Sociología del rito. Amorrortu, Buenos Aires. 228 pp.

�TERESA PORZECANSKI

CAMBIO Y PERMANENCIA EN
EL MITO, EL RITO Y LA UTOPÍA

de la vida social. Envolviendo a los individuos en una red de normativas,
la angustia a lo ilimitado e impredecible ~esaparece._ "Fuera de las
normas el hombre está sometido al devenir. La sociedad no puede
otorgarle un lugar inmutable."28 Dentro de las ~ormas, ~ angusti~ está
contenida y subsumida por la revivificación del mito repeudo en el ntual.

grado y, por la conciencia que toman, amplifican sus consecuencias (para
sí mismas y para las demás sociedades) en enormes proporciones; otras
(que por esta razón llamamos primitivas) quieren ignorarla ..."33 El
mecanismo para lograrlo, consiste "no en negar el devenir histórico, sino
en admitirlo cómo una forma sin contenido: hay un antes y un después,
pero su única significación es la de reflejarse el uno al otro" 34

342

,.
'

Los ritos de pasaje pueden ser interpretados co~o formas de
subsumir la transición biológica, social y ~ltural, baJO una forma
modélica y estereotipada que le quita su cacicter traumáti~? y las
"eterniza" en una duración cíclica que apela a la regenerac1on. Van
Gennep anota que los cambios pueden ser peli~osos, o.~~ruptivos_ para
la vida del grupo y del individuo. Por lo tanto, la tran~1c1on se_ ammora
29
con los tiros que amenguan la intranquilidad". La función del rito ~o~o
restituyente del equilibrio social está incluida también en una percepc10n
cultural del tiempo del tipo que Eliade resaltó.

6. La oposición entre acontecimiento y estructura
En 1962 Lévi-Strauss en su conocida obra El pensamiento salvaje, hace una
30
' entre "sociedades fnas
' " y " soc1e
·dd
distinción
a es calientes" . Las
primeras son definidas como aquellas que . "busc~'. gracias a las
instituciones que se dan, anular de manera casi automauca e~ ef~cto los
factores históricos podrían tener sobre su equilibrio y su con~n~da,d'. en
tanto que las segundas interiorizarían resueltamente el devenir histonco,
31
. Strauss, "la
para hacer de él el motor de su desarrollo." Para Lév1finalidad de las sociedades frias es obrar de manera que el orden de
sucesión temporal influya lo menos posible en el conteni~o de cada
una." Sigue: ''la verdadera cuestión no consis~e en ~~her cuales son los
resultados reales que obtienen, sino cuál es la mtenc1on duradera_ que los
guía, pues la imagen que se forman de si mismas es una parte esencial de su

343

En consecuencia, las actividades de los aranda consisten en repetir,
reproducir, lo que sus ancestros totémicos han practicado siempre. A
esto, Lévi-Strauss le llama "la fidelidad obstinada a un pasado concebido
35
como modelo intemporal". "Desde la aparición de los ancestros, nada
ha ocurrido como no sean acontecimientos cuya recurrencia borra
periódicamente su particularidad"36 . En algún momento, se refiere a ello
como una particularidad del pensamiento salvaje que consigue "domar la
diacronía" en cierta manera.37
En toda la obra de Lévi-Strauss aparece como un contraste muy
marcado entre las dimensiones sincrónica y diacrónica, en la
consideración del objeto del estudio, oposición que parece bien
representarse por la oposición entre el concepto de estmctura y el de
acontecimiento. El análisis del totemismo en tanto sistema clasificatorio
daría como resultado que la forma de la estructura sobrevive a la
transformación del orden de los acontecimientos. En tanto estos últimos
aparecen en una serie abierta y continua de infinitos elementos sucesivos,
el orden de la estructura se presenta como un sistema cerrado y
discontinuo de clases contiguas, separadas y excluyentes. Así, las culturas
que han_elegido la Historia entran en _oposición con aquellas otras que se
~Pº!ªn. sobre los sistemas clasificatorios, las que buscan anular, por las
mst1tuc1ones que se dan, el efecto de la historia sobre su equilibrio y
continuidad.38

rea,1,.dad. u12

7. El tiempo de la utopía y la ucrania

Más allá de la consideración de un tiempo objetivo, es pertinente
reconocer "que las sociedades humanas reaccionan de n:ianeras muy
diferentes a esta común condición: algunas la aceptan de me¡or o de peor

Par_a André N~her, el tiempo de Occidente empieza con el judaísmo
antiguo. La cultura hebrea desata la idea de principio y la inserta en la

39

33

28

Ibíd.
29 Van Genn~p, Arlond. 1960 The Riles of Pasaje. The University of Chicago Press.

U.S.A.
30 Lévi-Strauss, C.

México. pp. 339
31 Ibíd.
32 Ibíd.

, .

1964. El pensamiento salvaje, Fondo de Cultura Econorruca,

lbíd. p. 340.
lbíd. p. 341.
35
lbíd. p. 342.
36 lbíd. p. 343.
37
lbíd.
38
lbíd. (Paráfrasis)
39
Neher, Andte. 1979 Concepto del tiempoy de la historia en la cultura m las culturasy el
34

�344

narración del Génesis. Lo que parecía esencial al narrador del Génesis,
"no es lo que hubo en el principio. Lo importante es el hecho de que
hubo un principio.',40 La creación aparece como un acontecimiento
totalmente nuevo, origen que rompe con todo antecedente. Según
Naher, la relación entre Dios y el mundo no es aquí mítica sino histórica,
en el sentido de que esta creación es presentada como evolución, como
proceso que, a lo largo de siete días desiguales e~s res~tancias, ~ro~uce
efectos acumulativos sobre el mundo. No se trata- de días astronorrucos,
repetitivos, determinados por fuerzas exteriores, sino de días cargados de
actividad, una actividad que se diversifica y va in crescendo. "Sugieren la
41
movilidad del tiempo, su avance, en definitiva, la historia" •
l!

CAMBIO Y PERMANENCIA EN
EL MITO, EL RITO Y LA UTOPÍA

TERESA PORZECANSKI

Por lo tanto, el tiempo de la historia es.la sucesión temporal en que se
desarrollan acontecimientos y es una coyuntura que tiende hacia· una
finalidad, en el sentido de un objetivo, de un propósito. Este tiempo
intencional es el del progreso, de la superación deliberada y procesual de
las limitaciones éticas y materiales, es la línea evolutiva de la civilización.
No es entonces un tiempo que pasa a través de la sociedad sin afectarla.
Más bien conlleva a la humanidad hacia otros estadio~ y situaciones,
permitiendo imaginar un f'.uturo diferente del pasado, el tiempo de la
utopía.
Concebida la historia como cambio, es posible entonces la emergencia
de un imaginario del a utopía y de la ucronía donde la acción del hombre
sobre el mundo del presente afecta los resultados esperados de un futuro
siempre posible, siempre nuevo.
Hayden White,42 haciendo un análisis de las narrativas históricas
sostiene que "cada narrativa, por aparentemente completa que sea, se
constrUye sobre la base de un conjunto de acontecimientos que pudieron
43
haber sido incluidos pero se dejaron fuera". Ello ocurre tanto en
narraéiones 'imaginarias' como en las narraciones 'realistas'. "Si se
concede que este discurso se desarrolla bajo el signo de un deseo de
realidad,(... ) hemos de concluir que es un producto de una imagen de la
realidad, según la cuál el sistema social ( ...) está sólo mínimamente
presente en la conciencia del ·escritor (...) para este observador, la

realidad lleva el aspecto de adjetivos que desbordan la capacidad de ( ...)
44
resistir a su determinación".
Se trata de narratividades que incorporan a la vez lo imaginario y el
deseo en su modelo del mundo. Nelson Goodman45 habla de "la
fabricación de los hechos" que no es sinónimo ni de "falsificación" ni de
"ficción", y que estas categorías están comprendidas también dentro de
un tipo de proceso interpretativo particular. "evidentemente -dice- es
menester que distingamos lo falso y lo ficticio de lo verdadero y de lo
fáctico, pero es seguro que no podremos hacerlo apoyándonos sobre la
idea de que la ficción se fabrica mientras que los hechos se encuentran"46
Para Goodman, "no cabe decir que lo perceptivo sea una versión un
tanto distorsionada de los hechos físicos en mayor medida en que pueda
pensarse que lo físico es una versión altamente artificial de los hechos
perceptivos". Ello no afecta la existencia de hechos independientes sobre
los cuales se construyen las versiones del mundo, de la misma manera
como dos términos en el mismo o en varios idiomas pueden nombrar un
47
mismo objeto. Un neologismo ingenioso para Goodman es calificar los
hechos de "ficticios".
8. Construir sentido

En cu~lquier caso'. es bueno reconocer que la narración del tiempo en
cual~~1er cultura tiene mayores fines que la mera medición. Su principal
func1on es hacer comprender lo sucedido incorporándolo a una estructura de sentido
esta sea cual fuere. Tal como sostiene J. Bruner,48 "pertenecer a una
cultura viable es estar ligado a un conjunto de historias interconectadas,
aunque esta interconexión no suponga necesariamente un·consenso". La
u:ansf~rrnación de una cultura estaría entonces profundamente ligada a la
discusión sobre "qué es lo canónico y qué es lo divergente" dentro de
cada generación. Las narratividades dentro de Occidente, como en los
pueblos ágrafos, constituyen temporalidades que codifican v condensan
el significado de las normatividades sociales.
,
,

J

44

tiempo. UNESCO/SIGUEME. Salamanca pp. 169 y sig.
40 Jbíd. p. 170. .
41 Ibíd. p. 175.
42 White, Hayden. 1992. El contenido de la forma" narrativa, discurso y representación
histórica. Paidós, Barcelona, 229 pp.
43 Jbíd. p. 25

345

lbíd. p. 26

45

Goodman, Nelson. 1978. Maneras de hacer mundos. Ed. Visor Madrid 1990 pp
127 y sig.
'
'
· ·
46
47

48

lbíd.
lbíd.
Bruner. J. 1990 Actos de significado. Alianza Editorial, Madrid. 1991 , pp. 98 y sig.

�XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO
Román Cortázar Aranda
Becario del Centro de
Escritores de Nuevo León

Yo soy inasible en la inmanencia. Puesyo
resido igualmente en los muertos que en
los seres que todavía no han nacido. Un
poco más cerca del corazón de la creación
de lo que es habitualy, sin embargo, no
tanto como desearía. Paul Klee

No h'!J nada sobre la tie"a que tienda
con tantafuerza a la belleZfJy se
embellezca con mayorfacilidad que el
alma... Por eso muy pocas almas resisten
a un alma que se entrega a la belleZfJ

Maeterlinck, De la belleza interior

Primera llamada
¿Cómo dialogar con la estatua de Xavier Villaurrutia? ¿Cómo hablarle a
ese busto marmóreo en que anidan las arrugas del tiempo transfiguradas
en olvido, en smog o en moho impregnado en su cutis poroso? Una
estatua venerada por los fanáticos del panegírico, siervos del Estado y
que con éste labran sus canonjías. ¿Qué decirle a ese busto muerto que
representa a un hombre al que hace muchos años devoraron los gusanos,
más allá de la loa vulgar a la que sin duda se ha acostumbrado? ¿Cómo
decirle que aquí estoy yo, una pluma joven, seducida por ese rumor de
historias y ficciones, de versos inalcanzables, llena de contradicciones, de
dudas y definiciones titubeantes? ¿Qué decirle a ese Xavier Villaurrutia
que como yo un día tomó una decisión de vida y una entrega? En fin,
cómo alejarme de la glosa para ir más allá del huero apologético que se
inscribe en la lógica estamentaria y sus obsesiones genesíacas.
Villaurrutia, sí, el mismo de:

�348

XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO

ROMÁN CORTÁZAR ARANDA

La muerte toma siempre la forma de la alcoba que nos contiene.
Es cóncava y oscura y tibia y silenciosa,
se pliega en las cortinas en que anida la sombra,
es dura en el espejo y tensa y congelada,
profunda en las almohadas y, en las sábanas, blanca.
(Villaurrutia, 1966: 60)

""·

Villaurrutia, sí, el mismo que hace de su cuerpo mañanero una
oquedad y de su literatura una historia del sueño, el insomnio, la soledad,
la esterilidad y la muerte. Una escritura que no ha sido escrita para una
caterva de espectadores y que, sin embargo, encuentra seducidos
cómplices que aman su inteligencia y la voluntad de muerte de su pluma.
Cómo saber que Villaurrutia es ese gran poeta que exaltan las crónicas
de la historia de la literatura mexicana, tan llena de discursos
papirofléxicos, de obsesiones fundacionales de una identidad que no se
sabe o no se atisba, que se origina en el festín de una lucha armada sin
sentido; de una bola que como vorágine traga y aplasta y salda cuentas al
fin con nadie y con todos; de una necesidad enfermiza por descubrir
esencias, por construir ficciones que son hitos a la Samuel Ramos, a la
Octavio Paz, a la... ala... ala que carece de cuerpo, sin ave y sin centro.
Xavier, Xavier Villaurrutia: tu busto yace desde hace más de veinte
años, desde hace treinta o cincuenta en las páginas de cientos de revistas.
Inmolado en vastas argumentaciones que te proponen hasta como un
gran dibujante. Porque tu poesía posa su mano fría sobre tu teatro, tu
ensayo, tu crítica. Todo es grande en ti. Hasta tú que respirabas el mismo
aire que los demás, la misma demagogia, la misma contaminación, la
misma fetidez de los arrabales acumulada en conchas gigantescas. Por lo
menos nunca fuiste un apóstata; sabías bien el sentido 9e tu vida. Ni un
arlequín o un avecindado en la locura. Xavier Villaurrutia, no sé si hablo
con tu busto o con tu fantasma. Pero hablo.
Entrar en tu laberinto, en la construcción obyecta que es tu poesía
siempre decorada de espejos, de sombras, sostenida por muros. Acaso el
muro es tu propia conciencia de poeta, de hombre solitario, de vulgar
comedor de ensalada que usa maquillaje y que de noche sale a la caza,
instigado por tu pastor antípoda Novo, de carnes trémulas y frescos
alientos juveniles. Acaso tus muslos sean de yeso ·y tus manos de hielo.
Háblame Xavier prestidigitador para escuchar la verdad de ese latido del

mar en que no sé nada/ en el que no se nada. (Ídem, p. 47)

~49

Xavier, supiste sortear los devaneos de la política nacional, como
Borges, c~n:1? Re~es, :orno Garc~a Ponce, porque sabías que el arte es
una alta miston mas alla de mezqwndades y rastreras vinculaciones con la
ideología de un Estado. Mejor te dedicaste a escribir versos en la
nocturnidad de tu alcoba, a trazar la gloria de un teatro al que te negaste
a darle esa grandeza por la que clamabas, a traducir en el escritorio de tu
mano ~enguas qu~ aprendiste, ~ leer obras de poetas de tu misma estirpe,
a escntores duenos de tu misma genealogía. Xavier, miro tu estatua
labrada en 1096. páginas y cierro el libro de tus Obras Completas pensando
que esta es la pnmera llamada para no regalarte ofrendas falsas. Creo que
nos hubieras aborrecido.

Segunda llamada
?n laberint~ siempre se cifra sobre un enigma. Deambulando por sus
pasillos_ y vencue~os ha~ un minotauro en actitud pasiva, pues se
so~reentzende que la v1da ~s s1_empre la _muerte de alguien. (Artaud, 1971: 104) Y
alli, en el centro del edificio cuadncular, está la voz del poeta Villaurrutia
con su tono monocorde y su estética quizá monotemática. Allí está el
hombre seducido por la atracción vertiginosa de los abismos interiores. (Xirau,
198~: 326) E_se hombre cu~píjeno que da la espalda a un mundo cuya
sonnsa deludida y delusona conforma una sensualidad hueca. Ese
hom~re ~ue opta por la experiencia de la soledad que es, para él, una
experiencia del vacío:

¡AJ fin llegó la noche a inundar mis oídos
con una silenciosa marea inesperada,
a poner en mis ojos unos párpados muertos,
a dejar en mis manos un mensaje vacío! (Yillaurrutia, 1966: 54)

�XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO

ROMÁN CORTÁZAR ARANDA

350

I

Xavier Villaurrutia: la muerte te sigue como tu propia sombra, porque
eres un poeta del amor y, precisamente por eso, llegas a ser un poeta de
la muerte:
Amar es provocar ese dulce instante
en que tu piel busca mi piel despierta;
saciar a un tiempo la avidez nocturna
y morir otra vez la misma muerte
provisional, desgarradora, oscura. ~dem. p, 77)

Al hablar nos muestras tu sumisión a la necesidad de hablar. Con las
palabras te despojas de ti mismo y acentúas tu ausencia en la presencia
del lenguaje. Al fin, la muerte no puede nombrarse sin la desaparición de
aquel que nombra. Para ti, la muerte, el vacío, es nostalgia, nostalgia y
atracción de vacío tu propia muerte. (Xirau, 1989: 323)
·
Quién adivinaría en tus ojos de muchachito de dieciséis el mismo
espíritu de la mirada del Gustav von Aschenbach, de Thomas Mann.
Otra vez: la muerte. Acaso porque la forma, la Belleza, está más allá de la
vida: en el origen. Y tu poesía, que no tu teatro de palabras formuladas y
reformuladas: apoplejía del acto, resfrío de la pausa: inutilidad de la
palabra, es acaso un intento por extraer el mythos de esa morada alrededor
. de la cual danzan en circunvalaciones casi infinitas los cuerpos
palpitantes del logos. Miro tu mano y advierto que sus dedos largos
femeninos delicados y su textura suave prefiguran una sutil pasividad,
una mórbida espera, la fragua de un trabajo esmerado de noctámbulo y
que frente al muro o el espejo se extenúa. Tu mirada no posee una llama
férvida, esa exterioridad lunúnica de los exaltados; antes bien, parece el
oráculo de tu propia vida: el abrupto anochecer de tu existencia. La
blancura de tu cuello, la carencia de alguna mácula, contrasta con lo
obscuro de tu traje como el día y la noche. Xavier, fuiste dos, sí, dos
Xavieres: uno, el de traje negro, amigo del alcohol y de los más disímiles
deportes nocturnos; y otro, el de cuello intachable, el hombre social del
amanecer, que tras su abreviada complexión esconde los más legítimos
impulsos, sepultados en un ataúd construido con las tablas de la lucidez y
la más conspicua inteligencia. ¡Ay Xavier, por qué habrías de morirte tan
joven como si quisieras que esa foto tuya de Villaurrutia a los dieciséis se
iricrustara entre los recuerdos de nuestra memoria!

Tercera llamada

La soledad. Qué si no soledad es lo permanente en tu poesía. Soledad
cerrada, en un dentro sin fuera, en una intimidad cercada por realidades
de espejos, de.hielos, de muros y yesos:
¡Al fin llegó la noche, la soledad, la espera! (Villaurrutia, 1966: 53)

Hasta en la negación satisfaces tu obsesión: la desrealización de los
datos que te arroja la experiencia para así aislarte del mundo:
Yo también hablo de la rosa.
Pero mi rosa no es la rosa fría
ni la piel de niño,
ni la rosa que gira
tan lentamente que su movimiento
es una misteriosa forma de la quietud. ~dem, p. 57)

~aces de la flor concreta, de la rosa física, esa rosa abstracta que ha
perdido todos sus atributos sensibles. (Xirau, 1989: 324) La rosa no es, pues:
[...] la rosa de pétalos desnudos,
ni la rosa encerada,
ni la llama de seda,
ni tampoco la rosa llamarada. (Villaurrutia, 1966: 57)
Sino:
Es la rosa que abre los párpados,
la rosa vigilante, desvelada,
la rosa del insomnio deshojada.
Es la rosa del humo,
la rosa de ceniza,
la negra rosa de carbón diamante
que silenciosa horada las tinieblas
y no ocupa lugar en el espacio. ddem. p, 58)

Escu_cha Xavier lo que ahora se dice sobre tu escritura:
Much~s de _sus vi~rudes son el producto de su voluntario alejamiento de

!ª realidad mmed1ata, de esa mezcla de aristocracia y timidez innata que
~pulsaban al poeta a alejarse y determinaron en gran medida tamo su
Vlda como su obra. (García Ponce, 2000: 47)

. En tu poesía te. revelas a ti mismo. Esto lo aprendiste de Gide y de
Nietzsche. Y es indudable que tu amor por Gide fue un amor sincero
fiel , y que perv1ve
. a traves
, de tus Obras. Por eso no te importó más el,
mundo exterior, porque tu compromiso era únicamente con la

�3p3

XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO

ROMÁN CORTÁZAR ARANDA

352

interiorización y ésta no tuvo nunca por objeto el descubrimiento de la
verdad.
¿Recuerdas a Salvador y la complicidad de sus caracteres solitarios y
sus lecturas: La Bruyere, Saint-Simon, Huysmans, Balzac, Stendhal y
France y, después, cuando se reanudó el flujo de novedades Jranmas a la

iibmia de Gabilondo, las ediciones amarillas del Mercure: Gide J Cocteall',
(Sheridan, 1993: 75) sin soslayar, por supuesto, a James, Claudel, Valéry,
Romains, Laurbaud, Maeterlinck y Rodenbacb? Sí, nunca pudiste
apartarte de André Gide. Acaso tu poesía hubiera sido menor sin la
presencia de él, y sin la de Salvador, porque fue éste quien te dio a leer a
aquél, no hay que olvidarlo.
Salvador... Salvador... Salvador de tus propias inclinaciones. Incitador.
Tentador. El Salvador que no disimulaba sus pulsiones, mientras tú,
agazapado en las entrañas de la buena moral y la cultura, no parecías
descubrir aún las tuyas. Hasta que... Francisco Argüelles llevaba por
nombre de pila, ¿no es cierto? Sí, Francisco Argüelles, el hijo de don
Pedro Argüelles, profesor de cultura clásica. Sí, Francisco, el joven que
haría que te descubrieras a ti mismo, y concibieras eL amor, sin esperanzys.
(Ídem. p, 78) Quizá desde entonces comenzó la fragua de estos versos:
cuando la vi cuando la vid cuando la vida
quiere entregarse cobardemente y a oscuras
sin decimos siquiera el precio de su nombre (Villaurrutia, 1966: 51)

¿Cuando la vida, cuando la muerte o cuando el amor?

Voz. - El problema es saber si en este mundo que cae, que se suicida sin
sab~~lo, se e~contrará un núcleo de hombres capaces de imponer esta
noc1on supenor, hombres que restaurarán para nosotros el equivalente
naturnl y mágico de los dogmas en que ya no creemos. (Artaud, 1971: 32)
Xav1er. - Hasta ahora, yo mismo, en la prosa no he pretendido sino
encontrar palabras adecuadas a una nueva sensibilidad en mí y fuera de
mi. (Villaurrutia, 1966: 611)
Vo~ .. - Para _qu~ exista arte, para que exista un hacer y un contemplar
esteucos~ es md1~pensable una condición fisiológica previa: la embriagueZ:
La embnaguez aene que haber intensificado primero la excitabilidad de
la má~uina entera: previamente no hay arte alguno. Todas las especies de
embnaguez, por muy diferentes que sean sus condiciones, tienen la
fuerza para lograrlo: sobre todo la embriaguez de la excitación sexual esa
form~ de embriaguez, la más antigua y originaria. Asimismo', la
embnaguez que procede de todos los grandes apetitos, de todos los
a~ecto_s fuertes; la embriaguez de la fiesta, de la pugna, de la osadía, de la
v1cto~1a, de todo movimiento extremo; la embriaguez de la crueldad; la
embna~ez de la destrucción; la embriaguez suscitada por determinadas
mfl~enc1a~ meteorológicas, por ejemplo, la embriaguez primaveral; o la
deb1d_a al mflujo de narcóticos; por fin, la embriaguez de la voluntad, la
embnaguez de una voluntad sobrecargada e hinchada. Lo esencial en la
emb~aguez es el se~ti?1iento de la intensificación de la fuerza y la
plerutud. De ese senum1ento hacemos participar a las cosas, se las obliga
a tomar algo de nosotros, se las viola... a ese acontecimiento se lo
denomina idealizar. (Nietzsche, 2001: 224)

Acto único

(Plaza pública. Al sur, la iglesia de arquitectura barroca. A un lado, el sendero a la
alameda de los próceres con sus enormes jardines llenos de grillos. Es la hora del
crepúsculo.)

Xavier. - "Hasta cierto punto" porque, abandonándose, esta inercia del
pens_amie~to y de la voluntad de leer o de escribir y de avivar la
inteligencia conduce a lo que yo entiendo por molicie. Está bien
enc_ontrar un placer en respirar siempre que, entre dos inspiraciones, no
olvidemos que pensar es un placer no menos sensual. (Villaurrutia 1966-

Voz. - Así es la verdad. La mano que menos trabaja tiene más delicado

00~

,

.

tacto. (Shakespeare, 1966: 161) .
Xavier. - Por ejemplo, cuando quieres encauzar tus pasiones y rus
sujetos amorosos, dejas de hacer el amor y empiezas a hacer arte. El arte
es el amor prop~o. El amor es siempre el amor a lo ajeno. El artista es
muy libre de hacer de su capa un sayo. Pero el amante no sabe siquiera
cuándo su ·capa se ha convertido en un sayo. (Villaurrutia, 1966: 619)

Voz. - El intelecto, como medio de conservación del individuo
desa_rrolla sus fuerzas principales en la simulación, pues ésta es el medi~
grac!as al que sobreviven los individuos débiles y poco robustos como
aquellos a los que, en la lucha por la existencia, se les privó sen·irse de

�354

ROMÁN CORTÁZAR ARANDA

cuernos o de la aguda dentellada del animal de presa. (Nietzsche, 2001:

XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO

355

Bibliografia

210)
Xavier. - ¡Triste situación la que asignamos a las verdades sencillas!
(Víllaurrutia, 1966: 601)
Voz. - ¿Qué son, en definitiva, las verdades del hombre? Sólo son los
imfutables errores del hombre. (Nietzsche, 200~13)
Xavier. - Sin embargo, cualquier hombre que se detenga un día a
considerar la pobreza de la vida quedará herido vivamente y, si la
inquietud de su alma no lo obliga a seguir el camino ciego a esta fealdad
de lo cotidiano y sordo a los ruidos horribles de la existencia mecánica de
hoy, tendrá que convenir que es en el arte adonde encontrará un olvido,
fugitivo quizás, pero siempre deseable, de la realidad que hace de la
existencia un espectáculo insufrible, una representación para individuos
sin ningún sentido que no sea sentido común. (Villaurrutia, 1966: 601)
Voz. - Los artistas son a menudo individuos desenfrenados precisamente,
en tanto que no son artistas. El mejor autor será aquél que se avergüenza
de ser escritor. (Nietzsche, 2001: 219, 227)
Xavier. - Quiero un estilo que tenga siempre mi edad, la edad que quiero
tener siempre y que es, mejor que la de un joven, la de un adolescente.
Pensará usted: - ¡Pero un adolescente tiene todas las edades!
- Precisamente. (Villaurrutia, 1966: 611)
(Antes de bajar el telón.)
Correr hacia tu estatua, Xavier, J encontrar sólo el grito, / querer tocar el
grito y sólo hallar el eco, / 9uerer asir el eco y encontrar sólo el fl!Uro / y comr hacia
el muroy tocar un espejo. (Idem. Pág. pp. 46-47)
Sobre tu busto ya reposa la sombra nocturna nostalgia de muerte, y tu
boca vuelve al paréntesis, a la pausa. ¿Cómo dialogar con Xavier
Villaurrutia? Porque tu voz profunda, sospecha de la penúltima letra,
anterior a la última, transforma· cada "U" en una "X" entera y verdadera.
Porque tú no estás aquí, Xavier: tu voz no es de mármol ni de bronce.
Estás en la orill~, del otro lado ... Sí, del otro lado.

Telón

A~~AUD, ~-tonin. El teatro y su doble. Sudamericana. Argentina. 1971. Título
ongma1: Le theatre et son double. Trad. Enrique Alonso y Francisco Abelanda.
GARCÍA PONCE, Juan. Las huellas de la voz. Imágenes literarias. Joaquín Mortiz.
"Obras de Juan García Ponce". Volumen II. México. 2000.
NIETZSCHE, Friedrich. Reflexiones, máximas y aforismos. Valdemar. "El Club
Diógenes". España. 2001. Trad. Luis Fernando Moreno Claros.
SHAKESPEARE, William. Obras inmortales. EDAF. España. 1966. Trad.
Leandro de Moratín.
SH_ERJDAN, Guillermo. Los Contemporáneos '!)er. Fondo de Cultura Económica.
"Vida y pensamiento de México". México. 1993. Segunda reimpresión.
VILLAURRUTIA, Xavier. Obras. Fondo de Cultura Económica. "Letras
mexicanas". México. 1966. Segunda edición, aumentada.
XIRAU, Ramón. Antología. Diana. México. 1989.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>QUINTA SECCIÓN

RESEÑAS
y
COMENTARIOS

�MENSAJE DE GRAT ITUD AL GOBIERNO DEL
ESTADO DE NUEVO LEÓN Y AL COLEGIO DE
NOTARIOS PÚBLICOS DE ESTA ENTIDAD
FEDERATIVA
Dr. Jur. Dr. Phil. Agustín Basave Fernández del Valle
Director del Centro de Estudios Humanísticos de la UANL

Al recibir · este homenaje, recibo un alto honor, acepto un grave
compromiso y expreso una profunda gratitud. Reciba el Gobierno del
Estado de Nuevo León, y el Colegio de Notarios Públicos de esta
Entidad Federativa, el testimonio de mi encendida gratitud y de mi más
alta estimación intelectual.
Enclavada entre altivas y fuertes montañas - Las Mitas, la silla, la
Sierra-Monterrey, Ciudad de pe,ftles, como le ha llamado algún poeta, no se
ha hecho huraña e inhospitalaria, como solía ocurrir a las poblaciones
geográficamente aisladas. No lo fue antes de que los caminos de tierra y
aire le dieran fácil acceso; menos ahora que la aviación y las carreteras
facilitan las comunicaciones. De sus serranías, Monterrey, sólo he
aprendido firmeza, resistencia, dignidad. La montaña, aquí no ha sido
obstáculo, sino estímulo. Al desafío del medio ambiente, el
regiomontano dio su vigorosa respuesta. Esta respuesta ha sido y sigue
siendo Monterrey: "Capital industrial de México" -por la importancia de
sus grandes industrias- y urbe universitaria.
. No tiene el paisaje regiomontano, ese aspecto sonriente de los fértiles
valles y de las vegas del sur mexicano. Es de piel reseca y de líneas
enérgicas. Nos pone, súbitamente, ante el recuerdo de ese tercer día que
describe el Génesis. A veces, parece surgir en la piedra un extraño afán
de verticalidad afilada y majestuosa. Surge entonces, camino del cielo, ese
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AGUsrfN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

MENSAJE DE GRATITUD AL GOBIERNO DEL ESTADO
DE NUEVO ),_EÓN Y AL COLEGIO DE NOTARIOS PÚBLICOS
DE ESTA ENTIDAD FEDERATIVA

primera vista poco acogedora, encuentra que sus habitantes son
cordiales, francos y hospitalarios.

amor. Si entendemos bien lo que significa una educación para el amor,
nuestras escuelas y nuestras universidades se convertirán en fuentes de
luz y de ciencia, de calor y de consuelo para el hombre y la sociedad.

786

Monterrey se transformó de modesta Villa a Gran Metrópoli por obra
y gracia de un visionario de gran clase -el padre del escritor Alfonso
Reyes- que fue el General Bernardo Reyes. En Monterrey, la hora es la
hora y la palabra es la palabra. Se creé en las fábricas, en el valor
fecundante del esfuerzo y en la educación. Eh-.esta "abeja", antes que
Sultana del Norte, esta forjado y forjándose el mejor estoicismo de
México.
Monterrey es un estilo de cultura. Hablo de estilo como estructura de
una entidad básica, como comunidad de carácter, como disposiciones y
modos de comportamiento. Aclaro que Monterrey no tiene un carácter
preceptivo -que suplante su realidad-, ni es algo estático, rígido,
anquilosado. Trátase de una estructura reactiva, no de un mito, que se ha
ido constituyendo en la historia y que funciona ante estímulos
adecuados.
Desde Monterrey: Una circunstancia difícil, un verdadero reto para la
creación intelectual, he escrito mi vasta obra filosófica, jurídica y
humanista. Aquí está mi esposa, regiomontana por cierto; aquí nacieron
mis siete hijos; aquí tengo mi "alma mater"- la Universidad Autónoma de
Nuevo León- con un lema que he hecho mío por dem:ho de amor y de
estudio: "Aierem Flammam Veritatis".

La empresa propia de cada edad, no va a privarnos de la continuidad
del esfuerzo. Anhelamos progreso axiológico y no simple cambio.
Conservemos en el tiempo lo que vamos a sujetar a mejora. Al llegar
nuestro turno de filósofos, de intelectuales, es digno y es justo prender
más puro y más alto, el fuego de la sabiduría, más importante que la
ciencia, sin descuidar los avances tecnológicos, siempre que estén al
servicio del hombre. No sueño con una ciudad de Monterrey celestial,
pura. Solo espero y trabajo para una ciudad más culta, más cordial, más
receptiva, más próxima a la civilización del amor. Y para llegar a la
civilización del amor necesitamqs una educación para el amor. La muerte
del amor petrifica los corazones. La leña seca del sistema cordia~ en un
odiador, solo sirve para arder. En Monterrey sobran eruditos y faltan
sabios. Hay po~a gente feliz, Siento una compasión infinita por ese
.pequeño, admirable regiomontano pobre que vive y muere entre asfaltos
y humo, siempre atenazado por el reloj, molesto por enfermedades que
produce la civilización, saturado de problemas por la crisis, siempre la
búsqueda, pero generalmente frustrado antes de haber encontrado el

No hay que hacernos demasiadas ilusiones con respecto al progreso
técnico de Monterrey. Démosle un sí a la técnica y un rotundo no a la
tecnocracia hueca de fermento espiritual.
Admiro sinceramente el esfuerzo, la tenacidad, el valor para afrontar
problemas que atesora el regiomontano. Me llenan de esperanza los
res~ltados y la eficiencia terminal de algunos servicios educativos que
satisfacen la demanda de educación elemental y secundaria. Me satisface
también, íntimamente el designio y el esfuerzo de hacer una Ci11dad del
Conocimiento¡ pero primero preparemos la infraestructura.
Ayudémonos todos para construir, paso a paso, un Monterrey y un
Estado de Nuevo León, más henchidos de cultura, de felicidad, y de
esperanza. De la compenetración total entre vida y pensamiento bajo el
signo de amor-donación, depende nuestro cabal cumplimiento y nuestra
felicidad.
Permitidme que os diga, tan sencillamente como pueda, cual es la idea
que me hago respecto de mi filosofía y de mi papel de intelectual, jurista
y educador. Y o no puedo vivir vocacionalmente sin mis investigaciones
filosóficas, jurídicas y humanistas; sin mi docencia universitaria sin mis
conferencias, sin mis libros y mis artículos. Tras de abrirse e~ variaos
horizontes, mi obra filosófica reagolpa, en última instancia, hacia la
estrechez de lo único necesario: Una filosofía como propedéutica de
salvación. En ella he trabajado, desde hace varios años, con toda
intensidad y entusiasmo. Intensidad y entusiasmo de vivir que no está
exento, claro está, de una cierta dosis de incertidumbre, de melancolía, de
riesgo. ~ero predomina, en esta vocación del fundamento, un goce lleno
de plenitud presencial de todo cuanto hay en el ámbito finito Qa habencia).
Goce que no convierte la vocación filosófica en una ocupación felicitaría.
Es mi propia vida, con sus angustias y esperanzas, la que me insta a
filosofar. Sin un saber vital de ultimidades no puedo ubicarme ni
autoposeerme. En definitiva, no es la vida para la filosofía, sino la
~o_sofía para la vida, aunque nos pasemos la vida filosofando para mejor
v1v1r. Filosofando para mejor vivir, para realizarnos, para salvarnos. Un
ent~ anhelante de perfección -conciente de su incompletud y de su
linutación- está comprometido a filosofar. No se trata de oficio, sino de
condición humana. Sobre el fondo problemático de nuestra existencia, la
filosofía intenta proyectar una claridad definitiva. La actitud filosófica es

�789

AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

MENSAJE DE GRATITUD AL GOBIERNO DEL ESTADO
DE NUEVO LEÓN Y AL COLEGIO DE NOTARIOS PÚBLICOS
DE ESTA ENTIDAD FEDERATIVA

un modo de estar en la habencia, esto es, en la urdimbre omniglobante
de entes reales, entes ideales, posibilidades, normatividades y todo lo
habido y por haber. Desde _este modo de estar en la habencia (universal
concreto que equivale a la Creación), se convive y se muere.

todo mensaje, debe estar al servicio del amor que abraza y excede a la
verdad.

788

Para un mexicano que quiere llegar a la universalidad sin traicionar sus
más caras es.encias, las distinciones académicas -nacionales o
extranjeras- constituyen un vigoroso estímulopa!a proseguir en la tarea
vocacional. Eso es todo. Sin agregar un centímetro de estatura
intelectual, nos disponen a la gratitud y nos estimulan a emprender el
asalto de la altura.
La gratitud solo es posible en el ámbito de la libertad. Gratitu~ q_ue va
dirigida a personas: maestros, alumnos, funcionarios. El agradecl11llent~,
como el ruego, siempre es interindividual, transcurre entre un yo y un tu.
Y pienso que agradecer y recibir, dar y rogar es reconoc~r. el mu~o
apoyo y la mutua ayuda. Quien hoy da, mañana puede re~1b1r; y ~wen
hoy recibe, mañana puede dar. Es bello poder agradecer y mide, en c_1erto
modo, la salud espiritual. La gratitud es disposición al a~adec~m1ento
vivo. Recibimos más de lo que hemos ganado. Nuestra vida misma es
una dádiva de amor que nos compromete a vivir amorosamente. Quiero
recordar las palabras de Pablo de ~arso: "J?_.ue tienes _que no. I~ ~,ayas
recibido? Y, si lo has recibido, ¿a que glonarte cual s1 no lo hubieras reczbzdo ( 1
Corintios, capítulo IV, versículo 7) En rigor, sólo he tenido un maestro:
Jesucristo. Y mal cristiano sería si no diese hoy y siempre.
Pero este reconocimiento me insta a la gratitud hacia quienes fueron
mis profesores -mexic~nos y extranjeros- y hacia mi~ alumnos
universitarios -múltiples generaciones- y mis discípulos. Sm e~os no
sería quien soy, ni podría llevar a ·su cabal sentido el homeoaie que
recibo. Y pienso, también, en el diálogo con los grandes muertos, en el
influjo que viene de lejos.
Abrirse a la verdad y abrirse a la verdad para los otros es cumplir la
ley de nuestro propio ser. El amor es inseparable de la verdad: la
esclarece y la posibilita. Tenemos la certeza de que somos hombres para
algo más que para dar con nuestros huesos en una tumba. Condenados
como estamos a la muerte, debemos· apresurarnos -con inquebrantable
voluntad y sin. descanso- a dar nuestro mensaje ~grande o pequeño,
. pero siempre auténtico- antes de pasar a aquel estadio en donde
. p~rq~
tenemos la. certeza -los creyentes- de que sob ran 1os mensaies
todo está a la vista,. en su más prístina patencia. Pero todo develam1ento,

Amo a la jurisprudencia como apostolado de la justicia, porque sin la
justicia - vivificada por el amor- no se mantendría ni se desarrollaría el
Bien Común de la sociedad. Seis años de abogado postulante, y más de
medio siglo -52 años- de ejercer la digna profesión de Notario Público,
dan testimonio de mi quehacer profesional. Mi profesión es parte muy
importante de mi vocación -modo personal de propender a la plenitudy me ha conferido una misión incanjeable, insustituible, única, de vivir en
la tierra en espera esperanzada de la eternidad feliz.
El arte de redactar auténticamente los negocios legítimos d~ los
hombres llevó a la ciencia del Derecho Notarial: Examen de la naturaleza
del documento notarial, su eficacia, su objeto, su invalidez, su formación,
su autor -el Notario-, su conservación, archivo de notarias,
interpretación de la voluntad de las partes, todo ello es objeto de ciencia
y no de mero arte. De justicia reguladora, preventiva o pacificadora, la
función notarial se nos presenta como una función legitimadora, como
un servicio público, como una tarea autentificadora, como un cometido
de fe pública, ligado, desde al inicio, al orden administrativo, si se
prefiere, a la jurisdicción voluntaria, con un significado no judicial.
Tratese de una actividad pública que se ejerce dentro de un radio
determinado que tiene por objeto el instrumento público en relación con
la idea de forma. Amalgama de caracteres difíciles de sintetizar. Yo me
atrevería a proponer como definición del Derecho Notarial, la que a
continuación apunto: La sistemática de la autenticidad teleológicamente dirigida a
realizar la seguridad, la justicia y el bien. común mediante la regulación del acto
jurídico públicoy del registro público.
No es tarea fácil, pero tampoco imposible, codificar como Derecho
Notarial un derecho autónomo de la forma. En todo caso están allí
normas vigentes en torno a la función notarial. Este operatorio público
se establece por autorización gubernamental con demarcación geográfica
y deber de residencia. Quiero recordar, también que el Notario -por lo
menos dentro del sistema .neolatino-: un Profesional del Derecho que aplica
rectamente las normas jurídicas, que tiene conciencia de su función social
Yque sabe adaptar, sin violentar, la norma al caso particular.
No se puede ser un verdadero y dignp notario, sino se profesa una
ética acrisolada, una competencia fuera de dudas y una formalidad, con la
clientela, que ponga de relieve la alta responsabilidad de la función
notarial. No tan sol_o somos -o hemos sido- fedatarios, sino profesores

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MENSAJE DE GRATITUD AL GOBIERNO DEL EsrADO
DE NUEVO LEÓN Y AL COLEGIO DE NOTARIOS PÚBLICOS
DE ESTA ENTIDAD FEDERATIVA

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

de jurisprudencia y consejeros prudentes de los individuos, de las
familias, y especialmente de las clases más humildes.
Dar fe en actos, contratos y hechos que adquieran relevancia jurídica
es una profesión muy digna. Sin un verdadero amor por la verdad, no se
puede ser un Notario digno. La dignidad del Notario proviene de que es
un singular testigo calificado de la verdad.
Pueden ustedes estar seguros que su companía, su afecto y acaso su
admiración, me producen una satisfacción íntima, legítima, sin caer en
embriaguez ni delirio de grandeza. ¿Ac~so no soy homo humus, nada
prehistórica? Pronto nos separaremos para ir a nuestras respectivas casas
y para seguir con nuestros respectivos quehaceres. Pero me quedaré
con ustedes en nú. Buscaré alcanzar altura elevándome sobre su altura
de amistad.
He partido de lo poco que soy para alcanzar lo otro paso a paso,
caminando sobre imperfecciones pero decido a recoger algo de lo
verdadero, de lo bello y de lo bueno que pasa a la vera y advierto en el
hondón de mi alma. En medio del sufrimiento, del esfuerzo y del
sacrificio viene galopando la aurora.
Un hervor de reverencias y de amores debe impulsar el vuelo
generoso. ¡Fuera con las minúsculas ligaduras que restan posibilidad a la
obra, velocidad a la carrera y belleza al sacrificio! Hay que batir alas sobre
la desventura de la enfermedad y del sufrimiento. No ir adelante es
volver atrás. Caminaremos -cosa en verdad difícil- calculando la
situación y conservando el rumbo.
Porque siempre he estado en éxodo hacia lo absoluto, no me exalto
por los triunfos ni me deprimo por lós fracasos. Un homenaje como el
que se me tributa generosamente el día de hoy, me atemoriza un tanto.
Pienso en aquellas aleccionadoras palabras de Quevedo: "Vuelve los ojos, si

piensas que eres algo, a lo que eras antes de nacer, y hallarás que no eras, que es Íll
última miseria". Existo, porque procedo del Ser Absoluto. Sin ese Ser
Absoluto, nada soy. En Él, y solo en Él, puedo encontrar plenitud Y
descanso, libertad y júbilo, en un homenaje compartido y con
destinación final en esa alegría de Dios que relativiza todo.

Allí en el hondón del alma tstá la enjundia de lo que somos y de lo
que a.11helamos ser. Lo demás: estruendo que se produce, vértigo de la
vida, ¡no vale la pena! Importa, eso sí, acometer el riesgo de cada día con
un temblor de impulso seguro y de certidumbre vocacional, en espera de
que la flecha -hoy caminando callada y misteriosamente- dé algún día en

•791

e! ~!aneo.

H~sta entonce~,. y_ para entonces, aquí seguiremos, día a día,
v1V1endo la vida como milicia, ¡Militia Christi! Milicia de cristianos de
~ombre_s comprome~dos. Firmes, pero abiertos siempre a los su:ves
1mperat1vos de la amistad y del diálogo, para saber ser hombre entre los
hombres.
He aquí lo que tenía que decir. El resto es silencio preñado de gratitud
y promesa.

�CONCEPCIÓN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN
Auroa Georgioa Bustos AreDanos
Estudiante de la Faculud de Filoso6a y letas

Univemdad Autónoma de Nuevo León

Introducción

FJ. hombre se pregunta, qué son las cosas y después de darse cuenta que
IIÓlo él es quien puede dar respuesta a lo que las cosas son, él continua
pieguntándose, sobre "cómo es" que sabe lo que las cosas son, o cómo
ca que puede llegar a conocerlas. Toda vez que se consiga una respuesta,
m posible establecer una explicación de las cosas y eo base a tal
cipJicación se podtá fundamentar todo un sistema.
Este trabajo de investigación tiene el propósito de ahondar sobre el
problema del conocimiento en la filosofía de Platón, por lo tanto, es
importante definir primero, qué es el conocimiento.
El conocimiento es la relación que se da entre un sujeto y un objeto,
donde la función del sujeto es aprehender al objeto y la del objeto, en ser
aprcheosible y ser aprehendido por el sujeto, mieotns ambos
peananecen separados etcmamentc uno del otro ontológicameote.
(Hesacn,J. Teoría di/ úll«imit11to. Teoría Q1llfOi di/ ú11oamie,,1(), pp.26).
La t.coiía del conocimiento de Platón se caixteriza por la concepción
del conocimiento como una reminiscencia (""'1111111.riJJ, es decir un
tccucroo; y hace referencia al conocimiento verdadero como aquel que
llega a conocer ~ Ideas, conceptos, y no en los objetos sensibles, a los
que Platón calificó como simples copias o sombras de las Ideas.

El conocimiento que se fundamenta

ldcalismo.

en las Ideas

se ·conoce como

�CONCEPCIÓN y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

7g5

AURORA GEORGINA eusros ARELLANOS

794

La unportancia del Idealismo en b. Filosofia radica no en que se

pueda ieconoccr la posibilidad de "llegar a conocer", como lo

~

Sóctates al afianu que él sólo sabia que no sabia nada, la importancia del
Idealismo platónico radica ert que, Pb.tón propolle, por vez primera un
sistema por el cual se puede llegar: al conocimiento verdadero y así
mismo Pb.tón se.prcgnta cómo funciona b. relación enttc objeto y sujeto

:es e

Platón afuma, que los sentidos son inca
d
bs cosas, es decir aquello que h
conocer la esencia de
sentidos sólo pueden percibir loac:qr
_cosas sean lo que son, los
decir bs impresiones dichas im q. os ob¡etos producen en ellos, es
,
preStoncs son las sensaciones.
· · · las cow sensibles u,w¡ en mod al
. .
que dirija hacia ella• su aten . , o guno tnvttan al entendimiento a
competentes de ellas
. oon, por que los sentidos son ¡·ucces
~.1:-:
•
mientras
enu:11w111,ento a reflexionar por que1 otras . hay que obligan al
ningún sano juicio acerca de
~ os ~en~os no sabrían emitir
alma, y requien: un serio exam~. ell teslllnontos parecen extraños al
entonces a su auxilio al entcndirni e os, por tanto, d alma. llammdo
si cada una de esm cosas se re6 ento y a la reflexión ttatll de aaminar
perpleja (ante dos caminos) d:~aso~ ~a dos distintas ... el alma
1
fonada a hacer pesquisas y a'
en ~ • entendimiento y se ve
cstt
l
.
prcgunW'Se a st misma que la 'dad
caso, e conoomicnto de la unidad
d
es wu . En
la vuelven hacia la contemplación del
uno e los que elevan al alma y

dentro de una esencia dcalista del conocimiento
La Dialéctica, según Platón, funciona como ciencia y como método
pata p&lt;&gt;det así llegar a 1ás Ideas.
Abordar la teoría del conocimiento dé Platón, implica entender sus
doctrinas filosóficas éticas, políticas y ontológicas e las cuales conceptos
como Idea, Conocimiento, Virtud, Alma,· y las divisiooes que hace_de
ésa principalmente, cscin en constante intettelaciótt.
' En cuanto a la influencia del Idealismo platónico a través de h
historia del pensamiento filosófico, ésta es irulegable, su trascendencia se
puede advertir no sólo en sistemas filosóficos tales, como el Idealismo
Alemán de la época Moderna, sino wnbiéo Ct1 el pensamiento filosófico
de San Agustín de Hipona, quien relacionó íntimamente la filosofía
platónica con los dogmas del Cristianismo·ducante la Patrística.

Conocimiento y Percepción
El conocimiento, según Platón, es recordar lo que está dentro del
alma. Las cosas sC11sibles son sólo un estimulo para el alma, la cual desde
lo sensible, se apartará, y Sé elevará a la contemplación del Set.
~énon: ¿Y qué medio adopbcis, SócratcS, para indagar lo que de
ninguna tmntt2 conoces?¿Qué principio te guiará en la indaglu:ión de liú

cosas que ignon.&amp; absolutamente?.. ..
·
Sócn~: ... -~\Í ¡,ue.-1, para el alma, siendo inmortal, renaciendo a la vida
muchas veces y hllbicndo visto todo lo que pasa, tanto en éslll (vida)
como en la otra, no hay nada que ella no haya aprendido por CAta razón,
no es extaño que, respecto a la virtud y a todo lo demás, esté en estado
de recordar lo que ha sabido. Porque, colllO todo se liga en la natunle22.
y el alma todo o ha aprendido, pÚedc, recordando una sola cosa, a lo cual
los hombtu llaman aprender, ~ontrar en sí mi~ma todo lo demás, con
tal que tenga valor y que no se canse en sus indagaciones. En efecto,
todo lo que. ac llama bulc:al y aprender no a otra con que

d1as

d

s:.2

Las cosas que son percibidas a través d
.
ser al mismo tiempo, por ejemplo:
e los sena.dos parecen ser y no
Al o~servar una hoja de papel blanco, se encuen
su totalidad blanca, sólo es casi blan
tra que esta no es en
blanca, es decir es y no cs.l
ca. Por lo tanto es blanca y no es
El color, al impresionar, sólo brinda un co . .
blancura de la hoja. El sentido d la .
nocuruento acerca de la
la imagen,
.
.
e vista corrcspondi t al 1
mtenttas que una a · .
en e co or capta
no se conoce io que realment panencia es fonnada dentro de la razón y
ala sensibilidad que poseen 1:s e~r:~ ~onoce su esencia. Pero gcaci.as
que pueden sentir (sensaciones) 1
adlos, entre ellos el hombre es
0 que es pcnnit
maneta, tos ob¡etos
·
'
'
que les rod
e conocer de esta
ean.
A es~ tipo de conocimiento ue
que conociste en captar inform;ci\n
como conocimiento sensible.

Los sentidos stempre están en la . ,
q_uc por ser materiales, se encuencr: ::~ con los objetos sensibles los
~do objeto de generación
. , pre en constante movimiento
.
y corrupcwn, y de ser así, entonces:
,

163

2

Pbtón. Rep1ibúta; LJbro VII· Ed· POlT\13,
. , Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 162-

seco,dar.
l

1

Platón. Mmótr o d, _la Vi,t:Md. Ed. Porrúa, Col. "Sepan Cuantos..." . 2003, p. 2'1J

.
:idmedio
env~ del ~to de sentir (acción
extenor), se le denomina

Marias, Julián. Historill tk la Filostfia.

�796

AURORA GEORGINA Busros AREUANOS

CONCEPClóN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

Una cosa que estuviera siempre en movimiento no podría ser conocida
por nadie. Micntns que se aproxima a conocerla, se haría otra y de otra ·
naturalc-a; de rucrte que no podría uhcne lo que 01 y cómo OI. No hay
intcligcncia que pueda conocer el objeto que se conoce. si esa: objeto no
tiene una manera de ser deti:tminada.•

De ahí que el conocimiento de lo sensible es sólo aparente. Las solas
se:osaciones que·producen los objetos sensibles, no descubren la verdad
de las cosas.
"'-

" sensible r'dc lo
El filósofo Platón, coloca a este conocimiento
aparcntc'1, en el nivel de la opinión (doxa) palabra de la que hace \11
análjgjs en d dwogo el Ctatilo o dd Leiiguaje, en el que define a la
pilabra don u opinión de la siguiente manera:
Doxa es el nombre que, o procede de seguimiento (diooxis) y en este
wo, es la indagwón a que el alma se consagra pan saber la verdad de
las cosas; o bien el nombre del disparo de la flecha (toxon). Yo prefiero
la última explicación y por lo menos la palabra accncia (toecais),
responede a la misma idea. En efecto parece (don), expresar el anhdo
(oisis) del alma hacia las cosas para conocer su naturaleza. la misma
relación hay entre la palabra voluntld (boulcc) y disparo (bolee), así
como laruarsc hacia (bolcsthai) y deliberar (boulcsthal). Todas cst2S
paW,ras corresponden al mismo orden que don, no son más que
diversas expresiones de una idea de tiro o de arranque.5

· En griego la palabra do.xa, signilica "opinión o creencia'", y la palabn
diooxis, significa "persecución o aspiración"7, mienttas que toxon indica
"disparo de flecha"'. La palabra oicsis, también sjgaifica "opinión,
pensamiento, apariencia, petsecución y presunción"' por lo cual se
identifica con los vocablos-de doxa y diooxis, al igual que oisis, palabn
que se deriva del vocablo "m&lt;a&gt;"que significa "creer, pensar, suponer,
1
presentir, desear y anhelac' º. Las palabras anteriores, expresan según
Platón, la misma naturaleza que la palabra doxa, ~s decir, dan como
signi.fi~o una misma idea, que es la de doxa como una creencia.

Las palabras boulh y bolh tienen una estrecha relación, pues la
primera (boulee), significa tiro o lanzamiento11 y la segunda (bolee) indica
''volwitad, determinación deliberación, o parecer,, que para Platón estos
dos vocablos, señalan el modo de actuar de la opinión.
La opinión es una creencia fundada en el alma, por la determinación
de ésta, en búsqueda del conocimiento de las cosas. El alma se "lanza
como una flecha" hacia el objeto que desea cottocer y a partir de las
sensaciones que dicho objeto imprime en el alma del hombre, son sobre
bs cuales formula creencias, pensamientos y suposiciones, es decir
construye opiniones.

Por el contrario, la palalm aboulía, derivado del vocablo e&lt;~UA1J que
significa "falta de voluntad" 12, indica "irresolución''º es un quedarse
quieto que para el filósofo significa la no disposición del alma hacia un
lan2USC a los objetos, (ou ~CXAUtQ, es un no realizar lo que le es propio
(as~&gt;.euto)14.
La opinión sólo conoce por la apariencia, siendo aquello que es y no
es, entonces ésta opinión ocupa un término medio entre todo lo que
realmente es, y lo que no es en absoluto. Mientras que la ciencia tiene
por objeto al ser, y la ignorancia al no ser, la opinión difiere tanto de la
ciencia como de la ignorancia, siendo la opinión algo que posee menos
claridad que la ciencia, pero menos oscuridad que la igoorancia.15

Platón afirma que cuando el alma dirige su mirada a los objetos
iluminados por la Vetdad y por el Ser, éstos objetos son claramente
conocidos; pero si el alma vuelve su mirada a lo que está mezclado con
las tinieblas la vista se obscurece y sólo tiene opiniones que pendulean de
16
un lado a otro, careciendo de toda inteligencia Aun así, la opinión tiene
la facultad de juzgar por las apariencias17 lo que es y lo que no es al
mismo tiempo, sin embargo, esto provoca que emita tanto juicios
verdaderos como juicios falsos.

• Platón. El C,11tilo o delUfl/.lllljt. Ed: Pol1'Ú3, Col. "Sepan Cuantos ..." 2003,pp.412
5 Platón. Ct'IIIÍh o dd Uflf."'9'· Ed. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 390391
6

DittiOlltllÍO Gri«o-Espa,rol'Mif}lcl Babalangue, S.P. 1953

10

Dia:ioll4rio MtJflll41 G•Espaio/VOX

Dittioll'1Tio Mairll41 G,i«o-1:f.lJ&gt;añolVOX

12

fbidelt,

ll

lbidlm
Platón. Croli/o o dd Ln11,11aje. Ed. Porrúa, 2003 Col. "Sepan Cuantos...". 2003,

pJ91

• 1;;¿,,,,,
9

11

1
'

Dia:iOll41'io MalUIIII Grie¡,o-Bspaiol VOX

., ]/,id#,,,

797

Rtp,íbJi&amp;11; Libro V. Ed. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 129
Platón. '&amp;ptOJ/ka: Libro VI Ed. Pornía, Col. 2003"Sepan CuantoS...". 2003, p.

ti Platón.
16

15
17

Platón. Rplibliar Ed. Pomía, Col. 2003"Scpan Cuantos...". 2003, p. 128

�798

AURORA GEORGINA BUSTOS ARELLANOS

CONCEPCIÓN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

Cuando los objetos que entran por los sentidos y que se graban en d
corazón del alma, dejan ahí huellas ... de una profundidad suficiente y se
CMAerVllt\ largo riffltpo, lnl que ci11'in en Clltc C2AO tienen la ventaja ~
aprender fácilmente; de ret.cner lo que han aprendido, y la de no
confundir los signos de las sensaciones y fonmr juicios vcrdadcros.11

por donde la ciencia es más preciosa que la opinión y cómo difiere de
elb por este encadcnamiento.24

Cuando la cera (contalida en el alma), es demasiado bbnda... y el signo
de 101 objeto&amp; no es limpio ...estín en posición de fonnuhr juicios falsos.
Porcpie cuando ven. oyen o imaginan alguna cos~ no ?J-diendo a¡,licar
en d acto cada objeto a su signo, son lentos, atribu~ a un objeto lo que
cormponde a otro, y genea)mcnte ven. oyen y conciben
caprichosamente. Y asi se dice de ellos que se engañan y que son unos

ignonntts.t,

Al fotmum uo juicio es necesario que se jwgue necesariamente algo
que aisteª, el juicio falso es:
Todo yerro ca ... cuando tomado un objeto t'C3l por otro objeto real, se
afuma que tll objeto es tal otro. De esta nw1era se juzga siempre sobtt
lo "1C .e t:mtc, retn tomando una COll:l f'(')[ tora y pude decÍrRe ~
cuando falta el verdadero objeto que se considera, d juicio es falso.21

La opinión, por el concuno del pensamiento y los sentidos, realiza
juicios negativos o afumativos sobre los objetos. Quien jw.guc de
foana coaccta, foanará un juicio verdadero, teniendo así una opinión
vcahdcra.

La opinión veabdcra como el juicio verdadero, no pueden ser
ciencia, para explicar esto Patón hace una comparación entre la opinión
vctdldcra y la ciencia con respecto a bs estatuas de Dédalo que pueccn
siempre estar ''a punto de escapar". Las opiniones tienden siempre a
"cscapu"22 "porque no estár ligadas con un razooamiento causal',21
En efecto w opiniones verdaderas, mientras que subsisten son una
buena cosa, y producen toda clase de beneficios. Pero son de suyo poco
subaistcntu y se csapan dd alma del hombre; de suerte que no son gran
precio, a mcno11 que no 11e b., fije poc el conocimicntn razonada en la
relación de causa y efecto, esto es, mi querido :Mcnón lo que antes
llamábamos reminiscencia (recuerdo). Estas opiniones uí ligad» hacen
pot lo pronto conocimiento, y adquieren después estabilidad. He aquí

En el diálogo El Menón o de la Virtud Platón dice al respecto de la
opinión, que cuando ésta es poseída en comparación con quien tiene el
pleno conocimiento de wi mismo objeto, el primero Q.a opinión), no será
peor que el que tenga conocimiento, aún cuando sólo se conozca la
verdad gracias a la conjetura (juicio que se forma de algo por señales o
indicios), puesto que la conjctua verdadera (opinión verdadera) tmibién
dirige, como la ciencia, hacia la rectitud de una acción (toda acción tiene
como fin el Bien~. La ciencia enseña a obrar bien, cuando la conjetura
produce el mismo efecto, siendo que la conjctua vet:dadeta no es menos
útil que h ciencia26
En este mismo Jülogo, el filósofo señala que se puede llegar a realizar
conjetuffl verdaderas a través del recuerdo que el alma hace sobre las
cosas que conoció en tiempo pasado, anunciando así la inmortalidad de
la misma.

Platón considera al alma como una entidad inmaterial distinta y
c011trapuesta al cuerpo, el alma no es resultado de la vida del cuerpo, sino
es principio de d1a misma y de su vida.n
La naturaleza del alma es animada, es decir que la esencia del aln\a es
movimiento provocado no por a1go externo a ella, sino producido en ella
misma, por lo tanto el alma no puede dejar de ser alma, desde el
momento que no depende de nada o nadie para vivir. "Ad 1/ q,u s, 11111,i,e
por si IIIWIIO, 1s ,/pri11apio dt 1110Wllit11to, y ~plltlU 11i """", ,up,rear, por tJllt lo
.J
•
•
~-'
,, , ,
IJ"' u ''"'"' por JI IIJUIIIO es llll/lOTUU. • • .
El alma es simple, única e inmortal, mientras que a diferencia del
cuerpo humano, éste es un conglomerado de muchos elementos que se
disuelven en la muerte19•

,.. Platón. M1!1J11 o dt la VltfMII. Ed. Ponúa, Col. "Sepan Cuantos ...". 2003, 318
25 ''Todo lo que el alma esta dispuesta a hacer, que cuando preside la sabiduría,
todo conduce a su bien, así como todo a su desgracia si aquélla falta" Platón. M111ó11 o dt
"1 Virtlld. Ed. Pomí2, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 308
26J&gt;latón. M111ó11 o d, lt, Vimld. P..d. 'Ponúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, 318
11 Ffaile, Guillermo. Histori4 dt 14 Fi/Mofa l. B..A.C., pp 371
21 Platón. Fwo o d,J.AAror. Ed. Pottúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, 265
29 Fraile, Guillermo. Histori4 d, /¡z Filosof1111. B.A.C., pp 371
·

11 Pbtón.

'li,/"'1 Ed. Pomía, Col. 2003 "Sepan Cuantos...". 2003, p. 473

"Platón. T.._, Ed. Ponúa, Col. 200.3 "Sepan Cuantos...". 200.3. p. 474
JO Tbidmr, pp. 467·
.
Ibi•
u .Abbagrwto, Nicolás. I-li.r"1n4 di la Fil«ojia, VQj_1 Ed. Mont:ancr. 1978, pp.89
23,Platón. M~ odllll Virtlld. Ed. Pornía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. .318

ll

799

�CONCEPCIÓN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

800

AURORA GEORGINA BUSTOS AREUANOS

F1 filósofo describe al alm2 como inmateria), invisible, intangible,
impciccptible a los sentidos ''Exirll fllllmellle si11 eolor, si11 jo1'111a, i11ta11gible,
•.-.L .,_ • 'b'la 111~,w,-. #.,.__.,.,.,,Y.l
SUIIQII JIJlfl tJJI i. ll
:
El alma así como los dioses y los demonios, según Platón, es eterna e
irunortal, pero es inferior a éstos31, porque por analogia las almas y los
dioses, ambos viajan en aaos tirados por caballos alados, los caballos de
los dioses son todos excelentes, miciitras que ~de los caballos que tira
el caauaje del alma es negro y rebelde, cii tanto que el otro es blanco y
dócil, el alma ciitonccs, se ciicueotra dividida entre una parte ,a(Ü)na/,11
que tiene por misión dirigir las operaciones superiores del hombre y que
ésta en comunicación con el mundo ideal o de las esencias; b parte
iroál,I, es b fuente de las puiones nobles y generosas de los hombres que
perece con el hombre mismo"; b tcrceu .partc es la rona,pisab//4, lugar
de donde provienen los apetitos groseros y las pasiones inferiores,
'además de ser mortaln

Lo que los.hombres dicen haber aprendido, o indagado no es otra
cosa más que recordar.38

El alma, parecida a planchas de cera, donde se marca en ella, como wi
sello, la impresión de aquello de lo que se quiere recordad entre todas las
cosas que ha visto.
...~rnndo (la., ¡,lanclm de cera), dis¡,u~m a recihir nUC!ltra.~
sensaciones y reflexiones, y consct"ftfflOI el rccuetdo y d conocimiento
de lo que esti en ellaa grabado, en t2nto que 12 imagen subsiste; y que
cuando se boma o no es poa"ble que se -ycrifiquc esta impresión, lo
olvidamos y no lo sabemos.39

En el libro VI de la República, Platón dice lo siguiente, con respecto
al alma y la opinión:
PJ alma para llegar a conocer los objetos en sí mismos, se sirve primero
de suposiciones, no para llegar huta un primer principio, por que no
puede remontarse ~ allá de las suposiciones que se ha hecho, sino que
empebndo imágenes terrenas y sensibles, que sólo por la opinión conoce
· y suponiendo que son claras y evidentes se ayuda de ellas en el
conocimiento de 1as vcrdadms figuras.36

El alma es el ótg2110 a la que le corresponde distinguir entre lo que es
y lo que no es, pues lo que hace el alma es aprender la esencia de las
cosas, a partir de las sensaciones que ha percibido primero por medio de
37
la opinión. Y d alma siendo inmo~ reconoce a la vida muchas veces
y después de haber visto todo lo que pasa tanto en esta vida como en
otras, no hay nada que ella no haya aprendido ya, por esta ratón d alma
-; siempre es sabia, y sólo ret.u~ aquello que ha aprendido .
..

ao Platón. l◄idro o d,J AMw. Ed. Porrúa, Col. "Sepan Cuantos ...". 2003,
31 I/Jid,,,,, pp 265-266 y Ti,,,,o. Ed. P ~ Col. "Sepan CU211tos ...". 2003, pp. 323
12 'Plttón. ~ LJIJITJ W . F.d. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 97 y
Ed. Pomía, Col. "Sepan ·Cuantos ...", 2003~ pp 326
u PlatQn. RljJ&amp;.o; Li/»11 W. Ed. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 99

T••

34
35

lbidem

.

Fnile, Guillenno. Hidfflll di ltJ Fi~ 1. 8.A.C., pp. 371
36 Platón. ·RIJ"1bit11,· LJlm VL .Ed. Ponúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 154
37 Platón. M,llá,, o d, 14 Vntlttl. Ed. Potrúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 299

801

31

1/Júla

39 Platón.

TMltlRI Ed. Pomía, Col. 2003 "Sepan CI.Wltos...". 2003, p. 470.

�MATERIALISMO-ESPIRITUAL EN UNA SOLA
NATURALEZA: EL HUMANO
José Luis Cisneros Arellano
Estudiante de la Facultad de Filosofía
Colegio de Filosofía

UANL

Introducción
El pueblo de Frankfurt fue partícipe en 1900, del nacimiento de una de
las mentes más capaces e influyentes del humanismo del siglo XX. Me
refiero a Erich Fromm, quien forma parte ahora de un capítulo obligado
en los estudios humanísticos de todo el mundo occidental. Estudió
psicoanálisis y la influencia de Marx y Freud se pueden ver en la obra que
a continuación presentamos: El arte de amar.
El Diccionario de filosofía de José Ferrater Mora dice referente a Fromm:
... fue uno de los fundadores del Instituto psicoanalítico de Frankfurt. Su
interés por el marxismo y especialmente por la concepción marxista del
hombre y la necesidad de superar el estado de alineación, lo acercó a
Horkheimer y a otros miembros del Instituto de Investigación Social ...
La posibilidad de acercar Freud a Marx y de proporcionar bases
psicológicas y filosófico-antropológicas al marxismo parecían una base
segura de cifllentar la asociación de Fromm con el Instituto mencionado
últimamente. Sin embargo, tanto la formación, principalmente religiosa y
ética, de Fromm, como la interpretación gue dada de Freud, lo alejaron
de la escuela de Frankfurt. Con~ribuyó a ello, además su insistencia en los
aspectos psicológicos y &lt;&lt;existenciales&gt;&gt; de Marx.... Fromm ha
tomado muchos de los hechos y problemas de la época contemporánea
-el autoritarismo, el temor, la soledad, el amor a sí mismo (y el amor de

�804

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO
MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

sí mismo)- y los ha sometido a lo que a veces se ha llamado
&lt;&lt;psicoanálisis humanístico&gt;&gt; 1

Con esta aclaración, se puede ver ya el rumbo que tomará este libro,
pues es en primer lugar, como él mismo lo dice al inicio del Prefacio "LA
2
lectura de este libro defraudará a quien espere fáciles enseñanzas en ei arte de amar. "
Y es que para Fromm, el problema de la existencia humana no se puede
resolver con las prácticas de la sociedad conte~oránea, a saber: como si
fuera un manual de trabajo para quien no tiene conciencia de su
individualidad.
Por estos motivos, Fromm realizó un estudio con tintes humanísticos
y existenciales que no por eso caen en el concepto de angustia. Por el
contrario, Fromm pugnó por eliminar ese sentimiento que_ ha
caracterizado a la sociedad que vivió en la postguerra, y reemplazarlo por
, el amor como actividad productiva siempre en vistas de un bien racional
superior. Precisamente esa idea de bien racional superior, marcaron el
paradójico pensamiento de este psicólogo, pues implica una
espiritualidad al mismo tiempo que no puede desprenderse del
materialismo. Sea como fuere, pues me estoy adelantando
innecesariamente en mi crítica, Fromm fue un humanista que tuvo el
chispazo de legamos un muy personal y crítico estudio del amor, que es
.el sentimiento más descuidado últimamente por los filósofos.
Empiezo pues, con un breve análisis y finalizo con una breve crítica
del libro y de las consecuencias que se desprenden de las ideas de
Fromm.

Análisis
Todo estudio, sea del tema que sea, debe tomar ~n cuenta en la
medida de lo posible, tanto el contexto como la propia perspectiva de
quien realiza el estudio. Así pues, antes de iniciar el estudio de las ideas
propuestas por Erich Fromm en su obra EJ arte de amar, debo ser sincero
con el amable lector y advertirle mi propia postura. Fromrn, como ya se
vio en la introducción, fue un pensador existencialista preocupado por
enaltecer la condición humana en su capacidad para amar, y luchó contra
la corriente enajenante que reducía al ser humano a la condición de
máquina. Pero f:n su pensamiento, profundo y humanista, siempre
existió un materialismo.
1

2

Ferrater Mora, José. Diccionario defilosofla, tomo II, Ed. Ariel, Barcelona 2001
Fromm, Erich. El arte de amar. Ed. Logos. Medellin, Colombia. S/año.

805

Por otro lado, en la postura personal de quien esto escribe, me atrevo
a declarar que me han impresionado las deducciones y reflexiones de
Fromm, pero aún me cuesta trabajo desprender una ética del
materialismo, tal y como los psicoanalistas pretenden, pues considero
necesaria la existencia de "Algo" que fundamente la existencia humana.
Se puede llamar Dios, Cosmos, Motor inmóvil, Bien Supremo, etc.; se
hace necesaria la palabra Dios, a fin de poder hablar en los términos que
utilizó Fromrn.
Con esto aclarado, paso al análisis dicho, y propongo un índice guía,
helo aquí:
1. Determinar algunos de los principios metafísico-antropológicos
en los que se fundamenta Fromm.
2. Revisar, desde una antropología, qué es el Amor según Fromm.
3. Analizar la tesis de Fromrn de que el Amor es un arte y la
respuesta al problema de la existencia humana.
4. Emitir un juicio ético final desde una antropología de la
existencia, al mismo tiempo que emito una crítica personal.
Principios metafísico-antropológicos según Formm:
Lo primero que se debe resaltar entonces se enfoca directamente
sobre los principios metafísico-antropológicos. Así pues, descubro que el
psicólogo alemán parte de fundamentos materialistas, es decir, él sólo
reconoce la existencia de materia. Por lo tanto, no le concede existencia
3
al espíritu, entendiendo por ello lo que no es materia, pero que existe •
Ahora bien, Fromm concibe al ser humano como un ser con
racionalidad, conciente de su existencia, y se pueden extraer las siguientes
tesis antropológicas: el hombre es un ser material; es un animal cuya
diferencia específica es la racionalidad; la racionalidad ha sido la causante
de la separación del género humano de la naturaleza, debido a la facultad
de conscientización propia de la razón; el hombre siente la necesidad de
mitigar el sentimiento de separatidad y buscar soluciones; el hombre sólo
posee su razón y es con ella con la que construirá la respuesta buscada.
Entre los conceptos que Fromm maneja con mayor insistencia y
sorprendente habilidad, se encuentran separatidad, neurosis, alineación y
por supuesto, amor. Los tres primeros denotan cada uno una ideología
3 Al respecto, tomo la definición de espíritu en su sentido escolástico cristiano del
Diccionario de Filosojia de Ferrater Mora, y dice: "El témlino 'espíritu' es usado aquí para
desit,nar una 111bsta11cia o 1111a Jom1a viviente inmaterial' Tomo II, Ed. Ariel, Barcelona 2001

�806

607

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN. UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

en particular, que no hacen sino marcar la influencia que dichas
ideologías ejercer sobre las deducciones de Fromm.

puede elevarse sobre la nada o sumirse en el abismo de la guerra y la
destrucción.

Bien, en primer lugar estád concepto de "separatidad", con el cual se
denota una clara visión existencial. Según Fromm, el hombre se haya
separado de la naturaleza que le di.o la vida, ve con incertidumbre su
futuro, esclarecido solamente por la oscuridad de la muerte como
destino final. Pero el concepto de angustia ap~ce y es el resultado de
esa separatidad que lo aqueja continuamente, y lo hace buscar una
solución que elimine ese sentimiento que no tiene nada de biológico. La
influencia del existencialismo del siglo XX es notable y no cabe la menor
duda de que para Fromm el hombre es un ser angustiado, que busca
desesperadamente aliviar ese sentimiento de soledad e incertidumbre
inherente a toda existencia humana.

El tercer concepto que Fromm utiliza con mucha frecuencia es el de
alienación. ¿Qué quiso decir con él? Para este pensador, la alienación es
el producto del sistema capitalista y, de todo aquel poder despótico en su
intento por eliminar la conciencia y el raciocinio dignificante. Es decir,
que los medios de comunicación, la división del trabajo extenuante, las
políticas de " pan y circo" para el pueblo y un impresionante sistema
educativo tienen como finalidad el hacer de cada hombre un autómata
un ser máquina que responda rápidamente y con eficiencia sin
cuestionar, a las ordenes de quien ostente el poder en ese momento.

El segundo concepto, neurosis, muestra la influencia que el
psicoanálisis freudiano y el biologismo ejercieron sobre el pensamiento
de Fromm, pues toda psicología freudiana parte de un materialismo
sostenedor de la tesis de que el raciocinio es sólo una función químicobiológica que se desarrolla en el cerebro. Con la . influencia del
psicoanálisis, Fromm reafirmó otras tesis de suma importancia: la
educación como origen de muchas de las patologías y, a la práctica de las
virtudes y vicios del hombre como soporte moral de las costumbres
sociales. Me explico:
Por medio de la educación, este pensador alemán sostuvo que las
actitudes y patologías del ser humano se transmiten de padres a hijos,
determinando así el futuro subconsciente de cada persona de acuerdo
con la actitud maternal y patriarcal observada en la juventu0v Por otro
lado, con la práctica de las costumbres, a través de la historia y el tiempo
individual de cada uno, se transforman ellas mismas e_n moral y leyes
positivas. Fromm quiso d~cir, con esto, que la actividad es sinónimo de
vida; para Fromm, sólo en la actividad el ser humano se realiza, se hace a
sí mismo y con ello, se constituye en lo que actualmente es.
Pero he aquí que a Fromm, un verdadero defensor de la esperanza y
la fe en la capacidad del hombre como ser constructor y no como
destructor, le aborrecía la idea de que el hombre, en su práctica, en su
actividad que sólo se da a travé~ del tiempo en un materialismo histórico,
produjera sólo degradación, ~ostilidad y muerte. La neurosis constituyó
para él, la· muestra comprobable por medio de las investigaciones
psiquiátricas de que el ser humano es ante todo un animal racional, que

)

Fromm culpa al principio económico capitalista y al deseo de poder,
gloria y perennidad presente en los hombres; pues el capitalismo
promueve la propiedad privada y el libre comercio, trayendo consigo la
desgarradora consecuencia de la mentalidad de mercado: intercambiar
productos para satisfacer bienes y en la medida de lo posible
aumentarlos.
Este principio está basado supuestamente en la búsqueda de la
felicidad, y es tan natural en la vida tanto del hombre como del resto de
la naturaleza (flora y fauna), que no se tomó como principio de
hostilidades entre los hombres, por el contrario, se creyó que respondía a
la necesidad de plenitud que el sentimiento de separatidad demandaba.
Frcmm dice que se equivocaron quienes creyeron en esta solución; es
más, según Fromm, las consecuen,cias del capitalismo (si bien es
menester que se le reconozca la libertad dentro de él de tomar el camino
que más se plazca) son tan desastrosas, que han llevado al género
humano a tomar una actitud infantil con respecto al grado alcanzado en
otras épocas, pues, explica Fromm, el hombre llora como niño en
demanda de un padre que lo consuele y le resuelva todos sus problemas,
amén de borrarle la conciencia de lo que es y su puesto en el mundo: lo
deshumaniza, lo hace un animal máquina que sólo responde a las
ordenes y reclama diversión y pan. La influencia de Marx es notable, y el
mismo término de alienación dice rn mucho.
'

El quinto y último concepto de los arriba mencionados, es el Amor. Y
ese término es el ·punto crítico de enlace entre todo lo ya dicho, y la
teoría humanista de Fromm. Es decir, después de analizar la estructura
antropológica en sus principios, Fromm busca entre el enmarañado y
sinuoso camino de posibilidades, una actitud, una forma, un lugar o un
sentimiento que responda a la necesidad de unión que se presenta en

�808

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

cada hombre y en la sociedad en general. Su educación, su razón y su
misma necesidad de unión lo hacen decidirse por el Amor. Ahora bien,
con esto aclarado, paso al segundo punto.
Qué es el Amor según Fromm:
Si el ser humano es un animal racional, que es sólo materia, que ha
evolucionado de un estado inconsciente y p~tivo a uno conciente y
avanzado, que sabe de su soledad y de su desti,Qo final en la mu~rte y
añadido a todo esto, que es un ser que forma una cultura a traves del
tiempo y la práctica, se deduce de ahí que el hombre es un ser en
constante actividad, conciente de sí mismo gracias a la razón y, que posee
sentimientos de anhelo, hacia una condición de vida que lo reintegre a su
perdida unidad con la naturaleza. Todo intento de realización es
humano, dignificante, trascendente de ese simple estado men~al q~e
resuelve problemas técnicos y matemáticos. El meollo de la existencia
' humana no es la inteligencia para producir más y más comodidades
físicas o viajar por el hiperespacio, o incluso aumentar la longevidad.
La existencia humana es plenitud de vida, de felicidad alcanzada con
la eliminación de angustia que produce la separatidad. Es aquí donde
entra el Amor: para Formm, el amor es una actividad productiva, que se
da en los hombres que cumplen con los "cuatro elementos" de la
convivencia humanística (sí, me atrevo a nombrarlos así, a pesar de
escucharse como si fueran parte de un manual de socialización y
superación personal) Estos son: cuidado, responsabilidad, respeto J
conocimiento. Después de nombrarlos, Formm explica qué es cada uno de
ellos y da gran cantidad de ejemplos ilustrativos al respecto, mi~mos que
por fines prácticos para este trabajo, no he transcrito en su totalidad en el
resumen-síntesis hecho. Sin embargo, este es, brevemente, lo que

significa cada uno:
El ~uidado se manifiesta principalmente en la madre con respecto a su
hijo, pues ¿qué podría hacer un bebé sin los cuidados de 1~ madre? Por
otro lado, el amor lleva al individuo a estar al pendiente de las
necesidades del ser amado, y esto implica una actividad de entrega: el que
ama se DA para que el amado· cumpla sus funciones y actualice sus
potencialidades.
La responsabiijdad se presenta según el cuidado que se tiene del ser
amado. Se está continuamente responsabilizando la persona que ama por
~o descuidar el desarrollo de a quien él ama: esto también es una entrega,

un DARSE para el ser amado.

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN Uf".IA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

809

El respeto es fundamental en el amor, y se hace patente en el hecho
de que toda responsabilidad y cuidado implican un respeto por el ser
amado, pues reconoce tal y como es, aceptando sus misterios, sus
aciertos, sus errores y sus cualidades manifiestas: esto implica un cuarto
elemento y también una actividad de DAR el consentimiento de no
intervención violenta que degenere en un sadismo o masoquismo.
El conocimiento se da cuando se cumplen todas las otras formas de
actividad; es saber cómo es el ser amado, y en ese conocimiento,
conocerse a uno mismo: la consecuencia es ya de esperarse, una actividad
que implica un movimiento hacia el ser amado y si mismo para
conocerse en el proceso.
Ahora bien, ¿por qué aseguró Fromm que el amor es una actividad?
La respuesta es simple: si el ser humano es un ser activo, que se realiza
con la práctica (esto influencia del materialismo dialéctico como ya se
mencionó), y en esa actividad se da situaciones de cuidado
'
responsabilidad, respeto y conocimiento, cuyas consecuencias son
productivas y positivas para el desarrollo humano del hombre, entonces
se d_e~uce que a dicha disposición natural del individuo se la catalogue de
Acuv1dad. Con esto aclarado, se tiene que hacer énfasis en otro aspecto,
el del problema existencial de separatidad y el del amor como actividad.
Si ya vio Fromm que el ser humano vive constantemente intentando
mitigar la angustia que lo abraza y lo destroza, y que dicho intento sólo
consigue ciertos consuelos temporales en lugar de erradicar el problema,
se hace necesaria la pregunta acerca de ~uáles son las soluciones parciales
o falsas y cual es la solució11 definitiva. El psicólogo alemán dijo que el
problema se resume en el hecho de que un medio orgiástico para
suprimir la separatidad es temporal debido a que intenta engañar a la
mente, sustituyendo el sentimiento de angustia por otro autoinducido o
impuesto por la sociedad o el sistema de gobierno. No se trata de
engañar, según Fromm, sino de superar el sentimiento que aqueja y
entrar de lleno e~ la actividad productiva de las propias potencialidades
humanas. Pero ¿qué entiende Fromm por potencialidades humanas?
Nunca lo dice explícitamente, pero se deduce de sus argumentos que son
aquellas capaces de generar unión y conocimiento.
Una de las respuestas encontradas por el hombre a lo largo de su
historia, lo constituye la religión y es en este punto donde se remacha la
idea frommniana de la no existencia de Dios como un ser metafísico ,
espiritual existente por sí mismo, sino que Fromm recalca la existencia de
Dios en el sentido kantiano: la existencia de un "Bien soberano" como

�JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

principio de la razón práctica o moral. Pero tal_pr~cipi? es sólo un ente
de razón, una mera abstracción y no un ser en s1 m1smo.

final de la obra, pero adelanto al lector que ella misma parte
principalmente de la concepción de Fromm en relación al término
práctica). Para este pensador sólo el amor es lo que afronta el
sentimiento de soledad, resultado ganador de la contienda siempre y
cuando se practique, con los elementos ya mencionados y con un quinto
que va implícito en los cuatro: la práctica.

810

Las palabras del mismo Fromm son:
... quiero aclarar que, personalmente, no _pi~n_so en funció~. de un
concepto teísta... Dios es sólo un concepto h1stoncamente cond1c'.onado,
en el que e·l hombre ha expresado... su anhelo de verdad y de urudad en
determinado período histórico.
"'-

Si Dios es una respuesta según el contexto histórico, entonces, ¿cómo
interpretarla? Fromm dijo que con el tiempo_,. las p~imeras culturas
imaginaron un mundo totémico, luego un~ ~tico,_ ~ Justo, cuando la
nación hebrea se hallaba en el desierto del Smai, Mo1ses, segun el relato
bíblico, recibió la revelación de Dios, éste ~e dio su nombre: "yo soy el
que soy''.
Para Fromm esta revelación demostró la madurez alcanzada por el
Moisés, pero n~ así la del pueblo judío, quienes, en su ambi~ión i~fantil
por nombrar y antropoformizar a Dios, no salió del estado infantil Y la
madurez no llegó. En este sentido, Fromm creyó que madu~~z es aquel
estado del hombre, en el que su razón elimina el narc1S1smo y el
egocentrismo, para asumir con c~r~eza el he:h? de que es el ser_humano
quien forma y quien, con su act1v1dad y practica,. hace de su actuar con
· amor la respuesta buscada. Tener fe en la capacidades del hom~re ~~e
para Fromm, la base para aceptar esa cualidad humana de moralizac1on
en base a un sentimiento específico, que le dio el grado de arte,
consecuencia sin duda de su concepción materialista e histórica del
hombre: El Amor.
Paso ahora al tercer punto del índi_ce, y con ello, inicio los bosquejos
de lo que será mi crítica personal y mi juicio ético sobre el legado en el
Arte de amar de Erich Fromm.
El Amor como arte y respuesta al problema de la existencia humana,
según Fromm:
Intentar preguntarse de si esta tesis de Fro_m_m resu~ta c?rrecta
después de haber analizado toda ·su teoría antropolog1ca pre~1a _sena clara
muestra de no haber entendido. Sobradas palabras enunc1ana en este
apartado decir que no; la respu~sta es afirmativa y aunque Fromm n~ lo
haya expresado, no es esta la consecuencia final del libro (esta la dare al

Según los principios sobre los que se fundamenta Fromm, mismos
que expuse en este trabajo, para él, amor es actividad del ser humano,
quehacer intrínseco a la existencia humana pero de ninguna manera
obligada o acto del hombre; cabe resaltar, empero, que de esta
suposición se desprende una marcada influencia marxista y aristotélica.
Me explico: en primer lugar atenderé al más antiguo de esto dos los
filósofos, Aristóteles. Este griego del siglo IV antes de Cristo, fue el
primero en hablar de una "Filosofía Primera" que ahora es conocida
como Metafísica, es decir, el conocimiento de los primeros principios y
las primeras causas. Sobre la base de esto, se desprende que la filosofía
aristotélica, cuando se avoca al estudio Ético, parta de la existencia
misma del ser humano, misma que llevó a Fromm, a aceptar las
deducciones aristotélicas. Según el estagirita, amistad y amor se dicen de
la misma manera en cuanto que son sentimientos en el hombre, los
cuales mueven a la voluntad para alcanzar un fin, en este caso, El Bien.
Luego, si se remite a la siguiente cita, tomada de la Ética a Nicómaco, se
puede ver lo siguiente: " .. .la amistad, porque ella es ttna especie de virtud. ..". 5
Con este fundamento, que equipara a la amistad (amor) con virtud,
llevó a Fromm a la misma conclusión-que Aristóteles: de que la virtud es
un hábito, y como tal, se adquiere sólo por la práctica, como las demás
artes: " .. .las virtudes no existen en nosotros por fa sola acción de la naturaleza... sino
que la naturaleza nos ba hecho susceptibles de tmas, y el hábito es el que las
desenvuelvey las pe,fecciona en nosotros... Con ellas sucede lo que con todas fas demás
artes... no las aprendemos sino practicándolas... ". 6
Lejos de aceptar si el amor es un arte o no, Aristóteles pugna por
hacer del amor una virtud práctica, y Fromm no dejó la oportunidad de
recoger esta deducción. Ahora bien, si se parte desde una metafísica que
haga caso de la existencia humana en cuanto que "es", se desprende que
·el ser humano, sie_n do unidad de materia y forma, al realizar plenamente

5

Kant Manuel. Critica de fa razón pura. Ed. Porrúa, Col. "Sepan cuántos..."
Número 203'. México, 2000, segunda parte, Doctrina trascendental del método.
4

Aristóteles. Ética; Ed. Alba y Ed. EdiYisión. Libro VIII, capítulo I ~ladrid, 1998.
Traducción de J. Leyn.
6 lhíd. Libro ll, Capt. I, págs 43-44

�812

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO
MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN _UNA SOL.A NATURALEZA: EL HUMANO

una actividad acorde con su esencia, se vive con virtud y se dignifica con
eso, al ser humano en su plenitud sustancial. Pues, según dice Aristóteles:
...la virtud, tomada en su esencia... expresa lo que ella es, debe mirársela
como un medio. Pero con relación a la perfección y al bien, la virtud es
un extremo y una cúspide.7

813

un biologismo, pero la racionalidad y los sentmuentos no están en
función de un mero funcionalismo bioquímico en el cerebro. Fromm no
admitió esa postura materialista, sino que abogó por un elemento más en
el ser humano: la práctica.

En cuanto a la influencia de Marx, la existencia única de materia como
constitutivo del hombre rompe con la filosofía d6-_ la sustancia como
unidad de materia y forma; pero el lazo de unión' entre la filosofía
hilemorfista de Aristóteles, y la del propio Marx, se encuentra en la
práctica8 No es necesario recordar con lujo de detalle, que la teoría
marxista de la praxis y la revolución de la que el hombre es capaz, es lo
único que ha configurado a la cultura y las costumbres del hombre en
sociedad. Fromm acerca este pensamiento marxista al campo de la:
psicología y así logra unir las dos teorías, que descansan básicamente en
la actividad humana, en la práctica.

Ahora bien, ¿cómo unir la teoría marxista con la aristotélica? No es de
extrañar que Fromm haya propuesto al amor como actividad del ser
humano, ya se vio que en esto está de acuerdo con Aristóteles; pero el
lazo de unión entre ambos pensadores (Marx y Aristóteles), se dio con
las famosas "Tesis sobre Feuerbach", que redactó Marx. La publicación
de ellas, las hizo un amigo de Marx, Engels, quien escribió al respecto:
" ...he vuelto a buscar a -repasar el viejo manuscrito de 184546 [Engels hace
referencia a las críticas que él y Marx hicieron al hegelianismo de su
época). .. he encontrado en un viejo cuaderno de Marx de notas... no destinadas en

En este punto puedo concluir que para Fromm, el amor es sin lugar a
dudas, un arte que se logra con la práctica, y de que él, el Amor en sí
mismo, es la respuesta al problema de la existencia humana (remítase el
lector a todo lo largo del último capítulo el libro) Concluido esto, paso al
último de todos los subtemas que trato en este trabajo, no si antes
advertir al amable lector que toda la postura personal aquí expuesta es
claramente un intento por enjuiciar al texto objetivamente, siempre desde
una metafísica de la existencia humana, por lo que pido todas las
sugerencias y críticas que considere a bien emitir.

En dichas tesis, le pensamiento de ambos pensadores materialistas fue
el siguiente: En el tercer capítulo Engels habla del terreno en donde se
observa el idealismo de Feuerbach

Juicio ético final desde una antropología de la existencia, y una crítica
personal.
No puedo negar el hecho de que Fromm ha dejado una buena
impresión general en mí. Tampoco negaré que es congruente consigo
mismo a todo lo largo de su texto. Pero lo que no se le puede admitir, si
se quiere hacer una buena crítica desde una metafísica de la existencia,
radica en su principio materialista. Si bien es cierto que Fromm concibió
al ser humano como "animal racior~al", no por eso admitió algo ajeno a
la materia como constituyente del hombre en cuanto a su existencia.
Fromm creyó que la racionalidad fue la causante de la separación del
hombre y del reste;&gt; de la naturaleza (como el relato bíblico de la
expµlsión del paraíso); de ahí que todas las funciones humanas parten de

modo alguno a la publicación...".9

...es en su filosofía de la religión y en su ética, Feuerbach no pretende, en
modo alguno, acabar con la religión; lo que él quiere es perfeccionarla. Y
para lograrlo, pugna por que la filosofía se vuelva religión. Para
Feuerbach el problema a resolver es el de la unión, que se da por la
relación social del amor. Así pues, toda proyección que Feuerbach hace
de la idea de amor, se remite a un idealismo político y moral.

Engels hizo un recuento de cómo a lo largo de la historia se han
tomado posturas de igualdad y equidad, como resultado de esa
idealización. Engels dijo que para Feuerbach el amor sexual es
importante en cuanto logra unir, pero lo que Feuerbach no quiso
reconocer, fue que "volvemos a la vieja canción: amaos los unos a los otros,

abrazaos sin distinción de sexos ni de posición social.. a los hombres... hay... que...
verlos actitar en la historid'.10
Pero eso no es todo, Carlos Marx aportó algo que cimentó muy bien
la idea de Fromn'l de que es en la práctica en donde el hombre se realiza.
En esas mismas tesis sobre Feuerbach, se describe lo siguiente: La
primer tesis, dice que el defecto fundamental del materialismo anterior al
propuesto por Marx, es el no hacer hincapié en la práctica de la actividad
9Engels,

1

8

Jbíd. Libro Il, Capt. VI, pág. 58
Ya se verá más adelante cómo lo hizo Fromm.

Federico; Marx, Carlos. ú1dwig Feutrbach y el fin de la Filo1ojia CláJica
Akmana; TesiJ 1obre Feuerbach; Combatiente Editorial; Colección de Clásicos del
Marxismo Leninismo. México 1994
lOJbíd.

�814

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

humana, que es en sí, 'revolucionaria', 'práctica-crítica'. La segunda tesis,
dice que "Es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad... la
terrenalidad de su pensamiento" la tercer tesis dice que es el hombre quien,
con su revolucionaria actitud, modifica las circunstancias que educan y
forman al hombre. La cuarta tesis dice que descubrir la contradicción
existente en la religión, puede ayudar luego a revolucionarla en la
práctica. La quinta tesis, dice que Feuerbach no concibió a la "sensoriedad
como una actividad práctica) cof!1o actividad sensorial humana". En la sexta tesis,
Marx aseguró que al no percatarse Feuerbach de la realidad histórica del
hombre, éste se vio obligado a no prestar atención a su carácter concreto
y a creer que la esencia humana "sólo puede concebirse cof!1o género". La
séptima tesis dice que Feuerbach no vio que "el 'sentimiento religioso' es
laf!1bién 11n "producto social'. La octava tesis asevera que "la vida social es
esencialfl1ente práctica''. La novena tesis afirma que "a lo que más llega el

realidad, su existencia, el pecado no tiene otro remedio que aparecer.
Amar es el estado actuante del ser humano que Yive conforme a su
esencia, guiado por su recta razón conciente, y decidido por la ,·oluntad
que elige en libertad.

materialismo contemplativo, ... es a conteniplar a los distintos individuos dentro de la
'sociedad civil"'. La décima tesis, dice "el punto de vista del antiguo
materialismo es la sociedad civil,· el del nuevo materialismo) la sociedad humana o la
humanidad socializada" Y por último, la undécima tesis dice "Los filósofos no
han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es
de transformarle" 11 Queda muy claro que Fromm quiso transformar el
mundo, y qué mejor que proponiendo un arte, una práctica.
El problema está resuelto, la unión de ambas doctrinas se ha dado. El
problema radica ahora en ver si esta tesis de Fromm es correcta. Como
tal empresa es titánica, considero pertinente mencionar sólo brevemente
mis conclusiones:
Amor no es actividad, como Fromm creyó. El Amor es yn concepto
abstracto que sirve para nombrar aquel estado del hombre para con los
demás y para consigo mismo. Amar sí es una actividad. Amar es el actuar
del nombre conforme a su esencia y su razón. Debido a que ese actuar
conforme a esencia, es lo correcto y lo moralmente bueno, se obtiene la
unidad de cuerpo y espíritu en sí mismo, y en relación con los demás
seres que nos rodean. Cuando la conciencia actúa con forme a razón, y
esa razón intelige la realidad existencial de las cosas en cuanto a que
tienen materia y forma, le resultado es un vivir (que es actividad, es "ser",
lo que se debe ser), conforme al bien supremo que metafísicamente rige
a la naturaleza, .pero sólo por•educación al hombre1 no por imposición.
. La voluntad del hombre, determina el camino a seguir, y cuando la razón
de cada uno no ve con claridad la esencia del hombre, no conoce su
11 Ibíd.

615

Fro~m, al aceptar al materialismo, creyó que toda todos pertenecías a
una misma naturaleza, pues todos éramos hijos de la misma madre, la
materia (4-24-, 5-32-II); e hijos del mismo padre, la razón. El sentimiento
de separatidad se debía, por uno lado, al retorno con la madre naturaleza,
a la tierra. Y por el otro, al deseo de permanencia que la razón, con el
paso del tiempo a través de la historia, concebía con las le,·es morales de
organización social. La idea de Dios, debía ser substituida ·por la práctica
del amor desde la razón, conciente, responsable y respetuosa. Sólo así se
alcanzaría el estado de madurez en la humanidad: sin duda Fromm es un
benjamín de la ilustración.
Pero lo que no pudo salvar Fromm es la influencia marxista v la
influencia panteísta de Spinoza. Su error más craso fue el haber cr~ído
que el hombre resolvía su problema existencial con la práctica del amor,
como si esto fuera la solución. Me explico: si bien es cierto que la razón,
cuando se "sustenta en el sery no en la misma razón, los actos 110,wrztiros de la

comunidady de quien promulga dichos actos, deberán de estar directa o indirectamente
sustentados en un JUSTICIA o BONDAD elemos'' 1~ El error de Fromm fue,
entonces, el haber puesto toda la atención ,. su fundamento en un
aspecto de la realidad, la materia; y en creer qu~ con la práctica del amor
ser resolvía el problema. No, no es en esto en lo que se debe basar, sino
en la realidad humana, en realizarse de acuerdo a la esencia del hombre;
la actitud amorosa no es mas que una consecuencia del ese correcto
actuar con forme a la esencia. Se participa de La justicia, de La bondad,
de Lo eterno, y el Amor es sólo la manifestación de ese actuar. El error
de Fromm consiste en haber llegado a una conclusión que se Ice entre
líneas que podría formularse así:

El hombre impone desde sí, no basado en la totalidad de la
existencia, las formas categorológicas a su actuar, su propia lógica
mental.
Siendo en esto similar el pensamiento de fromm al a pnori kantiano.
Fromm dio con esto una Yisión ética del hombre en particular. La
necesidad de una moral, parte necesariamente en la Yisión de fromm, de
•~Gómcz Danés, PcJro. Santo To111rís. Brl'l'I' r.'\posició11 de .r11 /i/oro/7,, t"tir11 Ed1tori:il
Fr\L, L'.A~L ;\lontcrrey; 2()(11, p:íg 25

�816

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

la angustia de la necesidad de aliviar la soledad,.y por lo tanto, la :azón es
la rectora 'de esa moral. Pero he aquí que la moral debe pa~ de la
realización de la esencia del hombre, siempre apoyada en la razon claro,
pero no nacida exclusivamente de ella.

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EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURIA DE LA VIDA
DEARTHURSCHOPENHAUER

e0 l· "Sepan cuantos···" No 120.

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María de Lo urdes Juárez Comreras
Estudiante de Filosofía
Facultad de Filosofía y Letras

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U.A.N. L.

GOMÉZ DANÉS, Pedro. Ética I: las cu/tHras antig11as Monterrey; 2001

1. Prólogo

GOMÉZ DANÉS, Pedro. Ética II: los presocráticos. Monterrey; 2001

La sabiduría de la vida es un tratado eudemonológico 1, un tratado sobre la
felicidad. E n él, Schopenhauer nos ofrece sus disertaciones sobre la
existencia felit una existencia que es preferible a la no-existencia y que nos
hace apegarnos a la vida por la vida misma, y no sólo por un pávido
temor a la muerte. Aquí, podemos ver un Schopenhauer que pisa
terrenos de la eudemonología, aun sabiendo que traiciona las tesis
sostenidas en lo que él llamó 'mi gran obra', refiriéndose a su escrito El

GOMÉZ DANÉS, Pedro. Ética III: Sócrates, Platón, Aristóteles, Monterrey; 2001
. GOMÉZ DANÉS, Pedro. Santo Tomás. Breve exposición de su ftloso.fta ética
Editorial, Monterrey; 2001
LS F d . . MARX, Carlos. Ludwig Feuerbachy elfin de la Filoso.ft~ Clásica
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ue ioso_;1a, tomo II' Ed . Ariel
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vida dei espíritu". Buenos Aires, s/ año.
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TOMÁS DE AQUINO. De principiis naturae. UANL Monterrey; 2001
TOMÁS DE AQUINO.-El .entey la esencia, versión bilingüe de Pedro Gómez
Danés. Editorial FFyL, UANL Monterrey; 2001
.

1

EUD E MONISMO. "Literalmente, 'eudemonismo' significa «posesió n de un
buen demonio», es decir, goce o disfrute de un modo de ser por el cual se alcanza la
prosperidad y la felicidad. Filosóficamente se entiende por 'eudemonismo' roda
tendencia ética según la cual la felicidad es el sumo bien. La felicidad puede entenderse
de muchas maneras: puede consistir en «bienestarn, en «placeo,, en «actividad
contem plativa», eté:. En todo caso, se trata de un «bien&gt;&gt; y con frecuencia también de
una «finalidad». Se dice por ello que la ética eudemonista equivale a una «ética de
bienes y fines» .... Característico del eudemonismo es estimar que no puede haber
• incompatibilidad entre la felicidad y el bien. Los que se oponen al eudemo nismo, en
cambio, admiten que la felicidad y el bien pueden coincid ir, pero no necesitan
coincidir. Para el eudemonismo, la felicidad es el premio de la \·irtud y, en general, de la
acción moral. Para el anti-eudemonismo, en cambio, la Yirtud rnle po r sí misma,
independientemente de la felicidad que puede producir" . ferrater :\lora, J. Diccio11nrio de
Ji!osojia. Tomo A-D. Ariel S.A: 200 1 p. 1153.

�818

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LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

mundo como voluntady representación2. Esta deslealtad a su propia tesis salta a

particular o personalidad con amplia fuerza intelectiva, la posibilidad de

la vista cuando sabemos que la eudemonología afirma una posible
correspondencia de la vida humana con la noción de existencia feliz y,
también, cuando vemos que Schopenhauer niega rotundamente la
noción de existencia feliz llamándola error innata3, pues para él la vida es la
manifestación de la voluntad de vivir, un fenómeno que tiene como
esencia el dolor4, dolor nacido de las permanentes e inagotables
necesidades a las que nos confina esa voluntad de vivir.

alcanzar algo de felicidad, pues es la posesión de esta fuerza intelectiva el
factor más importante para poder alcanzarla. Por ello, aquel hombre que
cuente desde su nacimiento con mayor fuerza intelectual tendrá más
posibilidades de alcanzar mayor felicidad que aquel que sólo la
incremente a fuerza de instrucción. La posibilidad de lograr cierta
felicidad parece ser asunto de la naturaleza del hombre, sin embargo,
para ambos, para el hombre de naturaleza intelectual y para el hombre
intelectual a fuerza de instrucción, esta fuerza les será un arma invaluable
en la lucha que enfrentarán ante el dolor al que la voluntad de vivir los ha
confinado.

A través de la lectura de su obra La sabiduría de la vida/ podemos
constatar que Schopenhauer dirigió su escrito a lectores de amplios
conocimientos, a lectores poliglotos a quienes la lectura de la numerosa
cantidad de citas, contenidas aquí en diversos idiomas, no fueran causa
de problema ni de desentendimiento. No obstante esta dedicación
implícita, Schopenhauer afirma que todos los asuntos aquí tratados están
expuestos desde un punto de vista habitualy empíricl, refiriéndose con esto
a que no siguen la rigidez de los razonamientos plasmados en su 'gran
obra', pues aquí no aspira a ser tan completo, y nos habla relajadamente
de la manera en la que el individuo puede llegar a obtener cierta felicidad,
aun a sabiendas que, según sus tesis fundamentales, lograr esa felicidad es
imposible y solamente podemos llegar a ser 'menos desgraciados'.
Así pues, Schopenhauer, de una manera sobreentendida, dedica esta
obra a cierto público, a aquellos hombres letrados que no se han dado
cuenta que dentro del esencial dolor de la vida tienen, gracias a su fom1a
2

Schopenhauer, Arthur. E/ lllundo coll/o ¡,o/untady repmentación. "Sepan Cuantos ... "
Nº 419. Porrúa, México: 2000.
3
Schopenhauer, Arthur. La sabid11ría de la vida / En tomo a la .filosofía / El amor, las
1111gem, la muertey otros lemas. "Sepan Cuantos ... " Nº 455. 3ª Ed. Porrúa, .México: 1998. p.
3
.
4

En su obra El m1111do como 1·0l1111tad y representación, Schopenhauer, al hablar del
suicidio, afirma: "la voluntad de vivir considera como cierta la vida, y lo esencial de la
vida es el dolor. .. La voluntad de Yivir no puede ser destruida más que por el
conocimiento. De aquí que el único camino de salvación es que la voluntad se
manifieste libremente, a fin de que en esta manifestación pueda conocer su propia
esencia. Sólo en virrud de este conocimiento es como puede suprimirse la voluntad y
con ella también el dolor, que es inseparable de su fenómeno ... " Schopenhauer, Arthur.
El 1m111do como voluntad)' nprm11tació11. ''.Sepan Cuantos ..." Nº 419. Porrúa, ~léxico: 2000.

p. 307
5
&amp;

·
Schop~nhauer, Arthur. La sabiduría de la l'ida.... Op. Cit.
lbíd. p.'3

819

2. Fundamentos del análisis
Para Schopenhauer, toda realidad, es decir, toda actualidad cumplida se
compone de dos partes, el styeto y el objeta1. El objeto es todo aquello que no
pertenece a la subjetividad, y que sin embargo, ejerce su intangible
influencia sobre ella. La subjetividad sólo se hace visible cuando en
ocasiones determina fenómenos interiores del hombre como: su
sensibilidad, su voluntad y su pensamiento. Las mismas circunstancias y
los mismos acontecimientos afectarán a dos individuos de diferente
manera, pues cada uno vive en un mundo distinto8, en un mundo en
donde la relación sujeto-objeto se da inmediatamente a través de su
percepción. En efecto, para Schopenhauer, el 1111mdo que le rodea 110 existe
más que como representación9; para él no hay objeto si no hay sujeto.
No podemos afirmar que el sistema de Schopenhauer se reduzca a un
subjetivismo o a un objetivismo, pero podemos ver que, en primera
instancia, raya el más crudo fenomenalismo, muy al estilo de Berkeley,
quien claramente expresó esto cuando dijo: todos los me,pos que componen la

maravillosa estmc/Jira del universo, sólo tienen sustancia en una mente; su ser (ess&lt;')
consiste en q11e sean percibidos o co11ocidos. '0 No obstante, tampoco podemos
catalogar la visión de Schopenhauer simplemente en un fenomenalismo
que nos revela · el mundo en su realidad última, pues, en segunda
instancia, bajo esta visión del mundo se encuentra lo que para este
- lbíd. p. 6
~ Jbíd. p. 5
9

Schopenhauer, Arthur. El 1111111do romo ro/,111/ody n:presmtació11.

Op. Cit. p. 19

1o Berkeley, George. Principios del ro11oci11timto b11111a110. Biblioteca de Iniciación
filosófica t---; 0 57. ed. 4a. Aguilar, Buenos Aires: 1974. p. 63

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EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

pensador constituye la verdadera esencia de la vida: la Voluntad. Así nos
dice que: Elfenómeno es representación y nada más; ... Sólo la voluntad es cosa en

sí; y en cuanto tal no es representación sino algo diferente de ella, 'tolo genere'. Es
aquello de lo cual (IODO)... es objetivación". De acuerdo a esto, podemos
ver que la inalcanzable 'cosa en sí' de la que Kant12 hiciera referencia en
su Crítica de la razón pura y en sus Prolegómenos, es perfectamente asequible
en el lenguaje de Schopenhauer, y la llama Voluntad.
La Voluntad de la que nos habla Schopenhauer es la actualidad en sí
misma, es Voluntad absoluta que trasciende a todo fenómeno y que
constituye la esencia del mundo. Gracias a la Voluntad, Todo es para
nosotros, pero, esta Voluntad absoluta es completamente irracional, pues
su esencia es el quere,JJ, y cuando la Voluntad aparece iluminada por la
razón, se reconoce a sí misma como individuo. 14 Gracias a esto,
Schopenhauer considera al hombre como la objetivación más perfecta de
la Voluntad 15, pues gracias a su fuerza intelectiva, el hombre es el único
ser capaz de llegar a tener una noción de ella y de sí mismo.
El hombre nos es dado, según esta visión, como voluntad objetivada,
como fenómeno y como razón. Como voluntad objetivada, porque
Todo es producto de la Voluntad absoluta. Como razón, porque sin la
existencia de ésta no podríamos representarnos al mundo, y por lo tanto,
no existiría. Como fenómeno, porque el hombre se representa a sí
mismo, objetiva y subjetivamente, en su materia, en sus sentimientos y
emociones.

11

Schopenhauer, Arthur. El mundo como voluntady representación. Op. Cit. p. 98
La influencia de Schopenhauer por· la filosofía kantiana fue notable. En el
prólog? a su obra LA sabiduría de la vida, Abraham Waismann nos di~e: "En el prólogo a
la primera edición de El mundo como voluntad y representación, el mismo
Schopenhauer se ha encargado de informamos acerca de las fuentes de las que deriva su
pensamiento. "El único sistema filosófico cuyo conocimiento es imprescindible para
comprender mi obra es la filosofía de Kant". De ella dice que "es el acontecimiento
más importante en filosofía en estos dos últimos siglos", y cuyo efecto "es comparable
sólo al de la operación de la catarata en un ciego". Sin embargo, no se limita, ni mucho
menos, a seguir ciegamente a Kant; antes bien, lo critica en partes fundamentales ..."
Schopenhauer, Arthur. La sabiduría de la vida.... Op. Cit. p. XVI. Para ver lo referente a la
cosa m sí kantiana ver: Kant, Emmanµel. Prolegómenos. Biblioteca de Iniciación filosófica.
Nº 20 Ed. 2a. Aguilar: Buenos Aires, 1975. p. 130 · 131.
13 Schopenhauer, Arthur. El mundo como vo/11ntady reprmntación. Op. Cit. p. 242
·
14 lbíd. p. 244
i; lbíd. p. 244
12

821

Para Schoperihauer, el hombre existe materialmente, y por esto su
actuar se deja sentir en el mundo. El actuar es la esencia misma de la
parte material del hombre, pues la materia -sostiene Schopenhauer- sólo

como actividad llena el espacio y el tiempo, y su acción sobre el o/jeto inmediato (que
también es materia) condiciona la intuición, en la clfal solamente existe, ... por
consiguiente, ... su ser es obrar. 16 En el actuar de nuestras fuerzas fisiológicas
nos intuimos como fenómenos, así que cada movimiento de nuestro
cuerpo, cada actuar de nuestra materia es un acto objetivado de la
Voluntad. Aquí, a la razón le coca representar esta materia, pues dentro
del riguroso voluntarismo de Schopenhauer, la razón es lo que al sujeto
corresponde de la materia, pues el objeto no existe más que para el st!)eto, como

su representación, ... cada clase especial de representación existe en el srgeto más que
para el empleo particular q11e llamamos faCllltad de conocer o intelecto.''
La materia (cuerpo) y la razón de cada individuo constituyen su for111a
partiC11lar o personalidad. Yéndose aún más hondo, Schopenhauer
reconoce entre todos los hombres una imifomúdad fundamental, que en el
ser propio del hombre se refiere a su existencia y su actuar. Esto podría
traducirse como el acto y la potencia en la sustancia aristotélica; sin
embargo, Schopenhauer considera al actuar como el fin del hombre, y la
acción nunca puede ser un fin por sí sola. Santo Tomás había expresado
esto oportunamente cuando sostuYo, dentro de su postura aristotélica,
que el individuo como sustancia, actúa, y actúa porque es una sustancia
con una dinámica inmanente, en la cual su potencia de actuar lo hace ser
lo que es y lo actualiza, es decir, lo perfecciona en su ser. De acuerdo a
esto, el hombre, a] ser, actúa, y ese a~tuar tiende siempre hacia un fin, 1~
hacia un perfeccionarse en su ser hombre. Y esta perfección del hombre es
su felicidad, hacia la cual tiende todo su ser. Lo que ese actuar constante
fue para Santo Tomás una tendencia hacia la perfección, para
Schopenhauer es la fuerza inagotable de la Voluntad absoluta que
empuja -al hombre sólo a actuar por actuar día con día.
Según Schopenhauer, nadie puede salir de su forma partimlar, de su
individualidad19 .. La naturaleza a establecido de antemano la forma
particular de cada uno de nosotros, de la cual, el aspecto más importante y

16

Ibíd. p. 23.
l bíd. p. 25.
18 Gómez Danés, Pedro. Santo To"1ás. Bm·e r:,..posició11 de m jilos~fia rtica. U r\:--:L
Monterrey; 2001. p. 6.
19 Schopenhaucr, Arthur. LA sabiduría dr la l'ida.... Op. Cit. p. 6
I"

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EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

especialmente recalcado por Schopenhauer, es la fuerza intelectual; pues
además de que gracias a ella el hombre puede tener una noción de la
Voluntad, es ésta la que determina la aptitud personal para los goces
elevados, es la medida de la felicidad del individuo~ como lo veremos
posteriormente. Por ahora hay que subrayar que para Schopenhauer, esta
fuerza intelectiva no se gana con la instrucción, sino que es inherente al
hombre20, nace con ella, corresponde a s.i forma particular. Así, el
contenido de sus conocimientos puede ser amplliido, mas no así la fuerza
con que los conoce.

Para nuestro autor, Lo que uno es representa nuestra fam1a particular,
nuestra personalidad en el sentido más alto, considerando aquí a las
condiciones físicas e intelectuales del hombre, es decir, a todas las
ventajas que se encuentran o se producen en él, tales como: la salud, la
fuerza, el temperamento, el carácter moral, la inteligencia y su
26
desarrollo • Schopenhauer sostiene que Lo que uno es, nuestra fam1a
particular, se ve influida por la acción directa de un elemento externo, el
tiempo. Éste corrompe nuestra materia, y por medio de ésta, también
ejerce su poder en el intelecto, sucumbiendo ambas condiciones, físicas e
intelectuales, a sus ataques; pues ambas, al ser inseparables entre sí,
dependen recíprocamente una de la otra27 • Es de primordial importancia
conservar nuestra salud, pues fo esencial para fa felicidad de la vida es lo que
uno 'tiene en sí mismo 128, y por lo tanto, hay que conservarlo en óptimas
condiciones. A pesar de saber esto, y en una tendencia a actuar
dominado por el querer (esencia de la Voluntad) y no por la razón, el
hombre se ocupa más en aumentar su haber buscando riquezas.

Como se dijo en párrafos precedentes, los individuos, dentro de la

uniformidad fundamental, sólo tienen en común su existencia21 y su
capacidad de actuar. Esta existencia es para Schopenhauer un constante
morir. Es una lucha contra la muerte a cada segundo. Inevitablemente
pertenecemos a la muerte -nos dice- sólo por el hecho mismo de haber nacidoy
(ésta) no hace... más que jugar con su víctima antes de devorarla. 22 Schopenhauer
ve en el hombre al juguete de la vida, a un ser menesteroso23 que, gracias
a su necesidad de conservarse constantemente ante la amenaza de la
muerte, es un pobre cómico con miseria y preocupacione/4 que vive la
tragicomedia de la vida, pues el hombre nunca se substraerá al dolor de
v1v1r.

3. Introducción al análisis
Ya Aristóteles, dentro de su Ética Nicomaquea, había afirmado que los
bienes han sido distribuidos en tres clases: los llamados exteriores, los del afma y los
del cuerpo...25• Schopenha~er comparte esta opinión con el Estagirita, y
divide LA sabiduría de fa vida en tres condiciones fundamentales para todo
mortal: Lo que ttno es, Lo qu~ uno tiene y Lo que uno representa. Estas tres
cuesti.ones constituyen el eje central alrededor del cual gira la obra.

20
21

Jbíd. P· 7.
lbíd. p. 8.

:!2

Schopenhauer, Arthur. El 1111111do como voluntad)' repn:smtació11. Op. Cit. 244

:!.l

!bid.

, 24

Schopenhauer, Arthur. La sabfd11ría de la vida.... Op. Cit. p. 6
2; Aristóteles. 'Ética Nicomaquea / Política. "Sepan Cuantos ... " Nº 70. Ed. 19a.
·Porrúa, Méxi_co: 2000. l: 8. p. 10 En las notas, en la nº 10, Antonio Gómez Robledo
nos dice que esta división tripartita se encuentrn en el 'Filebo', aunque parece ser
anterior a Platón. p. 147.

&amp;323

Lo que uno tiene, nuestros bienes materiales, son para Schopenhauer
efímeros y pasajeros, sin embargo, el hombre insiste en buscar riqueza_s a
expensas de su salud y de su desarrollo intelectual29, y, aunque el dinero
ayude al bienestar tanto intelectual como físico, seguramente lo que el
individuo es en sí mismo contribuye más a su felicidad, que lo que tien/0. Al
afirmar esto, Schopenhauer se fundamenta en idea de la Voluntad como
una fuerza inagotable, la cual ejerce una especie de presión sobre el
hombre, manifestándose en una voluntad de vivir, vivir una vida llena de
necesidades y, por consiguiente, de dolor. Por ello, el hombre debe evitar
excitar la necesidad de riquezas o bienes exteriores, y concentrarse sólo
en aquellas que pueda satisfacer en sí mismo, pues si se entrega a las
necesidades externas a él, éstas serán imposibles de satisfacer en tanto
que son infinitas como la misma Voluntad.
De igual importancia en la consideración del individuo está la tercera
cuestión fundamental de la felicidad: Lo que uno representa. Esto se refiere
a la opinión que los demás tienen de nosotros y que nos brindan las
1
nociones de honor, categoría y gloría3 • Digamos por ahora solamente que el
26

Schopenhauer, Arthur. La sabidlllia de la ridt1.... Op. Cit. p. S.

r Ibíd. p. 8.
28 lbíd. p. 9.
29 Jbíd. pp .. 8 y 9 .
.l(I lbíd. p. 9.
31 /bíd. p. S.

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LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

honor nace de la relación entre los hombres. Es la buena o mala opinión
que de nosotros tienen los derhás; por lo tanto, podemos considerarlo
como un bien inseparable del individuo. La gloria, por su parte, es un
bien exquisito deseado por todos32, pero sólo pueden poseerla hombres
excepcionales. Más adelante veremos cada una de estas cuestiones con
mayor detenimiento.
4. - Análisis de la obra

4.1- De Jo que uno es
Para Schopenhauer nuestra forma particular, lo que somos en nosotros
mismos, es decir, nuestro carácter, nuestro cuerpo, y sobre todo, nuestro
humor, nuestra salud y nuestro cerebro; constituyen el único Jaaor
' inmediato de nuestra felicidady de nuestro bienesta?3• Todo lo que se encuentra
externo a nosotros, ayuda, pero no es necesario y nunca llega a ser
suficiente.
Un humor jovial es de suma importancia para nuestra felicidad, pues
no es Jo que son objetivamente y en realidad las cosas, -sostiene Schopenhauersino lo que son para nosotros, en nuestra percepción, lo que nos hace jelices o
. desgraciado!4• Así, por más inteligentes y saludables que seamos, podemos
35
tender, a causa de un temperamento melancólico, a la tristeza, y al
unirse este temperamento innato a algún mal físico, podría recrudecerse
hasta el punto de encaminar al individuo al suicidio36 . Schopenhauer no
toma al suicido como un~ negación de la voluntad de vivir, sino como un
amor hacia la vida, pues como la vida es en esencia dolor, entonces el
37
suicida no acepta las condiciones en las que se le ofrece. El suicida ama
a la vida y no soporta que ést¡¡ sea en esencia dolor.

La voluntad de vivir se manifiesta tanto en el hecho· de darse muerte
como en el hecho de la conservación personal. 38 Dentro de su filosofía,
Schopenhauer ve a la vida como una constante lucha por su
conservación en este mundo perverso ocupado por la miseria y por el
Jbíd. p. 9.
11.
p. 12.
35 Jbíd. p. 13.
36 lbíd. R, 14.
37 Schopenhauer, Arthur. E/ mundo como voluntady rpmentaci6n. Op. Cit. p. 305-306
38 lbíd. p. 305

825

dolor que le provocan la necesidad y la privación39 • Sin embargo, no es el
dolor el único obstáculo para alcanzar la felicidad, pues para la felicidad
del hombre, tanto la insatisfacción como la satisfacción de las
necesidades pueden ser perjudiciales. Si la insatisfacción nos conduce
ine:itablemente hacia el dolor, la satisfacción, por su parte, nos pone en
peligro de caer en el tedio40•
La gente que puede satisfacer las necesidades de la vida, y que en lugar
de encontrarse en una lucha constante contra el dolor, se encuentra
inevitablemente con momentos de reposo y ocio, puede que no valore
estos momentos y que los lleven a enfrentarse con el tedio. En ellos,
parece haber quedado en el olvido aquella concepción clásica en donde el
ocio era algo necesario para llegar a contemplar al Ser en su existencia
41
verdadera • El ocio sólo los lleva al tedio, pues -según Schopenhauersu inteligencia no es absolutamente otra cosa más que el intermediario de los motivos
42
para su voluntad, es decir, su inteligencia es solamente una herramienta
bajo los mandatos de la Voluntad, cuya esencia se traduce en ellos como
un querer privado de toda reflexión intelectiva. Cosa muy diferente pasa
con el hombre de amplias fuerzas intelectivas; éste, lejos de caer en un
tedio provocado por el ocio, buscará a este último como una invaluable
oportunidad para enriquecer su espíritu.
No debemos pensar que cumplir los mandatos de la voluntad es
totalmente inconveniente para la felicidad, el secreto radica en cuáles de
las pasiones hay que excitar para complacerla. De acuerdo a la
percepción de Schopenhauer, la Voluntad, como esencia de la vida, es
una fuerza inagotable que destina a las potencias fisiológicas del hombre
a al luchar contra sus necesidades. Esto origina tres tipo de goces43: 'los
goces de la fuerz.a reproductiva'; consisten en la co!Jlida, la behida, la digestión, el
reposo y el sueño. ... En segundo fugar, 'los goces de la irritabihdad:· éstos son los
viajes, el ~aife, la esgrima, la equitación y losjuegos atléticos de todas clases, así como
también la caza y hasta los combates de la guerm. En tercer lugar, 'los goces de la
sensibilidad'; tales como contemplar, pensar, sentir, hacer poesía, escultura o música,
estudiar, leer, meditar, inventar, filosofar, etc. ... 44. Todos estos goces no son
otra cosa que la satisfacción de las necesidades de la vida, pero para

32

39 Schopenhauer,

33 Jbíd. p.
34 Jbíd.

40 lbíd.

Arthur. Li sabidmia de la l'ida.... Op. Cit. pp. 15 y 18.
p. 15.
41 Ferrater Mora,]. Diccionario dejilosojla. Tomo A-D. Ariel S.A: 2001. p. 674.
42 Schopenhauer, Arthur. Li sabid11ria de la vida .... Op. Cit. p. 16.
43 Tbíd. p. 19.
-1-1 lhíd. p. 20.

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LA SABIDURfA DE LA VIDA
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lograr una vida feliz, en la mayor medida posible, es necesario
complementar estos goces unos con otros.

1uere_r, enco~trará una ocupación permanente consigo mismo48,

826

En los goces de la sensibilidad (contemplar, pensar, sentir, hacer
poesía, etc.) es en donde se encuentran aquellos goces que residen en el
entendimiento, y estos pueden lograr que el goce surgido de su
satisfacción vaya más allá en cuanto más acentuado sea el predominio de
las fuerzas intelectivas en el individuo. Cuan mayor sea la fuerza
intelectiva del individuo, mayor será el goce sensible.
Los goces surgidos de las fuerzas intelectivas contribuyen a
incrementar los otros tipos de goces Oos de la fuerza reproductiva y los
de la irritabilidad), incrementando así las posibilidades de felicidad. Hay
que recordar que para Schopenhauer, el mundo es lo que . nos
representamos, y que la representación que del mundo pueda tener un
hombre de amplias fuerzas intelectivas, será superior al infeliz
confinamiento intelectual a que está destinada la representación que del
mundo tiene un espíritu limitado. Cuando la lucha para satisfacer las
necesidades reposa por un momento, el empuje constante de las fuerzas
sin empleo se convierte en una carga para el hombre de espíritu limitado.
El resultado es un estancamiento de las fuerzas en el individuo entero: el
tedio. 45 Para estos individuos, el ocio pronto se convierte en un peso que,
en vez de brindarles tiempo para ocuparlo en labores que enriquezcan su
espíritu, produce en ellos un vacío interior que nos les permiten disfrutar
estos momentos, haciéndolos salir en búsqueda de excitaciones
exteriores (como diversiones y lujos) que no lograrán alejar el tedio que
sienten, sino que los · encaminará solamente a la disipación y,
6
posteriormente, a la miseria4 •
Podemos ver un panorama muy diferente cuando el ocio se presenta
en la :vida del hombre inteligente. Éste buscará con anhelo momentos de
47
reposo y de ocio, pues esos momentos lo encara con su yo propio , y la
riqueza de su espíritu lo hará encontrar en sí mismo las causas de sus
placeres, haciéndolo más feliz. Para él, el ocio no presenta la amenaza del
tedio, sino que es un bien supremo, pues un hombre dotado de fuerzas
intelectuales predominantes tiene la capacidad y siente la necesidad de
interesarse en cosas por medio de la inteligencia pura, y sin entregarse al

libra?dose a~1 de caer ~n la~ necesidades nacidas de su exterior, que por
~er ªJe?as a el, son tan mfirutas como la Voluntad misma, y por lo tanto,
1mpos1bles de satisfacer.
. Schopenhauer, dentro de su concepción de la vida como dolor no
libra de la necesidad ni siquiera a la inteligencia. Las fuerzas intelectivas
del _un individuo lo p~eden librar de ciertas pasiones exteriores, pero no
1~ libran de su necesidad de saber, de ver, de estudiar, de meditar, de
~Je~c~r y ?e e~contrar momentos de ocio. Desde esta perspectiva, el
md1v1~uo inteligente no es más feliz que el individuo de espíritu inferior,
pues ue_ne esta necesidad adicional, mas Schopenhauer coincide con el
pensamtento de Voltaire, quien afirmaba que no existían verdaderos
placere~ si~o con ver~aderas necesidades, y nos dice que esta necesidad del

,1~

hotJ1bre mtel~gente ~s_premamente condición que pone a su alcance goces cuyo acceso
nunca ~stara pemntido a los detJ1as 9. Entonces, el hombre inteligente buscará
una_ vida en soledad, tranquila, modesta, libre de infortunios y de vida
social, porque cuanto más posee en sí mismo un hombre, -sostiene
Schopenhau_er- me~os necesidad tiene del mundo exteriory menos títiles le pueden

ser los dem~s. Ast, pues, la superioridad de la inteligencia conduce a la
insociabilidacfº.
Pero la vida modesta y libre de infortunios de la que nos habla
Schopenhauer, no puede alcanzarse sin la presencia del dinero. El
asc~tico necesita dinero p~ra satisfacer aquellas necesidades del cuerpo e,
tnduectamente, las necesidades de su inteligencia. Sin el dinero, este
hombr~, se vería ob~gado a dedicar la mayor parte de su tiempo a la
o~tenc1on de este bien, en lugar de procurarse la independencia que le
bn_n?an los m?mentos de ocio (tan importantes para sus reflexiones). Su
f~lic1dad proviene del bienestar físico e intelectual, y la presencia del
dmer? ayuda a ambos. Aunque es comúnmente sabido que la riqueza
contnbt.i~e poco a nuestra felicidad, ésta es un bien altamente apreciado
en la. sociedad. El hombre inteligente cuidará su dinero y optará por una
vi?a moderada y de ahorro, y al encontrarse la causa de sus goces en sí
51
nusmo, el despilfarro le será indiferente •

48

1bíd. pp. 16 y 19
Jbíd. pp .. 15, 16, 23 y 27
47 Jbídp. 18

4;

46

lbíd. p. 23
!bid. p. 21
j(I Jbíd. p. 16
;i lbíd. p. 19

49

�828

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS
EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

En un punto de vista totalmente diferente, Erasmo de Rótterdam,
dentro de la obra Elogio de la Estulticia, vuelca la posibilidad de felicidad
en las manos de todo aquel aficionado a la ignorancia. Erasmo no fue el
úrúco en pensar de esta manera; en esta misma obra nos recuerda que el
mismo Sófocles, dentro de su obra Ayax, afirmó que la existencia más
alegre sólo se alca1Jza no sabiendo absolutamente nada. 52 Schopenhauer conoció
este punto de vista, pero, para él, una felicidad así no es digna de
encomio ni de envidia.
,

4.2. - De lo que uno tiene
Resumamos en pocas palabras algo de lo visto anteriormente para así
tener claro lo que Schopenhauer expone a continuación. Vimos en
párrafos anteriores, que todo lo que el individuo tiene o puede tener,
fuera de lo que es en él mismo, es efímero y pasajero, es decir, no
constituye una parte de su forma particular de ser; de manera que esto no
ejerce ninguna influencia directa en su felicidad, por lo que debe dársele
una importancia proporcional a la manera real en que contribuye a
nuestro bienestar. Aquí nos toparemos con dos factores importantes, a
saber, lo que tenemos y lo que pretendemos tener. Para nuestro autor, las
pretensiones son una de las manifestaciones del empuje que la fuerza de
·1a Voluntad ejerce sobre nosotros. Schopenhauer se ocupa aquí de las
pretensiones dirigidas hacia satisfacciones exteriores a nuestro ser, como
lo es la riqueza. La pretensión de riqueza, y todas las pretensiones
materiales, están dominadas en su mayoría por el querer (voluntad) y no
por las consideraciones racionales.
Dentro de su consideración del mundo como representación,
Schopenhauer sostiene que la_s percepciones de cada cual son a partir de
nuestr¡t forma particular, por lo tanto, son relativas. Esto ·se aplica a cada
una de las acciones encaminadas a la satisfacción de las necesidades, lo
cual incluye también a nuestras pretensiones de fortuna53 . Al no saber
cuándo detener nuestras pretensiones, éstas crecen, y junto con ellas,
crecen el número de necesidades que nosotros mismos nos creamos.54
No hay que asombrarse -&lt;lice Schopenhauer- de ver en la especie humana, pobre
y llena de necesidades, la riqueza más alta y más sinceramente considerada y hasta
52 De Rotterdain, Erasmo. Elogio de la locura / Coloquios. "Sepan Cuantos... " Nº
440. Ed. 4a. Pprrúa, México: 1998. p. 12.
53 Jbíd.
28.
54 Ibíd. p. 29.

p:

venerada, qu_! cu~lquier otra cosa; elpoder mismo 110 se considera sino porque conduce
a la ~rtun~ . Srn embargo, para el autor, el dinero no es perjudicial en su
totalidad s~no q~e lo define como lo bueno absoluto, pues éste nos provee
de las sat1sfacc1ones en genera~ en abstracto56 • El dinero facilita el
biene~tar tan~~ intelectual como físico, pues al desocuparnos de las
necesidades fis1c~s que se sati~facen con éste, nos deja tiempo para los
momentos de ocio tan necesanos en la cultivación de los espíritus.
, La salud es tam~ié~ un facto~ importante para nuestra felicidad, y si
esta falta, no habra dinero suficiente para contrarrestar las necesidades
que nos acarreará. No obstante, para Schopenhauer, aun el hombre más
saludable puede tener un carácter melancólico, llevándolo así a la
":felicidad._ Un hombre con este carácter, es necesario que busque su
?1enestar Intelectual; en esto, el dinero contribuye de una manera
importante. De ~hí que, para nuestro autor, no sea nada indigno
recomendar el cwdado de la fortuna adquirida o heredada5-. El hombre
capaz de alcanzar cierta felicidad es aquel que posee amplia fuerza
intelectual, una buena salud y cierta cantidad de dinero.

4.3. - De lo que uno representa
Cuando Schopenhauer nos habla de lo que uno representa, nos está
hablando de nuestra existencia en la opinión de otros. La importancia
que le brindamos a esta cuestión, se debe, a los ojos de Schopenhauer, a
causa de una debilidad particular de nuestra naturaleza58, pues el hombre,
poí· sí solo, puede tmry poco; ... únicamente e,~ sociedad con los otros es)' puede m11cho.
Se da menta de esta condición desde el 1110111e11to en que s11 conciencia comienza, ... a
desarrollarse, e inmediatamente se despierta en él el deseo de ser contado como 1111
miembro útil de la sociedad, ... y que tiene derecho así a participar de las nntqjas de
la sociedad humana. ... Ese es el origen del ardor co11 que mendiga la opinión
favorable.de otro y del valor elevado que le atrib,!)./9• Mostramos una adhesión
ansiosa y servil a la opinión de otros. Debemos ponerle un límite a esta
actitud, ya que n_o tiene en sí ninguna importancia para nuestra felicidad,

55

l bíd.
lbíd.
5' lbíd. p. 31.
58 1bíd. p. 33.
9
" Ihíd.
5G

�830

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

pues esto consiste, a final de cuentas, no en lo que somos por nosotros
mismos, sino en lo que somos en la conciencia de otros60•

perder los beneficios que obtienen del otro sexto. Schopenhauer explica
que las mujeres entre sí consideran deshonrada a aquella que sin los laws
del matrimonio entrega sus favores sexuales a un hombre, y esto es así,
porque los favores sexuales son la única forma en la que las mujeres
logran que el varón las despose, logrando así asegurarse la manutención
que sólo de él pueden obtener. Lo mismo se supone para el honor sexual
del hombre. Un hombre, al haber desposado a una mujer, tiene la
obligación de cuidar el único beneficio que de ella espera Qa relación
sexual); de nos ser así, y sufre la deslealtad de su mujer, la sociedad
masculina le cubrirá de vergüenza, aunque ésta no es tan profunda como
la de la mujer que ha perdido su honor. Por esto, el honor sexual, en un
acto de perfidia, exige el castigo de la mujer y no el del amante65.

Si por alguna locura nos pareciese que la opinión de los demás es algo
real, mientras que lo que somos en nosotros mismos es algo ideal61 ,
entonces, es menester deshacemos de esta creencia vacía y quimérica,
pues sólo así lograremos quitarnos de encima la preocupación incesante
de la opinión ajena, ganando tranquilidad de ánimo y felicidad.
De nuestra creencia a la opinión de los otros, surgen la ambición, la
vanidad y el orgullo. El orguíío -sostiene Schopenhauer- es fa elevada

estima de sí mismo, procedente del interior, y, por consiguiente, directa; la vanidad, por
el contrario, es fa tendencia a adquirirla del exterior, y, por fo tanto, indirectamente.
Por eso la vanidad hace hablador y el orgullo taciturna62• El orgullo nace de
nuestra propia convicción, está, en cierta forma, fuera de la Voluntad. La
vanidad, por el contrario, nace de la búsqueda de la aprobación de otros,
esto la ata a la acción de la Voluntad, y esto hay que evitarlo si deseamos
tener tranquilidad y lograr algo de felicidad.
Ahora bien, la reacción que provoca en nosotros las qpiniones de los
demás se poden dividir en tres: honor, gloria y posición. El honor se
funda en las relaciones entre los hombres, donde los individuos se
encuentran en condiciones de concederse confianza unos a otros,
naciendo de esta 'buena opinión' diferentes clases de honores: el honor
burgués, el honor del cargo, y el honor sexual63 . Veamos brevemente
cada uno de ellos.
El primero, el honor burgués, reposa en última instancia, sobre la
convicción de la inmutabilidad del carácter moral. Según esto, se nos
asegura que una sola mala acción es. garantía de que todas las demás
acciones serán idénticas. Es ·por eso que la pérdida de este honor es
M
.
irreparable .
El honor sexual, por su parte, tiene un tinte utilitarista. Está fundado
por las consideraciones de utilidad de la reproducción de la especie. En
este tipo de honor podemos ver dividido el honor de las mujeres y honor
de los hombres, en donde cada género establece las reglas que les evitará
611

Ibíd.
lbíd. p. 35.
62 Ibíd. p, 37.
63 Jbíd. p·. 40.
64 Jbíd. p. 39.

831

Los puntos de vista que Schopenhauer nos da acerca del honor
sexual, tienen su fundamento en que la conservación del honor femenino
es para las mujeres cuestión de vida o muerte, en tanto que de él depende
que la mujer logre satisfacer una de las necesidades fundamentales para
su bienestar, su manutención. Cosa muy diferente pasa con el honor
sexual del hombre: éste radica solamente en una cuestión de posesión, es
decir, en un deseo hacia algo externo a él y que influye de forma indirecta
para su bienestar. Así que el deshonor sexual femenino será castigado
con mayor firmeza, incluso, por las mismas mujeres.
El tercer tipo de honor, y al que Schopcnhauer dedica una
considerable extensión de su obra, es el honor cahalleresro. Este tipo de
honor hace del hombre un hombre de honor, a diferencia del honor burgués
que hace del hombre un hombre respetable. Schopenhauer expone los
principios de este honor a manera de código o, como él mismo le llama,
espejo de honor caballeresco. Éste es bárbaro y ridículo, y por lo tanto, no
puede tener su origen en la esencia de la naturaleza humana&lt;'". Este
código nos dice principalmente seis cosas: 1) El honor consiste en las
manifestaciones de las opiniones de otro sobre los méritos de un hombre.
Una clara muestra de esto puede ,·erse en la emisión ele palabras
ofensivas. Estas -pueden ser retiradas o pedirse perdón de ser necesario.
Esta acción las lleva al oh·ido, como si nada hubiera sucedido. 2) El
honor de un hombre no depende de lo que hace, sino de lo que se le
hace, de lo que sucede. Así, el honor está conc;rantemcntc en peligro de

61

65

1/Jíd. pp. 43-45.

¼

!bid. p. 45.

�832

ExÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

67

perderse y la única manera de recuperarlo es a través de la violencia • 3)
Cuando el honor es lastimado, puede ser recobrado íntegramente, pero a
condición de que se rehabilite pronto; la única manera de lograrlo es a
través del duelo68• 4) Al igual que ser insultado es una grosería, insultar es
un honor. Con esto la grosería se convierte en una cualidad que domina
a las demás. 5) Toda grosería es una apelación a la animalidad, en tanto
pronuncia la incompetencia de la lucha de las,~erzas intelectuales o del
derecho moral y que las remplaza por las de las fuerzas físicas69 . 6) Sólo
hay una palabra a la que no se debe faltar: la "palabra de honor"70•
El honor caballeresco es hijo de la Edad Media en la que se ensalzaba
la caballería, y en la que los puños estaban más ejercitados que los
cerebros. En esta época, Dios no sólo tenía la obligación de velar por
nosotros, sino también de juzgar por nosotros. Las cuestiones deliéadas
se decidían por ordalías o juicios de Dios, es decir, combates en los que
triunfaba la fuerza física. De aquí nace el honor caballeresco que consiste
principalmente en que la opinión de los demás sea que somos de temer,
pues estamos decididos a defender, a riesgo de nuestra vida, nuestros
propios derechos71 •
Son tan absurdos ante los ojos de Schopenhauer los motivos del
honor caballeresco, que sería mejor alegar que es naturaleza del hombre
devolver hostilidad con hostilidad, pues pertenece más que al honor, a la
ira, devolver ofensa por ofensa72 • El mundo tiene ya demasiados males,
como para que a partir de las ofensas se creen nuevos males imaginarios.
Se precisa deshacerse de ese honor caballeresco y darle a la superioridad
intelectual la primacía que se merece73. Para evitar esta irracional necedad
de los hombres, Schopenhauer sugiere a las autoridades, a manera de
paliativo, esta curiosa ley: Todo el que envíe o acepte un reto, recibirá 'á la
chinoise: al aire libre, ante el cuerpo de g11ardia, doce bastonazos ~e manos deljefe; los
portadores del reto, así como los testigos, recibirán seis cada uno. Para las
consecuencias eventuales de los duelos verificados, se seguirá el procedimiento criminal
comspondiente. Algún caballero me objetará, quizá, que después de haber stifrido ese
castigo muchos "hombres de honor" serán capaces de saltarse la tapa de los sesos; a eso

respondo: es mejor que esos necios se maten y que no n,aten a otros hombre/4• En
esto Schopenhauer tiene razón.
Al hablar de la gloria, Schopenhauer nos clice que ésta, al igual que el
honor, se fundamenta en la opinión que otros puedan tener respecto a
nosotros; sin embargo, ambos tiene esenciales diferencias: mientras que
el honor se aplica a cualidades que el mundo exige de todos los que se
encuentran en condiciones semejantes, y sólo se refiere a méritos que
cada cual puede atribuirse públicamente, entonces cada uno de nosotros
puede aspirar a él. La gloria, por su parte, no funciona así; ésta se aplica a
cualidades que nos se pueden exigir de naclie, y sólo se refiere a méritos
que nadie puede atribuirse a sí mismo. No todos podemos aspirar a la
gloria, sino sólo los individuos excepcionales, pues ésta no se adquiere
más que por medio de producciones excepcionales' 5 que se presentan en
forma de acto o en forma de obra. Un acto excepcional comúnmente es
realizado por un alma grande, pero por más noble que sea la acción, ésta
sólo tendrá una influencia temporal. Aunado a esto, los actos dependen
completamente de la ocasión. Debe de dárseles la posibilidad de
producirse, y cuando se producen, la memoria que queda de estas
acciones llega a la posteridad de acuerdo a la percepción de los
contemporáneos, es decir, pierde su integridad. Podemos ver que los
actos excepcionales son, en cierto sentido, accidentales y están lejos de
prevalecer en el tiempo guardando fidelidad a la manera en la que
acontecieron. Las obras excepcionales, por su parte, son realizadas po r
hombres de gran talento, y al contrario del acto, no dependen de la
ocasión, sino sólo de su autor. Las obras tienen la característica de
prevalecer en el tiempo por sí mismas sólo durante un tiempo, mientras
que la gloria es segura e infalible-6 •
7

Así, para Schopenhauer, el honor es el bem1ano mortal de la inmortal gloria7
Esto lo explica claramente cuando dice: El 'honor' tiene, en cierto sentido, un
carácter 'negativo' por oposición a la gloria, Cl!JO carácter es 'positiro: porque el honor
no es la opinión que se ent1ncia sobre ciertas cualidades especiales pertenecientes a 1111
solo individuo; sino que es la qt1e se enuncia sobre cualidades de ordinario
presupuestas, que este individt10 se ve obligado a poseer igualmente. El honor se
contenta, pues, con asegurar que ese s19eto 110 fom,a excepción, mientras la gloria
•

67

lbíd. p. 46.
Jbíd. p. 47.
69 lbíd. p. 48.
10 Jbíd. p. 49.
'I lbíd. p. 53.
72 INd. p. 55.
" 3 Jbíd. p. 56.
68

H lbíd. P· 60.
-; lbíd. p. 61.
- 6 Jbíd. pp. 61-63.
- lbíd. p. 61.

�MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

afirma que es una. LA gloria debe, pues, adquirirse: el honor, ~or el contrario, !ólo
necesita no perderse. Por consiguiente, ausencia de gloria es oscundad, algo 'negativo:·
ausencia de honor, es vergüenZfl, algo 'positivo'. Pero no hqy que confundir esta
condición negativa con la pasividad,· miry al contrario, el honor tiene un carácter
puramente activo. En efecto; procede únicamente de su stefeto; está fundad~ en la
'propia' conducta de éste y no sobre las acciones de otro o sob,-e hechos extenores; es
pues 'de las cosas que están en nosotros'. ... 78

dolor. Bueno, para nuestro autor, ese dolor, esa vida, es la realidad del
hombre, y tanto el placer como la felicidad (productos de la satisfacción
de las necesidades), no son más que meras quimeras que no tiene cabida
en esta vida _dolorosa. Al menos no para los hombres con amplias
fuerzas intelectivas que están consientes de esta verdad, y que sin
embargo, son los únicos qu~ pueden lograr cierta felicidad.

834

4.4. - Parénesisy máximas
En este apartado entramos en la segunda parte de la obra. Aquí,
Schopenhauer nos brinda un total de 53 consejos y máximas que
considera ayudarán en el tema de la vida feliz. En esta parte, menos que
en ninguna otra de su obra, Schopenhauer aspira a profundizar en sus
premisas, por lo cual, para darles un poco de ilación a la nume~osa
cantidad de opiniones, el autor las clasifica en máximas generales, máximas
referentes a nuestra conducta para con nosotros mismos, máximas concernientes a
nuestra conducta para con los demás, y máximas concernientes a nuestra conducta
frente a la marcha del mundoy frente al destino. Mas, puesto que sería un abuso
de espacio y de paciencia tratar de analizar aquí a cada una de ellas, se ha
escogido una de las máximas, que por ser de aplicación general, abarca
cada una de las dimensiones de esta clasificación.

4.4.1.- Una máxima general
Schopenhauer, basándose en la máxima aristotélica: el prudente (busca)
la ausencia del dolor que (los) placeres originat179; sostiene que la verdad de esta
sentencia tiene origen al considerar c¡ue el placer es de una natu_r~le~a
negativa, mientras que el dolor es de una natur_aleza posltlva .
Intentemos explicar esto. Anteriormente vimos que para Schopenhauer,
la vida es la mera manifestación de una Voluntad absoluta, cuya
influencia en el hombre se manifiesta en la presencia de la constante e
insaciable necesidad, tanto en su condición física, como intelectual. La
lucha permanente por satisfacer .esta necesidad se traduce en una vi~a en
esencia dolorosa, resumiéndose todo esto en la máxima general: la vida es
-8Jbíd. p. 41.
.
Jbíd.. p. 71. Ver también: Aristóteles. Etica 1"úcon1aq11ea / Política. "Sepan
Cuantos... " Nº 70. Ed. 19a. Portúa, México: 2000. l: 8. p. 98.
¡¡¡, lbíd. p. 71.

·

•9

La vida es el transcurrir natural de esa Voluntad objetivada en
nosotros, esto es, por así decirlo, imperceptible, a no ser por el dolor
causado por la necesidad, el cual excita al hombre a lograr su
satisfacción. Por esto se ve que la Voluntad se ve lesionada por el dolor
que causa esta insatisfacción, y cuando por fin se produce la satisfacción,
siempre se produce negativamente, es decir, no es la satisfacción lo que
sentimos, sino la ausencia del dolor. La satisfacción no se siente
directamente, sino más bien como una suerte de reflejo. Lo que
encontramos positivo dentro de esta situación es la obstrucción que
ejerce la Voluntad, cuestión que se manifiesta directamente en nosotros,
en nuestras necesidades. De acuerdo a esto, todo placer consiste en
suprimir esta obstrucción y esto sólo puede ser de corta, muy corta
81
duración • Como se puede ver, a pesar de los grandes conflictos que
tuvo Schopenhauer con Hegel, estas consideraciones se aproximan
peligrosamente a identificarse con la doctrina dialéctica del Espíritu
Absoluto hegeliano.
Por lo anterior, Schopenhauer recomienda nunca. .. comprar placeres a
costa de dolores, ni aun con su sola amenaza, puesto que eso seria pagar algo negativo
y quimérico (placer) con algo positivo y real (dolor). En cambio, hay beneficio en
sacrificar placeres para evitar dolores. En unoy otro caso es indiferente que los dolores
sigan o precedan a los placeres... 82 De esta manera, el pesimismo de
Schopenhauer nos recuerda que el dolor está presente en nuestras vidas,
que es imposible escapar; de manera que debemos intentar convivir lo
mejor posible con él, pues gastar nuestra vida en la persecución de la
felicidad, sólo nos acarreará la desdicha de no conseguirla. Por 'Vivir jeliz'
-sostiene Schopenhauer- debe entenderse solamente 'menos desgraciados~ 83

81

Ibíd. p. 71
Jbíd. p. 71
83 Jbíd. p. 72
82

�836

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS
EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

5. - Para finalizar

A lo largo del texto, se pudo ver que la felicidad del hombre es sólo
un leve respiro de liberación ante el yugo de una Voluntad que lo ahoga
constantemente y qué lo hace vivir una vida llena de necesidad y de
dolor. La felicidad es en esencia satisfacción. Tan pronto como el
hombre logra satisfacer la necesidad, llega la ~licidad, y en un breve
parpadeo, se va nuevamente ante el empuje de la voluntad de vivir. La
felicidad es un espejismo, es una mala broma que la Voluntad juega
constantemente. Cuando se cree haberla alcanzado, se va de las manos,
ya no está ahí. El dolor, en cambio, es verdadero, es la realidad que
aparece al disiparse el humo del espejismo que recién escapó.
Schopenhauer demuestra que el dolor es inevitable. Nunca se puede
escapar de él. Esto es una tragedia, pues así como el dolor es la esencia
de la vida, así se trata de escapar de él, aunque no se tarda en percatarse
que esto es imposible.
Se concluye con esto que, para Schopenhauer, la búsqueda de una
felicidad duradera es tiempo perdido. Lo único que resta' es lograr evitar
el dolor, lograr convivir con él reduciéndolo sólo a las necesidades que
podamos satisfacer por medio de nuestra fuerza intelectiva. Ésta es el
· arma más poderosa que se tiene contra el dolor y a favor de lograr la
consecución de cierta felicidad. Gracias a ella se puede tener noción del
enemigo. Ella hace que el hombre voltee hacia sí mismo, huyendo
momentáneamente de la Voluntad que lo arrastra al querer y a salir de él
mismo para perderse en una esencia de dolor que amenaza con
devorarlo. Sin embargo, debemos darnos cuenta que la Voluntad
absoluta es invencible, debemos ver que el germen de su dolor se
encuentra, incluso, dentro de nuestro querer la felicidad.
Bibliografía
ARISTÓTELES. Ética Nicomaquea / Política. "Sepan Cuantos ... " Nº 70. Ed. 19a.
Porrúa, México: 2000.
BERKELEY, George. Principios del conocimiento humano. Biblioteca de Iniciación
filosófica N°57. ed. 4a. Aguilar, B~enos Aires: 1974.
'ERASMO _. DE ROTIERDAM. Elogio de la locura /
Cuantos ... " Nº 440. Ed. 4a. Porrúa, México: 1998.

Coloquios. "Sepan

837

FERRATER MORA,J. Diccionario de filosofía. Tomo A-D. Ariel S.A: 2001.
GÓMEZ DANÉS, Pedro. San/o Tomás. Breve e.,posición de s11 filosofía ética. UANL
Monterrey; 2001.
KANT, Emmanuel. Prolegómenos. Biblioteca de Iniciación filosófica. Nº 20 Ed.
2a. Aguilar: Buenos Aires, 1975.
SCHOPENHAUER, Arthur. La sabiduría de la vida / En tomo a la jilosojla / El
amor, las mtgeres, la muerte y otros temas. "Sepan Cuantos..." Nº 455. 3a. Ed.
Porrúa, México: 1998.
SCHOPENHAUER, Arthur. El mundo como 1•o!t111tad .Y representación. "Sepan
Cuantos..." Nº 419. Porrúa, México: 2000.
URDANOZ, Teófilo. Hfrtoria de la filosofía. Tomo IV. BAC: Madrid, 1991.

�EL OLOR COMO EMBLEMA DE PODER Y
DOMINIO EN EL PERFUMEDE SÜSKIND
Gobirish Míreles
Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey

Dentro de ttno o dos años, esta fragancia habria
maduradoy adquirido una impetuosidad a la que nadie,
hombre o mujer, podria sustraerse. Y la gente seria dominada,
desarmaday quedaría indefensa ante el hechizo de una ,mger,
sin que nadie supiese la razón . .. 1

Para poder inhalar la creación olfativa de Süskind, es necesario esclarecer
al sentido de/ olfato, como emblema del pmonaje principal, en la búsqueda delpoder
y por ende del dominio de sus semejantes. Tomando la linea Foucaultiana, "el
poder no rescinde en una Institución, no es una estructura ni una fuerza
de la que dispondrían algunos: es el nombre que se le da a una situación
estratégica compleja en una sociedad dada." 2 Sociedad, que Süskind nos
ubica eri el siglo XVIII, con el establecimiento pleno de los burgos sociedad burguesa-, el surgimiento del neoclásico y la convicción de la
razón -en lo científico, tecnológico y demás menesteres- como la única
guia idónea hacia la verdad.
Como primer punto, ubicaremos la esencia de Grenouille como
individuo en sociedad. Si bien, el capital burgués comienza a ser el
engrane que moviliza a la comunidad en esa época, Grenoille, nos
transforma al olor como la única condición "viva" que el ser humano
1

1

F./ Pe,¡11n1e - Patrick Süskind p.1 52
foucault, ,\lichel: La 1•0/011/é de sal'Oir. Gallimard, París, 1976, p. 123.

�EL OLOR COMO EMBLEMA DE PODER
Y DOt-.:ilNIO EN EL PERFUME DE SÜSKIND

841

GOBIRISH MIRELES

840

necesita para existir y vivir en libertad. Estos conceptos, lo impulsan a
aventurarse en la bu,squeda incesante de su aroma; elemento que
afirmaría y despejaría dudas, de su condición como ser humano.
y terrier olfateó, imaginándose que olería a piel, cabellos y un poco a
sudor infantil. Pero no olió a nada. Absolutamente a nada ... (p. 17)

El simple hecho de no tener un rasgo,. semejante a los demáds,
, por reso1ver 1a meo
· , gru· ta' "'J ,más al darse. cuenta e
aumentaba su interes
su capaci.dad para discerrúr con el olfato todo lo que estuviera en sus
alrededores.
Por el conuario, el lenguaje corriente habría resultado escaso para
designar todas aquellas cosas que había ido acumulando como conceptos
olfativos... (p.25)

.
b o no so'lo se dio cuenta de su destreza con la nariz, sino
Sm
em arg ,
.
•
bl
,
. en esa capacidad, una oportunidad úruca e makanza
e a ·traves
que v10
.
del
del dominio de la técnica que le permitiera d?mmar_d1a esen:ia
h b
En poco tiempo Grenouille, "Habza reunz o y tema a su_

d;si:~~- .cien mil aromas específicos, todos con tanta c~a~dad [] Era coro s;
poseyera un inmenso vocabulario de aromas que le permztzera Jom1ar ª, vo unta
enom1es cantidades de nuevas combinaciones olfatorias." p.26 que le danan poco
a oco la condición de ejercer un mayor dominio sobre aq~ellas per~on~s
. !e lo explotaban, al hacerlas dependientes de su :apacidad, sab1duna
~lfatoria y espíritu servicial-aprendizaje, que lo llevana pronto a l~grar su
objetivos. Dejando poco a poco el an~el~ ~orno ~oluntad, pasan o a un
meditado proceso de evolución del rac1oc1ruo olonfico.
sino que
G renouille lo olía t~do. y no sólo olía el ,conjunto-de caldo,_
le¡adas Su
lo dividía analíticamente en sus partes mas pequenas y ª.
..
finísimo olfato desenredaba el ovillo de aromas y tufos, obtemendo hilos
sueltos de olores fundamentales indivisibles. (p. 32)

.
eorno

d
punto encontramos el rastro olorífico del
segun o
.
d
, 1
,miento que le daría mayor fuerza para e¡ercer el po er_ j e
C0!10C,u.u
,
1 d
.
mo metodo
dominio. Al abandonar la imagen del emp eo e su ~anz co
', del
de a rendizaje, dio paso a aumentar su capacidad a , tra, es
enten~imiento de procesos químicos simples, que le ,ayudanan a captar,
separar y pro fu ndizar en el olor esencial de .cada molecula de planta, flor
y variedades de especias.

.

_

_

s·1 algo en la vida había suscitado entusiasmo en él, fue sm duda esta
o eración mediante la cual, con fiuego, agua, , rapor \'. un aparato
a;ropiado podía arrancarse el alma fragant~ de las cosas; el resto era
inútil, sólo era envoltura y lastre. Había que orario ... (p.85)

Y no sólo tuvo con esto, su instinto lo llevó a cuestionar el proceso,
en espera de mejorarlo y obtener un mayor beneficio. Su segunda
reflexión lo llevaría a suponer que mayor conocimiento en el uso de
estos sistemas de destilación y separación, habría de funcionarle en sus
fieles propósitos de separar el alma perfumada a los individuos. No
dejándole otra opción qL1e seguir trabajando en prueba y error;
acuñando su propio método "científico" por llamarle de alguna manera.
Corno engendro de la sociedad emigraría tal cual la "garrapata" que
era, en un intento por absorber la sangre del conocimiento. Después de
reivindicarse en la ciudad de Monrpellier y posteriormente en Grasse

- "Había venido -a Grasse-- porque sabía que aquí se aprendían mejor que en
ninguna otra parte las técnicas de extracción y de ellas quería apropiarse para sus
propios fines . .. " p. 148-, adquirió rasgos distintivos de cualquier ser
humano; nombre, olor y su establecimiento en una determinada clase
social, al identificarlo en un gremio. Además, se percató de la facilidad de
disfrazar la verdad a la comunidad, a través del empleo del lenguaje
verbal y en especial el olorífico que él dominaba.
Los demás no se percataban de nada, absolutamente de nada (.] Se
dejaban engañar con facilidad y respiraban su hedor compuesto por
excremento de gato, queso y vinagre, corno si se tratara de su propio olor
y lo aceptaban, a él... (p. 136)

Y se dio cuenta de algo que le asustaría en principio; no era tan
diferente como él pensaba a cualquier ser humano.
Fue hacia el espejo y se miró. Hasta entonces no se había \·isto nunca
en un espejo ... lo que más desconcertaba a Grenouille era el hecho de
ofrecer un aspecto tan increíblemente normal ... (p. 128)

Poco a poco, dominaría la naturaleza ''al lograr por primera z,ez arrebatar
el alma peifumada a tm ser l'iviente; el tesorero. ''p. 165 y poder absorber por
sus por9s de la nariz el ser de una persona a partir de su aroma. No
obstante, ya no sería del todo el ser raro e indefenso de al principio; el
conocimiento, el empleo del raciocinio -mal enfocado- le darían
seguridad y fortaleza por lo menos en cuestiones de olores, al poder
disuadir, engañar y perfilar a la sociedad que lo acogía a su antojo.
En su conjunto, tenemos a un personaje que combina en todos sus
ámbitos, conocimiento, ambición y objetivos definidos, encontrar las
esencias más raras entre los hombres y robárselas; convirtiéndolas en
almas perfumadas. Es curioso corno se redefine en la historia el olor
como centro del poder y atención de roda una sociedad en movimiento,
como la relatada en la historia. Cambiando como objeto del deseo el

�842

GOBIRISH MIRELES

capital, por el olor. Este cambio no cambia del todo las a~b~ciones del
hombre como lo vemos al transcurrir el relato. Sólo lo pos1c1ona desde
una pe;spectiva diferente, ya que encontramos los mismos elementos
donde se pone de por medio algo tan etéreo que pr?duzca celos, y exalte
en envidia las ecuanimidad del individuo; al ser un mstrument~ d~ poder
y por ende de dominio sobre los demás. De ahí, que este ensano sirva un
poco para abordar con discreción los alcances~ ! ~lor con el p~der Y el
dominio: al codiciar a un hombre con dotes espec:1ales, que se pierde en
el tiempo y en el espacio de una época sum~m~~t~ superflua, d~nde el
individuo vive a partir de la razón, que es mas ilogica y advenediza que
cualquier cosa ...

'"'

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENlALA QUINTA APROXIMACIÓN

Bibliografia
Alberto Motta y Guillermo M. Eguiazu
PROCABIE (Programa Calidad Biológica
y Biopatológica del Entorno H umano)
Rosario, Rep. Argentina

FOUCAULT, Michel: Lz volonté de savoir, Gallimard, París, 1976, p. 123.
http: //www.mercaba.org/FICHAS/ Capel/poder.htm
http://www.mundolatino.org/ textos/ perfume.htm

Introducción
SUSKIND, P, E/perfume, 1986.

Si hablamos de T ecnopatogenología, nos estamos refiriendo a una
ciencia. Entre las definiciones de ciencia consideremos la que la
califica como 'una empresa humana compleja que, por medio de
métodos fidedignos, se aplica a la obtención de cuerpos de
conocimientos formulados"', consiguientemente, las preguntas que
surgen respecto a la T ecnopatogenología son: que conocimientos
genera y para que los genera. Para . responder a dichas preguntas,
debemos definir ante todo, cual es su objeto de estudio.
E n trabajos anteriores, nos hemos referido a responder a dichas
2
preguntas • H emos fundamentado a la Tecnopatogenología que
aborda el estudio de un nuevo fenómeno que llamamos
T ecnopatogenia con el fin de generar conocimientos con los cuales
lograr su detección y profila:ús, fenómeno el cual y empleando
conceptos de Kuhn, significaba para las disciplinas que en un

Colacjlli de Muro, .A., J.C. de (1978) Elementos de Lógica Moderna y Filosofa Ángel Estrada y Cía
2
Eguiazu, G.M. (1991) Colección Tecnogenia 3 Tec11oge110/ogía Publicaciones
UNR - ISBN 950.673.022.9 - 52 págs.
1

�844

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU
TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA· LA QUINTA APROXIMACIÓN

princ1p10 evaluamos su posibilidad de encuadre, una "anomalía
persistente"3•
A los efectos de hacer mas completo el presente artículo con el
cual trataremos de contribuir un poco más a clarificar este fenómeno
y a los objetivos de esta nueva disciplina, reiteraremos algunos
conceptos.

'·,

La fundamentación del fenómeno de la Tecnopatogenia
El Hombre como único ser racional . sobre la Tierra, desde un
principio e impulsado por una inexplicable necesidad de cambio,
qu1zas definida por términos como Progreso, Evolució1n,
Modernización, etc., de la cual solo puede decirse que es ilimitada, ha
generado y empleado conocimientos con los cuales desarrolló artes o
Técnicas que le permitieron y permiten modificar los elementos u
objetos de la naturaleza, creando así nuevos objetos, Objetos
Culturales y modificando otros Objetos Culturizados, los cuales ya
sean en el proceso productivo productos o bienes finales o de
consumo como productos intermedios para producir otros bienes, el
fin último de los Objetos es satisfacer las necesidades.
En los comienzos, las modificaciones, adaptaciones o alteraciones
fueron rudimentarias, simples o macroscópicas con la característica
particular de no significar prácticamente riesgo tanto para el Hombre
Técnico como para la comunidad. Adaptó una caverna para vivir,
domesticó animales, cultivó determinados vegetales, inventó
herramientas simples como un palo aguzado para labrar el suelo y así
producir más.
Intentar hacer a partir de dicho nivel de evolución una descripción
de los cambios sufridos en los conocimientos: Tecnología como en
los procedimientos empleados: Técnicas, para crear y adaptar nuevos
objetos hasta la actualidad conllevaría un relato extenso e inútil.
No obstante, sí podtmos afirmar que la ciencia ha evolucionado y
subdividido en las más diversas áreas del conocimiento tanto
abstracto como concreto y dentro de cada una de ellas a su vez en

3 Diccionario Enciclopédico Ilustrado de la Lengua ºEspañola (1962) Editorial
Ramón Sopena -Barcelona, España.

845

compartimentos cada día mas específicos. El conocimiento así se ha
atomizado no existiendo ya más una visión holística de la realidad. 4
El conocimiento científico les ha permitido a los técnicos realizar
cambios profundos, complejos y microscópicos. La síntesis química,
la penetración en el núcleo atómico y núcleo celular son claros
ejemplos.
En la actualidad, quizás por una presión o exigencia de la Técnica a
la Ciencia, o de la Ciencia que genera conocimientos y que por el
costo que ello demanda y deben ser empleados "obliga" a ello a al
T écnica, de las numerosas áreas del conocimiento que los técnicos se
han servido y se sirven para la creación y adaptación de nueYOS
objetos, no todo se conoce y de todo lo conocido, parte puede ser
errónea o mal conocido.
Tal situación a la Técnica no le interesa y siempre usufructuará del
conocimiento, sea este veraz o no, mientras le permita obtener el
beneficio deseado.
Lamentablemente, la situac1on no es tan simple ni solamente
positiva como pretende presentar la Técnica moderna. A diferencia
del Hombre de la antigüedad, que al realizar cambios simples y
macroscópicos de los objetos de la naturaleza, prácticamente como
hemos dicho, ni el técnico ni su comunidad corrían un riesgo
significativo, con la Técnica moderna no ocurre lo mismo. Las
características o calidad de los vacíos o faltas que existen en él o los
conocimientos empleados para · el desarrollo de nueYos
procedimientos, determinan que puedan ocurrir situaciones
inesperadas, en algunos casos irreparables y de gran magnitud.

Lo cualitativamente distinto
Evidentemente ello es así ya que, ¿qué podía el Hombre de la
antigüedad desconocer del palo aguzado que empleaba como arado
que pudiera significar para él y su comunidad un riesgo por su
empleo? Si el palo era débil podría quizás quebrarse y lastimar al
labrador y nada más. Aún en ejemplos más modernos, consideremos
el caso de la caldera de vapor, a leña, carbón o algún otro combustible
i\lotta, A. (1994) colección Tecnogrnia 6 -Temo,~molo)!/ti -l ·erd,1d_r 'frmiü1.
/ lctitudn_&gt;' Cv11sm11'11CÍos- U:\R Editora -ISB:\ 950.673.032.6 -4 1 p.í~s.
1

�846

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

fósil, ¿cuántas personas podían verse afectadas por un accidente
motivado por faltas o vacíos en los conocimientos empieados para la
construcción de la caldera? Si la construcción presentaba poca
resistencia de materiales, podía ocurrir una explosión que afectaría a
las personas cercanas a las mismas. Una combustión inadecuada y
faltas de ventilación podría también significar riesgos de intoxicación
para los operarios.
En cambio y continuando con el ejemplo de la caldera, podríamos
compararla con un reactor nuclear, una caldera moderna, en donde
una falta o vacío en los conocimientos empleados para su
construcción puede significar una situación inesperada de accidente el
cual, no sólo compromete la vida de las personas directamente
expuestas ocupacionalmente en el trabajo dentro de la planta nuclear,
sino también la vida de las personas de la comunidad lindera a la
planta y de comunidades muy apartadas a la misma. Otra diferencia
entre ambas calderas radica en el tiempo en que dura el riesgo de
peligro que en el caso de la caldera a combustible fósil se limita al
momento de la explosión, mientas que en el reactor nuclear
permanecerá el riesgo por siglos.
En el cuadro siguiente se describen claramente las diferencias entre
. anuguas y lasmod er:nas " artes mecarucas " 5
as T'ecrucas
ANTIGUAS

MOI&gt;ERNAS

Modificación de la materia partiendo de
lo físico y evidente

Modificación de la materia partiendo de
lo nuclear: atómico o celular

Modificaciones químicas rudimentarias,
extracción r concentración.

Modificaciones químicas profundas,
síntesis y dispersión.

Baja eficiencia de modificación.
Fenómenos de baja energÍa.

Alta eficiencia de modificación.
Fenómenos dé alta enenria.

Acción sobre el ecosistema
relativamente suave \' reversible.

Acción sobre el ecosistema intensa, con
frecuencia irreversible.

Los procesos naturales lentos de
reequilibrio son suficientes para
conservar el sistema. Respeto por la
evolución

Los procesos naturales lentos de
reequilibrio son desbordados.
Manipulación de la evolución.

Economía dispersa v poco·centrada.

Alta presión económica. Grandes

5 Eguiazu, G},1. (1991) Colección Tecnogenia 3, Tec11o_genolo,gín - Publicaciones
UNR - ISBN .950.673.022.9 - 52 págs.

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

847

Artesanía.

volúmenes de productos. Producción
en serie.

Limitados efectos mutagénicos,
carcinogénicos, teratogénicos o daño
fetal.

Altos efectos mucagénicos.
Carcinogénicos, terat0génicos o daño
fetal.

Alta frecuencia de efectos negatirns
evidentes y baja frecuencia de efectos
negativos ocultos.

Baja frecuencia de efectos negativos
evidentes y alta frecuencia de efectos
nel!ati\'os ocultos.

Modificiaciones de corto alcance,
temporalmente limitadas.

.\iodificaciones no e\·identes y de largo
alcance, temporalmente ilimitadas.

Hombre en devenir relativamente
estable.

Hombre en deYenir inestable y
sometido a alto riesgo.

,

A~emas del e¡emplo de los nesgas de la planta nuclear, podemos
mencionar el caso de sustancias plaguicidas empicadas en la
prod~cción de. alim~ntos, entre otras aplicaciones, que por su
estabilidad y resistencia a la degradación, permanecerán en el entorno
por años, significando durante todo ese lapso un riesgo para la salud
de las personas expuestas.
Muchas sustancias fueron empleadas por a110s hasta que se
demostró finalmente el riesgo para la salud como puede observarse en
la tabla siguiente\ en la cual, en la columna "A" se indica la fecha en
la cual la sustancia fue mencionada por primera vez, producida en
gr~n escala, producida comercialmente o bien comercializada por
pnmera vez y en la columna "B", se indica la fecha en la cual la
Agencia Internacional para Investigaciones sobre el Cáncer (IARC), la
menciona con suficiente evidencia de carcinogenici&lt;lad para animales
experimentales.
Sustanda

Ami trol
Aramite ·

Tetracloruro de Carbono
DDT
1 2-Dibromo-3-Cloropropa no
Clordecone
Nitrofén
Toxafeno
Sacarina (x)

A
1954
1950
1907
1939
1955
1966
1963
1943
1907

B

1982
1982
1979
1982
1979
1979
1983
1979
1980

6
Motta, A. (1994) colección Tecno&lt;&gt;enia
6 -Tm10•1mo/04t1
l""'
ó
·'&gt; -1 'rrdad ¡· Témira •
Actitudes)' Consrmencins- L1:--:R Editora -1S80; 950.673.032.6 --i I pág$.
·

�848

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA· LA QUINTA APROXIMACIÓN

M. EGUIAZU

d)
(x) La sacarina es clasificada por la IARC con suficiente evidencia de
Carcinogenicidad en ratas y limitada evidencia de carcinogenicidad en
ratones.
Otro aspecto interesante de resaltar es la naturaleza del proceso
descubrimiento-desarrollo-aplicación, el cual día a día es más breve,
7
como se ilustra en el cuadro siguiente :
tiempo hasta su aplicación
comercia! en anos

Descubrimiento

Fotografia
Motor eléctrico

112
65

Teléfono

56

Radio
Tubo de rayos X

35

Televisión

12

Reactor llóm ico

10

Bomba atómica

6

Ingeniería genética

2

I

18

Finalmente el Hombre Técnico toma conciencia de dichos riesgos
pero presiones económicas, culturales, etc., lo lleva a justificarlos.
Emplea para ello conceptos falaces como ser:
a)

b)

El Precio del Progreso. Alegando que para progresar, modernizarse,
avanzar, desarrollarse, se debe pagar un precio, pero por un lado
como vimo.s no siempre paga el precio quien se beneficia con la
técnica y por otro, quién decide pagar o no el precio. Es decir si
se es libre o no de elegir el pagar el precio. Muchos "progresos"
son impuestos sin que el simple ciudadano pueda opinar si lo
p refiere o no.
El agua y el aire son grandes diluyentes. Alegando que las sustancias
dispersas en el aire, por chimeneas por ejemplo, o arrojadas al
agua de ríos, no significarán riesgo porque serán diluidas a niveles
JnOCUOS.

c)

Debemos aceptar

1111

·nivel de contaminación en los alimentos. Alegando

que de lo contrario, si no se emplearan plaguicidas, las plagas ·
co~erían todos lqs granos.
- Eguiazu, G.M. (1991) Colección Tecnogenia 3, Temogrnolo¡/a -Publicaciones
UNR -ISBN 950.673.022.9- 52 págs.

849

LAs Técnicas f11turas resolverán los problemas. Alegando que con el
avance en los conocimientos, los defectos de las Técnicas
presentes serán resueltos por la ciencia futura.

e)

LAs Técnicas de riesgo C11 países desarrollados no necesariamente lo serán
para los países en desarrollo. Su riesgo se justifica por el beneficio
obtenido.

Respecto al punto "b", un estudio publicado ya en el año 1990,
realizado en la por entonces Unión Soviética, indicaba que el volumen
de agua necesario para diluir los afluentes que se descargan en todas
las vías de agua del país ya había superado el volumen o descarga
anual de todos los ríos.
Analizando el punto "d", podríamos llegar a la conclusión de
aceptar el empleo de determinadas técnicas aunque las mismas
impliquen un riesgo de cáncer, porque la medicina en el futuro
descubrirá una cura para esta enfermedad.
Respecto al punto "e", tal concepto fue descartado ya en los años
60. Los avances en los estudios de contaminación permitieron
conocer mejor las causas de las mismas y así concluir que la
contaminación afecta a todos los países sean industrializados o no. 8

La indeterminación de los riesgos
El problema de la Técnica moderna radica en que cuando el
Hombre desarrolla nuevas Técnicas para generar nuevos Objetos,
busca expresadamente en ellos el aspecto positivo o sea las
características que deben existir para que cumpla con los objetirns
para el cual el objeto fue concebido. También es conciente que en el
mismo existirán aspectos negativos, por ejemplo el riesgo de toxicidad
de una sustancia y adopta medidas para prevenir el riesgo a ellos
asociados.
Pero, a los aspectos negativos los podemos dividir en dos grupos:
Los Evidentes y Los No Evidentes.
Para una sustancia, por ejemplo un plaguicida, el aspecto negativo
evidente es su riesgo de toxicidad aguda es decir de intoxicación en
corto plazo. La técnica moderna puede estimar este riesgo y establecer
8 ;\fotta, A. (1994) colección Tecnogenia 6 -Temo¡p10l0,~ía -L 'erdnd )' Timica,
Actit11des_y Consemmcias- UNR Editora -ISB'N 950.67 3.032.6 -41 pá~.

�851

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

TECNOPATOGENOLOGfA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

medidas de prevención. El aspecto Negativo no evidente, puede ser
por ejemplo, el riesgo de carcinogénesis, el cual es independiente del
anterior y así sustancias no tóxicas pueden ser carcinogénicas o tener
otro efecto que se manifieste a largo plazo. Esta característica es
mensurable pero requiere mucho tiempo y elevado costo y por otra
parte, la medida de prevención puede ser directamente el no uso de la
sustancia, lo cual para el técnico que la ha desarrollado, es algo
imposible de aceptar. Además, más de 70,000 sustancias diferentes
son de empleo corriente en el mundo moderno y más de 1,000 nuevas
se incorporan cada año, por lo cual resulta imposible aplicar estos
ensayos a todas las sustancias. Por ello muchas son empleadas con
mínimos datos de estudios toxicológicos como se observa en ;el
siguiente cuadro.9

incompleta, entre otras, sin olvidar por supuesto, a la existencia de
factores físicos y biológicos, también responsables de daños a la salud.

850

Porcentaje con:
l!valuaclón da Rl11go Datos Toxlcológlcos:
para la Salud:
Número

Completo

Parclal

Mínimos

Menos

qua ti
mínimo
lngredlenlH PlagulcidH

3300

10

24

2

94

Productos Cosm6ticos

3400

2

14

10

74

Medic1merio1

1800

18

18

3

61

Adllvos Allmenlarlot

8600

5

14

1

80

Productos Qulmlcot in el
Comercio

38000

o

11

11

78

Es interesante destacar que el cuadro solo considera las sustancias
que el Hombre Técnico ha sintetizado o elaborado para un fin
determinado. Además de dichas sustancias, existen otras que el
Hombre Técnico genera como consecuencia de la aplicación de sus
técnicas, un sinnúmero de sustancias indeseadas, unas naturales y
otras artificiales, como. son los contaminantes, mencionando por
ejemplo a las micotoxinas, dioxinas, productos de combustión

9 Rall, D.P. (1990) carcinogens in 011r enviro1mm1t -World Health Organization Inti:rnational Agency for Research on Cancer -Complex r,,lixtures and Cancer Risk
-IARC Scientific Publication Nº. 104 -ISB1 92-832-2104-4.

Estas características, permiten sustentar la hipótesis ambiental del
cáncer por el cual ya es internacionalmente aceptado la causa
ambiental de estas enfermedades las cuales entre un 60 a 90% tienen
como causas etiológicas, factores ambientales.
Los aspectos negativos no evidentes de la técnica, es el punto
crítico para definir el objeto de estudio de la Tecnopatogenología.
Las primeras tres aproximaciones
Iniciados nuestros estudios motivados por las recomendaciones de
la Conferencia de Estocolmo del año 1972 y con la meta puesta en
desarrollar conocimientos que propendan a la protección de la salud
del ser humano, como "motivo conductor" de nuestros estudios, las
conclusiones que obtuvimos de los estudios realizados sobre un
contaminante natural, las Aflatoxinas, sobre todo en lo referente a
nuestra hipótesis sobre la responsabilidad de la Técnica en lo
referente a su generación y llegada al ser humano, nos motivó a hacer
extensiva la misma a la Técnica en general: La Técnica es responsable
de la generación de factores ambientales que a largo plazo pueden ser
causales de daños a la salud del ser humano.
Si por el término Patógeno se define a las influencias o elementos
que originan o favorecen el desarrollo de enfermedades, es razonable
definir como Tecnopatógeno a las influencias o elementos (factores
ambientales) generados por la Técnica que originan o favorecen el
desarrollo de enfermedades.
Analizadas las características de la Técnica moderna: las arriba
mencionadas entre otras; las actitudes de los científicos, técnicos y
empresarios y los mencionados "aspectos negativos no evidentes", y
motivado por el trabajo del Prof. Heinrich Beck sobre la relación
entre Técnica y Cultura10, pudimos vislumbrar la existencia de este
nuevo fenómeno que hemos definido con el término Tecnopatogenia,
partiendo del concepto ya empleado en medicina de Iatrogenia, que
11
define a los daños que inadvertidamente causa la medicina.
10
11

Beck, H . (2000) Cartas Inéditas. Carta al Prof. Schuert/ Berlín. Manuscrito.
Eguiazu, G.M. (1991) colección Tecnogenia 3 Tecnogenología - Publicaciones

�852

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU
TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

1. Se de.fine a la Tecnopatogenia como " El daño a la salud del ser
humano que no se manifiesta inmediatamente sino luego de varios anos o
generaciones, como consecuencia de factores ambientales generados por la
Técnica producto de Errores o Defectos inmanentesy ocultos en ella".
2. La Tecnopatogenia será un fenómeno de intensidad creciente por los
siguientesfundamentos:
2.1. La naturaleza de las nttevas artes mecánicas es cualitativamente
distinta de la naturaleza de las antiguas artes mecánicas, porque se basan
cada vez en fenómenos nucleares.
2.2. La aceleración del proceso de Descubrimiento-Desarrollo-Aplicación,
dificulta la prevención de los daños.
2.3. La pobreza en la fundamentación de la ciencia clásica es condición
predisponerte para el uso de conocimiento imperfecto.
2.4. Faltas éticas en las personas afectadas al proceso de creación del
conocimiento, desarrollo de Técnicasy aplicación comercial de las mismas.
2.5. No existe una ciencia que permita el estudio de la Tecnopatogenia
como fenómeno propio.
3. Se postula la necesidad del desarrollo de una ciencia que permita el
estudio de la Tecnopatogenia como objeto propio de estudio, denominada
Tecnopatogenología.
Estudios posteriores, permitieron confirmar el último postulado.
Contrastando el encuadre del estudio del fenómeno de las
Micotoxinas tomado como ejemplo, en base a la óptica de disciplinas
existentes a saber: Biología, Micología, Agronomía, Manejo de granos,
ninguna de ellas permitía aportar los conocimientos que condujeran a
12
la prevención, como lo permite el encuadre tecnopatogenológico.
Para el análisis de un fenómeno, puede no bastar con el abordaje
de las ciencias clásicas, disciplinar, multidisciplinar e interdisciplinar,
sino que el mismo requiera un enfoque radicalmente distinto.
Un mismo fenómeno abordado por diferentes disciplinas será
estudiado con diferentes ópticas y así generarse diferentes resultados
o conclusiones. Por ejemplo, podríamos tomar el caso de una especie .
UNR -ISBN 950.673.022.9 -52 págs.
12 Eguiazu, G.M. y MOTIA, A. (2000) Tec11opatoge110/ogía: una respuesta a la
0
o,jandad disciplinar de un ftnómtno ternológico. Diosa Episreme -Año VII6 Diciembre 2000- pp. 34, 39.

853

vegetal la cual un investigador quiere estudiar desde el punto de vista
medicinal y otro su clasificación taxonómica. Cada uno responderá a
preguntas diferentes sobre la misma especie vegetal
Asimismo y tomando el caso de las Micotoxinas serán diferentes
las respuestas que se obtendrán bajo la óptica de la Micología, (ciencia
de los Hongos), que una ciencia que tiene como motivo conductor la
protección de la salud del ser humano de los riesgos tecnológicos no
evidentes y no aceptables como es la Tecnopatogenología.
Otro ejemplo muy claro para explicar nuestra postulación de esta
nueva disciplina, lo hemos encontrado en la ciencia desarrollada sobre
el fenómeno Suelo. Este, por sus características y constitución podría
pensarse que podría ser abordado por múltiples disciplinas: Geología,
Biología, Física y Química. No obstante, el estudio del suelo no es una
suma de disciplinas aisladas y artificialmente integradas sino que lo
realiza una ciencia específica: la Edafología.
La cuarta aproximación
Definido el fenómeno y fundamentada la nueva disciplina para su
estudio, surgió la pregunta de cuales son las causas de que una
Técnica tenga defectos ocultos, que motivan la aparición de factores
ambientales: sustancias, radiaciones, etc., causales de tecnopacogenias.
La presión a los científicos en generar conocimientos y de los
Técnicos para desarrollar nuevas J'écnicas (sustancias, equipos,
semillas, etc.), motivó un trabajo en base a la pregunta que surge del
siguiente razonamiento: La única manera de conocer a un objeto en
su totalidad o tal como es o sea de manera auténtica, es saber la
verdad sobre el mismo. Conocer todo sobre el objeto. Ahora bien, si
un objeto manifiesta la existencia de un defecto, significa que el
Técnico que lo desarrolló no lo conocía de manera auténtica,
desconocía algo de él. Por ejemplo, el médico que receto un
medicamento y ·no sabía que, además de las conocidas propiedades
farmacológicas positivas, era teratogénico. En el medicamento en
~uestión, había aspectos desconocidos o mal conocidos. La pregunta
entonces es: ¿cuáles son las actitudes respecto de la verdad que
pueden conducir al desconocimiento o mal conocimiento de aspectos
conducentes a la manifestación de hechos negativos no evidentes?

�854

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

La sabiduría de los griegos de la antigüedad, cuya ambición era
"ejecutar todo lo que emprenden según reglas claras, ciertasy fundadas': indicaba
13
que "Cada jaita, deftC!o, es consecuencia de una ignorancia o de un error".

!ambién se demostró y es interesante destacar, que las dos
actitudes postul~~as por los griegos, son las únicas que podrían
aceptarse como eticas en la manifestación de la Tecnopatogenia.

La ignorancia y el error son dos actitudes respecto de la verdad.
Ahora bien, ¿son las únicas que puedan estar relacionadas con la
manifestación de una Tecnopatogenia?
14

En un trabajo anterior que inda~nas tecnopatogenias y s~
raíz en el plano del conocimiento, se demostró que la inseguridad, la
duda, la opinión, el error, la ignorancia y hasta la mendacidad, pueden
ser responsables de faltas o vacíos en los conocuruentos
posteriormente empleados para desarrollar nuevas Técnicas.
1
Los griegos finalmente no estaban equivocados, pero ho solo se
demostró que existen Tecnopatogenias, faltas o defectos para ellos,
que pueden estar asociadas a la ignorancia y al error, sino también a
otras actitudes.
Se postuló así la cuarta tesis:

''I.JJs Defectos inmanentes y ocultos en fa Técnica que pueden motivar la
generación de factores ambientales responsables de daños a la salud del ser humano
a largo plazo (fecnopatogenia), son consecuencia de las Faltas a la Verdad o
Vacíos en los conocimientos empleados para su desarrollo"
De ello resulta que ya en el mismo nivel o plano del conocimiento
deben detectarse los vacíos o faltas que pueden, de aplicarse en el
desarrollo de una Técnica, ser causales de una Tecnopatogenia. La
Tecnopatogenología actuaría en forma preventiva. Como un
arquitecto que en un plano . dibujado por otro, detecta faltas que de
construirse la obra implicaría defectos en la obra que podrían causar
su derrumbe.15

855

La quinta aproximación

Hemos visto q~e las Técni~as se desarrollan para producir objetos
con los cuales satisfacer necesidades. La producción de los bienes se
hace en el marco de una actividad empresaria. Las empresas
desarrollan ~onstantemente nuevas técnicas, nuevos bienes, a partir de
lo~ con~curuentos generados por investigadores propios o externos y
as1 obtienen un beneficio económico: dinero, beneficio éste
retribución al riesgo empresario.
'
Hemos visto la presión a las cuales están sometidos los científicos
que podemos llamar estatales, en generar conocimiento, es conocida
6
la
. consi
. gna "+,
yub,.
etca o mueres ,,, , ¿N o podemos pensar entonces que los
mvesngadores de las empresas privadas estarán sometidos a una
presión tal vez mayor?
Hemos visto que la naturaleza del proceso generación de
conocimiento, desarrollo y aplicación, cada día es mas breve.
Vemos, en tales actitudes, un afán en desarrollar nuevas Técnicas
(productos, bienes, procesos), y así también del conocimiento)
necesario para ello.
Si buscamos la definición de Afán; encontramos: "Anhelo, ansia,
deseo vehemente". 17
·

Además de la preven.:ión de los daños a personas, se comprueba el
ahorro económico que la Tecnopatogenología permite.

Para llegar entonces a la quinta aproximación, así como para llegar
a la cuarta recurrimos al criterio de los griegos de la antigüedad,
recurrimos también a la Sabiduría de la antigüedad. E s interesante
destacar como en la antigüedad la Sabiduría, como puede leerse en
1Tm 6,1O, enfati~a que: ''La raíz de todos los males es el afán de dinero". 18

Globot, E. (1946) ,El Sistema de las Ciencias. Lo Verdadero, lo Inteligibley lo Real
Ed. El Ateneo.
·
.
14 Motta, A. (1994) Colección Tecnogenia 6 Tecnogenología - V erdad y Técnica,
Áctihldesy ConseCNencias- UNR Editora - ISBN 950-673-032.6 -41 págs.
15 Idem.

Eguiazu, G.M. (1991) colección Tecnogenia 3, Tecnogenología Publicaciones
UNR -ISBN 950.673.022.9 - 52 págs.
17
Diccionario Enciclopédico Ilustrado de la Lengua Española (1962) Editorial
Ramón Sopena. Barcelona, España.
18
San Pablo Primera Carta del Apóstol a Timoteo. Capítulo 6, Versículo 10. Biblia
de Jerusalén -Desclee de Brower- Bilbao. ISBN 84-330-0022-5. Deposito Legal: BI
•

13

16

�ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

La cita bíblica reza que la raíz de todos los males no es el dinero o
la búsqueda de dinero, sino en el Afán por el dinero.

• Ante todo, el problema de la Tecnopatogenia, fue fundamentado y
postulado a partir de hechos de la Tecnología/ Técnica.

El empresario busca obtener·dinero con la producción de bienes y
así la producción de nuevos bienes es afanosa y como hemos
mencionado, para lograrlo también la generación de conocimientos
tecnológicos es afanosa. Podemos entonces, juntar los dos conceptos
y aplicado a los desarrollos tecnológic ~s y concluir que "La raíz de la
Tecnopatogenia (males) es el afán por generar nuevas Tecnologías".

• El problema es de desconocinúento de las colateralidades de ese
objeto primigenio. La ética tiene incidencia al conocer la existencia
del desconocimiento, pero mientras esas fallas sustanciales del
objeto tecnológico no sean conocidas, se reduce el problema a una
gestación fallida.

856

Con ello, podemos postular la quinta tesis:

''Los vacíos en los conocimientos responsables, de ser aplicados, de la
Tecnopatogenia, son consecuencia de su afanosa búsqueda"
De esto surge una nueva contribución a la prevenc10n de la
Tecnopatogenia y es el "Aceptar la condición de Paciencia en los
procesos de cambios tecnológicos"
Las Técnicas deben ser lo suficientemente probadas antes de ser
empleadas.
Las Tecnologías deben ser lo suficientemente contrastadas antes
de ser aplicadas al desarrollo de una Técnica.

Tecnopatogenia y Ética
Por lo enunciado en la tesis de la quinta aproximación, parecería
que el problem~ tecnopatogenológico es un problema puramente
ético.
Respecto a la Tecnopatogenia, hemos hablado de faltas éticas en el
sistema de ciencia y técnica, de actitudes respec(o de la verdad éticas y
no éticas y de hasta la necesidad de un objetor ético para denunciar el
accionar de empresas u organismos que pueden conducir a perjuicios
para las personas.19
Pero, podemos preguntarnos ¿es realmente un problema ético?
Para demostrar que no és así, podemos decir que:

19

Eguiazu, G.M., Mo'tta, A. y Huisman, M.F. (2004) Ética en Ciencia y Técnica.
Fundamentos para un mecaniJmo de protección a los Oijetom Éticos. HUMANITAS 2004.
An~atio del Centro de Estudios Humanísticos. Uni\·ersidad Autóno ma de N uevo
León.

857

• Si bien la ética, como otras disciplinas tiene participación, después
de haber hecho un análisis del fenómeno llegamos a la conclusión
aporetica que el fenómeno no es un fenómeno ético sino un
fenómeno en si mismo, no es ni químico ni biológico ni filosófico,
es Tecnopatogenológico.
• La enunciación de buenas razones neutrales es el núcleo de la
Tecnopatogenología, citando al Profesor Jacobsson20, que
menciona que muchos de estos casos es frecuente emplear el
término ética al punto de banalizarlo o secuestrarlo.
• Creemos que reducir el problema Tecnopatogénico a la Ética sería
banalizar al término, como sería también banalizado el término
Ecología, si redujéramos el problema también a dicha disciplina.
• Como fuera indicado en Tecnogenología21 , la Antropología
Cultural es una de las ciencias básicas que nos permite humanizar a
la técnica como obra del hombre, pero también vemos que el afán
por generar conocimientos y hacer obras es también una actitud
humana.
• Es interesante destacar el concepto del Prof. Heinrich Beck: "La no
constatación de un existente no significa la constatación de un inexistente". El
no poder probar que algo existe, no significa que ese algo no
exista. Esto es totalmente aplicable al caso de muchas sustancias de
riesgos para la salud. Si bien la química analítica es una valiosa
herramienta para detectar residuos, por ejemplo en alimentos, de
estas sustancias y así estimar riesgos agudos o crónicos por
exposición a las mismas. Pero también es cierto que las técnicas
20

Jacobsson, P. (2004) Comunicación personal.
Eguiazu, G .M. (1991) Colección Tecnogenia 3 Tecnogenología Publicaciones
UNR-ISBN 950.673.022.9 -52 págs.
21

�858.

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

analíticas tienen un límite de detección y parafraseando al Prof.
Beck, el hecho de que la técnica analítica no constate la presencia
de residuos o pequeñas concentraciones de sustancias mutagénicas,
carcinogénicas o teratogénicas, por ejemplo, en un alimento, no
significa que en dicho alimento no existan mínimas cantidades las
mismas. Estas cantidades seguramente no serán de relevancia
desde la pers~ec~va de la to:ricol~~aguda, o de corta duración, esdecir para s1gruficar una mtoxtcacion aguda,- pero esto no es
aplicable y aquí la importancia de la limitación analítica, a las
sustancias de riesgo carcinogénico. Vale la pena destacar el criterio
del Prof. R. Preussmann quién para las sustancias carcinogénica
indica que la tolerancia debería ser cero. El concepto del Prof.
Beck nos permite indicar que la Técnica moderna genera factores
ambientales, existentes para el Prof. Beck, de riesgo para la salud,
que la técnica analítica moderna no puede detectar, lo cual apoya
nuestra conclusión de la precaución que debe tener el científico y
el técnico en la generación y por sobre todo, en la aplicación de
conocimiento.
• Otro concepto interesante, es "el de escribir la partitura de la
naturaleza'~ concepto de J. von Uexkull22• Bajo _esta analogía,
podríamos decir que estudiar el fenómeno tecnopatogénico
disgregándolo en las disciplinas existentes, sería como interpretar
una sinfonía donde cada instrumento actuaría en forma separada e
independiente. Sólo con un mecanismo guía o rector, el director en
el separada e independiente. Sólo con un mecanismo guía o rector,
el director en el caso de la orquesta se puede lograr una
interpretación armónica. En este caso, la Tecnopatogenología sería
la directora del - estudio la cual con conocimientos de otras
disciplinas y los propios conocimientos generados, ataca en forma
idónea y armónica. el problema.
• Solo bajo la óptica de la Tecnopatogenología se pueden lograr los
conocimientos que permitan lograr la reducción o eliminación de
la Tecnopatogenia.

22

Von Uexkull,J. (1983) Streifzüge 'durrh die Umwe/ten von Tieren und Mens,hen

(Fischer Wissenschaft Ed). ISBN 3-596-17331-5

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA· LA QUINTA APROXIMACIÓN

859

Conclusión
La evolución Tecnológica ha llevado a la aparición de un nuevo
fenómeno que llamamos tecnopatogenia, el cual está fuera de los
limites de las ciencias existentes y así como en otras situaciones, como
en el mencionado ejemplo del Suelo para cuyo estudio se fundamentó
la necesidad de una nueva ciencia: la Edafología, también requiere de
una ciencia especifica para su estudio: la Tecnopatogenologia.
Hemos encontrado una raíz ética en la génesis de este fenómeno.
Evidentemente, si por Ética entendemos "Como debe comportarse el
hombre para si y sus semejantes sin contravenir su propia naturaieza';z3, la
actitud afanosa de generar conocimientos y aplicarlos, lleva al
Hombre a contravenir su propia naturaleza como es dañar ya no solo
al medioambiente sino a su propia salud. No obstante, el afán en
generar y aplicar conocimientos es una actitud humana y si bien con
elementos de la Filosofía lo definimos como No Ético, es necesaria la
Tecnopatogenología para indicar cuales deben ser las actitudes que
debe respetar el Hombre Técnico que no lo lleve e a contravenir su
propia naturaleza. Proponemos que la Tecnopatogenología integre los
procesos metodológicos de las ciencias tecnológicas.

Bibliografia
BECK, H . (2000) Cartas Inéditas. Carta al Prof. Schuett/ Berlin .Manuscrito.
COLACILLI DE MURO, M,A.,J.C. de (1978) Elementos de Ugica Moderna y

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Publicaciones UNR -ISBN 950.673.022.9- 52 Págs.

3

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respuesta a la orfandad disciplinar de un fen6meno tecnológico". Diosa
Episteme -Año VII - Nº 6- Diciembre 2000- pp.34-39.

23
Colacilli de Muro, M.A., J.C. de (1978) Elementos de Lógica Modernay Filosofa
Ángel Estrado y Cía.

�860

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO

M. EGUIAZU

EGUIAZU, O. M. y MOTIA, A. (2001) ''Tecnopatogenologla: Una
Contribución Disciplinar para un Fenómeno Transdisciplinar". UNR
Ambiental. Año Nº 4 . Número 4 .Agosto 2001. pp. 48-64.
EGUIAZU, O. M., MOTIA, A. y HUISMAN, M.F. (2004) "Ética en
Ciencia y Técnica. Fundamentos para un Mecanismo de Protecci6n a los
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Humanísticos, Universidad Autónoma ~uevo León, México.
GOBLOT, E. (1946) El Sistema de las Ciencias. Lo Verdadero, lo Inteligible y lo
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FÁBULAS PÁNICAS
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KUHN, T. S. (1995) La estructura de las Revoluciones Científicas. Breviarios
Fondo de Cultura Económica. pp. 319.

Lic. Odvidio Reyna García·

MOTIA, A. (1994) Colección Tecnogenia 6 -Tecnogenologia -Verdady Técnica,
Actitudesy Consecuencias -UNR Editora- ISBN 950.673.032.6- 41 Págs.

A parúr del domingo 4 de junio de 1967 Alejandro Jodorowsky empieza
a publicar en el suplemento cultural del Heraldo de México sus "Fábulas
pánicas", mismas que duran seis años apareciendo cada domingo sin
interrupción Qa última fue la del domingo 30 de diciembre de 1973).
Esta obra es una colección de historietas en las que se cuenta una
anécdota a manera de fábula, género que la preceptiva literaria ubica
dentro de la literatura pedagógica, de formación humana. Sentido
indudable que estas fábulas denotan desde su concepción.

PREUSSM ANN, R (1972) 'On the Significance of N-Nitroso Compounds
as Carcinogens and on Problems Related to their Chemical Analysis ".
Intemational Agency for Research on Cancer -N-Nitroso Compounds
Analyasis and Formation -IARC Scientific P11blication Nº 3- pp. 6-9.
RALL, D.P. (1990) "Carcinogens in our environmenf" -World Health
Organization -International Agency for Research on Cancer -Complex
Mixtures and Can~er Risk -IARC Scienti.ftc P11blication Nº 104- ISBN 92-8322104-4
San Pablo ''Primera Carta del Apóstol a Timoteo Capítulo 6, Versículo 1O"
Biblia de Jerusalén -Desclee de Brower -Bilbao- -ISBN 84-330-0022-5
Depósito Legal: B 1. 1531-1978.
VON UEXKULL, J. (1983) Streiftiige d11rch die Um welten von Tieren und
Menschen (Fischer Wissenschaft Ed.) ISBN 3-596-17331-5.

Cada historieta está compuesta de dibujo y texto escrito, se plantea un
problema y se propone una solución que deja una enseñanza, una
moraleja. Jodorowsky se encarga personalmente de crear los dibujos,
iluminarlos y crear el texto. Su factura ·es muy artesanal y la calidad de las
imágenes no es muy buena, sin embargo en conjunto, las "Fábulas
Pánicas" representan un ejercicio artístico digno de señalar, pues para la
época en que se crearon son textos muy adelantados a su tiempo, en
donde se puede apreciar casi por completo la teoría del movimiento
pánico difundido en México por el propio Jodorowsky, aunque con una
preocupación más consciente y responsable, no tan agresiva como
• Ha participado en talleres de creación literaria dirigidos por Felipe Monees,
Dolores Hernández y José de la Paz. Miembro de un taller de creación y estudio
literarios en conjunto con Armanda Fabián y Édgar Favela. Integrante de un taller de
lectura sobre literatura mexicana dirigido por Genaro Saúl Reyes Calderón. Como
escritor ha publicado en la revista Oficio (marzo, 2005) y en la página electrónica de la
revista L? Rocka con el mismo cuenco: "Larga noche de dolor para Leopoldo"; además
ha obtenido los siguientes reconocimientos: Certamen de Literatura JoYen Universitaria
UANL (2003-Segundo Lugar: Poesía y 2004-Tercer Lugar: Poesía); y Concurso "El
Rock es puro cuento", revista La Rocka (2005-Tercer Lugar: Cuento).

�862

ÜDVIDIO REYNA GARCÍA

caracterizó su quehacer artístico en cine y teatro, pues el autor se da
cuenta de la penetración masiva que un medio de comunicación como el
periódico puede tener, así que asume la oportunidad y ejerce una crítica
que se centra en los valores universales y sociales de una manera más
clara y sencilla en la exposición de su propuesta. Sigue atacando los
valores de la moral convencional, y sigue incitando al cambio humano
pero ahora desde la trinchera de la fábula en el periódico, un medio
diferente al teatro y al cine, más popular pero de-jgual valor para difundir
el mensaje; el dios Pan difunde el conocimiento, según la constitución
teórica del movimiento: también Pan transmitía el ''saber". Y llegamos aquí al
más alto significado de la palabra pánico Oodorowsky; 1996: 81). De alguna
forma J odorowsky acepta esta responsabilidad y decide difundir sus ideas
de este modo.
En las fábulas se pueden detectar algunas constantes, por ejemplo las
series de un mismo personaje o tema: las fábulas de la "bolita", las de los
"gragrofes", las de los "microbios", las del Maestro, las de Ben-Sara, las
de los símbolos, las de "koans", las de los sueños, las del "clavo" o las de
plantas que dan frutos que no les corresponden por natu_raleza. También
se aprecia que las primeras fábulas tienen un tono pesimista, kafkiano,
(por ejemplo la fábula cinco, publicada el 2 de julio del 67, donde se
narra la historia de un individuo que se une a las masas y -va en la
· búsqueda de lo que todos quieren, escala una torre y al llegar a la cima,
después de haber eliminado a una gran cantidad de personas, se
encuentra con un trono eléctrico en donde se electrocuta: Seré el primero
que logrará electrocutarse en él Pasaré a la histo... F/ufQodorowsky; 2003: 11]),
que luego de reflexionar e identificar, intenta modificar el rumbo:
Durante varias semanas creé este tipo de historietas, influido por los
ídolos literarios de la época, tales como Kafka: no hay salida, los
personajes deben ser antihéroes, el tema principal del e~critor es su
·propia neurosis. Muy pronto me sentí fatigado por el ne~a_tivismo
intelectual. Si me dirigía a tantos lectores, debía mostrar lo pos1t1vo 9ue
encontraba en la vida. Y así, poco a poco, fui integrando en mis torpes
dibujos las enseñanzas Zen, la sabiduría iniciática, la simbología sagrada,
etcétera.
Más tarde, esto me llevó a pensar 9ue el único arte válido era a9uel
que servía para sanar Qodorowsky; 2003: 4).

Este cambio en el autor (inmediato, pues ya en la misma fábula
aparece por primera vez la figura del Maestro, lo que indica la intención
de dar un giro positivo al proyecto) quizá siembra la semilla que d~rá s~s
frutos en ei futuro, donde Jodorowsky está más preocupado por difundir
un conocimiento que sane (esto se comienza a ver en sus películas El

FÁBUIJ\S PÁNICAS

863

Topo y La montana sagrada, así como en sus libros futuros como Los
evangelios para sanar y sus prácticas con el Tarot y su "Cabaret místico" en
Francia.
La fábula del 30 de julio del 67 es la primera de muchas en que
aparece la "bolita". Su incursión por lo general señala el interés de
Jodorowsky por tratar el problema del significado del individuo en el
mundo. En esta fábula la "bolita" se enfrenta a una máquina que sólo
existe para destruir "bolitas", sin embargo la protagonista no muestra
ningún sentimiento de repulsión o temor, es indiferente, por lo que la
fábula termina con, todavía, ánimo un tanto pesimista: Yo no estoy hecha

para atacar. Me confamio con no tener significado, solamente medo... sobre otra bola
sin significado (el mundo) que también solamente meda Oodorowsky; 2003: 15).
Jodorowsky usa este espacio para manifestar sus opiniones,
disfrazadas para evitar reacciones en contra, sobre lo que acontece en la
realidad mexicana. Por ejemplo la fábula del 6 de octubre del 68. El 2 de
octubre se dio uno de los acontecimientos más dolorosos para la
sociedad: la matanza de Tlatelolco. Esto fue un miércoles. Para el
domingo, Jodorowsky publica una fábula en que están el Aprendiz y el
Maestro. El primero muestra su fortaleza, su capacidad destructiva, le
pregunta al Maestro: Puedo mataryo sólo a veinte enemigos. ¿Soy fuerte Maestro?
El Maestro responde: ¡No! Un hombre alcanza la plenitud de sus fuerzas cuando
aprende a no dañar Oodorowsky; 2003: 79). Lo mismo sucede con la
represión sucedida hacia la juventud y el rock por causa del concierto de
Avándaro. Jodorowsky dedica la fábula del 10 de octubre del 71 a todos los
"adultos" que "odian" Avándaro Oodorowsky; 2003: 209). La fábula trata de
un individuo que se queja de un salpullido, entonces decide quemarse la
zona afectada, o sea, opta por una solución errónea y dañina por lo que
el Maestro le sugiere que esos granos que lo molestan son sus propios
síntomas y que si quiere que dejen de molestarle debe revisar en su
interior ·en qué está mal para corregirlo y poder sanar: porque al q11ef!larlos,
quemas tu propia carne Oodorowsky; 2003: 209). También usa las fábulas
para defenderse; para hablar de su experiencia personal, de los ataques
que sufre en su contra, como en la fábula del 14 de marzo _del 71, _donde
muestra en el primer cuadro al Maestro encerrado en una ¡aula mientras
una multitud le grita y lo insulta. Después, el Maestro es representado
alejado de esa realidad y alguien le pregunta si ha desistido, si se ha
dejado ganar, a lo que responde con un proverbio chino: El gusano se
repliega para avanzar. Hqy estoy replegado Qodorowsky; 2003: 181). O lo que
plantea como moraleja en la fábula 271: El ser humano tiene n~veles de

desarrollo espiritual.. lo que es mortal para algunos puede ser fuente de l'tda para

�864

ÜDVIDIO REYNA GARCÍA

otros... la ''prohibición" nunca engendra ''solución". Es me;or '~ducación"...
Oodorowsky; 2003: 282).
Otro tema que continu~ente trabajan las fábulas son los relativos al
punto de vista. Por lo general,Jodorowsky expone a un personaje con un
problema y después, como respuesta, muestra el mismo hecho pero bajo
otra apreciación. Algo similar sucede en la fábula 143, donde el Aprendiz
le presenta al Maestro dos chistes que le p~en sin gracia o demasia~o
infantiles y el Maestro le responde que tienen un' significado profundo, sin
embargo, aquí aparece otro tema que le interesa a Jodorowsky y que es el
de la autorrealización, el de alejarse de los maestros porque cada quien es
único y sólo uno mismo se puede ayudar, así que en esta ocasión el
Maestro le recomienda al Aprendiz que por sí mismo descubra el
significado profundo de dichos chistes: trata de descubrir por ti mismo lo que
significan Oodorowsky; 2003: 153).
En las Fábulas pánicas Alejandro Jodorowsky derrama todos sus temas
favoritos, los tópicos que lo apasionan y que reflejan su estado como ser
humano en el momento en que los desarrolla. Está su eterna búsqueda,
su lucha contra el ego, su tono orientalista, su risa y simultaneidad, y
hasta el terror pánico, sólo que un poco disfrazado, sino basta con
revisar la fábula del 27 de junio del 71, cuando ya había optado por
evadir el pesimismo. En esta fábula titulada ''Homenqje a Robert A.
Heinfein. Leerporfavor su novela: Stranger in a strange land': Jodorowsky relata
la historia de una lombriz que se sabe sola en el mundo, que añora la
compañía, que busca su alma gemela, hasta que por fin cree encontrarla:
¡Oh! ¡Este bello ser llena mi gusto! ¡Es ella! Sin embargo, el otro ser, la otra
lombriz responde: ¡Soy tu cola, idiota! Qodorowsky; 2003: 196).
Bibliografia

JODOROWSKY, Alejandro. (1996). Antología pánica (Contrapuntos. Prólogo,
selección y notas: Daniel González Dueñas). México: Joaquín Mortiz.
_ _ _ _ _ _ _. (2003). Fábulas pánicas (Prólogo de A. J. y notas de
Daniel González Dueñas). México: Grijalbo.

LA CULTURA YTRES ESTADIOS DE
MANIFESTACIÓN POL(TICA
José Wbaldo Rivera Nevarez
Estudiante de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL
Colegio de Filosofía

l. Definición de Cultura
La cultura, la totalidad acumulada de

esos esquemas o estructuras,
no es sólo un ornamento de la existencia humana,
sino que es una condición esencial de ella.'

San Anselmo, siempre recomendaba a sus alumnos comenzar todo
escrito o discurso, definiendo los términos involucrados, para que así,
quien leyese o escuchase su argumentación, supiese desde el inicio de lo
que se estaba hablando,. y cómo se estaba hablando, es decir,
recomendaba hacer desde un inicio un marco referencial.
El concepto que debemos aclarar desde un inicio es, pues, el de
cultura; y es que hablar de cultura en nuestro tiempo no parece raro, si
vemos Ios periódicos encontraremos, seguramente, una sección dedicada
especialmente a este aspecto, igualmente la televisión y todos los medios
de difusión masivos, le conceden un apartado especial, pero ¿qué
entienden por cultura?, hablar de arte o de espectáculo ¿es lo mismo que
hablar de cultura?, ¿la cultura se agota en la estética, o es ésta, sólo un
elemento de la cultura? Es necesario entonces, conocer primero la
definición de este · término, para después ver si es posible contestar a
estas preguntas, y a muchas derivadas de ellas.

1

Geertz. Clifford. La intert&gt;retación de las Culturas, Gedesa, España 2000

�866

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

LA CULTURA, Y TRES EsrADIOS
DE MANIFESTACIÓN POLÍTICA

¿Qué es entonces cultura?: Cultura "en un sentido muy amplio, está
constituida por los productos de la actividad del hombre".2 Esto implica
que los productos del hombre, en cuanto que no es puramente animal,
son acciones que marcan sus modos de vivir, es decir, sus acciones son
específicamente humanas. Dentro de los productos del hombre, están
pues, la religión, el arte, la política, etc. Entonces la cultura podríamos
definirla más claramente como: la manifestació~e los quehaceres humanos,
concientes o inconcientes. Por lo tanto la demarcación ~ue nos presenta dicha
definición muestra que hay una distinción clara entre lo que es Cultura y
lo que es Naturaleza.
La naturaleza es simplemente un estado muerto e inconexo de
realidad, pero cuando el hombre la toma y la transforma adquiere sentido
y se vuelve propia, el hombre la culturiza y la vuelve nombrable,
asimilable y poseedora de significado. Entonces siguiendo la misma
lógica, el arte, el espectáculo, en fin, la estética, es cultura, pero no es
toda la cultura, ni la abarcan ni la agotan.

Por lo tanto todo proceso o modo cultural es manifestación del ser
del hombre, en dicha manifestación dota de sentido a 'la realidad y la
objetiva, haciendo una historia de sus modos, porque plasma en ella la
realización de sus potencialidades y marca y demarca los limites tanto de
la razón (en el orden temporal), como de su propio yo (en cuanto
refirma su independencia del mundo de los objetos). Ahora bien, no es
que el hombre se disocie de la naturaleza, él mismo es un ser natural,
pero al hacer cultura, está tomando esa naturaleza y la está
transformando, haciendo· patente su capacidad, que le es natural, se
transformar el medio, y aprovecharlo para su beneficio. Como se ha
dicho anteriormente, lo que el hombre hace, cuando hace cultura, es al
final de cuentas, dotar de sentido.
Pero podemos cuestionarnos, ¿cómo es que el hombre hace esto? Es
decir, ¿cómo objetiva y dota de sentido?, podemos apelar al
conocimiento ingenuo y afirmar solamente que es un hecho, y en cuanto
tal, no es demostrable, sino simplemente mostrable, pero por más que
queramos ignorar estas preguntás, siguen resonando y con tal fuerza que
es imposible ignorarlas.

entonces es causa de limitación del yo, y la manera de entrar en contacto
con lo que está afuera, es otorgándole una categoría de existente,
diferenciándolo y otorgándole sentido. El sentido surge cuando se
entabla una relación, es decir, el objeto externo se conviene en único,
pero no en único material, sino único en significado, aunque sea
temporalmente limitado, es decir, sólo en el proceso de objetivación y
significado. La significación es el segundo nivel necesario para la
transformación y recreación de medio, necesario, en cuanto que sin ello,
el hombre se queda meramente en su categoría de animal. Este proceso
de culturizar entonces, no está ajeno al problema del conocimiento.
Asimismo, dentro del proceso de culturización entra en escena el valor,
porque como afirma Romero: "los procesos culturales se realizan en
vista de valores, y lo propio de los objetos culturales es incorporar
valores."3
El hombre se hace conciente de su realidad y de la 'otra' realidad, la
externa, y pretende entablar puentes que le permitan acceder a dicha
realidad. La cultura se vuelve un hecho, pero no por ello es más clara o
evidente, es común que lo primario y lo esencial se le oculte a los ojos, y
se le escabulla a la razón, por eso viene en ayuda la filosofía, que es la
rectora, y la que al final marca el camino, ella no admite epítetos o
adjetivos, es la altiva dama que baja su mirada y con ella devela lo que
parecía oculto, es ella la filosofía, que tiende la mano a una de sus
muchas hijas, a una casi recién nacida, la cultura.
La cultura como proceso objetivador y significante se desarrolla de
manera necesaria dentro de los núcleos sociales, por tal motivo, sin ellos
es imposible hablar de cultura, es menester, la existencia del otro, para
hablar cabalmente de cultura, además existe la distinción entre sociedad y
Estado, en donde este último es la forma institucional artificial en donde
aquellos que conforman la sociedad han depositado el poder, ya en uno,
en un grupo, o en la utopía del pueblo. En el Estado, su herramienta
básica es la política, que forma parte de la cultura al ser manifestación del
hombre para -el hombre, es decir, determinada cultura, ostenta
determinada política, forma en como las sociedades han decidido
encaminar su realidad en el transcurso de la historia.

El proceso ~e objetivación surge cuando transpolando el yo se
.encuentra con algo que no es él mismo, es decir, el no yo, lo externo
2 Romero

1953, pág. 117

Francisco, Filosofa Contemporánea, Editorial LOSADA, Buenos Aires,
3

Jbid. Pág. 125

�868

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

LA CULTURA, Y TRES ESTADIOS
. DE MANIFESTACIÓN POLÍTICA

11.

869

La política como manifestación cultural
LA más importan/e tÚ las asociaciones,
la que encierra todas las tkmás,
se llama asociación política. 4

Una de las manifestaciones del hombre es sin lugar a dudas la
manifestación política, manifestación que lo ayu4a a mantenerse en pié y
entablar lazos con los demás hombres para desarrollar una sociedad y
vivir en calma, la política sirve al hombre como salvaguarda de sus
intereses, en ella queda limitada la posibilidad de. destrucción, aunque
sólo limitada, no excluida, ya lo decía Clausewitz "la guerra no es sino la
continuación de la política por otros medios." 5
La política a la vez es un arte y un don, así lo entendieron los griegos,
' quienes vieron en ella, cualidad de dioses, el sofista Protágoras lo dice
así: "el hombre tuvo la ciencia de la vida, pero no la ciencia de la política
que se encontraba cerca de Zeus, en el acrópolis ... " 6 Es por ello que
siguiéndola o sirviéndose de ella, es como se puede beneficiar o
petjudicar. El hombre, al objetivizar y significar los hechos en política
está necesariamente buscando un fin, y en ese fin puede ser en su sentido
más clásico en bienestar social.
Los problemas contemporáneos del hombre actual, radican en
muchos de sus casos en una mala política, porque han pretendido hacer
de ella la panacea que todo lo resuelve y que todo lo encausa y alivia, se
han olvidado que es un método, no un fin, es por eso que "la moneda
con que suele pagarse e·l precio de la mala política es: el sufrimiento
7
humano." La globalización de la política, pero no en su ámbito mundial,
sino en el ámbito de acción, es lo · que le ha creado el lastre que la
irnpo$ibilita cada vez más a prestar respuesta, cuando todo se politiza se
invaden campos de acción que no le son propios, su ramaje invade el
arte, la ciencia, la religión, y toda cuestión se vuelve política, se crea la
sociedad politizada, la cultura politizante, que a la larga cae en el extremo
opuesto, el de la apatía, porque conlleva al conformismo, y esto bien lo
podemos hacer solos, una política así mancilla su propio origen, ya que
4

Citado por 1:lucci, Giampiero en Agora pág. 64
Citado po r De Bono, E4ward en E/ pensamiento paralelo, E ditorial PAIDOS,
· México, 199.5, Pág. 51
6 Bucci, Op. Cit. Pág. 64
5

7

Barman, Z ygmunt, E n busca de la política, Fondo de Cultura E conó mica, México,
2001,Pág. 12

disgrega antes que unir, ya que el "conformarse es algo que bien lo puede
hacer uno solo". 8
Entonces la política debe de redimensionar su campo de acción, y
e~~arcar y d~marcar los límites de sus alcances, que bien podrían ser tres
bas1cos, seguridad, certezay protección. Estos tres ingredientes son necesarios
para construir cimientos de confianza y afirmación, es decir, confianza
en los hech?s, y afirmación de los logros y de los límites, además de que
asegura la libertad, tanto de acción como de razón. Ya lo decía Kant:
"cómo en régimen de libertad nada hay que temer por la tranquilidad
pública y la unidad del ser común". 9 Asimismo son opuestos v
contrapuntean contra la, inseguridad, incertidumbre y desprotecció~.
Esto es el fin principal de la política, asegurar el bien común e instaurar
una sana libertad, dotando al ciudadano de esas tres herramientas básicas
antes mencionadas.
Viéndolo así, la política como elemento cultural cumple la función de
enlazar a los miembros de la sociedad y de instaurar orden, la
manifestación del hombre en política asegura la supervivencia, y dota al
hombre de esperanza, porque sabe que esa insociable sociabilidad queda
asegurada dentro del marco de la política.
Pero, como en todo hay niveles, la política no podría ser la excepción,
y de~tro de las manifestaciones políticas podemos distinguir tres
estadios, en donde el hombre a través de los siglos, ha establecido
medios concretos en los cuales se ha desarrollado en sociedad, modelos
que hao servido a determinados fines. y que han sido elaborados con el
fin de vincular a la sociedad, son tres estadios, que sin ser secuenciales, ni
evolución necesaria uno del otro, si podemos clasificarlos a nuestro
parecer como inferiores o superiores, uno no es consecuencia del otro,
aunque podrían ser para su estudio visto desde una esfera secuencial,
comenzando por el menos favorecedor, hasta llegar al que se le puede
considerar óptimo.
Estos tres estadios son a saber:

•
•
8
9

El estadio de la Tolerancia, conformado por el bucle resignación /
respeto.
El estadio de la Normatividad conformado por el bucle
comprensión / aceptación.
Jbidt111.

Kant, E mmanuel, ¿Q11é es la l!tts/ración? Filosofia de la Historia, Fo ndo de Cultura
Económica, México, 2002, Pág. 36

�870

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

LA CULTURA, Y TRES ESTADIOS
.

•

El estadio de la Comprensión, conformado por el bucle

fraternidad / amor.
· 111. Tres niveles de cultura política
El ser humano solo se completa
como serpknamente humano
pory en la cultura". ,u

La Tolerancia
Si el hombre fuese como los demás animales que pueden v1v1r
aislados, o conformando grupos guiados por el mero instinto, en donde
no hay necesidad alguna de elaborar conceptos como libertad, razón,
derecho o deber, sino que simplemente está guiado por instintos, no hay
razón que dicte problema alguno, el mismo instinto regularía. los
procesos de convivencia y marcaría de manera muy clara el papel y lugar
de cada miembro de esa 'sociedad', pero para nuestro beneficio, o quizá
para nuestra desgracia, el hombre tiene más que instintos, tiene la razón
que lo impulsa a crear, y dentro de esas creaciones está la sociedad y por
otra parte se encuentra el concepto de Estado, que en sus inicios no
estaban tan elaborada como hoy, pero que contaban con necesidades
semejantes, y una de ellas demasiado claras, es la del respeto hacia el
·otro, o a las cosas del otro, porque si se quería vivir juntos, entonces
habría que asegurar la manera_en la cual cada quién sintiese ese mismo
deseo, si no la diáspora sería inminente, entonces no queda más remedio
que la 'tolerancia~ soportar al otro en primer lugar para mi beneficio, y
luego para el beneficio popular.
Se pueden enumerar algunos mitos que el mismo hombre con su afán
de entenderse ha elaborado acerca de el origen de la vida en común,
pasando desde los griegos, hasta la actualidad, basta nox:nbrar el mito de
Girad', en donde la unión se forja a partir de encontrar un enemigo
común, así todos quedan unidos por 'el crimen', son hermanados por el
'silencio', ahora "el acto espontáneo de acción coordinada tenía la
capacidad de sedimentar los enconos dispersos y la agresión difusa,
estableciendo una clara división entre lo correcto y lo incorrecto, la
violencia legítima y la ilegítima, la inocencia y la culpa. Podría reunir a
los seres solitarias (y asustados) en una comunidad solitaria (y confiada)" 11

10

Morin, Edgar, Los siete saberes necesarios para la educación delfuturo, UNESCO, 1999.

Pág. 57
11

Bauman, Op. Cit. Pág. 23

DE MANIFESTACIÓN POLÍTICA

871

. La verdadera comunidad de bienes, de ayuda y beneficio solidario no
~xi~t~ en cu~nto tal, simplemente se ha creado un conglomerado de
individuos d1spuest?s a con-vivir para protegerse de lo que está 'fuera'
pero para lograrlo tienen que soportarse entre ellos mismos no se crean
lazos de unión real que permitan un avance serio en los problemas reales
es por eso que fácilmente se puede volver la cara ante situacione;
dolorosas, porque simplemente le atañen.

El bucle Resignación / Respeto.
El bucle es un elemento real que se da de manera necesaria en todo
proceso, son enlaces reales que explican y encausan los modos de
relación entre hechos y conceptos. No son procesos dialécticos sino
más bien, procesos que complementan y enlazan los hechos. En el
proceso cultural de objetivación y significado queda reducido a dos
conceptos básicos, que demarcan los límites de la tolerancia, estos son:
Resignación y Respeto. Ambos conforman un bucle, enlazado de manera
necesaria, ya que la Tolerancia, tomada en su aspecto básico 0
etimológico no puede desplegar sus alas más allá de la resionación
y el
b
.
respeto. En proceso nacido en la realidad por consecuencia de sus
bases, ciñe las relaciones humanas a ámbitos externos, sin llegar en
momento alguno a con-formar, verdaderas comunidades.
El bucle Resignación / Respeto, queda conformado entonces en
Conformidad - sufrimiento / Acatamiento - sumisión.
En la cultura política de la tolerancia, los procesos sociales y los
hechos del Estado quedan pues sujetos a crear ciudadanos sordos e
in~viduos que no tienen la distinción entre la libertad pública y la liberad
pnvada, ya que la última se impondrá sobre la primera, creando claras
dicotofi?las que conllevan en sí el germen de la insociabilidad.

La Normatividad
El hombre desde que se encuentra en sociedad, tiene que vivir con la
misma paradoja que ya enunciaba Kant, esa insociable sodabilidad que lo
impulsa a crear sociedades, a vivir en comunidad, pero que a la yez por
su misma naturaleza, lo impulsa a aislarse porque esa sociedad que ha
creado, tiende a limitarlo y a establecerle prohibiciones, que sirven a la
postre para lograr la 'sana convivencia'. Y dentro de ella el mejor modo
de hacerlo es la /ry, a la que somete a todos sus agregados, y bajo la cual

�872

LA CULTURA, Y TRES ESTADIOS
. DE MANIFESTACIÓN POLfTJCA

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

se regirán sus miembros, para asegurar de manera precisa el buen manejo
de las voluntades particulares.
Dentro de toda elección. hay la posibilidad de tomar varios caminos,
de elegir 'esto' por encima de 'aquello' pero de ninguna manera significa
que la decisión que tomemos es la correcta, esos múltiples caminos que
se ensanchan en los momentos previos de elegir, son reducidos por la
ley, ella estrecha las opciones y deja sólo aque1:k\._s que pueden ser viables
para la consecución de la vida social, la ley opera entonces como la
salvaguarda de las garantías individuales y colectivas.
Este otro modelo cultural los constructos del Estado quedan
delimitados por la legislación "desde el punto de vista del individuo como
elector, la legislación es primordialmente un poder de preselección.. Los
legisladores eligen antes de que les llegue el momento de hacerlo a los
individuos". 12
La ley se esgrime como quien guía, y ampara, a ella hay que recurrir, y
a ella hay que someterse, la ley que no implica o conlleva la justicia, eso
es totalmente aparte, ya lo decía Montaigne "las leyes s_e mantienen no
porque son justas, sino porque son leyes". La ley garantiza igualdad y
respeto, brinda oportunidades, y demarca los limites de la salvaje libertad,
pero no garantiza que por ley deba de existif un aprecio o empatía hacía
los demás miembros de la sociedad, únicamente permite establecer
medios adecuados de convivencia, pero nunca podrá, porque no le es
posible, crear conciencia de ayuda ni de fraternidad.

El bucle Compromiso / A céptación
Este modelo político cultural tiene la ventaja de que si se le sigue
obtendrá muy seguramente paz, tranquilidad, sus miembros serán
ciudadanos regidos por el deber, por la norma, apegados a la ley, serán la
imagen de los antiguos griegos, y su obediencia sin tregua a la ley, y quién
Sócrates encamó vehementemente, prefiriendo la muerte, antes que la
desobediencia. Pero de nuevo queda corta ya que por ley se puede
decretar el respeto, pero nunca la bondad, se puede legislar a favor de la
liberad pero no a favor .de la solidaridad, de nuevo este esquema queda
en la esfera de lo externo, y no pude llegar a formar individuos capaces
de interiorizar los hechos reales circundantes, sino que simplemente son
asumidos.
12 Jbíd. Pág.

81

873

El bucle Compromiso / Aceptación queda conformado entonces en
Convenio - acuerdo / Admisión - aprobación.

La Comprensión
La tolerancia engendra soledad, y la ley procrea deber, una y otra son
muestras de cultura política, de una cultura que no tiene compromiso
para con el otro, fuera del que le marca el respeto o la aceptación. Son
elementos externos que no mueven al individuo a solidarizarse con sus
semejantes, ni logra entablar ni enlazar puentes de unión para lograr no
solamente vivir en paz, sino vivir felices. Tratar de instaurar un nuevo
modelo cultural en que los individuos trasciendan la tolerancia y la ley,
queda muchas veces en el terreno de lo utópico, en lo ideal, pero en
cuanto ideal, pudiera asumirse como irrealizable; además de que existen
el peligro del dogmatismo y del escepticismo, que son el extremo
opuesto.
Marcar caminos, e instaurar modelos es propio de quien cree poseer
la verdad, quien quiera proponer algo como lo mejor, es porque ha
tomado conciencia y ha analizados los pros y los contras, al menos eso
sería lo deseable. A lo largo de la historia de la humanidad, volviendo la
vista atrás, se encontraran modelos que han pretendido ser los modelos
que lleven al hombre a dejar las muestras externas y lograr interiorizarexteriorizar no sólo el con-vivir, sino la comunión. El problema de estos
sistemas, tal como el cristianismo o como el comunismo, es que se
hicieron institución, y al institucionalizarse, exigieron leyes, normas y
dogmas, y de nuevo se exigió por ley el amor o la comprensión,
olvidando que la conciencia y el sentimiento queda fuera de la esfera del
deber.
Ento~ces ¿cómo instaurar la comprensión?, ¿cómo instituir el amor?
Con las categorías mentales actuales, que desembocan en la utilidad o en
el deber es prácticamente imposible, pedir al hombre que renuncie a sí
mismo, pudiera parecer absurdo, la cultura política de nuestro tiempo
tiene como principal valor la libertad, y no se ve por ningún lado la
mínima intención de renunciar a ella. Pero esa libertad vuelve a crear la
dicotomía de lo público y lo privado, en el orden del derecho, ¿es
primero el individuo o la sociedad? La respuesta que se obtenga será el
tipo de cultura reinante.
Surge además el problema del multiculturalismo y del
multicomunitarismo, ¿cómo aceptar o convivir con las demás culturas?

�874

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

¿cómo interactuar con los demás?, ¿ser abierto o cerrado?, ¿globalización
o nacionalismo?
En este nuevo tipo de cultura política no sólo debe de promulgar una
comprensión entre los hombres o semejantes, sino con todo lo existente,
debe de exigir una ecología planetaria, parafraseando a Edgar Morin, en
donde la armonía preestablecida de Leibinz tenga cumplimiento.
Promover una política del Amor suena par~µco, hay que encontrar
el modo en que estos dos términos no se aniquilen entre sí. Hay que
creer que es posible y realizable, que lógicamente es viable. Que surja un
nuevo humanismo, un nuevo renacimiento cultural que permita cambiar
los esquemas mentales del hombre de hoy, y que logre tener la esperanza
de que es posible.

El bucle Fraternidad / Amor
La revolución Francesa, trató de instaurar la fraternidad, pero
claramente podemos decir que falló, promulgo leyes y derechos, pero no
cambió mentalidades, fue de nuevo meramente exte'rior. La nueva
cultura política de la Fraternidad y del Amor debe de poseer la capacidad
de salir de sí, y abrazar, abarcar, incluir, concebir, y alcanzar al otro, a los
otros, a los demás.
La relación que surge en el bucle Fraternidad/Amor, es porque entre
los hombres es necesario alejar del horizonte al miedo, a la angustia y la
desesperanza, la política debe de cumplir con los principios básicos
reales, seguridad, certezá y protección pero no sólo externos sino
interno-externo, que es lo que logra la fraternidad y el amor.
El bucle Fraternidad / Amor queda conformado entonces en
Hermandad - mutualidad/ Cariño - afecto.

Este libro se terminó de imprimir en el
mes de agosto de 2005, en los talleres de
la Imprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
El ti.raje fue de 500 ejemplares.

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                    <text>418

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

Así la literatura de Elena Poniatowska muestra sus manos de oficiante, sus manos de entrega, sus manos que ejecutan la palabra, que la
realizan para que la realidad nos crezca y se avecine muy dentro de
nosotros, para que la conozcamos a fondo y no nos reviente corno un
volcán, para que abra sus válvulas y transitemos hacia el otro tiempo, el
pasado, el prehispánico, el de 11atelolco donde Huitzilopochtli o Huichilobos, como reseña Bemal Díaz, recibía los bienes de los sacrificios,
la sangre joven vertida por amor a la vida y para que el bien regresara,
no por matanza y destrucción como sucedió hace 38 años por temor al
poder de la palabra joven. Para que podamos viajar hacia el futuro con
esos ojos que saben que "el cielo es un estado, un modo de ser, y no un
lugar". ·

Bibliografía
PONIATOWSKA, Elena, Obras reunidas. 1. Narrativa breve, Fondo de
Cultura Económica, México, 2005.

TERCERA SECCIÓN

CIENCIAS
SOCIALES

�EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO
CRÍTICA CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA Y
FILOSÓFICA
No ht!J interpretaciones, sino solamente
malas interpretaciones, y, por lo tanto,
toda critica espoesía en prosa.
Harold Bloom. The anxietJ rflnjluence

Dr. Rafael Enrique Aguilera Portales
Instituto de Investigaciones Juridicas
Universidad Autónoma de Nuevo León

E

l conflicto entre "filosofía y literatura" nos remite a una concepción hermenéutica, holistica, integral de los diferentes géneros
o discursos culturales. El pragmatismo ironista de Richard Rorty se acerca al planteamiento decontruccionista de Paul de Man, Harold
Bloom y Derrida, el cual atribuye mayor relevancia a la literatura que a
la filosofía, mayor relevancia a la crítica literaria que al discurso filosófico argumentativo. El pensador neopragmatista Richard Rorty entiende la crítica literaria como crítica cultural, social y política; la principal
función del crítico literario es, por tanto, facilitar un amplio espectro de
reflexiones morales que nos sugieran una revisión de los modelos y
paradigmas de la ética. Y, dentro de una cultura postfilosófica espera el
ascenso de la crítica literaria a un lugar preeminente en la cultura superior de las democracias, papel cultural que reclamaron para sí, en su
momento, la religión, la ciencia y la filosofía.
Tradicionalmente, se ha utilizado la distinción entre moral y lo meramente estético para relegar la literatura a un plano secundario dentro
de la cultura y sugerir que las novelas, los tuentos, los poemas son
irrelevantes para la reflexión moral. La retórica de nuestra sociedad da

�422

por supuestas la mayor parte de las oposiciones y esto es un obstáculo
para el desarrollo de una cultura liberal democrática. El objetivo de
pensadores como Richard Rorty, Paul Ricoeur, Derrida, Milan Kundera, entre otros, es percibir esta oposición binaria como una distinción
pobre, trasnochada y empobrecedora. La literatura, de este modo, se
convierte en un ejercicio práctico de construcción moral y político, y la
novela sería sinónimo de "1,topía democráticd' 1 y de razonamiento ético
contextual.

Distintos modos posibles de relación de la filosofía y literatura
La literatura, el mito y la filosofía son narrativas plurales, abiertas ligadas a la memoria de nuestra civilización. Estos géneros de discurso
encuentran un espacio común en su capacidad que tienen de proporcionamos sentido, de producir significado al universo simbólicocultural donde nos desenvolvemos. Estos modos de conocimiento
pretenden dotar de significación la existencia humana y el mundo,
aportándonos nuevos horizontes, e impregnando de sentido nuestra
aprehensión del mundo exterior. Como dice la filósofa malagueña María Zambrano: poesía y filosofía son, desde el principio, dos especies de
caminos, que en privilegiados instantes, se funden en uno solo. Un
camino abierto hacia el horizonte que se va despejando, el horizonte de
sentido.

1

EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA y FILOSÓFICA

RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

El horizonte es ya obra humana, por eso es cuestión suprema y primera de la filosofía. Filosofía es mirada humana. Y el amor que está en la
misma palabra que designa la acción de filosofar dice ya de su intervención decisiva. La filosofía es mirada creadora de horizonte; mirada
en un horizonte. La herencia del amor, del amor de las cosmogonías,
de repente entre la posición trágica y la mirada de la filosofía. Diríase
que el amor se ha escindido...2

'

La filosofía es una constante "estar a h escucha" de aquello que pueda
enriquecer nuestra visión de lo humano, venga de donde venga; de
aquí, que la filosofía y la literatura acudan al poder simbólico e imaginario de los mitos de nuestra civilización.
1

El ténnino "utopía democráticd' es utilizado por Milan Kundera en su obra E/
Arte de la Novela, Kundera entiende que la novela de Cervantes es el género que abre e
inaugura la modernidad antes que Descartes, la novela en oposición a una concepción
de verdad incontrovertible o absoluta se caracteriza por la pluralidad de voces, la
poliforúa, la ambigüedad, la incertidumbre y la duda. Ésta concepción es retomada
por Richard Rorty en su obra y pensamiento entendiendo que la literatura expresa la
utopía democrática que tiene que llegar.
2 Zambrano, María. El hombrey lo divino, F.C.E, México, 1975, p. 250.

423

De alguna forma, sentirnos partícipes en un relato es la única vía
que disponemos los seres humanos para intentar actuar como protagonistas de nuestras vidas. Ortega y Gasset decía que: "la vida humana, es
por lo pronto,faena poética, invención del personaje que cada época tiene que ser'13•
En este sentido, la condición humana es fantasía, creación, frenesí pues
la vida es un género literario, donde el imperativo de la autenticidad se
convierte en imperativo de la invención.
El hombre debe vivir la condición humana como artista y como
poeta. Nuestra vocación es la creación en el devenir y la contingencia,
generando nuevas descripciones sobre nosotros mismos y la realidad.
A la pregunta ¿qué somos hoy? no podemos responder en términos de
una identidad homogénea y única. Somos muchas cosas a la vez, pero
no siempre en continuidad unos con otras, con frecuencia de manera
diluida y dispersa, y normalmente, no de modo pleno, sino fragmentario. Somos prosa y poesía, relato y metáfora, memoria y exploración.
Somos imaginación literaria y exploración filosófica, y viceversa, exploración literaria e imaginación filosófica, donde las fronteras no se encuentran tan definidas ni delimitadas como aparentemente se nos presentan.
¿Qué somos, que es cada uno de nosotros sino una combinatoria de
experiencias, de informaciones, de lecturas, de imaginaciones? Cada
vida es una enciclopedia, una biblioteca, un inventario de objetos, un
muestrario de estilos, donde todo puede ser continuamente mezclado y
reordenado de rodas las formas posibles.4

Nuestra cultura occidental, sin lugar a dudas, es la cultura del logos, y
ésta se articula desde distintos ámbitos o modalidades discursivas. La
razón, el logos conceptual es una herencia irrenunciable, uno de los mejores patrimonios de nuestra tradición cultural desde los primeros diseños de su perfil con el nacimiento de la filosofía en Grecia; pero no el
único patrimonio, forma parte de nuestra cultura, pero ni siquiera puede identificarse, de manera excluyente, como vía única o superior de
conocimiento en la misma. Debemos abogar por una concepción
abierta, plural y cultural de razón, presente en otras esferas de la cultura. De este modo, la razón encuentra su presencia en el ritual, el mito,
la literatura, el pensamiento científico y filosófico, las artes.
3

Ortega y Gasset,J., ¿Qné esfilosofía?, Alianza Editorial, Madrid, p. 145.
Referencia tomada de la obra de Elisabeth Sánchez Garay: Ita/a Ca/vino, México, FCE, 2003, extraída de sus Lezjoni americane. En esta obra, se analiza en profundidad y rigor académico el impacto y la trascendencia de la obra de ltalo Calvino en la
cultura occidental.
·
4

�424

RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

La filosofía y la literatura se convierten en dos caminos que van de
la mano para entender el mundo. Filosofía y la literatura ocupan un
lugar privilegiado desde el cual asistir al rápido despliegue de la modernidad, pues son disciplinas sensibles a todos los cambios y novedades
que se producen en la actualidad. Buscar diferencias a estos dos géneros de discurso resulta en muchas ocasiones una tarea ardua y difícil
debido a la imprecisiones de sus fronteras. Una primera caracterización
genérica y, por tanto, vaga podría ser que la filosofía busca primariamente la producción de argumentos explicativos acerca de lo que hay o
acontece en el mundo lingüístico. La literatura no produce fundamentalmente argumentos, sino textos poéticos o ficcionales islas de sentido
destinadas al goce estético. La filosofía, por tanto, persigue la comunicación explicativa, mientras la literatura en cambio busca, ante todo,
generar una experiencia estética haciendo un uso del lenguaje mucho
más abierto e iluminador.
La literatura representa un ejemplo paradigmático de cómo trasmitir, y no de forma conceptual, una visión de lo real, completa y coherente, cómo sugerir todo el rico universo moral del ser humano, lejos
de cualquier universalización que a veces caracteriza el estricto juicio
moral o filosófico. En este sentido, la literatura de hoy no sólo se propone la belleza como fin, sino que además, es un intento de profundizar en el sentido de la existencia, un intento de llegar hacia el desvelamiento de lo inaprensible, un deseo de autenticidad. Desde Dostoievski nos hemos acostumbrado a la contradicción y la impureza que caracterizan la condición humana. La literatura no es sólo goce estético, sino
ético, y obedece más a una cuestión de contenido que de forma. Nuestra época huye del ornamento y de la retórica, que caracterizan las épocas fáciles y ociosas, la aristocracia de sangre y no de espíritu. Como
expresa el gran escritor Ernesto Sábato:
Lejos de decaer, la novela y el drama han profundizado los grandes
enigmas éticos y religiosos: desde Dostoievski hasta Graham Greene,
pasando por Kafka, la gran literatura de nuestro tiempo es eminentemente metafísica y sus problemas son los problemas esencialmente del
hombre y su destino.5

De es_te modo, Milan Kundera destaca la enorme capacidad exploratoria e investigadora de la condición humana que posee la novela en
comparación a la filosofía, de la cual nada tiene que envidiar, de forma
que podemos contemplar notables analogías en ambas en cuanto que
5 Sabato,

Ernesto. Heterodoxias, Madrid, Alianza Editorial, 2000, p.77

EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

425

se ocupan del mismo objeto de estudio, sólo que de forma diferente.
Milán Kundera declara:
... el novelista no es un historiador, ni un profeta; es un explorador de
la _existencia _humana (...] Y todas las novelas de todos los tiempos se
onentan hacia el enigma del yo. La novela conoce el inconsciente antes
que Freud, la lucha de clases antes que Marx, practica la fenomenología (búsqueda de la esencia de las situaciones humanas) antes que los
fenomenólogos. 6

Literatura y filosofía son, por tanto, dos ámbitos intelectuales donde
se realizan estimaciones de valor y expresan visiones ideológicas y
hermenéuticas. Ambos discursos pueden ser instrumentos idóneos
para realizar apreciaciones de la realidad, a la vez, que pueden aportarº?~ una comprensión más acabada u completa del mundo en el que
VlVlffiOS.

Sin embargo, nos encontramos ante dos posiciones divergentes a la
hora de abordar el problema de la relación entre la filosofía y la literatura. Aquellos que manúenen una posición de continuidad y comunicación y, por otro lado, aquellos que defienden una discontinuidad
entre el discurso filosófico y el literario; pero me voy a centrar en este
artículo en analizar la crítica literaria como un puente o nexo de unión
entre filosofía y literatura.

3. Filosofia y Literatura en el pensamiento de Richard Rorty y
Harold Bloom
Richard Rorty y Harold Bloom son, sin lugar a dudas, dos pensadores
polémicos y controverúdos, cuyos planteamientos son radicales y provocadores; pero, que pese a todo, contienen el magnífico ingrediente
de hacemos pensar y repensar sobre el papel de la filosofía la críúca
literaria y la literatura en nuestras sociedades postindustriale; contemporáneas. El presente trabajo trata de mostrar como pese a ciertas contr~dicciones, ambigüedades y paradojas del pensamiento pragmatista de
Richard Rorty y Harord Bloom, sus planteamientos nos pueden aportar n~erosas ideas, matices y sugerencias críticas que nos permitan
reflex.tonar acerca de la situación actual de la filosofía y la necesidad,
cada vez más urgente, de un holismo o diálogo de géneros de discurso
~u~ mejore el conocimiento de forma integral y suficiente, y de forma
indirecta, que nos mejore a nosotros como ciudadanos de una sociedad
cada vez más compleja e incierta.
·
6

Kundera, M. El arte de la novela, Barcelona, Ed. Tusquets, 1996, p.56.

�426

RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES
EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL. SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

El pragmatismo ironista rortyano atribuye mayor imp~rtanci~ y significatividad moral y política a la literatura que a la ~osofía. La li~~ratura tendría una función pública (política) en la creación ! gen~r,acro~ de
valores, mientras que la filosofía se replegaría en una ~ens1on pnvada (ironista) de relativizar antiguos léxicos. La filosofía nen~ ~a función significativa relevante que es poner fin al confo_rt metafísico de la
tradición cultural occidental, es decir, acabar con la idea o el supuesto
de que el individuo está ligado necesariamente a. una realidad_ supraindividual Oa razón, la humanidad, Dios ...). El irorusta ha de ~wr d~ e_ste
consuelo metafísico interesado y tratar de buscar o constrmr un lexico
propio y nuevo. Los ironistas tienen la ~sper~n~a de r~d_escrib~se Y
autocrearse a sí mismo, en sus vocabulanos, lexicos (codigo extstencial).
En definitiva la literatura toma el papel tradicionalmente otorgado a
la filosofía, quedando la filosofía relegada a un papel sec~dario de_ tipo
privado. "La crítica literaria desempeña, para los irorustas: el m1smo
papel que se supone para los metafísicos desempeña la busqueda de
principios morales universales."7
Los ironistas leen a los críticos literarios y les toman como informantes morales sencillamente porque tales críticos tienen una gama de
relaciones exce;cionalmente amplias. Los críticos literarios son informantes morales no porque tengan un acceso especial a la verdad moral,
sino porque han estado en todas partes, han leído más libros y, ~~r eso,
se hallan en mejores condiciones para no ser atrapados por el le:xico de
un solo libro.
Richard Rorty ha destacado el cambio y evolución expe~entad?
por la crítica literaria desde su nacimiento hasta_ ~l prese~te siglo. Onginariamente, aludía a la comparación y evaluacion de piezas te~trales,
poemas y novelas; pero hoy en día se ha extendido a la te?~ogia, a la
filosofía, a la teoría social, a los programas de reforma políuc~ y a los
manifiestos revolucionarios. La crítica literaria se ha extendido, por
tanto, a todo libro que pudiese proporcionar element?s posible~. al
léxico último de una persona. En este sentido, Rorty enuende la cnuca
literaria como crítica cultural, social y política. La misión del crítico
literario es por tanto, facilitar las reflexiones morales sugiriendo revisiones en el canon de los modelos y de informantes morales. Y espera
el ascenso de la crítica literaria a un lugar preeminente en la cultura
7

Rotty, Richard. Contingencia, ironíay solidaridad, Barcelona, Paidós, 1991, p. 98.

427

superior de las democracias, papel cultural que fueron reclamando para
sí, en su momento, la religión, la ciencia y la filosofía.
El pragmatismo rortyano defiende la crítica literaria como la disciplina intelectual hegemónica dentro de la actual conversación cultural,
en este sentido, se enfrenta y polemiza con el pensamiento de Habermas que ve a los pensadores postmodernos como críticos de la ilustración que han perdido la esperanza de las sociedades liberales. Mientras
Habermas ve la línea de pensamiento ironista que va de Hegel a Foucault y Derrida como destructora de la esperanza social y del papel de
la filosofía, Rorty considera esa línea de pensamiento irrelevante para la
vida pública y para las cuestiones políticas.
Las teoóas ironistas como Hegel, Nietzsche, Derrida y Foucault me
parecen valiosísimas en su intento de formar una autoimagen privadas,
pero sumamente inútiles cuando se pasa a la política.8

La Fenomenología del Espíritu de Hegel, según Rorty, es el fin de la
tradición platónico-kantiana como el paradigma de la capacidad del
ironista de explotar la posibilidad de una redescripción abundante.
Desde esta perspectiva, interpreta el método dialéctico de Hegel no
como un procedimiento argumentativo o forma de unir sujeto y objeto, sino como una técnica literaria. La dialéctica hegeliana es una técnica literaria o critica literaria. En la época de Hegel, las obras de teatro,
los poemas, las novelas, están al servicio del conocimiento. Lo que hizo
Hegel en realidad es fundar una tradición ironista dentro de la filosofía,
al quitarle a la filosofía el carácter cognoscitivo y metafísico favoreció,
en gran parte, su transformación en un género literario.
Los ironistas vemos, dice Rorty, a Nietzsche, Hegel, Proust, Marcel,
Kierkegard no como autores que nos conducen a la verdad, sino como
abreviaturas de determinado léxico último y de las formas de creencias
y de deseos típicos de sus usuarios. Estos léxicos narrados por ellos nos
sirven para redescribirnos a nosotros mismos, para redescribir nuestra
propia situación.
Crítica literaria como crítica cultural y filosófica

Igualmente, Harold Bloom, uno de los críticos literarios más prolíficos
y comprometidos de los Estados Unidos, plantea al igual que Rorty,
deshacernos de nuestras premisas platónicas esencialistas y mantener la
esperanza de una religión de la literatura, en la que las obras literarias
8

lbíd., p. 101.

�RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

seculares reemplacen a las Escrituras y Tratados filosóficos como f~~nte principal de inspiración y esperanza para cada nu~va generac1on.
Aunque, debemos anotar que Bloom, en E/ Canon Occidental (The Western Canon, 1994), armó un gran revuelo con su catálogo perso~al ~e
grandes libros y declaró, una vez más, que la le~tura es una expenenc1a
solitaria, que su justificación última no es so~1al y_ q~e- el valor ~e ~os
grandes libros no se reduce a su contexto social, histonco, e~o~onuco
o ideológico. No existe método de crítica o de enseñanza, m rungu~a
teoría literaria, social o psicoanalítica son más perspicaces que la propia
literatura.

Las características de las narrativas que Rorty representan en sus lecturas fuertes sobre Hegel, Nietzsche, Foucault, Ha~rmas, Derrida, Dewey, Rawls, Davidson, Freud, Proust, Nabokov, Orwell, y otros muchos. Él mismo caracteriza irónicamente sus lecturas fuertes, como
comentarios egocéntricamente perversos. 10

428

En este aspecto, Harold Bloom disiente de la excesiva i~fortancia
que Rorty le otorga a la literatura, como fuente de_ construcc1on m~ral,
social y política. Desde este aspecto, podemos decir que la lectura sigue
siendo una actividad de élites, y sin institucionalización, poco puede
esperarse como una vía social, para el desarrollo moral ~e- los seres
humanos. Además, la literatura es una fuente, pero no la uruca fuente
de edificación moral. En sus libros de los cincuenta y sesenta ensalzó la
tradición protestante, radical y romántica (Shelley, Blake) contra la tradición clásica, católica y conservadora de Eliot y los ''críticos 1e sacristíd',
y exageró los elementos más subjetivistas, anarquistas, gnósticos y esotéricos del romanticismo. En 1973 publicó The anxiery qfInjluence, donde
sostuvo que los grandes poetas y los críticos (porque para Bloom ~o
hay diferencia tajante entre poesía y critica) tratan de escapar d~ la mfluencia de sus padres literarios y forjar su propia identida~ mediante la
lectura deformada (misreadin~. La crítica, por lo tanto, tiene qu~ ser
necesariamente antitética también, es decir, tiene que ser una sene de
desvíos bruscos a imitación de actos únicos de malentendidos creadores. El primer desvío es el de aprender a leer a un gran poeta precursor
de la manera como sus grandes descendientes nos obligan a leerlo. El
segundo es el de leer a los descendientes como si fuéramos sus ~scípulos y, de ese modo, obligarnos ser encontrados por nuestra propia obra
y llamados por lo vivo de nuestra propia vida.9
Esta lectura deformada (misreadin~ nos recuerda la propuesta de
Rorty de lecturas fuertes (strong readin~. Según la sutil y aguda reflexión
del profesor Richard Bernstein:
Bloom Harold. Li ang11stia de las injl11encias. Monte Avila Editores, Caracas,
1991, p.109.
9

429

En otro pasaje de su libro The New Constellation Bernstein declara:
"Sus lecturas no son simplemente fuertes (strong readings), sino despiadadamente violentas y radicales"11. Rorty quiere reemplazar argumentos y teoría, con nuevas narrativas, narrativas que nos permitan reedescribir nuestro vocabulario pasado y relatar el presente de mejor manera, para imaginar la utopía futura. Harold Bloom entiende la crítica
como una poesía en prosa, una mala interpretación:
La crítica es el discurso de la tautología profunda, del solipsista que sabe que lo que él quiere decir es correcto, y que, sin embargo, sabe estar
equivocado. La critica es el arte de conocer los caminos secretos que
van de poema a poema12 •

En Agon. Towards a Theory efRevisionism (1982), Bloom afirmó:
El lenguaje de la critica estadounidense debeóa ser pragmático. El
pragmatismo estadounidense, como señala Rorty, siempre pregunta
sobre un texto: ¿para qué vale, qué puedo hacer con él, qué puede
hacer él por nú, qué puedo hacerle decir? Confieso que me gustan esas
preguntas.

El canon occidental es un ensayo y también una lista de las obras imprescindibles de la Literatura, aquellas que "hay que leer". En su trabajo Cómo leery por qué revisa algunos aspectos (a menudo muy pocos) de
algunas de las obras canonizadas por él mismo; pero ahora, más allá de
su dudoso canon, a Bloom le interesa llegar a un público masivo. En
este libro defiende una idea de lectura opuesta a la que posibilitan las
citadas técnicas. "Leemos no sólo porque nos es imposible conocer
bastante gente, sino porque la amistad es vulnerable y puede menguar
o desaparecer". Porque al fin y al cabo, no es la gran literatura lo que se
está perdiendo, sino el diálogo.
10

Bernstein, Richard. The New Constellation. The Ethical-Pplitical Horizons ofModernityposlfliodemity. Polity Press, Cambridge, 1991, p.260. ''The characters of rorty's
narratives represent his "strongs readings" of Hegel, Nietzsche, Foucault, Habermas,
Derrida, Dewey, Rawls, Davidson, Freud, Proust, Nabokov, Orwell, and many others. Rorty himself self-ironically characterizes a ''strong reading" as a perverse, egoncentric commentary"(traducción propia)
11
Jbid. p. 286.
12 Op. Cit., p. 122.

�430

EL PAPEL DE LA CRÍTICA lrTERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL. SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

Rorty trata de separar la cuestión pública de ¿es políticamente peligrosa la ausencia de metafísica? de la cuestión privada ¿es el ironismo
compatible con un sentimiento de solidaridad humana? Y trata de ver
cómo el nominalismo y el historicismo ofrecen una contribución importante a la cultura liberal, aungue la retórica pública actual en la qu_e
somos socializados sigue siendo metafísica. E incluso descarta la opinión de que el nominalismo y el historicismo son propiedad exclusiva
de los intelectuales de una cultura superior en la que las masas no están
tan hastiadas de sus léxicos metafísicos últimos; también el ateísmo era
una propiedad exclusiva de los intelectuales, y hoy en día es una propiedad más extendida y mantenida socialmente.
Una cultura liberal cuya retórica pública sea nominalista o historicista es posible y deseable, pero no ironista. Pues no se puede imaginar
una cultura gue socialice a los jóvenes de forma que les haga dudar
continuamente acerca de su propio proceso de socialización de gue son
objeto. La ironía es una cuestión privada. El ironista no puede pasarse
sin el contraste entre el léxico gue ha heredado y el léxico gue está intentando crear para sí mismo. Existe una tensión y lucha entre la idea
de gue la organización social apunta a la igualdad humana y la idea de
que los seres humanos son simplemente léxicos encarnados.
Actualmente muchas personas dan por sentado que el gusto por la
deconstrucción (una de los reclamos usuales del ironista) constituye un
signo de enorme falta de responsabilidad moral. No debemos establecer una conexión entre ironismo y antiliberalismo. Todo lo contrario se
puede ser un perfecto liberal ironista. Para el ironista, la teoría se ha
transformado en un medio al servicio de la perfección privada, y no al
servicio de la solidaridad humana. Rorty toma como paradigmas de la
teoría ironista al joven Hegel, Nietzsche, Heidegger, y Derrida. "El
teórico ironista desconfía de la metáfora del metafísico de la mirada
vertical hacia abajo, y en su lugar coloca la metáfora historicista de la
mirada retrospectiva hacia el pasado, a lo largo de un eje horizontal." 14
La meta de la teoría ironista es comprender el impulso metafísico, el
impulso que conduce a la teorización, y asimismo, liberarse enteramente de él. No necesita una teoría del ironismo, y procura liberarse del
imperio de las contingencias heredadas y producir su propias contingencias, es decir liberarse del imperio de un viejo léxico último y modelarse uno gue sea enteramente suyo. Esto guiere decir que su criterio
14

Rorty, Richard. Contingencia, ironíay solidaridad, Barcelona, Paidós, 1991, p. 115

431

para eliminar las dudas, su criterio para la perfección privada, es la autonomía y no la afiliación a un poder distinto a ellos mismos.
En nuestra cultura, cada vez más ironista, se señalan cada vez más a
dos ironistas que han alcanzado esa especie de perfección, Proust y
Nietzsche. Los dos representan el proceso de creación de sí mismos y
son el paradigma del no metafísico. Para ambos no hay nada más poderoso e importante que la redescripción de sí mismo. La expresión de
"el gue uno realmente es" significa según Rorty: aquel en el que uno se
convirtió, mientras creaba el gusto de acuerdo con el cual, uno finalmente se juzga a sí mismo.
Los seres humanos somos vistos como "generadores de nuevas descripciones", en lugar de seres de los que se tiene la esperanza de que
sean capaces de describir exactamente Qa realidad). La redescripción es
autocreación y autoformación (en un incesante re-hacernos a nosotros
mismos), mediante la invención de nuevos vocabularios. "Nos redescribimos a nosotros mismos, redescribimos nuestra situación, nuestro
pasado, en esos términos, y comparamos los resultados con redescripciones alternativas que utilizan los léxicos de figuras alternativas. Nosotros los ironistas, tenemos las esperanza de hacernos, mediante esa
reedescripción continua, el mejor yo que podamos."15 Esta actividad es
fundamentalmente simbólica: es la actividad propia del escritor, del
novelista, del poeta.
La invención de un héroe ''más grande que yo", separa también a
Hegel, Nietzsche y Heidegger de Proust, y los convierte en teóricos
antes que novelistas; personas que andan a la caza de algo grande, y no
abocados a la construcción de algo pegueño. Estas tres figuras tienen
en común la idea de que algo: la historia, el hombre occidental, la metafísica ha agotado sus posibilidades. De modo que ahora hay que
hacer todo de nuevo. No se interesan en renovarse a sí mismos, también desean renovar esa gran realidad. Desean lo sublime e inefable, no
sólo lo bello y lo nuevo: algo inconmensurable con el pasado "no desean sólo la belleza expresable y relativa del reordenamiento, sino la
sublimidad inexpresable y absoluta de lo que es Totalmente distinto;
quieren la Revolución total."16
El pensamiento rortyaoo traza una línea divisoria drástica y radical
entre la esfera privada y la esfera pública. Por una parte estaría el ámbito de realización privada (autocreación o autodescripción), y por el
15
16

Ibíd., p. 286.
Ibíd., p. 120.

�RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

otro el ámbito de realización pública (de solidaridad, responsabilidad,
eliminación de la crueldad y de la humillación...). En el ámbito de lo
privado, las preguntas que uno se puede hacer so~: ¿9u~ seré? ¿que
puedo llegar a ser? ¿Qué he sido? Y para el espacio pub~co se hartan
preguntas tales como ¿Qué clase de cosas acerca de este .tipo ~e. personas necesito saber? Todas las "ironistas liberales" necesitan le:x1cos de
esas dos especies.

Nabokov17 fusiona la inmortalidad literaria con la inmortalidad personal. Uno, si quiere ser recordado debe consagrarse a la poesía antes
que a las matemáticas. Newton, Mili, Euclides son nombres, pero no
personas. Sin embargo, Baudelaire, Derrida, Nabokov, sobreviven no
sólo por algo más que un nombre. Rorty, también ve en la obra de
Nabokov, una indiferencia hacia lo social como una seguridad extrema
de su persona y como un rechazo a la crueldad y al dolor. Inmortalidad
y creatividad es lo que hace que Nabokov y Heidegger estén en el
mismo plano, pues ambos valoran más la poesía que la ciencia, la metáfora que la verdad.

432

A nivel teórico, es imposible relacionar estas dos vías. Sólo. a nivel
vital O vivencia! son conciliables ambas posiciones, en la medida que
pertenecen a una persona. El vocabulario d~ la ~utocreaci?n es n~cesariamente privado, no se comparte y no esta su1eto a la ~bre deliberación pública. El vocabulario de la justicia, por el co~?=ano, e~ nec~s,ariamente compartido, y es un medio de argumentacion y deliberacion
pública.

1

t

Rorty realiza una división muy estricta y ciega, entre los pensadores
que aportan un trabajo a la instanci~ públi_ca ~ • De':ey, Rawls) _Y
pensadores que aportan su obra a la Instancia pnvada (N1etzsc~e, H_e1degger, Derrida). Y cree, que estos últimos aportan muchas _sat1sfacc10nes a gente que está interesada por la filosofía, pero no tlene consecuencias políticas. Desde mi punto de vista es ui_i error pensar que ~a
crítica que realizan Nietzsche, Heidegger _Y De~?ª a la _cultura occidental y su metafísica no tiene consecuencias polítlcas. Evidentemente,
a corto plazo puede que no tenga muchas repercusiones políticas, pero
a medio y largo plazo si las tiene. La crítica nietzscheana a la moral, la
religión, y la metafísica tiene una influencia social impactante, Y por
consiguiente, una repercusión política.
Uno de los rasgos más característicos que Rorty admira de Nabokov
es el amor al lenguaje. Las imágenes que brotan ~ ~otan sobre lo~ t~xtos crean un ritmo musical, y sólo pueden sobrevivir en el plano uruco
de la estética, del placer acústico que implica la creativida.d. Esta obs:sión de Nabokov le liga íntimamente al deseo de inmortalidad, es decir,
de ser reconocido e inmortal en su obra. Nabokov está seguro que
existe una relación entre la inmortalidad de la obra y la de la persona
que crea la obra: entre la estética y la metafísica, entre la inmo~dad
metafísica y la inmortalidad estética: "Es el arte y no las matematlcas la
que derriba las murallas del tiempo abriéndolas a un mundo que se
encuentra más allá de la contingencia."

433

En este sentido, Rorty 18 quiere disolver lo estético y lo moral superando dicha dicotomía. El artista debe resumir las actitudes de curiosidad y ternura no separadas del éxtasis. Sólo así, el dilema del esteta
liberal está resuelto. El artista obra bien, cuando hace aquello para lo
que es idóneo, advertir las cosas que la mayor parte de las personas no
advierte, sentir curiosidad por lo que los demás dan por supuesto. De
este modo, sus novelas nos ayudan a adquirir un mayor conocimiento
moral.

Conclusión
Creo en la idoneidad y necesidad del giro literario de la filosofía, y de
algún modo, podemos elogiar y aplaudir este valiente intento en Rorty,
no obstante, la propuesta de Rorty me parece un poco reduccionista y
simplificadora del papel de la filosofía en la cultura actual. Reduce y
limita la filosofía a un género cultural más, que carece de valor y contenido específico, como saber hermenéutico constructivo e interdisplinar. De este m,odo, la filosofía no sería una disciplina cooperativa que
pretende llegar a un conmensuración universal, sino simple crítica literaria de la cultura postmoderna, una especie de revuelto literario, histórico, antropológico y político.
La única salida, que nos brinda Rorty es una salida privada e individual, basada en la recreación simbólica o poética. Una salida únicamente válida para nosotros a nivel privado, nunca como sujetos activos
inmersos en una comunidad política. Nuestra tarea es más poética que
política, más estética que ética, más redescriptiva que constructiva, creo
que ambas visiones son necesarias y no precisamente tienen que apare17
18

lbíd., p. 292.

Aguilera, Portales, R.. "La significación moral de la literatura en Richard Rorty'' en Revista ALFA (Revista de la Asociación Andaluza de Filosofía), España, nºl 1,
pp 11-32, p. 29.

�434

RAFAEL E NRIQUE AGUILERA PORTALES

cer desconectadas. Nos encontramos, ante un pensamiento, que entierra poéticamente la filosofía, acepta el presente tal y como éste se presenta sin intención de cambiarlo, pactando con lo establecido. Una
filosofía donde no hay lugar para la critica, ni para la esperanza utópica
que libere al hombre de su servidumbre y su esclavitud, y lo encamine
hacia una sociedad más igualitaria y justa. D entro de este contexto,
Rorty se ha atrevido a radicalizar su posición atribuyendo mayor importancia y significación a la literatura que a la filosofía. La literatura
tendría una función pública y política, mientras la filosofía se replegaría
a un espacio privado. De esta forma, la literatura sustituiría el papel
tradicionalmente otorgado a la filosofía. Irónicamente, le podríamos
recomendar a Rorty que deje de escribir filosofía y ensayos, y se dedique a componer novelas y obras literarias, si se trata de ser coherente.
BIBLIOGRAFÍA

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA
EDUCACIÓN: METODOLOGÍAS DE
ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO
APLICADAS A LAS REDES DE
INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

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ZAMBRANO, MARÍA. El hombrey lo divino, F.C.E, México, 1975.

E

l mundo actual vive una revolución económica e informática a
velocidad nunca antes experimentada. Este fenómeno de globalización (o mundialización para ser más correctos) ha generado mutaciones importantes en la forma de transmitir el conocimiento
en organizaciones públicas o privadas.
En la iniciativa privada, las compañías multinacionales han estado
desarrollando y experimentando desde hace más de una década con
metodologías y tecnologías para administrar el conocimiento de sus
miembros. Conscientes de la importancia del conocimiento y la innovación como recursos intangibles indispensables para sobrevivir hoy
día, emp~esas de los cinco continentes han desarrollado y puesto en
marcha Sistemas de Administración del Conocimiento o KMS (Know~edge_ Manage~e~t System). Estos sistemas tienen como obj~tivo el
1~ent1fi~ar, capitalizar, desarrollar y crear el conocimiento ligado al func10nanuento _ac~al y crecimiento futuro ~e la organización. A pesar de
todo el movuruento en tomo a estos conceptos, los resultados arrojados hasta hoy no han sido del todo favorables¡ la tecnologfa ha tomado un punto central en gran parte de estos proyectos, dejando releg,ado

�436

JOSÉ NICOLÁS 8ARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARTÍNEZ

el enfoque humano solamente al discurso estratégico de sus promotores en la alta dirección.
Por su cuenta, algunas universidades han innovado al implantar estos sistemas para administrar sus cursos y relaciones con otras universidades, bajo el concepto de E-L.eaming principalmente. No obstante, la
gran mayoría se encuentra lejos de aprovechar la tecnología y sobre
todo la dinámica que un sistema de conocimiento apropiado puede
brindarles. Nuestra experiencia nos permite vislumbrar importantes
áreas de oportunidad donde aplicar algunas de éstas metodologías y
técnicas de las prácticas conocidas como Administración del Conocimiento.
Este artículo es una primera proposición a manera empírica, que
expone las áreas de oportunidad donde sistemas de conocimiento
(KMS) desarrollados en empresas privadas, pueden aplicarse a instituciones de enseñanza universitaria. De esta manera, buscamos proponer
un diagrama para facilitar el flujo y administración del conocimiento en
las redes de investigadores, aprovechando la experiencia que la iniciativa privada nos ha confiado.
Después de realizar una discusión teórica de las metodologías y enfoques de la Administración del Conocimiento, pasamos a una proposición de Sistema de Administración de la educación y las redes de
investigadores, tomando como punto de partida el individuo, desde un
enfoque sistémico.
Esperamos y esta investigación sirva de base para futuras investigaciones y proyectos, donde universidades y centros de investigaciones
puedan enlazarse en estas "redes de conocimiento" para agilizar el flujo
y creación del conocimiento científico que nuestro país necesita.
Si tuviésemos que comenzar partiendo de cero en el trabajo de diseño e implantación de una sistema de control de calidad aplicado a
los archivos y control de publicaciones de resultados de investigaciones
en materia de educación, tendríamos que pensar en que tal vez, lo más
recomendable seria un sistema de publicaciones electrónicas. Pudiera
resultar tal vez, otra alternativa más atractiva, el utilizar una red de conocimiento incipiente, como la principal infraestructura de comunicaciones entre los investigadores.
Ante esta alternativa bien procede preguntarse: ¿qué diferencias
pueden encontrarse entre estos sistemas para promover y compartir el
nuevo conocimiento y los diferentes campos de investigación en edu-

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
437
METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

cación? Pueden surgir otras interrogantes: ¿cuál seria el papel de las
organizaciones frente a estas redes de conocimiento?, ¿y el rol de las
sociedades profesionales en educación? Estas parecen ser las preguntas
más importantes derivadas de uno de los aspectos de manejo del conocimiento desde hace más de una década a la fecha, ante la aparición de
estructuras electrónicas de investigación. Este ensayo presenta una
breve respuesta a estas interrogantes comenzando con una fundamentación sobre la calidad en la educación.
1. Los retos a futuro en la educación superior

La caracterización del concepto de redes de conocimiento en educación esta muy relacionada con el de "calidad universitaria", esto requiere superar la tendencia a considerar en sí mismas las características específicas de acuerdo con el contexto de la calidad educativa: entrada,
proceso, producto y propósito de la educación en cada institución y
tratar de identificar los rasgos comunes en las demás universidades.
Parece evidente que si se consideran de alta calidad dos o más instituciones universitarias con culturas y valores diferentes, no es posible
vincular Ja calidad de la educación con los valores, metas y objetivos,
programas, formación del profesorado, entre otros, específicos de cada
institución. La calidad debe radicar, más allá de estos elementos en que
difieren, en alguna característica común a todos ellos. En consecuencia,
para conceptualizar la calidad de la educación es preciso superar la consideración aislada de las características específicas de los distintos elementos o componentes y centrar la atención en las relaciones entre
ellos.
El esfuerzo de mejoramiento se debe dar en busca de una educación
integral como proceso que asegure la adquisición de conocimientos
significativos, y el desarrollo de capacidades que permitan al estudiante
universitario concebirse como inmerso en una realidad social de la que
es parte activa y, frente a la cual se desempeña no sólo como experto
del conocimiento en un ámbito específico, sino como ciudadano competente.
Es decir, se debe entender como calidad de 1a· educación la interrelación entre planes de estudio actualiza.dos y contenidos curriculares
orientados a la metodología participativa.
La tendencia a nivel mundial a fomentar los mecanismos de redes
de conocimientos, dada la globalización de la ,educación, pasa de ser

�438

"voluntaria" a ser indispensable para la subsistencia de cualquier universidad, por lo tanto, este tema debe ser de especial interés para la
comunidad académica.
El proyecto de compartir el conocimiento sobre la educación se está gestando en el marco de las políticas y sociales el cual tiene como sus
ejes la "calidad" y la "excelencia académica", muy ligado con el debate
tanto al interior de la sociedad (quien funge como ente contratante de
egresados), como en el ámbito de los organismos internacionales sobre
educación.
Es necesario determinar cuáles son los temas relevantes sobre la calidad en la educación superior, que se discuten actualmente en los organismos internacionales. En enero de 1996, en París se celebró la reunión del "Grupo Asesor en Educación Superior de UNESCO", y allí
se identificaron grandes temas para el debate internacional, tales como
los siguientes:
•
•
•
•
•

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
439
METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

JOSÉ NICOLÁS BARRAGAN CODINA
JUAN CEL.SO FLORES MARTÍNEZ

La educación superior y sus objetivos en el umbral del siglo
XXI.
La integración entre docencia e investigación.
Medidas para asegurar la democratización y a la vez promover
la calidad de la educación superior.
La diversificación de los sistemas de educación superior y su
vinculación con el sector productivo.
El impacto de la globalización en los planes y programas de estudio de las instituciones de educación superior.

De este ultimo tópico, es donde nace la necesidad de la creación de
las redes de conocimiento en educación.
El documento del Banco Mundial "La enseñanza superior: las lecciones derivadas de la experiencia" (Washington, D.C., junio 1995),
examina la situación actual y las perspectivas de la educación, haciendo
énfasis en su calidad, pertinencia y financiamiento.
Este documento tiene impacto sobre las acciones a favor de la calidad en la educación, dado que las tesis formuladas por el Banco Mundial influyen directamente en las políticas gubernamentales, y se convierten en requisito exigido para el otorgamiento de créditos. Algunos
temas de interés son los siguientes:

•

Reconocer la importancia de la educación superior para el desarrollo económico y social.

•

Estimular una mayor diversificación de las instituciones públicas de
educación superior, e incluir el desarrollo de instituciones privadas.
Proporcionar incentivos a las instituciones públicas, con la finalidad de que diversifiquen sus fuentes de financiamiento, incluyendo
el cobro de aranceles a los estudiantes y la vinculación del financiamiento del Estado a la mejora del rendimiento académico e institucional.

•

•
•

•

•
•

Introducir políticas explícitamente diseñadas para dar prioridad al
mejoramiento de la calidad y al fomento de la equidad.
Establecer sistemas de competencia o concursos sobre la base de la
calidad y eficiencia, tanto en universidades públicas como privadas,
para el financiamiento de la investigación.
Establecer como objetivos prioritarios en la reforma de la educación superior: a) incrementar la calidad de la enseñanza y la investigación; b) mejorar la respuesta de la educación superior a las demandas del mercado laboral y a las cambiantes demandas económicas; c) incrementar la equidad.
Dirigir el financiamiento del Banco a apoyar los esfuerzos para
hacer la educación superior más eficiente a menor costo.
Orientar los préstamos a la reforma de los sistemas de educación
superior, el desarrollo institucional y el mejoramiento de la calidad.

Otro documento de la UNESCO, "Documento de política para el
cambio y el desarrollo de la educación superior" (París, febrero, 1995),
pretende poner en un lugar prioritario de la agenda nacional el tema de
la educación y suscitar una renovación del apoyo a la educación superior, a nivel mundial, como el instrumento por excelencia para alcanzar
el desarrollo humano sustentable.
El documento es explícito en solicitar a las instituciones de educación superior que elaboren, en consulta y coordinación con todos los
sectores que tienen que ver con ella, "una nueva visión" de sus objetivos, tareas y funcionamiento, de cara al nuevo siglo. Los temas de interés para el objeto de estudio son:
•

Una de las tendencias que debe ser apoyada por todos los medios disponibles es la diversificación, pero para obtener el apo-

�440

•

•

•

•

•

•

•

JOSÉ NICOLÁS BARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARíÍNEZ

yo se debe garantizar la calidad de las instituciones y programas.
Se deben reexaminar las relaciones entre la educación superior
y la sociedad civil y, de manera particular, entre la educación
superior, el universo de trabajo y el sector productivo.
El sistema de educación superior debe ser suficientemente
flexible para hacerle frente a los retos de un mercado de trabajo
rápidamente cambiante.
Las instituciones de educación superior deben resaltar los valores éticos y morales en la sociedad, procurando despertar un
espíritu cívico activo y participativo entre los futuros graduados.
Deben existir relaciones constructivas entre Estado y Universidad, como requisito para el proceso de transformación de la
educación superior, estas relaciones se fundamentan en el respeto a la libertad académica y a la autonomía institucional.
Como tarea relevante se destaca el esfuerzo especial para renovar los métodos de enseñanza-aprendizaje y destacar el lugar de
la docencia.
La universidad debe ser un lugar donde se imparta una formación de alta calidad, que prepare a los estudiantes para desenvolverse de manera eficiente y efectiva en una amplia garna de
funciones y actividades cívicas y profesionales.
Un ámbito de aprendizaje fundamentado sólo en la calidad y
conocimiento, que le inculque a los futuros graduados el compromiso de seguir buscando el conocimiento y el sentido de
responsabilidad para poner su formación al servicio del desarrollo social.

Los aportes documentales enfocan tres elementos comunes:
1. La diversificación: la universidad deberá flexibilizar sus estructuras
académicas y métodos de enseñanza, además, evolucionar hacia la
integración de un sistema nacional de educación superior universitaria. La educación superior como sistema debe ser un centro de
educación permanente para la formación, actualización y el reentrenamiento.
2. Innovación: el paradigma de la educación superior actual responde
a la sociedad industrial, que está en proceso de profunda mutación,

ADMINISfRACIÓN ESfRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
441
METODOLOGÍAS DE ADMINISfRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

pero que aún no da paso a la sociedad postmoderna, que Alvin
Toffler (1994), denomina "la sociedad del conocimiento", otros autores se refieren en este sentido a "la sociedad de la información".
La innovación implica un sistema de educación superior al servi~io
de la imaginación y de la creatividad, lo cual representa promover la
transformación curricular y en los métodos de enseñanzaaprendizaje, y esto claramente nos ofrece una relevante justificación para este estudio sobre la creación de las redes de conocimiento en educación.
3. Demanda de mercado: respecto de la relevancia y competitividad
de los graduados. La relación con el mercado de trabajo se basa en
la naturaleza cambiante de los empleos, que demandan conocimientos y destrezas en constante renovación y evolución. Se requiere un sistema de educación superior lo suficientemente flexible
para hacer frente a un mercado de trabajo rápidamente cambiante.
El documento de UNESCO sostiene, "nos encontramos en una
época en que ya no se puede aplicar más la ecuación 'título=trabajo', se espera que la educación superior produzca egresados que no sólo puedan ser buscadores de trabajo, sino también
empresarios de éxito y creadores de empleo".
Esta relación Universidad-Empresa, debe ser tratada bajo un nuevo
paradigma, encontrar fórmulas de entendimiento recíproco para beneficio de los futuros graduados. Valdés (1996) señala: "la brecha entre
los sistemas educativos y las necesidades de las empresas es cada vez
mayor. Nuevas formas de aprendizaje y educación...".
•
•
•

•
•

Durante todo este tiempo, las empresas y las escuelas le han dado
peces a la gente, pero no los han enseñado a pescar.
Se ha enseñado todo tipo de conocimientos, pero no se ha enseñado cómo generar nuevos conocimientos.
Se ha enseñado inclusive dónde y cómo encontrar todo tipo de
conocimientos, pero no a combinarlos para obtener nuevos conocimientos.
Se han enseñado las reglas de cómo pensar lógicamente, pero no se
ha enseñado a producir pensamientos nuevos.
Se ha enseñado todo tipo de pensamientos, pero no el proceso y la
mecánica para llegar a ellos.

�442

•

JOSÉ NICOLÁS BARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARTÍNEZ

Se ha enseñado a creer ciegamente en un paradigma, pero no se ha
enseñado a romper con él y a crear nuevos.

Finalmente como conclusión en este apartado sobre calidad es representativo citar el párrafo del libro La educación s11perior en el umbral del
siglo XXI del Dr. Carlos Tünnermann (1996):
La instalación en el futuro y la incorporación de la visión prospectiva, harán que la educación superior contribuya a la ela~ora~ión de los
proyectos futuros de la sociedad, inspirados en la solidandad, en la
equidad y en el respeto del ambiente. P~~ Coom~s llega a sostener
que las universidades no tienen otra opc1on real smo a_tender estas
nuevas necesidades porque, si 'dejan de hacerlo, se hallaran _otras maneras de atender escas demandas y las universidades que functonen mal
y no respondan a estas presiones terminarán, como _los din~sau~os,
siendo piezas de museo'. No olvidemos que hoy ~n d1~ las u~vers~dades no tienen el monopolio de la enseñanza supenor ru de la 1nvest1gación. (p.115)

y ú.na de estas maneras, es precisamente la creación de redes de conocimiento en las universidades, como una herramienta de verdadera
innovación y de trascendencia en la transmisión del conocimiento.

2. Qué son las redes de conocimiento
Una red de conocimiento es un mecanismo de intercambio social que
relaciona a diferentes organizaciones o individuos quienes buscan los
siguientes objetivos comunes:
•
•
•
•

Promover el intercambio de información.
Compartir metodologías y prácticas de trabajo.
Colaborar en iniciativas tales como la capacitación, investigación y desarrollo.
Acumular conocimiento basado en las investigaciones, complementariedades, la reciprocidad y el intercambio.

Las redes de conocimiento contribuyen y facilitan en la construcción de capital social e intelectual. Los intercambios basa~o~ en pilares
de reciprocidad y confianza aceleran y mejoran el_ a~rendiza¡e de tod~s
los participantes y llevan a una utilidad de conocllillen_to _con un ~entldo dinámico. Las características de las redes de conocuruento exitosas
incluyen compromiso a la práctica participativa, una estructura de ma-

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
443
METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

nejo, normas claramente definidas, objetivos y reglas, compromiso de
los miembros, y suficientes recursos humanos y financieros.
Los complejos problemas en la formulación de políticas públicas
muy a menudo demandan enfoques multi-dimensionales, que tomen
en cuenta a los diferentes actores involucrados y crucen transversalmente diferentes sectores, entornos, culturas y disciplinas. Las redes de
conocimiento pueden incluir al sector académico, también como al
gubernamental, organizaciones no gubernamentales, la industria, expertos del sector privado y público, ciudadanos interesados y grupos de
presión.
Una característica del enfoque en relación al trabajo con redes de
conocimiento, es el aprovechamiento de las nuevas tecnologías de información y comunicación que estratégica y apropiadamente utilizadas
pueden mejorar y fortalecer el proceso social de manera eficiente y
efectiva en los costos.

3. ¿Por que la creación de redes de conocimiento?
Operando en entornos caracterizados por sus escasos recursos y sistemas y valores administrativos variados, muchas organizaciones luchan
arduamente con las exigencias de coordinación con otros organismos o
cuerpos colegiados, pero no están capacitadas para hacerlo en forma
efectiva por sí mismas. Variadas conferencias permiten la reunión de
muchos para intercambiar información y entrar en contacto, pero
normalmente no existe un vehículo adecuado para obtener el máximo
de ventajas de los recursos involucrados y mantener un continuado
flujo de información, colaboración y aprendizaje. De hecho, aun cuando muchas veces una meta común es claramente visible, existen barreras entre las diferentes organizaciones, y se carece de las estructuras y
foros adecuados para derribarlas. En estas situaciones, la creación de
las redes de conocimiento, proveen el marco adecuado para una alta
realización de metas comunes entre organizaciones diferentes.
El surgimiento de estas redes de conocimiento se manifiesta y requiere nuevos estilos de vinculación entre los agentes. Así, tanto el
desarrollo de competencias endógenas individuales -a partir de la generación, difusión y transformación de conocimientos codificados y tácitos- como el desarrollo de nuevas formas de vinculación que superan
las relaciones exclusivamente mercantiles (relaciones no precios) se
convierten en partes claves de la creación de ventajas competitivas di-

�444

JOSÉ NICOLÁS 8ARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARTÍNEZ

námicas. Se revalorizan los intercambios informales entre agentes co~
mo fuente de desarrollo de competencias y de aprendizaje (Camagru
1991, Capello 1999) y los esfuerzos efectuados por los laboratori~s de
investigación y desarrollos públicos y privados. C?mo consecu~nc~a, el
conocimiento pasa de ser un bien público a un bien club (restnn~~o)~
es decir de difícil acceso por los agentes externos a la red (Gmli~
2002). Este carácter crecientemente priva~o del co~o~~ento se ma:°1fiesta con más intensidad en las comurudades ep1sterrucas entendida
como un conjunto de individuos (agentes) que comparten un mismo
lenguaje no "codificable" para los que no pertenecen a el. De esta forma las ventajas competitivas se generan en grupos de agentes que perten~cen a redes que efectúan intercambios "no visibles" para los que
no pertenecen a dicha comunidad. En esa perspectiva, lo que ~parecería como tácito puede ser codificado a través de reglas no escotas _para
esa comunidad epistémica (Cowan, David, Foray, 200). Es dec1~, el
conocimiento puede no estar codificado, -esta registrado en un_ libro
de códigos en un lenguaje objetivo- pero ?º por es? ~star desarttculado. En esas comunidades epistémicas el libro de codigos puede est~r
desplazado, es decir los códigos existen y son co~ocidos por l~s ~artlcipantes de la comunidad pero no está~ nece~an,a~ente esc~tos . Es
interesante notar que la idea de comurudad eptsterruca constituye una
profundización adicional de la idea de bienes club llevada a una red
formal o informal de agentes.
La difusión del conocimiento (pseudos-tácito y tácito) generado en
esa comunidad epistémica no es libre y está sujeto a la apropiación
privada de los miembros que ejercen la gobemancia. Entre estos casos
sobresalen las tramas productivas jerárquicas (Y oguel et al 2002), las
cadenas globales gobernadas por productores o compradores (Gereffi,
2001) y algunas redes intensivas en conocimie?to como la que_ se es~dia en este trabajo. En esa dirección~ a medida que ~~ tran_s1ta h~&lt;:1ª
redes más complejas desde la perspectiva de la generac10~ y -~1rculac10:1
de conocimiento, este deja de ser un bien de libre aprop1ac1on o fac~ble de ser adquirido en el mercado. Para ª?r~pi~se de él,_ es _necesano
formar parte de las redes, comunidades ep1sterrucas y _ter_ntono~ en los
que el proceso de generación y ci~cula~ió~ del conoc:rruento ttene lugar. Por lo tanto para de ser un bien public~, a un _b1~n ~lub y, posteriormente, a ser un bien privado de la comurudad ep1sterruca.

El plano de vinculación directo entr~ los agente~ a tr~vés del_cual se
desarrollan conocimientos tácitos y codificados -mas alla de las tnterre-

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
445
METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

laciones que mantienen con las instituciones que en el modelo lineal de
innovación eran visualizadas como las generadoras de conocimientos
cienúficos y tecnológicos- es central y adquiere especial relevancia en
las redes de conocimiento. Sin embargo, la centralidad y complejidad
de estas interacciones se incrementa sustancialmente _al pasar de redes
más simples hacia aquellas dominadas por comunidades epistémicas.
Estos nuevos procesos de aprendizaje, que se producen en el marco de
la competencia global y están asociados a una creciente importancia de
redes de conocimiento que operan en el ámbito de territorios específicos, se caracterizan además por la creciente importancia de nuevas
instituciones tanto tangibles como intangibles tales como e1 lenguaje y
la confianza reciproca entre los agentes (Poma, 2000). Así, dado que el
lenguaje comienza a ser considerado una institución virtual y que entre
los agentes económicos de las redes coexisten distintos lenguajes, el
proceso de aprendizaje y el desarrollo de competencias requiere y se
manifiesta a partir de un proceso de interacción de lenguajes que requiere de la presencia y desarrollo de "traductores, intermediarios o
nexos". La aparición de mecanismos de traducción puede ser la consecuencia de un proceso espontáneo o bien inducido desde la política
pública, cuando existe conciencia que debido a las fallas de mercado
este proceso no tiene lugar. La dinámica generada a partir de esas interacciones puede complejizar el lenguaje y por lo tanto generar procesos
de aprendizaje más virtuosos.
Tomando en cuenta este conjunto de consideraciones, el marco teórico utilizado en este caso se sustenta en una adaptación de los avances
metodológicos desarrollados para abordar el estudio del grado de virtuosidad de redes productivas en términos de la generación, circulación
y apropiación de conocimiento.

4. Justificación de las redes de conocimiento en educación
La creación de redes de conocimiento en educación ofrece oportunidad de alto valor al compartir información, experiencias y divulgación
del conocimiento sobre aspectos de suma importancia, tales como estudios recientes sobre sistemas de aprendizaje, evaluación de procesos
e instrumentos educativos, modificaciones a los procesos de enseñanza
y de aprendizaje, como una muestra solamente de la gran variedad de
temas y aspectos que evidentemente contribµ.irian en el desempeño
operativo de los educadores de varias instituciones, países y culturas. El
resultado de la divulgaci~n y experiencia de compartir trabajos e inves-

�446

JOSÉ NICOLÁS BARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARTÍNEZ

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
447
METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

tigaciones puede perfectamente llevarse a todos ~os niveles de proce~o
educativo, desde su nivel elemental hasta el supenor, en donde ademas,
se buscaría hacer énfasis en problemas específicos que enfrenta la educación en México.

nera dinámica las teorías educativas, que en su mayoría, se desprenden
de las "teorías emergentes" en educación, sobre todo en aspectos como la educación informal en los jóvenes a través de los medios masivos e Internet, los estilos de aprendizaje en los alumnos, la integración
de valores en el aprendizaje y las tecnologías educativas.

5. Propuesta de Modelo para la creación de la Red de Conocimiento en educación

Bibliografia

La propuesta consiste básicamente en un modelo orga~z~cional que
permite la creación y funcionamiento de una Red de _Co~~czmzento en E_d:'cación partiendo de la base de contar con una asoc1ac1on y ace~ta~1on
previa de instituciones e investigadores dispuestos a lograr los ob1et1vos
comunes mostrados en la primera parte de esta propuesta.
Esta lista de acuerdos previos, como el de pertenencia y asociación
entre varios organismos e instituciones, es el pilar de fundamento de
cualquier acción participativa. Seguido, tendría que adecuarse las ~~líticas de operación y participación que permita asegurar su producttvtdad
científica y potencial en publicaciones.
El prototipo de modelo, se presenta solo como una altema~va? y en
particular en estas situaciones, la creación de redes de conoc1IT11ento,
provee el marco adecuado para una alta realización de metas comunes
entre organizaciones diferentes.
·
Seria conveniente resaltar que dentro de algunas de las mas importantes universidades de México, incluyendo la Universidad Autónoma
de Nuevo León, ya se han dado los primeros pasos en la creación de
las redes de conocimiento en educación, como es el caso de la Facultad
de Agronomía, que se ha integrado a una Red de Conocimiento ~ntre universidades de Alemania y América Latina sobre temas de agncultura y
se pretende en un mediano plazo extenderse a nivel mundial en conocimiento sobre agrononúa.
Estas acciones permiten a las instituciones educativas no solo ~fundir el conocimiento, sino establecer una eficiente fuente de adqws1ción de nuevos aportes sobre teoría e investigación educativa, que puede transferirse a diferentes campos de la investigación aplicada.
Otras de los aspectos, que merece ser considerado como parte de
las conclusiones integradoras de este trabajo, es el hecho de que la
creación de redes es una de las manifestaciones mas objetivas de la
innovación educativa, que parte de la idea de generar y validar de ma-

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LAS REPRESENTACIONES SOCIALES y
LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA
Dra. Martha B. Casarini Ratto
Doctora en Pedagogía. UNAM

e

~da v~z e~, mayor 1~ importancia acordada, en el campo de la
1nvesugac1on educativa, a los desarrollos teóricos provenientes
. . del campo de las representaciones sociales para fundamentar,
~~e1palment~, aquellos trabajos de investigación con orientación cualitativa. Estudiar los pro~esos representacionales de maestros y alum~os er:i contextos educativos formales puede proporcionar un valioso
1nstrumento_ para indagar en aquellas convicciones y creencias que alumnos y
maestros manijiestan sobre los fenómenos educativos y su participación en los mis1nos.
Por otra parte, el estudio de las representaciones se convierte en una
herra_mi_enta válida _ª la hora de definir lineas de gestión en los cuerpos
acadenuc?s, es dec1r: tomar decisiones en conjunto con los profesores
sobr~ que hacer y ~orno hacerlo, partiendo de sus pensamientos, percepciones y creenaas sobre aquellas situaciones educativas concretas
que competen a dichas academias.
De la misma manera el enfoque sobre las representaciones es valioso a la hora de estudiar el cambio educativo, pues no solo han cambiad~ las concepciones sobre dicho cambio sino las representaciones del
nusmo. Algunas de los ~terrogantes que surgen frente a estos procesos
son estas: ¿Las herrarrue~tas cognitivas, culturales y epistemológicas
que posee1:1os en la actu~dad nos permiten representar las complejas
~~festac1ones del cambio? ¿Estamos en condiciones de captar los
s1gruficados de las innovaciones?

�450

MARTHA B. CASARINI RATIO
LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

En síntesis las ·herramientas conceptuales que se aplican resultan limitadas para captar las multiplicidades del cambio educativo y, en consecuencia, las mudanzas que están experimentando las escuelas, los
maestros y alumnos. Según Kemmis (1995) citado en Rodríguez ~1998)
están siendo cuestionadas las formas utilizadas para conceptualizar la
educación y todos los campos disciplinares en los que se concreta, entre estos el cambio educativo. De acuerdo con María del M. Rodríguez
(1998) los modelos de cambio, como primera herramien~ de represe~tación se hacían eco de la pretensión positivista de refleJo de la realidad c~n la intención de simplificarla a través de la selección de los elementos esenciales del cambio.
Igualmente Fullan (1993) detecta una incorporación más explíc~ta de
claves que están informando el desarrollo de otros campos de mtervención social. El autor hace referencia a la teoría del caos y al uso de
referentes más intuitivos y contextualizados para interpretar cómo los
conceptos relacionados con la innovación trabajan en la práctica.
De acuerdo a lo anterior es posible apreciar el impacto que tienen
los estudios representacionales sobre el desarrollo de la !11vestigaci?n
educativa, desde el momento que los fenómenos educaavos y soe10culturales se resisten, cada vez más, a enfoques simplificados de la realidad. Es por ello que el tema desarrollado en este artículo pretende
subrayar el valor heurístico (Abric, 2001) que tiene el mo~elo de las representaciones sociales tanto para la investigación ed~,catlva co~? para
la gestión de la práctica en el campo de la educac1~n. El_ an~s1s se
complementa con reflexiones sobre el proceso de m:est1gac1on, en
casos concretos estudiado por la autora: las representaciones de maestros y alumnos sobre sus procesos de enseñanza y aprendizaje en la
educación presencial y a distancia.

Acercanúento a la investigación educativa desde las representaciones sociales
Este documento se centra en el análisis de las representaciones sociales
y su repercusión en el ámbito de la ~vestigación. Su P~?cipal
impulsor, S. Moscocivi (1976) reconoce la dificultad de la captac1on del
concepto. Según T. Ibañez (1994) la dificultad radica en . que las
representaciones es un concepto hfürido_ en el, que co?vergen nociones ~e
tipo sociológico tales como cultura o zdeologia y noc10nes de procede:1c1a
psicológica tales como imagen opensa111iento. ~~te es un con~epto ys1cosociológico pues se sitúa en la intersecc1on de la soc10log:ia y la

451

psicología. Precisamente esta "hibridación" es lo que atrae a la hora de
adoptar algunas concepciones teóricas como ejes de la investigación
educativa.
La importancia acordada a los procesos de construcción social de la
realidad por parte de los actores, no supone que este enfoque sólo le
otorga peso a las interpretaciones de los actores como procedimiento para
captar dicha realidad. Si bien son fundamentales los significados
elaborados por el sujeto a través de su labor interpretativa, también es
necesario analizar la postura de la teoría de las representaciones sociales
cuando afirma que la realidad social impone a su vez las condiciones de
su interpretación, aunque este determinismo tenga sus grados de
relatividad.
El interés de la autora de este artículo, en esta línea de análisis, surge
porque frente a los probables cambios de los modelos educativos, de
las estrategias de enseñanza y aprendizaje, y de las condiciones
operativas y administrativas en los programa de posgrado de educación
presencial y a distancia, se considera necesario hacer un acercamiento a
los procesos representacionales de los actores, a fin de recoger sus
pensamientos, sentimientos, vivencias y juicios sobre la enseñanza y el
aprendizaje.
Al definir el término representación el Diccionario de las Ciencias de la
Educación (1995) indica que en sentido estricto significa:
Imagen de una cosa (incluyendo personas), o proceso en la conciencia
humana independiente de la presencia corpórea de lo representado,
que queda almacenado en la memoria de un individuo, a partir de una
percepción previa; en sentido amplio, construcción de la realidad en
términos concepmales. (p.1236).

Se asimila así el término representación al término pensamiento y
hace referencia a la capacidad de diferenciar y coordinar significantes
(signos, imágenes) y significados (conceptos) (p.1236). En la misma línea
de reflexión para D. Jodelet (1993) "el acto de representación es un
acto de pensamiento por medio del cual un sujeto se relaciona con un
objeto" (p.475).
Las definiciones anteriores permiten detenerse en el tópico del pensamiento, para explorar los estudios que a partir de la década de 1970 se
realizan sobre los pensamientos de profesores y alumnos y, enl~zarlos
posteriormente con las representaciones sociales. Esta línea de investigación parte del supuesto que los procesos de pensamiento de los

�452

MARTHA B. CASARINI RATIO

maestros influyen en sus acciones y las determinan. Es decir, existe en
los profesores un fuerte vínculo entre pensamiento y acción.
Carlos Marcelo (1987) amplia la idea anterior al afirmar:
... en primer lugar, el profesor es un sujeto reflexivo, racional, que toma decisiones, emite juicios, tiene creencias y genera rutinas propias de
su desarrollo profesional. En segundo lugar, se acepta que los pensamientos del profesor guían y orientan su conducta (p.16).

El señalamiento que Carlos Marcelo realiza sobre esa faceta del
quehacer profesional en la docencia, es perceptible en las entrevistas
con profesores, tanto a nivel presencial como a distancia, pues en gran
medida sus decisiones sobre las finalidades educativas, contenidos, estrategias
de enseñanzay estilos de comunicación con sus alumnos, antes y durante la practica docente, se basan en un sistema de creencias y posturas que reflejan una cultura de la enseñanza de los docentes.
Según Hargreaves (1994) una de las dimensiones de dichas culturas
refiere a las actitudes, creencias valores y hábitos que se comparten en
un determinado grupo de profesores o en todos en general y que operan como marcos referenciales que le dan sentido e identidad a la labor
docente, aunque cada profesor trabaje de manera solitaria. Dice el autor "podemos ver el contenido de las culturas de los profesores en lo
que estos piensan, dicen y hacen" (p.190) En síntesis, el estudio de las
culturas de la enseñanza constituyen un factor de peso a la hora de
investigar las representaciones que tienen los maestros, de la escuela, de
si mismos y de los alu.'ll11os.
Asimismo, en la reseña de un estudio sobre las ideas que los alumnos (Futuros maestros en educación primaria) tienen sobre la enseñanza, M.
Maxson y R. Sindelar (1998) hacen referencia al interés creciente de los
investigadores por explorar cómo los profesores conceptualizan el proceso. Expresan los autores: "esta investigación examina las teorías implícitas que los maestros traen al salón de clase" (p.1 O). Por su parte, C.
Clark y P. Peterson (1986), citados en M. Maxson y R. Sindeler (1998),
sostienen que los procesos cognoscitivos de un maestro y otras conductas son guiadas por y tienen sentido en relación al sistema de creencias, valores y principios sostenidos personalmente que orientan el acto
de enseñanza. En dicho artículo el interés por tal tipo de investigación
se fundamenta en que un entendimiento de los sistemas de creencias,
de la cognición y de los procesos mentales de los estudiantes de la carrera de maestros permitirá obtener un panorama más claro sobre las

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

453

formas o caminos que los estudiantes interiorizan y respecto a la práctica que realizan de lo que aprenden.
·
. , Con rel~ción al pensamiento de los alumnos, esta linea de investigac10n"estudia los ~fectos de la e~señanza, según M. Witrock, (1997) sobre las percepciones, expectauvas, procesos de atención motivaciones, ª?1buci~nes causales, recuerdos, producciones, co~prensiones,
creencias, actitudes, estrategias y procesos metacognitivos de los alumn?~, que intervienen en el rendimiento" (M. Witrock, p.541). Finaliza
diciendo el autor que el estudio de los procesos de pensamiento de los
alumnos proporciona una guía para entender tanto los efectos de la
enseñanza sobre el aprendizaje y el desarrollo de las teorías de la enseñanza, como sobre los procesos de planeación de la misma.
El estudio de las representaciones, que manifiestan maestros y
~umnos respec~o a sus procesos de enseñanza y aptendizaje permite
~dagar, co~el~t1vamente, cómo perciben los alumnos adultos sus propios aprendizaies, paralelos a aquellos en los que la influencia del docente puede ser decisiva. Wittrock, reconoce que los alumnos pueden
desarrollar un proceso cognitivo en sus aprendizajes diferente al que
apuntan los maestros en sus programas y en sus clases; es decir, los
alui:nnos pueden seguir otros caminos distintos a los que sus profesores
tenian en mente al planear o al desarrollar sus programas. Lo anterior
es perceptible en uno de los alumnos adultos entrevistados, por la autora, cuando afirma:
~e aprendido a diferenciar que los resultados de mi aprendizaje no son
iguales a los resultados de una calificación. Lo que yo estoy aprendiendo no es i:iecesariamente lo que tengo que entregar al maestro para que
me ponga una buena calificación. Son cosas diferentes.

Algunas investigaciones citadas por Wittrock (Osborne, 1981; Osborne y. Wittrock, 1983), muestran que el aprendizaje de una nueva
perspecttva o modelo supone el re-aprendizaje o adaptación de una
concep~ión previ~mente ~prendida. No es fácil que ésta se modifique,
p_ues existe una disonancia entre las creencias sobre ciertos principios
científicos de los niños y la realidad, lo cual pone de manifiesto la dificultad de enseñar nuevos modelos. Se puede vislumbrar, de esta manera, el peso de las creencias dentro de los procesos de aprendizajes nuevos, en donde las preconcepciones son quizás más fuertes de lo que se
puede suponer.

�454

MARTHA 8. CASARINI RATIO

Según J. Porter (1998), "la teoría de las representaciones sociales de
Serge Moscovici es un sofisticado enfoque construccionista que se
centra en el rol psicológico de las representaciones compartidas del
mundo" (p.266). Por otra parte, R. Alvarado (comp. P. Ducoing y M.
Landesmann, 1993) explica que el concepto de representación incorporado por uno de los fundadores de la sociología moderna, E. D~rkheim, circula por distintos campos del conocimiento humano y social,
y que si bien ese tránsito proporcionó un lugar a cierto relativismo interpretativo del término, este proceso también permitió enriquecer y
ampliar el concepto. Dice R. Alvarado (1993):
... en su errancia transdisciplinaria, esta noción ha rebasado las fronteras convencionales de la historia y la psicología social y se ha diseminado ampliamente en los estudios de comunicación y procesos culturales, en las ciencias de la educación y la etnología, para reencontrarse al
fin de cuentas con sus matrices sociológicas. (p.74).

En una entrevista sostenida con J. Ardoino (comp. P. Ducoing, y
M. Landesmann, 1993) Moscovici argumenta sobre este asunto diciendo que el tema de la representación tiene cada vez más importancia
porque en el fenómeno educativo hay un proceso de distanciación que
hace posible el lenguaje, es decir, la separación entre el adentro y el
afuera; interno y externo; entre el sujeto y el yo; entre el objeto, el individuo y el grupo. Durante la entrevista el autor se pregunta "¿cóm?
interviene la representación de nuestra cotidianeidad en nuestras decisiones?, ¿cómo pesa en nuestras decisiones?" (p.81). Manifiesta que la
emergencia del yo depende por entero de las representaciones que los
niños y los alumnos se hacen de las relaciones con el profesor, con l?~
condiscípulos o con la misma institución escolar. Afirma Moscov1e1
(1993) que "todo esto se encuentra en relación con lo que se ha llamado las f!larcas socialel' (p.81).
Las representaciones sociales suponen un conjunto de sigrúficados
que se constituyen en referentes para interpretar lo cotidiano y hasta lo
no previsto. Por eso Moscovici (1993) sostiene "que una ~epresentación social se define como la elaboración de un objeto social por una
comunidad" (p.817). Sin embargo, las representaciones sociales van
mas allá de las opiniones, imágenes o actitudes; en palabras de Moscovid (citado por R. Farr, 1993), se trata de "sistemas cognitivos que
poseen una lógica y un lenguaje particular de 'teorías', 'ciencias' sui generis, destinados a descubrir la realidad y ordenarla" (p 496). Según este
autor, en esos sistemas participan distintos conjuntos de personas; por
ello se les concibe como representaciones colectivas, opuestas a las

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

455

representaciones individuales, que caerían dentro del ámbito de lo psicológico. Sin embargo es necesario precisar que no son tan globales
como los mitos y las religiones, pero sí son más sociales que las representaciones individuales que para el autor resultan manifestaciones
puramente cogrútivas.
Por representaciones sociales se entiende, según F. Elejabarrieta
(1994), "una forma particular de conocimiento que tiene una génesis y
una expresión social y una función práctica en la inducción de los
comportamientos y las prácticas" (p.261). Por otra parte D. Jodelet
concibe la representación social como un modo de interpretar y pensar
la realidad cotidiana, y la llama "una forma de conocimiento social"
(p.473). Esta manera de conocer la realidad se acompaña con una actividad mental que las personas ponen en juego, individual o en grupo, a
fin de intervenir activamente en las distintas "situaciones, acontecimientos, objetos y comunicaciones que les conciernen" (p.473).
De acuerdo a lo anterior, dicha forma de conocimiento social siempre se hace presente a través de sus múltiples manifestaciones: en los
escenarios y lugares concretos en los cuales los sujetos interaccionan
entre sí, a través de los esquemas culturales mediante los que se comunican con los otros, también a través de los valores como de las creencias ideológicas, vinculadas a los segmentos sociales, en los cuales han
vivido y viven l9s individuos. Estas maneras de aprehender la realidad
constituyen el conocimiento espontáneo o ingenuo, es decir el conocimiento del sentido com!Ín: un saber forjado por medio de nuestras experiencias personales, pero también adquirido a través del cúmulo de
informaciones, de estilos de pensar y sentir, etcétera, que por una parte
recibimos y por la otra trasmitimos utilizando una infinidad de canales;
tales como la familia, la escuela, la tradición y la comunicación social.
Es por lo anterior que Jodelet considera la representación como una
forma de conocif!liento social, pues el proceso descrito alude a un conocimiento socialmente elaborado y compartido en el que las personas
participan como agentes activos. En suma, la noción de representación
social se sitúa en la intersección entre lo psicológico y lo social. Y es
por ello que, según J. Abric (2001 ), las representaciones siempre implicarán un doble enfoque, pues al calificarlo de sociocognitivo habrá que
tomar en cuenta ambos componentes. Existe un componente cogrútivo, porque la representación implica un sujeto activo; S. Moscovici
(citado por J. Abric, p.13) se refiere a la "textura psicológica" de la representación. Y existe un componente social porque el desarrollo prác-

�456

MARTHA

8. CASARINI RATIO

rico de los procesos cognitivos está determinado por los factores s?~~ales que sirven de contexto tanto a la elaboración como a la transnus1on
de una representación.
La coexistencia de la lógica cognitiva y la lógica social explica por
qué en una representación conviven aspectos racionales e irracionales.
Abric sostiene que estas contradicciones sólo son aparentes, pues suponen que una representación es algo estructurado y _coher~nte; según
el autor, hay que lograr descubrir las reglas del func10nanuento de la
representación, que precisamente se encuentran en la intersección del
componente cognitivo y del componente social.
Es preciso no confundir la construcción social concebida c?mo un~
representación, con cualquier proceso cultural en un ~P?, social. Aqw
será importante no olvidar los procesos de comurucac1on dent~o de
sociedades, en las que se acuerda y se disiente, en donde hay comentes
contradictorias y heterogéneas de relaciones e intercambios. Así s~
elabora y/o reelabora el conocimiento de sentido común, que casi
siempre emerge por necesidades prácticas.
Un comentario de W. Wagner y F. Elejabarrieta (1994) es relevante
para aquellas investigaciones centradas en las representaciones-. ''.~n fe~ómeno desconocido hasta el momento, y por lo tanto no farruliar, s1 es
suficientemente relevante inicia un proceso de comunicación colectiva
supuestamente para hacerlo inteligible y manejable" (p.817). Al analizar
la génesis social de una representación se detecta un fenómeno desconocido o una situación conflictiva, que afecta la práctica grupal y que
puede llegar a originar un conflicto entre los grupos debido a las diferencias de representación con relación a ese fenómeno.
Se favorece de este modo "el desarrollo de un proceso de comunicación pública y colectiva que tendrá como fin adaptar simbólic~ Y
prácticamente el grupo a los cambios" (p.821), según los ~~tores citados. Es así como la resultante del proceso será la elaborac1on o reelaboración de una representación, que podrá llevar a una nueva representación, común para la mayoría de los miembros del grupo y que supone
una identidad social común. Cabe aquí la reflexión de Hargreaves sobre
las culturas de la enseñanza que estructuran las representaciones Y al
mismo tiempo son estructuradas por ellas. La investigación educativa
permite historiar esas culturas, y registrar_ tanto la continuidad c_omo el
cambio en las representaciones de sus nuembros sobre la ensenanza y
el aprendizaje

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

457

Las ideas presentadas son significativas en la investigación realizada
por la autora de este artículo con relación a las .representaciones de
maestros y alumnos que participan en procesos de enseñanza/ aprendizaje a distancia; cómo estas generaciones de maestros y
alumnos de posgrado piensan sus aprendizajes y enseñanzas y cómo,
según ellos, esos pensamientos se reflejan en su accionar como maestros y alumnos.
El caso estudiado por la autora es interesante para registrar la conformación y consolidación de una representación por las características
que presentan alumnos y maestros, también porque en esas características se advierten las dificultades existentes. Por ejemplo, es sugerente
observar cómo interaccionan la dimensión "novato" y la dimensión
"experto" en un mismo sujeto, pues una cantidad apreciable de los
alumnos estudiados cuenta con varios años de experiencia docente, es
decir, posee representaciones consolidadas sobre el aprender y el enseñar, pero al mismo tiempo son novatos en el dominio de la tecnología
y en consecuencia evidencian diversas actitudes de adopción y rechazo.
En este caso hay que preguntarse si los procesos de enseñanzaaprendizaje en línea en programas educativos a distancia conducen a
una reelaboración de las representaciones sobre la enseñanza por los profesores, de modo tal que se establezca y consolide una nueva representación sobre la enseñanza que previamente no se tenía. En el caso de
los docentes presénciales el estudio de la representaciones requiere de
análisis más puntuales dado el peso que tienen las concepciones de la
enseñanza, basadas en la transmisión oral y que constituyen una ancestral dentro de los sistemas educativos a nivel superior.
Al analizar e interpretar lo que externan los profesores, es posible
registrar cómo se manifiestan las características más importantes de las
representaciones sociales que se refieren a:
a) sistemas de pensamiento que permiten vincular el mundo interno
del sujeto con el externo (los otros, el mundo, la realidad);
b) procesos que posibilitan que las personas interpreten la realidad
haciendo uso de un conjunto de significados;
c) procesos cognitivos que dan dirección afectiva, normativa y práctica, a la comunicación con los otros próximos y distantes, según
F. Elejabarrieta (1994) y,
d) por último, facilitan una simbolización de los objetos, cosas, personas, etcétera, lo que hace posible la comunicación en los grupos sociales. Se puede inferir de este listado de características el

�458

MARTHA B. CASARINI RATIO
LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

peso de las representaciones sociales en la conformación de las
identidades individuales y colectivas.
De acuerdo a las reflexiones anteriores es importante subrayar el valor heuristico que tiene el modelo de las representaciones sociales. Según
J. Abric (2001) dicho valor se infiere analizando las funciones más importantes de las representaciones:

Funciones de saber, que permiten entender y explicar la realidad conformando el marco referencial común.

Funciones identitarias que posibilitan desarrollar una identidad social y
personal aceptable y coherente con el sistema de valores del grupo al
que pertenece.
F1mciones de orientación, pues las representaciones constituyen una guía
para la acción. Se produce una definición previa de las situaciones y
también una anticipación de lo que puede suceder, que opera como un
determinador de la práctica del sujeto.

Funciones justificadoras que permiten avalar las conductas en determinadas situaciones de modo de justificarlas a posteriori de la acción. En
síntesis el valor heurístico de la representación se debe a que "es informativo y explicativo de la naturaleza de los lazos sociales" (p.14).
Señala Abric que se debe tomar en cuenta el papel fundamental de
las representaciones "en la comprensión de los determinantes de los
comportamientos y de las prácticas sociales" (p.18). Existe un vínculo
de mutua determinación entre las representaciones y las prácticas sociales. El mayor o menor peso de unas sobre las otras depende de la naturaleza de la situación, pues en el análisis de una circunstancia se encuentran factores definitorios como son el grado de autonomía del
individuo en dicha situación, es decir las relaciones de mayor o menor
presión con r~lación al poder y las obligaciones que tiene que asumir y,
por otra parte, la presencia en esa circunstancia de aspectos fuertemente afectivos incorporados a la memoria colectiva. En estos dos casos el
peso de las representaciones es definitorio con relación a las prácticas.
Pero cuando "las obligaciones de la situación", según el autor, se
tornan intensas, las prácticas que se derivan de dichas presiones pueden
ocasionar cambios completos de las representaciones. Frente a este
problema los actores pueden considerar que el cambio es irreversible o
es reversible. En este último caso los cambios son provisorios pues el
núcleo central de la representación permanece y las transformaciones

459

son periféricas. Estos planteamientos ayudan a evitar la rigidización a la
hora de analizar el vínculo entre las representaciones sociales y las prácticas, pero al mismo tiempo provocan interrogantes con relación a los
posibles cambios representacionales en los sujetos. Ejemplos de estos
análisis lo constituyen aquellas reformas a las que se le puede aplicar la
metáfora del huracán: se percibe el lllovimiento en la supetficie pero hqy estabilidad en las zonas profundas (Cuban, 1993, citado por Rodríguez 2000)
En una introducción al concepto de las representaciones, L. Gatti
(1978) afirma que:
... un proyecto de investigación, sobre la educación rural, cualesquiera
fueren su objetivos, no puede dejar de lado un aspecto crucial de la
realidad social cual es el sistema de representaciones que los individuos
y los grupos sociales tienen y sobre los cuales formulan sus expectativas y adquieren significado sus prácticas sociales. (p.68).

Gatti hace alusión a dos dominios u órdenes del pensanúento: por
una parte los códigos de una cultura que deternúnan lenguaje, percepción, valores, técnicas y que fijan los órdenes empíricos dentro de los
cuales se moverá y se reconocerá; por el otro lado están las explicaciones científicas y filosóficas que a través de sus teorías explicarán en qué
consiste ese orden y cuáles son las diferencias con otros órdenes.
Según el autor, entre estos dos sistemas de pensamiento se debaten
los individuos y los grupos, tratando de tomar distancia del orden empírico que les dicta sus códigos primarios, es decir, buscando una explicación a ese orden reflejado en las teorías científicas y filosóficas. A
partir de estas reflexiones este autor sostiene (siguiendo a Durkheim,
Mauss y Levi-Strauss) que los sistemas de representaciones "están
compuestos de categorías" (p.69); estas categorías permiten clasificar
las cosas, estableciendo jerarquías, oposiciones y semejanzas entre ellas.
Así, las representaciones que los agentes sociales establecen con relación a una realidad en la que se desenvuelven, manifiestan formas
orientadas y sistematizadas. De allí que las representaciones sociales
son para Gatti elementos constituyentes de la "teoría social" (p.81) que
lo sujetos involucrados formulan.

J. Bruner (1988) afirma que cada modo de representar el mundo lleva en sí una regla sobre lo que es "aceptable" como información: la
experiencia, por así decirlo, no es "independiente de la teoría" (p.121 ).
Según el autor, hay una experiencia de las madres cuando les acercan
sus bebés después del parto, que puede ser ilustrativa. Le dice la madre
al bebé: "¿por qué frunces el ceño?, ¿estás trata~do de decirme que el

�460

MARTHA

B. CASARINI RATIO

mundo es un poquito sorprendente?" (p.120). De acuerdo con Bruner
las madres dirán que en realidad no creen que el bebé las comprenda.
Pero siguen hablando de esa manera a pesar de lo que dicen. Las madres otorgan un significado a lo que sus bebés están haciendo y responden en consecuencia. Con el tiempo las madres "corno hemos visto, crean formatos de interacción, pequeños mundos construidos conjuntamente en los que interactúan de acuerdo con las realidades sociales que han creado en sus intercambios" (p.120).
Ligado a lo anterior existen otros aspectos sobre la teoría de las representaciones sociales. Según W. Wagner y F. Elejabarrieta (1994)
dicha teoría se ocupa de un tipo específico de conocimiento que juega
un papel importante respecto a cómo la gente piensa y organiza su vida
cotidiana. Aquí se penetra en el tema del conocimiento, es decir del
conocimiento en sentido amplio (contenidos cognitivos, afectivos y
simbólicos) y de su impacto, tanto en la vida personal como en la vida
colectiva de los grupos y sectores sociales. Ahora bien, las características del conocimiento cotidiano son: a) tiene una génesis social; b) es
compartido y distribuido socialmente dentro de los grupos sociales; c)
hay una referencia a los procesos y a los productos.
Con respecto a ésta última característica los procesos aluden a la sociogénesis, es decir a la creación de un conocimiento colectivo, a través
del discurso y la comunicación; en tanto que el término productos alude a
la resultante de dichos procesos, al conocimiento colectivamente distribuido e individualmente accesible.
Lo anterior significa que en estos procesos de representación siempre hay una parte de construcción y otra de reconstrucción. En la investigación antes mencionada es posible registrar los procesos y productos
de las representaciones a través del sistema de interacción entre maestros y alumnos y entre alumnos, en el uso de códigos pedagógicostécnológicos y otros vocabularios que forman parte de la comunicación
coloquial cotidiana en el ambiente de trabajo.
Según I. Pozo (1999), al aprender nuestra cultura por procesos de
socialización se adquieren unas representaciones sociales que permiten
predecir, controlar y sobre todo, interpretar la realidad de una manera
acorde con las personas que nos rodean. Estas representaciones que
tienen un origen colectivo y que son asimiladas luego de manera individual por cada aprendiz, abarcan los más variados ámbitos del conocimiento social; todos aquellos en los que "las personas necesitamos
compartir mapas comunes para no tropezarse demasiado en nuestras in-

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

461

teracciones dentro de un mismo 'territorio' social" (p.255). Al asimilar
una cultura no sólo vivimos dentro de ella sino que" acabamos siendo esa
cultur~ (J. I. Pozo, 1999, J. Bruner, 1998). Esto significa que las representaciones sociales no se limitan a reproducir o reflejar esa realidad,
sino que construyen o elaboran realidades propias compartidas por
quienes viven en ellas (f. lbañez, 1999).
Es oportuna la expresión de K Pope (1988), citado en J. l. Pozo
(1999) para quien las representaciones sociales son "anteojos constructivistas" a través de los cuales se percibe y aprehende la realidad. Por
ser construcciones culturales serán asimiladas individualmente por cada
uno a fin de poder convertirse en parte de un grupo social. Para el autor "hay un doble proceso de construcción: la reelaboración social de
esos anteojos, lo que es motivo de interés para los psicólogos sociales,
y los procesos mediante los que cada aprendiz se pone individualmente
esos anteojos" (p.255).
Los análisis anteriores se completan con la reflexión de A. Giddens
(1984, 1997) cuando sostiene que las estructuras sociales son estructurantes de los agentes humanos, pero al mismo tiempo son estructuradas por ellos, o como afirma T. Ibañez (1999):
Las estructuras sociales tan solo existen a través de su continua producción por pane de los individuos a través de las prácticas que desarrollan y de los significados que construyen, pero también es obvio
que los individuos sólo existen a través de su participación en unas estructuras sociales (p.306).

Lo anterior significa que las estructuras sociales son estructurantes y
estructuradas. En la misma dirección se orienta P. Bourdieu (1999)
cuando afirma que no hay experiencias de la posición ocupada en el
macrocosmos social que no esté determinada o, al menos no sea modificada, por el efecto directamente experimentado de las interacciones
sociales "dentro de esos microcosmos sociales: oficina, taller, pequeña
empresa, vecindario y también familia extensa" (p.10).
Trasladada al terreno escolar, según C. Coll y M. Miras (1999) la representación que el profesor tiene de los alumnos, lo que piensa y espera de ellos, las intenciones y capacidades que le atribuye, no sólo
constituyen un filtro que le lleva a interpretar de una y otra forma lo
que hacen, a valorar de uno u otro modo los aprendizajes que realizan,
etcétera, "sino que incluso puede llegar a modificar el comportamiento
real de los alumnos en la dirección de las expectativas asociadas con
dicha representación" (p.298).

�462

En los estudios realizados por la autora es posible percibir, a través
de las entrevistas a maestros y alumnos, que el tipo de valoraciones que
ambos actores atribuyen a ciertas modalidades de aprendizaje y de trabajo en el desarrollo de programas curriculares presénciales y a distancia, influye de manera decisiva en las actitudes de aceptación y rechazo
hacia ciertos enfoques educativos y en los cambios que se han producido y que se están produciendo en ellos.
Asimismo, puesto que los sectores protagónicos del estudio están
conformados por un alumnado de jóvenes adultos y adultos, es posible
indagar hasta qué punto las representaciones que los alumnos tienen de
la enseñanza y de los maestros condicionan, en parte, su interpretación
y aceptación de todo cuanto hacen y dicen sus profesores.
Por otra parte, las representaciones de los alumnos pueden llegar a
modificar el comportamiento del profesor en la dirección de las expectativas asociadas con dicha representación. Habrá que analizar al mismo tiempo el contexto institucional en el que se desarrolla este juego
de representaciones mutuas, entre alumnos, entre maestros, entre
alumnos y maestros, asumiendo que el contexto no ejerce un rol pasivo
en las representaciones de los actores, ni tampoco lo hacen los actores
con relación al contexto institucional.

..

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

MARTHA 8. CASARINI RATIO

Una reflexión final, de acuerdo con Tedesco (2003) la Escuela vive
actualmente una de sus mayores crisis, por su incapacidad relativa de
asumir los cambios culturales, por la pérdida de su imagen de "ascensor social", por la aparente irrelevancia de los conocimientos que imparte y por su separación de los problemas del contexto.
La crisis de la escuela y la crisis social están esencialmente vinculadas. Aclara el autor que esto se debe no sólo porque, como se ha dicho,
la escuela es condición de la vida social, sino porque ella es afectada
por las crisis sociales y porque debe transformarse para enfrentar las
demandas sociales que se le hacen. Según Tedesco el conjunto de cambios económicos, políticos, sociales y culturales responde a diversos
factores, entre los cuales se destaca el papel cada vez más relevante de
conocimiento. Desde esta perspectiva enseñar a pensar bien, a pensar
mejor, ha estado asociado generalmente a la idea de formar un ser más
"humano". Para el autor el supuesto básico de este enfoque es que las
personas capaces de comprender la complejidad actuarían de manera
más responsable y consciente. Estas ideas son entrañables a las posturas de "cambio social".

463

Los párrafos anteriores permiten, de una manera esperanzada, sostener que la investigación educativa, desde la perspectiva de las representaciones sociales, permite adentrarse en el estudio de la complejidad
humana e institucional dentro del campo escolar y contribuye, de esta
manera, a un análisis más profundo de la realidad educativa actual a
nivel superior, al esqúivar esquemas simplistas respecto a las convicciones de maestros y alumnos y admitir, en consecuencia, que sólo
aceptando dicha complejidad se podrá cambiar..
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E

n la ciudad de Guadalupe, Nuevo León, que actualmente forma parte de la zona metropolitana de Monterrey, se encuentra
en la plaza principal, un Santuario en honor a la Virgen de
Guadalupe, anexo al cual está el templo en que se venera la imagen del
Señor de la Expiración, que es una representación del Cristo crucificado, precisamente en el momento en que expira, en que entrega su espíritu. El Señor de la Expiración es el santo patrono de Guadalupe, N. L.
y su historia está directamente vinculada con la de la fundación de ésta
ciudad y municipio, ya que comienzan en el mismo año de 1715. Su
nuevo Santuario se encuentra en construcción.
La devoción al Señor de la Expiración se ha mantenido a lo largo de
casi tres siglos -291 años- y cuenta con una gran cantidad de adeptos.
Esta devoción tiene una gran fuerza local, arraigada en el municipio,
sin embargo cuenta con fieles y reconocimiento de otras municipalidades. La peregrinación anual en honor del Señor de la Expiración, constituye una de las celebraciones religiosas más importantes del municipio
de Guadalupe y en general del estado de Nuevo .León; no obstante
llevar el nombre de Guadalupe, en este municipio el culto principal lo
constituye el del Señor de la Expiración, probablemente debido a que
en Monterrey existe otro Santuario: la Basílica, _bajo la advocación gua-

�466

BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO
RITUALES SAGRADOS Y VÍNCULOS DE IDENTIDAD COLECTIVA
EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. L.

dalupana, y por la propia fuerza que representa la imagen del cristo
para la comunidad.
Las reflexiones que ahora se presentan, son los primeros avances de
una investigación en torno a las expresiones de la religiosidad pop~~r
en el noreste de México, en este caso concreto, acerca de la devoc1on
que se erige en torno al Señor de la Expiración. En el prese?te texto se
manejarán dos niveles de análisis, el etnográfico que descnbe la peregrinación, así como los elementos, for~a~ y car~cte_risticas del c~t~,
con la finalidad de que nos permita descnbir las pnnc1pales caractenstlcas de la devoción y de la imagen en una perspectiva fenomenológica y
el nivel interpretativo con apoyo teórico-metodológico de _divers~s
disciplinas que enriquezcan la interpretación de este hecho social particular.
Comenzaré por señalar brevemente algunos datos históricos que
nos permitan traer a la memoria el origen de Ciudad Guadalupe y el de
la imagen que motiva su devoción principal, la cual está cobijada por el
culto a la Virgen de Guadalupe. Si bien consta en documentos que la
imagen se encuentra en Guadalupe desde los primeros meses del año
de 1715, se desconocen los datos precisos y se da paso a la leyenda.

Antecedentes
Durante la época de la colonia, el virrey Luis de Velasco negoció c~n la ~epública de Tiaxcala que 400 familias poblaran el norte de nuestro pa.1s._As,1, como conquistadores, cuatro grupos de tlaxcaltecas, uno de cada senon?, se
unió a los españoles en la colonización del septentrión novohispano, alianza
que estuvo vigente hasta el fin del virreinato. Se dice por ejempl~,, que '1:on

467

hijos Diego y Juan, éste último que fundó la Hacienda de la Santa Cruz,
la cual vendió en 1658 al capitán Nicolás Ochoa de Elejalde.
Posteriores motivos políticos como la secularización de los curatos
no fueron bien acogidos y propiciaron junto con los abusos de los encomenderos, el despoblamiento o desamparo de las misiones en el año
de 1712. (Cavazos, G., I.: 1976) En 1714 el licenciado Barbadillo y Vitoria, enviado del Virrey, expropió las tierras de la Hacienda de la Santa
Cruz y mediante conciliación hizo retornar a los indios que se habían
remontado a la Sierra de Tamaulipas y fundó en febrero de 1715 la
Misión y Pueblo de Guadalupe al oriente de Monterrey, cuya actividad
principal era la agrícola. Algunas familias tlaxcaltecas sirvieron de "madrineras" ya que enseñaban a aquellas pertenecientes a otras naciones,
la vida civil. (Cavazos, G. I.: 1973)
En 1756 los tlaxcaltecas fueron congregados en esta misión, por lo
que se constituye como Misión y Pueblo de la Nueva Tiaxcala de
Nuestra Señora de Guadalupe de Horcasitas, promovida en 1825 al
rango de Villa y en 1971 a la categoría de Ciudad. Guadalupe se encuentra localizada al oriente de Monterrey, en las faldas del Cerro de la
Silla, icono nacional e internacional del estado de Nuevo León. Actualmente el Municipio y Ciudad de Guadalupe está integrado totalmente al área metropolitana y forma parte de la gran mancha urbana
que constituye la capital de Nuevo León y según el censo del año 2000,
cuenta con 670 162 habitantes, la mayoría de los cuales son de clase
baja y media baja dedicados actualmente a la industria y el comercio.
(Enciclopedia de los Municipios de México. Nuevo León. Guadalupe)

Antonio Ji111énez, tlaxcalteca principal recibió mercedes en aquella reg¡,ony g~zo de
privilegios casi iguales a los españoles." (Cavazos, G., l.: 1~76! Esta ~anza

La leyenda del Señor de la Expiración de Guadalupe, N. L.

no se limitó al ámbito militar, sino que generó un mest12a¡e y un smcretismo cultural muy importantes, resaltando la apropiación de la fe católica por los tla,'(.caltecas.

En lo relativo al ámbito religioso, muchas de las devociones populares
más arraigadas en Monterrey y en el estado, en general, se deben a los
claxcaltecas, entre las cuales resalta por ser una de las más importantes,
la del Señor de la Expiración, que se venera en Ciudad Guadalupe, N.
L., desde el año de su fundación, según consta en documentos (Cavazos, G. L: 1973). Podemos considerar que la del Señor de la Expiración, es una imagen "aparecida" debido a las circunstancias a las cuales
se atribuye su llegada al lugar en que hoy se honra.

El 20 de septiembre de 1596, el Capitán Diego de Montemayor,
funda la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey: En
1611 una inundación obligó al traslado de la ciud~d y con ello, la me~tabilidad que había amenazado constantemente a los fundadores continuó. Fue hasta el 24 de agosto de 1626 que Martín de Zavala entró y
fundó de nuevo, Monterrey. En el año de 1627 las tierras al oriente de
Monterrey fueron cedidas en merced a don Martín de Salís y a sus

La leyenda cuenta que la imagen llegó a .la pequeña capilla que existía en la Hacienda de la Santa Cruz, -nombre que llevaba en esa época,
Ciudad Guadalupe, N. L.-, y que al escuchar el tañer de la campana de
la capilla, los indios y los frailes salieron para ver qué sucedía y queda-

�BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

RITUALES SAGRADOS Y VÍNCULOS DE IDENTIDAD COLECTIVA
EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. L.

ron maravillados al observar un asno que cargaba sobre su lomo una
gran caja de madera; que hacía sonar él mismo, la campana, morcliendo la cuerda según algunas versiones o al mover el cuello al que estaba
atada, según otras. Al acercarse y percatarse de que ninguna persona
acompañaba al animal con la carga se deciclieron con bastante te:mor a
bajar la caja e introducirla a la capilla. Una vez abierta observaron la
imagen que portaba: el Cristo crucificado, que aún hoy en día se sigue
venerando.

al costado no se ve exageradamente marcada y deja estilar un hilo de
púrpura. Los pies son perfectos. Uno sobre el otro inútilmente intentan liberarse del garfio que los sujeta. El Cristo no es blanco. Tiene la
tez ~o_rena, como la de los indios que fundaron el pueblo. Un raro
baauz mopacable, le da un brillo de sudor o de fatiga. (Cavazos G. l.:
1973 p. 66)
' '

468

La imagen
Con la intención de que los lectores cuenten con los detalles suficientes
acerca del Señor de la Expiración, que les permitan aproximarse a su
comprensión, tomaré en este apartado, fundamentalmente, la precisa
descripción de la imagen que realizó quien fuera el cronista de Guadalupe, durante muchos años, el importante historiador Israel Cavazos
Garza.
Aporta el cronista datos relativos a que el inventario de 1756 la describe como una imagen de "talle" de "vara y meclia", aunque esas meelidas son sólo las del Cristo que mide en realidad vara y meclia, es decir
un metro treinta y tres centímetros. La cruz mide dos metros clieciséis
centímetros. Las cantoneras de la cruz, son de plata. La del extremo
posterior tiene repujado el INRJ. La corona del Cristo es también de
plata bellamente trabajada, y con sus tres "potencias" en forma de hoja.
Continua Cavazos, inclicando la probabilidad de que se trate de una
escultura de las llamadas de "caña" que fue un procedimiento indígena
frecuentemente usado en el siglo XVI, por meclio del cual se elaboraba
una pasta de maíz con "alma" de cañas de la misma planta.
Anatómicamente es perfecta. La cabeza inclinada hacia la derecha. Los
ojos vueltos hacia el cielo, implorando misericordia para el mortal, son
impresionantes, los vela una tela grisácea que denota el instante de la
muerte. La nariz es afilada. El entrecejo ligeramente fruncido, en rictus
de dolor. Pelo, bigote y barba negros. Esta última partida en dos, sólo
en su extremo. La expresión del semblante refleja con propiedad la
agonía o la expiración, e irradia una ternura infuúta. Su expresión es de
amor y de perdón. Pestañas, uñas y dientes parecen ser naturales. Los
brazos tensos con las manos semiabiertas, que los clavos no permiten
cerrar. (Cavazos, G., l.: 1973 p. 65)

Continua el cronista con la descripción.
Las proporciones del dorso son admirables. Las costillas se adivinan;
dijérase que se palpan. El vientre contraído por la crucifi.xión. La llaga

469

~or su parte, afirma el cronista, al igual gue el investigador Rivas
Paruagua, que la pintura y aú? la pasta de esta imagen contienen algún
veneno que a la fecha ha evitado su apolillamiento, lo mismo sucede
con 1~ cruz, ~ pesar de estar expuestas al polvo y al aire durante casi
tres s!g!os. (Rivas P., E.,: 1994, p. 41.) Se refiere que esta es una imagen liviana, que puede ser movida con facilidad. Asimismo se puede
observar que en los dos hombros ha sufrido leves restauraciones.
Datos in_t~resantes atribuibles a la piedad popular afirman que a pes~r de ser liviana y poder ser conducida por cuatro hombres, en ocas10nes se requieren de ocho a cliez, quienes experimentan clificultades
para portarla, ello sucede cuando la imagen "se hace pesada" cuando
"no quiere salir'', como en el caso de los intentos por trashidarla al
nuevo ~a~tuario, alejado del sitio original en el que apareció en el burro. As1111Jsmo se afirma gue a la imagen se le ha visto sudar, ya que en
el rostro y en el pecho pueden observarse algunas gotas.

El culto
La imagen es venerada en el templo que se construyó en el lugar en gue
se encontraba la capilla de la Hacienda de la Santa Cruz, que fue el sitio
al que lleg?. En ~ños recientes se ha construido un templo contiguo de
mayores dimensiones en el que el altar principal está declicado a la Virgen de Guadalupe y en el que se encuentra una réplica de la imagen del
Señor de la Expiración. Ante la imagen original, en su templo, acuden
los fieles a solicitar toda clase de favores y bencliciones y eventualmente
en bodas, bautizos y celebraciones de XV años, así como en momentos
de enfermedad y problemas económicos y morales. A cambio de los
dones solicitados, la imagen recibe los llamados "milagritos" que son
representaciones en oro o en plata de brazos, piernas, cabezas y cuerpos, en general, -algunos de los cuáles se colocan en·su cendal- también se le brindan ofrendas florales y velas, así como contribu~iones
económicas para el templo y para su cuidado y mantenimiento.

�470

BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

La peregrinación
Una de las celebraciones más importantes que se realizan en honor al
Señor de la Expiración es la fiesta anual, que se inicia con un novenario
y se acompaña de otras actividades como conferencias y fie~tas ~opulares. Al término de su novenario, la imagen es sacada de la iglesia y llevada en procesión, fecha que en la actualidad es el segundo domingo
del mes de agosto, fiesta que reúne a gran cantidad de devotos. Para el
año de 1973 Israel Cavazos, calculaba que más de 1O 000 personas se
reunían para tal fin. Actualmente se sigue llevando a cabo dicha peregrinación, aunque la afluencia de pere~os ha disminuido, quizá debí:
do a que la ciudad se ha extendido considerablemente y su centro esta
ahora bastante retirado de una gran cantidad de colonias en las que
residen recientemente los ciudadanos guadalupenses, en las cuales se
han erigido nuevos centros de culto, perdiéndose el contacto con el
centro del municipio y con esta parroquia, lo que puede ser una causa
del debilitamiento -aparente-, de esta devoción popular.

..

La peregrinación en honor al Señor de la Expiración se realiza por
diversos motivos entre los cuales resaltan los agradecimientos, la bendición de los enfermos, las mandas y las rogativas, éstas, primordialmente para solicitar la lluvia, ya que entre los carismas que se atribu!en
al Señor de la Expiración, quizá el principaL encontramos el de realizar
el milagro de la lluvia, de tal manera que se le conoce también como el
Señor de la Lluvia. Esta relación con el don de la lluvia se encuentra
presente en otros Cristos de la Exp~ac~ón, com~ el que se_venera en el
altar mayor de la Iglesia de San Nicolas de Ban en Espana en donde
también recibe la denominación del Señor de las Aguas. He aquí un
testimonio relativo a esta imagen española de Cristo, que el historiador
ilustrado Juan Pedro Velázquez Gastelu escribió en 1758: 'Venérase e~
él (refiriéndose al altar) la milagrosa imagen de Cristo Nuestro Senor Cructficado, a que ha acudido la devoción y confianza pública de este pueblo en m~chas
ocasiones de seqnedad, obteniendo de su Origjnal copiosas lluvias por Cl!JO mo!tvo se
le denomina Santo Cristo de las Aguas... " (rvluy Ilustre,...)
Dentro de los climas secos el de Nuevo León es el más duro, ya que
la mayor parte del año predominan temperatur~s por arri~a- de los 30º
C. Al ser Nuevo León una región - por su ongen- , tradicionalmente
agrícola y ganadera, un serio problema a enfrentar ha sido ancestralmente el de la sequía, condición muy frecuente y devastadora en esta
zona geográfica, con lo que la propiciación de la lluvia es una ~ecesid~d
imprescindible para la subsistencia y su obtención es un don 1naprecia-

RITUALES SAGRADOS Y VÍNCULOS DE IDENTIDAD COLECTIVA
EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. l.

471

ble. En este sentido, es importante resaltar que, una de las primordiales
actividades de Guadalupe en sus orígenes era también la agricultura, se
cultivaba caña, maíz y verduras.
La peregrinación se realiza anualmente y es un ejemplo de organización y solidaridad por parte de los devotos, colonos del municipio principalmente-, aspectos que resultan patentes durante su desarrollo y
que hacen referencia también a una gran cantidad de trabajo previo.
El día de la celebración de la peregrinación, en la plaza principal hay
fiesta, fuegos artificiales, comida y música, los mariachis entran al Santuario de Guadalupe a cantarle las mañanitas al Señor de la Expiración.
Para iniciar la procesión, la imagen original ha sido trasladada al templo
nuevo y se encuentra ya colocada en una peana, adornada con nardos,
crisantemos amarillos y con unas pequeñas flores de color morado y
lista para ser transportada.
La mayoría de las personas que caminan por la plaza principal de
Guadalupe se dirigen al interior de la iglesia, otras esperan afuera, en el
atrio, quieren ver salir a la imagen y reservar su lugar en el contingente.
Dentro de la iglesia los congregados miran hacia la imagen en el altar y
escuchan a los mariachis que la homenajean, cuando éstos se han ido,
ingresan los "viejos de la danza", abriendo paso a un grupo varonil de
danzantes adultos, los cuáles son encabezados por dos estandartes, uno
con una imagen de una cruz y el otro con la de la Virgen de Guadalupe, los matachines entran bailando y tocando sus sonajas y conchas,
acompañados de flautas y tambores; en la parte posterior de sus chalecos están bordados un cáliz y una ostia. Enseguida, al terminar la danza, ingresa una banda tocando las mañanitas, que motiva los aplausos
de los presentes.

Justo antes de que se inicie la procesión, el sacerdote dirige algunas
oraciones, así como palabras de reflexión acerca del significado del
peregrinar, de su simbolismo como búsqueda de Dios y expresión penitencial para quienes participan en ella y hace una analogía con la vida
cotidiana personal que implica un caminar constante, asimismo, explica
la importancia histórica de esta peregrinación del año 2004, ya que se
vuelve a observar la tradición original en que la imagen sale al frente de
la procesión y no al final como en los años más recientes se había comenzado a acostumbrar. El sacerdote anuncia el inicio de la procesión
y entre los fieles se escuchan las loas: ¡Viva el Señor de la Expiración!,
¡Viva el Señor de la Lluvia!

�BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

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La mayoría de los participantes y observadores se conocen y se reconocen, todo tipo de personas participa en la procesión, es notable la
marcha de las familias nucleares y extensas representadas por miembros de diversas edades, incluso bebes en brazos, ancianos, personas
enfermas y mujeres embarazadas, entre otros; en el transcurso algunas
personas se van incorporando mientras que otras sólo asisten al paso
de la procesión y se unen a las loas en honor a la imagen sagrada.

Afuera de la iglesia, los peregrinos preparados para iniciar la procesión, se protegen del ardiente sol de la canícula con gorras, algunos con
sombreros y también con paraguas que además les permitirán cubrirse
de la esperada lluvia; desde un punto bajo de la calle, al mirar hacia el
contingente que va vía arriba, se observa el rítmico balanceo de una
gran cantidad de paraguas y gorras. A lo largo del recorrido de la procesión, las calles, casas y los comercios están adornados con cadenas de
papel blanco, amarillo y morado, banderas que pegadas en cordeles,
atraviesan de lado a lado la calle, moños y flores de papel de china, así
como globos, todo de colores morado y amarillo. Estos adornos cumplen la función de marcar la ruta de la peregrinación y simbólicamente
localizan el espacio de lo sagrado, delimitándolo de lo profano.

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Al levantar la imagen en andas, la gente aplaude emocionada para
marcar el inicio de la procesión, esperando el paso de la milagrosa imagen a su lado para tocarle los pies si es posible. Al s~r.a la calle ~os
fieles que esperan, reciben a la imagen con sus loas tradicionales: ¡Viva
el Señor de la Expiración!, ¡Viva el Señor de la Lluvia! -Para confirmación de creyentes y sorpresa de incrédulos el cielo antes soleado se
nubla y comienza a llover-, la concurrencia grita: ¡que llueva, que llueva, que llueva!, ¡Viva el padre Esparza!, quien fuera Párroco de Guadalupe durante muchos años y benefactor de la devoción. Nos sorprende
también en este momento y a lo largo de la procesión, el ímpetu del
tradicional grito cristero: ¡Viva Cristo Rey!
El primero en salir caminando de la iglesia es un charro portando
una bandera de México, éste se coloca al frente de un grupo de charros
montados que esperan formados en la calle para encabezar y abanderar
la fiesta, otro de ellos conduce una carroza con niños y mujeres, enseguida se encuentra un grupo de la policía rural, también montados _Y
vestidos con atuendo vaquero, a este grupo le siguen el carro del sorudo que va difundiendo por el altavoz una serie de cánticos y oraciones,
la camioneta con el pan de las ofrendas, también adornada con globos
con los colores simbólicos, los "viejos de la danza" encargados de
mantener el orden de la procesión y de vigilar que no haya interferencias ni amenazas a la imagen sagrada, asustando con sus máscaras y
atuendos a niños y adultos. Después de la imagen del Señor de la Expiración, danza un grupo femenil de matachines cuyo estandarte y distintivo es la Virgen de Guadalupe, a estas danzantes las sigue una réplica
de la imagen de la Virgen del Roble, -otra devoción popular local-, la
cual es portada por un grupo de mujeres jóvenes y circundada p_or otro
grupo de las mismas que conforma una "valla", a las que _l~s, sigue un
carro alegórico en donde se escenifica la leyenda de la apancion de esta
Virgen y al final la banda que no deja de interpretar melodías P??ulares. El último contingente es el de los devotos, toda la proces1on es
flanqueada por jóvenes que con una cuerda circunscriben y mantienen
la cohesión del grupo.

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El recorrido de la procesión está demarcado por espacios simbólicos importantes para la comunidad, sale del Santuario de Guadalupe,
anexo al templo antiguo donde la imagen del Cristo se venera tradicionalmente, pasa por la iglesia de la Santa Cruz, edificada en el lugar en
que una cruz de madera indicaba el sitio original de la fundación de
Guadalupe, posteriormente frente a la clínica número 4 del IMSS, después entra al lugar en el que se ha iniciado la construcción de un nuevo
templo al que se pretende trasladar a la imagen y concluye de nuevo en
el Santuario de Guadalupe. Así el espacio sagrado está delimitado por
los lugares que se consideran hitos, puntos imprescindibles en la historia del municipio y de su devoción principal, los cuales son a su vez
consagrados por la presencia divina de la imagen.
En las calles del trayecto, las imágenes religiosas pertenecientes a las
familias "anfitrionas" o a los comercios, son expuestas en las banquetas, sobre mesas cubiertas con manteles y carpetas blancas, haciendo
las veces de pequeños altares adornados con flores y alumbrados por
veladoras.·Así, las imágenes familiares ya benditas, santifican la vía que
recorrerá la imagen del Señor, al tiempo que esta milagrosa efigie las
santifica o consagra a su paso, irradiando su energía sagrada. Aquí es
patente nuevamente el intercambio de ofrendas y dones que implica
todo culto ya que al Señor se le ofrecen a cambio de los favores solicitados, cantos, danzas, oraciones, ofrendas y penitencias.
La zona demarcada para el peregrinaje ha sido dividida en sectores
por los miembros de la comunidad, para lograr una organización mayor, ya que las tareas se distribuyen por s_ector mucho antes de la realización de la peregrinación. Las redes de solidaridad son manifiestas en
la organización de la marcha y en las tareas ,que los diversos grupos
realizan durante su desarrollo: la creación de los carros alegóricos, el

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sonido y las personas que dirigen los cantos, las oraciones y las loas, la
camioneta con las "ofrendas", las bebidas refrescantes que son regaladas a los peregrinos en el trayecto: agua y té helados, en botellas, vasos
de cartón y bolsas, limones partidos con y sin chile y por supuesto el
trabajo de todas aquellas personas que al terminar la procesión barrerán
el exterior de sus casas para que las calles vuelvan a quedar limpias,
asimismo, los cargadores organizados en varios equipos, de 6 hombres
cada uno, que lo portan en andas por turnos, los jóvenes que delimitan
al grupo y lo protegen formando una valla, los músicos, los matachines
hombres y mujeres, en grupos diferentes. La policía cuida el paso de
los peregrinos, cerrando las calles por las cuales atravesará el contingente.
El ritmo de la peregrinación es marcado por los danzantes con sus
bailes y sonidos. El grupo de los "viejos de la danza" está compuesto
aproximadamente por unos 25 varones disfrazados con atuendos punk,
de animales y monstruos que inspiran miedo, con máscaras, tatuajes,
navajas, o personajes satíricos como "la seductora agresiva" que corretea a hombres y niños y juega bromas a los que observan, al perseguirlos para darles un beso, otros personajes golpean a los observadores,
con mazos de plástico. La función de este grupo es mantener el orden
y alejar a los intrusos, evitando amenazas e interferencias al paso de la
imagen; todos ellos portan silbatos que emplean como forma de comunicación para transmitirse mensajes relacionados con la organización y ritmo de la peregrinación, indicando al contingente cuándo detenerse y cuándo reanudar la marcha. Detrás de algunos viejos de la
danza que se han salido de la valla, grupos de niños y jóvenes corren y
juegan por las banquetas.
La imagen se detiene cuando es necesario que los 6 hombres que la
portan en andas descansen y se cambien por otro equipo que se encuentre menos agotado, pero estas interrupciones son muy breves y las
principales estaciones son los sitios emblemáticos antes mencionados.
Al aproximarse a la iglesia de la Santa Cruz, se escucha incesantemente
el tañer de su campana que anuncia la presencia de la imagen, la cual es
detenida ante sus puertas con dirección al altar, momento en el que se
escuchan nuevamente loores. Más adelante, el siguiente punto en que la
imagen es detenida es afuera de una clínica del seguro social, -la primera en el municipio--, en donde se encuentra ya un pequeño altar, como
un súnbolo de bendición de los enfermos y de sus familiares. Al paso
del contingente se mezcla una serie de sonidos: los silbatos de los viejos de la danza, las oraciones, los cantos de alabanza y loores, los soni-

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dos ,~ue, producen los danzantes con sus conchas y sonajas al "zapatear , asi como las flautas y tambores que los acompañan, la música de
la banda, las voces y risas de los peregrinos y de quienes presencian el
paso de los grupos. Continuamente se incorporan a la marcha personas
solas o en grupo, salen algunas, otras cambian de sitio adelantándose al
paso que llevan o atrasándose con relación al grupo que la encabeza.
Una mujer rocía con perfume la imagen a su paso y una leve lluvia inter~pe el cal_or y 1~ luminosidad en algunas ocasiones. ¡Viva el Papa!,
¡Viva la Iglesia!, ¡Viva el Señor de la Expiración!, ¡Viva el Señor de la
Expiración!
Cu~do la imagen pasa frente al devoto es el momento propicio para realizar las ~eti_ciones, cada persona a cambio de un don que espera
o~rece un. sacnfic10,. el cual es para muchos, la propia acción de peregrinar. Ba¡o un sol intenso, con una temperatura que oscila arriba de
los 38 grados centigrados, los creyentes están dispuestos a caminar
aproximadamente 6 Km., acción que en sí misma es ya una forma de
penitencia.
Al finalizar el recorrido y llegar la procesión al sitio de inicio, entra
de nuevo a la iglesia y la fiesta continua con una misa que es la máxima
expresión y celebración del Sacrificio de Cristo en la religión católica.
Por la noche, la comunidad mata simbólicamente a los "viejos de la
danza", quizá representando de una cierta manera que el bien ha vencido al mal.
Interpretación

He designado como santuario, al templo original en que se venera la
imagen sagrada, ya que cumple con las características señaladas en el
código d~l Derecho Canónico:
«Con el nombre de santuario se designa una iglesia u otro lugar sagrado al que, por un motivo peculiar de piedad, acuden en peregrinación
numerosos fieles, con la aprobación del Ordinario del lugan&gt; (Código
de Derecho Canónico, c. 1230)

Asimismo, considerando que el templo del señor ,de la Expiración
está anexo al Santuario de Guadalupe y que la imagen cuenta actualmente con el propio Santuario de reciente edificación, al que no se ha
trasladado, debido a una serie de circunstancias y contratiempos que
los fieles atribuyen al hecho de que "no se quiere cambiar del lugar al
que llegó." Se han realizado diversos intentos para mudarla y se han
presentado una serie de contratiempos y circunsta:1cias que lo impiden.

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La importancia del santuario para los creyentes radica en su significado como punto de encuentro entre el fiel y la divinidad y punto de
reunión con otros piadosos, cuya fe compartida confiere mayor fuerza
al lugar.

En este sentido para la comunidad, el santuario y su imagen forman
parte de su patrimonio espiritual y cultural como pueblo, tal como lo
afirma Juan Pablo II, en su magisterio. El santuario es un lugar santo,
meta visible del itinerario de los peregrinos, recordemos también en
este momento que los fundadores de la entonces villa, llegaron a estas
tierras norestenses, desde Tiaxcala, por lo que podemos afirmar que
este templo y la peregrinación que analizamos representan también la
meta de los colonizadores, es decir que forman parte de su origen mítico.

El Santuario es un signo de la presencia activa, salvífica del Señor en la
historia, un refugio donde el pueblo de Dios, que peregrina por los
caminos del mundo hacia la Ciudad futura, restaura sus fuerzas para
continuar la marcha y ... un espacio privilegiado para anunciar a Jesucristo, Palabra hecha Carne, misión primordial de la Pastoral Profética. (Informe pastoral. Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe.)

La peregrinación en honor al Señor de la Expiración, tiene un doble
carácter, el de una fiesta que se acompaña de música, danza, celebraciones y cantos de alabanza, y en su aspecto místico, representa además
de las alabanzas, una restitución de la relación con lo sagrado a través
de la expiación de las culpas, mediante la penitencia. Con motivo de las
peregrinaciones, miles de personas se reúnen en el Santuario que como
está escrito en la Biblia, se convierte en la 'Tienda del Encuentro': 'El
Tabernáculo de la Alianza" (Ex 27,21; 29,4, 10-11, 30, 32, 42, 44) De esta
manera el encuentro en el santuario propicia y reafirma la alianza existente entre la divinidad y los seres humanos y por extensión reafirma
los lazos entre los miembros de la comunidad que para este caso concreto, según los datos históricos, es producto de la alianza entre españoles y tlaxcaltecas.

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Asimismo, la analogía entre los aspectos religiosos y sociales, nos
permite señalar que la dinámica de la peregrinación marca algunas etapas que el peregrino recorre como paradigma de toda su vida de fe, así
como en su vida social. El camino simboliza la solidaridad que debe
alcanzarse en esta vida con los hermanos, así como la preparación que
todo ser humano necesita para estar en condiciones de encontrarse con
su creador. Parte de ese camino consiste en expiar mediante la penitencia, las faltas cometidas, a fin de restablecer el vínculo con lo sagrado.
Esta devoción es factor de identidad ya que la comunidad guadalupense se identifica ampliamente entre sí, al igual que con su santo patrono que "llegó" al sitio en que se fundó Guadalupe el mismo año que
sus pobladores y tiene además semejanza física con ellos, ya que el color de su piel es moreno, según hemos afirmado. Una característica de
la identidad que promueve esta devoción, es su capacidad de perdurar
en el tiempo y en el espacio, por lo que más que permanencia se refiere
a continuidad en el cambio. (Chihú, A.: 2002, p. 42-43)

En esta devoción, como en todas las atribuibles a la religiosidad popular, observamos el sincretismo que es producto de la coexistencia
étnica, en este caso primordialmente de: españoles y tlaxcaltecas. Por lo
anterior, a esta devoción se aplican las características que señala Chihú
Amparán en relación con las identidades étnicas, entre las que destaca
una dimensión fundamental, constituida por la religión. "En la mayor
parte de los casos se trata de una religión de carácter predominantemente ritual, centrada en la figura de los santos patrones y en las celebraciones festivas destinadas a honrarlos." (Chihú, A.: 2002, p. 54)
En torno a esta devoción se establecen una serie de actividades comunitarias, así como espacios de convivencia y formas de relación
aceptados. "Dentro de las comunidades indígenas, el santo patrono
constituye siempre la base de la organización social y del consenso
simbólico, en cuanto se lo considera no sólo el protector y el abogado
local, sino sobre todo como centro de convergencia de todas las relaciones sociales, principio vital de la comunidad y elemento clave de su
identidad." (Chihú, A.: 2002, p.55) El santo patrono resume en sí mismo la identidad histórica, la realidad presente y el destino de la colectividad.
Los ·investigadores destacan como otro rasgo caractensttco de la
identidad, el valor que se atribuye a la misma, invariablemente, sea positivo como negativo. Los guadalupenses atribuyen un valor positivo a
su identidad, fruto del sincretismo entre las tradiciones tlaxcaltecas y las
del pueblo español. Al respecto es importante analizar el mito de origen de esta nueva nación, al que hago breve alusión en las siguientes
líneas.
Antes de la llegada de los españoles, existía ya una rivalidad entre los
mexica y los tlaxcaltecas, ya que los primeros pretendían someter a los
segundos. La historia afirma que ambas naciones se consideraban a sí
mismas como pueblos escogidos y por ende el antagonismo resultaba

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muy fuerte. Es importante recordar, que mientras las profecías anunciaban a los mexica, la caída de su imperio, los presagios para los tlaxcaltecas, auguraban la supervivencia de su nación y la instauración de
un orden mayor, al aliarse en términos de igualdad, con un orden político más amplio, con la condición de que las virtudes de cada uno se
mezclaran mediante la creación de lazos de consanguinidad, de esta
manera, la alianza con los españoles fortalecía militarmente a los tlaxcaltecas y les permitía además la realización de sus mitos. (Corona, S.

En cuanto constructo, la identidad se elabora dentro de un sistema de
relaciones que oponen un grupo a otros grupos con los cuales está en
contacto... y se construye y reconstruye constantemente en el seno de
los intercambios sociales. (Giménez, G., en Chihú, A.: 2002, p. 41-42)

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A.)
Esta devoción es símbolo y -a su vez-, espacio de arraigo de la
identidad local de los guadalupenses, ya que representa primordialmente las tradiciones sincréticas de este pueblo, su organización, la solidaridad que los ha caracterizado, así como el esfuerzo que han requerido
los ciudadanos para constituir, conservar y desarrollar su ciudad. Esta
devoción, particularmente, es símbolo de la historia de la fusión y sincretismo entre las dos tradiciones culturales, que gestaría la nueva nación anunciada en la profecía. La devoción es expresión mítica de identidad, nos hace patente la enorme cohesión y solidaridad que los colonos han requerido desarrollar entre sí para hacer frente a todos los
avatares impuestos por la vida cotidiana en estas regiones, en todas las
épocas de su historia. La peregrinación es una confirmación por la vía
religiosa de tal solidaridad existente, súnbolo de unión y de fe para el
pueblo de Guadalupe (Cavazos, G., l.: 2000, p. 117.)
Según afirma Gilberto Giménez:
...los actores sociales, ya sean individuales o colectivos tienden a valorar positivamente su identidad, lo que tiene por consecuencia estimular
la autoestima, la creatividad, el orgullo de pertenencia, la solidaridad
grupal, la voluntad de autonomía y la capacidad de resistencia contra la
penetración excesiva de elementos exteriores. (Giménez, G. en Chihú,
A.: 2002, p. 46.)

Entendemos por identidad, de acuerdo con Giménez, al
" ...conjunto de repertorios interiorizados (representaciones, valores,
símbolos), a través de los cuales los actores sociales (individuales y colectivos) demarcan sus fronteras y se distinguen de los demás actores
en una situación." (Giménez, G., en, Chihú, A.: 2002, p. 38-39)

Para este autor la identidad es resultado de una construcción social
perteneciente al orden de las representaciones sociales, que se realiza
de acuerdo con los marcos establecidos.

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El poder de lo sagrado proporciona cohesión e identidad al grupo, a
través del culto los creyentes atraen los dones necesarios para su subsistencia. Es un culto con un gran arraigo local, que ha permanecido a
lo largo de casi trescientos años y continúa simbolizando la importancia de la comunidad y sus tradiciones ante un mundo globalizado y en
permanente transformación. En tanto factor de identidad, destaco otra
denominación con la que tradicionalmente se ha conocido al Señor de
la Expiración, la del Señor del Pueblo.
Al vincularse en esta fiesta tradiciones tlaxcaltecas y españolas, se
genera a través de este sincretismo una expresión de la religiosidad
popular en el noreste mexicano. Las costumbres tlaxcaltecas se ponen
de manifiesto en los materiales y la técnica de elaboración de la imagen,
de origen prehispánico, el color de Ja piel del cristo, que es moreno, en
las bandas de música que acompañan las fiestas cuya conformación
tiene un origen rlaxcalteca, ya que afirman los cronistas que estos indígenas tocaban el arpa y el violín y formaban pequeñas orquestas y bandas en las cuales predominaban la flauta, el clarinete, la tambora y el
redoblante. ''En el mismo campo folclórico se pueden incluir las danzas de 1t1alachines que, aunque, mistificadas han llegado hasta nuestros días." (Cavazos, G.,
l.: 1976)
La devoción condensa las manifestaciones de las tradiciones de esta
nueva nación, en torno a ella, se crean lugares propicios para las relaciones sociales entre los pobladores de la misma, permitiendo el encuentro entre hombres y mujeres jóvenes, en un espacio cobijado y
supervisado, acorde a las creencias religiosas, a las prácticas morales, así
como a las formas de organización y relación social. Esto se nos hace
patente al analizar las formas de organización y participación de los
diversos contingentes en la procesión, que vinculan territorialidad,
identidad y consanguinidad en el encuentro entre familias, novios,
habitantes de los barrios y encuentro entre vecinos. De esta manera los
contingentes evidencian comportamientos y formas de organización
micro grupales y comunitarios que son elementos constitutivos de una
identidad gestada en el territorio, en su espacio circundante.
El templo de Guadalupe se encuentra ubicado en el centro de la
Ciudad y municipio del mismo nombre, en la plaza principal, espacio

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legítimo de relación social y lugar de reencuentro de sus fu~dadore~,
que por lo regular residen en esta zona. Hasta hac~ pocos an~s r~lat1vamente se consideraba a Guadalupe como una cmdad domutono ya
que estaba habitada primordialmente por obreros y sus familias? la mayoría de los cuales trabajaban en Monterrey y regr~saba a domur a esta
ciudad. En la actualidad esta concepción ha cambiado, ya que este municipio se ha convertido en una comunidad que puede autosatis~acer
sus necesidades, en el que se han incrementado el número de habitantes y cuyas zonas residenciales se han extendido considerablemente,
que cuenta con todos los servicios necesarios para e~ desarrollo de la
vida cotidiana de sus pobladores y que dada su cercanta con Monterrey
se le considera ya, parte de su zona metropolitana. De la misma manera
la composición de su población que durante muchos años se ha caracterizado por constituirse de familias obreras, se encuentra en tran~formación ante el arribo de nuevos grupos, integrados por empresarios Y
profesionistas en algunos de sus sectores.
La devoción manifiesta ampliamente el sentido de pertenencia a la
comunidad y de identidad, tan es así que el escudo de Ciudad Guadalupe, que data del año de 1980, entre los importa~tes símbolos que
presenta, hace alusión al origen tlaxcalteca de la Cm~ad, a su santo
patrono, el Señor de la Expiración, represen~do a _traves de su corona
de plata, al amparo del manto guadalupano, sllllbolizado por dos estrellas de oro que la cubren.
...las imágenes de los santos patronos funcionan _como una especie de
emblema por referencia al cual se define la fidelidad del grupo, se reconocen entre sí los miembros de la comunidad y se establecen las reglas de la hospitalidad o de la exclusión. Se trata de un °:ºdelo
auto
identificación que puede relacionarse con el proceso ps1coanaliuco de
identificación con un padre común. (Chihú, A.: 2002, p.55)

?~

Respecto a la identificación de los guadalupeoses con respec~~ a su
santo patrono, cabe resaltar que antes de recibir la denoffiillac1on de
Señor de la Expiración se le conocía como el Señor del Pueblo: J?esde
sus orígenes el culto contó con la anuencia e in~luso el ausp1c10 del
gobierno del estado, cuyas autorida?es ~~presentattvas aport~ban recursos para la realización de la peregnnac1on y cuando la seqwa ~esultaba
extrema, el ayuntamiento de la ciudad de Monterrey o el gob1em~ del
estado solicitaban, a las autoridades eclesiásticas, fuese llevada la imagen en procesión a Monterrey, lo cual ocurrió, hast~ 1857 y eventualmente en años posteriores, siendo el 2001 el mas reaente._ Actualmente
la peregrinación sigue contando con cierto carácter oficial que pode-

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mos constatar con el encabezamiento de la misma por una bandera
mexicana, así como por un contingente montado de la policía rural
guiando la marcha.
La peregrinación en honor al Señor de la Expiración es una de las

principales fiestas tradicionales de Guadalupe Nuevo León. Si consideramos que el peregrinar es la manifestación por excelencia de la resistencia, esta fiesta se convierte en símbolo que identifica al pueblo neoleonés siempre afrontando las difíciles circunstancias del entorno,
siempre resistiendo para "no desamparar" las misiones. En la peregrinación se evidencia el sentido de "masa organizada", de colectividad
unida por una gran fuerza social y espiritual que le brindan sus tradiciones. La procesión pemúte reafirmar lazos de identidad y solidaridad
generados al ser miembros de un mismo territorio.
Es importante resaltar que a diferencia de la mayoria de las peregrinaciones cuyo recorrido parte de un punto determinado, hasta llegar al
santuario correspondiente, en esta devoción, la procesión inicia y culmina en el mismo sitio, por lo que la acción ritual traza un círculo simbólico que también es patente en el cumplimiento del ciclo anual para
la realización de esta fiesta. Por otra parte, el recorrido establecido para
el peregrinaje va tocando ciertos puntos fundamentales que geográficamente rodean al templo, con lo cual la peregrinación produce el efecto de trazar un círculo. Asimismo, el contingente marcha rodeando y
protegiendo a la imagen y a su vez circundado por una valla formada
por jóvenes, así como por el contingente de los "viejos de la danza" y
por los propios peregrinos.
Respecto al simbolismo del círculo Alejandro García señala que la
figura del círculo conlleva muchas derivaciones: es centro perfecto,
homogéneo, totalidad indivisa que representa la armonía en animación
y se convierte figurativamente en sol, en boca, en ojo, en esfera, en
huevo del mundo. Continúa señalando García que al no tener principio
ni fin, no tiene variaciones por lo que puede simbolizar el tiempo indefinido, cíclico, universal y eterno. El círcuJo, es concebido simbólicamente, además, como límite mágico infranqueable, como defensa y
sitio de calidez. (García G., A. 2004, 129.)
Al analizar la presencia de la circularidad en el ritual, considero que
simboliza precisamente la grao cohesión que logra la comunidad en
torno a su santo patrono y que vela por mantener a lo largo del año y
de su historia, la armonía en sus relaciones sociales que le pemúten
mantener sus tradiciones y formas de organización social, ante la dioá-

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mica del cambio permanente. Al simbolizar el tiempo eterno, cíclico, l_a
circularidad del ritual pone en operación el mito de origen y lo actualiza. Asimismo, es de gran importancia el sentido de protecci~n que se
genera a partir de la realización de esta ~cción ri~a~ de peregn~ar, cuy~
irradiación mágica, divina protege a qwenes participan en el ntual, as1
como a la comunidad en su totalidad.
Podemos analizar en la peregrinación una expresión de la ambivalencia de lo sagrado, la imagen de la divinidad es "protegida"_ por los
"viejos de la danza", en su calidad de monstruos o seres temb~e~. Al
respecto de tal ambivalencia afirma D~kheim que las f~~rzas religiosas
son de dos tipos: benefactoras, guardianas del orden fís1~0 y el m~ral,
dispensadoras de vida y salud, así como de todas las cualidades estlmadas por los seres humanos, es el caso de los dioses tutelares y por otra
parte las potencias impuras que ocasionan males. Ambas deben permanecer separadas entre sí y ambas con respecto de lo profano.
(Durkheim, E. 1991, p. 418-419)
De esta manera en el ritual se presenta lo sagrado en sus dos manifestaciones. La presencia benéfica de lo sagrado, ya que el Señor ?el
Pueblo, su benefactor y guardián, es dispensador entre otros b~n~~c1os
de uno muy preciado: la lluvia, que en estas regiones es condicton de
subsistencia y desarrollo, también donador de salud. Por otra_parte, la
presencia nefasta, impura de lo sagrado es sim?olizada me~ante los
viejos de la danza, que en su calidad de_ seres t~r,rtbles_ son qwenes pueden lidiar con el mal, sin riesgo de desmtegrac1on, as1 su labor es la de
alejar el mal que amenaza con profanar a la divinidad y en ~sta forma
mantener aislados el espacio profano y el sagrado, para evitar su corrupción.
Lo puro y lo impuro no son pues dos géneros separados, sino dos
variedades de un mismo género que comprende todas las cosas sagradas. Hay dos tipos de sagrado, uno fasto, el otro nefasto, y no solamente no hay solución de continuidad entre las dos fo~as op~estas
sino que un mismo objeto puede pasar de una a la otra stn cambiar de
naturaleza. (Durkheim, E. 1991, p. 420)

Respecto a los sacrificios, quiero citar breveme~te a Durkhe~, _qu_e
como producto de su estudio acerca de las expresiones de la re~gios1dad, afirma que los pueblos que padecen los estr~go~ de la se~~, realizan prácticas rituales en que los participantes _se 1nilingen a ~• rni~°:?s
diversos sufrimientos, con la intención de apaciguar la mala dispos1c1on
de las potencias divinas para con ellos.

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Sobre todo para luchar contra la sequía se emplean esas prácticas. Es
porque 1a falta de agua tiene como consecuencia una miseria general.
Para remediar el mal, se recurre a medios violentos. ¡Durkheim, E.
1991, p. 414)

En la religión católica el sacrificio y el sufrimiento juegan un papel
relevante. En la procesión que analizamos el sufrimiento se expresa a
través de la propia acción de peregrinar, que en sí misma constituye un
sacrificio, ofrenda que se hace a la deidad mediante un don que es perceptible por los sentidos, sobre todo cuando la distancia es larga y las
condiciones climatológicas tan hostiles, como en este caso, además
algunas personas incrementan el sufrimiento realizándose diversas
mortificaciones e imponiéndose cargas y suplicios. La peregrinación
como manifestación visible, externa de la veneración tiene por objeto
alcanzar la comunión con la deidad. La ofrenda se torna sacrificio
cuando el don visible sufre una transformación, en este caso simbolizado por el instante de la expiración, de la muerte del Cristo.
El sacrificio forma parte de todo sistema religioso y de todo culto
derivado. El efecto del sacrificio es expiatorio, tiene un carácter de
reparación. El rescate, la salvación son producto del derramamiento de
la sangre que es donde está concentrada la fuerza expiatoria.
Es necesario resaltar por otra parte, el hecho de que esta devoción
tiene su esencia, precisamente en el momento en el que el sacrificio
cruento ha sido consumado, condensa la totalidad del sufrimiento y la
agonía del Cristo que ha pasado ya por todas las estaciones del dolor.
El Señor de la Expiración es ejemplo de obediencia absoluta al Padre,
representa el momento de la consumación del sacrificio. Como resultado del sacrificio, se elimina el pecado y con ello la culpa y las consecuencias que acarrean, por ello al concluir la fiesta ritual, los viejos de la
danza son muertos simbólicamente.
En el momento actual observamos una afluencia menor de peregrinos, respecto de las cantidades que refieren los cronistas y las personas
participantes, se congregaban en fechas anteriores. Consideramos que
la disminución en el número de asistentes a la peregrinación puede ser
producto de diversos factores. Un primer factor que ya he mencionado
consiste en el gran crecimiento de zonas habitacionales y comerciales,
así como de residentes en Guadalupe, 16 que ha transformado las actividades y las formas de relación, ya que antes se concentraban en el
centro, en el que se localiza la plaza principal, el palacio municipal, las

�BEATRIZ LIUANA DE ITA RUBIO

RITUALES SAGRADOS Y VÍNCULOS DE IDENTIDAD COLECTIVA
EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. l.

oficinas administrativas, el Templo del Señor de la Expiración y el Santuario de Guadalupe, así como los primeros y más importantes negocios comerciales. Por otra parte una gran mayoóa de los nuevos residentes de Ciudad Guadalupe no son originarios de este municipio y en
muchas ocasiones ni siquiera son nativos del estado. Este crecimiento
de zonas residenciales se ha visto acompañado por el surgimiento de
nuevos centros de culto en las nuevas colonias que evitan que el templo antiguo sea concurrido.

Y finalmente, un factor de gran importancia para tratar de comprender este descenso en el número de peregrinos a la fiesta de propiciación de la lluvia, ha sido el gran cambio climático experimentado por
el estado de Nuevo León, ya que en años recientes, quizá los dos últimos ha contado con grandes cantidades de lluvia, incrementándose
tanto la frecuencia como la intensidad. De alguna manera la necesidad
de restablecimiento de la alianza con su santo patrono, parece en estos
tiempos una necesidad resuelta, por el momento.

Guadalupe era considerada hace poco tiempo como una ciudad
dormitorio ya que era habitada por familias de obreros, primordialmente, así la devoción que analizamos es vista a través de los descendientes
de los tlaxcaltecas, mestizos, españoles y algunos otros grupos étnicos
en menor cantidad. Para estas fechas, cuenta con su propia infraestructura y relativa autosuficiencia, que le han permitido desarrollarse y convertirse en una importante zona residencial, así como de actividad comercial y oportunidades laborales, principalmente. Sin embargo muchas personas residentes en Guadalupe, continúan trabajando en Monterrey, aunque su vida privada se desarrolla en Guadalupe. Precisamente el lema que caracteriza a la actual administración municipal es el
de "Guadalupe, una ciudad bien despierta."

No obstante Guadalupe sigue defendiendo sus tradiciones, la importancia de su devoción local y los saberes acumulados, se transmiten
entre las generaciones a través de la familia, principalmente por medio
de las madres. Asimismo en torno al templo existe una red muy bien
organizada de apoyo y preservación de las tradiciones, la cual descansa,
en primera instancia sobre la familia, posteriormente los vecinos de los
barrios, ahora organizados en sectores.

484

Otro aspecto que parece impactar en la disminución del número de
peregrinos es la gran complejidad de la vida cotidiana actual que es
producto del citado crecimiento poblacional y urbano de Guadalupe,
que impide la difusión y el fortalecimiento de esta expresión de la religiosidad popular. Parte importante de su población está compuesta por
jóvenes, entre quienes la devoción no tiene aún tanto arraigo. Un aspecto muy específico a esta devoción, que tuvo el efecto inverso al
esperado, desde mi particular punto de vista, es el que se refiere al gran
interés -de quien durante muchos años fuera el párroco de la iglesia en
que se venera esta imagen-, por construir el templo moderno y de mayores dimensiones con la advocación de la Virgen de Guadalupe, en el
que se dispuso una réplica del Señor del Pueblo, lo que generó en lugar
del fortalecimiento de la propia imagen, una división de la espiritualidad que le restó fuerza y "legitimidad" a la imagen original. Este mismo
párroco, -el padre Esparza- reunió contribuciones para cambiar de
sitio a la imagen construyendo su nuevo santuario, alejado -poco más
de un kilómetro-- del lugar en el que arribó el burro con la imagen original y que ha dividido las opiniones, ya que según se afirma en la piedad popular, "la imagen no se quiere ir al nuevo templo".

485

El hecho de que la peregrinación cuente con menor afluencia, no le
resta nada en absoluto a la creencia en el Señor de la Expiración, quien
recibe diversas solicitudes y ofrendas todos los días en su templo.
Bibliografia
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Expiración del Pueblo de Guadalupe. Monterrey, México: Comité Pro Construcción del Templo de Nuestra Señora de Guadalupe. Pbro. Juan F. Esparza.
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México: Universidad Autónoma de Nuevo León. ,

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BEATRIZ LIUANA DE ITA RUBIO

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ml. 21 septiembre 2004 15:19 hrs.
Muy Ilustre, Venerable y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos
del Santísimo Cristo de la Expiración, Primitivo de las Aguas, María Santísima
de la esperanza y Santa Ángela de la Cruz, en
http:/ /personales.mundivia.es/ flistan/ esperanz/esperanz.htm.
Profesor Francisco Arredondo Cano, Cronista del municipio de Guadalupe.
H. Ayuntamiento de Guadalupe. Enciclopedia de los Municipios de México.
N uevo León© 2001. Centro Nacional de Desa,ro//íJ Municipa4 Gobierno del Estado
de Nuevo León, en
www.elocal.gob.mx/work/ templates/encielo/ nuevoleon/ municipios/ 19026a
.htm

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO
ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO
DE ENSEÑANZA SUPERIOR
Mtra. Mireya García Govea
Docente de la División de Posgrado
Facultad de Filosofía y Letras. UANL.

E

n la historia de la Universidad Europea se puede hablar de dos
grandes modelos de universidad, estos patrones son el Medieval y el Moderno. La educación medieval, tenía un carácter
eclesiástico, la organización reflejaba la vida monacal y el saber era un
absoluto, estaba basado en la revelación y el dogma, que no dejaba
fisuras a la duda.
Se transforma en el siglo XIX cuando el nacimiento del EstadoNación dando lugar a la universidad moderna, se desarrollan tres tipos
de culturas universitarias diferentes con modelos educativos y estructuras organizativas distintas que actualmente todavía existen: el modelo
británico, el francés y el alemán.
Por un lado el modelo británico con universidades prestigiosas desde el
siglo XVIII como las de Oxford y de Cambridge. Siguen manteniendo
el modelo medieval de vida comunitaria entre profesores y alumnos a través de sus famosos colegios. A partir del siglo XVI prestaron una especial atención a la educación de la aristocracia rural, dándole por este
hecho un sentido global a la educación.
En este sentido, en la universidad se priorizaron los contenidos que
la nobleza podía necesitar en el desenvolvinúento de su vida como
estamento de la elite o clase dirigente, y que favorecerían en el futuro la

�488

MIREYA GARCÍA GOVEA

ocupación de puestos de responsabilidad en la soci~dad. Es_, pues, en
definitiva una universidad no orientada a las necesidades directas del
mercado laboral.
El segundo modelo de universidad, el napoleónico, fue creado a principios
del siglo XIX. Rompe totalmente con la universidad ant~rior c?n un
modelo opuesto al inglés. Puesta en marcha por Napoleo? _I, vie~e a
ser un producto de la razón de Estado pensada para el servicio de este.
Su función fundamental consiste en preparar profesionales para el desarrollo económico de la sociedad; es el saber útil el que interesa, organiza los estudios de cara a las profesiones que la sociedad necesita: medicina, derecho, ingeniería, etc.
En esta misma linea de servidora de las necesidades del Estado, uniforma los saberes planificando los contenidos de cara a las carreras Y
los programas de cada asignatura. La Universidad franc~sa representa
el primer modelo burocrático de Universidad en la medida en que los
profesores pasan a ser funcionarios públicos.
El tercer modelo la universidad alemana, también llamado modelo humboltdiano se centra en la búsqueda del conocimiento y la investigación
como camino para profundizar en el conocer. Como buscadora del
saber, más que enseñar la ciencia, enseña a hacer ciencia. En este modelo no se preparan futuros profesionales, sino futuros acadé~cos. Se
convierten en centros de desarrollo científico con escasa relación con
las demandas sociales directas. No tiene entre sus preocupaciones prioritarias el preparar profesionales, al estilo de la universidad francesa, ni
fomentar un saber de "elites" como puede tener la británica, lo que se
materializa en la no existencia de títulos oficiales.
Estas tres universidades con planteamientos, organizaciones y objetivos diferentes, dan lugar a todos los sistemas europeos de educación
superior, así como también a los latinoam~ricanos, ~ás influenciados
por el modelo francés de saberes sistematizados, onen~ados a fo:mar
los cuadros de profesionales, la transmisión del saber, la illlportancia _de
la clase magistral, la verificación de aprendizaje del alumno por medios
casi exclusivamente de los exámenes y el carácter funcional del profesorado.

La educación superior en el contexto europeo
1. 1.-Actuales intenciones educativas
E n el contexto de tales diferencias en los modelos referidos, es posible
identificar algunas de las características comunes en los sistemas de educa-

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

489

ción superior europeos, entre las que se citan el carácter público de las
universidades, con estructuras muy sólidas, con un coste para el alumnado relativamente bajo y a veces nulo, un profesorado de alto nivel
académico, y unas heterogéneas estructuras organizativas.
Algunas de las impe,jecciones visibles se concretan en un marcado carácter burocrático y funcionalista, unos sistemas de gestión poco eficaces. Se caracterizan por su opacidad y su escasa transparencia. Estas
últimas apreciaciones podrían no sólo pertenecer a las universidades
europeas, sino a todos los sistemas de educación superior de los países
del mundo.
En su nuevo contexto, las necesidades de la sociedad europea son
convertir a las universidades en instituciones académicas de excelencia
internacional, asegurando la calidad educativa para atraer o ser atractiva
para los estudiantes de cualquier país. La educación es una prerrogativa
de los estados miembros de la Unión Europea.
La integración europea es un hecho y afecta en todos los órdenes,
como sabemos principalmente al económico y social, de manera particular a la educación en todos sus niveles educativos, viéndose mayormente afectada la educación superior por sus procesos de intercambio,
entre universidades, de profesores e investigadores y alumnos.
Tanto en Europa como en el resto del mundo, las universidades
mantienen muy diversos sistemas educativos, cuestión que dificulta y
hace lento el proceso de integración en el espacio europeo y a las demandas de un mundo globalizado. Sin embargo aunque parece importante y necesaria esta diversidad de la educación superior, es un factor
que dificulta el trabajo ha realizar, por ello se ha planteado la conveniencia de una compatibilidad que facilite Ja convergencia de los estudios y los títulos oficiales entre los sistemas universitarios.
Con ello la Unión Europea se encuentra enfrentada a nuevos desafíos, trabajando sobre la coordinación de políticas y normas legislativas
de sus estados miembros, en la búsqueda del bienestar social de los
ciudadanos y como parte integral de la misma del Espacio común Europeo de Enseñanza Superior. La mayoría de los países europeos, se
encuentran inmersos en una dinámica de reestructuras curriculares y de
evaluación institucional. El propósito es ir introduciendo elementos de
comparabilidad y calidad que les son nec;esarios como un sello de educación y formación de enseñanza superior europea.

�490

MIREYA GARCÍA GOVEA

1.2.- Antecedentes de la coordinación de los sistemas 1miversitarios en la Unión
Europea

Actualmente en los países del entorno europeo existe una práctica generalizada de la evaluación de las instituciones universitarias, como
algunos de los eventos más important~s ~ara el fenóm~no de gl~b~ación que no se limita al campo econom1co y que atanen ª. ~as 1I1st1tuciones de educación superior en el horizonte de construcc10n del Espacio Europeo de Educación Superior.
Específicamente en noviembre de 1991, los Ministerios d~ Educación de Europa plantean la idea de desarrollar un Proyecto Piloto ~uropea para la Evaluación de la Calida~. La Comisión elab~r~ untnmer
planteamiento con experiencias internac1onale_s y con la part1e1pac10~ de
expertos en evaluación, para asegurar la calidad en los Estados m1embros de la Unión Europea
Los proyectos fueron examinados bajo_ 1~ ~osibilidad de cr~ar experiencias pilotos de evaluación. Ellos dan 101c10 a proyectos pilotos de
evaluación de la calidad en la educación superior europeo. Los proye~tos seleccionados, fueron iniciados en noviembre de 1994 por la Conusión Europea, en el XXII encuentro de Dir~ctores ~enerale:: Educación, cualificación y profesión. El proyecto mvolucro 17 pa1ses europeos con un total de 46 instituciones. En_ dic~~mbre ~e 1995 el proyecto fue oficialmente concluido con la fmalizac1on del mforme europeo Y
con la presentación de sus resultados. Su pro~ósito Y}º~os °:ás rel~vantes pueden consultarse en el documento titulad~ . Prq¡~ct pt!o!s eu~'Opéens pour f'évaluation de la qualité dans /'enseignement supeneur: lignes dtrectnc~s
pour les étab/issements participan!!' elaborado por Donaldson, Staropoli,
Ottenwaelter, Thune y V roeijenstijn, 1994.

Segundo este documento dio lugar a la creaci?n en septie~bre ~e
1998 de la ENQA (Euroepan Network for Quality Assurance 1n Higher Education) como red de Agencias europeas dedic~das a la evaluación de la calidad en la educación superior. Esta agencia evaluadora se
encuentra integrada por más de cuarenta agencias.

Tercero en Holanda se constituye la Organización Nacional de Acreditación ~ue en conjunción con el equipo de ~os tr~~ª!º~ de Fland~s
desarrolló el programa denominado Joint Qualzry _Imctatzve que tra~aia
sobre la definición de criterio y estándares de calidad para la acreditación de los programas educativos, de hecho por las titulaciones.
1 Para

mayor información consultar la página web: http:/ / www.jointquality.org.

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

491

La declaración conjunta de la Sorbona. Joint declaration on harmonisalton of the architecture ofthe E11ropean higher education !JStem. By the four Ministers in cha,ge far France, Ge1711any, Ita/y and the United Kingdon, Pans, the Sorbonne, Mqy 25 1998 En esta primera declaración de intenciones, se dejaban entrever los principales objetivos y se daban incluso pistas sobre
cómo se proponían alcanzar, esbozándose las titulaciones universitarias
de 2 ciclos fomentándose la movilidad de profesores y estudiantes.
Seguido por un sistema basado en créditos similar al ECTS, y potenciándose el aprendizaje de estudios que fomenten conocimientos multidisciplinares, el aprendizaje de lenguas, y el uso de las nuevas tecnologías.
El primer gran avance fueron las becas Erasmus que han representado un paso decisivo en el terreno de la movilidad de los estudiantes
universitarios. El 25 de mayo de· 1998, los cuatro grandes países, Francia, Gran Bretaña, Italia y Alemania, a través de sus respectivos ministros de Educación, aprobaron la llamada declaración de la Sorbona con
el doble objetivo de impulsar la armonización progresiva de los títulos
universitarios, los programas y la movilidad de los estudiantes.

Cuarto, la Declaración de Bolonia (Italia) del 19 de junio de 1999,
prevé la introducción de un sistema de titulación universitaria fácilmente comparable, así como la generalización de dos ciclos principales, en
los que el acceso al segundo ciclo se hará después de un mínimo de tres
años.
El desarrollo de un sistema de transformación de créditos como
· medio para promover una movilidad lo más amplia posible para los
estudiantes, profesores, investigadores y personal técnicoadministrativo, al igual que la introducción del Diploma Supplement
(Título suplemento) que permita una mejor comparabilidad de las calificaciones a nivel internacional.
Quinto, la Comisión Europea pública en 1999 un Libro Verde en el
que se hacía un balance de las barreras que se alzan contra la movilidad
de los estudiantes, los profesores e investigadores, así como de los jóvenes voluntarios, creándose los programas de acción de la Unión Europea para la cooperación en el ámbito de la educación, tales como los
programas Sócrates, Erasmus, Leonardo da Vencí, Juventud, y las becas Marie Curie.
Sexto, los dirigentes de las universidades europeas a través de la
EUA ( European Association of Universities), •anteriormente conocida

�492

MIREYA GARCÍA GOVEA

como CRE promovieron durante el curso 2000-2001 un proyecto, que
fue presentado en la reunión general de la ~s~~iación en marzo del
2001 en Salamanca2 en el que se discutía la posibilidad de desarrollar un
sistema de acreditación en Europa.

Séptimo la reunión de los ministros de educación en Praga celebrada
en mayo del 2001 (programada como una continuación de la reunión
de Bolonia) acabó con un comunicado final en el que no se hacen nuevas recomendaciones que imprimían celeridad al proceso, aunque se
ratificó todo lo propuesto en Bolonia.
Octavo tras la cumbre de Lisboa en marzo del 2000, la de Niza en
diciembr~ del 2000, el Consejo de Educación y la Dirección General de
Educación de la Comisión Europea han elaborado un documento en el
que se formulan los objetivos comune~ prioritarios 1e l~s sistemas
educativos europeos y un plan de traba10 para su re~ac1on hasta el
2010 que ha sido aprobado en las sesiones del Conse¡o Europeo de
Esto~olmo en marzo del 2001 y de Barcelona en marzo del 2002.
En la cumbre de Estocolmo del 2001 se planteó que los países participantes no son sólo los correspondientes a la Europa de_ los quince,
sino también a la Europa más amplia de los países candidatos y los
países del Espacio Económico E:ur?peo, deb!an de integrarse lo ~t~s
posible en la dinámica de los obienvos definidos para la construcc1on
del nuevo sistema de educación superior. Esto se ha confirmado posteriormente en la reunión que tuvo lugar en Bratislava en j~o de ~002
entre los ministros de educación de los actuales y futuros paises nuembros de la Unión Europea. La formulación de una política unificada,
incluyendo regular la longitud de los estudios, con un mínimo de tres
.
.
. 3
años para un primer ciclo uruversttarto .

1.3.- Políticas universitarias para la convergencia europea
Las declaraciones apro hadas con ocasión del VIII Centen~rio de la
Sorbona (del 25 de mayo de 1988) y en la reunión de Bolorua (del 19
de junio de 1999), han suscitado grandes acuerdos so~re puntos ~e
políticas universitarias como la necesidad de constrWr u~ ~spac10
Europeo de Enseñanza Superior, fundada so_bre el ~ort~eetmtento de
las dimensiones intelectuales, culturales, sociales, c1ent1ficas y tecno-

2 Para

mayor información véase la página web: http://www.uni8f:.c_h/eua.
sobre este proceso, la pude encontrara en la pagma web:
http://europa.eu.int/comm/education/bologna_en.html.
3 Más información

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

493

lógicas. La reunión en Praga (del 19 de mayo de 2001) fue la ocasión
de hacer balance de las acciones abordadas en cada país.
La llamada Declaración de Bolonia lo ha reafirmado con la Carta
Magna Universitaria, que concibe a las universidades como centros de
cultura, de conocimientos y de investigación, en el seno de las cuales se
prepara el porvenir de la humanidad. Esta construcción del espacio
Europeo, no implica la unifonnidad de los contenidos, pero si una
propuesta en cuanto a la duración de los estudios, respetando la identidad de cada uno, hay que acoplar la inteligibilidad de los títulos, facilitar la movilidad estudiantil, el intercambio docente y de investigadores,
así como favorecer la inserción en el empleo.
Para ello se establecen ciertas medidas cuyo objetivo es generalizar
la organización de la enseñanza en créditos y en semestres, adecuando
la dimensión europea en los estudios, multiplicando la cooperación y
los programas integrados mejorando la evaluación de la calidad y comparando experiencias y metodologías. Todos estos planteamientos se
pretenden llevar a cabo con respeto a la autonomía universitaria y sus
orgaruzaaones.
Pero la arquitectura del Espacio Europeo de Enseñanza Superior
demanda una profunda reorganización y una mayor conjunción en los
sistemas europeos de educación superior. El Documento de Bolonia
recoge seis puntos, estas notas se ocupan fundamentalmente de cuatro
aspectos claves:

1. La conversión de un modelo de titulación con dos ciclos.
2. La adaptación de un sistema de créditos que permita su acumulación y transferencia.
3. La promoción de la movilidad estudiantil y acadérrúca en Europa.
4. El garantizar la calidad de las instituciones, a través de procedimientos de diseño de criterio y metodologías contrastadas de
evaluación y acreditación, tanto nacionales como internacionales.
1.4.- La conversión de un modelo de titulación con dos niveles

La necesidad de integrar los estudios en una estructura de dos niveles,
surge por la imprescindible armonización de los títulos de pregrado y postgrado. El primer ciclo dará lugar a un título (Graduado o Bachelor) de
Grado, se plantea con una duración media de tres años, se

�494

RETOS D~L SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACION EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

MIREYA GARCÍA GOVEA

compone por igual de enseñanza y título de orientación profesional, y
da acceso al grado de licenciatura. Su obtención requerirá haber cursado
un mínimo de 180 créditos y un máximo de 240 créditos europeos,
permitiendo a los titulados una calificación profesional, que pueda repercutir en una integración en el mercado laboral europeo.
Los planes de estudio deberán de diseñarse en función de los perfiles profesionales con representación nacional y europea, con objetivos
claros que deben hacer mención explícita de las competencias genéricas, transversales y específicas de los conocimientos y habilidades que
pretenden alcanzar la titulación para la formación del futuro profesional.
El segundo ciclo se le denomina de postgrado, conduce a los títulos de
Master y/o Doctorado. El grado de Master o en sus designaciones facultativas sería de la Magíster o Master Universitario, se otorga a todo
aquel estudiante que posea un título universitario, con títulos oficiales
de Licenciado, Ingeniero o Arquitecto con cinco años de estudio.
El segundo ciclo debe ser formativo, más específico que los Grados,
diseñarse con una estructura flexible para permitir el acceso desde distintas formaciones previas de especialización científica, de orientación a
la investigación o de formación profesional avanzada. La obtención del
título requiere haber cursado un mínimo de 60 créditos y un máximo
de 120 créditos europeos y haber superado una prueba conjunta de
evaluación o trabajo final de investigación defendido ante un Tribunal.
El tercer ciclo es el tradicional Doctorado, exige un estudio de dos o tres
años más, para obtener el Diploma de estudios avanzados (DEA) o un
Diploma de estudios especializados (DESS), estructurado en cursos,
seminarios y trabajos de investigación tutelada. Tienen como objetivo
principal la especialización de estudiante en un determinado campo
científico, técnico o artístico, así como su formación en técnicas de
investigación, usando metodologías cualitativas y cuantitativas.

1.5. - Estrttctura de un sistema de créditos que permita su acumulacióny transftrencza
Se adapta la estructura del sistema de créditos europeos, conocido como
ECTS (European Credits Transfer System)4, tal como se expresa en el
Documento-Marco elaborado por el Ministerio de Educación, Cultura

yDeportes. S~ intro~ucción en el sistema universitario español implica
unportantes diferencias con respecto al crédito vigente.
Conviene subrayar, al respecto, que el crédito europeo no es una medida de d~ación temporal de las calases impartidas por el profesor, sino
una urudad de valoración del volumen de trabajo total del alumno
expresado en horas, ~ue incluye tanto las clases, teóricas o prácticas:
co~o el esfuerzo dedicado al estudio y a la preparación y realización de
examenes. En resumen, ~sta nueva unidad de medida debe comportar
un nuevo modelo ed_ucatlvo basado en el trabajo del estudiante y no en
las horas_ de clase, dicho de otro modo, centrado en el aprendizaje de
los estudiantes, no en la docencia de los profesores.
El Documento Marco del MEC agrega además, que el sistema
~TCS es~blece en 60 créditos el volumen del trabajo total de un estudiante a ttempo completo durante un curso académico. Por lo tanto un
.
'
semestre eqwvale a 30 créditos y un trimestre a 20 créditos. A título
orientativo y considerando una actividad académica aproximada de 40
semanas/ año y una carga de trabajo en torno a 40 horas/ semana, se
establece para el crédito europeo un volumen de trabajo entre 25 y JO
horas (1.500-1.800 horas de trabajo del estudiante/año).
A~tu~ente, cada crédito se compone de diez horas, generalmente
de asistencia a clase. El crédito europeo no se diseña únicamente con
las h~:as presénciales de los estudiantes en el aula, sino que computa
ta~bie~ ~a~ horas de estudio y el tiempo empleado en exámenes y trabajos dirigido~. De esta manera, cada crédito equivaldrá entre 25 y 30
~oras. Es un sistema de calificación que permite una conversión fácil al
sistema de calificaciones y grados.
~l Suplemento E11ropeo al Títu!rl es otro componente importante que
servirá para facilitar la movilidad laboral de los titulados en la Unión
Europea, de manera coordinada entre las instituciones de carácter superior. Surge auspiciada por el Consejo de Europa, la UNESCO y el
Centro Europeo para la Enseñanza Superior (CEPES). Tiene como
objetivo incrementar la transparencia de las diversas titulaciones de
educación superior impartidas en los países europeos y facilitar su reconocimiento académico y profesional por otras instituciones.

5

Real Decreto 1044/2003, de 1 de agosto, por el que se establece el procedirruento para la expedición por las universidades del Suplemento Europeo al Título.
(BOE núm 218, de 11 de septiembre de 2003).
.

Ministerio de Educación, Cultura y Depone. (febrero 2003): La inteuación del
sistema Universitario Español en el Espacio Europeo de Enseñanza SIIJJerior. DocumentoMarco. Madrid.
4

495

�496

MIREYA GARCÍA GOVEA

El Suplemento Europeo al Título pretende ser un documento comprensivo, abierto a incorporar actualizadamente el aprendizaje a lo largo de la vida, configurando los conocimientos acreditados a una persona por instituciones europeas de enseñanza superior. S~ esta~lece
con carácter transitorio en tanto no se implanten en las t:1tulac1ones
universitarias españolas los créditos europeos como unidad de medida
del haber académico; no se modifique el sistema vigente de calificaciones; y no se haya llevado a cabo la implantación efectiva de las modificaciones cíclicas de las enseñanzas contempladas en la Declaración de
Bolonia.
El principal motivo que ha llevado al Gobierno a aproba~ es~ n?rma es abrir la posibilidad de que los actuales alumnos uruvers1tanos
españoles puedan beneficiarse al terminar sus estudios, _de las ventajas
que comporta, para su movilidad, académica y profesional, en otras
universidades y otros países europeos el que sus títulos vayan acompañados de un documento de información eficaz sobre el nivel y contenido de la enseñanza que hayan cursado en una universidad.

1.6. - La promoción de la movilidad estudiantily académica en Europa
La calidad de sus sistemas de educación, la formación permanente y la
creatividad de la juventud son la mayor riqueza de la Unión Europe~.
En una sociedad basada en el conocimiento, la Unión fomenta la movilidad de los jóvenes, del personal docente y de los investigadores a través de numerosos programas.
La movilidad de los jóvenes, los estudiantes, los profesores y los investigadores es una prioridad para la Unión Europe~ .. En la era de Internet y de la globalización de las economías, la movili~ad de las p~rs~nas se hace cada día más necesaria, pero hasta ahora solo la han e1erc1tado unos cuantos cientos de miles de jóvenes que participan cada año
en intercambios educativos, formativos y lingüísticos en Europa.
Sigue habiendo obstáculos socioeconómicos, lingüístico_s y de :ªr~cter práctico que se oponen a muchos proyectos de estancia acadenuca
0 profesional. La Unión Europea y los E stados mi~mbros ex_ploran
para hacer que la movilidad sea accesible al mayor numero pos1bl: de
ciudadanos y tiene folletos6 en los que presenta un balance de la s1t~~ción y los programas de movilidad. Entre los programas para la movilidad estudiantil, docente e investigadores, los que más destacan son:
6 http://europa.eu.int/ comm/

publications/booklets/move/29 / index_es.htm

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

1.
2.
3.
4.
5.

497

7

El programa Sócrates
El programa Erasmus8•
El programa Leonardo da Vinci9.
El programaJuventud10•
Las Becas Marie Curie 11 •
•

Existen además asociados a estos programas el llamado Lengua y
Tempos, lo que habría que mencionar es que todos estos programas
están pensados para la movilidad de los estudiantes, como herramienta
para mejorar la transmisión de la cultura y la idea europea.
Uno de los problemas de los programas son las bajas dotaciones
por estudiante que desembocan en un cierto elitismo, pues los estudiantes con menos capacidades económicas renuncian de antemano a
las becas, sabiendo que no podrán costear los gastos adicionales de
viaje y estancia.
En todos los países de la Unión Europea se esta considerando la
posibilidad de ayuda a los estudios de educación superior a través, de
prestamos y financiaciones. El establecimiento de políticas públicas de
ayuda trata de equilibrar en lo posible las oportunidades de acceso y
permanencia en la universidad.

1. 7. - Elgarantizar la calidad de las instituciones
El garanúzar la calidad de las instituciones de educación superior, se ha
convertido en los últimos años en el centro de los debates de las políticas universitarias a través de procedimientos de diseño de criterio y
metodologías contrastadas de evaluación, certificación y acreditaciones,
tanto nacionales como internacionales.
Esto exige a su vez una definición de las funciones universitarias, el
dilema se encuentra en sus fines, en su dimensión y en su vinculación
con la sociedad: ¿Elitista o de masas? ¿Universidad para el conocimiento o para la preparación profesional? ¿Currículo especializados o generalizados? ¿Estructura pública, concertadas o privada?

7 http://europa.eu.int/ comm/

education/ socrates.html.
http://europa.eu.int/com/educatio n/Erasmus.es.html
9 http://europa.eu.int/ comm/education/leonardo.html.
10 http:/ /europa.eu.int/ comm/education/ youth.html
11
http:/ / www.cordis.lu

8

�498

MIREYA GARCÍA GOVEA

Esto nos lleva a la discusión sobre las políticas universitarias y a una reflexión oportuna, que marcarán el desarrollo de la sociedad española
durante décadas. Parte de estos debates actuales sobre la política universitaria, giran alrededor de aspectos, como los que se citan a continuación:
La tran.iformación interna-. La Reforma de 1983 ha marcado la vida
universitaria española de los últimos veinte años. Durante este periodo
se han abierto universidades, se ha democratizado la universidad, se ha
intensificado la investigación, se han multiplicado las titulaciones, se ha
introducido la optatividad y la libre elección de los estudios.
Enlazado a estos indudables frutos, se denuncia una masificación
escolar por el incremento de la población estudiantil, este incremento
en la demanda de estudio ocasionó una nula planificación de los procesos de gestión y control, planes de estudio inflexibles en los que predominaban principalmente las asignaturas aisladas como islas o átomos
de conocimiento sin integración, una práctica docente basada principalmente en la cátedra, una separación evidente entre la docencia y la
investigación, una falta de formación pedagógica en la planta docente,
tanto por la improvisación como por su sistema de reclutamiento, un
inadecuado planteamiento en el sistema educativo de tercer ciclo y en
general una desconexión entre la universidad y la sociedad.
Esto conlleva a una drástica reestructuración en la planeación de las
instituciones, en el enfoque en la formación profesional, en la preparación de los cuadros docentes, en la orientación de la investigación, la
flexibilidad de los currículos y la reducción de los mismos, con las consecuentes dificultades que todo ello conlleva para el personal administrativo y de servicio, personal docente y comunidad estudiantil.

&amp;vol11ción Universitaria-. De manera simultánea, los Estados miembros
de la Unión Europea, están desarrollando una revolución universitaria,
para encontrarse preparados para el Espacio de Enseñanza Superior
Europeo.
La reuniones de las autoridades académicas son cada vez más frecuentes, en el intento de armonizar un Espacio Europeo de Enseñanza
Superior, con mecanismos cada vez más precisos, algunos como los ya
mencionados de la movilidad estudiantil, de investigadores y de profesores, así como el de la estimulación de mecanismos en el aprendizaje
de idiomas y de vías de acceso a las nuevas tecnologías de la informática y la comunicación, ya que el conocimiento es ya un producto comercializable.

RETOS D~L SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACION EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

499

, El trabajo, cuyo horizonte temporal está fijado para el final de esta
decada, h~ co,menzado ya en torno a los objetivos de promocionar las
carreras cie~ttficas y técnicas, la definición de las competencias básicas
que se precisan en la nueva sociedad del conocimiento, en las vías de
acceso a las Tecnologías de la Informática y la Comunicación y en la
propuesta de formación de los profesores y formadores de formadores.
, Hu~o un acuerdo de trabajo de que todos los objetivos se comenzanan a lillplementar antes de finalizar el 2003. En el 2004 un año importante, ya que en la cumbre Europea que tubo lugar en la primavera se
presento al Consejo Europeo un informe en el que se rindieron cuent~s sobre el progreso y dificultades encontradas en el proceso y se suscitaron algunos cambios en el enfoque de objetivos y en la temporalización de los mismos.
Las r~líticas de formación y la cualificación de los trabajadores son,
en los últlffios años, las protagonistas de las grandes líneas estratégicas
europeas: ya sea la formación a lo largo de toda la vida, la incorporació~ de los conocimientos informales a las certificaciones y sistemas
nacionales de ~ualificación, o la transparencia o equivalencia entre países, por mencionar algunas de ellas. También en España los discursos
s~?re la ne~esidad de desarrollar y fomentar la formación y cualificac1on profesionales han obtenido un lugar de primer plano en las propuestas sobre la necesaria aproximación de España a lo que se ha dado
en llamar el modelo europeo de organización del trabajo.

Evaluación de la calidad: Los procesos de evaluación, acreditación y
ce~~cación de la calidad institucional, abarcan todas las funciones y
actividades universitarias. Lo cual lleva a evaluar tanto la calidad del
profesorado y las líneas de investigación, el personal no docente como
la calidad de los programas y los aprendizajes, así como su estructura y
organización interna, sus servicios, recursos y gestión.
Es un asunto complejo que contiene muchas facetas. Algunos de los
problemas estriban en que se mide con los mismos indicadores administrativos una empresa o industria que la educación superior, una universidad pública que una universidad privada, el aprendizaje de los
e~tudiantes que el proceso de elaboración de una mercancía, la producción de conocimientos que la producción de productos, la libertad de
cátedra y la autonomía.
.
La dificultad de valorar funciones diversas, como la docencia, la in~
vestigación y la gestión, así como medir la calidad del producto, tiene
carácter dimensional no compatible con los co~ceptos de cali-

�500

MIREYA GARCÍA GOVEA

dad universitaria, fijados por modelos con indicadores de calidad y
productividad administrativos.
Es evidente que el enorme interés por las evaluaciones, acreditaciones y certificaciones de la calidad institucional, surge por la necesidad
de gestionar de manera más eficiente el gasto público y que las universidades sean cada vez más auto financiables.
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Documento nº 13 Informe final elaborado por el Comité de la Secretaría
General de Consejo de Universidades en julio de 1994 y que fue debatido en
el Encuentro sobre Evaluación de las Universidades en España, celebrado en Ja Universidad Internacional Menéndez Pelayo en septiembre de 1994.
Estatutos de la Fundación "Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad
Acreditación". Capítulo II Fines de la Fundación, artículo 5.- Fines.

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Fundación de la "Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación", el 19 de julio de 2002 por lo establecido en
artículo 32 de la
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MIREYA GARCÍA GOVEA

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Subdirector de Investigación
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Real Decreto 6/2001 de 21 de diciembre de 2001, por el ~~e se establece la
Ley Orgárúca de Universidades (BOE núm. 307 de 24 de diciembre de 2001).

UANL

T

ratar de establecer vínculos entre ciencia y sociedad puede ser
un tanto absurdo o inútil, dado que la ciencia es, por sí y en sí
misma, una actividad social y desde su mismo origen ha estado
marcada por el tipo de sociedad en la que se desarrolló. Más interesante
debería ser, por lo tanto, tratar de entender qué tipo de sociedad ha
impulsado y requerido qué tipo de ciencia. Y, más todavía, qué idea de
ciencia han tenido los integrantes de las diferentes sociedades históricas
en el mundo.

La actividad científica, esto me parece indudable, ha estado presente
en el mismo origen de las sociedades humanas, dada la condición
humana de interpretar y dominar el mundo en el que se vive. Y la primera revolución científica -o quizás la única revolución humana que
merece ser considerada como tal, lo que ya dijera Claude Lévi-Straussfue la revolución agrícola. Es que si tenemos en cuenta todas las prácticas que la agricultura conlleva, encontramos ya allí todas las acciones
propias de un espíritu científico: observación meticulosa y pertinente
de los procesos de la naturaleza de las cosas, vinculación de distintos
niveles (observación de los movimientos astrales, idea de tiempo y ciclo vital de los seres vivos), imaginación de un futuro esperado realista
pero aún inexistente, relaciones causales específicas, dominio humano
de los procesos naturales independientes del encantamiento del mundo, coordinación de las actividades de intercambio y vinculación del
deseo a las necesidades socialmente construidas y determinadas. Por

�509

JOSÉ MARÍA INFANTE

CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

supuesto que no podemos hablar de autoconciencia entre quíenes así
actuaban, pero todos estos procesos estaban alli en una conciencia
práctica; aun cuando pudiera mantenerse una cierta confianza o esperanza en los seres encantados, es evidente que se "sabía" que podía
hacerse algo para modificar el transcurrir natural de los eventos. También podríamos encontrar entre las causas atribuidas a los fenómenos
muchas no pertinentes, pero las adecuadas estaban alli, sin duda. Quízá
la autoconciencia de la acción humana con relación a las transformaciones del mundo real no llegará sino hasta el siglo XVII, en lo que
algunos denominan ciencia moderna y otros, más radicales, verda~era
ciencia o simplemente ciencia. Y quízá debemos esperar hasta el siglo
XX para extraer todas las consecuencias de esa autoconciencia.

la cultura científica es que, aunque no sea estrictamente una consecuencia, su expansión ha coincidido en Occidente con el crecimiento
del capitalismo y en muchas mentes ambos fenómenos están asociados, aunque ello no constituya una interpretación correcta. La cultura
científica surge alli donde se aceptan, como si fueran un fenómeno
natural, los cambios e innovaciones derivados de las aplicaciones científicas y tecnológicas a la vida cotidiana de los seres humanos; donde
todas las concepciones y conocimientos (y por lo tanto seguridades)
previos son permanentemente puestos en cuestión y reemplazados
cuando se puede demostrar su incoherencia teórica o su impotencia
práctica o sus efectos perversos (aún cuando éstos puedan beneficiar a
algunos sectores, como es el caso actual de la contaminación). Pero una
cultura científica también implica: que pese a sus fallos y carencias, no
puede entenderse de manera amplia la posibilidad de liberar a los seres
humanos de sus angustias sin la ciencia; que sin ser la única, la ciencia
es posiblemente la herramienta principal de los seres humanos para
construir y dominar su propio destino; que las elites políticas y sociales
sean formadas de tal manera que puedan comprender cómo las formaciones de la ciencia, que por su carácter innovador son sin duda introductoras del desorden, son también las únicas gue permitirán lograr un
mundo más ordenado; que el sistema educativo se base en la imaginación creadora y en la flexibilidad intelectual y no en esquemas rígidos y
dogmáticos; que el conocimiento científico no sea el patrimonio de
grupos privilegiados sino que se expanda en las prácticas cotidianas de
toda la sociedad; en síntesis, una cultura científica supone la concepción del conocimiento científico como algo vivo, cambiante, dinámico,
transfonnador-transformante, no aislado del resto de los subsistemas
sociales y sus correspondientes quehaceres y en estrecha correspondencia con el logro de los objetivos perseguidos desde la antigüedad
por todos los seres humanos, los de una sociedad capaz de satisfacer
las necesidades básicas de todos sus integrantes de manera igualitaria,
sin injusticias sociales, reduciendo al mínimo las cargas y sufrimientos
de los trabajos pesados o peligrosos, posibilitando un dominio racional
del ambiente y liberando a los seres humanos de los fantasmas que lo
acosan desde esa misma antigüedad. Además de las estructuras de la
cultura científica, deberíamos considerar la posición de los individuos
de una sociedad frente a ello, es decir, deberíamos tratar de saber hasta
qué punto los miembros de una sociedad están informados sobre el
guehacer científico, valoran o desprecian la actividad de los científicos,
tiene confianza en su trabajo y demás; pero la indagación no debe limitarse a las actitudes sobre la ciencia, sino también sobre los mismos

508

Pero una autoconciencia de la ciencia difundida socialmente no proporciona de manera automática una cultura científica: la idea de recurrir a los principios operativos de la ciencia para enfrentar la solución a
los problemas compartidos, por encima de otras explicaciones y posibilidades no está extendida a toda la población, ni siquiera en los países
desarrollados. Y en largos periodos de la hlstoria humana, como el
medieval, por ejemplo, la idea de recurrir a los procedimientos científicos para encontrar las soluciones estaba descartada. Quizá el "descubrimiento" de Aristóteles en el siglo XII contribuyó a modificar esa
cultura, pero la población en general permaneció atrapada en sus miedos ancestrales por algunos siglos más, miedos hábilmente aprovech~dos por la mayoría de las organizaciones religiosas, aún hasta la ac~alidad. El progreso de la ciencia y de las instituciones que la promovieron
fue sin duda lento y todavía encontramos en las mismas instituciones
destinadas a su apoyo e impulso, restos del pensamiento mágico del
mundo encantado y, más todavía, camuflados o ignotos ataques a la
construcción científica determinada de los procesos del mundo.
Una cultura científica implica una particular estructura de relaciones
sociales; el concepto de cultura es todavía el centro de múltiples debates, por lo cual se hace necesario establecer algunas precision~s. Cuando hablamos de cultura, en general, nos referimos a esa partlcular red
de intercambios de toda sociedad, en la cual lo estructuradoestructurante adquiere características definidas y diferenciadas de otras
sociedades (coexistentes) y donde los intercambios están sobredeterminados mutuamente, de manera tal que es imposible comprender el
tipo de matrimonios practicados entre los zapotecas sin c??1prender,
paralelamente y de manera conjunta, su sistema de producc1on zapoteca y sus mitos. Una dificultad adicional que encontramos alrededor de

�CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

510

511

JOSÉ MARÍA INFANTE

conocimientos científicos que poseen y la forma en que ellos se incorporan a su praxis cotidiana.
Por otro lado, no podernos dudar que la ciencia actual es, por necesidad y por estructuración, institucional. No hay ciencia aislada ni científico aislado. No hay genio individual ni personaje iluminado. La historiografía de la ciencia tradicional suele insistir en destacar la figura individual de los grandes innovadores sin establecer sus íntimas relaciones
con su entorno. Dado que, en especial en los últimos dos siglos, el descubrimiento científico es siempre una lucha entre colegas, se hace sobresalir a los vencedores, sin considerar que esos otros ignorados, que
quedaron en un segundo lugar a veces casi imposible de diferenciar,
cumplieron un papel insustituible en ese descubrimiento: Newton no
sería entendible ni habría logrado lo que consiguió sin Boyle, Flamsteed, Halley, Hooke, Huygens, Kepler, More, Fario y el mismo Leibniz,
sin olvidar las luchas religiosas y políticas de su época y las consecuencias que tuvieron en su trabajo.
Es en el siglo XX cuando la ciencia desarrolla y esparce las instituciones que le darán un gran dominio de la vida y, naturalmente, de todos los ámbitos en los que se manifiesta: la ciencia atrae el interés de la
política, interpreta e interviene en la producción de los fenómenos artísticos, contrae fuertes ligas con la econorrúa, opera en lo más profundamente íntimo e individual pero también en fenómenos colectivos,
refuerza su dominio de la naturaleza y trata de manipular a los mismos
seres humanos que le permitieron su propagación y crecimiento.
Las experiencias políticas intervienen de muy variada forma en la
vida científica: apoyando y quitando su patrocinio a los esfuerzos científicos, utilizando la ciencia para sus propios objetivos o descartándola
cuando desafía sus intereses de dominación o manipulación, descartando de antemano las contribuciones científicas para enfrentar la solución de los problemas o recurriendo a ellas cuando se han agotado las
soluciones "mágicas", buscando desesperadamente a la ciencia cuando
intentan aumentar sus esferas de dominación o despreciándola cuando
pone en cuestión, en muchas ocasiones, sus formas irracionales de
hegemonía y autoritarismo.
Existen muchas discusiones sobre la importancia y el valor de la investigación científica con relación al desarrollo económico y el mejoramiento de los niveles de vida de la población. En los últimos tiempos, Alemania, que enfrenta una crisis económica severa, ~a dec~dido
recuperarse mediante acciones concretas en tres campos: mvers1ones
en infraestructura, en investigación y desarrollo (I+ D) y promoción de

la natalidad. Con relación a I+D, la meta es aumentar progresivamente
la inversión en 6,000 millones de euros en los próximos años para llegar ~ ~n porcentaje del PIB del tres por ciento en el año 2010. La proporc1on del esfuerzo dedicado a la producción científica en el conjunto
de la producción de un país puede dar una aproximación a la forma en
que _la cultura científica se ha instalado en ese país. Por sí sola, la cultura científica no elevará la felicidad de los miembros de una sociedad
pero sin duda aliviará algunas de sus angustias proporcionándole un~
e~plicación más racional de los fenómenos y dificultades que los agobian.

Algunas cifras y datos
Tal como lo señala la Organisation far Econontic Cooperation and Development
~O~CD 2005), los gastos en investigación y desarrollo (I+D) son un
rndicador clave para mostrar los esfuerzos de los gobiernos y la iniciati~a ~rivada de los países con relación a la búsqueda de progreso en
c1enc1a y tecnología. El indicador clave suele ser el gasto nacional en
I+D, tomado como porcentaje del producto interno bruto (PIB). Las
cifras, para algunos de los países adheridos a esta organización
(OECD) son:
Tabla 1. Gasto en I+D en algunos países de la OCDE,
como porcentaje d el PIB
País
Alemania
Canadá
España
Estados Unidos
Francia
Italia
laoón

México
Noruemi
Fuente: OECD (2005)

1981
2.43
1.24
0.41
2.34
1.93
0.88
2.11
--

1.17

1991
2.53
1.60
0.84
2.72
2.37
1.23
2.75
0.22
1.64

2001
2.49
1.94
0.96
2.82
2.20
--

3.09

-1.62

Quizá ni el tamaño de la econorrúa ni el grado de desarrollo estén
asociados de manera directa al gasto en I+D, pero sin duda los países
más desarrollados económicamente en el mundo- y más avanzados en
materia de desarrollo humano invierten más en este rubro que los demás. Debe tenerse en cuenta, además, que las cifras absolutas muestran
disparidades más grandes, dado que la ·econorrúa de los países más desarrollados es mucho mayor que la de los países atrasados. En el cuadro

�JOSÉ MARÍA INFANTE

CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

debe ponerse atención a las cifras de España, que a la muerte de Franco podía considerarse todavía un país "en vías de desarrollo''. y q~e ~n
pocos años pudo recuperarse de ese atraso, a lo cual contrtbuyo, s~
duda, el mayor esfuerzo en inversión en I+D, que, con todo, todavia
no alcanza cifras congruentes.

Tabla 3. Número de familias de patentes triádicas
(de acuerdo a la residencia de sus inventores)
1990
2000
Alemania
4112
5-777
Canadá
285
519
España
73
113
Estados Unidos
11165
14985
Francia
1919
2127
Italia
646
767
Japón
9929
11757
México
7
15
Noruel!ll
52
109
Fuente: OECD (2005)

512

Debemos recordar que la producción nacional difiere según los países en función de múltiples factores que no pueden ser considerados
aquí, pero un buen indicador comparativo suele ser el producto bruto
interno per cápita, que para los mismos países se presenta:
Tabla 2. PIB per cápita (en miles de dólares)
1
, se1ecc1ona
. d o s de la OCDE
para al0.111os
pruses
2001
1991
25456
19045
Alemania
29290
19146
Canadá
21347
13807
España
35179
23418
Estados Unidos
26552
18453
Francia
25377
18241
Italia
26636
19968
laoón
9148
6519
México
36587
19137
Noruega
Fuente: OECD (2005)
En cuanto al número de investigadores, México se ubica en el último lugar entre los países de la OCDE: mientras Ja~ón y los Estados
Unidos tienen 10.2 y 8.6 investigadores por cada mil empleados, respectivamente, en México tenemos 0.6.
Las patentes se han considerado en los últimos años un indicador
importante de la actividad científica. Aun c~ando debe enten?ers,e que
el número de patentes indica una cierta cualidad de la tarea e1enttfic~ Y
que desvaloriza cierto tipo de investigación, como _e~ ~l caso de la lllvestigación básica y de las ciencias sociales, su~ P?~1bilidades _comparativas son importantes, dado que dan una apreaacton de las dific~tades
y debilidades de nuestro sistema de I+D. La OECJ?, ~a constrmdo un
indicador especial denominado familias de patentes tnadicas que pretende
eliminar los defectos de medir simplemente el número de patentes registradas. Por ese concepto debe entenderse el c~njunto de patentes
registradas conjuntamente en las tres grandes oficmas de patentes, la
European Patent O.fftce (EPO), la Japanese Patent Ojjice QPO) y la US Patent
and Tardemark Ojjice (USPTO). La cifras son:

513

Subsistema científico en las sociedades
Entre las instituciones que la ciencia requiere aparecen, además de las
universidades y las diversas formas de agrupación académica (colegios,
centros de investigación, institutos, asociaciones para el progreso científico y demás), las destinadas a intervincular (Conacyt o sus equivalentes y contrapartes en diferentes países).
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) fue creado
a partir de una serie de antecedentes (Pérez Tamayo 2005) en diciembre de 1970 con el objetivo de interrelacionar a todos los organismos e
instituciones que realizan, promueven y utilizan la investigación científica en el país. El Conacyt ha tenido un rumbo variable, tanto en dirección como en velocidad y en la opinión de Ruy Pérez Tamayo fue durante la presidencia de Carlos Salinas de Gortari cuando recibió el mayor apoyo relativo en sus 35 años de existencia. Sin embargo, un balance completo de todos estos años muestra algunas dificultades, como las
diferencias en las cifras entre el número de becarios a quienes se apoyó
(más de 100000) y el número de científicos que registra el Sistema Nacional de Investigadores, un poco más de 10000. ¿Qué ha ocurrido con
los alrededor de 90000 que nos darían cifras radicalmente diferentes en
la distribución de investigadores con relación al personal empleado en
el país?. Para Pérez Tamayo, ello se debe a que no se impulsaron dos
programas paralelos indispensablemente relacionados, el del seguimiento de los becarios y el de la creación de centros de investigación y sus
correspondientes plazas para el progreso de la investigación. Seguramente hay otras causas y posibles ajustes, pero en esencia es la falta de
una extendida cultura científica la que, puede explicar esto: si las decisiones político-administrativas no se limitaran al efecto inmediato de
relumbre, sino que se basaran en un sistema de intercambios básicos de

�514

JOSÉ MARÍA INFANTE

la sociedad donde la perspectiva científica tuviera un grado mayor de
importancia relativa, observaríamos mejores resultados.
Todos los programas puestos en práctica por el Conacyt (impulso a
la investigación, formación de recursos humanos, divulgación científica, promoción de la ciencia en la socH.:dad, intercambios entre científicos en el orden internacional), alcanzaron su máxima plenitud a mediados de la década de los 90 del siglo pasado, fecha a partir de la cual
comenzó un paulanno pero persistente desplome Je toda su actividad,
demostrando la poca importancia que se oto.rga a ciencia en la sociedad.
Inserto en las acavtdades e.le promoción de la inYestigac1ón cientifica, se creó, el 26 de 1ulio de 1984, el Sistema Nacional de lnvesttgadores (SNI), que en el año 2003 registraba 10189 investigadores. Independientemente de las diferentes críticas que el sistema ha recibido y
recibe, podemos tomar sus guarismos como un indicador de la importancia de la investigac1on en d país. El Sistema ha impulsado d desarrollo de ciertas practicas importantes para la actividad y la cultura científicas (Drucker Colín y Pmo Parías 2005): fomentar la identidad v la
pertenencia a grupos de qwenes se dedican a la investigación; desarrollar sistemas de evaluación del des&lt;.:mpeño de los investigadores; adicionalmente, aumentar el ingreso de los investigadores, la mayoría incorporados a uruvc.:rsidades donde se presenta un alto deterioro del
salario real; otorgar prestigio a las tareas de investigación y producción
científica. Los cntcrios de evaluacion del SNl se basan, casi exclusivamente, en las publicaciones en revistas 10ternacionales, y se impusieron
como norma en muchas mst1tuc1oncs uniYersitanas del pais. Los valores implícitos en los critc:nos de e\ aluación del sistema produjeron
di,ersos efectos, algunos no deseados: el retiro de los invesugadorc.:s de
las aulas con la consiguiente.; devaluación de la actividad docente; la
disminución en las acti\1dades de desarrollo de instrumentos; el interés
por investigar problemas qm; en algunos casos son ajenos a las necesidades de nuestra sociedad; una baja capacidad para obtener patentes.
La búsqueda afanosa por publicar a como diera lugar también incidió
en el abandono de proyectos complejos de largo plazo hechos en grupos cooperanvos, con el cons1gwente mteres por lo mmediato e mdividual 'r a veces no tan importante. Se hace necesario, sin duda, reestructurar el func1onarrnento del sistema evitando o elimmando algunas de
sus deformaciones o efectos no deseados que han surgido en este
tiempo.

CULTURA CIENTIFICA EN LA SOCIEDAD

515

La idea de publicar como incenávo a la actividad y como forma de
rcconocmuen_to, aun cuando constituye un indicador de la acti,•idad
debe ser_ maazado o relati,·izado. Ello si!,rnifica que debe hacerse un;
cvaluac1on adecuada. del valor de la publicación y que no puede ser
confiada a meros indicadores. El caso de Jon Subdo, un médico noruego que lleva cinco años de publicar artículos basados en datos absurdos
lo de_~uestra (Samped~o. 2006b). Sus publicaciones han aparecido en
p_rcsngiosas re\·,s~s _medicas, como Lance/, \Jew b?P,la11d Joumal oj \fedi~11e Y ]011mal of Clmtcal 011cologJ. Sus artículos contienen datos falsos 0
10\'enta?os espcc~almente, en algunos casos tan burdos que deberían
haber sido 1denattcados r:ipidamcnte. En opinión de Ruy Pérez Tamayo (2?05), l_a presión por publicar llevó a muchos investigadores a
camb!,ªr la vida_ honesta_ por la prostitución. El sisrema de "re\'lsión por
pares.. (peer revtew) r~qu1er~ ser revisado desde sus mismas bases y sus
condiciones de funcion~mtento real. Asimismo, se requieren medidas y
com~ortamien.tos que tiendan a corregir los dos nuevos tipos de fraude
c1cntifico surgidos (Pérez Tamayo 2005): la florida mulnplicacion de
autores por arttculo y la dispersión y fragmentación de los resultados
de Investigación en tantos artículos como puedan colarse entre los revisores.

Las unhersidades son, todavía, uno de los lugares por los que está
obltgado a pasar todo indi\1duo que pretenda ser científico y es allí
donde suelen formarse los habitus que lo identificarán como tal. No es
posible desarrollar aquí una teoría pernnente del papel de las universidades en la promoción de una cultura cientifica, pero ya adelantamos
algo de la forma en que el funcionamiento del Sistema Nacional de
Investigadores ha deformado los fines de la fonnación universitaria.
Por otro lado, s1 la educación unh ersitaria es una tarea de asimilación
por parte de l~s alumnos, de la mayor cantidad de información posibl;
para ser repetida en cualquier circunstancia sin ningún espíritu crítico,
poca_ será su contribución a la cultura ctenúfica. Como ya dtjimos, ésta
rec.¡were de un permanente cuestionamiento del conocimiento existente
Y tal tipo de educación es su ven;ión más refractana.
. , La vmculación de las uru, ersidades a la producción científica tambien es variada y comple¡a, ya que tampoco están desYinculadas de las
políticas del ramo. Si Jas uruvers1dades, como ocurre todavía en much~s países del mundo subdesarrollado, son instrumentos del 1uego
político mezquino de los grupos dom1nantes de esas m1smas sociedades, su contnbución al progreso científico será limitado y distorsionado. No hemos sido capaces de tomar el ejemplo de los países más

�JOSÉ MARÍA INFANTE

CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

avanzados, donde la alianza operativa de universitarios, empresarios Y
gobierno ha conseguido, en todos ellos, la solución adecuada a muchos
de los problemas afront.ados.

poner en peligro sus estados contables; para ello se requiere, por lo
t.anto, la colaboración de los organismos del estado (entre las que se
cuentan las universidades públicas) y la deliberada implantación de
políticas públicas. Pero ésa es una las deficiencias del Conacyt: demasiado ocupado en sus propias necesidades de crecimiento inte·rno, ha
descuidado su inserción en el sistema de desarrollo científico del país,
que es nacional y público por definición. Los instrumentos de esas
políticas no están entre los atributos del Conacyt, pero entre éstos sí
debe figurar su papel de consejero del gobierno para ello. Aun cuando
en valores absolutos la productividad mexicana ha aumentado, en términos relativos ha decrecido: descendimos un lugar por año entre el
2000 y el 2004 y caímos siete lugares en el año 2005 (Flores y Castro
2004; Pescador 2005). La mayoría de los analistas coincide en que ello
se debe, entre otras cosas, a la falta de reconocimiento al papel de la
investigación científica, a los recursos cada vez más menguados destinados a la investigación científica ~n las universidades y a la escasa inversión de la iniciativa privada en este rubro. Si bien la productividad
es un fenómeno complejo que involucra, además, a la competitividad
empresarial, calidad de las instituciones (burocracia ineficiente, corrupción y demás), facilidades de acceso a fuentes de financiamiento competitivas, salud general de la población, seguridad y otras, el cambio
tecnológico y organizativo son la clave del proceso y ello no depende
de las ofertas y las demandas, sino de factores como I + D que suelen
ser poco valorados por los economistas (Bradford de Long 2005).

516

Las empresas, instituciones no destinadas en su origen al imp~so
científico, toman en el siglo XX una parte import.ante y a veces dec1s1va
en el proceso. Empresas de Brasil, China e India han hecho enor~es
progresos en I +D con el objetivo de ampliar sus mercados y obviamente sus ganancias. Pero en el caso de México parece que las cos~s
no funcionan de manera similar a otras latitudes: el director de Investigación, Vinculación e Internacionalizació~ del In~tituto Tecnológico Y
de Estudios Superiores de Monterrey, Neil Hemandez, declaraba hace
poco que el 60 por ciento de las ideas de n~c~os productos que se generan en su institución pueden ser comerc1alizables, pero el problema
es que las empresas mexicanas desprecian ese potencial (García 2006).
El mismo instituto parece haber impulsado varias empresas para conseguir esa producción destinada al consumo.

,1

1

Un estudio de la Comisión Europea indicaba que en el año 2004 entre las 700 empresas del área que más invierten en I+D, 72.6 por ciento
correspondía a empresas alemanas, francesas e ingles~s, aun cuando
entre las diez primeras se colaban una finlandesa (Nokia) y una holandesa (Philips Electronics)(Rizzi 2006). Los alemanes ~eoian_ 13~ ,empresas en la lista y acaparaban el 37.03 por ciento de la mvest1gac10~ _total
en I+D. Si tomamos en cuenta lo ya dicho sobre el impulso adicional
que piensa desarrollar el gobierno alemán en este aspecto, podemos
juzgar cuán retrasados estamos y cómo podemos emp~zar ~ cerr~r esa
brecha. Un signo evidente de este atraso es que en Ba¡a Califorrua Sur
los proyectos de desalinización del agua estén en mano_s de empresas
españolas cuando sin duda podría haber empresas mexicanas que cubrirían ese aspecto.
Uno de los elementos fundamentales para la evaluación de un sistema económico en la actualidad es la productividad. Aun cuando el
concepto mismo está en discusión y su definición, importancia, así
como los elementos que deben ser tomados en cuenta para su adecuada evaluación dependen de supuestos de altos niveles_d~ compon~ntes
ideológicos, no existe oposición a considerar a las ac?vidades de innovación e investigación científica como parte sustancial de sus componentes (Lucena Betriu 2006). El problema es que en muc~os casos _la
tarea de impulsar esas actividades librada a las empresas de¡a un amplio
agujero en el proceso, dado que muchas empresas,_e~ especial las pym:s,
que son mayoría, no pueden dedicarse a las actividades de I +D sm

517

En el año 2000, la Unión Europea se había fijado la meta de convertirse en la economía más competitiva del mundo. A mediados de la
década, las metas parecen alejarse comparativamente más de lo previsto: la productividad por hora muestra un constante descenso mientras
que la de los Estados Unidos se ha increment.ado (Cañas 2004). Probablemente la causa fundamental sea que el esfuerzo en I + D, que se
había fijado en una media del 3 por ciento del PIB, presente apenas un
1.9 por ciento, con la excepción de Finlandia y Suecia, cuyo valores
muestran un 3.4 por ciento y 4.3 por ciento, respectivamente. No es
casual, por lo tanto, que Finlandia y Suecia aparezcan el primer y tercer
lugar, respectivamente, en competitividad mundial (con economías
"socialistas", es decir, con altos niveles de beneficios sociales y redistribución igualitaria del ingreso). En cuanto a los Estados Unidos, segundo lugar de la lista, la mayoría de sus empresas consagran más medios
financieros a 1+D que el resto de las etnpresas del mundo.

�JOSÉ MARÍA INFANTE

CULTIJRA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

Un fenómeno que casi no ha sido tenido en cuenta hasta ahora, en
función de una idealización ingenua de los científicos es el de la ética,
es decir las cuestiones morales implicadas en el comportamiento
humano. Por definición, la ética es social: no necesita ética un individuo aislado en una isla desierta, ni siquiera para sus necesidades más
elementales. Pero la ciencia como actividad, ya lo dijimos, también es
social y se desarrolló en una 1veltanschauung que no incluía el concepto
de maldad. La inclusión de valoraciones éticas en la actividad científica
requiere de un tratamiento más extenso que el que aquí estamos
haciendo, pero no queremos quitar importancia al asunto. Además del
mencionado caso de Jon Subdo, también adquirió una gran relevancia
en la prensa el caso de Hwang Woo-suk, el científico coreano que publicó en la prestigiosa Science sus experiencias sobre clonaciones de seres humanos (EFE 2006, Sampedro 2006a). Aquí el caso no era simplemente publicar, sino algo mucho más valioso e importante, el premio Nobel. El prestigio derivado de la obtención de este premio mueve a muchos a trabajar en el lírrúte de las normas legales y éticas. Porque al parecer no era necesariamente el dinero lo que movía a Hwang:
había obterudo generosos subsidios del gobierno coreano, también
fascinado por lo que podía obtener de eso mismo.

sobre las formas de evitar estas consecuencias, sin duda no deseadas
pero imposibles de negar. Existen costos sociales del desarrollo cientí~
fico que deben ser asumidos: las poblaciones marginadas del avance
científico, ya sea de sus beneficios, ya de su utilización, deben ser atendidas y debemos buscar en la misma ciencia la posibilidad de cerrar la
brecha.

518

La difusión de una auténtica cultura científica puede impedir, en
gran medida, la repetición de estos casos: el descubrimiento de falsedades en la manipulación de los datos o en los datos mismos sólo es posible si se tiene una base de conocimientos que permita interpretar y
evaluar de manera adecuada los informes de investigación; hemos visto
personalmente cómo, aún en nuestros programas de maestría y doctorado persisten una serie de concepciones erróneas sobre los datos estadísticos y su interpretación, que son la base de estas equivocaciones y
mistificaciones. La adquisición de cultura científica por grandes cantidades de población, por otra parte, hará que se valore más adecuadamente la actividad científica y que no sean los premios Nobel la forma
casi exclusiva de reconocimiento al talento y la innovación científicas.
El espíritu capitalista de ganancia no se limita a los investigadores:
por pretender ganarse algo más de 4000 euros, seis personas estuvieron
al borde la muerte en el hospital londinense No,thwick Park, adonde se
internaron para probar sobre sí mismos el efecto de un nuevo fármaco,
TGN 1412, del que se presume es capaz de mitigar los efectos de leucemia y esclerosis múltiple. Si bien esto representa un pequeño porcentaje de los miles de casos que se ponen a prueba cotidianamente, las
derivaciones éticas de la I +D nos imponen la obligación de reflexionar

519

Dado que las ciencias sociales no pueden presentar el registro de patentes con~o ~ indic_ador adecuado de su desarrollo, dado que las patentes en etencias sociales son poco eficaces (¿cómo controlar el uso de
prác?ca~ social~s que beneficien a los seres humanos?), la investigación
en ciencias soetales ha sido postergada en casi todo el mundo. Pero los
gobiernos de todos los países recurren a la investigación en ciencias
sociales para tomar decisiones, en mayor o menor grado: el desarrollo
de proyectos _de infraestructura (carreteras, represas y sistemas de riego,
puertos, medios de comunicación) requiere de estudios sobre el impacto económico, social y cultural de los grupos y comunidades afectadas;
la planificación urbana; la aprobación de leyes sobre salud y alimentación; las leyes sobre las prácticas educativas; las leyes sobre poJiticas de
seguridad, incluyendo el tratamiento de accidentes y anexos; el tratami~nto de ?roblemas de migración, pobreza y otras formas de marginalidad social. También las políticas de natalidad, más allá de sus aspectos meramente biológicos, requieren de un conocimiento profundo de
las expectativas e imaginarios de los futuros padres acerca de su futuro
Y el de sus hijos y ello sólo puede lograrse a partir de investigaciones
que, sin manipular o introducir formas alienantes, permita una comprensión del comportamiento humano con la creciente inclusión de
aspectos racionales.
Pero también se recurre a los datos de la investigación social en lo
que hace a las actitudes y valores de la población con relación a las
políticas públicas adoptadas, a la imagen de los gobernantes, a las decisiones en política económica y demás. En el caso de algunos gobernantes de los Estados Unidos, prácticamente no se han tomado o toman
decisiones sin las correspondientes consultas de opinión sobre la forma
en que afectará su popularidad. Si todas esas investigaciones se utilizaran para el logro de un mejor bienestar y no para la satisfacción del ego
de los gobernantes, podríamos tener un cuerpo de conocimientos sobre el funcionamiento de nuestras sociedades que nos permitiría un
mundo un poco mejor.
. Ruy Pérez Tamayo ha imaginado tres escenarios posibles para la
ciencia mexicana (Carrión 2006; Pérez Tamayo 2005): pesimista, donde

�520

JOSÉ MARÍA INFANTE

se produciría un abandono total de la actividad científica, dando prioridad a lo urgente sobre lo importante, donde proliferarían las universidades privadas que dedican un esfuerzo nulo a la investigación (habida
cuenta de que el país necesita, de todas maneras, recursos humanos
calificados) y, por ende, a promover profesionales sin espíritu científico; un escenario optimista, donde el gobierno asumiría las responsabilidades que le corresponden en el impulso a la actividad científica y la
I +D pasara a ser política de estado, lo que él rrúsmo calificó como un
cuento de hadas; y un tercero, más realista, donde la iniciativa provenga
de la misma sociedad y se impulse la actividad científica por parte de la
sociedad civil que mostrará, así, un aumento de la conciencia social y
poseerá una mayor cultura científica. Sólo el futuro podrá decirnos cuál
de los tres prevaleció.
Bibliografia

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CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

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datos absurdos. El País, año XXXI, nº 10458, 24 ene 2006.

�ELEMENTOS PARA UNA
RECONSTRUCCIÓN DEL ESTATUTO
EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL
DERECHO
Dr. Osear Mejía Qwntana•
Universidad de los Andes
Colombia

E

l presente ensayo busca contextualizar el proceso de desdibujamiento epistemológico de la filosofía del derecho, rastreando
las raíces de la problemática en la discusión de la modernidad
temprana y el proceso posterior donde, con el surgimiento del positivismo contemporáneo, la teoría jurídica le arrebata su fundamento epistemológico a la reflexión iusfilosófica, pretensión radicalizada por el
paradigma autopoiético de Luhmann hasta suponer su desaparición.
Posteriormente, a partir de los presupuestos sugeridos por el paradigma
consensual-discursivo de Rawls y Habermas, el escrito bosqueja los
elementos desde los cuales podría intentar reconstruirse el estatuto
epistemológico de la filosofía del derecho contemporánea.
La modernidad temprana culmina con los dos modelos clásicos de
filosofía del derecho de Kant y Hegel, el primero sintetizando toda la
teoría del contrato social y el segundo desarrollando la más aguda crítica al mismo. A partir de allí, el siglo XIX evidencia un proceso de
Profesor Asociado y Director del Departamento Ciencia Política de la Facultad
de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia.
Profesor Asociado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Los Andes (Area
de Teoáa Juódica). Filósofo (U.Nacional), M.A. y Ph.D. en Filosofía Moral y Filosofía Política (Pacific University, Los Angeles). Posteriormente, adelantó un (Post)
Doctorado en Filosofía del Derecho en el Departamento de Filosofía de la Universidad Nacional de Colombia. Correo electrónico: omejia@uniandes.edu.co

�ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

524

ruptura con la filosofía del derecho del que va surgien~o lentamente ~
teoría jurídica como disciplina autónoma y que culmina con la Teona
Pura del Derecho de Kelsen en el primer cuarto del Silgo XX dando nacimiento a una disciplina independiente de la filosofía del derecho, con
un estatuto epistemológico y unas problemáticas propias. El famoso
manual de Gustav Radbruch, que data de 1948, pone ya de presente el
drama de la filosofia del derecho. Los problemas propios de la disciplina eran ya, para el autor, la humanidad ~orno c~ncepto jurídico, el
derecho social, la democracia, el derecho 10temac1onal y el derecho
supralegal. Un catálogo de problemas que, desde mu~~o _antes, se hab~a
convertido en objeto de la filosofía política (la legttiffildad), la teo°:a
jurídica (la validez) y la sociología del derecho (la eficacia)1. Ese des~bujamiento de su problemática particular, in!ci_ad? _por la autonoffila
que desde el siglo XIX va adquiriendo la teona ¡undica frent~ a ~a filosofía del derecho y que el positivismo finalmente consagra, ¡ustifica el
proyecto de reconstruir, de manera integral y vinculatoria, el estatuto
epistemológico que la filosofía del derecho podría tener en nuestros
días.
La hipótesis de trabajo que este escrito busca ilustrar tiene, en ese
orden dos caras: de una parte, defender la idea de que la filosofía del
derecho responde a una tradición filosófica y la teoría jurídica a una
tradición jurídica, siendo cada cual una disciplina aut~n?ma ~ue_ n?
puede confundirse con la otra pues cada un~ posee ?~muuos ep1s~errucos diferentes; y, de otra, que el estatuto ep1stemolo~co de la pnmera
puede ser reconstruido -a partir de los pla_ntearruentos d~ ~~ls,
Habermas e indirectamente, Luhmann- relacionando transdisc1plinariamente las' tres problemáticas de la legitimidad (filosofía política), la
validez (teoría jurídica) y la eficacia (sociología jurídica~ ~~ orden a
ofrecer una visión totalizante y critica del fenómeno ¡undico en su
complejidad integral.
El presente ensayo busca contextualizar ~stóricamente el, proceso
de ruptura y desdibujamiento epistemológico de la filos?fí~ del derecho2, rastreando las raíces de la problemática con el surgimiento del
positivismo contemporáneo, donde la teoría jurídi~a, con -~elsen Y
Hart le arrebata defmitivamente su fundamento ep1stemologico a la
reflerión iusfilosófica (1), y que el planteamiento de Luhmann Y paraGustav Radbruch, "Algunos problemas actuales de la filosofía del derecho" en
Introducción a la Fiwsojia del Derecho, México: F.C.E., 1993, PP· 153-180.
2 Ver Gregario Robles, "La teoría del derecho ~orno sustitución de la filosofía
del derecho" en Introducción a la Teoría del Derecho, Madnd: Debate, 1993, pp.15-17 ·
1

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

525

dójicamente Dworkin radicalizan hasta casi suponer su desaparición
(2). Finalmente, a partir de los presupuestos sugeridos por la filosofía
de la justicia de Rawls (3) y la teoría discursiva del derecho de Habermas (4), el escrito busca bosquejar los elem~ntos desde los cuales reconstruir el estatuto epistemológico de la filosofía del derecho contemporánea (5).

1. Positivismo y T eoria Jurídica
En efecto, si la validez deviene el problema de la teoría jurídica naciente y la legitimidad lo es de la filosofía política, así como la eficacia
el de la sociología del derecho, ¿cuál es el problema específico de la
filosofía del derecho, desde dónde estructurar su estatuto epistemológico? Los manuales de filosofía del derecho de la primera mitad del
siglo XX, cuya incidencia en muchas latitudes se mantiene hasta hoy,
centran el eje de reflexión de la filosofía del derecho en torno a tres
disciplinas filosóficas: la epistemología, la ontología y la axiología del
derecho. La primera determinando el objeto de la ciencia jurídica (teoría del conocimiento jurídico que, en algunos casos, se complementa
con una teoría de la argumentación jurídica); la segunda, la estructura
del ser del fenómeno jurídico (concepto del derecho) y la tercera proyectando el deber ser del derecho como sistema normativo (teoría de la
justicia). Las variaciones y originalidades se daban en torno a cual subdisciplina se subordinaban las otras. En las tres perspectivas se superponían aspectos de legitimidad, validez y eficacia sin que quedaran delimitadas con precisión los cruces epistemológicos que a su vez se
producían con la filosofía política, la teoría del derecho y la sociología
jurídica, sin hablar de la filosofía moral que, en la dimensión axiológica,
también entraba a jugar. En el marco de conceptualizaciones análogas
sobre el objeto de la filosofía del derecho, herencia indirecta de discusión modemo-temprana, va surgiendo la teoría pura del derecho de
Kelsen y la definición del positivismo jurídico como la primera y, quizás, mas importante escuela teórico-jurídica. Kelsen defme la validez
como un problema exclusivo de la teoría jurídica precisamente para
deslindarlo de dos problemas que a su modo de ver no tenían, al menos directamente, que ver con su campo de conocimiento: el de la legitimidad y el de la eficacia. La pregunta por la ~alidez del ordenamiento
como pregunta esencial de la teoría jurídica ~s la pregunta por las condiciones de posibilidad del conocimiento jurídico. En la línea kantiana, Kelsen parte de dos a priori del conocimiento del fenómeno jurídico: el ordenamiento como tal que preexiste a la norma particular y en el
cual esta se inscribe y la norma fundaméntal que, en últimas, es la con-

�ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

OSCAR MEJÍA QUINTANA

526

3

·, mcon
·
clici·onal de la validez de todo el ordenamiento
die1on
. - • Si bien
· dlas
relaciones con las esferas de la legitimidad y la eficacia siguen s1e~ o
complejas en cuanto la norma fundamental presupone un conterudo
axiológico que solo hasta el final de su
Kelsen ac~pta Y de que la
mínima eficacia del sistema es un requ1S1to de su validez gener:1, el
autor logra deslindar definitivamente la teoría juríclica de la filo~ofía del
derecho definiendo su problemática específica aunque, obviamente,
origina;do otros problemas no menos decisivos para el desarrollo de la
tradición positivista4 • Desde ese momento, en realidad, la ~e~rí~ del
derecho es el ámbito de reflexión propio del dere~ho co~o- clisc~plina Y
la filosofía del derecho deviene un fantasma ep1stemologico sin pr~blemática propia, salvo cuando los _juristas las ide,ntifican con la teona
jurídica y los filósofos con la lústona de la filosofia.1:art ~a~ _tratar de
flexibilizar la teoría juríclica en ese memorable cap~~o _u1:1cial se su
obra cumbre, planteando las perplejidades de la teona ¡undica, dos de
las cuales son precisamente no reducir el derecho a ~;&lt;lenes respaldadas por amenazas y la necesidad de replan_t~ar la relac~on entre derecho
y moral.5 Pero aquí se impone una aclarac1on que sera clav~ en el ~e~arrollo de la teoría jurídica hacia el futuro. La estructura e_ri:te1:1~logi.ca
que se deriva del planteamiento hartiano trifurca la teona Jundica e~
tres proyecciones: qué es el derecho, cómo funciona el d~re~ho Y que
debe ser el derecho, con lo cual se anticipa el paso cu,alita~v~ que la
teoría jurídica daría en relación al conjunto de la fi.loso6a practl~~ contemporánea que queda anclada en la pe~s~e~tiva monoprob~emauca de
sus clisciplinas particulares. La teona J~~di~a subsume a~1, des~e- s_u
propia óptica, las problemáticas de la legitrm1dad y la efica&lt;:a Y se ~-cia
un proceso de ampliación y definición de su es_tarut~ episte~ologico
que, más adelante, Robert Alexy pon~á en evi1~ncia: _la validez del
derecho no solo es juríclica sino que deviene tambien social Ymoral.

:'1~ª

'

1

2. Desdibujamiento de la Filosofía del Derecho

2.1. El paradigma autopoiétii:o
El paradigma autopoiético o autorreferencial con~ibe el derech?, _la
política y la moral como sistemas so_ci~es_ autonom1~ados entre s~, sm
otro tipo de comunicación que el siste011co o funcional y constituye
3

Ver, de nuevo, Hans Kelsen, I11troductio11 to the Probkms uf Legal Theory, Oxford:

Clarendon Press, 1996.
.
4 Hans Kelsen, "El fundamento de validez de un orden normativo: la norma
fundante básica" en Teoria P11ra del Derecho, México: Porrúa, 1997 (1960), PP· 201-232.
s H.L.A. Hart, "Regla de reconocimiento y validez jurídica" en El Concept.(} de Derecho, Buenos Aires: Abeledo-Perrot, 1995, pp. 125-137.

527

una radicalización del iuspositivismo kelseniano, resimbolizando la
validez juríclica en ténninos de una concepción autorreferente del
6
sistema juríclico • Podría parecer que Luhmann reduce de nuevo la validez del derecho a una sola dimensión pero es todo lo contrario. La
prioridad de los sistemas sociales, incluido el jurídico, no es ya la adaptación a la complejidad del entorno sino a su propia complejidad, lo
que constituye un giro radical en el imperativo del derecho en cuanto el
eje de sus decisiones no proviene del entorno social sino que se estructura a partir de sus propias capacidades y posibilidades internas. El
derecho reduce complejidad social en términos de validez jurídica, no
de eficacia social o legitimidad política. Pero eso no significa que las
dimensiones de eficacia del sistema jurídico o legitimidad del mismo no
sean contempladas por el derecho en términos sistémicos. La validez
juríclica implica, necesariamente -so pena de caer en un formalismo
que solo podría conducir al derrumbamiento del sistema-, una reducción eficaz de la complejidad social y, obviamente, connota una dimensión de legitimidad que el derecho resuelve en términos funcionales. Para Luhmann, la teoría juríclica es la llamada a observar los procesos sistémicos del derecho en orden a desparadojizar y destautologizar
los mismos. En efecto, la adaptación del sistema a si mismo, y por ende
al entorno, y la legitimidad que se puede derivar de su capacidad de
adaptación supone la autoobservación del sistema. Tal autoobservación es la que puede evitar la paradoja sistémica, es decir, la imposibilidad de que el sistema no logre captar su complejidad y reducirla. La
función de la teoría juríclica es evitar ello, observando adecuadamente
al sistema y propiciando su adaptación a sí mismo. La teoría juríclica
garantiza el cierre autopoiético del sistema y la adaptación a su propia
complejidad. Sin embargo, esta observación de primer orden tiene que
complementarse con una observación de segundo orden: tal función
sistémica es llevada a cabo, según Luhmann, por la sociología del derecho1. Esra observación complementa la de la teoría juríclica, pero
igualmente desde una óptica intrasistémica y no extrasistémica, como la
sociología jurídica la ha planteado tradicionalmente, propiciando con
ello una complejización excesiva del sistema jurídico8• La sociología del
6

Ver; Jesús Martínez, "Teoría de sistemas: la autorreferencia" en Li Imagi11oción
]Hridico, Madrid: Debate, 1992, pp. 82-94; Ignacio Izuzquiza, "El sistema del derecho"
en Li 5 ociedad sin Ho111bres, Barcelona: Anthropos, 1990, pp. 292-298.
7
NikJas Luhmann, "Questions for legal theory" y "Legal system and legal theory" en A SociollJgica/Theory ufLiw, London: Routledge &amp; Kegan, 1985, pp. 274-288.
8
Ver Pilar Girnénez Alcover, "La observación sociológica del derecho" en E/
Derecho en la Teoria de la Sociedad de Niklas Luhmann, Barcelona: Bosch Editor, 1993,
pp. 294-335.

�528

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

derecho es u~a observación de la observación: observa la relación de
la teoría jurídica con la complejidad del sistema jurídico. Tal observación asegura la validez y unidad del sistema como función autopoiética
y no como consecuencia del entorno, y, por tanto, el carácter circular,
9
simétrico y recursivo de su autopoiésis • En ese marco la filosofía del
derecho no cwnple ninguna función, más que, si se quiere, retórica.
Constituye un elemento externo al sistema jurídico, podríamos calificarlo casi de moral, y, por tanto, potencialmente peligroso en la medida
en que puede generar un exceso de complejidad al interior del sistema
jurídico y, pese a ciertas diferencias sustanciales con el planteamiento
de Teubner, similar interpretación puede hacerse de la filosofía del
derecho en el paradigma de derecho reflexivo que este último defiende 10.

2.2. El paradigma interpretativo
El debate Dworkin-Hart giró en torno a la relación entre derecho y
moral que, pese a las ambivalencias de su planteamiento, Hart negaría
hasta el final mientras que Dworkin defendia una relación estructwal
entre una y otra, en la medida en que los principios má..ximos del sistema jurídico resumían, necesariamente también, los principios morales
de esa sociedad. Por lo tanto, hablar de dos dimensiones normativas
enfrentadas no tenía asidero por cuanto el derecho incorporaba los
valores morales de la sociedad a través de sus principios regulativos.
Esta, sin lugar a dudas, constituye la más paradójica consecuencia del
planteamiento dworkiniano cuya pretensión se orientaba, precisamente,
a mostrar la imposibilidad de desterrar de la teoría jurídica el problema
de los principios y los valores morales como lo había buscado siempre
el positivismo. Pero la identificación de esta relectura con la filosofía
del derecho, precisamente por ese carácter alterno, lo que logra es desperfilar epistemológicamente a la filosofía del derecho e identificarla
artificialmente con la teoría jurídica, en k, que constituyó un paso atrás
para ambas disciplinas. La iniciativa de Dworkin tiene los efectos contrarios al proyectarse al contexto universal. Su identificación de las
problemáticas epistemológicas de la teoría del derecho con las de la
filosofía del derecho lo único que logró fue reemplazar definitivamen9 Ni.Idas Luhmann, "La contingencia como valor propio de la sociedad moderna" en Observaciones de la Modernidad, Barcelona: Paidos, 1997, pp. 87-119.
10 Gunther Teubner, Le Droit, un Systeme Autopoiétique, Paris: PUF, 1993; y
"Elementos materiales y reflexivos en el derecho moderno" en Pierre Bourdieu &amp;
Gunter Teubner, La F11erz.a del Derecho, Bogotá: Siglo del Hombre Editores, 2000, pp.
81-152.

529

te los contenidos de la segunda por los de la primera, en una línea similar ~ la_ propiciada por el paradigma autopoiético. Y con ello le dio pie a
los iunstas para confundir ambas disciplinas y justificar el que los problemas legales fueran abordados, no desde la teoría jurídica en términos intrasístemicos, sino desde una singular versión de la filosofía del
derecho no reconstruida críticamente en términos epistemológicos
postconvencionales, sino análoga a la primera, con lo que desdibujó
t~t~ente_ su naturaleza epistemológica, tanto presente como potencial, mcenttvando todo tipo de malinterpretaciones sobre el estatuto de
las dos.

3. Filosofía de la Justicia
~l_planteami:nto de Rawls, pese al énfasis que parece ponerle a la justicia, bosqueia el nuevo perfil de la filosofía del derecho contemporánea. En efecto, la reflexión rawlsiana involucra y relaciona tres dimensiones en su planteamiento. Una primera, que se deriva de la posición
ori~al, es la justificación moral de los principios de justicia. Principios
qu~ tienen la pretensión de derivarse de un consenso moral que pueda
sat1s~a~er a todos por igual sus expectativas mínimas particulares, en
condiciones de simetría deliberativa. Pero esos mismos principios son,
a su vez, los criterios de legitimidad del ordenamiento jurídicopolítico. En efecto, los principios de justicia operan como condiciones
~e le_gitima~ión del sistema en su conjunto en la medida en que las instituciones tienen que adaptarse a los contenidos y prioridades fijados
por ellos y, de no hacerlo, la ciudadanía puede acudir a formas de resistencia diversas. Mas el planteamiento rawlsiano subsume, inmediatamente, una segunda dimensión. Los principios de justicia son externos al ordenamiento pero quedan integrados, tal como lo presenta en
Ja secuencia de cuatro etapas, en un congreso constituyente a través de
un principio ya no de legitimidad sino de validez. Principio que despué~ _permea las diferentes legislaturas y la administración pública y de
¡ust1c1a y, en general, el conjunto de las instituciones. El imperativo
conse?sual de la posición original se recoge en un principio jurídicoconstttucional de igual participación que define los términos de vali~ez_ de las n_o_rma~ jurídicas. Este principio no es ya un criterio de legi11mtdad política smo un factor de validez jurídica del ordenamiento11 •
La violación de tal principio justifica asumir dos mecanismos que
Rawls contempla para que la ciudadanía se oponga a los eventuales
excesos de las mayorías legislativas, políticas o sociales: la objeción de
11

J. Rawls, "La secuencia de cuatro etapas" en' Op.Cit., pp. 187-192.

�530

OSCAR MEJÍA QUINTANA
ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

conciencia y la desobediencia civil. Estas figuras reivindican el contenido de los principios de justicia, es decir, los criterios de justificación
moral y legitimidad política del ordenamiento cuando ha sido violado
el factor de validez que el principio de igual participación supone. La
legitimidad opera como un regulador sobre la validez12• Pero Rawls
introduce una tercera dimensión al abordar el problema de la estabilidad en la tercera parte de su teoría de la justicia. Los principios de
justicia y el ordenamiento constitucional que de ellos se ha derivado
tienen que ser refrendados desde la cotidianidad de las comunidades.
Solo el contraste de la universalidad formal de los principios con la
cotidianidad fáctica de las diferentes formas de vida de la ciudadanía
que pretende regular garantiza la estabilidad de la sociedad, es decir, en
otras palabras, la eficacia social del sistema13• La filosofía del derecho se
proyecta entonces como una reflexión integral sobre el derecho que
incluye los diversos momentos que configuran el fenómeno jurídico.

4. Filosofía del Derecho y Discurso
El pensamiento de Habermas puede interpretarse como una propuesta
integral de filosofía política en tres direcciones que, a su vez,
constituyen tres etapas en el desarrollo del mismo. En una primera
etapa, Habermas propugna por redefinir los nuevos términos de la
problemática filosófico-política en el capitalismo tardío, derivando de
ello un proyecto de reconstrucción del materialismo histórico así como
asígnándole a la filosofía un nuevo papel en el contexto de ello l4_ En
una segunda etapa, su reflexión se centra en la fundamentación de
una teoría de la acción comunicativa como estrategia central de
relegitimación de la sociedad capitalista, a partir de un agudo e
implacable diagnóstico de la colonización que sobre el mundo de la
vida ha ejercido el derecho, generando un proceso de desintegración
acelerada a su interior. Estrategia que Habermas complementa con la
15
concepción de su ética discursiva, inmediatamente después. Ante las
críticas de Robert Alexy en cuanto que la propuesta habermasiana no
podía seguir ignorando en su estrategia de solución el derecho como

531

~s~mento,_ Habermas inicia lo que puede denominarse el giro
Jundico _hacia la reconsideración proactiva del estado de derecho, que,
en un pnmer momento, lo lanza hacia el iuspositivismo y cuya tensión
entre legalidad y legitimidad resuelve con la procedimentalización de la
16
soberanía popular • En el marco de este giro, Habermas desarrolla, en
la tercera e~apa de su monumental reflexión, una teoría del derecho y
la democra~i~ qu~,, de una pa~e, ~rofundiza sus reflexiones tempranas
sobre la legtnmacion en el capitalismo tardío que le permite replantear
Y co~plementar su propia teoría de la acción comunicativa y, de otra,
en_ ~ál~go_ c_on las principales corrientes iusfilosóficas, socio-jurídicas,
teonco-1undi~as y . filo~ó.fico-políticas contemporáneas, proponer un
nu~v? paradigma Jurídi~~-político, el discursivo-procedimental, cuyo
obJettvo es superar la cnsis de las sociedades contemporáneas a través
de l~ recon~trucción normativa de la legitimidad fracturada, conciliando
la ~~ototn1a _e~tre ~1 mundo de la vida y los subsistemas económico y
políuco-adnurustrauvo a través de un modelo de democracia
deliberativa como expresión del poder comunicativo de la sociedad
17
civil Y la opinión pública • Sin duda alguna las derivaciones de su
t~oría_ ,del . e~tado democrático de derecho constituyen, en una
direccion similar a la de Rawls, la perfilación de un nuevo estatuto
epist~mol~gico para la filosofía del derecho18• Por su posición
?mrumediadora en la sociedad moderna, el derecho es el único
~strum~~to y ~l ámbito social exclusivo desde el cual replantear la
lntegracion soe1al y reconstruir los presupuestos de legitimidad que
fundamenten de nuevo el lazo social desintegrado. El derecho debe
ser, pues, concebido como la categoría de mediación social entre
hech_os y normas. o, en otras palabras, entre el mundo de la vida y los
subsistemas ~c1onales económico y político-administrativo. Así, el
fundamento ontológico es la consideración del derecho como medium
de 1~ int~?ración social y el fundamento epistemológico es la
cons1derac1on del derecho como categoría de la integración social19• En
~fecto, Haberm~s rel~ciona y articula de manera complementaria e
tnt~gral _tres ~mensiones que la filosofía práctica y el pensamiento
social hab1an disgregado: el de la legitimidad política (incluido en ella el

12

"La definición de la desobediencia civil" en lbíd., pp. 331 y ss.
"El sentido de la justicia" en Ibíd., pp. 410 y ss.
14
Jürgen Habermas, "La reconstrucción del materialismo histórico" en La Reco11strucción del Materialismo HisJórico, Madrid: Taurus, 1992, pp. 131-167; y "Tendencias
a la crisis en el capitalismo tardío" en Problemas de Legitimaáón en el Capitalisn10 Tardío,
Buenos Aires: Amorrortu, 1994, pp. 49-69.
15 Jurgen Habennas, Teoría de la Acción Comunicativa, Buenos Aires: Tauros, 1989;
y Conciencia Moraly Acdón Comunicativa, Barcelona: Península, 1991.
13

16

Jürge~ Habe":1as, "Cómo es posible la legitimidad vía de legalidad" en Escritos sobre Moralida1_y _Efld~~d, Barcelona: Paidos, 1991, pp. 131-172; y "Soberarúa popular co~o__procedimiento en ~V:sta Foro ~o. 12), Bogotá: Foro por Colombia, 1990.
)urgen Habermas, Factutdady Validet Madrid: Trotta 1998.
18

En idéntica línea aunque con un título q~e sugeriría 1~ contrario ver Juan Carlos Velasco,L..a Teoría Discursiva del Derecho, Madrid: C.E.C., 2000.
19
J: Habennas, "Parsons v. Weber: la función 'socio-integradora del derecho"
en Op. Cit., pp. 130-145.
·

�ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

532

de la justificación moral), la validez jurídica y la eficacia social. El
estado democrático de derecho como categoría iusfilosófica supone
tres momentos que deben ser considerados en su autononúa, por
supuesto, pero también en su interdependencia recíproca. Así, una
primera dimensión especifica los términos de legitimidad política del
estado democrático de derecho a partir de la consideración de una
soberanía popular plural, no hipostasíada jurídicamente. El
ordenamiento es legítimo cuando las diversas formas de vida y sujetos
colectivos que conforman la ciudadanía en una sociedad democrática
crean poder comunicativo a través del diálogo entre ellos. Lo anterior
supone una justificación moral que no es, en últimas, más que la
aplicación del principio de argumentación moral a los procesos de
formación de opinión y voluntad públicas. La legitimidad, entendida
como soberanía popular plural a través de procesos deliberativos, tiene,
pues, un sustento en la racionalidad dialógica de una sociedad
democrática. La racionalidad dialógica que, en último término, se
satisface en la realización del ideal normativo de una situación ideal del
habla constituye la condición de una argumentación plenamente
racional y, según Habermas, permite encontrar el principio de
legitimidad en el diálogo. Este principio es el mismo principio de la
democracia, el cual se define por un principio dialogal de legitimación.
Aquí enlaza Habermas la segunda dimensión: la de la validez jurídica
del estado democrático de derecho. El derecho moderno tiene un
doble rostro de Jano: por un lado acomete funciones estratégicosistémicas y por otro integra socialmente a la ciudadanía en su
conjunto. Ello se realiza a través de procedimientos democráticos
institucionalizados que constituyen la única fuente postconvencional de
legitimidad en las sociedades complejas. El principio discursivo,
aplicado al derecho, desarrolla un paradigma procedimental que
privilegia las condiciones comunicativas y los procesos de formación
de la opinión y la voluntad públicas y que, en su aplicación, es el único
que asegura la autononúa moral de los diversos sujetos colectivos
ciudadanos2°. Esto se impone en la medida en que sólo el derecho
positivo asegura la autonomía como no puede hacerlo la moral en las
sociedades complejas. La tercera dimensión del estado democrático de
derecho es la de la eficacia social del ordenamiento. En que medida
es eficaz un orden social? En una línea similar, el estado democrático
de derecho es eficaz en la medida en que es legitimo políticamente, lo
que supone una dimensión de justificación moral, y valido

20

"Dimensiones de la validez jurídica" en lbíd , pp. 90-103.

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

533

jurídicamente, lo que a su vez supone que satisfaga unas expectativas
de validez social, es decir, que posibilite la integración de los
diferentes sujetos colectivos de la sociedad en su conjunto, y unas
expectativas de validez instrumental, es decir, que posibilite la
integración sistémica de los diferentes sistemas sociales de la sociedad
en general. La eficacia del estado democrático de derecho se define,
así, en una soberanía popular procedimentalizada discursivamente a
través de un catalogo de derechos fundamentales que garantiza su
legitimidad política y propicia su validez jurídica, en los términos
señalados. El paradigma discursivo-procedimental que fundamenta el
ordenamiento se proyecta en términos de un modelo alternativo de
democracia deliberativa donde el poder comunicativo de la sociedad
civil deviene poder administrativo del estado21 • La dicotonúa entre
derechos-libertades y derechos-sociales se supera en términos de
derechos-participación: la democratización de la democracia
permite que los procedimientos se legitimen y sirvan no a una lógica
procedimental-sistémica sino a la más amplia deliberación de la
sociedad toda en la perspectiva de asegurar que la influencia política de
la opinión pública, expresión del poder comunicativo de la sociedad
civil, devenga efectivamente poder administrativo instrumental22•

5. Reconstrucción del Estatuto Epistemológico
¿Qué se deriva de todo lo anterior para el estatuto epistemológico de la
filosofía del derecho? Sin duda el punto más decisivo tiene que ver con
la problemática propia a la disciplina, disputada y desmembrada por la
filosofía política, la teoría del derecho y la sociología jurídica, entre
otras, que reclaman para si el abordaje de la legitimidad, la validez y la
eficacia, en sus diferentes proyecciones. Los planteamientos de Rawls y
Habermas e, indirectamente, de Alexy, dan la clave de bóveda de esta
reconsideración de la problemática propia de la filosofía del derecho.
La filosofía del derecho es parcela de la filosofia, no del derecho
aunque los juristas se empeñen en desconocerlo. Por supuesto, ello va
aparejado, en especial en el contexto latinoamericano, de la exagerada
influencia de la filosofía analítica en los terrenos de la filosofía y su
pretensión, voluntaria o involuntaria es lo de menos pues el resultado
es el mismo, de reduciJ' la reflexión iusfilosófica a lógica jurídica, otro
de los htbridos sobredimensionalizados por ese·conflictivo matrimonio
21 "Fundamentación de los derechos fundamentales en términos de la teoría del
discurso" en lbíd., pp. 184-197.
,
22
"Un modelo de circulación del poder político" en lbíd., pp. 421-439.

�534

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

entre la teoría jurídica y aquella. Quisiera recuperar la categoría hegeliano-lukacsiana de totalidad23 y, a partir de ella, plantear el objetivo
propio de la filosofía del derecho como un dar razón de la totalidad del
fenómeno jurídico desde tres dimensiones: una dimensión analítica,
una dimensión explicativa y una dimensión normativa24 •

5.1. La dimensión analítica
La dimensión analítica, cuya función es identificar problemas y conflictos típicos, se concreta en la consideración integral de la legitimidad,
la validez y la eficacia del ordenamiento jurídico-político y el sistema
social. Ello supone un abordaje de tres tipos de relaciones: en primer
lugar, de sus relaciones intrasistémicas, y la consideración de su validez
jurídica y sus proyecciones tanto morales como sociales_. En segundo
lugar, de sus relaciones intersistémicas, lo que supone, primero, la consideración de la legitimidad del ordenamiento político, lo que a su vez
connota el abordaje de su justificación moral; y, segundo, la consideración de la eficacia del sistema social en su conjunto sobre los anteriores
supuestos. Esas dos relaciones se encuentran explícitamente desarrolladas en los planteamientos de Rawls y Habermas y pueden fundamentarse a partir de sus teorizaciones. El abordaje de la tercera relación
pretende fundamentarse desde Luhmann y su categoría de la observación de la observación. No basta solo el análisis de las relaciones internas del sistema jurídico y de las relaciones externas del sistema jurídico
con su entorno en términos de legitimidad política y eficacia social. Se
requiere igualmente pensar la relación epistemológica de complejidad
e interdependencia de esas relaciones sistémicas entre sí y de los procesos sistémicos y flujos comunicacionales que operan en y entre las
diversas dimensiones a un nivel que podríamos denominar suprasístémico. Este papel, que Luhmann coloca bajo la responsabilidad de la
sociología del derecho para evitar, seguramente, la intromisión de valores iusnaturalistas, es retomado en nuestra perspectiva por la filosofía
del derecho en la convicción que es, precisamente, el abordaje iusfilosófico el que puede garantizar esa consideración intra, ínter y suprasistémico, y lograr, efectivamente, una reflexión que articule las dimensiones epistemológicas mono y multidisciplinarias en el horizonte de

535

~n análisis transdisciplinario del sistema en su conjunto, con énfasis ~n l_a ó~tica jurídica. El campo jurídico, el cual se articula a partir
mstitucto~es y prácticas jurídicas a través de las cuales se produce,
mterpreta e mcorpora el derecho en el proceso de toma de decisiones
por medí? de sus actores. Todo esto pone de presente la complejidad
de la sociedad actual y la imperiosa necesidad de abordar multifaceticamente las _diferentes relaciones intra, inter y suprasistémicas desde
°'?ª per~pectiva no sólo descriptiva y funcional sino -y esa seria la gran
dife~e~cta con ~uhmann y la asunción del esquema metodológico de la
tra~~10n mai:JSta heterodoxa del estructuralismo-genético-- valorativo
Y cn~co, en ~ea co1: una teoría de la sociedad y un proyecto emancipatono detenrunado25•

?e

5.2. La dimensión explicativa
Cada uno de los paradigmas jurídicos históricamente dominantes ban
puesto el énfasis en una u otra interpretación sobre la validez del dere~ho, acudiendo algunos de ellos a factores extrajurídicos: el iusnaturalismo al ~oral, el realismo a la eficacia, así como el positivismo clásico
al foi:malismo legal. A partir de este último se pone de manifiesto un
conflicto de _para~gmas, ~ostposi~vistas (autopoiético, interpretativo,
:ons~nsual-discurs1vo, cntico) que intenta una reinterpretación de tales
e~1fas1s y la re~onsideración interdisciplinaria de los mismos, poruendo respectivamente el acento en la validez moral, jurídica y social
que el derecho debe comportar. La necesaria cooriginalidad del derec?o y la política ~pone la r~l~ción estructural de tales paradigmas jurídicos con sus análogos políticos, en un complemento prácticamente
lineal26•
En ?tras pala~ras, la ~on~ideración integral de la relación legitimidad-_v~d~z-efi~ac1a, en tenrunos intrasistémicos, intersistémicos y supras1sterrucos tiene que ser asumida a través del análisis critico de las
ópti~~s con que los diferentes paradigmas jurídico-políticos abordan la
relac1on en la perspectiva de evidenciar la integridad de la problemática.

23

Ver Roy Pascal, "Georg Lukács: el concepto de totalidad" en G.H.R Parkinson, Georg Lukács: El Hombre, su Obra, sus Ideas, Barcelona: México, 1973, pp. 171198.
24
Ver Viktor Vanberg y R. Wippler, "El renacimient0 de la idea del contrato
social y la sociología" en L. Kern &amp; H.P. Muller, La ]11sticia: Discurso o Mercado, Barcelona: Gedisa, 1992, p. 15.

25

L~cien Goldmann, "Génesis y Estructura", en Marxisn10 y Cienaas Humanm:
Buenos Aires: Amorrortu, 1975, 17-27.
'
26
J. Habermas, "La conexión constitutiva entre derecho y política" en Op Cit
pp. 200-218.
. .,

�ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

536

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

537

5.3. La dimensión normativa

Conclusión

La dimensión normativa, cuya función es evaluar las proyecciones
explicativas a partir de la fonnulación de suposiciones fundamentales,
se concreta en dos marcos normativos iniciales: desde la teoría jurídica
encontramos unos modelos normativos de decisión judicial que, según
la tipología de Alexy27, serían el positivista-discrecional, el silogísticodeductivo, el realista-decisorio y el hermenéutico-interpretativo. Y desde la filosofía política en modelos de democracia, donde se encuentran
un modelo de democracia liberal-burguesa, un modelo de democracia
directa de corte comunitarista y un modelo de democracia deliberativa,
alternativo a los dos anteriores28. Sin embargo, en el marco del proceso
de constitucionalización del derecho que se ha dado en el último
cuarto de siglo, la filosofía del derecho tiene necesariamente que articular estos dos modelos normativos en un tercer marco que indudablemente los integra en un nivel último del sistema jurídico, el ordenamiento político y el sistema social: el de los modelos de adjudicación
constitucional29 • Habermas confronta dos modelos normativos de
adjudicación constitucional: el liberal-burgués y su lectura de los
derechos fundamentales en términos de derechos individuales; y el
republicano y su lectura de los derechos fundamentales en términos de
derechos de participación. Habennas se identifica con el segundo pero
rechaza la etitización de la vida pública que supone, optando por un
tercer modelo, que engarza tanto una teoría de la sociedad Oa teoría de
la acción comunicativa), un modelo de decisión judicial deontológico
(decisiones justas para todos) frente al axiológico (decisiones buenas
para algunos), un paradigma reflexivo del derecho y, finalmente un
modelo de democracia radical que propicia la deliberación y participación de la opinión pública y engarza ese poder comunicativo con el
poder administrativo del estado30.
La dimensión normativa de la filosofía del derecho se resuelve en
los modelos de adjudicación constitucional.

La re~onstrucción epistemológica de la filosofía del derecho que aquí
se ha mtentando bosquejar ha puesto de presente dos factores en ese
propósito. El primero, el proceso de ruptura y desdibujamiento de la
filosofía del derecho que se da con el surgimiento y consolidación de la
teoría jurídica a partir del positivismo en el siglo XX. Y, el segundo, la
recuperación de las nuevas reflexiones que sobre el derecho se han
veni~o haciendo en el ultimo cuarto del siglo XX, partiendo de Rawls y
temunando co~ Habermas, y mostrando en el intermedio los impulsos
que en tal senudo ya se prefiguraban en las teorías críticas del derecho
y ~l p~nsamiento postsocialista por repensar y recomponer transdisciplinanamente su estatuto propio.

27

Queda claro en esta somera reconstrucción histórico-estructural
qu,e _la ~o~o_fía del derecho responde a una tradición :filosófica y no
teonco-Jundica y, por lo tanto, se enmarca en los límites y problemáticas de la filosofía práctica y no de la teoría jurídica. La teoría jurídica ha
~ogrado enormes. avances en cuanto a su definición epistemológica e,
mduda~le~~nte, Jal~na con ello al conjunto de subdisciplinas filosóficas ! discip~as soe1ales. La estructuración triádica de su problemática
~~cul~ tiene que ser reivindicada como un logro epistemológico
sigru~cauvo que la_ reflexión jurídica tiene que asumir y profundizar sin
necesidad de acudir a la filosofía, ni de confundir teoría jurídica y filo31
so~ía del derecho • Mientras que la teoría jurídica pone el acento en la
validez del sistema jurídico, la filosofía del derecho necesariamente
tiene que abordar toda la complejidad intra y suprasistémica del orde~amiento /urídico. De allí que tenga que abarcar igualmente problemáticas propias de la filosofía política y la sociología jurídica, articulando
así en una visión . totalizante y crítica la relación legitimidad-validezeficacia de un ordenamiento jurídico-político como eje vertebral de su
reflexión ~p!st~~ológica. De, tal suerte, frente a la mirada disciplinaria
de la teona ¡undica, la filosofía del derecho se presenta como la visión
transdiscíplinaria del fenómeno jurídico32•

Robert Alexy, "Interpretación jurídica y discurso racional" en Teoría del Discur-

soy Derechos H11n1anos, Bogotá: Universidad Externado, pp. 35-61.
Habermas, "Tres modelos normativos de democracia" en Li Inclusión
del Otro, Barcelona: Paidos, 1999 (1996), pp. 231-246.
29 Gustavo Zagrebelsky, "Los caracteres generales del derecho constitucional
actual" en El Derecho Dúctil, Madrid: Trotta, 1995, pp. 9-20.
30 Jürgen Habermas, "Justicia y legislación" en Facticidady Validez, Madrid: Trotta, 1998, pp. 311-361.
28 Jürgen

31

Rob':rt Alexy, "La validez del derecho" en Concepto y Validez del Derecho, Barcdona: Gedisa, 1994, pp. 87-122. No tomo en cuenta su conferencia reciente La
Naturaleza de la Filosofía del Derecho (Bogotá, Universidad Externado de Colombia,
2003) que, desde la perspectiva defendida en este escrito, versaría más sobre la naturaleza de la teoóa jurídica.
32 V
· · "La nueva epistemología"
·
er F canea o·agosttru,
en Analilicos y Continentales
Madrid: Catedra, 2000, pp. 481-542.
'

�LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA;
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT,
FOUCAULTYHABERMAS

Mtro. Rolando Picos Bovio
Maestría en Metodología de 1a Ciencia - UANL
Doctorante en Humanidades - Universidad de Zacatecas

Kant, la Modernidad y la Filosofia Critica

,, •Qué

puedo saber? ¿qué debo hacer? ¿qué me es permitido
1
esperar?". Estas interrogantes en torno a la razón con\.
vergen en una pregunta fundamental en el pensamiento
moderno: ¿Qué es el hombre?

~

El debate en torno a la respuesta a tan compleja cuestión, marca sin
duda el giro antropológico en los desarrollos de la filosofía moderna.
Immanuel Kant (1724-1804), como exponente de dicha tradición, realiza la pregunta hace más de doscientos años y sus ecos resuenan aún
en los debates filosóficos contemporáneos. A este presente se suma
hoy la polémica sobre el fin o el agotamiento de la razón moderna;
ergo, del proyecto de la modernidad.
Considerado por Romero como "el repres~ntante máximo de la
Ilustración alemana y también su superador",2 la obra del fi)ósofo de
Konigsberg se puede caracterizar, a la vez que por su profundo sentido
crítico, por su conciencia de la historicidad del saber filosófico. Para
Kant la filosofía deja de ser una actividad meramente especulativa y se
1

2

Emmanuel Kant, Cntica de la razón pura, p.349
Francisco Romero, Historia de lafilosufta moderna, México, FCE,yág 327.

�ROLANDO PICOS BOVIO

540

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA:
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULTY HABERMAS

54 t

convierte en una disciplina que opera críticamente, cercana a la ciencia.
Su crítica a la metafísica dogmática se nutre del orden de la naturaleza,
3
cuyo modelo esencial encuentra en Newton •

de que 'a la filosoffa trascendental no le interesa el conocimiento de los
objetos (del mundo empírico), sino de la manera que determinadas
disciplinas llevan a cabo este conocimiento'.7

La labor de la filosofía consistirá en adelante en investigar los fundamentos de cualquier conocimiento y, por ello mismo, operará. también como crítica de la cultura, de lo existente y del saber de lo existente. Ello le abre la puerta a la conciencia de su presente.

La filosofía kantiana recibe así el influjo de una tradición -la de la
Ilustración- cuyos orígenes se remontan al Renacimiento, considerada
en este sentido "la primera cuna" de la modernidad. El movimiento del
iluminismo representa el climax del largo proceso de enfrentamiento
entre la ciencia y la religión, los movimientos de reforma religiosa, la
consolidación de los estados nacionales y, sin duda, también fundamental, el desarrollo del comercio internacional originado por el colonialismo europeo. La liquidación del ancien regime fue en parte la consecuencia lógica de este proceso8•

¿Pero, cuál es su presente, su horizonte histórico? ~ste lo constituye, entre otros eventos, la Revolución .Francesa y el ~~acto gradual
que las ideas de la Ilustración van teniendo en l~~ practtcas y en los
saberes. Escribe Cassirer en LA.filosofía de la Ilustrac,on (1972):
El siglo XVII consideró como misión propia del conocimiento ft
losófico la construcción de 'sistemas' filosóficos. Entiende que no se
ha logrado un verdadero saber 'filosófico' hasta que el pensamiento no
alcanza, partiendo de un ente supremo y de una certeza fundamental,
máxima, intuible, expandir la luz de esta certeza sobre todos los seres Y
saberes derivados ... El siglo XVIII renunció a este género y a esta
forma de deducción. Ya no compite con Descartes, Malebranche,
Leibniz y Spinoza por el rigor sistemático y la perfección sistemática.
Busca otro concepto de la verdad y de la 'filosoffa', un concepto qu.e
las amplie, que les dé una forma más llbre y móvil, más concreta y viva. La Ilustración no recoge el ideal de este estilo de pensar en las enseñanzas filosóficas del pasado, sino que lo forma ella misma según el
4
modelo que le ofrece la ciencia natural de su tiempo.

La diversidad de conocimientos que se van produciendo en las disciplinas obligará a Kant a replantearse el concepto tradicional de la
razón y su uso5 (tarea a partir de la cual reelaborará los postulados de la
tradición empirista y racionalista de la filosofía europea~ sobre la base

''Pero para Kant, educado en Newton, el concepto de natur~e~a.tiene desde el
primer momento otra resonancia: es la exp~esión de la. más alta. ob¡et1vtdad, la expresión del orden y la ley mismos", Emst Cassrrer, Kant, 111daJ doctnna, FCE, p.111.
4 Emst Cassirer, LJJ.ftlosojia de la IIHstración, FCE, 1972, p.21.
.
s "La orientación crítica que el empirismo inglés había iniciado reconociendo y
señalando a la razón los límites del mundo humano, y que la ilustración había hecho
suya, se convierre en la obra de Kant en un hito ~ecisivo. en la histo?~ de la filosoffa.
El objetivo de Kant es la creación de una fi!osofia esenoalmente enoca, en la _cual la
razón humana llevada ante el tribunal de sí misma, deslinda de un modo autonomo
sus confines y'sus posibilidades efectivas", Nicolás Abbagnano, Historia de la Filosojia,
volumen 2, Ed.Hora, Barcelona, 1994, p.415.
.
.
6 Al respecto comenta Romero: "La gran empresa promovida por el Renacimiento de organizar una teoría del conocimienro en confrontación con los resultados
3

Pese a su atraso político respecto del resto de Inglaterra o Francia,
el ambiente intelectual del Siglo de las Luces no fue indiferente a los principados que constiruían entonces la futura nación alemana, mucho
menos a los filósofos, pensadores, artistas e intelectuales que, como
Kant (o Hegel posteriormente) llegan a expresar su admiración por lo
que consideran, con sus matices, un trascendental cambio histórico
para la humanidad:
Kant no fue ajeno a los sucesos políticos de su tiempo, simpaazó con
los americanos en su guerra de independencia y con los franceses en su
revolución, que consideraba encaminada a realizar el ideal de la libertad
política. Su ideal político, tal como lo delineó en su obra Por la paz
perpetua (1795), era una constitución republicana, 'fundada, en primer
lugar, sobre el pnncipio de la libertad de los miembros de una sociedad, como hombres; en segundo lugar, sobre el principio de independencia de todos, como súbditos; en tercer lugar, sobre la ley de igualdad como ciudadanos'.9

En este contexto, en un ensayo de su época de madurez, publicado
en 1784, a los sesenta años, Kant, testigo de este proceso, sienta las
bases de una disputa trascendental en la historia de la filosofía moderna. Su breve, pero profundo texto &amp;,ué es la Ilustración?, publicado oride la ciencia y con claras definiciones frente a la metafísica, tiene su realización más
ilustre en la Critica de la razón p11ra...", lbíd.
7
Véase al respecto la obra de Kant Primeros principios meta.ftsicos de la cunda de la
naturaleza, UNAM, México, 1993.
8 "En el siglo XV se inicia el movúniento literario-espiritual del Renacimiento;
en el XVI llega a su ápice la reforma religiosa; en el XVII el triunfo de la filosofía
cartesiana cambia por completo toda la imagen del mundo. También en el siglo
XVIII se puede señalar un movimiento análogo", Cassirer, Op, Cit, p.17.
9 Abbagnano, Op. Cil., p. 415.

�ROLANDO PICOS BOVIO

542

ginalmente como respuesta a la pregunta hecha por la gaceta alemana
Berlinische Monatsschrift, 10 contiene la reflexión puntual sobre concep~~s
'clave que definen, desde una perspectiva política, pero sobre_ todo ettca, el sentido de conceptos y categorías fundamentales asociados a la
Ilustración tales como la razón, la libertad y el progreso. En ellos se
puede establecer a la manera foucaltiana una '_'genealogía" de la ~odernidad, cuyos inicios o, al menos sus prolegomenos, se encontranan
en la Ilustración.

AJ respecto, en su estudio sobre la filosofía kantiana, Cassirer destaca que los escritos político-filosóficos del Kant de la época en que publica el citado ensayo representan la expresión clara de lo que bus~a su
filosofía crítica, que pretende alejar de una interpretación irracionalista:
y los estudios cortos de Kant que ven la luz (...) en la Berlinische Mo1,atsschrift (Revista mensual de Berlín) están llenos de refer~n~as a las
condiciones políticas concretas de la época y a los acontec~~ntos, d_e
su tiempo. El filósofo crítico, que acaba de dar cima a su edific10 teonco conviértese aquí en publicista. No se contenta con desarrollar doc~as y postulados abstractos, sino que siente neces(dad_ de decir su
palabra acerca de los problemas del día y de m:erverur directamente,
aunque sólo sea por el esclarecimiento y la docmna, en los rumbos de
la realidad concreta. 11

!ª

Cassirer apunta que esta preocupación de Kant por la actualidad Yla
heterogeneidad de sus polémicas se anticipan a las sombras del conservadurismo prusiano que ve venir:
Kant se alía a la filosofía berlinesa de la Ilustración, cuyo órgano central era aquella Berlinische Monatsschrift, dirigida ~r. Biester, y ~a talla en
unión de ella contra la reacción política y espmtual entroruzada en
Prusia, cuyos presagios nadie había reconocido antes con mayor fuerza

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA:
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULT Y HABERMAS

543

Guillermo II bajo las acusaciones de "cuartear y rebajar los principios
fundamentales de la Biblia y el cristianismo".
En adelante esbozaremos algunas de las ideas fundamentales planteadas por Kant en dicho ensayo, para establecer sus razonamientos
como punto de inicio del debate en la recepción de este texto en las
reflexiones de Michel Foucault y Jürgen Habermas, que polemizan en
torno al significado trascendental de dicha obra.

1.1 La Ilustración co1110 libertad de la razón humana
La lectura que Kant establece en torno a la Ilustración tiene, ante todo,
una innegable connotación ética, pues apela en primer lugar a la razón
como potencializadora de la libertad humana, cuya base se encuentra
en la praxis de los hombres. El uso de una razón activa implica para
Kant que los hombres han llegado a una coyuntura histórica fundamental en la que deben decidir por sí mismos su destino, su vida histórica y su acción moral:
La Ilustración es la liberación del hombre de su culpable incapacidad.
La incapacidad significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia
sin la guía de otro. Esta incapacidad es culpable porque su causa no reside en la falta de inteligencia sino de decisión y valor para servirse por
sí mismo sin la tutela del otro. ¡Sapere aude'. ¡Ten el valor de servirte de
tu propia razón!: he aquí el lema de la Ilustración. 14

En esta primera apreciación, Kant parte del postulado de que el conocimiento crítico del mundo, consecuencia de la propia disposición
de los hombres por conocerlo y transformarlo, se opone a una constante que hasta la ilustración ha marcado la existencia de una historia
en que la tendencia más bien ha sido el sometimiento de la razón
humana a distintos tutelajes y poderes.

que él. 12

Abbagnano refiere al respecto que "El único ep~sodio no~ble de su
vida fue el conflicto en que se encontró con el gobierno prusiano, después de la publicación de la segunda edición (1794) de la Religión dentro
de los límites de la mera razón" 13, que fue censurada bajo el reinado de

Ber/inische Monatsschrijt, IV, Número 6, di?embre de 1784, citada por ~chel
Foucault en "Qué es la Ilustración", en Estética, Etica y Her111enéutica, Obras esenciales,
10

Vol. III, Paidós, Barcelona, 1999.
11 Ernst Cassirer, Kant, Viday Doctrina, FCE, pág. 428, México, 1985.
12

Ibídem.

13

Abbagnano, Op.Cit. p. 415.

Estas formas "pastorales" del conocimiento han generado en la sociedad humana -pues no olvidemos que la fundamentación kantiana
parte de una postura universalista- un estado de dependencia que se
revela en las actitudes de "pereza y cobardía" de muchos hombres que
prefieren, por "comodidad", permanecer ajenos a la emancipación y
mantener su sujeción a un poder que los tutela:
Tengo a mi disposición un libro que me presta su inteligencia, un cura
de almas que me ofrece su conciencia, un médico que me prescribe las
14 Emmanuel Kant, "¿Qué es la Ilustración", en Filosojia de- la historia, prólogo y
traducción de Eugenio Imáz, FCE, pág.25, México, 2004.

�\
ROLANDO PICOS BOVIO

LA DISPUTA DE LA RAzóN ILUSTRADA;
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULT Y HABERMAS

dietas, etc., etc., así que no necesito molestarme (...) Los tutore_s, que
tan bondadosamente se han arrogado este oficio, cuidan muy bien de
que la mayoría de los hombres (y no digamos que todo_ el _sexo bdlo)
considere el paso de la emancipación, además de muy difícil, en extremo peligroso 15•

nuevos prejuicios que, pese a los ideales humanistas y revolucionarios
en los que descansa, la modernidad acabará por crear en los siglos futuros?

544

545

1. 2 La Ilustración, la idea de progresoy el diagnóstico delpresente
Kant ilustra el tipo de saberes que, en la experiencia his~órica de o~cidente, ha consolidado en gran parte su ethos: el dogmatismo, la religión no positiva16 y las disciplinas en los diferentes grados que,_ h~sta
antes de la Ilustración constituyen las formas aceptadas de las practicas
sociales. Al mismo tiempo denuncia los prejuicios ideológicos en los
que se ha montado las prácticas de poder, la~ mism~s que_ejercen un
dominio sin distingo de sexos entre la humarudad. Visto asi, el ¡Sapere
aude! Implica adoptar una postura de confianza en la raz~n~ al mismo
tiempo romper con esas cadenas que, expresadas en los distintos saberes, han hecho permanecer a los hombres en un estado de tutelaje.
Las prácticas de la libertad sólo son posibles para Kant cuando los
hombres son capaces de superar sus prejuicios y, también aceptar que
el camino de la razón no está exento de peligros. La Ilustración es también gradual, pues los prejuicios inculcados en la ~oría de ~dad de los
hombres, pese las revoluciones políticas y los estallidos sociales contra
la opresión, prevalecen durante muchos años: "Mediante una revolución acaso se logre derrocar el despotismo personal y acabar con la
opresión económica o política, pero nunca se consigue la verdad_e~a
reforma de la manera de la manera de pensar; sino que, nuevos pre1mcios, en lugar de los antiguos, servirán de riendas para conducir al gran
17
tropel".

¿Uso público o uso privado de la razón? ¿Es viable su separación? En
Kant la razón está unida a la idea del progreso, pues el género humano
sólo puede ir en avance constante hacia lo mejor18 si la razón no se
restringe a sí misma: la razón exige progreso, apertura, por eso los conocimientos no pueden permanecer fijos, eternos. Esa es la esencia de

una teoría criticcr.
Una generación no puede obligarse y juramentarse a colocar a la siguiente en una situación tal que le sea imposible ampliar sus conocimientos (presuntamente circunstanciales), depurarlos del error y, en
general, avanzar en el estado de su ilustración. Constituiría esto un
crimen contra la naturaleza humana, cuyo destino primordial radica
precisamente en este progreso. 19

El teleologismo histórico kantiano parte de un principio en que la
naturaleza humana se encuentra definida en los términos de la razón.
Es esta misma la que, elevándose en la comprensión gradual de sí misma y de su circunstancia, conduce, según Kant, a las decisiones democráticas:
...hasta que la comprensión de tales asuntos [los públicos, y en particular en la coyuntura que lo plantea Kant, los decretos religiosos] se
haya difundido tanto y de tal manera que sea posible, mediante un
acuerdo logrado por votos (aunque no por unanimidad), elevar hasta el
trono u.na propuesta para proteger a aquellas comunidades que hubieran coincidido en la necesidad, a tenor de su opinión más ilustrada, de
una reforma religiosa, sin impedir, claro está, a los que así lo quisieren,
seguir con lo antiguo.20

La refawa de las conciencias parece ser el obstáculo más formidable para el ejercicio de la libertad: ¿Acaso Kant no estará anticipándose a los
1s Kant, Jbíd, pp 25-26.

. .,
Al respecto se puede consultar otra gran obra polémica de Kant: La religJ~n
dentro de los lí11Jites de la pura razón (1793), escrita precisamente contra la ?rtod_º'.'1ª
expresada en el edicto del nuevo gobierno prusiano en relación a la tolerancia religiosa. Escribe Cassirer: "A dos años de morir Federico, abandonó Zedlitz su puesto de
Ministro de Enseñanza y Cultos. Fué nombrado para este cargo por 'confianza especial' del nuevo rey J. Christoph Wollner ... [quien] empezó sus funciones p~omulgando el conocido 'edicto sobre la religión', seguido poco después por otro edicto sobre
la censura y por el nombramiento de una comisión especial encargada de censurar
todas las publicaciones impresas en Prusia", Kant mismo señala: "._..Yo dis~go entre
la enseñanza de Cristo y la noticia que de ella tenemos y, para avenguar la prunera e~
toda su pureza, me esfuerzo en separar ante todo la doctrina moral de todas las adiciones del Nuevo Testamento." Op.Cit., p.438-439 y ss.
11 Kant, Op.Cit., p.28.
16

El llamado a la tolerancia que Kant establece en su escrito es un
principio (o imperativo categórico) en el que debe descansar toda ilustración. Un sujeto, puntualiz~ Kant, puede hacer uso de su propia libertad
y "eludir la ilustración en aquellas materias a cuyo conocimiento está
18

Para profundizar en esta idea del progreso moral se puede consultar el ensayo
"Si el género humano se halla en progreso constante hacia lo mejor" (1798), en la
misma edición citada de Filosefia de la Histoniz, pp. 95-118.
19
Kant, !bid, p.32.
20 Ibíd, p.33.

�ROLANDO PICOS BOVIO

LA DISPUTA DE LA RAzóN ILUSTRADA;
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULTY HABERMAS

obligado, [pero no puede] violar y pisotear los sagrados derechos del
hombre".21

La Disputa de la Razón Ilustrada; Visiones de la Modernidad en
Foucault y Habermas

546

Filosofía de la circunstancia, el diagnóstico del presente es claro para
Kant: Europa, sus ciudadanos, no han arribado a la Ilustración, e~~
en el camino, convulso, que a través de una razón libre, les pemut1ra
las prácticas de la libertad:
_..,
Si ahora nos preguntamos: ¿es que vivunos en una época ilustrada? La
respuesta será: no, pero sí en una época de ilustración. Falta todavía
mucho para que, tal como están las cosas, y con~iderados_ los ~º.':1bres
en conjunto, se hallen en situación, ni tan siqutera en dispos1c1on de
servirse con seguridad y provecho de su propia razón en materia ~e r~ligión. Pero ahora es cuando se les ha abierto el campo para traba1ar libremente en este empeño...22

La razón religiosa no esconde el trasfondo de la razón política que
alienta Kant en este debate, siguiendo una tradición que remite al liberalismo inglés. Siendo la tutela religiosa entre todas "la más funesta y
deshonrosa", de acuerdo al filósofo alemán, el jefe de Estado debe
favorecer en sus ciudadanos el uso público de la razón y "la franca
crítica de lo existente". Aunque Kant, siga -voluntaria o irónicamentefijándole limites a dicha libertad tutelar:
Pero sólo aquél que, esclarecido, no teme a las sombras, pero dispone
de un numeroso y disciplinado e1ército para garantizar la tranquilidad
pública, puede decir lo que no osaría un Estado libre: ¡Razonad todo lo
que queráis y sobre lo que queráis, pero obedeced! (...) Un grado mayor de libertad ciudadana parece que beneficia la libertad espiritual del
pueblo pero le fija, al mismo tiempo, límites infranqueables; mientras
que un grado menor le procura el án1bito necesario para que pueda
desenvolverse con arreglo a todas sus facultades.23

La libertad de pensar y obrar sigue emergiendo en Kant como la
meta a alcanzar gradualmente: ¿La revolución de las conciencias aparece como la antesala de la modernidad, o como una de sus fases?

21 Ibide111. Nótese que Kant parte de los principios del iusnaturalismo que adquieren su ratio política en el universalismo de la Declaración de los Derechos del
Hombre y el Ciudadano (1789), enarbolada por la revolución francesa.
22 Op. Cit,. p.35.
23 Ibid. p.37.

547

"En el siglo XVJII se prefería interrogar al público sobre problemas de
los que precisamente aún no había respuesta. No sé si era más difícil;
24
era más divertido". Así inicia Foucault una de sus lecciones en el College de France (5 de enero de 1983), en las cuales se da a la tarea de
retomar el ensayo publicado por Kant en 1784, ¿Qué es la Ilustración?.
El tema le parece al filósofo francés de la mayor actualidad, en tanto
que la pregunta por la Aefkkirung se presenta como una constante en
toda la historia de la filosofía moderna y a la vez, la propia filosofía
moderna es, en muchos sentidos, una respuesta, con distintos matices a
ella:
De Hegel a Horckhe1mer o a Habermas, pasando por Nietzche o
Max Weber no hay apenas filosofía que directa, o indirectamente, no
se haya confrontado con esta misma cuestión: ¿cuál es, pues, este
acontecimiento que se llama la Aufliliirung y que ha detemúnado, al
menos en parte, lo que hoy en día somos, lo que pensamos, y lo que
hacemos.

Al ubicarla en el presente, Foucault plantea la reflexión sobre la ilustración en torno a una perspectiva genealógica, cuya finalidad, como
bien señalan Dreyfus y Rabinow (1986), corresponde a la visión foucaultiana de una ontología crítica como expresión de uno misión de la
vida filosófica: "Foucault reinterpreta la vinculación que hace Kant del
momento histórico, la razón crítica y la sociedad como un cambio para
desarrollar una versión radicalmente nueva de lo que significa llevar
una vida filosófica". 25 Esta vida no se podrá fundar en el trascendentalismo de una "realidad humana universal", subraya el filósofo alemán.
En este capítulo estableceremos un diálogo y, a la vez un debate, en
cuya base reside la Ilustración y su relación con la modernidad. Intentaremos tejer los argumentos de los trabajos de Foucault, Habermas,
Dreyfus y Rabinow con los propios para establecer los puntos centrales
en dicha relación y proyectarlos hacia nuestro propio presente.

24

Michel Foucault, ¿Q_11é es la J/11stroción?, Op. Cit., p.335.
Dreyfus y Rabinow, "Qué es la madurez? Habermas y Foucaulr acerca de
¿Qué es el iluminismo?", en Fo11ca11lt, p.128.
25

�LA DISPUTA DE LA RAzóN ILUSTRADA;
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULT Y HABERMAS

ROLANDO PICOS BOVIO

548

2.1. Sociedad, razón, criticay modernidad
Foucault interpreta la aparición del texto de Kant en primer lugar como una expresión de la conciencia de la filosofía de la reflexión sobre
su propio presente, a la vez como una coincidencia (haciendo referencía al texto de Moses Mendelssohn aparecido con anterioridad respondiendo a la misma pregunta) donde dos tradiciones se reconocen en su
horizonte problemático: "Con los dos textos aparecidos en la Berlinische
Monatsschrift, la Auflkltirung alemana y la Haskala judía reconocen que
pertenece a la misma historia; buscan determinar de qué proceso común brotan, y ésa era quizás una manera de anunciar un destino común que ya sahemos a qué drama iba a conducir"_2.6
Hasta entonces, señala Foucault la reflexión en filosofía había adoptado tres formas principales: representar el presente como perteneciente a cierta época del mundo, distinto de las otras; interrogarlo para intentar descifrar en él los signos anunciadores de un acontecimiento
(hermenéutica histórica) o analizarlo como un punto de transición
hacia la aurora de un mundo nuevo (¿aparición de las utopías de la
modernidad?). Para Foucault el ensayo de Kant plantea una respuesta
radicalmente distinta a todas las anteriores:
Kant define la Auflkiirung de un modo casi completamente negativo,
como una Ausgang, una 'salida', un 'desenJace' (...) En el texto sobre la
Aufklarung, la cuestión concierne a la pura actualidad. No busca comprender el presente a partir de una totalidad o de un acabamiento futuro, busca una diferencia. ¿Qué diferencia introduce el hoy con relación
aJ ayer?27

En este comentario Foucault parece establecer uno de sus principios de discontinuidad histórica. Puesto que la Aufklarung es vista como una coyuntura que exige al filósofo el realizar determinadas preguntas en las que, como señalan Dreyfus y Rabinow, éste debe renunciar a la verdad profunda:
...piensa Foucault que la verdad profunda sobre la existencia humana
es que no hay ninguna verdad profunda, de modo que la madurez consiste en enfrentar lo infundado de nuestro estar en el mundo.28

Enfrentar nuestro presente implica ser conscientes de que la historia
se instituye esencialmente a través de nuestras prácticas y de que la
Michel Foucault, Op. Cit., p.338.
Foucault, Op. Cit., p.337.
28 Dreyfus y Rabinow, Op. Ot., p. 128.
26
27

549

"verdad histórica" se construye a partir de la objetivación de dichas
prácticas. Por tanto, como señala acertadamente Paul Veyne:
La historia-genealogía aJ estiJo de FoucauJt abarca por tanto completamente el programa de la historia tradicional; no deja de lado la sociedad, la economía, etc., pero estructura esa materia de otra manera: no
se atiene a los siglos, los pueblos ni las civilizaciones, sino a las prácticas; los tramos que relata son la historia de las prácticas en que los
hombres han visto verdades y de sus luchas en tomo a esas verdades.29

Recordemos que en su filosofía Kant pretende responder a) a la naturaleza, alcance y límites del conocimiento humano, b) al problema de
la conducta humana y c) a la naturaleza entendida en el sentido de la
trascendencia y el. futuro. El conjunto de dichas preocupaciones constituye el núcleo central del problema antropológico que responde a un
'aquí' y a un 'ahora'. 30
Para Kant, como para Foucault, enfrentar nuestro presente implica
hacer uso activo de la razón.

2.1.1. E,nancipación de la razóny gobierno de sí mismo
~~ tanto sali~a, s~ñal~ Foucault, la Aufklarung posibilita la emancipac1on de la razon e 1mplica la superación del estado de 'minoría de edad'
así entonces: "La Aufklarung se define como la modificación de la rela~
c~ón preexistente entre la voluntad, la autoridad y el uso de la razón"31 •
Sm embargo, el requisito para abandonar esta condición es que el sujeto llegue a ser capaz de 'gobernarse a sí mismo', al garantizar la libertad
de su pensamiento.

En sus ob:ervaciones sobre la lectura foucaultiana de Kant, Jürgen
Habermas, senala que el pensador francés hace del filósofo alemán "el
29

PauJ Veyne, Foucanlt revol11ciona la historia, p.235, Madrid, 1984.
Señala Sánchez Vázquez: "En cieno modo ha sido Kant quien ha trazado el
terreno que suele c~tivar el filósofo, aJ ponerlo en relación con cuatro preguntas
fundamentales: la prJmera: ¿qué puedo conocer?. tiene que ver con el conocimiento del
mundo con_el que e! h?mbre se haJ!a en relación, la segunda, ¿q11é debo hacer? apunta al
comportarruento practico humano (aunque limitado por Kant a la esfera de la moraJ)·
la tercera, ¿qué me es dado esperar?, interroga sobre lo que el futuro puede traer aJ hom~
bre y, finaJmente, todas estas preguntas remiten a una cuarra, más radicaJ ¿qné es el
hombre?, acerca de la naruraJeza del sujeto que conoce, ql!,e se comporta prácticamente
y ~ue espera aJgo que no se da en su presenre y ese sujeto, el mismo en el conocirruento,: en la m?raJ y en la espera o esperanza es el hombre", '.'La filosofía sin más ni
menos , en A tiempoy destiempo, p.240, FCE, 2003.
31 Foucault, Op. Cit., p.338.
30

�ROLANDO PICOS BOVIO

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA:
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULT Y HABERMAS

primero en romper seriamente con la herencia metafísica, retirando a la
filosofía de lo verdadero y eterno y en cambio conce~tr~d?se en lo
que hasta entonces la filosofía había con~ide:ª~º3/ 0 10sigruficante e
inexistente, lo meramente accidental y trans1tono .

historia de las ideas"37, Foucault se pregunta si acaso "la modernidad
constituye la continuación de la Aufkliirung y su desarrollo [como lo
vería Habermas], o si es preciso ver ahí una ruptura (...) considerar a la
modernidad [que ve en el texto de Kant] más bien como una actitud
que como un período de la historia".38

550

Al hacer la anterior reflexión, Habermas también refier~ q_u~ la pregunta ¿Qué es la Ilustración? Se funde en la ac~alidad histonca c?ntemporánea en tanto que la pregunta que Kant 10tenta responder _unlica tambitn para el pensador responderse a sí mismo desde su te,nporalzdad:
p
·' para nosotros:&gt;•
¿Qué significa esta revo1ucton
Historia y filosofía confluyen en la conciencia que Kan~ as~me del
significado y del valor de la respuesta; se trata de 1~ conc1e_nc1a de la
moderrúdad: "Así, Foucault descubre en Kant el pnmer fil?s~fo qu~,
como un arquero, apunta su flecha al corazón de las caractenst1cas ~~~
actuales del presente y así abre el discurso de la moderrudad •
Habermas argumenta, y esta es una de las visiones con~astantes con
Foucault que la Arifklarung no es una salida (Ausgang), srno una entr~da a la ro'odernidad, en virtud de que "designa la entr~da en ~a ~specie
de modernidad que se ve condenada a crear sus p~opia conc1enc1a Y sus
,
·
» 34 Aún más· Habermas realiza una pregunta cennormas por s1 misma .
•
..
tral en la interpretación de Foucault sobre la Aufkli:irung.
·Cómo encaja tal comprensión, singularmente afirmativa de la filoso~a
~oderna, siempre dirigida a nuestra actualidad e inscripta. en el a~ru Y
el ahora, con )a inflexible crítica foucaultiana de la moderrudad?¿C?~º
puede la autocomprensión de Fouca~t co~o pens~?or en la tradic1on
del ilumnismo ser compatible con su meqwvoca enoca a esta forma de
conocimiento de la modernidad?3S

Recordemos que Foucault ha partido de una valoraci~n de que en la
obra de Kant sobre la Ilustración se encuentra 'una actt~d de mode~.d d'
implica "la sigru·ficación de su obra en relac1on al conoc1ru a , que
,..
· ul d 1
miento, una reflexión sobre la historia y un análisis p~tt:, 36ar ~ momento singular en el que escribe y a causa del que escrt~e .. _Mientras
Habermas responde al 'genealogista Fou~ault' que _"el ilu~rus~u que
inaugura la modernidad, no implica (...) solo un penodo arbttrano en la

32

]urgen Habermas, "Apuntar al corazón del presente", en Fouca11/I, Op. Cit,

p.120.
Habermas, Op.Cit., p.121.
Habermas, Ibíd, p.122.
35 Habermas, lbiden,.
36 Foucault, Op. Cit, p.341,

'13

34

551

Como se puede observar, el debate gue Foucault y Habennas establecen en torno a la Ilustración, es a la vez un duelo sobre las distintas
concepciones de la historia presentes en ambos pensadores. Para
Habermas en la interpretación de Foucault se hacen presentes la desconfianza a las ciencias del hombre y de los poderes disciplinarios39,
por esta razón se resistiría a verlas (como a la misma historia) como un
modelo ideal que de cuenta de la modernidad 40•
Al hablar de la modernidad como actitud, Foucault parecería hacer
de este período una elección personal, que implica "un modo de relación
con respecto a la actualidad, una elección voluntaria efectuada por algunos, así como una manera de obrar y de conducirse que, a la vez,
marca una preferencia y se presenta como una tarea [que configura al
mismo tiempo un ethos, señala Foucault]"; sin embargo ¿no responde
esta elección a cierta naturaleza de la voluntad, del deseo que expresa
las potencialidades del sujeto y que la vez están inscritas en lo posible del
presente histórico?. La noción de deseo, una de las marcas de la filosofía de la relación y la discontinuidad de Foucault, según Paul Veyne:
"Significa que no hay naturaleza humana, o más bien que esa naturaleza es una forma sin otro contenido aparte del histórico (...) Las únicas
potencialidades que un individuo puede hacer realidad son las que ya
están prefiguradas en el entorno y que el individuo actualiza por el
hecho de interesarse por ellas.'"'1
37

Habermas, Op. Cit., p. 123.
Foucault, Op. Cil, p.341 .
39 "En sus trabajos precedentes, Foucault rastreó esta voluntad de saber en las
modernas formaciones de poder sólo para denunciarla. Ahora sin embargo, la presenta en una luz completamenre diferente, como el impulso crítico digno de preservación y necesitado de renovación. Esto relaciona su propio pensamiento con los inicios de la modernidad", Habermas, Op. Cit., p.124.
40
Escribe Habermas señalando la contradicción que cree encontrar en Foucault:
"La filosofía de la historia de Kant, la especulación acerca de un estado de libertad,
acerca de la ciudadanía del mundo y la paz eterna, la interpretación del entusiasmo
revolucionario como signo de histórico progreso hacia el 111e;oramiento, no debería provocar
en cada línea el desdén de Foucault, el teórico del poder? ¿Acaso la historia, bajo la
mirada estoica del arqueólogo Foucault no se ha congelado en un iceberg cubierto de
cristales de arbitrarias formaciones de discurso", Op.Cit., p.122.'
41 Veyne, Op. Cit., p.217.
38

�ROLANDO PICOS 80VIO

552

Pese a sus puntos encontrados, Habermas reconoce en la complejidad del pensamiento de Foucault 'contradicciones instructivas'. Escribe: "Tal vez la fuerza de esta contradicción alcanzó a Foucault en el
úlúmo de sus textos, llevándolo de nuevo al círculo del discurso
filosó42
fico de la modernidad que él pensó que podía hacer explotar".
Conclusión: Juicio Crítico y Modernidad
En su ensayo sobre Foucault y Habermas en torno al iluminismo,
Dreyfus y Rabinow señalan que aunque ambos pensadores coinciden
en que el ataque a la metafísica occidental es el origen de la razón crítica (etapa que representa la madurez que menciona Kant), difieren espectacularfllente en el significado de ésta última, de la sociedad y de la modernidad.
Foucault explora las actit11des de modernidad y para ello escoge la figura del poeta Baudelaire (1821-1867), quien en Las flores del mal define
la modernidad como 'lo transitorio, lo fugitivo, lo contingente'. Dicha
experiencia lo obliga, según Foucault "a adoptar determinada actitud
con respecto a ese movimiento y esta actitud voluntaria y difícil consiste en recobrar algo eterno que no está más allá del instante presente, ni
tras él, sino en él".43 La modernidad se convierte así en el poeta en
44
"una voluntad de heroizar el presente" • Esto implica, a través de una

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA"
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAUL;Y HABERMAS

dad ?.e habla id~al,,propuesta en t?dos _los usos del lenguaje',-1~. La postura mtelect~~sta d~ Habermas 1dent1ficará entonces la inmadurez (el
estado precnttco previo a la modernidad) con "la incapacidad de reconocer y _av~nzar en l~ explicitación creciente de supuestos que subyacen
en la practlca comurucativa". 48
En el ~?nsamiento de Fou~ault encontramos al mismo tiempo que
una reflexton so~re la moderrudad, una disgresión sobre el carácter que
asuro~ la ~losofia tras el paso de la Aefklarung, en tanto que ésta "ha
49
defirudo ~1erta _manera de filosofar" en la que reaparece el sujeto , como_ ~o ev1denaa la o_bra ~~ Baudelaire en su juicio de la experiencia
estetlca de la moderrudad: ser moderno no es aceptarse a sí mismo tal
c~mo se es en el flujo de los momentos que pasan; es tomarse a sí
~smo com? objeto de una elaboración compleja y dura; lo que Baudelaire denomma, según el vocabulario de la época, el dandis,no".':IJ
El hecho de que Foucault se acerca a la historia de la modernidad
~esde la perspectiva genealógica lo aleja también de la visión habermas_1~na del planteamiento de este problema. Propone un método de análisis de la experiencia de la modernidad que también resulta distinto
pues parte del principio de que:
'
.. .la :rítica se ejercerá ya no en la búsqueda de estructuras formales
que tienen valor universal, sino como investigación histórica a través
de los acontecimie~tOs que nos han conducido a constituimos y reconoce~~s como S~Je_tos de lo que hacemos, pensamos y decimos (...) es
una cnttca ge~ealogtca en su método. Arqueológica -y no trascendental- en la medida en que no pretenderá extraer las estructuras universales de _todo conoc~ento o de toda acción moral posible, sino que
buscara u-atar los discursos que articulan lo que pensamos, decimos y
hacemos, como otros tantos acontecimientos históricos.si

actitud crítica, comprenderlo.
Habermas considera que la modernidad planteada por Kant "consiste en su reconocimiento de los límites de la razón de proporcionar
45
verdades sobre la realidad trascendente". El problema de la modernidad consistirá entonces para el filósofo alemán "en preservar la primacía de la razón (...) mientras se enfrenta la pérdida de fundamento me,.,.
.
•
,:,46
tatístca para nuestras creenoas sustantivas .
Dreyfus y Rabinow establecen que el sustrato de la critica habermasiana en torno a la modernidad kantiana se basa en los principios que
fundamentan su teoría de la acción comunicativa, en la cual "el intento
precrítico de ofrecer un fundamento metafísico puede ser reemplazado
con un análisis de las condiciones en que puede realizarse la comuni-

Habermas, Op. Cit., p.124.
Foucault, Op. Cit., p. 344.
44 Ibíd., p.342.
45 Habermas, Op. Cit., p.126.
46 Op. Gt., p.127.

42

43

553

Dreyfus y Rabínow, Op. Cit., p.126.
p.127.
49 "Baudi'
· · a compartir un viaje de carácter espiritual que realiza el
e aire nos invtta
poeta c~n el_fi~ de preservar la unidad del yo, pero que termina, por el contrario, con
la exp_enen~t~ opuesta; la fragn_1en~ción de la unidad del yo. Baudelaire experimenta
es~ ~s~luc1on del yo desde el tntenor del alma, es decir, sin salirse del contexto de la
sub1ettvtd~d. El arte, y en concreto la poesía, es el ámbito en que Baudelaire interna
reconstrwr_su propia identid:d fra8°:entad~ por el auge del individualismo", Juan
Carlos. Ore1udo Pe_drosa, en 'BaudelaJ.Ce, sujeto de la mbdernidad", en Poéticas de la
modemidad, Uruverstdad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, 2005, p.22.
50 Foucault, Op. Cit., p. 344.
51 Foucault, Ibíd, p.348.
47

48 Ibíd,

�ROLANDO PICOS 8OVIO

554

Debemos de recordar que Foucault se encuentra esencialmente interesado por las prácticas y por eso rechaza las tradiciones del humanismo filosófico, definiendo su propio pensamiento como 'antihumanista':
...es un hecho que, al menos desde el siglo XVIII, lo que se llama
humanismo se ha visto siempre obligado a apoyarse en ciertas concepciones del hombre tomadas de la religión, de la ciencia y de la política.
El humanismo sirve para colorear y para justificar las concepciones del
hombre a las que éste se ve claramente obligado a recurrir.52

En cambio Foucault recurre a la Aufklarung para explicar una experiencia distinta. Una experiencia que conforma un ethos diferente de la
filosofía y, parafraseando a Paul Veyne 'una revolución en la historia'.
Se trata de entrelazar tres proyectos que constituyen la experiencia
humana del presente: "el eje del saber, el eje del poder y el eje de la
ética".53
La ontología histórica del sujeto recuperado de la modernidad, se
constituye entonces con la siguiente sistematización reformulada de los
principios desarrollados por Kant en Lz crítica deljuicio, pero sobre todo, siguiendo su espíritu: "¿Cómo nos hemos constituido como sujetos
de nuestro saber?¿cómo nos hemos constituido como sujetos que ejercen o sufren relaciones de poder?¿cómo nos hemos constituido como
54
sujetos morales de nuestras acciones?". Responder a estas preguntas
nos acercará a la idea del hombre del presente.

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Op. Cit., p.347.
Ibíd., p. 350.
54 Ibíd., p. 351.

52

53

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADAº
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAUL~Y HABERMAS

555

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�EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE
Dr. José Luís Prado Maillard
Subdirector de Posgrado
Facultad de Derecho y Criminología
Universidad Autónoma de Nuevo León

Introducción

E

1 tema que comparto con ustedes tiene como finalidad expresar
la experiencia mexicana en un tema que nos es común a los
países que integramos este continente latinoamericano. La democratización. Tema que compartimos porque de una u otra manera
hemos padecido tristemente, en Latinoamérica, de dictaduras, golpes
de Estado, es decir sistemas autoritarios; sistemas políticos ajenos a la
democracia que mucho han petjudicado el desarrollo del individuo,
afectando su calidad de persona. Empero no todo es trágico, la historia
conoce diversas etapas, unas tristes otras felices.
Hoy día nos encontramos en un momento importante en la vida
política del continente de Bolívar, cuando sus democracias están en un
proceso de adaptación institucional a su nuevo contexto. Algunos países han transitado de manera más rápida que otros, yá sea de manera
violenta o pacífica. En fin, lo importante es que ahora podemos afirmar que Latinoamérica cuenta con una democracia, plena o incipiente,
madura o en vía de serlo, donde nosotros, los latinoamericanos podemos desarrollarnos, con aciertos o con errores, pero con plena libertad.
¿No es así que hoy nos expresamos?
La transición mexicana hacia la democracia es f~scinante, pues después de setenta y un años de conocer un sistema político presidencialis-

�558

EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

ta, posible por la hegemorúa de un partido, el pluralismo se insta;ª _de
manera pacífica, hasta llegar a la alternancia en el pode~-- La pract1ca
política comienza a transformarse. El nuevo co?te~t~ político nos hace
reflexionar sobre el estado actual de la Consutuc1on de 1917, donde
surgen dos interrogantes: ¿quién y que es lo que ha impulsado el pl~alismo? y, en esta nueva situación democrática ¿qué es lo que cambia Y

559

cliputados del Congreso de la Unión y la presidencia de la República. 1
Est~ situación ~e-rep:oduce en el 2000 y en el 2003. Actores políticos y
soc~~dad han v1V1do_ ¡un_t?s esta experiencia inédita en el actual régimen
P?~tlco de la Consutuc1on de 1917. Si seguirnos la lección hasta ahora
vtVIda, observamos que el nue,·o contexto porta virtudes pero también
disfunciones.
'

A. El ejercicio del pluralismo

que conviene adaptar?
Este proceso de cambio no ha sido fácil, tampoco ~áp_ido. L~ tr~n_sición hacia la democracia puede observarse desde una opt1ca soc10logtca
y desde una visión institucional. Nuestra_ perspectiva es la segund~,
desde la cual apercibimos que tanto la sociedad como _los actores po_líticos han hecho posible esta evolución del monoparasm~ al p_lu~alismo. Los políticos por su combate intenso contra el presidencialismo
hegemónico, desde los años 1980; la sociedad, inquie~ de~de finales de
los años 1950, por su poder manifestado en el sufragio uruversal, desde
las elecciones de 1997 hasta las celebradas el año 2000, provocando la
alternancia, primero en el poder legislativo, luego en el poder ejecutivo.
Esta situación pone en evidencia a la Constitución, pues en su estado actual, al igual que otras naciones latinoamericanas, é~t~ ,no encuadra jurídicamente los fenómenos políticos, según la defi.nic1on del ?ecano de la escuela de Derecho de Toulouse, Francia, Maurice Haunou.
En consecuencia, la práctica del ejercicio del poder político encuentra
clificultades en su desarrollo, pues la nueva lógica política ha transformado las relaciones entre el legislativo y el ejecutivo. Si el escritor
mexicano Luis Spota viviera, diría que la "Costumbre del Podet' ha sido
transformada, de ese presidencialismo que él describió ~n su obra
cumbre portadora de este título, hacia la democracia pluralista que Latinoamérica vive hoy, donde México no es la excepción.

:~es.

El presente trabajo esta organizado en dos grandes
En ~l primero analizamos la experiencia del nuevo contexto político mexicano;
para posteriormente repensar diseño constitucional del poder po~tico,
con la finalidad de adaptar las instituciones políticas a la nueva realidad.

Enrr:e las bondades contamos con ciertos elementos, entre los cuales
un ~1stema de partido~ ~ompetitivo, donde el pluralismo se instala produ:i~ndo, en buen~ logica, el fin del presidencialismo de partido hegemoruco, p~ra culnúnar en la alternancia. Esto ha sido posible gracias a
la evoluc1on cultural de la sociedad, que adquiere una conciencia más
democrática, jugando un rol determinante. Como consecuencia de lo
anteri?r, el d~bate constitucional revive en el debate nacional gracias al
pluralismo remante en las instituciones.
Una de las experiencias más importantes del nueYo contexto comie~za en 1997, donde el pluralismo es asegurado por el nacimiento de
un sistema de partidos competitivo, facilitando, por corolario la alternan~ia, "signo evidente de la buena sah,d de las instituciones" 2 No e~ por cas~~dad que los actores políticos así como la mayor parte de los especialistas ponen especial atención al tema que nos ocupa. Las reformas
electorales producidas desde los años setenta han favorecido el desar~ollo del p!uralism?. El sistema electoral mixto, mayoritario y proporc10n_al, ha s~ ~uda impulsado el crecimiento de la representación de los
parados polínc?s en la ,~ámara de Senadores y en la Cámara de Dipu~dos. Los parados polfocos, por su parte, han sabido aprovechar esta
c1rcunstanc1a para asegurar el pluralismo, impulsando una serie de ref?~mas electorales, procurando especialmente asegurar su representac1on en el seno del Congreso compuesto por ambas cámaras así como
también una buena reglamentación concerniente al financia~ento de
los partido_s y de las campañas, primando el financiamiento público
sobre el pnvado. En gran parte por estas reformas los partidos se han
vuelto verdaderamente competitivos. Prueba de ello es que a partir de

l. La Nueva Política Plural
La experiencia adquirida del nuevo contexto no data de mucho tiempo;
sin embargo es enriquecedora. Lo esencial de ésta releva de la LVII
legislatura (1997-2000), cuando una cohabitación se produce entre los

1

Ha~lam~s de co~ab1tación en el sentido que el ex presidente francés, Valery
G1scard D Est:a1ng, lo di¡o luego que su partido tuvo que compartir el poder político
en 1974, pues a pesar _de que fue electo presidente de la República, su partido no
contaba con una mayona en la Asamblea Nacional.
2
Frans:ois Goguel, citado por Jean Gicquel, in Rew du Droit public Nº4, 2000, p.
997.
•

�JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

EL PLURALISMO EN MÉXICO'.
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

estas reformas, el pluralismo se incrementó en el seno de las insti~ciones políticas, tanto en el legislativo como en el ejecutivo, benefioando
así a la democracia mexicana.

establecido por el nuevo sistema de partidos. Multipartidista. El Ejecutivo no podrá aplicar sus políticas más que por la vía del consenso.

560

Este pluralismo es la consecuencia lógica de la ?1ultiplica~ión de los
partidos políticos. Una ventaja radica en que la soaedad mexicana, muy
diversificada entre el Norte y el Sur, esta mejor representada. Así, el
sistema multipartidista que hoy conocemos esta asegurado, dado_ ~ue la
bipolarización partidista existente ~n cad~ es~ado de la federacion,_ ya
sea entre el Partido Revolucionaoo Institucional (PRI) y el Partido
Acción Nacional (PAN) o entre el PRI y el Partido de la Revolución
Democrática (PRD) 0 aún entre PRI y una alianza electoral, a~eguran la
presencia de todos estos partidos en la_ escala _federal. Gracias a esta
situación, la alternancia ha poco a poco sido posible.
La alternancia en el poder político constituye en efecto o~ra ven~ja
del nuevo contexto político. Hoy nadie duda de la dem~cr~c~a mexicana, igual si es incipiente. La alternancia es la cons~cuencia logica_ de una
serie de sucesos como la credibilidad de las elecciones, que nadie cuestiona más en México, la competitividad de los partidos y la decisión d_e
la sociedad de elegir una alternativa entre más de un partido. Lo_s partldos representan en la actualidad una verdadera opción para la cmdad~nía para elegir a sus gobernantes y legisladores, confiando en la autondad electoral. La derrota del PRI constituye una prueba de la buena
salud que guardan hoy las instituciones.
El fin del presidencialismo de partido hegemónico constituye, en
nuestra opinión, la principal ventaja del nuevo contexto. La derrota del
PRI en la elección presidencial del dos de julio del 2000 confirma_ el fin
del presidencialismo que se produce en 1997, cuando ~l presidente
pierde, por primera vez, la mayoría en la ~á~ara de di~utados del
Congreso de la Unión, obligando a la negociacion del_ presidente de_ ~a
República con los diputados federales para la aprobac1on de s~s_polítlcas públicas.3 En nuestra opinión, esta situación se reproducira en el
futuro vemos así que en las legislaturas LVIII (2000-2003) Y LIX
(2003-2006), el partido del nuevo presidente Vicente Fox (P~ es
minoritario en la Cámara baja y en el Senado. En esta perspectiva, el
Ejecutivo federal es el mandatario más vulnerable políticament~ que
haya conocido el régimen de la Constitución d~, 1917._ En camb1~, es
evidente que el presidencialismo no se reproducira gracias al pluralismo
3 Si es verdad que el Ejecutivo tiene necesidad de negociar co~ el Congreso de
Ja Unión el presupuesto del Estado desde los años o~h_enta, no es smo hasta _la LVII
legislatura que se ve obligado a ceder a numerosas pettc1ones de los otros parttdos.

561

Ahora bien, esto ha sido posible no solo por los partidos políticos,
sino también por la cultura democrática de la sociedad contemporánea
mexicana, constituyendo esto otra ventaja del nuevo contexto, pues
facilita en efecto el desarrollo de la democracia. La sociedad ha votado
así por la alternancia, en beneficio del pluralismo político, donde la
experiencia vivida en los Estados federados, ha contribuido a la educación democrática, tanto de los gobernantes como de los gobernados.
Recordemos que en los años ochenta la alternancia se produce en los
estados de la federación y en. ese momento la sociedad se da cuenta que
la oposición y el partido en el poder son igualmente vulnerables, ya que
en caso de que no cumplan sus compromisos de campaña, los ciudadanos juzgarán la función de estos, aprovechando las diferentes opciones con las cuales disponen. Sin embargo cabe precisar que la transformación del pensamiento de la sociedad comienza a finales de los
años cincuenta y evoluciona hasta su forma actual: una sociedad crítica
hacia sus gobernantes, cualquiera que sea el partido político en el poder.
Los medios de comunicación, escritos y electrónicos, han contribuido, por su parte, al desarrollo democrático, ya que sin ellos, los partidos hubiesen difícilmente podido dar a conocer sus ideas y la sociedad
hubiera sido limitada en su criterio para elegir. Es así que los ciudadanos siguen con interés la reforma del Estado, comprometida por los
actores políticos y en la cual la sociedad participa a través de forums
difundidos por los medios de comunicación.
Dado el pluralismo manifestado en el nuevo sistema competitivo de
partidos, el debate constitucional retoma su importancia en el interés
nacional. Cualquiera que sea el camino que tome la reforma del Estado,
la Constitución toma un lugar importante en el debate nacional. Solo
hay que observar los diarios para darse cuenta de esta evidencia. Poco
antes, la Constitución era el símbolo del presidencialismo, dado que el
presidente la reformaba para marcar su paso por la presidencia de la
República, aprovechando la mayoría hegemónica de su partido en el
Congreso y en las legislaturas locales, así como de la fuerte disciplina
partidista; sin embargo hay que precisar que hoy no es el caso.4 Así,

~ En México para que la constitución sea reformada, debe convocarse al poder
consatuyente permanente, que se compone del Congreso de la Unión (Cámara de
Senadores y Cámara de Diputados) y de las legislaturas locales. El primero debe

�JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

562

.
. , e falta una reforma constitucional para
todo el mundo esta consiente qu
. d. 1 l'd d Pero
adaptar las instituciones polincas al nuevo contexto e Pura 1 .ª d. n
e
esta vez el consenso de todos 1os partld o s e•s nccesano
.
, teruen
.
a° ese
. . n partido cuenta con la mayona
necesana
cuenta que nmgu
I par el
efiecto. Que consen cmos el r~gin1en presidencial o qudc ad( o~temos
••
régimen parlamentario, los actores pojJttco~
_), la
. socic 1a rrusma
d ·resson
de
motivados para encontrar un verdadero cqu1libno entre os P~ e
la l iruón debiendo ser asegurado por la Constituc1on, ~ traYeds de mdee~
.
. ·ndo así la teona mo erna
carusmos, preYistos en ella mJsma,
sigwe
Estado de Derecho.
Ahora bien frente a las ventajas l1ue presenta el nuevo cofntexto poi ' encontramos .tgualmente a1gu nos dcsper ectos, os
li .
mexicano
ucloes deb.en -se; previstos con la finalidad
de alcanzar una buena orgacua
..
nización const1tuc10nal del poder político.

B. El pluralismo inadaptado
S1 ·codo las virtudes del pluralismo, manifestamos que el nuevo co~te~ politJco mex.1cano cuenta con algun~s tmpderfe~ci~nes (°elu;~:
"das or la vía mst1ruc1onal. S1gu1cn o e eiemp o
ser
en s!D,smrso del Metodo, aprovechamos este foro para cxpr~-Desc~
e
.
sar dichas. impcnecc1ones,
pues "/.1' pluralidad de t'ores. no
,. es 1111a pmeba sm

co;;r

mlor. a causa de las l'trdader ,m poro mcón1odor por desculmr .
' desperfectos del nuevo contexto estan
, ligad os a la gobernabiliLos
oda en
.
El
tennino
gobemab1lidad
esta
de
m
lí
dad del sistema po neo.
.
· demoMéxico. La pluralidad, la compc.:tcncia partidista, ~a c?nc1enaa
do
crá~1ca de la sociedad y la deficiencia de la c:ns~tuc~7 :~s:;e:: de
actual, son algunos elementos que mentan re ex.1on. . ~ , . l debate
tidos las relaciones enrre el Ejecutivo v el Legtslam_o, e
par
,
constitucional
que actualmente se desarroll a y que . por cierto no esta
bien delimitado a falta de una dirección clara, constm1yen los pnnc1pales desperfectos.
.
Un sistema de partidos que no garantiza una mayofunría, e~ el pnm~r
·
entredea
desperfecto
que encontramos como causal
. de
, la dts, li c1onToda
voluntad del elector y la aplicación de las políticas pub cas.
. ,
b
,
bl
tiene
necesidad
de
una
ma}ona
mocrac1a que se presume go erna e .
li
México
estable, ya sea por la mayona de un part1do o por una a anza.
.
aprobarlo por la mayoría calificad~ (dos terceras partes) y 1as. segundas por la mayoría
relativa (el 50% más uno de las legislaturas).

EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

563

requiere de una mayoría parlamentaria coherente con la mayoría gubcrnamenlal, para tener una certitud en la aplicación de las políncas
públicas comprometidas en las campañas presidenciales y legislauvas.
En el actual contexto, ni el escrutinio, ni el sistema de partidos permiten la formación de una mayoría estable. Solo hay que observar las
alianzas que se dieron en año 2000 y en las legislativas dc.:l 2003. Las del
2000, .\lianza por el cambio y Alianza por México, obsc.:rvamos que el
último interés fue el respeto a la Yolumad del electorado, pues en el
caso de 1\lianza por México gano la decciún presidencial. Aunque haya
habido candidaturas comunes dentro de estas, una \'ez electos los legisladores, no tienen runguna obligación, ni jurídica, ni política de seguir la
políuca del presidc.:nte de la Republica. La razón reside en la falta de un
programa común de gobierno que los partidos se comprometan a respetar y a aplJcar. Pareciera que el único interés de los grandes parttdos
es de conquistar el poder} el de los pequeños de consenar su registro,
además de ganar algunas curuJes por la vía del cscruurno proporcional.
Así consta según la expenencia observada durante la L\II legislatura,
donde el partido del presidente Zedillo (PRl) se v;ó obligado a negodar sus poHucas públicas con el PAN así como con el PRO, según las
convemcnc1as de los partidos, donde ciertos compromisos electorales
fueron ignorados o sacrificados, va que el presidente fue impotente
para la aplicación de estos, falta de una mayoría legislattva que lo sostuviera. Este nesgo es mayor en la LVlll legislatura, dado que el partido
del nuevo presidente (PAN) es minoritario en ambas cámaras, donde el
PRI tiene una mayoría relau, a. Por otra parte, las elecciones legislauvas
del año 2003 confirman estas lamentables prácticas de alianzas relattns
y contradJctorias. Solo hay que observar como en el diseño electoral
por el principio proporcional, que permite alianzas totales (una sola
alianza entre dos o más partidos en las cinco circunscripciones para la
elección de diputados) } alianzas parciales (una a!Janza en uno o más de
esos mismos distritos), el PRI y el Partido Verde Ecologista Mexicano
(PVE:tv1) celebran una alianza parcial contra el PAN } los otros peque
ños partidos en la segunda ctrcunscripc1ón proporcional federal, mientras que en los otros distritos contienden en la nusma elecc1on legtslauva el PRI y el PVLM son contendientes. ¿Cómo es posible que compitan dos partidos en una misma elección, al nusmo tiempo que estos
son aliados? ¿Que es lo que combaten y que es lo que defienden? I Ia
1
que tener en cuenta que para el registro de candidaturas hay que presentar al 1nstltuto Federal Electoral una platafonna electoral, donde se
registran (mútilmente) los compromisos de campaña. ¿No es esto una
imperfección de la democracia mexicana? Seguramente si, lo que ongi-

�EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

564

.plicación de partidos en el seno del Congreso de la ·Unión,
na una multl
d ..
pero sin una dirección clara en la toma de ec1s1ones.
Frente a tal situación, no es muy difícil p~nsar q~e- pasamos de ~
residencialismo de partido hegemónico hacia un _regunen. congres10
pal tal como lo describió el presidente norteame~c~no Wilson enblsu
n ,
. /
,
un rernmen de asam ea
celebre obra El régimen congrestona , o aun en
, f?--- E
.
.,
oció Francia en la III y IV Republicas. sta s1tuac1on
como el que co~
,
.
l residencialismo, siguiendo la
puede generar nesgos mas senos que e p
d d , "es aún
ló ·ca del decano de Toulouse, Maurice Hauriou, cu~n .º. ec1a
gi
li oso [el asambleismo] para las libertades mdividuales que_ el
mas pe dminigr.. tt' ,,s del hecho que la responsabilidad es compartid_a
poder a
stra vo ,
· · ·d
Q · ru
entre todo el cuerpo legislativo y no en un solo mdivi uo. i ue mee tud!
.
difí il de producirse conviene considerarlo,
Este nesgo aunque
e
'ali
h · l
. ' . d inclinar la balanza del presidenc1 smo ac1a e
pues la conttngencia e
al
arda la Constitución.
otro extremo es latente en el estado actu que gu
. . al
Si tomamos en cuenta de manera separada los poderes const1tuc1on es
del Ejecutivo de los Diputados y de los Senadores, nos_ damos cu~~::
que el presid~nte encuentra serias dificultad~s para aplicar su p~sí lo
ante la ausencia de una mayoría parlamentana que lo ~o~~gislatuhemos constatado en las LVII, LVII Yactualment~ en ª
.
1
ras, donde el interés de los grandes partidos. ha s~do d:s~º~i':-1::~d y el de los pequeños de guardar su registro. En_
gi_
po :rde esos artidos va permitir al partido en el gobierno ap~~ar to~
gun
p li .
, blicas y aún menos cuando una elecc1on este
talmente sus po ucas pu
próxima.
.
· d d , d do que el part1Tal situación provoca confusión en la cm a ama, a , .
'bli
d or el cual ha votado va aplicar difícilmente sus políticas pu cas,
fueron comprometidas en las campañas electorales. En est_a, persq .
.
'd
de tratar de provocar la frustrac1on del
pecttva cualquier part1 ° pue
l
1
tario
gobierno, aprovechando los mecanis~os. de controu!ar;;\:: .má~
entre los cuales contamos al veto legislativo, como
.
.,
t .
paralizar el trabajo del presidente. Frente a tal s1tuac1on,
e ecttvos para .
. ,
. mo ara superar un bloqueo
el ejecutivo no dispone de nmgun mecarus
p
f lla de la
como el que mencionamos. Encontramos entonces otra a

~t

.
Ch alli Jacques. L 'État de Droit, Montchrestien, coll. Clefs, Pas Citado por ev er
·
ris, 2000. P· 32.
1
.
bliga a obtener al menos el 1.5% de
6 La legislación federal electora ~exica~a oguar.dar su registro caso contrario el
la votación nacional para que un paro O pu~ ª
.
'
Instituto Federal Electoral deberá cancelar dicho registro.

565

constitución, misma que nos hace reflexionar sobre el estado actual que
guardan las relaciones legislativo ejecutivo. En este contexto, el interés
de la sociedad que participa a través de su voto no es suficiente para
lograr una democracia gobernable, sino que hace falta un debate constitucional comprometido. Al respecto, no son más que algunos especialistas que se pronuncian de manera clara en cuanto al camino a seguir.
Llegamos así a la última falla 9ue encontramos en el actual contexto
político: un debate constitucional sin dirección. Aunque la funcionalidad de la Constitución es cuestionada en el cuadro de la reforma del
Estado, ninguna dirección clara se presenta en el 2000, ni por la Mesa
de la Reforma del Estado, instalada por el presidente Vicente Fox, ni
por la Mesa de Partidos; tampoco en las elecciones del 2003. El problema comienza en el interior de estos organismos, dado que en su
composición no hay un consenso que enfoque un mismo rumbo. Algunos se manifiestan favorables a conservar el régimen presidencial,
proponiendo ciertos matices de régimen parlamentario, complicando
así el rumbo a seguir; otros proponen la adopción del régimen parlamentario. Al respecto, ni los líderes de los partidos, ni el presidente
Fox se han pronunciado sobre estas proposiciones, con el pretexto que
será el consenso quien decidirá. La decisión final deberá ciertamente
ser tomada por consenso, sin embargo, los dirigentes políticos no
cumplen su función de conductores de la sociedad, sobretodo en temas
tan complicados como el que nos ocupa.
Al respecto, no son más que algunos especialistas que se pronuncian
de manera determinante en cuanto al camino a seguir. La crítica que
formulamos es contra los dirigentes políticos más que contra los especialistas, que si bien es cierto que sus análisis son importantes, son los
políticos 9ue toman las decisiones.
11. Hacia una nueva política

Dadas las características del nuevo contexto, es evidente 9ue México es
una democracia pluratista. Una serie de elementos nos llevan a esta
conclusión: elecciones de los gobernantes por sufragio universal de
manera frecuentes y sinceras; un sistema de partidos competitivo; un
Estado de Derecho garantizado por mecanismos constitucionales; garantías para la oposición; la existencia de grupos plurales y la negociación entre estos y el gobierno
7

•

7

Podemos consultar sobre el concepto que hemos tomado de Democracia en:

Traité de Science politiqffe volwnen II capítulo IT, La Détnocratie por LAVAU Georges

�566

EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA ExPERIENCIA RECIENTE

JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

Este es el nuevo esquema, bien distinto al de antaño, al cual d~ben
adaptarse las instituciones constitucionales, para que este nuevo _sistema democrático sea gobernable, en el senti~o que lo h:~os descn~o en
la primera parte. Para ello existen ?~s o_pciones: el regimen presidencial, que se caracteriza por la duracion fi1a del °:~nd~t~ de los poderes
ejecutivo y legislativo, así como p~r su. separacion ngida; 1~ o~a es e~
régimen parlamentario, donde el eiecu~vo_ depe_n~e ~~l legislativo, s~
gún la mayoría en el parlamento. La principal disunc1on de estos re~menes políticos es la responsabilidad política
ambos ?~deres. Analicemos enseguida el régimen que mas conviene al Mexico plural de

?e

nuestra época.

A . Opciones para adaptarse
Si tenemos en cuenta los elementos esenciales de la _democr~~ia que
hemos enunciado, es evidente que las diferenc~~s hacia _la política gubernamental será el pan de cada día en la política mexi~ana: _En eSta
lógica, pensamos que el régimen político, es decir la orgamzacio~ _constitucional del poder político, debe adaptarse a la c~nfrontaci~n de
ideas. La mejor organización es la que soporte tales circunsta~aas ~e
manera natural. Al respecto, aceptamos que el régimen presidenc1~
puede adaptarse, pero debe introducir procedimient~s de democraaa
semi-directa, entre otros elementos que consideramos importantes.
Pensamos en el referéndum, plebiscito y escrutinio mayoritario a
dos vueltas (para presidente y legisladores). La ventaja que portan estas
figuras es por una parte_ la de res~lver conflictos_ ~ue se pres~nten entr~
el legislativo y el ejecutivo, ademas que la solucion no podra estar m~
jor legitimada que por el sufragio universal; por la otr~, _se puede_ fabncar una mayoría que asegure una mínima go?ernab~dad al sis,te~a
político, siempre y cuando se modi~que al ~smo uem~o el codigo
electoral, eliminando las alianzas paraales, obligando ~as alianzas _rotales
y que no puedan ser desechas una vez electos los legtsl~dores. Si_?º se
modifica la legislación electoral en este sentido, la _sola mtrodu:c10? _de
la segunda vuelta electoral no bastará_~ara construir una mayona solida
en las cámaras del Congreso de la Uruon.
No obstante la vialidad de continuar en régimen presi~enci~ pensamos que las características de un régimen parlamentano. satls~acen
mejor al nuevo contexto mexicano, del hecho que por la existencia de
con la colaboración de Olivier Duhamel, al igual que en la definición de « Poliarchía »
en La democraciay sus criticos de Robert Dahl.

567

figuras como la responsabilidad política del gobierno frente al Congreso (diputados y senadores), la disolución y el referéndum, los conflictos
pueden ser resueltos por el arbitraje de la ciudadarua, lo cual fortalecería la democracia. Este régimen permite entonces una coherencia entre
la elección hecha por los ciudadanos y la aplicación de las políticas públicas, dado que el gobierno debe aplicar la política prometida por los
representantes de la nación, de otra manera el ejecutivo podrá ser sancionado por una moción de censura parlamentaria, debiendo presentar
su demisión y el parlamento podrá ser disuelto, convocando así a nuevas elecciones, donde el ciudadano elegirá una mayoría parlamentaria,
quien a su vez nombrará al gobierno.
La organización que pensamos mas conveniente es entonces un régimen parlamentario dualista.8 La pertinencia que encontramos en este
régimen se debe a que la cultura presidencialista, todavía prevalecente,
y el pluralismo reinante pueden ser conciliados. Por una parte, el Jefe
de Estado jugaría un rol de equilibrio, ya sea en su calidad de jefe de la
mayoría parlamentaria o como jefe de la minoría; por otra, será obligado a respetar la voluntad de la soberanía popular, manifestada en las
elecciones, constituyendo un gobierno según la mayoría en el Congreso. Si agregamos a esto que ciertos derechos deben ser asegurados para
la minoría Qa presidencia de las comisiones parlamentarias de control,
por ejemplo), este régimen puede funcionar satisfactoriamente. Ahora
bien, esto no es suficiente, otras adaptaciones son necesarias, afín de
hacer efectiva la responsabilidad electoral de los gobernantes. Faltaría
así la reelección inmediata de los legisladores, diputados y senadores,
para que la calidad en los trabajos parlamentarios sea consecuente y
estimulante para un buen desempeño de sus funciones, acercando
además al legislador a su circunscripción. ¿No es la soberanía popular
que elige y/o reelige a sus gobernantes según el trabajo desempeñado?

B. Adaptarse ·a la alternancia
La alternancia es la consecuencia de una serie de factores que tiene
en cuenta el sistema electoral y el sistema de partidos. En México, la
alternancia ha sido posible en efecto gracias al nuevo sistema de partidos, donde el federalismo juega una influencia incontestable. Este evoluciona de un sistema monopartidista hacia un sistema multipartidista.
8

La intención aquí no es de caer en la polémica académica sobre el termino que
despierta el régimen se,ni-presidencial (Maurice Duverger), d11alista renovado (Phippe
Lauvaux), o parlamentario co11 comcti11(} presidencial Qean-Claude Colliard), sino de tomar
algunas ideas de los elementos institucionales de este polémico régimen.

�568

EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

Este fenómeno se debe al hecho que en la escala local existe una ~ipolarización entre el PRI y PAN, PRI y PRD o aún PRl Y una ~:nza
partidista, esto dependiendo del Estad~ que se, trate, de una region a
otra. En consecuencia todos estos parudos estan representados en ~·
escala nacional. Ahora bien, para asegurar una mayoría parlamentana
que asegure la gobernabilidad de la democ:acia mexicana, falta reformar el escrutinio presidencial y parlamentano. Para eso proponemos la
introducción del escrutinio mayoritario a dos vueltas, pero ~onservando el escrutinio proporcional para las elecciones de los diputados Y
modificar la Código Electoral Federal.
Por una parte, el escrutinio mayoritario permite la fabricación de
una mayoría estable, conservando la pluralidad de partidos, del hecho
que en la primera vuelta los partidos miden su fuerza electoral real para
negociar en la segunda. Es.to h~ fu~cionado satisfactori~ment~ en
Francia donde existe una b1polanzac1on, a pesar de la existencia de
múltipl;s partidos. Por otra parte, el principio de proporcionalidad no
impide la creación de una mayoría si elevamos la barra electoral, tal
como lo confirma la experiencia alemana. Por otra parte~ para forzar la
creación de una mayoría por alianza en el contexto mexicano, hay_ que
eliminar de la legislación las alianzas parciales como lo hemos dicho
algunas líneas arriba. No basta que la segu~~a vuelta, pues de todas
maneras los partidos aseguran su representac1on por los_estados do~de
tienen más presencial. En cambio, si eliminamos l~~ alianzas_ relauvas
(con un partido en una región; con otro en otra region del prus)'. todos
los partidos tendrán forzosamente neces_idad de aliarse ~ues -~nguno
obtendrá la mayoría absoluta y al ser obligados p~r _la legislac10? a celebrar una sola alianza en toda la nación, se producira una mayona.
Nuestra propuesta asegura así la bipolariz~ción en_ la es~ala- :ederal
por la vía institucional. La ventaja de _garantizar la b1polanzac1on por
estas propuestas es de estabilizar las alianzas, asegurando el respeto de
la voluntad ciudadana.
En cuanto a la duración de los mandatos, conviene conservar la armorúa electoral existente. Es decir, que la elección del presidente_Y de
los legisladores sean coincidentes. Así, tanto los mandato~ del presidente, como de los diputados y senadores no deben ser modificados. En ~l
caso que el mandato presidencial sea reducido a cuatro añ~s, con posibilidad de reelección, conviene que el mandato de los ~putados sea
reducido a dos años con posibilidad de reelección inmediata o se au-

569

mente a cuatro años9; así mismo que el mandato de los senadores sea
reducido a cuatro años con posibilidad de reelección inmediata. Esto
con la finalidad de evitar la arritmia electoral, favoreciendo la coherencia de las mayorías presidencial y parlamentaria.
Por otra parte, al asegurar una mayoría, el consenso no sería forzosamente sacrificado, al contrario, el consenso sería obligado dadas las
circunstancias geopolíticas de México (ya hemos hecho mención de la
bipolarización en la escala local, situación que asegura el multipartismo
en la escala nacional). Los dos partidos en balotaje (segunda vuelta)
deberán obligadamente negociar con los otros partidos para asegurar la
victoria electoral. En el régimen parlamentario que proponemos, algunos ministerios podrían ser negociados en ésta lógica, bajo un programa coherente de gobierno. En esta óptica, todo partido esta incluido
en la política nacional y es así que el consenso esta asegurado, excluyendo la exclusión.
A guisa de conclusión, quisiéramos recordar una reflexión del escritor francés Marcel Proust: "Algunas veces el futuro habita en nosotros
sin que lo sepamos, y nuestras palabras, que creen mentir, diseñan una
realidad próxima."10
Estas son las ideas que queríamos compartir. Ideas que pretenden
elaborar una problemática sobre el nuevo contexto político mexicano.
Tenemos la convicción de que estas proposiciones pueden ayudar al
buen funcionamiento de las instituciones políticas. Si el futuro porta un
gran porcentaje de incertitud, al menos conviene preverlo.

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9 En diversos países coincide el peáodo del gobierno y/o del presidente con el
de la legislatura. Por mencionar solo dos ejemplos, citamos a Francia, donde la duración del presidente, del gobierno y de la Asamblea Nacional es de cinco años. En
Gran Bretaña es igualmente de cinco años la duración del gobierno y de los comunes.
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PERSPECTIVAS DE BIENESTAR:
DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO, HÁBITOS
DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD
C. Dr. Julio César Puente Quintarúlla
Instituto de Investigaciones Sociales
Universidad Autónoma de Nuevo León
Presentación

E

l presente trabajo forma parte del proyecto interdisciplinario:

Visión y Estrategia para el Desarrollo Sustentable del Estado de Nuevo
León 2005-2025 que lleva a cabo el Instituto de Investigaciones

Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como
objetivo sustantivo el reposicionamiento del estado de Nuevo León.
En él se aborda el bienestar para estado de Nuevo León y sus perspectivas de sustentabilidad, con una visión multidimensional que incluye la
distribución del ingreso y el análisis de los hábitos de consumo.
Este documento se conforma de cuatro apartados; en el primero se
expone la relevancia de la distribución del ingreso; en el segundo se
analiza la distribución del ingreso y su evolución de 1994 a 2002 para la
entidad; en el tercero se estudian los patrones de consumo para el
AlvfM; y en el último se presentan algunas conclusiones derivadas del
estado del avance del estudio.
Cabe decir que la parte referente a patrones de consumo e índices
de sustentabilidad en el consumo, pretende ser una propuesta metodológica en este documento, la cual sin embargo está aun en proceso de
gestación. Por lo que el desarrollo futuro de esta investigación conllevará el mejoramiento de sus planteamientos.

�PERSPECTIVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO.
HÁBITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

574

1. Introducción
El entendimiento de la distribución del ingreso es fun~ame?tal para
al uier análisis del problema de la pobreza, a fin d~ identificar los
cu q de menores ingresos y sus características especificas y, de !or:ra~sestrategias y programas de política económica capaces de amrnorana.
.dad en la distribución del ingreso indica la existencia de
L .
a 1neqU1
•
d
' de modo
una distribución desproporcionada del inreso e un pats,
l
ue la arte ercibida por los individuos neos es much_o m~!or que, a
q .b.dp
po; los individuos más pobres. Esta es una situacion comun
1
pere1 a
·
b.d
· · almente a las
la ma oría de los países en desarrollo, de I a pnnc~p
:ferenci:s en el monto del ingreso derivado de la propiedad y, en menor medida, a las diferencias del ingreso ganado.
S
g eneralmente que el bienestar social está relacion~do. nee asume
d ·
·d d n la distnbu
gativamente con los niveles de pobreza y e meqw. a e
, . ción del ingreso y, positivamente con los niveles de mgre_so p~r capita,
ya que todo ello determina o no la oportunidad de los individuos de
tener una vida digna.
Particularmente la inequidad en la distribución del ingreso impacta
negativamente el bienestar social porque:
a) A niveles de ingreso per cápita baj~, _entr~ más desigual s:a ~~
. , del ingreso más se vera inflwda la ddemanda sgrin
distn.bue1on
gada por los hábitos de consumo de los grupos e mayore . , gresos lo que da como resultado que se destine una proporcion
considerable de recursos para satisfa&lt;:er la_s demandasdide
minoría económicamente poderosa. S1 los ingresos se stn eran en forma más equitativa, el pa~ón de la, ~emanda se
~rientaría más hacia la producción de alimentos b~si~os y otros
bienes elementales, lo que a su vez ayudaría a eliminar la pobreza rural y a elevar los niveles de vida de grandes segmentos
de la población.
.
b) Los
pos que concentran el ingreso (terrateruentes, empresarios ~líticos y otras élites ricas) en los países subdes~rrollados,
se ;aracterizan por destinar parte importante de sus_ingresos a
bienes suntuarios y a cuentas bancarias en el extenor, l~dque
·
ión y fugas cons1 eraimplica menores tasas de ah or~o e invers
bles de recursos de las econom1as.

-::t

575

e) Los niveles de vida de los grupos de menores percepciones,
conllevan una salud, nutrición y educación deficientes que reducen su productividad y conducen a una economía de más
lento crecimiento. Igualmente, los grupos de más bajos ingresos se ven imposibilitados para acceder al crédito para iniciar o
expandir un negocio propio.
d) La disparidad extrema de los ingresos debilitan la estabilidad y
solidaridad social.
De acuerdo a Michael P. Todaro y Stephen C. Smith (2003), además
de las consideraciones anteriores, aún cuando la atención se centre en
la pobreza y la desigualdad de la distribución del ingreso, estas constituyen sólo una pequeña parte de un problema más amplio de inequidad
en el mundo en desarrollo, ya que de igual importancia son las desigualdades en el poder, entre géneros, en las condiciones de trabajo, en
el grado de participación, en la libertad de elección, etc., cada una de las
cuales refuerza a las otras en un complejo e interrelacionado proceso
de causa efecto.
Los mismos autores señalan que todos los países muestran cierto
grado de desigualdad, pero en general los países desarrollados observan
una distribución relativamente más igualitaria que la mayoría de los
países del Tercer Mundo. Esto se debe sobre todo, a que la mayoría de
los países económicamente desarrollados han aplicado a lo largo de los
años, mecanismos eficientes para la transferencia de alguna parte de los
ingresos de los ricos a los pobres.
Tasas progresivamente mayores del impuesto a la renta combinadas
con el gasto público, pagos de la seguridad social, seguro de desempleo
y, pagos directos de beneficencia a los más pobres, son algunas medidas gue se han implementado para paliar las grandes disparidades del
ingreso que normalmente se producirán en el curso de la actividad
económica. En la mayoría de los países subdesarrollados estos mecanismos de transferencia del ingreso son todavía inexistentes, o son
administrados deficientemente. Adicionalmente, se requiere producir
un crecimiento económico que favorezca a los estratos de más bajos
ingresos, es decir que combine mayores niveles de producción con una
mejor distribución.
No obstante lo anterior, Michael Parkin (2004) señala que las tende:ncias de la distribución del ingreso en paísés desarrollados como
Estados Unidos, apuntan que de 1970 al año 2000, aumento la desigualdad del ingreso, ya que la parte que recibe el 20% de las familias

�JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

PERSPEc,:1vAs DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO.
HABITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

más ricas ha aumentado, mientras que la parte del ingreso que reciben
el restante 80% ha disminuido. La explicación más difundida a este
fenómeno es que el cambio tecnológi~o de las ~tim~s décadas h~ a~mentado la productividad de los traba1adores mas calificados, y disrrunuido la de los trabajadores menos calificados.

En el cuadro 1 se presenta la distribución porcentual del ingreso par~ ~l ~stado de ~uevo León(?~ acuerdo a la información del cuadro 2);
di~diendo el numer~ de familias en deciles y; calculando la proporción
de mgresos que percibe cada grupo, en base al total de ingresos generados ~or los hogares de cada decil entre el total de ingresos de todos
los deciles, para los años considerados.

576

En general, una mejora en el bienestar soci~ ~plic~, no sól? abatir
los niveles de pobreza y de inequidad en la, ~stnbucion del ~greso,
sino incrementar los niveles de ingreso per cap1ta, lo cual tendía como
requisito incrementar el crecimiento económico.
Sin embargo, el incremento en la actividad econó~ca lleva c?nsigo
un aumento en el uso de los recursos del medio ambiente, no solo como proveedor de insumos para la producción, .sino también como receptor de los productos de desperdicio o residuales q~~ generan una
gran parte de las actividades involucradas en la produccion y el consumo.

Lo anterior sugiere que es necesario además, orientar ese au~ento
en al actividad económica desde el punto de vista de la sustentabilidad,
que tiene que ver con la potencialidad de un sistema de m~tener ~ierto
nivel de bienestar a través del tiempo y preservar el medio ambiente.
De ahí la importancia de examinar e identificar ~~s patr~nes de consumo de la población, para la formulación de_ políticas onenta?~s. a este
propósito. A continuación se presenta en pnmer_ lugar, un análisis de la
distribución del ingreso para el estado y, postenormente, los patrones
de consumo por estrato en el Área Metropolitana de Monterrey.
2. Distribución del ingreso: 1994-2002

La medida de desigualdad económica más comúnmen~e utilizada es la
distribución del ingreso anual, entendido este como el mgreso ~onetario, que es igual al ingreso del mercado más los pagos en ,efectiv? ~ue
hace el gobierno a las familias. El ingreso del mercado ~sta constitwdo
por los salarios, el interés y la renta, antes del pago de unpuesto sobre
la renta.
Particularmente, la distribución del ingreso consiste en medir ~
porcentaje del ingreso que recibe un porcentaje determinado de f~lias. Comúnmente los datos se dividen en 10 grupos, llamados decile~,
cada uno de los cuales consiste en un 1O por ciento del total de farrulias, para luego observar el porcentaje del ingreso total que percibe cada
uno de estos grupos.

577

~ener~ente, las familias en el extremo más bajo de 1a distribución
reciben un mgreso tan reducido que se considera que viven en la pobreza. La_ pobreza es una situación en donde el ingreso de una familia
es tan ba10 que no alcanza para cubrir sus necesidades mínimas de alimento, vivienda y ropa.
~a distribución del ingreso muestra que este se distribuye de manera
d~s1~al,_~n tod~s los periodos considerados, pero a fin de comparar la
distnbuc1on del mgreso en diferentes años, se elaboró una herramienta
adicional denominada coeficiente de Gini.
Cuadro 1
Participación porcentual en el ingreso por deciles de hogares
y coeficiente Gini para el estado de Nuevo León
Decil-Año
1994
1996
1998
2000
I
1.94
2.20
2.26
2.50
11
3.07
2.88
2.83
4.03
llI
4.13
3.84
3.53
5.00
IV
5.03
4.72
4.18
5.97
V
6.14
6.04
5.18
6.90
VI
7.68
7.77
6.16
8.07
VII
9.52
9.56
8.15
10.06
VIII
12.29
13.18
10.81
12.62
IX
19.45
19.43
18.72
19.25
X
30.75
30.39
38.18
25.59
Gini

0.430

0.432

0.484

0.366

2002
1.94
3.13
4.19
5.11
6.18
7.35
9.70
12.41
20.36
29.63

0.426

Fuente: Cálculos propios a partir de las bases datos del INEGI (ENIGH-94
ENIGH-96, ENIGH-98, ENIGH-OO, ENIGH-02)1
'

El coefi~iente de Gini es una medida agregada de la desigualdad y
pueden vanar de cero Qa igualdad perfecta) hasta uno Qa desigualdad
perfecta).
El coeficiente de Gini correspondiente a países con clistribuciones
muy desiguales de ingreso se sitúa entre 0.5 y O. 7, mientras que en paf1

Los resultados no son estadísticamente significativos, dado que el número de
observaciones realizadas por INEGI para el estado de Nuevo León, no son Jas necesanas para conremplar un grado de confianza relevante.

�JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

578

ses con distribuciones relativamente igualitarias es del orden de 0.2 y

0.35.
En este cuadro destaca que en el año 2002 la desigualdad del ingreso observo un patrón en el cual el 40% de los hogares (deciles I a IV)
percibió sólo el 14.37% del ingreso total en Nuevo León, mientras que
20% de los hogares (deciles IX y X) el 49.99%. Pauta que se mantiene
con ligeras variaciones en los años considerados.
Contrasta el hecho de que para ese año, el decil de hogares más pobres percibió sólo el 1.94% de los ingresos del estado, mientras que el
decil superior o más rico, el 29 .63%.
Si observamos la evolución de la distribución del ingreso en Nuevo
León, esta mejoro levemente de 1994 a 2002, ya que el coeficiente de
Gini, bajó de 0.430 a 0.426. Sobresale también el hecho de que a lo
largo de los cuatro bienios en estudio, los dos primeros repuntes en el
coeficiente de Gini (o empeoramientos en la distribución del ingreso),
se presentan en 1996 y 1998, cuando el efecto de la severa crisis de
1994 aún no había terminado de pasar, y cuya manifestación más palpable fue la reducción en los ingresos de los hogares, por lo que se
podría hablar de una inequidad por empobrecimiento; situación similar
a la presentada en el año 2002, cuando el coeficiente vuele aumentar,
con respecto a 2000, coincidiendo con una desaceleración de la activi
dad económica en el 2001.
Por su parte, el coeficiente de Gini en 2000 bajó a 0.366 por lo que
estaríamos ante una equidad por enriquecimiento, ya que dicha disminución coincidió con un periodo de recuperación económica que alcanzó su punto máximo ese año.
El análisis de la distribución porcentual del ingreso monetario de los
hogares por deciles, muestra que el primer decil, mantuvo una participación de 1.94% de 1994 a 2002, mientras que los deciles ll, IlI, IV, V,
VII, VIII, IX, mejoraron su participación relativa, en tanto que el VI y
X, empeoraron su participación, para el mismo periodo.
La mejora en la participación relativa de los deciles 11 al V y del VII
al IX, en detrimento de los deciles VI y X, jaló hacia abajo el coeficiente de Gini en 2002, con respecto a 1994, lo que representa un progreso
en la distribución del ingreso en Nuevo León durante este periodo, no
obstante la caída generalizada en los niveles de ingreso real.
Igualmente, para ese periodo el avance en la participación del ingreso de los deciles II al V suma apenas 0.24 de punto porcentual, en tan-

PERSPEC~IVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO
HABITOS DE CONSUMO y SUSTENTABILIDAD
.

579

to que el experimentado por los deciles VII al IX
Por su parte la baja del decil VI es de O 33 d
es de 1.21 puntos.
X de 1 12 untos
·
e punto porcentual y la del
· P
porcentuales l
· di ,
estaría beneficiando en ma
, odiqdue in cana_ qu~ la redistribución
ri
.
Y~~ me a a los deciles intermedios su eores que meioraron su participación en la disrn·buc10n
. , d el ingreso. P
Por lo que se puede apreciar, los cambios en la distrib c , d 1 .
greso_en ~uevo León en el periodo de 1994 a 2002
u ion e mcamb10 significativo en la estructura de la
. . '-~º representan un
de los deciles debi'd
~art1cipacion de los ingresos
,
1
.,
0 a que 1a configurac ,
capital o riqueza de las f: mili.
. ton en a concentraaon de
a as se mantiene.
El cuadro 2 presenta el ingreso m
.
por deciles de hogares2.
onetano mensual promedio real

Cuadro2

Ingreso monetario m-ull procnedlo por dectlea de hogarH
para el ntado de NullVO León
(l:,mos en
de 2002)
11194
199e
2000
1,765.43
1,441.08
1,866.35
2,796.71
1,891.41
3,002.75
3,758.08
2,521.89
3,731.98
4,579.82
3,098.32
4,454.79
5,593.43
3,950.35
5,147.56
6,991.78
5,097.81
6,018.36
6,669.61
8,268.89
7,506.88
11,186.88
6,646.47
9,415.75
17,706.44
12,744.53
14,357.41
27,993.33
19,932.73
19,083.39

e::e,

DecH

Alio

H

:
V
VI

VII
Vllf

~

MEDIA

9,104.35

2002
1,650.00
2,600.00
3,480.00
4,240.00
5,130.00
6,100.00
8,050.00
10,300.00

!:::::

6 559 33

Fu&amp;nle: Cálculos p,opios 8 patlrde las
•
.
7,458.52
8,304.91
Nobl: Psr&amp; fecilltar el en4lials
. bases delos del INEGI {ENIGH-!U. EN/GH-96, ENIGH-00, ENIGH--02)
•
• suprim/6 kl bMe de dsfos de kl ENIGH-98 por delicienciBs.
.

De él se desprende que el ingreso ro di d
vo León cayó 8.78% de 1994 a 2 p m? ~ e los hogares de Nuemil 104 35
s' .
002, en tenrunos reales, al pasar de 9
· pesos ª mil 304.91 pesos Lo
· d .
. .
mente a la crisis económica ex erimen~da antenor, eb1d? pnn~1palen diciembre de 1994·
P
,
por la economta mexicana

:;;:t

compra de los hogares' n~:::i:::~~~s ; :
¡n l_a ~apaci?ad de
en un 28.0%
en el
de 1994 a 1996 },., en menorsmm~
•,
, lapso
.
medidasuamgreso
la d
acelerac1on econom1ca posterior a 2000.
,
es2 Calculado a partir de la suma de los .
,
el número de hogares que lo conro
. Ulalmgresos de los hogares de cada decil entre
·
1' rman, tgu
ente la medi
¡d ·
coaente que resulta de dividir •
ª genera¡ .e mgreso es el
e
mgreso
acumulado
total
1
ogares.
entre e numero total de
h

�JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

580

La caída generalizada de los niveles de ingreso mensual prom~di?
real en todos los deciles de hogares, de 1994 a 2002, ~o~ó una me¡ona
.b . , del ingreso al bajar el coeficiente de G1ru levemente de
en di stn ucton
.
•, d
uidad por eme eq.
, .
0.430 a O·426 , lo que hace observar una s1tuac1on
·
meiora en terrrubrecimiento situación que no representa runguna
po b l tos ' ya que los niveles de bienestar generales empeoraron
nos a so u ,
mili
debido a la baja en el poder adquisitivo de las fa
as.
La evolución de los niveles de ingreso por deciles de ??gar, m~es~a
rtamiento durante la peor fase de la cns1s economtca
que sud compo_ d dic1·embre de 1994 es decir de 1994 a 1996, fue de
desata a a parttr e
'
,
d
'
una baja en todos los grupos de ingreso, siendo mas acentua a en terminos porcentuales, en los deciles U, III y IV.
~
de ·la
En tanto que entre 1996 Y 2000, periodo de mejor desempeno
.
,
. al, el in eso romedio real mensual por deciles regiseconomta nac1on
gr
P
d il X Las mayores tatró una recuperación general, excepto par~ e1 ec . .
d los decisas de crecimiento correspondieron a los ruveles de ingreso e
les II, III, IV y V.
La desaceleración en el ritmo de crecimiento econó~co alluego del

. un a¡uste
.
.
os promedio .re es meo2000 llevó consigo
en los tngres
1
an
'
il
I
II
III
IV
,
YV ' es decir
. que den e.
ales hacia aba¡·0 para los dec es , ,
su
. d d 1 h ares vieron re uct~0

primer bienio del presente siglo la mtta e os og
.
ara
dos sus ingresos, lo que contrasta con el aumento de los mgresos p

los deciles V1 al X.
.
En eneral la evolución de los niveles medios de ingreso monetano
eal po~ decil;s de hogares, de 1994 a 2002 refleja una caída en todi°s
r
d . eso destacando que los deciles V1 y X mostraron as
~:)~:~aj:s;!ce~tuales, siendo estas de 12.75% y 12.12%, en forma respectiva.

3. Hábitos de consumo
Aunque los niveles de ingreso determinan la estructura de consumo dde
'
. su ruve
. 1 de bienestar' en, esteMaparta lio
los hogares
y en consecuencia,
se identifican patrones de consumo en 1os hogares del Area al detropo
. eterioro
tana de Monterrey, que contrt.buyen de manera importante
ambiental.
. , que e1consumo de los diversos bienesd o
Es innegable la satisfaccton
b., 1 es el hecho de que este auna o
servicios proporciona, pero tam ien o
. .
n vertidos
a las actividades de producción generan desperdicios que so

PERSPECTIVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO.
HÁBITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

581

al medio ambiente y que deterioran la calidad del aire, suelo y agua, y
por ende el nivel de vida de los seres humanos.
Primeramente se estudia el gasto en dos grupos de bienes cuyo consumo se considera de mayor impacto al medio ambiente, para luego
analizar un tercer grupo de gastos de consumo que contribuirían al
logro de un desarrollo orientado a la sustentablilidad.
El primer grupo incluye el consumo de agua, energía eléctrica, gas y
gasolina, ya que el uso de estos lleva implícito el consumo de bienes no
renovables, contaminación atmosférica y descargas residuales.
El ~egundo grupo está integrado por el gasto en alimentos, bebidas
y tabacos; artículos y servicios de limpieza; y artículos de cuidado personal, cuyo uso cotidiano genera cantidades importantes de residuos
sólidos en los hogares.
El tercer grupo se integra por el gasto en cuidados médicos y conservación de la salud; gasto en educación, cultura y recreación; y la
proporción de ingreso monetario destinado al ahorro, mismos que
contribuyen a un bienestar más enfocado hacia la sustentabilidad.
Se parte de que los gastos en cuidados médicos y conservación de la
salud, y en educación, cultura y recreación, contribuyen al bienestar ya
que aumentan las potencialidades de los individuos. Además la educación se considera el mejor vehículo para la diseminación de información, y la conscientización de los ciudadanos acerca de los impactos de
las actividades humanas sobre el medio ambiente.
En tanto, el ahorro contribuye a la generación de capital físico para la
producción, ya que para que el bienestar económico se sostenga a través del tiempo, la oferta de capital debe aumentar a fin de satisfacer las
demandas del aumento demográfico. El ahorro implica que se pospone
consumo presente por consumo futuro por lo que disminuye la presión
del consumo inmediato sobre los recursos del medio ambiente.
A continuación se presenta sólo la estructura del gasto que realizan
los hogares del Área Metropolitana de Monterrey (AMM) en los rubros
elegidos para el propósito de estudio, partiendo de la Encuesta Ingreso
Gasto de los Hogares del AMM (ENIGHAMM) 1994, realizada por el
Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad Autónoma
de Nuevo León (CIE-UANL). Esto debido a que es la Encuesta con
información disponible al respecto, y además refleja un patrón de distribución del ingreso por deciles similar al de 2002.

�582

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

PERSPECTIVAS DE BIENESfAR' DISTRIBUC ,
'
.
ION DEL INGRESO
HABITOS DE CONSUMO y SUSfENTABILIDAD
.

3.1 Consumo de bienesy servicios potencialmente emisores de contaminación atmosférica y descargas residnales

583

El gasto total por concepto del consumo de
.
tendencia observada en los anteriores renglones gape:~~:,mcoannfinna
acentuada ya
l
,
'
era mas
, que a proporc1on de gasto de cada decil
total es
·
con respecto al
'
mayor s1 nos movemos de los de il . fi .
res, pasando de 0.48% para e1 decil inferiir :s4~;;~res a los supe~oobservándose que poco más del 75% del
.
º ~ara el supenor,
por los tres deciles superiores de ingreso. gasto en gasolina es efectuado

!ª

Primeramente, se aborda el consumo de los bienes y servicios potencialmente emisores de contaminación atmosférica y descargas residuales, presentando en el cuadro siguiente las proporciones de gasto en
estas partidas, tomando como referencia el gasto total realizado en cada
una de ellas, es decir las sumas horizontales son igual al 100 por ciento.

El cuadro 4 nos muestra 1a distrib · ,
servicios y en gasolina, para los hogar~;1~;1 ~ s t o mensual en _1~s
del ingreso corriente. Es decir
. ' como proporaon
10001
d
d
l
que
la
reterenc1a
es con respecto al
10 e ca a co umna.

Cuadro3

Composición porcentual de gasto en blenu y servicios potencialmente emisores de
contaminación atmosférica y descargas residuales, de los Hogares del AMM
con respecto al total de gasto en cada partida,
decil de Ingreso

eer

Total

I

JI

III

IV

V

2.67
6.19
4.36
6.16
1.65

3.38
6.83
5.15
7.82
2.32

3.74
7.64
6.23
7.68
2.44

4.49
8.69
6.86
8.13
4.53

VII

VIII

IX

X

6.92
11.22
8.51
10.12
7.62

9.56
9.00
9.26
10.21
10.64

15.49
13.51
15.99
14.37
22.67

46.68
23.55
31.31
18.85
41.80

VI

•Ingreso corriente
monetario
•Gasto en agua
•Energfa Eléctrica
•Gas

100
100
100
100
100

1.74
4.76
4.55
6.69
0.48

5.34
8.61

7.77
9.37
5.85

•Gasolina
Fuente: Calculado en base a los datos de la ENIGH-AMM, CIE-UANL, 1994

De acuerdo a la información contenida en el cuadro 3, la distribución del gasto total realizado en agua, muestra que la proporción de los
deciles de menor a mayor es creciente, pasando esta proporción de
4.76% para el decil más bajo a 23.55% para el decil más alto. Es decir
que del gasto total monetario realizado en agua, casi una cuarta parte
corresponde al decil superior.
En el renglón de energía eléctrica se observa que del total de gasto
efectuado en este servicio por los hogares del AMM, la proporción
observa una tendencia creciente al pasar de los deciles inferiores a los
superiores, pasando de 4.55% en el decil más bajo, al 31.31% en el
decil más alto. En este caso se observa que cerca del 60% del gasto por
concepto del consumo de energía eléctrica se efectúa en los tres deciles
supenores.
La distribución del gasto total en gas muestra una proporción mayor
conforme nos movemos de los deciles de ingreso menores a los de
mayor ingreso, representando 6.69% el consumo del decil más bajo y
18.85% el del superior. E l gasto en este servicio hecho por los tres
deciles superiores representa el 40% del total de consumo de gas para
uso residencial.

Cuadro4
Composición porcentual de gasto en biene
'
contaminación atmosférica desea
s Y servicios potencialmente emlson,s de
con res
o al total de 1 ~ rrlrgas residual~•• de los Hogares del AMM
co ente monetario total,
decll de In reso
111
•Ingreso comente
II
N
V
VI
VII
VIII
IX
X
agua
100 100
100
100
100
100
100
100
100
100
100
•Energla El6drica
l.SO 4.09 3.48 3.03 3.05 2.90 2.41
•Gas
3.30 8.62 5.39 5.03 5.48 5.04 4.80 2.43 1.41 1.31 0.76
4.06 3.19 3.40 2.21
1 66 6 37 4
•Gasolina
·
·
.20 3.84 3.40 3.01 2.91
3.64 1.01 2.25 2.50 2 37 3 67 3.99 2.43 1.n 1.54 0.67
4.01 4.05 5.32 3.26
Fuente· Ca/cvlado ba
·
·
.
en se a los datos de la ENIGH-AMM, CIE-UANL. 1994

=

Como se puede apreciar en el cuadro anterior 1
presenta el 1.50% del t tal d .
. , e gasto en agua reAMM
o
e1 mgreso comente de los hogares del
' elinlconsumo de energía eléctrica e1 3.30% e1 de gas el 1 663/c
l
de gaso a e1 3.64%.
'
• oye

~~::~e::

S~dobs~rva que la proporción de gasto en cada uno de los renglones
os, ex~to len gas?lina, muestra una tendencia decreciente
.
se a~ an os deciles de más bajo ingreso a los de ma 'Or
J.ngr~~º· Es dectr los hogares de menores ingresos destinan ma ror ~
pomon de sus percepciones al pago d
· ·
} P o.
.
e semc1os, en tanto que los de
may~r J.n~eso desunan mayor proporción de ingreso al consumo de
gasolina, siendo esta proporción mayor para el IX decil.

3.2. Consumo de bienes potencial11m1tegeneradores de residlfOs sólidos
A continuación estudiaremos el segundo grupo de bi
d
clasificados
•
enes e consumo
.
c~~10 potencialmente generadores de residuos sólido
cuya 1nformac1on como proporción del gasto total realizado en cad~
:~!:t~~~ss~te~e~;~ : : ; ~ cuadro siguiente, nuevamente la suma
0

�PERSPECTIVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO,
HÁBITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

584

Composk:1611 pcwcentual de

gasto=tot'::.nce

IOS hogarN del AMM, con rN
Total
1
11

111

Cuadro 5
Jalmenlll generadores de rMldllOS aólldos de
en cada
deCII de 1rw:::e
IX
X

mee

IV

V

V1

VII

VIII

olngretlO

1.74

2.67

338

3.74

4.49

5.34

6.92

9 56

15.49

46.68

100

5.21

7.07

7.21

8.15

9.19

9.68

10.91

12.46

13.51

16.60

100

5.511

6.88

7.41

8.49

8.87

10.94

11.36

14.33

17.10

100

9.03

casa

5.92

6.34

T.41

10.19

11.32

11.52

14.78

20.68

100

4.14

7.87

personal

Contenle

Monelano
.~y
bebida&amp;

c:onaumldOS

dentro del hogar
oAnk:U06de
i.np¡ezay

cuidados de la
•Mlculos pa,a
elaidadO
oGestoen
t,,ei,es

pol9ndalment8
gener9dor9S de
reslduOS sólldoS

rea::

518 6 96
7.17
8.13
9.07
9.68
en los
100
.
.
Fuenle: Ca/cUl8dO en ll8Se a los delos de la ENJGH-AMM, CIE-UANL. 1994

10.94

12.34

13.64

18.90

585

bienes son realizados por las familias de mayores ingresos. Igualmente,
se puede ver que poco más deJ 40% del gasto en este tipo de bienes es
realizado por las familias de los tres deciles superiores.
El tercer renglón del cuadro nos indica las proporciones de gasto en
artículos para el cuidado personal de cada decil, dentro del gasto total
que se realiza en esta clase de bienes. Dicha proporción sigue una tendencia ascendente conforme pasamos del decil inferior al mayor. De
igual manera muestra que alrededor del 47% del gasto en estas mercancías es llevado a cabo por los tres deciles superiores.
Enseguida se presenta el grupo de bienes de consumo, clasificados
como potencialmente generadores de residuos sólidos, como proporción del ingreso corriente por decil. Por lo tanto las proporciones están
referidas al 100% de cada columna.
Cuadro&amp;

En este apartado se han identifi~ado tres renglo~~s de consumo dentro del hogar con mayor incidencia en la gener~c10~ de bas~a, estos
son el gasto en alimentos y bebidas; artículos de limpieza y cwdados de
3
la casa; y artículos para el cuidado personal •
De la información anterior se desprende que la proporción de conmo de alimentos y bebidas con respecto al total del gasto en estos
~~enes, es mayor conforme nos movemos de ~zq~erda .ª derecha a l~
lar o de ese renglón, observando que el dec~ mas b_aJO consu~e e
% de este total mientras que el decil supenor efectua el 16.601/o del
consumo en este grupo de bienes en al A.M1v1.

s.fi

El segundo renglón muestra la participación del ?'1sto de cada decil
dentro del gasto total en artículos de limpieza y crudado de la ~a~a, la
cual observa una tendencia creciente conforme se pasa del decil mferior al superior, destacando que el 17.10% de los gastos totales en estos

Dentro del gasto en artículos de limpieza y cuidad?s d_e la casa; se incluy~n l_o~
stos en detergentes· jabón de barca; blanqueadores; limpia?ores; _papel sa.ru.ta~o,
ga illetas y papel abs~rbente; platos y vasos desechables, papel alurruruo y e_ncera ~;
serv
,
.
be . ·
5 y trapos de cocma; cenescobas y uapeadores; fibras, esuopa10s y e~co. tas, 1:~ga .
. ºd . desodorante
llos· pilas· focos· pinturas, barnices, cera y limpia mue es; '.n~ecnc1 as,
, 1
amb1entai y sarú~o; recipientes de lámina; recipientes de plás~co; y o~os ar:cul os.. , n de artículos para el cuidado personal se estan const eran o ~s s1
E n el renglo
d tal h pús untes
guientes rubros: jabón de tocador; lociones y perfumes; pasta_ en 'c. aro ' ill
y enjuagues; desodorante, crema, brillantina, cre~a para _afea~; na:ªJ~S y _r:~s ~:
ara afeitar: lvo y maquillaje facial, sombra, lap12, labial y e ceias, ~~
.
p d
' bebé· pañuelos desechables; pañales desechables; toallas sarutanas; cepttlloca ?r para illo 'dentífrico· aróculos eléctricos (rasuradora y secadora, ere.); reparao peme Ycep
'
·
~
sadores etc)
ción de aróculos anteriores; otros (esmaltes y limas para unas, pa
' ..
3

Composición porcentual de gasto tn bienes potencialmente generadorH de nislduos aólldos dt
los hogares del AMM, con respecto al total de lngrHO contente monetario
decll de 1nz:so

pg

Total

11

111

IV

V

VI

VII

VIII

IX

X

•Ingreso
Conlenle

Monetario
eAlmenb:&gt;sy
bebidas
c:onsumidas
dentro del oogar

100

100

100

100

100

100

100

100

100

100

100

22.02

65.88

58.35

47.04

47 .96

45.08

39 92

34.74

28.68

19.21

7.83

1.32

4.22

3.39

2.89

2.98

2.60

2.23

2.08

1.56

1.22

0.48

1.65

3.91

3.65

3.09

3.27

2.81

3.14

2.69

1.98

1.57

0.73

24.98

74.02

65.40

53.02

54.21

50.49

45.29

39.51

32.23

22.00

9.04

•Mlcuosde
limpieza y

cuidados de la

casa
•Artlados para
el a,ldado
personal
eGastoen

bienes
potenclalmenle
generadores de
reslOOOssólldos
en los hogares

Fuerte: Ca/Cliado 811 bese e lo:I delos de la ENIGH-AMM, CIE.UANL, 1994

Al estudiar el consumo de bienes potencialmente generadores de residuos sólidos, de acuerdo la proporción de gastos total que hace el
conjunto de los deciles con respecto al total de ingreso corriente monetario, se observa que el 22.02% se destina a alimentos y bebidas, el
1.32% a artículos de limpieza y cuidados de la casa, y el 1.65% a artículos para el cuidado personal. Estos en su conjunto representan el
24.98% del total de ingresos corrientes.
La proporción de sus ingresos corrientes que cada decil destina a estos bienes, muestra una tendencia decreciente conforme se pasa de los
deciles de menores ingresos a los de mayores ingresos, observándose

�JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

PERSPEC~IVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO
HABITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABIUDAD
.

que el pnmer decil desuna el 74.02% de su ingreso a este grupo de
bienes, mientras que el decil más alto asigna sólo el 9 .04%. Esta tendencia es especialmente determinada por el renglón de alimentos y
bebidas.

En lo referente a los gastos tn cuidados médicos y consenación d
la salud, la propor_ción que el decil inferior realiza en este gasto es supe~
nor a las proporciones
·b
. efectuadas por los decilcs· , JI, I J( ,. 1 v , no o bstan~e este, qwe re, casi el 64% de este gasto es efectuad¡&gt; por los dos
deciles mas altos.

586

3.3. Consumo; destino de ingreso mnienle co11 orit:t1tació11 s11stentable
El tercer grupo de destino del ingreso corriente monetario, se integra
por el gasto en cuidados médicos y conservación de la salud; educación, cultura y recreación; y b proporción de mgreso monetario desrinado al ahorro, además de las considcraciones apuntadas anteriormente
al respecto de este grupo, se parte de que el destino del ingreso a éste
es más neutral con respecto al medio ambiente, por lo que conlleva
cierta dtmens1on de sustentabilidad.

11

Tolal

monelano

111

11/

V

VI

VII

VIII

100

1.74

267

338

3.74

449

5.3"'

100

0.20

1.36

1.69

1.08

5.42

9.22

11.93

15.49

&lt;46.68

• Clepóailos de
cuentas de
ahorroe landas,

3.79

6.63

58.55

•Educaci6n.

100

0.35

1.54

140

orienl3clOn

monetatlo

.

2.24

2.36

357

5.66

559

11.70

65.59

11.50

8.91

5 04

20.3"'

43.60

100

4.111

2.13

171

208

5.53

100

100

100

100

100

100

100

100

100

100

2.47

0.28

125

1 24

o.n

298

4 26

426

098

1.09

3.10

9.51

1.89

5.48

3.94

589

5.05

6.36

7.77

5.55

7.18

13.36

conseN8Clón de
lasahid
•Oeatmode

1.26

3.00

100

084

0.70

155

1 53

1.62

086

1.65

1.17

suatentallle
10.78
4.88
648
4.58
6.39
660
788
Fuent9.· CakUMdo 1111 be# 11 lol dalos ele la E~AMM. CIE-UANL. 1994

939

6.21

8.83

14.53

'"IJ'e&amp;Opara
desarrollo a,n

.

3.91
2.75
144
2.22
1 61
0.79
100
susterQble
"-lle. CelcuMdo M base II los dolos do la ENJGH-AJIM, CIE·UANL. 191H

100

culbJra y
recraa:ión
•Cwdados
médicos y

etc.

an«VIICÍÓl!de

desamlllo con

IW=O

956

• Cuidados
médieo6 y

ingresopara

Compo1lci6n pon:,entual del lf9NO que M destina al deunollo con orientac:16n mu 1uatentable
con
al total lnlll'HO com.nte de cada decll
Tolal
1
11
111
11/
V
VI
VII
VIII
IX
X
•Ingreso
COfllMM

692

aAlray

la salud
oOestlnode

En el cuadro ·sigwente se p rescn
· tan )a proporc1on
· ' que representa
cada un~, de estos renglones en relación al total de ingreso comente
monetano de cada decil.

X

•E ~ .
recreaci6n

De ~orma agregada la proporción por decil dentro del total de ingreso destinado a este grupo
•
·
. de gastos
. , observa
una tend enc1a creciente
si
~os movem~s del dectl menor al mayor, destacando que el 0.79% del
in~eso dest1nado a estos fines es efectuado por el decil más bajo
mientras que el 63.02% corresponde al decil superior.
'

IX

oOepós,los de

cuenlasde
ahorro&amp;, tandas,
etc.

n.,

Cuadro8

Cuadro7
Compoak:16n porc:antual del lngrMO que M destina el deUm&gt;llo con orientación mis sustentable
con ,_pecto al total de p:to tn ~ • r:,'6n por CMCII
• ln!,eSO
ooníenlB

587

onentaciln
6 03

552

12.70

63.02

De acuerdo al cuadro 7, la proporción que cada decil aporta al mon
to total de depósitos de ahorros, tandas, etc., observa una tendencia
creciente s1 recorremos los deciles de menor a mayor, destacando el
hecho de que el decil supenor contnbuvc con el 58.55% de dtcho mon
to, rruentras que el dccil infcnor sólo contribuye con el 0.20º'º·
Al considerar el renglón de gastos en educ'.lción, cultura \ recreación, se encuentra que la proporción de cada decil con respecto al total
de su monto, tiene también una tendencia asccndente de acuerdo a los
dec1les de mayores mgresos. La contribución del decil más alto a este
gasto es de casi 66%, lo que contrasta con el 0.35% del decil más bajo.

Para el primer r~nglón se observa que como proporción de los 10_
gresos de cada decil, los depósitos de cuentas de ahorro, tandas, etc.,
observan
valores que van
d.
·1
. del 0.28% para el dectl 1, al 4 -~?6º para 1os
ec1 es VI YVIl, e~ decir que la proporciün de ingreso desunada a este
fin no es substancialmente mayor para los niveles de ingreso más altos.
Es dec~r la proporción de tngreso que se desuna al ahorro por parte de
las familias del AMM, es rclauvamente baja en general.
. Los gastos en educación, cultura y recrcacic'&gt;o, como proporción del
Ingreso en. cada dcct.1, obsen'a una variación que va de 1.89% para el
pnmer dccil, al 13. 36% para el decil más alto.

�588

PERSPEC~IVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN
HABITOS DE CONSUMO y SUSTE
DEL INGRESO,
NTABILIDAD

Juuo CÉSAR PUENTE QUINTANILlA

Dentro de este cuadro destaca que el primer decil gasta una mayor
proporción de sus ingresos en cuidados médicos y conservación de la
salud, que el resto de los deciles, en tanto que para el resto esta proporción no llega al 2%.
De manera general se ve que la proporción de ingresos destinados a
estos renglones con respecto a los ingresos totales de cada decil, es
mayor para el decil superior representando el 14.53% de sus ingresos,
seguido por el decil VII que asigna el 9.39% de sus ingresos a estos
gastos. Por su parte los deciles que asignan menor proporción de ingreso a estos renglones son el decil 1 con el 4.88% y el decil III con el

589

Los gastos de consumo en bienes se . .
.
.
recursos renovables y no renovables y Mc10s que un_plican el uso de
res de contarn1n · '
L' .
'y que son potencialmente emisou.uuac10n atmos1enca de
'd
dos, condicionarían negativam t, l scargas r~s1 uales y residuos sólien e as oporturudades d
d ·,
e1futuro y la disporúbilidad d b.
d 1
.
. e pro ucc1on en
e tenes e medio ambiente.
Por lo tanto los tn
, dices propuestos
, d
., .
captar si los rúveles de gasto d
y en vias e evaluac1on, tntentan
atienden las condiciones de s:st:n:~~~:~ en ~os _rubros ~onsiderados,
que el bienestar económico
, es ectr contrtbuyen o no a
se sostenga a través del ti
p
..
empo. or un
1ado sopesando lo que contrib
que no contribuye.
uye posinvamente ª ello Y restando lo

4.58%.
Los índices se definen de la siguiente manera:

3.4. Índices de consumo sustentable
En la actualidad hay una gran variedad de significados e interpretaciones del concepto de sustentabilidad sin que exista una definición
universalmente aceptada al respecto, sin embargo muchas de estas definiciones señalan la sustentabilidad en términos de restricción en el
comportamiento económico.
De esta manera evaluar si una sociedad está enfocando su desarrollo
hacia la sustentabilidad implica estudiar si las condiciones consideradas
como necesarias para el desarrollo sustentable se están cumpliendo.
Estas con_diciones implican que el consumo no decline a través del
tiempo, que los recursos sean admirústrados para mantener las oporturúdades de producción en el futuro, que no decrezca con el tiempo la
disponibilidad de bienes del medio ambiente, etc.
De acuerdo a lo anterior y de la información desprendida de los patrones de consumo, se han formulado cuatro índice de sustentabilidad
que intentan evaluar si las condiciones necesarias para el desarrollo
sustentable se estén cumpliendo.
En este sentido el ahorro reflejaría la capacidad de generación de
capital físico productivo, ya que para que el bienestar económico se
sostenga a través del tiempo el capital productivo debe aumentar, a fin
de satisfacer las demandas del aumento poblacional. Por otra parte, los
gastos en salud y educación expanden las elecciones y potencialidades
de las personas, por lo que su posibilidad de contribuir al desarrollo
sustentable sería mayor.

Y= Ingreso Corriente Monetario
S-D
, · d e cuentas de ahorros, tandas etc.
- - epos~tos
BS
- Desuno de ingreso que genera una onentación
~
tentable
de bienestar susGa. - G asto en b'tenes y servicios o
.alm
.
nunación atmosférica y descargas re~d~:i~: ente errusores de contaGb = Gasto en bienes potenc1·a1mente generadores
·
de residuos sólidos

!N°DICE 1 = ((SGa)/ Y)*lOO
INDICE 2 = ((BSGa))Y*l 00
!NDICE 3 = ((BSGb/3))Y*100
INDICE 4 = ((BSGaGb/ 3))Y*100
Culldro 9

lndk:ff de COMUmo SU8t9ntab1e
TCCIII

•lnd10tde
StllenlalJadaden'k,
ONDICE 1)

•Indice de
Sustenlalllldadc,on

U

m

N

V

111

-7.62

-19.80

-14.07

-13.18

-13.60

·11.84

•9.85

3 ·14

•l-4.91

-7.89

-3.59

-7.21

-504

·1 .96

4.81

·19.51

•14.06

•11.86

·10.W

•7.25

1111

VIR

IX

X

•9.4&lt;4 ·10.48

-3.80

o.73

-3.22

-1.85

10.73

-2.95

0.48

-3.SS

2.58

14.81

-6 18 -38
~
.59 -29.39 ·28.28 -25.28 -21.87 -17.06
dato&amp; de la ENIGH-AAIM, CIE-UAM., 1!194

·12.44

-13.97

-3.99

1.12

~ ... bienestar

-.....an'k,
~NDICE2)

•fndade~en
blennlar--...y

=--~
.........
~gemen~y

~y
~

%0NOICE3)

•Indice de

~ .. bleneelai'

~yg811oen
bienes ~

~de~
eóldoa en%
gt«&gt;tCE -4)

FU811te: Calculado 811 ba

68 8

�590

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

Los criterios de sustentabilidad aplicados consisten en establecer
tres clasificaciones de acuerdo a los resultados de estos índices: así se
dice que hay una sustentabilidad positiva cuando el resultado es mayor
que cero, sustentabilidad mínima cuando el cálculo es cero, y sustentabilidad negativa cuando el cálculo es menor a cero.
De acuerdo a estos criterios la sustentabilidad en el consumo en ~l
M[M de manera general, es negativa si consideramos los índices pnmero ~ cuarto, en tanto que para el segundo y tercer í~dice se obs~rva
una sustentabilidad positiva. Sin embargo, es necesana la ?etemunación y planteamiento de ponderadores adecuados, que refle¡an de mejor manera la realidad.

Conclusiones: resultados y propuestas preliminares del análisis
teórico-prácúco
De acuerdo a los resultados desprendidos de este trabajo, Nuevo León
observa una distribución del ingreso bastante desigual, ya que en el a~o
2002 el 20% de los hogares más ricos percibió el 50% del total de_"::
gresos generados en la entidad, mientras el 20% más pobre perc1b10
sólo el 5.07%
La evolución en la distribución del ingreso muestra que la tendencia
anterior se mantiene con ligeras variaciones del año 1994 al 2002. No
obstante, la mejora registrada en el coeficiente de G~ de 0430 a 042~,
los niveles de ingreso real empeoraron, al caer el 10greso promedio
general un 8.78% durante este periodo.
Lo anterior, refleja una situación de equidad por empobrecimie~to,
escenario nada deseable, ya que el poder adquisitivo cayó en té~os
generales para todos los deciles, al pre~e~~rse ~ freno en_ la actividad
económica del estado, lo que imposibilito meiorar efectivamente la
distribución del ingreso y reducir la pobreza.
Por su parte, los patrones de consumo encontrados no apuntan
hacia la sustentabilidad, ya que por un lado, los estratos de mayores
ingresos son los que más consumen en ~érminos absolutos, to~os los
tipos de bienes, generando lo~ ma~ore_s ID1pactos sobre el ~edio ambiente. En tanto que los de mas ba1os ingresos, aun consurruendo menores niveles de bienes, tampoco realizan un consumo sustentable.

PERSPECTIVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO,
HÁBITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABIUDAD

591

Sin embargo, dado el buen nivel de desarrollo humano4 que registra
nuestro Estado, sobre todo en términos de educación, es posible reorientar el consumo hacia la sustentabilidad.
Específicamente, los patrones de consumo indican que en el caso de
los bienes considerados como potencialmente emisores de contaminación atmosférica y descargas residuales, la población de mayores ingresos realiza gran parte del consumo de estos bienes y servicios siendo
particularmente marcado en el caso del consumo de gasolina. En relación al gasto en el consumo de bienes potencialmente generadores de
residuos sólidos, se confirma esta tendencia, sobre todo en el consumo
de artículos de limpieza y cuidados de la casa, y artículos para el cuidado personal; lo mismo que para el consumo y destino de ingreso corriente monetario con una orientación más sustentable. No obstante,
los dediles de menores ingresos destinan una mayor proporción de sus
ingresos al consumo de los mismos.
La mejora en la distribución del ingreso, y su consecuente reducción
en la pobreza, difícilmente se concibe sin un crecimiento económico,
aunque el incremento en la actividad económica lleva consigo un aumento en el uso de los recursos del medio ambiente, no sólo como
proveedor de insumos para la producción, sino también como receptor
de los productos de desperdicio o residuales que generan una gran parte de las actividades involucradas en la producción y el consumo.
El concepto de desarrollo sustentable implica; la necesidad de emprender estrategias productivas y de consumo que no degraden el ambiente, y eleven el nivel y calidad de vida de los grupos y sectores de la
población, principalmente de los más desfavorecidos; y una participación protagónica de la sociedad civil en las decisiones y cambios demandados; de ahí que la formulación de índices de consumo sustentable adquiera relevancia.
En esta etapa de la investigación en general, se pretendió estudiar y
evaluar la importancia de la distribución del ingreso y de los patrones
de consumo, partiendo del punto de vista de bienestar y del desarrollo
4
Las estimaciones del Índice de Desarrollo Humano (IDH) del Consejo Nacional de Población (CONAPO) con información del XII Censo General de Población
YVivienda, INEGI (2000) incluidas en el anexo del Programa Sectorial de desarrollo
Social, Combate a la Pobreza y Atención a Grupos Vulnerables, 2004-2009, del Gobierno del estado de Nuevo León, arrojan que el IDH ·para el estado de Nuevo León
es de 0.817 mismo que de acuerdo a los criterios de clasificación del Programa de las
Naciones Unidas para el D esarrollo (PNUD), corresponde a un desarrollo hwnano
alto.

�592

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

PERSPEC~IVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO,
HABITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

sustentable. Lo visto hasta ahora señala las pautas y limitaciones de lo
que es factible realizar.

forma exagerada, P?r la falta de políticas que incentiven su reciclaje.
Igualmente, el_ det~~oro de la salud de los habitantes por los altos niveles _de contamma~1on atm?sférica es cada vez mayor, lo que afecta negativamente la calidad y ruvel de vida de la población en general Identifi~ar los puntos críticos del estado actual de las cosas, implica un estudio a fondo de las variables involucradas en esta problemática tanto
por el lado del consumo, del bienestar y de la sustentabilidad d;l sistema., ~llo con_ el fin de formular bases sólidas para la recomendación de
pol.íttcas pertinentes.

El estudio de los diversos indicadores arroja que es posible desarrollar un análisis más extenso de la distribución del ingreso y el coeficiente de Gini y; de los hábitos de consumo, en el sentido no sólo de profundizar en ellos sino también, de actualizar y uniformizar la información con que se cuenta.
Respecto al desarrollo sustentable se puede afirmar que este debe
ser un objetivo prioritario en la agenda política de cualquier nivel de
gobierno, en el cual la coordinación entre los diversos niveles de gobierno y la sociedad tendrá que desempeñar un papel primordial.
Dado que el crecimiento económico es una condición importante
para determinar los niveles de vida, la cuestión es determinar cuánto y
cómo crecer, de tal forma que se genere el menor impacto posible sobre el medio ambiente y se haga énfasis en la solución a los problemas
de desigualdad, pobreza, desempleo y calidad de vida.
Cabe mencionar que no obstante lo realizado hasta ahora, los alcances y propósito de este estudio están lejos de completarse, lo anterior
debido a la gran cantidad de bibliografía existente que aborda los temas
de este trabajo, así como por la poca información estadística actualizada de las variable de interés. Limitantes que en un tiempo más extenso
se verán superadas, lo que permitirá una mayor cobertura del material y
la gestión de la información ante las instituciones correspondientes.

Prognosis
De acuerdo al Consejo Nacional de Población y Vivienda (CONAPO),
las crisis económicas recurrentes y los efectos indeseables de la reforma
económica que México ha vivido en las últimas décadas tienden a agudizar la situación distributiva en el país y han generado dudas razonables sobre la eventual disminución de la concentración del ingreso si no
se definen políticas, estrategias y programas de política económica, por
lo que resulta de vital importancia identificar el estado de su estructura
y las implicaciones en el núcleo de la sociedad.
La tendencia actual de un alto consumo de productos con alta propensión a generar desperdicios, a la par de un consumo poco racional
de energéticos por parte de los habitantes del estado de Nuevo León,
encamina a establecer una zona de alto riesgo ecológico. Donde las
superficies de confinamiento de desechos se tenderán a expandir de

593

Programa Tentativo

El desarrollo de la investigación requerirá un periodo aproximado de
tr~s a ,cuatro meses para la búsqueda y recolección de información bibliografica, así como para el acopio y generación de la base de datos·
un perio?~ similar para conformar los parámetros y reconsideracione¡
n_i~t~dologic,as_ que pued_an con~buir a mayor soporte a la investigac!on, Y por últtmo el penodo de mterpretación y redacción final tomana alrededor _de tres meses, generando un documento que constará de
un enfoq~e, mtegral e~ _la problemática del desarrollo sustentable y
propondra lineas de política para su consecución.
Bibliografia

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�GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO
Mtro. Roberto Rebolloso
Profesor-Investigador
Colegio de Sociología- UANL

E

l conocimiento es la base de la acción humana. Filósofos, historiadores, escritores y pensadores han buscado los orígenes
del pensamiento y el modo como este se desarrolla y se transmite a lo largo de la historia humana. Hoy por hoy, el problema sobre
el conocimiento sigue siendo un hito en el debate intelectual, sin embargo, a pesar de los avances en la ciencia y la tecnología el tema no
está agotado, más bien ha tomado otro rumbo por las posibilidades
que ha generado la Revolución Informática.
El nuevo paradigma tecnoeconómico ha hecho posible que la información y el conocimiento codificado esté accesible desde cualquier
lugar. El fenómeno de la globalización a la par de este nuevo paradigma ha dado como resultado una sociedad interconectada y como bien
señala Carlota Pérez (2003): "un paradigma tecno-económico se difunde como una epidemia, al principio lentamente, luego de modo acelerado y finalmente, cuando ya ha cubierto el grueso de la población susceptible, alcanza un lecho".
Para entender este nuevo fenómeno en este ensayo pretendo revisar
solo algunos aspectos de lo que hoy se llama la globalización del conocimiento desde una perspectiva social.

Conocimiento e información
Uno de los primeros problemas que hay que resolver en esta nueva
tendencia globalizante es el debate que se da entre los teóricos con-

�GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

598

599

ROBERTO REBOLLOSO

temporáneos sobre la diferencia entre conocimiento e información a
raíz del surgimiento de la sociedad post-industrial o la llamada sociedad
de la información. Ya que muchos autores parten de la idea de que
toda información es conocimiento. En cambio para otros autores conocimiento es un concepto más complejo por lo que lo tienden a considerar como una capacidad cognoscitiva asociada a la posibilidad de
interpretar y transformar la información.
En cambio información es el conjunto de datos estructurados pero
inertes e inactivos hasta que pueden ser utilizados por aquellos que son
capaces de interpretarlos.
En esta línea de pensamiento el debate entre conocimiento e información es el círculo sin fin ya que en términos prácticos el común de
los mortales utiliza uno u otro sin consideración alguna. Por lo que en
nuestro caso procederemos con las definiciones anteriores como punto
de partida para darle claridad a nuestro planteamiento en este asunto

Esta nueva relación entre uien .
.
ra apropiarse los derechos q, es nenen el capital y la capacidad pa, estan generando una n
conflictos sobre el uso del
. .
ueva arena para los
.,
conoclffilento y de quienes l h
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.
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An n es, gobiernos y soe1edad civil están en
o.
te este nuevo reto es necesa .
entender este nuevo proceso gl0bal d e1conocun1ento.
. .
no tratar de

Las nuevas rutas de la globalización
Michael M. Weinstein de la Fundación Robin Hood ali ,
gunta a una serie de expertos ·Q , h d
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lib~ ue ay ~ nuevo en la globalización?
un ro con el mismo títul w ·
•
de su propia definición al o.
e10ste10 parte
sena1ar que la globaliz i ,
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ac on se re ere a un
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d 1
la inversión extran1·era y del . .
.,
emento e comercio, de
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Uno de los temas sobre ¡0
·
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globalización e ;nmi·
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grac1on, en ese senndo G
J B .
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en el caso de los EEUU
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e~rge · 011as senala que
mos años en la composic:~n :e ~ o. un ~amb10 dramático en los últinen de países más pobres e
Los_ lOffil~~tes, ya gue ahora provie.
orno at10oamer1ca y Asia p 1
modifica el patrón tradicional de inmi
.,
· or o gue esto
desde el principio del Siglo XX.
grac1on europea gue prevaleció
J.l.UU

sobre la globalización del conocimiento.
Susan Strange 0988) argumenta en su libro States and Markets que la
economía política internacional está caracterizada por una estrUctura
del conocimiento sumamente importante. Ella entiende el conocimiento en el sentido más amplio. A su vez intenta entender el papel de
la tecnología en dos sentidos, por un lado como el saber hacer y por el
otro como los sistemas de información que le da a ciertos actores el
potencial de explotarla y negarla a otros. Por lo que en este concepto
surgen las reglas de la propiedad intelectual. Este control solo es posible si ciertas tecnologías ayudan a la gestión a nivel global.
Este proceso de exclusión produce el fenómeno del poder ya que
las compañías que tiene más capacidad son las que ponen las reglas en
el control del conocimiento al poner sus propios estándares como en el
caso de la industria de la biotecnología, la informática, y la farmacéutica
lo que ha provocado una nueva agenda de propiedad intelectual ya que
en esta economía del conocimiento no se ha podido establecer un solo
régimen, en el sistema político internacional.
Entre los cambios principales que se están dando con respecto a esta nueva agenda están las consecuencias provocadas por el cambio
tecnológico como en el caso de la transmisión de datos, el uso de satélites y los sistemas de telecomunicaciones. Así como la rápida evolución de la tecnología en el desarrollo de los chips de computadora dado
que es muy difícil definir que se puede patentar y que parte corresponde a los derechos de autor.

exa~~~o la1º'. ?avid Dollar, profesor de la Universidad de Harvard
a re ac1on entre globalización e in .d d
países pobres han crecido , , .
eqw a y senala que los
1980. Señala Dollar q l ma: rapido q~e los países más ricos desde
nes de gente viviendou;º a po rezad ha cai~o. En 1980 había 1.5 billon menos e un dolar al dí
60º/I · ,
solo dos países· China e 1 di
.
a, un
o vivtan en
redujo de 1 billón a 650 ~ a, en camb~o entre 1978 y 1998 esta cifra se
breza esta bien en t' .
odnes. El v1?_culo entre globalización y poenrunos e correlac1on estadí ti
·
b
autor insiste en que el desarrollo abate la pobreza. s ca, sm em argo, el
d dJedffreCy D. Sa~hs, Director del Instituto de la Tierra de la U .
.
a . e olumbia examina en su ensayo por qué al
ruvers1,
h
crecido mientras otro
h
gunos paises an
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S - s se an quedado estancados durante las dos úleca
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miento a los obst,
. algunos exper_tos atn.b uyen la falta de crecíejemplo los de ahcu ods tmpu~stos por 10stituciones económicas por
' ' rec os e propiedad l f
•
'
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sus datos enfatiza geo f
. .
.
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gra ia, c1enc1a nacional y políticas tecnolóai
.cas.
0

�600

ROBERTO REBOLLOSO

GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

Sachs revisa datos sobre el crecimiento de 75 países en vfas de desarrollo entre 1980 y 1998 y concluye que el crecimiento inducido te~nológicamente en países depende de varios factores, primero, l: necesidad
de transporte de bajo costo de los bienes a mercados mas grandes;
segundo una zona común con países avanzados; tercero, fortalecer las
instituci~nes que protegen los derechos de p~opie~ad _i?tel~ctu~ Y
promueve el comercio. En cuarto lugar vie?e la uwest:1ga~ion cienufica
y el desarrollo; por último, debemos considerar el tamano de, la econorrúa doméstica, ya que econorrúas alejadas de lo mercad~s mas grandes tienen oportunidades limitadas de inducir el crecimle~to po~ ,el
comercio. Esto dice Sachs, fortalece el argumento para la mtegracion
económica regional

nua colaboración entre universidades y empresas y una educación de
calidad (El País, 8 de mayo del 2005).

Joseph E. Stiglitz, premio Nobel y ~utor de Et mate!tar de la globaliZfJción, apunta que la globalización ha sido so~re ven~da. Y acusa en

primer término a las instituciones financieras rnternacionales de :ªv~recer legalmente a los países más desarrolla~os. ~n segundo tefffilno
ataca a Occidente por pisotear la democracia y cita_ el c~so d~l ~ondo
Monetario Internacional con sus compras de func1onanos publicos a
frn de controlar los bancos centrales y así de esta manera mantener sus
políticas centrales, buscando la manera de que los gra~~es inver~ores se
beneficien. En tercer lugar Stiglitz apunta que las políucas. :socia~as_ al
FM1 crean confusión, y socava las relaciones de cooper~c1on. ~u?litz
hace una recomendación: lo más importante es crear bienes publicos
globales, un ambiente más limpio, vac~as contra enfermedades tr~smisibles como el sida, todo esto con dinero producto de nuevos impuestos sobre transacciones finan~i~ras o recu:s~s naturales. Esto
generaría una globalización más pos~uva_ ~ue es basicamente la ~espuesta a un intento de entender la globalizac10n desde una perspecuva multidisciplinaria.

Globalización de la tecnología
Un factor que está presente en el proceso globaliza~or es 1~ _tecnología
que ha sido ampliamente estudiado por los econom1stas clasicos desde
J.A. Schumpeter hasta Nathan Rosenberg, p~~fesor ~e la U~;ersidad
de Stanford y considerado un experto en políticas d~ mnovaci~n (Mowery, 1995), quién durante años ha insistí~~ en la 1mportancia, de ~a
tecnología como base del desarrollo tecnologtco. L~ _receta que ~l, aplica contiene una mezcla de políticas públicas que faciliten la crea~10n_ ~e
proyectos y de empresas, una mayor inversión privada, -~ª difus10?
constante de las ventajas de la tecnología entre la poblac10n, la contl-

601

Sin embargo, a partir de la explosión de Internet la tecnología ha
adquirido carta de ciudadarúa puesto que ha facilitado las comunicaciones en los sistemas de producción convirtiendo industrias tradicionales en empresas globales o virtuales. En este sentido cabe recordar
lo planteado por C. Freeman y C. Pérez cuando plantean la noción de
paradigmas tecnoeconómicos para definir de manera sintética los sistemas de producción, innovación y gobierno de las relaciones en escala
macro (Cimoli, 1994, pp.669).
Este nuevo paradigma tecno-económico ofrece un gran cambio dado que es un nuevo tipo de lenguaje capaz de interconectar individuos
a través de las máquinas entre sí, o individuos con máquinas. A raíz de
este nuevo paradigma la concepción del desarrollo tecnológico ha
cambiado diametralmente ya que ahora las grandes empresas trabajan
con centros de diseño desde donde se dirige todo el trabajo a nivel
global. Esto se puede ilustrar con la industria aeronáutica como es el
caso de Boing y Airbus que aunque trabajan con los mismos principios
desarrollan productos diferentes.
En el fondo de este modelo cada uno de ellos ha desarrollado su
forma tácita de conocimiento de "cómo hacer las cosas y como mejorarlas" ya que toda su actividad tecnológica está relacionada con la solución de problemas. Airbus al producir el prototipo A380 está innovando la industria Aeronáutica a nivel global. En este proceso de innovación ya no es solo el trabajo de un país, sino de un grupo de países
como socios en el proyecto, donde a partir de un diseño general cada
quién se especializa en su parte hasta integrar el todo en este caso el
A380. Todos son co-responsables en el proyecto. (Fig.1)
Airbus
Boing
Complejo industrial
Sector aviones comerciales Sector comercial
Francia Alemania
Inglaterra España
Conglomerado Industrial
A380
Boing 767
Figura 1: la innovación en la industria aeronáutica.

En este sentido la globalización de la tecnología ya no solo es una
herramienta sino que ahora se convierte en un patrón que debe interpretarse como la forma en que se organiza e incrementa el conocimiento en las grandes empresas y en la sociedad.

�602

ROBERTO REBOLLOSO

GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

603

La globalización del consumo

Econorrúa del entreteninúento

Otro de los fenómenos globales presentes y que tocan los bolsillos de
los ciudadanos y modifican los estilos de vida es el consumo. Teóricos
como Theodor Adorno, Max Horkheimer y Herbert Marcuse habían
esbozado algunas explicaciones al respecto, sin embargo, estas han sido
rebasadas por las nuevas econonúas de mercado.

E~t?s nuevos e~tilos de vida, ahora diseñados por las agencias de publicidad. van onentados a la penetración de la ideología cultural del
~ons~smo de _esta sociedad que la Dra. Noreene Janus bien señala
. los _e~tilos de ~d~ promocionados en la publicidad incluyen agendas
1mplí~1tas y explicitas para las relaciones sociales, la acción social y el
c~mb10 cultural" (S_klair, 2003).Por lo que la técnica no solo es producir
s1:°o generar necesidades y deseos como componente de un estilo de
vida.

La transformación del modelo de producción en línea al modelo de
producción compartido o "Production Sharing", además del establecimiento de las redes de proveedor cliente por medio del uso de la tecnología de interoet, ha desatado una nueva ola de consumismo.
Aquí consumismo se entiende como el aumento en el consumo de
la cultura material en los países desarrollados y el de productividad
definida como una movilización de una parte de la población hacia el
trabajo. Lo que hay que entender es por un lado, la relación que se
establece entre sociedades con una alta producción y por el otro lado
las sociedades de alto consumo que por consecuencia genera nichos de
mercado. Lo que cambia es el posicionamiento de algunos países en el
consumo, además de la idea de generar el mayor número de consumidores a nivel global.
Basta mencionar, como un ejemplo paradigmático, el caso de China
en la industria textil donde se ha convertido en el primer productor
mundial del sector textil, desplazando en este sector a la Unión Europea o el impacto que ha causado en el bloque norteamericano, solo
para mencionar un ejemplo, la mezclilla con una producción de 90
millones de metros al año que luego vende al mercado internacional
como piezas confeccionadas en no menos de 30 dólares cada pantalón.
Esto sin mencionar el tipo de marcas en las etiquetas.
Este modelo comercial responde a una necesidad de los consumidores globales que buscan, conseguir réplicas de artículos de diseñadores
exclusivos con precios únicos en el mercado de baratijas o tianguis por
10.00 dólares americanos o menos. Todo esto por un deseo de imitación desenfrenado que sutilmente ha generado la intensa publicidad
usando todos los medios masivos de comunicación y que Armand
Mattelart había anunciado como parte de la industria cultural; en un
intento por transformar al público global en consumidores de productos trasnacionales mediante la difusión de un conjunto de nociones de
fácil consumo como es el desarrollo, la comunicación, la organización,
la vida cotidiana y el cambio (La internacional publicitaria, Madrid, Fundesco, 1989).

E st~s nuevos estilos de vida globalizados tienen sus referentes en
las soc1e~ades más avanzadas aunque en el fondo la intención sea
hom_oge~~r los gustos Y las preferencias como ha sucedido con la
C~IIllda ~ap1da, McDonalds y otros, así como el consumo en la indus
tria fílIIllca, la televisión en casa (videohome) o la globalización del
sabor como en el caso de la imposición de un sabor global (global taste) con la llamada "Napalización del vino" (Valle de Napa, California).
En el fondo lo que se busca no solo es un consumo alto sino permanente como_ el caso del_ fenómeno de la pottermanía, que ya no es
sol_o ven~ de libros (1? _millones de libros en las primeras 24 horas de
sali_da), sino_ la prod~cao~ de_~elículas seriadas y su respectiva parafernalia, ademas. de la rnsemmac1on de toda una ideología cultural en torno al personaie de C. W. Rowling. (fabla: Harry Potter en cifras).
Por otro lado, la industria del entretenimiento Disnev contraataca el
modelo ~-Iarry Potter con el lanzamiento de Las crómc~s de Namia de
C.S. Lewts a fin de aglutinar a un público con una producción interminable.
Harry Potter en Cifras
Autor

Productos y estrategias de comercialización

Joanne Katleen Rowling Libros:
Harry Potter y la Cámara de los secretos
Harry Potter y el cáliz de fuego (3 millones en 48 horas)
Harry Potter y la órden del Fénix (6.8 millones EUA)
Harry _Poter y el ~rincipe mestizo (10 millones en un día).
270 millones de e¡emplares a ruvel mundial
Traducido a 62 idiomas
Amazon.coro vendió 1, 4 millones de ejemplares
Editorial Bloomsbury y Scholas11c INC.
Sitio de Internet
Firma de Relaciones Públicas Coleman Getty.

�604

GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

ROBERTO REBOLLOSO

Nota: el libro de Desmond Morris El mo110 des111fdo (1968) vendió 30 millones en 30
años.
Fuente: E/financiero, ABC, El País.

P~?-

En esta misma linea de consumo y comercialización masiva de
ductos culturales es el caso del Código da Vinci de Dan Brown: q~ien
escribe sobre la vida sexual de Jesús a partir de una serie de intngas
provocadas a partir de la muerte de un curador de arte del Mus~o del
Louvre y la búsqueda de la clave para llegar al origen del asesinato,
partiendo de una serie de hipótesis como el caso de la Magdalena como
la esposa de Jesús, la hermandad, la cena de Leo~ardo Da Vinci, Y así
sucesivamente. El juego entre la ficción y la reali~ad hace de esta ~n
detonante para el debate y las distintas interpretaciones. P~ro lo mas
interesante radica en el posicionamiento de la novela en la lis~a de sobreventas con más de 40 millones copias colocadas y una película que
provocará y pondrá a tono el debate entre seguidores y atacantes.
Dan Brown en Cifras
Llbros:

Ángeksy Demo11ios
La conspiración
El código da Vinci
Película E/ código da Vinci
Fuente: El País, ABC.

605

Ante este fenómeno de la piratería, Lawrence Lessig, profesor de la
Escuela de Leyes de la Universidad de Stanford, uno de los especialistas más importante en las leyes sobre piratería cibernética sigue insistiendo en la gran ventaja del Internet para la difusión de la cultura,
además señala que la innovación de Internet estuvo ligada a la arquitectura de la neutralidad. Cualquiera tiene el derecho a desarrollarla y la
misma red no podría discriminar contra nuevos innovadores. Cualquier cambio mayor sobre el Internet es un cambio para minar aquella
neutralidad, por lo tanto quienes controlan el sistema legal o controlan
la red física están dispuestos a vetar las innovaciones que no les gustan
(Ne11m11eek, Noviembre 19, 2001 ).
Para entender los nuevos derroteros del consumo global y la guerra
por la propiedad intelectual solo basta echar una mirada a la publicidad
de los medios y los deseos implícitos y explícitos que provocan y luego
a los indicadores de consumo de los países no importando el nivel de
desarrollo, y nos daremos cuenta del crecimiento de esta megatendencia y la incapacidad de los gobiernos para resolver el problema.

La política del conocimiento
40,000,000 de copias

La guerra legal por la propiedad del conocimiento
La piratería en su sentido más amplio es la violació~ de la ~ropie~ad d~
los derechos de autor en medios audiovisuales, la indus~a fílmi~a as1
como en el sector de la música y en el de software. La 1_ndustna del
software es una de las arenas más complicadas en el man~¡o del conocimiento debido a que algunas de las compañías se apropian parte del
sistema legal de patentes lo que genera una lucha por los derechos de
autor.
A partir de la década de los noventa la lucha por la piratería, d~l
software ha sido un problema diplomático entre los EUA y la Republica China donde han tenido que llegar a acuerdos no muy claros para el
resto de '10 s países. Otro ejemplo en la industria fílmica se hab~a de
' didas de 3 ,500 millones de .pesos
La. lucha contra la
per
. , anuales.
.
. p1.rate.
ria va contra las redes de dismbuc1on, internamiento de matena pruna,
laboratorios de copiado y los miles de puntos de distribución.

Nico Stehr, profesor de estudios culturales en la Universidad Zeppelín
ofrece en su libro Knowledge Politics (2005) una serie de reflexiones sobre
el conocimiento del conocimiento. En primer término establece la
diferencia entre conocimiento e información con el objeto de establecer lo que él llama la política del conocimiento. Para esto discute las
perspectivas teóricas entre la relación de conocimiento y poder. Para
posteriormente argumentar lo que él llama los atributos del conocimiento.
Stehr conceptualiza la política del conocimiento como lo que ha
surgido de las reacciones a las cuestiones fundamentales acerca del la
utilidad, política, moral de los nuevos descubrimientos e invenciones.
Por lo tanto la política del conocimiento no es practicada en un vacío
histórico; ya que tiene vínculos con moti,,os y métodos pasados, pero
al mismo tiempo representa un rompimiento con el pasado.
Este estudio de la política del conocimiento no pretende degradar la
imagen tradicional de la utilidad social del conocimiento, si no más
bien la idea de como esta es afectada por los debates y disputas centradas en las demandas por el control del conocimiento. A este respecto
una de las preguntas centrales del autor es ¿Para que sirve el conocimiento ante los nuevos retos y la emergencia de la nueva ciencia?. Por

�606

ROBERTO REBOLLOSO

lo que el interés aquí es discutir cómo el conocimiento nuevo es regulado y controlado por un amplio rango de actores en la sociedad moderna y por que tal control incluye conductas que tienen consecuencias
no intencionadas de regular el conocimiento.
Stehr define política del conocimiento o gobierno del conocimiento
como el intento de canalizar el papel social del conocimiento, para generar reglas y reforzar las sanciones pertenecientes a los actores y organizaciones relevantes, con el objeto de fijar ciertos atributos (tales como restricciones de propiedad) al conocimiento y restringir la aplicación del nuevo conocimiento y artefactos técnicos.
La esencia de la política del conocimiento consiste en esfuerzos estratégicos para mover conocimiento técnico y científico, y por lo tanto
el futuro, hacia el centro de la matriz política, económica y cultural de
la sociedad.
El autor se concentra en el control del conocimiento (que sugiere
que el conocimiento generado por la genética molecular, por ejemplo,
puede involucrar consecuencias individuales y colectivas que justifiquen su regulación) preferiblemente que la extensión de métodos de
diseminación del conocimiento en la sociedad moderna.
En la medida que la política del conocimiento llega a ser más ampliamente instituida, la naturaleza de la investigación cambiará hacia lo
que podría ser llamado a un modo más reflexivo de investigación científica en las respuestas críticas de la sociedad y donde las consecuencias
son tomadas en consideración. Un ejemplo de la política del conocimiento, en contraste a la política científica, fue el caso de un programa
de Harvard basado en investigación genética sobre los patrones del
cromosoma XYY. El trabajo genético, usando conocidas técnicas, fue
controversia! porque el investigador perseguía la idea de que había una
correlación significativa entre el comportamiento desviado y la presencia de cromosoma XYY. La presión de diversos grupos convirtió el
asunto en una cuestión de política para la administración Reagan.
Por esta razón, es importante reflexionar, dice Stehr, más y más, directamente e intensivamente, acerca de la clase de conocimiento que
nosotros necesitamos, así como el uso que nosotros hacemos del conocimiento que tenemos.
Stehr apunta que la emergencia del la política del conocimiento ocurre con alguna tardanza en respuesta al desarrollo excepcional y la velocidad con que el conocimiento y las capacidades técnicas son añadidas en las sociedades modernas. Por lo que la sociedad actual puede

GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

607

s~~ descrita como una sociedad del conocimiento debido a la penetrae1on de todas las esferas por el conocimiento científico y técnico.

Los retos de las universidades
en la globalización del conocimiento
Una _buena parte de las universidades públicas en la última década,
e~pec1almente en los países del tercer mundo, se han orientado a considera~ el ~onocimiento como mercancía, por lo que han convertido a
las uruversidades en un negocio dando como resultado una formación
muy pobre de sus egresados. Por consecuencia pocos de sus egresados
van al mercado de trabajo formal, otros muchos van a los trabajos poco calificados o simplemente al desempleo.
Ante ~sta serie de retos las universidades tienen que reorientar su
~bo, pnmero para mejorar la capacitación y actualización de su capi~ ~telectual, segundo para crear la infraestructura necesaria para esta
rrusio~, est? es, el desarrollo d~ una infraestructura tecnológica de primer_ ~vel, Junto c?n una capae1dad de acceso a la información y el conoc11ru~nto a .1:aves de los nuevas tecnologías emergentes y por último,
c~n la mtenc1on de recuperar el rumbo, de ser creadores del conocinu~nto por medio del uso más intenso de laboratorios y recursos alternativos, producto de la inventiva de sus profesores.
De _manera muy particular Invernissi (2005) señala que dado que la
mayona de los frutos del avance científico tecnológico son mercancías
el aumento de la desigualdad significa que las barreras para acceder ~
consumo de los productos.
la ciencia continúan siendo muy altos
para_ gran ~arte de la po~l~Clo~ por lo que la autora insiste en la importancia de vmcular la part1c1pac1on ciudadana con la comunidad científica a ~m de sostener los objetivos de la investigación y los objetivos de
la sociedad.

?e

En esta nueva tendencia tecnológica muchas universidades han entra_do al~- moda de la compra de tecnología informática, sin embargo,
la 1nversion no es proporcional al uso de la misma, ya que muchos de
los egresados son menos eficientes comparado con aquellos que van a
escu_elas de ~e~or calidad y esto se puede documentar gracias a la div~rs1da~ de mdi_cadores que están a la orden del día gracias a los orgarusmo_s mternacionales quienes se han dado a la tarea de evaluar a nivel
mundial tanto en formación como en el , aprendizaje en habilidades.
Por un lado, hemos crecido en niveles educativos pero sin habilidades

�ROBERTO REBOLLOSO

GLOBAUZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

para convertirse en lideres del conocimiento técnico para competir en
el mercado global.

las uniYersidades. Por eso considero de suma relevancia que las uni\:ers1dades retomen su papel d~ nue\·a cuenta para seguir siendo generadora~ y dlfusoras del conoC1ID1ento para beneficio de la sociedad.
Ademas del papel regulador que debe asumir el gobierno para mirar
por arnba de los mtereses de todos y nos solo de unos cuantos como
es el caso_ de las empresas. En este sentido es importante considerar
que _la _busqucda del conocuniento con responsabilidad social debe
seguir siendo la pnoridad para el futuro.

608

Para entender esta nueva realidad es neccsano hacernos algunas
preguntas: ¿de que manera vamos a reorientar nuestras universidades
en este milenio al proceso de globalización del conocimiento? ¿Cómo
vamos a crear una mentalidad de clase mundial en los estudian tes y
profesores? ¿Cómo se logra un nivel de respuesta más veloz ante la
globalización del conocimiento? ¿Cómo \·amos a crear un est1lo de
pensamiento sobre el aprendizaje a lo largo de la vida? ¿Cómo logra
remos cambiar el concepto e.le aprendizaje tradicional a este nuevo
concepto de cambio continuo producto de este: proceso global?
Todo esto en aras de lo que hoy por hoy se dibuja como la sociedad
del conocimiento donde la gente está enfocada no solo en el interés
para ellos mismos sino con el de su ciudad, región y en el mundo.
Gulgun Kayakutlu, líder africano, señala que "En una sociedad del
conocimiento no solo se mide el flujo de capital sino también la creación del capital social, confianza en el gobierno, posibilidad de administración pública, más cultura, más integración de la mujer y que se cíe
rren las brechas de pobreza y nqueza que hay actualmente» Lo que se
logra solo con una educación de calidad.

Conclusión
Este planteamiento sobre la globalización del conocimiento es inicial ya
que hay temas como el de la lucha por la propiedad mtelectual que no
están agotados y que por lo tanto van a provocar debates en los próximos años como ha sido el caso de la piratería del software que mcluso
se convirtió en un bastión económico para algunos países como China
y que aún no se resuelven. Otro ejemplo es el caso de la industria fil
mica que perdió el control de la reproducción de copias y genera pér
dldas millonarias para los propietanos de esos derechos. Otro de los
asuntos críticos es el referente a la industna farmacéutica y la producción de medicamentos a partir de la base biotccnológica en combina
ción con la industria de los alimentos especialmente en el uso de los
transgénicos, en que las grandes compañías como Dupont, Monsanto,
Scmirus están marcando las nuevas fronteras de la propiedad del conocimiento.

En mi opinión, la lucha por la propiedad del conocimiento es un
asumo no solo de las empresas y de los gobiernos, sino de aquellas
instituciones que por años han sido las generadoras del conocuruento:

609

Bibliografia
CIMOLI, Mario. 1994. De los paradigmas tecnológicos a los sistemas nacionales de producción e mnovación, Comercio Exterior., agosto, pp. 669-682
INVERNIZZI, Nocla. "Participación ciudadana en ciencia v tecnología: algunas reflexiones sobre el papel de la uniYers1dad pública, Altendades, 15 (29):
pp. 37-44.

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�REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA
Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide
Jefe de 1a Sección de Ciencias Sociales
Centro de Estudios Humanísticos- UANL.

E

stas breves reflexiones se ubican dentro del contexto previo a
las elecciones presidenciales del 2006 en nuestro país. Pretenden contribuir, en alguna medida, al esclarecimiento de aspectos relevantes de la problemática política en momentos en que la pluralidad semántica de conceptos tales como: democracia, consenso, conflicto, participación, populismo, reforma del estado, etc., parece haber
generado confusiones y contradicciones, más que orientaciones claras
que permitan sustentar razonablemente nuestras decisiones políticas.

El Pueblo
El pueblo no es una mera abstracción, ni un conjunto uniforme y adocenado de individuos. El pueblo está constituido por seres humanos
reales y concretos, que en los momentos difíciles se reúnen y luchan en
las tareas colectivas, para conquistar -para ellos y sus familias- un espacio de vida decoroso y creativo, donde puedan desarrollar sus potencialidades y satisfacer sus necesidades.
El pueblo es la conciencia compartida de sentimientos, deseos y aspiraciones de libertad y de justicia en el marco de una convivencia racional y civilizada.
El pueblo es una reserva de sabiduóa acumulada a través de la experiencia común de éxitos y fracasos; un "núcleo de buen sentido" que
muchas veces las clases dirigentes desconoce o· menosprecia, sin re-

�612

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

RICARDO C. VILLARREAL ARRAMBIDE

flexionar que representa el principal vínculo efectivo que puede garantizar la legitimidad de sus acciones.
El pueblo es el impulso vital que m~eve_ las_ a~ciones d: la inteligencia Y
el esfuerzo humanos y permea las vidas individuales, dandoles trayectoria y sentido solidario.
Cultura Política

La cultura política es una forma de co_nviv_e?cia humana generalizada
-con todos sus aspectos materiales y sunbolicos-, que define las relaciones de los grupos sociales con la estructura del poder dentro de una
comunidad.
En este sentido, una práctica política moderna, ~t~ligente Y plural,
puede afectar positivamente el desarrollo y fortalecuruento de la ~on.
· social de los ciudadanos, en aspectos que rebasan la mera s1tuac1en0 a
bili
ción politica; comprometiéndolos a involucrarse y res~onsa zarse en
cuestiones importantes no sólo para él, sino para la sociedad en su conjunto.
De alú la importancia de rechazar las concepciones s~plistas q~e
caracterizan unilateralmente la actividad política como un ¡uego suc10;
donde los asuntos se resuelven con prebendas y cohechos. El orden
político es el campo de la justicia y del poder soci~, es el co~tr?l del
uso legítimo de la fuerza y la re~ación ~e los conflictos; su ob¡et1vo es
reconciliar intereses a menudo incompatibles.
Revalorar la actividad política, es entonces una condición ne~~saria
para crear una cultura participativa más racional; más propos1t1va e
incisiva, que pueda transformarse en una fuente permanente de solución para nuestros problemas.

El Desarrollo de la Democracia
Formalmente, la Democracia se basa en una filosofía q~e sostiene que
los derechos políticos de una comunidad de hombre~ ~bre_s, debe~ _de
ser garantizados legalmente, para asegurar así la p~~1pac1on polí~ca
de todo ciudadano, sin distinción de sexo, raza, religion o _clase soc~al.
Con ello se reivindica el derecho de la sociedad a or~aruzar su Vida
política sobre las bases juridicas que construya y acepte libremente.

613

Sin embargo, la democracia no es simplemente un conjunto de
normas plasmadas en una constitución; es más bien una forma de vida,
un desafío para todos presente.
La vida democrática nace del esfuerzo crítico, creativo y constante
de las conciencias individuales que, separadas y juntas, impulsan la
conciencia social y política de los pueblos.
Por ello, el Estado no debe ser considerado como una entidad supra-social que concentre en él todo el poder. La democracia, requiere
de instancias autónomas que broten de los pluralismos específicos -a
veces contradictorios- que se generan en la sociedad civil y que demandan su reconocimiento, no sólo en la esfera propiamente politica,
sino en todos los espacios de la vida cotidiana: en los sindicatos, en las
asociaciones privadas, en las universidades y hasta en la familia.
¿Quien hoy quiera dar un juicio sobre el desarrollo de la democracia en un determinado país, ha señalado Norberto Bobbio, ya no debe
plantearse sólo la pregunta: ¿Quién vota? sino ¿Dónde vota?1•

Ideal Democrático
El problema de la democracia es que nunca ha podido realizarse plenamente. Los enemigos tradicionales con su desprecio al pueblo y a la
libertad siguen agazapados esperando de nuevo su oportunidad.
El contubernio entre algunos grupos dirigentes y los intereses de
grupos económicamente privilegiados, pretenden cualquier cosa para
trabajar en contra del ideal democrático.
Y es que la realización de la democracia exige su cumplimiento no
sólo en el orden político, debe también hacerse efectiva en el orden
económico y el orden social.

El egoísmo de las clases privilegiadas y la separación ideológica de
los trabajadores manipulados por élites corruptas han impedido, al final
de cuentas, que los logros democráticos lleguen efectivamente a los
grupos menos favorecidos; que es lo que supuestamente pretenden
estos mismos dirigentes.
Es necesario transitar de la democracia panfletaria e hipócrita a una
democracia real, más humana e integral que transforme nuestras relaciones en formas de convivencia más libres y justas; donde la participa1 Bobbio

Norberto. Elf11turo de la democraaa. Ed. F.C.E., México, 1986.

�614

RICARDO

C. VILLARREAL ARRAMBIDE

c1on, el diálogo y la comunicación sean la norma; donde l~s _g1:1pos
sociales, los partidos políticos y los ciudadanos en forma 1ndiv1dual,
tengan la seguridad y la confianza de que sus intereses y demandas específicas, serán tomados en cuenta en la distribución concertada de los
beneficios del desarrollo.

Competencia Democrática
La educación para la competencia, entendida ésta como búsqueda de la
excelencia y la realización es fundamental para el desarrollo de u_n:a
sociedad moderna que valora el talento, la capacidad y la responsab~dad. Y esto no sólo en la esfera económica o administrativa, las acaones políticas y sociales definen también, en forma relevante, la conducta de los miembros de una comunidad.
En este sentido, las prácticas políticas que se están realizando actualmente al interior y exterior de los partidos políticos manifiestan un
interés y esfuerzo genuinos en promover una competen~i~ verdaderamente democrática entre sus miembros, que puede pemutlr la superación de los vicios elitistas y autoritarios que ha padecido desde hace
muchos años nuestro sistema partidario.
Las formas adecuadas en que el poder debe ser distribuido y controlado tiene que ver con una disposición a competir, confrontando ~deas
y planteamientos abiertamente y sin restricciones; donde las meiores
propuestas se acepten al final.
Puede ser que este ejercicio democrático genere. diferenci~s Y c~nflictos pero, y éstos es lo importante, una vez definidas las_ diferencias
es posible, cuando menos, conocer cuáles son las alternat1Vas y soluciones sobre las que vale la pena debatir.

La Reforma del Estado
Contra viento y marea, la vieja política estatal está sie~do de~tnitivamente cuestionada. La necesidad de una transformac1on radical del
régimen económico, político y social de nuestro p~s, es por todos ya
claramente reconocida y reclamada. Lo que hoy esta en la mesa de_ las
discusiones son las formas específicas y los ritmos adecuados para Implantar los cambios requeridos.
A partir de un pluralismo orgánico ~ue se está desarrollando .e~
nuestro país, la sociedad civil reclama y eierce sus derechos d~ participación y decisión. El rechazo generalizado a un Estado omrupotente,

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

615

se debe al agotamiento de su capacidad efectiva para una real transformación social y no, como algunos piensan, al abandono de principios
sagrados o al renacimiento de antiguas ideologías económicas. Estos
argumentos ya no pueden sostenerse.
Por ello, el papel que debe desempeñar el Estado para el desarrollo
integral de la sociedad, constituye uno de los retos fundamentales por
superar si queremos evitar que la modernidad nos sobrepase y nos
arrastre.
La reforma del Estado es una necesidad histórica que se desprende
de su propia racionalidad. Tarde que temprano, el ajuste de cuentas ha
de realizarse (de hecho el proceso está iniciando, aunque con sobresaltos y temores).
¿No sería mejor, enfrentar consciente y abiertamente esta responsabilidad y que asumamos todos los riesgos de la democracia?

Grupos Populares y Política Social
La crisis y las alternativas que se presentan a la sociedad mexicana están
abriendo nuevas perspectivas de reorganización del aparato estatal y,
nuevamente, los grupos populares aparecen como un elemento político
importante. Hoy se plantea un particular tipo de "alianzas de clases" en
torno a un proyecto de unidad nacional, fincado a su vez alrededor de
la modernización y el desarrollo industrial de la sociedad.
Los procesos de modernización de la sociedad están generando una
diversidad de conflictos que ponen en disponibilidad a un conjunto de
grupos que claman por su participación social y política. Estos grupos,
fundamentalmente la clase obrera organizada en sindicatos, las clases
medias urbanas y sectores importantes de profesionistas e intelectuales
forman un bloque de apoyo a un régimen estatal integrado por una
burocracia profesional, que tiene el consenso de los grupos dominantes, cuya conducción se sustenta en un liderazgo que cuenta con un
fuerte poder personal y que asume conscientemente ante el pueblo la
defensa de la nación, de los que menos tienen, etc.; pero que, estructuralmente parece estar produciendo el acrecentamiento y consolidación
de los poderes económicos prevalecientes.
La complejidad de la situación internacional y las contradicciones al
interior de la sociedad civil en una situación de crisis y deterioro sociales, están exigiendo la conformación de un régimen político con pretensiones democráticas serias, que deberá implantar diversos progra-

�616

RICARDO

C. VILLARREAL ARRAMBIDE

mas para apoyar a las masas, programas que se irán ajustando dependiendo del grado de radicalización de éstas por un lado, y por el otro,
del nivel de presión de los grupos económicos.
Lo anterior pone de relieve, que en los grupos populares se está
desarrollando un proceso de radicalización política, que si bien, en la
mayoría de los casos está siendo controlado, parece estar rebasando las
simples reivindicaciones económicas, tendiendo a crear organizaciones
políticas independientes, lo cual varía los tipos de relaciones y el nivel
de sus contradicciones.
De la flexibilidad y efectividad de las medidas adoptadas, sobre todo
por los grupos dirigentes de la administración pública, dependerá la
probabilidad de evitar una política que podría desarrollar tendencias
fuertemente autoritarias.

Cambio Social: Conflicto e Integración
El modelo de conflicto de clases planteado por Marx, corresponde a
un particular tipo de situaciones conflictuales que hacen referencia a las
diversas relaciones que diferentes conjuntos o grupos sociales tienen ·
con los medios de producción. Estas relaciones conforman el conflicto
fundamental alrededor del cual, según Marx, se desarrolla el conjunto
de la sociedad. Marx se interesa fundamentalmente por aquella situación en que las relaciones sociales de producción crean un mercado
libre de trabajo y los propietarios de los medios de producción compran la fuerza de trabajo a los no propietarios. Esto, a su vez, conduce
a una polarización de la sociedad en dos grupos antagónicos: la burguesía y el proletariado. Uno de estos dos grupos en conflicto -la burguesía en el caso del capitalismo-- dominará la sociedad. Las instituciones que sirven a los intereses de este grupo serán consideradas como
propias del sistema social en su conjunto. Los miembros de este grupo
pretenderán por todos los medios posibles que su sistema de propiedad
y el poder que sustentan son las instituciones legítimas de la sociedad.
Sin embargo, el grupo dominado se opondrá a esta pretensión de legitimidad e intentará limitar el poder -&lt;le acuerdo con este modelo el fin
último sería destruirlo-- de la clase dominante. Tratará entonces establecer su propio sistema político y desarrollará nuevos aparatos económicos, jurídicos, educacionales, etc., con los cuales intentará conformar un nuevo patrón de legitimidad.
Al parecer, el modelo marxista del conflicto de clases resultó insuficiente, a mi juicio, por tres razones: primero, porque la realidad ha

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

617

mos1:ado que los conflictos entre la burguesía y el proletariado no necesariamente han conducido a una destrucción violenta del orden existente, este es, desde luego, un juicio expost sino que, en muchos casos
h~ tenido cabida un margen de negociación que, aunque muchos 1~
rueguen, ha minimizado los conflictos. En segundo lugar, específicamente para el caso latinoamericano, la existencia en muchos países de
una, masa c~mpesina _co,nside~able es un elemento importante que la
teona_ mamsta desetudo o srmplemente ignoró. Finalmente, porque
descwda los elementos normativos y valorativos que, muchas veces, a
des~echo d~ la~ condiciones objetivas, orientan la acción de los grupos
sociales hacia diversos objetivos y en distintas direcciones.
Yo, creo que, t:1nto para los países latinoamericanos como para la
mayona de las_ ~oc1edades, un modelo conflictual que explique los procesos de estabilidad y de cambio es definitivamente indispensable. Sin
embargo, este modelo conflictual debe ofrecer las posibilidades de entender y explicar situaciones no previstas o inherentes a las condiciones
específicas de distintas sociedades; cosa que no nos ofrece cabalmente
el modelo marxista.
En principio, para demostrar la pertinencia de un modelo conflictual, señalamos esquemáticamente los principios del modelo funcional
planteado por Parsons indicando por qué no lo consideramos adecuado. Posteriormente, señalaremos algunos elementos del modelo de
Dahrendorf y luego el modelo conflictual de Coser para tratar de establecer algunos lineamientos generales de un modelo conflictual que
pueda ser aplicable a una realidad concreta.
La teoría funcionalista es una teoría de la integración social, de
acuerdo con sus postulados: 2
1).

Toda sociedad es una configuración relativamente persistente de
elementos.
Toda sociedad es una configuración bien integrada de elementos.
Todo elemento de una sociedad contribuye a su funcionamiento.
Toda sociedad descansa en el consenso de sus miembros.

2)
3)
4)

Es claro que una teoría de este tipo, difícilmente puede proporcionarnos un modelo adecuado del cambio social. Y es que el interés de
los funcionalistas es mostrar por qué las cosas son como son y son de
.

2

_Parsons Talcott, "Una teoría funcional del cambio." En Etzioni (Ed) Los cam-

bios socrales. Ecl. F.C.E., México 1968. pp. 86-96.

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RICARDO C. VILLARREAL ARRAMBIDE
REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

una u otra forma porque así lo requieren las necesidades del sistema, y
puesto que los sistemas sociales son estables, cualquier proble~a _q~e
surja es simplemente una disfunción que, al final de cue~~s, sera as~lada por el mismo sistema. J?e. tal manera que la ~ues~~n del camb1?
sólo se plantea como un crecmuento o como una s1tuac1~n- de deseqwlibrio momentáneo, pero siempre tendiente al estableclllllento de un
nuevo equilibrio. Los cambios que realmente ocurren en una socied~d
tratan de ser explicados como una adaptación del sistema al medio
ambiente: contacto cultural, cambio tecnológico, etc. Sin embargo, el
problema que no puede solucionar el funcionalismo, es el de explicar el
cambio que se produce al interior del propio sistema.
Dahrendorf, por otro lado, con un enfoque más general, indica que
los conflictos, más bien, se dan entre los que poseen autoridad y los
que no la poseen, lo que implica que pueden darse. de?t~o de cualquier
institución. Su modelo contiene los siguientes pnnc1p1os, totalmente
contrarios a los del modelo funcional:3
a) Toda sociedad está sometida a cambio en todo momento.
b) Toda sociedad experimenta en todo momento conflictos sociales.
c) Todo elemento de una sociedad contribuye a su cambio.
d) Toda sociedad descansa sobre la coacción que algunos de sus
individuos ejercen sobre otros.
Lo anterior implica, como pensaba Max Weber, la probabilidad ~entro de una relación social de imponer la propia voluntad a los demas,
independientemente de toda resistencia o, en el mejor de los casos,
como en el estado moderno, la probabilidad de que la coacción sea
aceptada "libremente" por los que la padecen.
Con respecto al modelo de Coser, éste se distingue entre:4
a) Conflictos que no trascienden las normas básicas sobre las cuales se funda una relación social.
b) Conflictos que sí trascienden las normas básicas que legitiman
el orden prevaleciente.

619

Haciendo énfasis sobre el primer punto señala que:

1) El mismo sistema social contiene una prote~ción contra el conflicto: la tolerancia e institucionalización del conflicto.
2) El conflicto social es un mecanismo para el ajuste de normas
adecuadas a nuevas condiciones; puede, por lo tanto, ser un
elemento renovador de la sociedad.
3) La destructividad de los conflictos depende de la intensidad de
la interacción y de la participación personal de los miembros.
4) Un contrincante en determinada situación conflictual puede ser
un aliado en otra. Esto asegura la solidaridad social.
En general, ambos -Coser y Dahrendorf- no niegan la posibilidad
extrema de la confrontación violenta; sin embargo, insisten en que los
conflictos no necesariamente deben de ser destructivos.
De lo anterior podemos extraer algunas conclusiones:

1) La organización de una sociedad implica situaciones conflictua-

2)
3)
4)
5)

les. Estas pueden ubicarse entre los extremos de la negociación
pacífica y la violencia declarada.
Esta situación tiende a crear no un clima de unidad sino una
sociedad con una pluralidad de intereses.
Siempre el conflicto supondrá una situación de asimetría, donde uno de los grupos surgirá como dominante.
Una serie de factores pueden modificar las relaciones de poder
existentes dentro de la sociedad.
Una modificación en las relaciones de poder puede no conducir
a un cambio total, sino al compromiso y la reforma.

Lo que sugiere lo anterior es, solamente, la necesidad de incluir
dentro de un modelo teórico, la mayor cantidad de situaciones concretamente posibles si realmente pretende ser explicativo.

Sistema Político y Estabilidad

La estabilidad de un sistema político depende del tipo -y grado de orden
Dahrendorf R. "Hacia una teoría del conflicto social", En Etzioni, Ed. L.is
cat11biossociales. Ed. F.C.E., México 1968. pp. 97-107.
_
.
4 Coser Lewís, "La terminación del conflicto". En Etzioni (Ed). Los can,bzos soeza/es, Ed. F.C.E., México 1968. pp. 419-423.
3

prevaleciente en la conducta de los grupos existentes que conforman la
sociedad. Los sistemas tradicionales, por ejemplo, poseen un alto grado
de estabilidad, sin embargo, las posibilidades de d~sarrollo están limitadas por la misma tradición. En cambio, en una sociedad en proceso de

�620

RICARDO

C. VILLARREAL ARRAMBIDE

modernización que enfrenta la necesidad de movilizar un amplio apoyo
para las actividades políticas y para la sustentación del desarrollo económico, la flexibilidad del sistema, sobre todo en términos de participación, tiene suma importancia. Sin embargo, cuando las condiciones
socioeconómicas se encuentran en un período de descomposición es
que los partidos políticos tienen la posibilidad de ofrecer soluciones
políticas distintas a las de los patrones predominantes; durante estos
períodos pueden más fácilmente atraer adherentes.
Existen cuatro tipos de problemas en términos generales que pueden constituir un desafío para la estabilidad del sistema político:
1) Elproblema de la construcción de la Nación. Que se relaciona con los
aspectos culturales del desarrollo político; el proceso por el cual
la población transfiere su lealtad y compromiso a un sistema
político central.
2) Elproblema de la construcción del Estado. Que se produce cuando la
élite política crea nuevas estructuras para organizar la sociedad
con el fin de reglamentar la conducta y extraer el máximo provecho de sus recursos.
3) El problema de la participación. Que se relaciona con el rápido incremento de las exigencias de participación en el proceso de
decisión política por parte de los diversos grupos y estratos de
la sociedad.
4) El problema de la distribución. Que se relaciona con un aumento
en el volumen e intensidad de las demandas que requieren que
el sistema político controle o modifique la distribución de los
recursos existentes.
Específicamente, con respecto a los problemas de la participación y
la distribución, la estabilidad de un sistema político depende:
1) De la naturaleza de los problemas que debe enfrentar. Para el
caso de los países en desarrollo, como el nuestro, la gran cantidad de demandas sobre el mejoramiento económico, participación, unidad nacional, etc. se precipitan sobre el sistema al unísono y en forma inmediata; lo que hace muy difícil su solución,
constituyendo así elementos de inestabilidad.
2) De los recursos que posee el sistema para implementar su capacidad de respuesta en un período determinado.
3) De las transformaciones experimentadas por otros sistemas
(económico, social, religioso, internacional, etc.). La capacidad

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

621

del sistema político de hacer frente a diferentes presiones es influida, en cierta medida, por las demandas_ y capacidades de
otros sistemas.
4) Del esquema de funcionamiento del sistema. Algunos sistemas
están mejor integrados para el cambio y la adaptación; un sistema que cuenta con una burocracia diferenciada y eficiente
puede adaptar las demandas a su capacidad de respuesta más
fácilmente que otros sistemas menos diferenciados.
5) De la respuesta de las élites políticas a los requerimientos del
sistema que, en muchos casos, puede ser un elemento de intensificación de las presiones y los conflictos que se desembocan
en procedimientos violentos, ya que no se de la respuesta en el
momento oportuno: los conflictos que se han producido en
nuestro país en este año de 2006 son un claro ejemplo de ello.

Partidos y Cambio Político
Los partidos políticos, aunque no siempre son la estructura más importante dentro de los sistemas políticos, en general son considerados como una estructura especializada que realiza la combinación de intereses, esto es, la función de convertir las demandas en alternativas de
política general. Los partidos políticos, junto con la burocracia de la
administración pública y los sindicatos constituyen las entidades que
comúnmente desempeñan una labor de mediación. Representan un
vínculo directo entre los diversos grupos de interés y las autoridades
responsables de las decisiones. Pueden, por lo tanto, articular los intereses de los diferentes grupos o estratos de la sociedad. La eficacia de
estas combinaciones y articulaciones, que afectará la estabilidad del
sistema político, dependerá del tipo específico del sistema partidario.
P_or un lado, puede tender a mantener las pautas de comportamiento
vigentes, o por el otro, en algunos casos a iniciar un cambio importante
en l?s ~atrones políticos existentes. En este último sentido, la política
part1dana puede ayudar a desarrollar la cultura política de los actores
sociales en sus orientaciones cognitiva, afectiva y evaluativa. Esto tiene
importancia sobre todo en los procesos de socialización y comunicació?. Gracias a la actividad partidaria el empleado, el obrero, el empresano, etc., pueden descubrir los mecanismos necesarios para plantear
sus demandas y conocer aspectos de la sociedad que desconocen en su
vida cotidiana. Asimismo, esta actividad -en la dimensión afectiva~uede desarrollar el sentido de lealtad e identificación entre los partidanos y sus élites. Finalmente, en términos evaluativos, el partido puede

�622

RICARDO C. VILLARREALARRAMBIDE

proporcionar los criterios y fines con los cuales medir las realidades
políticas y económicas existentes; lo cual es fundamental para adquirir
la conciencia del papel que puede cumplir como agente del cambio
social. Cabe sin embargo señalar que las élites políticas de México y de
los países de América Latina, al parecer, no han concebido la democracia representativa como un "ideal" -en el sentido de los movimientos
independentistas y de reforma del siglo pasado-, sino que ha sido percibida, en muchos casos, como una ideología conservadora, como un
instrumento tendiente al mantenimiento de formas tradicionales y obsoletas de dominación.
La Responsabilidad Social del Estad.o
Cada vez más, es evidente que el proceso de desarrollo nacional exige
una mayor racionalidad en la acción económica y social, que incorpore
métodos, procedimientos y técnicas modernas acordes con la transformación mundial contemporánea.
Exige también, una nueva actitud ante los valores y formas de comportamiento tradicionales en las diversas actividades de la vida comunitaria. Es necesario entonces:

•

•

•

•

En la política, luchar porque se amplíe la participación y representación de las nuevas fuerzas sociales que la industrialización
y el crecimiento urbano han puesto en escena.
En la economía, superar las resistencias a los cambios tecnológicos y a la participación de las empresas en nuevas actividades a
través de formas de propiedad y de gestión innovadoras.
En la educación, pugnar por una enseñanza funcional y técnica
que, sin descuidar al ser humano, se base en la extensión y aplicación sistemática de la actitud y el pensamiento científicos para conocer y transformar la realidad.
En el Estado, una intervención menos asfixiante y burocrática
que no obstaculice la libertad y creatividad de los particulares.

Sin embargo, esta tensión entre lo tradicional y lo moderno, está
produciendo a la vez, una propagación inarticulada del progreso técnico y un impacto desigual e injusto en el sistema de estratificación social, que sigue demandando la participación del Estado, pero de un
Estado que equilibre la situación cumpliendo eficazmente con las responsabilidades sociales de su competencia.

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

623

Alimentación, salud, educación, vivienda, cultura, etc., siguen siendo
en nuestro país, ~ecesidades básicas de grandes grupos de población
que es urgente sansfacer cuando menos con rrúnimos de bienestar.
Con los altos precios del petróleo, las divisas internacionales más
grandes de nuestra historia y ante una situación económica internacional compleja e inestable, seguimos enfrentando el mismo reto: crecer y
moderruzarnos. Ahora, seguramente estaremos en mejores condiciones
pero, ¿en dónde se fincará el desarrollo económico sustentable?
El programa contra la inflación ha tenido resultados aceptables, pero a costa de un considerable deterioro del salario y del nivel de vida de
1a población. ¿Cómo reiniciar la dinámica del crecimiento y reintegrar
al pueblo las pérdidas acumuladas durante más de veinte años de crisis?
Así, la tarea de los próximos años deberá consistir en alentar la eficacia ~ productividad que caracterizan un proceso de modernización,
pero sm menoscabo para las capas mayoritarias de la población: el reto
será conciliar la competitividad con la justicia social, si queremos construir un México mejor para todos.
Consenso Social: ¿Una Utopía?
Todo intento de participación en cualquier ámbito de la vida humana
es en sí mismo valioso; pero, si realmente pretende incidir en cuestiones importantes, requiere de un espíritu de cooperación que involucre
a todos los interesados, con el propósito de alcanzar beneficios comunes.
Analizar, debatir, participar... no sólo significa pugnar por abrir
nuevos y más amplios espacios legítimos de libertad, significa también,
buscar nuevas formas de relación que no se sustenten, ni en la obediencia y sumisión incondicionales, ni en su extremo contrario: el anarquismo estéril.
El consenso social, como núcleo básico de la interacción humana
rechaza, tanto la aceptación irreflexiva y acrítica del orden imperante,
como la exclusión partidista y unilateral de toda propuesta que no sea
la nuestra.
_Las oposiciones y los contrastes, son situaciones objetivas en las que
se mserta nuestra vida cotidiana. Somos seres· humanos disímiles y sin
embargo, poseemos un conjunto básico de sentimientos, aspiraciones y
valores que compartimos con los demás. Lo que nuestra personalidad

�624

RICARDO C. VILLARREAL ARRAMBIDE

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

625

tiene de singular y propio se sustenta, precisamente en la vinculación
con el grupo, que es el espacio que posibilita el lenguaje y la comunicación que, a su vez, permite el entendimiento y la comprensión del otro,
no como un ser ajeno que se opone, sino como igual y distinto al mismo tiempo. Nos solidarizamos porque somos semejantes, pero también, porque siendo diferentes nos necesitamos y complementamos.

?vfARX y ENGELS, Ma11íjiesto del Partido Co11111nista, Ed. Progreso, Moscú,
1972.

La diferenciación funcional que exige el desarrollo de la vida social,
económica y política de una comunidad debe servir no sólo para confrontar, sino para unir las voluntades en torno a un propósito común,
donde la participación y el trabajo de cada uno -de acuerdo con sus
capacidades y limitaciones-, asegure para todos, el acceso a una vida
digna y provechosa.

PARSONS, T. Una Teoria Funcional del Cambio, En Etzioni (ed.) "Los Cambios
Sociales", Ed. F.C.E. México, 1968.

En esta encrucijada, ante proyectos de país diferentes, antagónicos
incluso, entre la ética de la convicción y la ética de la responsabilidad,
¿podremos fortalecer, por un lado, las actitudes que destacan la importancia de la independencia, la espontaneidad y la libertad creadoras, y
por el otro, la consolidación de valores que promueyan el diálogo y,
junto con éste, la tolerancia y el respeto a los demás?. Este es el reto.

WEBER, Max, Escritos políticos. Ed. Folios, México, 1982.

Bibliografía
BOBBIO, Norberto. Elfuturo de la democracia. Ed. F.C.E. México, 1986.
COSER, L. Las Funciones del Conflicto Social, Ed. FCE. México, 1965.
DAHRENDORF, R. Hacia una Teoría del Conflicto Social en Etzioni Ed. "Los
cambios sociales", Ed. F.C.E., México 1968.
ETZIONI, E. (Ed) Los cambios sociales Ed. F.C.E., México, 1968.
FERNÁND EZ SANTILLÁN J. (Comp.) Norberto Bobbio: Elfilósofa J la política. Ed. F.C.E., México, 2002.
GRAMSCI, Antonio. La Políticay el Estado Moderno, Ed. Perúnsula, Barcelona,
1971.
HABERMAS, Jürgen. La Jnclusió11 del Otro: Est11dios de Teoria Política, Ed. Paídós, Barcelona, 1999.
MARX K., El Capital, Vol. lll., Ed. FCE., México, 1968.

MERTON, Robert K. Teoriay Estructura Sociales, Ed. FCE. México, 1978.
PARSONS, T. El Sistema SocialEd. Revista de Occidente, Madrid, 1966.

RAWLS,John. Teoría de la Justicia. Ed. F.C.E., México, 1995.
STERNBERGER D,. Domi11ació11y acuerdo. Ed. Gedisa, Barcelona, 1992.

WEBER, Max. Economíay Sociedad, Ed. FCE. México, 1982.
YVES CALVEZ,]. El Pfflsamiento de Carlos Marx, Ed. Tau.rus. Madrid, 1996,
pp. 205-259.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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�Anuari_o

l-Ju1nanitas

2006

Número 33

�Centro de Estudios Humanísticos
Director

Alfonso Rangel Guerra

Jefes de Sección

Filosofía
Cuauhtémoc Cantú García
Letras
Alma Silvia Rodríguez Pérez
Ciencias Sociales
Ricardo Villarreal Arrambide
Historia
Israel Cavazos Garza

Diseño de Portada

Yolanda Pérez Juárez

�HUMANIT AS
ANUARIO DEL
CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS
CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS DE LA
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Director Fundador
Dr. Agustín Basave Femández del Valle

Centro
Director
Lic. Alfonso Rangel Guerra

Jefe de la Secdón de Filosofía
M. A. Cuauhtémoc Cantú García

Jefe de la Secdón de utras
Dra. Alma Silvia Rodríguez Pérez
A

]efe de la Secdón de Ciendas Soda/es
Lic. Ricardo Villarreal Arrambide

Jefe de la Secdón de Historia
Profr. Israel Cavazos Garza

\

�Derechos reservados ©
Por el Centro de Estudios Humanísticos
Certificado de Licitud de Título y Contenido en trámite.
Diseño de portada por: Yolanda N. Pérez Juárez
yolanda.perezj@email.uanl.mx

ÍNDICE
PRESENTACIÓN .... . .......................................................11

Sección Primera

FILOSOFÍA

Centro

La responsabilidad derivada de los estudios contenidos en este
Anuario, corresponden exclusivamente a sus respectivos autores.
DR. AGUSrtN BASAVE FERNÁNDEZ D EL VALLE Fom1ación
Humanística dei Hombre ..................................................................................... 15
M.A. CUAHUTÉMOC CANTÚ GARCÍA La Fiiosofía del Quijote en
Agustín Basave Femández dei Vaile............................................ .23
PRO F. DR. ALBERTO CATURELLI Verdaderoy Faiso ecumenismo..... 37

(

Nueva Época
Décimo Número
Octubre de 2006 -500 Ejemplares

DR. EUDALDO FORMENT Fiiosofía de la Muerte en Agustín Basave
Femández Dei Vaile ........................... : ................................. 57

Al

D R. ROBERTO FRICKE Ei Papel de la R.eligión en la Ética de Antonio Caso
Andrade ............ ............................................................ 77

Ri

D RA. MATILDE ISABEL GARCÍA LOSADA El Pensamiento Filosófico
de Octavio Nicolás Derisi. Uneas Fundamentales ................................97
JORGE GARCÍA-GÓMEZ PH. D. Descartes y el futuro de la Filosofía

Primera en Ortega ................................... ....................... .... 109
ARQ. ABIGAIL GUZMÁN FLORES pstética como Teotia de la
Sensibilidad ....................................... .......................... ... 135

v ,

�M!R&lt;?· CÉS~ AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ Sobre el papel de la
Histona de la Ctencia en la Evaluación de la Teoría del Camino Cient[ftco _
Segunda Part~ ................................................................ 147

JOSÉ JAVIER VILLARREAL La realidad en los dos Quijotes, como atril de
una lectura subversiva............................................ ................397

MTRO. LUIS RIONDA ARREGUÍN La Filosor:a y el mundo de la
T' .
1"
ecruca......................................................................... 173

MTRA. MINERVA MARGARITA VILLARREAL La eternidad en Ía
rutina quefuga ......................................................... .........413

DR. ZIDANE ZERAOUI AI-Kindi: El ''Filósofa de los Árabes".............. 187

Sección Tercera
CIENCIAS SOCIALES
Sección Segunda
LETRAS
DR. RAFAEL ENRIQUE AGUILERA El papel de la critica literaria como
critica cultural sociopolíticay filosófica ......................................... ...421

Centro

DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE Don Qufjotey el
valor de lo caballeresco ......................................................... 207

DR. JOSÉ NICOLÁS BARRAGÁN CODINA, DR. JUAN CELSO
FLORES MARTÍNEZ Administración estratégica de la Educación:

MTRO. ALEJANDRO DEL BOSQUE La mujer en la poética de
Urrea.................................................
225

Metodologías de Administración del Conocimiento aplicadas a las Redes de
Investigación Universitaria ..................................................... .435

DR. ADOL~O BEN~TO NARVÁEZ TIJERINA Del camino y el mundo
rural.· un estudio de ecologta cultural............................................. .241

DRA. MARTHA CASSARINI RATIO Las Representaciones Sociales y la
Investigación Educativa .. ~ ................................................ ......449

LIC. ANA MERCEDES NARVAEz TIJERINA El verso libre en la poesía
de Xavier Villaurrutia .........................................................259

MTRA. BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO Rituales sagrados y vínculos
de identidad colectiva en tomo al Señor de la _Expiración de Guadalupe, Nuevo
1-eón ............. ......... ..................................................... 465

••••• t ••••••••••••••••••••

A

LIC. ALFONSO R.Ai'\JGEL GUERRA El naturalismo en España: La
Desheredada, novela de Benito Pérez Caldo .................. ................ .. 287
LIC. GABRIELA RIVEROS ELIZONDO Desde la ciudad, elpoeta... 305

MTRA. MIREYA GARCÍA GOVEA Retos del sistema educativo español
universitario ante la integración en el espacio europeo de enseñanza
superior....... ..................................................................487

DRA. ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ Lenguaje y cognieión.......315

DR. JOSÉ MARÍA INFANTE Cultura Cientijica en la Sociedad..... .....507

~ · ELB~ G. RODRÍGUEZ PÉREZ Emoeión, redes neura/es y
evaluactones ajecftvas, o!fativasy semáticas........................................339

DR. OSCAR MEJÍA QUINTANA Elementos para una reconstrucción del
estatuto epistemológico de la FikJsofía del Derecho.................................523

MTRA. ELVIA ESTELA SALINAS HINOJOSA Y MTRA. JUANA
GARZA DE LA GARZA Sene/ PaZ:· Una joya de la literatura cubana......335

MTRO. ROLANDO PICOS BOVIO La Disputa de la Razón Ilustrada;
Visiones de la Modernidad en Kant, Foucaulty Haberlas ... .....................539

VI

DR. JOSÉ LUIS PRADO 11AILLARD El pluralismo en México: una
experiencia reciente .................. ."......_................................... 557
VII

�C. DR. JULIO CÉSAR PUENTE QUI NTANILLA Perspectivas de
bienestar: Distribución del ingreso, hábitos de consumoy sustentabilidad ........573
MTRO. ROBERTO REBOLLOSO Globalización del conocimiento .......597
LIC. RICARDO VILLARREAL ARRAMBIDE &amp;flexiones sobre Cultura
Políticay Democracia........................................................ ....611

Cuarta Sección
HISTORIA

Centre

MTRO. RUBÉN M. BARBA NAVA Los Cuartos dueños de la Hadenda
Matehuala ......................................................................629

QUINTA SECCIÓN
RESEÑAS Y COMENTARIOS

JACOB BUGANZA TORIO. "Del Poder Político al Amor al Mundo" de
Dora E/vira Carda González .................................................793
LIC. MARÍA ISADORA MONTELONGO LUNA A La Feria con
Ong.............................................................................797
LIC. ALFONSO RANGEL GUERRA La Filosofía en México. Un
acerca,niento a SJI historia ...................................................... 805
LIC. GABRIELA RIVEROS ELIZONDO Presentación del libro ''Sólido
AZ141" de Felipe Montes ............ ...................... ................... ..811

PROF. ISRAEL CAVAZOS GARZA El ayuntamiento de Monterrey en
1776-1821..... ......... ........................................................641
DR. MAJ.',JUEL CEBALLOS RAMÍREZ Dos décadas de estudios históricos en
el Colegio de la Frontera Norte ............................................ ......653

(

DRA. VALENTINA GARZA MARTÍNEZ La migración hacia el noreste
novohispano hacia la segunda mitad del siglo XVI ...... ........................ 663

A

TOMÁS MENDRICHAGA CUEVA Los primeros vecinos de Monterrey II
(1596 -1626) ................................ ...... ························· .....721

Ri

DR. JUAN MANUEL PÉREZ ZEBALLOS, DRA. VALENTINA
GARZA Fuentes documentales para el estudio de las relaciones econón,icasy sociales
de los pobladores del Nuevo Reino de León.................................. ··~-743
DR. DAVID PIÑERA RAMÍREZ Hacia una histonografía de las
universidades estatales de México ......................... ........ ...............753
DRA. MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA La Santa Hermandady sus
Personajes durante sigks XVIy XVII Novohispanos ....................... ....763
LIC. FRANCISCO VALDÉS TREVIÑO Raúl Rangel Frías, el
Gobernador........ ... ............ ... .......... .. ............................... 781
VIII

IX

�PRESENTACIÓN
El Anuario Humanitas, fundado en 1960, llega ahora, después de varios
años de trabajo continuo, al número 33. Esta publicación ha mantenido durante todos este tiempo su concepción original, integrándose en
las cuatro secciones de Filosofía, Lengua y Llteratura, Historia y Ciencias Sociales.

Centre

A

Desde su inicio, la publicación fue animada y dirigida por el Dr.
Agustín Basave Femández del Valle como titular del Centro de Estudios Humanísticos. Sus amplias relaciones con la comunidad filosófica
internacional le permitieron obtener colaboraciones de connotados
pensadores de Europa y América. También, las otras secciones se han
visto enriquecidas con colaboraciones de primer nivel a lo largo de
todos estos años.
El número que ahora presentamos es el primero que se publica en
ausencia de su fundador, por su lamentable fallecimiento el 14 de enero
de 2006. Sin embargo, hemos pretendido mantener la concepción originalmente establecida para Humanitas, invitando a colaborar en este
número a pensadores locales, nacionales y extranjeros, de tal manera
que podemos afirmar que la obra inicialmente impulsada por el doctor
Basave continúa proyectándose hacia el futuro.
Es oportuno mencionar en esta página introductoria una partición
de las secciones que componen Humanitas, para que de forma independiente, se proyecten ahora unitariamente editando en volumen por
separado cada sección. Así, a partir del año 2007 se publicarán cuatro
Anuarios Humanitas, dedicados cada uno a Filosofía, Lengua y Llteratura, Historia y Ciencias Sociales. Se considera que mediante este nuevo
formato el Centro de Estudios Humanísticos tendrá oportunidad ·de
distribuir los ejemplares correspondientes a las instituciones y personas
que tengan interés de recibirlos por la especialidad de cada uno de los
Anuarios.
·
XI

�Para las cuatro apariciones anuales del Anuario Humanitas, a partir
del 2007~ se intentará que correspondan de la siguiente manera: Filosofía al trimestre enero-marzo, Ciencias Sociales el trimestre abril-junio,
Historia al trimestre julio-septiembre y Lengua y Literatura al trimestre
octubre-diciembre.
Mantendremos la entrega de los anuarios a las instituciones y personas que lo recibían en su formato anterior, y estaremos atentos a cualquier petición o solicitud que recibamos de instituciones nacionales o
extranjeras, para que continúe el esfuerzo de intercambio· cultural en el
. área de las Humanidades.

Lic. Alfonso Rangel Guerra

Centre

Monterrey, N.L. septiembre de 2006

PRIMERA SECCIÓN
FILOSOFÍA

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1

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�FORMACIÓN HUMANÍSTICA DEL HOMBRE

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Dr.Jur. Dr. Phil. Agustín Basave Femández del Valle
Director Fundador del Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León

Centr&lt;

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A
1

1

as estructuras educativas de nuestro tiempo presentan una cierta
proclividad a un acentuado especialismo. El hombre de nuestros
días se ha dado cuenta de que no puede ser solo un buen especialista y por eso aspira a una mejor educación. A una formación verdaderamente humanista. No se trata de conocimientos vagorosos. Tampoco
queremos caer en el desconocimiento -nefasto, por cierto- de los principios fundamentales que dan unidad y sentido a nuestra existencia. Lo
que requieren las universidades y los institutos tecnológicos y politécnicos es una formación humanística donde las culturas no queden incomunicadas, ni el hombre mutilado en lo más hondo de su ser. Por eso he
propuesto que la Antropología Filosófica sea una materia común a todas
las carreras universitarias, a fin de que sobre esa base se exponga una
positiva teoría de la formación del hombre. No podemos ni queremos
ser engañados por el rrúto de la espontaneidad absoluta. Todas las ciencias descubiertas y desarrolladas por el hombre tienen una importancia
· de primera magnitud en la forja de la personalidad humana. No confundamos la formación humanística con la critica irresponsable de la técnica
actual, ni el necesario ocio -ocio fecundo- con la vida indolente. Me
importa preservar el amor a la libertad, la búsqueda de lo armonioso y la
preocupación por la cultura que configuran el estilo humanista. Importa,
en cualquier institución de educación sup~rior, hacer del hombre -del
hombre concreto de carne y hueso-, el valor-clave y supremo que da
sentido a la historia y a la sociedad. El hombre es a la vez -debe sersujeto y meta de la educación.

�Centr◄

FORMACIÓN HUMANÍSflCA DEL HOMBRE

La finalidad de la educación debe estar ordenada al hombre mismo.
El fin de la educación está lógicamente subordinado al fin del hombre.
En otras palabras: El fin de la educación es la perfección del hombre,
pero la perfección del hombre estriba en la posesión de su fin último. El
fin del educador tiene que coincidir con el fin del educando. La perfección primera del hombre abarca la integridad de su esencia sustancial:
Cuerpo y alma. Unidad, verdad, bondad y belleza -propiedades del entedeben resplandecer en la naturaleza humana considerada en su entidad.
La unidad nos salva del desdoblamiento y la disgregación; la verdad nos
conduce a la autenticidad; la bondad nos libera de los defectos y vicios; la
belleza nos convierte en sujetos de complacencia. Todas las potencias de
que el alma es susceptible tendrán que ser revestidas o investidas de todas las perfecciones habituales de que son capaces por naturaleza o por
gratuita donación, para que la naturaleza humana, considerada en su
esencia, adquiera un acabamiento. Y no olvidemos, tampoco que la educación tiene por finalidad servir a la proyección social y trascendente de
la persona humana, disponiéndonos al cumplimiento de la caridad, de la
justicia, de la seguridad y del bien común.

permite afirmar lo intrínseco del problema de Dios con respecto al hombre. La exaltación desmesurada de lo colectivo y el superpoderío de la
técnica (tecnocracia) son manifestaciones antihumanísticas en cuanto
deprimen a la persona humana, cercenan el libre despliegue de las facultades espirituales y llevan a la tiranía política o a la tecnocracia hueca de
fermento espiritual. El soberbio humanismo de la autosuficiencia humana -idealista o cientificista- no puede fundar por sí solo la vida moral y
social. ¿Cómo vamos a poder lograr nuestro afán de plenitud subsistencia! con el humanismo de la falsa autosuficiencia humana? Este tipo de
humanismos carece de un significado final para la existencia y de un destino para la actividad del hombre. La técnica no puede constituir un fin
en sí misma, pero puede constituirse en condición de progreso de los auténticos valores humanos. Sólo una concepción integral del hombre
como espíritu encamado puede satisfacer ese anhelo de plenitud subsistencia! que se prueba en la tierra pero que está destinado a un fin ultraterrestre.

El humanismo filosófico -objeto primordial de nuestro estudio- tiene
su centro en el problema del hombre y de su naturaleza, de su origen,
destino y puesto en el universo. Conocer el meollo del hombre, su profunda mismidad, sus poderes y sus limitaciones en el mundo que nos
toca vivir, es el tema del nuevo humanismo.

A

R!

17

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

16

Cabe hablar de un humanismo ce"ado --que aprisiona al hombre en sí
mismo- y de un humanismo abierto --que abre al hombre a la trascendencia,
al Ser fundamental y fundamentante-, para mejor comprender la disyuntiva entre el inmanentismo y la apertura a la trascendencia. Los humanismos absolutos absolutizan unilateralmente alguna propiedad humana:
La razón, la libertad o la materia. Sacrifican las restantes propiedades
esenciales del hombre, su pluiridimensionalidad, para quedarse en una
postura unidimensional que conduce al antihumanismo. Podemos aceptar la parte afirmativa de estos humanismos, pero tenemos que rechazarlos por lo mucho que niegan en la totalidad del hombre. Y lo que nos
importa es un humanismo integral que no sacrifica ninguna de nuestras
facultades. En el humanismo abierto el hombre se eleva más arriba del universo, no excluye nada que sea humano, - por eso incluye la dimensión
de la trascendencia o de la fundamentalidad de la existencia humana- ,
acrecienta el valor personal y procura el bien de todos. Por la religación
a un Ser fundamental y fundamentante, por la dimensión de la trascendencia, el problema del Ser Absoluto, por sí mismo subsistente, no es
extrínseco al hombre mismo. El dinamismo de nuestra humanidad nos

Un humanismo abierto es una "visión del mundo", pero es también
una construcción arquitectónica y operante del mundo. Estamos de
acuerdo en que más que contemplar al mundo hay que transformarlo.
Pero esto no quiere decir que afirmemos la supervalorización de la
"práxis" sobre la "theoresis': ni de la acción sobre la contemplación. Porque acción que no es precedida de contemplación, es mera agitación de
neurótico. Ante un mundo dominado por la pasión anti-intelectual y por
los instintos infrarracionales, afirmamos decididamente el valor del intelecto amoroso que postula nuestro lema comprometido: ''In amore sapere
et in sapientia amor". Sólo por esta vertiente nos libramos del cerco de la
inmanencia y de la historia.
Cuando se da valor absoluto a lo relativo se cae en mitos, en ídolos
que se suceden sobre los altares de la historia. El retorno a razones universales y eternas, la necesidad de una síntesis constructiva y comprensiva de la cultura moderna es requerida hoy por los más inteligentes y sinceros pensadores. ¿Cómo podemos tener, de otra manera, una sabiduría
superior que sea fuente de unidad y de armonía? El formidable ret~ que
nos lanza al saber contemporáneo --especializado y desintegrado-- nos
insta a la recomposición ideológica y a la reconstrucción del hombre
integral. Es la difícil composición unitaria metafísica-ética-artísticapolítica-científica-espiritual que recibe los valores esperados por el hombre como realizaciones perennes de verdad, bondad, justicia, belleza y
paz. No ignoramos la masa de los hechos, de las ideas y de las cosas
caducas que produce cada época histórica; pero consideramos posible la
realización emergente de la actividad propedéutica de salvación. El or-

�18

Centre

A

R

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

FORMACIÓN HUMANÍSTICA DEL HOMBRE

den sólo existe cuando hay convergencia y armonía en torno a un principio. Ahora bien, el principio del orden humano no puede ser el hombre
mismo, puesto que se trata de un ente contingente, caduco, finito. Nuestra vida es nuestra en cuanto la vivimos, la realizamos y la ejercemos;
pero no es nuestra en cuanto nos viene dada. Estamos instalados en el
mundo, no nos autoinstalamos. Ni yo ni los otros hacíamos falta. Como somos pudimos no haber sido. Hubo un momento dado en que no
fuimos y habrá otro momento dado en que no seremos; en que no seremos, por lo menos, como somos ahora. Nuestra vida, en cuanto nos
viene dada por quien hace que haya vida, se nos presenta como una dádiva de amor. Estamos comprometidos a vivir amorosamente con misión personal, única, incanjeable, insustituible. Si todo hubiera sido contingente, no habría habido nada. Hay algo, luego hay algo necesario. Lo
contingente implica ineludiblemente lo necesario. Este Ser necesario es
el supremo principio del orden humano que está llamado a ser, si queremos entenderlo bien, un ''ordo amoris".

exigencias del bien, es así mismo un ''ordo amoris". Dentro de este orden
de racionalidad que el amor abraza, administra y excede, encontramos al
hombre del humanismo integral como paradigma de perfección que actúa a la luz de la Verdad primera y del Bkn supremo. Para llegar a ese
fin supremo hay todo un itinerario que recorrer y una elevación humana
que alcanzar. Valores inmanentes y valores externos nos instan a seguir
el camino teotrópico. El humanismo ecuménico integral organiza la
cooperación entre los hombres, sobre el plano material, el plano ético y
el plano intelectual. El bien común aportado se traduce en un bien común distribuido. Porque la persona es relativamente para la sociedad,
pero la sociedad es absolutamente para la persona. La formación plenaria supone autoformación, autogobierne, disciplina externa y ayuda que
viene de los otros hombres y del Ser absoluto. El bien que hay que hacer
y el mal que hay que evitar, sirven como pautas para desarrollar los derechos positivos como interpretaciones, determinaciones y evoluciones de
las normas eternas y trascendentes que se reflejan en la conciencia sana y
recta. La colaboración común conduce a la perfección común. El
humanismo contemporáneo busca la unidad del hombre y de las cosas
humanas, la unidad del pensamiento y de la acción, la unidad de la ciencia y de la virtud, la unidad de la interioridad y de la vida social, la unidad
de la cultura y de la oración. La cima del humanismo contemporáneo,
término de nuestra vocación, no se alcanza en este mundo. Sembramos,
entre el dolor y la muerte, con la esperanza del crecimiento y del renacimiento. Para dar una respuesta integral a la vocación humana, para salvarnos de la esclavitud, del tiempo y de las cosas, requerimos una meta
que está más allá de todos los espacios y de todos los límites del tiempo.

En un humanismo integral y ecuménico debe existir un extenso y generoso reconocimiento de la validez de la existencia humana y de sus
expresiones culturales y políticas. Los exclusivismos son desastrosos en
el campo ideológico y en el campo práctico. No podemos perseguir
fuera de toda medida y equilibrio, con un solo valor en mengua de los
otros valores. Cuando entronizamos la libertad o sólo la justicia; sólo el
individuo aislado o sólo la comunidad transpersonal, caemos en un pavoroso caos. Todos los valores de la técnica, de la economía y de las
ciencias deben entrar en el universal campo de esa sabiduría en donde
verdad, bien, belleza y piedad se fundan y confundan.
El humanismo ecuménico integral es una síntesis personalista y comunitaria. Hay una dimensión mundana exterior, que se concreta en la
organización social, la economía, el trabajo y diversas técnicas. Trátase
del dominio del obrar que transforma al mundo, manipula la materia y
produce instrumentos felicitarios para el hombre. En el humanismo
abierto, esta producción externa tiene también como fin el ser humano
disciplinado por los hábitos de las diversas técnicas o artes y por las virtudes morales. Lo grave es que el hombre, dentro de esta postura, sea
esclavo de la técnica, de la organización o de la máquina. El artista dominador, que marca al mundo exterior con una idea que proviene de su
intimidad, infunde en la materia algo de su espíritu. En el campo de la
actividad inmanente vertida directamente al perfeccionamiento de la intimidad, el ámbito de las ciencias perfecciona la inteligencia, así corno las
virtudes morales perfeccionan la voluntad y las facultades apetitivas infe·riores. El orden de racionalidad, gobernado por la prudencia, según las

19

El humanismo como sistema de pensamiento o como programa de
acción que tiende a hacer al hombre más verdaderamente hombre nos
hace tomar conciencia de nuestra dignidad y de nuestro destino. Nicolás
Berdiaeff apunta con lúcida agudeza: "La posición del hombre sin Dios y
contra Dios conduce a la negación y destrucción del hombre... Donde no
hay Dios, no hay ni siquiera hombre: Tal es el descubrimiento espiritual
de nuestro tiempo"1• Se impone la necesidad de una trascendencia ontológica. Un humanismo abierto al cristianismo, en la sociedad contemporánea, reclama un reconocimiento de todos los valores propiamente
humanos en relación con el último y supremo destino. El humanismo
ecuménico integral, humanismo abierto, no se cierra a ninguna luz.
Habla de un conocimiento racional superiÓr, pero situado junto a las
ciencias experimentales y a las ciencias matemáticas, a la historia, a la
1

Nicolás Berdiaeff, Una Nueva Edad Medio, B. Aires, 1946, pp. 29-106.

�FORMACIÓN HUMANÍSTICA DEL HOMBRE

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AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

litei;atura, al arte y a la religación. Debe haber relaciones y eventual colaboración entre filosofía y ciencias experimentales. Junto a la especulación de lo concreto, es preciso abrirse a la especulación de lo abstracto
que no es mera superestructura arbitraria, sino pensamiento referid~ a ~a
realidad concreta. Podemos admitir la verificabilidad de hecho, como cnteno
de certeza, para una teoría física y para toda ciencia de observación, per~
la verificabilidad no es el criterio general de toda certeza. Y cabe adverur
que si hay defectos en la deducción, también los hay -:Y _mayores aún- en
la observación. Si los sentidos son fuente de conocuruento, con mayor
razón lo es el entendimiento que reúne y unifica los conceptos que corresponden a las sensaciones y ve los caracteres inteligibles ~e las cosa~.
El principio de la complejidad de lo real nos permite concebtr una realidad de orden superior a la pura materia. "Los tiempos en que la filosofía
y ciencias naturales se obstaculizan mutuamente -advi~;te Max Pla~- se
han desvanecido y deben ser olvidados para siempre . El humarusmo
ecuménico integral que nosotros buscamos sólidamente con todos los
hombres es un humanismo abierto con una dialéctica de integración y
progreso para la humanización del mundo. La forma "hominis" universal
tiene que hablarnos y resonar en nosotros como reactivación renovadora. Conociendo y sintiendo el humanismo ecuménico integral seremos
herederos activos, forjadores de un proceso de humanización que nunca
concluye mientras haya vida humana sobre el planeta.
La sabiduría o sapiencia no significa, tan sólo, un saber de considerable extensión, profundidad y elevación, sino un orden de vida centrado
en Dios. A la sabiduría nos acercamos, purificándonos, por el dolor. Y
nos acercamos, también, por la inocente alegría de la vida, por la difícil
sencillez, por la confiada entrega, por la veneración del misterio. El sabio busca un bien cuya posesión sacie todo deseo y confiera la paz. No
se trata de una simple búsqueda existencial. La sabiduría está profundamente interesada en el destino del hombre. El '~noti se auton" socrático es
tan sólo un fin intermedio. Me conozco a mí mismo para saber lo que debo
hacerpara ser mefor, y si es factible para ser feliz. La verdad no está divorciada de la felicidad.
La sabiduría escudriña el Principio de todo lo real y se abraza a Él.
Cuando se penetra a fondo en la verdad y en el Sumo Bien, el alma espeja la Verdad suprema y se ennoblece. La sabiduría, en sentido agustiniano, no es un mero conocimiento de la verdad, sino un ''amplexus ve!itatis",
una atracción y compenetración íntima con Dios. En el sabio "todo se
subordina a la unidad superior del espíritu, allí donde la verdad y el amor
forman como la cima de una llama que puja por elevarse al cielo", obser-

va el P. Victoriano Capánaga, O.R.S.A.2 El espíritu del hombre no se
satisface con lo temporal, con números y las matemáticas, con los medios de la ciencia y la técnica; busca la plenitud subsistencia!, el fin último, el destino supratemporal. El erudito puede tener muchos datos
sobre una o varias ciencias, pero si no es sabio ignora lo que es e ignora
su destino que no puede ser otro que Dios. "Llamo sabios, no a los
hombres prudentes e inteligentes, sino a aquellos que poseen un conocimiento lo más perfecto posible de si mismos y de Dios y llevan una
vida y conducta moral conforme con este conocimiento", enseña San
Agustín en su monografía 'Ve utilitate credenci".3 En rigor, ''si sapientia
Deus est . .. vems philosophus est amalar Dei".4 Cabe hablar de tres sabidurías
distintas y jerárquicamente ordenadas: La sabiduría infusa es una sabiduría
de amor y de unión, que alcanza a Dios de una manera experimental y
suprahumana en su vida íntima y según su misma deidad. La sabiduría
teológica es una sabiduría de fe y razón, que conoce a Dios de una manera
humana y discursiva -aunque la fe esclarece a la razón, en su vida íntima
y según su deidad-, sin excluir las cosas creadas en cuanto se relacionan
con su creador. La sabiduría metafísica versa sobre la totalidad de cuanto
hay en el ámbito finito y sobre su fundamento. Sabiduría natural de razón. Su objeto formal no es Dios -aunque lo conozca como a causa de
los seres- sino la totalidad de cuanto hay en el ámbito finito (h habencia).
Cierto que el metafísico mientras más conoce el ser de los entes más
anhela ver la causa del ser (Dios).
La ciencia responde a la vocación humana de dominio terrestre. Está
muy bien amar y cultivar la ciencia, pero está muy mal amar y cultivar la
ciencia contra la sabiduría.
La sabiduría responde a la vocación humana de salvación. Saber universal vivificante y unificado, sencille-z piadosa y amor de ultimidades se
fusionan en la sabiduría. Es una inocente alegría ~e la vida combinada
con una ciencia de la realidad total referida al Ser fundamental y fundamentante.

La vida está llena de aventuras. Pero sólo hay una gran aventura: La
de salvarnos o la de perdernos. Nos perdemos conscientemente en el
mundo o nos salvamos en Dios. Entre carne - inmanencia egotista e
intr-ahumana- y espíritu - trascendencia amorosa y supramundanatranscurren los vaivenes de nuestra vida humana terrenal. Somos llama2
P. Victoriano Capánaga, 0.R.S.A, Introducción General Obras de San Agustín,
Tomo I, B.A.C.
3
San Agusún. De uti/itate credenci V. Cred. 12, 27, PL. 42, 84.
4
San Agustín. De civitate Dei, VIII, Im Corpus Christianorum, 47, 216.

�22

AGUSfÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

dos por el amor. Y cuando no descansamos en el amor se apodera de
nosotros una irremediable melancolía. Encerrados en la cárcel de la finitud, nos convertimos en esclavos de fuerzas infrahumanas y caemos en
la desesperación. El retorno hacia el impulso teotrópico nos hace salir
de la prisión intramundana para trocarnos en epifanía de la comunión
amorosa.
Si ya no hay amistad, si ya el hombre no cuida del hombre, de nada
sirve seguir construyendo grandes ciudades vacías de calor humano.
Hemos roto los naturales lazos vitales y hemos materializado nuestra
existencia arrancándola de sus raíces. Nos olvidamos que la vida humana
es un maravilloso misterio y la entregamos en holocausto para el altar del
progreso material. Si la tierra pudiese llorar, lloraría por el destierro del
hombre. Sentada en los escombros de nuestra civilización, la escuela aún
es capaz, si se decide, a poner luz de sabiduría en nuestro corazón y
amor de los hombres por los hombres.

Centn

Acaso mi tesis de una educación para el amor parezca extraña, fuera
de lugar. Pero no es así. Si el hombre necesita el amor para hacerse
hombre, ¿por qué la universidad no habría de enseñarnos de qué podríamos y debiéramos estar enamorados? ¿Quiénes son, en definitiva,
los que trazan los grandes hitos de la historia: Los mediocres o los amantes de la sabiduría, de la ciencia, de las artes, del arte, de la patria y de la
humanidad?
Aunque el amor es sumamente difícil de definir, porque no es algo
que se tiene sino una manera de ser, ocúrreseme proponer la siguiente
definición: El amor es un afecto vivo, benevolentey promociona/ del hon1bre, que se
profesa a Diosy al ser humano.

A

R

La muerte del amor petrifica los corazones. La leña seca del sistema
cordial, en un odiador, sólo sirve para arder. El desamparo espiritual no
puede ser más lacerante. El que endiosa a una creatura no llega a una
verdadera solidaridad con los demás. Lo más probable es que concluya
en un egoísta enamoramiento de sí mismo, obstaculizando el amor desinteresado con los prójimos. La destrucción de los ídolos es siempre
saludable. Significa, las más de las veces, un primer paso hacia el Ser
Absoluto. El estado, el arte, la ciencia, la mujer, el dinero, la voluntad del
poder, son bienes finitos que no pueden ponerse en lugar de Dios. Somos llamados por el amor. Entre yo mismo y la totalidad de cuanto hay
en el ámbito finito oscilo en tensión viviente. Entre lo actual y lo proyectado vivimos desviviéndonos. Pero en esa rajadura de la existencia sorpréndenos un impulso al infinito.

LA FILOSOFÍA DEL QUIJOTE EN
AGUSTÍN BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE
M.A. Cuauhtémoc Cantú García
Jefe de la Sección de Filosofía
Centro de Estudios Humarústicos
Universidad Autónoma de Nuevo León

Breve semblanza y trayectoria

L

a figu~~ de~ Dr; ~gus~ ~asave Fernández del ':alle siempre me
paree10 erugmat:1.ca, qwza por su gran estatura mtelectual y alta
investidura como filósofo consumado. Lo conocí hacia 1982
cuando se desempeñaba como Rector de la Universidad Regiomontana
en la ciudad de Monterrey, y yo había llegado como estudiante a la escuela de filosofía en la citada universidad.

¿Cómo olvidar la primera ocasión en que entablé conversación con
él? Lo hice en su oficina, un espacio muy reducido con mobiliario sen_cilio, ubicada en un edificio por las calles Matamoros y Bravo. El asunto a tratar era una beca de estudios que en mi calidad de alumno había
solicitado
. directamente en la rectoría. Me interrogó, digamos, concienzudamente. Su trato fue afable y después de algunas indicaciones, accedió solidariamente a la petición. Su imagen en aquella ocasión, aún la
tengo presente en mi memoria: vestido de traje con alguna insignia en
la solapa, sus hombros encorvados, notas y libros en su escritorio y,
ante todo, lo más peculiar, su mirada, una mirada penetrante. Debo
decir que esa imagen en el Dr. Basave en nada cambió, al menos en mi
percepción, cuando últimamente lo visitaba a su despacho en su Notaría, por la calle Argentina No. 2653, Col. Vis~ Hermosa.
·
En esa época en que el Dr. Agustín Basave se desempeñaba como
Rector, la Universidad Regiomontana vivió un auge cultural sin precedente. En el viejo edificio que se improvisó como un teatro que llevó

�24

Centr

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCÍA

LA FILOSOFÍA DEL QUIJOTE EN AGUSTÍN BASAVE

por nombre Úlpe de Vega, ubicado entre Venustiano Carranza y Padre
Mier, periódicamente se celebraban conferencias abiertas a todos los
estucliantes, clisertándose sobre filosofía, literatura' hlstoria, ciencia,
educación, derecho, etc. Algo muy destacable es que el propio Dr.
Basave, dejando de lado sus tareas administrativas, se daba el tiempo
para hacerse presente en las citadas conferencias, participando en la
mesa con preguntas y, desde luego, con comentarios, haciendo conclusiones que ubicaba en el contexto de los tiempos, con atención desde
su perspectiva a necesidades e inquietudes estudiantiles.

gio Alemán y su secundaria en el Instituto de Ciencias. Para 1948 con
apenas veinticinco años de edad, se había doctorado en Derecho en la
Universidad Complutense de Madrid.

Quienes estudiábamos filosofía, hemos de confesarlo, recibíamos
un trato preferencial por el Rector, específicamente por dos hechos: A)
Periódicamente el Dr. Basave nos convocaba para asistir a charlas informales que se dictaban en el edificio de la Rectoría. Recuerdo que en
una sala de juntas, alrededor de una gran mesa, llegamos a escuchar a
personajes como José Fuentes Mares, Raúl Cardiel Reyes, Josef Seifert,
entre los que recuerdo. B) También periódicamente, aunque con interrupciones, los días viernes por la noche, un puñado de alumnos acudía
a la oficina del Dr. Basave para escucharle hablar sobre metafísica. Al
final de sus explicaciones, daba a beber vino tinto como gesto de cordialidad.
Indudablemente, el Dr. Basave fue una persona dotada de una gran
inteligencia. Sus disertaciones y escritos siempre suscitaron en mí la
pregunta: ¿nació inteligente o se hlzo inteligente? Evidente que nació
int~ligente -un día 3 de agosto de 1923, en la ciudad de Guadalajara,
Jalisco-, pero esa inteligencia la cultivó durante su vida a fuerza de
voluntad, traducida en disciplina de estudio. Desde mi percepción, su
voluntad era más vigorosa que su inteligencia, resultado ésta de aquella.
Y, por ese vigor de voluntad, puso su inteligencia al servicio de su voc~ción, forjando su sistema filosófico desde un lugar poco propicio: la
cmdad de Monterrey -donde había arribado cuando terúa quince años
de edad hacia 1938-, a la que llamaba Fenicia, por ser dada al comercio
y poco al pensamiento.
Y justo en ese ''puerto fenido"; siendo muy joven, Agustín Basave
realizaría sus estudios de bachiller en el Colegio Civil, para más tarde
cursar la carrera de jurisprudencia en la Universidad de Nuevo León·.
Previamente en su ciudad natal había concluido su primaria en el Cole-

Cabe destacarse un rasgo en el filósofo Agustín Basave, que fue una
constante en su trayectoria de vida: su cris·tianísmo de orientación católica. Antonio Gómez Robledo decía que "la admiración es la vivencia
1
del misterio" , indicando que el hombre práctico no se admira porque
la realidad le resulta obvia. Aunque Basave terúa algo de práctico, ante
todo era un contemplativo, para quien la realidad más que obvia resultaba problemática, incluida la vida misma. En esta manera, como filósofo sí se sobrecogía ante lo admirable del misterio, porque había en él
algo de místico y de teólogo, en la medida en que su situación existencial y preocupación última modelaron su visión filosófica, por usar aquí
2
el lenguaje de Tillich.

Filosofia y Salvación
¿Cómo entiende Agustín Basave a la filosofía? ¿Qué es lo peculiar en
su situación existencial como filósofo? ¿Qué preocupación última modeló su filosofía?
Para Basave, la filosofía como un saber natural y propiamente
humano, tendría como pretensión "dar una explicación fundamental de
3
la realidad entera, más aún, de todo cuanto hay" • Así, ateniéndose a la
definición tradicional de la filosofía como "conocimiento científico de
las cosas por las primeras causas"4, nos señala que la coincidencia en
todos los sistemas es que la filosofía pertenece a un orden no afectivo,
sino cognoscitivo, que quiere "saber decir las últimas razones de la
5
totalidad uníversal" • En esta manera, la tarea de la filosofía consistiría
en lograr, en la medida de lo posible: "una integral comprensión de la
totalidad uníversal',6. Desde luego, en dicha tarea según Basave "nos
7
topamos al final de cuentas con el misterio" , a condición de que la
filosofía no se limite o se frene, sino se abra a la trascendencia.

1

Antonio Gómez Robledo, Filosojia, t.3. El Colegio Nacional, México, 2001, p.

431
2
3

• Aunque en su vida profesional se desempeñó como docente en universidades
privad~, siempre se man_tuvo leal a la universidad pública, de la que había egresado,
defendiendo su excelencia, y prácticamente, dictando cátedra en sus aulas hasta el
final de sus días.

25

4

Paul Tillich, Teología Sistemática, t.1. Ed. Ariel, España,1972, p. 42
Agustín Basave, Tratado de Fi/osojia, Limusa, México, 1996, p.13

lbíd.
lbíd.
6
Ibíd.
1
Ibíd.

5

-

�26

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCÍA

LA FILOSOFÍA DEL QUIJOTE EN AGUSTÍN

Centr

Sabemos que Agustín Basave siempre insistió en que hay una simbiosis entre filosofía y vida. En tal sentido, una filosofía que no estuviera al servicio de la vida, no formaba parte de su preocupación o interés. En rigor, una cosa es la vida y otra la filosofía. Que la filosofía
se ponga al servicio de la vida, no significa que sea la vida o la vida sea
la filosofía, según nuestra perspectiva. Pero, que haya síntesis entre
filosofía y vida en la visión basav:iana, sólo se entiende por la simbiosis
entre el filósofo y su filosofía. Al respecto, Basave apunta: "yo soy como filósofo- mi filosofía, porque mi filosofía se encuentra, verdaderamente, en mi interioridad humana"8• Cabe destacarse que Agustín
_Basave reconoce que antes de que la filosofía fuese una realidad dentro
de su espíritu, como una manifestación objetiva e histórica, apunta: "ha
estado ahí, como algo existente -en libros, cátedras, sociedades y congresos-, fuera de mi", aunque como cuerpo de verdades inacabado y
no concluido. Pero, a final de cuentas, lo que insta a filosofar, dice
Basave: "es mi propia vida, con sus angustias y esperanzas"9. Y, en esa
indagación, que es búsqueda de la verdad y afán de fundamento, sentencia: "me identifico con mi filosofía".
En tal caso, siguiendo a Basave, al fondo la simbiosis es entre el filósofo y su filosofía; digamos, una identidad entre la vida del filósofo y
el cuerpo de verdades construido en su filosofía. Y, desde luego, al
identificarse con su filosofía, quedaría ya alterada radicalmente la existencia del filósofo en su trayectoria personal en la tierra y su destino, lo
que, por ejemplo, no ocurriría con el científico.
¿Es posible la simbiosis entre el filósofo y su filosofía? En la visión
basaviana sería posible, solo en términos de congruencia, traducido en
compromiso por el ideal, las convicciones, la verdad, ya que, diría: "el
auténtico filósofo forja una filosofía y la encarna". Pero, esa encarnación de la filosofía en el filósofo, no sería solo abstracción, sino: "la
vida, en su sentido radical, henchida de significación"10
Concede Basave que el filósofo como sujeto existente, antes que
cognoscente, proyecta en su filosofía el sentido de su existencia11 • Significa, desde luego, que lo peculiar en la existencia de Agustín Basave
se traduce en la configuración de su sistema filosófico. ¿Cómo interpreta Basave su existencia, que cobre significado en su filosofía? ¿Có-

BASAVE

27

mo proyecta Agustín Basave su existencia en la construcción de su
filosofía? ¿Qué aspecto de su interioridad humana se reflejó en su
filosofía?
Al hablar Basave de la filosofía como auténtica filosofía, siempre la
planteó como una propedéutica de Salva~ión12• Distinguió en la historia sistemas filosóficos de corte salvacionista, ya en un sentido o en
otro, tales como: platonismo, estoicismo, epicureísmo, neoplatonismo,
spinozismo, positivismo comtiano. Entendió que en esas filosofías o
en su propia filosofía, el afán de salvación consistía en una "experiencia
elevada a teoría"13• Evidentemente, podemos advertir en Basave que
su experiencia personal -con profunda raíz psicológica y espiritualcomo ansia de salvación, se elevó a teorización filosófica. Digamos, en
otros términos, que en el sistema basaviano se proyectó como teoría lo
que al filósofo Basave como sujeto existente le agobiaba en su conciencia: la sed de salvación.
José Gaos, hablando de la filosofía en su historia con orientación
salvadora, apunta: "más para que este concepto de salvación tenga sentido, dondequiera que sea, es menester que lo tenga previamente, en el
mismo sentido, el concepto de perdición"14• Bien se puede decir que
quien aspira a esto o aquello, es porque al fondo lo carece. Porque hay
un faltante, digamos, la existencia humana es impulso de superación.
En tal sentido, si la salvación es un afán en la vida personal, es porque
en la raíz psicológica, o en lo profundo de la existencia espiritual, está
como peso que agobia la necesidad de rescate, porque la sensación o la
experiencia es la perdición. Es así que sólo el perdido, porque se sabe
perdido, tendrá como afán la salvación; nunca el salvado, sabiéndose
salvado, tendrá como ambición perderse.
Para el caso de Agustín Basave, su afán de salvación que se proyecta
en su filosofía, le viene porque su experiencia radical como sujeto existente es la inseguridad -que él llama desamparo ontológico-, que es
sentirse o vivirse como perdido. Sin duda alguna, podríamos decir que
en Basave primero fue la conciencia de la inestabilidad y sólo después
la salvación como un afán, una aspiración. Al final, la "experiencia
elevada a teoría" resultó en filosofía con orientación salvadora. Por

8

Ibíd. p. 23
lbíd. p.14
10
lbíd.
11
lbíd. p. 24

9

12

Agustín Basave, Filosojia del Hombn, Col. _Austral, México, 1982, p. 11
Agustín Basave, Tratado de Fi/Qsojia, op.cit, p.26
14
José Gaos, Francisco Larroyo, Dos ldea.s de Fi/lJsojla, Casa de España en México, México, 1940, p.19.
13

�28

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCÍA

LA FILOSOFÍA DEL QUUOTE EN AGUSTÍN BASAVE

eso, sacando a la luz esa inestabilidad de su conciencia, con humildad y
sinceridad, puede escribir:

Desde luego, en Agustín Basave su filosofía como "propedéutica de
salvación" supone lo estable, lo consistente, lo permanente, que no
puede ser fluctuante, porque lo fluctuante es superficial. Así, su filosofía en orientación salvadora le resulta imprescindible lo seguro, que por
ello sostiene, estando al fondo porque es substante, fundamento. Evidentemente, la posibilidad en Basave no puede ser sino una filosofía
abierta a la religión; mejor aún, en apertura a Dios, por lo que nos dice:

... tengo que vivinne, en una experiencia original, como una criatura
que sintiendo su insuficiencia radical se afana, no obstante, por salvarse, por llegar a la plenitud subsistencial15.

Centr

Acerca de la perdición, José Gaos 16 ha planteado que se da en dos
sentidos: la desorientación y la fluctuación. En el desorientado, el saber puede ser sentido como orientador y salvador; cuando, en quien
fluctúa, no sabe a dónde moverse, ya porque no puede orientarse, aunque si acaso se mueve lo hace con indiferencia en cuanto a los puntos
cardinales salvadores. Si en rigor nos ajustamos a los dos sentidos de la
perdición según Gaos, como para plantearlos respecto a Basave, desde
luego, en éste no cabe la fluctuación, sino la desorientación, ya porque
el saber lo siente como salvador, o al menos como "propedéutica de salvación" en cuanto a la filosofía.
Recordemos que para Basave la existencia del hombre consiste en la
búsqueda de la verdad, por lo que afirma: "sabemos que sin la verdad humanamente hablando- no hay verdadera vida ni vida verdadera" 17•
Significa que la fluctuación se descarta, aunque bien pueda haber conciencia de inestabilidad, ya porque la certidumbre es posible, como
posible es la salvación. Y, teniendo como ruta, en medio de la desorientación, el saber, puede decir: "justamente por ese carácter de incompletud y de limitación que nos condiciona, nos vemos estimulados
y comprometidos a filosofar" 18•

j

... el hombre no puede aceptar nunca, a ningún precio, la contingencia.
Por eso, no cesa de buscar y de invocar un absoluto que lo salve, en
cierto modo de su contingencia. Y bien podríamos decir que esta búsqueda y esta invocación constituyen su humanidad misma.20

Ante esa búsqueda que es afán de salvación por el absoluto: ¿Qué
puede hacer la filosofía? Agustín Basave concede que la filosofía nada
nos puede decir de cómo sea Dios en sí mismo, en su realidad personal; además de que tampoco proporciona medio alguno para la comunión con la Divinidad. Sin embargo, como la filosofía tiene un papel
propedéutico, sí puede en cambio, iluminar en el ser humano el hambre de salvación y fortalecer la esperanza de una plenitud subsistencia!.
A fin de cuentas, la filosofía no podrá salvamos, aunque ayudará para
la salvación, pues dice Basave: "más allá de la filosofía está la amorosa
y confiada entrega creyente a la gracia de Dios"21
Pero, en el orden filosófico ¿qué se entendería por salvación? El
propio Basave nos señala que la salvación es:
. .. cabal cumplimiento de la vocación personal, fidelidad a nuestra dimensión axiotrópica, esclarecimiento y realización del dinamismo ascencional de nuestro espíritu encamado, abertura y encaminamiento a
la plenitud subsistencia!. 22

Por otra parte, el mismo Gaos nos ha señalado que un saber de salvación, sólo es posible en virtud de una absoluta substancialidad, que
de otra manera no procede, por lo que apunta:
... el saber de salvación se presenta como el descubrimiento de algosubstante a que agarrarse, a que subirse, en que echarse. Se presentacomo el descubrimiento de las substancias. La perdición sería la falta
de fondo o substancia a que acogerse. Afán de saber definitivo y salvador es afán de saber substancial, es afán de substancialidad, substancialismo. La perdición irremisible es la absoluta insust"llncialidad.19

15

Agustín Basave, Tratado de Filosofía, op. cit. p. 17
José Gaos, Francisco Larroyo, op. cit. p. 19
17
Agustín Basave, Tratado de Fi/,osofta, op. cit. p.19
18
lbíd.
19
José Gaos, Francisco Larroyo, op.cit. p. 23

29

En el orden filosófico, evidente que Agustín Basave se salvó, pues a
cabalidad cumplió su vocación, en su caso como filósofo.
Filosofía de los Valores y el Quijote
Dentro de la clasificación temática de la filosofía, Agustín Basave le
concede un capítulo a la filosofía de los valores, llamada también axio-

16

20

Agustín Basave, Tratado de Filosofia, op. cit. p.20
lbíd. p.27
·
22
lbíd.
21

�30

logía. Desde su particular perspectiva, le parece factible una indagación
axiológica, o mejor, axioantropológica, tomando como ocasión al personaje del Quijote vertido en la novela de Cervantes.
Para Basave, la axiología ha padecido una falta de claridad en aquella
explicación que tiene que ver con el nexo entre los valores y sus realizaciones en las cosas particulares.23 Así, desde su punto de vista, el ámbito axiológico quedaría inconsistente, si acaso no contara con la potencia ontológica, que corresponde al ser. En esta manera, Basave
escribe:
... de mí sé decir que no puedo concebir el valor, sin algo que valga.
¿Podria hablar de una existencia sin algo que exista? Pues bien, tampoco cabe divorciar las ideas de valor de los valores reales particulares.24

Centr

4
1

1

LA FILOSOFÍA DEL QUIJOTE EN AGUSTÍN BASAVE

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCÍA

En este sentido, como el valor es una manifestación y expresión del
ser, para Agustín Basave no cabe la dicotomía entes-valentes o el dualismo ser y valor. Ya por eso, le parecen inaceptables las posiciones de
Max Scheler y Nicolás Hartmann, que hacen de los valores esencias
independientes de las cosas reales, sin dar razón o cuenta de ello25•
En este renglón, recordemos que Basave abreva de la fuente de la filosofía escolástica, que establece la valiosidad fundamental en el ser,
por lo que todo ser sería valioso. Por eso, se orienta a reconocer que
cada ser particular comprime un contenido potencial valioso26, entendiendo que los valores corresponden a cualidades que determinan a las
cosas, con sus peculiares características, ya de polaridad, diversidad
específica y gradación jerárquica27 • Así, frente a doctrinas que disocian
valor y ser, para Basave se precisa una concepción metafísica en la
axiología, ya que, nos dice: "el valor tiene que incluirse en la estructura
óntica del ser, no en un mundo etéreo de esencias alógicas"28, evidentemente porque su soporte está en el mundo real. Desde luego, como
sostiene que el valor corresponde a una manifestación activa del ser, no
duda en plantearlo -en orientación torrústa-como una ordenación del

31

ente fundada teleológicamente.29 En tal sentido, como una cosa valdría
más, según se conforme al principio de su ordenación final, Basave nos
definiría al valor en los siguientes términos:
... aquel estadio o modo de ser que estriba en el sentido de excelencia,
rugnidad, importancia o jerarquía que le acaece en virtud de su adecuación a la ley teleológica, a la causa final que permea todo el orden ontológico.30

Digamos, por tanto, que en la concepción basaviana, los valores son
aspectos objetivos que tienen que ver con entes sustantivos, que se
ajustan al principio de finalidad, y que son estimados31• Y, como para
Agustín Basave sucede que a mayor actualidad, mayor valor, y a mayor
potencialidad, menor valor, le resulta inevitable decir: "el Supremo
valor es Dios: acto puro y actualidad suprema". ¡He aquí brevemente,
siguiendo a nuestro autor, algunas bases para una filosofía de los valores!
¿El estudio de la axiología reditúa en algún beneficio en términos
contemporáneos? Muy bien Enrique Aguayo, precisamente considerando la filosofía de los valores en Agustín Basave, nos señala que el
estudio de la axiología puede resultar en un beneficio:
... por cuanto proporciona al hombre el conocimiento, sobre todo de
la escala de los valores que pueden perfeccionarlo para que los ponga
en práctica y sea, éticamente hablando, una persona buena"32_

Digamos que la radicalidad del beneficio en el estudio de los valores
consiste en conferirle a la vida un sentido, sólo en la medida en que se
puedan vivenciar.
¿Cabe una filosofía o una axiología en referencia al Quijote? Basave
reconoce que Cervantes no se afanó en pos de la sabiduría. Como no
fue propiamente un filósofo, sino un literato, el creador del Quijote no
se propuso indagar la realidad universal por sus primeras causas. Sin
embargo, aunque no se preocupó por darnos una cosmovisión, Agustín Basave nos señala del genio cervantino que en cambio sí expresó
una visión de la vida y el destino del hombre.

23

Agustín Basave, Filosofta del Quijote, Col. Senderos, UANL, Monterrey, N.L.
México, 2005, p. 161
24
!bid. P.160
25
Agustín Basave, Tratado de Filosofta, op. cit. p. 245
26
!bid. P. 246
27
Agustín Basave, Filosofta delQuijote, op. cit. p. 164
28
Agustín Basave, Tratado de Filosofta, op .cit. p. 246

29

!bid.

:~ Agustín Basave, Fimsofta de/Quijote, p. 164 .
Agusán Basave, Tratado de Metajisica, p. 155 '
32 E .
Agu
nnque
ayo, Introducción al Pensa,niento de Ag11stin Basave, UANL, Monterrey, N.L., México, 2005 p. 282
·

�32

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCÍA

LA FILOSOFÍA DEL QUIJOTE EN AGUSTÍN BASAVE

¿Pero, cabe una filosofía de don Quijote? Según Basave, los intentos han sido fallidos, como el de David Rubio, aún en el sentido de una
filosofía como actitud vital33 • Factible en la concepción basaviana sería
''hacer una filosofía sobre el Quijote como obra de arte"34, ya porque el
Quijote es una expresión del espíritu. Más, la genial ocurrencia de Basave, en sentido vasconceliano, como capacidad de soledad creativa,
consiste en el intento de proyectar su filosofía del hombre en el Quijote, por considerar que la novela le facilitaba esa posibilidad35•

Sin embargo, el ideal quijotesco hispano, por de pronto se torna
iberoamericano, desde luego, históricamente por la conquista, apuntando Basave:

En esta lógica, la angustia y la esperanza en su plano psicológico, o
bien, el desamparo ontológico y la plenitud subsistencial en lo filosófico, caben como aproximación-comprensión en el Quijote. Así, la certeza de Basave en su indagación filosófica es que la obra de Cervantes
entraña una axiología, con implicación, desde luego, antropológica.

Centr

}

¿Para qué puede servir un estudio axiológico del Quijote? Por lo
pronto, siguiendo a Basave, la posibilidad consiste en poner de relieve
los valores-claves de la cultura hispánica. Si el Quijote es reflejo de
España, digamos que aquel horno loquens -ente de ficción- tiene mucho
que ver con el homo hispanicus, ser de carne y huesos con proyección
histórica, social y cultural. Podríamos decir que Basave ve un paralelismo entre el Quijote y el hombre hispano, en el sentido de que uno es el
reflejo del otro. El Quijote, un hidalgo, que equivale a un hijo del bien,
debe esforzarse, "ser hijo de sus propias obras y justificarse por ellas"36•
Por eso, el mismo hidalgo manchego diría, según lo cita Basave: ''Bien
podrán los encantadores quitarme la ventura, pero el esfuerzo y el ánimo es imposible"37• Y, en referencia al hombre hispano, nos indica
Agustín Basave que sus características son: "esfuerzo, coraje, ímpetu, fe
apasionada y enérgica, intensidad imaginativa, ideas que se toman ideales"38. ¿Qué es lo que verdaderamente vale para los hispanolocuentes?
En la perspectiva basaviana, lo valioso en lo hispano seria el esfuerzo y
no el éxito, pues lo importante es la acción esforzada y no el resultado,
ya que: "nuestro modo de vida quijotesco estriba, ante todo, en una
actitud proyectiva idealista"39•

33

Agustín Basave, FikJsefío delQuijote, p. 34

34

Ibíd.
35
Ibíd. p.9
36
37

38
39

Agustín Basave, Filosefio delQuijote, p.165
Ibíd. p. 42

Ibíd. p.9
Ibíd. p 13

33

... es típico del iberoamericano aceptar la pelea por una causa justa, sin
plantearse el problema del triunfo o la derrota. De antemano, está
dispuesto a sufrir el fracaso, si el honor le impone librar la batalla40.

¿Acaso, por el quijotismo, Hispanoamérica no ha tenido vocación
pragmática? Ya por ello, Antonio Caso insistía para México en un
equilibrio entre el Quijote y Sancho, a modo de tener alas para volar y
plomo para caminar, una realidad ideal y una idealidad real.
Pero, más allá de lo hispano o iberoamericano, Basave contempla en
don Quijote un símbolo de todo espíritu: "un vivo modelo de humanidad',41. Si bien es cierto que el Quijote es hijo de España y una típica
encarnación del homo hispanicus, no menos cierto es que como ente de
ficción de la literatura universal, representa todavía más, pues según
Basave es: "el hombre universal y eterno, el hombre específico cristalizado por el sublime crisol del arte',42•
¿Qué es lo esencial en ese ente de ficción representación de todo lo
humano? En otros términos: ¿Cuál es el núcleo de las acciones del
Quijote? ¿En qué consiste la radicalidad de sus actos? Para Agustín
Basave, ese núcleo del que dimanan las acciones del Quijote, consiste
en "sentirse portador de un valor personal: lo caballeresco".43 Por tanto, en la concepción basaviana, el caballero manchego no incurre en
descenso, sino que se esfuerza en ascender, en vencer obstáculos, con
tal de: "subir en la escala de los valores"44•
En esta manera, Basave quiere ver en el Quijote un anhelo de evadirse de una paradoja: " ser más que hombre, sin dejar de ser hombre"45. Y como el caballero de la triste figura sabe que su vida consiste
en algo más que ir a parar en una tumba, diría Basave que: "vive en la
esperanza de ser más',46.. En rigor, me parece que en tal caso quien
quiere ascender en la escala de los valores para ser más, no es tanto el

40

Ihíd. p.44
lbíd. p.108
42
lbíd. p. 34
43
lbíd. p. 168
44
Ibíd. p 174
45
Ihíd. p. 105
46
Ihíd. p. 52

41

�34

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCÍA
LA FILOSOFÍA DEL QUIJOTE EN AGUSTÍN BASAVE

Quijote como el propio Agustín Basave, que vierte sobre el person~je
-de ficción su propia esperanza o afán de plenitud, para usar su lengua¡e.
Pero, si el Quijote tiene la conciencia de ser portador del valor de lo
caballeresco, ¿en qué consiste lo caballeresco como P?rt!dor_ de valor?
Como para Basave se puede hablar de "ideales de la vtda , e 1?cluso d_e
"vida de los ideales", puesto que ideal y vida no serían polos irreconciliables nos plantea que lo caballeresco es un ideal, que en cuanto al
7
Quijo;e se constituyó en rector promociona! de su ser viviente4 •
·Qué engloba el valor de lo caballeresco? Si nos atenemos a don
QJjote, el caballero, en tanto portador
un id~al, es
hacedo~ de
bien y de justicia, que por su buena enanza sena: cortes, comedido,
oficioso y, ante todo, caritativo. En el decir de Agusún Basave, don
Quijote procede con lógica de caballero: "quiere se~ un paladín de la
justicia, no en las aulas de una facultad de derecho, srno en las llanuras
. 1o ab.1erto" 48. ·
y en las aldeas, a c1e

?e

Centr

~

·Don Quijote se hizo caballero andante por azar o por locura? Se-

~ Basave, antes de hacerse don Quijote un caballero, ya había en él
un caballero íntegro. Así, los ingredientes constitutivos del valor de lo
caballeresco, emanados del caballero de la triste figura, serían: "impulso
hacia lo heroico, sentimiento de honor, sed de gloria, amor idealizado,
49
libertad acrisolada y fervor religioso" • Y, como a don Quijote no le
interesaba el éxito, sino el esfuerzo -según nos dice Basave-, convencido de su noble misión: "ofrenda su sangre y su vida a la conquista de
un ideal"50 •
Consideración Final

J

Con mucha creatividad, Agustín Basave ha proyectado su filosofía del
hombre en el Quijote, convencido de la posibilidad de una aproximación axiológica, ya porque la novela de Cervantes descansa sobre la
noción de valor. En esta manera, la lucha dialéctica: angustiaesperanza, que Basave ve en todo hombre, también la visualiza en don
Quijote -c¡ue aunque ente de ficción, representación de l~ human~,
afirmando: "el caballero de la triste figura aspira a la plerutud subs1s-

tendal, utilizando los valores -verdad, bien, belleza- y quiere prote, . ,,5¡
gerse contra su desamparo onto1ogtco .
¿Acaso en esa aspiración de plenitud, don Quijote se salvó? En la
perspectiva basaviana, en efecto, el andante _cab~llero se salvó,y~es leal
a la vocación: "obra conforme a su conc1enc1a -norma proXlma de
52
moralidad-" • Desde luego, esa salvación es ficticia, ya que don Quijote es un ente de ficción, no obstante Basave le de trato de sujeto real
en la mayor parte de sus consideraciones. Y, si su salvación cabe en la
concepción basaviana, es porque dicha salvación corresponde a las
características propias del hidalgo andante, un sujeto que se esfuerza y
obra con voluntad inquebrantable en pos de la conquista de un ideal.
Por otra parte, el valor de lo caballeresco del cual es portador don
Quijote: ¿es anacrónico en términos contemporáneos? ¿Se puede
hablar en una era posmoderna del valor de lo caballeresco? ¿Un sujeto
posmodemo puede ser portador del valor de lo caballeresco como un
ideal?
El mismo Agusún Basave llega a hablar de don Quijote como "ana, · d el ensueno,
.
- con sus armas d esusad as" 53. Y ,
crónico caballero got1co
sin embargo, le concede el calificativo de revolucionario -aunque en
otras ocasiones se refiere a él como reformador-, porque en pos del
ideal "espera hacer fructificar su inquietud superior en el corazón
humano"54 • Así, se entiende que Basave rechace las apreciaciones del
Quijote en Angel Balbuena y Francisco Monterde. En efecto, al señalar
Balbuena que de una era de amargura -cuando la armada invencible
tocó la derrota-, en que brotó el humor del Quijote, basado en la bondad incomprensible del héroe y el ideal de justicia universal desecho a
palos y pedradas, Agustín Basave le replica que jamás los palos y las
piedras pueden deshacer el ideal de la justicia universal, "precisamente
porque es un verdadero ideal"55• Y, cuando Monterde nos dice del Quijote en cuanto a sus virtudes: valor, lealtad y amor a la justicia, que
. quien las poseía -en el siglo XVII-las malgastaba y derrochaba en
episodios absurdos y locos, Basave reacciona diciendo: "nunca son
inútiles virtudes como el valor, la lealtad y el amor a la justicia"56, aunque inútil fuera la institución de la caballería andante.
51

!bid. p. 51
lbid. p. 166
53
/bid. p. 36
54
!bid.
55
!bid. p. 90
56
lbíd. p. 47
52

47

Ibíd. p. 173
Ibíd. p. 46
49
lbíd. p 168
so Jbíd. p. 47
48

35

�36

CUAUHTÉMOC CANTÓ GARCÍA

¿Es anacrónico el valor de lo caballeresco, del cuál es portador don
Quijote? Según Basave, "anacrónicos eran sus arreos de caballero y su
57
modo de vida medioeval en la España renacentista" . Pero, lo caballeresco, como ideal, tendría vigencia para los tiempos, si acaso en la concepción basaviana hablamos de "ideales que no son, por cierto, simples
ideas, sino ideas valiosas"58•

Centr

Alguna ocasión, José Vasconcelos llegó a decir que "en cada hombre hay algo de Quijote", y que quienes poseemos el idioma de Cervantes "tenemos en el Quijote un tesoro que crea linaje de espíritu".
Agustín Basave tenía mucho de hidalgo andante, que encontró en el
Quijote un espíritu tutelar. Ya como hidalgo, tuvo en sus ascendientes
nobles causa de obligación. Siempre me pareció que el resorte psicológico en Basave consistía, precisamente en eso: la obligación - quizá,
por haber tenido un padre muy demandante, que con nada se le satisfacía, según lo relataba él mismo-. Por consiguiente, Agustín Basave
se convirtió en hijo de sus propias obras y justificó su vida por su realización. En un momento de su vida, con toda sinceridad, llegó a interrogar: "¿Quién de nosotros no ha soñado alguna vez convertirse en un
Quijote, para contribuir, en alguna forma, a la salvación de sus prójimos?"59. Lo cierto es que Basave se concibió a sí mismo, según lo anotó, como "un don Quijote, lanza en ristre y sueños en la cabeza y el
corazón"6(). Y, como buen hidalgo andante, no se concedió tregua
alguna en su camino hacia el ideal. En esta manera, concluyó sus días
un 14 de enero del 2006, sabiendo muy bien, como lo decía, que la
muerte no es fatalidad, sino destino en Dios. Por eso, en la radical
soledad en que se desvivió, al fin agotado el esfuerzo, por gracia divina,
seguro se salvó, ya no en el orden filosófico, sino por el espíritu.

f

E

VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO
Prof. Dr. Alberto Caturelli
Centro de Estudios Filosóficos
Córdoba, Argentina

A la memoria de mi amigo Agustín Basave Femández del Valle
l problema del ecumenismo, aunque tenga antecedentes muy
antiguos y lógicos en la historia de la Iglesia, fue considerado de
modo sistemático por la declaración del Concilio Vaticano II
.
Unitatis redintegratio (29JCT.1964) sin olvidar la importante encíclica de Pío XI Mortalium animas de 1928. Es normal y corriente que
aparezca como un tema de fe que debe ser considerado con criterio
teológico. Sin embargo, el orden sobrenatural jamás contradice la naturaleza pues equivaldría a admitir contradicción entre la gracia y la naturaleza. Por eso, antes de tratar el tema sobrenatural del ecumenismo es
.
'
conveniente una exploración introductoria acerca del ecumenismo natural
de la ver~ad; también habremos de considerar el diálogo como presup_ue~to y como consecuencia de la investigación. Creo que este esclareCllUlento previo nos será útil para comprender el ecumenismo propuesto por la Iglesia Católica.

E

l. El ecwnenismo, vei:dad natural

1. Unidad y unicidad de la verdad.
La pe,petua memoria del ser
57 Ibíd.
58

Ibíd. p. 108
59 Ibíd. p. 95
60
Jbídp. 29

~~ el rela~vismo escéptico más radical puede escapar a una contradicClon de ongen porque, como advertía San Agustín contra los Académicos, al menos será sien¡pre verdadero que no es posible conocer lo ver-

�VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO
ALBERTO CATURELLI

38

·dadero. Por debajo de esta contradicción existe lo incontradictorio que
el buen sentido común Oa sensatez cotidiana) da por supuesto en toda
afirmación: "hoy no saldrá el sol", "te veré después", "te quiero mucho", "hasta mañana", etc.; este lenguaje cotidiano supone lo no contradictorio que siempre es pues todo lo que concibe nuestra inteligenci~ se
resuelve en el ser. Es decir, en el simple acto de existir. A este acto s1mple de existir no puede agregársele nada.
Hay una prne(s)entia inicial, originaria, que es la del ser, eso que
"hay", anterior a las cosas, a los entes (entia); este acto primero implica
una interioridad, la del yo singular sin la cual nada sería para nosotros
"objeto"; es decir ob-ieaum, lo que es allí "arrojado" ante mí y en mí
porque es el yo quien sabe de él (del ser) y de sí mismo. Es una relación
(o adecuación) a algo anterior, al ser del ente que precede a la verdad.

Centr

J.

l
1

1

39

Digo que precede no porque lo verdadero no sea idéntico con el
ser, sino porque la verdad agrega la relación del ser a la inteligencia. El
ser es uno; no hay "otro" y su presencia al intelecto (verdad originaria y
primera) es el des-ocultamiento del ser, es decir, de la verdad como lo
develado a la conciencia. Por tanto, es ineludible no el "olvido" del ser
sino la memoria perpetua del ser; por eso, pensar es pensar el ser del ente
y la verdad es lo apareciente en total, ineludible al intelecto ~umano:
"lo verdadero, dice Santo Tomás, designa aquello a lo que tiende el
intelecto"1• Por tanto, hay una adaequatio anterior a todo juicio, una
praesentia habitual del ser a la inteligencia; toda inteligencia tiene capacidad para lo infinito2• La verdad, que es el ser en cuanto pensado, trasciende siempre al intelecto que la contempla; la verdad "añade" al ser la
relación al intelecto. La expresión del escepticismo relativista: "yo tengo mi verdad, tú tienes la tuya ..." es contradictoria y absurda. Nada más
interior al hombre que la verdad, nada más trascendente a él que la
verdad objetiva.
La verdad es una: manifiesta la unidad del ser que la inteligencia intuye; trasciende al sujeto que la piensa y es inmutable:, la inmutabilidad
ontológica funda la mutabilidad gnoseológica. Santo Tomás decía agudamente que hay cierta mutabilidad ya por parte del entendimiento, ya
por parte del objeto: respecto del entendimiento, al variar el juicio sobre cosas que han variado; respecto de las cosas, al conservar el entendimiento el mismo juicio sobre cosas que han variado. Y así sucesivamente; hay pues cierta mudanza pero es nuestro intelecto el que muda,

STh., I, 16, 1; De Ver., I, 2.
2 STh., I, 76, 5 ad 4.
1

no la verdad.3 No existe una mutabilidad "absoluta" porque entonces no
sería posible sostener ni siquiera el relativismo; si no es relativo a nada
es, al menos "absolutamente relativo" (sic).
La verdad es la unidad; expresa la misma unidad del ser; tiene también unicidad que es la cualidad de lo único; sólo existe una única verdad
a la vez fundante y trascendente a los sujetos que la piensan.

2. Inmutabilidad y ecumenicidad de la verdad
La verdad, objeto necesario del intelecto humano, es como el ser, in-

agotable. La inagotabilidad y la trascendencia hacen posibles diversos
caminos de búsqueda: es decir la pluralidad de los modos de investigación es posible por la unicidad y unidad de la verdad: no es posible un
"pluralismo" absoluto que haría de cada investigación o búsqueda, un
camino sin fin, una vía conducente a la nada. El pluralismo de la búsqueda es legítimo en virtud de la unidad y unicidad de la verdad. Por
eso no toda búsqueda ha de llegar a buen fin; el error es posible y la
inteligencia, humildemente, reanudará la búsqueda de la única verdad.
La pluralidad de la búsqueda se funda en la universalidad de la verdad. No me refiero a la universalidad lógica ("el ser es idéntico a sí
mismo") sino a la universalidad ontológica de la verdad interior y trascendente que podríamos llamar ecumenicidad de la verdad. En el plano
filosófico empleamos el término "ecumenicidad" en el sentido derivado de la participación de la verdad ontológica en todo cuanto existe,
luz de todo juicio. Por eso la verdad ecuménica, develada en la conciencia que sabe del ser y de sí misma, exige la radical humildad en la
búsqueda de la verdad. La inteligencia no "pone" lo verdadero; lo verdadero se de-vela en ella y la trasciende.
Esta ecumenicidad de la verdad es presencia del ser intuido y, por
eso, fuente del diálogo originario porque la verdad se muestra en la conciencia del yo y del tú; la verdad es dialógica porque en toda comunicación (como en toda proposición con contenido de verdad) el logos es
logos de la verdad. A partir de la verdad interior y objetiva que es por
naturaleza dialógica, se funda todo otro diálogo que podríamos llamar
diálogo derivado posible a la luz de la verdad del ser.
Como resulta evidente, no son términos c~mtradictorios sino implicados unicidad-unidad de la verdad y multiplicidad de caminos de búsqueda; ecumenicidad y trascendencia, diálogo originario y diálogo deri3

STh., I, 16, 8; De Ver., I, 6.

�40

VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO

ALBERTO CATURELLI

vado. Esto es lo que nos revela el mismo orden natural: el ecumenismo
verdadero.

Centr

41

11. El ecumenismo sobrenatural

3. Eclecticismo, relativismo y nihilismo, negación radical del
ecumenismo y del diálogo natural

1. Verdadero y falso ecumenismo en la Mortalium animos de Pío
XI

Existe simultáneamente un falso ecumenismo que, en el fondo, es la
negación más radical de la ecumenicidad de la verdad.

El Concilio Vaticano II, al hablar de la universalidad de la Iglesia, se
hace eco de la más antigua tradición expresada en las Confesiones de
4
fe ; el tema puede s~guirse en todos los Padres (desde los Apologetas
hasta la Edad Media) y encontraremos, siempre la afirmación de la
unidad de la Iglesia como un don de Dios que ha llamado a todos los
hombres para hacerlos miembros de su Cuerpo5•

El intento de acuerdo (no de síntesis) de resultados parciales sin referencia a la verdad objetiva y única, enmascara el escepticismo; por
ello no es legítimo acudir o invocar la "universalidad" perenne de la
verdad, si sólo se "combinan" aportes hasta contradictorios entre sí
como ocurre en el poema de Empédocles (siglo III a.C.) o en la búsqueda de coincidencias y componendas en el eclecticismo tanto helenístico (siglo Il a.C) como romano. En realidad, en el eclecticismo antiguo no es posible hablar de ecumenismo sino de sincretismo como
suma extrínseca de opiniones, sin verdad objetiva y trascendente.
Esta actitud de componenda funda, en la modernidad, el conglomerado no-sintético de Víctor Cousin (1792-1867) con elementos de la
escuela escocesa, del cartesianismo y del hegelismo. Por eso tanto Cousin como sus sucesores derivaron al sincretismo que es una forma de
negación no ya de la ecumenicidad de la verdad sino de la misma verdad en cuanto verdad.
La filosofía moderna derivó, por la absolutización de la ratio, de la
experiencia y de la materia, al actual relativismo como nihilismo radical.
La actual hermenéutica (que llamo hermenéutica de la Nada-nada) es lo
contradictorio de la ecumenicidad de la verdad y cuando invoca la
"universalidad" de sus teorías, acude a un falso ecumenismo. Sin verdad objetiva no hay ecumenicidad sino silencio, ausencia total de diálogo porque no es posible el logos sin ser, sin contenido. Ni ecumenicidad
ni diálogo, sólo perpetuo conflicto y silencio ontológico.
La argumentación filosófico-natural distingue fácilmente el ecumenismo verdadero del falso y el diálogo real del silencio incomunicante.

· El Cuerpo Místico de Cristo es, por esencia, ecuménico· todo movimiento que tienda a restaurar la plenitud de la unidad de la Única
Iglesia, de modo que todos sean uno "bajo un solo Pastor" debe lla~~se ec~énico. El término oikouméne tiene el originario sentido de
~~rra habitada", todo el mundo, pues oikéo significa habitar, residir,
vi~; en la teología católica se alude a mucho más que a toda la tierra
habitada: a toda la humanidad salvada por Cristo, a una comunidad
s~b~e~atural perfecta que es la Iglesia verdadera. Las sucesivas rupturas
histoncas de aquella comunidad perfecta explican el anhelo ecuménico
de la Iglesia Católica que no cesa de abrir sus brazos a los hijos pródigos para que vuelvan a la casa paterna y a todos los hombres del mundo.
Doy por co?,ocido este tema, sobre todo en su aspecto histórico y
~elvo la atencion al mundo contemporáneo y a los documentos esenc~ale~. Existe un supuesto natural: la unidad y unicidad de la verdad,
rungun derecho del error a la existencia y la ecumenicidad natural de la
verdad interior y objetiva.
El primer documento sistemático es la encíclica Mortalium animos de
Pío XI, promulgada el 6 de enero de 1928. Es sorprendente que sea
una encíclica "olvidada" mientras se recuerdan sus otras cartas plenas
de, ~cetrina y decisión. El Papa de las misiones que tenía presente en
alt1s~o grado el ~arácter misional de la lgfesia y la necesidad de la presencia de l~ Iglesia en todo el planeta, se ocupó con total coherencia
del ecumerusmo. Para Pío XI el tema se funde con el de la unidad de la

4

1999

_ Cfr. Denzinger/ Hünermann, E11chfridium Symbolomm, 3-5, Herder, Barcelona,
5

Cfr. Lumen Gentium I' 7 .

�ALBERTO CATURELLI

42

VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO

Iglesia y responde también a la necesidad de corregir algunos falsos
ecumenismos de la época como por ejemplo, un ''pancristismo" que
había aparecido y preanunciaba errores posteriores.

Cent,

Pío XI reacciona ante algunos congresos sincretistas que los católicos no deben aprobar porque están fundados "en la falsa opinión (de
que) todas las religiones son, con poca diferencia, buenas y laudables".
En tales casos, no sólo yerran sino que, de hecho, "rechazan la verdadera religión"6• No se trata de "unir de cualquier manera"; la primera
norma es tener presente que "ninguna religión puede ser verdadera
juera de aquella que se funda en la palabra revelada de Dios" y la única
religión revelada es la Iglesia Católica, "sociedad perfecta externa y
visible por su propia naturaleza" "bajo la guía de una sola Cabezd' (Mt
16, 18; Le 22, 32, J n 21, 15-17), siempre la misma'. Si la verdad es una y
única, sólo una puede ser la comunidad perfecta; en el orden estrictamente sobrenatural y también histórico, sólo una y única puede ser
revelada.
Ciertos movimientos ecuménicos sólo expresan un loable "deseo y
una aspiración" aun no realizada pero niegan "la unidad de fe y gobierno, nota distintiva de la verdadera y única Iglesia de Cristo". En la medida en la cual se sostenga que de S'!JO o por su "naturaleza" la Iglesia
está dividida en partes y sobre esta base se realicen Congresos, la Sede
Apostólica no puede participar, no porque no pueda colaborar en esos
intentos, sino porque no desea dar "autoridad a una falsa religión cris8
tiana, totalmente ajena a la única y verdadera Iglesia de Cristo" • La
verdad revelada, en cuanto tal, no admite transacciones y la Iglesia Católica es la depositaria de la doctrina íntegra y sin errores.
No podrían formar una sola y misma comunidad de fieles los
hombres "que defienden doctrinas contrarias; por ejemplo, los que
afirman la sagrada Tradición como fuente genuina de la Revelación y
los que la niegan"9• Entre diversas opiniones, la unidad de la Iglesia
sólo puede nacer de "un solo magisterio, de una sola ley de creer y de
una sola fe".
Existe, es claro, un modo de unir a los cristianos: procurar "el retorno de los disidentes a la única y verdadera Iglesia de Cristo, de la
cual un día desdichadamente se alejaron". Siendo el Cuerpo Místico,
único, compacto y conexo (Ef 4, 15) lo mismo que su cuerpo físico,

"?~c~dad es decir que el cuerpo místico puede constar de miembros
~Vl~dos_ y separados; y quien, pues, no está unido con él no es miembro s190,
n~ ~sta un~do con su cabeza, que es Cristo" (Ef 5, 30; 1, 22) 1º. El futuro Concilio Vau~~o II y Juan Pablo II calificará.µ la comunión de los separad?s Y disidentes de "cierta comunión imperfecta"11; los elementos
disp~rsos e~- esas com~nidades sólo existen juntos en su plenitud en la
Iglesia Catolica; es decir, el verdadero ecumenismo trata "de hacer crecer la comunión parcial existente entre los cristianos hacia la comunión
plena en la verdad y en la caridad"? Esto se llama conversión.
Pío XI, desde la perspectiva de la comunión perfecta no puede me'
no~ qu;, c1a~ar:_ " vuelva~, pues, al Padre común"; en la única
Iglesia de
Cnsto n~die_vive y nadie persevera (mientras) no reconozca y acepte
con obediencia la suprema autoridad de Pedro y de sus legítimos sucesores"; por eso, Pío XI llama: ''Vuelvan, pues, a la Sede Apostólica,
asentada en esta ciudad de Roma, que consagraron con su sangre...
San Pe~o y San Pablo". Si aqu~llas comunidades imperfectas "imploran humil?emente las luces del cielo, reconocerán, sin duda, a la verdadera Iglesia de Cristo, y entrarán por fin en su seno unidos con Nos en
13
perfecta _caridad" _ . En el ret?rno pleno, la ecumecicidad de la Iglesia
alc~~ra su plerutud en el tiempo, encaminándose siempre a la ecumerucidad absoluta del Cielo.
2. Verdadero ecume:nismo en el Concilio Vaticano II

a) La recta doctrina
Treinta Yseis años más tarde, el 29 de noviembre de 1964 Pablo VI
promulg~ _el decreto Unitatis redintegratio sobre el ecumenis~o. El fin
d~l ~o_ncilio es "promover la restauración de la unidad entre todos los
c~~ª~?os" p~esto que es única la Iglesia fundada por Cristo; la actual
div1S1?n (escandalo y obstáculo) impresiona "como si Cristo mismo
estuviera
, adverua, Pio, XI, todos, sin embargo, anhelan
. dividid
, . o " . seguo
la Iglesia uruca y visible14.

10
6 Mortalium animos, nº 3.
10p. at.,
. nº8.
8 Op. cit., nº 1O.
9 Op. cit., nº 14.

43

Op. cit., nº 16.

ur ,11men Gent,um,
. nº lS;Juan Pablo II, Ut 1m11m-sint, I, 11.
12

Ut un11m sint, I, 14.
.·
.
o,.auum anzmos
nº 17 18 y 19
·
14
'
'
•
Unitatis _redintegratio proemi11m, 1; ~ito por Concilio Vat. II, Constituciones Decretos, deciaractones, Bibl. de Aut. Crist., Ma~d, 1965.
'
l3Af..,J:

�Cent1

45

ALBERTO CATURELLI

VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO

Primero debemos destacar la doctn'na católica sobre el ecumenismo;
en segundo lugar la práctica del mismo y, en tercer término considerar
las comunidades separadas de Roma.

ment~ t~da la doctrina pues "nada es tan ajeno al ecumenismo como el
falso tremsmo que pretendiera desvirtuar la pureza de la doctrina católica
y oscurecer su genuino y verdadero sentido"18•

En cuanto a la doctrina, es claro que la Iglesia Católica es la comunidad perfecta, cuya unidad y unicidad fue establecida por Cristo (J n
17, 21) quien confió a los apóstoles el oficio de enseñar, regir y santificar; de entre ellos destacó a Pedro para cuidar el único rebaño. De esta
una y única Iglesia se han producido escisiones; nacieron comunidades
que aun se nutren de la fe en Cristo y que, pese a la escisión tienen
"alguna comunión, aunque no sea perfecta, con la Iglesia Católica";
pese a las discrepancias graves en doctrina, en disciplina y estructura
15
"son reconocidos como hermanos en el Señor" • Los hermanos separados "no gozan de aquella unidad"; "solamente por medio de la Iglesia Católica de Cristo (...) puede conseguirse la plenitud total de los
medios salvíficos"; el Señor entregó todos los bienes del Nuevo Testamento, "a un solo Colegio apostólico" que preside Pedro y constituyen un solo cuerpo.

En c~ar.ito ~ las con:i~dades separadas de la sede Apostólica, debemos disttngwr las escisiones de Oriente y de Occidente (Reforma).

44

Hoy, por inspiración del Espíritu Santo, existen intentos para "llegar
a aquella plenitud de unidad"; para ello se trata de eliminar juicios, palabras, actos no conformes a la condición de los "hermanos separados"
y de procurar el diálogo "entre peritos y técnicos"; todos " examinan
su fidelidad a la voluntad de Cristo con relación a la Iglesia" (una y
16
única) que "creemos subsiste indefectible en la Iglesia Católicd' • Así "guardando la unidad en lo necesario" es menester que todos observen "la
debida libertad" y "practiquen en todo la caridad" reconociendo que
tesoros procedentes del patrimonio común, "se encuentran en nuestros
hermanos separados".
En cuanto a la práctica del ecumenismo, dado que Cristo llama a la
Iglesia peregrina a una perenne reforma, ésta tiene "una extraordinaria
importancia ecuménica" cuyo camino es la conversión interior; pedimos perdón por nuestros pecados y nos esforzamos por llevar una vida
más pura, convencidos que conversión y santidad son "el alma de todo
el movimiento ecuménico"17• Aunque las oraciones comunes son un
medio eficaz, en cada caso "la autoridad episcopal local ha de determinar prudentemente el modo de obrar en concreto"; la formación de los
sacerdotes adquiere gran importancia y la necesidad de exponer clara-

-~especto de las iglesias de Oriente no hay que olvidar la antigua
uruon fraterna d~ _fe y vida sacramental? el tesoro litúrgico y el acuerdo
en temas dogmaticos (Sma. Trinidad, Encamación, Virgen Madre) y
apen~ recordar "la f~ta de comprensión y caridad" que motivó las separaciones; es aconseiable, por ello, alguna comunicación en funciones
sagradas aprobán~~lo, como es lógico, la autoridad eclesiástica"19; por
todo ello, e~ ~oncilio declara que todo aquel patrimonio "pertenece a la
pl~na catoli~idad y apostolicidad de la Iglesia" y cree que muchos
~nentales "viven ya en comunión perfecta con los hermanos que practican la tradición occidental"20•
En ~ambi~, con las comunidades occidentales (además de las discrepan~1as exi_stentes entre ellas) respecto de la Iglesia Católica "hqy discrepancias ese~aales (.) de interpretación de la verdad reveladd'21 • A pesar de
ell~s: es posi?le un diálogo ecuménico en puntos básicos como la confesion de C_nsto, la veneración de las Sagradas Escrituras, el sacrament~ del Bautismo, Y surgen también dificultades grandes como la caren~ia del sacram~nto de~ Orden y la no conservación de "la genuina e
mtegra sustancia del ffilSterio eucarístico".
Natur~ente, los fieles católicos tienen la obligación (absteniéndo:e de toda_ ligereza o celo imprudente) de que su acción ecuménica sea
plena Y smceramente católica, es decir, fiel a la verdad recibida (...) y
conforme la fa que siempre ha coefesado la Iglesia Católicd'. El Concilio se
~e~lara s~bedor que el propósito de reconciliación "en la unidad de la
unzca Iglesia de Jesucristo excede las fuerzas y la capacidad humana"22•

ª

b) BalanceY rechazo delfalso ecumenismo
. DJ~engá~onos en las primeras palabras del texto del decreto: Unitatts m tntegratzo; es decir, re-integración de la_unidad de la verdadera y
1s O,p· at.,
· nº 9, 10, 11; el subrayado es núo.
19

20

Unitatis redintegratio, I, nº 3.
Op. cit., I, 4; el subrayado es núo.
17 Op. cit., II, nº 7 y 8.

15

16

Op. cit,, 3, nº 15.
Op. cit., II, 17 in fine

21

Q

22

·
'
'P· ~l.,
III, 19; el subrayado es mío.

Op. al., III, 24; los subrayados son mío,s.

�VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO
ALBERTO CATURELLI

46

uruca Iglesia de Cristo; redintegratio significa también renovación porque la Iglesia está en renovación permanente de lo invariable; es acción
de empezar de nuevo, de restablecimiento del Cuerpo; el verbo redintegrare significa renovar lo mismo, restablecer la unidad.
Se trata de uno de los fines del Concilio: la reintegración de la unidad preexistente de la Iglesia vulnerada (en la Iglesia peregrina) por
aquellos que se han separado de Ella. La doctrina se mantiene intacta:
"subsiste indefectible" como dice el texto en la única Iglesia verdadera
que es la comunidad perfecta. Sólo dejándose iluminar y guiar por la
misma Iglesia indefectible y por Pedro y sus sucesores, es posible el
diálogo ecuménico en la Caridad de Cristo. Sin la unidad y unicidad de
la Iglesia Católica no es posible el ecumenismo verdadero y fecundo.

Cent,

47

Lo contradictorio del ecumenismo auténtico es velar aquellos temas
esenciales que pueden hacer más difícil o imposible el diálogo; esto
sería una falta de fe y de confianza (una suerte de temeroso escepticismo) que anula todo ecumenismo y toda unitatis redintegratio.
También son opuestos al verdadero ecumenismo los "acuerdos"
que sólo confunden y constituyen "compromisos" equívocos: el único
compromiso vinculante es con la verdad única de la Iglesia indefectible.
Todo otro compromiso de equívoco "acomodo" denuncia falta de fe
sobrenatural y, sobre todo, carencia de verdadero amor sobrenatural
por los "hermanos separados".
Sería condenable una desfiguración (como decía San Pío X) de la doctrina esencial para lograr "acuerdos" que, en el fondo enmascaran un
irenismo sincretista que "iguala" rodas las religiones y olvida el mandato de Cristo.

3. Docencia, advertencias y precisiones de Juan XXIII y Pablo VI
.Mientras tanto, es conveniente y reconfortante, recordar la docencia de
los Papas Juan XXJII y Pablo V1 que, entre 1961 y 1964, se refirieron
al ecumenismo verdadero en diversas oportunidades.
En la Mater et Magistra (15.V.1961), al referirse a las relaciones de los
católicos con los que tienen otra concepción del mundo, aprobando la
colaboración leal, advierte: "procuren con sumo cuidado ser consecuentes
consigo mismos para no descender a componendas que en algo causen
23
detrimento a la integridad de la religión o de la moral" •

23

Mater et Magistra, IV, nº 188; el subrayado es mío

El hecho es que ante la humanidad, no aparece la Iglesia como una
por profesar la misma fe, observar el mismo culto y obedecer a la misma autoridad; por eso, ve con buenos ojos los esfuerzos de diversos
mo0-mientos por restaurar la unidad querida por Cristo; esta unidad no
serí~ ansia~a sí no la inspirara el Espíritu Santo, unidad que " no puede
realizarse smo de acuerdo a lo que predijo Jesucristo que "habrá un solo
redily un solo pastor" On 10, 16); es pues menester que todos reconozcan
los caracteres de ~a verdadera Iglesia, la distingan de las demás iglesias y
lleguen a convertJ.rse en sus devotísimos hijos"24•
En su gran Encíclica Pacem in Tenis (11.IV.1963), al referirse favora~lemente a la colaboración con los no católicos a los que llama "cristianos s~parados", advierte severamente: "los católicos procuren con
sumo cwdado ser consecuentes consigo mismos para no descender a componendas ,~ue en ~go causen detrimento a la integridad de la religión o de
la moral . No pierde el hombre errado su dignidad de persona y merece nuestr?, amo~; no así el error que debe ser rechazado25• Hoy, dice en
otra ocas1on, existen razones para creer en la restauración de la unidad:
"es necesario que de ambos lados se preparen los caminos" con mutua
caridad26•
.. También Pablo VI, poco antes de la promulgación del decreto conciliar, se refirió al ecumenismo tanto en la alocución acerca de los fines
del Concilio (29.IX.1963) como en la Encíclica Ecclesia111 suan1

(6.VIII.1964).
E~ _el primer documento el Papa presenta como la tercera meta del
Concili? _la unión con los demás cristianos: "esta unidad de que debería~ pa~~1p~r por la gracia del bautismo sólo puede serles ofrecida por la Iglesra Cato!tcd ; es lo que ellos ansían por la misma fuerza y naturaleza de
21
l~s cosas • Los mismos movimientos ecuménicos muestran que la Iglesia ~s unaY debe ser una y que esta misteriosa y visible unidad sólo puede
realizarse en.l,ª mt.sma 1e,
e en la part1c1pac1on
· · · ' de los rrusmos
·
sacran1e11tos y
en l~ cohes1on "de un único régimen eclesiástico". Con esta esperanza, la
Iglesia llama y cuenta a las ovejas en el redil de Cristo ''Ya abre las puertas, eleva la voz y espera ansioso a tantas ovejas de Cristo que no están

24

Aetema Dei Sapientia, nº 40; sobre San León Magno en el 1500 aniversario de

su muerte.
25

Pacen, in Terrú, V, nº 129 y 130.
·
: Carta Apostólica Magnifici eventus, nº 15, del l l.V.1963.
Alocución conciliar So/vete, Fratres, ll, nº 31; el subrayado es mío.

�,
el uru'·co redil"· el Concilio llama, espera y confía; pide pertodavta en
,
ºb"d 28
dón por nuestras culpas y ofrece el perdón por las ofensas rec1 1 as .

Cent;

VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO

ALBERTO CATURELLI

48

Para reintegrar la unidad es menester, ante todo, conservar íntegro e i~tacto el depósito de la fe (Ef 5, 20) para que todos "vengan a compartir
·os"29 Hemos de acentuar lo que nos es cocon nosotros e1 d on d e Dl
•
ún y seguir afirmando una condición sine qua non porque es la volun:d de Cristo: el primado de honor y de jurisdicción de Pedr~ Y ~u~ suceE ninguno de los documentos analizados deja de IDs1st1rse en
sores. ndi . , esencial· el reconocimiento del primado del Obispo de
esta con cion
•
Roma.
Pablo VI no duda en dirigir a los "hermanos separados" estas firmes y caritativas palabras: "Suplicamos por eso a los herman~s- ~ue no
están en comunión con nosotros, que consideren cómo. su opi~t~n carece
de fundamento no sólo porque sin el Sumo Po~tíftce ~ Iglesia Ca:olzca ya _no
sería tal sino también porque se disolvería la unidad, s1 en la Igles1~ ~e Costo faltara el oficio pastoral de Pedro, supremo, eficaz y dec1s1vo. En
30
vano se intentaría restablecer la uru.dad •··" •
Sin el primado de Pedro se disolvería indefectiblemente la unidad
que se busca.
Esta pequeña detención muestra al mismo tiempo, la abs?l~ta id~ntidad de doctrina entre Pío XJ, Juan XXIII, Pablo Vl_ y la unztatis redintegratio del Concilio que es como la coronación docmnal del verdadero
ecumenismo.
La Suma de la Tradición, las Sagradas Escrituras, los concilios.:·, Y
los últimos documentos analizados, constituyen como una prepara~1on
de la extraordinaria encíclica Ut tmum sint de Juan Pablo II que fiJa la
estrUctura esencial del verdadero ecumenismo y, _de hecho, rech_aza su
opuesto que es el pseudo-ecumenismo o ecumerusmo falso que mvade
y corrompe, confunde y disuelve.

4. Ecumenismo y diálogo verdaderos en la Unum sintde Juan
Pablo II

Treinta y un años después de la clausura del Concilio,Juan Pablo II,
con santa urgencia, promulgó la Ut unum sint (25.V.1995) que medita,
precisa, amplía y aplica la declaración Unitatis redintegratio en la gue llama a las comunidades existentes en no plena comunión con la Iglesia
Católica, "a derribar los muros de la división y la desconfianza". Este
"compromiso ecuménico" debe fundarse en la conversión y en la oradón
para abrir el camino a la "plena comunión" confiada a Pedro, desde el
comienzo31•
La división contradice la voluntad de Cristo y el único camino ecuménico es la Iglesia única y visible On 17, 21). La unidad que se busca
"pertenece... al ser mismo de la comunidad" constituida de fe, sacramentos y jerarquía; es la Iglesia Católica la que, desde hace dos mil
años, "ha permanecido en la unidad" y Ella es la única Comunidad pe,jectd'; las demás comunidades tienen sólo una comunión imperfecta o parcial12. Los elementos comunes desde el comienzo "pertenecen por derecho a la única Iglesia de Cristo" y en las comunidades "separadas"
están dispersos pero llamados a la unidad donde encontrarán su plenitud.

Supuestas la necesidad de la conversión personal y comunitaria y la
intangibilidad del depósito de la fe, "la unidad... sólo se puede realizar
en la adhesión común al contenido íntegro de la fe reveladd'; el Papa se pregunta: "¿Quién consideraría legítima una reconciliación lograda a costa de
33
la Verdad?" • ¿Quién o quiénes se atreverían? Sí sabemos quiénes: por
ejemplo Karl Rahner y Heinrich Fries que sostuvieron una pseudo
"unión" fuera y por encima de los no-acuerdos esenciales; otros no tan
notorios y algunos más o menos anónimos.
Los agentes del verdadero ecumenismo somos todos y cada uno según s11 capacidad; aunque los impedimentos no estén superados, mediante la oración estamos "recorriendo el camino hacia la unidad plena"34 y
reconocemos las condiciones para el diálogo auténtico: éste supone un
examen de conciencia (haber pecado contra la unidad) y disposición a
la conversión evitando cuidadosamente esa "forma de reduccionismo o
de fácil 'estar de acuerdo"'35•

a) El Cuerpo Místico en comunión perfecta. Las co,nunidades m comunión imper-

fecta y diálogo ecuménico

31

Ut 11nr1n1 finl, nº 1-4, San Pablo, Bs. As., 1995.
Op. cit., I, I, nº 11.
33 Op. cit., I, nº 18.
34
Op. cit., I, nº 23.
35
Op. cit., I, nº 38.
32

28 Salvete,

Fratns, II, nº 33 y 34.
Ecclesiam S11am, B, nº 53.
30 Ecclesiam Suan1, IV, nº 119.
29

49

�ALBERTO CATURELLI

50

El verdadero ecumenismo tiene sus frutos: aunque "no es posible todavid' concelebrar la misma liturgia eucarística", "tenemos el ardiente
3
deseo de celebrar juntos la única Eucaristía del Señor'' 6, por la conversión que permita la total comunión con la Iglesia plenamente verdadera
37
que es la Iglesia Católica .
El Santo Padre relata después con cierta minuciosidad su diálogo
con las Iglesias de Oriente en procura de la "plena comunión" aunque,
con las comunidades provenientes de la reforma "existen discrepancias
39
de gran peso"38, las que "ponen limites incluso a la colaboración" •
Pero todo lo puede la caridad.

b) Losfrutos del diálogo y la comunión con &amp;ma

Cent:

El mejor conocimiento recíproco y las convergencias doctrinales
"no son suficientes" para la plena unidad: de esa unidad fundamental
parcial hay que llegar a la unidad visible, de manera que "las Iglesias realicen verdaderamente el signo de aquella comunión plena en la Iglesia
una, santa, católica y apostólica que se realizará en la concelebración
40
eucarística" en la comunión "de la única Iglesia querida por Cristo" •
Hay discordancias en temas esenciales y, "la exigencia de la verdad
debe llegar hasta el fondo',41; el "diálogo de conversión" debe continuar mientras "la Iglesia Católica es consciente de haber conservado el
ministerio del Sucesor del Apóstol Pedro". No obstante la Iglesia Católica no puede renunciar a la misión de Pedro y a su primado que se ejerce en todos los niveles, sobre todo el de la unidad; de modo que la
deseada "comunión de las Iglesias particulares con la Iglesia de Roma,
de sus Obispos con el Obispo de Roma, es un requisito esencial -en el
2
designio de Dios- para la comunión plena y visible',4 • ¿Cómo alcanzar
este fin? Por la oración, con la acción de gracias, con la esperanza.
c) La confirmación del ecumenismo verdadero en la declaración Dominus Iesus
Los cinco años comprendidos entre la Ut unum sint y el 2000, contemplan la invasión progresiva del relativismo más radical que afecta
Op. cit., II, nº 45; el subrayado es mío.
Op. cit., TI, nº 47.
38 Op. cit., 11, nº 64.
39 Op. cit., U, nº 75.
40 Op. cit., IIl, nº 78.
41 Op. cit., Ill, nº 79.
42 Op. cit., Ill, nº 97; el subrayado es mío..

36
37

VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO

51

no poco a muchos católicos e instituciones autodenominadas católicas
q~e parecen haber perdido la fe. la Sagrada Congregación para la doctnna de la fe, en ~se momento presidida por el cardenal Joseph Ratzinger, futuro Benedicto XVI, con la ratificación y confirmación del Santo
Padre (magisterio ordinario), publicó la declaración Dominus Iesus sobre
la unicidad y universalidad salvífica de Cristo y la Iglesia Católica

(6.VIII.2000).
El diálogo natural nunca supone la renuncia a la afirmación de la
unidad Y unicidad de la verdad objetiva evidenciada en la conciencia
h~ana; del mismo modo en el Orden sobrenatural, el llamado "diálo~o 1.nterr~ligioso" no implica lá más mínima renuncia a la verdadera Iglesia de Cnsto que es 1~ Ig~esia Católica; el llamado "pluralismo religioso"
lo es de hecho, de rungun modo puede serlo de iure-.. debemos afirmar
pues, "la subsistencia en la Iglesia Católica de la única Iglesia de Cris~
to"43· Un "P1uralismo " contradi·ctoriamente "esencial" no sólo es
opuesto a la recta doctrina católica, sino, ante todo, al mero orden natural.
" El, r~la~~smo, ~l historicismo y_ el subjetivismo filosófico primero y
teologi.co. despues, han conduado al "vaciamiento metafísico del
acontecuruento de la en~arnación histórica del Logos eterno, reducido a
u~ me:o. aparecer de Dios en la historia" y así la misma Iglesia y Jesucns~~ pierden su ~arácter de verdad absoluta y de universalidad salvífica · Para remediar el daño producido por esta "mentalidad relativis~•: es necesario "reiterar el carácter definitivo y completo de la revelacion
· ,,4s. La supuesta y falsa complementación de las otras
. .de Jesucnsto
religione~ es contraria a la fe pues ninguna religión histórica absolutamen~e mng~~a, ofre~e "la verdad completa" sobre Dios s~o sólo la
Iglesia Catolica; es unprescindible mantener la distinción entre la je
teo/ooa/
· de 1as otras religiones;
.
;&gt;' y la mera ereencta
a veces se las identifica
erron~am~nte y~e olvida que la creencia en las otras religiones "es una
expe~encia religi_os~ todavía en búsqueda de la verdad absoluta y carente
todaV1a del asent1m.1ento a Dios que se revela"46•
El documento no da nombres (pero nosotros sabemos a quiénes se
refi ere) cuando dice que " en 1a reflex.ion
· , teologica
, . contemporánea a
menudo
·
, d e Nazaret como si fuese una
'
fi
. emerge
, . un acercarruento
a J esus
gura hiStonca particular y finita", apenas "uno de los tantos rostros
~3 D 1111.
mu ¡,esus,
44

°

nº 4; ed. San Pablo, Bs. As., 2000.

Op. cit., nº 4 in fine.
45 Op. cit., nº 5.

,

46Q'P· et/.,
· n o 7; el subrayado es mío.

.

�.
,,41 D
ál
que el Logos habría asumido en el curso d e1 tiempo . e an ogo
modo se niega la unicidad y universalidad salvífica del misterio de Cristo que, para la fe católica se ha cumplido para siempre en la Encamación, muerte y resurrección de Cristo':&gt;48; la Iglesia Católica no niega las
figuras y elementos positivos de las otras religiones que puedan entrar
en el plan salvífico de Cristo; corresponde, pues, investigar estos aportes "bajo la guía del Magisterio de la Iglesia".
Lejos de eliminar términos como "unidad", "unicidad", "universalidad", como quieren algunos, debemos subrayarlos porque expresan "la
fidelidad al dato revelado", como enseña el Concilio, "así como hay un
solo Cristo, uno solo es su cuerpo, una sola es su Esposa: una sola
Iglesia Católica y apostólica cuya continuidad radica "en la sucesión
apostólica"49 • Tal es la única Iglesia integralmente Verdadera que subsis te en la Iglesia Católica "gobernada por el sucesor de Pedro y por los
50
Obispos en comunión con él" •

Cent

VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO

ALBERTO CATURELLI

52

Las otras "comunidades eclesiales que no han conservado el Episcopado válido y la genuina e íntegra sustancia del misterio eucarístico,
no son Iglesia en sentido propio" y sólo "están en una cierta comunión...
imperfecta, con la Iglesia"51 • En cuanto a las diversas tradiciones religiosas "no se les puede atribuir un origen divino ni una eficacia salvífi52
ca ex opere operato, que es propia de los sacramentos cristianos" •
Si bien es cierto que los no cristianos pueden recibir la gracia clivina,
sigue siendo verdad que, objetivamente, no poseen la plenitud de los medios salvíficos. La Iglesia quiere el diálogo ecuménico, pero "la paridad,
que es presupuesto del diálogo, se refiere a la iguaMad de la dignidad perso~al
de las partes, no a los contenidos doctrinales ni mucho menos a Jesucns.
,,53
to ... comparado con los fundadores dl
e as otras religtones .
La verdad de siempre, una y única, enseñada desde Jerusalén al
Concilio Vaticano II, desde San Pedro a Benedicto XVI, es reiterada
aquí. No en las otras religiones, no en las comunidades de comunión
imperfecta, sino sólo en la Iglesia Católica, Esposa una y única de Cris-

to Salvador.

Op. cit., nº 9.
Op. cit., III, n' 14.
49 Op. cit., IV, nº 15; cf. u1men genti11m, nº 6 y 8; Unitatú redintegratio, nº 4.
so Op. cit., IV, nº 16 y L11me111genhum, nº 8.
5t Op. cit., IV, nº 17; el subrayado es núo.
52 Op.,cit., VI, nº 21.
53 Op. cit., VI, nº 22,; los subrayados, salvo el témúno "paridad", son núos.

47

53

5. Falso y verdadero ecumenismo
Una mera componenda, aunque sea el resultado de una hermenéutica
fina y doctísima (pero falsa) es falso "ecumenismo"; en realidad es
opuesto al ecumenismo que supone la unidad y unicidad de la Verdad;
" ecumerusmo
.
" , aunque se use profusamente y confusamente, es una
palabra vacía que expresa el vado del sincretismo.
. S~ría imp~sible hablar de ecumenismo (carácter esencial de la Iglesia) si la Iglesia no fuese una. Los primeros Padres lo veían con absoluta claridad: San J ustino, por ejemplo, explicaba que en todas las religiones, en todos los hombres, existen "unos como gérmenes de verdad"
(spérmata afétheias)54; es decir, como una parte del lógos spermaticó;, pero
todos necesitan llegar al conocimiento y contemplación del Lógos Pantós
55
que es Cristo • Y éste sólo se revela en la única y una Iglesia de Cristo.
La infinita distancia entre las semillas de verdad (de la única verdad)
que pugnan desde la tierra del orden natural y la revelación del Lógos
total, sólo puede ser salvada por Cristo Redentor, el único mediador,
que confía a la única Iglesia, su Esposa, el sagrado depósito. Éste sí es
el único y verdadero ecumenismo.
El falso ecumenismo supone la evolución esencial del dogma (que
San ~ío X condenó en la Pascendt) e ignora el desarrollo ("evolución" si
se q~ere) homogéneo efectuado por conclusión teológica y que Santo
Tomas llama explicatio ftdei, que muestra el "crecimiento" siempre en el
mismo sentido56•

_Es falso un "ecumenismo" de componenda que suponga que es
truembro actual de la Iglesia quien no está unido a su Cabeza; la mera
s~~ º. ~di~i~n extrínseca e imperfecta de "las iglesias" constituye una
adtct~n morgamca; por eso, las llamadas comunidades imperfectas no son
Iglesza, como explica la Dominus Iesus (nº 17); esta carencia abismal sólo
se cura por la conversión.
Es fals? "ecumenismo" el que "junta" lo heterogéneo disimulando,
no exporuendo o soslayando la integridad de la doctrina; ¡cuidado! ¡no
~ea que se molesten u ofendan porque predicamos la única doctrina
lntegralmente verdadera! Sería falso ecumenismo no encarar francamente las divergencias esenciales en cuanto a la interpretación de la

48

54

Apo/Qgía I, 44, 10.
Apo/.ogía II, 7, 3.
.
56
Cf. l~ _extraordinaria obra del P. Feo. Marin Solá, O.P., La evo/11ción homogénea
del dogma cattiíico, 2 ed., Bibl. de Autores Cristianos, Madrid, 1963.
55

2

�ALBERTO CATURELLI

VERDADERO Y FALSO ECUMENISMO

Verdad revelada. Tenemos los católicos la seguridad del Magisterio que
guarda y enseña el sagrado depósito que vuelve casi ridículos los diversos irenismos. Pío XII alertaba contra el "irenismo" que se oculta a veces
"bajo capa de virtud"; quiere pasar por alto "las cuestiones que dividen
a los hombres" y así "reconciliar opiniones contrarias aun en el campo
dogmático"; hasta se quiere reformar "la teología y su método" y conquistados, dice el Papa, por imprudente irenismo, quieren restablecer la
unidad fraterna conduciendo a la ruina la integridad de la fe57• La solicitud de acercarnos a los hermanos, agrega Pablo VI, "no puede consentir el relajamiento del compromiso de conservar nuestra fe"; en el fondo, "los así llamados irenismo y sincretismo... parecen no significar
sino una especie de escepticismo respecto de la fuerza y la esencia de la
palabra de Dios que queremos anunciar"58• Lo mismo enseña Juan
Pablo II en su encíclica sobre el ecumenismo59•

que esperamos con los brazos abiertos en la una y única Madre Común, cuya Cabeza es Cristo-Crucificado en Jerusalén.

54

Cent

No hay, pues, lugar para acomodos, para "compromisos" equívocos, para componendas y respeto humanos. Veo y leo muchas veces
noticias sobre asambleas, reuniones y congresos "ecuménicos" que se
parecen demasiado a sincretismos que puedan dejarnos tranquilos (así
nadie nos persigue y todos nos "quieren" bien), pero los tales vulneran
lo esencial. Dejemos siempre que sea el Vicario de Cristo quien nos
guíe y los Obispos en comunidad con él. Ellos sabrán discernir el falso
del verdadero ecumenismo.
Un párrafo final para los "hermanos separados", los judíos y los
demás. Los protestantes son nuestros hermanos por la fe en Jesucristo
y por el Bautismo en Cristo; en cuanto por desgracia, están fuera de la
unidad orgánica de la Iglesia y no disponen de la plenitud de los medios sobrenaturales de la salvación, existen separados de la comunión
perfecta.
Los judíos pueden ser llamados, como dijo Juan Pablo II, los ''hermanos mayores" en el Señor Yahvé que se reveló a nuestro Padre
Abraham y en cuya descendencia vino el Mesías Salvador. Son, pues,
"mayores" en cuanto "nacieron" primero por la Alianza de Y ahvé con
su pueblo. No son "mayores" propiamente en cuanto a la plenitud de
la revelación en Cristo, no-recibido, no-aceptado; constituyen para
nosotros un misterio de fe o de perfidia, de salvación o de iniquidad,
de caridad o de odio, de esperanza o desesperación. Pueblo sagrado al
57

Humani GeneriI, I, nº 6, ll, nº 20.
Ecdesian, S11a111, II nº 93.
59 Ut 1m11n1 sint, nº 36 in fine, nº 38, 42, 79 y el Concilio Vaticano II que el Papa
va exponiendo: Unilatis redintegratio, nº 4 y 11.
58

55

Todos los hombres, de toda religión o de ninguna, son nuestros
~ermanos en cuant~ c~eados a imagen y semejanza y miembros potenciales ~el- Cuerpo_ Místico; ellos esperan que les sea predicada la Palabra
por la uruca Iglesia verdadera que es la Iglesia Católica.
La oración juega aquí un papel esencial.

No:,otros rogamos al Salvador q11eya conocemos por la fe y le imploramos: ''Ven
SenorJesús" (Ap 22, 20).
,
Pedimos por los hermanos ortodoxos: ¡Señor, que reconozcan a Pedro tu Vicario!
Rogamospor los ''hermanos separados'~· ¡Señor, que vuelvan a Cristo!
Rogamos por losjudíos: ¡Que te reconozcan, Senor!
Imploramos por todos los demás: ¡Que te descubrany vengan a Casa, Señor!

�FILOSOFÍA DE LA MUERTE EN
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
Dr. Eudaldo Forment
Catedrático de Metafísica de la
Universidad de Barcelona

1. Basave Femández del Valle, pensador integral del siglo XX

S

in duda, la muerte del Excmo. Sr. Dr. D. Agustín Fernández del
Valle, el pasado sábado, 14 de enero de 2006, a los ochenta y dos
años de edad, después de una larga y penosa enfermedad, ha afectado y conmovido profundamente a sus familiares, como es natural, a
sus muchos amigos, entre los que me cabe el honor de contarme, discípulos, alumnos y lectores de todo el mundo de sus numerosas obras.
Filósofo, diplomático, jurisconsulto, educador y humanista, Catedrático
de filosofía y de derecho en la Universidad de Nuevo León y en la
Universidad Regiomontana, Rector Emérito de esta última, y Catedrático de Metafísica y Antropología Filosófica en la Academia Internacional de Filosofía de Llechtenstein, Basave era el Presidente de la Sociedad Mexicana de Filosofía, miembro del Consejo Directivo de la
Federación Internacional de Sociedades de Filosofía, y de varias academias de todo el mundo.
También tuvo un papel muy destacado en la organización y participación de los más importantes Congresos Internacionales de filosofía
de los últimos años. Su labor ha sido reconocida mundialmente, como
lo revelan los numerosos premios internacionales que se le concedieron y las varias condecoraciones de Alemania, Francia, Estados Unidos, Italia, Portugal, España y el Vaticano. Su autoridad y prestigio
intelectual en el mundo de hoy se debe principalmente a sus más de

�58

EUDALDO FORMENT

treinta obras, varias de ellas traducidas al inglés, francés, italiano, portugués y griego.
Sus obras principales son Miguel de Unamuno y José Ortega y Gasset
(1950); Ideario Filosófico (1953 y 1961); Filosofta del hombre (1957 y

1963); Existencialistasy existencialismo (1958); Filosofta del Quijote (1959 y
1988); Metafísica de la muerte (1965 y 1983); La Escuela Jusjilosóftca Española de los Siglos de Oro (1973); Teoria de la Democracia (1976); La cosmovisión
de Franz Kafka (1977); Tratado de metajisica. Teoría de la ''Habencia"
(1982); Filosofta del Derecho Internacional (1985); La sinrazón metafísica del
ateísmo (1986); Vocación y estilo de México. Fundamentos de la Mexicanidad
(1989); Teoría del Estado (1995); Tratado de Filosofta. Amor a la sabiduria
como propedéutica de salvación (1995); y Filosofta del Derecho. Fundamentos J
prqyecciones de la ftlosofta juridica (2001 ).

Cen

Su fama internacional como representante de la filosofía cristiana
1
actual rebasa desde hace varios años el continente americano • En esta
corriente filosófica quedó situado como afín al agustianismo, aunque se
movió con total libertad, intentando sobrepasar, no sustituyendo, sino
hondeando, el pensamiento clásico. Todas sus obras, junto con los
numerosísimos arúculos, ponencias a congresos y conferencias, constituyen un nuevo sistema filosófico, fundado en su teoría de la habencia.

1Entre la numerosa bibliografía sobre el Dr. Basave Fernández del Valle, se
puede citar: Hollhuber, Geschichte der Philosophie im spanischen Tvllt11rbernch, 1961. Munich, Reinhardt; H.E. DAVIS, utin American Thougt, Luisiana, University Press,
1972; S. SARTI, Panorama della Fiiosofia Ispanoamericana Conten,poranea,1916, Milán,
Cisalpino-Goleardica; l. QUILES, "Prólogo", en A Ba.save Femá11dez del Valle, Tratado
de Metaft.sica. Teoría de la habenda', 1982, México, Editorial Limusa, 13-23; VV.AA.:
Homemye al Dr. Agustín Basave Femández del Valle, 1984, Monterrey, Universidad Regiomontana;J. SEIFERT, "Agustín Basave: un gran hombre y un importante filósofo
de nuestros tiempos", en VV. AA., Homen&lt;efe al Dr. Agustín Ba.save Femá11dez del Valle.
En sm 35 años de investigacióny docencia, o.e., 605-616; E. FORMENT, "La metafísica de
la 'habencia' y de la muerte de Basave Femández del Valle" e n VV.AA., Filosofía de
Hispanoamérica. Aproximaciones alpanorama adual, Barcelona, ICE Universitat de Barcelona, 1987; A. GUY, Panorama de la Philosophie Ibéro-Amemaine, Ginebra, Patiño,
1989; J.R. SANABRIA-MAURICIO BEUCHOT, Historia de la filosofía tristiana m
México, 1994, México, Universidad Iberoamericana, 327-328; E. FORMENT, Historia
de la filosofía cristiana e11 México, en "Actualidad Bibliográfica" (1995), 32, 63, 146-147;
E. FORMENT, "Filosofía y salvación. El Tratado d1 Filoso.fta,de Agustín Basave Fernández del Valle, en Espíritu, 45, 114 (1996), 183-199.

FILOSOFIA DE LA MUERTE
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

59

2. El descubrimiento de la "habencia"
El ~istema basaviano se fundamenta en la "metafísica de la habencia"
un mtento d~ renovar la metafísica, tan cuestionada y cuestionable, ;
un esfuerzos~ precedentes por instaurar una nueva metafísica, superando la doctrma del ser, pero sin destruirla. Con el n 1 ·
"h be · "
d
.
eo ogtsmo
a neta , crea o por el nusmo Basave, se indica el universal concre~:~ edl c~njunto indiscriminado de todos los entes y de todas las posia es.

L a "h. ªbencia
· " _no es el ente, ni uno de sus constitutivos, la esencia 0
el ser, s1no el honzonte de lo que hay, donde se sitúa todo lo concreto
y todo lo abs:1acto. La habencia es, pero trasciende al concepto del ser
por~ue también puede ser, incluye el deber ser y cabe hablar de la nad;
~~a:v:. Es un concepto más amplio que el de ser, por albergar la totaa . e cuanto hay. ~a "habencia" representa un verdadero giro coperrucano en metafis1ca, porque si el ser no explica la totalidad de
cuanto hay, Basave propone que la totalidad de cuanto hay explique el
ser.
h bEl ~onocimiento de la habencia es pre-filosófico y atemático. La
a dencia se hace presente de un modo inmediato, porque estamos ins· · · , cierta que acompañada de la perceptal
. ,a os
. en ella· E s una 1ntwcion
c1on
mte
ectual
de
cinco
Pnmeros
·
• . . El pnncip10
. . . de presencia·
1
d
pnnc1p1os.
to ?, cuanto hay está de algún modo presente. El principio de partici~
p_a,cion, que afirma la inclusión de las partes en el todo por una vincula
cion esp~cio-temporal y la de entes, que son en la medida que se pare:
cen
parcialmente al Ser. Ab~~1~to. El principio
. . . de sentido: todo cuanto
ha es
y pensable con disposicion tendencial y conexa. Principio de contexto:
, . y en marco existen.al p todo
. . cuanto
.
.hay se o frece en marco logtco
Cl · . , nnapio
de smtaxis·· t od o cuanto h ay se presenta articulado en
d
fu ncion
e
algo
· .. no ruegan
.
.
. E stos pnncip1os
los primeros principios del
ente
. son su posibilidad como la
h b ' smo
. que' por suponer1os 1a habencia,
ª encia lo es de la entidad.
'
este fund
.
camDesde
o
. amento, Basave ha recorndo
todos los grandes
da I P s dedla re~lidad, proporcionando una visión unitaria, que recuergran es sistemas
, ya 1mposibles
·
.
Sonosmucha
. .' .que parecian
en nuestro tiempo.
tod , al s las posibilidades que ofrece su teoría de la "habencia"
avia gunas veces mal interpretada. No obstante, la filosofía basa2

.

AgustínLim
Basave Feroan
, dez D e·1 Valle. Tratado de mefall..;ra. Teoria de la ''Haben
cia" Méxi·c
'
usa, 1982.
,~~,
·
0,

�60

FILOSOFÍA DE LA MUERTE
AGUSfÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EUDALDO FORMENT

viana, por ser de la habencia, ofrece una perspectiva de gran profundidad abarca la totalidad y sitúa todos sus elementos en su lugar, mostrar:do su orden y la necesidad que implican. Ello es posible por _la
unidad conseguida gracias al despliegue del fundamento de la habenc1a,
3
que está así presente, en todas las cuestiones tratadas, como su trama •

3. La irracionalidad del ateísmo
Pocos años después de la publicación de su obra fundamental, T~atado
de metafisica. Teoría de la ''Habencia", apareció el libro Sinrazó~ meta.ftszca del
ateísmif'. Se evidencia en esta obra que las razones del ate1smo no son
de orden metafísico ni siquiera estrictamente racionales. El juicio ateísta de que Dios no existe es una proposición teórica, que no posee la
evidencia objetiva.

Ceo

Además de analizarse el ateísmo contemporáneo de un modo exhaustivo, se presenta la doctrina de la existencia y de la ~atural~za de
Dios. Sin negar el valor de las otras pruebas de la ~xisten;1a,de Dios, se
propone un nuevo argumento, que p~ede deno~se 'V~a de la p~enitud subsistencial". Su punto de partida es el afan de plerutud subs1stencial del hombre, que se muestra coexistiendo con el desamparo ontológico, como si fuese un contrapunto mu~ical. ~u análisis _lleva a la
afirmación de la Plenitud Subsistente e Infinita, ongen del afan de plenitud concreto y temporal.

La prueba se funda en el principio de finalida~. Si existe el afán de
plenitud subsistencial humano, que es un hecho mne~ble, es ~u~ _ha
existido y existe una Plenitud subsistente. De lo contr~no no _exist1r1an
los afanes de vida y más vida. Sin Dios el afán de plerutud, e mcluso la
misma idea de plenitud, serian un efecto sin causa. Por otra parte, el
efecto se asemeja a la causa. La causación eficiente y formal configuran
3Véase: I. QUILES, ''Prólogo", en A Basave Fernándezdel Valle, Tratado de Metafaica. Teoría de la habencia', 1982, México, Editorial Llmusa, 13-23; J. S~IFER;• "Agus-

tín Basave: un gran hombre y un importante filósofo de nuestros ~emp~s , ~n

:'1·

AA., Homenqe al Dr. Agustín Basave Fernández del Valle. En sm 35 anos de znve1h~aaon J
docencia, 1984, Universidad Regiomont.ana, Monterrey, 605-616; A. LOBATO,_ Agustín Basave y el retomo de la Metafísica", en VV. AA., Homenqe al Dr. Agushn Basave
Femández del Valle. En sus 35 años de investigación y docencia, o. c., 53~-551; E. FOR,:
MENT, ''La metafísica de la 'habencia' y de la muerte de Basave Fernandez del Valle
en VV.AA., Filos&lt;!fia de Hispanoamérica. Aproximaciones al panorama actual, Barcelona,
ICE U niversitat de Barcelona, 1987.
4Agustín Basave Femández Del Valle, La sinrazón metafísica del ateísmo, Universidad Regiomont.ana y Publicaciones Paulinas, 1986.

61

al hombre como ente deiforme. La causación final, como ente teotrópico. El argumento es, por tanto, una explicitación de la dimensión
teotrópica5.
4. Basave Femández del Valle, filósofo de México
Después de estas dos obras centrales en el sistema basaviano, que quedan situadas en el ámbito de la más alta metafísica, el Dr. Basave se
ocupó de una temática más concreta, pero sin abandonar la visión filosófica, con el rigor y la profundidad que le caracterizaban. Estudió el
misterio de su patria, México. Su obra Vocación y estilo de México, es una
visión filosófica, histórica, psicológica, política, artística, jurídica y cultural de México.
En más de mil páginas, se estudia la filosofía de la mexicanidad, la
filosofía mexicana, los rasgos psicológicos primordiales del mexicano,
el paisaje, sus ciudades y pueblos, los rasgos esenciales de las antiguas
culturas, el sentido de la "conquista espiritual" española, el humanismo
hispánico, la cultura mexicana, la lengua española hablada en México, la
filosofía de la historia de México, la religiosidad, la filosofía de la política mexicana, el sentido de la revolución mexicana, el afrancesamiento y
el ayanquizamiento, el arte, el México barroco, la literatura mexicana, la
muerte en el mexicano y el destino de México. La más importante novedad de la obra es que se ofrece una perspectiva de la realidad mexicana desde la metafísica.
Sus tesis principales se pueden sintetizar en tres. Primera: la esencia
de México se da en la existencia de los mexicanos, únicos seres substanciales. Es por los mexicanos, por lo que México existe. Segunda: no
existe una filosofía mexicana, sino varios filósofos mexicanos. T ercera:
México es un pueblo nuevo. Ni indio ni español, sino mestizo, mexicano. Debe evitar, por ello, la ambivalencia de un cierto desdén intelectualizado hacia los extranjeros, especialmente "gachupines", "franchutes" Y "gringos", y de un "malinchismo" o "la beata adoración por lo
exuanjero".

5

Véase: E. Forment, "La concepción de la Flosofia de Basave Fernández del
Valle", Córdoba, Congreso Internacional Extraordinario de Filosofia (1 987), 115-124 Congreso Internacional; E. Forment, "La metafísica de la 'ruÍbencia' y de la muerte de Basave
Femández del Valle" en VV.AA., Filosojia de Hispanoaménca. Aproximaciones alpanorama
actual, Barcelona,, ICE Universitat de Barcelona, 1987; A. GUY, Panorama de la Philosophie lbéro-Americaine, 1989, Ginebra, Patiño, 213-219.

�62

FILOSOFÍA DE LA MUERTE
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EUDALDO FORMENT

63

5. Filosofia y Salvación
Entre los caracteres de este nuevo pueblo, destaca las ocho siguientes:
1.

el estoicis,110 cristiano, porque el mexicano no se encuentra nunca
bien instalado en el ámbito de lo empírico;

2.

en el mexicano, vive a la vez un Quijote y un Sancho, asunción de
ideales generosos y realismo, agudo sentido de lo cotidiano y
profundo arraigo en lo real.

3.

acepta s11 vocación, llamada que viene de Dios, pero sabiendo que
necesita la invocación. La invocación, para el mexicano, es un
modo de vivir.

4.

el mexicano es archisusceptible. No es extraño que tenga un gran
sentido musical. México canta siempre. Posee además una
gran tradición cultural. Cuando en lo que es hoy Nueva York,
andaban todavía matando búfalos, en México existía ya una
Universidad, que se había fundado en 1533. México es un
pueblo que siente en indio y piensa en español.

5.

la espiritualidad me:xicana tiene una proyección histórica. "México es el

Cen

nombre de una esperanza humana", por su arraigado "personalismo trascendente".
6.

mantiene el señorío de aZfecasy españoles, que se manifiesta en su arte barroco. En un mundo alienado por la técnica el mexicano
mantiene su señorío.

7.

el mestizqje. Ese mestizaje cultural es el carácter más básico. Es
una nueva raza, que estrena una nueva alma, una alma mestiza,
que modifica lo español y lo indígena. Puede ser la base de una
nueva cultura sintética y ecuménica, cuya hora está por llegar.

8.

todos los mexicanos, mestizos, criollos, indios, además del
mestizaje cultural, coinciden en el guadalupismo. La devoción a la
Virgen de Guadalupe, popular y sencilla, está unida a la conciencia nacional, porque se estima que María es Madre de
México. Todos, incluso los extranjeros que viven México, son
cien por cien guadalupanos.6

Hace pocos años, el profesor Basave Fernández del Valle publicó Tratado de Filosofía. Amor a la sabiduría con10 propedéutica de salvación. La obra
es como una "síntesis epilogal" de todo el pensamiento basaviano. A
diferencia de las otras ciencias, la Filosofía implica un compromiso
vital, lo objetivo exige lo subjetivo. El saber filosófico así entendido
tiene una extraordinaria importancia para nuestra propia vida, y, en
parte, la vida de los otros, porque el filósofo deja de ser espectador
para convertirse en actor. La filosofía es "propedéutica de salvación"
por ayudar al hombre a conseguir su perfección natural.
La filosofía muestra el "para qué" de nuestra vida pero no el "cómo". Hace entrever la plenitud, pero sin proporcionar los medios para
alcanzarla. Nada filosófico, en cuanto tal, es salvador. Aungue la causa
del actual olvido de la salvación se haya dado en el ámbito de las ideas,
no se puede confiar en la filosofía, ni incluso en la filosofía cristiana,
para conseguir la salvación humana. Únicamente nos puede hacer recuperar la memoria y abrirnos a la aceptación del don de la salvación
divina.

La filosofía no tiene para el hombre poder salvador, pero puede ser
instrumento de salvación, que viene siempre de Dios, el único que salva. La filosofía tiene este carácter propedéutico en un doble sentido,
como contemplación de lo eterno, dimensión intelectiva, y también
dominio sobre lo temporal, disposición de las cosas materiales al servicio del hombre en su dimensión pragmática.
El problema del ser humano se aborda en su integridad, y, por tanto, con su apertura a la trascendencia. En su concepción del hombre,
Basave no se limita a describir su esencia, sino también a desvelar el
sentido de la misma vida humana y personal. En la antropología basaviana, o "integralismo antroposófico", se descubren dos vertientes de
la interioridad: la angustia y la esperanza. Esta dualidad psicológica
revela otra ontológica, que la origina: el desamparo metafísico y el afán
de plenitud substancial, que se oponen y presuponen mutuamente. El
afán de plenitud emerge de una dimensión más profunda: el teotropismo humano, que se explica porque el hombre es un ente deiforme7.
7

6Agustín Basave Fernández Del Valle, Vocación y estilo de México, Llrnusa, México, 1989.. Véase: J.R. SANABRIA-MAURICIO BEUCHOT, Historia de fa filosofía
cnstiana en México, 1994, México, Universidad Iberoamericana, 327-328; E. FORMENT, Filosofía de la mexicanidad, en "Actualidad Bibliográfica" (1990), 54, 161166.

Agustín Basave Femández Del Valle, Tratado de Filosf!fta. Amor a la sabiduria
como propedé11tica de salvación, Llmusa México, 1995. Véase: M. WEINSTEIN, "La polaridad del pensanúento filosófico mexicano de Agustín Basave", en VV. AA., Ho,f!enaje al Dr. Agustín Basave Femández del Valle. En sus 35 arios de i11vestigacióny docencia, 1984,
Universidad Regiomontana, Monterrey, 151-160; V. CAPANAGA, "Un filósofo

�64

EUDALDO FORMENT

6. Metafisica de la muerte

Con este titulo, el Dr. Basave publicó un libro sobre una temática que
ha estado presente en toda su obra8. El estudio metafísico de la muerte
del ser humano, que nuestro filósofo llama "óntica tanatológica" no es
marginal. Es uno de los grandes temas de la filosofia. La esencia de la
muerte se descubre solamente desde la consideración metafísica de la
naturaleza humana, que se logra a partir del examen de la habencia. La
muerte tiene un sentido análogo en el hombre, y, por ello, no es idéntica a la de los otros seres vivos. Por no tener un sentido utúvoco, se
plantea la muerte como problema. Para los animales la muerte es un
puro acaecer natural, para los hombres es un problema. Aunque el
hombre sabe que la muerte es algo propio y esencial de su naturaleza
humana, la concibe como un daño o un peligro.

Cen1

La muerte no supone una derrota definitiva. Los materialismos no
han podido probar que la muerte sea el fin definitivo. La esperanza es
expresión del afán de plenitud subsistencia!. Frente al ser-para-lamuerte heideggeriano, sostiene Basave que el hombre es un ser para la
salvación. La muerte se da con el concurso de la libertad. El hombre
no escoge el tipo de muerte, pero si decide su actitud en el morir: desesperación o esperanza. En el momento de morir se realiza un acto de
libertad últitna y concluyente, en el que se decide morir con amor, en
comunión con los otros y abiertos a Dios, o con odio excluyendo a los
demás y replegándonos en nosotros mismos. En egoísmo o en am~r9.
mexicano: Agustín Basave Fernández del Valle", en V. AA.,Homenqje al Dr. Agustín
Basave Femóndez del Valle. En stts 35 años de investigación y docencia, o. c., 398-399; J.
SEIFERT, "Agustín Basave: un gran hombre y un importante filósofo de nuestros
tiempos", en VV. AA., Holhmtye al Dr. Agustín Basave Femóndez del Valle. En sus 35
años de invesligacióny docencia, o.e., 605-616; E. FORMENT, "Filosofía y salvación. El
Tratado de Filosefla,de Agustín Basave Fernández del Valle, en Espíritu, 45, 114
(1996), 183-199.
8

Agustín Basave Fernández Del Valle, Metaftsica de la n,uerle, Editorial Augustinus, Madrid, 1965; 2º ed., Editorial Jus, México, 1973; 3ª ed., Llmusa, México, 1983.
9

:'Una

Vé~se: A. GUY,
visión filosófica de la muerte", en VV. AA., Ho111enqe al
Dr. Aguslin Basave Femandez del Valle. En sus 35 años de investigación y docencia 1984
Universidad Regiomontana, Monterrey, 329; ).R. SANABRIA, "Un modo de'filoso~
far", e~ Homenqje al Dr. Agustín Basave Femández del Valle. En s11s 35 años de inveshgatión
y docencia, o. c., 362-386;;E. Forment, "La metafísica de la ' habencia' y de la muerte de
Basave Fernández del Valle", en VV. AA, Fi/.osefla de Hispanoamérica. Aproxin,aciones al
~a,~oram~ a.tua~ 1?~7, Barcelona, Uni:ersi_tat de Barcelona, 151-203; E. Fonnent,
'Filosofía y salvac1on. El Tratado de Filosefia,de Agustín Basave Fernáodez del Valle
en Espíritu, 45,114 (1996), 183-199.
'

FILOSOFÍA DE LA MUERTE
AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

65

Estas serían, en síntesis, las ideas principales de la doctrina basaviana que, en nueve capítulos, se ofrecen en este ?riginal libro. Tiene gran
importancia, porque, por una parte, el pensamiento mo_derno, en ge~eral ha descuidado el tema de la muerte. En .muchos sistemas filosofico; ni aparece. Únicamente el existencialismo asumió el problema de la
muerte, intentando la comprensión del carácter mortal de~ ser human~.
En el ámbito de la filosofía cristiana, el Dr., Basave es qwen ha ofreCIdo una de las mejores reflexiones y puede también decirse la más completa.
7. La muerte y el hombre

El tema de la muerte ha estado presente a lo largo de toda la extensa
obra basaviana. Aunque ésta debe se denominada como "filosofía de la
habencia", también, en segundo lugar, puede calificarse como sabiduría
de la muerte. En una de sus primeras obras, muy conocida en España,
que apareció en 1957, Filosofía del hombre10, ~n s~ capítulo XI, titulado
"Meditatto mortis'~ cuenta que tuvo una expenenaa personal de la muerte muy pronto:
Cuando era niño me tocó presenciar cierta vez la muerte de una perra
que tuvimos en casa. Fue una muert~ ca~strófica: un , automóvil la
atropelló. Con la mirada doliente, el arumalito se arrastro hasta donde
estaban sus amos y siguió luego hasta llegar al cuarto donde solía dormir. Ahí se acostó resignadamente a la espera de la muerte. El animal
parecía tener un presentimiento de su inminente morir.

Todo hombre sabe que algún día, en algún momento, morirá, pero
no sabe cuando ni el modo.
Mors certa, hora incerta, dice el adagio latino. Si se nos permite echar mano de la terminología jurídica, diremos que la muerte es un ténnino incierto, dies incertus como solían decir los juristas romanos. Término, porque se trata de un acontecimiento futuro y de realización cierta. Incierto, por lo que atañe a la época de su realización. Y precisamente es esta
incertidumbre del 'cuándo' y el 'cómo' de mi muerte, la que hace que la
tenga siempre presente, espectralmente presente, como si la parca se
hubiese empeñado en tener suspendida sobre mi cabeza la guadaña
que ha de segar - sólo Dios sabe cuando- mi vida terrestrell_

IO Agustín Basave Fernández Jel Valle, Filosefia del ho,nbre. Fundamentos de Antroposofia Metafísica, Colección Austral, nº 1336, México, Espasa Calpe, 1963, 2ª ed.
11 !bid. p. 241.
.

�66

EUDALDO FORMENT
FILOSOFÍA DE LA MUERTE
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Sin embargo, es conveniente reproducir figuradamente la propia
muerte.

Cen1

Unamuno invit~ al lector para llegar a encontmrse cara a cara ante
la terrible esfinge de los misterios de la muerte, a recogerse en sí mismo, a figurarse un lento deshacerse del cuerpo. Aceptemos su invitación por un momento. Imaginemos cada uno el cuadro: la luz se me
apaga, las cosas enmudecen y no me dan sonido, envolviéndome en silencio; los objetos asideros se me derriten entre las manos, el piso se
me escurre debajo de los pies, los recuerdos se me desvanecen como
un desmayo, todo se me va disipando en la nada y yo mismo me voy
illsipando en ella; y ni aún la conciencia de la nada me queda siquiera
como fantástico agarradero de una sombra ... Estoy seguro de que si
nos impusiéramos con frecuencia la representación de esta escena,
nuestra vida variaría radicalmente. Las cosas, las personas, los problemas que a illario nos absorben y nos conmueven quedaóan muy djsminuidos de importancia. Como esas cosas, esas personas y esos problemas eran ocasionales, fugaces e intrascendentes, mi atención no tenía por qué concederle mayor interés que el necesario para ir ordenando mi vida a su fin 12.

sino que siempre será verdad. Es lo que San Agustín llamaba verdad
eterna
En la muerte se experimenta la soledad absoluta.
¡Curioso destino el del hombre!: nace para vivir entre el prójimo y
muere radicalmente solo. Por esa soledad pavorosa, no hay agonía que
esté exenta de grandeza. Y no sólo se trata de que moriré terriblemente
solo, sino que mi agonía y mi muerte van a ser exclusivamente mías,
con carácter singular, intransferible, único. Toda muerte es auténtica
porque en el morir no existe rúngún uso o convencionalismo social
que nos illspense de encararnos en carne viva con el problema. Si en la
vida me pude acoger a lo que hacía «la gente», en la muerte no me podré acoger a la efigie del honorable Don Cualquiera, porque da la casualidad de que yo y sólo yo soy el que se está muriendo; y a la muerte
no se le puede engañar con disfraces; esto lo sabe mejor que nadie ei
moribundo

Y ya que como meros filósofos nos está vedado, por la pureza del
método, introducirnos en las más altas regiones de lo sobrenatural, digamos al menos, como cristianos, que la muerte es la llegada a la plena
madurez de la nueva criatura; que en este sentido la muerte no es propiamente muerre, o si se prefiere, que es sólo cambio de estado; que la
nueva vida será, por su sobreabundante y sobrenatural riqueza, esencialmente inasequible a la precaria inteligencia y menguada imaginación
del hombre de la tierra; que nuestra sepa.ración de alma y cuerpo será
tan sólo temporal porque llegará el día en que resucite la carne en
.
14
cuerpos glonosos .

La vida entera -recta y sensatamente entenillda- es una preparación de
la muerte, de mi propia muerte, segura e incierta a la vez, que está ahí
rondándome, acechando un momento de descuido para asaltarme en
embos~ada. Ante es_e peligro hay que estar prestos. Es preciso que el
falso nec~r de la ~'lda no logre embriagarnos, porque ebrios no podremos ru prever ru evitar la agresión. Lo mejor es que al fin de la jornada nos encuentre sobrios, con la mirada limpia y los ojos bien abiertos...

En la muene se ve cumplido el afán de plenitud subsistencia! del
hombre.

Lo más grave de la muerte es que es única, definitiva. Sólo morimos
una vez y para siempre. Nuestro devenir vital, nuestro yo-programa
habrá concluido, encuéntrese en el estado que se encuentre. Ya no ca?en adiciones ni reformas. Los contornos del pasado adoptaran una fi¡eza desesperante.

Lo que ha ocurrido en el pasado se ha convertido en una verdad inam~vible. Y~ no podrá cambiar, aunque no existán los sujetos que la
realizaban.
. S1 en
. una fecha del pasado llovió, aunque ahora ya no ocurre, contmua siendo verdad que llovió. No sólo fue verdad aquel día,

12 lbíd.

p. 243.

13
•

El acto de morir debe estar acompañado de la esperanza cristiana,

Se impone esta conclusión: hay que estar alerta y preparados.

La muerte, exige esta previsión, porque es el final concluyente.

67

. Mi persona -actualización de un ser-devenir que da sentido y unidad al todo de la existencia individual- no está, en su propia esencia,
abocad~ a la muerte. Su teleología consustancial estriba en su propia
perfección y en la eternidad. En consecuencia, el trance supremo de la
muerte no le podrá alterar -en lo más núnimo- su causalidad final.

En la muerte, se pasa por el grado m_áximo de desamparo ontológico absoluto. Se vive una perdida total, excepto de mi mismo, de mi fin
último, Dios, con el que estoy relacionado:

13

lbíd., p. 244.

14 lbíd., p. 245.

�68

FILOSOFÍA DE LA MUERTE
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EUDALDO FORMENT

dicho que le hacía gracia mi hablar y mi ser de mexicano, exclamó en
un hablar agitanado: -¡Sí! ¡Qué lástima que no seas torero! Y sonriendo
le contesté, quizás hasta acorde con un vago subconsciente: -¡Sí! ¡Qué
lástima! Eran las cuatro de la mañana. Se me vino a la mente, no sé por
qué, aquel poema de Nervo -hoy son otras mis preferencias poéticasque aprendí en mi adolescencia: «Si tú me dices: 'Ven' lo dejo todo». Y
me desprendí de golpe. Al otro día, camino a Huelva, evocaba vívidamente aquella fiesta. Y ahora, a varios años de distancia, aún sigo pensando que la fiesta es el elemento esencial del ocio. Y que el ocio tiene
primacía sobre el negocio. Y que el ocio y la fiesta tienen su legitimación y su fuente en el culto. Esto lo sabían los griegos y esto lo sabe-

La muerte no es una posibilidad remota, sino una posibilidad actualizada en tanto que posibilidad, una amenaza cierta y delimitante
que nos está siempre presente (...) La muerte, como riesgo fundamental de la existencia, es la condición de cualquier posibilidad determinada. Reconocer la muerte es reconocer la posibilidad de serle arrebatado
a la familia a los amigos v a mí mismo en mi actual situación de espíritu encfilllado. Pero la m~erte no me puede hacer perder mi religación
con el Ser fundamental y fundamentante. La muerte no me puede
arrebatar a Dios. Como riesgo ineliminable, me incita a la fidelidad
conmigo mismo y a la fidelidad con Dios. Y no puedo serle fiel a Dios
.
15
st. no me soy fie1a rru, nusmo
.

8. La muerte y el español

Cen1

Agustín Basave Femández del Valle en un libro, que posee una gran
belleza literaria, Visión de Andalucía16 y que ofrece su experiencia de
España, o mejor como siente lo que siempre consideró su segunda
patria, vuelve a reflexionar sobre la muerte y el modo como se la concibe y el papel que tiene en la cultura. Comprendió muy bien la rica
realidad española, que permite realizarse en distintos modos. Uno de
ellos, una de las maneras de ser español es la de Andalucía, que nuestro
autor, quizás por las profundas semejanzas con México, comprendió a
la perfección con una especial connaturalidad.
Cuenta en la obra:
Recuerdo una noche en Sevilla. En una esquina cualquiera me paré
a preguntar por el barrio de Triana. Al notar, por mi acento, que era
mexicano, tres andaluces -&lt;¡ue eran tres grandes estetas de la vida- me
invitaron a tomar un «chatillo» de manzanilla. Empezamos a beber y a
charlar. Nos fuimos a oír cantar y a ver bailar. Me olvidé del tiempo.
Me olvidé de todas las pesadumbres cotidianas. Y mi espíritu se preparó para la fiesta. La noche parecía eterna. Escuchaba, embelesado, las
improvisadas explicaciones que mis acompañantes hacían del baile por
«sevillanas». Mezclaban el baile con el Quijote y con la vida andaluza.
No osaba contradecirles en nada. Me invadía una felicidad secreta. Me
sentía ligado a toda esa circunstancia. «El baile refleja nuestra vida sevillana -nos decía un castizo amigo nuestro que estaba al lado-, cada
uno vive la vida como la siente y al final nos retiramos de ella sonriendo y dejamos el paso a los que nos siguen». Una morena clara, dorada
a fuego por el sol del cielo andaluz, de ojazos negros profundos y dulces, de pelo azabache, sostenido por dos nardos de perfume exquisito,
bailaba y reía conmigo. Con donaire y femineidad, después de haberme
15 Ibíd.,
16

p. 246

Agustín Basave Femández Del Valle, Colección Austral, nº 1391, México,
Espasa Calpe Mexicana, 1966.

mos los cristianos

17
·

El andaluz tiene igualmente un especial sentido de la muerte.
En la capilla del Hospital de la Caridad, en Sevilla, hay unos cuadros de Valdés-Leal que no se pueden contemplar sin un hondo estremecimiento. Todos los símbolos de nuestras grandezas humanas coronas, libros, espadas, mitras, cascos- son pisoteados por un esqueleto de huesos verdosos y de sonrisa punzante. Camina con un ataúd
debajo del brazo y una guadaña en una de sus huesudas garras. Es el
«Triunfo de la muerte». Con su pie izquierdo, el esqueleto aplasta un
mapamundi. ¿Frívola Sevilla? A unos cuantos metros de distancia está
el otro cuadro de este genio sombrío, amante de las orgías pirotécnicas, universal en su sabor pictórico, audaz en su paleta, implacable en
su temática escatológica. Dos ataúdes abiertos muestran los cadáveres,
en plena putrefacción, de un obispo y de un noble. La balanza de Dios
está sostenida, en el centro del cuadro, por una mano celestial. «Ni
más», dice la inscripción de uno de los platillos cargado de inmundicias
y desperdicios; «ni menos», son las palabras grabadas en el otro platillo
rebosante de joyas, cetros y coronas. Ambos pesan igual ante los ojos
del Infalible y Supremo Juez. Orbitas vacías, narices roídas, mandfüulas sin labios. Y emergiendo de esos cadáveres en putrefacción, una
18

gusanería viscosa y reptante. Sic transit gloriae mundi .

Estas y otras agudas observaciones le permiten concluir a Basave:
España, y particularmente Andalucía, es 'un país abierto a la muerte'.
Se recuerda, se admite, se corteja, se teme, se espera la muerte. En
otras naciones se oculta, o se disimula, o se adorna a la muerte. La
mala fe organizada trabaja para desterrar de la vida un hecho indesterrable 19.

17 Ibíd. pp. 119-120.
18

Ibíd., p. 121

19 Ibíd., pp. 127-128.

69

�70

71

FILOSOFÍA DE LA MUERTE
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EUDALDO FORMENT

dignidad humana, frente a las contingencias de la tauromaquia, reviste
1

Con su espíritu atento y penetrante, Basave Fernández del Valle supo ver en el espectáculo de la lidia de los toros una metafísica española
de la muerte. Sus principios generales serían los siguientes:
Vivimos -cuando vivimos auténticamente- en presencia de 1a
muerte. Contemplamos simpáticamente la muerte del prójimo y anticipamos imaginativamente 1a propia muerte. Mientras el nacimiento no
depende de nosotros, la actitud que asumiremos en el acto de morir
está en el ámbito de nuestra libertad. Cada uno se escoge a sí mismo
en el momento de la muerte de un modo singular, irúmitable, inopinado... Y no hay ulteriores opciones. Seremos lo que queremos ser. Moriremos con amor, en comunión con los otros y abiertos a Dios, o con
odio, excluyendo a los demás y replegándonos sobre nosotros mismos.
20
·

Nuestro ser adoptará su medida

El torero es el súnbolo del español ante la muerte.
El torero actualiza de manera espeluznante y elegante, a la vez, la
presencia del hombre ante la muerte. Con una capa o con una muleta
en la mano se sitúa -sólo, inerme, acongojado- frente al toro. ¿Cuál
será su destino en esa tarde de toros? No lo sabe. Él sólo advierte que
está comprometido a estar ahí, fijados los pies en la arena, en trance de
incertidumbre y riesgo, cara a la muerte. ¿Miedo? ¡Quién sabe! Preocupación -seria preocupación-, por lo menos. Alguno de los toros puede
ser un toro asesino. Hay que cumplir con el deber. Hay que tener vergüenza torera. El toro es el adversario y es el colaborador del torero.
De esa lucha y de esa colaboración tiene que surgir la belleza. Una belleza amenazada por la muerte real. En medio del terror de la cornada
y de la muerte nace la tauromaquia. El arte puede resultar trágico. Pero
ese terror y esa posible tragedia son transmutados en categorías estéticas. Y cuando triunfa el espíritu sobre la impetuosa bravura del animal,
sobreviene la «catarsis». El público observa al torero y se estremece.
Ahí está una criatura frágil, desamparada y expuesta a la muerte, que se
yergue en valiente y elegante postura. Si siente miedo, lo domina. Yo
diría que aquellas palabras atribuidas por Ángel Ganivet a Séneca se
aplican, como anillo al dedo, en el caso del torero: 'No te dejes vencer
por nada extraño a tu espíritu; piensa, en medio de los accidentes de la
vida, que tienes dentro de ti una fuerza, madre, algo fuerte e indestructible, como un eje diamantino, alrededor del cual giran los hechos
mezquinos que forman la trama del diario vivir; y sean cuales fueren
los sucesos que sobre ti caigan, sean de los que llamamos prósperos, o
de los que llamamos adversos, o de los que parecen envilecernos con
su contacto, manténte de tal modo firme y erguido, que al menos se
pueda decir siempre de ti que eres un hombre'. El torero no quiere
descomponer su figura a ningún precio. Es un hombre. Un hombre
que tiene que mantener un estilo auténtico. Y este mismo imperio de la

Cent

º lbíd., pp. 131-132.

2

un nervio ético. Hay valores que están por encima de la muerte2 -

9. La muerte y el quijotismo
Otro de los libros, que ha tenido gran éxito en España, especialmente en 2005, con motivo del cuarto centenario de la publicación de
primera parte de El Qufjote, es la Filosofía del Quijote'l2.· Para Basave, la
gran obra de Cervantes es una expresión del espíritu de los pueblos
hispánicos.
En la historia y en la conciencia hlspánica vivieron siempre los valores espirituales que encaman Don Quijote y Sancho. Estaba reservado al gerúo de Cervantes captar estas partículas de la naturaleza humana que flotaban en el cielo de España, para ennoblecer y embellecer la
vida. Pensanúento, sentimiento y acción se fundieron, con verdadero
amor y buen gusto, en esa amplia visión de la naturaleza humana que
23
•

nos ofrece el Quijote

Destaca también el pensador mexicano la profunda humanidad de
Cervantes al describir el pueblo de entonces.
Es el cortejo entero de los tipos humanos, pero visto con voluntad
bondadosa e inteligente. Quien ama la verdad, la justicia y el orden no
puede darnos una novela existencialista de lo absurdo.

ElQuijote puede considerarse como una obra de antropología metafísica, porque los grandes valores o ideales nobles y generosos quedan
simbolizados en sus protagonistas.
El valor intrínseco de los altos ideales nada sufre cuando una realidad adversa se resista a recibirlos en su seno. Cervantes, firme creyente
en la trascendencia de Dios, salva los valores enraizándolos en la Dei,dad',24•

El fin de Don Quijote no podría ser otro que la de su desaparición:
Don Quijote piensa, es un loco cuando obra. ¿Por qué discurriendo magrúficamente, las más de las veces, no puede actuar sensatamen21
22

lbíd., p. 132.
Agustín Basave Fernández Del Valle, filosofa del Quijote, nº 1289, México,

D.F., Espasa-Calpe, 1959, 1ª ed.
23 lbíd., pp. 50-51.
24 lbíd. p. 51.

�73

FILOSOFÍA DE LA MUERTE
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EUDALDO FORMENT

72

Explica seguidamente que:
te? Se lo impide su concepción metafísica de una realidad aparente Y
tornadiza, producida por los encantadores, y una subrealidad que sólo
él advierte. Don Quijote no muere; se evapora, por así decirlo. Alonso

En trance de muerte se opera una definitiva conversión, tras de
una auténtica autovaloración. Las obras pucamente egocéntricas ya no
cuentan nada. Es la hora suprema de la verdad, de la sinceridad. Don
Quijote no había sido malo. Días antes de caer enfermo le había dicho
a Don Álvaro de Tarfe: 'Yo no sé si soy bueno, pero sé decir que no
soy malo'. Siempre se pudo distinguir a Alonso Quijano 'el bueno' a

Quijano ya no quiere ser Don Quijote25.

Con notable y gran acierto, muy propio de su aguda inteligencia y
comprensión humana, Basave Fernández del Valle, apunta:

través de Don Quijoten_
El poeta no hizo que amásemos la sinrazón de Don Quijote, sino
sus ideales; y estos no muáeron. Tampoco podemos aceptar que toda
su fe y sus hechos fueron locura. Alonso Quijano, buen cristiano al fin
y al cabo, abominó los disparates y embelecos de los libros de caballeáa no los valores eternos del ideal caballeresco. La adversidad fue recibida por él, como un rayo de verdad enviado por Dios misericordioso. «Yo, señores, siento que me voy muriendo a toda prisa: déjense
burlas aparte, y tráiganme un confesor que me confiese... que en tales
trances como este no se ha de burlar el hombre con el ahna». (II, 74.)
Sabía, por el barro de que fue hecho, que morir era forzoso. ¿Por qué

Ct

26
·

La descripción de Cervantes de la muerte del protagonista tiene un

valor universal.
En presencia de la muerte, Alonso Quijano sabe que su yoprograrna, que su devenir vital va a concluir, encuéntrese en el estado
que se encuentre. Ya no caben adiciones ni reformas. Los contornos
del pasado hao adoptado una fijeza desesperante. Le queda, sin embargo, un medio para abonar su vida: el arrepentimiento. Todos los
hombres -hasta los santos- tienen por qué arrepentirse

no hacer la paz definitiva con Dios?

Para determinar el sentido de la muerte de Alonso Quijano, nuestro
autor indica también que:
La experiencia histórica enseña que la cercanía de la muerte acaba,
súbitamente, con la indiferencia en materia de religión". Añade, por
ello, que: "A punto de muerte, Don Quijote -que no era precisamente
un indiferente en materia religiosa- quiere pasar el trance «de tal modo
que diese a entender que no había sido mi vida tan mala que dejase renombre de loco: que puesto que lo he sido, no quema confirmar esta
verdad en mi muerte». Contempla la vida a la luz de la muerte. Quisiera, con una buena muerte, abonar y glorificar su vida toda, aunque
hubiese sido, en no escasa parte, la de un loco. Alaba el poder de Dios,
y su misericordia, por haberle devuelto el juicio ya libre y claro. Ahora
reconoce que ya no es Don Quijote de la Mancha, sino Alonso Quijano, a quien sus costumbres le dieron renombre de bueno.

Según Basave en la muerte de Don Quijote hay un sentido de renuncia. Escribe:
Me importa hacer notar que esta renuncia tiene un sentido de donación, de entrega. Se renuncia al egocentrismo para entregarse al teocentrismo. Y para quitar cualquier sabor de conceptualismo abstracto,
digámoslo en términos más precisos: se renuncia al narcisismo del yo
para darse, generosamente, a Dios.
25

lbíd., p. 52
26 lbíd. p. 53.

Se advierte, en el último capítulo, el setenta y cuatro, de la segunda
p~e de El Quijote el carácter personal o propio de la muerte, que implica, por ello, la soledad.
Rodean a Alonso Quijano, en su lecho, sus familiares y amigos.
Con él está su buen amigo Sancho. Pero él siente que va a morir radicalmente solo. Por esa soledad pavorosa, no hay agonía que esté exenta de grandeza. Sabe de sobra, el caballero, que en el morir no existe
ningún uso o convencionalismo social que le dispense de encararse en
carne viva con el trance. Si en la vida se pudo acoger a las reglas de la
caballeáa andante, en la muerte tendrá que pasar por instantes privati28

vamente suyos, con un carácter singular, intransferible, único

•

Se cuenta en este capítulo que Don Quijote se confesó. "'Verdaderamen~e ~~ muere y verdaderamente está cuerdo Alonso Quijano el
Bue~o, dijo el cura. Muere, como la semilla, para vivir mejor. Ahora sí
despierta de su sueño. ¡No más locuras de esta vida mundanal! 'Señores, vámonos poco a poco, pues ya en los nidos de antaño no hay pájaros hogaño'. Ante la inminencia de la muerte han huido todos los pájaros. Ya no es tiempo de ilusiones vitales.
En definitiva, la terrible tragicomedia dé la obra, y de toda vida
humana, que, como la de Don Quijote y Alonso Quijano, tenga como
27

Ibíd. p. 59.

28 Ibíd., p.

60.

�EUDALDO FORMENT

74

FILOSOFÍA DE LA MUERTE
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

resorte la bondad, queda expresada en esta sentenci~ de Sé?eca, cit~~a
por Basave: "La muerte es una necesidad i~~ ,e mvenc1ble: ¿qwen
puede quejarse de estar incluido en una condic1on que alcanza a todos?". 29

10. La muerte y Agustín Basave Fem ández del Valle
El alma de Don Quijote se descubre en los mexicanos, como_ se revelaba claramente en Don Agustín Basave y de manera parecida su
valentía y altivez ante la muerte. Dijo ya hace cincuenta años:

Ce

Nunca he podido digerir esas zarandajas inventadas por algún poeta que de improviso se ha sentido fil~so~o, a~ando que Pªr:,1 el
mexicano moderno la muerte carece de sigruficac1on, porque ha de1ado
de ser tránsito acceso a otra vida más vida que la nuestra. Según esto,
nuestra ind.ife:encia ante la muerte sería la otra cara de nuestra indiferencia ante la vida. Por fortuna, la verdad presenta otra cara muy distinta. El desprecio generoso y magnífico que el mexicano
hace
de la vida natural proviene en su más honda raíz del convencuruento de
que la vida 11af11ral es algo a tramubstanciar a sobrenaturalizar (...) no algo

ge~'":°º

definitivo y última manera de ser30 .

Si hubiera que definir a Don Agustín Fernández del Valle, en pocas
palabras, podría decirse que fue un mexicano de c~r~zón, de volunta~
y de pensamiento. Conocedor y enamorado de Mexico, del que dec1a
"cuya sola palabra me llena de amor''31, mexicanista auténtico, que contagiaba su amor a los que no hemos nacido en su tierra- pero que
hemos terminado amando a su suelo, a su cielo y a su pueblo-, fue un
gran hijo de México. Escribió:

75

tín", me causó una honda impresión. De hecho me impulso no sólo ha
mantener una gran amistad con su autor, siempre correspondida y superada, sino también a estudiar toda su obra. Las muchas conversaciones que mantuvimos personalmente y también por teléfono, carta y
últimamente por correo electrónico, me ayudaron a comprenderla, a
valorarla y a estimarla.
También he de manifestar que me quedaron muy grabadas sus últimas palabras de aquella ponencia, que transcribo como si fueran su
despedida:
Somos un prisionero cuya vida es una noche o un torrente entre
dos abismos. Pero los suspiros del hombre que cayó en un pozo encuentran eco en el Dios-verdad a quien invoca. El misterio del hombre, en san Agustín, termina en el misterio de Dios. Ama para ver las
postreras lontananzas, se siente cercado siempre por la Providencia.
Advierte la gracia del hombre-Dios y concluye por exclamar: 'He aquí
que ru estás lejos de Dios, ¡oh hombre!, y Dios muy arriba, lejos del
hombre; pero en medio se puso el Dios-hombre: reconoce a Cristo, y,
por el hombre, sube a Dios' (Serm., 82,6). Itinerario arqueópico y luminosos de un hombre en Cristo que salta, apoyado en su fundamento, a la lisis en donde todo estará a la vista en su más prístina patencia
(...) Somos amor -imperfecto, participado, enturbiado a menud~
porque nuestra vida es dádiva de amor, llamada por el amor y com3

prometida a vivir amorosamente',3 •

Amigo Don Agustín, buen amigo mexicano: ¡Descanse en el Amor
en paz¡

México, país de la luz, tierra que rinde culto a la muerte y a la flor.
Pero la flor vence a la muerte con su polen enamorado. Y aquí estamos nosotros, enamorados de esta tierra herida y desgarrada, sumados
a sus penas, a sus ansias, a sus luchas y a sus heridas...

32
•

Para terminar, he de confesar que conocí al Dr. Basave Fernández
del Valle hace ya casi veinte años, en un congreso sobre San Agustín en
Madrid. Su ponencia titulada "La antropología filosófica de San Agus29

Ibíd., p. 61.
Ídem, Filosojia del hombre, op. cit, p. 263.
31 Ídem, Vocacióny estilo de México, op. cit., p. 1042,
32 Ibíd., p. 1043.

30

33Agusón Basave Fernández D el Valle, "La antropología filosófica de San

Agusún", en Jornadas agustinianas. Con motivo del XVI Centenario de la conversión de san
Agmlfn, 22-24 de abril de 1987, Madrid, Federación Agustiniana Española, Estudio
Agustiniano, 1988, pp. 167-186.
' _

�EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE
Dr. Roberto Fricke*

E

ste estudio tiene la mira de analizar el papel que hiciera la religión en la formulación y expresión de la ética del filósofo
mexicano, Antonio Caso Andrade.

Un auto-denominado cristiano "heterodoxo," Caso bebió profundamente de las fuentes de la tradición y la Escritura cristianas. El tenía
sus propios conceptos de la fenomenología y la evolución de la religión. A menudo estas ideas le llevaban a entrar en debate con el Catolicismo Romano, la fe predominante de México. Mucho de su comentario sobre el dogmatismo e imperialismo del Catolicismo es muy severo.
Sin embargo, el pensamiento religioso de Caso se vio profundamente
influido por Tomás de Aquino, tanto como por los nústicos. Conforme a la estimación de Caso, La i111itación de Cristo de Thomas Kempis es
superada sólo por el pensamiento de San Francisco de Asís. Esto obedece al enfoque pragmático de éste de la imitación del Jesús histórico.
También, Caso ponía bastante atención a los reformadores, especialmente Lutero y Calvino. La disposición del alemán de resistir abusos en el campo de la religión llamaba la atención de Caso, pero rechazaba mucha de la teología de la Reforma. De forma enérgica Caso reaccionó negativamente ante la doctrina de la predestinación de Calvino.
• Roberto Fricke es un teólogo de origen norteamericano que dedicó la mayor
parte de su vida a la enseñanza en seminarios protestantes de América Latina, en países como: Cuba (antes de la revolución socialista), México y Costa Rica. Actualmente
retirado, se dedica a la traducción y escritura. Su más reciente libro es sobre hermenéutica bíblica.

�EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE

ROBERTO FRICKE

78

79

2

Además de los reformadores del siglo dieciséis, otros personajes
protestantes le influyeron. Friedrich Schleiermacher y Rulolph Otto
son dos de las principales voces protestantes del siglo diecinueve que
encuentran eco en los conceptos religiosos de Caso. Aunque Caso tercamente se negaba a relacionarse con alguna expresión institucional de
la fe cristiana, en un momento de su vida se clasificó como un protestante liberal. Ciertamente, el liberalismo protestante del siglo diecinueve sí tuvo un efecto sobre Antonio Caso.
Como central en el sistema ético de Caso está la oposición entre el
egoísmo y el amor. Su obra más conocida, Lo existencia como economía,
como desinterés, y como caridad, es en realidad una exposición de la religión
cristiana en términos éticos. En ella desarrolla sus ideas tocantes al
ideal cristiano del amor como opuesto al egocentrismo del enfoque
"económico" de la vida. Según Caso, economía se describe como "el
1
máximo provecho por el menor esfuerzo.'' Este concepto se refleja en
toda forma del materialismo, especialmente en el Marxismo. Lo existencia fue comenzada temprano en la carrera literaria del filósofo mexicano, y su tema se reflejó durante toda su vida. En sus escritos y conferencias tempranos, Caso apelaba el lado espiritual del hombre para
combatir el positivismo materialista. En su vida posterior, él uso la misma conceptualización para formular su comprensión del humanismo
cristiano. Para Caso, el hombre verdadero era la persona que reflejaba
en su vida los frutos del amor. Así, la verdadera humanidad podía verse
en la persona de Cristo; esto obedecía mayormente al espíritu sacrificial
de Jesús.

en una vida moral. Sin embargo, este Cristianismo filosófico de Caso
no ha derivado de un análisis de los dogmas de la fe cristiana; más bien,
resulta de la observación de las vidas tanto como de las enseñanzas de
las grandes figuras del Cristianismo histórico.

El papel del Jesús histórico en la ética de Caso
En su evaluación del Jesús histórico, Caso nunca emplea las declaraciones clásicas de los credos, aunque a veces es evidente que él está
plenamente consciente de ellas.3 Una cosa es segura, no hay ni pizca del
docetismo en Caso. No hay ningún intento por elevar la divinidad de
Jesús al extremo de que se haga cuestionable su humanidad. Hay evidencias en los escritos de Caso al respecto, pues, por ejemplo, concordaba con algunos teólogos protestantes liberales del siglo diecinueve en
sus conceptos de la total humanidad de Jesús y su "influencia moral" No
obstante, en toda la historia de Caso esto no se ve hasta que él confiesa
que no se puede conocer en esencia ni a Dios ni al hombre. La ambigüedad de Caso tocante a la persona y la obra de Cristo no es mayor
que la de la mayoría de los credos clásicos.
Antonio Caso estaba plenamente convencido de que el poder inusual de Jesús no se podía achacar a ninguna especie de magia. En un
artículo titulado "Jesucristo y la magia" Caso habla extensamente sobre
las cosas básicas que la religión y la magia tienen en común. También
clarifica sus radicales puntos de divergencia. Aclara que Jesús no fue
ningún mago, sino que el suyo era un poder de otra índole.
Jesucristo, un constante obrero de prodigios, nunca se portaba como
un mago, sino, más bien, como un hombre religioso y un místico supremo. Jesús cree y obra por el amor. El rechaza toda oportunidad de
poner a un uso mágico los poderes misteriosos a los cuales, su clarividencia y santidad, son revelados. Su actitud de abnegación contrasta
con el utilitarismo de las técnicas mágicas. Por esta razón, una ciencia
diabólica que sólo aspira a la dominación y el utilitarismo nunca puede
encontrarse en el Cristianismo; por esta razón, la religión más elevada
de la historia y la moralidad más pura juntas se han basado en la enseñanza de Jesús. 4

El Cristianismo histórico y la ética en Caso
La esencia del pensamiento de Antonio Caso refleja más que sencillos
principios cristianos. Su sistema filosófico, toda su filosofía, no es meramente de énfasis cristiano; aunque más bien, su pensamiento pudiera
ser llamado Cristianismo filosófico. Es así, porque para Caso la filosofía tanto como el Cristianismo están diseñados para ser llevados a cabo
1

Antonio Caso Andrade, ''La existencia corno economía, como desinterés, y
como caridad" en Obras con,pletas de Antonio Caso, editadas por Rosa Krauze de Kolteniuk, 13 tornos (México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1971 ), 3
(1972): 9. Nota: Este ensayo se basa en mi disertación doctoral presentada en una
universidad norteamericana. Las citas directas tomadas de obras publicadas en español fueron traducidas por mí al inglés. Ahora, por carecer de las fuentes originales,
me veo obligado a traducir las mismas citas del inglés al español. Seguramente, los
que tienen acceso a las obras originales verán algunas diferencias de expresión

Caso basa las susodichas declaraciones en su análisis de las historias
de la tentación de Jesús en los Evangelios y asevera que Jesús optó por
trabajar tal como hizo, abnegadamente, por el amor. Pero ¿cuál fue el
2

Femando Salmerón, "Prólogo" en Obr,; Con,pletas 4:xxi.
Antonio Caso, El cono místicoy el telescopio mágico en Obras completas 1:441.
4
Antonio Caso, JeS11cristo y la magia en Obras completas 4:239-240.

3

�origen de ese amor, ese altruismo total? ¿Era simplemente "lo divino" en
Jesús que hacía que se portara así? En cierto sentido, Caso responde a
esta pregunta con un sí. Pero es una divinidad latente en todo hombre
y accesible a él. Jesús es hombre, completamente hombre, pero también divino, totalmente divino. El es la síntesis entre el hombre y lo
infuúto.5 Jesús es lo que todo hombre debiera ser. ¿Cuál es la dinámica
que hace posible que todos los hombres emulen a Jesús? ¿Será algún
acto de la gracia divina que viene al hombre, habilitándolo para que
viva la vida moral? En este punto, Caso esquiva un poco, pero a la larga confiesa que es Dios quien hace posible la moralidad. Su agnosticismo tocante al conocimiento de lo último, el ding an sich, hace que
escoja con cuidado sus palabras, pero sí admite que la moralidad sólo
6
puede llegar mediante la intervención de Dios.

e

EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE

ROBERTO FRICKE

80

La descripción por Caso de cómo Dios interviene para hacer posible la moralidad, definitivamente no está expresada en términos religiosos "ortodoxos." Para Caso, Dios y la posibilidad de la moralidad del
hombre están íntimamente conectados con la persona de Jesús. Jesús
es el ejemplo y la prueba de que otro orden de existencia es real. Caso
afirma que la respuesta de Jesús a la tentación de Satanás, para que
convirtiera las piedras en pan, revela la genuina existencia de este otro
orden de vida.
"No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la
boca de Dios" ... Habiendo rechazado el impulso del egoísmo, la invitación a cometer el acto diabólico, el Cristo pronuncia la palabra la cual
asegura que, además de las necesidades animales, existe otra vida en la
cual se vive no sólo de pan. Esta vida superior significa la absoluta
contingencia de la vida animal. Tiene que ver con otro mundo que es
superior al natural; eso es, un mundo sobrenatural. Jesús afirma por su
ejemplo y su palabra pertenecer a este mundo superior el cual constantemente limita y restringe la expansión de la vida inferior.7

Pese al concepto de Caso de que Jesús sea prueba contundente de la
existencia de lo sobrenatural, sostiene que la ética es estrictamente una
empresa humana. En su obra Doctn·na e ideas, Caso esclarece esto:
... porque la moralidad es una creación puramente humana; es decir,
una forma de existencia inventada por el hombre para realizar completamente su propia naturaleza, y la naturaleza universal. La ética es un
riesgo, un peligro heroico, una búsqueda constante de algo que existe
sólo en la conciencia del justo. Pero, una vez que alguien viva heroica y

peligrosamente para lograr la moralidad, entonces su vida llega a ser un
ejemplo; y es como que nos sentirnos humillados si no somos capaces
de vivir como los santos. Es por esto que el ejemplo es la ley moral. Ya
que Jesucristo y Sakiamuni vivieron así, ellos nos obligaron a todos a
seguirlos... Toda moralidad consiste en ser superior como los superiores y excepcional como los excepcionales. 8

La cita anterior indica bien claramente que Caso tenía mucho en

común con el pensamiento protestante liberal del siglo diecinueve el
cual recalcaba a Jesús como el ejemplo moral.
Aunque rechazaba totalmente el concepto del progreso moral en un
sentido social o racial, Caso, junto con Bergson, dice que algunos hombres aún están evoluciorumdo, desarrollando, llegando a ser lo que deben ser. Algunos están más avanzados que otros en el camino a la ''perfección' o sea, la realización de la verdadera humanidad. Es de la más
alta prioridad persuadir a los hombres a que sean semejantes a los de
niveles más elevados de existencia
Persuadir es la más alta y la más urgente de 1as ocupaciones humanas.
¿Cómo persuadiremos moralmente?... Los tratados filosóficos abstractos _no pueden ofrecerse a la gente como normas de acción; pero es
posible mostrarles que los hombres superiores son hombres mejores
que han logrado la naturaleza humana; los héroes, los mártires, y los
santos. . . No hay nada que sea perfecto todavía. El hombre aún no ha
sido completado en su creación. Hay hombres superiores e inferiores.
Los hay buenos y malos, sabios e ignorantes ... Entonces, sé tú como
aquellos a quienes tú admiras. En esto se encuentra la totalidad de la
moralidad.9

Jesús fue uno de aquellos que persuadían mejor. No era uno que enseñaba por medio de reglas muertas, esperando así que la gente fuese
moral. Más bien, su "ensenanzd' se hacía por un ejemplo perfecto en la
vida. ~l per~onificaba el amor para con Dios y para con el prójimo, lo
cual vtene siendo la esencia de la ley y los profetas. Para Caso, la caridad cristiana, personificada en Jesucristo, es un entusiasmo contagioso,
un acto de suprema persuasión. 10
Es precisamente esta disposición de dar un ejemplo como un ser
h'.1111ano, s~ que medie ninguna "coerción divina," la que hace que Jesus sea mas que buen maestro o profeta. En un artículo titulado "El
homenaje a Israel" Caso censura a la obra de Edmundo Fleg, Antología
8 Amonio

Antonio Caso, El artey la religión en Obras completas 5 (1971): 59.
6 Antonio Caso, Enst!]OJ cri6cosy polémicos en Obras completas 4:39.
7 Antonio Caso, Jesucristo y Jo 111agia en Obras completas 4:240.

5

81

Caso, La moral china en Obras compleras 4:94-95.
Antonio Caso, Doctrinas e ideas en Obras completas 4:128.
JO Antonio Caso, "La moral de la persuasión" en Doctrina1 e ideas en Obras completas 4:128.
9

�ROBERTO FRICKE

82

EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE

Judía, por estar dispuesto a aceptar a Jesús como un profeta y un buen
maestro pero no como su Mesías o como_ :'divino." El_
qu_e Fl~g
no está calificado para hacer esa declarac1on, porque ru el ru nadie mas
puede saber exactamente qué o quién sea Dios~ en c~~to a esto, es
imposible que ellos sepan hasta qué grado la candad divma en el alma
de Jesús haya alcanzado a aquello que es la Divinida~. El hace una pregunta muy importante para luego proceder a ampliar su concepto de
Jesús.

i:1~ª

¿No será que la absoluta perfección de Dios coincide con su caridad y
omnipotencia divinas? ... Jesús es el final y más sublime de los personajes proféticos de Israel... Empero, él no es el Mesías que la nación de
Israel esperaba melancólicamente sobre la ribera del Jordán. Su reino
no es de este mundo. ¡Es por esto que él es el Mesías de toda la humanidad!11

e

Pero Jesús es más que sólo un personaje histórico; él incorpora el
genio del Cristianismo, y es en éste que Caso encuentra el principio
eterno de la vida moral de la humanidad. Factores históricos han hecho
que el Cristianismo alcance menos de lo que hubiera hecho de otra
manera. Si la humanidad fuera a vivir aun por un día tal como aconse12
jaba y ejemplificaba, el mundo experimentaría la paz y la realización.
Según Caso,la enseñanza de Jesús era congruente con su ejemplo.
Una de las herramientas más afiladas de Jesús en su instrucción moral
era la ironía. Había veces en que Jesús usaba palabras muy duras contra
los líderes religiosos de su tiempo, pero mayormente usaba los tonos
más suaves de la ironía. Para Caso, esto enseña que hay que combatir al
mal, pero debe hacerse con la menor violencia posible. En "La moralidad de la ironía" Caso dice:
Al igual que Sócrates derrotaba a los sofistas con un gesto de ironía, Jesús confundía a los fariseos con su plácida sonrisa evangélica.
Los hipócritas, los publicanos, los esnob, todos quedaban humillados
ante la presencia de su gloria. Algunas veces el Señor se enojaba... pero, más a menudo, él hablaba a los escribas con un suave tono de ironía.
El amor cristiano, comentó Tolstoy, no impide la lucha contra el
mal; la única cosa que prohibe es "la lucha violenta" contra el mal. Los
fariseos y los saduceos repagaban las sutiles irorúas del moralista divino

11
12

Antonio Caso, El homenqe de Israel en Obras completas 4:224-225.
Ibíd. p. 225.

83

con la crucifixión. Hubiera imposible que ellos lo vencieran con su
ejemplo. 13

Puede ser que la palabra "efemplo" describa mejor la evaluación por
Caso de la obra de Jesús. Pareciera que él tomaba muy en serio las palabras de Clemente de Alejandría al decir que "El Verbo... llegó a ser
hombre para que aprendas con un hombre cómo el hombre se hiciera
Dios." 14 Esto se aclara en la última edición de La Existencia.
Jesús es el paradigma del ser humano que aspira a lo divino. Prácticamente, no hay diferencia entre él y Dios, porque ¿quién sabe qué es
Dios? ...Por otro lado, ¿quién sabe qué es el hombre?
Para poder decir que "él no es Dios; él no era Dios," se tendría que
haber descuhierto anteriormente la esencia de la divinidad. Esto es imposible; queda totalmente más allá del hombre. .. ¿Quién sabe qué tan
lejos la naturaleza humana pueda ir en su desarrollo infinito? Aquél
maravilloso que se sacrificó adrede pudiera haber sido ambos, Dios y
hombre.
Quizás poseemos un criterio excelente para probar la superioridad
de Jesucristo sobre todo ser humano; el espíritu de sacrificio, la apoteosis y la suprema negación de la personalidad. Mientras más se sacrifique uno, más libre se es. El universo entero es un esfuerzo por lograr
la libertad, la paz, la afirmación sin contradicción. Todo ser animado e
inanimado tiende a ser libre ... ¡Y sin embargo, todo el mundo es esclavo, todo el mundo obedece un mandato el cual es extrínseco a su
naturaleza! ...Solo Cristo pudo realizar su personalidad completa en la
cruz. Por esta razón, él es el modelo para todos los hombres. Por esa
razón, por siglos los hombres lo buscan, sin encontrarlo totalmente,
porque al encontrarlo, ¡uno tiene que ser como él!
Por lo tanto, la moralidad y la libertad humana deben condensarse
en la imitación de Jesucristo. Tal vez se pudiera deshacer de la ética y
la filosofía especulativa, y a los individuos y naciones se les podría decir esta palabra única: ¡Imitad a Jesús!1 5

Esta cita un tanto larga de la obra principal de Caso revela un profundo sentido de agnosticismo saludable en cuanto al hombre y Dios.
Sin embargo, el agnosticismo de Caso se detiene al afumar su creencia
de que Jesucristo bien pudiera ser la máxima expresión del esfuerzo de
la humanidad para alcanzar lo divino. Aunque la esencia de la divinidad no puede conocerse, ciertamente Jesús personificaba lo opuesto de
la naturaleza más baja del hombre, o sea, su egocentrismo. Jesús tenía
13
Antonio Caso, "La moralidad de la ironía" en Doctrinas e ideas en Obras com pletas 4:86.
·
14
Clemente de Alejandría, ''P~otrepricus" traducido y citado por Bettenson, The
Ear/y Christian Fathers (London: Oxford Urúversity Press, 1956), p. 244.
15
Antonio Caso, La existencia en Obras co,npletas 3:119-120.

�ROBERTO FRICKE

EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE

el deseo de sacrificarse por otros; de esta manera él llegaba al cenit de
la expresión de su humanidad lo cual es muy consonante con la divinidad; esto representa el corazón de la evaluación de Jesús por Caso.
Uno no puede sino cuestionar si Caso alguna vez leyera en los Evangelios el relato de la experiencia de Jesús en Getsemarú; una cosa es cierta, no habla de él en ninguna de sus alusiones a la literatura bíblica.
Hacerlo ciertamente hubiera puesto una sombra sobre su concepto de
que Jesús deseaba darse a sí mismo como un sacrificio. Los Sinópticos
pintan la escena del Getsemaní como repleta de ansiedad y tragedia
para Jesús. Así, indican claramente que si Jesús lograra su voluntad, la
"copd' pasaría de él. 16 Obviamente, la copa se refiere a su necesaria
muerte. Aunque todos los susodichos textos concuerdan en que Jesús
estaba dispuesto a que se hiciese la voluntad de Dios, ciertamente estiman que no había ningún placer en la contemplación de su muerte.
Jesús no sufría de un complejo masoquista de mártir. Una posible explicación del rechazo por Caso de la escena del Getsemarú es que su
Evangelio favorito es el de Juan, y esta interpretación del Cristo omite
la escena aludida.

vivientes del altruismo artístico y la abnegación moral (el amor), es la
ley y los profetas resumidos en el amar al prójimo como a sí mismo. IS

84

e

85

Otro aspecto de la evaluación de Jes~s por Caso se halla en un artículo publicado en 1924 que lleva por título "Hombre o superhombre." En
e_~te artículo Caso refuta los criterios de Friedrich Nietzche tocantes al
U~e":'ensch. El ~ósofo mexicano muestra un desdén absoluto por la
p~~dica del_aleman contra los mansos. También, Caso rechaza la opiruon de Nietzsche acerca de la moralidad del superhombre; es decir,
para Caso había más en el hombre que su intelectualidad. Caso leía a
Nietzsche como diciendo que la genuina moralidad del hombre se expresa mejor en sus facultades racionales; según Caso, el pietismo no
tenía ningún lugar en la ética de Nietzsche. Que la debilidad pudiera ser
la fortal~za del hombre nunca se le ocurrió al filósofo alemán, pero ésta
era precisamente la opinión de Caso. El encontraba en el pensamiento
del apóstol Pablo que la virtud tiene su mayor fuerza en la debilidad.19
También, en Jesús, lo que Nietzsche llamaría su debilidad o sea su auto-sacrificio, es su mayor fuerza.
'
'

Fuese cual fuese la explic~ción personal de Caso a la problemática
mencionada, él sí edifica sobre el concepto de Jesús como el ejemplo
más alto del amor auto-sacrificial. El mismo hecho de que un ser
humano, dentro de este marco de tiempo y espacio, voluntariamente se
haya sacrificado en amor, obliga que otros hombres intenten lograr la
17
misma meta.

H_ay al~o mayor en el alma que la inteligencia; algo superior, tan
s~p_enor ~s1 que es ~obrenatural, tan sobrenatural así que es divino, tan
divtno as1 que es Dios mismo, la segunda persona de la Santa Trinidad
encarnada en un miembro de nuestra raza: Jesucristo... Este misterio es
e~ sacrificio, y d divino y heroico placer de dar la vida de uno y la felicidad de uno para la vida y la felicidad de otro. Para nosotros los cristianos, éste Oesucristo] es el superhombre.20

Hasta los propósitos de la educación pueden ser realzados por la
imitación de Cristo. Es así, porque la instrucción pública, según Caso,
lucha por realizar el pleno potencial del hombre. Esta imitación, sin
embargo, no es la imitación mística de la que habló Kempis; más bien,
el ideal de Caso en la imitación de Cristo es San Francisco de Asís. En
su convicción filosófica contenida en Ensqyos críticosy polémicos nos dice:

De modo que el superhombre de Caso es el Jesús histórico quien
constantemente reta al hombre a vivir la vida sacrificial para así ser
~e_rte. Caso es un poco ambiguo en un punto crucial tocante a esto; él
10,s1ste en que, puesto que Jesús fue un ser humano histórico que alcanzo el verdader? auto-sacrificio, nos obliga a todos los hombres a que
hagam~s lo rrus11;0. En donde carece de claridad, sin embargo, es cómo, cuando y donde se dará toda esta realización. A veces él estima
que todos ~stán bajo esta obligación; otras veces él reconoce que pocos, en re~dad,_pued~n llegar al nivel de la caridad alcanzado por Jesús
en su propia existencia. Caso también sugería que la verdadera moralidad en última estancia sería realizada escatológicamente.

Por medio de la educación podemos lograr al hombre completo. Es
decir, podemos constituir una entidad ideal la cual no se ha traído a la
madurez dentro de la historia. Imitar a Cristo (no como en el famoso
libro medieval en el cual se enseña un desdén para el mundo) sino más
bien tal como lo hiciera Francisco de Asís; este es el destino humano.
Crear a hombres que sean espíritus buenos y lúcidos, aptos, centros

16 Mateo

26:39; Marcos 14:36; Lucas 22:42.

Antonio Caso, "El heroísmo de los jóvenes" en Doctrinas e ideaJ en Obras
completas 4:104-105.
17

18 Antonio

Caso, Ensayos críticosy polémicoJ en Obras completas 4:38.
Montoya, Antonio Gúoy la ,netaftsica de los valores, p. t 67.
20 Antoruo Caso, " Hombre o superhombre" en Discur:ros heterogéneos en Obras
completas 4:214.
,
19 Clotild~

�ROBERTO FRICKE

86

· La religión cristiana ubica el Bien en el mundo de la gracia lejos de
este valle de lágrimas. Los creyentes en el progreso piensan que está
siendo realizado paulatinamente aquí en este mundo desgastado; pero
ambos tendrán que concluir con el sutil moralista cuando descubre que
el mal, juntamente con la materia cósmica y la energía, según los físicos, cambian de forma pero permanecen inmutables en esencia. Tal es
la melancólica y verdadera conclusión tocante al problema de la evolución moral de la historia.21

e

EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE

Tal vez esta ambigüedad resulte del sentido de tensión entre lo realizado y el "aun no" del mismo Cristianismo. Las teologías Paulinas y
Jua.ninas son las que más llaman la atención a Caso, y estas son las corrientes de pensamiento dentro del Cristianismo que más se prestan a
la naturaleza paradójica de la vida cristiana. Una cosa es cierta en Caso:
el hombre contemporáneo no ha alcanzado la meta de la moralidad
cristiana, y pensar así en un über!llensch conforme a los términos de
Nietzsche es vivir en un mundo de fantasía. En realidad, para Caso, el
hombre nunca alcanzaría el ideal que Nietzsche quería sobre este mundo; de modo que siempre habría necesidad de la redención de Cristo.
En términos casi poéticos Caso dice:
Aún no podemos reproducir en cada hombre a un Cristo. Cuando lo
hayamos hecho, será la oportunidad de contemplar, si así deseamos, la
creación de un superhombre. Pero, hasta entonces, ¡la cruz es todavía
lo suficientemente fuerte como para colgar nuestro destino sobre
ella!22

Rosa Krauze de Kolteniuk resume bien el papel que Jesús de Nazaret jugaba en el pensamiento de Antonio Caso.
...ninguna otra figura como la de Cristo le cautivó, y él no amaba a nadie más con más celo. "Para mí," él confesó en una de sus entrevistas,
'1esús es el camino para resolver todo problema." Pero su amor para
con Jesús de ninguna manera lo conectaba con los dogmas de la Iglesia. Para él, el Cristianismo era el Cristianismo del primer siglo, el de
los Evangelios y, sobre todo, el del Evangelio de Juan. Si el diluvio de
ideas que el Catolicismo y el Protestantismo han agregado a través de
los siglos fuera removido, el Cristianismo se reduciría a "sus dos enseñanzas favoritas: amor para el prójimo y la vida eterna;" es decir, seáa
reducido a la caridad tal y como Cristo la vivió supremamente y la inmortalidad que sólo es lograda por el que ha seguido su doctrina. La fe
de Caso también se redujo a esto: una fe movida por su amor para con

Antonio Caso, El concepto de la historia universal (México: Ediciones Botas,
1933), pp. 32-33.
22 Antonio Caso, "Hot!lbre o superhombre" en Obras completas 4:214.

87

Cristo; un amor movido por la admiración; una admiración de su vida
ejemplar y su muerte ejemplar.23

En resumen, pues, algunos de los temas recogidos por Caso de esa
parte del Cristianismo histórico enraizado en el primer siglo, específicamente de la vida de Jesús son:
1. La plena y completa humanidad de Jesús,
2. El correcto uso de poder por Jesús en contraste con el de los
magos charlatanes; él usaba su poder altruistamente y no para
sus propios propósitos utilitarios;
3. Jesús es la síntesis entre la humanidad y la divinidad en virtud
de su perfecto ejemplo del amor;
4. Jesús, en su amor, es prueba de la realidad de "otro" orden (escatológico)el cual es superior a éste;
S. Jesús en su humanidad también prueba que la ética es una empresa humana;
6. La enseñanza de la moralidad por Jesús fue hecha por el ejemplo, no por la teoría;
7. La ética no es sólo un esfuerzo teórico o filosófico; debe ser la
imitación de Cristo;
8. Esta imitación no es mística sino práctica;
9. La verdadera fuerza ética se revela en la disposición de ser desinteresado;
10. Jesús, por su vida desinteresada y muerte sacrificial, ejemplificaba el significado de la vida eterna.

Algunos motivos Católico-romanos
En una sección anterior, se hizo alusión a las relaciones de Caso con la
Iglesla Católica Romana; esa relación se vio como mayormente negativa. Este es el caso a pesar del hecho de que la vida temprana de Caso
fue moldeada por un Catolicismo devoto personificado en su madre.
El negativismo de Caso respecto a la iglesia predominante en México
se centra principalmente en su rechazo de su dogmatismo racionalista y
su pretencioso imperialismo.
·
Aunque todo lo anterior sea cierto, la ética de Caso no habría sido
lo que es sin el marco histórico del Catolicismo Romano que Caso conocía en México. No importa cuánto uno rechaza sus raíces históricas,
siempre se hacen presentes para dar forma a los pensamientos de uno,

21

23

Rosa Krauze, La.ftlosofla deAntonio &lt;;aso, p. 109.

�EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE

aunque sea de forma negativa. Este es la situación en la ética del "maestro" Antonio Caso. Abiertamente rechazaba el sistema Católico, pero,
en parte, fue infl•ndo por el mismo.

está gobernado por la caridad; la ciudad de esta tierra es la que está
dominada por el egocentrismo del hombre. Estos conceptos llegan a
esclarecerse aun más cuando uno se da cuenta que Caso los desarrolla
dentro del marco de sus ideas en torno al gobierno. Caso dice que el
Estado tiene que reconocer que la justicia, no la espada, es lo que crea
la autoridad moral. Rechazando las ideas maquiavélicas del Estado y
promoviendo las de Agusún, Caso dice:

Por lo general, la escena contemporánea Católica era lo que Caso
rechazaba; el Catolicismo histórico, tal como se contempla en los grandes personajes del pasado, luce poderosamente en su postura ética.
Hombres tales como Agustín, Tomás de Aquino, Kempis, Sao Francisco constantemente ocupan un lugar en el trasfondo de las convicciones éticas de Caso.
No sólo personas sino movimientos dentro del Catolicismo histórico figuran grandemente en el pensamiento de Caso; esto es particularmente cierto del movimiento general conocido como el ascetismo. El
mártir, el santo, y el asceta se contaban entre aquellos que servían mejor como ejemplos del logro de la meta del sacrificio, o sea, la negación
de lo económico en la existencia del hombre.

e

89

ROBERTO FRICKE

88

Es importante ver cómo algunos de estos hombres y movimientos
afectaron la ética del filósofo mexicano. Se notará que todos ellos proceden de lo que generalmente se conoce como el Catolicismo clásico o
el Cristianismo antes de la Reforma Protestante.
Fue en Agusún de Hipona en quien Caso encontró la base para la
filosofía de la historia.24 El Obispo de Hipona vivió durante el declive
del Imperio Romano, y Caso lo creía el más calificado para predicar el
culto fúnebre de ese sistema decadente. Según Caso, Agusún fue el
primer hombre en sintetizar su interpretación de la historia universal,
fundando así la filosofía de la historia. Lo que realmente distinguía a
Agustín, sin embargo, era su concepto de "la ciudad de Dios' en contraste con la decadente ciudad de Roma al estar ésta en ruinas. Para Caso,
la oposición de la Ciudad de Dios a esta ciudad del mundo establece
una base para toda la estructura de la filosofía, especialmente en un
sentido moral:

La declaración del problema que el mundo moderno ha de procurar
resolver ahora se entiende con claridad. ¿Es el Estado una entidad moral o simplemente el resultado del poder?... El poder, por fuerte que
sea, es sólo un hecho, no un derecho. 26

Caso refleja el rechazo que Agustín tenía de todo lo que simbolizaba
el Imperio Romano. Una de las ciudades sería eterna; la otra, por necesidad, caería. Este concepto, tomado de Agustín, está muy pronunciado en La Existencia por Caso.27
El pensamiento de Agustín está reflejado en la ética de Caso, no tan
sólo en el dualismo inherente en la civitos dei y la civitas temna, sino también en la idea que la bondad moral procede desde el interior del hombre. Para Caso, el hombre es libre para escoger aquello que resulte en el
auto-sacrificio, porque juntamente con lo egocéntrico en el hombre
existe también lo altruista. El Bien es un hecho en la vida del hombre-,
fue puesto allí por el Creador, y aunque Caso cuestiona el dilema en el
cual Agustín coloca al hombre al limitar su libertad para elegir,28 él
acepta el concepto cenual de Agustín de que la bondad moral no es
extrínseca al ser del hombre. Esto quiere decir que el pensamiento ético de Caso no es deontológico; es decir, el hombre no es esencialmente el ciudadano, el que simplemente obedece las leyes puestas por
ouos. En la Existencia Caso aclara esto:
El desinterés, el amor y el sacrificio no pueden reducirse a la economía de la naturaleza. Si el mundo fuera únicamente voluntad, tal como
dice Schopenhauer, el hecho que la voluntad se niegue en el sacrificio
no podría explicarse. El mundo es caracterizado por una voluntad egoísta, y la buena voluntad, caracterizada por el amor, también es irreducible y contraria a lo anterior. Esto comprueba experimentalmente que
hay otro orden, otra vida junto con el orden y la vida severamente regidos por el barbárico imperativo de Darwin, la lucha por la vida.29

La "Ciudad de Dio!' es el pensamiento que edifica la filosofía de la hístoria... Es necesario que todo lo que esté fundado en el egoísmo se
hunda y que permanezca todo lo que el amor construya.25

No es difícil ver que el dualismo cristiano de Caso tiene por lo menos una parte de sus raíces en el concepco agustiniano de las dos ciudades. Obviamente, la Ciudad de Dios es aquella esfera en la cual todo
24

Antonio Caso, La persona humana en Obras completas 7:75.

25

Ibíd.

26

lbíd p. 77.

27Antorno
. C aso, LO
T _
·
existencia
en Obras completas 3:110-111.
28
Antonio Caso, Antítesis del pensamiento rtligioso. Razón y Je, gracia y libertad en
Obras completas 1:428-429.
·
29 Antonio Caso, Li existencid' en O~ras completas 3:96.

�ROBERTO FRICKE

90

Este "otro orden" en el hombre no es, como dijera Kant, un ejemplo
de la ley de la razón; más bien, es un entusiasmo que hay en todos los
hombres, el cual algunos hombres optan por magnificar. Pero ningún
hombre es bueno porque otro quiera u ordene que así sea. Más bien,
uno es bueno, porque así quiere serlo, y porque es libre para serlo, y
porque él es bueno. Cuando esto ocurre en el hombre, él es el creador
del bien. El es el ejemplo de la ley tanto como el acto de la bondad. El
hombre puede esperar que el bien aparezca en el futuro, porque ha estado en el hombre en el pasado. Al igual que el cienúfico puede hacer
sus predicciones y leyes basadas en la observación de lo constante en la
naturaleza, el moralista puede asegurarse de que siempre habrá quienes
obedezcan la ley de la caridad que se encuentra en ellos. Caso añade:

e

El que espera sabe que hoy, mañana y siempre los hombres se sacrificarán para evitar el dolor en sus semejantes; él sabe que siempre se
llevarán a cabo las buenas obras... ¿Por qué no lo esperará, puesto que
él está consciente de su propia capacidad para realizar el bien al hacerlo?.. Uno ama, porque el amor es sobrenatural, porque el hombre es
sobrenatural...30

Para Caso, entonces, aunque Cristo es el mejor ejemplo de esta inherente ley del amor, todos los hombres tienen la misma ley dentro de
sí de forma potencial por lo menos. Lo que se requiere es un acto de
voluntad que produzca la fe, y la fe, a su vez, produce el acto de
amor.3'
Una última cosa en la que Caso se ve dependiente de Agusún es la
idea de que el amor en última instancia proviene de Dios. En un arúculo de la prensa, escrito durante el debate de Caso con el clero Católico
respecto a la existencia de Dios, Caso apuntó:
El argumento teleológico no "prueba" la existencia de Dios; pero
las armonías y las desarmonías de la vida y del mundo se resuelven para el creyente en la afirmación de una "ciudad de Dios" fundada en el
amor, no en el egoísmo: ''Dos amores fundaron dos ciudades" como
. 5an Agus11n
' ... 32
di¡era

El amor del cual hablaba Agustín no era otro sino el amor eterno de
Dios el cual fundó la civitas dei. Era eterno y consonante con el "Cristianismo platónico" que se ve en Juan el apóstol.33 Este amor divino
Ibíd. p. 103.
Antonio Caso, La perplejidad del fonio credulus en Obras completas 1:437.
32 Antonio Caso, LaJe del heterodoxo en Obras completas 1:477.
33 Antonio Caso, La existencia en Obras completas 3: 114.

?1J
31

EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE

91

era la misma esencia del Cristianismo. Agustín ayudó a Caso a entender
esto:
Dios es amor... La esencia del Cristianismo es el amor, la virtud del
cual es la fe y la esperanza en conjunto, el amor que es la ciencia y el
profundo deseo al mismo tiempo, pero en sus raíces es el amor divino,
porque si el darse a sí mismo pudiera explicarse como estupidez, entonces el amar a los enemigos de uno, el orar por los que hablan falsamente contra nosotros, persiguiéndonos, sólo puede ser un acto de
la gracia tal como dijera San Agustín...34

Sin embargo, hay un punto en que la opinión de Caso está totalmente_en divergencia con la de Agustín, Beach y Niebuhr35 dicen que
Agustln hace la pregunta: "¿Cuál es el bien principal del hombre?" La
respuesta es "amar a Dios." Al dar esta respuesta Agustín convierte las
virtudes griegas de la templanza, la fortaleza, la justicia, y la prudencia,
resumiéndolas en el amor. Como ya se ha visto, Caso sigue a Agustín
en cuanto a la centralidad del amor, pero el objeto de ese amor no es
igual para los dos._Para Caso, amor para con Dios no es el bien principal del hombre; stno que, el propósito principal del hombre es ejercer
el amor hacia su semejante para que la persona humana pueda alcanzar
lo máximo posible de su verdadera humanidad. En sus convicciones
filosó_fi~as encontradas en Ensqyos críticos y polét1ticos, Caso dice que el
propos1to de la educación es la plena realización del hombre; esto se
logra al imitar a Jesús de la misma manera en que lo hizo San Francisco; la acción era clave en su imitación. A estas alturas, sin embargo, es
que Caso asevera:
La cr~a~ión de hombres que sean buenos y lúcidos espíritus, aptos
centros vivientes de desinterés artístico y abnegación moral es la ley y
los profetas resumidos en el amor para con el prójimo y para sí mismo.36

Lo importante que se debe notar en la susodicha cita es que el amor
de Dios no se menciona como la báse del amor para con el hombre.
Esto es obvio al leer el gran mandamiento que se halla en Mateo 22:3740. Aunque el amor a Dios es un factor en la ética de Caso, el amor
para con el hombre es mucho más. La ética de Caso es antropocéntrica
más bien que teocéntrica.

34

lbíd.
Wlado Beach y H. Richard Niebuhr, Christian Ethirs (New York: The Ronald
Press Company, 1955), pp. 110-113.
36
Antonio Caso, Ens~os críticosy polémicos en Obras completas 4:38.
35

�Es en contraste con Santo Tomás de Aquino, sin embargo, que el
antropocentrismo de la ética de Caso se destaca con gran relieve. Uno
de los conceptos centrales de la estructura ética de Santo Tomás es su
teocentrismo. En su Summa Contra Gentiles Tomás dice:
Ahora bien, Dios es la causa productiva de todas las cosas, de algunas
inmediatamente, y de otras por medio de otras causas ... Por ende, él
mismo es el fin de todas las cosas.37

Caso, en cambio, contempla en la persona humana y su realización
· el te/os de todo esfuerzo. En E/ acto ideatorio Caso comenta:
Valores económicos, juáclicos, políticos, científicos, artísticos y religiosos se sintetizan en la persona humana. El hombre, decía Novalis, "es
una revelación en la carne: tocamos el Misterio de Dios con nuestras
manos al colocarlas sobre el cuerpo del hombre", porque más allá de
este barro espasmódico y perecedero late, como si fuera en su propio
templo predilecto, el Espíritu Santo de Dios.38

e

EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE

ROBERTO FRICKE

92

"Perfecto" quiere decir acabado, cumplido, realizado. Todo lo que
alcanza su meta es perfecto. Es por esto que la perfección puede
hallarse en lo humano tanto como en lo divino. Por esta razón, el
hombre es más o menos unilateralmente perfecto. Dios es así omnilateralmente. Sólo el juicio de las clases más bajas ha hecho que la perfección sea una caracteástica exclusiva de lo divino. Los grandes teólogos como Tomás de Aquino otorgan la perfección a cosas humanas.41

Empero, la realización de la verdadera humanidad es realizar la
esencia de lo divino. De nuevo, Jesús es el que mejor ejemplifica este
logro. Por amar completamente Jesús llegó a ser en sus acciones Dios
mismo. Otros hombres tienen esta misma posibilidad y obligación de
ayudar a Dios a que sea real en sus acciones; al actuar por el amor, ellos
ayudan a Dios a completar su obra en el hombre. Se vio anteriormente
que, para Caso, Dios no es estático, sino está en el proceso de llegar a
ser; los hombres, al actuar en el amor, realizan el propósito de Dios y a
su Ser. La Existencia señala esto claramente:

Carlos Escandón quiere ver en Caso una duplicación del te/os de
Tomás en Dios o la felicidad última del hombre como radicando en
Dios, y ciertamente hay pasajes en Caso que reflejan indirectamente
eso mismo.39 En cambio, Femando Salmerón dice:
Caso, de ninguna manera, aceptaáa una prédica moral sin un fundamento sólido, una sencilla perogrullada tocante al bien. Lo que él
quiere darnos en sus escritos, sin embargo, no es una clisertación religiosa sino más bien una explicación del lugar del hombre en el mundo
el cual da curso a la moralidad. Esto explica su entusiasmo sobre un
fragmento de la Tch1111g-Y11ng que él cita en este mismo ensayo, el cual,
según él, revela el papel del hombre justo en el wúverso: una especie
de "tercer poder'' entre el cielo y la tierra. 40

Aunque los argumentos dados por los dos hombres son bien convincentes por su lógica y sus citas directas de Caso, ambos no pueden
estar en lo cierto. Bien puede ser que Caso fuera antropocéntrico en su
ética en la medida en que la ética se detalla en términos sociales y
humanos, pero él está bien claro en su concepto que el hombre tiende
a la realización de lo divino. Jesucristo ha dado el ejemplo, y otros pueden optar por seguir sus pasos. En Doctrinas e ideas Caso habla de la
perfección del hombre:

Aquinas, S11m,na Contra Gentiles, III. Capítulo 17.
Caso, El acto ideatorio, p. 147.
39 Carlos Escandón, LA resp11esta moral, pp. 159-161.
40 Femando Salmerón, "Prólogo" en Obras completas 4:x.xii.

Dios no es una fórmula, una ley, un Género Supremo, tal como
piensan los panteístas. El es, más bien, una Persona, un Ser individual.
El es el más personal de toda personalidad, él es el más real de toda
realidad, él es el más existente de toda existencia.
¿Dónde lo encontraremos? En nosotros mismos. A él se le encuentra en el augusto misterio del heroísmo, en la bendita inflorescencia de la santidad, en la más sublime gloria de la renunciación de las
cosas de la vida. He aquí, el Bien. El es el Bien.42

Se vio anteriormente en esta investigación que la ética de Caso sí
ti.ene implicaciones escatológicas; es decir, aunque el hombre debe luchar por la perfección de la naturaleza humana por medio de la caridad, la total felicidad y la perfección ha de encontrarse únicamente en
otra esfera diferente que este mundo. Hay una fenomenal similitud de
esto en el pensamiento de Sto. Tomás en su Summa Contra Gentiles. El
declara: "No es posible que la felicidad última del hombre venga en
esta vida."43
•
Aparte de la divergencia teocéntrico-antropocéntrico, Caso difiere
del_ ~omismo _en su anti-intelectualismo. Para Caso, sin embargo, el
antt-mtelectualismo no quiere decir el abandono de la razón; él siempre
apelaba a la razón en sus escritos, pero sí reconocía los límites de ella.
Uno de estos límites, para Caso, era la inhabilidad de conocer a Dios

37 Thomas

38 Antonio

93

41

Antonio Caso, Doctrinas e ideas en Obras completas 4:99.
Caso, La existencia en Obras completas 3:113.
43 Thomas Aquinas, 5,,,11n1a Contra Gentiles, III, capíntlo 48.
42 Antonio

�mediante los argumentos racionales. Tomás, en cambio, sostenía que la
razón era una herramienta valiosa para conocer la existencia de Dios.
Esta divergencia de opinión se sobresale más claramente en el debate
de Caso con Alfonso Junco tocante a la existencia de Dios.
Según el Tomismo, la existencia de Dios es algo que tiene que ser
probado. No es un principio de evidencia apodíctica. Universal y necesariamente, concordamos en que el todo equivale a sus partes. Dios, en
cambio, ha de ser probado. A él no se le puede confesar racionalmente
sin pruebas. Y esto es lo que hace Sto. Tomás al formular las famosas
"pruebas" de la existencia de Dios. En cambio, el creyente no tiene
que probar lo que él admite por su fe. La gracia le ilumina y convence.
Este ínómo y sobrenatural movimiento no tan sólo accede a creer en
Dios, sino también cree en los "misterios revelados" aunque no los entiende.44

e

EL PAPEL DE LA RELIGIÓN EN LA ÉTICA DE
ANTONIO CASO ANDRADE

ROBERTO FRICKE

94

Caso, pues, aunque influido fuertemente por el príncipe de los teólogos Católicos, Tomás de Aquino, especialmente en su concepto de
te/os, difiere radicalmente de él en varios aspectos. Las diferencias aparecen principalmente en sus posturas variantes tocante al papel de la
razón y el "fin" último del hombre. Aunque Tomás ve el propósito
teleológico del hombre en la felicidad de la contemplación de Dios,
Caso ve que el fin último del hombre es la perfección de la humanidad.
Patrick Romanell atinadamente nombra a San Francisco de Asís
45
como el santo patrón de Caso en lugar de Tomás. En varias ocasiones
Caso contrasta a San Francisco con el rrústico Thomas Kempis. Ambos predicaban "la imitación de Cristo," pero uno de ellos era sumamente superior al otro. En Lz Existencia Caso cita de la introducción
del libro Vida de San Francisco por Paul Sabatier para probar lo anterior.
El libro, Lo imitadón, es un cuadro de la vida del claustro en sus mejores aspectos. Empero, ¿es esta abstención sistemática realmente cristiana? San Francisco contesta ¡No! El quería, más bien, obrar cual Jesús obrara; y nadie puede decir que su vida sea una singularmente más
auténtica imitación qué la de Thomas Kempis. Jesús fue al desierto pero sólo para hallar en la comunión con su Padre Celestial la inspiración
y la fortaleza necesaria para continuar la lucha contra el mal. Lejos de
huir de las multitudes, él iba a ellas para iluminar, consolar y convertirlas.46

La razón principal por la que Caso prefería a San Francisco más que
a Kempis es que el santo de Asís era un exponente de la acción, mientras que el otro era contemplativo. Caso enseña que la verdadera imagen de Cristo se halla en la acción basada en la caridad. Comentando
sobre las palabras de Jesús, "Sed perfectos como vuestro Padre en el
cielo es perfecto". Caso define la perfección como la acción caritativa:
Sed perfectos, es decir, sed activos, amantes. Perfecto quiere decir
acabado, cumplido, realizado. Significa que todo está in act11, y nada está in potentia. Dios, según Aristóteles y Sto. Thomas, es puro acto. Sed
corno él es, dice el versículo. Sed acto puro; perfecto en el cumplimiento de vuestro propósito dentro de vuestra perfección limitada. No
tengáis nada que sea sólo potencial. Llevad a cabo vuestras buenas
obras. Proyectaos en una constante acción amorosa, tal corno vuestro
Padre en el cielo es perfecto y obra aún, según Jesús.47

Además de los personajes históricos dentro de la tradición Católicoromana ya mencionados, hay un movimiento asociado mayormente
con el Catolicismo, el ascetismo, que influyó grandemente en Caso. Sin
embargo, hay que usar mucha cautela en mostrar cómo Caso le dio su
particular interpretación al movimiento. Por las citas anteriores referentes a San Francisco y Kempis, es obvio que Caso no era exponente del
ascetismo que produjo el monasticismo. Más bien, para Caso, el verdadero asceta es el que se niega a sí mismo para el beneficio de otros. Lo
que el auténtico asceta niega no es el mundo y sus exigencias sino su
propio egocentrismo es de !o que hay que desprenderse. No es un ascetismo que divorcie a uno del mundo y sus necesidades, sino, más
bien, el asceta cristiano es uno que se niega a sí mismo a favor del
mundo. Por esta razón, Jesucristo es, para Caso, el más elevado ejemplo del ascetismo genuino y loable. La suya era una disposición, dentro
de la libertad, de darse por otros; la suya era una vida dominada por las
urgencias de la caridad. La clase de ascetismo llevado a cabo en acción
por Jesús no hacía que él se retirase del mundo; más bien, le inspiraba a
vivir, trabajar y morir por otros en el mundo. El espíritu sacrificial de
Jesús era la prueba de que la principal característica de la vida del más
allá estaba irrumpiendo en el aquí y el a~ora. Caso puntualiza claramente:
Jesús, a diferencia del Buda y otros fundadores de las religiones
orientales, puso la base para el mundo sobrenatural desde la posición
ventajosa de este mundo. Esta es su gloria- eterna: el haber probado
por el ejemplo y por haber consagrado la lucha sobrenatural y terrenal
contra el egoísmo en su martirio. Es decir, Jesús fue la demostración

44

Antonio Caso, El cono místicoy el telescopio mágico en Obras completas J:442.
Patrick Romanell, Lo fannación, p. 104.
46 Paul Sabatier, Vida de San Francisco, citada en Lo existencia por Antorúo Caso
en Obras completas 3:104.

95

45

47

Antonio Caso, Lo existencia en Obras-completas 3:106.

�ROBERTO FRICKE

96

del hecho c¡ue la inmonalidad del hombre bueno comienza en esta vida antes de morir.48

En resumen, aunque el filósofo reaccionaba contra algunos rasgos
de la Iglesia contemporánea, se ve endeudado a algunos de los pensadores principales de la Iglesia Cristiana antes de la Reforma. Entre los
más influyentes son Agustín, Tomás de Aquino, San Francisco de Asís,
y menos directamente, Thomas Kempis.
Algunos de los temas específicos tomados del Catolicismo son:
Hay un contraste entre la civitas dei y la civitas terrena en Agustín
el cual ayuda a establecer en Caso su dualismo cristiano.
La moralidad es una posibilidad para el hombre debido a una
dádiva de Dios, concepto tomado de Agustín también.
El motivo del amor en Caso es realzado por el énfasis de
Agustín sobre el mismo tema. Caso habla mucho de Tomás en
sus escritos, pero las influencias de éste son más negativas que
positivas.
Caso difiere de lo teocéntrico en Tomás respecto a cuestiones
éticas.
Sin embargo, de él recibe el concepto del te/os en la ética. El
hombre ha de alcanzar una met.a o un fin; el fin del hombre es
la verdadera humarúdad que raya en la divinidad.
Finalmente, Caso queda influido por el tema general del ascetismo del Catolicismo, pero él prefiere el de San Francisco sobre el de Kempis. Es así, porque el ascetismo de San Francisco es pragmático mientras que el de Kempis es contemplativo.
El concepto del filósofo mexicano del ascetismo, sin embargo,
lleva sus propias huellas, y se ve ejemplificado en el autosacrificio de Jesús.

1.
2.

3.

e
4.
5.

6.

EL PENSAMIENTO FILOSÓFICO
DE OCTAVIO NICOLÁS DERISI
LÍNEAS FUNDAMENTALES
Dra. Matilde Isabel Garda Losada•
Pontificia Universidad Católica Argentina
Buenos Aires, Argentina

D

es~°:ollar el pensa~ento_ fil~sófico,_ ~""mejor dicho metafísico
religioso de Oct.avio N1colas D ens1 nos ha conducido a
ahondar en la unidad de la persona, del hombre religioso y del
filósofo, del pensador que hay en Octavio N. Derisi1. De esas dos facetas enraizadas en el vivir, en la existencia de Octavio N. Derisi, en la
que hemos de insistir y que se pone de manifiesto a través de su obra
total.
El método que se ha utilizado en el análisis del pensar filosófico de
Octavio N. Derisi y que continuamos utilizando es el que resulta de
integrar dos criterios: el histórico genético y el criterio sistemático. Y
est~ es así, pues se considera un pensar en su desenvolvimiento. En
efecto, el criterio histórico genérico analiza al pensamiento desde el
punto de vista dinámico, es decir, desde la perspectiva, desde el punto
de vista de un pensar en desarrollo. El criterio sistemático atiende a la
unidad virtual, latente de la obra de un autor. Unidad que en el desplie-

. • Inves~dora (Pontificia Universidad Católica Argentina - Conicet). Buenos
Aires, Argenona.
·
1 Matilde Isabel García Losada. "Veritatem facieotes in Charitate " Tabano Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Pontifica Universidad Católica Argentina.
48

Ibíd., p. 104.

2003. nº3, pp. 20-24.

,

�98

MATILDE ISABEL GARCÍA LOSADA

EL PENSAMIENTO FILOSÓFICO DE OCTAVIO NICOLÁS DERISI
LÍNEAS FUNDAMENTALES

gue del pensar de un autor no siempre es explícita. Hay que vincular,
hay que integrar ambos criterios.2
Por otra parte cabe señalar, que el análisis del pensar filosófico de
nuestro autor lo desarrollamos desde las fuentes primarias, es decir, en
el contacto directo con su obra.
Continuar ahondando en el pensar filosófico, o mejor metafísico y
metafísico religioso de Octavio N. Derisi, un pensar que, según hemos
apuntado en otro lugar3, es incitante, nos conduce a contin~a~ profundizando en esa aspiración y relación con el Ser-Persona D1vma, Verdad, Bien, Amor, Sustento.

e

Desde esa Aspiración (con mayúscula) pues es la aspiración de sus
aspiraciones. Octavio Nicolás Derisi ha desenvuelto su inquietud metafísica, aquella que ha movido a Aguscin de Hipona y que éste ha expresado
al decir: "nos hiciste para tiy nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en
ti" (Fecisti nos ad te, et inq11ietum es! cor nostmm donec req11iescat in te)4. Lo
remarcamos, desde esa Aspiración al Ser, Dios, Verdad, Bien, Amor,
Sustento, que ha desarrollado Octavio N. Derisi, en y desde ella, su
vida, existencia y quehacer como filósofo que asumen unidad. Unidad,
que se nos muestra a través de toda su obra.
Seguir el desenvolvimiento del pensar filosófico de Octavio Nicolás
Derisi, un pensar sistemático, ha significado y significa para nosotros
profundizar en un pensar que consideramos aspira a sustentar, a fundamentar al Ser, Dios, Verdad, Bien, Amor, Sustento.
5

Es desde esta aspiración que -como ya hemos apuntado- ha desarrollado nuestro autor, insistentemente y permanentemente un pensar
filosófico o mejor metafísico y metafísico religioso.
Y es así que, como persona -homo viatQ- Octavio Nicolás Derisi ha
desenvuelto un pensar metafísico y metafísico religioso que incita y
mueve a su profundización.
2 Cf. Diego F. Pró. Historia delpensarniento filosófico argenti110. Instituto de Filosofía.
Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Nacional de Cuyo. Mendoza, Argentina,
1973. 229 págs.
3 Matilde Isabel García Losada. 'Veritate,n facientes in Charitate". Loe. cit. pp. 2024.
4 Aug11stinr1s. Confessiones. Liber primus Cap. l.(Cf. Obras Con,pletas de San Agustín.
Edición bilingiie (Promovida por la Federación Agustiniana Española- F.A.E.). Ed. B.
A. C. Madrid, España. 1988. Edición que seguimos.
s Matilde Isabel García Losada. 'Veritatem fadenles in Charitate". Loe dt.

99

Se considera que el pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso, sustentante, fundamentante del Ser, Dios personal, Verdad, Bien,
Amor, Sustento se ha desarrollado al unísono de su vivir, ha calado
hondo en su vida, en la existencia de h persona -homo viator- del hombre religioso y del filósofo, del pensador, para quién principalmente
Tomás de Aquino ha sido una fuente constante en la cual ha abrevado.
Al ahondar en el pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso,
permanente y latente en el desenvolvimiento de su obra, es posible
reconocer, advertir, una cuestión a la cual nuestro filósofo le ha dedicado atención: la cuestión de la Cultura.

En efecto, a través del desarrollo de su pensar Octavio Nicolás Derisi ha ahondado y ha insistido en esclarecer su concepción de la Cultura.6
Octavio N. Derisi ha desenvuelto su pensar aunado a su vivir. Ha
integrado y unido el filosofar y el vivir.7
Y así en y desde ese aunar en él, -la persona, el hombre religioso y
el filósofo- ha vivido y pensado a la Universidad.
Así es que al ahondar en el pensar ftlosófico, desarrollado con insistencia en la veta metafísica -pensar filosófico, metafísico del hombre
religioso y del filósofo aunados en Octavio. N. Derisi- nos muestra
una Filosofía de la Cultura que, como una de sus proyecciones en el
orden práctico, se desenvuelve sustentada en ese pensar metafísico y
metafísico religioso.
La Filosofía de la Cultura, en el pensar filosófico de Octavio N. De-

risi se ha desarrollado en diferentes momentos del desenvolvimiento de
su pensamiento, lo que muestra su interés por el tema y su necesidad
de profundizar en esa Filosofía de la Cultura que es proyección -en el
orden práctico- de su pensar metafísico y metafísico religioso.

6 Seleccionamos

sus obras principales sobre· el tema. Octavio Nicolás Derisi. Filosofta de la culturay de los valom. 330 págs. Emecé Editores. Buenos Aires, t 963; NatJ,.
ralezaJ vida de la Universidad. 255 págs. Bs. As. 1969 2ª Ibídem., 1972. 3•. ed. El Derecho
Bs. As. 288, págs. l 980 Esenda y ámbito de la cultura, 70 págs. Ecls. Columba Col. Esquemas. Buenos Aires, 1975.
7
Cf. Octavio N. Derisi. Filaso.fta y Vida. 66 págs. Eds. Sapientia. Col. Horno Viator. Buenos Aires, 1955. Se trata de. un meduloso Opúsculo.

�EL PENSAMIENTO FILOSÓFICO DE OCTAVIO NICOLÁS DERISI
LÍNEAS FUNDAMENTALES

El profundizar en esa Filosofía de la Cultura, nos permite afirmar
que ella se esclarece y vivifica desde su autor, Octavio N. Derisi, quien
ha aunado en su vivir, en su existir a la persona homo viator al hombre
religioso y al filósofo.

El pensar de Octavio N. Derisi acerca de la Universidad es el pensar
de la persona, del hombre religioso y del filósofo, aunados en él, quien
1
ha vivido -mi vida entera ha sido la de un universitariu1 - y ha pensado la
Universidad. Así, su concepción de ella es el resultado de un pensar
vívido y teoréticamente fundado.

Llegados a este punto cabe preguntarse cuál es la concepción de la
cultura en Octavio Nicolás Derisi.
Hay, según Octavio N. Derisi, una cultura "esencial", "una creación
humana de bienes o valores permanentes en las cosas y en el propio
hombre" ... tal creación cultural esencial se realiza en múltiples formas,
en incesantes encarnaciones o culturas personales y sociales a través de
la historia.8

(

101

MATILDE ISABEL GARCÍA LOSADA

100

Distingue Derisi, una esencia de la cultura que permanece inmutable, respecto de su existencia concreta, que cambia, porque la cultura
"se individualiza de múltiples maneras de acuerdo al lugar y a la época"
y también conforme a las dotes, hábitos y notas propias de cada autor,
lo que constituye lo accidental, lo cambiante de la cultura.9
Siguiendo el desenvolvimiento del pensar filosófico de Octavio Nicolás Derisi, insistamos en la llamada por nuestro autor, "cultura esencial o perenne". Ella, la cultura esencial o perenne es más un ideal que
no cambia -"que alimenta, da sentido y está presente en todas las realizaciones históricas cambiantes"- que una realización determinada.
A través del desarrollo del pensar filosófico de Octavio N. Derisi es
reconocible que para nuestro filósofo el ideal de cultura -lo que se
puede llamar desde Derisi "cultura esencial o perenne"- es la cultura
greco-latina-cristiana, es decir la cultura occidental; la cual es incomprensible sin el aporte de la fe cristiana.10
Habiendo llegado a este punto, cabe insistir en señalar lo siguiente:
el desenvolvimiento del pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso de Octavio Nicolás Derisi se proyecta en el orden práctico como proyección de ese su pensar metafísico y metafísico religioso- en
una Filosofía de la Cultura en y desde la cual se sustenta su concepción
de la Universidad.

8

Cf. Octavio N. Derisi. Esenciay ámbito de la c11/t11ra. 10 págs. Eds. Columba. Colección Esquemas. Buenos Aires, 1975, p.45.
9 Cf. Octavio N. Derisi. Filosofta de la culturay de lo1 valores, 330 págs. Emecé Editores. Buenos Aires, 1963, p. 132.
1 Cf. Octavio N. Derisi. Op.cit. p. 266.

°

En efecto, consideramos que su pensar acerca de la Universidad es
un pensar vívido y teoréticamente fundado; afirmación que puede extenderse a toda otra temática desenvuelta a través del desarrollo de su
pensar. Y esto porque, como ya lo hemos resaltado e insistimos en ello,
Octavio N. Derisi ha aunado su vivir y su filosofar.
Siguiendo el desarrollo del pensar filosófico de nuestro filósofo
acerca de la Universidad corresponde preguntarse, cuál es el fin de la
Universidad.
El fin de la universidad es, en Octavio N. Derisi, la investigación científica y la docencia de la verdad. Advirtamos que en el pensar filosófico
de O. N. Derisi, resalta el fin teorético de la Universidad.
La Universidad es la corporación, la comunidad de estudiantes y
profesores que por la investigación y la docencia se encamina, a la búsqueda y contemplación de la verdad. 12
Con respecto al fin de la Universidad puede decirse, siguiendo el
desenvolvimiento del pensar de Octavio N. Derisi, que la investigación
y la docencia, como momentos primordiales de la comunidad universitaria, se vinculan intrínsecamente con el seroicio a la sociedad en la medida
en que el hombre, la persona, se realiza en distintas individuaciones y
diversas situaciones histórico geográficas. De dichas circunstancias la
Universidad no puede prescindir.

11

Octavio N. Derisi. Naturaleza y vida de la Universidad. 255 págs. Bs. As.
1969.2 Ibídem., 1972. 3•. ed. El Derecho Bs. As. 288 págs. 1980. Cf. 2ª. ed. que es
la que se sigue p. 14.
·
12 Alberto Caturelli, destaca que Monseñor Octavio Nicolás Derisi le ha hecho
el honor de proponer él rrúsmo su definición de Universidad. Cf. Alberto Caturelli.
Octavio Nicolás Derisi;jilósofo cristiano. 528 págs. Ed, E.O.U.CA. Buenos Aires, Argenrina, 1984. Cap.XI .I) en especial. Este libro contiene abundante bibliografía. Alberto
Caturelli le ha dedicado densas páginas al pens.amiento de Mons. Octavio N. Derisi
en su obra Historia de la Filosofta en la Argentina (1600-2000). Eds. Ciudad Argenrina,
Buenos Aires, 2001. 1466 págs. Cf. Op., cit. en especial pp. 808-823.
2

•

�Y la Universidad se ha de aplicar también al estudio de los recursos
materiales propios de la región en la cual está inserta; y de la historia,
las tradiciones y modos de ser sociales de la comunidad a la cual sirve.
Por eso, considera Octavio N. Derisi, que atendiendo a los requerimientos del medio se han de crear las facultades o institutos adecuados.
Desde el pensar filosófico de Octavio N. Derisi es necesario destacar que ningún aspecto de la verdad es ajeno a la Universidad; aunque
el estricto carácter especulativo de su actividad le pone el límite. Toda
verdad limitada se integra así, en la unidad de la verdad total que es la
verdad de la filosofía, la que sustenta a la Universidad.

(

EL PENSAMIENTO FILOSÓFICO DE ÜCTAVIO NICOLÁS DERISI
LÍNEAS FUNDAMENTALES

MATILDE ISABEL GARCÍA LOSADA

102

La universidad corno tal debe organizar la investigación y la docencia
en orden a la formación del hombre, la persona y del hombre cristiano;
y las facultades que forman al especialista han de encaminar su actividad hacia el conocimiento de la verdad, de los objetos propios, de las
ciencias especulativas y de las ciencias prácticas.
Se considera que llegados a este punto cabe preguntarse cuál es la
concepción de Octavio N. Derisi, no ya, respecto de la Universidad
como tal, sino con relación a la Universidad católica.
El continuar profundizando en el pensar filosófico de Octavio N.
Derisi -quien desde su pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso ha desarrollado una Filosofía de la Cultura como proyección en
el orden práctico de ese pensar metafísico que la fundamenta- nos
permite seguir, desde el desenvolvimiento de la Filosofía de la Cultura
de nuestro autor, el modo en que Octavio Nicolás Derisi ha desplegado su pensar acerca de la Universidad y de la Universidad católica.

La Universidad católica es pensada y vivida, por Octavio N. Derisi
ante todo como el instrumento idóneo, cuando es auténtica, para la
integración en una unidad de la inteligencia y la fe. Integración de la
inteligencia y la fe en una unidad, la cual es la Sabiduría cristiana.13 La
Sabiduría cristiana, síntesis integradora de fe y razón es el objetivo de la
comunidad universitaria católica orientada hacia esa verdad sapiencial
sobre el hombre, el mundo y Dios.
Siguiendo el pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso que
fundamenta su Filosofía de la Cultura, en la que se sustenta el pensar
de nuestro filósofo acerca de la Universidad, puede decirse que en Oc-

tavio N. Derisi para que la Universidad sea realmente católica, es necesario que la Teología o enseñanza de la revelación cristiana científicamente elaborada desde su Facultad o Instituto irradie y confiera culminación e información teológica -con su visión sobrenatural integradora
de la verdad- a todas y a cada una de las verdades particulares cultivadas en cada Facultad o Instituto y ya unificadas en la Facultad de Filosofía. En los teólogos, principalmente, ello supone el acatamiento al
magisterio de la Iglesia (católica).
Octavio N. Derisi es partidario de un Instituto ad hoc mediante el
cual la Universidad penetre en todas las Facultades, el cual Instituto
puede ser independiente de las Facultades o puede estar constituido
por las Facultades de Filosofía y Teología que asumen la misión de
impartir la enseñanza humanista cristiana a las demás Facultades científicas o técnicas. 14
Asimismo, la aceptación de la verdad revelada, que es organizada por
la teología, cuando informa la totalidad de la estructura universitaria, le
confiere a la comunidad de estudiantes y profesores que es la Universidad, su específico carácter de católica.
Es necesario advertir -desde el pensamiento filosófico, metafísico y
metafísico religioso de Octavio N. Derisi- que la aceptación de la Verdad Suprema, la Verdad por la comunidad universitaria no contradice
la naturaleza del hombre, de la persona porque la verdad sobrenatural y
revelada responde de una manera sobreabundante a las ansias más pro15
fundas del hombre. Ansias que han sido en Octavio N. Derisi, vívidas
y pensadas. Ansias, del Ser, Dios, Verdad, Amor, Sustento.
Habiendo llegado a este punto corresponde destacar que la cultura
greco-latina-cristiana es el ideal de la Universidad y de la Universidad
Católica.
Queremos resaltar también que a través del desenvolvimiento del
pensar de Octavio N. Derisi, se reconoce que nuestro filosofo llama la
atención respecto de la Universidad en la cual la filosofía no subsume
las verdades particulares alcanzadas en las distintas facultades científicas y técnicas. En dicha Universidad en que la filosofía no es vertebradora de las verdades particulares de las demás facultades científicas y
técnicas por falta de esa vertebración de la verdad de la filosofía respecto de las verdades particulares científicas y técnicas que se subsumen
14

13

Octavio N. Derisi. NaturaleZf1 y vida de la Universidad. 255 págs. Ed. Eudeba.
Buenos Aires, Argentina 1969, 2ª. 1972.3ª. Ed. El Derecho. Buenos Aires, 1980. Cf.
2ª. Edición, que es la que se sigue, pp. 110 y ss.

103

15

Octavio N. Derisi. Op.dt. data cit. Cf. p. 22 2'ed.
Cf. Octavio N. Derisi. Op.dt.; data cit. p. 145 y ss.

�EL PENSAMIENTO FILOSÓFICO DE OCTAVI0 NICOLÁS DERISI
LÍNEAS FUNDAMENTALES

bajo la filosofía, la Universidad se diluye en un conjunto no integrado
de Facultades e Institutos.

Habiendo llegado a este punto en el desenvolvimiento del pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso de Octavio N. Derisi, queremos insistir en resaltar que en el despliegue del pensar de nuestro
autor, es posible advertir que la concepción de la Universidad y de la
Universidad católica tiene sus raíces en la Filosofía de la cultura, de
Octavio N. Derisi, la que con sustento en su pensar acerca de la persona -homo viator- es proyección, en el orden práctico, de su pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso al cual ratifica.

El ahondar el pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso de
Octavio Nicolás Derisi nos ha conducido a reconocer a través de su
despliegue, a una Filosofía de la cultura en la cual se sustenta su pensar
filosófico acerca de la Universidad y de la Universidad Católica
En y desde el desarrollo del pensar filosófico de Octavio Nicolás
D erisi acerca de la Universidad Católica -un pensar filosófico vívida y
teoréticamente fundado- se nos ha mostrado cual es su esencia, su
naturaleza.

(

105

MATILDE ISABEL GARCÍA LOSADA

104

Cabe ahora detenernos en la cuestión de la existencia de la Universidad Católica, tema de la Universidad católica el cual se ilumina y vivifica desde la concepción de Octavio N. Derisi acerca de la Universidad
y que según hemos señalado se sustenta en la Filosofía de la Cultura de
nuestro autor y en último término en su pensar filosófico, metafísico y
metafísico religioso.
Si se atiende a la existencia de la Universidad Católica, se advierte
que en su existencia concreta no sólo no se realiza plenamente su esencia, sino que además, en su existencia concreta, la Universidad Católica
admite distintos tipos de "Universidad Católica". 16
Desde el pensar filosófico de Octavio N. Derisi, es posible distin-

guir los siguientes tipos de Universidad Católica: la Universidad estrictamente católica es aquella en la cual se integran Teología, Filosofía y
los demás saberes en la Verdad Suprema, la Sabiduría Cristiana.
Es católica también la Universidad en la cual se dan las características desenvueltas por Octavio N. Derisi con relación a la Universidad
católica y que no pertenece a la Iglesia (católica) jerárquica.
También es católica la universidad en la cual se reconocen las notas
propias de una Universidad católica y que no obstante, no acepta oficialmente el Magisterio de la Iglesia católica pero en sus enseñanzas se
orienta hacia la cultura cristiana.
Por último, son católicas, según el pensar filosófico metafísico y metafísico religioso de Octavio N. Derisi, aquellas Universidades que al
menos admiten una inspiración cristiana.

Hemos dicho que Octavio N. Derisi quien ha aunado en él a la persona, al hombre religioso y al filósofo, aJ pensador; desde esa unión en
él del hombre religioso y el filósofo ha vivido y ha pensado a la Universidad. Insistimos en ello. Y queremos remarcar que, desde su vivir y
pensar la Universidad, Octavio Nicolás Derisi, quien ha aunado el él a
la persona, al hombre religioso -o mejor al sacerdote- y al filósofo, ha
sido fecundo. Ha dado como fruto froitivo -aunque también doliente- la
Pontificia Universidad Católica Argentina "Santa María de los Buenos Aires" a la que ha creado -fundado, gobernado como primer rector- y en
la cual ha profesado. 17
En ella ve Octavio N. Derisi "la obra a la que Dios en s11 providencia or-

denó mi vida. Ella es la hija de mis preocupaciones, de mis sufrimientosy sobre todo
J
&lt;,e
mz• gran amor,,.18
Desde el aunar en él, el integrar en él su vivir, su existir, como hombre, como persona -homo viator- y más aún, como sacerdote y como
filósofo, Octavio Nicolás Derisi, ha vivido y pensado a la Universidad
y ha sido llamado, vocado a crear, desde esa unidad, desde esa síntesis
integradora, la Pontificia Universidad Católica Argentina. ''Santa Maria de los
Buenos Aires'", eminente aporte a la cultura de su patria y de su época y
en y desde ella, a la cultura universal.
Seguir el desenvolvimiento del pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso de Octavio Nicolás Derisi, para continuar ahondando
en él, nos ha posibilitado desplegar un pensar que en y desde su aspiración a fundamentar aJ Ser, Dios, Verdad, Amor, Sustento, lo ha sustentado vívida y teorécicamente desde un pensar filosófico, metafísico y

17

Cf. nota 1
Cf..Octavio N. Derisi. LA Universidad Católica Argentina en el recuerdo. (A les 25
mios de 111fundación). 286 págs. Universidad Católica Argentina. Buenos Aires. 1983. p.
12.
18

16 Cf.

Octavio N. Derisi. Op.cit.; data cit. pp. 151-156.

�106

MATILDE ISABEL GARCÍA LOSADA

que en esa su aspiración ha trascendido la filosofía y se ha abierto a lo
religioso.
Y el profundizar en el pensar filosófico, metafísico y metafísico religioso de Octavio N. Derisi nos ha permitido advertir que como una
proyección en el orden práctico de su pensamiento metafísico y metafísico religioso, nuestro filósofo ha desarrollado, a través del despliegue
de su pensar, una Filosofía de la Cultura, que sustentada en su metafísica se ha desplegado y ha fundamentado su concepción de la Universidad.
Queremos resaltar, que ha sido Octavio Nicolás D erisi, quien desde
su aunar en él el vivir, el existir y el filosofar, es decir, desde la integración en él del hombre, la persona -homo viator- el hombre religioso, el
sacerdote y el filósofo, el pensador, ha sustentado, sostenido --&lt;lesde un
filosofar vívida y teoréticamente fundado abierto a lo religioso- al Ser,
al Dios, Verdad, Bien, Amor, Sustento.
(

Y desde su filosofar vívida y teóricamente fundado abierto a lo religioso ha desarrollado su Obra total en cuyo desenvolvimiento se reconoce un pensar denso comprometido y probo.
** Octavio Nicolás Derisi nace el 27 de abril de 1907 en Pergamino, Pcia. de
Buenos Aires y fallece el 22 de octubre de 2002 en Buenos Aires, Argentina. Son sus
padres José Derisi y Angela Lomanto. Matrimonio del que Octavio Nicolás Derisi es
el séptimo rujo. Cursa los primeros grados en la escuela de Aplicación de la Escuela
Normal de Pergamino.
El 20 de noviembre de 1930 es ordenado sacerdote en la Iglesia del Seminario
de Villa D evoto, Buenos Aires, Argentina.
Al terminar sus estudios en el Seminario con el doctorado y las máximas calificaciones es designado profesor en el nuevo Seminario en formación de la ciudad de
la Plata. (Prov. de Bs. As). Desde el 1º de febrero de 1931 comienza a enseñar en
dicho Seminario. E n 1935 se hace cargo de la cátedra de Historia de la Filosofía y en
1936 de Filosoña.
En 1934, sin abandonar su enseñanza en el Seminario de La Plata, ingresa como
estudiante en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.
Mientras cursa en la Facultad, comienza a publicar en la Revista Criterio y es llamado
po r Tomás Casares para fundar la Escuela de Filoso6a de los "Cursos de Cultura
Católica" que se habían iniciado en 1922.
En 1938 concluye sus estudios en la Universidad de Buenos Aires haciéndose
merecedor de todos los premios de la Facultad de Filosofía y Letras. El premio "Universidad" al mejor alumno de la promoción y el premio al mejor egresado de la Facultad de Filosofia y Letras.
En 1940, entretanto colabora en la Revista So/y LN11a, dc::fiende su tesis doctoral:
Losf1111dan1entos n1etafísitos del orden llloral por la que merece el premio a la mejor tesis del
bienio (1940-1941) la que es publicada, en su primera edición, por el Instituto de
Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras (1941).

EL PENSAMIENTO FILOSÓFICO DE ÜCTAVIO NICOLÁS DERISI
LÍNEAS FUNDAMENTALES

107

En la Facultad de Filosofía y Letras no sólo toma contacto con los grandes filósofos modernos y contemporáneos sino que también establece amistad con pensadores argentinos como Coriolano Alberini, Juan Guerrero y Ángel Vasallo, entre otros.
En 1943 es designado por concurso Profesor Adjunto de Filosoña Medieval
que dicta Tomás Casares en la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires. Al
mismo tiempo continúa con sus indagaciones. Destacamos su FikJsofta modemay fikJsofta to1JJista (1941) volumen en el que ha reunido sus reflexiones sobre el inmanentismo
moderno, al que agrega un segundo volumen (1945); obra por la que se ha hecho
acreedor al "Primer Premio Nacional de Filosofía" (1945).
En 1946 ingresa como profesor interino a la cátedra de Gnoseología y Metafísica en la Facultad de Humanidades de La Plata (Prov. de Buenos Aires) -cátedra que
gana por concurso en 1947. Asimismo en 1946 funda la Revista Sapientia cuyo primer
fascículo ve la luz en el tercer trimestre Gulio-septiembre) de 1946 y que ha perdurado regularmente hasta el presente.
En la Universidad de La Plata, Prov. de Buenos Aires, funda en 1950 la Revista
de FikJsefia, y publica otra de sus obras principales: La persona. Ocravio N. Derisi dirigirá la &amp;vista de FikJsefia hasta 1955, año que, en razón del enfrentamiento del gobierno
argentino con la Iglesia católica, debe abandonar la cátedra. La hondura de sus escritos unida a su gran capacidad de trabajo le confieren prestigio.
En 1953 el Papa Pío XII -en el siglo Eugenio Pacelli - lo designa Prelado Doméstico de su Santidad con derecho al tratamiento de Monseñor.
El 7 de marzo de 1958, festividad de Santo Tomás de Aquino, el Episcopado
argentino dispone la fundación de la Universidad Católica Arge11tina colocándola bajo la
advocación de "Santa María de los Buenos Aires" y por decreto del 8 de marzo de
1958 se designa a Monseñor Octavio N. Derisi su primer Rector. Como lo señala
Alberto Caturelli -en su libro: O&amp;tavio Nicolás Derisi; filósofo cristia110. (1984)- en la declaración del Episcopado argentino se recuerda la importanre tradición de la Iglesia
en la Argentina en el área educativa. Son antecedentes remotos de la Universidad Católi,a Argenti11a, las primeras escuelas y la Universidad de Córdoba -1613-- y antecedentes próximos la primera Universidad Católica de Buenos Aires, de 1910 a 1920 y los
Cursos de Cultura Católica creados en 1922.
Así nace la U11iversidad Cató/ita Argenti11a con las Facultades de Filosoña, de Derecho y de Ciencias Sociales y Económicas.
, En 1960 el Arzobispo de Buenos Aires, el Cardenal Antonio Caggiano -"su
alma y protector"- obtiene el reconocimiento de Pontificia. La única que tiene tal
carácter en la Argentina.
En 1970, más precisamente el 19 de diciembre, Monseñor Octavio Nicolás Derisi es designado Obispo titular de Raso y Auxiliar de La Plata.
En 1984 al aceptar Juan Pablo II la renuncia de Mons. Derisi como Obispo
Auxiliar de La Plata le designa arzobispo "ad personam" designación que significa una
muy especial distinción.
Queremos destacar que al lema de su escudo episcopal: Veritateni facientes i11 Charitateque ha sido el lema de la ,~da de Ocravio N. Derisi- y a su significación nos hemos
referido en un estudio anterior (Cf. V eritatemfacientes i11 Charitate. Revista Taba110.
Facultad de Filosofía y Letras. Pontifica Universidad Católica Argentina. 2003. nº3,
pp. 20-24).

�DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA
Jorge García-Gómez Ph. D.
Profesor Emérito de Filosofía
Long Island University (N.Y.)

(

i cupiera duda alguna de la decisiva presencia de Descartes en la
fenomenología de Husserl, bastaría tomar en cuenta no sólo el
título de una de sus más importantes obras de madurez, el de Meditaciones cartesianas, sino además consultar lo que nos dice en ella,
en particular en las dos primeras meditaciones. Allí se afirma, por
ejemplo, que "[c]asi se podría llamar a la fenomenología un neocartesianismo, a pesar de lo obligada que está a rechazar casi todo el conocido contenido doctrinal de la filosofía cartesiana..." 1• Y esto porque,
como apunta él en la Lógica formaly trascendental, desde Descartes "es un
hecho filosófico fundamental" que hay una "referencia universal a la vida
de la conciencia [...] de todo lo que un yo pueda concebir..." 2• Claro
está que, en el caso de Husserl, no se trata con esto de una proposición
de índole meramente erudita ni tampoco del simple reconocimiento de
una deuda -con todo lo efectiva que pueda ser- con el pasado filosófico aún operante en el esfuerzo presente suyo. Se trata más bien de
examinar y de justificar el significado -de tal referencia universal, lo cual

S

1

Edmund Husserl, Cartesianische Meditationen, en Cartesionische Meditationen ,md Poriser Vortrage, ed. S. Strasser, Gesammelte Werke, I, HUSSERLIANA (La Haya: Martinus
Nijhoff, 1963), § 1, p. 43. (Meditaciones cartesianas, trad. José Gaos y M. García-Baró,
ed. M. García-Baró [México: Fondo de Cultura Económica, 1985), p. 37]).
2
E. Husserl, Forma/e und transzendentale Logik, ed. P. Janssen, en op. cit., XVII,
Husserliana (La Haya: Martinus Nijhoff, 1974), § 97, p. 211. (Llgicafom1a/y légico
trascende11tal, trad. L. Villoro [México: Centro de Estudios Filosóficos, Universidad
Nacional Autónoma de México, 1962], p:255).

�JORGE GARCÍA·GÓMEZ

11 O

ha llevado a Husserl, según él mismo nos dice en sus Meditaciones, al
susodicho rechazo "justamente por desarrollar motivos cartesianos de
una manera radical."3 Y esta radicalización conlleva, como lo pondrá
más adelante en esa misma obra, "un regreso hacia el yo filosofante
4
[...en el sentido del] ego de las puras cogitationel' .

(

DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA F ILOSOF ÍA PRIMERA EN ORTEGA

Ahora bien, este regreso al origen y la consecuente y exigida aclaración de la referencia universal sin duda están también en Ortega (con el
point de repere gue es el yo filosofante inclusive), y se hallan presentes y
eficaces de un modo fundamental en el pensar que este último ejerce
en filosofía primera. Cabría afirmar que tanto en Husserl como en Ortega hay una marcada y efectiva influencia de Descartes y gue el esfuerzo filosófico de ambos contiene una dimensión esencial de neocartesianismo, para utilizar el término que escogiera el propio Husserl. Pero, así como la meditación sobre el origen lleva a éste -recuérdese el
"casi" de su fórmula- a distanciarse de la mayoría de las doctrinas cartesianas, aunque no lo hiciera por prurito de originalidad sino de radicalidad, es posible preguntarse si la reflexión llevó a Ortega no sólo a
una análoga radicalización en cuanto al origen y a los resultados de la
fenomenología husserliana, sino además a diferenciarse a la vez de
Descartes y Husserl, y por motivos similares a los de éste.
Para esbozar una respuesta a estas preguntas es menester, por supuesto, volver a Descartes. Con todo, no es ésta la oportunidad apropiada para examinar, en su detalle, las investigaciones que lo llevaron al
descubrimiento del cogito, a la determinación de su esencia y a la identificación de sus consecuencias. Me valdré, en su lugar, de una distinción que Descartes mismo hizo,5 aunque sólo fuera de paso, entre cogito
y cogitatio. Según Ortega, el análisis cartesiano de la experiencia consciente lo habría llevado únicamente a una conclusión indubitable, a saber: cogitatio est, o a que un acto de pensar existe, o sea, que ocurre o
6
tiene lugar (y precisamente en el momento en que se viva). Si esto es
así, se sigue que Descartes habría logrado establecer absolutamente que

E. Husserl, Cartesianische Meditationen, p. 43 (trad., p. 37).
Ibíd., p. 45 (trad., p. 39).
s René Descartes, Meditationes de prinJa phiknophia, ii, en Oeuvm de Descartes, ed.
Ch. Aclaro y P. Tannery, nueva ed. (Paós: J. Vrin, 1964), VII, p. 27, vv. 7-17 y Méditations, en op. cit., IX-1 (1964), p. 21, 27 (22]. En lo adelante me referiré a esta edición,

11 1

el pensar existe y que mi yo consiste en tal existir pensante7• Pero, ¿es
cierto que Descartes creyó que era esto lo que había demostrado ser
indubitable? Para determinarlo quisiera retomar algunas de sus propias
palabras.
En el Discurso del método pasa Descartes a interpretar su propia conclusión en cuanto al cogito al decir que "yo era una sustancia cuya total
esencia o naturaleza es pensar, y gue no necesita, para ser, de lugar alguno ni depende de ninguna cosa material.',s
Y en las Meditaciones a la vez reafirma esta posición y la amplifica del
modo siguiente:
Soy una cosa que piensa, es decir, [...] que duda, afuma, niega, conoce poco, ignora mucho, ama, odia, quiere, no quiere, imagina y
(también] siente [o percibe] 9.

En otras palabras, Descartes sostiene ahora que ha llegado a establecer dos cosas indudables mediante el análisis reflexivo, a saber:
1º. Que hay el pensar, actividad cuyo nombre se refiere a ocurrencias
tales como dudar, afirmar, negar, amar, querer, desear, imaginar, percibir, etc.
2º. Que hay un yo que existe en cuanto ejecuta actos de pensar, actos
que son distintos, sin embargo, de tal ente en cuanto les es subyacente,
y que le sirven de manifestación. Esto, creo yo, va claramente indicado
por el contraste entre pensar y cosa a que la formulación de Descartes
"soy una cosa que piensa" da expresión, así como por el empleo del
término "sustancia" (que literalmente significa "lo que subyace") para
hablarnos del yo pensante.
Pero es menester preguntarse si Descartes tenía derecho a llegar a
dichas conclusiones. A primera vista, habrá que responder que así es,
porque, como Ortega mismo reconoce, "no hay pensamiento que no
contenga como uno de sus elementos un sujeto que lo piensa, como
incluye un objeto gue es pensado". 10 En verdad, esta tesis concuerda
con la posición de Descartes, tal y como la enuncia en su respuesta a

3

4

a menos que se indique lo contrario.
6 Cf. José Ortega y Gasset, ¿Q11é es filosofia?, en Obras Co11rpletas (Madrid: Revista
de Occidente en Alianza Editorial, 1983), VII, p. 395. En lo adelante me referiré a
esta edición a menos que se indique lo contrario.

7

Cf. lbíd.

~ R. Descartes, Dúco11rs de la méthode, iv, texto y comentario de É. Gilson (París:

J. _Vnn, _1962), p. 33, vv.

4-7._ (Discurso de/método, ed. blingüe, trad. R. Frondizi [Madnd: Uruvers1dad de Puerto Rico en la Revista de Occidente, 1954], pp. 66 y 67).
9
R. Descartes, Meditationes, ili, p. 34, 27, vv. 18-21 y Méditations, p. 27 (33).
(Obras Completas, trad. l\fanuel Machado [París: Garnier, s.a.], p. 81).
to J. Ortega y Gasset, ¿Q11é esftlosoft4?, p. 395.

�JORGE GARCÍA-GÓMEZ

112

una de las objeciones de Hobbes, a saber: "No podemos concebir ningún [...
acto sin] un sujeto, v.g., un pensar aparte del que piensa, ya que [... la co11
sa] que piensa no [puede decirse que sea...] nada."
Esto sirve para dar expresión a lo que podría llamarse "reflexión de
sí'', cuya realidad hay que aceptar porque, aclararía yo, no es posible
que haya un acto de pensar en algo y, por tanto, un saber de algo si,
además y necesariamente, no supiera de mí, aunque sólo sea in actu exercito12, o sea, mientras y en cuanto ejecuto el acto de pensar. O en palabras de Ortega: "yo soy y existo en cuanto y en tanto y sólo porque
13
pienso que soy y tal y como pienso que soy". Esto, claro está, no lo
puso en duda Ortega, ya que, según él, no sólo tuvo razón Descartes
en proponer tal tesis, sino que también hay que conservarla como adquisición duradera de la filosofía moderna.

(

Con todo, no quedó Descartes satisfecho con el resultado obtenido
mediante el análisis reflexivo. Dio un paso más que lo llevó a interpretar la esencia y la realidad del yo, cuya existencia había demostrado como indubitable, a la luz de la distinción entre sustancia y accidente, o
de cosa y atributo. Conforme a ello, propuso que el yo sería el sustrato
subyacente en la actividad del pensar, que, en consecuencia, tomó de
manifestación de aquél. Pero que quede claro: antes de haber dado tal
paso, manterua que el yo era idéntico al pensar y entendía el pensar
como actividad consciente de sí, como realidad que consistiria en comparecer ante sí. En otras palabras, antes de adoptar su paradójica tesis
ontológica sobre el yo, la posición de Descartes al respecto se reducía
dos tesis: la existencial, o cogitatio est, y la esencial, o ego cogitatio est. Ahora bien, si en elplano de h indubitable la realidad y el pensar son lo mismo
y el yo en cuanto pensar consiste en ser reflexión de sí, se sigue que no
hay diferencia entre la realidad y el aparecer. Per contra, Descartes pasa
entonces a reformular su concepto de apariencia o fenómeno, ya que
no significará de ahora en adelante la "apariencia de lo que aparece en
cuanto aparecer de sí mismo", sino más bien lo que aparece mediante
la apariencia, o sea, la manifestación delyo co1J10 lo estático subyacente.

R. Descartes, "Responsio" a la Objeción 2•. a las Medita/iones, ii, "Objectiones
tertiae cum responsionibus auctoris", en op. cit., VII, p. 175, vv. 6-8; cf. Ibíd., pp. 175
(vv. 25-27) y 176 (v. 1) y "Responsio" a la Objeción 3•., p. 177, vv. 15-16.
12 Cf. Antonio Millán-Puelles, La es/111ct11ra de la subjetividad (Madrid: Ediciones
Rialp, 1967), Parte iii, Sección ii, capítulo 3 y Teoría del objeto puro (Madrid: Ediciones
Rialp, 1990), Parte i, Sección ii, § 4.
13 J. Ortega y Gasset, ¿Qué esfilosojia?, p. 395.
11

DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

113

Pues bien, ¿qué importancia tiene este paso de Descartes? Sin duda,
~o equivale a un mero y mínimo cambio en el sentido de lo que se entiende por fenómeno o apariencia, tal que lo pudiéramos pasar por alto, ni siquiera a producir un simple. añadido, cualesquiera que fueran
sus consecuencias. Antes bien, su significado no es otro que el de cancelar o anular la identificación entre el yo y el pensar que Descartes estableciera. Y en esto precisamente se cifra el carácter paradójico de la
hipótesis. Descartes ya no ve, por tanto, el yo como el acontecer del
p.ensar ni la esfera de lo real indubitable como idéntica a la de las cogitaftones o actos de pensar. En vez de eso nos propondrá que el yo sería
lo que se forma y manifiesta por medio de los actos de pensar.
Es evident': qu~ e_s ésta la interpretación que nos da el propio Descartes del senado últuno del yo (o sea, la de res cogitans o chose qui pense),
pero, como señala Ortega, es ello justamente lo que hace de la nueva
c?n~epción cartesiana una posición fallida, como puede verse por lo
s1gwente: habrá que acusar a Descartes de inconsistencia si como lo
,
'
quena su autor, suponemos que tal noción debía haber resultado de
someter todo lo que reclamara para sí el calificativo de real a la duda
universal y metódica, a fin de eliminar todo lo dudoso como posiblemente falso. Si el objetivo de la empresa cartesiana es el de cobrar acceso a la realidad indubitable, habrá entonces que rechazar la noción de
yo en cuanto sustancia precisamente porque es dudable. Al menos nos
~arece que esto es así, pues, mientras que el hecho de que el pensar
aene lugar se comprueba a cada paso sin mediación alguna y por tanto
p_osee :l carácter de lo indudable, está bien lejos de ser obvia la hipótesis _segun la cual el campo del pensar consta de actos que son manifestaciones del yo en cuanto realidad subyacente. Al dar ese paso adicional, Descartes en verdad se distancia de la esfera de lo indubitable y
?ºs propone un~ ~pó~esis que, como toda otra, es por lo pronto de
mdole dudosa, hipotes1s que, en este caso, es la de la existencia de un
yo-sustancia. Ahora bien, esta interpretación de la naturaleza y del es~tu;o ~el yo pudiera muy bien ser cierta, como podría serlo coda otra
hipotes1s al respe~to, y, lo que es más, pudiera haber para ella muy
bu':nas razones. S1n embargo, la hipóresis en cuestión implica un paralogismo que nos impide. aceptarla, pues, en el plano fenomenal en que
nos movemos_, no consutuye otra cosa que poner algo en sí inaparente
(el ,r_o-sustancia) como base de lo aparente (el pensar). Y esto no es
legttuno en absoluto, pues sólo cabe poner lo evidente como fundament~ de lo que no lo es, y no a la inversa, si es que hay posibilidad y
necesidad de una prueba. En el mejor de los casos, y como es menester proceder con toda hipótesís_que se proponga, se trataría de una

�114

JORGE GARCÍA-GÓMEZ
DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

(

hipótesis cuya verdad estaria por demostr~r y no de un ~&lt;lamento _de
demostración. Ahora bien, en consonancia con lo que exig~n los p~cipios del método cartesiano, si tal d~mostra~~ón fuera factible, habna
que intentarla a base de aquello cuya 1nd~da?ilida~ ha quedado ya establecida por el análisis reflexivo, lo cual s1gruficana ~ue se lo h~ de to~
mar como supuesto necesario y no al revés. Pero, ~1 esto e~ ª:s1, habra
que descartar, al menos al nivel de primera evidencra, las op1mone~ según las cuales "el yo es sustancia" y "los actos de pensar so~ ma°:1~~staciones O modificaciones de un yo sustante o subyacente , dec1S10~
que se encontraría plenamente justifica_da ~n virtu~ de que tale_s, opiniones no sirven para presentar la expenenoa cons~1en~e en ~cron de
sí misma y, por consiguiente, como algo aprehendido mdub1tablemente La teoría cartesiana de la evidencia exige que se excluya toda cons~cción 14 del plano de los últimos fundamentos, y el pensador_ sistemático ha de atenerse a dicha obligación mientras se mueva en dicho plano y se esfuerce por aprehender dichos fundamentos con total certeza.
y ésta es ¡ºustamente la objeción que Ortega formula contra Descartes
,
·
15
de acuerdo con los requisitos y condiciones sentados por este
nusmo.
Ortega no afirmó, por consiguiente, que el yo y sus actos de pensar no
puedan en verdad entenderse del mo~o propuesto p~r Descartes, pues
tal cosa es en principio posible y pudiera ser hast:1 cierto,, c~so de que
se produzca la prueba correspondiente ~a sea de mdole logica o experiencia!) y se haga notar el grado de cert1dumbr~ ~ue ~fecten su~ :esultados. Lo que Ortega quiso decir es que las hi~otests. en cues~on n?
eran ni necesarias ni pertinentes en esta etapa primordial de la mvestlgación en torno a los últimos fundamentos de lo real y, por tanto, q~e
son inadmisibles en vista del fm buscado, a saber: el establecer la existencia de una realidad indubitable que nos sirva de fundamento inconcuso sobre el cual poder construir el edificio de la filosofía y poseer
una comprensión absolutamente firme de lo real.
Como todo filósofo, Descartes iba en pos de lo real, es decir, quería
detemúnar lo que, con todo derecho, puede calificarse de tal, tuviera o
no éxito eventual en dicho empeño. Lo que importa sobre todo es saber qué es lo que merece dicho apelativo, al menos por lo pronto. Según Descartes, sólo lo que exista indudablemente lo merece. Ahora
bien, ¿cómo puede uno lograr ese objetivo? Diría yo que demostrando

14

Cf.

J. Ortega y Gasset, "Sensación, construcción e intuición", en op. cit., XII,

pp. 487 SS.
..
.
.
.
1s Cf. R. Descartes, Discours, i, ii y iv; Meditotiones, i y u y &amp;g11/ae ad dzrechonem mgenii, i-vi, en op. cit., X (1966).

115

que se trata de algo que se vive de tal modo que, en su defecto, todo lo
demás quedaría o aniquilado o más allá de toda aprehensión posible, lo
que redundaría en que no podría uno habérselas con el universo a base
firme. Y ese algo es el hecho incontrovertible -para seguir empleando
el término moderno clásico- de que la "conciencia" acontece y existe
como medio universal e indispensable de cobrar acceso a todo, tanto a
sí misma como a todo lo demás en el universo, en el supuesto, claro
está, de que aquélla se encuentre disponible. 16 Ahora bien, Descartes
estableció la tesis de que uno existe mientras y en tanto y en cuanto
uno piensa, condición experimental ella para poder estar uno conscien17
te de todo lo demás. Encontró en ello, por tanto, el primer fundamento indubitable del conocimiento, puesto que, a fin de merecer el
título de fundamento tal, lo que se proponga para llevar a cabo dicho
papel debe cumplir el requisito de hallarse libre de todo componente
hipotético. (Y este requisito ha quedado satisfecho sin duda). Por
consiguiente, cuando Descartes se propuso interpretar la relación entre
el yo y el pensar en función de la pareja conceptual de sustancia y accidente, fracasó por lo mismo en el intento de cumplir su propio requisito, pues, como Ortega afirmara con toda la brevedad expresiva que se
precisa, "nadie jamás ha tenido intuición de una sustancia"18•
A primera vista, n9s pareció que la adición del "soy" o "existo" que
hiciera Descartes a la proposición "pienso" no había afectado el significado de ésta o modificado en absoluto la pretensión de indubitabilidad que la acompañaba. De hecho, parecía como si la fórmula "soy''
fuera otra manera de dar expresión al mismo hallazgo indubitable de
Descartes, a saber: que soy o existo mientras y en tanto y en cuanto
pienso. Sin embargo, a la luz de los análisis que Ortega llevara a cabo
de los argumentos y reflexiones de Descartes, nos es ahora imposible
estar de acuerdo con posición tal, ya que no sólo ha cambiado el senti16

Cf. E. Husserl, Cartesianische Meditationem, i y ii.
No se tome esto, por supuesto, como si fuera ello expresión de una secuencia
temporal de condiciones o estados. Pongámoslo en palabras de Octave Hamelin (Le
rysteme de Descartes, 2•. ed. rev. [París: Librairie Félix Alean, 1921]): "No sólo es el
cogito una experiencia en el sentido de vivencia [Erlebnis]; lo es también en el sentido
de que en él algo se da [Eifahmng]" (p. 134). Y como nos había dicho con anterioridad: "[En el cogito] la cuestión es la de llegar a lg que somos en la medida en que pensamos [...)" (p. 124), y según añade poco más adelante: "Así el punto de partida del
cogito es el pensamiento y sólo el pensamiento; y, correlativamente, [el cogito] no alcanza el ser, excepto [en la medida] de tal que el pensamiento supone, ya que la cuestión de saber si la totalidad de nu~stro ser abarca algo más ha quedado en suspenso"
(pp. 124-125).
18
J. Ortega y Gasset, ¿Qué es filosofta, p. 399.
17

�(

DESCARTES Y EL FLJTUR0
DE LA FIL0S0FiA PRIMERA EN ORTEGA

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

116

do de la proposición original , sino que la pretensión de indubitabilidad
que se le atribuía tiene que ser abandonada, y ello en virtud de que no
es ya posible decir: 1. que "pienso" equivale a "existo en cuanto sustancia" y que, por consiguiente, los actos de pensar que ejecuto son
modificaciones de ella; o 2. que la proposición que resultaría de los
cambios en cuestión puede, sin embargo, ser considerada, con toda
legitimidad, como una verdad absoluta o necesaria. Creo, por otra parte, que el examen concluido por Ortega sirvió también para otra cosa
más, pues, a raíz de que Descartes se vio llevado a enunciar su proposición original como resultado de la aplicación del método de la duda
universal, no sería insensato que sospecháramos que la alteración de
sentido que conlleva el paso a la nueva proposición {,y, por tanto, a la
pérdida de la condición de indudable) debe haberse debido a la inclusión de algún concepto al cual sería preciso someter aún a la duda universal y metódica, concepto que, por consiguiente, cabría eliminar por
dudoso. Por tanto, habría que decir que la fórmula "soy" da expresión
a una tesis ontológica que Descartes adoptó sin previo examen, pues
parece él haberse limitado a tomar a la sustancia como evidente en
cuanto modo privilegiado de ser o existir. En efecto, Descartes parece
haber aceptado el concepto clásico o greco-medieval de la realidad, al
ser claramente incapaz de tolerar la idea de que algo pueda ocurrir y
dársenos -como de hecho es el caso- sin que precise para ello del apoyo de un sustrato permanente. Pongámoslo en palabras de Ortega: "el
pensamiento es lo único que existe indudablemente porque le basta
con ser apariencia para existir"19 , pero esta posición de Descartes es
justamente la que quedaría cancelada al pasar éste a emplear la noción
clásica del ser en cuanto sustancia, "del soporte latente, inaparente
•
»20
-una cosa que piense- .
La razón de esta dificultad o contradicción que afecta la posición última de Descartes reside, a mi juicio, en el hecho -que al parecer le pasó inadvertido- de que se valió de dos sentidos independientes del
término "sustancia". Tanto en el Discurso como en las Meditaciones, este
vocablo le sirve para referirse a un plano de lo real que yace oculto y
que sólo se manifiesta indirectamente por medio de sus efectos ~os
cuales, en el caso del yo-sustancia, serían los actos de pensar o cogitationes de éste). En otras palabras, el contraste entre el yo y un acto de
pensar suyo lo interpreta Descartes a la luz del par conceptual de sustancia y accidente. En los Principios, por el contrario, se valió de un

1 17

sentido formalmente distinto del término, pues allí nos dice que "sustancia" significa "lo que existe de modo tal que no precisa de cosa otra
alguna para existir" .21 Ahora bien, si se la entiende así, la "sustancia" no
queda identificada con ninguna especie de cosa o con ningún estrato de
lo real, sino sólo con lo que se caracteriza por presentar el rasgo vacío
de la autosuficiencia o autá,jeia. Conforme a esto, se podría afirmar sin cambiar el sentido ni modificar en absoluto la pretensión de indubitabilidad de la proposición original- que el cogito es sustancia. De
acuerdo con esta interpretación, cabe decir que el yo no se ha de tomar
ya como si fuera distinto de la actividad de pensar lato sensu, o como si
aquél fuera la base o causa de ésta y algo capaz de existir aparte de cualesquiera de sus manifestaciones o modificaciones particulares, lo cual,
en última instancia, resulta estar en perfecta consonancia con los resultados originales del análisis reflexivo de Descartes. Por consiguiente, la
cogitatio, o acto consciente de sí por el cual se aprehende lo otro en tanto que otro, es, en el orden fenomenal o de la apariencia, lo sustantivo, en el
sentido de lo autosuficiente. Se debe entonces mantener, y valga la paradoja, que, en la esfera del pensar, fa sustancia es apariencia o fenómeno,
tesis que sirve para dar expresión justa a la pretensión cartesiana -si se
la concibe correctamente- de haber dado con la piedra de toque inamovible del edificio entero de la filosofía y de la ciencia.
Desde el punto de vista de la modernidad, puede uno ahora justipreciar a cabalidad la importancia de que Descartes rechazara la tesis
fundamental de la filosofía griega y medieval. No cabrá ya en lo sucesivo dar prioridad a la sustancia cósmica, ya que no puede caracterizarse ésta de autosuficiente, por cuanto depende de que la conciencia cobre acceso a ella. La filosofía pos-cartesiana no podrá así aceptar que el
mun_d o tenga un ser independiente de la conciencia, ya que, en su esfuerzo por construir el edificio del conocimiento a base firme, tendrá
que hacerlo, a partir de entonces, adoptando como punto de partida lo
inmediato o indubitable.22
El desarrollo de la filosofía postcartesiana dependerá, por consiguiente, de aceptar la oposición fundamental que se da entre la conciencia y la realidad exterior. Por un lado, no es posible reducir la conciencia al mundo y, por otro, no cabe ir más allá de la conciencia y entrar en el no-yo o realidad exterior, ya que la esfera del pensamiento y
21

R. Descartes, Principia phikJiophiae, i.ii, 19, vv. 21-23, en op. cit., VIII-1 (1964),

p. 24: "Per s11bstantiam nihiJ aliud intelligere poss11m11s, qudm ren, q11ae ita existil, 11/ 1111/lá aliá re
19 Ibíd.
20 !bid.

pp. 398-399.
p. 399.

indegeat ad existendunl'.
22 Cf. J. Ortega y Gasset, ¿Qué esftwsofta?, p. 400.

�la de la extensión (con la cual los cartesianos identifican la sustancia del
mundo)23 no tienen nada en común.24 Por tanto, no se ~odrá a~ar
con certeza que el mundo exista más allá de mi pensarrue~to. 1:-s1, Y
como apunta Ortega, "no queda más que reconocer su ex.1stenc1a en
mí, como contenido mental".25 El mundo quedaría de ese
modo ab.
sorbido por el yo, por la esfera de los actos del pensanu~~~o y, c?,mo
resultado, se reduciría, en el mejor de los casos, a ser el sistema de
mis modificaciones psíquicas o representaciones. La teoría de 1~ conciencia sería, pues, lo mismo que la filosofía prim~ra o metafísica, es
decir, la que da cuenta y razón principales del uruve~s~, p~r lo q~e
habría que concluir que la filosofía moderna sería, en últ1ma mstancta,
idealismo.26

(

DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

1 18

A estas alturas es menester proceder con la mayor cautela. La tesis
según la cual la realidad exterior no forma parte de la conciencia no
debe malentenderse, pues no quiere decir que el mundo no tenga nada
que ver con la conciencia o viceversa. Si en realidad fueran así las cosas, el hecho de que uno supiera algo del mundo, por poco que ello
fuera sería un verdadero milagro. El descubrimiento aún valedero que
es au'ibuible a la filosofía moderna es el de que es imposible comprobar
que el mundo tenga existencia aparte de la conciencia, pero esta dependencia de la conciencia que presenta el mundo no de~e tom~rse ya
como si significara -como lo fue para muchos pos-cartesian~s- que la
realidad exterior queda absorbida por el yo o que, en el me¡or de los
casos se reduce a ser el "sistema" de nuestras representaciones. Tal
even~alidad tendría lugar si y sólo si la noción de contenido mental
fuera el concepto resultante por contradicción del de realidad exterior.
Pero esa manera de comprender las cosas, al parecer imperante durante

Cf., v.gr., R. Descartes, Principia philosophiae, ii.xxii, 45, vv. ~8~19, p. 52.
Cf. Franz Brentano, P.rychologie von, empirischen Sta11dp1mkt, u, 1, ed. O. Kraus,
2•. ed. (Leipzig: Felix Meiner, 1924); George H. Mead, 'The J?efirútion_of the Psychical" en The Decennia/ Publications, üi (Chicago: The Univers1ry of Chicago Press,
1903), ~p. 77-112; Alloys Müller, V ersuch einer phii11omenologischm Theorie des P.rychischen
(Berlín: F. Dümmler, 1927), i.ii, pp. 52-56; y J. Ortega y Gasset, ¿Qué es filosofía?, pp.
23
24

401-402.
25 J. Ortega y Gasset, lbíd., p. 400. Para la problemática y las clificultades que
plantea el concepto de contenido mental, cf. J. Ortega y Gasset, lbíd., p. 401; Antonio Rodríguez Huéscar, La in11ovació11 metaftsica de Ortega. Críticay superación de_l idealismo,
2•. ed., ed. J. García-Gómez (Madrid: Biblioteca Nueva, 2002), Parte I; N1colas Malebranche, Rec11eil, ed. David (1709), I, p. 415, aptld Martial Gueroult, Malebranche
(París: Montaigne, 1955), I, p. 157.
.
.
.
26 C( J. Ortega y Gasset, ¿Qué es conocin1iento?, ed. Paulino Garagom (Madnd:
Revista de Occidente en Alianza Editorial, 1984), pp. 67-69 y 118 ss.

119

la etapa subjetivista final de la filosofía moderna, no es ni necesaria ni
convincente. De hecho, le fue posible a Onega rechazar a la vez tanto
la noción clásica o greco-medieval de la realidad como la solución subjetivista propuesta por los modernos a las dificultades que encontraron
con ella, pues quiso -y, a mi juicio, pudo- lograr dos cosas a simultaneo-.
por un lado, tomar la conciencia y el mundo tal y como se nos dan en
realidad y sin mediación alguna, a saber: como mutuamente irreductibles, y, por otro, dar razón del hecho de que la conciencia es el único
medio que tenemos de cobrar acceso al mundo. Del mismo modo en
que se dice, por ejemplo, que no hay concepto de arriba sin referencia
al de abajo y viceversa, Ortega afirma que, como no hay yo sin mundo
ni mundo sin yo, los conceptos de yo y mundo son correlativos, para
expresarlo en términos de lógica formal, aunque la correlación de que
trata aquí no sea ni meramente lógica ni necesariamente de índole causal; antes bien, lo que parece ser el caso es que el yo y el mundo se
constituyen en lo que son en reciprocidad o mutualidad actuosa. Pero
ya habrá ocasión de volver a esto.
Ortega está de acuerdo con los secuaces de Descartes en este respecto: que el mundo es lo que me parece ser o lo que le parece a cualquiera, al menos en el sentido de que tanto la verdad como el error son
por lo pronto pareceres que, en cuanto pretensiones, exigen además un
proceso ulterior de legitimación. No se trata en absoluto, pues, de una
vuelta a Protágoras, sino de una tesis que queda formulada así en las
palabras del propio Ortega:
El mundo no es una realidad subsistente en sí con independencia
de mí -sino que es para mí o ante mí y, por lo pronto, nada más. Hasta aquí marchamos con el idealismo.27

Pero, continúa Ortega, el "error del idealismo fue",28 al dar un paso
más allá, convertirse en subjetivismo, [... fue] subrayar la dependencia
en que las cosas están de que yo las piense, de mi subjetividad, pero no
advertir que mi subjetividad depende también de que existan objetos.29
O puesto ya sin rodeos: "Sin objetos no hay sujeto". 30 Si uno quiere,
pues, llegar a una posición teórica válida del universo en cuanto se vive
de inmediato, el indudable punto de partida a adoptar no podrá ser el
cogito tal y como lo entendieron Desca~es y sus discípulos. · Al contra27

J. Ortega y Gasset, ¿Qué es.ftlosojia?, p. 402.

28

lbíd.

29 lbíd.

30 lbíd.

�(

DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

JORGE GARdA-GÓMEZ

120

rio esta noción habrá que someterla a una profunda crítica Y a ~a refor'roa consecuente. A ese fin, habrá que decir que "el dato radical del
Universo"31 no puede ir ya expresado mediante la tesis cartesiana de
que "existo mientras pienso y en tanto y en cuanto lo _hago"~ ya que no
es cierto que los únicos componentes que se hallan ~e~ata Y, por
consiguiente, necesariamente involucrados en el acontecun1ento de la
conciencia sean, por un lado, el acto de pensar y, por otro, el saber de
sí que el acto de pensar posee cuando tiene lugar,_ aun cuando esta~ dos
dimensiones sean, como en verdad lo son, coextstentes una en vtrtud
de la otra. Lo cierto es que un análisis de la concienci_a que _llegue a~
resultado resulta ser inco1JJpleto. De hecho, el dato prunordial del uruverso en cuanto vivido de inmediato es un triple e indivisible concretum,
a saber: el que constituyen, primero, el mundo (o_ aspecto del mis~o)
del cual estoy consciente en un momento deternunado (y ~ue es trreductible a mi yo o conciencia y exterior a ésta); segundo, mi yo o estar
consciente del mundo; y, tercero y último, el saber que poseo de_estar
consciente del mundo. Y es precisamente a esta multiplicidad articulada a la que Ortega da expresión cuando nos dice que "[s]i exist~ el pensamiento existen, ipso facto, yo que pienso y el mundo en que pienso -y
32
existe el uno con el otro, sin posible separación."
Ahora bien, ni siquiera es la conciencia de sí posible (o sea, la que he
descrito como el saber de mí que poseo de estar consciente del mundo,
0 de una parte o aspecto del mismo), sin que esté yo con~ciente del
mundo (o hasta de que exista algún mundo). Al menos, as1 lo parece.
No puedo pensar (y esto incluye la posibilida~ ~e lle~ar a c~bo una reflexión de sí de modo explícito y hasta sistemaaco), s1 no pienso en las
cosas. Y esto es justamente lo que afirma Ortega directamente cuando
dice que "[y]o soy para el mundo y el mundo es
~i n? hay
cosas que ver, pensar e imaginar, yo no vería, pensana o 1magmana -es
.
,
,,33
dec1r, yo no sena-.

Pª;ª ~-

Pues bien, en conformidad con esta reformulación de la tesis fundamental en torno a la experiencia consciente, el yo o conciencia seguiría siendo interioridad o intimidad, aunque no ya "conciencia hermética"34 0 sujeto acósmico. Uno se encontraría, al contrario, cara a cara
con la indisoluble unidad interactuosa que mi yo y el mundo constituyen en cada coyuntura de la vida, y esto -y no el acontecer de un mero
31

Ibíd.
Ibíd.
33 Ibíd., p. 403.
34 Ibíd., p. 404.

121

acto de pensar que se sabe a sí mismo- habría de tomarse de dato básico del universo o de fenómeno fundamental e irrevocable. Y tal unidad dual, y no el cogito cartesiano, habrá de considerarse como la primerísima verdad indubitable sobre la etial habrá que construir la teoría
filosófica del universo.
Este primer dato no es, sin embargo, el resultado de abstracción
ninguna. Se trata más bien de un acontecimiento en que vivimos a cada paso de la continua y práctica interacción de mi yo y de mi mundo,
interacción que, sin interrumpirse, sabe de sí misma. Y experiencia tal
no es otra cosa, como Ortega propugnara, que mi propia vida individual. Así nos dice él:
P]o que me es dado es... "mi vida" - no mi yo, no mi conciencia hermética, estas cosas son ya interpretaciones, 1a interpretación idealista.
Me es dada "mi vida". Y mi vida es ante todo un hallarme yo en el
mundo; y no así vagamente, sino en este mundo, en el de ahora y no
así vagamente en este teatro, sino en este instante, haciendo lo que estoy haciendo en él, en este pedazo teatral de mi mundo vital- estoy filosofando.35

Esta vida mía, en cuanto realidad última o radical en el orden del
aparecer, no es, sin embargo, ni una mera cadena de acontecimientos
de conciencia (aun cuando se tratare de aconteceres conscientes de sí
mismos) ni siquiera la estructura que los enlazaría. Más bien nos encontramos_ con una estructuración (que efectúo continuamente) de mi
contraparada o complemento permanente, a saber: este particular
mundo (que se da una y otra vez pero siempre en su aquí y ahora), así
como la que llevo a cabo, conjuntamente, de mi propio yo, aunque suceda esto último, de consuelo, únicamente por complicación. De conformidad, mi vida involucra e incorpora el mundo y el yo, así como las
~ tructuras del mundo y del yo (y las relaciones de entrambos). Enten~da de esta manera, la vida se convierte, entonces, si es que no malentiendo a Ortega, en el nuevo punto de vista indubitable a adoptar en el
filosofar y, por consiguiente, en el origen propio de la metafísica.
Es éste el resultado que Ortega alcanzó al examinar los fundament?s últimos de la posición y de los análisis de Descartes (y de la filosofía ~odema en su pos) y al llevarlos, por consiguiente, al límite. La
críaca a que Ortega sometió la vena cartesiana de la filosofía moderna
~ep~esenta, a la vez, un intento, a sabiendas, de superarla y, por ello, de
Justificar y motivar la investigación filosófica contemporánea. Podría

32

35 Ibíd.

�JORGE GARCÍA-GÓMEZ

122

{

DESCARTES Y EL FLJTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

hasta decirse que las tesis y las conclusiones de Ortega concuerdan básicamente con las de Husserl, en cuanto éste ha llevado a cabo una reformulación del modo de entender el punto de partida absoluto que es
menester adoptar en filosofía primera. Como el propio Husserl, Ortega vio que el cogito o el "yo pienso" es imposible, si se lo concibe privado de un objeto que se tome precisamente como aparece o tal y como
lo pienso yo:36 Pero Ortega no se detuvo ahí. Desde 1914 se encontraba ya en posesión de una intuición que llegaría a convertir en fans et ori37
go de su esforzado intento por superar el moderno estilo de pensar,
intento que puede formularse mediante su célebre apotegma:38 ''Yo soy
yo y mi circunstancia, y si no la salvo a élla no me salvo yo". Con todo, esta máxima a primera vista no parece poder servirnos para ir mucho más allá de las posiciones que alcanzara Descartes en el Discurso y
las Meditaciones, al menos en tanto y en cuanto el propio Husserl llegó a
reformularlas con radicalidad, como puede verse, si cabe duda, en el
primer volumen de las Idee,19 y en las Cartesianische Meditationen. Pretender otra cosa podría parecernos algo engañoso o, en el mejor de los
casos, una simple exageración. Una mera comprensión nominal de la
tesis orteguiana no nos bastará, por consiguiente, para aclarar esta vexata quaestio, porque es evidente que la riqueza de tal tesis lo impediría y
nos exigiría un examen más preciso y profundo.
Ortega sostuvo que, con su tesis de que la vida de cada quien es la
realidad radical, había sido totalmente fiel a la naturaleza y a la textura
de la experiencia consciente, mientras que Descartes, pese a sí mismo,
no lo fue. Ésta sin duda es una pretensión a la vez aventurada y llena
de posibilidades; no creo, por tanto, que sea inoportuno sino necesario
hacerse cuestión de ella.
En primer lugar, hay que preguntarse cómo fue que Ortega llegó a
tal descubrimiento. Según él, lo logró"insisriendo y depurando la tesis

1 23

~dealista cuya decisiva afirmación consiste en advertir que sólo existe
mdudablemente lo que a mí me parece existir.',.w
. Pero esto quiere decir evidentemente que reconoció que únicamente
c~e~os asp_ectos d~l ~dealismo eran fundamentales y que, además, eran
válidos y ciertos, s1 bien se limitara a esto.
. ~~ segundo lugar, hay que considerar otra cuestión, a saber: ¿qué le
a. ?rtega ?e p~uta cuando se propuso llevar a cabo el análisis y la
evaluacion del idealismo? Se trata de lo que yo calificaría de p · t"rlJ •
d li' · al
nn.Tzo
n~eto o ogico, , que Ortega se refiere en diversos contextos, como, por
e!~~f~?• aquel en el que nos dice que "toda superación es conservacion • Esto. puede formularse de otra manera si decimos que a uno
n? le es rostble elaborar una critica radical de posición fundamental
~~~ si uno no se ha colocado ya más allá de ella, al menos incoada
o 1nc~~1entemente,_ ~ues, si no fuera así, la consideración de la tesis que
se c11t1ca se reducma a un mero intento de refutación. En conformidad, lo _que se _exige para. ~llo es que uno se encuentre, como mínimo,
en ca~o haaa algo posztzvo, es decir, que uno vislumbre ya una realidad posible que _trascie~~a_la que queda formulada en la tesis que uno
va a someter a dicho análisis. Esto es, sin duda, un reqwsito inevitable,
aun~ue expresar~o como tal sólo sucede por lo común aposteriori. Aho~a b1~n, esto ~s J~s~°:1ente lo que Ortega afirma haber hecho, ya que
1dent1fica la vida individual de cada qwen como "la realidad primordial,
el he_cho de todo~ los hechos, el [primer] dato para ~a construcción
42
filosofica] del, Uruverso". Por consiguiente, si Ortega tiene razón, lo
que me vendría dado -y absolutamente o sin mediación es decir ind _
dablemente.
. sería
. la realidad
, . de mi propia vida, O sea, ,:no rru· yo' solu
o,
no rru c~nc1enc1a hermet1ca, esas cosas son ya interpretaciones la in43
terpretación idealista" de lo _que se ~e da de modo primordial'y que,
por ~nto, da por supuesta, sino yo rrusmo y mi circunstancia en reciprocidad ac~osa, como ya se ha dicho.44 Pero esto es así resulta claro qu_e la pnmera tarea metafísica a cumplir será la de "defuur ese dat
definir lo que es _"mi vida", "nuestra vida", la de cada cual. Vivir es
modo de ser radical: toda otra cosa y modo de ser lo encuentro en mi
SlfVlO

si

~i

Cf. Aron Gurwitsch, "On the Intentionality of Consciousness", iv, en Studies
in Phenomenology and Psycho/ogy (Evanston: Northwestern University Press, 1964), p.
36

138.
17

Cf.

J. Ortega y Gasset, ¿Qué es ji/osofto?, p. 404 y A.

Rodríguez Huéscar, op.

cit., Parte l.
38

J. Ortega y Gasset, Meditaciones delQuijote, con un comentario de Julián Maáas

(Madrid: Ediciones de la Universidad de Puerto Rico en la Revista de Occidente,
1957), p. 43, v. 23 ("Comentario", pp. 266 ss.).
39 Cf. E. Husserl, Ideen Zf' einer reinen Phiinomenolo¡je und phiinomenologischen Philosophie, I, en op. cit., III-1, HUSSERLIANA (The Hague: Martinus Nijhoff, 1976).

40

J · Onega y Gasset, ¿Qué esjllosojia?, p. 404.
lbíd. Cf: J. Ortega Y Gasset, Origeny epílogo de la jilosofta. en
349 SS. (en particular la p. 359) y 374 SS.
•
42
J. Ortega y Gasset, ¿Qué esjiloso.fta? p. 404.
41

43 lbíd.
44

Cf.

'

SII/Jra, pp. [13-14].

op. cit., IX, i, pp.

�DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

124

vida dentro de ella, como detalle de ella y referido a ella. En ella todo
,
. "d ,~5
lo demás es y es lo que sea para ella, lo que sea como VlVl o.

como prejuicio inconsistente con la conciencia (en cuanto realidad y
vivencia indubitable) y corno algo innecesario para dar razón de ésta. 50

Ahora bien, Ortega fue de la opinión que esta tesis metafísica suya
se justifica por varias razones. En pómer lu?ar, así co~~ ~l ideali~m~
había superado el realismo al demostrar mediante un ana~s1s de~cnp~vo y esencial de la experiencia consciente que, como se ~1tara mas a~ba 46 "el mundo no es una realidad subsistente en sí con mdependencta
de' mí, sino que es lo que es para mí o ante mí y, por lo tanto, nada
más". Pero esto quiere decir, a la par, dos cosas, de acuerdo con el
principio de superación-conservación: que se va más allá del realismo Y
precisamente por descubrirse esta dependencia del mundo, p~ro ta~bién, y por lo mismo, que se "salva [... ] lo esencial de [.. .la tesis realista, a saber:] que el mundo exterior no es ilusión, [que] no es mundo
subjet:ivo'~ al menos, añadiría yo, que no lo es necesariamente o por
estatuto propio. En segundo lugar, la tarea que se propuso Orte~ fue
hacer con el idealismo lo mismo que éste había hecho con el realismo.
Y para actuar en consecuencia no le quedó más remedio que continuar
con el análisis reflexivo de la experiencia consciente que, en opinión
suya, el idealismo había iniciado pero no completado. Y para ello había
que empezar por reconocer que " ... como el mundo es sólo lo que me
parece que es, será sólo ser aparente y no hay razón que obligue a buscarle una sustancia tras de esa apariencia."48

Ahora bien, el resultado del análisis de la experiencia consciente, tal
y como lo perfeccionara Ortega, es, en sus propias palabras, el siguiente:
Hay un hecho primario y fundamental que se pone y asegura a sí mismo. Este hecho es la existencia conjunta de un yo o subjetividad y su
mundo. No hay el uno sin el otro. Yo no me doy cuenta de mí sino
dándome cuenta de objetos, de contornos. Yo no pienso si no pienso
cosas [...]51

Y esto, poco más adelante, procede a precisarlo aún más al añadir
que:
P]a conciencia sigue siendo intimidad, pero ahora resulta íntimo e inmediato no sólo con mi subjetividad sino con mi objetividad, con el
mundo que me es patente.52

7

,

(

125

En otras palabras, lo que hace falta -{l fin de dar cumplimiento a la
carea que se propuso Ortega- es hacer con la filosofía moderna o idealismo lo que éste último llevó a cabo, en cuanto a los fundamentos, con
respecto a la filosofía antigua y medieval, lo cual en última instancia se
49
reduce a la eliminación del primer sentido del concepto de sustancia

Sin embargo, con el propósito de superar el prejuicio de la sustancia
y de trascender además el punto de vista que define la filosofía moderna,53 ¿es acaso suficiente afirmar, no importa con qué garantías, que el
"dato radical e insofisticable no es mi existencia, no es yo existo -sino
que es mi coexistencia con el mundo"54? Creo yo que algo más se precisa,
porque, si no se añadiera ese algo esencial, nos sería difícil establecer la
diferencia entre la tesis orteguiana y la idealista, sobre todo cuando ésta
se reformula y refina como lo hizo Husserl,55 al dar expresión al concepto y a la realidad de la conciencia mediante la noción de la unidad

50

J.

Ortega y Gasset, ¿Q11é es ftkisofia?. p. 402.
Cf. sllj)ra, p. [13].
47 J. Ortega y Gasset, ¿Q11é es.ftlosofia?, p. 404.
48 Ibíd., p. 402. Cf. R. Descartes, Prindpia philusophiae, i, Nº'· 11 y 53, pp. 8 y
125 y Principes, en op. cit., IX-2 (1964), pp. 29 y 48; " Responsio" a la "Objectio ü" de
las "Objectiones terriae", en lbíd., VII, p. 175 y "Réponse" a la "Objection seconde"
de las 'Troisiemes objecrions", en !bid., IX-1, p. 136; ''Responsio ad secundas objectiones", en Ibíd., VII, pp. 128-130 y ''Réponses [...] aux secondes objections", en Ibíd.,
IX-1, pp. 102-103; "Raciones [...] geometrico deposirae" con " Responsio ad secundas
objecriones", Definiciones 5 y 6, en Tbíd., VII, p. 161 y "Raisons [...] disposées d'une
fac;on géometrique" con "Réponses [...] aux secondes objections", en Ibíd., IX.-1, p.
125; ''Lettre a Arnauld", 4 de junio de 1648, en lbíd., V (1974), p. 193; O. Hamelin,
op. dt., p. 128; y Jacques Chevalier, Descartes, ed. rev. y aum. (París: Librairie Pion,
1957), pp. 223, 224, 227 y 228.
49 Cf. supra, p.[10].
45

46

Cf.

J. Ortega y Gasset, ¿Q_ué es.ftlosojia?,

p. 404.

51

Ibíd., p. 403.
52 Tbíd.
53

Para una versión idealista y específicamente neokantiana de la tentativa de superar el prejuicio de la sustancia, cf. Emst Cassirer, S11bstanzbegrijf 1111d Fun/etionsbegrijf
Unters11ch11ng iiber die Gnmdfrage,, der Erkenntniskritik, 2•. ed. (Berlín: Bruno Cassirer,
1923). El esfuerzo orteguiano por ir más allá del prejuicio de la sustancia no implica
necesariamente, por supuesto, ningún compromiso dogmático con el rechazo de tal
noción. Hablando metodológicamente, quiere decir sólo que la habría de desplazar
de su posición originaria o primaria al plano de las hipótesis, ·y que, como tal, posee
únicamente un estatuto derivado que, por tanto, ha menester de prueba y fundamentación.
54 J. Ortega y Gasset, ¿Q11é esftlosojia?, p. 403. El subrayado es núo.
55 Cf. E. Husserl, Ideen, I, §§ 37, 46, 57 y 80; J. Ortega y Gasset, "Prólogo para
alemanes", en op. di., VIII, pp. 47 ss.; y A. Rodríguez Huéscar, op. tit., Parte I, capítulo 3.

�DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

126

noético-noemática.56 Con todo, está bien claro que º1:,eg-a no sólo ,distinguió su posición de la del idealismo sino que ~bien ~a expreso en
oposición a ésta cuando nos dij~ qu~ ,','[e]sa realida~ ra~cal que es ~
vida propia no consiste en "concienci~, , en B~w~sst!em, srno
una ra
dical dualidad unitaria [...que es] el diálogo d1namico entre yo Y sus
·
· ,,s7, o sea, «el puro acontecimiento de la lucha
circunstancias
. . entre un
58
hombre y sus circunstancias". Ahora bien, este descubrmuento consiste sobre todo en ver que el "absoluto acontecimiento" es, según lo pone
Rodríguez Huéscar al interpretar a Orteg-a, la "primera categoría_[._..] de la
vidd humana [... es decir, la que expresa el] encontrarme yo vtv1e~do Y
59
afanándome en un mundo de 'cosas'". Ahora bien, aunque a pnme~a
vista parezca esta toma de posición una simple reafirmación de la tesis
idealista, de hecho no lo es, y para ello no importa el mayor grado de
precisión innegable que la reformulación que conlleva pue_da otorg-ar .ª
aquélla. Antes bien, la reformul~ció~ de que se ~ata cons1~te en _sustituir un plano o nivel de la expenenc1a que es de 1ndole radical e ~ediata por otro de carácter derivado o _fundado, a saber: el de nu vida
por el de la concienci~ pura o Bewimtsem von.

~?

(

La justificación que Orteg-a nos pr~pone de haber da~~ ~ste pas? Y
de la diferenciación consecuente que tntroduce en el analisis reflexivo
es básicamente que la conciencia pura no es sino el hecho de que el yo,
aunque sepa de sí mismo, "se da cuenta [merameme_nte] ~e todo lo
demás"6(&gt;, el hecho de que, por ejemplo, "ese yo no quiere, s1:110 que_se
limita a darse cuenta de su querer y de lo querido; [de que] no siente, s1no
que ve su sentir y los valores sentidos; en fin, [de que] no ~iensa, ~sto es,
[de que] no cree lo que piensa, sino que se reduce a adverttr que piensa Y
·
,, 61
1o que piensa .
Pero es ahí precisamente donde se produce el hiato entre el concepto de "conciencia de" y la noción orteguiana de la vida: aq~él es _d e carácter meramente conte111plativo y su correlato no es la realidad s1no su
espectáC11lo, al derivarse de la reflexión62 en torno al acceso nuestro a la

realidad, mientras que la noción orteguiana da expresión a nuestro contacto inmediato con lo real, contacto que, sin duda, sabe de sí pero, por
63
lo pronto, sólo s11a sponte. A la luz de esto, nos es posible ahora justipreciar que la "conciencia del" mundo transforma a éste en "mero sentido"64 y que, en consecuencia, nuestro sentir inmediato de la realidad
se esfuma, al quedar la realidad reducida a "inteligibilidad pura',65, lo cual,
aún en el orden de la percepción sensorial, no sería por ello de índole
menos contemplativa o "espectacular',66. Por tanto, la esencia de mi
vida individual, en cuanto forma ingen11a, imflexa y primordial de la conciencia, es tal "que para ella nada es sólo objeto, sino que todo es realidad',67. Pero si esto es así, habrá que decir que la vida o '"conciencia
primaria' no es, en rigor, conciencia"68 y que la conciencia, a nivel primordial e inmediato, no se da y, en este sentido y en ese plano, no existe en absoluto.
· No sería posible, sin embargo, tomar esta conclusión como si significara gue la vida no sabe de sí y se encuentra simplemente orientada
hacia lo otro. A nivel inmediato, la vida es, sin duda, irreflexa de consueto, mientras que la conciencia stricto sens1-1 es un derivado que resultaría
de aquélla cuando haya motivo de reflexionar sobre ésta (en el sentido
propio de ese vocablo), ya sea subjetiva u objetivamente (es decir, o
noética o noemáticamente, para expresarlo en nomenclatura fenomenológica). Conforme a esto, habría que decir que "mientras este acto
de 'conciencia primaria' [que es la vida] se está ejecutando no se da
cuenta de sí mismo, no existe para sí''69, o sea, no es objeto de sí mismo, o no se objetiva, para ponerlo técnicamente. Al contrario, mi vida
-o sea, todo lo que en ella haya o se dé, ya como parte del yo potencialmente objetivante o de la cosa que vivimos y que puede ser objetivada- "es objeto en la medida en que [el pensamiento] la piensa como
no-objeto para mí sino como lo que es para sí''70• Mi vida -es decir,
63

87

A.

Cf.

J. Ortega y Gasset, "Prólogo para alemanes", p. 48.

64 Ibíd.
65

56 Cf E Husserl Carlesia11ische Meditatio11e11, ii (§§ 14 y 17-19) y iv; Ideen, I, iii, capítulo 3, §§
ss.; y
Gurwitsch, "On the lntentionality of Consciousness", pp.
138-140.
57 J. Ortega y Gasset, "Prólogo para alemanes",§ 4, p. 43.
58 Jbíd., p. 47.
59 A. Rodríguez Huéscar, op. cit., p. 126. Cf. J. Ortega y Gasset, "Prólogo para
alemanes", pp. 51 y 53.
60 Ibíd., p. 48.
6t Ibid.
62 Cf. Ibíd., p. 49 y A. Rodríguez Huéscar, op. cit., pp. 110-111.

127

Cf. Xavier Zubiri, Sobre fa esencia (Madrid: Sociedad de Estudios y Publicaciones, 1963), ii, capítulo 3, pp. 23 ss.
·
66
Cf. Jorge García-Gómez, "Señales de orientación en el mundo de la vida: Ortega y Schütz", Revista de Occidente, N°. 72 (mayo de 1987), pp. 63-77 y "Perceptual
Consciousness, Materiality, and Idealism", Analecta H11sserliaflf1, XXXIV (1991), pp,
299-356.
67
J. Ortega y Gasset, "Prólogo para alemanes", p. 49. ·
68 Ibíd.
69 Ibíd.
70
J. Ortega y Gasset, "Problemas",§ 8, en ¿Q11é ~s conocimiento?, p. 16. La frase
entre coprchetes es del editor.

�(

DESCARTES Y EL FU11JRO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

128

todo lo que en ella se halle sua ponte- es "una presencia del ser ante mí
71
que no es de especie objetiva, sino directamente entitativa" • Entendidas las cosas de este modo, la ceguera, por así decirlo, sería la condición permanente del vivir (y el saber de sí un hecho bruto e inexplicable de la experiencia consciente), pero sólo si tal condición fuera prerequisito de la conciencia en cuanto conciencia de lo otro, que es el
sentido sólito del vocablo. Pero no es así en absoluto pues, como indi12
cara Ortega, "ningún ado puede ser objeto de sí mismo" • Y si esto es cierto
de un acto de conciencia objetivante o motivado, o sea, de un acto de
conciencia en el sentido usual de la palabra, lo será a jortiori del acto
primordial, del acto consueto y espontáneo del vivir, como tan acerta73
damente lo denomina Rodríguez Huéscar. Con todo, un acto de la
vida es capaz de saberse, aunque lo sea de una manera distinta y más
fundamental, a saber: cuando no se toma a sí propio de objeto (para lo
cual le sería menester "mirarse" desde fuera, es decir, desde el punto de
vista de otro, el de un acto reflexivo stricto sensu), sino in actu exercito, que
es precisamente el continuo y originario modo de vivirse el saber de
uno mismo.
Consideremos por un momento el ejemplo que aduce Ortega cuando nos dice que el "acto de ver no es para sí acto [mientras tenga lu74
gar], no se sabe porque no reflexiona sobre sí'' , pero, pese a ello, sabe
de sí mientras tiene lugar y en cuanto tiene lugar. Se trata aquí de la
aporía de la cual ya nos habló Aristóteles cuando nos dijo que "a menos que un hombre pueda percibir y ver sin saberlo, el ojo debe verse a
sí .m.ismo"75• El ver ha de consistir, pues, en encontrarme a mí mismo
de modo particular, aunque sin distanciarme de mí mismo mediante la
reflexión objetivante, es decir, en encontrarme visualmente ocupado
con esto o lo otro, sea ello cosa, situación, persona o acontecimiento
en cuanto dado contextualmente. Ahora bien, si generalizáramos a
76
partir de este ejemplo, cabría decir que vivir, en cuanto encuentro
continuo y pre-reflexivo con las cosas, consiste -en todo momento y
originariamente- en ser el saber ejecutivo y no objetivante de sí mismo
y de las cosas en reciprocidad actuosa. Por tanto, el concepto de ejecuti-

1 29

vi1ad\ al definir el vivir.º la vida en cuanto acto, "supone que el acto
[digamos, el de ver un libro, en conformidad con el ejemplo aducido
~or Orte~] ~s para sí pero, a la vez, que este ser para mí [de mi ver el
libro] no s1grufica objetivación o conciencia sensu ·strido de sí mismo"78•
. ~e h~a_ría uno, pues, espontáneamente en posesión de una presen10ob1e~va del s~r que sería, según la penetrante fórmula de Ortega,
de especie [...] directamente entitativa"79• Ahora bien esto es de
he~~o, un_ modo gen~s de reflexión, por cuanto, al no ;er objeti~ante, constituye o~~anamente a la realidad misma"80 y por lo tanto no
e~ un~ mera posibilidad de pensamiento como lo es la reflexión O conc1~ncia de si, en e1 1.dealismo81, reflexión o conciencia de sí mismo que
~xige un acto d~ co~stitución explícita, sino que es, a la vez, una actualidad Y un constttuttvo _neces~o _del vivir al nivel más radical, algo "insepara_ble ?e _lo real, dimension mdefectible de ella, no añadida a ella
por rru cogtta!to"82•
~ia

:u~

Si no m~ equivoco, nos encontramos ya a punto de poder aprehender a cabalidad el sentido fundamental del apotegma que formulara
83
Ortega" en,, 1914,
' ·
" . a .saber: "yo soy yo y mi circunstancia" • T errrunos
com? yo Y ~ cir~unstancia", del modo en que son empleadas en el
predicado d_e dicha formula, n? ~an de interpretarse como si significaran, respecttv~ente, el yo ob1et:1vante y el objeto que éste constituiría
co~o tal m~a~te la ac~vi_dad que le es propia, ~ino sólo como las polandades sub1et1va y ob1enva que constituyen un continuo encuentro
84
que se sabe a sí misrno. Por otra parte, el primer "yo" del principio de
. n Cf. J. Ortega y Gasset, " Ensayo de estética a manera de prólogo" §§ 2-3 en
at.,_ yi, PP· 250 ss. _(y ~n particular la p. 252). El acto de vivir, o la vid; en cu;nto
eiec~aon, es, por c_o~s1gwente, lo con_trario de un acto de conciencia o Bewusstsein von,

0~-

en vutud de _que ·viv1r es aquella dualidad de reciprocidad actuosa entre yo y mundo
en que consiste el e~con~arme espontáneamente ocupado con las cosas, mientras
que un acto _de conc1encta o reflexión "se disocia de su objeto, y esto igualmente
cua~do el O~J~to es otro o es ella misma". O- Ortega y Gasset, ''Problemas" § 4 en
¿Q11e es COIIOCl!llletJ!o?, pp. 13-14).
'
'
78
J. Ortega y Gasset, lbúl., § 9 p. 18.

b p. 19.
'
lid.
lbíd., p. 20.
81
.
~f. lbíd., p. 19. Per con/ro, véase la noción del "yo pienso" de Kant en su KJi.
lik der reznen Vemunft, B 131-132.
82
J. Ortega y Gasset, ''Problemas",§ 9, en ¿Q11é es conocimiento? p 20
83 Cf. supra, p. [16}.
·
' · ·
84 Cf. A. Rodáguez Huéscar 01&gt;. cit. Parte II [§ 5 AJ. pp 134
'bl
.
' r
·,
. '
, ·
ss. s·J.n d ud a es
posi . e transformar respectivamente, mediante un acto de reflexión O posteriori tales
po~dades subjetiva f objetiv~ (en un momento y coyuntura determinados de '1a ex19
80

Jbid., § 9, p. 19.
n Ibíd., p. 18.
73 Cf. A. Rodríguez Huéscar, llf&gt;· cit., ü, [§ 5], pp. 130 ss.
74 J. Ortega y Gasset, "Problemas", § 9, en ¿Qué es co11ocimiento?, p. 18.
75 Aristóteles, De senm et sensibili, capítulo 2, 437 a 27-28, en Aristotelis Parvo na/11-

11

raúo, ed. W. Biehl (Leipzig: G. Teubner, 1898), p. 4.
76 Cf. A, Rodríguez Huéscar, op. cit., ii, § 2, p. 127.

penenaa cuando hub1~se moovo suficiente) en un acto objetivante y en un objeto

0

�130

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

Ortega se referiría a lo que Ortega llama "mi vida",~ mutualida~ dual Y
acontecimiento por el cual "[y]o me soy presente sm que_ ~,ec~~lt~ gercibinne"85. En última instancia, la vida no es, entonces, ru yo ru co,,
"mundo" ni siquiera la recíproca relación externa entre ambos;
sa 0
,
, 86
"
antes bien, la vida -que es, siempre y sobre todo, la rrua - es esa extraña e inevitable presencia"87 de yo y mundo entre sí o uno al otro. O
para ponerlo de otra manera en las propias palabras de Ortega:
La realidad "vida" es un ámbito de reflexión en sí, donde todo es
absolutamente "siendo-para-sí''. Yo [yo objetivante, o sea, "yo" según
su segunda mención en el apotegma ~rteguiano] no soy el lugar donde
la reflexión [pómordial] se produce, smo que me encuentro desde_ luego inmerso en ella, como una luz ~o que viene e~resado por el primer
"yo" de dicha fórmula]. La vida se alumbra a s1 rrusma_ y[tod],; en ella
tiene una dimensión de alumbrarse, de autofosforescenaa •·· •

(

Pues bien, si el análisis de Ortega no carece de buen fundamento Y
si lo ha llevado él esencialmente a término, tenemos entonces pleno
derecho a sacar ciertas consecuencias de él. Para empezar, podemos
decir que la opinión de Hamelin según la cual Des:artes fue el "verd~dero fundador del idealismo"89 es correcta, ya que este mantuvo la tesis
que funda dicha posición metafísica, a saber: que el _modo de hallarse
uno involucrado en el cogito es el de pensar, en la medida en que uno no
90
se conoce a sí mismo si no lo es pensando. En segundo lugar, y pese
a haber reconocido esto, también hay que decir que Hamelin se equivocó, pues creía, además, que "la lógica de Descartes er~ inexp~able"91, conclusión a la que llegara a base de la consecuencia anterior, la
cual sería cierta sólo si el supuesto cartesiano fuera verdadero, a saber:
que el cogito es, de necesidad, un ~c~~ de refl~xión u ~bj:tivación. Pero
esto es justamente 1~ que el análisis es~nc1~-~escnp?vo ~ue Ortega
llevara a cabo de la vida en cuanto expenene1a consciente ha proba-

sentido objetivo (que seáa su correlato), dimensiones que correspond~rí~n a las polaridades subjetiva y objetivas vividas originariamente de modo pre-ob1envo. Cf. Julián Maáas "Existencia y persona", Miguel de Unatmmo (1943), capítulo 3, en Obras de
Jt1lián Marí:s (Madrid: Revista de Occide~te? 1960), V'.. pp. 58-59; véase también su
"Comentario" a la p. 12, v. 23 de las Meditactones delQ111/ote, pp. 266-268.
85 J. Ortega y Gasset, ''Problemas",§ 9, en ¿Q11é es co11ocimiento?, p. 20.
u Cf. Martin Heidegger, Sei1111nd Zeit, en GESAMTAUSGABE, 11 (Frankfurt a.
M.: V. Klostermann, 1977), §§ 9 y 25-26.
87 J. Ortega y Gasset, ''Problemas",§ 9, en ¿Qué es conocimiento?, p. 20.
88 Ibíd.
89 O. Hamelin, op. cit., p. 128.
90 Cf. Ibíd.
91 lbíd.

DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

131

do ser falso. El cogito, tal y como lo entendiera Descartes, no puede
jugar el papel que éste le exigió, a saber: el de fundamentum inconcussum
sobre el que poder construir y elaborar la metafísica o ciencia filosófica
primera y absoluta del universo, puesto que Ortega logró demostrar,
según creo, que la objetivación -o sea, el supuesto requisito de ello en
el proyecto cartesiano- no es ni el modo primordial de nuestra experiencia del mundo en cuanto uno está consciente de sí ni el medio necesario para lograr el fin que se busca, pues la objetivación es algo que
se deriva de una vena o estilo de experiencia que yace "por debajo" de
la objetivación y que, es en ese sentido, "sustancia", "sustrato" y fundamento de ella. En otras palabras, la indudabilidad deseada no puede
atribuirse al cogito tal y como lo entendiera Descartes, lo cual, sin embargo, no implica formalmente el fracaso definitivo de la empresa cartesiana. Me parece evidente que Ortega no ha puesto en cuestión el
hecho de que el filosofar a base radical precisa de la indubitabilidad
como caracteristica experiencia! del fundamento del que ha de partirse
para ello, pero, con todo, aquello que sirva a ese fin no jugará ese papel
-para ponerlo en palabras de Ricoeur en su bello y perspicaz ensayo
sobre Marcel- "en el sentido de algo que resista la duda o que subsista
tras la duda", como lo fue en el caso de Descartes, "sino en el de una
92
presencia que excluya la duda" , como sucede con el concepto y la realidad de la vida según los entiende Ortega. Por lo tanto, la posición
cartesiana en tomo a la naturaleza del fundamento a emplear ha de rechazarse (aunque no así en cuanto a su función), como en efecto lo
hizo Ortega después de los más cuidadosos análisis, al haber descubierto que era menester descartar la tesis ontológica cartesiana cuando nos
movemos a nivel primordial, al poder serle aplicada la duda universal y
metódica, que es, como bien se sabe, el recurso máximo de evidencia
de acuerdo con el propio Descartes.
Ahora habría que afirmar, por añadidura, que, si esto es correcto, la
posición de Ortega servirá también para nulificar la objeción clásica
contra la posición de Descartes (y, en consecuencia, contra el idealismo
como tal), a saber: que filósofo de tal estilo no tiene derecho a mantener una forma espiritual de realismo93, ya que el proceso necesario para
llegar a hacerlo -un proceso que Hamelin con roda razón caracteriza

92
_

Paul Ricoeur, "Gabriel Marcel and P.henomenology", en The Pbifosopf?y oJ
Gabnef Mar.el, ed. P. A. Schlipp et aL (La Salle, Illinois: The Library of Living Philosophers, XVII /Open Court, 1983), p. 477.
,
93
Cf. Jacques Chevalier, op. cit., p. 224

�DESCARTES Y EL FUTURO
DE LA FILOSOFÍA PRIMERA EN ORTEGA

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

132

de "salto mortal"94- le queda excluído de antemano a Ortega, ª1:1°que
no porque éste fuera idealista o adoptara ~l prejuicio de la sus~ncia. Al
contrario, y como hemos visto con suficiente detalle, se habna negado
a entrar en ese proceso por firmes razones, que cabe ahora reformular
así: no hay salto alguno que Ortega se haya visto_ forzado a dar en su
análisis de la experiencia consciente, pues es prec~s~ente ~l concepto
de so/us ipse, propio del idealismo y fund~mento úlumo de este, el que
había sido superado y reinterpretado radicalmente_ por O_rtega. A base
de los análisis que llevara a cabo éste, hay ~ue_ decir no_ ~olo que el yo Y
el mundo son diferentes y opuestos entre si, srno tamb1en que se correlacionan de modo esencial y se constituyen en recíproca apertura Ymutua disposición, ya que no hay yo (ni aspecto del mismo) sin qu~ algo
se presente y viceversa. Y esto es así,
se ha mos~ado_~ saciedad,
porque la mutualidad actuosa caractensttca de toda _si~acion e~ ~ue
uno se encuentre al ser continuamente eficaz y const1tut1va de rru vida
sua spont/5, 00 p;ecisa de objetivación alguna o reflexión propiamente
tal para ser y presentarse inmediatamente de ese modo.

c?~º

(

133

éste que el futuro de la filosofía se cifra en ello cuando se la cultiva a
ese nivel radical. Fue, pues, al desarrollo y a la presentación críticas de
esta nueva idea de la filosofía primera, concebida como análisis categorial de la vida, a lo 9ue Ortega dedicara algunos de sus mayores esfuerzos de reflexión, que dieron forma y expresión a lo 9ue Antonio Rodríguez Huéscar ha llamado, con plena razón, su "innovación metafísica", a saber: e1 descubrimiento de la realidad de mi vida como fundamentum inconmss11m de la experiencia consciente del mundo para, a partir de
aquélla, poder construir filosóficamente el universo. Ahora bien, con
ello se propone nada menos que superar y cumplir, a la vez, el propósito esencial de la filosofía moderna, para lo cual el análisis de la vida a su
base tiene que ser intrínsicamente factible, la condición mínima de lo
cual ha de ser que mi vida me venga dada, como lo pretendió Ortega,97
de modo intuitivo y como todo articulado. Únicamente entonces quedaría validada la noción de filosofía primera o metafísica corno sistema
de conceptos que, por necesidad, serían comprobables siempre y en
todo lugar98.

Ahora bien, si esta tesis es cierta, implicaría y exigiría necesariamente una transformación revolucionaria de la filosofía y del curso futu~o
de su historia%. Si pudiera decirse que la filosofía moderna es un sistema egológico en el cual se aprehende el ~o como realidad y actividad
omnicomprensivas y fundamentales, habra entonces ~ue afirm~r que
Ortega propuso colocar en su lugar el análisis categonal de la vida en
cuanto ininterrumpido encuentro interactuoso del yo y el mundo. De
acuerdo con ello, la tarea radical que se exige de la filosofía hoy es la _de
llevar a cabo y completar tal análisis para que sirva de punto de p~tida
y fundamento de toda particular consideración ulterior. En_ esto Justamente consiste el "tema de nuestro tiempo", para darle el nusmo nombre que el del célebre libro de Ortega de 1923. De hecho, mantuvo
94 o. Hamelin, op. cit., p. 128. Cf. To.ornas Hobbes, "Objectio tertiae", ii Y
"Responsio" , en R. Descartes, op. cit., VII, pp. 172 (~: 12 ss} y 174 (vv. 5 ss.) Y
" Réponse", en Ibíd., IX-1, pp. 134-135 e l. Kant, Knttk der remen Vemunft, A 349-

351 / B 407 SS.

Cf. J. Ortega y Gasset, ¿Q_11é es conocimimto?, Partes I y II; Unas lecciones de ~,etaftsica ii-v, en op. cit., XII y mi introducción a la traducción inglesa de ¿Qué es conoczmento? (What j_¡ K11owkdge? [Albany, N.Y.: State Uoiversity of New York Press, 2002], pp.

97

95

12 ss.).

_

_

"

96 Cf. J. Ortega y Gasset, E/ tema de nuestro hempo, en op. al., 111, pp. 141 ss.; Reforma de la inteligencia", en lbíd., IV, pp. 493-500 y, en particular, "Las dos grandes
metáforas" en Ibíd., pp. 387-400 (y su complemento en Meditación de nuestro tie111po,
conferencias deBnenos Aires, 1916 y 1928, ed. J. L Molinuevo [México: Fondo de Cultura Económica, 1995]).

us

Cf., v.gr., J. Ortega y Gasset, "Historia como sistema", en

op. cit., VI, pp.

13

SS.
98

Para una exposición critica del análisis categorial de 1a· vida, cf. A. Rodríguez
Huéscar, op. cit., Parte Il; mi estudio preliminar a esta obra (pp. 23 ss.), así como mis
artículos "José Ortega y Gasset's Categorial Analysis of Llfe", A11alecta Husserliana,
LVII (1998), pp. 135-173 y "J osé Ortega y Gasset", Enrydopaedia of Phenomenology, ed.
L. Embree et al (Dordrecht: Kluwer, 1997), pp. 511-512. Para un desarrollo ulterior
ba~ado en dicho análisis categorial fundamental, véa~e Julián Marias, Antropología 111ela•
finca, 2• ed. (Madrid: Alianza Editorial, 1983)), capítulo 10.

�ESTÉTICA COMO TEORÍA
DE LA SENSIBILIDAD
Arg. Abigail Guzmán Flores
Profesora de Historia del Arte y Estética
Facultad de Artes Visuales UANL
ú estética denuncia, en cierta manera,
las carencias del racionalismo, toda vez que la lógica
pierde el monopolio que poseía sobm la realidady la razón ...
el hombm olea con nitidez el horizonte estéticoSimón Marchan Fiz

Introducción

E

n la libertad que el profesor tiene para estudiar y dialogar con
los autores del pasado, a fin de encontrar nuevas conclusiones
que sean congruentes con el mundo de hoy, ha surgido este
trabajo, que propone ir más allá de la estética tradicional y apuntar a
una práctica de la estética cuya repercusión personal en el diario vivir,
se vea reflejada en el ámbito cotidiano.
Se ha definido a la estética como la rama de la filosofía que trata de
explicar racionalmente el carácter del arte. Cuando Alejandro Baumgarten la emplea en el siglo XVIII se refiere a la reflexión sobre el arte y
sobre lo bello, estableciendo que el fin de la estética es la perfección del
conocimiento sensible, en lo que consistiría la belleza. En sentido tradicional los conceptos de estética, Arte y Belleza son inseparables.
En estos últimos tres siglos la estética ha estado siempre vinculada
con la reflexión filosófica, con la crítica literaria o con la historia del

�(

137

ABIGAIL GUZMÁN FLORES

ESTÉ.TICA COMO TEORÍA DE LA SENSIBILIDAD

arte, según apunta Raymond Bayer1• En los postreros años los estudiosos del tema han tratado de redefinir hacia donde debe apuntar el
estudio de la estética, cuando los cánones del arte y la literatura han
cambiado. Hegel intuyó que la espiritualidad humana tendría como
consecuencia la muerte del arte. Su concepto es que el arte había llegado a su fin como etapa lústórica o que su existencia no tendría significado lústórico. Esto, en cierta manera se vio cumplido en la posmodernidad, cuando ese arte del pasado tan arraigado en los principi~s
clásicos, en muchos aspectos murió; pasando de un arte clásico tradicional, vinculado con lo selecto, preferente y elegido, a un arte conceptual, efímero, ligero y masivo.

las cualidades de la naturaleza, del cuerpo humano, de los movimientos, de los objetos. Según Homero, la belleza se observa en los crines
de los caballos, en el vellón de las ovejas; cuanclo para Hesíodo, en el
mar y sus ondas por la línea curva que predomina2. ¡Cuánto tiempo
invertían para observar su entorno!

136

El término estética en su raíz griega abiestesis significa sensibilidad.
La idea de exponer la estética como teoría de la sensibilidad nos permite a nosotros promover la reflexión en una era posmoderna, en que
prevalece un nilúlismo y un individualismo hedonista, a fin de que
hombres y mujeres recuperen ese sentido de asombro hacia su mundo.
En esta nueva estructura de ideas que se propone en la investigación
para trabajar de forma interdisciplinaria y transdisciplinaria, mi propuesta es relacionar la estética con el mundo que rodea al hombre, tanto el mundo objetivo estudiado por las ciencias positivistas, como ese
otro mundo no menos real, en que se desarrolla la vida concreta de los
seres humanos. Se trata pues de recuperar la sensibilidad y el asombro,
en referencia a lo cotidiano.
En el itinerario que se ha seguido para el estudio de las ideas acerca
de la estética, por regla general se exalta al clacisimo francés, así como a
Kant, Lessing, Winckelmann y otros destacados pensadores. Se discute
sobre el objeto de lo estético, la obra de arte, lo bello, lo sublime y el
juicio estético. En nuestro tiempo esto se convierte en discusión estéril,
lejana, sin significado en medio de una conceptualización del arte totalmente diferente. Desde luego, esa discusión no se desliga de los
principios de los grandes filósofos en la historia
Así, hemos de reconocer que la estética se anquilosó en un ámbito
muy restringido, de lo refinado y elitista, que lleva implícito necesariamente el conocimiento del arte y la definición de lo bello.
Sin embargo, la experiencia estética no está reservada al artista, ni al
conocedor del arte. Desde la antigüedad los hombres veían reflejada la
belleza en la naturaleza: Homero, Sócrates, Hesíodo, Píndaro. La observación (Observatio, onis, atender, vigilar) les permitía percibir (recoger)
t

Raymond Bayer, Historia de la Estética, FCE, México, 1993, p. 7.

Podríamos llamar a lo anterior una estética ingenua, en tanto que los
juicios emitidos se basan en su experiencia inmediata de admiración del
entorno, que emociona sus sentidos. A este primer acercamiento de la
estética le siguió una construcción de la teoría con los planteamientos
de Platón y Aristóteles acerca de la belleza. Más tarde, la edad media
ponderó la razón y el intelecto sobre la emoción y lo sensual. En el
Renacimiento la élite, con sus mecenas, reyes y eclesiásticos, se posiciona dominando el ámbito de lo artístico. Con ello, empiezan a configurar un concepto de estética, que hace referencia al objeto artístico, a
su belleza; pero su espacio de relación es sólo para aquellos que tienen
conocimiento acerca del arte, quedando de lado el vulgo.

La Teoría de la Sensibilidad, estética de lo cotidiano
Entretejido en el urdimbre del desarrollo de las ideas acerca de la estéúca, se encuentra de pronto reflejado el término clave que se repite en
el antiguo pensamiento griego, la kalokagathia, cuyo significado deriva
de los términos ka/os y agathos: lo bello y la bondad respectivamente.
Estos términos para los poetas y filósofos antiguos se identifican como
una misma cosa. De aquí, el planteamiento acerca de la estética como
teoría de la sensibilidad tiene un fin práctico: el bien y la bondad. Así
hombres y mujeres con atención a su entorno, con la mirada hacia
arriba, percibiendo y sorprendiéndose de lo que les rodea, contemplando y contemplándose en el otro, seres perceptivos, sensibles y sensuales hacia lo c¡ue viven, no solo les provoca la obra de arte estática contemplada, sino la valoran como "objeto creado por" aquel con el c¡ue
se interactúa. Al hacer esta relación de bien y bondad, cabe aclarar la
diferencia con el concepto de Shaftesbury de mantener unidas la belleza y la bondad para dar paso al hombre virtuoso, ya c¡ue esto vuelve de
nuevo al ámbito de lo exclusivo, teniendo al hombre virtuoso como un
modelo aristocrático, aquel c¡ue gusta de la armonía) la perfección y el ·
refinamiento.
La sensibilidad, estética de lo cotidiano, se hace presente desde la
prehistoria, ya en los testimonios materiales encontrados, donde los
2

lbíd. p. 23.

�ABIGAIL GUZMÁN FLORES

138

hombres y mujeres tienen la necesidad de expresar su sensibilidad a
través de los objetos decorados. Si bien es cierto que son para ser usados en sus labores diarias (vasos, flechas, lanzas, cuchillos, puntas de
pedernal en forma de hojas) cuyo valor es práctico, lo cierto es que se
3
van transformando por el agregado de la decoración • Por otro lado,
los vestigios analizados de polen de flores en tumbas agrestes demuestran el sentimiento de los habitantes de la prehistoria, que arreglaban
con flores el lugar de sus muertos, mostrando sentimientos y valorando
lo que para ellos empezaba a tener un sentido de trascendencia. Por
otra parte, las culturas más antiguas como Egipto, China, Babilonia y
las culturas mesoamericanas, nos manifiestan esta necesidad de expresión.

(

Entre los griegos, el período llamado presocrático al que pertenecen
los poetas que algunos llaman poetas-teólogos o del período mitológico, se resalta una estética ingenua, estética de lo cotidiano. Algunos
distinguen a los poetas de los filósofos, porque en los primeros predomina el elemento mitológico, fantástico y en los segundos la razón o
logos; ya de suyo, desde aquí existe la delimitación entre lo sensible y la
razón, aunque se justifica que el método mitológico poético aporte a
los filósofos el elemento del asombro como punto de partida para establecer principios unitarios para explicar el mundo físico de forma
racional y no dejarlo solo en una cuestión mitológica. Hesíodo, por
ejemplo, consideraba que la mujer es la representación de la belleza.
Haciendo completa abstracción del atractivo sexual, agrega que es bello
aquello que asombra a la vista. Así, Afrodita es bella porque ha surgido
del mar. Esta asociación entre la mujer y el mar, el agua y la belleza, es
inseparable. Consideremos que el mar constituía un ámbito muy familiar para los griegos, cuando la belleza estaba en su cotidianidad. En
esta manera, para Homero el manantial de la belleza estaba en la naturaleza, en la figura masculina; pero no ex.is tiendo por sí sola, sino asociada a la fuerza y a la bondad: "Paris es hermoso pero cobarde'"'. Llama la atención también por su belleza ciertos movimientos del cuerpo:
la rodilla, el brazo del arquero. Además, entre este grupo de poetas
presocráticos se encontraban lo líricos eróticos, que consideran a la
belleza ligada a cualidades físicas, aunque para ellos las cualidades morales eran preponderantes. En tal sentido, pensaban que incluso podía
5
a~arse lo feo, si existía la cualidad moral de la bondad •

Jbíd. p. 10.
Jbíd. p. 24.
s Ibíd. p. 26.

3

EsrÉTICA COMO TEORÍA DE LA SENSIBILIDAD

139

Esta perspectiva estética plena, no-estructurada, no desmerece su
sentido por la ausencia de una estructuración teórica. Más bien su reflexión nos impulsa a la reconsideración para valorar nuestro e~torno
partiendo de la experiencia ingenua, de la percepción, la sensibilidad. '
La estética como teoría de la sensibilidad, como estética cotidiana,
conecta a hombres y mujeres con su mundo, mediante los sentidos. A
~avé~ de estos percibimos el entorno, que se convierte en una experiencia sensual al_ sentir el olor, el sabor, las texturas, al ver las formas, y
escuchar los so°:1dos. A su vez, se transforma en una experiencia sensi~le cuando el suieto no solo conoce su mundo por referencia empírica,
smo que se complace en el.
R. K. Elliot apunta: "Para la teoría expresiva en su forma clásica 0
r~finada, el suscitar una emoción como por efecto de una causa era
s~gno de mal arte, o falta de gusto',6. La experiencia estética no consislla en reconocer que el objeto poseía cualidades emocionales sino requería_ ~ue el lector se transfiriera ; la mente del poeta y re~viera su
expres10n creadora.

Lo ~nterior, visto como parte de un concepto de la estética tradicional, pnvaba al individuo de la experiencia espontánea del asombro de
las cosas cotidianas. La propuesta de Elliot bien podría ser el privilegio
de algunos: los conocedores, los educados en el refinamiento de las
costumbres. Si esto fuera así, nos encontraríamos con que solo esos
algunos gozarían la experiencia estética.
Por otro lado, al dar lugar a la estética de la sensibilidad en lo cotidiano, tenemos que hombres y mujeres perciben mediante los sentidos
un mun~o que va ~as allá de la experiencia material sensual, pasando a
s~r sens~ble~ a su vida: el pescador que goza de la diversidad de especies; el Jardinero que planta y cultiva y el que usa las flores para dar
aroma_ y decorar ~ espacio; el niño que encuentra reflejada su fantasía
en un Juguete avena~o; el qu~ descubre el vuelo del águila o la graciosa
manera en que camma y bnnca un pájaro; la anciana que. escucha el
canto de sus aves y se alegra; el joven que descubre las estrellas en una
noche de excursión en la montaña y huele la hierba fresca de 1a mañana; la joven que arregla meticulosamente su atuendo armonizando color, proporción y equilibrio, e incluso, en una asimetría estudiada; el
hombre ó la mujer que prepara una mesa para disfrutar de una comida
en ~~rfección de formas y armonía de utensilios, contemplan con satisfaccton el resultado de su obra. En suma, los sonidos, los sabores, los

4

6

Harold O sborne, Estética, FCE, México, 1976, p. 253.

�ESTÉTICA COMO TEORÍA DE LA SENSIBILIDAD

olores, las formas y las sensaciones táctiles son las que día a día conforman nuestro mundo estético.
La estética como teoría de la sensibilidad está relacionada con la vida y su repercusión en nuestro espíritu. No necesit~os ser a~stas, ni
grandes conocedores de las teorías estéticas. Más bien requenmos _potenciar la capacidad de percibir, agudizando el uso de nuestros senttdos
y abrirnos a la sensibilidad para estimar, valorar y re-conocer nuestro
7

entomo

•

El Arte como Experiencia

(

Entre los autores con los que he dialogado mediante la le~tura, con~tantemente al confrontar las ideas descubro que, como cita el sabio
Salomón: "nada hay nuevo debajo del sol". Todo trabajo ~e in~~stigación es fundamentado en otro. Es una especie de conttnuacion de
aquello que alguien más ha dejado inconcluso, ya p~rque se agotó el
tiempo y espacio. Es retroalimentación de un pe~sarruento que ha surgido en el pasado y que nutriéndolo con nuevas ideas, s,urge ~ºr:'º un
discurso pertinente al tiempo actual. Autores c~mo Platon: Aristoteles,
Plotino, Tomas de Aquino, Descartes, Kant, N1etzche, He1degge~, J?errida, giran en tomo a conceptos específicos refutánd~los o raufica~dolos. Uno de los autores, el pedagogo y filósofo, considerado pragmatico, J ohn Dewey fue en quien encontré datos que alimenta~o~ la ide~
de la estética como teoría de la sensibilidad, estética de lo coudiano. As1
como también en Edward T. Hall un "simple" antropólogo. Coincidentemente Simón Marchan hace una relación entre estética y Antropología afirmando que "La _estética no es sol~1;1ente un compleme~:º
del sistema, sino que puede mterpretarse tamb1en como una aportac1on
8
incipiente al nacimiento de la antropología." Esta observación ~e Ma~chan me hizo pensar de nuevo en la transdiscipl.inariedad en la mvesugación.
Teniendo el Contexto de Kant, Fichte, Schiller, Shelling, Hegel, me
agobiaba tanta disertación teórica, que aunque genial, resultaba muy
exclusiva. Muchos encuentran en la disertación y la teoría pura un placer estético, porque el acariciar las ideas y hacer de ellas una arquitec~ra perfecta, como creación personal, es para el intele:~al, para el filosofo, una obra de arte en sí, como el placer del matematico al encontrar
E sto puede tener implicaciones de conciencia ecológica de n~es~o entorno.
s Simón Marchan, La Estética en la Cultura Moderna, Alianza Edi.tonal, 2000, p.

7

39.

141

ABIGAIL GUZMÁN FLORES

140

el resultado del problema planteado, que también eleva el espíritu. Pero
se trata de divulgar el discurso de la estética a nuevas generaciones que
requieren traducir esas disertaciones a ideas o planteamient9s pertinentes a nuestro contexto.
Como discurso, John Dewey y Edward Hall coinciden en la relación
de los conceptos de percepción, sentidos y sensibilidad, que en conjunto considero que anteceden a la experiencia estética. En su libro El
Arte como Expenencia, Dewey aborda entre varios temas: la criatura viviente, cómo se tiene una experiencia, la contribución humana, la crítica y la percepción.
Así, el arte es una experiencia, pero no solo en sentido filosófico
como un conocimiento empírico, sino que se aplica para designar cualquier proceso consciente de nuestra vida. La estética deductiva y apriorística algunas veces pretende imponer sus ideas, aun cuando no corresponden a la realidad del arte, como sucede por lo general con las
teorías estéticas derivadas de la metafísica. La experiencia a la que se
hace referencia no está dentro del marco de un empirismo al estilo
Locke o Hume o de otros filósofos del siglo XIX. La idea de experiencia en el caso de Dewey, específicamente de la experiencia estética, es
aquella experiencia totalizadora que tiene un principio y fin sin interrupciones. La experiencia débil, incompleta, se interrumpe a la mitad
del camino o cede el paso a otras experiencias con las cuales no tiene
relación ni unidad. Las cosas son experimentadas, pero no de manera
que formen una experiencia integral. Hay distracción y dispersión. Para
que una experiencia pueda considerarse como tal, tiene que ser un
hecho completo. Podemos pensar, en las obras de algunos artistas que
dejaban sus obras inconclusas, que es como advertir una especie de
frustración al no lograr su propósito. Un ejemplo principal lo tenemos
en Buonarroti con varias obras de la Piedad, que son solo esbozos escultóricos, sin solución, que al verlos, son como fantasmas que ciertamente nos crean interrogantes, pero no logramos plenitud (plenus
abundante, lleno, entero). A nadie le agrada escuchar su música favorita, sea una sinfónica o grupo popular y de pronto interrumpir el momento, cuando nuestras emociones estaban en su punto de clímax. Los
hombres y mujeres de hoy estamos llenos de experiencias dispersas y
más específicamente estamos distraídos en-y-de nuestro mendo. Esto
nos evita construir experiencias estéticas que sensibilicen nuestra vida,
que se reflejen en nuestras relaciones con quienes nos rodean y con
nuestro entorno. La experiencia alcanza el grado estético cuando se
completa, cuando se convierte en arte en medio de la vida. Pero, hay

�que considerar, por un lado, que vivimos en una distracción que nos
deja en un estado anestésico (insensible) frente a todo lo que sucede en
nuestro mundo; cuando por otro, el hombre moderno con sus excesos
vive una hiperestesia (sensibilidad excesiva y dolorosa) "Hay un elemento de pasión en toda percepción estética. Sin embargo, cuando
estamos abrumados por la pasión, por el exceso, la experiencia deja de
ser estética"9•

(

ESTÉTICA COMO TEORÍA DE LA SENSIBILIDAD

ABIGAIL GUZMÁN FLORES

142

Tres conceptos en los que concurren Dewey y Hall en relación con
la experiencia son: percepción, sentidos y sensibilidad. Por un lado,
respecto a la percepción Hall opina que a diferencia de lo que por mucho tiempo se pensó, la percepción de una experiencia recibida, por
gente de distintas culturas, es estimada de manera variada, ya que habitan diferentes mundos sensorios. Existen culturas olfativas y culturas
que han inhibido el sentido del olfato por una obsesión aséptica, exis10
ten culturas bulliciosas o silentes, culturas visuales u opacas • Algunos
autores, entre ellos Hall, se preguntan si acaso el hombre no ha perdido
con el tiempo la destreza en el uso de los sentidos, ya que la vida moderna y sus artefactos, extensiones de nuestro cuerpo, han inhibido de
alguna manera el desempeño máximo de los sentidos: "la computadora
es una prolongación de una parte del cerebro, el teléfono prolonga la
voz, la rueda prolonga pies y piernas. El lenguaje prolonga la experien11
cia del tiempo y el espacio, y la escritura prolonga el lenguaje" • Dewey, menciona que el hombre primitivo dependía de los sentidos para
su supervivencia: el olfato le era indispensable para seguir el rastro del
animal, la vista para buscar en el horizonte, el oído para escuchar con
agudeza el anuncio de la naturaleza; pero, cuestiona la dependencia que
en la época moderna se tiene de lo que Hall llama prolongaciones, sobre todo en lo que se refiere a artefactos, pues en cierto modo atrofia
12
los sentidos •

Dewey, El Arte Como Experiencia, FCE, s/f, p. 46
En el libro Intimas s11ct1fe11cia.r. Tratado filosijico de la cocina, (Editorial Ollero y
Ramos Editores, 1998) la autora Laura Esquive! nos introduce al mundo olfaávo y
gustativo que tenemos en la cultura mexicana, por supuesto reflejado en lo variado y
• exquisito de la cocina. Por otro lado John Dewey, op. Cit. p. 35 afirma "hay comidas
que se conservan como un recuerdo perdurable". Edward Hall menciona que el olor
provoca recuerdos mucho más profundos que la visión o el sonido.
11 Edward Hall, The Hidden Dit11ension, Anchor Books, 1966 p. 9
12 Cabe hacer la consideración que el hombre configura objetos pero a la vez él
es configurado por ellos; como ejemplo está la dependencia que tenemos de la computadora, el teléfono, el auto, las agendas electrónicas. A veces hasta se nos dificulta
escribir con un lápiz y no directamente con la computadora
9 John

10

143

La percepción es pues el proceso que se da mediante los sentidos en
el cual el hombre toma conciencia del mundo que le rodea, aunque no
todo lo que rodea _al_ hombre le es significativo, ya que hay cosas que
suce~~n en lo_ cotidiano y pasan desapercibidas. Considerando, que
perc1btr se denva _del latín qu_e si~fica recoger, podríamos decir que
cada perso~a segun su expenenc1a va recogiendo y conformando su
e~tado estético. Así, su sensibilidad se va transformando de acuerdo al
~umulo ~e experiencias vividas; l~ego entonces, como apunta Dewey:
la ~mc~on moral del arte es qllltar los prejuicios, apartar las escalas
q~e unp1den ver, romper los velos de la rutina y la costumbre perfecctonar el papel de percibir"13•
'
Hall _e_n su libro The Hidden Dimension, involucra también al arte y la
percep~10n al afirmar: "El arte de otras civilizaciones, sobre todo si es
muy diferente del nuestro, revela mucho de los mundos perceptuales
1
de ellos y de nosotros" 4. Así, afirma que el arte nos muestra el mundo
perceptual ~e nuestros antepasados, siempre y cuando podamos acercarnos al rrusmo, considerando que su mundo perceptual era diferente
~ nuestro, ya que estaban en contextos implantados que no son entendibles en su propia época. Sin embargo, el arte no deja de ser revelador
par~ re-conocer la pe:cepción : la sensibilidad expresada, ya que: "estudiando las producciones art1sticas del hombre es posible aprender
mucho ~:erca del mundo de los sentidos en el pasado y de cómo la
percepc1on del hombre cambia"15 •

E:1 ~:1e como experiencia, nos lleva a la estética como teoría de la
sensibilidad. Desde luego, no se trata de quedarnos estacionados en la
contemplación de las grandes o bras del pasado. Por eso, en mi caso
~o~o maestra de Estética e Historia del Arte incluyo las referencias
ln~spens~bl~s de_ obras de arte, procurando no concentrarnos en el
ob¡e~~ art1suco,. smo en sus implicaciones estéticas para nuestra percepc~on en la v~da cotidiana. En suma, la divulgación de la estética
cons1_ste_ pues, en enfatizar la importancia de ejercitar nuestros sentidos
para mcttar nuestra sensibilidad, no como una mera emoción sino _
., d 1
,
co
m~ pe~cepc1on e mundo que nos rodea, y luego, entonces, penetrar
mas alla de lo aparente 16 •

13

John Dewey, Op. Cit., p. 287
Edward Hall, Op. Cit., p.99
15
!bid. 104

14

16

Ha~ que considerar que aún para el quehacer científico eLprimer paso es perabJC el fenomeno, luego ya se da el proceso de conocerlo y explicarlo.
_ _

�Conclusión

e

ESTÉTICA COMO TEORÍA DE LA SENSIBILIDAD

ABIGAIL GUZMÁN FLORES

144

La relación intrínseca estética, arte y belleza es difícil de romper. Afirmar que la belleza se manifiesta en lo cotidiano, es una irreverencia a su
planteamiento de origen. Aun autores que pudiéramos considerar de
un pensamiento alternativo, que retaron los principios tradicionales de
la estética intentando conectarla de manera práctica con la realidad, no
dejaron de deambular en la relación de los conceptos mencionados.
Por ejemplo, Marx apuntaba: "el valor supremo de la obra de arte, su
valor estético, lo alcanza el artista en la medida en que es capaz de imprimir una forma determinada a una materia dada como resultado de lo
17
cual el hombre extiende su propia realidad" • En lo anterior se desglosa: el valor supremo, el valor estético relacionado con la obra, lo alcanza el artista. Lo nuevo es: la materia dada como resultado extiende su
propia realidad, que como ya sabemos, la implicación de esta realidad
es social según el contexto de la ideología que representa. Hubo quienes intentaron también en diferentes etapas de la historia, ir más allá de
los conceptos de la estética tradicional. Pero aún hoy, en una época de
cambios y de mente abierta, son criticados y puestos bajo sospecha.
Algunos de ellos surgieron en la época de la revolución industrial, manifestando su rechazo al abrumador mundo que se levantaba, el cual
consideraban como artificial, contrario a la naturaleza. Otros como
John Ruskin y William Morris, pertenecientes a uno de los movimientos circunscritos al romanticismo, intentaron hacer una estética de tintes sociales con el optimismo de poner al ser humano en contacto con
objetos artesanales bellos, no producidos en serie, sino siendo fabricados de manera especial, como obras individuales. Su concepto era que
el hombre sería estetizado al contacto con un entorno estético. El contacto con objetos bellos permitiría que su percepción, su mirada, su
tacto, su oído, se encontraran con cosas bellas que lo configuraran como individuo. Fue un buen intento, pero fabricar cada obra artística
individual era costoso y una vez más el movimiento solo alcanzó a la
clase burguesa. Sin embargo, lo rescatable de su propuesta es la esencia
de fondo: el objeto configura al individuo. El contacto con lo bello, sea
de la naturaleza o un producto creado, puede configurar estéticamente
al individuo, siempre y cuando exista una disposición sensible del sujeto, ya que cuando la relación es solo de manipulación externa del objeto, no se llega a dimensiones sensibles. Por eso nos recuerda Bayer:

Alfredo Gracia Vicente, Estéticay Arte, FCC Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, México, 1993 pg. 11
17

145

~::~!,t~ostoievsky, lo bello no es apariencia, sino la más profunda reaLa estétic~ como teoría de la sensibilidad es un planteamiento que
h_ay que conun~ar retroalimen~ando. Pero, más allá de toda investigaaon, ~~y qu~ divulgad~ traduciendo la disertación a formas pertinentes
d_e aca~n ~a¡o el paradigma de la estética como cotidiano. Como menciona Simon Marchan, hay que otear el horizonte estético y tratar de
acabar con la hostilidad,entre el orden de la razón y el de la sensibilidad, que no ha cesado aun en nuestra modernidad.

18

Raymond Bayer, op. Cit. p. 338

�SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA
C IENCIA EN LA EVALUACIÓN DE LA
TEO,RÍA DEL CAMBIO C IENTÍF ICO
- SEGUNDA PARTE-

Mtro. César Augusto Reza Rodríguez
Candidato al Doctorado en Filosofía
Por la Universidad Complutense de Madrid

La Teoría Cromosómica de la H erencia

E

n la carta que De Vries enviara a H. Roberts en 1924, en respuesta a la información solicitada por éste con relación a la
manera en que llegó a su descubrimiento de las leyes de Mendel 1, De Vries sostuvo que él llegó por su propia cuenta a las proporciones mendelianas alrededor de 1895, así como a interpretar el comportamiento de los lubridos en términos de las leyes del azar. Sugiere
alú algo que ya había dado a entender en 1900: durante varios años
estuvo trabajando en· experimentos de hibridación a fin de obtener una
perspectiva más completa de los procesos por los cuales ocurren las
variaciones evolutivas de las especies. Guiado por su aceptación de la
hipótesis darwiniana de la pangénesis, conforme a la cual el conjunto
de características de una planta se consideraba constituidas por unidades discretas, ligadas a algún tipo de soporte material, resultaba importante distinguir entre los cambios interespecíficos producidos por las
mutaciones, y los cambios intraespecíficos que ocurren por la combinación de caracteres a través de la hibridación.2
,
1

Roberts solicitó esta información a los tres personajes involucrados en 1900 a
este descubrimiento: De Vries, Correns y Tschermak.
2Cfr. De Vries, "La ley de segregación de los lubridos", y la cart-a de De Vries a
H. Roberts; ambos textos en Stem y Sherwood, ob. cit., p. 111-122 y 139-140.

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

148

Cuando sus diversos experimentos estaban ya concluidos y se encontraba listo para publicar sus resultados, la lectur~ del texto_ de M:ndel le hizo ver que sus hallazgos se habían produci?o f~ tremta _anos
antes y se había dado de los fenómenos una explica?on _seme¡a°:te.
Publicó en marzo de 1900 Sur la loi de digonction des l?ybndes, sm mencionar a Mendel, y pocos días después, en alemán, el texto en el cual ya le
hace el debido reconocimiento.
Correns, al mes siguiente, refirió haber llegado al descubrimiento de
Mendel de un modo semejante. A la disputa de prioridad que estos
hechos generaron se sumó el austriaco ~scherrn~k, y Willian: Bateso~,
en Inglaterra, se encontraba ya en cammo de ligar su traba10 expenmental con las conclusiones de Mendel.

(

Esta situación refleja que para 1900 había una generación de investigadores ocupados en los mismos problemas y es~diándolos_ en ~a
misma línea que lo hizo el monje agustino. En el ámbito de la b1ologta
se habían producido ya cambios suficientes como para genera~ ~a
atmósfera propicia a los m_odos de abordaje del fen~me~o hereditano
ejemplificados por el traba¡o de ~endel. Ca~trod~za ubica estos c~bios en dos dimensiones; una relativa al ambiente mtelectual de la ciencia europea de la época, favorable en general a la búsqueda d~ explicaciones lo más ajustadas posible al ideal de simplicidad; la otra,_ mterna al
campo de la biología, caracterizada por los desarrollos habidos en la
citología desde 1840 hasta entonces.
Para la época de publicación del trabajo de Mendel sobre los guisantes, los conocimientos citológicos ya habían logrado establecer plenamente el concepto de la célula como unidad estructural fundamental de
los seres vivos. La idea de Matthias Schleiden (1838), según la cual los
embriones derivan de una sola célula, y los organismos de todas las
plantas están constituidos por una multitud de células individ~,ales idea complementada el año siguiente por Theodor Schwann ha~ie~d?la
extensiva a los organismos animales- , desemboca en los dos pnncipios
básicos de la teoría celular: 1) todos los organismos, animales y vegetales, independientemente de sus importantes diferencias estru~turales,
están constituidos por una o más células; y 2) la célula es la urudad estructural de la vida.' Pocos años después, en 1855, Rudolf Virchow,
opositor radical de la teoría de la generación espontánea, explicaría la

3

Ob. cit., p. 72-79.

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

149

multiplicación celular como resultado de sucesivas divisiones de células
•
4
preexistentes.
Con los adelantos en el diseño de microscopios y la utilización de
anilinas para la tinción de los tejidos sometidos a observación, fue posible analizar la estructura interior de las células sexuales y vincular
luego sus componentes con el fenómeno de la herencia. Cuando óvulos y espermatozoides fueron analizados por estos medios, se encontró
que había entre ellos diferencias considerables: mientras el citoplasma
de los óvulos es muy voluminoso, en los espermatozoides está prácticamente ausente. Sus núcleos, sin embargo, son de un tamaño muy
semejante. Si, como se creía, la aportación del óvulo y del espermatozoide a la herencia es la misma, entonces lo más probable es que los
materiales hereditarios residan en el núcleo, no en el citoplasma.
En 1873, Friedrich Schneider pudo observar al microscopio la división de células de Mesostomium (gusano plano) en una serie de etapas de
corta duración, iniciadas con la aparición de pequeñas partículas filamentosas en el núcleo celular, usualmente homogéneo, fibrillas que,
moviéndose en grupos hacia cada uno de los polos, terminaban luego
diluyéndose en los nuevos núcleos así formados. Un hecho semejante
fue reportado por Edw¡}(d Strasburger en 1875, observado en embriones de coníferas. En 1879, Walter Flemming, después de confirmar la
aparente universidad de este fenómeno, lo denominó mitosis.
En 1883, Wilhelm Roux estudiaba el desarrollo de células de batracios. Cuando observó la distribución de los materiales del núcleo en las
células formadas durante la mitosis, se preguntó qué propósito podía
guiar a un fenómeno así. Posiblemente las fibrillas eran partículas hereditarias que transmitían a las células las características por las cuales se
diferencian unas dé otras. En 1888 esas fibrillas fueron bautizadas por
W. Waldeyer como cromosomas, basándose en su particularidad de
adquirir tonalidades intensas al contacto con anilinas, a diferencia de
otros componentes del núcleo.
En su obra Elplasma germinal, publicada en 1893, August Weismann
retomó las ideas de Roux, aunque ofreció una explicación diferente.

4

Sobre este tema, es interesante el examen critico del desarrollo de la teoría celular, desde la confrontación de las teorías del cambio cienófico de Kuhn y Lakatos,
realizado por José Luis Go~ález Recio en "Elementos dinámicos de la teoría celular", Revista de Filosefla (Madrid, Ed. Complutense, 1990), 3ª. Época, vol. III, núm. 4,
p. 83-109. Los puntos de vista sostenidos ahí por González Recio fueron el germen
de la idea que me llevó a mí a desarrollar este trabajo.
.

�150

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

Las partículas hereditarias, señaló, se encuentran realmente en el núcleo, transportadas por cada uno de sus cromosomas. Cuando en la
fecundación se funden los núcleos del óvulo y del espermatozoide, se
reúnen los cromosomas de ambos en el embrión. Ahora bien, mientras
que esto permitiría esperar que la dotación cromosómica aumentara
progresivamente, se ha observado que la cantidad de cromosomas en
las células de cada especie es el mismo siempre, y distinto de unas a
otras. Por lo tanto, debe haber un mecanismo por el cual se hace posible que su número permanezca constante. Al formarse el huevo y el
espermatozoide, se debía producir una reducción de las unidades hereditarias y de sus portadores; luego, al fusionarse en el huevo fecundado,
se volvía a formar el número de cromosomas característico de la especie.
Hasta aquí hemos narrado los avances más importantes producidos
en la citología durante el período que interesa, los cuales prepararon el
terrero para la recepción de la obra de Mendel en los albores del siglo.
A falta de fuentes directas, lo hemos hecho resumiendo los relatos que
sobre este asunto se ofrecen en los libros de texto consultados. Es inevitable tener la impresión de que en esa historia todo parece haber
transcurrido con relativa placidez; uno a uno, los avances sucedían, sin
despertar alguna polémica, añadiendo un escalón en ruta hacia la mejor
comprensión de las cosas. ¿Era esto así?
Para hacernos una mejor idea del contexto en el cual se daba la
asimilación de estas contribuciones, vale la pena reproducir en extenso
el dibujo de la situación ofrecido por uno de los personajes involucrados en la aparición posterior de la teoría cromosómica de la herencia.
En 1900, en The cell in develop111ent and herediry, Edmund B. Wilson señala:
Por tanto, en su aspecto fisiológico, la herencia es la repetición en
generaciones sucesivas de formas semejanres de metabolismo, y esto se
realiza mediante la transmisión de generación en generación de una
sustancia específica o idioplasma que nos parece razonable identificar
con la cromatina. Esto es verdad, cualquiera que sea el concepto que
tengamos de la naturaleza morfológica del idioplasma (como un rrúcrocosmos de gérmenes invisibles o pangenes como el concebido por
De Vries, Weismann y Hertwig; como un almacén de fermentos específicos, como sugiere Dreisch, o como un complejo de sustancias moleculares agrupadas en rrúcelas, como en la hipótesis de Nageli). Lo
cierto es, como asegura V erwom, que el citoplasma es esencial para la
herencia; sin un citoplasma específicamente organizado, el núcleo es
incapaz de elaborl\.f fonnas específicas de síntesis. Esta objeción, que
ya ha sido considerada desde distinros puntos de vista por De Vries y
Dreisch, desaparece tan pronto como miremos al mismo citoplasma

151

del ?uevo como un producto de la actividad nuclear; es precisamente
aqw donqe el papel general del núcleo en el metabolismo es de vital
importancia para la teoría de la herencia. Si el núcleo es el centro for~dor ~e la célula y las sustancias nutritivas son elaboradas por él o
ba¡o su influencia, como si se produjeran en una fábrica viviente, ent~nces el carácter específico del citoplasma está determinado por el del
nucleo y desaparece la contradicción. Aceptando esta teoría admitimos
que el citoplasma del huevo es, en cierto modo, el substratum de la
herenc!a; p~ro sól~ lo es en virtud de su relación con el núcleo que es,
por asi ~em,, el ~bunal supre~o. El núcleo no puede operar sin un
campo c1toplásID1co en el que e¡ercer sus poderes particulares; pero este campo es creado y modelado por él mismo. Ambos son necesarios
el desarrollo; pero el núcleo sólo basta para la herencia de las posibilidades específicas del desarrollo.5

~ª~ª-

No era, de acuerdo con esto, un ambiente libre de contraposiciones.
No todos los investigadores interpretaban del mismo modo lo visto a
través de los microscopios. Faltaba, al parecer, algún modelo de trabajo
experimental _s~ficie~te~ente prometedor como para que sus presupuestos pernutteran limitar la gama de interpretaciones y proporcionarles a unos y otros un enfoque común, desde el cual se hiciera evidente
el papel ~e los cromosom~s en el juego de la herencia. Este fue el papel
desempenado por el traba¡o de Mendel: mostró el camino indicando el
tipo de experimentación que habría de hacerse y el modo de analizar
los resultados.
. Theodor Boveri había estado realizando diversos experimentos
onentados a elucidar la cuestión de si los cromosomas cumplen efectiv~e~te la función de transportar el material hereditario y, en tal caso,
decidir entre las dos hipótesis rivales que se habían postulado a ese
respecto: en una, la de Weismann, cada uno de los cromosomas contenía el ma~erial hereditario para la totalidad de las características propias
de los nuembros de la especie, en otra, la de Roux, cada cromosoma
transportaba porciones diferentes del material hereditario. Basándose
en los inf?~e_s, de R. Y O. Hertwig, quienes habían probado que la
doble fertilizac1on de los huevos de erizo de mar se traduce en la formación de un eje tetrapolar y la consecuente división del huevo en
cuatro blastómeros, a partir de los cuales se forman cuatro nuevas células, se propuso aislar los conjuntos cromosómicos resultantes de la
doble fertilización y observar los efectos producidos en el desarrollo de
los embriones a pa~ de alterar, primero, componente1¡ del citoplasma;
Y luego, las dotaciones cromosómicas. Si Weismann tenía razón, la
.

5

E. B. Wilson (1900), The Ce// in Development ~nd Heritance, N.Y., Johnson Re-

pnnt, 1966, p. 34.

,

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

152

alteración del número de cromosomas originales de un núcleo no debería tener consecuencias en su desarrollo, pues uno sólo de ellos bastaría para desencadenar el proceso de la herencia. Si Roux l~ tenía, _e~~
tonces las células hijas no podrían desarrollarse con normalidad. lruc10
6
los experimentos en 1901, y publicó un primer informe en 1902.
De sus resultados, Boveri extrajo, respecto de la primera cuestión,
una conclusión semejante a la expresada más arriba por Wilson: el citoplasma es fundamental, pero sólo el núcleo es realmente determinante para la herencia. Sobre lo segundo, se declara en acuerdo con Roux,
después de comprobar que los cromosomas conservan su identidad a
través de cada división celular, pero sólo el conjunto completo de ellos
produce un desarrollo normal del embrión.
Walter S. Sutton era por ese entonces un estudiante de doctorado
en la Universidad de Columbia, bajo la tutela de E. Wilson. Publicó dos
artículos en el Biological Bulletin de esa Universidad: uno a finales de
1902, "On the Morphology of the Chromosome Group in Brachystola
Magna"; el otro en abril de 1903: "The Chromosomes in Heredity".
Fue en este segundo texto donde Sutton argumentó la teoría de los
cromosomas que había sugerido en el primero. En ese artículo, dice:
: .. llamó la atención hacia la posible relación entre el fenómeno ahí
descrito ~a asociación de los cromosomas matemos y paternos en pares y su posrerior separación en la división reduccional (=meiosis)] y
ciertas conclusiones obtenidas en 1865 por Gregor Mendel de observaciones sobre plantas l:ubridas.7

A fin de destacar mejor el paralelismo entre las conclusiones a las
cuales llega Sutton en su texto, vamos a enlistarlas y a relacionarlas con
su interpretación en términos mendelianos.

El complejo cromosómico del embrión, antes de la sinapsis, está constituido por dos series equivalentes de cromosomas: una de ellas proveniente del padre; la otra, de la madre. El proceso de la

6 T.

Los caracteres de un organismo están
determinados por la acción de factores
aportados por cada uno de los progenitores.
Las células hfüridas se forman por la

Boveri, 1902. "Über Mehrpolige Mitosen als Mittel zur Analzyse des Zellkerns". Verhandlungen der pl:!Jncalisch-medi~nischen Gesselschajt Z!' llryrzbu1](. Neu Folge 35:
67-90. Yo me he basado en la versión al inglés proporcionada por
http:/ /www.devbio.com/chap07 /link0708a.shtml
7 W. S. Sutton, The Chromoso,nes in Heredity, Electronic Scholarly Project, 1998, p1. Edición electrónica proporcionada por http:/ /www.esp.org

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

153

sinapsis consiste en la unión, en parejas,
de los miembros homólogos de ambas
series

unión temporal de los factores vinculados al mismo carácter.

La división reduccional consiste en la
separación de los cromosomas conjugados en la sinapsis, y su segregación hacia
diferentes células germinales. El movimiento de los cromosomas bivalentes
hacia uno u otro de los polos de la división reduccional es simple cuestión de
azar.

En la formación de nuevas células
germinales (huevos y polen), los factores
temporalmente unidos se separan y se
distribuyen al azar, resultando de esto
dos clases de células-huevo, y dos clases
de granos de polen, en proporciones
semejantes

Los fenómenos de división celular y
herencia muestran que poseen las mismas características: unidades discretas
(cromosomas, caracteres) y transmisión
independiente de las mismas.

La relación de cada pareja de caracteres diferentes en la unión l:ubrida es
independiente de las otras diferencias que
presentan las dos cepas parentales originales.

Este paralelismo llevó a Sutton a sostener que "los cromosomas son
la base de la herencia de los caracteres" mendelianos y, en ese sentido,
los fenómenos descubiertos por él han de ser vistos como "la expresión de la reducción cromosómica"; de lo cual "se sigue que en las
formas en donde hay variación de acuerdo con las leyes de Mendel
debe estar presente una división reduccional."8
Ideas como éstas proporcionaban un fundamento citológico a la acción de los factores mendelianos, e invitaba por ello a pensarlos como
entidades materiales y no solamente como ingeniosos recursos analíticos. La Hipótesis de Sutton-Boveri, bautizada así por E. Wilson, representó la fusión de los estudios citológicos con los de la herencia, y sirvió de base a una gran variedad de investigaciones en el campo de la
genética.
La consolidación de esta teoría cromosómica de la herencia, delineada por la hipótesis de Sutton-Boveri, había de esperar aún unos
años más. Las pruebas más importantes para la misma vinieron del
grupo organizado en la Universidad de Columbia, primero, y luego en
Caltec, por uno de los personajes en un principio más reacios a su
aceptación: Thomas Hunt Margan.
Entre los trabajos referidos por Th. Boveri en su (-1902) figura uno
escrito en 1895 por Morgan: A Study of Variation in Cfeavage. Por ese
entonces, Morgan era profesor asociado d~ Biología en un colegio pri~ Ídetn, p. 14.

�154

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

vado, hasta que en ·1904 ingresó en la Columbia Univers!ty (N.Y) como profesor de Zoología experimental. Durante esos anos, lo_s mtereses de Morgan estaban principalmente enfocados_ :n la teo1:1a -~e la
evolución, intentando sustituir en ella la vaga noc1on de :~r_i-ac1on propuesta por Darwin y asociada a la explicación de la _apanc10~ de las
especies como resultado de la acumulación de cambios ~?n?-°uos Y
fijados por la selección natural- por el ~~~cepto de mutac1on m~oducido por De Vries -a quien Morgan v1s1to en 1903--. Co~venado. ~e
que la naturaleza produce nuevas especies de modo repen~o, tamb1en
era contrario a la idea, entonces en boga como consecuenoa del redescubrimiento de Mendel, de que las células germinales se conservan
siempre las mismas, transmitiéndose sin mezcla de generación en generación.
Su presencia en la Universidad de Columbia le permitió a Morgan
confrontar sus puntos de vista con las propues~s emanadas del grupo
de E. B. Wilson, y ello en un ambiente converndo en el punt? de ~onfluencia de los estudios más avanzados de la época en c1_tologia Y
herencia.9 Ello explica, al menos en parte, el viraje que sufneron sus
puntos de vista entre 1909 y 1910.10 Permaneció e~ Nueva Y~rk hasta
el año 1928, período durante el cual integró u~ ~qwpo de trab,ªJº al que
se debería, a la postre, el asentamiento defmrnvo de la teona crom~sómica de la herencia; dando forma a lo que en diversos c~cul~s ha~~a
de denominarse genética mendeliano-morganiana, y a la 1den_t1ficac10n
del análisis mendeliano como estrategia central en el estudio de l~s
fenómenos hereditarios. En 1918, junto a una buena parte de su eqwpo, marchó al California Institute of Technology (Caltec) para ~esempeñarse como profesor de Biología y director de los Laboratonos G.
Kerckhoff.

\

En la biografía de Thomas Morgan preparada para la ~~dación
Nobel por Edward Lewis, éste nos lo presenta como un decidido opo9 Wilson mantenía una relación muy estrecha con, entre otros, Theodor Boveri
William Bateson. Éste último, recién publicada su traducción de la obra de_ Mendel
~1902), acudió a Nueva York a ofrecer una exposición de la teoría mendeliana que
causó una honda influencia en Sutton.
_ _
10 Crew refiere: "En la reunión de la American Breeder's Assoctatton, en 1909,
Morgan puso en duda la existencia real en el cromosom~, o en cualquier otro lugar,
de las células germinales, de los supuestos cuerpos matenales responsables de _la_pro·
ducción de los caracteres mendelianos" (ob. cit., p. 72). En 1910 !"f~:gan public? Sex
limited Jnheritance in Drosophila, en el cual ya se reconocía la asoc1ac1on, en las celulas
germinales, entre los facto~es responsables de la determinación sexual y de la muta•
ción white de la mosca del vtnagre.

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

155

sitor al dogma en que se estaba convirtiendo la teoría mendeliana de la
herencia.
Estaba insatisfecho, (dice), incluso escéptico, del ·tratamiento for.
malista que la genética había adquirido en el período comprendido entre el redescubrimiento del mendelismo en 1901 y 1909. Ridiculizaba
las explicaciones de los resultados de la hibridación que postulaban
más y más factores hereditarios, sin poder nunca determinar qué eran
esos factores. Quería saber cuál podía ser la base física de los mismos.11

No sólo Morgan. En la confrontación a la teoría de Sutton-Boveri
participaban muchos otros importantes personajes de la época. Las
objeciones más importantes a esa teoría provenían del hecho de no
haber podido presentar todavía una prueba fehaciente de la localización de los genes -bautizados así los factores mendelianos por Johannsen en 1903--, lo cual permitía incluso cuestionar la existencia misma de
tales hipotéticos factores hereditarios. Y ante la imposibilidad de observar los cromosomas en interfase -el período que media entre dos
divisiones' nucleares sucesivas-, no estaba tampoco claro el que éstos
conservaran efectivamente su identidad morfológica en todo momento, con lo cual tampoco podía asignarse con certeza a cada cromosoma
una función específica en la herencia. Así las cosas, le parecían carentes
de todo apoyo cuestiones tales como el tratamiento que se daba al sexo
considerándolo un carácter mendeliano: ¿cómo explicar en el esquema
mendeliano, desde la dominancia atribuida al factor de la feminidad, el
hecho de una descendencia hembras-machos presentada en proporción
una a uno?
Alfred Sturtevant, en A History of Genetics,12 refiere la manera en
que el equipo d~ Morgan llegó finalmente a identificar a los cromosomas como portadores del material hereditario. "En una conversación
con Morgan, a finales de 1911, acerca de las relaciones espaciales entre
los genes en el núcleo, me di repentinamente cuenta de que las variaciones en la fuerza del ligamiento, atribuidas ya por Morgan a diferencias en la separación espacial de los genes, ofrecían la posibilidad de
determinar secuencias en la dimensión lineal de un cromosoma. Fui a
casa y pasé la mayor parte de la noche (al abandonar mi trabajo como
11

E. B. Lewis, 1998. Thoma.r H11nt Morgan and his Legary. Nobel e-Museum, The
Official Web Site ofThe Nobel Foundation.
·
12
Cfr. La Introducción de R. J. Robbins a Srurtevant (1913), The Unnear Ar-

rangemenl

oJ Six Sex-linked Factors in Drosophila, as· Shown l?J Their Mode oJ Association,

versión electrónica de ESP: http:/ /www.esp.org

·

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

156

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

estudiante del doc¡orado) desarrollando el primer mapa del cromosoma, el cual incluía los genes ligados al sexo _y, w, v, m y r, en el orden Y
aproximadamente en las distancias relativas en que_ellos .toda~a aparecen en los mapas usuales." Al año siguiente, él y Bndges 1denttficaron Y
elaboraron el mapa de dos grupos de factores no ligados al sexo y elaboraron sus mapas correspondientes. Un tercer grupo fue identificado
por Müller en 1914. Encontraron que estos cuatro grupos de ligamiento se correspondían puntualmente con los cuatro pares de cromosomas
de Drosophila. Cuando, posteriormente, Bridges descubrió la no di~yunción (segregación irregular) en los cromosomas sexuales, pudo mterpretarse esa correspondencia como prueba de que los cromosomas son
realmente los portadores de genes. Repasemos estos hechos.
Una de las características de los cruzamientos estudiados por Mendel es que en ellos el resultado no depende de cuál sea el parental que
13
proporciona uno u otro de los factores responsables de cada c~r~cter.
En 1906, L. Doncaster y G. H. Raynor encontraron un caso attp1co: ~n
la mariposa del grosellero Abraxas, el cruce de una hembra de la vanedad /acticolor (alas blancas) con un macho grossulataria (alas oscuras) produjo una descendencia compuesta toda por mariposas de la variedad
grossulataria, lo cual indicaba claramente que el carácter ala-oscura es
dominante. Del apareamiento entre un macho y una hembra de esta
generación reapareció, en la siguiente, como era de esperar, el carácter
recesivo ala-blanca -y en la proporción 3:1 prevista-, pero sólo en el
cincuenta por ciento de las hembras.

p

Grossulataria

o

i

LActicolor
~

Grossulataria
y ~

F1

o

!
F2

X

l

Grossulatana

o

Grossulataria

o

l
Grossulataria

~

l
LActicolor
~

13 Así, por ejemplo, si respecto de la forma de la semilla de Pisum las alternativas
son lisa y rugosa, los resultados de los cruces (polen-liso x óvulo rugoso) y (pole~rugoso x óvulo-liso) coinciden: en ambos casos el lubrido así formado produce senullas lisas.

157

Al realizar el cruzamiento recíproco, macho lacticolor con hembra
grossulataria, obtuvieron una descendencia compuesta por mariposas de
ambas variedades, pero sólo los machos (50%) eran grossulataria; y sólo
las hembras (50%), lacticolor. La generación siguiente produjo machos y
hembras de ambas variedades, y en iguales proporciones.

p

Lacticolor

X

a
X

a

1

Grossulataria

a

l

Grossulataria

l
F2

~

l

FI

I

Grossulataria
~

Grossulataria

Lacticolor
~

I l
Lacticolor

a

Lacticolor
~

No fue esta la única excepción encontrada a las reglas de Mendel.
Con frecuencia aparecían informes en los cuales se reportaban resultados ajenos a las predicciones del modelo, despertando la sospecha de
que era reducido el número de casos donde podria reconocerse una
herencia mendeliana. El modelo era, pues, en la mejor de las posibilidades, de aplicación limitada.
La defensa del modelo pasaba por el tipo de estrategias que, según
Lewis, tanto molestaban a Morgan. En casos como el de la mariposa
Abraxas, la explicación comenzaba por considerar al sexo como un
carácter mendeliano, en atención a una sugerencia que éste hizo a
Niigeli en una de sus cartas. Los cálculos que se hacían desde este supuesto solamente daban resultados congruentes con el primer experimento si se añadía la indicación de que los machos son homocigóticos
para el factor recesivo, mientras que las hembras son necesariamente
heterocigóticas. Si representamos los factores determinantes del color
de las alas con G para el dominante y g para el recesivo; y los factores
determinantes del sexo con S para femenino y s para masculino, entonces en el primer cruce (macho de alas oscuras x hembra de alas claras)
el paso de P a F1 quedaba así salvado:

�158

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

/ataría
2

p

Macho grossulataria

Ssgg

l

!
(8) macho grossulataria

+

c

ssGG

Macho grossulataria

2

d

ssGg

Macho grossulataria

a

SsGg

Hembra grossulafario

c

SsGg

Hembra grossulatafia

b

Ssgg

Hembra lacticolor

d

Ssgg

Hembra locticolor

SsGg

1

De las dos opciones para el fenotipo macho grouulataria (ssGG y ssGg), sólo la primera da los resultados
"revistos. No he podido encontrar infonnación sobre cómo se las entendían para eliminar la segunda,

Ahora bien, en el siguiente paso, para llegar a la F2 se requería otra
condición: cuando en la hembra están presentes los dos factores dominantes del sexo y del color de las alas, entonces en la producción de los
gametos esos factores deben segregar hacia huevos diferentes. Es decir,
debía existir entre ellos alguna suerte de "repulsión", de modo tal que
cada huevo producido por la hembra llevaba uno u otro de los dos
factores, pero nunca ambos. En la segregación, por tanto, las posibilidades quedaban limitadas a las siguientes:

p

Macho lacticolor
ssgg

Gametos

sg
1

Cigotos

ir~ 1t~
"

Fl

Sg

sG

sG

sg

sG

sg

1

2

a

b

e

d

Y por cruzamiento al azar, las combinaciones, fenotipos y proporc10nes:

CIGOTO

GAMETOS

¿
2

~

GENOTIPO

a

ssGG

2

6

2

(3)

1
1

1

2

(1)

Del mismo modo se calculan los resultados del cruzamiento recíproco:

Macho grossulataria

Hembra grossulataria

X

Macho grossulataria

2

(8) hembra grossulataria

ssGg

2

ssGg

Hembra lacticolor

X

ssGG*

Fl

b

159

sg
2

la
ssGg

sg
3

2a
ssGg

sg
4

Sg sG
a
b

3a

4a
lb
26 36 46
ssGg ssGg Ssgg Ssgg Ssgg Ssgg

4 machos grossulataria (50%)
Macho Fl
ssGg

Gametos

Hembra grossulataria
SsGg"'

X

1 2 3 4
sG sg sG sg

+ 4 hembras lacticolor (50%)
Hembra Fl
Ssgg

X

a

b. c

d

Sg Sg sg sg

PROPORCIONES
FENOTIPO
Fen. color
Macho grossu-

2

** F.Crew refiere un experimento de Doncaster, en el cual, al cruzar un macho
locticolor con una hembra grossulataria silvestre, en la ·progenie todos los machos eran
gross1dataria; y todas las hembras, lacticolor. Esto evidencia que las hembras son heterocigóticas para el carácter color-del-ala.

�160

CÉSAR AUGUSfO REZA RODRÍGUEZ

Cigotos

1a SsGg
16 SsGg
3a ssGg
36 SsGg
Hem.

F2

gross
25%

2a Ssgg
26 Ssgg
4a Ssgg
46 Ssgg
Hem. uctic.

1c ssGg
1d ssGg
3c ssGg
3d ssGg
Macho gross.

25%

25%

SOBRE EL PAPEL DE LA HISfORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTiFICO

2c ssgg
2d ssgg
4c ssgg
4d ssgg
Macho

lac.
25%

A partir de 1909 Morgan comenzó a trabajar con la mosca del vinagre, Drosophila melanogaster. La sugerencia de W. E. Castle, de ~~rv~d,
de utilizar este díptero para investigaciones genéticas, le penruttó disponer de un material experimental que resultó muy adecuado para el
trabajo que se traía entre manos: la mosca tenía un ciclo de vida muy
corto y era muy fecunda, así que en relativamente podo tiempo dispondría de generaciones y ejemplares suficientes para analizar el efecto
de las mutaciones en el desarrollo de la especie; podrían mantenerse
convenientemente·agrupadas en el laboratorio y estudiarse con recursos nada excepcionales. Además, como ventaja adicional para lo que
vendría después, resultó que Drosophila posee solamente cuatro pares
de cromosomas perfectamente diferenciables.
Al poco tiempo, Morgan encontró entre la descend~ncia14, en un
cultivo de moscas con ojos normales color rojo, un primer mutante: un
macho de ojos blancos.

• Al cruzar este macho mutante con sus hermanas de ojos normales,
obtuvo una descendencia (F1) compuesta por 1237 moscas de ojos
rojos, hembras y machos en iguales proporciones, y tres machos de
ojos blancos, a los cuales identificó como nuevos mutantes y los aisló.
Este resultado le indicó que ojo-rojo era el carácter dominante.
• Cruzó luego ejemplares de la Fl y obtuvo en su descendencia (F2) la
proporción esperada de 3:1; 2459 hembras de ojos-rojos, 1011 machos
de ojos-rojos, y 782 machos de ojos-blancos. Al notar la ausencia de
hembras en la descendencia de ojos blancos, Morgan sospechó la existencia de una limitación debida al sexo, puesto que el carácter ojoblanco era transmitido por el macho (P) a una parte de sus nietos, pero
a ninguna de sus nietas.

14 En Lo que sigue, me baso en la exposición que hace Morgan en su 1910, "Sex
Limited Inheritance in Drosophila", Science, 32: 120-122, versión electrónica de Electronic Scholarly Publishing.

161

• Para analizar esta situación, cruzó estos machos de ojos blancos de la
F2 con hembras de ojos rojos seleccionadas de la Fl; obtuvo machos y
hembras de ambos tipos, todos en las mismas proporciones: 129 hembras de ojos rojos, 132 machos de ojos rojos, 88 hembras de ojos blancos, y 86 machos de ojos blancos. Esto le indicó que el nuevo carácter,
white, no era incompatible con la condición femenina -en este sentido
no estaba limitada al sexo- y que se comportaba de modo estrictamente
mendeliano.

• Un nuevo cruce, de hembras white con machos red de una cepa silvestre, le dio una descendencia compuesta por hembras red y machos white
en proporción de 1 a 1.
¿Por qué estos resultados? ¿Qué papel juega el sexo en ellos?
15

Grif:fiths hace referencia a la importancia que tuvo en la explicación elaborada por Morgan el hecho de que para entonces ya hubiera
sido establecida la correlación entre el tipo sexual y la dotación cromosómica. Wilson, en 1905, estudiando la chinche Protenor, observó la
correspondencia 1 a 1 entre la segregación del carácter sexual y la de un
cromosoma no apareado en los machos. A ese cromosoma lo denominó cromosoma X. El mismo año, Nettíe Stevens, encontró que en las
células de los machos y las hembras del escarabajo Tenebrio está presente el mismo número de cromosomas, pero mientras que en las hembras
todos los pares son homólogos, no ocurre así en los machos. En éstos,
una de las parejas está formada por cromosomas de diferente tamaño:
uno de ellos igual a uno de los pares de las hembras Qo llamó cromosoma X); al otro, sin contraparte en las hembras, lo llamó cromosoma
Y. Algo semejante encontró Stevens en DrosophiltT. en los machos, una
de las parejas cromosómicas era heteromorfa.
Sobre esta b'ase, Morgan elaboró una hipótesis para explicar sus datos:
Puesto que el carácter white es transmitido por un macho, el factor
para este carácter debe ser transportado por los espermatozoides; y en
tanto el macho es heterocigoto para el sexo, la mitad de los espermatozoides transporta el factor sexual X y la otra mitad no. Así, la condición
macho-white se puede representar: WXW ; y las dos clases de espennarozoides: WX - W.

1

s A. Griffiths (et al), ob. cit., p. 65.

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

162

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

Ahora bien, los huevos de la hembra red transportan el factor para
ojos rojos. Luego, después de la meiosis cada uno lleva un X. El símbolo para la hembra de ojos rojos resulta ser: R,'C.RX_; el de sus huevos:
RX-RX.
Para la prueba de esta hipótesis, Morgan derivó predicciones ensayando todas las combinaciones posibles y las contrastó con las observaciones. En prácticamente todos los casos los resultados le fueron
razonablemente favorables. Las predicciones correspondientes a los
datos obtenidos inicialmente fueron las siguientes:
• Cuando el mutante white se cruza con sus hermanas red, el resultado
esperado conforme a la hipótesis es:

wx - w

p

RX -

RX

(macho white)
(hembra red)

(50%) WXRX + R,"'\:W (50%)
Machos red
Hembras red
(toda la descendencia será red, con machos y hembras heterocigóticos)
Fl

•

Del cruce entre individuos de la F1 se espera:
R.,"'{

-

wx

(Hembra Fl)
(Macho Fl)

RX - W

F2 (25%) RJCR:X:-(25%) RXWX (25%) RXW -(25%) WXW
Hembras red Hembras red Machos red Machos white

\

Qa descendencia será mendeliana, en el sentido de que presentará tres
red por cada white; pero sólo en apariencia, pues el carácter white estará
confinado en los machos)

• Las redicciones ara el tercer cruce serían:

wx -

w

R.,"'{

RX

-

(Macho white F2)
(Hembra red Fl)

(25%) R.:\.'WX-(25%) \'&lt;IXWX - (25%) RXW - (25%) 'Wml
Hembras red
Hembras white
Machos red Machos white
Qas cuatro clases de individuos estarán representadas, y todas en igual
número

1 63

• En el cuarto caso ocurria una anomalía. La suposición de que el
macho red salvaje era homocigótico arrojaba una predicción en la cual
la descendencia de su cruce con una hembra white debería estar compuesta por hembras y machos -red, en iguales proporciones. Sólo asumiendo que el macho es heterocigótico se obtenía una predicción
acorde con los datos:

RX -

W:X: -

(Macho red salvaje)
W:X: (Hembra white)
W

(50% Hembras red) RXWX

(50% Machos white) WXW

Ahora bien, puesto que en las cepas salvajes el macho ha de ser
heterocigótico (RXW), de acuerdo con lo anterior, y las hembras son
homocigóticas (RXRX), pues de lo contrario no se habría mantenido el
carácter red a lo largo de tantas generaciones, la aparición del mutante
whit~ sól? se puede explicar asumiendo que la mutación tuvo lugar en la
oogenes1s: un huevo, en lugar de surgir de la meiosis como RX se
. .,
'
convlrtl.o en un W:X:. Al ser fecundado por un espermatozoide no-R y
no-X (= un Y), produjo el macho white. Esta es la razón por la cual
Morgan asume la unión necesaria entre los factores del color y el sexo
en Drosophiftr. éstos deben siempre segregar juntos.
Una vez encontradas las combinaciones correctas, desde este conjunto de supuestos, para dar cuenta de los resultados obtenidos en Drosophila, comparó la situación con la descrita por Punnet y Raynor en el
caso de la m~posa Abraxas. Encontró que su hipótesis también le era
aplicable, pero subrayando la existencia de importantes diferencias entre los dos casos: mientras que las mutaciones naturales en Abraxas
lacticolor solamente ocurren en las hembras, en Drosophikz éstas se presentan en los machos; además, la hembra Abraxas grossulataria debe ser
heterocigótica para el color y el sexo, mientras que en Drosophila es el
macho el heterocigótico para ambos caracteres.
A raíz de estos resultados, Morgan se sintió más y más atraído hacia _
hipótesis acerca de las cuales había expresado fuertes reservas. Fue en
un tiempo critico de la teoría mendeliana de la herencia, y se mostró
desconfiado hacia algunos aspectos de la teoría de la herencia. Sus descubrimientos .e n relación a la mutación white de Drosophila le permitieron reconsiderar.
,

�164

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

165

La aparición de nuevas mutaciones intensificó el trabajo de búsqueda de respuestas a las interrogantes abiertas por la tesis de los límites
que el ligamiento al sexo impone a la segregación independiente de los
factores hereditarios. En el año de 1911 Morgan publicó cinco trabajos, en los cuales dio cuenta de un total de seis mutaciones en Drosophila, no todas ellas vinculadas al cromosoma X, y de los dilemas que se
generaban al seguir su comportamiento en los cruces experimentales.
El episodio narrado por Sturtevant aparentemente consistió en esto:
Morgan sugirió que el ligamiento genético era un resultado mecánico
simple de la localización de los genes en el cromosoma, y que los resultados obtenidos por ellos al analizar varios factores mutantes -los cuales sólo se explicaban a partir de asumir que la descendencia los recibía
de distintas series cromosómicas- daban cuenta de la formación de
clases recombinantes, proceso equiparable a la formación de entrecruzamientos visibles en los quiasmas que se forman durante la meiosis.
De esta sugestión derivaron los trabajos de Sturtevant y Bridges, de los
cuales surgieron los primeros mapas de ligamiento y la tesis de la no
disyunción.

modelos teóricos que allá gozaban de un mayor reconocimiento. Las
décadas finales del siglo XIX, y primera del siglo XX, conocieron la
influencia del paradigma evolucionista en ascenso en la orientación de
los estudios sobre la herencia. Fue ese el ambiente en el cual transcurrieron las investigaciones de Mendel, y fue también el primer destinatario de sus aportaciones. El nulo entusiasmo con que Nageli siguió las
diversas comunicaciones de Mendel -según se desprende de la correspondencia Mendel ➔ Niigeli-, las respuestas de éste se limitaban a las
normas de la cortesía: unos pocos comentarios técnicos y la aportación
esporádica de algunos materiales para experimentos adicionales o alternativos- fue influida por el poco peso atribuido al enfoque mendeliano
en dirección a fortalecer la teoría evolucionista sustentada por Nageli.
Y fue también la sospecha de fijismo mendeliano, o al menos de que la
teoría de la herencia particulada pudiera atemperar la idea de las variaciones continuas -incluso a favor de un evolucionismo más dinámicolo que medió en el debate entre Bateson y los biometristas ingleses, y'
en la ponderación positiva de De Vries que supuso su redescubrimiento; así como en el rechazo inicial del mendelismo por parte de Morgan.

La teoría cromosómica de la herencia estaba ya definitivamente en
marcha.

En la caracterización inicialmente ofrecida por Kuhn del período
pre-paradigmático, en esa fase la investigación científica transcurre de
manera errática, perdida en el marasmo de observaciones que se acumulan sin mayor orden. Posteriormente, entre las varias consecuencias
de la reformulación del concepto de paradigma, Kuhn reconoció en las
escuelas en competencia propias de este período la posesión de paradigmas.16 Es una modificación importante, pues permite identificar la
existencia de principios-guía para el trabajo de las comunidades científicas que conforman las escuelas en competencia. Y también, por supuesto, extender a este período las críticas asociadas a la rigidez del
papel que para Kuhn, en todas las versiones de la noción ofrecidas en
su obra,_desempeñan los paradigmas en las ciencias.

Análisis y Conclusiones
Una primera cuestión que emerge del recorrido hecho en las páginas
anteriores es la confirmación de la existencia, en las fases previas a la
aparición de un paradigma, de una notable dispersión del campo de la
disciplina entre diversas escuelas en competencia. Durante más de un
siglo, los esfuerzos por encontrar una explicación satisfactoria al fenómeno de la herencia se encontraron mediadas por las pretensiones de
cada escuela de imponer sus propias perspectivas. Los argumentos de
unas y otras hacían acopio de evidencias, y todas podían encontrar
apoyo en construcciones derivadas de las más diversas fuentes teóricas.
Pero, como bien señala Kuhn, a falta de un paradigma unificador era
prácticamente imposible a los protagonistas del debate discriminar los
méritos de cada conjunto de observaciones como para poder hablar de
una evidencia común. Contaba, desde luego, la autoridad, pero todas
las escuelas podían encontrar alguna en la cual ampararse.
Como fuente de interpretación de los hechos valían no solamente
diversos esquemas de raigambre metafísica (creacionismo, vitalismo...);
también se apelaba a la exportación, desde disciplinas próximas, de

Paradigma y comunidad científica son para Kuhn términos correlativos. Cabría esperar, por tanto, que las modificaciones sufridas por
uno de ellos tuvieran su contraparte en el otro. Esto no es del todo así,
sin embargo.
En Segundos pensamientos sobre paradigmas, Kuhn introdujo modificaciones en esa relación, orientadas a la identificación de criterios ade16

Cfr. la Posdata de 1969 añadida a la segunda edición en inglés de La estmctura... , así como Kuhn (1978), Segundos pensamientos solm paradigmas, Madrid, Tecnos,
específicamente la nota 4, p. 13.

�166

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

cuados a caracterizar a las comunidades científicas de los paradigmas.
Todos esos criterios: la prosecución de metas u objetivos comunes; el
seguinúento de patrones de investigación conformados a los mismos
ejemplares; la posesión de esquemas comunes para la interpretación de
los fenómenos de un campo de investigación determinado, derivados
del paso de los científicos por una formación académica profesional
similar; su integración a las mismas redes de flujo de información especializada -&lt;:ongresos y similares, literatura sobre el campo-; hacen de
las comunidades científicas núcleos de investigadores entre los cuales la
comunicación es relativamente completa. Así, las comunidades científicas pueden ser vistas a diferentes niveles de integración: desde el más
general, en el cual estarían comprendidos, por ejemplo, todos los científicos naturales; hasta los grupos más reducidos -&lt;le unas cuantas decenas de miembros- dedicados a la investigación sobre problemas muy
esotéricos.
Correlativamente a esta caracterización más precisa de las comunidades científicas, Kuhn hace la distinción entre los dos sentidos en que
quedan comprendidos los diversos usos que se hacen del término paradigma en La estructura de las revoluciones científicas: el sentido global, en el
cual se comprenden la totalidad de los compromisos compartidos por
un grupo de científicos -&lt;:reencias, métodos, valores-; y un sentido
más específico, donde se abarcan compromisos de alcance más reducido, ligados a logros exitosos convertidos en ejemplos de solución a los
problemas característicos del campo de acción de una comunidad científica. La relación originalmente establecida entre comunidades científicas y paradigmas se conserva ahora de un modo más preciso: una comunidad científica es un grupo de individuos dedicados a la investigación especializada, los cuales diseñan su trabajo siguiendo los mismos
patrones ejemplares de solución de problemas, e interpretan sus resultados aplicando el mismo aparato formal y estableciendo su correspondencia con las observaciones en función de un cuadro de analogías
compartidas. Fuera de este conjunto específico de Cü!l}promisos, los
miembros de una comunidad científica pueden discrepar sobre aspectos esenciales del paradigma, considerado en el más global de sus sentidos.
Cada comunidad científica especializada está conectada con otras
afines en la medida en que hay entre ellas compromisos de otro nivel
que integran un paradigma común; por ejemplo, teorías generales. Pero, como Kuhn ya había establecido desde La estructura... , aunque entre
esas comunidades pueda haber un mismo paradigma -en este sentido

167

también global- común a varios núcleos de especialistas, no es para
cada uno de ellos el mismo paradigma.
¿Cuál es la situación que se dibuja, vistas las cosas desde esta óptica,
en las investigaciones citogenéticas durante las primeras dos décadas
del siglo XX? El redescubrimiento de Mendel supuso la entrada en
17
juego de un ~odelo de investigación que se ensayó con éxito aplicándolo a estudios de la herencia y la variación en una gama muy amplia
d~ especies, así como ~ mejorar los métodos de control en el mejorarruemo de plantas y arumales. Ello permitió consolidar el trabajo de los
grupos involucrados en tales investigaciones, a la vez que estimuló la
creac!ón de otros nuevos. Para 1902 el número de esos grupos era ya
muy ~~ortante, t_anto en Europa como en Estados Unidos. Cierto que
análisis mendeliano no dejó de enfrentar desajustes entre las predicc10ne~ formuladas sobre su base y los resultados experimentales, pero
las mas de las veces esas anomalías contribuyeron a la apertura de nuevas líneas d~ inv~stigación, en las cuales el mendelismo se enriqueció
con las modificaciones que se le iban incorporando. Por otra parte, los
ava~ces en el_ estud!o de los c~mponentes celular_es permítió muy pronto vmcular citologia y herencia, y generar la pnmera formulación del
paralelismo entre el comportamiento cromosómico y el de los factores
mendelianos. ¿Fue el grupo de E. B. Wilson, en Columbia University,
e~ n~cl~o de la comuni~ad ci~ntífica citogenética en formación; y fue la
hipotesis Sutton-Boven el hilo conductor de las investigaciones en la
nueva disciplina? ¿Fueron Margan y su grupo miembros de ese núcleo?

e!

Uno de los indicadores de pertenencia a una comunidad destacados
por Kuhn lo constituye el cuerpo de citas contenidas en las comunicaciones que los investigadores publican en las revistas especializadas y
otros medios de divulgación de sus avances. En las obras de esta época
consultadas pára este trabajo nos encontramos: Sutton cita, entre otros
a Wilson y a Boveri; Boveri cita a Wilson y a Margan; Sturtevant, po;
su parte, hace lo propio con Margan, Boveri; McClung, Stevens, Wilson y Sutton. Sobre esta base, y algunos datos que han aparecido en el
17

En torno a la recepción de este modelo a raíz de su divulgación por De Vries,
C~rrens y Tschermack, en primera instancia, y luego por Bateson, se plantea ya una
pnmera cuestión polémica: ¿qué fue exactamente el redescubrimiento? Para unos -la
mayoría- fue el rescate del olvido de un trabajo que pasó, tal cual, como base del
análisis genético; para los menos -entre ellos Castrodeza (ob. cit., p. 76-81) - sólo en la
forma se corresponden el Mendel de 1865 y el de 1900, pues en el trámite De Vries y
Correns desarrollacon modelos que guardaban diferencias de fondos con el mendeliano, y -~e sólo por la disputa abierta entre ellos por la prioridad en su postulació n
que decidieron resolverla adjudicando el mérito a Merídel.

�168

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

recuento de las páginas precedentes, podríamos concluir que la comunidad científica citogenética se fue constituyendo entre 1900 y 1914
como un amplio grupo de investigadores provenientes de diversos
campos y ubicados principalmente en Alemania, Inglaterra y Estados
Unidos. Morgan era en un principio un miembro marginal, para luego
convertirse en el principal protagonista.
Pero, en rigor, no me es posible responder a esas preguntas. Cabe la
posibilidad de que el paso de la hipótesis de Sutton-Boveri a los nuevos
principios establecidos por Morgan y su grupo hayan constituido cambios de paradigma y la conformación de nuevas comunidades científicas, más exclusivas. En cualquier caso, la situación, a mi juicio, es la
siguiente.
Para Kuhn, la característica distintiva de una ciencia madura es la
existencia de una duradera tradición de ciencia normal, episódicamente
interrumpida por cortos periodos de cambio revolucionario que modifican los paradigmas y provocan una nueva conformación de la comunidad científica. La empresa científica, por tanto, es esencialmente conservadora: nada de lo que ocurre en la ciencia normal está orientado a
una revisión del paradigma vigente.
Ahora bien, si como Kuhn señala, "ninguna parte de la ciencia
normal está encaminada a provocar nuevos tipos de fenómenos", entonces los esfuerzos de Morgan, en los comienzos de su trabajo con
Drosophila, por encontrar evidencias para apoyar la importancia de las
mutaciones como mecanismo de variación, dada su capacidad de producir novedades imprevistas dentro de una especie -contra el presupuesto mendeliano de que ese mecanismo está constituido por la variación mecánica resultante de la recombinación de los factores hereditarios segregados de modo independiente-, no constituyeron parte de la
ciencia normal asociable a la hipótesis de Sutton-Boveri, sino del propósito de establecer un paradigma alternativo, proveniente de una modificación importante a la teoría darwinista de la evolución. En algún
momento, dentro de ese esfuerzo de critica y orientación de los estudios genéticos en una dirección diferente, Morgan se vio "repentinamente" convertido a la teoría cromosómica de la herencia delineada
por Sutton-Boveri. En abono de esta idea está el hecho de que en
191 O, poco antes de la aparición, en Science, de su trabajo "Sex Limited
lnheritance in Drosophila", en el cual ya asumía la localización de los
genes en los cromosomas, Morgan envió otro trabajo a American Natu-

SOBRE EL ~APELDE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACION DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

169

ra/ist, en el cual se negaba tajantemente dicha relación. 18 Esto sería congrue~te con las ideas de Kuhn. El problema está en que Morgan, si lo
antenor prete_nde recoger adecuadamente su asimilación a la hipótesis
Sutton-~o:7en, y con ella al mendelismo, sólo ·llegó a asumir la teoría
cromosonuca de la herencia cuando pudo generar hipótesis correctoras
de las leyes de Mendel: los genes ligados en un mismo cromosoma no
s_e a~ogen a la ley de segreg_ación independiente. La "conversión repentina , que para Kuhn constituye el tránsito, sin mediación de un estado
~ogmá~co ~ siguiente, deja de lado, en el caso de Morga~, una posibilidad mas viable: Morgan mantuvo su postura crítica en todo moment~; su propósito no era simplemente sumarse a una idea prometedora
sino buscar en ella "huecos" para introducir su propia perspectiva d;
las cosas.
~ás aún, ese espíritu crítico no se detuvo ahí. Sturtevant en su ya
refenda A !fi!tory_ q( Genetics, da cuenta del afán de Morgan de perseguir
~n s~ trabajo mtwaones ~ovedosas y del estímulo que proporcionaba a
el nu_smo :. a los otros miembros del grupo hacia la búsqueda de evidenctas cnt1cas.
Pues bien, si lo que ocurrió en los inicios de la genética -y no sólo
en e~ período analizado, pues a la llegada de Morgan, Sturtevant, Müller
Y B?~ges a Cal~~c pronto surgieron nuevas rutas para la investigación
~enet1ca, sucediendose los cambios de manera acelerada- puede ser
~terp~etado ~orno c~mbio de paradigma, entonces la agitación revoluctonana es mas comun de lo que Kuhn supone; si, por el contrario fue
solamente la ampliación-consolidación de un paradigma, entonce; no
se cumple la caracterización de la ciencia normal como una fase conservadora.e~ la cual el científico es un mero solucionador de puzzles.
En las a~ttvi~ades de los personajes que hemos mencionado, al menos,
no era stmplemente su propia capacidad de "manejo de las herramient~~" lo que estaba en juego: las propfas herramientas estaban en cuesllon. ~as controversias que se fueron generando a raíz de los resultados
expenmentales "anómalos" no pedían simplemente la solución de dificultades residuales dejadas por el paradigma: supusieron cambios de
fo~do, q~e s~, tradujeron en la postulación de nuevas leyes y estrategias
de ~vest1gac1on. La genética resulta ser más dinámica de lo que exige el
patron de desarrollo postulado por Kuhn.
_ La insistencia de Kuhn en la inconmensurabilidad obedece al servicio que ésta presta a la crítica de la concepción acumulativista del desa18

Cfr. Crew, ob. cit., p. 107-108.

�170

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ
SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN LA
EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

rrollo científico. Esto es importante, pero arrastra consecuencias que
no pueden aceptarse fácilmente.
A mi modo de ver, la más negativa de esas consecuencias es que
condena a las comunidades científicas a un aislamiento insalvable. En
un primer momento, cuando el esquema de Kuhn estaba centrado en
el análisis diacrónico de la actividad científica, los cortes provocados
por la inconmensurabilidad implicaban la imposibilidad de evaluar teorías científicas sucesivas con un patrón común, lo cual conlleva orientaciones al relativismo de las que el mismo Kuhn renegó. Después, al
destacar la importancia de la dimensión sincrónica, la inconmensurabilidad se convirtió en el límite a la comunicación efectiva entre los
miembros de comunidades científicas especializadas distintas: los científicos pertenecientes a ellas viven y desarrollan su trabajo en mundos
distintos porque no pueden nunca compartir cabalmente sus marcos de
significación. Cuando, desde las teorías generales que les son comunes,
usan los mismos términos, tienen de sus referentes distintos conceptos,
pues el significado asociado a ellos deriva de modo fundamental del
conocimiento tácito, intuitivo, que han adquirido en la práctica de aplicación de esos términos a los problemas exclusivos de su campo de
especialidad.

171

una idea diferente de las de Prietsley? ¿O fue derivando desde un concepto próximo a ~a teoría del flogisto hasta la identificación del oxígeno
como un nuevo 11po de gas? Kuhn se orienta por esta segunda opción.
Pero, entonces, ¿los diversos estadios de Lavoisier en ese tránsito son
inconmensurables?
En algunos ~~xtos -el de Griffiths, por ejemplo- se atribuye a Mendel la formulac10n del concepto -no la palabra- de gen. Evidentemen~e, entre el f~ctor ~e?deliano y el moderno concepto de gen hay una
unportante distancia, mcluso suponiendo que en la actualidad ese concepto fuera unívoco ¿Cómo se justifica, entonces, que los especialistas
afirmen que al u~arlo en cada etapa -o en cada campo- están hablando,
a la vez, de lo_ tn1s~o y de otra cosa? ¿Es porqué han despojado al conc_epto de su ~stona? Yo creo que no: que es precisamente por su histona que esa idea es legítima. Los conceptos - y las teorías de las que
forman parte- no son constructos rígidos: en el curso de su desarrollo
se aplican a nuevas situaciones, lo cual conlleva una continua redefinición de su significado. Esos cambios no son meramente acumulativos
(pura~ente extensionales), sino que también implican ajustes de connotacion.

Y o no alcanzo a ver cómo las metáforas utilizadas por Kuhn para
ilustrar estas dificultades y asociarlas en definitiva a limites de una traducción "sin pérdidas ni residuos" pueden ser relevantes para el análisis
de los procesos del cambio conceptual en las ciencias. Aún asumiendo
que, en efecto, la vinculación de las palabras al mundo pasa por el conocimiento tácito, no accesible desde el exterior -y por ende incomunicable-, ¿de qué manera eso impide la identificación de las transformaciones del aparato conceptual de una teoría al aplicarse a nuevos y
nuevos tipos de procesos? ¿Qué tienen de inconmensurables esas
transformaciones?

_ Tomemos, por ejemplo, el concepto de fenotipo. Éste fue introduc~do por Johannsen para ~~finir_l~s caracteres observables en los orga~smos, y e~ su formulac1on ongmal poclía aplicarse ya fuera a un caracter _especifico (c~mo los estudiados por Mendel en sus experimentos
con Ptsum) o al conJunto de todos ellos. Pero luego fue extendido hacia
nuevas aplicaciones, tales como la capacidad -o su inhibición- de un
organismo p,ara sintetizar una determinada proteína. Estos usos, y todos los de11;as en que ha aparecido, constituyen una familia conceptual;
no hornogenea, pero donde todos los usos mantienen una relación
discernible.

A este respecto, me parece pertinente un paralelo que se puede establecer entre esas transformaciones de un concepto y el proceso de
descubrimiento que describe Kuhn en La estructura de hs revoluciones
científicas. Cuando, en esa obra, Kuhn da cuenta de las dificultades para
asociar el descubrimiento a un acto único, está haciendo ver cómo la
emergencia de una idea nueva es producto de un proceso complejo, y
que entre los eventos inicial y final del mismo necesariamente se han
ido hilvanando cambios ---&lt;:aracterizables incluso como cambios de
paradigma-, asociados a la asimilación conceptual, que, a la vez que los
conectan, los separan. ¿Tenía Lavoisier, desde un primer momento,

En consecuencia, en los cambios de significado hay una conexión
que ha de ser posible identificar, o de lo contrario la dimensión histórica de los_conc~?tos se pierde. Kuhn, que ha subrayado la importancia
de esta dimens1on, la pone en entredicho con la idea de la inconmensurabilidad. Y ni siquiera el papel que esa idea jugó en la derrota final de
la conc~pción. acumulativista de las teorías científicas puede justificar
que se siga aplicando al examen del cambio conceptual.

�LA FILOSOFÍA Y EL MUNDO DE LA TÉCNICA
Mtro. Luis Rionda Arreguín
Universidad de Guanajuato

T

écnica y arte tuvieron originalmente un significado idéntico.
Comprendían a un tiempo las artes útiles y las bellas artes. El término técnica procede de techne, vocablo griego que posteriormente fue expresado en lengua latina como sinónimo de ars o arte. Cuando
hablamos de la técnica nos referimos a los artefactos, instrumentos y
máquinas producto del arte humano, a diferencia de los objetos creados por la naturaleza. Por este motivo, solamente el hombre puede
tener la calidad de homo faber, es decir de fabricante de objetos útiles
destinados a realizar determinadas operaciones. En el mundo moderno
los llamados utensilios técnicos -calculadoras, ferrocarriles, marcapasos- han determinado que los seres humanos estemos sujetos al señorío de la técnica.
Frente al criterio que considera únicamente valiosas, las acciones
humanas por la utilidad que encierran, los filósofos presocráticos descubrieron, como producto de la actividad especulativa -desinteresada-,
que el agua, los números y los átomos, eran el origen de todo cuanto
existe. Mientras que los antiguos procuraron la contemplación en la
búsqueda de la verdad de las cosas, el hombre actual, encuentra la Verdad en los artefactos que ha creado, porque son útiles para el desempeño de sus tareas. No hay duda que la técnica en la época moderna
tiene lazos muy fuertes con la ciencia, puesto que es la aplicación de la
ciencia con fines utilitarios y prácticos. Vivimos, pues, un mundo en
que impera la aplicación práctica de la ciencia. Claro que construir artefactos que le sirvan al hombre es importante, porque le hacen más fácil
y cómoda la vida; es también esencial no ren~ciar a la vida teorética,
que no está movida por la utilidad, pero que es nec~saria para la investigación.

�174

LA FILOSOFÍA Y EL MUNDO DE LA TÉCNICA

LUIS RIONDA ARREGUÍN

Mientras que la metafísica de Platón afirma que la essentia precede a
la existencia, el existencialismo como filosofía descansa en la expresión
de Sartre según la cual la existencia antecede a la esencia. De este modo, la esencia del hombre se apoya en la existencia. Decir que el hombre es esencialmente un animal racional, significa que el hombre es la
unidad de cuerpo y alma. El hombre decrece, desciende a la mundanidad, cuando se afirma que su ser consiste en ser-en-el mundo, cerrándole así el paso al más allá, a la trascendenda. Esto no quiere decir expresa Martín Heidegger- que el hombre sea únicamente un ser
"mundano" en sentido cristianamente entendido, esto es, vuelto de
espaldas a Dios y totalmente desligado de la "trascendencia".
Frente al panorama de una llanura poblada de plantas y pasto el
animal se conduce, opina Ortega y Gasset, con la intención de nutrirse,
mientras que el hombre por ser espíritu puede sublimar sus apetencias
y dedicarse a la pura contemplación. Por cuanto es esencialmente espíritu, el hombre puede asumir ante u.na campiña una actitud estrictamente contemplativa y desinteresada, sin propósitos de subsistencia.
Las artes, decía Aristóteles, fueron apareciendo paulatinamente. En
primer término surgieron las que son indispensables para la vida, posteriormente las de goce y agrado y finalmente las de pura contemplación.
Muy conocida es la comparación que Pitágoras hacía de la vida
humana con las fiestas de Olimpia. Había quienes asistían a ellas para
hacer negocios que les dejaran utilidades; otros para competir y obtener
los premios; por último había los que acudían solamente como espectadores. Precisamente los espectadores son los filósofos, que viven
únicamente para la contemplación, para la pura teoría. La contemplación además de ser el punto culminante del conocimiento filosófico,
constituye la felicidad del placer espiritual.

que puede constituir la felicidad perfecta del hombre, con tal que abarque la completa extensión de la vida"2
L~ vida te~rética o contemplativa se alza no sólo sobre la vida práctica, smo que igualmente está por encima de la vida dirigida por la producción o poiesis, que es una función que tiene su fin fuera de ella misma; la creación de un poema, por ejemplo, tiene su fin en el poema. El
filósofo de Estagira representa una concepción intelectualista de Dios.
El hombre no se basta plenamente para desempeñar a cabalidad una
vida teorética, porque requiere del mundo para conocerlo. El único
ente capaz de llevar de un modo suficiente una vida teorética es Dios
porque su actividad consiste en ser él mismo el objeto de su propio'
pensamiento: Dios es, dice Aristóteles, pensamiento del pensamiento. El
hom~r~ alcanzará el rango de filósofo cuando la vida teorética, que es
su felicidad, llene la totalidad de su vida.
En la Grecia Antigua, teoría era un concepto que tenía que ver con
la vida contemplativa o especulativa. Hablar de teoría significaba oponerse "a práctica y, en general, a toda actividad no desinteresada, cuyo
fin no es la contemplación"3• Si el conocimiento teórico, exclusivo del
horno sapiens, se dirige al saber, el conocimiento práctico, privativo del
horno faber, tiene como tarea el hacer. Mientras que la cienda se origina
en el conocimiento teórico, el arte lo hace en el conocimiento práctico.
Platón y Aristóteles enaltecieron la vida contemplativa sobre la práctica; pero fueron los filósofos presocráticos los que llevaron una vida
estrictamente contemplativa. Se cuenta, por ejemplo, que Tales de Mileto contemplando el cielo estrellado se precipitó a un pozo, convirtiéndose en objeto de burlas porque deseando saber las cosas del cielo
no ve lo que hay bajo sus pies. Esta anécdota viene a confirmar la idea
platónica de que la auténtica praxis de los filósofos es la vida teorética.
Hay quien ve la verdadera patria del filósofo en el estado perfecto

~fu~
Asimismo, puede sostenerse que la vida contemplativa es la única
que se ama por sí misma, porque de ella no resulta nada fuera de la
contemplación, a1 paso que en la acción práctica nos afanamos más o
menos por algún resultado extraño a la acción 1•

Los actos apetecibles en sí mismos son aquellos en los cuales nada
hay que buscar fuera del acto mismo; luego la felicidad debemos señalarla entre los actos deseables por sí mismos. La felicidad reside, según
Aristóteles, en la actividad propia del hombre. Si la actividad racional es
la actividad privativa del ser humano, podemos concluir "que es ella la
Ética Nicomaquea. Nuestros Clásicos No.3, UNAM, 1957, p. 241.

.

.

La tesis del reinado de los filósofos se desprende para Platón de la
conciencia de que la fuerza constructiva de este nuevo mundo en gestación es la filosofía, es decir, precisamente aquel espíritu que el estado
pretendía destruir en la persona de Sócrates. Sólo ella, la fuerza que ha

2 Ibíd.;

p. 242.
Abbagnano, Nicola. Diccionario de jilos#a. Fondo de Cultura Económica, 1963,
p. 1126.
.
3

1 Aristóteles.

175

�176

LUIS RIONDA ARREGUÍN

creado en el mundo del pensamiento el estado perfecto, es capaz de
ponerlo en práctica, si se le da el poder necesario para hacerlo4•

Pues bien, el filósofo es el hombre que además de anidar en su alma
la idea del Bien, reúne el conocimiento práctico y el poder de visión
para conducir el estado.
La vida más noble y elevada de los filósofos de la Grecia clásica era
la vida teorética, que era una vida de escuela, es decir una vida de ocio
y no de negocio, una vida de teoría pura, totalmente desinteresada. Los
pitagóricos eran un grupo de filósofos que al unirse formaron una escuela caracterizada por llevar sus integrantes un modo de vida semejante a la de los espectadores en las justas olímpicas: una vida teorética o
contemplativa, que los griegos denominaban bios theoretikós. El quehacer
teorético o especulativo del filósofo, enderezado a la mera actividad
cognoscitiva, no sirve a un fin cualquiera, sino que tiene su finalidad en
sí misma. En suma, la especulación es un conocimiento desinteresado
opuesto a la acción. El ideal contemplativo de la vida trae como resultado la desestimación del trabajo manual. El hombre práctico y trabajador desdeña la contemplación, el ocio de los filósofos presocráticos.
Los ociosos o escolásticos contempladores de la verdad, desde Tales,
fundador de la escuela de Mileto, convivieron en pequeñas comunidades aristocráticas, o escuelas de maestros y discípulos, de los que uno
pasaba a nuevo escolarca, durante la continuidad de supervivencia de la
escuela5•

El historiador griego, Herodoto, hace notar que los griegos y los
bárbaros coincidían en ver como siervos a aquellos que se instruyen en
el aprendizaje de una actividad que signifique vivir de sus manos; pero
tenían como hombres de bien a los que se mantenían a un razonable
distancia de los trabajos manuales. Con el Renacimiento hace su entr,a. da en el mundo moderno la idea de que el trabajo manual debe ser
visto como decoroso y digno. El hombre fue creado por Dios a su
imagen y semejanza; pero también el hombre, siendo un microcosmos,
creó a su propia imagen, mediante su laboriosidad, el mundo de la cultura, que es una segunda naturaleza. Solo por el conocimiento de la
naturaleza podemos intervenir en ella para trasformarla. Leonardo da
Vinci fue quien encarnó en el Renacimiento el ideal del espíritu univer4 Jaeger, Werner. Paitieia: Los ideales de la cultura griega. Fondo de Cultura Económica, 1985,p.658.
s Gaos, José. De antropología e hisroriografia. Cuadernos de la Facultad de filosofía,
letras y ciencias, No. 40. Universidad Veracruzana, 1967, p. 251.

LA FILOSOFÍA Y EL MUNDO DE LA TÉCNICA

177

sal. Juzga que el ojo y la mano encarnan la actividad del hombre dirigida a transformarlo todo: así como el ojo representa la acción contemplativa o cognoscitiva, la mano personifica el utensilio de trabajo. Todo
cuanto hay ha sido hecho y movido por el ojo. "Las obras que el ojo
ordena a las manos son infinitas ...", expresa el artista italiano en el Tratado de la pintura. ''Y así como en la pintura, el ojo contempla primero el
mundo para luego ordenar a las manos la obra de arte, así en la ciencia
el conocimiento teórico precede y ordena su utilización práctica"6•
En la naturaleza psíquica del ser humano hay una correspondencia
entre la ciencia y el arte, entre el saber y el hacer. Así como es posible
un saber sin un hacer ulterior, así también es posible un hacer sin un
saber que con anterioridad lo controle. Entre ellos no cabe el desinterés. No hay saber (teoría) que no propenda a terminar en un hacer
(práctica). A su vez, una actividad práctica será más eficaz, cuanto más
sea iluminada por la teoría. Cuando decimos que hay que transformar
el mundo en lugar de contemplarlo, no significa que estemos poniendo
la acción por encima de la contemplación.
El positivismo decimonónico conservó la explicación ofrecida por
Francis Bacón acerca del modo de ser operativo de la ciencia, en el
sentido de que el hombre obra sobre la naturaleza y la domina por la
previsión de los hechos que las leyes hacen posible. Más lo verdaderamente representativo de esta filosofía, es el ensalzamiento que hace de
la ciencia como la guía por excelencia de la vida individual y social del
hombre. Como consecuencia de su visión romántica de la ciencia, la
filosofía positivista afianzó la estructura técnico-industrial que distingue
a la sociedad moderna.
Si hay algo muy representativo en el siglo XIX que expone de manera clara tanto las relaciones como la desemejanza entre la ciencia y la
técnica, es aquel pasaje que Augusto Comte utilizó para fijar su orientación:
... el espíritu humano debe proceder a las investigaciones teóricas
haciendo abstracción completa de toda consideración práctica. Es cierto que el conjunto de nuestros conocimientos sobre la naturaleza, y el
de los procedimientos para modificarla en nuestro beneficio, forman
dos sistemas esencialmente distintos entre sí que es conveniente concebir y cultivar por separado7•
6
Villoro Luis. El pensamiento moderno. Fihsojia del &amp;nacimiento. El Colegio Nacional/Fondo de Cultura Económica, 1998, p. 39.

7

p. 156.

Cit.por L. Geymonat. Cienciay realismo, Ediciones península, Barcelona, 1980,

�178

LUIS RIONDA ARREGUÍN

El grado de evolución cada vez mayor de la técnica garantiza_ que
núcleos humanos más extensos puedan sobrevivir, además de me¡orar
en su bienestar. Bacón pensaba que la ciencia debe tener un fin primordialmente práctico: debe estar al servicio del bienestar del hombre.
Mientras que el animal, según Ortega y Gasset, está inevitablemente
destinado a vivir, el hombre, al contrario, no sólo quiere vivir, estar,
sino bien-estar.

De conformidad con lo que venirnos expresando, el ser humano
para lograr las cosas que necesita para vivir ha creado la técnica, es
decir ha creado el mundo de artefactos en los que él mismo se revela.
En consecuencia, el hombre se estaría desestimando si cometiera el
disparate de repudiar la técnica. En efecto, la técnica es, :ntr~, otr~s,
una de las formas de que se sirve el ser humano para su realizac1on; sm
embargo esa libertad está en peligro en . la actu~lid~d- al
advertir que la sociedad altamente industrializada tmpone al lildivtdu~
un nuevo tipo de servidumbre, constriñéndolo a ciertas formas de actividad en lugar de a otras orientando hacia determinadas direcciones
'
•
8
sus necesidades, sus gustos y finalmente sus pensamientos . El actual
repudio a las sociedades con un elevado nivel de industrialización, que
quieren igualarlo todo, se funda en su pretensión de hacer desaparecer
cualquier afán de libertad en el hombre individual.
Para la filosofía griega y medieval era imposible pensar el mundo
como hecho por el hombre y para el hombre; sin embargo una vez que
el hombre lo transformó, lo rehizo a su imagen, fines y beneficios. Esto quería decir que si el urúverso había sido hecho por Dios y para los
fines de Dios, el hombre como ser creado no tenía justificación alguna
para crear sus propios fines y valores. "Pero al transformar y rehacer el
urúverso para que sea mundo, y nosotros dueños y señores, tenemos y
debemos inventar, crear valores nuestros... ': 9 Mundo es, concretamente,
universo alterado, transformado -dice García Bacca- "a imagen, semejanza, planes y dominio señorial del hombre". De aquí se sigue que la
actividad de la técnica actual, por razón de la ciencia, consiste en transformar el universo de las cosas que recibirnos y convertirlo en mundo,
es decir en mundo creado por el hombre. Somos, sin duda creadores
de un mundo nuevo, el mundo de la cultura, por encima de la naturaleza.

8

Geymonat, Ludovico. Opus cit. p. 165.
.
.
9 García Bacca,Juan David.Antropologíafilosófica Contemporánea. Uruvers1dad Central de Venezuela, 1957, p.79.

LA FILOSOFÍA Y EL MUNDO DE LA TÉCNICA

179

Solemos decir que técnico es el que es perito, docto y entendido en
una determinada actividad práctica; es decir que tiene los conocimientos especializados de una ciencia estrechamente vinculada a la práctica.
Por eso el saber técnico es un saber para el hacer que se distingue del
saber del experimentador, que es un hacer para el saber. El que experimenta, primero ensaya y observa para obtener luego un saber, una experiencia.
La verdad, sostenían los estoicos, es la correspondencia del conocimiento con la cosa. Lo que busca el sujeto cognoscente es una adecuación entre la realidad y la idea, entre lo objetivo y lo subjetivo; luego la
finalidad del científico debe ir dirigida a representar en su mente las
cosas como son. El artista, por el contrario, lejos de reflejar la realidad
como es, la imagina y la traza de acuerdo a su ideal estético. No obstante la discrepancia gue actualmente existe entre la técnica y el arte, en el
mundo antiguo ineludiblemente coincidieron. Los productos tanto de
la técnica como del arte son productos, "radicalmente del horno faber,
del animal fabricante de utensilios, instrumentos... ornados, desde antes
o después, estéticamente"IO.
Los lazos que la técnica actual ti.ene con la ciencia moderna la distinguen de la técnica de épocas precedentes, en las que no existía dicha
ciencia. Todos los que habitamos actualmente el planeta tierra vivimos
invadidos de artefactos técnicos, a grado tal que nuestra vida es presa
cada vez más de un proceso de tecnificación. La téchne es, en la cultura
griega antigua, un producir, un saber hacer. Así, el hombre que sabe
hacer las cosas es un técnico. Más en el mundo de la técnica es necesario separar la función técnica y el artefacto como producto de esa función.
La esencia de la técrúca, opina H eidegger, es un asunto del que el
hombre ha escrito demasiado; pero sobre el cual no ha razonado lo
suficiente. El filósofo existencialista juzga lo que la técnica es en esencia " ... un modo del desocultar, es decir, del hacer patente el ente"11•
Siendo así, la técrúca hace patente, descubre lo gue hay que producir.
La técnica moderna al desafiar a la naturaleza la incita a manifestar sus
energías encubiertas, ocultas. De esta forma "lo descubierto es transformado; lo transformadó, acumulado; lo acumulado, a su vez, dividido, y lo dividido, se renueva cambiado"12•
IO Gaos,José. Opus cit, p. 201.
11
12

Carta sobre el humanismo. Ediciones Tauros, 1966, p. 39.

Heidegger, Martín. "La pregunta por la técnica", en A. Caturelli. La filosojia.
Editorial Gredos, 1966, p. 252.

�180

LUIS RIONDA ARREGUÍN

La esencia del materialismo no estriba en afirmar que todo sea materia,
sino en establecer que sólo "el ente aparece como material de trabajo".
Por otro lado, el destino de la técnica es " ...la verdad del ser _que d~scansa en el olvido". Partiendo del supuesto del pensador aleman, _segun
el cual la técnica es un encubrimiento del ser, podemos concllllr que
aquello sobre lo que se afana la técnic~ son ~nicamente ~os entes: p~ro
no el ser que queda en el olvido. Martm Heidegger relac1on~ la tecmca
con e,l nihilismo y el olvido de la existencia que c~ractenza nuestro
tiempo. El hombre ya no reconoce ni re~p~ta lo ex.1stent~ en su ~:r,
sino, que lo aborda, lo ?1anipula y lo acondiciona a sus propios fines .
El dominio del hombre sobre la naturaleza -según Augusto Co~tedebe estar soportado en la ciencia positiva. Estima que el fin _d: la e1encia es fonnular las leyes que permiten la previsión la cual diri~- la acción del hombre sobre la naturaleza. La misión de las leyes posmvas es
la previsión racional: verpara prever. La naturaleza, co~puesta de hechos
físicos y de las leyes que los gobiernan, es una r~alidad sep~a~a del
hombre imbuido del deseo de dominarla por medio del conoClffilent~.
La naturaleza es un orden regulado por leyes. Partiendo del conoc:miento de la naturaleza, el ser humano interviene en ella con el proposito de transformarla en su beneficio.
El hombre es incuestionablemente, un ser que se trasciende; pero
no sólo sobrepas; los límites de la naturaleza, sino que también tiene la
aptitud de trascenderse en los límite~ dete~~dos del mun~o creado
El hombre al crear no hace sino realizarse as1 m1smo, produciendo una
segunda naturaleza, la cultura, que está por e~cima de _la naturaleza.
Como realidad sobrepuesta, la cultura es su ámbito exclusivo.
La transfonnación de la naturaleza por el hombre es una realidad
que en el mundo actual se le adjudica, sin ~scu~ión, a 1~ ci~ncia a~lic~da esto es a la técnica. Los nexos entre la ciencia y la tecruca son mdisoÍubles, razón por la cual será un desacierto pretender confrontarlas:
La técnica empieza donde termina la ciencia. Es algo aceptado que la
ciencia se ocupa de la investigación pura de la verdad; pero el paso
siguiente es la aplicación P:áctica de dicha v~rdad científica ~ la solución de los problemas y necesidades de la sociedad. No es posible considerar la ciencia como una actividad desvinculada de las faenas y apuros de la realidad social.

13 Beck, Heinrich. "Técnica entre sentido y contrasentido", en.Anuario del Centro
de Estudios Humanísticos N. 24, Universidad Autónoma de Nuevo Leon, 1997, p. 40.

LA FILOSOFÍA Y EL MUNDO DE LA TÉCNICA

181

El término absoluto, en su uso común como en su uso filosófico,
significa aquello que es ilimitado e incondicional. A muchas cosas suele
adjudicárseles el carácter de absolutas. Para el positivismo del siglo
XIX las leyes que rigen el curso de los fenómenos naturales son relaciones relativamente constantes, no así los hechos que son vistos como
absolutos. Ante ellos el positivista se inclina en actitud de admiración.
Si en la Edad Media el hombre vió en Dios un refugio y una fortaleza,
en el siglo decimonónico la confianza absoluta se depositó en el progreso entendido como un desarrollo lineal y continuo dirigido a una
"edad de oro", ubicada en el futuro. Es cierto que la globalización en
su afán de uniformarlo todo, haciendo desaparecer las diferencias, ha
provocado el surgimiento de un clamor a favor de una globalización
donde impere "la unidad en la diversidad"; es decir que la homogeneización cultural no signifique un detrimento de la identidad cultural de
los países. Vivimos no solamente en la edad de la técnica, sino también
en una tecnocracia, que es el dominio de la técnica sobre nuestras vidas. Cada día que pasa crece nuestro asombro ante los prodigios de la
tecnología moderna. ¿Qué haríamos si en un momento dado llegara a
faltamos aparatos de calefacción, automóvil, televisión, teléfono, radio
o el más reciente modelo de refrigerador? Día con día requerimos de
artefactos técnicos como máquinas de escribir, escaleras eléctricas,
aviones, semáforos, computadoras y tantos más. Nadie pone en duda
el valor que para la vida humana tienen todos estos adelantos traídos
por la técnica; sin embargo frente a los productos del ingenio tecnológico es necesario mostrarnos cautelosos.
Hubo un progreso cuando los cirujanos comenzaron a adaptar brazos y piernas artificiales; pero hoy en día en que no es raro encontrar
gente que vive con intestinos de materias plásticas, corazones controlados por baterías eléctricas, ojos trasplantados y riñones de hermanos
gemelos, empieza a plantearse un serio problema de autoidentificación.
¿Qué queda de mí, como ser humano, si las diferentes partes de mi
cuerpo pueden ser consideradas como piezas de repuesto que pueden
recargarse en una tienda de bicicletas? ¿Soy acaso una máquina y nada
más? 14•
Las conquistas permanentes de la técnica no constituyen razón suficiente para su endiosamiento. El que la técnica se haya enseñoreado de
todos los aspectos de la vida humana no significa tampoco hacerla
objeto de una glorificación sin límites. Suced~ que su exaltación puede
caer hecha polvo "con las devastaciones bélicas, con las armas atómi14

Leach, Edmund. Un mundo en exp~sión. Editorial Anagrama, 1967, pp. 29-30.

�182

LA FILOSOFÍA Y EL MUNDO DE LA TÉCNICA

LUIS RIONDA ARREGUÍN

cas y bacteriológicas. Ni regalo del cielo ni arte diabólico. Instrume~to
humano utilizable para bien o para mal. Cooperación a la obra de Dios
o medio destructivo. La libertad del hombre decide" 15•
La ciencia comenzó a desarrollarse una vez que las técnicas fueron

puestas de manifiesto por el hombre prehistórico. D~sde sus orígenes
hubo una discrepancia de la ciencia y 1a técnica. La pnmera ~e apoyaba
en el quehacer teórico y especulativo; la segunda en cambio terua su
fundamento en la actividad manual. En Grecia, las labores manuales
fueron vistas como indignas de los habitantes de las Polis o ciudadesestados, su práctica correspondía ú~camente a los, q~e est_aban s~metidos a esclavitud. Con la llegada del siglo XVII la tecruca hizo posible el
avance de la ciencia. Un ejemplo basta para confirmar lo anterior. El
telescopio construido por Galileo, fruto de la tecnología de su tiempo,
fue puesto al servicio de la investigación ci~n~fica ba~ada_ en la_ ob~~rvación y en la experimentación. El telescopio impulso la mvest1gac1on
de los fenómenos astronómicos.
La polémica en torno a las relaciones entre las_ciencias _ex~e_rimenta-

les y las ciencias del espíritu es planteada con cierta penodic1dad por
filósofos y científicos. Se habla incluso de la existencia de dos culturas:
la de las ciencias naturales enfrentada a la de la literatura. En el asunto
de las relaciones entre las dos culturas, Jürgen Habermas pone de relieve que las informaciones que provienen de las ciencias experimentales
estrictas sólo pueden entrar en el mundo social de la vida por la vía de
su utilización técnica, es decir, como saber tecnológico... sólo cuando
las informaciones son utilizadas para el desarrollo de las fuerzas productivas o destructivas, pueden estar sus subversivas consecuencias prácticas en la conciencia literaria de la vida 16•
Así que las ciencias irrumpen en la-vida social tanto por "la utilización técnica de las informaciones científicas", como por el papel que
representa el estudio de las ciencias en la formación pers_o~,al. Es más, .ª
través de la técnica el hombre provoca a la naturaleza p1diendole explicaciones. La técnica moderna, según Heidegger, no procede de la ciencia, sino de una reclamación que se hace a la naturaleza para que ceda
su energía acumulada al hombre. Con la revolución industrial en Inglaterra el vapor fue utilizado como fuente de energía. De esta forma, lo

Basave, Agustín. " Humanismo ecuménico plenario frente a )ª gl~balifobia_y la
globalifilia" en Anuario del Centro de ert11dios H11manísticos No. 29, Uruvers1dad Autonoma de Nuevo León, 2002, p. 20.
16 Cienciay técnica co1110 "Ideología". Editorial Tecnos, 2001 , pp. 115-1 16.
15

183

que en opinión de él la técnica está demandando a la naturaleza al provocarla es que libere sus energías.
El ser humano, que en su estado primitivo vivió en una naturaleza
sin contaminación y posteriormente al modificarla creó una vida civilizada de artefactos y máquinas, se preguntó si formaba parte de la naturaleza o de la cultura. El conductismo al limitar la psicología al estudio
del comportamiento, suprimiendo cualquier alusión a conceptos metafísicos como alma o conciencia, considera que el hombre es semejante
a una máquina que, ante el estimulo externo, responde infaliblemente
con un comportamiento previsible y objetivamente observable. Pues
bien, la supuesta semejanza entre el hombre y la máquina fue la premisa que hizo verlo como un ser capaz de ser substituido por la máquina,
lo cual significaba su aniquilamiento. Las máquinas cumplen su cometido en tanto que se comportan de una manera previsible; lo que nos
aterroriza es que en algún momento se diera la posibilidad de que empezaran a decidir por su cuenta. Pudiera ocurrir que empezaran a pensar, a actuar como nosotros. Y esto sí significaría que no somos dife17
rentes de las máquinas • Esto ameritaría preguntarse: ¿Sería la muerte
del hombre si llegara a ser relevado por la máquina?.
Lo cierto es que para quienes pronosticaban la decadencia de occidente, Oswald Spengler entre otros, la declinación espiritual del hombre se debía al predominio de la máquina. Lo que comúnmente se denomina tecnicismo no es otra cosa que el dominio absoluto que llegan
a tener las máquinas, los artefactos y los actos técnicos. En efecto, el
mundo gobernado y controlado por la máquina es un mundo desprovisto de alma, en el cual el apego a los valores del espíritu es suplantado
por los valores instrumentales.
Con la primera revolución industrial el trabajo muscular del hombre
fue reemplazado' por la creación de las máquinas. No faltan los que ven
en el trabajo una expresión del disgusto del hombre moderno contra
los valores del espíritu y de la vida que le han sido dados gratuitamente
como un favor; pero hay también los que sostienen que el trabajo tiene
una importancia fundamental como manifestación de que únicamente
tiene valor lo que es producto del esfuerzo humano. Una cosa es que el
hombre quiera vivir la vida y otra ser vivido por el mundo del trabajo
hasta transformarlo en alguien que obra de manera au~omática.
Para Ernst Juenger, el pensador que preparó a la juventud alemana
para el estado nazi, la guerra era la prueba cardinal en la que se mani17

Leach, Edmund. Opus cit, pp. 31-32.

�184

LUIS RIONDA ARREGUÍN

LA FILOSOFÍA Y EL MUNDO DE LA TÉCNICA

festaba el poder de la tecnología, destinada a dominar e~ mundo. ~ensaba que el hombre atado al imperio de la n_1áquin~ no atlna a do~arlo ni menos a evadirse de su poderío. Es mas, equiparado a la maqwna,
el hombre llega a considerarse como una pieza de ella: ~onsidera, además, que la voluntad de dominio se aloja en la colecuv1dad. En ella la
técnica es todo poderosa; la técnica considerada como el nuevo poder
mundial postcristiano... La nueva colectividad que está luchando por el
poder, por la supremacía, va impul~ada hacia de~t~ por_ ~a ley de la
técnica, que le es inherente; no precisa ya de una ¡ust1ficac1on por medio de los valores... El culto a la máquina ha ocupado el lugar del culto
religioso o del culto a una idea. 18 Sin embargo, el individuo pier~e su
valor cuando se entrega en sacrificio a la máquina. En lo sucesivo el
valor de la persona será una ostentación que nadie podrá darse.

limita a enfrentarse al hombre. También los hombres pueden integrarse
en las instalaciones técnicas. Eso es lo que sucede con los llamados
sistemas hombre-máquina. Dichos sistemas no constan sólo de máquinas, como en el caso de los procesos de producción automáticamente
regulados, de los que la fuerza de trabajo humana ha sido eliminada,
sino que ordenan la cooperación entre actividades mecánicas y reacciones humanas. 20

Se ha llegado a establecer incluso una relación que asem~ja el c~rebro del hombre a una especie de máquina computadora, o s1 se qwere
de modo más conveniente la computadora que el hombre ha creado es
una variedad del cerebro humano, como sostiene Medawar. La segunda
revolución industrial surgió cuando fueron creadas máquinas capaces
de gobernar a otras máquinas, lo que dio lug~ al advenimient? d_e la
llamada técnica autorregulada que desemboco en que las maqwnas
pueden gobernarse así mismas. De este hecho se ocupa, ~~ecisame~~e,
la cibernética, que Norbe~ W!~ner, su f~dador, de~o ~o~o ~a
ciencia del control y comurucac1on en el arumal y en la maquma . Mas
hay la posibilidad de predecir el comportamiento de ciertas má~uinas
cuando se les somete a un ritmo de funcionamiento. En consorc10 con
la computadora y con los complejos mecanismos de regeneración_, la
cibernética puede conducir hasta determinado nivel de automat1za19
ción... y en esta forma incrementar la productividad. Es evident~ que
la ciencia moderna no se refiere tanto a lo que las cosas son, smo a
como funcionan. Así mismo, a la cibernética como ciencia no le importa lo que una cosa es, sino lo que hace, esto es cómo se co~porta. Las
máquinas llegan a lograr tal autonomía que una vez_ construtdas y puestas en funcionamiento por el hombre, ya no reqweren de su creador,
sino que realizan sus operaciones de un modo casi independiente.
Así, las máquinas al autogobernarse sustituyen al hombre en la realización de tareas específicas. La técnica independizada, en efecto, no se

185

Posiblemente la función que hasta ahora ha desempeñado el hombre en la tarea de idear y construir sistemas autorregulados deje de ser
en el futuro una prerrogativa suya. La cuestión que alguna vez se presentó de fabricar máquinas que a su vez construyan otras máquinas, ha
quedado definitivamente decidida. Tal vez la sociedad que está por
venir se encamine, dado el desarrollo técnico alcanzado, a hacer realidad, lo que Jürgen Habermas ha llamado "el sueño dorado cibernético
de un mundo regido por máquinas y cada vez más máquinas" Lo que
en un momento dado pudo haber sido una imaginación sin fundamento, de un complejo industrial dirigido por medios cibernéticos que eximiera al hombre del trabajo físico, de daños y de riesgos, es en los
tiempos actuales un hecho que nadie discute.
No cabe duda que el progreso de la industria impulsado por el
avance de la ciencia y de la técnica ha traído consigo, como asegura
Ludovico Geymonat, una mayor confianza del hombre en sí mismo,
fomentando el espíritu critico gracias al desarrollo de la racionalidad
científica. Por lo demás, es indudable que la técnica debe dar cuenta de
sus propios actos; pero acusarla de todas las desgracias de la sociedad
es desconocer las utilidades que le ha proporcionado, liberándola incluso de poderes físicos y sobrenaturales. Dejar de reconocer que la técnica es un elemento que forma parte del hombre, es tanto como negar al
hombre mismo. De modo semejante, enaltecerla al grado de concederle un valor absoluto es también, irremediablemente, una negación del
hombre. La vía segura por la que ha de transitar la técnica no es otra
que la de mantenerse sometida al hombre, de lo que se infiere que el
hombre debe mandar sobre la técnica. Nada impide que reconozcamos
el provecho que hemos recibido de la técnica. Pensamos simplemente
en lo problemática que sería para nosotros la vida sin el reloj, el fax y el
intemet; las dificultades en que el hombre se vería envuelto si no contara con el auxilio, de la estufa, el horno de microondas, de la compu-

1s Kahler, Erich. Historia 1111iversal del hon1bre. Fondo de Cultura Económica, 2004,

pp. 517-518.
19

.
.
,
. .
, .
Schwartz, Eugene. Cambios socrales, rec11rsosy tecnologia. Editonal Pax-Mexico,

1973, p. 85.

20

p. 317.

Haberlas Jürgen: Teoríay praxis, estudios de ji/iJsofta social Editorial Ternos, 2000,

�186

LUIS RIONDA ARREGUÍN

tadora y del televisor. El hecho de la ciencia y la técnica progresen armónicamente, influyéndose mutuamente, no impide que el progreso
técnico sea determinado en ocasiones por los intereses de la industria
militar, más que por los intereses de la sociedad.
Para llegar a disfrutar de la certidumbre de una vida más plena y duradera necesitamos de la técnica, que al asegurarnos de medicamentos
que curen nuestras enfermedades, de sustancias que nos nutran y de un
alojamiento digno, podemos ver el porvenir con mayor optimismo.
Lograr una vida más confortable, disminuyendo las horas de trabajo
para dedicarlas a la diversión y el ocio, es un anhelo y un derecho que
la técnica nos garantiza en alto grado. La vida como producción, propia
del horno faber, parte del hombre hacia algo exterior a lo que le confiere
un ser separado del suyo. El hombre que fabrica se ha convertido en el
horno economicus por excelencia, estableciéndose de esta forma una relación entre la técnica y la econonúa.
Se habla de que está en marcha producir células cerebrales electrónicas capaces de pensar. Esto quiere decir que no está lejos la fabricación de una computadora que pueda volver a producirse. No hay duda
de que la cibernética, en su intento de avasallar al ser humano, ha desembocado en un amor propio desmedido. El sustentar que todo está
dispuesto para que las máquinas ocupen nuestro lugar, es tanto como
desconocer que las máquinas son parte del hombre, como lo son sus
piernas, su corazón y su cerebro. En cuanto que las computadoras
hacen lo que se les ordena que hagan, estarán, inevitablemente, supeditadas al hombre.

\

El hombre actual, influido por la tecnificación está a favor de la
pronta ejecución de las actividades productivas y de la aceleración de
su propia vida, "porque teme no tenet tiempo para hacer lo que quiere" Por está y otras razones es por lo que debemos darle la bienvenida
a la técnica, no así a la tecnocracia, que es el dominio de la vida por la
técnica.

AL-KINDI: EL "FILÓSOFO DE LOS ÁRABES"
Dr. Zidane Zeraoui'
Profesor-investigador
Coordinador de la Maestría en
Estudios Internacionales del ITESM.

L

I

a filosofía islá~ca tiene una triple herencia: la teología o el kalam, la filosofía como tal o falsafa y el misticismo o tasawuf.
El kalam se refiere a la especulación teológica islámica en contraposición con el fiqh o la jurisprudencia que fue ampliamente desarrollada. La filosofía en el mundo islámico se acercó a la teología más
que a la Sharia2, el Derecho del Corán. La falsafa o filosofía en su
acepción secular, se inicia cuando los intelectuales musulmanes descubren la filosofía griega y sobre todo Aristóteles. Así para diferenciar el
pensamiento religioso (kalam) del pensamiento filosófico se utilizó el
término de falsafa que tiene su origen en la Grecia prehelénica. Final-

•

Profesor-investigador y coordinador de la Maestría en Estudios Internacionales
del,ITESM, C~pus Monterrey. Autor de varios libros sobre el Islam y el pensamiento acabe, en parncular Islam y política. Los procesos políticos árabes ronteu¡poráneos México
Trillas, 2004 (3ª Edición).
'
'
1

Cfr. Mor~wedge, Parviz "Falsafa" en Richard C. Martin (Ed.) Encyclopedia ojIslam__and the Musltm Wor/1, Vo!. 1, New York, Macmillan, 2004, pp. 247-253. Fakhry,
Ma¡1d. A history of Is/au11c Philnsophy, Nueva York, Colombia University Press, 1987.
Nasr, Sayyed Husein y Oliver Leaman (Eds). History ef Islamié Pbilosophy, Londres,
Routledge (Col. Routledge History ofWorld Philosophies), 1996.
2
Cfr. Zeraoui, Zidane. Islam y política. Op. Cit. Amstrong, Karen. Islam: A Short
History, Virginia, Ed. Modero Library Chronicles, 2005. Mumisa, Michael. Islamic LAw:
The017 an1 Inte,pretation, Nueva York, Amana Publicarions, 2002. Bakhtiar, Laleh y
Ke~ Reinhart. Encydnpedia of Islamic LAw: A compendiullf of tbe Mqor School.r, Estados
Urudos, ABC Internacional Group, Inc., 1996.

�188

ZIDANE ZERAOUI

AL-KINDI: EL "FILÓSOFO DE LOS ÁRABES"

mente el sufis~o3 tuvo una gran influencia en el pensamiento metafísico d;l Islam clásico. El tasawuf permitió la meditación y la especulación filosófica para buscar la verdad divina.

nible en árabe se encuentran La República, Las lryes, Timaeus y Sofista de
Platón, Órgano, Física, Metafísica, De anima y Ética Nicomaquea de Aristóteles y dos obras seudo-aristotélicas pero con contenido neoplatónico,
Teología de Aristóteles y el Liber de Causis''5•

La principal aportación de la civilización islá~ca fue el desarrollo
de una tradición filosófica que preservó y expandio m~ch_os de los ~lementos y estudios griegos y sentó la base para el renacIDllento filosofico cristiano europeo. Dentro de la tradició~ d~ 1~ _f~lsafa, del pensamiento filosófico, destaca el nombre de Al Kindi, lillciador de la f~osofía árabe por la gran envergadura de sus escritos y por sus traducciones
de las obras griegas.
1. La herencia griega
Cuando se habla de la filosofía árabe se hace referencia no solame~~e a
los árabes propiamente dicho, sino a todos los musulm~nes ~ue utilizaron el árabe para expresar sus ideas y sobre t~do pa~a discuur 12: filos~ffa griega. Muchos no nacieron en el mundo _arabe stno
~ersia (~vicena) 0 en Andalucía (Averroes), pero son vistos como filosofos arabes" por el uso del idioma. Al-Kindi es proba~l,emente de los ~ocos
pensadores del Islam clásico que realmente nac10 en el mundo arabe,
en particular en la Península ár~?e. De la disc~sió~ sobre los aportes de
los filósofos "árabes" en relacion a la filosofía gnega, se nutre el pensamiento occidental del medioevo como es el caso de un Tomás de
Aquino o de Roger Bacon.

~?

"El Mundo árabe fue introducido a la cultura griega entre los siglos
4
ocho y diez por los siriacos cristianos. Habiendo es~diado al~~ griegos para leer a las obras teológicas, los s_iriacos e~tudiaron tamb1en_ l?s
trabajos filosóficos y científicos de Grecia. Tra~u¡eron algunos al smaco y para los califas que los contrataron espec1almen~e al-Mansur ,Y alMa'amun, hicieron copias al árabe directamente del griego o a trav~s ~e
las traducciones siriacas. Entre los más importantes traductores cnsttanos siriacos, destaca Hunayn lbn Ish'aq Oohannitus) de Bagdad (8~9873), autor de la obra traducida al latín en el siglo doce com~ De_ differentia spiritus et animae. Entre las obras que los traductores haran dispo3 Schimnel, Annemarie. Mystical Dimensions oJ Islam, Estados Unidos, ~e University of North Carolina Press, 1989. Trirningha':11, Spencer J. The S11_/i Or~ers zn Islam,
Londres, Oxford University Press, 1998. Bakhuar, Laleh. Sufi: express1ons of rhe
Mystic Quest, Estados Unidos, Thames and H~dson, 2004_- .
. ..
4 Se utiliza el término de siriaco para refenrse a los cnsoanos de ato srnaco, no a
los habitantes de Siria.

189

A pesar del peligro para el Islam (y para las religiones reveladas) que
representan los escritos griegos, la corriente teológica de los mutazilitas, opuestos al fatalismo religioso, utiliza la razón y los argumentos
filosóficos para apoyar sus tesis teológicas, lo que los conlleva a acercarse a la filosofía griega y utilizarla para la enseñanza del Corán. Su
oposición liberal y racionalista a la ortodoxia permite el desarrollo de
una polémica con los mutakalimum Oos loquentes en latín) que funda la base de la escolástica islámica.
El principal mutakalim (singular de mutakalimum) fue al-Ash'ari
(873-935) quien fundó la segunda corriente teológica más importante
del Islam, el Ash'arismo, pero más conservadora que la mutazilita.
En su afán por explicar la arbitrariedad de la voluntad divina, inicia la
enseñanza de una cosmología atomista, tomada de los griegos. Su visión es que la materia está constituida por átomos separados y distintos, continuamente recreados por Dios o la voluntad divina. Según el
ash'arismo el fuego no quema los átomos, sino que Dios crea un estado de quemadura al momento que el fuego toca la materia. Así, no hay
causa externa a los hechos, sino voluntad divina que crea y recrea. El
Ser Supremo es la causa de todo.
Frente a la posición ahs'arita de dogmatismo y conservadurismo en
su pugna con el mutazilismo, la corriente mística, el sufismo, buscan
una defensa racional de la voluntad divina y no una arbitrariedad de
Dios. Los sufles buscan lograr una alianza total con Dios, una aniquilación en su ser con el recurso del ascetismo y de la remembranza del
señor (el dhikr o zikr), en un primer momento a través de una búsqueda personal y posteriormente, con la creación de la órdenes, las tariqas, desde una perspectiva comunitaria. En un inicio se trata solamente de un misticismo práctico, ascético, para _luego convertirse en
una verdadera especulación filosófica, como en el caso de al-Ghazali
(m. en 1111). Es en este ambiente de una polémica entre las distintas
corrientes teológicas, que la filosofía árabe se arraiga, sobre todo con la
emergencia de al-Kindi.

5

Zedler, B. H. "Arabian Philosophy" en N-ew Catho/ic Enqclopedia, Vol. 1, Gale
Virtual Reference Llbrary, 2003 (2a &amp;!.), Deuoit

�190

AL-KINDJ: EL "FILÓSOFO DE LOS ÁRABES"

ZIDANE ZERAOUI

2. El aporte de Al-Kindi
6

Abu Yusuf Yaqub ibn lshaq al-~abbah Al-Ki~di m~rió en _,873 de la
era cristiana fue llamado el "filosofo de los arabes (tamb1en fue de7
signado po/Jerónimo de Cardano en su obra D_e Subtiliate ~omo ~?º
de los 10 científicos más importantes de la humarudad). Busco concili:r
la filosofía griega con la teología islámica, crean~o la es~ue:a neoplatonica del pensamiento islámico en dónde se enfatlZa la pnondad de la fe
sobre la razón.
Al-Kindi, mejor conocido en el occidente como Alkindus fu~ uno
de los más importantes y prolífico autores del mundo musulman. Su
obra enciclopédica cubre todo el saber de su época abarcando todas las
disciplinas. Gracias a las traducciones realizadas por Gerardo de Cremona (1114?-1187), su pensamiento influyó profundamente al mundo
latino de la Edad Media.
Nacido alrededor del año 801, Al-Kindi proviene de la tribu Kinda
8
del Yemen, lo que explica su apodo (nisha ) de al-Kindi. Fue_el ~rim~r
filósofo árabe beduino de origen y cualquier referencia a al-kindi lo sitúa como el Primer Filósofo Árabe. Educado en el importante centro
educativo de Kufa (actual lrak) y posteriormente a Bagdad, logró llamar la atención del califa al-Ma'mun (786-833) quien lo nombró
miembro de la academia científica más importante de la época, llamada
Bayt al-Hikmah o Casa de la Sabiduría. A s~. muerte, el s~guiente califa, al-Mu'atasim, lo eligió como tutor de su hi¡o. Como rmembro de la

6 Tanto la fecha de nacimiento de Al-Kindi como la de su muerte es incierta.
Henry Corbin. Histoire de la philosophie islamique, Paás, Editions Gallimard, 1986 menciona las siguientes fechas 796-873. The Window Philosopf?y on t~e Internet pre~ere las
fechas de 800-873. McGinnis, J on. "Kindi, Al- (801-866)" en Richard C. Mamo (Ed.)
Encychpedia of Islam and the Muslim World, Vol. _1.,_ Nueva York, Macmillai_i ~eference, 2004 propone las fechas 801-866 para el naclllllento y la muerte de al-Kindi.
1 Cfr. .Al-Kindi en
(http:/ / www.trincoll.edu/ depts/ phil/ philo/ phils/ muslirn/ kindi.h~).
s En el mundo islámico, los apellidos no existían antes del penodo colo°:1al como todavía se puede ver en los países que no conocieron la dominación occidental
directa como Arabia Saudita o Afganistán. De esta manera las personas se conocen
por el nombre de su hijo (A.bu o padre de ... como Abu ~-anifa el fundador de la
escuela juádica del Hanafismo), por el de su padre (lbn o hi¡o de ... como se conoce
a Ibn Jaldún el fundador de la sociología), por la nisba, form_a de apodo que p~ede
provenir de una particularidad física (como es el caso del escntor y poeta al-Yahid o
el "cejudo"), de un lugar de origen (como al-Afgani_ el "afgano" que fue una de l~s
impulsores de la renovación islámica a finales del siglo X~ o de una pertenenaa
tribal (como es el caso de al-Kindi que pertenece a la tr1bu Kinda).

191

Casa de la Sabiduría, al-Kindi jugó un papel central en la preservación y
difusión de la ciencia helenística. Sus tratados, comentarios y revisiones
de traducciones de las obras griegas cimientan una interpretación neoplatónica de Aristóteles (384-322 b.c.) que dominara el pensamiento
peripatético islámico y la interpretación del pensamiento griego hasta el
surgimiento de Ibn Rushd, mejor conocido como Averroes (11261198). El filósofo de los árabes dedicó su vida a restaurar las obras incompletas de los griegos, a rescatar los trabajos helénicos perdidos, a
supervisar las traducciones de los textos filosóficos y científicos de la
India, de Persia y de Grecia y finalmente argumentó, amplió y corrigió
el conocimiento cuando fue necesario.
El ªfilósofo de los árabes" debe su nombre al impulso que dio a las
traducciones de los textos griegos9 y a su inmensa obra que llega a los
10
241 títulos (Astrononúa 16, Aritmética 11, Geometría 32, Medicina
22, Física 12, Filosofía 22, Lógica 9, Psicología 5, Arte y Música 7), la
mayoría perdida el día de hoy. Al-Kindi es considerado dentro de los
12 pensadores más grandes del Islam, pero era más enciclopédico que
creativo. Sin embargo, sus trabajos contribuyeron a la temprana difusión del aprendizaje griego y de las ciencias indo-persas. Ningún campo
del conocimiento (matemáticas, física, óptica, medicina, astrología,
geografía, música, lógica, poesía o teología) escapa a su aguda observación.
Una gran parte de su obra fue traducida durante la Edad Media por
Gerardo de Cremona. Algunas obras en latín de Al-Kindi han persistido como Tractatus de erroribus philosophorum1 DeQuinque Essentiis1 De Somno et visione, De lnteflectu, etc. En la década de los años sesenta del siglo
pasado se han encontrado varias obras suyas en Estambul y se publicaron textos como Sobre la jilosefía primera, Sobre la clasif icación de los libros de
Aristóteles y el original árabe de 5obre el intelecto.
11

Kufah, ciudad natal de Al-Kindi , era uno de los centros intelectuales más importantes de la época abasí12, precisamente durante el siglo

9

Gracias a su impulso se ttadujeron la Teología y la Metrgisica de Aóstóteles, la
Geograjia de Tolomeo para citar solamente a algunas obras.
Cfr. en particular el articulo de J . J. O'Connor y E. F. Robettson sobre AlKindi en Enryclupedia of Islam and the M11sli111 World, Op. CiJ. En la medida que sola-

'º

mente unas 40 obras de al-Kindi existen a en la actualidad. El número de tratados que
escribió es incierto, pero se sitúa entre 240 a 300 (o más) según las diversas fuentes.
11
Una buena síntesis de la vida de al-Kindi se puede encontrar en Jolivet, Jean,
and Rashed, Roshdi. "Al-Kindi" (Vol. 15, supl. 1) en Dictionary of Scientijic Biograpf?y,
Nueva York, Scribner's, 1978.

�ZIDANE ZERAOUI

192

IX cuando el pensamiento científico islámico fue sacudido por las traducciones de los textos griegos, en particular durante el reinado d_el c~lifa el Ma'mun (813-833) con la fundación de la Casa de la sab1d~a
(Bayt El Hikma), principal centro del pensamient? is~co y semillero de intelectuales. Tanto Al-Kindi como Al-Jawanzrrn (fundador de la
Álgebra) y los hermanos Banu Musa (matemáticos) fueron asignad_os .ª
la academia de la Casa de la Sabiduría convirtiendo a ésta en la pnnc1pal biblioteca del mundo de la época y hasta su destrucción en 1258
por las invasiones de los mongoles.
Al-Kindi no fue solamente un pensador, sino también un matemático, astrólogo, químico, geógrafo y músico de renombre, pero es su
obra filosófica que ha perdurado. Su pensamiento filosófico fue profundamente influido por Aristóteles (aunque no tradujo sus obras, las
revisó en particular para los conceptos nuevos en árabe) y por Platón.
Escribió muchas obras sobre aritmética, los números índicos, la armonía de los números, la multiplicación de los números, las cantidades
relativas, la medición del tiempo y de las proporciones, el espacio y el
tiempo, etc.
Su teoría sobre las paralelas sigue siendo un ejemplo de una profunda reflexión: ¿pueden existir dos líneas que no son paralelas y que
no se cruzan (o se cruzan en el infinito)?. También desarrolló teorías
sobre la luz y la visión, corrigiendo las ideas griegas anteriores. Sus comentarios sobre Arquímedes y la medición del círculo (geometría esférica) recibieron mucha atención solamente hasta 1993 cuando su texto
fue re publicado, 1000 años después. 13 Sus libros sobre el sistema numérico sentaron la base de la aritmética moderna, contribuyendo, conjuntamente con Al-Jawarizmi al álgebra. Sus ideas en química se oponen a la alquimia de su época en particular en lo relacionado a la transformación de los metales en oro, sueño del pensamiento alquimista de
la Edad Media. Sus contribuciones en la óptica geométrica inspiraron la
investigación científica de un Roger Bacon.
En farmacología, Al-Kindi resolvió los dilemas existentes en las dosis necesarias en la administración de los medicamentos, con la redacción de una verdadera enciclopedia médica.
Como músico, escribió sobre la armonía de los sonidos y llegó a intuir la transmisión de los sonidos por medio de ondas.
La dinastía abasí, la segunda del Islam, reinó durante 500 años (750 a 1258)
desde Bagdad y fue durante sus primeros siglos que nace la Edad de Oro del Islam.
t3 Cfr. O'Connor, Op. Cit.
12

AL-KINDI: EL " FILÓSOFO DE LOS ÁRABES"

193

Su pensamiento parte de la idea de dividir el conocimiento entre
ciencias humanas Qa lógica, la filosofía, etc) y una ciencia divina reservada a los profetas, pero son dos formas complementarias del conocimiento del mundo. La influencia que recibe de· los griegos parte desde
la Teología de Aristóteles a De Anima de Alejandro de Afrodisa texto
.
.
'
que inspira su obra Sobre el Intelecto {Ftl-'Aql), dónde divide el intelecto
en cuatro partes, división que será retomada tanto por los filósofos
musulmanes como cristianos.
Al-Kindi con sus colaboradores y discípulos como Al-Balji que sostenia que los atributos de Dios existentes en el Corán provienen del
siriaco o Al-Sarajshi autor de un alfabeto fonético y de un tratado sobre
los estoicos, sentaron la base de la filosofía helenística islámica en la
Casa de Sabiduría.
3. Faylasuf al-Arab
El "filósofo de los árabes" (faylasuf al-Arab) como fue conocido AlKindi, fue el primero de los pensadores del Islam clásico en rescatar el
aporte griego y buscar unir la filosofía prehelénica con la revelación
islámica. Su contribución afectará a todo el desarrollo del pensamiento
islámico por lo menos hasta el siglo XIII, cuando los apones de Averroes empiezan a opacar el trabajo de Al-Kindi.
"Al-Kindi y más tarde otros filósofos árabes como al-Farabi Avecena, Avempace y Averroes, se benefició del celo misionero del 'movimien~o helenifflico del mutazilismo que, en el siglo noveno, apoyó el
estudio de la filosofía y lógica griegas para combatir a los heréticos musulmanes que afirmaban un gnosticismo o un dualismo maniqueo. La
filosofía árabe, así como su desarrollo del siglo IX al XII, fue básicamente neoplatónica en su estructura e incorporó importantes porciones de la filosofía aristotélica, con elementos de la teología islámica que
no eran directamente incompatibles con el pensamiento griego" 14
Generalmente ignorados o inclusive criticados por las fuerzas islámicas conservadoras, los escritos de Al-Kindi y de sus sucesores tuvieron un profundo impacto en la escolástica europea de la Edad Media y
fueron el puente necesario para entender a los griegos y el rescate de la
filosofía de la Grecia clásica. Inclusive podemos decir que sin los traba~

14

Byers, Paula K. " AJ-Kindi, Abu-Yusuf Yaqub ibn-lshaq" en Emydopedia oj
World Biograpf?y (23 vols), Detroit, Gale Virtual Reference Library, Vol. 9, 1998 ( 2
ed.), pp. 10-11.

.

�ZIDANE ZERAOUI

194

AL-KINDI: EL º'FILÓSOFO DE LOS ÁRABES"

jos y comentarios de los pensadores islámicos, muchas obras griegas se
hubieron perdido para siempre. Sobre todo el acercamiento a los conceptos filosóficos y científicos de Aristóteles pudieron ser integrados a
la escolástica cristiana medieval gracias a la intermediación islámica
como fue el caso de Santo Tomás de Aquino que se nutrió de los trabajos de Ibn Sina (lo cita más de 500 veces en sus trabajos), de al-Kindi
o de un Averroes.
Al-Kindi pasó toda su vida en la región mesopotámica (Bagdad y
Basora, las dos principales ciudades del centro del Imperio abasQ pero
recibió una sólida formación académica en filosofía y ciencias tanto de
la India como de Grecia. La posición de su padre como gobernador en
el Imperio Abasí, le permitió estudiar los trabajos de la India, recientemente publicados en árabe a través de los autores persas y la filosofía
griega que llegó de las traducciones del siríaco. Todavía joven, logró
tener buenas posiciones en la corte de Bagdad por su saber enciclopédico. Se le atribuyó la traducción de varias obras griegas, en particular
las de Tolomeo, pero recientes investigaciones demostraron que el vocabulario filosófico utilizado contiene varios "siriacismos" (palabras
formuladas dentro de la lógica siriaca), lo que permite pensar que estas
traducciones fueron realizadas por siriacos cristianos, pero que muy
probablemente, la revisión al árabe fue su obra.
Aunque no fue un importante traductor de las obras griegas, movimiento que floreció en el tiempo del califa al-Ma'amun, logró influir en
la corriente grecófila de su tiempo. Su profunda formación a través de
· distintas corrientes de pensamiento le permitieron un gran conocimiento de las ciencias de su tiempo y lograr tener una posición predominante en la corte de Bagdad bajo el gobierno de al-Ma'mun y sobre todo
como tutor del hijo del califa al-Mu'tasim (833-842). Pero bajo el reinado del califato conservador de al-Mutawakil (847-861), al-Kindi cae
en desgracia, pierde su posición en la corte y termina sus días como
instructor privado hasta su muerte.
Su apodo de "filósofo de los árabes" lo recibe por su extensa obra
en todos los campos del conocimiento de la época. Se le atribuye alre16
dedor de 30015 tratados y traducciones. Como enciclopedista , escribió

En árabe, la colección más amplia de las obras de al-Kindi fue publicada solamente hasta mediados del siglo pasado, mil años después de su muerte. Cfr. Abüllidah, Muhammad 'Abd-al-Wahhab. Rasd'il al-Ki.ndi al-Fals#.yah, El Cairo, Dar Et
Tibaa al-misriya, 1950-53 que contiene 25 tratados filosóficos nunca publicados hasta
esta fecha.
15

195

no solamente sobre filosofía y lógica17, sino también sobre aritmética
geo~etría: ~stro~omía, meteorología, óptica'8, medicina, política e in~
clus1ve mus1ca. S10 embar~o, en la Europa me.dieval solamente algunas
~e sus obras fueron conocidas y ampliamente difundidas como Sobre el
intelecto, Sobre el sueño y las visiones, Sobre las 5 esencias, Introducción al arte de
la_ demostració~ lógica, La teoria de las artes mágicas y El agente en el sentido propioy en el sentido metefórico.
Para la celebración del milenario aniversario del nacimiento de al19
Ki~di, Richard J. McCarthy publicó una lista de 361 títulos que se le
atnbuye. La lista inicia con un tratado sobre filosofía y termina con
otro sobre el arte de fabri_car espadas, obra que fue publicada por pri20
mera vez en esta oporturudad • En los títulos publicados resalta además de sus obras clásicas, un tratado sobre el arte de cocina.t obrarara;nente me~cionada. En los títulos aparecen también los no~bres de
Socrates, Aristóteles, Platón, Eúclides, Arquímedes, Tolomeo, Hipócr~tes, Galeno y muchos otros autores griegos. La mayoría de sus traba¡os son 1:1'atados, algunos todavía manuscritos, muchos ya perdidos
en la actualidad y solamente pocos conocidos.
Curio~a_mente, los que existen en latín son más numerosos que sus
obras originales en árabe, lo que demuestra que sus trabajos fueron
p_reservad~s más en el mun_do occidental que en el propio Imperio abas1, en particular con el califa al-Mutawak.il (847-861). Si bien bajo alMa'mun (813-833) y _al-M~'ta~im (833-842), Al-kindi fue protegido y
apoyado en sus traba¡os c1ent1ficos, con el califato de al-Mutawakil se
da la prohibición de la enseñanza mutazilita y la restauración conservadora lo que conlleva a eclipsar a al-Kindi y a su marginación de la corte
además de la confiscación de su biblioteca. Inclusive se piensa que

h

16

Cfr. al-Kindi. _O~nvm philosophiq11es et scienti.ftqnes, París, Ed. E.J. Brill, 1997. Esta obr~ ~frece una vts1on global de los aportes de al-Kindi en muchos campos del
conocumento como la filosofía, la ciencia o la medicina.
17
Cfr. Al-Kindi. AI-Ki.ndi's metapf?ysics: A translation ofal-Kindi's treatise "on ftrst philosup~_", Nueva York, State University of New York, 19_74. "Sobre la filosofía", como
tam~1en se cono~e ~sta obra,. es un tratado esencial para entender el pensamiento
filosofico de al-Kindi y en particular su relación con las ideas aristotélicas.
18
.
Cfr.1:-indberg, David C. Theories of vision from al-Ki.ndi to Kepler, Chicago, University of Chic~g? Press, 1996: Esta ~bra resalta los aport~s de al-Kindi a la óptica y
sobre todo lo situa como el pnmer científico en este campo del conocimiento humano. Es p~ob~ble que es en el contexto del interés neoplatónico sobre los rayos solares
que al-Kindi exploró el campo de la óptica. .
19
McCarthy, Richard J. Al-Tasánif al-Mamtibah iki F'!J/asJif al-'Arab Bagdad
S/ ed., 1962.
'
'
20
Al-Kindi. An,I al-S19uj, Bagdad, S/ ed, 1962.

�196

ZIDANE ZERAOUI

mayoría de ·sus obras fueron destruidas en este periodo lo que explica
el porque de su gran influencia en Occidente (en donde se han conservado en latín muchos de sus trabajos y los más relevantes) y su marginalización en el mundo islámico. A partir de este momento, la "Casa de
la sabiduría" que fue creada por el califa al-Ma'mun entra en decadencia y es la escuela de traducción de Toledo bajo el patrocinio del Arzobispo Raimundo que florece y que permite que el "filósofo de los árabes" fuera conocido en el Occidente.
Tanto Gerardo de Cremona (m. 1187) como Juan de Sevilla (Joannes Hispalenses), un cristiano convertido del judaísmo, se interesan a
su obra. El primero en su tratado De medicinamm compositamm gradibus
investigandis publicado solamente hasta 1531 en Estrasburgo, retoma
muchos textos traducidos de al-Kindi entre los cuales unos en donde
propone su extraordinaria teoría que las matemáticas son la base de la
21
medicina y que la doxología es un arte matemático. La alquimia, entonces vista como una ciencia, es despreciada por al-Kindi porque no
cree en la posibilidad de cambiar los metales en oro. Durante toda la
Edad Media, los alquimistas han buscado la famosa "Piedra Filosofal"
que les hubiera permitido realizar esta hazaña. La filosofía que desarrolló fue ecléctica, buscando reconciliar y unificar, partiendo de la tradición neoplatónica, las posiciones de Aristóteles y Platón. En este sentido siguió a los neo-pitagóricos dándole un valor místico a los números.
Haciendo de las matemáticas la base de la ciencia, especialmente de la
física y ni siquiera excluyó a la medicina. En su filosofía moral, comparte la posición de los mutazilitas sobre las ideas de Sócrates de la vida
virtuosa y despreciaba el lujo.
21
S/a.
"Doxology"
en
Catholic
Encycwpedia
tomado
de
http://www.oewadvent.org/cathen/ 05150a.htm el 16 de diciembre de 2005: "En
general esta palabra se refiere a un corto versículo para rezarle a Dios y empieza según la regla, con la palabra griega Doxa. La costumbre de terminar un átual o un
himno con esta fórmula viene de la Sinagoga (Cfr. Rezo de Manasses: tibi est gloria in
sacula sae11/omm. Amen). San Pablo utiliza la doxología constantemente (Romanos
11:36, Gal.ateos 1:5, Efesios 3:21). Los ejemplos al inicio se referían a Dios, Padre
solamente o a El a través del Hijo (Romanos 16:27, Juda 25) y luego con el Santo
espíritu. La fórmula del bautismo (Mateos 28:19) asentó la tradición de nombrar a las
tres Personas en un orden paralelo. Especialmente en el siglo IV, como protesta contra la subordinación Aciana, la costumbre de utilizar la fórmula "Glorificado sea el
Padre, el Hijo y el Santo Espíritu", se vuelve universal en el medio católico. De esta
época se distinguen dos doxologías, la grande (doxologia 1JJaior') y la corta o menor (minor). La grande es la Gloria in Excelris Deo y la menor, generalmente conocida como la
"doxología" es la Gloria Patri". En el Islam la doxología indica el inicio de cada sura
(o capítulo) del Corán con la fórmula "bismilahu er-rahmani er-rahimi", es decir "a
nombre de Dios, el misericordioso y clemente".

AL·KINDJ: EL "FILÓSOFO DE LOS ÁRABES"

197

La contribución de al-Kindi es su asimilación y apropiación de la filosofía y la ciencia griegas, pero revisadas a la luz del pensamiento islámico de su tiempo, sobre todo siguiendo la visión racionalista de los
mutuzilitas que lo han influido grandemente. Logró interiorizarse los
conceptos aristotélicos como acto/potencia, forma/ materia, sustancia/relación accidental y la idea de las cuatro causas. En su obra On ftrst
2
Philosopl?/ , uno encuentra rasgos de neoplatonismo en particular en la
discusión alre_dedor del "uno" y de "varios" y su subsecuente posición
sobre el Ser Unico Verdadero. A pesar de la fuerte presencia griega en
su pensamiento, al-Kindi no siguió ciegamente la filosofía griega, sobre
todo cuando entra en contradicción con el Corán desde una lectura
mutazilita. Par{l estos últimos el texto sagrado es creado a diferencia
de la posición de los ash'aritas que plantean la increación del Corán
su eternidad. Así, al-Kindi rechaza la idea aceptada por la gran mayorí~
de los filósofos griegos de la eternidad del verbo, doctrina retomada
también por muchos pensadores islámicos como al-Farabi, rbn Sina
(Avicena) ó Ibn Roshd (Averróes).
_Su obra ?1ás famosa y que tuvo la mayor influencia en el pensarruento medieval es sin duda Sobre el inteledo. Al-Kindi escribe su texto
°:~estro para clarificar la distinción que hace Aristóteles entre la porc1on del mtelecto que recibe el conocimiento (llamado el intelecto po~ible! yla porción que crea el conocimiento reproduciendo los objetos
10teligibles (llamada el intelecto agente o activo o simplemente el Intelecto). Este último es considerado como un elemento o una sustancia
espiritual distinto del alma humana y fuera del individuo.
"Siguiendo a la posición de Alejandro de Afrodisias, al-Kindi identifica al intelecto agente con las inteligencias neoplatónicas que emanan
de Dios como efecto y sostén de la creación. Este concepto de un intelecto agente separado de todos los hombres quedó como una piedra
angular en el pensamiento de los filósofos árabes. Explica el conocimiento humano como producto de una estimulación externa y, como
la personalidad humana y el espíritu están estrechadamente dependientes de la razón activa, implica que se niegue la sobrevivencia personal
después de la muerte."23
Su segunda obra más famosa es La teoría de las artes mágicas en la cual
reaparecen los elementos neoplatónicos. Al-Kindi describe una armo-

22

Cfr. Al-Kindi. AI-Kindi's 111etap~sics: A translation oJal-Kindi's treatise "on ftrst pbi-

w1op~", Op. Cit.
23

Byers, Paula.

,

Op. Cit.

�198

AL-KINDI: EL "FILÓSOFO DE LOS ÁRABES"

ZIDANE ZERAOUI

rúa celestial -como emanación de la luz y del ser divino. Cada parte del
universo refleja así el orden de la totalidad.

4. La óptica científica

De aspectibus es fundamentalmente un tratado

?~ óptica. "Trabajando

dentro de la tradición óptica griega, erige una cnt1ca devastad~r~, contra
la teoría de la intromisión (de las formas) que plantea que la visto~ es el
resultado de que los objetos emiten delgadas imágenes ,de ellos rrusm~s
a través del espacio del ojo. La posición rival es_ la ~e_ona de l~, e:x:tr~ffilsion que argumenta que el ojo emite un fuego 10v1S1ble qu~ ~oca los
objetos mirados para revelar sus color~s y su fo_rma. Al-Kindi demostró que la teoría de la intromisión era mcompat1ble con las _l~yes de la
perspectiva. Si esta teoría er-a cierta, un círculo debe ser perc1b1do en su
totalidad circular, pero la experiencia demuestra que se :e com~ ~a
línea. Al-Kindi rambién argumenta que los objetos no emiten radiacio24
nes de su superficie como una totalidad" • Al c~ntr~o, cada punt~ d_e
la superficie de los objetos radia luz en tod~s direcciones. Este ~~c1pio que ya existía implícitamente en las teonas tempra?as de la op~ca,
va a ser explícitamente tratado y demostr-ado por el filosofo de los arabes.
"Uno de sus principales tratados se relaciona con l~s aspectos
geométricos y fisiológicos. Basándose en la óptica de Euclides, ~~ trabajo fue conocido en latín como De aspectibus y ampliamente utilizado
tanto en el mundo latín como en el mundo árabe hasta que fue desplazado por la obra magna de Alhazen (Ibn al-Haythem). En su tratado,
al-Kindi discute sobre el paso de la luz a través de una línea re~ta Y el
proceso de la visión directa a través de los lentes. Acep~a que ~entras
en el tacto, oído, sabor y olor, las sensaciones reciben ~pres~ones ~e
objetos externos, en el caso de la visión, el sentido _proviene ms:antaneamente y de una manera activa. En un tratado existente en latln, reconoce que el color azul del cielo se debe a los átomos de polvo Y de
,,25
vapor .
Por su parte, Abu 'Ali al-Hasan ibn al-Hasan _ibn al-Haytham (9651040), conocido como al-Hazen en la Edad Media europea, fue uno de
24 Norton, Stephen D. "Abu Yusuf Ya Qub ibn Ishaq_al-Sabbah al-~di
(Alkindus)" en Lauer,Josh y Neil Schlager (Eds.) Science and lts Times:_ Understanding th;
Social Signi.ftcance of Scientific Discovery (Vol 2: 700 to 1449), Detrott, Ed. Gale (
vols), 2001, pp. 298-299.
_
_ ,,
_
zs Cfr. Hitti, P. K. "Al-Kincli, Abü YüsufYa'qub Ibn-Ishaq en New Catholzc En~clopedia, Vol. 8, Detroit, Ed. Gale, 2003 (2a. ed), pp. 170-171.

199

los más importantes científicos árabes de la Edad Media cuyo prestigio
rivalizó inclusive con los grandes nombres como al- Kindi Averroes
'
Avicena o Ibn Jaldún. Astrónomo, médico, matemático y físico
persa,'
fue con su obra, Kitab aíManazjr (conocido en su tiempo como Optica
thesaums), que revolucionó la óptica de su tiempo y es considerado el
más importante cienúfico en este campo desde Tolomeo (segundo siglo a.c.) hasta Johannes Keplet (1571-1630). Frente a las pugnas entre
las distintas corrientes religiosas de su tiempo, llegó a la conclusión que
solamente con un conocimiento racional y a través de una investigación empírica se podía llegar a la verdad.
Sin embargo, a pesar de su genio, no pudo dedicarse totalmente a la
ciencia. Para atraer la atención del califa al-Hakim (996-1021) de la dinasúa fatimí que gobernó desde El Cairo sobre Egipto, Libia y gran
parte del Sudán actual, anunció que podía regular las inundaciones del
Nilo. Tomado bajo la protección del califato, su proyecto fracasó y tuvo que fingir la locura para evitar ser castigado, lo que conllevó a su
confinamiento en su casa hasta la muerte de al-Hakim en el 1021.
A pesar de sus problemas con la dinastía fatimí, sus trabajos sobre
óptica rebasaron todo lo que se había escrito hasta su tiempo. Sus nuevas teorías sobre la luz y la visión le permitieron articular una metodología científica con una conexión lógica entre observación, hipótesis y
verificación. En particular, logró experimentar a través de la recreación
artificial de los fenómenos, adelantándose a su tiempo en cuestiones
metodológicas. En la época de la publicación de su obra maestra, las
teorías de la luz estaban conectadas directamente con las teorías de la
,visión en el sentido que este última requiere de un contacto directo entre el órgano visual (el ojo) y el objeto visto.
En su }(itab, al-Haytham argumentó contra los extromisionistas que
ningún material que fluye del ojo permite la suficiente velocidad para
lograr una perfecta visión. Ya anteriormente al-Kindi había destruído la
teoría intromisionista en el sentido que si los objetos emiten luz en todas las direcciones, el resultado sería una visión confusa por la irradiación de todas las partes de la superficie del objeto visualizado. La solución de Al-Hazen es una teoría de la intromisión modificada. Con su
formulación de la teoría de los rayos de luz, esto le permite crear una
correspondencia entre cada punto de la superficie vista y cada parte del
ojo. Comprobó que solamente un solo rayo perpendicular a la visión
y es el que se ve, mientras que todos los demás que emite el objeto no
lo son y por ende se refractan en e~ poder visual del ojo y no son vistos.

es

�ZIDANE ZERAOUI

200

Además de su teoría sobre la luz, al-Haytham trabajó sobre la geometría de la imagen en espejos esféricos y parabólicos y observó qu_e
los ángulos de incidencia y refracción no son constante lo que le perrrutió realizar el primer experimento en el mundo en la dispersión de la
luz en sus colores constitutivos. En las matemáticas, su fama se deriva
de su sofisticado análisis de los espejos y su aporte principal es el llamado "problema de Alhazen" que busca encontrar el punto de reflexión de dos puntos opuestos de un espejo. Sus trabajos astronómicos, basados en la óptica, le permiten rechazar muchas teorías de la
época griega en particular sobre el cálculo del centro de la tierra. Inclusive logró explicar correctamente el crecimiento aparente de la Luna y
del Sol en el horizonte en términos de refracción atmosférica. También
logró calcular la densidad de la atmósfera. y su relación con la altura, lo
que le permitió precisar el tamaño de la atmósfera.
Así, los trabajos de al-Haytham sobre óptica complementaron los
aportes de al-Kindi y pasaron posteriormente en el mundo occidental
durante el renacimiento.
Al-Kindi escribió también dos tratados de mineralogía, &amp;sala.fi anwa
al-:1awahir al-thaminah wa ghqyriha (Tratado sobre varios tipos de piedras
preciosas y otras piedras) y &amp;sala .fi anwa al-hfyrah wal-:1awahir (T~atado
sobre varios tipos de piedras y joyas). Estas obras fueron las pnrneras
de su género en el mundo islámico. Además, redactó el primer libro en
árabe sobre metalurgia, Risa/a .ft anwa aisuyuf al-hadid (Tratado sobre va, . desarroll'o
ríos tipos de espadas de acero)26. En el campo de la acusuca,
un sistema para determinar el volumen y demostró que distintas notas
musicales combinadas y que producen una armonía, tienen un volumen
específico. Más aún, argumentó que el sonido es causado por ondas de
aire que golpean el oído. Su tratado fue uno de los mejores escritos sobre música.
Como médico consumado, al-Kindi tenía naturalmente que tratar la
temática de la farmacología. Según Galeno (130-200), cada uno de las
cuatro características del enfermo (calor, frío, resequedad y humedad)
puede asumir, en tiempos diferentes, uno de los cuatro grados de intensidad. Al-Kindi, por su parte, buscó cuantificar estas intensidades.
Sus investigaciones en la relación entre los distintos grados de dosificación y el efectivo cualitativo, lo conduce a crear un modelo sistemático
para determinar la composición de las preparaciones farmacéuticas.

AL·KINDJ: EL "FILÓSOFO DE LOS ÁRABES"

201

Por otra parte, las obras musicales árabes más antiguas que han llegado hasta noso~os fueron los cinco trabajos que al-Kindi recopiló.
~~tos texto_s c?nt1~ne~ la dete~ación de_ las pausas y una descripc1on de la nt:m.tca (1qa) que constituyen la música árabe, indican como
?1e~ una canción o una música, mucho antes de la aparición de un
mteres en estas ramas en el mundo occidental.
_En ~us ~abajos_ filosóficos, dedica muchos textos el espíritu (nafs),
la 1nteligenc1a o el mtelecto (aql) y a la relación entre ambos. Para él el
mundo como totalidad es la obra de una fuerza extema el intelecto
divino. Entre Dios y el mundo de la materia, se extiende ~l mundo del
espíritu. El espíritu humano es una emanación del espíritu del mundo.
Así, el enfoque puramente islámico no escapa a su atención27• En uno
28
de sus tratados toma la cuestión del tawhid, el dogma islámico de la
unicidad divina y busca rechazar tanto las tesis dualistas como los planteamientos de no-creyentes.
. A~í, la obra de Al-Kindi pone los fundamentos de la filosofía y de la
c1enc1a en el mundo islámjco. Todos sus sucesores van a retomar su
~reencia de que las matemáticas son la base de la ciencia. Además, el
t1po de preguntas que surgen de sus obras y la explicación de los conceptos aristotélicos en términos neoplatónicos establecen la pauta de la
filosofía islámica posterior. Al-Kindi, aunque no sea el más famoso de
los filósofos islámicos, inició un movimiento de suma importancia no
solamente en el Imperio Islámico, sino también el pensamiento europeo. Sin embargo, pocas de sus obras están traducidas al español o al
inglés y pocos trabajos se refieren a su enorme contribución al pensamiento universal.

Bib.Iiografia
A~Ü-IÜDAH, Muhammad 'Abd-al-Wahhab. Rasti'il al-Kindl al-Falsaft.yah, El
Cairo, Dar Et Tibaa al-misriya, 1950-53.

AL-KINDien
(http:/ /www.trincoll.edu/depts/phil/philo/phils/muslim/kindi.htrnl).
AL-KINDI. AI-Kindi's metapl!Jsics: A translation oj al-Kindi's treatise "on .ftrst philosopl!J': Nueva York, State University of New York, 1974.

27

A pesar de la fuerte influencia aristotélica en su filosofía, al-Kind.i sigue siendo
musulmán en su acercamiento filosófico a la natur~eza y a la relación divina.
26

Cfr. Norton, Stephen D. Op. Cit.

28

Hitti, P. K., Op. Cit.

�202

ZIDANE ZERAOUI
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>CUARTA SECCIÓN

HISTORIA

�LOS CUARTOS DUEÑOS DE LA
HACIENDA DE MATEHUALA:
JOSÉ DE ESPINOSA, NICOLÁS DE ALANÍS
Y ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ

Mtro. Rubén M. Barba Nava
Investigador Huésped del Archivo Histórico
del Estado de San Luis Potosí

E

n el anterior articulo que se publicó en Humanitas 2004, Anuario del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, llamado "Los Tres Primeros Dueños de la Hacienda de Matehuala" se dio a conocer que esos tres dueños fueron Miguel de Escorigüela, su hijo Antonio Orpinel de Escorigüela y Francisco de León. A estos tres hombres, aparte de la liga consanguínea de los Escorigüela, los unió una profunda amistad que los
llevó a caminar juntos gran parte de sus vidas.
Cabe recordar que de las relaciones de Miguel de Escorigüela con
Magdalena Gutiérrez de Cárdenas nació Antonio Orpinel en el año de
1617. Años más tarde, en 1622, esta mujer tiene otro hijo de padre no
conocido, que llevó el nombre de Juan Gutiérrez.
Tiempo después la susodicha contrajo nupcias con Alonso de Medellin con quien tiene un hijo al que pusieron por nombre Diego de
Medellin, quien nació entre 1624 y 1626. Por lo tanto Antonio, Juan y
Diego fueron medios hermanos de vientre. ·

�Los CUARTOS DUEÑOS DE LA HACIENDA DE MATEHUAL.A.
JOSÉ DE ESPINOSA, NICOLÁS DE AL.ANÍS
Y ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ

RUBÉN M. BARBA NAVA

630

JOSÉ DE ESPINOSA
Este propietario fue hijo de Melchor de E~~inosa, mine~o en el Re~ de
Ramos, y de Jerónima de Grimaldos. Nac10 en 1615 y vto l~ luz pnmera en Ramos, S.L.P., lo sabemos así por los datos del registr~ parroquial de su entierro y por las noticias que de su padre nos da Miguel de
1
Escorigüela.
Jerónima de Grimaldos, ya viuda contrajo nupcias con Francisco de
León éste fue para José y para su hermana Magdalena un segundo
padr:, y como el capitán de León no tuvo hijos, volcó en ellos todo su
amor paternal, tan así fue que en su testamento ell~s son sus herederos:
junto con los hijos de Magdalena, nietos de su ~u1er. Se_ sa~_que Jose
de Espinosa se casó con María Durán y que tuvteron varios hi1os, entre
ellos a Francisco, Mateo y Ana.

NICOLÁS DE ALANÍS
De este personaje sólo se que fue hijo de Magdal~n~ de Grim~dos
y por lo tanto nieto de Melchor de Espinosa y de Jeroruma d~ Grtmaldos, y sobrino de José de Espinosa, a la fecha no sabemos qwen fue su
padre.
El 25 de febrero de 1669, en Charcas, Francisco de León ~zo su
testamento y en él nombró como sus albaceas y tenedores de bienes a
José de Espinosa y a Gabriel López, y como asistente par~ la v~nt1i de
sus propiedades y paga de sus deudas a Fernando Garc1a,_ vec1no ?e
San Luis. y de lo que quede después de pa~ sus comprorrusos, designa por herederos a José de Espinosa de la rrutad del re~anente Y _de
otra mitad a Juan, Nicolás, Francisco de ~anís ~ a ElVIra de Gnma dos, hijos de Magdalena de Grirnaldos, su hi1astra.

t

El 20 de abril de 1670, en el Real de Charcas, fray Pedro_de Fontidueñas bautizó a Ana, española, hija legítima de José de Esp1nosa Y de
3
Maóa de Villafranco (Durán).
El 7 de diciembre de 1672, el capitán de León, por medio de un co-

dicilo cambió algunas de las disposiciones de su testamento; primeramente revoca el nombramiento de Fernando García como albacea y en
su lugar nombra a Nicolás de Alanís, para que en compañía de José de
Espinosa obren como tales albaceas. Y pagadas todas sus deudas del
remanente saquen mil pesos en plata, y de ellos le den quinientos
pesos a Elvira de Grimaldos y los otros quinientos a Francisco de Alanís; y de lo que quede por mitad a cada uno de los dos albaceas.4
El 19 de enero de 1673 muere el capitán Francisco de León, (aunque el asiento religioso marca el 22 de ese mes como el día de su fallecimiento, considero que esta última fecha es la de su entierro).5

Pero antes de seg11ir adelante con los datos sobre las vidas de nuestros biografiados, es necesano aclarar que las propiedades que está dqando en herencia el capitán
de León, están involucradas en 11n pleito de derechos hereditarios, .fincado e11 la Real
Audiencia de Guadalqjara por Diego de Medellín, medio hermano de Antonio
O,pinel. Para dar l11z sobre esta situación a continuación hago 11na relación de
hechos:
El 22 de enero de 1645, el capitán Mig11el de Escotigiiela, primer d11eño de las
haciendas de Matehuala, San Juan y Vanegas, testa y nombra por s11 heredero
11niversal a su h!Jo Antonio Orpinel,· días más tardefallece. A raíz de s11 muertey
por de11das a S11 Majestad la &amp;al Cqja de Zacatecas embarga dichas haciendas,y
elj11ez comisionado para la dicha eject1ción nombra a Orpinelpor depositario de las
estancias e111bargadas.
Pasan once a,7os, durante los cuales el capitán Antonio O,pinel detenta la propiedad de dichos predios, hasta que el 1Ode julio de 1656 la Real Cqja referida le
remata las haciendas a l:rancisco de León, pero en el 011to de remate se incl19e una
cláusula de calidad que dete-mlina que si Antonio Orpinel enterase la cantidad en
que se rematan sea preferido, esto le da 11n derecho sobre las 111encio11adas haciendas
y ese derecho puede ser heredado.
En agosto de 1659 muere el capitán Antonio Orpinel,y el capitán Francisco de
León, akgando ser s11 heredero, prom11eve tm juicio reclamando los bienes del occiso
en eljuzgado de Charcas, el cual resuelve a su favor. Con esta sentencia todo ,mmdo
ga11a: Francisco de León se con,promete a pagar a los acreedores de O1pinel, por lo
tanto le quita a la familia delfinado esa carga; la justicia de Charcas no se involucra en ningún otro hechojurídico porq11e la otra propiedad q11e reclama el capitán de

1 APCHSLP,

4

2

5

Llbro de defunciones 1694-1738.
AHESLP FAMCH, Leg. 1673, exp. 01, fs. 2f-3v.
3 APCHSLP, Llbro de bautizos y casamientos 1661-1685.

631

AHESLP, FMiCH, Leg. 1673, exp. 01, fs. 4f-5f.
APCHSLP, Llbro de defunciones 1660-1693.

�Los CUARTO_s DUEÑOS DE LA HACIENDA DE MATEHUALA.
JOSE DE ESPINOSA, NICOLÁS DE ALANÍS
Y ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ

RUBÉN M. BARBA NAVA

632

León, son los 54 sitios de ganado mayory menor que se le mercedaron a Antonio
Orpinel por don Martín de Zavala y que están en el Nuevo R.eino de León;y el
susodicho de León con este fallo está en línea con el der-echo otorgado al capitán
Orpinel por la cláusula de calidad mencionada, puesto que es ahora su heredero;y
los mineros de Charcas porque al tomar posesión Francisco de León de tales haciendas se aseguraba el abasto de carbón y de los prod11ctos agrícolas que se sembraban
en el Valle de Matehuala, y de entregárselas a Diego de Medellín no tenían tal
seguridadpor ser un extraño. Sin que pasara mucho tie1JJpo, el 7 de septiembre de
1661, Francisco de Leóny el bachiller Diego Vígil de Quiñones, cura en el R.eal de
Papagayos, hacen trueque, éste entrega la hacienda de minas que tiene en el citado
R.ealy aquel le da a cambio los 54 sitios que eran del capitán Orpinely otros bienes
más. Pero hay quien no está de acuerdo con todo este proceso, y es Diego de Medellín, que posiblemente entre 1660 y 1661 inició un juicio ante la R.eal Audiencia
de Guadalajara, tal vez en grado de apelación, alegando que Antonio Orpine4 su
finado medio her111ano murió intestado, pues en el 111encionadojuicio en que se declaró herede.ro a Francisco de León, no se exhibió un testamento del occiso que se
hubiese otorgado ante la Je de un escribano. Habiendo hecho estas aclaraciones sigo
adelante con el relato.
El 20 de enero de 1673, en la hacienda de fundición de Matehuala,
Fernando Ramos de Arreola, teniente de alcalde mayor en el partido de
Matehuala, clio fe de que el capitán Francisco de León falleció de muerte natural y con clisposición de testamento; y declara que es de su conocimiento que todos los bienes del difunto están embargados por la
Real Justicia, desde 1668 con motivo del conflicto entre España y
Francia, por haber sido el capitán de León de nacionalidad francesa;
atento a lo cual manda que José de Espinosa y Nicolás de Alanís, que
dicen ser sus albaceas, no innoven nada de los dichos bienes; y a los
arrendatarios de las haciendas de labor y fundición les previene sobre
lo mismo. El teniente Ramos de Arreola manifiesta que dará cuenta de
estas diligencias al capitán Martín de Alvarado, alcalde mayor del Real
de Charcas, para que éste clisponga lo más conveniente para el caso.
Los dos albaceas se dan por notificados, así como Antonio de Abarrn6
tegui, arrendatario de la hacienda de labor.
El 21 de enero de 1673 en la hacienda de fundición de Matehuala, el
capitán Martín de Alvarado requirió que los albaceas y tenedores de
bienes que quedaron por fin y muerte del capitán de León, los pongan

6

AHESLP, FAMCH, Leg. 1673, exp. 01, f. lf.

633

de manifiesto; ~~s susodichos ese día manifestaron los bienes muebles y
la documentacion que guardaba el occiso: escrituras, vales, recibos de
pag~, et:,,, ~ntre esos pap~le~ algunos de ellos tienen verdadera importancia histonca y son los s1gwentes: Un pliego de papel que contiene la
merced que se otorgó a Miguel de Escorigüela de los sitos donde hoy
e~cin las_ ha;}endas de Matehu~a~ _San Juan y Vanegas. Un legajo cuyo
ro~o dice Autos de Corr:ipos~c1on de Tierras Contra Antonio Orpinel • Otro recaudo en medio pliego, cuyo rótulo clice "Contra Antonio
Orpinel". Un pliego q_ue es parte del testa~ento de Juan Ramos, vecino ~e San Lws, autonzado ante Pedro de Avalos, escribano real. Una
escntura que otorgó Francisco de León a favor del licenciado Alonso
Sánchez,Muñiz.en el Real,del Mazapil. Un vale de 150 pesos en plata,
que pago _Francisco de _Leon por Antonio Orpinel. Un legajo con recibos, de diferentes cantidades, a favor de Francisco de León firmados
del bachille_r José Farfán como capellán del Santuario y Capilla de
Nuestra Senora de Guadalupe de la ciudad de San Luis. Un recibo
firmado_ por Juan Tristán como mayordomo de dicha capilla. y el día
23 marufestaron los raíces que son: la hacienda de fundición de Matehu~a La Vieja, con ~na mina que está en el cerro de San Matías, por
aba¡o del de Los Frailes, y una hacienda de labor llamada Matehuala y
otras dos llamadas San Juan y Vanegas, y de todo lo referido se hacen
cargo y el alcalde les mandó los tengan de manifiesto sin innovar cosa
alguna, y que presenten dentro de cuatro meses el desembargo de los
citados bienes.7
. El _24 de ene~o ~e- 1673, en el Real de Charcas, José de Espinosa y
N1colas de Alarus pidieron al capitán Martín de Alvarado se sirva declararlos ~or tales albaceas y herederos y les dé licencia para usar y ejecutar el dicho carg?·. ~l capitán Martín de Alvarado los declaró por tales
~baceas, sm per¡wc10 del embargo referido, y que se les entreguen los
b1en~s con beneficios de inventario, con la obligación de tenerlos de
marufiesto y por vía de depósito y aclaró que los albaceas traerán recaudo en forma contra dicho embargo. 8
El 3 de junio de 1673, Nicolás de Alanís, vecino del Real del Mazapil, pareció ante Juan Brambila y Arteaga, alcalde mayor de dicho
R
. eal, Y1e pi'di'o un tanto autorizado de un mandamiento que está en su
Juzgado, en el que se declara que el capitán Francisco de León no está
comprendido en la cédula que manda se embargen los bienes de los
7

8

AHESLP, FAMCH, Leg. 1673, exp. 01, fs. 6v - 9v.
AHESLP, FAMCH, Leg. 1673, exp. 01, f. 10f.

�Los CUARTO,5 DUEÑOS DE LA HACIENDA DE MATEHUALA.

RUBÉN M. BARBA NAVA

634

franceses y que puede disponer de ellos libremente. El alcalde mandó
9
se le entregue un tanto del citado mandamiento.
El 17 de junio de 1673, en el Real de Charcas, ante el capitán Martín
de Akarado, presentaron el testimonio de desembargo. Y el capitán de
Alvarado da por libres las dichas haciendas y bienes para que los hayan,
10
tengan y posean como tales albaceas y h erederos.
Apenas habían pasado seis meses de que se les habían entregado las
haciendas a los dichos albaceas cuando se vieron en la necesidad de
valerse de alguien que conociera de su administración, con tal motivo
el ocho de enero de 1674 otorgaron poder a Francisco de Terrazas
Ruiz, quien durante varios años trabajó para Francisco de León en esas
propiedades, por lo que conocía el manejo de las mismas, además sabía
quienes le debían a de León y a quienes les debía él y cuanto, y estaba
enterado de todos los pleitos judiciales en que éste estaba involucrado,
principalmente el que Diego de Medellin llevaba contra él en la Real
Audiencia de Guadalajara, en el que éste reclamaba los bienes que dejó
11
su medio hermano Antonio de Orpinel a su muerte.
Este juicio se resuelve el 24 de octubre de 1675 y la sentencia de esa
12
Audiencia fue favorable a la parte de Diego de Medellin.
Al saber que su contraparte había ganado el juicio en Guadalajara,
los herederos deben baber decidido buscar la ayuda de una persona
influyente, poderosa y con suficientes recursos económicos, y este ~poyo se los brindó el bachiller Alonso Sánchez Muñiz, cura beneficiado
del Real del Mazapil, a quien después de traspasarle sus derechos
hereditarios, posiblemente en 1676, y ser oficialmente nombrado su
cesonario, se abocó a la defensa de los multicitados bienes invirtiendo
·
13
en ello dinero y tiempo.

ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ
De la vida del licenciado Alonso Sánchez Muñiz sólo sabemos que fue
cura y vicario del Real del Mazapil, Zac. durante muchísimos años.
Aparte de su actividad eclesiástica dedicó parte de su tiempo a la explo-

AHESLP, FAMCH, Leg. 1673, exp. 0l, fs. 10v - 12v.
AHESLP, FAMCH, Leg. 1673, exp. 01, fs. 13f.
11 AHESLP, AJPIVSLP, Serie PCH, Leg.01. exp.03, fs. 93f - 94v.
12 AUG, BPEJ, Ramo civil, caja 14, exp. 03, f. 30f.
13 AHESLP, FAMCH, Leg. 1676, exp. 10, f. 2v.

9

10

JOSE DE ESPINOSA. NICOLÁS DE ALANÍS
Y ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ

635

tación de minas que ~ra un negocio relevante en aquella jurisdicción y
parece que obtuvo pmgües ganancias en ese ramo. Y sobre esa acti~dad versa el único documento oficial que conocemos antes de la
muerte_ d~ Francisco de León en el que aparece como actor, cuando el
16 de ¡ulio de !665 ante Juan Brambila y Arteaga, alcalde mayor del
Real del Mazapil, ve~de una hacienda de minas de sacar plata llamada
de ~s Papagayos, situada en la jurisdicción de Charcas, a Hernando
G~rcta en 2,000 pesos de oro común en reales. Alonso Sánchez Muñiz
asienta en ese documento que la referida hacienda se la compró al capitán Francisco de León. 14
Un testimonio de esta escritura debe ser la que se encontró entre la
do:um~ntación qu~ dejó ª. su m~erte el dicho capitán de León y que
esta enlistada en el 10ventano de bienes en un párrafo anterior.
El 22 de agosto de 1676, el licenciado Alonso Sánchez Muñiz cura
b~neficiado y juez eclesiás?co ~e la jurisdicción del Real del Maz~pil y
mmero en ~se Re~, otorgo y dio poder general al capitán Antonio Pérez de Molina, residente en la hacienda de Matehuala. Este poder se
otorga ante el alcalde mayor del Real y Minas del Mazapil el capitán
Francisco de Palma y Arellano. 15
~l 11 de septiembre de 1676, ante el alcalde mavor del Real del Mazap~, el_Jicenciado ~onso Sánchez Muñiz otorgó poder al capitán Antoruo Per~z de Molina, para que en su nombre parezca ante las justicias
de Su Ma¡estad, en el juicio que tiene pendiente en el Real de Charcas
contra el capitán Diego de Medellín. 16
~n octubr~ de _1676, el capitán Antonio Pérez de Molina, poderhabiente del licenciado Alonso Sánchez Muñiz, fue al Real de Charcas
a responder a las de~andas que el capitán Diego de Medellín puso a su
parte como cesonano de los herederos del capitán Francisco de León,
finado'. Y a p~ner demanda en contra de él como heredero del capitán
Antoruo Orp10el? su finado medio hermano, por cinco mil y pico de
pes~s que el capitán de León pagó a diferentes acreedores del capitán
Orpmel, más 404 pesos que de León y Juan Gutiérrez, éste como albacea d~l capitán Orpinel, pagaron a la justicia de este Real por tributo
de los bienes muebles que por herencia entraron en poder del capitán
14

AMMZAC, Caja 1632 - 1688, exp. 1665.
:: AHESLP, AJPIVSLP, Serie PCH, Leg.01, exp. 04, fs. 27f-28f.
AHESLP, FAMCH, Leg. 1676, exp.10, fs. lf-1v.
AHESLP, FAMCH, Leg. 1682, exp. 03, fs. 12f-12v.

�RUBÉN

636

Francisco de León.

M. BARBA NAVA

17

El 9 de diciembre de 1676, ante el capitán Juan Vélez de la Torre,
alcalde mayor del Real de Charcas, el capitán Pérez de Molina, dijo que
por saber que la Real Audiencia de Guadalajara le cometió a su ju~gado
la determinación del juicio que sigue Diego de Medellín pretendiendo
los bienes muebles que dejó a su muerte el capitán Orpinel, le pide
carta de justicia requisitoria para que la Real Justicia del Río Blanco
haga embargo de los 54 sitios de ganado mayor y meno~ ~ue es~n en
el puesto del Potosí, Reino de León, que fueron del capitan 01:Pmel, y
los cuales se le adjudicaron a Diego de Medellín por sentencia de la
Real Audiencia de Guadalajara el 24 de octubre de 1675. El alcalde
mayor mandó se le despache a esta parte la carta de justicia requisitoria
18
que pide, haciendo relación del testimonio que presenta.
El 9 de octubre de 1677 el capitán Antonio Pérez de Molina poderhabiente del licenciado Alonso Sánchez Muñiz, dio en arrendamiento
un sitio llamado La Punta, en el Real de San Sebastián del Cedral, en la
jurisdicción del Real de Charcas, a don Francisco Sánchez de C~s, vecino y minero en el Real del Mazapil y en el Real de Concepcion. ~l
dicho arrendamiento se protocoliza en el Real de Charcas, ante el capitán Juan Vélez de la Torre, alcalde mayor _del mencion~do Real y su
jurisdicción. Y por medio de este arrendanuento le perrrute poner carbonera en ese sitio, y para el efecto de hacer carbón pueda cortar todo
.
,
19
el monte que hu b1ere en e1 y sus contornos.
Aquí es conveniente hacer otra pausa más en este relato, pa_ra ~xponer un suceso que ayudará a entender el porqué de los acontecuruentos
que se narrarán más adelante. Desde los primeros años del s~glo XVII
hasta el año de 1682, los naturales, indios chichimecos: negntos, huachichiles y borrados, rancheados a lindes de la hacienda de Matehuala y
que eran los jornaleros de las haciendas de labor y de las carboneras del
Valle de Matehuala, habían solicitado tierras para fundar su pueblo Y
sementeras a los diferentes virreyes que lo fueron en ese periodo, Ypor
diferentes razones, que no eran más que intereses de hacendado~, carboneros, mineros, asentistas de Las Salinas, etc. y del propio gobierno,
que siempre entorpecía sus diligencias con el pretexto del problema

LOS CUARTOS DUEÑOS DE LA HACIENDA DE MATEHUALA.
JOSÉ DE ESPINOSA, NICOLÁS DE ALANÍS
Y ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ

637

jurisdiccional, que sí eran indios de frontera estaban sujetos a los asenti~ta~ _de Las Salinas o qu~ ~as tierras que solicitaban estaban en la juris~cc1on ?e la Nueva Galicia y la Real Audiencia de México no podía
mterverur, en fin, por generaciones lucharon por conseguir sus tierras
lucha infructuosa hasta el 23 de febrero de 1682, cuando la Real Au~
diencia de Guadalajara emitió una real provisión por la cual mandaba al
alcalde mayor de Charcas, que sin dilación alguna hiciera que se fundara pueblo en Matehuala, y que se fabricara iglesia, lo cual se debería
hacer en la parte y lugar que más conveniente fuere a la conservación
de los dichos naturales. Expuesto lo anterior prosigo con la relación.
El 9 de abril de 1682, cuando el justicia mayor de Charcas, estaba en
la dilige~ci~ de d~r ~osesión de las tierras en que han de fundar su pueblo los mdios chichimecos, terrenos que son propiedad de la hacienda
de Mat~~uala, se presentó José de Espinosa, vecino de este puesto,
contradiciendo la posesión, y dijo que lo hacía como albacea del capitán Francisco de León, difunto, y en nombre de Alonso Sánchez Muñiz, a quien tiene dada cesión de su herencia; por lo que contradecía
una, dos, y tres veces la posesión. A pesar de esta contradicción se prosiguió con la diligencia. 20
En esa misma fecha se presentaron ante Francisco de lzaguirre, alcalde mayor del Real de Charcas, Pedro González de Solís, Juan Cortés, Pedro González de la Cruz, Diego Álvarez de Albornoz, Nicolás
González, José González y Cristóbal Coronado, vecinos del Valle de
Matehuala, en el distrito de San José de lpoa, cuatro leguas al sur de la
Hacienda de Matehuala, todos ellos carboneros y labradores; y declararon que los naturales que se han llamado a pueblo los más de ellos han
estado a su servicio y que todos estos sirvientes, con sus mujeres e
hijos, se les fueron a fundar el pueblo de San Francisco de Matehuala
por lo que los trabajos en las carboneras y haciendas de labor han quedado suspendidas. Dadas las graves consecuencias que pueden resultar
d~ este abandono, el alcalde mayor les pidió a dichos naturales que
nuentras edificaban su pueblo se quedasen algunos de ellos en estas
haciendas para que no parasen del todo, y no se afectaran por su causa
los reales quintos de su Majestad, a lo cual estos se negaron rotuodameote.21
El 10 de abril de 1682, Francisco de lzaguirre, alcalde mayor del

11

AHESLP, FAMCH, Leg. 1676, exp. 10, fs. 2f-2v.

1a AHESLP, FAMCH, Leg. 1676, exp.10, f. 2f.
19 AHESLP, AJPIVSLP, Serie

PCH, leg. 01, exp. 04, fs. 28v-29f.

20 AHESLP,

FAMCH, Leg. 1682, exp. 03, fs. 12f-12v.

21 AHESLP, FAMCH, Leg. 1682, exp. 03, f. 14f-15f.

�Los CUARTO_5

DUEÑOS DE LA HACIENDA DE MATEHUALA.
JOSE DE ESPINOSA, NICOLÁS DE ALANÍS
Y ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ

RUBÉN M. BARBA NAVA

638

Real de Charcas, expone que al dar posesión a los naturales de los terrenos necesarios para fundar su pueblo y sembrar sus semanteras, dejó
el agua libre para que fuese común tanto a los propietarios de la
Hacienda de Matehuala, como al recién fundado pueblo, pero que debido a que ambas partes reclaman la propiedad del citado liquido, para
privar a los demás de él, a optado, con el fin de evitar inconvenientes y
pleitos, por dejarla realenga y común a todos hasta que la Real Audien22
cia de Guadalajara determine lo que más convenga.
El 21 de agosto de 1682, ante Francisco de Izaguirre, alcalde mayor
del Real de Charcas, comparecieron los carboneros y labradores de
Ipoa y Matehuala y le expusieron el daño y perjuicio que se les seguía al
llamarse a pueblo los naturales, pues estos se fueron dejándoles paradas
sus haciendas y como consecuencia de ello el crédito y correspondencia de los mineros del Real de Charcas. Para informar a la Real Audiencia de Guadalajara a quien pertenece la determinación y remedio de
este caso, el citado alcalde mandó que comparezcan ante él tres vecinos
y mineros de ese Real, y declaren sobre lo que de este problema saben.
Se presentaron Francisco Bernal Lobo, Baltazar Delgado y Jerónimo
Ramos de la Vega, mineros, quienes declararon que sus haciendas de
beneficiar plata hace tres meses que están paradas y otras más de ese
Real, porque las carboneras de Matehuala e Ipoa, que fueron las que
por muchos años les abastecieron, no les surtían carbón, debido a que
los naturales que trabajaban en ellas se fueron a fundar su pueblo; que
han buscado otros proveedores, pero que estos les han incrementado
el precio de seis reales la saca hasta un peso, por lo que se verán afectados los reales quintos y el comercio de la región; de todo esto se informará a la Real Audiencia de este Reino de la Galicia para que de23
termine lo más conveniente.
El 14 de septiembre de 1682, la Real Audiencia de Guadalajara expone que en las diligencias de ejecución que se hicieron por orden de
su real provisión, en las haciendas de Matehuala, San Juan y Vanegas,
en las cuales consta se le notificó dicha real provisión al Lle. Alonso
Sánchez Muñiz, el cual interpuso declinatoria de la jurisdicción real y
renunció su derecho en el Juzgado General de Bienes de Difuntos,
dijeron que por ahora no ha lugar la cesión hecha por el licenciado
24
Sánchez Muñiz a favor del Real Fisco por litigiosa.
AHESLP, FAMCH, Leg. 1682, exp 03, f. 15v.
AHESLP, FAMCH, Leg. 1682, exp. 03, fs. lf-2v.
24 AUG, BPEJ, Ramo civil, caja 14, exp. 03, f. 8f.

El 2 de noviembre de _1682, el capitán Antonio de Barreda, alcalde
n:iayor del Real del Mazapil, declaró que notificó en su persona al licenciado Alonso Sánchez Muñiz otra real provisión, por la cual se le mand~ pre~~ntarse en el juzgado del Real de Charcas; y que habiéndola
01do, di¡o que por encontrarse ocupado en la administración de su curato y por algunos achaques de sus enfermedades y hallarse corto de
caudal por el gasto de los muchos pesos que le ha costado tratar de
po~e: en posesión de la hacienda de Matehuala a los herederos del
capitan Francisco de León, de los cuales la adquirió como su cesonario
Yno ~aber recogido ningún fruto de ello; por estas causas y porque e~
la hacienda
· b de Matehuala se ha fundado pueblo de indios chichimecos,
renu?ªª a del derecho de cesionario, según y como se lo otorgaron los
refendos her~d~ros, para que como partes legítimas sean citados ellos
para el cumplimiento de esta real provisión. 25
En 1685 Diego de Medellin tomó posesión de las haciendas de Matehual~, San _Juan: Vanegas, El Cedral de San Sebastián y La Punta,
despues de die~ anos de ~ue la Real Audiencia de Guadalajara falló a su
favor ~n el pleit~ por el mtestado de los bienes raíces que su hermano
~tomo ~~ Orpmel dejó al morir, contra Francisco de León y cuando
este fall~Cto contra sus herederos y albaceas. Y posteriormente por el
de los _bienes muebles radicado en el Juzgado del Real de Charcas. En
esos diez largos años los alcaldes mayores del citado Real se opusieron
ª llevar a ~abo la entrega de las dichas haciendas alegando que Medellin
no cumplía con los req~sitos que la mencionada Audiencia le imporúa
para que to1;-1ara posesion de los dichos predios y con algunos otros
pre~extos ~as, todos _ellos baladíes. El caso llegó tan lejos que ese supe.no~ gobierno se v10 en la necesidad de nombrar un comisionado
:spectal para que llevara a cabo la entrega de las citadas haciendas mas
este tampoco d o 1o_grarlo. La verdad era que los más poderosos' mi:eros de la regton c_apttaneados por Juan Vélez de la Torre se oporúan
. que toma_ra posesion de su heredad. Mas cuando las condiciones políticas cambiaron, Medellin en compañía del alcalde mayor del Real de
Charcas, Yde sus hijos Juan y José de Medellín, lanzó ·de dichas haciendas a los que las estaban detentando y entró en posesión de ellas. En el
caso ~e la hacienda de Matehuala, José de Espinosa se la entregó vo~untanamente, tan es así que se quedó a vivir en ella en la casa principal
Junto con su esposa e hijos; y a los naturales del pueblo de San Francisco de Matehuala los echó de las tierras qqe pertenecían a la dicha

r~

22

23

639

25

AUG, BPEJ, Ramo civil, caja 14, exp.03, fs.10f-10v.

�RUBÉN M. BARBA NAVA

640

hacienda.

26

En 1694 en el censo de población efectuado ese año, por la parroquia de Ch~cas, está asentado que José de Espinosa, viudo, vive en,la
hacienda de Matehuala, en la casa principal que es de Juan de Medellin,
21
hijo de Diego de Medellin.
El deceso de José de Espinosa ocurre el 27 de septie~bre de 1~95 Y
se enterró en la iglesia de la hacienda de San Juan. Terua al morir 80
28
anos.

Nota: Como Nicolás de Alanís no aparece más en los hechos documentados después de 1676, supongo que siguiendo con las in~trucciones_ t~s_tamentarias del capitán Francisco de León, él y José de ~pmos_a se dividieron a
mitades el remanente de la herencia tocándole a Alarus los bienes con sede en
la jurisdicción del Real del Mazapil, como era la hacienda de sacar plata en el
Real de Concepción con sus minas.

EL AYUNTAMIENTO DE MONTERREY
EN 1776-1821
Prof. Israel Cavazos Garza
Jefe de la Sección de Historia
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León

Abreviaturas de las Fuentes:
APCHSLP. Archivo Parroquial de Charcas, San Luis Potosí.
AHESLP.

Archivo Histórico del Estado de San Luis Potosí.

FAMCH.

Fondo de la Alcaldía :Mayor de Charcas.

AUG.

Archivo de la Universidad de Guadalajara.

BPEJ.

Biblioteca Pública del Estado de Jalisco.

AMMZAC. Archivo Municipal del Mazapil, Zacatecas.
APlVSLP. Archivo del Juzgado de Primera Instancia de Venado, San Luis
Potosí.
AGN.

Archivo General de la Nación.

AGN, Ramo tierras, "ºl. 3340, exp. 02.
APCHSLP, Llbro de padrones 1694.
zs APCHSLP, Llbro de defunciones 1694-1738, f.11.

26

E

n 1994 apareció el volumen I de las Actas del Ayuntamiento de Monten-ry, 1596-1690. Hubieron de pasar diez años para que viera la
luz pública el volumen 11, 1691-1775, impreso en el 2004. En
este mismo año fue hecha una segunda edición del primero. Ahora es
posible la publicación del volumen III, que comprende los años de 1776
a 1821. Los tres, cubren todo el período virreinal, y se tiene el propósito
de continuar imprimiendo los relativos a los años siguientes.
El primer tomo nos dio idea del difícil proceso de crecimiento de una
ciudad tan alejada del centro de la Nueva España. En el segundo, advertimos algunas expresiones de relativo progreso. Pero, mediado el siglo
}CVlll, Monterrey cayó en una etapa de decadencia alarmante, debido, en
gran medida, a la colonización del Nuevo Santander. Este episodio histórico provocó el éxodo de pobladores hacia aquella nueva provincia. No
sólo Monterrey pero otras poblaciones del Nuevo Reino de León, quedaron también sernidespobladas.
Una de las causas de esta crisis del Ayuntamiento regiomontano, seguía siendo el sistema de los oficios vendibles. Sólo unos cuantos vecinos pudientes lograban comprarlos. A ello se agregaba el hecho de ser
muy escasas "las personas prácticasy expeditas en quienes conc111ran las circunstan-

cias que se requieren para estos empleos". 1

21

1 Acta

de primero de enero de 1792.

�ISRAEL CAVAZ.O5 GARZA

EL AYUNTAMIENTO DE MONTERREY EN 1776-1822

Estaba establecida una "tarifa" del costo de los cargos públicos. Pero
ésta variaba según la importancia de cada villa o ciudad. Al correr _el
siglo 1..'VIII, en junta del 1O de diciembre de 1800, fue hecho un avalu?
de las plazas concejiles. En opirúón de don José Joaquín Canales, regidor alférez real, comprar uno de estos cargos para Monterrey significaría
el desembolso siguiente:

raúficada el 5 de diciembre de 1788 por el virrey don Manuel Antonio
Flores, en documento que Sada presentó al cabildo de Monterrey el 25
de agosto del año siguiente.

642

Regidor alguacil mayor
Regidor a!férez real
Regidor, contador de menores
Regidorfiel ejec11tor

450.00
350.00
300.00
300.00

Los regidores llanos, sin regalías adicionales, costaban 300 ~e~os, el
primero: 400 pesos, el segundo y 100 pesos cada uno de los dos últunos.
Muy bajo anduvo el señor Canales en esta apreciación. El regidor alguacil mayor, don Francisco Javier de Urresú, estimó los empleos en
mucho mayor costo.

Regidor a!férez real
Regidor alguacil mayor
"en det11é1ito desde 1794 hasta ahora"
Regidor contador de menores
Regidorfiel ejecutor
Alcalde provincial
Rtgidores llanos

650 pesos
1000 "
800 "
600 "
1500 "
700 "
500 "

A los regidores llanos les pareció exagerado el costo de sus cargos.
Ellos mismos opinaron que apenas se deberán de pagar 50 p~sos cada
uno, "por lo gravoso que son y ninguna utilidad que producen". Cons1derab~,
además que ''por lo despoblado de este país [el Nuevo Reino] hace creer que hatga
pocos pretendientes que los soliciten" Vas plazas].
En el período anterior a 1776, el Ayuntamiento de Monterr~y c~nta~a
ya con los regidores Alejandro Muñoz de Herrera y Antoruo Sil:erto
Berridio. En 1780 don Manuel de Sada compró en remate el oficio de
regidor contador de menores y albaceazgos. Cinco años más tarde, por
cédula de 23 de marzo de 1785, le fue entregada la confirmación, que
presentó al cabildo el 16 de diciembre de ese año. Q~en _adquiriría el
cargo podía o no ejercerlo directamente. Esto es, que s1 as1 _lo deseaba,
lo delegaba en alguien. Tal fue el caso del señor de Sada, qlllen por real
cédula dada en San Ildefonso el 20 de agosto de 1786, obtuvo la facultad
de servir el empleo ''por medio de teniente o tenientes". Esta atribución le fue

643

Tuvo el ayuntamiento nuevos ediles adquiridos en la misma forma.
En 1~87 don Francisco Javier de Urresti compró el cargo de regidor
al~~cil mayor. Don José Antonio García Dávila por su parte compró en
Mexico, el 30 de mayo de 1788 el cargo de regidor alcalde provincial.
Como este caballero residía en el valle del Pilón y no en Monterrey, al
parecer sólo asistió a la junta del ayuntamiento del primero de enero de
1790.
Ya en los primeros años del siglo XIX, vemos que don Bernardo Ussel y Guimbarda figura como regidor fiel ejecutor, cuyo titulo compró el
5 de agosto de 1806.
Uno de los concejales más anúguos y de mayor permanencia en esa
época, fue don José Joaquín Canales. El gobernador don Melchor Vidal
de Lorca lo había nombrado regidor alférez real, en cabildo del 11 de
j~o de 1779. Como regalía de su cargo tenía la de ser él quien cada
pnmero de enero proponía las ternas de los alcaldes, síndicos y demás
empleos que habrían de ejercer durante el año. Así fue como durante
más de treinta años (1780-1811) tuvo bajo su voluntad la elección anual.
Alguna vez, en 1809, le fue protestada, pero él alegó que los vocales
''habían ido a su casa a acordar sobre el particular". Este privilegio de ser él
q~en propusiera a los sujetos para cada empleo, era muy suyo, y, ''por lo

mismo no les quedaba arbitrio a los vocales de elegir a otros".
La Secretaría
Lo que en nuestros días es la Secretaría fue atendida durante más de dos
siglos, por un escribano público y de cabildo, o por alguien que tuviese el

conocimiento necesario. Un escribano público, Diego Díaz de Berlanga,
lo fue del primer ayuntamiento de la ciudad, en 1596, y redactó el acta de
fundación. Pero no siempre un escribano logró sostenerse en un medio
tan pobre.
En el úlúmo tercio del siglo XVHI el Ayuntamiento no tuvo escribano. Las actas fueron redactadas por quien sabría hacerlo. Al final se
ponía la frase: ''por ante nos por no haber esm·bano de Cabiklo, ni otro alguno"
(1 ?88); ''por ante nos, a falta de escribano" (1794) . . Sólo en 1795, a partir del
pnmero de enero, sirvió temporalmente al cargo Mateo Lozano, como
•~scribano público y de cabiklo". Pero volvió a estar acéfalo este empleo y a
leerse: ''con testigos de asistencia, a falta de escribano" (1800); 'por receptoría, a

�644

ISRAEL CAVAZ.O5 GARZA

EL AYUNTAMIENTO DE MONTERREY EN 1776-1 822

jaita de escribano que no lo hr,ry en toda la provinda" (1808); ''con testigos de asistenda, por inopia del escribano real ni público que no le hr,ry, según derecho" (1811).

23 de marzo del año anterior, logró tener Monterrey los doce regidores
que le correspondían como la ciudad metropolitana.2 Fue difícil integrar
este cuerpo dada la escasez de individuos capaces de servir empleos públicos.

Miguel Margáin fue escribano del cabildo por varios años, con un
sueldo ridículo. Pero, el tres de junio de 1805, logró obtener el título de
escribano público, de minas, registros y real hacienda. Ello hizo mejorar
su situación. En 1809 fue sustituido por Pedro de Valle, a quien le fueron asignados como sueldo 200 pesos anuales. En 1813 figuró como
secretario José Trinidad de Arrese. El 2 de junio de ese año fue hecha a
la designación del cargo, ya con ese mismo nombre de Secretario (y no
como escribano). Así lo disponía. el artículo 32 de la Constitución Española de 1812. El nombramiento fue expedido a favor de don Pedro José
Morales, con el mismo sueldo, "en calidad de por ahora... por el estado en que se
haiian los fondos públicos" El 18 de noviembre de 1814 fue sustituido por
don José Gregorio Sotomayor, a quien le fue duplicado el salario. Pero
actuó solamente dos meses, volviendo a ocupar el cargo don Pedro José
Morales, en enero de 1815.
La Tesorería

En cuanto a los dineros, éstos habían sido controlados hasta entonces
por uno de los síndicos. Periódicamente eran rendidas las cuentas de los
fondos pertenecientes a los propios de la ciudad y a los de su patrona, la
Purísima Concepción. Fue hasta el último tercio del siglo XVIII cuando
el ayuntamiento nombró a un ''mqyordomo de propios", ajeno al cuerpo edilicio. Durante las primeras décadas del siglo XlX ocupó este cargo por
muchos años don Francisco de la Penilla. El empleo era honorario.
Alguna vez le fue asignado el uno y medio por ciento al que renunció el
señor Penilla en 1809, ''para que se aplique a la obra pública". Para esa época
ya era llamado tesorero y no mayordomo.
El Ayuntamiento

Algunos progresos se habían observado en el ayuntamiento al finalizar el
siglo XVIII. No pocas veces, sin embargo, un solo regidor, el alférez
real, hizo la elección en ausencia de los tres capitulares restantes (enero
de 1795).
En 1799 fue posible contar con cuatro regidores más, con el carácter
de honorarios, con voto en el cabildo. Pero estos no duraron mucho Y
fue sólo hasta 1810 cuando, en junta de 11 de mayo, el recién nombrado
gobernador don Manuel de Santa María, volvió a designarlos. Tres años
más tarde, en junta del 17 de agosto de 1813 y de acuerdo al decreto de

645

Dato curioso que se observa en esos años, en el de que hasta seis capitulares se apellidaban Garza. El secretario, en el acta, lo anotaba sólo
al primero, escribiendo para los demás: don fulano ídem. Algo más que
se advierte en el hecho de que la fórmula del juramento al tomar posesión, ya no se hizo prometiendo defender el misterio de la Purísima
Concepción. Ahora consistía en hacer la señal de la cruz, guardar la
Constitución (de 1812); observar las leyes; ser fiel al rey, y cumplir con
las obligaciones del cargo.
Acuerdos relevantes

En esta época se ve que se toman acuerdos de mayor importancia. En
abril de 1795 fue emprendida la construcción de una presa en el paso de
San Francisco. Se recurrió para ello a aportaciones particulares. La
construcción de otra presa al oriente de la ciudad, propició la erección de
una estatua de la Purísima; la apertura de una alameda; la instalación de
talleres de curtiduría. Estos habrán de dar origen al barrio de las Tenerías, y la presa a la apertura de una calle: la de la Presa, llamada de Diego
de Montemayor a partir de 1907. El fruto principal de esta obra fue el
crecimiento de Monterrey hacia ese rumbo.
La carencia de fondos imposibilitó la fundación de un colegio de propaganda fa/e, propuesto por el extinto obispo don Andrés Ambrosio de
Llanos y Valdés. Tampoco dio lugar a la edificación del convento de
monjas capuchinas, solicitado al rey por la abadesa de esa orden, de la
villa de Guadalupe de México.
El impulso a estas obras se debió indudablemente, al gobernador don
Simón de Herrera y Leiva. Era hombre de gran espíritu de progreso,
característico de la época de la ilustración y el enciclopedismo. En 1799
el ayuntamiento manifestó al virrey el mérito de este gobernante a quien
"por su buen gobierno esta dudad. .. en el día va en aumento".
Y no sólo por las obras públicas le recomendó. El ·cabildo enfatizó
también su actitud y la de su esposa, la señora gobernadora, durante la
2

Es importante hacer notar que metropolitana significaba ''cabecera del reino" o sede
de la autoridad del reino. Ahora se da este calificativo a la ciudad por su gran extensión
urbana.
·

�646

ISRAEL CAVAZOS GARZA

epidemia de viruela de 1798. Por supuesro que se hizo resaltar también
la abnegación de Fray Antonio de la Vera y Galvez, "único facultativo de
medicina" que había en la ciudad.
No fue esta la única epidemia en la que fue vista su intervención generosa. En abril de 1800 dejó sentirse otra, ahora de "calenturas pútridas".
Además del auxilio oficial y médico se recurrió entonces al amparo divino. El ayuntamiento acordó un novenario en la catedral a la Purísima,
''patrona jurada de esta ciudad". Los regidores, divididos por barrios, pidieron limosna en cada casa, para cubrir el costo de esos actos religiosos,
que concluyeron con una procesión con la Purísima, por las calles.
La fidelidad y adhesión del Gobierno y el Ayuntamiento a la iglesia
era constante. La del gobernador por el hecho de ser patrono real. Luto
por la muerte del obispo; alegría por la entrada de quien le sucedía. Ufanía por la llegada de la real cédula de 10 de noviembre de 1792, fijando la
silla episcopal en Monterrey, acordándose en junta del primero de marzo
del 93 asentada en el libro de actas. Por esos años continuaba latente el
culto "oficial" a la Purísima. El Ayuntamiento disponía la celebración
anual; acordaba a quien sería encomendado el sermón; la compostura de
la ciudad, las corridas de toros, etc. Aunque no todo era cordialidad. En
julio de 1800 el Ayuntamiento consideró atropellados los derechos del
pueblo cuando el cabildo eclesiástico destruyó el colateral mayor y emprendió obras en la catedral sin consentimiento suyo.
Entre otros acuerdos importantes figura el de la imposición, en septiembre de 1813, del nombre de Plaza de la Constitución a la de la ciudad, y la construcción de un obelisco o pirámide conmemorativa de la de
1812. O los acuerdos de noviembre de 1814 y enero de 1815, el primero
disponiendo el resello de la moneda en circulación y el segundo sobre
acuñación de cuartillas de cobre, con el cuño que conservaba el procurador.
Cuando el Ayuntamiento encontraba dificultad para tomar alguna resolución, recurría invariablemente a alguno de los canónigos de la catedral, conocedores de ambos derechos; o al licenciado Juan Manuel Mejía,
"único abogado secular que hqy en esta ciudad" Gulio de 1800).
Monterrey había progresado. Se hizo necesario, por lo mismo, la distribución de las tareas de los regidores, por primera vez en comisiones.
El acuerdo fue tomado el 20 de febrero de 1813. Algunas de estas emisiones fueron: las de policía y salubridad, abasto de carne, pesas y medidas, abasto de maíz, acequias y puentes, distribución de aguas, reparación
de las casas reales, construcción del pósito, etc.

EL AYUNTAMIENTO DE MONTERREY EN 1776-1822

647

Los gobernadores
Durante todo el período virreinal los gobernadores, además de su autoridad como tales, tenían la facultad de presidir el ayuntamiento. En el
lapso ~e 1776 a 1:88, el Nuevo Reino de León estuvo gobernado por
don Vicente González de Santianés.
En cabildo de 9 de mayo de 1788, don Manuel de Bahamonde Villamil p_resentó su nombramiento de gobernador, fechado el 20 de octubre
a~tenor. Para cubrir ''sus ausencias y enfermedades" nombró como su temente a don Roque Tato y López, el 20 de septiembre de 1790.
~~plido ~l t~rmino de su mandato el rey designó para sustituirle al
capttan don S1mon de Herrera y Leiva, por real cédula de 21 de julio de
17~4. Este gobernador tomó posesión en junta del ayuntamienro el 9 de
ª~:il del_año siguie~t~. Una d_e las más prolongadas fue la que le concedio el Virrey para via¡ar a la crndad de México. De ello se dio cuenta en
cab~do de 18 de enero de 1802. El mando militar y la subdelegación de
hacienda y guerra quedaron en el segundo comandante local, don Pedro
de_ Herrera, su hermano. La jurisdicción civil y ordinaria en el alcalde de
pnmer voto don Francisco Javier de Urresti. Fue don Simón uno de los
de ~ayor perm~nencia en el cargo, puesto que, dos veces reelecto, su
penodo c~ncluyo ~n 1~10. El 6 de enero de ese año el arzobispo virrey
do~ Francisco Javter Lizana y Beaumont nombró como gobernador inte~o a don Manuel de Santa María, quien tomó posesión ante el Ayuntaffilento el 26 de abril.
Au~que de duración efímera tuvo el Nuevo Reino de León un gobernad~r 1?surgente: don José Santiago de Villarreal, nombrado por Mariano _~unenez _en enero de 1811. Duró en el cargo sólo dos meses. En
:esion de pnmero de abril de ese año, y a propuesta del procurador, fue
ornado el acuerdo de nombrar una Junta de Gobierno que a la postre
se llamó Junta Gobernadora.
'
'
Este cue~o gubernamental se mantuvo en funciones hasta que, conforme al arttc~o- 10 del decreto de 23 de junio de 1814, el mando político de la provincia quedó a cargo del alcalde primero de la ciudad. Se le
~~nsideró ~~m~ ''e~ca'J,ado ", o com~ 7efe político sttbaltemo ", o como 'gomador polttzco intenno . Con estas disttntas formas aparece citado en las
actas. De esta manera ejerció cada alcalde primero en turno, hasta el 28
de octubre de 1817, cuando tomó posesión como gobernador el coronel
don Bernardo Villamil.

�ISRAEL CAV AZOS GARZA

EL AYUNTAMIENTO DE MONTERREY EN 1776-1822

Esto, en cuanto a lo político. En lo militar, desde 1814 había sido designado comandante general Joaquín de Arredondo, personaje ensoberbecido que habría de tener serios enfrentamientos con el Ayuntamiento.
Por principio de cuentas lo hizo objeto de constantes desaires y desconoció la autoridad política de los alcaldes. El 14 de octubre de 1814, al
pasar el cabildo en cuerpo a felicitarle por el cumpleaños de Fernando
VII, un centinela "en alta voz" impidió la entrada.

con tres. Verificado el sorteo favoreció al Lic. De la Garza. Una comisión pasó a la catedral a notificárselo y le condujo bajo de mazas a la sala
de cabildos.

648

''.A la ciudad no se le detiene", dijo el alcalde y pasó ''a la sala donde recibe".
Allí un teniente le dijo que volviera a las once. Los capitulares optaron
por retirarse, a fin de no volver a ser "el ludibn·o delpuebloy tropa que presenció el desaire".
El Ayuntamiento elevó oficio al virrey y al rey. Protestó también por
otro escandaloso incidente. Arredondo, so pretexto de "recoger vagosy mal
entretenidos", ordenó una leva. La tropa abusó entonces allanando casas
de gente respetable y apresó con violencia a individuos honorables. La
soldadesca derribó el obelisco de la Constitución.
Los enfrentamientos entre Arredondo y el Ayuntamiento se multiplicaron. El comandante general justificó su actitud alegando las regalías de
su empleo:
... con casi igual autoridad que el Excmo. Señor Virrey, a quien únicamente está sujeto en lo militar, y que traía en su poder órdenes y declaraciones que le concedían tales prerrogativas. (Cabildo de 29 de mayo de
1815)

Los sucesos de España

649

Acontecimiento de gran relevancia fue también la instalación de la
Diputación Provincial. El acto tuvo lugar en la sala del ayuntamiento el
12 de mayo de 1814. Alli mismo la Diputación celebró sus reuniones los
martes, jueves y sábados.
Lamentable1?ente y co~o sucedía con el comandante general, surgiero~ competencias de autondad entre el cabildo y la diputación. El secre~o de ésta asistió con bastón a las funciones religiosas, ocupando el
asiento que le correspondía al alcalde, como titular del mando político.
La diputación tuvo duración efímera. En el acta de 7 de noviembre el
Ayuntamiento expresa que "se halla extinguida".

!ª

_Al ser pub~~ada e~ 182~ Cons?tu_ción Política de la Monarquía Espanola, resurgio la D1~utacion Provrnc1al local, que habría de prevalecer
hasta cuando fue sancionada la Constitución Política del Estado de Nuevo León, el 5 de marzo de 1825.

El juramento de la nueva Constitución Española fue hecho en la catedral de Monterrey, el 13 de junio de 1820. El comandante Arredondo
lo hizo ante un crucifijo, en presencia del obispo Berlaunzarán. El alcalde don Francisco Bruno Barrera, encargado del mando político, la juró
ante el comandante Arredondo, y, finalmente, lo hicieron todos los asistentes, con~u~~ndo con u~ solemne Te Deum. El 15 de agosto siguiente la Const1tuc1on fue publicada en la plaza de la ciudad.
La insurgencia

La prisión de Fernando Vll en 1808, tuvo repercusiones de sentimiento
popular primero, y de alegria, más tarde, en noviembre, por su regreso al
trono. El 7 de abril de 1809, el Ayuntamiento celebró un acto de reconocimiento y obediencia al monarca, en la sala capitular, y, por acuerdo
unánime, tres días de iluminación. En mayo de 181 O, el reconocimiento
y la obediencia fueron rendidos al Consejo Supremo Superior de la Regencia de España, gobernado en ausencia del rey.

~as comunicaciones eran lentas. Fue por ello que hasta trece días despues, el 29, la ciudad se enteró del suceso.

Recibida en Monterrey la convocatoria a Cortes, el Ayuntamiento lo
dispuso todo para la elección de su diputado a fin de invo:ar el au~o
divino, el 14 de junio de 181 O fue celebrada en la sala capitular la rrusa
del Espíritu Santo. Formulada la terna resultaron electos el Lic. Juan
José de la Garza, canónigo lectoral de la catedral, con siete votos; el Lic.
Alejandro de Treviño y Gutiérrez, con seis; y el bachiller Manuel Pérez,

El avance insurgente era inevitable. El gobernador Santa María tomó
las medidas de defensa necesarias. Don Pedro de Herrera fue destacado
P0 ~ el rumbo del Saltillo y Juan Ignacio Ramón por el sur de Nuevo
Leon. El 4 de noviembre el Ayuntamiento retibió la noticia de la caída
de San Luis Potosí en poder de los insurgentes. Mariano Jiménez avanzó
hasta Matehuala. Juan Ignacio Ramón podría haberlo contenido. Lo

~ª- tranq~dad habitual de Monterrey se vio convulsionada por una noticia temble: la del movimiento emancipador del padre Hidalgo, en Dolores, en la madrugada del 16 de septiembre de 1810.

�650

ISRAEL CAVAZOS GARZA

que no resistió fue el "bombardeo" epistolar de Jiménez, imponiéndole la
nobleza de la causa.
El gobernador Santa María había salido de Monterrey con una fuerza
considerable hasta el valle del Pilón. Conociendo, en copias, las cartas de
Jiménez, licenció sus fuerzas y juntos, Ramón y Santa María, abrazaron la
insurgencia. Fue entonces cuando, acéfalo el gobierno, el Ayuntamiento
resolvió la formación de la Junta Gobernadora.
Las actividades del cabildo se habían centrado en la organización de
fuerzas para contrarrestar cualquier posible avance. Jiménez, sin embargo, ocupó Saltillo. Desde allí envió a Monterrey a sus oficiales Carrasco
y Camargo.
Días después, el 27 de enero de 1811, entró a la ciudad. Su arribo fue
visto con simpatía por ambos cabildos, el civil y el eclesiástico.
En la etapa de transición por la aprehensión y muerte de Hidalgo y los
suyos, el Ayuntamiento intervino en la organización de compañías ~ara
repeler la presencia de fuerzas insurgentes. En muchos de sus escntos
habría de ufanarse de su participación en la defensa de la ciudad. Durante el asalto de José Herrera el 3 de julio de 1813.

Consumación
En el sur, núentras tanto, José María Morelos firmaba como diputado
por el Nuevo Reino de León la Constitución de Apatzingan de 1814. ~a
búsqueda de su designación para que actuara en nombre de esta provmcia había sido infructuosa. El acta del Ayuntanúento de 14 de diciembre
de ese año registra una clara respuesta:
Jamás se ha dado ni podido dar poder alguno a los cabecillas de los
rebeldes, para que representen los derechos de esta fidelísima ciudad y
provincia... para desmentir las suposiciones y asertos sediciosos de los
traidores en su llamado Congreso Mexicano.

El 30 de noviembre de 1815 el Ayuntanúento asistió a la núsa de acción de gracias ''por fa nohda de la prisión del cabecilla More/os" (acta de 4 de
diciembre).
La etapa insurgente culnúnó con la entrada del Ejército Trigarante a
México el 27 de septiembré de 1821. El suceso fue festejado en Monterrey el
de noviembre, con la lectura del acta de I~depe~dencia; en la
sala de cabildos y con la bendición de la bandera del 1mpeno, en la catedral. A nivel popular la celebración desbordó el entusiasmo. Paseo por

18

EL AYUNTAMIENTO DE MONTERREY EN

1776-1822

651

las calles. Los gremios de la ciudad dispusieron un carro triunfal, guiado
por una escolta de las compañías veteranas. Hubo, además, danzas del
pueblo de Guadalupe.
·
En la plaza fue instalado un amplio tablado, con la bandera del imperio en un docel. Irónicamente la proclamación se hizo "en los términos en
q1Je antes se juraban los rryes". Se oyeron vivas a las tres garantías confundiéndose con las descargas de fusilería y el repique de las campanas.
Por la noche hubo refresco y profusa iluminación.
Al día siguiente el Ayuntanúento asistió al Te Deum en la catedral y se
escuchó un brillante sermón. Durante la semana hubo baile, "con lucido
refresco para toda la concumncia" y corridas de toros, ''para lo que contn'blfJó
voluntan·amente el vecindano ".

�DOS DÉCADAS DE ESTUDIOS HISTÓRICOS
EN EL COLEGIO DE LA FRONTERA NORTE
Dr. Manuel Ceballos Ramírez
El Colegio de la Frontera Norte

P

or cuestiones que tienen que ver más con el perfil profesional de
sus iniciadores, que por una elección consciente y determinada,
el desarrollo de los estudios históricos en El Colegio de la Frontera Norte (El Colef) ha experimentado un proceso atípico. Es decir
que, comparado con otros Colegios nacidos del modelo y de las propuestas de El Colegio de México, en los cuales la historia y los historiadores han llegado no sólo desde la primera hora, sino que han sido los
promotores principales, en El Colegio de la Frontera Norte los historiadores se han hecho presentes un poco después. En efecto, desde la
fundación de El Colegio de Michoacán que fue el primer colegio fuera
de la ciudad de México, hasta el último, El Colegio de Tamaulipas instaurado en el año 2002, ésta ha sido la constante en el proceso de desarrollo de estas peculiares instituciones académicas. Además es necesario tener en cuenta que El Colef nació del Programa de Estudios Fronterizos que se había instaurado en El Colegio de México y que ya tenía
su propia agenda de investigación, en el que poco tenía que ver el Centro de Estudios Históricos de esa misma institución.
Sin embargo, esta situación atípica no ha significado que los estudios históricos en El ~olef hayan sido desatendidos, al menos en sus
más urgentes demandas. Muchas han sido las preguntas que los colegas
de otras áreas del conocimiento han lanzado a los historiadores y muchos más los cuestionamientos que los propios historiadores se han
hecho acerca de los requerimientos teóricos, metodológicos y fácticos
que exige una visión crítica y actualizada de la historia de lo que hoy

�MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

Dos DÉCADAS DE ESTIJDIOS HISTÓRICOS EN
EL COLEGIO DE LA FRONTERA NORTE

conocemos como frontera norte, y la labilidad que supone esta frontera
que es intercambiable y sutil tanto a través del tiempo, como a través
del espacio mismo.

desde la historia oral, la historia documental o la historia de las mentalidades se abordaran temas que analizaban y describían parte del pasado, no era suficiente ni el interés, ni el método; ni la coordinación de
las actividades historiográficas en El Colef. Prueba de ello fue que al
celebrarse en octubre de 1990 la primera reunión de evaluación externa, conocida como Colef I, sólo se publicaron en el texto de Historia y
Cultura dos artículos que tetúan que ver con cuestiones históricas del
pasado porfiriano: el de María Eugenia Anguiano, "La formación social
en el Valle de Mexicali a principios de siglo"; y el de Manuel Ceballos
Ramírez, "La formación de la frontera: el caso de Colombia Nuevo
León, en 1892".2

654

Primer decenio (1982-1992)
Tres etapas conforman la labor que El Colef ha desarrolli:do en toi:no a
cuestiones históricas y tres han sido también los espactos aten~d,o~.
Estos últimos son genéricamente identificados pues los temas histoncos abordados en El Colef se han ocupado 1) del noroeste Y su relación con California y Baja California, y eventualmente con S~n?ra Y
Atizona; 2) del norte y su relación entre Chihuahua y Nuevo Mex.1co'. Y
finalmente 3) del noreste y la relación entre los cua~o estados ~ue históricamente lo integran: Coahuila, Texas, Nuevo Leon y Tamaulipas.
En cuanto a las etapas es menester distinguir la primera que comprendió la primera década de vida de El Col~f (1982-199~)- Dos c~racteristicas la particularizan: la llegada progresiva de los pnmeros his~oriadores y la elaboración variada e inconexa de productos q~e teman
que ver con cuestiones históricas diversas. Encontramos asi algunos
títulos publicados como Ei progra!Jla de braceros ferroviarios de Bárba~a
Driscoll; Historia de la colonia Ubertad de Jorge A. Bustamante; Don Cnspín: una crónica jronteriZfl de Víctor A. Espinoza Valle; Empa_Pados de sereno
de José Manuel Valenzuela; Puente México de Mayo ~umeta Y ~berto
Hernández; Evolución y dependencia en el noreste: las ciudades Jronte~zas de
Tamaulipas de Eduardo ~AJarcón Cantú; Origen y desaTTOllo de ~os are_as 1e
riego de Román Calleros; Li campaña magonista de 1911 en Baja C~ii.famta
de L.awrence D. Taylor; Entreyerba, polvoy plomo de Norma lgl~~:as;, ~

fundación de Nuevo Liredo: elementos para la in~epretació~ de_ una tra~tcton éptca
de Manuel Ceballos Ramírez; Entre la magia y la htstona compil~do por
José Manuel Valenzuela.1 Aún así, a pesar del empeño que hizo que

1 Jorge Bustamante, Historia de la Colonia ~be'!ad, Cua~e~os CO_LEF, Tijuan_~
1990., 25 pp.; Víctor A. Espinoza Valle, Don Cnsptn, Una cromcafrontenza, El Colegt
..
1992, 166 pp.,· José M •Valenzuela, Empapados
de Sereno,
.
de la Frontera N orte, T1¡uana,
el movimiento urbano popular en Bqja Cahjomia (1928-1988), El ~olegio de la ~romera
Puente M~o, La
N orte, T ..i¡uana, 1991 , 223 pp:' .Mayo Murrieta y Alberto Hemandez,
T"
1991 195
vecindad de Tijuana con Califomia, El Colegio de la Frontera. Norte, 1)uana,
, .
pp.; Eduardo Alarcón Cantú, Evo/11ció11y Dependencia en el Noreste: ~s Ciudades Fronl~ZfIS
de Ta,naulipas, Cuadernos COLEF, Tijuana, 1990, 58 pp.; Ro~:i" Calleros: Origen~
Desarrollo de dos áreas de riego de Taniauiipa.s, Cuadernos CO_LEF, _T11~ana, 1990, Lawre~a
ce Douglas Taylor La campaña magonista de 1911 en Bq¡a Calijomza, El Colegio de
Frontera Norte, Tijuana, 1992, 140 pp.; Norma Iglesias, Entre Yerba Po/voy Plomo voL 1
y II, El Colegio de la Frontera Norte, Tiju~a, 1991, 156 PP· Y 222 pp.; Manuel Ceba-

655

El Seminario de Historia (1992-1997)
Fue a partir de mediados de 1992, cuando la instauración del Seminario
de Historia en El Colef modificó y coordinó las actividades de los historiadores. Se puede hablar así de una segunda etapa dentro de El Colef con respecto a la historia, que se prolongó a lo largo de un lustro.
En esta etapa varias cuestiones distinguieron la producción historiográfica: la elaboración de proyectos, la publicación de textos colectivos, la
colaboración de colegas mexicanos y norteamericanos, las sesiones
periódicas, el financiamiento externo, y el incremento y la distribución
de los historiadores a lo largo de la frontera. Con respecto a esto último, el criterio que guió a los integrantes del Seminario fue el de establecerse en las diversas poblaciones fronterizas en las cuales El Colef
tuviera oficinas de investigación. La razón obedeció a la prescripción
de atender las demandas sociales que desde el presente se hacían al
pasado y asegurarse que el lugar de producción histogriográfica garantizara una historia de mayor significación; además que de este modo se
buscaba rescatar la diversa, compleja y sobre todo diacrónica historia
fronteriza. De este modo llegó un momento en que el Seminario estuvo integrado por nueve investigadores, si bi~n no simultáneamente:
cuatro en Tijuana, uno en Nogales, uno en Ciudad Juárez, dos en Nuevo Laredo y uno en Matamoros. Muy importantes fueron las sesiones
llos, Lafundación de Nuevo Laredo, Ed.Porrúa, México, 1989; 44 pp.; José M. Valenzue.la, Entre la Magia y la Historia, México, El Colegio de la Frontera Norte, Plaza y Valdés, 1992. 372 pp.
2 Manuel Ceballos Ramírez, "La formación de la frontera: el caso de Colombia
Nuevo León, 1892"; María Eugenia Anguiano Téllez, "La formación social en el
Valle de Mexicali a principios de siglo", en Hisroriay Cu/1t1ra, vol. 6, CiudadJuárez, El
Colegio de la Frontera Norte, Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, 1992, pp. 726 y 27-50.

�656

Dos DÉCADAS DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

periódicas que se tuvieron: una en Nuevo Laredo para instaurar el Seminario, dos en Tijuana para coordinar las agendas de investigación, y
dos más en la ciudad de México para atender a discusiones paralelas
sobre los criterios que deberían normar al Seminario. Una de ellas a
cargo de Luis González de El Colegio de Michoacán y otra dirigida por
Bernardo García Martínez de El Colegio de México.
Ya para entonces se contaba con un finaciamiento de la Fundación
Rockefeller del cual salieron tres proyectos. El primero fue el de "Historiografía de la Frontera" que fue presentado de manera coordinada
en la segunda sesión de evaluación externa Colef II y más tarde fue
publicado en coedición con el Instituto de Investigaciones Históricas
de la Universidad Autónoma de Tamaulipas con el título de Historia e
historiografía de la frontera norte.3 También se llevó a cabo en el Archivo
General de la Nación el proyecto "Aduanas de la frontera" que consistió en la depuración, ordenamiento y selección de los documentos de
las aduanas de la frontera norte hasta finales del porfiriato. La segunda
parte del proyecto contemplaba el fotocopiado, microfilmación o digitalización de la documentación por poblaciones. Para esto había que
conseguir fondos adicionales en cada una de ellas. Sólo de dos ciudades
se logró consolidar este segunda etapa: para Piedras Negras apoyado
por el Instituto Estatal de Documentación de Coahuila, y para Ciudad
Juárez financiado por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Este
proyecto de Aduanas debía servir de insumo en parte, al que realmente
interesaba a los integrantes del Seminario y al cual se le dedicó mayor
atención y participación que, luego de varios títulos terminó por llamarse "Historia del encuentro entre pueblos y culturas en la frontera
norte"; años más tarde la publicación apareció con título de "Encuentro en la frontera: mexicanos y norteamericanos en un espacio común".
Por cierto que mucho hubimos de discutir el término "encuentro",
pues aunque sugiere armonía, de suyo puede no ser armónico ya que
puede derivar en un desencuentro o en un encontronazo, según se vea.
Una condición del Seminario era la participación de académicos mexicanos y norteamericanos ajenos a El Colef. Hoy recuerdo con admiración que ninguno de los académicos invitados se negó a participar, y
hubo más de un norteamericano que de manera comedida lamentó no
haber sido invitado. Entre los mexicanos respondieron al llamado Josefina Z. Vázquez y Bernardo García Martínez de El Colegio de México,

3 Manuel Ceballos (coord.), Historia e historiografía de la frontera norte, Ciudad Victoria, El Colegio de la Frontera Norte, Instituto de Investigaciones Históricas, Universidad Autónoma de Tamaulipas, 1996, 129 pp.

EL COLEGIO DE LA FRONTERA NORTE

657

Mario Cerutti Y Miguel A. González Quiroga de la Universidad Autónoma de ~uevo León y Octavio Herrera de la Universidad Autónoma
de Tam~ulipas; entre los estadunidenses Ramón Eduardo Ruiz de la
U~vers~dad de California, David J. Weber de Southern Methodist
U~verstty, Osear J. Martínez de la Universidad de Atizona y Miguel
Thinker Salas de Pomona College.
Los criterios principales que se establecieron para el proyecto fueron: 1) eotend~r ~ue la frontera actual no es más que la suma y resultado de establecmnentos y procesos anteriores; y 2) que la biterritorialidad es un ele~ento fun~amental de esos procesos y de los hechos que
r~cobra Y an~a. En seis apartados se dió cuenta de esta visión frontenza: _el espacio, l_os co~flictos_, la economía, las ciudades gemelas, las
r~beliones y la ~aaon. El libro que resultó de este proyecto, y cuyo
titulo ya hem_os senal~d_o y que constó de 450 páginas, fue coeditado
por _El Colegio de Mexico, El Colegio de la Frontera Norte y la Uni4
ve~stdad Aut?noma de Tamaulipas. Para llegar a este fin se realizó en
1:"11uana ~ S~posio al que asistieron los 15 participantes donde expusieron y dtscutteron los trabajos.
Dos proyectos más se desarrollaron en el Seminario de Historia:
uno con el Pr~grama par~ las Comui:udades Mexicanas en el Extranjero
de la Secre_tana de Relaaones Extenores (SRE) que se tituló "Historia
de los mexicanos en los Estados Unidos". El texto se elaboró en forma
de libro de ?1vulgaci~n, se entregó al Programa; pero por alguna razón
no fue publicado y aun duerme el sueño de los justos.5 Más exitoso fue
el P,royec~o de la SRE en que pru:ticiparon otros investigadores y que
salio publicado en español primero con el título Mito en las relaciones
México-Estados Unidos. 6 Más tarde apareció en inglés en dos volúmenes co~ e~ largo títul~ de Myt~s, !v[isdeeds and Misunderstandings: The Roots
ofCo,if!tct in U.S.-Mextcan Rtlattons. El otro proyecto que se realizó fue a
4

Manuel Ceballos R.amírez (coord.), Encuentro en la Frontera: mexicanosy norleameun esp~o tvmlÍ11, El Colegio de la Frontera Norte, El Colegio de México,
Uruvers1dad Autonoma de Tamaulipas, México, 2002, 450 pp. El libro ha sido reconocido por el Web
. County Heritage Foundation con el "Jim PariJ-h Awardfar Documentation and PHblicatton f fecal and &amp;gional Histo,y'', Laredo Texas, 15 de mayo de 2003.
) De este proyecto de la Secretaría de Relaciones Exteriores sólo se publicó un
t~to coordinado por Roger Díaz de Cossío, Los 111exira11os en Estados UnidoJ~ México
Sistemas Técnicos de Edición, 1997, 331 pp.
'
6
María Esther Schwnacher, Mitos en las relaciones México-Estados Unidos México
FCE, 1994, 528 pp.
'
'
.

rrca~os

7

e11

Jaime E. Rodríguez O. y Kathryn Vincent, Myths, Misdeeds and Mis1111derstadi11gs:
The Roots ofaonflict in U.S.-Mexican &amp;latio11s, 2 vols., Wilmington, SR Books, 1997.

�658

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

Dos DÉCADAS DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN

659

EL COLEGIO DE LA FRONTERA NORTE

petición de la revista Fro11tera Norte de El Colef. Consistió en elaborar
un número monográfico sobre historia fronteriza. Con mejor suerte
corrió este proyecto que se publicó en el volumen 6, correspondiente a
los meses de enero-junio de 1994.8

El quinquenio de 1997 a 2002
Por razones personales e institucionales -que no ciertamente por agotamiento del objeto de estudio-, el Seminario de Historia fue cerrando
su agenda de investigación desde mediados de 1996 y sobre todo a lo
largo de 1997. Ya no se coordinaron las investigaciones y no aparecieron trabajos comunes. Aún así se puede asegurar que la producción
historiográfica en El Colef ha conservado un ritmo constante, aunque
sin duda ha sido menor en cantidad ya que el número de historiadores
ha descendido. Por otra parte, es necesario considerar otras publicaciones de El Colef que tienen que ver de manera significativa con el
pasado del tema que abordan, aunque sus autores no sean todos historiadores. En este caso se encuentra sin duda Población y misiones de Bqja
Calijor'llia de Mario Alberto Magaña; 111,pecabl.e y diamantina de José Manuel V alenzuela; Japón: vecino país distante y cercano a través de su historia de
Ryoshiro Baba y Atsuko Tanabe; H11ellas japonesas en la cultura mexicana
de Atsuko Tanabe; El presidencialismo mexicano: génesis de 11n sistema imperfecto de Eliseo Mendoza Berruelo; Espacioy sociedad: reestructuración espacial
de un a11tiguo enclave minero de Camilo Contreras.9 Es menester tener en
cuenta también las revistas de El Colef que Frontera Norte y Migraciones han seguido publicando artículos y reseñas de contenido historiográfico. Véanse por ejemplo los artículos sobre el agua, la migración, la
economía' el periodismo. v, las reseñas de libros de historiadores como

Mario Cerutti, Miguel A. González Quiroga, Artemío Benavides, Manuel Ceballos Ratnírez y Santiago Portilla.10
•
Pero regresando a los temas y periodos de los historiadores de El
Colef desarrollados entre 1997 y 2002 debemos hablar de que en el
noroeste continuaron los estudios de Lawrence Taylor sobre la formación política y social del Estado de Baja California, sobre el filibusterismo, el magonismo y la minería. Por su parte, en el norte se ha destacado el estudio de la región de Ciudad Juárez-EI Paso. Primero a través
de una Historia de Ciudad Juárez, de reciente aparición; y también por
un interesante estudio de los procesos de conformación y diferenciación de las dos poblaciones durante el porfiriato; ambas investigaciones
las ha realizado Martín González de la V ara. En el noreste se han privilegiado tres tetnas: 1) el del sindicalismo y sus orígenes; 2) el de los
procesos de conformación histórica de la región nororiental mexicana;
y 3) el estudio del pasado de la comarca ribereña cuya centralidad la
definen e integran los dos Laredos. El primero de esos temas ha derivado de las actividades de Cirila Quintero, y los dos restantes de los
trabajos de Manuel Ceballos Ramírez.
La celebración de dos efemérides propiciaron la participación de los
investigadores de El Colef en otras tantas publicaciones. Tanto Monterrey como Nuevo Laredo, al celebrar el primero de ellos su cuarto centenario, como el segundo su sesquicentenario fue ocasión para que se
editara Monterrey 400: estudios históricosy sociales bajo el sello de la Univer11
sidad de Nuevo León; como Nuevo Laredo: sigloy medio de vida fivnteriza
coeditado por el Republicano Ayuntamiento de esa ciudad, el Patrona-

10

8 Frontera Norte, vol.6, núm. 11, El Colegio de la Frontern Norte, Tijuana, B.C.,
enero-junio de 1994, 142 pp.
9 Mario A. Magaña, Población y misiones de Bqja Calijórnia, El Colegio de la Frontera Norte, Tijuana, B.C., 1998, 140 pp; José M. Valenzuela, Impecable y diamantina: la
deconstmccíón del discurso 11acional, El Colegio de la Frontera Norte, !TESO, 1999, 284
pp; Ryoshita Baba y Atsuko Tanabe (coord.),Japón: vecino país distante y emano a través
de m historia, El Colegio de la Frontera Norte, 1996, 66 pp; Atsuko Tanabe, Huellas
japonesas en la cultura mexicana, 2da. ed., Tijuana, El Colegio de la Frontera Norte, 1997,
130 pp; Eliseo MendozaBerrueto, Elpmidencialismo en México: génesiJ de 1111 ~s~ema imperfecto, Fondo de Cultura Económica, El Colegio de la Frontera Norte, Meneo, 1998,
299 pp; Camilo Contreras, Espacio y sociedad: reestn1ct11ración espacial de un antigllfJ enclave
minero, El Colegio de la Frontera Norte, Plaza y Valdés, 2002, 191 pp.

Manuel Ceballos Ramírez, "El norte de México y Texas (1848-1880)", de Mario Cerutti y Miguel A. González, Frontera Norte, vol. 13, num. 26, julio-diciembre,
2001, pp. 165-168; y "El general Bernardo Reyes, vida de un liberal porfirista", de
Artemio Benavides Hinojosa, Frontera Norte, vol 11, num. 22, julio-diciembre, 1999,
pp. 151-155. Roberto García Ortega, ''Monterrey 400: estudios históricos y sociales",
de Manuel Ceballos Ramírez, en Frontera Norte, vol. 10, num. 20, julio-diciembre,
1998, pp. 141-145. Lawrence Douglas Taylor, "Schemers and Dreamers: Filibusterung in México, 1848-1921 ", de Joseph A. Stout, en Frontera Norte, vol. 14, num. 28,
julio-diciembre, 2002, pp. 139-143; y "Población y misiones de Baja California: estudio histórico demográfico de la misión de Santo Domingo de la Frontera: 17551850", de Mario Alberto Magaña, en Frontera Norte, vol. 10, num. 19, enero-junio,
1998, pp.1 01-104; y también "Una sociedad en annas: insurrección antirreeleccionista en México, 1910-1911, de Santiago Portilla.,_en Frontera Norte, vol. 7, num. 14,
julio-diciembre, 1995, pp. 125-128.
u Manuel Ceballos Ramírez (coord..), Montm-ry 400: estudios hisMricos y sociales,
Monterrey, Urúversidad Autónoma de Nuevo León, 1998, 322 pp.

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Dos DÉCADAS DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

661

EL COLEGIO DE LA FRONTERA NORTE

to Nuevo Laredo 150 y la Universidad Autónotna de Tamaulipas. 12 En
ambos libros colaboraron los investigadores de El Colef de diversas
13
áreas, al lado de colegas de otras instituciones y también d~ personas
interesadas en los temas de estudio.
Por otra parte, es menester destacar las redes que se han establecido
desde El Colef con instituciones académicas, de gestión pública o fundaciones que se encuentran interesadas en los estudios históricos.
Hemos hablado ya de la Fundación Rockefeller y lo productivo que fue
su financiamiento al Seminario de Historia; pero habría que hablar también de los programas de la Fundación Fulbright, de la Fundación
Hewlett y del Instituto Smithsoniano14, y más recientemente del Centro
Cultural Guadalupe de San Antonio con el que se colaboró en el proyecto de María Novaro de ''Relatos de frontera en las riberas del Río
Bravo". Otros que se han interesado por los trabajos históricos han
sido los maestros (en especial los de la Universidad Pedagógica Nacional), las asociaciones de cronistas y genealogistas, los medios de comunicación, los colegios y agrupaciones de profesionales y, aún los clubes
de servicio. Se ha colaborado también con las diversas universidades de
la región, entre la que destacan las Universidades Autónomas de Baja
California, Ciudad Juárez, Nuevo León y Tamaulipas. Además se ha
participado en los programas de la Universidad Iberoamericana en sus
planteles de Tijuana, México y Saltillo. En ésta última en su programa
de doctorado en historia. Asimismo se ha colaborado con las universidades norteamericanas, especialmente con la Universidad de California,
la Universidad de Texas en El Paso, Brownsville y Austin, y con Texas
A&amp;M University en Laredo. También se han impartido cursos, se ha
participado y publicado con El Colegio de México, la Universidad Nacional Autónoma de México, El Colegio de Michoacán, El Colegio de
Sonora, la Academia Mexicana de la Historia, la Universidad de Guadalajara, la Universidad Autónoma Metropolitana, el Instituto Mora, el
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) y
la Universidad de Monterrey; y desde luego con los Consejos e Institu-

12 Manuel Ceballos (coord.) Nuevo Laredo: siglo y medio vida fronteriza, El Colegio
de la Frontera Norte, Universidad Autónoma de Tamaulipas, Patronato Nuevo Laredo 150 AC, Nuevo Laredo, 1998, 179 pp.
13 Véanse los trabajos de Eduardo Alarcón Cantú, Gustavo Córdova Bojórquez,
Cirila Quintero, Maóa deLourdes Romo, Mario A Vázquez Soriano.
14 .A propósito de éste último, véanse los artículos de José Manuel Valenzuela,
Manuel Ceballos Ramírez, Maria Eugenia de la O, Francisco Javier Moreno y Laura
Velasco en 1993 Festival ofAmerican Folklifa, s.I., Smithso11ia11 l1tStit11tio11, 1993.

tos de Cultura de los Estados del norte, con el Cecut de Tijuana y el
Conaculta.
Los historiadores de El Colef han sido convocados también para
realizar arbitrajes, hacer dictátnenes, evaluar proyectos o programas de
estudio por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, el Consejo
Tamaulipeco de Ciencia y Tecnología, el Sistema de Investigación Regional del Noreste (Sirreyes), el Fomento Cultural Banamex, el Centro
de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, el
Premio Genaro Estrada de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Han
sido invitados también para sumarse a los Consejos del Archivo General de la Nación y del Acervo Histórico Diplomático. El Republicano
Ayuntamiento de Nuevo Laredo ha confiado también su Archivo Histórico "Juan E. Richer" a la atención de El Colef en esa ciudad para su
asesoría, organización y promoción. Dos historiadores del El Colef han
sido convocados para integrarse a la Junta de Gobierno de El Colegio
de Tamaulipas de reciente instauración.
El Colef aceptó también coordinar en Monterrey, con el auspicio de
la dirección general regional de esta ciudad, la XI Reunión de Historiadores mexicanos, estadunidenses y canadienses que se celebró en octubre del 2003. Se contó desde luego con el apoyo del ITESM, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, de los consulados de los Estados
Unidos y de Canadá, del Museo de Historia Mexicána, de la Academia
de Investigación Humanística, del R. Ayuntamiento de Monterrey, del
Instituto Nacional de Antroplogía e Historia, de El Colegio de Tamaulipas y del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad de
ese mismo Estado. El Colef se coordinó también para la organización
de este congreso con El Colegio de México y con la Universidad de
York de Toronto. Estas reuniones iniciaron en Monterrey hace poco
más de 50 años, en 1949, y han constituido un foro muy propicio para
el desarrollo de los estudios históricos. Como preparación al evento se
ha reproducido el facsimilar de las Memorias de aquella primer reunión, y los historiadores de El Colef han hecho un estudio crítico introductoria.15

15

Manuel Ceballos Ramírez, "Los congresos en los contextos historiográficos y
nacionales", y Martín González de la Vara, "El primer congreso de historiadores
mexicanos y norteamericanos, Monterrey 1949", en Historiadores, 50 años de reuniones internacionales 1949-1999, El Colegio de la Frontera Norte, Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad .Autónoma de Tamaulipas, Universidad
Autónoma de Nuevo León, Secretaóa de Educación Pública de Coahuila, National
Park Service, Monterrey, N.L. 1999, 420 pp.

�662

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

Conclusión
Sin duda que esta rápida visión de lo hecho por El Colef en el campo
de la historia durante sus primeros 20 años de existencia ha dejado
fuera algunos textos y proyectos; sin embargo, es más lo que queda por
hacer y replantear en tomo a un tema que incrementa sus agendas de
inves~ción a medida que se multiplican las preguntas, llegan las nuevas generaciones, se descubren fuentes inéditas y desconocidas, o los
problemas historiográficos se reorientan por los acontecimientos del
presente. Dicho en otras palabras, el intenso reacómodo que experimenta la frontera norte del país reclaman de la historia y de los historiadores una serie de demandas para decidir con, atingencia el porvenir.
Ya se ha constatado que la falta de una visión histórica conduce a aberraciones e indecisiones que afectan la vida cultural, social y política de
la frontera. Hay que volver sobre viejas consignas y repetir que la región no se determina sólo por cuestiones económicas, comerciales o
fiscales.Para terminar deseo regresar al origen de la forma peculiar de
vida académica que inspira a El Colef y recordar aquella consigna de
Daniel Cosío Villegas cuando se refería a los estudios entre México y
los Estados Unidos. A este respecto opinaba que el estudio de las relaciones entre ambos países y, particularmente de su relación fronteriza,
sólo podrá preséntarsele útil y apropiadamente después de una meditación sostenida. Forma única, dijo, de conceder su peso justo a cada
uno de los muchísimos elementos que en él entran: "De lo contrario la
pintura, en lugar de ser ponderada resultará parcial y hasta grotesca".16
En esta perspectiva, la interdisciplinariedad que ha ofrecido El Colef
a lo largo de los últimos 20 años a la inves~ción fronteriza , han conu-ibuido sin duda a la ponderación critica de una región estratégica para
ambos países y de inéditas posibilidades. y de paso, es menester acotarlo, han acabado con muchas visiones parciales y grotescas de la vida
fronteriza: desde los textos de José Vasconcelos, hasta las películas de
los hermanos Almada; desde las estadísticas de la Border Patrol, hasta
las opiniones y decisiones -lo que es peor- de muchos políticos y funcionarios mexicanos y norteamericanos. Ciertamente el trabajo no se
ha concluido; pero con el porvenir por delante El Colef madurará, sin
duda, una visión más critica, científica y apropiada de los amplios espa. cios y procesos que definen y determinan a la frontera norte mexicana.

16 Daniel Cosío Villegas, "México y Estados Unidos", Extremos de A111éric11,
México, FCE, 1949, p. 47.

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE
NOVOHISPANO DURANTE LA SEGUNDA
MITAD DEL SIGLO XVI
Dra. Valentina Garza Martínez
Centro de Investigaciones y Estudios
Superiores en Antropología Social

E

n esta colabora_ción se ofrece una expH:ación del origen y destino de los pnmeros grupos de espanoles que avanzaron al
noreste de los descubrimientos mineros entre Zacatecas y Santa Bárbara durante la segunda mitad del siglo XVI. Se trata de estudiar
los derroteros, las características de los asentamientos que establecieron, los grupos que conformaron, sus proyectos políticos y las redes de
parentesco que se crearon entre estos pobladores.1
El desplazamiento de conquistadores y colonos, la coincide~~ia de
sus intereses, la movilización de sus fortunas y la toma de dec1s1ones,
fueron los elementos que determinaron la fundación de los asentamientos coloniales, así como el establecimiento de caminos y redes
comerciales.

t Para este estudio se consultaron diversas fuentes de información como testimonios y crónicas de descubrimientos pacificaciones y conquistas,_ correspondenc_ia
privada, informaciones de méritos y servicios'. autos ~e bienes de _difuntos, denunao
de minas, petición y registro de mercedes de tierra, astentos de vecm~a~, testame~tos,
testimonios de la fundación de pueblos, villas y ciudades, censos, JWctos de restden•
cia, procesos civiles y judiciales, informes de gobierno, actas de _cabildo, cofradias,
protocolos y escritwas notariales, los cuales se encuentran ~ archivo_s, locales, nacionales y del extranjero. A partir de estos documentos y de la 111formac1on que proporcionan se han elaborado cuadros que penniten seguir los derroteros de algunos pobladores durante algunos períodos como se puede apreciar al finál d_el texto.

�664

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANOO

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DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

La conquista española hacia el norte de la Nueva España a partir del
siglo XV1 estuvo determinada por diversos factores entre los que destacaron la búsqueda de riquezas minerales, la trata de indios, el control
de su fuerza de trabajo, y el desarrollo de la agricultura y la ganadería a
gran escala. En un proceso que implicó el desplazamiento y aniquilación de las civilizaciones aborígenes, un grupo de hombres y mujeres
de origen castellano, gallego, andaluz, portugués, canario, navarro y
vasco, se extendió en todas direcciones, colonizó tierras, bautizó lugares, introdujo y aclimató nuevas especies de plantas y animales y se
dedicó a la explotación de yacimientos mineros. Con estos elementos
se diseñó la ocupación y el poblamiento del Norte y tuvo lugar la conformación de nuevos espacios regionales.
El Norte colonial, entendido como un gran espacio de trasiego de
grupos humanos, fue el escenario donde se realizaron diversas vertientes de expansión, una de ellas se volcó hacia el noreste. La característica
impdrtante fue la movilidad constante de sus pobladores en diversos
asentamientos, a partir de lo cual se establecieron circuitos permanentes y se privilegiaron unos lugares sobre otros.
En los primeros años la ocupación colonial hacia el noreste no tuvo
centros muy bien definidos, a veces la explotación de yacimientos mineros fue el centro de estos movimientos, pero otras veces lo fueron
los asentamientos agrícolas y ganaderos. La ocupación de algunos lugares, particularmente los mineros, fue muy inestable, sin embargo los
individuos y las familias que participaban en el poblamiento de nuevas
fundaciones fueron los mismos. Aunque estos grupos se movían de un
asentamiento a otro, a la larga, su permanencia promovió el surgimiento de lugares centrales como el real de Mazapil, al que estuvieron sujetas haciendas mineras, carboneras y estancias ganaderas. El avance
colonizador y el desarrollo de esta área, promovió, años después, el
establecimiento de otros asentamientos, dando lugar a la fundación de
la villa de Saltillo, alrededor de la cual se establecieron más de una decena de labores agrícolas y ganaderas que dieron sustento a su población. Hacia fines del siglo A'Vl nn grupo de soldados y sus familias,
quienes habían participado en campañas militares y proyectos expedicionarios relacionados a las dos poblaciones anteriores, decidieron establecer un lugar aparte, que fue la ciudad de Monterrey, como sede del
gobierno de la provincia del Nuevo Reino de León, a la que también se
vincularon espacios agrícolas, ganaderos y mineros. Aunque Mazapil,
Saltillo y Monterrey pertenecían a distintas administraciones políticas,
en el ámbito de lo económico y social mantuvieron una relación de

dependencia importante. El contact0 entre estos asentamientos y el
tipo de relación que construyeron dieron lugar al surgimiento de un
espacio articulado al que denominamos "Noreste" novohispano con
mayúscula, pues a partir de procesos específicos de conquista, poblamiento y colonización que involucraron la movilidad de sus habitantes
es como se explica la integración funcional de esta área.
La conquista y colonización del Norte novohispano además de ser
un fenómeno político y militar implicó el despliegue de diversos procesos de migración. Aunque es obvio decir que el norte fue un espacio
donde la población se movió constantemente, poco sabemos del origen, derroteros, destinos, tendencias y patrones que siguieron esos
movimientos. Los estudios de las empresas de conquista colonial plantean como resultado de estas importantes movilizaciones la fundación
de asentamientos indígenas, militares, mineros y agrícolas. Es evidente
que uno de los objetivos principales de las expediciones era poblar y
que los soldados se asentaran y se convirtieran en los vecinos de las
nuevas fundaciones. Sin embargo, muchos de estos lugares fueron
puntos de partida para nuevas expediciones lo que los convirtió en
espacios con un constante trasiego de pobladores. De esta forma, la
construcción de poblaciones no fue el único impacto de los proyectos
expedicionarios, pues los migrantes peninsulares y del centro de la
Nueva España que participaron en ellos mudaron constantemente de
residencia y vecindad, incorporándose a nuevos proyectos o siguiendo
los propios, conformando familias y extendiendo sus lazos de parentescos con grupos de otras regiones.
Las exploraciones, los descubrimientos y la ocupación fueron parte
del proceso de poblamiento, dentro del cual los desplazamientos fueron frecuentes. Muchos soldados y sus familias tuvieron que reubicarse
más de una vez en busca de una residencia adecuada, y eso llevó tiempo, pero gracias a esa flexibilidad la ocupación del Norte tuvo éxito,
con lo que se logró la consolidación de un poblamiento español permanente y estable.
La participación en grupos y huestes expedicionarias no fue la única
vía de migrar hacia el Norte. Sin embargo, fue uno de los principales
medios, a través del cual se nortnó la movilización y consiguió poblar
algunos lugares. La investigación del origen, derrotero y destino de los
integrantes de las empresas de conquista y colonización hacia el Noreste constituye un primer paso en la caracterización de la migración y la
ocupación novohispana. Para este trabajo · interesan tres corrientes
principales: la 'de Francisco de !barra, particul~ente la de los grupos

�666

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

que se desviaron hacia el noreste a partir del descubrimiento y poblamiento de las minas de San Martín; la expedición que dirigió Luis de
Carvajal y de la Cueva cuyo punto de partida fue la Huasteca, y finalmente la que dirigió Diego de Montemayor que partió de Saltillo. Otro
aspecto no menos importante que pretendemos seguir es el de la transferencia y movilización al interior de los espacios poblados y consolidados durante la primera etapa de poblamiento. El traslado e intercambio demográfico interno fue significativo y es el menos documentado y estudiado por los historiadores.

667

cidieron en la integración de los descubrimientos y fundaciones que se
realizaron hacia el noreste. La operación de estas empresas implicó el
reclutanúento y traslado de hombres y, aunque en menor medida, de
mujeres, quienes colonizaron tierras, introdujeron y aclimataron nuevas
especies de plantas y animales y se dedicaron a la explotación de las riquezas minerales que les ofrecían los espacios de conquista. Estas movilizaciones tuvieron un sentido y dirección, hacia el noreste podemos distinguir cuatro iniciativas de conquista y colonización emana.das de grupos
diferentes. Los proyectos fueron emprendidos en diferentes décadas del
siglo XVI, analicemos cada uno de ellos.

La migración hacia el Noreste novohispano

La segunda mitad del siglo XVI fue una época decisiva en la consolidación del gobierno español en el Nuevo Mundo, pues en gran medida
quedaron diseñadas las bases políticas económicas y de población que
rigieron el nuevo sistema colonial Una buena parte de la creación de
audiencias, gobernaciones y obispados que conformaron los espacios
conquistados se estableció durante este siglo. Es en este contexto que la
expansión hacia el norte de la Nueva España recibió la mayor atención
tanto por parte de grupos particulares como de la administración virrei-

nal
El despliegue de programas, proyectos y acciones privadas y de gobierno para la conquista y ocupación del Norte durante la segunda mitad
del siglo XVI tuvo múltiples direcciones y objetivos. Las descripciones y
análisis de algunas de estas campañas han sido estudiadas en muchos
trabajos; sin embargo, a pesar de la existencia de una amplia bibliograffa
sobre el Norte novohispano, aún quedan lagunas historiográficas importantes que no cubren los procesos de conquista y poblamiento en algunos
espacios como es el caso del Noreste novohispano, donde tiene lugar la
fundación del Nuevo Reino de León, una de las últimas gobernaciones
creadas en el Norte durante el siglo XVI.
El resultado final de este proyecto, que originalmente fue diseñado
sobre bases económicas y políticas muy ambiciosas, fue la ocupación y
colonización de un espacio más complejo que la sola gobernación del
Nuevo Reino de León. La confomiación de esta estructura estuvo directamente relacionada a la intervención de diversos grupos y autoridades
provenientes de la Nueva Galicia, la Nueva Vizcaya y la Nueva España.
Detrás de estas instituciones estaban oidores, virreyes, obispos, frailes,
virreyes y mineros, quienes desde distintos ámbitos y en diferentes momentos dirigieron las expediciones y los proyectos de ocupación que in-

Los años de 1560: El oidor Juan Bautista de Orozco y la expedición
de Francisco Cano

A mediados de la década de 1560 había dos grupos actuando en la exploración hacia el norte, uno lo comandaba Francisco de !barra, quien contaba con el apoyo económico de su tío Diego de !barra, uno de los mineros más acaudalados de Zacatecas. El otro provenía del oidor Juan Bautista de Orozco, representante de las autoridades de la Nueva Galicia,
quien desde su posición, intentaba incidir en el control de los soldados
que actuaban contra los indios chichimecas y dirigir los rumbos de sus
campañas militares hacia nuevos descubrimientos.
Las huestes de !barra, que partieron de las minas de San Martín en
1563, privilegiaron la zona hacia la costa del Pacífico y la del norte entre
las dos sierras. Sin embargo, en 1566 Fray Pedro de Espinareda, quien
residía en las minas de San Martín, realizó un viaje de exploración hacia la
villa de Pánuco en la Huasteca que no pudo concluir, pues sólo a lo que
posteriormente fue conocido como el valle de Parras. De regreso, en
enero de 1567, escribió un informe al oidor Juan Bautista de Orozco
donde describía haber encontrado una laguna muy grande poblada por
gran cantidad de indios, quienes aseguraban que por aquellos rumbos
había minerales preciosos.2 No es casualidad, entonces, que hacia 1568 se
descubrieran las rrúnas de San Gregorio del Mazapil por soldados yue las
autoridades de la Nueva Galicia habían enviado bajo la dirección del capitán Francisco Cano. La fecha de la fundación de este mineral no se registró con precisión en ningún documento, lo que si se sabe es de las expediciones que el capitán Cano, partiendo de Mazapil, realizó por órdenes
del oidor Orozco, unos meses después. Con este viaje se dejó constancia
2

"Carta del licenciado Orozco aJ rey (4
Mecham, Francisco de Ibarra, 191.

mar. 1567)", AGI, G11adalajara, 51 en
11

�668

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

669

de algunos lugares que poco después fueron ocupados. Entre ellos se
encontraba la gran laguna que ya había descrito Fray Pedro de Espinareda
y que bautizaron como Nuevo México. También se reconoció una amplia
zona que contaba con un arroyo caudaloso al que se le denominó Valle
de Buena Esperanza.3

día. Además, entre ellos había esclavos negros, indios, mulatos, mestizos,
criollos y españoles y europeos. Dada la poca documentación que hay
sobre estas minas, estos datos resultan significativos y muestran una sociedad económica y culturalmente diversificada. (cuadrol).6

La ausencia de un documento fundacional como un acta no es rara
tratándose de un real minero. Este tipo de asentamiento, tan común en el
Norte, no se estableció bajo los principios clásicos de una fundación de
corte española como una villa o ciudad que, entre otras cosas, imponía el
establecimiento de un cabildo. Un real minero se establecía de manera
informal y con el tiempo llegaba a tener una administración local que
permicia cierto grado de organización vecinal, lo que implicaba la designación de un alcalde mayor, su teniente, un escribano y en algunos casos
el nombramiento de diputados.4

La población de Mazapil participaba activamente en las expediciones
que se estaban llevando a cabo a finales del siglo XVI. Esta etapa requirió
de gente dispuesta a desplazarse hacia los nuevos descubrimientos y fundaciones y a participar en las continuas campañas militares contra los
indios. Mazapil respondió a los cambios recibiendo y expulsando constantemente pobladores. La acentuada variación en el número de sus habitantes puso a prueba su capacidad para adaptarse a las circunstancias, y a
diferencia de otros asentamientos mineros, logró mantenerse y consolidarse como centro de apoyo en los procesos de expansión que se vivían
en esas fronteras.

Mazapil fue una fundación temprana y distante de otras poblaciones
en el Norte. Los asentamientos más cercanos eran las zonas mineras de
San Martín, Aviño, y los descubrimientos más recientes de Nieves, Los
Ranchos, Indé y Santa Bárbara. Sin embargo, el hallazgo minero atrajo a
numerosos habitantes, muy pronto quedó establecido un cuerpo de administración bajo la jurisdicción de la Nueva Galicia, se nombró un alcalde mayor, su teniente y un escribano, y se inició el reparto de tierras y
minas. En 1569 esta localidad contaba con 150 vecinos españoles, pero
como era de esperarse el comportamiento de la población del real minero
fue sumamente·variable, pues en 1573 la cifra había bajado a 30 vecinos,
para luego aumentar a 100 en 1580.5 Las estadísticas demográficas para el
caso de Mazapil son escasas, pero la recolección Je información en diversas fuentes documentales indica la existencia de un poblamiento de cierta
consideración. Desde su fundación hasta la década de 1570 se ha elaborado una lista de 88 vecinos que residieron en esa jurisdicción, entre los
que se encuentran nueve mujeres. De los 88 se sabe que cuatro murieron
y cinco pasaron a la fundación de la villa de Saltillo, en ese período. Esta
población la componían mineros, arrieros, comerciantes, labradores, soldados, alcaldes mayores, escribanos, frailes o integrantes de alguna cofra-

El establecimiento de Mazapil significó el avance en una nueva dirección hacia el noreste hasta entonces poco explorada. Esta línea de avanzada nororiental, que se inició bajo la supervisión de la Nueva Galicia,
acabó en manos de las huestes del gobernador de la Nueva Vizcaya. En
breve, el activo teniente Martín López de Ibarra retomó los avances expedicionarios que anteriormente el teniente Francisco Cano había iniciado hacia el valle de Buena Esperanza. López de Ibarra estableció fundaciones mineras y repartió mercedes de tierra en dicho valle, con lo que
aseguró el que estos asentamientos pasaran a la jurisdicción de la gobernación de la Nueva Vizcaya.7 Las exploraciones a nombre de la Nueva
Vizcaya por estos rumbos continuaron a cargo del capitán Alberto del
Canto durante la década de 1570 como veremos a continuación.

6

3

Los detalles de estos descubrimientos se pueden ver en "Testimonio del
descubrimiento y posesión de la laguna del Nuevo México, hecho por Francisco Cano,
tentente de alcalde mayor de las minas de Mazapil en la Nueva Galicia (nov. 1568)"
CDIA, xix, 535-540.
4
Una explicación más amplia sobre el origen y las características de este tipo de
estructuras políticas indianas pued~ verse en Enciso, Zacatecas en el siglo XVI, 62-86.
5 Mecham, Francisco de [barra, 190-192; "Relación de los pueblos de Nueva Galicia (ca 1580)" en Powell, Li Grmra Chichimeca, 180.

Una lista más completa que abarca el periodo de 1568 a 1620 puede verse en
Garza Martínez, "Poblamiento y colonización", apéndice 1, 338-351.
7
Nos referimos a la merced que Martín López de Ibarra, teniente de gobernador
de la Nueva Vizcaya, hizo el 23 de febrero de 1569 a Juan· Gordillo de un sitio de
estancia de ganado mayor y de dos caballeóas de tierra en el valle de Buena Esperanza
"donde entonces tenía dicho teniente asentado un real, en la parte del camino hacia
Mazapil y como desemboca la serranía y arroyo abajo", D717;157. El documento de
esta merced "Diligencias hechas por Juan Gordillo sobre una estancia de ganado mayor y
dos caballeóas de tierras (1569)", Archivo del Tribunal de Guadalajara, leg. 1, exp. 5, fue
mencionado en Powell, Li Gumo Chichimeca, 271, 276.

�670

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Los años de 1570: Las huestes de lbarra y la expedición de Alberto
del Canto
El gobierno de Francisco de !barra al frente de la Nueva Vizcaya se prolongó por dos décadas y durante ese tiempo mantuvo una política permanente de expansión y conquista.8 Las expediciones y las campañas
militares no se abandonaron aún después de su muerte, pues su grupo
familiar, particularmente su tío Diego de !barra y sus primos Martín Lópe2 de Ibarra y Juan de Ibarra, patrocinó, por varios años más, algunas
campañas expedicionarias. De esta forma, una buena parte de los flujos
de españoles e indios que se dirigían hacia el norte, atraídos por los descubrimientos mineros, fueron a parar a las filas de los !barra. Los reclutados no tenían residencia fija ni familia establecida, y eran los habitantes
principales de la Nueva Vizcaya y otras poblaciones del Norte.
En 1569 Martín López de !barra envió a un grupo de hombres en dirección a Mazapil. Los soldados llegaron demasiado tarde, pues el gran
valle de Mazapil y sus minas ya habían quedado incorporados a la jurisdicción de la Nueva Galicia. Sin embargo, los soldados recibieron la orden de quedarse a explorar esos territorios, pues era un rumbo que hasta
entonces había permanecido fuera del proyecto de los !barra.
Esta corriente exploradora quedó a cargo del capitán Alberto del Canto. El derrotero de este personaje no se conoce con precisión, pero se
sabe que fue soldado, vivió en la Nueva Galicia y después se incorporó a
los proyectos de la Nueva Vizcaya.9
Es conocido que la empresa de Alberto del Canto contó con la ayuda
de soldados que habían estado en las fundaciones y conquistaS de la
Nueva Vizcaya, pero no quedó ningún registro de ellos. Sin embargo,
hemos podido reunir los nombres de algunos participantes en la fundación de la villa de Saltillo y el valle de los Pirineos, a quienes, en su mayoría, se les repartió tierra entre 1577 y 1583. La lista suma 62 individuos
entre los que se encuentran siete mujeres. No todos venían de la Nueva
8

Francisco de !barra murió el 17 de agosto de 1575, a la edad de 36 años en el
poblado minero de Pánuco, provincia de Chiametla. "Testamento del capitán Francisco
de !barra (3 jun.- 17 ago. 1575)" citado en Mecham, Fra11cisco de lbaffa, 223-225.
9
Alberto del Canto era portugués y nació en la isla Terceira, las Azores, en 1547.
"Queja de Juan Modere, familiar del Santo Oficio, Sa!tillo (24 ago. 1589)", AGNM,
lnqumciÓII, vol. 233, en Alessio Robles, Coahuila y Texas desde lo indepe11dencia, ii, 419-420.
En 1578 el presidente de la real Audiencia de Guadalajara, el doctor Jerónimo de
Orozco, lo señalaba como uno de los soldados que se dedicaba a la venta ilegal de indios
que capturaba en la gobernación de la Nueva Galicia. "Carta del Dr. Orozco a Su
Majestad (26 nov. 1578)", AGI, G11adakyara, 6, r 2, n 19\1, 2 fs; D643, 47-48.

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

671

Vizcaya, algunos procedían de las minas de Mazapil y San Martín, otros
de Querétaro y Puebla (cuadro 2). El resultado de estas movilizaciones
fue el descubrimiento de yacimientos mineros en los valles Coahuila y
Extremadura y el establecimiento de labores agrícolas y estancias de ganado en Saltillo, Los Pirineos y Buena Esperanza.
Sin duda la fundación de asentamientos agrícolas a unas 30 leguas al
norte de Mazapil consolidó la ocupación de estos rumbos. Durante las
siguientes décadas la población de Mazapil y los valles de Saltillo mostraron una fuerte interrelación. Los viajes entre un lugar y otro fueron frecuentes, algunos se realizaban para efectuar negocios o desempeñar actividades administrativas de gobierno, pero otros fueron para hacer un
cambio de residencia. Los nombres de comerciantes, ganaderos, arrieros,
mineros, frailes, escribanos, mayordomos, capitanes y alcaldes mayores se
repiten en la documentación de uno y otro lugar. Este traslado, al igual
que la estancia temporal o el cambio de residencia fueron características
importantes y factores que mantuvieron conectadas a las poblaciones que
se ubicaron en estos espacios. Al finalizar la década de 1570 los centros
establecidos en los valles de Mazapil y Saltillo eran puestos imprescindibles para los avances en la ocupación hacia el noreste.
En 1579 se realizaban los preparativos de una nueva expansión, la cual
provenía de la Huasteca y era dirigida por el portugués Luis de Carvajal y
de la Cueva. Este explorador tenía el interés de llevar a cabo un proyecto
de conquista y colonización al norte del río Pánuco, donde el capitán
Alberto del Canto y su grupo habían descubierto minas y realizado algunas fundaciones.
Hasta entonces el poblamiento español de estos espacios había seguido las directrices de las autoridades de la Nueva Galicia y la Nueva Vizcaya con la intervención de algunos grupos privados como la familia de los
!barra y sus capitanes. La aparición de Luis de Carvajal agregó un nuevo
elemento a la intrincada historia de rivalidades y la competencia por ganar
la conquista del Norte. La proliferación de iniciativas expedicionarias
acentuó los conflictos entre los grupos que trataban de afianzarse en los
nuevos descubrimientos. De esta forma, no pasó mucho tiempo para que
Luis de Carvajal tuviera que enfrentar serios problemas políticos, sobre
todo con las autoridades de la Nueva España.
No obstante los constantes obstáculos que llevaron a la cancelación
del proyecto del Nuevo Reino de León, la empresa de Luis de Carvajal
propició el traslado y la migración de soldados y pobladores durante casi
una década. Las secuelas de estos movimientos se vieron reflejadas en la

�672

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

ocupación y poblamiento de nuevos espacios hacia el noreste como lo
veremos en el siguiente apartado.

Los años de 1580: Luis de Carvajal y de la Cueva y su tripulación
En 1578 Luis de Carvajal viajó a España para negociar con la Corona un
nuevo proyecto de conquista hacia el norte. Carvajal era un hombre experimentado en la guerra contra los indios, pues llevaba diez años viviendo
en la Huasteca desempeñando diversas funciones de gobierno y participando en las campañas de "pacificación" y de exploración, lo que lo hacía
un buen candidato para solucionar los problemas que en esa provincia
iban en aumento desde la década de 1560.10 Pues si bien el gran despliegue militar contra los indios chichimecas daba resultados en algunas zonas claves para la ruta hacia las minas de Zacatecas, los conflictos con los
pueblos al norte de Pánuco estaban fuera de control.11
Un año después de haber llegado a España, Luis de Carvajal obtuvo el
apoyo de la Corona para llevar a cabo su propuesta de conquista, al capi12
tular con Felipe II en 1579. El proyecto de Carvajal interfería con las

º Luis de Carvajal viajó por primera vez a América como almirante de una flota
en 1568. Antes de llegar a la Nueva España le tocó participar en un enfrentamiento
contra tres naos de corsarios ingleses en la isla de Jamaica, del cual su grupo salió
triunfador. Al llegar a las costas del Seno Mexicano fue a radicar a la provincia de Pánuco
y se estableció en la villa de Tampico, donde al poco tiempo fue nombrado alcalde
ordinario. Ahí compró una estancia de ganado mayor a Lope de Sosa. Debió haber
causado buena impresión al virrey don Martín Eruíquez, pues en 1573 lo nombró
corregidor de Huejutla y en 1575 desempeñó el mismo puesto en Tamaholipa. Durante
esos años tuvo una participación muy activa en jornadas de exploración y campañas
militares al lado de algunos capitanes que estaban al frente de la Guerra Chldúmeca, una
de ellas fue la expedición a las minas de Mazapil hajo las órdenes de Francisco Puga en
1573, la cual terúa como objetivo el reconocimiento de una ruta entre esas minas y
Tampico. La carrera política de Carvajal siguió en ascenso y fue nombrado capitán de la
Huasteca y juez de comisión en Pánuco en 1576. "Diligencias de Luis de Carvajal en
Tampico sobre la prisión de los ingleses, Tampico (15 oct. 1568)", en Marúnez del Río,
''La aventura", 262; "Proceso contra Roberto Plinton. Confesión de Luis de Carvajal,
Tampico (dic. 1573)", AGNM, Crintina/, vol. 685, en Boletín del Archivo General de la
Nación, x..'UÍ: 4,556; Toro, Gfo111ilia Caroajal, i, 26-27 y Los judíos, 280-281; CDHSLP, ~
314,316; Powell, G Gm!rra Chichimeca, 126; Velázquez, Histona, i, 314.
11
Véase Powell, La G11erra Chichimeca, el capítulo "La política y los administradores de la guerra: 1570-1585".
12
Estas capitulaciones comprendían dos partes. La primera constaba de 13 capítulos que estipulaban las obligaciones de Carvajal a cambio de otorgarle el derecho a conquistar y colonizar unas tierras al norte de Mazapil. Una de las cláusulas era la delimitación de los territorios que debía poblar y pacificar, procurando traer a "obediencia nuestra" los indios naturales que habitaran aquellas tierras. D579, 1-7.
1

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

673

corrientes de expansión ya existentes, de las cuales habían resultado el
descubrimiento y ocupación de áreas donde se fundaron las villas de Saltillo, Santa Luda, Los Pirineos, y las minas de San Gregorio y La Trinidad. Carvajal pretendió incorporar a su empresa esos asentamientos y
establecer su gobernación en un espacio que se estaba poblando con muy
buenos resultados.
Cuando Carvajal emprendió su viaje hacia las tierras situadas al norte
del Pánuco, Francisco de !barra terúa cinco años de haber muerto y aparentemente la influencia de las autoridades de la Nueva Vizcaya sobre
estas tierras se había debilitado. Por su parte, las autoridades y pobladores
de la Nueva Galicia tenían muchos años inmersos en la Guerra Chichimeca y habían descuidado su interés por estos rumbos del Septentrión.
Bajo estas circunstancias Carvajal consideró factible la rápida colonización del Nuevo Reino de León, y sin miramientos incorporó las zonas
parcial o plenamente ocupadas. Esta política generó un auge en la afluencia de pobladores cuyos orígenes y destinos registraron una gran diversidad, que podemos agrupar en tres corrientes principales. Una de ellas fue
la que integraron los tripulantes que viajaron desde España con el objetivo expreso de poblar el Nuevo Reino de León, otra fue la del grupo de
expedicionarios que se integró en la Huasteca y finalmente la que salió de
las poblaciones de Saltillo y Mazapil. Analicemos cada una de ellas.
Una de las cláusulas dentro de las capitulaciones del Nuevo Reino de
León, fue el compromiso de reunir 100 pobladores españoles para su
poblamiento, de los cuales 60 debían ser labradores casados y acompañados de sus mujeres e hijos, y 40 serían soldados y oficiales.13 Carvajal sólo
logró reunir a 35 familias españolas y portuguesas que sumaban 196 personas, de las cuales 50 eran solteros (cuadro 3). Estas familias fueron
convocadas en Sevilla, de donde partieron en junio de 1580 rumbo la
Nueva España, y en agosto de ese año llegaron al puerto de Tampico.
La relación de estos pasajeros, presentada en la Casa de la Contratación, muestra un porcentaje muy alto de familias procedentes de la provincia de Castilla, sin embargo no queda claro la presencia de estos viajeros, pues muchos de ellos eran de origen portugués como quedó posteriormente demostrado durante el proceso inquisitorial que se le siguió a la
familia Carvajal. Incluso, durante los interrogatorios, salió a la luz la falsificación en los datos proporcionados por algunos de ellos.
Mientras las familias se acomodaban en la villa del puerto de Tampico,
Carvajal partió a la ciudad de México, do-?de presentó su capitulación y
13

Cláusula número 9 de la D579, 1-7.

�674

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

demás títulos. Ahí permaneció unos días y posteriormente regresó a
Tampico para iniciar los trabajos de exploración y conquista. Definitivamente este grupo no fue la corriente numéricamente más importante,
pues la mayoría de sus integrantes abandonaron pronto la Huasteca y se
avecindaron en otras provincias. Sin embargo, los que se quedaron se
convirtieron en colaboradores muy cercanos. En este sentido hemos
comprobado que al menos 36 individuos de los 196 que conformaban su
tripulación participaron de alguna forma en sus expediciones y fundaciones (cuadro 4). Algunos de ellos destacaron por su desempeño como
curas, escribanos, capitanes, alférez, tenientes, contadores, carpinteros y
14
herreros.
El norte de la Huasteca fue el primer centro de operaciones del proyecto de Carvajal ya que la villa de Tampico fue la sede para la concentración y org-an.ización de los primeros grupos que lo acompañaron en varias
expediciones y campañas, y el lugar dispuesto para que su familia se estableciera. Como antiguo poblador de la provincia de Pánuco, no le fue
difícil conseguir que soldados de la Huasteca, involucrados en la Guerra
Chichimeca, lo siguieran. Así, en 1580 salió con un grupo de soldados
hacia el norte y recorrió 120 leguas hasta llegar a la serranía que nombró
Nuestra Señora de los Remedios a finales de ese año. Este lugar no era
otro sino el valle de San Gregorio donde la gente del capitán Alberto del
Canto había encontrado minas de plata en 1577. Carvajal se topó con
algunos pobladores, entre ellos Diego de Montemayor, a quien nombró
como su tesorero. Su estancia en estas minas fue muy corta, pero antes de
partir dispuso que Diego de Montemayor y Antonio de Espejo fueran a
descubrir nuevas tierras en su nombre. El primero de ellos fue enviado a

14 Dentro de este grupo la familia de Carvajal jugó un papel muy importante. Su
cuñado Francisco Rodríguez de Matos hizo varios viajes desde el Pánuco a la ciudad de
México para vender indios esclavos. Sus sobrinos Luis, Francisco, Baltazar y Miguel lo
acompañaron en jornadas de pacificación y exploración. A su sobrino Luis, que
uno
de los mayores y su consentido, lo había elegido como su sucesor en la gobernaaon del
Nuevo Reino de León. Su hermana Francisca Núñez de Carvajal y sus sobnnas Leonor,
Catalina, Mariana, Isabel y Ana también hicieron su parte, pues a pesar de que la mayoría
de las familias habían abandonado la precaria provincia del Pánuco, ellas se quedaron
hasta 1585. Las relaciones de cordialidad entre Luis de Carvajal y su familia terminaron con el proceso inquisitorial al que fueron someúdos todos sus núembros bajo el
cargo de judaizantes en la ciudad de México y que duró de 1589 a 1590. En las declaraciones ante el Santo Oficio, su hermana Francisca Núñez le echaba en cara haberlos
sacado de España para vivir en un lugar tan pobre como la provincia del P~uco. Por
su parte, Luis de Carvajal aseguraba odiar profundamente a todos sus panentes por
ser los culpables de su desgracia. Toro, Losjudíos, 220-224, 333-336.

e:~

675

las minas de La Trinidad en la provincia de Coahuila, y el segundo, a la
provincia de Nuevo México. 15
Para finales de enero de 1581, Carvajal estaba de regreso en la Huasteca y negociaba la paz con los indios principales de Huehuetlan, Tamapache, Tamolen y Tanchipa, en el pueblo de Cuzcatlán. Buscó que todos
estos pueblos se congregaran en Huehuetlan. 16 Al mismo tiempo, Carvajal consiguió autorización del virrey Conde de la Coruña para reclutar 20
soldados voluntarios en los pueblos de la Nueva España, quienes quisieran acompañarlo a las zonas mineras, siempre y cuando no fueran de los
que ya estaban contratados por la Corona. 17
Carvajal pudo reunir más gente en la Huasteca y su grupo empezó a
crecer con soldados de la zona y otros que venían de diferentes lugares.
Así llegaron Gabriel Mansilla,Juan Clavijo,Juan Bautista Olid y Fray Juan
de la Magdalena, procedentes de la ciudad de México. Carvajal concentró
la mayor cantidad de recursos y hombres para regresar al norte a poblar
las minas de Nuestra Señora de los Remedios. La caravana partió en
agosto de 1581 y la travesía duró unos cuarenta días. Se ocupó en fundar
poblaciones, hacer algunas exploraciones y dejar funcionando sus negocios mineros, lo que le llevó más de un año. La estancia por esos rumbos
le ayudó a ampliar sus relaciones, lograr que más hombres se unieran a su
equipo y organizar a sus seguidores, lo que le pennitió diversificar sus
operaciones. Así, mientras él encabezaba los avances en cierta dirección,
otros hombres patrullaban y exploraban más espacios en su nombre.
En febrero de 1583 Carvajal dejó las tierras del norte para dirigirse a la
provincia del Pánuco en compañía de unos 50 soldados, y a mediados de
ese año, inició la famosa guerra de Tamapache. Uno de los encuentros se
describe así: "el dicho gobernador entró y subió a la dicha serranía [de
Tamapache, Tanpasquin y Tamotela] con mucha cantidad de soldados e
indios amigos todo a su costa y los dichos naturales le salieron a dar bata15

D587, 3v-4v. Antonio de Espejo realizó un viaje de expedición al Nuevo
México en noviembre de 1582 pero partiendo de la provincia de Santa Bárbara y con
el apoyo de esas autoridades. Obregón, Historia de los descubrimientos, 241-304.
16 "Autos que establece Luis de Carvajal y de la Cueva para la paz con los indios
rebelados y otras cosas tocantes a la gobernación del Nuevo Reino de León (27 ene.-9
feb. 581)", en "Testimorúo de las diligencias e información que hizo el gobernador Luis
de Carvajal, cerca de la pacificación de los indios rebelados (abr.-oct. 581)". AGI, Patronato, 183, n 1, r 2, fs 9v-11.
17 "Respuesta del virrey don Lorenzo Suárez de Mendoza, conde de la Coruña
al informe de Luis de Carvajal y de la Cueva sobre el deseubrimiento de minas en la
jurisdicción del Nuevo Reino de León (5 mar. 1581)". AGNM, Indios, vol. 2, exp. 580,
f 133v.

�676

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

lla en un paso fragoso de la dicha serranía, la cual duró más de cuatro días
y en ella el dicho gobernador los venció y desbarató y prendió a algunos y
después fue prendiendo a otros y hizo sus informaciones". 18 Los patrullajes en esa zona duraron varios meses, pero lo que no dicen los colaboradores de Carvajal es que de estas jornadas se sacaron muchos indios para
ser vendidos.
Antes de 1583 las acciones de Carvajal en la Huasteca tuvieron poca
relevancia, pues no había podido retener a su tripulación, las fundaciones
que había hecho se despoblaron casi inmediatamente y las negociaciones
con los pueblos indígenas no habían tenido éxito. En un principio sus
avances en el norte no inquietaron mucho a las autoridades, pero la guerra de Tamapache cambió las cosas, ya que la empresa de Carvajal tomó
otras dimensiones. En el transcurso de tres años (1580-1583), el grupo
inicial, compuesto por unos cuantos hombres de su tripulación y algunos
otros que habían llegado a la Huasteca para seguirlo en su aventura, creció de manera considerable. Entre los que acompañaron a Carvajal a la
Huasteca se encontraban soldados provenientes de Mazapil y Saltillo
como Gaspar Castaño de Sosa, Juan González y Pedro Flores, a los que
se sumaron Martín Flores, Cristóbal Rangel, Juan de Velver, Francisco
Solís, Diego y Dionisio Barboso, Pedro García de V elver, Antonio Velázquez, Alonso de Barrionuevo,Juan de Carvajal, entre otros (cuadro 4).
Algunos de ellos se habían incorporado a las huestes de Carvajal siendo
vecinos de la provincia del Pánuco, pero es posible que la mayoría, de los
que desconocemos su procedencia, provinieran de los puestos militares
que se encontraban en las poblaciones del Norte para hacer frente a la
Guerra Chichimeca. En este sentido, el capitán Rodrigo del Río se quejaba de que los soldados de los presidios desertaban para seguir a Carvajal,
quien les prometió repartirles los esclavos indios que lograran capturar. 19
A mediados de 1584 Carvajal volvió al norte con 25 soldados y al año
siguiente regresó a la Huasteca con 13 carretas cargadas de bastimentos.
18

''Declaraciones del capitán Felipe Núñez". Véase la nota anterior.
Una de las preguntas hechas a los testigos que participaron en el testimonio que
presentó el encomendero Francisco Barrón contra Carvajal decía "Si saben que demás
del daño que el dicho Luis de Carvajal hizo en lo que se refiere en la pregunta precedente
ha hecho y hace otro desen&gt;icio muy grande a Su Majestad y es que a la fama de que hace
esclavos los indios que pacifica y los reparte entre los soldados que le acompañan, se han
venido v vienen a él muchos soldados de los presidios chichimecas y dejan desguarecidos
y des~parados los fuertes y presidios de aquellas provincias donde son muy necesarios,
y de ello se han enviado a quejar a esta Real Audiencia, Rodrigo del Río, capitán de los
presidios de la Nueva Galicia". "Testimonio que presenta Francisco Barrón de las
alegaciones y preguntas que hizo el fiscal contra Luis de Carvajal, sobre haberse entrado
en Tamapache, no siendo de su jurisdicción (2 nov. 1585)" en 0584-586, 226-251.
19

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

677

El viaje no era con fines militares, pues deseaba conectar las poblaciones
recientemente fundadas de León, La Cueva y San Luis con las del Pánuco, a través de intercambios comerciales. Carvajal pretendía consolidar su
proyecto, pero la llegada del virrey Villamanrique en octubre de 1585
truncó sus planes. En 1586, cuando Carvajal estaba en la Huasteca fue
convocado por el virrey para responder a los cargos de esclavizar indios e
invadir jurisdicciones de la Nueva España. Viajó a la ciudad de México,
pero al saber de la gravedad de las acusaciones huyó hacia el nort~. En
1588 fue apresado, sin embargo, gracias a la ayuda de algunos funcionarios de la Audiencia de Guadalajara fue liberado antes de llegar a la ciudad
de México. Aunque un año después fue aprehendido en la villa de Alma, y esta vez no pudo escapar.zo
den,
Es difícil saber la cantidad de soldados que estuvieron en las campañas
que se realizaron en la Huasteca, pero entre los documentos que hacen
referencia a este período se han podido identificar alrededor de 70 personas involucradas de algún modo en las actividades fundacionales y militares que se realizaron en este espacio. No todos los participantes en las
jornadas a la Huasteca siguieron a Carvajal en las fundaciones hacia el
norte, pero la presencia de algunos sí fue importante y continuó aún después de que Carvajal abandonara el Nuevo Reino de León. Algunos participaron en la fundación de la villa de Almadén en 1588, como Felipe
Núñez de Rivera, Diego Ramírez Zamorano, Andrés Pérez de Berlanga,
Cristóbal de Heredia, Gaspar Delgado y Alonso de Barrionuevo. Otros
como Pedro F1ores, Pedro Pinto, Cristóbal de Heredia, Juan de Carvajal,
Domingo Martínez de Cearreta, Andrés Pérez de Berlanga y Baltazar
Rodríguez de Carvajal acompañaron a Gaspar Castaño de Sosa en la expedición a Nuevo México entre 1590 y 1591 (cuadro 4).
Los habitantes de Saltillo así como antiguos pobladores de Mazapil jugaron un papel decisivo en la empresa de Carvajal. Esta corriente de pobladores se dirigió principalmente a las fundaciones en el valle de Extremadura de la villa de la Cueva (1581), la ciudad de León (1582) y la villa
de San Luis (1583). El establecimiento de estos asentamientos constituía
la formalización de una ocupación que, de manera muy aislada, llevaban a
cabo un grupo de vecinos de Saltillo. Cuando Carvajal llegó por primera
vez a las minas de la serranía de Nuestra Señora de los Remedios, valle de
Extremadura, en 1580, encontró que algunos pobladores sacaban mineral, como fue Diego de Montemayor.
20

"Copia de los advertimientos generales que el mar&lt;¡ués de Villamanrique dejó
al virrey don Luis de Velasco en el gobierno de la Nueva España (14 feb. 1590)".
AGI, México, 22, n 24\ 2, 9 fs.

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VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

Otros residentes de Saltillo también fueron incorporados a las nuevas
fundaciones, por ejemplo, Julián Gutiérrez de Amaya, quien fue nombrado escribano de gobernación en 1583.21 Ese afio Carvajal visitó la villa de
Saltillo donde nombró nuevas autoridades y convenció a algunos de sus
vecinos para colaborar en su proyecto. Así, dejó a cargo del capitán Gaspar Castaño de Sosa la fundación de la villa de San Luis y lo nombró alcalde mayor. Entre los pobladores de la nueva villa estaban Diego Rodtíguez, Alonso Hernández Galaviz, Antón Hernández Gritón, Rodrigo
22
Pérez y Manuel de Mederos, quienes eran vecinos de Saltillo. En la
villa de la Cueva se construyeron dos ingenios para moler metales, uno
pertenecía al gobernador Luis de Carvajal y el otro a Diego Ramírez de
Barrionuevo, vecino de Saltillo. 23 En 1585 Carvajal envió a Lucas de Linares, también vecino de Saltillo, con algunos hombres a fundar la villa
de Almadén en el valle de Coahuila. 24

ramos la escasez de documentos sobre el gobierno de Carvajal y más
tratándose de eventos fundacionales en espacios alejados del centro de la
Nueva España.

De las acciones que Carvajal emprendió durante los diez años que duró su gobierno al frente del Nuevo Reino de León, las cuatro fundaciones
anteriores fueron las mejor encaminadas a lograr la consolidación de su
proyecto. El poder de convocatoria fue importante, pues en los testimonios sobre la fundación de la villa de la Cueva se apunta que participaron
25
unos 50 vecinos. Los datos reunidos, después de revisar la documentación referente a Luis de Carvajal, arrojan un número algo superior a los
70 pobladores que estuvieron relacionados a las fundaciones de San Luis,
La Cueva, León y Almadén. Esta cifra no es nada despreciable si conside-

21 "Nombramiento de Gabriel de Mansilla como alcalde mayor (30 ene. 583)";
"Nombramiento de escribano de gobernación (2 mar. 583)" en ''Información de los
méritos y servicios de Gabriel de Mansilla en la conquista y pacificación del Nuevo
Reino de León y otras provincias de Nueva España. (1583-1586)", AGI, Patronato, 77,
n 2, r 18, fs 19-19vy 5.
22 León, "Relación y discursos", discurso ii, cap. i, 44-45; D587, 15v-16.
23 "Carta del gobernador Luis de Carvajal al ilustrísimo y reverendísimo señor
arzobispo de México, Pedro Moya de Contreras (20 abr. 1582)", AGI, México, 336b, r 4,
160a, 2 fs. "Carta de fray Juan de la Magdalena al ilustrísimo y reverendísimo señor don
Pedro Moya de Contreras, arzobispo de la santa iglesia de México y del Consejo de Su
Majestad (23 abr.1582)". AGI,México, 336b, r 4, 160b, 1 f.
24 "Relación de méritos y servicios del gobernador Luis de Carvajal presentada
por él a la Real Audiencia de Guadalajara. Información recibida de oficio en la Audiencia Real del Nuevo Reino de Galicia contra lo que se hizo de parte Luis de Carvajal de la Cueva, gobernador y capitán general del Nuevo Reino de León, va al Real
Consejo de las Indias con el parecer que va dentro a fojas treinta y tres (sep. 1587)".
AGI, Guadolojara, 47, n 47\1, fs. 1lv, 20-20v, 29v, 31v, 32v-33.
25 "Carta de fray Juan de la Magdalena al ilustrísimo y reverendísimo señor don
Pedro Moya de Contreras, arzobispo de la santa iglesia de México y del Consejo de Su
Majestad (23 abr.1582)". AGI, México, 336b, r 4, 160b, 1 f.

Hacia 1585 los trabajos de Carvajal marchaban muy bien y las fundaciones de la villa de la Cueva, ciudad de León, villa de San Luis y la reciente villa de Almadén atraían cada vez más pobladores. Contrariamente
a lo esperado, quienes nutrían estos asentamientos no eran las familias
que había traído Carvajal de España, sino las que venían de los lugares
más próximos como Saltillo, Mazapil, la Huasteca y en menor medida de
los reales mineros de Zacatecas y San Marón. Sin embargo, hacia 1586 las
cosas se complicaron ya que el virrey Villamanrique y algunos capitanes
de la frontera como Rodrigo Río de Loza y Diego de Ibarra obstaculizaron sus ambiciones de conquistar las tierras rumbo al norte, al acusarlo de
delitos graves que ya se ventilaban en el Consejo de Indias. Estas dificultades aceleraron el abandono de los asentamientos en el Nuevo Reino de
León a finales de la década de 1580, pues Carvajal fue encarcelado. 26 Algunos pobladores que lo seguían decidieron establecerse en lugares seguros como la ciudad de México o Zacatecas, pero la mayoría se quedó en
Sal tillo y Mazapil.
Al recibir la noticia de la sentencia de Carvajal, Castaño de Sosa, uno
de sus colaboradores más cercanos, decidió emprender la marcha rumbo
al Nuevo México en julio de 1590. Un número considerable de familias
se unió a esta empresa, dejando la villa de Almadén desierta.27 Durante
casi ocho meses este grupo avanzó hacia el norte sin encontrar la riqueza
que tanto añoraban. Siguiendo las memorias que sobre esta expedición
fueran escritas, se han podido identificar alrededor de 50 participantes
(cuadro 4). Sin embargo, cabe suponer que el número fue mayor, pues en
esta campaña no sólo intervinieron soldados, sino que también estuvie-

26 A Carvajal se le hicieron dos procesos, el primero fue inquisitorial acusado de
judaizante y posteriormente se le siguió uno civil por entrometerse en las jurisdicciones de la Nueva Galicia, la Nueva Vizcaya y la Nueva España. El proceso por judaizantes se encuentra en AGNM, Inquisición, vol. 1487, exp. 3, fs 233-372. el cual fue
publicado por Toro en Losjudíos, 207-372. Posteriormente este autor realizó un estudio sobre esta familia: La familia Carvqjal, poniendo énfasis en el personaje del joven
Luis de Carvajal.
27 León, "Relación y discursos", discurso ii, cap. viii, 55-57. Un proceso similar de
despoblamiento se presentó en el valle de Santa Bárbara cuando unos años más tarde el
capitán Juan de Oñate emprendió la conquista del Nuevo México. Cramaussel, Li
provincia, 41-42, 44, 48-49.

�680

ron presentes grupos familiares que incluían mujeres y niños, quienes, en
su mayoría, no fueron registrados.28
En marzo de 1591 Castaño de Sosa fue capturado bajo el cargo de
haber descubierto por cuenta propia y sin licencia ni provisión del rey y
por haber hecho "entradas" y captura de indios en cierra de indios de
29
paz. Después de este suceso la mayoría de los que se encontraban en el
Nuevo México regresaron a Saltillo, y más tarde, una parte de ellos pasó a
Monterrey. Sin embargo, algunos se quedaron en las poblaciones cercanas al Nuevo México y años después se unieron al grupo de soldados de
Juan de Oñate para entrar a una nueva conquista del Nuevo México
(cuadro 4). La Audiencia de México sentenció a Castaño de Sosa en febrero de 1593, condenándolo a seis años de destierro en las Filipinas,
donde murió unos meses después en una expedición a las islas Maluco.30
El fracaso de la expedición de Gaspar Castaño de Sosa puso fin al eslabón que quedaba del proyecto de Carvajal. Sin embargo, la derrota de
este grupo no fue el fin de la ocupación hacia el noreste, pues el trabajo
de 1O años en campañas militares en la Huasteca, de la fundación de
asentamientos mineros y agricolas, y el intento de colonizar el Nuevo
México, implicó la movilización de por lo menos unas 170 personas que
estuvieron directamente involucradas en alguna de estas actividades. Cabe
mencionar que dentro de ellas quedaron registradas sólo 12 mujeres
(cuadro 4).
Una secuela de estos procesos se pudo observar en la década de 1590,
cuando un grupo de viejos soldados-exploradores y seguidores de Carva28

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

"Memoria del descubrimiento que Gaspar Castaño de Sosa hizo en el Nuevo
México, siendo teniente de gobernador y capitán general del Nuevo Reino de León (27
jul. 1590)", CDIA, xv, 191-261. AJ final de la carta que el virrey de Velasco envió al
capitán Juan de Morlete para la captura de Gaspar Castaño de Sosa y demás gente que lo
acompañara escribió: ''Y el mismo regalo y buen tratamiento se os encarga en los niños
que hubiere. Y en todo procederéis con la cordura y buen modo que sabréis y de vos
fío" "Copia de la instrucción que llevó el capitán Juan Morlete para el viaje del Nuevo
México (1 oct. 1590)", AGI, México, 220, n 27, 2/1, 2 fs.
29
León, "Relación y discursos", ii, cap. vii, 56-57. En una carta que el virrey
Velasco envió al rey explicaba que la tropa dirigida por Castaño de Sosa era de las que
hacían la guerra contra los chichimecas para capturar esclavos. También se le acusó de
que en el descubrimiento del Nuevo México se había adelantado al capitán Agustín
Leseca, minero zacatecano, quien buscaba la anuencia del virrey para realizar
descubrimientos en la misma zona. AGI, México, 22, n 34, fs 1-lv. en Román Gutiérrez,
Sociedad, 390. Rodrigo del Río de Losa, minero zacatecano y participante en la política de
paz con los indios chichimecas, fue 9uien avisó al virrey Velasco de la entrada de
Castaño de Sosa al Nuevo México.
30
León, "Relación y discursos", discurso ii, cap. viii, 56-57. Hoyo, Historia, 146.

681

jal, quienes se habían refugiado en $altillo, decidieron emprender su propia empresa de reconquista, intentando recuperar los abandonados asentamientos del Nuevo Reino de León. Esta corriente avanzó lentamente
y al cabo de unas décadas los resultados en la consolidación de un nuevo espacio de poblamiento fueron evidentes como veremos en el siguiente apartado.

La década de 1590: la colonización tlaxcalteca, Diego de Montemayor y la fundación de Monterrey
Rumbo al noreste la colonización no fue tarea de una sola voluntad o
iniciativa. Si en las décadas anteriores intervinieron grupos distintos, muchas veces enfrentados y opuestos, a finales del siglo XVI se llevaron a
cabo dos iniciativas de poblamiento. Por un lado destacó la presencia de
Francisco de Urdiñola, quien llegó a estos valles con la misión oficial de
conducir a un grupo de familias tlaxcaltecas y fundar un pueblo. Cabe
mencionar que Urdiñola aprovechó su comisión para montar un proyecto
personal de conquista hacia el norte que generó un movimiento de recursos y personas más allá de lo que implicó la sola fundación del pueblo
tlaxcalteca. Por otro, quedaban algunos hombres encabezados por Diego
de Montemayor, que habían participado al lado de Carvajal, dispuestos a
continuar con su empresa.
La implementación de las dos iniciativas, a veces enfrentadas, activó
nuevamente el desplazamiento de soldados y familias que se tradujo en
una expansión de la ocupación hacia el noreste.
A principios de la década de 1590, el virrey Luis de Velasco, el mozo,
dispuso el traslado al norte de más de 400 familias tlaxcaltecas para la
fundación de seis pueblos, los cuales servirían de apoyo en la creación de
otros asentamientos con indios del Norte. El 22 de junio de 1591, el capitán Rodrigo del Río de Losa, gobernador de la Nueva Vizcaya, recibió
instrucciones para guiar a las familias tlaxcaltecas desde el presidio Cuicillo -cercano a las minas de Zacatecas- a los destinos previstos con anticipación y nombró a Francisco de Urdiñola como su teniente de gobernador para trasladar a las 86 familias tlaxcaltecas, las cuales fundarían un
nuevo pueblo junto a la villa de Saltillo.31 La villa de Saltillo quedó inte31

Velázquez, CDHSLP, i, 204-206, 207-210. El historiador Foin, "Rodrigo de
Rio", 144, señala que en el ''Memorial de 1584" se discutieron diversas estrategias para la
paz; una de ellas proponía la creación de un pueblo de indios tlaxcaltecas entre Saltillo y
Mazapil, pero en 1591, el capitán Rodrigo del Río decidió que el mejor lugar era junto a
Saltillo.

�682

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

grada por dos fundaciones vecinas, al poniente el pueblo de los tlaxcaltecas y al oriente la española. El límite entre una localidad y otra era el arroyo principal llamado Saltillo que abastecía a la villa y que la atravesaba de
norte a sur. Para el abasto de los tlaxcaltecas se les otorgaron las tres cuartas partes del ojo de agua que daba servicio a la villa para que, además de
su asiento, los tlaxcaltecas pusieran un molino. En estas tierras Urdiñola
repartió "sitios de casa y huerta" a 71 familias y a 16 indios solteros, que
junto con el agua formaban parte de los ejidos de la villa.32
La llegada de los tlaxcaltecas y los consecuentes cambios en la distribución de tierra y agua aumentaron considerablemente la proporción de
tierras para cultivo. En este sentido la migración de ese pueblo fue un
elemento que contribuyó a la consolidación de Saltillo como centro agrícola. Pero desde otro punto de vista, la imposición de la colonia tlaxcalteca deterioró la situación de los otros pobladores, muchos de los cuales
apenas habían regresado de la frustrada expedición de Gaspar Castaño de
Sosa en 1591.
Ante estas circunstancias un grupo de vecinos de Saltillo dirigido por
Diego de Montemayor decidió regresar a poblar el abandonado valle de
Extremadura en la gobernación del Nuevo Reino de León. Diego de
Montemayor utilizó el nombramiento de teniente de gobernador que
Luis de Carvajal le había concedido en abril de 158833 para fundar la ciudad de Monterrey acompañado de por lo menos 13 familias -incluyendo
la suya- el 20 de septiembre de 1596.34 Al amparo de ese título, Diego de
Montemayor viajó un mes después a la ciudad de México para presentar
los documentos de la fundación y pedir la autorización respectiva al virrey. El 11 de febrero de 1599 obtuvo el título de gobemador.35 En el
D591, Bv-14, 19.
"Título de teniente de gobernador a Diego de Montemayor, villa de Almadén (5
abr. 1588)", en D643, 32-32v.
34
En los trabajos de los histoóadores Roe~ Apuntes, cap. vii, Hoyo, Historia, 149150 y Cavazos Garza, Bmve histmia, 28, se ha difundido la idea de que la fundación de
Monterrey la llevaron a cabo doce familias, seguramente basados en la crónica de Alonso
de León que al respecto escribió: "[Diego de Momemayor] juntó doce compañeros de
los que habían estado en el reino; amigos suyos. Díjoles cómo los indios del reino le
llamaban, que viniera a poblar, pues eran conocidos. Asentoles la proposición; dieron
palabra de asistirle y resolvieron hacer la dicha entrada. Trujeron sus mujeres, hijos y
ganado", "Relación y discursos", discurso ii, cap. x. Sin embargo, es posible que hayan
sido más familias de las que apuntó el cronista, pues en las actas de cabildo de Monterrey
y en los útulos de mercedes que se otorgaron luego de la fundación de Monterrey
aparecen más personajes.
35 Al llegar a la ciudad de México el 22 de octubre de 1596, Montemayor pidió al
escribano real Francisco de Cuenca un traslado del nombramiento de teniente de
32
33

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

683

transcurso de esos años llegaron más familias e individuos, principalmente de Saltillo, para unirse al proyecto de Diego de Montemayor, llegando a
conformar un grupo de 29 vecinos fundadores de Monterrey (cuadro 5).
Un elemento que diferenció esta etapa de las décadas anteriores fue la
participación de grupos familiares. La migración familiar fue una de las
características principales de este nuevo movimiento. Aunque la mayoría
de los protagonistas eran antiguos soldados participantes en la cadena de
campañas que se habían sucedido desde la integración de los grupos de
Francisco de Ibarra en la década 1560, pasando por la del desafortunado
Gaspar Castaño de Sosa en 1590, hasta la fundación de Monterrey, donde
entraron acompañados por sus esposas e lújos.
De esta forma las iniciativas emprendidas en la década de 1590 tuvieron un nuevo componente, el de la planificación. Había objetivos más
claros expresados en una politica general de poblamiento como el de la
colonización tlaxcalteca. El grupo de Montemayor supo adaptarse y
aprovechar esta nueva situación al mostrar una intención real de poblar
en forma más permanentemente. En este contexto el apoyo de los habitantes de Saltillo fue fundamental, pues con los recursos materiales y
humanos que salieron de esa población, los de Monterrey lograron sobrevivir y consolidar un proyecto fundamental para el diseño de un espacio regional durante el siguiente siglo.

Conclusiones
Esta lústoria de la migración hacia el noreste novohispano tuvo un eje
que fue el surgimiento de tres centros: Mazapil, Saltillo y Monterrey,
entre los cuales existió una estrecha relación. Cada uno de ellos ejerció
influencia sobre otros lugares en donde las acciones y movimientos que
emprendieron los diversos grupos de migrantes conformaron áreas
funcionales, a partir de las cuales se definieron los espacios jurisdiccionales de ese gran territorio a lo largo del período colonial.

gobernador hecho por Luis de Carvajal para justificar las acciones que había emprendido
en el Nuevo Reino de León. "Testimonio de un traslado del nombramiento de teniente
de gobernador al tesorero Diego de Montemayor por Luis Carvajal y de la Cueva en la
villa de Ahnadén a 5 de abril de 1588 (22 oct. 1596)" en D643, 33v. Hasta donde
sabemos el título de gobernador que el virrey dio a Montemayor no se encuentra en los
archivos, se tiene noticia de él por la fecha dada por el cronista Alonso de León,
"Relación y discursos", discurso ii, cap. x, 61. Otra de las pruebas sobre este
nombramiento es la firma de Diego de Montemayor como gobernador en las actas de
cabildo de la ciudad de Monterrey, AAM.

�684

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

El poblamiento de la vertiente hacia el noreste de la Nueva España
fue un proceso marcado por constantes interrupciones. Por un lado, la
vida de sus poblaciones estuvo sujeta a circunstancias sumamente variables como fueron las bonanzas y crisis mineras, y por otro, los conflictos
entre los grupos expedicionarios y los cambios en los proyectos de expansión fueron factores que contribuyeron a crear un ambiente de incertidumbre e inconstancia. Sin embargo, a pesar de los tropiezos y las derrotas que sufrieron los capitanes y sus empresas privadas de conquista,
se puede decir que desde un punto de vista general la colonización y el
poblamiento hacia el noreste se mantuvo y prosperó durante el siglo

XVI.
La continuación de estos procesos y la implementación de otros proyectos durante los siglos XVII y XVIII introdujeron elementos que modificaron, en gran medida, el papel de las poblaciones de Mazapil, Saltillo
y Monterrey en la configuración de nuevos espacios regionales.

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

685

Cuadro 1
Derroteros de los fundadores y pobladores del real de
San Gregorio del Mazapil (1568-1600)

Antecedentes: Lugares y fechas aproximadas en los que ei poblador estuvo antes de
haber llegado por primera vez al real de San Gregorio del Mazapil.

Año: Fecha aproximada en que el poblador llegó por primera vez al real de Mazapil.
La estimación se establece a partir de la fecha más antigua en la que el poblador es
mencionado en algún documento referente al real de Mazapil. Las fechas que refieren
a una década fueron calculadas a partir del lugar que ocuparon en la lista de los cofrades que se elaboró en 1617 por el mayordomo Francisco Luis Leite. Véase el
D569-617.

Destino: Lugares y fechas aproximadas a los que el poblador se trasladó después de
haber residido en el real de Mazapil. El símbolo t, después del año, indica la fecha del
fallecimiento.
-:--Jombre
Pedro de Acevedo
Pedro .Ai,iado
Antonio de A2uilar
María de Aguilar, mujer de Gaspar
Duarte
Andrés de Aruiil=
Juan de.'
Ortuño de Aguirre
Gerónimo de Alcocer
Juan Alonso
Constanza de Andrada
Maria de Andrada
# Alonso de Angulo
Hemando Arias
Martín de Arriw. (548)
Pedro de Arriola (539)
Juan de Arteaga [Aró=l
Mujer de Juan de Arteaga [Artiw.1
@Juan de Avellaneda

Al1krede11tes

SLT(577580)
SLT(577580)

VVA(584)

MEX-NV
(566)

Año
590's
580's
580's
590's

Desh'no

Fumk

MAZ (ca.639-j')

D569-617
D569-617
D569-617
D569-617; D653

580's
570's
590's

D569-617
D569-617
D569-617

590's
590's

D569-617
D569-617; LCT

569
590's
585587
590's
569
569
590's
590's
579

MAZ (57ot)

Diego de Avila

577

LLE(583)SOM(583)
SLT(619)

E Simón Bajes [¿Baez?]

590's

614t

Juan de Birvis
Cristóbal de Cabañas
lJuan de Cabañas
Melchor de Calahorras
X t@ « Francisco Cano (ca. 540)
Pedro de Canseco

590's
580's
580's
568
568
580's

D569
0569-617
D569-617; D586-587
D569-617
Dc573
D569
D569-617
D569-617
D577-586; 0:113
D569-617; D577-586;
ID
D569-617; D594-596;
D653
D569-617
D569-617
D569-617
Db568
D6568; D569; Dc573
D569-617

�686

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Leonor de Cansores, mujer de
Francisco González
Bartolomeu de Carbajal [Caravajal
Mujer de Bartolomeu de Carbajal
Nicolás de Carranza, pregonero
Juan del Castillo
Isidro Catalán, sastre
Juan Bautista de Cepeda
Simón Correa [¿Coria, Soria?
Pedro Crespo
$ Marún de Churrueta fChurruelal
Ana Delzido
Juan Días de la Lapa (542)

CAT-GRE

Andrés Díaz Simón
Mateo Donato, cirujano
X E Gaspar Duarte

MIL

Luis de Elizalde
Martín de Elizalde 11.ízalde]
t Martín Espes (550)
E Gaspar de Espinosa
M4!,Jel Esteban (542)
Pedro Esteban
«Juan Antonio de Faóas

ALM(588)

580's

D569-617

590's
590's
595
580's
568
590's
570's
568
595
590's
570576
573
594
580's

D569-617
D569-617
DS94-596
D569-617
Dc573
D569-617
D569-617
Db568
D569-617; D594-596
D569-617
D577-586

590's
580's
570's
573
568
568
590's

EJuan de Faóa, el mozo

590's

t Juan Femández

569596
573

X Mateo Femández, mayordomo de

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

MAZ(573t)

GUA(577)

CED(594t)
SLT(591)MAZ(628-ca 639t)
SLT(614)
GUA(584)

MfY(603)-SLT
(615) MAZ(628)MAZMTY(650J-)
MTY(603)SLT(650)MAZ(628)
SLT(615)

Dc573
D594-596
D569-617; D580-607;
D591; LCS; D653
D569-617
D569-617; D594-596
D569-617; D575-585
Dc573
Db568; D659
Db568
D569-617; AAM;
LCS; Ca4; D653
D618-633; Ca4; D653

D569-617
Dc573

la Iglesia

Alexandre de Figueroa
Pedro Frejo [¿Frero, Frexo?l
Cristóbal García
García Dávila
Bias García de Mendoza
« Marún García de Lasao
Francisco Gil
Mi1ruel Gómez
Alonso González
# Antonio González

Dieeo González
Francisco González
Gerónimo González
X Juan González (562)

R.IB

573
580's
570's
569
580's
594
595
572
568
577585
580's
580's
573
570's

SLT(596)
TLA-GUA-MAZZAC(585)SLT(586t)

CLE(582)EXF(583).PA..t'\J (584)NRL(585)-

D569-617; Dc573
D569-617
D569-617
D569
D569-617
D569-617; D594-596
D594-596
D569-617; D569
Db568; Cu:118-119
D586-587

D569-617
D569-617
Dc573
D569-617; D587

687

MAZ(587)GUA(587)

X Francisco Gutiérrez Trejo (548)

569

Jorge de Guzmán
Mujer de Jorge de Guzmán
Maria de Guzmán
Alvaro Heroández
Baltazar Hernández
! Juana Heroández
Mateo Hernández
Mujer de Mateo Heroández
Pedro Hernández, criado de Diego
de Montemayor
Pedro Heroández de A..truilar
$ Antonio de Herrera
Gracian de Iriroven
Mujer de Gracian de Irigoyen
l Isabel
Francisco de Isasti
Pedro de ltorisaba
!Miirueldelzaguirre
Antón Jarillo
X Pedro Jiménez
•1Juan, criado de Isidro Catalán
Doña Juana, mujer de Pedro HernándezAmiiiar
Francisco Labrado
Pedro de Landeras
Hioólito de Ledesma
Juan de Ledesma
«@ Agustín de León

580's
580's
580's
580's
580's
570's
570's
570's
573

D569-617
D594-596; LCS
D569-617
D569-617; D586-587;
D595-602; D614;
D621
D569-617; Dc573;
D653
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
Dc573

573
594
590's
590's
590's
594
590's
590's
570's
568
573
570's

D569-617; Dc573
D594-596
D569-617
D569-617
D569-617
D594-596
D569-617
D569-617
D569-617
Db568;D653
Dc573
D569-617; Dc573

594
573
570's
590's
573

Mujer de Agustín de León
Juan de León
Tomás de León
Francisco Levva (543)
Lucas de Linares

573
590's
590's
569
573

D594-596
D569-617; Dc573
D569-617
D569-617
D569-617; D577-586;
Dc573
D569-617
D569-617
D569-617
D569;D587
D569-617; D587;
LCS;Dc573

Lorenzo Llnis
Juan de Llzaur
Ana López, mujer de Alonso Pérez
Bernardo López
Diego Lónez, pregonero
X Francisco López

590's
590's
580's
594
573
568 ·

Luisa González
Mateo González
Juan de Griialba
X Juan Guerra de Resa

CLE(583)

590's
595
570's
585

SLT(595)
SA1(586)NME(599)MAZ(613t)

NRL-ZAC(583)
SLT(584)ALM(585)VCU(586t)

D569-617
D569-617
D569-617
D594-596
Dc573
D569-617; Dc573;
D653

�688
juan López

573
568
572
569
595

PedroLópez

López de Ceoeda
Juan López Godoy (544)
Juan López de lllarreta [lyarreta]
« Alonso López de Lois

581
568
572
594
573
570's
569
595
570's
570's
580's

Pedro Lorenzo

Machado de Urquieta
@ Melchior Luján
1_:..1e1chor, de Gcrónimo González
Catalina .:-.tarún
Diego Martínez !Marúnl (540-543)
Juan Martínez de Aguirre
Andrés Lorenzo Matamoros
Hemán Mateo
X Francisco de Melo

590's
568

Francisca de Menchaca IMinchacal

X# Juan de Menchaca [Minchaca]
Juana de Menchaca [Minchaca],
mujer de Pedro Al!llado

590's

« Alvaro Méndez

568

X Luis Méndez de Sotomayor
Magadalena de Miranda
Diego de Monrov, alcaide
Diego de Montemayor (530)

573
590's
594
573

@Juan de Morales (538)
Francisco Morlete
X«@ E Juan Morlete (554-557)

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LLE(560's)

JER,
ARZ(S54557)NE(575576)

Papá de Juan Modere [Lucas Morlete]
Mamá de Juan Morlete [Estefanía
Gómez]
Diego Muñoz
SLT(5T'580)
E Francisco Muñoz (548)
GIB
Maóa de las Nieves
e• Negro del padre Ruiz de ,\!arcón
+YJuan de Olayzola [Alayzola]
Uuan López de Olazaval
Gerónimo de Olimidiera
Alonso de Ordás
WA(584)

575
590's
580's

SLT(595)MAZ(595)
RG

NRI..(583-584)

SLT(587)MAZ(594t)

CLE(583)DGO(588)

SLT(577-580)SGE(581)SLT(590-596)MfY(596-611t)
GUA(583)
SLT(S83)MAZ(584)SLT(595)MAZ(596-597601t)

Dc573
Db568
D569
D569
D580-607; D594-596;
LCS

A6;Fo;Pw2
Db568
D569
D594-596
Dc573
D569-617
D569
D569-617;D594-596
D569-617
D569-617
D569-617; D587;
D653
D569-617; D621
Db568; D569-617;
D586-587; D594-596
D569-617
Db568;LCS
Dc573
D569-617
D569-617; D594-596
D569-617; D569;
D589; 0643; A6

D577-586
D569-617
D569-617; D594-596;
D601; 0653; D717;
Fer

580's

D569-617; Fer

580's

D569-617; Fer

594

D594-596

571
590's
573
594
594
590's

GUA(571)-FREGUA(573)

MEX (619)

Db573
D569-617
Oc573
D569-617; D594-596;
D717
D569-617; D594-596
D569-617

Pedro Ortíz de Uria [Bría, Orial
Tomás Ortíz de Zárate
.Martín Pareya
\[arcos Perdomo

Francisco Pérez
Sebastián Pérez
Domingo de Picardía

580's
590's
580's
580's
569
580's
568
595
570's
572

Simón del Pinto
Dona Juana [Porcallo de la Cerda]

570's
573

SLT(577-581t)

Ana de Portillo

590's
570's
580's
580's

MAZ(617t)

Alonso Pérez Suárez

Alonso Pérez
Alvaro Pérez

X Francisco Proano
Beatriz de Quintanilla
Isabel de Quintanilla, ria de Ana de
Fruías
Alonso Quintero
Mujer de Alonso Quintero
Alonso Ramírez
X Francisco Ramírez
t Diego Ramírez Zamorano
Antonio Ramos
Francisco Ramos
luan Ramos de Arriola
$ Juan del Río
j: Agusún de los Ríos
Alonso de Rívera
EFrancisco de Rívera
Gaspar de Rivera

590's
590's
590's
578
582
570's
590's
590's
570's
580's
580's
594

Martín de Rívera
Isabel de Rocamonte
Juan de Rocamonte
X« @ Pedro de Rocamonte

568
594
570's
590's
580's
568

XSebastián de la Rocha Fan.e;re
Amonio Rodríguez (537)
X Francisco Rodrúroez
Lázaro Rodóguez
Mruía Rodríguez
Antón Rodríguez Castano
Hemán Rodríl!llez de Matos
EBaltazar de Rueda de Heredia
Alonso Ruiz
Francisco Ruiz
Mujer de Francisco Ruiz
XJuanRwz
J Andrés Ruiz de Alarcón
Juan Ruiz de Guzmán

570's
572
568
573
590's
580's
580's
570
580's
590's
590's
568
573
590's

Eluan de Rívera

BET

SLT(577-580)

SLT(614)
FRE(583)

SLT(595)
MAZ(569t)

GUA(573)

689

D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
Db568; D659
D569-617
Db568
D569-617; 0594-596
D569-617
D569-617; D569;
Dc573
D569-617
D569-617; D589;
D643
D569-617
D653
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D653
Db582; D594-596
0569-617
D569-617
D569-617; LCT
D569-617
D569-617; D577-586
D569-617
D569-617; D594-596;
LCS
Db568; D569
D569-6 17; D594-596
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617; D577-586;
D653
D653
Dc573
Db568; 0653
Dc573
D569-617
D569-617
D569-61 7
D569; Db573
D569-617
D569-617
D569-617
D653
Dc573
D569-617

�690

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Juan de Srurastiberri
Pedro de Salazar
X Juan de Salcedo
Manuel Saldaña (543)
Pedro San de Galarza
$ Andrés Sánchez

595
580's
570"s
570
590's
573
SLT(643)

E Bartolomeu Sánchez

584

SLT(595)

Diego Sánchez

590's

DGO(600)SLT(614)

Y Marcos Sánchez (569)

594
590's
590's
590's
580's
590's
590's
570's

Martín Sánchez
ROQue Sánchez
Muier de Roque Sánchez
M.aría Sánchez de Guzmán
María de Santia11:o
DolllllW) de Santiesteban
Sebastiana, hija de María de Triminho [freviño]
Sebastián de Sel'llÍn
Juan de Soto
X Alonso Tabuio
Ana de Taxumulco
Catalina Tellez, mujer de Francisco
Melo
Hemando de Tenorio
Francisco de Torquemada

Lorenzo de Torres
Mumel Torres

José de Treminho ffreviño]
Maria de Triminho ffreviño]
X« Francisco de Urdiñola (552)

Francisco de Urdiñola, el mozo
Domingo de Uribe [Oribe, Bribe]

@ E Francisco Valverde
Müruel Vanegas
Leonor Vaquera
Baltazar de Vargas
Francisco de Var!!aS
Sebastián de Vareas
Francisca Vázquez de Mercado
@ « Alonso de la Vega
Antonio Velázquez
Juan Martín Velázquez
Mujer de Antonio Velázquez
X Sebastián Velázquez

SLT(614)

M1Y(603)

590's
580's
570's
600's
590's
590's
568
595
568
NVA(570's) 580's
570's
VOY(S74)- 581
NVA(574)AV(578)IND(579)SLT(580)
580's
580's
568
580's
570's
580's
570's
580's
590's
570
573
590's
580's
595

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI
D594-596
D569-617
D653
D569
D569-617
D569-617; D573;
D577-586; LCS
D569-617; Df583586; D717; LCS
D569-617; D580-607;

LCS
D594-596
D569-617; LCS
D569-617; D653
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617; Ca4
D569-617
D569-617
D653
D569-617
D569-617

M1Y(603)
MAZ(617t)
SLT(588-589, 591)RG(592)SLT,PAR(594)MEX(595-600)NVA(601-618t)

SLT(595)

D569-617
Db568
D569-617; D594-596
Db568
D569-617
D569-617
D569-617; D653;
D717; LCS; A6; Pw2;
Fo: 126-127; V-L: 1718, 28
D569-61 7
D569-617
Db568
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569; D577-586
D569-617; Dc573;
Df583-586
D569-617
D569-617
D569-617; D580-607;
D653;LCS

Juan Martín Velázquez
YJuan de Yustis 0ustis] (566)
Alonso Zapata

.E Diego de Zuloai?a (540)
Cristóbal de Zúfuga

590's
594
568
569
590's

691

D569-617
D569-617; D594-596
Db568
D569
D569-617

Abreviaturas:
ACA
ARZ
AV
BET
CAS
CAT
CED

CLE
COM
CHA
DGO
EXF

FIL
FRE
GIB

GRE
GUA
HAB

JMA
IND
JAP
JER

LLE
MAN
MAZ

MEX

Presidio de Acaponeta, Nueva
Vizcaya
Fortaleza de Arzi1a, Marruecos
Minas de Aviño
Betanzos, Galicia, España
Castilla, España
Cataluña, España
Minas de Los Cedros en Mazapil
Ciudad de León
Compostela
Charcas
Durango
Expedición rumbo a la Florida
Filipinas
Fresnillo
Gibraltar
Grecia
Guadalajara
La Habana
Islas Malucas
Minas de Indbé
Japón
Jerez de la Forotera, España
Villa de Llerena
Manila
Mazapil
Ciudad de México

MIL

MTY
NE
NRL
NVA
OVl
PAL
PAN
PAR
PNA

RAM
RIB

RG
SAB
SAI
SAC
SGE
SLP
SLT
SOM
TEN
TLA

TRI

vcu
VOY
WA

Milán
Monterrey
Nueva España
Nuevo Reino de León
Nueva Vizcaya
Oviedo, España
Ciudad de la Palma
Pánuco
Parras
Puerto de Navidad, Nueva
España
Real de Ramos
Ribadea en Galicia, España
Río Grande
Sabugo, Filipinas
Minas de Saín
Pueblo los Sacuces
Minas de San Gregorio
San Luis Potosí
Saltillo
Sombrerete
Islas de Tene.rife
Pueblo de Tialtenango
Minas de la Trinidad
Villa de la Cueva
Valle de Oyarzun, provincia de
Guipúzcoa
Villa de Valles

�692

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

Cuadro2
Derroteros de los fundadores y pobladores de los valles de
Saltillo, Pirineos y Buena Esperanza
(1577-1600)

1

592

Gaspar Castaño de Sosa

Nombre: El significado de los símbolos que anteceden a los nombres puede
verse en el cuado 1. La fecha entre paréntesis después del nombre indica el
año aproximado de nacimiento. Los nombres en negritas se refiere a los que
participaron en la fundación de Saltillo o recibieron merced de tierras entre
1577 y 1580.
Antecedentes: Lugares y fechas aproximadas en los que el poblador estuvo
antes de haber llegado por primera vez a la villa del Saltillo. Las abreviaturas
con minúscula indican el derrotero probable.

Año: Fecha aproximada en que el poblador llegó por primera vez a la villa de
Saltillo.

Mwel Castaño

Baldo Cortés (539)

Martín de Charrieta fChurrueta]
Aizustina de Charles(556)
Alonso de Charles o Alonso

593
PUE

Pérez
Bartolomé de Charles

E Gaspar Duarte

MTY(596-626t)
MAZ(580's)

Martín de Elizalde

pués de haber residido en la villa de Saltillo. Las abreviaturas con minúscula
representan el derrotero probable.
Nombre
« Diego de Aizuirre

591

Año Destino

Fortunato de ~ e

Ortuño de Ailuirre, sastre
Juan de Alanís
Z Catalina de Alfaro
Diego Alonso

.MAZ(569-576)

Juan Alonso
Melchor Alvarez
Francisca de Avila

MAZ(569-576)

Pedro de Carvajal

591
584
586
591

QRO
DGO(580)

Alonso de Barrionuevo
Francisco de Bellerías
Cristóbal Bivas [Vivasl
« Luis Boeado
Dieeo Borruel de Luna
Alberto del Canto (547)

591
591
599
593
593

Alvaro Fernández
Pedro Flores
Diego Gaitán de Espinosa
fLOrenzo García
Lucas García

Antecedentes
NV

« Matías de Aguirre

E Mateo de Barcaza

580's

Juan de Erbáez

L:j: Cristóbal de Espinosa

Destina. Lugares y fechas aproximadas a los que el poblador se trasladó des-

MTY

591
593
DGO(584)
591
NV8560's)
TER(547)-zacSMN-NV

t.fAZ(607)

MAP(596)
VEX(577)VSL(577)SGE(577)COA(577)POT(577)TRI(577)SLT(577-581)CLE(582)VCU(583)SLT(587)

Fuente
A6; Pw2:261-262
A6
H1
D569-617; D591
D580-607
D593
D591
D569-617; D717; D578-638
A6
Ca8
D717; D580-607
D591
D593
D580-607; D717
D591
D717
A6; Ca4; Dd583-586;
Dh583-586; D589;
D643;D717; Hl; L: 78-79,
116;

SLU(583)ALM(588)NME(590)-·
MEX(591)CH1(593t)
:r-.nY(596)SLT(615t)
MAZ(595)
MTY(596)

MTY(596)SLT(615)M1Y(63ot)

Pedro Gentil
Alonso González

617t

591
LlS-MEXGUA,
MAL(561)FRE(566)MAZ(568).

Lorenzo González

SLT(596t)

591

Antonio Jiménez
Martín Jiménez
Gonzalo de Lares

NV (560's570's)

583

NME(590)

595
595
599

MAZ(570's)

584

~elLimón

Lucas de Linares
Cristóbal López
~ Martín López de lbarra
Juan López de Illarreta

D569-617; D578-638;

-

599
NV(560's)
578
r.fAZ(569-589)- 595
NME(590)

A6:290
D580-607
D568; Du583-586; D588,
D590; D643; D717; L:57

D717; Ca4; L:76
D593; Cl
D593; Hl; Ca2i
D593; H1
Hl; AANI; Db626
D569-617; D580-607;
D591; D653; LCS
D591;LCS
D717
D591
D591
D580-607; Cu:121, 147
D593
D580-607
Ca4; AAM; LCS

D591
LCS; A6; C1; Hl

D591
D717
D717
D580-607; A6
Hl
H1
D717
Hl
D717

Ju!ián Gutiérrez de Atnava
Alonso Hemández
Ginés Hemández
Gonzalo Hemández
Jesús Hemández
Antonio Hemández Grimón
Alonso Hemández Solis

«Juan de !barra

693

ALM(585)NRL(586t)

~(595)

D580-607
DSB0-607
D580-607; D590
Hl
D580-607; D587; LCS
D580-607
D717; 0:42
D569-617; D580-607;
D594-596

�694

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

« Bernardo de Luna

ARA-NV(560's) 578
DieM Maldonado
TAM(583.584) 593
Di= de la Mancha
593
Francisco Martínez Guajardo
Manuel de Mederos (539)
AZO(539)NE(562)SMN(564)

Diego de Montemayor (530)

±Alonso Montesinos
Juan Morlete(554-557)

Diel?o Muñoz
Miiruel Muñoz
Di= Luís Muñoz
Pedro Murira
Juan Navarro

LLE(560's)MAZ(570's)

JER-ARZ(554557)-NE.(575576)MAZ(580's)

591
583

NMEX(582)
M1Y(596)

CLE(581)NME(590)MEX:(590)SLT(591)M1Y(596)
CLE(581)VCU(582)AL"1(588)SLT(591)M1Y(596-61ot)
MAZ(584-)SLT(595)MAZ(596-597601t)
MAZ(594)

591
591
591
SMN-VSU-

D717; 0:115

LCS;AAM
D593
D580-607; A6
D593; D717; Ca4; C4

D569-617; D717;AAM;
A6;Cl;C4

DS91
DS69-617; D580-607; LCS;
Ap:1

D594-596; H1
D591
D591
DS80-607; D591
D717; DS78-638; A6

MAL

1

Diego Núñez de Miranda
Hemando Ortíz
Ana Pérez
Cristóbal Pérez
Martín Pérez
Mateo Pérez
Rodrum Pérez
Juan Pérez Chocallo
Juan Pérez de los Ríos

Juan Pérez de los Ríos, hijo
Diego Pérez de Valdés
Juana Porcallo de la Cerda
Diego Ramírez de Barronuevo

Esteban de los Ríos
Pedro de los Ríos
Francisco de Rivera
Alonso Rorfrf1711ez
Antonio Rodríguez
Diego Rodríguez (557)
Inés RodriJruez

FRE.(568)

595

PUE
591

PUE.(545-547)NVA

DGO(584)
MAZ(569-577)
VCU(581)TAN(583)ALM(588)

MAZ(594)

NME(590)SLT(591)M1Y(596-626t)
MTY(596)
584
599

D580-607; H1
D578-638
D593; Hl
D580-607; A6
D591
Hl
D717;A6
D717;A6
D590; D593;AAM,· Hl;
Ca2i; Db626
D593; AAM; H1
D580-607
D569-617
D580-607;Dg584-586

1

Juan RodríP11ez
María Rodríguez

Pedro Rodrn!Uez
Santo Rojo (557)
Beatriz de las Ruelas
:j: Juan Terrones
Cristóbal de Sal?astiberri
Pedro de San ]uan
Pedro Sánchez
Martln de Solis
Juan de Solis
Diel?O Solis
Baltazar de Sosa
luan de Tiras
Sebast:ián Velázquez
1kustin de Villasur
M Juan de V1tUes
Pedro Vuenm
Miiroel de Zitúa
Juan de Zubia

593

695

D593;D604
D569-617;D580-607

SMN-VSUMALMAZ(569-576)
SLT(61ot)

591
589

D578-638
D717; A6; Cu:114,116
LCS; Cu:114,116
D591
D717
D589
H1

QRO
QRO

MTY(597)
MTY
MTY

NVA

1

MAZ(595)

584
595
593

1

A6;Ca3
Ca8
CaS
DS78-638; D717
DS80-607
DS69-617; D580-607; LCS
D717
DS93
Hl
D717
D717

Abreviaturas:
ALM
ARA

AZO
BUR
COA
CUE
HUA
MAL
MAP

NGA
NME
POT

PUE
QRO

Minas de Almadén
Aragón
Azores
Burgos, España
Valle de Coahuila
Cuencamé
Huasteca
Malpaís
Minas de Mapinú
Nueva Galicia
Nuevo México
Pueblq de Potosí
Puebla
Querétaro

SBA
SMA
SMN
TA.M

TEN
TER
TOR
VEX
VPI
VSA
VSL

vsu
SLU

Santa Bárbara
Pueblo de Santa María
Minas de San Mattin
Villa de Tampico
Isla de Tenerife
Isla Terceira
Tonnes, España
Valle de Extremadura
Valle de Los Pirineos
Valle de Las Salinas
Villa de Santa Lucía
Valle de Sichú
Villa de San Luis

Las abreviaturas que faltan pueden verse en el cuadro 1. Las abreviaturas en minúscula indican

595

599

MTY(596-626t)
MTY(596-626t)
MAZ(596)

NME(597)-SLTM1Y(599)
MTY(600-627t)

Ca2i
Ca2i
D569-617; D580-607;
D594-596
H1
H1;AAM; Ca4; Hai:164,
298
D580-607; D591;AAM;
Ca4
Ca4

el derrotero probable del poblador.

�696

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD ÜEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Cuadro 3
Familias y solteros traídos de España por Luis de Carvajal y de la Cueva paca
el descubrimiento, pacificación y población del Nuevo Reino de León

(1580)
Familias•
Andrés del Aguila
Francisca Núñez de Viciosa
Bemardino de Bardales
Isabel Rodriguez
Hemando
Francisco
Juan
Maria
Juan Beltrán
Francisca Hemández
Lope
Bartolomé
Pedro Carrión
1uliana de Hermosilla
Juan Díaz
Catalina Rodríl!:llez
Pedro Alonso Eruíquez
Ana de Porras
Elvira Mejía
Benito Esteban
Leonor de Mota
Juan
María
Alonso García del Corro
Francisca de Guzmán
María
Martín
Juan Salado
Andrés
Mateo Gómez
Gerónimo López
Antonio
Luis González
Ana Rodríiroez
Francisco Hernández
Maria Tuesta
Francisco
Pedro
Inés
Maria

Orif!.en declarado

Pueblo

Provincia

Almadén
Ciudad Rodrigo

Ciudad Real
Salamanca

Villa del Barco de Avila
Fuente de Cantos

Avila
Badajoz

S Juan del Puerto
S Juan del Puerto

Huelva
Huelva

Palencia
Sevilla
Sevilla
de la Fuente
Villa de Zafra

Palencia
Burgos
Sevilla
Sevilla
Almería
Badajoz

Mallorca
Sevilla

Baleares, Islas Canarias
Sevilla

Sevilla
F regenal [de la Sierra]

Sevilla
Badajoz

Ocaña
Ocaña

Toledo
Toledo

Sevilla
Sevilla
Jerez de los Caballeros
Granada

Sevilla
Sevilla
Granada
Granada

* Los nombres en negritas indican la existencia de una relación de parentesco con
Luis de Carvajal y de la Cueva.

Pedro Hernáodez
Elvira
María Hernáodez
Juan
AnaGómez
Leonor
Francisco
Manuel
Isabel
Catalina
Luis
Andrés Herrera
María de la Barrera
Simón
María
Inés
Francisca
Juan Izquierdo, herrero
Rutina Rodríguez
Francisco Jiménez
Maria Hernández
Isabel
Jorge de León de Andrada
Ginegra Márquez
Diego Márquez de Andrada
Diego de Madrid
Ana de los Reyes
Diego
Bartolomé Marón
Olalla García
Miguel
Maria
Isabel
Francisco
Juan
Lic. Manuel Morales, médico
Isabel Pérez
Antonio
Diego
Leonor
Ana
Juan de Nava, sastre
AnaMuñoz
Juan
Felipe Núñez de Rivera
Felipa López

697

Villa de Zafra

Badajoz

Medina del Campo
Olivares

Valladolid
Sevilla

Villa del Arinero
Villa de Ferce
Granada
Écija

Aragón
Galicia
Granada
Sevilla

Medina del Campo
Medina del Campo
Medina del Campo
Sevilla
Sevilla

Valladolid
Valladolid
Valladolid
Sevilla
Sevilla

Villalobón
Villalobón

Palencia
Palencia

Portugal-Arjona

Jaén

Sevilla
Sevilla

Sevilla
Sevilla

Sevilla

Sevilla

�698

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Francisco Ortiz
María Esteban
María
Esteban
Juan
Leonor
Francisco
Gonzalo Pérez Ferro
Catalina de León
Juan de Piedrola
Inés Hemández
Agustín Rodríguez
Isabel de Espinoza
Francisco Rodríguez de Matos
Francisca Núñez de Carvajal
Baltazar Rodríguez de Carvajal
Macias
Luis de Carvajal
Francisco Rodríguez de Carvajal
Miguel Rodríguez de Carvajal
Isabel Rodríguez de Andrada
Catalina de León (de la Cueva)
Mariana Núñez
Leonor de Andrada
Ana Ro~ez de Carvajal
Francisco Rodríguez, labrador
María Rodríguez
Antonio R~ez
Juan Rodríguez Matalobos
Catalina S 'panchez
Catalina
Juan
Miguel Rodríguez
Violante Rodrí!!llez
Pedro Rodríguez
Catalina Díaz
Catalina
Isabel
Cristóbal
Inés
Diego
Pedro Rojas
Maria de la O
Maria de la Encinsión
Pedro Agustín
Isabel

•

1

Melchor de Serdeño
Mariana Gómez
Lorenza
Pedro Salas
Ana de Heredía

699

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

Villa del Almendralejo
Villa del Almendralejo

Badajoz
Badajoz

Medina del Campo
Medina del Campo
Atjona
Atjona
Sevilla

Valladolid
Valladolid
Jaén
Jaén
Sevilla

Portugal- Benavente
Benavente

Zamora
Zamora

Fregenal
Fregenal

Galicia
Porrugal
Galicia
Badajoz
Badajoz

Sevilla
Sevilla
Pasarlon, Plasencia
Alrnares

Sevilla
Sevilla
Málaga
Burgos

Sevilla
Morón (de Almazán o
Je la Frontera]

Sevilla
!Socia o Sevilla]

Medina del Campo
Alcalá de Henares

Valladolid
Madrid

Salamanca
Sevilla

Salamanca
Sevilla

Juan de Saucedo, carpintero
Catalina Espinosa
Gerónimo
Juan García
Guiomar
Pedro
Andrés V elasco
Elvira Beltrán
Pedro

Guadalupe
Guadalupe

Cáceres
Cáceres

S Juan del Puerto
S Juan del Puerto

Huelva
Huelva

SOLIEROS
Antonio de Alcezi
Lucero Albañir
Gonzalo de Aronte
Pedro Beltrán de Guevara
Gabriel Ballesteros, herrero
Banolomé de Bea
Baltazar Carrillo
Luis de Carvajal
Alonso Copete
Gaspar Delirado
Adnrés Duarte de Figueroa
Diego Enríquez (hijo del virrey)
Alonso García
Roque Gil
Martín Gómez
Gómez Femández Salgado
Pedro González de Paredes
Francisco Gutiérrez
Nicolás de Heredia
Diego Hemández
Juan del Hoyo
Pedro lñis!;uez
Juan ]iménez
Antonio López
Juan López
Juan López urbano
Pedro López de Mendoza
Francisco de Madrid
Domingo Martínez Ceaneta
Francisco Mazo
Hemando de Medina
Hernando de Mejía
Andrés de Morales
Bartolomé de Morales
Vicente Núñez
Francisco Ortiz
Luis Pimientel
Pedro de Prado
Francisco de Porras
luan de Portul?al

Ntra Sra de Aranda

Vizcaya

Le=erías
Vitoria
Toro
Savas de Bascones
Villa de Villel
Benavente
Alcántara
Córdoba
Jerez de la Frontera

Huesca
Vizcaya
Zamora
Palencia
Teruel
Zamora
Po~
Córdoba
Cádíz

Laredo
Torrija
Sta Cruz de la Zarza
S Martín de NU!!Uera
Amusco, Camoos
Alcalá
Adamuz
Benavente
Llerena
Pasarón
Laredo
Sta Cruz de la Zarza
Sta Cruz de la Zarza
Honacuelos
Laredo
Córdoba
Garnica
Cartión de los Condes

Cantabria
Teme!
Toledo
Asturias
Palencia
Madrid
Córdoba
Zamora
Badajoz
Cáceres
Cantabria
Toledo
Toledo
Córdoba
Cantabria
Córdoba
Vizcaya
Palencia

Sevilla Atjona
Ariona
Sevilla
Torrecilla del Duque
Villada
Peñafiel
Medina del Campo
México

Sevilla
Jaén
Jaén
Sevilla
Guadalajara
Palencia
Valladolid
Valladolid
Nueva España

�700

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Alonso Rodríguez de Jaque
Domingo Rodríl!lleZ
Juan Rodrfouez
Gaspar de Rojas
Pedro SalYador
Rafael Sánchez
Luis Tascón
Andrés Urbano
Pedro de Valdés
Diego de Valladar

Ciudad Rodrigo
Sevilla
San Juan del Puerto
Guadalajara
Alcalá
Pasarón
Villalpando
Homachuelos
Burgos
lscar

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI
Salamanca
Sevilla
Huelva
Guadalajara
Madrid
Cáceres
Zamora
Córdoba
Burgos
Valladolid

Fuente: ''Relación de las personas que yo, Luis de Carvajal de la Cueva, nombro para
llevar para el descubrimiento, pacificación y población de las provincias que han de
ser intituladas el Nuevo Reino de León, que es en la Nueva España, conforme a la
capitulación que Su Majestad mandó tomar con é~ sobre lo susodicho, las cuales
dichas personas han de ser ciento, los sesenta de ellos labradores casados con sus
mujeres e hijos y los demás soldados, como parece por una cédula de Su Majestad
(1580)". AGI, Contratación, 5538, 11\1, fs 473-478. Una versión paleografiada de este
documento fue publicada por Cavazos Garza en Actas, 13-11. Datos adicionales han
sido tomados de Toro, Lo,j11díos, 248, 255 y 292.

701

Cuadro 4
Derroteros de los hombres que participaron en el proyecto del
Nuevo Reino de León con Luis de Carvajal

Nombre. Los nombres en negritas refieren a las personas que fonnaban
parte de la tripulación que viajó desde España con Carvajal en 1580 y participaron en alguno de los proyectos que se implementaron en el Nuevo Reino
de León. Los símbolos que anteceden a los nombres proporcionan mayor
infonnación sobre oficio, ocupación y calidad étnica de los individuos

p

carpintero

@ alcalde mayor
# carretero o arriero

,i emparentado con el gobernador Luis de Carvajal
« capitán

:j: cura, vicario, presbítero o fraile

E

$ mercader

S

X minero

escribano
soldado
Y mayordomo de hacienda
Í indio
M mulato

© criollo
Z mestizo

• negro

La fecha entre paréntesis después del nombre indica el año aproximado de
nacimiento.

Antecedentes-. Lugares y fechas aproximadas en los que el individuo estuvo
antes de haberse incorporado a las campañas militares o poblamiento de alguna de las fundaciones que se hicieron durante el tiempo en que Luis de
Carvajal fue gobernador del Nuevo Reino de León.

HUA Aquí se contempla a los hombres que participaron en las campañas
militares que Luis de Carvajal llevó a cabo para pacificar a los indios de los
pueblos de Tanpasqui, Tamapche o San Miguel, Tanholen, Tanlacun, Xilpa,
Sichu, Gueguetlan, Tanchipa, Tamalaquaco, Tamcici, Tamizqua y Tampico,
entre otros, de la Huasteca entre 1581 y 1584. También se incluyen los pasajeros que llegaron con Carvajal de España en 1580 y se quedaron a poblar en la
provincia de Pánuco la villa de Tamp1co un breve tiempo.

CLE-VCU-SLULeón fue la primera ciudad que Luis de Carvajal fundó en el
Nuevo Reino de León en 1581. El lugar del asentamiento se llevó a cabo en
las minas de San Gregorio, las cuales fueron descubiertas y pobladas por la
expedición de Alberto del Canto en 1577. La villa dé la Cueva se fundó cerca
de la ciudad de León, la fecha exacta no se sabe pero debió haber sido poco
después de la primera fundación que hizo Luis de Carvajal en el Nuevo Reino
de León. La villa de San Luis fue otra de las fundaciones que se hicieron en el
Nuevo Reino de León durante el gobierno de Luis de Carvajal en 1583. Su
primer alcalde ordinario fue Gaspar Castaño de Sosa.

�702

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

ALM-NMEXEl símbolo "/"se refiere a los que participaron en la fundación de la villa de Almadén entre 1585 y1588. El símbolo X señala a los
acompañantes de Gaspar Castaño de Sosa en la conquista del Nuevo México
en 1590. El símbolo a indica a los que parúciparon en los dos eventos.

SJuan de Carvajal (550)

Destino Lugares y fechas aproximadas a los que el poblador se trasladó des-

1Luis de Carvajal, el

pués de haber participado en alguna de las fundaciones, campañas militares o
expediciones, llevadas a cabo por el grupo de Luis de Carvajal. Las abreviaturas con minúscula representan el derrotero probable.

mozo (ca.566)

Nombre

Antecedentes

HU CLE- AL
A
VCTJ M-

-SLU

Destino

t Juan Victoria Carvajal

tMartín Abad

VIZ(580)
AIM(580)ROD(580)

,i Jorge Almeida

X

581
581

589t
MEX(585)TAX(587)MEX(589)
MEX(585)TAX(587)
MEX(589)

X

mujer de Jorge Almeida
MÍP1Iel de Areso (559)
X Nicolás de Astowa (566)

TAM(581)

X

I&gt; Barba

X

Diee:o Barbosa
Dionisio Barbosa (o Bravo)

X

Bemardino de Bardales

CUZ(581)
AVl(580)-CUZ(581)

583
581
NRT1589)

X

MEX(589)

X

Domiru!'o de la Barreda

X

Alonso de Barrionuevo,
maese de camno
Francisco de Bascones
±Hemando de Bavllo
S Berna!
Cristóbal de Biruee:a
Diego de Biruee:a
Juan Calderón

X

Pedro de la Calle
Alberto del Canto(547)

XLuis de Carvajal y de la
Cueva (ca.539)

583
BEN-MCA(580)

/
X

X

583
X
X

/
CUZ(581)
TER(547)-zac-SMNVEX(577)-VSL(577)SGE(577)-COA(577)POT(577)-TR1(577)SLT(577-581)

,i ±Gaspar de Carvajal (556) BEN-MEX(580)

X

582

SLT(587)

Db582
C3; T2;
Dg583-586
T2

Dd583-586
C3;T2

Dd583-586
Dd583-586
C3,T2
De584-586
Dd581
C3;T2;
Dc581
C3;T2
D568;
D588
D590
T2
D587
D590
D590
D568;
D588
Dd581
C2; Dg583586

@ « Gaspar Castaño de
Sosa

X
X

584

MOG(539)SAL(547)-LIS(548)CVE(549-562)LIS(562)-SEV(564566)-JAM(567)PAN(568)TAM(568)HUE(573)MAZ(573)-TPA(575)PAN(577)-ESP(578)SEV(580)
NV-SLT(577)

X

581

/

583

□

$ luan Cayas
SJuan Clavijo Hidalgo (529- MEX(573)
532)
luan de Contreras
SVicente Correa y Cisne-

MEX(581)-

T2

X

583
582

X

583

BEN-MCA(580)

MEX(1591)CHI(1593t)

X

X

NME
MEX(585)TEN(587)MEX(589)

X

SLT
SLT
SLT
MTY

X

Catalina de León), mujer de
Antonio Díaz de Cáceres
(565)
! ¼:ustina de Charles
Alonso de Charles
Banolomé de Charles
Catalina de Charles

Dm584586;D590;
D587
H1
C3;T2

MEX(584)PAN(584)NRL(584-586)MAZ-ZACMEX(586)TAX(587)MEX(589)PCH(589)TAX(589)VER(589)
MEX(581)D568;
NRL(581-583)D573;
HUA(584-585)D575;
ALM(585)D579;T2;
MEX(589Tl: 25-37;
591t)
Vei: 314; L:
54-55;
D588

ros

11 Cristóbal
1Catalina de la Cueva (o

D568;
Du583-586;
D588;
D590; L:
57;D643;
D717
D587
Dd583-586;
D587
D590
C3;T2;
D587
D590
C3;T2

1

X
X
X
,

SGaspar Delgado

X

YAU
BEN-MCA(580)

N

X

Juan Alvarez (549)

,i Leonor de Andrada,

X

Fuente

ME
X

,i E Andrés del Aguila

X

PAN(585)MEX(585)
HUA(587)NME(597-600)

703

COR(580)MEX(580)-CUZ(581)

X

583

/

NRL(589)

D590;LCS
D590;LCS
D590;LCS
D590;
AAM
C3;T2;
Dc581;
Dg584-586;
D587

�704
Bias Díaz (554)
Die1ro Díaz de Berlarura
1 Antonio Díaz de Cáceres

Antonio de Espejo
luan de Estrada
Juan de Parias

T A.M(581)-TPA(582)

X

581
X

X

/

MAZ(569-587)

X

maz-SLT
TAM(584)
SLT(577)

Pedro García de Vei,·er
S Juan Gonzálc:z (562)

M1Y(603)SLT(615)

583
581
X

X

X

X

MTY

583
X

582
TAN(583)
;\fAZ(580'S)

584
X

;\fAZ(581)

X

582

;\fateo González

583

E Julián Gutiérrez de Ama- SEV(557)-SLT(577)

581

Dd583-586
D590
T2

D587
D590
D568;
D569-617;
D588
D587
Dd583-586;
D58'
D590
Db584-586
D590
D587
T2
Dd583-586

De:584-586
C3;T2
Dx583586;
D569-617
Dd584-586
D587
T AM(583-584)CLE(585)l\1AZ(587)
Db583-586;
l\1AZ(595)D594-596;
SLT(595)

X

Alonso García Mendoza

Blas García &lt;le Mendoza

MTY(596)
MEX(585)TEN(587)MEX(589)
NME(582-583)

X

$ Juan Femández
$ Manuel Femández (564)
Die11:o de fim1eroa
Marón Flores
Pedro Flores
S Franco
t Alonso de la Fuente
« Gonzalo García Hidalgo
(551)
E: García de Luna

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LCS
va (549)
t Luis de Guzmán
« Cristóbal de Heredia

Domine:o Hemández
S Pedro Hemández de
Alrnanza (527)
Alonso Hemández Galaviz
Antón Hemández Grimón
(549)

X

HUA(587)
slt(577)
SLT(577)

583
582
583

« Melchor de Herrera

f.&gt; Pedro delñigo

Juan Izauierdo, herrero

SBR(600)IND(604)

X

« Andrés de Herrera

luan de Illescas
t Pedro Infante

e

X

583
SLT(604)

X

X
X

NRL(589)M1Y(596)
NRL(589)

Db583-586;
Dd583-586
T2
D568;
D588;
D590; Hai:
514
D590
D587
Dd583-586
Dd583-586;
D717
C3;T2;
D587
D587
D604
T2
T2;D590;

AAM
C3,T2

Alonso Jaimes
Pedro Jiménez de Montes

X

Juancho
Gonzalo de Lares

X

A1&gt;ustin de Lesaca

X

□

SLT

luan Lóoez de Ibarra
Francisco López de Recalde
Mujer de Feo. López de
Recalde
Hija de Feo. López de
Recalde
luan Lóoez de los Ríos
Juan López de Villamil
(563)
Alonso Lucas
«Luián
Diego Maldonado
í luan de la Ma~dalena
Francisco de Mancha
@« S Gabriel de Mansilla, SEV(577)-CAS(558)factor de la real hacienda
PL'E(558)MEX(580)-TAM(581)
Luis Mantini
1« Diego Márquez de
MCA(580)-CUZ(581)

NRL(589)

X

contador
CUZ(581l-MEX(581)
« Francisco de Lev,a
ZAC
@Lucas de Linares, tenien- MAZ(570's)-SLT(584)
te de gobernador, factor
JuanLópcz

583
X

NRL(586t)

/

l\ITY(596-634t)

X

DG0

X

X

D590

X

D590
Dd583-586

X

0590
D587
HI
Dc582
0590
0583-586

X

582

583
X

581
X
X

581

.MEX(585)CAS(586)

583

MEX(589)

X
X

Cristóbal Martín
Bias Marón de Mcderos
!Bias Núñez de Mederosl
S Dieeo Martinez

X
X

583
GAR(580)-CUZ(581)

X

X

cil maror del NRL
Pedro Martínez de Ceatreta

X

AZO(539)NME(562)SMN(564)-SLT(577)
CUZ(581)

Esteban Mejía
«Melo
Alvaro Méndez, teniente de MAZ(568)
contador de la real hacienda
delNRL

X

581

X

MEX(589).MAZ(590)AL
M(591)
NRL(589)
MEX(590)SLT(591)MTY(596)

X

583
583

TI; Db581;
Dc581
Dc583-586
CI; C:2
D590; Ca4;
Ca2i
D590
D590
D590

Andrada

Manuel de Mederos (539)

D590
D568;
D588
D590
D588;
D590

11AZ-SLT

t Jorge León de Andrada, MCA(580)-

Domingo Martinez de
Cearreta, teniente de algua-

705

HUt\(584)
DGO(588)

T2
C3;T2;
Dd581;
Db583 586
D590
D590
D587
C3;T2;
Dc581;
Pw2: 203
C3;T2
Dd583-586;
D590; C2
Dd581
D587
Db568;
Db583-586;
Dr583-586;

�706

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LCS
l Antonio de Mendoza

CUZ(581)

1Mwel

zco

Diego de Montemayo.r,
tesorero, teniente de gobernador

MAZ-SLT(577)

X

581

í Ambrosio de Montesinos

X

Pedro Moráo, relator de la
campaña en la Huasteca
,i Mariana Núñez (572)

X

BEN-MCA(580)

iJ « Felipe Núñez de Rive- SEV(580)-"MEX(580)

Dd581
D590
D568;
Db583-586;
D587;
D588
T2
T2

X

/

X

X

582

/

MEX(585)TEN(587)MEX(589)
NRL(589)

ra (562)

,i Francisca Núñez de
Carvajal (ca.539)
,i Francisca Núñez Viciosa
Juan Bautista Olid, alcalde
ordianario
Andrés Palomo
Martín Pareja
:1: luan Patiño
Melchor de Pavia
:j: Francisco de Peralta
Ana Pérez
S Diego Pérez
Gregorio Pérez
E Hemán o Femán Pérez
Rodrigo Pérez

BEN-MCA(580)

M.EX(580)

581

Db582
SLT(589)

X

584
CUZ(581)
TAN(583)

X
X
X

PUE-SLT(577)

X

583
584
CUZ(S80)
SLT(577)

MEX(589)

584

,i Gonzalo Pérez Ferro,
alférez

X

o
581

PUE(545-547)SLT(577)

MEX(589)

X

,i Luis Pimentel

±Diego Ramírez

Zamora-

SLT(591)

X

X

Juan Pinto
Pedro Pinto
Hemán Ponce de León
Sfrancisco Ramírez
Hemán Ramírez
X Diego Ramírez de Barrionuevo

D568;
D587;
D588;C3;
T2
C3;T2

C3;T2

E Andrés Pérez de Berlanga

Juan Pérez de los Ríos

MEX(585)TAX(587)MEX(589)

X

C3;T2

X

X

X

X

SLT(591)MTY(596-624t)
NRL(589t)

X

TAN(583)

MAZ

X

X

583
583
583

582

/
/

SLT(599)

L: 45;D589
Du583-586
Dd581
Dg584-586
T2
D590;C2
D587
T2
Dc581
Dj583-586;
C2
D588;
D590
C3;T2;
Dd583-586
D590;H1
C3;T2
H1
D590
D590
D587
D587
D580-607;
Dg584-586;
D587
D568;

no
@ Cristóbal Raru!-el
Esteban de los Ríos
Pedro de los Ríos
1Ana Rodríguez de Carvajal
Francisco Rodrfouez
José RodrÍPuez
Juan Rodrfouez de Avalos
1Isabel Rodríguez de
Andrada (559)

VVA(584)
SLT(577)
SLT(577)
BEN-MCA(580)

X
X

X
X

X
X
X

BEN-MCA(580)

X

BEN-MCA(580)

X

1Francisco Rodríguez de

BEN-MCA(580)

X

Carvajal
1Miguel Rodríguez de
Carvajal

BEN-MCA(580)

X

1Francisco Rodríguez de BEN-MCA(580)

X

1Ba!tazar Rodríguez de

X

Carvajal, contador del NRL

Matos
Juan Rodríg-uez Nieto
Alonso Rodríguez de
Pavia
Roldán
EJuan Romero
# Alonso Ruiz
Die!!'o Ruiz de Rivera
Juan Salado, sirviente
Martín de Salazar

l&gt; Juan de Saucedo (o
Salcedo) de Espinosa
Francisco Salgado

X

NME
MEX(585)TAX(587)
MEX(589)
MEX(585)TAX(587)MEX(589)PCH(589)MEX(589)VER(589)
MEX(S85)

GPE(S80)-CUZ(581)

uao Sánchez

X

X
X

X

TAM

X

581
X

maz-SLP

MEX(589)

MEX(589)
o

/

C3;T2

D590
C3;T2

o

X

C3;T2

SLT

585

/

D584-586
D590
D590
C3;T2

C3;T2

585

ZAC

D588;T2
Db584-586
D590
D590
C3;T2

MEX(585)T A..X.(587)OAX-MIXMEX(S89)
MEX(S84t)

X

SBA(570)

uan Sánchez de Avalos

Domingo de Santiesteban
Francisco Solís
X Francisco de Sosa (564)
!Tomás
Juan de la Torre

SLT
SLT
MEX(585)TEN(587)MEX(589)

707

C3;T2

D590
Coi: 87-88;
Hl
D587
C3;T2
C3;T2
D588;
D590
C3;T2;
Dc581
D568;
D590;
D588
D590
D590
D590
Dd584-586
Dd583-586
D590
D568;
D588

�708

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

Bartolomé de Torres (558)
Juan Trujillo

Juan de Vega
Antonio Velázquez
Francisco de Velver, factor
«Juan de Velver
Martín de Zárate
Agustín de la Zarza

/
X

TAN(583)

X
X

581

MEX(582)

X

CCZ(581)

Abreviaturas:
ALM:
AVI:
BEN:
CAS:
COR:
CUZ:
CVE:
CHI:
ESP:
GAR:
GPE:
IND:
LIS:
MCA:
MIX:

583
583

PRE

Almadén, España
Villa del Barco de Ávila, España
Benavente, en Castilla
Castilla, España
Córdoba, España
Cuzcatlán
Cabo Verde
China
España
Garnica, España
Guadalupe. España
lndé
Usboa
Medina del Campo
l\ii.,¡teca

X
X

MOG:
MTY:
OAX:
PCH:
ROD:
SAL:
SEV:
SBR:
TAN:
TA.X:
TEN:
TPA:

TRP:
VER;
VIZ:
ZCO:

Dd583-586
D568;
D587;
D588
D590
Dg584--586
Db582;
Dc582
Db584--586
Dd581
L: 45

Mogodorio,Portugal
Monterrey
Oaxaca
Pachuca
Ciudad Rodrigo
Salamanca
Sevilla, España
San Bartolomé
Tancolol
Taicco
Tcnango
Tamaholipa
Tripulaaón
Veracruz
Vizcaya, España
Zacualco

709

Cuadros
Familias que fundaron y poblaron la jurisdicción de Monterrey

(1596-lCíOO)
Jefe de familia*

Cebrián Acevedo Ovalle
Alonso de la Barreda
Francisco de Cardona
Baldo Cortés (539-615t)
Dití'o Díaz de Berlarurn
Cristóbal de Espinosa
Lucas García

Có'!]Nge

Hyos

r«mtes
Ca2i; L:61
AAM
Db601
Ca2i; L:61; 76

AAM

Mariana Díaz
Juliana de Quintanilla

L:61
Bartolomé González de AAM;Ca2i
QuintaniUa
Bernardo García
Diego García de Quintanilla

Ginés Hernández (604t)
Dit:20 de Huelva
Pedro lñigo
Martín Jiménez
Juan López (634t)

Maóa de la O de Quincanilla
Ana de Quinlllnilla
Juan Fernández

Magdalena de Avila

Bernabé

Juan
Alonso López de Baena

Otras abre\iaturas pueden verse en los cuadros 1 y 2. Las abreviaruras en minúscula indican el
derrotero probable del poblador.
Diego Maldonado (604t)
Domingo Manuel
Juan Martínez Guillestt2UÍ
Manuel de Mederos (539)
Diego de Montemayor (530)

Diego de Montemayor, el
mozo

Estefanía de Montemayor

Diee:o Núñez de Miranda
Cristóbal Pérez
Fernán Bias Pérez
Juan Pérez de Lerma

Melchora Juana
hija de Juan Fernández de
Castro y Mayor de Renteria
(hermana de Elvira de
Renteáa)
Antonia de Paz
Diego Maldonado
Juan Maldonado (635t)

D604;Ca4
AAM
AAM
AAM;Ca2i
Ca2i·,
M:4.6.17'D599;
M:4.6.12;
D609
AAM;D604;
Ca4

AAM
Magdalena Martínez

Banolo de .Mederos

Maóa Esquive! (t)
Juana Porcallo de la Cerda(581t)
Elvira de Remeria

Diego de Montemayor
Estefanía de Montemayor
Diego Fernández de
Momemayor
Gregorio Fernández de
Montemayor
Miguel de Montemayor
(588)
Diego de Montemayor
(590}

Alberto del Canto

i\f:4.6.5 y 17;
Ca2i
Ca4;D589

D611;D648

D589;D593;
Db643

AAM
Mariana Marúnez

Juan Martín de Lerma
Esteban Martínez

AAM
AAM
Ca4;Ca3

�710

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Juan Pérez de los Ríos (626t) Agustina de Charles

Antonio Rodríguez

Bernardina Cercidilla

Bartolomé Rodrfuuez
Diego Rodríguez (557-627)

Isabel Guáérrez
Sebasriana de Treviño

Martín de Solís

Francisca de Avila

Ana Pérez
Bartolomé de Charles
(626t)
Juan Pérez de los Ríos
Alonso de Charles
Esteban de los Ríos
(626t)
Pedro de los Ríos (626t)

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

D589;D593;
Db626;
AAM;Ca2i

Hai: 164,298;
H1;AAA1

DC604
D580-607;

Mónica Rodríguez
Inés Rodríguez
María Roclriguez
Melchora (hija natural)
Clara /hiia natural)

M:4.6.1 y14

Juan

M:4.6.13; Ca2i

Ca4;AAM;

Diwo

* Los años entre paréntesis después del nombre indican la fecha apcoximada de nacimiento y el símbolo ''f', después del año indica la fecha aproximada de fallecimiento.
REFERENCIAS Y ABREVIATURAS DE DOCUMENTOS

AAM Actas del Ayuntamiento de Monterrry (1596-1696).
AGI
Archivo General de Indias.
AGNM Ardúvo General de la Nación de México.
AMM Archivo Municipal de Monterrey.
AMMaz Archivo Municipal de Mazapil.
AMS
Archivo Municipal de Saltillo.
A6:
Alessio Robles, Franasco de Urdiñolo.
BMNAHBiblioteca Nacional del Museo Nacional de Antropología e Historia
Cl:
Cuadro 1
C2:
Cuadro 2
C3:
Cuadro 3
C4:
Cuadro 4
Ca2i:
Cavazos Garza, Catálogoy síntesis.
Ca3:
Cavazos Garza, Cedulario.
Ca4:
Cavazos Garza, Diccionario.
Ca8:
Cavazos, ''Los primeros pobladores".

CDIA

Colecáón de documentos inéditos relativos al descubrimiento, conquista y colo11ización de
las posesiones espanolas en Américay Oceanía. Madrid, 1864-1884
CDHSLP Colecáó11 de dommenlos para lo historia de San uis Potosí, 4 vols.
Coi:
Cossio, Historia, i.
Cu:

Cuello, "Saltillo".

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del Río, "La aventura", 262.

711

Db568: ''Testimonio del descubrimiento y posesión de la laguna del Nuevo México,
hecha por Francisco Cano, teniente de alcalde mayor de las aúnas de Mazapil
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D569: "Combate de Francisco Cano, capitán y juez de comisión contra los chichimecas contra aquéllos guerreros cerca de Mazapil con las prolongadas consecuencias legales (1569-1574)", en Plúlp Wayne Powell, War and peace, 163182.
D569-617: "Memoria de los cofrades que estaban en el libro viejo de la cofradía del
Santísimo Sacramento de Mazapil, ca. 1569-1617, que sacó Francisco Luis,
mayordomo (ca. 1617)", BMNAH, Sección de Microfilms, Serie Zacatecas, rollo 15, 4 fs.
D573: "Proceso contra Roberto Plinton. Confesión de Luis de Carvajal, Tampico (dic.
1573)", AGNM, Criminal, vol. 685, en Boletín delArchillO General de lo Nación, xxii:
4,556.
Db573: "Información sobre Francisco Muñoz, escribano en las minas de Mazapil,
Fresrúllo y Clúmaltitlán (16-23 dic. 1573)". AGI, Guadaltyara, 46, n 27\1, 6
fs.
Dc573: "Este es un traslado bien y fielmente sacado del inventario y almoneda y
otras cosas tocantes a la muerte de Isidro Catalán, que murió en las minas de
Mazapil ab intesta/o (13 jun. 1573)", AGI, Contratación, 210, n 3, en Enciso,

Testamentos.
D575:

"Para que Luis de Carvajal entienda en lo aquí contenido sobre que los indios
de su jurisdicción y comarca, donde se entendiere que hay veneros y metales, lo
descubran (15 dic. 1575)", AGNM, General de Parte, vol. 1, fs 95-96, en Boletín del
Archivo Generalde la Nación, xxii:4, 555-556.
D577-586: "Parecer de la Audiencia Real del Nuevo Reino de Galicia en la información
de (oficio] contta la de Juan del Río (9 sep. 1577-21 abr. 1586)", AGI, Guathlojara, 47, n 15, 1, 19 fs.
D578-638: ''Pleito sobre derechos de agua entre Pedro de Vega y los naturales de San
Esteban de la Nueva Tiaxcala (1578-1638)". Ai\1S, Presidencia Munúipa~ c 1, exp.
1, 43 fs.
D579: "Real cédula de asiento y capintlación con el capitán Luis de Carvajal de la Cueva para el descubrimiento y población del Nuevo Reino de León (31 may.
1579)", AGI,Imlfem1te, 416, 17 \1\1, 72 fs. .
_
D580-607: "Convenio entre Juan Navarro y Santos Ro10 sobre el uso de unas aceq1.11as
(1580-1607)". AMS, Presidencia Municipal, c 1, exp. 2, 24 fs. Este documento
también se encuentra en BMNAH, Sección de Microfilms, Serie Zacatecas, rollo 12.
D581: "Testimonio de las diligencias e información que hizo el gobernador Luis de
Carvajal, cerca de la pacificación de los indios rebelados (abr.-oct.581)", AGI,
Patronato, 183, n 1, r 2, 20 fs.
Db581: ''Traspaso de un poder general [1 abr. 581)", en D581, 4v-5.
Dc581: ''Nombramiento de Hemán Pérez como escribano (26 ene. 581)", en D581, 55v.
Dd581: "Autos qe establece Luis de Carvajal y de la Cueva para la paz con los indios
rebelados y otras cosas tocantes a la gobernación del Nuevo Reino de León (27
ene.-9 feb. 581)", en D581, Sv-20. .

�712

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Db582: "Carta del gobernador Luis de Carvajal al ilustósimo y reverendísimo señor
arzobispo de México, Pedro Moya de Coatreras (20 abr. 1582)", AGI, México,
336b, r 4, 160a, 2 fs.
Dc582: "Carta del arzobispo de México, Pedro Moya de Contceras, al Rey en su real
Consejo de Indias (20 nov. 1582)", AGI, México, 336b, r4, 160 2 fs.
D583-586: "Información de los méritos y servicios de Gabriel de Mansilla en la conquista y pacificación del Nuevo Reino de León y otras provincias de Nueva
España. (1583-1586)", AGI, Patronato, 77, n 2, r 18, 27 fs.
Db583-586: "Nombramiento de escribano de gobernación (2 mar. 1583)" en D583-586,
f 5.
Dc583-586: "Petición del capitán Gabriel de Mansilla (29 feb. 584)", en D583-586, fs
5v-6.
Dd583-586: "Probanza de méritos y servicios del capitán Gabriel de Mansilla (29 feb.
584)" en D583-586, fs 6-18v.
Df583-586: 'Testimonio que da Juan Morlete al capitán Gabriel de Mansilla sobre Julián
Gutiérrez (27 ju. 584)", en D583-586, f 19.
Dg583-586: ''Nombramiento de Gabriel de l\fansilla corno alcalde mayor'' (.30 ene. 583),
en D583-586, fs 19-19v.
Dh583-586: "Presentación de la comisión de Gabriel de Mansilla ante el cabildo de la
villa de la Cueva para ejercer corno alcalde mayor (1 feb. 1583)", en D583-586,
f19v.
Dj583-586: "Petición del capitán Gabriel de Mansilla para que se le haga juicio de residencia como alcalde mayor de la ciudad de León, villa de la Cueva y nunas de
Coahuila (1 feb. 1584)", en D58J-586, f20.
Dr583-586: ''Nombramiento de Alvaro Méndez corno teniente de contador de la real
hacienda del Nuevo Reino de León (6 sep. 1584)", en D583-586, f 21 v.
Du583-586: "Testimonio que dio el escribano Julián Gutiérrez al capitán Gabriel de
Mansilla sobre los dineros de la real caja del Nuevo Reino de León (9 mar.
1584)", en D583-586, f22.
_
Dx583-586: "Renuncia de Gabriel de Mansilla al cargo de factor de la real haaenda del
Nuevo Reino de León (9 may. 1584)", en D583-586, f 22v.
D584-586: "Pleiro de Carvajal contra Francisco Barrón y el fiscal de Su Majestad el Lic.
Eugenio de Salazar (1584-1586)", AGNM, Civil, vol 672,451 fs.
_
Db584-586: "Testimonio de la información contra el gobernador del Nuevo Remo de
León, Luis de Carvajal, de Luis de Biedma, vicario de Valles, de despojo que dice haber (2 mar. 1584)", en D584-586, fs 9-23.
_ _
_
Dd584-586: "Preguruas a testigos de Francisco Barrón y Francisco V1tona (24 ¡u!.
1584)", en D584-586, fs 60-79.
.
De584-586: "Probanza hecha por provisión real en la villa de los Valles a pedímento
de Francisco Barrón (25 ene. 1585)", en D584-586, fs 134-136.
Dg584-586: ''Testimonio que presenta el fiscal de los títulos de Luís de Carvajal (12 nov.
1580)", en D584-586, fs 254-261.
Dm584-586: "Traslados de autos pronunciados por Luis de Carvajal (11 mar. 1584)", en
D584-586, fs 351v-352v.
D586-587: "Testimonio de los autos hechos en Guadalajara, Tepetichán y Tlaltenango que se envía al señor juez de difuntos de México para que lo en~e con
130 pesos 3 tomines a la Casa de la Contratación en la ciudad d_e Sevilla, p~r
los bienes de Antonio González, natural de Ribadeo, en los remos de Galicía, criado de Alonso de Angulo, muerto por los indios chichimecos en la

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESfE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

713

jurisdicción de Mazapil (23 may. 1586-13 feb. 1587)". AGI, Contratación, 482,
n1,r1\4,12fs.
D587: "Relación de méritos y servicios del gobernador Luis de Carvajal presentada
por él a la Real Audiencia de Guadalajara. Información recibida de oficio en
la Audiencia Real del Nuevo Reino de Galicia contra lo que se hizo de parte
Luis de Carvajal de 1a Cueva, gobernador y capitán general del Nuevo Reino
de León (sep. 1587)". AGI, G11adalajara, 47, n 47\ 1, 68 fs.
D588: ''Testimonio del traslado de la real caja a la villa de Almadén (22 may. 1588)",
en D643, fs 30-31v.
D589: "Queja de Juan Morlete, familiar del Santo Oficio, Saltillo (24 ago. 1589)",
AGNM, Inqllisición, vol. 233, en Alessio, Coahmlay Texas desde, ii, 419-420.
D590: ''Memoria de los descubrimientos que Gaspar Castaño de Sosa hizo en el Nuevo México, siendo teniente de gobernador y capitán general del Nuevo Reino
de León (27 jul. 1590)", CD.L4, xv, 191-261.
D591: ''Traslado de la fundación del pueblo de San Esteban de la Nueva Tia."'{cala que
se hizo en septiembre de 1591 por el capitán Francisco de Urdiñola (1768)",
BMNAH, Sección de Microfilms, Serie Zacatecas, rollo 12, 25 fs. Este documento fue reproducido en Portillo, Ap11ntes, 362-400.
D593: "Queja de Fray Pablo de Góngora contra Alberto del Canto, Saltillo (nov. de
1593)",AGNM, b1ff11isición, vol. 239, f. 437, en Alessio, Coahllilay Texasdesrkla
independencia, ii, 420-424.
D594-596: "Autos de bienes de difunto del maese Mateo Donato, cirujano, difunto
en el paraje de Los Cedros, en las minas de Mazapil, abintestato. (1 O dic.
1594- 5 abr. 1596). AGI, Co11tratación, 490, n 1, r 10\1, 26 fs.
D595-602: ''Memorial sobre el descubrimiento del Nuevo México y sus acontecimientos
(1595-1602)" en CD.L4, xvi, 88-227.
D599:"Solicitud de Alonso López de Baena para asiento de vecindad en la ciudad de
Monterrey (1599)", AMM, Civil, vol. 1, exp. 29.
D601: "Información y licencia de pasajero a Indias de Juana Morlete, natural y
vecina del Puerto de Santa Maóa, hija de Juan Morlete e Isabel de Guzmán
(19 jun. 1601)", AGI, Contratación, 5264, n 2, r 85, 8 fs.
Db601: "Petición para asiento de vecindad en la ciudad de Monterrey (21 jul. 1601)",
AMM, Civil, vol. 1, exp. 19, 2 fs.
D604: ''Memoria de la Nueva Vizcaya. Memorial y relación que da a Su Majestad
Francisco de Urdiñola, gobernador y capitán general de las provincias de la
Nueva Vizcaya de todos los vecinos y moradores de ellas y de las haciendas
que hay así de sacar plata como esDlOcias de ganados mayores y menores y
labores de coger pan y maíz y de los que rratan y contratan (1604)" AGI,
G11ad11kyara, 28, r 5, n 18\1, 18\2, 89 fs.
D609: "Merced de tierras a Alonso López de Baena (14 mar. 1609)", AMM, Civil, vol.
1, exp. 29, 1 f.
·
D611: ''Testamento de Diego de Montemayor, el mozo (29 abr. 1611)", AMM, Protocolos,
vol. 1, fol.1, n 17, en Cavazos Garza, Gtálogoy síntesis.
D614: "Copia del testamento de Antonio de Sosaya (29 m~. 1614)", en D621, fs 9v23v.
D618-633: "Registro de los nuevos cofrades del Santísimo Sacramento (1618-1633)",
BMNAH, Sección de Microfilms, Se~e Zacatecas, rollo 15, 3 fs.

�714

VALENTINA GARZA MARTÍNE2.

D621:

Auto de bienes de difunto de Antonio de Susayala [o Sosaya], natural del
pueblo de Oyeregui en Navarra, vecino de las minas de Mazapil en el Nuevo
Reino de Galicia y difunto en Zacatecas con testamento, en el que él dejó
varias mandas y obras pías para que se fundase una capellanía en su patria
(15 ene.- 7 jun. 1621). AGI, Contratación, 346a, n 1, r 7, 47 fs.
Db626: "Vista de ojos y testimonio del estado en que se halló la ciudad de Monterrey, el
número de vecinos casados que en ella asisten de ordinario en su habitación y
casas, el número de ellas, orden y policía que tienen y el modo de república. ante el gobernador don Marón de Zavala y Juan de Ábrego, secretario de gobernación (1626)", AMM, Ciml, vol 2, exp. 2, 4 fs. Una copia de este documento se
encuentra en AAM.
D643: "Llrigio entre los gobernadores don Martín de Zavala del Nuevo Reino de
León y don Luis de Valdés del Reino de la Nueva Vizcaya, por la jurisdicción
de las minas de Almadén (1643-1644)", Archivo del Ayuntamiento de Parral,
exp. 22, 71 fs, en DocuJ1Jento del Parral Pleito de gobematÚJres por la provincia de
Coahuila (1643-1644). Una copia de este documento puede verse en
BMNAH, Sección de Microfilms, Serie Parral, rollo 4, 71 fs.
Db643: "Testamento de Miguel de Montemayor (11 oct 1643)", AMM, Civil, vol. 5,
exp. 16, en Cavazos Garza, Catálogoy síntesis.
D648: "Escritura de venta de unas haciendas rene. 1648)", AMM, Civil, vol. 14, exp.
11, fs 6-7.
D653: Testamento del capitán Francisco de Elizondo presentado ante el capitán
Lorenzo de Spino, teniente de alcalde mayor. Inventario de los bienes y minas del capitán Francisco de Elizondo e incluye los registros de minas
hechas por Gaspar Duarte (3 jun. 1653- 1 jun. 1656)". AMMaz., Fondo Colonial, c 1, exp. 1, 129 fs.
D717: "Testimonio del real título de composición con el rey impettado por los muy
ilustres marqueses de San :Miguel de Aguayo, sobre las tierras que poseen en la
jurisdicción de la Nueva Vizcaya Qul. 1717)". Una parte de este documento se
reproduce en Alessio, Coahuiíay TfJXas en la época colonial, 78-84, 106, 140-142,
pero la transcripción completa puede consultarse en "Colección Vito Alessio
Robles", xix/xi.
Fer:
Femández de Recas, Aspiran/es Americanos.
Fo:
Foin, "Rodrigo de Rio".

Hl:
Hai:
L:

LCS:
M:

O:
Pw2
T1:
T2:
Vei
V-L:

Hoyo, Historia.
Hammond y Rey, Don Juan, i.
León, ''Relación y discursos".

Libro del CabiídtJ de Saltillo.
BMNAH, Sección de Microfilms. Serie MonlefTf!J. Se citan la primera letra de la
serie y el número de rollo, expediente y folio.
Obregón, Hi.rtoria de los de.scubri111ie11tos.
Powell, La Guerra Chichimeca.
Toro, La familia.
Toro, Losjudíos.
Velázquez, Colección de dOC11111entos, i.

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DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

717

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Monte'"!)' (1599-1700), i. Monterrey, Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, 1966. Serie Historia, 4.
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�LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
(1596 -1 626)
Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística

H

emos dicho que el mito de los conquistadores españoles del Nuevo
Reino de León es evidente, pues hasta ahora se desconoce el
origen de la mayor parte de los primeros conquistadores y
pobladores de estas tierras.

El cronista Alonso de León afirma en su Relación (discurso segundo,
capítulo X) que Diego de Montemayor fundó Monterrey, en 1596, con
"doce compañeros, ... amigos Sl!Joi", quienes trajeron "sus mtg'eres, hijos y ganados... " El cronista no da los nombres de los primeros vecinos de esta
ciudad.
Es el historiador Israel Cavazos quien menciona a Montemayor1 y a
sus doce compañeros, aportando valiosos datos de ellos. De ninguno
consta que haya sido español, aunque quizás uno o más lo fueran.
También es probable que hubiera portugueses. El elemento nativo está
representado por dos pobladores: Diego Maldonado, seguramente noble tlaxcalteca, pues su esposa Antonia de Paz lo era, y quizás Martín
de Solís, quien fue intérprete de la lengua náhuatl. El único del que se
conoce su lugar de nacimiento es Juan López, quien declara en su testamento ser originario de la ciudad de México.
Se ignora dónde nació el fundador de Monterrey y es probable que
su hijo Diego fuera criollo. Juan Pérez de los Ríos posiblemente era
1

"Los primeros vecinos de la ciudad de Monterrey'', en el almanaque Previnsióny
'

Seg11ridad, año 1964, páginas 535-540.

�722

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11

723

(1596-1626)

portugués. Pero se desconoce el lugar de origen de Pedro Iñigo, Cristóbal Pérez, Donúngo Manuel, Lucas García, Alonso de Barreda, Diego Díaz de Berlanga y Diego Rodríguez, que fueron los otros compañeros de Montemayor en la fundación de la ciudad.
Unos años después debió haber un aumento de población. A principios del siglo XVII el obispo Alonso de la Mota y Escobar, en su
Descripción Geográfica de la Nueva Galicia .. ., menciona "un lugarcito de españoles de hasta veinte vecinos escasos, q1Je llaman la villa de Montenry ... " Por su
parte, Fray Antonio Vázquez de Espinosa, en su Descripción de la Nueva
España, redactada hacia 1622-1630, cita brevemente al Nuevo Reino de
León, al que llama Nuevo Reino de Santa Lucía, y alude a Monterrey
cuando dice que "htry en él una villa con 30 vecinos españoles... '~ Ambos
autores, al mencionar el número de vecinos "españoles" se refieren, indudablemente, también a los criollos, o sea a los hijos de españoles
nacidos en México.
En efecto, después de la fundación de Monterrey se asentaron nuevos pobladores. A fines del siglo XVI y principios del XVII, presentaron sus solicitudes de vecindad: Alonso López de Baena en 1597,
Francisco de Cardona en 1599, Marcos Ortiz en 1608, Martín de Rentaría y Antonio de Leiva en 1609 y Juan Sánchez Camacho, el indio
principal Simón Agustín y Cristóbal de Garibay en 1610. Debe añadirse a Martín de Solís, quien años después afirmó haber llegado en 1597.
Sólo de Simón Agustín se sabe dónde nació en Tiaxomulco. (¿Jalisco?).
A fines de 1597 Alonso Pérez ya era vecino del Nuevo Reino de
León. Manuel de Mederos estaba dedicado a la minería a fines de 1598
y, a fines de 1599, también Martín Ximénez se ocupaba en actividades
núneras. Antes de 1599 había entrado Juan Pérez de Lerma a poblar.
De los cuatro citados, Mederos declaró ser portugués y Pérez de Lerma
es probable que también lo fuera.
En el año 1600 Fernán Blas Pérez y Diego Núñez de Miranda ya se
habían avecindado. Antes de 1601 y 1602 se habían asentado Domingo de Morales y Mateo de Villafranca, respectivamente. Sólo de Morales podría decirse que, quizás, fue portugués.

II
En la edición anterior de Humanita.s (número 32, año 2005) dimos a
conocer una nómina de primeros vecinos de Monterrey, que incluye a
82 pobladores del Nuevo Reino de León, quienes se asentaron en las

primeras tres décadas de la ciudad, desde su fundación, en 1596, hasta
la llegada del gobernador Martín de Zavala en 1626.
De los 82 pobladores que mencionamos, sólo conocemos con certeza el lugar de nacimiento de siete españoles y un portugués. Fueron
españoles: el escribano Rodrigo Flores Carvallo, asturiano; Bemabé de
las Casas y Francisco Báez de Benavides, canarios; Marcos Alonso
Garza, de Huelva; Rodrigo de Aldana y Pedro Botella de Morales, extremeños, y Pablo Sánchez, de Salamanca.
Se ha considerado que eran portugueses Juan Pérez de los Ríos,
Juan Pérez de Lerma,Juan de Paria y Domingo de Morales. Pero sólo
es seguro el lugar de origen de Manuel de Mederos, quien declaró
haber nacido en la isla de San Miguel, en las Azores.
Entre los primeros pobladores cabe destacar a los criollos, a quienes
también nombraban "españoles" porque sus padres o antepasados lo
eran, aunque ya habían nacido en México.
Mencionaremos a José de Treviño, quien fue bautizado en la catedral de México en 1565. A fines de 1603 se comprometió a traer al
Nuevo Reino de León, en el término de tres meses, a su esposa Leonor
de Ayala y a sus hijos, y además, ganado mayor y menor para establecerse. A mediados de 1604, se le concedieron varias mercedes de tierras y aguas. José de Treviño y Leonor de Ayala dieron origen a varias
ramas del apellido Treviño y al linaje de Ayala en Nuevo León, pues
sus dos hijos menores usaron en primer lugar el apellido matemo. 2
Otros pobladores criollos fueron los hijos de Marcos Alonso Garza
y Juana de Treviño, ésta hermana de José de Treviño, a quien hemos
citado.
Marcos Alonso Garza era español de la villa de Lepe en Huelva y
Juana de Treviño nació en la ciudad de México. Ellos y sus hijos entraron al Nuevo Reino de León antes de 1610.
Los hijos de Marcos Alonso y Juana fueron: Pedro, Blas, Francisco,
Alonso y José. Los dos últimos usaron en primer lugar el apellido materno, originando otras dos ramas del apellido Treviño. De dos de
ellos conocemos el lugar de origen: Blas de la Garza nació hacia 1591
en Mapimí (Durango) y José de Treviño en la villa de Guadiana, ahora
ciudad de Durango (México), hacia 1597-1599..3 .
2
Tomás Mendirichaga Cueva. Origen de los apellidos Garzay Treviño en Nuevo León.
Monterrey, 1982. pp. 79-97.
3 Meodirichaga Cueva, Obra citada. pp. 9-77

�724

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Marcos González, a quien, a mediados de 1603, se le concedió una
merced de tierras en los llanos del Topo, al poniente de Monterrey, fue
probablemente español. Sin embargo, de su matrimonio con Mariana
Navarro, perteneciente a antigua familia de la villa de Saltillo, nació uno
de los más destacados pobladores criollos del Nuevo Reino de León:
Bernabé González Hidalgo, nacido hacia 1604-1605 quizás en territorio
Coahuilense, quien se avecindó en Monterrey antes de 1618.
Juan Femández de Castro, casado con Mayor de Rentería, se asentó
en el Nuevo Reino de León en 1609 o antes. Procedía de Zacatecas,
aunque se ignora si era español o criollo. Destacado poblador criollo
fue su hijo Gonzalo Fernández de Castro, nacido hacia 1590, quizás en
Zacatecas, quien ya era vecino de Monterrey a mediados de 1611.
Bemabé de las Casas fue originario de la isla de Tenerife, en las Canarias. Se asentó antes de 1610 en el Nuevo Reino de León, contrayendo nupcias con Beatriz Navarro, saltillense. Sus hijos Marcos y
Bernabé también deben mencionarse entre los más destacados pobladores criollos.
Francisco Báez de Benavides, nacido en la isla de Tenerife, entró en

el Nuevo Reino de León hacia el año 1612. Antes de septiembre de
1626, contrajo matrimonio con Isabel Martínez Guajardo, de familia
coahuilense. Sus hijos Francisco, Bernardo y José, criollos destacados,
fueron vecinos importantes de la villa de Cerralvo, tuvieron cargos
militares y tomaron parte en las expediciones de descubrimiento de
Texas a fines del siglo XVII.
El extremeño Pedro Botello de Morales y su esposa Ana María de
Avila, cordobesa, dejaron una numerosa descendencia, hijos y nietos
nacidos en la villa de Cerralvo y en la ciudad de Monterrey.

Lo núsmo podríamos decir del asturiano Rodrigo Flores Carvallo,
de quien seguramente descienden muchas familias que, con el apellido
Flores, se asentaron en el noreste de México.
Diremos, por último, que de los siete españoles comprobados que
hemos citado, tal parece que el extremeño Rodrigo de Aldana y el salmantino Pablo Sánchez no dejaron descendencia.

111
De los 82 pobladores que se establecieron en el Nuevo Reino de
León en la primera época (1596-1626), hubo muchos que, seguramente, no dejaron descendencia. Sin embargo, otros fueron genearcas o

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
(1596-1626)

725

fundadores de sus linajes en Nuevo León. Citaremos a Diego de Montemayor, Lucas García, Marcos González, José de Treviño, Marcos
Alonso Garza, Francisco Báez de Benavides y Pedro Botello de Morales.4
Acerca de Diego de Montemayor, fundador de la ciudad de Monterrey en 1596, diremos que contrajo dos matrimoruos: el primero con
María de Esquive! y el segundo, quizás en Mazapil (Zacatecas) en 1572,
con Juana Porcallo. Del primero nació un hijo, Diego de Montemayor
el Mozo, y del segundo una hija, Estefanía de Montemayor.
Diego de Montemayor el Mozo se casó con Elvira de Rentería, de
cuyo enlace quedó sólo un hijo: Diego Femández de Montemayor,
quien contrajo nupcias con Juliana de las Casas y de ellos no se conoce
descendencia.
Por su parte, Estefanía de Montemayor fue esposa del portugués
Alberto del Canto, fundador de la villa del Saltillo en 1577. Alberto y
Estefarúa tuvieron dos hijos y una hija: Diego, Elvira y Miguel, quienes
usaron el apellido materno en vez del paterno. Así el apellido Montemayor se difundió por línea femenina.
Lucas García entró a la conquista del Nuevo Reino de León en
1596, siendo uno de sus pobladores más importantes. Su matrimonio
con Juliana de Quintanilla dio origen a este apellido en Nuevo León,
pues muchos de los descendientes de Lucas y Juliana usaron el apellido
Quintanilla en primer lugar.
Marcos González entró como poblador en 1603. Contrajo matrimonio, seguramente en la villa del Saltillo, con Mariana Navarro. De
este enlace se originó el apellido compuesto González Hidalgo, que
sobrevive en numerosas familias que se apellidan González.
Hemos dicho que José de Treviño se asentó a principios de 1604 y
que, su matrimonio con Leonor de Ayala, dio principio a varias ramas
del apellido Treviño nuevoleonés y también al de Ayala, debido a que
sus hijos menores usaron el apellido materno.
Francisco Báez de Benavides entró al Nuevo Reino de León hacia el
año 1612. De su matrimonio con Isabel Martínez Guajardo se originó
el apellido Benavides en Nuevo León.

4

Sobre el origen de 35 linajes nuevoleoneses, veáse: Tomás Mendirichaga Cueva. Apellidos de N11evo León. Siglos XI 71, XVIIy XVIII. Monterrey, 1993.

�726

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

727

(1596-1626)

Hacia 1620 Pedro Botello de Morales, extremeño, y su esposa Ana
María de Avila, cordobesa, se avecindaron en la villa de Cerralvo, dando origen en apellido Botella. Algunos de sus descendientes usaron en
primer lugar el Buentello, en recuerdo de Juan Buentello Guerrero,
antiguo poblador, tío de Pedro Botella de Morales.
IV
En los libros de sacramentos (bautismos, casamientos y entierros)
de la antigua parroquia de Monterrey, ahora catedral, las partidas más
antiguas que existen son de los años 1667 y 1668. Ahí están registrados numerosos indios, mestizos, negros y mulatos con apellidos García, Guerrero, Gutiérrez, Hernández, Maldonado, Ramírez, etc. También se asentaron a los que pertenecían a las castas: coyotes (hijos de
indios y mestizas), castizos (hijos de español y mestiza), moriscos (de
español y mulata), etc., a quienes se les dieron los apellidos de sus amos
o padrinos. Asimismo aparecen tlaxcaltecas que llevaron los apellidos
García, González, Pérez, Ramos, Ruiz, Sánchez, etc.
Los sacramentos impartidos no solo corresponden a la parroquia
regiomontana, sino también a los que se efectuaron en las capillas de
las estancias y haciendas de su jurisdicción, como la de San Francisco
(Apodaca), de La Pesquería (villa de García), la de los capitanes Juan
Cavazos (Santo Domingo) y José de Ayala (El Topo) y en las capillas
de los valles de Santa Catarina, las Salinas (Salinas Victoria), del Guajuco (municipio de Santiago), etc.
En el Nuevo Reino de León, como en todo México, hubo indios,
negros y mulatos con apellidos españoles.
El cronista Alonso de León menciona al capitán indio Maldonado
quien, siendo de la "nación" que tenía por caudillo a Guapale ''le reprendía sus bellaquerías" y después fue aliado de los conquistadores. Hacia
1630, durante una rebelión encabezada por Guapale, el gobernador
Zavala envió al capitán Maldonado ofreciéndole la paz, pero a éste "lo
mataron y rompieron los papeles...," dice el cronista. (Relación, Discurso
tercero, capítulo II)
A principios de 1652, el mulato Francisco de Salvatierra declaró en
la villa de Cerralvo que hacía unos ocho años se había avecindado en el
Nuevo Reino de León, o sea hacia 1644. Añadió que era originario de
la Huasteca y que tenía a su cargo le caballada de guerra contra los in-

dios sublevados. No supo su edad, pero parecía tener más de 40 años,
es decir que nació antes de 1612.5
Debe mencionarse a dos destacados pobladores indios con apellido
castellano. A principios de 1659, el indio principal Lázaro de Avales
dijo ser uno de los primeros pobladores de la comarca nombrada del
Río Blanco, ahora municipios de Zaragoza y Aramberri (Nuevo León),
añadiendo que era hijo legítimo de don Miguel de Avalas, quien había
sido gobernador perpetuo del pueblo de Santa María del Río (San Luis
Potosí).6
Treinta y cinco años después, en 1694, otro fyliguel de Avalos, hermano o medio-hermano del anterior y también indio principal e hijo
legítimo de quien fuera gobernador de Santa María del Río, afirmó
haber sido uno de los primeros vecinos del pueblo de Santa Maria del
Río Blanco, en donde había permanecido durante veintidós años, es
decir desde 1672.7
A mediados del siglo XVII el capitán José de Ayala tenía entre sus
indios de encomienda a Juan Femández, casado, y Juan Méndez, ambos de.nación caguiriñiguara.8
A fines del mismo siglo, en 1693, en el juicio de residencia al gobernador Pedro Fernández de la Ventosa, figuran como testigos: Esteban
Martín, indio; Francisco Ruano y Diego Hernández, tlaxcaltecas, y
Martín López, indio.9
En 1709 Ignacio de Ay2.la, capitán chichimeca de la nación alazapa,
afirmaba en el real de San Pedro Boca de Leones (Villaldama) haber
sido ellos, los alazapas, ''de los primeros pobladores" del pueblo de San Miguel de Aguayo (Bustamante), en compañía del indio principal tlaxcalteca don Agustín de la Cruz, a quien le revelaron la existencia de las
minas que después le dieron renombre a Boca de Leones. 10

5

Israel Cavazos Gru-za. Cedulario autobiogr4ftco de pdbladomy conq11istadom de Nuevo
León. Monterrey, 1964. pág. 195.
6 Cavazos Garza. Cedulario ... pág. 29.
7 Cavazos Garza. Cedulario ... pág. 30.
8 Eugenio del Hoyo. Esclavitudy encomiendas de indios en el Nuevo Reino de León. Siglos XVIy XVII. Monterrey, 1985. pág. 169.
.
9 Civil, volumen 23-A, años 1685-1699, expediente 2, folios 65 vuelta y siguientes. Archivo Municipal de Monterrey
10 Eugenio del Hoyo. Indios, frailes y encomenderos en el Nuevo Reino de León. Siglos
XVIIy XVIII. Monterrey, 1985. pp. 151-154.

�728

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
(1596-1626)

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

En los reales de minas hubo numerosa población indígena y negra
con nombres hispanos. A mediados de 1703, muchos trabajadores
habían huido de las minas que tenía el sargento mayor Antonio López
de Villegas en el rea de Santiago de las Sabinas, ahora Sabinas Hidalgo
(Nuevo León). En la lista de los huidos se mencionan dos indios, con
los apellidos Gómez y Lerma, y otros dos con el De la Cruz. Además
se citan los nombres de catorce mulatos con apellidos españoles: García, Pérez, De la Cruz, etc. 11
V

La clase dirigente indígena, convertida, al Cristianismo, colaboró
eficazmente a la obra civilizadora de la Conquista.
Hacia 1683, el indio tlaxcalteca principal Antonio Jiménez afirmaba
que hacía veinte años poco más o menos (¿desde 1663?) que era poblador de los Llanos de San Antonio, ahora Hidalgo (famaulipas),
habiendo tomado parte en las expediciones contra los indios rebelados
y ayudado a los religiosos encargados de su conversión. 12
A principios de 1665 Francisco Salvador Jiménez, hijo legítimo del
citado don Antonio Ximénez, era vecino de la villa de Cadereyta, así
como su padre. A principios de 1670 declaró ser poblador de los Llanos de San Amonio, añadiendo que, desde hacía dos años, se había
avecindado en Santa María del Río Blanco.13 Francisco Salvador Jiménez se casó con Margarita de los Ríos, quien usó el apellido materno
pues fue hija legítima de Juan Hemández y Ana de los Ríos. Juan pertenecía a antigua familia indígena y Ana era nieta de Juan Pérez de los
Ríos, quien fue uno de los primeros vecinos de Monterrey en 1596.

En 1683, el mismo Francisco Salvador Jiménez declaraba en el valle
del Pilón (Montemorelos) que, desde hacía quince años poco más o
menos (¿desde 1668?) se había asentado en los Llanos de San Antonio.14
A mediados de 1664 los tlaxcaltecas Miguel Martín de Rivera y don
Antonio Jiménez, "hermanos" y vecinos de la villa de Cadereyta, afirman
que hacía más de veinte años (antes de 1644) habían entrado con otro
hermano a poblar dicha villa. Poco después el mencionado hermano y

su esposa e hijos fuer~m muertos por los indios, teniendo que retirarse
a poblar otras tierras. b
En los pueblos de indios sus gobernantes y vecinos tenían apellido
español.
A principios del siglo XVIII Nicolás Vázquez, indio de la nación
gualagüís, era gobernador del pueblo de San Cristóbal de los Gualagüises, ahora Hualahuises (Nuevo León). En 1726 el gobernador indígena
era Juan de Malina y, en 1763, se menciona a José Martín Mancilla
como "el capitán grande de la nación aguacero" que habitaba en dicho pueblo. Manuel del Valle era regidor del cabildo indígena del mencionado
pueblo. 16
En 1763 Juan Pulido tenía el cargo de gobernador de la misión de la
Purísima Concepción, cercana a la actual ciudad de Monterrey, cuyos
pobladores eran de las naciones indígenas cadimas, gucyolotes, cometunas y
otras. José Malacara, Pascual González y Simón Pérez eran alcalde,
regidor y alguacil, respectivamente, del cabildo de dicha misión. 17
El mismo año 1763 Juan José Pérez era el gobernador de la misión
de la Purificación, muy próxima a la de la Purísima Concepción. El
alcalde de dicha misión era Felipe Gutiérrez, tarpbién de raza indígena.
Juan José de la Garza, Ramón Ojeda, José Bazán, Cayetano de León y
José Hemández eran miembros del cabildo indígena de la Purificación.18
En 177 5, en la Vista General que llevó a cabo el gobernador Vidal
de Lorca al Nuevo Reino de León, se asentó que el pueblo de la Purísima Concepción se componía de setenta y siete familias de la nación
cadima ')' otras" y que el pueblo de Nuestra Señora de la Purificación
tenía cincuenta y tres familias de "indios seTTanos': 19
En el mismo año 1775 Juan José de la Garza y Joaquín Estanislao
de León, ''indios mecos, de la nación de los pelones" quienes vivían en la misión de la Purificación, afumaban que los indios de dicha misión fueron sus primeros pobladores ''sin ,nezcla de otro alguno, ni de los tlaxcaltecos". Añadían que, en ese año, Eugenio de la Garza era el ''indio princi-

15

11

Protocolos, volumen 7, años 1700-1704, número 87. Archivo Municipal de
Monterrey.
12 Cavazos Garza, Ced11fario ... pág. 129.
13 Cavazos Garza. Op. Cit. pp. 129-130.
14 Cavazos Garza. Op. Cit. pág. 130.

729

Cavazos Garza. Op. Cit. pág. 154.
Del Hoyo. Indios,fraiksy enco,nenderos... pp. 205, 209 y 226.
17
Del Hoyo. Op. Cit. pág. 223.
18 Del Hoyo. Op. Cit. pág. 225.
19
José Eleuterio González. Colección de noticiasy doc111ne11tos para la historia del Estado de N11e110 León. Monterrey, 1867. pp. 89-90
16

�TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
(1596-1626)

pal" de su nación y los ascendientes de él habían sido siempre los go-

De la ciudad de México entraron: Esteban Maldonado y Juan de Estrada. De la ciudad de Puebla venían: Melchor Márquez y Diego Pérez.
De las minas de Guadalcázar llegó el capitán Juan de Zúñiga Almaraz.
No se asentó de dónde venían: Felipe de Santiago, Sebastián García,
Juan García Rodea, José de la Garza, Francisco de Montalvo, Francisco
Dávila, Antonio Álvarez, Lorenzo y José Martín. Quizás éstos eran
vecinos del Nuevo Reino de León pues José de la Garza lo era.

730

bernadores y jefes suyos.

20

El 19 de febrero de 1784 fue asentado en la misión de la Purificación un grupo de indios de la nación de los adaguas, con el fin de que
ahí se establecieran. Entre ellos se mencionan seis hombres y una mujer con apellidos espap_oles: José María de Ala_rcón, María de lo~ S~ntos
Guzmán, Juan José Angel Canales, José Mana Plaza, Juan Jose Saenz,
Juan Francisco de Avilo y Santiago Garza. Otros ochos hombres y una
mujer tenían el apellido De la Cruz.21
VI
El doctor José Eleuterio González (1813-1888) afirma que, de los
28 vecinos fundadores de la villa de Cadereyta en 1637, "ninguno había

nacido en España, sino que todos eran mexicanos; los unos eran de Huichapan en
la provincia de Jilotepec, los otros era~ poblanos, algunos de T?~,~;lány otr~s pocos
de la ciudad de México, todos espanoles de la Nueva Espana . Es decir que
este autor supone que todos eran criollos. Por su parte, el historiad~r
Eugenio del Hoyo, siguiendo al doctor González, dice que los 28 vecib
I
.
,_ ,,23
nos "eran nacidos en la Nueva Espana, no hu o uno so,o pemnsuwr.
Con motivo del reparto de solares a los primeros pobladores de dicha villa, se redactó un documento, fechado el 13 de agosto de 1637,
en el que se asentó de dónde habían sido vecinos: siete proc~clian de
Huichapan, cuatro de Tepetitlán (no Tepatitlán), ~os de la cmda~ de
México, dos de la ciudad de Puebla y uno de las mmas de Guadalcazar.
A nueve no se les anotó de dónde provenían, además se anotó a otros
dos que habían sido vecinos de Huichapan y a uno que no se estableció.
El documento citado no menciona el lugar de nacimiento de los
pobladores sino de dónde habían sido vecinos.
De Huichapan vinieron: Juan Alvarez de G~doy, Alonso de León,
Juan de Zabaleta, Pascual de Cárdenas, Juan Alvarez el Mozo, Juan
López y Juan Méndez Tovar. De Tepetitlán llegaron: Mateo de Ar_ce,
Francisco de Escamilla, Francisco Durán y Diego Pérez de Escamilla.

20 Del
21 Del

22

Hoyo. Op. Cit. pág. 227.
Hoyo. Op. Cit. pp. 246-247.

,

I.ecciones orales de Historia de Nuevo l..eón, en Obras Completas del Dr. Jose

Eleuterio GonzáJez. Monterrey, 1887. Tomo ID. Pág. 68.
23 Historia del Nuevo Reino de León. Monterrey, 1972. Volumen Il. pág. 362.

731

En la lista anterior se anotaron 25 nombres. Sin embargo, el documento dice que eran 20 vecinos y, además, seis supernumerarios. Luego añadieron otros dos supernumerarios: Jerónimo y Manuel de Valdés, llegados de Huichapan. En total 28 vecinos, aunque el número
cinco no se asentó.
El doctor González creyó que los 28 vecinos fundadores de Cadereyta eran criollos, aunque es difícil probarlo. Alonso de León, el cronista, lo era ya que nació en la ciudad de México y sus padres fueron
españoles peninsulares. También José de la Garza debió ser criollo
pues fue hijo legítimo del capitán Pedro de la Garza e Inés Rodríguez,
antiguos pobladores del Nuevo Reino de León. De los demás quizás
ninguno era español europeo, aunque pudo haberlos, así como criollos,
mestizos y mulatos.
En el año 1686 los tlaxcaltecas de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, población situada junto a la villa del Saltillo, fundaron dos pueblos
en el Nuevo Reino de León: Nuestra Señora de San Juan de Tlaxcala,
que ya no existe, y San Miguel de Aguayo, hoy Bustamante (Nuevo
León).
Entre los primeros vecinos de Nuestra Señora de San Juan había
traxcaltecas con apellidos españoles: Bemabé González y su hijo Esteban González, Domingo, Pascual y Lucas Ramos, Pedro García, V entura Pérez, Esteban y Andrés Martín.
Casi dos décadas después, en una "lista de la gente" del mencionado
pueblo de Nuestra Señora de San Juan, fechada el 6 de abril de 1704, se
asentaron los nombres de 94 vecinos tlaxcaltecas. La mayor parte de
ellos no lleva apellido y, la única mujer que lo tenía, era Andrea Méndez, casada con Matías Nicolás.
En el citado padrón aparecen tres vecinos éon el apellido De la
Cruz y otros tres se apellidaban Ramos. Cuatro traxcaltecas llevaban
los apellidos García, González, Hemández y Martín y u.na mujer el
Méndez. Cinco de los que tenían apellido español estaban casados:
Domingo Ramos, gobernador de dicho púeblo, con Melchora Jeróni-

�732

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
( 1 596 -1 626)

ma, Manuel González con Tomasa María, Esteban Martín con Gregoria Clara, Antonio Ramos con Nicolaza Victoria y Pedro García con
Ana María.24

Jerónimo Cantú y su esposa Juliana de Treviño tuvieron una numerosa descendencia, que sobrevive hasta nuestros días. Por su parte,
José Cantú, casado con María de Treviño, propagó la otra rama de su
apellido. Sin embargo, José tuvo dos hijos fuera de matrimonio: Tomás y Nicolás, de quien trataremos enseguida.

A principios de 1693, Bernabé González, Agustín de la Cruz y Felipe Gómez afirmaban que ellos, ') otras muchas familias" de San Esteban
de la Nueva Tlaxcala, habían fundado el pueblo de San Miguel de
Aguayo y descubierto las minas de San Pedro de Boca de Leones, ahora Villaldama (Nuevo León). 25

Hijo legítimo de Tómas y Ana fue: Tomás Cantú el Mozo, quien
contrajo matrimonio el 11 de abril de 1684 con María Martínez, también llamada María de la Garza y María de Lerma, hija legítima de Diego Martínez de Lerma, seguramente mulato, y Leonor de Gumendio.
Tomás y María tuvieron por lo menos un hijo, llamado Tomás, nacido
en 1692.

VII
En el Nuevo Reino de León, como en todo México, los conquistadores
y pobladores dieron sus apellidos a los indios, mestizos, negros o mulatos cuando éstan eran bautizados. También les dieron sus apellidos a
quienes pertenecían a las castas, es decir a las mezclas que aquéllos. De
la Cruz y De los Reyes fueron apellidos que se les dieron frecuentemente. Sin embargo, muchos de ellos sólo usaron el nombre de pila.

1

dieron origen a las dos ramas de su linaje en estas tierras. En 1639
ambos eran vecinos de Monterrey.

En el mismo año 1686 los indios tlaxcaltecas principales Bernabé
González, Agustín de la Cruz y Felipe Gómez establecen el pueblo de
San Miguel de Aguayo, ahora Bustamante (Nuevo León), con familias
traxcaltecas. Entre los primeros pobladores debe mencionarse a Melchor y Francisco de Cáceres y Francisco de la Corona. Poco después, a
Nicolás y Pedro de Cáceres, Francisco, Juan, Rafael y Domingo de la
Cruz, Bernardino Sánchez, Lucas y Simón Hernández y Lorenzo Maldonado.

Unos años después, como ya lo dijimos, Ignacio de Ayala, capitán
de la nación alazapa, decía que los alazapas habían sido, con el tlaxcalteca Agustín de la Cruz, los primeros pobladores de San Miguel de
Aguayo, siendo los alazapas quienes habían revelado la existencia de las
minas en Boca de Leones.

·¡

733

Desde un principio, en el Nuevo Reino de León existió la población
criolla o mestiza con apellidos españoles y la población indígena o negra que tenía los mismos apellidos.
Citaremos un ejemplo; el apellido nuevoleonés Cantú se remonta a
los capitanes Jerónimo y José Cantú, probablemente criollos, quienes

24 Protocolos, volumen 8, años 1704-1 708, número 13, folios 28 a 33 vuelta.
Archivo Municipal de Monterrey.
25 Cavazos Garza. Cedulario ... pp. 118-119.

Tomás Cantú, nacido hacia 1629, fue quizás mestizo o mulato. Se
casó dos veces: primero con una hija del mulato Juan Martín de Lerma
y después con Ana de Herrera.

El otro hijo natural del capitán José Cantú fue:
Nicolás Cantú, nacido en 1634 ó 1635. Casado con Micaela Martínez y Micaela de Salazar, quien, probablemente es la misma mujer, hija
legítima de Nicolás de Salazar y, quizás, de Bernarda Martínez. Tal
parece que Nicolás y Micaela fueron padres de Nicolasa Cantú, mulata,
quien, a mediados de 1710, se iba a casar con el mulato Francisco de
Avila en el valle del Pilón (Montemorelos).
Mencionaremos a otros dos pobladores que llevaron este apellido:
Margarita y Andrés.
Margarita Cantú, mulata, nombrada también Margarita de Lerma
fue esposa de Pascual de Reina, mulato, hijo legítimo del mulato Gonzalo de Reina y Catalina de Gumendio.
Andrés Cantú, mulato, casado en la parroquia de Monterrey, el 1O
de enero de 1680, con Catalina de Gumendio, "cqyota" (hija de indio y
mestiza). Andrés y Catalina tuvieron por lo menos un hijo: Bernardo
Cantú, mulato.
En el bautismo se les dio, frecuentemente, a ·1os indios, mestizos,
negros y mulatos el nombre y el apellido del amo o del padrino. El
general Fernando Sánchez de Zamora menciona en su Relación a ''un
buen hombre llamado Juan Díaz': de quien dice que era "viejo y maduro" y
mayordomo de una hacienda de ovejas en los Llanos de San Antonio,

�TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
(1596-1626)

ahora Hidalgo (Tamaulipas). Más adelante, Sánchez de Zamora se re26
fiere a "un indio cacique llamado Juan Dhv ahijado del viejo Juan Díaz... "

l.

734

También hubo indios con nombre cristiano y apellido indígena. El
cronista Alonso de León menciona al capitán Juan Cuencamé quien,

"siendo bárbaro... después fue, hasta que murió, el más lealy efecto a los españoles
de cuantos ha habido en este Reino". Añade que cuencamé había tomado
parte en el asalto a Monterrey, en 1624, ') en diversas facciones de ellos':· era
de la ranchería donde los indios mataron al caudillo huachichil Guajuco
y fue quien le relató al cronista cómo lo asesinaron, pues él estuvo presente. De León narra la muerte de Guajuco en el cliscurso segundo,
capítulo XV, de su Relación.
Diremos, por último, que, en la primera mitad del siglo XVIII, fue
famoso en el Nuevo Reino de León el caudillo indígena Pedro Botello,
nacido hacia 1676, "indio de gran prestigio y ferocidad, General de veintiséis
naciones de aborigenes': a quien el historiador David Alberto Cossío declica el capítulo IV, tomo ID, de su Historia de NtJevo León (1.fonterrey,
1925-1933). Es probable que el mencionado jefe indígena haya recibido el nombre y apellido en el bautismo, como era muy frecuente, y
que, quizás, haya pertenecido a alguna de las encomiendas de los Botello. Así, el citado caudillo indígena, fue homónimo del extremeño genearca del apellido Botello en Nuevo León.

VIII
Trataremos, en seguida, de la descendencia de dos antiguos pobladores, 11artín de Solís y Juan Pérez de Lerma, en cuyas genealogías se
advierte el mestizaje llevado a cabo desde los orígenes del Nuevo Reino de León.

·¡

Es posible que Martín de Solís haya sido indio o mestizo y que
Francisco de Ávila, su esposa, fuera negra o mulata, pues a sus hijos
Juan, Diego y Sebastián de Solís se les menciona, en 1626, entre los
mulatos vecinos de Monterrey. Por su parte, Juan Pérez de Lerma
quizás fue portugués y su esposa, Mariana Martínez, negra o mulata ya
que, cuando se refieren a algunos de sus descenclientes, se dice que
eran mulatos.

Relación del general Fernando Sánchez de Zamora, capítulo IV, en la Historia
de Nuevo León... de Alonso de León, Juan Bautista Chapa y Femando Sánchez de
26

Zamora. Edición crítica de Israel Cavazos Garza, Monterrey, tres ediciones 1961,
1980 y 1985.

735

Martín de Solís había entrado a la conquista del Nuevo Reino de León
con Luis de Carvajal en 1581-1587. Al referirse a esa época, el cronista
Alonso de León afirma que un indio le avisó a Solís del alzamiento que
preparaban los naturales contra los pobladores, lo que hizo que rechazaran el ataque, aunque poco después tuvieron que despoblar. (Relación,
segundo cliscurso, capítulo IX).
En 1591 Martín de Solís era vecino de la villa del Saltillo e intérprete
de la lengua náhuatl. Ese año el capitán Francisco de Urdiñola fundó,
junto a Saltillo, el pueblo de San Esteban de la Nueva Tiaxcala, nombrando a Solís nahuatlato o intérprete pues era "ladino en lengua castelhnay

mexicana".
Solís s~ avecindó en el Nuevo Reino de León, con su esposa Francisca de Avila y sus hijos, poco después de la fundación de Monterrey.
A mecliados de 1605 se decía que era ''primerpobhdory que padeció m11chos
trabajos en esta población ... " Añadiendo: "desde el año de noventa y siete
(1597) pasado, quefue cuando se avecindó el dicho Solís... " 27 Ya había muerto
a fines de marzo de 1615.
Hemos clicho que Martín de Solís fue nahuatlato o intérprete de la
lengua náhuatl, lo que haría suponer que era indio o mestizo. También
podríamos creer que Martín de Solís y Francisco de Ávila fueron españoles o criollos, pero a sus hijos se les menciona como mulatos en varios documentos.
Martín de Solís y Francisca de Avila tuvieron tres hijos y cuatro
hijas: Juan, Diego, Sebastián, Isabel, Magdalena y otras dos hijas cuyos
nombres no conocemos.

1. El caudillo Juan de Solís declaró a mecliados de 1650 que "ha más
de citzcuenta años que vive en esta ciudad (Monterrey), que entró con Martín de
Solís, su padre... '~ añacliendo "ser de setenta arlos': de edad.28 Es decir que
nació en 1580 y entró al Nuevo Reino de León antes del año 1600.
Fue, como su padre, intérprete de la lengua náhuatl. En la nómina
de vecinos de Monterrey, fechada el 9 de septiembre de 1626, se asentó
que Juan de Solís era '~nulato, casado con una ind~a de Coahuiia': En efec-

'l:T Civil, volumen 8, años 1654-1659, expediente 9-A, folio 7, vuelta. Archivo
Municipal de Monterrey.
28 Protocolos, volumen 3, años 1650-1680,, número 9, folios 15 vuelta y 16. Archivo Municipal de Monterrey.

�736

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

to, su esposa fue Andrea, también llamada Andrea de la Cruz y Andrea
de Solís.
Juan y Andrea tuvieron por lo menos una hija: Ana de Solís, casada
en 1641 ó 1642 con el mulato Juan de Loya, quien actuó en diversas
ocasiones como intérprete de la lengua mexicana o náhuatl y falleció el
19 de marzo de 1684.
El caudillo Juan de Solís aun vivía a mediados de 1658 y ya había
muerto a fines de 1666.

2. El caudillo Diego de Solís declaró en la misma fecha que su hermano Juan, a mediados de 1650, que "ha más de cincuenta a,los que entró
con Martín de Solís, su padre, a esta población en donde(! se ha criado ... ': añadiendo que "es de más de sesenta y cinco a110s" de edad. O sea que nació
antes de 1585 y tenía más de medio siglo de haberse asentado en el

(1596-1626)

737

3. Sebastián de Solís, "mulato': es mencionado en la descripción de
Monterrey de 1626, llamada Vista de Ojos.

4. Isabel de Solis casada con Bartolomé Pizru;ro. Tuvieron varios hijos
que usaron distintos apellidos: Ana Martínez, también llamada Ana de
Solís, esposa de Juan Serrano; Juana Hernández y Pascuala Martínez;
Bartolomé y Salvador Pizarro.

5. Magdalena de Ávila usó el apellido materno. Casada con Juan López, nacido hacia 1570 en la ciudad de México e hijo legítimo de Pedro
López y Cecilia López. Juan López había entrado al Nuevo Reino de
León con Luis de Carvajal en 1581-1587. Magdalena de Ávila ya había
fallecido a principios de noviembre de 1634, cuando su marido testó.
Juan y Magdalena tuvieron dos hijas y un hijo: Juana, Melchora y Bernabé.

Nuevo Reino de León.29 Falleció a mediados de 1657.

I.

En la mencionada nómina de vecinos de Monterrey de 1626, se dice
que Diego era "111ulato, casado con una mestiza". Fue vecino fundador de
la villa de San Juan Bautista de Cadereyta en 1637.

Juana López, casada quizás en 1630, con Juan de Montalvo,
mestizo, quien tuvo a su cargo, a partir de 1663, la reedificación de la iglesia parroquial de Monterrey.

II.

Diego de Solis se casó con María de Mendoza, de cuyo enlace que30
daron dos hijos y una hija: Juan, Martín y María.

Melchora López fue esposa de Francisco de Mendoza, de
quien nada sabemos.

III.

Bemabé López, nacido hacia 1598-1604, a quien la descripción de Monterrey de 1626 menciona como mulato y soltero. Casado con su prima camal Juana Hernández, hija legítima de Juan Hernández y una hija de Martín de Solís y
Francisca de Ávila, de quienes trataremos más adelante.
Un Bernabé López era soldado de la guarnición militar de
la villa de Cadereyta a principios del siglo XVIII.

I.

Juan de Mendoza usó el apellido materno. Casado con Dorotea de la Garza, de cuyo matrimonio nacieron dos hijas a
quienes bautizaron con el nombre de Josefa. Ya viuda, Dorotea contrajo segundas nupcias con Andrés de Torres.

II.

Martín de Solís fue homónimo de su abuelo paterno.

III.

María de Solís fue esposa del capitán José de la Garza, hijo
legírimo del capitán Pedro de la Garza e Inés Rodríguez.
Tuvieron por lo menos una hija: Josefa de la Garza, quien
contrajo matrimonio el 14 de julio de 1671 con Nicolás de
San Miguel, también llamado Nicolás de la Cerda.

El capitán José de la Garza fue alcalde ordinario de Monterrey en
1654 y justicia mayor y capitán a guerra de la villa de Cadereyta en la
segunda mitad del siglo XVII.
Seguimos con los hijos de Martín de Solís y Francisca de Ávila.

29

Protocolos, mismos volumen, número y folios. AMM.
Memoria testamentaria del caudillo Diego de Solís en Civil, volumen 23-B,
años 1630-1700, expediente 25, folio 26. AMM.
30

6. Otra hija de Martín de Solis y Francisca de Ávila, cuyo nombre desconocemos, fue esposa de Juan Martín de Lerma, hijo legítimo de Juan
Pérez de Lerma y Mariana Martínez. Juan Martín de Lerma, también
nombrado Juan Martínez de Lerma, es, seguramente, el mismo Juan
Martín, ''mulato viudo': registrado en la nómina de vecinos de Monterrey
fechada el 7 de sepúembre de 1626, también llamada Vista de Ojos.
, Juan Martín de Lerma y la hija de Martín de Solís y Francisca de
Avila, cuyo nombre ignoramos, tuvieron por lo menos una hija:
Bernarda Martínez, quien contrajo matrimonio hacia 1660 con el alférez Nicolás de Salazar, intérprete general de la lengua náhuatl. Tuvieron vario~ hijos. Ya viudo, Nicolás contrajo segundas nupcias con Catalina de A vila.

�738

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11

739

(1596-1626)

7. La otra hija de Martín de Solís y Francisca de Ávila, cuyo nombre
desconocemos, fue esposa de Juan Hemández, quizás el mismo caudillo Juan Hemández, quien fue intérprete de la lengua náhuatl y ejerció
31
como cirujano práctico en el Nuevo Reino de León.
Del enlace quedaron varios hijos, que usaron el apellido paterno:
Miguel, Josefa (casada con Leonardo de Mendoza), Juan, Alonso y
Juan (esposa de su primo carnal Bernabé López, hijo de sus tíos Juan
López y Magdalena de Ávila).
Por último diremos que no hemos podido identificar a los siguientes:
Angela de Solís era vecina de la villa de San Gregorio (Cerralvo) a
principios de 1634, cuando Pedro de Suástegui le dejó en su testamen32
to 100 pesos.
A principios de 1637, Francisco de Solís ya estaba casado con Antonia Rodríguez, también llamada Antonia Pérez, hijo legítima del capitán Femán Blas Pérez y Andrea Rodríguez. En dicho año Francisco y
Antonio se fueron a vivir a las minas de San José del Parral, ahora Parral (Chihuahua).
Nicolás de Solís vivía en Cerralvo en 1644, cuando declaró tener 20
años de edad, es decir que nació en 1624. Falleció una década después,
en 1655, despedazado por las rocas que arrojaron los indios sobre los
soldados que comandaba el capitán Gregorio Femández, quienes intentaban escalar una sierra en el Valle del Pilón (Montemorelos) para
castigarlos por los delitos que habían cometido O. B. Chapa Historia del
Nuevo Reino de León ... , capítulo IV).
Bartolomé de Solís era vecino del pueblo de Santa Teresa del Álamo
a mediados de 1664.
11
En 1602 Juan Pérez de Lerma afirmó que hacía más de tres años
(antes de 1599) había entrado con su familia al Nuevo Reino de León,
donde se le concedieron tierras que "aréy sembré". Añadía que, debido

a ''las alteraciones" de los indios, tuvo que despobladas, pero había vuelto
con el fin de "proseguir con s11 población ... " 33•
Se ha considerado que Juan Pérez de Lerma era portugués porque,
en una petición que hizo a fines de 1611, aparecen varias palabras del
idioma lusitano. De sus declaraciones como testigo, en que dice su
edad, se concluye que había nacido hacia los años 1563-1564, pero se
desconoce el lugar de su nacimiento.
El cronista Alonso de León, después de relatar la muerte del fundador de Monterrey, ocurrida a principios de 1611, menciona un asalto
de los indios a la hacienda de Pérez de Lerma, en que éste resultó herido, así como su esposa y su hijo Esteban Martín. (Relación, discurso
segundo, capítulo XI).
En 1613 Juan Pérez de Lerma tuvo el cargo de regidor en el ayuntamiento regiomontano. Y, una década después, nuevamente fue herido en el asalto a Monterrey, consumado por los caudillos indígenas
Guajuco y Colmillo el 8 de febrero de 1624 (Alonso de León, Relación,
discurso segundo, capítulo XII).
Es probable que Juan Pérez de Lerma haya sido portugués, pero su
esposa Mariana Martínez quizás fue negra o mulata, pues a algunos de
sus descendientes se les menciona como mulatos.
Este antiguo poblador del Nuevo Reino de León está registrado en
la memoria de los vecinos de Monterrey, redactada por el ayuntamiento
reinero en 1626. En la descripción de esta ciudad, llamada Vista de
Ojos, que mandó levantar el gobernador Martín de Zavala el mismo
año, también se le menciona "con su m,ger e hfjos".
Juan Pérez de Lerma y su esposa Mariana Martínez tuvieron, por lo
menos, cuatro hijos y dos hijas: Juan, Dionisia, Esteban, Gaspar, Sebastiana y otra hija cuyo nombre desconocemos.
Sin embargo, tal parece que hubo otro hijo de Juan y Mariana: Diego Martín o Martínez de Lerma, quien se casó con Leonor de Gumendio, también llamada Leonor de la Garza, hija legítima de Sebastián
Pérez de Gumendio y Elena de la Garza.
Diego y Leonor tuvieron un hijo y una hija: José y María.

Tomás Mendirichag.i Cueva. "Médicos y hospitales en el Nuevo Reino de
León". H11n1anitas Número 2. Año 1961.
32 Civil, volumen 4, años 1632- 1635, expediente 15, folio 4. AMM.
31

33 Cavazos

Garza. Cedulario ... pág. 177.

�740

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
(1596 -1 626)

741

I.

José Martín de Lerma, también llamado José Martínez de
Lenna, casado con Mariana de los Ríos, a quienes se refieren
como mulatos.

Esteban de Lerma aun vivía a mediados de 1654. En 1658 su hermano Dionisio decía que Esteban "murió entre los (indios) enemigos en
defensa de esta ciudad (Monterrey)y Reino ... " 35

II.

María Martínez, también nombrada María de la Garza y María de Lerma. Contrajo matrimonio el 11 de abril de 1684
con Tomás Cantú el Mozo, hijo legítimo de Tomás Cantú y
Ana de Herrera. A fines del siglo XVII, Tomás Cantú el
Mozo afirmaba: )o he seroido a Su Majestad en las jornadas que
se han efrecido en el valle del Pilón (Montemorelos) contra los indi•
,, 34
os enemigos...

Hemos dicho que el cronista Alonso de León relata el asalto a la
hacienda de Juan Pérez de Lerma, en el que fue herido su hijo Esteban.
Por su parte, Juan Bautista Chapa, en el capítulo IV de su Historia del
Nuevo Reino de León, narra la muerte de Esteban de Lerma, ocurrida en
1655, en el valle del Pilón (Montemorelos), en un combate con los
indios.

Ahora trataremos de los hijos de Juan Pérez de Lerma y Mariana
Martínez.
1. Juan Martínez de Lerma, también llamado Juan Martín de Lerma
y Juan Martín nacido hacia 1595-1596. De otros documentos se dedu-

ce que nació en 1593 o hacia 1592 o antes de este de este año o, probablemente, hacia 1588. Es, quizás, el mismo Juan Martín, mulato
viudo, que aparece en la Vista de Ojos o descripción de Monterrey de
1626. A principios de 1664 Juan Martín de Lerma declaró que a los
indios tepehuanes "les entendía la lengua".
Casado con hija de Martín de Solis y Francisca de Ávila, cuyo nombre desconocemos. Juan y la hija de Martín y Francisca tuvieron una
hija: Bernarda Martínez, esposa del alférez Nicolás de Salazar, quien~s
fueron padres de Nicolás de Salazar el Mozo, casado con Gertrudis
Pérez y Mariana Laiton.
Seguimos con los hijos de Juan Pérez de Lerma y Mariana Martínez:
2. Dionisio de Lerma, nacido hacia 1617. Casado con Josefa Cantú,
tuvieron por lo menos un hijo, Juan Pérez de Lerma, homónimo de su
abuelo, quien casó con Nicolasa Ramírez, hija legítima de Pedro Tanguma o Tamguma, quizás mulato, y Catarina de Solís.
3. Esteban Pérez de Lerma, también llamado Esteban de Lerma, Esteban Martín de Lerma y Esteban Martín. Nació hacia 1623. Casado
con Francisca Ramírez, también nombrada Francisca Martínez y Francisca Hernández, hija natural del capitán Francisco Ramírez.
Esteban y Francisca tuvieron una hija: María Martínez, también llamada María Hernández, casada con Juan de Loya, mulato.

34

Protocolos, volumen 4, años 1681-1690, número 62. AMM

4._ Gaspar Pérez de Lerma, llamado Gaspar de Lerma. Casado hacia
1680 con Juana de Torres, ambos citados como mulatos. Tuvieron por
lo menos un hijo: Pablo de Lerma, quien casó con María Martínez de
Lerma, hija legítima de José Martínez de Lerma y Mariana de los Ríos,
todos mencionados como mulatos.
Trataremos, por último, de las dos hijas de Juan Pérez de Lerma y
Mariana Martínez.
5. Sebasriana Martínez, quien usó el apellido materno. Fue esposa
de Alonso de Cervantes. Tal parece que no vivieron en el Nuevo Reino
de León. Alonso y Sebastiana fueron padres de Mariana Cervantes,
esposa de Diego Vázquez. Diego y Mariana tuvieron un hijo y dos
hijas: Diego, María y Feliciano.
6. Otra hija de Juan y Mariana, cuyo nombre no conocemos, aparece mencionada en la descripción de Monterrey de 1626, llamada Vista
de Ojos, en donde se asienta que era esposa de Domingo de Ávila.
Trataremos por último, de Baltasar y María de Lerma, a quienes no
hemos podido identificar.

l. Baltasar de Lerma, casado con María de Montemayor, hija natural
del capitán Miguel de Montemayor, éste casado con Mónica Rodríguez.
María de Montemayor era viuda de Juan Maldonado. Baltasar de Lerma ya había fallecido a principios de 1653.
2. María de Lerma contrajo matrimonio en Monterrey el 17 de febrero de 1676 con Diego de la Garza, hijo natural del capitán Francisco
de la Garza, éste casado con Juana García. Falleció el 5 de noviembre
de 1677. Al enviudar Diego contrajo segundas nupcias con Juana de la
Garza, también nombrada Juana Hernández.

35

Cavazos Garza. Ced11/ario ... pág. 141.

�742

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

111
En algunos documentos de principios del siglo XVII, Juan Pérez de
Lerma se refiere a un hijo legítimo suyo, llamado Juan Pérez de Simancas, quizás nacido de un matrimonio anterior al celebrado con Mariana
Martínez.
Juan Pérez de Simancas se casó con Rufina Díaz, probablemente
hija del escribano Diego Díaz de Berlanga. Que Rufina fue hija del
escribano Díaz de Betlanga lo deducimos de lo siguiente: Juan y Rufina
tuvieron una hija, Agustina de Simancas, también nombrada Agustina
Díaz, quien fue esposa de Alonso Pérez, quizás hijo del capitán Juan
Pérez de los Ríos y Agustina de Charles. Agustina de Simancas o Díaz
fue, seguramente, la misma Agustina Díaz de Berlanga quien se casó,
aunque no sabemos con quién, y cuya hija legítima J uana Díaz, también
nombrada Juana de Berlanga, fue asesinada, a fines de 1652, por su
esposo Andrés Maldonado. En el proceso a Maldonado se menciona a
Rufina Díaz, "abuela" de Juana de Berlanga, la hija de Agustina de Simancas o Díaz, lo que nos hace suponer que Rufina Díaz, la esposa de
Juan Pérez de Simancas, fue la hija del escribano Diego Díaz de Berlanga.
Juan Pérez de Simancas ya había muerto a principios de 1644. Rufina Díaz, su esposa, lo sobrevivió muchos años pues falleció el 15 de
enero de 1678.

·j

1

FUENTES DOCUMENTALES PARA EL
ESTUDIO DE LAS RELACIONES
ECONÓMICAS Y SOCIALES DE LOS
POBLADORES DEL NUEVO REINO DE LEÓN
Dra. Valentina Garza Martínez
Dr. Juan Manuel Pérez Zevallos

CIESAS

Q

uien quiera visitar Mazapil desde Zacatecas debe viajar rumbo al
septen~ó-~, o si ~ega desde Matehuala, de~e encontrar primero
la desviac1on hacia Real de Catorce y segmr hasta San Tiburcio,
para luego tomar, hacia el norte, la carretera nacional número 54, que
une a la antigua ciudad minera de Zacatecas con Saltillo. Se debe hacer
una pequeña escala en el municipio de Concepción del Oro, un asentamiento minero ubicado a la izquierda del camino. Si se parte de Saltillo hay que dirigirse al sur por la misma carretera hasta el municipio de
"Concha", como coloquialmente le llaman los lugareños a Concepción
del Oro. En la actualidad, la travesía por esta población es el camino
más frecuente. Sin embargo, esto no siempre fue así, a finales del siglo
XVI y primeras décadas del XVII, quienes viajaban a Saltillo y Monterrey desde Zacatecas, Guadalajara, la ciudad de México y otros lugares
del sur, tenían que hacer un alto forzoso en Mazapil, a donde se llegaba
por caminos de terracería -que aún hoy se conservan- y que unen lugares como real del Cobre, Pozo de Uribe, Cedros, Bonanza, Santa
Olaya, Santa Rosa, La Sabana, La Gruñidora y San Tiburcio, entre
otras poblaciones. De todo ellos, Concepción ·del Oro, antigua hacienda minera colonial y conocida como la Limpia Concepción, fue el único asentamiento que se benefició de la apertura de las vías modernas
de comunicación que se desarrollaron durante los siglos XIX y XX.

�744

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
JUAN MANUEL PÉREZ ZEVALLOS

Hoy, para llegar a Mazapil hay que cruzar una serranía que va de los
2000 a los 3000 msnm y que divide el territorio de su mwucipio con el
de Concepción del Oro. Los cerros que la forman contienen minerales
-plata, plomo, zjnc, cobre y oro-, y la mayoría de ellos están deforestados debido a la intensa explotación minera que inició en la época colonial. Al subir la serranía y atravesar el pueblo "fantasma" de Aranzazú,
se puede observar un bosque -actualmente en reserva- compuesto
principalmente por el pino piñonero y el pinavete. Más adelante, al
descender al valle, la vegetación predominante son las biznagas, palma
real, lechuguilla y magueyes, plantas propias del semidesierto, que colorean la tierra árida de ese gran espacio. Al seguir el camino rumbo al
poblado rrúnero de Salaverna, en las antiguas minas de Albarradón,
aparece un gran valle que se prolonga hasta el Pico de Teyra, el cual
está apenas poblado por ranchos, labores y asentamientos mineros de
reciente explotación. En medio de este valle se encuentra la cabecera
del municipio de Mazapil, la segunda jurisdicción más extensa de México.
Cuando visitamos por primera vez Mazapil, en el 2001, nos llamó la
atención su aislamiento, pues al recorrer las calles del antiguo real se
distinguían los restos de una importante arquitectura colonial que constataban la riqueza que en otros tiempos reinó en ese centro. Muchas
paredes, ventanas, puertas y dinteles dan cuenta de ell_o. Pero _sob~e
todo, destacan dos construcciones, en primer lugar la ma¡estuosa iglesia
colonial dedicada al patrono del pueblo: San Gregario Magno, donde
se conserva, casi intacto, su acervo parroquial. El otro edificio es la
casa señorial de dos plantas, conocida como la de los Marqueses de
Aguayo, donde hoy se ubica el Museo comunitario que alberga el Archivo Municipal.

Los documentos
En la presente colaboración damos a conocer diversos expedientes que
pertenecen a los acervos históricos del fondo colonial del Archivo Mu_nicipal de Mazapil (Milvfaz) y del Archivo Parroquial de Mazapil
(APMaz). Estos documentos contienen información relevante sobre las
vinculaciones que algunos personajes neoloneses mantuvieron con los
habitantes de la jurisdicción de Mazapil. En estos escritos se da cuenta
de las empresas mineras que se establecieron, de las relaciones institucionales que mantuvieron las autoridades de las dos jurisdicciones, de
la comunicación oficial en asuntos de guerra contra los indios y otros

FUENTES DOCUMENTALES PARA EL ESTU'JIO
DE LAS RELACIONES ECONÓMICAS y SOCIALES DE Los
POBLADORES DEL NUEVO REINO DE LEÓN

745

muchos testimonios que aportan elementos de gran interés sobre el
tema de la interrelación entre las poblaciones del noreste novohispano.
El real y minas de San Gregorio de Mazapil, fundado aproximadamente en 1568, era el asentamiento más septentrional al noreste del
corredor minero entre los reales mineros de Zacatecas y Santa Bárbara.
El real de Mazapil fue el punto de partida de una buena parte de las
corrientes migratorias, que durante el siglo A.'VI, dieron lugar a la fundación de otras poblaciones españolas, entre ellas las del valle de Santiago del Saltillo, valle de los Pirineos (Parras), valle de Extremadura
-donde se fundaron la villa de Santa Lucía (Monterrey) y las minas de
San Gregorio (Cerralvo)- y valle de Coahuila donde se erigió la villa de
Almadén (Monclova).
De Mazapil salieron pobladores que destacaron en las empresas de
ocupación y conquista como del Nuevo Reino de León. Una de las
figuras más destacadas fue la del capitán Diego de Montemayor. En
este contexto hay que destacar al gobernador Luis Carvajal y de la Cueva, quien aprovechó los recursos materiales y humanos de Mazapil para
consolidar su proyecto.
En los testimonios que aquí presentamos, se puede apreciar que durante los siglos XVII y XVIII se mantuvieron relaciones económicas y
comerciales entre los pobladores de Mazapil y los del Nuevo Reino de
León, que consideramos importante darlas a conocer. Por muchos
años, y sobre todo durante el siglo XVII, Mazapil fue la puerta de entrada principal hacia el noreste. La comunicación de poblaciones, como
Mazapil, Saltillo y Monterrey, con centros como Guadalajara, Zacatecas, Sombrerete, Durango y la ciudad de México, se llevó a cabo a través de Mazapil.
Las relaciones entre los asentamientos rurales, urbanos y mineros
del noreste tuvieron muchas variaciones. Así, si en un principio el real
de Mazapil fue el centro principal, en el transcurso de la colonia, este
papel protagónico lo obtuvo la villa de Saltillo y posteriormente la ciudad de Monterrey, que se convirtió en el eje del sistema regional, cuyo
papel protagón.ico ha perdurado hasta nuestros días.
Por último, la comprensión del fenómeno de estas transformaciones
y la construcción de una historia regional está en el estudio documental
de archivos como los que se conservan celosamente en Mazapil.

�746

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
JUAN MANUEL PÉREZ ZEVALLOS

1. - 1569-1619. Memoria de los cofrades que estaban en el libro viejo de esta santa cofradía del Santísimo Sacramento, los cuales sacó
Francisco Luis siendo mayordomo, porque este libro sirva para otra
1
cosa ...
2. - 1635, 4 feb. Visita del obispo de Guadalajara Leonel de Cervantes y Carvajal. Inventario de los ornamentos y casullas que hay en la
iglesia parroquial de este dicho real, y atento que ix&gt;r el dicho inventario consta haber casullas bastantes para el ornato de la dicha iglesia y
estar la iglesia parroquial de la ciudad de Nuestra Señora de Monterrey,
Nuevo Reino de León, sin ornamento ninguno por cuya causa el beneficiado no dice misa en la dicha iglesia parroquial, aplicaba y aplicó para
la dicha iglesia una casulla con su estola y manípulo de Damasco azul
de China con su cenefa de brocalote encarnado aforrada. Y mandaba y
mandó al dicho beneficiado se la entregue al presente secretario para
que por su orden se remita al dicho beneficiado de la dicha ciudad de
2
Monterrey.
3.- 1658, 3 ene.- 18 mar. Mazapil. Ocurso que trata de la posesión
que en conformidad de las reales ordenanzas hizo el capitán Gregorio
de Alarcón al licenciado Alonso Sánchez Muñiz, cura y vicario de la
jurisdicción de Mazapil, ,quien presentó una petición en que denun~iaba
una mina llamada Las Animas, en el cerro de San Pedro de la rrusma
jurisdicción. Medidores: Marcos de las Casas y Sebastián de Folgueira.
Se presentó Domingo de Lizaranzu a contradecir la posesión, alegando
haberla poblado desde antes. Testigos y asistentes: Juan Gutiérrez,
Francisco de León, Juan Pérez Cubillos, Marcos de las Casas, Joseph
3
de Acuña, y Sebastián de Folgueira.
4.- 1659, 13 oct.-1703, 4 feb. Mazapil. Protocolos. 4) 1659, 23 oct.
Testimonio sobre las aportaciones que Diego Fernández de Montemayor ha hecho para la fundición de los metales en la hacienda del capitán
4
Juan Martínez de Aldaco.

1 APMaz., Cofradías y congregaciones, Serie Santísimo Sacramento, c 83, lib. 1,
exp. 1, fs. 44v-47v.
2 APMaz, Gobierno, ad111inistración, caja 97, libro 1, f. 4-4v.
3 AMMaz, Fondo colonial, c t, exp. 10, 16 fs.
4 AMMaz, Fondo colonial, c 1, exp. 23, 27 fs.

FUENTES DOCUMENTALES PARA EL Esruo,o
DE LAS RELACIONES ECONÓMICAS y SOCIALES DE Los
POBLADORES DEL NUEVO REINO DE LEÓN

747

5.- 1659, 22 oct. Mazapil. Causa civil por deuda. Demanda del pago de una deuda de dinero que asciende a 250 pesos en plata contra
Diego Fernández de Montemayor interpuesta por Pedro Insaurraga,
quien le presentó esa cantidad para el avío y frecuentación de una fundición que hizo de plomillo y metal hasta en cantidad de 51 revolturas
que el susodicho fundió en la hacienda del capitán Juan Martínez de
Aldaco, las 25 de ellas de metal a fletes, y las otras a partido con el capitán Pedro Murguía. Ante Alonso de Camargo, teniente de justicia mayor en el real de Mazapil.5
6.- 1660, 12 oct. Mazapil. Denuncio de minas. Petición del alférez
Marcos de las Casas para que se le otorgue la posesión de una mina
llamada El Cerrillo, la cual había denunciado hacía 40 días. La adjudicación de la mina fue hecha por el teniente de justicia mayor Gerónimo
de Alvarado y la fianza la dio Pablo García, vecino del real de Mazapil.
Testigos: Francisco de Elizondo, Diego de Unibazo y Hernando Ramos de Arriola.6
7.- 1664, 29 may. Mazapil. El capitán Francisco de Elizondo, teniente de justicia mayor, manda que ix&gt;r cuanto en el puesto de La
Limpia Concepción ha muerto el alférez Marcos de las Casas, vecino y
minero de dicho puesto, y que ha muerto ab in testato, que su mujer
doña Gertrudis de la Veg-a jure y declare los bienes que dejó su marido.7

8.- 1664, 26 sep-3 dic. Mazapil. Autos criminales de oficio de la real
justicia contra Diego Chillo, indio chichimeco de nación tejujan, quien
junto con el indio Marcos Ventura se hallaban involucrados en la conjura de un levantamiento de 50 indios alazapas y guarimas, procedentes
del Nuevo Reino de León para atacar al real de Mazapil, las hacienda
de Concepción, Cedros y Bonanza. En el proceso las autoridades de
Mazapil mandaron pedir información a las justicias de Monterrey y
Cadereyta sobre el paradero de una india llamada Margarita de la encomienda de Juan Cantú, vecino del valle del Pilón.8

5 AMMaz,

Fondo colonial, c 1, exp. 24, 2 fs.
A.t\1Maz, Fondo colonial, e 1, exp. 32, 1 f,
7 AM1faz, Fondo colonial, c 2, exp. 5, '2 fs.
8 AMMaz, Fondo colonial, c 2, exp.7, 30 fs.
6

�748

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
JUAN MANUEL PÉREZ ZEVALLOS

9.-1664, 16 nov. Valle del Pilón, jurisdicción de la villa de Cadereyta. Mandamiento y notificación de las autoridades de Mazapil a las de
Cadereyta sobre el robo de una india de Mazapil que efectuó un indio
llamado Andresillo de la encomienda de Juan Cantú, residente en el
valle del Pilón. Al capitán José de la Garza, justicia mayor y capitán a
guerra, se le hizo notorio este mandamiento a Juan Cantú, siendo testigo Bernardino de Molina y Francisco Juárez.9
10.- 1666, 13 mar.-16 abr. Mazapil. Denuncio de minas. El licenciado Alonso de Salas Valdés, clérigo presbítero, vecino y minero de
Nuestra Señora de las Nieves y residente en este dicho partido, denunció una mina yerma y despoblada a estacas de la mina llamada El Puerto, en las minas de Santa Isabel y que esta mina fue de Marcos de las
Casas y está por la parte de arriba a estacas de la referida mina de El
Puerto. La denuncia fue admitida por las autoridades. 10
11.- 1691, 5 nov. Mazapil. Ante el capitán Diego de Berrio, alcalde
mayor de la jurisdicción de Mazapil, el sargento mayor Pedro de Montes de Oca, vecino de la villa del Saltillo estante en el real de Mazapil y
debido a que se encuentra enfermo y en cama dispone hacer su testamento. Declara estar casado con doña María de Ayala, natural del Reino de León.11
12.- 1696, 16 jul. Mazapil. Escritura de obligación otorgada por Joseph Saenz, vecino de Monterrey del Nuevo Reino de León, a favor del
capitán Luis Ruiz de Guadiana, vecino y minero del real de Mazapil,
por cantidad de 210 pesos, en 46 fanegas de maíz a precio de 12 reales
cada fanega. La escritura se ha de entregar en la ciudad de Monterrey a
Bernardino de Ábrego, mayordomo de la recua del capitán Luis Ruiz
de Guadiana, en el segundo viaje que hiciese. Actuó como juez Gerónimo de Palma Almadán y Arellano. 12
13.- 1705-1708, 15 dic. Declaración de Santiago Gómez sobre la
deuda que Juan Bautista de la Peña, vecino de la villa del Saltillo, tiene
con él de 285 pesos 2 tomines por concepto de 109 quintales de greta

FUENTES DOCUMENTALES P ARA EL ESTUDIO
DE LAs RELACION ES ECONÓMICAS y SOCIALES DE Los
POBLADORES DEL NUEVO REINO DE LEÓN

que le dio en Boca de Leones, jurisdicción del Nuevo Reino de León
[documento en muy mal estado y con hojas pegadas e ilegibles]. 13
14.- 1710, 18 ago.- 6 nov. San Pedro Boca de Leones. Testimonio
de un robo perpetuado en el real de minas de San Pedro Boca de Leones a Alonso García Quello, vecino y mercader de dicho real siendo
justicia mayor don Pedro de los Santos Coy.14
15.-1718, 1 marzo. Posesión de minas. El capitánJoseph de Arredondo, teniente de alcalde mayor en el puesto de Papagayos, en la jurisdicción de Monterrey, otorgó a Nicolás Mansilla la posesión de una
mina en el puesto de San Lorenzo Papagayos, las cuales le han sido
disputadas por el alcalde mayor del real de Charcas. 15
16.- 1720, 25 jun-29 sep. Mazapil. 1) Petición del bachiller don
Marcos González Hidalgo acerca de amparar y ayudar a los indios naturales para que no reciban ni padezcan vejaciones. Se hace referencia
de una india rayada de nombre Petrona, oriunda del Reino de León. 16
17.-1726, 4 ene-30 dic. Mazapil. Protocolos.1) 4 ene. Carta poder.
Ante el capitán Martín de Sarasúa, justicia mayor del real de Mazapil, el
bachiller Marcos Gonzáles Hidalgo y Maya, cura beneficiado de ese
real, como albacea, heredero y tenedor de los bienes que quedaron del
sargento mayor Antonio López de Villegas, vecino, minero y mercader
que fue en la ciudad de Monterrey, Nuevo Reino de León, criador de
ganados mayores y menores, caballada, mulada en aquella jurisdicción,
otorgó poder general al bachiller Bartolomé Joseph González Hidalgo
, · 17
y Maya, su hermano 1egituno.
18.- 1733, 20 jun. Mazapil. Carta de obligación. Ante el alcalde mayor don Martín de Sarasúa, Diego Theodoro Galván, vecino de la ciudad de Monterrey y residente en el real de Mazapil, solicitó una carta de
pago para Arredondo, para que éste le diera los 100 en pesos por las
mulas. Obligan sus personas y bienes habidos y por haber a que en

13

9

AMMaz, Fondo colonial, e 2, exp.8, 1 f.
10 AMMaz, Fondo colonial, e 2, exp. 12, 8 fs.
11
A.MMaz, Fondo colonial, e 5, exp. 20, 3 fs.
12 MYIMaz, Fondo colonial, e 6, exp. 19, 1 f.

749

AMMaz, Fondo colQnial, e 9, exp. 13, 4 fs.
AMMaz, Fondo coknial, e 12, exp. 8, 34 fs.
15
AMMaz, Fondo colonial, e 14, exp. 26, 6 fs
16
AMMaz, Fondo colonial, e 15, exp. 10, 6 fs.
17
AMMaz, Fondo colonial, e 18, exp. 5, 24 fs.
14

�VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
JUAN MANUEL PÉREZ ZEVALLOS

750

cualquier ocasión o tiempo que resulte paguen las dichas mulas y cien
18
pesos del dicho Theodoro Galván.
19.- 1739, 15 abr. Mazapil. Protocolos. 2) 30 sep. Carta de obligación. Pedro J oseph de los Santos, vecino de Boca de Leones, en el
19
Nuevo Reino de León, le debe a Simón de Axarrita dos mil pesos.
20.- 1741, 13 oct. Circular donde se previene la visita del obispo de
Guadalajara Juan Gómez de Parada enviado a Fresnillo, San Cosme,
Mazapil [y] Saltillo, donde de regreso visitaremos a la doctrina de Labradores para lo cual el vicario de Saltillo avise al doctrinero para que
ocurra a Monterrey donde hemos de visitar los curatos y doctrinas de
Coahuila, Boca de Leones, Cerralvo, Cadereyta, Pilón, Linares, San
Antonio de los Llanos y las misiones de San Bernardo y San Juan Bautista del Río Grande, la del Poyote, y las de San Buenaventura, La Caldera, San Phelipe y Santiago, La Punta, Gualeguas, San Cristóbal, Purificación, Concepción y Guadalupe, para lo cual el vicario juez eclesiástico de Monterrey despache carta de cordillera a dichos curas y misioneros seculares y regulares avisándoles que ocurran a ser visitados a
dicha ciudad de Monterrey, cuyo cura, habiendo copiado esta carta y
edictos que le acompañan la vuelva a dirigir al cura de Saltillo y éste la
haga pasar con persona segura al cura de Matheguala donde ocurra el
misionero de Río Blanco a ser visitado avisándole para ello al de Mathehuala. De aquí pasará esta carta y edictos y de corriente a los curatos
siguientes: Charcas, El Venado, Sierra de Pinos, Xerez: donde visitaremos la Villanueva, Colotlán, Taltenango, donde visitaremos a los curas
de Chimaltitan, Santa Rosa, Camitlan y Theul para lo que les avisará el
cura de Taltenango para que ocurran. Y de Taltenango pasarán esta
carta y edictos que le acompañan a los curas de Juchipila, Xalpa, Nochistlan, Theocaltichi y Cuquio, cuyo cura se reserve esta carta y edic20
tos para entregarlos a nuestro secretario.
21.-1749, 21 may. Mazapil. Despacho enviado de la villa del Saltillo
a las autoridades de Mazapil en el que se pide se averigüe sobre el robo
de una mula perteneciente a Joseph Flores, vecino del valle de Santa
Catarina, jurisdicción del Nuevo Reino de León, la cual fue hurtada de
su agostadero en el mes de diciembre.21
·

FUENTES DOCUMENTALES PARA EL ESTUDIO
DE LAS RELACIONES ECONÓMICAS y SOCIALES DE Los
POBLADORES DEL NUEVO REINO DE LEÓN

22.- 1769, 17 abr.- 19 ago. Mazapil. Protocolos. 2) Requisitoria de
Zacatecas contra los perpetradores del robo ejecutado en los arrieros
José Sixto,José Eugenio Días, Vicente Banegas y José Manuel, quienes
22
transitaban de la hacienda de Toluquilla para la ciudad de Monterrey.
23.- 1769, 3 oct.- 30 oct. Mazapil. Carta requisitoria sobre un robo
ejecutado en los arrieros José Sixto, José Eugenio Días, Vicente Banegas y José Manuel, quienes transitaban de la hacienda La Toluquilla a la
ciudad de Monterrey, cerca del pueblo de la Mohoneras, a seis leguas
de Zacatecas.23
24.-1771, 18 feb.-2 abr. Mandamiento del Tribunal de cuentas para que las autoridades de las ,·urisdicciones de Charcas Bonanza Maza'
'
pil, Iguana, Vallecillo, Tamaolipa, Monterrey y Monclava, remitan los
cuadernos y libros en que hubiesen sentado las manifestaciones de
platas y otros productos en virtud de la demora que se ha notado en
24
estos lugares.
25.-1771, 22 may.- 8 jul. Exhorto del gobernador del Nuevo Reino
de León, Ignacio Ussel y Gimbardo, a los administradores de las
haciendas del Potosí y La Soledad, para que promuevan la aprehensión
de Milán León, mulato, indiado [si~ en los ranchos, estancias, pastos de
ganado, por haber cometido homicidio contra un ciego nombrado
Blas, a quien ejecutó en el valle de Labradores. Pide se divulgue esta
noticia al pueblo de Matehuala, real de Charcas, real de La Concepción,
25
Mazapil, pueblo de Santa María de Las Parras y villa del Saltillo.
26.- 1777, 25 feb. Preparación de la visita general del doctor José
Antonio Martínez Benavides, abogado de las reales audiencias de estos
reinos, comisario del santo oficio, examinador sinodal de este obispado, cura propio de la ciudad de Monterrey, vicario general y juez visitador del Nuevo Reino de León, provincia de Coahuila y Texas, villa del
26
Saltillo y real del Mazapil.
.

22 .AMrvfaz,
18

AMMaz, Fondo colonial, e 19, exp. 8, 4 fs.
AMMaz, Fondo colonial, e 19, exp. 29, 9 fs.
20 APMaz, Gobierno, Libros degobiemo, e 94, exp 1, f. 78.
21 AMMaz, Fondo colonial, e 20, exp. 15, 2 fs.
19

751

Fondo colonial, e 25, exp. 5, 9 fs.
colonial, e 25, exp. 1O, 3 fs.
24 AMMaz, Fondo colonial, e 25, exp. 22, 2 fs.
25 .AMrvfaz, Fondo colonial, e 25, exp. 27, 5 fs.
26 APMaz, Gobiemo, Libros de gobierno, e 94, exp 1, fs. f. 225-231.
23 AMMaz, Fondo

�752

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
JUAN MANUEL PÉREZ ZEVALLOS

27.- 1795, 1 jun. Mazapil. Causa criminal seguida por José Ángel
Solís contra Cayetano Agüero de calidad coyote y originario de Monterrey, acusado de robar ganado. En el interrogatorio participó José Cayetano Tijerina, español.27

HACIA UNA HISTORIOGRAFÍA DE LAS
UNIVERSIDADES ESTATALES DE MÉXICO
Dr. David Piñera Ramírez
Instituto de Investigaciones Históricas
Universidad Autónoma de Baja California

L

a historia de las universidades públicas creadas por disposición
de los gobiernos estatales, no ha recibido hasta la fecha la atención que requiere, en virtud de la importancia que en el contexto nacional han adquirido tales instituciones. Existe abundante hlstoriografía sobre las casas de estudios superiores auspiciadas por el gobierno federal, especialmente la UNAM, el IPN y la UAM, mas no así
sobre las de los distintos estados de la república, las que, salvo algunos
aspectos excepcionales, presentan deficiencias o lagunas en la materia.
Tanto historiadores como quienes cultivan otras disciplinas, se han
ocupado de la historia de tales universidades estatales. Esto podemos
analizarlo desde diversas perspectivas. Pone de manifiesto la complejidad del objeto de estudio, que permite abordarlo por medio de la historia, la sociología, la antropología, las ciencias políticas, la demografía, la
pedagogía, la psicología social, etcétera.1 Evidencia que son escasas las
instituciones que tienen una linea sistemática de hlstoria de la educación superior dentro de su estructura de investigación. La falta de dicha
linea es causa de la circunstancialidad, esto es, motiva situaciones influidas o determinadas por lo ocasional. En vía de ejemplos mencionaremos que cuando hay necesidad de reconstruir parte o el proceso his-

1

'll AMMaz,

Fondo colo11ial, e 31, exp. 6, 6 fs.

Susana Quintanilla, " Historiografía _de la educación superior 1980-2000", en
Li educación superior en elproceso histórico de México, David Piñera Ramírez (Coordinador),
SEP/ UABC/ ANUIES, 2002, Tomo JI, p. 667. ,

�754

DAVID PIÑERA RAMÍREZ

HACIA UNA HISTORIOGRAFÍA DE LAS
UNIVERSIDADES ESTATALES DE MÉXICO

tórico general de una institución, lo hace un historiador especializado
en otra área, o alguien que cultiva alguna de las disciplinas que mencionamos anteriormente o bien algún profesional de un área de conocimiento totalmente ajena, pero que por su antigüedad en la institución
ha vivido gran parte de su historia. En fin estas son sólo algunas de las
circunstancias que se pueden presentar, pero obviamente es más amplia
la gama de ellas.

ellos conflictivos- registrados en su l,niversidad. Por esos atributos
historiográficos la consideramos representativa de las obras elaboradas
por historiadores en sentido estricto. La institución objeto de estudio
es también, en sí misma, representativa de las universidades a que se
refiere esta ponencia: públicas, del ámbito estatal (no el de la federación) y fundadas después del movimiento revolucionario de 1910, una
buena parte de ellas en la segunda mitad del siglo XX.

Historiografia dispar
Lo anterior da por resultado que la producción historiográfica sobre la
materia de estudio sea heterogénea, por su nivel, metodología, aparato
crítico, objetivos, etcétera.

Si puntualizamos esa heterogeneidad encontrarnos una serie de elementos que nos permiten formamos una imagen más acabada de la
producción historiográfica que nos ocupa.
Hay obras elaboradas por historiadores con la formación académica
específica, como es el caso de la Historia de la Universidad Michoacana, de
Raúl Arreola Cortés, publicada en 19842 y que la elegimos para citarla
porque ejemplifica bien lo que desearnos enfatizar al respecto. El autor
obtuvo su doctorado en historia en la UNAM y buena parte de su vida
fue miembro de unidades académicas de la Universidad Michoacana de
San Nicolás de Hidalgo, dedicadas a la investigación histórica.3 La obra
ubica a la Universidad, creada en 1917, en un contexto en el que se
incluyen los fenómenos socio-políticos fundamentales del país y del
Estado de Michoacán, las corrientes de pensamiento de mayor influjo
en las sucesivas etapas, y los agentes sociales actuantes en el seno de la
institución: autoridades universitarias, profesores, estudiantes, etcétera.
En el aparato crítico figura un considerable número de documentos
consultados en archivos de la propia Universidad y del gobierno del
Estado, principalmente. Las fuentes hemerográficas y la bibliografía
también son idóneas. Además, en el análisis general de los acontecimientos hay un sentido crítico que consideramos ecuánime, lo cual no
impide que el autor viva con pasión la cadena de sucesos -varios de

2

Raúl Arreola Cortés, Historia de la Universidad Michoacana, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Morelia, 1984, pág. 431.
3 Raúl Arreola Cortés nació en Pátzcuaro, Michoacán, en 1917, fue rector de la
Universidad Michoacana e investigador dd Centro sobre la Cultura Nicolaita y del
Instituto de Investigaciones Históricas de dicha institución. Falleció en Moretia, Michoacán, en el año 2000.

755

Existe un número considerable de estudios históricos sobre las universidades estatales, elaborados por profesionales de alguna de las disciplinas que ya señalamos que abordan los fenómenos educativos. Esto
es explicable porque en ocasiones la perspectiva histórica les es útil,
por ejemplo, para analizar las cuestiones pedagógicas o sociológicas,
objeto de su interés fundamental o bien porque su especialidad les facilita abocarse a reconstruir los procesos históricos educativos.
Esto trae a colación que de un significativo número de las semblanzas históricas de casas de estudios superiores que se presentaron en el
primer Congreso Nacional sobre Historia de la Educación Superior en
México, efectuado en Tijuana en el año 2000, sus autores son antropó4
logos, demógrafos, psicólogos, pedagogos, sociólogos, etcétera.
Cabe agregar que entre los ponentes de dicho congreso se repartió
un cuestionario relativo a su formación académica y fueron reducidos
los casos en que la licenciatura, la maestría y el doctorado hayan sido
en la misma disciplina. Predominaron los casos en que hubo variación,
por ejemplo, la licenciatura en psicología, maestría en antropología y
doctorado en educación. Algunas diversificaciones fueron más marcadas, pues la licenciatura fue en ingeniería o física -por citar algo- con
posgrados en educación. Esto es un reflejo de que en los últimos lustros se ha venido formando un sector considerable, que se dedica de
tiempo completo a la docencia en instituciones de nivel superior y que
a través de posgrados -a menudo en educación- están elevando su
nivel académico. No es extraño que las tesis de grado sean sobre aspectos históricos de la enseñanza y a veces específicamente sobre historia
de instituciones de nivel superior, algunas de ellas estatales.
Las semblanzas relativas a universidades de lo estados que se presentaron en el ya mencionado Congreso Nacional sobre Historia de la
Educación Superior en México, nos llevaron a hacer algunas reflexiones.
4 Aparecen en el tomo IV de la Memoria de dicho congreso, que se publicó bajo
el título que se menciona en la primer nota de pie de página.

�756

DAVID PIÑERA RAMÍREZ

HACIA UNA HISTORIOGRAFÍA DE LAS
UNIVERSIDADES ESTATALES DE MÉXICO

En primer lugar tienen la cualidad de que muestran la forma en que
las instituciones perciben su propia historia. Esto historiográficamente
es muy importante porque los textos reflejan cuestiones sustanciales
que van más allá del ámbito universitario. Por una parte nos muestra el
discurso histórico que a través del tiempo se ha venido formando en
cada comunidad universitaria, con todos sus componentes reales, junto
a aspiraciones que están en el imaginario colectivo; la autoaceptación
grupal implícita en el sentido de identidad y pertenencia, al lado de
expresiones críticas y de inconformidad con lo logrado.
La dimensión regional de las universidades

En ese sentido hay que destacar el nexo entre el papel que desempeñan
las ~versidades estatales de educación superior y las historias regionales. Estas contribuyen a construir el concepto de identidad y fortalecen
el sentido de pertenencia en los habitantes de las respectivas regiones.
Y es precisamente en los centros de enseñanza superior en donde se da
con mayor lucidez la expresión de ese concepto y de ese sentido.
Si analizarnos los discursos históricos de las instituciones estatales
de educación superior, encontrarnos que la misión que han asumido
incluye corno elemento medular el ser factores decisivos para el desarrollo integral de las entidades regionales a las que pertenecen.
Esa interrelación entre la historiografía de las universidades y la historiografía regional considerada genéricamente, no se ha analizado y
por lo tanto no se ha advertido una serie de limitaciones producidas
por la falta de análisis, así corno de promisorias perspectivas que se
derivarían de él.
La falta de conciencia de esa interrelación motiva que quienes cultivan la historia regional y quienes hacen historia de las instituciones
estatales de enseñanza superior se muevan como gremios separados.
Las materias de las que generalmente se ocupan los historiadores regionales son historia social, historia política, historia económica, historia de la cultura, en ocasiones abordando también los campos de disciplinas afines como la antropología, la arqueología, la etnología, la genealogía, la geografía histórica, etcétera.
En su temática favorita figuran cuestiones sobre colonización, demografía, grupos sociales, tenencia de la tierra, centros urbanos; conflictos políticos, gobernantes; agricultura, minería, comercio, industria,
etcétera.

757

En la historia de la cultura -que es la que tiene especial interés para
nosotros- los temas más usuales son etnicidad, religión, profesiones,
vida cotidiana, ideas o corrientes de pensamiento, educación,5 pero
tratada esta última como parte del contexto intelectual existente en una
comunidad humana determinada. Esto es, no se hace a alguna institución de enseñanza superior objeto específico y expreso de estudio.
Por otra parte, quienes escriben sobre la historia de las universidades estatales lo hacen por lo general centrándose exclusivamente en el
surgimiento y desarrollo de la institución en sí, corno si fuera una especie de ente tot'llmente aislado de su contexto social. Además los cultivadores de ese género tienen sus reuniones y congresos específicos,
muy ajenos a los de los historiadores regionales. Repetimos que se
mueven como gremios totalmente separados, siendo que un acercamiento permitiría un saludable complemento de información, enfoques
y criterios en el tratamiento de sus respectivos temas. Las historias de
las universidades estatales se verían enriquecidas con el contacto de la
buena historia regional y la temática de ésta se ampliaría con estudios
de instituciones de enseñanza superior regional debidamente contextualizados.
Centrismo historiográfico

En virtud de que se cuenta con suficientes recursos presupuestales, en
ocasiones los estudios históricos sobre las universidades de los estados
de la República se han realizado en la ciudad de México. Un caso que
requiere mención especial es el de la Historia de las 11niversidades estatales,
de Jaime Castrejón Diez y Marisol Pérez Lizaur.6 Se trata de un estudio
elaborado entre 1972 y 1975, por la Dirección General de Coordinación Educativa, de la Secretaría de Educación Pública, que hace algu7
nas aportaciones positivas y otras discutibles. Su envergadura es considerable, pues son dos tomos, de 397 y 4 75 páginas, respectivamente,
en las que se presentan semblanzas de las 32 universidades estatales

5

Consideraciones sobre las materias y temáticas ele la lústoria regional las hace
Sergio Ortega en Historiogrefia del noroeste no11(}hispano, en las memorias de los sin,pofios de
histon'ay antropología de Sonora, UNAM, 1996, págs. 7-8, que pueden aplicarse también a
otros espacios y épocas.
6 Jaime Castrejón Diez y ;\larisol Pérez Lizaur, Historia de fas 1111ivmidades estatales,
SEP, 1976, 2 tomos.
7 Particularmente críticos fueron los juicios formulados por Anne Staples, en
1977, en "Reseña de Historia de las universidades estatales" Historia Mexicana. México, vol. XXVI, núm. 3, enero-marzo, pp. 498-502.

�758

759

DAVID PIÑERA RAMÍREZ

HACIA UNA HISTORIOGRAFÍA DE LAS
UNIVERSIDADES ESTATALES DE MÉXICO

entonces existentes. Se agregan bibliografías y cronologías legales de
cada una de ellas. Asimismo cuadros de población escolar, recursos
financieros y áreas de conocimiento. Ese basto acopio de información
la constituyó durante algún tiempo en una obra ampliamente consultada. Desde otro ángulo puede considerársele como un esfuerzo del régimen del presidente Echeverría para tener una imagen global de las
universidades estatales, recién registrados los acontecimientos de 1968.
Entre sus limitaciones encontramos el que se elaboró un formato aplicado por igual a todas las universidades, por personal de la referida
dependencia de la SEP. Ello impidió que se expresara esa forma de
percibir su propia historia las instituciones, cuya importancia ya hemos
ponderado. También no hay que pasar por alto que es una obra colectiva, coordinada por Castrejón Diez, doctor en biología -si bien con la
experiencia de haber sido rector de la Universidad Autónoma de Guerrero-- que estuvo al frente de un equipo al que califica de interdisciplinario, pero sin mencionar las disciplinas de los miembros. De cualquier
manera es una obra relevante en su momento y que a casi cinco décadas de su publicación, no se ha dado otro esfuerzo de ese tipo, por lo
que quizá deba acometerse, poniendo en práctica las experiencias y los
avances metodológicos logrados durante el tiempo que ha trascurrido.

y salvo escasísimas excepciones son autónomas. 8 Ello se ha dado dentro de un proceso general de centralización de la enseñanza superior,
pues, por ejemplo, de acuerdo a datos de la ANUIES, en 1961 el 67%
de la población escolar de educación superior se concentraba en la
ciudad de México, mientras que en la actualidad se ha reducido al 13%,
con el comentario que las universidades públicas estatales representan
más del 34%, constituyendo así el subsistema más numeroso de todo el
país.

Trascendencia de las universidades estatales
Podemos considerar que uno de los fenómenos más significativos e
importantes del siglo XX y de lo que va del XXI en materia de enseñanza superior lo constituye la consolidación y multiplicación de las
universidades de los estados de la República. En el siglo XIX los institutos científicos y literarios o los colegios civiles habían desplazado a
las universidades existentes en unos pocos estados de la federación,
aunque tales institutos y colegios no lograron tener la debida consistencia en su estructura y perfil. Fue hasta el periodo postrevolucionario
cuando al consolidarse el Estado nación se crearon las condiciones
necesarias para que éste pudiera auspiciar instituciones de enseñanza
superior, bajo pautas claramente definidas. Ello se operó a través de los
estados de la federación, integrantes, en su conjunto, del Estado nacional.
En la segunda y tercera décadas del siglo XX empezaron a surgir las
universidades estatales, con un ritmo lento, que se intensificó de manera notable en la segunda mitad del siglo, de tal manera que todos los
estados cuentan con su respectiva universidad pública y algunos con
más de una. En términos generales tienen un trismo patrón académico

Se trata pues de un fenómeno digno de serio estudio, por sus considerables dimensiones y su alto grado de homogeneidad, características
que están íntimamente relacionadas con el crecimiento demográfico del
país en el periodo aludido y con la implantación de un peculiar sistema
político social, tanto en el ámbito federal como en el de los estados.
Sin restar importancia a la red de institutos tecnológicos, que también adquirió considerables dimensiones en la segunda mitad del siglo
XX, el estudio a fondo de la historia de las universidades estatales
constituye una tarea intelectual prioritaria. Si bien señalamos que tienen
un patrón académico común, hay que agregar que presentan matices
peculiares, derivados de sus respectivas regiones, que se dan en mucho
menor grado en los institutos tecnológicos, que forman parte de un
sistema rígidamente controlado desde la capital del país. Los matices
regionales de las universidades se hacen más evidentes en las áreas de
ciencias sociales y humanidades, de las que carecen los institutos tecnológicos.

Balance de logros y deficiencias
Existe W1a variada producción historiográfica sobre las universidades
estatales, que las enfoca desde sus diversos ángulos: monografías que
reconstruyen el desarrollo general de las instituciones; estudios sobre
ciertos aspectos concretos, como movimientos estudiantiles, organismos sindicales, luchas por la autonomía, etcétera.9 Las dimensiones y la
calidad de los trabajos vaóa, pues hay obras extensas y con rigor metodológico, al lado de simples apuntes históricos que se reducen a breves
recopilaciones de datos. En esas condiciones encontramos que de to8 Cfr. Alfonso Rangel Guerra, "La educación superior en México en el siglo
XX", en La educación s¡¡periqren elproceso histórico de México, Tomo I, págs. 67-75.
9 Cfr. El apanado ''Instituciones de educación superior", de la obra La ed11cació11
en México en mil libros. Historia, pensat11ie11to, políticos, legislación problemática y propuestas, de
Alfredo Mendoza Cornejo, Universidad de Guadalajara, 1994, págs. 77-164.

�760

DAVID PIÑERA RAMÍREZ

das las universidades estatales existe por lo menos alguna semblanza,
que registra los acontecimientos fundamentales de la institución. En
cuanto a los autores hay la variedad que ya apuntamos, historiadores
con la formación específica, colegas que cultivan algunas de las ciencias
de la educación y que a la vez manejan acertadamente el método histórico. Como muestra de esto observemos que por el alto nivel de su
trayectoria académica, la conferencia magistral de este congreso, relativa a uno de los aspectos historiográficos fundamentales del evento, se
le encomendó a la doctora en pedagogía Susana Quintanilla.
Eso en cuanto a los logros, en lo que ve a las limitaciones hay que
reconocer que la historia de la educación superior no tiene todavía debidamente establecido un espacio en el esquema de la investigación de
la mayoría de las universidades estatales y eso se refleja en la calidad de
la producción. Son frecuentes las publicaciones conmemorativas o
celebratorias, realizadas a veces con premura y con una marcada tendencia a exaltar los logros obtenidos, sin dar cabida a un sentido critico
que de equilibrio y objetividad. No faltan las ediciones de autor, que se
van al extremo opuesto de la crítica enconada y a ultranza.
Por otra parte, hay un desconocimiento recíproco entre las universidades de sus producciones, por ejemplo, difícilmente llega al norte del
país la historia de la universidad del sureste, y a la inversa.
Ante ese panorama pensamos sobre la pertinencia de pugnar porque en las universid~.des estatales se conceda el valor que le corresponde a la historia de la educación superior; que se establezcan lineas permanentes de investigación sobre ella; que se incorpore adecuadamente
en el marco de la historia regional; que se continúe e incremente el
contacto entre historiadores y colegas que cultivan las ciencias de la
educación, para que en esa forma se logren estudios que capten cada
vez con mayor hondura los fenómenos educativos en toda su complejidad.
Como una sugerencia operativa, que puede cambiarse por otra que
se considere más idónea, pensamos que sería útil la realización de talleres sobre historia de las universidades estatales. Para ello podría utilizarse la estructura de la ANUIES que incluye seis regiones: Noroeste
(Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Sinaloa y Sonora);
Noreste (Coahuila, Durango, Nuevo León, San Luis Potosí, Tamaulipas y Zacatecas); Centro-Occidente (Aguas Calientes, Colima, Guanajuato, Jalisco, Ivlichoacán y Nayarit); Cenero-Sur (Guerrero, Hidalgo,
México, Morelos, Puebla, Querétaro y Tlaxcala); Sur-Sureste (Campeche, Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán); y

HACIA UNA HISTORIOGRAFÍA DE LAS
UNIVERSIDADES ESTATALES DE MÉXICO

761

Metropolitana (Ciudad de México, D.F. y áreas conurbadas del Estado
de México). A través de los respectivos consejos regionales se implementarían los talleres, que darían una fecunda oportunidad de encuentro de elementos sólidamente formados, con quienes sin tener una
preparación formal, revelan experiencia y un marcado interés en la
historia de la enseñanza superior. Sería cuestión de pensar si la institución que se sugiere para instrumentar la idea es la más adecuada o si es
preferible otro esquema. También hay que elaborar el contenido de los
talleres o como se les denomine, de lo que sí estamos absolutamente
seguros es de que es un imperativo intelectual fortalecer el estudio de la
historia de la universidades estatales, las que, reiteramos, constituyen
uno de los fenómenos de mayor relevancia del siglo XX en el campo
de la educación superior y posiblemente lo sigan siendo en el siglo
XXI. Se trata, pues, de una asignatura pendiente.

�LA SANTA HERMANDAD Y
SUS PERSONAJES DURANTE LOS
SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS
Dra. María Luisa Rodóguez-Sala
Investigadora tirular en el
Instiruto de Investigaciones Sociales, L'NA.M.

E

ste trabajo conforma la primera parte de uno más amplio dedicado al Tribunal de la Acordada, sus personajes y sus cirujanos,
el cual a su vez conformará un estudio completo de las instancias judi1
ciales, sus cárceles y los cirujanos que en ellas sirvieron • En el presente abordamos el estudio de la institución que funcionó durante los dos
primeros siglos virreinales para el control de la delincuencia en ciudades, poblados, caminos y despoblados, lo hacemos a partir de la localización, consulta y análisis de fuentes primarias españolas y mexicanas.
Con ello, no tenemos duda, estamos contribuyendo al conocimiento de
una organización, que desde luego, con bases en las similares de Ja metrópoli, asumió rasgos específicos que provinieron de la naciente sociedad en Ja cual se desenvolvió y de sus societarios. Fueron algunos de
ellos quienes asumieron la titularidad del cargo ejecutivo, el de los provinciales de la Santa Hermandad, personajes que fijaron el funcionamiento de esta estructura social; su estudio busca vincular dos perspec-

Se inserta en el proyecto de investigación: "Los Cirujanos en la Nueva España", ¿Miembros de un estamento profesional o una comunidad cienófica? del cual
hemos publicado los primeros cinco volúmenes de esa Serie editorial. Está inserto en
un proyecto general "Construcción de la Ciencia y la Tecnología en Organizaciones
Sociales'' apoyado por el Programa PAPUT de la Dirección General de Apoyo al
Personal Acadérruco de la UN AM.
1

�764

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SAL.A

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

tivas, la histórica con la sociológica y con ello acercar a los interesados
a una parte de la historia social de la etapa virreinal.

tructura demográfica incrementaron la presencia de los "vagamundos"
como se les llamaba entonces, los robos y asaltos se volvieron más
frecuentes. En las haciendas, caminos rurales y despoblados se escenificaron los asaltos armados perpetrados por los indigenas rebeldes, los
chichimecas, en las zonas centrales y de otros grupos en los territorios
septentrionales, pero sin faltar los cometidos por forajidos de otras
capas étnicas. Tanto un tipo como el otro fueron considerados por las
autoridades centrales como actos delictivos, por supuesto sin tomar en
cuenta que los indígenas atacaban como reacción a los intentos de someterlos a la vida sedentaria y al trabajo cotidiano que constituían aspectos culturales a los cuales no estaban acostumbrados ni dispuestos a
aceptar.

En la Nueva España de b primera mitad del siglo XVI la Corona
dependió de las autoridades e instancias locales y centrales para mantener el orden público y controlar la delincuencia controladas específicamente por la Sala del Crimen de la Real Audiencia. Los alcaldes ordinarios de los Ayuntamientos habían recibido encargo por cédula real
del 7 de diciembre de 1543 de conocer casos de hermandad,2 pero
poco es lo que realizaron en cuanto a vigilancia de caminos y despoblados, fundamentalmente por no contar con los recursos suficientes
para esa dura y difícil tarea, propia de la Santa Hermandad en la metrópoli. En la España de la Edad Media los ciudadanos de cada municipio
y conjunto de ellos se reunieron y organizaron para mantener el orden
público, la seguridad de los pobladores y la defensa frente a grupos de
salteadores de caminos. Para esa época los reyes no estuvieron en posibilidad de brindar esa protección de manera general así que las hermandades locales les sirvieron de apoyo, especialmente en Toledo,
Talavera, Ciudad Real, las Montañas Cantábricas y las Provincias Vascongadas. Pronto adquirieron fuerza y poder, actuaban independientemente y hacia finales del siglo XIV ejercieron influencia especialmente en el Norte de España. Durante el siglo XV los reyes de los diferentes Reinos se dieron cuenta de que empezaban a interferir con su poder
y decidieron unificarlas en una sola organización, la Santa Hermandad
y dotarla de ordenanzas y leyes. La más importante de ella determinó la
determinación de los delitos que debía perseguir, los que se daban en
despoblado, o sea, el lugar descercado de 30 vednos o menos y, desde luego,
se trató de robos, hurtos, salteamiento en caminos, incendio de viñas,
mieses o colmenares3•
El lento, pero ya imparable desarrollo de la sociedad novohispana
que no sólo amplió sus estratos demográficos, también las actividades
económicas extendiéndolas, de las centralizadas durante la segunda
mitad del primer siglo virreinal, a las más diversificadas en amplios
territorios, incluidos los del septentrión. Si bien esto habla de una evolución social, ella trajo consigo hacia los últimos años del primer siglo
virreinal y los primeros del segundo, una creciente conducta antisocial.
En las ciudades las situaciones de pobreza y diversificación de la es2 Alica Bazán Alarcón, 'El Real Tribunal de la Acordada y la Delincuencia en la
Nueva España' en Historia Mexicana, El Colegio de México, Vol. XJII, enero-marzo
1963, Núm. 3, p. 320.
3 Ibúie111., p. 321

765

Para febrero de 1609 el virrey don Luis de Velasco, conde de Salinas
dio a conocer a la metrópoli las gestiones que se habían ejecutado para
aliviar estos males sociales. Le pareció que el mejor sistema sería i11trod11cir 1111 tribtmal de hermandad q11e con-ay siga delincuentesy COtJJO cosa nueva. El
detonador de la adopción de esta medida fue el alzamiento de unos,
hasta entonces pacíficos chichimecas, que residian y trabajaban en las
minas de San Luis. Se trasladaron en dirección Norte y al encontrarse
con dos españoles les dieron muerte; se enteró de ello uno de los capitanes regionales, don Francisco Mejía Carvajal, el hermano del Capitán
General, sin duda don Luis de Carvajal, los persiguió y capturó a unos
ocho o diez, a quienes juzgó en el acto y los colgó. Mandó las causas al
virrey, quien las sometió al juicio de los letrados y éstos, a su vez, consideraron adecuada la medida que se había tomado. Por supuesto que
esta acción zanjó de momento la situación, el virrey escribió al respecto: ... con este suceso ha quedado aquello en pazy quiett,d por ahora y los indios

escarmentados para no atreverse en lo de adelante.4
A partir de esa fecha don Luis de Velasco pudo dedicarse a buscar
los recursos a fin de que su funcionamiento de la Hermandad no recayera en las arcas de la Real Hacienda ni la costearan los vecinos. Sin
duda estas primeras acciones virreinales se anticiparon a la institucionalización de la Santa Hermandad en la Nueva España. Sin embargo,
como todos los actos de gobierno, estaba amparada en una cédula real.5
Había sido expedida varios años antes en Burgos, el 23 de junio de
1603 en respuesta a la representación que había enviado la ]11sticia, sin
duda la Real Audiencia y el Cabildo y Regimiento de la CiHdad de México.
Sin embargo, no llegó a ponerse en práctica y pasados algunos años,
4

5

AGI, México, 27, N. 63, fol. 4v.
Ibitkm, México 29, N. 36.

�766

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SAL.A

como vimos arriba, en febrero de 1609, fue cuando realmente se dieron los primeros pasos para su ejecución. Un mes más tarde, el 30 de
marzo se formalizó e institucionalizó en el Real Acuerdo del virrey,
presidente y oidores de la Real Audiencia; con ello quedó fundada la
Santa Hermandad. En el mismo acto acordaron que el virrey nombrase
dos Provinciales de la dicha Hermandad, u.no con residencia en la ciudad
capital y el otro en Puebla de los Ángeles; se les diese de inmediato
título y se estableciera la jurisdicción de cada uno. Durante el resto del
año deberían dedicarse a dos tareas centrales, recaudar fondos de la
manera más s11ave entre todos los hacendados que ofrecieran y contribuyeran
con la ml!Jor cantidad de pesos de oro que pudieran sacar para establecer un
fondo del cual se sufragara a partir de 1610 el funcionamiento inicial.
La segunda consistía en hacer las diligencias para que en todas las ciudades y villas de españoles del Reino se eligieran los alcaldes de la
Hermandad de entre los más principalesy ricos q11e se hallaren. Los nombrados, junto con los provinciales, deberían recaudar fondos también entre las cabeceras de pueblos de indios, pero fundamentalmente entre
todos los hacendados. El dinero que se fuera recogiendo se colocaría
en una caja de tres llaves según lo tenía estipulado el virrey en casos
similares. Para diciembre se presentarían en la ciudad de México /os
provinciales y alcaldes con informes completos de lo recaudado. De esta
forma quedó fundada la Santa Hermandad y sus funcionarios iniciaron
sus tareas a partir de enero de 1610. El Real Acuerdo fue firmado por
miembros de la Real Audiencia, especialmente, quienes tenían cargo en
la Sala del Crimen.6
Con su acostumbrada diligencia y con la ratificación de la cédula real, para octubre de ese mismo año el virrey reafirmó a la metrópoli sus
acciones pasadas para fundar en este Reino de la Hermandad que tan necesaria
ha sidoy es. Entre sus argumentos el virrey comunicó al rey que los dos
o tres oficios que se derivaban del establecimiento de la instancia judicial, podrían dar recursos, puesto que serian vendibles. La única objeción que hasta el momento se había presentado provino de los cabildos, cuyos integrantes demandaron la propiedad de los oficios que se
crearan. Al respeto el virrey, con su larga experiencia de gobierno, advirtió que no era conveniente atender esta demanda, ya que podía resultar en perjuicio del funcionamiento de la Hermandad, ya que con

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

frecuencia los cabildos entregaban, inclusive los cargos internos, en
ma~os poco propicias. Hasta el momento los vecinos y hacendados
habtan observado una gran mejoria en sus propiedades, en los caminos
y en las poblaciones y apoyaban abiertamente la medida que el virrey
había tomado7•
El primer Provincial Juez Ejecutor que se nombró en el año de 1609
fue _el de la jurisdicción de Puebla de los Ángeles, su Provincia, distrito y
cordtllera, y el cargo se lo asignó el virrey al alcalde ordinario de la ciudad, don Alonso de Ribera Barrientos. Este personaje se había ocupado de tareas similares vinculadas con la real justicia. En forma simultánea a s~ nombramiento se fijaron los límites de su territorio que
comprendieron desde los ranchos que dicen del volcán corriendo hacia elpuerto de
San Juan del Saúv hasta la rl!Ya de la Villa y Provincia de Tehuantepec donde
alcanzarey desde la unay otra Mar del Norte y del J¡,¡r que sean de la Gobernación de la Nueva España. Su título se lo expidió el virrey el 19 de mayo de
16?9. Entre sus atribuciones, además de gozar del salario que se le confiriera -no se menciona cuál sería éste- la de portar vara de la Real
Justic~a en t~do el territorio que se había asignado a este cargo. Algunos anos mas adelante, en 1620 el virrey Diego Femández de Córdoba,
marqués de Guadalcázar le confirmó el cargo, pero a partir de esa fecha, al parecer el oficio de provincial se redujo en su duración a dos
años como era lo usual en otros cargos similares8, lo que además, aseguraba el ingreso del pago de la postura por el oficio vendible, como la
mayoría de los de la época.
. ~s ~uy posible que el primer Provincial Juez Ejecutor ahora de la ju~sdiccton que comprendía la ciudad de México y todos los territorios
circundantes haya sido el Capitán don Diego Orejón Osorio, Caballero de Santiago. Este personaje estuvo en el cargo hasta, aproximadamente, 1656 cuando lo renunció por enfermedad y delegó en varias
pers~nas al tratarse de oficio que él había adquirido. Al fallecimiento,
su vmda doña Isabel Caraveo y Guzmán acudió al virrey, Francisco
Fer?ández de la Cueva, duque de Alburquerque para pedirle que se
notificase a todos aquellos en quienes había renunciado el cargo con el
fin de que alguno de ellos lo aceptase y le entregara lo que correspondía por la postura. Sin embargo, ninguno de ellos lo aceptó y se declaró
vacante9•

6 Las

firmas en este Real Acuerdo son las del virrey, Luis de Velasco y las de los
licenciados Bernardo de Otalorá, Diego Núñez de Morquecho, Juan Quesada de
Figueroa, Pedro Xuárez, Marcos Guerrero y Aller de Villagómez, en AGI, México 29,

N. 36, exp. 2, fol. 3.

767

7

AGI, México, 28 N. 9, fols. t-2r.

8 Ibíde111,
9

fol. 2v.
Ibíde111, México,197, N.22.

�768

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

En el año de 1624 encontramos como funcionario de la Hermandad a
su escribano y notario, Diego Ranúrez de Cisneros. Este personaje
fue escribano real de las Indias y notario público del Juzgado de la Santa Hermandad, desde luego, peninsular y nacido hacia 1580. En 1624
pidió se le diera copia de su título de escribano y se le admitiera su información para acceder a ese oficio. Su oficio quedó entre los vendibles, ya que las actividades vinculadas con la Santa Hermandad fueron
consideradas como gubernamentales y por ello presentó postura para
obtener el cargo, la cual se le admitió el 27 de julio de 1624. Desde
luego se le pidió la afianzara y, después de largas negociaciones, se
apro bo, el remate w.
Durante los siguientes treinta a cuarenta años la Santa Hermandad
se extendió por casi la totalidad del territorio conocido del Reino. Para
1661 quien era su Provincial en la Villa de Colima, en la provincia de
Michoacán, don Pedro de Vitoria, solicitó se le confirmara el cargo
que había adquirido en 1,500 pesos. Si bien no le fue autorizado y
además el rey, por dos cédulas reales y apoyado en el Consejo de Indias, le ordenó al virrey la extinción del mismo 11• Lo anterior evidencia
lo mucho que se había extendido geográficamente la tarea de la Santa
Hermandad. En la decisión real y virreinal quedó claro que la postura
entregada por Victoria le fuera devuelta y él, por su parte, regresó la
vara de provincial y se la entregó al alcalde de la Villa de Colima, don
12
Juan de Albarzuza con fecha del 11 de septiembre de ese mismo año •
Entre tanto en la ciudad de México y las cinco leguas en su contorno el cargo había quedado vacante durante algunos años después del
fallecimiento de Orejón Osorio. Aquellas personas en las que el provincial había renunciado la plaza al encontrarse enfermo, ninguna de
ellas la aceptó. Ante esta situación el fiscal mandó se abriese a pregón
con fecha del 28 de julio de 1657, pero curiosamente, nadie se interesó
por él, probablemente, debido a que la viuda del último propietario
había demandado que la nueva postura se le entregara a ella. No fue
hasta el 7 de mayo de 1677, casi 20 años más tarde, cuando presentó
postura de tres mil pesos don Pedro de Retes Salazar, vecino de la
ciudad y sin duda comerciante como lo fueron casi todos los miembros
de la familia Retes, especialmente en el Noroeste. Sin embargo, el largo
10

11

Jbiden1, México, 181, N.77 y 182, N.82.
Del 27 de julio y 20 de octubre de 1662 en AGI, México 38, N. 100, exp. 1,

fol. 1.
12 lbide,n,

fol. Sr.

769

tiempo sin propietario derivó en que el oficio de carácter gubernativo
se considerara caducado y casi anulado, reclamándolo para sí la Real
Audiencia y, consecuentemente, como todas las plazas de esa instancia
no podía quedar sujeta a postura, al no tener el carácter de oficios vendibles. Un mes más tarde la situación se aclaró, la Real Audiencia renunció y se sacó un nuevo pregón específico para el cargo de regidor
de la ciudad que estaba vacante por renuncia de don Andrés de Fraga,
pero ahora se le agregó al oficio de Prollincial de la Santa H ermandad de esa
ciudady de las cinco leg11as ef! contomo de ella.
Una de las posturas la presentó Nicolás de la Rosa a nombre de don
Juan Vélez de Guevara en 8 mil pesos, 4 mil al contado y los otros 4
mil entregables hasta el despacho de la flota que se esperaba en el Reino. El nuevo funcionario embarcó en 1645 hacia la Nueva España13•
Su postura fue la aprobada y dos años más tarde el regidor y provincial
reclamó que no le habían sido observadas todas las preeminencias que
contemplaba el oficio y pidió la devolución de 2 mil pesos de la postura que se había cubierto. Es importante conocer que esas preeminencias que conllevaba el oficio de la Santa Hermandad consistían en:
...entrar en el Cabildo de la Ciudad a votar con espada, teniendo en él
el lugar después del alguacil mayor de ella y que ofreciéndose éste por
arrendamiento le había de preferir en la antigüedad del lugar a quien le
sirviese y que esto mismo se había de observar en todos lo actos públicos en que concurriera... 14

El largo pleito se resolvió hasta 1684 por un auto del Real Consejo
de Indias ratificado por el rey en Madrid el 27 de junio de ese mismo
año y en el cual se reconoció el derecho de Velez de Guevara y se recomendó se le devolvieran los 2 mil pesos que había reclamado15• Poco después se le despachó su título el 22 de junio de 1685 y muy probablemente permaneció ejerciendo los cargos hasta 1690 ó 1691 cuando se aplicó una modificación al funcionamiento de la Santa Hermandad.
Esos últimos años de los ochenta y los primeros de la última década
del siglo XVII fueron difíciles para la tranquilidad de la ciudad de
México y especialmente de los caminos que de ella partían. Fueron los
alcaldes de la Sala del Crimen de la Real Audiencia los primeros en
13

lbídem, Contratación, 5789, L. 1, fols. 570-510v.
lbidem, México, 197, N. 22, exp. 1, fols. 2r. y v.
1s lbidem, fols.30r. y v.

14

�770

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

presentar, en esos momentos, sus inquietudes ante el virrey Gaspar de
Sandoval Cerda Silva y Mendoza, conde de Galve en, cuando menos
dos instancias conocidas. La primera una comunicación del alcalde del
crimen fechada en la ciudad de México el 14 de mayo de 1687 y firmada por Simón Ibáñez Lazcano. En el interesante texto denunció la situación de antisociabilidad que imperaba, tanto en la ciudad capital del
Reino en la cual el número de malvivientes era excesivo y constante,
como en los caminos en donde los delincuentes andan divididos en c1111drilfas. De lo que él contemplaba en la ciudad capital, escribió:

La segunda comunicación es una carta fechada el 21 de agosto de
1687 en la cual el conjunto de alcaldes de la Sala del Crimen enviaron al
virrey y que, en términos repite el contenido de la queja de uno de sus
miembros, citada arriba. La respuesta provino del rey después de consulta con el Consejo de Indias en la cual, por un lado, pidió al virrey
consultara y estudiara los inconvenientes que podían resultar de quitar
el "baratillo"; pero al mismo tiempo, le ordenó que previera que se
guardaran las Leyes de Castilla según las cuales había que dar seguridad
en las ciudades y en las que ya existía la figura del provincial y procurara
que se observaran las medidas existentes 17• Como sabemos el mercado
del "baratillo" no desapareció y, en alguna forma, es el antecedente de
la actual proliferación de los llamados "vendedores ambulantes" que
inundan gran parte del Centro Histórico de la ciudad de México. Poco
es lo que se ha remediado, si bien ahora, no se expenden abiertamente
las mercancías robadas a los particulares, sí se comercia con los productos del contrabando conocido y no perseguido por autoridades de
todo tipo.

...hombres de tan perjudiciales costumbres, ociosos, vagamundos y mal
entretenidos, sin tener más empleo, ni oficio, que hurtar }' jugar, gastando todas las horas del día y de la noche en semejantes maldades,
siendo su continúa asistencia o en el baratillo, vendiendo lo que acabaron de robar o jugándolo todo en las casas de juego16.

Su recomendación se sustenta en la necesidad de aplicar fuertes,
ejemplares y oportunos castigos ya que, basándose en los autores importantes del momento, consideró que lo conveniente a la ca11sa pública,

al logro de la pav la consemación de los do111inios es fa acerbidad en los castigos en
delitos graves y env&lt;:Jecidos. Su propuesta la concreta en solicitar al virrey
que prohíba totalmente el baratillo y la asistencia a él de cualquier persona,
de cualquier estado o calidad; la pena que propuso para quienes sean de
inft1ior esfera era de doscientos azotes y diez atios en Filipinas y para los de
calidad, diez años de Presidio cerrado. Su argumentación a favor era el exceso al que se había llegado, al tener una fácil, rápida y pública salida los
artículos robados, ya que como se acuda con presteza (al "baratillo'') el dueño podría encontrar lo que le acababan de robar en su casa o persona a
un precio, por supuesto en mucho inferior a su verdadero valor. No
descuidó el alcalde, al pedir la desaparición del "baratillo", el perjuicio
que se podía hacer a quienes, como los indios, tuvieran puesto fijos,
para ellos pidió al virrey les asignara un lugar, la Plazuela de la Cruz, en
donde talabarteros y otros oficios pudieran vender sus mercancías.
De interés para este trabajo, no es sólo la comparación con situaciones actuales en la misma ciudad de México, también el que la propuesta individual pidió el restablecimiento de los oficiales de la hermandad, cuyo principal cometido era perseguir a los salteadores de los
canunos.

Por lo que se refiere a los despoblados, los particulares, la Universidad de los Mercaderes y el Tribunal del Consulado presentaron quejas
continuas sobre la inseguridad en diferentes caminos, sin referirse ahora a los indígenas sino a los asaltantes. El prior y los cónsules de los
mercaderes le ínformaron al virrey, de los muchos insultos que se comeúan en los dos caminos a Puebla, el de Río Frío y el de San Martín; en el
de Santa Martha; en los de Amilpa, Cuernavaca y Toluca, en los pasajes
de Cerro Gordo, Tres Palos y las Cruces. El resultado era nefasto para
el comercio y, en parte también para las haciendas cercanas, ya que las
pérdidas eran grandes y las autoridades no tenían capacidad para parar
esos ins11/tos. Las dos instituciones arriba mencionadas le solicitaron el
nombramiento de dos o tres alcaldes de la Hermandad que fueran de
entera satisfacción18• Los asesores del virrey y él mismo presentaron una
propuesta a la consulta del Real Acuerdo el 20 de enero de 1690 y un
año más tarde, el 22 de enero de 1691, se otorgó esa aprobación que,
en su elemento esencial:
...conformó y mandó fuesen dos los Provinciales de la Hermandad, el
uno del arwbispado de México y obispado de Michoacán y el otro del
obispado de la Puebla y del de Oaxaca con la dotación de los guardas
de los pasajes de sus jurisdicciones para que procediesen contra todos

17
18
16

Ibídem, México, 86, R. 4, N. 47, exp. 2, fol. 16r.

771

Ibídem, México, 86, R. 4, N. 47, exp. 1, fol. 1v.
Ibide,n, México, 62, R 3, N. 24, fols. 112-114.

�772

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

los delincuentes en casos de hermandad en conformidad con las leyes
reales.

Entre la consulta y aprobación del Real Acuerdo, el rey emitió una
cédula real en 1690 en la cual señaló la utilidad de contar con los guarda mayores en los parajes y caminos. Ellos tendrían la obligación de...
con todo desvelo y cuidada de díay de nochey en todos los parqjes q11e se les asignare
tengan los caminos y traficantes toda seguridad que se espera conseguir. Contribuiría a esta seguridad el afianzamiento de los Provinciales, quienes tendrían
que responder y pagar los robos que por s11 culpa y omisión se cometieran en los
caminos.
Tanto el rey como el Real Acuerdo previeron que para sufragar los
pagos de los guarda mayores no se afectara a la Real Hacienda, pero
tampoco se dejara que toda la carga recayera en los mercaderes y viajantes. Al mismo tiempo se propuso cobrar una pequeña cuota, medio
real, a cada pasajero de a caballo y mula, quedando exentos los indígenas y los eclesiásticos y religiosos, quienes, finalmente no conducían
mercancías comerciales.
Para el 3 de febrero de 1691 se designaron los provinciales para cada jurisdicción, ahora con un muy ampliado territorio. Para las inmediaciones de la ciudad de México y hasta Michoacán fue nombrado
Rodrigo Juan de Rivera y Maroto y en Puebla-Oaxaca, el Capitán Francisco Álvarez. Sobre ellos volveremos más adelante.
En abril de 1691 el virrey, conde de Galve, informó que había aplicado algunas gabelas en los pasajes de los caminos más peligrosos para
costear la guardia de cortas distancias y el sustento de los Provincia/es de
la Hmnandad, sus co,nismiosy cuadn"//eros. A partir de esta fecha cada uno
de los dos Provincia/es tuvieron la obligación de mantener ochenta cuadrilleros con sus amiasy caba//o.r, eran ellos quienes debían perseguir a los
salteadores, aprehenderlos y conducirlos a la cárcel de la Santa Hermandad, pero, además tetúan que estar siempre disponibles para cualquier otro servicio que se les requiriera, desde luego concerniente al
aspecto judicial19• Esta decisión virreinal le fue confirmada unos años
más tarde por cédula real del 30 de diciembre de 1694. A partir de estas
modificaciones ocurridas durante los primeros años de la última década
del siglo XVII, se pudo ejercer con mayores recursos, pero no tenemos
noticias si la situación de inseguridad en caminos y en la ciudad mejoró,
sí, como veremos más adelante, al paso de los años hubo necesidad de

19

Ibídem, México, 62, R. 1, N . 2, fol. 2.

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

773

nuevas reformas que darían paso al establecimiento del Tribunal de la
Acordada durante la tercera década del siglo XVIII.
Vimos así que el oficio del primer provincial ya jurisdiccional le fue
asignado el 3 de febrero de 1691 a Rodrigo Juan Rivera Maroto, a
quien el rey se lo confirmó el 27 de marzo de 1694. El alcalde y provincial residía en la ciudad de México y había asumido desde 1689 el
cargo, aún antes de que fuera jurisdicciona~ en función de la renuncia
que de él realizara Velez de Guevara. En esa ocasión Rivera 1faroto se
presentó ante el virrey conde de Galve y procedió al pago de mil pesos
con lo cual aseguró la plaza, que se le otorgó en marzo de 1689 con el
título de Juez Provincial ejec11tor de la Santa Hennandad de la Ci11dad de Afé&gt;.·ico y cinco leguas en s11s contomos. Pero, para el 28 de octubre de 1692 el
virrey lo suspendió en el oficio debido a que había adquirido el asiento
de los naipes y ambos eran excluyentes. Nombró provisionalmente a
Francisco García, pero al asumir éste el cargo de guarda mayor del
Monte de Río Frío, se vio obligado a buscar otra persona de satisfacción.
Ante esta medida Rivera Maroto pidió, por poder y obtuvo la confirmación del mismo en el año de 16942(), lo cual no supone que haya
estado ejerciéndolo, sino que le había sido confiado en algún momento.
El asiento de la administración de la Fábrica y Estanco de Naipes de
la Nueva España le fue adjudicado el 16 de junio de 1693. Previsor
como al parecer lo fue, solicitó a Madrid la confirmación de ese remate
conforme a la cédula real del 13 de noviembre de 1581 que hablaba
sobre el otorgamiento de ese tipo de oficios por el tiempo de 9 años
mediante el pago de 80 mil maravedíes anuales. El alcalde del crimen
debió haber sido un buen administrador y comerciante, puesto que
aprovechó la vinculación administrativa que existía entre la Nueva España y las Islas Filipinas para enviar a Manila un cargamento de naipes
de 80,883 barajas para su venta en aquella capital. Obtuvo para ello la
concesión de dos toneladas de carga en una de las naos que hacían el
largo y difícil viaje de Acapulco a Cavite. Sin embargo, este envío dio
ocasión a varias diligencias, en primer lugar para notificar que tan sólo
los vecinos de las Filipinas tetúan derecho a ese tonelaje. En segundo
para notificarle a Rivera Maroto que no podía distribuir mediante un
comisionado en Manila, los naipes y que esta distribución y venta que20 AGI; México,

200, N.11.

�774

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

daba a cargo de los oficiales reales de la Real Hacienda local, quienes
fueron encargados de hacer los enteros de las ventas en la Real Caja
para su consignación a la de México.21

y de las calzadas de Chapultepec y Guadalupe; así como otras obras de
caminos de tierra, de albarradas y asegurar que no se represaran las
aguas de algunos poblados cercanos a la Ciudad por el peligro que esto
representaba. En 1694 se le comisionó para llevar, antes de que empezara la temporada de lluvias de ese año, a los albañiles y los materiales
de construcción que necesitaban para concluir la última parte del techo
en el Real Palacio25•

El sustituto del asentista del tabaco lo fue, por designación virreinal
y confirmación real, José Cumplido, de quien sabemos que residió en
la Nueva España probablemente desde 1670 o 1672. Fue un personaje
interesante en quien confluyeron la realización de varias actividades en
alguna forma relacionadas con la que aquí interesa. Antes de llegar a la
Santa Hermandad desempeñó durante ocho años cargos militares como alguacil de guerra en Veracruz, Acapulco y Tampico; persiguió
desertores de presidios, hecho que se conocía, pero se disimulaba y no
se enfrentaba22•
También durante los años previos a su cargo de provincial, Cumplido
recibió comisión para el cuidado de la pulquerías; su tarea en este desempeño le acarrearon serias consecuencias, recibió amenazas, no sólo
de muerte, también de la destrucción de su casa, ya que se negó a aceptar las dádivas y cohechos que se le ofrecieron para no informar sobre
los inconvenientes y abusos en la distribución y expedición del pulque.
Menciona la existencia de más de 70 personas que tenían licencia para vender
el pu/,que, y se está refiriendo a la ciudad de México y señaló que los
introductores pretendían también vender bebidas prohibidas como
vino de Colima y tepach?.
24

Ya como provincial, oficio que recibió hacia finales de 1692 , participó en una diversidad de actividades. Le correspondió estar presente en
el motín de la ciudad de México del año de 1692 y fue a él a quien se le
encargó cuidar la ciudad después de la noche del motín y aprovisionar
- agosto de 1692- a sus habitantes del maíz cuya escasez había sido una
de las causas del levantamiento.
En 1693 lo apoyó el virrey para ejercer la administración de justicia
y, al mismo tiempo, aderezar las calzadas, los malos pasos, hacer puentes y la obra de los ríos de Tianepant/a y los Remedios que vienen al Santuario
de Nuestra Señora de Guadalupe. Recibió del virrey dinero para los trabajos en varias obras de ingeniería en las cercanías de la ciudad de México, supervisó los trabajos en los puentes de San Esteban y San Salvador

Una de las tareas más interesantes por su significado tradicional y
popular que le correspondió supervisar fue el funcionamiento de los
temascales en la ciudad de México. En su momento estos baños de
vapo:, que practicaron los indígenas con un sentido de higiene y prevenc1on de la salud, fueron considerados como un atentado a la moral,
ya que, en ocasiones, tomaban los baños juntos hombres y mujeres. El
provincial Cumplido recibió el encargo de visitar los sitios en donde
existían los temascales y a partir de su informe, el Real Acuerdo dio a
conocer en 1696 una lista de personas a quienes se autorizaba a tener
estos baños, en ella se señala el sitio exacto de su ubicación y el destino
por sexo. Incluimos esta interesante lista en el apéndice de este trabajo26_
El provincial Cumplido presentó a la Real Audiencia una copia de sus
servicios, los que entregó a la Real Audiencia con la finalidad de solicitar al virrey una merced que consistió en un oficioy una compan1a redonda

de las que se han de levantar en esta ciudadpara elpróximo socorro que ha de ir a
las Islas Fz"lipina/7. Como militar que era tuvo la intención de no abandonar esa parte de su carrera y obtuvo el apoyo correspondiente. Lo
que no logró fue que en 1696 lo confirmaran en el cargo, una vez que,
en febrero, salió el virrey que lo había favorecido y a pesar de habérselo
solicitado al obispo de Valladolid. El rey no accedió a esa confirmación
y argumentó que se trataba de un ejercicio o ministerio tempora/4 sin sueldoy a
la voluntad de los viTTryes. De donde deducimos que hacia 1697 debió
haber quedado fuera del oficio.
Por haber sido Cumplido de hecho el primer provincial en activo,
las fuentes primarias registran información primordial para el momento, como son las características del oficio y título deprovincial y de las Instrucciones para el ejercicio de ese cargo. Aquí incluimos las partes más
destacadas de estos documentos, ya que constituyen los antecedentes

21 AGI,

Filipinas, 15, R. 1, N.38, fols. 1-4r.
Ibídem, México, 202, N. 7, exp. 1, fols. 1-57.
23 Ibídem, fols.14-15.
24 Ibídem, Co,ifirmació11 de eficio en José C11mplido, alg11acil de g111J1Ta, g11ardamrgor de Cerro
Gordo, las Canalejasy Proví11cial de la Santa Hem1a11dad, del 30 de julio de 1698.
22

775

25

Jbídem, fols. 16-18.
Jbídem, fols. 55-57.
21 Ibídem, fol. 19.

26

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MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

de Jo que pocos años más adelante se conformará dentro del Tribunal
de la Acordada.

Al no percibir, cuando menos el provincial Cumplido sueldo alguno, a pesar de haber quedado estipulado en las características del oficio,
se le eximió de la obligación de aportar la cuadrilla de 80 hombres,
pero se le otorgó poder para perseguir a los delincuentes en el resto del
terri-torio de la Nueva España. Para cumplir con su cometido, en el
título, el rey pidió a todos los justicias de los territorios brindar su ayuda y apoyo al provincial

En cuanto al oficio, referido el documento, al que correspondió al
arzobispado de México y obispado de Michoacán, el texto dice:
Este oficio de Provincial &lt;le la Santa Hermandad ... es nuevamente introducido a instancias de los virreyes y Audiencia por los excesos y los
delitos que se cometiao en los caminos y por tres cédulas reales &lt;le S.
M. que ordenen y encargan a los virreyes &lt;leo estas comisiones de la
Hermandad a su arbitrio28•

Se puntualizó que ya la "Recopilación de las Leyes de Indias" en su
título 4, libro 5, previó que en las Ciudades y Villas que pareciese a sus
virreyes y gobernadores se estatuyan y funden estos oficios de Provinciales de la Herman-dad. Pero, ahora se aclaró la forma de darlos:
...y que se traigan al pregón y se rematen como los demás oficios vendibles de las Indias y que sean renunciables y que tengan voz y voto en
el Cabildo de la Ciudad y asistan con vara y espada como en la Ciudad
de SeYilla y que tenga la jurisdicción que le dan las Leyes de Castilla y
así rrusmo que tengan en las penas de aquel juzgado cien mil maravedíes de salario cada año, sino es que se rematasen en capital a que no correspondiese este salario, que en este caso, habrá de reducirse según el
precio que se &lt;líese por el oficio a razón de veinte mil el millar29•

El útulo que se otorgó a Cumplido dice, en su parte medular, después de mencionar que el virrey era la autoridad que estaba facultada
para designar persona de satisfacción para el oficio de Provincial:
...y siendo de la de mi virrey la de Joseph Cumplido, alguacil de la Guerra de esta Ciudad con su acuerdo ha tenido por bien de nombrarle
como por la presente le nombro por Provincial de la Hermandad del
arzobispado de México y obispado de Michoacán y todos sus territorios con el procedimiento en ellos y sus lugares contra todos los reos y
delincuentes en casos de hermandad en conformidad de mis Leyes Reales y de la mstrucción que se le entregará firmada de mi virrey...se le
concede este título y con la limitación de percibir estipendio alguno y
solo si a de gozar lo aplicado por las Leyes en los bienes de los delincuentes que aprehendiese, pues conforme a sus procedimientos tendré
presente sus servicios y mi virrey procurará remunerarlos30.

777

31

La Instmcción que se entregó a Cumplido el 29 de abril de 1695
contiene claramente especificadas sus obligaciones, atribuciones y delimitaciones dentro del sistema judicial imperante y normado por las
leyes vigentes. Claramente se estipula la protección a los poblados indígenas, en donde no podían tener jurisdicción los provinciales, aunque
en sus cercarúas se cometieran delitos, a no ser que hubiera, cuando
me-nos veinte vecinos españoles. Cuando el caso lo ameritara Jo debían
plantear ante la Real Audiencia, a fin de que se tomaran las medidas
pertinentes. Los provinciaks tenían facultad para proceder sumariamente
en los casos de delitos en poblados, especialmente los de ft1erz.as, raptosy
robos, aprehender a los delincuentes y asegurar sus bienes, pero, desde
luego, sin perjuicio de la jurisdicció11 ordinaria. Es decir, se debía respetar la
autoridad de la Sala del Crimen, Jo que no siempre se mantuvo, especialmente durante la existencia del Tribunal de la Acordada y que dio
lugar a numerosos casos de pleitos jurisdiccionales. El primero de ellos
lo localizamos a principios de enero de 1691 aún con la presencia de la
Santa Hennandad, cuando los integrantes de la Sala del Crimen reclamaron al virrey, conde de Galve, su intromisión al otorgar a los oidores
casos criminales en forma privada y, si bien no lo manifiestan así, las
comisiones para los provinciales de la Hermandad. AJ mismo tiempo,
tampoco los oidores se mostraron favorables a que se les comisionara
para los casos relacionados con la Hermandad, ya que adujeron que
eran mayores y faltos de fuerza y que esas actividades deberían quedar
en manos de los hombres rob11stosy de buena edad?
Retornando al documento, se trata de una viva muestra del nada
sencillo lenguaje jurídico, pero también del rígido control que se procuraba tener con las autoridades de diferente tipo.

31

I11strncción que en s11s procedimientosy conocí111ie11tos ha de obsen1ar)'g11ardar el alférezfoseph C11mplido que está fJOfJlbrado por Provincial de la Santa Hermandad de este a,z,obispado de
México y del obispado de Michoará11, .r11s ministros, comisarios, g11ardas y madrilleros, en: AGI,
28

Ibídem, México, 202, N. 7, exp. 4, fol. 2
Ibíde111.
30 lbíden1, México, 202, N. 7, exp. 1, fols. 80-81.
29

México, 202, N. 7, exp. 1, fols. 83-86.
32
Ibíde111, México, 87, R. 3, N. 44, exp. 1, fols.l-2 y México, 90, R. 2, N. 16, exp.
1, fol.1

�778

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

Probablemente los últimos años del periodo de Cumplido hayan coincidido con el difícil estado en el cual el virrey José Sarmiento y Valladares, conde de Moctezuma y Tula, encontró al Reino a su arribo en
diciembre de 1696 y que no era mas que prolongación de lo que había
llevado al moún de 1692. Al año de su estancia fue capaz de enviar un
detallado informe del estado del Reino33. En él señala con atinada precisión que la causa del disturbio de unos años atrás no había sido solucionada y que las cosechas de maíz seguían siendo muy escasas desde
1692 debido a los malos temporales, a tal grado que no alcanzaba ni
para lo más necesario, las siembras de trigo tampoco habían resultado
convenientes con la consecuente elevación de los precios de ambos
granos. La carga de maíz llegó a costar hasta diez pesos, cuando su
costo normal era de un peso y medio y la de harina se elevó hasta 30
pesos. Los perjuicios fueron inmediatos, ya que al carecer, especialmente, los indígenas de sustento cotidiano se veían obligados a remontarse, por un lado, a los montes en búsqueda de alimentos naturales y,
por el otro a los lugares más poblados en donde pretendían vivir de la
caridad usual en esos sitios. En ambos casos, dejaron los pueblos y
haciendas desiertas y sin personal que cultivara las tierras de sembradío.
Se fomentó así un círculo vicioso, se dejó de cultivar la tierra, no se
pagaban tributos, se tenía hambre y necesidad de todo tipo y los robos
en poblados y despoblados se incrementaron. El virrey no dejó de
mencionar la abundancia de los malvivientes y vagamundos en las ciudades y los excesos de sus ataques a casas, comercios y hasta iglesias.
Curiosamente no recurrió, cuando menos no lo manifiesta así abiertamente a la Santa Hermandad, sino a la Sala del Crimen y reconoció que
sus tres alcaldes no podían asistir a las rondas que pidió se realizaran
por la ciudad de México y por ello recurrió también o los oidores de Manila y a otros ministros de justicio de esta ciudad; aquí, sin duda quedan comprendidos los dependientes de la Hermandad. Sus requerimientos tuvieron éxito y se logró capturar innumerables reos y aplicarles la justicia
de la manera más estricta; en menos de un año se condenaron a muerte
a 18 reos y otros muchos fueron enviados en destierro a presidios e
Islas Filipinas. Como precavida autoridad se ocupó al mismo tiempo de
buscar solución a la situación del campo, instó a los hacendados a contar con suficiente semilla y proporcionar alimento a sus trabajadores
para que no abandonaran las tierras. Pidió se enviara a las grandes ciudades toda la semilla posible, la adquirió a buenos precios y la almace-

nó en la Alhóndiga desde donde supervisó una adecuada distribución
para que no se llegara a la escasez. En la ciudad capital prestó atención
a los momentos en que se notara la carencia de pan y ordenó a los panaderos amasasen por lo manana y la tarde para que así los necesitados
tuvieran la oportunidad de ganar un poco de dinero durante el día y
hacerse del pan por la noche. Sus previsiones se vieron favorecidas por
una buena cosecha durante los siguientes meses, es tonta lo abundancia de
maíz nuevo que concurre poro wgror el precio de cinco pesos o que hoy ha btefodo.
Simultáneamente, tomó las medidas para que la explotación minera se
mantuviera e incrementara al contar los mineros grandes y pequeños
con adecuado suministro del azogue; hizo llegar un buen número de
quintales de Filipinas y tomó medidas para que no se parara la producción minera. Sin duda que la minería, era el motor de la riqueza novohispana, la Real Hacienda y el comercio dependían de la producción
minera y para evitar un colapso general, el virrey pidió ayuda al Tribunal del Consulado para proveer adecuadamente de azogue a esta ramo
de la economía; se buscó traer de Perú el que faltare y se carenaron los
navíos para que pudieran realizar los viajes necesarios.

En Lewis Haruce, Los virrryes españoles en América durante el gobiemo de la Casa de
A11stria, edic. de Lewis Haruce con la colaboración de Celso Rodríguez, Biblioteca de

779

Si bien las previsiones virreinales dieron frutos en los siguientes
años el desarrollo normal de la sociedad no dejó de contar con disturbios periódicos o permanentes que justificaron a lo largo del periodo
virreinal la existencia de instancias judiciales de control social que contribuyeran a asegurar una relativa estabilidad social y un clima de tranquilidad.
Es probable que a la no renovación del nombramiento de Cumplido, alguno de los siguientes virreyes, probabletnente Francisco Fernández de la Cueva Enríquez, duque de Alburquerque haya designado
sucesor en la persona de Juan Miguel Vértiz. No tenemos noticia de
la fecha de su nombramiento, pero sí que fue alcalde de la Santa Hermandad, probablemente desde 1704. Lo que sí está comprobado es
que era natural de Navarra y que obtuvo licencia para trasladarse a la
península de donde regresó a tierras novohispanas el 19 de junio de
1722. Para los años de 1726-1727 era guarda mayor del entonces ya
Tribunal de la Acordada en la ciudad de Mexico34• Sin duda fue Vértiz
uno de los últimos alcaldes de la Santa Hermandad, antes de que esta.
institución se transformara en el Tribunal de la Acordada.

33

Autores Españoles, Atlas, Madrid, 1976-78, 5 volúmenes, vol. 5, pp. 206-213

34

IbideflJ, México, 647, Tribunal de la Acordada y Contratación, 5472, N. 1, R. 24.

�780

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

La importancia de Ja Hermandad como instancia jurídica que pavimentó el camino para una reorganización y fortalecimiento del sistema
judicial a lo largo y ancho del territorio novohispano fue fundamental.
Conocer qué fue esa instancia y quienes sus principales ejecutores resuelve un punto de la historia social del Reino hasta ahora poco estudiado, mencionado, pero soslayado aún en los trabajos especializados
sobre historia jurídica novohispana. Consideramos que este trabajo,
primera parte de uno más amplio, en el cual analizamos el Tribunal
Real de 1a Acordada, contribuye al conocimiento de nuestras raíces
sociales y culturales.

RAÚL RANGEL FRÍAS, EL GOBERNADOR
Lic. Francisco Valdés Treviño
Universidad Autónoma de Nuevo León

L

a idea generalizada que se tenía sobre la personalidad del Lic.
Raúl Rangel Frías al inicio de la década de los 50, lo identificaba
como un pensador, un intelectual, un humanista, que dedicaba
su vida al noble y superior quehacer de la educación y la cultura. Quizás por ello algunos --0 muchos- se extrañaron que fuera postulado
candidato para ser Gobernador de Nuevo León.
En verdad lo que ocurría es que se olvidaba o se ignoraba que desde
joven manifestó su interés e inquietud por los asuntos públicos, por
ejemplo, al encabezar un movimiento de viril rechazo a la universidad
socialista y, aún más, también desde joven ya había conocido y asumido la responsabilidad de la función pública.
El Gral. Bonifacio Salinas Leal fue Gobernador del Estado de 1939
a 1943 postulado por el entonces Partido de la Revolución Mexicana.
Ese fue el último período de cuatro años para el titular del Poder Ejecutivo, antes de que se reformara la Constitución Local y se establecieran seis años de duración de cada período gubernamental. Pues bien, el
Gobernador Salinas Leal, desde el inicio de su gestión, nombró al Lic.
Raúl Rangel Frias, Jefe de Relaciones Públicas y Prensa del Gobierno
del Estado. Tenía 26 años. Ese fue su prim~r cargo en la Administración Pública.
En 1947 intentó -sin éxito- ser candidato del Partido Revolucionario Institucional a la Presidencia Municipal de Monterrey. El candidato
fue el Lic. Santos Cantú Salinas, quien contaba con el apoyo del entonces Gobernador, Lic. Arturo B. de Ja Garza. Sin embargo, Arturo B. de
la Garza no le guardó rencor alguno, tan fue así que posteriormente
tuvo el gran acierto de designarlo Rector de Ja Universidad de Nuevo

�782

FRANCISCO VALDÉS TREVIÑO

León, cargo que desempeñó de 1949 a 1955. Contaba con 36 años de
edad cuando inició aquel rectorado que fuera de excelencia.
Sus inicios en las actividades políticas no guardaban relación alguna
con su función como Rector. Mantuvo siempre una debida separación
entre sus acciones al frente de la Universidad y el ámbito político. En el
año de 1952 tuvieron lugar las elecciones presidenciales. En ese entonces fueron al domicilio del Lle. Rangel Frías los responsables de la
campaña del candidato del PRJ, don Adolfo Ruiz Cortines, a solicitarle
que, en su carácter de Rector, facilitara el Aula Magna de la Universidad para llevar a cabo en ella un acto de apoyo a la candidatura de don
Adolfo. El Lle. Rangel negó el permiso sosteniendo que ningún local
de la Universidad podía utilizarse para un acto de política electoral.
Aquello era inusitado; se consideró que si acaso el Lle. Rangel Frías
guardaba alguna aspiración política, mejor se olvidara de ello. Había
cometido un acto imperdonable al negarse a coadyuvar en la campaña
de quien, sin duda alguna, sería el próximo Presidente de México.
La historia registra aquella decisión como la prueba -ojalá no se olvidara- de que debe mantenerse la independencia de una institución
académica de los avatares de la política electoral.
No obstante, en marzo del 55, la Asamblea Estatal del PRI designó
al Lle. Raúl Rangel Frías candidato a Gobernador con la aprobación,
por supuesto, del Presidente Ruiz Cortines, aquél a quien había negado
el uso del Aula Magna de la Universidad para un acto de su campaña
como candidato.
Las campañas no eran tan costosas como las del presente pues, como se sabe y se padece, actualmente se estila una gran publicidad que
genera alúsimos gastos. Ya dijimos que en marzo de 1955 se le eligió
candidato y las elecciones fueron el 17 de julio del mismo año. Fueron
tres meses y medio de campaña.
Esto es, las campañas políticas tampoco eran tan largas como lo son
ahora y, además, las comunicaciones eran escasas y sumamente difíciles. Para visitar como candidato el sur del Estado, Rangel Frías tuvo
que hacerlo a lo largo de diez días pues desde Linares al sur no existían
carreteras y los traslados eran muy lentos; en el caso de Rayones, se
tuvieron que vencer muchas dificultades para visitarlo pues era necesario atravesar el río Pilón más de cuarenta ocasiones; algunos afirman
que el mínimo eran sesenta veces. Por todos aquellos rumbos del sur
había que cruzar ríos y recorrer caminos sinuosos de terracería.

RAÚL RANGEL FRÍAS, EL GOBERNADOR

783

Para aquella elección no se registró otro candidato. El Lic. Rangel
obtuvo 207,501 votos. La toma de posesión fue el 4 de octubre 1955
en el patio central del Palacio de Gobierno que se había declarado recinto oficial del Congreso del Estado, exclusivamente para ese efecto.
En todos los ramos de la administración, sea pública o privada, se
puede juzgar al Jefe según los colaboradores que seleccione. Ya como
Gobernador, Rangel Frías no designó necesaria y únicamente a quienes
le acompañaron en su vida académica. Realizó una feliz combinación
de personas muy experimentadas en la política y jóvenes con inquietudes e interés en ella. Entre los que tenían una gran experiencia política
se pueden mencionar los siguientes: al Prof. Manuel Flores lo designó
Oficial Mayor de Gobierno; a don Baudelio Salazar, Proveedor; al Lle.
Roberto Hinojosa, Secretario General de Gobierno, por mencionar los
más importantes. De entre los jóvenes podemos recordar al Ing. Noé
G. Elizondo, quien fue su Secretario Particular, y al Lic. Eduardo Segovia, designado Oficial Mayor del Congreso, cuando ambos contaban
con 24 años al recibir sus nombramientos, y Director Jurídico del Gobierno al Lle. Leopoldo González Sáenz, quien entonces tenía 31 años.
Aquella era la época en que se empezaron a reconocer los derechos
políticos de las mujeres. En octubre de 1953, el Presidente Ruiz Cortines presentó al Congreso un proyecto de reforma constitucional donde
se le otorgaban plenos derechos políticos a la mujer. Como se sabe,
esta reforma fue aprobada.
Raúl Rangel Frías reconoció la importancia de la intervención de esa
gran parte de nuestra población en los asuntos públicos. En su discurso de toma de posesión como Gobernador enalteció la participación de
la mujer en la política al afirmar lo siguiente: "Abrigo la más grande
estimación por la incorporación del esfuerzo femenil a nuestra vida
política, la cual habrá de beneficiarse con ella, en calidad humana, elevación de miras y generosidad de sentimientos". Acorde con esta idea,
había estimulado y apoyado la candidatura para Diputada Federal de la
Lle. Margarita García Flores, quien años antes había organizado la
Asociación de Profesionistas Universitarias. Ella fue la primera nuevoleonesa que desempeñó ese cargo de elección popular. En aquella Legislatura únicamente hubo cinco diputadas federales y Margarita era
una de ellas.
Desde su discurso de toma de posesión como Gobernador, enunció
sus acciones a realizar y metas pot alcanzar más importantes. No exagero al afirmar que las cumplió cabal y exitosamente. Es decir, cuando
asumió el cargo de titular del Poder Ejecutivo ya tema una clara visión

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FRANCISCO

RAÚL RANGEL FRÍAS. EL GOBERNADOR

VALDÉS TREVIÑO

de lo que debía hacer como gobernante pues conocía sobradamente
los problemas del Estado y ya había concebido y proyectado sus soluciones. Cumplió lo que dijo en su discurso de toma de posesión, particularmente sobre tres temas de suma importancia y verdaderamente
trascendentales para Nuevo León: el agua, la educación y las carreteras.
Ahora bien, para afrontar estos y los demás problemas de la Administración Pública Estatal, Rangel Frias requería de los indispensables
fondos económicos. Para ello tuvo una acertada imaginación y planeación a fm de diseñar y ejecutar una eficaz recaudación de recursos
suficientes que permitieran llevar a cabo las obras que consideró necesarias y, resulta obvio decirlo en el caso de Rangel Frías, esos recursos
fueron manejados con una pulcra y transparente honestidad. Su gestión
administrativa se inició con un presupuesto anual de 44 millones 721
mil pesos; al concluirla, el presupuesto era de 100 millones 535 mil
pesos; esto representó un incremento de un 124.8 %.
Problema del Agua
Desde el inicio de su gobierno puso especial énfasis en la esencial y
magna tarea de solucionar el problema del agua de Monterrey que en
aquel entonces era verdaderamente grave. En su discurso de inicio de
la gestión gubernamental lo señaló con énfasis, y declaró su compromiso como Gobernador de atacarlo y encontrar su solución tanto para su
tiempo como para el futuro inmediato. En relación a la grave escasez
del agua, aquel 4 de octubre de 1955 expresó: "Este problema, considerado con razón como el número uno de los que confronta nuestro
desarrollo social, no sólo por la magnitud de los recursos económicos
9ue exige, sino porque amenaza paralizar el avanzado programa de
industrialización mexicana que se realiza en Monterrey, demanda de
todos los buenos hijos de Nuevo León y de los regiomontanos en particular un esfuerzo gigantesco por realizar, a fm de salvar este duro
obstáculo que se interpone en la marcha ascendente de nuestro pueblo".
Se trajo agua de la Presa de la Boca ubicada en la entonces Villa de
Santiago y de los pozos profundos hechos en el municipio de Mina.
Recuerdo que en la Villa de Santiago los habitantes del lugar presentaron una protesta por considerar que al traerse el agua de la Presa a
Monterrey se afectaría su abastecimiento. A pesar de dichas protestas bastante comprensibles- el gobierno de Rangel Frías no desistió de su

785

empeño por resolver el problema de abasto de Monterrey, ni utilizó la
fuerza para doblegar el interés de quienes protestaban. De una manera
civilizada y políticamente oportuna les hizo ver, les explicó, 9ue el proyecto no les afectaría en ninguna forma sino al contrario, que también a
ellos beneficiaría, a tal grado que a la Villa de Santiago y a los poblados
de El Cercado y San Francisco se les dotaría de agua potable entubada
al secarse sus acequias. Una gota de agua no entró a Monterrey mientras no estuvo terminada la dotación de agua a los habitantes de dichos
lugares. El agua de la Presa de La Boca se destinó al uso de las industrias regiomontanas lo que propició su crecimiento y permitió contar
con excedentes para el uso doméstico.
Lo mismo sucedió en Mina por lo que se refiere al abastecimiento
de la población. El vital líquido no sería para el consumo exclusivo de
los regiomontanos. Con el agua extraída de los pozos profundos realizados en Mina no solamente se auxilió a los propios habitantes de ese
municipio sino también a los de Hidalgo, Gral. Escobedo y a diversas
colonias de San Nicolás y Guadalupe. Insisto, el Gobernador Rangel
Frías cumplía cabalmente lo que ofrecía a la población de Nuevo León;
este tema del agua es un claro ejemplo.
Cabe señalar 9ue al recibir en el área metropolitana de Monterrey el
agua traída de la presa de La Boca y de Mina se originó la imperiosa
necesidad de ampliar las instalaciones de más redes de agua y alcantarillado. Esto es, no bastaba traer el agua, se requerían en Monterrey las
obras para su distribución y desecho. Para ello, el gobierno del Estado
amplió las redes de agua en 97,407 kms. y las de alcantarillado en
39,708 kms; todo ello en beneficio de los habitantes de 54 colonias.
El esfuerzo realizado por el régimen del Lic. Rangel Frías para enfrentar la demanda creciente de agua en Monterrey fue muy exitoso.
Para tener una idea de lo trascendente que resultaron sus acciones
destinadas a solucionar este grave problema, citaré el siguiente dato: en
el período de más aguda crisis, registrado en 1957, Monterrey contaba
con 750 litros de agua por segundo; para 1961 disponía ya de 2,500
litros por segundo. Es decir, más del triple de agua.

Educación
El Lic. Rangel calificó a la educación, desde la escuela primaria hasta la
Universidad, como la más honrosa y la más antigua de las tradiciones
públicas de nuestro Estado. Expresamente, en su discurso de toma de
protesta, afirmó que el servicio de la educación y las obras relacionadas

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FRANCISCO VALDÉS TREVIÑO

con ella representaban para él la más amplia y elevada tarea del estadista.
Atendió a todos los niveles de la educación. Fue así como, por
ejemplo, en sus seis años de gobierno se construyeron 906 aulas para
educación primaria, es decir, se construyó únicamente para este nivel,
un aula cada tercer día de su administración. Por lo que se refiere a la
enseñanza secundaria, al inició de su gestión existían en Monterrey
cuatro secundarias, cuando la concluyó existían nueve y, además, para
satisfacer la demanda en los municipios aledaños a Monterrey, se construyeron una secundaria en Guadalupe, otra en San Nicolás y otra en
Santa Catarina. Igualmente, se construyeron nuevos edificios para secundarias ya existentes en Santiago, Llnares, Cerralvo y Cadereyta.
Por otra parte, se llevó la enseñanza secundaria a Dr. Arroyo, Galeana, Ciénega de Flores, Anáhuac y China, donde ni siquiera existía
ese ciclo escolar. Esa carencia significaba que los niños de dichos municipios, al terminar su escuela primaria, no tenían en sus lugares de
origen escuelas donde continuar su educación; tal situación orillaba a
los padres de familia a dejar sin mayor escolaridad a sus hijos o cambiar
su residencia a Monterrey con todas las grandes dificultades económicas que eso significaba.
El Lle. Rangel Frías reconoció el gran valor del servicio que el maestro presta a la sociedad. Fue tal dicho reconocimiento y valoración que
a lo largo de los seis años acordó aumentos en los salarios de los maestros que llegaron a representar casi un 100 por ciento al final del sexenio. Por ejemplo: un maestro de primaria ganaba en 1955, $519 pesos
al mes; en 1961, su sueldo ascendía a $934 pesos. Para tener una idea
de lo que representaban dichos aumentos recordemos que la inflación
en aquel entonces no alcanzaba los niveles que después ha conocido el
país.
Ciudad Universitaria

Y dentro del ámbito de la educación, naturalmente que un capítulo
sobresaliente es el relativo a nuestra Universidad. Cabe destacar que,
desde el principio de su mandato, expidió un decreto destinando a la
Universidad todos los fondos que le correspondían al Estado por la
aplicación de la Ley sobre Herencias y Legados. Por este concepto, de
enero de 1956 a julio de 1961, la Universidad recibió 9 millones 147
mil pesos, mismos que se destinaron íntegramente a la construcción de
la Ciudad Universitaria.

RAÚL RANGEL FRÍAS. EL GOBERNADOR

787

Cuando Rangel Frías asumió la gubematura del Estado, nuestra
Universidad tenía 7,831 alumnos; en 1961 eran 13,500, es decir, casi el
doble. Pues bien, la aportación del Gobierno a la Universidad para el
pago de nómina a maestros y empleados en J 955 era de 2 millones y
medio de pesos; cuando en 1961 concluyó su período como Gobernador, esa nómina ascendía a 8 millones de pesos. Esto es, se incrementó
en dos tantos más.
En septiembre de 1952, a petición del entonces Rector Rangel Frías, el Presidente de la República, Lle. Miguel Alemán Valdés, había
dictado un decreto cediendo 126 hectáreas de terreno para la Universidad pero con la condición de que la propia Universidad y el Gobierno
del Estado construyeran una nueva Ciudad Militar. Como es de comprenderse, esta condición resultaba sumamente difícil de que se llegara
a cumplir. Pues bien, en 1957, ya como Gobernador, el Lle. Rangel
consiguió que el Presidente don Adolfo Ruiz Cortines emitiera un Decreto, fechado el 18 de febrero de 1957, suprimiendo la obligación del
Gobierno del Estado y de la Universidad de construir una nueva Ciudad Militar a cambio de los terrenos cedidos. Además, cabe señalar que
los terrenos de Mederos, donde ahora se encuentran diversas Facultades y el Teatro Universitario, también fueron conseguidos por el Gobernador Rangel Frías para la Universidad.
Durante su mandato como Gobernador rápidamente se construyó
gran parte de la Ciudad Universitaria; se edificaron seis Facultades: las
de Derecho y Ciencias Sociales, Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Arquitectura, Comercio y Administración, Filosofía y Letras, e Ingeniería
Civil, además, se construyó la Torre de la Rectoría, así como la Alberca olímpica y vestidores, la Plaza de la Rectoría, una pista de atletismo
con sus respectivas tribunas y el inicio del estadio universitario. Cabe
preguntarse, si el gobernador no hubiese sido Raúl Rangel Frías, ¿se
habría construido la Ciudad Universitaria? Y en caso de que la respuesta fuera afirmativa, ¿se habría construido con la misma rapidez? ¿habría
recibido el proyecto el gran impulso que le brindó Rangel Frias?
En el debido cumplimiento de sus funciones de Gobernador, nunca
se desprendió de su calidad de Maestro, cualidad que le era inseparable.
Propició y apoyó las Misiones Universitarias, las primeras que se efectuaron en la historia de nuestra máxima casa de estudios. Las llevaban a
cabo un grupo de jóvenes idealistas, estudiantes de dicha institución en
las áreas de medicina, odontología, agrononúa y leyes. Cumplían una
función de ayuda para las gentes del ·campo, a la vez que formativa y de
conocimiento de los problemas del campo a quienes las ejecutábamos.

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FRANCISCO V ALDÉS TREVIÑO

Carre teras

La obra de Rangel Frías en el ramo de carreteras respondió a las necesidades econórrúcas y sociales de su época; fueron carrúnos que favorecieron el desarrollo de diversas regiones del Estado. Podemos mencionar la carretera que desde entonces une a Sabinas Hidalgo con Villaldama, anunciada desde su discurso de toma de posesión; ella hizo posible la circulación de personas y productos entre la zona de la carretera
nacional en el entorno de Sabinas Hidalgo y la zona ganadera del norte.
Otra carretera más realizada durante su gestión fue la que favoreció
una mayor fluidez de relaciones comerciales entre los municipios de
Hidalgo y 1\1ina, por un lado, y los municipios de Abasolo, El Carmen,
Escobedo y Salinas Victoria, por otro.
Me parece que sobre todas las obras de comunicación terrestre que
llevó a cabo, la más importante es la carretera de Linares a Galeana y
San Roberto. Dicha carretera comunicó al norte y centro de Nuevo
León, e incluso a la zona fronteriza tamaulipeca y texana, con el sur de
nuestro Estado. Esa carretera cerró un anillo de comunicación entre
Monterrey, Linares, Galeana, San Roberto y Saltillo que desde entonces
permitió facilitar el traslado hacia el centro y occidente del país vía Matehuala y San Luis Potosí, y viceversa. Además, esa carretera LinaresGaleana significó una especie de estribo para que posteriormente se
hicieran los tramos complementarios hacia Ararnberri, Zaragoza, Dr.
Arroyo y l\,fier y Noriega.
Estas carreteras que he mencionado constituyen un verdadero
ejemplo de cómo Rangel Frías consideró a las vías de comunicación un
medio indispensable no sólo para facilitar el traslado de personas, sino
también corno un elemento importantismo para el desarrollo económico de las regiones.
Consideraciones Finales

Cuando asurrúó la pnmera magistratura del Estado, el Lic. Raúl Rangel
Frías no padeció el conflicto de conciliar los deberes y quehaceres del
intelectual con los del gobernante. Eso fue posible gracias a la sólida
unidad interior de su persona. Sin alardes y vanidades, me parece que la
obra de gobierno de Rangel Frías contribuyó señaladamente a construir
el Nuevo León moderno.
Los problemas los enfrentaba con decisión y firmeza. En las postrimerías de su gestión gubernamental, las Cámaras del sector privado

RAÚL RANGEL FRÍAS, EL GOBERNADOR

789

publicaron un escrito dirigiéndole innobles e injustos ataques a los que
de inmediato les dio una respuesta pronta y contundente, demostrando
la falsedad de sus afirmaciones.
Alguna ocasión, las autoridades se vieron en la necesidad de incrementar las tarifas del transpC'rte urbano. Estudiantes universitarios se
rebelaron en contra de este aumento y secuestraron algunas unidades
de dicho transporte. Hicieron una marcha de protesta que culminó en
un mitin en el frente del Palacio de Gobierno. El Gobernador Rangel
Frías no dispuso que una comisión de los manifestantes fuera recibida
por alguno de sus colaboradores o que algún funcionario saliera a conversar con los estudiantes. Él rrúsmo salió de su despacho y bajó a
atenderlos en la escalinata exterior del Palacio, precisamente donde
tenía lugar el mitin. Les pidió el micrófono e inició su intervención
felicitándolos por su interés en los problemas sociales. En seguida, fue
exponiendo los argumentos que explicaban el aumento y los estudiantes dieron por concluido el rrútin, se retiraron ordenadamente, devolvieron en buen estado los carrúones secuestrados y el conflicto quedó
finiquitado.
Cabe señalar que el Lic. Rangel, habiendo profesado la religión católica, como Gobernador ejerció el poder poniendo en práctica el más
puro y riguroso laicismo. Jamás hizo ostentación de su creencia religiosa y supo practicar con especial cuidado el carácter laico que debe tener
un gobernante.
A lo largo de su vida se apreció una invariable conducta: su acción
siempre fue congruente con su pensarrúento. En el aula y en la tribuna,
con la pluma y en la función de servidor público, Raúl Rangel Frías fue
siempre coherente en la comprensión y la práctica del bien y de la verdad, de la virtud, la belleza y la justicia.
Su rrúsión fue siempre rrúsión de lucha. Se engaña quien piense que
por cultivar la inteligencia y practicar la reflexión rehuyó los enfrentamientos. Nunca los provocó pero tampoco los eludió. Su trabajo lo
hizo con toda modestia y vivió siempre con austeridad, como era su
persona.
Las acciones que llevó a cabo como Gobernador mejoraron sensiblemente las condiciones de vida de los nuevoleoneses. Sin embargo,
los hechos que aquí hemos citado pareciera que los va ocultando el
olvido, quizás porque Rangel Frías nunca acudió a las trampas de la
publicidad y el autoelogio.

�790

FRANCISCO VALDÉS TREVIÑO

No debe olvidarse lo trascendente que ha sucedido en nuestro pasado colectivo. Ello representa la parte más importante de la historia de
Nuevo León que constituye un verdadero patrimonio para nuestro
Estado. En ese patrimonio se cuenta, entre lo más valioso y apreciable,
el pensamiento y la obra de Raúl Rangel Frías.

QUINTA SECCIÓN

RESEÑAS
y

COMENTARIOS

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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>SEGUNDA SECCIÓN

LETRAS

�DON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO
CABALLERESCO

t Dr. Agustín Basave Femández del Valle
Director fundador del Centro de Estudios Humanísticos
Palabras Preliminares

e•e

ómo hablar de El Quijote -piensa el común de la gente- sin
caer en el trillado lugar común, en la fosilizada interpretación?

Es cierto que los siglos han ido acumulando multitud de
comentarios de todo género y sabias exégesis eruditas. Pero no hay
que temer; no se ha dicho todo y nunca se dirá todo mientras haya vida
sobre la Tierra. La potencialidad de las grandes obras como ElQufjote
es inexhaustible. Esta misma novela, con el avance de los tiempos,
puede ser mejor comprendida, más profundamente vivida. El Quijote
no padece -no debe padecer- la rigidez de las estatuas y la inmovilidad
de los museos. "El síntoma de los valores máximos -ha dicho José
Ortega y Gasset- es la ilimitación".

\

No soy filólogo y sólo gusto de la erudición en pequeñas dosis. Mi
vocación, definida y probada, es filosófica. Por la meditación y el análisis he tratado de contemplar en ElQuijote su más intima contextura y
su valor primordial. Sobre lo anecdótico y lo libresco he querido poner
lo constructivo y lo reflexivo. Quisiera agrupar en to~no a unas cuantas líneas directrices -y acaso alrededor de un supremo valor- el contenido de la obra maestra de Cervantes. Al enfrentarme con mi propósito, han surgido en mi conciencia problemática una bandada de interrogaciones. Vayan aquí unas cuantas: ¿Hay una filosofía de E/Quijote o
cabe más bien hacer una filosofía sobre ElQuijote como obra de arte?
¿Cuál es el verdadero Quijote, el Quijo~e del autor o el Quijote del lector?

�208

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

DON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

Entre el Quijote de Cervantes y el Quijote de cad~ lector, ¿no habrá
siempre la posibilidad de contemplar esa obra de V1da humana plasmada? ·Cabe hablar de El Quijote como portador de un valor? ¿Puede ser
coniiderado el quijotismo como una actitud vital hispánica? ¿~ó_mo
encaminarnos hacia una axiología de El Quijote? ¿Cuál es, en últuna
instancia, el mensaje de Don Quijote?

libre y adecuada a los valores del espíritu. Percepción sensible, memoria, fantasía y gusto están gobernados en el proceso creador de Cervantes por una peculiar voluntad artística. El Quijote es la revelación de
una actitud espiritual desconocida para todos aquellos hombres que no
poseen la visión honda y virginal del artista. El caballero de la Mancha
no es una creación de la fantasía divergente de la vida. ElQuijote sólo
se aparta de la vida para henchirla y enaltecerla. Y esto se realiza a través de ese caballero andante que se convierte en símbolo, es decir, en
una figura que, además de lo que ella es en sí y por sí misma, desempeña la función de descifrar y evocar una constante humana.

Más que la cabal solución de los problemas -~nu~ci~dos, quisier~ ~azar caminos, proponer criterios de comprens1on, 1nc1t~r a ~a vis1on
directa de la obra literaria en la lengua española que ha sido mas propagada y encomiada en el mundo. Mi estudio es primordialmen!e axiológico. Resulta bastante extraño el hecho de que no_ se haya intentado
aún una comprensión de ElQuijote a la luz de la teona de los valores.

Producto de una creación humana, ElQuijote promueve, a su vez, la
hechura del hombre. Y nosotros tenemos la certidumbre de que esa
figura escuálida que transitaba por los polvorientos caminos de la Mancha ha vencido la destrucción y la muerte y posee ahora un valor de
eternidad.

I -¿Filosofia de El Quijote o Filosofia sobre El Quijote?
La imagen espiritual del hombre no sería completa sin El Quijote. Justamente por ello, el personaje "Don Quijote" entró a fo~ar parte ~e
los cuatro o cinco entes de ficción imprescindibles en la literatura uruversal. El Quijote es hijo de España, genio tutelar de la raza y ~pica
encarnación del homo hispanicus. Pero es algo más, es el hombre uruversal y eterno, el hombre específico cristalizado por el sublime crisol del
arte.

Se ha tratado de hacer una filosofía de ElQuijote. En libros no exentos de mérito -recuerdo en este momento La Ftlosofta del Quijote de
David Rubio- se ha pretendido construir la filosofía implícita que y~ce
en la genial obra de Cervantes. Pero en el intento -aún en ~l senttdo
de una filosofía como actitud vital, lato sensu- ha resultado fallido. Cervantes no se afana ni corre en pos de la sabiduría. No hay en toda la
obra El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, ning_una investigació~
metódica de la realidad universal en su puro ser en s1 o como es en s1
(no sólo como es para Don Quijote). El autor de Don f2uijote no se
muestra preocupado por darnos una cosmovisión, por bnndarnos una
explicación del universo por sus causas.
En cambio, cabe muy bien, a nuestro juicio, hacer una filosofía ~obre ElQuijote como obra de arte. El Quijote es una actividad expres~va
y cristalizada que ha sido producida por el espíritu. Y esta obra ~e vida
humana cristalizada, al ser contemplada por los espectadores, tte~~e a
provocar los mismos o parecidos procesos que aquéllos que l~ ?n~aron. La figura del hidalgo manchego tiene una cierta perf~cc10~ 1de~
adecuada para elevar nuestros sentinúentos vitales a una existencia mas

209

El Quijote como obra de arte vive por sí solo y ostenta un sustrato
material que está en el libro. Pero desde que salió de las manos de
Cervantes empezó a vivir con una vida propia, cobrando existencia
cada vez que se refleja en el espíritu de un lector comprensivo. ElQuijote trae consigo un eco de la realidad, pero no debe su sentido artístico
a lo que es como puro libro, sino a un " algo" virtual que representa o
expresa en él se da una transposición del sentido.
Don Quijote, individualista hasta los tuétanos, afirma de bulto su
personalidad, su libertad. Molido y maltrecho, vuelve a cabalgar siempre con nuevos bríos en busca de más audaces aventuras. Nunca perdió su tenacidad. Idealista profundo, no deja por ello de ser realista.
Para el aumento de su honra y para el servicio de su república se hace
caballero andante y se esfuerza por deshacer todo género de agravio.
En la segunda parte del libro, Don Quijote paga en las ventas y no
hace valer sus derechos de caballero, permite a Sancho que le contradiga y hasta comprende que alguien pueda considerar como más bella a
otra mujer que no sea su Dulcinea del Toboso. 1
No es posible separar definitivamente a Don Quijote de Sancho, sin
acabar por quitarles su significación.
Ambos forman el verdadero y único protagonista de la novela inmortal -observa el Dr. Sarbelio Navarrete-. En el curso de la lectura de
la obra se piensa, a veces, que Cervantes tiene preferencia por Sancho;

1

Recuérdese el capítulo XX de la parte segunda.

�210

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
ÜON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

pero, en medio de los ridículos y desgraciados lances en que compromete a su héroe, se advierte en él un piadoso y entrañable afecto hacia
aquel hijo seco, avellanado y antojadizo, que engendró su imaginación
en la desolada tristeza de una cárcel.

Ni Sancho es un grosero materialista ni Don Quijote un idealista
puro, extraño a las cosas de la Tierra.
Ese anacrónico caballero gótico del ensueño, con sus armas desusadas, que transita por los polvorientos caminos de Castilla en pleno Renacimiento, es un verdadero revolucionario. Contra burlas de grandes y
pequeños, se alza su figura triste y macilenta, que va tras el eterno ideal
del hombre. No se trata de letra, sino de espíritu. Y su espíritu -soplo
de Dios vivo en el barro- vence siempre a su materia. Su carne se la
deja a Sancho y él se queda con una chispa de cuerpo enjuto, encendida
por una voluntad de no detenerse ante el obstáculo, en su propósito
agónico de ascensión.

II- El Quijote del autor y El Quijote del lector
Nos gustaría poder seguir esa intuición cervantina de El Quijote, esa
experiencia de la propia sustancia espiritual del alma quijotesca desbordante de belleza en orden a su encarnación o localización material del
personaje. Pero la intuición de Cervantes es indescribible por inefable,
arranca de las entrañas mismas de la belleza, de su alma de novelista.
Nos queda la expresión exterior, la obra. Y esta expresión exterior
-obra humana- lleva la marca de su origen. Nacido de u.na experiencia
vital, vida, por tanto, Cervantes quiere expresarse por signos portadores de vida, que aproximen al lector a la vivencia original. El sentido
poético de El Quijote no es el sentido lógico y la novela nacida en la
penumbra del recogimiento es ineludiblemente arcano. En el recogimiento de Cervantes, en las profundidades de su alma, tiene origen El
Quijote: plasmación de inteligencia, deseo, intuición, sensibilidad y amor
de un hombre y hasta de un pueblo. Ha dicho Goethe en formula
certera: "Todo lo que es perfecto en su especie debe elevarse por encima de su especie, llegar a ser otra cosa, un ser incomparable". Don
Quijote es un universo que se basta a sí mismo, con una significación
exclusivamente suya.
Conocemos de sobra el propósito de Cervantes:
...pues no ha sido otro mi deseo que poner en aborrecimiento de
los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caba-

21 1

llerías, que por los de mi verdadero Don Quijote van ya tropezando y
han de caer del todo, sin duda alguna.
'

. _Pero poco nos importa este propósito ante el verdadero germen esp~tual de la obra que luego fue plasmada. Con Don Quijote surge por
pnmera vez la novela moderna de costumbres y caracteres. Este manantial ép_ico de la novel~ moderna es a la vez la mejor novela picaresca, la mei~r novela realista moderna y la novela social española por
antonomasia. Inventor de una nueva belleza Cervantes alcanza las
m~s elevadas alturas de poesía. En la seca y adusta llanura manchega,
Miguel de Cervantes supo ver lo que otros no vieron. Encendidamente enamorado de Don Quijote, Cervantes no deja por ello de contrastarlo. duram~nte con ~a realidad y hasta de maltratarlo brutalmente y
momficarlo mnecesariamente, con el consiguiente disgusto del lector.
Unamuno -un lector de E/Quijote apasionado y apasionante- sale por
l~s fueros del caball~ro de la trise figura y la embiste -en no pocas ocas10nes- contra el nusmo Cervantes. Si éste pudo decir: "Para mi sólo
nací~, Don Quijote, y yo para él; él supo obrar y yo escribir"; aquél -no
quenendose quedar a la zaga- pudo exclamar:
.. •Y yo digo qu_e para que Cervantes contará su vida y yo la explicará y
c~mentara nacieron Don Quijote y Sancho; Cervantes nació para explicarla, y para comentarla nací yo .. .

Pero lo cierto es que Don Miguel de Unamuno apenas si hace caso
del comentario objetivo y lógico de la obra. Le importa sobre todo
recrear ElQuijote, vivirlo en continuo vértigo pasional, ir al sepulcro del
Caballero de la locura y deshacerse allí en lágrimas, consumirse de fiebre, morir de sed de océanos, de hambre de universo, de morriña de
eternidad ... Acude a E/Quijote para buscar aquello que él lleva en si. y
como la genial obra maestra cervantina es una arca riquísima en tesoros, don Miguel de Unamuno selecciona espontáneamente unas cuantas piedras preciosas que traspasan la malla de sus intereses.
El gozador del Quijote puede intuir el valor cuya expresión es la figura del andante caballero manchego: el modo y la perfección con que ha
encontrado su expresión el valor del ideal caballeresco. Pero la actitud
de los hombres ante E/Quijote puede ser variadísima de acuerdo con la
multiplicidad de las capacidades para intuir los valores estéticos realizados en el personaje. Los juicios de los críticos, la tradición, la moda y
otros factores influyen en la percepción de la mayoría de los gozadores
de la obra de arte. Y hasta se podría decir que en una nación, en una
zona de un país o en una época, nunca se intuye sino un sector limitado de la esfera de los valores estéticos realizados en Don Q1,ijote.

�212

AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Entre el Quijote de Cervantes y el Quijote de cada lector estará
siempre esa obra de vida humana objetivada, plasmada, cristalizada,
que cabe contemplar desde diversas perspectivas y ofrece muchos aspectos de nuestra consideración.
Cervantes despreocupado de otros valores captables, se vuelve hacia
el valor expresivo de un caballero andante archiespañol y por lo mismo
profundamente humano. Busca la configuración pura, la forma evocadora de sentimientos unitarios y armónicos, la recta proporción, el
equilibrio de los contrastes. No intenta revelarnos el ser en si del Quijote, sino expresarlo, comunicarlo como criatura viviente de su espíritu.
Y logra su objetivo. Por la pureza expresiva del sentimiento y por lo
medularmente humano del personaje, Don Quijote agrada universalmente en el espacio y en el tiempo.
111- Don Quijote y el valor de lo Caballeresco

Los valores son cualidades que determinan las cosas. Cualidades con
peculiares características: polaridad, diversidad específica y gradación
jerárquica. Valor es aquel estadio o modo del ser que estriba en el sentido de excelencia, dignidad, importancia o jerarquía que le acaece en
virtud de su adecuación a la ley teleológica, a la causa final que permea
todo el orden ontológico. Una cosa vale tanto más cuanto se conforme mejor con el principio de su ordenación final. No se tata de cualidades ideales y absolutas que valgan fuera del dominio del ser en un
reino irreal, sino de modelos o arquetipos ontológicos extraídos por la
razón de la actualidad del ser y de su potencialidad de perfección; de su
norma ideal inmanente contenida en su misma esencia. En rigor, nada
hay negativamente valioso; el valor negativo sería un ente privado del
ser, es decir, un no-ser. Por lo demás, resulta un contrasentido, un
absurdo, que una persona se afane por realizar valores y se pase su vida
realizándolos para que, a la postre, se le diga esta zarandaja: "Los valores no son, sino que valen". O son o no son. Si no son, no merecen ni
la más pequeña partícula de nuestro aprecio.
Don Quijote, al intentar realizar el valor de lo caballeresco, se hace,
por esta misma situación, portador de valor. El caballero es la encarnación del honor, valioso por valeroso, por realizador del deber, por
honrado en su actuar, por defensor de la justicia, por amparador del
débil contra el fuerte. Convierte a la mujer en el ideal más puro de sus
amores y le profesa un culto idolátrico, desviándose del auténtico valor
que perseguía y enturbiando su actuar. Del castillo feudal sale el caba-

DON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

213

llero andante, se arma de todas sus armas, abraza su adarga, toma su
~z~ y,. en camino de glorioso alucinado, busca las aventuras por lo
mas m~cado de !as selvas, en las más lóbregas encrucijadas y expuesto a las mclemencias del cielo. Combate a los malhechores socorre a
los indigentes, impone la paz y la justicia sobre la tierra. Y t~do esto lo
hace Don Quijote a la española, con era rara mezcla de orgullo y
honor. (_)rgullo fatuo que genera su individualismo y anarquismo;
honor acnsolado que gesta el personalismo hispano de tan alto valor.
En .el ejercicio de su_ elevado ministerio, Don Quijote se coloca por
encuna de toda autoridad. Por encima de él solo reconoce a Dios. Su
lanza es su ley, sus bríos son sus fuerzas, su voluntad sus premáticas.
España, el grande y heroico pueblo del Romancero y de los Canteres de
Gesta, se impregnó del espíritu caballeresco aunque la caballería no se
haya establecido propiamente en su suelo.
Hay en ElQuijote como un hacerse del interior espiritual al exterior
corp?ral. Vi:7e desde sí y para todos. Es un hijo dalgo, es decir, un hijo
de bien. Mi maestro en la Universidad Central de Madrid, Alfonso
García. Valdecasas, ha explicado que el concepto de hidalgo -radicado
en el tiempo- hace referencia a un pasado, a una continuidad, a una
sucesión. El tener ascendientes nobles no es más que una causa de
o~ligación. ~ad~ cual, por consiguiente, tiene que ser hijo de sus propias obras y Justificarse por ellas. Las obras consisten en la acción esforzada, no en el resultado ni en el éxito. Reiteradamente formula
Cervantes estos principios: "Cada cual es hijo de sus propias obras";
"la verdadera nobleza consiste en tu virtud"; "la honra puédela tener el
pobre, pero no el vicioso". Un caballero, para Don Quijote, es aquel
que, "siendo afable, bien criado, cortés, comedido y oficioso; no soberbio, no arrQgante, no murmurador y, sobre todo, caritativo, que con
dos maravedises que con ánimo alegre dé al pobre, se mostrará tan
liberal ~orno el que a campana herida da limosna2. La generosidad de
alma y el desprecio del éxito es algo muy quijotesco e hispánico. Lo
que verdaderamente importa es la obra y el esfuerzo producidos por el
ser; el éxito o el fracaso no están determinados por la virtud, sino que
en sus efectos interviene la fortuna. Amonestando a Sancho dice
'
Don Quijote: "Bien se parece, Sancho, que eres villano, y de aquellos
que dicen: ¡Viva quien vence!". Como buen hidalgo, Don Quijote se
cuida más del ser que del parecer, y a solas consigo mismo es más
hidalgo que nunca. Está siempre por encima de los convencionalismos
y del éxito, dependiente sólo de su propia persona y de Dios. Su honor
2

Parte II, capítulo IV.

�21 5

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

DON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

es más sustan~ial que él mismo. La honra es para "el Caballero de la
Triste Figura" cosa de vocación. Abnegado y d~sprendid~ sin proponérselo está listo siempre para defender cualqwer causa iusta. Obra
confo~e a su conciencia -norma próxima de moralidad- y esto le
salva aunque tuviese conciencia errónea.

que ofrece es artística, no real; es un desviar los ojos de la amenaza, no
una destrucción de la misma. De ahí que E/ Qufjote, como el arte en
general, no puede asumir veces de realidad y menos de religión. Nos
quitará, y ya es bastante, el fardo de la existencia por unos momentos,
para que, fortalecidos, podamos recomenzar el asalto de la altura. Contra el quijotismo como religión, de Unamuno, proclamamos el quijotismo como espíritu tutelar de nuestra cultura lúspánica.

214

¿Por qué sigue Sancho a Don Quijote? He aquí la explicación de
García Valdecasas:
El cazurro Sancho le sigue y le quiere, no ciertamente por loco, sino por hidalgo. Toda su gramática parda y sus infini_tos refranes-~º
pueden impedir que Sancho se sienta arrastra~o a segrur_ a Don Q111¡~te. Ni salarios al contado, rú ínsulas prometidas bastanan para explicarlo. Lo explica el natural señorío del hidalgo, que despierta en quienes están en tomo de él las virtudes dormidas, y suscita en cada uno lo
mejor que puede dar de sí.3

Lo que en el español hay de humano, su eterna y universal humanidad, trasparece en E/ Quijote, cristalización perenn~ de la ~ande y
heroica cultura ibera. No se trata de un libro depnmente, ru de una
sátira contra las esencias heroicas que informaban la caballería medieval; siempre generadoras de nobles y abnegadas acciones. En Mad~id,
el día 23 de abril de 1948, tuvimos la satisfacción de escuchar de viva
voz de don Ramón Menéndez Pidal, Director de la Real Academia
Española, un discurso titulado Ceroantes y el ideal caballeresco, cuyas últimas palabras deseamos ahora reproducir:

fa

Es apreciación muy incomplem toda aquella ~ue ~~ detie~e en
burla de la caballería andante y no percibe la complicac1on del tipo qwjotesco: cuerdo cuando raciocina, mueve a ~r~funda y melancólica
simpatía, haciendo deseable la santa sed de Justlcia, de Ve:dad y de Belleza que él propugna; loco cuando obra, se_ capta todavia o~estra admiración por su inquebrantable fé, por su magotable energia,_ por s~
martirial poder de sufrimiento, que nos edifica y fortalece. El 1~vene1ble entusiasmo del vencido caballero es donairoso y grave doctanal de
tenacidad heróica ante los ideales más arduos, los únicos dignos de tal
nombre, los que hoy son un sueño inasequible y sólo se harán asequibles en un futuro mejor.

Todo esto está muy bien, a condición de no caer en aquel em~~o
de Unamuno de hacer del quijotismo una religión nacional. ElQu9ote
nos proporciona descanso en la lucha de la vida, crean~o a nuestro
alrededor una zona ideal y estética. Por eso se le expenmenta como
"catarsis" y como liberación, pero no como salvación. La liberación
3 Véase

" El hidalgo y el honor" Ed. &amp;vista de Occidente, pp. 52-53

IV.- Nuestro Quijotismo

Una actitud vital hispánica
Con pié en los hidalgos españoles de su tiempo, el genio de Cervantes
prototipiza en Don Quijote la figura ideal del caballero lúspánico. Su
generosidad, su cortesía, su seriedad y buena fe, su religiosidad interior
y respetuosa le configuran como un señor caballero.
Absorbido en la visión de una recta ascendente, este hombre gótico,
henclúdo de nüsericordia, combate con follones y malandrines. Don
Quijote vive en tensión constante con la dura realidad y en continua
comunión con la amada idealidad. Es un hombre medieval que vive en
el Renacimiento. En esta inadecuación estriba su tragedia. Subsumido
en la eternidad de su mundo sereno e inmutable, era natural que chocara con los fragmentos de un realismo verista.
Don Quijote se hizo caballero andante no por azar ni locura, sino
por amor a la justicia, por llevar el bien a todas partes, por sincera cristiandad, por arrojo a toda prueba. Antes de hacerse caballero ya había
en él un caballero ingénito. Era cuestión de necesidad, de vocación.
En la plenitud de su vida estética, Don Quijote no causa -no debe causar- risa ni lastima, sino veneración. Es posible que en sus inicios, el
personaje cervantino haya sido presentado como objeto de burla, pero
llega un momento en que el autor exclamará: "Para nú solo nació Don
Quijote, y yo para él, él supo obrar y yo escribir; solos los dos somos
para uno."
Loco estaba Don Quijote porque no pensaba como el común de las
gentes. Loco porque no se acomodaba a la realidad de todos aquellos
"cuyos pensamientos jamás habían sobrepasado la' altura de sus sombreros". Su realidad estaba en otras regiones donde no podían respirar
los barberos, los bachilleres, los duques y los arrieros.

�AGUSfÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ÜON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

A Don Quijóte no le interesaba el éxito, sino el esfuerzo. Derribado por el caballero de la Blanca Luna, hace constar ante Sancho:
"Atrevime, en fin, hice lo que pude, derribáronme y, aunque perdí la
honra, no perdí ni puedo perder la virtud de cumplir mi palabra".

So~re las ruindad~s de la vida, nuestro caballero andante pone siemp~e el ideal. Una fe inquebrantable en el bien, en el triunfo de la justic~a, en el valor de la voluntad y en la nobleza del sacrificio le guían
siempre. Como auténtico varón, Don Quijote proclama sus deberes:

216

Convencido de su ideal caballeresco y de la noble misión que tenía
que llevar a cabo por las llanuras del Planeta, Don Quijote ofrenda su
sangre y su vida a la conquista de un ideal. Tiene conciencia de su misión:
Has de saber, Sancho amigo, que yo nací por querer del cielo en esta nuestra edad de hierro para resucitar en ella la dorada o de oro. Yo
soy aquel para quien están guardados los peligros, las hazañas grandes,
los valerosos fechos.

Observa David Rubio que Don Quijote, al revés de Hamlet, no razona su misión, se ha apoderado ya de su corazón, y como la Humanidad en la Edad Media, creyéndose guiado por la mano de Dios, seguirá
hasta el fin de su jornada, dejando el ejemplo más grandioso de fe y de
valor de su voluntad como no hay otro en la Historia. ''Bien podrán
los encantadores quitarme la ventura, pero el esfuerzo y el ánimo es
imposible", solía decir el hidalgo manchego. Quiso resucitar la ya
muerta andante caballería, y tropezando aquí y levantándose_ acullá,
cumplió gran parte de sus deseos socorriendo viudas, amparando doncellas y favoreciendo casadas, huérfanos y pupilos.
Don Quijote es un héroe cristiano. ¡Enciéndanlo y no se quieran
desentender de ello los amantes de la literatura universal! Comprende y
práctica, a la manera cristiana, la doctrina del sacrificio. Cree en la Providencia:
Más con todo esto, sube en tu jwnento, Sancho el bueno, y vente
tras mí, que Dios, que es proveedor de todas las cosas, no nos ha de
faltar, y más andando tanto en su servicio como andamos, pues no falta a los mosquitos del aire, ni a los gusanillos de la tierra, ni a los renacuajos del agua, y es tan piadoso que hace salir su sol sobre los buenos
y los malos, y llueve sobre los injustos y justos.

El reposo, el regalo y el buen paso se inventó para los blandos cortesanos, no para Don Quijote. Para él, sólo el trabajo, la inquietud y las
armas. A cielo abierto, sudando y afanando, este caballero cristiano
pone en ejecución el bien y se siente como brazo por quien se ejecuta,
en la tierra, la justicia de Dios. Sus intenciones siempre las endereza a
buenos fines, que son de hacer bien a todos, mal a ninguno.

217

•• •'.'1atar en los gigantes la soberbia; a la avaricia y envidia, en la gene~os1dad y buen pecho; a la ira, en el reposado continente y quietud del
arumo; a la gula y al sueño, en el poco comer que comemos y en el
mucho ·velar que velamos; a la lujuria y lascivia, en la lealtad que guardamos a los que hemos hecho señoras de nuestros pensamientos; a la
pereza, con andar por todas las partes del mundo buscando las ocasiones que nos pueden hacer y hagan, sobre cristianos, famosos caballeros.

Au~~ue frac~se mil veces, Don Quijote no altera su regla: su fuerza
al serv1c10 del bien. De esta manera convierte cada fracaso en triunfo
de la conciencia.
Ha dicho nuestro gran Vasconcelos que:
... con El Quijote dió España a la Humanidad uno de sus libros fundamentales. En cada hombre hay algo de Quijote, no importa cual sea
su raza; pero e~ el español se acentúan sus rasgos, y en todo aquel cuya
alma se ha for¡ado en el lenguaje de Castilla. Por eso puede afirmarse
que El Quijote es tan hispanoamericano como es español. Y tanto España como nosotros, por la común posesión del idioma cervantesco así no hubiese ligas de sangre-, tenemos en El Qufjote un tesoro que
crea linajes de espíritu. Pocos pueblos cuentan con ventaja parecida ...
El Quijote estaba ya en América, pese a que no llegó a visitarnos Cerv~ntes; vino aquí como adelantado de la raza y fue misionero y capitán;
vmo en la esforzada voluntad de Hernán Cortés, un Quijote al que le
salió bien la osada aventura ... Y aunque toda la obra colonial de España se perdió para la metrópoli en lo material, el Quijote que guió la
conquista, el Quijote que después, durante la colonia, expidió las leyes
de Indias, el monwnento jurídico más piadoso que vieron los siglos; el
Quijote que más tarde hizo la independencia política, subsiste en nuestra historia ...

Es típico del iberoamericano aceptar la pelea por una causa justa, sin
plantearse el problema del triunfo o de la derrota. De antemano está
dispuesto a sufrir el fracaso, si el honor le impone lib1ar 1a batalla. Para
que siga adelante la fe y la exigencia del bien, arriesga su comodidad y
la vida misma.
Por Hispanoamérica nunca ha hablado el éxit0 económico, ni la potencia guerrera, ni la ambición de mercados. Es el noble espíritu quijotesco el que nos mueve a alzar nuestra voz, a_ embrazar nuestra adarga y

�218

AGUSfÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
DON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

embestir con nuestra lanza a esta tierra plagada con molinos de iniquidades. Y de esta locura gloriosa no nos podrán curar nunca.

V.- Hacia una axiología de El Quijote
Como Cervantes, también los lectores acabamos por amar-y no__se~retamente- la actitud del hidalgo. Mucho se ha dicho sobre la _qwJ~ttzación de Sancho Panza, pero hay un hecho más tadical y pnmano: la
quijotización de Cervantes. El autor :asi desap~rece en aras_ de su ente
de ficción. y queda sólo un mensa1e de hero1smo, una dichosa embriaguez ante el valor de lo caballeresco.
Es tiempo ya de afirmarlo: lo esencial de ~on Quijote -el núcleo de
donde dimana toda su acción- es eso: el senurse portador de un valor
personal: lo caballeresco. Todo el afán de ejercitar su :oluntad so~re
su contorno, todas sus esperanzas de reformador, pro':1enen de su mtuición de los valores espirituales en cuyo favor sacnfica todo valor
vital.
Gusta Don Quijote de hacerle a Sancho observaciones axiológicas.
El valor se basa en el bien realizado:
Sábete Sancho que no es un hombre m~s que ~tro sino hac~ más
que o tro" . Y hasta se pennite señalar una ¡erarqwa de valores:lin'Por·
que te hago saber, Sancho, que la boca sin mue~as es como m~ o sm
piedra, y en mucho más se ha de estimar un diente que un diamante.
(I, XVIII)

Desde 1955 insistíamos ya en nuestros artículos publicados en diversos diarios mexicanos, que, Cervantes empleaba la palb
a ra "al"
v or_
en un sentido axiológico próximo al sentido actual. En 1_957 ha pu~~cado un libro Santiago Montero Díaz -Cervantes, compa~ero eterno en el cual comenta aquel pasaje (1 a, 27) del Quijote: Lucmda a Cardenio. "Cada día descubro en vos valores que me obligan y Juerz.an a que en
más os estime... " El Doctor Montero Días apunta:
"Como en Shakespeare emplease ya la palab~a valor en riguroso
sentido axiológico, es decir, designan,do una cuali~ad 1rreal de alguna
manera indicada en un objeto. Observese, ademas, que estos vakJms
son descubiertos y estimados en riguroso acuerdo con el ~~quema de toda toma de posición ante un valor descrito por los axtologos modernos v fmalmente obsérvese que el breve pasaje comentado alude, para
que '~ada falte, al carácter fundamental de forzosidad de los valor~s,
que se imponen por su propia jerarquía. Tres notas, en un solo pasa¡e,

219

esenciales a la teoría de los valores: calidades incorporadas a un objeto,
estimación y forzosidad". 4

Hasta ahora no se ha hecho -que yo sepa...:. un estudio rigurosamente axiológico sobre ElQuijote. Y, sin embargo, toda Ja estructura de la
novela parece descansar sobre la noción del valor. Pero no de valor en
el sentido de una forma apriórica vacía de contenido real, o como una
segunda especie de entidad o subsistencia ideal, distinta e independiente de la realidad del ser. Frente a las actitudes del psicologismo, formalismo y autonomismo del valor, Cervantes se orienta hacia una concepción metafísica. En la estructura óntica va ya incluido el valor.
Trátese de una manifestación activa del ser, de una ordenación del ente
fundada teleológicamente. El basamento de lo caballeresco no está
flotando en un mundo etéreo de esencias alógicas, sino que tiene su
soporte en eJ mundo real.
Vayan, como ejemplo, estos expresivos textos: "A esto puede decir
que Dulcinea es hija de sus obras, y que las virtudes adoban la sangre y
que en más se ha de estimar y tener un humilde virtuoso que un vicioso levantado". "La honra puédela tener el pobre, pero no el vicioso".
"Cada uno es hijo de sus obras". "La virtud vale por sí sola lo que la
sangre no vale". A lo largo de toda la obra cervantina, el honor aparece como mero apéndice de la virtud. La dignidad del hombre no pende de la fama, de la opinión, de los galardones o de cualquier otra circunstancia externa, sino de la intimidad de la virtud personal. No hay
porque concluir, como lo hace Américo Castro, que la moral naturalista y estoica da frutos originales en Cervantes y que la psicología de sus
personajes -empirismo, relativismo y "engaño a los ojos"- nos lleva a
los estados de espíritu más exquisitos dentro del Renacimiento precar5
tesiano. Es claro que su flora temática crece en el clima histórico renacentista, pero recuérdese que el Renacimiento español- Renacimiento sui generis- no rompe con la tradición medieval en lo sustancial, en
las ideas-madres. La ética de Cervantes es una ética cristiana. El ideal
caballeresco del Medievo persiste y se salva en E/ Quijote, ''que sólo
satiriza -como lo han apuntado casi unánimemente todos los críticos
contemporáneos- los desvaríos y excesos idealistas, en lo que son contrarios a la razón y al sentido de la realidad".

4

Santiago Montero Díaz, Cewantes, compañero eterno. Editorial Aramo, Madrid
1959, pp. 184, 185
5
Véase E/ Pensan1ienlo de Cervantes, Madrid, Casa Editorial Hernando, 1925, p.

387

�220

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ÜON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

·No! Don Quijote no es un hombre erasmiano, renacentista; es un
ca~allero cristiano encendido por nobles afanes de ejecutar "el bien de
la tierra", "con el valor de nuestros brazos y el filo de nuestras espadas". Su moral es inconfundiblemente cristiana; dígalo, si no, este pa-

Don Quijote -escribe Ramiro de Maeztu- es el prototipo del
amor, en su expresión más elevada de amor cósmico, para todas las
edades, si se aparta, naturalmente, lo que corresponde a las circunstancias de la caballería andante y a los libros de caballería. Todo gran
enamorado se propondrá siempre realizar el bien de la tierra y resucitar
la edad de oro en la de hierro, y querrá reservarse para sí las grandes
hazañas y los hechos valerosos. Ya no leeremos ElQ11ijote más que en
su perspectiva histórica; pero aún entonces, cuando no pueda desalentarnos, porque lo consideraremos como la obra en que tuvieron que
inspirarse los españoles cuando estaban cansados y necesitaban reposarse, todavía nos dará otra lección definitiva la obra de Cervantes, la
de que Dante se engañaba al decirnos que el amor mueve el sol y las
estrellas. El amor sin la fuerza no puede mover nada, y para medir
bien la propia fuerza nos hará falta ver las cosas como son. La veracidad es deber inexcusable.7

Hemos de matar, en los gigantes, a la soberbia; a la avaricia y envidia, en la generosidad y buen pecho; a la ira, en el reposado continente
y quietud del ánimo; a la gula y al sueño, en ~l p_oco co~~r que comemos y en el mucho velar que velamos; a la lu1una y lascrvta, en la lealtad que guardamos a las que hemos hecho señoras de nuestros pensamientos; a la pereza, con andar por todas las partes del mun?o buscando las ocasiones 9ue nos puedan hacer y hagan, sobre cnsaanos,
famosos caballeros.

No hay duda alguna, Don Quijote tiene clara conciencia de ser portador del valor de lo caballeresco:
Yo nací por querer del cielo, en esta nuestra edad de hierro, para
resucitar en ella la de oro ... yo soy a9uel para quien están guardados
los peligros, las grandes hazañas, los valores hechos.

No importa que tenga un físico débil; la debilidad de su físico la suplirá con el gran temple de su alma. ~ que cue~ta es _l~ lucha contra
los obstáculos que se oponen a la felicidad comun. Vieio y achac~so
por su cuerpo, el caballero manchego vive a~cament~ sueños e ilusiones de mozo. Esta mezcla inesperada de veiez y de Juventud es la
fuente de la vis cómica de Don Quijote. Y, sin embargo, más allá de
toda comicidad, habría que exclamar con Merimée: "¡Ay! Del que no
haya tenido alguna idea de Don Quijote ni corrido el riesgo de verse
apaleado o ridiculizado por enderezar entuertos!".
"España -&lt;lijo una vez Nietzche- es un pueblo que quiso ser d~masiado". La característica del siglo XVI estriba en una voluntad de ideal
y de fe que se superpone a la realidad, a la evidencia que suministran
los sentidos y el raciocinio natural, "como en los cuadros del_ Greco
hay una espiritualidad que no tienen graciosamente las figuras, smo que
6
.
qweren
tener1a, y por eso 1a alcanzan" .
Cervantes, con los ojos bien abiertos, contempla a su alrededor la
pobreza de España y la fatiga de sus caballeros: todo ~o que le circunda
aparece derrengado y jadeante. Tal vez sea necesario_ m~rcar el ~to.
Pero ahí está el arrebato de la voluntad española, el des1gruo de realizar
increfüles hazañas.

En el mundo cervantino, la esfera de lo real colinda, por una parte,
con el hemisferio de la ilusión, y por otra parte, con el del ideal. Y esto
nos da como resultado lo que el alemán Joseph Bichermann, en su
libro Don Qufjote y Fausto, ha llamado el halla~o de un mundo trino en el
hombre por parte de Cervantes.
Don Quijote no es un ser que husmea lascivamente dentro y fuera
de sí, si no un ser que vive, es decir, un ser que quiere realizar la vida
integral. Sin eludir ni renegar de la condición carnal de lo humano,
tampoco la exalta y sublimiza; le basta con suponerla ... Sus ojos esperanzados siempre están vueltos hacia las alturas.
¡Sí! El Caballero de la Mancha es un loco, un extraviado; pero su locura no se origina en sus altos ideales ni toma pié en sus esfuerzos apasionados. Se trata simplemente del mucho leer la letra muerta de libros
extravagantes. Y la realidad se venga cruelmente de él con el molino
de viento que no reconoce como tal. Fuera de este punto ciego de su
conciencia, ¡qué discreto, qué noble, qué delicado es Don Quijote y
cuántas cosas sabe! ¡Cuidado! ¡No hay que burlarnos! "Cualquier hombre que pasa a nuestro lado es un posible Don Quijote, sólo que de
tipo y calidad inferior".8
Dos ideas directrices presiden la estructura espiritual de Don Quijote: ecumenicidad e institucionalismo personalista. El caballero español
no se conforma con la idea de luchar contra un mal localizado en su
país y en su tiempo. Quiere servir a todos los pueblÓs, a la Cristiandad
y a todos los tiempos venideros. Su reforma del mundo la confía a
7

6

R. de Maeztu.

221

8

Don Quijote, Don Juany la Celestina Colección Austral, 4ª. Edición, p. 72. ,

J. Bickermann, Don Quijotey Fa111to. Editorial Aral~ce.

/

�222

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

una institució~: la orden de la caballería andante. Pero esta institución
deberá reposar en los valores personales del caballero: "Sábete, Sancho,
que no es un hombre más que otro si no hace más que otro".
Cuando acompañamos a Don Quijote en su evasión de la realidad
retornamos más ávidamente a ella, para enraizarnos en la tierra de lo
eternamente humano. Después de acompañar a este héroe derrotado
por las inclemencias de la suerte, nos queda un sedimento familiar,
comprensivo profundamente humano ... Ya podemos contemplar la
vida y los hombres "con ojos conmovidos, húmedos de emoción, con
la luz entre irónica y oleosa de una limpia melancolía". ¡Lagrimas! Tal
vez algunas afloren a los ojos pero impregnadas de sal, saturadas de
compasión por los hombres.
"¿Por qué ElQuijote es la obra maestra de la ironía? -pregunta Alomar en sus Notas al margen de mi Quijote- Todo el hombre está aquí ...
Por eso muestra este libro maravillosamente la identidad matriz de
ideal y real, o sea de imagen y cosa; porque se ve despuntar bajo las
cosas su identidad con nuestra propia naturaleza, y se las ve acomodar
su forma al molde de nuestro espíritu. Por eso también en ElQuijote se
inicia la modalidad de los tiempos modernos, hechos de ironía y contraposición, de hipótesis y duda".
Concluimos la lectura de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha
y pensamos que ideal y vida no son dos polos irreconciliables: el_ ideal
viene a ser como la luz que ilumina la vitalidad. A través de la inserción del ideal en un ser viviente individual, se realiza esa iluminación.
Y hasta cabe hablar de unos "ideales de la vida" y de una "vida de los
ideales". El valor de lo caballeresco llegó a erigirse en rector de la vida
de Don Quijote, señalándole, como ideal que es, un rumbo por seguir.
Pero la promoción de su ser viviente hacia su objetivo debiese a su
esforzada voluntad, al calor propio de su emoción vital.
Ninguna otra novela, como El Quijote, provoca con may~r int~ns~dad la voluntad de superar las barreras entre la obra y el su1eto, mv1tando a la intropaúa. A su profunda significación une un valor abierto
a la Einfahlung.
A la realidad primordial de la vida diaria, Cervantes superpone una
esfera o estrato de fantasía que, aunque choque con la realidad tangible,
se articula con ella. Don Quijote y Sancho conceden al mundo imaginario de la caballería una dimensión de realidad. Argumentos no faltan. El hidalgo manchego aduce en su favor el universal reconocimiento y autorización de la caballería andante y los testimonios de cientos

DON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

223

libros d~ impresos con licencia real. La sub-realidad quijotesca está
caractenzada por peculiares modificaciones al espacio, al tiempo y a la
causalidad. Aunque quienes aguarden a Don Quijote, en la entrada de
la cueva de Montesinos, afirmen que sólo estúvo dentro, poco más de
una hora, el Caballero de la Triste Figura está convencido que pasó en
ella tres días. Resulta muy natural el conflicto que se suscita entre el
m~do de Don Quijote y el mundo de los otros. Aunque para Don
Qm¡ote su mundo sea un mundo lleno de sentido, para los demás -y
no me refiero aquí a los altos ideales sino a las extravagancias- se trata
de un mundo de locura. Para mantener la dimensión de realidad de su
mundo, Don Quijote recorre al hecho del encantamiento, como obra
de su archi-enemigo el Mago Frestón, siempre que choca con la realidad primordial.
Un día cayó vencido Don Quijote al ímpetu del Caballero de la
Blanca Luna. Y la tenue luz de su ocaso le dispuso a recibir la plena
luz del sol.
Yo me siento, sobrina, a punto de muerte; querria hacerla de tal
modo, que diese a entender que no había sido mi vida tan mala que dejase renombre de loco; que puesto que lo he sido, no querria conformar esta verdad en mi muerte (II, 74)

Cualquier que haya sido su locura -y no la fue por haber querido
realizar altos valores-, no desea acreditarla en la muerte. Lejos de entregarse a cruel desesperación, supo sufrir con paciencia y hasta con
dulzura. He aquí su último mensaje, que podría ser el mismo de Job:
Post tenebras spero lucem. Después de las tinieblas espero la luz.
Nuestros tiempos han ido formando un verdadero culto a la vida.
De tanto buscar las fáciles satisfacciones y el "confort'' a todo precio,
se ha desembocado en un simple "spleen" sentimental, en un terrible
hastío de la vida. En medio de esta confusión moral y política, contemplemos una vez más a Don Quijote. Ridículo a veces por sus extremos de locura, digno de lástima por sus frecuentes descalabros, es
noble, es digno, es idealista, esforzado, desinteresado, merecedor en
todos los conceptos, de mejor suerte. Se entregó, sin reservas ni claudicaciones, a su nobilísima empresa. ¡Qué importa que no haya obtenido lo que el común de las gentes llaman trofeos, si logró una victoria
que su fiel Sancho juzgara la más valiosa: la victoria sobre sí propio! Su
solución es, en definitiva, la solución del desinterés y de la justicia. Nos
enseñó a pasar sobre el propio yo, qµe es el hombre rudimentario; a
vencer al hombre egoísta, que todo lo calibra por el interés; a triunfar
sobre el yo meticuloso, que se lisonjea con atribuir a la prudencia su

�224

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

flojedad y su tardanza. Sin negar al bien útil su parte de bondad, supo
subordinarle al bien honesto, como medio al fin. Contra los acomoda9
ticios de toda laya, prefirió la buena esperanza a la ruin posesión •
Vencedor o vencido, el buen caballero acreditó con sus obras, sus palabras1º. Es incapaz de hacer traición a su programa, aunque postrado
en tierra vea blandir sobre su rostro la lanza del rival:
Dulcinea del Toboso es la más hermosa mujer del mundo, y yo el
más desdichado caballero de la tierra, y no es bien que mi flaqueza defraude esta verdad. Aprieta, caballero, la lanza, y quítame la vida, pues
me has quitado la honra.

¡Te equivocas, Don Quijote, la honra no te ha sido quitada! La victoria material, en buena tesis, no concede derechos. Has perdido una
batalla, eso es todo, pero has ganado la unidad de un enjambre de pueblos que hablan tu mismo idioma, has enarbolado un ideal que conserva la voluntad personal dentro de la voluntad de Dios y que une el
mundo de los acaeceres en el que todos padecemos, con el mundo de
los sueños, en el que estamos solos. Los hombres ya no se podrán
olvidar de Don Quijote cada vez que renueven sus sentimientos de
hidalguía y de honor ¡Y honra, verdadera honra de hijos de Dios, es lo
que está necesitando el mundo de nuestros días!

LA MUJER EN LA POÉTICA DE URREA

Mtro. Alejandro del Bosque
División de Humanidades
y Ciencias Sociales
ITESM -Campus Monterrey

L

a producción poética del español Pedro Manuel de U rrea (14861530) se conserva reunida en tres impresiones antiguas: el Cancionero viejo de 1513, la Penitencia de amor (1514), y el Cancionero
nuevo de 1516. Está conformada por una diversidad de géneros que
campean entre lo religioso, alegórico, didáctico, personal y burlesco.
(Asensio, XXVIII)
Varias obras del Cancionero (1516) de Urrea van precedidas por una
serie de epístolas que cumplen con la función de prologarlas. En las
epístolas-prólogos, el autor esgrime su derecho, como integrante de la
nobleza española1, a expresarse poéticamente sin restricción alguna. La
defensa inusual de su oficio poético en esa época constituye, en opinión de Isabel Toro Pascua, una innovación ideológica. En dicha defensa percibimos el influjo intelectual de la mujer (la madre del poeta),
quien desempeña un rol significativo en la publicación de su obra.
Para valorar esta influencia, que podría considerarse inconcebible en
la Baja Edad Media, es necesario describir, en primera instancia, la teo-

9

Il, 7.

10

II, 66

1 En España, señala Roger Boase, ''la nobleza se dividía en tres grados: ricoshom bres, hidalgos y caballeros. Los primeros se distinguían por la posesión de sus
estados territoriales y de altos cargos en la Corte; los segundos, por su linaje noble;
los terceros, por su condición de caballero." (31) Urrea encajaáa particularmente en
el segundo grado debido a que su padre "dejó el cogollo de sus riquezas al mayorazgo
Miguel" y el poeta sólo "heredó Trasmoz, aldea situada en las faldas de Moncayo ... "
(Asensio, XVIII)
·

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

LA MUJER EN LA POÉTICA DE LiRREA

ría poética2 que Urrea exp~ne en sus epístolas-prólogos, y sus respectivos condicionamientos sociales.
del, autor.
La teoría oética de Urrea se sustenta en 1a acu·tud
. ~olitiva
.

ble, como recuerda Pedro Alfonso en su Disciplina Clericalis (cabalgar,
nadar, tirar con arco, cazar, practicar la cetrería, jugar al ajedrez y componer poemas). (Alvar y Gómez Moreno, 84)

Es decir el ~to creador es la resultante del ejercic10 lib~e yli aut?~omo
inc nacion nade su vo'1untad· y esta voluntad de creardobedece, a una
t poder que me
tural: " ...mi inclinación natural á mos~a o ~~ m1 tan o
,)
ha traído a lo que naturalmente soy inclinado (Toro Pascua, 85

Urrea defiende su derecho a expresarse insinuando, en una analogía,
que la naturaleza es sabia al otorgar a cada ser sus propios atributos:

226

, que un pasatiempo,
·
. es una necesidad
de
El escribir es algo mas
al
l exdi.
ineludible
porque
su
natur
eza
se
o
fi
presión personal. Su O cio es
di · ' aristoHoy
esto
nos
parecería
bastante
lógico,
pero
s1:
coBn
c1on
. ta
cta
•
,
a segun oase era vis
crática le exigía justificarse. La poesia corte~andi
. , 3 El p~eta de la
como una forma de servicio f una m::r:i :ab:e;~i;: un poeta en la
corte era un autor no profesional, y
gu
. . . ·al,
.
(13)
Esto
explica
el
que
U
rrea
se
resista
lllici
nom1na de esa corte.
•
mente a publicar su obra:
obras
Una de las razones por las que Urrea no deseaba que sus d.
.
.
,
1
tatus
de
los
poetas
y
aca
enufu en ublicadas tiene relac1on con e es ,
. ,
esd pi última parte de la Edad Media. El era un anstocrata, y no un
cos. eb a de la clase media minontana
. . d e 1os ¡etrados·' como tal, funrruem ro
.
·
· rial y un cortesadamentalmente era un guerrero, un prop1etano temto
no. (177)

Si bien uno de los deberes del noble era escrib~ poesía, esta ~ct:ivi. . .en 1mpo
.
rtane1·a social, y por lo rrusmo,
dad ocupaba el séptimo s1~0
constituía un mero entreten1m1ento:
Componer poemas, recitarlos o cantarlos es, e_n la Edad Mef:1 :::
tretenimiento áulico por excelencia, uno de los siete deportes
.
1 a de las epístolas de Urrea: "la
2 Boase identifica cuacro teorras sobre la _n~tura ez
un acto de homenaje); la
, (p ,
0 forma de serv1c10 o como
devota y cortes oes1a com
. .
onsolación)· la didáctica-moralista
. . 1•di (p sía corno entreterum1ento y c
,
,
terapeuuca- u ca oe
,.
oscitiva (poesía como busque1
(poesía corno precepto u obligación),_ Y_a estetJc~-co~ ble es la teoría de la profecía

da de la verdad y de la belleza). La _uruca orr,us10:;:;:sa) que algunos poetas espa. , . (p , como gracias O 1nspirac1on n
,
cansmauca oesia
d B
el marqués de Santillana, parece que
ñoles anteriores, como Juan Alfonso e aena y

·

·d

" ( 175 176)

fueron partidanos o segru ores.
- alamiento· "Frente a la reali3 Ana M. Rodado coincide con Boase en este s~n
trirno~ales el juego del
dad de la vida cotidiana sosteruda so~re converuencias ~a un sueño de perfección:
f
como lo ofrec1a el amor provenz ,
.
amor cortesano o rece,
. di .b .d las situaciones son las preVIstas
.
¡ q elos papeles estan str1 w os,
•a1 d
un espacto. •.en e u
. .
É t es el valor del juego soc1 e1
y no hay cabida par~,el fracas_o odel ab~rn~1en:~-pa:a:empo favorito de los nobles, o
la razon
amor y ésta es tamb1en
,
,, e su eXJto. es
lo que es igual, esta de moda. (44)

227

... esto de trobar a los hombres por naturaleza les viene, porque algunos vemos que con ninguna arte en sus cabecas entrar puede, como en
naturaleza crian aves de aquella manera, que vemos hablar a los tordos,
papagayos y picacas, y no a las águilas, avantos ni milanos. (86)

En otro momento, calificará el escribir como un "vicio dulce" que
"no se puede dexar". Por eso la afirmación de Roger Boase respecto a
que Urrea "despreciaba la noción de poesía como una profesión total"
(175) debe tornarse con cierto recelo. Es difícil coincidir del todo con
este punto de vista cuando el poeta defiende con vehemencia su oficio
trovadoresco. Para Urrea la poesía es algo más que "puro deleite" (Alvar y Górnez Moreno, 86) como aseguraba Alfonso de Cartagena
cuando aludía a la enseñanza de los libros poéticos; es algo más que
"un fingimiento de cosas útiles, cubiertas o veladas con muy fermosa
cobertura, compuestas, distinguidas e scandidas por cierto cuento, peso
e medida" (Toro Pascua 14), como opinaba el Marqués de Santillana; y
es algo más que ser un "noble, fidalgo e cortés e mesurado e gentil e
gracioso e polido e donoso ... amador e que siempre se precie o se finja
ser enamorado... " (48), corno sostenía Juan Alfonso de Baena. Más
que deleite, fingimiento y donosura, la poesía era para Urrea la proyección de su condición noble sin cortapisas.
La renuencia inicial de Urrea a publicar su obra puede interpretarse
como el reflejo de un temor a la crítica social de su tiempo4, pero tarn4 Boase nos brinda una posible explicación a este temor. El resurgimiento de
los trovadores en los finales de la Edad Media es resultado de "la crisis que se produjo por una discrepancia entre la teoría social y la realidad social que nunca pudo resolverse, pues la teoría se basaba en la creencia en un sistema divino, preordenado de
estratificación social en la que el cambio era inconcebible." (8) Para Boase, "la minoría dominante (que comprendía a la nobleza, los prelados, l~s ricas clases medias y a
los funcionarios y oficiales de la Corte) impulsó ese resurgimiento. Agrega: "El ideal
provenzal de los fin'amors responde a las necesidades de esta minoría dominante,
pues, al basarse en los principios feudales de la lealtad y el servicio, inculcaba un respeto por el estatus y por la jerarquía existente y era un medio de evadirse de las realidades sociales y políticas desagradables." (13,151-152). En este sentido Urrea no requiere licitar su oficio poético porque su poesía respónde a dicho ideal cortesano; en
tanto, su poesía, en opinión de Asensio, se inserta: en la tradición literaria por su de-

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

LA MUJER EN LA POÉTICA DE URREA

bién como una respuesta autocótica. No desea publicar por tres mo?vos: debido a la temprana edad en la que ha escrito: " .. .la eda~ me r_uega ser bueno" (86); para prevenir la critica de sus de~actores literanos:
" ... porque no es cosa nueva, sino muy vieja, lo~ es_cnptore: ~e~e~ a !os
maldizientes ... " (87); y por un afán de perfecc1orusmo poettco: :31en
conozco yo, a mi manera, no ser conforme el trobar tanto en cantidad,
sino en calidad, porque yo necesidad no tengo de hazerme nombrar
por muchas coplas ..." (86).

que di a la emprenta, que era el Credo glosado .. .la obra no tiene tantas
letras cuantas vezes yo me he arrepentido ... " (87)

228

229

Par~ evitar críticas (en ocasiones consideradas injustas por· él), debe
prev~nirlas c~n una actitud objetiva: " ...¿cómo esperaré yo librarme, si
yo m1smo qwero ofenderme dando causa?" (87)
Nueva_~ente? el r~curs~,analógico es empleado; en esta ocasión, para transm1t1r su msat1sfacc1on creativa:

Sabemos que finalmente publica su obra en una edad madura, Y desafiando a los "maldizientes". ¿Quiénes eran éstos? Aunque Urrea no
proporciona nombres y apellidos, inferimos que son el gru~o de no~les
y letrados que podían pronunciarse respecto a su obra con ignorancia Y
prejuicio, respectivamente. Las enemistades dentro de la corte eran frecuentes:

... porque no es mi condición que mis obras anden por muchas partes,
aun~ue yo las ~en~ bien miradas; porque me acuerda aver leydo lo que
haz~an los sabios pmtores de Grecia, que, siendo la ymagen que pintavan perfectamente acabada, el maestro que ponía su nombre debaxo
no ?ezía "~ hizo", sino "la hazía", que mostraba no poder ser acabada;
¡quanto mas hazer &lt;levemos nosotros, que las obras lievan alguna duda
consigo! (98)

... no cabe duda de que, habitualmente, la corte real no sólo era un
foco de creación literaria, con sus propios poetas, sino que, además,
era un punto en que confluían y conjuntaban sus experi~ncias autores
procedentes de cortes señoriales, a veces adversas. (Beltran, 25)

La insatisfacción creativa no implica necesariamente un sentimiento
de inseguridad en el poeta. La mejor demostración de esto es al afirmar
que tiene "bien miradas" sus obras, y al declararse consciente de estar
innovando en su tiempo:

Otra rivalidad de Urrea fue la sostenida con los condes de Ribargoza con quienes libró una fuerte disputa por derechos de regadío. (Boase, 171):
Teniendo en cuenta la disputa que exisóa entre la familia de Urrea
y los condes de Ribargoza, el poeta tenía buenas razones para ser
aprehensivo en ese tema. (177)

La necesidad de justificar su labor poética dirige a U~e~ a un estado
de insatisfacción creativa constante. De ahí, el perfecc1orusmo. La experiencia le ha enseñado el riesgo de publicar prematura Y neg~gent:mente. Posee conciencia del "voluntario desastre de una obrezilla rrua

seo de evasión. (XVII).El núedo de Urrea obedece a que es ~onsciente d:l cambio
ideológico que está proponiendo: el derecho de un noble a dedicarse pro_f~s10nalme~te a la poesía. De ahí la necesidad de legitimación. No sólo es una cuesnon de escrupulos, como afirma Asensio.
.
5 Este perfeccionismo se ilustra con mayor claridad cuando el poe_ta, personalmente, dirige las dos ediciones de su Cancionero, de 1513 y 15~6'. en 1~ ~~ren~. La
imprenta, como innovación tecnológica del siglo ~• in:enn~o el mdividu~smo
poético debido a las enormes posibilidades de difusión literaaa que promeua. El
mismo individualismo que, finalmente, se sobrepuso a ~os t~mores de publicació2 de
Urrea. Es el mismo individualismo que lleva a Boase a idennficar a lJrrea como una
figura de transición entre la Edad Media y el Renacimiento." (181)

Y assí suplico a Vuestra Señoría que se acuerde del saber de los sa?ios, que es mirar adelante y tomar la parte más segura, y que yo no
mnove yo una cosa tan nueva en mi linaje, sino que siga las pisadas de
los otros en lo que hlziere; que quede guardado, para que, después de
yo muerto, puedan ver que he bivido, mostrando entonces estas mis
obras el que las quisiere mostrar, y no agora yo con mis propias manos, para que después adelante no me quexase de rni mismo, que es el
mayor mal ... (87-88)

De lo anterior se desprenden las siguientes reflexiones: Sabemos,
según Toro Pascua, que si bien Urrea innovó ideológicamente al desafiar los prejuicios sociales de su época, no lo logró estéticamente. Es
decir, su poesía cortesana se ciñó a los parámetros tradicionales de la
Edad Media. Se sujetó a la visión convencional del amor cortés: "desordenado y illicito"; cuya concepción es propia de la tradición gallega.
(Beltrán, 45). Se respaldó en la visión dualista de la. Edad Media que
contraponía binomios como: concordia / discordia; sabiduría / ignorancia; razón / pasión, entre otros. Cultivó un estereotipo trovadoresco
de la mujer, "de hermosas jóvenes cuya principal actividad era ser encantadoras con los hombres" (Wade, 106). Fue, en fin, un incondicional de la doctrina del fin 'amours-, un verso de él es elocuente: "El amor
que es fino amor/ ningún galardón procura". (Asensio, XXXII). Las
únicas dos excepciones a esto radicarían en que Urrea no oculta el

�230

ALEJANDRO DEL BOSQUE

nombre de la amada (Leonor) como solía hacerse, y en que el poeta
dedica varios de sus versos a su esposa María (algo infrecuente).
Por otra parte, el que haya finalmente publicado en vida sugeriría
una contradicción con su teoría poética. Sin embargo, esto bjen podría
ser considerado como un rasgo innovador. Por lo regular toda arte
poética se mantiene en consonancia con el producto literario de quien
la proclama. El que Urrea no cumpla con este presupuesto nos arroja la
presencia de un poeta que parece asumir su propia contradicción. En el
fondo, haber publicado es un signo más de la seguridad del autor en su
obra. Observamos una conciencia de su propü valía como escritor,
incluso cuando se rehusaba a publicar:
¿Cómo pensaré que mi trabajo está bien empleado, viendo que por
la emprenta ande yo en bodegones y cozinas, y en poder de rapazes,
que me juzguen maldicientes, y que cuantos lo quisieran saber lo sepan, y que veng-a yo a ser vendido? Parezca a Vuestra Señoría mejor
que el que me quisiera ver no pueda, porque lo que es bueno pocos lo
saben ... (88)

El publicar en vida es no sólo una señal de confianza en sí mismo,
sino también un indicador de un anhelo de reconocimjento social y
fama, que el autor ya había anticipado en sus epístolas-prólogos: " .. .Jo
que yo hasta aquí he hecho no á sido otra cosa sino una esperanca de
ser algo." (85)
Cuando se refiere a los villancicos dedicados a doña Beatriz de
Urrea, muestra también un deseo de ser leído. Al dedicárselos cumple
con el tradicional servicio cortesano que solía brindar un poeta. Sin
embargo, detrás de la voluntad de servicio subyace un anhelo de reconocimjento social: " ... no se mire el poco valer que ellos lievan, sino al mucho

deseo que a mí queda, el cualpide el ser satisfecho con ser conocido"(106)
Podríamos pensar, por otra parte, que el deseo de fama obedece a la
hipótesis sugerida por Eugenio Asensio respecto al peso social de ser el
"segundón"6 de la familia:
.. . su secreta amargura de haber nacido segundón.¡Quién sabe si no
publicó sus poemas para buscar el camino de las letras la gloria que su
hermano Miguel disfrutaba sin haberse tomado otro trabajo que el de
nacer! (XVII)

6 Urrea tuvo dos hermanos: Miguel, el mayorazgo; y Juan, el menor de la familia
que fue abad de Montearagón. El poeta perdió a su padr~, Lope II, conde de Ara~da,
cuando era aún muy pequeño. Su madre se llamaba Catalina de lxar. Urrea heredo de
su padre "una mísera aldea montañosa" llamada Trasmoz (Asensio, XVIII-XIX)

LA MUJER EN LA POÉTICA DE URREA

231

Tal hipótesis es aventurada pues si bien Urrea, de los dos hermanos,
fue_ ~l ~enos_ favorecido económicamente, esto no predispuso su aspiracton literana. ¿Acaso la gloria se obtiene por ser noble? ¿Acaso se
alcanzaba por el solo hecho de cultivar versos? No todos los nobles
poetas trascendieron. Habría que buscar otra explicación más razonable. María Rosa Llda de Malkiel nos la propone al plantear la coexistencia en la. Edad Me~~ de dos esferas opuestas: la eclesiástica y la pro~an~. _La pnmera, }scettca, qu~ "rechaza en principio el ansia de gloria
indivtdual terrena (99), propia de la esfera profana. Para Lida de Malkiel:
La experiencia poética de esta esfera, no regida en su pensamiento
por la clerecía, es, por excelencia, la poesía trovadoresca provenzal
que, con sus tres rasgos negativos - ni devota, ni didáctica ni veneradora de la Antigüedad grecorromana-, aparta su rumbo del marcado hasta entonces por la única clase culta, la eclesiástica. (118)

Aunque la poesía castellana de Urrea echa raíces en la poesía gallega,
y a su vez ésta, se deriva de la provenzal, hereda ese prurito de fama
que la tradición eclesiástica deniega. De hecho, no es el único poeta
noble ansioso de gloria:
El ansia de_ per~urar _en la me~oria de los hombres, que aqueja
agudamente al mqweto siglo XV español, halla formulación perfecta
en _la divisa del Marqués de Villena, uno de sus hombres más representaavos hasta en su frustración intelectual y desbaratada existencia.
(230)

Para Llda de Malkiel el caso opuesto es el Marqués de Santillana
quien "a pesar de su ávida ambición de ricohombre y de su no pequeña
vanidad de aficionado a las letras, no demuestra sincera pasión de fama". (276) Sin embargo dicho poeta se convierte en uno de los más
prestigiados de la corte. En Santillana no existe una voluntad abierta de
obtener fama, pero "involuntariamente" la obtiene. Urrea sí declara su
deseo de fama, y para esto existe una posible explicación:
Precisamente, como los autores perciben la pugna entre su ambición de gloria mundana y el ideal ascético que en principio sustenta la
Iglesia, hállanse en la literatura más declaraciones, más reflexiones sobre la fama, sobre su esfera propia, su valor, sus limitaciones, sus artífices, que en el mismo Siglo de Oro cuando, triunfante el Renacimiento, ya no había necesidad de defensas y apologías para lo que antes
había inquietado por su atractivo de nov~dad y rebeldía. (231-232)

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

LA MUJER EN LA POÉTICA DE UR.REA

El reconocimiento literario actual de Urrea se deriva esencialmente
de su defensa poética. Sin embargo, su producción lírica, en opinión de
Enrique Asensio, es mediocre. Lo considera un imitador más de Petrarca, un poeta sumamente influenciable Qa marcada presencia de Juan
del Encina en su obra), y un poeta apegado a la tradición cortesana de
la época. A pesar de esto, Asensio le concede el privilegio de !a duda al
plantear que quizá la Peregrinación, una obra "prohibida en el Indice inquisitorial de Valladolid ... " y que "ha desaparecido sin dejar más huellas que la minuciosa descripción de Femando Colón", pudo haber sido su obra maestra. (XLIII)

Mas, cuando pienso quánto es ya lo que está dicho y quán poco lo
que se, puede dear, gran p~e del desseo pierdo; porque, cierto, Señor,
ya estan los vocablos tan dichos y los limes y caminos tan tomados
que no puede nadie passar sin topar con otro, y aun, si mucho dize:
consigo rmsmo; pero huyendo lo más que se puede, porque de conti~uo puede aver cosas nuevas, no se debe dexar de gastar algo del
tiempo en aquello que los sabios lo han. (98-99)

232

Menéndez y Pelayo es también riguroso en su apreciación literaria:
" ... escribe de una manera difusa y descuidada y no tiene un instinto
para encontrar la forma perfecta". (Boase, 182). Excesivos o no los
planteamientos de ambos especialistas, lo cierto es que estamos frente
a un poeta honesto. Desea la fama, pero reconoce sus limitaciones. El
ser noble no le garantizaba ser necesariamente un hombre culto, y mucho menos ser diestro en el latín:
·
Yo siempre, de muy pequeño, he sido muy codicioso de la lengua
latina, y aunque carezca della, que no haya alcancado tanto como quisiera y para esto e fuera necesario, con lo poco que della he oydo, la
doblada affición á consentido á consentido un poco obra al mucho
desseo, no que sea merescedora de alabanca. (85)

No bastaba con que él lo reconociera. La ignorancia pervivía dentro
de la nobleza, y esto acarreaba la consecuente incomprensión de su
7
obra; aunque ésta haya sido escrita y divulgada en lengua vernácula.
Urrea se percibía rodeado de "hombres soezes", cuya insensibilidad
manifiesta era un escollo para el reconocimiento y difusión de su poesía. El escribir se enriquece con la lectura, pero la suya no era una sociedad culta. Del mismo modo, quienes juzgan irresponsablemente su
obra son quienes no suelen leer.
Urrea es también honesto al declarar que todo ya está dicho por
"los ingeniosos passados", pero aspira a innovar, y con ello obtener la
fama:

7 "La poesía lírica medieval se caracteriza por la coexistencia de tres corrientes
perfectamente definidas y, en principio, delimitadas con toda claridad: la lírica de tipo
tradicional, en lengua vernácula; la lírica culta, escrita en laán; y la lírica cortés, culta,
pero escrita en lengua vulgar." (Alvar y Gómez Moreno, 15! La lírica de_ Urrea se
inscribe en esta última corriente, respondiendo así a las necesidades expresivas de su
época.

233

rª

Otras aportaciones valiosas de Urrea en su defensa poética son:

a) Su visión comunicativa del qercicio poético;
La literatura es un evento comunicativo que puede disfrutarse tanto en
pr~sa como _en verso pues conlleva un signo de identidad lingüística.
Existen ocasiones en que "la lectura es más agradable en prosa que en
metro, porque se comprenden mejor las razones, porgue se allega más
a nuestro hablar" (102). Esto es relevante porque Urrea visualiza, aunque sea someramente, el valor de la recepción lectora.
b) Su vis-ión hedonista (velada) de la poesía.
Si bien la poesía era concebida convencionalmente como un "descanso" o pasatiempo para los nobles, Urrea nos ofrece otra connotación
cuando la_ :alifi~a ?e "vicio dulce" que no puede evitar. Es evidente que
la formac1on cnsnana del autor le impide expresar con holgura la palabra "placer", dada su significación "pecaminosa", pero la trasluce en
cada argumento apasionado de su teoría poética.
Su visión conciliadora-liberadora de la poesía.
Urrea escribe no sólo pensando en facilitar la conciliación de sus seres
queridos (su madre y su hermano mayor), sino también para liberar la
tristeza gue esta desavenencia le provoca: ''Y con la dulce poesía alivio
los amargos pensamientos que en mi moran, causados por el triste
pleyto que entre mi Señora y el Señor Conde está, en lo cual nadie deve
hablar, pues el mal hablar daña y el bueno no aprovecha." (92) Podemos observar el protagonismo del poeta al inicio de la cita. Si bien la
poesía suele estar al "servicio" de los otros, en este caso parece estar al
"servicio" de su autor. El incidente familiar es un motivo más para
proyectar el individualismo poético.

e)

Hemos visto, hasta este momento, cómo la voluntad creativa (inclinación natural) de Urrea lo conmina a defender su derecho a expresarse poéticamente a pesar de los prejuicios de su entorno. Asimismo,
hemos descrito algunos planteamientos de su apología con base en diversos condicionamientos sociales. Resta- averiguar de qué modo la

�234

ALEJANDRO DEL BOSQUE
LA MUJER EN LA POÉTICA DE URREA

madre del poeta pudo haber influido en su disertación literaria. Desde
esta perspectiva, encontramos una estrecha relación entre la voluntad
de educar (de la madre) y la voluntad de crear (del poeta). La influencia
de la madre no sólo_ es notoria porque Urrea le dedica su obra más
trascendente: el Cancionero, sino porque en las epístolas-prólogos ya se
percibe: .. . viendo que las voluntades de madre qyan trabajado para con nosotros
en bazer de fo poco mucbo,y de fo mucho más. (81)
Podría pensarse que la influencia es meramente familiar o moral, pero el hecho de que Urrea "traduzca" las virtudes cristianas de su madre
en virtudes poéticas nos demanda una lectura distinta. Revisemos algunos ejemplos. Para Urrea su madre es un modelo de virtudes; entre
éstas, la templanza es una de las más distintivas. Ha enfrentado y resistido la amenaza de la veleidosa Fortuna: " .. . algunas vezes se á avido fa Fortuna con Vuestra Señoría como m19 enemiga, y Vuestra Señoría con ella como
pmona que le á poco temor." (81)
Al respecto, Boase comenta que "la práctica típicamente medieval
de dar "exempla" se utiliza por Urrea en alabanza a la templanza de su
madre". (179) Sin embargo, Urrea asimila esta vinud y la "traduce" en
constancia y cordura. Al igual que su madre, el poeta ha debido enfrentar las vicisitudes de la Fortuna, quien a veces favorece a quien no debe, y no beneficia a quien debiera. ¿Quién es la Fortuna? Según la tradición, correspondería a la ventura o desventura, a la suerte o la desgracia, a la buena o a la mala suerte; cuyo carácter es "voluble y caprichoso". (Rodado, 92-93) Quizá podría ser un dios oculto que no se
nombra en el ánimo de no ofenderlo o una especie de destino inescrutable. Según la tradición petrarquista, la Fortuna es "la que siguen los
poetas castellanos del siglo XV"; la que "sirve para justificar todo acontecimiento de la vida que carezca de explicación racional". (90) Pero,
en la experiencia social de Urrea, la Fortuna adquiere un rostro menos
abstracto. Podríamos inferir que algunas veces, detrás de la Fortuna, se
agrupa simbólicamente la sociedad adversa al poeta que aprueba o no
lo que escribe; que desafía al creador talentoso en tanto amenaza con
inhibir su oficio. La madre del poeta combate, con cordura, a la ciega
Fortuna que "muchas veces atrista a los buenos": Pero Vuestra Señoría
con la cordura la apartóy con el saber no la dexó sentir, porque dize un philósopbo
que la mqyor maravilla es el sabio averpesar. (84-85)
Urrea asume ese ejemplo de cordura de su madre cuando decide no
publicar con anticipación; al moderar el apetito de ser reconocido en
una edad temprana; y en su percepción sobria de "no trobar tanto en
canti~ad, sino en calidad... " (86). Asimismo traduce la templanza en

235

constancia al ejerce~ un control racional en su proceso de escritura, sin
someterse a las pasiones; y al combatir la pereza realizando "el trabajo
~ece~sari?" con el que "podemos levantar nuestros sentidos" dado que
los ingeniosos passados nos han dexado camino muy ancho en la iflustríssima por
ellos a/caneada ciencid'. (93)
~tra virtud de la madre asimilada poéticamente por Urrea es la
humild~d. El escribir co~eva una actitud humilde que se expresa en la
modestJa del autor al calificar sus obras con epítetos como: "obras pobre!', "baldío trabajo", "baxas obras"; entre otros. ¿Falsa modestia porq_ue e~ e~ fond_o sabe o cree que sí son valiosas? Lo cierto es que hay
cierta 1ns1stenc1a en mostrarse así al incluirse en la lista de quienes carecen de sabiduría:
En los libros famosísimos de los sabios passados .. .leemos cosas
tan dinas de alabanca, que no sé cómo los presentes, aunque tengan

voluntad, tengan osadía para poner sus obras adelante; cuanto más
aquéllos que la Fortuna de la sciencia á partido tan mal con ellos, que
de la sabiduóa agenos los á dexado. Yo, contándome por uno déstos ...

(91)

La humildad equivale al propio "contentamiento de la voluntad".
Quienes juzgan una obra literaria deben, en opinión de Urrea, de empezar por sí mismos:
... porque me paresce que devria cualquiera contentarse de una cosa
que otro ha hecho, si el que la vee no sabe hazer otra mejor que aquélla, y no cotejarla con otros passados, sino consigo rrúsmo.. . Más devóa ~ualquiera ver primero lo que está en él que lo que está en otro, y
no ¡uzgar, por no ser juzgado, porque con la vara que midiere ha de ser
medido ... (101-102)

La enseñanza bíblica, como puede observarse, sobresale en la postura poé?ca del autor. La humildad es una demostración de sabiduría, y
las mu1eres pueden ser un ejemplo de esto:
... he querido más nombrar aquellas sabias mugeres, porque, aunque
de los varones he leydo grandes hazañas gualardonadas, con la perpetua memoria, las mugeres hallo hizieron cosas que sabían tanto a varoniles como las mismas por ellos hechas. (94)

La madre del poeta, en este sentido, no es sólo un ejemplo de castidad sino también de sabiduría. Prevalece la visión medieval de la castidad que proporciona "gran fama y corona" (82), y al mismo tiempo se
filtra una visión renovadora al reconocer los atributos intelectuales de

�236

ALEJANDRO DEL BOSQUE

la mujer. El origen de esta apreciación habría que indagarlo en el siglo
XII, con Alfonso X el Sabio:
Es en tiempo del Rey Alfonso el Sabio, el rey de las Cantigas a la Virgen Maria, cuando, a mi entender, comienza a valorizarse la maternidad no sólo como función reproductora, sino también como fuente de
amor, de afecto y de honra. (Pastor, 192)

A la mujer se le honra no sólo por ser la principal fuente de procreación humana garantizadora del linaje social, por ser una pieza clave
en las alianzas políticas matrimoniales o por ser la destinataria central
del amor cortés; también se le honra, veladamente, por sus aptitudes
intelectuales. Estamos frente a una visión masculina de la mujer (castidad) en la Baja Edad Media, y una visión masculinizada (sabiduría) de
la núsma. Veamos la diferencia. Queda claro que la variedad de funciones sociales de la mujer confirma que no estaba excluida ideológicamente. Pero es evidente que en la época de Urrea pervivía una actitud
restringida e irresponsable hacia la mujer a pesar de su indiscutible presencia intercultural. La núsoginia medieval tiene una explicación religiosa:
La concepción de la mujer de los pensadores medievrues se basaba
en su fácil aceptación de la esencial inferioridad medieval de la misma,
que explicaban como resultado natural del pecado de Eva. (Wade Labarge, 50)

Para Francisco López Estrada:
Los testimonios de las obras literarias coinciden en que la recomendación general es que se mantenga a la mujer alejada de las letras, y
cuanto más, mejor. Esto puede probarse fácilmente con cualquiera de
los alegatos que se escribieron en castellano en el sentido misógino.

(11)

Sin embargo, es sabido que las mujeres de la nobleza eran las principales oyentes y lectoras de esa época (del siglo XII al XV). El mismo
López Estrada lo advierte:
En las manifestaciones elementales y comunes a la mayor parte, la
mujer gusta de la obra literaria como oyente de la poesía (casi siempre
cantada) y de las narraciones foll&lt;lóricas, y si es hábil, como intérprete
de una y otras; en grado más avanzado, aparece como oyente o lectora
de libros, y, finalmente, alcanza de diversas maneras el grado de autora
de las poesías o de los libros en prosa. (10)

Y agrega que la lectura era "un ejercicio frecuente en la mujer",
aunque esto sea difícil de comprobar:

LA MUJER EN LA POÉTICA DE URREA

237

Faltos, pues, de estadisticas, podemos recurrir a otros medios para
probar esto; la difusión de esta literatura leída por las mujeres, que
puede ser desde libros de horas con un texto establecido o libros de
devoción, más variados, o libros de ficción caballeresca o sentimental
o cancioneros, se testimonia de manera indirecta por la pintura y lo:
grabados de la época; son más numerosas las representaciones de las
mujeres que leen que las de hombres, sobre todo si los libros se refieren a esta literatura "interior" que requiere la literatura personal. (21)

La madre del poeta era, con seguridad, una asidua lectora. La confianza que Urrea deposita en ella se reitera al encomendarle su obra
literaria antes de ser publicada. Confía en su madre no sólo por el apoyo moral que le brinda, sino también por su buen juicio literario, desprendido de su afición lectora:
... yo, no hallando cosa tan justa a mis obras pobres, de saber carescedoras, he querido ponerlas debaxo del nombre de Vuestra Señoría, para que, siendo de allí corregidas, puedan yr por dondequiera sin temer
de detractores ... (85)

Urrea valora indirectamente la apreciación literaria de su madre al
confiarle su obra. Esto se realza cuando refiere "el contentanúemo" de
su progenitora quien "ha mostrado rescebir huelgo con mi baldío trabajo ... " (85). Asinúsmo, confía en su sentido de responsabilidad al entregarle el Candonero para que lo muestre "a aquéllos de quien no se
espera sino secreta ennúenda, si menester fuere, y no público juycio, a
las vezes sin causa." (85)
La madre de Urrea no sólo es una habitual oyente de la poesía del
autor; se espera de ella una opinión personal:
Porque me acuerdo que, leyendo Vuestra Merced las obras de mi Cancionero, por ser ellas oy' das con mayor gana que eran merecedoras,
fueron en más subido grado puestas en el contentamiento de Vuestra
Merced, que en otro ninguno serían ... (89)

Es necesario aclarar que en ningún momento de su teoría poética,
Urrea declara abiertamente el influjo intelectual de su madre, porque
no era común hacerlo en una época de mentalidad restrictiva. De alú
que el poeta atribuya cualidades masculinas a su madre para reconocer,
de modo indirecro, su valor intelectual. Estamos frente a una visión
masculinizada de la mujer, a falta de admitir sus inherentes cualidades
literarias:
... cuanto más que en las cosas que Vuestra Señoría á hecho á mostrado más varoniles fuercas que ánimo mugeril. Ptres como dize Juan

�238

LA MUJER EN LA POÉTICA DE URREA

ALEJANDRO DEL BOSQUE

Boccaccio en el libro que compuso, De daris mulieribus, las tales cosas
en los hombres serían muy alabadas, ¡cuánto más lo deven ser en las
mujeres, a quien naturaleza negó las fuercas varoniles! (83)

Se podía reconocer la sabiduría de las mujeres, pero era difícil aceptar públicamente su influencia intelectual. A pesar de esto, existen dos
acciones particulares de Urrea que ilustran la influencia. En primer lugar, publica el Credo glosado por insistencia de su madre: "Pero mirando el mandamiento de Vuestra Merced la mucha fuerca que en mí
tiene, he por bien que la tal obra paresca, por ser cosa de devoción,
aunque por esto no dexará de ser juzgada ... " (89). Podemos pensar
que la publicación del Credo obedece a que era menos riesgosa debido
a su naturaleza convencional "por ser cosa de devoción", pero en el
fondo subsistía la conciencia de que sería criticada. En segundo término, publica el Cancionero porque su madre lo induce a ello. La madre
quizá coincidió con la cordura del poeta, en un primer momento, debido a la "temprana edad" en que la obra había sido escrita. Si ella insiste
en que su hijo publique es porque tal vez estaba consciente del valor
literario de su poesía. Podemos pensar que su apreciación femenina
estuvo condicionada por su amor maternal; que su juicio literario, por
ende, era de un carácter subjetivo o emotivo; pero lo que resulta inminente es esa "fuerca" que proyectó tener en su hijo.
Las "varoniles fuercas" que Urrea identifica en su madre sugieren
no sólo una "suprema alabanca", "suprema para la época" (según
Asensio), sino también el reconocimiento de su papel fotjador en la
educación del poeta. La viudez repentina de la madre del escritor,
cuando éste aún era un niño, es un condicionante social de la formación social, y después literaria, de éste. Urrea atribuye esas "varoniles
fuercas" a la responsabilidad que su madre necesitó asumir ante la ausencia del padre.
Para Margaret Wade Labarge, el verdadero poder de una mujer llegaba con la viudez, "momento en el que asumía el pleno control de su
dote de viuda y, frecuentemente, si el heredero era menor de edad,
controlaba también la explotación y supervisión de todas las tierras e
ingresos hasta que el hijo alcanzara la mayoría de edad". (102) El pleno
control era económico, pero también educativo. La viudez de doña
Catalina de Ixar y de Urrea nos aclara su enorme influencia en las decisiones literarias de su hijo, y su "varonil fuerca" no es más que la visión
masculinizada que Urrea posee de ella. Esta visión en ningún momento
pretende ser una reivindicación de la mujer en el siglo XV, pero sí al
menos nos indica un reconocimiento de su rol intelectual. La madre del

239

poeta no es sólo lectora, oyente y albacea de su obra literaria; es también una voz crítica, consejera y persuasiva. El que Urrea se dirija a ella
por medio de varias epístolas, que luego él publica como prólogos, destaca también su relevancia. A través de dicha correspondencia podemos percatarnos de la valoración femenina:
Uno de los avances notorios de los siglos XIV y XV es la aparición
de información más personal, que nos permite conocer mejor la vida
cotidiana de la clase alta. Dado que los hombres importantes eran
siempre mucho más visibles para los cronistas medievales, más interesados en sus actividades guerreras, caballerescas o eclesiásticas, el crecimiento y la conservación de documentos, tales como cuentas pávadas domésticas, una amplia gama de testamentos y los comienzos de
una auténtica correspondencia personal equilibran en alguna medida la
situación, porque a menudo dan cuenta de las ocupaciones e intereses
de las mujeres, que generalmente eran olvidadas en los documentos de
carácter más público. (Wade Labarge 116)

Gracias a la correspondencia de Urrea apreciamos el influjo de su
madre en él. Lo deseable hubiera sido tener acceso a las epístolas (si
acaso existieron) de doña Catalina para obtener una perspectiva más
objetiva y rigurosa.

Al final de este recorrido por la teoría poética de Pedro Manuel de
Urrea quedan algunas interrogantes por plantear que tal vez cuestionarían la sinceridad literaria del autor: ¿Para qué publicar lo que en principio no se deseaba publicar? (el Cancionero); ¿para qué publicar las epístolas (en forma de prólogos) que evidencian el deseo de no publicar?
¿para qué publicar una gran cantidad de folios cuando en principio se
otorgaba primacía a la calidad? ¿para qué publicar sólo tomando el
punto de vista amoroso de sus parientes y amigos? En síntesis, ¿para
qué publicar contradiciendo con ello los principales argumentos de su
teoría poética? Esto en sí es lo que particularmente atrae nuestra atención. Es un poeta ideológicamente innovador al transgredir las convenciones sociales de su tiempo, pero también al efectuar la más difícil de
las rupturas: la propia; la realizada consigo mismo. La publicación de su
obra es el corolario de su evolución poética. Y detrás de ésta, va aparejada la presencia intelectual de la mujer.
Bibliografia

ALVAR Carlos y Ángel Gómez Moreno, La poesía lírica medieval, Tauros, Madrid, 1987.
.

�240

ALEJANDRO DEL BOSQUE

ASENSIO, Eugenio, ''Introducción", pp. X-XLill, en Églogas dramáticas, Pedro Manuel de Urrea, Colección Joyas Bibliográficas, Madrid, 1950.
BOASE, Roger, El resurgimiento de los trovadores, Ediciones Pegaso, Madrid,
1981.
BELTRÁN, Vicenc, Edad Media: Uricay Cancioneros. Vol.2, Crítica, Barcelona,
2002.
LIDA DE MALKIEL, María Rosa, La idea de la Fama en la Edad Media Castellana. Fondo de Cultura Económica, Sección de Lengua y Estudios Literarios,
Madrid, 1983.

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

LÓPEZ ESTRADA, Francisco, "Las mujeres escritoras en la Edad Media
castellana", pp. 9-38; Pastor, Reyna. ''Para una historia social de la mujer hispano-medieval. Problemática y puntos de vista", pp. 187-214, en La condición
de la mujer en la Edad Media. Coloquio Hispano-Francés, Coord. Yves-René Fonqueme y Alfonso Esteban, Universidad Complutense, Madrid, 1986.

Después de tantas horas de ca1'JJi11ar sin encontrar ni una sombra de árbol ni
1111a semilla de árbol ni una raíz de nada, se '!JC el ladrar de los perros.
Uno ha creído a veces, en tnedio de este ca111ino sin orillas, que nada habría
después; que no se podría encontrar nada al otro lado, alfinal de esta llanura
rqada de grietasy de ªTTT!JºS secos. Pero sí, hqy algo. Hqy un pueblo. Se '!Ye
que ladran los perrosy se siente en el aire el olor del humo, y se saborea ese olor
de la gente con,o síji,era una esperanza.
Juan Rulfo. Nos han dado la tim-a.

RODADO RUIZ, Ana M, Tristura conmigo va. F11nda,11entos de Amor Cortés, Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, Colección Humanidades No.
49, Madrid, 2000.
TORO PASCUA, Maria Isabel, "Marqués de Santillana. Proemio e carta", pp.
11-23; ''Juan Alfonso de Baena. Cancionero (preliminares), pp. 35-49; "Pedro
Manuel de Urrea. Prólogos a varias obras de su Cancionero (1516)", pp. 79106, en E/ arte de la poesía: el Cancionero (feoría e ideas sobre la poesía en lo siglos XV
y XVI). Publicaciones del SEMYR (Seminario de Estudios Medievales y Renacentistas), Prospectos y Manuales 4, Salamanca, 1999.
WADE LABARGE, Margaret, La mujer en la Edad Media. Nerea, Madrid,
1986.

Dr. Adolfo Benito Narváez Tijerina 1
Facultad de Arquitectura / UANL

U

n camino se abre ante los ojos como una posibilidad aún no
resuelta. Tal vez ni siquiera imaginada. Un camino une y destruye, a veces, el mismo contacto que promete. En un filme
franco-macedonio que vi hace }'ª algún tiempo, el principal actor estaba atado al camino que conecta su pueblo (serbio) con el pueblo vecino (albanés). Con parentelas hechas, relaciones familiares establecidas,
novias perdidas que nunca volvieron a ser vistas; estos pueblos, trágicamente enlazados por el camino, con historias cruzadas, inextricablemente enlazadas sus vidas, se encontraban en guerra.
En una parte del filme los enemigos se reconocen como parientes;
cristiano y musulmán compartiendo una sangre y un pasado, que se
vuelve incómodo, que no se puede sacar de uno, que mete al enemigo

1

Profesor Investigador de la Facultad de Arquitectura / UANL. Arquitecto,
Maestro en Diseño Arquitectónico, Doctcir en Arquitectura (UNAM, 1997) Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores nivel 2, Académico número 34 de la Academia Nacional de Arquitectura, Miembro de la A&lt;;adernia Mexicana de Ciencias.

�242

ADOLFO BENITO NARVÁEZ TIJERINA
DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

a las entrañas. Una curiosidad fascinante, sin duda, esta clase de "enemigo entrañable" que sólo puede tomar cuerpo en una guerra civil como la que retrata la película. El camino, de ida y vuelta entre estos dos
poblados que comunica la ira contenida de años, hace borrosas las lineas de demarcación entre las etnias, pues, de tanto tiempo de traer y
llevar amores, rivalidades, deseos, sueños y desventuras, ha mezclado
las almas. Por el camino se han confundido los colores, como en un día
de lluvia.
El camino ahora permanece entre los escombros de una guerra entre hermanos. Sigue allí, escapando de esa realidad atrapada en el laberinto de tantas historias que se cruzan entre las casas apretadas de estos
pueblos ensangrentados. El camino, abierto así ahora por sus extremos, es un listón tirado a la deriva en un río, que corre imperturbable,
eterno.
Existe una oposición fundamental entre el camino que se tiende en
el campo abierto y el que se enhebra sobre sí en la ciudad. Munrañola2
ha señalado cómo el "espacio itinerante" que han construido alrededor
de sí los pueblos nómadas encuentra su opuesto en el "espacio racliante" de los pueblos sedentarios. Refiriéndose a la hipótesis de Heidegger, el arquitecto catalán elabora una descripción de la base existencial
de esta clistinción, a través de las ideas de Hegel, en las que se implica,
como una sola cosa indisoluble, al lugar y al tiempo. Admite que la
construcción del espacio radiante se relaciona con la posibilidad descubierta por el hombre de "des-alejar" el mundo y organizarlo mediante
un "dirigir" que condiciona este acto constructivo y lo organiza en
torno a la existencia.
La especulación de Muntañola hace suponer que el hecho de ''dejar
a la mano" a la realidad construida para dar soporte a la vida de la persona, establece los límites y las posibilidades del lugar, que como quien
mira en torno, inmóvil, como en una llanura desértica y sin marcas, se
convierte en el centro, en torno del cual radia toda la existencia. El
espacio radiante, así construido, establecería la primera noción de frontera, demarcaría la primera diferencia, adentro y afuera se hacen entonces
por primera vez opuestos. Leroi-Gourham lleva más lejos esta suposición y establece la oposición entre este espacio que radia y el que se
recorre:
En la concepción del lugar humano existen dos tipos de estructuras: el espacio itinerante y el upacio radiante (el lugar radiante y el lugar iti-

ner~te)._ Uno dinámico, que consiste en recorrer el espacio tomando
conc1enc1a de lo que se recorre, el otro estático, que permite, inmóvil,
el reconstruir los círculos sucesivos que se amortiguan hasta los límites
~e lo desconocido. En el primero la imagen del mundo es un itinerano, ~n el segundo ~a imagen se integra en dos superficies opuestas, la
del cielo y la de la □erra que se unen en el horizonte. Estos dos modos
de -~pr~hen~er el lugar... coexisten y han dado lugar a una doble representaaon 1:m11/tanea del n11m~o, ~~ro, al parecer, en función inversa antes y
~es~u~s de la sedentanzac1on. El espacio o lugar itinerante parece fis10logicamente más relacionado con las propiedades musculares v el
lugar radiante con la visión.3
'

E! c~~o se o~one a la ciudad; establece su apertura como el pri~~r 1ndic10 de, su difere~cia. Estar en un camino implica la doble posibilidad de la V1a, en medio de la nada existencial de quien se mueve es
la única certeza de civilización y de destino, a veces, que uno pu~de
ha_llar e~ un paisaje, acaso sean los caminos y las veredas sobre un paisa¡e abierto las marcas más reconocibles de una inteligencia con un
4
propósito habitando un espacio. En cambio, las calles, correlato apenas en lo físico del camino en el mundo rural, parecen enredarse sobre
sí, su dimensión, al interior de este laberinto que es la ciudad, crece
hasta lo inconmensurable, miles de kilómetros desarrollados en circunvoluciones al interior de una masa compacta. La ciudad, así, puede
entenderse como un mundo-en-sí-mismo, cada vez más autónomo.
Recorrer la ciudad puede demorar años de infinitos descubrimientos.
Como un ser vivo, cambia cada vez que uno le mira y a la vuelta de
unos años para el visitante ocasional o para el expatriado que vuelve al
hogar se hace irreconocible.
El camino que une los poblados en el mundo rural es en cambio
unidireccional, heterónomo del paisaje, descubierto, desprotegido. En
el camino rural se puede presenciar la maravilla, terrible, sobrecogedora
y a veces aterradora de una tormenta que se acerca, arrancando la tierra
y los matorrales como una mano gigantesca, sobrehumana. Se puede
tener la certeza de que uno puede morir si no se divisa una cueva O un
poblado en lontananza (como en las llanuras desérticas del Noreste de
Méxi~o, que nos ocupará más adelante en el texto). La violencia que se
expenmenta en estas soledades es un drama sobrehumano, de proporciones cósmicas. No es cotidiano, no está enraizado en el estrés y la
3 Citado
4

2 Joseph

Muntañola, Arq11itectura como lr¡gar, Gustavo Gili, Barcelona, 1974.

243

en Muntañola, 1974:34.
.
No es de extrañar que en 1877 Schiaparelli hubiera declarado como verosímil

la afirmación de la existencia de vida fuera de la tierra al descubrir unas marcas rectas
parecidas a canales (canalk) sobre la superficie,de Marte.

�244

ADOLFO BENITO NARVÁEZTIJERINA

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

prisa ni en la miseria de unas pasiones que hace esta.llar el encierro. El
camino rural encuentra en la calle su oposición más fuerte.

En el noreste de México, con una tradición más mestiza y española,
la tendencia a agrupar los poblados campesinos es mayor y, sin embargo, esta evidente mayor densidad en los poblados rurales de dicha región del país no cambia esto que apuntábamos líneas atrás en el sentido
de la profunda conexión del poblado y el paisaje; que en buena medida
está mediatizado por el tránsito que hace posible el camino y que, como veremos, establece pautas diferenciadas a la cognición ambiental
del habitante campesino con respecto a la del habitante urbano.

Pero esta oposición se atenúa en la forma de vivir del habitante rural, ya que, lejos del nómada que hace de la ruta el espacio vivo de su
supervivencia, el campesino reconoce como centro su propia comunidad y su comarca, y es a partir de ese centro vital que establece distinciones. Así, para éL los caminos son vías a lo ignoto, por lo tanto, oposiciones de ese lugar radiante que es el centro de sus afanes: la querencia.
Sin embargo, el camino rural no es, desde esta perspectiva, un lugar de
existencia pasiva, es parte importante de la vida, del acontecimiento de
las personas y colectividades. Desde un punto de vista estrictamente
personal, las redes de caminos de las comarcas agrícolas, son el escenario de acontecimientos muy importantes en la vida de los campesinos.
Al igual que en los lugares radiantes, que son el centro de la vida de las
comunidades rurales, existen diversos niveles de apropiación sobre
estos territorios que sólo en apariencia son del uso general de la gente.
En las redes de caminos de la zona agrícola de la frontera noreste de
México, el camino rural es impenetrable, peligroso y salvaje. El tráfico
de narcóticos ha hecho sospechosa a cualquier persona que se percibe
como ajena al lugar, por lo que vale pensar que esta red es como un
entramado de protección, de mimetismo, como un laberinto que en su
centro oculta un gran secreto o un monstruo.
Desde este punto de vista, se puede confirmar la tesis de Gatti5 que
ha establecido a la región (correlato territorial de la regencia) como el
espacio vital total del habitante rural. 6 La comarca es el espacio vital del
campesino, y éste es un asunto fundamental para la comprensión de la
perspectiva cognitiva con respecto al lugar de los habitantes del campo,
que establecen una notable dependencia del centro de su lugar de vida
con respecto a la comarca, dependencia que hace que exista una conexión paisajística evidente entre el poblado y sus alrededores naturales. En el sentido que lo señala Boils7 serían notables ejemplos de esto
algunos poblados de indígenas del sureste de México (algunos hoy ya
desaparecidos) en los que cada casa de un poblado dista a veces kilómetros de las de sus vecinos, y en los que el único rasgo a veces reconocible de la presencia de un poblado sea la iglesia.
5 Luis María Gatti, Victoria Chenaut, La Costa Totonaca: cuestiones ret)onales ll,
Cuadernos De La Casa Chata, SEP, México, 1987.
6 Y por lo tanto, en el que se puede ver manifiestas las marcas físicas y mnémicas de su apropiación.
7 Boils, La casa ca111pesina en elporftriato. SEP, México, 1982.

245

La escala del mundo rural frente a lo urbano no solamente está relacionada con un asunto de dimensiones, sino con un sentido laxo del
tiempo y una disminución en la velocidad de los acontecimientos y
desplazamientos. El efecto que esta diferencia tiene en la cognición del
campesino, es notable por varias razones: la más evidente es la de una
extrañeza con respecto al mundo urbano que suele manifestarse como
negación y terror frente a la ciudad. Aún hoy es posible ver a campesinos aterrorizados hasta la parálisis ante la necesidad de cruzar una avenida densamente transitada. Una campesina de la región rural que estudiamos, aledaña a Monterrey en México nos informó que para ella es
imposible cruzar las avenidas por los pasos peatonales elevados, pues el
mareo de cruzar estos puentes dificulta el tránsito por los aires y entre
los carros veloces que pasan debajo como un río crecido. Tiene que
auxiliarse de alguna amiga o pariente (es decir, que por fuerza necesita
compañía en sus viajes a la ciudad) y cruzar con los ojos cerrados el
puente.
Otras razones, las que atañen al tiempo y a la velocidad del desplazamiento, tienen efectos interesantes en la configuración del paisaje, ya
que un cambio en la calidad del camino rural, que abra la posibilidad de
aumentar la velocidad en el desplazamiento, el tendido de redes de
comunicación y de transporte público o un aumento en su frecuencia,
acelera la transformación del hábitat rural y hace plausible la llegada de
· elementos ñsicos nuevos a los asentamientos. Presumiblemente, el
cambio que introduce en el mundo rural la posibilidad de una nueva
velocidad tendría efectos en la cognición ambiental de los campesinos;
nuevos códigos visuales configurarían otras posibilidades de lenguaje
para la casa y el paisaje, la nueva velocidad transformaría el sentido de
tiempo, y, por lo tanto, del espacio que se hace relativamente más pequeño, subsidiario de otros mayores, conectado, dependiente.
Ésta es una de las ideas centrales del presente trabajo: que es el camino y sus características las qu·e establecen los límites y las posibilidades de la transformación del hábitat ~ral y su integración con espacios

�246

247

ADOLFO BENITO NARVÁE.Z TU ERINA

DEL CAMINO Y EL M UNDO RURAL
UN ESfUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

habitados mayores hasta generar una estructura en red sobre el territorio que poco a poco lo irá ocupando en forma extensa, estableciendo la
semilla de unidades urbanas de escala regional o incluso mayores.

sigue atada a los rasgos edificados sobre el paisaje- para que recupere
el camino.

El camino rural y sus resonancias simbólicas
En otro trabajo y en otro contexto de investigación8 ha surgido la idea
de que el medio ambiente puede imaginarse como un sistema de información. En el medio urbano, la forma física de la arquitectura y la
ciudad podría interpretarse como la traducción de imaginarios hondamente enraizados en la psique de quienes habitan esos espacios. La
imagen de la ciudad podría traducir con una especial eficiencia a los
mitos que arman el sistema de creencias de la población. Más allá de
ello, podríamos afirmar que la imagen -que se reproduce en el mito
estructurador del pensamiento- es el sitio en el que el mito a su vez
puede reproducirse.
Esta circularidad esencial que se establece entre la psique de cada
habitante y la realidad edificada por él mismo, revela un aspecto interesante de las razones profundas que sui?Jacen al acto de construirse para sí mismo
un ambiente, y que en última instancia dejan ver lo profundamente imbricados que están el orden moral que controla y regula las relaciones
entre las personas y la estructura física de su hábitat.
El camino que se ha de recorrer de ida y vuelta hasta acabarse la vida -difícilmente el camino se acaba antes que la vida de quien lo recorre- posee en sí mismo atributos simbólicos y religiosos que establecen
su legalidad y su permanencia como elemento que estructura y regula la
forma física del hábitat y las relaciones entre las personas y sus cosas.
Un camino en este sentido es una dirección adecuada, recta. Salirse del
camino en el habla de los habitantes rurales de México, equivaldría a
una ruptura moral con el orden establecido, así como encontrarse en la
encrucijada es la oportunidad de decidir por un destino incierto.
La importancia de ello se hace patente en las costumbres que se
adoptan para marcar estos sitios especiales de los caminos en el medio
rural. Alguien que se sale del buen camino, en un accidente mortal por
ejemplo, no hallará la senda a menos que se le muestre, que se de un
norte a su atormentada alma -que en una vida paralela, la de espíritu,
8

2000.

Adolfo Narváez, Crónicas de los viqjeros de la ciudad, Idearium, Argentina,

En medio del dolor por una pérdida así acontecida, suele plantarse
una cruz (a veces lo que se hace, casi como un exceso es un cenotafio
en memoria de los fallecidos~ que señala el sitio de la tragedia y que
dirigirá la ruta al alma para que complete su camino. Es habitual que en
el medio rural, cuando no se ha llevado a cabo este ritual, se informe
sobre aparecidos en la carretera o en el camino, que se identifican con
estas personas que no pueden regresar al camino redo, que se han extraviado. Otras formas habituales de referirse a esta necesidad de completar la ruta que se ha emprendido, son las que tienen que ver con las
peregrinaciones a los santuarios para "pagar una manda". Es común
que se elaboren historias en torno al viaje que emprenden con este fin
juntos vivos y muertos, sobre el extraño proceder de lo divino que en
estos casos establece, como regla, (que ni la muerte rompe) el pagar
con la oración y la penitencia en el santuario, el favor concedido por la
divinidad. Ello hace que ni aún muerto se pueda apartar el ser humano
del camino recto. Existe la pulsión por alinear todo el acontecer del viaje
al camino. Es como en la novela de Rulfo, 10 en la que Juan Preciado es
acompañado por ánimas, que confunde siempre con los vivos en el
viaje abrasador a Comala.
Hay aquí un asunto interesante y podría servir para explicarnos estructuralmente la función del camino en la formación de la imagen de
su hábitat del habitante rural. El camino existe como un hecho que
junta dos realidades del ser, la que vive y la que existe después del
mundo tras la muerte. No obstante, la realidad después de la muerte
pertenece aún a este mundo. El camino no se desdobla o deja de existir
para el espíritu, vivos y muertos moran la misma tierra y, como en un
realismo mágico, aún interaccionan. El sentido del camino, con hondas
connotaciones religiosas, 11 se amplia hasta ocupar el del sentido total de la
vida o incluso habitualmente ser una metáfora de la existencia personal.
Esta manera de existir del espacio, al mismo tiempo el lugar en el que
convergen los dos lados de la realidad del ser, en la dirección moral que
9 Estas estructuras en el oeste argentino se les llama «animiras», por los caminos
rurales de las comarcas precordilleranas suele verse gente que baja de sus carros a
llevar flores y pedir favores al pariente muerto, no es en el panteón en d~nde se hace
esto sino en la fecha que conmemora la muerte del ser quendo, en el smo en el que
ésta 'ha ac~ntecido, aún y que sus restos físicos no reposen en el lugar.
10 Juan Rulfo, Pedro Páramo, FCE, México, 1955.
.
.
11 «Entren por la puerta angosta, porque ancha es la puerta y espaczoso el can11no
que conduce a la ruina» (Mateo 7:13, las cu:sivas son mías).

�248

ADOLFO BENITO NARVÁEZ TIJERINA

asuma la vida de quien lo recorre de ida y vuelta, establece una realidad
paralela por ~posición: si el camino es la vida y la muerte, todo lo que
no sea el carruno es la no existencia.
El ~amino en el campo, en este sentido, aquieta el miedo a lo ignoto, extiende la morada, aparta al ser del caos. Con el tiempo, esta distinción va desapareciendo, poco a poco la propiedad rural se transforma en pequeñas posesiones, la naturaleza se domestica, pierde su antiguo sentido de lugar salvaje, de lucha. Una señal de ello es el cada vez
más grave problema de la basura en los caminos rurales.
Pero hay sitios en los caminos que, como decíamos, se plantan señal~s que tratan de controlar a las fuerzas de ese caos con el que se mantiene una lucha permanente. En las encrucijadas de los caminos rurales
suelen existir cruces como señales, que no marcan el sitio en el que una
persona perdió la vida, sino la encrucijada en sí. Pertenecen a las cruces
puestas en campo abierto que comúnmente se asocian a la necesidad
de controlar fuerzas de la naturaleza, como las que se ponen en la cima
d~ _algur.ios cerros, de los que se cree que proviene el agua (como prop1c1atonas de la lluvia) o las que se colocan cerca de ojos de agua, con
el fin de que no pierdan su fuerza ni se sequen.
Las cruces plantadas en los encuentros de caminos tienen la virtud
de aquietar a los espíritus que habitan esos parajes. Es curioso que entre las prácticas mágicas que ejercen algunos habitantes rurales de
México, se encuentre la de plantar artefactos mágicos preparados ex
profes? para el fin que se persiga en la brujería (el hacer un negocio,
destrwr a una persona, enamorarla, curar la enfenneciad o propiciarla,
secar las cosechas o atraer a la prosperidad, etc.) precisamente en los
cruces de caminos. Luego es interesante que en la presencia de la Cruz
de encrucijada, dicha práctica no pueda llevarse a efecto. Ello hace
suponer que en la práctica mágica de enterrar o quemar el artefacto de
la brujerí~ en la encrucijada de caminos se acude al encuentro y la ayuda de entidades sobrenaturales 12 que habitan en estos sitios.
12

Un asunto que puede brindarnos ayuda para entender la estructura del mundo
de los habitantes rurales, e~ el co~statar que existe un mundo dado, más o menos fijo,
en el que transcurre la e.x1stenc1a, una existencia que se relaciona con este mundo
pero que da tras la muerte (en el realismo mágico en el que viven muchos habitantes
rurales _de M~xico ambos modos de existencia del ser tienen lugar en el mismo sitio)
~n las mmediac1ones de este mundo y a veces en sitios especialmente importantes de
este tiene lugar 1a e.x1stenc1a de entidades no humanas que influyen de manera decisiva en la vida de las personas. El sitio se convierte en la confluencia de mundos con diferentes legalidades pero que pueden entrar en contacto precisamente e11 el mundo en el
aquíy el ahora.
'

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESfUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

249

La cruz calma a las fuerzas que habitan el sitio y que pueden desorientar al caminante en el trance de decidir cuál es el mejor camino a
seguir. En Pedro Páramo, Rulfo hace que Juan Preciado espere en un
encuentro, pues había extraviado el camino a Comala; hasta que un
arriero de burros (que después sabrá que es su medio hermano) pasa y
lo lleva casi hasta el pueblo. Es interesante la metáfora de Rulfo, pues
es el camino el que lleva a preciado a Comala, la casualidad que se presenta en el encuentro no es tal, es la fuerza que subyace a esa tierra -Pedro
13
'
.
paramo:
«un rencor vivo»
- la que Ie va llevando, la que va apoderándose de él hasta matarlo; hasta que le mararon los murmullos de tantas
a~as alrededor del personaje siempre evocado, ausente y a la vez
siempre presente.
No es tan arriesgado afirmar que para el habitante rural de México
el camino resuene simbólicamente con la existencia. Ello abre un lado
más en este espacio de lo rural, y genera otra oposición simbólica, no
en el sentido que se apuntaba antes en este escrito del espacio radiante
frente al itinerante, sino en el de la oposición más profunda del orden
frente al caos, de lo edificado frente a lo no domesticado.
El camino es un espacio dinámico, que arma y da energía a ese otro
lado de la existencia caracterizado por la movilidad y lo masculino.
Frente a la pasividad contenida, oscura, entregada y materna de la morada, el camino se abre al enfrentamiento. Es el espacio de una honda
transformación. Apuntábamos líneas atrás que con el cambio en las
caracte.rísticas de los caminos rurales se establecían nuevas condiciones
para la transformación de lo rural en su conjunto.

El sistema de caminos como una red de información
Ello lleva a pensar en el camino como un canal para la trasmisión de
información en el medio rural, que irá integrando, como un vehículo
. que finalmente humanizará sus alrededores, hasta saturar el espacio
salvaje, domesticándolo. Según García García, (1999) con la pavimentación del camino que conduce a Laguna de Sánchez, una comunidad
rural en zona montañosa del municipio de Santiago, N.L. (Muy próximo a Monterrey en México) la fisononúa del poblado cambió ostensiblemente. La otrora comunidad serrana que utilizaba profusamente la
piedra y la madera para la edificación de moradas de planta rectangular
con techos a dos aguas de una pendiente muy pronunciada, se trans-

13 Op.

cit. p.10

�250

ADOLFO BENITO NARVÁEZ TUERINA

formó en el espacio de unos pocos años en un poblado con casas edificadas a la manera de las poblaciones a la vera de la Carretera Nacional.
Se introdujo el concreto en las cubiertas ahora planas, en los muros y
en los pisos. Se empezaron a utilizar elementos prefabricados de concreto, como balaustradas, para dar a las moradas una fisonomía semejante a la de los pueblos de abajo; también se empezaron a usar pinturas de muchos colores para recubrir los aplanados de cemento y arena.
Las razones por las que la gente decidió transformar sus viviendas
tuvieron que ver con la percepción de que el lenguaje arquitectónico de
los pueblos de abajo (evidentemente más prósperos que las comunidades serranas por su cercanía con la Carretera Nacional) era la expresión
de la riqueza material y, en consecuencia de una mejora material de sus
condiciones de vida, motivada en parte por la mayor facilidad para
comunicarse con Santiago y sus alrededores. Sería la arquitectura la que
mostraría mejor esta condición.
Otras razones de esta transformación estarían relacionadas probablemente con el incremento en la frecuencia de los viajes de los habitantes fuera de este ámbito doméstico de su vida. Una mayor permanencia de los habitantes serranos en los poblados de abajo y una mayor
dependencia funcional con estos centros suburbanos más cercanos a la
vitalidad del centro mayor, Monterrey, es posible que haya acostumbrado la mirada, y como las aves al final del día, que vuelan a los cerros, hubiera subido ese otro imaginario a la sierra.
Esta idea puede ayudar a establecer un problema más, relacionado
con esta red de información del mundo rural, y es el del sentido de la
trasmisión de la información; ya que si el ejemplo de Laguna de Sánchez sirve de algo, es para señalar un sentido unidireccional en la
hegemonía de unos imaginarios sobre otros. Lo que nos lleva a imaginar unos nodos que estructuran y dan sentido a esa red. Ésta, ¿está
relacionada con la jerarquía funcional del sistema de caminos regional?
Hay una lógica muy simple que nos indica que la red de caminos va
configurándose como el agua que va anegando una parcela de siembra,
de la acequia el agua escurre por los surcos en el sentido general de la
pendiente del terreno, el ramal principal del riego se va bifurcando, una
y otra vez, basta empapar toda la tierra. En un sentido histórico, tras la
conformación de un camino, van surgiendo comunidades sobre su
recorrido, y comunidades más alejadas que establecen una comunicación -y una dependencia- con el ramal principal de la comunicación.

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

251

~~:11"1º

E_l
Real de Ti~rra Adentro (el antiguo Camino de la Plata)
que 1rucio su trazado haaa 1550 para enlazar a la Capital de la Nueva
1:-~paña con~: provin~ia de Nuevo México, al norte, fue el que permitlo _la fundac1on paulatma de los poblados ·que a la postre darían origen
a ciudades como Santa Fe y Alburquerque, hoy en territorio estadounidense; Juárez (~l antiguo Paso del Norte), Chihuahua, Durango, Zacatecas, Aguascalientes, San Luis Potosí, Guanajuato y Querétaro. Gran
parte del poblamiento y la consolidación del sistema de ciudades de
esta zona de Aridoamérica se debería al trazado de este camino. Aunque las razones de su trazado hubieran sido el tender una ruta eficiente
Y ~egura q~e conectara a la capital de la Nueva España con los yacimientos minerales del norte del territorio de este virreinato, el trazo en
sí abrió la posibilidad de organizar un sistema de poblados en su recorrido que no estarían solamente relacionados con las explotaciones
minerales.
~a~ postas de abastecimiento para los viajeros, las misiones y los

presidios, las haciendas para la explotación agropecuaria, etc., establecerían una red de localizaciones dependientes de esta rota. Es posible
pl~ntear que al mismo paso de los viajeros que transitaron por el Camino Real de Tierra Adentro, se iáan dispersando los imaginarios, 9ue
a la postre darían cuerpo y materia a los asentamientos y que estableceáan profundas relaciones entre sus fisonomías.
Este fenómeno es visible muy especialmente en las rutas misioneras.
~on e~ establecimiento de los conventos y otros edificios religiosos en
tierra ignota y con la organización de los poblados alrededor de las
misiones, es fácil observar una familiaridad en la imagen de las edificaciones a lo largo de estas rutas. Es posible notar además esta misma
familia~idad en el habla cotidiana, en el vestido, en los códigos de comunicación no verbales, en las costumbres de alimentación, etc. Aparentemente, de la fuente misionera se habría anegado el territorio; los
caminos habáan conducido ciertos modos de vida, ciertas visiones de
mundo, imaginarios, códigos de conducta y ciertas maneras de relacionarse con el territorio hasta instalarlos en _el corazón de la tierra ignota.
Es posible, entonces, imaginar el sentido histórico del viaje de los
imaginarios que darían forma a los diversos asentamientos rurales, desde las rotas principales hasta las rutas de menor jerarquía. Al parecer, y
esta afirmación la respalda la evidencia de una gran cantidad de caminos recorridos a lo largo de muchos años, los asentamientos de cada
ruta, a pesar de que encuentran una identificación en muchos ámbitos
con las cercanías funcionales de mayor jerarquía (un centro administra-

�ADOLFO BENITO NARVÁEZ TIJERINA

252

tivo, del poder político, del comercio, al que se va a recibir al~ se~cio O al que se va a trabajar allende la frontera) poseen una identidad
propia de la mta.
Lo anterior tiene sobre todo que ver con los pequeños caminos que
se enlazan con una vía importante e ingresan a una región. de características fisiográficas y climatológicas diferentes, por ejemplo la de los
poblados serranos de Santiago, frente a los poblados de la Carret~ra
Nacional en Nuevo León, México. El abrupto ascenso de la ruta pnncipal a la sierra, que lleva de una altitud de 500 ~1etros sobre el nivel d~l
mar a más de 1500 en 35 kilómetros de recomdo establece un cambio
muy fuerte en el paisaje de la ruta. De un sistema ~atológico tropic~
semiárido se pasa a un sistema de montaña. Es posible ver,_ en los diversos techos altitudinales que se atraviesan, cómo las espeaes vegetales predominantes van cambiando hasta ser del todo diferentes de las
de la ruta principal que se ha dejado atrás. Así, a lo largo de esta ruta
secundaria que conecta a los poblados de la zona serrana de Nuevo
León con ios poblados rurales de los alrededores de Arteaga, C~ahuila,
es perceptible una fisonomía de los asentamientos y de la arqwtectura
que es más o menos homogénea.
Parcialmente se relaciona con la utilización de ciertos materiales Y
sistemas estructurales semejantes en la edificación, pero en un sentido
más total, tendría que ver con unos modos de vida de los pobladores
de estas comunidades rurales que se identifican. Hacia los extremos de
esta ruta (el que se conecta a la Carretera Nacional _en Nuevo ~ón Yel
de las cercarúas de Saltillo, en Coahuila) es percepnble un cambio en la
plástica de los edificios, que, como se comentaba líneas atrás tiene que
ver con la utilización de otros materiales y elementos de la construcción además de la introducción de variaciones importantes a las tipo,
b.
t4 S ,
logías tradicionales, como cambios en la forma de la. cu 1erta : ena
posible imaginar a esta ruta que se describe como un sistema parcialmente
ce,rado. Es decir, como cualquier ecosistema natural, que posea una
extensión geográfica determinada y una frontera apreciablemente fuerte e impenetrable (como por ejemplo una isla). El hecho de que esta
t4

Es remarcable el hecho de que frente a los grandes cambios que se introdu-

cen en la arquitectura de estos poblados, la organización espacial d~ los edi~cios ~s
más O menos permanente. Ello, siguiendo a Rapoport (197:) su~enna una res1stenc~a
de los modos de vida tradicionales frente a los que se podrían Vlvtr en la nueva re~dad visitada por los campesinos de la sierra. El hec~o de uno_s _cambios en la or~zación espacial de los edificios, en este mismo senndo, sugenna un_a transformac1on
de los modos de vida de los campesinos de la sierra, lo que llevana naturalmente a
especular sobre el acontecimie~to de una profunda transformación cultural.

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

253

ruta esté tan «apartada» del resto de la geografía de los dos estados, con
límites tan fuertes e infranqueables, la convierte en un medio ideal para
explicar el fenómeno de transmisión de información de un ecosistema
de asentamientos rurales que se da a lo largo de una ruta a otro ecosistema conectado de alguna forma con este.
Es posible pensar que los procesos de transformación de la arquitectura y los asentamientos en el medio rural estén relacionados además de con la calidad en la construcción del camino, con dos características del ecosistema que crea la ruta: su extensión y la magnitud de su
frontera, o para plantearlo en términos geográficos, con la dimensión
absoluta de las zonas de contacto del ecosistema de asentamientos rurales con otros ecosistemas de asentamientos aledaños. En el caso del
sistema de asentamientos de la zona serrana de Santiago- Arteaga, decíamos que las zonas fronterizas del ecosistema son pequeñas en comparación con la extensión del camino, En cambio en las cercanías de la
Carretera Nacional en Nuevo León, los sistemas de caminos que se
han formado alrededor de los asentamientos al margen de la ruta poseen zonas fronterizas muy extensas y un gran número de ecosistemas
de asentamientos rurales en sus alrededores. Esta característica particular de estos ecosistemas podría ser una pieza importante para explicar
los procesos de transformación diferenciados en un caso, como el de la
zona serrana que posee una frontera muy pequeña en contra de los
ecosistemas que bordean a la Carretera Nacional, con fronteras extensas y una gran interacción entre ellos.
Esta idea sugiere que en tanto los ecosistemas que crea la ruta entren en interacción, será mayor la posibilidad de que estos se transformen con el tiempo, aunque habría que pensar que si, en un momento
dado, los procesos de intercambio de todo tipo que desencadenan la
transformación en la forma del asentamiento y de la arquitectura, disminuyen o se hacen más lentos, los ecosistemas puedan llegar a una
fase de homeostasis, en la que dicho flujo se interrumpa o sea mínimo.
Es posible adelantar que en tales circunstancias estaríamos en presencia
de un sistema unijicada15• Tal vez, una ciudad-red regional pueda caracterizar aproximadamente a este estado de sistema. De todas formas sería
posible pensar que dadas unas características físicas del ecosistema de
asentamientos rurales que se crea sobre una ruta, es posible caracterizar
15

Esta unificación y aislamiento del sistema con respecto a su medio ¿será el resultado de una convergencia del espacio físico que se ha entrelazado merced a las vías
de comunicación y se ha homogeneizado por,la ocupación extensa y urbana del territorio con la hegemonía de un espacio social?

�254

ADOLFO BENITO NARVÁEZ TIJERINA

las posibilidades de transformación de dicho sistema en el tiempo, mediante el conocimiento de los flujos de información que son transportados en la red de caminos que establece la interacción entre sistemas.
Esta idea es atrayente por varias razones, en primer lugar, porque
abre la posibilidad de definir, en los términos que hacen posible la medición y el cálculo, las características físicas que definen el grado con el
que un sistema interactúa con otro, es decir los desencadenantes de la
interacción y en consecuencia, de la transformación de los modos de
vida de los pobladores rurales y de sus asentamientos. Ya habíamos
dicho antes en este trabajo que era evidente que el cambio en la calidad
del camino, lo que establecía una mayor velocidad en las comunicaciones entre un ecosistema de asentamientos rurales y otros (a lo que los
geógrafos llaman una disminución de la distancia relativa entre los puntos de un territorio) era un desencadenante de la interacción. Si llevamos esto a los términos que hemos estado manejando en este trabajo,
diríamos que un cambio en la calidad del camino equivaldría a un cambio en las dimensiones relativas de la frontera entre ecosistemas.
Así, como es posible inferir la existencia de esta correlación, es posible suponer que las fronteras de estos ecosistemas pueden cambiar si
los flujos de transporte público y privado cambian, si la situación económica de sus pobladores cambia, por ejemplo, si ésta les obliga amoverse en el ámbito de la nación o internacionalmente por razones del
empleo. La existencia o la ausencia de cadenas de producción que generen dependencias económicas entre ecosistemas de asentamientos
rurales es un desencadenante del cambio de las fronteras del ecosistema, y por lo tanto de su capacidad de transformarse en el tiempo, incrementando o deteniendo los flujos de intercambio de informaciones
y cosas.
Otto desencadenante del cambio en la extensión relativa del ecosistema está relacionado con la incorporación de nuevos pobladores. Procesos de incorporación de los asentamientos rurales como cercanías de
las áreas urbanas en expansión han generado en muchos casos procesos de suburbanización de estos asentamientos tras la creación de fraccionamientos campestres como segunda residencia o habitación vacacional para algunos habitantes de la ciudad. Este proceso, que ha introducido fuertes transformaciones a los antiguos poblados rurales, dada
la imposibilidad de que se generen redes sociales de relación horizontal
_ entre los antiguos y nuevos pobladores, además ha introducido otras
maneras de concebir la organización de los espacios públicos y privados.

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

255

Otro fenómeno no menos importante es el que se relaciona con los
procesos de pauperización de los asentamientos rurales que se han
incorporado a las zonas urbanas en crecimiento. En efecto, junto al
fenómeno de suburbanización existe otro de creación de cinturones de
miseria en antiguas zonas rurales. Ello incorpora nuevas visiones y
formas de vida a los ecosistemas rurales que generan cambios muy
importantes en su estructura territorial y en la imagen de la arquitectura
rural, la reutilización de grandes objetos de desecho puede ilustrar muy
bien cómo se incorporan algunos elementos de la vida urbana a la vida
rural. En algunos lugares aledaños a las áreas metropolitanas, es usual
ver cómo ciertos elementos de desecho industrial son reutilizados como elementos para la construcción de casas o corrales. En Concepción, en la ribera del Bío Bío en Chile, es posible observar viejos contenedores dfl acero para el transporte de mercancía por barco, transformados en viviendas precarias o en instalaciones del almacenamiento
de suministros en lugares públicos alejados de esta pequeña ciudad. Las
nuevas formas de uso de estos elementos cambia su sentido de manera
importante, y al mismo tiempo, incorpora, para los habitantes urbanos
una imagen de decadencia, de vida al margen, que sitúa a la cercanía
rural o a la periferia urbana depauperada en el terreno de lo inferior, de
lo quien vive de los desperdicios, en medio de la basura.
La transformación de un ecosistema de asentamientos rurales además tiene que ver con la disposición espacial de sus elementos y la extensión de sus redes internas. La mayoría de los geógrafos y los ecólogos coinciden en señalar que el proceso de interacción de un ecosistema con otro es una función que depende de la forma del espacio geográfico de los ecosistemas en interacción, es decir que a mayor concentración del espacio, las áreas de contacto se minimizan, mientras que a
mayor dispersión de la forma, las áreas fronterizas se maximizan. Otro
tanto puede suceder con los ecosistemas de asentamientos rurales, sólo
que las consideraciones de su espacialidad son un tanto diferentes de
las de un ecosistema natural. Veamos a qué me refiero: un ecosistema
natural está inextricablemente enlazado a la realidad física de su extensión geográfica, es decir su localización en una topografía y un sistema
climático determinados. Un ecosistema de asentamientos rurales no lo
está tanto. Se trata de un lugar cultural, es decir, un lugar que está enclavado en una geografía física, pero que está ?-· su vez determinado por la
geografía imaginaria -la suma de percepciones, procesos de construcción cognoscitiva del ambiente habitado y la valoración ambiental- que
crean los propios habitantes alrededor del ámbito que se han apropiado
para vivir.

�256

ADOLFO BENITO NARVÁEZ TIJERINA

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

Ello establece limites a la naturaleza de estos lugares que hacen difícil el equipararlos a los ecosistemas naturales que les dan soporte, dado
que su frontera es diferente, por ejemplo. Frente a los ecosistemas naturales, los culturales estarían determinados por la presencia de elementos edificados -ciñéndose, desde luego, a los producidos por culturas
con una concepción radiante de su espacio edificado-. En los ecosistemas de asentamientos rurales que crean los caminos esto es así, sólo
que la interrelación de los ecosistemas naturales y los culturales es mayor que en el medio urbano. Si consideráramos para el análisis de la
extensión del ecosistema cultural sólo a los sitios construidos (edificaciones, lugares públicos, caminos, siembras, huertas, campos de pastoreo, establos, trojes, etc.) estaríamos olvidando que existe una dependencia muy fuerte para la vida y la producción de los habitantes con
algunos sitios difíciles de considerar como parte de los espacios edificados.

dios sobre las maneras en las que los propios pobladores entienden,
perciben y valoran su ambiente. Una herramienta que hemos usado
con bastante éxito en este contexto, y que mostraremos más adelante
en este capítulo es el uso de la mapificación mental.

Por ejemplo, en La Ciudadela, un poblado rural sobre la ruta JuárezSantiago de 118 habitantes en las cercanías de Juárez, Nuevo León, en
México, es común que los propietarios, que poseen derechos comunales desde la época colonial sobre una porción de la Cordillera de la
Silla, utilicen esta tierra como un campo de pastoreo para el ganado en
época de estío, como un refugio para el ganado en la época de las heladas en el invierno, como lugar de caza (como estrategia de supervivencia y variación de la dieta) y como el sitio en el que se dotan de madera
(como combustible y material de construcción, principalmente) Es
notable cómo los habitantes de la comunidad, a pesar de no intervenir
ostensiblemente este paisaje, dependan tan estrechamente de él. Otra
cosa que es notable en esta comunidad es la diferenciación tan importante que existe entre esta área «natural» y lo que se podría considerar
como los lugares culturales de la comunidad: las siembras se circunscriben a las pequeñas propiedades y a los ejidos, mientras que las tierras
comunales permanecen aparentemente intocadas.
Sin embargo, a pesar de esta apariencia sería muy arriesgado el establecer una frontera del ecosistema cultural ateniéndose sólo a la evidencia física de los sitios edificados o en los que es notable la intervención humana en su conformación física. La gran dependencia que se
establece en los ecosistemas de asentamientos rurales con respecto al
derredor es un elemento a considerar para su lectura y la evaluación de
su grado de interacción con otros ecosistemas culturales, amén de que
es importante para definir la naturaleza de su espacialidad. Creo que
para entender al lugar cultural en el medio rural hay que partir de estu-

257

Un ecosistema de asentamientos rurales es un lugar cultural, es un
ecosistema en el que entran en interacción la naturaleza y los símbolos,
es el vehículo por el que se domestica lo ignoto, acaso, la frontera de lo
humano y lo no humano. Hay ocasiones en las que el ecosistema cultural sobrepasa al natural en extensión. Si podemos considerar como un
ecosistema muy cerrado al de las comunidades serranas del camino
Santiago-Arteaga es porque la evidencia nos ha hecho ver que los campesinos habitantes de las comunidades a lo largo de la ruta comparten
una serie de rasgos culturales y las zonas fronterizas de su ecosistema como veíamos- son pequeñas y escasas, ello motivado, sobre todo por
la naturaleza del emplazamiento del ecosistema, que se mete entre un
intrincado y abrupto sistema de valles en la Sierra Madre Oriental, que
conforman unas barreras formidables para la interacción con otros
ecosistemas. Sin embargo, los campesinos de ambos extremos de la
ruta no comparten las mismas estrategias de siembra y recolección de
las cosechas, dado que los medios naturales en los que habitan son
sensiblemente diferentes.
Uno de los aspectos que hacen que la dimensión de la frontera de
interacción entre los ecosistemas de asentamientos rurales cambie está
en función de la cantidad de conexiones que cada ecosistema posea,
ello es, la extensión de la red de caminos que se genere a su interior
junto con la extensión densidad y conectividad de las redes sociales por
las que se mueven los pobladores de estos espacios. Cuando hablábamos de que un ecosistema de forma agrupada posee menor cantidad de
zonas de interacción que uno en forma dispersa, nos referimos parcialmente a la forma física del ecosistema cultural; la medida de la dispersión de su forma 0a cantidad de conexiones que pueda establecer un
ecosistema con otros) tiene que ver en ciertos aspectos con la extensión y transitabilidad de la red de cam.inos, en un sentido muy general,
esta consideración aparta la posibilidad de compaúbilizar los criterios
de análisis del espacio geográfico de los ecosistemas naturales frente a
los culturales. La extensión de la red de caminos y su transitabilidad, así
como de los atributos correlacionados a estos de las redes de socialización, son una función que depende no sólo de la dimensión física de la
red, sino de su dimensión simbólica, de las maneras en que los habitantes rurales usan la red de camin·us y ias redes sociales y a través de éstas

�258

ADOLFO BENITO NARVÁEZ TIJERINA

interactúan con otras zonas rurales y de las interpretaciones del mundo
que estas redes permiten (el camino no sólo se transita, se viven en él
eventos que le marcan de forma indeleble, superponiendo así sobre las
dimensiones físicas las dimensiones de lo imaginario) ello pone el acento, como la posibilidad de entender este entrecruzamiento de lo físico y
lo simbólico, en la investigación sobre las representaciones del ambiente que construyen los habitantes del medio rural.

Bibliografia
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CERTEAU, Michel de, Giard, Luce, Mayol, Pierre, L, invención de lo cotidiano,
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EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA
Lic. Ana Mercedes Narváez Tijerina
Facultad de Filosofía y Letras UANL
Universidad Complutense Madrid

DEGENNÉ, Alain, ''Un langage pour l'étude des réseaux sociaux" en L'esprit
des lieux - Localités et changement social en France, Ed. CNRS, París, 1986, 350p.
GATTI, Luis Maria/CHENAUT, Victoria, L, Costa Totonaca: cuestiones regionales JI, Cuadernos De La Casa Chata, SEP, México, 1987.
GRAFMEYER, Yves, Sociologie urbaine, Ed. Nathan, París, 1994, 128p.
JAYNES, Julian, "Cuatro Hipótesis sobre el origen de la mente", &amp;vista Cienciay Desarrollo, CONACYT, México, Vol. XVIII Num. 100, 1991.
MUNTAÑOLA, Joseph, Arquitectura co1110 lugar, Gustavo Gili, Barcelona,
1974.

NARVÁEZ, Adolfo, Crónicas de los viqjeros de la ciudad, ldearium, Argentina,
2000.
RAPOPORT, Amos, Vivienday cultura, Gustavo Gilí, Barcelona, 1974.
RULFO,Juan, Pedro Páramo, FCE, México, 1955.
RULFO,Juan, El llano en llamas, FCE, México, 1953.

X

avier Villaurrutia es un poeta mexicano que importa por varias
cosas, pero la más importante de ellas es quizá que forma parte
del grupo de intelectuales que introduce las vanguardias europeas a México, lo que permite el paso del arte mexicano hacia la moderrlidad. El vivir en el periodo posrevolucionario, cuando la política
o:ficialista ha impuesto una corriente que busca la creación ideológica
de lo mexicano, hace que tanto él como su grupo reaccionen, buscando
por sobre cualquier cosa su identidad. No un arte al servicio del estado,
sino un arte per se cuya premisa fundamental sea el goce de la creación.
Así, el autor es uno de los pocos que practican el concepto del poeta
total, en tanto que esta poesía es aplicada a cada uno de los campos de
su vida. Él mayormente escribe ensayo, crítica literaria y teatro, y sin
embargo es considerado poeta por sobre cualquiera de las otras disciplinas que toca, ya que, incluso, existen dibujos hechos por el artista.
En cuanto a sus conceptos sobre poesía en general Villaurrutia se
refiere primero que a cualquier cosa a los viajes, afirmando que para el,
viajar es una manera de nutrir la quietud, si se conserva la quietud en el
viaje.
Por eso prefiere nutrir el viaje con un movimiento tan lento que no
pueda distinguirse de la quietud. Quizá el viaje, así, resultaría más corto;
quizá sabía que resultaba más intenso.

�260

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

Para él, la poesía ha sido el viaje alrededor del mundo, en vez del
"viaje alrededor de nuestra alcoba" 1 y quizá por esto, el tópico del viaje
introspectivo es recurrente. El erotismo y el sueño, la soledad y la noche, se manifiestan como reflejos de cosas materiales.
Él deseaba que la pasión estuviera en él, y la frialdad en los demás;
también dice que todo es una cuestión de forma. Desea para su poesía
la forma de ella misma, siempre diferente; la forma de los objetos que
describfa2 •
Asimismo, afirma que la gran preocupación de la poesía debe ser la
expresión del drama del hombre y este drama ha de ser verdadero, y
que toda la poesía no es sino un intento para el conocimiento del
hombre. Sin embargo, la expresión de este drama se logra más estrictamente con ideas; para que estas ideas tengan categoría poética, no
basta con enunciarlas en verso, sino que es preciso cristalizadas, de
manera que se vivan real y plenamente, consubstancialmente (Capistrán, 1994). "Nunca pondría en mi poesía una sola palabra sin un sentido exacto o bien que fuera puramente decorativa. Si he usado los
"juegos de palabras" es porque han sido precisos para expresar con
ellos alguna idea.3"
A partir de lo que conocemos con respecto a su espíritu profundamente crítico, se desprende el inherente perfeccionismo que formó
parte esencial de la personalidad del poeta; tanto su poesía como su
teatro y su crítica se rigieron por el control hasta en los más inequívocos destellos inventivos.
En cuanto a la muerte, tema esencial de la poesía villaurrutiana, sabemos que la ve como un hecho innegable en cuanto a la preocupación
y predilección por ella como objeto y sujeto de la poesía contemporánea. En México, los poetas de su generación coinciden, por caminos
diversos, haciendo de la muerte un tema sustantivo en su poesía, afirmando que la muerte, en los tiempos que se viven, es lo único que no
le pueden quitar al hombre, ya que éste la lleva dentro como el fruto
lleva a la semilla. El título de su libro, Nostalgia de la nJUerte, se desprende
del juicio que afirma que la muerte, también, es una patria a la que se

1

Javier Aranda Luna, Lospoetas de Carlos Pellicer. 14/ 04/ 02
http:/ /www.jornada.unam.mx/ 2002/ feb02/020213/ 05aa1cu1.php?origen=opin
ion.html
2
Miguel Capistrán, Miguel, Los Contemporáneos por sí mismos, Lecturas Mexicanas,
No. 93, tercera serie, Consejo Nacional para la cultura y las artes, 1994.
3 Aranda, 2002.

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

261

vuelve, ya que la muerte es algo ya conocido por el hombre.4 '~sí muerto, el tiempo lo siento intacto, claro, definitivo, sin un rekímpago, sin una penu1J1bra,
como si estuviera bañado con su luZ: " 5
Particularmente, Villaurrutia entendió el clima de la noche, y es quizá a partir de esto que la clave de su poesía es el Nocturno, y dentro del
Nocturno, la muerte. Para él, una característica esencial del hombre
moderno es la de morir y asistir a su propia muerte, de vivirla auténticamente todos los días (al menos él) teniendo la posesión de la angustia
y del misterio que esto produce. El poeta lírico, afirma, es sólo dueño,
sin embargo, de un tema que repite indefinidamente, pero esa repetición hay que entenderla en altura o en profundidad, siempre verticalmente. De sus poemas, dice que en ellos busca un movimiento tan
lento que no se distinga de la quietud; a este juicio, Celestino Goroztiza
se o.p one definitivamente diciendo que el movimiento era tan rápido
que no se distinguía de la quietud (Capistrán, 1994)
Todas estas afinnaciones, propias y ajenas, definen su poesía a partir
de la vida propia, cuya concepción va cambiando como lo hace su historia personal.
El poemario "Nostalgia de la Muerte"
Esta obra resulta de particular interés por el hecho de haber sido escrita por uno de los artistas que formaron parte del único grupo que se
aparta del modelo institucionalista del gobierno, y que sin embargo
tiene como tema central uno que es mexicano por antonomasia, en
tanto que el t~ma de la muerte es fundamental para el mexicano desde
tiempos prehispánicos, pero innovando en cuanto a la forma en la que
este tema es descrito, tomado y retomado casi hasta el cansancio, viendo de este tema tantas caras como caras pueda tener un enorme poliedro inacabable.
Con referencia a este apartarse del modelo ideológico gubernamental, tenemos que "Los verdaderos ,naestros de este gmpo de inquietos escritores
no eran los poetas mexicanos sino los escritores franceses -Apollinaire, Cocteau,
Gide, Proust- los ingleses, sobre todo Eliot,y los italianos, Pirande/lo ante todo" 6•
4
5

Ídem.

Mónica Mateos-Vega. Se inaugura exposición acerca de las diferentes facetas
creativas del poeta; El quehacer aróstico· de Xavier Villaurrutia trasciende la mera
descripción de la muerte. 14/04/ 02.
http:/ /www.nuclecu.unam.mx/ -jomada/010509.dir/ 04an1cul.html
6 El Gmpo de "Contemporáneos'~ 14/ 04/ 02.

�262

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

Resulta por lo tanto paradójico que siendo funcionarios públicos lo que les permite realizar bastantes de sus publicaciones- se aparten
del modelo que el gobierno pugna por crear, y muestren una nueva
manera de ver y de hacer arte que se refleja no sólo en su obra, sino
también en su postura ante la crítica y como críticos en sí, puesto que
son ellos, el grupo Contemporáneos, quienes inician dentro del país la
disciplina de la crítica de arte de manera mucho más seria, utilizando
para ello sus revistas literarias.
Esto, aunado a la figura específica del poeta más activo en cuestión
intelectual de todo el grupo, puesto que hace teatro, ensayo, poesía,
artículos periodísticos, critica de arte y en algún momento hasta dibujo,
hace que su obra tenga particular interés puesto que en ella convergen
las teorías expuestas por el grupo sobre una nueva y moderna poesía
mexicana, mismas que se identifican tanto en sus ensayos de crítica
como en la Antología de la poesía mexicana moderna, publicación que en la
que el grupo expone su "manifiesto literario" a partir de los criterios de
selección que utilizan para incluir o excluir a poetas considerados como
angulares dentro del desarrollo de la poesía nacional.
Villaurrutia definió la poesía como un ''Juego difícil, de ironía e inteligencia" En su primer libro predominan los juegos de palabras y de
ideas. Después, la emoción se somete a la vigilancia de la inteligencia y
logra un equilibrio entre ambas facultades. El poemario Nostalgia de la
muerte1 (publicado por primera vez en 1938) no trata de una muerte
genérica, sino de nuestra propia muerte, padecida, transformada en
bella nostalgia, porque el drama de sentirse perecedero no puede permanecer sólo como angustia.
La obra poética de Xavier Villaurrutia no es prolija, ni abarca grandes volúmenes, tal y como ocurre con su ensayística, su obra crítica o
incluso las páginas que dedica al teatro. Sin embargo, siempre ha sido
considerado un poeta antes que ensayista o dramaturgo.
El propio título de su poemario principal es importante porque exhibe una de las preocupaciones fundamentales tanto del grupo de Contemporáneos como de otros escritores de la misma generación, pero
que recibió en Villaurrutia un tratamiento único.
El haber terminado su vida después de un trágico accidente a los 47
años no permitió que continuara escribiendo. Después de esto, sus

http://www.arts-history.mx/ travesia/ postS.html#cont
7
Xavier Villaurruria, Nostalgia de la muerte, FCE, México, 1984.

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

263

amigos publican un volumen en el que se reúne su obra completa8
donde podemos darnos cuenta, después de una lenta revisión, que murió en la etapa más importante de su carrera, ya que se encontraba en
plena madurez lireraria.

El título del poemario: Nostalgia de la muerte
Una de las preocupaciones principales del grupo de poetas al que pertenecía Villaurrutia, sobre todo al momento de escribir algunos de sus
textos poéticos, era el tema de la muerte. Como sus compañeros, Villaurrutia lo explora, pero desde una de las perspectivas más innovadoras: la de la nostalgia.

Lo sorprendente es el hecho de que se hable de nostalgia producida
por un evento que aún no ocurre, a pesar de que el propio Villaurrutia
mencionó en alguna ocasión y hablando de su propia poesía que la
muerte es una patria a la que se vuelve, como si se tratara, según su
propia descripción, de un vacío existencial, una nada perpetua y sin
medida de la que se emerge al nacer, para regresar a ella cuando se termina el ciclo vital. Esto permite, puesto que es un lugar ya conocido, el
sentimiento nostálgico.
Todo poeta, como visionario y profeta, ve lo que a los demás permanece vedado. Villaurrutia, a través de sus textos, nos permite ver un
mundo al que, profetiza, llegaremos seguramente, por el cual él siente
nostalgia. Este mundo, como cualquiera que habite el ser humano es
visto y explorado desde diferentes perspectivas, que son vistas a través
de las modificaciones que se observan en el comportamiento del yo
poético, que cambia su perspectiva de un texto a otro, dándonos diferentes visiones e interpretaciones del tema central.
El título, más que otra cosa, es una invitación en tanto que provoca
la curiosidad del lector, quien instintiva y culturalmente teme a la muerte. ¿Cómo es posible sentir nostalgia por algo qu~ provoca temor?
·Qué mundo puede ser éste en el que el poeta se siente confortable,
~undo al que, generalmente, no se desea llegar a menos que un terrible
estado emocional se asiente en el alma del que así lo expresa?
Semánticamente el que estas dos palabras aparezcan asociadas resulta sumamente ~teresante. Desde el punto de vista de la retórica,
estamos hablando de una metáfora sintáctica, en tanto que se asocian
s Xavier Villaurruria. Obras. Colección Letras Mexicanas, FCE, primera edición
1953.
,

�ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

EL VERSO LIBRE EN lA POESÍA DE
XAVIER VILlAURRUTIA

dos términos semánticamente sinúlares; la muerte produce diferentes
sentimientos en el que la experimenta de manera indirecta: dolor, au-

q~e, viéndose a sí mismas una frente a otra, o presintiendo su existenc_1a, no s~ ~econocen. Esta falta de reconocimiento es uno de los matenales poettcos a través del cual se produce la ansiedad y la angustia que
se denota al lee~ el texto, en donde la tranquilidad vuelve cuando estas
dos caras del nusmo yo se reconcilian, por lo menos de forma temporal.

264

sencia, tristeza, y nostalgia.
La singularidad de la construcción surge a partir de que esta nostalgia, en lugar de ser producida a raíz de que se ha experimentado la
muerte, emana de la misma muerte, lo que le confiere a ésta un valor
diferente, ya que toma la dimensión de algo ya vivido que debió ser
agradable en tanto que se desea volver a experimentarlo.
Cuando consultamos los apartados, aparecen tres subtítulos: Nocturnos, Otros Nocturnos, y Nostalgias. Cuando la muerte ocurre, uno de los
primeros sentidos que se pierde es la vista, por lo que la muerte es,
primero que otra cosa, oscuridad; esta oscuridad se vive diariamente en
el transcurso de la noche. En esta noche también transcurre la etapa
del sueño, de la inconsciencia: otra de las características que acompañan a la agonía. Durante este periodo de oscuridad e inconsciencia
ocurren todo tipo de sucesos que, vistos a plena luz del día, pudieran o
no estar poblados de una profunda irrealidad a partir de que el cerebro
humano, que no descansa, crea todo un universo de imágenes que vierte en lo que denominamos sueños. Estos traducen las vivencias diurnas, y los sentimientos reprimidos a imágenes que el ser consciente
pueda conocer sin que su razón se vea afectada en el proceso, y solamente el psicoanálisis se ha dedicado a interpretarlos. Para el poeta,
este universo de temores, dudas, odios, miedos y amores prohibidos
representa los fantasmas que le visitan para atormentarle o para darle, a
lo largo de tan pocas horas, el alimento vital que su alma necesita para
crear.
Por esto, en la noche se ocultan para el poeta los espectros y las
sombras, reales e imaginadas, que han sido vividas durante la dolorosa
vigilia o la inconsciencia que semeja la muerte. Durante la noche, por
tanto, es más posible morir que durante el día. Durante la noche llena
de peligros y sucesos desconocidos, cuando se recibe la visita de los
fantasmas y los demonios que atormentan. Por tanto, y más que ninguna otra cosa, lo que se explora es esta noche prolongada y profunda,
multidimensionada a partir de los Noct11rnos, que no terminan ya que se
vuelve necesario retomarlos en una segunda exploración: Otros Noct11rnos. Y cuando se piensa que se ha vivido todo, se produce la nostalgia,
que también se nutre de diferentes fantasmas en el apartado que se
titula Nostalgias.

Esto crea, por tanto,_una nueva forma de simbolización que merece
tratarse de forma especial, después por supuesto de la exploración estructural puesto que lo más externo de la obra, lo primero que tenemos
enfre~te, e~ esta estructu~a, es~e andamiaje en el que se construye la
o~ra literana de manera mtenc1onal y que utiliza todo tipo de herranuentas encontradas para crear nuevas formas de significación.

El afán de experimentación: La estructura de los poemas
De acuerdo a la ~vi~ión que presenta la edición que publica el Fondo
de Cultura Econonuca, tenemos que la obra se divide en tres partes:
Noct11rnos, con 11 poemas; Otros Nocturnos, con 8 poemas, y Nostafgjas,
con 7 poemas, lo que da un total de 26 textos poéticos.
. , Consi~erando que "en la estrofa castellana, además de la acumulacton de ritmos que po_t~ncia la expresividad estrófica, puede anotarse
como factor de re~ev~eton expresiva el hecho manifiesto y constante de
que_ ~os ~actor~s ntnucos se concentran y organizan en torno a la infleXIon distens_1va de c~da uno de los grupos melódicos de versos, [ya
que] la arm~rua que dimana de la composición de elementos rítmicos
en un
total, (que] multiplica los efectos expresivos de la cadena fo_ruca , s~ ~el:e relevante analizar y determinar el lugar donde
se localiza_ el axis _ntmJco y el tipo de estrofa que se utiliza en los poe~as _de V:~:urr~tta, puesto_q~~, tomando los textos como "juegos de
1nteligenc1a setun la descnpcton de su propio autor -esto es realizad~s en plena conciencia-, este es uno de los niveles de experimentac1on con los que juega el poeta.

:º~º ~r1º

El acomodo_ de los textos, después de analizar lo anterior, es relevante e_n el sentido de que el autor juega con la homeometria y la heter?°:etrta de man~ra que ~ste acomodo también forma parte del juego
ludico de la experunentac1ón poemática.

9

Rafael ,d~ Bal~ín: ~isten1a de Rítt11ica Castellana, Tercera edición aumentada, Biblioteca Romaruca Hisparuca No. 64, Ecl. Gredos, Madrid, 1975.
.

Esta exploración mulridimensional se da incluso desde vivencias
oníricas en las que el yo poético se convierte en dos caras del mismo yo

265

�266

ANA MERCEDES NARVÁEZ TUERINA

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

Como si fuera un círculo -un ciclo que se repite de manera continua- el autor utiliza la homeometría como característica principal de
los ;ersos del primer apartado, para abrirse a la experimentació_n del
verso libre total -rítmica y léxicamente libre- en la segunda, volviendo
a la homeometría primigenia en la última parte.

267

2 paraestrofas
Nocturno de la Alcoba
Cuando la Tarde
Estancias Nocturnas

36 versos en 11 estrofas

Heterométrica

26 versos en 3 estrofas
20 versos en 5 estrofas

Heterométrica
Homeométrica

Considerando estos datos estructurales, el poemario puede ser descrito de la siguiente manera:
PRIMERA PARTE· NOCTURNOS
TIPO DE ESTROEXTENSIÓN
POEMA
FA
Homeométrica
38 versos en 6 estrofas
Nocturno
Horneométrica
20 versos en 5 estrofas
Nocturno Miedo
lsométrica
18 versos en 5 estrofas
Nocturno Grito
Nocturno de la Esta- 13 versos en 3 estrofas
tua
33 versos en 1 estrofa de
Nocturno en que
2 partes
nada se oye
36 versos en 9 estrofas
Nocturno Sueño
1Oversos en 1 estrofa de
Nocturno Preso
3 partes
38 versos en 1 estrofa de
Nocturno Amor
5 partes
1Oversos en 1 estrofa de
Nocturno Solo
2 partes
41 versos en 12 paraesNocturno Eterno
trofas
Nocturno Muerto

14 versos en 4 estrofas

Homeométrica
Heterométrica
Heterométrica
Isométrica
Heterométrica
Isométrica
Heterométrica
Homeométrica;soneto

SEGUNDA PARTE· OTROS NOCTURNOS
TIPO DE ESTROEXTENSIÓN
POEMA
FA
30 versos en 10 estrofas Homeométrica
Nocturno
Nocturno en que
Heterométrica
48 versos en 3 estrofas
Habla la Muerte
Nocturno de los An- 63 versos en 1Oestrofas Heterométrica
geles
53 versos en 11 estrofas Heterométrica
Nocturno Rosa
56 poemas en 9 estrofas y Heterométrica
Nocturno Mar

TERCERA PARTE: NOSTALGIAS
TIPO DE ESTROPOEMA
EXTENSIÓN
FA
Nostalgia de la Nieve 27 versos en 5 estrofas
Heterométrica
Cementerio en la
21 versos en 4 estrofas
Heterométrica
Nieve
49 versos en 9 estrofas y Heterométrica y
North Carolina Blues
8 paraestrofas
homeométrica
43 versos en 5 estrofas y
Muerte en el Frío
Heterométrica
7 paraestrofas
Paradoja del Miedo
60 versos en 8 estrofas
Heterométrica
12 versos en 1 estrofa de
Volver
Homeométrica
4 partes
100 versos en 1OestroDécima Muerte
Homeométrica
fas
De este primer acercamiento, y de la observación del manejo de la
puntuación dentro de los textos, hay que precisar que algunos de los
poemas monoestróficos de la primera parte presentan al inicio de cada
verso -con excepción del primero- el uso de la minúscula en tanto que
se trate de un sólo contenido temático; cuando el contenido temático
cambia o evoluciona, el siguiente verso empieza con mayúscula, aunque no exista el renglón en blanco que comúnmente divide las estrofas.
Este tipo de división, considerada parte y no paraestrofa, se encuentra en los poemas que no poseen puntuación al final del verso, como el
Nocturno en que nada se qye, versos 15-18:

.. .dentro del aire de vidrio
dentro delJuego lívido q11e corla como elgrito
Y en elj uego angustioso de un espejo frente a otro
cae mi voz...
En los que si presentan el uso regular de la· puntuación, como el
Nocturno Solo, versos 3-6, estas partes se distinguen coi:i mayor facilidad,
ya que, aunque no exista el renglón en blanco, el sitio donde debería

�268

269

ANA MERCEDES NARVÁEZ TUERINA

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

colocarse se encuentra señalado por el punto final en el verso que cierra una idea, y mayúscula al inicio del siguiente verso:

En estos poemas -poliestróficos o monoestróficos-, Villaurrutia
utiliza la rima aunque no como un recurso indispensable; así, encontramos poemas en los que se utiliza en algunas estrofas y en otras no, a
pesar de que se trata del mismo texto. Como ejemplo de esto podemos
mencionar las primeras dos estrofas del Noc/111110 Sueño, donde si existe
un cierto esquema de rima consonante, ya que en los versos uno, tres y
cinco se encuentra, mientras que en los versos dos y tres no. En la segunda estrofa, el esquema cambia, puesto que el verso seis, siete y nueve terminan con el fonema (o]; aquí, a pesar de que coincide esta vocal,
no es posible considerar que existe la rima (ni asonante ni consonante)
puesto que la otra vocal, la anterior inmediata, no coincide de un verso
a otro, lo que no sucede con los versos ocho y diez, donde nuevamente
encontramos rima consonante.

líquida sombra en q11e me hundo,
vado delpemamiento.
Y ni siquiera el acento
de una voz indefinible

En cuanto a la extensión, ésta se vuelve mayor en la segunda parte
en tanto que no se encuentran poesías con un desarrollo versal menor
a 20 versos. El uso del verso libre (métrica y léxicamente) se vuelve
más importante que en la parte anterior o en la subsecuente, puesto
que en la tercera parte la heterometría sigue siendo la característica
sobresaliente.
En el poema North Carolina Blues, la característica predominante de
las estrofas es la heterometría, mientras que las paraestrofas son
homeométricas. El esquema es válido para casi todo el poema; solamente una estrofa, la número dos es homeométrica, como las paraestrofas, que en este caso específico también pueden denominarse estribi-

Abría las salas
prof1111daselsueño
y voces delgadas
corrientes de aire
entraban

llo.

Del barco del cielo
delpapelpautado
caía la escala
por donde mi cuerpo
bajaba

Los dos últimos poemas -Volver y Décima Muerte-, cierran el ciclo
volviendo a la homeometría de la primera parte. Décima m11erte, se encuentra formado por 10 décimas monoestróficas homeométricas, aunque no necesariamente de una sola parte: tenemos que la número 1, la
número 2, la número 9 y la número 1O constan de dos partes -y no
paraestrofas-, mientras que todas las demás son de una sola parte.
Es importante, en esta etapa, observar que el poemario se encuentra
escrito en verso libre casi en so totalidad, ya que existen dos poemas
isométricos, que se adaptan al modelo de la décima castellana regular
descrita por Tomás Navarro Tomás 1°.
En cuanto al tipo de verso que utiliza Villaurrutia, tenemos que se
trata de verso libre, por el que entendemos:
. . .aquel que suele emplear juntamente desde las medidas [silábicas]
más breves a las más extensas [cuyos] acentos prosódicos de los conceptos principales dan lugar a grupos rítmico-semánticos que se suceden con relativo compá~, [correspondiendo] a veces a metros regulares, [donde] de ordinario no se hace uso de la rima ni de la estrofa11•
10

Tomás Navarro Tomás, Arte del Verso, Colección Ideas, Letras y Vida, Compañía General de Ediciones, México, 1959.
11 Íde111.

Así mismo, encontramos otros poemas en los que este recurso poético desaparece totalmente, como en el Nocturno de los ángeles, del que se
transcribe la estrofa número 7 en tanto que es una de las más extensas
-en cuanto a número de versos que la componen-, y que además
combina mayor número de metros, puesto que hay versos que tan sólo
cuentan con cuatro sílabas, mientras que otros tienen dieciocho:
¡Son los ángeles!
ha bqjado a la he"a
por invisibles escalas.
Vienen del mar, que es el esp~jo del cielo,
m barcos de humoy sombra,
afundirsey confundirse con los mortales,
a rendir susfrentes en los muslos de las mr!feres,
a dyar que otras manos palpen sus cuerposfebrilmente,
a defar que otros cuerpos busquen los suyos hasta encontrarlos
como se encuentran al cen-arse los labios de una mistt1a boca,
afatigar su boca tanto tiempo inactiva,

�270

aponer en libertad sus lenguas defuego,
a decir las canciones, losjuramentos, las malas palabras
en que los hombres concentran el antiguo misterio
de la carne, la sangrey el deseo.

En lo que al uso de la estrofa se refiere, es un recurso que el autor si
utiliza con frecuencia. Solamente cinco poemas -de 26 que forman el
total del libro- son monoestróficos, mientras que los otros 21 si utilizan este recurso para exponer su desarrollo.
Utilizando una vertiente analítica del versolibrísmo que aparece por
primera vez en 198512, podemos acercamos al texto de manera un poco más profunda, en otro de los niveles de experimentación que sirven
al poeta para expresarse. Observando los textos de manera sucesiva,
podemos darnos cuenta de que el autor utiliza varías vertientes versolibrístas de forma alternada, que son: el verso libre métrico, la versificación libre fluctuante, la versificación libre estrófica, canción libre, versificación paralelística y verso libre de imágenes acumuladas o yuxtapuestas.
Como resultaría demasiado extensa la trascripción de los poemas
completos para ejemplificar cada uno de los tipos de verso libre, únicamente se pondrá un ejemplo claro que denote la aparición de las
características que se señalan como fundamentales de acuerdo a la definición encontrada de cada uno.

El verso libre métrico

¿Qué VOZJ qué sombra, qué sueño
despierto que no he soñado
serán la vozy la sombra
y el sueño que me han robado?

La rima, que si aparece en las tres estrofas, presenta esquemas diferentes en cada una, razón por la cual se considera que se trata de verso
libre métrico y no de verso métrico tradicional.
En la primera estrofa, versos 1 y 2, esta rima es de tipo consonante,
puesto que la última sílaba acentuada observa el fonema vocálico [o];
en la segunda estrofa, en los versos 3 y 5 también hay rima consonante,
puesto que ambos versos terminan con el fonema [a]; en los versos 4 y
6 la rima es asonante, puesto que ambos versos terminan con la sílaba
-ando.
En la estrofa número tres el esquema de la rima vuelve a cambiar.
Los versos 7, 8 y 10 presentan rima consonante, puesto que ambos
terminan con el fonema [o]; el verso 8 y el verso 10 tienen, entre sí,
rima asonante, puesto que ambos terminan en la sílaba -ado. El verso
9, sin embargo, se sale del esquema mas o menos regular que se había
presentado, puesto que en esta estrofa es el único que termina con el
fonema vocálico [a].
Por otro lado, no presenta quebrados en el metro de base, puesto
que todos los versos son octosílabos. El esquema acentual, sin embargo, si es irregular, puesto que no todos los versos se acentúan las mismas sílabas.

El verso libre métrico, definido como aquel "que aparece normalmente
rimado arromanzado casi siempre, o bien con asonancias o consonancias de libre distribución, [y que] suele carecer de disposición estrófica
(aunque James Freyre la utiliza) y admite quebrados en el metro de
base si éste es largo" (Paraíso, 1985) se utiliza en Volver y Nocturno Grito. Por ejemplo, en las primeras tres estrofas de Nocturno Grito -penta
estrófico- se observa lo siguiente:
Tengo miedo de mi voz
y busco f!Ji so111bra en vano.
¿Será mía aquella sombra
sin cuerpo que va pasando?
¿Y mía la vozperdida
que va la calk incendiando?

2

5

Paraíso, El verso libre hispánico, Gredos, 1985.

1 3 7
2 5 7

/-/--- /
- /
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3 5 7
2 7

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- / _-_ - /
- /
- / - - / /

2

7

2 4 7

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1 3
12 Isabel

271

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

ANA MERCEDES NARVÁEZ TUERINA

4 6 7

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/ - f /- /

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2

10

2
4

7
7

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EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

/ - / - /

/
/
-/--- /

2 7

5

6
7

8
3
2

5
5
4
4

7
7
7
7

--/-/- - / - / - / - - - - / -

/
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/
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9

10
11
12
13

15

2 5
2
3 5
1 4

7
7
7
7

/

/

/
/
-/---- /
--/-/- /
-

- -

-

/ - - / -

14
15

16
17

18
19

Si existe una distribución estrófica, pero esta tampoco es regular,
puesto que hay cuatro estrofas que agrupan cuatro versos cada una, y
una sola que agrupa dos versos.

El verso libre fluctuante
En lo que se refiere a la versificación libre fluctuante, que es definida
como aquella que "tiene un metro de base, en torno al cual giran los
otros metros, por aumento o disminución de sílabas con respecto al
metro-patrón, [cuyo] metro es variable según los autores y el tono más
grave o ligero de la composición (Paraíso, 1985) se concluye que los
poemas Nocturno (Nocturnos), Nocturno Miedo, Nocturno Sueño, Nocturno
Muerto y Nocturno (Otros Nocturnos) pertenecen a esta variedad, en
tanto que son los que utilizan menor número de variaciones métricas;
Nocturno (de Nocturnos) posee una base heptasilábica, en tanto que es
el metro predominante, combinando, de manera alternada, este metro
con trisilabo, tetrasílabo o pentasílabo de la siguiente manera:
1

2
3

4

Todo lo que la noche
dibuja con su mano
de sombra;
elplacer que revela,

7
7
3
7

/
/
/----rn
-

-

- -

- /

--/-- /

el vicio que desnuda. 7
Todo lo que la sombra
hace oír con el duro
golpe de su silencio:
las voces imprevistas
que a interoalos enciende,
elgnto de la sangre,
el rumor de unos pasos
perdidos.

7
7
7
7
7
7
7
3

Todo lo que el sikncio
hace huír de las cosas:
el vaho del deseo,
el sudor de la tierra,
la fragancia sin nombre
de lapieL

7
7
7
7
7
4

273

/

-

'

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/ - ¡ ·_ - /
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-

Aunque no existe precisión ni constancia en el verso corto puesto
que se alternan el trisilabo, tetrasílabo y pentasílabo conforme las necesidades del autor, se halla una regularidad rítmico acentual que indica
que la fluctuación es regular. De la segunda estrofa, los versos 6, 7 y 8
se encuentran acentuados en la primera silaba; los versos 9, 10, 11 y 12
alternan acentos en 2ª y en 3ª de manera sucesiva; en la siguiente estrofa, los versos 14 y 15 nuevamente acentúan la primera sílaba, y a este
acento se suma nuevamente el juego de acentuación en 2ª y en 3ª entre
los versos 15 y 16; por otro lado, los versos 17 y 18 acentúan, ambos, la
3ª sílaba.
En el poema Nocturno Sueño la regularidad es mayor, puesto que allí
solamente se alternan el hexasílabo y el trisílabo en las estrofas 1, 2 y 3;
las demás estr0fas utilizan el hexasílabo únicamente:

1
2

3
4
5

6
7
8

Abría las salas
profundas el sueño
y voces delgadas
corrientes de aire
entraban

/

6
6
6

- /
-

/

6

-

/

-

/

- -

-

-

/

-

- - -

3

Del barco del cielo 6
delpapelpautado 6
caía la escala 6

,_

/

-

/
/
/
/
/

/
/
/

�274

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA
EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

9
10

por donde mi cuerpo 6
bajaba 3

- /

15

Me robó mi sombra
la sombra cen-ada
Quieto de silencio
oí que mis pasos
pasaban

6

- -

6

-

16
17

18
19

6

6

3

-

/

-

/

/ /

-

-

/
/
/
/
/
/
/

En cuanto al esquema acentual, hay más regularidad que en Noaumo
(Nocturnos), puesto que en la primera estrofa encontramos acentuada,
en todos los versos, la segunda sílaba. En la segunda, hay tres versos (6,
8 y 9) que acentúan nuevamente la segunda sílaba, mientras que en la
cuarta solamente dos versos, el 16 y el 18 poseen la segunda sílaba
acentuada. Esta fluctuación acentual, junto con la medida estrófica
(variable en el número de versos formantes de cada una: 5, 5, 4, 5, 5, 4,
4, 2, 2) es lo que permite calificar como versolibrista este poema, y no
como alguna de las variedades métricas regulares que suelen presentar
algún tipo de fluctuación, y que Tomás Navarro considera como verso
semi libre.

El verso libre estrófico
Por lo que respecta a la versificación libre estrófica, tenemos que ésta
"agrupa los versos del poema en bloques estróficos, generalmente de 4
en 4 versos (por ser la estrofa de 4 versos la más frecuente en castellano), más raramente de 3 en 3, de 5 en 5, 6 en 6 u otros conjuntos. Se
distingue de las estrofas tradicionales por ser irregular (fluctuante o
amétrica) Puede recibir rima consonante, asonante (arromanzada o no),
o carecer de rima" (Paraíso, 1985) Este tipo de esquema versolibrista es
utilizado únicamente en dos poemas, en tanto que sólo dos mantienen
la misma cantidad de versos en las estrofas sucesivas; estos poemas son
Estancias Nocturnas, con cinco estrofas de 4 versos cada una, y Décima
Muerte, formada por 1Odécimas. Se omite la trascripción de este último
poema por ser demasiado extensa, por lo que es preferible para nuestro
(m ejemplificar con Estancias Noa11mas, que además presenta un esquema de rima asonante alterna(considerando el seseo en el español de
México, que utiliza el mismo fonema para las grafías s y z) con esquema ABAB CACA DEDE FGFG HIHL
En lo que a la medida versal se refiere, encontramos tri.decasílabos,
tetra decasílabos y penta decasílabos, alternados en el siguiente orden:

1 SONÁMBULO, dormidoy despierto a la vev
2 en silencio recon-o la ciudad sumergida.
3

¡Y dudo! Y no me atrevo apreguntarme si es
4 el despertar de un sueño o es un sueño mi vida.

5 EN la noche resuena, como en un mundo hueco,
6
7

8

el mido de mis pasos prolongados, distantes.
Siento miedo de que no sea sino el eco
de otrospasos ajenos, que pasaron m1¡1cho antes.

9 MIEDO de no ser nada f!lás que unjirón del
10 sueño

275

13

14
15
15
14
14
13

15
14
13

11 de alguien-¿de Dios?- q11e sueña este mtmdo
12 amargo.

15

Miedo de que despierte ese alguien-¿Dios?-, ei
13 dueño
14 de un sueño cada vez másprofundoy más largo.

14

15
16 ESTRELJ.A que te asomas, temblorosay despierta,
17 tímida aparición en el cielo impasible,
18 tú, comoyo -hace siglos-, estás heladay muerta,
19 mas por t11 propia luz sigues siendo visible.

20

13

13

15
13

14
14
14
14

¡SERÉ poivo en elpolvoy olvido en el olvido!
Pero alguien, en la angustia de una noche vada,
sin saberlo é4 mjo, aiguien que no ha nacido
dirá con mis palabras su noauma agonía.
Canción libre
Otro tipo de verso libre encontrado en el poemario es la canción libre
que " es~cturalm
_ ente, suele poseer rima asonante, y reforzar su carác-,
te~ mus~~al mediante estribillos (aunque éstos no son imprescindibles) y
reue~aaon de versos o motivos. La longitud de los versos s-uele ser
media o breve, co~o corresponde al tipo ligero de canción" (Paraíso,
19_85); el North Cariina Biues -del que se transcriben únicamente las tres
pnmeras_ estrofas con ~us respectivos estribillos- es el único poema
perteneciente a esta vanante, puesto que presenta estribillo, y rima asonante y consonante de la siguiente manera, teniendo en cuenta que se

�276

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

utilizan dos tipos de nombre para los versos que terminan con el fonema [a]: a asonante y a consonante, en tanto que hay algunos que repiten
exactamente las mismas consonantes y vocales y otros versos que no lo
hacen, esto con la finalidad de que un mismo fonema no quede representado por diferentes letras puesto que puede prestarse a confusión:

disminuyéndolas cuando aparece un trisílabo; escasamente se recurre a
otro metro, como en el caso del versos 6 y 18, por lo que se considera
de tipo fluctuante; ciertamente, el que los versos distintos se encuentren en lugares múltiplos de 6 aporta cierta proporcionalidad adicional.

277

La versificación paralelistica

#
verso
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11

12
13

1
1
I

¡

14
15
16
17
18
19
20

Tipo rima
a(asonante)
En North Carolina
b(consonante)
el aire nocturno
a(asonante)
es de piel humana.
b(consonante)
Cuando lo acaricio
me deja, de pronto,
b(consonante)
en /,os dedos,
b(consonante)
el sudor de una gota de A(consonante)
agua.
a(asonante)
En North Carolina

e

#
sílabas
6
6
6
6
6
4
9
6

Meciendo el tronco vertica4
desde las plantas de los pies
hasta las palmas de las
ntanos
el hombre es árbol otra vez.

D(asonante)
E
D(asonante)

9
9
9
9

a(asonante)

6

En North Carolina

d(consonante)
F(consonante)
f(consonante)
a(consonante)
a(consonante)
a(consonante)

6
9
6
6
7
3

a(asonante)

6

Si el negro sonríe
enseña granadas encías
y frutas nevadas.
Mas si el negro calla,
su boca es una rqja
entraña.

Una variante más del verso libre, más explotada en tanto que mayor
número de poemas pertenecen a esta vertiente, es la versificación paralelística, cuyo rasgo principal es que "implica un retorno ideológico,
bien en forma positiva o negativa. [Este] retorno se plasma frecuentemente en recurrencias sintácticas y en recurrencias léxicas o semánticas.
La versificación paralelística posee un fuerte andamiaje sintáctico y
semántico, que en ocasiones se expande incluso al plano fónico" (Paraíso, 1985) Una de las figuras retóricas más frecuentes en los poemas
de Villaurrutia es la enumeración, simple y compleja. Dentro de este
tipo de desarrollo poemático encontramos Nocturno (Nocturnos), Nocturno Miedo, Nocturno Grito, Nocturno en que Nada se Oye, Nocturno Eterno,
Nocturno de la Estatua, Nocturno en que Habla la Muerte, Nocturno Mar, Noctumo de la Aicoba, Cuando la Tarde, Nostalgia de la Nieve, Muerte en el Frío,
Paradqja del Miedo y Volver.
El poema en el que se destacan con mayor facilidad las figuras retóricas es el Nocturno en que nada se qye. La más importante es la enumeración compleja polisindética, como la de los versos 8, 9 y 1O:

sin brazos que tender
sin dedos para alcanzar la escala que cae de un piano invisible
sin más que una miraday una voz
o la que se obse!Va en los versos 14, 15 y 16:

dentro del agua que no moja
dentro del aire de vidrio
dentro delfuego lívido que corla co,no elgrito

En North Carolina

Por lo que se refiere a la estrofa, nos damos cuenta que es muy variable: la estrofa 1 posee 7 versos, la dos cuatro, la tres 6, la cuatro 2, la
cinco 4, la seis 4, la siete 9 y la ocho 5; métricamente, se utiliza el he:xasílabo como base, aumentándo tres sílabas para formar eneasílabo, o

en donde lo que se enumera son, a su vez, figuras retóric~s pertenecientes al orden de la paradoja, puesto que los términos que se asocian
son semánticamente opuestos: tenemos agua que no mqja, aire que no es
libre, ya que se encuentra congelado, Juego que no posee color, y además posee la cualidad de cortar, serna que a su vez se asocia con el grito,
en donde la voz toma cuerpo suficiente para herir.
,

�278

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

La primera de las paradojas sugiere un lago congelado, que ,e~ visto ~ero como parte de un escenario; el aire de vidrio, congelado, ng:ido, sugiere un lugar en el que se encuentra en suspenso, mientras que,el J~ego
lívido sugiere un fuego fatuo, que tampoco es real, y que ademas ~ere
en lo más profundo, puesto que corta como el grito, en donde el gnto se
asocia a las palabras hirientes.
Más adelante, en los versos 19 al 22, encontramos que las enumeraciones cambian de forma, se vuelven más complejas todavía, dándonos
como producto un calembur:
y mi voz que madura
y mi voz q11en1ad11ra
y mi bosque madura
y mi voz quema dura

aquí, mediante un juego sintáctico y fonológico, el autor no~ describe ~a
maduración del yo poético, que primeramente toma mayor importancia
puesto que esta madurando, luego, una_ vez _q~e ha_ madurad?, se tr~sfigura en algo que quema, en algo no solo cálido, smo ademas a~~s1vo;
en el siguiente verso nuevamente encontramos una transformacron, ya
que ahora el asunto posee connotaciones se:imales, para volver, nuevamente a hablar de la voz que nuevamente se vuelve similar al fuego,
capaz de causar heridas que cicatrizan (como son las producidas por el
fuego) y que dejan una marca permanente.
En los versos 23 y 24 nuevamente se esta utilizando la enumeración
compleja polisindética para agrupar paradojas:

,,
como el hielo de vidrio
como elgrito de hielo
En los versos 26 y 27 encontramos un quiasmo, al que preferimos
señalar mediante el subrayado:

Por tanto, este es el sentido del poeta visionario al que se hacía referencia, uno que es capaz de describir lo incognoscible para volverlo
real, como si se tratara de estampas o pinturas que nos muestran no
sólo lo que no podemos conocer, sino además aquello de lo que, una
vez conociéndolo, no podremos dar testimonio alguno, tal y como
ocurre con el infierno de Dante, aquel que ha ilustrado por generaciones la forma del sitio en donde se encuentra el ángel desterrado por
Dios13.

Verso libre de imágenes acwnuladas o yuxtapuestas
El tipo de verso libre paralelístico se ve comúnmente mezclado con el
verso libre de imágenes acumuladas o yuxtapuestas que se caracteriza
por que "la recurrencia semántica de este tipo [...], favorito de las literaturas de vanguardia, se encuentra en las imágenes -metáfora, sobre
todo-. El poema de este tipo no presenta la trabazón sintáctica y léxica
del verso paralelístico; por el contrario, parece desligado, disperso, inconexo, extraño. Es porque su ritmo no radica en la forma versal ni en
la estructura sintáctico-semántica, sino en la red de imágenes afectivamente equivalentes, que traducen un especial estado anímico del poeta,
a veces lúdico, a veces inefablemente amargo" (Paraíso, 1985) este tipo
de verso libre se encuentra íntimamente relacionado con el desarrollo
poemático del tipo anterior, la versificación paralelística, razón por la
cual varios poemas de Nostalgia de la Muerte pueden ser clasificados dentro de cualquiera de estos dos apartados, o en ambos; estos son: Nocturno (Nocturnos), Nocturno Miedo, Nocturno Grito, Nocturno en que Nada se
Oye y Nocturno de la Estatua. Sin embargo, hay otros que se consideran
dentro de este tipo únicamente, como Nocturno Amor, Noctumo de los
Ángeles, Nocturna Rosa, Nostalgia de la Nieve y Cementerio en la Nieve.
Para ilustrar este tipo de verso se transcribe la primera estrofa del
Nocturno de los Angeles, donde se analizan las metáforas intentando desvelar su contenido:

el latido de un mar en el q11e no sé nada

1. Se ditia que las calles fll!Yen dulcemente en la noche.

en el que no se nada

2.
3.
4.
5.

A través de la utilización de estas figuras el autor nos describe un
lugar sin sonido y sin sombras: el de la muerte. ~ste sitio ti_ene que ser
aprehendido de este modo en virtud de que nadie ha descnto con certeza, en tanto que no puede conocerse como comúnmente se hace,
esto es, mediante la utilización de los sentidos (tacto, vista, oído, etc.)

279

XAVIER VILLAURRUTIA

13

Las luces no son tan vivas que logren desvelar el secreto,
el secreto que los hombres que vany vienen conocen
porque todos están en el secreto
y nada se ganarla con partirlo en milpedazos

Véase como ejemplo en el sentido ilustrativo, puesto que, no es posible comparar a Dante con Villaurrutia, puesto que sus obras son diametralmente distintas.

�280

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

6. s~ por el contrario, es tan dulce guardarlo
7. y co111partirlo sólo con la persona elegida.

En el primer verso, cuando el verbo se conjuga utilizando el reflexivo en lugar de un tiempo simple, se nos empieza a dar la idea de un
universo ficciooado, que no ocurre en el mundo real.
En el mismo verso encontramos otra metáfora, que se utiliza para
describir las calles de la ciudad nocturna, que no suelen ser tan violentas como lo son en el día: las calles Jl19en dulcemente en la noche, en tanto
que el tráfico vehicular es menos denso, lo que permite apreciar a los
peatones, que en este caso son los que interesan.
En el siguiente verso se construye un universo intimista, puesto que
las luces que se describen no son tan vivas para poder darnos cuenta de la
realidad, desvelar el secreto.
El que exista un secreto requiere, primero, de la creación de un ambiente, como se mencionó con anterioridad, y de saber quienes son
exactamente los que poseen este secreto. Estos seres son, primero, los
noctámbulos -kJs hombres que vany vienen-, que buscan amor furtivo, un
amor que por ser ilícito tiene que buscarse de noche, solamente entre
aquellos que se encuentran dentro de ese secreto.
En este poema no se encuentran, como en el anterior, una sucesión
de figuras retóricas para trasmitir el mensaje. Lo que si se encuentra,
como se ha ilustrado, es una sucesión de imágenes capaces de presentar
al lector el escenario donde esos seres imprecisos y noctámbulos deambulan.

El yo poético
Y a se ha mencionado que el yo poético en estos textos también resulta
un material con el que se experimenta para expresar sensaciones o subrayar el ambiente que se crea con la asociación sémica de términos desemejantes.
Este yo poético en algunas ocasiones utiliza un tono masculino,
. como en el poema titulado Nocturno Grito, del que se transcriben la
tercera y cuarta estrofa:
;,Q,ué VOZJ qué sombra, qué sueño
despierto que no he soñado
serán la vozy la sombra

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

281

y el sueño que me han robado?
Para oír brotar la sangre
de mi corazón CetTado,
¿pondré la orefa en mipecho
como en elpulso la mano?

Además del tono, se puede mencionar el hecho de que el espíritu no
está en el cuerpo, el yo ya no está en el yo: se oirá a sí mismo, para
comprobar su existencia, colocando la oreja en el pecho muerto del
cuerpo que se encuentra fuera de sí mismo.
Otro poema en el que el yo se encuentra frente a sí mismo es el Nocturno a la Estatua, en donde el yo no se halla a sí mismo a pesar de perseguirse en una vivencia claramente onírica para encontrarse en un
espejo, muerto y darse nueva vida amorosamente no fundiéndose en sí
mismo sino reconciliándose con su otra naturaleza, amándose pero no
integrándose:
Soñar, soñar la noche, la calle, la escalera
y elgrito de la estatua desdoblando la esquina
Comr hacia la estatuay encontrar sólo el grito,
querer tocar elgritoy sólo hallar el eco,
q11erer asir el ecoy encontrar sólo el muro
y com:r hacia el muroy tocar un esp'!Jo.
Hallar en el espf()o la estatua asesinada
Sacarla de la sangre de su sombra,
[ . .] acariciarla cotno a una hermana i1nprevista
Yjugar con lasfichas. de sus dedos
[ . .] hasta oírla decir: ''Estqy n111erta de sueno'~

Este yo que ·se ha perdido, que se busca en el poema, es un yo femenino que finalmente se reconcilia con el yo masculino que la persigue, pero que forma parte de una misma persona puesto que se ve a sí
mismo reflejado en un espejo. Este yo femenino mencionado como la
estatua está tan reprimido que ha muerto, pero él lo revive mostrándole
compasión y cariño. Pero, reconciliándose, no se vuelve a _fundir con
él, con quien coexistirá corno si se tratase de dos personas distintas.
Este tono homosexual es más claro en el poema titulado Nocturno
Amor, en donde la atmósfera que se construye es de una ira clara por el
engaño del amante (versos 3 a 6, 16 a 18)

�282

ANA MERCEDES NARVÁEZ nJERINA
EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

... en tu respiración sigo la angustia del crimen
y caes en la red que tiende el sueño
Guardas el nombre de tu cómplice en los ojos
pero encuentro tus párpados más duros que el silencio ...
... Yo sé cuál es el sexo de tu boca
y lo que g11t1rda la avaricia de tu axila
y maldigo el rumor que inunda el laberinto de tu oreja ...

En este poema los sentimientos tienen la potestad de tomar hasta
color de tan intensos: esta cólera se vuelve amarilla, tal y como lo describen los versos número 22 y 23:
... sino la cólera circula por mis arterias
amarilla de incendio en la mitad de la noche ...

En otras ocasiones, tenemos un yo poético espectador, como en el
poema Nocturno de los Ángeles, gue observa una atmósfera de bellos chicos gue andan de aquí a allá ofertando su belleza. Siendo el observador
un hombre, nuevamente la mirada es homosexual, pero divertida.

,1

!I1
JI

¡ ,, 1

Si cada uno dfjera en un momento dado,
En un solo una palabra, lo que piensa,
Las cinco letras del DESEO fonnarían una enorme cicatriz luminosa,
Una constelación más antigua, más viva aún que las otras.
Y esa constelación sería como un ardiente sexo
En elprofundo cuerpo de la noche,
O, mtjor, como los Gemelos quepor vezprimera en la vida
Se t11iran de frente, a los qjos, y se abrazanya para siempre.

Estos gemelos son dos personas idénticas no sólo en inteligencia sino también de forma física, como las descritas por Platón en su diálogo
Fedro o ei Amor, que representan el amor ideal, el amor entre iguales, el
amor homosexual. Un amor homosexual libre, socialmente permitido
puesto que las figuras iguales se abrazan, no se repelen. Se aceptan.
El Nocturno Eterno, siendo una alegoría, muestra un tono más reflexivo que lanza la mirada hacia el final de la existencia, cuando no
sólo la vejez se ha hecho presente, sino también la autodegradación
que el avance de la edad permite.
CuandlJ los hombres alzan los hombrosy pasan
o CHando dtjan caer sus nombres
hasta que/a sombra se asombra

283

Cuando un polvo más fino aún que el humo
se adhiere a los cnstales de la voz
y a la piel de los rostrosy a las cosas. ..

Esta caída que significa la vejez es tan terrible para su reflexión que
en ese entonces, cuando la vejez empañe la existencia, las palabras se
tornarán sombras de las cosas que significan, lo que añade al tono una
profunda tristeza sin esperanzas.
En el corolario que significa un poemario entero, ahondar en todos
y cada uno de los matices del yo poético, tan activo y cambiante, seria
materia para un análisis mucho más minucioso del gue se ha querido
ejemplificar.
Baste lo que se ha dicho para mostrar de forma descriptiva, con un
acercamiento interpretativo muy somero, la calidad de uno de los poetas mexicanos más activos cuyos textos poéticos son capaces de resistir
cualquier clase de análisis, sin que esto llegare a demeritar la belleza de
los mismos y el goce que se vive al leerlos, aún y cuando sean leídos
con la intención de analizarlos.
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EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE

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m

EL NATURALISMO EN ESPAÑA:
LA DESHEREDADA, NOVELA DE
BENITO PÉREZ GALDÓS

SILVY,J.L.. Celebraremos. .. 14/04/02
http:/ /www.alianzafrancesa.org.mx/garconuncafe/numero4/agenda.html
SOSA, Víctor. Poesíay critica de arte. 14/04/02
http:/ /www.secrel.com.br/jpoesia/bh5villaurrutia.htm

Dr. Alfonso Rangel Guerra
Director del Centro de Estudios Humanísticos

SUÑÉN,Juan Carlos. Gmpo si.ngmpo. 14/04/02.
http:/ /www.abc.es/cultural/historico/ semana72/ fijas/libros/ escaparate_00S
.asp

S

i se toma en cuenta la fecha de la dedicatoria escrita aJ frente de la
novela, La desheredada fue concluida por Benito Pérez GaJdós en
1
el mes de enero de 1881. Terúa entonces el novelista canario, 38
años de edad y hacía 16 que había escrito, entre 1865 y 1866, una serie
de textos recogidos después con el titulo Crónica de Madrid, y en el primero de estos años su obre primeriza de teatro, titulada La expulsión de
los moriscos, lamentablemente perdida.2 A La desheredada le anteceden la
Primera y Segunda Parte de los Episodios Nadonales (20 obras) y siete
novelas (la primera: La fontana de oro, publicada en 1870). Después de
1881, Pérez GaJdós escribió otras 24 novelas, la Tercera, Cuarta y
Quinta Parte de los Epis~dios Nacionales (26 obras) y 23 obras de teatro,
más otros quince volúmenes de crónicas, memorias, viajes y crítica
literaria. Con excepción de La fontana de oro, dice Sáinz de Robles,
"puede asegurarse que todas las demás producciones de GaJdós se
publicaron en el mismo año en que fueron escritas, o un par de meses
después, si se terminaron de escribir con el último mes del año."3 De
acuerdo con este criterio, la Primera Parte de La desheredada se escribió
1

Para este trabajo se utilizó la edición de las Obras Completas de Benito Pérez Galdós, con Introducción, Biografía, Bibliografía, notas y censo de personajes galdosianos
por Federico Carlos Sáinz de Robles, Ed. Aguilar, S.A., Madrid, vol. I, 1950 y vol. IV,
1949.
2
Según la bibliografía de Sáinz de Robles, op cit. P. 197.
3 lbíd, p. 195.

�288

ALFONSO RANGEL GUERRA

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA,
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

en los últimos meses de 1880 y la Segunda Parte en los primeros de
1881.

fin de establecer su posición sobre el arte de narrar y en general sobre
la novela.

Por la información que aporta el propio Pérez Galdós en el desarrollo de los acontecimientos narrados en La desheredada, la Primera Parte
transcurre entre los años de 1870 y 1871, hasta mediados o finales de
1873, y la Segunda Parte se ubica entre esta última fecha y el año de
1876 ó 1877. En aproximadamente seis años se cumple la singular historia de Isidora, protagonista de esta novela, víctima de sí misma y de
la circunstancia social que le toca vivir.

En el año de 1870 escribió, en un trabajo dedicado· a la obra de
Ventura Ruiz Aguilera, afirmaciones categóricas sobre el principal problema que en España impedía tener un desarrollo adecuado de la novela. Según Pérez Galdós, los novelistas españoles utilizan elementos
extraños a la condición propia, que en forma abundante ofrece lo necesario para crear una novela de costumbres, capaz de revelar lo caracteristico de la sociedad nacional. Añade que ocurre esto porque "los Españoles somos poco observadores, y carecemos por lo tanto de la
principal virtud para la creación de la novela modema."8 El problema
lo ubica, principalmente, en lo idealista característico de los escritores,
inclinados más a imaginar que a observar. Además la novela, para Pérez Galdós, sólo puede darse en un ámbito de paz y las continuas contiendas políticas alteran ese ámbito generando además un "pesimismo
terrible". ¿Y cuál es la parte de la sociedad nacional que el novelista
debe observar para realizru;. su trabajo literario? Es la clase media, que a
pesar de ser el modelo a seguir, es la más olvidada por los narradores.
"La novela moderna de costumbres -añade Galdós- ha de ser la expresión de cuanto bueno y malo existe en el fondo de esa clase, de la
incesante agitación que la elabora, de ese empeño que manifiesta por
encontrar ciertos ideales y resolver ciertos problemas que preocupan a
todos, y conocer el origen y el remedio de ciertos males que turban a
las familias. La grande inspiración del arte literario en nuestro tiempo
9
es dar forma a todo esto." Cuando afirmó esto Pérez Galdós todavía
no había iniciado sus Episodios Nacionales y sólo había escrito ' sus dos
primeras novelas, LJ:l fontana de oro (1868) y La sombra (1870). Puede
afirmarse, en consecuencia, que esta visión de lo que debía ser la novela española de su tiempo, impulsó su trabajo narrativo, orientándolo
hacia la realidad imperante en la vida nacional, o si se quiere, de la vida
madrileña. Seis años después de 1870 escribíó Doña Perfacta. Dos años
más y aparecen Mansela y La familia de León Roch y en 1881 La desheredada. Pasan los años y la visión de Benito Pérez Galdós se enriquece. En
su discurso de ingreso a la Real Academia Española, d~l año de 1897
(casi tres décadas después de aquel texto sobre la clase media, encontramos ya una concepción más amplia en su exposición sobre la teoria

Para el propósito de identificar la novela de Pérez Galdós en el contexto francés y español del movimiento naturalista, en el que se identifica esta obra, baste decir que en la literatura francesa y re~éndonos
sólo al máximo exponente de la citada corriente literaria, Emile Zola,
su primera gran novela, reconocida además como perteneciente al citado movimiento naturalista, Therése Raquin, se publicó catorce años antes, en 1867. Otras dos grandes obras del escritor francés, L'assommoir,
apareció diez años después, en 1877 y Naná en 1880, el mismo año en
que Pérez Galdós escribió La desheredada. En cuanto al principal ensayo
de Zola dedicado a explicar y fundamentar su teoría de la novela experimental, Le roman experimental, es del año 1880, mismo en que apareció

Naná.
En relación al ámbito español, merecen destacarse dos trabajos de
crítica, anteriores a la publicación de La desheredada, el primero de Urbano González Serrano, "El Naturalismo contemporáneo", de 1879,4 y
otro, de Manuel Revilla, "El Naturalismo en el arte",5 Posteriores a la
novela de Galdós, aparecieron "Del Naturalismo", de Leopoldo Alas
(Clarin),6 el año de 1882 y de Emilia Pardo Bazán La cuestión palpitante,
el año de 1883.7
No es muy extensa la obra de Galdós dedicada a exponer sus ideas
sobre la novela y el arte de narrar, pues la mayoría de sus ensayos y
escritos de critica literaria están dedicados a autores y obras. Sin embargo, hay algunos escritos dedicados a teorizar sobre estos problemas
y una lectura atenta permite recoger algunas reflexiones importantes, a
La Revista de Espaíia, Madrid, núm. 67, pp. 215-232 y 347-367.
LtJ Revista de España, Madrid, núm. 68, pp. 164-184.
6 Se publicó en siete entregas, en La Diana, Madrid, del 1º de febrero al 16 de julio de 1882. Recogido por Serge Beser, Leopoldo Alas: Teoríay crítica de fa novela española,
Ed. Laia, Barcelona, 1972, pp. 108-149.
7 Se publicó en varias entregas, del 7 de noviembre de 1882 al 16 de abril de
1883, en LtJ Época, Madrid.
4

289

5

8

"Observaciones sobre la novela contemporánea mo.d erna", en Benito Pérez
Galdós, Ensqyos de crítica literaria, selección introducción y notas de Laureano Bonet,
Ediciones Península, Barcelona, 1972, p. 116.
9 !bid, pp. 122-123.

�ALFONSO RANGEL GUERRA

290

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA,
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

de la novela española y el título mismo de su discurso, "La s~ciedad
presente como materia novelable", es ya un programa de_ traba¡o para
el ejercicio de narrar. Lo que llama la ate?ción _en esta idea sobre la
novela, es el valor que se otorga a la realidad circ~nd~nte ~orno elemento a considerar por el novelista para su traba¡o literano. Y au~
puede decirse que sorprende la certera afirmación u~ada para de~
el arte de la novela: "Imagen de la vida en la novela , escnbe Galdos.
Quien declara esto tiene ya la experiencia de toda una vida en e~ arte_de
novelar. Para entonces ya escribió 27 de sus 32 novelas, es decir, qmen
habla en la Real Academia Española sabe ya, sin ninguna d~da, 1~ que
significa hacer novelas y cómo éstas s~ alimen~n ,?e la vida nus~a.
Merece recogerse la idea completa de Perez Galdos: Imagen de ~a vida
es la novela -comienza diciendo- y el arte de componerlas estnba en
reconocer los caracteres humanos, las pasiones, las deb~~ades, lo
grande y lo pequeño, las almas y las fisionomía~, todo lo espmtual y lo
físico que nos constituye y nos rodea, el lengua!~ que es la ~arca de la
raza, y las viviendas, que son el signo. de t,10
familia, y la vestidura, que
diseña los últimos trazos de la personali&lt;;lad.
¿Qué falta aquí para completar la tarea, del q~e ,escribe nov~las, o
aun para identificar la novelística de Galdos? Qwza nada. Aqw te~emos una visión totalizadora de lo que fue el arte de novelar de Galdos.
En esta definición del arte de hacer novelas, nada sobra y quizá nada
falta. Desde lo más externo a la persona como es su vestido y su vivienda, hasta lo más profundo del alma, todo es asunto de la novela.
Si confrontamos estas ideas de Galdós sobre la novela, con las correspondientes a la concepción del naturalis~? literario francés, veremos que hay poca distancia entre ambas_ pos1C1ones, p~e~,en el fon~o,
lo que perseguía el naturalism~ era preosamente esa vis10n_ de la vida
humana sometida, como dijo Emile Zola, a los elementos 1mperantes
del medio y las circunstancias.
Podría recogerse otra idea de Pérez Galdós en su discurso de la Real
Academia de la Lengua. Se refiere a la rapidez con que ~e produce~}os
avances en el campo de la ciencia, al aparecer nuevos inventos y ~~l
mismo modo -dice- en el orden literario, parece que es ley de volubili. dad de la opinión estética y de continuo la vem~s pasa~ ante nu~s ~ros
ojos, fugaz y antojadiza como las modas de vestir. Y as1, en brevis1m?
tiemf)O, saltamos del idealismo nebuloso a los extremos de 1~ natu~alidad: hoy amamos el detalle menudo, mañana las líneas amplias Y vigo10

291

rosas tan pronto vemos fuente de belleza en la sequedad filosófica mal
aprendida, como en las ardientes creencias heredadas." 11 Esta rapidez
con que se dan los cambios y las posturas estéticas propicia diferentes
valoraciones y visiones de la tarea literaria. Pero lo que queremos hacer
notar es más bien la parte final de este pensamiento de Galdós, distante
de la postura naturalista, pues mientras ésta considera la obra literaria
en su valor fundamental, al margen de aspectos de forma o de estilo,
en Pérez Galdós lo que merece destacarse es que la rapidez en los
cambios se traduce en visiones diferentes, pero en todo caso lo que se
considera diferente es la "fuente de belleza" es decir, cambia la consideración de dónde se encuentra la belleza, pero ésta siempre está formando parte esencial de la obra literaria. En el naturalismo, en cambio,
lo que importa es la capacidad de la novela para mostrar las pasiones
humanas en su reacción a las fuerzas del medio y la circunstancia, dominantes en la conducta humana.
Así la novelística de Galdós se acerca, en algunas de sus obras, a la
concepción naturalista, manteniendo de todas formas alguna distancia
de los modelos de la literatura francesa; y por su parte, el naturalismo,
aunque se ubica claramente en un momento determinado de las letras
del siglo XIX, no es difícil encontrar en las manifestaciones novelísticas
anteriores, como es el caso de las novelas de Balzac, o de Flaubert o
Stendhal, presencias que pudieron identificarse con la corriente naturalista, en la medida en que la novela ha buscado, siempre, reflejar la vida
humana y sus conflictos.
*
La desheredada (1881), novela de Benito Pérez Galdós, narra sucesos
ocurridos en la década de los años setenta del siglo XIX. Cuenta la
historia de Isidora, jov.e n que por noticias recibidas de su tío el canónigo de Tomelloso, se considera heredera de la marquesa de Aransis,
cabeza de la familia de ese nombre. La marquesa sería su abuela y su
madre la hija de ésta, Virginia, muerta muy joven, quien tuvo una hija y
un hijo. Isidora tiene un hermano, Mariano y todo hace suponer a Isidora, con base en la documentación que posee su tío, que ella es la hija
de Virginia. Un muy breve resumen de la historia podría ser el siguiente:
La novela empieza en un manicomio, donde se encuentra recluido
Tomás Rufete, anciano cuya locura se manifiesta en sú permanente
posición de alto funcionario dedicado a elaborar leyes y·disposiciones
de todo tipo. La falta de pago al manicomio por cuidar a este anciano,

Ibíd, pp. 175-176.
11

[bíd, pp. 179-180.

�ALFONSO RANGEL GUERRA

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA,
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

genera la disposición de la autoridad de trasladarlo a la sección de indigentes. Llega Isidora, su hija, a pagar la pensión, pero don Tomás es ya
un moribundo y el director de la institución no deja a Isidora verlo. Al
poco tiempo muere. Por influencia de las noticias que siempre le comunicó su tío el canónigo, Isidora no se considera hija de Tomás Rufete y persiste en su idea de pertenecer a una familia rica y noble. Conoce
a Augusto Miques, estudiante de medicina y pasea con él, quien la
enamora, pero Isidora vive en las alturas de su sueño y lo desdeña.

mentales disminuidas por una enfermedad y va a trabajar con el catalán
Juan Bou. La curación propuesta por el doctor Miquis incluye el casamiento con Bou, pero ella rechaza categóricamente la idea. En el juicio
por el reconocimiento del apellido Aransis, una acusación de falsificación de documentos lleva a la cárcel a Isidora. Allí permanece, mientras
su hermano, con pistola, pretende asesinar al rey en un desfile de corte.

292

Rotas sus relaciones con la tía Encarnación, a la que había visitado
para ver a su hermano Mariano, Isidora vive en la casa de la familia
Relimpio, con su padrino don José. Mariano, hermano de Isidora Qo
llaman "Pecado"), es miembro de una pandilla de jovenzuelos y en u.na
reyerta mata a uno de sus contrarios en el barrio próximo a Arganzuela.
Va a la cárcel. El Palacio de Aransis, propiedad de la familia a la que
Isidora afirma pertenece, fue abierto después de muchos años y puede
visitarse. Está deshabitado y ahí v~ Isidora. Renueva sus expectativas
de conseguir el reconocimiento familiar. En su casa, Isidora recibe en
su casa recado del marqués viudo de Saldeoro. Es Joaquín, el hijo mayor de la familia Pez, y su padre y hermanos, como él mismo, son señoritos y arribistas. Es además mujeriego. Visitó a Isidora por encargo
del tío de ésta, el canónigo de Tomelloso. Por intermediación de Joaquín, Isidora _obtiene una entrevista con la marquesa de Aransis. Al
plantearle su afirmación de ser hija de Virginia, o sea nieta de la marquesa, ésta la desconoce como miembro de su familia. Después de este
inesperado fracaso, Isidora pelea con la esposa de su padrino, don José
Relimpio, se va a la calle, donde encuentra a Joaquín y se entrega a él.
Él le pone casa en la calle Hortaleza y poco después tiene un hijo de
Joaquín, Riquín.
Isidora sigue viviendo su sueño. Inicia un juicio ante los tribunales y
sigue comportándose como si tuviera la posici{m social y económica a
la que aspira. La situación económica de Joaquín, parásito social, viene
a menos y afecta directamente a Isidora. Ella misma, incapaz de trabajar, pone en venta todo y su casa de la calle de Hortaleza va quedándose vacía. Un personaje la aborda en la iglesia. Es Fermín, con relaciones
en el Poder Legislativo y acepta Isidora someterse a su dominio, pero
poco después rompe con Fermín por la reacción de él al transgredir sus
reglas de sojusgamiento. lsidora va descendiendo en su posición social.
Augusto Miquis, ahora médico, le receta una curación: irse a vivir al
campo con Eugenia, hija de su padrino don José y casada con un ortopedista. Por otra parte, sale Mariano de la cárcel con sus facultades

293

El suegro de Miquis es el notario de la marquesa de Aransis y le notifica a Isidora que si renuncia a su derecho que dice tener, retiran su
acusación. Isidora no cede pero después de varios meses opta por
hacerlo, para abandonar la cárcel. Para entonces, habiendo aceptado
casarse con Juan Bou, éste ya lo había hecho con otra dama. Isidora
acepta irse a vivir a casa de "Gaitita", un personaje de los bajos fondos,
con buena presencia pero a quien era ajena toda moral. Tan bajo cae
Isidora que incluso hace suyo el lenguaje de "Gaitita". Después de que
éste la golpea y le hace un tajo de navaja en la cara, la abandona e Isidora queda en la miseria, cuidada por su padrino. Mientras, Joaquín ha
llegado también muy bajo y ella se sacrifica por él vendiendo lo último
que tiene. Joaquín se va después a La Habana. Perdido el hijo porque él
quiere quedarse con Emilia, que es quien lo cuida, Isidora deja su padrino (que muere poco después) y se pierde en la prostitución. La novela concluye con una moraleja.
Considerada desde el punto de vista del naturalismo, la novela ofrece diferentes aspectos de la sociedad de su tiempo y de las condiciones
en que viven determinados sectores de la sociedad. Las primeras escenas de la novela corresponden al manicomio donde está recluido Tomás Rufete. Aunque estas escenas muestran algunas condiciones de
vida de los reclusos, no pasan de ser visiones realistas de ese lugar. Lo
mismo pasa cuando Isidora, después de morir su padre, va a visitar a
sus tía Encarnación y acude al lugar de trabajo de su hermano Mariano,
una fábrica de producción de sogas de cáñamo. La fábrica contiene al
fondo de un túnel, una gran rueda de madera que cumple la función de
enredar los hilos de cáñamo, todo con un ruido ensordecedor. Mariano, el hermano de Isidora, tiene apenas trece años y se piensa de inmediato que asistiremos a escenas del trabajo infantil. Pero el momento se
reduce a narrar el encuentro de los dos hermanos en el ámbito de la
fábrica. Más cruda es la escena siguiente, situada de nuevo en la casa de
la tía Encarnación, conocida como la "Sanguijuelera". Ante las pretensiones de lsidora, pues desea que su hermano d~je de trabajar y vaya al
colegio, la tía empieza a burlarse de los hermanos. Isidora le cuenta su
situación: ''No somos hijos de don Tomás Rufete ni de doña Francisca

�ALFONSO RANGEL GUERRA

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS
'

Guillén. Esos dos señores, a quienes quiero mucho, muchísimo, no
fueron nuestros padres verdaderos. Nos criaron fingiendo ser nuestros
papás y llamándonos hijos ... " 12 A pregunta de su tía, Isidora cuenta
que esa historia se la dejó su tío el canónigo. Las burlas de la tía desconciertan a Isidora, y más cuando con una caña la tía empieza a golpearla al tiempo que le dice todo lo que piensa de su grandeza y su
marquesado. Isidora se despide con una sentencia categórica: "Qué
13
o dioso, que' soez y que repugnante es el pue blo."

Galdós, prácticamente media España de su tiempo; la segunda razón es
qu: d~n Manuel José Ramón del Pez es padre de Joaquín Pez, el marq~~s ':mdo ~e ~~deoro, quien intervendrá en la vida de Isidora y propiciara, al pnncip10 y al final de su historia, su caída. La tercera razón se
refiere al naturalismo, que se reconoce como la corriente literaria en la
q~e se ubica la novela. Estrictamente, este estilo que muestra lo que el
nu_smo Galdós va a denominar, en un escrito posterior que veremos
mas adelante, la "socarronería española", no va con la narrativa naturalis~a, que si bien puede mostrar este tipo de visión general de un persona¡e, no lo hace con este estilo burlón e incisivo, más identificado con
la comicidad o la ironía que con esa visión dramática de la realidad
propia de la corriente literaria francesa.
'

294

Esta visión de las clases bajas de Madrid, se enriquecerá con otros
personajes, principalmente niños, moviéndose y actuando en los suburbios de la ciudad, desplegando su condición de desposeídos y mostrando, al enfrentarse unos a otros en la pugna del dominio y el poder,
su crueldad y naturaleza violenta, que culmina con la lucha entre "Pecado" y "Zapapicos" y la muerte de éste por arma blanca que esgrime
el primero, acto que lo conduce a la cárcel.
Donde es más aguda la pluma de Galdós es en la presentación de las
formas de vida de una familia completa, la de don Manuel José Ramón
del Pez. Así lo retrata el novelista: "lumbrera de la Administración,
fanal de sus oficinas, astro de segunda magnitud en la política, padre de
los expedientes, hijo de sus obras, hermano de dos cofradías, yerno de
su suegro el señor don Juan de Pipaón, indispensable en las comisiones, necesario en las juntas, la primera cabeza del orbe para acelerar o
detener un asunto, la mejor mano para trazar un negocio, servidor de sí
mismo y de los demás, enciclopedia de chistes políticos, apóstol nunca
fatigado de esas venerandas rutinas sobre que descansa el noble edificio
de nuestra gloriosa apatía nacional, maquinilla de hacer leyes, cortar
reglamentos, picar ordenanzas y vaciar instrucciones, ordeñador mayor
por juro de heredad de las ubres del presupuesto, hombre en fin, que
vosotros y yo conocemos como los dedos de nuestra mano, porque
más que hombre es una generación, y más que persona es una era, y
más que personaje es una casta, una tribu, un medio Madrid, cifra y
compendio de una media España."14 Esta larga cita era necesaria por
tres razones: la primera es que curiosamente este personaje no tendrá
como tal gran presencia en la novela, pero sí tendrá significación en la
historia de Isidora , pues ésta no sólo será víctima de su propia ilusión
al creer que es de familia noble, sino de la sociedad de su tiempo conformada por este tipo de seres humanos que configuran, como dijo
12

Galdós, La desheredada, p. 999.
lb# p. 981.
14 lbíd, p. 1028.
13

295

.. Don Manuel José Ramón del Pez es padre de dos hijas y cuatro
hi¡os, el mayor Joaquín, todos beneficiados de una o de otra manera
por el pr:sup_ue~to público. _Don Manuel queda clasificado así por Pé~
rez Galdos, sigwendo el estilo utilizado para presentarlo al lector: Ord:n, de los mala~opterigios abdominales. Familia, barbas voracissimus. EspeCle,

remora vastatnx.

Est?s personajes pululaban en el tiempo en que Isidora pelea su
herencia del marquesado de Aransis. Salvo Joaquín, que participa directamente en la perdición de lsidora, los demás son sólo maneras de ser
actuantes en esa sociedad, cuya condición general propició el abandonar a sus fuerzas a esta pobre mujer, engañada por una ilusión animada
a su vez por todos esos falsos valores de la fortuna económica la eleganc~a, el disfrut~ del ocio improductivo, que sin embargo propi~iaba la
propiedad ~xces1va de un patrimonio económico al margen de los problemas sociales. Todo esto era lo mismo que pretendía obtener Isidora
por el solo hecho de ingresar a una escala social poseedora de todos lo;
beneficios materiales y económicos.
En el mundo de Isidora el trabajo no tenía lugar. Es más, ella no tenía la menor posibilidad para desarrollarlo o cumplirlo de acuerdo a sus
propias :apac~dades humanas. Aunque en más de una ocasión pensó
en tr~ba¡~r, Isidora n~ca tuvo cabalmente una idea precisa de lo que
esto unplicaba, es decir, era una mujer incapacitada para realizar alguna
tarea o -~esempeñar alguna función de trabajo. De ahí que todo fuera
c?nd~ctendola, fatal y lentamente, a su destrucción, pues ·esta es una
histori,a que cue~~ _el _destino trágico de una mujer engañada por la
fantas1a de la pos1bilidaé:! del acceso a los altos niveles de la sociedad. Al
mismo tiempo, todo esto implica también una honda crítica a estas
formas de vida parasitaria, en las que sus beneficiarios son incapaces de

�ALFONSO RANGEL GUERRA

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA,
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

realizar cualquier trabaj.o productivo. Esta era la meta existencial de
Isidora. No poseyendo nada para acceder a este tipo de vida, era natural que encontrara el rechazo y fuera decayendo hasta descender a los
más bajos niveles de la degradación humana.

entrar en mi nueva, en mi verdadera familia con paz, no con guerra,
recibiendo un beso de mi abuela y sintiendo que la cara se me moja
con sus lágrimas. ¡Es tan buena mi abuela!" 15 Pero cuarn;lo se realiza la
entrevista y la marquesa le niega el reconocimiento y dice claramente a
Isidora: "-Si tan convencida está usted, acuda usted a los Tribunales.",
"-Acudiré- exclamó Isidora con firme convicción.''16

296

Si consideramos la novela naturalista tal como la muestra Émile Zola en su estudio dedicado a la novela experimental, la pasión objeto de
estudio de L:i desheredada, de Benito Pérez Galdós, es la pasión de Isidora Rufete por pertenecer a una vida de alta sociedad con todos los
beneficios que ésta conlleva y desea hacer propios. El desenlace del
juicio ante los tribunales nos permite saber que toda la esper~nza de
Isidora se apoyaba en documentación falsificada, no por ella s1110 por
su úo el canónigo calificado por quien lo conoció, como un tonto y un
inútil. Isidora creyó, hasta entonces, que su reclamo era legítimo y todos sus sueños se apoyaban en una mentira. Cuando ya le es imposible
aceptar las condiciones carcelarias que se vuelven insoportables, decide
renunciar a su reclamo con tal de ser liberada. Pero entonces, no solo
rechaza el apoyo económico que le ofreció la marquesa de Aransis,
sino también cualquier posibilidad de reintegrarse a la sociedad en condiciones precarias y opta por dejarlo todo y entregarse a la prostitución,
llevando en su cara la cicatriz que le dejó la navaja de "Gaitita", como
si fuera un autocastigo por todo lo que equivocadamente defendió en
su vida.
Esta pasión que envuelve a Isidora y domina y condiciona su existencia, es finalmente el punto central de la novela. Si Benito Pérez Galdós hubiera llamado a esta obra L:i engañada, quizá reflejara con mayor
certeza la lamentable condición de la joven Isidora, víctima de las circunstancias que la envolvieron y, como ya quedó dicho, víctima también de si misma.
Las reflexiones de Isidora sobre su supuesta condición de nobleza,
son patéticas si se ven bajo la luz de la realidad, que al final de la novela
se muestra en su crudeza. Después de visitar el palacio de Aransis, que
había estado cerrado mucho tiempo y ahora podía visitarse, piensa
Isidora: "¡Qué hermoso palacio, Dios de mi vida! ¡Cuánto habrá costado todo aquello! ¡Pensar que es mío por la naturaleza, por la ley, por
Dios y por los hombres, y que no puedo poseerlo!...Esto me vuelve
loca. Dios no quiere protegerme, o quiere atormentarme para que
aprecie después mejor el bien que me destina. Si así no fuera, Dios
hubiera hecho que yo me enterara de que la marquesa estaba en Madrid. El corazón no puede engañarme, el corazón me dice que cuando
yo me presente a ella, cuando me vea ... No, no quiero pleitos, quiero

297

Todo lo anterior a esta entrevista eran expectativas y posibilidades
en torno a la idea de Isidora de pertenecer a la nobleza. A partir de esta
entrevista y la negativa de la marquesa, empieza para ella la lucha por
obtener lo que cree le pertenece. Veremos como va cambiando la idea
de la protagonista sobre su derecho hereditario.
En un largo pronunciamiento, que al concluir el autor declara que es
"Voz de la conciencia de Isidora o interrogatorio indiscreto del autor",
escribe Pérez Galdós dirigiéndose a su personaje: "¿ Persistes en creerte
de la estirpe de Aransis? Sí; antes perderás la vida que la convicción de
tu derecho. Bien, sea. Pero deja al tiempo y a los Tribunales que resuelvan esto, y no te atormentes, instruyendo en tu espíritu una segunda
vida ilusoria y fantástica. Ten paciencia, no te anticipes a la realidad, no
te trabajes interiormente; no saborees con falsificada sensibilidad goces
de que están privados tus sentidos. Miquis lo ha dicho, bien lo sabes,
que eso es un vicio, un puro vicio, como tantos otros hábitos repugnantes, como la embriaguez o el juego, y de ese vicio nace una verdadera enfermedad. El pensamiento se pone malo como las muelas y el
pulmón, y ¡hay de ti si llegas a un estado morboso que te impida disfrutar luego en la realidad lo que ahora quieres gozar, en sueños, contraviniendo a las leyes del tiempo y del sentido común!"17 Pareciera que el
propio novelista se desespera de la actitud de su personaje, cuya terquedad mantiene su persistencia en mantener la misma posición en
cuanto a sus derechos hereditarios. Pero él nada puede hacer, no tiene
ningún derecho para falsificar la realidad y salvar a Isidora de su destrucción. Y hasta puede añadirse que precisamente lo que el novelista
desea es presentar la pasión de Isidora y sus efectos destructores. En
esto, el propio Galdós es fiel a su tarea de narrador y no cae en la tentación de ceder e intervenir en la historia personal del personaje.
Cuando Isidora ya lo ha perdido todo, su amigo Miquis le aconseja
casarse con Juan Bou. La respuesta es expresión suficien~e ·de su postu-

15

Ibíd, p. 1026.
Ibíd, p. 1050.
17 lbíd, p. 1063.
16

�298

ALFONSO RANGEL GUERRA

ra indeclinable: "Para juzgar las cosas conviene verlas completas. Es
verdad que si fuera yo nada más que lo que parezco, la cosa no tenía
duda, pero tú bien sabes que sostengo un pleito de filiación con una
familia poderosa; tú debes considerar que el mejor día gano el pleito,
como es de ley; que paso a ocupar mi puesto y a heredar la fortuna y
18
nombre de esa familia, que son míos y me pertenecen."
Ya en la cárcel por el problema de la falsificación de documentos,
después de que el Notario Muñoz y Nones le contó cómo fue hecha
esa falsificación, Isidora pasa tres días dando vueltas a las razones oídas. Reconoció que el úo canónigo era un tonto, que Tomás Rufete era
su padre y que todo estaba en contra de ella. Y su locura estalla: "-Y
sin embargo, soy noble. Jueces, notarios, abuela, gente toda que me
tenéis aquí, yo soy noble!- Luego recorría de un ángulo a otro el cuarto, con las manos en la cabeza, gritando: -Soy noble, soy noble. No me
quitaréis mi nobleza, porque es mi esencia, y yo no puedo ser sin ella,
, es e1camino,
. ru. ese
, es e1 cammo.
. -." 19
ru. ese
Después de conocer el atentado cometido por su hermano Mariano,
Isidora volvió a los gritos, pero ahora pidiendo libertad. "-Que me
saquen de aquí. Señor Nones, yo firmaré lo que usted quiera, con tal
que me saquen de esta basura. Quiero aire, calle, mi baño, mi casa,
20
vestirme como debo, y ser honrada y feliz. -" Las conclusiones de
Isidora son inevitables: "Pero ¿y sus derechos? Ya dudaba de ellos, ya
casi no creía en ellos. ¡Ay de aquel dogma que es contaminado por la
duda! En seguida se daña y muere, y pára en ser ludibrio de quien antes
lo adoraba. Libertad, pues, y adiós para siempre. La ilusión de toda su
vida, el sostén y fundamento de su ser moral: adiós nobleza, marquesae
,,21
d o, 1ortuna ...
El final de la pasión de Isidora se produce poco más tarde: "Un mes
después de la primera entrevista con el suegro de Miquis, Isidora había
perdido ya la fe en sus derechos a la casa de Aransis. De ellos no quedaba en su alma sino una grande y disolvente ironía. Ya no creía en sí
misma, o lo que es lo mismo, no creía en nada. Deshojada poco a poco
por una lógica al principio tímida y por último irresistible, aquella vistosa flor de su presunción aristocrática, la cual, a falta de otras morales,
desempeñaba en su alma un papel defensivo de primer orden, quedó
completamente seca, muerta y más propia para irrisorio sambenito que
Jbíd., p. 1104.
Ibíd., p. 1138.
20 Ibíd., p. 1142.
21 Ibidefll.

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS
'

299

22

para adorno del cuerpo del alma." Todo gran novelista es, en el fondo, ~n ps,icólogo capaz de penetrar en los vericuetos del alma humana.
Beru_to _Perez Galdós demuestra, en esta trágica historia y en su desenvolvmuento y desenlace, el convencimiento de los caracteres humanos
de sus ~aquezas y también de sus poderosos impulsos que llevan ai
per~onaJe a ~u propia destrucción. Esta es, propiamente, la fuerza narrativa que alimentó la construcción y desarrollo de la historia de Isidora, contada de acuerdo a la visión de la novela del naturalismo francés
trasplantado a 1a literatura española.
'
La sagacidad le permitió al narrador concebir a su personaje acompaña~o de su contraparte, de la figura opuesta que ofrece la presencia
negativa:, el hermano_ Mariano. Aunque en la primera visión que tenemos de el, cuando Is1dora lo visita en la fábrica de cáñamo y sale de la
rueda, el autor nos dice: "Era un muchacho hermoso y robusto como
de trece años", pero poco a poco veremos su verdadera naturale;a con
una mente de escasas luces y una obsesión, paralela a 1a de su he~ana
pe~o finalmente diferente. Mariano piensa, en sus limitaciones, que no
es Justo que o~os tengan mucho y él no tenga nada. La imagen que
emerge de Manano, al acercarse a los niños y adolescentes que pelean
en las calles su~ias del Madrid suburbano, es ya la que prevalecerá: "un
muchacho forrudo, rechoncho, tan mal vestido como los demás, el cual
a cada paso lai:zaba una interjección y amenazaba con el puño."23 Este
he~ªº? de Is1~ora cumple la función de perturbar la imagen de ésta, 0
?1eJ~r dicho, la unagen de sus derechos hereditarios; el lector contrasta
tnev1tab!emente la belleza de la joven y su indiscutible presencia, con Ja
de este ¡ovenzuelo que en el avance de la novela irá mostrando su verdad_era naturaleza y su condición perteneciente a los bajos fondos de la
soctedad madrileña. Mariano también cumplirá en su momento un
papel_ significativo en el proceso de aniquilamiento de las pretensiones
de Istdora, después del fallido atentado en el que participa. Los dos
hermanos, cada uno por su propio camino, avanzan en su destrucción.
Leopoldo Alas (CJaán) calificó La desheredada de Pérez Galdós como
24
una novela naturalista. Para este juicio tomó en cuenta varios elemento~: el prime~~ se refiere a los personajes, en el sentido en que dispone
1nco1?o_rac1?n de figuras de la clase baja. No es, como dice, el pueblo
inverosímil, ru el pueblo idealizado, sino los desposeídos tal y como

!ª

18

22

19

23
24

Ibíd., p. 1145.
Ibíd., p. 1001.

Sergio Beser, LeopoldoAlas. Teoríay critica de la novela e.spáñola, Editorial Laia,
Barcelona, 1972. El texto de Clarín es "u desheredada", pp. 225-239.

�ALFONSO RANGEL GUERRA

300

viven y se desenvuelven en sus viviendas y en sus acciones. Leopold?
Alas considera que "para Pérez Galdós, como para Zola, la mayor nnseria del pueblo, de la plebe, para que nos entendamos, es su podredumbre moral y a lo que a primero que hay que ate~der es a salvar su
espíritu."25 La presencia en La_ desheredada de estos. t1pos humanos con
su degradación interior y extenor, es uno de sus acie~os y de su fuerza
novelesca. Otro elemento a considerar, y éste es propiamente el asunto
de La desheredada, es el añadir a las miserias del cuerpo, "las de la fanta, siempre
·
s1a,
engan~ada. Esta clase de miseria alcanza a muchas clases,
aun a la que llamamos acomodada; el af~ ~e pa~ece~ más de lo que se
es engendra en nuestra sociedad una m1sena casi uruversal; ~ste es en
d;finitiva el asunto de La desheredada."26 Sin embargo, es preciso aclarar
que Isidora no pretende parecer lo que no es. El problema de este personaje galdosiano es haberse mantenido engañada s?bre la veracidad
de sus pretensiones de ser reconocida com~ perteneciente a la noble~a.
y un elemento más que apunta Clarín consiste en reconocer al nov_elista su capacidad para comprender que en vez de que _el autor reflexione
sobre los problemas de sus personajes, son ellos nusmos lo~ encargados de mostrar la visión de su existencia, como procede el m1smo Zola
con Gervaisse en L'assommoir. Otro aspecto que debe s~ñalarse en la
visión de Clarín, es que Galdós hace hablar a sus personaies tal y c_o~o
lo hacen en su propia escala social. Y por último, destaca la ~xpos~c1on
descarnada de las condiciones en que se desenvuelve la existencia de
los niños en la sociedad madrileña de su tiempo.
Veinte años después, en 1901, le corresponde a Gald?s prologar la
novela La &amp;genia, de Leopoldo Alas. La fec~a ~e este prologo. es enero
de 1901, escrito unos meses antes del falleclllllento del novelista asturiano, ocurrido el 13 de junio de ese mismo año.
Benito Pérez Galdós, al referirse a1 tiempo en que se escribió ~ ~genia, "fue cuando andábamos en aquella procesión del_ ~aturalis~o ,
que asustaba a muchos por su pres,entación de las co?dic1ones ~octal~~
y humanas más deprimente~. '~Cre1~n que el Naturalismo -escnbe Pe
rez Galdós- sustituía el Dicc1onano usual por otro formado con la
recopilación prolija de cuanto dicen en sus m~mentos de furor l~~ ca2
rreteros y verduleras, los chulos y golfos mas desvergonzados. La
zs Ibfd, p. 229.

•~~m

...

Benito Pérez Galdós, Enst!JOS de critica literaria, Edioones Perunsula, Bar~e_lona,
1972, p. 214. La &amp;genia se ha publicad~ en va~as ocasiones, _en España y Amenca, Y
ha sido frecuente incorporar en la edic1on el prologo de Galdos.
21

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA,
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

301

tesis de Pérez Galdós es que el Realismo español, manifiesto en muchas novelas, incluidas las de costumbres, pasó a la novela inglesa y
después a la novela francesa, regresándola después Francia, con todo el
poderío que entonces poseía su cultura y su literatura, con el nombre
de Naturalismo. Cuando esta corriente francesa llegó a España -dice
Galdós- se consideró la "repatriación de una vieja idea", pero al pasar
a las obras de Fielding, Dickens y Thackeray, ya no llevaba la "socarronería española", y en Francia cambió el Naturalismo al incorporarle la
"fuerza analítica". Concluye Pérez Galdós diciendo: "aceptárnosla nosotros restaurando el naturalismo y devolviéndole lo que le habían quitado, el humorismo, y empleando éste en las formas narrativa y descriptiva conforme a la tradición cervantesca."28
No podemos tener la certeza de que estas ideas de Pérez Galdós,
expuestas en 1901, ya estaban presentes veinte años antes, al escribir
La desheredada. Esto es importante, porque precisamente es en esta novela, reconocida por la crítica como una de las mejores expresiones del
Naturalismo en la obra de Galdós, donde puede observarse la presencia de este estilo español en el manejo del Realismo, con las características señaladas por él en el prólogo a La &amp;genia: humorismo, socarronería española y cierta presencia de la picaresca, en fin todo eso que
imprime a la novelística española su "gracia y donosura", como dijo el
mismo Galdós. En efecto, estas características de estilo narrativo están
presentes en todas las obras de Galdós y La desheredada no es la excepción. En sus novelas Benito Pérez Galdós establece una especie de
acercamiento entre el narrador y su lector, consistente en esas llamadas
de atención para que se observen, o se tomen en cuenta, detenninadas
formas de ser o de actuar de los personajes. Este estilo narrativo
aproxima al lector, sin duda, en lo que va encontrando en las páginas
de la novela al paso de su lectura. La postura narrativa de Galdós es la
del autor omnisciente, que todo lo sabe de sus personajes y aun puede
ser, como ocurre en La desheredada, que el narrador, en esa postura de
confianza que comparte con el lector, le hace saber cómo fue que se
enteró de lo ocurrido a cierto personaje en un periodo de su vida, gracias precisamente a lo que le contó otro de los personajes. Todo este
juego de posiciones, actitudes o aun de confesiones o comentarios que
el novelista le entrega al lector, pueden formar parte de esta personalidad narrativa española a la que hizo mención Pérez Galdós en el prólogo a La &amp;genia. Obviamente, todo esto es ajeno al Naturalismo francés, donde el narrador cumple su misión sin hacer, por así decirlo, acto
28 Ibíd,

p. 215.

�302

ALFONSO RANGEL GUERRA

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA,
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

de presencia en la novela, lo que le permite ~sumir esa acti_tud objetiva
y distante que muestra el acontecer de la V1da ~umana, sin_ ª_Partes o
manifestaciones que enjuician o valoran las actitudes o decis10nes de
los personajes. Esta posición narrativa distante~ no e~tá presente en L:i
desheredada y en esto radica, quizá, la mayor distanaa que guarda esta
obra con el Naturalismo francés.

La Segunda Parte de L:i desheredada tiene un comienzo poco común
para la narrativa de la época del narrador cuenta, cómo fue que se enteró de los últimos sucesos en la vida de Isidora. Habían pasado varios
acontecimientos en la vida política del país Oa República, el Cantonalismo, el golpe de Estado del 3 de enero, la Restauración ... ). En todo
este tiempo, dice el novelista, nada supo de Isidora y de su hermano.
Esto significa que el autor y los personajes conviven en el mismo plano
de la realidad. Esto puede entenderse. Puede entenderse como una
aportación del novelista para robustecer la afirmación de que esta historia es real y verdadera. Lo que sigue, amplía la situación, pues el novelista padeció una fuerte neuralgia y fue a consultar al doctor Augusto
Miquis, otro de sus personajes, y fue éste quien le contó lo ocurrido a
Isidora en todo ese tiempo. Este procedimiento, inusual para la época,
pero con antecedentes lejanos en El Quijote, muestra a Pérez Galdós
como un autor capaz de imaginar nuévos procedimientos novelísticos,
quizá nunca antes utilizados, es decir, en la novela decimonónica.

Al introducirnos en I...a desheredada encontraremos diversas maneras
de manejar en la narración estas formas de comunicación del auto: con
el lector. En el Capítulo VIII, dedicado a presentarnos a don Jose Relimpio y su familia, encontramos quizá el primero de estros comentarios. Es una llamada de atención dirigida al lector: "A la mano se V1e~e
ahora reclamando su puesto, una de las principales figuras de esta historia de verdad y análisis. Reconoced al punto el original del retrato
29
exacto y breve trazado con tanta destreza por Isidora.~' De acuerdo
con lo anterior, la presentación que sigue del person~Je ll~mad? don
José Relimpio, es hecho por otro p,e~s_o~aje_ de esta histona calificada
por el propio autor, "de verdad y análisis : Isidora Rufete.
Más adelante, en el Capítulo XII, para mostrarnos a la familia Pez,
el novelista incluye, junto al título del capítulo, la mención e~tre paré_ntesis: (Sermón). Antes de iniciar el sermón_ antepone Galdos una c,ita
del Génesis y comienza dirigiéndose a qwenes escuchan el s:rmon:
"Amados hijos núos:". Lo repite en el segundo apartad~ del cap1tulo,,Y
en el tercero dedicado casi solamente a retratar a J oaqum Pez, marques
'
. ,
viudo de Saldeoro, termina explicando algo de la táctica que seguira
para hacer caer a Isidora, utilizando el lenguaje de la táctica militar. Es
sólo una anticipación y el sermón concluye con un llamado: "En el
capítulo siguiente veréis, ¡oh amados feligreses!, lo que pasó."30
El Capítulo XVIII, último de la Primera Parte de la novela, _llev~ un
título en primera persona, como si quien narrara fuera la propia ~sidora: "Últimos consejos de mi tío el canónigo"; sin embargo, el com1enzo
del capítulo muestra de inmediato que la º~:ración con_tinúa en ~anos
del novelista utilizando además una expres1on perteneciente al estilo ya
mencionado'antes de comunicación directa con el lector: "¡Qué lástima
no ser poeta épico para expresar, con la elocuencia propia del caso, el
· de d ona
- Laura ... " 31
eno10

303

En el Capítulo siguiente el novelista se dirige a su personaje y lo interpela: "Isidorita Rufete, ¿conoces tú el equilibrio de sentimientos, el
ritmo suave de un vivir templado, deslizándose entre las realidades
comunes de la vida, las ocupaciones y los intereses? ¿conoces este ritmo que es como el pulso del hombre sano? no; tu espíritu está siempre
en estado de fiebre ... " El llamado al personaje continúa y al concluir,
dice Pérez Galdós: "Voz de la conciencia de Isidora o interrogatorio
indiscreto del autor, lo escrito vale."32
•
Más adelante, el autor cambia de procedimiento y el Capítulo VI es
una escena teatral, con dos personajes: Isidora y Joaquín. ¿Por qué introduce Pérez Galdós una éscena teatral en la novela? Quizá busca que
los personajes hablen por sí mismos, al margen de toda narración, como un procedimiento utilizado para dar más veracidad a lo que ocurre.
Esto es también inusual para la época y otorga a la novela características peculiares, distinguiéndola de todo lo escrito hasta entonces en la
literatura española. Este procedimiento teatral vuelve a utilizarse en el
Capítulo XII, titulado "Escenas". Primero un monólogo de Joaquín
expresando su decisión de quitarse la vida, lo que obviamente no hace
porque su personalidad es ajena a ese tipo de decisiones.
Todas estas manifestaciones del procedimiento utilizado por el narrador, y otras que no han sido mencionadas, son testimonio de las

29

30
31

LJJ desheredada,
Jbíd., p. 1034.
Jbíd., p. 1055.

op. cit., p. 1004.
32 Jbíd,

pp. 1063-1064.

�304

ALFONSO RANGEL GUERRA

formas narrativas galdosianas, propias del espíritu singular de este poderoso narrador que fue Pérez Galdós.
El final de Li desheredada culmina una lústoria inevitable, narrada
con certeza y expuesta a diversos procedimientos que sin duda enriquecen la novela. Quizá no corresponde rigurosamente a los lineamientos establecidos por el Naturalismo francés, pero esto no le resta ni
fuerza creativa ni poderío expresiv.o en una lústoria que el autor, dueño
ya de una capacidad narrativa indiscutible, enriqueció notablemente la
literatura de su tiempo.
La lústoria concluye con una moraleja. No hacía falta para evaluar e
identificar los errores de una vida sujeta a un sueño, como fue la vida
de Isidora. Siendo esta novela, como afirmó su autor, una "historia de
verdad y análisis", de sus páginas se desprende una lección de vida que
no requería esta moraleja. El tiempo ha antepuesto a 1A desheredada
otras obras del mismo Pérez Galdós, sin duda mayores en su concepción y en la realización de su forma, pero merece destacarse la riqueza
narrativa y la visión de la sociedad de su tiempo, una de las virtudes
que, sin duda, caracterizan a toda gran novela. Además, deja testimonio
sobre la condición pasajera del Naturalismo, incluso el trasplantado a
España con todas las características de su propia literatura. Émile Zola
afirmó que la novela experimental era la fonna novelística que prevalecería a lo largo del tiempo en la creación literaria. El propio Galdós en
el prólogo a Li &amp;genia, consideraba al Naturalismo como un movimiento del pasado; y en efecto, fue sólo una manifestación de una época, pero dejó grandes obras en las letras francesas y, con su propia peculiaridad, en las españolas de los principios del último tercio del siglo

XIX.

DESDE LA CIUDAD, EL POETA
Lle. Gabriela Riveros Elizondo
Escritora Neoleonesa
... porqueyo no S((j un hombre, ni un poeta, ni 11na hoja,
pero sí un prdso herido que sonda las cosas del otro lado.
Federico García ÚJrca, "Poema doble del Lago Edén".

H

a~ia 1929 y 193~ Fed~rico_ García Lorca ingresa corno estudiante a Columbia Uruvers1ty en la ciudad de Nueva York, y
durante ese periodo escribe un poemario al que titula Poeta en
N_fíeva York;' como dice el mismo García Lorca tiempo después: "He
dicho un poeta en Nueva York y he debido decir Nueva York en un
poeta. Un poeta que soy yo." (15) En esta afirmación encontramos una
de las claves fundamentales para realizar la lectura que aquí nos proponemos del poemario: Federico García Lorca no se limita a ser un estudiante, un hombre que turistea recopilando imágenes por el Nueva
York de la "gran depresión", por la ciudad de geometria y angfístia que
ofrece al peatón un constante murmullo de voces, de caucho enfurecido surcando el asfalto, de multitudes, velocidad, sombras y rostros.
García Lorca vive la ciudad, comulga con ella; la ciudad se convierte en
su espacio interno, en una polifonía de voces que surgen para evocar
en él u.na serie de crisis que Gabriela Cerviño ha nominado como de
índole: personal, socialy económica y literaria. A lo largo del presente ensayo
abordaremos, de manera muy general, diversos aspectos que muestran
c_ómo la ciudad se vuelca y se transforma en el poeta, cómo imágenes y
ntmos urbanos se vuelven parte del lenguaje con el que el autor construirá, no sólo sus poemas, sino también_con el que se escribirá a sí
1

Federico García Lorca, Poeta en NPeva York, Lozacl'a, España, 1991.

�GABRIEL.A RIVEROS ELIZONDO

DESDE LA CIUDAD, EL POETA

mismo. Además, se analizará de manera parúc~ ~l p~~ma "Poe~a
doble del lago Edén". Poeta en Nueva York es la_ cnstalizac1on de_ su busqueda interna; la experimentación del lengua¡e es su herrarruenta. de
trabajo. Como diría el mismo García Lorca en 1931 en u~a ~mrev1sta
con Gil Benumeya "una interpretación personal, abstracc1on ~personal, sin lugar ni tiempo dentro de aq~ella ciuda_d mundo. Un s1mbolo
patético: sufrimiento. Pero del revés, sm dramat1smo. ~s. una puesta en
contacto de mi mundo poético con el mundo poeuco de Nueva
y ork."2 Más tarde, en una entrevista con L. Méndez Dornínguez en
1933 diría:

En la misma entrevista ya citada con Gil Benumeya García Lorca menc10na:

306

Y los negros. ¡Sobre todo los negros! Con su tristeza se han hecho el
eje espiritual de aquella América. El negro que está. tan cerca de la naturaleza humana pura y de la otra naturaleza. ¡Ese negro se saca la música hasta de los bolsillos! Fuera del ane negro, no queda en los Estados Unidos más que mecánica y automatismo. 5
En 1933 en otra entrevista con L. Méndez Donúnguez6 mencmna:
Es indudable que ellos ~os negros] ejercen enorme influencia en Norteamérica, y, pese a quien pese, son lo más espiritual y lo más delicado
de aquel mundo. Porque creen, porque esperan, porque cantan y porque tienen una exquisita pereza religiosa que los salva de todos sus peligrosos afanes actuales. 7

No he querido hacer una descripción por fuera de Nueva York [.: ·1
Mi observación ha de ser, pues, lírica. Arquitectura extrahumana Y ntmo furioso, geometría y angustia. Sin embargo, no hay alegria, pese al
ritmo. Hombre y máquina viven la esclavitud del momento. [.._.] Nada
más poético y terrible que la lucha de los rascacielos con el aelo que
los cubre.3
.
Ejército de ventanas, donde ni una sola ~ersona tiene tiempo de rrurar una nube O dialogar con una de las delicadas bnsas que tercamente
envía el mar, sin tener jamás respuesta ... 4

La estructura externa de Poeta en Nueva York podemos mencionar _que
el poemario está dividido en 10 capítulos (cada uno a su vez contiene
diversos poemas) y una "addenda" -&lt;:abe d~stacarse ~~e la mayor parte
de estos apartados están dedicados. Gabnela Cervino :fi~ma que la
ordenación actual de Poeta en Nueva York ha causado polecruca; esto se
debe a que García Lorca fue ejecutado antes de que decl~rase un o~den
definitivo y además, el manuscrito original ha desaparecido. El pruner
capítulo tit~lado "Poemas de la soledad en Colu~bia University" nos
introduce a un enfrentamiento con el yo, con la cmdad; se evocan r~cuerdos de la patria, de la infancia y de las amistades. Desde este pnmer capítulo impera ya un ambiente de silencio: las calles, el asfalto, los
árboles sin canto. En el segundo capítulo ''Los negros" nos encontramos con una serie de sonidos e imágenes en los que se yuxtapone?
elementos de la cultura africana sobre otros característicos de la amencana, como si los cocodrilos, las flechas, las aves~ces, las aldeas e
incluso los reinos habitaran el inconsciente de los cmdadanos de color.

Yo quería hacer el poema de la raza negra en Norteamérica y subrayar
el dolor que tienen los negros de ser negros en un mundo contrario;
esclavos de todos los inventos del hombre blanco y de todas sus máquinas, con el perpetuo susto de que se les olvide un día encender la
estufa de gas, o guiar el automóvil, o abrocharse el cuello almidonado,
o clavarse el tenedor en un ojo. Porque los inventos no son suyos ...

Tt'einta entrevistas a Federico Garría Lorca, Selección, Introducción y notas de An-

drés Soria Olmedo, Editorial Aguilar, 1989, pp. 40-41.
3 Jbide,n, p.41.
4 Ibídem, p. 50

8

"Calles y sueños", por su parte, presenta ese tono festivo de la ciudad
externa, común a todos, con sus parques y bicicletas y la interna que
cada individuo construye para sí mismo, para habitarla y dejarse habitar
por ella. Se trata de un viaje introspectivo a través de "calles y sueños"
en donde el tiempo y el espacio se paralizan para que Federico los
moldee. La ciudad es un desfile de gordas, multitudes, violencia, tribus
africanas. . . Este "yo" desolado y sumergido en la ciudad se retira del
bullicio en "Poemas del lago Edén Milis" capítulo cuarto formado por
dos poemas "Poema doble del lago Edén" (mismo que se analizará
adelante) y "Cielo vivo" en donde a partir de la naturaleza el autor se
zambulle en los lagos de su memoria, en su voz antigua, en esa herida
que lo colma y arrastra a sondear lo inasible, a vivir entre perpetuas
contradicciones proyectadas en cielos, lagos y en paisajes de su geografía interna. El quinto apartado se denomina "En la cabaña del farmer"
y queda conformado por tres poemas. Aunque también evocan la vida
del campo "El niño Stamon", ''Vaca" y "Niña ahogada en el pozo"
5

2

307

6

[bidem, p.41.
Treinta entrevistas a Federico Garría Lorca. Selección, introducción y notas de An-

drés Socia Olmedo. Madrid: Editorial Aguilar, 1989, pp. 40,41.
7

Treinta entrevistas... Op. Cit. p. 51.
s Ibídem, p. 52.

�309

GABRIELA RIVEROS ELIZONDO

DESDE LA CIUDAD, EL POETA

cada uno contiene una fuerza propia, siempre hurgando en la melancolía, la muerte y la desmemoria "para que aprendas, hijo, lo que tu pueblo olvida"9• Sus héroes son hombres, mujeres y niños víctimas del
1
olvido, la enfermedad "el día que el cáncer te dio una paliza" º, el desamor el bullicio citadino o la naturaleza misma. "Introducción a la
' Poemas de la soledad en Vermont" evoca, al igual que en el
muerte:
primer capítulo, un enfrentamiento personal del autor con la soledad,
con el vacío "el hueco" y ahora, además, con la muerte. Su discurso
descansa sobre palabras como luna, noche, tumbas, ruinas, insectos ...
todas ellas simbolizan el ocaso, la transformación de un estado a otro.
El capítulo séptimo, al estilo del segundo, "Vuelta a la ciudad" es el
regreso a la ciudad lorquiana, al Nueva York de oficinas y cementerios
judíos denunciado por conjura

Por otra parte, Cerviño interpreta el poemario con base en tres tipos
de lectura (mencionadas arriba): primero, desde el punto de vista de
una crisis social y económica que conmocionó al capitalismo moderno
con el hundimiento de la Bolsa neoyorquina en 1929; segundo, el poemario como sublimación de una fuerte crisis personal que el poeta acarrea desde España (fracaso amoroso con su amante Emilio Aladrén),
sentimiento de traición por parte de varios amigos y tercero, la obra
como crisis de su propia evolución literaria (14).

308

Yo denuncio la conjura
de estas desiertas oficinas
que no radían la agonía
que borran los programas de la selva
y me ofrezco a ser comido por las vacas estrujadas
cuando sus gritos llenan el valle
donde el Hudson se emborracha con aceite. 11

El octavo capítulo "Dos odas" presenta un homenaje a Whitman y
a Roma, al gran poeta y a la ciudad de ciudades: Roma y Whitman son
la metáfora del Poeta en Nueva York. En "Huida de Nueva York", noveno apartado, percibimo!- el mismo afán de alejarse de una ciudad devoradora que en el capítulo cuarto, aquí mediante el contacto con la naturaleza, los recuerdos de Europa y la infancia. Por último, el capítulo
diez "El poeta llega a La Habana" proyecta la salida del poeta de Nueva York y se viaje a Cuba en donde la poesía refleja los ritmos tropicales de la música cubana.

Retomando de nuevo la idea de que Poeta en Nueva York es el registro de una búsqueda interna, de un viaje subjetivo, podríamos sugerir
que, en cierta manera, este poemario es para García Lorca lo que "Primero Sueño" es para Sor Juana (sólo en el sentido del viaje interno), lo
que L.a Divina Comedia es para Dante, lo que el Ulises es para Homero o
Joyce... registros de viajes intelectuales, épicos o espirituales en donde
el personaje emprende una búsqueda interna de manera consciente o
inconsciente. Como diría Octavío Paz de la obra de Sor Juana:
[...] un poema gongorino[... ) una verdadera confesión en la que relata
su aventura intelectual y la examina [...] la poetisa mexicana se propone describir una realidad que, por defuúción, no es visible. Su tema es
la experiencia de un mundo que está más allá de los sentidos. 13

García Lorca parece referimos esta realidad no visible que va más
allá de los sentidos. Lo que importa nunca es la ciudad ni la sublimación de esta, importan los símbolos que el autor extrae de ella para
integrar su andamiaje personal. Con esto de nuevo la idea de que Poeta
en Nueva York se inserta dentro de una tradición del viaje interno, en la
que el personaje va en búsqueda de sí mismo. García Lorca prolonga
una tradición y a la vez rompe con ella mediante la novedad y la subversión en el lenguaje.

Gabriela Cerviño12 afirma que la estructura de los primeros cinco
capítulos se repite en los segundos cinco basándose en el reclamo personal (Capítulos I y VI) cuyo carácter es introspectivo, y en la denuncia
colectiva (Capítulos 11, 111, VII y VIII) cuyo carácter es social. Los capítulos IV, V, IX y X son huidas de la ciudad, una especie de interludio.
9

Federico García Lorca, Poeta en Nueva York., l..ozada, España, 1991, p.496.

10
11

Íbidem.
Íbidem, p. 519.

García Lorca, Federico. Poeta en Nueva York: Estudio Preliminar y Bibliografía de Gabriela Cerviño. España: Lozada.
12 Cf.

Poeta en Nueva York rompe las ataduras con un grito doloroso,
estremecido e lúriente, protestando por todo aquello que en nuestra
sociedad está sometido a poderes injustos; clamando, desde su rebeldía, libertad; y denunciando una civilización que ha perdido toda verdadera comunicación con la naturaleza (7).

13

Octavio Paz. Sor Juana Inés de la Cruz: La1 Trampa1 de la Fe (México: Fondo
de Cultura Económica, 1985) 475. Aquí cabrían mencionarse dos cosas: primera,
Góngora escribe dos Soledade1, segunda, es preciso recordar que la generación del 27 a
la que Lorca pertenece -y denominó- tiene su nombre en base a la fecha de muerte
de Góngora (1627).

�310

GABRIEL.A RIVEROS ELIZONDO

DESDE LA CIUDAD. EL POETA

Aunque Poeta en N11eva York nos evoca las propuestas de sus contemporáneos surrealistas, el mismo García Lorca se ha encargado de
aclararnos en la carta que envía a Sebastián Gasch su postura contraria
"No es surrealismo ... ¡ojo!, la conciencia más clara los ilumina.". García Lorca niega rotundamente que su obra tenga relación alguna con el
surrealismo de Aragón o Bretón en donde el sueño, el inconsciente y la
escritura automática son los elementos principales de un discurso caracterizado por la ausencia de una razón controladora, al margen de
toda preocupación estética. "Si es verdad que soy poeta por la gracia de
Dios - o del demonio -, también lo es que soy poeta por la gracia de la
técnica y el esfuerzo, y de darme cuenta en absoluto de lo que es un
poema." Para él, las técnicas escriturales sólo están en función de lo
que él desea expresar y no del azar.

zación. Cabe resaltarse que en el ambiente urbano destaca la cantidad
de animales que se enuncian; así percibimos la convivencia de parques,
autos, iguanas, osos, edificios, caballos, hormigas, vacas, zapatos, mariposas, barcos, camellos, teatros, lobos, cristales, sapos, toros, lunas ...
En cambio, cuando García Lorca se refiere al paisaje campirano, como
sería el caso del poema en cuestión, su lenguaje presenta un equilibrio
entre la nostalgia, la naturaleza, lo material y una serie de reclamos personales enunciados en primera persona. El poema incluye un epígrafe
de Garcilaso de la Vega, padre de este lirismo bucólico, en donde la
comunión entre la naturaleza y el hombre tiene una de sus expresiones
más importantes: "Nuestro ganado pace, el viento expira". Incluso este
epígrafe guarda ya el sentido de contraste. La misma naturaleza esconde estas dualidades, el ganado en acción, el viento en paz.

Sin embargo, Cerviño menciona otra versión del surrealismo en la
que ciertamente Poeta en Nueva York podría encajar:

Segundo, otra dualidad presente es la confrontación entre el pasado
y el presente. En este poema García Lorca se muestra niño: "Era mi
voz antigua/ ignorante de los densos jugos amargos". El poeta habla
desde antes de perder la inocencia "ay voz de mi verdad" y nos entrega
un diálogo entre el poeta niño y el adulto "cuando todas las rosas manaban de mi lengua/ y el césped no conocía la impasible dentadura del
caballo". Esta dentadura de caballo es la que se ha encargado de mutilarlo internamente, de arrancar algunas de sus ilusiones "bebiendo mi
humor de niño pesado" y esto en contraposición a la crudeza del mundo adulto citadino "mientras mis ojos se quiebran en el viento/con el
aluminio y las voces de los borrachos."

Si entendemos por surrealismo las actitudes y procedimientos que
facilitan la comunicación del mundo más íntimo del artista con el
mundo exterior; la adhesión a un arte libre de ataduras que posibilita la
expresión sincera; el derribar los límites de la lógica [tradicional] para
mostrar mejor una realidad otra; el lenguaje corrosivo de la obra, su
sorprendente imaginería; su manera de unir elementos hasta entonces
no conjugados para desautomatizar 1a realidad y hacerla visible imponiendo una visión de las cosas distinta a la habitual; y la mutación
constante a la que está sometida la "realidad" (entre otras cosas) para
reflejar su devenir caótico, sin duda podremos considerar, consecuentemente, a Poeta en Nueva York una obra de corte surrealista, rebelde
y libre (no supeditada a las normas y limitaciones del grupo de Bretón).
(13)

Hasta aquí hemos esbozado de manera muy general algunos rasgos
del poemario, paso aquí a un acercamiento más detallado a partir del
análisis del "Poema doble del lago Edén" (Capítulo IV). Ya su útulo
sugiere cierta polaridad presente en todo el poemario. García Lorca lo
llama "poema doble", ¿a qué dualidad puede referirse en torno a un
lago cuyo nombre, además, nos evoca el paraíso? Recordemos que la
posición de este poema en la obra corresponde al primer interludio,
espacio en el que el autor expone una huida de la ciudad y una inmersión a la naturaleza. Esta dualidad Baudeleriana en la que el hombre
siempre es víctima de los extremos, de las situaciones límite, del infierno o la gloria, se presenta en la obra de diversas maneras. Primero, el
autor introduce este capítulo a manera de contrapeso del capítulo anterior "Calles y sueños"; de esta manera la naturaleza se opone a la civili-

311

Tercero, en la cuarta estrofa se trata el tema de la dualidad por excelencia: la disputa del bien y el mal en el paraíso terrenal por heredar
el mundo y el tiempo. Aquí aparecen Adán, Eva y el "hombrecillo de
los cuernos". García Lorca pide entrar a este reino, al universo de la
contradicción humana, en donde habita lo perverso:
Déjame pasar la puerta
donde Eva come las hormigas
y Adán fecunda peces deslumbrados.
Déjame pasar, bombrecillo de los cuernos (489- 490)

En la quinta y sexta estrofas esta presente la oposición entre libertad
y represión. García Lorca dice conocer el secreto de "un alfiler oxidado", de los instrumentos que nos perforan, nos transgreden y nos penetran para hacernos daño. Conoce el "horror de unos ojos despiertos", del espanto, la angustia y el insomnio. Y por eso, clama en la estrofa sexta un ansia de libertad. El poeta no quiere "mundo ni sueño",

�312

GABRIELA RIVEROS EUZONDO

DESDE LA CIUDAD, EL POETA

no le interesa el poder sino "mi libertad, mi amor humano/ en el rincón más oscuro de la brisa que nadie quiera." Ese anhelo desespe~ado
de amor humano en el rincón oscuro quizá sugiere su homosexualidad
y las decepciones amorosas que vivió justo antes de arribar a Nueva
York.

reloj, luz y muerte: lo permanente y lo finito. Aquí de nuevo la dualidad
que lo acosa.

Hemos llegado aquí ~ la mitad del poema pasando por la evocación
de la infancia, la inocencia perdida, su lllgreso al paraíso terrenal, a l~s
ciudades y el amor humano. En esta segunda p~rte del poema, ~e~~nco se autode:fine y lo hace siempre desde la dualidad y la contradicc1on,
lleva consigo al niño y al adulto, al "niño y abeto a la orilla de este lago". Aquí transcribo la estrofa octava:
Quiero llorar porque me da la gana
como lloran los niños del último banco,
porque yo no soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja,
pero sí un pulso herido que sonda las cosas del otro lado. (490)

Esta es quizás la definición más precisa y magistral que podemos
encontrar de un poeta. García Lorca se derrumba a llorar como un
niño y desde allí se autodefine: no es sólo un ~ombre -un ser integro y
fuerte- ni tampoco es sólo el poeta, -el escntor famoso al que todos
tenemos acceso- ni tampoco es su escritura, sus poemas, "una hoja";
Federico anida un dolor desde siempre y ha decidido enmendar esa
herida mediante la escritura; por supuesto, siempre percibiendo el
mundo desde "el otro lado", desde ese lugar restringido para el genio
en donde se aprecian otras lecturas de la vida.
Quiero llorar diciendo mi nombre,
rosa, niño y abeto a la orilla de este lago,
para decir mi verdad de hombre de sangre
matando en mí la burla y la sugestión del vocablo. (490)

El llanto, la infancia, el lago y el honor son auténticos. El juego de la
escritura tiene preso a Federico en ese doble juego que implica la palabra. La palabra no es la cosa misma, es sólo una "sugestión", el si~ficado no es el significante diría Saussure, es una forma de evocaoon.
Federico tiene plena conciencia de este juego, de esta trampa y lo trastorna.
En la penúltima estrofa, Federico se sitúa "En el laberint~ de bi~mbos es mi desnudo el que recibe/ la luna de castigo y el reloj ~nceruzado". El laberinto por el que deambula, la vida misma, la crndad de
Nueva York al ritmo de su memoria primigenia, le muestran luna y

313

Ya la última estrofa nos presenta un cambio e~ el tiempo de la narración:
Así hablaba yo.
Así hablaba yo cuando Saturno decuvo los trenes
y la bruma y el Sueño y la Muene me estaban buscando.
Me estaban buscando
allí donde mugen las vacas que tienen patitas de paje
y allí donde flota mi cuerpo entre los equilibrios contrarios. '(490)

La primera linea afirma que todo el poema ha sido un discurso
enunciado hace tiempo en donde nos da a entender que todo lo narrado ha quedado atrás: que ese era su discurso en el momento en que la
muerte lo sorprendió. Se le aparece Saturno quien también es conocido
como Cronos, el dios del tiempo. Llega este dios para detener "los
trenes", para detener el transcurso de la vida. Es así como el Sueño y la
Muerte buscan al poeta en esta tierra ordinaria y perenne "allí donde
mugen las vacas".
Flllalmente, la muerte descubre a García Lorca "allí donde flota mi
cuerpo entre los equilibrios contrarios", en esta condición humana
nuestra labrada a partir de la contradicción. Su hogar no es su cuerpo
ni España ni Nueva York, no es siquiera las hojas ni la sangre. El hogar
de Federico García Lorca es ese anhelo permanente de libertad, de
sondear las cosas desde el otro lado para sanar su herida, el sentido de
contradicción. Porque como ha dicho Salvador Dali, contemporáneo a
él: "todo lo contradictorio crea vida".
El análisis de este ''Poema doble del Lago Edén" nos ha pemútido
exponer algunas de las características que están presentes en todo el
poemario: el sentido de contradicción, temas como el amor, la lllfancia,
la muerte, el vacío y la naturaleza, el estilo lorquiano para construir
imágenes que se asemeja más bien a una unión lógica de imágenes ilógicas, y la musicalidad y el ritmo de su poesía.
Federico García Lorca nos legó en este Poeta en Nueva York o Nueva
York en el poeta, un registro de su exhaustiva búsqueda del paraíso
perdido en los olores de la infancia, del amor humano lllcomprendido,
en la soledad y la contradicción. Federico parece anticipar su muerte, la
visita de Saturno que lo descubre preso ½n parajes internos que loangustian y lo hieren; el genio herido escribe, el poeta hereda sus voces a
nosotros, habitantes también de ciudades internas.

�314

GABRIEL.A RIVEROS ELIZONDO

Bibliografia
GARCÍA LORCA, Federico. Obras Completas. Tomo I: Recopilación, cronología, bibliografía y notas de Arturo del Hoyo. Prólogo de Jorge Guillén.
México: Editorial Aguilar, 1991.
- - - - - - - - ~ ' Obras Con¡pletas. Tomo III: Recopilación, cronología, bibliografía y notas de Arturo del Hoyo. Prólogo de Jorge Guillén. México: Editorial Aguilar, 1991.
. .
. .
, Poeta en Nueva York: Estudio Preliminar y Btbliografía de Gabriela Cerviño. España: Lozada.

________

LENGUAJE Y COGNICIÓN

p AZ, Oc tavio; Sor Juana Inés de la Cruz: Lu Trampas de la Fe. México: Fondo
de Cultura Econónúca, 1985.

Dra. Alma Silvia Rodríguez Pérez
Facultad de Derecho y Crinúnología
Instituto de Investigaciones J uridicas
Jefe de la Sección de Letras
Centro de Estudios Humarústicos
Universidad Autónoma de Nuevo León

T rn11ta entrevistas a Federico Carda Lorca. Selección, introducción y notas de
Andrés Socia Olmedo. Madrid: Editorial Aguilar, 1989.

Introducción

P

ara mejorar la formación de profesionistas eficientes y competitivos -lo que Vigotsky llama las funciones intelectuales
superiores-, y coadyuvar al fortalecimiento del programa de
enseñanza de la lengua materna de la UANL, actualmente realizo un
proyecto, Lenguqje y Cognición, enfocado a promover la inteligencia
lingüística.
El propósito fundamental es contribuir a resolver las demandas
del proceso de enseñanza-aprendizaje, en lo concerniente al mejoramiento de las habilidades lingüísticas y cognitivas, ofreciendo una
alternativa instruccional, conforme a las tendencias actuales en la
educación, la calidad educativa, el aprendizaje significativo el enfoque cognitivista y la teoría de las inteligencias múltiples.
Saber leer y escribir es una condición básica para formar personas capaces de desarrollar habilidades de razonamiento y pensamiento crítico, en aras de garantizar su competencia. De acuerdo a
Gardner, una persona verbalmente inteligente logra un manejo del
conocimiento en niveles superiores a los que todos poseemos en
alguna medida.
De ahí que el proyecto esté dirigido a elaborar un manual para la
enseñanza de la lengua materna desde la perspectiva didáctica, ver-

�316

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

LENGUAJE Y COGNICIÓN

tiente que confluye con las ciencias del lenguaje y nos pennite llegar
al ámbito multidimensional de la comunicación lingüística.

1. Planteamiento del problema
El análisis sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje, me llevó a plantearme la necesidad de diseñar un prototipo para la enseñanza de la
lengua materna; actualizar el proceso y hacer frente al reto de transformar el paradigma unidimensional basado en la transmisión de conocimientos. Incorporar al aula la tecnología y ofrecer un espacio virtual
que permita estimular, facilitar y apoyar el progreso del conocimiento,
bajo los supuestos de un humanismo integral.
Las ciencias del lenguaje han realizado progresos significativos.
Después de los trabajos saussureanos que abrieran el camino a la lingüística como ciencia, los estudios especializados en tomo a la lengua
han proliferado en múltiples sentidos. El evento comunicativo se analiza intentando entender el desarrollo del lenguaje en términos cognitivos; la competencia mental asociada a la racionalidad de la comunicación. Desde la mismidad del ser, que significa, el hombre en situación y
circunstancia, comunicándose por medios de actos de habla. ·
La importancia del estudio del lenguaje, radica precisamente en estas
premisas. Los especialistas en la enseñanza de la lengua, somos responsables directos del proceso de enseñanza aprendizaje, así como del
mecanismo de la comunicación e interacción. Pero, a la vez, estamos
comprometidos con el desarrollo del lenguaje y su uso, en su significado más profundo. Una y otra vez debemos pensar que no habrá ser
humano completo que pueda darse a conocer sin un grado avanzado
de posesión de su lengua, como lo expresa Pedro Salinas: "El individuo
se posee a sí mismo, se conoce, expresando lo que lleva adentro y esa
expresión sólo se cumple por medio del lenguaje".

2. Antecedentes
¿Qué ha pasado con el lenguaje y el hombre? Todo lo que podemos
saber del ser humano es lo que ha quedado de su rastro en signos: trazos sobre roca, dibujos que retienen las formas del mundo, gráficas que
relatan de unos a otros la memoria de hombres y pueblos. La historia
de la humanidad supone una cultura basada en la palabra que flota en
el espacio natural y se despliega con la riqueza innata que posee. La

317

lingüística se ocupa de la comunicación, esto es, del sujeto hablante
como ser social, dialógico y creador de la lengua.
Pero ¿qué sucede actualmente en el campo de la enseñanza? Estamos inmersos en un sinnúmero de cambios, que nos marcan 1a pauta
hacia la perspectiva del aprendizaje conducido. El docente se encuentra
ahora, incorporando una selección de materiales para entrar en interfase con sus alumnos, crear nuevos ambientes dentro y fuera del aula e
invitar al estudiante a aprender y (:omunicarse, ampliando su visión del
mundo y siendo participante activo dentro del proceso de construcción
de su conocimiento.
Consciente de esta situación, realicé una cuidadosa selección de materiales didácticos, con el objeto de despertar interés en el estudiante
hacia el dominio del instrumento más valioso de comunicación. Mi
deseo es formar estudiantes conocedores de su lengua, baluarte del
hombre y herramienta fiel al servicio del intelecto.

3. Metas y objetivos
El proyecto tiene una meta concreta: realizar una investigación dinámica sobre la base de adquisición del lenguaje, enfocada al desarrollo de la inteligencia lingüística. El objetivo fundamental fue:

•

Elaborar un 1JJodelo educativo.

El diseño del modelo educativo para la enseñanza de la lengua materna, está hecho con el fin de favorecer en el alumno el desarrollo
de las funciones intelectuales superiores. Su fundamento teórico se
basa en las siguientes posturas: la teoría de las inteligencias múltiples, la
inteligencia emocional, la teoría de diferenciación psicológica, la calidad educatz~
va, el proceso de ensenanza-aprendizaje y la teoria del aprendizaje significativo.
Además aquellos aspectos referidos a:
a. El carácter interactivo del curso
El proceso de enseñanza-aprendizaje depende de las interacciones humanas, sujetas tanto a las condiciones personales del
alumno, como a las características de su entorno. .
b. Relatividad
El aprovechamiento no puede establecerse con carácter definitivo ni de
fonna detenninanre porque está sujeto a ·1as particularidades del los
alumnos, factor detenninante para una adecuada ,planeación de estrate-

gias didácticas.

�318

•

LENGUAJE Y COGNICIÓN

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

Hipótesis de trabajo.
.
La lúpótesis es de causa-efecto: el cam?10 en el ~roceso de
enseñanza-aprendizaje (variable k) contribuye a meiorar la capacidad de comprensión de conocimientos y fortalece el desarrollo de habilidades (variable V).

3
4

5
➔

Modelo centrado en
el aprendizaje

➔

Aplicación de estrategias didácticas en
base a las teorías

6
Variable
de cambio en el
proceso
de enseñanzaaprendiza¡e

➔

Planeación estratégica para desarrollar
habilidades, actitudes y valores

➔

Uso de recursos
tecnológicos (software en preparación)

➔

Evaluación sumativa

Variable independiente
Cambio en el proceso
de enseñanzaaprendizaje

Variables dependientes
H1 Mejora en la capacidad de
comprensión del conocimiento.
H2 Fortalecimiento del desarrollo de habilidades

4. Principios básicos que orientan la hipótesis de trabajo
El modelo propuesto contempla varios principios fundamentales, a
saber:
1

Convertir el proceso de enseñanza en otro, centrado en el aprendi-

2

zaje.
. .
Facilitar, ayudar, cooperar a la generación de conocmuentos a tra-

7

319

vés del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Incorporar el uso de estrategias de aprendizaje para que el alumno
asuma su papel participativo y colaborativo.
Transformar el aula en un espacio abierto de reflexión, donde se
promuevan, junto con la adquisición del metaconocimiento, las actividades y valores que requieren el trabajo comprometido.
Contribuir a mejorar la comprensión y la profundización de conocimientos y a partir de ellos fortalecer el desarrollo de las habilidades.
Situar al alumno en un proceso reflexivo, proponiendo acciones o
estrategias apropiadas para estimular el desarrollo cognitivo y el
perfeccionamiento de sus aptitudes.
Consolidar el aprendizaje auto-dirigido, poniendo al alumno en
contacto con un software educativo que ofrece un ambiente amigable al aprendizaje y lo enriquece.

5. Justificación
La práctica docente tiene como objetivo coadyuvar a la formación del
estudiante, para avanzar en el conocimiento científico y hacerlo competitivo. Por ello, es fundamental que el alumno domine todos los recursos de la lengua para desarrollar su capacidad comunicativa, entendida según lingüistas de renombre, como el conjunto de precondiciones, conocimientos y reglas que hacen posible y actuable para todo
individuo el significar y comunicar.1
Algunos neófitos consideran que poseer esta competencia consiste
en aprender a leer y escribir; para el lingüista actual, el dominio de la
lengua significa no sólo esas capacidades, sino también, y de manera
relevante, la posibilidad de ampliar el universo cognoscitivo en función
de la interacción de códigos lingüísticos y por ende la comunicación
entre hablantes diversos; camino írnprescindible para que el hombre
pueda ser dueño de su código lingüístico, lo que representa la posesión delyo
y de su entorno. Pero además, los procesos concretos implicados en la
adquisición de la lengua, incluyendo la interacción social, son responsables de estimular, facilitar y apoyar el progreso del conocimiento, la
metacognición, es decir, la habilidad para comprender y p-ensar acerca de
las propias experiencias cognitivas y ser consciente de circunstancias,
acontecimientos sociales, tareas y personas.2
1
2

Bitti y Zani, Com11nicación social, Editorial Grijalbo, México, 1997.
A. Garton, Aprendizajey proceso de a!fabeliZf1dón, México, Oxford, 1998.

�320

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ
LENGUAJE Y COGNICIÓN

Pensar en esto nos obliga a dejar atrás los modelos de enseñanza
tradicionales, para retomar el planteamiento semiológico, que pone de relieve el impacto de los agentes sociales, el continuum semiótico productor de
significados y atrapado en las redes de las ideologías, como lo señala
Kristeva. Postura que atañe a la capacitación del alumno en el uso de la
competencia significativa y semiótica.
Es preciso, por tanto, darnos cuenta que el lenguaje es el instrumento más importante en la educación; la forma más efectiva para la comunicación del saber, de la cultura, del escenario dinámico, a la vez que mosaico polémico, sobre el cual grandes filósofos discutieran hace tiem~o,
y más recientemente Vatimo, junto con otros posmodemos, lo definieran como un estado de consunción de la civilización, que pierde la
fuerza de la creación.
Innegablemente, estamos viviendo una nueva cultura. Las mutaciones tecnológicas informatizadas, nos conducen a una movilidad social,
donde se establece una relación sinergética que demanda otras formas
de vida. En este entorno, el siglo XXI ha trasformado el rol tradicional
de la enseñanza al de aprender, que se concreta en la administración del
conocimiento y nos compromete a preparar profesionistas aptos para
enfrentar los cambios económicos, políticos y culturales que hasta hace
poco eran inamovibles.
La historia se mueve vertiginosamente y habrá procesos para los
cuales no estamos preparados. Pero creo que la postura como docentes
es incentivar la capacidad creativa que permita a nuestros jóvenes asumir los desafíos del momento, prepararlos para hacer frente a las transformaciones abruptas en la forma de reinterpretar la realidad, lo que
Thomas Kuhn llama, los nuevos paradigmas. Nuestra labor es lograr
que contrapongan la verdad; y la única vía es que sepan procesar sus
pensamientos, para que después sean capaces de resolver problemas y
estar abiertos al mañana, en una actitud que redunde en un comportamiento responsable, que reconozca el verdadero valor del ser humano.
El lenguaje, como forma de relación con el otro y el mundo, integra
todo ese conjunto de elementos humanos y culturales cada vez más
complejos. La palabra entreteje el devenir cósmico o la fragilidad de la
vida, como dice Milán Kundera. Es el lugar donde se forma la primera
pareja entre un referente y un signo, de acuerdo a lo expresado por
Roland Barthes y muchos otros lingüistas, y donde se instalan, de una
vez y para siempre, los grandes temas de la existencia.
Ante este axioma maravilloso ¿qué debemos hacer los docentes en

321

nuestro campo del saber?
Es evidente que ha llegado el momento de colocar al lenguaje en su
sitio, darle su carácter protagónico en la enseñanza. Desde el punto de
vista antropológico y conductual, el lenguaje como fenómeno de
3
emancipación y autorrealización debe ser el elemento más significativo
de la educación, para lo cual necesitamos especialistas en lengua, con
una base sólida de formación en las ciencias del lenguaje.
Ante este imperativo, mi compromiso es incentivar el atractivo por
la enseñanza-aprendizaje de la lengua materna, incorporando al aula la
tecnología, "las estéticas psicotrópicas de la fiesta mediática" y ofrecer
a nuestros estudianres un espacio de aprendizaje, dinámico y socializador, colaborativo e interactivo de actualización curricular e incorporación de información. La principal fuerza económica en el mundo del
futuro será el conocimiento que impulse a pensar, imaginar, desarrollar
creatividad, experiencia única, capaz de construir el progreso y permitirnos resolver problemas en un esfuerzo por consolidar un patrimonio
que es el nuestro, y del que nace la realidad en que estamos insertos.

6. Criterios teóricos y metodológicos
6.1. Marco teórico
6.1.1. Lo epistemológico
Un aspecto central en el diseño de cualquier directriz o selección de

curricula representa hacer planes de contenidos, unidades, actividades y
tareas; considerar estrategias de trabajo dentro y fuera del aula, proveer
materiales, distribuir el tiempo y planificar.
Pero también significa asumir una postura. Desde el orden epistemológico, mi trabajo está orientado a rescatar la investigación que he realizado a través de muchos años de docencia en el área de lingüística y
plasmar mi experiencia como docente, tratando de encontrar la relación dialéctica entre lo cognoscente y el objeto.
El resultado fue establecer una correlación entre teorías lingüísticas,
cognitivas y estrategias de aprendizaje, encaminadas a aplicarse en el
aula como espacio reflexivo. Desde un punto de vista epistémico el
saber cientfftco lo referí a la lingüística que tiene como condición sine qua
non la sistematización del conocimiento. El esquema--guía fue planeado
en forma tal que pudiera describir y explicar, a partir de los elementos
3

Renzo Titote, Psicolingiiística aplicada: Introducción o la didáctica de la lengua, Kapeluz, Buenos Aires, 1976.

�322

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ
LENGUAJE Y COGNICIÓN

concernientes de la didáctica, el saber práctico del manejo de la lengua,
puntualizando en el fenómeno del fenguqje, como fa férula para el desarrollo del

conocimiento en niveles superiores.
Hoy por hoy, todas las sociedades conocidas sitúan a la inteligencia
lingüística entre las capacidades cognitivas y sociales más valoradas,
siendo importante de por sí y como elemento auxiliar para actuar en
casi todos los dominios.

6.1.2. Teoría de las inteligencias mtÍ!tipfes
La Teoría de las inteligencias 111últipfes,4 ha sido una revelación significativa
para entender las inteligencias múltiples, entre las cuales la lingüística
ocupa un lugar preponderante.
Gardner insiste en colocar al lenguaje en una posición medular, a la
par que otr-as concepciones científicas, desde la relativa a las neuronas
hasta el nivel de organización social.5 Pretender, por tanto, trabajar en
este campo, constituye uno de los desafíos más significativos, considerando que los seres humanos se comunican simbólicamente, es decir, a
través de lenguajes. Por esto, la planificación del proyecto debe entenderse a partir de que la cultura está inscrita en el cerebro de los hombres. Así es como la vía de la representación pennite la comprensión
de numerosos problemas, explicados dentro de un concepto de racionalidad, pero interpretados a la luz de la estrecha concomitancia que
guardan entre sí las estructuras mentales y el lenguaje.
La Teoría de las inteligencias múltiples (MI) postula que todos los individuos poseen, en mayor o menor grado y con diferentes combinaciones,
por lo menos nueve inteligencias diferentes: lingüística, lógicamatemática, visual-espacial, musical-rítmica, corporal-kinestésica, interpersona~ intrapersonal, naturalística y existencial, que pueden ser desarrolladas por medio de actividades especialmente diseñadas. Al principio, Gardner sustentó la existencia de siete inteligencias y después
agregó dos. Su teoría asume que la inteligencia es funcional y se manifiesta de diferentes maneras en diversos contextos. Según esta teoría, la
combinación personal de inteligencias determina el estilo de aprendizaje del individuo.

4

La (MI) propone un nuevo modelo centrado en el alumno, que desarrolla habilidades y estrategias según las diferentes inteligencias. Para
favorecer el cultivo de las inteligencias, Gardner y sus colaboradores
diseñaron el Plr!)lecto Spettmm, que muestra actividades e instrumentos
que evalúan la competencia cognitiva.
Desde un punto de vista educativo, el Prqyecto Spectmm tiene interesantes importantes, pues explica las diferencias individuales en la adquisición de conocimientos y ofrece los medios para mejorar la acción
educativa y el proceso de enseñanza-aprendizaje. Pero, además, nos
abre perspectivas interesantes en cuanto nos permite pensar que un
sujeto que presente bajo rendimiento en un dominio del conocimiento,
puede ser capaz de desarrollar cualquier otra de sus inteligencias. En
efecto, teniendo en cuenta estas nueve inteligencias, es posible en la
p_rfctica. didáctica, mej~rar sensiblemente la motivación y la participacton acttva de los estudiantes, logrando aprender y desarrollar áreas no
exploradas.
Las investigaciones sobre (MI) han permitido elaborar una lista de
~versas actividades y materiales según los diferentes tipos de inteligencias. Todas estas herramientas, de fácil consulta en intemet, se pueden
utilizar para la elaboración de las tareas, aunque en nuestro caso, se
enfocaron al estilo de aprendizaje correspondiente a la inteligencia lingüística. Para lograr satisfacer las necesidades de aprendizaje de los
estudiantes, se consideró, que cada individuo privilegia una combinación de por lo menos dos o tres inteligencias, para lo cual, se adaptan y
contextualizan los materiales correspondientes.6
•

6.1.3. La inteligencia emocional
La Teoría de fa inteligencia emocional marca la unión entre dos componentes fundamentales: el sistema emocional y el cognitivo. Las teorías del
conocimiento y las emociones postulan una serie de habilidades importantes relacionadas con el desarrollo personal y el funcionamiento so-

cial.

Las emociones son parte vital de nuestra existencia. Uno debe ser
competente para entender nuestras emociones -positivas o negativas-,
ser capaz de procesar la información emocional exacta y eficientemente

H. Gardner, M11ltiple lntelligences: The theory in practice, Basic Books, New York,

1993.

6

H. Gardner, The Disciplined Mind: Bryond Facts And Stafldardized Tests, The K-12
Educatio11 That Every Child Deseroes, Penguin Putnam, New York, 2000.
5

323

M. La Roca, ''La creación de hipertextos", Revista Ekcfró11ica Didáttica. Español
en la lengua extranjera, Número 3, 2003.
7
D. Goleman, La inteligencia emocional, 1995.

�ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

LENGUAJE Y COGNICIÓN

y tener la capacidad para utilizar diestramente las emociones, resolver
8
nuestros problemas y elaborar planes de vida y metas.

individual refleja la dirección de un proceso de desarrollo individual,
por las que se encamina, por un lado, hacia una cada vez mayor separación entre el yo y el mundo exterior y hacia un funcionanúento cada
vez más autónomo; y por el otro hacia una más profunda comunión
entre el yo y el otro, y hacia un funcionanúento más integrado. 10

324

Las investigaciones sobre los efectos benéficos de_ las em?cio~~s
positivas y de la inteligencia emocional sobre el bienestar fis1co y ps1col?gtco, son limitadas. Hasta el momento, la mayor parte se enfocan hacia el
reconocimiento, entendimiento y manejo de emociones negativas en el
servicio del funcionamiento interpersonal e intrapersonal, con poca
mención de cómo la emoción positiva puede ser importante para el
desarrollo de la inteligencia emocional. Incluso la capacida? de rec~nocer y usar emociones positivas para manejar circunstanaas negativas
puede tener efectos benéficos para el bienestar de la persona y la reconstrucción del yo.
Es común que una persona con inteligencia emocional puede apr~ciar totalmente las ventajas de la emoción positiva. Uno de los pnnc1pales determinantes del manejo inteligente de las emociones es tener el
acceso a nuestra vida emocional,9 lo que implica la capacidad de usar
nuestros sentimientos como medios de entender y guiar nuestro comportan1iento y, por ende, intervenir eficazmente en la recuperación de
algunas enfermedades mentales severas.

6.1.4. Otras teorías
Psicólogos gestalistas han encontrado múltiples a_s?~iaciones entre el
lenguaje y aspectos de la personalidad; los cogrut1vistas, postulan el
Modelo de Competición, suscribiendo que el uso, la estructura y el desarrollo del lenguaje, están determinados por principi_os cognitivos. ~n este
apartado me referiré sólo a Witkin (1962) del pnmer grupo, qwen empezó a desarrollar la Teo,ia de la diferenciación psicológica (IDP).
Witkin y seguidores posteriores de esta corriente, exponen _que el
grado de diferenciación alcanzado por un individuo es susc~ptible de
reflejarse en una gran variedad de conductas que se c?rre~c1onan _c~n
las dimensiones; relacional (extensión del sentido de identidad) orechca
(niveles de especificidad en el uso de los mecanismos de control _Y defensa entendidos en el sentido freudiano) y cognitiva (grados de articulación de la experiencia percibida y/o conocida). La versión ~ctual ~e la
(IDP) plantea que cada una de las modalidades de funcionamiento
8 J. D. Mayer, y Salovey, What is tfllotional intelligence a11d the consfmr:tion and regulatio11 offaelings. Applied a11dpreventive P!JchobJ,g, 1997.
9 Ibídem.

325

Desde otra perspectiva, Williams y Burden, partiendo de una visión
constructiva del aprendizaje basada en las teorías de Piaget, Bruner y Kelly, proponen un modelo del proceso de enseñanza-aprendizaje que
toma en consideración, las aportaciones del Interaccionismo Social de Vygotsky y Feurstein.
Para Williams y Burden el constructivismo permite explicar las formas en que los estudiantes construyen su percepción personal de las
tareas que realizan, del contexto educativo, del rol del profesor y del
propio proceso de aprendizaje. El concepto constructivista en que se
basa el modelo, y que constituye su eje fundamental, es la centralidad
del proceso de construcción de conocimientos llevado a cabo por los
alumnos. El Interaccionismo Social en que se en.marca este concepto,
agrega al modelo la dimensión social que considera el proceso de construcción del significado por parte de los sujetos, el cual se realiza a través de su interacción en un contexto social.
El enfoque metodológico, para el estudio de las diferencias individuales en la actividad lingüística, así como el uso del aprendizaje socioconstructiva, permiten apreciar el perfil cognitivo de los sujetos y explorar las características del lenguaje. Sin embargo, para enriquecer la
experiencia de los alumnos en este dominio, es conveniente utilizar
actividades diversas que requieren el empleo de otras destrezas

6.1.5. f,I lenguaje
Por supuesto, frente al problema de elaborar el diseño del un manual
para el desarrollo de la inteligencia lingüística, traté de establecer los
lineamientos epistemológicos que fundamentaran el quehacer lingüístico en forma armónica con el objeto de estudio del proyecto, pero puntualizando en la lengua como la fuerza motora para el desarrollo del
hombre. El entendimiento y la sabiduría son frutos que provienen de la
posesión de la lengua.

10

A. Camargo, Leng11qjeJ cognición. Universos H11manos, Instituto Caro y Cuervo,
Bogotá, 2001.

�ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

LENGUAJE Y COGNICIÓN

Es preciso, por tanto, darnos cuenta que la lengua es el instrumento
de construcción y expresión de pensamiento, producto de la inteligencia humana. Resulta claro, entonces, que aquello llamado capacidad
comunicativa no corresponde exclusivamente a la cotnpetencia lingüística,
sino que debe entenderse también como la habilidad para el 111an~jo del
conocimiento adquirido, la cual implica el uso de fo11nas simbólicas de acción e
interacción que controlan las estructuras sociales entre el individuo y el
11
grupo.

La transmisión del conocimiento es una de las tareas más complejas
por su carácter multifactorial y multiprofesional. Implícitamente requiere personas con alto nivel de liderazgo educacional. Sujetos dispuestos a ser agentes de cambio; a trabajar sobre la base de la participación activa y transformadora.

326

En otros términos, hablar del lenguaje implica referirnos a:
• La construcción del yo, la conciencia de identidad, el estableciendo de la alteridad.
• El horizonte situacional; apertura al mundo.
• El proceso y la manera en que se hace efectiva la adquisición de ·
conocimientos, las formas de sociabilidad, de interacción social.
Innegablemente, el lenguaje es la piedra angular en la vida del hombre; el espacio plurivalente que Martha Traba definió como autoreferente y autosuficiente y que Umberto Eco lo explicara como la interpelación de las realidades fáticas de la existencia.
La historia de la humanidad se entreteje por la palabra; acto de creación, hilo mágico entre el pensamiento del hombre y el mundo y poder
que da vida o la destruye.

Mi compromiso como lingüista es obvio y palpable; trascender "la
metáfora cibernética" y trabajar con una visión global de la realidad,
pero a la vez, cumpliendo con satisfacer las necesidades sociales y
humanas del entorno; ser capaz de aplicar mi conocimiento y trasmitirlo; luchar por el bien común.

6. 2. Método
6. 2. 1. El modelo de enseñanza-aprendizaje
Dentro de esta perspectiva, resulta pertinente insistir en la necesidad de
un cambio de actitud y mentalidad. Buscar nuevos caminos que fortalezcan la autorregulación y puesta en práctica de modelos educativos
que consoliden el proceso de enseñanza-aprendizaje, de acuerdo a sus
variables.

11

Ibídem.

327

Los nuevos modelos cambian el esquema tradicional en dos aspectos fundamentales: convertir el proceso de enseñanza, en aprendizaje y desarrollar habilidades, actitudes y valores. Esta nueva perspectiva compromete al
docente a superar su papel de transmisor de información por el de generador de conocimientos. Hombres y mujeres comprometidos con el
desarrollo del país, que sean garantía para la sociedad, conforme a los
nuevos tiempos.
El progreso tiene como fundamento el usufructo estratégico del conocimiento. Es decir, la formación de estudiantes capaces de generar
conocimientos útiles y dispuesros a aprovechar sus recursos de manera
exitosa. Las empresas actuales se consolidan con personas que poseen
actitudes de apertura, flexibilidad, conocimiento e intelecto organizado.

Lo que quiero dejar explícito es que la importancia de elaborar modelos es para el docente, y para la sociedad entera, fundamental. No
basta sólo teorizar sobre el hecho educativo, es necesario conjugar la
teoría con la práctica pedagógica, en toda la densidad y proyección que
tiene; responder de manera clara y eficaz al compromiso que tenemos,
es decir, promover una praxis pedagógica de calidad destinada al logro del
conocimiento intelectual y el desarrollo de competencias, bajo los presupuestos antropológicos del humanismo de este siglo.
El estilo de la didáctica actual, intenta responder a los presupuestos
de la antropología filosófica, cuyo elemento central es el hombre pensante considerado como totalidad y situado en un entorno nacional e
internacional.
Las concepciones filosóficas mecanicistas y las que surgen de idealismo que exaltan la postura individualista, desligando al hombre de su
realidad natural, social y propiciando un reduccionismo excluyente y
totalizador, han quedado atrás.

y

El rediseño del proceso de enseñanza-aprendizaje el trabajo programador exigen un fortalecimiento de la actitud de colaboración. A
nivel social, educativo, político, económico y social hoy se busca aprovechar el conocimiento que cada uno de los miembros posee para que
vía sinergia cognitiva se canalice de manera racional el capital intelectual.

�328

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

LENGUAJE Y COGNICIÓN

Mi respuesta ante este reto, fue elaborar un diseño que identificara
con claridad las intenciones educativas y planificar la secuencia de las
sesiones, tomando en cuenta el contenido de la materia y las condiciones requeridas para estimular el aprendizaje. Especificar las estrategias
didácticas como apoyo para la actividad docente y la construcción del
conocinúento y cultivar un campo del saber que propiciara el diálogo
constructivo y la formación de profesionistas capaces de profundizar el
conocimiento y hábiles en el manejo de sus capacidades.

educación, porque incrementa la calidad y cantidad de los significados
que los estudiantes deducen de lo que leen y perciben; de lo que expresan en lo que escriben y dicen y, finalmente, de la· movilización y perfección de las destrezas cognitivas que componen el pensamiento crítico.

El criterio metodológico para el diseño de estrategias, se hizo aplicando el método descriptivo que permite el desarrollo de la inteligencia
lingüística, desde el contenido semántico y procedimental de la materia,
sin descuidar aquellas condiciones requeridas para estimular el proceso
de enseñanza-aprendizaje.
En este sentido, pretendo dejar claro, por un lado, que es necesario
revisar continuamente el proceso de enseñanza-aprendizaje, y por otro,
un imperativo para todos nosotros como docentes actualizarnos día a
día en beneficio de un mayor nivel de aprovechamiento escolar de
nuestros alumnos.
Es innegable que la mayoría de los maestros en educación superior
poseen una formación sólida, al menos en los requerimientos para impartir su materia; sin embargo, hay todavía un buen número que no
está dispuesto a actualizarse.
Ame esta realidad, quiero enfatizar en que el propósito de este diseño es contribuir a mejorar al proceso de enseñanza-aprendizaje y así
aspirar a mayores niveles de aprovechamiento, considerando que es
importante para el docente conocer nuevos recursos que se puedan
utilizar para alcanzar objetivos, sin dejar de lado la interacción, como
condición indispensable de toda estrategia de aprendizaje, es decir, el
diálogo didáctico.

6.2.2. LA calidad educativa
Planear un modelo con base en la calidad educativa requería afrontar lo
que significaba formar estudiantes que piensen por sí mismos, y no
solamente que aprendan lo que otros piensan. Esta premisa la tuve
siempre presente. Sabía con certeza que los alumnos que no son enseñados a pensar, no son sensibles al contexto, ni autocorrectivos; no
están educados para pensar críticamente. La enseñanza del pensamiento crítico, aunado a la admi11istración del desan-ollo del conocti11iento, mejora la

329

Es decir, la episteme debe ser el fundamento, la relación y la razón de
lo que viene a caracterizar el perfil del educando y sus rasgos principales: metódico, crítico de su propio razonamiento y, en un sentido más
amplio, ante su propia educación; sistemático, capaz de correlacionar
conceptos, hacer inferencias válidas, descubrir supuestos, percibir relaciones y analogías, con visión para interpretar fenómenos y resolverlos.
Bajo estos parámetros, la creación de espacios participativos debe
promover el que los alumnos superen la oposición con el otro en comprensión y consenso. En otros términos, es preciso introducir ámbitos
de intercambio comunicativo de por lo menos dos sujetos capaces de
lenguaje y de acción (ya sea con medios verbales o extra verbales). De
esta manera, los actos dialogales se convierten en instrumentos de enseñanza axiológica que, de acuerdo a Habermas, generan una mltura del
diálogo en la diferencia y orientan el esfuerzo colectivo hacia el reconocimiento de la pluralidad y la cooperación, facilitando la creación de bienes
colectivos.
El cambio que actualmente vivimos, obliga y da sentido a la tarea
educativa, sustentada en el referente de la cultura de calidad, acorde a las
tendencias de la educación superior contemporánea. El siglo XXI abrió
la puerta a la era del conocimiento, valor agregado fundamental en
todos los procesos de producción de bienes y servicios, que convierten
el dominio del saber en el elemento más poderoso a nivel social.
El fenómeno del conocimiento, aunado al de la información, nos
exige una reingeniería institucional; una cult11ra del desarrollo que promueva el cambio al modelo educativo actual, acorde a los nuevos paradigmas, lo que implica directrices orientadas a garantizar en los educandos mayor flexibilidad ante la diversificación y evolución del mercado
laboral,· intemacionalización, mediante una comprensión de las diversas
culturas; habilidad para el aprendizaje contin110; capacidad de comunicación y
disposición para asumir responsabilidades.
En otras palabras, aunque el profesor no es el único agente que diseña el currículum, le corresponde asumir el ·reto de formar sujetos pensantes y analíticos, indagadores, críticos, con capacidad de comprensión, creatividad y responsabilidad social; personas con una mentalidad

�330

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ
LENGUAJE Y COGNICIÓN

enfocada a la investigación.
Los avances tecnológicos abren múltiples posibilidades de creación
de nuevos ambientes de enseñanza-aprendizaje, que propicien la calidad educativa y enriquezcan las actividades didácticas y el material de
apoyo para investigar, aprender, comunicar e intercambiar opiniones y
dudas, ampliando la visión del alumno y pennitiéndole ser participante
activo del proceso de construcción de su conocimiento como resultado
de sus experiencias, intereses e inquietudes.
El trabajo es arduo y complejo, y por lo mismo requiere de una cultura de trabajo más allá de legislaciones. Lo que significa asumir la tarea
educativa como compromiso esencial e irrenunciable de nuestro actuar,
con el fin último de formar al hombre e incrementar sus competencias.
Lo que en el pensamiento griego seria situar a la persona en el ethos,
con los pies puestos en una realidad con vista al mañana.

6. 2. 3 Aprendizaje sistemdticoy planijicado
El aprendizaje sistemático y planificado es el principal motor de este
modelo: el que genera una acción propositiva encaminada al desarrollo
consciente y deliberado de habilidades y conocimientos. Es decir, un
diseño intencional, controlado, verificable, que puede reproducirse,
prescriptivo, que admite retroalimentación y es optimizable,12 pero al
mismo tiempo, con un tipo de estrategias que permitan desarrollar y
enriquecer el meta-conocimiento con un enfoque integral. Aprender
sobre la base de la retroalimentación, la autoregulación y el mejoramiento continuo. Es decir, atender las variables cognitivas, de desempeño, pero también las socioculturales, psicológicas y educativas en
general.
La presentación estratégica de las actividades de aprendizaje, es en
esta forma, uno de los atributos distintivos del modelo. Pero además,
deben ser apropiadas y favorables para realizar un aprendizaje interactivo, individualizado, con experiencias significativas que aseguren un
progresivo mejoramiento.

Con este objeto, el libro contará con un software en donde los ejercicios aparecerán de forma interactiva. El ~so del software presupone,
además, una propuesta metodológica de aprendizaje. Manejar esta alternativa tecnológica es necesario para lograr un mejoramiento de los
estándares educativos.
12 M.

Sánchez, Metodología para desarrollar la habilidad para cprender a aprender, 1998.

331

6. 2. 4 Los lineamientos que inco,pora el modelo
Este modelo fue concebido con base en:
1

Introd11cción. Explicación de los aspectos esenciales del curso, como
planeación, diseño de estrategias de aprendizaje interactivo y uso
sistemático de los materiales de apoyo.
2 Intenciones educativas. Aluden a los propósitos del curso.
3 Objetivos generales. Marco de referencia para presentar las metas por
alcanzar; objetivos particulares desglosados por unidades temáticas,
conforme a tiempo, y aprendizaje planeado.
4 Contenidos. Eje fundamental del curso; principios que rigen la estructura del conocimiento, y donde -como lo señala Ausubel- se
produce el aprendizaje significativo. Hablar de contenidos presupone objetivos y contenidos por módulo, así como sesiones planeadas para facilitar el saber, al igual que estrategias que ayuden a la
organización del proceso enseñanza-aprendizaje. Distribución de
temas con el criterio de desempeño en el aprendizaje. Formato de
mejoramiento continúo del modelo.
5 Índice general del libro-.
Uso de herramientas facilitadoras de la comprensión: prefijos y
sufijos/sinónimos y antónimos
~sc~ones del edificio lingüístico: las preposiciones y las con¡unc10nes
El verbo en diferentes contextos concretos
Interpretación y redacción de textos
6 Sistema de evaluación. Regido por evaluaciones diversas: participación
en clase, ejercicios, tareas, exámenes.

6.2.5. Desarrollo integral

Mi propuesta educativa está orientada al desarrollo integral del ser
humano; a buscar un encuentro dialógico mediante el aprendizaje interactivo; presentar un modelo educativo interactivo, en el cual el profesor pueda incluir, en el salón de clase, el ejercicio del diálogo y el
pensamiento crítico. El proceso renovador que la educación está planteando, propicia una práctica pedagógica abierta, de naturaleza sistemática y reflexiva, generadora de la constru~ción del conocimiento y el
desarrollo de habilidades.
En cuanto al uso de la tecnología, el software fue incorporado con
el objeto de dinamizar el aprendizaje, la perfección de las tareas cogni-

�332

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

tivas que componen el pensamiento crítico y el quehacer del estudiante
para hacerlo sensible al proceso de adquisición de su lengua.
6.3. Corolario

Un país que demanda un alto nivel de desarrollo, requiere profesionistas que posean una conciencia plena de su valor como personas y
su compromiso social. Con esta idea en mente, mi tarea al realizar
este proyecto fue pugnar por el desarrollo integral del educando.
Colateralmente, formar especialistas en la enseñanza de lengua materna. En esta forma integré un sólido equipo de trabajo con estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado. Unos trabajan como
profesores adjuntos en talleres y otros en la captura y procesamiento
de materiales didácticos. Al cooperar en estas tareas, desarrollan sus
propios trabajos de tesis, integrando su investigación con los conocimientos derivados de la práctica.
La formación de recursos humanos, es parte esencial de la misión
de la Universidad, de alú que mi trabajo está enfocado en formar estudiantes de alto nivel y futuros investigadores. Jóvenes que realizan sus
tesis y están interesados en la investigación.
Pero el proyecto no se ha quedado sólo en esto; pues considerando que la optimación de la producción de un bien, es detectar y
explotar sus fortalezas, se desarrollaron talleres literarios para personas con enfermedades mentales severas, así como un taller de arte
para estudiar el lenguaje simbólico.
Este tipo de interrelación no estaba preestablecido, sin embargo,
fue concretado como una oportunidad para descubrir nuevas destrezas cognitivas, más allá de los límites propios de un dominio (adquisición, posesión de conocimientos y destrezas de una determinada disciplina). En esta forma, ha sido posible alcanzar un mejor
desarrollo de lo que se está trabajando, conjuntando varias competencias a la vez y canalizando al sujeto hacia aquélla donde sea más
apto.

Lo interesante a futuro, sería investigar ampliamente el nivel de
representación simbólica, habilidad innata de los seres humanos,
que, canalizada en diferentes formas, según el área predominante de
cada sujeto, puede permitir el desarrollo integral de las personas.

LENGUAJE Y COGNICIÓN

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�EMOCIÓN, REDES NEURALES Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

Lo más bonito quepodemos experimentar es elhlisterio.

Es la fumfe de todo arle verdaderoy de toda ciencia.
Aq1él a quien le sea exfratia esta e111oción,
aqf(e/ que no pueda detenerse a n,aravillarsey permanecer obsorlo
de asombro, es co1110 un nJ11erlo: 111s qjos están cerrados.

Albert Einstein
Mtra. Elba G. Rodríguez Pérez
Centro de Enfermedades Infecciosas
Facultad de Medicina / UANL

a emoción desde el punto de vista conexionista,1 debe ser entendida en términos de procesos cerebrales internos, que se
elicitan en los seres humanos después de la presentación de un
estímulo sea este: visual, olfativo, semántico, táctil, gustativo. Los difer&lt;&gt;ntes inputs permiten la generación de estados afectivos, experiencias
emocionales (sentimientos) y comportamientos. Se sabe que estamos
equipados con múltiples canales sensoriales mediante los cuales podemos mantener todo lo que percibimos de manera unificada y coherente, porque la econorrúa de nuestro cerebro posee una capacidad mulrimodal,2 esto se comprueba cuando el ser humano es expuesto al manejo de olores junto con inputs tipo semánticos. Royet, Koenig, .Gregoire, Vigouroux, &amp; Mauguiere, probaron que la representación perceptual de olores está almacenada en patrones de subsistemas de activa-

L

1

M.F. Gutiérrez (Ed), Teorías del desarrollo cognihvo, Mac Graw Hilllnteramericana, Madrid, 2005.
2 A.G. Calvert, "Crossmodal Processing in the Human Brain. Insights from
Functional Neuroimaging Studies", Cerebro/ Corlex, 11, 2001, 1110-1123.

�340

ELBA G. RODRÍGUEZ PÉREZ

ción, mientras que las representaciones semánticas están en la memoria
asociativa, junto con otros tipos de información3• En este contexto
Fazio,4 da a conocer su modelo denominado Activación Automática de
Evaluaciones Afectivas, donde demuestra que para que el proceso
emocional se active o despierte el ser humano debe ponerse en contacto con un input sensorial los cuales incitan a las células nerviosas a una
"conversación interna",5 llevada a cabo en los receptores químicos de
las dendritas neuronales que se encuentran en diferentes partes del
cerebro integrado por: la amígdala, ínsula, striatum ventral, las regiones
del giro cingulado anterior y la corteza prefrontal. Otras regiones cerebrales importantes comprende: el hipocampo, el giro cingulado anterior y también parte de la corteza prefrontal.6 La dinámica de estacomunicación se lleva a cabo a través de "redes neurales", las cuales se
sincronizan y actúan de manera paralela y jerárquica,7 para permitir que
el ser humano active una respuesta cognitiva-emocional, cuánto mayor
número de neuronas se activen y sea más compleja la excitación, las
redes neuronales elicitan respuestas que se ejecuta a gran velocidad,8 la
activación de estas redes no estaría completa sin la acción de metabolitos conocidos como neurotransmisores. De ahí que Panksepp afirma
que: "Hay una triangulación entre los indicadores psicológicos, neurológicos y del comportamiento de emociones, estas estrategias son esenciales para que los seres humanos podamos penetrar en la naturaleza
básica de emociones".9

EMOCIÓN, REDES NEURALES, Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

341

Antecedentes
Desde el momento de la concepción se inician en el ser humano una
serie de transformaciones internas y externas, los cuales sólo terminan
hasta que el hombre muere, sin embargo es fácil observar en un individuo su crecimiento y maduración a nivel corporal/ físico, mientras que
por lo general, quizá el hombre al final de su vida, se da cuenta que
dentro de su ser se llevó al unísono una estructuración y modulación
de eso llamado yo interno, el cual sutilmente se organiza y modela inconscientemente porque este desarrollo se logra: percibiendo, sintiendo, aprendiendo, conociendo, sufriendo, es decir viviendo la vida. 10 Sin
embargo durante más de tres siglos, científicos y filósofos consideraron
a la mente como una unidad intangible y separada casi totalmente del
11
cuerpo, hasta que se inició la era de la neurofisio-psicología. 12
13

Capra, uno de los pensadores más importante de este siglo escribe
en su libro Conexiones Ocultas que el crecimiento interior en el hombre (figura No. 1), se inicia con la percepción de miríadas de estímulos
provenientes del medio exterior; aromas, sensaciones a través del tacto,
palabras, sonidos, colores, las cuales se van acumulando en nuestra
memoria, originando lo que Maturana y Varela,14 llaman cognición,
"proceso de conocimiento" o "actividad implicada en la autogénesis y
la autoperpetuación de las redes vivas", porque el proceso cognoscitivo
comprende el proceso mismo de la vida: percepción, emoción y comportamiento.

3

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14

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14

14

lbíde,n

�342

ELBA

G.

RODRÍGUEZ PÉREZ

EMOCIÓN, REDES NEURALES, Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

macena", las experiencias cognitivas-emocionales durante toda la vida,
y a la vez permite que el ser humano evoque consciente o inconscientemente, acciones, pensamientos, percepciones y emociones que le
permiten al sujeto evaluarlos o re-evaluarlos más rápidamente para
tomar decisiones importantes en su vida, pero también la cognición
implica planificación de actos y comportamientos para que la persona
alcance aquellas metas trazadas en su vida, las cuales "impuso" y guardo en su cerebro basándose precisamente en las habilidades percepti15
vas y de reconocimiento. (Figura 2). El ser humano también elicita
procesos cognitivos rápidos, automáticos, con diversidad tan compleja
como la racionalización, el razonamiento, lo mismo clasifica, valora y
lleva a cabo la modulación voluntaria, que por lo general impacta en
una experiencia emocional.16

EW&gt;CION
REDES NEURAI..ES

1
1
t

Figura No. 1. Ruta de la autogénesis y autoperpetuación del proceso del conocimiento.

Todos estos procesos de memoria cognitivos-emocional llevan intercambios de información, a través de una compleja actividad neural, que
puede ser unimodal o a través de redes morfo-funcionales, que codifican información mediante potenciales de acción la cual tienden a ser

343

reproducibles y guarda caracteristicas similares en cada sinapsis, la velocidad de este procesamiento increíblemente es menor que el que se
lleva a cabo en los procesadores con circuitos electrónicos. Esto binomio se activa también rápidamente porque el proceso se lleva a cabo
17
"en paralelo", y de manera multimodal despertando diferentes memorias sensoriales al unísono. 18

Figura No. 2. Muestra las conexiones ocultas conocidas como "redes vívas". 19

El procesamiento multimodal es llevado a cabo por las neuronas de
"proyección" las cuales se asocian para construir mapas neuronales,20
constituidos a su vez por redes interconectadas (Figura No. 3), este
conjunto de dendritas excitadas forman nudos neurales tan complejos
que son capaces de crear pensamientos, emociones, percepciones, codificación de rnemorias.21 Además, las mismas neuronas se disparan
varias veces, recordando una misma ruta sináptica con "memoria codificada", este proceso cada vez más rápido, es llamado "aprendizaje
17

15

E. Eich, JE. Kihlstrom, G.H. Bower, J.P. Forgas, &amp; Niedenthal. (Ecls), Cog-

nicióny emoción, Mac Graw Hill Interamericana, Madrid, 2000.
16
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"The Affect System Has Parallel and Integrative Processing Components Form Follows Fonction",Joumal ofPersonality and Social P!Jcholoo, 76(5), f999, 839-855.
18
M. D. Small &amp; J. Prescott, "Odor/ Taste lntegrat:ion and the Perception of
Flavor", Experimental Brain Ruearch, 166, 2005, 345-357.
19 Capra, Op. Cit.
20 Barret, Op. Cit.
21

L. A. Téllez, O. H. Téllez, G. M. E. Mendoza; L. E. Butcher, R.C. Pacheco
&amp; M. Tirado (Eds), Atención, aprendizajey 1J1emoria, Editorial Trillas, México, 2002.

�344

ELBA G. RODRÍGUEZ PÉREZ

EMOCIÓN. REDES NEURALES, Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

345

22

hebbiano", esta proceso de reconocimiento o de recuerdo permite
que nuestro cerebro comande un inconsciente anamnésico-cognitivo
neural.23

R
E

D
E

s

N
E

~------il Situación emocional lf---------,
,-+

1

AMIGDALA

1

1

Memoria emocional
implícita

\

s

Memoria explicita
de la

sltuaáón emocional

u

R
A
L
E

,i-------i1 HIPOTALAMO

Memoria de

traba)/

e

o
N
E
X
1

o
N
1

s

1

'---------;' Estímulo EMOCIONAL ¡--'-------'----'
de repetición

¡

¡

M

o

Figura No. 3 Comunicación neuronal entre cognición, memorias y emoción

El proceso neural, se establece cuando Papez da a conocer su teoría,
según la cual las estructuras neurales del "cerebro antiguo", están conectados anatómica y fisiológicamente entre los hemisferios cerebrales,
24
el tálamo dorsal e hipotálamo, pero Ledoux:25 especifica que la amígdala y el hipocampo están implicados en funciones emocionales, formando parte de el sistema límbico.26

J. A. Barbado, D. P. Aizpiri, &amp; G. A. Cañones, Aspectos sobre Neurobiología de
la conducta huma11a, 2002, revisado en octubre 22 de 2005, disponible en:
http://www.semg.es/revism/revista_45/pdf/500-513.pdf
23 A. G. Calvert, "Crossmodal Processing in the Human Brain. Insights &amp;om
Functional Neuroimaging Studies", Cerebral Cortex, 11, 1 I 10-1123.
24 M. Levav, "Neuropsicología de la emoción. Particularidades en la infancia",
Revista Argentina de Neu-ropsicología, 5, 2005, 15-24.
25 J. E. Ledoux, "Emotion Circuits in the Brain", Amma/ Review Ne11roscience, 23,
2000, 155-184.
26 J. P. Sánchez-Navarro, &amp; F. Román, "Amígdala, corteza prefrontal y especialización hemisférica en la experiencia y expresión emocional", Anales de Psicología,
20(2), 2004, 223-240.
22

Y más delante esto se confirmó con estudios de neuroimágen, utilizando la Tomografía Axial Computarizada u otras técnicas,27 cuando se
observo las zonas o áreas del cerebro que se "activan" en los procesos
cognitivos y emocionales de ahí se sabe que la amígdala está encargada
del procesamiento emocional de las señales sensoriales, ya que recibe
proyecciones neurales de todos los órganos encargados de la percepción (oído, gusto, tacto, habla, olfato, visión). Este ganglio basal del
sistema límbico, a través conexiones neuronales tálamo-amigdalinas,
posee la capacidad de proporcionar significado afectivo y de valoración
28
a los estímulos, que es una cualidad determinante para la ocurrencia
de la emoción y aunque no todas las valoraciones significativas dan
lugar a una emoción si podemos decir que toda emoción siempre es el
29
resultado de una valoración. Esta estructura cerebral también se activa en respuesta a la observación de caras no familiares, durante la detección de una mirada fija, en representaciones de miedo o temor, con
expresiones faciales de felicidad, o en escenas emotivas.30 Se le relaciona también con procesos semánticos,31 en la identificación de aromas displacenteros, en estímulos gustativos, y en la modulación de la vigilancia
y atención de la información emocional per se.32 También en funciones
implícitas y automáticas, se activa rápidamente ante situaciones sociales, en representaciones cognitivas y conductuales según el valor social
del estímulo y es muy sensible a estímulos negativos.33 La amígdala

v R.F. Rosales, "Resonancia Magnética Funcional. Una nueva herramienta para
explorar la actividad cerebral y obtener un mapa de su corteza", Revista Chilena de
Radiología, 9 (2), 2003, 86-91; Calvert, Op. Cit.
28
A. K. Anderson, K Christoff, l. M. Stappen, D. Panitz, G. Ghahremani, &amp;
G. Glover, "Dissociated Neural Representations of Intensity and Valence in Human
Olfaction", Nature neuroscience, 6, 2003, 196-202.
29
J. .S. Winston, J. A.Gottfried, J.M. Kilner R.J. &amp; Dolan, ''Integrnted Neural
Representations of Odor Intensity and Affective Valence in Human Amygdala", The
Journal efNeuroscimce, 25(39), 2005, 8907-8903; R.E.O. López, (Ed), El enfoque cognitivo
de la memoria hu1J1a1Ja. Técnicas de i11vestigació11, México, D.F. Trillas, 2002.
30
A E. Phelps, "Emotion and Cognition: Insights from Studies of Human
Amygdala", A11nua/ Revie111 PsichologicaL 57, 2006, 27-53.
31
J. De Hower &amp; T. Randell, "Robust affective priming effects in a condicional
pronunciation task: Evidence for the semantic representation bf evaluative information", Cognitio11 and Emotio11, 18 (2), 2004, 251-264; Royet, et al., Op.Cit.
32
L.M. Phillips, C.W. Drevets, S. L. Raunch, &amp; R. Lane, "Neurobiology of
Emotion Perception I: The Neural Basis of Normal Emorion Perception", Sociery ef
Biologica/ P.rychiatry. 54, 2003, 504-514; Sánchez-Navarro &amp; Román, Op.Cit.
33
M. Levav, "Neuropsicología de la emoción. Particularidades en la infancia",
Revista Argentina de Neuropsicología, 5, 2005, 15-24.

�346

ELBA G. RODRÍGUEZ PÉREZ
EMOCIÓN, REDES NEURALES, Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

controla respuestas corporales (conductuales, autónomas, endocrinas,
etc.) que proveen retroalimentación que influye directamente en los
procesos corticales, tales como las hormonas adrenales (adrenalina).34
Otra zona del cerebro importante en cognición-emoción es el hipotálamo y el hipocampo, el cual se activa en situaciones de aprendizaje
ante situaciones ambientales relacionada al miedo o al contexto en el
.
que ocurre un suceso adverso.35 Se piensa que este es necesano
para 1a
adquisición de recuerdos declarativos o explícitos, en otras pala~ras en
la capacidad de adquirir recuerdos conscientemente. Es necesano para
adouirir conocimiento explicito sobre las características negativas de un
eve'nto. El hipocampo y la anúgdala pueden funcionar independientemente para adquirir diferentes tipos de representaciones que presentan
propiedades negativas de sucesos. El hipocampo posibilita cambios del
foco de atención, facilita la capacidad de adaptación a situaciones nuevas contribuye al cambio de estrategias de acción, nos permite tomar
opciones en -situaciones nuevas o viejas y facilita la mediación de la
conducta cooperativa, además provee información sobre posición espacial, asociación de lugares, familiaridad, novedad de sucesos que ocurren en un lugar particular, además es capaz de la discriminación de
objetos.
La corteza prefrontal, especialmente las áreas prefrontales dorsola.
•
36
terales, están implicadas en los procesos de la memona operativa, que
cumple funciones de control del procesamiento y de ~~acenamie~to
de la información durante la realización de tareas cogruttvas comple¡as
como el aprendizaje, la comprensión o el razonamiento. Los estímulos
primarios y las representaciones almacenadas se integran por medio de
las áreas prefrontales, a los sistemas de procesamiento sensorial que
sirven como protectores de la memoria a corto plazo y como procesadores preceptúales y por último está implicada con el sistema de la
memoria explicita.
1

l'

Scherer37 confirma lo escrito anteriormente cuando nos dice que: "la
emoción puede ser definida como una sincronización temporal de todos los subsistemas del funcionamiento orgarúsmico, representado por

cinco componentes (cognición, regulación, motivación, expresión motora y monitoreo/sentimientos), en respuesta á la evaluación de un
estímulo interno o externo que es relevante para el ser humano".
38

Scherer, afirma, en sus teorías de valoraciones (Apraissal), que la
percepción de un estímulo, tiene que pasar fundamentalmente por un
proceso de evaluación o valoración para elicitar múltiples procesos
cognitivos desde procesos rápidos, automáticos e implícitos hasta otros
de tipo complejo (racionalización, razonamiento, modulación voluntaria, de clasificación), que van a impactar en la experiencia emocional.
El ser humano posee la capacidad de manejar la cognición-emoción
por medio de dos modelos, puede utilizar el sistema hot (cognición coloreada con sentimientos), el cual abarca representaciones implícitas y
abstractas, información sensorial, perceptual, y semántica, origina también una categoría de experiencia emocional como: cambios autonómicos, subjetivos, y expresivos, este proceso, es la base de la emocionalidad, miedos y pasiones, es impulsivo-reflexivo e inicialmente es controlado por estímulos innatos y condicionamientos emocionales. El segundo sistema es el proposicional, responsable de los procesos "coo!' de la
emoción, es cognitivo, pero emocionalmente neutro, contemplativo,
flexible, integrado, coherente, temporo-espacial, lento, episódico, y
estratégico. Este sistema no es necesario para activar la respuesta emocional pero esta involucrado de primariamente en la autorregulación
voluntaria de las emociones, y asociado con la modalidad analíticaracional de procesar las emociones. 39
Para que se inicie el proceso cognitivo emocional es necesario la valoración de los objetos, esta proceso evaluativo puede producirse a
partir de la influencia de un estímulo exterior, o a partir de la influencia
de un estímulo interno, como la memoria o la imaginación y lleva o
adquiere una carga/ valencia, de acuerdo a si el sujeto consideró a el
estímulo como, agradable o aversivo, bueno o malo, positivo o negati40
vo, estos datos de valoración, han sido interpretados como evidencia
pa.ra asumir que los seres humano estamos dotados con mecanismos
38

Barbado, et. al. Op. Cit.
35 Sánchez-Navarro &amp; Román, Op. Cit.
36 A. K. Anderson, et al., Dissociated Neural Representations of lntensity and
Valence in Human Olfaction", Natnre neuroscience, 6, 2003, 196-202
37 Il K. Scherer, ''What are emotions? And how can they be measured?" Social
34

Science lnformation, 44(4), 2005, 695-729.

347

R. K. Scherer, Theories and Models of Emotion: a S»wnp. Emotion Researrh Group,
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39
A. Schafer, et. al., Neural correlates of «hot» and «cold» emocional processing:
a multilevel approach to the functional anatomy of emotion, Neuroln,age. 18, 2003,
938-949.
40 Phillips, et. al. Op. Cit.

�348

ELBA G. RODRÍGUEZ PÉREZ

de decisión evaluadora que nos permite calificar afectivamente y de
manera automática la información de un estímulo.41
Cuando un input entra por segunda vez por los sistemas sensoriales, no tiene que ser evaluado nuevamente, sino que la carga afectiva
que posee activa de manera rápida e inconsciente, a aquellas experiencias emocionales presentes en la memoria implícita especialmente si
estos estímulos son afectivamente similares o de valencia igual, lo cual
es una de las premisas centrales de un gran número de modelos para el
estudio de la emoción, entre los cuales se encuentra el de la Activación
Automática de Evaluaciones Asociadas.42 Este investigador utilizó el
paradigma experimental llamado "Priming Afectivo", probando que las
actitudes afectivas son conceptualizadas en la memoria semántica como "objetos de evaluación", es decir que poseen una valencia la cual se
puede asociar con otros objetos (semánticos, visuales, olfativos, gustativos táctiles), que poseen la misma o similar carga evaluativo, para
ejemplificar lo anterior sería, si los estímulos son semánticos amorfelicidad, el tiempo de evaluación es coto porque ambas palabras poseen una valencia similar, también se pueden hacer combinaciones
como semánticos con olfativos como: amor-aroma de vainilla. (Figura
No.4)
Para comprender lo anterior en las primeras Evaluaciones Afectivas
se utilizaron estímulos visuales como: palabras, líneas simples, dibujos,
fotografías, como objetos llamados facilitadores y otros inputs como
objetivos; aromas, lecturas, palabras, palabras habladas, etcétera.43
Hermans, Baeyens, &amp; Eelen, demostraron que olores (sustancias aromáticas) positivos y negativos podrían relacionarse afectivamente con
palabras con valencias similares y así expusieron a un número de sujetos a un aroma (ejemplo, vainilla), el cual probaron que este olor posee
una valencia positiva, este primer input es llamado facilitador (primes),
después se presenta a la persona en estudio, palabras positivas, negativas y neutras, los cuales actúan como objetivos (targets), como segun44
do estímulo. Los resultados de este estudio mostraron que las pala41

A. K. Anderson, et. Al. Op. Cit, K. C. Berridge, " Pleasures of the Brain",
Brain and Cognition, 52,106-128.
42
H. R.. Fazio, "On the automatic activation of associated evaluation: An overview'', Cognition and Emotion, 15, 2001, 115-141.
43 De Hower, et al. Op. Cit.
44
D. Hermans, A. Spruyt, J. De Hower &amp; P. Eelen, P., Affective priming with
subliminally presented pictures, Canadian joHmal ofExperimentaJ P~chology, 2003, (! de
julio de 2004), disponible en:http://www.findarticles.com/p/articles

EMOCIÓN, REDES NEURALES. Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

349

bras objetivos, fueron evaluadas más rápidamente sí el aroma O facilitad~~ que se perc~b_ió como prime, poseen valencia similar (palabra
positiva-aroma positivo), presentando congruencia afectiva, comparado
con el par aroma-palabra 1ncongruentemente afectivo (palabra positivaaroma negativo). (Figura 5)

n ~\sto

Figura No. 4 Esquematización del proceso de activación automática de evaluaciones
afectivas

. Si. el es~mulo se~ántico y el aroma son congruentes, el tiempo de
1d~ntificac1on _afectiva llamada respuesta de latencia SOA (intervalo
extstente, e?tre la aparición del facilitador y la presentación del objetivo), es rap1da comparada a la prueba de cuando el estímulo semántico
Y e~ olo_r poseen una valencia opuesta (ejemplo: negativo- positiva),
aqw el tiempo de identificación SOA sería lento. Así el fundamento de
este proceso de Evaluación afectiva, también llamado Congruencia
afecuva, es determinar la fuerza asociativa entre el estímulo aromático
facilitador y el objetivo que se "despierta" de la memoria semántica
guardada como abstracción o memoria implícita,45_ porque estos mismos autores comprobaron que esta evaluación se lleva a cabo de forma
~mi_qa3690/is_200306/ai_n9243543; D. Hermans,J. Hower &amp; P. Eelen, P., "A
tune course analysis of the affective prirning effect", Cognition and E,notion 1 (2) 2001
143-165.
'
'
'
45
De Hower,J., &amp; Randell, Op. Cit.

�350

EMOCIÓN, REDES NEURALES, Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

ELBA G. RODRÍGUEZ PÉREZ

automática, sin esfuerzo y sin la interferencia de procesos cognitivos
superiores. La activación de la memoria_ implícita ~ trav~s del proceso
de la Activación Automática de Evaluaciones afectivas, Juega un papel
crítico en muchos fenómenos importantes en el ser humano, tales como: la atención, la categorización, la toma de decisiones y en última
instancia, los juicios y el comportamiento. 46 Más importante es q~e el
ser humano a través de la actuación automática fomenta la aproxunación del individuo hacia los objetos que ha clasificado personalmente
como positivos y el alejamiento de aquellos que ha clasificado negativarnente.47
PALABRAS DE LA MEMORIA SEMANTICA/l'ARGETS U OBJETIVOS

Amor

Homicidio
Violación
Incesto
Guerra

Risa.
Beso.
Amigo.
Vacaciones.
Paz
Abrazar
Matrimonio
Verano
Abrazo

(+)

Sida
Tortura

Tumor

(-)

Ejecución
Enfermedad.

Cáncer.

Dientes.
Mantequilla
Escarabajo
Marlil
Saltamontes.
Camión

Dornilorio
Cuadrado
Tijeras.
Chicle.

AROMAS UTILIZADOS COMO PRIMES O FAClLITADORFS

Vainilla

MaMllllL
Rosas.

Huevo podrido
Carne putrefac1a.
Orín de perro.

Figura No.5 Muestran un ejemplo de las palabras y aromas utilizadas en una evaluación afectiva.48

351

mulos sensoriales y miles de experiencias guardadas en las memorias.
También es importante comprender que cada e$tímulo importante en
nuestra vida lleva una valencia emocional que los califica como; agradable-desagradable, bueno-malo, positivo o negativo, lo que se puede
comprobar experimentalmente a través del mecanismo de Activación
Automática de Evaluaciones Afectivas y determinar así que la memoria
emocional implícita, se activa de manera automática, inconsciente y
rápida.

Conclusiones
Para comprender el proceso de cognitivo-emocional es necesario estudiarlo desde el punto de vista organísmico, punto de vista de Capra,49
es decir, como una sucesión de conexiones ocultas que forman "redes
vivas", donde están involucrados, los cromosomas, los genes, el Ácido
Desoxi:ribo Nucléico, el cerebro, las neuronas, los neurotransmisores,
la percepción, la misma cognición y la emoción. En cuanto a la Activación Automática de Evaluaciones Afectivas, como escribe Facio: 50 "aún
hay muchos aspectos que tienen que ser analizados a mayor profundidad, y hay que seguir adentrándonos en este paradigma y en las posibilidades teóricas que ofrece".
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Entender como e1 proceso cognitivo-emocional en el ser humanos es
una relación simbiótica (una no puede existir sin la otra), porque se
concatenan a través de un sistema neural so?sticado. Po~, otro lad?
para que este mecanismo se active es necesaria la percepc1on de estt-

BARBADO, J.A., Aizpiri, D.P., &amp; Cañones, G.A., Aspectos sobre Neurobiología
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48 D. Hermans, J. D. Hower, &amp; P. Eelen, Op. Cit.
46

49
50

Capra, Op. Cit.

H. R. Fazio, "On the automatic activation of associated evaluation: An overview", Cognition and Emotion, 15, 2001, 115-141.

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Mtra. Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Mtra. Juana Garza de la Garza
Preparatoria Nº 9 y 7
U.A.N.L.

I. EL POSBOOM

E

1 ténnin~ posboom como designación general se refiere a aquellos escntores que llegaron a la madurez una década o más
después de los del boom, y cuya primera obra importante apareció después del movimiento de 1968.
Las tendencias desde ese año han sido diversas, y uno de los lazos
las une tal vez sea el género testimonial, un género autobiográfico que
narra las historias de aquellos que, hasta la fecha, no han tenido acceso
a la palabra escrita.
Se trata de descripciones hechas por testigos oculares de acontecimientos en los que toman parte personas realmente existentes y/ o reportajes hechos por individuos que representan a grupos sociales involucrados en una situación histórica particularmente significativa 1.

Cabe subrayar que el estilo de estas obras posee la tendencia a ser
realistas y pretenden revelar aspectos ocultos de la realidad.
Es necesario mencionar que:
... el testimonio constituye un género grato a la izquierda, especialmente porque el testigo tiende a pertenecer !l. los sectores desheredados u
oprimidos de la sociedad. No sorprende que el testimonio apareciera
1

254.

Shaw, Donald L. (1999). Nueva narrativa hispanoamericana. Madrid: Cátedra. p.

�ELVIA ESfHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

356

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

por primera vez en su fonna moderna en la Cuba de Fidel Castro,
donde recibió el apoyo del gobierno, que reconoció su contribución a
la tarea de crear en el pueblo una conciencia revolucionaria2•

Juan Armando Epple cita tres características básicas en el posboom:
: -.la parodia de l~,s géneros literarios y los códigos· oficiales del lengua¡e; l_a caractenzac1on protagonista del estrato adolescente y juvenil de la
socreda?'. y la incorporación a la textualidad narrativa de la expresividad poetlca corno forma natural de decir; o sea: parodia, poesía y pop4.

Por otro lado, se asevera que la obra testimonial pretende reforzar la
voluntad de resistir la opresión, acusar la violencia y la explotación
institucionalizadas.
Asimismo, cabe destacar que la literatura testimonial sobresale en la
época literaria hispanoamericana a fines de los setenta y principios de
los ochenta. En este sentido la narrativa del posboom permite una reflexión más fructífera sobre los conflictos actuales, los problemas de la
vida diaria y la necesidad de impedir que el ser humano pierda su facultad de soñar.
También, cabe hacer mención de las características del posboom:
una aceptación renovada de la realidad -frecuentemente relacionada
con el compromiso social-, un retorno al ideal del amor, la experiencia
del exilio y una mayor legibilidad alcanzada en el reconocimiento del
lector sobre el tiempo, causalidad y referencias lingüísticas, pues el lenguaje es -parafraseando a Rodrigo Bazán Bonfil- el verdadero protagonista de este periodo literario. Por otra parte, se cultivó la sátira con
sentido lúdico; se experimentó con la fantasía, se reformuló la historia
y se agregaron nuevas técnicas de escritura, el tema del sexo se volvió
más explícito y combativo.
Asimismo, entre las particularidades del posboom se puede citar el
abandono de la orfebrería verbal:
. . .de la retórica narcisista que llama más la atención sobre el virtuosismo y. los artificios del autor que sobre la materia narrada. Otra característica (...) es que en el posboom el exilio, interior o exterior, no
fue por vocación cultural sino por desgarro de nuestras naciones, lo
cual arroja una escritura sin pretensión de hacer decálogos políticos revolucionarios para Latinoamérica3•

Otro de los rubros del posboom que merece especial atención es
que se observa, una especie de renovación de los sentimientos
-romanticismo, amor-, de la alegría de vivir y de la sensualidad. El
posboom, además, adopta una postura que integra necesariamente un
renacimiento de la confianza en la capacidad del escritor de observar e
interpretar la realidad y emplear el lenguaje directo y referencial. El
tema de protesta también es empleado por estos escritores.

3 http://www.ecomchaco.rom.ar/ruhura/!itrnuura/mempd)l.hnn p.

11. Narrativa Cubana Actual

Primeramente se debe recordar que los grandes traumas sociales traen
como consecuencia cambios en el interior de la sociedad. Estos cambi~s requieren e~pr~s:irse, ,c~ticar, _referir una situación, dando un giro
m~s crea~or al e¡~rc1c10 art1st1co y literario en la inmensa mayoría de los
pa.tses lattnoamencanos, materializándose en la eclosión creativa de las
últimas décadas del siglo XX y los escasos años del siglo XXI. "En
~uba, ,e~ estudio ~ientífico de la literatura no se produjo de manera
s1stemat1ca hasta bien entrado el siglo XX.".s
El cre_cimienro geográfico de la diáspora es uno de los signos de los
nuevos tiempos y entre sus consecuencias inmediatas está la apertura
d~l núcleo de la liter.atura nacional (cuyo lógico espacio es la isla) que al
dispersarse, ha per~do gran parte de su relación de contigüidad, por lo
que para los estudiosos resulta prácticamente imposible establecer coordenadas de sistematicidad debido a que el acceso a esa literatura enfrenta 1~ dific~tad de la dispersión en varios países y la imposibilidad
de su cu-culac1on en Cuba. Por supuesto, esta dispersión provoca una
real sensación de vacío, que se manifiesta además en términos de edición y circulación.
Este v~cío, sin em~argo, es pasajero en cuanto a creación global,
pues con 1nde~endenc1a de sitios de residencia y filiaciones políticas,
todos esos escntores mantienen -incluso a pesar de ellos mismos O de
las instituciones oficiales cubanas- una relación de pertenencia con una
literatura nacional que está por encima de voluntades políticas más 0
menos permanentes: la de estos autores sigue siendo literatura cubana y
como tal debe ser asumida por los que valoran los procesos culturales.
Entre los efectos a largo plazo de esta diáspora está la más peligrosa
ruptura de una relación del escritor con su ambiente natural (geográfico, cultural, lingüístico), del que generalmente se nutre y al que suele
4

2 Jbidem.

2.

357

Shaw, Donald L. Op. Cit. pp. 264-265.
,
Pormondo, José Antonio, (1986). EnsC!JOS de estética y de teoría literaria. Cuba:
Editorial Letras cubanas. p. 311.
5

�ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA C UBANA

dirigirse, lo cual puede obligarlo a un lamentable desarraigo ~ue, en
general, no ha sido especialmente favorabl_e para los autores emigrados
en las últimas décadas, cuyas obras -las mas de las veces- han quedado
estancadas entre la nostalgia y el resentimiento político, ingredientes
que aplicados en exceso suelen ser fatales para la obra artística.

En la narrativa aparecían nuevos personajes y se comenzaba a escribir sobre zonas oscuras de la realidad y se proponía, en fin, una imagen
polisémica, contradictoria, multiforme de la vida cubana contemporánea, totalmente diversa de la patentada en años anteriores. La narrativa
de esta época es particularmente cotidiana y conlleva un tono fuera de
la retórica épica y de los barroquismos verbales.

358

Así mediada la última década del siglo, la literatura cubana se presenta ~orno un cuerpo escindido, difuso, sin la necesaria interactividad
entre el autor y sus lectores naturales y con el factor po~~co gravi~~do
como una nube oscura y persistente sobre las propos1c1ones estettcas
de muchos escritores de hoy.
La crisis y la diáspora son, sin embargo, sólo los f~nómen?s más visibles y lamentables de una evolución artística cuyo_ ~1gno ~a_s _característico, tal vez, sea la ganancia de espacios de reflexton y análisis por la
más reciente literatura de la isla.
El hecho de que la literatura escrita en Cuba durante las dé~adas del
sesenta al ochenta dependiera para su publicación casi exclus1v~mente
de su aceptación por las editoriales cubanas -todas estatales~ ,impu~o
nom1as de censura y autocensura que gravitaron sobre la creac1on a~stica: "la nueva línea narrativa que se va conformando en los ano_s
ochenta se encuentra íntimamente relacionada con un cambio de actttud en la propia Revolución Cubana".6
Esta situación se hizo particularmente visible en la década del setenta cuando las valoraciones ideológicas se impusieron de un modo más
fé~reo y se exigió, desde posiciones reductivista~ y ya como política
cultural la creación de una literatura revoluc10nana -en su forma Y en
su cont~nido- que de algún modo trató de alentar la existencia de un
realismo socialista cubano, que llegó a fraguar en obras y autores hoy
totalmente olvidados. Pero esa coyuntura alentó, lógicamente, la elaboración de aquella literatura reafirmativa en términos polític?s, de la cual
desaparecieron todos los conflictos capaces de problematlZar verdaderamente las circunstancias de la realidad cubana.
Ahora bien, lo que parece indudable es que en los ~os de crisis que
marcan la primera mitad de los noventa se pr~dujo un 1mpo~ante,r~levo generacional que tiene evidentes connotac1o?es de cambio estettco,
lo cual se hace especialmente visible en la narrattva.

6 Huertas, Begoña. (1993). Ensqyo de un cambio. La na"ativa cubana de los '80. Cuba: Casa de las Américas. p. 8.

359

En general, los autores vivos y actuantes en la literatura cubana de la
isla, por encima de esquemáticos a favor de o en contra de, se han lanzado a la más profunda y necesaria reflexión de su circunstancia desde
una perspectiva que sí le es propia a la literatura: su necesidad de enjuiciamiento crítico de la realidad, su intención de testimoniar artísticamente la cotidianeidad del país y su vocación participativa, desde presupuestos estéticos, en la dificilísima vida diaria que comparten con
varios millones de cubanos.
Pero los escritores cubanos han ido reclamando y recuperando ese
derecho a la crítica y a la reflexión, a ubicar su luz en zonas oscuras
para darle su imagen peculiar a la creación: la imagen de una literatura
que, aun refiriéndose a una realidad altamente politizada en cada uno
de sus actos y acontecimientos, ha sabido recuperar sus verdaderas
capacidades artísticas y misiones sociales, para valer, ante todo, como
productos estéticos antes que como piezas de servicio político inmediato.
Por otro lado, cabe subrayar que la narrativa cubana se distingue por
la polarización de núcleos de narradores en diferentes provincias del
país; predominio del cuento y la confluencia generacional -donde coexisten narradores desde los años cuarenta hasta los noventa- cuando
la creación alcanza altos niveles de calidad considerados como la vuelta
del péndulo.
Asimismo, se debe mencionar que Cuba atravesó por un periodo de
oro (19 59-1972), el cual se inició con el triunfo de la Revolución; destacan autores como José Lezama Lima Paradiso, Alejo Carpentier E /
siglo de fas luces, Omelio Jorge Cardoso, Lino Novás Calvo, Guillermo
Cabrera Infante Tres Instes tigres, Antonio Benítez Rojo El escudo de hqjas
secas, Eduardo Heras León Los pasos en la hierba, Jesús Díaz Los años
duros, Norberto Fuentes, Reinaldo Arenas Celestino A ntes del alba, Reynaldo González, Manuel Cofiño y José Soler Puig E l pan dormido, entre
otros.
Un aspecto digno de citarse es que:

�SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

360

La insistencia en el rechazo a una literatura que se limitara a reflejar esquemáticamente la superficie de lo real y el propósito de recuperar los
logros positivos de la narrativa del primer decenio de la Revolución se
revelan (...) como aspectos prioritarios tanto para los dirigentes culcurales como para los propios creadores7 .

Por otro lado, hay que ubicar un periodo gris, el cual se ubica entre
1972 y 1980, cuando se convierte Cuba en una tierra estéril, literariamente hablando, debido a las influencias recibidas por el realismo socialista, la politización de la cultura cubana y otras causas de origen no
cultural. Este periodo se caracteriza, además, por la repetición de algunos esquemas literarios, manejo de temas sin conflicto alguno, normas
sobrentendidas y falta de discusión critica.
En aquellas primeras etapas todos los análisis en el plano sociológico
de nuestro desarrollo cultural pasaron inevitablemente por dos filtros
básicos: primero, la euforia revolucionaria y la lucha por la consolidación del triunfo; y el segundo, el debate ideológico revolucionario en
8
contra de los ataques constantes del imperialismo norteamericano .

Es ahora cuando, en 1980, se inicia el despegue del péndulo con dos
promociones: la de los ochenta (desde fines del setenta y consolidada
en la década siguiente) y la de los noventa (que principia a mediados de
los ochenta y madura en los noventa), junto a una nueva producción de
jóvenes narradores que caracterizan el panorama de la narrativa cubana

en lo_s _textos temas conflictivos de la actualidad cubana al ti
prop1C1a un afán de rigor en la experimentación lingüística 10. empo que

Dentro del despegue del , dul
b. ·
ler Puig r r
J d
len . o se u ican autores como: José Sov n munao e cosas, Felix Pita Rodri
A "fe
Vitier Rtgando la lena está Ant ' Arruf: ~z qui s Serdán 18, Cintio
Travieso Elpolvo el
'
on
at , noche del aguafiestas, Julio
Díaz Las iniciales"je ;rii;,.:~;!ºn~;:~Lao~lcue;:¡n_ de p1in~ios,Jesús
otros destacados como autores de pr
º?za ez
~elo sometidos, entre
omociones antenores.
De losAmir
narradores de los 1:-oventa, conviene
.
Matarife
citar a: Guillermo Vidal
Vi" . _,
Valle Manuscntos del muerto, Gumersindo Pacheco M ,
zrgmia se va de vacaciones, etc.
ana
A ...
pnncip10s de los ochenta fue cuando en realidad di . . . f¡
temente la narrativa cubana actual "
d
.º ~cio uerprodujo en un momento e
' ... y ;u entra_ a a la vida literaria se
el quehac li
.
. n que d?s fenomenos interesantes marcaban
er terarto nacional· pnm
l
,·
recién fallecido y entonces a¿n no :~;~r:d~rte~c;e:~:eti~ contra el
gundo, comenzaba a evidenciarse con cierta fu
gns (...) y senarrativo
· ,
erza un nuevo modo
talm
qu~~aractenzana a los propios narradores del 80 fundamen
ente en ros de Senel Paz, A bel Prieto, entre otros"lt. '
111. Narrativa de los Ochenta

Caracteristicas

actual;
.. .las jóvenes generaciones se aprestan al estudio entrañado, científico
de la literatura, persuadidos de que (...) 'una revolución que está empeñada en transformar la vida cultural de un país debe comenzar precisamente por recoger, purificándolo, evaluándolo con sentido histórico,
todo el acervo cultural de la nación" 9•

Begoña Huertas le llama periodo de rectificación, el cual:
...si bien remitía esencialmente al sistema administrativo cubano, a la
actividad laboral y a la economía, tendría unas consecuencias a nivel
sociológico primordiales para este particular proceso de 'rectificación'
en el campo de las letras. El llamamiento a recuperar los valores morales y el idealismo de los primeros años revolucionarios provee al conjunto d e la sociedad de un espíritu crítico de transformación. En el
ámbito literario, esta actitud abre las puertas a la posibilidad de abordar

Ibíd., p. 18.
s http://www.mbaliternria rom/ pediles/ narotiva_2html p. 2.
9 Portuondo, José Antonio. Op. Cit., pp. 382-383.

7

361

La ~écada de lo~ ochenta, con la llegada de una nueva promoción de
escntores
·
d 1 li ' produ¡o cambio: unportantes
en las perspectivas ideológicas
.e a teratura cubana, al nempo que una flexibilidad
l
,
tl.ca cultural
· ·,
.
.
mayor en a políla realidad d penrudtlol una ci~~a ?osis. de crítica y problematización de
entro e a creac1on literana.
No obsta?te, la_ estrecha relación escritor-instituciones estatales
m:tuvo y solo la rncapacidad de respuesta por parte de las editorial::
cu ana:, en_ los noventa'. permitió su ruptura· y con ella una notable
ganancia de mdependencta del artista con respecto al Estad (
h
ent? nces no sólo lo editó, si no también lo promovió naci~nJu: in::t~
nacionalmente en muchos casos).
r

10 Huertas, Begoña.
11

Op. Cit. p. 23.
http:// www.liternturas.com/IslasAmitvallehiaX)3.htm pp. 5-6.

�ELVIA ESTHELA SAUNAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

362

Pero, con la distancia entre esos dos polos llegó a la literatura cubana una posibilidad de exploración en nuevos espacios temáticos y argumentales antes vedados -la marginalidad, el homosexualismo, la corrupción en las esferas oficiales, la prostitución, el desencanto, el exilio,
etc.- con una perspectiva crítica e interrogativa que, en las nuevas circunstancias, casi siempre ha sido asimilada con sabiduría política por
las esferas burocráticas y de poder.
Es factible ubicar este periodo literario dentro del posboom, ya que
"podría utilizarse (...) asumiendo con ello todas las imprecisiones que
conlleva y en atención a razones meramente prácticas. (...) si bien pudiera servir también este término para referirnos a la narrativa cubana
de los ochenta como narrativa cubana del postboom (sic) (...) Llámesele postboom (sic), narrativa de los ochenta o, una vez más, 'nueva na12
rrativa', el hecho es que ahí están los textos para constatarlo" •

A estos nuevos espacios de reflexión y creación se debe, sin duda, la
existencia de muchas obras que desde perspectivas antes inéditas analizan, enjuician o simplemente reflejan lados oscuros de la sociedad cubana, en un tardío aunque necesario balance con la memoria o en una
indagación en la contemporaneidad.
Ahora bien, ¿qué literatura se escribe bajo estas nuevas realidades,
relaciones y condiciones?
Como antes queda dicho, cualquier acercamiento a la actual literatura cubana corre el riesgo de ser parcial en la medida en que la circulación de obras se ha dispersado, a lo que se suma la circunstancia de que
muchas piezas, escritas en estos años, aún no han tenido su posibilidad
editorial por razones económicas ya más que conocidas.
No obstante, ciertas regularidades provisionales se pueden establecer, de acuerdo a comportamientos generales de los textos publicados y
conocidos;
.. .la nueva producción asume unas caracteristicas que se plantean en
clara oposición a las que predominaran en la etapa de los setenta: lo lírico frente a lo épico; lo cotidiano frente a los grandes acontecimientos; lo reflexivo frente a la acción. 13-

Así, una de las características de la actual literatura cubana es la preponderancia de los géneros breves -la poesía y el cuento- sobre los

12 Huertas,

Begoña.

n Ibíd., p. 49.

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

363

extensos_ ~l~ novela y el ensayo-, lo que guarda relación no sólo con
una
de amplio cultivo de la línea
· y e1 relato
b trad1c1on ya
, establecida
.
reve e? el prus, s1no que responde en gran medida a la necesidad de
los escntores de establecer un vínculo de inmediatez entre la literatura
y su contexto contemporáneo específico.
~a inexistencia de una reflexión sostenida sobre aspectos álgidos de
la vida cubana en los medios de prensa ha hecho sentir la obligación a
~~chos autores cubanos de transferir a su literatura la necesidad del
~álogo con ~u presente que tendría su mejor espacio en la prensa cotidiana. ~sta m~errelación, que puede llegar a ser reduccionista entre
arte-~ealid~d, dicta entonces pautas y urgencias, y ha propiciado la presenc~a casi per_manente de la realidad más inmediata en un sector significativo d~ la literatura actual, sin que por ello se haya creado un nuevo
cdro:tumbnsmo que se agote con la propia circunstancia que lo engeno.
Por el contrario, poetas y narradores se han lanzado desde la estética. a una reflexión
al
-, ética de un mundo cambiante que, de algún mod o,
exige su v _?racton y que encuentra en el arte un espacio posible. Junto
a esa creac1~n, por supuesto, ha aflorado otra, de menos vuelo estético
~ue ha cul~vado una cierta literatura del período especial, poblada d~
Jill,eteras, dificultades económicas, balseros y renegados, que atiende
mas al pul~o de l~
que de lo permanente y que por lo general
pone de relieve el ¡wc10 ideológico.

~-º~ª

En las obras cubanas de los ochenta es frecuente, en efecto el emple~ de e~en:e~tos ~x~t~rarios: recursos del género testimonial, Iengua¡e _periodístt~o, mclus1on de personajes y hechos históricos, jergas
¡uveniles, parodias de documentos oficiales, etc.14_

Po~ otra ~arte, la extensa y profunda tradición poética cubana, de
sosterud~ calidad d~ante casi dos siglos, ha mantenido sus niveles de
excelencia pero, _ale¡ada del arte afirmativo y de consignas que la perme~on en_ una epoca, ha optado en los últimos años por un examen
c~s1 sos~e_rudo de_ la ~elac~ón del individuo con su contexto, en valoraciones et1c_as de mdiscutible trascendencia y desde un tono intimista
que se cultiva a partir de la pasada década.
~simism~, cabe subrayar que los escritores de los ochenta pretenden mtroduru referentes extratextuales· en la ficción del texto:

Op. Cit. Pássim.
14 Ibíd., p. 71.

�ELVIA ESTHELA SAUNAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

364

... el machismo, el esquematismo ideológico, la demagogia., la sociedad
de consumo, o ciertos tópicos irrumpen en la ficción de estos años a
través de un tratamiento desenfadado que no disminuye el rigor del
juicio; (...) la preocupación que manifiest.an los escritores de los ochent.a por la elaboración formal de los textos es otro aspecto que merece
ser destacado. Echando mano de cuanto recurso crea necesario para
reforzar la expresividad del lenguaje, el autor de estos años muestra
una plena conciencia de sus posibilidades 15.

Si~ embargo, no deja de ser un hecho contradictorio que un género
como la novela (el más cultivado y consumido internacionalmente y el
que mejor aceptación tiene por las editoriales de la lengua), se haya
visto rezagado en su desarrollo dentro de Cuba. Cierto es que muchos
de los autores que radican en el exterior han publicado varias novelas
en estos años y algunos con más éxito del que la calidad de los textos
hacía presumir. ·
Es también una tradición en Cuba la necesidad de reafirmación generacional. Con frecuencia se oye hablar de nuevos escritores que, aún
siendo nuevos, ven llegar a unos autores que son novísimos o, incluso
a ultranovísimos, como si la edad fuera el signo distintivo posible y más
importante en una evolución estética.
Los autores que emergieron en los ochenta y protagonizaron una
reacción contra la literatura anterior (excesivamente politizada), se distinguían, entre otras características, por una preocupación técnica hacia
los recursos dramáticos empleados en sus textos, por la creación de
personajes creíbles y aferrados a sus circunstancias y por el e~tabl~~imiento de códigos generalmente realistas, en busca de una clanficac1on
de condiciones vitales que los afectaban como artistas y como personas. "Llama la atención (...) el tono que adopta esa crítica: la ironía y la
capacidad de juzgar con humor los aspectos negativos de una sociedad
en marcha"16•
Cabe reconocer que el humor manejado en la obra literaria permite
el acercamiento al lector y compartir una misma realidad; asimismo,
permite hacer verosímiles las reflexiones éticas.
Un elemento localizable en estas creaciones es el elemento maravilloso, es decir se refiere al tratamiento mágico de la realidad;
...la concreción del referente espacio-temporal común a la producción
de los ochenta hace que el uso de estos elementos 'maravillo sos' con1s Ibíd., Pássim.
16

Ibíd., p. 24.

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

365

tribuya a crear una visión más complet.a de la realidad en todas sus dmensiones pero no que desemboque en una abstracción o en la conlguración de un espacio irreaJ1 7•

No es casual, entonces, que muchos de ellos escribieran, peferentemente, sobre personajes jóvenes o adolescentes -Senel Paz (quien
aborda los pequeños asuntos diarios de la vida en un tono intmista),
Arturo Arango, José Ramón Fajardo, Luis Manuel García, etc-, que
buscan su lugar en el mundo, que no es otro que el propio hgar de
estos entonces jóvenes escritores.
En sus obras se advierte una aparente vocación evasiva, conla cual
trata? de desentenderse de la realidad circundante o que, cuaido es
refle¡ada, se hace por caminos simbólicos para asumirla con citerios
alejados del realismo tradicional. No es casual, por ello, que al.unden
los mundos míticos y cerrados, las búsquedas en los universo: de la
cul1:1ra, la rec~eación de textos previos más que la indagaciór en la
realidad. Pero ¡usto es anotar, también, que esta postura no es rrás que
una clara reacción contra el reflejo realista predominante durant1 décadas en la literatura nacional y hacia el cual estos jóvenes autores, más
conectados con las tendencias postmodernas internacionales, m parecen sentir ninguna afinidad.
Esta tendencia, sin embargo, no es la única entre estos jóveres que
se asumen a sí mismos como herejes políticos y postmodernos estéticos, pues hay otros de ellos que sí se interesan por el tratamientodirecto de la realidad, pero lo hacen con dosis críticas altamente exphsivas,
en la mayoría de los casos.
En cualquiera de las dos tendencias, la relación problemática de estos jóvenes con una realidad que ha cambiado y en la cual no etcuentran el sitio al que ellos parecían aspirar marca sus afinidades eséticas,
temáticas e ideológicas, que se caracterizan por la ruptura con l. obra
de sus predecesores.
Si bien es cierto que en ocasiones los juicios más serios emiticbs sobre esta producción literaria se han preocupado por trascender elplano
de su posible y más evidente filiación política, resulta sencillanente
asombrosa la mantenida insistencia por definir la creación de losescritores cubanos a partir de una supuesta manifestación político-lite·aria a
favor de o en contra de, siri importar, ~ lanzar estas definiciones l.istintivas, los verdaderos y más ocultos valores de la obra artistica, la cvolu17

lbíd., p. 37.

�366

SEN EL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

ELVIA ESTHELA SAUNAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

ción interna de esta literatura y mucho menos las intenciones personales de sus creadores.
La polarización política que se produjo en el ya lejano inicio de este

trataban tema~ más trascende~tes desde una perspectiva donde el yo
del poet~ volv1a a ocupar un ruvel protagónico, mientras se interrogaba
una realida? desde una postura que propendía a la participación más
que a la fácil reafirmación.

período obligó a los escritores y artistas cubanos a una necesaria toma
de partido: mientras en Cuba se estatuía como precepto de toda una
política cultural la frase de Fidel Castro "Con la revolución todo, contra la
revolución nada", fuera de la isla los escritores y artistas que entonces
emigraron parecieron concordar en que su lema era "Contra la revolución
todo, con la revolución nada". Así se engendraba un antagonismo de puro
valor ideológico que las esferas políticas internas y externas trataron de
asumir como esencia estética de la creación de los escritores cubanos.
Sin embargo, es justo reconocer que el proceso de valoración ideológica de la literatura ha atravesado diversos momentos en la Cuba
revolucionaria: desde períodos que van del matrimonio feliz entre los
artistas y el poder, típico de los años sesenta, al periodo de una férrea
perspectiva ideológica de los procesos culturales, hasta el arribo de una
etapa de mayor comprensión de las necesidades expresivas de los artistas, como la alcanzada a partir de los años ochenta y patente en muchísimos textos narrativos, poéticos y dramáticos, filmes y productos plásticos y en la flexibilidad incipiente de las editoriales y revistas cubanas
respecto a la publicación de obras de los que se fueron.

En cambio, Ornar González Jiménez expresa:
.. _.considero que existen tres rasgos que la distinguen: a) su filiación re~sta; b) su perspectiva y esencia revolucionaria; c) su situación de
busqueda o carácter de narrativa en desarrollo'8 _

Por otro lado:
•: .si el_ tiempo de la narración se centra en los años del triunfo revolucwnano, no se hará ya partiendo de una abstracción 'héroe' ni manteruendo el foco de atención en el gran acontecimiento colectivo, como
pudo ser frecuente en la narrativa de los setenta, sino basándose en
una visión individual y cotidiana, en la cara aparentemente irrelevante
que no constataría un cronista épico•9_

De lo anteriormente expresado, se concluye que la narrativa cubana
de los ochenta puede agruparse en dos grandes núcleos:
El p~ero seria el constituido por aquellas obras en las que se vuelve
1~ 011rada al pasado con el motivo de registrar la infancia, la adolescencta de un _per:onaje instalado ya en su madurez. Es el caso de (...) Un
rey en el ¡ardín. (...) El segundo núcleo lo constituirian aquellas obras
que se plantean en torno a un aspecto más circunstancial situado en el
presente inmediato y con una perspectiva menos abarcad~ra20-

Fuera de Cuba la magnitud de esta polarización tiene un reflejo más
que evidente en el acceso de los autores cubanos disidentes o problemáticos a ciertos circuitos editoriales que, en cambio, son prácticamente inaccesibles para los que viven y escriben en el país.
Ahora bien, el proceso más interesante de superación de los esquemas políticos trasladados a la obra literaria se ha producido en la isla a
partir de la década del ochenta, en especial gracias a la labor de una
nueva generación o promoción de autores que llegan a la literatura en
estos años y traen con su labor una preocupación que los distingue:
colocar a la obra artística en el campo de los deberes estéticos y alejarla,
todo cuanto sea posible, de la contaminación política inmediata y oportunista.
Varios fueron los síntomas que evidenciaron el cambio de cualidades de la literatura cubana a partir de los ochenta y que hicieron totalmente obsoleta la vieja división ideológica esquematizante. Por ejemplo, rápidamente se hizo notable cómo en la poesía se reaccionaba
contra la comunicación directa del llamado conversacionalismo y se

367

2. Autores
Durante la época de los ochenta sobresalen: Miguel Mejides: Nacido en
1950, en Nuevitas, Camagüey. De entre sus obras destaca &amp;mba Palace
Cuento publicado en el libro homónimo del autor (Ediciones Unión'
UNE~C, 1995), e incl~d~ en la antologí~ del cuento cubano del sigl~
XX, Aire de Luz. El¡ardm de las flores silvestres; Peroersiones en el Prado
(Ediciones Uni~n, 1999) es un texto que quien lee se irá forjando en su
cabeza y que sm querer, lo irá equiparando con su realidad. Pero el
18

Go~zález Jiménez, Ornar. Citado en: Bemard,Jorge L. y Juan A. Pola. (1985).
Q111enes escriben en Cuba. Cuba: Editorial Letras Cubanas. p. 309.
19
Huertas, Begoña. Op. Cit. p. 31
20 lbíd., p. 50.
.,

�368

ELVIA E5THELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

empeño del propio escritor en establecer distancias con el presente, a
pesar de abordarlo, lo hará acudir, a lo fantástico y a la fuerza del absurdo. Para ello Mejides con volteretas y bifurcaciones, nos propone
algo más que mostrar el mundo cotidiano, tal como es. Prefiere que
interpretemos, que nos sintamos distintos, que no esperemos fácilmente lo que la realidad nos dicta. En Prado 112, este libro de Mejides, conviven personajes disímiles. Personajes intercomunicables, lejanos de la
calma y del sosiego, de las grandes residencias y del buen confort.

para niños, 1987), Aventuras eslavas de DonAntolín del Corqjo y crónica del
Nuevo M1mdo según lván el Tenible (¿novela testimonio?, 1989; Habanecer (cuento, 1992), Recuerdos del olvido (cuento, 1993), Salto Mortal (antología personal de cuentos, bilingüe, 1993) y Un asombro pendiente (poesía,
1994) le han valido, entre otros, los premios «David», «UNEAC», «Casa
de las Américas» y el «Premio Nacional de la Crítica», todos en La
Habana, y los premios «Antonio Oliver Belmas», «Camilo José Cela»,
«Ciudad de Novelda» «Emiliano Barral», &lt;9ulio Cortázarn, «Ciudad de
Elda», &lt;&lt;Miguel de Unamuno» y «Vicente Blasco Ibáñez», en España.
Colabora habitualmente con diferentes órganos de prensa. Reside en
España desde 1994. Premio Vicente Blasco Ibáñez, de novela. La novela Demonios sin Remedios (280 páginas), ha obtenido el Premio de Narrativa en Castellano «Vicente Blasco Ibáñez» que otorga la Ciudad de
Valencia, España.

Francisco López Sacha. Compone El CtJmpkaños delfuego; habla, de los
iconoclastas, y allí, en esa palabra, une a violentos y a exquisitos, sabe
que hablar de iconoclastas en la cuentística cubana de los últimos quince años es hablar de muchas cosas. Esa idea, seduce, no sólo estructuras nuevas, juegos lingüísticos diferentes y más osados, sino, sobre todo, personajes distintos, más atrevidos. La memoria de un grupo generacional cuya adolescencia coincide con las grandes catarsis transformadoras que los cubanos conocimos en la segunda mitad del siglo XX,
marca la atmósfera particular del cuaderno Dorado mundo, con el cual
Francisco López Sacha obtuvo el Premio "Alejo Carpentier" de cuento
en su última edición.

1 '

Reinaldo Montero. Es autor de narrativa: Dot!fuanes (Septeto habanero
volumen II), Editorial Casa de las Américas, La Habana 1986. Con esta
creación obtuvo el premio «Casa de Las Américas» en 1986, en Cuba.
También es una novela fragmentada, volumen II de Septeto habanero,
donde se desenvuelven, odiseas de absoluta contemporaneidad donde
siempre se halla lo maligno asociado al viejo y renovado tópico de la
culpa. Septeto habanero es un ciclo narrativo. El suplicio ~e Tántalo (~tr~
vez), Ediciones Unión, La Habana 1994. 6 mtgeres 6, Editora Pens1en,
Sao Paulo, Brasil 1994. Trabajos de amor perdidos, Ediciones Vigía, Matanzas, Cuba 1997. Misiones, novela extensa. Memoria de las lluvias, Ediciones Unión, La Habana 1989. Historias de Caracol (incluye Aquiles y la
tortuga, Una clase magistral, El último cuadre y Breve e infinito coloquio de dos babosas sin caracol), Editorial Letras cubanas, La Habana
1994. Medea, Ediciones Unión, La Habana 1997. Escribe Poesía: En el
año del cometa, Editorial Letras cubanas, La Habana 1986. En este café de
F.onda, Ediciones Giner de los Ríos, Ronda, España 1992. Sin el penniso
de Mnssorgski, Ediciones Unión, La Habana 1992.
Luis Manuel García Méndez. (La Habana, Cuba, 1954): Sus libros
publicados: Sin perder la temttra (cuento, 1987), Los amados de los dioses
(cuento, 1987), Los Forasteros (cuento, 1988), El Planeta AZfll (cuentos

369

Agustín de Rojas. (Santa Clara 1949). Es autor de E/ año 200. Escritor
profesional; Profesor de Historia del Teatro de la Escuela de Instructores de Arte de la ciudad de Villa Clara. Miembro de la UNEAC desde
1981. Premios obtenidos: Premio David de Ciencia Ficción en 1980
con la novela Espiral, novela de ciencia ficción, Editorial Unión, 1982.
Premio Especial de Novela Dulce María Loinaz con Elpublicano, novela lústórica de 1997. Historia del Teatro: de los orígenes al medioevo. Dentro
de sus publicaciones se cuenta con: Una lryenda del futuro, novela de
ciencia ficción, Editorial Letras Cubanas, 1985.

Arturo Arango. Nació en Manzanillo en 1955. Escribe La Habana
elegante. Ganó el concurso de cuento de la Unión de escritores y artistas de Cuba con La mda es una semana, en 1988; en 1992, Bola, banderay
gallardete obtuvo premio, en el Concurso Internacional "Juan Rulfo", en
París; y en 1994 Lista de espera, ganó el premio Carlos Castro Saavedra
en Medellin, Colombia.
Maria Elena Llana. Había dado a conocer en 1965 un libro titulado
La nja y demoró casi veinte años en publicar la colección Casas del
Vedado, que es de 1983. Quince años después, en 1998, vio la luz Castillos de naipes, libro irregular que contiene algunas piezas atendibles. Su
enseñanza radica, así, en la creación de atmósferas donde el límite de lo
real es también, a veces, el límite de lo imaginario o lo fantástico. Su
secreto -prodigado en medio de los µovísimos y de quienes se dan a
conocer luego- consiste en evitar con mucho cuidado el amaneramiento de la narración, del estilo, conservando cierta elegancia y cierta fidelidad al orden tradicional del relato.

�370

ELVIA ESTHELA SAUNAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

SEN EL PAZ; UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

Félix Luis Viera. (Santa Clara 1945). Poeta, cuentista y novelista cubano. Ha obtenido en dos ocasiones (1983 y 1988) el importante Premio Nacional de la Crítica concedido en la Isla a los mejores libros de
cada año. En el campo de la narrativa tiene publicados los libros de
cuentos Las llamas en el cielo (considerado un clásico del género en Cuba) y En el nombre del hijo, y las novelas Con tu vestido blanco; Serás com11nista, pero te quiero, Inglaterra Hemándev Un cieroo herido. Actualmente trabaja en México.
Mirta Yánez. (La Habana, 1947) Poeta, narradora y crítica. Es autora
de Todos los negros tomamos café. Obtuvo el Premio de la Crítica 1989 con
La narratt:va del romanticismo en Latinoamérica. Ha publicado, entre otras,
A!gún lugar en ruinas y Natraciones desordenadas e incon¡pletas.

Sene] Paz. Nace en Sancti Spíritus, Cuba en 1950. Licenciado en periodismo en la Universidad de La Habana en 1973. Es director de la
escuela internacional de cine de san Antonio de los Baños. Entre
sus cuentos figuran Ese niño (1980); LJJS pequeños se divierten (1989); Los
hermanas (1993) y finalmente fue coguionista de la película cubana "Fresa y chocolate" inspirada en su cuento El lobo, el bosque y el m,evo hombre
(1990), por el cual obtuvo el prestigioso premio literario internacional
de Juan Rulfo. Sus obras teatrales incluyen Una novia para D~vid (198_5),
Mentiras adorables (1992), el cual fue galardonado el Premio al me¡or
guión en el Festival de Cine Latinoamericano que ~~vo lu~ar en Tri~ste,
l talia. Por otra parte Fresay Chocolate (1992) tambten gano el Prerruo al
mejor guión en el XlV Festival Internacional de Cine Latinoamericano
celebrado en La Habana. Y en 1996 salió Malena es un nombre para tango. Muchas de sus historias, como también algunos capítulos de_ sus
novelas, han sido llevados a la televisión, la radio y el teatro. Por e¡emplo Tú eres parte de la culpa, una obra en reproducción por el grupo cubano Teatro Escambray está basada en historias de Senel Paz; "sus
historias han sido traducidas en siete idiomas y publicadas en antologías por todo el mundo"21 • Además escribe Un rry en e/jardín, en 1983
(novela galardonada con el Premio a la Crítica, ~ditada en Esp~a~,
novela -"género literario fundamentalmente narrat1vo; pero cuyos límites son difíciles de establecer dada su capacidad para incorporar elementos de otros géneros como el teatro, la poesía, el periodismo,
etc."ZL que es objeto de análisis en esta investigación.

IV. SENEL PAZ: Un rey en el jardín.
El texto literario permite el acercamiento· a las raíces, conocer las
motivaciones y "soñar" los caminos más saludables. Cabe destacar que
la lectura de esta clase de textos -literarios- se convierte también en un
pretexto para propiciar prácticas de escritura, en las cuales los lectores
recrean su contacto con el libro y la percepción que tienen del hecho
social y cultural en que se produjo. En este sentido, es necesario subrayar que los escritores son "quienes alimentan la relación público-arte a
diario"23•
El texto, concebido como creación artística, multiplica en su interior
las posibilidades de significación, obliga a profundizar en sus procedimientos, por los cuales una sucesión de sintagmas son susceptibles de
una variedad de recomposiciones mentales, cada una de ellas productora de un sentido. Segre habla de dos movimientos: "uno centrífugo,
hacia la realidad, otro centrípeto, en el interior de la esfera del texto"24;
ambos intentan integrarse y producir un efecto estético y un efecto de
sentido.
Adolfo Sánchez Vázquez expresa que la utilidad de la obra artística
depende de su capacidad de satisfacer el deseo que tiene el hombre de
humanizar todo cuanto esté a su alcance, de afirmar su esencia y de
llegar a reconocerse en el mundo objetivo creado por él mismo. También establece como fin de la obra de arte el hecho de ampliar y enriquecer el territorio de lo humano. El hombre realiza esta finalidad
cuando crea un objeto que satisface su necesidad de expresión y comurucación.
Agrega, además, que:
.._.el valor supremo de la obra de arte, su valor estético, lo alcanza el
artista en la medida en que es capaz de imprimir una forma determinada a una materia para objetivar un detenninado contenido ideológico y
emocional humano, como resultado de lo cual el hombre extiende su
propia realidad25.

La novela hispanoamericana contemporánea:

23

http:/ /www.enlace.cu/periodismo/senel.htrnl
Segre, Cesare. (1985). Principios de análisis del texto literan·o. Traducción castellana de Maria Pardo de Santayana. Barcelona: Editori¡tl Critica. p. 179.
25
Sánchez Vázquez, Adolfo. (1976). Sexta edición. Lis ideas estéticas de Marx.
México: Biblioteca Era. pp. 114-115.
24

21

http://=.glootlc.atg/puhsd/north/furulty/mcamey/_p. 2. , .

.

.

, .

Álvarez del Real, María Eloísa. (1990). Diccionano de ter,mnos lzteranosy artistzcos.
Panamá: Editorial América. p. 231.
22

371

�SEN EL

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

372

... se convierte en expresión de caracteres netamente americanos que
nunca antes habían sido tratados con ese enfoque: problemas étnicos
( ...), políticos (...), sociales (...),novela histórica, por mencionar sólo
algunos ejemplos del enorme caudal que representa la narrativa hispanoamericana de hoy día26•

Cuba es un país que cuanta con grandes escritores, los cuales han
sido premiados en diversas ocasiones y con una gran variedad de premios. Se debe reconocer que "es pródiga en obras de verdadera trascendencia estética"27·
Senel Paz, en una entrevista, afirma que:
No es la intención de estas páginas valorar la narrativa cubana interior en detrimento de la exterior, en la que se cuentan tantas obras de
trascendencia y valía indiscutibles que admiro profundamente, sino sólo señalar que la literatura cubana que se escribe en Cuba tiene una
gran vitalidad y se inscribe, tanto o más que la de afuera, en la vigorosa
tradición literaria cubana, sin duda una de las más ricas del continente28.

Uno de estos autores es Senel Paz, quien nace en Sancti Spíritus,
Cuba en 1950. Licenciado en periodismo en la Urúversidad de La
Habana en 1973. "Paz es un representante de la nueva generación de
escritores cubanos que ha sido promovido en la isla desde la creación
del Ministerio de Cultura en 1979"'1:J.
Mercedes Santos Moray realizó un trabajo de investigación donde
afirma que esta novela es el tema de estudio para la película La.fidelidad
"cortometraje de 33' de la realizadora Rebeca Chávez, con Marta Parré
y Jacqueline Arenal, Susana Maria Pérez Rayero entre otros. Inspirado
en un pasaje de la novela del cubano Senel Paz, Un rey en eljardín'!i!Cabe mencionar que toda obra literaria presenta una gran pluralidad
de aspectos que pueden analizarse y comentarse. En este sentido, es
necesario subrayar que la presente tarea enfocará algunos rubros como:

26

p. 396.
21

Franco, Lourdes. (2000). Literatura hispanoamericana. México: Noriega Editores.
.

373

la técnica narrativa, lo retó.rico: recursos de lenguaje; la relación realidad-fantasía, lo histórico, lo filosófico; las costumbres y la denuncia.

Aplicación de la Lingüística al Análisis Literario
Desde tiempos remotos, la lingüística ha sido motivo de estudio por
todos los pueblos ~ por todas las civilizaciones que tienen un grado de
cul~a corre~pondiente a la época en que viven. As~ por ejemplo, en la
antigua Greaa, como en otras regiones, se realizaron estudios al respecto, estudios que se han seguido realizando a través de diversos métodos y enfoque~, ampliándose cada vez más con los puntos de vista
agregados_ po~ diferentes lingüistas, lo que ha dado por consecuencia
que esta c1enc1a sea cada vez más importante y profunda.
. C~nsideran.do el campo de aplicación de la lingüística, desde sus irúctos, este ha s1do muy restringido, limitado, ya que al realizarse los estu~os teóricas sobre la materia, ha podido deducirse que solamente se
apli~aba tomando en cuenta el punto de vista normativo, es decir, gramatical, en lo que se refiere al aspecto morfológico y sintáctico.
A principios del siglo XX, las innovaciones introducidas por Saussure en el campo de la lingüística han sido abundantes; gracias a ellas,
esta ciencia ha diversificado su campo de acción, por lo que ha motivado que se transforme de una ciencia estática a una ciencia dinámica
p~es Saussure representa el punto de partida para que sus discípulos,
pnmero, y, posteriormente, otros lingüistas se avoquen a los problemas
de esta ciencia, considerando no sólo el aspecto normativo sino también las aplicaciones que esta ciencia puede tener en los distintos campos del saber. Así se obtiene una lingüística aplicada a la traducción,
una sociolingilist:ica, una psicolingüística y la misma lingüística aplicada
al análisis literario.
)

Al estudiar una obra literaria desde el punto de vista de la estilística,
se exprese en verso o en prosa, se ha observado que ha evolucionado
con el paso del tiempo; así se tiene, por ejemplo, que en las culturas
clásicas tomaba el nombre de retórica, pero consideraban únicamente
el estilo como "la manera de escribir, la utilización por el escritor de los
medios de expresión con fines literarios"31 •

.

Diccionario de la literatura cubana. (1984). Tomo II. Cuba: Editonal Letras Cuba-

nas. p. 667.
28 http://www.jornada.unam.mx/2002/dic0Z/021208/sem-amir.html.
'J!J Traducción de Foster, David William. (1994). Lztin Ameritan Writers on Gqy
and Lesbian Themes. London: Greenwood Press. p. 305.
'!IJwww.trabajadores.cubaweb.cu/sugerencias/ cultura/ cubayelcine/ peliculas/10g
.htm

PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

La forma como este aspecto evolucionó trajo consigo que en la actualidad, además de considerar lo anteriormente mencionado, el estudio de la obra literaria se realice en forma estructural, es decir, que con31

Gtúraud, Pierre. (S/F/Ed.) Lz estilística. Buenos Aires: Editorial Nova. p. 14.

�ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

sidere en un núsrno nivel de importancia todos los aspectos del análisis
literario: el morfo-sintáctico, el fonético y el semántico, puesto que
cada uno de estos niveles traen por consecuencia que el lector obtenga
una visión más arnplia sobre b obra estudiada, debiendo considerar el
lenguaje no sólo como instrumento de comunicación, sino también
como el material con que el autor manifiesta su mensaje.

Tú s_erás_ el com~dante, y por los pueblos se te unirán otros niños con
sus Jardines, ve~as ~uchas matas caminando... (sic). Él me nombró
coman~ante del Jardín, me ordenó ponerlas a ustedes en fila, flores y a
las maaposa,~, zunzunes, a las palmarreales, los cocuyos, las higuer;tas,
to~o~ los pa1aros Y todos los árboles, y marchar hacia el Occidente
(Passun).

374

Debido a la relación existente entre lenguaje y estilo, es lógico pensar que los métodos lingüísticos se pueden emplear en la descripción
exacta y objetiva del empleo literario del lenguaje. Sin embargo, una
descripción lingüística, estructural, del estilo, requiere alguna precisión
adicional: por una parte "los hechos de estilo sólo pueden aprehenderse en el lenguaje, que es su vehículo; por otra, sólo si poseen un carácter específico podremos distinguirlos de los hechos de lengua"32, porque un análisis exclusivamente lingüístico de una obra literaria ofrecerá
sólo elementos lingüísticos; mas en su descripción no indicará los rasgos que puedan constituir unidades estilísticas; pero el hecho de aplicar
los métodos lingüísticos a bs unidades del lenguaje ofrecerá un conocinúento objetivo de su doble papel como elementos del sistema lingüístico y a la vez del sistema estilístico.
Tornando como punto de partida que el lenguaje expresa, núentras
que el estilo realiza, se debe estudiar el lenguaje en toda la variedad de
sus funciones:

Función reftrenciaL Se orienta hacia el referente o contexto. La intención
comunicativa. es informar, por lo cual también se denomina función
informativa.. Dentro de este rubro maneja.do sobre de la realidad, ca.be
mencionar que Begoña Huertas señab que:
Esta base subjetiva de la materia narrada se aproxima a la captación
'real del mundo y se aleja de la visión y los datos indiscutibles de un
narrador omnisciente. Como observa Tacca: (...) 'si el realismo es considerado como una imagen del mundo y de la vida, en sus propias
condiciones de aprehensión, es decir, como una imagen fiel no sólo del
mundo, sino de su modo de captación, la novela pretendidamente realista, la novela impersonal y omnisciente, es la menos realista de todas: en efecto, la realidad que el mundo nos ofrece es la de un conocimiento siempre personal, sujeto a un punto de vista individual y a una
apreciación subjetivas'33:

32

Rifaterre, Michael. (1975). Bfls~s d, ,stilíslico ,stntC'INrtJI. Bucelona: Editorial

Seix Barral. p. 36.
33 Huertas,

Begoña. Op. Cit. p. 59.

375

~unción emotiva ~ expresiva.. Centrada sobre el emisor; es la expresión
directa ~e la act1~d del su¡eto en relación con aquello de lo que habla.
~ransrmte emoc1on, verdadera o fingida. Difiere del lenguaje referencial tanto por su sistema fónico como por su función sintáctica. Es
representa~o mayormente por exclamaciones o interjecciones:
-¡Co1a esa puerta! (. ..)
-¡Largo! (p. 162).

Funci~n conativa o ap~~tiva. Se d~ en relación con el destinatario y "halla
su ma~ p_ura expres10n gramancal en el vocativo y el imperativo"34. El
mensa¡e mtenta provocar un cambio de conducta en el receptor: trata
de convencerlo, persuadido o mandarlo:
Ya estoy vencida. (...) ~hora les toca a Estela y a ustedes: tienen que
hacerse hombres y muieres antes de tiempo. No dejen que su madre
haga loc~ras~ (. . .)Ahí toda la gente es mala y nada más están vigilando
a ver que dano pueden hacer, qué se puede robar (p. 95).

Función fática. Muchas ~eces los ~ensajes sirven esencialmente para
esta~lecer, prolongar o 11uerrump1r la comunicación, para verificar si
funciona el contacto:
¿Qué pasará entre las higueretas? Nosotras no nos atrevemos a ... (sic) p. 5.

Función metalingüfstica. El discurso se centra en el código, a.parece cuando se habla. no de los º?jeto,~, sino del lenguaje mismo, del código que
se .emplea. para comuruca.r cuando el destinador y/ o el destinatario
qmeren co°:fi.rmar que están usando el mismo código"3s,
No qwero que quede rú una mata ni una semilla ni una hoja, ¿me están
oyendo? p. 76.

Función/oética o_estética. Es la orientación hacia el lenguaje como tal. Es
la func1on dormna.nte, determinante que, "al promocionar la patentiza.-

Jakobson, Roman. (1975). Ensqyos de lingiiística general. Barcelona: Editorial Seix
Barral. p. 355.
,
35 lbíd., p. 357.
34

�ELVIA ESfHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

376

ción de los signos, profundiza la dicotomía fundamental de signos y
objetos"36:
Volteé la cabeza y los vi. Los árboles, los pájaros, las mariposas, las flores, las dos palmarreales. Nos habían seguido en silencio. (...) Pronto
lo convertiré en un mataperros o un limpiabotas. Eso, si antes no roba
o un santero le abre el pecho y le lleva el corazón. El hombre herido
no dará con él, lo aseguro. (p. 108)

"Sin embargo, el mayor interés de Jakobson no está en definir con
rigor su concepto de función poética, le interesa más bien determinar
cuál es el criterio lingüístico que permite reconocer empíricamente la
función poética"37, es decir, definir el elemento formal que dominará
en toda la obra poética. Distingue primeramente dos formas para organizar el mensaje verbal: la selección y la combinación. La selección se
basa en el principio de equivalencia, la semejanza y desemejanza, sinonimilla antinomia; mientras que la combinación se basa en la contigüidad.
Al realizar el análisis estructural se tomarán básicamente los siguientes aspectos:

Nivel morfo-sintáctico. En este plano se consideran objeto de estudio las categorías gramaticales, las funciones que éstas desempeñan
dentro del texto literario, así como también las formas de embellecer el
lenguaje (figuras literarias).
Anáfora. Figura que consiste en la repetición de una o varias palabras al
inicio de una frase de distintas frases en un periodo:
-No, que se muera. Y que se quede ciega.
-Y que a mamá le dé catarro del malo (p. 79).

Derivación. Formación de una palabra nueva, a través de la adición, supresión o intercambio de sufijos:
Pero que no eran yerbas, nos dimos cuenta después; eran flores, flores
de todo tipo, que florecieron al mismo tiempo. Cataplum. Qué florerío. Allí había de cuanta flor hay, y nos llenamos de mariposas (p. 21).

Hipérbaton. Alteración del orden sintáctico de las palabras:
Ahora mismo, allá afuera, una sombra avanza por la pared (119).

p. 358.
Mora Sánchez, B. E., et. al (1977). Deslindes literarios. México: El Colegio de
México. p. 142.
36 Ibíd.,
37

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATIJRA CUBANA

377

Co,yunción. Repetición de un nexo conjuntivo:
(... ) Y los brillos brillando, y encima del cielo, enorme, y las nubes
~!ancas, y por todas las lomas lejísimo, los potreros, los árboles y las
tierras aradas de doña Florinda. Y las garzas. (p. 11).

Empleo de la preposición. Repetición de un nexo prepositivo:
Pero la gente se asoma y se asoma, por las puertas, por las ventanas,
por las rendijas, por las tablas que desclavan (p. 194).

Elipsis. Omisión de un elemento lógico:
Pero él botaba mucho el dinero y abusaban a costa suya, porque era
muy desprendido, prestaba dinero y después no se acordaba ni a quién
(p. 99).

Hipérbole. Figura que consiste en la exageración de un suceso o relato:
Las hermanas trajeron palanganas con agua de bicarbonato para cuando la gente acabara de aplaudir, y talco para las ampollas (p. 170).
Onomatopeyas Tun, tun, tun. ¿Tun tun run? (p. 188).

Empleo de locuciones adverbiales. Combinación de varios términos con carácter de adverbio:
La noche que nació Estela, andaba p~a un chivo matado, y tuve que
mandarle aviso. No pudo venir porque estaba borracho, y al otro día
tampoco (p. 101).

Uso de pronombres personales. "Categoría_ que Aristóteles fundió con el
artícul? (.. .) 'lo que reemplaza al nombre, lo que hace sus veces"'JS,
El no, él no le da dolores de cabeza, él siempre le habla suave y la mira
bonito. Si ella se muere hoy, él se muere mañana (p. 17).

Man~o de varios tie,npos verbales. Presente:
(. ..) en eso suena el primer disparo y comienza la guerra, la guerra en
persona. Suena el primer disparo y comienza la guerra. ¡Pummm!, retumba.( ...) Son los rebeldes, nos están atacando (pp. 189-190)

Preterito, combinado con el copretérito:
Cuando tenninó de comer, obligado, le dijeron -que podía irse, quedaba
en libertad, pero podía volver todos los días al cuartel, que allí siempre
iba a encontrar alguna sopita o un pedazo de pan. A la gente que peleó
por Cuba en tiempos de España, decía mamá, había que respetarla
aunque fueran pordioseros (p. 138).

38 Carreter, Fernando Lázaro. (1981). Diccionario de términos filológicos. Madrid:
Editorial Gredos p. 336.

�378

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

2. Nivel fonético. Este aspecto es de gran importancia en el estudio
estructural de la obra literaria. La fonética estilística tiene como finalidad "hacer el inventario de los procedimientos propios para elevar la
expresividad"39. Algunas de las variantes que considera la fonoes~s~ca
son: las aliteraciones, repeticiones de una misma palabra, comb1nac10nes de sonidos sonoros, de sonidos sordos, frases interrogativas y exclamativas, etc.

Aliteración. Repetición de uno o varios sonidos acústicamente semejantes, en una palabra o en un enunciado:
¿El pueblo?, preguntó ella. Mamá quedó allá adelante, lela. ¿El pueblo?, volvió a preguntar abuela aspirando aire. Sí, dijo, el pueblo, el
pueblo en persona. (p. 107)

379

Metáfora.
Comparación. Relacionar varios objetos -mediante la palabra como- de
acuerdo a su igualdad:
Genero la imita; la mira provocativo, como un toro a una vaca, y comienza a aproximársele" (p. 154).

Símil Comparación embellecedora, pero abreviada.
Imaginación. Facultad para crear imágenes de las cosas reales o ideales:
El niño, quien ha sido nombrado -por su padre- Comandante y rey del
jardín, echa a volar su imaginación -sin ella "no hay creación-"40:

Cuando a uno lo crían con vergüenza, lo cnan con verguenza. Ahora
yo sueño poco (p. 86).

Tú serás el comandante, y por los pueblos se te unirán otros niños con
sus jardines, verás muchas matas caminando... (sic). Él me nombró
comandante del jardín, me ordenó ponerlas a ustedes en fila, flores, y a
las mariposas, zunzunes, a las palmarreales, los cocuyos, las higueretas,
todos los pájaros y todos los árboles, y marchar hacia el Occidente
(Pássim).

Onomatopryas. Se produce cuando los fonemas de una palabra sugieren
el objeto que significa:

Descripción. Se refiere al empleo del lenguaje con la finalidad de referir
los rasgos de una situación determinada:

( ...) me gusta decir queralinda, y cocuyo, biajaca, palmarreal. Queralinda, queralinda, queralinda. Cuando lo digo así empieza a llov~r.
Queralinda, queralinda, queralinda. ¿Ves? También me gusta caracolito
retorcido. A abuela le gusta decir Félix, a mamá un día tiene que ser, y
a una de mis hermanas baraja y a la otra igual. La lluvia dice guao-guao
y los sillones en la sala trucu trucu, trucu trucu (p. 13).

Tropezar con alguien en la calle era una suerte. Sólo se hacía para saber
de alguien que estmriera enfermo o por alguna otra diligencia importante. Uno se paraba en un portal, miraba para un lado y para otro y lo
que veía eran las calles vacías y el sol contra las fachadas de las casas.
(p. 67).

Reduplicación. Repetición de uno o varios sonidos de la palabra o de la
palabra entera:

,

..

Inte,rogación. Se emplea como un adorno enfático:
Porque eso es lo que a mí me preocupa, ¿de qué se van a acordar ustedes cuando lleguen a viejos?, ¿de esta calamidad? (p.88).

Exclamación. Oraciones que adoptan una forma de tono diferente al
resto de las expresiones:
-¡Viene una pareja de la Guardia Rural! (...).
-¡Ay, Dios mío, por mi culpa! (p. 63).

3. Nivel semántico. Tomando en consideración este rubro, se plantea el problema de los efectos naturales y de los efectos evocativos de
las palabras, así como también el de los cambios de sentido, tomándose
en cuenta una serie de figuras como son:

39

Guiraud, Pierre.

Op. Cit. p. 63.

Topogrefia. Descripción que consiste en delinear detalladamente un lugar mediante el uso del lenguaje:
Allá está mi casa, rodeada de matas y arbustos y con las enredaderas
trepándole las paredes, los bejucos que le llegan al techo y todas las
flores abiertas y perfumando, lo mismo las que sólo abren de día que
las que sólo abren de noche (p. 11)

Prosopoprya. Descripción de los rasgos físicos de una persona o animal
mediante el empleo del lenguaje:
(...) y vi al abuelo de ustedes, que entonces era un mocetón grande,
colorado y siempre bien vestido, con unas zapatillas negras que a cualquier mujer le llamaban la atención (p. 97).

40
Yáñez, Mirta. "Sin imaginación no hay ci:eación". Citado en: Bernard, Jorge
L. y Juan A. Pola. (1985). Q11iénes escriben en C11ba. Cuba: Editorial Letras Cubanas. p.
571.

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SEN EL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

Aninnsmo. "Creencia que atribuye vida anímica y poderes a los objetos

so de los personajes: es el narrador quien dirime -anula- las contradic.
. 42
c10nes
en que puedan caer 1os persona1es.

de la naturaleza"41 :
-Oye, gallina -le dijeron las hermanas a una gallina.
-¿Qué?
-¿Por qué tú no pones?
-Porque ustedes no me echan maíz.
-Pues, mira, ponte a poner, porque dice abuela que las va a encerrar a
todas y les va a retorcer el pescuezo.
-Gallo, gallo, muchachitas -salió gritando la gallina-, escuchen lo que
dicen las rúñas (p. 52).

El texto en cuestión es rico en recursos técnicos. Entre ellos destacan los siguientes:
Hay un narrador protagonista: un niño que vive con su madre, con
sus hermanas y con su abuela, a quien adoran y admiran:
No es china, ni negra, se llama Adela Elvira, pero abuelo le dice así,
mi negra, mi china. (...) abuela es de oro, como ella no hay otra, un día
se nos va a acabar y entonces sí que vamos a saber lo que es el pan de
piquitos. (pp. 16-17); así como con su abuelo Félix: Él no, él no le da
dolores de cabeza, él siempre le habla suave y la mira bonito.43

Enumeración. Figura que consiste en referir varias ideas sobre un concepto:

..

.

Volteé la cabeza y los vi. Los árboles, los paiaros, las manposas, las flores, las dos palmarreales (108).

Intertextualidad. Térrrúno empleado por Segre para casos que se pueden
individualizar, puesto que representan relatos anteriores e_n u? texto
determinado, lo que en el ámbito literario equivale a la ~lunvocidad de
la lengua. En el texto, objeto de análisis se da en la alusión a la novela
de Rómulo Gallegos:
. .
,
-Puedes ir cuando te dé la gana. Por cierto, los episodios estan de lo
más buenos. Esta noche Moneada se faja con doña Bárbara para que
se deje de abuso con los campesinos. Tiene que ganar, aunq~e esa gente está armada hasta los dientes. Ah, ¿y esa pollona? (p. 75).

Empleo del monólogo. Representa una reflexión en voz alta o un diálogo
consigo mismo. En la novela que aquí se refiere se emplea conlleva una
visión interiorizada del personaje:
A lo mejor ya estoy degollado, ya estoy en la bolsa de nailon y por eso
todo está tan oscuro. Pero no voy a moverme, no voy a llevar la mano
hasta la garganta para tocar la sangre que me corre, no voy a mover un
pie (p. 122).

Pero también es muy importante la voz narrativa de la abuela Adela
Elvira, pues ella nos remite, a la vez que a la historia presente, a su
propia niñez y a otra época de la historia cubana: la guerra contra los
españoles.
Resulta muy interesante mencionar que en el texto destaca la mezcla
de tiempos narrativos: tan pronto narra un personaje como otro; incluso se llegan a interrelacionar tres narradores: la abuela: "Cuando tú
naciste, alabao, qué aguaceros. Llovía hacía tres días, pero no aguaceros
así: no, aquello eran chorreras" (p. 19); el niño: "Mi mamá contaba que
una vez, muy en los tiempos antiguos, cuando Dios andaba por la tierra, se molestó con la gente no sé por qué, una de esas bravuras que él
coge',44; y su madre: "Pero hubo un hombre, Noel, que fue más bicho
que Dios, contaba mi mamá".45
Las historias familiares forman pane de la técnica utilizada por el
autor para que el lector conozca el contexto del personaje:
El otro remedio bueno que yo conocía para las parturientas era
ponerles el sombrero del marido, pero qué marido si antes de que tú
nacieras tu padre cogió el camino y hasta el día de hoy no se le ha visto
el pelo. (p. 20)

1. Técnica narrativa

Una lectura literaria se atiene a que el discurso del narrador es tenido por verdadero. El receptor otorga credibilidad a las frases del narr~dor que crean una "imagen del mundo", como_ diría_ Martínez B?natt.
De alli que el discurso del narrador tenga preemmenc1a frente al discur-

La historia de su padre se va narrando a lo largo de la novela: es el
hombre herido que su madre atiende y que le da el nombramiento de
rey del jardín, lo que desata las fantasías infantiles hasta el final de la
novela.

42

Martínez Bonati, F. (1981) Fictive iliscourre and the ,tmctures ofliterature.

43 lbídem

41

Diccionario de la Lengua Española. (2001). Vigésima segunda edición. Madrid:

Real Academia Española. p. 158.

381

44 lbíden,
45

lbíden,

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JUANA GARZA DE LA GARZA

382

Otro aspecto atrayente dentro de los recursos narrativos se da
cuando un personaje presenta a otro hablando con un tercero:
Después vimos a abuela echándole agua caliente al caimito y al limonero. (...) Más tarde anunció:
-Mañana voy al pueblo a hablar con Anastasio.
-Sí, mamá -dijo mamá. (p. 53)

Los retrocesos y adelantos en la narración son un aspecto de particular importancia:
Se calló de repente, porque de pronto, todos al mismo tiempo,
idencificamos el olor. Nos miramos, pálidos.
-El olor del abuelo.
Entraba por la ventana. Queríamos mirar. Allí estaba él. Allí debía
estar.
-No miren -dijo abuela-. Si miramos, se va. ¿Qué día es hoy? (p.
157)

El animismo -"creencia que atribuye vida anímica y poderes a los
objetos de la naturaleza"46- es una de las técnicas más recurrentes a lo
largo de la novela:
-Oye, gallina -le dijeron las hermanas a una gallina.
-¿Qué?
-¿Por qué tú no pones?
-Porque ustedes no me echan maíz.
-Pues, mira, ponte a poner, porque dice abuela que las va a encerrar a todas y les va a retorcer el pescuezo.
-Gallo, gallo, muchachitas -salió gritando la gallina- , escuchen lo
que dicen las niñas. (p. 52)

Otro ejemplo es cuando la mula se dirige a Adela Elvira y le habla
para decirle que la quiere mucho, ya que desde pequeña ha estado
siempre a su lado. La mula reconoce que fue recogida sin saber nada
sobre ella y que había ayudado durante muchas ocasiones al padre de
Adela Elvira. Este animal pide disculpas y se queja de no haber tenido
días de felicidad y de no tener hijos.
La intertextualidad -término empleado por Segre para casos que se
pueden individualizar, puesto que representan relatos anteriores en un
texto determinado, lo que en el ámbito literario equivale a la plurivocidad de la lengua- se da en la alusión a la novela de Rómulo Gallegos:
- Puedes ir cuando te dé la gana. Por cierto, los episodios están de lo
más buenos. Esta noche Moneada se faja con doña Bárbara para que
46

Diccionario de la Le11g11a Española. (2001). Vigésima segunda edición. Madrid:

Real Academia Española. p. 158.

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

383

se deje de abuso con los campesinos. Tiene que ganar, aUP.que esa gente está armada hasta los dientes. Ah, ¿y esa pollona? (p. 75)

Otro ejemplo de intertextualidad es el empleo de algunas canciones
populares:
Después del intennedio viene el momento de las canciones. La
cantante es mamá. (...) fumando espera al hombre que ella quiere. El
hombre que ella quiere. (...)Quiérela mucho, dulce amor suyo, que
amante siempre, ella te adorará. (...) Cuando se quiere de veras, como
te quiere ella a ti, es imposible, su cielo, t.an separados vivir. (pp. 165166)

Cabe subrayar que el modo como el texto literario evoca otros textos permite garantizar la validez que los espectadores le asignaran a la
obra. La intertextualidad constituye una serie de orientaciones del texto
para la lectura cuyo reconocimiento posibilita la asignación de un significado coherente en el nivel de las relaciones extra-textuales; en este
sentido, el autor permite "establecer relaciones y asociaciones posibles"47·
2. Lo retórico: recursos de lenguaje

En todo momento en la historia de las artes, el binomio formacontenido se establece como una condición y un resultado necesarios
en toda producción estética y lo más importante es que la obra literaria
debe manifestar o reflejar la experiencia de todo ser humano.
El artista, antes que la forma, concibe la idea gue desea representar,
la cu~ es un reflejo de su época. El deseo de trasmitir esta idea obliga
al arttsta a elaborar una forma que le permita comunicar con cierta
garantía el reflejo social concebido en la mente. Y aunque el contenido
aparece como el resultado de una determinada forma, lo cierto es que
en el proceso real de producción artística, la forma aparece como un
medio condicionado por la idea que desea expresar el autor.
El contenido no sólo ti~ne que ver con la forma que lo creó, sino
además con la idea del artista, ya que es la síntesis de la interacción
dialéctica entre intención ~dea) y modo de expresión (forma).

47 Paz, Sene!. (1999). "Qué manera de pintar una fruta, qué manera". Arte c11bano. Revist.a de artes visuales. No. 1. Nueva Época. Cuba: Arte cubano Ediciones. pp.
63.

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Cabe señalar, en este apartado, la riqueza de la forma -recursosempleada por el Senel Paz; recursos que van de lo lúdico a lo barroco,
de los constantes juegos de palabras a los diminutivos, las repeticiones,
etc.

-¿Quieres que te haga un cocimiento de vicarias? -preguntó mamá
casi alegre.

384

Lo primero que habría que destacar es la exhuberancia en las descripciones realizadas en tono infantil e intimista:
Allá está mi casa, rodeada de matas y arbustos y con las enredaderas
trepándole las paredes, los bejucos que le llegan al techo y todas las
flores abiertas y perfumando, lo mismo las que sólo abren de día que
las que sólo abren de noche. (p. 11)

La descripción de los personajes ocupa un lugar trascendente en el
texto:
... y vi al abuelo de ustedes, que entonces era un mocetón grande, colorado y siempre bien vestido, éon unas zapatillas negras que a cualquier mujer le llamaban la atención. (p. 97)

Las descripciones del pueblo son ricas en colorido:
Por fin apareció el pueblo. Apareció de repente, cuando doblamos
una curva y volaron tres palomas grises. Los hermanitos corrimos
hacia la abuela. ¿El pueblo?, preguntó ella. Mamá quedó allá adelante,
lela. ¿El pueblo?, volvió a preguntar abuela aspirando aíre. Sí, dijo, el
pueblo, el pueblo en persona. (...)Aquél es el edificio del ayuntamiento, no me acuerdo ahora para qué sirve, creo que alú se casa la gente.
Aquéllos son los postes del tendido público, quiere decir la electricidad, porque en los pueblos la luz hay que pagarla. (...) Lo demás son
los techos de las casas. (p. 107)

El personaje protagonista juega con el lenguaje y abundan las onomatopeyas:
(...) me gusta decir queralinda, y cocuyo, biajaca, palmarreal. Queralinda, queralinda, queralinda. Cuando lo digo así empieza a llover.
Queralinda, queralinda, queralinda. ¿Ves? También me gusta caracolito
retorcido. A abuela le gusta decir Félix, a mamá un día tiene que ser, y
a una de mis hermanas baraja y a la otra igual. La lluvia dice guao-guao
y los sillones en la sala trucu trucu, trucu trucu. (p. 13)

También se describen las costumbres de la época:
Tropezar con alguien en la calle era una suerte. Sólo se hacía para
saber de alguien que estuviera enfermo o por alguna otra diligencia
importante. Uno se paraba en un portal, miraba para un lado y para
otro y lo que veía eran las calles vacías y el sol contra las fachadas de
las casas. (p. 67).

Refiriéndose a la cotidianidad, alude a juegos propios de la niñez:

385

Las hermanas comenzaron a cantar que llueva que llueva, que la
V1rgen está en la cueva. (p. 70)

Otro de los recursos lingüísticos que emplea el narrador es el uso de
refranes: -¡El muerto al hoyo y el vivo al pollo! -gritó. (...) ¡Cría cuervos y te sacarán los ojos! (pp. 41-42), los cuales son propios del habla
popular, y con ellos contribuye al realismo característico del relato.
Por otro lado, se observa el empleo del monólogo, el cual conlleva
una visión interiorizada del personaje: '
A lo mejor ya estoy degollado, ya estoy en la bolsa de nailon y por
eso todo está tan oscuro. Pero no voy a moverme, no voy a llevar la
mano hasta la garganta para tocar la sangre que me corre, no voy a
mover un pie. (p. 122)

Éste u~ t~xto donde se manifiesta la preocupación por los pequeños
~s~ntos ~anos .en un tono intimista. La introspección, el relato que
uruta el discumr mental del narrador-protagonista, es el uno de los
soportes más fuertes de la obra.
Así mismo, destaca el uso frecuente de regionalismos:
. . .los mataperros me reciben con entusiasmo, pues son mi claque. (p.
164)

La hipérbole también es un recurso lingüístico en que se apoya el
autor para realzar su novela:
Las hermanas trajeron palanganas con agua de bicarbonato para
cuando la gente acabara de aplaudir, y talco para las ampollas. (p. 170);
además, emplea onomatopeyas Tun, tun, run. ¿Tun tun tun? (p. 188)

Cabe destacar que todos estos recursos del lenguaje conllevan la espontaneidad, pues la obra está impregnada de un tono ingenuo, lo que
~~bellece el tema cotidiano mediante un lenguaje coloquial cargado de
lirismo, lo cual permite detectar "el empleo del lenguaje coloquial en
busca de una dimensión poética"48.

!ª~º'

Por otro
es necesario subrayar que el lenguaje del personaje
na~a~or est~ unpregnado de un fuerte lirismo, puesto que el ritmo
~fauco marufiesta el mundo observado; además, se incluye una diversidad en los entes presentados; asimismo, aborda una densidad tropo48 Begoña Huertas. Op. Cit., p. 102.

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lógica. Todos y cada uno de los recursos de lenguaje empleados por el
autor permiten observar que Paz es "un escritor que trabaja su idioma
con soltura y habilidad"49 •

la ~quietud creativa, puesto que se pretende plasmar en la obra un
uruverso de relaciones entre los personajes elegidos.

386

A manera de conclusión se observa que toda la narración se edifica
sobre la espontaneidad, la ingenuidad del niño narrador a través del
empleo de dichos infantiles, onomatopeyas, exclamaciones, repeticiones y diminutivos.
3. Relación realidad-fantasía
Dentro de este rubro, Jorge Rufinelli afirma que: "la concepción misma
del realismo entra en una faz critica evidente: se busca su redefinición,
se convierte en objeto de polemica entre escritores y entre teóricos, y la
narrativa no demora en asumir estructuras que dejan atrás(... ) la técnica y el estilo de la mimesisSO(múnesis)"51•
La lectura y análisis de esta novela conduce, indefectiblemente, al
cuestionamiento sobre la relación realidad-fantasía sugerida en el texto.
Cabe aclarar que, de acuerdo a Begoña Huertas, "en el nivel ficcional
los elementos que rompen con el orden habitual pueden estar justificados dentro del propio texto de acuerdo con las leyes de la lógica -bien
como alusión, sueño, imaginación, etc.- o no estarlo. En el primer caso
se hablará de literatura "realista" (sic) y en el segundo de literatura
"fantástica" (sic)"52. En esta novela hay momentos en que la fantasía se
mezcla con la realidad, mas pueden ser alucinaciones o las pesadillas
del inconsciente.
Se da la imaginación tan propia de la niñez:
Volteé la cabeza y los vi. Los árboles, los pájaros, las mariposas, las
flores, las dos palmarreales. Nos habían seguido en silencio. ( ...) Pronto lo convertiré en un mataperros o un limpiabotas. Eso, si antes no
roba o un santero le abre el pecho y le lleva el corazón. El hombre
herido no dará con él, lo aseguro. (p. 108)

Al respecto, se observa que la imaginación representa la síntesis de
toda una experiencia que se ha acumulado a través del tiempo; además,
49

50

S/ A (1990). Li literatura cubana ante la crítica. Cuba: Ediciones Unión. p. 85.

En la estética clásica, imitación de la naturaleza que como finalidad esencial
tiene el arte. Tomado de Diccionario de la Lengua Española. (2001). Vigésima segunda
edición. Madrid: Real Academia Española. p. 1507.
51 Rufinelli, Jorge. (1982). "La explosión del realismo". &amp; vista de Bellas Arles.
Mayo. México: INBA. p. 14.
52Begoña Huertas. Op. Cit. p. 105.

387

~l ~ño, quien ha sido nombrado -por su padre- Comandante y rey
del Jardín, echa a volar su imaginación -sin ella "no hay creación"53_ y
se lanza al mundo del ensueño:
Tú serás el comandante, y por los pueblos se te unirán otros niños
co~ sus jardines, verás muchas matas caminando... (sic). Él me nombro comandante del jardín, me ordenó ponerlas a ustedes en fila flor~s, y a las mariposas, zunzunes, a las palmarreales, los cocuyo;, las
higu~retas, todos los pájaros y todos los árboles, y marchar hacia el
Occidente. (Pássim)

El escritor muestra su visión del mundo, sus conflictos, su modo de
m~nejar el lenguaje que es, como dice Carlos Fuentes, nuestra primera
mascara, pues el autor no puede narrar de manera anodina los textos
que inv_enta, sino qu~, empeña en ellos su sensibilidad y su concepción
de la vida. La creac1on de una obra narrativa depende del equilibrio
entre los modos de presentar y los hechos registrados.
Dentro de este rubro manejado sobre de la realidad, cabe mencionar
que Begoña Huertas señala: "esta base subjetiva de la materia narrada
se apr?~ª ª. la captación 'real del mundo y se aleja de la visión y los
datos mdiscuubles de un narrador omnisciente. Como observa Tacca:
(-) si el realismo ~s consi~e_rado como una imagen del mundo y de la
~da, en sus propias condiciones de aprehensión, es decir, como una
unagen fie! no sólo del ~undo, sino de su modo de captación, la novela pretendi~amenre realista, la novela impersonal y omnisciente, es la
menos realista de todas: en efecto, la realidad que el mundo nos ofrece
~s 1~ _de un conocimiento siempre personal, sujeto a un punto de vista
tndiVIdual y a una apreciación subjetivas54.

Dentro de este rubro, cabe mencionar que Jaime Sarusky ratifica
que "no es. p_osible_concebir la literatura sin imaginación. Claro que la
fuente nutricia de esta es la realidad. Incluso las obras menos realistas
o que se evaden de ella, siempre, de un modo u otro, parten de la realidad, aunque sea para contradecirla"55•
53Yáñez, Mi.rta. "Sin ~~naci~n no hay creación". Cirado en: Bemard, Jorge

~[ Juan A. Pola. (1985). Quienes escriben en Cub~. Cuba: Editorial Letras Cubanas. p.
7

54 lbíd. p. 59.
. 55 Sarusky, Jaime. ''No es posible concebir la literatura sin imaginación". Citado
en. Bemard, Jorge L. YJuan A. Pola. (1985). Quiénes escríben en Cuba. Cuba: Editorial
Letras Cubanas. p. 509.

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388

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389

4. Lo histórico
También es parte de la historia el sufrimiento de la guerra:
Al considerar el texto narrativo como una historia que se cuenta con
lenguaje, que se convierte en hechos lingüísticos,_ dich? _texto es, pa~a
Sara Sefchovich, "la cristalización de un proyecto 1deologico por_ medio
del cual el autor va a tratar de precisar su posición frente a la sociedad Y
los acontecimientos históricos"56 porque para ella el arte sólo se cumple a expensas de la historia y las marcas de la época están siempre
presentes aunque sea en la metaficción.
Es importante reflexionar en la trascendencia del contex~o histórico
que ofrece el texto. Este referente histórico se da desde vanas perspectivas:
En el relato de la abuela, se muestra otra época de la historia cubana: la relativa a la última guerra contra España:
(...) a la gente la perseguían los españoles y si se hací'.111, l~s bobas, las
mataban. (p. 33); aquí el autor critica el trato que los 1bencos daban a
los cubanos: Ya desde entonces nosotros trabajábamos como mayores.
(...) Como él era isleño, o sea de las Islas Canarias, q~e es de donde
son los isleños de verdad, lo que más le gustaba era cultivar tabaco. (p.
35); y satiriza en tomo a algunos de ellos: Pero la maestra i:ne celaba.
Digo, celaba al marido, que era un asturiano gordo (un astunano es un
gallego muy tacaño). (p. 36)

Así mismo, se manifiesta el respeto del pueblo a los veteranos de la
guerra contra España:
.
_
.
,
A la gente que peleó por Cuba en tiempos de Espana, decta mama,
había que respetarla aunque fueran pordioseros. (p. 138)

- La pobre -elijo China-, lo que está sufriendo, le mataron un hijo,
que apareció muerto en esa misma calle, sin ojos ni uñas; y el otro hijo
parece que también está alzado en las lomas (...). ¿Ustedes vienen
huyendo de la guerra? En Oáente la cosa está que arde. (p. 113)

Además, la historia cotidiana forma parte de su universo:
Un suponer, ¿una gallina puso un huevo?, ustedes van y se fijan, y
luego se fijan si ese huevo se vendió o nació un pollito que más tarde
fue gallina o un gallo, y le siguen la historia. (p. 87)

Como parte de esta historia cotidiana, se mencionan los avances
tecnológicos de la época:
Con la noticia del ferrocarril la vida del pueblo cambió. No llovió
más a las cuatro, comenzaron a construir un hote~ abrieron tres hares
y compraron victrolas. (p. 83)

Además, uno de los rubros que se debe mencionar es que "el empeño por ligar las obras con esa realidad de la que surge el relato es evidente en esta narrativa a través de la naturalidad del discurso, la cotidianidad de lo narrado, la potenciación de referentes extratextuales y la
inclusión de la figura autoral"57•

5. Lo filosófico
Los discernimientos de tono filosófico son abundantes en el texto:
En tomo al medio ambiente:
El hombre herido, (...) dijo que llegaremos, (...) al lugar donde
una luz muy luminosa saldrá del cielo o de la tierra. Allí encontraremos
a otros niños y otras multitudes y juntos inauguraremos una nueva
época o una ciudad completamente limpia. (p. 72)

El narrador-protagonista narra la guerra de la época presente del relato:
(...) en eso suena el primer disparo y comienza la guerra, la guerra en
persona. Suena el primer disparo y comienza la guerra. ¡Pummm!, retumba. (...) Son los rebeldes, nos están atacando. (pp. 189-190)

La filosofía popular también está presente en apartados como éste:
Pagaba los lunes, y como se ahorcó un sábado no pudo cumplir.
(...) Cuando a uno lo crían con vergüenza, lo crian con vergüenza.
Ahora yo sueño poco. Lo que hago es pensar y hablar sola, casi siempre de cosas de antes. (p. 86)

Se realiza la crónica de la toma del pueblo, de su lucha y liberación:
No, soy yo, Carmen Teresa. (...) vine a decirles que ya tomaron la
escuela. (...) y asoma Maribel: ya están en la iglesia. (...) Ya tumbaron el
puente, dice Micaela. ¡Métanse para adentro, señoras!, di~en los re_beldes. Uno se queda mirando a mamá. Micaela y el mando que nene
ahora llegan corriendo: ¡Cayó el cuartel, cayó el cuartel! (pp. 192-194)

Abundan los razonamientos sobre la vida, la vejez, la muerte, etc.:
Y como también yo tengo mis recuerdos, mi mamá, mi papá, mis
hermanos, pues también ellos están en la casa. '(. ..) Porque eso es lo

Sefchovich, Sara. (1987). México: país de ideas, país de novelas. México: Editorial
Grijalbo. p. 4.
56

57

Begoña Huertas. Op. Cit. p. 83.

�390

que a mí me preocupa, ¿de qué se van a acordar ustedes cuando lleguen a viejos? (...)gracias al cielo están los tres juntos y nadie los va a
separar, que separar a los hermanos es el crimen más grande que hay.
(p.88)

La abuela filosofa sobre la problemática de los pueblos:
Ya estoy vencida. (. ..) Ahora les toca a Estela y a ustedes: tienen
que hacerse hombres y mujeres antes de tiempo. No dejen que su madre haga locuras. (...) Afú toda la gente es mala y nada más están vigilando a ver qué daño pueden hacer, qué se puede robar. (p. 95)

Y el niño emite su opinión sobre la guerra:
Aunque de todos modos creo que sí, que tengo miedo, algún miedo. Abuela nos ha dicho que las guerras no son juego, son lo último
del mundo. (p. 186)

Incluso -utilizando la técnica del animismo- el jardín se rebela ante
la amenaza de su destrucción:
Esto es un crimen, dijeron las dalias. (...) Y las orquídeas dijeron:
¿Tú no eras el comandante del jardín? (...) Y las higueretas exclamaron:
¿Qué dirá el hombre herido que está ahora en la guerra ofreciendo la
sangre de sus dos venas azules? (p. 77)

6. Costumbres
Dentro de la realidad plural de la obra, se deben mencionar algunos
datos que sugieren las cosrumbres de los personajes y son una representación de la época en que su ubica el texto:
Cuando la familia procedente del campo llega al pueblo, las vecinas
no tardan en presentarse a curiosear:
Quienes llegaron fueron las vecinas. Lo que hay en mi casa es de
ustedes.(...) Yo soy Maribel (...),vivo en la cuarteria del frente.(...) Me
estoy tratando con un viejo porque, muchacha, llevo diez años de casada y no salgo barrigona. ¿Tú eres casada? (p. 111)

1

i

SEN EL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

Cabe mencionar a Llsandro Otero, quien afirma que "en los últimos
años la preocupación con la Revolución y los temas que ésta genera
han sido las características más subrayadas de nuestra literatura. Creo
que siempre ha existido un interés por el reflejo ambiental, la novela de
costumbres, el deseo de mostrar la vida cubana tal como es"58•
58

Otero, Lisandro. "Para nú el punto de partida es la realidad circundante". Citado en: Bemard,Jorge L. y Juan A. Pola. (1985).Q11iénes escriben en Cuba. Cuba: Editorial Letras Cubanas. p. 442.

391

Otro rasgo de costumbre es no salir por las noches:
-Y yo voy a preparar algo de comer. (...).
.
- ¡En los pueblos las mujeres decentes no saJen de noche! (p. 114)

~ a s mujeres se desempeñan como curanderas. La abuela ejercía
ese ofic10:
Y ahí mismo nos encargó que no dijéramos delante de nadie que
ella era curandera,(...) Lo que teníamos que decir era: No señor O no
señora, ~quí no _vive ninguna curandera, pero pase y siéntese, ~ue le
voy a avisar a nu abuela. (...) -Para eso torna cocimiento de doradilla.
No comas huevos, carne de puerco, garbanzos, chocolate, ni ninguna
de esas cosas pesadas. (...) y, en ayunas, todos los días un vaso de
agua lo más caliente que puedas. (Pássim).
'

Otro de los rubros que particularizan la propia realidad es el hecho
de que los ancianos, cuando ven cercana la muerte, reparten sus tesoros, como es el caso de la abuela:
En el hueco de su mano abuela contempla un anillito y dos areticos
de oro. (...) ~ pide a las h~rmanas que se acerquen, y a la que mejor le
queda el anillito la besa pnmero y le dice ( ...):Todo esto es tuyo (...).
Besa a la otra. Y esto es para ti. Las pertenencias del abuelo le corresponden a1 niño. (p. 173)

La discriminación sexual está presente en el texto cuestionado:
Fue cuando nos p~simos a cantar la canción que nos gusta. Íbamos
por la parte esa que dice con uná, vela en la mano con uná vela en 1a
m~o, cuando_ vimos a abuela junto a las saJvias. ( .. .) De ahí para allá,
gnto, es el patio de las hermanas. Y de ahí para acá, el suyo. ¡Cada cual
en su lado! ¡Las hembras y los varones no juegan juntos! (p. 71)

7. Denuncia

~ respect?, cab~ recordar que las órdenes o imperativos presuponen
siempre diferencias de poder y autoridad. Van Dijk es concluyente
cuando plantea que en todos los niveles del discurso podemos encontrar _la_s huella~ del contexto en las que las características sociales de los
part:1.a~~tes Juegan ~ rol fundamental o vital tales como género, clase, etntcidad, edad, ongen y posición u otras formas de pertenencia
grupal.
Además, sostiene q~e los contextos social.es no siempre son estáticos Y que, como usuano~ de una lengua, ~e obedece pasivamente a las
~structura de grupo, sociedad o cultura; así el discurso y los usuarios
t:le_nen una relación dialéctica en el contexto. Es decir además de estar
su¡etos a los límites sociales del contexto se contribuy; también a cons-

�392

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

truir o cambiar ese contexto; se puede comprometer negociaciones
flexibles como función de las exigencias contextuales junto con los
límites generales de la cultura y la sociedad; al mismo tiempo qu_e se
obedece al poder del grupo también lo desafía, pues las normas sociales
y sus reglas pueden ser cambiadas de un modo creativo donde se puede
dar origen a un orden social nuevo.
Hay en el texto un vago tono de acusación contra la clase poderosa,
que utiliza al niño como animal para divertir a s_us lújo~:
Llora como un bendito porque el nene no qwere conuda. Pero que
se fije bien quién anda por alú, un perro glotón que ha venido a comerse su papa, que se apure y no deje nada. (...) Es para el niño, además, ¿ní me oyes, perro?, para el final hay postre, mermelada de leche,
y tampoco te vamos a dar. (p. 149)

..

Se crítica la injusticia de los ricos:
-Sí. Ella le hace igualito a todas las sirvientas, para no pagarles el
último mes -dijo Carmen Teresa.
-Cuando venga mi marido... (sic)
-Su marido es un descarado -dijo mamá muy valiente- , ¿sabe por
qué me pide que le lleve café a su despacho? Para recibirme con la cosa afuera. (p. 175)

El uso del poder, provenga de la fuente que sea, agudiza las contradicciones entre poderosos y sumisos y siempre acaban por perder
aquéllos frente al embate irracional y violento de éstos. En ningún c~so
el poder es absoluto, todos los hombres tienen algo que otro necesita,
aunque sólo sea nuestra capacidad de trabajo; así, todos ejercemos poder sobre otros y de esta manera el poder se transforma en un sistema,
en una red que sostiene un conjunto de equilibrios y desequilibrios que
se forman, se rompen y se reconstruyen.

Conclusiones
Un aspecto determinante en la narrativa latinoamericana es la restauración del referente en la ficción del relato.
La producción narrativa de los ochenta, en gran parte, se centra en
la infancia o adolescencia y los autores adecuan la voz narradora al
lenguaje propio de los protagonistas.
La narrativa del posboom recrea un mundo literario, el cual es sólo
una parte de la visión del mundo que encuentra su identidad en la suma
de distintos planos.

SEN EL

PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

393

El empleo de diversas técnicas literarias y de los diferentes recursos
de la lengua son una muestra de la conciencia de Jas posibilidades creativas y de una gran voluntad innovadora.
Las creaciones literarias de los ochenta se distinguen específicamente por captar la realidad cotidiana de una manera subjetiva. Constituyen
textos que clarifican el mensaje literario y la voluntad de acercarse a los
grandes conflictos actuales de Cuba.
El deseo de romper los moldes estéticos de las épocas pasadas, la
voluntad de querer profundizar en el debate literario y la negación de
criterios personales para juzgar la obra, representan el inicio de una
nueva etapa. Esta nueva narrativa cubana se distingue por el afán de
naturalidad que persigue el discurso literario. Para ello los escritores se
valen de distintos elementos como: las referencias de una supuesta voz
del autor, y la dificultad de su tarea literaria, los cómplices del lector· o
comentarios de la voz narradora.
Asimismo, estas obras pretenden crear un discurso coloquial poetizado. Cabe agregar que el tratamiento de la realidad interiorizada representa otro de los principales rasgos de la producción .narrativa. Esa
realidad se dirige a un contexto más amplio.
Otro de los rubros que se debe mencionar es el factor humorístico
el cual se plasma en una ironía o en un sarcasmo.
'
El escritor se interesa por el momento lústórico más cercano a su
propia experiencia, es decir, por el presente o pasado inmediato. En
este sentido, es determinante el papel de la Revolución Cubana, tema
que aporta al escritor el manejo de su identidad literaria.
La ficción de la obra narrativa de los ochenta trata de enlazarse con
la realidad externa a ella.
Los jóvenes autores de la época de los ochenta distanciaban su labor
literaria de las grandes figuras y anunciaban una forma diferente de
creación. Es por ello que se plantea la posibilidad de darle el nombre
de posboom a esta nueva fase de la narrativa.
_Cabe subrayar que Un rry en e/jardín integra voces del lenguaje coloqwal y va en busca de una dimensión poética.
Se observa que Un rey en eljardín es un¡¡ mezcla de recuerdos e ima~naciones, sueños y suposiciones. Vuelve al pasado prerrevolucionano, a la lucha de 1959; se centra en la actualidad de Cuba y limita el
espacio del relato.

�394

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

La obra presenta una estructura fragmentaria y gran subjetividad. Se
apoya fuertemente en la introspección del narrador-protagonista: un
niño que mezcla la realidad cotidiana con la realidad de su imaginación
infantil. Los tiempos narrativos, los retrocesos y adelantos y el animismo son las técnicas más destacadas en la construcción del texto.
Cabe resaltar que la subjetividad del relato y la estructura fragmentaria coinciden en la configuración de la realidad plural, la cual resulta de
la renuncia a una visión totalizadora.
Es una novela lúdica porque juega con la escritura; en ella destacan
la espontaneidad y la ingenuidad del personaje narrador; se caracteriza
por el lenguaje basado en onomatopeyas, dichos infantiles, juegos en
los que interviene la imaginación de la niñez, exclamaciones, constantes
repeticiones y el uso frecuente de los diminutivos; además, por el empleo de las descripciones más variadas.

PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

395

cas ... pero ante todo, en su tendencia renovadora, en su dinamismo y
en su frescura y emotividad.
Bibliografia

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artísticos. Panamá: Editorial América.

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Diccionano de la litera/Jtra cubana. (1984). Tomo II. Cuba: Editorial Letras Cubanas.

En esta obra de registro histórico se mezclan los recuerdos, la imaginación y los sueños; pero todo sujeto a las normas de la literatura
realista. Es un texto que maneja una visión distinta de la realidad. En él
la imaginación infantil juega un papel fundamental.

!?º~~ELLA,_ An~ Rosa. (2002). (&amp;)escribir la historia desde la novela de fin de
siglo. Mexico: Uruvers1dad Autónoma Metropolitana.

El relato se apoya en un contexto histórico presente y pasado. En el
presente, se refiere al inicio de la Revolución cubana -aquí se incluye la
crónica de la llegada de los rebeldes al pueblo-; en el pasado, alude a la
guerra de Cuba contra los españoles. Así mismo, el autor maneja la
historia cotidiana de la familia.

FRANCO, Lourdes. (2000). Uterat11ra hispanoamericana. México: Noriega Editores.

En al ámbito de lo filosófico, el autor discurre -a través de sus personajes- en torno a la vida y la muerte, al medio ambiente, a la guerra,
entre otros temas de importancia en la actualidad.

il

SENEL

Cabe señalar también que, aunque en menor escala, el texto presenta una serie de costumbres como son: la curiosidad de la gente de los
pueblos por investigar las vidas de los demás, el temor de salir por las
noches, ejercer el oficio de curanderas ante la carencia de recursos económicos y la discriminación sexual, entre otros aspectos.
Así mismo, es digna de mencionar, en apartado especial, la denuncia
que el autor hace del abuso de la clase poderosa para con los pobres,
llegando al grado de la animalización de las personas humildes.
Para finalizar, resulta necesario subrayar que la riqueza del texto radica, ante todo, en su espontaneidad, en su lenguaje vivo y vivificante,
en su realismo encubierto de imaginación, en la variedad de sus temáti-

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México: Siglo XXI.

Dos libros

E

Dr. José Javier Villarreal*
Facultad de Filosofía y Letras
UANL

l Primer Qu!Jote aparece publicado en 1605. En 1585, quince

años atrás, Miguel de Cervantes Saavedra, a la edad de 38 años,
había editado su novela pastoril La Ca/atea. El Segundo Quijote
aparecerá diez años y ocho meses después con respecto al Pri11JerQufjote, es decir, a finales de 1615. Cervantes morirá el 23 de abril de 1616 a
la edad de 69 años. Entre el Primer Qufjote y el Seg1mdo Miguel de Cervantes publica el grueso de su obra: las Novelas qemplares, en 1613; el
Vi'!)e del Parnaso, en 1614; Ocho comedias y ocho entretmses, en 1615. Los
trabqjos de Persiles y Sigismunda aparecerá, póstumamente, en 1617. Es
obvio 9ue el Segundo Quijote trata de la continuación de las aventuras de
don Quijote y Sancho Panza, de su tercera salida, aunque Alonso Fernández de Avellaneda (seudónimo de quien aún no sabemos su verdadera identidad, aunque la crítica especule con un rosario de insignes

*

José Javier Villarreal (fijuana, 1959) es licenciado en Letras Españolas por la Universidad Autónoma de Nuevo león, Master of Fine Arts por la Universidad de Texas
en El P_aso, y doctor por El Colegio de Michoacán. Es autor de una obra poética,
ensayísnca y de traducción. En 1997 publicó Los fantastnas de. ·1a pasión, ensayos sobre
poesía mexicana, y en el 2003, Fábula, su más reciente libro de poesía. Ha traducido a
Ezra Pound, Manuel Bandeira y Oswald de Andrade. En 1987 recibió el Premio
Nacional de Poesía Aguascalienres y en 1991 el Premio a las Artes de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Actualmente es miembro d~I Sistema Nacional de Creadores de Arte.

�398

LA REALIDAD, EN LOS DOS QUIJOTES,
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

JOSÉ JAVIER VILLARREAL

399

Memoria y realidad

autores, entre los que se cuentan a Bartolomé Leonardo de Arg~n~ola,
Lope de Vega, Ruiz de Alarcón, Tirso de Molina -~ s~
seu?orumo
de Gabriel Téllez-, Guillén de Castro y, hasta el misnusuno, Miguel de
Cervantes, entre otros) ya había publicado, en 1614, el Segund~ tomo del
Ingenioso hidalgo Don Qu&amp;ote de la Mancha, q1,e contiene su tercera salzda ...; no
obstante, la tercera, en versión de Cervantes, será -como ya ,h~mos
apuntado-, un año después, en 1615. Y es de notar que, en los últunos
capítulos del Segundo Quijote, Miguel de Cervantes n~s presente, a _su
paladín hojeando, con notable desagrado~ esta 1:1ent1rosa y apocrifa
historia de sus hazañas. Al grado que decide no rr a Zaragoza, como
ahí se narra y tal era su propósito, y dirigirse, en can:ibio, a Barc~lona
para contradecir y evidenciar la false~ad _de t:in necio y despreciable
libro. En el Segundo Quijote se recordara y Jugara constantemente con el
PrimerQuijote y se desacreditará, desde la historia misma q~e se ~ªO:ª• al
apócrifo de 1614. Nada que pertenezca al Quijote le es a1eno ru le1ano
a Cervantes.

:ez

Son varias las cosas que hasta aquí llaman nuestra atención. _Primero, que la obra de Cervantes, a excepción de L.a Ca/atea, se publique en
los últimos diez años de vida del autor. Se trata de una obra que se
gesta en plena madurez si no física sí intelectual. Una obra que se va
ensanchando contra el tiempo, que se derrama por la prosa y por el
verso y se contiene tanto en la exactitud ~métrica_ d~l endecasílab~,
como en la velocidad del diálogo y en la medida asociativa y acumulativa de la novela. Podríamos especular, sin mucho margen de error, que
el éxito del Primer Quijote aceleró el proceso de publicación de la ob~a
de Cervantes; obra que se añejaba a la espera de una buena oporturudad para la, no económica, inversión de la~ prens~~- Y segundo, que
tanta agua discursiva que pasó, entre el Primer Qugote y el Segundo, es
lógico que modificara la estructura interna de presentar la trama de las
novelas de condicionar las cualidades de los capítulos, de madurar el
carácte; de los personajes y su peso dentro del universo narrativo del
cual forman parte; que la perspectiva, los tiempos y de~onantes, _los
diálogos, las intervenciones, interrupciones de las secuencias narrativas
a cargo de los "autores" de la historia -no excluyendo al "traduc~or"-,
irrumpieran modificando el contar. Lo cual nos lle_va, a cuatrocientos
años de distancia, a pensar que no estamos, estnctamente, ante un
mismo Quijote-, sino que se trara, en realidad, de dos libros distintos con
no tan iguales protagonistas.

En el Primer Quijote estamos ante una realidad que ha sido trastocada
por la mucha lectura del protagonista: un hidalgo pobre de más de mediana edad que ha dado con apasionarse de los valores, ideales y fines
que revisten a los héroes andantes. A tal grado que siente la urgencia de
armarse caballero y salir al mundo en busca de aventuras donde redimir
injusticias y vengar a los más débiles caídos en desgracia; piénsese en
huérfanos, doncellas, viudas y princesas en peligro, preferentemente.
La cualidad mayor que posee este PnmerQuijote es la de recordar, en la
realidad contemplada, lo leído en los libros de caballerías. Es como si la
realidad fuera la ocasión de reafirmar lo imaginado a través de la lectura. Donde a cada movircienco se confirmase el portentoso mundo de
los héroes y sus acciones. Claves hay muchas. Imaginemos la rutina de
este hidalgo doblemente retirado; retirado por condición social y retirado por edad. Las largas horas de aburrimiento que trasudan de administrar una hacienda que tanto el ama como su sobrina, en realidad,
manejan; de sus exaltadas pláticas con el cura y el barbero sobre las
proezas y gallardías de sus héroes novelescos. Héroes que pueblan sus
imaginativas y febriles horas nocturnas que contrastan, violentamente,
con las diurnas de apacible tosquedad. Ame tal desequilibrio la desmesura de la imaginación hace suyo a este ávido lector que ya no se contentará con ser un mero espectador, sino que dará el paso que lo llevará
a trastocar su realidad en un universo pleno de exaltación continuada.
De lector pasará a protagonista de lo leído. Será un habitante de su
propia imaginación. En el Segundo Quijote será un habitante de la imaginación de sus recientes lectores.

;:.

Las aventuras del "Caballero de la triste figura" -como lo bautizara
Sancho-, en el Segundo Quijote, ya han sido llevadas a la estampa. Es
decir, ya se han publicado. Don Quijote y Sancho se enfrentarán, ahora, con sus lectores; serán obligados a vivir en el extraordinario mundo
imaginado por ellos. Más que un recorrido a extramuros, como fue en
el Primer Quf;ote, donde la realidad servía de coartada para detonar y
confirmar la memoria de lo leído; en el Segund,{) se tratará de un recorrido a intramuros, dentro de una escenografía teatral, edificada ex prefeso,
donde la realidad, forzosamente, se adecuará al mundo del im~o:inario
caballeresco y, también ¿por qué no?, pastoril. Recordemos al grupo de
muchachas y muchachos, con los que topa el Quijote, que hao decidido vestirse y actuar como los pastores cantados por, nada más y nada
menos que, Garcilaso y Camoes. Este pasaje guardará, como ya veremos, sustanciales consecuencias en el imaginario del protagonista. DoP

�400

JOSÉ JAVIER VILL.ARREAL

Quijote ya no recordará lo leído, sino que ahora se enfrentará con una
realidad construida por la imaginación de sus lectores. Don Quijote
habita un mundo que se sucede página a página, capítulo a capítulo. La
realidad se le ofrece como un libro en pleno proceso de elaboración.
Paradójicamente, de ser protagonista de sus lecturas, ha pasado, en el
SegundoQuijote, a ser personaje de sus lectores.

El andante de la libertad

...

La novela está llena de novedades -de ahí su nombre-, de noticias que
captan poderosamente nuestra atención, hechos que contrastan con la
rutina cotidiana y nos sitúan en otro mundo donde el tiempo transcurre de un clímax a otro. Estamos en una dimensión ávida de aventuras,
de prodigiosos portentos que rrúdan la valentía y constancia del héroe.
Ante una lógica consecutiva que busca lo grandioso, lo desmesurado y
único, Alonso Quijano se rinde no ante sus lecturas, propiamente dichas, sino ante su mucho imaginarlas. Es decir, la imagen poética que
éstas -las lecturas- han suscitado en su lector, obligan a éste a habitar
ese imaginario cuya contemplación demanda el acto decidido de la acción. Alonso Quijano se convierte en don Quijote y éste necesita salir
en pos de las novedades, noticias y aventuras que su vida cotidiana no
ofrece. Su mundo, su pequeño mundo le resulta asfixiante; es imperioso poner pies en el camino. Pero una vez que el sujeto imaginativo se
pone en marcha se da cuenta que el mundo, el gran mundo, le resulta
igualmente pequeño; ante esta pequeñez habrá que multiplicarlo por
medio de la imaginación. El mundo de Quijano es un mundo sujeto a
los valores de la época, a las reglas de una finitud que procura los bienes y satisfactores de la inmediatez. Pienso en Sancho Panza y su afición por el dinero, por los botines de guerra, por su ambición y reiterativa demanda de verse gobernador de una ínsula. En el Segundo Quijote
conoceremos más de cerca a su familia, sobre todo a Teresa Panza, su
mujer, y a Sanchica, su hija. Los motivos de éstas subrayarán al Sancho
inocente y corto de luces del Primer Quijote, personaje que sufrirá una
profunda y radical transformación hacia el final del 5 egundo. En cambio
el mundo de don Quijote será un mundo inmenso, rebosante de portentos que obedecerá a un tiempo sin fechas cuyos valores transgreden
la temporalidad y se fijan en un tiempo primero, ideal, donde la justicia
va de la mano de un alto sentido de la libertad. Un mundo donde la
libertad impone los deberes de una humanidad conscientemente subversiva, plenamente apasionada.

LA REALIDAD, EN LOS DOS QUIJOTES,
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

401

Este principio ético de la libertad se convierte, en manos de Cervantes, en un principio estético. La libertad imaginativa establece sus propios carrúnos de presentificación. La historia se noveliza brincando de
una anécdota a otra. Interrumpe su secuencia lineal con las varias, y
cada vez más definitorias, introrrúsiones de una voz que comenta no
sólo los actos emprendidos por los protagonistas, sino los giros narrativos llevados a cabo por el autor. Pero el "autor" estará a merced de su
"traductor". Se encubren momentos de la historia, se acortan descripciones, se pide aplauso para lo dicho y doble aplauso para lo orrútido.
Los juicios, sobre lo narrado, se multiplican. El autor, engolosinado y
divertido, ensaya cuanto sesgo literario encuentra. Los dos Quijotes se
abandonan en una bien ordenada suma barroca donde los componentes (novela de caballerías, literatura y poesía petrarquistas, novela galante, novela de cautivos, novela pastoril y novela picaresca; comedia de
enredos, teatro realista, teatro de aventuras, etcétera) vienen a integrar
un mega cuerpo narrativo abierto que, a pesar de su poderosa estructura, nunca niega sus partes. Esta compleja y bien resuelta ecuación tiene
un común denominador: la parodia, y más, al decir de Severo Sarduy,
con respecto al neobarroco, la "camavalización" del texto parodiado.
Desde esta perspectiva Cervantes, al fundar -junto con Góngora- el
barroco del siglo XVII ya era un autor neobarroco de los siglos X,,_'( y
XXI. Pero no sólo la parodia, también la intertextualidad con respecto
a un horizonte literario que la rodea y alimenta; asirrúsmo un juego de
razones y consecuencias que se lleva a cabo entre el Primer y Segundo
Quijote, sin olvidar, por supuesto, la inclusión de la versión apócrifa de
Avellaneda como asunto literario del accionar anecdótico de los protagonistas.

La realidad: un laberinto sin hilo de Ariadna
El PrimerQuijote, a diferencia del Segundo, traza un itinerario cabalmente
caballeresco, ceñido a la lógica expositiva y secuencial de los libros de
caballerías. El héroe lo abandona todo y se lanza a la tan añorada y
anhelada aventura. Pero la aventura se compone de aventuras, de eventos que se le van presentando al protagonista como gracia otorgada,
como don conferido donde deberá, con su hacer-, con sus hazañas,
llegar a constituirse en lo deseado, en el más virtuoso, galante, valeroso,
enamorado y sabio de los caballeros andantes que han existido y que
habrán de existir en lo futuro. Bajo este ideal el aspirante a caballero
llega a una venta que, a sus ojos de lector, imaginará, recordará, como
un castillo. Esta situación imaginativamente transgresora de don Quijo-

�402

JOSÉ JAVIER VIU.ARREAL

LA REALIDAD. EN LOS DOS QUIJOTES,
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

te, con respecto a la realidad, no obedecerá a una lógica determinada, al
menos no aparentemente. Las ventas no serán sinónimo de castillos, ni
toda doncella será princesa, ni cualquier rebaño se convertirá, ante sus
ojos, en ejército de esforzados caballeros. Unas veces sí y otras no; es
decir, no habrá un patrón aparente que rija estas mutaciones de la realidad. Su mirada de lector establecerá una -no declarada- relación entre
eJ cansancio físico y el ímpetu imaginativo. Dinámica que escapará al
entendimiento de su escudero, ya que éste siempre estará a la expectativa de la reacción de su señor. En el Segundo Quijote las transformaciones serán mucho más escasas.
Importante hallazgo de Cervantes, como creador de la novela moderna, ya que si el universo narrativo que se contiene bajo el genérico
nombre del Quijote ha sido calificado por Francis Thompson como
"una duplicidad dentro de la duplicidad, una espada que gira en todas
direcciones"1; para que esta espada gire y para que esta duplicidad de la
imaginación cree sus coartadas textuales y múltiples referencias sociales, el autor confirió a don Quijote -en eJ Primer Quijote- la particularidad de poseer ojos y mirada de lector. Y esto viene a liberar a la realidad de su univocidad. El Quijote, a diferencia de su escudero y demás
pobladores de este universo de ficción, no ve la realidad, sino que la lee
al imaginarla buscando siempre su referente en alguna lectura. Se trata
de recordar -como ya habíamos señalado- lo leído a través de lo contemplado; por lo tanto, la realidad percibida por el Quijote multiplica
sus rostros por medio de la naturaleza ingobernable y dinámica de la
imagen poética. La realidad será el accidente donde se confirmará el
imaginario del lector ahora vuelto habitante de su propia ficción, de su
propia lectura. El Quijote habita su propia realidad, una realidad particular 9ue cubre y niega constantemente a la realidad de todos; realidad
que, desde el principio mismo de la ficción argumental, se verá sometida a la del protagonista; recordemos como el ventero, entre socarrón y
medroso, arma caballero a don Quijote y le aconseja sobre la pertinencia de llevar dineros, cambios de ropa y hacerse servir por un escudero.
Así se va configurando la constelación del rompecabezas. Gracias a la
primera salida tendremos una segunda más abastecida y, sobre todo,
tendremos la clave justificadora de esa incesante metamorfosis de la
realidad que se lleva a cabo en los dos Quijotes, y ésta será posible por
la activa complicidad del ama, la sobrina, el cura y el barbero; es decir,
precisamente, los antagonistas, los censores de la imaginación.
1

Stephen Gilman, La novela según Cen;antes, pról. Roy Harvey Pearce, trad. Carlos
Ávila Flores, Fondo de Cultura Económica, México, 1993, p. 9.

403

Pero hasta aquí la segunda salida; que es decir, el Primer Quijote. En
el Segundo -en la tercera salida-, la realidad de don Quijote se verá terriblemente zarandeada, ya que sus lectores: el bachiller Sansón Carrasco y los duques, entre muchos, por ejemplo, le obligarán a trocar su
mirada de lector (esa mirada fundacional que libera a la realidad de su
falta de expresión al otorgarle la de un imaginario caballeresco) por una
mirada de personaje sorprendido, cada vez más inseguro del mundo
que pisa. El Quijote, en el Segundo Quijote, ha perdido su capacidad de
imponer su imaginario, ahora está sujeto al imaginario de sus lectores
que le trazan aventuras a su arbitrio. Vemos como don Quijote no logra imponer su nuevo mote, el del "Caballero de los leones", ya que
esta aventura es muy reciente y sus lectores aún no la han leído; para
ellos seguirá siendo "el Caballero de la triste figura", como lo leyeron
en el Primer Quijote. Por vez primera no estará seguro de lo que contempla. Ha vencido al discretísimo Caballero de los Espejos, pero no
está seguro de quién es éste en realidad, ya que se parece tanto al bachiller Carrasco como "un huevo a otro huevo". Sancho lo confunde
haciéndole creer que una tosca labradora es doña Dulcinea del Toboso;
don Quijote duda. Luego la duquesa hará creer a Sancho que en realidad esa tosca labradora, con la cual él creyó engatusar a don Quijote, es
la misma Dulcinea del Toboso; Sancho no duda. Más tarde, en la cueva
de Montesinos, no atina, don Quijote, a distinguir qué visiones vio y
cuales, quizá, soñó. Al defender la honra de la hija de doña Rodríguez
el caballero vencido resulta ser el lacayo Tosilos del duque, y no el hijo,
del labrador rico, que la burló con falsas promesas de matrimonio; sin
embargo, a cambio de nada mejor, la desdichada lo acepta en matrimonio. Don Quijote ha comenzado un largo proceso de descalabros
que le harán dudar y, al mismo tiempo, aferrarse, con uñas y colmillos,
a la imago como "la última de las historias posibles". Incluso la entereza, que había mostrado en el Primer Quijote, aquí se derrumba cuando,
desesperado, le confiesa a Sancho, en medio de su confusión que le
produce la distancia de la realidad que le escenifican sus lectores con
respecto a la que él alcanza a avizorar, sus intenciones de dejarse morir
por el medio más cruel: el hambre. Sancho le reanima diciéndole que
coma algo y que luego se eche a dormir y ya verá como, al despertar,
todo irá mejor. Sancho Panza irá creciendo como personaje. Un personaje cada vez más dueño de sí mismo, un personaje que brilla y cuya
influencia nos hace contemplar la historia desde cierta perspectiva de
una esperanza burlada, de sino trágico. Una especie de guía, a lo Virgilio, que conduce a un perdido Quijote, corréspondiente al Dante el
viajero, de la Comedia. Por otra parte, continuando con Sancho, reparo

�404

LA REALIDAD, EN LOS DOS QUIJOTES.
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

JOSÉ JAVIER VILLARREAL

en el pasaje donde éste encuentra a su viejo vecino Ricote, un morisco
que se vio en la necesidad de abandonar a su familia, para irse a Alemania en busca de un lugar donde vivir, ante el .decreto de expulsión
promulgado por el rey en contra de su pueblo. Este decreto se hizo
efectivo, en la realidad histórica, en 1609. En 1611 los moriscos de V al
de Ricote -el valle de Ricote- enviaron una carta a Felipe 111 donde
pedían su comprensión y permiso para no abandonar sus casas y tierras. La respuesta ponderó la intolerancia de la corona. En el pasaje
literario Ricote, el vecino, justifica y alaba, increíblemente, la decisión
del rey. Sancho promete no delatado, pero se niega a prestarle ayuda,
ya que de hacerlo iría contra su rey. Cervantes, pese a todo, deja constancia de su liberalidad con respecto a los atropellos de su tiempo. Es
obvio que no compartía la política de pureza de sangre que regía las
manías del Imperio, al grado que, capítulos más adelante, establecerá
un juego de espejos entre la realidad literaria y la histórica cuando el
visorrey de Barcelona promete interceder por Ricote y su familia ante
el mismísimo Filipo Tercero. En la obra literaria quedamos en suspenso ante la respuesta del monarca; en la realidad histórica, tanto Cervantes como nosotros, alcanzamos a conocerla; respuesta que ya era toda
una dolorosa realidad cuando apareció el Segundo Quijote. No se trató de
una intolerancia de carácter xenofóbico, puesto que los moriscos no
eran extranjeros, sino de la cerrazón dogmática del pensamiento religioso que iba estrechando filas.
El peso de Sancho, en el Segundo Quijote, será de tal magnitud que,
poco a poco, refrán a refrán, se irá convirtiendo en el personaje sobre
el cual gire la semántica sentimental y vital de la historia, la del Segundo
Quijote, la del desengaño, la del barroco, la del siglo XVII.

Origen de la caballería y aval de las metamorfosis
Aquí, junto con el apaleado Quijote, que será la característica del personaje del Primer Q11ijote, mas no del Segundo (ya que el de este último
rara vez será escarnecido por sus semejantes, más bien se tratará de
atropellos, de encontronazos con la realidad ajena, tanto a su imaginario, como a la de sus lectores), hemos llegado a ese lugar de la Mancha
de cuyo nombre nadie se ha querido acordar; incluso el "autor": Cide
Hamete Benengeli que no da el nombre de la aldea para "que todas las
villas y lugares de la Mancha contendiesen entre sí por ahijársele y tenérsele por suyo, como contendieron las siete ciudades de Grecia por

405

2

Homero". Don Quijote yace en su cama reponiéndose de su primera
salida mientras el cura, el barbero, la sobrina y el ama se confabulan en
contra de su desvarío. El veredicto no puede ser otro: la locura del
hidalgo se debe al mucho leer, más imaginar y poco dormir; es preciso,
entonces, arrancar de raíz el origen del mal: los libros, la biblioteca entera. En su excelente libro Por qué leer los clásicos,3 ltalo Calvino nos recuerda el comienzo de Tirant lo Blanch. Un caballero se ha quedado
dormido sobre su cabalgadura y ésta, vagando por el bosque, da con
una fuente. El caballero, que es el propio Tirant lo Blanch, despierta y
ve a un anciano, junto a la fuente, con un libro en la mano. Tirant lo
Blanch le confiesa su deseo de hacerse armar caballero y el ermitaño le
responde que en su juventud él lo fue y que en el libro, que tiene entre
las manos, está contenido todo lo concerniente sobre la orden de la
caballería andante. Acto seguido el viejo ex caballero arma al que será
el nuevo caballero. En el Segundo Quijote, "el Caballero de los leones" o
"de la triste figura", antes de convertirse en "el pastor Quijótiz" y de
volver a ser Alonso Quijano el Bueno, nos regala una larga perorata
donde nos ilustra que la caballería es una orden como lo son las religiosas, sólo que las segundas dan la batalla a lo divino, mientras que la
primera, de la cual él es flor y nata -al decir de sus lectores-, se concentra en lo profano. Llegando, incluso, a calificar, en su arrebato, de
andantes caballeros a don San Jorge, a San Martín ("más liberal que
valiente''), a don San Diego Matamoros (caballero "de las escuadras de
Cristo'') y a Pablo ("caballero andante por la vida"). Los libros están
estrechamente unidos a la caballería andante. Si consideramos que el
Tirant lo Blanch es el primer libro de caballerías de que se tiene noticia
en la península ibérica ryalencia, 1490; ya que el Amadís de Ga11/a se
publica en Zaragoza, en 1508) tendremos que convenir que detrás de la
iniciación de un caballero hay un libro. Detrás, al lado y de frente. De
un libro surge la caballería andante, las proezas del caballero serán recogidas en un libro y su fama, que lo ha de inmortalizar, se deberá a un
libro que le asegure la memoria entre sus lectores. Cervantes se huelga
de esto y sigue el patrón con severas dosis de ironía. El Pnmer Quijote
surge ·de la lectura paródica de los libros de caballerías; el Segundo, se
desprende de la lectura, doblemente paródica, del Pri,ner Quijote. Don
Quijote no tiene más de dos meses de haber salido, por vez primera, a
sus andanzas y ya, para la tercer salida, no sólo se ha impreso el Primer
2

Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Ma,,cha, ed. Martín de Riquer, v. II, RBA
Editores, Barcelona, 1994, p. 1163.
3
Italo Calvino, Por q11é leer Jo¡ cláJicos, trad. Aurora Bernárdez, Tusquets editores,
México, 1993.

�406

JOSÉ JAVIER VILL.ARREAL

Quijote, donde se recogen sus hazañas, sino que ya tiene múltiples lectores porque las ediciones se han sucedido unas detrás de otras. " ... que
tengo para mí que el día de hoy están impresos más de doce mil libros
de la tal historia; si no, dígalo Portugal, Barcelona y Valencia, donde se
han impreso; y aun hay fama que se está imprimiendo en Amberes, y a
mí se me trasluce que no ha de haber nación ni lengua donde no se
4
traduzga." La lógica de la realidad se disloca con los tiempos particulares de los dos Quijotes. Cervantes nos avisa, entre risas, que estamos en
un mundo desmesuradamente libresco. Único origen de la caballería
andante que consiste, paradójicamente, en el ejercicio del mucho imaginar. Por lo tanto la acción condenatoria que llevan a cabo el ama, la
sobrina, el cura y el barbero, con respecto a los libros y a la biblioteca
toda de Alonso Quijano, tiene implicaciones y consecuencias que van
mucho más lejos de la supuesta cura del hidalgo. Al quemar los libros
se está aniquilando a la caballería andante. Y a que por una parte, se
borra la memoria y, por otra, se destruye el instrumento que puede
propiciarla tanto en el presente como en lo fururo: los libros. Desde
esta perspectiva se comprende plenamente la doble maquinaria que se
echa andar en el Primer Quijote. Por un lado, la realidad desmesuradamente libresca de las novelas de caballerías; realidad que no otorga
ninguna concesión con el marco extra literario. El universo del héroe
se desprende de una tradición que se continúa de libro en libro, sin
permitirse un solo guiño con la realidad no comprendida dentro del
horizonte textual. De ahí su naturaleza fantástica e hiperbólica, de ahí
la verticalidad del código moral que rige al caballero y a su mundo. Los
buenos y los malos. Por otro lado, está la realidad que presenta Cervantes, en el Pniner Quijote, q'ue escapa a los patrones tanto de la literatura
de caballerías como de la pastoril, la realidad rural de los viajeros de los
caminos y ventas de la Mancha; realidad que tiene mucho más que ver
con los motivos y razones de la picaresca y su cinismo que con los valores y preceptos de la andante caballería y sus ideales. Del choque de
estas dos realidades surge la curiosa exposición del Primer Quijote, esa
dicotomía que enfrenta y opone el mundo fantástico de los libros al
mundo llano y sin gracia de la cotidianidad más unívoca. Y en esta guerra por la verdad, donde la locura y la cordura entran en severa crisis,
los paladines de la censura (el ama, la sobrina, el cura y el barbero) dan
el resbalón que justificará plenamente toda desavenencia entre la realidad de don Quijote y la de sus interlocutores. En su afán por sofocar
las fuentes que originan la locura de don Quijote -que será una caracte-

4

Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, v. II, Op., Cit., p. 647.

LA REALIDAD, EN LOS DOS QUIJOTES.
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

407

rística que agrupará a los cuerdos, ya que todos, a lo largo del Primer
Quijote, a diferencia del Segundo, se propondrán _curar al hidalgo de su
terrible mal- estos paladines de la censura ( el arna, la sobrina, el cura y
el barbero) hacen una tremenda hoguera, en el corral, con los libros de
Quijano; pero no satisfechos con tal fuego deciden tapiar el acceso de
la biblioteca, desaparecer el espacio donde se incubó la maliciosa imaginación que hizo perder a Quijano y ganar a don Quijote. Una vez que
el hidalgo se ha recobrado .intenta llegar a su biblioteca, pero no la encuentra, no da con la puerta. Admirado interroga a la sobrina y al ama
recibiendo la respuesta que ha de librar, de manera definitiva, de todas
las trancas y cerraduras, a su imaginación: el "encantamento". Sin embargo, este recurso liberador, en el Segundo Quijote, se convertirá en una
pálida y dolorosa coartada; justificación penosa de un descreimiento
que conducirá, inevitablemente, al desengaño. Tono, este último, que
envolverá al Segundo Quijote en señalado contraste con el Primer Quijote.
Recuerdo esa impactante escena donde el "Caballero de la triste figura", en un gesto, maliciosamente triste, le dice a Sancho que le creerá
todas las visiones que dice haber tenido durante el vuelo, en ancas de
Clavileño, por los celestes aires, si él le cree las visiones que presenció
en la cueva de Montesinos. Sancho calla y don Quijote mastica su
triunfo; un triunfo amargo que nos conmueve y, a pesar de ser sus lectores del siglo XXI, desasosiega e intimida. He aquí el rostro oculto del
encantamiento en el Segundo Quijote. Pero volvamos al origen de esto.
En medio de nubes y montado en una serpiente un poderoso encantador, adversario suyo, llegó e hizo desaparecer su biblioteca con
todos sus libros y haberes. Rápidamente don Quijote da con el autor
de tan inimaginable afrenta; se trata, sin duda alguna, de su gran enemigo Frestón, sabio que le tiene gran ojeriza. A partir de aquí su mundo
se irá poblando de encantados y encantamientos, sobre todo en el Segundo QJJjjote, donde tales prodigios dominarán el tiempo y el espacio de
la narración. Si la venta, que él ve castillo, resulta a los ojos de Sancho
de dudosa grandeza se tratará de un encantamiento. Si durante el vergonzoso episodio del manteo de Sancho, por parte de los villanos, el
Quijote se ve impedido de brincar la barda para auxiliarlo será, sin duda
alguna, por estar sujeto a su montura por encantamiento, y los villanos
dejarán de ser tales para convertirse en fantasmas. Explicación que no
terminará nunca de satisfacer, a lo largo de los dos Q11!Jotes, a Sancho. Si
los ejércitos poblados de nobles y graves caballeros resultan ser rebaños de ovejas y cabras, se tratará, sin duda, de algún encantamiento
para restarle mérito a su proeza. ·Si los desmesurados y desaforados
gigantes, una vez vencidos, en dudosa lid, acaban transformados en

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LA REALIDAD, EN LOS DOS QUIJOTES,
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

JOSÉ JAVIER VILLARREAL

molinos de viento, se tratará igualmente de algún sortilegio ~ara reb~jar
su victoria; y así todo tendrá una explicación que unifiq~e, sm ~onflicto
alguno, su visión de la realidad con respecto a la re~da~ rrusma. La
verdad caerá en entre dicho ante la libertad conseguida. No se trata
tan sólo de que la imaginación se apega a la realidad,. sino también ~e
que la realidad se apega a la imagina~ión y de que ~sta 1~ter~,epe~denoa
es esencial"5 La libertad del pensarruento y de la rmagmac1on dictan_~ª
libertad del obrar. En este sentido estamos de lleno en el Segundo Quyo-

te.
" .. .la realidad se apega a la imaginación ... " La frase es del poe~
Wallace Stevens, y la frase califica a la lógica ~xpositiva_ del Segundo [2.utjote. Aquí no habrá más libros de caballerías que parodiar; par~dia s_e
centrará en un solo libro: el Pri111er Quijote. Cervantes no solo ha 1maginado lo inimaginable, sino que ha realizado lo irrealizable: un ~e~~o
libro que parodia "carnavalescamente" a una obra que pub~co diez
años atrás. Cervantes se parodia a sí mismo. El Segundo Quqote es la
parodia del Primer Quijote, y el primer don _Quijote ser~ lle~~do al
máximo de su expresión literaria en el maneJo y prese~t:J.ficacion del
segundo don Quijote; Sancho, en cambio, "_dime con qwen andas y ~e
diré quien eres", "el que a buen árbol se arnm:, buena som~ra le cobija", "el que anda con lobos a aullar se enseña , ha aprendido de don
Qmjote la discreción y se nos ha revelado como una ~oz moral que
trasciende toda temporalidad. Habrá otro libro en la m1ra de! ~egundo
Quijote; la condena tendrá su blanco, imperdonabl~, en el apocn~~ de
Avellaneda. Este último será revisado con desprecio por don Qwiote,
vituperado por sus lectores, condenado al, infierno, negado por sus
propios personajes, como es el caso de don Alvaro Tarfe que lo declara
como un libro mentiroso ante un alcalde, mandado llamar por don
Quijote, que así lo consigna en acta oficial. Y a~~ al final de~ libro,
Cicle Hamete Benengeli se cuidará de atestarle un último coscorron.

!ª

La realidad, en este Segundo Q11ijote, será trastocada y modificada al
ser escenificada y dirigida por los lectores del Pnmer Quijote. Y~ esto
establece una rotunda diferencia entre los personajes de ambos libros;
de venteros, yangüeses, cabreros, barberos, gale~tes, soldados, mozos
de mulas; pasamos, en el Segundo Quijote, a bachilleres, actores, comediantes, poetas, titiriteros, labradores ricos, duques, cortesano~, doctores, generales, visorreyes, etcétera. De un mundo rural de iletrados,
donde don Quijote mudaba la realidad de acuerdo a sus lecturas, pasas Wallace Stevens, El ángel necesario. Ensqyos sobre la realidady la imaginación, trad.
A. J. Desmonts, Visor, Madrid, 1994, p. 32.

409

mos a un mundo cortesano y burgués de lectores que mudan la realidad de don Quijote de acuerdo al imaginario de sus lecturas. El mundo
se ha trocado en un gran escenario. La realidad sigue de cerca, como
habíamos dicho, a la imaginación, y ésta hace gala de una liberalidad
que envuelve tanto a don Quijote como a Sancho Panza y a su mujer
Teresa Panza. La literatura, en el Segundo Quijote, se ha adueñado de la
realidad. La realidad es un accidente donde poder imaginar. Por eso, si
en el PrimerQuijote, los cuerdos buscaban volver de su locura al caballero andante; en el Seg¡mdo, lucharán por conservar a don Quijote dentro
de su locura. Locura que significará para todos, no sólo divertimento,
sino la posibilidad de escapar a una rutina limitante y asfixiante, y avizorar, a lo lejos, otra vida. He aquí la carga transgresora de don Quijote
y Sancho, a fuerza de libertad han creado un mundo, han decidido
-pese a todo- crear un mundo donde vivir. Alonso Quijano no sólo
ha decidido buscar al otro que es su verdadero yo, sino que también ha
decidido buscar ese otro mundo donde la vida, la verdadera, parodiando a Rimbaud, citado por Saramago,6 se encuentra.
La constelación barroca

Cervantes corre todos los riesgos y se somete a los estrictos parámetros
creativos de la libertad. Tenemos dos libros compuestos de libros que
obedecen a diferentes tiempos e intenciones. Universo que ha sido
escrito por un inasible "autor" arábigo: Cicle Hamete Benengeli. Pero la
obra de éste ha sido traducida al español por un "traductor cristiano"
(¿Cervantes?) que, a lo largo de la lectura, nos hemos dado cuenta que
se ha tomado infinitas libertades. Amén del "autor" y de su "coautor",
está el narrador y los varios personajes que cuentan sus historias, fingen otras, se cruzan misivas o leen las historias de otros, no olvidando,
claro está, a los comentadores de la historia principal. "Real y verdaderamente, todos los que gustan de semejantes historias como ésta deben
de mostrarse agradecidos a Cicle Hamete, su autor primero, por la curiosidad que tuvo en contarnos las semínimas della, sin dejar cosa, por
menuda que fuese, que no la sacase a luz distintamente. Pinta los pensamientos, descubre las imaginaciones, responde a las tácitas, aclara las
dudas, resuelve los argumentos; finalmente, los átomos del más curioso
deseo manifiesta. ¡Oh autor celebérrimo! ¡Oh don Quijote dichoso!
¡Oh Dulcinea famosa! ¡Oh Sancho Panza gracioso! Todos juntos y cada
uno de por sí viváis siglos infinitos, para gusto y general pasatiempo de
6

José Saramago, "La falsa locura de Alonso Qwjano", trad. Pilar del Río, en E/

País, 22/V/ 2005, pp. 11-12.

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JOSÉ JAVIER VILLARREAL

LA REALIDAD. EN LOS DOS QUIJOTES,
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

..

los vivientes."7 La pluralidad de voces se convierte, en los dos Quijotes,
en pluralidad de mundos. Signo medular del carácter barroco éste -el
de la variedad- que agrupa registros y universos dentro de una sola
constelación artística, dentro de un sistema solar integrado por varios
planetas, pero cuya conformación no los hace perder su propia individualidad. Tenemos la parodia a los libros de caballerías, la conformación del caballero según las más estrictas leyes de la orden andante, la
secuencia de aventuras que integran su día con día que lo volverán digno a los ojos de su dama; su dama que le otorgará razón de existir y
justificará su espíritu redentor. Entidad amorosa -la dama- que romperá las reglas mismas de la existencia tangible y se refugiará en las razones de la poesía; ya que el fingimiento del amor alcanzará al mismo
fingimiento y ficción de la destinataria de tan apasionado fingimiento.
Don Quijote está condenado, y él lo sabe a plena conciencia, en el Segunda Quijote, por los agüeros que interpreta, al llegar a su aldea y que
Sancho se cansa en desmentir, a nunca ver a la dueña de sus pensamientos y suspiros. La parodia del libro parodiado que, a su vez, parodió a los libros de caballerías, alcanza también a la idealización del
amor que llevó a cabo el neoplatonismo del siglo XVI con respecto al
amor de los trovadores, al amor cortés, que habían convertido en una
verdadera religión. Y esto no es del todo extraño ya que los preceptos,
conceptos y términos de esta filosofía del amor se deben, en su origen,
al mundo de la mística. Se trataba de justificar y dignificar el amor a lo
profano.
Mas una nueva forma de narrar había surgido en 1554 con el Lzzari1/o de To1111es, pero se había afianzado hasta 1599 con el GuZ!J1án de A!farache, de Mateo Alemán: la picaresca, el ingenio picaresco, la perspectiva "desde el punto de vista del rencor",8 se hacía sentir en la literatura
española de finales de siglo; y Cervantes no se quedaría con los brazos
cruzados. La grotesca novedad estaba ahí. Un mundo al revés donde el
héroe se metamorfoseaba en antihéroe y las gestas se convertían en
acciones no subversivas, sino cínicamente rastreras y acomodaticias
dentro de un sistema de vida que empezaba a crujir por lo hueco y
podrido. Y así, bajo la perspectiva crítica del que escribe el PrimerQuijote, el andante caballero va a dar con esa cadena de galeotes, rosario de
vidas picarescas que se presentan hasta revelar a la perla de todas ellas,
la de Ginés de Pasamonte, que en el Segundo Quijote lo veremos metaMiguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, v. II, Op. Cit., p. 915.
Francisco de Quevedo, Vida del buscón don Pablos * uzarillo de Tormes, ed. Guillermo Díaz-Plaja, Porrúa, México, 1974, p. XV.
7

8

4 11

morfoseado en el maese Pedro, con su retablo y su mono adivinador.
Pero aquí, en el PrimerQuijote, la parodia también- alcanzará a la picaresca cuando Ginés le advierte a don Quijote que está escribiendo un libro so~re las peripecias de su propia vida. Cuando el caballero le pregunta st ya ha terminado el libro, el pícaro, de viva voz, le responde que
cómo podría haberlo terminado si su vida aún no ha terminado. La
narración picaresca obedece a un capitulado cronológico que nos presenta al pícaro desde su nacimiento. El texto es pronunciado desde la
primera persona del singular y el tono apuesta por un realismo de car~cter,. eminentemente, verista. Las acciones cesan cuando el protagorusta sienta cabeza, se retira del mundanal ruido, envejece o muere. La
narración sigue, a pie juntillas, el dictado de la azarosa vida del pícaro.
Llte.ratura y ~da ~e confunden en un solo cuerpo apuntalado por el
rea~smo ~est11norual. Por eso cuando el Quijote pregunta si el libro ya
esta te~ado, su autor-protagonista le responde que imposible, ya
que su vida aún continúa. La burla, nada sutil, de Cervantes, hacia el
n~evo género narrativo, es demoledora, al grado que el Primer Quijote
vmo a menguar fuertemente el gusto del público por tal literatura. Con
su aparición, en 1605, la picaresca vio declinar su imperio ante una
~onc~pc~ón del quehacer literario que exhibía y presumía sus recursos
1magmat1vos; recursos que se subrayarían hasta conformar el detonante
discursivo del Seg11ndo Quijote.
. La novela pastoril también tiene cabida en el mundo de los dos Quijotes. En el Primer Quijote aparece el cuento o novelera de la hermosa
Marcela y el desdichado Crisóstomo. Don Quijote es un mero espectador que oye y ve transcurrir la historia. Y la historia intercala poemas a
1~ usanza de Jorge de Montemayor en Los Siete Libros de Diana (Valen~1a, 1559). Pero a diferencia de la tipificación del género la parodia
trrumpe en la "camavalización" de la mentida pastora; ya que ésta aparece en pleno funeral de su trágico amador para defenderse de las acusaciones que allí se le imputan. Ya que si recordamos las características
que re:vestía_n al objeto de deseo, debemos acordar que la amada, aparte
de su maudita belleza, debía ser cruel y desdeñosa en extremo. Marcela
ar~enta que ella no tiene la culpa de la belleza que le atribuyen y que
no ttene porque verse forzada a entregarse a quien no ama aunque éste·
le ame. Los pastores fingidos y verdaderos, que allí se han reunido,
puesto que tenemos cortesanos vestidos de pastores junto a pastores
de carrera, por decirlo así, quedan pasmados ante las razones de la pastora y don Quijo~e- se declara su defensor. , Intenta encontrarla para
ponerse a su serv1c10, pero no da con ella en tan espesa sierra. Don
Quijote no debe cruzar la frontera entre la n&lt;?vela de caballerías y la

�412

JOSÉ JAVIER VILLARREAL

pastoril. En el Segundo Quijote asistimos a la parodia no ya de la novela
pastoril, sino del Primer Qu&amp;ote, como ya hemos dicho. Al final del Segundo el Caballero y Sancho dan con un grupo de muchachas y muchachos que han decidido imitar a los pastores y al universo poético contenido en las églogas de Garcilaso y Camoes. Don Quijote va de vuelta
a su aldea derrotado por el Caballero de la Blanca Luna quien lo ha
hecho prometer que, por espacio de un año, no ejercerá el oficio de la
andante caballería. Como don Quijote no puede resignarse a volver a
ser quien no es, empieza a planear hacerse pastor. Él será "el pastor
Quijótiz"; Sancho será "el pastor Pancino"; el bachiller Sansón Carrasco se convertirá en "el pastor Sansonino" o "Carrascón"; el barbero
Nicolás, "Miculoso", en honor a Juan Boscán, que se llamó ''Nemoroso"; y el cura, "el pastor Curiambro". Es de notar, ya que así da inicio
el universo de las aventuras de don Quijote, y así termina, que el ama,
el barbero, el cura, la sobrina y, ahora, el bachiller, que no es otro que
el mismísimo Caballero de la Blanca Luna, animen a Alonso Quijano el
Bueno, en su lecho de muerte, a llevar a cabo tan prodigiosa transformación; pero esto no estaba en los planes ni de Cicle Hamete, ni de
Miguel de Cervantes. Se trataba de parodiar al Pri1ner Q1-1ijote, no de
hacer una obra "autónoma". He aquí el barroquismo extremo de Cervantes y la unidad y diferencia de los dos Q11ijotes-. ser una parodia de la
parodia misma, parodiarse a sí mismo; una obra que al crecer termina
mordiéndose la cola. Un ejercicio de creación y crítica inseparables.
Poesía y poética, un hito de modernidad a través del tiempo. Si la obra
de Luis de Góngora, en 1611, estaba sumando y transformando, con
una lectura radicalmente particular, las tradiciones poéticas que le precedían; Cervantes, en 1605 y 1615, hacía lo propio, al inaugurar la novela moderna, con las tradiciones narrativas. Se trató, sencillamente, de
dos adelantados del siglo XVII a los que les debemos la poesía y la
narrativa de nuestro tiempo.
·

LA ETERNIDAD EN LA RUTINA QUE FUGA

''e

Mtra. Minerva Margarita Villarreal
Directora de la Capilla Alfonsina
Universidad Autónoma de Nuevo León

uando algún lector me dice que le gustó algo, mi agradecimiento es tan desbordante que quisiera llevármelo a vivir
a la casa". ¿Es la comunicación el amor? Se pregunta Elena Poniatowska al final de su prólogo y después de haber inquirido, a
manera de estribillo, una y otra vez, si en cada lazo que filtra la memoria como sostén de la vida, el amor es el hálito que atraviesa, con su
lluvia de oro, los vínculos. La madre, el marido, los hijos, los nietos, la
editora de Era, un personaje tan definitivo como Jesusa Palancares, o
sus mismas amigas Jesúsa Rodríguez y Liliana Felipe. Y finalmente: los
lectores. Por allí deberíamos haber empezado. Por el dolor de amor.
Porque la falta es el principio. Y un autor sin lector es como un perro
sin dueño. O más aún, un dueño sin perro, un amo despojado, un
amor desdeñado, un ser sin posesión.
En el caso de las letras de Elena Poniatowska, esta travesía por el
dolor de amor que \onformó, en esencia, a la madre de nuestra autora,
según el propio relato, en ella se configura como el mismo acto escritural. Así, la narradora está en medio de todo, como San Sebastián, atravesada por las finas agujas de hierro que lanza la· realidad. La realidad si
la vernos. La realidad si nos guiña. La realidad si nos duele. La realidad
si existe. Y si existe es gracias a su marcha, a su puesta en movimiento,
a su reactivación en la palabra. Pues la palabra es el dato que la memoria archiva, como sustrato esencial de las imágenes, para constituirnos,
para dotarnos de identidad. Y este es y ha sido el compromiso de Elena
Poniatowska con la vida. Hurgar en sus terrenos más escabrosos, en
sus lomas más altas y despobladas, en sus ca1varios, en las protuberancias de sus martirios. Alcanzar el fuego por el camino del conocimien-

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MINERVA MARGARITA VILLARREAL

to, que es el diamante del pecado, y finalmente, transitado. Y así, transfigurándolo en el ejercicio de la palabra, lograr una caricia de la redención.
Todo fijo en el lenguaje, no como testimonio, como pudiera pensarse por su trayectoria periodística, sino como una presencia enriquecida
de la realidad, o mejor, hacia la realidad. Como un regalo, un añadido
elaborado desde el don de nuestra escritora. Puedo asegurar hoy que la
lectura de Obras reunidas. 1. Narrativa breve, recientemente editado por el
Fondo de Cultura Económica, me ha perturbado. Puedo asegurar que
no soy la misma persona antes y después de leer este volumen, como
no fui la misma adolescente después de leer La noche de Tlatelolco. Tuve
que cerrar varias veces este libro. Tuve que cerrarlo para contener el
desbordamiento de las aguas que sus tormentas provocaban. Y la casa
sosegada que en el otero asoma no llegó nunca. Entré sí, en la casa
pormenorizada, en el espacio privado, sutil y contrastante, violento,
amoroso, hostil, condensado, hospitalario y cruel, en lo que se conoce
como mundo doméstico, que Elena desvela. En la casa, en ese reino de
confort y armonía donde debe privar la paz, sucede todo menos la
domesticación de las pasiones. Ese es el fruto del árbol que Elena madura lenta, pacientemente. Lo planta desde Lilus Kikus, desde allí arraiga la semilla que habrá de crecer y ramificarse, echar fronda, dar sombra y dar luz a un tiempo.

,.

1

Preguntas en apariencia tontas planteadas en sus entrevistas, desencadenan respuestas luminosas, como si desde alli, desde el desparpajo,
Poniatowska activara el motor de la poesía que surge del centro de la
vida:
Cuando le pregunté al sabio de Broglie por su flor predilecta, después de mirarme sorprendido me describió la nebulosa de Andrómeda
que va como una rosa desmelenada por el espacio sideral y me habló
de los doce pétalos infuútesimales que rodean el centro de la rosa
magnética que se abre en el centro de la materia.

Yo no le pregunté a Elena por su casa. Pero sí visité su casa. Una
mañana cerca del mediodía, o un mediodía invadido aún por la efervescencia matinal visité la casa de Elena Poniatowska en Chimalistac.
Allí lo primordial y sensible, lo desmadejado que asoma sus infinitas
pendientes son lomos de libros y papeles y papeles y revistas y diarios y
más libros y libros en un jardín de letras inagotable en el que los muebles son flores extrañas que apenas se dejan ver. Pero yo no le pregunté a Elena por su casa. No le pregunté por la casa. Detenida en la casa
que no me pertenece de un poema que no logra cuajar abro las páginas
de este libro y la casa abre sus puertas, y a sus anchas expresa su nudo

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emocional, su rabia, su impotencia, saca su llanto atorado por años de
buenas maneras, exhibe sus artistas, su techo viniéndoseme encima, la
madre cepillando el cabello de la niña con una furia descomunal, un
grito de impotencia que es apagado día tras día por la suma de las obligaciones maternas. Una violación, una muchacha que se pierde en una
casa hogar para la readaptación de adictos o la jaula que encierra el
canto de unos canaritos. La casa. Todo sucede en la casa y sus alrededores. Y todos los personajes giran sobre su eje. Así sea el ferrocarrilero que hace de su máquina su amor: la Prieta que también es la casa, el
nido, la fuente, el asidero sentimental.
Y lo maravilloso de este espacio es que hasta un pepenador hace de
un tubo su casa. No hay clase o grupo social que no posea casa, así sea
de desvencijado cartón. Y hasta los amantes de "Canto quinto", hacen
de un sórdido hotel su habitación impostergable.
Elena Poniatowska focaliza el discurso y centra la atención en la
suma de hallazgos que pueden pronunciar estas cuatro paredes como el
cuarto prestado que es el útero de la madre.
Pero veamos los instantes mayores de la contradicción que dan luz a
la escritura, que la ejercitan como bien mayor, como destino plenipotenciario:
Toda la vida he esperado que las soluciones vengan del exterior,
que todos los dones caigan del cielo, creo en lo sobrenatural y tengo
tendencia a enamorarme de personajes apocalípricos y a vivir sueños
que nada rienen que ver con la realidad.

Pero mientras esto sucede, la escritura fabrica la realización de su
deseo. La narrativa de Elena Poniatowska exhibe el corazón de acontecimientos que dentro de la más pueril de las circunstancias ordenan el
mundo o lo exhiben en sus peores contradicciones. Del primer caso
tenemos "De noche vienes". Sucede que una mujer, una muchacha, de
ojos verde transparencia, enfermera de oficio, se ha casado con cinco
hombres a la vez, y se turna, yendo una noche con cada uno, a brindarles su amor y su cuidado, sus atenciones maternales. Hasta que un día,
uno de ellos, descubre que ella no trabaja en el hospital donde se supone debería pasar el resto de la semana. La mujer jamás se turba ante los
juicios que le asesta como golpes al hígado el oficial en turno en la oficina gris y macilenta del ministerio. Para desposarse con cada uno de
los inquilinos de su persona, puesto que, como decía Pita Amor, tía de
la autora, "Mi casa soy yo", solamente la había movido el amor, la necesidad de darse, la urgencia de entrega anté los requerimientos y las

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LA ETERNIDAD EN LA RUTINA QUE FUGA

necesidades de atención de cada uno de sus esposos, que para ella eran
sus niños. En el segundo punto, tenemos "Las pachecas", un cuento de
impecable factura que presenta un centro de rehabilitación juvenil que
es el mismo infierno y la in1posibilidad de dignidad y salida.
Existen algunos paralelismos entre los relatos de Elena Poniatowska
y los cuentos de Elena Garro. Hay ciertas constantes, por ejemplo, en
"La semana de colores", Elena Garro, a través de la mirada de una
niña, descubre las marcas de un burdel, cada cuarto un color como el
destino de cada día sin que la inocencia se pierda. Como las noches de
Esmeralda, en "De noche vienes", el misterio es la potencia registrada.
La sutileza que pondera cada una de las autoras para expresar lo innombrable es prodigiosa. Otra relación que encuentro sucede entre
"La culpa es de los tlaxcaltecas" de Garro y "Coatlicue" de Poniatowska. O entre los cuentos "El árbol" y "El día en que fuimos perros" de
Garro, y "La banca" y "Chocolate" de nuestra autora. Entre los primeros, la fusión de tiempos: el tiempo indígena y el tiempo contemporáneo operan bajo la expectativa de un vértigo rutilante que implica
fugacidad y tránsito de la realidad. Porque la realidad es puesta en entredicho por ambas autoras, y es puesta en entredicho porque la historia nos conforma y define. La historia que negamos se potencia como
la fuerza de la lava de un volcán hasta agotarnos. El primo marido de
Laurita, el personaje de Garro, es un indio, como india es Emma Sánchez Pérez, la jardinera o Coatlicue, que Marcela alucina cautivada por
su intensa personalidad, y por la alteridad que le infieren sus color y sus
rasgos. Ambos personajes femeninos se fugan a un tiempo anterior, a
una corteza distinta, prehispánica, que los despoja de su condición actual, que los aleja y subvierte. Es pues, la intención narrativa en los dos
relatos, la acción reveladora como acción subversiva. También en "El
árbol" y "La banca" suceden acciones semejantes que tienen que ver
con el contraste y la oposición social de los personajes. Con sus deseos
reprimidos. Son las sirvientas el motor de la debacle de sus patronas. Y
es el plano amoroso el que aparece como irrefrenable e indómito. "El
árbol" de Garro se secará por recibir las confesiones del crimen de la
sirvienta; el árbol de "La banca" será acuchillado para así detener la
acción del crimen hacia su marido de parte de la patrona. Ambos relatos son escalofriantes. Ambos relatos exhiben la naturaleza humana sin
concesiones. La sexualidad y el deseo ofrecen sus arrebatos sin consideración alguna. Siniestros, macabros, los planos enunciados en "La
banca" de Poniatowska y en "Coatlicue" pasan por encima de la razón
y de las normas sociales. De noche vienes y Tlapaleria son libros impecables, de magistral unidad y factura. Una suma de las distintas estrategias

narrativas de su autora. En la narrativa de Poniatowska la descripción
es rigurosamente obsesiva respecto del plano visual. Uno puede advertir una época, un sexenio, el color de un ambiente y hasta los olores
que allí emanan, gracias a la combinación que la autora ejercita entre la
enumeración y los despliegues de una acción interior tajante por parte
de los personajes. Por ejemplo, en "Canto quinto", la pareja que carga
su amor "por no dejar, por no decir cárgalo tú nomás".

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-¿En qué piensas,Julia?
Había oscurecido.
Julia no contestó. Dijo bajito, muy bajito, como para sí misma: 'Desnúdate mi
amor, que vamos a morirnos·.
-Julia, ya vámonos.
Afuera, al salir,Julia se volvió y vio el anuncio de luz neón: Hotel Soledad.

O como sucede magistralmente en la neurótica relación entre la señora y la sirvienta de "Love story":
"¡Lupe!¡Lupe! Agotada, después de buscar a su sirvienta enloquecidamente, Teleca se desplomó en la alfombra y puso la cara en sus manos. Sólo entonces sintió sus mejillas mojadas. No era posible que todo este tiempo hubiera estado llorando. Reprimió un sollozo. ¡Lupita!
Lo mejor que puedo hacer es acostarme, tomar un tranquilizante, mañana buscaré a otra gente.' Teleca solía olvidar que tenía cuerpo --era
tan leve-, pero ahora le ardía, resonaba, amplificaba todos los ruidos
en su interior. Teleca estiró los brazos para jalar hacia abajo la hermosa, la pesada colcha de damasco que había sido de sus padres; lo hizo
lenta, cuidadosamente y de golpe, alú sobre el lino blanquísimo, a la altura de la A y la S bordadas a mano, entrelazadas bajo el escudo de
familia, vio el excremento, una enorme cagada que se extendía en círculos concéntricos, en un aterrador arcoiris, verde, café, verdoso, amarillento, cenizo, caliente.
En medio del silencio, comenzó a subir la peste".

Así, como las manos que trabajan la eternidad, porque no le temen a
ningún oficio que las implique, en "Tlapalería" la manos del dependiente, Don Seki, son puestas en primer plano hasta refrendar en un
alboroto de diálogos que son más bien las demandas de los clientes,
una nostalgia infinita, como cantaría José Lezama Lima:
porque ese alimento dura una recia eternidad
y es posible que sólo el hambre y el celo,
puedan reemplazar el gran tiburón de plata,
que yo he colocado en el centro de mi alcoba.

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Así la literatura de Elena Poniatowska muestra sus manos de oficiante, sus manos de entrega, sus manos que ejecutan la palabra, que la
realizan para que la realidad nos crezca y se avecine muy dentro de
nosotros, para que la conozcamos a fondo y no nos reviente corno un
volcán, para que abra sus válvulas y transitemos hacia el otro tiempo, el
pasado, el prehispánico, el de 11atelolco donde Huitzilopochtli o Huichilobos, como reseña Bemal Díaz, recibía los bienes de los sacrificios,
la sangre joven vertida por amor a la vida y para que el bien regresara,
no por matanza y destrucción como sucedió hace 38 años por temor al
poder de la palabra joven. Para que podamos viajar hacia el futuro con
esos ojos que saben que "el cielo es un estado, un modo de ser, y no un
lugar". ·

Bibliografía
PONIATOWSKA, Elena, Obras reunidas. 1. Narrativa breve, Fondo de
Cultura Económica, México, 2005.

TERCERA SECCIÓN

CIENCIAS
SOCIALES

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                    <text>790

FRANCISCO V ALDÉS TREVIÑO

No debe olvidarse lo trascendente que ha sucedido en nuestro pasado colectivo. Ello representa la parte más importante de la historia de
Nuevo León que constituye un verdadero patrimonio para nuestro
Estado. En ese patrimonio se cuenta, entre lo más valioso y apreciable,
el pensamiento y la obra de Raúl Rangel Frías.

QUINTA SECCIÓN

RESEÑAS
y

COMENTARIOS

�DEL PODER POLÍTICO AL AMOR AL MUNDO
DORA ElVIRA GARCÍA GONZÁLEZ
EDITORIAL PORRÚ.A/
TECNOLÓGICO DE MONTERREY,
MÉXICO, 2005
J acob Buganza Torio.
Tecnológico de Monterrey
jbuganza@itesm.mx

D

espués de leer las páginas del libro Del poder político al atnor al
mundo de la doctora Dora Elvira García González, puede
constatarse lo necesario que es para el ser humano pensar.
Pero no se habla de un pensamiento a la ligera, sino de un pensamiento
realmente concienzudo y serio, auténtico (p. 91), que debe realizarse
con los otros.
El camino que marca García González es, al parecer, el siguiente: 1.
el que piensa llega a enjuiciar (aquí García González utiliza como apoyo el pensamiento de Kant y su concepto de la "facultad del juicio"); 2.
en ese enjuiciamiento se aplica la phró11esis o prudencia aristotélica, la
cual implica una crítica a los modelos, paradigmas o creencias, es decir,
habrá que ver cuáles han de seguirse y cuales no mediante un enjuiciamiento de su bondad o maldad. Ahora bien, 3. esa aplicación phronética
debe darse en el "espacio público" mediante lo que Kant denominaba
la "mentalidad agrandada" o se11s11s comt111111is que permite percibir el
mundo de una manera diferente a la percepción individual (¿individualista?), pues permite ver un mundo que se comparte con los otros. Ahí,
la doctora García González introduce la categoría "razonable" que retoma de John Rawls 4. pues el sujeto razonable tiene conciencia de que
se encuentra en un mundo con otros, y que debe buscar soluciones que
no los excluyan. Es decir, el sujeto razonable hace un uso público de la

�794

JACOS BUGANZA TORIO

DEL PODER POLÍTICO AL AMOR AL MUNDO,
DORA ELVIRA GARCÍA GONZÁLEZ

razón (como quería Kant), en cuanto que hay apertura o pluralismo
hacia los otros, hacia la reciprocidad.

rica de las habilidades humanas mentales (p. 71 ). Dice García González
comentando a Arendt:

Trataré de comentar los puntos anteriormente enunciados, sin
hacerlo con la profundidad y exhaustividad con que la autora lo hace.
El primer punto es el del pensar. Y para ello, García González, siguiendo a Arendt, sigue el caso Eichmann, un teniente coronel de la SS
nazi, enjuiciado en 1961. Para Arendt, las respuestas que Eichmann
brinda cuando se le enjuicia evidencian la falta de haber pensado acerca
de sus acciones. Simplemente las realizó y punto. No se detuvo a reflexionar sobre ellas, y mucho menos a juzgar la bondad o maldad de
aquéllas. Se notaba una falta de reflexión y conciencia sobre lo que
hacía.
"El responsable era totalmente corriente, del montón, ni demoníaco no monstruoso, simplemente banal. No había en él ningún signo de
convicciones o de fines ideológicos ni de motivaciones especialmente
malignas, de ahí que esa manera de actuar no fuera estupidez, sino más
bien una falta de reflexión suplida tan sólo con el lenguaje esteriotipado" (p. 64).

Por lo tanto, como el enjuiciar es un momento o un aspecto del
pensar, y dado que Eichmann no pensaba, luego no enjuiciaba.
Por ello Arendt, en La vida del Espírit11, recurre a la figura de Sócrates
como aquel que "despierta a las personas". De hecho, García González
documenta que Arendt menciona que Sócrates tiene tres apodos. El
primero es "tábano", pues aguijonea incitando a la reflexión y al examen crítico; el segundo es "comadrona", el mote más famoso, pues
hacía que la gente sacara sus propias opiniones, muchas veces observando que éstas no eran más que malformaciones y prejuicios; el tercero era "torpedo", por asemejarse al pez que paraliza y entumece por
contacto al lograr contagiar a los demás con sólo tocarlos (p. 67). Sócrates es el paradigma del que piensa, del que reflexiona y critica. Es
importante recordarlo porque si no se cae en el extremo de no pensar
sobre lo que se hace, sobre nuestras acciones, como es el caso de
Eichmann.
Se hace patente la necesidad, a partir del párrafo anterior, comentar
algunos aspectos acerca del juicio. En primer lugar, el juicio es algo que
une, que vincula. Se le atribuye un predicado a un sujeto, en su forma
más simple; este enjuiciamiento sirve para reflexionar acerca de nuestras acciones, por ejemplo "(x) acción es buena". En segundo lugar, y
desde un punto de vista político, "la facultad del juicio" es la más poli-

795

La habilidad de juzgar y distinguir lo bueno de lo malo, o lo bello
de lo feo, puede ser vital en ciertos momentos, cuando ciertos chips se
caen, de ese modo, puede prevenir catástrofes gracias a su posibilidad
de construir lo nuevo e iniciar nuevamente hacia delante (p. 67).

Y como el juicio se está calificando como una facultad, luego puede
irse desarrollando poco a poco. Puede incluso, desde el punto de vista
aristotélico, volverse un hábito, y si se desarrolla de manera buena, entonces se vuelve una virtud.
Alú es donde entra la phrónesis, que es la virtud de la prudencia aristotélica, que en parte es teórica y en parte práctica. Busca en los principios universales una aplicación para los casos concretos, pero también
permite criticar algunos principios distorsionados para reexaminados y
reanimarlos o desecharlos. Va de lo particular a lo universal y de lo
universal a lo particular (p. 89). El objeto de esto, al parecer, para Dora
Elvira García, es no seguir criterios o paradigmas de manera categórica
sin haber reflexionado y juzgado, previamente, sobre ellos. Esta reflexión debe implicar, al ser un puente entre lo universal y lo particular,
una visión agrandada, como la llamaba Kant. Dice García González:
La mentalidad agrandada en la que se apoya el juicio no puede funcionar en aislamiento o soledad, requiere la presencia de otros en "cuyo
lugar debe pensar", debiendo tomar en consideración los puntos de
vista de los demás, para así poder "entrar en acción", al iniciar obras
humanas comparadas (p. 75).

Es un juicio en el que se comparte el mundo con los demás. Mediante
esa comunidad, mediante ese sens11s co111n11mis, se percibe al mundo con
los otros. De esa manera, el sujeto de desmasifica, y ve a los otros como sujetos igual a él, pues tiene una mentalidad agrandada que le permite ponerse en el lugar de aquéllos. Y aqui vuelve a entrar el concepto
de "pensar", pues esta actividad nos prepara para enfrentar nuestras
decisiones y, consecuentemente, nuestras acciones (p. 92).
Por ello, y en suma, lo que propone Dora Elvira es lo siguiente:
El hecho de no pensar significa no llevar a cabo el dialogo silencioso y solitario, no regresar nunca a casa ru someter las cosas a examen
(...)desconoce la relación entre sí consigo mismo, no le preocupará en
absoluto contradecirse a sí mismo, y esto sigoifica que nunca será capaz de dar cuenta de lo que dice y hace.

�796

JACOS BUGANZA TORIO

Ese diálogo es necesario para la vida; una auténtica vida humana necesita de ese diálogo interior. Ese pensar tiene una doble importancia, a
sugerencia de García González. De hecho, en otro trabajo, esta filósofa
ha dicho lo siguiente:
La ausencia de pensamiento crítico -tan común en nuestros díasconlleva incapacidad para ponerse en el lugar de los demás, así como la
ineptitud para observarse a sí mismo, ya que el pensar siempre se inclina de un modo proyectivo hacia los demás y a la vez se presenta reflexivo hacia sí mismo (Dora Elvira García, Hermenéutica analógica y sociedad, Torres Asociados, México, 2005, p. 64).

En esto radica, pues, la necesidad de pensar.

A LA FERIA CON ONG
Lle. María Isadora Montelongo Luna
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

E

n el presente trabajo, se aplican técnicas de la oralidad,
basándose en los refranes explícitos de la obra, que
presentan, a su vez, algunas de las historias que integran la
obra de La Feria de Juan José Arreola, encontrando en ello, aquella
búsqueda de la naturalidad y el desenmascaramiento de la doble
moral en la obra del escritor.
Es decir, como se observó con el libro de Oralidad Y Escritura de
Walter Ong, así como en los diferentes ensayos que antóloga el
Colegio de Michoacán en 1990; donde la escritura es el sistema
secundario del habla y en la época del romanticismo se concebía
como una perversión de toda oralidad, ánima a aplicar esas técnicas
de la oralidad, en especial con el refrán, pues es así que se descubre
esa doble moral en el individuo; o sea, el refrán destapa esa doble
moralidad, que a se trata a manera breve en el presente texto; ya que
nos introdujimos como asunto primordial a la tarea de explicar la
oralidad y sus elementos aplicados en la obra La Feria de Juan José
Arreola.
A La Feria con Ong
Es más que el alboroto de la gei:ite, los juegos mecánicos, los dulces,
los garampiñados, los algodones de azúcar, mujeres gordas comiendo
antojitos mexicanos, juegos de lotería, discursos de autoridades

�798

MARÍA ISADORA MONTELONGO LUNA

municipales, lecturas de poesía en las tertulias, luces, fuegos artificiales,
desgracias naturales, niños corriendo, prostitutas bailando en los bares,
familias conviviendo, después de misa y de la celebración del día del
Santo Patrono, lo que leemos e imaginamos de La Feria de Juan José
Arreola: Yo fe dije a mi mf!ier que no más fe echara dinero alpuerquito, al.ftn que
es para la feria y todos la vamos a disfmtar. (Amola 1977: 67) Son las
minihistorias, el aglutinamiento de hechos, situaciones, individuos,
voces, personajes que aportan, a pesar de aquella disyuntiva entre
tradición-modernidad, una oralidad que nos habla de todo y de nada,
en ese estilo de la obra hecha por relatos cortos, dichos por una
pluralidad de voces, un aspecto natural que desprende la comunicación
oral, la cual despierta nuestro interés por asomarnos un poco en ese
tema (oralidad) dentro de la obra. Donde tales técnicas de la oralidad
propuestas por Ong nos pueden ayudar a desenmascarar hasta la doble
moral de un pueblo como el de Zapotlán:
-La mera verdad, yo no sé para qué mi mamá me dejó casar con todo
lo delicada que es. Desde el día de la boda no hubo noche que nos
dejara en paz ... (Arreola, 1977: 76); -¿Ha visto usted semejante cosa?
Este hombre que parecía tan seno, alli lo tiene usted de la ceca a la
meca, cargándole el tambache de menjurjes y de versos in.morales a esa
sinvergüenza. (Arreola, 1977: 123)

Y de Lenguas, ciertamente como apunta la de Walter J. Ong en su
libro Oralidad Y Escritura, primero tuvo que ser el texto hablado y
después el texto escrito; es decir, todos los textos escritos tiene que estar
relacionados de alguna manera, directa o indirectamente, con el mundo del
sonido, el ambiente natural del lenguaje, para transmitir sus significados.
(Ong, 1987:17), con ello el autor nos introduce a la importancia que
tiene el habla oral y el texto oral y que nos ayuda a señalar en la obra
de Arreola.
No sólo Ong, sino también Saussure, consideró tal importancia
de la tradición oral, y cabe decir que no menospreciaba el texto oral
ante el texto escrito, más bien, se quejaba del predominio de la
escritura sobre la oralidad:
... La palabra escrita (decía a sus discípulos) se mezcla tan
íntimamente a la palabra hablada de que es imagen, que acaba por
usurparle el papel principal, y se llega a dar a la representación del
signo vocal tanta importancia como a este signo mismo. Es como
si creyera que, para conocer a alguien, es mejor mirar su fotografia
que su cara. (Revueltas y Pérez, 1992: 13)

A LA FERIA CON ÜNG

799

Ante estas dos concepciones, la primera que nos muestra Ong,
donde el texto hablado es la base del texto escrito, y la segunda de
Saussure, donde el texto hablado es esencial para el texto escrito.
Nos encontramos ante la coincidencia de la importancia de la
acción comunicativa del habla y del texto oral en el texto escrito; sin
embargo, la escritura o literatura escrita olvida algo, su base oral,
pues, podemos llamar a la escritura un ''sistema semndario de modelo': que
depende de un sistema anterior: la lengua hablada ... la expresión oral es capaz
de existir, y casi siempre ha existido, sin ninguna escritura en abso/11to, empero,
1111nca ha habido escritura sin oralidad.(Ong, 1987: 18); hay que señalar
que la escritura contribuye con la permanencia a través del tiempo,
simplemente ayudado de una materia soporte , un ejemplo de ello
son los papiros del Antiguo Egipto o Los Códices de los Aztecas,
entre otros. Pero, leer tm texto quiere decir convertirlo en sonidos, en voz
alta o en la imaginación, sílaba por sílaba en la lectura o a grandes rasgos en la
rápida, acostt1mbrada en fas culturas altamente tecnológicas. La escritura nunca
puede prescindir de la oralidad. (Ong, 1987: 17) Por tanto, podemos
tener el texto, que ha perdurado a través del tiempo en una materia
soporte; no obstante, sino se ha mantenido viva la lengua oral, para
leer tales textos, será casi imposible llegar a descifrarlos.
Entonces, nos queda clara la importancia de la lengua oral. Sin
embargo, nos preguntamos, ¿Existe un texto escrito oralmente, o
bien, hay literatura oral?
Definitivamente tenemos que admitir que la oralidad está
plasmada en la escritura, aunque, no es necesario que se transcriba el
habla cotidiana para crear una literatura oral, sino que, se puede
recrear o mimetizar en el texto escrito. Para responder la pregunta
anterior, tendremos que nombrar al máximo y conocido ejemplo de
la oralidad en la literatura o un tipo de literatura oral, el cual es la
[fiada y la Odisea, recolectada y editada por los Alejandrinos, fue
Zenódoto, quien editó a Homero y la Teogonía de Hesíodo (Kroll, 1953: 33),
en donde se encuentran localizadas técnicas propias de la oralidad,
así como vemos también la literatura medieval, que con el Beowulf,
escrito tres siglos más tarde de su aparición (Beowulf, 1994: 7), nos
muestra también aquellas técnicas que consideramos orales, y no
olvidemos, tantas y tantas leyendas del México Prehispánico, que
fueron transmitidas oralmente y después fueron traducidas por Faustino
Chimalpopoca Gaficia en forma de verso, tiempo después, por José
Joaquín Pesado (Frías, 1999: IX), y que consideramos como la
literatura prehispánica; además de esos refranes de origen popular,

�800

A LA FERIA CON ÜNG

MARÍA ISADORA MONTELONGO LUNA

que si bien, no son considerados literatura, los encontramos como la
herencia paremiológica española o indomexicana, como menciona
Herón Pérez, y, sin lugar a dudas, nos muestran aquellas técnicas de
la oralidad, donde Herón Pérez, dke: cuando a mitad del siglo XVI se
traducen al español los Apotegt11ata de Erasmo se desencadena en España una
fiebre paremiológica; es decir, que si los refranes, nos son considerados
literatura, si podemos observar que vienen de la influencia de un
humanista francés, quien se dedicó al estudio y la enseñanza, el cual
nos aporta importantes téxtos literarios como El blogio de la Locura.
Ahora bien, después de ver que hay indicios de literatura oral, y
hemos comentado sobre técnicas de la oralidad, nos corresponde
señalarlas, según, Walter Ong:
1~n una cultura oral primaria, para resolver efica7.mente el problema
de retener y recobrar el pensamiento cuidadosamente articulado, el
proceso habrá de seguir las pautas mnemotécnicas formuladas para
la pronta repetición oral. El pensarruento debe ong1narse según
pautas equilibradas e intensamente rítmicas, con repeticiones o
antítesis, alteraciones y asonancias, expresiones calificativas y de
tipo formulario, marcos temáticos comunes (la asamblea, el
banquete, el duelo, el ayudante del héroe, }' así sucesivamente),
proverbios que todo mundo escuece constantemente, de manera
que venga a la mente con facilidad, y que ellos mismos sean
modelados para la retención y la pronta repetición, o con otra
mnemotécnica ... Las necesidades mnemotécnicas determinan
tncluso la sintaxis ... el ntmo ayuda a la memoria ... las fórmulas
ayudan a aplicar el discurso rítm1co y también sirven de recurso
mnemotécnico, por derecho propio, como expresiones fijas que
circulan de boca en boca y de oído en oído ... (Ong, 1987: 41)

En otras palabras, a través de las fórmulas de repetición; del
ritmo, ya sea en el verso o en la prosa; de la repeticiones y
calificativos (epítetos); y los proverbios, podemos encontrar que la
literatura escrita también puede ser oral, o bien, como ya
m·encionamos, que la literatura de tipo oral, no transcribe el habla
cotidiana, sino que la recrea. En la novela La Feria del escritor
mexicano Juan José Arreola, encontramos esta oralidad. Por lo que a
continuación responderemos a la siguiente pregunta: ¿Dónde se
encuentra la oralidad en La Feria? Ya habiendo visto los elementos o
técnicas que sirvieron para crear una literatura oral, sólo es cuestión
de resaltarla en la novela de Arreola, por tanto, la oralidad en La
Feria, la encontramos en la polifonía, o bien, en la plurivocidad,
términos de Bajtín, donde primero la narración nos muestra que hay
muchas voces y no sólo una que mantiene la verdad del relato, sino

801

que, cada voz nos introduce en su contexto, en su -vida, en su
verdad, considerando pues, la verdad como aquellas características
del personaje y los sucesos en su vida. El niño que constantemente
se va a confesar, es un primer ejemplo de esto dicho anteriormente,
en donde percatamos esa repetición de la frase: Me acuso padre de
que... (Arreola, 1977: 39), que nos da el aviso de quién es el
person~je q~ien habla, puede parecernos confuso al leerlo por todo
el aglutrnanuento de Yoces, sin embargo, la edición de la obra está
dividida por pequeñas viñetas o figuras que anuncian el tema del
pe~sonaje en turno. Otra fórmula de oralidad es el epíteto o
I
calificativo de ]11an Tepano, Pn111era I 7 ar~, que nos otorga para no
olvidar las cualidades que representa el personaje, en este caso, su
representación de todo un pueblo (primera vara y no segunda 0
tercera) y su deplorable situación, por causa de la ReYolución
traicionada.
Otro elemento que encontramos, son las canciones: I 7amos
j11ntando virutas/ en casa del carpintero/ las cat11biamos por dinero/ J' nos
vamos con las p .. . (Arreola, 1977: 39), o adivinanzas cantadas: Tmderete
el petate, alzerete el camisón ... (Arreola, 1977: 15), en donde además de
mostrarnos un elemento de la oralidad, donde la rima hace recordar
fácilmente lo dicho, nos muestra esa especie de hilaridad que es
propia del folclor mexicano2, o bien, en otro caso, la doble moral
que se presenta constante en la mayoría de las Yoces de los
personajes que apreciamos. ¿Por qué doble moral? Porque se
mantiene oculto lo que se es, se calla lo que realmente se piensa,
encubriendo así la naturalidad del propio ser ante los demás; o sea,
se cubre esa naturalidad propia del individuo frente al otro, en este
ejemplo, ante la figura de un eclesiástico que representa normas del
bien convencional.
También en la sintaxis encontramos esta influencia de la oralidad
más bien, en la destrucción de la sintaxis como por ejemplo: Pero ella'
me dijo Dios te perdone y me echó la bendición antes de irse. (Arreola, 1977:
38) Es decir, ante la ausencia de comas, dos puntos, etc., se logra
aquel efecto de lectura corrida, donde nos damos cuenta que

1

Podemos recordar los epítetos que acompañan los nombres de los personajes
en la lliada: Aquiles, el de los pies ligeros ... como un ejemplo análogo de lo que
mencionamos con Juan Tepano, Primera Vara
2
Entendemos como folclor mexicano, aquellas costumbres, tradiciones, etc.,
del pueblo mexicano, en este ejemplo, hablamos de la picardía mextcana, es decir, el
carácter travieso de un niño ante el sacerdote.

�802

MARÍA ISADORA MONTELONGO LUNA

A LA FERIA CON ÜNG

nosotros al hablar no hablamos con puntuaciones propiamente
dichas, sino que hablamos de corrido, como cuando decimos un
chisme.
Esta oralidad vemos que reside con más precisión en los refranes
y dichos implícitos de la obra: Bueno, ya basta. Palo dado ni Dios lo
quita. (Arreo/a: 1977: 71), Ese noviazg,o no me gusta, la mera ve~dad, cada
oveja con su pareja (Arreo/a: 1977:9) ... Se me quedó grabado un _dzcho que le
oí decir a uno de los mozos... "era como el gallo de tía Petroca, szn cola, pero
cantador.. . (Amola: 1977:98); así como los explícitos; es decir, la
mayoría de las historias constituye un refrán popular~ siendo estos
los que determinan y señalan por su estructura moralizante aquello
característico del comportamiento del ser humano o de un pueblo;. o
sea; en las culturas orales, la lry misma está encen-ada en refranes y proverbios
formulaicos que no representan meros adornos de la jurisprudencia, sino qu:
ellos nlÍsmos constittfJen la ley. (Ong, 1987: 41), en este caso, lo que aqw
vemos son aquellos refranes implícitos que hablan de una do_~le
moral de la población de Zapotlán, Jalisco, de una revoluc1on
traicionada, y de aquellos elementos constitutivos del ser humano,
como la avaricia, la soberbia, el amor; etc. Pues, el conocimiento y las
relaciones entre la oralidad y la escritura fomenta la reflexión sobre diversos
aspectos de la condición humana ... (Ong, 1987: 11).
Como un primer ejemplo de refrán3: Zapatero a tus zapatos, lo
podemos alinear con la historia del zapatero, quien p~r apro~echar
las tierras que se dejaron después de la Revoluc1on M~xtcana,
compra en grandes hectáreas para dedicarse a la agricultor~,
pensando en la suculenta remuneración; sin embargo, este personaje
puede tener en su haber los conocimientos teóricos del proceso de
la siembra, etc., pero no la práctica, por lo cual, cae en esconderse a
sí rmsmo de lo que realmente es: un zapatero, quien conoce
solamente el negocio de zapatos; o sea, no hay que. pretender
realizar lo que no se sabe. Otro refrán que podemos 1~terpretar
como tal dentro de otra minihistoria: El muerto alpozoy el vivo al gozo,
el cual abarca la historia del Licenciado y la procesión del entierro,
en donde aparece la doble moral. Los dolientes, en lugar de estar
3 El refrán es uno de los tipos textuales más antiguos. Acuñado como for~a
póvilegiada de la más remota tradición oral, el re~~? se constituye en memona
cultural, en seña de identidad y, desde luego, en tradicron pura, representando por un
sistema textual cuyas vaóedades han ~doptado se~ los ti~mpos ~as cultura~, los
nombres de proverbio, adagio, dicho, sentencia, refran, max.una, afoosmo,
dicharacho y otros similares (Pérez, 1988:5)

!

803

completamente acongojados, esos conocidos que apreciaron en
vida, al Licenciado, vemos que están ahogados, no en lágrimas
precisamente, sino en alcohol: -vámonos echando la otra, al fin que ya
pasó el entien-o y la vida tiene que seguir pde/ante (Arreola, 1977: 41);
siguiendo con los refranes, tenemos aquel que se ajusta a la
situación de los indios, que dice así: La ley de Caifás: alfregado, fregarlo
más (Iturriaga, 1988: 37), donde tenemos, la voz de los indios
campesinos que el único beneficio que tuvieron de la Revolución
Mexicana, fue una traición: ... luego luego nos pusimos a reclamar, y para
qué es más que la verdad, nos dieron la razón, pero no la tien-a ... de la
Comunidad Indígena nadie se acuerda, y nosotros somos los meros interesados,
los primeros dueños de la tierra ... (Arreola, 1977: 27). O bien, el recelo
de don Fidencio quien fabrica velas, ante los ojos y manos de una
posible clienta que pasa la uña del dedo gordo por todas las velas,
reclama su suerte como mal vendedor, en donde apuntamos el
siguiente refrán: Si no compran no magullen, retírense del huacal (Pérez:
1988: 277).Vemos, aquí, todavía un sentido de doble moral, ya que
si vendes algún producto, te arriesgas a que lo toquen y no lo traten
como a un objeto único y preciado; como lo indica el precio del
comercio: Señor hace treinta años hago todas las velas de cera en elpueblo .. .
y las gentes viene a preguntarme: ¡Son de cera líquida? Y les clavan las uñas.. .
(Arreola, 1977: 108).
Con lo anterior, leemos en el libro de Herón Pérez, Por El
Refranero Mexicano, aquello que nos dice con respecto a la naturalidad
del ser humano en la oralidad, que también la constituyen los
refranes:
Los refranes exclamativos atraviesan el refranero mexicano
aportando la nota de lo popular sin demagogias, insinuando o
sugiriendo, deslizando el sentido malicioso a través de la
observación inocente. Exponen una gama variada de filosofías que
tan pronto conducen al cinismo como descubren a un individuo
sabio a fuerza de la experiencia cotidiana y las mañas humanas
hechas en México. (Pérez, 1988: 295)

Otro ejemplo, donde aparece precisamente ese descubrimiento del
individuo o más bien el ocultamiento del ser, es en los hechos gue
'
'
arroja las zona de tolerancia en Zapotlán .que intenta librarse de lo
que se apunta como mala reputación, en este sentido, las prostitutas,
que estaban desperdigas por todo el pueblo, pero ahora con la zona
de tolerancia, cada que alguien que se dirija al rumbo de esta zona,
será señalado, y es ahí, donde la doble moral hace su trabajo, porgue

�804

MARÍA ISADORA MONTELONGO L UNA

como dice el refrán a los que se quieren hacer pasar por hombres
"decentes", pues, no lo son: J\to hq;· ql(e predicar l'igilia y comer came
(Pérez, 1988: 251 ), porque como clicen las voces en La Feria:
-Ahora, todo aq11el q11e z•aya por allí ya sabe a lo q11e l'a. Antes 11110 podía
caer e11 fa tentació11, at1d11viera donde at1d1mera. - ¡C111da /ns pasos pecador,
que no 1•ayat1 por el canm10 del 111al! (Arreola, 19 7 7: 75)

Con los ejemplos anteriores, sólo quisimos aplicar las técnicas de
la oralidad propuestas por Ong, además de presentar, como clirían
por ahí, una probadita de dichos y refranes del pueblo mexicano,
que ayudan a presentar la naturaleza viva del pensamiento, sin
corrupción alguna, pues presenta la voz auténtica del hombre
común; valiéndose de aquellas técnicas del habla oral u oralidad
propuestas por Walter Ong y que permiten descubrir la "doble
moral", que oscurece al individuo, en cuanto a su naturalidad, que es
reflejada por su habla oral ) que descubren los refranes y dichos.

LA FILOSOFÍA EN MÉXICO.
UN ACERCAMIENTO A SU HISTORIA

Dr. Alfonso Rangel Guerra
Director del Centro de Estuclios Humanísticos
Universidad ,\utónoma de i\/uevo León

L

a filosofía en México ha tenido a lo largo de los años, y de los
siglos, una presencia que se remonta al tiempo inmecliato posterior a la conquista, cuando llegaron de España fray Alonso de la
V era Cruz y otros pensadores. Más tarde, hubo también criollos que
dejaron testimonio de su pensamiento y después se amplió el número
de quienes participaron en este proceso de continuidad de las ideas y la
fundamentación del pensamiento. Sin embargo y a pesar de esta larga
presencia filosófica en México, poco se ha escrito de la historia de esta
importante porción de la cultura nacional.
La obra más reciente que se publicó en México sobre aspectos de
historia de la filosofía en nuestro país la debemos a Antonio Zirión
Quijano, cuya Historia de la fenommología en lvléxico se publicó por Red
Utopía, A. C. Jitanjáfora, el año de 2003, en la ciudad de Morelia, M.1choacán. Ahora contamos con el libro de Gabriel Vargas Lozano, Esbozo de historia de la .ftlosojia en Mé.\ico (Siglo XX), coeclitado por CO
NARTE y la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad 1\utóno
ma de Nuevo León, en 2005. El título se complementa con la mención
"··:Y otros msqyos', que por ser declicados todos a autores y obras correspondientes al campo de la filosofía en México, puede decirse que todo
el volumen se declica a analizar el pensamiento filosófico en México.

�806

ALFONSO RANGEL GUERRA

El_ propio autor reconoce que la historia de la filosofía en México, y
también en Latinoamérica, ha sido ignorada o relegada a un segundo
término, problema presente a lo largo del tiempo. Es curioso que todavía hoy se presente esta circunstancia, a pesar de que la segunda mitad
del siglo veinte haya sido uno de los momentos más ricos de la producción filosófica mexicana, precisamente después de la llegada de los
filósofos del exilio español, que dieron un notable impulso a la filosofía
en nuestro país: Joaquín Xirau, Eugenio Ímaz, Juan David García Bacca, Eduardo Nicol y sobre todo José Gaos, cuyos treinta años de vida
en México estuvieron dedicados a enseñar y a escribir sobre filosofía,
dejando un importante número de discípulos que continuaron su obra
y enriquecieron notablemente el campo de las ideas filosóficas en nuestro país.
Tal circunstancia nos obliga a reflexionar sobre esta situación, derivada, según el autor, del fenómeno del eurocentrismo, dominante en el
pensamiento mundial; esto es, la visión universal de la historia entendida como un proceso conducido e impulsado por el pensamiento europeo como generador de ideas y de los sistemas filosóficos, más las acciones políticas y económicas dominantes. Gabriel Vargas recoge la
afirmación del peruano Augusto Salazar Bondi, quien afirmó que lo
que pasa en los países latinoamericanos es resultado del "carácter ondulatorio de nuestra reflexión", fenómeno consistente en la adhesión a
las modas o tendencias procedentes del pensamiento europeo, que
poco después de ser aceptadas son rechazadas, para después ser cambiadas por otros movimientos y escuelas igualmente europeos.
Es interesante señalar en el libro de Gabriel Vargas, el acercamiento
que se hace al movimiento positivista mexicano y su presencia en la
vida pública y social de México, análisis con el que precisamente empieza su esbozo de historia de la filosofía en México en el siglo :XX.
Quizá ninguna otra corriente de pensamiento como el positivismo adquirió tal fuerza en la concepción y operación de la vida mexicana en
su conjunto, a partir de la influencia y vigor que esta corriente filosófica adquirió a partir de las orientaciones que impusieron a la educación
mexicana, como visión y como interpretación de la vida y sus valores
fundamentales.
La Escuela Nacional Preparatoria, concebida y establecida a partir
del positivismo asumido por Gabino Barreda, prevaleció como modelo
educativo nacional de la enseñanza media por varios decenios y aun
después de que la corriente literaria que la animó ya había pasado y
prácticamente desaparecido de la escena social y política del país.

LA FILOSOFÍA EN MÉXICO.
UN ACERCAMIENTO A SU HISTORIA

807

Este e~bozo hist~rico de la filosofía en México se divide en dos part~s. La pnmera pamendo del positivismo, pasando por las figuras filosofica~ del Ateneo de la Juventud, Antonio Caso y José Vasconcelos, y
despues Samuel Ramos, para ocuparse más adelante de los filósofos del
exili~ español hasta la generación de los hiperiones. La segunda parte
corruenza con el historicismo, impulsado por Eugenio Ímaz, Juan Roura Parella, José Gaos, Edmundo O'Gorman, Justino Fernández y Leopoldo Zea, ocupándose más delante de la polémica de Gaos y Nicol
sobre el historicismo, y de la filosofía americanista a partir de Leopoldo
Zea, y después de la filosofía analítica animada por Luis Villoro, Fernando Salmerón, Alejandro Rossi y la filosofía de la praxis de Adolfo
Sánchez Vázquez, y el marxismo.
En relación con la polémica entre Leopoldo Zea y Luis Villoro,
afirma el autor que aquí se enfrentaron dos posturas antagónicas: la
concepción historicista y la visión analítica. Gabriel Vargas propone
una tercera opción, a partir del reconocimiento de tres sentidos referidos a la autenticidad: la autenticidad del individuo, la autenticidad de
algunos problemas referidos a una cultura determinada y la autenticidad como sinónimo de originalidad. En esta segunda parte del esbozo
de la historia de la filosofía en México, Gabriel Vargas dedica algunas
páginas a una figura olvidada del pensamiento mexicano del siglo XX y
que estuvo vigente en su segunda mitad: Elí de Gortari, cuya obra se
orientó a la lógica dialéctica. En las conclusiones de su esbozo histórico
del siglo XX afirma Gabriel Vargas que "El análisis de la evolución de
la filosofía en dicho siglo revela que ha estado presenta en todas las
etapas de la historia de nuestro país cumpliendo una función social y
cultural relevante".
La filosofía -concluye- se ha encontrado presente como un componente fundamental de las principales instituciones educativas de
México. Los ensayos que integran este libro son el dedicado a la polémica de Antonio Caso y Vicente Lombardo Toledano, la obra de Leopoldo Zea, la obra de José Gaos, el debate de la filosofía latinoamericana, la obra de Luis Villoro y dos elementos finales: un conjunto de
reseñas de libros sobre aspectos de la filosofía y el titulado La batalla
por Sophia, referente a los congresos de filosofía realizados recientemente en México. Nos ocuparemos solamente de dos de estos ensayos:
"Las sendas de Gaos" y "El debate de la filosofía latinoamericana".
La figura de José Gaos sobresale en el conjunto de pensadores y filósofos del exilio español en Méxic~. Su definida vocación docente lo

�808

ALFONSO RANGEL GUERRA

comirtió en poco tiempo en el maestro de vanas generaciones. Esta
circunstancia, sin embargo, propició que la figura del filósofo español
nacionalizado mexicano, quedara circunscrita a la función docente, y en
cierto modo encubriendo la obra del filósofo, si bien su bibliografía,
cuando llegó el momento de editar sus obras completas, coordinadas
hasta su muerte por su discípulo, el filósofo mexicano Fernando Salmerón, estableció la necesidad de programar diecinueve volúmenes,
que ya en estas fechas deben estar terminándose de publicar, ahora
bajo la coordinación, después de la muerte de Fernando Salmerón, de
Antonio Zirión Quijano.
La idea de Gaos que recoge Gabriel Vargas en el citado ensayo, es la
siguiente: " o habrá filosofía mexicana en la medida en que no hay.
Historia de la filosofía mexicana". Es decir, se requiere que conozcamos, pensemos, y valoremos cómo fue el proceso de integración y
desenrnlvimiento de la filosofía en México, para que se pueda considerar el acercamiento al paso siguiente: el desarrollo del pensamiento
propio en el campo de la filosofía. La afirmación de Gaos se hizo en la
segunda mitad del siglo XX y Gabriel Vargas afirma que "cincuenta
años después de publicar estas reflexiones no tenemos una historia de
la filosofía profundamente realizada, omnicomprensiva y en donde se
ponga de manifiesto, por un lado, la incidencia de la filosofía en la educación, en la ciencia, la creación literaria y artística, la política o la ideología y, por otro, las aportaciones originales que indudablemente se han
hecho al pensamiento universal." En torno a este problema, Gaos considera que la posibilidad de hacer una filosofía original radica en la necesidad de poseer una , oluntad de hacerla, es decir, según afirma Gaos,
hay que "elaborar una filosofía nacional original."
Estas ideas de Gaos nos llevan al otro problema, al de la identidad
de la filosofía latinoamericana, expuesto por Gabriel Vargas en el ensayo del mismo nombre. En relación a la pregunta de si existe o no una
filosofía latinoamericana, el autor expone la tesis de Francisco Miró
Quezada, que considera cuatro diferentes razones para identificar las
causas de que no haya una filosofía latinoamericana: La "desarrollista"
de Francisco Romero, la "liberacionista", del anteriormente citado Salazar Bondi, la "afirmacionista", de Leopoldo Zea y el "integralismo",
del propio Miró Quezada. Sería prolijo detenernos a revisar cada una de
estas posiciones, y dejemos sólo mencionado que en el planteamiento
del problema se considera también en que medida la filosofía coadyuva
o no a la superación del subdesarrollo.

LA FILOSOFÍA EN MÉXICO.
UN ACERCAMIENTO A SU HISTORIA

809

Sin embargo, optamos por regresar a la idea de Gaos, en el sentido
de qu_e ~e requiere la vol~~tad expresa de hacer una filosofía original.
Este último aspecto, la ongtnalidad de la filosofía propia, consideramos
es. el punto central sobre el que debe reflexionarse para responder si
extste o no una filosofía en Latinoamérica. Gabriel Vargas, al cuestionarse este problema, el carácter original de la filosofía latinoamericana
aña_de lo~ calificativos de "genuina" y "auténtica". Lo genuino en ftlo~
sofia s_ena lo que no se confunde con lo que sea propio de la filosofía,
es dec1r, no se confunde por ejemplo con la historia de las ideas O con
otro ámbit? ~el pensamiento que sea propio del fenómeno de 'que se
t~~tc; y autentico es aquello que se refiere a nuestra realidad, y que tambien sea congruente con el pensamiento de quien lo expone. Obviamente, una filosofia puede ser genuina y auténtica pero no necesariamente original.
Para ser original reqwere ser una aportación que añada conocimiento al ya existente, es un planteamiento que enriquece el pensamiento ra
expuesto y trabajado antes por otro, con elementos que puedan con~iderarse nuevos. La aportación de nuevo conocimiento caracteriza a la
filosofía original y puede afirmarse que para que esto ocurra en el campo de la filosofía no se requiere que ese pensamiento nue\·o corresponda por necesidad a un sistema filosófico íntegro. 1lay obras filosóficas fundamentales en la historia mundial del pensamiento filosófico
que no corresponden a la manifestación de un nuevo sistema filosófico. Lo que se requiere como origmaJ es un análisis que nunca antes se
haya hecho, de manera que la aportación consista en develar la naturaleza y condición de aquello que es el objeto del estudio filosófico. Si
tomamos como ejemplo el libro de Luis Villoro Creer, saber, conocer,
puede considerarse que estamos ante una exposición nunca antes realizada sobre estas fundamentales acciones humanas.

Lo mismo ocurre con los libros De la filosefía, o Del hotJJbre, de José
Gaos. O cualquiera de las obras de Juan Da,·id García Bacca, desde su
Invitación a filosofar hasta J.,a Filosojla de la mlÍsica. Todas estas obras, \
muchas más, son expresión de una filosofía propia en México } e~
Latinoamérica. Y si fuéramos más exigentes y sólo se considerara la
obra de filósofos nacidos en México, se citarían los casos del propio
Caso, Vasconcelos, y posteriormente a Emilio Cranga, Fernando Salmerón y varios más. Hay una consideración que merece señalarse.
En estricto sentido, Alfonso Caso) José Vasconcelos, por ejemplo,
pueden considerarse como formados en la filosofía por su propia vocación e interés en dedicarse al desarrollo de sus ideas filosóficas. Si

�810

ALFONSO RANGEL GUERRA

bien su formación profesional fue la de Derecho, sus propias lecturas y
su interés en el análisis de las ideas filosóficas los llevaron a la práctica
de la filosofía.
Otra es la situación de las generaciones siguientes, a partir del desarrollo de los estudios filosóficos en la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional, situación que se enriqueció a partir de la llegada de
los filósofos españoles exiliados en México. Entonces empezó a verse
una circunstancia diferente: la sucesión generacional de estudiosos de la
filosofía y la continuidad en el proceso de integración de maestros y
discípulos. Así fue surgiendo en México una serie de generaciones de
egresados de filosofía que se convirtieron en profesionales en este
campo. Con esta circunstancia aumenta la producción bibliográfica de
filósofos mexicanos, todos ellos procedentes de las citadas generaciones de profesionales de la filosofía.

PRESENTACIÓN LIBRO SÓLIDO AZUL
DE FELIPE MONTES•

Lic. Gabriela Riveros Elizondo
Escritora Neoleonesa

Quizá ahora México tenga mejores posibilidades de contar en un futuro próximo con una historia integral de su filosofía. El trabajo de
Gabriel Vargas Lozano es, en buena medida, un anticipo y un acercarrúento a esta. Futura posibilidad, que daría cumplimiento ala tesis expuesta por José Gaos hace ya medio siglo.

Los amorosos andan co1110 locos
porque están solos, solos, solos,
f. . . Siempre se estányendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,

S

no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de etJContrar.
El amor es la pró,roga petpetua,
siempre elpaso sig11iente, el otro, el otro.
Los amorosos,Jaime Sabines

ólido Azul, la obra más reciente de Felipe Montes, se yergue airo-

sa sobre los campos de la palabra y la imaginación, geografías
donde el autor siembra y cosecha desde hace tiempo, con esmero
y abundancia, una sólida obra literaria, una magistral propuesta estética
de los lenguajes que en los albores del siglo XXI se reinventan para dar
cabida a nuevas formas de concebir la literatura que hoy se escribe.
Aquí me atrevo a afirmar que Sólido Azul es la obra fundacional del autor, la semilla desde la cual germinan el resto de sus obras, el campo
fértil desde el cual Felipe inaugura, para fortuna, de nosotros sus lectores, su obra literaria: ese gran proyecto de palabras y lenguajes, de formas de contemplar y de incidir en la vida misma; es decir, de vivir en,
para y desde la poesía.

Sólido Azul publicado a fines del 2003 en la Colección Árido Reino
del Conarte y el Conaculta es el resultado de un ambicioso proyecto

• Obra presentada el Martes 15 de junio del 2004, 8:00 p.m. en la Casa de la Cultura
Nuevo León

�812

GABRIEL.A RIVEROS ELIZONDO

que Felipe carga desde hace por lo menos quince anos. Algunos sospechabamos que Felipe quiso escribir toda su obra en este libro y quizá
por eso es que el texto en versiones anteriores llegó a tener centenares
de páginas (unas 800 sin exagerar). Se trata de la obra madre que contiene a las otras: Casa Natal, libro de poesía con el que Felipe abre sus
publicaciones, una especie de oráculo que lo destina y nos advierte: el
autor, antes que escritor, novelista, tallerista, maestro o amigo, es poeta
apasionado de las palabras y ferviente admirador de su ciudad natal.
Victimas de la noche, es el título de aquella opera rock puesta en el Auditorio Luis Elizondo hará más de una década, El Vigilante, novela voraz
que nos devela una ciudad de contrastes y un personaje entrañable y
El Enrabiado, furia de lenguajes y de limites para los cuerpos, la fantasía,
el horror, el realismo descamado y la violencia. En "Sólido Azul", el
autor rescribe y fusiona estas y otras innumerables novelas, cuentos y
poemas que carga desde su infancia. Es quizá una especie de trampa de
la cual ha decidido escapar al delimitar sus fronteras, acallando el furor
de su naturaleza y extrayendo otros hijos de este mismo vientre. Sólido
Azul "madre" expulsa al Vigilante, al Enrabiado, al Niño Fidencio y a
las que habrán de venir ... porque gran parte de su obra se haya contenida aquí, como un enorme agujero negro apresando universos literarios, historias y sobre todo, lenguajes a punto de estallar para así poblar
el firmamento de la narrativa norteña. Sólido Azul nos presenta una
obra transformada, un universo que se expande y se contrae a voluntad
de un escritor ambicioso, voraz, obsesionado por las palabras que lo
habitan y las que lo rondan, por atraparlas y someterlas para hacerlas
suyas en esta reinvención que supone el arte de la literatura.
Recuerdo haber preguntado, hace años, a Felipe que qué era el Sólido AzuL Y no sé si aún esté de acuerdo (porque la frase sólo aparece
una vez y en el último párrafo del libro), pero en aquella ocasión se refirió al color azul del cielo cuando el día está a punto de morir, a ese
azul intenso que perece sobre el filo de las montañas nuestras en el
ocaso y que dura sólo un instante. En este caso, Sólido Azul, es así, la
cristalización de explorar los limites del cuerpo, la mente, de los hilos
internos del lenguaje y las emociones estirados al máximo, siempre a
punto de estallar, de romperse, de desmoronarse ante el vértigo que
nos provoca el contemplar nuestros abismos.
El Vigilante, El Enrabiado y Sóhdo Azul son obras hermanadas por
la absoluta soledad de sus protagonistas, habitantes de un túnel que nos
recuerda al de Ernesto Sábato, por la recreación de los típicos ambientes regiomontanos con sus costumbres, conversaciones, formas de

PRESENTACIÓN LIBRO Souoó AzUL
DE FELIPE MONTES

813

emparentarse, socializar, de corte¡·ar de comer de do · d ·
b.
,
'
,
rrrur, e ¡ugar. ..
am lentes que parece~ extra1?~s de la memoria de cualquier regiomontano. El Cerro de la Silla, Chipmque, las Mitras la kerme's d 1 R · l
1 · ob·
.
.
,
e egio, a
co orua
1spado, ~ Mana Lwsa, los bailes de secundaria, las avenidas,
los hogares, la ~~didora. En Sólido AZftl aparece ya ese amor desmesurad?, esa devoc1on que carga el autor por la ciudad de Monterrey espacio en donde se desarrolla, hasta hoy, toda la obra del autor.
'

_ Sólido AZftl escapa a las categorías tradicionales de los géneros literanos, deambula entre las fronteras de la novela el cuento l' la
,
poes1a.
E ·
· d
,
;
scnta con ~e e poe1:1_ª épico, de saga, cantar de gesta, de enorme
poema fundacional ... Sohdo Azul viene a ser lo que La hnezda para los
r~manos, u~a e~o:me sag: ~pica de v!~jes externos e internos por
heroes --:aqw antiheroes anorumos y cas1 imperceptibles (como lo son
un peaton o una anacahuita), que engrandecen y dan sentido al orí en
de un pueblo, de este "Reino", de "Nuestros
Padres". Sus persona¡es
~
,
se transforman constantemente, s?n los otros, los sin nombre, sujetos
ª?stractos con nombre de sustantivo, las victimas de la noche, los marginados, la flora y la fauna, los insectos, héroes de microhistorias que
conforman la cotidianeidad.
Escrita_ en un _t?no general de desencanto, desesperanza, ironía y soledad; de rnestabilidad tremenda. No hay en la obra asidero inmutable
vamos tras I_a mirada del protagonista, custodiados por lenguajes qu;
recogen y remventan la novela, presurosos entre un marasmo de tiempos'. espacios, delirios y anhelos que se desdoblan y se empalman. La
realid~d s~ tra~~forma por el deseo, por las posibilidades que nos brinda I_a, 1mag10ac1on frente a cada decisión y cada rostro, frente a la enajenac1on que supone el anonimato y la exasperante soledad de un peatón,
de un desempleado, una ama de casa, un vagabundo, un niño de la calle, de un enamorado.
, Aquí _la trama y la anécdota quedan en segundo plano. La acción esta ~upeditad~ a~ lenguaje. Sólido Azul es la historia de 1a no historia. Hay
r~c1mos de 1magenes, olores, sensaciones, sonidos, recuerdos: un magistral derroche de lenguaje. El lenguaje subvierte a la ciudad al amor
al poeta. Sólido AZftl sigue en esta línea al Poeta en N11eva York de Federi~
co García Lorca. Los procesos de escritura y lectura se transforman
entonces en los de la poesía. Felipe condensa, reelabora, reinventa su
mundo interior, la criptografía que lo conforma, los ríos subterráneos
que l? _habitan, como esas imágenes que se nos revelan (rebelan) en la
trans1c1ón entre la vigilia y el sueño, cuando estamos a punto de dormir

�814

GABRIELA RIVEROS ELIZONDO

PRESENTACIÓN LIBRO SouoóAzUL
DE FELIPE MONTES

y nos muestran escenas enterradas en nuestra memoria. Aquí el autor
pretende llevar todo a la literatura y la literatura a todo.

veras, rezos, letanías, rimas. Nos permite vislumbrar vestigios de historias populares, leyendas urbanas, creencias, chismes, anécdotas y recuerdos, aunque no aparecen explícitos, sino sutilmente sugeridos mediante la economía del lenguaje y la abstracción de la poesía. :Mediante
recursos literarios como el contraste, la hipérbole, la alegoría, la metáfora, Montes da cuerpo a lo innombrable, a aquellas sensaciones, luces
tenues, fantasías, olores, angustias o emociones sutiles de las que se
conforma nuestro interior.

Sólido AZfll es~á estructur~da en cuatro capítulos. En el primero aparece ~l p~ot~orusta ~asculino, errante, peatón sin nombre que busca
traba¡o, victuna de la cmdad, del torbellino y de su desmesurado anhelo
de comunic~se con Claudia, de amarla (y conste que este personaje se
llama Claudia desde antes de que Felipe se encontrara con Claudia, la
verdadera). En el segundo capitulo jmperan ciudad y poesía, su ritmo,
su transformación constante, la fusión de los hogares. El tercer capítulo nos presenta la muerte de Carlos (pareja de Silvia que presentó al
protagonista y a Claudia). El cuerpo de éste, su único amigo, es digerido por la casa que compro con esfuerzo en el Obispado. El cuarto v
último. ~apítulo es el de poesía por excelencia. Hay una especie d~
evoluc1on que va del pnmer al cuarto capítulo. Inicia la novela con
imágenes tradicionales de los regiomontanos, las familias de clase media, las calles, la amjstad, el día, el trabajo, el asfalto, la cot:idianeidad
hasta lle~r al cuarto capítulo en donde se explora la noche, la poesía,
los margmados, el horror y la violencia, esa otra cara de una misma
ciudad. Finalmente, llega el amanecer y su reencuentro con Claudia.

!ª

Sólido Azul sigue también estructuras que nos remiten a las de viaje
simbólico, el de Ulises, Telémaco o Virgilio, a la del peatón sin nombre, el protagonista que deambula entre las fronteras de la ciudad interna y el acoso de los paisajes agresores de la metrópoli, protagorusta
preso entre la gestación permanente de una ciudad personaje que se
d_esdobla, se e~~~• nos devora y nos integra a su memoria antigua, tan
a¡ena a las posibilidades de la palabra, tan ajena al orden racional.
Prevalecen en la novela también estructuras oníricas, de pesadillas
con su lógica propia para hilvanar hechos. Estructuras que nos remiten
a la infancia y al orden primigenio, a imágenes fugaces, creadas y recreadas ~or nuestra imaginación al soñar dormidos y despiertos sin importar s1 estas corresponden a la realidad externa. La novela crea su
propio universo con sus leyes que lo rigen, dotado de coherencia interna. La obra, por lo tanto, exige un lector activo que reconstruya e interprete los hechos.
Suizá lo más sorprendente, la medula de esta obra de Felipe sea la
gerual propuesta de lenguaje. Su poesía arrebata, transgrede y colma
nuestra percepción tradicional de la literatura, de esta ciudad nuestra,
de la vida misma. El lenguaje poético con sus ritmos y su musicalidad
de las palabras. Además el texto recoge, en su afán de transformar la
realidad, corridos, argots de pandillas, lenguaje popular, coloquial, cala-

815

1

No quisiera terminar esta presentación sin referirme, aunque sea de
manera general, a dos personajes fundamentales para la obra: Claudia y
la Ciudad de Monterrey. El primero, Claudia, es una especie de personaje símbolo (al igual que la ciudad), una abstracción inalcanzable anhelada por el protagonista. A veces semeja una pieza de rompecabezas
interno del mismo. Al igual que la ciudad, son entes mutables, en constante transformación, inacabados "¿Y si mañana soy de otra manera?"
(p. 100). Poco escuchamos las voces de ella, no siempre es igual físicamente ni en su comportamiento, muta con la ciudad, se fuga a cada
instante. Claudia es una especie de anzuelo de amor, ternura, esperanza, belleza, placer y paz; es el símbolo de todo aquello que al protagonista le ha sido arrebatado desde su infancia. Su amor por Claudia lo
redime, le da sentido a su existencia, lo humaniza. Es un idealismo. El
segundo, la ciudad de Monterrey, ciudad-personaje con afán de progreso, espacio que domestica a sus habitantes mediante el calor y la sed
de empleo, impulsa los afanes del ciudadano, sus carencias, la necesidad de ganar más dinero, de amar, de ser como los otros, las alcantarillas, el asfalto, la contaminación, la violencia. Ciudad que guarece a la
poesía y la imaginación como una manera de recrearla y sobrevivida.
Ciudad fantástica y de ensueño, ciudad conspirada por Reinaldo Arenas en su magnífica novela "El mundo alucinante" a la cual nos remite
Sólido Azul en recorridos y aventuras (por ejemplo, cuando el protagonista recorre la ciudad saltando por las azoteas y calles del Monterrey
nocturno en busca de Claudia su amada). Al igual que en E/ Vigilante, la
ciudad es una geografía íntima y personal, un entretejido de rutas alternas que nos conducen a la ciudad propia. Lo que percibimos de la ciudad aparece como sombras, ecos, luces ... como si ésta vida fuese el
eco de otra, de algo que sucede en otra dimensión ajena a las palabras y
a nuestra lógica racional.
Las historias emanadas por la ciudad, las voces que brotan del texto
son parte de una memoria colectiva guarecida en ese gran cuerpo que
es la ciudad, ella bosteza, se acomoda y entre sus movimientos brotan

�816

GABRIEL.A RIVEROS ELIZONDO

fragmentos de la historia. Hacia el final de la novela vemos incluso
como la ciudad misma es el universo entero, ahí se da cabida para cielo,
infierno y purgatorio de las almas errantes que aun tras la muerte se
incorporan a las entrañas de la ciudad misma.

Sólido Azul es apenas la punta del iceberg, es vislumbre que hiere al
lector y, en el anhelo de sanar esa herida, nos queda el remanso de la
espera ... de las otras novelas, cuentos, poemas, ensayos, de todas aquellas palabras que el voraz escritor Felipe Montes vierte sobre centenares de paginas, día y noche, con infatigable oficio. Sólido Azul es un desafío para los procesos de lectura y de escritura que hoy conforman los
lenguajes de la nueva narrativa mexicana.

�CANJE
2005 .. 2006

ALEMANIA
Kultur .Austausch
Institut fur
Auslandsbeziehungen
ARGENTINA

Cuyo

No.54: 2/ 04, 3/ 04,4/04

Año 2001-2002 Vol. 18-19

Anuario de Filosofía
Instituto de Filosofía
Mendoza, Argentina

SAPIENCIA
Pontificia Universidad
Católica Argentina
Facultad de Filosofía y Letras

Yachqy

Vol. LlX, 2004, Fase. 215
Vol. LIX, 2004, Fase. 216

BOLMA
Año 21; No. 39, 40

Instituto Superior de Estudios
Tecnológicos
Universidad Católica
Boliviana, Cochabamba

COLOMBIA
Boletín de la Academia Colombiana

1
1(

1

CUBA
Casa de las Améticas

Tomo LN, No. 221-222
Gulio-Diciembre, 2003)

No. 139, Enero-Marzo, 2004
No. 140, Abril-Junio, 2004
No. 235, Abril-Junio, 2004
No. 236,Julio-Septi.embre, 2004

�820

CANJE

Islas
Universidad Central
"Marta Abreu" de las Villas
Santa. Clara

CANJE

E Due Diverse Redazioni
Vol. I, 2002

Año 45, No. 137,
Julio -Septiembre 2003
Año 45, No. 138,
Oct. - Diciembre 2003

Vitare Branca
IL Capolavoro Del Boccaccio
E Due Diverse Redazioni
Vol. II, 2002

ESPAÑA

Estudios sobre Educación
Universidad de Navarra

Educacióny Democracia

No. 004/ 2003
No. 005/ 2003
No. 006/ 2004
No. 009 / 2005
No. 010/ 2006
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Anales de la Cátedra Francisco
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PORTUGAL

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De Letras
No. 103, Vol. 34
(Abril-Junio, 2004)
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Vol. XX, 2003
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Revista Portuguesa de Historia

No. 361, No. 362

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Vol. LXXXIX, 2003

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MÉXICO

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Anuario de Investigaciones
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(UANL), 2004

ESTADOS UNIDOS

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Art &amp; Letters

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821

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Filosofía y Letras, UANL

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Revista de Filosofía,

823

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Jurídicas
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Vol. III, No. 5, 1995
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�824

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Cultural
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Trqyectorias

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Universidad Autónoma de Nuevo
León
Universidad Panamericana
Facultad de Filosofía

No. 28, 2005
No. 29, 2005

Este libro se terminó de imprimir en el
mes de octubre de 2006, en los talleres
de la Imprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
El tiraje fue de 500 ejemplares.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Felipe Montes</name>
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        <name>Filosofía en México</name>
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                    <text>umanitas

Anuario del Centro de Estudios Humanísticos
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

2009

Año 35 Vol. 11

Ciencias
Sociafes

UANL

���..

.I,•

.

. .··•~·

:r-,- ·· '

· - ···
")(1~ (: 1

~
........ , .... a

Gil •

...,,.L

FONDO
UNIVERSliARIO

�HU MANITAS
ANUARIO
Rector
Jo é Antonio G onzález Treviño

DIOSH
TÓ O

CE TRO D E
R ID D

Í TICOSDE
DE
E OLEÓ

Director F11ndador
Secretario General
J e ú Áncer Rodríguez

D r.

gu stín Basave Fernández d 1 Valle

Director
Lle. Alfonso Rangel Guerra

Secretario de Extensión y Cultura
Rogelio illarreal Elizondo

Jefe de la ecdón de Filosofo
M.

Centro de Estudios Humanísticos
Alfonso Ra.ngel G uerra

. Cuauhtémoc Cantú García

Jefe de /.a ección de Letras ,
Dra. Alma ilvia Rodríguez Perez

Jefe de /o Sección de Ciencias

oci~les

Lle. Ricardo Villarreal Arrarnb1de

Jefe de /o Secdón de Historia
Profr. I rael Ca azos Garza
nuaoo Tl11ma11ila.r es una publicación tnme ttal de humanidades ecfüada por 1a
lJniver idad Autónoma de ~ uevo León, a travé, del entro de E tudio.
Humaoíst1cos. ertificaclo de Licitud de Tirulo y onterúdo número 04-2007070213552900-l 02. Ofiona: Wi.ficio de la Bíblioteca Universitaria "Raúl Rangel Frias",
avenida lfonso Reyes 4000 te. Primer p1 o, C.P. 64440, Monterrey, . L México.
Teléfono r fax (81) 83 29 40 66. D omictlio decrróoico: cesthu111a@1nail.na11l1llx.
Apartado po tal o. 138, uc. F. Jd. Universit.aria, an icolás de lo · Garza . L.
l\f, XJco. Edición: Frana co RU1Z olís. Portada: iniliia Pérez.

1-

�ANUARIO
HUMANITAS 2009

CIENCIAS
SOCIALES

�,

INDICE

EDGAR MoRIN, RAúL DE MoRTA, De la condición humana a la humana

condición, el desafío de la educación planetaria
BENIGNO B ENAVIDES,

9

José Ma. Infante, Guadalupe Chávez,

Las profesionesy s11 contexto. Un acercamiento
MA. LUISA MARTÍNEZ,

¿Capital social o redes sociales?

23

75

¿Competitividad o
colaboración solidaria? Las escuelas normales copio instit11ciones de educación
s11perior
87

MIGUEL DE LA ToRRE G.,GRACIELA MORALES L.

LUISA CAMPUZANO,

La tercera orilla: El Caribe

MA. INÉS PÉREZ LUBRINA, La identidad c11estionada

103

123

L as teorías implícitas en la
constitución del stl}eto: Entre la modernidady la pos/modernidad
131

MA.

G-UADALU PE BECERRA GARCÍA,

�HEZ BoRG

,

Prmlit iollo
-~- · 1110 ae.
J ¡
,. , am,ms
dflalisis mlttm1/
1

157
R GEuo e
· .ME. ~ oZA, .,,1,
.
d h
i//ematzvas pt1ra d desflrrollo t1radh111co
e n IIIJ//emdaá puMro: [ lla pm¡)llesta desde k1 pmperlll'a de ralidad
179
l ,,

A ÜRT G

'e·o1111·;.·ta, 1111yeres )' trol . ¡...
t'/)lj&gt;n's,111,1/es p,,rn ro1ifor111ar co11se11sos ,deo/óoico r e11ire ,,.:r1&lt;!/~-la_s/:1teg1/a.Jr
11J aJa nauor
ca.ro J , A
•
•,
,.,.
•
•
ae ul .r1soa,mo11 ',1rio11a/ d \ "1,m
·• n
¡
· ·207'
-rfl'tlí/011 rtl:rOJJd

DE LA CO DICIÓ

HUMANA CO VICIÓ , EL DESAFÍO
DE LA EDUCACIÓ

RÍN Gó z LEZ ou , L'11,1 o¡ia110 riemti,•a df' lo prmdmria:
lnsta11tia 11ece.rmin en Alé.\.7i:o
237

I

ABEL

RÉV

o DIAZ
~

dgar Morin

DE

Raúl D. Morta

RIB , /_/

1

.,

ncia cierta qué i..:s l humano, rú
qué e lo 9ue pre u pon e ·a tamcnte aqucUa afirmación que no ·
conmina a tener humanidad a ret indicar frente a oLru , cit:rto
derecho en n mbrc de una e encia nt niJa en alguna da de
rndividu . Per cuand p r el contrari &gt; arrie gamo una J finicrón,
d . cubrirn&lt; una insati facci o permanente qu o nos m tala n
una laborjosa , indefinida antropologta filo.ófica en wrno a la
pregunta '&lt;.¡u s ·l hombre? o por ·l contrano cacm
n un in fin
d ob¡ec1one , que ha ta pueden llegar a alimentar algún tipo &lt;le
anuhumanismo, tan rcduccioni ta como aqrn:U &gt; vicio humani mo.
enaali tas, qui.: e tl 9uierc combat1r.
Por otr l lado abemo · 4ue t da educac1( n &lt;l alguna manera u
tra e relaciona c n lo qu a partir dd Renacim1ent e d n ,mina
h111110111s1110 \ la gran vari dad de programa c1uc se~ neraron a parur
-. • ll 'l PO.

R eña

PLANETARIA

1-:.stado de D , h
, •
mr. o acl11t1/_r la
o m ,o r,orenc1&lt;1;11ríd1ca
259

n co11ce,,pcióJJ df'I Den ch

m1e11

HUMANAALA

C mentarlo

29

T rno ToRRE H RN
EZ,"La humaru&lt;lades en la univer ida&lt;l
educacion . upenor dd iglo , ~XI • de \lÍl n.o Rangel Guerra,

~on rcn ia de Juan Manuel Elrzoncl
Rang J ría
en la átc&lt;lra RaúJ

291

295

m1.1..1

l l

n

rP\:-10 a

1

· 1:dg.u- :\lonn &lt;l1n:cror eménto &lt;le lnn."'tig:idnne · dd · ru de Fmnaa, pn:s1&lt;lemc
de~, \ ·s iauon Pour la Pw. tt .omple.-c &lt;le Pan·, dd In orutn lnrcm:toonal parad
Pcn amiento ( .omplcjo (11 P ~ . Raul D mmgo \ lona ~ director Ejecuri, o del W:&gt;( y
&lt;l1n.-ct&lt; r Je la ( átt&lt;lrn Jtim·ra.ntc l 1E. O ''higo.u- i\ fonn". mbo son autores dd
libro 1:d11rr1r e,1 la m, pkmetam1 n:cdna&lt;lo n:c1emcmm1e por C,c&lt;l1sa. f ~stc ensayo e t.á

focha&lt;lu en nnvit:mbre 24 de 2008.

�(

de ste mov11niento. a i todo con una c &gt;. m vi · , d
1 n •t múnada
que e quiere univer al
• •
.
Y uru a. Tal v z -\uJ 0 G ¡· h .
primero, eguo lt:rt trac.l . ,
•
e to a ·1c.lo eI
•
1c1on, n r .ti rir e a l 'd d H
com un túmin c¡u .
a I ea e 11111cmitas.

.

,

e nuenc d

&gt;ci n

.
gnega , la d
h
palde,ú (yue literalm nt
·t- I
.
r urna.no) y la
.
.
•grn
JCa
o
rdatty
l a ¡
·educact&lt; n), amba. no 1 ne . dan
run
lue o,
cn ·I humanism i qu. ·e f
I cuenta de do a. p to irnplícit
rta ecen a partir d l R
. .
:iuturrcfcren ialidad 1 .
.
nac1m1ento Ja
\ a In Lanc1a uperior· 1 d
.,
p dagogo:. Pt:r lt
.
.
· a e ucacron
u
qu no m no c1 no e
.
d
. .
. ncutntran n toda la
.
, yue e t
o t rm1110
cornent nue .
11umanist1 · ,1ue al lllJ,
7
.
'
e autop tulan como
rno tiempo bu can
d
R n. cimiento ,, a tra ·é d
•
, •1
. .. us ant ' ente en d
e te en , antrguedad J' .
R
fortín Herdegg r co .d
c ª 1 a Y om na.
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n 1 era c.¡ue I
h
•
ue arr Uan desde la antigu·· ·d c.l R
umam m
qu
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mana ha t 1 ·
ue artre, no puede alcanzar I
dad
a
ex1 tenciaJi mo
· ' v r
ra
ocia d I h b
t n uencra encerrado en I la
om r p rqu
a c u ui-a gue pr du
I
b
de la met. fi ica \1 re
_
ce e aca ami nto
.
'.. .
p , to ahrma Martín Heid
.
Todo h111J1a11w110 Sf basa e11 111/a 111et. 7./i ..
.
ger.
/11/JIJIQ t'JJ el /i111drJ111mto ti. l. I
,,r; . a mu1, exrppto m1111do se com,ierte él
J
f
a 111elt!J7Sf.Ca. Todo d.,¡, , . •
.•
ad ho111hre qlfe, s11bit'lldolo o
.'
. e , m1111aao11 de la esmria
11
º• pn 11jJot1e ya la 111/ertn, t. · • J
1
/&gt;tú11tmr la prt'f!/IIJ/a por ¡, , .J d _
··r· e aao11 ae lo e11/1 sin
J
.
ª l'frrML 11e1 I ser es 111eta'lrir.
(. ) A ,
ue/11711/lltlr /,; Vll!llrJ1lli/ad d. I
:.t' • ª· ···
10 hora de de
e ser 'Jlll/111110. el h11111m11s
,,
por la fl'lació11 del ser m11 i!I se l
.
110 SQto 110 preg1111lt1
O

Phll,mthmp,a (,¡ue icrntfic li . 1
.
"r&gt;..
a tcra mente am r aJ

/)Jft.r/o (jllt 110

la ro11ort: ,..., ,

r 'l11n1a11Q, r1110 ql(e

h.

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rt,

·J

a. a 111¡p1m: esa prt:l!,f/1/ld,

d.
.
Pe ro tal •e;,;
"·rm e .flf 0n,gm 111ctufsiro 1
. com &gt;a n ¡aba iecz che
.
una larga hi torfa come
·I
I ara ac¡uellc qu tten
,
,
, e ca o de la humanid d 1 1
m, gut: n ontrarlc una &lt;l f .. ,
o mman
m1aon e ncia d fi .
'
par. d ca d ,¡ fen{ m
h
rutJ.va ería mej r,
.
no umano aru ular
d. .
tone. fra. len adas t:ntre
.
1
. u t tmta dim o1 tr tar a a u ve7. c
.
n e tad d pr e O ,, n
. d d
·, om . 1 c. un, ran
cane a . Por lo tant , .·
d d pocrn M •lt•:lu-r, de' i·r
', d
&lt;l
'
) tgu1enJo la pista
·-n
,l ara, escamo
· d II
lf1J1ü1 patno ... .r el 1111111d
l .,
, par r
1 cho d . yue la
o q11t 'l,11J11t1111os Ó qu ~) un olo
.
ao.r h.ll prod11rido
1

,a l'II 1•11ne e,1 rtl"' •

• l·n
'.
a rf.a a11wu11,111m11n, rmduc ·rón d. I 1 1
,
• ladnd, 211 12. pp. 2 '\ \ A.
e e ena (, Oflc y \rturo Leyte. lianz.

10

todos /o.r 111fJrlales, ent ne s } en fon i · o de cUo
pre runramo por la caract rí. ti , 1 L proc . o
humano la hum, nidad y al mi. mo ti mpo, p r la
e halla el m1. mo, má. allá que n
pongamo d

,1

. erá mene t r
que g n ró l
ituación en qm.
a uerdo &gt; no

obre u: esencia. m tafí ica..
J..o qu p&lt; dem . aher, e (lU la actual ond1 1ón humana, guc
e d r .ultado d I d enir c mpl jo de la e. p cic ha U gado a un
e t::1dio, la ra planetaria, &lt;lond ha . ufrid una tran forma 1ón r, &lt;lical
en rdaci 'm con u ondici · o pr cedentt:.2 Porque i el planeta en . u
relación c n el I y la trao forma iones del uni r e, configurar n
la con&lt;li i ne de po ibil,dad &lt;le la mcrg ncia d la vida y d ntro
d eUo, la, oodicione d po ibilidad d la mcrg n ia d lo
human ; ho) la humanidaJ (inc nsci nce d . Oe, cada vez má , la
condición d po, ibitidad &lt;l la i.:xi tenc1a del plan ca · d la vida. ] ,a
humanidad no
e n ci ·nte d l h cho de que ha omeozad a

comhcionar a u. vi j , ndicionant · .
En . tas circun tancias, . in antec d nr en el devenir d la
la oncli ión humana • tran forma en h11111a1m ro11dirió11 • to n c una
• El tt'.nnin plam:tanzaoón e la norn n prinapal ljUt: penniu: compn·nder cl
. igm6rn&lt;lo Je la rdt...-a de r..m Pku1t'fdlia que tten ' por finalidad conu.:xtualizar h~·1óricamentt:
d pn:M'.nte de L'l humanidad ) el proce;o &lt;l •gl• 1balizacion en cu o, e ta noción et &gt;nOl'fle
cn su c:uz enmologica la idea ele ave;:ntura Je l.t humarudad. Porque la p-alabragoq,r,irt:n
¡.,rricgt, pk,zr, comparte L1 r:117 e n la pafabra griega pkure.rljUt ljuine d 1r emmk, n1J!..al1H11do
\ con pkmdú, planeta. F 1;1. condación d . 1gnrficado rc1TUten a la 1::pcricnci, h&lt; ménca
Jonde Odi ·eo (l tisc ) r:.n su iunernnc1a e un . cr golpead , empupdn por d ra\'O de
Zeu. que :uicb l&gt;crando, aguado · SJ.11 rumbo fi¡o, pcr con un obi ov &gt;. un fin concreto:
llt:gar a e !-3. En fun ·ún de dio, e m la pn.."'-1ún b/,id ,k L ,rropkmd&lt;lfÍa · •ljW ' 1gníficar
que la humarudad no ha encontrado todavía.. el mecapunto de \ 1sta político qu~ 1·
permita 5UJ1l.-rar la cq,rut:ra qUt' cnnllc:\ d ompremler sud ·\ crurlus1onco a rual, corno
un pn 1: 1 de globaltzao · n de lt m :re. el • , del 1Stem p1tafu lll d pro&lt;lucci · n, \ n
como parte de un proceso mu h m." ornplc::10 ,, que globaliza a la globalizaaún,
rnn tsknte en una e rx.--ac ch: prop;rc ·iva Sllllb10 1 t:n~ d &lt;le ano de la e. peae y ·l
dewrur l'cológicu ) en ·mológico dd plant:ta La te ma dt conot'no..1 &lt;le panl dt la
humanidad Je u dt"' ~lt planct.mo como sui r,, erranl, pc:nn1tina salir de la .·1tuac1ón
Je harha.n · gl hal y crc-.u1a la · con&lt;lia n . de; pns1b1lidad dt: un, fomu di. ont dr:.
con\.,wnc1a de la c:spcci~ en :u 1 ·1 mi-patria., y al nu mo u mpo en funarm de lo que c ·ci
en ¡uego: su pn pin Jcvc:mr humano. l.a humamJ, d 1ucga con su de ·tmo en la era
pL'lll :t.'lria.

11

�(

\

,.

mera inver 1ón de términos, ino una forma de j ·fi
l
di · ,
.
gm car que a
con . ao~ humana ( u¡eto colectivo que aún di ta mucho de cobrar
cona~naa rcflex.iv~ obre l ~pacto de u presencia como especie
or~a_da n la Tierra) oece Ita de un nivel de conciencia Y de una
n,etapo!ttzca
para
·
_ .
. afrontar u inédita ituación, la de u contexto
y su
illcte~o bonzonte (hoy p~~:ario), que como quería fontaigne la
tran forme en h11111ana conduwn,
decir condición reflex.íonante y
regeneradora de la re~ción individuo/ ociedad/esp cie }' u correlato
naturaleza/
.d d paraeo
ll
. planeta/uruv rso: humanidad de la h umarua.
e preaso un nuevo uj_eto y una nueva política.
. ~annah Arendt eotre~ó la cala del desafio que aquí se intenta
. tgruficar, cuando analizando la difer ncia ntre condición y
naturaJ~z~ _humana, peo ó qu el ejempl más rarucal de cambio en
la_ condic1on de lo ere humano, ería u emigración del planeta
Tierra_ y en función de ello, eñalaba que:

r, labor,

ni trabo/o, ni acció11, ni pensamiento fendrian sentido tal como
lo co11oce111os (...) per~ el IÍ11ico juicio que podemos hacer ron respecto a s11
natural.eza
es q11e con/11111arian siendo sere.r• condicionaJ"s
s,· b'len
· SIi CO11di.CtOf/
·,
,
llv. ,
sena, e11 gran parte, autofabncada.'
in
.
. esa condición. reflexionante }' regeneradora de su pre enc1a
que. invocaba. fontaigne no sólo como con¡'untos de lll
. di V1·¿uo y
ociedade ' s~o como especie activa no ab tracta el pe]jgro de
autode_ truccion } de u degradación en barbarie (que se anunció
por pr~era vez en Ja década del cuar nta del siglo
con el
lanzruruem~ de la primeras bomba termonucleare ), e acreci nta
cada
. vez
. ma ' }' a u v 2~, e halla ª merced de grupos tecnocrárico

anonimo_ , ~~~- una concentración inaudita de poder de
autofabncac1on de nuevo condicionante .

i ~ien el :11:1e, a cravé de u cli tinto campos expre ivos, ha
anunaado antiapadamente esta nu va "condición" de 1a hu
.dad
su l
·,
rnaru
,
, p ~na asun~on . ocial, s.i e que alguna v z pu da realizarse, deb rá
tramitar el carru.no de una nueva p lítica y dentro de ella, una educación
acorde con e te desafio civilizaci nal.

--------, En La co11dinó; h11111a11,1, Paidó , Buenos Aire,, 2003. p. 24.

12

O e ta man ra conoc r, c mprender y exp cimentar la httmana

condición en toda u complejidad debiera er el objeri o principal de
toda política educativa que com la
E CO tu i ra como
objetivo un alcance gl bal. n e te sentido, conocer y comprender
Jo humano implica comprender • u relación ambivalente c n el
universo, decir aquello a pectos qu mu tran su íntima r ]ación
con él y al mismo tiempo aquello otro qu mu tran u íntima
extrañeza. Para tal fin, es preci o retomar Las pr gunta, enciales e
in eparables entre sí, de la trarución filo ófica, ¿quién s somos?
¿dónde estamos. ¿de dónde enimo ? y ¿a dónde vamo ?, a la luz
de la revolución científica tecnológica d l igl
· Y el d , u
errore y horror políticos, conómico y sociales, iendo esta una
tarea qu a9tú, se la con. idera imperiosa.
in embargo, compr nder y enseñar la /}ll111a11a condición hoy implka
situar e en una paradoja, porque si bi ne cierto que en La actualidad
xisten abrumadores conocimiento e información. obre lo humano
y u conrución, la fragm oración y di per ión d e e caudal de conocimiento conforman l ob táculo mayor para u cabal compren ión
y en cñanza.
En la actual constelación fragmentaria de la. ciencias, 1 aporte
de la. humanidade ha ido extraordinario pero nunca suficiente ya
que, en la mayoría delo caso , e ha xduido 1a pecto co mológico
y el natural Oa antigua nueva Pl!Jsis), de la h11111at1a condición o por el
contrario, e la ha reducido a determinismo biológico , psicológico ,
bi tórico sociale · e otérico o de oénero. J ,a con ergencia ntre
'
'
la llamada ciencias humanas y los conocimiento · fragmentado. y
fragmentadore obre lo humano, qu e encu ntran disper os entr
lo. campos Je las ciencias del pre ent , e halla muy lejo. de
producir , por más que e hable y e bu que la ínter y
tran di cipinariedad de lo conocimientos. Porque l proce o de
fragmentación d autonomía de las ciencia que proviene d l
Renacimi nto, di ca mucho d rev rtir a p ar de la permanente
cr ación de nuevo, campo articulado de conocimiento , dado que
primero, e preciso r formular mucho componentes de la ciencia
humana
al mismo tiempo peo ar lo elem nto que pudieran

13

�(

servir d una adecuada articulación tran ver a] y biodegradabl entre
ella y lo campos que hoy estudian la Pl?Jsis.
Otro aspecto descuidad por no decir omitidos han sido la
errancia I error el misterio y la incertidumbre que caracterizan a
lo humano en gen raJ y Ja ingularidad irrepetible qu caracterizan
a cada hombre} mujer n particular, que mucho poetas denominan
1~ "otredad ) heterogeneidad" implicit~ en la totalidad abierta y
v1va que es la humarudad de lo humano.
a dimen. ión cosmológica y natural, ho , e r ela a travé de
n~evo campo científico , casi todo interdisciplinario , como por
eJemplo, las ciencia de la Tierra las cuale contienen una inu itada
riqueza aún por explorar reflexivamente. La introducción de la
temporalidad en la .fí ica }' la astrofi ica, y la inqui ta imaginación
matemática de lo últimos año,, también revelan a peccos
extraorclinario que permiten.relacionar al cerebr , 1a ociedad el
incü iduo, la natural za y la cultura de una forma original, ochvía
ausente en la cuela _ en la política, pero muy p ·e ente en la
tecnología y en su ríe gos concomitante .
o meno fundam ntal han sido la revelacion del alma humana
r su complejidad irreductible en las novelas, la po efa la danza y el
teatro d 1 iglo " ' e suman a ello la pue ta en obra a nivel popular
de esas profundas revelaciones por parte del cine el folletín y la canción
popular. Ti d?s esto despliegue de conocimiento~ disp r o , hoy
pueden reurur e, poseer e J' er poseído por llo , gracia a la
tecno~~gías de la~ormación y comunicación (TI '). in embargo, la
refle~on _~b.re ~ 1mpacto en la identidad humana, en la política y en la
orgaruzac10n social, on muy pobre . La educación no encuentra la
encichpedia de la era plan taria, sin la cual 1a vida humana e ha.ce
incompten ible y más aún u poética, ética y politica.4
na forma de e m nzar e te e fuerzo de articulación con i te
en parcir de una contexrualización de la emergencia de lo humano
en la vida del planeta y de su relación con 1a naturaleza. Porque
4

Entendemoll por eocic~pcdia aJ esfuerzo que una comunidad realiza para
aruc~ar Y poner ~o drculación los aberes hereda&lt;los y producidos por ella
~lecaonado y clasifica&lt;l_o en función de lo problemas gue desafian su proyecto de
vida, el contexto y del UJeto que ella deberá crear para tal fin.
14

• R.

partiendo d la idea d una ambivalente r~laci_ón d arra1go Y
desarraigo humano en la naturaleza, la c1enc1a m~e tran _ u
condición cósmica, física terre tre antropológica, histónca y oc1al.
raóas a ella hoy abemos que vivimos en un gigante co cosmo
en xpansión c nstitwdo por mile de millone de galaxias miles
de mile de millones de e trella y aprendimos que nuestra Tierra es
un trompo rninú culo que gira alrededor de un astro rrante en la
p riferia de una pequeña galaxia de uburbio. Las partícula ' de
nue tro organismo habrian aparecido desde los primeros gundo
de nue tro cosmo hace (¿tal ez?) quinc mil millon s de año ;
nuestro. Momos d carbono s formaron en uno o varios ole
anteriores al nue tro; nue tras molécula se agruparon en los
primero tiempos convulsivo de la Tierra. sta macromoléculas
e asociaron en torbellino de lo cuale uno de llos, cada vez más
rico en u div r idad molecular se metamorfo. ó en una organización nueva con r lación a la organización e trictamente ql.Úmica:
una auto-organización vivi nte.
te momento cósmico de organización, sujeto sin cesar a la
fuerza de destrucción y de disper ión, s halla también sometido a
las fuerza de ligazón que impid n qu este e di persara o
desvaneciera inmediatamente de pué de su nacimi nto.
uestro planeta e con tituyó hace cinco mil millone de años,
probablemente a partir, de d truccíones có mica resultante de
la explosión de un ol ant rior; y mil míllone. de año má tarde
surgió la rganización viviente producto, egún parece, de un
torbellino macromolecular con tormentas y convul ione telúrica .
La Tierra se auto-produjo y se auto-organizó d pendiente del sol y
e constituyó en un complej biofísico a parór d l moro nto en l
qu ·e de arrolló su bio fera.
En ste planeta denominado Tierra, un poco de u taocia fí ica
se organizó de manera termodinámica } n función d l rem jo
marino, de la pr paración química, de las descargas l 'ctricas tomó
vida. De tal manera, que la vida e solar porqu todo us
constitu ente han ido forjado en un ol reunido n un planeta
e p tado por él. La vida s entone , la transformación de un de t llo

!

15

�fotónico resultante de lo re plandeciente torbellino olare .
osotro ere viv1entes, constituimo en esta proce ión inusitada
d~ e~·entos, una minú cula porción de la diáspora cósmica, una
rrugaia de la ex:i tencia solar, un menud brote de la existencia
terrenal.
~ h~manidad como parte de e ta vida, no tiene aún plena
conc1enc1a obre que stos acontecimiento no hacen olidario
con el devenir ~el de tino có mico, pero al mi mo tiempo in dejar
de estar Y senttrnos marginado porque nue tra Tierra e el tercer
satélite _de un ol destronado de su pue to central, convertido en
a tro_ pigmeo errante entr miles de millones de e ·trella. en una
galax.1a ?erifi' rica de un univer o en expan ión, de acuerdo a la
conclusiones de nuestro má eminentes a trónomo .
_ La bi~_fí ica de lo hwnano e a la vez có mica y terre tre. La
VJda naao Y e de truyó entre c nvul ione telúrica , catacli mo
u a~entura ha corrido el peligro d extinción por lo menos en do'
oca tone (fin de la era primaria y durante la secundaria).
ha
de a~rolla&lt;lo no olamente en e pecie cliver as, ino también en
co 1st mas, d?nd la cadena trófica tiene por a í decir, una doble
cara: la d la ida y la de la muerte, en el marco de un planeta que
yerra en el co mo .

Política y educativamente
pteci o a. urnir la con ecuencias de
es~ situación marginal, periférica y dependiente que es la nuestra. Porque
esta en la base de aq~ello conocimiento que nos permiten comprender
qu como r~s vtvos enraizado por el momento a este planeta,
dependemo, VJtalmente de la bio fera terrestre; por lo tanto, debemo
re~ono~er nuestra física y biológica identidad y pertenencia terrenal,
mas allá de nu tra permanencia futura en él.
~ antropol gía prehistórica de cifró la aventura de la hominizac1on,. una aventura de millone de año , tanto cLi con,-;.,.
Ui1Ua
provern~~~e de nueva especie : habilis erectus, neanderthal sapiens y
de apanc~on de lo_ prec dent , urgimiento del lenguaje y de la
::tu:a, como c~ntl~ua, -~n el .entido e~ q~~. e o tiene y pro igue
P oc~ 0 ~~e b~pe~~Clo~, de manualizac1on, erección del cuerpo,
cerebralizacion, ¡uvernl12ac1ón (el adulto gue con, erva lo caractere

16

icológko de la juventud), acompañado de una complexificación
, ocíal, proce o a travé del cual aparece el lenguaje propiamente
humano al mismo tiempo que e con tituye la cultura como capital
adguisíción de los abere , sab r-hacer, creencias, mitos, tran miibl , de generación en gen ración.
En urna, somo re ultado del co mo , de la naturaleza, de la
\ ida pero debido a nuestra humanidad mi roa, a nue tra cultura a
nue tra mente, a nuestra conciencia; no hemo vuelto extraño a
este co mo, que e sin embargo, ecretamente íntimo. ue tro
peo amiento y nu stra conci ncia, a través de lo, cuale conocemos
e te mundo físico, también no alejan otro tanto de él. El h cho
mi.m de con iderar racional y científicamente el uní er o no,
,epara de él irremediablernent . os hemo de arrollado má allá
del mundo físico y vivient . E en este rruí allá, donde opera el pleno
desplegamiento de la humanidad y u original ínt rrogante sobre su
completa otredaci En e ce mi&lt; allá, lo ser s humanos hacen humanos
lo uno a otros y con otro e ta realidad ocia] inmediata que no
vueh·e extraños al co mos e genérica. Como tal, muestra la ligazón
origmaria y originant entr poesía, política y ética que e encuentra en
la base de toda fundación comunitaria y civilizacional y por ello, toda
política no e agota en í nú ma, porque e al mi mo tiempo una
,mtapolítica, e decir un fuerzo de reinvención permanente de las
condiciones originarias de la vida humana y su mundos, a partir de la
intemperie y mediant urui semiosi del amparo.
El lenguaj , la cultura, la economía y la historia imposible in
la naturaleza, nos desgarran de ella y nos in, t.'llan en uoa fantástica
e decir en una configuración imaginaria conformada por nue tros
mundo e in titucione~, creando de sta manera, una estabilidad
ocia! obre una a!fo11Jbra voladora, porque fa humanidad e in tala
obre una transformación permanente de naturaleza biofísica e
hi tórico social La humanidad emerge en un contexto ~travesado
por I juego entre lo estable y lo ine table (tanto hi tórico como
natural). Lo humano d l sapiens/ sapiens/ detllens nos adquiere en l
ai lamiento, . íno en la exposición ante los otro y en un contexto en
permanente de enir que amenaza (de de el exterior y desde u

17

�¡-

interior) las e tabilidade producida "entre" y "por" las e fera
poética,, éticas y políticas. 5
Como i fuéramos un punto lleno de vida de un holograma
có, mico J' social, levamos en I seno de nue, tra ingularidad, n
, olamente toda la humanidad, la ociedad y toda la vida, ino
también, casi to&lt;lo el co mo , incluyendo su nústerio que yace in
duda, en el fondo de 1a naturaleza humana. Pero, no somos ere
que se puedan conocer y compr nder únicamente a partir de 1a
cosmología, la fí ica, la biología, la antropología, la a trofí ica y las
neurociencias. Las arte la poesía y las religiones de todos los
tiempo,, aparte de er dinámicas sencial en la con trucción de
la precacia e tabilidadc ante mencionada , uman a aquello
conocimiento la revdación de la "otredad" humana, que Octavio
Paz describe d la siguiente manera:

. El hombre es 11n ser precario, complefo, doble o tnp!e, habitado por
Ja11tas111as, espoleado por los apetitos, roído por el deseo: espectác11lo prodigioso
y lavm1table. ada bo111bre es u11 ser sing11/ary cada hombre se parece a todos
los otros. oda hombre es IÍnico_y cada holllbre es 11Jt1chos hofllbres q11e él 110
l"O/loce: elyo es p!tm1l 6
La pluralidad interior d l alma humana y la div rsidad de la
e pecie no e meno, compleja que u precaria unidad. i la unidad
e encuentra olo en lo ra go biológico de la esp cie horno
sapiens/ sapiens/ demens, ni la diversidad
ncu ntra lamente en

s El s_1glo XXI d berá abandonar la vi ión unilateral que define al ser humano por la
1-aoonalidad (!.1()1110 sapie11s), la técnica (homofahcrj. las acti\idades utilirarias (horno e«JIIO!lncr1.r),
necesidades obltgarorias ( horno pro a.icus). El er humano es mnJtidimensional y
abierto , _como tal con nene en su configuración humana caracteres antagónicos y al
1T1Jsmo !lempo complementa.nos. opiens y de111ens (racional y delirante), faber /11dr,¡s
(trabajador y Indico) en,pirir11sy itnagj11mi11s (empírico e imaginador), Wf1D111ia1Sy ro;,s11mm,s
(económico y dilapidador) ypro.raimsy poetin,s (prosaico y poético). El hombre racional
es tambieo el de la afoctividad, del mito y del delirio por eUo, el ser humano es también
infantil neurónco, delirante v racional. u complejo tejido ubjeávo lo hace un ser
relarivameme mestable e impre\1.ilile auoque ·ea.reducido a una máquina de trabajo}
e.le reproducción social Consultar el capuulo 5 de E/ método. La humanidad de la l111mat1id,,,d.
LJJ identidad h111110110, Cátedra, :\fadrid, 2003.
1
• E.n 110111/,res t'IJ m siglo. euc Barral, Argentina. 1990. pp. 1S y 16.

18

lo a pectos p icológkos, culturale sociale del er humano. Existe
también, una diversidad propiamente biológica en el eno de la
unidad human~ porque n olo hay una unidad cerebral sino mental,
p íquica afectiva e intelectual. demás, la~ cultura y la s ciedades
más diver ru, tienen principios generad r
organizadores comune .
Es la unidad la. que lle a en u seno lo principios de u múltiple
diversidade . Comprender lo «humano" de lo humano e comprender
u imitas ,,,,t!tiplex en permanente devenir.
La educación y la política deben red cubrir al ser humano
genérico , original, que 1 jos d er un retazo de género e ~a
unidad compleja regcnerativa y originante. Entre la pros-a y la poes1a
de u cotidiano devenir cada er humano e protagonista de una
transformación global qu in olucra a toda la e pecie n una nue a
emergencia reconfigurante de la r lación e pecie/ planeta/ ociedad:
la humanidad planetaria una multiplicidad en bú queda de una
comunidad por venir.
ta humanidad planetaria no es una
abstracción sociológica, vive en cada miembro de la especie como
un teatro interior y a la vez exterior, cu o libreto e identidad se
halla a la. e pera de la reinvención de un nuevo sujeto político y d
la nueva in tituciooe correspondiente a la scala política de la
sociedad humana planetaria, cu 'ª concreción e tan incierta com
lo fueron en su momento, la aparición de la vida la d los primeros
bípedo , la de la prim ra ociedade humana en el planeta ' la
invenci -n de la agricultura, el e tado y la democracia.
Reinventar un nu vo sujeto para una comunidad planetaria
requiere de una ética, una poética y una política planetaria. n nuevo
mundo, es decir una nueva configuración imaginaria que permita la
regeneración de una humanidad plan taria, n es el producto de
una planificación racional producida en gabinete de especiali tas
planetarios. Frente al acontecimjento d la planetarización en
devenir de la humanidad que s nue, tro presente, ólo e po ible
convocar a lo imp nsado y lo indi ciplinad para que trabajen n el
seno de lo innombrable , 1 enorm . Reinventar lo nombre , lo
valor . y las relacione, humanas son el d afio de la h11111ana co11dició11. ~
Desafío que comienza en la r si tencia a la fragmentación y al

19

�frenetismo inmóvil de Ja ad.mini tración anónima d la sociedad y,
también, en el e fuerzo de perc pción la posibilidades latentes en
la reiteradas y cr ci nLe · cri is, que como en e to mom oto suc de
con la cri i de Ja · hipotecas en E. . y u impacto financi ro y
productivo; e a latencia e escucha en la, voce que convocan a la
humanidad a pen ar u pr ote de forma más creativa. Y a pesar
también, de que s repiten la voce que plantean má de lo mi mo,
incluso hasta conducir a uri ocultamiento de la gravedad de la
situación, porque reducen el a unto a la p rcepción de una mera
recesión de los mercado de consumo. in embargo, una vez má
emerg la nece idad y la oportunidad pata crear una metapolítica para
la btfflJana condición, como parte de Ja percepción del presente, por
parte de un ·u jeto colectivo cada z más con, ciente de dio p ro
que no tiene la mi ma prcn a ni la misma atención por parte de la
administraciones y u· lidere . na prueba d elJo, s la voz de
Raimon Panikkar que eñaló a fine de los 90 el dilema que hoy
acompaña, como un interrogante en las ,ombras, a lo que debate
obre I futuro de la cri. i mencionada:
El dilema es rlaro: si se continúa por este camino se llegará al sttiridio de la

hun1~11idadJ' al terricidio cómetido por el ho1J1bre. Si .re elimina el istema qf(e
constztuye la h'tlma de la vida de Hna gran parte de los hombres, se prodHdrrí 1111a
c~tti.rtrofe pareada a la q11e padece el to:-&lt;icóh1a110 cuando le falta la drvga. El
s,ste,na ~cfHal nos co11d11ce a la niuerte J\ sin él, también morimos. I complefo
tee11ocráftco 1JJodemo se ha i,yertado m la vida de ks h0111.brc.r de tal manera ql(e
se ha convntido en algo indispensable, al ,nenos para aportar una so/11ció11 a los
~ G1ambattt ta

Vico ha ins1sti&lt;lo sobre la pnmacia de la poesía obn: el lenguaje
racional pero in la exclusión de este, en el proceso de con figuración &lt;le un nuevo
mun&lt;lo. El lenguaje lógico no puede ser la palabra originaria que nombra un mundo
nuevo, va que la misma_ inderhable a partir de ente absuactos particulares, por ser
produ~to de la creac1on humana, La reducción de la poesía a un mero oma/JIJ,
entendido como una bella apariencia desprovi ·ca de , ignificados esenciales, es parte
del proceso de ractonalizac1ón de la vída y de la reducción de la complejidad humana.
En lodo ca o om(1/11s en tJemp · &lt;le 'ico, no significaba un embcllecinuento
cxrrins~c , in un medio c. encial para hacer vi ·ible la singularidad de un
acontec1m1e~to humano que requería una nue-.:a y singular percepción y l.Uh'l
eran formaoon pe onal o colectiva.

':5

20

problemas que ha creado. ¿Existe alg¡ma alternativa? ¿Podemos, o q11e1w1os,
vivir en o-tro mundo ajeno a la it?fl11encÚI de la tec110tracia? 8
De lo dilema
al por medjo de la creatividad o la
catástroD s. i n el pa ado la humanidad ha creado la agricultura,
el estado r 1régimen democrático, entre tra co a , con la finalidad
de uperar condicionamientos y re olver ituacione, specí.fica gue
e creían in uperable , ntonce no s descabellado afirmar la
posibilidad, temota o no, d l urgimiento de otras condiciones
humanas para sobrevivir a lo de afío del presente. La posibilidad
de qu ello ocurra y n ca o de efectuar e, el int rrogante sobre la
calidad de lo nue o son inciertas. Pero Jo que cada ez cobra mayor
certeza es la posibilidad de que la Tierra, r , ponda al fin por u
cu nta (hipóte is Caía), y en ausencia de respue tru: por parte de la
humanidad, al de quilibrio · ceba. ami nto de lo limite de
ustentabilidad y regeneratividad del eco istema planetario.
La educación, como el eje estratégico de cualquier política pública
que hoy quiera pre ervar lo humano, más gue centrar su e fuerzo en la
i mpre cambiantes necesidade d in truir capacitar, como se
pre upone n las actuales teoría ,obre la 'nuevas competencias",
tiene que fortalecer la, concliciones e6 ctiva que favorezcan la
emergencia de la humana condición. Porque n el futuro inmediato, el
desafío no e tanto el problema d la eficiencia eficacia de lo ervicio.
público , ino más bien, la bú qu da del consen metapolítico para la
construcción del bi n común planetario y rep n ar en funci ' n de ello,
la economía, el derecho lo mercados de la b11mana condición. 9

~En él e,pí11111 de la polític". Ho1110 ¡,oliticus. Peoin ula Barcelona, 1999. p. 42.
Ql.as actuales teoóa sobre Ja "nuevas compecencias' más allá de u circunstancial
efectividad, no dejan de ser un conjunto de crirerio de rcadaptabilidad para empleos
prccaóos, en I contexto de un sistema económico de producción, que se encamina a
una interacción borro ·a, entre la · \iejas foanas de capitalismo sal aje, -como s pude
apreaaren ,bina} en la triteración de las viejas guerras de explotación en el ongo ahora
en función del nuevo material para lo componentes eleccróoic s de lo · teléfonos
celulares, las computadoras }' la consolas de vídeo juegos como el colcin-, la evolución
por decir así, hacia un sistema po. tfordisra d producción y la mutación n la noción de
trabaj y empleo, qu han despistado a buena parte del derecho yla economía internacional.

21

�LAs PROFESIONES Y SU
CONTEXTO. UN ACERCAMIENTO
Benigno B enavides Martínez•
José Ma. Infante B onfiglioº
Guadalupe Chávez González...

Breve preámbulo
EL DESARROLLO DE LAS

no es un hecho aislado ni sus
prácticas o elementos intrínsecos han aparecido con independencia
de otros hechos en la sociedad; han sucedido y suceden en un
contexto. Una delas primeras acepciones que se reconoce al término
contexto se refiere al entorno lingüístico del cual depende el sentido
y el valor de una palabra, frase o fragmento considerados. La
expresión se aplica también al entorno físico o de situación, ya sea
político, histórico, cultural o de cualquier otra índole, en el cual se
considera un hecho. Así que, si se trata de comprender la profesión
con todos los aspectos que la explican, la caracterizan, la delimitan
PROFESIONES

Profesor de Tiempo Completo de la FFyL de la UANL en el Posgrado y
Llcenciarura en cátedras de Sociología y Educación. Miembro del CA de Educación
"Cambio Educativó''.
·· Profesor de Tiempo Completo de la FFyL. Doctor en Psicología Social por
la Facultad de Filosofía y Humanidades, UNC. Miembro del SNI y del CA de
Humanidades.
··· Profesora de Tiempo Completo deFFyL. Macstria en Enseñanza Superior por
la FFyL de la UANL. Miembro del CA de Educación "Cambio EducatiV'o".

23

�(

y no permiten a la vez apropiarno de todo ello e introducir nue tra

propja id a percepcione y significaciones; e tamos hablando en
t, rminos generale del contexto social en 9ue e de arrolla o enmarcan
las profe-ione .
Para los profi iorusta es importante e tar al tanto con ci nte
e ~formados del contexto y de su problematicidad, porque e de
ahJ d. donde pr~ceden la soLicitude que se Je proponen para ser
a_ten~da _pro_fi 1 nalm nte y porque ademá , su propio trabajo
tJ.ene rmplicac1ones n I campo , ocial, cultural y económico donde
s de envuelve. Las práctica humana adqui~ren encido en un
contexto que le da ignificado.
ontextualizar, es en d finitiva,
colocar la co a (y a no otro mismos) en un borizont de
si~c~ción. La conci ocia del contexto de una práctica profe ional
multtplr~a la posibilidades d acción y p rmite comprenderla en
pro~ndida~. ~a refl xión obre di tinto campos en que la práctica
a~qu1er s1gruficado ·u sentido acial cultural, económico v
c1entífico-técnico, u dinámica de tran formación u relaci , n co~
otra práctica, aparentement clistantc y el modo como e entendida
por lo_ e p ciaJi ta r por qui nes no lo on, ha de p rmitir al
profe 10naJ ser má consciente de su papel y de , u posfüilidade de
tran formar u entorno vital y a si mi mo.
Para qu~ tm conocimiento ea p rtinente, lo ha dicho Edgar forin,
la e~u_cac1ó~ deb rá evidenciar el contexto lo global, lo
mulu~m- n tonal lo complejo. J\.í, nfatiza que para que el
conoc1m1ento d la informac1one o elemento ai lado e
in uficiente. Hay qu ubicar la informacione y lo, elemento e~
su contexto para que adquieran sentido.'

l. ~a influencia del contexto en el desarrollo de las profesione
f1Uones de jóvene en todo el mundo concurren cliariamente a la
universidade, ar cibir in, trucción para convertir e n profe iooi ta ;

1

Edgar l\forin ( 1999). Lo icte ·abere necesario. para la educación. Trad. De
mercedes allejo-Gómez. Col mbta: U
O, p 12. En www.rev:i ta.futuro info/
download/down 20/monn 7 abere..'&gt; .pdf.febrero 23 de 2009.

24

meta que p ran alcanzar al cabo de alguno año . P~dres, ~aetro e tado-gobierno, orgrum:acion s y entidade de dJv rso upo,
a •í como individuos en lo particular realizan todo tipo d actividade.
tendí nte a e te fin, esto porque ademá , xiste la. convicción d
que la forma ión univer itaria redituará en un bu n empleo y,
e\·entualmente, buen al.ario.
La bú ·queda del r con cimiento a travé de la obtención de un
título es el motivo principal para acudir a la institucion s clucati a
uperior o univ-crsidad . Todo en e ta in titucione ha s!do
diseñado para e te propósito y pre ado n los plane de tudio y
programas educativos, n lo laboratori o taller , en l di eño de
práctica como el enricio ocial y las práctica profe ional . Exist
la idea adcmá , de que toda educación profe, ional culmina con la
obtención de un título y tiue 'sta ha de conducir al mpleo· n e t
upuesto se basa toda Ja t rmación profe ional hoy n día.
in embargo los problema d l cont xto ocia!, influy nen todo
lo a unto qu
relacionan con lo e tudios profe ionales; tanto
a í, que u importancia det rrnina en cierto entido, lo que ucede
al int rior de las univ r idade .
í, 1 ptim r probl ma que
percibimos es el del cambio en la · profe iones, cambio qu e
proyectan o diver a dimen ion y , pacio : práctica, ociale
d I trabajo, estructura del programa de e tudio , percepción por
part de la gente, importancia social etc. guna profe ione on
relativamente nue as como las r lacionadas con la llamada TIC's,
mientra que otra , como la medicina, la con trucción ~ la, leye
tienen ya una amplia hi toria. Ademá de profe ione nueva y
tradicionale e.xi ten nuevos grado d estudio · y e pecialidade,
en di r as di ciplina , y po grado ; pareciera qu la formación
profe ional nunca va a terminar o que e va a conYettir en un
componem d la vida. Por otro lado, hoy no exi t la. gundad de
que lo gue e e tudia aya a r el campo de trabajo n que el
tudiante se habrá de de empeñar en 1 futuro; también
pued
peo ar que todo lo qu
aprende en lo. e tu&lt;lios no , rá
nece ariam nte lo que e requiera al momento d contratar e como
empleado.

25

�HI

El cambio en las profe iones e relaciona con el contexto o el
que e de, arrolla la práctica y con los factore o lementos de la
profe ión· la demanda p r parte de los empleadorei: es fundamental
para que aparezca, e mantenga o de aparezca una profesión pero
también el conocimiento y la tecnología intervienen en la dinámica
de la actividades profe ionales al igual que la política, la economía
)7 el propio individuo que e tudia y se pr para como futuro
profe ioni ta.

1.1. Idea y conceptos: profesión, ocupación, trabajo y oficio
Es común observar que para denominar algo se u en ciertos
t' nnino de forma indi tinta, como si tuvieran el mismo ignificado
para cualquier hablante, lo cual puede ser cierto en algún sentido,
pero hace falta preci ar I u o, por lo menos de lo término
relacionado con la profejón. Por profe ión se entiende un aber
xperto y esp cializado, aplica&lt;lo a la construcción o djseño d obras
de objeto o para la prestación de servicio , obtenido en un proc ~
de formación, previo al ejercicio, que e dispone al servicio de
u ·uarios previamente e pecificados, a cambio de un pag o salario,
ya convenid .
1 . aber experto hace alusión al dominio que po een los
profe_ 10nales obre la corupl jidad d lo conocimientos qu
constituyen su campo de actividad al mismo tiempo que e tablece
que eso conocimientos han sjdo sistemáticam nte elaborado en
un proce o social de con trucci 'n del conocimiento, el cual ha
logrado cierto grado d abstraed' n que lo de prended la referencia
a ca, - c ncreto
que le permite generalizar hacia situacione
emejantes. J,a experiencia opera en el entido de ofrecer nueva
oportunidade para revisar el aber que ya e había abstraído,
confirmando o rechazando lo que se había aceptado como válido.
A_ í_, el conocinuento profe ional e un conocimiento comprobado,
Yálido para una generalidad de ca os y su ceptibl de nuevas
aplicaciones a ituacione . imilar . demás, debjd 0 a su
comple!idad y e pecialización a lo largo del ·empo, es que e han
formalizado e in tituci nalizado las profe iones; e decir se

26

,,,

r

&amp;

imparten conform a un programa diseñado ?ara e e_ fin, _ en
in tiruciones d educación sup rior que garantizan la ngu.rostdad
de esa formación.
Anteriormente la profesión hacía alusión a actividades de carácter
religioso, lo que nos lleva a la id a de vocación como Uama~o
e piritual (discutible ha en día) hacia el de empeño de un traba10a ello e debe el uso de t 'rmino · relacionados, como profe ar, en el
entido de profesar una fe r ligio.sa; el significado de profesar alu~e
a exhibir, mo trar o manifestar que ·e tiene determinada creencia
religiosa la cual se pretende que sea conocida por lo demá . En las
profe iones, indica que el profesional de ea manifestar exponer o
ex.hibrr que
una per ona experta en determinado trabajo lo cual
desea que ea conocido por todo los demá, con el propósit d
poder apro echar us servicio . A1.mque el ·eotido religioso del
término permanece de alguna forma, a partir de la indu trialización,
el término profesión se desprendió de su carácter religioso ' e
nfocó hacia el campo del trabajo, ya sea en la industria como en la
prestación d
rvioo .
E el ociólogo alemán fax eber (1864-1920), fundamental
en el desarrollo de la ociología científica, quien establece la relación
entre religión y ,ociedad (o contexto) n u obra, ú ética protestante
)' el espíritu del capitalismo, que e un e ·rodio sobre el desarrollo del
capitali mo en orteamérica, durante lo iglo
l ' XVll; en
dicho e tudio eber destaca el origen religio o del trabajo y de la
profe ión. Para el ociólogo al rnán, la profe ión e relaciona con la
idea de vocación como llamado interior (benif, calling),
eber, p.48)
desde lo religi O o como inclinación personal acerca del trabajo al que
se va a dedicar cada uno de lo individuo en la sociedad. Esta idea
religiosa sobre la profesión, . acerca a la de ervicio, como er alguien
útil o hacer algo útil para todos llevar al cabo una vida ordenada,
dedicada al trabajo coru ecuentemente alejada de los vicio .
, i I hombre elige bien u profesión (escucha el llamado), entonces
toda u acciones serán acertada y bien reconocida por la ociedad.
El trabajo, en este ca o, se convierte en racionalidad de la vida y
l1 gará a con ertirse en una ética para las acciones del hombre. En la

27

�(

actualidad e ta idea ha cambiado se habla meno d vocaaon en
cambio e habla más bien de de eo, de intereses, d expectativas, etc.
Hoy día existen ocupacione que no requi rende Ja formalización
de su aprendizaje, ino qu e suficiente que el trabajador demue tr
u conocimientos n el trabajo. E ta ocupaciones no llegan al
grado de profe ión de d 1 mi mo moro nt en que no se han
desarrollado u conocimientos hasta llegar a abstraccione y
generalizacione sino que e ba an solo en la experiencia del propio
trabajo. i ·e ha U gado a la e pecialización puede tratarse de un
ofici_o. egún div rsas definicione.
\E, {aria 1oliner otros):
Oficio es la realización de un trabajo c n el propó ito de construir,
reparar mejorar copiar o repetir bra de forma especializada;
etimológicamente este vocablo proviene del latin efjici111t1 que a u
ez provien de op/fid11111, qu e compone de op11s que ignifica
obr~ y de facere que ignifica hacer. De oficio s deriva oficina )
oficial. .Ademá también ignifica documento.
Como e puede deducir, profesión y oficio e tán e trecham nte
relacionado la diferencia fundamental e ncuentra en Ja
formalización &lt;l I conocimiento de cada uno d ello , la cual se
encuentra mucho má formalizada en el caso de la profesionc . 1
desempeño de oficio se relaciona con trabajos realizado con
in. trumento , máquinas o herramienta de poca e p cializaci , n
que fácilmente pued n adquirir in mucho co, to : que requieren
de la participación &lt;..lir eta d l individuo &lt;l 1 qu demandan ciertas
habilidades " conocimiento. (el plomero, por ejemplo). El ficio, es
una actividad que
de. empeña casi siempre de forma individual
debido_ a lo esp cífico del trabajo qu no demanda la participación
en eqlllpos para resolver grande. pr blemas, por lo gu el oficio
remit al cumplimiento de tar
ya e tablecidas. Oficio, también
d nota e e saber o con cimiento en un campo d terminado del
trabajo, por lo gu e puede decir qu tener oficio,
tener
conocimiento ) e. periencia en I trabajo, en opo ición a Jo novele ,
nuevo o novatos en la profe ión. í un abogado con oficio, ademá.
del título significa que tiene experiencia v conocimiento en el
desempeño de . u profesión.
,

28

El desempeño de oficio (plomero , afilador , planchadora ,
guías d turista ), no rcquier licencias otorgadas por la autoridades
ducativa , pero sí e ofrecen ·ervicio ducativo. para la formación
de t · cnico o profesionale técnicos con las caracterí rica del
desempeño de oficio, lo cuales se han convertido en opci nes
aceptables para re. ponder a la demandas del m rcado de trabajo,
que en mucha oca ione · no requi ren profe ional en un grao
número, sino, técnico .
Durante la edad media, la corporaciones controlaban el
de empeño de lo oficio. o arte anos d otro d los cual
reconocían ere. niveles: maestro oficial , áprendiz. El oficial ya era
capaz d desemp ñar e n lo trabajo , pero bajo la upervi ión de
un mae. tro quien era el único aut rizado o recon ciclo para
reali%arlo . El ma stro, para poder U gar a serlo, había pre ·entado
un examen ante todo el gr mio de arte ano y demo tracio con . u
obra mae tra que ya podía abrir u pr pio taller. El control de la
profe ión., en e ·te ca o d 1 oficio
taba a cargo de los propio
arte anos, dedicado al cuidado de u intere. e como grupo,
post riormente est control pasó al estado, que pu de del garlo a
la m titucione educativa
compartirlo ademá , con la
asociacione profesional s. É ta ultima , por su parte, a um n una
función dedicada a mantener el carácter ' tico en el d sempeño d
u agremiados, por lo que realizan actividade con este fin, aunque
también llegan a asumir funcione de control para el otorgamiento
de lic ncia o p rmi o para el de empeñ de la profesión, como lo
on la actualización y vigencia de lo conocimiento que deben tener
lo proi jonistas, a í como ·u conducta profesional
El término trabajo se ncuentra, como lo anterior , muy ]jgado
al d la profe ión, pero u accpcione on má diver a ; de, de una
perspectiva amplia, trabajo puede er una actividad aislada, p ro
también una ocupación permanente (remunerada o no). Para Clau
Offe 2 por sociedad del trabqjo · entiende aquella cu 'ª estructura
fundamental e ubica en la actividade productiva que reali1,an
~ ( ffe, laus ( l 992) La sociedt,d del hwhajo. Problemas estmct11mles )' perspemva de
futuro. Alianza Cmversidad. fadnd.

29

�lo individuos bajo eJ e quema de int grar e a ella en ba e al trabajo
qu desempeñan, d tal modo que toda p r ona debe de empeñar
una actividad productiva y la oci dad debe ofrecer la oportunidades
ufidentes para qu todos
pu dan ubicar en un empleo. El
problema que analiza ffc e que la oci da&lt;l actual ya no ofr ce
las oportunidade para poder ubicar en eJ mpl o a pe ar del
crecimiento c nómico y de la acumulación de grande capitales·
este autor I llama cri is de la ociedad del trabajo. ,on idera
ad más, tro problema , como por ejemplo lo desaju te en
r ]ación con la obreoferta educativa 1crecimiento, a vece ficticio,
d 1 sector servicio , la caida de lo, alario r otro similare ; pero
obre rod , como, esta ociedad e d fine y define a lo individuo
de acu rdo a u ubicación n el e quema, de trabajo: Quiene no
logran una in erción adecuada a travé de un bu n trabaj (empleo)
entonce. se irán relegando de la soci dad, qu dando excluidos de
su participación y d su beneficio . El término trabajo pre enta
otras variaci n s en ·u u o coúdjano, por ejemplo cuando se le
utiliza para r f rir e al trabajo domé tico poco aceptado 0
r c nacido, al que e de empeña con poco esfuerzo fí ico, que
mucho lo minimizan como no trabajo o cuando e utiliza para decir
que ha co · tado mucho trabajo convencer a alguien para que haga
tal o cual cosa
qu le ha tornado mucho trabajo I vantar e
t mprano.
De esta f rma, el uso , preci ión del término no e tarea encilla
obre todo I e c n ideran ca os o probl mas e peciale por lo
c1ue vale la pena considerar en este tema lo que dice Giddens. 3 ste
ociólogo recon ce ei caracterí tica o componentes del trabajo
para la ociedad } para el indi iduo: a) Dinero, orno ingreso ueldo
alario para poder ~ ati facer 1a nec idadc ociale y ser aceptad
en la ociedad· b) j el de acti idad, mantien al hombre en uso de
, us conoclllllento. y habilidad , lo que lo obliga a actualizar e y a
manten r una r lación social con el r to de us compañe O d
trabajo; c) ariedad po ibilita ambiente difer nte para que eJ

' Gidden , A. ( 1998) S tm()/ogía . \lianza Editorial. fadrid, 396 pp.

30

individuo s de n uel a y e tablezca relacione ociale ; d)
E tructura temporal en cuanto a que el tiempo del in lividuo se
organiza de acuerd al trabajo, (día, emanas, año). jn trabajo, el
tiemp adqui re otra dimen ión y pu de llegar a perderse la relación
d finalidad o propósito con qu se realizan las cosa. ; e) Contacto
ocial que . e logra con lo compañero , amistade y actividade
gracia o alrededor del trabajo como participar en clubes,
asociacione , equipo , fe tividade y otra semejantes· OIdentidad
personal que e logra en ba e a lo que se , dependiendo de su
ubicación en I esquema de trabajo y la vi. ión de operación o mejora
con tanteen lo puestos de trabajo con la consiguiente retribución
económica.
La ocupación, es quizá el término con mayore problema ,
debido a la imprecisión con la que uele er u ado, le asocia con
la idea de mpl o de la cual e inónirno. TJa ocupación, puede
decir e que es la ex pre ·ión de la profe ión dentro del m rcado
laboral, todo el conocimiento , la experiencia que puede tener el
profe ional de cualquier área, entra en acción cuando está ocJ(pado o
empleado. Por el contrario, i stá de cupado, parrido o
de empleado su actividad queda post rgada con lo cual corre l
peligro de volver e ob oleto, con forme aumenta 1 tiempo de la
desocupación. La ocupación no necesariamente e refiere a una
profe ión, má aún es po ible que la ocupación poco tenga qu ver
con la carrera qu e estudió, pue la ocupación depende de la
situación del mercado y no de la ducación recibida. E tar empleado
u ocupado significa percibir salari o pago a cambio del trabajo que
se desempeña, no ignifica que se ejerza la profe ión de esmdio. La
ocupación no es inónimo de profe ión pero pueden coincidir n
algún momento lo cual ería id a~ tanto para I profe ional como
para la ociedad. j esta coincidencia no
da, entonce habrá que
recurrir a analizar, de acuerdo a la prot ión para la que e ha
e tudiad , n qué ocupación o empleo e puede ubicar, por lo menos
temporalmente, mi ncra mejora la situación del m rcado· también
puede capacitar e n el nuevo pu to &lt;le trabajo a tra é del
aprendizaje e pecífico que e puede d sempeñar ' con vi ión

31

�expectativa de cambio o permanencia en el emple .
l 'na última problemática que e pre enta en relación a la profe ión
· u contexto, e la qu e g nera en lo e tudio profe ionale , lo·
cuales . on proporcionado por in. titucione de educación up rior
(I ... ) p ro Jonde mucba vec , e brindan estudios imilares con
título diferente, lo qu provoca cierta confusión y a vece
competencia entre esta pr fe iones ituación que e v reforzada
por las demanda del m rcado laboral que uele identificar ólo en
forma general a la carreras y olicitar profesional afine para
ocupar el mismo pue to d trabajo. La diferencia ntre la carreras,
a, í como la especialidade y acentuaciones en muchas de lla
on válidas de d el momento mi mo n que Ja, uni ersidade e
rigen, por lo principios del avance científic y de lo_ de arrollos
tecnológico y no ólo por l mercado de tal modo, que para un
contratante, vario profe ionista pu de"n de emp ñar el mismo
pu to de trabajo. La in titucione educativa n cambio, iguen
una lógica diferente, y, aunque no e olvidan del empleo el centro
de la creación o reforma de una carrera profesiona~ e la ciencia.
Para la institucione educativa l con cimiento e tan amplio
· variado que requiere de e pecializacione
acentuaci n para
poder con tituirse en profesi ' n, lo cual repercute n su oferta de
e tudio . En la · instituciones educativa, e llama carrera a los
e. tudios que e realizan con el propó ito de obtener un título
pr fe ional· con tituye I e tudio sistemático de una profe ión y
lo egre ado de un plan de e tuclio r cib n el nombre de
profe ionales; los profe ionales tienen el reconocimiento s cial a
travé de la expedición de una licencia o permi o para el ejercido
de dicha profe ión por lo cual on llamado licenriados (no olam me
lo, abogado ). i hacen de u profesión una forma de vida y a umen
el comportami nto ético que s requiere para el jercicio de la
profe ión entonces llegarán a alcanzar el rango de profi ionistas,
que ería la a piración mayor para todo egr ado d una carr ra. i
de pué de terminar su e ru&lt;lios profe 10nales, el egre ado quiere
continuar con e tudios de un má. alto nivel, e con icleran
po graduado. y se obtiene un nuevo átulo que grados como I de

32

mae tría y doctorado, para dar cuenta d que ba profundizado en
lo estudio , lo, ha ampliado, tiene experiencia y es e p ciali ta.

2. El conocimiento y la formación de profe ionale
no de lo. elementos fundamentale n la formación de los
pr fe ionale a lo largo de la historia ha "ido el conocimi~n~ , ya
que toda profe ión cuenta con un aber xpert o especializado
manejado n forma clu iva o monopólica por un grupo e pecífico
de la ociedad el cual pon
conocimiento, junt a habilidade y
actitudc spedficas al en.-jcio de usuario. , beneficiario o cliente .
E te servicio profe i nal e reconocido por toda la , ociedad como
algo necesari y digno para la per. ona qu e dedican al d mpeño
de una profesión. La formación de profesionales , e de envuelve
en vario contexto que pre nta la ociedad, como el conómic ,
el político, la p r ona mi rna, la cultura, la religión y otro má
pero e l conocimiento el que ha tomado una dinámica mu
acel rada o la actualidad.
En conjunto, la dinámica social actual ha alcanzado un ritmo de
tran. formaciones que l dan cierto sentido d unidad a partir de
alguno fenómenos que on compartido por ca i toda, las
ociedades. -, . to fenómenos on: la globalización y l
conocimiento, los cuale. están unido y e con olidan uno con
otro, la globalización propicia el de arrollo tecnológico y ésta, a su
vez, ha hecho po ibl la globalización. Emblemáticamente e recurre
a la caída del Iuro de Berlín (9 de noviembre de 1989) para
repr ntar el inicio de lo cambio en el mundo actual; aunque
mucho de e ·to cambio
habían presentad d . de vario año
antes, d todos modos la caída del mur . imboliza la eliminación
de ciettas barr ra que no fa orecían la circub.cióo d per ona d
idea y de mercancía .
La globalización e tablece un mundo unificado por cli er. o
elemento, , de entre lo yue e el staca el mercado el cual permite
que exi tan nivele. de producción para ati facer la demanda de
tod el mundo, trayendo como con. cuencia 1 abaratamiento de
la m rcanda. , haci nd po ible que ean acce ible, para un público

33

�B

cada vez mayor. E tas ventaja son aplicables a las tecnologías de
la comunicación, por lo que re ulta muy conómica la adquisición
de e9uipos de cómputo y comunicación. e establece así una relación
que consolida lo económico con lo tecnológico y la comunicación.
En un mercado de un gran número de consumidores, a cala
mundial, la tecnología la comunicación se convierten en a unto
económicos, pero si existen barreras fí ica o ideológicas, J mercado
no puede expandirse al ritmo que lo necesita el desarrollo tecnológico
para ser rentable; entonces las barreras politicas on también barrera
conómica . n una ituación así no se puede hablar de gJobalización
ni el conocimiento e pued con iderar como una mercancía
atractiva para el intercambio, pu sto que para que l conocimiento
pueda adqUÍlir esra característica e debe de establecer una relación
mundial &lt;le tal magnitud que provea de elemento de conocimiento
nuevos constantemente. El conocimiento dentro de la globalización
y con las innovaciones de la tecn logía e convierte en elemento de
innovac1on de la nú ma tecnología ad má de fundam ntar la
globalización.
Las profe ione n e te mundo globalizado, tecnol gizado e
interconectado el cual s presenta como contexto sintetiza en el
c nacimiento uno de u, elemento má importantes;
conocimi mo e un componente bá ico de la profe ión, e el
el mento de la actualización ) de con xión con el mundo del trabajo.
La · profesiones e actualizan con conocimi nto nuevo , pero
también el conocimiento tran forma la profesiones , propkia la
aparición de otras nueva . Consecuentemente, cierta. 1 rofe ione
pueden d aparecer por quedar sin acomodo dentro de la tructura
d J nueyo conocimiento por tener qu competir con otra de más
reciente creación, que re pond n mejor a la, nuevas demandas.
La formación de profe ionales dentro de la univer idades tiene
que transformar en relación al conocimiento y al mundo global y
tecnológico, pero la univ r idades mismas deben ser actualmente
productora de conocimientos. Esta función no es nueva puesto
c¡uc de de sus orí ene e e tableció como uno de u componente
bá 1co , lo nue ·o
que en la actualidad la producción de

34

I

I

1 I

conocimiento se pued convertir en una profesión que tome por
objetivo la de producir conocimientos nuevo o de encontrar
aplicaciones nueva a los ya existentes. La ocupación de científico,
tan señalada en los siglos de Kepler Galil o y ewton en base a
us aportaciones c mo individuo , adquiere nue as dimensiones
impulsada por las demandas mercantile de la globalización y de la
sociedad del conocimiento. La formación de profesionale del
conocimiento y &lt;le la tecnología es una de las nuevas po ibilidade,
de formación profesional que ti.en que darse en la universidades.
la universidad como institución se d be e pecializar en la función
de generación de conocimiento , desde lu go que esto no e puede
lograr repitiendo lo que hicieron lo grand científicos de otros
tiempos, que ademá , lo pudieron hacer muchas -veces, alejándose
de la univer idades de su época.

2.1. La formación profe ional en las sociedades actuales
El cambio ociocultural al que tan frecuentemente se hace referencia
hoy en día, e un proceso que se manifiesta d de finale, del siglo
XIX, aunque de forma más no1:,1.ria en el último tercio del iglo
.
La e pecificidad de los cambios, es que é to e desarrollan de
manera muy acelerada, son constantes y se presentan en div r a
dimensiones de la vida ocial a la ez, e encuentran ademá ,
fuertemente vinculados con el avance de Ja tecnologías. Las
tran formaciones tanto culturale como tecnológica , se oh ervan
en el nivel global y on producto en el inicio de esta época, de un
incremento n la relacione comerciales y financiera a nivel global, que ahora in olucran e impactan en todo, los ámbitos
conformando un mundo nuevo, donde e suceden procesos y
relacione inéditas, con una gran producción de objeto que nos
facilitan y a la vez, e tructuran o r structuran nuestra vida.
En lo diversos campos científico se han realizado muchas
aportacione algunas muy valiosa que buscan atender las
problemática. ocia1es; buena parte de este conocimiento que antes
era sólo para especialista , circula ahora como información y puede
e tar en mano de mucha per onas, lo que no significa que siempre

35

�(

se abe cómo ut:ilizarlo. La tecnología de la información r la
comunicación apuntalan estos proce os y su influencia en todas
la dimensiones de la vida social es incuestionabl . El aumento d 1
conocimiento disponibl y el cambio tecnológico reestructuran
incluso la vida cotidiana, rompí ndo las tipificaciones tradicionales
para ,dar lugar a otra nueya de tal forma, que I s esquemas gue
po ·e1amo para leer la realidad e inclu o para relacionarno con lo
demá se modifican por la influencia de con cimiento, información
Y tecnología. Cambia también el lenguaje el u 'O qu hacemo de
'l, como producto de la diver a int1uencia o del "contacto
cultural' como lo 11'UTla Alicia de Alba.~ cciooar un buen número
de a~arato mediante un contr I en la mano cambia la percepción
del aempo y el e pacio, como lo hacen también lo nuevo sí tema.
electrónicos y gadgets diver o que u amos para c municamo, a
di tancia. "Perder la m moría", puede r ferirse más al extravío del
dispo itivo electrónico portátil con ciclo comúnment como B ·
que a e. a capacidad del int lecto humano que nos permit almac nar
recordar información.
n e ta nue a · condicion e] conocimiento y la tecnología,
son cau a } con ecu ncia de los proc , de cambio, a la vez que
e tab!e~en nueva nece idade , áreas d actividad y trabajo
esp c1alizado com ya . e ha mencionado. De ahi que los diver os
campo profesionale se ven influenciad s tambi ' n por el increm nto
de lo conocimiento y la aparición de nu vas tecnologías en la.
áreas de su competencia. El conocimiento ha adquirido un alor
económico específico I u generación u. o y circulación e relaciona
con el poder , 1 diner .
·onocimiento, es por un lado, el e tado de quien conoce
abe
alg~, Y
otra parte on lo contenido, sabidos o conocido por
un ind1V1duo o una oci dad. Tod
tenemo la capacidad de
)

p~r

4

De Alba, Alicia (1995) . " ducación: contacto cultural cambio tecnológico\"
perspecova po. ~oderna. ", En De 1\Iba, Posn,odenttdad 1• Ed11r11dón. México: ES •_
U1 \l\f /Miguel ngel Porrúa.
Universal enal Bus, ,vww.rnasadelance.com/faq-usb.htm , Rmrperado: 5 de
marzo, 2008.
5

36

(

conocer, de aprehender el mundo y lo que no rodea. Como
contenidos abido , conocido o acumulado por una sociedad, los
conocimientos pueden er de div rso tipo; suele hablar e
gen ralment de conocimiento vulgar y conocimiento cienúfico
ambo tienen su importancia en la ociedad aunque en particular
debarno referirnos más al segundo. Los conocimientos generados
y perfeccionado. sobre determinado campo &lt;l la t alidad,
transformado, despu 's en sist ma formal s de análisis de esa
reaLidad se han con ertido n ci ocia . La ciencia constituyen
'
uno de los principale. tipo de conocimi nto, en la medida en que
on el re ultado de esfuerzos i, temá ·co y metódico para encontrar
re pue ·tas a probl ma. e pecificos. Hay&lt; tro tipo de conocimiento,
qu in , r científico , tienen una función y propó itos importantes
como: ab r hacer co a determinadas, o conocer ideas mito ,
leyendas y co tumbr que facilitan la vida en una comunidad; incluso
conoc r la propia hi coria o la de lo padres.
Dada u complejidad y istematización más las formas d
validación o de su aplicación en la práctica, 1a ociedade modernas
han privilegiado 1 conocimiento cienúfico, desautorizando con
frecuencia el conocimiento intuitivo, práctico o tradicional. También
e ha desarroHado una variedad de tecnologías y técnica destinadas
a pre ervar, tran mitir elaborar má, conocimiento ; ésta van de d
la formaLización e in titucionalización de la escuela y luego d las
universidade , los libro y la nciclopedias, ha ta la computadora .
En la ociedad actuale el conocimiento tiene un papel
prepooderant , por llo e aloran -o sobrevaloran- cierta fuentes
que generan conocimiento , como lo que provienen de lo medios
masivo de comunicación, de interne! y de la propaganda porgue
on ,·ía po ible d con olidar un ci rto poder. Por e ta razón, ho •
en día, la di cusión no e agota en cómo s crea o difunde l
conocmuemo, sino qué conocimiento aceptar cómo u, arlo y en
qué ituacione , plicarlo.
En lo que respecta a la tecnología, exi te una acepción
generalizada de qu é ta con i te en los objetos, aparatos, máquinas,
h rramientas que crea y u. a una , ociedad, auoqu el término

37

�lJ

tecnología también hace alu ión a i tema , métodos de organización
y t ' cnica .
onvencionalmente u amos el término aludiendo a las diferentes
forma m diantc las que se expresa o bu ca concretarse o aplicarse
el conocimiento científico. Entre técnica y tecnología suelen hacerse
algunas precisiones aunque con frecuencia e usan ambo término
por igual; la tecnología , e basa en aportes científico , en r flexione
y en e tudws, n cambio la técnica ueJe decirse, e la forma
concreta en gue se realizan la cosas de la mejor manera po ible,
por lo que e adguiere por experiencia ocial. En la sociedad todos
eso Jementw :e vinculan e interactúan, yendo y viniendo en
cLi\Tersos sentido que se e tableceo entre la tecnología, el
conocimiento } la 'Ociedad.

2.2. Conocimiento profe ional especializado
El conocirrúento profesional e un conocimiento especializado en
la medida en qu atiende o se deriva de una cierta actividad realizada
por algunos ujeto en particular, y en función de ello ha creado
una base de ideas, conc ptos y teorías; surge a partir de necesidade
sociale
por con ecuencia. se modifica en tanto cambian estas
necesidades o demandas de la ociedad. El conocimiento profesional
es un conocimiento "experto'' en un campo científico y técnico gue
aborda y propone olucion~ a los problema. que un camp en particular plantea. La especialización del conocimiento depende del
d sarrollo del mismo, pero también gira en torno a la relaciones
d l trabajo · la n cesidade concretas de la ociedad. E te proceso
s puede concretar -aunque de diver a maneras gún los ca os-, en
la medida en que aparecen interese y imilitudes profesional y
laborale · que determinan un e tatos ocupacional y definen papele
socialc . Así apareci ron los campo. má antiguos que . e conocen,
como el de la medicina, el derecho o el de la construcción
transformados de pué en profesion y producto &lt;le La dedicació~
específica de per nas a esta ár as en particular que además, reciben
reconocimjento ocial. l ,a dedicación e pedfica a tra é de la
acumulación y revisión con tante del conocimiento, produc un

r

38

cu rpo de ideas concepto , teoría técnicas termin~logía, ~s decir,
el conocimiento e pecializado adc¡uier un cierto mvel de
ab tracción, formalización y generalización que le permite er
aplicado a todos lo caso o problemas que surgen. en ~ e_ ámbito.
0 obstante, l conocimiento especializado es parcial, liímtado, a
aJ detalle, pero comúnmente se puede perder la idea de lo general o
del todo el cual e tan importante como el conocimi nto
e peciaJizado.
,
Los cambio en el contexto, en el conocimiento, en las tecnologias
y en el mundo del trabajo, impactan en La profesiones Y
consecuentemente, involucran a la in titucione de educación
superior, en tanto que formadoras de los profesionales que han de
atender los diver os nuevo problemas que surgen en la sociedad.
Fundamentalmente el mundo de la academia Oa en ·eñanza en la
universidades) ha funciónado más en torno al desarrollo de la ciencia
que a la transformaciones sociale, del mercado láboral· no obstante,
hoy en día hay una tendencia que favorece La vinculación
universidad- ociedad a través del empleo, lo que obliga a buscar
una mayor pertinencia 6 de lo que s enseña en la univer idad (el
mundo de la academia) y a reflexionar acerca de cómo se enseña en
e ta instituciones. Hoy en día cobra mayor importancia, no
olam nte saber c 'mo se crea o difunde el conocimiento sino obre
todo, •aber qué conocimiento u ar y cómo u arlo, es decir su
relevancia, la cual, siempre se define ocialmente; ademá no basta
haber e tudiado una carrera, e nece ario aber utilizar lo aprendid
para resol er tanto problemas conocidos como poder interpretar o
formular nuevos problemas.
El conjunto de cambio del entorno a lo que se ha aludido, s
proyectan dentro d l nu vo estatus del conocimiento, en la
importancia que adquieren la~ tecnologías de la información ' la
comunicación n el mundo ociaJ y del trabajo, en la profunda
tran formación que ha representado para exhibir un modelo de
la pertinencia es un factor determinante que riene en cuenta la concordancia
entre la m1sione de las instituciones de educación superior y las expectativas &lt;le la
1' ..•

sociedad. www. portal,mesco.org/ educotion/ e,/ ev.php-

39

�.'
trabajo flexibJ obre la perspectiva anterior del trabajo permanente~
tos cambios tienen rep rcusiones importantes obre las
profesiones, la formación profesional y las prácticas soóales en que
la pr fesione se expre an reconocen. El tipo d conocimientos
que circulan son determinantes para la estructuración de la·
profesione no solament en Ja práctica, sino desde la formación;
no obstante, no todos los conocimientos on útiles, ni todos tienen
una influencia deci iva en lo campos profesionales o deben ser
considerados indiscriminadamente en la e tructura de la formación
profesional, como lo veremos má , adelante.
El conocimiento y la información se consideran en las ociedades
actuale , soportes de la reproducción social, Jo que parece darle a
esta época su especificidad histórica. 8 El conocimiento
especialmente el que se considera útil, tiene valor económico, valor
de cambio; ese valor e tá en función de las formas en que se genera,
e usa, )' circula dentro de la sociedad. Ya lo expresaba Lyotard 9
desde el siglo pasado: El saber es y será prodJ1cido paro ser vendido, J' es
será conS11mido para ser valorado en 1ma 1111eva producción: en los dos casos
para ser cambiado. Deja de ser en sí 111is1no s11 propio fin, pierde su &lt;ra!or de

uso&gt;.
El aber iempre ha e tado relacionado con el p der, pero en
otras épocas e reservaba a unos cuantos, quiene tenían el p der y
la autoridad para utilizarlos; hoy en día e to ha cambiad , hay una
verdadera traru formación en los rnodos de circulación del saber [o
cual se incula con la revolución tecnológica; es decir' el
conocimiento ha perdido u erritorialidad y los controles (técnicos
o sociales) tra&lt;lici nale que solía tener. Perder la territorialidad
, ignifica., que el conocim.iento que e genera en una región o país,
no se usa necesariamente sólo en ese territorio. La palabra territorio
' D íaz Barriga , Ángel ( l 995), E,upleadore.r de 1111ÍJ1enitorios, 1111 es/l(dio de s11J upi11io1Tes.
fé&gt;.-ico Df: C'ES - 1 1\M/ l\ l. A Porrúa..
11
Rivera }' Caballero (2005), ueva teoría económica pata el estudio del cambio
económico y ocial". En Rivera Ríos, .MA y J.\lejandro Dabat, coordinadores, Gi,nbÍI!
histónco 1111mdial co11ocimúntoy desarrollo.
f/Juan Pablo .
9 Lyotard, F. (1979), La co11dici1i11 Posmodema. Madrid: ,átedra.

40

se asocia a un lugar físico, terreno o uperficie, má o meno
determinado, aunque actualmente puede usar para ren rirse a los
dominios o permisos (licencias) para que un conocimiento pueda
er aplicado legalmente. En el ca o de lo paíse en desarrollo, los
tudíos internacional encuentran gue el 90% del conocinúento
qu usan 10 ha sjdo generado en otro, paíse ·. En este sentido las
tecnología , specialmente las de comunicación y de información,
oo detonadoras de los proce. os &lt;le cambio, ya que han necho que
mayor núm ro de conocimientos e tén disponibles, aunque no todo
se pu da considerar conocimiento útil o aplicable legalmente.
La con ideracione actuales sobre I conocimiento útil ba_cen
énfa i, en dos tipos: 11 el conocimiento útil de primer orden (modo
1) y el conocimiento útil de segundo orden (modo 2). El prim ro se
refiere al que e utiliza para hacer o producir la cosas conocidas; el
egundo para hacer nue a · cosas (innovación). El conocimi nto de
primer orden re ulta de la codificación y estandarización del
conocimiento tecnológico producido por una revolución tecnológica
previa (inno ación) o sea, es la con olidación del conocimiento de
egundo orden; es el conocimiento aceptado a entado, validado y
el que frecuentemente e difunde en las universidad s. En el
desarrollo históríc -soóal, la supremacía corresponde al
conocimiento de segundo orden y el trán ito de una revolución
tecnológica a otra e explica como l producto de la interrelación
que se da entre ambos tipo de conocimiento. La fecundación in
ví.tro y lo llamados alimentos tran génicos son producto de lo
avance. en el campo de la genética; stos d scubrimiencos re tudio
e codifican. se institucionalizan y se difunden. D los diverso
conocinúentos que e puedan generar en este campo científico e
convi rten en útiles, aquéllos 9ue tienen po, ibilidade de aplicarse
(y 9ue otro logran aplicar) }T generar beneficios para la sociedad.
De e ta forma, n la sociedade del conocimiento, la t ferencia
Gibbon. • Michael ( 1998) '' Higher Education Re!cvance in the 21 st Cenmry''.
Pari.,
E CO orld Conference on Higber ~ducat.ion. hn Díaz Barriga.
Op. Cit.
1 Rivera Ríos.. Op. Cil, p. 4ó.
111

41

�implícita . hacia el Uamad conocimiento útil tanto al de primer
orden como al de egundo orden, p ro enfatizando n la promoción
y de arrollo del segundo tipo. Por ello, las d mandas hacia las
institucione &lt;le educación , uperior se dan en e te entido, perando
que la: univer idades formen profe ionale. en condicion s de
g nenu-, d1fun&lt;lu y u ar p rtin n emente I conocimiento para
re olver lo problema de la oci dad. 1 o obstante lo incuc tionable
&lt;le esta r alidad, el énfa · en la utilidad (económica), ha prov cado
crítica. de cli er a naturaleza, porque I afán utilitarista pon freno.
al er&lt;ladero humani rno n la. ociedad actuale .
1 conocimiento e. una facultad que p rmit a u poseedor
actuar intelectual ) fí icamente, la información consi ·te en dato.
e ·tructurado. y_ue permanecen ocioso ha ta que alguien, con lo:
conocimiento suficiente , lo. utiliza para interpr tarlos y
proce arlos. P ,n intemel hay una gran cantidad de información, pero
e n ce. itan cierto. conocimiento para ten r acceso a e a
información, para . aber u arlo, para di criminar o el gir lo que
po&lt;l mos u ar pertinent m nte en función de ituacione planteada .
Para utilizar la información que tá en la red, hay que . aber
solicitarlo en loo; buscador , y tabl cer po teriormenre lo vínculos
que L rt:yuieran; también e importante po eer una ciert'l base de
conocimi nto LJUe facilite la búsqueda , permita de. echar la
información · ba ·ura''.
\hora bien, entre conocimiento infi rmación existe un pa aje
perman nte, pue to que el c nacimiento e tran forma en
información en el moment en que e codifica.
decir, cuando el
conocimi nto :e transcribe en r pre entaci ne simbólica
·u cepttblc. _d~ difundir. e~ almacenar e, u codificad· n da lugar a
nue, a p '-lbtltdade cogno dtiva ya que, previo aprendizaje
pueden conducir a la creación de nuevo obj to de conocimi nto.
Igua.lmtnte uced con la información. uando e poseen lo
le~ otos ufici nte , para proc arla, di criminar r u ar
creat1\:am ntc la información e com'icrte en conocirruento para

quien la usa y aún má , pu d generar otros conocimientos.
La percepción acerca del cambio (en el contexto) uele expre arse
en Ja formulación de dos concepto que d cierta manera son
complementario : econonúa del conocimiento e informacionali mo
o.oci dadr d; 13 cone ta xpre.iones eintentaabarcarlo a pecto
centrales de la. tran formacione actuales. E decir, el conocimiento
adquiere alor económico en una ociedad qu e enc~entra
10terconectada, globalizada y en acelerado proceso d cambio. ~ n
la economía del conocimiento, lo ' activ intangibles,1~ adquieren
un papel r levante; e trata de la inver ión orientada a la pr duc~ón
y dí ·eminación d conocimiento (capacitación cducaoón,
inve tigación de arrollo -T&amp;D- información ' coordinación) y de
la inver ión orientada a ostener la capacidad humana (ga to en
alud). Lo que antes . e conocía como 'ga~t " ahora e "inver ión".
Por ello e in i. te en que la e pecificidad histórica de esta época,
radica en la relación cada v z má compleja entre conocimiento
útil e información considerado a.rob el ment como soporte
'
del desarrollo ocia.l y conómico.
Lo primero (c nacimiento útil) se refi re a la comprensión d
los fundamento de las innovacione , o ea el por qué en c mparación al aber cómo (k,10111 bon~. Por lo que se refiere a la información,
pued decir e muy generalmente que e, resultado del grado d
difu ión de e conocimiento, con id rado también como condición
del progre o • ocial. ➔ • decir, l entorno ocial actual exige, no
.olamente conocer la explicacion (el por qué) que stán atrá de
lo· conocimi otos (lo que gen ralment e n eña en las e cu la ),
ino también, el aber cómo llegar a ello para u. arlos.
J,a información, en su en ido más amplio e decir, como
comunicación del conocimiento, ha ·ido fundamental en toda · las
ociedade , pero actualmente cobra una importancia fundamental,
al grado de que para refecirno a e ta época e dice también con
JO I tencia que
ivimo en la sociedad de la información·
,a tell (2006). L, era de /(I i,iformarión 1: l..,a 1octtdrul RED. 7 '. Ed. Mfa.1co, DF:

12

Dav14 P. ~ Fotil)'. D. (1995) Una 111trod11cao11 ,, la eco11omía)' a la .rodedad del saber.
~oci.es/salac ·1./david .pdf recuperado 20 de marzo de 2008.

W\\

42

.tglo XXl Editores.
14 David \' Foray. Op.

it.

43

�f

i~fi _rmacional en términos de Ca, tell . El t 'rmino informacional,
stgwendo a e te autor, indica el atributo de una forma e pecífica de
organización acial en la 9u la g neración l proce, amiento v la
tran misión ele la información e con iertcn en la fue~te
fundamentale de la procluctiYidad y del poder, debido a Ja nueva.
condicione t enológica que . urgen en e te nuevo período hi tórico.
De esta fi rma e p rfüa e ta r Lación entre onocimiento útil e
información, con iderado ambo oporte bá ·ico. del de. arrollo\
por ende, elemento. 9u la educación . uperior d be considerar e~
la formación de los profe ionales de bo) n día.

2.3. lmplicacione de Jo cambio del conocimiento en la
formación univer itaria
Los cambi
en el conocimiento impactan en el
ntenido \
e tructura de la práctica profe iones, pero ademá , en el tipo d~
saberes que e reguieren para estructurar el esquema formativo de
cada profesión qu e en eña en las universidade. e instituciones
d educación uperior. 1 conocimiento cambia constantemente
por ,lo_ 9ue el riesgo de ob ole cencia e latente; las práctica y la¡
prote ·1one deben adecuars a lo cambio e incorporar las nueva.
tecnologías; la relaciones ntrc profe. ión trabajo, éxiro econórruco,
no son lineales· además de la pertinencia, la formación universitaria
ha de incorporar la nocione de actualización v formación
permanente. La profi . 1ón de la erudición -en I e~tido de Paran -, ·u t ntada en 1a inYestigación para el cultiv del aber ,. en
la U:an ~ i~n de_ é. t~, e fue ad~i~endo poco a poco a 1 proc~so,
de tn tltuc1onalizac1on profe tonalización de la urii, ersidad
de tacándo e ahora, el a. pecto ocial. Por otra part la llamadas
prof~ iones liberal (médicos, abogados, ingeniero ) han ic.lo
1~ans1tando d~ de po. ici~n . estratégicas que le permitian otorgar
oerta gar~noas a , u_ rrucmbro Oo profe ionale ), a fa bú queda
d ª!te~·nallva para frenar la ubocupación) el de empleo, ante el
crec1m1ento de egre ados de la educación up nor.

r

La univer 'idad pública hoy n día, a pe ar de momento difícile.
con, erva un p so importanLe en la formación de la fuerza laboral y

44

la ma a crítica nece aria para la reproducción . ocia! y aunqu no
on 1a única instancia educati a ni el conocimi nto . produce
privativamente al interior de ella , la univer. idade iguen iend
m titucione. que conservan el reconocimiento y aceptación
uficiente. para alidar a lo indi iduo ant la ociedad me&lt;liant
la expe&lt;lici ' n de documento qu lo acreditan como profe ioni ta .
El reto no es menor, ya que e enfrentan a arios dilema. que ponen
en cuestión algunos de su. supu tos fundacionale . sí por jemplo
al interior de la univ r idades pública , no t rmina de haber acuerdo
(a pesar de las política, oficiale.) re pecto de si la uní er idad debe
centrar en el ab r por el saber, o si debe formar para el mercado·
i ha de abrir e completam nte a odo a aquel que des e ingresar a
ella o si ha d pon r restriccione, en función d lo apoyo.
económicos y de una upue ta calidad educati a (exámene de
ingre o); igualmente
di cute si la univer"idad ha de propiciar un
saber cada vez má e. p cializado o i por el contrario, debe formar
con un enfoque integral má cultural y. ocial.
En lo particular este último aspecto que . e menciona, e un claro
ejemplo en nue ·tro país del tipo d conflicto o dilemas que no se
resuelven solamente con r formar los planes de e tudio· así por
ejemplo, aquello plan qu han incorporado a u e tructura
a ignaturas d la llamada de formación general (d contenido,
gen neo • culturale) se ven descalificado con tantemcnte por
otro tipo d opinion . o diver, a wli er idades del mundo e han
realiz-ado reforma , c mo una clara re pu ta a la demanda ocia!
d contar con profe ionale que sean poli\·alente", creativo , que
e tén n condicione d abordar un problema bajo en~ qu
multidi ciplinario , o rrabajar en e1..1uipos que abracen esta
per p cava; que puedan re olver no ól situaciones con ciclas o
pr Yi, ible , ino aún aqu Ua inéditas, ine peradas, emergentes. o
ob tan te bi n e sabe que para re lv-er a ·p c o como los
mencionado no e uficiente con realizar tales rd rmas, como lo
ha expresado dgar M rin 15: / desafio de n11estro liev¡po es el de lle1•ar

----- - - ' Morin. E. (2002), Los siek saberes 11eresarios de la ed1mmó11. México:

45

1

CO.

�\1.

Se trata de 1111a reforma no progra111ática
sino paradiglllática, q11e tot1rierne a 1111estra aptit11d para organizar el
co11oci111iento ... L, rqorllla de la enseñanza debe co11dr1cir a 1111a refar111a del
pe11.ramimto · la refom,a del pmsamiento debe co11d11dr a la refo,wa de la
a cabo 1111,1 rf!/01?11a del pema11liet1to.

e,uetidt1zr1.

'n la s ci dad actual la profe ión tiene nuevo ignificado :
algunas profe ione · má' que otras, a ünilan rápidamente a u
n1iembro · y proporcionan identidad· otras en cambio poseen
e tructuracione poco definida y eventualmente, las de cierta ramas
sueJen er confundidas por lo menos ante los ojo &lt;l lo derná . E
1 ca o de alguna profe ione que incorporan las TIC'
(adrrrirustra&lt;lores, ing nieto ). Por otra parte, con la d mocratización
de la educación, Ja profi iones más que la pertenencia a una clase
. ocia!, marcan la adqui ición d una cierta categ ría ocial, que
pued traer apare1ado estatu, poder ) beneficios económico . La
globalización ha afectado la profi ione. reori ntando su campos
y prácticas; en todo caso, ·u ne:xo má importante con eJ pasado, e
d tipo simbólico, porque aún la profe ion tradicionale e ns rvan
olamente la parte má e. encial de u cometido, para los médico ,
curar a lo· enfermo , por ejemplo.
AntP parecía uficiente, .ocialrneme hablando, con er ingeniero,

médic~, abogado, contador; con tener cualquier profe. ión para
c n olidarse n una p sición económka por medio del ejercicio
laboral pe~o obre to&lt;lo para lo ar una identidad, tanto per onal
como soCJal, el conocimi nto profesional re ultaba entonce,,
duradero. E. ta exprec_ión que :olían u. ar lo. profesionistas: 'para
, o ya me guemé las pe taña. durante cinco año ... ' de taca sin
duda que e con ·id raba innece ario volver a leer o e tudiar. n fa
actualidad I nueva tecnologías stán d encadenando una
modifica ión en lo método. ele trabajo a í como también O la
mi ma ocieclad qu a u vez pr ionan a la univer idades a
inc~rporar L1 noción de actualización en la formación profesional
(a ne_ g de perder vig ncia i no lo hacen), como un principí
e encial dentro del progreso de la profe iones.
Detentar o aplicar un conocimient e pecializado }' de man ra

46

(

profe íonal, no implica nec sariam nte po eer un título e~ di_cha
profesión; e puede er mu profe ional" y no ser ~~ofe 1001 ta.
er
1 0 ob tante toda per ona que e tudia una profes10n deb
re paldada por lo sabere del camp que l corre_ pon&lt;le. El e _ru~o
formal e in, titucionalizado del conocimi nto r lattv-o a una pro te l n
e avala mediante la acreditación la ac ptación ocial, ademá de
star respaldado por 1 título de una io titución edu~atiYa. ~a
educación, desde 1 punto de ,~i ta económico se con 1ert mas
gue en un ga ·to en una inver.ión para potenciar el de arrollo, pero
las univ rsidade deben incorporar la ciencia y la tecnología para
e, tar en intonía con nue, tros tiempo , por ello se demanda a los
profesioni ta qu p eao desarrollen ciertas cualidade. como:
conocimiento· útile y actualizado· (en u campo y en otro
relacionado), desarrollo de compet ncia para el u_o de t enología
moderna capacidad para responder a situacione inéditas de forma
p runente oportuna, re pet a la autonomía y derecho de
información de lo usuario-, colaboración en quipo · d trabajo
multidi ciplinario , actuaciones acorde a normas y po tulado
ético . E to implica má que olamente tener dominio técnicocognitivo en el campo profe ional.
in qu signifique qu tengan que plegar e de forma automática
a lo requerimientos del mercado, pero sí con la int ación de
re ·ponder a la nece idade sociale , las univer idades tendrán qu
desplegar proceso d formación profe ional d una ma~era
diferente, eliminando lo cont nido y práctica acadérruca
ob o) ta que reducen la formación sól a la tran mi ión d
conocimiento; dotando a lo futuros profe ionales no sól con lo
conoCimieoto necesario sino también propiciando el desarrollo
de una estructura de pen ·amient que posibilite a la vez, nueva
forma de aprender e to significa que, aunque n e u
re ·pon abilidad de forma absoluta, i deberá posibilitar una mayor
ocupabilidad (o empleabilidad) laboral de la personas impulsando
una educación de calidad cada vez má incu.lada al desarrollo de
una cierta polivalencia d us egre ados.

4

�2.4. E pecialización, profe ionalización, institucionalización
Lo diverso proce o, qu inciden en el desarrollo de las profi.: iones,
tal com especiali:.&gt;'.ación, profe iona.lizaciórt, in citucionalización,
e tán t do. rela 10nado. íntimament . En el desarrollo &lt;l la
profe ·iooe ·, generalmente la consolidación de un modelo id al de
profesional resp nde hi. tórica ) ocialment al predominio de un
d terminado ejercicio de la práctica profesional. Entre lo momentos
c¡ue e distinguen e ' tán: eJ de u instituci nalización el de la
'
profesionalización el de la tendencia a la e, pecialización
del
conocimiento en I marco de la ociedad moderna. El nuevo orden
int rnaciona] . manifiesta d de finale. del siglo
L ' a í como el
tipo de rganización Jel trabajo que lo , ust nta; ambos configuran
la e tructura r el i rema de un mercado laboral con capacidad de
re ponder a lo requerimi nto:-- de la nueva ciedad que se perfila
de de.: entonce . La aparición de la egunda revolución in&lt;lustriaJ
produce una organización del trabajo que 'e corresponde con e te
modelo, en el que nueva actividade van cobrando importancia ·
e in titucionalizan- 16 alguna, de la profcsione modernas que
conocemo nacen en e e conte ·to.
7

La in. titucionalización, a í como el proc o ocia! que
comprende, adoptan di, er o
ntido, ; si 'e quier jmplificar puede
decir e que algo
ha in titucionalizado cuando e co1wiertc.: en
una forma reconocida por la tradición, por u eficacia y por u
legitimidad de hacer las cosa de la mejor manera po ible; también
hace refer ocia a la conver ión de esta acci, idad en un tudio formal
en una institución (gcneralm nte univer itaria). 1 diant lo.
proce os de in, tJtucionali?aci , n . e adquiere cierra rel vancia o
pre. rigi octal, recon cimiento '/ o l gitimación d la actin&lt;lad
que
realiza y de lo ujeto. que e dedican a ella), tra ciend o
permanec en el tiempo e la ba e para otros proc so o se alude a
Ua como fuente d tradicione. , autoridad o poder. El proc O de
in titucionali;r,ación egún Ben-DaY id,,- e principalment1,; el
''' Pacheco \fendez, T. 1· • ngel D1az Bamga (1997), J .aprofmó11: 'iH ro11dimí11 .ro,w
1/ .\1. A. Porrua.

e 111Jfll11ao11fll. ,\f'xico, DF- CI:: L - ,

,- Gtado en Pacbcco J\léodez ( 1997).1A p"!fés,ón. 'i1uc11didófl .rfl&lt;ialeinstilr,do11al. p [9.
48

re ultado de la aceptaci, n social, e también un ámbito tiene Y
adopta norma para la actividad específica.
.
Cada campo ocia! va conformándose de manera diferente, d
tal forma, que produce parámetros particulare · que se ad cuan a
un marco normativo ad hoc al campo de qu se trate. uando una
actividad e in titucionaliza, le igue un proce o que e producto
de la, interaccione, e intercambios entr lo div r o sujeto que
detentan o a -piran a po er posicione de poder o influencia en el
conjunto de la, actividades desarrolladas por sa acti idad ocia!.
e con olidan parrones normati o , forma de organización e
intercambio de valore ociale y cultural . gún menciona
Pacheco, iis gen ralmente la in titucionalización transita por varias
etapa que además e r lacionan con la, características, rasgo. o
elemento, que s le atribuyen a una profesión. . tas tapa on: la
con olidación de un grupo profesional en torno a un conjunto d
problema.; la constitución de un conjunto de conocimiento propio ..
e tablecimiento de proceso de instrucción y elección para definir
la· ocupación d
u miembro ; formación de colectivo o
asociac1one profesionale · reconocimiento público y r glas para
acceder a lla y jercerla.
El studio de una profe ión en las univ r idades, e formalizó e
10stitucionalizó ca i en todo los paí
de Ja ociedad ccidental
7
de de el iglo XI como resultado ele la Revolución Industrial r el
d arroUo clel stado m derno. e d arr liaron dos modelos que
r scatan cada uno, principio científicos ~ filo ófico,, a í como
forma, de organización • trabajo hacia el mrerior y en us relacion ,
con la ociedad. E to modelos on d napole 'nico (al qu responden
ca i to&lt;las las uni er idade pública de I, xico), organizado n torno
a e cu las ) facultade , que enfatiza las profesione separada de la
actividad científica e im·e t:igati a· y, el modelo departam atal, cuya
estructura y organización está en función de la consolidación d la
investigación en torno a los diverso campo d conocirrú ntos. ada

'R

Pacheco Méndez, T. y Angel Díaz Barriga (1997), Op. rit., \.Iexico, DF: CESLT-

LN,\M/ M. A. Porrúa.

49

�}-¡

modelo de uni ersidad re pond a formas particulares de concebir
la ciencia, de desarrollar ,v transmitir el conocimiento científico·,
también estos mod los e sttucturan obre concepciones acerca
d quienes enseñan de quienes aprenden de la forma cómo
realizan sta funcione , pero en definitiva la formación profesional
que se despliega ha. de beneficiar a la sociedad.
El desarrollo de las universidades responde más a la evoJución
de la ciencia r la recnologfa, que aJ mercado de trabajo y sus
demandas est porque durante largo tiempo las instituciones de
educación superior decidieron con cierta libertad sus planes de
estuclio, a í como las áreas de la actividad ociaJ que podían tener el
carácter d profesione ; i bien las pr puesta de la univer idad
coincidían en ciertas etapas con los requerimiento del mundo del
trabajo, con frecuencia staban de vinculadas de él n la época
po terior a la egunda Guerra MundiaJ, la ens ñan.za superior, ti.ene
un gran auge debido aJ d sarrollo económico, a las aspiracione
democráticru y al incremento poblacionaJ lo qu se tradujo en un
aumento de la demanda, con la posterior consecuencia de Ja
aparición de diverso centro de estudios universitarios y
t enológico en todos l · países. Las wriversidades impul aron
innovaciones científicas y s ciaJe , y aJcanzaron mayor prestigio y
reconocimiento social, pero e les fue demandando cada vez más,
atender los requerimiento del mundo del trabajo. Estudiar una
profesión, acu&lt;lu- a la uní ersidac~ e convirtió en una práctica com6n
en sectores económicamente estables e influyentes, pero también
formó parte de la aspiracionc de las clase medias en aJguna
proporción de lo sectore · menos favorecidos.
Los cambios en lo conocimientos ) en la organizaci, o económica
y .ocíal ofrecieron oportunidades para queJa ocupaciones hiciesen
fr nte a las demanda de especialización tran formándo en
profesione . La profe 'ión e convirtió en una forma de trabajo que
desemp ña una per~ ona, con el fin de buscar, ademá de la
su~ i_ tencia, alcanzar un prestigio a nivel social, con el objeto de
atl tacer u sentido d perten ncia y reconocer e autónomo. Para
lograrlo
nec sario que t oga las habilidades cognitivas y la

50

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destrezas necesaria para desempeñarla con re ponsabilidad y
eficacia. En las sociedades modernas, la profesión se considera un
tipo particular de actividad caíacterizado por un poder social
considerable y un elevado estatus social: Presenta un notable gtado
de institucionalización y de capacidad técnica que supone u,na
preparación e, pecializada y recen cicla pm una institución; posee
reglas y licencia de carácter oficial, un fuerte sentimiento de honor
de da e y de 'olidaridad que permite asegurar el monopolio del
eni.cio; códigos morales que prescriben su responsabilidad con la
sociedad má un fuerte sentimi nto de vocación o ervicio hacia
los sujetos que atiende en el campo particular de que se trate.
T,a inserción de la estructura profe ionaJ en la sociedad del siglo
XX s relaciona con la noción de "profesión liberal' , considerada
como aquella asociación o grupo que aspira a monopolizar u,n ámbito
particular de actividad en la sociedad.
te e el caso de las
1
19
llamadas profesiones "académicas ' que precisan un determinado
ámbito d competencia y se apoyan en tre criterios que describen
u entido más general: 1) ormación técnica en toda regla,
acotnpañada por un procedimiento institucionalizado que d' alidez
tanto a ésta como a la competencia de los individuos así formados,
dando primacía un campo determinado de conocimientos. 2)
Dominar la tradición culturaJ, haber logrado su comprensión y haber
ad9uirido la habilidad para utilizarla en algunas de sus forma de
u o. 3) Contar con algún medio in titucional de garantizar que la
citada competencia e aya a aplicar a actividades socialmente
responsable .
La institucionalización de las llamadas profesiones liberales, ha
desarrollado el sistema profesional en dos vertient : la" disciplinas
intelectuales (académicas), y las que tienen como finalidad la
aplicación práctica d las primeras. E to ha permitido a la ve7, la
aparición de do categorías de profesiones en la oci dad moderna:
las profesiones de la rudici 'n (las humanidad ) y las profe iones
aplicadas (derecho y medicina). on el tiempo, se fueron sumando
19
Parsons, Talcott (1979), b11ciclopedia l11ter111wonal de itmcias Soriales. Versión
electrónica.

51

�. (.
a amba modalidade un núm ro mayor de profesiones; aunque otras
oo responden exactamente a este esquema.
Los proceso de institucionalización , profesionalización de
ciertos árnbi os del conocimiento, e tán en función de la relaciones
qu e d arrollen con cierto nivele de la e tructura social; entre
esas relacion
on importantes su insetción o arraigo en el si tema
universitario y en la ociedad. E to se puede ejemplificar con la
carreras ligadas al uso de la nuevas tecnología d la comunicación
}'dela información, que surgieron originalmente como ocupacione
e pedfica , con olidándo e y conformándo e pronto en carrera
ptofe ionales. Un ejemplo peculiar, e el relacionado con la
acti idades de la cocina, la preparación de alimentos y menús
det rminados que ha d venido en lo últimos tiempos en una carrera
universitaria producto en parte de la d dícación a ella de per onas
de cierto rango acial o económico (siempre ha habido cocineras y
cocineros; ahor-a, como profesión con reconocimi nto , acial, son
chefs), a la condicion individuales y laborales de la personas,
qu tien n menos tiempo para preparar sus alimentos comer eo
sus hogare y que por ende, pu d n adquirirlo ya preparado y a
una oportuna mercadot cnia que aprovecha todo esto. Pareciera,
siguiendo a Par on , que e ta actividad se ha profe ionalizado ante
la creencia general de que dicha actividad presta una contribución
e pecial a la sociedad; es d cir e te aspecto equivale a una condición
para que tal proce o e dé,
La profesión o carrera, como se dice comúnmente, e considerada
como un fenómeno sociocultural en el que in.ter ienen un conjunto
de conocimientos, habilidades -y compet ncia, - tradicione
co tumbre y práctica que dependen del conte o social económico
cultural en el que surge y s de arrolla la profesión. Todo su
componente e tán su¡ecos a evolución y articulado , indefectiblemente, al is tema producti o. on e ·to, la figura o «perfil'
profesional como supuesto d 1 campo profe ·ional requiere preci
u r ferentes, porgue según ean éstos, será la deJirnjtación que de
tal perfil se haga en los plane de e tudio por ejemplo.
La globalización, el increment de relacion comerciale asl

52

como la apertura económica en lo inicio de los noventa, plantean
nuevas demandas a la en eñanza superior y a la profesiones. "" n
este enrido, aunque las univer idades hagan e fuerzos concreto
para re. olver la adecuaciones requerjdas e o no garantiza la
colocación de los egresados en el mercado de trabajo. Orjginahn nte
las presione. provienen d l entorno internacional de organismos
externo que valoran la educación en términos económicos y de
ventajas competitiva,. Las corrientes critica. no dejan d ob ervar,
que si bien, se presiona a las univer idades para que e forme a los
profesioni tas, gún lo requiere el mercado el mercado no e capaz
de ab orber a todos lo que pos en un título profesional. Esta
situación no solo impera en nue tro paí en todo el mundo se
e tableceo exigencia nueva a la universidad
y d más
instituciones de enseñanza. superior, pero las posibilidades de superar
lo reto , se van dando en función de lo que cada instituci , n pu d
lograr al vincular e local e iot macionalmente. Es paradigmático el
caso dela nión Europea que está en vfas de c nsolidar un e pacio
común para la educación superior que aspira a facilitar no solamente
la movilidad estudiantil entre univer idade, y nacione , sino la
empleabilidad y eventual contratación de los profe iooales en paíse
ajenos al de origen.
En léxico, las in tituciones d educación superior
especialmente la universidades pública - también e han visto
presionada para modificar su enfoqu s formati o a efecto de
fortalecer, renovar o crear incluso, nuevas profesiones que atiendan
la complejidad de los problema actuale . La valoración qu
hace
hoy en día del conocimi oto, ha dado por r sultado que se revisen
lo contenido científicos y las práctica de las profe ion
para
eliminar lo que a no es útil e incluir conocimiento y prácticas
académicas ion adora , que incorporen las tecnol gía de la
informaci , n y la comunicación com parte u tandal de los entorn
educativos. e e p ra además, que los profe ionale d e ta época
sean p rsona ín egra , con el bagaje teórico-práctico de su campo
profesional que inc rpo en además en su perfil, la, siguiente
competencia : un pensamiento , i témico, capacidad de ab tracción,

53

�I¡ ,

de experimentación y de coJaboración. El profesionista de hoy al
observar y- analizar un problema, ha de abordarlo y contemplarlo
como un sistema, en el t1ue integra las ramas del conocimiento
humano; debe poseer la capacidad para representarse la jnformación
de manera simbólica y ha de realizar un trabajo colaborativo e
intetdisciplinatio para elaborar propuestas que lo lleven a una
solución pertinente.
Lo que se ha e}s.l)resaclo, es sin duda, un compromjso insoslayable
de las universidades hoy, dado que en la práctica, los rasgos que
tradicionalmente identificaban a muchas de las profesiones se han
visto desdibujados o se encuentran en reacomodo y ~ veces, son
objeto de amplios debates, &lt;le ahí la presión hacia el cambio. La
creación de nuevos ámbitos para el desarrollo &lt;le la profesión, más
la aparición y uso de las nuevas tecnologías, reconfiguran las
características de la mjsma, si la universidad ha de formar a los
profesionistas, también ha de considerar este nuevo marco social, a
efecto de mantener el reconocimiento social y para que sus egresados
tengan posibilidades de acomodarse en d ámbito laboral. Por otro
lado, el nacimiento de nuevas profesiones ha de contemplar la
vinculación entre formación y prácticas profesionales en el mundo
del trabajo; ante lo cual sin duda, se evidencia una doble necesidad
importante, la actualización constante por parte de los profesionistas,
y, por parte de las universidades, el compromiso de establecer
mecanismos gue posibiliten una educación permanente.

2.5. Las prácticas sociales de la profesión
Sin duda el desempeño profesional o campo de actuación profesional
también experimenta transformaciones y plantea nuevos retos a la
formación profesional. En algunos campos, incluso, es v:isible, una
cierta tensión entre ejercicio profesional y formación profesional,
por lo gue esta relación adquiere un sentido particular. Se espera
que las Lmiversidades contemplen la realidad profesional, para no
crear profesiones o profesionales alejados de la verdadera práctica;
igualmente deben atenderse la actualización constante de los planes
y programas que sustentan la formación, porque, dado que la

54

1

/{ ll,

runámica externa es muy rápida, especialmente en algunas áreas, se
corre el riesgo de obsolescencia.
La práctica profesional es el espacio de concreción de todo lo
aprendido, es en la práctica donde los conocimientos adquieren un
significado real, por eso la formación profesional deba orientarse
mayormente a los problemas en la práctica. Estos problemas, en
cuanto a su defirución y en cuanto al diseño de alternativas de
solución, tienen mucho que ver con las competencias adquiridas en
el proceso de formación, específicamente en las competencias
específicas de cada profesión, pero adquieren un nuevo sentido
cuando se tratan de llevar a la práctica, puesto que deben ponerse
a prueba de lo que realmente pueden hacer en condiciones de trabajo
real, por lo que surgen las contradicciones y limitaciones en cuanto
a la formación adquirida. Las posibilidades de actuar frente a estas
situaciones, comienzan por delimitar en cada profesión, aquellos
comportamientos que reflejan una tendencia de desempeño
vinculada a las prácticas profesionales establecidas ante las
exigencias de los cambios tecnológicos o de problemas técnicos o
sociales (incluso éticos) diferentes, que reclaman nuevos
acercamientos y distintas habilidades. Por ejemplo, la educación
\,¡rtual demanda de los profesores y los profesionistas nuevos
conocimientos y habilidades, que ya debieran estar aprendiendo en
la universidad. Igualmente los diversos problemas que afectan a
todos y gue no podrán ser resueltos sin el concurso de todos,
debieran estar siendo estudiados y abordados en todas las carreras
a efecto de propiciar acciones conjuntas e informadas que permitan
soluciones por lo menos a mediano plazo. Evitar la contaminación,
~r ejemplo, no es sólo asunto de los biólogos o ambienta.listas,
smo de toda la sociedad y cada profesiooista debe tener cierta
formación que lo habilite para realizar acciones congruentes en este
sentido.
Para realizar una adecuación pertinente entre formación y práctica
profesional también se reqwere tomar en cuenta a los empleadores
Y a los colegios o asociaciones de profesionístas que trabajan y
conocen el medio. Igualmente es importante que quienes forman a

55

�(

ll

lo nuevos profesioni ta Oos profesare ) posean los elementos y
dinámicas gue la ciencia, la tecnología y el mundo del trabajo están
reclamando, a efecto de gue logren favorecer los vínculo. necesario
entre prác ica y formación. Ademá , para promover perfile
diferentes, se han de integrar perspectivas multidisciplinares en la
formación de los profesionista , que lo orienten a la búsqu da Je
soluciones en esta vía. Ello a pe ar de que muchas formaciones
profesionale se han e tabl ciclo casi de forma ai lada. una d otra,
a veces no resulte tan difícil plantear la olución de problemas desde
e ·ta per pectiva· no obstante hay que eguir promoviéndolo.
Los jóvene que egresan de las universidades eofr ntan en el
campo laboral ituacione que van d de la tecnologización de lo.
procesos que han modificado la relación e fu rzo-trabajo, el manejo
de grande volúmene de objetos y procesos de producción nuevas
relacione entre equipo informatizado y grupos de trabajadores,
ha ta nueva· estrategias para el manej de desechos; ademá
aparecen también problemas novedosos -que tra cienden el plano
meramente técnico o relacionado con la tecnología y se io talan en
una dimensión má humana, per onal e incluso ética y moral- que
hay que atender mecliante nueva práctica y actitude , tal es el
ca o de la consü.leración del u uario en di ersos entidos:
información, atisfacción, libertad de elecci' n. E evidente que
las problemática generadas por las grandes w-be requieren de
grupos de profesionales que ofrecen di ersas soluciones para la
misma.
guí es importante r conocer que la mcorporacióo de 1a
formación integral y la básica o tronco común, en las carreras de
algunas in tituciooe de educación uperior sigue esta orientación,
dado que e plantea dotar a los futuro profe ioni ta tanto de
habilidades técnicas o propias de la profesíón como habilidade
generales de tipo comunicativo, ·acial ético, etc. o obstante la
importancia de programas de este tipo, no e uficiente, hará falta
también incluir por ejemplo, una estructura de problemas en la que
c nfluyan div r o pt:ofesioni tas, porque ello conduce a los
e tudiantes al trabajo, n
lamente en equipo, ino inter Y

56

H.. ,., li

w1t, / ,

1

T,r,a~k

&lt;, '"

multidi ciplinario· es decir, problemas que no se pueden resolver
con eJ conocimiento de un profesionista aislado.
El desarrollo de la capacidad para trabajar en equipo, es una de
la características má importante que se demanda a los
profi sionistas hoy en día esto debe de. arrollarse suficientemente
en la universidad . .Ademá también hace falta promo er desde los
procesos de formación la capacidad de argumentar y la de escuchar.
Todo nuevo profesionista, además de po eer .la capacidad para
adquirir, buscar y usar información reciente y pertinent , deb
enriquecerla con un análisis, para estudiar ofrecer soluciones a un
problema concrero (lo que se esperaría para 1ámbito particular de
de empeño), Jo que también implica la responsabilidad de proponer
la mejor olución po ible. La !Jamada sociedad del conocimiento
genera nuevas relaciones con los si temas de acceso, de selección,
así como de uso de la información. En buena medida a elJo e debe
que las competencias más demandada en la nueva era, son las gue
se relacionan con .la información: habilidades para identificarla,
seleccionar la que se puede considerar pertinente y poder usarla.
o es casual que a partir de los año setenta del siglo pasado, las
universidades empezaron a diseñar carrera profesionale que a piran
a re olver lo problemas relacionados con las nuevas tecnología
de la información y de la comunicación. Como es el caso de todas
aquella gu integran en su nombre la "admini, tración de sistema "
Ygue ahora se int gran a la denominación genérica de TIC' .

2.6. Universidad y nue as profesiones
La universidad, entendida como la institución que ocupa el espacio
privilegiado del conocimiento y de la formación de profe ionales
competentes con erva un papel protagónico en la mejora de las
condiciones de la sociedad; por ello es necesario el replanteamiento
de las intenciones educativas y su pertinencia en relación con lo
requerimiento y necesidades de la ociedad. Las nue a, configuraciones productiva han determinado la aparición de nuevas práctica
para el trabajo, debido a que e han modificado la formas d
relación organización y gestión del mismo. •s o conduce a

57

�l!rJJ un,

redefi.niciones en la formación profe ional, que no oece aria.mente
tienen que seguir al pje de la letra la orientaciones del mercado
laboral, pero que tampoco ban de ignorarla . Al rediseñar
curricularmeme, e deben considerar la demandas de lo individuo
la, familias, los empleadores, la organizacione · y en general de la
ociedad, brindando un conocimiento no fragmentado, holístico e
integrador que ea útil en la práctica. La organizaciones internacionales recomiendan que
incluyan al meno las siguientes siete
di dplina,: cibernética., epistemología., matemáticas, prospectiva,
teoría de la complejidad, t oría de las organizacione y teoría de
sistemas, como formación común en los programas académicos, de
licenciatura y posgrado. También han de incorporarse en el perfil de
profe ional, la d cencia, la investigación y d desarrollo como parte
del de empeño del profesioni ta.
La función de la universidade es principalmente la formación
de la capacidad cientifica y tecnológica de una sociedad, más allií
de La existencia del mercado de trabajo, porgue e] mundo de la
cultura tiene su e pecificidad y es tan necesaria en la sociedad, como
toda Ja ciencia la tecnología gue pueda desplegarse o usarse. Sin
embargo, to 1tl timo no debe ha cerno perder d vista el hecho de
gue los sabere adquiridos en la formación in titucional preci an
ser recodificados &gt; reinterpretados (no olamente aprendidos de
manera mecánica), en aras de una cierta adecuación y posible
r . pu sta a la cspeci ficidade de lar alidad del trabajo en el ej rcicio
profesional. ◄ n última instancia, no sería estrictamente nece ario
producir conocimientos nuevos, lo que í es n cesario e desarrollar
capacidade y aptitudes para utilizar creativamente del que se puede
di poner· e, decir, e, tamos hablando de la recodificación y
reinterpretación de lo abere para aplicarlo a ituaciones
concreta · así _urge un conocimiento especifico que tiene un valor
n u o para Ja resoJución de problemas, eJ cual sí puede considerarse
como algo propio y r pr entativo de nuestra época. Las
organizaciones demandarán profe ionistas con la competencias de:
actuar de manera autónoma, adaptarse a los cambio aprender a
apren&lt;ler, funcionar en grupos heterogéneos, indagar e investigar.

58

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manejar herramientas (lenguaje ·, ímbolo , tex.tos, información,
conocimiento, tecnología),entre otras.
Las profesiones gue requiere el México de hoy y sobre todo el
&lt;lel futuro es un problema difícil de det rminar, requiere considerar
las aspiraciones de los individuos, la situación acial, el desarrollo
de la economía, los avances en la tecnología y sobre todo el
de arrollo de nuevo conocimientos. La educación, además de
contribuir a la satisfacción de necesidades materiales, debe contemplar claramente resolver los problemas de calidad democracia,
equidad, justicia y solidaridad; es decir mejorar la caLidad de vida
de los ciudadanos de un país. En todo caso las profesiones han de
estar vinculadas al bienestar personal, , ocial y econónúco, y obre
todo, caminar a la par del propio conocimiento, la investigación y
las nuevas tecnología .

3. El individuo como contexto
Como a e ha mencionado en párrafos anteriores, las profe iones
funcionan dentro de cierto contexto como el económico, el
conocimiento, las instituciones formadoras de profe ionales y otras
rná . En la sociedad actual uno de los contexto más importantes es
el individuo mismo, quien es tomado como una referencia para las
acciones que e emprenden. Vol erse hacia í mismo es una forma
constante d preguntarse ac rea de lo que se e tá haciendo en la
actividad profesional. "' n muchos ca os e posible que la decisión
individual sea prepond rante obre otra determinaciones. Lo
contexto tradicionale de la profesión han jdo muy arfado , desde
el origen o nacimiento de las personas, 1a religión la familia, la
economía de mercado y la política, pero ya desde hace algunos años,
la elección d carrera que se va a estudiar, lo cambios en la
ocupación, y hasta el cambio de profesión, por ejemplo, on producto
de motivo má per anales. Buscar los empleos mejor remunerados
~ ·in duda una importante orientación para la ocupación, pero el
individuo mpieza ya a alorar otras situaciones como el de los
horarios de trabajo, las vacaciones, la per onas con las que se tiene
gue trabajar, d tipo de clientes a los gu s han de pr tar lo

59

�servicios, la localjzación del emple la po ibilidad de tar más
tiempo con la familia, la satisfacción en el trabajo y la realización
per anal, entr otro .
Dentro &lt;le lo contexto, sociale de la profesión, el individuo,
aunque pudiera parecer lo contrario, es igualmente un contexto
formado por la sociedad pues ést solament . e pu de xpr , ar en
determinada circun rancia ru tórica . El individuo no e opone a
la ociedad e parte de ella no ólo como un número, ino como
un componente. D cir que la soci dad e w1 conjunto de individuo
e una expresión demasiad uperficial para atender una realidad
que es más compleja. La sociedad está compuesta por individuos,
pero no sólo que vi en junro , ino má bien que conviven, que
tienen que e tar organizado para re lver us problemas, que . on
capa.ce de crear e tructuras sociales muy difcrcm a la urna de
individuo como lo on la religión, I , ta.do la familia, la
comunicación, desde luego la profesión y mucha má . lnclu o,
ocialmente se habla de que e pueden construir proyecto para la
formación o r forma de la ociedacl. Las difi rencias entr suma de
individuos}' sociedad son radica.le , aunque no por ello el individuo
es algo opue to a la sociedad; el incLividuo mismo e un producto
de la ociedacl, &lt;le las relaciones qu , e e tablecen en la ociedad,
por lo tanto, el indi iduo es un contexto acial de la profe ión.
.. n la sociedad actual, el re peto al individuo
ha convertido
en uno de lo principio de la convivencia ocial, colocando a é te
en la mi ma jerarquía de las in. tituciones como l e ·ta.do la
ducación r el trabajo por ejemplo; de h cho muchos de lo
principio político r cuperan la oposición entre individuo y
ociedad tratando de establecer una nivelación entre ambas
entidad . La 1 y por ejemplo considera al individuo al mismo nivd
que l e, tado, la economía conced al individuo una importancia
fundamental para los patrone &lt;le con umo, al1orro · producción, el
éxito de la educación d pende de la capacidad que logran d arrollar
lo individuo, para aprender por sí mi mo , para planear y r solver
ituacion ~ probl máticas, r o general la e tructura cial interactúa
e retroalimcnta de la acci n d individuo , pero históricamente

60

en la relación entre estructura social e individuo, ha predominado
la institución obre el individuo; en la. actualidad permanece mucho
d ese tipo de relación, pero también se obs rva una pr encía,
cada vez má significativa del papel del individuo frente a la
estructura.
unque e habla del individuo en general, no todo los individuo
en una sociedad son iguale y actúan en la mi mas condiciones y
con lo mismos anteceden te · exi ten di t rcncia individua.le y
diferencias que on producto del origen o pertenencia de los
individuo a ciertos grupos ocia.les que marcan di, · ione al mterior
de cada sociedad y entre ociedade , pero hay que precisar que ta
diferencias, e manifiestan, en última in rancia como diferencias
entre indi iduos. demás, e ta diferencias transcurren en una
amplia gama de formaciones, que van d de l género origen
ocioeconómico, origen étnico, lugar de nacimiento, condicione
familiares y otro más. Algunas on inherente a la per ona, es decir,
·e nace con ello y el individuo no puede modificarlo mientras
que algunas otras í posible 9ue sean tran formadas a lo largo de
la carrera profe ional. D toda, maneras la diferencias entre
individuo , aún y cuando se pueda nacer con ellas, adquieren
ignificado sólo en el cont xto d la ociedad que e. la que les da
eotido, por ejempl la diferencias d género ólo e marcan
cuand la sociedad tiene establecido que hombr y mujer son
diferentes y que se ubican en posicione jerárquicas de diver o nivel;
la marcada ori ntación de hombr y de mujeres hacia cierta
profesiones, es producto de e ta. ideas. También e ta diferencias
se manifiestan en ciertos trabajos dirigidos de manera pr d mtnante
(o pr ferente) para las muj re o para los hombre .

3.1. Individuo/ individualidad
Una de las id a generalmente más aceptadas Ó' más fa] a a la vez)
e que la elección de carrera o profe ión es una actividad desarrollada
por individuo independientes frent a un conjunto de opcion s
evaluadas de man ra racional. n otros términos, que las carrera
e elig n iguiendo un 'dictado int rior" que no dirige

61

�trr m diablemente hacia una acti idad específica que se
corre, ponde de manera directa con nna habilidades o aptitude
innatas o det rminada por ra go, g néticos. sta creencia era ca 1
una idea irr fu.table en la edad meilia, pero a la caída del mundo
medieval cambia muchas cosa entre lla , que r quieren nuevas
actitud · habilidades, que serán ahora de arroUadas en los centro
de e tuclio d lo cual la univer idad erá el más importante.
Ha ta ntonces aparece el individuo como tal; e decir, e puede
afirmar que el incli iduo
una creación de la era moderna, ya que
prácticament no había exi. tido e ta noción en la, ci ncia social
ni en la ideología o filosofía occidentale anteriores al iglo CV. El
llamado r nacimiento provocó una rnptura con la concepción holista
que integraba a la p r. ona, y a la sociedad como unidad, por lo
tanto relatiYamente indi isible, conc pción que e fundaba en la
filosofía cri, tiana que dominó el mundo europeo ha ta e a época.
Lar forma protestante prim ro la idea de la ilu tración de pué
pu ieron énfa i en la oncepción qu hac d lo individuo ere
aut 'nomo ; c. to cien con ecuencia para la organización acial y
la forma ubordinada d c ntrol y desarrollo.
La idea de considerar al individuo como indep ndiente de la
oci dad t.ien cierta consecuencia de tipo ético y afecta al di eño
funcionamiento de las in titucione ociale . El individuo en d
feudalí m &gt; e taba atado a la voluntad del eñor feudal su d tino
estaba prácticamente d ciclido d de e] nacimiento (la Igle ia
apoyaba en o). uando lo individuo d jan de ser ier o y deben
procurar e la ubsí tencia a partir de , u, accione individuales, se
produce una profunda tran formación en la esfera de Las relacione
económica , ya que el individuo puede, al menos teóricamente
dedicarse a aquello que má le gust o coincida con us interese y
necesidade .
o ob tante lo dicho, la posibilidad de que el individuo pueda
crear u propio fu tura tá a, ociada a las condicione ociale
exi temes. 1n camp ino o trabajador de una zona rural en féx.ico
di pon de dif rentes posibilidades d de arrollo personal i lo
comparamo. con uno de Francia o uno de Kenia. También un

62

ingeniero d Haití t ndrá oportunidades económica y profi ionale
diferentes a uno de E tados nidos o uno d México o Brasil. iendo
las profi síones imilare , esto pued resultar paradójico pero no lo
e : el eíercicio de competencia y habilidade profesionale está
asociado al de arrollo del conjunto d la producción de todo · lo
bienes y servicio de una sociedad determinada.
in duda, ha, mucha coincidencias en la llamada ociedad
occidental y ciertas profe iones on intercambiable . Ponga.me l
caso de la profe ión médica. En un reciente Poro Iberoamericano
de Entidades ifédica celebrado en fadrid n mayo de 2008, e
analizó la relación entr el jercicio de la medicina en España y en
1\mérica Latina. En el último año, llegaron a paña 4,273 médicos
foráneos, 70 por ciento de lo cuale · provenían de América Latina·
alguno de lo paí es &lt;le origen disponen de un médico por cada
5 000 habitante , en paña a ha llegado a casi cinco por cada
mil?' • ta, migraciones de profi ioni ta que tienen una ri de
con cucncia sociale
conómica ' cultural muy amplia ,
uponen es ci rto, habilidad y competencia profe ionale
intercambiable , pero no i mpre e a í.
Un jemplo gu ilustra la forma en que la variables
ocioculturale modelan la caracterí tica d profesione y
competencias está dado con La di tribución profesional por sexo .
i tomamo publicacione de cincuenta o se enta año atrá
veremo · gue se atribuían a la mujer cierta babilidade específica
Y e las destinaba a cierta carreras· cualquiera que lea e o di curso
hoy encontrará que la mujer (y lo hombre ) eran visto como
ignado · por L1 biología: el destino (y la ocación) profe ional de
una pet ona estaba determinado por u exo d nacimiento. Todo
lo &lt;JU podía hacer era re ignarse a e a fatalidad a umir lo inevitable.
En la actualidad e a ideas no pueden so tener e d ninguna manera
~· tenemos qu las rnujere, (y también lo hombre ) ocupan lo
pue to de trabajo d casi cualquier profe ÍÓO' i todavía existen
diferencias e tadí rica en cuanto a la di tribución de profe iones

31

EFE, El País, año 1.'XXIJT, n~ 11291, 13 mayo de 2008.

63

�{

por exo e porque permanecen prejuicios y no porc.1ue haya
habilidades innata .
Algunas profesione, no on intercambiables, pero por otros
motivos; Ja de astronauta e el mejor ejemplo. o habría dónde
adquirir la competencias requeridas en íéxico, p ro i lo hubiera.
debería emigrar. Por su parte un médico formado en Bra il podría
ejercer en léxico, pero un a tronauta formado en otro país no podría
venir a trabajar a México (al menos por ahora). Diferente·
ocicdadc , dependiendo del ni el de desarrollo de lo que se suelen
llamar fu rzas productiva , requieren de diferente habilidades
profesionales; e abido que alguna per. ona, (e pecialmeme en
Latinoamérica) inician u e tudio, nnivcr itarios pensando de de
el inicio en la posibilidad de emigrar, lo cual plantea, a su vez,
complejos problema ociales y económico.. no de los fenómeno
que se ha v nido incrementando en lo · de ·plazrunientos d eres
humano entre paí es es el d la llamada fuga de cerebros" es decir,
la asimilación por parte d los países centrale · o de mayor nivel de
desarrollo de per onal profesionalmente capacitado y esp cializado
que ha recibido , u formación en países periférico o vulgarmente
llamados . ubdesarrollado . Para estos últimos paí es, e:: to representa
algo má - que 1a mera emigración de indi\riduos: la sociedad invirtió
recursos en la formación de esas _per onas lo pierde para beneficio
d cada emigrante con alto nivel educativo, ad más de condicioru1r su
propio desarrollo por la carencia del pe onal adecuadamente preparado,
lo cual supone, entr otras cosas un problema de oberanía.
J,0 importante a recalcar aquí e que todo los proceso ociaJei
on el resultado del entrecrnzamiento de accione individuales e
instituciones ociales, que e influyen mutuamente. En otras
palabra ·, la el cción d una profesión no e un a unto pwamente
indi idual ni tampoco el efecto de fuerzas sociales que
imponen
a un indi iduo a pe.ar de , u deseo o necesidade . Lo ere
humano construyen la ociedad con cada uno de us actos y lo
hacen a vece de manera inconciente, aunque e a ociedad a.Í
construida tendrá efecto~ obre u propia realidad y por ende su
foturo ademá de que en la sociedad a.í con truida se generan

64

.

in ·citucionc que tienen una dinámica propia e :independiente de
los deseos nec idade de los individuos.
3.2. Formación, educación y desarrollo humano
Como ya se ha explicado, toda odedad requier d su sere
humano· ciertas habilidade para su producción y reproducción.
En una sociedad de pe cador , la opciones de cualquier niño e tán
reducida y las habilidades que requerirá para desempeñarse como
adulto las podrá adquirir de us mayores n un proc , o d formación
con us in titucione e pccíficas: habrá quienes actuarán como
mae tros y habrá quiene certificarán que e po en esa habilidades
y se le podrán encomendar tareas con autonomía. La inserción del
individuo e u.o proce o gradual donde la ma}roria de las decisione
cáticas están elaboradas de antemano y donde el proceso tiene la
apariencia de 11at11ra/idad e, d cir, parece obvio qu alguien ea
pe cador en e a sociedad y parece obv10 que haya ad9uiri&lt;lo la
habilidades de un pescador exp rimentado la j rcite. n nuestra
sociedad mexicana la opción de er pescador no e la única ni siquiera
la principal: hay una gran cantidad de opcion s la ociedad requiere
de una gran di ver idad de oficio. y ocupaciones con mayor o m nor
grado de conocimiento y habilidades e decir de competencias a
poner en juego. De esta forma, la inserción de los incli i&lt;luo no
parece tan ob ia y e n ce ario tomar deci ion s en ca i todas la
etapa de la vida que redundarán en senderos
posibilidades
diferentes s gún los ca o . Cierto que ha limitan te iniciale difíciles
de corregir, como cuando un niño que nace en una región rural
marginada no tiene otra po ibilidad qu la de a istir a la única escuela
di.ponible, 9ue está mal guipada físicamente, 9ue el profe or no
tiene en casione la formación adecuada, que e1 ambiente no
propicia la dedicación a las tarea escolares • el aprendizaje y donde
el fracaso escolar no se juzga como inapropiado.
Una ociedad plural ofr c en la actualidad un gran número de
actividades profe ionales algunas &lt;le las cuales r quieren un grado
universitario y otra no. Las primeras univer idades formaban en
dos o tres áreas o esp cialidades y actualmente e e número pasa el

65

�.

(

centenar. Obviamente, la diversificación no es un imple proceso
capricho o, . ino el re ultado de la evolución de nu tro accionar obre
el mundo real a partir del desarrollo científico. Incluso cosas que se
hacían naturalmente como el parto, son hoy obj to de compleja
competencias médica en nue tra sociedad industrial. 21 luchas
activic.ladc · humana y actividade de producción e han hecho más
complejas y e requiere de ayuda profe ional para interpretarla y
a imitada. Veamos pu nue tra ociedad urbana: ¿qué lleva a una
persona en particular a d empeñarse en cierto campo profesional, a
desarrollar las habilidade específicas que requiere e campo?
EJ problema suele pre entare en la época de los estudios de
preparatoria, cuando normalmente se debe elegir una actividad
profe ional lo cual uele crear cierta angustia a muchos que no
tienen daro cuál erá la mejor opción personal. fá aún cuando,
como ·a hemo mencionad , la di er ificacione entre carrera son
cada vez má grand e incluso suelen aparee r nuevas posibilidade.
orno n
te campo solemo tener algunos imposto.re que
pre entan eudo te t o teoría populares sin fundamento científico,
e debe s r muy caut loso al tomar una decisión, dado que en
principio la elección implicará año de e fuerzo qu pueden entrañar
pérdida má o meno grande de biene materiales o psicológico
Debe t ner. e claramente en cuenta que e trata de legir una
profe ión } n una vocación y que esa profesión podrá cambiar
algunas \' ce a lo largo d la Yida ya a porque la demanda ocia!
y económica &lt;le la profe.ión ha variado, ya porque nuevo
de cubrirniento, científicos obligan a cambiar técnica
forma de
trabajo, ya poryu el deseo · lo, intereses personale lo llevan a uno
a e pecializarse en cierto campo diferente de la profesión, o también
debido a una combinación de lo tres factore mencionados.
Vocación e un término d vieja data; proviene d l latín vocalio
qu supone acción de llamar o ser llamado , qu la tradición dd
cri. tiani mo a imiló a un Llamado de los dioses para hacer algo.
Rodolfo Bohoslavsky señalaba con a ierto, hace 'ª vario año.,
21

Téngase en cutnta que, incluso en ~léxico, hay regiones donde los partos

igu n s1enclo "naturales".

66

(

(

.-

que vocaaon e algo que debe explicarse, anb que er un dato que
explica. 22 Hay per ona, que suelen in cribirse en u.na carrera porque
la propaganda de la in titución que la ofrece dice que le a egura la
alida laboral. Juando alguien píen a en una salida laboral no puede
ab r si stá fanta eando con hacerse millonario con tener un
trabajo e table, con alcanzar un nivel de prestigio ocia! y alario
acorde a ello o implemente con la posibilidad de encontrar trabajo
aJ concluir l
tudios. Hay aJguna carrera coro enfermería o
bibliotecología que tienen en e te momento trabajo asegurado, sin
embargo, por di tinta razone , el númer de alumno que la cur an
e in uficiente para la demanda, mientra que otra , como abogado,
a pesar de tener un mercado de trabajo altam nte aturado, siguen
teniendo una gran demanda. Dado que, en alguno países léxico,
por ejemplo), la oportunidade, de trabajo para lo egresado
univer itario pre entan un rezago diferencjal, el temor del
desempleo acentúa lo mi do a la capacidad de hacer una elección
correcta. Pero lo que vale para el si tema en general no opera al
nivel del individuo: e cierto qu por ejemplo, lo. puestos de trabajo
atractivo, para abogado han cLisminuido, pero también e cierto
que eguirán exi tiendo oportunidade para abogados capaces. o
puede de conoc r e que las ta a de de empleo repre cotan un
factor de angu tia frent al futuro pero en todo caso e un factor
9ue amenaza a todo con o in título univer itari . Empleo pleno
empleo y de empleo on elem nto estructural s del si tema de
producción y e inculan a proceso económico , político r
culturales complejamente interrelacionado . n léxico, lo once
oficios más tradicionale. de la estructura ocupacional del paí
ostentan un alto porcentaje de profe ionistas.2' egún el
Observatorio Laboral de la ecretaría de Trabajo, un 19 por ciento
&lt;le lo taquilleros posee título univ, r itario, mientras que ntre lo
cartero la proporción e. de 14.2 por ciento enue los electrici tas
1

'.:? B ho, lav ky, R. (1985). Orú:11tación 1•ocadont1!} utr11legia rlí11ica. Bueno Arre :
' ueva Visión.
~ Rivero, A. (2008)." alvan 11 oficios a profesionistas ". é/, 'orte, año L ' , nº
25438, julio 30 de 2008.

67

�\I

,'

llega al 10.4 por ciento. Además, un porcentaje jmportante de
egre ado universitarios son cerraj ro ·, cantineros, vidrieros,
jardineros, tapiceros, plomeros y albañiles.
Por otra parte, par e que lo importante, de de el punto de la
realización pet onal, es gue la actividad a la gue uno se dedica sea
gratificante, aunque eJ n.ivel de alarios, en términos ab oluto o
comparativos, sea relativamente insatisfactorio. Pero e o no puede
e ·tablecerse de antemano, ya que la sati facción gue se obtiene por
desempeñar una de enrunada tarea no depende sólo de la tarea en
sí sino de una compleja s rie de factores asociados. La realización
per. ona] no puede definirse de manera absoluta, porque hay gente
gue puede sentir más feliz trabajando como jardinero que como
médico (y con menos factore de angu tia quizá). La idea de
realización personal atiende a factore de orden ideológico, asociados
a lo que se considera deseabl por una per ona en un momento
determinado. j una persona tiene fantasías de realización inalcanzable para ella en un momento histórico y en una circunstancias
dadas, entirá que u actividad n es adecuada; pero ello puede
darse en cualquier ocupación o actividad. En todo caso, lo importante
e que el de arrollo de cuaJqwer actividad, no e desempeñe en
condicione hutnillantes para quien la hace, como las condiciones
actual de ciertas formas de clavitud, es decir, de per ona que
son obligada por el uso de la violencia a desempeñar ciertas tareas
o son colocada en ituaciones donde les e difícil optar por otra
condición. 24
riesgwdonos podríamos proponer, acordes con
artha u sbaum25 que una actividad que permita la realización
personal &lt;;leberia permitir la auto expre íón, las posibilidade, de placer
y iuego, el ejercicio d la dignidad el de. arrollo emocional (no
impidjendo la expre ión d 1 amor y los afecto ) otorgar una
capacidad de decisión autónoma, au encia d abuso corporal o a la
, alud y la expresión de libertade. políticas.

La ociedades moderna actuales han sido caracterizadas como
sociedades de conocimiento. n otro lugar,26 hemos definido la
sociedad del conocimiento como caracterizada por cinco rasgo :
una ·ociedad donde se investigan las creencias sobr l er humano
y 1a naturaleza; donde todo se guían (o al menos tratan de hacerlo
as0 por normas objeti as de verificación delo, conocimiento ; donde
e dedican un portante recur. os a la investigación científica en todo
sus campo ; donde el conocimiento se acumula, se organiza y se
interpreta de manera permanente para encontrar efecto de utilidad
práctica; y finalmente porque todo el conocimiento e emplea para
modHicar valores objetivos de acción y para poder alcanzar e tos
valores y objeti o . Las sociedade · del conocimiento exigen a las
nuevas gen racione (y a las vieja. también) una actualización
perman nte de los conocimiento con el objetivo de emplearlo
concientemente en sus relaciones y en su acción obre el mundo,
pero también el uso de técrucas de aproximación a ese mundo que
reduzcan la incertidumbre al máximo. Toda la acción humana se
basa, entonce , en el conocimiento y no en alguna otra fuente de
autoridad en otra forma de guía; más allá de cualguier profesión
específica, lo central e la entronización del conocimiento como
elemento oriemado_r para encauzar toda actividad. s en e te
contexto dond debe buscarse la realización per onal en la actualidad.
L1 economía del conocimiento tiene sus ba es fundamentales
en las competencia que hao adgui ·ido su . habitantes, fundamentalmente a través de una educación que pre ent altos niveles
de calidad; esta educación deb proporcionar la posibilidad d
desarrollar la habilidade que permitan el análisis de la información
Ysu ubicación adecuad~ generar nu vo. conocimientos obre la
realidad, poder encontrar oluci6n a los problemas en su campo y
estar en permanente apertura par-a adquirir má y mejore
conocimientos.27 Otro de los aspectos gue deben e tudiarse cuando

.
lo, a m
- d ocumentados que son obligados a trnbajar
o re fienmos, por e¡emp
doce o catorce horas al día por núnimas condicion de rettibucióa (a vec ólo ¡x&gt;r
una comida miserable y un catre donde dormir).
25 Tussbaum, M. (2000). Wonm1 ,md h11111a11 dc11elop111ml. Cambridge RU: Cambridge U ruve ity Press.

"· lnfanteBonfiglio,J., Ceballos dela Rosa, 1., barles Lata. L , Benavides fartínez,
B., l Rebollo o, R (2007). Hacia la .roaedad del ,011ocz111imto. [é:6co, D.F: Trillas.

z4

68

r, hm&lt;.lación " te Paí (2006). "A la orilla de la econonúa del conocimienm' . lé.slc
Pais, n" 185, agosto de 2006, pp. 59-64.

69

�e analizan la economía del conoc1m1ento es el acce o y
disponibilidad de Ja tecnologías de información. El número de
líneas telefónica fija , el número de u criptores de teléfonos
celumr~, el número de computadora y el número de per ona con
acce o a la red intemet on lo indicadore má utilizado para mostrar
ha ta qué punto una sociedad avanza o I plano de la economía de
la información.

3.3. La realización individual como meta ocial
Lo japone. , tienen un término e pecífico, karosht~ para referirse a
la muerte por fatiga laboral, porque la cultura laboral del paí lleva
a la gente a desarrollar excesos en u actividad profe ion.al Japón
e quizá el único paí del mundo donde los rnpleados suelen
mostrar agradecimiento a u empleadore trabajando hora extras
de manera gratuita. 28 La condición cau, ante básica es I estilo laboral
del país, donde la jornadas agotadoras se prolongan por lo largo
r corridos en lo medios de transporte y la ob esión por la up ración
profesional lleva a la g nte a cometer e to exceso . La estadí cica
laborales indican que al menos una quinta parte de los jecutivo
de empresa de arrollan algún tic nervioso o alguna manía neurótica.
E evident que e, una condición social impuesta por la cultura la
gue presenta un modelo de .realización personal difícil de realizar
para mucho , ha. ta el punto en gue alguno terminan en un
agotamiento total con la ·alud irrever iblemente dañada o indu o
la muerte. ¿E e. ta condición ac ptada voluntariament por los
japone es o on las con&lt;licion , ocia.les la que lo. ll van a un
punto de no retorno? • s po ible que muchos de llo crean que
actuando de esa manera están d mostrando lo valio os que son y lo
importante de u actividad. Cr emos que e ta no la forma en que
debe proponerse la realización individual.
Como decíam . má, arriba, son factore de orden ubjetivo lo
que pueden hacer entir a una persona como r atizada en una
actividad cualquiera. Durant mucho tiempo e pensaba que d
2ll \rillanno, .'\. (2008). "Trabajan en Japón hasta la muerte' .Eh
oº 25435, 1ulio 2"' de 2008.

o

urte

año LXX,

alario era el único elemento qu determinaba un trabajo
ati factorio. n la actualidad, sabemo que hay por lo menos sei
factores que hacen a un trabajo de eable. 29 Eso componente on:
el tiempo dedicado al trabajo, a sea por exceso o por insuficiencia;
la. per pecti as obre el futur Qa po ibilidades de prom ci 'n y la
eguridad); el grado de dificultad que el trabaj r pre enta para la
competencias gue se po een; 1contenido mismo del trabajo o ea
el int r' n la actividad que se desarrolla, 1 pre tigio ocia! que
po ee, la independencia qu proporciona· las relacione
interper. onale que s establecen en el lugar d trabaj ; por último,
el salario que se recibe. El trabaj per onal, además de estar en la
fase inicial como actividad formadora del homo sapiens
autoconstitu ente del ser hu.mano, e· una forma de realización e
imegrnción social para cualquier individuo n la actualidad. e trata
de una actividad e pecíficam nt humana en la medida en que se
rompe la relación entre la acción instintiva y el acto grati.ficador 30
el trabajo implica una actividad d constitución del yo, que
proporciona un elevado nivel de integración de la per onalidad. Lo
que podríamos llamar indu trio idad, la capacidad de la especie
humana para actuar sobre el medio transformándolo, se realiza en
cada ser humano individual; qui n no trabaja, es decir quien no
hace algo para modificar o alterar el medio en el que vive, en algún
entido, no alcanzaría la categoría de ser humano.
Ahora bien, a í como el trabajo permite la realizad' n de un ser
humano como tal también pued ser cau a de sufrimient ,
frustración o agre, ividad.
d cir, bay trabajo u ocupaciones que
pueden incrementar el grado de neurosis de un individuo. Quiene ·
no pued n adaptar e al trabajo muestran por lo g n ral, elevados
índice de rotación aus nti mo, accident y aJcoholi m · también
hay persona qu pre entan, al menos externamente carencia de
'!l Ciad-, A. (1998). Les indicateur de la atlsfaction au travail.
uelles oat les
caractétistique d'un bon emploi? Observarions recueillics da.o cerrains pay de
l'OCDE. París: OCDE. Politiq11es d11 ,narché de lra11nil el poliliqlle socia/e. Documents

bors érie nº 34.
" 1

cff, W ( l 972). E/ lrobtgo, el homhre_y la soaedad. Buenos

71

· es: Amorrortu.

�motivaci · n para trabajar. Algun r fran popular
u en marcar
esta cara r rí rica, como ' el viYo v"JVe d l onro, y el tonm de su
trabajo' , 'c.1ue trabajen lo casado", que tienen la obligación ' pero
en general no e cnti nd qu a1gui n no pu da t.rabajar. Tenem,
en mucho: ca o g nte que no guiere hacer el trabajo qu k: asignan
o al gue k obligan, gente gue por cli er a circun tancia se v
obligada a aceptar trabajo, gu no le gu. tan () le hacen mal o a
media ) p ro e dificil encontrar a alguien 9ue no trabaje en absoluto.
Igualment e b erva 9u un de lo probl ma qu ha enido
creciendo n el mundo lab ral e, 1aco o p icológic o fllobbillJ!,. ·
trata d un probl ma de alud lab ral que debe traLar e como tal \
que ha venido aumentando en la soci dad indu trializada,. En
la práctica ·e traduce n &lt;.JU lo up ti re no reconocen el rraba10
de sus subordinado , que los je
encargan a un ernpl a&lt;lo en
particular y de f( rma continua los trabajo más pesados u
irrel vante , gue un trabajador · ube timado de motivado o
víctima de la envidia d lo demás o de u patron s, j fe. o
upervisore .' 1 El aco o p.icológico en el trabajo presenta tre grados
de iol ncia: n un primer nivel la p r onas que lo ufren pueden
resi tir y rein ertar e en su m1. mo entorn de trabaj . n l gundo,
n puede resistir ni e. capar y tiene dificultade para rein ·trtar e a
la. acti ,jdadc laborale , mostrando daños físicos o in apacidad
mental temporale. · por último, la p r ona aco ada n pued ncarar
la ituac1 · n ni encontrar una . al.ida por í mi rna, requiere de
tratamient por parte de especiali ta y u rehabilitación
difícil.
l agre or pare e pre entar ci rto ra go d per naUdad
p cítico , como inseguridad carencia de sentimi neo de empatía,
insensibilidad afee ·va, celo y an ia de p der y endencia a ejercer
l control d Jo, clemás d manera pato} ' gica. o d be confundirse
la conclici 'n de vi lencia p. icológica con otras forma de patología
laboral, e &gt;mo el índromc: d 1 trabajador c.¡uemado (e□ el c.¡ue quien
lo padec mu stra fatiga mocional, d . p r-onalización y carencia
de r atiza ·ión per onal); tampo
con el tra toro d 1 e tré
11

aóo

ánchcz, M. (2004)." ,1 aco ·o en el trabajo como problema de alud". A/Hui
XXI.\'., nu 9868, 1um 8 de 20114.

72

postraumatic (que caracteriza p r llllil r exp rimentaci ·º.de la
vivencia traumática, por atar de ita.r de manera compuls1 a la
aparición d e tímulo ad ersos , por un aumento de la _capacidad
de activación). P r otr lado ninguno de to. ca o ant nor s deb
confundir e con ituaciones de conflicto en el trabajo, que su len
er más normal de lo qu
ere . Jom pued Y r e, oo mucha
la circunstancia por la cuale una p rs na puede no trabajar
encontrar dificultad
n u trabaj
a v ce es difícil inclu o tener
una compren ión adecuada de lo que ocurre. 'n el ca o de lo.
de empleado., los s ntimientos d impotencia o ubestimación
pueden a ravar aún más los impediment para in errarse en l
mundo laboral
La a&lt;lic ión al trabaj , p r tro lado e una ent rmeda&lt;l que a
vece ha ido tomada com un m 'rito por parte de ci rta gente.
Ha.y personas qu e ienten orgullo as de trabajar duro in hora
Libres y rn yacaci ne , in momento de esparcimient y in hacer
otra co a má qu pen ar en el trabajo aúo cuando no e tán en u
oficina. o en su puesto d trabajo.
pesar de las apariencias, e
comportamiento uel producir el efec o contrario, a que e a
per ona rermioan siendo mur inefideote ; lo important ,
justamcme, no e trabajar todo l tiempo ino tener un alto
rendimiento en I tiemp que
trabaja. Ell 11 va a un compl jo
tema, 1 Je la productividad laboral.
Fue n la d · cada d l 94 y 1950 cuand com nzaron a
estudiar e los efectos que el trabajo y u exceso pueden tener sobre
la alud. 3~ egún 1pre idente d la oci dad Europea d P iquiatría
ocial, Francisco Alonso- ernánd z, el labo.roa&lt;licto o 1vorkaholic
presenta un perfil ba tant d finido: e. hipcrambicioso, e tá
aco tumbrad a una batalla con tante para imponer u- propio
proyect i · competitiv
decir, con fuerte ncce idad p. icológica
de uperar a t d s lo demá ; po ce fuerte
nrimíento J
culpabilidad, o a que po. ee una mentalidad d tip masoqui t-a
que a ume la obrecarga d trabajo como una compen ación a u
' ánchcz. \i. (2007). "Enganchados al trabajo". EIP1111 año XX..'-:.11, nº 10840,

febrero 13 de 2007.

3

�,.1

,, ,

&lt;,

r \", ,1.

necesidades· inseguro bu cando siempre la aprobación de us
superiores como un modo de lograr un.a mayor autoestima; aislado
y olitario, con dificultade ' para lograr lazos familiares profundo y
óLidos y bu cando en us interacciones cotidianas en el trabajo,
que son generalmente superficiales, una campen ación por esa
dificultad para el compromiso afectivo personal. También mue tra
nn e tilo de vida irregular y anárquico tiende a exceder e en d
consumo de drogas, como el alcohol, l tabaco y la cocaína, en lo
que intenta encontrar una forma de atenuar el agotamiento
emocional que ufre. Que quede claro que la dificultades personales
no ocultan ni justifican las condiciones e tructurale de la economía
de una ociedad para ofrecer trabajo digno a todos su integrantes.
Lo que • e ha intentado aqui es poner en per pectiva la
importancia del estudio -y comprensión- en profundidad de lo
div r os contextos que afectan o inciden sobre las profe iones en la
actualidad y l de arrollo de la práctica profe ionales, en el
entendido d que ningún contexto por sí solo es determinante. El
mundo globalizado eJ mercado come cíal y laboral, el de arrollo
exponencial del conocinúento el uso o no uso de 1a Tic s, la
orientación formativa de las' carteras profesionales, las condicione
socio-culturales y afectivo-emocionales d la personas; todo, en
definitiva todo influ e. De diversas maneras, sobre diversos
a. pectos, pero el cúmulo de relacion e intercambio adquieren
entido en uno o vario contextos.

¿CAPITAL SOCIAL O REDES SOCIALES?

Maria Luisa Marti.nez S. 1

Introducción

w

en a unto sociales en las últimas
dos décadas es el capital social, elemento Sl(i ge,¡eris emanado de las
relacione sociales, a travé de vínculos y lazos con truido en la
cotidiana interacción de los sujetos. El reconocinúento de que las
redes ociales úenen un valor intercambiable en el mercado podría
er considerado, desde cierta perspecti a, como la
'mercantilización" de la relacione aciales. Y sin embargo, el
resultad de las transaccione, es siempre benéfico -un bien o un
ervicio- para un individuo un grupo o una soci dad.
El enfoque r de , por otro lado, ha ido -desde principios del
iglo pa ado- una herramienta teórico-metodológica para abordar
las relaciones sociales, principalmente como instrumento sociales
de apoyo para individuos y familias, desde el punto de vista de 1a
UNo DE

T EMA

REC RRE

1

•

oc1ólog.i. Con maesttía en Metodología de la Ciencia y mae ttía en Psico]ogta
laboral pc,.t la A L. Docwrado Bioacio□al en Filoso6a del Trabajo ocial con
acentuación en Politicas ornparadas de Bienestar Social.
- T . Directora de
la Facultad de Filosofia y Letras,
.
1

74

75

�f

/ ( ' ., \

¡

salud mental y del desarrollo comunitario. La aparente similitud
entre ambos enfogues y la búsqueda de sus diferencias son los
objetivos que originaron el siguiente análisis.

Discusión
El enfogue de redes sociales ha sido muy utifüado como herramienta
metodológica para estucliar las relaciones sociales desde principios
del siglo pasado. Los estudios sobre redes sociales se asociaban al
apoyo que los individuos o las familias pudieran recibir de quienes
los rodeaban, particularmente en temas como la salud mental y el
desarrollo comunitario. Chadi (2000) define red socialcomo un grupo
de personas, miembros de una familia, vecinos, amigos y otras personas que proveen apoyo mutuo ainclividuos o familias. En el mismo
sentido, para Sluzki (1998) las redes sociales son la suma de todas las
relaciones que un individuo percibe como significativas. Sluzki
utiliza el enfoque de redes sociales como una herramienta clinica
para intervenir terapéuticamente en la comunidad en el área de salud
mental. De manera similar, Warren (1981) utilizó el enfoque de
redes sociales en salud mental, como relaciones de apoyo para
quienes han estado en hospitales mentales. Este autor considera
que un jndividuo es parte de un sistema de redes; que dicho sistema
puede proveerle algunos recursos de apoyo y que hay diferencias
entre las actividades de apoyo sociaJ y las que tienen que ver con
retroalimentación emocional y la reducción del estrés.
Existe una metáfora del universo como una red o mapa de
relaciones, donde los individuos son nodos de tal red, dice Dabas
(1991). El hombre, por lo tanto, es parte de múltiples redes con sus
propias interacciones (familiar, laboral, de amistad, políticas, entre
otras), por medio de lazos sociales afectivos, el lenguaje y los
patrones de comportamiento que tienen los individuos en sus vidas.
S1uzki (1998) incluye tamatio, densidad, composición, dispersión y
ho111ogeneidad como características estructurales de las redes sociales.
Las redes también se caracterizan por su v111/tidimensio11alidad, su
reciprocidad, su inte11sidod, por las frecuencias de contado y por la historia
de la relación. Las tres lineas básicas de in fluencia en el enfoque de
redes sociales son la sociometría, la antropología y los estudios de
76

organización en Harvard y Chicago durante los 30s, y en la Escuela
de Manchester, posteriormente (Sluzki, 1998).
Molina (2001) considera que el enfoque de redes se puede usar
con cualquier orientación conceptual básica de la antropología social;
en cambio Chacli (2000) considera &lt;-1ue la teoría de redes tiene como
base el marco teórico epistemológico de la Teoría General de los
Sistemas y dentro de ella, en una concepción estructural. Sjn
enunciar que es parte de esta misma corriente teórica -Teoría de los
Sistemas-, D abas (1991) menciona que hay una nueva metáfora del
universo como red o entramado de relaciones, y los inclividuos son
nodos de esa red. El hombre, por lo tanto, es parte de múltiples
redes de interacción (familiares, laborales, de amistad, políticas, etc.),
y ha sido median.te los vínculos sociales de afecto, de lenguaje y de
comportamientos, que el sujeto se va auto-mganizando en su vida.
Por otro lado, el capital social se origina en el análisis conceptual
de Bordieu (1986), como una de las tres formas de capital, además
del económico y el cultural. Para Bordieu el capital sociales un recurso
ligado a la posesión de una red duradera, con relaciones como la
membresía de grupo, donde cada elemento tiene el respaldo del
resto de la colectividad. Bordieu se refiere a las relaciones de una
red como «eJ producto de las estrategias de inversión, individual o
colectivo, conciente o inconsciente, que anima a establecer o a
reproducir relaciones sociales que son directamente utilizables a
corto y largo plazo" (Bordieu, 1986:249).
El concepto de capital sotial utilizado desde el funcionalismo
estructural de Bordieu, es parte de una cliscusión teórico-filosófica
amplia y por ello el autor no realiza una propuesta de
operacionalización de dicho concepto. fün embargo a partir de esa
fecha, el concepto de capital social ba sido analizado -y medidocomo un bien publico en las instituciones políticas (Putnam 1995);
Prestan, 2003 y Walters, 2002), o como un bien privado, definido
por Coleman (1994) desde la teoría del actor racional del
funcionalismo americano, como la habilidad ele los actores para
asegurarse beneficios en virtud de la membresfa en redes sociales y
otras estructuras sociales. El capital social es un recurso que se
encuentra en la estructura sociaJ para ser usado por los actores.
77

�\,

La idea central del capital sarza/ -como forma de capital- e. que
las redes sociales tienen un valor qu se concretiza en beneficio bienes o servicios- gracia al u o ejercido por un individuo o grupo
perteneciente a una red particular. Cualesquiera que ea el origen
del capital social, -conciencia de clase en Marx o intercambio de
reciprocidad en Durkh im- (Porte 1998) el capital ocial emana
de la, rede y 1as relaciones ociale y por er una forma de capfral,
su transacción po ee una Jógica de racionalidad igual a la
transacciones de mercado, donde iempre e esperada una ganancia.
Al final, el elemento central no e olo la expectativa de reciprocidad
sino la con umación de la misma, e decir, l u o del capital social
reflejad en un beneficio individual o acial.
_.l consen o acerca del contenido d I capital social
que e tá
formado por lazos aciales que construyen rede ba adas en la
confianza y la reciprocidad. 2 Esta redes po een un valor que los
poseedores pueden usar para obtener metas y logros individual.e o
colectivo . La diferencia es qu en metas comwútarias o nacionale
la m dida e por un lado en resultados esp ados como cifra obre
cr cimiento económico ducación y b.i nestar y por el otro lado, lo
que Putnam llama "r de de involucramiento cí ico", es decir,
norma_ de reciprocidad y confianza social (Putnam 1995:69). Por
otro lado, a nivel individual, las medida son la cantidad y calidad
de la red social que po ee una persona, es d cir los recursos que
serán utilizado, para obtener resultados personales que podrían
con ertirs en beneficios económicos.
El valor del capital ocial de un individuo depende del tamaño
de su red y u conexiones, es decir u capitfll social potencial.· 3 pero
2

La reciprocidad es un mecanismo de intercambio mutuo. De acuerdo con anda
(1980: !64 16~) hay tr forma de reciprocidad: 1) Generalizada.. cuando la. persona
que bnnda b1ene o serVJctos lCJ hace sin e petar nada a cambio; 2) Balanceada,
cuando hay una clara obligación de retorno por el bien o servicio por algo de sunilar
valor; Y 3) egativa, cuando una persona recibe algo por nada. La reciprocidad
balanceada, por lo tanto, es la que s relaciona con el concepto de capital soda/.

no se tram de capital social efectivo hasta que él o ella movilizan recursos
necesarios para obtener beneficios particulare . En otra palabras,
aún cuando el capital social e un recurso relacionado a la posesión
de una red , acial, no es la red en í misma sino los beneficios
particulares que un individuo puede obtener gracias a us contacto .
De acu rdo con Barbieri (2003) hay tre forma que el capital
social actúa en la vida de lo individuo : 1) Puede actuar como un
recur o de información; 4 2) Pued actuar como un recur de
influencia y apoyo activo que efectivamente ayuda a lo individuos
a obtener objetivo p rsonales que de otra manera no alcanzarían;
y3) Pued actuar como un recurso de ocialización y reconocimiento
al tran mitir a lo individuo l valores patrones de comportamiento estándares y competencias ociales a todo el i tema de
expectativas de reciprocidad y rol de obligación "forzada" al
interior de una comunidad.
El capital social no on los recursos en la estructura como lo expresa
la definición de oleman ni la habilidad individual para a gurarse
beneficios, como lo propone Pon s. Porque una red puede tener
recur os pero si dicho recursos no son utilizados, no se tram de
capital cial; una persona pu d t ner la habilidad para asegurarse
beneficios de una red, pero si su red no tiene recurso , ·1 o ella no
pueden a egurarse ningún beneficio. i un individuo tiene una gran
red con fuert , lazos y 'l no puede as gurarse ningún beneficio o
ervicio cuando lo requiere, en una nece idad particular, esto
ignifica que él no tiene capital social, por lo tanto no es posible
hablar de la e~ tencia del capital ocia! ha ta que es canjeado por
un beneficio en una transacción ocial.
En México, el capital ocial ha sido e tudiado por organizaciones
internacional como el Banco 1undial, principalmente en las área
rurale · com participación política-en el mismo eatido de Putnam(Klesner, 2003)· como facilitador &lt;le la migración de México hacia
lo· Estados Unido (Phillip &amp; Douglas, 2000) y como apoy familiar

3

Zhao (2~2) hace una diferenciad · o entre capital social individual corno a) poseído
}' b) u ado; Sll1 embargo poseído asume certeza en la propiedad;potendal o htentemdica
solo la posibilidad d_e_ llegar a convertirse en real La premisa del capital social potencial es
que es po 1ble movilizar ese capital puesto que esrá Ji ponible par acceder a él
78

' La mayoría de los estudios de empleo utilizan esta forma explicati a,
particularmente como el intercambio de información que se utiliza para obcener un

ernploo.
79

�o so tal para los runo &lt;le la call
·crgu. on 2003).
po 1ble localizar nmgun · tudio a eren dd apital social ni en
rda ion al mplco nt l:n rd. c1é,n e&lt; n 1.1 muj re: . ~- to pn.·ibkmerue
l d ·I l a yuc en \fé. ico lo. b ·ne r im, . oci, do .1 la r eles oci
han rd e ·rudiado: para explicar la. tran.:gi~ de bren, cnaa
de la · p r.c&gt;na en pobreza omrutz, l 9 4), o como una e tr:itegia
dt apoy &gt; Je las muiere para pamcipar en la uerza lab ral, dado
&lt;loblc rol d · madr trabajad&lt; ras ( ar fa • liveira, 19 4). Pero
aún uand,J el mtenido del concepw podria . r 1milar, lo
in 'e tigaJor . ml'xican r. m v z utilizan e1 térmmo d C&lt;l/)Ítal rodal.
1.a diYer idad de ab r&lt;lat del ct1pital soáal le Je lo. nh·el
micro, m ·o \ macro aso iado a la eoría de ju g
m vtl1za flln &lt;lc r ur ) ' T · ria de la instituci nalismo
re ·pccti,. mente, ~rankc, 2005), y el n:con&lt; cimiento común d
b bondade t¡u emanan d u u. o, ha llevado a con idemrlo o ,mo
un ekmemo central en la. politi a. publica , md p::ndicntemcnte
d la corriente tcóricc filo:ólica ,.k de la ual se , borde.

D
capital

de capital o ·ial: capital

iaJ p tendal

ti

l' i ten 1a ck una fl'&lt;l
·1al c n tod :u. can1.a ·ri. ti ~ ólo e: b
pre unción &lt;le que existe I capital s cial, por lo mnto
mua de r.,pitJ
sottal ¡,otm,úl. 1 1 resultado &lt;le u u o no c. un beneficio p:ua un
indi,·iduo o un gru , c:nt n es el apita.! no exn o
ncucmra en
1
e, tado kdmtt'. , 0 • pmibk po ·r ninguna formad capital i no
put: k utilizar n una trnnsaccii'in para obtener un b1cn o un . rvicio
Por lo tamo, el tapital soda/ ,féctim e el uso de le la:z:o s ble para
a&lt;lyuirir algún 1 ·ncficio ·a ca indmdual cole tivo.

Lt

Lo:- re ultado. en d u o del capital económi o~ n la mer ancí
lo re ·tdraJo. n I u o del cap11aJ social ef cti\ on lo· bcnefici
bteniJo. in otro p,1go que las rntera ionc pte, ia , la

f•. tc c.1p11al su tal •·Jatcntt: .. o "pn1cnciaf' de ali..runa manera r:i . e cncm:ntrt
1nclu1Jo en l,1 dctinr 100 dt Dord1eu cuanJ i:I :e r~fierc a •·1 .- r~curso rt-ali: o
portnaak- ·.. ' mord ICU ! ?R&lt;i:248).

•perienc1

compartida e n otr . • sta relact n . ociale n un
urmpo ~ espacio c munes, on
n tru1&lt;la c n rectpr ciJad )
confianza, pero también c n '-lmpaaa , ,1fi c10 - to ~lement &gt;•
han iJo ignorad
n la· teoría pr via obr capital s cial. Todo
e to d ~ nt&lt; pueden producir la , cciúo-rcacci 'n d I individuo
para brinJar :u p . . ione (biene mal riale u erviciu. p r onale ·)
c&lt;1rno ap yo y n b nefi io dt: otros. uando lo otro usan . u:
po. e ione } r ciben un beneficio stán porúcndo n m. r ha 1
capital !iü ial. J,a cantid, d calidad Je lo, recur
a utilizar dep nJ
no olo d lo. po'&gt;&lt;.::ed r s d lo. lazos o iale ino particularmente
&lt;le lo. recur &lt; . qu&lt;.:: p een I&lt; • otros integrante &lt;l la red. b te e
un círculo ben ficio-u -b ndici&lt; qu no ti ·n · fin, mJentra. , e
mantengan la ontianza y la r ,ciprc ida&lt;l.
En resumen, on ba en ' Las fe rma del capital" de B rdi u
con 1Jeramo un,1 definición alt rrulliva: d r{/pital social efetti,,o e. el
u:o de laz
ciale. para ad9uirir al un beneficio. a a

mtfü·idualc o c muniLan , . P r 1 rnnt , capi1t1I sorwl ~{i:rtiro erá
cual9u1 r apoyo de la red acial -bien,. scrv1 io. - ( rov ,íc_)o a la.
pt:r onas. Ln otra palabra , capital soda/ on tant Ja rede . 1ale.
(fam1liarc
ocia.le ) CU}
recur o
n utilizado -&lt; po&lt;lrían er
utilizado - para obtener beneficio -pr dueto o efYtci &gt;s- por un
individuo o una colccri\ idad.
El ·nfoquc de rede. sociale. pued ser utilizado para onocer l
capital o ial poccnc1al porque m,d la e, nti&lt;l, d y , li&lt;lad d una
red pc.:r. onal (den idad tamaño, lazo. fuerte o débile ·) tal c mo lo
define Zhao (2002). in embargo e. t ti¡ o de mcdjd:1 enfati'la má ·
la. rclaci n . eta! qu I recur
ociale . qui n e trata de
capital oc1al ejec111,a111et1le utilizado m d ((l¡,itt1I s1mt1I pote11cia/ o
latente 'a n D r ~ a g , rújder ·, 2 05). ·1 apita! ·o tal
ma.
9ue la tru ·tura d, la r d p r 1ue e rel, cion, do on I re. ,titados
dt: lw in t r amb10 rnt rper ,nalc., t:. &lt;llcir lo: r ·cur o o
beneficio -bien · o crvicio - ol t ni&lt;lc . gra ia al u, o d lo la'.l •
&lt;&gt;dale con. trui&lt;l por la pcr. ona .

r:

11
81

�\ an. L. : \/

Conclu iones
.Ambo enfoques, redes sociales y capital social, se basan en la relacione
ociale com el corazón de la vida ocial. in embargo, el capital
social enfatiza lo jntercambio, en la relacione ociale
'
particularmente aquello recur o qu puedan er traducido. en
beneficio per, onale : bienc o servicios. Ambos enfoque , redts
sociales y capital social, e centran en la relaciones, no en lo atributos
de lo elem nros o persona gue conforman la red. Aun cuando la
idea principal de capital social es que la relaciones sociale po een
al r (Eccle tone, 2003), e te alo sólo e intercambia cuando
hay fin comune que lograr, como en el caso de acciones de grupo,
o con beneficio per onale en el caso de un individuo. Los re ultado
de la tran acción de e te tipo de relaciones sociale poseen una
racionalidad lógica similar al valor de una transacción en el mercado
de valore , donde lo que intervienen e peran recibir una ganancia,
e~ decir, una manera de pensar de tipo co to-beneficio.
Tanto las redes sociales como en el capital social se centran en la5
relacione y n en los atributo de los elemento . .in mbargo, en
alguno e tudio sobre capital socia/se ha empezado a tomar en cuenta
la e tructura d das o la limitaciones de recur o en una
determinada r d ocial, que obstaculiza el intercambio de reCLI! ·o
(Zhao, 2002; Porte 2000; Raju, 2004).
Tanto la, redes sociales com el capital social e abordan desde
di tinta corriente. teórico-filosóficas, lo cual les da un entido de
intermediario ntre la teoría ' la práctica concreta. Esto ignifica
que ambo enfoqu son d corte intermedio que e vu lven
mecani mos para explicación e interpr tación ...-y por lo tanto hay
w1a teoría detrás de ellos. El investigador está obligado a identi..ficar
y explicitar la teoría que bay detrás del enfoqu utilizad .
El rapttal social pu de er abordado desde el nivel micro, meso y
hasta el macro. En cambio r ultaría complejo e impráctico aplicar
el análi i de rede ·ocia.les a un nivel macr . in embargo, el análisis
de redes ociale bien pudiera er una herramienta metodológica
aplicable al enfoque de capital social

82

La redes sociales generalmente on de apoyo sólo tienen un
entido: alguien que provee y alguien que recibe el bien o el ervicio.
El capital ocial es un trayecto de do eotidos: alguien que provee
con la expectativa de r ciprocidad como una inversión para er
cobrada en el futuro. (Figura 1).
El enfoque de red
ociales puede s r utilizado para medir el
capital social a nivel individual (Zhao, 2002; Lamba, 2003); sin
mbargo y de acu rdo a la definición utilizada por e te estudio
obre capital ocial la red social es una e tructura que podría utilizarse
para medir el capital socialpotencial de alguien, pero hay una di tinción
entre este tipo de capital ocial y el capital social efectivo cuya medición
tendría que er en beneficio obtenidos.

~ f . Redes

SomleayCapbtSocial

¡--~-,

LMIIIIIIDllltlal._._

o

a.meneo

....... . -.... -

. . . IICCÍOl'IM, . . . . ,...,,...

83

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COLABORACIÓN SOLIDARIA?

LAs

ESCUELAS NORMALES COMO

INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR
Miguel de la Torre Gamboa*
Graciela Morale López**

Resumen
E · a PRESH

se jdentifican algunos rasgo definitorjos de
lo que ha siclo la tarea educadora del Estado mexicano en el ámbito
de la educación superior, qu en la última décadas se ha ido
tran formando para dar curso a una orientación de corte neoliberal
que implica poner a lo indi idual por encima de lo social, a la
competitividad sobre la solidaridad 'f a la profesionalidad sobre el
compromiso.
Posterior a esa identificación se señalan las diferencia concretas
que este cambio de sentido trae aparejado en relación a la orientación
filosófica y a u impacto en las concepciones y prácticas.
Por último, se ejemplifica e ta nueva orientación a partir de las
transformacione que sufren la e cuelas normales en el momento
actual como consecuencia del distanciamiento del Estado y de la
aplicación de la política neoliberal gue ve en la competitividad la
alternativa de de arrollo, aunque in considerar dos cuestiones
esenciales: las implicacione que esto trae consigo, sobre todo para
TL~ TRABAJO

• Coor&lt;linador del doctorado en filosofía de la FFL de la
.;."'l\1aescra en educación superior.
86

87

L.

�lo. grupo má , ulnerablc de la poblacion, n tanlO s quedan
cada vez más de ¡ rotegidos: y la consccu n ·ia que en la identidad
del proD ·. or . e g nera con e: Uo, pues ' te no cum¡ lirá má. una tar~
oc1al. -Íno un quchan:r para d mcüv:iduali ·mo. Ln e ·re entJdo la
solidaridad con el tro e pierde. El ·ujero que e educa en la!
normale:- : asum hoy om
nte omp tidor que frece us
. en 1c10, al mejor po tor, u1 pre cupac1ón por formar y forma
para la u ialización. La lar a d educar de . t modo , a perdiendo
su funci n acial ,·olviénd s fría \ narci i ta, di. tanciando. e tic la
ht'i ·c.¡ucda de la democratizaci · n en el a ce o al con cimiento.

Loo c. t cambio &lt;l tatu · qu I L t, &lt;lo le ha onf rido se
·
d ucau-va
·
-1 Y ~ ,º,á orientada
¡x:rmm: on olidar una p lí·uca
aua
.
hma la comp titivida&lt;l, ante &lt;-tu a la
lab racion . 0~1da~1~, en
el cambio de cará ter e da po rcriorm nlc a la aplicaoon
tle
tan tl I
.
.
.~
una r forma inte ral &lt;-tº toca rod 1 lo ámbito de una~ atuc, n
que na ·1n· lig.ada •al . tad .\' a la qu en reiterad, s oca 1one. • e le
.
ha negado Ja autonomia. 1 C&lt; n cll lo que . e devela la clistanaa
cada ,·e;, ma,or qu el ... tado lOma, dejando d la&lt;l, el pap I c.1ue

Palabra da : educación ·uperiur e. cuela normalc. , pr yccto.

ha ¡ugaJo en la mformación de una nación olidari, a t r~v.cs de
un.1 poltt1ca educauYa cura ba. e e so tuvo en la ~ rmac1on de
profe ore con una identidad de funcionario compromeudo. con
el proyc ·to educat I o.

lntt duc ión

Cambio en la orientad ne filo ófi o-p lítica

Por ,·d11r,mó11 s11paior ent ndcremo Jo, procc. s edu auvo
on. istente en la formaci · n pr 1te 1onal, e pccialu:ada y i t mária
en diver o camp del c nocimi oto, e rientada a la incorporacit&gt;n
a lo pr e o . ucmle , económicc , político., cultural , etc. en
las activjd, d ,. funcione de dLrecc1 · n, con epciún y gestión, que
11 nen lugar en unÍ\ er i&lt;lade in tituto , e cuela upennre
olegio., suninano , etc.
Habría c.¡u rec no r LO \lé. ico cxü te una amplia variedad de
proc · . le t.Jucaci • n :up rtor, qu conforma una inmcn a
hctero ren ·idad Je in titucion , d práctica , de: regí mene jurídiCtl
de particularidade curri ular . ) &lt;le mo&lt;lalida&lt;le &lt;l trabajo
, ad· mico, que óJo eufem1 ticamenr pued llamar
I tema Je
·ducación upt.nor me.-icano, pues cncontramo : l 'ni, r 1Jad
pubLca., universida&lt;le prNada. In tituto. tccn lógic&lt; público.
) pnvado , in tHutos, col gios r e. cuela (d formación de
profesionaJ . o de: im·e tigac1Ón) publico· } pnYad &gt;., in. tiruciom:
aurónoma., libr , incorporada., de1 endicnt . te.
En este contexto encontramo.- que rec1entem ntc incorporó a
e:tl' i. rema de e&lt;lu a ron . upcnor una vaneda&lt;l más, aJ int ar.e
una in tüución c.1ue por má. de cien año. tuv ligada a ducanón
básica ) que ncierrn en .i mi ma una t.:ne &lt;l contradic rone· ,
complq1dade· h1:cór1ca : la · cuela normal.

uperior

n ducaci 'n

.

.

.

Para contextuali7.ar lo que d cimo , , hac n e ·sano Vl. ualizar lo.
cambio.- de &gt;rÍ ntaaón 9ue ha ufrido la ducación uperior en
, léxico. l ·n general p d mos r on cerdo ori ntac1one tilo. óficopohttcas con una ~an influ ncia en d t.tema: la 7 scoI: cica Y 1
lib1:rali m . L t úJtim , por . upue lo, c &gt;O t0&lt;la las vanante Y
matic . c.¡u ha v1v1do ha ta ll gar a lo c.1u ho) de i amo on el
nombr de n liberali mo. ·• &lt;le tr que de de la época col nial y
ha. ta d pre ente, t( do lo. cambio en la edu ación upe_cior e
han inscrito n al ina Je e a, dos tra&lt;li 1one pnnctpal . :
con. nadun. mo 'clencal" ha ta el siglo XYIII
lil r, L mo
1 •n 1891 fue ·oh I ada la autonmnfa porlo: normalisias pao el gobierno Je
D1az n:duzó la olic1tud \rnaut 1998): en 19111 \11 ~d \fartmez k\·anta la \'"7
l.11 el Tercer .onhrrt!:;o aJ yue ai I a, 1..11.u c:ilidad de 01rector Gencmhk Fdu :lCI&lt;° n
Pnmaria como Ddegadu dd Distm l·cderaJ, \ malo la a n ·~1dad ~e yu1: lo ·
pmk on: recibieran u educación cn in 11ruaoncs integradas a la mm-er.mlatl. [ sce
pLmteamu.:nro e publico &lt;.'ti la re,·1st.a "l ..a e cU1:b mexicana'' (\f.irúnez, 191 ll.~ 0

12, p.p. t lJ 23, tt.tdo por. lene 't:S ( 9'J8, IIJ83. Vol 2: 726), pero no fue- a1cnJ1da u
pcunón~ l'n t %9 fue definid como unperativ,, en d mru-w Jd .on1:,rre o cc:khrado
1:11 . altillo, el integrar a la pn:par.uoria como rt·9u1siro de ingn: o a las e ·cu
normales, pi:ro L, penciun no fue atendida. fue hasl, 1986 cuando se 01 1 rgo el
cacicll:r de profe I ru1 a lo. e,tudio · de nomul. pero la aut nnmia no t: otnr •Í&gt;.

:L,

89

�I1

mod mizador entre lo

i

•

iglo XIX y XX.

La hi to.ria reciente del si tema de educación sup rior en léxico
ha mostrado qu :
El E tado mexicano, en el marco del pen amiento liberal v
partiendo de la idea de que la educación e instrumento privilegiad~
de la construcción de una nación moderna y de la integración
nacional, ha asumido como responsabilidad suya fundamental la
educación del pueblo , a la educación superior en particular.
Lo má significativo del desarrollo de un i tema de
educación superior en f 'xico, ha sido el producto de la actividad
promotora del E tado.
·
Las orientaciones surgidas de la políticas pública en que
e ha concretado ese proyecto, se han ido imponiendo por obre
toda otra orientación preexi tente.
Esta hi to.ria tiene detrás otra etapa que configuran casi
quinientos año , que nos llevan desde la orientación escolástica
hasta la ncoliberal en 1a educación superior de México:
El primer periodo d be er llamado escolá tico. Es un periodo
que abarca desde la fuoclación de la Real y Pontificia universidad
de féxico, ha ta el movimiento deind pendencia pero que mantiene
suyre. encia mucho más acá. Este periodo se caracteriza por e tar
onenta&lt;lo a la formación d la élit del poder eclesial y civil. Al
lado de la Real} Pontificia niversidad de féxico, jugaron también
ese papel, lo colegios y la e cu las de arte , promovidas por lo
criollo o penin ulare en los iglo.s ~ Vl a1 XVIII.

1 egundo periodo puede er llamado liberal-ilustrado,
abarcando de. de el movimiento de jndependencia ha ta el fin.al del
siglo XIX. ~ ncontramo en e. te periodo un panorama complejo, ya
que en él coex:i Len y compiten, tanto 1a institucione y prácticas
gu: per~necen n la orientación e colá ti.ca, como la gue se crean
ba10_ eJ impacto de las idea, de la Ilustración en esta época.
... m etnbargo puede decirse qu la activida.d del conjunto de esta
in útucione igue orientado, en la ma_ oría de lo casos, a la
formación de élit . ociales, aunque ya no se trata ólo de las élite
eclesial o gubernamental, sino también de una élite cultural distinta

90

I

r

•

que e ,·a abriendo paso: la de los ilu trado y liberal s, que en
muchos caso no acceden a las esfera del poder.
E) liberalismo coosátuyó, de de sus orígene en la uropa del
siglo xvrn, un movimiento fundamentalmente _ru:1ti-aut?~ta~io, anti.monárquico y anti--clerical ◄ 1 liberalisino da tco rerv1~1dicaba Ja
libertad en todos los campos de la acción huma.na: libertad de
pen a.míen to, libertad de a ociación, libertad de tránsito, libertad
de comercio, libertad de expresión de las ideas, etc. en contra del
férreo control de la monarquías y la iglesia católica en todas la
manifestacione, de la vida social.
En lo educativo, l liberali mo significó el intento de ligar la
educación a los pro.ce os ocia.le , eliminando el abi mo exi tente
entre el trabajo la política y ]a cultura. ignificó acercar la ducación
al trabajo y la política bu cando hacer de la ciencia un instrumento
de transformación de la vida ocial. En éxico las orientaciones
del liberalismo clásico y la Ilustxación llegan con el movimiento de
independencia y mantienen u presencia en lo gobierno de la época
de la Reforma y en el porfirj mo.
Esm es la época en qu el Estado comienza a er en la educación
uperior una palanca para el desenvolvimiento de una nación
moderna. Con el gobierno surgido del movimiento de ind pendencia
e inicia la a unción del papel de Estado educador y la preocupación
por contrape ar 1 poder de la élite clerical Es ju tamente al final
de e te período cuando surgen la e cuela normales, con la
intención de fonnar profe ore para alfabetizar a la población
campe ina y marginal que no había obtenido ha ta entonce la
oportunidad de educarse.
El tercer periodo, que e inicia con el iglo XX y mantiene aún
. u vigencia, puede ser designado liberal-revolucionario y abarca
tre momentos difereo tes. . , te es el periodo en el cual el liberalismo
con igu imponer e como orientación fundamental en la actividad
dt la in tituciones de educación uperior.
Es este el periodo más clinárruco en el desarrollo d la educación
uperior en léxico Uo significa gue los cambios de orientación,
9ue tardaban en p:roducirs doscientos año o más, ahora se

') 1

�(

presentan con mayor reguJaridad, lo que no obliga a distinguir :¡)
menos entre los proyectos educativo de los primeros gobiernos
revolucionarios, el proyecto modernizador iniciado en l años
cuarenta y el actual proyecto neoliberal.
Alguno investigadores mexicano 2 qu han explicado también
lo cambjos en la educación mexicana d I siglo
a partir de las
políticas pública han a umido el criterio de di tinguir ntre periodos
a partir de fa idea de suce ivos proyecto del E tado educador con
base n el iguient esquema:
Proyecto vascoocelista culturalizador e jdentitario.
Proyecto de 1a escuela técnica y su variante ociali ta.
·' Proyecto de la escuela de la unidad nacional.
Proyecto modernizador y su variante neoliberal.
. Por nuestra parte, aunque in apartarnos por completo de e ta
tdea pero bu cando un abordaje má ad hoc para nue tro propósito
de r_a trear el cambio de orientación filosófico-p lírica}
con 1derando la noción de prqyedo para caracterizar las orientaciones
en los ilistintos momento o épocas dentro del siglo, definirfamo
aquí a un primer pro ecto denominándolo liberal revolucionario
popular. E te periodo abarcaría las lucha y confrontaciooe a
propó ito de la idea de urúver idad nacional y las acciones de
creación de escuelas tecnológicas hasta el gobierno de Manuel ÁYila
Ca~acho ~ntr 1940-1946. E decir, Jo proyecto de lo gobierno
surgido~ direc~ente de la Re olución M xi.cana, ·hasta que e da
e1 cambio de onentación -que no s tanto de orientación como de
énfasis- en lo que conocemos como proyecto modernizador. e trata
~e un proyec~o educativo que e mueve en el marco del pensamiento
hb_cral asunudo desde el movimiento de independencia y má
señaladamente en la época de la Reforma y eJ Porfui mo, pero que
asume la preocupación porque la naci ' n upere u deudas con los
. ector~s camp~s~no y popular. Esta orientación y la pre encía de
idea liberal-en tlana y liberal-sociaüsta , nos permiten dj tinguirlo
de aquellos.
·
1

2

Latapí arre, Pablo (1998)

11 siglo

de educadón m Mé.,iro. féxico: PCE.
92

,,,,

I

(

,.

I

,~

Má tarde, en lo años cuarenta y cincuenta, el pensamiento liberal
educativo e expresará más claramente en tomo a lo objetivos de
modernización y de arrollo del aparato producti o en el marco &lt;lel
pro\'ecto ocial del E tado b nefactor.
Él egundo proyecto puede ser denominad modernizador. Va
de lo año cuarenta a los etenta deJ pa ado iglo
, y pucliera
verse como la culminación del pro ecto anterior, toda vez que
consigue predominar abiertamente 1 objetivo de formar cuadros
profesionales para el de arrollo de una nación moderna, to~~vía en
el marco del pensamiento liberal, pero marizando y dcsentendiendose
en parte de 1 comprornjso ociale con lo sectores obr ro
campesino asumidos por lo gobierno anteriore .
El E tad benefactor (we!fare state) liga las ideas de libertad en
lo económjco y lo político con la respon abilidad social r pecto d
lo ectores más desfavorecidos, mediante la intervención
reguladora del ~ stado obre la actividad conómica y el control los
efecto sociale ncga.tivos de la libre competencia. La educación
vuelve a ser vista como uno de los principale instrumento para
acabar con las desigualdades ociales, en la medida en que se la
concib como factor de movilidad , acial, y en este entido la
apertura y control de las e cuela normales e vol ió un recurso
esencial para gue las das s populares pudieran gozar de
oporturuda&lt;les y reconocieran l esfuerzo e~rata! por generar la
mejoría. Primero, porque lo studiantes de tas escuelas provenían
de familia, del campo mexicano o de sectores marginados, ' segundo
porque a través de su de empeño en los lugares más recóndito. de
la nación, . e aseguraba e a ' cruzada" educativa popular.
La perspectiva interventora-planificadora tuvo un amplio éxito
de los cuarenta a los etenta pero el fracaso de la planificación
económica y nuevas situaciones de crisis en lo económico )' lo
político, tales como la profundización de la diferencias entre paíse
rico y pobre , la caída del . ociali m , impu ieron a lo gobierno
la nec idad de una reorieotación d la políticas pública
introduciendo una nueva concepción del papel de la educación en
el de arrollo económico
ociaJ.

93

�El t rcer y último proyecto puede er llamado neoliberal.
Comprende la orientaciones de política educativa del Estado
m x.icano habida~ entr los ochenta y noventa del siglo
r En
te period hay un cambio ignificativo en la interpretación del
papel de la educación uperior para con la vida ocial y el de arrollo
económico. De d el Estad , este p riodo es también conceprualizado
como modernizador e in crito en el marco de los proyecto ,,jgeote
de de los año cuarenta, in embargo hay toda una erie d nue,,o.
lemento d política educativa que no permiten di tinguirlo, tale:
como, el énfasJ n la planeación y la evaluación d las inst:i.tucion ·
nuevas política, de financiamiento etc.
U reori ntación parre de la crítica neoliberaJ a lo "errores ' y
de viacioncs del .. tado benefactor e intenta "recuperar" el e píritu
del liberalismo clá ico: La no-intervención estatal en lo a. unto
económicos ) privado . Con ello e exacerba un individualismo
radical y e a egura el predominio de las ler del mercado sobre el
conjunto d la vida ocial. .. n este marco, la educación deja de er
in trumento de p lítica cultural del E tado para convertir e en un
seroicio: el com rcio de capital cultural, que al igual que otros biene
económicos compite en el mercado buscando atraer, a partir de su
caract rist:i.cas de calidad a los individuos que a piran a él.
rent a aquellas 9u fueron las caracterí cica de la a tividad
ducativa ha ta los año etenta:
Pres ncia del
tado y ori ntación de la in titución al
cumplimi nto de ' funcione e tatale ''.
tención a la demanda de educación pr eniente de diver os
sectores sociaJe democratizando el acce o a la educación • uperior.
Pormación de cuadro profesjonales para el de arrollo
nacional y fortal cimiento por esta vía, de la sob ranía económica.
Ej rcicio de una función ocializadora y d democratización
en l acce ·o al conocimiento, en particular al científico y tecnológico.
Conservació~ producción reproducción y de la ciencia con
una perspectiva nacionali ta y de identidad propia , concepción de
la universidad como "conciencia crítica de la ociedad".
e oponen ahora un conjunto de nueva orientaciones para el
sistema de educación uperior:
94

Autononúa de la instituciones en términos de comunidad
académica y profesional.
Orientación de la instituciones a la obtención de ni eles
de excelencia en el dominio de los objetos de conocimiento; en l
desarrollo de valores, habilidades y acritud competitivas en los
mercado de trabajo con tituidos.
Autoconcepción de los sujeto de la educación como
comunidad académica con objetivo. y finalidade propia , di tinta
de las del Estado u otro sectores sociale .
Concepción del aber como capital mlt11raly del alumno como
u uario. Concepción de la re ponsabilidad ocial de las in tituciones
en término de comp titividad. Mi ma que e con eguirá a travé,
de la práctica · de pJaneación evaluación, certificación y la
acreditación.

La e cuela normales como instituciones de educación upetior bajo esta nue a orientación
La escuelas normale. nacieron en el siglo XIX bajo el gobi rno de
Porfirio Día,. y desde I principio e tuvieron ligada al Estado. u
nacimiento fue para dar respue ta a la nece idad de alfab tizar a la
población n todos lo rincones de país, con el propósito de construir
la identidad mexicana.
L1 función de las e cuela oormale ele de ese momento fue la
de preparar a los profe ore. que llevarían n nombr d l stado la
primera letras, a fin de educar terminar con lo conflictos para
lograr la paZ¡ el orden)' el progreso.
Con el triunfo de la Revolución la normale incorporaron
bá icamente la idea de ju ricia social. De esta manera dichas
in. t:ituciones e con titu eron en el scenario natural para concretar
1proyecto ducati o en aras del bieoe tar de todo lo ' mexicanos,
) para ello el profe or e asumía como un líder .ocial comprometido
9ue trabajaba en colaboración con el tado para conformar la nación
pretendida.
E e papel lo aplicaba también dentro de la comunidad en la que
desarrollaba u práctica, pue además de er líder nato en su aula y
de transmitir las primeras letras para generar e a identidad nacional,
95

�se integraba e impactaba a la comunidad, asumiendo el papel dt
Hder que colaboraba activamente con el r to de lo. miembro del
contexto ocial.
'on el desarrollo industrial y tecnológico, el profe or ~
tecnificando u quehacer cada vez más y e alejó de la comunidades
para realizar una labor circun crita xclu ivamente en el aula. 10
mbargo, la tarea ducadora continuó centrada en la ocialización,
en la búsqu da d la unidad, y el compromi o establecido con los
otros concinuaba vigente.

I ..a identidad del profesor e construía en esa interacción. u papd
tenía gran relevancia y el reconocimi nto ocial daba muestra de ello,
ind pendientemenre de que u proce o formativo e ubicaran ante
todo en la técnica r de que u alario no tuviera el carácter de profe ional
Pue bien de de fine del siglo
y basta hoy, las escuelas
normales}' lo profesare se ubican en una r alidad di tinta, compleja
Y contradictoria, y e que esta nu va realidad lo está llevando a la
red finición de su identidad, en tant e le ha asignado I papel de
oferente y promotor d 1 individualismo como resultado de la
politica ncoliberal adoptada por el Estado.
?

La realidad discima tiene que er con u incorporación dentro de
la ll~mada in titucione de educación sup rior la complejidad se
a~o_c,a a las tran formaciones que en concepcione , posicione
vi ion
se tiene que generar en el colecti o docente·, .r la
contradicción e visualiza a partir de las ambigüedade que e crean
cuando el E tado se de. linda en la tarea socializadora fundamental,
pero no a ume del to&lt;lo los co tos.
ntonc , s le ha conferido el carácter d in tituciones de
duc~ción uperior, aunque no la autonomía. Tampoco e les ha
apar ¡ado en término d exten. ión, difu ión investigación con
respecto a la uni,,er ida&lt;le . ~ n este sentido u ubicación como
e cuela de la educación uperior r sulta ambigua, al no contar con
_co~dicione de operación infrae tructura propias de la
mstttucJone que por iglo han ido definidas con e e témuno.
o obstante e. tas limitaciones . diferencias de fondo, a la
cuela normale se incorporan de lleno concepto. como

!ª ·

96

innovación, rendición de cuentas y competí ti_idad, ade_má . de
ton mía aunque 'sta ólo ea aparente, aplicada en ternunos
au
,
din ' .
relativo., circun~crito a esa orientación de generar
atTllca que
le permitan comp tir con otras in tituóones para ofrecer ~s
"producto ".
í, la autonomía n es tal, pue no pueden definir
u propio camino y con tituir e en centro · q~e , formen para el
t:jercicio de una prof; sión libre, n tanto contmuan normadas
definido . u carácter desde afuera como in tituciones que educan
para la profesión del stado.
e evidencia entonce ho · por ho ' que a cau a de las
transformacione ociocultunles d lo último. tiempos qu
impactan en la vida cotidiana, tanto como n lo pr?ce ~
comuuicati os y productivos, el 'Estado se deslinda y toma distancia
de la rarea educadora.
En esta nueva posición, la ducación ya no e ve como un bien
común ino que e entiende como mercancía. El entido e. ~a
trasladado. i la base del proy cto modernizador fue la acumulac1on
de conocimiento , tal como acumulaban capital la grandes
empresa , y se aplicaban la estrategia de control y dirección
mpre arial a la educación, con el fin de capitalizar, orde_nar _Y
eficientar /a adqrésición de ese bien co1111í11 que nos daría una conciencia
social y un compromi o con los otros, hoy en el neo capitali ·mo la
acumulación n tiene entido, en tanto acumular no resulta
conveniente cuando los producto son desechabl s y crán
reemplazado rápidamente. De igual forma, en educación la
acumulaci 'n de conocirniento deja de tener importancia y e a pira
al de arrollo de co111petencias individuales. El conocimiento entone
no se ve como bien común, sino como mercancía que adquieren los
individuo · más capace .
e bu ca como ideal que lo cstutliante ean competentes se
adapten \' tl x:ibilic n su vi ióo y quehacer. El propó ito central s
llevarlos- a inno ar encontrando re pue ta alterna a cualquier
situación n función d us competencia personales. e trata de
formar al nuevo ciudadano d 1 iglo XXI que debe ser autónomo
innoyador. . í, el proyecto educativo e centra en l desarrollo de

97

�t,
"competencia '' que permitan a lo individuos resolver cualquier
problemática qu se les presente en su contexto inmediato como
re pu ta al mundo po, moderno, que pone de relieve lo utilitario
por encima de Jo proce o de democratización o el acce o al
conocimiento.
Pues bien, decíamos, con el propósito de estar a tono con las
n ce idade, qu surgen en e te escenario, entra en peración en Ja
década de lo noventa un nuevo programa de formaci 'n docente
ostenid en la ideología neolib ral. Est programa e cristaliza a
través de una reforma que no ó]o implicó la .renov.:i.ción curricular,
con el fin de buscar 1a actualización en la pr paración académica;
sino que también entó la bases de un di tanciamiento del Estado
con resp cto a la escuelas normales y a su tarea básica socializadora
Y democrati.zadora.
travé de esta reforma se intenta in talar en
la conciencia de los actor de 1a comunidad normalista un di curso
donde concepto como 'individuo", 'profesionalización",
'competencia',· evaluación", 'tlexibilidad"y 'autonomía" se ponen
en el c ntro, de plazando otro aparejado a la modernidad, tale
como_ control, ficacia planificación, vocación, compromiso social,
etc. C~n llo ·e propicia la autoconccpción de los ujeto corno
comnnrdad que posee objetivos propio. y distinto a lo del stado
y e n: al alumno como un usuario.
La scuelas normales entonce adquieren una concepción de
respon. abilidad social en términos de competitividad a la que tratan
d acceder mediante la planificación, evaluación, certificación y
acreditaci 'n.

En síntesi al ponerse en marcha en la década de lo noYenta d
Progra/Jla para la Tra11.gom1ació11 y FortalecitJJie11to Acadé111icos en las Esc11e/aJ
1 or111ales, (PTE E
, el cual centra u atención en seis a pectos básicos,
( EP 2003, b: 14): tran formación currkular, actualización y
pe1fecciooamiento profe ionaJ del per anal docente, mejoramiento de
~ ge tión institucional, regulación del trabajo académico, evaluación
1nterna ' externa ) regulación de los servicio de educación normal, se
dio inicio a la aplicación d la nu va política estatal so tenida en la
competitividad por encima. de 1a colaboración olidaria

98

'

( TiJt

Por ello, en la bú queda de mecani mos que permitier~ atender
de modo si temático y progresivo a cada una de esta ~ne~s, s
con rituvó en 2002 el Programa de
joramiento In t1tuc1onal
PROl\ilN con el propósito sustancial de proporcionar in umo

:º

elementales para generar tran formacione. en el ámbito d .
concreto, esto e., en el marco de cada centro e colar y en at~nc1on
a u propia realidad, pues con este programa se pu ·o de relie~e el
\'alor la in titución como unidad, en el intento de que los colectivo
docentes los directivos y el alumnado, analizaran • u propias
necesidade., las jerarquizaran, establecieran prioridade Ydi eñaran
planes conjuntos d acción que g neraran una nueva cultura
orientada hacia la competición la certificación.
El proce o implica un cambio total en la forma en l~ qu lo
sujeto e auto conciben así como en la manera de a umtt la tarea
de formar profesores y ciudadano .
Pue bien estos hechos evidencian la in erción de las e cuelas
'
,
norm.'lles en el ámbito de la competitividad, aunque la autonorrua
relativa y sólo se propon en el trabajo interno. on e te cambio
de orientación se demanda un cambio en la identidad de los
profe ores del país, que ahora d ben asumir l carácter de
profesionale , con toda las bondades 9u adquirir tal estatus upone
pero tambi 'n con los compromiso que emanan, pero, sobre todo,
implica romper con un sentido, con una orientación filo ófica que
ponía en el centro el generar mecanismo para mejorar la condición
social de lo ere humano , por otra ubicada o el narcisismo, en la
reivindicación de lo individual, para llevar a la competencia, donde
la ley del má fuene impera.
rompe de e te modo con ese compromi o social acuñado, para
pasar al terreno de la venta" del ervicio, y con ello el bstado e hace
a un lado para que sean lo individuo· quienes bu quen lo mejores
centro educativo aprendan por sí mi rno
e in erten en lo
mercado de trabajo académico ofreciendo sus competencias. e aparta
con ello de la tendencia que propició la alfabeti.zadón y la unidad el
compromiso e] entido de responsabilidad, con lo que e avizora la
amplitud y profundidad de las brechas ducativa entre los individuos.

r

99

�7

to sin considerar gue e to cambio implican por un lado
afrontar r tos severos con respecto a conocimient , habilidade y
actitud e del personal acad 'mico y directivo de las normale , pues
se hace nece ario un perfil profesional e p cífico y un spíritu
acord a sta nue as perspecti as de la educación y, por otro,
también demanda que el Estado propicie la autononúa para 9ue
e
cambio de identidad se puedan dar, in perder d vi ta que e
en la colaboración olidaria donde se constüuye la identidad
nacional y se configura a la sociedad.

(

(,

neoliberal. Tal ez en una especie de humani ta-funcíonariocompetidor. La diferencia es que ahoni ya no e arropa bajo la simple
denominación de "profe or" o "mae tro", sino bajo la de
"licenciado", o "profesional de la docencia". En tanto se apropia
de un di cur o tentador, se llena de mayor carga de trabajo y
re ponsabilidad s, y atiende lo ocial y lo individual, al p rmitir
que el alumn construya y, al mi mo tiempo, ser capaz de sortear
lo e tándare de la calidad y la eficiencia c¡uc provienen de contexto
lejanos.

Conclusione
En los último años e ha pretendido que la escuelas normalc
bajo este pro_ecto aprendan a "andar . olas'', que generen u propio:
mecanismo que Ies permitan di. eñar programas de mejora, pon rlo
en operación y evaluarlo , con el fin de resolver us necesidade,
pue sólo de e ta manera tendrán condicione de g tionar lo
recur os que le. permitirán la , uperviv ncia, en un e cenario de
comp rencia ínterin tirucional. ólo las escuelas normale 9uc
justifiquen nece ·idade
planifiquen estrategias da.ras de acción
podrán contar con apoyo financiero, pero ademá · deberán someterse
a proce o de e aluación y de rendición de cuentas que permitan
comprobar J impacto de ta.le programas.
e evidencia a í, ttna política educativa neoliberal que por un
lado apela por la atención al el . arroll d habilidades intelectualc.
compleja y • e cobija atrá del con tructivismo y por otro aplica
evaluacione estandarizada para conocer el r ndimient r con esa
ba e distribuir r cur o . on ello e juega un doble discur o guc
aboga por la atención al sujeto y a , u, propios procesos en función
de su conte to, pero que exige cuentas precisa a partir de un
tabulador definido desde fuera. Tale contradiccíone de conciertan
al formador de docentes que aún vagamente posee cierto ra go.
del educador humani ta, qu carga con un espíritu d funcionario
que realiza un rol técnico y que ahora d be nfundarse en una especie
de disfraz grate co que abriga a ambo : al técnico humani ta o al
humaoi. ta funcionario para dar cabida a la concreción d I proyecto

JO

1

!Ol

�Bibliografía:
Arnaut,
(1998) Hisloria de una prqjesió11. Los 111aestros de educarióa
pri111ana et1 Mé:x.ico, 1887-1994. fé:cico: EP. http://s 4. ep.o- b.mx/
somos/normativa/f3.htm, consultado el 3 de o viembre de 2007.

Lat.apí arre Pablo. ( 1998)
PCE.

LA TE RCE RA ORILLA:

n siglo de ed11cació11 C1/ México. léxico:

EL CARIBE

1ene es, . (1998/ 1983) Tendencias ed11rativas ofici.ales en Méxiro 1821191 l.
oL 1)
léxico, D. F.: entro de studios Educativo ..
n.iversidad iberoamericana.

Luisa Campuzano 1
Menes ,E. (1998/1983) Te11dencia.red11cahvasoficiales enMé:x.ico 19111914. ol. 2).
EP (2003, a) El mejoramiento de la gestión institucional en la
e cuela normale . (Elementos para la reflexión y el análisis). ene:
'estión Institucional 1 léxico, D. •.: EP.

EP (2003 b) Programa de Iejoramiento lnstitucional de las
Escuela
ormales Públicas. inalidade , características y estrategia.
de operación). erie: e tión Institucional 2. féxico, D. F.: EP

EL ··o.· PLJ 'S L'LTRA IN CRITO en la columnas de Hércul s fue sin
dudas un gran reto para la fértil imaginación mediterránea, que a lo
largo de siglo construyó nútos o elaboró lúpótesis sobre tierra
que exi tían o habrían exi tido más allá del estrecho de GibraltaL
En la antigüedad, el pseudo Aristótele , Diodoro iculo, Apolonio
de Roda , Estrabón, Pomponio Mela, Horacio Isidoro de evilla,
entre otro , e refirieron a tierra ele cubierta en el Atlántico por
fenicio )' cartagine e , o a la i la de las Hespéride y las j las
Afortunadas, o a un alter orbi.r y un ' cuarto mundo '. Y Platón se
ocupó en dos de sus diálogos de la tlántida, la gigantesca i la
hundida en el océano miles de año atrás. También Isaías y éneca
avizoraron el descubrimiento de nueva tierra . En el m dioevo,
0 tta islas mítica nacier n de la antiguas
e umaron a ella ,
como la de la iete iudades también llamada íbola y la
rortugue a Antilha. (Roja Mix, 1992: 14-17) 2

l niversidad de LaJ íabaoa / Casa de las Américas, La Habana, aba.

·Ver.para un riguroso escrutinio del terna,Juan Gil. Milflsy 11¡qpías tkláest:11brinnento.
:\faclrid: Aliaru:a, 1989, 3 c.
102

.103

�Entre el siglo Xlll y el
, con l encuentro y la apropiación por
portuguese y españoles de archipiélagos cercano a las co tas
occidentales de Africa -Madeira, Azore
abo Verde Canariascomienza su andadura lo que será, en feliz definición de Richard
Mor e, la matriz ibérica de la modernidad, 3 ese dominio de los mare
asentado en técnicas náuticas, saber cartográfico y exp ciencia
marinera forjados durante iglos de fecundo contacto intercultural
en el lediterráneo.
En el entorno de 1500, esta expansión ibérica hacia el Oeste, de
la cual lo más conocido
el llamado descubrimient de menea,
da lugar al urgimiento de lo que Quijano y all rstein (1992: 549)
han den.ominado •el sistema mundial mod rno, consolidado en el
largo siglo
I como primer proyecto d globalización económica,
política y cultural. u e, cenario d e treno fueron las islas que le
alieron al encuentro a las na e· del genov'
ri tóbal Colón.
Islas, I las, I las ... de la grandes, de la mínima de las ari cas
y de la blanda : isla calva, j la hir uta, i la de arena gris y liquene
muertos· i la de las gravas rodadas subidas, bajada , al ritmo de
cada ola l- .. ]; isla del espolón adu to, del bigarro en diemeperro, del
manglar de mil garfio ; isla montada en espuma , como infanta
haldada &lt;le encajes; i la con mú ica de ca tañuela e i la Je
bramantes fauces· i. La para encallar i la para vararse i la ín
nombre ni historia; isla donde canta el viento en la oquedad de
enorme caracola [... ] (Carpentier 1979: 113)
"l las, islas, islas", , cribe el Colón protagonista de Jj/ arpa)' la
so111bra, de Alejo arpentier, cuando recuerda el laberinto del archipiélago
cubano. I las que no on Cipango, ni parte de un continent , por más
qu el Almirante les baga. jurar a sus hombres qu sí lo son. Is.la donde
asegura haber visto sirenas y conocer que habitan amazonas. 4
1
En el invierno austral de 1992, le e cuché a Richard .Morse, en Ja l,'niveudad
f&lt;edetal&lt;le Río de Janeiro, esta definición, que irvió de útulo a la conferencia qut
ofreció en el congre. o convocado por esa universidad y la 'nivetsi&lt;la&lt;l de ao Paulo
con motiv del V entenano.

Yer textos y comentario· en Cri-tóbal C Ión. Texto¡ J' dommentos roflrplttos.
(Prólogo )T notas &lt;le onsuelo Varela). Madrid: Alianza niversidad, 1982.
4

Hl4

ituada entre los paralelos 1 y 23 los meridiano 60 y 85,
esta más de cincuenta islas on 1a Antilla , llamada así por la
mítica ín ula portuguesa, y no gracias a Dios, por el nombre que les
diera un extraordinario cosmógrafo francés, Guillaume Le Testú,
que llamó al mar que las rodea /.a .Mer des Lentilles, engañado por 1
oído r orientado por las mínimas dimensiones de los rnile de islotes,
cayos y cayuelos que las escoltan. grupada por u tamaño en
Mayores y M nor s -y éstas distribuidas entre las de Barlovento y
la de otavento-, las
tilla trazan un arco que extiend desd
la pequeña Aruba, junto a la costa de Venezuela., ha ta el cabo de
an Antonio, extremo occidental d Cuba, cercano a la. penín ula
mexicana de Yucatán.
ellas se añade el grupo de las que primero
,~o Colón: la Bahama , localizadas más al norte. u sup rfici
total es d 233 000 Km 2, casi 1a mitad de los cuales corresponden a
Cuba.
E e es el nítido perfil del aribe insular, en una de cu;7as islas
discurre la Utopía (1516) de Tomás foro, mientras que en otra, y
pareciera que a manera de contrapunto, e de arrolla La Tempe tad
(1611), de illiam hakespeare con sus personajes de nombre
español -Gonzalo
ba tián Alonso-, con . u primer criollo: Ariel,
con u nativo: alibán, anagrama de caníbal término que
volveremos a encontrar más adelante.5
Üuado en tomo al Caribe insular en las márgenes de ese 1\1are
,Yostm,n, el llamado Circuncaribe o Caribe continental capa a
cualquier intento d inclu i ' n permanente, pues u integración al
área o su retraimiento de ella, obedece a razones culturale , , trucas,
económicas, históricas, políticas; y varia egún el punto de vista
que asuman los e tudiosos. sí, ueva Orleans y la Florida fueron
netamente caribeñas ha. ta el siglo XIX; la costa centroamericana,
la costa colombiana de anta Marta a artagena
la c sta
venezolana, al igual que la Guayanas, se consideran más o menos
caribeña . Pero me pregunto i eracruz y Yuca án no e taráo ya
más integrada a México que al Caribe. Para muchos parece muy
"Para una historia del tema, vet Roberto Fernández Retamar. Todo Calibtí11. La

Habana: Letras Cubana , 2000.

105

�exagerado aceptar que el nordeste bra ileño también forme parte
de esta región ·, sin embargo, la ~aribbean tudie A sociation
celebró su congreso de 2006 en al ador de Bahla.
E gran Carib in ular y continent.al, má o meno conformado
a fines del siglo XVIII s el que recorre en us primeras
navegacione , el joven mar ellé Víctor Hughe coprotagoni. ta de
El siglo de las !tms, de Alejo Carpentier:
Hablaba [cuenta el narradorJ de las selvas de coral de las
Bermudas· [... j del Mardi- ra de la ueva Orleáns, comparable
al de París; de lo aguardi nte de berro y hierbabuena de la Veracruz,
antes de de cender ha ta el Golfo de Paria, pasando por la I la de
la Perla ) la remota Trinidad. ( arpentier, 1963: 40)
en su recorrido . e detenía en las i las, en e a
tilla que
mucho antes e.le que s produjera ' 1encuentro fortuito del paraguas
y de 1a máquina de coser obre una mesa de disección" (Carp ncier,
1949, ), much antes del urreali mo, ba tante vinculado, por cierto,
con el atibe francófono, constituían -sigo citando al narrador que
glosa las palabras de íctor Hughe - : e un archipjélago maravilloso",
don&lt;l e encontraban la co as má raras: áncoras enorme
abandonada en playa solitarias; casa atadas a la roca por cadenas
de hierro, para que los ciclone no las arra traran ha ta el mar; un
,,a to cementerio efardita en Curazao; i la habitadas por rnujere
qu permanecían solas durante mese y años, mi ntra lo hombres
trabajaban en I Contin nte; galeone hundido , árboles petrificado ,
p c s inimaginables· r en la Barbados, la sepultura. de un nieto de
Con tantino XI último mperador de Bizancio, cuyo fanta roa se
aparecía, en la noch , ventosas a lo caminante olitario ...
(Carpenrier, 1963: 41)
Porque oo en erdad un archipiélago maravillo o porque fue
con las i h mítica de la antigüedad y del medioevo con la que
comenzamo e ta~ página , y porque no e po ible abarcarlo todo,
ólo me ocuparé del aribe insular.
uoque en su tiempo, tiempo en que coincidían las vieja
tradicion . mediterránea con el alborear de la cultura renacenti ta,
1 cronista, navegante r huma.rusta Pedro arrnicnto de Gamboa

106

aseguraba que lo pobladores de las India eran de cendJente de
Uli es, qwen, según e contaba, habría atrave ado la Columnas de
Hércul
desaparecido en el tláncico (Roja lix, 1992: 19), lo
cierto es que en su mayoría lo aborígenes antillano eran pacíficos
arauaco , provenientes de la América del ur. A lo largo de eis mil
año , por oleada habían avanzado desd la selva amazónica hasta
la de embocadura del Orinoco _ de allí, desplazándo e n canoa ,
habían poblado las i la . Igualmeot se acepta la hipótesi de que
grupo menore pro~eran de Centroamérica. Pero, irónicamente,
el pueblo que dará nombre a toda ta región, y tendrá más larga y
nada buena fama fue un pueblo setninómada y marinero qu vivia
del , aqueo de las isla qu en su con tan tes expediciones se dirigía
cada vez más al noroeste: los caribes, de cuyo nombre derivó olón,
empeñado en encontrar trazas del gran Can, el término ~'carubal".
Término que pronto pasó a significar antropófago, y se convirtió,
de acuerdo con los moldes del pensamiento binario occidental en
el otro del buen sal: aje, del arauaco.
La ocupación de las Antillas mayores por los españoles -que
ocupación más que conquista fue- e produce en meno de dos
décadas, entre fine del siglo V y comJenzos del XVI. Pedro
Mártir de Anglería y meneo espucio imponen muy pronto la
denominación de mJevo para el mundo recién encontrado (González
Ecbevarría, 2002: 60). Esta no edad, por lo que tiene de impericia,
de ignorancia se aplica igualmente a las gente desc11biertas, y llega a
er uno de los argumento que legitiman el sistema mundial moderno
ba ado en la sub rclinación d los pueblo inexpertos atrasados
(Quijano y Wallerstein 1992: 55 -52). Ginés de púlveda perito
en Aristótele y su Política, lo ex pre a asf:

Con petjecto derecho los espatloks imperan sobre estos bárba,vs del ruevo
Mundo e islas adyarente.r, los t11ales m pn,dencia, ingenio, uirl11d 'humanidad
son 1011 inferiores a los espa110/es C0/110 nitios a los adulto Í ...] (ap11dDu e~
1987: 101)
La forma práctica de someter el

107

uevo mundo al dominio

�,,

l

&lt;

europeo fue muy bi n descrita por uno de los primero cronistas,
Hernán Pérez de Uva, o su Historia de la imm1ciót1 de las Yndiar.
«dar a aquellas tierras extrañas forma de la nuestra' (apud González
Echevarría, 2002: 54). El narrador de El siglo de las !tices, acudiendo
a do modelo aún medievales r presenta así esta m tarnorfo is:

l.L1s islas 1J11tdaban de identidad it1fej!,rándose en el A.Jito Sacrammtal dd
Gran Teatro del 1\tl.1mdo. La primera isla [...J había recibido el no111bre dt
Cristo al qttedar pla.ntada una p1úJJera cmz hecha de romas e1J su orilla.
Con la segunda habíase remontado a la Madre, al llamarla Santa 1\Iaría dt
la Concepción. Lar AJ1tzllas se trt1ngo1111aban en rm imJJenso vitral. tratpasd/Íb
de l11ces, donde los Donadores estaban ya presentes en el contorno de la
Ferna11di1Ja y la. Isabela en tanto q11e el Apóstol Tomás, }11a11 Ba11tista,
Santa Lucia, an Martín, T11estra Se,iora de la G11adalupey las stpremas
Jigtf,raciones de la Trinidad, se iban colorando en s11s respectivo¡ l1J,gares, 111ie11ftdJ
nacían las villas de avidad, de Santiago y de Sa1Jfo Do,JJú,go, sobre k
cení!eo .fondo blanquecido por el laberinto de las Once 1\ifti Vírgenes 1... J.
Dando 11n salto de mtlenios. pa.saba este lar Mediterráneo a hacerse heredero
del otro lvf.editerráneo, recibiendo co11 el trigoy el latí11, el Vino y la T/11/galo,
la IHposicíó11 de los Signos Cristianos. (Carpentier l 963, 293-294)''
En el llamado peúodo de la conquista, 9ue abarca los último
años del iglo
' todo el XVI, e di ringuen do momentos: d
dominicano Cúanclo La spañola, y en particuJar la ciudad de anto
Dom~go, . ~n el centro principal de la región- y la llamada etapa de
consolidac1on, en 9ue E paña otorga la importancia (JUC merece a
to:lo. el atibe codiciado e pacio de entrada aJ continente y de
tr~s1to de hombres y mercancía entre el Viejo y el uc o mundo.
( lvarez y l 1ateo, 2005: 67-68)
En la etapa dominicana el modo de dar forma europea a e tas
'tier~a · extrañas" e ometer, repartir y poner a producir a lo
aborigen s, poblar, procurar ororgatles al rey y ala Iglesia lo espacios
Yderecho que les corre ponden sin contrariar demasiado la avidez
r, f. Jacgue Jo et. "El me tizaje lingüístico y la teoría de lo do .Mediterráneo
eo la obra de \lejo Carpentier", La Tor.re, º 2, 1987, pp. 251-263.

108

v el poder de lo conquistador s/ encomenderos; r producir
que existen en España y levantar las eclificacione
correspondiente (catedral, con fachada plateresca, univer idad ... ),
ocupar Puerto Rico, Cuba, Jamaica. En la etapa de con olidacióo
la memoria hi tórica del fediterráneo europeo proveerá los
dispositivos nece arios para el man jo protección del Mediterráneo
amencano.
Tenemos, en primer término, la &lt;lecena de ciudades urgidas
de inmediato en la costas i leña y continentaJes del aribe. on
ciudades-puerto -factoría destinadas a garantizar la comunicación
con la metrópolis, a promover y controlar la explotación del territorio
en que están enclavada , · a permitir el rápido y eguro envío a
E·paña de lo te oro que durante iglo habían acumulado la
grandes culturas aborígenes, con las que e ha entrado en deva tador
contacto de, d la tercera década del siglo 7 VJ. u modelo d
di tribución espacial, com 1 advirtiera rwin alter Pa.lm, no
fueron la ciudades medievales de la Península, sino las ciudade
fundadas en las colonias romanas con un trazado urbano tomado
&lt;le los castra, una plaza central, d nde van a confluir el poder civil y
el religio o, y una cuadrícula de pegu ñas calles organizadas .a partir
de esa plaza. Pero muchas de la manos que la levantan son de
alarifes, de albañiles y carpinteros "berberi cos", mucho, de ello
llegado a América después de la expulsión de lo morisco . (PaJm,
1995: 1, 89; Buscaglia- algado, 2003: 66- 78)
El léxico rnpleado por cronistas e historiador contemporáneo
también da cuent.a d la herencia romana. o e de extrañar que
Pedro fárúr de Angl ría para quien la 'venerada maj tuo a
antigü dad" era la medida de todas la cosas ( onzále7 Echevarría,
60), y Tito Livio u modelo explícito, se valga del término ' colonia"
con d s ntido que tenía entre lo romano , para reportar la fundación
por H rná.n Corté , en 1519, de eracruz: in gleba fo11tmatissin1a
f1111dandae coloniae locum designant (apud Mazzotti, 9). Pero noventa
año má tarde el uso de e t término por el I nea Garcilaso no es
sólo un prb tamo 1 :rical, sino una identi-6.c-ación de sentido~ y d
voluntad con el modelo que ofrecía Roma. sí, n el proemio a su

in titucione

109

�Floniia, exhorta a España «a la ganar y poblar

l- ..] no

ea má que
para hacer colonias, donde envíe a habitar us hijo , como hacían
los antiguos romanos cu.ando no cabian en u patria." (apud,
Mazzotti, 9)
sta. ciudade, -puertos-factorías, donde igualmente está presente
la tradición con 1tucciva her dada del islam, son ciudades protegida
por un sistema de defensa basado en otro saber mediterráneo: d de
la escuela de fortificación abaluartada italiana, típica del
R nacimiento (Zapat ro, l 976: 36) que proveerá los medio que
garanticen su , eguridad y la de los espacio por donde e desplazan
las flota , organizada ncre 1543 y 1566. Tres generaciones de
ingeniero de la familia Antonelli, a partir del último cuarto del
iglo VI y du raotc un buen tram del Arvll, levantan en el Caribe
el "mayor conjunto defen ivo realizado unitariamente ha ta la fecha''
( egre, 1968: 27). De la penín. ula de A.raya, en Venezuela, hasta la
península de la Florida dominando todo el arco insular)' costero
del Caribe, e extienden e as imponentes fortificaciones, cada una
con u función e pecífica. Las de artagena de ludia v Portobdo
reciben}' protegen los tesoro provenientes de la uev¡ Granada y
del Perú. Las de eracruz y an Juan de lúa, la riquezas de la
ueva K paña y bs mercancías traídas por el g-aleón de 1vfanila. En
an Juan de Puerto Rico y en anto Domingo los castílfos funcionan
como autodefen as de todo el Caribe, n tanto fortificaciones como
antiago de Arroyo, en la perúnsula de A.raya Campeche, en México
}' an Agustín, en la Florida, irven de centinelas. Desde que e
descubriera cómo la corriente del Golfo acortaba la duración de lo5
tornavta¡es uba, que es el centro de toda la circulación marítima,
cuenta con dos grande puerto fortificados, el de antiago, al
sude t , r el de La Habana, en el noro te, a más de fortificaciones
menore en la co ras norte y sur. En La Habana, tres fortificaciones,
nna anterior a los Antonelli, el castillo de la Real Fuerza y dos
dise~aJa por ellos el Castillo de an alvador de la Punta }' el
Castt.Uo de h Tte Reyes del 1 rro, cu todian durante me es las
~aves que .' e reúnen en su prntegida rada para partit hacia España
Juntas, y b1eo r sgua.rdadas por buques de guerra.

110

Por otra parte, el carácter compulsivo de la evangelización d los
aborigenes, y la servidumbre el trabajo y los castigo brutales a que
estaban ometidos, y que provocan su casi total extinción en meno de
dos siglos, clan lugar, en fecha muy t mprana, a que frailes como Antonio
de Montesino y Bartolomé de las Ca a impugnen y denuncien los
principios religiosos y jurídicos en que se sustentaban la conquista y
ocupación de las Indias. Cuando se habla del Mediterráneo, no pued
desconocerse la enorme importancia que tendrán o la bi toria política
de España, y aún más, en la lú roria de las ideas el humanismo, las
polémica desarrolladas a partir de este cue tionaruiento forjado en la
experiencia rnribeña de e tos fraile e pañoles.7
Ji entra que los puerto. de las Antilla bj pana situados en el
' circuito de navegación legal" desemp ñan us funcione de ervicio
vinculada con las flotas, con el gravoso monopolio comercial
establecido por la metrópoli , con el traslado de pasajeros con su
avituallamiento, con su protección rnjli tar; ya a comienzos del siglo
1.'VTJ "el re to de la poblacionc llevan una existencia precaria, sin
protección y entregada al contrabando" (Venega , 1998: 107).
Desde fin es del A'Vl contrabando y piratería on temas frecuente
eo textos tanto de carácter admini tratívo como literario. Ejemplos
elocuente son algunos de los poemas fundacionale de la letras
caribeñas, como La Horida, del franci cano Afon o Gregario de
E cobedo, y bs-pejo de Paciencia, del escribano canario Silvestre de
Balboa.8 D errotada la Armada Invencible, el mar interior de las
Indias se tran forma poco a poco en un mar enemigo para los
españoles. Y }'ª no sólo corsario y piratas, SUlo armadas regulares,
despliegan su hostilidad en u agua , convirtiendo su cuenca en
una' fron tera imperial" (Bosch,1979: passim) donde e de arrollan
batlllas origmadas en Europa.
"Lewis Hanke. The SpanishStmgglefarjfl.stia in the Conques/ ef A merica. Filadelfia:
Lniver ·ity of Pennsylvania Pre s. 1947, ·igue iendo el más importante estudio

xubre este tema.
"Sobre la relación de este poema Úf!Yamés con la persecución legal de autoridades
polít:1cas y eclesiástica de Bayamo, en Cuba, cf. Manuel Moreno ragináls. "Claves
de una cultura de servicio", La Gaceta deCt,ba, juli de 1990, pp. 2-5.

111

�( 7

Cuando Quevedo pre agia n el t rceto final de su famo a
' dvertencia" la pérdida suce, iva de las po esiones e pañolas: }· es
111risfári/, ¡oh, España.~ en 11111chos u1odos, q11e lo q11e a todos les quitaste sola
te puedan a ti sola quitar todos (1976: 202) ya e te proce o e habia
iniciado en la Antilla , d jadas a 'u suerte, n verdad prácticamente
d poblada , por la codicia d autoridade y c lonizadores que
fueron tras la · riqueza de la ti rra firm . Con rtida en botín de
gu rras lejanas cedida o comprada , atrapadas en "la dinámica
fer z de la política ext rior uropea" (Álvarez- fateo, 71), las islas
an cayendo poco a poco en mano de Inglaterra, ➔ rancia,
Holanda...
no son sólo las Antillas menor , diminuta y distantes,
ino también la mayore . Primero Inglaterra ap dera de Jamaica,
tan cercana a Cuba, y luego Francia obtiene la porción occidental
d la spañola.

r

i ha ta fine. del . iglo ,
el ,aribe había tado poblado
mayormente por aborígenes, españole , poco, ciento de clavo
africano , a mediado. d l XVII comienza a convertir e en el
"e. cenario d la confluencia d raza má exten o e in ten o que
regi tra la historia" (Benítez Rojo 1998: 238), receptor de
migraciones voluntaria o forzada. del más diverso tipo, y de muy
di tintos orígenes la que se sucederán hasta nu tro día ,
otorgando a esta región la rigui, ima variedad étnica y racial en que
reside u má. notorio perfil.
La. i las ingl sa , francc as, bolande as ... in talan n el paiaje
caribeño una dimen ión atlántica que in embargo, no tiene mucho
que v r con la. mete ' poli , alvo para la retnisi , n de u ganancias
a eñore ab enci ta. , y para garantrzar de de alli el eguro y puocual
tráfico d barcos m:greros, d 1 'Middle Pa sage'', por el hemi ferio
au tral de e t océano, para el que PauJ Gilroy ha reivindicado el
nombre de Black tlantic. 9 Agotadas las casas fuente de riqueza
que alguna vez habrían t nido esta i las, y aniquilada la población
aborigen e inicia, con la producción de azúcar y el régimen de
plantación, la esclavitud de africanos, de lo que en tre iglos el

uevo Iundo recibe no menos d 1Omillo oes, lama o ría destinados
al Caribe. La plantación -cuyo origen e tá en el f diterráneomarca el destino económico político, demográfico, cultural de las
;\ntillas,w también llamada por ello ugar I lands· promueve,
aderná , la e clavitud o semiesclavitud de centenares de miles de
culíes de Juna, acao, India, Malasia; y contribuye . u tanciahnente
al de arrollo del capitalimo mercantil e industrial, como lo
demostrara hace más de medio iglo Eric illiams en u Capitali.r111

&amp; .\lavery.

h;

e
dic:ho que eJ tiempo hi tórico del ,arib e rápido:
tran ita aceleradamente de una etapa a otra. A í, a -fine del "1..rvll
lo franc ses dotan a su colonia de la aint-Dom.ingue de la má
moderna técnica, y la convierten en la azucarera del mundo; también
introducen en ella el cuJtivo del café, para el qu d sarroJlan un
excelente istema productivo. Pero n 1791 estalla la rebelión de
lo. esclavos y en 1804 Haití proclama su independencia. Francia, a
su vez, en plena R volución, recibe como botín, en 1795, la porción
e pañola de la isla, que en menos de un siglo va y viene d mano
&amp;anc . as, a manos haitiana , a manos d minicanas, a mano
e paño las, a mano ingle as. . . E to, v rsos atribuido, al . acerdote
Juan Vázquez, re timonian con ingeniosidad · desconcierto e e
proce o:
Ayer e pañol nací,
a la tarde fui francé ,
a la noche etíope fui
hoy dicen qu oy inglé .
¡, -o sé q11é smí de mí! (forres- aillant, 1994)
e ha dicho que la insularidad, tema ustancivo en la
tilla ,
promueve el ai }amiento. Pero no siempte . a, í, porque ele un
modo u tro se interr lacionan la, i, la , las co tas, el Viejo y el
obre e te Lema. un libro pionero. que marcó wda la historiografía cubana del
siglo XX. es: Ramiro Guerra. Azrírnr_y poblanó11 et1 la.r A llfil/a. l1927]. La Habana:
Editoaal de Ciencias ocia.les, 1970.
111

'' Ver Paul Gilroy. Tbe Rlark AI/a11t1r: 1\,[odemity dnd D011hle Co11sdo11nm. Cambridge, Mas .: Harvatd l P, J993.

11 2

1 11

�\o

/ l

/

uevo mundo. En un desplaza.miento hacia el Caribe del escenario
de la Guerra de los siete años, en 1762 La Habana fue ocupada
once me, e. por lo inglese . Su puerto, abierto entonce al comercio
mundial se beneficia, tres lustros más tarde, de la guerra de
independencia de los futuros Estado
nidos, albergando y
avitualland a la fuerza. con que Carlos III apoya a la Trece
Colonia • y comerciando con ellas.
a acumulacioncita originaria
de capital, un gran incremento de la masa de esclavos, la ruina de la
producción azucarera y caf talera de la Saint-Domi11guc, ~, la
adquisición de u técnica, gracias a la emigración a La Habana y
Santiago de muchos .6:ancese , proporcionan a Coba el impresionante
desarroUo económico que alcanza desde inicios del siglo XIX, y
que incrementará con el desplome de la fabricación de -azúcar en
las TP'est Indics acaecido a consecuencia de la decisión de 1nglaterra
de ilegalizar la trata en 1807 y de abolir la esclavin1d n 1833,
accione determinadas por el empuje de la revolución industrial y
eJ libre comercio; razones económica que sagazmente e articulan
en un efectivo di curso religio o y moral, que daríamucho trabajo a
las autoridades españolas muchas páginas a la literatura cuba.na.
D jando a un lado a Haití, donde los esclavos se emancipan a
J mi mos, en la colonias france a la e clavitud, abolida por la
Convención 1 acional en 1794, y restaurada por apoleón en 1802,
fue definitivamente extirpada por la revolución de 1848. Pero en
Cuba y Puerto Rico se prolonga ha ta 1886, y aunque la trata era
ilegal desde 1820, se mantiene hasta los años se enta o más. El
miedo de la "sacarocracia" {oreno, I978: passim) nativa a que la
superjondad numérica de los esclavos repjtiera la experiencia de
Haití fue una d las causa de que en Cuba y Puert Rico e
puspu iera la lucha independentista y se manejaran, en cambio,
opciones r formist~ . Esto la llevó a er la últimas colonia
e pañola y a pasar a mano de E tados nidos al término de la
breve guerra hispano-americana la cual rediseñó la dinámica del
Caribe occidental, convertid en el mar interior de Estados Unido ·
que no otorgó la independencia a Puerto Rico, que terminó de
construir el Canal de Panamá -amasado con sangre caribeña-, que

r

114

f ./!,.Ju

(

1/J

""t 1

instaló la base naval de Guantánamo en Cuba -cuya independencia
tuvo que reconocer, pero atada al arbitrio norteamericano por una
enmienda a su constitución-, y que ocupó militarmente por largos
aifos Haití y la República Dominicana. En lo que respecta a las
Antilla Menores, su estatuto colonial no s modificó hasta la
.egunda mitad del siglo
, en que e le otorgó la independencia
a la mayor parte de los territorio inglese y holandeses, mientras
que fartinica y Guadalupe sólo adquirjeron, en 1946, la condición
de &lt;lepartamemos franceses de ultramar.
A la altura de e ta página, trato de no eludir por más tiempo la
pregunta quejosamente formulada por el h.ist0riador haitiano GérardPierre Charles a un amigo puertorriqueño a la swda de un congteso
sobre economía antillana o algo así: "cuándo nos reuniremos para
hablar de la contribuciones del Caribe a la alegría del mundo".
(Quintero, 1998: 13) .Y a eso, que me parece impottantí simo, trataré
de llegar.
Cuando el dictador protagonista de Ei recurso del método de Alejo
Carpentier decide adoptar la divisa de la latinidad para legitimar u
¡,10biemo --algo que, como se ve no ólo hicieran Mussolini y Franco, aborda e] tema desde una perspectiva «étnica" y ªdemográfica"
que, aunque referida explícitamente a toda la mérica Latina, sería
sobre todo apLicab] al Caribe, por la homologación implícita con el
Mediterráneo que el texto propone:
Todas las raza del mundo antiguo [dice] se habían malaxado en
la prodigio a cuenca mediterránea madre d nuestra cultura.
Tremenda cama redonda habfa sido aquella, de romano con egipcia,
de troyano con cartaginesa, de helena famosa con gente de color
quebrado. Decir Latinidad era decir mestizaje, todo éramos
mestizos en la América Latina; todos teníamos de negros o de indios
de fenicio o de moros, de gaditanos o de celtibero l--·l ¡ snzo
étarnos y a mucha honra! (126)
En sus ritmos, bailes, cama ales, creoles e tos pueblo del mar
han metabolizado las grande cuotas de dolor con que se ha cocinado
lo c:¡ue Fernando Ortiz llamara nuestro "ajiaco", ese potpomri étnico
en que los rasgos los acento,, los cadencias las creencias de todos

115

�,,. {/ J

se mezclan en I gran caldero del Caribe, pero sin perder su identidad
particular, p rmi tiendo que al. hincarles el diente, se pueda percibir
el sabor de cada ingrediente (2002: passim). Ea la Antillas, que
son "la unión de lo diverso" (Benítez Rojo, 1998: 16), todo
conservan, sin embargo, su perfil.
Ir, venir, volver a ir, como el mar, en un vai én ininterrumpido.
Así han transcurrido cinco siglos de ncuentros y desencuentro
entre lo dos mediterráneo . n condicione de dominación de una
raza por otra, durante lo tres primeros, convivieron y más o menos
e mezclaron europeos, aborígenes y africanos. En el XlX se suman
culíe chino ) chino californianos indio , javanese indonesio ,
coreanos, libaneses, sirios, palestinos. Entre finale del XIX v buena
parte del XX, inmigrantes europeo pobres. P r razone.
demográfica ) culturales, la mezcla de e pañole y africanos fue
má intensa en las Antillas hispana , donde la ambjgua, inquietante
e incontrolabl condición del mestizaje, e e í es/ no es de la tensión
blanco/ negro, lo marca todo con la "precisión de la imprecisión"
(Día7 Quiñones, 2000: 32). En 1934, el mismo año en que el
martiniqueño .r\irné Césaire rescataba y valorizaba la
autodenominación de négrc, y proponía la t1égrifl1de como identidad
de la comunidad francófona afroantillana, el sujeto lírico de
"Palabras en el Trópico' del cubano icolás Guillén, afumaba:
·'Dice Jamaica/ gue ella está contenta de er negra,/ y uba ya
sabe t¡ue es mulata!" (Guillén, 1985: 122). Pero en República
Dominicana, nación construida en pugna permanente con Haití, y
cuya frontera es un río llamado Iasacre, precisamente allí donde
Montesino, y T;as asas denunciaron el exterminio de los aborígene ,
el color de la piel tecogido por lo documento oficiales es "indio
puro" o "indio claro" en vez de negro o mestizo. En las Antilla
hispanas se habla más o menos una mi rna variante del español: no
hay creole , aunque alguno lingüi. tas intenten demostrar que í
los hay. Pero en las Antillas menores en Jamaica, en Haití, la oralidad
de una música que sólo podía er cantada hasta que se inveotaran
los tambores quedados en África· la oralidad d lenguas anee trales
conservadas n rito religio os que no pudieron disfrazarse, como

116

en las Antillas hispana , con la imaginería del catolici mo; la oralidad
Je la ardua mezcla tle la lengua propia con las lenguas de los amo~,
tan lejanos o ausentes, difícile si no imposfüles de aprender, toda
esta oralidad dio lugar a difi rente creoles.
Parte imp rtante de la producción intelectual del Caribe,
notablemente elevada en relación con u población, se ha dedicado a
inve tigar u compleja identidad, la condición colonial que la ha
determinado, y a proponer, a partir de estas indagacione , reoría que
han encontrado amplio eco en un mundo globalizado donde se
multiplican los desplazamientos humano y la ·oci dades
pos migratorias, tan comune., anc y ahora, entre los antillanos.
Transculturación (Orti.z), négniude (Césaire, enghor, Dama ) negri mo
(Palés Matos, GuiJlén), a11til/a11ité (Glissant), reali mo maravilloso
(Carpentier), créolité, (Betnabé, Chamoi eau, Confiant), rréolisation
(Glissant, Brathwaite, , alcott) calibanismo (Fernández Retamar),
mulataje (Bu caglia) son di tinto momentos en la articulación de un
fércil &lt;liscm o poscolonial, con irra(liacione. hacia otro. continentes. 11
En el ir, venir, volver a ir de los ritmos, la mera lectura de lo
musicólogos atentos a la ntillas hi panas, o de los qu se ocupan
del flatn neo, nos remite a una cinta de Afoebius por donde circulan
cadencias que se repiten, e enriquecen y se transforman: chaconas,
7.arabandas, batuques zarambeques llegado a Cádiz y evilla con
las Botas presente ya ·ólo como referencia en el teatro de los iglos
de Oro; guajiras, rumbas, tango in ertados en la genealogía del
flamenco, que recibe e1 influjo de esto cantes &lt;le ida y ,'Uelta tal
ve7, reconociendo en ellos Los ecos de acento africanos gue habrían
Algunos textos relevantes sobre el tema: Fernando Orriz. Co11h-,,p1mteo mba1111
del Jab,tcQ)' del ªZ!"ªr fl 940). La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, l 983; René
Depestre Bo1go11ret adie11a/,111égnir111é. París: Roben Laffom, 1980; r,, [órnca Mansour.
[_¿¡ poesía mgrisla. !\léxico: Era, 1973; Édouard Glissant. Le disco11rs.A.fl6llais. París:
- euil, 198 l; Alejo arpen11er. "Prólogo' . El remo de este n11mtÍQ. México: EDl PS ,
1949;Jeao Bernabé, Patúck Chamo1seau, Raphael Confiant. Ehge de lo créolité. Parí :
Gallimar&lt;l / Ptesses rú-versitaires Créoles, 1989; Édouar&lt;l Glissam. Poétiq"e de lo
rilatmn. París: Gallimard, 1990; Kamau Brathwaite. "La criollizaaón en las Antillas
de lt-ngua inglesa' , Casa de las A111lric{ls, 1 º 96, l 976, pp. 19-32; Roberto Fernánde:,;
Retamar. Todo Calibán. La Habana: Letras Cubanas, 2000;.José E Buscaglia-Salgado.
11

117

�llegado ante. a España con n gro como l Luis de El cehs,
e.,--tret11eiio; habanera cantada en puerro. del Le ante, de Andalucía
-y también del Cantábrico-, desde dond e :xpandi ron por
-\m ' rica · Europa ( Carpen ti r 198 : 51-63). Y a la in ersa a nm
d la mm ica culta, s cular y religio. a, enida de España, la, j.tcarns
progerutoras de Ja guaracha, el fandango que
mparienta con algunas
tonadru del punto cubano ... ha ta llegar a la. guarachas cantadas como
rumbas flamencas por Pep d la latrona (Linare y úñez, 19981999: pas.ri,JJ), la' guajiras de Pepe farcbena, o los one
bolero dd
igala y Bebo aldé . 1:ú.icru 9u e contaminan con beguines,
calyp. os •oko, steel drums, reggae, alsa, merengue, blues ...

r

Li g11erra de los diez ai'ios ha ten11i11ado.
f,I pelo de Elena, ,ma n11be gris.
T"!Yª• 1111 foso de ceniza blanca
jimio al filar donde lloviZfJO.
lA /!t11•ia se tensa como las c11erdas di 1m arpa.
L,, ho11Jbre con sus t!fos m1blados la toca ron stlS dedos
_y ta,re el pti11Jer 1·erso de la Odisea.
("Arcrupiélagos', Mapa del

1,evo 1H11ndo)

Ir, venir, ol r a ir ... También la fabricación de azúcar,fon.r et~
111alis, • e m ce al compá de te vaivén. Introducida por lo
mu ulmanes n el ur de España, llegada del feditetráneo al Caribe,
volverá del ~aribe al fediterráneo cuando Ramón de la agra, abio
ga1l go qu ha vivido}' trabajado en Cuba, lle en 1845 a tu azucarem
de Granada y d fálaga, d
fotril y alobreña, de Frigiliana , Torre
del far, la tecnología d punta de arrollada en la I la. 12
Ir, en.ir, ol era ir... En l aribe, "r in natural e impredecible
d la corrientes marina , de la onda , de lo pliegue y repliegues,
de la fluidez y la sinuo. idade ' (Bení t z Rojo, 1998: 26) un poeta
me. tizo, de lengua ingle a, que algún día del año n qu . e cumpla
medio milenio &lt;le la ocupación de 1a
tilla recibirá el premio
ob l, e prepara para recrear el uniYctso carib ño n u ineluctable
in ularidad, en el largo adió de las rnigracion s n la eterna
dependencia de nn d stino fraguado leja . Derek alcott se acerca
a la pla 'ª, mira desde el 'arib hacia I Mediterráneo, y e cribe:

Al final de esta frase, e111pezará a llo1•er
Y al filo de la lhmia. mta vela.
Úfltamente la 1•ela perderá de vista las is/ar
la rremcia en los p11ertos de toda "na raza
se perderá entre la 11iebla.

12

En 1i &gt;rre del Mar hay una catja que rememora este hecho.

11

119

�Bibliografía:

l·tnud
(19'8) ' J-,./ illf!,t'llin: a1111f1lr¡o m11101111m
MORE. O r R \ J [ ".\J
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1;d
oc1ales, 11.
11
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121

�LA IDENTIDAD CUESTIONADA
María Inés Pétez LubJ"ina*

Cmn:Nz.\R~ CITANDO A FRASE de una canción que, me parece, re wne
el asunto que nos ocupa. Dice a í:
''¡ ... tanta belleza. ¿Porgué es ciel azul no e cielo... ni es azul? ..."
Cualquiera de nosotros que cuestione en la calle a quien ea sobre
qué es lo que ve cuando eleva u mirada al aire en un día soleado y
despejado podrá decir que e un cielo azul. Realidad incontrastable
que e a1 mi mo tiempo una realidad compartida, el con enso grupal
Y·ocia) no hará más que validar ese nivel "real" de la experiencia.
in embargo como dice la canción: 'no es cielo ... ni es azul'', es
una ilusión óptica que aunque carece de consi encia física y
cromática, todos compartimos como una percepción real, no
alucinada.
:\Jgo de e e orden de realidad e ilu ión encuentro en la
constitución de un bien tan preciado para el ser humano como e la
idea y la experiencia de la identidad, cue tión que comienza a
elaborarse muy tempranamente alrededor de la imagen que cada
uno tenemos de nosotros mismos.
Psicóloga r psicoterapeuta., perteoeatnte a la Escuela Lacaniaoa de Psicoanálisis.

123

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Para fundamentar e ta afirmaóón es necesario que nm
acerquemos a rodear la cuestión del ignificado de la imagen parad
er humano. El psjcoanálisi ene ervirá de instrumento para estt
rodeo. Y como campo de aplicación podemos utilizar los múltiples
ejemplo que nos ofrece el arte y, en particular, la pilltura.
obre esta cuestión del psicoanálisis y su relación con cl arte me
es preciso señalar, y muy a mi pesar, que con bastante frecuencia,d
llamado psicoanálisi. del arte no está a Ia altura de u tema. En
muchas oca iones no repre enta beneficio para el arte, en e peá~
.i cae en la illterpretación punto a punto entre la obra y la vida del
artista, si cae por lo tanto en la tentación de 1a hermenéutica clínica.
Lacan se pronunciaba sobre esa relación, p icoanálisi. - arte,
planteándola en términos de dependencia del primero hacia el
egundo, para ello había eguido el consejo de Freud qujen opinaoo
9ue en su materia, el arte y también la ida, el artista siempre precede
al p icoanalista. Ha); por tanto que aprender alli donde el artista
abr la vía. O sea, n r !ación a la pilltura, el psicoanali ta lejos de
darle lecciones se deja enseñar por cUa. o interpreta, por tanto,
los fantasmas del artista ino gue separa de la pintura lo, elementos
estructurale propios para trabajarlos en su campo el del
psicoanálisis.

Y esto s así porque la pintura abre el camino donde el domiruo
de la vi ión o ea el campo de la pul ión escópica, e halla integrado
al registro del de o. Esto ocurre desde mucho antes que el
psicoanálisis - la hjstoria de la pintura lo mue tra- e planteara
dcsentranar la cue tión del des o en el er humano.
Regr sane.lo a la cuestión de la imagen y e peáficameme a la
imagen de sí mistno, o sea la imagen de cada uno de nosotro : ¡que
delicio a sclavirud, qué preocupant felicidad y, obre todo, qué
carga no ignifica e a imagen! Pero también ¡qué angustia SI
imaginamos solo por un in tante que pued dejarnos! Los moralisras
no han dejado de vilipencliar el amor que e le tiene ni lo. e critores
de detallar el odio que se le profesa. S1empr está allí como algo
que se pega a la piel, pero que e tá en otro lado que el cuerpo mí mo
y la piel que lo rodea.

124

Esta manera con ensual de vivir y experimentar la imagen de sí
ha rozado desde siempre de una fuerte estabilidad, e tabilidad qu
ol~ente ha sido rota por efectos de fracturas excepcionales, tanto
:ea en la e, periencia individual Qos llamados estado paranorma~ , ,
cualquiera eala causa que los pro oque), como en la repres ntaaon
ocia! Je la imagen humana.
En esta dimensión, la de la repre, entación social de la imagen,
muchas d las fracturas que la han conmovido han provenido del
arte, en e pecial de la pU1tura, por ejemplo la referencia a la obra de
Pica so v a la e cuel~ d cubi mo que desestructuró la imagen
"natural': del ser humano, aparece aquí como ineYitable, por no
mencionar tantas otra. que han significado momento de ruptura Y
de composición obre el tema d 11. imagen humana en la hist01ia
de L'I pintura.
Apuntando a comprender el de arrollo de 1a imagen de sí Y el
fruto que de eUa e desprende que, de manera provi, oria, podemos
plantear como la sen ación y experiencia de uno mi mo, de la propia
identidad, me referiré al aporte lacaniano c.1ue ha quedado
documentado en la historia d l psicoanálisi corno el estadio del
e pejo. J bien fue Freud quien iluminó inicialmente la cuestión
del narci i mo, fue Lacan quien ubicó en la imagen e pecular el
objeto del amor a uno mi mo.
hl e tadio del espejo es una experiencia, una experiencia de
descubrimiento, que el niñ tiene, ntr lo eis r lo dieciocho
meses, cuando d scubre " u" imagen en un espejo. Frente a la
imagen d él mi mo gue e refleja n un espejo da mue tras primero,
de una mímica de intuición iluminativa y luego, de júbilo (lo cual
no se obser a en los mono ) con gran derroche de energía que
muestra un sentimiento de triunfo. Hay por tanto una "anticipación
jubilosa" de í mismo a través de la imagen, diría Lacan.
Es un acontecimiento que realiza por un lado una identificación
primana, e, decir, una tran formación del sujeto y también por otro
lado ignifica un cambio en la relaciones del individuo con u
semcjanre.
Tratando de trabajar con más detalle e tos dos efectos, la

125

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transformación del sujeto y el cambio en su relación con su
semejante, diré que en relación a1 primero o , ea el cambio en d
sujeto mismo, aquí tiene lugar una identificación prima.ria y la itrutgt:o
que e alcanza por la vía del espejo anticipa la unidad y el control
de la motricidad efectiva del cuerpo, unidad que un niño de esas
edades aún no posee. El cuerpo había sido experimentado hasta
ese momento como fragmentado, en pedazos, y la imagen reflejada
en el espejo le otorga al niño ahora, súbitamente, una forma, una
forma plena en el sentido de una Gestalt Dado que lo que ocurre
en el plano biológico es aún el inacabamiento anatómico de las
funciones piramidale que producen incoordinación motriz, es
gracias a la imagen en el espejo que el niño se de liza de la
insuficiencia a L'l anticipación gozosa d una unidad y a1 sentimiento
de poderío y control que ello le provoca. De allí se derivará la
primera matriz del yo en el ser humano.
E ta anticipación constitutiva del yo invierte en el espejo la
izquierda} la derecha} lo aliena en una imagen que es algo exterior
a él. De este modo, el sujero anticipa en un espejismo la maduración
de su poder y su yo se constituye, por lo tanto, como una ficción.
Pero aguí hay algo muy interesante que se agrega y aparece por
la vía del segundo de lo efectos que he mencionado y que tiene
que ver con la relación del ni.no con su semejante. Y e , el hecho de
que sucede comúnmente que, frente al espejo, en ocasión de su
experiencia singular, cada niño se vuelva hacia aquél o aquella que
lo so tiene buscando un instante u mirada. O sea, este giro de la
cabeza del niño nos instala en la problemática del asentimiento a
través del dibujo de un trayecto de las miradas, esencial para la
aparición de la imagen especular en forma de yo. Es en la mirada
del adulto, parental o no, que con una onrisa confirma al niño que
sí, ése es él, donde e juega no solamente la génesis de la unidad
corporal en contraposición a la experiencia de un cuerpo percibido
en pedazo del cual hasta entonce el rostro, por ejemplo, quedaba
excluido, sino también el comienzo del sentimiento humano de lo
uno, lo indivisible, la identidad má básica.
Lacan 1 describirá con escas palabras: "Ejemplifiquemos esto

126

n

(]a mtervención del Otro en esa con titución) en un gesto del niño
delante &lt;le! e pejo, ge to que es bien conocido y que no es difícil de
observar. TII niño que está en los brnzos del adulto es confrontado
expresamente a u imagen. Al adulto, lo comprenda o no, esto le
dirierte. Hay que dar toda su importancia a ese gesto de la cabeza
del niño quien, incluso después de haber sido cautivado por los
pnmeros esbozo de juego que hace &amp;ente de u p.ropi.a imagen, se
vuelve hacia el adulto gue lo sostiene, sin que e pueda decir in
dudas i lo que espera es del orden de un acuerdo o de un testimonio,
pero la referencia al Otro juega allí una función esencial." (Seminario
La transferencia, L961).
Extraña paradoja: lo que se con idera más interior y más propio,
el yo, proviene de afuera, lo que es uno mismo depend de la
alteridad, del Otro. El Otro, el semejante, realiza esta función donde
se juega la cue tión del deseo, a partir de allí e] sujeto humano
dependerá de ese asentimiento deseante, de esa confirmación que
da el Otro, para reconocerse como tal y la .falta de esa experiencia,
la de ser bañado por la mirada deseante de otro, quedará registrada
en los serios ttastomos del desarrollo de los niño que padecen esa
falta. Concluimos, entonces en 1a necesidad presente en el ser
humano de ir hacia el otro, al semejante, para fabricar la unidad
imprevista de sí mismo alli donde no estaba.
Por esa operación, lo que no tiene, de sí mismo, ninguna unidad
ni identidad, e encuentra enganchado a la imagen dispensadora de
unidad por un lado, }r a una mirada dispensadora de asentimiento
por el otro. Este aparato, esta máquina qu fabrica se encuentra a
Partir de allí atenazada entre dos tipos de unidad: 1.- la de la imagen,
unidad englobante que, como toda Gestalt necesita un bord
cerrado de una manera u otra; , 2.- la del asentimiento que tiene la
naturaleza del rasgo imple e indivisible. o hay partes o trozos de
a~entimiento, éste se da, e encuentra., o no.
El gesto del niño que en su momento de júbilo ante el espejo, e
vuelve hacia a9uél o aquella que lo sujeta, olicitando su mirada,
el signo de la presencia del Otro. El igno de la mirada del Otro es
con titutiv-o del rasgo unario, llamado también rasgo único,

127

�{

sopone &lt;lel ideal del yo. El gran tro va a decir, en el interiordeJa
tensión 9ue se produce entre la imagen en el espejo lo que
asume n el espejo dónde está la .imagen y dónde e, tá lo que nocs
imagen. Hay con eso posibilidad de di tinguir el ideal c.lcl yo y el yo
ideal. El primero e una introyección simbólica mientras que.el
·egundo e la fuente de una proyección imaginaria. O · ea, e to es
otra manera de plantear lo que Freud e tableció al relacíonard
narcisismo pul ional con el yo ideal r las ramificaciones d la
incorporación uperyoica con el Ideal del yo.
ito otra vez a Lacan: "En esta relación erótica en que d
individuo humano se fija en una imagen qu lo enaj na a sí OÚSDX\
t:.1..1 es la nergía r tal es la forma de donde se toma su origen esa
organización pasional a la que llamará su yo"
criros).
sta organización pa ional proviene de ia relación establecida
entre el individuo y e a imagen. El yo no viene ni de la imagen m
del individuo , ino de la tensión instalada entre los do por b
identificación.

r

Para que lo que pasa ea captado como un acontecimiento
e pecial, es necesario con encerse que ni la imagen del cuerpo, m
el cuerpo Uamado ' propio'' po een individualidades previas. O sta,
para comprender el estadio del e pejo debemos de -prendemos«
la convicción básica egún la cual t0do cuerpo humano posee por
sí mismo una cierta indj-viduación. De este modo abandonamosd
lugar de obs rvador inocente a guíen le serían dado , ea
individualidade perfectamente reconocibles, la imagen en el espeJO
por un lado y el cuerpo propio. in este movimiento no podremos
apr ciar en qué} cómo ese cu rpo adquiere u individuación a mves
&lt;l e e epi odio constitutivo para el ser humano.
Hay a partir de esto la po ibilidad de entender la aparición~
un lacio de un yo e pecular, por otro de un yo social, asociado a.la
mirada del otro y a u de eo como ostenimiento y finalmente, t
un yo gramatical, el yo del 9ue todos hablamos y que emerge ead:
lenguaje infantil luego de de plazar a la tercera per ona con la q!f
el niño se de, igna inicialmente. Vale aguí aclarar qu no hay 1#
adquisición progresiva o diferenciada de esto tres aspecto. del

128

sino que todos al uní ono aparecen como resultado de la experiencia
de pasaje por el estadio del e pejo.
E e nudo de servidumbre imaginaria, como Lacan llama al
resultado de esta experiencia, le hará cambiar la base del enunciado
Je Descartes: "pienso, luego existo", cogito, ergo StJ!II por el cual el
filósofo planteaba la existencia y la identidad del yo que, de ese
modo, giraban alr dedor de la racionalidad y la conciencia, para
ponerlo de cabeza y enunciarlo como: "pienso donde no estoy,
soy donde no pienso". De e te modo la identidad entendida
tradicionalmente e cue tionada fuertemente en esta proposición
lo que nos lleva a partir de ahí a la formulación de un sujeto
radicalmenr dividido: un sujeto de la conciencia y un , ujero del
inconciente; un sujeto de la racionalidad y un sujeto del deseo.
E. a imagen propia, siempre indisp nsable pata no, otros y para
nue ·rra cordura, acompañante de nuestras má fuertes certidumbres,
esa donde no creemos siendo original y esencialmente propio y
únicos, e t~ iempre desdibujada en cierto modo porqu en realidad
es un de conocimiento producto de una ilu ión de completud óptica
)' está siempre amenazada por la po, íbilidad de no a entimiento, de
no reafirma.ción iü no hay alguien que nos sostenga con su propia
mirada. Una mirada que no, d see en algún sentido.
Hace uno día escuche decir a una arti ta 9ue lo pintare
repre. entaban en su pinturas lo que no e podía ver. Parece una
definición críptica, extraña. ¿ ómo, si &lt;le lo que se trata en la pintura
e· de ver, de ver con los ojos, cómo entonce es que la cue ti.ón e
la repre entación de lo que no e puede ver? Otra vez al.luí e tamos
en lapo ición de discípulo iguiendo a los arti tas que nos iluminan
con su acto, con u obras en acto, lo que otros tratamo de
comprender d modo rruí teóricos o conc ptuale . S trataría
entonce para el artista de representar lo que no se ve lo que e tá
oculto detrá. de la imagen evident . De hacer pasar lo que se sugiere
aún cuando las imágene s presenten por la vía del realismo o del
hiperrealismo, porque aún en sto, ca o iempre hay una cierta
atmósfera que cada pintor trasmite al espectador y hace 9ue é te e
pregunte p r lo que tá vi ndo, aunque no tenga dudas, n otro

129

�.,, .

'

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entido, de qué e lo que está viendo.
Y se trata, ju tameote de perder e de dejar caer las identidades
estabJ ciclas, formalizada por la imagen definida, para que pueda
aparecer la identidad del deseo de quien está metido en el acto
pasional de pintar en este ca. o.
He tratado ha ta aqui d problematizar el concepto de identidad,
conc pto tan querido para la p icología, a través &lt;le la
problematízación de la constitución r de la percepción de la imagen
humana ) del concepto mi mo del yo, introduciendo todo el tiempo
un punto de fuga entre lo visual y lo esencial que nos permita pensar
que, tratáodos de lo humano de la identidad y de] deseo, las cosa.
nunca on . encillas ni definida .

LAs TEORÍAS IMPLÍCITAS EN LA
CONSTITUCIÓN DEL SUJETO:
ENTRE LA MODERNIDAD Y LA POSTMODERNIDAD
María Guadalupe Becerra García*

Introducción
LAs IEORÍAS TMPIÍaTAS co snnJYE uno de los po ibles resulta.dos
del aprendizaje (Pozo J. 1., 1996). 1 on construcciones mentales
que están organizadas como teorías en el entido en que tienen un
nivel de generalidad y abstracción (Runes, D., 1981 · Fullat, O.
1987), 2 pero son diferentes a las teoría cienúficas e inclu o a otro
tipo d teoría (como la "teorías prácticas", las "teoría
pre criptivas) en que on implícitas pues el ujeto las usa pero no
las erbaliza explícitamente como un dominio de conocimiento.
Surgen de la experiencia episódica situacional, en el proce o de
desarrollo, permitiendo formar categoría naturales sobre la
naturaleza y la organización del mundo y e utilizan in conciencia
* Profesora invesugadora de la Facultad de Filosofía }' Letra de la U L.
1
Pozo disringue entretesulmdos, procesos y condiciones del aprendizaje entre su
componentes. Las teorías implícitas serian un tipo de aprendizaje de sucesos y conductas
entre otros resultados de aprendizaje: social, verbal y conceptual, y de procedimientos.
2 «(Como opuesto a práctica). Conocimiento sistemáticamente organizado, de
generalidad relativamente alta''. (Runes, D., p. 366). ''Una teoáa es Wla especulación
sistemática que pretende describir y explicar farta ometiéndose a control de la
experiencia" (Fullat, O., p. 12).
130

131

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de su estructura y pertinencia con 1 fin de hacer exitosas la
interacciones cotidianas (Matrero J., Rodrigo, M. J. &amp; Rodríguez,
., 1993b). 3 Con titu en un nivel del conocimiento previo ( usubel
D., ovak,J. &amp; H.a.nesian, H., 1976)4 con el que lo ujetos realizan sus
aprendizaje escolares.
~ resultan pertinentes para el aprendizaje
porque, generalmente, entran en conflicto con los contenido
di ciplinario, y cienúficos de la escuela complicándose cuando el
estudiante no posee una experiencia de reflexividad sobr ello por su
natural za implícita.
Diversa han ido las explicacione que obre I aprendizaje se
han producido. n una época en que a istimo a 1'l revolución
cognitiva (Bilbeny, ., 1997)5 s preciso aclarar qué entendemos
por aprendizaje del ujeto que surge a raíz de e te contexto de la
idea po, tmodema .
Tanto la teorías que plantean al aprendizaje como asociación básicamente el conducti mo- así como a la qu lo plantean como
construcción -cognoscitivistas- han evadido la probl mática de 1a
naturaleza psíquica humana que da pie al desarrollo del conocimiento
(Pozo,]. l., 1999), r, por lo qu s requiere una explicación qu incluya
los di ersos tipos de aprendizaje y su pertinencia para el desarrollo
del individuo.
~ de interés abordar aquí la explicación del surgimiento del
fientras que las te01ías implícitas constituyen un aprendizaje espontáneo, tienen
un predorruruo de lo implícito, se aplican al mundo real, resuelven problemas
prácticos inmediato y u eficacia es a corto plazo, la teorías científicas pr vienen de
un aprendizaje planificado donde predomina lo explícito, e aplican al laboratorio,
resuelven problemas y plantean otros nuevos y su eficacia es a largo plazo. (p. 87).
~ " ... para que ocurra realmente el aprendizaje significativo... es n cesario también
que tal contenido ideativo pertinente exista en la estructura cognoscitiva del alumno
3·

e,, partimlar."

p. 50.

"La revolución cognitiva no se l.unira. ..a una 'revolución cieotífico-técruca' ... .UI
muestra. .. más directa de ello e la dependencia de la revolución cognitiva, y con elb
la mente contemporánea, de las creencias en tomo al ,011odmiento..." p. 14.
r, " ... puede decirse que la p icología no ólo posee una historia., sino mduso una
historia 'oficial', por la c¡ue el iglo XX escaria dividido casi en dos mitades iguale :
una prime.ta de dominio del conductismo y una segunda de dominio de la p icología
cognitiva". p. 18.
5

132

ujeto que apr nde y considerar a sus teorías ü11plícitas como una
forma de conocimiento urgida por I desarrollo, enmarcado, tanto
destle cJ punto de vista de la ontogén is como de de el de la
filogéne is. Tanto desde el punto de vi ta de la trao formación que
surge de lo a pecto de tipo cognoscitivo -artificio de la rama de
la psicología educativa- corno de 1a tran formación de u estructura
p íquica -el de la corriente psicoanalítica-. También importa
considerar la nec aria relación con el contexto social que djcho
ujeto e tablece que impacta su desarrollo de manera notable
apreciando la determinacione que el contexto de la po tmodernidad genera en su con titución y en u aprendi7,aje.
Es en este marco donde las teorías it1,plícitas Jel sujeto pretenden
ser ubicadas para plantearse la posible influencia educativa que la
escu la de nivel superior puede ejercer en el aprendizaje. Las
versione ingenuas sobre la jnfluencia escolar son abundantes. E tas
versiones en un extremo plantean como producto de las intencion
educativas al aprendizaje olvidando toda consideración del sujeto
de aprendizaje en lo proyecto ducativo y concedi ' ndole a éstos
la omnipotencia de crear el cambio ducativo. O bien s plantean
al sujeto de aprendizaje en una forma reducida que observa
parcialmente sus caracterí ticas ya . ea porque lo plantean ahí. tóricamente en su evolución indi-vidual porque abstra n la
relación con el cont xro o porqu enfatizan en aspectos
"cognoscitivo " y de cuidan los afectivos" y "conductuales' o
también porque no consideran al conocimiento como un proceso
que parte del aprendizaje pr vio y e Jo ni ga en la práctica educativa,
e niega el papel activo y tran formador de las informaciones r
conocimientos en el aprendizaje.
. Me conc ntraré en precisar lo a pcctos del desarrollo que dan
pie a las teorías implícitas que el sujeto "e tudiante universitario'
titn sobre lo contenido de psicología, una di ciplirut que también
sufre del forc j o que el r conocimiento y pre tigio de la
profi sione. y de lo saber . a ellas asociado plantea en un mundo
en que lo valioso no empieza por lo propiam nte "humano" ino
que e tá al r icio de valores generado por una sociedad interesada

133

�•

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ls

en el .intercambio de mercancías, sobre todo informacionales y que
desprecia al conocimiento· información no e necesariamente
conocimiento (Pozo, J. l., 2001).Este ujeto está enmarcado en un contexto mexicano
caracterizado por no e capar de la influencia de la globalización
(González, J. . 2003) 8 y de la~ idea postmodernas a ociadas a la
oci dad post-indu trial pero que sufre un "desfasaje" por ser, de
igual forma, una ociedad apremiada económicamente, por lo que
la coexistencia de ideas y de instituciones moderna con las de tipo
po tmoderno lo itúa en un marco conflictivo entre ambas
t ndencia , in olvidar que ni ·iquiera idea e in tituciones e
escapan de tal de, fa, aje.
Así in, rituciones educativa como la escuela tienen su sentido en
ideas modernas mientras que L sujeto, - l estudiante y también el
maestro-, combina catacteiistica · modernas y po tmodernas. ficnttas
la escuela, con u reconocimiento indubitable de la ciencia como el
valor moderno, fuerza al sujeto hacia ello, el sujeto de la educación, es
forzado también por 1a tendencia, hacia el yo mi mo hacia el
inclividuali mo, la competición del mercado, valores indubitable
postmoderno (De la Torre L, 2004).9 En este conflicto us t:eorias
itnpl!citas adquieren un cierto , entido, particulares signi ficacione
La teo1ia.s i111plícitas que el estudiante universitario tiene respecto
La obra. cn u primera parte "se ocupará precisamente de revisar la promesa (y
la consiguiente frustración) de la llamada revolución cogrutiva, aJ lillponer Wl sujeto
cogrut.ivo diglfll/, capaz de calcular de modo masivo las relaciones probabilística.
entre aconteamientos, pero incapaz en gran medida de extraer de esos cómputos un
m11orí111ie11to t¡ue le permita moverse actuar en el mundo". p. 16.
8 L'l ciuda&lt;l de 1 lomerrey, en el estado de
uevo León, en iéxico, era ciudad
internanonal ud conocimiento. para lo cual el gobernador del Estado, explica u
pertrnencia co función de la interoacionaüzación. La J\ L, principal un.ivetsidad
pública del oonc del país, se asienta en el e tado de ue o León y es el campo 4ue
.e investiga en el proyecto de la autora 'Teorías rmplícitas en el aprendizaje de
concerudos de psicoloW3".
0
"La mo&lt;le.rnidad e&lt;luca para la libt:rtad, para el de arrollo de la comunidad,
miencras que la posmodernidad lo hace para la competitividad de los individuos Y
de la sociedades, entendida principalmente como competiti,•idad económica".
(D1apos11.iva no.35).
1

134

(,

a su papeJ social, a través del espacio laboral e tán influenciadas
por el hecho de saberse demandados como mercancía que entra en
la circulación y que no se ajusta a los criterio escolare para
valorizarse ino a los criterio económicos que demandan otro tipo
de sujeto. i bien lo planes de estudio intentan recoger estas
demandas para hacer e adecuado, a las demanda laborales, el
curriculum real en las aula , y el oculto a través de la relación
educativa, entran en contradicción con dichos valores y preconizan
en u práctica los valore modernos. 1ientras 9ue en la cultura
moderna lo humano es definido básicamente por lo que se sabe, en
la cultura postmodema lo humano e definido por la apariencia , su
modo de encajarse en la circulación de mercancía .

En esta contradicción también e in cribe la posible pérdida de
la voluntad de aprender -haciendo analogía con la pérdida de
voluntad de enseñar que plantea Hargreav (Hargreaves, ., 1996)lll
- en los estudiante . La voluntad de aprender es n cesaría cuando
el ideal a alcanzar es ser el hombre culto, ilustrado, de la razón, de
la modernidad; dicha intención e deteriora cuando el ideal a alcanzar
es el hombr -imagen que su tituye con el simulacro cualquier
demanda o c~do se c nforma con el mínimo pata encajar en la
demandas laborales. in embargo dicha voluntad es selectiva }' lejos
de desaparecer el aprendizaje, lo gu ocurre es que el aprendjzaje
se da obre otros contenidos diver,o que tra cienden los muros
del aula y que resultan má atractivos para los suj tos. La escuela
pierde su atractivo al quedarse 'atrás" en la aparente línea de progreso
hacia lo po tmoderno y los contenido que intenta tra mitir son
parcialmente adquiridos e idiosincrásicament seleccionados para la
tnversión de energía y voluntad que implica para lo e tudiantes.
111

" ••• muchos instrumentos administrativo de cambio no sólo acaban con los
deseos de los profe ores rcspecto a la en eñaoza, ino que amenazan la mi ma
l"oluntad de enseñar." p.29. "Por una parle, e ·tá d mundo, cada vez más
po5imdusn-J.a.l y postmoderno, caracterizado por el cambio acelerado, una intensa
compresión de tiempo y cspaci , la diversidad cultural. la complejidad tecnológica,
la •nsegu□&lt;lad nacional y la incertidumbre cieoúfica. Frente a él, el sistema e colar
moderrusta, monolítico, que sigue pretendiendo obtener unos .fines profundamente
anacrónicos, en el seno de estructuras opaca e inflexibles". pp. 29-30.

135

�Filogénesis

teoría implícitas
i por filogéne is (Fermo o, P., 1996t entend mo a la evolución
de la e pecie humana, hay qu decir que las teoría implícita son

una de las organizacione del conocimiento que el humano e capaz
de con ·truir por la provi ión que la e pecie en el momento de la
e olución del horno sapiens hacia u natural za actual de. tacó en
su mecani mo de elección natural (Pozo, J. I., 2001).12
L que caracteriza al ·er humano e constituir e en un er en
conflicto, inacabado, siempre de co ·o, in atisfi cho. La insati facción
categorial, la fractura ontológica (Fullat O. &amp; felich J.C. 1995),
11 el tratar de escapar de la insuficiencia el . er continuamente en
falta (Millot, C., 1993), 14 son características d la naturaleza hu mana.
En u interacción con el entorno, el ser humano utiliza 1a percepción
-puerta de entrada del conocirrúento del aprendizaje, de todos los
"La humanización tiene un sentido fiiogenéúco }' ontogeoérico,
filogenéócamence el hombre ha llegado a er tal en un prolongado lapso de óemPo,
y tanto má~ se humaniza cuanto más se aproxima culturalmente a la plenitud
humana". p. 139.
l.! " •.• la mente tiene;: una función adaptativa, ~ituada en el marco de una tc:ona
t:Volucionista, implica reconocer que sa mente es en sí misma un resultado de esa
evolución, un producto &lt;le la presión elecóva dd mundo sobre nue tro sistema
cognitivo. ( )... la mente humana impone, desde el mi mo comienzo restrira(IIUJ
ínlrí11secas a u representación del mundo, no sólo a través de los procesos sino
también de lo comerndos de e as repre. entac1ones, ya que sin e as restricciones
seria i.mpo ible hacer que nuestras repre entacioocs mentales fueran más organiz~
que el propio mundo, reducir la entropía del mundo". p. 112.
1 ' La in atisfacción categorial puede d
bordar n cuak¡uier momento... ( ). l.a
fractura ontológica e presenta infranqueable .... Se trata de in atisfacción omolúgicer
antropológica. () .. Ja conc1cocia, nt&gt;cesa.tiamenrc insati fecha, e rará tn remcdio ett
bú queda perenne de satisfacción". p. 24.
• 14 "La pulsióo dt: muerte como concepto es un moo rruo lógico que, par dio
mI mo, resulta apto para de ignar a la propía realidad humana como mon. truosa
con re pecto a la de los otros ere. nvos. Lacan caracteriza ese má allá de la vida
como lo . 1mbólico. ,sel lenguaje lo que consótu)'t' e te orden que determina al ser
hablante, al er humano, más allá de u condición de viviente; , él in titu,e esa
desgarradurn, esa divISJón que marca a la vez la rdación del ser humano ~on d
mundo}' consigo llllsmo, que engendra esa luancia que nada puede vemr a colmar:
de un deseo confrontado a un imposible goce, 1mpo ible por hacer causa comun
con la muerte". pp. 126- 127.
11

136

proceso cogno citivo -y ' ta implica al cuerpo (Bilbeny, r ., 1997)15 y
a su ~fecto
I:illot, C., 1993). 16 o percibimo
tática y
reproducrivam nte la realidad ino que e tamos predeterminados por
una naturaleza física neurológica , afectiva que e .instaura de de el
momento en que el hombre alcanzó la posición er eta (Pozo,J. l, 2001)17
\' constittFÓ la civilización ( fillot, ., 1993).18 Esta naturaleza prefigura
aquella. informaciones que somo capaces de procesar, . us vías de
acceso - lo enridos- a í como el conocimiento posible construido a

trnvés de ella.
En la especie humana hay una di po íción al conocimiento
preparada como fruto de la e olución pero también una dispo ición
a constituir dicho conocimiento por cierras vías y procedimientos
(Pozo, J. l. 1996) 19 que no deja intacto e id· ntico al mat rial
mformarivo que le provee el entorno· ya la percepción misma es un
fenómeno cargado de objetividad que e alimenta con los ejercicios
previos que la civilización y la cultura (Bilbeny, ., 1997) 20 obliga a
'' ·1 a naturaleza humana, a diferenaade la mayoria de especies, evoluciona a través de
un orden biológico, pero rrunbién de un orden cultural '. pp.31-32. "La psicofi iología r
b neuroc¡uúnica hacen patente, en cambio, que la \;da emocional y afectr;a se encuentra
en mutua relación con los cenrros nerviosos de locali7.ación cerebral". p. 40.
16 ' 1...a pulsión parte del cuerpo, donde nene su fuente, parn-volvera él en la saósfacción,
t1l fa que freud veía ~-u fin. Pero es el lenguaje cl que determina ~'U uayecto, es el fantasma
d 9ue determina las modalidades de su atisfacción; así, pues, pulsiones y deseo esrarían
anudado · como lo están el cuerpo y el lenguaje". p. 85.
1• "La VJ.da eo grupú, caractcri tica de: lo· primates, debió de hacer necesario desde
muy pronto no sólo repre entar lo cambios 9ue el ambiente físico producía en el
cuerpo sino también lo cambio que en ese cuerpo pro&lt;ludan las acciones de otro
congcncre. " .... Citando a Ptnker: "/ns e,nociones son 111e.ca11isf!1os que estabkcm las metas
prirnitarías del cerehro". Lo "marcadores somauco "nenen el valor informativo &lt;le
repte entar de modo implícito lo ,;erdaderamente importante". p. 119.
'~" a pnncipal fuente de lo sufrumentos padecidos por el individuo a causa de
u vida en sociedad esmba n el re11unciamienro a las aósfacciones pulsionales
IDlpuesto por la civilización''. p. 142. E as aósfacc1ones ·e refieren a las tendenclll

sexual , agresivas y de muerte.
1 ' .. .los eres humano· dispondríamo. de diversos stStemas de aprendizaJe, producto
de la filogénCSIS pero también de la culrura, yue debcriamo u ar de modo discriOllilllávo
en función de las demanda de los diferentes contextos de aprendizaje''. p. 41.
, 3 ' " ...adapt:ición, trunbién, en Jo culrural, pero con el fin, bien disón to, de la socialización.
Esta es exu:aña, en pnncipio a la idea &lt;le una ortogénesis o 'perfección evolutiva'. p. 35.
l37

�(

utilizar para incorporar al ujeto al grupo humano, vale decir, para
educarlo y hacerlo realmente humano, ocíal. Las teorías h11plíatas
han significado para la especie un conocimiento que funciona
económicamente para ad.ministrar lo recurso cognoscitivos y
afectivo gue nos permiten encontrar soluciones para las demandas
de la vida cotidiana. i bien e distinguen de los esquemas o patrones
de comportamiento, funcionan para interpretar al mundo de tal
manera que permiten categorizarlo, haciendo abstraccione de los
eventos y permitiendo generar acciones más tipificadas en la
interacción, de tal manera que no todo evento se constituye en
no edad" que requiere todo un nuevo esfuerzo cognoscitivo (Pozo,
J. I., 1996)21 y genera también respuesta con cierta tipificación.
ue tra memoria de trabajo, aquélla que permite establecer el
contacto con el aquí y el ahora, debe administrar sus limitados recursos,
dispone de un breve lapso (Ro entha.J. T &amp; Zimmerrnan, B. 1978)21
para procesar los datos y permitirnos tener fa conciencia del mundo
que nos rodea y responder a él. Las teorías i,~¡plícitas pemúten dar un
sentido y organización económica a ese contacto cotidiano con d
¡:rmndo, recurriendo a estructuras de respuesta organizadas -rutinas
(.Marrero,J., Rodrigo, M. J. &amp; Rodríguez, ., 1993a)23 - que han probado
tener éxito en el funcionamiento cotidiano.
Por otro lado, también tencmo recursos limitados por lo que d
21

[El aprendizaje implícito o incidental}: "Es un t1po de aprendizaje
filogenét:Jcameme muy antiguo, basado en procesos a ociativos compartido~ con
otta especies. pero que a los humano • po iblemente gracias a cierta predisposición
~iológica unida a mecanismo de aprendizaje má complejos, no permite adquirir
sistemas d conocimiento tan sofüticaclos como el lenguaje". pp. 70-71." os
proporciona auténticas leonas i11,plíritas en muy diversos dominios". p.71. "Nos
petm.1ten fonnar categorías naturales, conceptos implícitos sobre la □a tu.raleza ria
organización del mundo". p.93.
22

''La memona a corto plazo riene una capacidad limitada para almacenar
infouuanón. ormalmente, puede manejar 7 ± 2 unidades de información. ..una
cantidad c¡ue seníretenida durante menos de 17 segundo ' . p. 171.
ZJ ''l .a cultura no CXJ.Ste como taJ....más bien se manifiesta funcionalmente en un
amplio repertono de práctiais o de actividades asociadas a fonnato~ de ime.racción social.
Es~ dualitlad prácrica-formaro es lo que caracteriza la mayor parte de las pauCIS
~oaocultumJes". p. 54.

138

aparato psíquico prepara y anticipa la acción ( lillot, C., 1993)24
tolerando ólo el paso de pequeñas cantidades de energía cuando
CAisten lo conflictos entre la dinámica del principio de la realidad,
la del placer y la demandas del ello, del yo y del superyó en conflicto,
así como las pugnas entre el si tema secundario (consciente y
preconsc.iente) y el primario (inconsciente). sL el yo en la búsqueda
y re olucióo por una ati facción, incluye la emergencia de la
atención, la memoria y el pensamiento, tolerando sólo algunas
cantidades de excitación de energía y queriendo someter al
principjo del placer por el de la realidad (1\1illot, C., 1993). 25 Las
/enrias illrplícitas atudan a esta economía psíquica.
El ser humano corno energía tiene la particularidad ele dirigir
dicha energía hacia una búsqueda continua de aci facción de su
conciencia, de su conocimiento o de la instauración del yo-realidad.
Esta satisfacción puede proceder hacia diver os fines según sea la
po ición de desarrollo alcanzada, tanto en la contemplación
ftlosófica -trágicamente senil o cómicamente infantil según Fullat
&amp;Melich- como de de eJ momento de la evolución del ser individual
-estadio &lt;lel desarrollo del pensamiento (Piaget, J., 1974) 26 y de la
"De este modo, el aparato psíquico se \'e forzado, bajo la presión de la necesidad,
a hacerse cargo de las informaciones suministradas por Ja reaLidad y a operar una
di~cnminación con re pecto al recuero. Se constituyen así procesos nuevos,
correspondientes al pensamiento, por los cuales el apamlo psíquico prepara y anticipa
laacnón. Puesto que tales procesos requieren cierta cantidad de exciraaones, el aparato
psíqwco debe inhibir su fluencia y elevar el potencial global hasta que el encuentro
con el objeto &lt;le sati facción permita la descarga. El segundo is tema implica, pues,
un.1 modificación del principio de displacer debidó a que el aparato p íquico está
obligado a colera.r cierta ten ión''. p- 7 4.
25 '1.as pul ione ' del Yo, o pulsione. &lt;le autoconservación, no on sometidas de
enttada al principio de realidad' . p, 78. "A ~ pues, 11~ pulsiooes del Yo serían lo
motore:; de la educación. La ll'l.lm de la educación es apoyar el dt.-sarrollo del Yo..." p. 79.
_.. "1 ° El estadio de los reflejos, o montaje hereditarios, así como de las primera
tendencias instintivas (nutrición) y de las primeras emociones. 2° El e'tadio de los
pnmeros hábitos motores} de las primeras p rcepciones organizadas. así como de
los primeros sentimientos diferenciados. 3° El estadio de la inteligencia sensoriomotriz o práctica (anterior al lenguaje), de las regulactones afectivas elementales y de
la~ primeras fijacione · e.tenores de la afcctividad .... (ha. ta aproximadamente un año
vmedio a dos años ...4º El estaclio de la inteligencia intuitiva, de los entimiento
·'1

139

�r
afectividad (Feldman, R., Olds, . &amp; Papalia, D., 2001). ~· Sin
embargo, la energía gastada en la actividad cognoscitiva no crea
pérdida (Pozo, J. I., 2001) 28 ino que produce un mayor
conocirrúento, lo cual la diferencia del proc amiento que hacen de
la energía otro sere del mundo. Las te01ias in,plícitas, que tienen las
ventaja preconjzadas ante , no siempre constituyen 1a mejor
explicación, nj el nivel má alto y conciente de conocimiento,
tampoco lle an necesariamente un criterio de verdad como el de b
ciencia por lo que en muchas ocasiones -especialmente con motivo
de objetivo académico de formación profesional- es nece ario
volverlas relativa -por medio de u conversión en má explicitai
o ioclu o cambiarlas cuando interfieren con dominios cogno, citivo
de mayor importancia educativa (Pozo, J. l., 1999). 29 n general,
la teorías implícitas no desaparecerian en I sujeto educado en el
cambio conceptual, sino que podrían ruscr.imioarse como un nivel
de explicación y como un nivel de acci , n, a partir de su
concienciación por medio de la explidtación de otro conocimientO!i
con los que entran en conflicto, durante la en eñanza.

.

•

Ontogénesis y teoría implícitas
Si por ontogénesis entendemos al desarrollo del er individual hav
que decir que la teorías implícitas a.par cen muy temprano ;n ~I
~Lenndivi~uales espontáneo. y de la relaciones de umisión al adulto (delos dos
anos a los siete....) 5° El estadio de la:; operacione intelectuales concreta (aparicion
de la lógica), y de lo · sen ti.miemos mora le y sociale de cooperación (de lo· sien:
año. a lo once o doce). 6 ° El estadio de Jas operacione tntelccruales absrracta:, de
l.a formación de la personalidad y de la inserción afectiva e mtelectual en la sociedad
de lo · adulto (adolescencia)''. pp. 14-15.
27 La et1pa oral desde el nacioúemo hasta los 12 ó 18 mese ; la anal, delos

12-18

me es a 3 años; la fálica de los 3 a los 6 años; la latencia de lo 6 año, a la pubertad
y la genital desde la pu berrad hasta la adultez. pp. 29-13.
28

"Lo

..

s 1sternas cognmvo· no cumplen Jos principios de conservación \ entropía.
Una de las grandes virtude de la información, a diferencia de la energía. es que
cuando se da. no se pierde". p. 36.
·
7!'1. "Ello ha obligado a de arrollar modelos de cambio conceprnal en los qu~
mediante e trategias didácric.a · diseñadas con ese fin, se IDteman crocar lo concept06
e. p ncineo y erroneos en conceptos aenúficamente correctos".p. 243.

140

desarrollo (Gopník,A. &amp; Wellman, H., 2002). 30 Es dentro del primer
periodo del desarrollo del pen amiento, el enserio motriz que ya
el niño empieza a construir teoría sobre u entorno, sobre sí mismo.
La, primeras teorías que el niño con truyc se refieren básicamente
al dorrunio de la int racción con lo demá , al reconocimiento d
"dominios" psicológicos o referidos al entir, comportar e y pensar.
IJJs primeros en aparecer son los referido al afecto que permite
estrucrurar al aparato p. íquico y en donde es a tra é d lo otros
-especialmente de los padre., quiene constituyen 1a primera
realidad del niño (1,Iillot C. 1993)31 - que e con truye una realidad,
a mwé primero del afecto y de las interiorizaciones de los patrone
de relación con lo otros, el ser individual e va constitu rendo en
. u afecto · también en u conocim..ienro. o está claro cuál e la
edad exacta o el momento n que e crean las primeras teorías
infantil , sin embargo, sabemo c¡ue cierta funciones cognoscitivas
están presentes ya en el fi to, tale como la atención, la memoria, el
aprendizaje, pero debido a la amne ia infantil como fenómeno
general de la especie y a que el lenguaje en u estructura completa
no se encuentra desarrollado por completo en los priineros mes ,
e difícil ubicar las primeras teorías infantiles. in embargo, a lo 2
año. ya hay un reconoci.inient de teoría psicológicas, físicas,
biológicas qu pueden llamarse intuitivas.
Durant el de arrollo, el ello aparece con la concepción, el yo
aparece temprano, durant el primer año, en us primeras accione,
para implicar e por encima del ello y regular la intromisión del
principio del placer en la demanda de .interactuar con el entorno y
regularse con e) principio de la realidad, egún la po tura
lO A propósito de las teorías psicológicas iniciales: "En realidad no parece improhable que haya un momento en que lo niños sean conductl tas. Aun en las
pnmeras etapas, parecen tener al!,1tlllilS nociones, aunque sean unpreasas, acerca de
los estados psicológicos mterno ... Casi desde el nacimiento, los niños coordi.aan
sus acciones con las de otro con sensibilidad y suuleza". p. 23. \1 investigar, con
ruñus d do años, que cuentan con mayor de arrollo del lenguaje, los autores
~ncuentran teoría. propiameme dichas.
i 1 "Casi e podría &lt;lecir que para el niño la realidad soaal es la realiJaJ p íqwca... del
Urro (parentaQ". p. 80.

l41

�'

.

\

(

psicoanalítica en la tran formación del yo-placer por el yo-realidad.
En el yo están ubicada, las funciones cogno citiva, consciente y i
bien, las explicaciones sobre la teorías i,nplícitas hablan de cierto nivel
de inconsciencia de ellas, también hablan de uso consciente -o por lo
meno e implican en las interaccione dialógica y prácticas de la vida
coticli,1na por lo que requieren de cierto rúvel de conciencia y del lenguaje,
o como lo plantearía Pozo, habría que entenderla en una línea continua
de implicit:ación-explicitación-, por lo que coe.x:i ti.rían dominio tanto
de la Conciencia como del Inconsciente aunque fundamentalmente
del Precon. ciente, en u producción.
De de el punto de ista psico- ocia! del d sarrollo, en l estadio
de confianza ver u de confianza eriksoniano rik on, E., 1974f
gue va del nacimiento hacia lo 18 mese , s podría establecer la
presencia de !eolios it1;plícitas gobernada por la necesidad vital del
logro d la e p ranza como virtud de e ta etapa lo cual daría un
sentido y finalidad a La accion s de lo primeros meses &lt;le vida,
característica también de la teorías illlplícitos que lejos de er un
ubstrato puramente informacional, implican un para qué de u
con titución , de u a tualización.
Ontogenéncamente, en momento temprano del desarrollo e
crean teoría , la mente humana, inserta en la "carne", in erta en el
"mundo" movida por los afecto y por un sentido de vivir, crea
con tructo gue permiten de arroUar el día con día de la Yi&lt;la,
interpretarlo y actuar conforme a fine ( ortina, A. 1995). 33 Lo.
indi iduos, in erto en diferentes culturas o mundos simbólico.
felich, J-C., 1996), H experienciando idiosincrásicamente la vida,
12 Hay ocho estadio , en d primero hay una paralela oposición entte perspectiYa
temporal v confusión del tiempo. ffilenrras intenta configurar la esperanzo para que

u vi~a rt:nga ·encido. utilizando los esquema ensorio-morriccs, para que su acción
alcance lo. fine deseado . .
33 Hav una protomoral caraccerí tica humana, y respecto a la interacción con el
entorno e produce un momc:nto básico de libertad, de elección ame posibilidadt:S
y de su 11ecesana 1ustificación en la conciencia del er humano". pp. 45-46.
int&lt;::tizan&lt;lo a Habermas: " ... tres características básicas del mundo de la ví&lt;la:
... .le es dado al su1eto de modo aproblemático. Es una red inruítivamente pre.&lt;;eote...
mter ·ubjeuvo.... c: mmune a la revisiones totales". p. 48. 'En el mundo de la viih
no hay hechos "naturales" smo sólo hecho · interpretados, simbólicos''. p. 61.
142

{

1

con.&lt;;tituyendo su p ique, má cerca o má lejo de la neurosi , n la
relación afectiva que a cada uno le tocó vivir, y siendo portadores
Je caracterísúcas innata como el temperamento, particularidades
de la inteligencia, de un cuerpo con el qu viv:ir -todo lo que nos es
dado g néticamente y que se va aclarando con el paulatino
conocimiento del gen ma humano- construyen sus leonas it1tplícitas
de manera diversa y con contenido y entidos diferentes. in
embargo, todos poseen teo,ias i111plícitas de su relación con el mundo
aunque versen . gún los entornos y experiencia particulare obr
d.iver. o asunto
tengan diversa finalidades.
Durante la evolución &lt;lel individuo, la adole cencia e una etapa
del d sarrollo que e tá más marcada culturalmente que
biológicamente. Es un artificio de la ociedades }' n las sociedades
de la globalización constituye un perjodo exten o -en relación con
la transición de la pubertad directa hacia la aduJtez en muchas
culrura, de tradición ral antiguas- y un periodo &lt;le formación
profesional -para quiene, tienen el beneficio del acce o a los nivele ·
superiores de educación formal- o uo periodo de in erción
ocupacional para 9uienes no lo tienen. La marca biológica es ólo
hl pubertad y la madurez exual que s pre enta en el principio de la
adolescencia y no en toda ella - aunque hay evidencias de que la
madurez completa llega en el momento en que el cuerpo aclolescente
detiene el crccimienco, hacia los 18 ó 20 años- no ha requerido en
mucha sociedades, de este periodo. •o la adole, cencia e cuenta
con un pen amiento lógico abstracto s gún la teoría piagetiana, se
llega al gobierno de la genitalidad sobre la pul ione exuales, según
la teoría psicoanalítica y e a d finienclo la idenrjdad o se corr el
riesgo de ser portador de una confusión de role , gún la teoría
erik arriana.
El adole ccnte ha ido de arrollando ya pata e ta etapa, una serie
de teorías i,nplícitas de los diferente dominios: obre el mundo fí. ico,
0 br el mundo vivo,
obr el mundo ocial, sobre l mundo
psicológko. También cabe aclarar que la adole cencia presenta
diferencia transculturales por Lo que e oecc ario considerar los
ª P ctos que destacan las diversas culturas para ntender las teorías

143

�ifllplicitas que han i&lt;lo nece aria a ellas. En e te sentido, también el
conocimjento de la ubcultura e. turuantil univer itaria es nece ario
para entender la teorías ;,nplíczias que produce: el origen de da e, la
ad cripción a una univer idad pública (Gimeno, J., 1999),'5la
adscripción a profesione con di tinto reconocimiento económico
y social coadyuvan en la configuración d 1 conocimi nto como
producción cultural (De Alba, ., 1998). 36 ... 1 género marca también
la influencia cultural (Ramos, L. 2003)r en el desarrollo de dichru
teoría (Becerra G., en pren a) 38 pue to que implica manera de
interpretar el mundo en función de las demandas hacia hombres y
mujeres en una soci dad, así como d encontrar un entido y
pertinencia de determjnados con tructo .
El e tudiante universitario mexicano de la uniYer idade
públicas e ve ometi&lt;lo a las demandas prim ro internas, de u
cuerpo de su genitalidad, luego la de lo afecto promovidos por
esta nue a ituación corporal, y de las normativa aciales respecto
a u ,exualidad. Toma deci ione sobr su j rcicio y también u
orientación sexual, su identidad, . obre las demandas de funcionar
exitosa.mente en la fanúlia, en el ambiente e colar, en la, relac10nes
n el texto se plantea "la unagen" de la educación pública en la ociedad y se b
relativiza y ·1 bien la referencia e española, en léxico Lambién existen pre-nociont-&lt;ó
sobre aquella r una imagen s cial que a fecra a la comunidad universitana, as.i como
a la futura in erc1ón laboral de su egresados. Es una especie de "sello" social que se
adquiere al formarse ca ella y que contribuye a la identidad.
36 [Lo. mae ·tros } lo · alumnos] " ... convierten eo práctica cot1d1ana un
curriculum ... rctraducen, a través de la práctica, la dt.:tcrmioación curricular, concretada
en una forma y estructura curricular específica, imprimiéndole diverso· s1goific.1&lt;los
y sentidos ', en última in tanaa, impactando y transformando, &lt;le acuerdo a us
propio proyectos ociales, 1a estructura y determinación curricular iniciales". p. 93.
r "La perspectiva de género debe entenderse como una manera de ver aspt:ctrn
bajo los que se presentan los hechos sociales. orno una exploración, investigación
o experimentación que se practJca con lentes diferemes a los tradicionak t11
pen amiento cientifico... O bien, como una e ·pcrnnza de hecho po. ible para la
equidad de los géneros". p. 41.
.n mve tigaoón con estudiantes universitarios: "llamé teoríru a este conjuntock
creenaas, y cgún el orden anterior se especificaron asi: teoría de la negación., teona de b
omnipotencia de otros fuctores, reoáa de las restricciones por género y teoáa del confficro",
3'

l-1-4

con, us iguale , en las compr n, iones intra-p íquicas, y en anticipar
adecuadamente las futura demanda laborales y proy ctar su vida
a futuro para elegir y actuar en el presente. e podría decir qu la
ociedad e vi ta a través de la in titucione que nos acogen y las
palabra con las que nos vinculamo en ella (Duch, U, 1997)39 , el
adol~ cente filtra las informaciones de u conYivencia cotidiana n
e to. e pacio, institucionales y con ello también despliega, crea y
mo&lt;lífica teorías i111plfcitas acord a e a. demanda ..
La enseñanza de dominio ru ciplinario y científicos, como el
de la p icología requiere una noción tanto teórica del e tudiante,
como una información concreta que permita plantear actividades
de aprendizaje pertinentes con la e tructura psicológica del
estudiante para el logro de un aprendizaje igni6cativo. Reconocer
la pre. encia de determinadas teorías illlplícitas permite contar con
mformación para el diseño de actividad
tendi nte a u
exphcitación y hacia el conflicto cognitivo de algún nivel que
1mpliqu la di tinción entre nivele del conocimiento y, de er
necesario, el cambio conc ptual.

La p icología intuitiva o ingenua y el campo disciplinario de
la psicología
Diversos autore hao planteado la exi tencia de un mecani mo
humano innato para ser sensible a lo e tímulos ociale , e tos
e úmulo aciales e concretan, inicialmente en los padre o en lo
cuidadore principale y se refieren, también inicialmente a la
interacción psicológica con ellos. l\fuy temprano en el de arrollo
aparecen t orías obre lo, de eos, las intenciones, la mente humana
(Gopn.ik, A. &amp; ellman, H., 2002)4° ' otro temas psicológico
" " .. .las e ·tructura. de acogi&lt;la ... han echado a per&lt;lcr en gran medida las

transmi tone que tenían la misión &lt;le efectuar en el seno &lt;le la ociedad .. .la
50Cialización la idennficaaón, el empalabramtento como antídoto · eficaces contra la
conángenc1a no llevan a cabo ·u Función propia, abandonando a su suerte a lo.
md1\·1duo, }' la sociedad". p. 68.
'Con niño de 2 a 5 año : " .. .la comprensión por parte de lo niño implica
constructo · generale acerca de la mente que van m.ás allá de la evidencia clirecta ... juegan
un papel fundamental en la explicación ... peoruten a los ru.ños rcahzar prediccion ·

145

�11 •

\¡

, 11!.

~ue están signada por el estadio del desarrollo en términos afectivos,
intelectuales, sociales y culturales. De tal manera que el ser humano
''posee" y con truye una "psicología intuitiva"o "psicología ingenua
o popular"41 que agrupa teoria..r implícitas -con diverso grado de
explicitac1ón y conciencia- obre determinados tópicos del desarrollo
para lo cuales exi ten conceptos "populares" o pre-nociones,
conocimiento novato, que utilizan una parte importante de la
terminología p icológica formal, pero de una manera diferente, en
mayor o menor grado, a veces contradictoria, con la forma científica
particular.
. ~n la _enseñanza se ob erva el "efecto Jourdan", por el que por
utilizar cierta terminología se puede aparentar un dominio de su
conceptualización o de . u fundamento disciplinario. Este fenómeno
aparece de forma diferente a la de un diccionario pues no consta
~ola1:°ente de definiciones diferentes de los t' rminos, sino gue
llllplica una organización de constructo y generalidad que se aplica
a diversas situaciones que la hacen pertinente, de manera implícita,
no erbalizable en cuanto a u discriminación de rango cogno citivo
Y que son las tea.ría implícita sobre la psicología con las que se
cuenta -aunque lo maestro no quisieran o nieguen su existenciacomo organizador previo del aprendizaje posterior.
One_nrado hacia la propuesta del aprendizaje de psicología es
necesano reconocer las teorías i11Jplicitas obre ella que están, como
e señala en los apartados ameriore de este desarrollo marcadas
por e_l ~stadio e\'Olutivo indjvidual la cultura que las produce y las
condktones contextuales que las posibilitan. u influencia en el
aprendizaje e más importante que la de los conocimientos de rango
explícit porque interfieren u ob taculizan, por su relativa
)

a~e~ca _del comportamiento en circunstancias variadas ... llevan a interpretaoones
dist111ttvas de la ev1_dcncia". p. 27. 19 " ... la estructuras de acogida .. .han echado a

perder en grao meclida las eran misiones que tenían la misión de efectuar en d seno
de la sociedad .. .la ·ocialización, L'l idenñficaaón, el empalabramiento como anádotos
eficaces contra la contingencia no llevan a cabo u función propia abandonando a ~u
suerte a los inJiV1.duos •la oc1edad". p. 68.
41
?1ve os autores postulan esta evidencias: Piager· Pozo; Marcero, Rodrigo y
Rodnguez; Gopnik y \X-'ellman; fillot; entre los aquí citados.

146

. (,

mconsciencia y falta de plicitación la adqui ición de significado
preciso en el área de la p icologfa.
La afectación de los contenidos de las teoría implícitas por

lo valores que la sociedad privilegia
El ser humano, en su naturaleza, está í.ntimamente ligado a los
valores d sus acciones (Maliandi, R., 2002) 42 (Bara, F., Buxarrais,
M. &amp; Martínez, 2002)43 . n la actualidad la crisis de normas llamada
de valores -e decir, la preeminencia de ciertos valores en los
dominio axiológico de la técnica, la. política, 1arte, la moral y la
religión- . e r fiere a la ac leración con que e presenta la
mforrnación, a la prevalencia de uoa cultura i11formativa ver us una
cultura valorativa, al predominio de lo discursos científicotecnológicos sobre los grandes narrativas (Lyotard, J-F., 1990),44 a
la pérdida de empalabramiento o valor de la palabra hUIIlana -porque
el ser humano en la palabra pued atisfacer el deseo, pero al vaciarse
é ta se iente "fuera de ca a"- a la conversión d todo en mercancía
para el mundo de la competencia y del individualismo, a la lógica
de la explotación que lo permite.
Este cambio de alore aparece como una pérdida de entido
(Melich,J-C., 1996)45 n la sociedad postindustrial en que prevalecen
lo._ valores posttnodemo (Pérez Gómez, . 1999)46 y en los que la
1Á} integral en el er humano se observa mmbién como ético:" La formación de
profesionales. pensada en sentido iotegi:al.. incluye aspecro mora.le que átañen a
una ética aplicada".
"" uestra propuesta ... como toda mtenciona.lida.d que procura colaborar en la
coustrocción de la personalidad del sujeto que aprende de forma integral, no puede
hmitar su atención a la optimización &lt;le la persona en us dimensiones racionales,
sino 9ue debe atender a las dimen jones afectiva y relaúva al mundo de los
sentimientos, y rarnbién a la ,rolitiva y relativa al mundo &lt;le las accione ".
-H "Ea la sociedad y la culnu:a contemporáneas, ociedad posriodustriaJ, culturn
!J0$1modema...El gran relam ha perclido su credibilidad., sea cual sea el modo de
unificaaón que e le haya asignado: relato especulativo, relato de anancipación". p. 73.
""La cultura de la posmodemidad ...puede explicarse por una cris.is nútica, por
un déficit mítico". p. 74. " ...una antropología de la educactón debe ocupar e de
estudiar el sentido de lo mítico, de lo ritual y de lo simbólico. Sin ello no se comprende
la naturaleza humana" . p. 75.
-t:!

�(

globalizad , n demanda una serie de adaptacionc y exigencias a Ja
educación si queremo evitar us efectos perver os, o por lo menos,
compensarlos (Gimeno, J., 2001). 41

La teorías i11,plkitas de lo estudiantes universitarios s ven atectadas
por este cambio de lo valores puesto que dichas teorias tienen como
una finalidad fundamental ervir de formatos de interacción. El
estudiante, como ujeto con la provisión de la especie humana, pero
además con truido en el mundo social, adquiere u univer 0
imbólicos y sus e quemas de significación determinado por las
~e~~as de la cultura en que e mueve al interior de lo. subgrupose
tnsl:Jtuaone s ciale en lo que encuentra u pertenencia e identidad,
Y que e con truyen tanto n el nivel cognitivo como en el atectivo,
aunque, para lo valores la afectividad r ulta de importancia vital.
i como plantea Bilbeny, nue tra oci dad actual insi te, por la
~u titución de la convivialidad humana por la realidad virtual, en
ai lar al ujeto d lo otro , en perd r us relaciones cara a cara, en
privil giar algunos de nuestro entido corporale como mecani mo
de 1a cognición, y por privilegiar algunos medios de comunicación
como la imagen ( artori, G. l 997), 18 la oportunidad de modelo de
identificación humana para observar la norma e interiorizarla se
"'· e 1r.npondáan lo iguicntes valores y tendencias en la socialización: pamdc&gt;13
en_rre m~vidualismo c..x:acer~~o y confonnismo social; eclecticismo acrítico yamoral;
pnmac1a del peo amiento uruco, amorfo • débil; mdividualizacióo ,. debilitamiento
de la autoridad~ iruoanacibn como fuente de oqueza y de poder; mitificación ctenófica
Yde confianza en las aplicac1ooe tecnológicas; obsesión por la eficacia: concepaon
alustónca de la realidad; primltcía de la cultura de la apariencia; imperio de lo dimero
en el paraíso del camb10; m1tificac1ón del placer y la pulsión; cultor al cuerpo v
mitificación de la juvenrud; emergcnaa y consolidación de movimientos alternativos.
r "T .a idea de progreso..lsu] crisis. ...refleja. ...la crisis &lt;le la razón ilusttada, la consrataCIÓO
de~ ambigüeda~ ..que d~cadeoó t.endencias de emanopación y ala vez&lt;ledommio-d
pe~o de cuak¡UJer formulaci&lt;',n o proposiaón utópica radica en :,u perven;íón, al quetbr
e.~tatlca cuando se la considera una formulaci · n perfecta". p. 15.
-1,s '1.1 televisión no es ólo instrumento de comunicación- e:; también a Ja ,'12,
pauleíu... un _mstrumento 'antropogt:néaco', un 1nédi11111 que genera un nuet,·o·ál,t/Jro/lfll,
un nueYo upo de ser humano". p. 40. " Tal vez porque las interacc1on en la red son
sólo un pálido ustiruco de las imeracciones cara a cara, es decir de las interacciones
primanas. :ten.:ambiarse mensajes mediante un ordenador no d;ja 1ernpre oh anre
un teclado . p. 65.

148

reduce a sustituto de la convivialidad y de la palabra humana en la
interacción dfrecta. qui la escu la, lejo de d saparecer o de
ubrumirse por completo a los sistema tecnológico , debe poder
recuperar la oportunidad de generar modelo , de practicar la
mteracciones cara a cara destacando en ella la importancia de
alguno: \'alores como lo de la ciudadanía
aval, C.~ 2?0 );-'9 la
autenticidad, la olidaridad, 1 comunitarismo el conoc1m1ento por
encima de la m ra información, el rescate de la palabra no acía
generando oportunidades de identificación con el ideal del u de
los maestros y permitiendo que el yo-realidad organice al yo-placer.
E en e e contexto en el gue las teorías implícitas cobran
importancia puesto que de alguna manera intetizan lo valore qu
las han bccho aparecer y donde el educador puede incidir, con su
efecto de la violencia imbólica, para contrarrestar lo efecto
perver os del pen amiento po tmoderno.
Que en el aula puedan ser pu ta, a la vi ta la propias teorías
,mplírilús en contra te con otro tipo de conocimiento como el
científico y humanista, e la po ibilidad de modificarla o de
ubicarlas n u justa dimensión de ficacia y pertinencia
di. tinguiéndola de otro. saber má ad cuados al ejercicio
profe. ional • a un proyecto de vida que implique un entido má,
humano y que no se r &lt;luzca a los alorc de la sociedad de la '
mercancía.
Las teorias implíátas de la psicología intuitiva o psicología ingenua
podrían pr tar e a la autorreflexión y la interpretación de 'lo
otro,'' de una manera má, madura o significativa pue to que la
palabra verdadera no, alejaría d la neurosí , al analizar con motivo
de la a imilación de contenidos de rango di ciplinario de la
p icología.

"l na genwoa sociedad ed11,adora signi fica .... en tre otra cosas, una ociedad con
un ano enndo dt: lo que t!S bueno para la comuruca&lt;l y coa una vh,;da memoria de
· u propio pasado cultural". ( 13).
"'1

149

�'

Conclusiones

En el tran cur o de la exposición se ha tratado de e tablecer la
pertinencia de la teorías i111plícitas como nivel de conocimiento que
suel aparecer como punto de partida en la interacción cognosciuva
}' afectiva del ujeto y p r lo tanto del aprendizaje escolar.
e ha ubicado la naturalez, de la teorías i,npfícitas n el desarrollo
de la e pecie humana a í como en l del ioclividuo. También ha ido
objetivo plantear la exi tencia de teorías implícitas en relación con
varios dominio, de la vida de I cuale el d la psicoJ gía pencm.'Cf
al equipo natural que como e pecie poseemo para interaccíow
con nuestro ambiente social. Vimos cómo las teorías implícita llevan
en su eno la voz d los valore de la ociedad y permiten, al
conocerla , d cubrir esos valore en un momento en gue las ideas
po tmodernas arriban al pensamiento y acciones d lo ujctos, y
en que las soci dade como la mexicana, in erta en los proce os
de globalización al mi mo tiempo que en la urgencia económica,
pueden generar lo temidos fi cto perversos de ciertos valores
radicales que gobiernan las acciones de la ociedad post-industrial.
El conocimiento e in e tigación de las teorías i111plicitas de lo
e tudiantes e, una pa o importante para la plaoeación de e trategias
de en, eñanza 9ue posibililen un aprendizaje más ignificarivo al
tra cender del nivel d lo implícito e intuitivo al nivel má, formal,
lógico, científico, ,1ue el conocimiento en la formación profesional
puede proporcionar.

.

(

especialmente pertinente para la formación profesional de una
umver idad yue se propone un Plan d E tudios Generale
(González J. A. 2003) 50 que permita una formación integral del
e tudiante n e tructura curriculares que han ido impactadas por
una vi ión t cnologicis ta, en oca iones o por la u p r
e pecialización, en otras, y que, en general, han dejado fuera de lo
objetivo de la formación el dominio de aberes humanistas que,
in embargo, y prioritariamente, nece itamos si gueremo r cuperar
una antropo-ética f rín, . l 999t 1 que p muta campen ar lo
efecto per er o del grado de civilización que la humanidad en
este momento ha alcanzado.

El campo de la p icología -qu a pesar de ufrir de e caso
pr tigio, como ciencia ocia! humana, en la . tratificaóón ocial
del conocimiento y en el de la prof iones- e convierte, en la
per pectiva de este trabajo, en un campo humano. Primero por ser
uno de los dorrunios de la especie que nos permite reconocerno a
no otros mi mo como humanidad, con tituirnos como , ujeto , y
egundo poryue durante todo el ciclo vital no perrrúte juzgar lo
psicológico nuestro y de los demás, lo qu adquiere pertinencta
también en relación con el papel laboral u ocupacional que
esperamos, como nuembro de la ociedad ejercer. También re ul12

150

"La · L, desde l999, viene trabajando en la formación integral de su
alumnos con base en estas dos ideas: Porun lado, ha realizado una reforma acadérn.ica
en toda ·u licenaatura que e tá permitiendo que tengamo acce o a una cultura
unin:rs1tana univer al con los matices regionales que nos caracterizan y, por el otro,
b práctica de esta refonna está promoviendo 1a inclusión de lo principales problemas
de la consutuc1ón del estudiante corno persona en tanto er rnuladimensional, así
como el d arrollo de habilidades y actitudes 9uc le perrn.itao u integración exito a
tJJ la sociedad. como profesional y como per na". pp. 2 3.
11 " ••• uu.1 éuca del bucle de los tre términos individuo - sociedad - especie, de
donde urgen nuescra conciencia y nuestro espíritu propiamente humano. Esa es la
base para enseñar la ética venidera". p. 50.

151

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154

155

�P OSITIVISMO Y ACRITICISMO DEL
ANÁLISIS CULTURAL

Ángel Sánchez Borges*

..tlltmlo 111rí.r In leg,1/idtlil .-apitllli.rln .ron,elt ,1 Ji /(lmJJ los f!'slos
nlti111co1 Y_/món1e11os 111arg111,des,J de 111,mera rig11ro.rn y rkspi,1dada se
i'1rpo11c ni co1y111110 de la ntk, social m1110 111u1 leg11/iddd 11nfttrt1I de
ap,mmaa sobrrh111111111n, /(ll1fo ,11ás Ir, adí1idad de /Qs ho111bres robra
1m r11rncter nzaroJo;J a la llll'&lt;'r.ffl, c,111I1/0 lllífJor e1 la.J11ef'Z.!1 co11 q11e
el.mou11•11/o delªZf"Y M/o ,nv,tmrío se lfllj&gt;One et/ la ro11dHrta 111dil'id11al
tk los ho111bm, tm1/o tnt!JOr ,~e,or adq111cr¡, la ,-osific,ráón del¡,mee.ro
objeh/YI, q11epre.rmfa la ri,gidez de 1/11(1 411 na/Pral JJlfJrt1hlllflllll&lt;l.

Leo Kofler

Esrr TLXTO SlTR(,F. COJ\10 NECESIDAD de aclarar algunos puntos acerca
de la manera en que es posible el análisis de nuestra cultura
regiomontana, y aunque no trataremos en profundidad temas
concernientes a esta, sí haremos puntual una discusión con
presupuestos comunes hallados en los criterios de algunos analistas
culturales locales, quienes se manejan alrededor de ciertos prejuicios
teóricos que nos concierne explicar.
~Egresado de la Licenciatura ea Filosofía de la L,\NL.

157

..
t

�1 •

l. La razones del irracionalismo
Es común en nuestros día ncontrarno con analistas de la cultuni
gue han desarrollado us instrumentos de trabajo siruándo e dentro
del e píritu de u época denominada a sí mi m~ "p~smodema'' - La
caracterí rica compartida, . upone que este calificatl o, los pone a
la altura de las circunstancia hi.sLóricas y los de compromete a
abordar los problemas desde una preten ión crítica. Es de~~• como
sabemos e han encarnizado con la vi iones de una anaht1ca fundamental de la historía social, principalmente con el manü mo,
blandiendo en contradicción con este, la idea de reflexiones
dispensadas del sist ma y d la teoría; parten de la pretensión de ser
no incidentes sino mero reflejos, se r fieren con desplante a una
historia dada- decir d una vez por todas asumida, en donde la
crítica e un fenómeno "pasado de moda" y dentro de la cual ólo
cabe "jugar" a la interpretación del presente c~mo quie~ aca
conclu iones al modo de moralejas, siempre por cierto, enraizadas
n la apologési, d lo in titucionaJ.
u base es precisamente una declaraci, n de muerte de las
premi, as de la razón como principio para el esclarecimiento de_ cie~s
opacidades políticas y sociales, identificándola con un p111lc1p10
regulador limitado a su u o científico-técnico, d lo cual concluyen,
re ·ulta necesario liberar e trazar las posibilidades de "metaforizar''
nue tra reali&lt;lad, o en todo caso, hacer uso de las metáfora como
cale sin nece:idad &lt;le c¡uerer comprenderlas interna sino
explícitament . La . alida de la razón fundante º?~ne una
estetización de lo real como forma característica; el analis1s de la
metáfora . e convierte en determinación desde lo explícito como
interpretación reaHsta de la metáfora .
u stra aclaración por I contrario part de que las supue tis
despecudas &lt;le la razón fundante no son sino u corolaóo- el int nto
d la razón reducida a su inclinación científico-tecnológica por
liberarse de lo cuestionamientos más incidente a su carácter
determinista, es decir, los que podrían venir de la propia razón en
u especificidad critica. También la razón crítica es una verriente

158

que intenta acabar con el primado de la razón analítica, científicotecnológica en su u como ingeniería social, pero al contrario de
las p_retens~ones de ciertos análisis apologéticos de la riqueza de lo
irraaonal, mtenta aclarar lo que tras e e "jrracionalismo'
e halla
precisamente como ordenación intencionada.
'
o queremo decir con esto que bajo todo proceder del análi is
cul~ral subyacen _inte~ciones consciente racionali ta , sino que
prec~s~ente en el mtenor de todo análisi cultural s da una especie
de logica de montaje l · gica de entramado, desde donde e definen
objeto, de estudio y sobre todo desde donde la interpretaciones se
enlazan_ de determinada manera dando lugar a cierto tipo de esferas
de se~ado, g~e rec~r_re los lugares y los tiempos, a su vez, bajo la
premisa de aerta log:tca de producción )' circulación. ntendemos
que lo alcance de varios análisis cultu.rale "posmoderni tas' nos
ayudan ~n el_ descubrimi nto de los diferentes niveles que cobran
las exper1enc1as imbólicas no reductibles a explicitaciones al modo
de los análisis subjetivistas; no deducible oi r tornable a lo
e quemas preconcebidos de una ciencia social fundamentadora. in
embargo, es necesario aclarar que ahí donde el análisi busca
permanecer al margen, ahí donde aparentemente ólo le da relevancia
a lo que 'efectivamente actúa", ahí precisamente ahí, comienza
por c~mpartir con la pretensión .fundamentadora, un iejo r cur 0
conocido de la crítica cultural, el impulso in ano rumbo a la supue ta
neutralidad.
Al análi i cultural actual sospechosamente, le e preciso ant
todo,_ acabar con la razón como deterrrunante, para a í esconder su
propia razón determinante. cabar con la hi toria para roo erse
dentro de ella con p~ivilegio histórico. Acabar con la ideologías
para retraer us funcione ideológica al ruvel de lo meramente
~ontingente (cont:Í!~~encia ~stórica como necesidad d l insentido)
} acabar con la crmca raaonal, declarando todo conflicto como
m_ero _"juego del lenguaje" para permanecer al lado de lo "mitos
triunfadores" e imposibilitar la emergencia de cualquier "mito
perdido".
1 o es extraño entonces que la supue ta plurivocidad d la ocie-

159

�r

&lt;

/{

dad cicil, dentro del modelo de la democracia liberal, encamada en lo
movimientos homosexuales, femirusta ecol gj ta , etc. 'ea
justificación adelantada obre el upuesto derecho de exi tencia
igualitaria de cuanto mito autónomo sea posible: arte, técnica, sociedad,
política, cada una por su lado pues, unidas por lo que podría er un
"mixing" , un hibrido al mo&lt;lo de la mezcla digital de las cultura , in
poder pretender fundir, e má 9ue en la labor tejedora 'interdisciplinar"
y sin a pirar siquiera evocar a colocarse como e fera conjunta
encanúnada en un proyecto de liberación.
lientras la libertad se reduzca entonces a e, ju go formal
aparentemente no formal, la hi toria permanecerá en e e estatuto
desenca&lt;lenaJo a lo sm motivo· dejará limitado a la permisibilidad
de las mstitucione~ dentro del capitalismo tardío, toda con ecución
bi tórica, que al ya no ver e 'con. treñída" de rasgo utópico alguno,
quedará libre como único pez dentro de la pecera, para
auto&lt;leclararse y autorreconocerse como "utopía triunfante", 9ue
de un lado declara toda realidad como m ra. metáfora y a la vez
invoca a lo r al sólo como el campo de acción utilitaria de la metáfora
má privilegiada: la ciencia. 1
1 De pué de todo e
fácil ver que s1 bien la llamada modermdad resultó
con ·tituida por el hecho de que la política, la. ociedad y la historia fueron pen adas
siempre en . uce 1ón progresiva, pensadas de antemano como un wdo
encaaunado a un En, lo tecnológico en cambio se desarrolló con un carácter di. tinto;
pensado también en suce iónprogresiva, se desarrolló en tanto radicalizó el presente
sin prerensión de convertir e en un wdo, es decir, e · una esfera
que se reduce a lo contingente en tanto aún está abierta al futuro; cosa que a la
historia, por ejemplo, ya no . e le concede, smo en función solamente de la 1magca
que ele ella tiene el impul o tecnológico: radicalidad del ahora como
lo nuevo cécnico. · to hace postbl&lt;" que lo tecnológico, aunque no es totalidad
perab1ble, e perciba comototalidad fragmentana; aún ma , sirve de contraejemplo
respecto a la totalidad fragmentaria, pues ·on lo único fragmento que se pueden
reconsumir como totalidad sin remitir a runguna tradición. Su autonomía aparente
recae obre la historia y Le 9mta a esta el privilegio de reclamar para í dicha
reconsótuaón, puc · e ta se halla ·iempn: en función de una tradición in upernblc. la
de la preocupación por su origen y su fin. Lo tecnológico es pen ado como
autónomo simplemencc porque no e tá en pos de referirse a dla misma como
rotal1dad para extraer validez.

16

t

Voy ahora a tratar de ejemplificar esa p tura aparentement
dispensada de incidencia esa razón de Jo irracional, primeramente
con La cxpo ición de la idea de dos filósofos influyentes hoy en
día, dentro de la llamada filosofía ''po moderna". Tanto el
norteamericano Richard Rorty, como el italiano Gianni Vattimo, se
ban dedicado a difundir la imposibilidad para la crítica filosófica,
de hallar un fundamento para la con -ecución de la emancipación
re pecto a las ataduras de la razón instrumental· aún y cuando uno
aparentemente lo upera con su "pragmatismo e teticista" y el
segundo con su "hermenéutica d la finitud", ambos corresponden
a una corriente bastante compleja de positivi mo no funcionalista,
que halla uficiente eco hoy n día, como modelo a eguir dentro
del análi, is cultural.
attimo define su postura como un intento por definir a la filosofía
de nuestro día fuera de lo que alguna vez fue la "concepción
fundam ntadora de la ontología, la filo ofía de la ciencia · el
estructuralismo". Ya no es posible pretender fundamentar el saber
'metodológicamente" ni hacer de la filosofía epi temología alguna.
Es nece ario para el análi is cornprend r que la historia no e una
e tructura por hallar sino más precisamente un "nexo entre ser }'
lenguaje' .2 La historia e da como un e ento en que ! lenguaje e
más preci amente la manera en que el " r" e revela, no al modo
Je un prmcipio o fundamento sino como "tran misión."
1e interesa sobremanera este concepto de 'tran mí ión''. Vattimo
lo toma de Heidegg r, e una oz que habla de de la oscuridad, que
habla a la épocas: "relata un acaec r" &lt;lice. EJ concepto lo amo
a hallar más adelante en Rorty, con un sentido similar, se trata no
del principio univer al de la filosofía ino algo que egún Heidegger,
la filosofía ha olvidado por mor ele u necesidad de fundamenta.r~e.
Peo ar no es fundamentarse ino "recibir esa tran misión". Dentro
de lo transmüido no hay algo que sea verdadero o falso. Es la
'eotencia nietzscheana de la "verdad de enida fábula". Es decir, lo
que le queda al pensamiento, e moverse n el mundo, no según u
'Vattimo, Gianni. Elica
, de lo i11terpretació11. Paidós, Barcelona, 1991.

161

�•r

1denti&lt;lad con un fundamento univer al, ino sólo moverse dentro
de la historia como una historia de las fabulacione . Pensar e rememorar todo el tiempo, l que esa "tran misión" ha dejado, egún
la han recibido a travé de la historia los hombres.
• i ponemos atenci, n. aquí hallamo una primera forma de darse de
ese positivismo no funcional. E decir, declarar la realidad mia fábula,
no supon sino que toda expenencia histórica algo que se narra sin
referir e a verdad alguna, por lo tanto tamp co a fal edad alguna. Pen ar
eficazmente, ólo es tarC',1. del obrar técnico-cientifico, mientras que el
análisis cultural, queda condenado a a:atar todo fenómeno histónco,
no egúo su correspondencia con lo fundamental, sino egún u
correspondencia con un elemento, p eudo-histórico, esa "transmisión"
dada en la h.i toria, como "consumación de la idea de :fundamenro''. Es
decir, un fundamento incuestionable, pue no le puede superar nada,
debido a que antes da por acabada la posibilidad de crítica· veamos
que la critica ólo posible como intento que implica por principio
ciena epi temología.
1attimo pien a qu
el análisis cultural es relato ante que
consLatación, y valida el relato hi tóricamente sól como
recon trucción narrativa de vicisitude . ◄ sto también lo vamos a
hallar en la defensa del reformismo por Rorty. Detengámonos un
poco en las consecuencias de e tos do puntos: la realidad como
fábula . libera de la preten ión fundante por el h cho de que no e
sitúa en función de verdad alguna, ino sólo de una cierta narración
que revela lo contornos de un "origen": el del "ser" tran miLido.
in embargo, este origen es de alguna forma antecedente
fundamental, cosa que se ju tifica n attimo con la declaración de
la imposibilidad eterna de salir del pensamiento fundamentado, e.
decir, con tata ''irónicamente'' la per · tencia en la metafísica. Lo
único que ucede cuando no hay posibilidad fundamentadora, es
que no hay crítica posible a se "fundamento casual", que no
pretende universalidad p ro que es general históricamente.
Ayui nos adentramo en la egunda consecuencia. El' er que se
transmite" · "fundamenco débil", pues enla hí toria sólo es posibl
guiar e por la forma que ha cobrado tal, al modo de fábula históricas

162

\ '

apena percibidas pero nunca reconocidas del tod . La historia le
irve a Vattimo no para hallar constante , ni para referirse a hechos
que cobran alidez en su interior, sino para tratar a lo hechos como
simple formas límite en la 'Enitud humana", que rememoran el
evento inaugural del ser e ento que se escapa a toda costa y sólo
es e cuchado en ciertos momentos, que in embargo son
susceptible de unir para tratar d~ situar al" er" en su "actualidad". 3
El "ser" e un tipo de fundamento huidizo, e o es todo, que invalida
de forma no completa todo intento de capturarlo, que invalida por
ende la crítica, ya que esta sólo se puede situar también sólo como
carácter huidizo, y en ese sentido se torna una fábula más.
Para ietzsche muere Dios ante la racionalización de la vida
social, pues esta partió de pen ar a Dios como fundamento. En la
hi toria de las ideas e de pliega entonce la idea de fundamento
ha ta el grado en que dicho despliegue trae el fin del fundamento.
Este fin es caracterizado in embargo, como una hi toria d 1
despliegue del fundamento, de la cual no podemos escapar. Toda
e ·ta historia contiene aún las huella del origen como "mensaje",
un mensaje in erto en la "finitud" humana, que e a fin de cuentas
el origen de todo el de pliegue. Sólo que el despliegue se equivocó,
como dice Heidegger, se hizo metafísica~ pensó al ser en el ente y
nada más, como presencia. Dejó de lado que la finitud es más
indicativa del carácter provjsional de lo histórico; la nada la
imposibilidad de fundamentar:

... la relaci.ón del pe11sa1niento no-flmdamcntador con el pe11samie11l0 de la
f11ndamentació11 110 estriba en &lt;abandonar 11n viqo hábito&gt;, pues no hqy
entre ellos una separación neta sino 111ás bim, J' ta111biét1 en este sentido 11110
&lt;sec11larizació11&gt;, una transfonnación que 111rintiene, distorsiona J' reamda
cón10 pasado, aq11ello a /,o que se liga despidiéndose... 4
Como vemo , antes que reconocer que la historia como fábula
cohabita con el pensamiento fundamentador, para darle al pen aj

1

!bid. p. 46.
Cfr.Jhiden1, p. 47.

163

�miento fundamentador un posible lugar, Vattimo utiliza esta
cohabitación para imposibilitar el carácter fun&lt;lam ntal de la critica.
Busca conv rtir la crítica como una fábula persistente en evadir u
'real'' condición como tal a imi mo deja intacto el retorno al
carácter fundamental del entido de "meo ~je original'',
reconociendo que se c habita con cierta pretensión fundante,
también imposibl de evadir, logrando yuc toda pretensión critica
cumpla adridiml11lll el fin de lo fundamental:

.. 111a11tiene )' distorsio110 la exigencia de ttnidod, b11scándola COI/Jo
coflli1111idad de parecidos de fa1J1ilia, de co11catenctciones hiJ1órico-destinale.r y
de interpretación de 11,ensqjcs.
La tecnología di persa lo histórico con su aceleramiento,
radicaliza u actualidad u fugacidad y u fragmentación. Todo
pensarrúeoto que no e tecnológico es simplemente una fábula más
débil que cualquiera. Lo tecn lógico e la fábula que más hace
patente el fin del pensamiento unificador. Heidegger había visco el
final de la metafísica en la ironía de u 'realizarse factual en el
mundo tecnológico: el de la realidad plarúfi.cada." 6 La evidencia de
la consumación no queda como \'erdad anti-metafísica sino antes
bien como radicalización de la con umación, o hay más ya, la
po ibilidad de un antes y un después, sino ¡ ólo fábula de la
radicalización de la permanencia!
attimo entiende la . ituación en la que se mete con e. ta
declaración de fin ) p rmanencia en un mismo lugar cuando piensa:
•.. 11110 Jilosofía

así entendida, romo órgano de la reco111posiáó11 de la
co11ti1111idad de la lengua bistórico-nrifttral de mia t'0/11tmidad ¿110 cot1tict1e l'I
riesgo de red11cirse a 1ma p11ra y sit1;ple apología de lo exi.stente? ( ..) ¿apologÍil
de la tradición, del ca,lón consolidado? !hui. p. Sil.

Aún a í arrimo considera que lo único qu nos queda como
po ibilidad para el análisis de la cultura e la hi toria de u de pliegue
\' no , u fundamento. "E el ser que no ha sido legado" Hay que
asumir u transrrú ión, no pide Vattimo, no es la irracionalidad
ino el fin de su autoridad (. ic):

.. .para defar q11e la filosofía se desplieg11e !'erdadera,nente en SIi fon11a de
m11emoració11, el ser debe com•e,tirse, de prese11cia il!lponente )' do111ina11te del
ente, e11 me111oria y trasfondo; lo sec11k11izoción 110 es sólo 1m destino de la
.ftlo.rqfía: efecto al ser tJ1is1110 q11e &lt;se da&gt; .fi11altmmte, en la época delfín de lo
metafí.rica, como aq11ello qm se retrae)' se desvanece. 11

¿1 o nos hallamo con esta per pectiva ante una e pecie de
pensamiento renovado de aquella pugna teorética entre quienes
hablan de un Dio que e imposible de conocer )' quienes hablan
de un Dio posible d re-conocer?¿ o de pronto, la palabra de
Vattimo discurren por debajo de ]a idea de la r cuperación de la
imagen de un Dio innombrable? Dejando de lado por lo pronto
e to vayamo ahora con la perspectiva rortyana, en donde con lig ras
variacione , vamos a hallarno con la , gunda forma d aparecer
de la vertient positivi ta no funcionali ·ta re pecto al análi i.
cultural.
Parte del rrúsmo modo que Vattimo proponiendo una imagen de
conjunto para identificar 1 modo en que la fil o fía , e ha venido
dando com tal a través de este iglo. ólo que Rort:y e· aún má
tosco en u identificación. egún él la tres concepciones filo ófica
de occidente se di id n n cientifici ta, poética y pragmática
politica. La djfcrencia entre la primera y la dos restante es
definitiva. fientra que el primer modelo refiere a la pr eminencia
de la teoría e interpreta la tradición como la po ibilidad de
conocimiento univer. al. la .egunda parte de la interpr tación de la
tradición como la h.i toria del et, en el er (aquí convoca a una
definición imilar a la 'attimo); } la terc ra qu e la suya, v la

' Heidegger, .\1anin. "La época de la imagen del mundo". En HolZ}l't&gt;ge. , () ha
datos precí, os de la edición .
• Vattimo, Giann.i. Op. Cit.

164

165

•

�f¡

tradición como una uce ión de herrami nta conceptuales sujetas
a caducidad J' renovación.
Para la posición rortyana n hay vuelta de hoja, el racionalismo
tradjcionaJ ·e torna con di tinta cara pero permanece como tal
inclusive en el escepticismo empirista. on las do "ilusiones" de
&lt;conocimiento universal&gt; y &lt;máximo control de la naturaleza&gt;.
Frente a e ta visiones aparece pirm ro la , uperación heideggeriana
que comparte con el pragmatismo según Rorty una cuestión de
principio: p n, ar la historia e pensar la primada de lo social, sólo
lo pragmático es histórico, mientra 9ue la filosofía formalista que
bu ca captar las interconexiones del todo se torna en un esquema
a-histórico.
Pretendo consecu ntar esca inversión que plantea Rorty , pues
es ignificativa de u conservadurismo. Según él tolla filosofía
pragmática se resuelve por la ubordinación de la teoría
a 1a práctica, romper con el í&lt;leal contemplativo y devolver la filosofía
a la historia. 9 Lo que tenemo con esto, y lo vamos a tratar de explicar,
es una peculiar a-hi toricidad del propio pensamiento de Rorty pero
obre todo u simplismo para atar de manos y pies toda crítica posible
ante la necesidad de justificar los imperativo. de la sociedad liberal
contemporánea.
La filosofía fundamentado-ta, piensa Rorty se limita a una actitud
matemática (cosa que Foucault, veremos adelante se niega a aceptar
y extrae de ello una fructífera vi ión): ...proyectar todo el e pacio
lógico po ibJe hacer explícita nue tra comprensión implicita del
ámbito de la posibilidad." w E por e, o gue la principal tarea de una
fiJosofía 9ne vaya más allá de esta preten ión totalizadora, no ·e
atribu ; a í mi ma l papel de clarificadora. Por ello la la perspectiva
de Heidegger a guien Rortr atribuye acabar con la idea de la filosofía
como proceso, ino que s corno también Vattirno cree "una voz
ele, de fuera del espacio lógico ', lo que e, usceptible de tomar en
interpretación metafórica que no filosóEca.
'' Rorty, Richard. Gmryos sobre HPirleggery otros pensadores contemporáneos. Paidós.
1993.
1"lbid.

166

Acabar con la filosofía, como antes vimos que era preciso acabar
con la razón. Se le contrapone a la razón esa voz que vi ne "de
fuera" y que está re1acionada como vimos con Vatti.rno con la
provisionalidad. Le es necesario declru:ar esa provisionalidad o como
dice Rorty ese &lt;patrón de uso habitual&gt;, parad e e modo al no
haber posibilidad de fundar, no digamos la cultura, sino la posibles
formas crítica ante cierto mecani m
que en la cultura no
funcionan precisamente sólo como metáforas; para de ese modo
decíamo e tabl cer una peculiar neutralización del propio papel
como metáfora actuante dentro de un contexto ocial definido.
, eutralizar al otro como critica, es hacerlo extensivo a mí, como
neutralidad de mi verdad.
Escuchar lo 9ue esa voz dice, e más o menos lo que en la
"sociología del interlocutor" e pre enta como distancia precisa entre
la incidencia del investigador y las expresione que e maní 6estan
por parte de los actores sociales. Pero esas manifestaciones no son
objetos en í, sino int rpretacione. de objetos y aunque es posibl
no literalizarlas o aún, tomarlas en todo deo y múltiple sentido,
rambién es cierto que considerar Jo real como metáfora, deja de
lado que nunca e posible abarcar toda. la metáfora o fábula
e:xpre as en un momento dado, real. sino que a la vez e relativiza
en el tiempo y todo e cuchar implica enlazar, montar al modo d l
cin , entretejer algunos elementos y constituir con ello un sentido
explícito, una partidpación de incidencia.
Cuando Rorty declara que lo irracional e requerimiento del progre o
intelectuaJ, cuando dice que las creencia como tales y la expresión de
deseo., liberan del cáncer racionalista a nuestros investigadores de la
cultura; cuando piensa qu el "carácter abierto" de nuestra historia e
ejemplifica en "lo que no tiene, entido"· está descuidando que la relación
entre men aje y sentido::. posibles, no se limita a la emisión de estos
·ino al momento en que cobran relevancia como lemento
precisamente n una cadena que lo · liga como su ceptibles de construir
mediante uo orden, cierto entido.
unca un significado va a realizarse como tal sólo en la expresión;
en esa medida n habría nece idad de " ociología", podría todo

167

•

�quedar en el plano de cada expresión posible iniliferenciada; no
importando i fuera de un dolor de muelas o la. reelaboración de
comportamiento ante la vida cotidiana luego d la inten iva
norteamericarúzación de las culturas latinoamericanas. De de el
momento en que hay analista de la. cultura hay montaje de cuadros
significativos y e o tiende a constituirs en unidad de sentido, en
"re-make" simbólico de egundo niv l.
i el racionalismo es sólo entendido como participe en el terreno
de la ciencia y la tecnología, se precisa entonces aclarar que u
upue to contrario, la supuesta liberación respecto a su opacidad
controladora, es un rcYerso simultáneo y coterráneo al po ith,j mo.
Desde el momento en que ninguna hi tor.ia e encuentra abierta
ólo por el hecho de constituir e por mensajes e, pontáneos. ni
mensaje e pontáneo expresa aquel lugar imposible de abarcar por
la preci ión controladora racionalista, pero también desde el
momento en que se halla en correlación aunque inilirecta, con orro
mensajes también espontáneos y c notro que no lo son (como lo
del analista que Ye-e cucha y re-significa) queda sujeto a un
d terminado acontecer histórico su ceptible d razón, o digamo ·
de intercambio razonable. u carácter histórico no se halla en su
espontaneidad, ino precisam nte al revés de como lo ve Rorty, e
histórico porque se halla entretejido en rede que invocan }
concretan sentido manifiesto , hila.do ya sea por el anali ta o por
los propio· actores sociales para su movilidad dentro del contexto,
para Ja movilidad de sus conductas.
El carácter abierto de la historia está má preci amente en la
posibilidad de hilar, de montar tanto entramados de .entído como
manifestaciones haya dada (espontáneas y no); y a su vez en la
posibilidad de repercutir en otros entramado de , eotido (clarificar
desfa, e , relativi'l.at lecturas invocar lectura no inmediatas),
introduciendo nuevos elemento, e pontáneos y no espontáneos,
que se diluyen aparentemente pero influyen en la ordenación te:xrual
misma. Pero má aún, el carácter abierto de la historia, se halla más
en profundidad, en la po ibilidad de revelar, las razones implícim!en algunas manife raciones ólo en apariencia espontánea .

168

Rorty llega al extremo de considerar que nuestra condición de
simples esetLchas de codo el montaje metafórico, nos induc por
necesidad a con iderar todo conflicto entre metáforas como un mero
problemas entre lo hablado y lo no hablado aún. Pero lo que no s
ha hablado aún, dice Rorty, no quiere decir que pueda hablarse,
sino que sólo sucede que no ha sido oído aún; ya está hablado, sólo
que como metáfora aún no alcanza relevancia útil Lo, de eo,
insatisfechos de los hombres, para Rorty, no obligan a estos a buscar
ino sólo a moverse dentro d la cuota d metáfora circulantes,
disponibles, de donde sacarán utilidad tarde o temprano. Los
hombres ya no pu den soñar con la metáfora emancipadora, sino
sólo con aquella que dentro del catálogo les irva para traer a ''u o",
la re olución "práctica" de cierto deseo .
¿Qué sigrúfica esta metáfora tan relativamente lúcida? ¿Es la
contradicción un simple problema verbal? Rortyidentifica un problema
real, con un problema de orientación tecnológica, por eso el pragmatista.
"sólo e rasca donde pica", ti.ene que ser su reflexión útil a la comunidad
a la manera que el poeta es útil para la sensibilidad general y el tecnólogo
para el confort progresivo de las sociedade
El filósofo cumple una función social y una función política en
tanto parte de la actitud frente a 1a historia política reciente. Rorty
está a la cabeza de quienes hablan de la hi toria, como sa historia
de fragmentos que implica el carácter irrecoostituible de unidades.
Por ende "rascarse sólo dond pica" e filosofar sobre los imperativos
inmediatos para la consecución d 1 biene tar social. En e te punto
Rorty es un distorsionador único habla de progreso, felicidad, cultura
y civilización como la. metáforas que aún "tienen razón de ser". 11
La con ecución de la progresiva' literalización" de tales metáforas
está al alcance de ese rascador del lugar preciso, aquel que no está
ob e ionado por balla.r confücto fuera de u alcance práctico.
Como "metafórico" Rorty es pésimo, siguiendo con ]a
"comenzón , recordemo que no necesariamente está en el punto
en que creemos· sobre todo en la e palda, siempr , ucede que nos
estarr10s "rascando" aquí ) allá y no localizamoc el lugar exacto
'1

lbid. p. 39.

169

�donde "pjca ·. TaJ \"ez Rorty nunca hava pad ciclo d mole tia
r íleja p r probl ma. tlige tiYos, lo cuales se manifiestan como
la. enfermedad s de lo. riñone _ el hígado, en zonas ligada a c. t0.
órgano. y no preci.amente cerca de su área de influencia.
Podemos ere r un clia L¡uc un imple dolor d pierna e. un dolor
muscular, ~• !u Rº de una au. cultacion de cubrir un "conflicto"
intestinal que no creíamos. Ir ·n contra de l que Rorty llama el
"frenesí tecnológico' no uponc solamente a pirar a lograr que .e
Jemocnuice el alcance a los med1u. técnico. para el bienes!Rr ocia!.
¿ o es paradó1ica dicha afirmación, cuando e e tá tratando de
proponer una alternativa al "su ño utópico moderno '? Porque Rort)
queda. varado ahí, es pre a de un cinismo in once ion s cuando
trata de "purifi.car" el intento pragmatista de todo re abio &lt;l &lt;crítica
radical&gt; ; se t )r□ a más fondam ntali ta que fundam ntador, pue~
s ' lo acredita el pensam.iento social que u ca con espi1it11 refam11.rl(J
)' prag111át1i·o, s r útil política.mente para la vertiente ocialdem · erara
más chata po. iblc: ..'.del mismo modo q11c los poetas, los dratJ10/11rgos. /ns

erononiistm I lo.r i11ge11ieros. l.fis 1me111bms de éstas diferentes pr&lt;!fésio11es pueden
fomentar 1111t1 politifa sodalde111órrata rejonJ1Ísla. 12
esotros no· preguntamo., ¿ reformar mediant qu, mecanismos
de puc ta en debate de lo, requeómiemo de qué medio ociald
Porque hasta donde es posible entender, Rorty; parte de lapo füilidad
abierta de la tl mocracia p rfi ctfüle per ant.icipando la ver ión
ocialdemócrata como hecho con umado e irreYocable; como si d
desarrollo de b Jemocracia se pudiera caracterizar n un en- í; como
si un m, el gen· rico de d sarroll d m crácico pu da hallarse a toJ 0
nivel de problemáticas ciale . E. decir, habla de democracia como
un todo; habla del mismo modo fundarnent:al, Je ·de dond 'attiino
encuentra . u ''éuca hermenéutica"; y o í,
detien específicamente en imahdar a los que lfama ... marxista lo radicales postmarxi ta. ) lo neocoru erndores (sic) ... porqu para ello filo:ofia
) teoría política on algo fundamental:' Tal vez Rorty no ea un
neo con crYador, . 1110 un dogmático m ma :
I' lbid.
"TINd.

.. .lt1 persistencia en la izgNierda de esta norió11 de &lt;aitira radiral&gt;
ronsti/11 •e 1111 deseforttmado resid110 de lo concepdó11 dentijista de la ftlo.rojia
(. ..) Mmx, a pesar de JTI i11sistencia etJ la priondad de la prtL'\.Ú, siguió
11n,ba.r ideas, J' éstas pa aron a ompar 1111 lugar do111111a11te e11 el mar. Aismo
tkp11és de que Let1in y Stt1li11 lo co11virtieran en 111111 religión de Estado. Pero
no hay razón a(f!,tma para adoptarlas por q11ienes 110 r.rlat1 ohl{f!,t1dos apractitar
est,1 rrl~g,ón. 1~
¿Cuánta veces ha muerto r cientemente el marxismo? ¿Por qué

i está inerte egún , us detractore • aún e en, afian con la
perspectiva crítica y reducen ésta, por falta de preci ión en su lectura,
a mero lenini mo o talini mo? Es n cesario para los motivos qu
animan nu tr trabajo encarar de modo , uficiente, una crítica
contra las d s posiciones que acabamos de exponer;
nec sano
hallar el ne:x con la vision funci na.lista d l análi i cultural
para comprender el uelo que comparten con lo raz namiento del
1rracionalismo. Quizá en el exacerbado cientifismo e té la clave de
lo, e ·ac rbado anticiencifi ta , quizá en e1 ant:icieotifi m e t' la
clave d un cienri smo que bu ca prolongar a contraao u privilegio.

2.-Una razón arada en su a tucia
E.F. chumach r en ·u famo ·o alegato anti-industrial "Lo pequeño
es hem10so" caracteriza el término hegeliano de astucia de la razón,
justo como en otro lu ar el propio Haberma. lo entiende: la técnica
no como re. olución g n ral ino como ampliación del terreno
probl máric , e decir, la premi a de que el dominio técnico abre
una
rie de problemas desean ~ido ju tamcnte en u
procedimiento resolutori d otros, ieodo to caracteriza.do como
"apli abilJdad" con umada. Lo técnico es para el hombre
contemporáneo la garantía de que ant cada nueYa contingencia,
una nueva olución aguarda no tant&lt; de conocida, como cifrada
en cada conocmúento aplicad anterior.

1•

lhid.

171

�'
Rorty entiende esto a su modo, ve lo contingente, no como un
problema que emerge, sino como algo que simplemente se configura
por vez primera, por primera vez se hace notorio, pero que de
antemano radica, aunque sin evidenciarse, en todo terreno de
problemas prev10s identificados. Por eso propone con facilidad que
ese es el terreno del pragmatismo, el terreno del ingeniero que cuando
comienza a picar algo, no le preocupa como problema que surge,
sino precisamente como comezón que bajo lo ya ptevi to
instrumentalmente e puede rascar:

... debiéra/Jlos defar que el debatt! entre los q11e consideran las soáedade.r
de111ocrálicas aduales e11 situa:ció11 dcsesperada,J1 los que las co11ridera11 ,me.rlra
tínira esperanza, .re desarrolle en términos de los proh/e111as reales que efrontan
actua/J11ente estas rociedades. 15
i la competencia para la resolución de lo problemas tJUe
convoca hoy en día la sociedad capitali ta no de arrollada, como la
nuestra, es exclusiva de una especie de &lt; ingeniería ocial&gt; que
como para Rorty; se &lt;humaniza&gt; con el concurso equiparado entre
el tecnólogo, el poeta y el filó ofo pragmático, significa solamente
4ue se sigue la lógica de que las resoluciones "prácticas" a e o,
supue tos problemas 'reales", e dan en función de una medición
específica, en base a un cierto uso de razón que en principio en
nada se diferencia de aquella razón que supuesta.mente Rorty critica.
Expliquemos esto; cuando por un lado se quiere acabar con la
idea de 'razón fundamentadora" para 1a explicación de las problemática sociale , cuando para ello hacemos uso de cierta meraforización de la verdad, y con ello e upone que cada contingencia
histórica es un fragmento a relati izar en su especificidad, pero que
no significa que conecte con el estado general de las cosas, que e
la e tructura específica de las r laciones ociale imperantes;
estamos desviando la atención sobre el trasunto objetivo dentro
del cual ciertas contingencias como la violencia policiaca a
inmigrantes mexicanos en Estados nidos, e posible.
IS

!bid. p. 45.
172

~

'

Ra carse donde ello pica significaúa que de nue ca cuenta se
permanece en la visión parcelante del imperativo racionalista.
(castigar a los policía culpables y no percibir el carácter genérico
uel raci mo institucionalizado en California), mientra e obstaculiza
la penetración de cierta visión crítica, ahora í que "fundamental":
que de algún modo tiene que extraerse de un cierto número de
contingencias no preci amente metafóricas Qo golpe a macanazos
en los ro tro no son precisamente literatura) una percepción
aglutim:int·e de entido, que sirva de aclaración genérica para un
uceso determinado.
Lo que intentamos determinar, es gue si bien cierta füosofía
llamada "posmoderna'' en fariza su ataque contra un modelo de razón
cientifista, los procedimienlo que propone para justificar este
ataque, on en todo caso, más fácilmente justificaciones de un cierto
cientifismo aplicado, y que má bien dirigen su declaración del "fin
del valor" , con la &lt;razón suficiente&gt; de &lt;infravalorar&gt; po iciones
cática re pecto a las prácticas que unen tecnología y poder; decía
más c.1ue ser y justamente al contrario de como e pre entan, la
posibilidad de erigirse en &lt;intervenciones&gt; filosóficas para la precisa
compren ión de esta unión en su just'l referencia "objetiva".
Con "objetiva" calificamos llanamente una simple "metáfora": la
del padecer real de ciertos actores sociales, muy estudiado por los
sociólogos como entido irreductible a la razón fundamcntadora de la
ciencia social 'marxistizada", contra la que ,e manifiestan pero
permanentemente humil.l.ado dentro de e a "sociedad democrática•
que Rorty quiere depurar de &lt;radicales&gt; críticos, innecesarios.
La adopciones de los que a sí mismos se definen como ociólogo
"post manci ta " se basan en lo que cierto positivismo re, cató de
las tan incomprendidas idea del filósofo matemático Wittgenstein
} u "teoría del valor", y por otro lado, en la lecturas de Levitrauss que les prove}'O del método del "collage" que ran a menudo
les dispen a de la complejidad del propio método de su maestro y el
cual adopmn como receta; sobre todo cuando se trata de blandido
contra la "marxistizacíón". Así con
ittgenstein entendido
vulgarmente como &lt;realismo matemático&gt; ) con "El Pet1sa111iento

173

�Salvtye'' como biblia, se parte para ver lo "social" como multiplicidad
de "fragmento -expresión ') concretar el método de su aglutinación
desde su común aJ positivismo, ilusión de encaminarse por la vía de
la neutralidad crítica y a-valorante.
a) De Wittgen tein deducen la categoría de &lt;hecho&gt; como
referencia a algo gue"pierdetoda u categoría de valor". Esto es como
decía el filósofo analítico, el hecho es relat1vo porque
como valor esrá sólo en función de una circunstancia: que no requiere
de una cualidad valorativasino sólo también relativamente: 'en un día
de lluvia es mejor rnmar el camino pavimentado que
el camino de tierra, para no enlodarse". Pretender &lt;valor absoluto&gt;
nunca refiere a u.n hecho,clice 'X'ittgenstein. Por eso si decimo ' L,
felicidad es derecho de to&lt;lo hombre, se alcanza dirigiéndose por el
carrúno de Dios", nos apartamo de algo sujeto a un hecho:

... el bien absol11to si es tltl estado de cosas descriptible, seda aquel qne
todo el mundo, i11depetJdientemente de sus gustos o inclinaciones, realizaría
11ecesa1iamet1fe o se sentida mlpable de no hacerlo. En ,ni opinión tal estado
tk cosas es una q11imera. 16
Rescatan de Wittgenstein su declaración de imposibilidad de
juicio absoluto, y entonces se determinaría al modo de Rorty que
sólo es po ible "rascarse donde pica", e decir, juzgar sobre hechos
concretos, en donde cualquier contingencia dada entre hecho
concretos no e. ino un "valor relativo" y por ende un mero conflic.10
preposicional. i bien es necesario otro lugar para tratar el tema
sobre el ittgenstein no positivista, lo cierto es que su vulgarización
por parte de los 'pragmatistas" como bien darían en llamarse, es
pura y simplemente "positivi mo", aungue no formal como quien
matemariza, sí funcionalista. Veamos:
fanejarse entre hechos conflictivo , es manejarse de acuerdo a
conflicto meramente preposicionales, puesto que no hay capacidad
de juicio ab oluto, trascendental, sino sólo relativo, es decir, gue se
16 'ittgensre111 Ludwig. Cotiferc11da sobre étira. Paidós, Barcelona, 1990. p. 38.

174

refiere al hecho concreto. Valorar e generar un "símil" egún
Wittgenstein pero si queremos saber símil de qu' es no hallamos
que no hay hecho referido al valor, el hecho no tiene intrínseco un
valor: ocurre dura es descriptible, pero no tiene senti~o en sí. Reunir
una -erie de hechos e intentar una visión sobre e:; to , es simplemente
un juego del lenguaje: el lenguaje "el verdadero milagro del mundo"
dice, a pesar de que acóstumbremos ver al mundo como un milagro.
b) Aquí ncra para nuestros "sociólogo ", Levi-Sttaus . i lo
significativo del mundo estácn el lenguaje, pero lo significativo no
e:, posible valorarlo, sino sólo "registrar" la manera en que irve como
contenido valorativo, es &lt;realista&gt; pue la mirada neutra que dé
lugar a la recolecciónde todo acto significativo en cuanto tal. Que
no habiendo ya posibilidad de valorarlo en conexión
con un todo, sino comprender solamente en que se da la conexión
sin que eso únpligue jw.gar,permite, en el caso del análisis cultural,
aplicar el negativismo wittgen ·teíniano sin recaer en el
mod lo lógico-matemático. En su lugar se 11decúa, un saber de
carácter ' anecdótico" por sobreun saber º explicativo' . El estatuto
hi tórico d prendido de sus lectura levistraussianas, es aquel
que privilegia lo que "enseña más y explica meno " e decir un
funcionalismo de lo expresivocomo tal para:

... recusar la equiz•alencia entre la noción de historia J' la de h11manidad qm
se nos prote11de impo11er con el ji11 incorifesculo de hace,~ de la historicidad el
1ilti1no ref11gjo de 11,n b11manist110 trascendental i o habiendo posibilidad d juicio, entonce no hay posibilidad
de valoración histórica, por una parte; por otra, las conexiones de
hechos refieren solamente a una analítica relativista que las valora
para su circW1Stancia; la mirada sobre los hechos es neutra, e actual
y no tiene nada que ver con la pr suposiciones urúversalistas de la
filo ofía social moderna. El modelo matemático una vez más expreso
como ncga i a formali ta pero como positivismo funcional, pues
'"'Levi-Strausi;, Clau&lt;lc. Elpe,1sa1.!1u:11tr1 sal11aje. Fondo de Cultura Econónúca, p. 380.

175

�también e pretende atacar el formalismo como universali ta, pero al
funcionalismo no, e. un pequeño mal tolerable, es organizativo, está
limpio d suciedad dialéctica y de basura critica. Heredero de lo formal
pero sin su aspiración a modelo general. I relativi mo no tiende
obviamente a constituirse como modelo general, sino por el contrario,
recalca la necesidad de orden sobre el campo de lo contingente; partiendo
de lo contingenté como "anécdota" convoca al orden "empírico" obn:
la base de la necesidad de una ''historia de lru fabulacion " que no
recuerd a todo momento que sin embargo seguimo siendo r estando
y por lo t-anto fabulando hasta el infinito.
El orden e un requerimiento de lo particular sin remitir a un
orden general posible ma que en términos sistémico , in preten, ión
totalizadora. Por e o la tecnol gía aplicada e su cohorte, es la
a tucia de la razón que a toda contingencia anecdótica, obre la
base de declarar a la historia general como externa, le tiene re ervada
una interpretación oredenadora, al precio de convertir cada
interpretación en una nueva metáfora, histórica en tanto es parte
de lo ~1ue Roger Calloi llamó el "mito triunfante" y por ende
abarcable dentro de las capacidade omni olutiva de lo técnico.
Pero no e absurdo que el disfraz &lt;le anti cientifísmo, convoque
finalmente a una defensa del cientifísmoper sey preci amente lo declare
in uperable re pecto a cualquier tentati a histórica ulterior, al tratar de
erradicar sus cinúentos y mi tificarlo como eterno presente. 18 Ili torizar
como en la inversión Rort:yana ignifica rdenar toda anécdota presente
ix Ha) una magnífica idea de fiche[ Foucaulrque ni s1qwera Haberma ha wmaJo
ufiaentementc en cuenta cuando lo e.aoca. Ir.Ita &lt;le la concepción dd poder como
algo 110 cenlralizadc¡, al que ·1n embargo le \'lene bas1ance bien la im:igen yue se tiene
de él corno poder continente, vertical y repre 1vo, aunque en realidad no es esa la
forma eo que opera. l .a noción de pod r represivo esconde para bcncfioo del ejetc1c10
de poder la naruraleza del orden bajo d cual e &lt;la el poder; esa naruraleza es dispersa.
es fragmentaria; e relati,·iza a cada momento, e cá en las propias in tancia~
emanctpamrias respecco del poder. Eso y no tra cosa, com.ra lo que por otro lado
Bema.rd f Ienri-1..evy piensa, e lo que pretende dejar claro Foucaull cuando dice que
"ahí donde hay poder, hay r istenaa", el cual debcóamo entender mejor aJ modo;
"ahí donde hay resistencia, no peligra el poder". En el siguiente punto tratarenio.
esto e pecificamente.

L76

in universalizar contenidos. Desbisrorizar los contenido para radicalizar
la pertenencia a una "naturalidad' po tecnológica.
El orden al no querer ser remitido ya a la pretensjón racional del
cientifísmo se mueve por dentro de su naturalidad, sin embargo,
entroncada al cientifísmo como de la mano de u contrario, pue la
namralidad defendida e la tecnológica: acabada la era del capitali mo producti i ta, en tomo al cual natural za y ociedad comienzan
u intercambio "con ciente", noshallamos entonces hoy en la ra
del capitalismo virtual &lt;po conscient &gt; en donde lo tecnológico
es ya la "nueva naturalidad", la cual no tiene que remitir a la
universalidad con la que comprendíamos al fenómeno cosmológico,
ino solamente a su referencia 'local' o mundana. La historia
enmarcada en ese "localismo" no es ya ni teogonía ni cosmog nía,
no tiene relación con &lt;todo&gt; alguno. Lo ocial s fragmento
modificable en su constirución por obra de se 'milagro" todavía
mayor en qu devino el lenguaje, cuando el mundo dejó de er
milagro: la tecnología para qui n ninguna contingencia es irresoluble,
aunque cada solución implique cien nuevas contingencias inéditas,
al fin y al cabo &lt;contingencia es fábula&gt;. La palabras de Leo Kofler
no sirven como al principio:

... esta mcionalizació11 de 1111 ámbito parcial es j11sfaf11e11te la premisa para
la mi.stificaciót1 del todo (..) Es i11corredo e11tonces explicar. coRJo tan a 111etmdo
se intenta hacerlo, la 111isti.ficaciót1 del proceso total capitalista sobre la base
exclusiva de JI( p11IJ!efizp-Ción et1 actos parciales i11depe11die11tes entre sí, es
dedr, sobre la base de la anarq11ía capitalista (. ..) parte de la tra11gom1adó11
de /ns &lt;tprodlfrtos) de prod11ctos li1divid11ale.r, en prod11rtos socia/eJ)) ...
.. .la frracio11alizació11 de esos fenómmos ,mplira para el i11di11id110 b11rg11és
1J1q_yor posibilidad de aplicar la ratio (. ..) precisamente los n1ov1ento.r de
lo irracional dentro de los ámbitos parciales se co1J11ierlet1 en la premisa t1ecesaric1
de 11110 racionalización 1JJÓs intema de la actividad indittid,,al.. '~ ..La relación
entre el á111bito parcialJ' el todo le aparece co1110 i:ngmdrada exd1uiuat11ente
por el&lt;&lt; cáfmfo)) s11/¿¡etivo,J' por tanto en s11 necesidad intenor s,!Jeta a ley,
necesidad q11e él reconoce sólo a los 11exos ol¿¡eti1'os y sometidos a &lt;deyes
11na

"º

177

�nat11mles», es decir, ne.Yos q11e tJ.,'\7:rtet1 f11era de Sf( actí11idady con i11depmde11cia
de ella (. ..) eJJ las reflexio11cs (. ..) s11bsiste11 11nos j11nto a los otros, )' sin
t11ediaciót1 algm1a, el cálc11lo frío y fa COtlSldta al «pálpito», la conjia11za )' /n
inseg111idad, la -ratio y la espec11lación. 19

ALTERNATIVAS PARA EL
DESARROLLO ACADÉMICO DE LA
UNIVERSIDAD PÚBLICA: UNA
PROPUESTA DESDE LA PERSPECTIVA
DE LA CALIDAD
Rogelio Cantú Mendoza*

Introducción
L\ Po rnn mAD DE HACER una propue ta razonable para reorientar y
fortalecer in titucionalmente el desarrollo académico de la
universidad pública, olo e viable a partir del abor&lt;laje de lo
problemas actuale desde una perspectiva de calidad que contemple
los e quema que la EP aplica en materia de evaluación y
planeación académica, a í como la recuperación hi tórica de nuestro
de arrollo académico para un replanteamiento de sus objetivo y
formas de organización, en un modelo de ge tión coherente.
Es por lo anterior que el concepto de calidad de un PE (Programa
educativo) que CIEE ( omité intrerdisciplinarios para la
evaluación de la educadón superior) aplica en la evaluación
constituye un referente obligado. Por otra parte la per pectiva de la
EP al proponer la autoevaluación y la planeación como e trategia
del PIFJ (Programa Integral de Fortalecimiento lnstitucional) en
referencia al de arrollo académico con tituye la e trategia para
alcanzar la calidad que lEE señala, pero requiere de un i tema
Ulterno de gestión de la calidad educativa. - uestras propuestas e tán
,., Koflcr, Leo. J-listfJfit1 J dialémm.

morrortu, Bueno. Aires. 1974.

178

•Profesor inve ngador de la Facultad de Pilosofía r Letra Je la L

179

TL.

�orientada. a relacionar el i tema de inrucadores de CIE
con un
modelo de ge ti.ón gue e construya desde la perspectiva de la
calidad.
En el .quema PIFI, la calidad tiene los iguientes elemento
fundamental : integración y funcionamiento de actividades 1
propósitos, capacidad académica de la dependencia, competitrvidad
de lo PE e innovación n los proce os educativo .
En con cuenda, una propuesta integral para el de arrollo de
nuestro programa educativo habrá de atender las recomendaciones
de los Cl E ) lo rubro de planeación que el PlFI propone como
elemento para la mejora y a eguramiento de la calidad educativa;
reconociendo que cada institución y dep ndencia constituyen una
r alidad e ·pecífica, con necesidades particulares en cuanto al
de arrollo de nu stras disciplina · en las ciencia ociale y humanas
con un contexto ) ra go específico .
Reconociendo entonce un alto nivel de congruencia entre la
propuesta de planeación del PIFI y la evaluación de CJEES, pues en la
planeación se convoca a establecer políticas strategia y accione que
nos lleven a atender las recomendacione de los CI K, lo que
corresponde a cada dependencia es con truir un esquema de ga tión
de la calidad que defina proceso. y formas e.le control de los re ultado
de la actividad académica en relación a lo iguiente aspecto :
Integración y funcionamiento de la dep ndencia en torno a
objetiYo. comune
Política, para mejorar la capacidad acad 'mica de los PE
Incremento de la competitividad de la D
(Dependenci.1
de educación uperior) y sus PE
Innovación educativa
Ge tión institucional comp tente
e reconoce que un proce o d planeación que parte de la
autoevaluación y recupera los elementos del modelo de evaluación
externa, estará en condiciones de proponer política y e trategia
que tengan como re ultado accione que propicien a u n.:z
coos cuencias deseables en la actiúdad académica, teniendo como
re ultado final un reconocimiento a u calidad, pero esto ólo e

180

Po ible si la ge tión en sí, d manera cotidiana e realiza desde un
perspectiva de calidad.
Este proceso de planeación, evaluación y ge tión &lt;le la calidad
se puede representar en el siguiente cuadro, donde se ob 'erva que
la calidad dep n&lt;le de la capacidad } comperit.ividad académica, a í
como de la innovación de los proce o. y esto a u vez de una
gestión competente Ja cual implica proce, os de rendición de cuenta,
r de c rtjficación de los proceso de adnúnistración que le dan
oporte a toda la actividad académica :

Fuente: SEP.

Los objetiYo final como ya se puede ob ervar en eJ cuadro
son: El reconocimiento de tener una oferta educativa de buena
calidad para la dep ndencia y sus PE por parte de los organi, rno
evaluadores y d acreditación, lo cual nos Lrae como con ecuencia
una mejor competitividad.
Los siguientes apartados constituyen propue tas específicas para
el de arrollo in titucional :

1. Contextualización del discurso

obre la calidad y
compromiso institucional
En una primera aproximación de anali is se debe reconocer qu es

181

�,;

necesaria una fuerte asimilación y compromiso con el discurso sobre
la ge tión de la calidad educativa, sto e con lo proceso de
planeación y evaluación en la educación superior y de manera
e. pecífica con su reconocimiento~ sobre todo al tomar en cuenta
n la planeación los indicadores fundamentale. en que se basa la
evaluación de los P.E.
La gestión de la calidad requiere de un modelo el cual está
prefigurado en lo documento · d
JEE Y COP E ,como
organi mos d l Estado para la evaluación de la educación superior
y que de alguna manera recogen el enfoque de la perspectiva de la
calidad.
i s reconoce la importancia de ofrecer servicios educativos
que cuenlen con un alto reconocimiento de su calidad, un primer
paso ha de er la definición de una política al respecto, lo cual
requiere de atender Jo iguiente a pecto , citados por G. Valenty
(2007) relacionado con la calidad y la rendición de cuentas:
- o puede haber calidad sin equidad: Esto implica la creación
de comlicion sociales para hacer viable el acce o a la educación
superior.

-No puede haber calidad sin evaluación: La evaluación ha
de incluir referencia a los a pectos ociaJe a ociado al logro
educativo de calidad.

-No puede haber calidad in rendición de cuentas: La
univer idad pública debe asociar la rendición de cuenta en una
nueva persp cciva de gestión de la calidad y el logro educauvo,
además del jercicio de los recur os públicos.

-No puede haber rendición de cuentas sin corresponsabilidad social: sto upone que cada uno de los actores
comprometa su. habilidades, conocimi nto y compromi o al logro
de la calidad educativa en el ejercicio del trabajo colaborativo en la
ge tión, la cual ha de , ometerse a proce os de certificación.
Esto pfanteamientos no permit n ubicar el nivel de c mprotn1 o
de la univer idad pública con un nuevo enfoque obr la autonomía
universitaria y la aut percepción del ejercicio de las funcione
univer itaria , abordada ahora como "resultado de colectivo

182

humanos en organizaciones que han de alcanzar determinado
objetivo y aun cuando no es la ganancia el referente principal, si
lo e, la necesidad de legitimación ante la sociedad' (Valenty,
2004),por lo que la per pectiva de la calidad ofrece e ta posibilidad,
para enfrentar lo grande reto del iglo XXI que en materia de
educación superior enfrenta féxico y que son:
-La trasmisión intergeneracional d la cultura, amenazada por
lo proce ·o de mercantilización.
-La creación de sentido de futuro, asociada a1 alto nivel de
cambio científico y tecnológico.
-La generación de conocimiento orientado hacia la innovación
articulando competitividad, desarrollo y democracia.
i conttastamo e tas afirmaciones de G. Valenty con el esquema
de gestión de 1a calidad planteado en el cuadr anterior, podemo
concluir que tener una oferta educativa de buena calidad, erá
con ecuencia fundamemalment de los factores siguientes: 1)
Capacidad y competitividad acadénúca, 2) Innovación -- ducativa y
3) Ge tión institucional competente. Pero esca gestión d&lt;;:be tener
un marco general en e te ca o la per pectiva de la calidad. stos
elementos a su vez posibilitarán que esca oferta ducativa tenga
como ra go caracterí rico una alta competitividad académica.
hace nece ario contar con una base orientadora para la ge, tión
que tenga como base la calidad, "pue ni la planeación, oi 1a
evaluación n í misma. ofrecen, por u falca de integración, una
allernativa , al cohvertir e con frecu ncia en mecanismos de lucha
por mayores espacio de influencia instih1cionaJ, que no e tán
integrados a uo modelo &lt;le gestión coherente, aclarando que no es
el «mercado'' el r ferente de legitimidad, smo la calidad de sus
funciones , como forma de relación de la institución con la sociedad
con una a&lt;lrnirustración académica que permita operar desarrollar
eficazmente la docencia, la in -e tigación y la exten ión, a i como
lo recurso financiero humanos y fí .ico vinculado con las
rnismas, con el fin de lograr resultado definido como relevantes
para la institución y la sociedad" (B.Tristá 2004).

r

183

�J '

Un modelo de gestión de la calidad ha de integrar una visión más
explicativa que la sola referencia a la función social de la univer idad
e incorporar en sus prácticas un enfoque de gestión de una
organización que e centra en la calidad, e ba a en la participación
de todo y se orienta aJ éxito a largo plazo con la satisfacción &lt;le us
miembro, y de la sociedad.

F. Control y evaluación de resultados: e r fier a las accione
que permitan cotejar en que meruda se están logrando los obj tivo
planreados en el PE, lo cual refiere a la evaluación de resultados en
todos los aspectos.
El iguiente s9uema representa los diferentes momento del
proceso de gestión:

Para lograr una mayor operacionalización del discurso actual obre
Ja calidad y us implicaciones en materia de gestión institucional, la
actividad académica y el clima organizacional, es decir, el biene tar
de Jos profe ores y los alwnnos serán elementos esenciales.
En relación a la gestión institucional se hace necesario cuidar
los iguientes a pectos :
La gestión de Ja calidad de los procesos educativo , siguiendo a
B. Tristá (2004) ha de incluir las siguientes fa e o tarea en cada
Colegio y PE. :

A. Diseño de los servicios educativos: En esta fase se
determinan cualidades del servicio educativo, desde la fase curncular
hasta el diseño de programas en función de las necesidades sociale.
y también el diseño del producto docente y que ha de cubrir con
equilibrjo tareas de enseñanza, investigación, ge tión y tutoría en el
contexto socio-cultural de un determinado PE
B. Determinación del volumen de la actividad académica:
Constituye Ja &lt;limensión cuantitativa de la educación &gt; conciliando
la capacidad instalada de la oferta. y los término de la demanda.
C. Diseño y organización tecnológica: ntenrudas como
plataformas que den ustent a la gestión para a egurar su
competencia al vincular un modelo tecnológico con las característica
del servicio educativo y los procesos requeridos.
D. Sistema de aseguramiento de la calidad educativa:
Constituye la "hora de la verdad" (Tt-i ta 2004) en la ad.mini traaón
de los proce o educativos, pues po. ibilita la retroalimentación para
reaju tar el diseño i así e requiere.
E. -Dirección de los proceso : e trata de una erie de acciones
que posibiliten las correccione, ante perturbacionc - en lo proceso
r tomar la, acciones dir ctivas necesarias.

184

CONTEXTO SOCIAL..CULl\JRAL
OEL PROGRAMA EDUCATIVO

A

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1
A S E O ~O DE lA

ENmADAS AL SISTEMA.
D E ~ SUPERIOR
~ )

La gestión de la calidad que aquí se propone ha de contar con
un buen sist ma de e aluación, cuyo "fundamento principal es el
de la calidad de lo insumos: en este caso la concepción subyacente
es que con buenos alumnos bueno profesores) recur os adecuados,
los resultado deben ser bueno " (fristá 2004)
Por lo gue e, ta perspectiva de gestión tomaría mur en cuenta lo
referente de IEE sobre la capacidad académica de lo, P.E.
La acci\1dad académica depend y e evaluada en función de
indicadore
relacionado con la capac1dad ) la comp titividad
académica del programa educativo , por lo que la gestión debe
orientar e por éstos.

185

�2. Medida para impulsar el fortalecimiento de la capacidad
académica
Lo~ problemas detectado por la e aluación de lo CIEE incluyen·
observacione generalmente sobre la capacidad y la competitividad
académica.
y su, PE está relacionada y
depende de lo iguienre elemento e indicadores:
El porcentaje de PTC con posgrado en cada uno de lo P.E.
Porcentaje d PTC con perfil de eable en cada PE.
Porcentaje de PTC ad crito al I .
úmero de C.A. con olidados o en con olidación
Porcentaje d profesores que han rnejorado sus habilidades
docente.
La capacidad académica de la DE

El porcentaje de PT ~ en la planta académica.
Se hace nece ario mejorar la capacidad académica de lo.
programas educativo para mejorar su competitividad y por ende
sean reconocido como de buena calidad.
Lo anterior requiere si tematizar lo e fuerzos de planeaciÓJ1 del
de arrollo in LÜucional d e te aspecto cubriendo los siguiente.
procc o en cuanto a definición de políticas, e. trategias y accione
con una perspectiva que incorpore el control de los indicadores
relacionados con la planta académica.
En e te entido, s trata de "establecer compromiso con el largo
plazo, pero en una conc pción de futuro a pres nte, e te es el ello
di. untivo d l enfoque e, trat'gico". (PIFI, 2007)
La planeación a largo plazo requiere de una política de
anticipación, que n este caso atienda el fortalecimiento de la planta
académica d e tos PE que han de mejorar u calidad para ser
reconoci&lt;lo · por lo organi mo de evaluación.
1na política orientada al fortalecimiento de 1a planta académica
ha de , er con i tente } firme a efecto de orientar estrategias y
acciones a través &lt;lel tiempo y no er alterada por los camb10s Je
admini tración, ino retomada y fortalecida por e. o, ha de :er
con. en ada r avalada por los órgano, de gobierno in titucional.

186

La. estrategia on también resultado de un proceso &lt;le plancación
y a u vez, fundamento para ejecutar una política y llevar a cabo
una correcta organización del proceso d planeación y ba e de la
organización dirección y control. La definición de e trategias
constituye la ha e del éxito de la organización.
En el ca o de la universidad pública y en bu ca del fortalecimiento
de la planta académica la e trategjas han de estar orientada por
lo propios inclicadores que deben mejorar: PT , Perfiles
1,
Cuerpo Académico , etc. y que e convierten en objetivos de las
acciones a realizar.
Las e trategias orientadas al fortalecimiento de la planta
académica han de constituir un programa a largo plazo de objetivo ,
accione y recur o , con un enfoque si témico y prospectivo, referido
al desarrollo de los P ... tomando o consideración el análisi interno
1· las demandas del entorno, a urnidas parriciparivamente y con la
dirección in titucional, conjugando esfuerzo, para el logro de la
calidad.
El otro asp cto e la vida colegiada, que si bien debe cuidar los
indicadores ya mencionados, también debe procurar el bienestar de
profesore, y e tudiante , quienes deben er tomado en cuenta y
participar en la deci ión.
En cada PE y u organización colegiada e deben tener mu}
claro los siguientes a pecto y construir cansen o al respecto:
Reconocer hacia donde e dirige la organización.
~onocer que e necesita fort.'l.lecer
Comprometer e con un proyecto colectivo
Evitar la improvi ación
umplir objetivos r meta
Cabe hacer notar qu para qu e to e incorpore a muestras
práctieas se requiere un cambio de actitu&lt;l col ctiva, de cultura
académica que tenga sustento en una nueva normatividad como e
indica en el iguicnte esquema:

187

�11

'

(

En este sentido y coincidiendo con Didrikson la universidad
pública ha de orientarse por la reconceprualización de su misión )
pensarla en los siguientes términos:
La misión de 1a institución y las DES debe ser repensada con
visión de futuro J' "como entidad universitaria planea y construye
estrategias para iniciar cambios fundamentales y permite la
consolidación de sus fortalezas, con eJ fin de que a través de ellos
se integre la comunidad académica con su medio sociaJ y se potencie
la contribución de la institución, de su docencia, de su investigación
y de la generación de conocimientos apropiados a la solución de los
prob.lemas de la sociedad". (Didrikson, 2005, p. 134)
Este planteamiento de Didrikson, nos debe llevar a establecer
compromisos a mediano plazo para lograr una mayor
correspondencia entre los indicadores de los procesos de evaluación
del desempeño de los profesores y las exigencias de los procesos de
e,Taluación institucional.
Se requiere establecer compromiso cada tres años sobre el

188

desarrollo de la capacidad académica, tanto en el plano individual
de los profesores como de los programas educativos y los grupos &lt;le
trabajo.
Con este principio la definición de políticas, estratégicas, objetivos
vacciones se han de orientar a mejorar la capacidad y competitividad
académica de los P.E. los servicios educativos.
Desde luego todo esto requiere establecer programas de
formación docente para la gestión académica , lo que no ocurre de
manera sistemática , para una buena internalización del discurso
sobre calidad y fortalecer el compromiso institucional, involucrando
en esto a los profesores.
La formación docente debe responder a la identificación de
oportunidades de estudios de posgrado y a la necesidad de los
proyectos de investigación relevantes, para el desarrollo de la
capacidad académica de cada programa educativo.
Cna política relacionada con la contratación, la formación docente
y fortalecimiento de la planta académica debe reconocer que "El
perfil del académico universitario deberá ser el de docente
investigador, el de un profesional de la educación con conocimientos
profundos en su área, con habilidades para propiciar procesos de
conocimientos que generen aprendizajes significativos." (Didrikson,

2000 p. 135)
Esta orientación va a propiciar en cada PE uo proceso de
fort,'llecimiento de la planta académica, el docente-investigador se
interesará por los aspectos relacionados con el SNI, sus estímulos y
sus procesos de investigación.
Como consecuencia de esto, el trabajo académico puede propiciar
resultados favorables en cuanto al perfil deseable de los profesores
) en el desarrollo de los cuerpos académicos.
El docente ya no puede ser concebido solamente como alguien
que da clases, sino como un profesional que a la par de 1a enseñanza,
investiga, publica, ofrece tutoúa, genera conocimientos y contribuye
al desarrollo de los cuerpos académicos de la universidad, se trata
de la articulación necesaria de la docencia y la investigación.
El desarrollo de la capacidad académica es entonces una

t89

�',
consecu ncia del ortalecim1ento de la planta docente, Jd
incremento &lt;l u productividad, por l que implica una modificación
de nue rra, práctica de g ció □ y e articulen las funcione,
u tantiv de rnve, ugación, docencia, tutoría }' difu ión Je la
cultura.

- Porcentaje de tudiantes que r ciben servicio d tutoría.
- La ta a d greso por c harte de cada PE
- Tasa de titulación por cohorte d cada P .,
- Índic de atisfacción de los empleadores de lo egresado. d
cada PE.

- Índice de aci facción de lo egresado d ca.da PE
3. Propuesta para mejorar la competitividad académica
En la una aproximación de análi i se destacan lo juicio \' 13.s
recomendacíones formuladas por lo CIEE re pecto a la operación
&lt;le los P.E. de la un.i er. idad pública, cuyo re ultado inmediato e·
una determinada competitividad de los mi mos. Es por ello relevante
definir poliuca ) estrategias orientada a mejorar la. comp títi,,idad
&lt;le e ta depemlencia univer itaria.
La evaluación realizada por l
IEES a lo PE hac referencia
a la brecha. J calidad citadas (probl roa de los planes de e tu&lt;lio,
la pbnra academica la gestión, infrae tructura atención a los
alumn , inve, tigación entre tros) lo cual propicia una definiJa
competitividad &lt;le lo P y de la propia institución, al quedar en el
nivel corre pondiente de lo
IEE los P , adjudjcando un
dictamen snbr su calidad _ propiciar una determinada
competith-idad in titucional.
El término "competitivi&lt;laJ académica" expresa la relación que
una depen&lt;l ncia universitaria o un programa educativo tiene con
re pect a tra dependencias o P. ' . de su pecialidad en lo
organismos de evaluación aca&lt;l ' mica de léxico es decir, CI EE ~,
OP. E._, en el ca. o Je) prim ro s expre an en término. de la
adjud.Jcación d un nivel de calidad al PE. despué de la evaluación
y en el ca . o de COP.\ .. , la nota que otorga la acr ditaci ·na un PE
por parte de un organ.i mo reconocid por OP .. .
Los indicadores &lt;le competitividad académ.1ca de una DE son
lo iguit.nte~:
- Porcentaje d P.E. evaluable de bu na calidi!d en el padrón de
CIEE.
- Porcentaje de matrícula atendida en PE valuables d buena
conforme a IEh .

calidad

190

Frente a e t li tado de indicadores pueden reconoc r tres
problemas: uno que ti ne que \·er con su identificación, es decir l
conocimiento ti los resultados de cada programa educativo el
otro es de eficiencia en cuanto a lograr la mejora de sto indicadore
para que lo [ incrernent n su competitividad. n tercer probl ma
e Je valoración d e esa c mpetitividad la cual implica una
comparación contra indicad re y n relación a P ◄ de la mi ma
e·pecialidad.
Por lo anterior e propone n cada E la creación de una base
de dato op racional y confiable que registre los resultado de cada

r

programa educativo.
i mismo se regui re realizar esione de análisi •• istemáticos
de esto r ultado en l . cu rpos colegiados y de gestión acad · mica,
como base para la toma de dcci ione .
El prim r elemento planteado aguí, con. iste en identificar los
re ultado de cada P.E. , e to tien que ver con lo igui ntes
a,pecto :
Actividades de los alurnn : aprovechamiento, reprobación.,
ta a d egr o r de titulación a i com
u participaci · n en
actividades de intercambio investigación.
ctiYidade &lt;le los profesare : elemento que expresan
equilibrio n L,s funciones de d cencia, in,· sngación, tutoría que
se n.:gi tren m &lt;liante la evidencia correspomlíente.
Lo anterior ' 1 s po~ible si hacemos de la aluación una
práctica cotidiana es decir la evaluación integral d la actividad
académica de alumnos y profe ore nos debe Uernr a conocer c n
precis1ón los re ultado de la operación de cada programa educativo
e identificar la tasa J eficiencia interna de esto · pr gramas, de

191

�retención, egre'&gt;O, titulación y los cLver o . a p ctos de productl\ idJ&lt;l,
intercambio } participación d alumno · y profe or , en otra
palabra, analizar la rclactón :entradas, procesos y alidas n relación
a cada PE.
o ob tante e "ta identificación no e uficiente, e hace nece. ano
contrastar con los incLcadores que lo organismo. evaluadore toman
en cuenta para valuar y reconocer la calidad de lo P. E.
Por otra parte) reconociendo qu e, to parám tro inilica&lt;lor ·
no constituyen una estructura rígida . mo que están relacionado
con la operación de cada programa educativo, e onvenicme rcafüar
un ej rcicio d comparación de intercambio d xp riencrn. e
información con los respon able · de P.E. que sean recou c1dn
como de buena calidad ec. CIEE o en
P,\J ~ .
E te t:jercicio uele er identüicado como " enchmarking" de
áreas y ptoce o acad ' mico , técnica que , e ubica dentro Je b
admini. traci , n la pJaneac1ón ) que c nclu) en w1 re ulta&lt;lo:
diagn6sti o por comparación.
Alguno actorc relacionan la evaluación y la comparación con
la récrnca d l Benchmarking, es "un proce o de meJjacmn ~
comparación que e utiliza en la. organizacíone par, enriquecer
la, herratn1enta relacionada c n la plan ación estratégica con el
fin de medirla o compararla con la me1or orgaruzación, lo, mejores
producro , ervicio~, idea , práctica , procedimient • sttatégico
y táctica. para ne ntrar la diferencias o brechas de de empeño
qu . e tienen n relaci ' n con la líder con la m jore prácticas".
allán, fan,jn, 2004, p. 1 t)
, l proce o de Benchmarking
fK) comprende la · sigutente ·
fase.:
a. as de planeac1ón: qui ·e tabl cen lo objetivos, se define
conrra tJUién e hará la comparación } la metodología para recopilar
la información.
b. Fase de análi i : En esta se analizan la fortaleza \ la.
d bilidaJe , a. i como la práctica. que e realizan, definiendo donde
e tiene po ición de liderazgo y dond . e d b n inc rporar otras
ma, xito a .

192

c. a e d integración: En esta tapa
d finen ubjeti, o .
opcracionale. para el cambio, d manera parttcipativa para obt ncr
el re paldo y compromiso le lo ma . tro .
d. a ·e de acción: on. iste bá icamenrc n p ner n marcha
las acc10n orientada hacia 1 s bjerivos planteado .
Fn mucho e p dría retroalimentar la ge ·tión d nue tro P · s1,
a partir de la selección d un P semejante ubicado en el niYel uno
de lo. IE .., } acreditado p r C PAE e procede a comparar lo
elemento. , Jos proc os } lo re ultado a f cto de id ntificar
difer ocias o brecha de calidad.
E.l con cimi nto de la realidad académica apoyado n la
comparación no p rmit cuantificar d bilidad · o brecha lo que
a . u vez no da lem nt para la formulación de política. ,
e. rrategia , &gt;bjet1vos y accione concr ta. orienta&lt;la. a mejorar la
calidad de e. to a pecto : plan de e tudio , planta académica,
alumno , proce . o acaJemic • 10frae trucrura, eYaluacion,
productividad del programa, intercambios ) inculación, a, í como
lo. re ultado e pecífico. de la upernciún dd P ~ mclu\'endo d papd
u lo. grc. ado } ·u insercion en el merca&lt;lo laboral.
&lt;,n con ecuencia ser conoce la comp tilividad de lo. PE c mu
una expre. ión de . u pertin ncia e d c1r, dt. la formacic'&gt;n prof . ional
nuc tro eº1'e. ados y u ubicación laboral n atención a la
nt:ce tdad s ocia! en su conjunto.

ue

4. Propue tas para impul ar la inn
prom ver la participación

ación académica

En otra aproximacion de análisis se d tacó la per epción qu lo
profe ore tienen sobre u propia participación en lo~ proce o de
~stión lo cual constituy un a. pecto fun&lt;lamental de la gestión de
la calidad.
La p rcepción t¡ue los prot . orL". tienen de lo proce o de
planeación, de evaluación ) de su participación en la gestión
académica
con . ecu ncia de lJ forma . de comunicación
organizacional r de 111\'olucramiemo &lt;le los , ctorcs le lo proceso.
lJU
e promueven de de la aclmini. tración a. 1com &lt;le lo pr ce o

11H

�de formación y actualización en que se involucren, es por ello que
aguí e aborda la innovación en relación directa con la participación
de lo. profesores.
Esto aspectos implican qu en la educación uperior, la
innovacion, como referente d l cambio educati o, olo e Yiable en
un contexto de participación colegiada y de formación docente con
pertmcncia a la necesidad del cambio, como aot cedentes para
propiciar el compromiso para a umir una actitud favorabl al cambio.
l iguiente esquema ilustra e ta relación.

Aprenmza¡e del
desarrollo

Compromiso de los
profesores

Colaboración entre

Aprendizaje del
aumnado

los profesores

Colaboración, comprom.i o eficacia para el cambio.

El conc pto 'innovación académica" tá r lacionado con
diversos aspcct s, entre ello , lo iguiente :
Porcentaje de P.E. 9ue han incorporado nfoqu _ educatÍYOS
centrado en el aprendizaje.
Porc ntaj de PE. en lo que eJ servicio social tiene valor
curricular.
_,. mpleo de la tecn logía ducativa y las nueva t enología
de información en lo proceso de apr ndizaje.
Relacionado también con la inno ación académica e tán lo·
siguiente aspecto , egún I enfoque EP-PirI:
194

Lo procesos de actualización 1 flexibilización curricular.
pr ndizaje de un egundo idioma.
La movilidad . tudiantiJ en procesos y convenios de
intercambio.
La conformación de rede de colaboración intercambio
académico entre los cuerpo académico a nivel nacional e
interMcional.
E necesario relacionar lo conceptos de inno ación cambio y
reforma educativa.
La inn vación implka l cambio pero é te debe er consciente,
de eado · planeado.
Las reforma , implican inno ación y cambio , y para tener
po ibilidade de éxito deben er pr cedida &lt;le una acción política,
e decir de la definición de políticas que preparen el marco legal
para la op ración de la reforma que ba de introducir la innovación.
Algunas medidas que pueden favorecer la innovación educativa
on:
-Reconocer y e timular la inoo ación que realic 11 lo profe ore,
en u práctica docente.
- Cr ación de espacio en la facultad para la pr entación difusión
e intercambio sobre propue, ta de innovación.
- Id orificar ejemplo de mejores prácticas (best practice )
pertinentes a las necesidade de nuestros PE (programa educativos).
Lo que planteamos aquí,
una articulación de elem oto de
reforma educativa e tructural y de la gestión como base para el
oporte de la innovación educativa &lt;le una manera perdurable.
La reforma de diverso aspecto de la vida in titucional de la
facultad sería la bas para introducir los cambio que llllplican la
innoYación lo cual tiene como referencia la práctica profesionale
en la diversas área .
Hay yue reconocer que la innovación implica cambio )' gue lo.
cambio encuentran con frecuencia re i. tencia y provocan
angu tiru. Es por ello que para atender resistencia. y buscar la
viabilidad de la innovación, e deb con iderar qu la innovación
ha de estar apo 1ada por tre condicione :

195

�1. El cambio d be ser consecuente, de eado y participativo.
2. El cambio e producto de un proceso gradual con fases,
tiempo variables.
·

3. El cambio ha de ocurrir en el marco de la legislación ,1gente
y del conjunt de variables e indicadore que constituren la
prospecth·a para el de arrollo competitivo de los PE.
n e te , entido la propuestas de cambio &lt;leb n er con muda
participarivamente en los quipos de trabajo de cada PE v en
procesos d integración a nivel del coniunto de 1a adrruni trnción
académica.
Aún cuando la universidad pública ha avanzado en algunos
aspecto &lt;le lnnovación con la reforma curricular y el fortalecimiento
de la infrae tructura de tecnología educati a en sus aulas y la
integración del servicio social al currículo; nuestra debilidades o
área de oportunidad suelen localizar e en los siguiente aspecto::
•
Incremento a la movilidad e. tudiantil.
•
poyo a los Cuerpos cadémicos para su integración a redes
a nivel nacional internacional.
•
Formación docente para el de arrollo de enfoques centrados
en el aprendizaje.
•
Impulso a Las acciones que permiten la articulación entre la
teoría. y la práctica en la formación } de arrollo de competencias
profesionale .
•
Hacer de la vinculación entre docencia e investigación una
práctica cotidiana desde La licenciatura.
•
Reforma de la norrnatividad interna.
Todo. estos aspecto están implicado en el contexto de la
institución uruversitaría, por lo que la innovación no e puede
concebir parcialmente y en este sentido lo cambios e tarán
condicionado por la normatiYidad in, titucional 1a nece 1Jadc
sociale .
Es nece ario entender la innovación como «un cambio
planificado por la propia escuela que afecta tanto a las personas en
u desarrol1o profesional com a Ja organización (cambio

196

organizacional) . a la en ·eñanza (d arrollo curricular) y demás
iuncion universitaria ." (Estebaranz, 1994)
La OCD • reconoce diversos escenarios del futuro de la ge tión
educativa:
- i tema burocrático: Donde la burocracia impide el cambio.
-Modelo de mercado: El mundo escolar atiende la d manda de
.ervicios. Propicia desigualdad
-La e cuela como centro de la comunidad: inanciami nto
público y organización contextualizada.
-La e. cuela como organización que aprende: Redes de escuelru
orientadas a la calidad con equidad.
-Rede de aprendice :
n una aprendizaje · no formales · ayuda
de las TI .
Cri is generalizada: Progresiva desintegración y abandono por
falta de incentivos a la profe ión académica.
Defuútivamente la universidad debe privilegiar formas de gestión
propias d una organización que apr nde y desde una vi ión
interpretativa tiue incide en la realidad , donde cada uno de su
miembros aporta significados y constru ·e resultados.
Reconociendo que los sistema educa ti o . on is temas
integrado en cada PE e deben r conocer .los contextos macro y
político admini trat:iYo, a í como el de la práctica docente.

5. Propue tas para el de arrollo de una gestión institucional
competente
~

considera gue la gestión académica competente . tá relacionada
con los iguiente in&lt;licadore · y de acuerdo a la metod logia del

PIFl:
úmcro de proce o e tratégjcos certificados por los organismos
correspondiente .
- Módulo del ist ma Integral de Información interconectado .
- Problemas estructurado atendido .
ormas y reglamentos actualizado ..
- El impacto eo lo otro aspectos de capacidad y competitividad
académica d los P.E.
-1

197

�t-

.

(
(

Por otra parte Ja gestión e debe orientar a establecer n la
dependencia un conjunto de medidas y prácticas que conduzcan a
mejorar 1a imegración y el funcionamiento de 1a facultad, lo cual se
refleja en la coordinación de la instancias universitarias para alcanzar
los siguiente. resultados:

run

•
Compartir propósitos comunes académicos
compromiso
explícito en la mejora continua de la calidad educativa.
•
Tener una relación de congruencia entre la · LGAC
(inYe. tigación), perfiles y contenido. de los programas educativos.
(PE-Docencia).
•
Articulación de las diversa. capacidades para un mejor
cumplimiento ti las funciones ustantiva de nuestra dependencia.
•
-Integración de lo esfuerzos y perspectiva en el proceso
de planeación y sus resultado ..
•
Desarrollo d un efecto colectivo que ustente eficazmente
los procesos de mejora continua de la calidad educativa.
n este caso corresponde a la gestión difundit política ,
estrategias y acciones que no conduzcan a lograr la integración en
el funcionamiento de la DE y contribuir al desarrollo de la
capacidad y la competitividad en su conjunto, todo esto en una
vi ión pro pectiva de Jo que queremos que ea cada facultad en el
futuro, en lo cual desde luego ha de contribuir la VI IÓ AL 2012
de 1a Ui\ L que expresa gue «]a
L será reconocida en el 20 12
como la univcrsjdad pública de Iéxico con el má alto prestigio
nacional e internacional" y se sintetiza en la expresión: ducac1ón
con visión, misión con futuro.
Para operac1onalizar esto proposttos e requiere la
si tematización de programa de capacitación de los direccivo
responsables tle las gestión general de la facultad , de In,
coordinadore ele los programa educativos.
De de el punto de vista in, titucional habrán de incorporars las
orientaciones establecidas en la VI IÓ AL 2012 de 1a U
Len
cuanto a l.a gestión académica.
· lgunas de e tas orientacione
g tión son las siguientes:

198

m. titucionale

en materia de

I,

(

•
' er eficientes en los procesos administrativos y a la vez
parácipativos en Ja toma d decisionc .
•
Desarrollar la función bajo políticas de calidad total, ética
laboral, profesionalización en el servicio, productividad y
transparencia.
•
Elevar el índice de ati facción de lo empleados de la
IJA! L, mejorando l clima organizacional.
•
lanear y evaluar i ·temáticamente, bajo un enfogue
e tratégico que proporcione evidencia de la pertinencia y eficacia
de las accione mprendida . .
•
Operar permanentemente bajo una cultura de rendición de
cuentas, informando a la comunidad universitaria y a 1a sociedad
sobre la actividade y lo resultado académico ' la gestión de la
mstitución." (VI 10 2012, U L).
Es nece ario recon cer que los planteamientos de la \ 10
2012 de la
L reguieren contextualizar e , con proce os de
evaluación interna tomando como ba e los indicadores de los

CrEES.
Es oportuno plantear aqui, que la estrucmra acrual de la UA L,
de corte napoleónica, organizada por facultades, tiene rasgo gue
en alguno casos no favorecen determinada prácticas deseables
relacionadas con la participación , sin embargo e nece ario plantear
aquí la necesidad d fortalecer la figura de los Juerpos cadémico
para que puedan cumplir con la función que se les a igna en
PROMEP como órganos que orienten el de arrollo in titucional,
a í como fortalecer en cada P.E. la actividad colegiada , para la
definición de política . Esta actividad de coordinación horizontal
debe permitir una mayor interacción entre los colegios y lo cuerpos
académico.

Estas políticas pueden definir e a partir de lo

iguientes

principio :
•
Promover una organizac1 n académica que apo5•e la
integración de nue tras funcíones su tantivas, po ibilitando la
tXIstencia de programa de de arr llo académico como de programas
de desarrollo comunes entre los coJegios y su PE.

199

�1/

l

(

•
Reconocer que la administración debe orientar su trabajo al
servicjo de la academia.
•
La plancación universitaria ha de er el instrumento
fundamental para el cambio , eJ desarrollo ins ·ruci n.al.
•
Definir políticas congruentes para el desarrollo. En el nivel
de la ge tión, que es donde se ejecutan política aplicando
procedimiento , a nivel general d la DE y de u colegio para
"detectar fortalezas, debilidade , amenaza ' oportunidades en una
permanente retroalimentación, para asegurar medidas correctiva
en casi nece ario, haciendo máxima la capacidad de flexibilidad v
autocrítica" (Didrikson, 2005, p. 137).Esto olo es po ible si e
hace de la evaluación una práctica cotidiana ,tomando como
referencia lo indicadores de IEE .
Una ge tión con esta característica solo e po ible, egún
Didrikson, con una "estructura organizacional dond la verticalidad
sea mínima y la horizontalidad y el trabajo en redes, lo máximo".
Es claro que la participación colegiada pa a a jugar un papd
fundamental, como estrategia que permita "una comunicación de
doble vía para la atención a sugerencias de profesores y alumno "
que permita tomar en cuenta la opinión de lo docentes.
Con base en la horizontalidad
puede promoyer una
participación ce ponsable y comprometida, atendiendo así alguno·
de los aspecto que lo ma tro proponen en la encue ta: un mejor
conocimiento de lo sistema de plaoeación y evaluación} ligado a
e to la posibili&lt;lad de part1cipar en la construcción de lo proyecto.
de cambio.

Integrar adecuadamente los r cur os humanos y financieros

con una orientación hacia el logro de los objetiYos e indicadores
académicos.
Los objetivo e mdicadore de calidad en cada área y colegio
deben er expJícüo reconociendo que "la eficacia es un

fundamento bá ico de la acción administrativa" (B. Tri ta
2004, p. 27)
Los resultados institucionales y de cada P.E. tienen un
ignificado interno otro de carácter externo , ste e expre a en el
grado de pertinencia con las n cesidades sociales.
En cada una de la áreas de Ja administración institucional y de
lo PE ha de convertir
n una práctica cotidiana la r alización del
proceso administrativo, entendido como el conjunto "de actividades
directivas que incluye la planificación e decir la determinación
de objetivos medio y tarea , la organización que implica la
adecuada combinación de medio. humano y materiale y el tiempo
para lograr una ejecución de tareas planificadas; la regulación,
dirección mando que stá dada por .la necesidad de dinamizar el
is.tema y el control, es decir la determinación del nivel de
cumplimiento de lo planificado►• (B. Trista, Op. cit.)
El sigui nte cuadro puede expresar el proce o de administración
académica de un P. .. .

Es por llo que una gestión competente e tá inmer a en el campo
amplio de la administración y se entiende como "la operación y
de arroUo efica7 de los proce o y recursos disponible con e1 fin
de lograr re ultados relevantes para la in titución y la , ooedad.'
(B. Tris.ta, 2004, p. 27)
En base a lo anterior la gestión académica d la DE ha de
orientarse por los siguiente principio :
poyar e en la operación normal } bu car un desarrollo con
nivele uperiores de funcionamiento.

200

201

�)

h

(

Por lo anterior considero que cuatro tareas resultarían
fundamentale para lograr el desarrollo de una gestión institucional
competente:
•
Realizar un diagnóstico del actual e quema organizac1onal.
•
Reformular el organigrama en función de las necesidade. y
procesos académicos.
•
De. arrollar un modelo para la gestión J
académica.
•

la calidaJ

•

J,

'

• -

las iguientes dimensiones:
•
Dimensión técnico profesional , que se basa en la
competencia y el desempeño profesional del claustro
•
Dimensión interpersonal, fundamentada en la comurúcación
e interrelacione de lo e9uipos docente, de la organización.
•
Dimen ión ambiental, que comprende lo. recursos
materia.le y a pecto gerencia.le con que cuenta la escuela.
•
Dimensión social, comprende la interacción del eqmpo
docente con el contexto al que se destinan los servicio educativos.

Adecuar la normatividad

Esto · cuatro aspectos deben er cubiertos en base a los adelantos
actuales en materia de ge tión académica, cuidando establecer
parámetros e indicadores de calidad en la realización de los proce. o
académicos.
Debo por otra parte señalar que en atención a e ta nueYa
tendencia en el desarrollo curricular y las posibilidades que hoy
permiten la utilización de la tecnología educativa, así como lo, retos
de cada vez mayor competitividad académica se requiere crear en
la DE un "Programa permantnte de Formación de Profesores"
perúnente a las nece idades que el desarrollo nos plantea a los
docentes univer itario .

6- Integración
Reconociendo que lo proceso de mejora tienen que er visco
abordados como una totalidad, buscando que el cambio se pro&lt;luzca
en las di,·ersas área se puede establecer una relación entre los
elemento del concepto de "calidad educativa" desde la perspectiva
de la evaluación (CI ES) r los grandes apartados de la planeación
que e plantea en los esquema del PTFI , ·in perder de vista que
cada &lt;lepen&lt;lencia universitaria constituye una realidad particular,
pero reconociendo que la docencia y la investigación en el área de
1a hwnanidades no es ajena a la demanda de calidad y pertinencia.
E oportuno aquí las propue ta del Dr. Ramón . ala Perea
qt1ien reconoce que ''la calidad en la formación profesional tiene

202

Coincidiendo con . Perea se trata de impulsar el cambio
educativo con base en la participación de los actore con ba e en el
de arrollo profesional y de forma re pon able respecto a la
necesidades ocia.le , bajo el principio de mejora continua.
Las organizaciones orientadas a la excelencia requieren cambiar
·u cultura, u estructura e introducir estilo. nuevos de dirección,
entendiendo la ge. tión de la calidad como un proceso de
transformación en tanto que en la educación superior "el proveedor
(profesor e institución) no hace al cliente sino le transforma" por lo
9ue la calidad con i te en desarrollar la · capacidades del consumidor
(estudiante). , ta per pectiva también considera la participación
de maestros y alumnos como factore, clave de la transformación,
favoreciendo la confianza y el pensan:uemo crítico.
Lo procesos de gestión de la calidad deben partir y pensar e en
relación a un contexto definir metas, di eñar producto y lo procesos
necesarios con ba, e en determinadas entrada , 9ue den congruencia
aJ conjunto de la organización unjver itaria.
El siguiente cuadro expre a esta r !ación ) orienta obre la
dirección que debe tener el cambio universitario.

203

�/J.

(

--Fortalecimiento de la planta
acadérrica
-OesafTOllo ele la
investigación
-Consolidaetón de C.A.
-EvaJuación de aprendrzaies
-Seguillll8nto de egresados

Capacidad académica

-Innovación curricular
-Desarrollo de la
infraestructura
Servicio social articulado al
cumculum
-Apoyo a IOs estudiantes

Innovación educativa

-Sistema eficiente de
evaluación y control
-Planeación de los procesos
académicos
-Evaluación por resultados

-Gestión 11sbtlJcional competente

-Lograr la acreditación
-Mejorar la aceptación SOCl81
-Ejeracios de comparacion
-Intercambio académlCO

Competilividad aCAdémíca

Lo que esto no plantea es entonces la necesidad de integrar en
un proceso de cliagnóstico y de planeación, con vi ión estratégica
para el incremento de la capacidad académica de cada PE.
E te proceso tendrá que atender de manera e pecííica los
a ·p ctos de la gestión académica, incorporando si tema de medición
de Jo resultado de L'l operación de lo programas educativo. y de
la productividad de la planta docente.
Por otra parte y considerando que 11. competitividad expresa "el
de eo legítim de ocupar un lugar preferente y reafuar las acciones
que otro hacen en la búsqueda del éxito" e importante comparar
nue tros PE con aquellos que han avanzado en término de la

204

acreditación de u calidad.
La innovación educativa no puede ser con iderada solo en
términos d la utilización que se haga de la tecnología educativa y
de la informática; también tiene que ver con el nivel de actualización
v pertinencia de los contenidos científicos de nue tros programas y
prácticas académicas, es por ello que el seguimiento de gresados y
el análisi de nue tra di ciplinas sociales y humanísticas con tituye
un reto permanente, condición fundamental para el desarrollo de
nuestro cuerpos académicos.
Esta propuesta se construye a partir del reconocimiento de qu
la planeación y la gestión pueden aportar e traregia. para la
articulación real de la docencia y la in estigació11 teniendo en
perspectiva la formación integral de los futuro profesionales.
La aspiración a la excelencia es una actitud, una preocupación
.por qu rer mejorar conrinuamente , esto puede ser orientando
nuestras acciones de de una per, pectiva de calidad teniendo como
objetivo la pertinencia ,entendida como
una contribución de 1a universidad pública en la construcción
clel proyecto de nación , contribuyendo al bienestar ocial y al
de arrollo humano de la población.
En este sentido , la perspectiva desde la calidad en el caso de
la universidad pública ,implica re olver problemas rcfer ntes a:
•
Pertinencia social de la oferta educativa.
•
Calidad, reconociendo ésta como 1'1 transformación que
realiza la in titución en la persona que ingrc a.
•
Responsabilidad de estar en conclicione. de ejercer la crítica
social y politica para el ejercicio de la ciudadanía.
•
ontribución al desarrollo económico del paí .
De arrollo del conocimiento nuevo y la difusión de la cultura
que con tituyan aportes para d avance cultural de la nación.
Es en este sentido que la calidad de la oferta educativa de la
univer idad con titnye una expresión d la pettjnencia de sus
. ervicios &amp;ente a las necesidade. nacionale ·.

205

�Referencias:
Ander-Egg (1999),
"Que es una reforma educativa" S.E.P.
(Ma t. PIFT 2007 y 2008).
Didrikson (2004),"lotroducción a la administración académica" p. 27.
Didrik on (2005) ,"La Cniver idad de la innovación" p. 134.
Pallán (2004) , "Benchmarking en área y procesos académico "p. 10.
U L. (2007), Visión U NL 2012.
U L. (2008) Plan de de arrollo institucional.
Valenty,G. (2004),Calidad y equidad en la ed11cació11 .wperior,
FLAC O.
Estebaranz, A. (1994), IJidáctica e i,moz'Oción mniC11la1~ España.
Trista,Bod (2004), lntrod11cción a la ad,ninistració11 acadétnit-a.
Universidad utónoma Metropolitana, México.

FAMILIA, MUJERES Y TRABAJO:
ESTRATEGIAS EMPRESARIALES PARA

CONFORMAR CONSENSOS IDEOLÓGICOS
ENTRE LOS ASALARIADOS. EL CASO DE LA
AsOCIACIÓN NACIONAL DE SUPERACIÓN
PERSONAL•
Susana Ortega Alcán tara

l . Introducción

DE Dh

guizá desde sus orígenes, las
organizaciones lucrativas que hoy liamamo empresas han buscado
la forma de acrecentar su utilidades, buscando iempre las
condiciones más óptimas (según lo que éstas representaran en ca.da
época y lugar) para sobrevivir ante la adversidades mercantiles,
crecer, y en los momento convenientes, producir má o producir
menos según s amerüe. Para éste espinoso p ro prometedor
cometido, los cerebros que las encabezan ban recurrido a lo largo
de los tiempos~ a un sin fin de estrategia siempre acordes a las
necesidades o a Jas condiciones de cada contexto histórico; han
aprencLido a leer el ntorno del cual forman parte y del cual
provienen, a í como también a valerse bábilmente de los conoMUC HO TlEMPO ATR.ÁS,

1 Este o-abajo es parte de uo proyecto de inve. tigaoóo más amplio: "Participación
empresarial en la organización social-sectorial, como estrategia para la reproducción
.'IStémica" desarrollado por la Dra.Lylia Palacio del Tnsrituro de l ovestigaaooes
ociale de la A
y contó con el apoyo del programa de becas del Centro de
Estudio · Humarústicos para los estudiantes de la FFL de la U
L.

106

�11 "',

li

(

.

cimientos más vanguardistas para organizarse, iendo muchos de
éstos producidos e impulsados por ello, rrúsmo . En tiempo. &lt;le
crisis social, económica o política; le ha sido necesario tomar la
deci iones más adecuadas, calculando siempre costos y beneficios
ya sea a corto, mediano, o a largo plazo.
na de las e trategia que sin duda les ha dado muy buen
resultado, sobre todo en tiempos de inconformidad social, es la
influencia ideológica sobre us trabajadores· le ha garantizado en
muchos sentido , estabilidad, crecí nte productividad y rendimiento,
orden, o implemente el buen ánimo de sus trabajadores para
continuar y mejorar sus labores, o dicho comúnmente, con eguir
que" e pongan la cami eta". Para estos r otros objetivos de djversa
índole, las empr sa · n.o sólo han recurrido a la a ociación con otras
para defender sus intereses comunes, ino que han creado
organizacione y proyectos menores para contrarrestar aspectos mas
específicos que la afectan.
no de ello y el cual se pretende abordar, es el caso de la A ociación
acional pro uperación Personal .C. {
PAq, que se formó en
1974 con el apoyo de un conjunto de empre as en la ciudad de
Monterrey y que indudablemente ha tenido un gran éxito desde entonces,
extendiéndose a ciudades de todo el país y con miras a continuar por el
mismo camino gue la ha conducido ha~ta donde está.
En su discurso oficial,
P C se propone como principales
objetivo el de "optimizar el nivel moral, social y cultural de las
familias mexicana ", además de la "formación del núcleo familiar,
que e vínculo entre la empre as y familias de los trabajadores''.
·stá dirigido esp cialmente a las mujeres, y una de sus mi iones
primordiales es la de "contar con un equipo admjrustrativo cada
vez más sólido e inmer o en la filo ofía
P C con el fi n de
ervir mejor a las empresa colaboradoras, animadora y asistentes''.
La din.árnica general consi te en la a i tencia regular a pláticas, 9ue
·an constituyendo los niveles que deben cursarse; las "animadoras"
on .las encargadas de dirigir lo. cursos y en ocasiones e tá disponible
el apoyo de sacerdotes. e formó en un año sumamente agitado, en
el cual existía una cri.i, económica con altas tasas inflacionaria·;

208

1 lrt, .

había una gran efervescencia ocial y laboral en donde la
manifestaciones eran lugar común, así como la gran cantidad de
huelgas dirigidas por fuerte organizacione obrera que exigían
mejores condiciones de trabajo, y por otro lado la guerra sucia,
producto de la guerrilla urbana. in duda este contexto influiría de
manera directa en la pretensión de crear una organización de este
tipo, pregonando ,·alores como la unión familiar y exaltando a la
mujer, con di cursos axiológico que resultan ser legitimadore de
prácticas laborale y empresariales que favorecen a la empresa.
Di cursos que s pretende sean asimilado para dar como resultado
la paz y tranquilidad espiritual" de lo trabajadores, a través de de
la esposa e hijos, de manera que é tos también ejerzan la influencia
necc aria para crear firmemente el acuerdo común que facilite el
rendimiento deseado por la corporación.
Tomando en cuenta estas consideraciones generales, el objetivo
de la presente jnvestigación consiste en conocer más a fondo la
prácticas y los discursos que se manejan dentro de esta organización,
para asi comprender mejor lo mecarú mos de los qu se valen las
empresa colaboradoras para influir ideológicamente en sus
trabajadores y sus familia con el fin crear conformidad. Sin duda
la estrategia, de las empresas para crear consensos y un ambiente
fa arable a ésta son numerosas y muchas inclu en precisamente
discursos de "superación p r. onal" y de promoción de valores. En
rl caso de
P C la familia es un valor central, así como las
mu jeres; ¿qué hay detrás de estos cliscu.r os?, ¿de qué manera se
apropian?, ¿para qué? in duda es nece ario un análisi más detallado
de la organización y su contexto, en este ca o con la ayuda de
entrevista y de investigación hemerográfica.

II. Contexto histórico del urgimiento de ANSPAC
El año de L97 4 fu sin duda un año de mucha eferve cencia política
y social, no ólo n font rrey sino en todo el paí . Lo
acontecimiento que se presentaron entonces, iban de acuerdo a un
conflictivo contexto nacional e internacional que albergaba

209

�)1

importantes movilizaci ne CÍ\ ile , obrera , campesinas y de orro·
grupos, exigiendo ' u. derechos. Fue tma época nutiida de una gr:in
amaJgama de iJea relacionada. con concepcione , ociali tas y de
in p1ración marxr ta, que unidas a d terminadas condicione
política, y económicas, mant nían la peranza de un nuevo mundo
po iblc, má ju to e Lguabtario, enarbolando una fuert conYicción
en b lucha p lítica. •n la sociedad d
ntonces, pese a 9ue e
conjugaban una multiplicidad de grupo en con tant movilización,
obre alía la confromaci ' n má ríspida ntre mpresan s de la industria y trabaja.dore organizado . En onterrey, los primero
repre entado por un ólido núcleo de grand empresario con
importante arraigo local que se oponían a la crec1ente
manifc, tacione. de &lt;lescontento . ocia! que se manifestaban en L1
ciudad, ciando voz a las afectacione que también e ·grinúa la
pequeña &gt; mediana indu . tria. Lo . . egundos, congregado
principalme nte Jentro &lt;le un indkali mo corporativo yut .e
expre. aba en la ciuda&lt;l en la ecciones locale, d grande. in&lt;lmtto
nacional (min ro , ferrocarril ros t lcfonj ta electrici ta , t.:tc.),
n la · org.mizacione, corporativas e. ta.tales como la CT [ y la .ROC
con amplia l rcscncia en los sectore &lt;le crvicio (transporte) y el
comer 10· así como un sector m nor de trabajadore moYihzado
para 1mpul. ar la transformación &lt;lemocní.oca &lt;le us organizaaone
sindicale .
la ciucbd de '\fomerre) la tensi , n ntre eso grupo. parecía
tener características e pecialcs, debido obr todo a la trad1ciún
empre anal de la ciudad, n donde tanto lo. empre ario. como log
obr ros, tenian un papd . ocial fundamental. Huelgas movilizacionc~
civile. ) e tudiantile , emplazamiento a huelga prórrogas, guerólfa
urbana, etc., eran cau a de inquietud ' pr ocupación por paric de
los indu triale ", los cuaJes guardaban a . u memoria sólo otro
periodo similar de m ·ilización n los año 3 , duraot el per1o&lt;lo
del pr sidentc Lázar Cárdenas. Como poca \' ce , concentraron
su em. rgías n concrnrre car la efen- cencia . ocial que de cicrm
forma amenazaba a sus impon.ante negocios. • I cont xto se
complicaba con el enfrentanucnto verbal de e te ector empresarial

con I en once pre idente Luí Echeverría. . \qué] e oponían a
alguno de lo decreto &lt;le l ) que l Ejecutivo promovía para
contener el a anee de la cri is económica r de la espiral inflacionaria
que e. taba pul erizando el poder a&lt;lquisitiYo d lo · a alariaúo .
•n e. te entido lo ánimo de la da e mpresarial n eran los
mejore . Hacia un añ o meno que e había lle\'ado a cab el . ecuestro
ra. e inato de Eugerno Garza ada, gue tuvo importante repercusione,
no ólo en l ámbito político, ino también en el a pect moral, obre
todo del ala derecha d la ciuda&lt;lanía local. Las reaccione d spué. de
este uceso no se hici ron e p rar; además de exigir enérgicamente al
gubi mo mano dura contra l s re ponsable , se valieron no sólo de un
gran apoyo d los aparatos represivo tradicionales y más evidentes
como la policía, ino de fuerte campañas a tra,·é. de lo medios masivo
de la e cuelas, d la igle ia, etc., para t:narbolar su di curso intentando
\·olver aJ "orden aco. tumbrado" un orden sin duda anh lado en un
contexto difícil
De e ta man ra, para acercar la lupa a 1 &gt; acontecimiento más
específico &lt;le 1974; de cribirán de manera un tant generalí7.ada
alguno uccso que permiten dilucidar un panorama má detallad
de lo 9ue ocurría en aquel año en la ciudad de Monterrey, enfocado
por upue to, al plano . cial y político. abe señalar que la
información bemerográfica obtenida, e nfoca en el periódico " •1
1 orte", medio peri dí rico que de de
u fundación en 193 ha
guardado gran cercanía con la ideología y lo valore defendido.
por la. clases ocia.Je ' dominan res.
• tr Lo tema. que tten n mayor re! \ancia en el año por u
aparición constante y que consi&lt;leramo ayudan a comprender el
ambiente . ocial ll no &lt;le contradicciones que imperaba destacan:
los accident laborale , que aparecen de forma Ínletmitente obr
todo n el ámbito industrial; diver a actividade dirigidas a la,
mujere , ama de ca a ejecuriYas como eminario obre el rol
ocial , ético ,. familiar de é ta ; l enfrentamiento armado e
ideológico c ntra la guerrilla urbana, ; destacado ca os de huc4,ra
y emplazamiento , n e pec1al el &lt;le la obrera de Medalb &lt;le Oro·
evento , curso .\ conferencias relacionado con el mundo

2 11

�empresarial; la creación de nue a indu tria ; así como la opinión
d connotado. ideó! gos de la empresa privada que definían la
postura empresarial sobre gran diversidad de sucesos que se iban
pre entando a lo largo del año, en gran parte criticas a cue. tiones
ociales así como a medidas económica del gobi rno federal.
Para una mejor comprensión d l contexto n que nacen iniciativa.
ie organización como la tudiada, e hará una pequeña ínte i.
cronológica a partir de lo uce, o que con ideramos má relevantes;
presentando así, un panorama general a través de una recoo trucción,
dilucidando lo hecho que se priorizaron en aquella época, por
mes. o hay que dejar de lad que la inclinación del p riódico tiende
a influir ideológicamente a fav r del «orden' y muchos de los
encabezado, y argumentos corresp nd n a lo interese de la da e
con ervaclora.
El año inicia con air s desalentadore para los empr~ ario . Las
notas de opinión anuncian tiempo difíciles, no ólo n el plano
económico sino también político y aluden a la nece idacl de
"tranquilidad y orden" 2 mencionando inclu o la urgencia e.le una
"limpieza política a la Univer, idad' ( utónoma de uevo León).
En ro comienza con manife tacione civile, por el alza de precio.,
a í como emplazamientos de un buen número de fábrica que se
unen al ca o 1edalla de Oro. 3 En el plano de la guerrilla urbana
sobresalen notas qu tiene que ver con la muerte o juicio de
guerrilleros a través de encabezado d pectivos que lo llaman
- 'T n generoso afán de mejorar las cosas y fomentar el de artoUo, ha ciado lugar
en nue era entidad, a la integración &lt;le oosejo , ociaciones,Junta , onulé
por má que estos re ulten ya muy numerosos, nada tiene de vituperable y de algún
modo pueden et útile~. pero a condición de que exisra para ellos un clima pr&lt; ,p1c1n
E. e clima requiere, como elemento primor&lt;liale insubstituible tranquilidad. in t' e
bien precio o, can raro entre nosocro , rungún esfuerzo dará u pleno rcndinuent&lt;\
porque las sociedades, lo n11smo que los hombres, para actuar con t:u10, re. olución
'f provecho, necesita Je un cerebro despejado y pul acione. norrnale ." ( alvador
[arúnez. Opmión. 1- de ncro Je l 9...,4. L/. orle).
1 Los ttabajadore ele esta empresa maquiladora de ropa. en u grao mawna
mujeres. protagonizaron de de 1972 unos de lo · episodio de lucha por la
democratización smdical má importantes para la historia obrera de Montcney.

212

"ter~orista ". e reconoce el aumento del desempl o y subempleo;
co.rruenza una ola d~ ac~i-dent s en F rrocarrile. Mexicano y por
otro lado, la Orgaruzac1on Internacional d I Trabajo (011) lam:a
un nuevo " ócligo de onducta Laboral".
Durante febrero continúa la "cacería' de guerrillero , la pren a
reporta la desaparición de otros má , y iempre con iderados caso
.in ~esolver; ademá , e relaciona a la Liga Comuni ta 23 de
epuembr con el ca o de la muerte de Eugenio Garza ada. e
anuncia por otro lado gue guirá el ab.a de precios y en la ·ección
op~ ' n, se insiste en la urgencia de' orden . ocia!". Al parecer la
'lim~ia de la uni er, idacl se lle a a cabo con 338 d pidas de
rraba1adores docente y técnicos. e enfatiza un gra e accidente
laboral a causa de un baño de ácido en Zinc ac1onal, v en otro
tema, aumenta el apoyo al ca o Iedalla.
·

?~

E~ ~arzo se igu_en creando indu tria , ocurr una xplo. ión en
una fabnca y los acc1dent ferroviarios continúan así como el ca 0
Medalla. De nuevo e alienta al orden
dan plática a mujeres y
e reconoce el apo ro d la doctrina cri tiana a la, empre a.. Abril
fue un me. en el cual se alude a la "armonia laboral y el desarrollo
humano d las empre a " enfacizanJo que la. utilidade dependen
del e, fuerzo laboral. n consejer de la
E CO elogia el i tema
lab~~al de fonterrey; continúan tema obr la mujer- y en l plano
polinco, e recrimina la existencia de "aulas para lavar e rebro "
con da es ' comuni, tas' , a í como por otro lado, crece la amenaza
de paro por parte de sindicato univer itario .
_En el me d ma ' O continúa la preocupación de "niños
~die trado ' en e cuela primaria aludi ndo al contenido ele lo
libro. e.le t xto; se ha agudizado la campaña 'antit rrori ta", incluso
e agregó una ección e pecial en donde los temas relacionado, con
la guerrilla, los cual , aparecen con encab zados en colores muy
llamativo , com rojo o naranja (el impacto en acionali ta ~
~ontundente). El jefe de "la judicial' , pide apoyo económico para
conu-olar a grupo subversivos"; e p ne énfa i en t ma como el
~ue ~ e~~re. a e el único in trumemo para uperar la crisi " que
el en tJaru mo e la única fuerza contra el comuru mo'' gue ex.1ste

213

�uevo León y que hrura lo que va
del año e han crea&lt;lo 252 empresas.
➔ 1 mes de 1unir, se camctemó por el micio d una ola fuerte de
cmplaz,imiento de diver .. o negocio com rciales y de servicio..
men:1z:1 de p:1ro de 150 hotde ) re t1urant , as1 como de gasolinera·;
se anuncia pare comercial c mo rcspu . ta &lt;le comerciante:. T..o ·
empr ·:ario, conúen'l.an a leYantar la voz en contra de In ocurrido}
exigen accione· al prcsiJ nte l .ui 1~cheverría contra paro, roa ·ivo ~ e
acusa tJUC el l 0° o son promo\ ido por la CTM. El gobierno feder-.tl
puhlica un de1.:reto en 9ue bu. ca cong lar lo. precio, }' elevar lo· alariu.
Lw ·mpn: anos de m1e\'O repudian decr t . Por tro lado, ce a hudga
t • til. &lt;.JUL l1Jbía stallado ·ernpo ant .
rn 1ulio h,l) lú huelgas vigc:ntes n la ciudad J comienzan
emphnmic..ntns de refacctnnaria y d tran porti ta
igue el alza
k: prcrn)., gún cifra de la L \. L, a en I primer seme. tre del
aifo un 64°1., en ,;, 1enda, ve tuario y alimentación. ., n la ·ección
de opiniún . e reitL.ra el r ·chazo al aumento &lt;le ueld establecido
en I decrerl fed ral reci nte; } p r otro lado e anuncia el
e. tablcctmientn Je centr s el formación femenina. e mprende la
apaciLac1ón a supen isores en empre. a , a_í como la promoción
de la cvangdizaoón en colonia. obrera·.
Durant el mes de agosto continúan lo emplazamiento_. l"
c.:xpn.sa una ··alarma en empr sarins' ant la de hu lglU' rna. jya: \
crece su preocupación por resoh er lm problemas interno de la
c:mpre a. Irnctan seminario· &lt;le a&lt;lic. tranuemo y guridad imlu trial.
Por otro lado, se considera la exportación como el camino indicado
para la economía. L anuncia el tnieto de labore &lt;l ~fe&lt;lalfa dt:
(. ro. P1 lCO despue. ,
agudiza la prote ta de empresarios contra el

..armonía obrero-patronal" en

35

11

o

L

Je aumento salarial ) repudian también una nueva le) Je

control de reparto de ulili&lt;lade ..
,n sepriembr si,:,u L1 inflación) se pon énfa is n L1 e. port.ación
,. la produc ii',n como alida. importante.. e llega a un acuerdo dt'
;umemo !iabñ. l Je! .2 11 l' mientra cemroc parronal sin ist n t:n decir
no al auml;fll&lt;, dd salario mínimo; aluden a la rehabilitación d la imagl'n
del empresann.
da "golp mortal" a guerrillero .

:14

crnbr bá icamente se enfoca al e. cándalo empresarial por el
&lt;lecret federal del control de precio a mercancías.
publica un
comunicado a la p1.nión púbfaa por parte de mpresario para
rechazar los decreto y la reguL1ción de pr cios a í como lo cambi
en cu~tnlO al reparto de ucilidade ; ins1, ten en rescatar la confianza
pública. Lo mpl:17ami nt . per, i ten. El Jub Rotario ale má.
a la c. cena. Reabren Medalla.
En el me. d no\'iembr , e priodzan lo t ·ma. dd m s pa a&lt;lo;
. e apoya a un crecuni nt de la producuvidad, e reitera el ' fune to
contr I de precios" 'lo inquietant de la. reciente. reforma fiscalc ·.
Lo emplazamientos y huelga. no dejan &lt;le e tar pre. nte .
reconoce la importancia del papel de la mujer, y
dice que con
ayuda de cri. □ ano , se podrá r compon r la ociedad.
Finalmente, l año, con el m s de diciembre, e ncluy con la
muert del líd r de la guerrilla campesina Luao abaña a í como
má información obre la guerrilla, qu igue u cur ·o. e anuncia
alza de robo . iguen la. L¡ueja contra el E tado y sus reformas, s
dice qu fu un año de car ncias y aumento en I sector empresanal
pero . e anuncian datos como eJ c.¡u e crear ,n 762 indu tria en el
año, con in rsione de má Je 854 miU ne de pe o.. ota: &lt; mejora
inclividual perfecciona cristianismo'.
Ha iendo una ínt sis muy br ve, podría decir. c.¡ue aunque fue
un año de grande conflj to, y movilidad, la amenazas al poder
empr a.ria! no fueron uficiente para mejorar de forma gen ral la,
condicione de lo. trabajaJores, ru para alb rgar la posibilidad de
cambio más profundo. 'justo n la. vida ocial. lnicialmence, fue
un año en el que e crearon un gran número de indu trias. obr la
ola de emplazamiento. a huelga e e año, es importante Je tacar
~ae la gran maroría se concentró en lo ectore, comercio · rv:icio,
} tran, porte la indu. tria manufacturera ' particularmente la grand
empre as privada r giomontana, no fu ron at ctada dir ctamenreademá. muchos d lo emplazamiento, nunca e tallaron en hu lga
r parecían 'ier má pr sion política. marupulac.la por eJ gobierno
a través del corporativi mo . indica!; sin negar por otro l.ad , el valor
de movimiento autonomo imp rtanr que tn duda en mayor o

.'.!15

�menor medida, obtuvieron re ulw&lt;lo en -u lucha · repr • L&gt;tltaron
fu rte, d lores de cabezn para lo m&lt;lu. triale.. ue un año de: una
repre iun brutal hacia los mm·inú ntos gu rriU ro , cayen&lt;lo mucho
Ud re 1mportant · de di ánta.· orga111zacinne. ; e lit aron a cahu
adem,'Í.s, despido ma. i,, &gt; en la niversidad con el &lt;li cur. o_ de la
neo: Jda&lt;l tk una 'limpia''. Fu un a1io también, d una tuerte

a la \ . ociacion Mexicana para la

campaña ideol gica contra el comunismo y lo mo,~iencos :oc1ak ,
exaltando a or •aruza 10 m:. rehgiú ·a. ) dando planea de moral a
las mujere , s1empr con la band ra &lt;l la bú c.¡_uc:da ur • nte Je "la

(, . l H ) la cual t
rnu¡cres que pertenecían a e ·ta última decidieron separar e y rear
en i\1onterre, una e rganizactón . inlilar t¡u cn111prenJiera algunos

tranquili&lt;lad ) el orden social".
ÜL e. ta rest.ña conc xtual :

elementos bá

_,
punl onjt.rurar hl preocupacion
de lo grandt: cmpr . am . I&lt; . le. p r mantener d l ncr J al ~tcrior
:t · ·1
de . us mpr~ as, qut: . e hab1an mamcru·&lt;lo a l margt.:n gr e, ..
• la
pre l..ncia d
indica tos . ubordin , Jo pn.:o upa~os Je. de.~
fundación p r re. palJar lo. 1nten:se. d1.: la empr , a. 1 o ob, r'.1~tt: d
cüma Je agita 1ón nacional v local apretruaba a la L1ecu ion th:
trategu aJrc.rnati, a . que mantuvieran v reforzaran la condu:ta
apolítica de lo. uabajadnres de la gran empresa. De.: e ta e~naregrn.
pudo urgir L'l iniciaciYa dL llegar a la conc1e'.1 1a de lo5 traba1adnr
a travé. Jel accrc·rniicnto a ·u. ·sp&lt; a , yut ne · por ·u m,. mo rol
Je admmi 1rndora. de los recur e : &lt;ld hogar viyfan el amb1cmL dL·
.
· ·
1 ,dio
pr ·cuic.:da&lt;l econó1111ca rec11.me
ellas e converunan n un n c.: _
Je influencia 1mp rrnnrc p:trn e: tt:ndt.r lo · , alore. c.k lealtad Y 1ral~a1o
C.]UL
la
mpresa pri, a la regiomontana h.1 l rom&lt; 'ido
perrnanentement . Tal iniciati ·a e mat rializaria ente ne ~. en la
•\ s ciación ' acional pro upcraciúo Pcn,nal, .\ . 1 P \C.

pu · ) a ex1. tían otra · organi.7.aci mes parecida: operando en Ji tinca ,
cm~adt:s del pa1., por m mencionar lo grupo principalmente
rt~1g1_ o a lo: lfUe pertenecían mucha mujuc de la.· c
pnn ipalmente alta t.¡uc funcionaban con fint: e, idLmcmcnte
altru1. ta . \1 parce r para d caso &lt;lt. ,\ . ' P \( t. tomó omo mod lo

upt.ractón Integral de la Fanlilia
inició un ano antL'S e decir, en 1973. \lguna:

d

,\

~r ' IP

.
pero con
u rcspect1, as
parttculanJ~de•. I.:.n eJ caso del surgimi nto de \:\J 'lf por e¡cmplo
se hacen endt.:ntt.: · lo on t n r ligio o . , va yue la ic.lea urgi6 de
IC(

•

\

\

•

,

1

un ~rupo _Je rnu1en: con "tnt¡uietudcs apo. t6lica " que en una
conft:r nc1a titulada "L-t pres n ia de la igle 1:1 en l. tran formación
de Am1..nca Latina" en concordanc1a on el Concilio V:1t1cano fI
encontraron una gran fuente de tnspirnci6n para ·u futura crcacicín;
en ·J ca o de 1\ ~p \C a . u , ·cz, pr ·domina d &lt;li~cur ·o católico
cncontranc.lo, e n trecho vínculo con lo. Legi nano. d1..· Cri, en.
Ptro a grandes rasgo . , L P \C reproduc parrt: de la Jerga Je ·. a
orgaruzaci · n, de u forma de operar, a ·í cum alguno rnccani.-mos
de• u funciona.miento· in embargo a diferencia de .\~f Il, e ·ta ha
logrado con la ayuc.la de parte &lt;le la clase empre aria! regtomontana
c n truir una eficiente máquina organizativa c.¡ue co~cinuamt:nt;
.-~ tgue e pandiendo) yuc ha tenido un é ·it impon.ame no ólo a
ntv I nacional, . ino ahora fu ra Je la. frontt-ra · mexicanas.

111.2 LJJCt1/iz!1rió11_)' l".Vf1rJIISÍÓJI

III.

tructura

rganiza ión d

111.1 On~mrs
L., \ c1ación

acional Pro upera ión Pcr ·onal A.C. \ i P \(.
e fund&lt;'&gt; uticialmcnte en 19...,4 por la mic1ati,a Je cinco muJL~t'
. p -a de jecuuvo J empre a, qutem; por J1 umo_ medto
lograron que e ·onformara un fu ·rcc pro) ccto que dan, lug,tr 3

e ·ta or ranizacion. u e tru ·tura no fue por upuc te d ·1 todo nuc,',l

216

"ª

Cuenta acrnalmemc con 59 . ed en el pai r t ha instalado
en
paí. e c m
r entma, hik, ,oloml ia, l stadn · l me.lo ·, G~ temala, Panamá, Peru, Rt:pública Dominicana ) \'enczucla, haciendo
notar de e ·1 forma . u asombrosa apacidaJ Je cxpan 100. E.·i ten
un t&lt;~rnl apr ximadn de 90 mil a ociado.·., en t.:l ca o de ~Ionterrc ,
u Arca \fetropolitana, t¡ue t.:. una &lt;le la tfLs cde. ma 1m1 ortanrcs
del paí O otras . on [ .r. \' ,uadalajara), ·nn acrualmL'Otc alrededor
de 15 nul.

�111.3 &lt;&gt;,¿1,11li::;ruiti,,
L'. tructurn e meramente jerán¡uica; la parres e. coctak de su
rgani~rama ·on ,n orc.kn descendente.: el ,onsejn actonal_ la
Dirt:crión
ati ,nal la., cdt. .• la· Untda&lt;le · \n1ma&lt;lorns \
.hi. tl'ntl.:s. I:.n d c-1 11 &lt;ld Con jo Lnc.11. , e cncuent ra la
Pr • i&lt;l •n ia, la \'i pre, iJemia ~ 111 ( mité &lt;l ntro de lo. cuak.
e tán In. Jepanam ntu dt: omurncaoón. el pc&lt;lagógico, &lt;l evento
es¡ •ci.tl •s ere. c.n :\lonterre\ 1.. itúa la D1re~ción 1a ·ion-:i.l, Y
•. ¡ ·tl:n •n e ·ta cmdad alr dt:tlor d 600 un1da&lt;le opernodo
ott&lt;lianmrn:nte. Cada unidad la ompont.n una C( r&lt;linadora Je
unilbJ, t.¡tÜen se r úne con la prc"idt.nta cada ml, con ur~ n:porl
Je lo. tt:mas imparn&lt;lo .• a í om un,t lista de a. i tcnc1a de he
arnmadora .. una coordinadora uplcntc, tt.snr ra, ecrcuna }
au. ifum:s, k . i •ucn la. ''arnma&lt;lora • c.¡ue imparten l. ses1 ne , ,1sí
com d coi junlo de ".t. 1 temes" yu1cnes toman los curso· una
\ z a la emana. 1._ ·isre ademas una coordrnac1ón enc:1rgada

u

J

. pecífi amente de la relación &lt;le ,\ PA( con las ~mpre as.
Pt ,r 0 1ro la&lt;lo, un acercamiento al di curso e fic1al que manq:1
csrn or~. niz:1ciún erfa m:b o meno. te tualmcnte 1 ·iguiente: su
mi:i1)n n nn primer plano es ' la super c1on mt gral e.le l., per_ o~a :t
través d •I J sarrc 1ll0 &lt;.lt: la: poten ialidade humana ", Y u ob1et1rn.
un uarro: 'fortal ·cer la cnnci1..·ncia &lt;le la. per una para que e ·ten
, b1erta a \·alore. t1 ,lsCt nd ·ntalt.:s, d fortalcc1miento &lt;le su tÜg111d,1d.

rcsponsahilid,ld ·n la forma iún int · ~ral, promo\'er l., partic1~•~:l&lt;lll
inteligente en d · ¡ rohrrcso" de la familia la o icdac.l ) la patna • t:
dice n otra: pal, bras, qut. e una :1 ociac1c'in cuyo fin e infüur e~
la, p r. onas con mira. a la mculcación &lt;lt. \alore , que t.n tc(ina
implica una "formaci1' n mrq~rnl • que nptim1n. '\:.I ru, el :l~ual moral
, ultural de la famili.1.. icmpre en e trecha r &gt;Jacwn on la.
empresas.
.
I irigída e ·pcctalmcntt: a las mujeres, de prckrenc1a e. po. fil. ~e:
trabaj:td11rcs de: •mpn.:sa, \ • P C bnnda cur. s cnn una duracll•O
·
·· " const·1
de ha. ca CLnco
ano.;
la pnmera parte. eI " ,ur. n basJCo
· , d·
·
1
1
,
d
·
tres :iño \ e otor a un J1ploma a onc wr e te peno o, e ., .... ce:
dt: pué· lapo 1hifülad d · cur ar otro do año (" ~urso avanza&lt;lo )

para post rior~cnt ''Je doblarse", e decir, comemar a impartir
cur. o • La e tone.. e reahzan en las li. tinta "unidades" una ,·e¿
a la emana. c }n una &lt;luracion apr &gt;x1mada de dos hora· v media
~t:&lt;licand~ 45 mmul~~- a cada una de la .u as 11npanidas ~ue Mm;
1ormac1on humana ' {IU
mclun
chstinto · e tn , .,·' C()ffi&lt; 1 «f ,//1IISltlSI//()
·
7
•
1
1
et/ l, .r tJ&gt;_~rr1rió11,
omla11cú1 w el mr,w11n1l0 y f 1de//dad e11 la ,m.rión;
Fo~mac1on foral, con Iglrsit1 J' P11eb/o dP Dios, Prinripio.r dt J idt,
Cmtz&lt;11Ja l' Rihlia S'iJ11p/ijicor/(T, y finalmente f-labilidade. y Tal! res''.
L:t cl~.c son no ecuc.:nciales y no :tan por ordrn ele dificultad,
a~~ma · de ad cuar. e al calendario
colar. Lo "manualc "
unlizado a lo largo
dt:
lo
urso
se
,,tal&gt;oran
·
1d e
,
. - ..
, c•n 1a . ce1 · naciona
,\ luntcrrc}~ · e cxactameme d mt.mo material c.iuc .e uuliza en el
re to de la
de. ; indu ·en 3 t ma por manual , obre todo uno
d ello c~~ia muy frecut:ntLmcntl.:. Ln g neral:. e . 1gue un plan
yu
r ·di, ena cada a,10.
\ lo larao
del nño e llevan a cabe&gt; trc \'cnto· importante·
·
h
para
r\. 'Pr\ • a lo que acuden aJ r de&lt;lor d 5 mil pcr. ona . l' no de
ellos c el "elfo de campo" otro e. la r(unión n la Ba •ílica tk
Guadalupe Y finalmente la graduación, t¡ue e Heva a cabo en la
rena ~font rre, y a la que , , i ten el g&lt; bernad r, alguno.
empr , ano., a í om la. famJlia Je la graduada, lluc aJ año
comprenden alr &lt;ledor de mil per na..

111.4 . f\ r¡~,,1 &gt; la CJt,Pma
l•o~m~n ~1art ele . u proyecto tfücinto: t:lpo, de cur. o , como el ciuc
l'. ta &lt;l1r1g1d&lt; al per onal de las mprcsa 9ue lle,·a por nombr
\VI.,
(fallcr parad De. arroll de lo· Valore. l lumano en la Empr •a),
que e U va a ab &gt; d1c7 veces a b semana con una Ju ración míruma
&lt;le do hora. &lt;lurant tres añ &gt;.; e ta dirigido a t dos Jo ni, d . dt:
·mplead , y.º.º esioncs en la, yue Sl.' realizan &lt;liruim1cas en eyuipo
0 de: forma md1\ 1&lt;lual. us objetJv son lol-i ihrui&lt;:ntcs:
Asistenl
C ptimizar u · capacidadc. y habilidadc.
\umentar su. conc cimiento genLrale

2 (&lt;J

�Obten r una mejor preparación profe

, cr "animadoras' ", ncce. itando é tas (110 \'arios &lt;.mJnano para

n, l

J

com nzar.
bmpre a:

•.

·

fr cer a . u per &lt;.mal un,'l prtparac1on mtegr

al

k orar la. relactonl' mterna .
~o~.tr un mayor :enódo Je I ncncncia a la empre a

i

P i\( ,:

Llegar a ma) or número de ¡

rsona en diferentes nivde

&lt;l ntro de la empresa

.
, . . .d
( free r un sc.:minano de la mas alta t:aliJa

.
1 vinculo can e. trecho ym:
Es importantc entonces r 'ltl'rar e
l J ·,de ·u
J•
, •
nue ha mant ruto t:
p ( tiene con las empr sas \ ,
46
. ·1
i\ ' Pi tien vínculo con
mprc '
urgimiento. \ctualmente .
li
• s1gu crec1en&lt;lo. La forma
., .
u area \letro1 o ta.na, ) ·
en \fontcrr ~ ~
·
. e a rravé. de una
. . . - acerca a t. empresa .

en La que la a,oc1ac1 n e
. ..
fr c1endo lo~
l
&lt;lucctffos de la e rp&lt; rncwn, o
ntn.'. \' t ta con
d • ·da&lt;l r lacione labora.b
~
bt'tJrjirius que o frece en cu anto •a b pro
. . ucuv1
.
p \( t·
1 \
·n cuanto al ren&lt;l11n11.-: nto en genera .
, p r ·upu •sto, l:
.
l
. . de lo c1·ecutivo . parn qut'
•' p• 1c1 tar a a espo •1
compr &gt;mett' a ca , • ' .
. . l at rial didáctico \ olrecc
..
d
·" p ne a disp . 1c1on m
·
·
¡
can , ruma ora.
t. &lt;l
l e mpromi o tle a
·
Joras·
p
lr
otro
1,1
o
e
l
lo ur ·o. a a amma
, ,
L
. . ore ' facilitar la.
r
·
·
·
tacionc a o . parucip.
·
.
mpresa e. r a izar IOYl
1
• tr salario . mínunus
.
t r men u. n1encc
e
ins alac10n . , ~ apor
l
d ¡ añ " De mant:ra
.
l .
iuramt.: l &gt; &lt;. ocL m c . e
.
deJuctblc. le impuestos e
. .
n ip·1lmcm el valor
.
p \C intentara tomc.:ntar pn · ·
ma cspccthca •
.
de· "incrc:mcnt'.l.r la
. r, · n e ·,a~ r lac,on
. e prett"n .
·•
de la tanu u, } e
. e ambiente: labor.u
.J &lt;l &lt;l 1 1 r:irio promm: r un :.;an '
,
product1s1 a
e
· '
re a'' ere. Adema.
1
a emp ·
l 1 1 d on companer 1,
promover a L'a ta
_
l .
¡
é ta rcpre cnta enlfl
J.
tie1al
vmcu e c.1ue ,
1
reitera cn u J cur o o . ,
ht Lill )resa ' . u intcncii'&gt;n ut:
la, f-urnlia . &lt;le lo traha¡a&lt;lore ~
1.
ne dt u
'
•
&lt; , o ialc - Je. e ra.
amo P•
pr mover lo. compronu . .
.· .
n rant •mente.
. d I la empresa, se 10\ tt,1 co
.
me o&lt;lologta ) ce in ª) u a
e
, ¡)arte de la orgaruzacion
1as. e. po ·a.. de I e·1ccull\ , para i&lt; rm.u •

°

e'·

220

( U&lt;:nta con un área e peoal J difu ·ión, yue e encarga dt repartir
folktus n la, mprc a , a í como la implementación d programa.
como el de
na ma '', yue con j te n invitar a una .1m1ga o
conocida a formar parte de la organizaciún.

111.5 l \ PA • }om, )' 1 áro11i/
Como parte de .-u. ere imiem.o, en 1983 e inici6 también ,\
P,\
Jown, que comprendt· e ionc. dirigida a jó,-enc. en 1-,rrupos mixto,
una vez a la semana por 45 minllto. ; } en el ano 2004 se inició
1
\. .'P \
Varonil, en el que . e impartt·n cur. os de "formacic'in
humana J valore " igualment una \·ei a la semana por 45 mrnuro ,
abarcando o ho . e . ionc · para cada curso. I~ k último surgió d la
inquietud de jecutÍYo. jubilado ym: al corroborar d éxito de la
orgaru.zac1 · n 1:0 su trabajo C(Jn mujt·rc,, dccidicron formar una rama
para hombre yu twdría L1 Yent1ja &lt;ll' yue fueran dirccl:tmen1e lo ·
empleados &lt;l la empresa ~uicm: asistieran a la. c. ·ion ; Je.: hecho
.\\'f~, t. · realiz:tdo por e, ta rama Je A
P \C.
,\ctualmente e. re program.1 se lle,·a a cabo en la cadcnil comt rcial

el pro}c lo

&gt;xxo, parte dd importante 'rup empre. anal f'em ·a, que se imparte
al num ro má numero o &lt;l pcr ·onal ca \ . P \C varonil,
aproximadamente a 450 per ona ·, jún:ne. en . u mayoría. e
unparr n curse en el empre ai, en general con g rupo: de &lt;.:nlrt:
lS \ 2 pers nas.

III.6

he.rores

E ·1a ad mini traci&lt;' n e ta apoyada por a:esorl' 9ue disenan la
t mática de 1 . ur '&gt; ·, a&lt;lcruá Je influir o acon cjar sobre otro
1jpu dt' pr ce s importante, para la efe ti, idad &lt;le la a ciación:

e ·tns a

l.:

ore

on de de ped,tgogos, ~1cadémicw e. du i\"o. Jd

Tecnológico de ~lonrcrre) ~ de la l )E. L hasL'l sacerdote·, ):l que
A. P\C tiene e tre ha rdacit,n on I&lt; . Lt•gionarios &lt;l&lt;: ~ri to, d
\¡u1cnc · rectbe apoyo, d;mdo a la org:ini7.ac1ón. un fuert ust nto

religioso.

22 1

�Ill.' \'istc'&gt;n
· ·, d fumro centrada en el fortalecimiento crec1m1ento

~on una \1s1on L
. • &lt;lo a • las empresa·
. .,
n mtr a eguar sin I n
,
de la asocrncion ~ co
' ·
·
· t nte • además Je
1
"
)· anim·1duras , a a a 1 e
·
d
colabora ora , ª ª
•
:..C . . 11 nto &lt;le su cuerpo
.
n'.: dd pew:cc1onan
con ohJarse mq r ª tra
. .
t . u tarea de inflwr
.
.
\
p\
igu ten,cnttmen L aJm1ru'-trllttYo,
,
~
.
1
d us conccpcione \
de modificar a gunas e
en la: per )flil cn ara.
l .
nci-t c1ue en Olasinne
l.d d acarn:am o con cue •
csquem,ts &lt;le rea 1 ª ' · '
· ·,
• penetra
1 I una rgaruzac1on 9m:
l
r ,ba an los ob1cuv1 s p anteal o . ~ d l
J
c1ºal· el mundo
,
·
·n uno &lt;le L1. e krn
ma.
omp ) 1as e a v1
. a
&lt;l u
1.:_ 1 , 1
·l 1Undo d la!- palabras; ) ywza ~ran part e .
stm 10 ico. e: n
\ 'P 1
ha contribuido a crear
·JJ
Jleact&gt;,
,n.'
efect1v1 ,1 s
e1 '
•
l
lo año
on, itn
mpr •is a lo arg l 1
'
1
con. en. o en as
. ·_
1º ue lo ha hecho, e imenrar
. d'
nce en las forma. en a 9
prolun Jzar coto
,•
d
d
chscur o para acercar:e
dilucidar en lo. mtrin aclo ·en eros e . u .
,
a lo: mntiw&gt;. &lt;l • u é. Jto.

IV.

p

n lo laberinto del di cur o

J d ¡,
\llfKmoo rjll rn /od.1 roarua
I prod11mo11 del. dismm
. .l 1

•

,,:,. ' h, t't'~ ro111rol,1d,1, selrmon,ula ) rrdutn/)1111 ,,
J'
tC
por mno 111111,rro ti, pmre,111111,n o
.,
s ,.,,,dm-s r,,, ¡¡· ms
f/1/t' /1rllt' por (111/flOII (Ol!Jllmr fil ,...
domi11,1T ti a o71t,nn1i rtll1 ,1/t,1/om)
&lt;.•11 I

&gt;m¡11i1'11r r11 p,w,/,, Ylfmihlt l//(1/rn~1/id,1d.

~1. h¡uc.1ult

n ·u navcg-,tr
. • reta ione \ 1gnti1caoone
La. palabra : con us rnkrp
·
.
. parecen ncerr.ir
.
1cual nos comurucamo ' ,
a 1rav '.. Jcl h:nguaJt por
. .
-r 10- . Por upu&lt;:.to. u peso e• i,11porrnn ,a n radica.
nu en so. re •~ ·
.
"d as \ las accione~ qut:
»n ,,U,, nu·. ,11a ·ino en 1&gt; d1. curso ' 1a 1 e,
" " "
.
d
lugar ·\ otro
P ·1 ·~. Je rear. l ,o. di cur ·o. navegan e un all , n·t
on ca , "·
. b. 3tividade que . )erga u ,
conformanc.l o con. tru . ndo l. s u 1e
d
que l'
,
10
.
'lo
e
nued:rn
en
meras
1
•a.•
111
.
1
1
, one&lt;lad, a. ua 1
,
222

pra tican, e 'matl'rializ:1 □" en la viJa cot1d1ana &lt;lan&lt;lo orma a
JeLcrminaJo e tado de cosa., &lt;le r ·lacionc:. Pero tal1.: J, cut5o. n
nav&lt;:gan azaro am nt&lt;.: rn s1. apropian eligiéndolo. &lt;lent ro w1 mar
infinito de po. ibíltdades sino c.¡ue t.: tán atado· a un pt.:. ado y
complejo conjunto dt. relacione de. pod r que e u tentan en d
·eno de toda ociec.lad. ] ,a elección de yué decir y qué no, yué está
bien) lJUé e cá mal, implica en 1érmino · de J oucault una" ekcción
~ rcdi tribu ión" que de ninguna mancrn es ca. u,tl, pu1.· e. rá
r la 1onada con pauta J val r determinada que uem:n qw ver
con ciertas regla implrcit.1 o xpltctta · qut d poder hace cumplir a
1rayé. de di. tÍntq mccani mo., muchas veces invi ibk s, mucha.
,·ecc: mu utiles.

L'l, peligrosidad delo. di,_ cuco. sed b precisamente a la acilidaJ
con qu ambian, moldc.an, tnflurncian. muran, e interpretan de
múltipJe formas· también a su materialidad \'a mencionada ~ c:n
este en □d ), a u • pac1dad Je reproducir un ·1:tema ele práctica o
d relaci nts, que en nue tra . ocieda&lt;le e. sumamente inju to.
l n acercarrucnto a la formas n las yue actúan, en las gue mutan )
. e mueven en las situac1one concretas de la Ytda} Ln ti influencia
c¡ue e¡ercen es sin duda una Jífíc1I ~1rca yue . rn mbargo vale la
p na abordar en e re ca o cuncrt:to. De la mano d los Ji cur o,
e ta l poder, guc le Ja forma a é tos , a ht sociedad. Pareac: ra
que , te e esfuma , 9uL al mi ·mo aempo guar&lt;la secreto en ·u
cno. v aunque intenta ocultar c en los mta ·tic10. meno pen. ado.,
cx1 te. y actua. Como expre:a Poucaulr: · Por toda partes en donde
existe pcx.k-r. el p ier e cjucL. aJ1e hablando con propiedad, e
el titular de d; } in embargo, se ejerce siL1npre en una letcrminada
dirección, con I uno. de una parte ) los otros ck la otra: no e
sabe lluién lo tiene ·xactrunentc; pero · sabe t.¡wcn no lo ttene''
(Foucauh: 90: 1992).

En c. te nticlo, ,aún n d complejo entramado de signjficacione
di. ur ·iva. cxi ·r un nlen de co a 9u procura cr u tentado,
yu ' ha re uha&lt;lo com·ernentt' para el a rual funcionamiento de la
oci dad. r yu&lt;: de múlripl · maner pretende ser legitimado. t
tra,a de una r htcion de fu rzas: quien r-ienc el p&lt; dl·r lo ejcrcL ) e

223

�impone; vigila, prohibe ca. uga, en. eña, ' marca lo lmeamiento · a
eguir, marca el camino el rumbo que la otra parte deb ría cguir.
Las in tm,ciom: on de. de e ta pcr p ctJYa, aparato. 9u melliantc
una erie de n rmatividade. intentan marcar cierta pautas; pero
también exi ten otro agente que IDflu ·en de esta manera en la
. ociedad además del pap I d é ta c mo por ej mplo los medio
&lt;l comunicación, la. igle~ta , u otro ápo de organizac1onc. como
PA ,, enfocada directamente a influir ideológicamentL en las
p r ona., creada preci am nte con e e fin, y por l gue . tgue
ext tiendo ) creciendo.
onv1ene entonce enfocarse ahora a intentar comprender cómo
e que esta organización que e el obj to d este trabajo, maneja
u ch cur o ; c.¡ué di cur os elecciona y por qu '; pero obre toJo
hacer un breY análi i de. u funcionamiento e decir d las técnica
específica por la cuales realiza u labor con miras a u. bjctivo .
Con la avuda &lt;le alguna ntrevi ta quizá dilucidar n la medida de
lo po ible cómo e tran mir n su, di cur os en la práctica ) cómo
se ejerce su poder para influenciar, para tran mitir, para moldear
ubjetividade, y de e ta forma inducir a determinada práctica .
IV.1 .A11ális1s dúC11rsiro. E11tmiistas
Primeramente cabría tocar el punto sobre el interés cvident de la
rganización por el b nefic10 a la empre a a tra'\·és de la influencia
d sus rrabajadore . i bi n e. uno de lo. objetivo qu e m nciona
explic1tamentt, parece opacar e con la idea de aportar un bien a la
comunidad, cuntribu endo a é, ta sin otro interé que el bienestar
de la familia. Es preci ·am nte e te convencimiento parre importante
para pertenec r a e ta a ociación y eguir 'iendo parte de ella ya ea
impart ien&lt;lo cur o. o tomándolo ; ) es a trnvé de ésta idea que la
mujere., jó" ne y empleado • tnt rpretan y actúan a su m Jo 1°
apr nd1&lt;lo. en mucho ca o. igu1endo la pautru que reafirman
contnbuyen a la pa ividad, la c &gt;nformidad, conduciendo a lo.
trabajador a un mayor r ndimienco laboral pre nt o futuro. Parte
undamental &lt;le la razon de ser de A. Pi\ tiene un fondo
económico, que b neficia de manera in&lt;lttecta pero efcctiv. a lo:

°

224

inter se del capital mpre.arial; fondo cubierto por la inculcación
d , atore
ocialmente Yálido , n ce ario para un ordt:n
conn:nientc a cierto grupo ocial. Veamo. entonces cómo este
inter ' . e explicita en el di ·curso, pero al mi. mo tiempo e exalta el
grato enti.miento de aportar al mejoramiento de Ja familia, y por lo
tanto d l.a ciedad.
Como ya se ha ahondado con anterioridad,
· P \ . e formó
unida desde lu go a la. circun. rancia· J . u época ) también a la
conjunción de c.lelermrnada condiciones c.¡ue le dieron origen.
También como r~1 había plantead ante , la. orgaru7acione. con
fines parecido ya cxi rian de de tiempo atrás y &lt;le cualquier forma
producían bueno resultado , al meno en ectore. e, pecílico. de
la p blación. urgió entonce en el eno de la capas ele"a&lt;la de la
ociedad, con apuro financiero empre arial · po teriorm nte con
la influencia de Lo. Legionarios de ,ri. to (famo. a orden por su
elevada jerarquía dentro de la iglc 1a católica)· pudien&lt;lo
con formar ademá , ·on ayuda de acadérruco de la
cuelas
privada más reconocida de , Ionterr y. \ dif rencia de otra.
organizacion de u tipo, el lazo con la empresa fu mur e. tr cho
desde su inicio, planrt:ando com uno Je u obj tivo e enciale la
colaboración con la empresa "anfitriona '' para ·'la mejora continua
del ambiente laboral"· sin embargo retoma &lt;le manera ha. ta ci rto
punto prioritaria ·n u di cur o oficml, el , alor de la familia : la
influ ncia d valore· uascendentale · para la , uperación de la
p r ona . ~xi te ntonces una conjugación emre lo· valore. d · fa
familia ' la mejora Jel rendimiento laboral del trabajador; en este
entido, la mujer, con i&lt;lerada como pilar de la familia juega un
papel centraJ corno influencia en . u hijos ) principalmente en su
marido.
En este sentid , en las pal,tbras &lt;le alguna de la per ona.
entre, 1 tada., cuando . e hace n:ferenc,a al porqué · ta a. octactón
se dinge principalmente a las mujeres &lt;les&lt;le u :urgim1cnto, una
animadora &lt;l1ce lo igwente: "surgió \ , P \ por una inyui tud
de hacer algo en bien a la comunidad, pcn ·ando en que, est , i el
núcleo famihar está en armonía. : mas fácil que la per. onJs que
J

225

�alen a trabajar &lt;l e e núcle familiar trabajen má a m to, no e
ll ,·e:n tanto. problt.:ma al trabajo porque e tán en armonia ... "; la
adnunin rador:1. Je la~ nfictna. d t
P \C por otr lado 1.::xpre a:
'Porqu la muju e~ l pilar &lt;le la familia, sí, porque al . tar la mujer
mej )f, c.¡ue tenga mejor auto :tima que e valore.: U como 1.: , o
ea~ va a \alorar t do I que uene y ha~ una mej&lt; raen su asa, ·i, el
mand la trata mejor, &gt; :a
haet~ re; p tar, monee. lo· o rl'.
·stan rrnbajand &gt;" Ha. hacLn notar c m punto imp rtantc del
urgimien , d ,\ ' P \( la in ten ion de qu d trabajador . e:
·ncw.:ntrc en arm nb, influenciado d forma indirecta por . u e po. a,
qw n e la que e ·1:1.rá comando los cur.os: par ciera entonce que
la idea &lt;l ·1 mqnr d . empeño lab ral ~ bra especial pe. o cn d

di ur · &gt; dl· la ra~ún Je t'r de la organización.
La idea de la arm nía laboral paree hacer bu na mancu rna
con el catolicismo c mn rd1g1ón prec.lominantc la tran. mi:ión &lt;lt·
, alore. qm.: ya eran rra&lt;lic1ón en a. iacíon
on tint • altru1 cas
pan:c1&lt;los. D • man1;ra e pccífica n la epo a de u urgúruento c
hacu necesano acu&lt;lir .1 tacuc, 9u aunque no nu ya , r . ultarnn
Lf cm as para inflrnr n uno· trabajador· &lt;.JUe e taban • expue tos"
Jía on tlía a 1d :1 ubver iva 9u podían empujarlo a tnmar
, cciunes que aft:ctaran d rendimiento &lt;l la mpre a. o se trau
·in embargo, de c.¡ue haya ido neet.: ariarnente un plan delib rndo )
con • ta 1,b:erYacione clara ~ ma~ bi n puw ron hab r. e conjugado
un cnn1unto t1c sfruacionc. qu di ron lug.u- a t proyecto. Por un
la&lt;l &gt; 1, inquietud qumí real por parte de la . . eñora 9u lo
emprendieron para "a~ udar" a la omum&lt;lad como ya lo venían
haciendo ante. en otra· organiza 10n &gt;s• m duda u p ic1on . cial
por lo tamo la acc ·sihiliJa&lt;l a lo. medio. para lle,·arl a cabo· la
certeza de . u. a :ore de yue indudablementt: un proyecr l ast
contribuiría al orden &lt; ial; lo accn.lote pen. and que · O\'enJoa
difun&lt;lir u rcügiún · ll1 ayuda de alguno. de. us coleg-a dc interc:c :
) L¡uizi tambi · n por la idea de lo empre. ano ele: 9ue no e p rdia
nada inknt, ndo mm m1rir "bueno. Yal re " a u empkados para
tntntJUilizar ac.1u ,¡ Lfervesc nte ambi nt laboral quL en otro.
e. pac1os , a e mt ntaba apagar crY1entem nce en c. pacio. c&lt; mo

b. e. cuela o a tra, s de lo, mewo.
. ..
hab1a nada ue
·d
J COITIUlllca ion: en fin, n
q p I er &gt; s,n e.luda contribuiría a la 1 1
mano dura e LmprenJ
uc ,a 9ue con
ia
n al¡uel moment
i e ne •rtante 'ca . ".
te
ntra e. e

I lago ta pr bable dtlucidacion
grupo &lt;l ·rerrninado no L fan&gt;
porc.¡ue lo tntcre s de un
minucio
~1. .• J
rt. n nt.cesar,amenc a tnl\·e: del

anau J e un pr r ·et0
·
n !Uro. amente dcLmirado en u
nc1a ·, :100 que en l~rmino d . F
centrar la atenci. n a , .
l
e oucault e imp rtant
ci &gt;mo o mccaru
d
moment Jade ,
mo
e poder en un
, &lt;:n una cnvun ura pre . ..
.
dderminado numero de t
t· ·
.
e 1 ª, J med I a n re un
rans onrutc1one. In ,
. d
económi amcnt
.
,ocmpLza oa\·ohu.L
,
, enta1oso
\' pol,·r·
(h&gt;Ucault:154:199?) D ,
ic.uncntc útilc:"
,_ ·
e, ta forma una .•
re ultado c nveru nt
.
'
\e~ qu' ,e han vi to
es,
m ne t r ,
&lt;l
n:f&lt; rzand &gt;) expaniliendo 1a
.. d
e utr r~pro u iendo,
causa e ta.Je ben fi 10
l '~¡ motor l 1
·
~
e
e
.
cgu1m1cn
\
crecumemo de '\ p1 \(· ·
d d
1a pcr n
'
•
• on in u a
a. qu creLn en ella • nue
de&lt;l I an su v1da
,
·
p1enamente om en ida' &lt;le I bºu:n qu bacen b · d · .1 l a e. ta,
·aa faca n . i
.1
d
'
~ rm anuo e grande.
gnoranuo e e. ra fe rma u , .
.
L, n:pr ducción de un , d _ . .
q e can conr.nbuyen&lt;l&lt; ,l
c. ta O m¡u:to de relaci ne Jab ¡
d
manera má general ·ocíal. f 'I . .
.
ora e , } e
'
'
e · · ammo r la entr
1
vislumbran en el di e . d la
.
a a pro\e to. e
O
· ur
entre,1sLada
·d
ccrt za de qu gracia , la
·
• que ev1 cnci.Ln la
.,
.
' ' s a a. ocrnc1on codo: ganan
"
ganar . no solo las as1 rente m ¡c,ran
'J
l • e un ganar,
·
• u ,1 a r a &lt;l
t· · ·
lllo que las mprc ,t _ .\
p \( ·
_' ,
.
·u am1lia
r
}
· ~ ramb1 n r c1ben grandep
ecomp nsas.
"
cons cu

• La
d dominaci1'1n ' · j es nu.
,
pueu.1 · II amar a i aJ
J1%a
o que 10 ab
d
•
.
• er e repro uce n la práctica
manticn , Cierto estado

r

d

t:r matl:na-

clJ

e r 1 .
•. e ,u anas ) &lt;.JUL
ubordina a
.
e aci ne qw.: ben ficia a uno.
' ctros, .cencuentraendi·tinto ·,,¡. .
·- )
a tra,;· . de multiplic. l d d t·
m, t.: e. } . mamt-Jesta
ll a
e orma . . 0 e tn e ·b
.
la "as1 tente ,,
n e pr ·c1 amente en
. .
. que toman I cur.o. .
l
.
trabajad re ni en ·us f l
ni . e quec a ole
n lo
. anu ia ; s1110 que llega . l 0 1
animadora h
· d
.
, me u.
1a ta la.
' , orgamza ora.' fa. dircnor,1. Je I P,\( . . . el
otra manera no pudiera fun .·
.
.. 9u1za e
c1onar me1or, o n ab oluto. Este pleno

22

�cnnvcn imien o de la "bondad'' de la labor, aceita la má9ui.na, le Ja
, ida, la hace cr cer ,. e. i. tir. Cu:rn&lt;lo Bourd1eu babia sobrL la
violencia qmbólica por ejemplo, recalca e. te sentido oscuro y oculto

cuando dice:

El ~/eclo dr l,1 do111i11arió11 si1J1hólim. 110 Jt' produce m k1 lql!jm p11ra de
las (011rimrias ro11ort'dor11s, si110 a tmr(s d, los ,•.rq11e111t1s de peril'prión, de
apn·riaaó11 &gt; de arrió11 q11e ro11stilly&lt;'11 los hábitos,)' que s11sltJ1fa11, ,mtcr t/fll'
los ,-011/rolts de la amrimcia )' IM ro11trolt's de /11 l'(J/Jmtad, 1mr1 relarió11 de
aJTJori1111e11!fJ prq/i111d,1111e11/e tJbsam1 pam di" 111is111a (Bour&lt;lieu: 'i4-:2( 00).
La cuesti{in . e hace un tan ro ma comphca&lt;la cuando
traca de
un compkjo entramado de perccpc1one: de la, ida misma, de... de ·co.,
de anhelos, de ncce idades ocultas e in ati , fecha, , en Jon&lt;le
pareciera que el poder ~ sus ekctos s acomodan, se instalan
cómodamente. E quizá en e te senúdo en el qu • l •oucaulc incluye
uo ekm ntu importante para peo ar d poder Y sus rdac1onL : el
de: eo. E'\1ta en lo po.ihlc I térmmo de repre, tón; pues egun su .
per pccti\'a e un tanto peligro ·o ente&lt;.. 01 ra cosas porque "lo tjUL
hace qu d poder se agarre, yue . t le acepte, e simplemente.: qut·
no pesa ·obre una fuerza c..¡ut Jtee no ·ino llu de hecho "ª má:,
allá, pro&lt;luc&lt;.. co a. mduc placer, forma . abcr, produce discursos ... .,
Foucault: l 91: l 992). D1, cur5os qu mucha veces . e resguardan
perf ctamc:ntc en el 1magmario ) 9uc se e: tá bien con elln ·, :,e
ilisfrutan, llenan hm:co .. Comt!nta una animadora: " o, fíjate que
no había peo. a&lt;lo en eso, ¿por t¡m.::? pun:¡u yo ere que lo mágico.
lo mágico, es que tt &lt;las cuenta, qu, una palabra qut te escuchen ,.
t¡uc 1rva, te icnte. }ª pagada''; cxi tL t:O t ta fra e ·ansfacciún.
pues la con:truccton de iliscur o· también traosmllLO &lt;..n acionc~
agradable . El pndt.:r navega hacia ella Oa arumadora) y a m1,c: dt
ella, :e muc,·c. no se p rcibe fijo; Ua goza esta actividad, a., con1v
quienes la escuchan cuan&lt;lu dla ejerce su poder en cada SL 1ón.
La. animadora. cobran Yital importancia pu sto qu&lt;.. son 1.¡u1cn1.
e¡tcutan d trabajo adm..ini trativo que ha} dt.:tra. , pero lo nlcÍ
importantt. e · que son la pt:.r. o nas que cara a carn Iransmiten nn
úlo lo conocimientos que indjcan los manualc , sino qut
rcpn; entan imágenes que &lt;l.'ln lug:tr a un compleio &lt;le relaac&gt;ne. •

228

o on . ólo d medi&lt;1 de tran
. .· . d l' v·tlore .
, . m1s1on
1
que Uenan , acío en 1·
•.
•
· , · '&gt;n a per ona.
,1s :tststemcs que r
.
una aucombd lfUC h·1¡··1
. .1
eprescntan a un:1 cL'lse ' a
' ' , que a, uua &lt;.¡ue e u h
cmuc1orn: \ co1n¡)·tr1•· • . . . . ,
c a, que tra.nsm1te
· .. t: . pencnc1a El · .·
como •\
P-\( en g an
d' 1 ' .
x1ro Je una orgarú:rnci&lt;'&gt;n
r, me ll a . e alberg·t
,.¡ 1
\lucha &lt;lt las asiste 1t e
'
n e Pano mocional
.
t es mrrnan ¡nrtc 1
marginados, olYiJadoc: CU\ . • 1.. '
le grupo, socialc:·u
'
'
a conu 1c1om:s J . . • .
on ad a no t.:r C;·scucl1·1d .
CXJstencta los han
· os " tomados ,
en g neral. Ln este sentid&lt;
·t- .·. ,· t:n cucnra por la sociedad
&gt;, re 111&lt;.:nLomc [) · •· ¡
mu¡en·s. el hecho 1 .
&lt;l
rinc1pa mente a la
l e ser toma a en cu ·nt
conJición aCt"ntad'.l Y 1 1 &lt;l ·
c ª por una perc:ona con la
-, .
, .m ie a a por OTan ¡)art 1 1
1Jrinda gr·m&lt;lcs
at · ·f
.
t°'"
'
e ( e a sociedad le
• •
, J accione . I as asi t ,
,
,
:uenci,'m , obre di l., s
1 . . • . . e ntc. son escuch:1das, ha\'
, . . e nmre a e P r·mz 1
.
.
yuc pued;m, altr más co1n&lt;&gt; p .
• .a&lt; e una \tda mejor. en la
·
cr nnas tlnt
¡
•

d núcleo fanuJrnr.

.

o en a soc,eJa&lt;l como en

U crec1m1ent&lt;.&gt; ex1ro
· · le
¡ \ • p ( s .¡ .
.,
t.structura ) organizaci6n (
.
l re arnma tamb1en con su
. ~orno se pudo &lt;ibser . .
aparrados anteriores st1 o
.
.
. \ ru en uno dt: lo.
· , · rgamgrann s¡ • · ·
.
con caJa pieza ...n
¡
. . · · &lt;:ran.¡utco) 6 Jén Jelimitado
·' .. • u ugar Y lun ·
1 , •
'
llexibilidaJ
,
1.
•
CJc m:1.nt O dic1c..·r11emcnte. Pc:e a la
,
,
. lJUC puw&lt;..ra ~1parecer en alguna d ,
t:n el amb1to especifico I l·
1 1
t MJ. normas, como
t L ,l. umt fü. e
por ·¡·e 1
scgiumienw del cakndan
. 1 .
' . e mp &lt;&gt; t·n cuanro al
as1. icn
.
&lt;&gt; c. co ar o la no formalidad e ·tricca . 1
ia m en los lugares en dnnck· e llc,·an
' i:n a
es aparenr&lt;:mcnr ·
·
' ª cab« 1 la csiones·
e ngurosa en us pro r
'
en el mantcnimiemo ditis . &lt;l
et m11entos, pero obre todo

.
·ll
e u estructura.
. .. on Yano. los dato, inreresantec: ue cJ , .
Jcrc1uo de poder r Jt• m· t . .
9
.e marcan claramente el
,
.in emm1cnt11 de •u torm
.¡- . .
l .
&lt;le cllo es el reclut,uníent
1.. .
1
a t: tlJsta: e pnm&lt;.'ro
ole ,1rnmac orac:· t¡uc ·t
1 .
:c ubican en el pénúlttn
.
1
.
".
. unyuc en a 1erar&lt;.¡ufa
10 U!!ar ¡u g·rn el
1
C(lmo se señ-11{1 ""te .
.n '
•
pape protagonista puc ·
' .....
s n t¡UJCOCS ·st ,
a. istcntc P·ira s . &lt;l . l: . an en cont.accn &lt;lirecto con las
.
.. •
cr ~tntma ora ba ta
.
socio 'Conómic,, elevado par·1 la
d . .d' lcnn tener un nivel
·
' '
me 1a e a soc J ¡
1
rn:i frecuente es b im·itac· • J .
· re a&lt; • r e modo
• ton c.: pcr. '111 :1 conocida p
t · ncce, ario qu tome ól . 1
· . . · · arn. comenzar,
0 ,l guno semmano .
1orm,1 . l'st·1blec1d
1
. ,
s para c&lt;,no cr las
•
a en as ljUl' &lt;lt'bc imp;uci1 la • ~c.
. . .to □ &lt;.'. : c:to a.

�difen:ncia J

c.loblan", e d cir las
a isccnt. yu cumplen 5 añ sen .\ P4\ . que se com~erten en
aiiimadora .. pues e tas última. · lo van a donde las am~1adorn.
\le prim r niv J no pu ·J n llegar" e decir a colorua marginad · \
111 in talactone. adt:cuada . E.l segundo d, to al re pecto uem: yuc
ver on el rn. 0 t \t p \ 'Jo\'en' en donde:: . on practmmte &lt;le
•ervicio •o 1al t.n e. uda. pri ·ada ·orno el
enológico de
: fonterre, , la l DL, l quien
e 10 un p;tr de ur ·o , están
apacirad.', ¡;ara impartir las se tone en ·
u la. públi~a. ": _Y
fin, lmcntc un wrc r t:Jl·mpl qu habla de una ·fi a.z centralizacton
de la tom,1 de dcct ·10ne en • f onterre ( st en e tr cha relación
con :u ja:m.¡uia mpre ·anal),
l}Ut: en 1 P \( ·Varonil' existe
un prore ro llUL corn t ·ne.lar s1 ne a lo _1ecutivo J emprt: a,
pero en , lonterr y no
1mpart , sólo
exa n&lt;lc_ a o~ra s &lt;le , al
parecer en e ta impnrtant sede nac10nal no bac taita mfluenc1ar a
las a1ümadora qu

e 'd

su c¡t.·cutiw, , . olo a sus empl ·a&lt;lo , o a u obrero .
Lsto a nivel &lt;le la 011-,ranización )ª que en lo dt cur ( le la
.
de
per. ona · entre, 1 tac.la t: pu &lt;len p rct b ir ol r . a pecrus •
&lt;lomjnacii'ln de ¡ ·rctcio d1.: poder ,. en ciert sentido, Je
Ji. runinación. \parecen :i lo largo de e to, di. cur. os, e prcs10ne
qu • transmiten la idea J · un au o po. icionami nto · cial
e,·1dentcmente da i ta yue :1&lt;.lemá permite c.¡ue reluzca de nuevo
la reh1c111n verdad ,· poder. :nando ·t: enuncian idea. \
cxpre a
l, yue
pien a, nect: anamcntc: esta palabra \ • u igni~cac1one:
e t:ín enraizada:-, orno ya h:t ía comcnta&lt;lo, a un con¡unl&lt;&gt; Je
r laciones nciale:- que son pr et ·amente de donde parten. l-1
c1r unstancias en 1a que . e produc · d di cur. o ·on e. ncrale. para
entender el p dct qu ~ ,cult. en t:Ua , n la con 1c10n en la llue
&lt;.: •nun ia , . e e cu ha u rcctbc:.
al a rdu tr entone s . :it~o
cunee¡ to impurtant . d de amoridad,, t:n c. re cn11do la Pº. tctt ~
l}Ue ocupa 1..iuién m.ile det rminado Jis ur o, 1~ ual e rdact mir~
con la fici •ncia lle lo c.¡ue . e ennn 1a; Bour iieu plantea lk t:'. t,l
forma t¡ue "la&lt;; condicione yue conlier n al r1rual u cficit:ncta ·olo
pw.:dcn r •unir c a tr:ffé de una in 11tuc1on . 1ue . , ha,11 11w~ r~J::
por ·crlo, lel pnder &lt;ll controlar la rnarupulacmn (HourJ1e ·

230

"'5: 1C) 5). Ln el a ·o que nos ocupa, la. ''. nimadora. " de ,\ P,\ _
re paldadas
f br,1,
. a.-·1com
.
. . por .c. t. or ani.zaci&lt;'m , eJ po&lt;ler d . u pa,
&gt;
Jel p0Mc1onam1ento d cb e del que on rt:conocida. , c nin de
antu~an~&gt; en una po. tción priúlcgjada para lmitir u \'OZ y que
~&lt;lemas sra ca e cuchaJa} ,;aforada por otros, por otr s meno
tavnreetdo
en. I con¡·unto de r ·la· ion ,,. n1a' ...-.. ¡ ect'fi amcnt •, en
.
la c1rcun tanc1a cJ la . esión.

l n porta oz de 1: . t1 natur. leza ' en

t contexto, po •e enmnc ,

un sab r un con c1m1cnt&lt;, un Jercch, a hablar, a ·er escuchado·
lo ~be él mi. mo ' lo abe quien lo e ·cucha
llc;a a cabo entonce'
el ruu.1.I. La expresiones de una arumadora son por qempl&lt; :
• • -t 11/011,~s Y~ :i¿i,ro

,'Oda l'f Z q11e e111j&gt;ÍtZf1 el 1t:111a. 110 /" n,,p,ezo si11
011/t's dem: .\/JJ/or, ljlll' klS pa/4,bra..r q11e .ro/m dt 1111 /Jora, sean fas
''!YO.S •. 'q11e 110 sea ro la q11e hahlr, q11e .rea.r 111 por 111edio di 111í ';
porq11e es!ara la.r se,ioms 'si Fóti,11,1 1111' dijo q11e n lr!/0, ro .ré ,¡11e l'{J
ti .rer f'f!/O , fllllkfllt' 110 ser,, mlo11ces es 11111rha. 11111rht1 respon. ahilidad
el e.rlar pt11'CJda tibí, o sea es... ruando 111e harm 1111a prr. 11111a ,11 ··a¡
.re,ior!', ) ' digo tOMS q11e 110 tllt i111a i11,1b,1 rletir, 11 sl',1, .rí ohra J;i~.r
ni 11osolras, dices, t¡11t&gt; .rM algo .•. qm· seo para I bim de /!a.r..
Parece haber en u palabra. concicn ta de l imporranCJa c.k u
papel en cuanto a la mflu ncia lfU t.:U,1 pued r pr entar en la
conformación ima inaria de la mu¡ r c.¡ue a 1st n; sab gw.: u
lugar, e un lugar con una carg,1 en e. te aso una ·arga d pe ,der
yue · e afirma n ~sta r lación. u palabra era cuchada, r e rdada,
porque sella _yu_, n abe. 9uien ti n razón, e I gi[ima ·u p s,c,ón;
es un recon uru_ oto o iaJ d la. dcmá. t¡ue la reconocen y por lo
tanto d ella m1 ·m., Je ' mo
picn a a í mi . ma. ¡\ í la
condic1one n_ e aria para el ;x..tt Je un di cur. o egún Bourdieu.

on 1a ?ro~J da le d I dJ. cur. o, la pre pKdades d quien la.
pronuncia?' fmalmente la propJec.fode. de la in tin1ci,ln c.¡ue aut nza
a pr nunc1arlo~
ourdicu: - ¡: l 985 .
Por otr lado. lo. rcm,t que lru animadora unpanen e n la a,·uJa
&lt;le lo manual s diseñado por • P.\ . parecen omr agina; con

231

�las subjetividades a la 9u e &lt;lirige y e to también repercute Je
manera import.wte en la eficacrn del discur o. Algunos de lo tema ,
como se vio n el apartado anteti r, dentro &lt;le Ja · unidade Je
formación l lumana y !oral, on por ejemplo de "Tligiene y arreglo
per. onal, L1na alimentación balanceada, Inteligenci~ oluntad como
ba e de la superación", etc., que lejo. de apro. imar e a la realidad
y problemática pecífica de la persona, , e. tos temas on una
especie Je moldes que intentan imponer e arbitrru.-iamente. Desde
el momento de impartirlos se e. rá dando una relación de dominación,
un adoctrinar obre la 'vida correcta", obre la "yerdad" c.1ue
A P pose , obre d "buen conducirse' ; todo este bagaje qut:
la. animad ra · de antemano po een. Hacen alu ión constante
ad má · a unos valore universales, valor trascen&lt;l ntal que es
necesario difundir y hacer efectivos ante "la descomp ición social";
en este entido reafirman un estereotipo de familia, un estereotipo
de espo. a y madr , r produóendo no ólo e fera arcaicas &lt;le
dominación inclu
de de el plan de género, sino bu cando un
conformismo una paz, una tranquilidad, c.1ue en gran parte e
, u tentada a través de la r Ligión. "Tener contento a tu esposo", "a
tus hijos", "para que vaya cont oto a trabajar' ... son lugares
c mu.ne .. Es nece. ario entonce acercar a estos valore legitimado
para tener una Yida "más saludable"; e trata de afirmar o reafirmar
a travé de lo cur o el di curso que se pien a como correcto, que
ba construido como el c rrccto. Para que se a imile mejor e~
necesario, como ya habia señalado, tina esp ci de "adecuación"
(B urdicu: 71: 191 5) entre el &lt;liscur. o del locutor y el de los
receptores, en e te • en6do, que las anima&lt;lora y asi ten1es
compartan en mayor o menor medida, un mundo imból.tco con u
respectivas normas ociale } valores legítimo .
Con todos e tos ingr 'e.tiente. oculto digamos que la rg-anización
crece, actúa, r cambia , ubj tividad y por Lo tanto acciones '
actitude .
apoya en una e tructura organizativa fuerte gue con la
ayuda de u a esorc encara cgura lo cambio. convenien e. para
la continuidad de su exitoso funcionamiento. -&lt;.. flexible en cierto
ntido pue. mucha de . u difu ión y d la impartición de curo. e

232

adapta a un plano mu) informal s1 es necesario ("ha ta debajo de
un árbol" . imparten Jas e ione ). Acude repre entada por . us
agente. cara a cara o "animadoras" a los hogares, ) los resultados
pronto e perciben en mucho caso·, como lo confirman las empresa
que gozan de u, b neficios o las animadoras que comparten e pacio
, experiencia con la • a i tente. '' y gue fácilmenle lo notan por
medio de anécdota, o "te timonios ·.
orno toda organización coo futuro ) en con, tao te crecim1ento,
se comparte en el interior una jerga o Lenguaje en común, que
comprende dichos corno: 'que e note que eres de \l P1\ "o'' i
tú educas a un hombre, educas a una persona· si tú educa. a una
mujer, educas a una familia", por e1empl · aderná del léxico de la
organización, que pese a que e con&lt;le cuestiones de rango con erva
unidad en el grupo, en "la grao familia
PAC' . E importante
mencionar también el aspecto religio o yue e tá pre ente en cada
. esión, pues cu ntan con una "consagración a
PJ\C", que es
una pecie de credo y que reafirma a través d u repet1c1on
constante, premi as importantes pasa la organización haciendo
indu, o mención al crabaj ) al mi mo tiempo a Dio . Digamos que
las piezas ncajan de manera efica7 para gue e ta organización no
sólo , mant nga, in que sLga creciendo; que . iga lleganuo a
u1Stinto hogares y formando parte de lo . innumerables in trwnen tos
de que se alen los grupos que ejercen mayor poder en la ocieclad,
para crear Ja. condicione adecuada en ara. del mantcnmúento o
mejor dicho, del incremento de sus priY-ilegios.

V. Conclu ión

El pen amiento emprc ·arial continúa ho) e.-pandiendo ·u \'i.ión
&lt;-Juizá de formas má diveras v exten&lt;l1da que en el pa. ado. Lo
in trumentos que utili1a no ólo se c.:xtien&lt;len ~ti ámbito corporatt\"O
sino que se iguen expandiendo a otro ámbilOs d la vida ociaJ
como la educación, por c1rar un ejemplo. La proliferación de
univer ida&lt;les y programas enfocado específicamente a la acth 1dad
tmpresarial, de¡ando e.le lado otra rama · 1rnportanrc. para el

233

�b1enc tar le la so iedad

&lt;lt.- mílu ocia que e

in duJa un indicio importante d l poder

to. grup . p &gt; c.:en.

l .a c n:trucc1ún de reah&lt;ladcs alternati\ a que mue. tren una cara
ma. humana de l:i ,·iJa parece encontrar sever &gt;. ob taculos ante d
tmpul o Je la idea d un • olu mund po. ible 4ue pe al paso Je
lo :11105 ) :t la. re:istcncias emprendi&lt;ln , te único pai aje igue
tntt.ntandn ÍLn icmementc arraigar ·e en la, c nciencia a Lra, e Je
lo rncdi, &gt;. má din:r o. ) ncwcdo o . . La da. e p ltaca) t.mprcsarial
t.¡m: ho · Kobicrna a . léxico par n p mer e, p iaJ cmpeno n
conducir al p, L a una privat1zac1on de la vida } del conoc11rnen10.
, e fanm:ccn d m:rnera eficaz la nucvru· form de organi7.actnn
J l trabajo, que n gran medida on producto de lo. parámetro. y
la, xtgt.n ia dd mt.rcad 1nt ·rnac1011al pero que a u , e7 se
alimentan k la. c. ratcgta l cak con d fin ele corre ·p mder de la
111Lj01 mant.·ra al I en fic10 d lo dueños del capiLal, cue tión natural
en ,] i. tema ccon muco que no t.m'Udvc.
El ca:o d \
P \( t.:s put.s, la aplicación d un in trw11enw
m,is p,ua el comLudo Je e, to tot n: e. ) que omo otros, ha u.rudo
1 s fccros deseado · lo dtmue. tra nt sólo .u permanencia a tra\·é
&lt;le lo ~no.. ino el gran crecimiento yu · :igue experimentando.
na org.mi;,:aciéin cnfr cada al cambio i&lt;lc.:ológic que cuenta con d
apoyo de las empre a y por I ranto
n r ·cur o poltt1C&lt;1 · ,
e;:conúnucos l :l\ orabk: ·, así como u rdactón con la religioo c, rohcn
y con académico: Je distintas rama. le conocuniento; tiene grande:
posihilidadt:. J · é:ico como d ca o lo Jemue. tra. lmpul ar d v:tlor
del trabajo , d &lt;ml n ,l Lravc. del terreno cmoci nal y afecti\-o en d

pbno de la mu¡t.r ) Je la familia, \ aliéndo e de la neces1&lt;la&lt;l dt: la
pcr., nas &lt;le cr tomada en ·ucnra) Je so tener e por. u creencia.
rdigio a e sin duda un punto chl\e en el cr cimi nw ) la
efe ti\'idad &lt;lL c:ra a:o iación.
[:, ta invcsugac1ún c. enr ncc · ólo un acercamiento a una di:
la mulnpk forma en la. yuc de ·d hace década ) hasta la fecha,
e prcn:nJc crear un amb1ente d pa7 de tranquifüla&lt;l, pt:. e a lo·
, bu o } la crecí ntc polarización social, &lt;liscñminac1ón y represión
por la t.¡ut: p,1 ·a d pai ·. Crea ión d e n en o. yue permitan fa

r produ ción de un e tado d t: re·lac1onL·
.
cnnn:ment p,ara unos
.
O
.
• parec10 importante tocar el punto d I d
t1ue e un 1
fu
po er, puesto
,
c emento n&lt;lamemal p
d
de influencia uc
. • ara entt □ lr esto mccam mo.
.
9
maten, hzan en agente como \
p '\ , p
nue,~a. mve tigaciones imilare
h·
.
. ¡· ara
n cesano ent &gt;n
1os ca, o e ne reto ,,. t ~ . ·, e1 acc
.
.
e. ana 1%ar
• , ... ccn1ca }' 0 m ·t
J 9ut. valen
en el la
· ·
·
rumcrno ·

cuanto

P no cot1&lt;l1ano, cara a cara, en la e fen real E.
.. .i'S/l(d1t1r d podt'r allí do11dr s11 . ¡,
• . ' . .s important :
totnl!llm/1 11westidr1 n1 ,,¡ ,·1."li" . • , 111 -e~mo11, .r, lze11r 111111 il1lt11rio11, fSlfÍ
"· ' cno1 ac pmdltar re.1/i
,t:, •
extrc111a, a/h
es/
., .
.· t P.r )' ~,erht'dS,)' fil s11 tara
.
a e11 ie111ao11 rhrf'rta e 111/llt'fl: t
~;1•1~0',º::1l11m~lr ~odet11os J/11111ar ol1rto, s11 bln11ro, S/f ra11;
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"'" v.an pa .org.mx
www.anspac.1&gt;rg.mx/juv nil-main.h1m

�UNA OFICINA EJECUTIVA DE LA
PRESIDENCIA: INSTANCIA

NECESARIA EN MÉXICO
Juan Marín González olí

e, Mí TODO C(UP\R IDO

IEMPRF H \ 'IDO el

fiel &lt;le la balama &lt;le nue tra

hi tona poütica mexicana., &lt;ltcbo ea de pa o, gran parte de lo gue
lo Padres de la Patrta concebían para la nueva nación, recaía en
modelo poütic s que tenían como prototipo el d paí es djstante
en las costumbre, y en su formao , n ocia!, pero la idea era y 1gue
1endo, el progre o. E_ toy convencido &lt;le gue en toda argumentación
científica , obre todo en In e plicación &lt;l lo istema polfrico
contemporaneo , uno &lt;le lo, modelo má importante , por no decir
9ue el principal, es el sistema pre 1dencial Je lo Esta&lt;lo, l nido
de rnérica.
'1 pre cote arúculo trata de demostrar que en alguna medida r
dado la juventud de la nación m xicana, e no ha pre entado
paulatmamente , por nece. i&lt;lade, xtraordmana , el Lr anexando,
calcan&lt;lo, mati2ando todo obre la marcha, tema ad1T1Jnistrativo
l!Ue . on de urna 1mportanc1a } n este momento &lt;le urgencia para
el G obierno Federal I xicano; la hip 'tesis &lt;le tip compara
a

'"º

cadém1coy funaonanu públicoyprivado. Profesor de la Faculrad de Derecho
\' Cienaas oc1ales de la l',\ L

�la gue de eo aludir, tiene gue ver con el hecho de que el Presidente
de los E tado
nidos de América cuenta en u cercanía geográfica
con colaboradores imprescindible para el manej de la gran
maquinaria administrativa gue encabeza, fenómeno que
principalmente y causada por la Gran Depresión del 29, dio como
resultado que el pr idcnte FD. Roosvelt extendiera sus principales
acciones administrativas a través de sus más cercanos colaboradores,
porgue derivado de aquel acontecimiento depresivo se encontró
con que la mayor parte del gabinete estaba paralizado; en alguno
ca os por falta de aprobación enatorial, en otro por falta de interés
político (por no pertenecer a, u propio partido), en algunos má, por
falta de presupuesto, etc. Derivado de esa circunstancia y de haber
pa ado antes de la ya citada depre ·ión por una gran pandemia ( 19181919) el presidente Roosvelt decidió crear a instancias del Comité
de la Dir cción Administrativa ncabezado por uno de sus má
cercano colaboradores T,0ui Brownlow, lo que hoy se conoce como
la bxea1ti11e O.ffice Of The Presiden!, con el objeto de sacar adelante r
de manera práctica lo a, unto, má urgentes de la administración
pública norteamericana un ente complejo, sobre todo i tomamos
en cuenta la realidad d su federalismo, primero como un fenómeno
político y económico, después como una técnica constitucional que
ha rendido -verdaderos fruto jurídicos y políticos desde u
nacimiento.
E to contrasta con lo qu ocurre en un sistema como l nue tro,
sobre todo a partir d 1997 } má aterrizado de de el año 2000, en
el que un gobierno respaldado por una mayoría absoluta o relati"a
n el Congre. o ha actuado n ocasione , sin un control político
real, sobre rodo si tomamos en cuenta que para tener se control
certero en i\féxico, se requiere de un ''caudillaje moral" indiscutible
a lo que también hay que añadir lJUe con ·titucionalmente, r también
n gran medida ca i de facto, nue tro presidente tiene cierta libertad
para la formación y puesta en marcha de unidade. de asesoría, apoyo
técnico , de coordinación que crea oportuno. 1

1

Pongamos como ejemplo el artículo 8 de la LO PF.

238

Por otra parte, e importante de, tacar gue el movimiento
d mocrático trae aparejado el hecho de que la cultura política.
desconozca en ocasiones la forma que conlleva una toma de
Jecisíones internas, en 1a que e pre ume la deci iva import:tncia
de la po tura pre idencial y 1a oece idad de crear un fuerte aparato
admini trativo en el gobierno, que articul armonice, la
interlocución entre 1 presidente d la República y lo gobcrnadore
de los
tados preponderaotemente. Este planteamiento me ha
motivado al estudio del sist ma norteamericano, obre todo en cuanto
a la responsabilidad per onal del pre idente dentro del ejecutivo \
L1 formación de una e pecie de Gabinete Alterno en mano. d~l
presidente Q.a ExeC11fi11e O.ffice qf the Presiden!, con la w·hite Ho11se
q{ftce a la cabeza). o hay gue olvidar que para 1a construcción de
es modelo, se requirieron años de buena r mala experiencias,
sobre todo tomando muy en cuenta 1a figura de Jos Think Thank 's o
cabilderos en políticas pública , nacido n esa ación a partir de
la era de Roosvelt} 1a Comisión Brownlow.
n lo Estados nidos de orteamérica de de hace mucho años
se tiene implem ntaclo dentro de su estructura normativa lo que
ello denominan "advice and consent" es decir, el con ejo y
con, entimiento del enado para ocupar cargo dentro de la
admini tración pública federal a instancia de la nominación que
previamente hace el pre. ideote del jecutivo. El aróculo II, s cción
2, párrafo egundo de la on titucióo d aquel paí , eñala que el
pre i&lt;l nte tiene "el poder'', con la recomendación y con entimienro
del cnado' , para nombrar a lo oficiale del gobierno. ctualment
alrededor de 100,000 cargo , es decir un 10%, . on nominado
directamente por el ejecutivo federal bajo esa premi, a, en tanto
que el resrante 90% on a umidos mediante un .i tema que
denominan «meritorial'.
'Recomendación y con entimiemo" (advice and cons nt) es una
expresión constitucional que tiene u origen en la época de los padres
fundadore de los Estados rnido para manten r el equilibrio de
lo pod re entre do, corriente ideológica muy fuerte , la de
aquello que deseaban una presid nda unipersonal y la de lo

239

�partidario de un presidente sometido al ' ongre o. La constitución
de lo. Est.a&lt;lo. Unido refiere que el pre ident tiene el poder" para
"nombrar ' a los miembro del gabinete pero i mpre 9u e cuche la
"r comendaci 'n") cuente con el "consentimiento" del enado.
La confumaci ' n en el nad
da a tra ' d 24 comisione.,
( 1ue r sultan poca si las comparamos con la qu xi ten en el
lex:ican : 57 ordinaria, , 7 peciale , 5 bicamerale _ 1 conúte &lt;l
transparencia) para someter a escrutini o únicament al candiuato
pr pu t in a la propia cretaría en cue tión. Por citar un ca o
hablem . de la reciente c mpar ccncia &lt;l I lillary linton ant d
omité d R lae1one E xteriores, Juego &lt;le su nominaci , n por parte
del acmal pre. idcnl d 1 s 1~ t.ado. rnido d
or eamérica, en la
que fue aprobada por 16 vot a fav r y uno en contra, este último
argumentando l po ible conllicLO de intere e derivado de la.
actividade filantrópica de la Fundaci ' n Bill Clinton.
Hi róricameor han ido poca la vec en 9u J nado rechaza
alguna nominac1 , n pre. iden iaJ aJ gabinete. Do ca o r ciente·
no a •udan a ilustrar lo que noca i ne , c.: con ·erte en un 1·orruo. o
pr ce. o d ratifi ación &lt;le Jo. miembro~ del gabinet pr idenc1aJ
e. tadounidense. 2
El 3 d enero de 2l O1, Linda há,· z fu nominada por el
presidente u. b para cupar la cretaría del Trabajo.
parur de
e m &gt;mento, Chávez fue inY tigada tanto por la prensa como por
1 FBl revelándo e qu , upuescamence había tenid trabajando en
su ca ·a a una inmigrant ilegal Guatemalteca por más d diez año·.
Ante el e cándalo, Chávez retiró su candidatura el 9 de enero.
Po tcriorm nte ue absuelta Je lo cargos.
1 gob rnador de uevo léxico füll Richard on nominado
recientement por Barack Obama para ectetario del Com rcio,
r úró . u candidatura al difundir l
w York Time que tenía
información obr una inve tigac1on federal n u ontra por
pre untos contrato otorgado in Licitación y que corre poncLian a
Jonant d u campaiia.
1 De Truman a ' L"'&lt;on, lo: prc::s1dcntL'S em 1arun al
·nado 1,400,lX.JU oonunacmnes.
dc la 9ue e aprobaron el 97°111, fu ron r chazadas d 2.7°111 y se reoraron d 3%.

240

En el . i. tema p &gt;lítico norteamericano
una r alídad la
transparencia en el proce o de a 1gnaci · n de los cargo público
por part del 1. tema de rcpr , entación, en la que se a ume
fehacientemente esta grave re ponsabilidad de carácter sociopolílico
a lo ojo &lt;le todo los sectore social . .
En México el universo d asignación a puestos públicos
ratificad por I Congre, e mu e trecho 1 tiene que Yer más con
alianza partidi ta e intere
creado que con ficiencrn y
capacidac.l. La ,onslitución Política &lt;le lo E:tado .
nidos
M xicano, , di p ne 9ue eJ enad ranfü.¡ue 1 , nombramient · que
el pre idente de la Rcpúbli a haga del procurador General &lt;l la
República, mmi. tr s, ag ntes diplomatico ·, eón uJ r,en ral ,
empleado. , uperiore d flacienda, e ronele ) dcmá j fe.
upen re del .. jército, .L\rmada } ruerza érea acionale . D la
mi ma man ra, cada .. ntidad Ped rnuva 11 ne disposicione,
con titucionale en ese entid . En 1uerrero por ejemplo, el congr ' o
del estado 'designa" al procurador d · enu·e una tema propue ta por el
gob mador. En l E tado de México, é te . "designado" por el
ob mador p ro "ratificado' por la. do, tercera: partes del congreso )
a! í uc sivamente encomramo ejemplo
n ese . mido.
La ,on, ticución norteamericana registra un autocontrol orientado
a la ficiencia gubernamental y , ntiende que i bien el pre 1dent
ncama aJ Poder Ejecutivo en u c njunto, ha de er también u
voluntad 1ndi, i&lt;lual la que intervenga LD el proce , d
nombramiento y a:uma lar . ponsabili&lt;la&lt;l de lo mi!-.mo ; 1 nado
op randa e mo onrrapeso, bliga al pre 1dentc a proponer el
nombra.mi neo d persona cuali..ficada , que van a pa ar por un
riguroso c nrrol para r confirma&lt;la dcfiniÜ\'amente.
Por tanto el nombramiemo d los crerario. va a s r una acción
compleja en la que inter ienen do. voluntade d terminantei;, lo
c¡ue normalment e &gt;kida cuando ck de I léxico . e e -amina eJ
istcma americano. na &lt;le la do voJuntadc.:. , la Jel pre:ident , va
a tener un mayor pe. o deci wo, vague e, el encargado de designar
a lo candidato v el ena&lt;lo suele &lt;lar u con entimien te a I&lt;, mi mo
in plantear mayores problema . La Con::;titución ie 178"' de

_41

�r
orteamérica no limita la interYención enatorial a cuestiones de
honrade7 y competencia -ino que también puede extenderse a la
valoración poütica d la actuación pública anterior del nominado.
El proce, o para la designación de los ecretaóos ini~ d~ _manera
formal cuando el ej cutivo informa al enado de la nommaaon. Con
la atenuant de que ames de que el presidente realice una nominaáón
para que ea confirm,'lda por el nado, exi te un pr ceso previo fáctico,
d carácter político, no regulado juddicameme, como ocurre e~ los
sistemas parlamentarios con el nombramiento d finitivo del g-a_bmet •
El pr idente para de ignara un nominado tiene en cuenta los dive~o
componente, que deben conformar u equipo ~e cr~tano
(geográfico , ideológico étnico , etc.), teni ndo gran tnfluenaa en la
actualidad en ~ pr c o la lf'hite Holl.fe OJ!ice.
Por otra parte I presidente de manera regular tiene en cuenta la
opinion s del ongreso en e p cial la de lo presidente de la.~
Comi ion ,. del Pleno del enado, pue aunque todo aben que
la ámara , \Jta con i&lt;lera a lo, ecretario · como figura bá icamente
d confianza pr sidencial, no iempre es a í, en la ma oría de la
oca ione , más yue figura d confiama son prominent s lidere
del ector, útile políticamente para 1 ejecutivo nort americano.
],os ecretari
on efectivamente de ignados por el pre idente
p ro hay qu tomar en cuenta que on repr entante de los dife~ente.
grupos yue apoyaron su campaña pre idencial )' gue tienen
indiscutibl m me influencia en lo ecrores afectado ' por sus
departamento , la mayoda de las Yeces figura independi~nte gue
no po een una relación de confianza pcr onal con ~l ~re, 1dente.
Woodro\\ ~ ' ilson , por ejemplo, d rivado 9U1za d la poca
confianza gue te1úa con lo miembros d su gabinet procuraba
t ner contacto inJi,1dual con cada uno &lt;le u mtegranre ante.
que convocar a reunione col ctiva con te, o bien reunía a ~n
r ducido grupo de gente d confianza int grado en el Conse1o
1 acional &lt;le Defensa ( ,011tuif of 1 atio11al Defense) uerra, Armada,
Int rior, gnculrora, Comercio y Trabajo creado en 1916
una
especi de gabinete intern , con l objeto de c _nsen ar op1ruones
para tomar una deci.ión con re pecto a &lt;letermmado tema.

co':'~

242

Po iblemente la modificación má importante de actuación
gubernamental fue la. operada con mucho éxito por F. D. Roo evelt,
Y que marcó una tendencia que continúa en la actualidad. El
presidente Roo evelt dejó de apoyar, e n u ecretario como un
órgano colegiado en busca de deci ione para la ejecución de la alta
política gubernamental, en cambio, bu. caba consejo allí dond
creyera encontrarlo.

. ~ í,_en 1939 creó lo que e conoce como pre idencia
m tltuc1~naliz_ada, la Executive Office qfthePreside11t y que proporcionó
a la pres1denc1a de un aparato administrativo y de consejo cercano,
tanto estructural como geográficamente dentro d la Casa Blanca
e te ente complejo eclip~ó el papel del gabinete en las decisione
gubernamentales. La búsqueda de con, ejo, e inclu o la toma de
decisiones, en órgano ajeno al gabinete y radicado en la E:x:eC11tlÍ'e
~.ffe~e qfthe Presidmt, continuó ca i sin excepción, en las pre idencia
1gu1ente hasta la fecha.
James arter por ejemplo tom , la deci ión p rsonaJ queriendo
actuar en opo ición a la política en extremo centrista de ix n d
dar importantes e pacio a u gabinete (lo que d nominó co:no
abine! Go11erfllJJent), evitando que d ~&lt;le la aua Blanca e
n~utralizara a lo ecrctario . o ob tante su intención original
vio . n la n ce idad d espaciar por má tiempo la reuniones de
gabinete pa ando en el primer año &lt;le reunione emana! , a
9uincenale en el egundo, a men uale en el tercero , a la muv
e porádica del cuarto. La. reuniones de gabinete en realidad , ~
carac~erizab_a n por ser meramente informale , in orden del día y
con clivagac10nc ' obre diver o tópicos. La cerca.nía con el gabinete
propici , quiza. lo roces entre é, te · la IFhite Ho11se Ojfit-e, que
finalmente derivó en 1979 n la olicitud de arter de la dimisión
de todo lo miembro del gabinete y d 34 alto cargos dd staff de
1a a a Blanca, para a í poder remodelar el ejecutivo.
Conclu endo e ta crisi de gabin t con la renuncia d cinco
miembr~ , arter nombr ' a Hamilton Jordan como 'hief q/ ftajf
de la Lf7h,te Ho"se Offtce, excluyendo a partir de ntonce al gabinete
del proce o central &lt;le la roma de deci, iones.

243

�•n México lo cambio

u ·tancial . n el escenario o i poli neo

na ion,11 , la pofanza 1ón de las per. pe civa. acerca de las ac lom:
, dee1 iones a tomar p ra al anzar lo. nbj úvos Je b1 ne ·rar de
~uestrn ~oc1 ·dad, s c&lt; nvirtió 1:n un tema álgido cntr lo d,~tínto.
p 1dere \ m, k. d gobierno, que . i bicn e ta circun tancia e
produ ro d I tlll Lnto Je Jemocr:i.tizaci1 n n I léxico, hay ¡u
reconoc •r LlUl' nuc. tra m. cimcion · no e en ntraban preparada.
para :u r pue ta a un frnómen&lt; dt:. tal magnitud, con actores

polítict , in apa , d • eyuilibrar c. ta ucrzas a tra,· de_ lo.
ínstrum nto normaúw&gt;. y de lo. medio· idón o. para una chcaz
int rlocución. La re &gt;rientación e impul. o de la política interlocuci · n gubernamental la c, lida&lt;l en 1&lt;le. empeño de la· rre. esfera!
&lt;le g b1 rn , la eficacia de lo sen 1c10. de mtcltgencia, d desarrollo
Je e&lt; mpetcncias de los actores políti o
d h cho dL no tener una
vi. ión gl&lt; bal del pa ro federal, on a codru luce '-Tital
n d a tual
panorama naci mal ~ &lt;l prim r orden n la agenda jurídica \ ·ocia!

dd

~ tado Me.·1c;l00.
, 1 arnili , Jd pr bl ma que ahora i:nfrcntarno en l\léxic no:
lk,a in ,1rablcm nte a un tra. fondo d narurale1.a política, al dd
binomio centralización-Je. centralización lo qu equi ale a decir
quL un fact r d t •rminante &lt;l la pre bl mát1ca que ahora pa&lt;leccmo.
tiene qu ver n la uesttón &lt;le organiza 1ón del ::. tad tema ttUt'

en el pa ado n s ha llevado a seno contltc ). ·oc1alt:..

.

i ,b crvamos con atcnc1 · n v remo t¡u en la actualt&lt;la&lt;l, hacia
1 intl:rt( r &lt;l la: na 1onc.- operan por un ladt, fuaza · e n1rípda.
qu a. piran a la ma or he mogcn ida&lt;l p . 1 le en la organJ¿;ación
d •I pud r político), p r otr&lt; fuer1.a ·emrífuga~ qut: bu can como
meta la ma\ or hctcrc 1gend&lt;lad dentrn la unidad del • ·tado. r-◄ .n el
primer cas~, la fucr7.a polí1ica quL impulsan la centralización
d -rentan la prenú a de que in una mínima umform1dad no on
po ible. le s E. tado · modernos; n I segunde , la· fuerza de s1~,no
opu sto bu. an 1a afuma ión de su iJenndad ) l mm or re. peto
pnsihl a u di, cr. 1dad. l: e te juego de fucrza nace d pr• 1bkrna
de la dis1ribucion t ·rm 1rn1I dd pnd r p lmco.
En nm: tr &gt;caso e pertinente aclarar 4uc hui muy bueno. inrcntos

2 14

de ~ordinación ~ e,rganización gul&gt;ern:imcntal qu rindieron fruto ·
p~ra unplemcnt:ar polít:icru publica. le I, rgo a!cancL, el hecho Je d •var
di h;t · propm: tas a rango de ~rabint:te comenzc' le de 1958 con h
lfama&lt;la. e m1 mne incersccn:tanak: ·, en •l . cxeruo 1%4 ¡ &lt;J7( l . c &lt;licron
otrru conu ione , obr to&lt;l , en el e tor haC(:n&lt;lan . \ u, nutrida
reunt me con ot ' s cret1riru y deparrnmento adm1~i. irativo Je
19 O 19-,6 . ·
·
'
.
a.
tunaonaron on re.: 11.ilanda&lt;l los gnl inetc ~&gt;mpecuano.
•~du_·cnal ) &lt;l · política interna, Je 1976 a JIJ 2 ·e cr , d :ecrc.:tna. d~
l c~co, de l ()l 2 a 19, ' por acuerdo pn:srdcnCL'll l: crt.-:t la ti.g ura Je fa
oficrnn de ,1. e'-OrÍa y ap no té nico &lt;le la pre idencia el llamado
,ecr ·tar1:1do frnico de abinet , , de 1988 a J )94- : , crea la
C~&gt;o.rdtna ton d~ Gabinete. \' w&lt;la cstas importante. figura. on
elim.1.ruida a partir dd año 200( n yue cr , la oficina ejecutiva &lt;l
la _Pr s1J noa de Ja República, muy al e olo noneamerican • p rn en
tnJ op1ruón, tan s{ lo en el formaro.
En cuanr a la figura del ¿abincte · . obre todo en cuanto a
planea 1 , n ) metas e rdier , e Jejo de Jado la cue ·uon de un
buen ec¡u1po tt:cnico 9ut: pr pusiera meta ) . oluc1one a lo tema .
fundamentales del gobi rn mexicano, pe r ejemplo LO c. mi ·mo
l~nor e deb •ner en ucnta un t:: fuerzo bast:1.nk· erter&lt;, &lt;.fU se
luzo en la adnuru rrac1on pública que pr t.:nto d Plan aciuo:J Je
D , rrollo 1995-2000 e re . u. t ·ntaba una tesi. mu} importante
d nominada " uc o F derali. mo .\l xi ano'·, el mismo contenía
P&lt; liuca pública 9ue pucs1a rn marcha rindieron mu\· J ucnos fruto
pon1u , egun le demuestran las e rn&lt;lí. ti ·a , ti pru ·red , •n vanos
rubros) no olo en I ccon6mico. L'l de, centraliza 1011 &lt;.1uc . e, i\'ÍÚ
fut: un punro de partida irnporrant n aquello ai'io.. Rcmcmor1J
alg1Jno_dc . u. punto. para que tomemo. como base L'l propue t1..-

9u ma · adelante se plantean en I pres ntc trabajo.
&lt;in o fuer n la · linuu d acCÍ&lt;ín Llue en aquel entone · ma11za
· ba
d Plan acton,1I dl De arrollo:

l. rortakc ·r el cjerci io pleno de la . ob ranía nacional. como
valor . upren10 de nu,·srra
-. , nac wn a1·J&lt;. 1a&lt;. 1 y ·orno re pon. a b 1l1dad
prim ·ra del L tad
I · -¡ ano.

�2. Con. olidar un .r ' gimen de comyiv-encia social, regido
plenamente por el derecho, donde la ley ea aplicada a t do por
igual y la ju. ricia ea la vía para la oluci , n de lo. conflicto .
3. Construir un pleno desarrollo tlemocrático con l c¡ue s
id ntifiquen todos l m xican y a ba e de certidumbre j
confia.n.za para una vida política pacífica } una incensa participación
ciudadana.
4. vanzar hacia un desarrollo acial qu propicie y exti nda en
rodo el paL la. oportunidades de superación individual y
comunitaria, bajo lo principios d equidad y justicia.

l. J--i'acilitar una redi tribución de atribuciones entre el Ejecuúvo
Federal y los gobierno locale r revalorizar la acción pública de
los gobi rnos tarales y municipal . para det rminar su just
redtm n I nam1ento, tanto en competen ia. como en
re ponsabilidades y r cursos.

2. Proponer e pacios específico de par icipación d la
oc1cdad n Ja · política. gubernamental
uj ta. a la
de centraLización, a fin de que Ja gestión pública s a más democrática
e integre mayorc. grado. de cansen o ocial.
3.

ontribuir a la de centralización económica para alcanzar
paí . El proc o de redi tríbución de
compet ocia p rmicirá que diversa. ge riones de la ociedad se
puedan realizar en los gobiernos estatales J municipales facilitando
el arraigo de las actividad s producti •a. n las regione .

un d ·arrollo equilibrado del

5. Promover un crecimiento económico igoroso, sostenido v
. u rentable en ben licio de Jo m xi.cano .

E d cir, e pretendía la redi tribución de la re pon abilidade.
&lt;lel poder público entre los integrante &lt;lel Pacto Pederal ederacion,
E tado. y :Municipio.) con el propó ito &lt;le:
Impulsar eJ c.lesarrollo político in titucional;
. \lcanzar un ma 'Or de arr llo ocial;
ontribuir al creci.mien o económico;
Fortalecer el de arrollo regional, y
Promover un mayor de arrollo admini trati o.
Las cinco líneas de acción pu ieron en marcha tre programas:
rederali mo } d se ntralización;
l·ederah, mo hacen&lt;lario, }
RenoYación muruc1pal.

Federali mo

de centralización. Incluye la propue ta de:

246

4. Impulsar el desarroll económico y ocial d las localidacl s
a través del jercicio dir cto de una partt: su tancial deJ gasto público
por parte d l . gobierno locale . La d centralización de los
recurso propiciará un aceleramiento de la a.envidad económica
local, al op rar e un mayor gasto por parte de la autoridade, local .

5. Inducir el &lt;le arrollo técnico administrativo v financiero de
lo gobierno local s para ateoder d manera eficiente lo. nuevos
asuntos públicos de centralizado , lo que se traducirá n mnovación
de i. tema · procedimiento 9ue enriquecerán la admimstración
pública local.
Fed ralismo hacendario. Con i&lt;leró los siguientes puntos en u
propu

ta original:

l. At:anzar hacia un sistema nacional en coordinación
hacendaría que incorpore las áreas de ingreso, ga to ) deuda, a fin
de generar una mavor autonomía financiera de las enti&lt;lade

�fed ra11va m &lt;liante instrumento que amplíen su capaci&lt;lade
para generar ingr sos ptopios, mayor cert za en el acceso a su.
participacione , regla, dara, para olventar u re pon abilidadcs
en materia &lt;le ga L público el centralizado, al tiempo que
fortalezcan y amplí n su acceso al financiami nto público.

8. Promover una mayor responsabilidad en torno a la garantía ,
cali&lt;lad y rentabilidad económica y socíal de los proyecto que las
enudade, fi derativas propon n para recibir financiamiento público
y &lt;le mercado.

R novación Municipal. Con era aspect como:
2.
rnpliar la. por . rnde. tributaria · susccplible J ser
ejercidas por lo gobierno. locale, , } a i fortalec r su finanza,; y
generar un maror control ,, paracipación de la ciuJndanía en las
deci iones del gast público incrementar la corre pondencia entre
la recaudación propia las nec sidade. locale, .

3.

lmpul ar la d . centralizaci ' n ) la c laboracion
administrativa en mat ria fiscal para aproYechar las ventajas
comparativa. de ca&lt;la rden d gobierno.
Promo er 1d arr llo de . i tema. e tatales de coordrnación
hacen&lt;laria, particularmente en lo refi rente a a, pecto. imidicos }
n rmativ s; s1 tema administrariv . y d información; reJacioncs
hacen&lt;laria entre lo e tados . lo municipios; asi como el
fortalecirruento d lo proce o de planeación, programación,
pre upuestacióo y evaluación.

4.

5.

Reorientar la política de ga to público fi &lt;lera! a partir de la
nuern funcione. ttan ferida, por lo. de pachos federales a la.
· ntida&lt;le federativas con motivo del present Plan acional.

6.

Propiciar la homologación de los principios base de regisuo
&lt;l la contabilidad pública criterio. que norman la j cuc1ón del
ga. to e mvcr ión pública.

r

7.

E tablecer bases clara y permanente de di tribución ck

algun recur. o d I ga to público nue la ntidade como lo. del
ramo , r .,M, e n el propósito de otorgar certeza financiera facilitar
la planeación e in, trwnemación J lo. programa dcriyado .

248

1. Revi ar } en . u caso, actualizar el marco jundicn &lt;l 1
municipio para definir con claridad su atribucione , limites y
re pon abilidades.

2. Fortalecer institucionalmente a los ayuntamiento ) u
representación política para que respondan eficazmente a la futura
atribucione que se les confieran, en el marco del impul ·o al nue o
federalismo.

3. Vigorizar u hacienda pública para con olidar al
ayuntamiento como eje ptomot r del el sarroll ocial del municipio.
4.
mpliar La participación de lo ayuntamien os en la
planeaci ' n del d arrollo regional.
5. Promov r nue os e pacio. \ mecarusmo lega.le a favor de
la participación cívica r ·ocial.
H te plan condujo a una sorprendente recuperación del empleo
1 una ana adminisrración de la economía mexicana. con mu · alto
indicadores de crecimiento después de una contracción de la
economfa (-6.2º'º en 1995) a 5.1 %, en 1996, 6.8 en 199711 ' 11, 4. n
1998, 3.6 en 1999 7.5 n el 200 . Al mimo tiempo, impul ·ó la
apertura democrática de la p litica mexicana que pcrmiúo en julio
de 1997 la victoria clect ral de Cuauht, moc Cárdenas (PRD) como
jefe de gobi rn del Di tr1to hderal fecha n que tamb1 · n el PRI
dejaba de poseer la mayo1ia ab luca en la ámara de Diputado
Al final de • u mandato, el Dr. Zed1llo ~e convirlió en el pnmer

249

�pr stdcnce del l Rl en reconocer una dccrota n la el _-cciún
pr 1Jencial ,n In yue de pre urizó le alguna forma la h1erz,1
polittca! nacinnale. .
_
( omo obscn·amo ·, la aJopción d l esquema dt: c.l •ccntral1zac1on
funoono ba tame bien, quv.;\ d error fue hah r dejad &gt; mconclu
d mi. mu pmcc ·o, lo 9uc ha n1elt a polarizar lru fuer.1.a. cun la

ial _Y P &gt;líti :t, r 9níere de un.1 pr funda re. tructuracit,n ante- la
aprcmiant n ce íJad d interlocución gubcrrL1menr.al , cJcri\·ad Je la
nucrn tran 1c1ón democmuca, la mt ·ncion c.¡u re 'fX&gt;t;da nuevamenre
con la rapi&lt;lt:7} as rmida l 9u a tra,·és de lo año la ha caracr rv.a&lt;lo
. 9u la condicione actual del país e'i.lgen.

e nsecuLncia. 1u ahora padcccmo .
El cnfr · nt, miento nu varncnte t:ntre la fuerza polínca.
dominante en el pa1 ·, por un lado la n ncada a la c ntraliza~i{)ll o
a la pue ra en mar ha d · un f d rali m coacti, que c. pdt o.
por la coni rmacion cmpolítica que . e ti ne en c. te mom nto en
el paí \ por om la qut: pugna por la des nrralizac1ón, hac que
mevitabl ·m1.nrc I istema p lineo tt:nga &lt;..]UC operar a 'ece~ m
e rnhilidad 1.n u brújula ) ba¡ 1 principio &lt;le cooperación orzo. a
en la bú--qu1.·Ja del anhelado • check an I balanc " coro nerno

LI pre 1d nte de: lo. Estado
niJo de I ortcamenca ti&lt;.:ne
una ficina E¡ecutha l]Ue LO u hab r conri ne una mu, \anacla
gama _de.: ru e ore , n ella e -i. ten "cabildero. " que • neg,;cian'' un
·rnnumero de tema juridic &gt; nac10nalc , conómi os

c ntral dd

rema.
Recorduno . yue la c ntrnlizacii'm
de e mralización !-&lt; n
térnun&lt; ,_. arnh1valemc ·, nwcionado. por un pa. atlo, p &gt;r l 1.¡uc
hay qrn. apn:n&lt;lcr la lección de la h.i. toria e itar d maniqu ísmo.
·C por jcmpl &gt;, bueno e rccor&lt;lnr LO e. to. uemp que la
1.

ccntralinción fue d in rrumt:nto del que e s.ir\'teron much~ YL'Ce
lt &gt; reom 1ent· fCllerali ta a lo lar~o ck m1c tra hi toria para e¡ecutar

u pl:n de gob1 rno en los que lo pm 1legin y fueros locale jugaban
un tmp rtantc: papel. \ titulo d1. Ljemplo, r cucrdc e que cuando:
implanto la C nsotuc1on de 191- al~no
b1erno _emanado.. &lt;l~
la re, olucic'm opt.1ron por 1 ·entrali nl&lt; en la practica p ,!tuca
derivad 1uizá por L o, untura d · a9udlos difícile momento. ,
por la urgente rn:c .,¡Jad d1. l urudad n:i ·mnaJ.
_.
_
_
Retomando la neet: idad &lt;le un ent1. qm: ejccut políuca. publicas
prácnca. , á ik e ·rea d I prcsid ntc de la R pública, ometo a
'&lt;,n

1d ·ra 1é,n la :ip:ui ntc · hip tcsi::

1.

Lt : r ·taría de ,obemación en.. da Ln l 36 a

tra\' •.

d la~

13 e , IÁ'.\c · &lt;.on. ¡jmci male de la R publia 1 1 x.1cana, CU)º pape
ha id&lt;; t'U1 desl;Kado a I lar~ ele . u lu t na como fa 1or le e tabilidad

2511

2.

pre. upue tale·, de egundad ·te., con lo, tkma.· poJ re - fc&lt;lernlc.
) c &gt;n lo · Estado de la nión oficina c.¡ue n México ex.i ·te en
término. a~ini tratiYo, , pero que tcndm LJU re-esc.¡u ·matizar e
porque _I e ta bac1end demasiada falta al pre&lt;:identc p. ra armoniz. r
~ r ·lac1 n on lo. gobemac.lore: d 1,, · l' tad &gt;. } para ten r una
lntulocuaón poliuca adecuada.
_3: T mando como ba. e 9u · . de , ita) importancia para
~k. JCO re h r L-i problemáuca r ·fonda t:n esta hipóte is \ ante
un ª. cventua1 cn.1.
• • r ¡·1t1ca aguda I las principal . in titucione
,
na tonale en I corto I la7.o, e te articulo traia d1: acreditar la
necc. idad de crear 1uríd1camcnte la Ojici,,a / :1emh1·a dt la Prrsidemia
de l&lt;1 ReplÍh!ita, para 1.¡ue en primer término in trum ntc I cahildco
fedLraJ' e n un amplio eyuipn cienrífi o y técnico c.¡uc comenzará
com~&gt;,_una incubadora de "cabildero. &lt;l politica. pública O tbi11k
ta1Jk r , ·ncar!-,~do. J e-:. tudiar analizar, crear, inno\·ar, encontrar
punto de pundcractón htpótc i &lt;-t ue auxilien .1 cuidado dd
e~u~librio &lt;l I poder en el aspe to jurídico, principalm ntc:. Dicha
oticma fortalc na la a ruaaón n el d . arrollo de alguna funcione
1.Jllt: 1~ L:
_r ; rnc~ de la . \~Lnl t rao6n Publica Fedual k ore rga
a L-i ecrLtarla Je Gohemac1on, br todo b rdacionadas con d
aráculo_7 fraccíone • ,'TI n:X\'I,XVlI,, "X\11,X .. \'111,,· 'J.'

y X.

•. y

• n dcbemo perJer de

\ "t. La

yuc w&lt;lo cambfr, d

carácter

�administrativo en un organismo público tiene como trasfondo una
repercu ión de carácter político, no todo es cue tión de :' cn~ca
administrativa, en la toma de una decisión como ésta en el amb1to
gubernamental, deben ser tomadas en cuenta todas las_ arista . ~ .
Las caracterí ricas principales de actuación de dicha Oficma
Ejecutiva de la Presidencia de la República, serían las siguiente :

1)

0

asumir las funciones materiale de los responsables de lo

organismos gubernamentales.

2)

yudar y aconsejar al presidente, pero sin tener u~a autoridad

P?~

propia ni e tar jerárquicamente situados
enc~~a d_e ~o
responsables de la di tinta área de la adm1rustrac1on publica
federal.

3) Ge tionar aquello asuntos que por su importancia para el
presidente no pudieran er delegado a los responsable .

4) Los ecretario seguirían siendo los priocipale respon able
administrativos ante el pre idente · responsables de us accione
ante l ongre o.

5) Lo miembros de la Oficina Ejecutiva, alvo los que r ~ortan
en linea &lt;lir eta al presidente, y los re ·ponsables de los organismos
instjtucionale deberán reclutar e en base a méritos profe.ionaks.l
E importante destacar que el caso es pre entado bajo el
argumento y análisL d l métod comparativo, porque me encu~~tro
convencido de 9u de 1 24 a 1835 la nación mexicana v1v1~- un
auténtico federalismo, este propugnaba por encauzar a la nacion Y
a la admini tración pública en el ámbito y ttir cción similar a la &lt;lel
ecino del norte, 11 año má tarde las Ba e Orgánica entorpe-

-' ·
·
al
a rt6 ~rn la creación dt:
' Tomamos como ba t' la caracten urns panc1p - que po · r - ·
1a Exccuttvc Hice of tht: President, la Co1DJsión Brownlo'I.\' en 1939 Yqut: parecen

c!eron el canúno el~d~ y _fue hasta el 18 de mayo de 184""' qu 1
Congreso Extraordinano Con. tituyente, com·oca&lt;lo tras el Plan de
la Ci~da~ela, de 1846, r . tableció I rég1m n Federal de la
Con tituc1ón de 1824. Es en es tiempo que la Revolución de Avutla
dero~a el movit~ento qu hoy conocemo., como &lt;le Reforma ,: que
~a~na de culrnmar con la on titución &lt;le 185""', document~ e. te
ultuno_que consolidaría a la postre una adopción p renn del
federalt. mo en féxico.
El_ ~étodo en comento si mpre ha aullliado porc.1ue nos orienta
)'aurilta _n el ncuentro de nuevo, camino ino parecido., para! lo ,
con el ob1eto tal vez, de reencomrarnoc; con otra fórmulas , , incluso
c~n- el pasado; posibles solucione que nos ayuden a salir de la actual
cr~s~, en la que e encu ntra :mmergi&lt;lo el paí . Tlablamo de v;uias
en 1s en una, _1~ de la in eguridad publica, la ecunótruca (que es
?lobaJ), la política y la de la admini. tración pública, inclu •endo la
interlocución entre las esferas del actual gobierno mexicano.
Desde hace algún tiempo hemos Yi. to que la comunicación no
ha fluído como debiera en nue tro . i tema federal, esa interlocucic'&gt;n
con_ l~s _gobernadores de los e tado no ha encontrado un punto tle
c9~br10.
reyuiere en estos momento de comprender n todo
sentido que la política, al igual que el comercio \ las comunicaciones,
cambian con tamemente.
·
Hablaba al inicío del artículo ,obre la urgente nece 1dad de crear
un e pacio adm111.istrativo, hasta cierto punto científico cercano al
pre idente de la República, al contexto actual , al d fas
admini traci ne. que yendrán debe exi tir e ente, q~e articule v
armonice la implementación de política· púl üca r Je hn.cer u;1
e~dacl ro cabildeo e interlocución de la política presidencial, ea
9u1en ·ea q~en detente _el Poder Ejecuti\·o; la idea es llUC al igual
que en lo E ,\, e reqm re la figura de un cabildero, un secretario
' P c~ado n ese ramo, un j fe de la Oficma Ejecuti,Ta, &lt;..JUC auxilie
al pre idente en esa falca de comunicación in titucional resperuosa,
de frente certera sin ambigüedade. de rungún tipo.
Hoy el paí vive sumido en una de sus peon.: crisis en cuestiones
de in. egu.ridad pública interna, nunca anr ,1 ta en lo analc. de la

muy prácticas y senas.
252

253

�,,

(

hi toria, existe el número aproximado de 13,000 muertos en lo que
va &lt;lel 2006 a la fecha por . a cruenta lucha o combate al crimen
organizado, sin dejar de mencionar a los miles de compatriotas
mexicano que han padecido o padecen del flagelo del robo el asalto,
la extorsión, el ecuestre, temas que hasta el momento no se ban
podido erradicar del e cenario nacional, porque no es posible tan
solo estar diseñando y operando estrat gia «macro" Ja nación e ta
exjgiendo cada día con mayor fuerza acciones duales, "macro" y
"micro" aJ mi mo tiempo, que le permitan transitar sin problemas
en su desarrollo personal dentro del territorio; hablando de
problema de actualidad, e importante de, tacar que no hay un
elemento ni tampoc una jusri ficación que defina el porque no e
e tán entregando oportunamente lo recur.so públicos a los estados,
otro tema de urna importancia es que tampoco existe certidwnbre
sobre lo qu realmente esta sucediendo en cuan to a la crisis
económica, tan ólo nos enteramo por lo noticieros sobre los
movimientos de la re ervas internacionales con que cuenta el Banco
de léxico y que el dólar ube o baja, sin una explicación de fondo
por parte de las autoridades federales competentes. on temas muy
variados, con circunstancia que tienen que ver con la adecuada
interlocución de la maquinaria admini trativa federal algo esta
ucecliendo, o la concepción del gobierno versus administración
pública, no es comprendida en su totalidad.
A propósito de lo anterior, deseo expresar gue léxico requiere
en este momento de una actuación rápida, re petuosa de los
márgene político y de las distintas competencia que se entrelazan,
de una nueva realidad social y política, de ese federali mo dual y
cooperativo que siempre ha dado buenos frutos para la
gober?abilidad. Existe la posibilidad de que creando la Ojici11t1
EjeC11ti11a del Presidente de la Rcptíblico, a la manera de la de los Estados
oídos de ort américa, algo pueda hacerse al respecto y
comprender a cabalidad ese ente tan complejo como lo es la
administración pública. o puede ser una •oficina de cuate ', ni
tampoco de favoritos, ni de una política que se implemente mientras
tanto pa an los problemas; tiene que ser una especie de 'cabilderos

2.'i4

académicos' que conozcan a fondo las materias a trae-ar, que sean
especialistas en cada ramo 'f que sean comandados por un político
con espíritu de servicio y cooperación, que auxilien al presidente
&lt;le la República en esa falta de interlocución con los demás poderes
1 obre todo, con los gobernadores de lo estado .
Es importante aclarar que en la oficina c1ue ya existe
orgánicamente en los Pino , laboran alrededor de 300 persona , sin
embargo e desconoce casi de manera total 9ttieo la repre enta y
cuales on las funciones que actualmente reali7.a para abatir la
probl mática que e ha venido comentando n este trabajo. -&lt; n ese
espacio que propongo re-esquematizar debe exi rir el conocimiento
pleno para impul ar una política pública de Jargo alcance que auxilie
al pr idente y al país parn alcanzar rúveles óptimos de interlocución
en primer término y de crecimi nto sostenido por otro, un espacio
donde se proponga como constante corregir el rumbo cuando se
deba hac r, n donde se acelere lo que se tenga que acelerar, in
dejar de lado que el cabildeo de políticas públicas efectiva no es
para que se ben ticie a la da e política, sino al país, a la nación.
Quise introducir al inicio de este arúculo y tal vez me extendJ
demasiado, en cuanto a parte de la hi toria de cómo F. D. Roas clt
tuvo que lidiar con una ad.mini tración paralizada casi por completo,
que requería de la cortesía enatorial y de , u total apr bación para
poder transitar, sin tomar en cuenta factores com la Gran Depresión
la pandemia de 1918- 1919 que tenían asolado a ese país, no
dejemos de recordar que adetnás, se luchaba contra grandes capo
de la mafia y qu posteriormente tuvieron que hacerle frente a la
Segunda Guerra fondial, es de admirarse y de reconocer sin temor
al equívoco obre la gran lucha gue encabezó el largo período de la
presidencia de Roo velt y roJos los que en esa trayectoria lo
acompañaron, eran norteamericano comprometidos con la nación
}' con igo mi mos, se entregaron por completo para ·acar adelante
a su nación. ún y cuando no veo, por fortuna, el mismo panorama
de factores adversos en 1léx.ico hoy en día, creo que existen
similitudes para que algo e pueda poner en marcha, algo que auxilie,
ayude facilite lo camino~ del federalismo mexicano.
)1

255

�11 • "'

(

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256

257

�EL ESTADO DE DERECHO
ACTUAL Y LA NUEVA CONCEPCIÓN
DEL DERECHO EN LA DOCENCIA
JURÍDICA

Isabel Arévalo Díaz de Uribe*

Introducción

HAY

en todas las ciencias, y una serie de
efecto que produce la globalización en lo que concebimos como
''Estado de Derecho'. Por esos motivo lo docentes en Derecho
Lenemo la gran responsabilidad de ir ampliando la perspectiva
juádica, a fin de no sólo adaptarnos, sino de tomar la delantera en
lo constantes avances que correspondan, en virtud de La gran
trascendencia social que representa e ta ciencia para la paz ocial.
Vivenciamos temas muy foteresantes l]Ue nos remueven nuestro
espíritu crítico constructivo, a fin de sintonizamos con la evolución
del D recho, que al haber sido antetiormente tan lenta nos
encontramo. ahora con un compromiso mayor para acelerar sus
efectos teóricos prácticos y axiológicos, en un entorno
interdisciplinario y culturalmente diverso, que requiere
primeramente, que reafirmemos la nueva concepción del Derecho,
como de una mayor empatia hacia bs cuestione políticas,
UNA I TE 'SA EVOLUCió

'i'f&gt;rofesom ln\·esti!,'lldora de la Facultad de Derecho r Ciencias Sociales de: la ,\J"\TL.

259

�económica , sociale , ,. obre todo, educativas, que se han de 10mar
com la punta &lt;le lanza para impulsarnos decorosamente ante lo.
horizontes del nu \'O milenio.
Obvia e la trascendencia de tomar la .ruta correcta en nue. tra
labor docente, con un nue1;-u esquema mental, con un refooado
espíciru de e tudío y de inve tigación, con nuevas v iliversa
competencia multidisciplinaria., iluminados por la luz de la ju. ocia
y la equidad, y con una gran conciencia cial y d m crática.
atendi ndo de manera especial lo postulados de la
E .,O sobre
. us propuestas de o/lpreuder t1 Aprender", 'L4.prmder o Ser", ·;,4pnmder
a Hacer':)' ':Aprender a Comivir", tornándose ya imprescindible
nuestra esmerada atención a la tra. cendencia del lenguaje, a fin de
lograr resultados más ficient s y eficaces.
Como vemo , todo esto ignifica un gran rem al que habremos
de su.mamo para realizar, ( no ''enfrentar", por u connotación
negativa ... ) al er protagonútos actit•os y enltmastas de este 11Jomenlo di
tra11sit-ió1J haria /11 era del co1Jori111ie11to, pa.ra La cual tendremo que
capacitarnos ( como lo e tamos haciendo) con l objetivo &lt;le
·' prend r a nsenar" y orientar a nu tros estudiante. hacia un
renovado aprendizaje del Derecho que . ea integra/_)' a11tó1101110, que
n ce ariarnente tendrá que ir e actualizando a lo largo d sus ida ,
co□ un per everanre e píritu de tudio y de inve tigación, por la
apasionant ruta de la educación continua'
•s evidente que la cuesta por ubir e Lá. mur pronunciada, pero
ya es inso layable 1ue no ólo cumplamo con nuestras obligacionc ,
ino con nu stro dehm'.r, con una renovada y p süiva actitud \
e. merada dí ciplina, pue ésta serán el motor que no impulse en
nue tra ardua } trascenclenL'll tarea, pue. hay mucho por estudiar,
por decir, por convencer y por hacer y eguir haciendo, con
perse erancia inagotabl ....
En est trabajo me di pongo a re aJ lar alguno temas que se
analizaron en el proceso de estudio de la ,naesllia et1 Doa:ncia]1mdira,
que particularmcnt m intere aron, me orientaron y me
ensibilizaron, en mi proyecto por dj.&gt;re11rll!r rma ,111evofont1a de ctueilar

el Derecho

1'11 ,\

{é.'\.ico.

Pasado

Esto} de acuerdo n llue, aunque Lenemo 1.1ue revirar en nue tra
forma de pensar y de actuar, no todo lo pa ado hav que enterrarlo
por in rvible, pues somo I prnducm de to&lt;la una hi tona, qu en
us tiempos tuvo su raz' o de er.
Lo qu pasa e que lo tiempo han cambiado tan e Lrcpicrn,ament , que no encontramo. ahorn ante nuevo. horizontes, para
lo. que nos tenemo que preparar. La transición no . erá tan rápic:fa
corno qui i •ramo porque roda, ía ha} mucha limttante que . e
interfieren en este proc so. in ernbargl), el llama&lt;lo e. tá hecho, y
tenemos que acudir ...
En la lectura Je Ferrajoli I encontramo el íluiclo pasaje que: ha
habíclo des&lt;le:
1º El Derecho premoderno, cuando . e tenía una pre, 1a noción
1.k " tado de Derecho",
2º Para luego cambiar u concepc1on cuan&lt;lo nacio el r.stado
moderno, con el modelo de "E. tado Legislacivn de Der cho., o
"Estado Legal" ensalzando el principio de I galidaJ, como cnterio
e..--;.clusivo de identificación del derecho dlidu.
3º Y, luego como consecuencia de los efecto de la egun&lt;la
Gu rra ;.1unclia~ emerg1ó el modelo neo-iuspo, 1tr.·i ta d I ''E ta&lt;lo
constitucional de Derccho"o "E · tado con t1tucional",
. uborilinand la legalidad al &lt;locurncnto magno, por lo yu . e
proced.íó a la crítica n ca o donde hubie e di,·ergencia:- o
"laguna " por lo que la Jimrto11 ¡misdicdo11al, al mterprdar_)' ,,plic"r las
leyes, fue co1ridera&lt;la con una relevancia especial.
4º , e amplió la concepción amerior o en, el modelo consrit ucional, para ahora subordinar la, ley s a lo "principio
con títucionale " que se de. prendan de ella y de acuerdo a la
11at11rakza de la de111ocraan.
5º Y, en la actualiJad, nos encontramos ante: (transcribt un
e. 9uema qu hic en una. ele mi tareas):

1

260

futuro del E tado de D recho

Ferrajob Lnigi, Lectura sobre, Pasado)" Ji,111m d.-1 esltldo de drmho.

261

�la crisis de

nte sta &lt;le afiante complejidad, errajoli no
frece una
•oluc1ón e calo nada:
1° El &lt;le arrollo de un 'constitucionalismo in .. tado'', que
s1grufi9ue L'l mtegración jundica e institucional, complemento de
la económica ~ de la política.
2º Visualiza una Con. druc1ón que comprenda tocios lo
principios } derecho fundam ntales contemplados n las
con tirucion nacionales.
3º \ mar &gt;r plazo, lograr una verdadera Consútución Internacional (
dtseñad:i por la O, 'U, con ba ·e en las declaracione y por lo acordado
en~ convenciones int macionale, ), logrando ~d la garantías idóneas
que logren la paz y el respet a lo. derecho humano , en el xtens&lt; 1
espacio suprnestatal, en don&lt;le ca&lt;la día ·e incrementa la interacción
del ímpr s1oname número de su¡etos &lt;liver
cul1uralmeote ~
Yirtualmcnte en conflicto, que hay que regular.

"La Constitución,,: el cuarto elemento del Estado

recíprocamente para su exi tencia, pue como eñala Joseph M.
\'ilajosana, esra relación se equipara a la c¡ue hay entre La política ,. el
Derecho, 'ª que los cauhio.r del o,r/enjundico dependen del conte."-.1tJ polítko.
Pr ci am nte, Vilajo ana eñala que Teoría política 2 e.; la
que pr tende aportar a la ciencia política empírica, cierta preci. ión
en la conceptualización, definición d problemas y método a
emplear. Para preci,ar mejor e ta definición, ·e ap a en:
•
Filo ofía política, con la que percibe y analiza la:: id a , y
en
•
La investigación empírica, analizando cienáficamente los
hecho .

Y con cienle de esta gran diferenc1a, Vilajosana propone una
Teoría intermedia y vinculante, para yue las i&lt;lea~ ean , enficada ·
por los hecho , y vicever. a.
como reconocemo. que la forma de gobierno má exito.a e
el Estado con titucional d mocrátlco, el cual gira alrededor de la
,on. titución, entonce , en la lectura de Peter Haberle, . e menciona
que deberíamo. de er congruentes con la tra~cend neta de e te
docum oto, • catalogarlo como el cuarto elemento del E~tado,
ademá de la población, el territorio } el gobierno.
En vista de su grao , alor . ocia!, politicn \ jurídico, \ d cyue
pre. umjmo estar en una democracia CÍYica plurali. m, la d f n a
de la onsrirución es un a. unto que coJos lo ciudadanos &lt;lebemo ·
actuar c mo fiele. guar&lt;lianc , aJ ten r y reflejar una ''voluntad
constitucional,,.( o agregaría también una gran dosi. de hc)fle. tida&lt;l
\ de conciencia social ).
Lu que me parece mur atinado fue que en clase . mencionara
y_ue ademá d poder defender lo derecho. humano por acto &lt;le
las autoridades también pudie. e proceder e a defen, a cuando o□
afectados o vulnerados entre lo. m1 mo partlculare ·;&lt;lec. ta forma,
lo &lt;l techo, fundnmeotales deberían de ser protegidos n ncid
amp]jo }' contra 9wen fuere.

'om ntamo. n das . obre el nexo íntimo o binomio crue se da entre
el Derecho ~ el E tado, por el hecho de gue ambo e implican

262

2
3

Vilajo ·ana Jo ·eph ~f., F./ sig11i/imdfl prilihw del dmcho.
l-faberlc: Pt:ter, Et.·,nrntos de m, utr1du ronstitrmo1111/.

263

�Este juri ta realza la importancia de que el e t.ado trabaje en la
"Educación &lt;lel g' n ro humano", que ha &lt;le comenzar con la
e&lt;lucación en lo &lt;lerecbo humano., 1a tolerancia, la democracia 1·
con d respeto al medio ambiente, a fin de crear jóvenes ciudadanos
que vivan n armonía con e ·ros po tu.lados.

La educación

una labor de tod

Retomando el párrafo anterior, creo que si don Beruto Juarez
cx.1. riera, di tía: "Entre la per. onas, como entre la. nacione , el 1to
o el fracaso de . u de arrollo dep nde de la educación''. Ast Je
imple e·, y tan comple10 9u no. parece olucionar la deficiencia
de la misma puc · como dicen lo artJUÍtecros: 'E. má cara una
r con trucción que una obra nueva'. Y, aún a í, tenemos que .alir
ac.leJame en este reto pue cu . te lo que cue te e te paí · ti ne yue
alir a tlote ) dar la cara dignamente, ante el mundo con el que
hemos de interacruar.
Por lo tanto hon tamente, cr o qu la educación e una labor
&lt;le m&lt;ln ... e. decir, del Estado, in titucione., maestro., alumno .
padr de familia, etc. 1n paí depended u. gob rnaote:} de su.
ge bernad s, pue . 1 cada quien e re pon abilizara y se . uperara
en lo que debe ha er, d a anc &lt;::ría extraordinario.
De acuerdo a est orden Je idea , los docente debemos tender
hacia una e&lt;lucación liberal, igualit.'lria ) democrática, para que los
jó, ne estuchantcs s en ibilicen y . e p rmee est e píritu en la
. oc1edacl a la hora que ejerzan su profe::;íón, de manera &lt;-Jue la sociedad
aya cambiando y rompiendo lo ,-iejo~ paradigma .
Ya e hora d y_ue e brinde verdaderamente una igualdad de
oportunidade., y e termine con la di. criminación en tooo sus pecto ;
e inclusive, se tomen oportunamente ciertas mediJM llamadas de
"di criminación [ny rsa", 4 para intenLtr compen. ar la.· condicione· de
de , ntaja &lt;le cierta per ona que se han isto afectadas por
di crimina.cione anteriore , para 'jgualar" entone su situación.
1

1 \ ázquez Rodolfo. ·'E,111·, /11 lihl!rlad _J la tg11,1/d11d. i111rod11rrió11 ti la {ilffsofio del
derabr/', E&lt;l. Trotra. MADRJD, 2006, p. 226.

264

En término, &lt;l Rawls, la "ju ta Ít,rual&lt;lad de t.,portunidadi.:s"
sigrnfica que: "Aqui.:::llo, con imilares capacidades r habilida&lt;le ,
dt:ben tener po ibilidade Je v1&lt;l, . imilares". E. 10 rn¡uit're la
aplicación de un trato díferencia&lt;lo ,. de discriminación inver"a, de
acuerdo al tipo de inteligencia, dL carácter, &lt;le aptttudes d ada
e tudiante, ) de alguno · otro. punro 1..¡ue
Yerán a continuación.
¿ uále on algunas Linutaciones propia. dd principio ck igualdad
de oporturu&lt;la.de, vitale ? =&gt; Rodolfo Yázqucz dt. taca alguna" &lt;l

ella :
1° El punto de partida d la ducación individual
diferente
con. ideramu. d , mbieme familiar y la· aptitudes ..
2° Las pr ferencias individuales . on ~mbién muy dist im.a \ e
difícil establecer e9uiva.lenc1a .
3º El entorno ocia! que mclu\'c a 1&gt;s mismo compañero. de
e cuela y de aula es también muv clistinco.
4º El e fuerzo per onal n
un bien que dé, e una tarea yuc
realiza cada per ona con cierto apoyo. v recursos, que no
det rminan resulrados.
Ademá , insi te en la idea de que el
tad debe garantizar d
bien púbhco de la educación basica en u contentdo, y ,,elar
poryu
den las condiciones fm orabks para u implementaciéin,
ya que debe ser con. i&lt;lerado como un deber po mv &gt;. ~óln as1.
mterviniend
9u1t.ativamente, po&lt;lrá contnbLUI a la formaoon de
la auton&lt; mía p rsonal, haciendo posible el I gro de una oc1edad
má homogénea. · por parte de lo· alumno. , ésto &lt;lcbeti:tn dt'
poner to&lt;lo el e. fuerzo para aprovechar la oportunidad de e tucliar ....
pero hay que analizar también otra cuei--tiom:s al respecto qut má
adelante • e comenmr.in).
Pteci amente, en clase comentamos la dikrencrn que ha1 entre::
\ ).- l ,a ·'formación" de la auronomía: ul no d p ndc d los
des os o preferencias &lt;le las per ona, .
B).- u "ejercicio": Donde I influyen lo de. o. part icularcs de

5

Ídem. p.227.
265

�n

'•

{

la personas, pues ya en un nivel post-básico, la autonomía tiene
gue ver más bien con la autorrealización de planes de vida libremente
elegidos.
Por lo tanto debe darse una preferencia o prioridad efectin a
una educación básica de calidad, para que haya un buen sustento,
(es decir, bases sólidas) en la "formación", y se genere un óptimo
ejercicio posterior.

1

11

Ti

on dos conceptos que se implican mutuamente,, ya que cuando las
per onas son ignorantes, son fáciles pre as de los gobernantes
autoritarios; por lo tanto, cuando las persona, se educan, saben
distinguir y elegir mejor a sus gobernante a quienes vigilan en
us funcione' para que se respete el orden y no haya abusos de
poder; y por otro lado, un Estado Democrático, al brindar
oportunidades iguales a todos los gobernados, impulsa la educación
y la ocicdad progresa en conjunto.
En sus palabras, Juan Pederico Arriola y Eduardo Fcrrer facGregor publican un intere ante libro, 6 en cuya introducción señalan
gue el Estado de Derecho y su contexto democrático requieren
para u comprensión, culturas jurídicas y políticas sólidas, y gue su
difusión debe ser obligatoria en una sociedad que necesita enfrentar
sus miedos y conflictos con madurez, considerando además, que
este conocimiento jurídico contribuye a que gobernante r
gobernados tengan certidumbre.
Por ranto, agregan que los agentes de la educación tenemos un
s do compromiso para demo trar que la legalidad e un supuesto
necc 'ario para la convivencia pacífica de los sere humanos
Dewey eñala que la democracia e más que una forma de
gobierno, ya que e primeramente, un modo de vida asociado. &amp;
decir, entiende 9ue la democracia es como una interacción entre
lo individuos, una forma de Yida que favorece el crecimiento

(growth) per onal en el entorno social. agrega que, e precisamente
la educación, lo que le asegura al inrnviduo gue continúe en su
proceso de crecimiento dentro y fuera de la institución escolar,
facilitando un "Life Long Learning" ( prendizaje a lo larg d la
vida). Y así e va logrando un proceso de renovación y
transformación constante.
Comentamos en clase que, en el federalismo educativo que
vivimos ·e preserva y e fortalece el control democrático local sobre
la escuelas, pero dentro de los límites que propone el cultivo de
una cultura común y la enseñanza de los valores democráticos;
además, esto pemútiría que los contenidos educativos variaran de
acuerdo con las propias circunstancia locales, r facilitada la
participación d los ciudadanos en actividades políticas.; pero, se
ha de velar porque se imparta la Historia de léxico, e respete la
tolerancia religiosa, que sea efectiva la igualdad racial y sexual, que
se enseñen no ·ólo los derecho , ino la obligaciones de los
ciudadanos, etc. Ademá , el ➔ tado debe fijarse la meta de alcanzar
una igualdad mínima de resultados medible a través de exámenes
nacionales.
En México tenemos la Ley GeneraJ de Educación, reglamentaria
del artículo 3º constitucional, haciendo énfasi. sobre el carácter
igualitario y la solidaridad que debe contemplar 1a educación, sobre
todo en su capítulo III: De la equidad en la ed11ració11. En su fiel
cumplimiento, pone en acción ciertas medidas para atender tanto
los factores:
•
Internos: Dependientes y controlables por el mismo sistema,
sobre todo en la educacic' n bá ica, y
•
Externo : Que son programas a istenciales de ayuda
alimenticias, campaña~ de salud y otra actividade que atacan o
resuelven la condicione aciales que inciden negativamente en
lo resultados.
Y, en da , e mencionó que el istema educati o en g neral debe
reunir las siguiente caractetí ricas es decir, ha de ser:

6 Federico t\ rriola Juan y rerrer Mac-Gregor Eduardo, El derecho de.rdt s1tJ dúdpli11as, E&lt;l. Por rúa, Méx.1co, zou~, p. XI.

7 Vázquez Rodolfo, E11tre la /ibntad J' la igJfald{l{i. introdJ,catí11 o laJilos~/ia del
derecho, Ed. Trotta, iadrid, 2006, p. 234.

Educación y Estado democrático

266

7

267

�1º Mixto en u control participación pública y privada.
2º De e ntralizado, para a egurar cada amonomía local,
cuidando de lo límite, menc1ona&lt;lo .
3º Democrálico para c1ue todos los jmplica&lt;los 1engan
participación en L1 ge tión ~ el conLrol.
4º Plurali, ta, para garantizar Jos contenido de los programa
curriculare, y e maximteen la posibilidades &lt;le elecciun r
realización de lo planes de vida de los e&lt;lucando .
Congruente con e tos lineamientos, ázquez destaca que los
profe ores tenemos una misión dobl :8
l. Pre rvar, tran mitir ) recrear la cultura en común, o ea,
r flexJOnar críticamente sobre ella.
2. Inculcar en lo educandos y en la comunidad escolar, lo.
valore. democrát1cos.
Ademá , no advi rle y_u la igualdad } la , olidariclad deben c;er
promovida en cualquier i tema e&lt;lucauvo, público o privado, en
paíse. desarr &gt;lla&lt;lo o , ub-&lt;lesarroUa&lt;lo , en donde
conviene y;i
en un imperativo in ludtble para que cada ducando descubra el
ignifica&lt;lo ) u re pon, abilt&lt;lad en el mejoramiento no sólo de í
aúsmo, ino de la ociedad.
Teóricamenre parece estar todo en orden, pero· la realidad
de m rcc mucho lo que debería de s r.
continuación, tran, cribo mis apunt . sobr lo comentado n
cla. e } la lectura del tema de Lui Prieto anchí sobre: /)

t1eocot1slih1cio11alis1no to1J10 leotia del derecho.

9

Esta nue,~a teoría dd Derecho e aleja &lt;le lo. esguema. dd
Uama&lt;lu po. ifrvi mo, pfJr s11.r do_e.n1as de lo stalalidad J' tk la legalid,,d,
de manera que 'la Ley'' ha dejado &lt;le er la única, upr ma y racional
fuente J Derecho, como . e consideró antenormenle. e caracteriza
por su fuerte conteruJo n rmativo y por ofrecer una garancía
1uri cliccional.
R Vázque1 Rudolfo, btlrl' /11 li/J,rrad )' /11 ig¡1aldad. i11/rod111áó11 a !11jilo.wjit1 dél
dmcho, ;&lt;l. Tcotr.a, M \DR.ID, 2006, p. 238.
'' Pnt'to anchís Luis. ·eo,Qf/Jf1/11no11alist1//I J p011dtració11 p1duiil' (I.(.;ctura tk L1
urudad JI).
L

268

~ra necesa.ri un cambio Je ct1terio, p r lo que surgio emonce;
el "constitucionali mo'', tmpuJsancl una nue,·a teoría del Derecho,
gue obresale porque:
•
tiende má a lo principio que a las regla .. Aquí, con\'Ícne
aclarar una diferencia:
•
uando Jos regla . e encut:ntran en conflicto: Podría ser que:
J\).- llna de llas □ o fuern válida, o
B).- L1 na operara como e cepcirln de la otra (criterio de
especialidad).
•
Cuando do. principio. e contradicen: \rnbo. iguen ,ien&lt;lo
simult'Íneamente válido , aunque en un ca o concreto y de manera
ctrcun ·tancial, triunfe uno . obre I otro.
La razón de • ta &lt;liferenc1a e que d género dt interpret:1ción
que requieren los principios constitucionale. e su tanctalmente
lli tinto al úp de interpretación que reclaman las reglas legak . in
embargo, la olucione han de er mu, cauta. obr todo, porc.¡ue
110 e.,:tsle mm solo /eolia de la i11te,pretaao11, 11i rle la ''t1r;_~1111M1l,1aó11, p r
lo que e icnde:
•
t\l di crecionab mo judicial, r
•
Iá a la p nderación c.iue a la ub unción.
•
Ha, una omnipre ncia de la ~onstitución en todas la áreas
jurídicas ) en todo los conflicto mímmam nte releYante , pu
qfrec un den o contenido material compue to de val res
principm , derecho. fundamentale , directrice a los Poc.kre
Público , etc. Por tanto, en cualgmer problema jurídico, ·e encuentra
alguna orientación f &gt;rmal (libertad, igualdad),) , w tancial (seguridad
jurídica, propiedad prh·ada, dá.u ula &lt;lel E taclo ocia!), a,;í como
otra consideracione con titucional s, (c molo gue la. on titución
española Uruna flmdo11 socia~. 1..:n cue nom: de b protección al medio
ambiente promoción del biene tru· general, 1derecho a la vivicnd:i
o a fa educación etc. Por todo lo anterior, a est et et&lt;, e le ha
llamado de' impregnación' o "irradiación'' del texto con, titucional.
•
Prevalece má la omrupotencia judic1a.l t¡ue la autonomía
del legi. lador. •fectivament , en la , olución &lt;le lo. ca_ os, más qu
obed cer la ley, , e toma como referencia lo 9ue e de prcndL de la

269

�\

onstiruc1ón; d esta forma el legi lador pierde su tradicional
autonomía \"a que la _onstitución ofrece orientaciones en las má
heterog, · nea sfrtas; , a í. el constitucionalismo d emboca n la
omnipotencia judicial.
•
e permü la coexi tencia de una con relación plural de
valores, aunque ean contradictorio , en lugar de la homogeneidad
ideológica. Definitivamente, surgen conflictos y tensione , cuando
e enfrenta la ley con la justicia.
•
Hay más ponderación tiue ubsunción, cuestión a la que
me referiré :1 continuación.
En relación a lo anterior, adjunto también el siguiente tema:

La ponderación y lo conflicto constítucionale
,s eviJ nte gue la práctica diaria es muy compleja porque hav
siempre razones n pugna, inter~es bienes en conflicto en donde
las norma· • umini tran justificaciones diferente. a la hora de tomar
una decisión, para la cual s ha de llevar a cabo una "ponderación''
con el fin d que la decisión tomada ea la m j r.
Entonces, en el uso jurídico, "p nderar" es: considerar
imparcia.lm nte los a pecto, contrapuestos de una cuestión o el
equilibrio entre el peso ( importancia) d do, co a. (cue tione ).
Por tanto, la ''ponderación" e. un método para Ja resolución de
cierto tipo de contradiccíone normativas. in embargo, no se puede
aplicar en aquellos ca ·os tiue puedan re. olver e mediante alguno
d los critenos basado en el u o la jerarquía la cronología o de
e. pecia~da&lt;l. Por ejemplo, en la . ucesión para la corona de España,
re uJta t¡ue " , e prefiere el ,•arón a la muj r" (Art. 57.l C ), ·1end11
ésta una norma ' especial'' frente al man&lt;lato de «igualdad ante la
le)" del Art. 14, llUC además, expresamente prolube discriminación
aJguna por razón de sexo.
•
, eñala e! autor tJUe lo c nflictos con titucionales
• u ceptible · ele ponderación no responden a un mod lo homogén o,
como wmpoco lo hacen lo.r principios, a lo. que defin como:
•
ormas que carecen del supuesto de hecho o con&lt;lición de

270

1.

J

,,

aplicación, como ucede con la igualdad o con los derecho ·
fundamentales. Y
•
Directrice o mandato &lt;le optimización que se caracterizan
por la particular fisonomía del deber que incorporan, con i tente en
·eguir una cierta conducta que puede s r realizada en distinw mc&lt;lidn.
~ important la ponderaci ' n porque cuando entra en conflicto
una djrecrriz o mandato de optimización la medida de su
cumplimiento o ati facción depende de la medida en 4ue resulte
exigible la realización del otro principio. Por ejemplo ab mos que
un poUcía d trán ito tiene el deber de facilitar la fluidez del paso
de lo automóviles, pero sí ha} un accident con per. onas le ionadas,
el deber que urg y se antepone es atender a lo herido., aunqu(.'
esto implique d tener l tráfico por el tiempo i.¡ue sea necesario.
aturalrnente, no todo. lo casos on tan encillos como d expuc to,
y por llo el autor menciona que los conflicto. o las antinomia. que
ea ten en la cornpl ja realidad , e caracterizan p rque:
•
o existe una uperposición de lo. supuesto de hech en
la norma, , por l que es impo, ible catalogar en ab tracto lo caso
lk posfüle conflicto.
•
úo cuando e pudieran identificar las condicione de
aplicación, concurren mandatos que ordenan ob rvar
simultáneamente disrinta conductas.
•
o pueden resolver e mediante la declaración de invalide?
de alguna de la normas, pero tampoco concibiendo una de ella
como exc pción permanente a la otra.
•
Cada conflicto ha Je tener u partlcular olución.
e señala que en un si. r ma normativo han de convivir
perfectamente: (¿ tá?)
•
~l reconocimiento de la lib nad personal y la tutela Je la
~eguridad públi a.
•
La liberm&lt;l di: expre, ión ) el derecho al honor,
•
La igualdad formal la igualdad ust:ancial,
•
El derecho de propi dad y la tutela del medio ambiente,
•
La libertad de mamfe tación y la protección &lt;lel orden

público,

271

�•

•

El derecho a la tutela judicial y la seguridad jurídica,
El principio de celeridad y la buena administración de la

justicia, te.
Pu s bien, de todo los pormenores que detalla eJ autor entiendo
que en la realidad, los principio entran en conflicto hasta que chocan
en un caso concreto. De ahí que, como e imposible prever toda
e ta complejidad normativamente, resulta de relevancia especial la
"ponderación" en bú queda de la Justicia.
Inclu ive, admite que, el conflicto es irremediable, pues siempre
que deseemo construir igualdade "de facto" ( de hecho), habremos
de aceptar desigualdade 'de iure" ( d Derecho); peto agrega que,
en este conflicto, habremos de resolverlo en el discurso de aplicación
o anee el caso concreto.

El j1úcio de ponderación
La constante es que en cada ca o, el juez encuentra razones
contradictorias, y no puede declarar la in alidez de alguna de ellas, por
ser constitucionales, ni t,'Ullpoco puede jerarquizar entre ellas. Entonces,
sólo puede formular un enunciado de preferencia condicionada, trazar
una "jerarquía móvil o axiológica", para iustificar que en ese ca o concreto, deb triunfar una de las razones en pugna.
Entiendo así que la "ponderación" intenta ser un método para la
fundamentación de ese enunciado d preferencia referida al caso
concreto. e convierte a í en un auxiliar para resolver conflicto,
ntre principios del mismo valor o j rarquía. Y por eso, la
ponderación conduce a una exigencia de proporcionalidad que
implica establecer un orden de preferencia relativo al caso concreto
concepto que amplio más adelante.
Señala que suele d cirse qu la ponderación es el método
alternativo a la subsunción, pues s distingue en que:
a. Las r gla serían bjeto de " ub unción", cuando al com~robarse el encaje del upue to fáctico, la solución normativa viene
impuesta por la reola.
.,
b. Los principio , on objeto de ponderación, porque su soluc1on

272

es alcanzada o lograda a partir de sus razones en pugna.
in embargo, el autor no está de acuerdo en que la ponderación
constituya una altetnativa a la subsunción, como si el juez tuviera
que scoger una u otra, pue en realidad ambas operan en fase
distintas en la aplicación del Derecho. Y adara:
1º í no existe un problema de principios, el jue7 se limita a
sub umir el caso en el supuest o condición de aplicación descrito
a la ley, in que se requiera alguna ponderación. Pero ...
2º Cuando existe un problema de principios y e preci. u
"ponderar' , no por ello queda arrinconada la subsunción"; al
contrario, el paso previo a toda ponderación, consiste en con tatar
gue en el caso examinado, resultan relevantes &lt;los principios en
pugna; s decir, antes de "ponderar' es preci o " ubsumir'',
con tatar que el caso se halla incluido en el campo de aplicación de
los dos principio . Entonces, al tener en cuenta las circunstancia
del ca o, se elimina o posterga uno de los principjos, para ceder el
pa o aJ otro, y así, al superar la antinomia, operando como la
solución, que es en realidad, la pre111isa 11ortnativa de 1mt1 s11b.r1111dót1. Y
esta tarea es, e encialmente, judicial
Curiosamente, la ponderación resulta ser un procedimiento idóneo
para resolver casos donde entran en juego principios
tendencialmente contradictorio que, en ab tracto, pueden convivir
sin dificultad.
Se dice que la ponderación ha i&lt;lo ya realiza&lt;la por el legi lador,
cuando la misma ley por adelantado y en el plano abshncto, indica lo
que el juez deberá de resolver en el momento de la aplicación, de
modo que no le queda más tarea que fa de subsumir el caso dentro
del precepto legal, in ulterior deliberación.
Sin embargo ante el surgimiento de cuak¡ui r circunstancia ajena
a lo pre isto, s previene que no puede cancelarse defirntivamente
en abstracto, lo que ólo puede re olverse en concreto.
ntonces, la ''virtualidad " de la ponderación re ide principalmente
en:
l. E ti.mular la interpretación, a la luz de la necesidad ) de la
justificación de la tutela delos derechos o de los principjos en pugna.

273

�2. Requiere de un género de argumentac10n positiva o
prospecti a, lo cual requiere de imaginar o pronosticar si ese mismo
resultado podría obtenerse con una medida menos Jesiva.
3. e enjuician comportamientos de los particulares o de lo
repre entante de lo podere públicos.
4. e complet'l con el llamado 'juicio &lt;le proporcionalidad" en sentido
e tricto que, en cierto modo, condensa todas las exigencias anteriore y
encierra el núcleo de la ponderación, aplicable esta vez tanto a las
interferencias públicas, como a las conducta de los particulares.
Precisamente, como hay que equilibrar los beneficios que se
pretenden con la decisión, y los daños o lesiones que de esa medida
se denven para el ejercicio de un derecho o la satisfacción de otro
bien, se menciona aquí que ha de regir la "½ tk laponderación" en el
sentido de que c11anto mayor sea la aftctació11 producida por la 111edida o
por la amd11cta e11 la 11.ifera de un ptincipio o derecho, mt!Jor o mrís 11rgente ha

de ser ta1JJbii11, la necesidad de realizar el pti11cipio en pugna.
juicio de Luis Prieto Sanchis, lo que bu ca la ponderación es
la norma adecuada a cada caso, para lo cual recomienda que se
proceda a la construcción de reglas usceptibles de universalización
para rodos los caso que presenten análoga propiedades relevantes,
aunque esto implique el planteamiento de distintas argumentaciones
irracionales que pretendan soluciones cli pares ( por e o Haberma
defi nde la tesi de la unidad de olución correcta, la cual rne parece
legali ta y que atenta contra la ju ricia ).
En conclusión el neoconstítucionalismo, como modelo de
organización jurídico-político, pretende representar un
perfeccionamiento del E tado de Derecho, para que todo poder
quede sometido al Derecho lo cual incluye al legi lativo.
orno este nuevo paradigma implica una apertura al
"judicialismo', reclama entre otra cosas, una depurada Teoría de /p
arg111tJr:11tació11, capaz de garantizar la racionalidad y d suscitar el
con enso en torno a las deci ione judiciales.
Recomienda que en lugar de inclinar e a favor del 1egalisroo 0
del judjcialismo, hay gue intentar hallar un equilibrio, aunque no
sea perfecto, para que prevalezca ante todo la "racionalidad' , twto

en la decisiones judiciales como en la legislativa .
En ínte is, de e te tema se ha podido desprender que el
neocon titucionalismo requiere:
a. na nueva teoría de las fuentes alejada del legalismo,
b. na nueva teoría de la norma que dé entrada al fundamento
en los principios,
c. na reforzada teoría de la interpretación, que no a ni
mecanicista, ni meramente discrecional, dond lo, riesgo que e
corren en la interpr tación juclicial, puedan cr conjurados por un
atinado y eficiente esquema de argumentación jurídica.

Preeminencia del Derecho
e evid ocia la preeminencia del Derecho sobre la demás fuerza.
de la sociedad, HJ en virtud de que el ser humano por el imple
hecho de \rivir en sociedad, irve como agente para que • urjan ) e
manifiesten diversas fuerzas sociales, como las relacionadas con la
política, la economía, la ociología, la religión, te. que han de ser
conciliadas equilibradamente pm el Derecho, como u1anifestación
s11pe1ior al ser la gran Jircrzfl coordinadom q11e sinteliZf1 integradorame11te

dichas relaciones sociales.
Et ctivamente, el Derecho, como conjunto de normas jurídicas
que regulan la vida del hombre en ociedad hd sidoJ' contitmará siendo
1111 medio i1JJpresciJ1dibfe cada día más amplio y diver o, para dar
seguridad a los pacto efectuado entre los particulares , entre las
naciones, para a egurar el crecimiento de lo, negocios mercantiles,
garantizat la estabilidad entre los pai e , respetar la propiedad privada
y la intelectual, para l a anee de la industria, para evitar la venganza
privada, etc., en fin, para lograr la paz y l bien común.
De aquí la tra cendenaa y la urgencia de rediseñar la enseñanza
del Derecho, para que ea 111ás i11terdistipli11aria, y de aH1ple111e11tar s11
11ormatividad, pue 1a teoría que leemos está quedando muy obsoleta,
al ver la realidad que tenemo ante nuestro ojos y al sentir la
11'

Rodrigue¡, Campos Ismael, JAS profesio11e.rJHrüÍiras, E&lt;l. Trillas, México, 2( 05,

p. 21.

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inseguridad gue no amenaza cada día más. Por lo mismo, veamos
lo iguiente:

re.flexivo que en su criterios ponderan su moología de manera
elevada. si, se genera la ciencia con co1uú11cia.

Epistemología jurídica

Los tres momentos cognitivos del Derecho como ciencia son: ª

Precisando el concepto, la epistemología tiene una doble acción: 11
1" Como Teoría del Conocimiento ( factibilidad, esencia y límites
del conocimiento), y
2ª Como proceso de búsqueda del rn:i,mo (e trategias y criterio
de verdad), es decir, define el 'cótno".

1º El óptico jurídico: e apoya en la capacidad humana para
describir la realidad en general y en memorizar la acumulación de
información que encuentra en lo códigos, texto y enciclopedias.
2º El ontológico jurídico: Implica la capacidad racional) lógica
humana aplicada al Derecho, pretendiendo una mera explicación y
encontrar la génesis, e · decir, permite el conocimiento de los
proc sos. sujetos, objetos r valores por su, causas, motivo
fundamentos finalidad, estructura sis.tematicida&lt;l u organicidad.
3º El epi térnico jurídico: Es el tercer nivel, el "metacognitivo"
que viene del griego episte111e c1ue ignifica "saber" (diferente a logos
= estudio), por lo que exige fa capacidad humana para reflexionar
sobre el saber iurídico. Aquí se aprende a autoaprender en lo jurídico,
entrando a otra dimensión que ni con la memoria ni con la razón
podríamos alcanzar, pue e supera lo evidente, lo conocido r
racional, pam llegar a una visión de profundidad.

specilicando un poco más, "conocimiento" se ha definido como:
"La relación que el hombr stablece con la realidad, produciéndose
un tipo de apropiación intelectual del objeto por el ujero, una
reconstrucción ideal, que se identifica como racional, y que se discute
si ésta empieza en el cerebro o en lo entido del hombre. 12
El e tudio de la epistemología o teoría del conocimiento es una
forma de saber qué puede impulsar el mayor ritmo de desarrollo
científico y académico en nue tros países. n
grega este autor, que el proceso de aprehender lo epistémico,
despierta resistencias y hostilidades, no por problemas especiales
para su estudio o lo complejo de ella, sino porque al estudiarse, se
mueve el individuo entre Ja incierta frontera de lo conocido ) lo
desconocido.
demás, señala que la cultura jurídica de un país es uno de los
grandes capitales gue puede tener, y que la epistemol gía jurídica
permite que lo valores que persigue el Derecho se den en la
cot:idia.neidad con el consiguiente estado d bi nestar general, lo
cual se logra cuando se estimula la formación de ciudadano
n Iateriales para la Reforma, De la sodedad de la mfonnación a lo soriuidd tkl
rot1ori11tirnto: ,nás qne 1111glrJJario, Volumen º 15, E&lt;l. Instituto Politécnico 1 acional.
léxico, 2005.
12 González lbarrajuan de Dio , Episte,11ologíaj11ridica, Ed. Porrúa, 1éxico, 2001,

Los diversos licenciados en Derecho
Ismael Rodríguez Campos nos advierte que es muy común que e
confundan los términos de "abogado" y de «licenciado en Derecho".
ya que éste es eJ género, mientras que Ja "abogacía" es una de us
"especie ' o profe iones jurídicas. 15
En realidad, cuando una universidad expide un título &lt;le
''l.Jcc1Jriad1J en Derecho" está facultando a quien lo recibe para que
ejerza diversas profesiones jurídicas, ya que puede llegar a , er
miembro de la judicatura, o er diputado o senador o ser un
funcionar10 de la pr curaduría de justicia, o ser funcionario en
11

!bid, p. 31.

,, Rodríguez Campos Ismael, Lt,s- prefesiones Ji1ridims, Ed. T..cillas, léxico, ~005,

p.30.
11 [bid. PP· 20 y 21.

p.12.

276

�,, , .

(

\

,,

.

cualquier oficina del servjcio público, o er un notario público,
corredor público, asesor de cualquiera de los poderes federales o
esta tale , fungir como apoderado legal en un banco, o representante
legal de una empresa privada, o ser un diplomático en una embajada
o consulado, ser asesor en informática jurídica, o ser mediador o
árbitro internacional , er docente, o , er abogado.
Adara que en el Diccionario para juristas, de Juan Palomar de
Miguel, refiere que "abogado(a)" es la per ona legalmente autorizada
para defender en juicio, por e crito o de palabra, Lo derechos e
intereses de los litigantes, así como para dar dictamen acerca de las
cue tiones o asunto legale que se les consulten.
De e ta manera podemos con, tatar la imperiosa necesidad de
selecciornu mejor las materias de los planes de e tudio de esta
carrera, cuidando los contenidos y los tiempos, para que el perfil
de lo egresados coincida con los nuevos campo que se van abriendo
en el horizonte, y ean personas integralmente capacitada en todas
las competencias del nuevo milenio.
Analizados todos estos temas tan interesantes que proyectan el
nuevo paradigma del Derecho con el que vamos a tener que operar,
pasamos a comentar el gran reto que ígnifica para los docente
en Derecho, el tener que bu car una luz en medio de las oscuridades
permanentes que aún nos limitan, para salir airo amente entre los
vientos del cambio que nos abren los escenarios en lo que habremos
de interactuar en el futuro que ya ha llegado.

,

.

necesariamente de la realidad, para realmente aspirar a resolver lo
problemas de fondo y de forma no sólo con una gran determinación,
sino con el entusiasmo y el amor que nuestra profesión docente ha de
reflejar no sólo con conocimiento y disciplina, sino con flexibilidad y
tolerancia, y teniendo en cuenta la pluralidad y la diversidad que en
lo nu vos horizontes se ,~slumbran.
Con La idea de tener una visión general, presento una recopilación
de opiniones que al re.specto, manejan algunos destacados autores.
Por ejemplo, Rodríguez Campo , 16 de taca alguna, razones por
la que la enseñanza en el Derecho en [éxico no pa a por su
meior momento:
1° Los jóvenes estudiantes que carecen de vocación para er
jurisconsultos acuden a nue tras escuelas de Derecho, eludiendo
otra que consideran más difíciles de cursar.
2º El cuerpo docente de las facultades de Derecho carecen de
los requerimientos didáctico que deberían de exigírseles para el
cumplimiento d u profesión docente.
3º e padece una carencia de valores morales por parte de los
alumnos, que les impide vi ualizar el Derecho como un medio de
servicio a la comunidad, y en cambio, sí lo ubican exclusivamente,
como un medio para obtener dinero. (Aunque no sea de manera
limpia u honesta)
4º Tampoco los maestros suelen transmitir lo, valore morales
a los alumoos.
5º Hay métodos de estudio anacrónicos fuera del contexto
social y económico.
6º Los alumnos buscan o pr tenden obtener un tirulo aunque
nunca vayan a ejercer.
Por su parte, ázquez en alza el alto grado de autonomía personal
con el que se deberían de manejar los profesores; y sin embargo,
muchos de los maestro terminan en una situación rutinaria y apática
por las siguientes causas:
1º Las estructuras de gestión escolar tienen muy poca vocación
democrática.

r

La enseñanza del Derecho en México
Estoy consciente de que es muy fácil criticar y quejarse de los
problema , , in asumir responsabilidades, nj aportar idea , ni mucho
menos acciones en favor de us oluciones, pero para enderezar el
gran pilar educativo, se requiere de una preparación y de un esfuerzo
mental, psicológico, emocional y físico para lograr el cambio que
ameritamos a fin de estar en sintonía con la era del conocimiento
y con todas la competencias que ella significa.
E tamos preparándono para colaborar con nuestro país, partiendo

278

u, Rodríguez Campos lsmael,

Op. cit., pp. 98 y 99.
279

�'ft

2º Los bajo

alario , que dese timulan y no atisfacen las

nece idades básicas.
3º umero o alumn sen lo salone de clases.
4º Tiempo linútado para preparación d da es.
Por otro lado, egún la. afinnacione" de ernando jesto
Martínez l' el conflicto má gra e por el que atravi sa la en enanza
del Derecho en léxico e que en la facultades de Derecho, -iguen
trabajando con planes de estudio formulados hace mucho tiempo,
(ptmlo q11e.f11e co/lle11tado en clase) lo cuales e modifican con la inclusión
de nu a materia pero in ningún sentido defurido; por tanto, no
e forman profesionales qu entiendan los problema de la nu va,
instituciones que est-án surgiendo en nue tro país como producto
de u crecimiento cooórrúco.
También, Eduardo López Betancourt criúca duramente a la
E cuela 1exicana n el ámbito jurídico 18 pues enfatiza que e ha
caracterizado por un bajo nivel académico, debido al istema
de pótico que ha imperado en la e fera gubernamental, que al
perpetuarse en l poder, heredan en el gobierno a u, favoritos,
quiene persisten con la mi mas costumbres hábito delictivo. y
errores. Pero luego, con más optimismo, señala que la situación
política actual de México un parte aguas que debe inc ntivarnos
para lograr mejore alternativa .
Efectivamente, estoy de acuerdo con Juan de Dios González Ibarra,
quien eñala que hay que aprovechar los aciertos y superar las
debilidade , y que deb mos aprender d nuestros errores, para no estar
condenado a eguir repitiéndolos. Por lo mismo, no insiste en que
tenemo que partir de la necesidad d un de arrollo epistémico, corno
área interdisciplinaria cognitiva, lo cual nos va a permitir potenciar
nue ero esfuerzo para innovar la realidad social. 19
Atinadament menciona que to debe ser un compromiso conjunto,
pues ·e requi re integrar el interé tanto per onal, profe ional,

institucional ( }' yo añacüria "gubernamental"), para llegar a capacitar a
lo poderes del E tado. . . pero incluso, coosid ro en mi modesta
opinión que, tenemos que prepararnos todo ,
decir no sólo a los
e tudiante , sino a lo mismos docentes, para LJUe llevemo. a la práctica
las nueva modalidade educativas gue exige el mundo de hoy del
maña.na, que ha a un acercamiento no sólo con la empre as y con 1
mercado, ino con las mismas familias para llegar a fortalecer las
relaciones que afectan de variadas maneras, el d sarrollo estuclianúl r
el profesional de nuestro futuros egresado '.
arbonell con u claridad y espontaneidad aco tumbrada, nos
. eñala que los rúvele educativo en nue tras escuelas ,T facultade
de D recbo on preocupante , lo cual suscita una profunda reflexión,
ya que el contexto ocial, político y económico al que e enfr ntarán
Lo e tudiames a partir de ya es completamente distinto al que
teníamos hace 50, 30, e inclusive 1O año ... r in embargo parece
como i esta ituación , e iguiera ignorando ... :lft
Con ba e en lo anterior Carbonell recomí nda qu , los actuales
procesos de en eñan.za-aprend1zaje en materia juridka, no sólo han
de ser teórico-prácticos, ino políticos, y que para la formación de
los nuevo juri. tas, de debe manejar una labor conjunta de docencia
e investigación, de manera que lo alones de da e ean una e pecie
de talleres, en donde la experiencia educativa con i ta en un
intercambio de id as entre lo alumno y lo profesare. , logrando
a í ll var a cabo una tar a creativa d la ciencia iurídica, pue en
este ámbito e d b n propon r nueva intetpretacione a la. norma
jurídica , así como denunciar incoherencias y lagunas en Jos
ordenamiento. jurí&lt;l.ico , a fin de ir resolviendo problemas y d no
limitar e a repetir lo que oigan de us profe ores o l an en us texto
ob ol tO , en la mayada de la· veces.
os adviert que la en eñan.7-a jurídica debe impartir e teniendo
elata su condicionantes (siguiente cuadro).

r

" Rodrigucz Campo I smael, Op. cit., p. 98.
d. Po rrúa, MéXJco, 2000, P·
18 López Betancoun Eduardo, Pedagogía j nridim,
L18.
19

211

González Ibarra Juan de Dio , Epimmolngía111rfdica, Ed. Porrúa, 1éxico, 200 l,

CarboneU figucl, La 11ue,lt111za del drrerho Ed. Porrua y la ' AM. México,

2006, p. 3.

p. 125.
280

281

�fl

ff,.

:

(

11

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\, 1 I

CONDICIONANTES

EXTUNAS

li'lTERNAS

Olllll;N:AM IENIO JURfolcD

i.l r.l00W) [DOU,TIVO A lOGIWI:
•

Y CONlUTO POUTICO·

Qutr~&lt;lel Octod&gt;o,
•

QuélTl~Y

•

A-tlp,Wtu,tJ/fdSdltmOpolíiicb. mai

"'~-A-

Dofinl, objo("""'

Precisamente entre los déficits 9ue persisten en nuestras escuela
y facultade de D recho, en torno a la enseñanza, Carbonell
menciona que: 21
•
o s aporta a los alumnos una visión completa del sistellla
jurídico, que incluya el conjunto de su estructura, cultura y valores.
n la educación jurídica se atiende ólo a lo "interno" dentro de su
área, de manera gue, no se percatan de la influencia qu se tiene
por la economía, por la política, etc.
•
Ciertos profe ores creen que cumplen "exponienJo" el
ordenamiento jurídico que existe, sin darse cuenta de que una de
sus responsabilidades actuales es ya la de contribuir a formarlo.
•
1 o se potencia el desarrollo de las capacidade y habilidades
intelectuale nece arias para llevar a cabo las actividade
profe ionales; por ejemplo, la argumentación.
•
o se fomenta en lo e tudiantes la posibilidad de aprender
por í mismos, ni sobre el espíritu de inve tigación, por lo gue a la
hora de ejercer y enfrentar la realidad, se enfrentan a muchos
problemas, por ejemplo, para acceder a la información rele ante en
materia jurídica.
11

CarbuneU ligue~ Op. cit, pp. 36 y 37.

282

•
o se priviJegia un aprendizaje significativo.
•
o se inculca en lo alumnos, la confianza en sus
conocimientos y en sus capacidades intelectuales.
Por otra parte, también menciona -algunos de los importante
cambio que Ja globalización ha traído a la en eñanza del Derecho
se refieren a que: 22
•
Se replantea el clásico t ma de la fuente del Derecho,
puesto qu además de que las normas se han de reformar
con tantemente, lo ca o se están resolviendo con base en las
Jurisprudencias y en los Tratados [nternacionale .
•
e están disolviendo las fronteras entre el Derecho privado y el
Derecho público, como en el Derecho familiar, en donde el Estado ha
entrado a intervenir en asunto que antes eran sólo de índole pro:ada
•
Está habiendo una importante intervención del Derecho
internacional en eJ nacional, como en el tema de lo derechos
humanos o fundamentales.
•
Están surgiendo nueva áreas que regular, como en el
Derecho Informático, en cuestiones de Biotecnologfa, en el ejercicio
de la experimentación médica.
De manera especial, par-a el caso &lt;le la nseñanza del Derecho en
México, Carbonell subraya la importancia de la necesidad de separar
el poder ideológico y eJ poder político, pues , eñala que la
independencia de lo intel ctuales es lo gue puede permitir que no
se monopolice la erdad ya que por décadas, la mayoría d los
teóricos e dedicaban a justificar las ince ante reformas
constitucionale. que impulsaba el pre ident de la República en
turno, romando como base para la interpretación de las misma ,
solamente la conespondiente "Exposición de motivos", misma que
luego era utilizada por los juece , aunque a todas luc s fuesen
contraria a lo contenidos de la Carta 1agna.
-&lt; ta independencia (no indiferencia) es lo que puede propiciar que
entre académicos y los operadores jurídicos prácticos se establezcan
unos muy fértiles y necesarios diálogos e intercambio de ideas.

22

CarboneU Iigucl..

Op. al., p. 52.
283

�'

Un diagnóstico similar entre México y España
También, Carbonell menciona en u libro, un interesante diagnóstico
que, Juan Antonio Pérez Lledó, un destacado profesor del área de
~ilosofía del Derecho de la Univer idad de Alicante, lle ó a cabo a
fin de proponer una reco1giguraciót1 global en la ensetlanza del Derecho e11
Bspt111a. Curiosamente, en este ensayo, Pérez Lladó enuncia y critica
siete aspectos que coinciden con lo que está sucediendo en nuestro
país. Por ejemplo, señala:
1° e da poca importancia a las cue tiones telativas a la Docencia.

(No se capacita ni se act11alizan a los ,naestros, quienes trabqjiw sin ser
evaluados periódicamente y sin 1111a metodología definida).
2º El modelo de en eñanza-aprendizaje que predomina e el
que e basa en la memorización de las normas sin atender la
capacidad de la construcción de argumentos.
3º EJ predominio de la "clase magistral" está al servicio de un
modelo docente de información (no de formación).
4º La enseñanza del Derecho está fraccionada en ramas
excesivamente eparadas (sin cuidar la interdisciplinariedad y lo
valore · que debe haber para un ejercicio profesional exitoso).
5º .La enseñanza del Derecho inculca una visión formalista del
mismo, por:
a.- El carácter d terminado del Derecho, que e visualiza
en u plenitud, como un universo ya con truido, lo cual impide la
crítica sana y fomenta la pasividad y la indiferencia ante al realidad
de los hechos.
6.- e imparte el Derecho con una pureza mctóclica, sin
tomar en cuenta ninguna aportación de otras ciencias sociales, ni
re pecto a la moral, ni de la política, a la hora de la creación ) de
la aplicación de la, norma, .
6º La enseñanza del Derecho es poco práctica, ya que se queda
en un nivel puramente teórico, por lo que no les ofrec a lo
estudiantes las herramienta que van a necesitar en el futuro ejercicio
profesional. demás muchos de los contenidos están ya obsoletos.
7º La enseñanza del D r cho es poco teórica, porque hay

284

'

profesores que consideran que no deben "manchar e" con las
cuestione· que ·e presentan en el ejercicio de la profesión. Pero en
realidad, es que e to fae tros no tienen una buena metodología
para enseñar una buena teoría del Derecho. Y ademá , porque
privilegian la memoria, sin atender el desarrollo de la capacidad
argumentativa. (Y agregaría: Otra habilidades, destrezas actitudes
y valore qu faltan).

La enseñanza del Derecho con un renovado esquema mental, con ética, y atentos a la tra cendencia del lenguaje
Anteriormente, era muy usual, salvo muy respetables excepcione ,
( a quienes admiro con sincero aprecio ), se aprendía la carrera de
Derecho con una mentalidad belicosa, e i.nclu~ive, dolosa,
procurando siempre llegar a captar las 'maña " para ganar cuaJquier
negocio, . in consid rar la de trucción de las relaciones humana
que estuviesen implicadas, aunque fue en de la misma familia. Y la
ética ....¿Qué era?? Sólo una materia de relleno en la preparatoria,
c:¡ue guedaba olvidada por falta de práctica ....
Con la nueva visión hacia la era del conocimiento, el capital
humano recobra el valor, 110 sólo intelectual, sino moral, que antes
se vio desplazado y hasta perdido, al fijar ólo su atención en la
productividad y en los avances tecnológicos.
Ahora en los estudio profesionales que e imparten en la UA L
por ejemplo, la en ñanza no sólo abarca la 'información', ino la
"formación ', en donde se da una ponderación muy especial a la
ética como un elemento vital a considerar e para llegar a tener un
ejercicio profesional exito o.
Particularmente, en la formación del nuevo juri ta, la ética ti.en
un relevante significado, pues como todos sabemo , tenemo que
'recoos ruir" la imagen del licenciado en Derecho, para que al
pronunciarla, el que escucha no actúe con reservas, o . . e ponga a
la defensiva, o simplemente se aleje con desconfianza.
El perfil del nuevo egre ado en Derecho lleva despierta u
conciencia hacía el deber ser, con una formación humaní rica, con

285

�'
un píritu conciliad r, con habilidad , para aber man jar las
nue as alternativas de lución de controversia , antes de ir a lo
tribunales, y pr parado para ll var un s9uema mental basado en
la tolerancia y en el re. p to a la diver idad cultural. Adem.'Í ti nen
pr ente, qu habrán de eguir actualizándo e y reafirmando su
valores a 1) largo de la vida.
Definiovamcnte, tamo trabajando arduamente y con una gran
vocación en la docencia jurídica para que lo futuros profe ionista.
sean dignos repre entante d la profesión y de la unjver idad, al
ser icio d una oci dad qu ya r clama honradez ju ticia., r
abi rto, a un mundo sin fronteras y in complejo .

.

Bíbliografia:

·errajoli, Luig1, Pasado }' /ill11ro del estado dr derecho.
Vilajosana Joseph ,\L, El tigllificndo pohhro del derecho.
Haberle, Pecer, Eleme11tos de

1111

rJStado amstihmonal.

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ázquez, Rodol~ , h11tre lo libertad J' lt1 rg11aldad. l11lrod11trió11 a la jilo.rufia
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Federico rriola, Juan r F rrer Mac- regor, EduarJo, El derecho desde
s11s disripli11as, Ed. Porrúa, féxico, 2007, p. Xl .

Conclu ione
. lo, t ma me parecen mu1 intere ante , p rqu para llevar a cabo
lo cambio que amerita Ja d e ocia jurídica, , e requiere d un
e nvenc1miemo al que e llega por m dio del estudio, de la
investigación y dt' una profunda reflexión, para entonce , pa ar de
11 no a las accione pertinente , en nue. tra agrada labor doc nte,
a fa,ror del futuro de nue tros egre ado } de nue tro qu rido paí ,
d I ual, todo · ·orno corresponsable .
Hemos visto yue e imprc cinclible que •e defina y e capt la
nueva concepción del Der cho para manejar la met dología ideal
ante lo' objetivo por alcanzar en la formación int gral d lo nu vos
juri tas e n un perfil democrático y humanista.
o me a ustan los problemas que esr.amo vi iend en nuestra
ociedad, pero í me preocupan profundamente, cupando mi mente
y mi espíritu ante la gran r ponsabilidad que ten rno. al er
protagoru. tas n e ta imp ri a tranjción, en la 9u habremo. de
manten rno alertas a la jnn vaci nes, fl x.ible en la adaptación,
di ciplinados n lo objetivo así como abierto y tol rance ante
la diversidad cultural, entr n otro mi mo y f ente al mundo.
Tenemo 9ue actualizar nue tra 6 rmación integral docente,
r forzar nuestra vocación, , exhortar a nue tro col gas, con 1
propó ito de que nu tra mi ión para con lo e rudiantes y ante la
sociedad, sea efectivamente una r alidad dignad vers y de vivir e.
26

Rodríguez ampo , 1 mael, L,s profesio11es 111ndiras, Ed. Trillas, léxico
2005.
Materiales para la Reforma, De la sormlnd de la 1ty'im11,1dó11 a la soatd,,d
del co11odmimto: 111tÍs q11e 11n glo.rmio, Volumen ° 15, Ed. por el 111 ' ti1uto
Pofü ' cnico ac1onaJ, léxico, 2005.
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[, x.ico, 2006.

287

�RESEÑAS
y
COMENTARIOS

�"LAs
o

H UMANIDADES EN LA UNIVERSIDAD

EDUCACIÓN S UPERIOR DEL SIGLO
DE

XXI"

ALFo so RANGEL G UERRA

Arturo Torre Hernández.;;

En el marco del Primer Coloq11io Internacional de Filosojla. EdHcació11 y
H11111anidades, con sede en la ciudad de 1onterrey, el Dr. AJionso
Rangel Guerra presentó, a solicitud de lo organizadores, la ponencia
"Las Hwnanidades en la n:iversidad o Educación uperíor del
.XXI". En el evento que e llevó a cabo en las instalacione d l
Colegio Civil durante la tarde del 14 de noviembre de 2008, abordó
tema como: la idea de progreso a travé de la historia; el fenómeno
de deshumani2ación del arte, reflejo de la de humanización ocial;
obligación y compromiso de la educación uperior con el
restablecimiento de los valore humano ; finalmente, el
planteamiento de tres objetivos fundamentales de la uni er idad
con respecto a u egresado.
"En su nacimiento ( .XVIJI), la idea de progreso estuvo ligada a
la búsqueda de perfección del espíritu, acceso a la felicidad del
hombre, pero el proceso mi mo de la id a conduce a diversos
camino ", , e explicó. El siglo.XIX, heredero del anterior, da

u

*AJumno del Colegio de Letras

Iexicanas de la Facultad de Filsofu) Letras de la

291

�continuidad a aquel pen amiento y propone que dicha idea va de la
mano con los a anees cognoscitivo , científicos, tecnológico ,
morale y d organización social· in embargo, curiosamente, no
e tablece isteroas o contenido. educativo orientado a e e fin.
on el siglo
r • urgen nuevas concepciones, fuerza económica ' y
políticas, que dan pie al fenómeno de ma ificación, causa de la pérdida
de identidad humana (hombre masa), principal probJ ma de nue tro
tiempo. Consecuente a la deshumanización ocia!, que
traduce en
un sentimiento de insati. facción, ansiedad, angustia e incapacidad de
la persona para valorarse, tenemos la de humanización del arte pue
"el arte s fiel reflejo de u tiempo", dice Rangel Guerra, a propósito de
las concepciones de Ortega y Gasset
Ant todo lo anterior, e preciso que el campo educativo, gue
po e los mayores problema , p ro también las posibles vía. y, dada
su respon abilidad en la formación profe ional del individuo, ademá
de u nexo con lo social, moral} cultural proponga olucione. que
guíen a una rehumanización, es decir el rescat de los valor s
humaní tico que permit n la mejor convivencia entre la per ona .
o se pretende aplicar vieja concepciones (educación tradicional),
subraya el expositor, sino una revaloración de la mismas, porque
"los proceso educativos deben cumplirse en concordancia con u
propio ti ropo hi tórico pue no pueden ignorar las características
propias del momento al que deben re ponder, ya que la educación
por su propia naturaleza e tá e trechamente relacionada con el
contexto histórico y social al que pertenece ..
Por último, el Dr. Rangel Guerra de tacó tre valore upremo. a
infundir e n el estudiante univer itario del . iglo
1 complementario todos y por llo incapaces de cumplir e individualmente:
a) una formación profe ional que le permita po eer los conocimientos de má alto nivel en su área de e tudio, in p rder de vi ta
el de envol imiento de la per ona en función de lo valore propio
para u cabal desarr llo individual y social b) una capacidad de
conocimiento del tiempo hi. tórico que se vive para que pueda
interpretado y valorarlo en función de los principios básicos de aquél
des nvol imiento c) una educación humaní cica que permita

identificar y desarrollar la condición uperior del hombre en el logro
al
y canee de , u propia humanidad.

1

292

293

�CONFERENCIA DE

}UAN MA.NuEL

ELIZONDO EN LA CÁTEDRA RAúL RANGEL

FRíAs

El dia 22 de Mayo del 2008, el Sr. Juan Manuel Elizondo impartió
la Conferencia, "Raúl Rangel Frias, el hombre", en el marco de la
Cátedra que lleva el nombre de este ilustre universitario y ex rector
de nuestra universidad.
L a conferencia, que fue presentada oralmente sin haberse escrito
previamente, se basó en los recuerdos del conferenciante, quien
tuvo amistad con Raúl Rangel Frías desde la juventud de ambos.
En el inicio de la Conferencia, J uan Manuel Elizondo recordó
los años del Colegio Civil, cuando él y Raúl Rangel Frías fueron
alumnos. Recordó la personalidad y la inteligencia del biografiado,
que se manifestó claramente desde sus años mozos y fueron dando
testimonio del talento y voluntad de acción de Raúl Rangel Frías.
Cuando Raúl Rangel Frias terminó sus estudios en el Colegio
Civil, se trasladó a la Ciudad de México para ingresar en la Facultad
de Derecho, donde fue contemporáneo y amigo de otros jóvenes de
clara inteligencia y significación en la cultura mexicana del siglo
XX, como fueron Octavio Paz,José Alvarado, Rafael López y otros.
El conferenciante recordó la legendaria participación de Raúl Rangel
Frias en el Teatro Progreso, cuando se debatía el conflicto generado

295

�por la 11nphnr.,ci&lt;',n Je la ~.-ducacu·m sociafo,ta durante el g,,bit:rno
dd I je. Pablo &lt;Juimga, 4uien t•ntc mees estab.t al frente dd gobit·rno
del Est.ldo. Esta pic:z:1 oratoria ck R;iul Rangd hias fut." uno Je los
tcst1monio-, mas s1gnilicam os en :11..1udlo, di.is J1.: 19.14. R:mgd hías
tcrmini·, sus t!stud1os l'll la ni,·erstdad ).ac1onal , ob1u,o su titulo,
con un.1 tc.,ts sobrt." l.1 teoría jurídica de I l.tns 1'.t lst•n. R.tul Rangd
Fri.ts. yue tt•nia un futuro .1,egurado en la funcH &gt;n publica~ la cttnlra
en la Ciudad de Mé,ico. optó por n:grt!sar a ~[ontcrre). En la
cnnfcrenci:t unpartida por Ju.m ~hnud Elizomln, una gran partt."
fue Jcdtcada a la &lt;:tapa dl lo, años estudianuks en b cmd:lll dt."
\(nico, aportando h:stimonim sobrt· at1udh época de la , id., del
b1ogr.ttiad11.
C11ntt'1, por ejemplo, yuc :u.1ud grupo ck amigos rentc'1 un
departamento en la Ciudad de t\léxico, t·n don&lt;lt· Sl' rcuni:rn par.1
i.;us diálogos \ comcrsacione, de jun·ntud. :\lcncion&lt;'&gt; 4uc una
noche, encnntdnJost· R.tngd Frias. Juan Manuel Elizomlo y un
grupo de amigos en d hKalo, Rat.'11 Rangd n.. corJú 4t1t: bajo és:t
phtza estah;1n cntcrr.H.los los restos de muchos mexicanos que lubían
defen&lt;lido Tenochrithn, cu.indo los habitantes de la Ciudad debieron
ddi.: nJcrla de los 1m asures c-.pa11olcs: cntrnKt's c;l• inclinc'l sobre d
sudo dt· la Plaza dt b Con,timcic'in} bes&lt;'&gt; l:t loza, en lkmostr.1Ciún
de n:cucrJo \ respeto para ,llJUdlos antiguo::, mt·xicanos. Esta
:rnérdot:t, ignorad:\ 11ilst.t ahora. fue una Jcmostración dd
sent im1cnto , la conciencia nartonalcs qm· , ibmb.tn c.: n d espintu )

d p1. ns.,micnto de R:ml Rangcl hí.1s.
na 11npos1hle recogcr todo:- loe; .1spc.:ctos a los llUC se rcliri&lt;'&gt;
Juan ~lanud Eltzonllo sobrl' b \ ida. d perfil humano, humanÍ&lt;:tll'O
de R.ingcl. De11·, 1csumonio, por ej1. mplo, de su capaciJ.1d de
organiz,tciún \ lk los pro) ce tos t¡uc 11npuls.1ba cu,rndc, fue
~1.

tudiante dd Cokgio Ci, il.
Lamenuhlemcnte. fallas tfrntca~ imp1d1erun la utilización 1.k la
grahac11m. que sc hizo de 1.'sta conkru1c1.1. lk la 1.1ue, como Sl' dijo,
no hab1.1 un escrito prcpar,tdo. La unport.mcia de esta confrrencia
oblig.1 a rccogcr, cuando menos, esta memona p.trcial dl' lo lllll.' se.:

1.

dijo c.sa noche.
2%

�orma de publicación:
1. l '.( ,\nuano H11111t111ilar recibe conrribuc1 ne d excelencia aca&lt;lénuca
} de im·csugaaon t.'ll lo · campo &lt;l fil &gt; fía, hi tona, texto sobre literarura,
lingüí. ttca ) ciencia socialc .
2. e n_-cibcn trabajo. originale e in ' &lt;lito.. e re p ta la e rructura
fundamental dt: cada conrribución o en ayo, 10 embarg . e . ugicrc: a)
marcar lo apartado. con subtítulo ; b) n ca o &lt;le la utilización de rcfcn:ncms
numéricas, utilizar d I tema decimal; c) la citas 1extualc deberán manejarse
con comilla \ no con cur, irns; d) toda cita breve d b mantener e en el
párrafo donde . e produzca la r fercncm; n el ca o de citas mayore a
!in ru· dcberan olocarse a bando, a un e pacio, in comilla. y ·n cursiva..
3.-Todo rrahajo debe pre:cncar. e en 6 rmat, el ctrónico Word. La
rcft:n.naa .. e con tgnara.n en nota de pte c.1 pagina} en u cas , t.'1.mbicn
las fucnt , para faalttar la I tura . egutda dd text .
4.· aceptan ensay , mvc agaaon \ c ntobucionc coa una exren 1 •n
mínima de 15 ) má:una de _5 cuartilla , en el tipo o fueme Tiro
Roman de 12 puncns a e. pacto y medio para el cuerpo del texto, y &lt;l 9
pumos para la. refrrcncrns b1bliografica . Oue&lt;la a criterio del onsejo
Editorial aprobar colaboracione con caracten tea &lt;liver a a l aqur

c. 1:1blcc1du.
S. El u n 10 Jl cada :irt':1 de / Í11111a11ito.r tendrá en t lo momento 1
d rccho :1 :,;on11..ter a dJctamc:n la contribuc1one · recibidas para u
publrcación y comurncara al aut r btt. el procc&lt;limienro \ u rt. ultado.
6. J.a comnbuctone. se rccihLn por e rreo el ctronico, por e. crito ~
un opia dcctróni a, por cnrn·ga p ·r onal, vfa men ajena, o s n-i JO po. tal.
7.

Dehc anexarse a cada ttaba10 una br ve referencia académ1cob1ogr:1fica Jel autor, cli.rec rón po mi y correo elcctróruco.

rc:rmino· d. .
. .
t: 1mpnm1r en
e me de s pt:lembre de 2009, en los tallen:
dt. fa 1mprenta l nn ers1rana de la
Uni\'er, idad \ utonoma u··'e 'uc:vo 1. cm.
•

H11111011ito.r C!fl1ti,u \oda/u

1

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El riraj fue de..· 500 ejemplare .

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• Va.laéis-PéreeLubrln,:a..Laidsnf.fdad ~
• Ma. fma8a1npe 13eoena Garc&amp;.a. Las t.eodas~enla oonstituclón del
.Eaüv:Jam(J(femfdady.la ~
• Ánge}Sáncbm: Borges. .lbsitMsmo y8(lritioiJr»o-&amp;,I.análisis cultural.
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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          <name>Título Uniforme</name>
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              <text>Humanitas</text>
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              <text>2009</text>
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              <text>2</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Ciencias Sociales, 2009, Vol 2, No 35, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Capital social</name>
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                    <text>Humanitas
Alllurio del Cl'ntro dt· Estudios Hu111,111ístiros
dl' L1 Universid,HI Autl'i1w111,1 dt• Nt1t'\'1J Lec-,11

2009

Afio 36 Vol. I

Pi{osofta

UANL

�Año36
Voll

�FONóó

•lfNtVERs1t~,o

�HUMANITAS
ANUARIO
Rector
Jo é Antonio González Treviño

CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍ TICOS DELA
UNIVERSIDAD AUTÓ OMA DE NUEVO LEÓ
Director Fundador

Secretario General
J e ú Áncer R drigu z

Dr.Agu tín Basave Fernánd z d I Valle
Director

Lic.Alfon o Rangel Guerra
Secretario de Extensión y Cultwa
Rogelio illarreal Elizoodo

Jefe de la Sección de Filosofía

M. A. Cuauhtémoc Cantú García
Centro de Estudios Humani tico
Alfen o Rangel uerra

Jefe de la Sección de Letra

Dra.Alma ilviaRodríguezPérez
Jefe de la Sec i6n de Ciencias Sociales

Lle. Ricardo Villarreal Arrambid
Jefe de la ección de Hi toria

Profr. lsrael Cavazo Garza
El Anuario H"ma11íla,es una publicaci 'n trime tral de humanidade edir.ada por
la niversidad ut · noma de uevo León, a rravé del Centro de tudio
Humanístico . ~t:rci.ficado ele Licitud d Título , ontenido número 04-2 7070213552900- l 02. ticina: E&lt;lificio de la Biblioteca niversitaria "Raúl Range1
Frías" a,enida Alfonso Reyes 4.000 te. Primer pi o .P. 64440, fon ter.rey . L
féxico. Teléfono y fa ( 1) 3 29 40 66. D micilio electrónic :
ce.rthl(/11 111ail.ffo11l.mx. parrado p tal
. 138, uc. . Cd. ni rsitaria, an
Ticolá de lo Garza, . . M, xico. dición: Franó co Ruiz lis. Portada:
inthia Pérez.

�ANUARIO
HUMANITAS 2009

FILOSOFÍA

�ÍNDICE

Matilde Isabel García Lozada, "A/ere Flan1111a111 Veritatti'

9

Rafael Enrique Aguilera Portales, Filosofía,
escepticismo y tragedia en el pensamiento crítico de Ciaran

17

Roberto Fricke, La ax.iología de Antonio Caso Andrade

41

Joaquín González Cruz, Anatomía del poder: Episteme y sujeto
político en Michel Foucault
79
Sylvia Jaime, La filosofía epicúrea y sus implicaciones en la
posmodernidad
101
Alberto Motta, Guillermo M. Eguiazu,
La tecnopatogenología. Otros aspectos epistemológicos y la
anomalía persistente causa de su génesis
123
Rolando Picos Bovio, Estética de la existencia y cosntrucción
de la subjetividad moderna: Polémicas de la identidad y la
diferencia en Foucault y Charles Taylor.
171

�Ramón Arturo Sáncbez Delgado , La influencia d l
liberali mo en el pen amiento político d Mariano Otero
(segunda parte)
197
Gabriel Varga Lozano, La fil ofía ¿Tiene alguna función
en la sociedad?
217
Zidane Zeraoui Ibn

rabi: El gran mae tro del mi tici mo
231

Re eñas y comentarios

269

onm moración de lo 40 año de fallecimiento
del Dr. Jo é aos.

Franci co Escorza E pinosa Pedro
y lo limite de la razón

''ALERE FLAMMAM VERITATIS'

Matilde I abel Garda Lo ada*

271

belardo

Eric J. Figueroa González, Simpatía y humanidad

273
281

ac rea de la vida y
vida fecunda del Centro de st11dios H11n1a1dslicos de la niver idad
utónoma de ue o I ón, cuy cincuenta año de xi tencia
no propon mos de tacat y e lebrar.
u fundador y primer director ha ido el insigne fil , fo
gu tín Ba a e
rnánd ez d 1 alle qui n en y d d el
de envolvimiento de u pen ar filo ófico multifacétic
con. ideramos ha encarnado el lema univ rsitari de la
niversidad utónoma de ue o León: ''A/ere lammam
' PIRA.\fO A

LDLR1\CI01 1·

l·RJ ~CF.R ALG

Veritafis '.
n efecto, a travé del de en 1 imienco de u filo ofar ha
a pirado a la erdad. Y má aún ha a pirado a la verdad - amor
}' al amor -verdad.
a verdad , el am r aunado , l ha encarnad · u tentad
teoréricamente en el de-envolvimiento de su quehacer filo ófico
a través del cual ha expresado sus con iccione .

Lnv tigad ra d J Con ejo acional de lnve ti 0 a i ne Científica y
nic
( Conicet), Buen Aire .Argentina . P ntifi ia ni e idad tólica Argentina.

9

�JI

.\ [atiltft lsab,J (,arda J,t,.r,1d,1

L aJ ntar lo flallld de la verdad, o si lo queremos en u
expre ión latina flammam veiitotis ha sido, en gustín Ba a e
ernández del all también al ntar aunado la búsqueda de la
verdad y I amor.
piración a la verdad y al amor aunad s qu
gu tín Ba ave
Fernández del ali ha desenvuelto d de un pensar filo óEico
hecho uno con su propia exi tencia.
A piraci · n a la erdad y al amor aunado qu ha guiado el
desenvolvimient del pensar filo ófico de gu tín Ba ave
Fernandez del alle y qu o su o/ere jlo111111an 1eritatis ha ido
también o/ere jla1!IJJJa11 aJJJoris.
piración a la verdad al amor
aunados qu e no muestra a trav' del desarrollo de u pen ar
filo ófico, un pen ar filó - fico encarnad vívid .
es qu
tín Ba a e Fernández del all desd un peo ar
entido, y un entir p n adoba buscado una verdad e n la que el
corazón tenga bastante. Ba ave que ha encarnado el a/erejla1J1111a,11
veritatis ha bu cado, a travé d 1de n olvimiento d us filos far
una verdad con la que el corazón tenga ba tan te o i u remos
una verdad que ati faga el corazón.
Y n u búsqueda imperio a de la erdad, una verdad con la
que I corazón tenga ba cante es d cir, en u búsqueda de la
verdad una rdad que satisfaga al corazón ha abrevado en
Agu tín d Hipona.
n fecto, n an gu tío cuyo p n amiento hemos
de envu lto en tro lugar y en el cual continuamo ahondando 2
ha p n ado el sentimi oto y ha entido el pensamiento.
Tambi ' n en gu tin Ba ave Fernández del Valle, 1 pensar y
1

Cf. ami g egura Munguía. Nuevo diccionario etimoló .ico lari110- e pañol y
de las vo e derivada . niversidad de Deu ro. Bilbao. E paña 2001 Véase vocablo
"flamma" con de arrollo de ínteré .
2 f. Matilde lsabel Gar ía Lo ada. Filoso/fa e Integración -El filo o/ar como
vta -. Ed .Almage to,BuenosAire, 19 4. 113pag .l. .B . :950751-096-6,en
especial Cap. IT.: y también mi e tu.dio intitulado "El fil ofarcomo compromi o 'en
Humanitas .Anuario del Centro de E tudio · Humaní tico . nive idad utónoma
d uevo Léon. Mom rre . éxico 200 Vol. l ecci n Fil ofía pp. 147 -L61.
1

el eotir o i queremo , el corazón y la razón, (o también /a
lógica y la cardíaca egún el decir de Nliguel de namuno) se no
mue tran aunado a travé del desea olvimiento de u quehacer
filó ofic .
Y desde el desen Jvimiento de u pensar filo · fic ha pr puesto
un filo ofar, qu en él ha sido compromi o , prop déutica de
salvación.
Como filó ofo apiente, que ha aboreado, coro fuente en la
cual abrevar el pen ami nto de gustín d Hip na, entre otro ,
, reconoce que la filo ofía por í sola, o si queremo La ola
filosofía no salva
libera al ujeto de ella, a la per na al exi tente
que filosofa, o m jor, el fil ofo.

no

Desarrollemos má
a lo ha dicho gu tío de Hipona. : la filo ofía prom te la razón
pero salva ( liberal) a poquí irnos" 3 a aquello a lo qu la ola
filo o fía no lib ra e a lo que la mi ma fil
fía queda abierta, y
abierta a otro modo de aber de saborear I Gmnd , el
Fundamento.4
La filosofía en su limite e abt a la poe ía al arte a la religión
entr tr s aberes.
gustin Basave Femández del all quien com filó ofo ha
aboreado el limi e de la filo ña ha pr pu t la int graci, n d
la filosofía a otro modo d aborear el fundamento, verdad,
amor, belleza . . .5
.. decir el filó ofo en el limite d u quehacer filo ófic

gustin ( an ) De Ordine : 11 . 16."Philo ophia rationem promittit et vic
pauci imos lib rat'· . . Obra Completa .Edición bilingüe . (promovida por la
Federación Agu tiniana Española -F.A.E- Ed. Biblioteca de Autore cr· tian ,
Madrid, España. 19 8.
4 Cf. MatiJde l abel García Losada ; Filosofía e lmegración .- El filosofar
como vfa - data cit.; y también mi libro Frui ión y Filosojfa . Ed. Dunken. Bueno
Aire .Argenlina,2009,envía d edición.
Téngase en cuenta la anonimia y poli nimia de la realidad ú]tima , E d ir,
todo lo n mbre on el nombre de lar alidad última y ningún nombre lo es.

11

�.\11111/df frabd ( ,urdu / ps,ul.1

advierte qu ha de abrir e a otros modo de acc o a1 fundamento
: a ab r La poesía, el arte la religión, la metafí ica o mej r la
antropo fía - pue to 9ue I hombre o mejor, la per ona
xi tent , e el centro de la consid ración filos' fica, o mejor
metafísica de gu tín Basave - da razón de la apertura de la
filo fía a otr modo de acc
al fundamento.
l filósofo desde u necesidad apiendal, n cesidad de saber
d saborear el Grtmd el fundament , dialoga con el po ta con 1
arri ta, con el exi tent religio
con el científico· en suma
con el hllma11ista.

l filó ofo, el xistente encarnado en él -que en tanto
libertad n el límite d la fil o fía se abre a otr s m do de aberdialoga con 1 po ta, con J exist nte religio o con el arti ta y,
e a qui n la filos fía en u límit
ofr ce como abierta a otros
modos de sab r , de saborear lo real .gr. la p e ía la religión y
el arte.

En

de de u in erción pacio t mporal, es decir desd el
, xico contemporáneo, Agu tín Ba ave ernánd z del Val] se
ha abierto a la filo ofia y en diálogo con l s di tintos modo de
saber, de abar ar la totalidad d cuanto ha . aber s di tinto
d la misma filo ofía, a Jo qu u filo ofar s ha abierto desd
una vi ióo integradora.
l Centro de Estudios Hu1J1anisticos ha sido y e ,
mejor, y
continúa iendo xpresióo de su vi ión fil ófica integradora
tambi 'n, coro su fundador, ha encamado encarna, continúa
encarnando el a/ere fla111amn1 veritatis.

Con ideramos importante re altar lo igu.iente:
El Centro de Est11dios H111JJanisticos, que a trav · de u 9uehac r
ha xpre ado y expresa la visión integradora de d La cual ha
ido concebido por su fundador, Agustín Ba a e rnánd z del
Valle, encarna , igu ncarnando el a/ere JlammatJJ veritatis.
así de de su vi ión int gradora, el alentar, la flammam
veritatis, ha ido y e al mismo tiempo haber alentado y alentar

12

fla111ma111 amoris J ' fla1m1111m p11lchrit11dinis .
d cir, el alentar la
flama de la verdad, d de una vi ión integradora e alentar la
flama de la verdad como amor y del amor como verdad. o
urna e haber al ntado alentar continuar al ntand
d la verdad- am r-belleza.

la flama

i Agu tío Ba a e Fernández del alle ha de envuelto u
quehacer fiJ ófico desde una vi i 'n int grad ra, de
la cual
ha a pirado a aber aborear I Gnmd verdad - amor, - bell za
- . . . en y de de e a a piración ha de arrollado u filosofar abiert
a otros modos de acceso al fundamento di tinto de la mi ma
filosofía vg. la po ía,, l art la r ligión, ... Y i de de u
aspiración al Gr1111d er fundamentante o fundam neo ha
encarnado n u quehacer 61 · fico el lema univer itari ''a/ere
fla111mat11 veritatis", qu alienta la bú queda de Ja erdad c mo
amor,} del amor como verdad belleza, entonce cabe t altar
que u bú queda d la verdad - amor-belleza-La qu ha a umido,
a travé del d arrollo de su filosofar la forma d bú qu da
imperiosa e insistente- la ha desplegado en y de de una actitud
dialogal y abierta que consideramos, acaso in pirada en gu ún
de Hípona, quien pareciera in itarno a a umir dicha actitud.
La verdad no es ni mía ni tuya para que pueda ser tuya
y mía. 6 ha dicho an gustín.
trata de dialo
en u bú qu da
imperio a, desde una actitud amplia abarcante.
El Centro de EstJ1dios Hm11anisticos de la Uniuesidad Autó110111a de
11evo Le.ón el que ha encarnado y ocarna a tra · d u
fructífi ra xi tencia el "o/ere flam1na111 verilatis" al igual qu u
fundador, gustín Ba a e ~ernández del Vall ha a umído r
a um una vi i , n int rad ra una actitud dialogal amplia
abarcant n u bú qu da d la rdad la qu
ha xpr ad .
expr a en la int graci · n d di tint m d de ab r: fil ofia
p ía art y ciencia humaní tica .

6
gu tín Sao). Enrr. 111 P almun 103 IJ, 11.: .. Verita n e mea it propria ,
nec tua, ut et Lua sit et mea" Cf. Obras Compleras; dición bilingüe, data cit.

13

�,\1,zJild,• /JtJh,/ ( ,,mia 1.11sad11

D de u alentar la flama de la erdad aunada al amor } a la
belleza, l entro deE studios Hul!lanísticos ha pro eguido y pro igu
ea u de envolvimi nto al ntand al r s.
al res que a umjdo por u di tinto mi mbro hacen
po ible que e te c ntr continú al ntand la luz la flama d la
verdad- amor- b lleza· luz, flama, d la verdad amor belleza ,
qu irradia de de México a los ámbito acad ' mico de t da
Hi panoamérica y del orb .
piram a gue H11mat1ilas - publicación del entro de
tudios Humaní rico - continúe iendo la expre ión de lo
id ale d excelencia académica, apertura y diálogo, ideale
fundaci nale de dicho centro, y egún lo cual
e ha
d senvuelto I continúa d senvolviéndo .
que la per ona , lo académico miembro d l entro de
tudi Hu.maní tico , entre lo cuale d tacamo a u director
el licenciado Alf. n o Ran el Guerra, de ·de u quehacer pr bo
honrad , u tenten te · rica y vitalmente es decir no ólo desde
el pen ar, sin tam bi ·n de de u propio exi tir la flama de la verdad,
lo cual ha ido el id al de su fundador.
lama de la verdad y d l amor aunad , e decirjla1nma veritatis
et fla111ma a111ons que gu tín Ba ave ernáodez del alle ha
alentad , ha dado ali nto en cuanto ha asumido u quehacer
filo ófico c rn bú qu da imperio a de la v rdad am r b lleza,
fundamento n1nd.

Humanísticos que él ha fundado y cuya f cunda exi tencia
celebramo , e un paradigma, un mod lo también como
xpresión de una visión integradora en la bú quedad la verdad.
ca o y in aca o ea el pen ador, y principalmente el filó ofo
quien de de una actitud integr,1,dora haya d alentar la bú queda
de la erdad.
Bú queda de la verdad en la qu , en tanto filó ofos
compr rn tido
habr mo de per i tir, d d una actitud
integradora y p rsistir hasta que no nos q11ede balito ...
De ll n ha dado mue tra gu tin Basave Fernández d 1
Valle, fundador y director del Centro de st11dios H11111a11fsticos,
quien ha encamado el a/ereflammam nritatú.

Bú queda de la erdad amor, belleza, er fundamentante
fundamento, Gnmd en que e ha de persi tir y qu e ha de alentar
n y d d un dialogo abierto con lo di tintos modo de aber
de aborear la realidad y con lo di tinto ab dor s léa e: poeta
arti ta exi t nt religi o ci ntífico bumani ta, filó ofo.
caso a el filó fo
n quien la inte ración
ac ·tud
u hacer al que le corresp nda in i tir , per i tir en la búsqu da
de la verdad, el amor y 1a b lleza
gu tín Ba ave Fernández d 1 Valle,
en tal sentido un
paradigma. Y en tal entido a imi rno el Centro de Est11dios

14

15

�FILOSOFÍA, ESCEPTICISMO Y
TRAGEDIA EN EL PENSAMIENTO
CRÍTICO DE CIORAN
Rafael E nrique Aguilera Portal
Amji111onos ef/ esto épora q"e posee 111s bellezas omitas
y sus poderes rorarteristicosy fasci11a11tes con,o Cl(a/q11ier
otra era, para voltmros lolol111e1111! /() q11e iomos
ErnstJünger: Los
acantilados de mó,1110/

1. Introducción
r:' L GAR A o D t\ no encontramo ante un pen ador complejo,
paradójico, aforí rico· pero, bre todo, un pensador singulllr,
único y ejemplar que con aguda perspicacia lucidez deconstru ·e
todo el complejo entramado de nuestra tradición filo ófi.ca
occid ntal. Cioran
un p n ador a i temático libre que no
deja acaparar, ncerrar o da ificar su pen ami nto en cate or:ía
imple que trat n de reducir la complejidad humana en una
fil
fía rdenada y met · dica. ada seda en e te ca o más ajen
a u di cur o apiencial d la lucidez. Rec rdemo que ietz che
spechaba en el gust p r lo i t mático una falt.a de honradez.
Lo profundo 1 mí rico l re olucionario e iempre inefable y
inexpre able y no
puede e tructurar organizar i tematizar.
ioran pretende ioquietar, c nmover agitar nue tra
conciencia acoro daticia crédulas y bienhechora , para
de cubrirnos eme tra pr pía naturaleza reli i a, animal y
0

entro de lnve tiga i ne Jurídica y rimin lógicas, UANL.

�11

r

f

Rofi1d

per er a ofreciéndono un espejo lúcid y acabado de nuestra
ociedad con u moralina hip ' crita y barata. o encontrarno
ante un Quijote rebelde y tran gresor, comprometido intelectual
y m ralmente con la denuncia del nihilismo can ino asfixiante
que envuel e nue tra civilización, una civilización carcomida
por la p reza, 1aburrimiento y la uperficialidad de e pícitu que
on la cau a profunda de la maldad y la perver idad del er
humano.
ioran e ante todo, un pensador visceral, iconocla ta
intempe tivo, insolente, rompeideas que hac del e cepticismo
una actitud vital y filo ófica una actitud que no po ibilita
acercarno má y mejor a la condición humana. orno decía el
filó ofo don 1igu l d
namuno: que no te closiftq11en· hoz como el

zorro, q11e el jopo borra s11s huellas. é ilógico a s1u ojos hasta que,
ren11nciando a clasificarte, se digan: es é~ apolodoro Carrascal. especie
rinica. é tú, trí mismo, tinico e insustituible.
2. Cioran contra Ari tóteles: el hombre como animal
metafisico
Para Ari tóteles la tendencia humana a aber no e como para
Platón, un eros un amor hacia la verdad divina, ino un apetito
natural procedente de lo ojos frente a lo demá sentido . a
filosofía comienza a partir d una od111iración ante el mund que
nos rod a. Tra iglo de tradición no
ntimo can ados,
e cépticos y miramos con de confianza. Hemo p rclido la
capacidad d a mbro o orpre a, de ver la r alidad como
rrú terio o enigma, de mara illarno ante la belleza del niv r o,
percibir la realidad c n una mirada ingenua infantil e inoc nte.
Tal v z va a iendo h ra de recuperar nue tra capacidad de
curio idad, bú queda v exploración sobre Ja cosas. Paracel o,
científico del igl
, escribió:

Quien 110 conoce nada no ama 11ada, q1lien no entiende 11ada no 1e
1

T;,1ri&lt;(11e

.,- 1,P;Uikm Pr,rtfJlr,:

nada, pero q11ien conoce , entiende oma y ve. CJ1a11to 1nás se comprende
oigo más se puede amar. Quienes desconocen q11e no todos los fmtos
moduran al mismo tie!llpo que las fresas 110 saben nada nip11eden disfmtar
verdaderaf!lente de las 11t'OS. 1

egún Ari tóteles: el ho111bre por 11at11raleza deseo saber. El er
humano nac con elimpul o de conoc r con un empuje riginario
hacia l aber in el cual no moriríamo . La mi ma tim logía
de la palabra filo fía, el amante, el que gusta de, el petieneciente al
conocimiento. La filo ofía nace del an ia, del hambre de aber,
como voluntad o apetito de conocimiento.
í p dríamo
traducirl por amor a la sobid11ría. Platón refleja magi ttalmeot
el origen de la filosofía en su diálogo El Bat1q11efe:.

el amor es hijo de Penía (la pobreza) y de Poro (el rectlrso) ' se
encuentra en la situación siguiente: en p1imer IHgar es siempre pobre, y
está 11111 lejos de ser delicado)' bello ...Más por otra parte, seg1ín ia
condición de s11 padre es i-aleroso, intrépido, y diligente· cazpdor tem;ble,
que siempre urde alg1ma trama; es apasionado por la sobid11ría y fértil de
recursos- y se enmentra en J/11 tértnino 111edío entre la sabid11ria la
ignorancia. P11es he aquí lo que sucede: 11ing11110 de los dioses .filosofa ni
dma hacerse sabio porque J'ª los es ni filosofa aquel q11e es sabio. Pero
a s11 z,e:zi los ig11ora11tes 11i filosofan ni desea11 hacerse sabios, p11es e,, esto
estribo el 111al de la ig11ora11cia: en 110 ser 11i noble ni b,mto, ni sabio ;r
te1Jer la ilusión de serlo en grado suficiente. ólo filosofan los i11ter111edios
entre 11110sy otros entre los e11ales también está el O111or. P11es es la sabM1tría
1111a de las cosas más belios, · el Amor es sie111pre amor de lo bello de
suerte que es 11ecesan"o q11e el amor seo filósofo y por ser filósofo algo
i11ter1nedio entre el sabio el ignorante.2
: Textos esencia/e . iruela, Madrid,2002,p.54.EI abio lben in tein
ofre e una lúcida interpreta ión: El hombre que ha perdido la facultad de

1Paracel

n

marai·illarse e c:omo un hombre acabado, porque la imagi11ación es más importa11re
que el saber. D todo modos. lo griego tenían una ventaja obre no otr . ello
no habían perdido el contacto con la naturaleza. la poli .el placer por el ctiál go. la
comunicación con u con iudadano . ivfan. por tanto. en un nte to natural
enonncmente bello y diferente al nu
2 Platón: El banquete. Ed. Gred

�11

Ra¡ I L1111q11

hombre nec ita saber, porqu le du l u jgn rancia; y ea
te entido fil
far s una fuoci ' o bi lógi a com el r pirar.
l ab r por tanto o
un lujo o capricho s.in una n e idad
ineludfül e ine qui abl un imp rati o que a egura el obrevi ·r.
La filo fía
una acti idad r or'tica con titutivament
n ce aria aJ intel cto.
e m d clara Ort ga · a er, e el

esfnerz.o i11teíecfl,al por excelenda ' ... ' el conoci,11ie11!0 lle1 ado al 1J1ti.v:imo
i11tento, un heroísmo intelect11al. La filo fía e reflexi · n crítica
oluntad cogn citiva a nrura int lectual, mi ión e clarecedora
1

d la realidad.
La felicidad. para Ari tóteles r "de en la función natural pr pia
del r human c mo t'll, la int li encía.
e e m d la felicidad
encu ntra en eJ jercicio d la int li ocia teórica, e to e : n la
c ntemplación c mpren i · n d l con cimiento. En gri o theorein,
d d nde pr ced oue. tr t · rmin teoría i ·fica ver. obsen'tJr.
coJ1te117Pla,; qui o elabora una teoría c n igu una vi ión de las
c sa qu upera l tado d ign rancia en l qu
taba
anteriorm nte. Para J\ri tótel , la ti idad e vida teórica
cont mplativa (bios t/Jeonitikos) exi tencia d di cada a la inve. · ción
, a t rizar.

r

1 11ilm1 Pmmlu

in mbargo decir, h ' n día, qu e d el mund por
naturaleza d ea ab r puede re ultar una apreciación ratuit .
c ntradict ria p rqu' n la prácti a p demo c rnprobar g nt
u n de a aber. éa, in. tituto. • un.iY t i ad aut · nric
de i rto , re ·¿ p r la m ri cracia
tiruticis" cr 'ni a (el are
d acumular rnuch
tírul s). o 9u r mos . aber lo que n
abemo , no qucremo ab r de qu · varno a Yivir o de 9ué
modo vamo a morir, o cuál
l tad d nu . rra . alud, cómo
va la e n mía la política o i un m t orito va a acabar c n la
vida n l planeta Tierra, i 1 final del mundo e. asado mañana.
m d cía ietz che: b/ holllbrt' sólo q11iere la ,, rdad en análogo

sentido li111itado. Desea las co11secumrias agrndabli s d la verdad, oq11eJ/as
que ronsen.•tm la vida· es i11difere11te al co11oci111iento p11ro cc11:ente de
consecnencias,y está hostilmente predispuesto contra las f'erdades que p11edat1
ser pe1jt1diciales J' deslmdit•as. 4
ioran pre a mu) bi n la paradoja del h mbre com animal
apiencjal: t:.I hombre con z·ocadó11 ,mtnftsica es flJáJ raro que 1111 monsfmo

J', sin embargo cada hombre contiene virtualmente lo.r eleJ11ento de esa
t•oració,,. Le bastó a "" p,i11cipe indio l'er a 11n inválido m, 1ie_¡o y 11n
1111urto para co111prenderlo todo· nosotros que tan1bié11 les remos 110
f(JIJ1prendemos nada, p,m nada ca1J1bia en 1111estra t ida. 5
.. n po, ici 'n a la e ncepci · n ari t téli a, poJríamos
1

[. . . /Así, co11c/11i111os que la felicidad alca11za haJta do11de lle a Ja
.famltad de pensar)' cuanto ma_)'or sea la jamltad de pensar de una persona
f!Jtryor será s11 fi licidad: 110 co,no algo accidental si110 e11 l'irt11d de Sff
pensaOJienio P"es éste es 11obk, por definición. Por ende la .felicidad tiene
que ser 1111a fon11a de co11te111pladófl. 3
•l mundo e, tan norm m nt c mpl jo y nu tra limitaci · n
del e nacimiento obre · t . tan inmen a qu la actividad
t •rica nunca tendrá fin. Per para alcanzar la felicidad n ba ta
ncia teórica , e preci a la in eligencia práctica qu
c o i te en d minar I pasi n y cons guir una rela ión
ti fact ria c n I mundo ue no r d a.

re ponde.r a ri tótele diciéndol que 1 h mbre no e rá
p
amad genética ni bioló ·cameot para 1 e n cimi nt .
o exist ninguna inclinaci · n natural hacia l c n cimi n .
P r p r upu to est n quita qu· l c n cimi nto ca uno
· re y may re
d nue a
lución, un d l
e
mara,
de nue tra h rencia cultural. o
ivim una ép ca d p br za culrural, n la que el
aber cupa p c lugar, 1 ,,al ramo realm nte poco.
mo
•
'

1

ri!.tótele : Éricoa

icómaco, d.

redo. Madrid. 19 4.

, . 117 b.

ieizscne. F.: Verdad}' mentira en el ·emido e.ttramoral. ladrid , fümza Ecl.,

19 7. p. 73.
ioran: Brei·iario de In fXJlÍredumhre

trad. F. avater), Tauros .• 1adnd. 2

p.10 .
21

1.

�tl.ajiul hr111¡11t .11 111 ru l'ort.ilu

Lo sabiduría? ing11na época est11t 0
1nás libre de ella, es decir, que nunca el ho111hreJ11 más él 111Ls-1110 · 1m ser rebelde
o la sohidmia. Traidor de la zpolOf,ío, a11i111a/ de.rconi.odo se in.ru contra
dice nu tro mae tr

ioran:

1

k, naturaleza, romo el hereje ro11tra lo tradición. Éste es pues hombre en
seg,mdo grado '.. . 6 Tal v z, frente a la época de nihili m , inanidad
incons.i tencia., inc her ncia qu ,i,mi po&lt;lam r petir de orma
ir ·nica y - c · ptica la entcncia d
i tz ch :¡Bienarenh,rados los
ado1111ilodos, porque estos se dor111irán enseguida!
3. El fin de la filo

fla: ¿lucidez, eufemi mo o r tórica acía?

ioran c m fil · o
de la . ospecha d t c la cris· d 1
p n amiento la cultura y, n e p cial de la tradición filo · fi.ca
fr ci · ad no~ un di.a ó . tico e· mplar runa actirud trans
ora.
uestro áemp e caract riza p r cier o mal tarde la cultura y
d la fil
fía. La filo fía par ce sum r ida n una curio a
nferm dad · a al mi m ti mp se xhib egura mnip t nt
i e di pu i ra a vivir una terna juv-entud. P d mo
inclu hallar una cierta imilitud re pect a te male tar de la
cultura y la fil offa, c n la tena
fí rica del i l v a.C. la
ciudad
uropea d l igl .c::vrrl pobladru de filó fo ilu tr

La cost11111bre del rozo11a111iento · de la espemlació11 es índice de
;nsuficiencio tito/ y de 11/J deterioro de la afectividad. Sólo piensan con
111étodo aquellos q11e a f01·or di .ws deftcimcias lhgar o oll'idarse de sí
1J1i111os, o 110far111or c1terpo ro11 sus ideas; la filosojla pri,,ilegio de i11di1iduos
de p/feb/os bio/ó icatne11/e s11perficiales. ~
D
t1 forma, i ran con tata qu fil ofar
evitar ,ivir el
pcnsami ne ha ta • u limit n
n la. punta · ma del
aber ni man jar idea,
m carca ru m mias e ne ptua1 . Y
d d
ta p r p cava n alza a p n ador com
i tz che o
~Cioran: Atlió a /afi/0.10.fía v orro.r 1exw• . Alianza. Madrid. l9 4, p.63.
iomn: Adiós a /afilo nji'a \' otro te.no . lianzn, Madrid. 1984. p. 41.

22

namun , Pí Baroja ue manifi tan un entimienco crágic d la
-ida.
o e tratad renunciar, egún ioran, de de una e ceptici mo
radical .. la a piración irrefrenabl de biduria d I .er human
sin a una ofi tica banal y retórica nt nclida e m m ro
en ranaje c nceptual d otro de la 1' ica acad 'mica
in cituci nal. í pu
un a la cruzada antifil ó 1ca
mprendida p r el po iti i rn
la fil ofía analítica, el
pragrnati mo p tura ci ntifici ta qu reprochan a la fil oüa
u falta de xp rim ntaci · n
su falta de re lución de 1
pr blema gra e y acuciante. c¡u atlig n al er humano. Él
m.i mo ugiere: " l odio a la fil ofía e. i mpre o p ch
"
La fil ofia o es un lujo un capricho ino una exp ri ocia
v:ital n un mundo ca · tico y ali nant · d d e t punt d
,;, ta 61 ofar e conviert n una práctica urgent in ludibl y
n e aria. La fil
fía má qu un di. cut o raci nal y t • ric ,
una actitud vital, ocaci nal, per nal una acávidad qu trata
de prop rci narno felicidad p r onal c lectiYa ·, en ci na
m elida, alud m mal para vivir e n di tancia en una oci dad
cada vez má e quizofrénica.
tipo d filó ofo : lo qu r fl xionan br la id a
lo que rcfl xi nao br 11 mi m .. La c:hl rencia d sil gi mo
d la d dich ...

Para I filósofa ol?Jetivo sólo las ideas tiet1e11 1111a biografta; para el
filósofo s11l!Jetivo, sólo lo a11tobio rafia limt ideas; está predesli11ado o
,,iJir después de las categorías o de sí. En ti/timo caso la filoso.fa es lo
meditación poética de la desdicha. 8
La tarea de la fil
fía
d mitifi ar de nma, arar,
d montar fal o ídol
h mbr , durante i l
ha cr ad
1 mpr nu
di e nu vo ab luc . ne t
nád una
acertada do i de c ptici m n ayuda corno cerapi, fil ófica
1

ioran: El crepú culo del pen omienfo. Méxi o. ue aim g n. 2003, p.7 l.

2..3

�H,1{r,e/ l.111iq11e

contra todo tipo de fundamentali mos (ideológico, político
religioso). Todos los totalitarismo a lo largo de la hi tocia han
surgido con ta pr tensión racional de querer atrapad tod
con las ideas. El mundo , por tanto plural y diver o, no unívoco.
La unicidad o uni ocidad igu iendo un int nto platónico
peligro o d implantar nuevo fundamentalismo , un intento que
estarna iendo con un regtes a la premodemidad medieval.
David Thoreau, el filó ofo de la de obediencia civil afirmaba:

' erfilósofa no consiste en el f!lero for11mlarpensa111ze11tos sutiles ni siquiera
en fundar una escuela[ .. ) consiste en resolver algunos problemas de lo
vida no en el á111bito teórico, sino en el práchco. "( Walden dos)
El pensamiento de ioran ha sido tildad , a menudo de
superficial, relativi ta y cínico; p ro como dice Fernando avater
no es extraño ni no d b de alarmar pue "la s11jmficie es el lugar

t111lrm P01tnlu

fabricado por toda la combinacion
po ible. de los
veintitanto ímb l orto áfico " y la aplica en la c n trucción
de u particularí ima biblioteca de Babel. El ingenio o critor J.
L. Borge nos contó en u relato ale órico La biblioteca d Babel
como e ta fabulo a biblioteca contenía toda la inE rmación
posible, porque cuaJqui r dato, palabra o informaci 'o , e día
ncontrar en alguna de las inagotable e tanteda . ttando se

procla1JJÓ que la Biblioteca abarcaba todo los libros, lo p,i,JJero i11,presión
jHe de extravagante ftlicidod Todos /.os ho!llbres se sintieron se1Tores de 1111
tesoro intacto y secreto. 1 o había problema personal o t11ll!ldial CJ(Yª
elocuente solución 110 existiera: en algtín hexágono. El niverso estaba
justificado, el universo bmsca111e11te Hs11rpó las di,11ehsio11es ililnitadas de
la esperanza [.. -1

11at11ral de quien está dispuesto a torpedear todos los fondos últi111os que se
fe propongan" 9 En e te entido ioran no propone un aber

4. De la re cogitans a la tes trágica

filo ófico como aber de radicalidade o ulcimidade , e decir
un saber que pretende ir a la raíz o la médula de toda nu rra
cultura ccidental de. entramándola en us falsedade fachada
y apanencia .
Desde aquí, se augura un giro hacia la literatura )' la arte . La
filo ofía goza de tan poco pr sti io y d scrédico que van a ser la·
novela , el teatro, el cine, las arte en g neral, donde e refugie la
filosofía. s por e o que n hablam
de filo fía con
mayúscula c rno tribunal puro d la razón, ino de filo ofía (en
minúsculas) como interlocutora hábil en la gran conversación mlf1frai
entre los di tinto género de di cur o.
a Ficciones, Borges recurr a la bibliot ca como una metáfora
del univer o, y de 'cualquier cosas es todas las cosa/' -reasumid del
"todo es sifllbolo ', de León Blo hace p ible que describa la
biblioteca como uoa caótica forma alternativa o u titutoria del
mundo. d más, Borg . recoge la idea cabalista del univer

La vida e por tanto exi tir tener conciencia de exi tencia
hacer e en la lucha y la libertad t nder al tod dentro d un
pr ce que no arra tra a todo y el mi mo niver o. El h mbre
vive entre la conciencia d la muert que l am naza r J afán de
obrevivir. De ahí surge el entimiento trágico de la vida· r un
lado el hombre iente eJ ansia de vjvir de inmortalidad· · po
otro lado, siente la realidad inexorable de la muerte y de u propia
contingencia. El hombr
i nte atrapad y amenazado porque
abe que su vida
finita, limitada br ve, contingent ' que la
muerte e I dato abs luto definitiv , total. De te m do el
hombre e conciencia conflicci a, contradictoria, res trágica no
res cogitans ( u tancia peo ante) c mo ya pr pu iera De carte :

1

El 1·erdadero héroe co/llbate )' 11111ere e11 nombre de s11 destino, no en
de 11na creencia. S II existmcia elimina toda idea de escapatoria·
los ca1JJi11os que 110 le llevan a lo mt✓erle fe resultan callejones sin salida¡
trab'!Ja su biografía, mida Sil desenlace)' hoce todo lo posible... Su propia

110,nbre

°

Cioran: Breviario de ta podredumbre ( trad. F.
2001. p.17 .
1

9

avater. Femando: Ensayo

obre Ciora11, Madrid, Epa a-Calpe 2002, p.34.

24

25

a aier). Tauru', Madrid,

�historia es s11 IÍnico absoluto como su 1•0/,mtad de Ira edia s" único deseo... 10
te hér e trágico y hombre auténtico e don Quijote de la
fancha, paradoja y ímbolo d un pueblo. Úrúcamente el hombre
trágico e auténtico p rque olo él ha ido capaz de tomar conci ncia
de u condición limitada e indigente, y ha a umido la tragedia • la
lucha com
encia de la vida. Lo que tienen núedo d la trageclia
son "pobm s1gerol, '-pobres soT11bras hombre cotidiano qu llevan
una vida vulgar, pobre, apariencial e inauténtica.
1oran
namun
rtega · a et
ven reflejado a í
mi mo en eJ per onaje de ervante
ven la cultura hispana
coro una cultura trágica p r excelencia. El uijote imboliza la
mí tica e pañ la lo conquistad res d
menea la
contrarreforma, el arte barroco la caballería andante con u
entimiento d lo divino. El quijoti mo e el alma del pueblo
e pañol en lucha por recuperar el pa ado glorio o y pre tigioso
de elipe II o Carlo V con u imperio de la cri ciandad. El
quijoti m e el inc o ci nte col ctivo de paña en u an ia d
gloria y renombr , pero abiéndo qu tal pro •ecto e imposible
ilu orio y fraca ado. ervante al igual qu Cioran e ríe
irónicament de la d pr porci , o d tal empr a a través de don
Quij te pe.ro ab o de un pu blo vitali ta y biológicam nte fu rte
" 1 mérito de España e pr poner un tipo volución in ólita un
destino g nial inacabado (se diría qu e crata de un Rimbaud
encarnado en una col ccividad). 11
rnand avater a evera: Don Q11[jote 110 es sola111ente 1111 personu:fe

de.ficción literario sino mt(cho más , 111ás gra/les cosas: 1111 mito 11acio11al.
un ideal irónico, la sih1eta de la concepción del JJJrmdo, el origen de 1111
acfjetivo descalificatfro, el tí/timo héroe elpri111er antihéroe. 12 Don ui j t
11 Cioran: Adi6 ala.filo ojíayorrostexto .Ahanza,Madrid. 19 4.p.40. Ci ran
admira paña por er un puebl que propone un tipo de evolu ión in ólita. un
de tino genial e inacabado fren1e a I paf e gennánico o angl aj ne .1 pueblo
hi panoamericano han abido aproximan, a lru fuente mi ma de la vida a través
de la literatura. las ane y la poe ía. tal ve1. n hayan id muy prolijo o hayan
tenido grande genio en el ámbito de la cien ia y d la te nol gfo: pero han abido
captar y entender I i ndo la ida mi ma con •uficiente abiduría y radicalidad .

26

oo e un héroe lunático ideali ta, repre enta la voluntad de
aventuras la voluntad de crear una vida fecunda el afán de
recorrer el mundo di frutarlo. La voluntad quijot ca oo rá
ligada a ideal vacío y tér o ino a la vida y a u p rfección
(e:xcelencia). Don uijore representa la lucha c ntra el
conformi m 1a rutina l e n encional lo banal, lo cotidiano.
D n uijote
ímbolo del mundo hispano y el guardián del
ecr to spañol.

5. El hombre animal indeterminado

¿De q11é depende aq11ella condición enjerJJ1iza? Pues el hoJJJbre está f!Jás
enfem10 es más inseg11ro más alterable más i11deter111i11ado q11e ningún
otro animal. 110 ha duda de ello, él es el animal enfermo: ¿de dónde
procede esto. s verdad q11e él ta111bién ha osado innovado, desafiado,
afrontado el destino 111ás q11e todos los demás animales j11ntos: éL el gran
experimentador consigo misfllo el insatisfecho el i11saciado el q11e disputa
el dominio últi,no a los anitnales, 11att,raleza_y dioses él el siempre invicto
todavía, el etemall1ente fi1111ro el que 110 encuentra reposo alg11110 e11 s11
propia fi1erz.a acosante de modo que su J11111ro le roe i1nplacableJ11ente
como 1111 aguj/ón en la carne de todo pre.sen/e. Cómo este 1alie11te ' ni:o
animal no iba a ser también él el más exp11esto al peligro el mds duradero
• hondamente enfam10, entre todos los a11itnales enjer!llos 13
1

o el pen amiento de ioran e encuentra e ta i ión
antropológica ser impr ciso animal indirecto e improbable por
excelencia conYal ciente 9u a pira a la en ermedad criatura
z avater. Femand : In rru cione para alvidnr El Quijote. Madrid. Tauru .
19 7.p.25 .
n ietz.sche, F.: La ge11ealo ía de la moral. Madrid, Alianza Editorial,1979,
p.99. El problema fundamental d la civilización occidental. para ietz che.
u
decadenciay unihili mo.dadoquelo m' alto valore!&gt;d laciviliza íón
id ntal
han perdid u vigen ia condenand al hombre a la de nudez y la intemperie m
radical ab oluta. 1problema de la decadencia de la cultura cidental re ponde a
u la indetennina ión. la alteraci n. el miedo del r humano. m I
al re
de ademe. han triunfado por doquier. Cioran eguirá el diagnó tico iniciado por F.
iet · he .
1

27

�metafísica divagant , animal perdido e in ólit . La civilización no
má que un fuerzo por encontrar remedio y salida a u tado
incurable y d eado.
Todos 1 intento de reforma y pedagogía d virtúan y
empobr ceo el p n ami nto. Por doquier aparecen lo
funcionarios del currículo oculto los sacerdotes de la reforma ,
l
valores lo nuevos tecnócrata del arte d educar: El

conocir11iettto flO tiet1e enemigo ,nás encarnizado q1Ie el instinto educador.
optimista y vimiento al cual los filósofos 110 sabrían escapar: ¿có1110
perrnanemian indemnes sm sistemas? alvo lo in-e111ediabie todo es falso·
falsa esta civilización que quiere cof!lbatirlo, falsas las verdades de las q11e
se arma. 14
La civilización no e má que un intento por dome ticar,
moldear al bombee e ún una moral gr garia, medi ere y
decadente. Todo lo 1ntento reformi ta que no partan de un
análi is de la conrución humana railical y la cultura en la que
e tamo inmersos e táo abocado al desa tre.
TaJ vez, má qu nunca tengam qu insi tir, ho en día n
ta idead que I hombre e voluntad de p d r d creación, de
uperación. farc
ur lio, mperador , filó fo romano, d cía:
'La vida e parece má a una lucha, qu a una danza'. D aquí
arranca gran parte del en rme fraca o colar que ten mo en
nue tra
cuela .
ca generación de jóven
n e tá
aco tumbrada a dominar la voluntad. in esfu rzo ruario no hay
má que chapuza
agujetas, si ndo nece ario ducarno en la
voluntad. Dice Lipo etscky en La era del vacío: ' l colegio e
paree má a un desi rto qu a un cuartel (y e o que el cuartel
ya n í un desi rt ) donde los jóvene v getao sin grandes
motivacion niint re s l· .. ] El c legio un cuerpo momificad
y lo en eñant un cu rpo fatigado incapaz de revitalizarl ." 15
1 quer m
analizar el fraca o de la civilización ccidenta1
14

ten mo que remontara a 1 orig ne. d nue tra tradición.
de la historia hem generado un duali mo pato! ' gico
que no impide apreciar la vida de forma · prima. La cultura
occidental ha e tado siempre anclada en e te dualj roo falso •
mezquino del que ten m que liberarno . n duali mo producro
del platonismo y la tradici · n judío-cristiana. Por una parte, Platón
había concebido al hombre e mo una lucha ntr razón y pa ión
como un intelecto (alma racionaJ) que lucha con una multitud
de bruto irracional , concebido éstos e mola partes int riore
corporales d tip animal (alma concupi óble, ira cibl ).
tutamente, el cri tiani moa umió . ta vi i ' ne o u.mando te
duali mo entre el cuerpo (malo)
píritu (bueno), ci lo/tierra,
agrad / profano mundo cele tial/ rnund terrenal ...
Toda cultura humana es conflictiva~ y la c nilición humana
e neurótica por definición- p r
ta neur i hace posible el
de o d ir liberándono de la n uro i . De forma imilar,
ietz che año ante , había d tacad qu 1 er human e un
animal enfermo, defi ctuos y un err r del univer o.

1 lar

Había 1-m loco e11 nosotros el sensato lo ha echado fi1en1. Con él se ha ido
lo tllás precioso que poseíamos /t; que nos bacía aceptar kzs apariencias sin
te11er ql(e practicar a cada paso esta discritmi1ación, tan ruinosa para ellas
enh-e lo real)' lo il11Soria 1\1ientms ei loco estaba ahí 110 teníamos 11ada ql(e
te111er, ni ta111poco las apariencias que milagro i11i11termn1pido, se
n,efat110,foseaba11 en cosas ante nuestros ojos. Desaparecido él. ellas pierden s11
rango_y recaen en s11 indigenci.a primitiva. I /.oco le daba sabor a la e.,istencia.
Ahora, ningún interés, 11i11gtíll p11nto de apq;·o. I verdad ti,tigo es la amencia
de l.oC11ra. Realizarse es abocarse a lo embria ttez de lo vuiltiple[ .. .)16
El hombre e un animaJ p ic afectivamente ine table: onrie
rí , llora, an io o, angu ciad , egoí ta, ebrio violento furi o
a.moro o cien n onaaoo un er expue m al error a la l cura.
Tal ez, deb ríamo u tituir la d finición tradicional d bomo
sapiens p r la d homo de11Jens. 1 ho,no sapiem rná homo denm,s

Cioran: Breviario de fa podredumbre trad. F. avaler) Tauru , Madrid.2001. p.

71.

6Ciorán. .M.: la calda en el tiempo. lonte Ávila Editore . arac . 1977. p.

1

~Lipove k.y: weradefi,a ío.Barcel na,Anagrama. J997.p25 .

1

28

1 4.

29

�&amp;fiel 1!11nq11t 4.gm/. ru J&gt;qrt,1/n

que sapiens. Lacan concluía: la esencia del hombre, no solafllenfe no
puede ser comprendida al 111arge11 de la lomra si110 q11e dejaría de ser tal
si no llevara en sí misma la Joc11ro como límite de su libertad.
in lugar a duda , l r inad del hofllo sopiens ha introducido
de orden en l mund . El orden se encu ntra en la cultura, en la
sociedad n la pr gramación ocio-cultural que impone norma
· r gla de organización. Pero YiYimo en una ociedad
tremendamen e ine table un peri do histórico compl jo
incierto ll no de luchas de poder, de truccione ma acre ,
exterminio .
Por eso los di sorclenes hist.óticos aparecen a la tie-.:z¡ C()n;O la e.,·x·Jmsión
J' el resultado de HII desorden sapiencial oriem11io. Contrariamente a lar creencias
recibidas, ha ' n1e11os desorden en la 11at11raleza q11e en la h111JJa11idad. El
orden nat11ral está "'"cho más co11troloM por la bo1tJeostasia la regulación, la
programación. n ca1J1bio, el desorden h111J1a110 nace bqjo el signo del desorden. i-

6. El hombre: animal de ídolo
Lo caracterí tico del hombre e u capacidad y exigencia de
valorar el hombr , cr ad r d valor y en romo a lo alore
jerc la voluntad d p d r.... 1 auténtic hombre es el hombre
Libre, autónom
uperior fuera de todo amae ttamiento o
dome ticación, que depende ólo de u propia voluntad. Albert
Camu decía: o me rebelo, lue o exi timo ". o grito qu no
creo en nada y cr o que tod e ab urdo, p r no pued dudar d
mi grito y tengo qu cr er aJ meno en mi pr te ta. La primera
evidencia dentro de la experiencia ab urda, e la rebeli 'n." 1~
in embargo frente a la capacidad autónoma de crear
producir entido vernos como el hombr elige el camino fácil de
imitar y v nerar dio e . 1 l hombre e animal d ídolo animal
17 Edgard Morin: El paradigma perdido.
adrid. Kairó , 2000, p. l 55. El gran
fil6 ofo y antropólogo francé de de u análi i de la complejjdad humana coincide con Ciaran en ver al h mbre de de la dialéctica apitmsldemens frente a la
tradición platónica quee table e el imperio de la razón bre todo.
1sCan1u , Albert: El hombre rebelde, Madrid. Alianza Editorial, p. 221 .

30

d v aeración y adoración animal r ligio o. D cía ioran:
o
fácil de truir un ídolo: requier tanto riemp com el qu e
preci a para promoverlo y adorarlo. Pue o ba ta con aniquilar
u ímb lo material lo que e s ncillo ino cambién u raíces
en el alma [.. .] 19
La fa cinación ideológica no atrapa r adorm ce, aquel qu
píen e que está fuera de ella se ngaña mi rabl mente porque
preci amo iempre nu vo íd lo para ,':ivir. ivirno , pue , n
la hoguera de las vanidad , lo d gma y la uperchería la
ma 1oría procedente de la gran tirana, la tiranía de la co cumbre.
uien desee liberar e d u propio dogma debe comenzar c n
admitir u propia esclavitud seamo. incero : orno e clavo .
La oci dad, de e ta forma ha ag tado al individuo lo ha
ab orbido, ha d truid su identidad per onal c nvirtiénd lo en
ma a. 'ho lo individuo
e hallan p rdido entr la
muchedumbr ' . La ociedad ha apr piado de lo mej r de la
indi idualidad, )r l p ligr qu amenaza a la natural za humana
no e ya el exce o ino la falta de impul o , preferencia
per onaJe " .20
La religión envilec de humaniza aJ hombre porque promet
una felicidad cele tia! inalcanzabl pr dica una moral d
e clavitud · umi ión ( r d 'cile , re i nado paci nte ,
IQ Cioran. Adi6 a la.filo of(a y otro ensayos. AJjanza Ed. Madrid.199 .p 24.
J hn turart Mili en u pequeñ en a o titulado O,r liberf)· no advierte que 1
verdad ro peligro de la dem ra ia no e el de poti mo: ino la tiranía de la mayoría,
La tiranía de una colectividad mediocre. La mu hedumbre con u impo ición de la
co tumbre puede empobrecer e impedir el de arrollo tl lo individuo y de un
pueblo. te nu voy rmidable poder de la ociedad puede ab. rber al indiv.idu
y acabar con toda u potencialidad. No ba ta. p11e , una imple protec ión contra la
riranfa del magi trado. e requiere. ademó , prorecci611 contra la tira11ía de las
opinione • pasione dominante ; contra fa tendencia de la ociedad a imponer
como regla de co11d11cta us ideas y co wmbres a los que difieren de ellos,
impidiendo, en lo po ible, laformación de individuo dijere/lle . Véa e Stuan Mili.
J. Sobre laliberwd, Barcelona. Ed. Orbis. 198 . p. 5. Stuart ill cree en protección
del individuo y u libertad frente a la intromisión ilegítima del tad . Per n
advierte que exi te otra intr mi i n mayor y rn peligro a: la tiranía de la pinión.
;,o ietz che, F.: E ce Homo · adrid, Alianza Editorial, p. 120.

31

�lit

R,ifad l-:.'1Tri'q11r Agpilero Port,:ilrs

humilde ) introduce el concepto d pecado verdadero atentado
contra la vida. i tzsche, como ioran prefiere un politeísmo
que no lleve a una mayor tol rancia y libertad. Esta esprecisamente
fo divinidad que existan dioses pero no un Dios. ioran cree qu el
origen de gran parte d los male qu afligen al hombre radican
en e ta necesidad de creer y ven rar:

justicia y el triunfo del bien. Hume trata de explicar el origen d
la religión a partir de estas ficciones, de enma carando así esta
falsa ilusión, a fin de poder acabar con tanto despotismos,
guerras fanati mos e imposturas, que en u nombr e han ll ado
a cabo en la historia.
xponía H.L. encken, critico literario:

Su capacidad de adorar es responsable de todos .rtrs crlmenes: el q11e
ama indebidamente a tm dios obliga a los otros a amarlo en espera de
exterfJlinarlos si se rehúsan. 21

... quienes más hicieron por la liberación del intelecto humano fimon
aquellos pícaros que arrojaron gatos muer/os en los sa11t11arios, y luego
salieron a traji11ar por los can,inos&gt; demostrando a todos los hombres que
el escepti.cismo o fin y al cabo, no mtraña riesgos: qtte el Dios montado
sobre ei altar es 11n jrai,de. Una carcajada vale por diez mil silo!Jsmos. 22

David Hume, en u análi is sobr la religión, afumaba que el
politeí mo pr cedió al monoteísmo. É e tiene el peligro de
conducirn a la intolerancia. El fanatismo y la intolerancia on
caracterí tico de la religione mon teís a , invenciones mental s
dogmáticas mientra que en las religiones naturale politeísta
impera la tolerancia. ietz che con su caracterí rico estilo agudo
e irónico, decía: todos lo.r dioses del OliV1po se han ll'lt1erto de risa al
esmchar decir a uno que era el tÍllico dios. Lo griego y los romano,
eran politeísta porque creían en una enorme pluralidad de dio es.
sto les hizo ser más tol rante
re petuo os hacia cualquier
tipo de ere ncia. in mbargo, cuando el cristianismo e extendió
y expandió en el Imperio Romano y fue declarado religión oficial
por Con tantino, e inició un p riodo hi tórico de única fe ·
creencia en toda uropa. Despué , vino la corrupción del papado,
la guerra de religione , la normes riqueza d l aticano la
compra-venta de indulgencia , l Tribunal de la anta
In qui ición ...
"' l eatimiento religioso tiene u raíz en los sentimientos d
miedo ante la muerte, de deseo de vida eterna, de terror ante lo
desconocido. stas ideas impulsan al e píritu y la imaginación, a
ptoducir otra qu compens n y r tabl zcan la c nfianza. D
aquí urgen idea de dio , hér es, anto y mito que irven a
los h robre para iluminar lo d conocido para garantizar la
11 Cioran:

Breviario de la podredumbre ( trad. F. avatcr). Tauru • Madrid, 2001. p.

54.

32

Montaigne, Voltaire, Diderot, Hume, Nietzsche Ciaran,
oucault y Derrida, con su pensamiento e céptico han tratado
de liberarnos del sueño dogmático de la razón. na razón
absoluta, hegemónica e intransigente que envilece y pervierte
cualquier individuo a travé de todo tipo de ideologías
manipuladoras. Tal vez nosotros tengamos que alir de algún
sueño dogmático de la razón. Éste es, pues, el verdadero y único
enemigo. Lo llevamos todos dentro y ttopezamo con él por todas
parte , iendo el origen de la intolerancia, el abu o de p der, el
despotismo y todo los totalitarismos.
oucault, aseveraba antes de morir: soy abiertamente pluralista.
sta fra e también la uscribiría Ciaran. u e ptici mo e
fundamenta en que ser hombre es, preci amente, no t mar
ninguna creencia o doctrina como definitiva o total. o tener
nada como ab oluto y verdadero, salvo el espíritu de inve tigación
y la curiosidad de saber. ioran es un profundo e céptico ilu tracio
al igual que lo fue Hum o Volraire, en la misma tónica militante,
combativa intelectual y, como tal, enemigo de pr jukio ,
super ticiones, fundamentali mo y todo tipo de in titucione
22 Mencken, H .L.: Prontuario de la estupidez humana, Alcor, Barcelona 1993,
p.43. e cuenta una anécdota sobre el es eptici mo de Hume. Cada domingo, iba a
la Iglesia y de pué comentaba: Es importante que haya gente que crea lo que

cuenta. Yo no creo nada, pero escucho los sermone porque me encanta ver que
1odavía hoy gente que e cree lo que le dicen.

33

�Raj.itl /:,1nq11 Agwl,m /Jortalr.s

que coacci nan a lo hombre , impidiéndoles er realmente libr
autónomo.

7. Lo nue o dioses: la profunda n ecesidad religio a del
homb re
,, 1/lletVJ

dios (l///CHfIZ(1 si.emprt e,, ,/ horizQnlt
Cioran

La tarea del filósofo es eminentemente crítica: mo trar rná que
d mo trar la fal edad de lo qu iempre e ba tenid p r verdad
incli cutible. 1hombre a pira a un mundo en donde todo fuera
permanente · eguto, bu ca fundamento ólidos seguro 1
firmes en el que apoyarse d pr ciando l de enir y la
contingencia de la vida. De aquí, vi.en el can ancio de vivir 1
de pr cio al cambio y la Yida. l h mbr bu ca tro mundo,
inventa otro mundo (mundo verdadero). i tri pensar es h, destino,

adora ese destino co11 honores diJ,inos y ofréndale lo m,jor, lo más querido.
Re ul a impo ible c mprender el pensamiento de ioran in
comprender uficientemente la revolución filosófica culrural
que supon la figura de ietz che (el fil' fo capaz de dividir la
bj toria de la humanidad en dos mitad ). I i tz che es el profeta
del fin de la m dernidad y del advenimiento del nihilismo. La
muerte de Di e el acont cimiento más deci i o e importante
que afecta al hombr y a la cultura occidental. ste hecho marca
el caráct r dramático d la fi rma de er de la cultura ccidental.
Fink no dice: El te111a de la 11111erte de Dios es estudiado desde 11110

doble perspectiva. En primer lugar se lo ve como el hecho de la
autodesvalon·zfláón de la religión, la moral ' la 11Jetafi.rica· a este hecho le
da .1 ietzsche el 110/llbre de nihilismo. Y luego, se lo ve como uno
transmutación activo I expresa de los 1•alores como critica de Los valores
supremos que ha habido hasta ahora. 23 La muerte de Dio
consuma
en la ro dernidad, aunque provi ne de anees, cuando el Dios
medieval empi za a languidec r c mo sentido últ.irn de todas

2-'

Pink, .: 1.Afilosofía de Nier- che. Madrid.Alianza Universidad. l 76. p.24.

34

las c
· entonce e u tituido por di timo ideale , rulare :
Renacinú nto (antr pocentrismo) Racionali mo (Razón),
Ilu tración (poder pueblo, E tado), P itivismo (ideal de
Ciencia). ada dios fenece y e ustituid p r tr , · re e nstante
oca de lo íd lo n lleva irrem diablem nte a un nihilismo
decadente y vaóo que se expresa n todo lo ordenes de nue tra
vida.
En principjo toda idea parece neutra pero el hombre la anima.
y proyecta en ella us llama y demencias. Hegel no hablaba de
la astucia de la razón, la razón gobernando el mund , donde lo
real e racional , vicever a, lo racional e convi rtc en real.
mi terio de la encarnación perfectamente secularizado, la idea
acampando en el mundo, regulando el mundo. Cioran c nfiesa
al re pecto:

La historia no es más que 1m desfile de folios bsol11tos 11na sucesió11
de teJJ1plos eLevados a pretextos rm envilecimiento del espfritfl ante lo
improbable. lnc/11so mando se a/ya de la religió11 el hombre permanece
s1fieto a ella· agotándose en forjar sivmlacros de dioses, los adopta después
Jebn'/111ente: s11 necesidad de ficció11 de tflitologia, tri11nfa sobre la evide11da
y el ridículo. 24
ioran abraza el ideal cínico de Diógene que bu ca con u
lint rna a un indiferent frene a l s creyen e . ""' tam ame un
e ceptici mo intelig nt
cabal, pero un escepti · mo que no
renuncia a la e p ranza de la reb lión. o escept1c1 mo qu mira
c n má
guridad a Pirrón que a an Pablo porgue coro él
no dice rma sabiduría de humoradas es 111ás d11/ce q11e una santidad

desenfrenada.
8. Apo temo por la catástrofe: eamo optimi ta
24 Cioran • . M.: Breviario de la podredumbre.
adrid, Tauru , 1997. p 165.
Lo nu -vo di e re urgen de la cenizas de lo anteri re . 1 nuevo Di · -E rado
deri ará hacía el oloniaJi mo d I iglo XI , la Gran guerra. la eguada Guerra
mundial (guerr que dejaron la cifra de ¡4- mili ne. de europeo muerto ) y la
po erior fragmentación europea bajo el telón de acero y la guerra fría. Aquí podemo
apreciar de forma clara y c nrundente la muerte de Dio
us brutal · consecuencias.
un nihili!&gt;mo aci6. can ino e incoo i tente de la ida humana.

35

�Rtg,u/ hm,¡11

Elful11ro pertenece a los barriada.r periftriau delglobo

La hi toria del siglo ' e un xten o catálogo de horrore
guerra mundial e incontable ma~acre . La filo ofía ha de dar
cu nta de e to acont cimiento sobre todo de nue tro pasado
r ciente, el má cruento. Hitler, talín, u olini fao, fao
alentaron matanza de inocente com pr fund ere eme de
un ídol lo ab oluto, qu coincidía con ello mismo . Cada iglo
tiene u borrare , pero, in lugar a duda el iglo
ha 'do
e pecialmente brutal e injusto, sobre todo e n las minoría .
Georg Orw ll, en u gran obra 1984, plantea una sociedad
futura in pirado en el régim n totalitario d la antigua U.R. . .
impue to por talin donde roda libertad individual e tá
e erament regulada y
viv; en un estado de iá p rpetu .
l Gran Hermano vigila a todo y cada uno de lo ciudadan
ar nto a cualqci r igno de rebeldía o dición. Orwell e cribió
e ta obra en 194 como crítica al talini mo y al totalitari mo.
anteriormente e cribió Rebelión en la Granja, una dura critica a
la tergiver ación d los ideale
cialista . Por de gracia, ho por
bo e ta profecía de ciencia-ficción se igue cumpli ndo.
ran
H rmano ejerc un contr l exhau, tiv obr lo ciudadano por
medio d una di tribuci, n d e lógan publicitario propaganda
comercial, ere ocias y concepcion e t r tipada del muod .
Lo p demo ver bien a tra é del d minio y manipulación de lo
m
media. La radi , la te] visión y la pren a on elemento de
multiplicación d e ta concepcione d 1mundo. eorge damer
d cía poco ant de morir. To deseo hacer pwisiones catastróficas ¡&gt;ero
110 me es dificil i111a!!Ínar 1m orden f!11mdial parnido a 1111 Estado-honJJiga e,,
el mal el ojo vigjla11te de ÍQs aparatos controlará lo que cada i11diiid110 hace o
110 hoce. Es rm escenario para la d.vilizaaón h111nat1a 110 del todo itJ1probab/e
m 1m fi1tr1ro ni sú¡Niera tan remoto.
La tergiver aci , n y d f; nnación d la raz · n ilu trada y la

frustración del proce. o emancipatorio iniciad

36

por ella on

l Nikm Portule1

nuestro preced nte ineludible. La Ilu rraci 'n creyó de cubrir n
la historia humana la hi toria d la evolución llevada por un
pro re o moral y técnico ilimitado. La Razón l jo d liberar a
l hombr d t do dominio y d t d d gma ha conducido a
las oci dade actuale a nueva
ofisticada f, rma de
d minación bajo nue
ídolo , d gma
on el nacionali mo del iglo
e creó la forma má
terrorífica del "di.os 1nortal" (Leviatán) 9ue naci · en la ép ca d
Hobbe un nuevo ab olutism má util, terr rifico y cruent .
De ahí el culto que en el siglo
T lo
pen ador s con rvadore
rindieron al idealismo romántico a la divinización d I cur o de
la hi toria, en la 9ue no y má que una gota ' fuera d la cual
no cobr ignificado al píritu d mi pueblo (volk) todo I de o
de fundir mi yo finito n el e píritu absoluco y univ r al (el
infinito). La nací · n conc bida como la verdad ra fuente y
r alización p rfecta d la vida cial.
on Heg 1 no encontramo con un pen ador de n rm
confianza en l p d r de la razón humana r la filo ofía e mo
suprema manife ración de lo racional. in embargo, u amigo
Hold rlin defendió que la v z de la erdad no e tá en la filo ofía,
sino n la p e ía, 1 ueño la imaginación. st poeta al mán
d l romantici mo uno de 1 mayore contrario al pen amiento
racionali ta h geliano e cribiría parafra eaodo a Rou eau: "El
hombre es 11t1 dios Ct1a11do st1eiia y 1111 111endigo CJ1a11do rifle&gt;.iona ". Cioran
compart e ta vi ión del ser humano Y: in lugar a duda , igue
una tradición de pen amiento crítica, e céptica . tra gre ora. Los
salo11es del siglo XVIII fueron jard1i1es de d11das. La Ilu tración, en
gran m dida fue un movimiento intelectual par-adójico ambiguo
que incentivó la duda y la crítica racional.
Diderot, pen ador ilu trado y fundad r de la b,ciclopedia de
las artesy de las ciencias, expre aba: se corre tanto riesgo en creer demasiado

r

como en creer demasiado poco. ·o hay 11i más ni fJ/enos peligro en ser
politeísta que en ser ateo· pero el esceptici.sn10 ' sólo él, es gara11tía, e11
cualquier tiempo y lugar, contra estos dos excesos opuestos. Así pue

3

�K.1

· tan,

I l rrnq1Ic

mli ru

Portala

sigw nd la tradición ilustrada e céptica va a def nder un

cep11asm c n. ecuence, m
rad y aludabl qu no libera tanto
d 1 xce dogmático como d la incredulidad má. radical. La hi tocia
confirma una y otra z e1 ceptio.smo ningún acon arruemo
. ur e d la duda pero roda la con ideraci ne
bre lo
ac nt cimi nt . e nducen a ella · al ju tifican. T.as épocas de
e panto pr dominan bre las d calma· h mbre .irrita mucho
mfu por la us ncia qu
r la pr fu i 'n d uc so · así la Hi. tocia
el . an
te
ucto de u r chaz del aburrimiento .25
En t alida
anti i mo n
· una r aco n contra
l e. c
raci nali m reinante en la filo fia. H y n día, o
nu tra
· dad el· ctica y cínica eríam má. caut
n confiar
en el p der d la raz 'n , obre cod cuando v mo como lo
irracional triunfa por toda part s.
mo d cían lo p nsad re
de la
cu la d
rankfurt: L'11 exceso de racioll(tlidad nos lleva a la
irracionalidad indudabl m nt
r fedan al e e so de la
raci nalidad in trum nt l
e trat' ica qu ri e 1 mundo
i t 'míe . al v z la irraci nalidad de la •i l ocia d l crim n
organizad , la corrupr las, el t rr ri m , l capitali. m
e p culath- c n su. gurú dirigiendo la b lsa la irraci nalidad
d l hambre fr nt al de pilfurr la d trucción de alim nt , el
n rm ga t armam nástic : militar, la irracionalidad de una
ciedad hip rr glam ntada e n u bur cracia la irracionalidad
del pro r o tecn científico con la am naza de una hecatombe
nuclear y l cambio climátic , la irraci nalidad de la ociedad de
e n um ' la de tru c1 'n d l eco i tema. La m j r conclu ión a
la qu p d mo ll • pu
, er la enrcncia gu Ci ran xpr aba
ir' ni am nt : Seal!IOS opti111istas, aposteJ//os por la catástrofe.

.: Brel'iu ·
F'it
el uempo.
e,

a podredumbre. drid,
1997. p. 32S.
t on I padre del na ·io
al mán y, on
pe
e inauguraría una nueva época en la historia de
iaJ'
IX. la fragmentaci n eur pea. La id latría a la
que derivó en la Primera Gu rra mundial la egunda Guerra
e.

··

38

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LA AXIOLOGÍA DE ANTONIO CASO
ANDRADE
Roberto Fricke

1

L PR P IT or: E E E
YO
pr p rci nar un vi tazo gen ral
de lo concepto ax.iológico de Ant nio a o. e hará también
un intento por relacionar su i tema de al re con u p tura
etica. st e crito e basa en una di ertación do toral crita en
inglé en una uni er idad e tadouniden e. La cita biblio áfica
e tomaron de fuente originale en pañ 1, iendo traducida
é ta al in l' p r el qu e crib ah ra. Ya que no tengo acce
a la fuente en e pañol actualmente me he vi t
bhgad a
traducir la cita del ingl' al e pañ l de nueY . ... lector d
t
e crito que tenga acce o a las fucnt originale de a
e fijará
n la ariación d expre ión. La traducción iempre es una ciencia
impreci a. e e pera, no ob tant , qu
comuniquen la idea
principal d a o.
an temas principale 6. tan en la axiol gfa de a . no
d · to e la relación entr la d ctrina del •er y la d ctrina de
alore
ea entre la ontología y la ruciol gía. ➔ n e ta prim ra

fo y 1 1 go norteamericano. d dicad a la en ñanza en in tJtu i ne
educativ latinoamericanas.enpaíse como.CubaCo·ta Ri a Mé:x1 .. u úhimo
Jibr es obre hennenéutica.
4

41

�Rt,J, rto f'ru.u

sección, e eñalarán alguna de las influ ncia sobre el
p n am.iento de Caso en tom a e te tema. Ca o hace la lucha
para que u postura tocante a la ontología y la axiología no reflej
extremi mo . Se abordará u particular resolución de alguna
idea conilicti a . e r calcará e p cialrnente su opinión de que
la ontología cant como la axiología tienen u fió.al expre ión en
Di . e incluirán alguna de su críticas de la axi logia marxi ta.
Otro tema que ocupa a Ca o r pee o a lo valores e la
pistemología. El intuicioni roo, tomado principalment de
Berg on, ayuda al filósofo mexicano a definir I orig n de lo
valore y cómo e conocen. e incluye una br ve di cusión de
e to también.
Está incluida en este e crito también una di cu ión de la
aparente jerarquía d valore en el pen amient de Ca o. unque
todo e to valore on significativo para él, no todos ello on
evaluados igualmente.
➔inalrnente,
analizará la relación entre la estética la ética
en u peo ami nto.
La on tología y Ja axiología
n critos previo e vio que en la parte temprana del p regrinaje
filosófico de Caso cuatr fuentes le ayudaron en su lucha contra
el positivismo: lo escritore clásico , e p cialm nte Plat · n,
B rgson, Jame y chopenhauer. El intuicioni mo d Berg on, el
pragmatismo de J am r los concepto de chopenhauer tocante
a la voluntad, ran herramienta in timabl en la lucha e piritual
d Caso contra el materiali mo. E ta cruzada demandaba lo
e fuerzo principale ha ta má o meno 1927. Ro a Krauze indica que ario factores interv nían para mol star la renidad
de Caso en e ta etapa de u vida. o ra u us conV1cc10n
básica sufrie en un cambio ino que éstas e taban ·j ndo
atacada p r varios de . us antiguo alumno . Entre ello estaban
Samuel Ramo Vic nte Lombardo 't ledao y uillermo Héctor
R dríguez. ◄ sto hombr llegaron a ser muy influy me en us

42

re pecuvo campo , y a o e taba muy enterado de u
ob ervacione . Ramo cr ía que lo concepto de a o no eran
equivocados tanto como en necesidad de modernización. in
embargo Lombardo Toledan llegó a er un declarad marxi ta
e aprovechó de toda oportunidad para socavar las idea
"espiritual.e " de su antiguo maestr . Rodríguez 11 gó a er un
partidario d l neokantiani mo, un movimiento rechazado por
Ca o. Todo lo antes menci nado hombr estaban activo en
la vida académica de la univer idad. Ya que Ca o creía
fuertement en u derecb d xpre ar sus id a , aunque é tas
e taban en conflicto con la suya él se s ntía compelido a bu car
nueva manera de expresar us idea básica . ue en 1927 que
él se armó con la filo ofías de cheler, indelband y Rick rt.
De lo tre cheler era el má influyente llevándole é ce al campo
de la axiología o la filo ofía d val res.2
ntes de 1927 y u con tacto con la filo ofia alemana
contemporánea, la idea de a o giraban en torn a do
pregunta : l. ¿ ué e el mundo? y 2. ¿Qu · valor ti ne?3 Por
a o quería decir todo lo que exi te, ea exi tencia
psicológica o existencia fí ica. Por 'valor" quería decir todo lo
que cien precio o tien algún ignificado para el b mbre.
pr.im ro era cosmología y lo gundo era la ética. omentó:

.. .además de ,ma filoso.fta nal11ral que nos dice q11e el ,mmdo e.r
necesitamos 1ma Jilosojla moral q1,e nos enserTe el significado del 1111111do.
Por ende toda lo filoso.fia puede restmlÍrse en 11110 costJJológía • uno ética. 4
En cuan o a la do filo afias no había ninguna duda en la mente
d a o respecto a la más importante. e podía vhrir toda una vida
sin aber mucho acerca del mund en u d rredor, p ro él no podía.
Ro a Krauze . La filosofía de Ca o. pp. 233-235.
Ant nio Ca o,.. na definición d la filo ofía'' en Hi roria y anrolo {a del
pen amienro fi/os6.fico en las obras completa de Amonio Ca o. 6:6 edicad por
Ro ·a Krauze de K lteniuk.
• fbid .. p.7.
2

J

43

�I{,,
conc b. d una enuina Yida humana sin aber e · m vivir la vida

con tructivament

m ral.

deslrutns

193 la

u di ha pregunta bá ica [legan a r l. · u
exi t . y 2. · ué val r tiene. • t 9ui re decir qu ah ra la
fil ofía, en lugar de componer e d · co mol gía , 'rica, e
c n tituida por la omol ·a · la axiol gía. Para
o, un cambio
de la co molo ·a a la nt lo ía ignificaba que una cue uón
relarrram nte "p c imp rtant, ' , 9uc p día r r u Ita por la
raz ' o científica (la c m lo 'a) , ah ra ha lle ado a er de
imp rtancia ital ~a m 1 'a = el e rudi del r d la última
realidad) .
t cambio n la p ici · n de a
e produjo
ma ' rm ne p r una l ctura
Hu rl, quien alber aba una
e p ranza porgue e pudiera intuir la
ncia t rna . La
filo ofía de Hu erl hizo qu
a r tomara a la on logía de
Ari tót l en much . entido :

:.n nuestro día la ftlosofta de ,mel'o regma a la 011tolo a ·hqy filósofos
como Hru,r; rl que se acercan otra toez a la jilosojla ·ego para q,,epHedan
renovar s11s pensa111imtos respecto a las e.rendas in·educibles , eternas. 5
• cambio d a
a n era d especi
sin d grndo. lienrr ame la pregunta · ác ra: ¿ ué ·gnificado
tiene el mundo?, ahora la axi logía pregun : ¿Qué al r ti
la
ont l gía.
t, cambio d énfa i hacia la axiol gía fu producto
rnay rmente p r la influencia de chel r qu tambi, · n hizo que
o
volvi
a Ari. tót l al d mir la xi l ·a com "la r alización d
um
cambi de · n&amp; · d crit ant ri rment
ra a , u
· · • bá ica· impl meo era una nu va fi rma
d xpr arla.
iendo fi ,¡ a u
eguía eJ principi d pnrs
· l re cci naba ne avam nre
destmens )' pars edifira11s:.
c ntra ci rta p
i l gí ante d pr p n r
1

ntoni C

Ro a Krauz.e, La fil

a

I

n de

bras omple

6:317 .

o fyu,

u pr pia po tura . Amba e a , 1 pars
pars edificafls
ncu ntran en cuatr d la. bra,
principal
a : El concepto de In historio 1111i,,emlfJ f.o filosojia
de los t•alores, I acto idealon"o, LA Jilosojla de la CJJllura_' el 111afi n'olis1110
histórico • LA persona h11111ana , el eslt1do lo!olitmio.
n 193
n E.I concepto de la historia 11ni1:ersal
J'olore
reaccionó e mra la t oría obj civa de
~E te filó ofo al mán cribió Introd11ccióJ1 a la Ji/oso io n 192 ,
public, nd ·
ca ver i • n e pañola p e de pu ·
o a u. · a
1üll r de p n ar primitivam me p r9ue pr curaba hacer ente "
de atribut
o cualidade . n realidad,
gún a~o, n
cfil r nciaba entr la a.xiol 'a
·. ,·cía t da la~
o a como i fue en nt 1•gica .
alore~ para I lüll r ran
~ rma d la realidad, xi ti e el hombr o no. L
,alor
n
r alidad, n tenían nada qu
r con I hombr · ·1 1 p día
recon cer. Ca o rechazaba e ta p rura afirmand que la
axiolo 'a
por lo m o parcialm ate ubjetiva, p rque e eJ
. uj t humano el que d cicle · al ti ne ,,al r no. En r alidad
argumenta a fav r de un camino intermedio ntre el ubj úvism
r el bjetivi m . Él I llama " l obi ú ·i. m
cial '. s la
uru r alidad de al
qu re lm nte lo con iert en 1
rdaderamen
bjeáv . i un bjeto e ól útil, hcrm
ant a una per na lue o e · ól ubj
mJ m
bjet
e útil h rmo,
bj t1vo. L
objeúvidad d un valor entonce
e
ura en la
col ctividad. · l bj ti i m de a.
. o ia.l, nn nt l ' gico.
1' pu d haber una xi l
·a nuina a no ·r qu ha ·a ujet
intuitivo qu encuentran valor n al col ctivamente.
,n u e ítica d l obj tivi. mo ntol · gi o a o afuma:

011Jorme a la pura 011/0/ogio, no ha tal cosa como la estético, lo élica,

(M

nl nio a , El concepto de la hi ·toria universal y la il
i o: Edición B la , 19 3 . p. 7 .

ífa d val re

�R1Jl1tno frfr

la filosofía de la religión-sólo la ontologia---todo se convierte e11 11na
"cosa 1ma entidad, una realidad sólido. ¿1 o llega a ser rep11Lriva esta
redl(cción de toda a.,'X"iología a la ontología y del pensa1JJÍeJJto a entidades
imaginarias? 8
11

Cas u aba la herramienra del ubjetivi mo en su lucha
c otra el objetivi mo d fülier, p ro tal como r chazaba l puro
objetivi mo
n gaba a aceptar la implicaci nes lógica del
puro subjetivi mo. : te ostendría qu dond no ha a un sujeto
evaluador no pu d haber valor. i no hay ningún uj to, se
de hace d l valor. Entonce , a o r chaza amba cosa , I
ubjetivi mo e1 bjeti ,i_ rno en u forma má extrema . 1á
bien ' 1 pta por la po ición intermedia mencionada
anteriorm nte. iguiend a Durkheim él decía que alor no
son platónico ino id as ociale .
L valore n on entidad s ontológica sino má bien
evaluacione aciales ideale c lecti a, nece arias, re puesta
orgánica d 1 mucho a una mi ma cau a interior o exterior.
La sociedad e, el gran ctor de la r alidad donde e con truyen
y e rganizan lo val r . Pue to que la ociedad tiene un
con tante e innegable fruto llamad cultura, lo valores on la
integracton cial de la cultura. n virtud de e t ,
,Ten como
entidade qu exi ten aparte del ujeto. Pero u realidad e 'lo
acial, no ontológica. o n idea platónica ; on idea acial .9
Para a o, lo valore no ólo son producto de la ociedad
ino s n r flejado p r la cultura son el r ultado de la intuición.

Los 1alores se 11e11 rejlejados en la mlt11ra. !los se ongitum allt'. Los
/!a/ores no p11eden den1ostrarse· sólo p11eden ,,,ostrarse. Al que ,10 los
reconoce, no se le puede mostrar m error, porq11e si no se tiene la int11ició11
dentro de sí no la p11ede conseg11ir de otra parte o por nin tÍ11 otro medio. t0
1

n ejempl de la naturaleza intuitiva de l valore dad por
Ca o mism
la belleza en el art . aso die qu no hay forma
de probar que un cuadro ea b 11 o el ame. 1á bien, e ta
elegancia o b ll za vi ne como por la magia (expresión de ·as )
desde una región de realidad qu no ea la de objeto tangible .
El arti ta e el que pu d evocar criatura vali ntes' (criatura
de valor). i se e un h ' r e se ha podido captar por la intuición
el valor que es llamado her ic . La belleza, tanto corno el
heroí mo aunque i nen de su propia región de realidad, ólo
pued n inculcar
o la soci dad a medida qu J arti tas
h 'ro d taquen os alore p r un espíritu intuitivo de la
abnegación. De nu o Caso afirma su creencia en tra e f: ra de
r alidad al hacer un juego de palabra , dici ndo que ademá de
la c a que son (ente) la ha • qu no on caracterizada por
la exi t ncia sino p r u alar· ella
n valiente ' . derruís de
la co a que son, existen 11 la que n de valor in qu t ngan
la n ce idad d
r." 12
La dimensión religiosa resalta n la axiología de a cuando
' l dice:

r

La historia es 11na ciencia cultllral. . . ada página de la historia
nos nmestro 1ma cond11cta moral que capta este eletnen/o de significado
11niversal . . .el valor "belleza" del valor ''sa1rtidt1d" .. .si el arte varía .
. .como 11na expresión histórica de cada sociedad h11111ana los valores
eternos no 1•arfan ni son cambiados. El arte egipcio, el arte griego, etcétera)
no son sino expresiones diferentes de algo captado por la intt1ició11 del
hombre· este algo es la belleza. Ioisés, Jes,ís Mohon-;a Llltero son los
persomyes históricos que poseían la ;11t11ició11 df lo santo. 13
Lo " anto" n la axiología d Cas
ubjeti o. La antidad e ubjeti a en 1

a la vez objetivo
ntido de que e uno

11 Aquí el e pañol ayuda a Caso a que ex pre e la diferencia emre lo valore
las
co a : el verbo er y el erbo haber ambo tienen que er con una forma d
exi ten ia.perodifierenen uand a ignificad .
1? Antonio Ca o, El concepto, pp. 78-79 .
ll /bid .. p. o.

~

!bid .. p. 76.
!bid., p. 84.
10 /bid., p. 73.

9

46

47

�Robrrto I m -

de
valentes", e d cir, e un juicio de valor hecho por
aquellos ujeco d tad &lt;l la habilidad de inruir e. a e era d la
realidad que a más allá d lo rdinario en l caráct r moral. La
antidad e. pr duct del compartir del gu t " r laci •o a la
moralidad. egún a o e ro significa que hay una uniformidad
de inruicióo r pecto a lo ' anta" entr aquello qu son capac
de r con cer o intuirlo.
t . lo qu hac qu un valor ubj tivo
c nvierta en bjetiv : la colectividad de la inruición. Jesú , Buda
y fah ma fu r n l
qu intuyer n el valor d la antidad, y,
d bid a u influ ocia, tr han podi&lt;l rec n er e e mi. mo valor.
La antidad, ent ncc , dentro d la o lectividad 11
a er n tan
14
ólo un valor ubjetiv sin también bj tiv .
ta bjetividad
ocial" e macla por a o de Durkheim par cía ru facerl p r e
períod ant de 1 er a Hu erl, p ro una vez que as empez ' a
leer al fí nomenólo o alemán, u po rura cambió.
En 1934, un año d pués d publicar e J::.I co11repto de la histo1ia
1111it•ersal ' lo filosofía de 1•alores a o e ntinuó u e tudio
axiológic y ntol' ico ·. Do bra imp rtante e cribi r n
baj la influenciad Edmund Hu rL Fu ron El acto ideotorio y
La filosofo de Husserl. D
tra
bra también refl jaban l
encuentr d
c n la ~ nomen l 'a: la edición en l 9 4 d

Lt e::...irtmda ron10 economía, como desinl résJ' romo caridad }1 l libr en
1941 titulado Positfrismo 11eopositizis1110 'ftnolllenologío. n 1946
I arto idealorio fue modificado de tal orma 9ue Lo filosofto de
Husserl pudiera in. ertar , r lo d
e hici r n un olo libro.
ól
omiti r n do. capírulo de El arlo ideatorio; amb s tenían
que ver e pecíficam nt con l c ncepto d Hu rl, el
haberlo dejad hubi ra ido una redundancia. La edición n 1946
d I libr e mbinado
iocluy en el v lumen i t d Lzs
obras ro111pletas de Antonio aso.
La eñal principal del cambi en la. idea d
a.
axi logía vi ca n ,/ arto ideatotio e
u red cubrimiento d do

aspect del mundo ·deal, las enc1a y lo valore y, Luis Villoro
xpre a claramence la relaci · o entre Hu
rl · e ce
redescubrimí nto:
T/iet1do 1111 psicolog,tismo q11e fácil,,, nte se presentaba co1J10

forma
de suijelitismo, valía lo pena encoflh"(Jf en H11sserl 11n llamado a reconocer
el Ju11da111e11to objetiro de todo nrdad. La de111ostrarió11 de la n1lidez
objetiva de las verdades lógicas, el redescubrimiento de las esencias
lfniversales lo i11siste11cia en la oprehensÍÓfl i11t11itiva de lo dado, la
11tiliz.prió11 de 1m nJétodo eidética1J1e11te descriph.',10 parecían i11dicar ll//a
111ejona sobre el idealismo • to111bii11 11110 resta11ració11 de 11na Ofltolo ía
clásica. De nuevo H1merl abría lo t'ent,ma a una OJJhfi'º J aba11do11oda
post11ra: el m1111do de esencias y t•alores s11bsiste11tes e11 sí 1111.rmos. 1"
Parecería, in embargo, que a deliberadamen e optó p r
ignorar el h cho que el regr o d Hu ·erl al 1deali mo platónic
era fímero , má · tarde él lo rechazaba en la egunda edición de
u UJ ical i,11•estigatio11s. 1'
Lo t¡ue aso r almeote quería ene otrar era un mundo d
\.·erdad rra. cendent válida en í mi mas e md pendi nt ·
de la conciencia del h mbr . R alment él quería de cubrir con
la a 'Uda de la fea m nol gía, el r ino d objeto ideales. En /
acto ideatorio a v ra:

A11nq11e la ciettda sostiene ... la relatiz-idad gemralizada de todos los
aspedos de lo 11at11raleza la ftnoJ11enologío 6 sus dnil'l1dos) hablafl a.e rea
de 11110 n1te1'a concepción de lo abso/Ji!O, ar umentando a favor, 1,0 tan s6lo
de las esendas, sino ta111bié11 de los t•alores. 1

" Antoni
. ·2 .
• Lui
ix- ..
1

4

oncoya Juárez opina que est' obj án rno d valore

1 tild

l?

" Jbicl., pp. 1- 2 .

11110

· . "El acto ideal ri &gt;la fil

fía d Hus rl" en

ras ompt ta~

i n" en Obra.

mpl tas de ntoni

aso 7 1972):

ill ro. "lnw du

/bid .. p. X.
Aht ni

, El aczo idearorio Mfa.ico: Editorial P rrúa., 19 4 . p. 2 3.

�que a o encuentra con la ayuda de la fenomenología, no e
otro sino los valore. etern r pre ntado p r Dios mismo.

Ueno de optimismo respecto o las acciones h11n1anas Caso dice que
aq11el que ·espera sabe q"e hqy 1JJaña11a,y sie1Jpre los hombres se sacrificarán
para ezitar el dolor de parte de sus pró;i1J1os. Él sabe q11e buenas obras
siempre se harán. Él sabe que el espítitt1 sien,pre se gastará en beneficio de
los demás q11e todo valor moral se preservará sin fallar e11 el libro de
Dios. ste es} el valor que da la base para todos los demás, porq11e los
ttalores etemos tienen por meta 110 el st!)eto mismo m quien se e11carna11
los valo-res, sino más bim su relación con el principio de s11 ser)' con todo
otro orden de i•alores. Desde este p,mto de iista oijeti.vo los valores eternos,
en .r11 p11nto más alto de condensación J' concentración tienen que ver con
Dios la base últillla de todos los vafores.19
Ca o mi mo confirma esto cuando die en La persona h11111ana
en 1941: 'Lo que s cierto para Berdiaeff, tanto como para
no otro es que in una m ta de alvación, in D i , la cultura
n e tá organizada en su harmonfa e ncial. Dios es el rein de
fin y el centro d lo valore .' 20
· o ha caído Cas en el' ontologi mo" de alor el cual él
rechaza tan fu rtemente en el · tema d
oy Iüller? ¿
ha
convertido a Dio n una de e as encia id ale platónica .
Par ciera qu no. Más bi n lo qu ha ocurrid
que a o ha
aceptad , vía Hu erl la po füilidad de intuir 1a e encia , pero
n igue que él ha_ a hecho que lo valore e conv1 rten n
ideales platónico . ill ro com nta:

I ig11al q11e las esencias los valores 110 son productos de lllis operaciones
s11ijetivas sino q,,e son oijetos i11mediatammte dados etJ tm i11tC11cio11a/
19 Clotilde Monloya Juárez.Antonio Ca o y la metaj{sica de fo , l'alore:. (México:
Edüorial R. D. oriano, 196 ), pp. 90-91.
:lO ntoni
aso.· La persona humana y el e ·tado totalitario" en Ob completa

:100.

5

acto pemliar. Caso rechaza el s11bjetivismo e11 los l'alores. Aunque 1111
valor está en 1m stgeto sie,npre se re.ftm a algo 111ás; el stgéto flO e-rea el
valor- lo reconoce e11 el oijeto. La int11ición eidética tanto co1110 la a:xiológica
se refiere a ol?Jetos qu son raliosos o tienen valor en sí mismos J' no sot1
prodJtcidos por los actos que los captan . . . e podía esperar. pues q11e
Caso arepta, co/lJO el/ el cot1ocimie11to eidético, un 1m111do platóniro de l'alores
s11bsisten.tes paralelo al de ideas. i11 embargo 110 hqy tal 21

ill ro cree qu

a o nunca fu má allá d la influencia de
Durkheim en u ' objetividad cial" d valor . La influencia
de Hus erl sobre a fue mayormente n u ontol ía. na
c a e cierta. illoro tiene razón en ñalar que Ca o terminó
u I acto ideatorio con la cue tión de la relación entre el
, ubjetivismo la otología como una antinomia irresuelta.22
1 concepto d Di como la ba de todo los alar
confirma en uno de l último libr de a , Filósofosy moralistas
franceses. n e t libr a o re eña la p ici, n de Alfon o Gratry
tocante al teísmo. a o llegó a conoc r a Gratry un filó fo y
acerdot francé (1 05-1872), por la traducción pañola de u
El conocimiento de Dios. a o resum la p sici ' n de Gratry com
si fu ra la uya propia.

Si Dios 110 e&gt;..iste, no hay 11ada q11e sea ahso/11to opermanente. Todo es
relatfro. op11ede haber valores eternos; no ha , 11ing1111a Verdad, Ni11g1111a
Belleza 11ing11na ]11sticia.
s as,] porq11e nada es 1J1ás bien, todo
sin,ple111e11te está llegando a ser perpetuamente si Dios 11(1 existe . . .Si
Dios 110 existe, se desfn!Je la razón; lo abS11rdo es la t•erdad. 23
Anteriormente Caso había dicho que lo al re · on relaciones
entr objeto y ujeto .2 En La persona humana a o dice qu
21 Lui

illor . '·lntrodu ción" en bra completa 7:v. .
!bid .. p. i.
23 monio Caso. "Fil ofo
moraLi tas fran e e " n Obra ·
l4 AntonioCaso "Elconceptodelah.i t riaunive lylafil
~

51

��llt,/,ntr, 1 rir

l 1alor económico ha de clasificarse con los otros valores de la cultura
pero éste no es como lo b1m10 lo bello o lo santo los males son
intrínsecaJ11ente valiosos. El valor económico sólo tiene valor instmmentaf.'Ml
1

Anee de Iarx, n e daba ufici nt atención a '10 útil" el
factor econ · mic . gún a o t era un gran rr r, pero d pué
de farx, t da la hi toria ha id explicada de de un punt de
i ta e_ trictamente económico. ¡ te tambi · n es un rror grave!
1 id ali mo el materiali mo tienen qu balancear e. Ti cante
a farx Caso d cía qu él:

. . .se sentí obligado a hacer de la historia 11n determinismo económico
por el ct1al el ideal siempre apareda como efecto y nunca ""ª caHsa. Pero la
ciencia, 111mca 1111ilateral si certera tiene que unir en m síntesis el
determi11is11Jo económico y el idealis1JJO jurídico, respo11die11do de esta forma
a las necesidades decisivas de la conciencia h111mma, q11e hace que las
necesidades del valor económico sean 11n simple instr111mnto de la

capitali mo -v el ociali mo, en u a pecto má
í tas son
materiali ta y, por nde contrari a lo m j re
d la
humanidad. También él eñala que el capitali m y I comuni mo
on productos del indu triali m . filó o o mexicano lamenta que
'El materialismo bj t · ric ea la verdadera t ría mí rica de e te
siglo l cual ha pue to el tener mu ' p r encima d l er tam com
bre el valor' .32
Para a o, pu , la ntol gía y la axiolo ·a e n tituyen la tarea
principal de toda filo ofía. La ci ncia del er y el e tudi de l s
valores on difer nce , p r e tán relacionado el uno con el otro.
m bo , en ciert enrido, on dependiente el un del tr per
en último análi i , lo val re on má importante para a. o
qu el er. E a í, porque lo alore má alto . n per onal d
naturaleza· e decir r qui r n que una per onalidad lo evalú .
La religión e uno d
t
alor id ale y conforme a Ca ,
ella ha de pon r e por encima de aquello valor que on sólo
de ""atural za in trum otal, tal com la anancia material.

civifiZf1ciÓt1. 31

La intuición y lo valore

EJ marxismo no era 1 único m vimiento histórico del iglo
diecinueve que ca ró baj la crítica de Ca o por u materiali mo. El
indu trialismo y la t en cracia e p cialmente l que e hallan en
Gran Br taña y lo
tado
nidos
n fu rt factore en la
oci dad moderna que han pue t el eg céntric ' ten r" o la
p e i ne obre el ser y br lo valor . unir e el mercantili mo
bajo el dominio británico con 1a r voluci · n industrial, el dinero y la
máquina llegar n a r el valor principal del mundo an lo-sajón. Al
com nzar a dominar la ola materiali ta, lo alar morale cayer n
al punto más bajo. Bretaña lo _, tado Unido. ocupan I primero

La epist mol gía de Cas durante lo añ s de u pr ductividad
lit raria ra l jntuicioni mo. ómo él lleg · a aceptar e ta p tura
y cómo la utilizaba en u filo ofía
re ·eñará en e ta ección.
ómo la intuición como una teoría pi tem lógica at eraba su
axiología rá la preocupaci n principal aquí.
a mi m habla br u p r ·naje del p irivi m al
pirituali m en el que la intuici · n ju aba un pap l tao
importante:

lugar en te nue o materiali m , ' tod l r to del mund no es
ino súbdi s bajo u nu
reinado. Ca o indica que ambo el

Al abandonar el positi1isnio pensábamos alinearnos co11 el idfali.rn10
Hegeliano, especial111e111i como éste se e11co11h"aba en la e11/011ces jaJ11osa obra de
Benedetto rore. Debido a esto Pedro Hemío11ez Ureiia al referirse a nuestras

JO Antonjo aso, Lafilosoj(a de la cultura y el maceriali mo histórico (M xi o:
Edi.cione "Alba"' asa Unida de Publicacione 1936). p. 1 .
· 1 !bid .. pp. 30- l.

110.

54

12 Ant

ni Ca . El concepto ti la hi.toria uni.versal y lajilosojfa de lo l'alore ·. p.

�l&lt;ob,rir, 1rit ':,•

roeferencias .robre el desam;llo del -positiiismo, crmrordaba en q11 b11scábamo.r
en el id alisn10 abso/1110 1111 remedio para nuestra sih1adó11 filosófica.
Pero, lll'!J pronto las obras de Bo1(/ro11x· y las de Bergson J' ja1T1es nos
comvmderon de que al lado del pnro intelectua/i.r,no se desarrollaba la ji.losojln
de In intHición. Entonces sosteníatJJOJ el i11t11iáo11is1no con t•igor,y hq;• lm grandes
obras de Husserl 'Scheler nos muestra11 que al lado del inhlidonis,no de la
ernludó11 creadora (el bergso11ianis1110) n necesa,io sostener la intrridón de esendas
J valore.r confim11e a la tesis del 111itrx/Q f e11omenQlógj,co. 13

"º

u e ntinu d bat con el po itivi mo durant el período
temprano de u vida, a ene ntraba qu Boutr u y Ber on
le ran muy útile en u defen a de la metafi ica. igt¡jend a lo
d
fil ' of &amp;anees
a o insi tía en que el d nominador
e mún de t da ciencia y el mi mo corazón de la meta Lica e
hallase en el e píritu interior del hombr . La razón por í sola no
pued er la ba e del conocimi nto; aun la razón tiene qu
r acci nar ante la evidencia; cien que reacci oar junto con ·
por la intuici' n d l hombre. as e mparaba la razón e n una
máquina; i •e retiraba l mat rial bá ic e n I cual funci naba
la máquina
t rnaba en una inutilidad.
imp rtaba cuán
bien tuviera con truida la máquina ll ga a r un, e rruca co a
inútil qu . muev con beU za sin producir el fin d ead . to
ob dec a que la ma eria prima on la que d be funcionar ha
. ido removida. A í dice a o e. la raz · n; sin u materia prima
la intuición, no pu d
r útil.
La intuición bra n la conci neja dd h mbr
s br ella
para ayudarle a qu e tabl zca un e ntact con la
parcicularidade concreta e.le la realidad. La razón ólo pued
rganizar y i t matizar la e a intuida . ~a puntualiza t canc
a la intuición:

s11pretJJas razones al igual q11e el o.rrqyo ofrece o la n1áqlli11a su poder
n1ovedor. 35
a

afirma qu todo conocimiento e mienza con la intuición
que é ta
bá i ament moral en u fundam nt . :.n un en ay
titulado 1...a moral china', incluida en Doctrina¡ r ideas a o aclara
co en algo:

El fJrienta!i al ig11al que ócrates desderia la rienda q11e no se njiera al
ho11Jbre porque sabe q11e todo conocimiento col!lienza, en la 111ás alta y más
poderosa i11tuidó11: la intuidón 1T1oraL Todo lo demás es '1kmidad de 1,wudades '.
ElJilósrfo chino parece decir: " oloqué111011os et1 el centro de la realidad.
Poflgálllonos m lo coTJtiencia de m1n1bres pe,jectos, , de.srk a//i, co1110 Jif11er-a el
p1111to de tifX!Yo 111ás jim,e, tirrmos nuestras redes pam lograr para llosotros,
por el desc11bri111iento de verdades 111enores, el conocilllimto .final de todas las
rosas." 31'
Dentr del com to de la moralidad de la intuición, ñala qu
el logr de tal intuición no es fácil ino que ~ e t ·o en cuant a
la en ·a , tada. ·n ouo nsar en Doctrinas e ideos a vera: "La
vida bu ca el placer, per tiene que luchar por l grarlo. La dicha n
e el fruto de la p r za, 'ÍnO má. bi n e el patnmoru del \·alor.""
• l intuici ni. mo también a :ud · a
a gu venciera u
agno tici m má. t mprano. ,n La existencia a habla d 1
agno tici mo en el que la filosofía e ene ntr'.lba entre lo:
pen ·ad r · del igl di cinucve. E te a :rno ticisrno e c mraba
·n la alta de habilidad de parte d I h mbre de llegar al di11g afl
sicb o ea a la e encía . E ta era una c.l la razon por I que
el p itivi mo habfa r chazado da m tafi ica. • t había dicho
que n tan 'l d
aqu ll qu ve.nía r medi d la

S11 1notetia prima es lo roncie!lcia q11e ~frm sus post1'/ados1 sus i,,timas
"/bíd.

Antonio Ca o. "Pompa fúnebre d un renegad claudi anre," él Unfrersal. 12
de abril de 1935 en 01,ra. compleUJ · 1:323.
34
ntoni a • ·• n ayo rfti o y polémico ,.. ea Obm completa. 4:20-21.
l.l

n o, "La m ral chinn" n D trinas e idea n Obras e mpl
4:96.
Amonio a o ... 1d ble aspecl de la ida." El Unil'ersal Jl,mrado. 12 de
febrero de 1918. en ··o trina e idea." en Obras complet.as.
11

�l{ob, rto Frirh

experiencia ino también negaba la p sibilidad de conocer la cosa en
si del futuro. in embargo Ca o dice qu i fu ra a admitir la validez
de olo la pura razón, él también tendóa que un.irse a la fila d los
po itivisnu:. Él no puede er positi.vi ta en su epi tem L gía, porque
iempre a la par de la pura razón tá la intuición.Juntas, la razón
la intuición . on nece aáas en una teoría del conocimient . n La
e&gt;.istencia Ca o dice:

11 s11 desarrollo la razón efecttía la co11curre11cia de las int11iriones de
objetos ,miversa!es J ' objetos individuales. Sin ellas la razón es ciega.
Carecería de '1/a 111aten"a 1' con qué trabajar, porque para poder saber aA o
racionalfllenfe, es p,ilmro 11ecesa1io captarlo aprehenderlo· e11 efecto
intHirlo. La razó11y la intuición se co111ple1J1enlan la tma a la otra. Son las
alas del espíritH humano q11e lo llevan para adqtli1ir la verdad. 38
Ca o contra ra el intuid ni mo c n alguna otr teoría
pi temológica . o particular qu ria vencer el agno tici mo de
Kant, el cual negaba la p ibilidad de conocer una c a en u encia.
Para Kant, 'lo lo · ntidos podían llevar al conocimi nto y e te
conocimiento ra d 6.nido limitad por nue tro propio molde d
p n amiento a pnon.
con cimiento adquirido por lo entid
eran llamado por Kant fenómeno ' • él distinguía é tos d lo
"noúmeno ", qu emn pura creacion de la m nte. B. G. Full r
dice tocante a la epistemología de Kant

Ca o encuentra en el pen amiento d Hus erl una r puesta al
agnosticismo d Kant. n El ado ideatono y la filosr¿Jla de Husserl
dice:

Para concluir. qrdsiérar/los caracterizar rápidamente la i11calc11lable
importancia con la que el intuicionismo de Husserl nos parece tener para el
pensa11liento filosófico especialmente para la filosefía de nrmtro tiempo.
Sócrates Descartes, Kant,y H11sserl insiste11 efl la mis111a 1•erdatl la 1·eniad
fom111lada por el orcículo délfico: nosc te ipsum .. .Kant conlit11tó la
obra de Descartes, pero la 1J111tilaba en cierto sentido al pensar que la
i11t11ición del eg e gitan nos daba la certeza de pensamiento pero 110 la
del s1geto pensante. Él no era fiel al principzo de todns los principios. Él
110 tomaba la intuición del ego cogitan tal como se da, sino más bien, él
la escogía en oposición a los datos inlllediatos de la conciencia. H11sserl
vuelve a la intuición del
cogitans, haciéndola explícito y roincidente
con la realidad ,miversa/.4º
l intuici ni mo d Edmund Hu rl, nt nce complementa
el de Berg n en el p n amiento d
a o.
tan 'l r conoce
Hu erl la intuición e térica individual, ino, junto con ch ler
le da a a o una intuición d
ncia univer ale · valore .41
stos n han de r analizado cla ificad
y ab traíd ; má
bien, la e encía y l valores han de er intuido en la exp ciencia
impl mente por tomarlo tal como
l pr enten a un :

Sin embargo, los 1101íme11os 110 agregaban nada o 1111esfro conocimiento.
Más bien ellos indica!l el límite al cual el co11ociJ1Jiento puede ir} donde tiene
que parar. Lo ,ínico q11e podemos saber de los-rosas-en-sí-11,ismas es que existen.
Có1110 son tiene q11e permanecer desconocido sien,pre debido a esas 1msmas
condiciones q11e haced po.rihle el co11ocr,nie!ILO hul)Jat10 dentro de la e.fera de la
experientia. 39

El pn11cipio de todos los principio , " poro l{Stir la expresi611 del filósofo
alemán es la intuición. Pero ¿q11é significa i11h1i1 fot11ir es saber en el ver. 11
la intuición se dan los oijetos tal co1t10 son· so11 rmlados dentro de s11 propio
estnrct11ra; no son abstraídos ni cla.reficados; sifllplemmte .son vistos)' desc,itos.
La int11ició11 de fa q11e hablamos es 11n procedimiento ligado
rigoroso111ente a la e&gt;.periem:ia. l o es nada 1JJenos que lo experiencia la

aso. "La e i teacia" en Obras omplet 3: 9.
B. A. G. uller HiJtory of Phi/o ·ophy (New Yí rk: Henry Holt and Company, 1950), ol. 2 , p. 221.

7:73.

J9

5

Ant nio Caso, ' El a ro ideatorio
•1

la tilo fía de Hu scrl" ea Obras completas

ntonio Ca o... a e · tencia" en Obra completal 3:59-6 .

59

�11

Ro rto l11

1-isió111 la ronte111pladó11 de lo dado. La ftlosojia 110 debe comenzar haciendo
11110 hipótesis, sino más bien encarando la realidt,d • describiéndola. 42
Pero d intuicíoni rn de B
on y la fenomen 1 ·ad Hu rl
n lo 11 van a cliscu ·
e · ril d la t ria epi t m l 'gica· m ·
bi
le lle an
cuenta que e o 1 verdaderamenc
human e intu ,e, ' qu cl mí rico, l ceca, d arti ta, y el héroe, y
el anto on producto d u pr pía intuici 'n. Respecto a lo artí ta
a v ra:

Los attislas siempre han smtido cierla p mliaridad en s11 ttÍda. !los
sabe11 q11e la existencia time ,m tono e¡pedal q11e les es comunicado, 1111a
vida u.i gén ri ql(e no es de todos los días ni es la 1,fda de todos los
hombres, sino de la q11e ellos partidpa11 11ot11ralmmte¡ tan naturalment,
co1110 los ordinmios hombres rom11nes participan e11 la de ellos ... Ellos
no eligieron s11 camino. Su buena fort11110 les preparó para él hadé11doselo
derecho y llano ... bllos Cltlllj&gt;len con Slf acción, s11 vida estética, impelidos
por 11n resorte omito qm los relaciona sern ta1ne11tt con las cosas; ellos
llegan a ser 11110 co11 la.r cosas; ellos ltJS pintan las esc11/pet1 tan 11atnral111mte
romo los demás ho111bres se aprorechan di ellas. . . ~ste e.r el secreto de la
i11t11ició11 estética, la int11icióJJ 111is111a.43

gigant
la humanidad . n I qu on p rqu ell .
tienen el d n d c ,n c r tal c m ven de a ir d la enaa
l val r in la inc rvención d la ra-1. · n téril. La d juntas, la
razón y la intuici · n, pr duc n I
rdader logros humano .
lotild f otoya dice:
L

T' arios foctore.r han de eJJco11trarse en el hombre; 11110 es el d I
e.-..perimentador, otro del poeta, otro di I saf!to, otro de oque/ q11e medita, el

h ·roe , el 111ístico; todos estos,' se an10/_~ama11 en 1111 diamante 111oral. ) ·
ha)' lugar m el 1111il' rso para todas estas Jaretas. e halla el error en la
•: !bid .. p. 3.
•• /bid. , pp. 70-71.

6

rree/lCÍ(I de que la razón sea el todo. Lo verdaderaJJ1e11te h11111dllO es la
ra"'Ótl la i11t1rició11 la Je · la e1ide11cit11 la cie11cia el arle1 la reli ión, ' la
111orolidad.41
La cla e má alta de la intuición e tétic -m ra1 in mbarg ,
n puede t ner e a n er qu ea acompañada por I amor. El
qu no ama no
capaz de agarrar 1 que queda má allá del
alcanc de lo sentido . ~duardo arda r fayne7 cita La existendo-.

-,J amor es 1111 hecho /algo practicado/ tanto como lo es la l11cha. To se
de11111eslra; se practica se ejerce tal como la 1tida. I 01110, represtnla otra
clase de túia. Tú 1111nca poseerás la clase de i11111ició11 q11e se opone a la
rida b;ológica 1111nca ente11derá.r la existencia en s11 e pnsión más rica,
má.r bien, 11111/ilarás la Iida sin fallar si 110 er, s carilalil'o o amoroso. Tú
tienes que vivir la i11t11ició11 fundamental. 45
n re um n, la relación ntre la intuición y l valor . es un
probl ma qu ocupaba mucho del tiemp , p o rurutm d a .
De &lt;l un temprano p itivi m , ' I a anz ' m &lt;liante B r n
ha ta Hu rl d una inruia 'n d lo particular I indiYidual
ha ta una intuici · n de l e acial , de Yalor . L e. enci, · r 1
Yalore. · l pued n inru.ir . ól la vida c mo am r
capaz
de alcanzar l
alore. más alto del h robre: 1an J la religión.
ta era una idea g rminal propuesta en la bra má t mprana
&lt;le a
re urnida en la iguient cita:
La ciencia 110 puede captar Joda la realidad. Las t·erdades rientí.ftcas,
1111iversales abstrae/as 110 so11 la v ,rlad, la realidad concreta asin11iada
colllpletaJJJente por el e¡pbitt,. . . Por esta razón estd11 lfll!J equil•ocados
aq11ellos q11e co11fiesa11 el 111ás retiente fetichismo i11teleclt1alisla, el etichis1110
~ 1 tildeM nto aJuárcz..AnwniaCa ovlamewfí:iicadelon•alorel(Mé ·ico:
Editorial R. D. oriano, 1 ), p. 149.
45
ntoni Ca o. "La e. i teacia", citada por Eduard García 1áyncz. Caw
(México: ocretaría de Educación Pública. 1943). p.41.

61

�Rob rtr, l urkr

de la ciencia la idolatría teatral tal co1110 lo 1/aJJJaría Bacon en el que el
siglo diecin11eve cqyó al pretender basar o fandatJJentar espernlaciones
sintéticas tocante al arte, la religión, y la r11oralidad en datos científicos. 46
Una jerarquía de valore
i se acepta la t i de Roman Ud gue Ca
í tiene un i tema
que no es puramente un ecléctico, y que ese istema e
básicam nt u principal obra de toda la ida, La existencia,4'
entone lo valore má altos para a o no on difíciles de
encontrar. Todo el terna de u obra mae tra es preci amente la
t n ión que exi te ntre do
al r : la vida com económica
la vida como de interé amor. La vida económica e la tend ncia
egocéntrica biológica, materialista en el hombr a buscar l más
por lo m n . La ida c mo de interé , e a fase e tética del
hombr qu re ulta en parce de un " xce de energía' y que no
corresponde a ningún deseo egoc'ntrico es un pa o int rmedio
entre la vida como económica el val r más alto, la vida como
amor. La j ratquía, entone s consi te en una escala a cendente:
la ,-ida c mo materialL ta, la vida como e tética y la vida como
l amor. La relación entr la estética ' la éticas examinará con
lu ·o de detalle en la próxima ección.
La exi tencía ufri · dos reví ion durante La vida de Ca ,
p ro no cambió de e encía. o la final edición de 194 3, agr g •
un nuev pr · logo ti.rulado 11b pecie por el que c ntempla ei
manera distintas de entend r la xisteocia. 4 Dentr d
ta
seis él encuentra tres antin mia : lo metafísico ver u lo bi rórico,
lo económico contra lo moral, y lo lógico ver u lo e tético.
Roman ll u i re qu de la tte antinomias Ca o sólo di cure
pormen rizadament lo económico v r u lo m ral. 49 s
preci ament d ntro del márco d
ta antia mia que detalla su
Ca o, "Pr blema füosófico '' en Obra completa 2:52.
RomaneU. Laformaci611 de la meuralidad mexicana, pp. 91-92 .
Antonio Ca o,'·La e i tencia", pp. 21-22.
' 9 RomaneU, Lafor111aci611 de la meflfalidad mexicana, pp. 91-92
46 Antonio

•7

62

jerarquia de alores. E de int ré e pecial notar que e te tema
de la uperioridad de l moral sobre lo económico e halla no
tan ólo en La existencia_ ino n mucha de u demá
bra .511 La
e ncia del pensami nto de Ca o r ferente a la supr macía del
altrui mo s da a continuación:

. . .la escala de valores de la humanidad es ésta: mientras más uno se
sacrifiq11e J' lllientras más dificil sea el efectuar este sacrificio de una p11ra
vido a11itn.al o los propósitos altmistas llegando así desde la co11le!11plación
estética y las simples l:me11aI obras a la acción heroica, ¡e es más noble. 51
í, para a o, lo valore más alto del hombre on acci nes
to on
lo val r que d n cesidad, tienen qu estar con tantemente
ea contradicción a la natural za egoísta · biológica del h mbre.
ólo cuando el hombre es capaz de expander e, su energía u
e fuerz
a favor d cau a altrui ta en el art , e fuerzas
humanitario que pu de llegar a er verdaderamente una per ona
humana.
Algo de sta j rarquía de valore pu de ver e en la Historia y
antología del pensamiento filosófico de Ca
o sta bra él
claram nte ubica lo alore morale
r ligi o a la cabeza de
la lista:

h roicas que reflejan un acrificial e píritu altrui ta.

Lo Jilosofto es lo teoría de la felicidad, la dicha J' lo bondad. Saber
oigo (intelect11almente) 110 significa mucho au11q11e .seo real. Elpoder significa
nz11cho} pero no es todo. Lograr la paz ''.Por dentro y por.fuera'', intu et
~ rtis, co,110 dijera La imitación de Cristo 'esto es todo. "
t10 Alguna de 1 · otra
bras que inclu en e te tema on: El concepto de la
historia tmiversal y la filo ofía de lo ,,afore:,. pp. l l0-112. 1 l -120; liJ filo ofía
dela cultura ·elmaterialismohistóri&lt;:o , pp . 12,20.22.59.1 l. 163-l64:"'Filó ofo '
y morali tas france e " en Obra completas, Vol. 2, pp. 221-223; '·La per ona
human.a y el e tado totalitari "en Obras completas, ol. 8. pp. 18-19, -51. 12512 :Ela toideatorioylafil ofíadeHu erl,pp.95-9 ,103-105.
51 Ca. o, "La e i tencia" ea Obras completas :96.

63

�Ro n I nt

Por esta ra ó,1 la humanidad, honrando todo lo S11sodicho. ha p11esto
al santo al hétYJ en la banca f!JÓJ alta, sobre el peldaño n,ás b,illante,
sobre el escabel donde ios pone su.r pies. obre un 11itiel 1111 poco i11fe1ior
il resen·a un lugar para los enios creativos de los artes liberales. Más
bqjo aun está el lu ar de los inl'enlores mecánicos y prácticos. Más bqjos
todavía estamos 11osotros los qlft somos seguidores de las pisada.r sol11odoras
de estos 'ho111bres representatÍl'os" como dijera Euierson. A t•eces Dios
mismo nos po ce s r 1111 hombre absoluto romo aqml d11ra11te el reinado
de ibe,io quien fue sacrificado por la cobardía prode11te de Pondo Pi/ato
' lo fmiosa 111alicia de Caifás/2
R e noci ndo qu lo. nlore reli ·
m rale s n I má
t ma un pa
má
a d cir qu ha · tre
man ra de
lar y
cruar t
val
· nd a
hau
·
predicar la moralidad
fácil r
m ral n la acc
e. tra e a:

'Predicar la ,noralidad es fácil; es mu · dificil J11ndan, nlorla, " dice
chopenbauer, con s11 genial sagacidad. En manto a la 111oralidad el
hofllbre p11edi pro_y dar paro sí tres designios de ralor raricmte: él p11ede
enseñarla, o predicarlo, fundada l'ivirlo. Predicar es sencillo. Fundarla
es ,m diftdl.· z•itirla es estupendo. El predirador, el 11,oralisla el santo
son tres tnoralistas helero éneo.r. 53
, 1 pr dicador, 1 fil' .o m ral, y el ant on bá icam nt
di r nte d naturaleza · r sulrnd
p rqu 1 pr dicad r 1
má bajo o la e cala de la efici ncia . egún a
dice a lag n qu ea moral in hac tl él mi roo.
p r i 1 pr dicador
y ma tr
han . ad
n ñand la m ralidad in dar jamá
u en eñanza d ntro de u propi
caracter .
~

6: .

m rali. ta ocu a un pu t un p co uperi r al d I pr dicad r,
p rqu éste procura ene ntrar un fundamento adecuado d la
m ralidad. in mbargo él también deja de pracocar I que
pr dica. El \'erdad r ant e aqu l que o tan sólo en eña ino
practica u d ctrina m ral. igw nd
má de A9uin
tá gur qu la p r cci · n en 1 m ralidad · · pu ck lo rar n
l hombr iempr qu ' t e t' di pue t
a r1 1car. 1
ufici me. • xi te una co a má. , lt qu 1 • nt qu alcanza la
p rfecci 'n ·n la m ralidad. ◄ l anto qu
a a la vez un
predicador un fiJó fo un r alizador de la moralidad. Para él,
ócrate fu uno d é to . • mpero el cri tiano ti ne otro
ej mplo. qu pu d n añadir a la vírrud d
ram:

. ·osotros los cnsfla11os b 1110.r tenido e_¡e11,plos s11hlimes de lo santidad,
.rabidmia em 110nza heroÍS!IIO. i11g1mo de ellos e.r mejor q11e 'ócrales
loca11/( o lo u11idod de lo perjección. i Jórro/es h11biert1 co11Qtido lo
mlnial!,"ez 01{2,elical del dar si b11biera co11otido el a111or di .risto el de
a,1 I m11cisco 11i11g1m hombreja111ás p11diera habi·r .rido s11 {P/lti!.'
Pe r encima del en ñ. r fundamentar, y vi ir la verd &lt;lera
m ralidad a o e I ca un cu ar y cl má. l vad c. tán&lt;l r de
m ralidad: 1 m rir p r una cau a mor l. l die : 'La
perfecci ne qu . n p ible para el morali ta s m: enseñar
fundar ) ivir la m ralicfad. x.i. t una cuarta: m rir p r 1 bien
... p r no ha ta qu qu ramo vh·ir
antidaJ. ' 5&gt;La apli aci , n
inm diata, de de luego e. a la muerte d
, craLe pero 1 ~ tono
reli ri
relacionándo
al acrifici d · J ú., difícilmenr
pa an p r aleo.
El píricu hallad
' rat y J , ú también s c:nc n rad
p r a
n algun
m ralis
francc ·e . E11 , tambi 'n
acentuaban la m ralida&lt;l n t, rmin
d la vida v acu ·idad
pr . ·nte. La . uya no ra una ética ba ada n lcye ria y

complew,

a o. '"Hi ·~ ria y nnt I gí del peo miento

s;

trio

e id

" n Obra

ompl tas 4:99 .

~

!bid .. p. 101.
lbtd .. p. 1 •

65

�abstractas o principios. u , rica e elaboraba en e1 cri l de la
expen ncra:

Los moralistas perpeflían este espíritu clásico en tiempos modemos.
Ellos son perennemente Cllriosos en c11anto a los detalles los esquinas
ocultas del espírit11. Ellos son t•erdaderalllente moralistas e&gt;..perime11tales,
pero a la vez no desdeiia11 la abstracción científica. Lo q11e no pueden
concebir. bajo nin Hna circunstmzcia, es que la /lJOralidad h11111ana se deriva
a priori de postt1lados absolHtos carentes de oportunidad y actividad de
postulados absolutos irreales más bien que ideales. Paro ellos, la vida es
a la vez acción e imperativo categórico operslfasió11 suprema, ado flloral y

ley llJOral. 56
Entonce para Ca o la moralidad es vida en armonía con el
e píritu del amor; no ba a en el ab tracto imperatiYo moral de
Kant; e el re ultad de la inspiración de adentro:

El Bie11 110 es ,m iv1perativo como pensaba Kant, sino más bien 11n
ent11siasmo. 1 o manda mmca ll!atJda, sino más bien inspira. o se
impone· no procede de afuera· procede de 11na conciencia íntima del sentir
que extiende s11s raíces hasta las profimdidades de la e&gt;..istenda espiritt,al.
tal como han visto Lotze )' Brentano. s como la ,mísfra q11e m01¡,ga
encanta: ligera espontánea íntima la cosa más íntima del alma. o es
la coerción de la p1tra razón ni de la vida exterior .. .es "lo sobreuat11ral
q11e se siente como la cosa 111ás 11al!1ral del ,mmdo.' 57
1 mismo valor altamente pirituaJ que aso encontraba en
lo· filó fo france e e e ntra ta con lo valore repr sentado
por el int 1 cm.ali m y el mal rialismo. Que
to d , el
intel ctuali mo y el materiali mo, e tuvi en int rr Jaci nad
ra una e nvicción central de
tonio Ca o. Toda u carrera e
s6 ntonio Caso. "Filósofo y doctrinas rnorale " en Obras completas 2:8 .
57 Antonio Ca , ''El acto idearorio y la filo fía d Hu
rl"eo Obras completas
7: 100.

66

dedicaba a la demo tración d la inferioridad relativa d lo
valor d e to do i tema de p nsamienco imilare . En su
11evos disCJ1rsos a la nación mexicafla, a explica lo do conceptos
divergente de la hi toria durante el i lo diecinueye: el
intelectuali mo como ,Yisco n Comte, r el materiali mo c mo
visto en Marx. , dice que tán tr chamente relacionado y
que el mat tialismo necesita del intelecruali m para e mpletar e.
Ha, una ba intel ctual para la po 'tura materiali ta de Iarx:
Bá icam nt el intelecruali mo y el mat riali mo h.i róric
e tán estr chament r lacionad el uno con l otro, p rque Ja
nece idade humana entida como d seo ólo pueden er
ati fecha p r la intelig ncia. La pr ducción d las riqueza e
ba a, obre todo en la invención.
pr r o de la t cnol gía
ve endeudado a la ci ncia y codo el difi.cio de la e tructura
fundam ntal de Marx y la d u eguid r d can a s bre el
fenómeno de la inv ncíón e imitación ... Por consiguiente i la
economía e declarada como la tructura e encial de la ociedad,
entone
I intelectualismo má pleno , tá i ndo consagrad
denrr d I materiali roo históric má puro. 58
aso e rebelaba e mpl tam nt contra I e ncepto marxi ta
de que el único valor que moldeaba la ociedad ra el ccon 'mico.
lá bien, él decía qu la opini n de .Marx iban contra todo
lo princípi de la v rdadera ont 1 gía cial porqu ella e
negaban a recon e r que había otro alor de un nivel má
alto que lo purament económico . n lugar de . ólo facto e
conomJc como determinante en la oci dad a.o decía que
la hi tocia ha comprobad qu
and geru individual , rale
como
tadistas, enerale , y r f rmador
tant c m
movimiento colectiv , han forjado I de tino d la ci dad.
n muchos ca o ell
lo hacían p e a toda con ideración
c nómica. 59
ntonio Ca ·o. llt!l'OS discur~·os a la
Pedro R bredo. 19 4). pp. 21-22
~ fbid., pp. 23-24.
58

11ació11

67

mexicana (Mé ic : Librería de

�M /77

uando el
am nazaba con , pod rar e d la
ni er idad aci nal a no p día in x~
nzar u pr t ta.
pr cupaba grandem nte que i el marxi ro ll
aa r l
factor controlador n la vida d la uni r ida , nt ne mucho
d 1 val re
1o
p rdi ran fue en ilenciado . .. tr
ocr Yalor fil ó co 9ue el temía 9u e p :tdi ran aña :

· Y serán e.'\Üadas las palabras de perdó11 de ]es11cristo de la conde11cia
de esl11dia11tes 1111iversitarios 11,e.'\icanos? . . . nfonces 1J1e ni¡go a T?co11ocer
esta perversa tmÍl'ersidad el e11en1igo de la 11/tum h11mana promraré
luchar contn1 ella con toda arma que enclfentre· porq11e lo ,ínica cosa q11e
disti.t1g11e al bo111b de la n1011ada es el ,mmdo de los 1olom, reflejados a
la luz de la i11teli encia la p11reza de s11 co11cienda y la energía de su
vo/1111/od el mal fimciona con10 "" ,, hímlo del Bie11.&lt;,AJ
1

ic nt
mbatdo ~ 1 dan un antigu alumn de a o y
un ard.ient marxi ta de la univ r idad acu ' a u antiguo ma tro
d o, tener ·clusiYamcn a la religi. · n e mo el valor má alto.
La m ti aci · n de Toledano e. n aciva d
ri n ac100, p :t
e encialment él ha l ido bien a Ca . Él d clara:

i el l't1lor eco11ó111ico ha de ser subordinado al valor reli ioso con,o
afirma A11to11io Caso, , si el conocimiento es 1m acto de la il11111i11ació11
di1ina d la co11cimcio1 I pensa1me11to acaón del bo11Jbt? 110 p11ed 11 tener
11,1 gflia 111ás elevado q11e la reli ·ón para er#ar q11e la ,ida lle ue a ser
profana (cosa q11e di sde,ia el enfluiasta fascista 111exica110, con10 se ha
visto). 61
mbard ~ ledan tenía raz 'n al b rvru: gu para a la
religi 'n era l ,·alor má alr . L t nía raz 'n al acu ar! de . t ner
la r ligión com
I únic
al r. '.[; bi n, en I concepto de la

hiJtoria 1111iarsal , la jilosojlo de los zralores cñala qu , h. y mucho
,·alar .,. t d. ell
n nec ario . Él muestra cóm , durante
cierta ép ca de la hist◊ria. ci rt ,-al re cr. o n atizado·. a
dad Iedia, p r ej mpl , t nía la pur za m ral e m el \'alor
, b lu · el Renac:imjen
ra caract rizad
r u apr ciaa n
d la e tética; eJ i lo cli anu Y repre en · a l a
t en racia y la riqueza mat rial. lndica mu) claram nt gu
e ta. 'pocas ran d fi croo a al grad qu lucí ran un ól val r
exclusivo. · a í, p rque bajo tal i tema de val r ·. el hombre
no pu d r alizarse t talm nce. 62 Para Ja o cJ h mbr nece ira
mucb val r
p r indi putabl mente entr · e to.· val r hay
algun
ti n n n má al e tima. :.1 val r qu
tien e m
debid a . u naturaleza pmruaJ
abar acl ra

. . . Lzs iglesias digan10 la orlado a · heterodoxa, la católica la
111etodista, la presbiteriana, etcétera .. .q11e represe11ta11 el fülor religioso,
el valúr más alto de la a1lt11ra ...63
m el alor má. alt d
cultura, hay qu r e rdar qu
o difi r n □ ab en r
reli ·ón y la m ralidad. La ten i · o enrr "l e n · mic '' y
caritativ '' en omrada n 1 i t ma d
· la mi ma ·
qu e~ ce entr el materiali m · l · valor ·
p1r1tuale . Lo
ctJco, para a , e lo mi mo que lo rdigio. o. Ambo., por ·u
e encía, implican un altrui m caracr rizado p r d , mor.

La e t · rica la ética
La p tura de ot nio ,, . re pect a la rética e pr dueto
&lt;:ra 1
&lt;le t da una vida d e ot mpla i · n, , tudi y nvtr.
re ulra o de cálcuJ
frí ni d in tigac1 · n ac démica. a
b.

/bid .. p. _6.
1 1cente Lombard 11 ledan • · Con~ ~jone de un ren gado", El Unil-tr 1l. l
de abril de 193 en Obra completa d Ant m
o 1: 61.

6

t&gt;.1

AnLOnio
o, El rrmcepto, pp. 1 -107.
ntonio aso. "El acto ideal rio y la fil tia d Hw.serl.. en

7:10.

9

bra · ompleuu

�Rt,be,to hir.

doctrina de la stética, para a
tenía que er martillado obre
el yunque de la experiencia. in embargo esto no quier d cir
qu otro pen adores no influyeran sobre u p nsamiento. E a
influencia e tán evidentes en u escrito pero má e idente
toda ía es el hecho qu la t' rica fi rmaba una parte central de
la ética de Ca o,
t , por n ce id.ad e ba aha en su propia
exp riencia y ntimiento. Ju tino F rnández el comen ador obre
la e térica en Obras completas dice al respecto:

La estética de Caso tiene 1m carácter de 1111a JJital e:&gt;..petimda espi,itual.
y st1 a/lloroso sentido religioso como hefllos tratado de explicarlo le da t1t1a
originalidad en contraste con las teorías naturalistas 111ate1ialistas y
sudológicas de 1111estro tim¡po. 64
na inve ti ación d lo scrito de ntonio Ca~,¡ sobre la
e tética 65 r vela mucho detall qu componen el mo aico de
su teoría del arte. o es n c ario int tizatl aquí, per los do
principale fundamento de la supere ttuctura de lo e acepto
de Ca o n ce itao abordar e porque sin ello no habría una teoría
""Justino Femánez "Prólogo'' en Obras completa de Antonio Ca o 5:lvii.
65 La e !ética de Caso pre enta un problema para el inve tigador. La f rma
predilecta de comunica ión de Caso. aparte de u comunicación oraJ en la aulas.
eran lo artículo de periódico revi ta. Esto artí ulo e e cribían a lo largo de u
carrera activad cuarenta año . y ello reflejaban lo problema y lo sentimientos
de C o del tiempo particular de su composi ión. Lo que hace que la in e tigación
ea problemáti.ca e que e to mi mos artículo má tarde eran incluido en la
obra principale que forman el corpu de la e tética. Mucho de e ta dificultad e
elimina debido al e celente trabajo realizad por la Dra. Ro a Krauze de Kolteniuk
en la col cción y organiza ión de u obra' obre la estética en I· Obras wmplera .
El tomo núm ro inco de las obras completa e dedi a a la e tética de Ca o: má. de
enta artículo , no incluido en la. tre · obra prin ipale de Ca o obre la e tética,
e hallan allí. Lastre obra principa]e que e pre an mejorla doctrina e tética del
filó ofo me i ano ·on: Dramma per mlÍsica , publi ado en 1920; Principio d
estética,publi adoen L925;y!Aexi rencia.En 1944C orepubli ólo P,-illcip;o
de e ·télica con un ubtítulo de Drama per mú i a. El ubtítulo repre entaba alguna
bras totalmente nu v obre la mú i a la cuate formaban una tercera ción del
tibro. Tod lo ·u odicho artículo · y las do obras principales e pecíficamente
obre la e tética e hallan en el quinto tomo de Obras complews.

7

g ouinam ite recon cibl . Sto on: 1 arte como de interé y
la t aria d la proy cción ntim ntal, o infiihlnng,_
l conc~pto del arte c mo de interé
halla en lo
critos
e t 'tico de a o de de el comienzo. n u · dí cur o má
t mprano , ieodo influenciado p r chopenhauer él refl ja e te
important conc pt . st mi mo c ncept llega a er el ej
bre
el cual iran u
p1n1on en La existencia. e halla en u
expre i , n má cornpl ta n su Principios de 1925.
¿ u' e lo que quier decir por l arte como desint tés.
ienarnente no qui re d. cir que un crea el arte desd una po. tura
fría y objetiva.
contrari , el d sinter ' quiere decir que uno •
pierde en 1a creación del arce al nfi car e ólo en e e prop ' ito.
~ do lo demá e exdu ' de la mente e int ré de un . E. to no
totalment original con aso tal como él mi m xplica en su
Principios. fá bien, tuvo sus comienzo en l ant iendo
p rfi ccionad
n la filo ofía voluntarista de chop nhauer y
ll gando a u clímax en enri B r n. 66
t de interé puede
llegarl al hombre ól debido a un excedent de energía en el
hombre el cual de n e idad no tá dedicad a u n c idad
egocéntrica . Tant el art como el juego o producto d e te
xc dente de energía, p ro I jue a la lar a tiene de ignio
e océntrico . El arte es 1principio del triunfo d 1hombre bre
l
al poder arre lár elas para dejar de ver la ca a.
pen and
n u alor práctico nada más. fá bien on
contemplada por el al r inher nt en ella , o . a u belleza.
t ólo puede ser h ch por una intuición de inter ada d la
cual ólo l h mbre capaz. ◄ t acto minentement e piritual
e descrit p r Ca o d la iguieme man ra:

De esta energía acmmdada durante el a,rso de las edades, de este
excesil)amente h!Joso más brillante poder de esta congestión desco1mmal.
han brotado f mios imprevistos muy exJ(bera11/es de naturalez!i. Y entre

1&gt;&lt;1

Antonio C o. "Prin ipio de e

t

Li a" en Obra completos 5: 7-9 .

�Hobtrto hu

ellos dos son Slff11a111t11te e:,.1raordinarios los cuales far111a11 la S11pren1a
disti11ció11 de JI( género: el arte J' el espírih1 de satrijirio.'•EI arte es lo separación (la nrpttm,) de los sentidos J' lo co11dmcio
basada e11 el i1111ato desi11feris; es 1100 mpt11ra contra lo ,ida romlÍn o
twlgar la mal .re los arreglo para darnos la 11at11rolezo apropiada de
inditid11os; se hace e11 m1 lengm!fe m1el'O.· el de la pintura la em1lt11ra, lo
poesía o lo 1111ísica .. .El sabio, el filósofo, el 1110/e,nático, co11om1 los
cosaspor s11s génerosy s11s especies, opor las n:lodo11es gi:neroles)' abstractas.
El artista el poeta, el 1mísico piemo int11iti1•a111e11te. 6H
En LJ existe11cia a o pone una at nción e pedal n el arte
com de int ré . •1capírul cuatr d l Libro Jleva e. tí tul . qui
él di tingue radicalmente ntre la vida bioló ·ca y egocéntrica, y
la vida com de interé .

El orle es 1111 in11oto desinterés el mol no p11ede explicar la vida. ste
requiere un enorme esfuerzo, y alfin es imílil. Las obras de arfe no sirven
la econo111ía de la e::..istmcia ... Tal romo lo menle ha dejado de proveer a
jrll'or de s11 propio Hlilidad, et favor de s11 s11bjeti1 1idad, a favor de s11
propio bieJJestar miserable enlonm ~l n11mdo p11ede m·elarse al artista en
m individualidad t"aracteristicammte prístino. Las cosas y lo.r sere.c se 11e11
mtonces no para q"e cmnp/011 mes prárticos o teóricos sino se l'en en s11
propia nat11raleza para poderlas co11te111plar co1JJ0 realmente son· mqor
todal'Ía, por conte111plarlos. Ellos lo cosas , los seres_, son tal co1110 se
,,en-1"1
◄ ! tro concepto principal d la t

ría d l arre d
as
la
pro ·ección entimental, o en el alemán injiihl,111 . El fil,
o
mexicano hace qu e te important concepto rem nt a Platón,
a·azándolo p r Pl tino ) ha ta 1 mí tico, 1 valis.

67
t.«
111

/bid., p. 79.
/bid .. p. 97.
nt nio
, ··La e.xi ten ia" en Obra~ completol 3:71-72.

72

:./ 111ístico, J ·ova/is, t.xpo11ía la idea q11e ti ho111br.• puede ser alraílW
profi111d,1menle por el placer d lo nat11raleza q11e él se .siente
ro11,plelo111e11te e,¡ am1onía cü11 ella. sí, la oposidó11 mm el yo (el e o) ·
el f/O· 'º (el no-ego) desaparece,)' el ho111bre se cumbiti e,, el objeto
co11ten,plado. •11
ltm

Asi, la pro ·ecci 'n ntirnental o la t:mpacía no e menos qu
la id nuficación inruitiva con lo contempla o dt. aquel que
contempla un obj to de b lleza. Él e pierde a I m1 mo en el
bjet admirado. •ue Rob rt Vi cher qui n acunó el términ en
alemán y e V. Ba ch quien lo define mejor t:n término
coot ·mporán os.11
in embar o e en lo
crito d The dore ·pp qu
aso
encuentra lama or afinidad con u pr pio conccpt e cante
al J:.Li,fohl,m . Lipp encu mra una relación entre la e técica y la
ética., y e t llama la at nción d
a . o e qu la d . ean
idénticas, sin que má bi n la una e nduc a la o a n \ irtud
d la mtcrv nción de la per onalidad human o u pr ' ca n
de sentimiento obre un bj t &lt;l bcU za o en él.

. . . Paro Upps, el L'tllor dt la -personalidad h11111a11a es 1111 l'lllor éliro ;• q11e
en el Lmfabl,111 ha de mro11karse la 1111".smr1 personalidad, el positit•,111m11t1
/}ll/1ta110 objeti.vo, p11ro • libn• de todo interés q11e q11etk1 f11em de la obra di
arte.''
El filós f italiano,
ned to r ce, n gaba qu la estenca
tuviera caracterí cica inh rent mente morale . u po tura era
que la e tética ólo a. umía reflejo d l.a moralidad: cualquier
moral era 'trictamenre ·uj ti a. aso rechaza la p stura
d
r ce idenrificándo ·e c n la de Llpp :

.,, Ant nin aso. ''Prin ipio de estética" en Obras completaf 5 · 100.
-, /bid.
n /hüJ..p. 102.

;3

�stan,os de acuerdo con Iipps ' contra el concepto del filósofa italiano
en que el 1111111do del arte asume rm sig11ificodo moral en todo tiempo. L.o
hoce, sin e111bar o sin propomrse tener 11na lllefa ética; todo arte
11erdaderame11/e /Je/lo es Íflcapaz de co11ta11Ji11arse con el nial :1 significa
la apoteosis de la personalidad h11111ana . . . el ado del Eínjiihhm 110 es
lógico no ético· más bien, es estético. Pero, a qm implica la plena
partitipatión de la per. onalidad h11mana al proyectarse sobre el 1111mdo
así as11n1e tonos morales ...-3
Ca o es de la opini 'o de que ' l la t 'rica conti ne un
de jncer' puro. , dj ringue entt l placent r lo útil, 1 bueno,
y lo b llo. El filó ~ eñ,'lla que l placeo ero e puro oz
uj civ
u án o e d n e idad fuera de la e era del
d int ré · hay al o innatarnent utilüarjo n ello. o útil
bviament
a una ba
céntrica. l bi n riene valor
denrr d í implica algún fin o pr pó ito p r onal. La b :U za
exclu ·vamente a ume la caract ri rica d l de interé
la t tal
car ncia d I e cén ·co. i ·end el razonamien o d
a o a e era:

E.!1 los tres 'siempre está íncl11ido el concepto de una meta, por ende, la
relatió11 de lo rozfn ron el deseo . . . por consiguiente, 11110 salisjactión en
la e.Yiste11da de 1111 objeto o de 1111a acción; es decir, cierto interés propio. "
Lo placentero tiene referencia a una inchnació11; el bien tiene refere11cia a
la estima )' lo bello tie11e refere11cio a la co11telllplación. Por co1Liig111ente
"1111 ol!Jeto q11e sotiifa a sin tener 1111 interés e océntrico es bello.' -4
La religi 'n para a o r pr ntaba uno de lo val r má
alto d la humarudad, in cmbar
no e tá ex nt d l aut int ré..
pr ce o mític y la tética difieren en qu aquel e
produc dentr de la e I ctividad, y é ta e ma rmence pr clueco
del erúo indi ·dual. "" mper , esta no e la dj fereocia principal.

Lo qu realm me ru tin e la religi 'n I arte e qu l proc o
mítico ulci.madament
má utilitario que I artístic . om
ha vi e an ri rmem el i11.fiih/1111
tá acti en la cr ación
de la religión canto e mo en el arte p r
• pr a d forma
ilifer nte . í de cribe ta djfi rencia d una arma clara:

•Iproceso 1111"/ico !el rdi oso} es una mphrro 111ás ro,JZpleta, más col!11n1
lllÚ.S i111portante mm ... más rdilitono. 1 ·¡,, una relig¡.'ón ha sitÚJ es, oja111ás
será desinteresada. r¡ lo más alta • la más noble, co1110 el B11dis/llo, irnplira
tm se11tinlie11/o d. 11tilitarismo. Cnón diftre11Je es la actih1d de aq11el q1i ora,
1JJostra11do ,ma actitud lleno de temorJ' esperanza, o lo del gran esC11ltor de
Florencia qt · 111 desp11és de HJf.ror s11 r111 obro de arte, golpeó s11 aiaturo d
,nármolco11 el ci11ce4!![ituJJdo esta si.11fjtloro.pmión: ¡Habla!" lo C11al condensa
y res1111ie el fenómeno estético de lo e11,patla C1t1ah.°1•a." 5
inalm ne hac compl ta ta di tinci · n al pr p ner tre
diferente clase d empana pr y cci • n d l ntimi nto. La
prim ra ·¡ llama la p re pci • n tran e n mal; · t e, 1
fundamento de la l 'gica r la lingüí tica. La gunda e concib
como un i,ifiih!ung e tético· ' ta
fa intuición cr tirn acuva
en todo artist.a. La última un Ei11.fiih!t111g reli ·o o por el qu la
conciencia inruy lo up roarural.~6 in mbar o nin na d ella
e 101pl m me pa iva. R 1m nt n exi t n amen que la
intuici · n crea algo. Dice: 1'La erdad ra intuición e a la v z
ex:pr i •o. . . 'l p r trabajar, forman&lt;l y pre ando, pue el
e píriru intuir. -ry La tr cha r laci 'n entre la intuición · la
expr s..ión la t mó a
r e .
n d lo e ne pto principales de a o re pee o a la estética
e que darte e tá más allá del alcanc d Ja fil ofía y la m ralidad
ci rt
ntid . ' 1 art no ab er m ral o inm ral. im l m nte b rva aquell qu
, y lo h bech d ·d la t rnic.la&lt;l

--------,s !bid., p. l 12.

n lbid.
1•

f,

)D

fhí.d., pp. 116-117.

n /bid .. pp. 123.

id .. p.

74

75

�JI

d

l&lt;.1Jbmo lm

u d sti.n la cual

í c o algun de I ' art impur ' . P r ej mplo la caricatura
y la rat ria tán p
da d pr p' ito utilitari mu' definid .
a orat ria d ea p r uadir, di uadir, o e nverti.r. Puede ni.r
un fin buen
mal . El art
rdader , la p ía p r ejemplo
' ...nunca
riñ con propó it moral
fi1 ófic , p r u
e encia peculiar n l n e ita ni 1 pr up ne." -9
unqu el arte
rdadero tá más allá del bien del roaJ
dentro de sí, í proporciona un punt int rm tlio ntre la vida
com economía (el mal) la vid coro caódad (el bi n). n I.A
existencia clarifica t :
La b lleza
p r anton ma 1a el ?alor e t 'tic . . . la belleza
cupa J punto intermedi ntr la vida (como ec n 'mica) el
Bi n. n l mundo la vida to
c nquista expan. ión L gro
l acaparar e y la capitalización d I qu llil ido adquirid .
n 1 mundo de la m ralidad, en cambio, p r lo meno. egún
el al r upremo del mund moral todo e dádi a dar y sacrificio.
l mund d la ida e e ntrípeto · J mund d l am r
centrífugo . . .

i 110s dirigimos ahora

la órbita de la pura helleza, nos parecerá
como 11110 e.rftra intermedia entre el e otismo de la 11ida ' el heroís1110
altruista. I Bien I el mal, lt1 batallo, el himifó y la derrota· todo pmde
ser 1isto desi11temada111 11te por el art . 1
c1

a mru allá de
pum en u d cripci 'o de In reli ción ntr la
tética y la moralidad· la e tética es má qu
'l un punto
intermedio entre la ida corno ec nómica y la vida e mo I amor.
~n un entido mu real n podía hab la vida com am r un
uin am r r dem r in el art . ~ n un arúcul e crit para F.ttista
/bid.,p.147.
'l'lAnloni
Pr · ·
p. 219. ta
nn
ni ni
. ·•

éti

a

b.i

de Rt1istas n 1923, incluid más tarde en la dici · n dt: 19T
Pn'ncipios de estética a ilice que el arte y la moral.H.bd on do
antigu rival El arte r pre nta la contemplación; la moralidad
repr, nta la acci · n. qu ·¡ ocu del in true 1ón; ·• ta d 1h cer.
· ci rt qu ambo on ri\·al pero n e po ibl e·ner l un n
el tr . El h mbre e, a la vez e ntem latiY y actIVo.
pued
hab r ane in la acci 'n y ci rtam nt n puedt: haber , cci · n en el
entid moral sin el arte:
'n pe11smmento 111orol sin JJJJa tapa de belh'Zfl" del Cllal habla el castellano
ció.rico posiblemente p11diera insi11uorre ,islaº en el al111a en11ito1lo de tm 11Scelo
so,nlm'o, pero n1111ca puede lro11sfam1a,r, en 1111a fllefZ!t til'iettle }' redu1/ora.
l:.s dificil lograr el Bien, lo 1irl11d dijicilísitno,.)' el heroísmo a ros/o de lo sangre
a veces. I arle abla11da la d1m!za del;usto· sumiz.a lo mergía del 1im1oso,
calma k,s heridas del sa11to presernmdo sr, l'&lt;ilor ideal. 1

·í pien, a qu el verdadero art e nece. ario para qu haya
una verdad ra moralidad. La orra cara de la moneda sm embargo
tambi ·ne
id nt . o pu d hab r ningún enuin &gt;valor ~terno
en el art ha ta qu la m raLid d U a a u c ni · l pura
contemplación e e téril a no r que r ult n la m rali ad:

Por lo to11to los artistas ha11 de saber que lo puro ro11/e,nplació11 es
estén/ J sin Jmtos. .5 i el 1111mdfJ a IJ11bi Sf' lnwi11ado de llegar a ser,
entonces podn'amos pasar m1esfrds 11id,u co11t1:111pl,í11dfJlo. Pen1 la ohm df'
Dios 110 ha ter111i11ado. La razóJJ más grande del tmb,yo es tpte la IJ1Stotia
110s quedo por de/011/e .. .el Bien , la 1erdt1d esttJfl simdo ro,,stmidos con
,m ro11ti11ge11I de peque11os t·erdodes ro11creltlS .. .1 ""'' mlt11ra es la lustre
de la inteligencia .. .el arte lS la l11stre de los smt1i111e11tos .. .el Bie11 es lt1
l11stre del t1l111a. Ediji '111' el c11erpoJ' upírit" de 11110 co11 este dimfo l111mt1110
es la 111eto de toda persof/n de buena 1'ol1111tad . .. Cuando ht!ya111osfar111ado
lo emarió11 petftcto di la ditba J lo rirt11d, srra mto11ces el tiempo pura
1

: e retaríad Edu a in, 192 ),

en Obra Completa .

en Obr~ mmplefll1 3. 2- 3.

76

1

ntonio a. o. '"D tnna~ e 1de "en Obra complecu:s 4:92.

�comenzar a conte111plar la obra h11n1a11a. Entonces el mundo será lo 111~/or
obra de arle. 2
La m ralidad en e te enrido asuro tonos religio o al seguir
Caso el concepto de Henri Ber _ n de que la bra de Dio en la
creaaon aún e tá en prog o.
to e e pecialment cierto en el
entido cultural-religio o. u Jesús mismo quien había explicado el
mist rio de la creación al decir: ' fi Padre ha ta ahora ttabaja".83
1 deb r del hombre colaborar con Dio en la complación del
acto moral:

Ayude111os a Dios en su obra. Colaboretnos con él Dios es ado, p1tro
acto co1110 dfjera11 los teólogos, sigtliendo a Aristóteles. Dios nunca descansa ·
siempre está despierto, siempre está trabajandiJ. .. Seamos así, sienzpre
creadores, siempre constmctores, nunca dest111ctores [destmidores] de las
obras que exalta11;J' seat11os así sin lf11 opti111isnio fácil) estlÍpido . . .Que
quieras decir: ~Ay11demos a Dios efl s11 obra!'' 84
Hasta aguí e ha intentado explicar los do conceptos
filo ófico c mrales de la e tética d Ca o: el arte como desinter, s
· la teoría de la empatía o Eínfiihhmg. tos dos concepto ayudan
a explicar la relación qu xi te entre la e tética y la moralidad
n el pensamiento d Ca o. E ta relación se ve como una interdependencia, aunque en t oría pueden exi tir eparadamente.
Cuando e re elan eparadamente, en cierto ntido on meno
que complet . Para aso el logro t' tico má grande es una
vida de verdadera moralidad. í, la t 'rica y la moralidad tienen
una interdependencia muy e trecha en u pensanúento.

12

1

/bid. p. 93.
Juan 5:l7.
a o. ··Doclrin

ANATOMÍA DEL PODER:
EPISTEME Y SUJETO POUTICO
EN MICHEL FoUCAULT
Joaq uín González Cruz-,&lt;

"Una culru.ra ólo se plantea aquello.
problemas que está en conclicion s ele re !ver".
"Michel Foucaul t, ,\ 1irrefísico delpodrr
"La técruca e .iempre un proyect histórico- cial
en ella , e proyecta lo 4ue piensan hacer del horn bre
r de la · cosas, una sociedad
y lo. intereses qu en ella imperan".
Ht:rben :\farcu , Éliro de la Rrvo/11áó11

1. Introducción
N o o : t. PO. 'LR POR All

en di cu ión la alidez de la recría
de Foucault o los fundamentos d u obra intelectual, qui iera
retomar a Foucault desd u mi roa per pecti a y concepción
erle fiel y hac rle un ci rto honor a u pensami oto en cuant a
u concepci n de obra , los libr
el di curso y la filo ofía.
u bra y p n amiento como él n dice no in-e para ver el
cliagnó rico d u tiempo, 1 para pod r de e ca man .ra .realizar un
RI\

•Profesor- ayudante de átedrn de Filo fía del Derc h de la Fa ultad de Derecho
Y Crimin Jogfa de la niver idad Aurón ma de uev León (México). Inv ligad r
olaborador del
ntro de lnve tigacione. Jurídi
de la Facultad de Derecho y
Criminología.
1 C RU O, P. Co11versacio11es co11 Levi- rrauss, Foucault .V lacan (trad. F.
e idea ' en Obra completas 4:93-94.

8

erra Cantarell).Anagrama, Barcelona. 1969.

79

�y actuar
mund
iempr d ntro
tilizando c m l haré n ' te breve texto
palab
c pt para mi. pr pio fin ,
pr nó tic

para cambiar el
p
u libr

ibilidad.

El p nsamient &lt;l

grande

fra

e m m r
a un Lad lo. juici

in t:rume
· pi h rrami nra.;~ d j m
val rativ o de moralidad , veam a un ◄ ucaul c mpr m tid
e n u trabaj en el cual a dejando un h riz nt ampli d
p ibilidad
r, d p n ar y r peo ar lo pr bl ma qu
plante' y que e pueden plant ar ahora n la actualid. d.
l fiche!
F, ucaulr
pens
má important . y
má influyent de
di ,
··
tró toda
una crítica de la epi
ru ·
_ r
poder,
u diferente an · · · ,
p ·
ti nen un alcance
upetlati,·o qu ·
e
.
del saber a u di
ni
l nacimi n de 1
di po itivo constituyente d una ci ncia, a la red de p
r qu
atravi an clich . di
ítivo y que runarcan su funci narrrient
en la ci da~ 011ca11/t rel'Oh1cio11ó lo hi.rto,ia, 4 a con la que Roger
harti r hi t riad r francé n
mue tra la implicaci ne
2111ose:ol ' ·cru que tien l
ami ato d
ucault a trav • del
á.em
ran ir nía tau o1 ' ca, ya qu
ucault m ' qu filo far
n us bras n mu tra un caráct r de tipo hi t, ric 61 l' ·e y
geneal 'gic que n hac a.par e r a nu tr
ntenclimient una
radicalización de las t m:íticas y m '
o que utiliz ' a l Largo d tu
toda u vida n u obra intelccrual.
ro. Pt&gt;der.
Verdad, Com·enacwne.\ con Michel Fo11ca11lt. Mate ·
7 . p. 9
3 La geneaJogí
an h -¡ de In procedencia. en
toria
el
· un
referencia y de ·
J
y cli
.
F
qui
so brillant me
uraJ
gra
Genealogía de la moral, la cual F u ul
mu
pacitar" la
iet he a I paradigmas modernos n_1uL,-,.u
mji. ÍCO del
poder.
O, . i
u e1
Glo · de
• Qu drata.
ire .
ed.). p
lib
ntie
I
llad . por
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a. el
I i
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e trabaj ya que se
utilizó
plicó como mero in rrumen
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ucault fu fu
ment · influid
tro d la
p cha d la hist ria, Marx, Fr ud y
tí últim d prim ra imp rtan · ya que
e n su
con el qu
ucaul inaugura } renueva un nu vo

rllil

i tz che,5

pensamien
métod de análisi dcl conocinúent 6 ·: ·¡j'élais priténflmx¡e do1111erais
ro111l/1e tim '1eral ti ce r¡11e je fois: gé11éoloi,e de la 111oml.e
Per fu la
1

:

•

pre. ncia de tr e rn BacheJard . y u ep · tem logia, qu .
ncu.enttan ·empr rna 'zando u e n truct int lcctual • así
com rambi · n lo hiz
thu
L quien in
uj m.-i qu tr
lo parad.igm mruxi, ta y u t rías del c n cimient implicadas
en eUo . in olvidar dar , al tn 'l o Dumézil'' su análisi
trucrurnli ta an pol , gico .

F ucaul

enmarca den

en amiento

d I eslmchm1/i.rmo francés, 10 dond
s O

'Pa
la política v
el pcn ami
de ligere:a.
7 Fr e
Morey. don

anti i nlffic
bra !(eneal
hacerde u
moral. MO
Muteriale. .

¡

IRA .

·

imp rtam

iet· che, re11d, M,
grama. Barcelona. 1 70.
rofund1dad del pen
ietzsche y su relaci n con
POR
.
ri
·· 1h nz nte políuc en
zs he" •n
.
(e
.), , iet.:,.1 he y el e p(riw
d. Plaza y Valdé .. 2007.
ult c n la que mi ia el e tupen
·
español
nidad coa el p n amic
che, ·u
re a antihumani . ta, al g
marle a
l. qui urg la preten. i
en la ·ual quiere
rdetoda . uobra.una
nyanálisi. dela
oder, Verrlwl, Co111"ena
lichel Fouca11lt.
.
11 a la hi roria de la filo ojia, Limu1,a, Mé ico, 2
(J

) 2• ed.), pp.
n la ent
lo influenciaron, véase e
ca11lt 1· loc-011
10 • 1e true
f
e cuela de
er
refiere a la
n
fonéticas;
de identid
n
incr nico
n
e tables .
e1labra

a quiene. tueron I pen ad re que
·erwciont!l "" l.el'i- rrums , Foua. Barcelona. 1969
ion : ling01~tru. y lonológic
ual en ·u te ría uc la lingOI
u ·ido rcprodu 1d en 1
ernatizar de a uerdo a lo pri
e en arga de e tudiar lo co
tos si&lt;;tematizados } má o
.iilenciil. igl
1,
. 1971 Cl d.). pp.

123-141; lmroduc ió11 u la Hfatnria de la ilosofta, Límusa.
cd.). pp. 502- 05 .
81

é i o.200011" )' 2

�Lévi- trau
pr cur.or · el lingüi ta aus ur
p nsador como lthu
llo d alguna
.
.
f rma ) c n r • p et a u pen amient ,
u
o en
la diver a c ntribuci ne de
mte,
·
reud,
quieoe de alguna forma eYid ociaron I
j_ tema la funcion
y 1 e tructura en e njunc c n u r laci n
inclu i ne id ncificaci n
y contracliccione .
unqu debetn preci ar qu · ucault va más 1 j . .. n prinap1
·oucault no c nsidera ni fil · t ni historiad r incl
p ne en
tela de juicio el adj tim de pen ador nue rro aur r hace referencia
11 como aquel
e.le í mi m e m arqu ól
ca ad r qu
ncuentra c n ba am m
nu YO , capa· de diferent
p
r liqui. di pe ru perclic.las en la fractura del e oocimi o .
o
últim t · rmin como enealogi ·ta analizaod la procedencias la
articulad ne entre cuerp e hi to.ria, '[ . . .] merpo il/pregnado tk
historia, l- .. ] historia co1110 destmctor del c11erpo ', 12 revi ando l
ac ntecmúen
la cfu continuidad , la pluralidad qu habitan
en nue rra idenridacl
En el siguient trabajo no remitiremos a su co n truct
epi moló ·c d p cler y &lt;l ubjetividad, 13 enmarcándol a
nivel del ab r, pa and p r la in tirución
di p itivo
di ciplinari
que p rm an la. uní cr idad
a í
mo la
relaci ne d p d r que crean ·t , .' las pr yecci ne c.:¡u ur n
n La . ci dad) t:n la c nciencia de las p r na la. cual f, rman
part fundamental yac m uj e det nta&lt;lore. del p der coro
individuo
b1ecivado , co ificado p r dicho poder. D
ta
co.ificación del indiYiduo o individuaci · n ur e I aber el cual
' aber
. ta intrín ecament relacionado con el poder; tod
corr, ponde a un discur o y tod discur corre pande a un u
del p l r e aquí d nd entra n jueg la cécnica tech11é que
11

LT. 1: Microfi ira del pocler(trad. Julia arela · ~ mand

LB NO. . Miche/ FtJ11cau/1. Glosario de aplicacio11e:., Quadrata. Bu n
( ed.). p. 15.

2

2. Foucault la crítica d la llu tración
in duda la Ilu traci , n
el pathos de la crítica.
1'

iglo

'ill

lbfd pp. 22-24.

rtu.

IMER. M. Teoría crf(
ese manti
y
1

., O.
y
e
.

·

d

..

noci
di
nto

tet

.

y Benjamín.
'tica al capitali mo. urgida de Marx. K..

ial d laalwrad F

I arez-

Uña). La P1qu ta. Madrid. 197 . pp. 7- 29.
•~

ar

i

D LEUZE. G. Fou ault. Buen s ,res. Paid s. 19 7.
C

la manif; taci' n d un tip d aber n p cial un . aber
científico que e pr nta en su calidad d inman ncia d
indi ciabilidad com u.o pr duct hi. t • ric 14 con t da u
contradiccione. r r -codificaci ne. las cual
n ru e
.u
naturaleza en si-niisl!Ja. oucault realizó trabajo de in,T sti • ci · n
y d r flexión I cual l hici r n dilucidar e. ta, conttadicci n
en la producción del p d r- ab r y u fen · meno c nductuaJ
y tecnológico o d t · cnica. n 1 qu la di ciplina. toma u
parte indispen. able c m e ·
·
m em
otr autor a lo c
ta imp rtancia n p
trabajo per tampo
focalizará en raz 'n d la natural za
del mi. m c m
arxi ta que ·igu •n el píritu
critico d 1 id
án han p rm ad toda la cultura
occidental y t do lo pr ·ect
·
ncaminado , la
reflexión de lo nu 'º paradi
n cuam a
u inv stigacion
en el
camp
crítica del
con Clffileot ' la
rmas d producci 'n
a íe m
u inc ant bú queda de las condici ne d p ibilidad d una
educación m j r y n may r rn dida d un mund m j r. 16

1

referent

E.y He l.e.ite último
el qu ino a enma ar I

upen
del ,igl

rri ru

3

�con la revolucione científica , técnica económica , sociale
y p lítica abci r n un nuevo paci en el cual la razón vio a
imperar frente a t0do u o de nu stro c nocimi nto. 1"'
La ilu traci, o e la liberaci 'n del hombre d u culpable
incapacidad. La incapacidad ignifica la imp sibilidad de ervirse
de u inteligencia in la guía del otro. E ta incapacidad es culpable
porque u cau a no resid en la falta de inteligencia sino de decisión
valor para ervirse por í mismo de ella in tutela de otro. ¡ apere
aude! ¡Ten el valot de ervirte de ru propia razón!: he aquí el lema de
la ilu tración. 1
sí s corno nt definía el e píritu de la Ilustración con gran
clarivid ocia. Bajo esta luces aparee el E11dclopedismo de Did rot
y d D' Al mb rt, mpr a int l crual maj tu a y
ambicio a que tratan d reunir t do un aber toda una episteme
(en palabra de Foucault) de aquella época con el fin de cambiar
la forma d pea ar d l b mbr ; e ta actitud ya de por í es
crítica en u mi ma naturaleza y en u con tante que-hacer.
d má de Kant, también urg n per naj d una dur za y
contundencia implacable tan original como di ver o y radicale ,
entre lo más destacados encontramo a lo empirista 19 ingle e
George Berkeley y David Hum , al romántic ginebrino Jean
Jacque Rou au y el pro r .i ta
ltair . Pero definitivamente
e Kant quien repre enta, marca y írve de índice d e te
pensamiento crítico 211 qu n una d u prerm a enunc:ta qu e

r

FO CA :r, M. Sobre la i/11 ,ración, Tecn . paña, 2
(2° ed.).
KANT. E.. ¿Qué e. la f/11stra ión? (trad. . fmaz), El Colegio de Méxic •
México. 1941. p.25.
19 1empiri m e una d ctrina fil
ófica que o tiene que las id as provienen ele
la e pcriencia sensible o de nue tr entido . y niega r tundamente la validez de la
metafísica como medio para interpretar la realidad. tr repre cntante de e ta
doctrina on Franci, Bacon, John Lockc y cierta medida homas Hobbe .
:-o éase una de las obra capitales de la E ·cuela de Frankf11r1. en donde con gran
lucidez e plasma la esencia mi ma de e ta gran c niente de pen. amiento filo ófico
o a manera de Foucauh iguiendo a Kam. la e encia mi mo de e ta gran actirud:
HORKH IMER. M.• "'La filo ofía de Kant y la Ilu tración··. Teoría r(tíca (trnd.
JuanJ.del larB.).Barral.Barcel na, 197 (l•ed.).pp.201-215.
17
1

4

ae¡e a un lado la discu ·, n acercad 1origen d 1conocimiento y n ·
-:ncaremo a dilucidar s bre el valor y los límite del conocimiento:
¿ uále on la condici n de p füilidad d 1 con cimiento
humano? e ca pregunta ' la propo ición ant ri r pasan a tra.vé del
pensamient de Foucault, y de manera univer al, traspa a codo el
pen amiento venider , d de la teorías cien tífica ~ epi temo1' ·ca
basta eJ funcionamiento de las insrituci nes ocial.e •.
A imismo, oucault, bajo el te/os del si lo de la luc hace un
encadenamiento de reflexi ne sobre la po ibilidade de la
filo o fía para pen ar a í mi ma,21 d viándo e un poco de Kant
el cual refirió a la llu tración como un e cap , como el punto
d ruptura y confrontación de un pensarru oto lán uido
e pi.ritual, confrontaci · n que no e puede dar , i no e tien una
actitud critica y e to de razón. ... 1 a enta.rniento em rgente
perpetuo de la c n tanll querella ant la inclement i
rancia.
egún "'Oucault, la Ilu, traci ·ne má, que un periodo his óric ,
má qu un punto en la incronía de la hi oria d la fil sofía
una actitud e una manera d relacionar e c n~ rm a una
situación pr s nte,
el c n cante proyecto crítico de nue tr
er-ah ra-mismo pam-.rí-mis1110 y para-con-los-otros.n Y bre e t
ntido, oucault y otro má, c m D l uze hijo d la dos
grande
erra
las ande ma acr
mi erias que trajeron
tas on l índice cl una nueva corriente de pensamient
con ello
marca un hito en la bi t ria de la idea , n la hi tocia
del pen amiento occidental, el cual p e taba b zánd se con
lo exi cencialista Heidegger, Ja per.
ferleau-Ponty, ( te
último maestro de Foucault) y ar . Todo. eU · expre an la
cri i de principio del íglo pa ado, la inconf rmidad, el
negativi m , la náu ea recalcitrante )' r v rb rante cau, ada por
un irracionali mo inhuman . Repr entan la pre cupación por
21 Para er el e celente análi i que ha e F u ault acerca de la ílustrnción. como
omplemento. crític.a re pue ta a la preguntada que Kant re ·pond16 en el iglo
XVll ver: FO C ULT. M. obre la ilus1ració11, Tccno , , paña. 2 6 (2• ed.)
22 LB
O. . Mi he/ Foucault. Glosario de uplicacione.. Quadmta. Bueno
Aire , 2005 ( ed.) p. 14.

85

�la muerte una muerte p icótica qu e e parce produciendo y
repr &lt;luciendo una angu tia por la xi tencia angustia in i tent
característica de e te p n amiento que nombró naufragio abi mo,
vací , caída e infi rn a un entimiento d abandono y desabrigo.
Así Foucault, Deleuz , Guattari, Derrida Lyotard, Baudrillard
Llpovct ky, Rorty, 23 entre tros, e unen a e e e píritu critico
penetrado por la Ilustración, n re pue ta a tod este p si.mismo
existenciali ta y decadencia ocia!, de ahí nac n y con ello e
id ntifican, pero a manera d Hegel también e ni gan y e
contraponen a ello . ue con ello e mo primeramente Foucault •
D l uze } d pués e n Baudrillard y Lyotard con lo que 1ructo
el p n ·amient po tmodern , r in taurando una nueva crítica 9u
c mo ya abemo cien u orí ne en I idealism alemán del siglo
XVIl1 d Kant y el de Hegel del siglo
· pa ando por uno de lo
filó ofo , conomú tas, ciól go antr pólogo e historiadore má
importante d l iglo ant pa ado, Karl farx su critica urcó y
frangu ó todo el ·g10
uenaa n es o .fil , ofo e , ·tal
para c rnprender u
cot
de la realidad.

3. La e cuela y us forma de control político: educación
vigilada
El jercicio d 1 contr 1 ' la di ciplina n la academias, en la
univ r.idad y en un context ma amplio d todas las e cuela
up ne múltiple di po itivo co rciti
basado n la mirada,24
en I er vi to
ntir vi to por ' tro ', un ju g de p d r con
implicaciones ontológicas y dialéctica , ya que n la m dida n
qu om determinado, p r 1otr , somo u tanciad por 1

11 Para un mayor e. rudio de la po unodemjdad y e pecial de Rony, R.. onsúl
el
agudo trabajo de Rafael Agui lera Ponale . AGUILERA PORTAL , Rafael Enrique,
"La modernidad e mo proyc t político y jurídi o um ersal''. en Universalidad de lo
derecho hw1w11os y rítica a las 1eorías de la 11amrale:a hw,wr,a en el pragmatismo de
Richard Rorty. Re i ta UT1frer ilas, 2006. pp. 71-75.
2ªFO
A LT. M. Vigilar y ca rigar. (trad. de Aurelio Garzón del Camino),
Siglo
l. Mé i o. 1976. ( ed .J. p. 175.

6

tro. 25 La técnica que on c nducta. del 'otro" reYelado en
e ta forma gracia al para- i :!6 no permite er lo et etas y
cau alidade d I p der, a í como u conc ntracione e paciale
más vi ·ibles como el alón de cla ; aunque el poder en cuanto
productor y reproduct r d aber, en cuanto a u naturaleza
positiva
mucho má util qu el pod r negatiYo, prohibitiv
exclu ivo · di criminant al que e tamos acostumbrado .
La vigilancia, c mo tipo de control di ciplinari , e con tituye
a trav ' de una r d ca i invisible, di irnulada difu ad aparato
y di positiv
qu r gulan hábitos co turnbre idea
pen ami oto y no olo lo regula ino pr duce y reproduce. to
quiere decir que lo di po itiv
on ins rtado , intemalizad
interiorizados p r qui n
on bjeto d tale t · cnicas
disciplinadoras, llevándolo a la última t rma de control: el
autoconcrol, como nos mue tra Foucault, e t aut control e un
' pr grama' . r
[.. .] a gura la elaboración del propio acto, controla d de
1 interior u desarr II y su fase [.. .] el tiemp penetra el
cuerp , · c n 1t do· lo controle minucioso del poder. 28
t pr grama interno gu se in taura d de dentro re-codifica
de forma virul nta al cuerp , la e tructura que lo mantienen
en funcionamiento de una man ra a otra· a e te "pr grama
Foucault lo ha llamado 11omializa.ción.'19 r normal ignifica, no
~ VéaseMARCU E,H," i ten iali mo''enÉri ayrevoluci611,(vcr -i nespañ la
d urelio Álvarez Rem n). Tauru , Madrid, 1969. p. 5--94: Ra-:.ón y Rel'oluci611,
Hegel y el surgimiento de la teoría ocia! (II8d. Julieta F mbona de Sucre , lianza.
Madrid, 1971. pp. 94-122; e te e un cxc lente trnbajo de Marcu referente a la
.. cnomen l gíadel píritu"enelqu haceunamagrúficarefle. i ndelaobrad Hegel.
2• Ibídem .
n FO CA LT, M. Vigilar y Castigar, 1976, p. 155 .
' Op. cit. pp. 155-156.
i!9 ~ s un término que
oucault usa para referi a todo · lo mecanism
di iplina y d control in taurado en I m nte d lo hombre; para "e ·tandarizarlo '',
creado a rravé de ciertas di ciplinru. "humani tas" que tienen porobje~ d tudi al
mi moh mbre. einventala para i nentrenonnalypatológico.MOREY.M.: exo,
Pod r, Verdad, onver aciones con Michel Foucault. Materiales. Barcelona. 197 . p.
52.

7

�r clifi rente; el que e diferent e el extrano el extranjer , el
difi rent e 1 qu preci am nce
ncu otra fu ra de la nom,a.
--. te pr ce de normalizaci, o
lo ra ól uan&lt;l ha ' una
ri de act r ect rial . -e pilar qu par cen funci nar en
c njunt , desd la admini tración del tiemp , ha ta la forma y
emplazamiem d l
. paci . I a ch u:ibución d 1 alon , la
rientación d la entrada y ·alida la di po ici · n d la füa 1
po ici n::unienro d lo reli ve arquitectónic , on ólo una
parte d tod el e quema de p der d mirada . e I da una
prepond rancia a la arquit crura 1 al di ñ encau ado al c ntrol
int rn , para hac rl apar c r a la vi ta a lo qu e ncu ntran
d ntr de la in tituci ' n. jmpi za l ju
d la abertura , de
1
pac1
d lo. pa ill y d l. tran. par ncia _31 &gt;
El i t ma celular de la pri ione y d I jércico, v pla mad
difici de la. academia . La arquit tura, el di ñ
i t mru in ormalJco la nue a tecnología qu vienen a
c
1campo de control in tirucional corporal lo
re ím ne t · cnico , conductual
todo lo m1.:cani mo
di ciplinari . , on tran polado int rcambiad , conju do · e
hablan un a tr , entr e pacio o 1::mplazamiem • , n l
cual
xi te te discur o que
pr pa
r fl ja ·
L pri i a • la in. talacion militare , 1 bo. pi tale , lo
p i uiátric , la. fabrica, · la . cu la man ti n n e ta r lación
d inrercambi . de di p .itiv y m cani m &lt;l contr l. 11 da
sta relaci ne de poder, t da c. ta rede. que e atra i san
mutuamente formando entrccruzam.ient
. tán de únada a
prop · . íto. d I cual
b n ficia la ciedad de contr l. ,
to pr p' ito · n la normaliza ión, la re ulación
·c nomizaci · n d 1 individu .

" FO
ULT. . Vig1larycasri ar. p.177;
:w.hhac referen iaal.atran i ión
qu tuvolugarenl mecanism ymod deu que I d1oalaarqui1 tura,p
do
e u modalitlad fa tu . y de vi •ilan ia ha ia el extcri r. al de vigilan ia y control
1mem .

La igilancia c m m ca.ni. m di ciplinari , la
para
de tar a . Dicha rigilancia qu
a
nar
a í · la m diante el m · todo clínic ,' 1 e
r- ab r. el qu
vi n a in cribir n lo cu rp
1 r ím n d e nrrol
di ciplmari caracterí rico. de la mi ·ma. ..
'lant co n j
clínic determina la naturaleza d 1 obj
)b. en , ci , n

a ex.amen.
· ra máquina di ciplinaria p rmit o u má leo grad de
perf ccionamient el qu una
la mirad l ,·ea t d . 1
Pan · pcico d B ntham32 entra en cenar lu icnd ·u tru tura
p rver a v yeri ta, e e j omnipre nte qu e do l&lt; ve, in que
1 v an a ·1 tra pa. a u mirada apuntalan te &lt;liri 1 nd · a l
má pr fundo d la c nci ncia. de lo vi ilado . lo. cual
tran criben el m
·
r c difican en u er, r pruduc1 nd
e con tan te
la mirada examinadora pen er a.
, n la uni er idad tenem
o rado · · ·
nu tr .
vi ·1ant
pe
ridad con
rón'
· · o-c r bral
pantalla
··
ten m
ra qu vi n pre,·aleci nd de d el
nacim.ien
h ci nd
'r ndtn '' d rurina
apuntand I
la&lt;l re, de conducta anormal ~
ejerciend pr i · n · 1 e n 1 1mpl hecb de pa r y m trar
e a paleta d madera ea d nd e cribe con minucia,
qu '

11 Paro una
n má o mpleta cread I oj
e lIDphcncio
aber y por Jo tanto en el
nacimienru de la cl(nica , Una arq11eologw de la 11 •
co de Jcrem Bentham e una e. l
pe
lar, a manera de amll .
al
·
acontral
in
mirada
a
o. 1pan
en d
in · ri
igílan1e m
1
, el pan
· rce en la
. up
as pri i • ,
er di ciplinario p
qui
e tá vigilan
n e t nue a ie
di · ipllnario.

9

be
J

ía. raíces.
LT. M. El
4-176.
qu en u
uemra una
mirada fiJa
. i ilid
ad~
a ·
b
re
an se poder

�pa a a tra,·' d . u inquisid ra mirada. Y e exactam nt o una
figura, ·ólo e ta 'ahí' en la m elida n qu pu
imb lizar aqu ll
9u nu tr r
n d · concr 1Íflt; mo reproduce u ethos n nu m
cuerpo ) ment . Lo ma tr p r tr lad
n lo pe na1e
antagónic de 1 . alwnn ; emparentad e n I JU ce con el
m 'clic , el p ic anali ta y l . capatace ," repr ntan a un ru • ·l
bi político lo nea ad r ) pro&lt;luct r d la · da p er- ab r,. rdad, ' ,!I poder prod11re· pror/J«e rralidad; prod11ce áJ11bitos de ol?Jeto y
1it11ale.r de rerdad .:w ell tien n y d t ntan parte de e te poder d
conrr 1di ciplinario e que baj este pr upu t mae rro-alumn
alta a la vista., la coacción d la técnica di. ciplinaria.
D e ta man ra, I alumn e bj t d ab r en cuant a
cada m mento el admini tra el p der di ciplinari . í u t nta
pan d I control in ·cuc1on. 1 qu tant r pr ha p r del cual
n
pu d u traer, ·a qu n s pu d liberar del c ntrol int ro
in. taurad en lo c '&gt;di
de u ethos y ~n u er n cuanto t los.
uj tO de ah r ) d po er que r pre enta 1
ag ·nt · de re -i t ·ocia ntra 1 p0d r apunta1'ldo n u per na·
d be de u ar t' trntcgia epi témica y de conciencia qu e
encu ntran umergido y r primido bajo toda a capad concr l,
r pre ión de la en eñanza informaci · n dirigida y ec n mizada. 35
be d recu erar u cam
d acci · n e m ujer p líúc y
tic int aumpir la ·xclu i 'n del , aber que realiza la instituci · n
r u di o ill\' de c ntr 1 inserta capilarmen e.

n la ciencia ociale
humana
1 m cani 10 en el cual el p t:r clisciplinari e
ancho y profundo de la vida miHna,
regi tra e e tiend1.: a 1 1
e. p cíticament · en I cu rp , y n e da la p blaci · n; n la ambici a
11. RDT.. L

2

n.

GRI. .,lmp rio (l• d.)(trad. 1·irJ Bi i ). Pa,d •

obrad Imperio e delimita mu clarament el e nstrucr, de bi poder:

RI poder se e.,presa p1m como un control q11e st h11nde en las
profundidades de las conde11cias y los merpos de la población ~ al
nlÍS1110 tie111po, pmetra en la totalidad de las relaciones sodoles. 36
e bi p der e. una an máquina da ·ficad ra que ec nza
cli crimina, para y rericula a e d 1 incli,--idu alcanzad
por el conocimiento.
un p der que o ene rig o
le
pu d ra tr ar la
celas que deja a su pa o
difuso mimético
nacli lo jerc y todos lo d t atan, los que lo aplican y a J
qui n 1 aplica
confund y a í a gura u pr alecimi neo
en l corpus bio- cial. racia a toda e ta ran cla ificación
incli idualiz ci 'n el p d r
di tribuy d man ra j rárquica
pero e ta n ción d jerarquía e compJ ja ~ ca i • i mpr n
xplica c n la figura piramidal· ta imbol ·a del p d r n 1
cual d ciend de arriba hacia bajo e franja e fragm nta a í
ola. La j rarquía
mani L ta en multiplicidad
en
d codificaci n y r t rrit rializacion · el p r . de plaza d
un . u trato a tr le confiere Yentajru: a uno y d pu·. a orr en
un c n tant ju g dialéctico n el qu p d r y r i t ocia
intercambian y coqu tean mutuam ti •
d nd alcanza su ma) r
complejidad 'div r idad en el qu el bi pod r n o ita ju tificars
a í mi m · la
cialidad } t cnicidad dd pod r lo rillan a
aut xplicar ju tificaci 'n u e realiza a tra · de la pcr n
ta
tienen un e;,:cele
de la produc ·
muy
yeclo
·
ente
pilaridad del poder, difumin
n
at
aunqo
giro muy radical
pane e
ou ault y sus
·chel
ni

. \tifilur _, cu.11i •ar. (trad. d
ureli
arz n del Camin
i •lo
l. 1faico. 1976. ( ed.), p. 19 .
T. 1: Microfísic" dd poder (erad. Julio arela y Femando Jvarczna), La Piqueta. •• fadnd. 197 . pp. 1- 44 .

90

·

· po

de

fe or
. gra

olíticru. en
y te ri o

in

rna. au

innum rab

ob

l. .. /mperio(lªed.)(trad.

Pa

91

}m
a la
uto
el

1eratura en la
idad

o con
ad d
Bi ~ ).

�r.

que n bjet de e t poder. ~ nac el /Jiosaber. r pr entado por
esta part de la poblaci, n a la qu
l aplica el pod r de contr ~
lo mecani mo di ciplinarios amodirigid . De ta manera
cr an nue o ab
, e amplían l di positivo d control y
cr an nue os r gímenes d pod r y de saber el horizonte
c n tituti
d la nue as di ciplina científica y técnica e
d ja entre er, emergiendo y afl randa su rdadero carácter de
contr 1 apolo 'rico, el cual vendrá a fundam ntar otras nuevas
forma de biopod r. 1arcu e ya 1 había planteado, pu d cía
qu l pr gre técnico di minado por toda la oci dad crea
nuevos i tema de dorninaci 'n conu 1, coordinación
admini tración, crea forma d vida y d p der. 3~ a í nacen las
ci náas humana o e o e 1 que oucaulc a.firma, la ciencia
d 1 hombr qu tratan de ju tificar un ci rto u o d p d r.
n u micr física d l poder y n u debat e n
oam
h m ky Foucault plantea aria cue tione, acerca de la
in tirucione en la que a primera ista, u intencionalidad
apar nea r lib radora, potenci naliiadora de capacidade
humana,, in. titucione ne11tras, bien, qu en u naturaleza las
emo com que no ir en a un fin e p cific , sólo o la medida
de qui ne on lo que la utilizan f usan. Pero F ucault u a d
nu vo lo que ahora me gu taría llamar ' la navaja de F ucault" 38
para d sanicular nue era ubjetividad ligada a la apari ncia, a
accident formales que parecen con tituir la instituci ne ,
a í como el cue tionamient
e u fin c m liberadore
c mo b néYol ; para dejarno caer la luz qu de ela lo fines
ultcri re de e tas in. tituci nes (c mo la e cu la, la uni rsidad
l in tituto. d inve ti acione , etc.) y con ello u naturaleza
dentro d I marco biopolitico, 'la razón tec110l6gica se ha hecho razón
-' 7 MARCU E,H.Elhombreunidimen ional(trad.
n nioElorza). ei Barral.
Barcelona, 1972, p22.
1•
e t concepto como una anal oía entre el método de FoucaulL el de
Guillenn de Ockh:tm 610 en el entido en que la ·•navaja de kham" u o como
método lógico y cienáfico para develar la verdad de lru co as. o . e debe de
entender in e tricto, ya que una omparación literal caería en ab urdo .

92

política".

rrabaj en e ta in titucione
n rma g neral
n roda la ociedad alcanza diferentes conn act ne .
e a
u vez el trabajo, el canal , el meclio por el cual e normaliza
e
in taura e te régimen pod r- ab r s dan p r s ntado la pauta
emanada d
to r gím ne y n
le. u ti na p r l
contrario e d m cratizan; toda ta ubj füidad viaja a travé
d t d 1 corpu acial tra pa a I c r bro \ la mente d
todo aquello que e tán e puest
que de al na manera e
entrelazan con la a ta red d 1 poder que recubre tocla la
9

ociedad.
El p d r e ejerce ahora a trav ' de maquinaria. qu organizan
directarn nte lo cer br } 1 cuerpo con el pr pó 1t d • llevarlo
hacia un e tado autónomo de alienación de enajenación d I cntido
de la vida 1 del d eo de creatividad". 0
ta nueva da e de poder ab orb a t do lo indiYidu
vence resi tencia que
originaban por I p der &lt;li ciplinario y
crea a u vez nu va forma y da e de re i tir;
intercambian
p der-r i tencia, entre rná
and
a el poder, má. and
rá la re i tencia qu pr fi
ará as mánd e, d jando v r u
e pectro fant'l mal ant d aparee r c m r ali&lt;lad, ant d
er r al e eo po 'bilidad pa and p r ut 'pico, Ju g p r p ible
Uegando a nece ario y por lo tanto a real. 1 • Bloch y u otología
utoptca, tabl ce lo p stulado de juicio de experiencia, en dond
enmarca de manera un tanto hegeliana, con tint d un manci mo
cálido que lo que
ta ujeto a la condicion
f rmal
experimental
p ible · lo u ta iempr n nt.acto n
la condici n mat rial de la
r al (r alidad); 4:? t
w MARCU E,H . Elhombre1111idime11 io11al (trad.Anonio I na ), ei Barral.
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filo of(a. Uni er idad Autón ma Metropolitana. CIDE. Mé ico, 198 .p 53.

93

�a m1 JWO explica en gran medida (o ju tifica?) las nueva formas
de re i. tencia al poder, en e pecial al p der disciplinario en una
ociedad de control
'La forma establecída d
rganizar la
ciedad e mid
enfrentándola a otra forma po ible "Y
De e. ta manera, Marcu e explica y ofrece la ~ rma de ver
nu tras op nunidad para a1i-iar la lucha del h mbre p r la
mi ma xi tencia, en la cual la práctica d 1 hombre e mid n
por u p sibili&lt;lade hi tórica . Aquell qu en nuestra mente
se empjeza a bozar como alg po ible y e conecta con el
proyecto hi , tórico-materiaJ e puede c nvertir en real y necesario.
En e e ·entido todas la forma y u tancia , ofrecen una
re istencia o rcsi ·cencias una con otra,, cambiando de objcti o
a re istir y creando nue\Ta manera d r i t ncia. De e ta man ra
ucault a· veraba: ''Lo revolución ,umca es más q11e 11t1a to,na de

conciemia ".

44

S. Conclusión
Foucault inauguró una nueva era en el pen. amiento occidental, u
originalidad ,' , u &lt;li cur o inédito a la hora d crear conceptos
con uct modelo , atraYiesa todo nuestro pen amiento· él mi mo
viene a marcar un hito en la hi toria d la id a · él
ah ra, part
de u propia n alogía d la m ral , de p d r, ' l mism e ha
c nvertido en uj t de con cirnient
n di cur o generad r d
verdad: él e pa.rt
productor del aber. h ra, ucault forma
part de la· nueva . trat · que deberán d t mar para c mbatir
lo male de e te mund . in duda alguna c n titu e un fragmentl
y porción d la epi reme del siglo p, ad • de e te nu
iglo,
c mo ujeto de c nocimicnto , pi za de discur o , vendrá a
confi rmar nucrns mecanismo. y u o de poder. Foucault termina
"
R U .H.Elhomhreunidimen iona/(trad . Anonio I rza). ei Barral.
Barcelona, 1972. p.20.
OU
LT.M.Andlísi~deMlchelF011cault tr.id.Berta tolior)."Rc pue ta
al írcul de pi temología'·, Tiempo ontcmporán o, Bueno Aire , 1970. p. 225 .

94

por auto urnergir e en su di curs , engull a sí mismo· la ombra
que una vez llegó a r cubrir a lo peo adore po terior a él 11 gó a
cubrirlo por igual.
Foucault e actualmente una herrami nta de diagn, tico
cultural, político, ético y filo ófic d nu tr ti mp pr eme;
u obra, penetrada, influida re e tida por todo el pr , ecto
moderno de la Ilustración que no deja de er un embate a la
irracionalidad del i t ma de la ociedad, del mundo en cuanto
realidad por lo tanto n cuanto posibilidad d
r en p tencia,
e ahora má vigente y vigorosa. u peo ami oto como lo elije
antes, e un índice em rgente de las contradicci n imp rante
en L mundo; la e peranza e ha ad lgazad d, cada a década, el
igl pa ado y e te iglo e han llenad d ttag dia , de tremenda
inju ticia de descomunale de pr p rcionalidade y de mi erias·
e ahí donde urg n e a c ntradicci ne de los pro ' ctos , tico libertadores, donde debemo de olver a cue tionar l
fundam nto , cau a fine
medio de todo nu ero saber u
intencionalidad humanista; d bemo, de volv r a reapr piarno
e conocimiento velado por la jerarquización y la e pecialización, de lo proce o real qu e taban parad del sab r.
nue tra tarea la de con truir una mejor realidad, redir cci nando la producción, la forma y el contenido del sab r,
inclu ive enemo que ir aun má allá; la critica funciona como
peldaño para una concepción del futuro en ba e a u
posibilidad d l ah ra, la erdad ólo pued s r ta.bl cicla p r
la de trucci 'n de I hechos dado que aparecen como índice
po itiv d verdad, y e to ólo pu d
r po ibl mediante una
violencia crítica, 45 martillando la verdad, fragmen ándola
Jl HABERMA ,J. La /6gica de la cien ia wciale (Manuel Jiméae1 Redondo).
Teca , Madrid 1996 (3' ed.), p. 440. Para ampliar un e. ludio a profundidad obre
e te gran pea d r críú d la
uela de rankfurt, Wd., GUILERA PORT L •
Rafael ," aturaleza,justifica ión y on tilu ionalidad de la d bedien ia ivil'' en
Teoría poUtica y jurídica, Porrúa, Mé ico, 200 . pp. 75-91. También puede
on uIta en el mi mo libro el capítulo dedicado a: "Di. tinto modelo de ciudadanía
democrática y co mopolita .

95

�f

decon. truyend la: el saber

hecho para hacer tajos.

/ooq1ai1

110

ha sido hecho para comprende" sino

(, ,,llz11/r7

ru:;

Bibliografia:

46

uando e habla de p det, de aber de técnica
de
4
dispo iti
dt: contro~ e e tá hablando de política " y d 'rica·
la política invariablement se reví te y e conforma de r lacion
d p der- ab r } en una manera aun más xplícita de técnica y
d di p itivo de control, y no olamente d la política
practicada a ni el d gub rnamentabilidad ino a rnicr niv le
a a.iv le mol cular diría uattari. 48 ada per. na cada cuerpo
es revestido por la p lítica e c nformador de la política, a í
como cada per ona por u naturaleza mi ma de ser-aq11f-fllismo y
ser-con-otros, e penetrado por la ética. La política e explica por
la relacione de poder de un cuerpo y otro, y la ética por la
relaci n del ser (consigo mi mo y con otro ), así que no pre carie
at nc10n a to h cho n lo qu el p der el aber, las técnica
el c ntr I la p lítica y la ética tán i mpre li das y en la gue
una det rminan a la tra
negar la natural za d la oci dad
y por con ecueocia, negar la naturaleza ra.i ma d 1 r humano y
en consecuencia traicionar todo el pro ·ecto ilu trado. E decir,
traicionarno a no otro mismo negándole el carácter d
inmanencia y pre encía actual.

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1éxic

1 41.

9

99

�LA FILOSOFÍA EPICÚREA Y SUS
IMPLICACIONES EN LA
POSMODERNIDAD
ylvia Jaime

Preliminar
Er PROPÓ ITO DEL PRES · E trabajo es analizar el hed nismo egún
Epicuro contraponerlo con el hedoni mo que e da en la
po rn dernidad con la int nción de e clarecer qu el placer epicúreo
dista mucho del placer tal como e ve en la soci dade po moderna .
Hoy, en el cont xt del nuev mileni ]a po ·modernidad
ncuentra estr chamente vinculada a la etapa del llamado
capitali mo tard1 , expre ado como una nue, a formad concebir
un mod lo económico d corte planetari promo, ·d p r el
impacto de la gl balización y lo cambio usci ad , por la
mi ma, aunado a ello, la nueva tecnologías d la información,
la cual . r penden a la acelerada vertiente del desarrollo
del conocimiento, 9u reba a en mucho I límite d la
modernidad ilu trada } por upue to la forma d ver la moral v
u c turnbres.

• Profe. ora de la Fa ultad de Fil ofía y Letras,

11

L.

�f)·lr"'

1. Filo ofia de Epicuro
I goz.p ts el pri11cipio
eljin de 11na 11ida dichosa
picuro

•

•

acid n la i la d amo entre lo año 341- 42 a. . picuro
hubo de emigrar a t na en donde fundaría, p r el año 3 6
a. . u e cuela filo ófica qu pa arfa a la hi toria con el nombre
de 1 jardín, po · er co tumbre d u eguidores el reunir e en
l jardin s d
tena para di currir s bre su ideas filo ófica .
picuro moriría alred d r d l año 270 a. .
_, 1 epicur í m apareció en la decadencia del mundo
grecorromano. Despué de Ari tótele la fil ofía tomó rumbo
nu vo . Po terior de filo afias tan impactante de I grand clásico
(como ócrat Platón ) Aristóteles) no cau ó poco a ombro la
predica del fil ' fo de ainos en e pecial, el hecho de reconocer
simple y Uanament u interé por la buena vida placentera. o
ob tanre, u fil fia impatizó c n un bu n núm ro de eguidore
entre ello , cierto individuos p t ntad como Lámp aco, quien
había invertido su capital en la fundaci , n d E/jardín, institución
filosófica donde picuro en eñaba y practicaba u ideología a la
que tenían acce o tant hombt y muj r a quiene animaba a
vivir y studiar el plac r en u comunidad.
Lo qu impacrnba de inmediato en u filo ofia era el énfasi en la
importancia del placer ensual. El go-zp es elpni,cfpioy elfin de 11t1a vida
dichosa, 1 afirmaba Epicuro, confirmando lo que mucho habían
pen a d d antaño, per que rara vez había aceptado 1a filo afia.
Para picuro esta claro qu el equilibrio en la consecución de
lo placer r pr senta un ímb lo de abiduria. aber equilibrar
el g ce e , pu , otro de los objetivo de la filo afia.
1 Alain de B rton . Las con. olac/011e de la filosofía . Tauru . Madiid. 2000. pp.
58-59.

1 2

/11i111&lt;

Para Epicuro la filo ofía debe t ~ r un papel oteri lógico,
e to es, d be aJ ar al hombre: ¿ al atl de qué? D 1dolor, d la
desgracia, de la mi ria en que vive. na filo ofía que no cur
la h rida del alma no tiene para él ningún val r. l fin último
d la actividad fil ' fica deb er la felicidad, y todo ab r qu
no conduzca a dicha felicidad debe desterrar e. aber quilibrar
lo goces es pue , otro objetiv de la filo fía.
picuro distingue: el placer de lo encido y el plac re piritual
que produc n gozo.
Re pecto al primero (placer de 1 s sentidos) es impo ible atisfacer
t do l d s o d nuestro
ntido , pues ati fecho uno, se
engendra tpso facto otro. Lo mejor limitar al máximo tale d s o
bu cando la ausencia del dolor ensible [la aponía ~.
El placer fundainental que puede lle amo a la felicidad e pu ,
el placer e piritual Oa jara], gracias al cual conseguirem la
tranquilidad d nue tro ánim [atar~-ia Lo que el hombre d be
bu car es la paz interior, n l afán de la riqueza mat ciale gue
tanto daño han ocasionado a la humanidad. ólo así erá la per ona
verdaderamente fi liz. La única superación del placer e pi:citual e
halla en la afirmación d Ari tipo d que eJ h mbr sabio y prudente
aunqu bu qu
d ee el plac t lo domina y no llega a e tar
e clavizado por él: 'tengo, no o , tenido" (Di' en Laercio, U
75). H aqui la racionalidad d filó ofo hed ni, ta.
La mi ión d la virtud n la fil sofía picúrea e exclu ivamente la de el gir, emr lo po ibles plac re presente qu e tén
ante oosotro · el má int n o. Tal es el papel que i tipo t rga
a la phronesis 4 la prudencia. stá dar que el equilibri en la

1-

u en ia de dolor.
Ténnino qu por primera vez u ó Demócrito más tarde los epicúreo y lo
e toi os para de ignar el ideal de la imperturbabilidad la renidad del alma,
derivado del dom.ínio. obre la pa ' Íoac o de u extirpación. icolá Abb gnan .
Diccionario de Filosoj(a. Mé ico. Porrúa, 1996.
• Phr611e is del gr. Hr6nesi . Laphr6ne is desd Ari tótele algo concerniente con
el ·•saber morar· y é te, a u vez. n
un aber objetivo orno la (teklme) teklme que
limita a con tatar hech s. ino que e enfrenta a lo hecho y lo conoce porque
afectan inmediatamente [Parhó (del rathós) afección.emoción. p ión].
1
J

103

�\ ki,1 (a1w

con ecución de los placere r pre. nta un ímbol de abidu.da.
aber equilibrar el oce e , pue , tt d lo bj tiv de la
filo afia.
El epicureísmo gozó de numero o irnpatizantes entre lo
qu .e ncontraban t do cipo de per onalidade .
lot s Timócrare Hermarco !domen o Metrodoro
Hedeira eonte o y u mujer Themista (qui n s corr pond na
u primera generación).
demás, profe aban un ran r sp r por u maestro ha ta el
punro que entre llo e hizo faro a la igui nte máxima:
' ompórtate iempr com i Epicuro te viera". Dicho
discípulo
ncargaron de extender su doctrina en ia Menor
gipt Italia ,
paña. ri tipo fue uno de us máximos
difuso re quien a urnía que el ob ·etivo fundamental del er
humano radicaba en la saci facción del hombre ' todos us
sentidos. us di cípulo n sólo limitaron a c piar la te i d 1
maestro, ino que de arr liaron alguno a p cto de la d ctrina,
tal
el cas de letrodoro (íntiro amigo de picuro), que
profundizó la te i epicúrea del placer catastemático (placere
naturale y n ce ario propio de la entereza de ánimo que e
basan en la privaci 'n del dol r fí ic y moral).
o e de extrañar la frecuen e filtracione de epicúreo
renegados que nunca entendieron lo principi s 'tico-roorale
d ·u maestro tergiversando u t si . sí no encontramo con:
a. 'Timócrate h rmano de Merrodoro s ci d Epicur
propa · el rumor de que éste tenía que vomitar cl
ece al día
de lo mucho qu tragaba, aunque u comida ra ncilla
prefiri nd eJ agua al vino y e contentaba con una c mida a
ba e d pan, verdura y li a. qu ell s mi mo cultivaban.
b. Diótimo Estoico tomó la cruel iniciativa de pubjjcar
cincuenta carta ob cena que, egún decía, había e crito Epicuro
cuando e taba borracho y en pleno frene í exu.,.11. 5
~

Diógene Laer io. Vida de lo filósofos más ilustres. Porrúa, Mé ico, 1984, p.

251.

1 4

c. Ha ta el u o común ha degenerado tanto que el adjeti o
epicúreo, (ea) se incorpora al vocabulario para de ignara
''la per ona que aman lo placeres en uales". (DRAE).
egún i tZ che, su nemigo fuer o lo re pon able de 1a
ioYer ión d lo auténtic valores repre entado por la filo ofia
de lo pr acráticos e incluso, de lo ofista .
... picuro menciona cuatr cau a de la infelicidad: El rem r al
de ttno el t mor a los dio es, el temor a la muert y el t m r al
d lor.
La lucha contra e to miedos que ioguietan al ser humano es
parte fundamental de la filos fía d
picuro· a Ja cual e ha
designada como e] t:, trafármaco' o medicina contra los cuatro
miedo má general y significativo : eJ miedo a los dio , el
miedo a L1 muerte, el miedo al dolor y el mied al fraca o en la
bú queda del bien.
La bú queda del placer n debe er ci ga ino iluminada por
la prudencia (phrónesis). Para ello, nuc tro filó fo formuló lo
iguiente precepto en lo que hay que bu car el placer rehuir
el dolor de modo prudente . racional.

1. Hay qu ac ptar el placer pre ente.
2. Hay que r chazar e1 placer pre ente, i la razón prevé
que de él e derivará un dolor futuro uperior.
3. Hay que rehuir el dolor pre ente.
4. Hay qu aceptar el dolor presente i la raz · n prevé que
de él e derivará un placer futuro uperior.
" na vida abia y moderada, guiada por la inteligencia y la
prudencia, n 11 ará, in duda, a una Yida má, el Yada y
tranquila y, por el contrario, una vida de rdenada y frívola n
conducirá a mucho male ".
n una ociedad con umi ta e mola nue tra dond la vanidad
y lo ap titos de la carne e tán pr ente c.:n t do el univ r
publicitario que incita a c nducta de ordenada (el nar i i m

105

�.\'¡/ii'a /uin1c

1 ,

La palabra ami tad vien del griego philía.

Si quieres hacer rico a Pitodes,

una palabra que indica un vínculo afectivo, tiene una larga tradición en ecia d d
tiempo de Homero. Aristóteles fu uno de lo grandes filó ofo
que tambi 'n aborda el tema d la ami tad en su ' tica 1comaquea.
Epicuro exalta la ami tad entr lo
re humano como una
d la mayore virtude y un de lo mej re pi.acere d los que
puede gozar. La amistad proporciona un apoyo en un mundo
hostil y extraño.
una ayuda no tant p r lo qu lo amigo
bagan efectivam nte por uno c mo por 1 hecho d aber que
p clamo contar e n ello en caso de er nece ario. La amistad
Uev · a picuro a fundar u propia e. cuela en tendida como un
lugar de encuentro, de di frute de diálogo y de e tudio así como
de recu rd gozo o de lo amigo que , a han desapar ciclo.
El filó ofo de amo bservaba que: De todos los medios de los

110 til/tJJet1tes SIIS riq11ezas-

q11e se arf!Ja la sabid11ría para alcanzar la dicha e11 la vida el //lds

dis111ÍJ11!)'e sus deseos.
Epicuro

importante es el tesoro de la amistad. Hasta tal punto era Epicuro

exacerbado el abuso del h donismo, 1 marcado nihili mo de la
era, la sobre explotación sexual ... )
ca iona l tra trocamiento
de lo valore lo que ya e muy común n nu era ép ca. sto
on los mal tar de la ociedad c ntemporánea. e olvida o e
ignora lo que nue tro abio maestro con ideró en relación a lo
verdader placer : Siempre serán cosas de sabios.
Para Epicuro lo biene mareriales y las riqueza no bastan para
ser feliz. i recurro al médico e porque con c má qu yo d 1
cuerp humano us funcione • la nfermedad qu l agu jan.
Por la mi ma razón, cuando el alma sufr
nue tro e pmtu tá
enfermo recomienda r currir a la filo fía para bu car la paz y la
felicidad.

1.1. Lo buenos placeres epicúreos
... n una ocie&lt;la&lt;l de consu.m como la nue tra, el dinero e uno
de los principales medio para pr p rcionar el gozo y el placer
que el hombr nece ira}' adquirir biene rnateriale y sati factore
caros. En la filo ofia epicúrea no caben e tos parámetro . picuro
proponía n ñar a u s guidore a bu car y cultivar lo
"bu ·n placer • " lo placere ~ ublime , e piritual y v ncer
la tentacione concupi cent y lo· de eo Yan . ntre lo
buen . plac re "pi curo considera tre fundam ntale :
ami tad, la lib rtad y la reflexi · n.

1.1.1. La ami tad
De nadie se ha de se11tir envidia.
Pues los b11enos no lo !Jlmcen) los malos,
cuanto 111ás afarl1111ados son,
f(l11/o 111ds .re perj11dicu11 a sí misftlos.

~picur
16

partidario de la buena compañía que r com ndaba hacer lo
po ibl por no comer nunca en oledad:
Debes exa11!i11ar ro11 q11iines ro11m bebes porq11e llenarse de come sin 1111 amigo
eJ ti1•ir la vida del /eó11 o del loho.
xi timos a meno que alguien epa d nue tra exi tencia;
cuanto decimos car ce de significado hasta que algui n lo
compr nde, y e tar r deados de amigo equival a la e n tante
confirmación de nuestra identidad· u conocimienco y u
pre cupación por n otro po een ll. facultad d arrancarno de
nu tra paráli i .6
El amigo e a9u 1 qu afuma nue era exi tencia. ~ do lo que
p o amo , decimo o hacem adquiere igrúficad n tanto qu
ouo no oiga n compr nda y no ntienda, eso
lo que no
pr porciona la confirmación de id n 'dad propia.
uando platicamos e n el tr , y el tto realment no
e cucha e imere a por n sotro no importa de qué hablem
6

lain d B tton. Las onsola ion

de la filo ofía. Taurus, Madrid. 2000. p.

66.
1 7

�lo importante s que al charlar ambo n , rec oozcamo
mutuamente, po eemo un lugar n l mundo y c nfirmemo de
e ta man ra nue tra xi tencia. ¿ o es e panto o? ¿ha encido
alguna ez que aunque e tero acompañado , pued er qu
n sinramo tan olo ?
La ami tad nació d la utilidad p ro e un hi n en sí. El ami o
no
qui n bu ca i mpr 1 útil, ni qui n n lo un nunca la
ami tad ya que I primero con id ra la ami tad com un tráfico
de v ntaja , el egundo d tru ·e la confiada e peranza d ayuda
qu con tituy gran part d la ami tad. 7
n ami o v rdad r nunca n
valuará con 1 parám tr
del mund , por l c mrario, e im re ará p r 1 rná íntimo d
n . otro , vicever a. Qué peo amo , qué ntimo , cóm e. tam
erian u prioridade hacia no otro . n el lenguaje epicúreo
rico setia aquel qm tiene 11n an1igo. ue. tro filó ofo advertía qu un
puñado de amigo aut 'ntico
capaz de di p n amo el amor}
1respeto que ni iqui ra una fortuna material podría r portarno .

De todo manto la pmdenria 110.r q_(rece
poro la Jelicid(ld de lo tida,

lo '"t!J'Or es, co11 11111cho. el logro de lo amistad.
~picuro

1.1.2. La libertad
El ai lar d l r t del mundo

vivir en " l Jardín" ra una
t rma d va&lt;lir 1 ver. obligad a trabajar para g nt qu n
ra. d . u agrad ahí , lib raban de l caprich humillant d
lo patr ne y autoridade . Había qu liberarse de la cárcel de lo
mti11ay de la política y para c n eguirlo, fi rmar n una oci dad d
producción d aut c n uro como una c muna d nde aceptaban
la ,-ida simple a cambio de u indep ndencia.
e dedicaron a la agricultura, entr tra co a ·, y culti aban
{fü·er o vegetal , para su alírn ntación. u dieta no era lujosa ni
~

7

entenc1a!&gt; Vaticana . 39, 34. 81gnone. .

10

abundante, p ro si e pre cupar n por la azón, tratando de hacerla
sabro a y nutriti a. C mo 1 explicara ·picur en una. carta a u
amigo 1 n c o, el sabio de la co11Iido noprejim en abso/J,to lo 111ás ab11nda11te
sino lo 1JJás agradable. us guidore acrificaron la vida luj a, u
po.10 n dentr d la política, u relacione
oal y u
n ara d la libertad la implicidad, la eocilk:z ~ la paz.

1-!,!Je de la política co1110 d01u11a •destmclom de la tido dichosa.
La ca. a de picuro emejaba una gran familia en la gu al
par cer no había lugar para la tristeza ino tan ól para la
impatia y la amabilidad.

1.1.3. La reíle ión
La reflexión c nstituye la catar j del alma. El di. rtar . br lo
propio pr blema l traía a paz del e píritu qu el alma
nec ita.
platicaba obr ll •,
r fl xiona,
di cut n 1
pros y 1 contras y, de e ta man ra e ahuyentab, la an i dad .
eliminaba lo contingente nrs11s lo nec ari (que era el placer).
Por o era mu important la r flexión (re-flexión) qu ej reían
tanto en forma oral c mo crita d e a gimna ia r fle.·i a
re ult, r n grand e critor . gún Diógen . 1 reí , kteo&lt;lor
e cribió aJ m no d c Libr , entre lo. que fi urarían 1
d aparecido
iparato para lo sabiduría y J) la e1~fer111edad de
Epicuro. ra a ombro o er c · mo redituaban dicha. rdlexi m:
dond afloraba la inteligencia y compren i ' n d I hu ' . pedc
del jardín.
~IJt1bio debe ho.starsea si1J1ismo 'lwar lapa· ti,tnior, quees elph,cer 111,is i11tw.w.

2. Filo ofia epicúrea en el conte to d la p

m dernidad

2.1 Hedon.i mo
E1 he&lt;loni m . iemprc ha sid y erá pieza intrins ca d la i&lt;la

109

�~

del hombre. i: o
puede separar al hombre del placer, va unido
a la felicidad qu
l fin upremo de tod
er 1v1ente
[ · tótel ] .
pu
natural que e bu que el plac r · huyan
de] d 1 r: ... part de la o nduc:ta humana; la felicidad del hombre
e u fin uprem , el plac r [hedo11é}. El plac r , por con igt¡jente,
el principio , el fin de la vida feliz. El hombre tiene que co11seg11ir lo

felicidad q11e consiste en obtener la mqyor cantidad posible del placer, que
es el tinico bien;_y etitar el dolor, qm es el único JJlal.
n la edad media, el hedonismo se concentra en el placer de
1a meditación r la reflexión, en la búsqueda de Dio , Ligado a la
fe y la razón. Má tarde la ilu tración fomentó la idea del
hedoni m epicúre a través del art lo bello lo sublime la
razón- ma con el de,·enir del ti mpo la p anodernidad areciera
borrar cualquier objeci · n entre la razón el hedonismo, inclu o
la propia modernidad alim nt' la creación de t enología
consi t me en inmen o para el placer. D
ut nb gala pren a
e crita y de la televisión a Internet e han generado tecn logía
que han de embocado en alimento y e tímulo de lo sentido .
C rno pudirno ver, para Epicuro existen cuatro co a qu
n cau a de la infelicidad del hombre, las cuale ha venido
cargando t da la, ·da han ido razone importantes para llevar
una vida er na • Libre de preocupación: 1 t mor al destin , el
terno a lo di
, el cero r a la muerte y el temor al dolor.
alicemo , pue , e ta cuatr cau a, de la infelicidad que
eñala ~picuro y que la vi ión po moderna tratad evadir o b
entidade contemp ránea . Verem s en qué con i ten como
on diluida en la ociedades llamadas del capitaü mo tardío.

2.2. El temor al de tino
gún Epicur , el t m r al de tino era algo que el h robre n
p clia e ntrolar y qu trataba de disipar de mucha manera . Por
j mplo d áa:

/n,1 },111m

n el ho,11bre no hay.finalidad. no ha)' más que el azar. Por lo tanto,
q11e te111er al destino porqlle no existe. El destino es ine/11dible y
está marcado por los dioses.
ntonc para qué luchar contra l de tino: pues no hay nada
te111ible en el hecho de 11ivir para q1tiet1 ha comprendido a11ténticamente q11e
no acontece nada temible en el becho de no 1•itir.
ht!J'

110

El d stino no no
n ibl únicament
pathos) ya que l pa
qu I futuro dudo

compete, ademá
en el o del placer
hemos de bu car el placer pre ente (paron,
ado se ha de truido y no existe, mi ntra
o yno abemo con e rt za i erá (At neo,

I 544). 9
En la actualidad i odo tan inci rto el d tino, la
po modernidad hered ra del exi t nciaü mo, el pragmati mo y
utilitarismo la vida int n a, v1vida al día y in preocupar. e mucho
por el d tino. "... cada día traerá u propio afán . ,u
í que,
para qué pensar en el de tino r lo que no deparará el futuro, si
todo
tan efímero y tan fugaz, lo meno que e nece ita e
pen ar n el futuro. e ha de recordar que el futuro no es ni del
tod nu tro para no ten r la ab oluta esp ranza de qu lo ea
ni de e perar d que del todo no lo sea. 11
Lo anteri r no quiere decir que a la gent no le imp rte el
futuro. Lo qu no le interesa e pen ar reflexi nar en un futuro
racional product de ]a circun taocia y del cambio que el
individuo j rce en ella .
bu can lo horó copo que iempre
clicen co a bonitas; lo videntes, que
hacen rico c n t da
u charlatanería · el ch.amán que está de moda, entre mucho
tr p r onaje .
Por upuesto qu en la posmod rnidad farx no e conoce, no
xi re, e borró d la memoria con la caída del muro de B rlín en
198 y, la modernidad queda en l aire, en cl qu todo se desvaJ/ece.
q

Gran Enciclapedia Rialp.

Mt. 6:34. /a Biblia .
ChantaJ López y ornar Cort ' . Epic11ro. Texto!.. Primera edición cibernética.
febrero del 2004. bttp://ww, .antorcha.oet/inde bibliotcca.html
10

ánchez. An ulio. WHed ni mo digital". Etcétera, ábad , l de julio de 2006.
Véa ·e también La era de lo a/ecro en Internet. O éan , 2001.

110

11

111

�\ •/1'1.1 }illl!II

egúo nuestro filo o o:

... los hotJJbres son prod11cto de la.r drc1111sta11cias , de la educación, y
de que por ta11to, los ho1J1bres fllodijicados son prod!fcfo de dmmsta11cias
distintas )' de 11110 ed11cación modificado, olrida q11e so11 los ho1JJbres,
precisat11enle, los que hacen q11e cambien las cim111sta11cias. 12
2.3 El temor a los dioses
Quien 1111 día se olrida de lo bien q1te lo ha pasado
se ha hubo vit!Jo ese f!lismo dia.
p1curo

Epicuro no negó la exi tencia de I dio e , pero mantu ·o con
fuerza que como "ser s b lic e imperecederos podían no t a r
nada que v r e n lo, a untos humanoL, aunque gozaran
cont mplando la vida de lo buenos mortal s. L:, rerdadera religjó11
desca,zsp en 1ma cot1fen1plación similar por pa,te de los humanos de las

,,idas ideales de los dioses elevados e invisibles.
Lo di e exi ten y están c mpu t d átom a refirme, ,
mL perfecto , sutile y hermo s que 1 d lo b mbre . Habitan
en jardine hermosí imo . o forma.ron 1 mundo ni lo conocen
ni intervienen en lo a unto humano , por llo no hay que temer
a lo dio
l igual qu la fil
fía teológica de picuro, n la
p mod rnidad no xi ·t Dio ya que
una carga mu~' p ada
qu d j ' la tradici, n judeo-cri tiana y qu ha
nido
atormentando la vida del hombre.
j para :; picuro lo di e no in ter nían en la ida d la
per ona y 'lo e dedicaba a contemplarla, en la po. m d rnídad
cobran ida una gama heteróclita de dio
gu n j re n ningún
poder , in embargo, actúan obr la vida p icológica de la
p r onas.
12

Karl Marx. Te is sobre Feuerl?ach .

112

En la po modernidad e pregona &lt; j Dio ha mueno ... tod
e tá permitido' , entonce de qué pre cuparno.. r o ob tante, exi re
la má extraña exhibición d dio. e de todos colore , preferencia y
gu to . Reaparecen los cult primiti os y mucho teólogo
po moderno luchan por e tablecer un ecum ni mo qu aminore
diferencias ' conflict te 1' gico entre la clli r a religione del
mundo.
•nrr las nueva forma de religio idad flor ce el gusto por
1 e térico gue a d d lo ulgare horó c p ha ta la
ofi ticada rew Age en u bú queda afano a d olucione
alternativas en donde todo tiene cobijo.
Contamo con una nueva cultura mística donde e dan la
más diver a y e pectaculare forma d religio idad, medicina
alternativa mú ica, fil ofías ... en fin, todo un e tilo de vida
qu incluye un arco iri de modo y co tumbre para t do lo
adepto . Por mencionat cenemo :

incretismo Cuarto Camino, urtfjieff, Kan11a, I édas éspin'lislJJO,
Sincronicidad, Era de Amano Transcendencia y M1rlti-di111ensio11alidad
demás de un innúm r de mit
, misterios que envuelYen
la Yida po. mod roa aquí no tía el paao para ñalar u
caracterí cica ~ en qué con isten.
La paradoja e qu entre má incrédula ·on la
ciedade
entre má e de acr &lt;litan con u práctica , ,·ario. de lo. pilare
fundamentale de la m dernidad Qa familia tradicional, la igl ia,
lo. partid p lírico y la patria), v o ab ctado .
individuo
e vuel en má frágile , iendo fácilmente pre a de lo di cur os
y cult , promovido por mercachifl y orate . . . el cir que a
may r pluralidad aut nomía individual v
expan ión d l efírner '
,
ma 'Or interé d pierta por dotar e de Jo refe enteL mí tic .
A í 1 que dibuja claram nt e te replicante que \ repertori
de religi nes qu
tan en la ciedad p ·moderna e refl j
qu
· e ncingent porqu la e nclu iones , lo m tarrelar

113

�han dejad de tener encido para el gru o del

habitante .13

2.4 El temor a la muerte
Todo lo que co111ienza, ter111i11ü;
lo q11e pame, perece;
lo q11e aparece, desaparece;
lo que se endmde, se apaga;
lo concebido, se aborta.
ra e popular)
Epicuro le preocupaba en especial qu tanto u ami
c m él
apr ndi ran a analizar us ansi dade concerniente al dinero la
muerte y lo obrenatural. Epicuro defi odia al p n, ar racionalmente
en la mortalidad no daremo cuenta d qu nada hay ino olvido
tras la mu rte qu 'lo 9u con u presencia n mole ta sin razón
alguna hac ufrir cuand e e pera". Re ult.a absurdo alarmarse
por anticipad a cau a de un e~ tad que nunca experimentarem. s
ya que 'cuando om , la muerte no e y cuando estarna muerto ,
no.orno".
n la filo ofía epicúrea odo e tá compue to d átomo
férico li o y móvile . AJ momento de la muerte los átomo
e paran y vuelyen al torbellino d su pr pio m vimi nr . o
hay ue tem a la mu rte p rqu e una liberación d todo 1
mal . demás, nada exi te despué d
ta vida in 1 átomo
9ue
unen y e di greg-an indefinidam nt .
La muerte e , pu s, l má h rr nd d lo male , en nada
no atañe pue mientra n otro vivimo ella t davia no viene,
y cuand ella vien n
tr ya n v1v1m . í, la muerte no
contra lo vivo ni e contra lo muert pue~ en aquello toda ía
no e tá en é to, ya n e, tá.

13

recto c n cimi oto de gue la mu rt nada e para no otros
hace dich a la mortalidad de la vida no p rqu añada un tiempo
infinito, ioo porque elimina el an, ia de inmortalidad. ada
temible en efecto hay en el vivir para quien ha comprendid
que nada temible hay n el no vivir.
Frente a una cultura /i ht indolora acomodaticia n habría
por qué dejar de manife tar ante el suceso d la mu rte. JO
duda que el hecho ineludibl del fallecimiento de algún r
amado no deja d impactar a la may ría d la culturas. in
embargo, en la cultura p m derna e lucha p r r st:ru1 valor
dolor, pena e importancia a la incomodidad de te uc . Para
ello e ha producido una eri de no edade qu tratan d evadir
el dolor de la p, rdida de algún er amado y en caSI ne no t.an
amado.
Veamo a tánat en el ritual de la po mod rnidad. n la
po mod rnidad la muerte iempre rá la muerte del otro
nunca la nue tra. La parca es encillam nt ustituida p r otro
di, tractore que ayudan a di minuir la cri i provocada p r el
dece o del pó rumo. La muerte no cien e pacio en lo ti mpo
po modernos ni iqui ra pi n a n !a muerte de uno mi mo.
Ante la muerte nadie tien a egurado ningún futuro. ·ntonc
para qué pen ar en la mu rt i la vida e bella". La mu rt:J
¡va •a, qué infierno! ¿Por qué d jar atormentar por lla? hay
qu ignorarla pa arla inad,ertida brincada ridiculizarla, p ro
evitar a lo máximo ten r que afrentarla.
picuro n eñ' que la di lución del cu rp n la muerte
c nduo a la disoluci 'n d l alma que no pued ex:i tir fuera del
cuerpo , por ell no hay vida futura p ible. D d qu la muerte
ignifica la xtinción total, no tiene sentido ni para I vivo ni
para lo muerto , por lo que recomendaba:

AcosflÍflJbrate o considerar que la m11erte nada es contra nosotro ,
porq11e todo b-ie11 mal está e11 el se11tido,)' In 11merte no es otra cosa que
la p1it-ació11 de ese sentido.

n hez. Antulio. Hedonismo digital.

114

115

�1J/rtn

la 'poca d 1d pli gu de la muert
de D jo y de u con cuencia , no ólo como una toma d
p ·cióo d
ietz che ( i Di hamu to...) in como el pacio
, el tiemp d u realización en la vida cotidiana. ab mo qu
ha.e r frente a la muerte de un er querid en e to tiempo carece
d 1 ap y que ocrora brindaba Dio para lo creyente y lo no
ere ente , pues ubicar en l h rizonte de cada duel fecth·o las
con cu ncia de la muerte d Dio obre el contenido, la expr ión
, el componente real d vivir la pérdida de algo. Perder un algo del
qu 'no e ab ' a ciencia cierta qué e perdió con él o i c n esa
p 'rdida gana algo el doliente.
ue tro filó o~ era partidari del suicidio c mo una alida
cuando d plano n
p día oportar I dol r. ... n la
p modernidad e ab ga p r la eutanasia, la mu rte asistida, el
morir con dignidad · no é cuánto e 1' gane más, hasta
defiend el der cho al uicidio por cau a del d empleo. 14
El velorio e una ceremonia má en la que convive }' platica
muy am nam. ate de mil y un tema en donde el difunto no e tá
invitado a participar aunque ' t ea el pretex o para encontrar .
e erdi · la antigua co tumbe n que lo deudos y amig
cercano al difunto pa aban t da la noche (o noch ) en la
funeraria ha ta llegado el m ment del funeral.
Re pee o al funeral n hay que preocupar e hay que e
prácticos ' dejar atrá el r mantici mo de lo pant n con oda
su gama de monum ntos que e ocan la vida d l que parte y el
am r d lo qu
quedan; m jor es el uso del crem atorio. Con
e te procedimi nto e evita la mol taco rumbee de asi tira lo
cementeri
e mprar fl res hacer lápida , limpiarla y a istir en
d terminada fi ch a vi itarl . Es má cómod práctic y ha ta
re ulta má económico porque n tan · 10 economiza din ro
ino también ti mpo (que e ran entaj
para emplear e n
tras e a má alío a y r dituable ) e fuerzo qu puede
emplear en beneficio de disfrutar tu propia rida. o cab duda
1-1

Véa ·e:

i ian Forrester. El horror eco116111ico. FCE, México. 20 3.

116

J.110.

que re ulta má práctico. ¿Para qué ga car tanto? t tal el muerto,
muert e tá. Tal parece qu en un futuro no muy lejan tenderá.o
ad aparee r lo cementerio con su intere ante · monumem
de reliquias hi tórica . De e ta manera
pr . enra tónatos en la
po, modernidad.
Tal e la po m dernidad Ji era, in atadura, in exe uia in
epulcro , in panteones y haciendo a un lado tantas co cumbre ,
folcl re, trawcione etc. n nue tr f éxic 9ue es mu · dad a
burlar de la muerte no on xtrañas la 1gu1ent·. &amp;a e-:

La ,ida 110 r•ole 11ada .. .. (canción popular)
Si me han de n1atar 111a1itma qtte 111e malm de uno ez ...
-.Q11e 111e lle/le la que me trajo!
picur le pr ocupaba en e pecial gu
como él apr ndi ran a analizar u an i dad
dinero, la muerte y 1 obrenarural. Epicur
pen áramo racionalrnent n la m r alidad n
d que nada hay ino olvid era. la muerte,

presenda

110

tanto u am.J
· concerniente al
&lt;l fendía que i
daríam cu nta
que ' lo que ro11 SIi

molesta sin razón alguna hace mfrir cuando se espera".

R ulca absurdo alarmar por anticipado a cau a d un e tado
qu nunca experirn ntar mo .

2.5 El temor al dolor
Como habíamo eñalado anteri rment la bú.queda del placer
n d beria de er ci ga in iluminada por Ja prud n ia (phrónes15).
Ti do e tamo de acuerdo en qu hay qu bu car 1 placer y
rehuir el dolor prudentemente, racionalmente.
ahí que la moral
epicúrea propone las siguiente cuatro reglas de oro:
1. Hay qu ac ptar el pla r pr nt .
2. Hay ue r chazar el p.h c r pre en e, i la razón pr v ,
qu de él
d rivará un dol r futur ·uperi r.
1

Prudencia: una de las cualr virtude del alma, egún An ·LóLele .

11

�s· ¡,.,,, J,11111

3. Ha , qu rehuir el dolor pre ente.
4. Ha_ que aceptar el dolor pre me i la raz, n pr vé
qu d él e derivará un placer futuro uperior.
a po modernidad va mu de acu rd a la primera regla "ha}
que aceptar t d el placer qu e pre nte' in medir la
con ecuencrn .
En cuanto a la egunda (Hay qu rechazar el plac r pre ente,
si la razón pr vé qu de él
derivará un dolor futuro uperior)
en el lenguaje po modera diría:
o ha que rechazar el placer qu e nos pre ente, in razonar
ni pre r I dolor qu más tarde se derivará d él. Frase como
ta : "y lo bailado quien t lo quita" o "val má pedir perdón
que pedir permi o" etc. recuentem me e cuchado entre lo
jóvenes y en alguno no tan jóveoe .
Re pecto a la tercera re la (Hay que rehuir el d lor pr s nte)
por upue to qu l p m dern e tarán muy de acuerd con
reb uir al dolor pu la ,;da light, la moral e light y c mo canta
Rick , [arcin: hq;• qm vit'ir la vida loca.
Tocant a la cuarta regla (Hay que aceptar el dolor pre ente
i la razón prevé que de él e derivará un plac r futur uperior)
en cuant e té de parte del indiv:idu , hay que r chazar t do
dolor in p n ar en la razón, pue e lucha, vive, e investiga,
e bu ca y con truye una vida indol ra ética indolora. ada
de acrificio , e o e para lo t nto ' d ' la m c.lenúdad que
tamo dañ
ca ionó a la humanidad e n u rígid precepto .
l placer es hic et 111111c.
Lo tema de la mu rt la riqueza , la amistad y lo
brenarural e 11 vaban a cab con mucha cautela llegando a la
conclusión d que la riqu za no no lleva a una vida d graciada,
pues, i contam c n ella y car cerno de amigo , d lib rcad y
de una vida reflexiva, diñcilrnent eríamos felices en verdad. Y
en cambio, i faltaran la ami ta&lt;l la libertad y la r flexión aunqu
no engamo riqueza nunca erem s infelice .

11

picuro di idi' la nece idade en tre categorías con el
propósito d r ah:a.r lo e eocial para la felicidad · desi tir sin
con oja lo que no on de gran utilidad. Lo d
pu d n
er: naturaJe y nece arios, natural · no n c ario , ni natura1
ni nece arios sino que resultan de una opinión m ntido.
A t¡Hien 1111 poco 110 basta,
a ése nada le basta.
(Dich popular)

con iste l
encía! para la felicidad. Lo gu to
ncillo producen igual atisfacción que un tren de ida
untuo o, siempr y cuando ea eliminado ab olutam nte t do
lo que hace uftir por falta de aquello.

Conclu ione
ra a ignorancia sería confundir el hedoni mo n:i.lgar con
hedoni moque predicaba picuro, algo muy común n nue tro
días, debidos al uso y abu o d la m rcadot cn.ia y d l p rv r.
medio d difusión que han era tocad l v rdadero valore
por lo trast cado '\"alar de la po m dernidad.
La po modernidad con t do u. impactante de aneo
hedoní ricos no d ja de manife tar e en toda la e feras de la
cultura contemporán a: la moda , la co tumbre e pectáculos
donde impera el individuali mo exacerbado del hombre, dan un
margen muy ampli para la reflexión de nuestra ,'ida y la vidas
de lo otr (familia, amigo , conocido , etc.).
La r d d red e un enorme mall dond e ofrece d todo
para ati facci 'n del hedonista ahí pueden encontrar droga ,
di eño , tatuaje , e timulante , exo, fetiche
exuale ,
pornografía y roti mo.
La tarea e la filo o6a, iguiendo a nuestro filósofo con i t
en ayudarno a interpretar nue era confu a ensac1 n d
119

�\ /na /,mur

cong ja ' d e y librarno a i d planteamientos erróneo n
ara de la ~ licidad. Deb ríamo pr curar re pond r al prim r
impul o em c.i nal e inve ti r en cambio el grado d racionalidad
de nue tro de eo .
Epicuro prom te que la fil offa n p ndrá el camino hacia
los remedio uperiore, y d la aut 'ntica felicidad. P r forruna
para quien s car cie n de cuantio os ingre o , todo apuntaba a
que lo ingredi nte
ncial s d l plac r p r muy e curridizo
qu fu ran n
ran n ab olut oner
inacce ibles para
cualqui r p r ona. Por ningún motivo la doctrina d
picuro
pued o debe confundir e c n el h dooi mo vulgar.
Le r a picuro e reconfortar el e píritu es recrear la alegría
de ivir, el an ia de xi tir pl namente in atadura . En p ca
palabra : • u ro o aj
un auténtico cántico a la libertad. 16
orno decía Terenc.io' nada humano me ajeno', a í ucede
en lapo modernidad. Interpretar la humana conditio ha ·id tarea
d la filo fía n t dos I tiemp s.

Bibliografia:
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L hcullad &lt;l rilo ofia y
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- La ero de los afectos en fllternet, e· ano 20 1.

Te to de Epicuro:
Diógene. Laerci : Vidas delosfilósofos 111á.r il11stres. P rrúa, 1 ft!xic 19 4.
• l libr 'e tá íntegramente d dicad a Epicuro) es el documento
má importante p rqu reprodu e part d u obra.
Epicuro: bras. dici · n d 1 n errat Jufr . .. fac.lrid, 1991.
hantal López y mar Cortés. Epimro lexto.r. Primera edición
ib rnética, febrero dd 20 4. (ttp:/ / ~v.antorcba.net/ind x/
biblioteca.httnl)

•~chanta! López.
mar C rté . Epicuro Textos . Primera edición c1beméli a.
febrer del 2004. hup://ww\ .antorcha.net/index/biblioteca.html

120

Carmen ernánd z-Daza; Epicuro. i\lá."C11101 para 1111a 1idajeliz. \fadrid
1994.

121

�o· da r Alicia labuenaga: Epimro. Carta a Meneceo.
capitale . :Madrid, 19 5.

Rafael

fá."'Ulllas

LA TECNOPATOGENOLOGÍA.

Estudios sobre Epicuro:
arda

J

e Luu;
1996.

uat Epimro.

ÜTROS ASPECTOS

Ladrid, l 985.

arcia Rúa: EJ sentido df' la naflfraleza en Epimro. Granada,

EPISTEMOLÓGICOS Y LA ANOMALÍA
PERSISTENTE CAUSA DE SU

Emilio Uedó: El epicureÍSlllo. Barcelona, 19 4.

GÉNESIS

Estudio patciale :
ilb rt Romeyer-Dherb y: El ,mmdo he/místico: d11icas,
estoicos epic1Íreos. ~fadrid, 1996.

}.fa.ria Daraki ,

B njamín Farrington: Ciencia_ypolítica e,¡ el flmndo antigHo. Iadrid, 19

.

Carlo García Gual y Maria Jesús Imaz: Lafilosofla he/mística: éticas)'
siste1J1as. fadri.d, 19 7.

Anthony . ong: Ltijlosofía Helmirtira, :Madrid, 198 .
nciré l\Iartinez

rea: Átomos, ho111bmJ' dioses. 1 fadrid 19

.

Otro libro :
ranci co d Qu vedo: Defensa de Epicuro co11tra /,1 con11m opinión. ~fadrid,
19 6. (Quevedo fue un incan ab1 traduct r intr uctor de aucore
gri go y latino. en España.)

Karl Ian:: Esc,itos sobre '.jJic11ro. Barcelona 1988. ( orresponde a la
tesis doctoral de Marx y a I materiale preví para u realizaci 'n).

Alberto Motta, Guillermo M. Eguiazu 1

Introducción
E1' \RlÍCUL ANThR.I RE publicados en e te anuario, nos e tamos
refiriendo a una nueva dí ciplina científica o ma mode tamente
podríamo decir, a un nuevo fenómeno íntimamente ligado o
inmanente a la técnica para el cual prop nemo para u estudi ,
una nueva di ciplina científica, gu h m
llamado
t cnopatogenologia.
Podríamo definirla como la ciencia qu e rodia l proc o
d e géne i detección y profilaxi d l f en 'meno d la
tecnopamgenia, e te es, los daño a la alud del er human que
no e manifie tan inmediatamente sino despué de vario año o
generacione como consecuencia de la exposición a faccore
ambientale generado por la técnica con ecuencia e to a u
vez, de defectos inmanente y oculto en la mi ma.
1 PROCABIE (Programa Calidad Biológ:i a y Bi patológica del Entorno Humano .
rNES (lnternational etwork of Enginecr and cienti t for Global Re pon ibility). [NESPE (Intemational e1work of Engineer and Scientist~ to Protect and

Promote the Ethical Engagement). Casilla de Correo º 72 1- Rep . Argentina.

122

123

-OOOWAH-Rosari

�lhr,to \ fnlta.

o h mo r ferido a las tesi po tulada que fundam ntan
el por qu ' calificar como nu vo fenómen a la tecnopat g nia
(11otta y guiazu, 2005), rambi ' n a la metodología que propon
la tecnopa~ geno1ogía para u e tudio y pre enci ' n
Iotta y
.. guiazu, 2 7) y a un pr c ncept falaz, La in cuidad del objeto
tecn lógico, al cual por at rrar e la tecnología clá ica, o tal z
por mejor decir para no generalizar, alguno tecnólogo clá ico ,
c nduce a la aparición de a pect no de ea.do en la técnica
d arr llada ( guiazu y 1 tta 20 8).
n el pre ent artículo continuar mo ap rtando a lo
a pecto epi remológico d e ta nueva disciplina a aber, u
encuadr disciplinar, i el conocimiento por ella de arrollado e
aju ta a la caract rí rica a ignada al con cimiento científic
} u ubicación n 1 i, tema de clasificación d la ciencia , con
lo cual prctendem continuar fundamentando el por 9u
decimos qu la tecnopatogenología e una nueva ciencia.
Finalm nt trataremo ad má , obre el concepto de uhn La
anomalía per i tente por la r leva.ocia que tu o en la gén i.
d e t nuevo campo d 1 e nacimiento. Describiremos cóm
• t concepto tu o una ló ica total y ha ta podríamo decir fu
c ndición sine q11a 110n para la g ' ne i de e ta nu va ci ocia. La
anomaüa p r i t nte, gún ea u a1 raci 'n pued
rtar
nue os descubrimiento
la creación de nu vo camp s del
conocimiento en la ciencia o bien l fracaso o la perperuidad
m diocr en la labor científica.
¿Cuál

el encuadre disciplinar?

C o I ya descrito en artícul ameri re podernos decir qu
11 gamo al punto en que i bi n tamos de acuerdo má
meo
de ue exi t un bj t d
tucli en la tecnopatog nia
lue d fundamentar su ex.i tencia, n no 9u daba aún claro
cómo enfocarlo o bien en donde encuadrarlo.
ntonc
sur · ero □ lo. intento por darle un hogar di ciplinar prim ro en

124

,11il/emro

\1. 1• 1/lll:;JI

lo ya existente y lueg p co a poco difer ncianc.1 un marco
e pecífico.
l d tallado análi i realizado qu
ría e&gt;etenso
de cribir en el pre ente artículo n permitió afi mar que la
orfandad cli ciplinar e la última ' mu · poco aceptada pero inevitabl conclu ión a la que e d b llegar cuando no cabe ninguna
otra po ibilidad. orno tod fenómeno d orfandad que inclu
a la rfandad del er human ab m qu
halla n un delicado
proce o cuando e le quiere dar un hogar. La caracterí tica
furura del hu' rfano dependerán de las caract d cica de lo
padres adoptiv . D la mi ma manera, la uerte del fenómeno
de la tecnopato nia, d penderá del encuadr di ciplinar bajo el
cual sea ubicado. También a í corno un niñ debería er
naturalmente criado p r su padre bioló icos siend el hogar
adoptiv una u titución tol rada pero no óprimn cabe decir lo
mi m d 1 fen ' men de la tecnopato enia.
b ·tante a í como
i para un niñ podría er contrapr ducent
r criado p r u
progenit re y la ju ticia puede disponer un ho ar adoptivo l
mi m p cierno decir d un nuevo i n ' m no. Por ejempl , la
tecnopatogenia pued
r d índol química pero no er óptimo
u tudio bajo e ta di ciplina. tro ejemplo pedag ' gic c mo
I ca o de un alumno talento o que sólo logrará e ·presar toda
u aptitudes ) no mal grar
con el mae tro adecuado, ca o
contrario e de p rdiciará. i l e tudio de un fenómen pu d
er abordado por una di ciplina e p cifica lo avances en lo
con c1rmentos br el mi mo, erán mucho mas pre i
y
ficientes que i fu ra tomado por otra di ciplina , que n e
objeto propio d u camp de e rudio a í el e rodio d la ecn paco enia erá much ma preci o y eficient i e ab rdad p r
una disciplina e pecífica que si e e tudiado p r otra c mo la
6 ica la quimica la bjología etc. ~ ta~ ól orientarán el e tuclio
d I m nci nad fenómeno de d u propia óptic que i bien
e idón a para lo ~ nómen de la pr pia di ciplina. etá iernpre
parcial al enfocar preguntas pr blema tecn pat gen 1' gicos.
c rre a í el riego de enfoqu denominado tangenciale donde

125

�1/lxrtr, \fo1Jt1, (,m/1,rn,

e confund la herramienta con la obra o bien el efecto con la
cau a. Podríamo, d cir qu el e, tudio y la profundización en la
verda&lt;l d l fenóm no "d p nd rá del col r del crí tal con que e
lo mire" o ea del ent que y de la h rrami nta intelectuale.
con que e cuente (Eguiazu y [ tta, 2 01).

¿ ué ocurre cuando no hay di ciplina de un fenómeno poc
de crit .
na xp ri naa mt re an~ e el fen ' men de enriquecimiento
por simpatía d las di ciplina. má. c rcana.. uando e trata de
inv rigar una pr gunta tecnopato n I 'gica, pu de haber varia
di cipli.na gue ap rten una parte al e clarecimient del fenómeno
per parad' jicamenc e n
e ciar c y í en cambi
apor a
a la o la di ciplioa cone ·a que continúan u de arrollo
enriquecida con una cier a cuota de renovaci 'n. E lo que
Lakato (Lakato 1 2) dice sobre lo pr gramas jóven y
en rejecido d inYesti ación. Lo programas envejecido
difícilm nt ac pten ntidad en l nuevo como programa n i
mismo, ino que int ntarán inte rarlo a lo ra xistent para
aprovechar la cuota d innovación de 1 mi m . En t trabajo
n c lab raci ' n dificilm nt el pro ama nv jecid pu da
rejuvenecer. i en cambio
guro que ~ d mora notablement
el d arroll d l nueY
má dramáric aun, lle ar a la
de trucción. La di ciplina exi t nt delimita el pr blema al
eo-6 que que lla pueden darle que
in uficience para una
pregunta c mpleja que e capa a las herramienta metodol , gicas
de la disciplina exi tente. 1forzado reduccioni rno, puede llegar
a la de trucción rn ncionada rna arriba. , to j bien un ca o
puntual fue nue tra experi ocia cuando tratamo de in e cigar
el pr blema d la rnic toxina n J • rano . i bi n el pr ,ect
no lle ó a u d trucción I fu p r el hech de que p e a la
ande, dificultad p r la que acrave am , pudimo apartamo
d la di ciplina exi rente a la cualc
no condicionaba

126

\(. f:gui,,zu

integrara para u tudio r d arrollar nu tra pr pía disciplina
y m dio para u d arr Uo.
n g n ral, el inv tigador lu go de un largo petegrinar en
di tinca di ciplin e tanca y no encontrar una di ciplina
adecuada para u tema d e cudi , 11 ga a la ituacióo limite n
que ya in ningún entido común, e inclu ·e al nue o programa,
en cualquiera de lo ya existente , e n el olo fin de btener
algún b neficio inm diato o cumplir con algún requi ito. D
negar e el inve tigador a e ta inclu ión e puria por compromiso
ético l programa qu da afu ra d b n fici
l inv ti ad r
tal vez in u b ca cargo con el cual d pende u r mun ración.
En alguno ca
la evaluación totalrneot tan enciaJ teniend
alguno dictám n de expe,tos, una gran p breza por n
rlo en
la di ciplina evaluada, a pe ar de la idoneidad iodi cutida n la
pr pia di ciplina .
l razonamiento ' rico r de entid común no dice que no
p ible hacer buena ciencia en un encuadre teórico pre tado. e
e fuerza y finge una integración q~e interiormente e
inrel ctualmente no e tiene, y cuando el problema es mu
complejo e pierde mucha energía al enfocarlo artificialmente
desde otra di ciplina. Qu da iempre en el in estigador de buena
fe la en ación d qu todo intento de encuadre del nuevo
fenómeno, fuera de la disciplina e peáfica, exi tente o por fundar
e olo un r deo qu l hace de p rdiciar innecesariamente
óemp
fuerzo para ' apuntalar otro programa o proyecto d
la di ciplina a la cual fue integrado. inalm nte es un talento o
capacidad qu
desp rdicia.
_, sta falta de Yaluación corr eta pu de 11 var n alguno
ca o i el i tema valuativo no e flex:ibl a un delin·o voluntarista.
n t ca o, el oJo h ch d qu l e .aJuadore on exp rto
en al na ciencia ya e n alidada, con pr ti io y exp riencia
lograda n la mi ma l da 1 dote de la ' omni ciencia" o
aut ridad xc iva. u dictám n
on irr futable .
to. l
11 va a v r forzadamente en el programa nue,· , una faceta d J

127

��lbertn \folt. .. C.11illm110 ,\[. l!f!,lllaz!t

i lo t cnopat ' geno incluyen tanto u tancia 9U1mJca
factores fí ico por ejemplo campo electromagnétic , factor
bi lógjco como ser organi mo moclificado genéticamente
( 1G). ¿P r qué no cada ciencia p cífica: la química, la fi ica,
la biología, , otra como la anrr pología y la filosofía p &lt;lrfan
abordar el e rodio de e te f nómeno? Al r pecto consideremo ·
el srudio del uelo o fi nómeno uelo" el cual e abordado por
la edafología.
ta no es definida com una 'multiciencia o
multiclisciplina" aunqu utiliza para el estudi de lo problema
c ncr to. , elemento
principio de las ciencia bá ica : fí ica
química biología , entr tra . i mi mo, n p d mo concebir
a la t cnopatog nol gía como una multiciencia o una
multic.lisciplina.
mene m con el análi i d e te a pecto:

Tec11opotogeno/ogío: ¿m11/tidi.rciplina o transdiscipli110?
Continuando con 1 ej mplo de la edafología, p r la
característica del u 1
te podría er ob ervado o e tudiado
com dijimo p r di tinta di ciplina : geología, química,
ent ro 1 gía, b tánica, microbiología, í ica. Pero el
inc nveni nte qu e pr nta e que, cad~ di ciplina lo hará
con u pr pia concepci 'n o formación. La química erá lo
a peer
químico y la micr biología us componente
microbiol 'gico (bacteria, y hon o del uelo) . P ro ninguna
podrá hacerlo ' como e n ce ario para u correcto tudio com
la edafología qu tiene sus propi criterio y óptica para ob ervar
en l fenómeno uelo, la entidad o ingularidad como olo e ta
ciencia pU&lt;::d ~ hacerlo. xisten difi rente tipo d u lo, per
dicha ciencia upo encon ar la ingularidad en ello que p rmitió
refi rir al uelo com un feoómen digno e er e tudiado .
. imi rn la ·ingularidad el dañ a la , alud que a largo plazo e
cau ado por diferente t ' cnica al que no referimo c mo un

13

fenómeno que llamamo tecnopatogenia no p rmite
fundamentar la necesidad de una ciencia la tecn patogenología.
Al igual que el uelo, la tecnopatogeofa ti o u propia
ingularidad.
Exi t el criterio qu , cuando un objeto e c n truido por
di tinta di ciplina , e habla d interdi ciplina. Cuando un objet
puede er ob er ado por di cinta di ciplina , e habla de
multidi ciplina. Y cuando u e tudio tra pa a el campo di ciplinar
existente, e habla de una tran di ciplina ( 1cLouglin, 2002).
En la multidiscipüna, cada ci ncia toma una parte del objeto o
fi nómeno y lo e tudia, p r el fenóm no no pierde identidad.
En la figura iguiente comparamo 1 antedicho con un
romp cab za . La figura
mue tra un fenómeno, que llamamo
rectángul ABCD en u totalidad estudiado por ocho disciplina
y en la figura B, la fracción del mismo que e tudió u ob ervó
cada una d llas.
Podemo eparar la parte que estudió cada di ciplina y
volverlas a reunir y l r ctángulo será el mismo. El fenóm n
con ervará su id ntidad.

A

D

131

�Entonces, qué ocurriría si int ntam . aplicar
cri erio
mulcidj ciplinar para un fi nóm no d carácter tran disciplinar.,
e mo dimo el ca o del fen, meno uel o en nue tro ca o d
una tecnopatogenia.
Con ideremos qu el r ctángulo AB D figura , es ahora un
fi nórnen tecnopatogénico:
A

figo,. B

B

O 1:
Figura
Repre entación gráfica de un fenómeno de e tudio
multidisciplinario. Figura : di ciplina integrada . Figura B: disciplinas
disgregada .

Podemo decir, aunque con cierto reparo que i un objeto e
construido por varia di ciplina , es decir interdiscipli.nariament ,
e t podría r evidentemente, e tudiado también de manera
multidisciplinaria. Decimo, sto ya que, a diferencia del uelo
dado como ejemplo lo objeto tecnológico , no son existentes
como el uelo y en cambi on construido por varia disciplina ,
es decir que no surgen naturalmente, son objetos que responden
a una finalidad que le da la mente humana. Es d cir son objetos
tel ológico . Cualquier fenómeno natural d ma, or complejidad
qu cualquier objeto tecn lógico con truido por 1 hombre.
ntonce por lo dicho un objeto tecn ló ic podría er
ob ervado también p r una rnultid.isciplina. E
ría ci rto i lo
que genera el objeto tecnológico final, e ola la uma de cada
una de la part que aporta cada di ciplina. Pero l problema
urge, cuando l objeto tecnológico genera elemento o
generalizando, circunstancias no pen adas. Por ejemplo, un
teléfono celular e un obj t t enológico el cual como suma d
us pat e o componente constituye un dispo itiv d
comunicacton. o ob tante hoy en día se esta considerando l
efecto en la alud qu implica la radiación electromagnética que
emite. Ademá y n meno, relevant , podemo incluir la
con ecuencia acial y/ cultural que dicho aparato da como
con ecuencia.
132

D
F1GU11&gt;,

A

Figura
ª 2: Repre entación gráfica de un fenómeno d e tudio
tran disciplinario abordado con el criterio muridi cipLinario. Figura A:
fraccione que cada disciplina toma del fenómeno. Figura B: representación
gráfica del fenómeno integrando las parte que cada disciplina ob ervó de
él.

La figura
mue ra cómo del total del fenóm no, cada
di ciplina e rodia u observa una porción. Pero aún exi" ten acío
no contemplado por cada una (la fracci ne ornbreadas).
paráramo la fracción que e rudió cada di ·ciplina - lu o
coro en el ca o aot rior volví, ramo a r unir t da la

133

�IRJcrt,1 .1ft,ttú, &lt;.,11í//4.,-,;10 •\T, [;_~1lia.,..,,

ob ervacion } aporte que realiza cada disciplina , la viéramo
en u totalidad v mo que la realidad d I fenómeno ya no e un
rectángulo perfecto ABCD, sino una figura irregular y con vado
n u interior como
muestra en la figura B. Comparado con
un objeto tecnológico no
corno en principio lo concibió la
tecnología sino y recurrí ndo a un término que a empleárruno, ,
un ' engendr ' , e d cir r currjendo a do acepciones qu
encontram en el diccionario para est término, ' un de ignio o
idea intelectual mal concebid ", y aplicando el concepto r ferido
a una criatura, en t ca o a un objeto tecnológico un " bj to
que surge con alguna malformación". j mplo de engendro
t en lógico lo ene ntram s en la agricultura con plaguicida
que luego e 1 s encontró el g nerar grave daño a la alud. n
la m dicina con el ca o de la Talido1mda que cau ó defi rrnaciones
n l nacid .
fundam ntal aclarar que cuando hablamo de
engendro no referim al obj to tecnológjco y no a la persona
que ufr el daño a su alud. •n l ca o de la Talido111ida, droga
empleada para l tratamiento d l rythema n d um lepra um,
artritis reumatoid a, ruberculo i crónica, enfermedad de Behcet,
nfi rrnedad de r hn Lupus cutáneo eritemato o div r o
tipo de cáncer, (Karrowa 2003), decimos que esta droga
un
engendro por haber .ido mal conc bida como edante y puesta
n el mercad e n un d fecto, una "malformación', tardiam nte
detectada, 9ue fue la re pon.able de la con ecuencia negativa
en la alud de lo niñ . Lo engendro in e nte , lo niñ , on
cau ado n e te ca p r el engendro tecn lógico que fue eJ
medicamento.
E int re ante de tacar la div rsidad de patologías para cuyo
tratami nto e ta droga continúa ·endo ucilizada. Ante toda e ta
aplicacion parecería er el men importanc I h cho de qu
fuera empleada como . edante o lo primer m . d mbarazo.
t\ vec , par c ría ue lo cr ador de u tancia química d
alta actividad biológica d e o cieran la mayoría d u efectos
ya s an po.itivo y ne ati o , a fu rza de pr barla , ávidamente

y bajo la pr ión d int r ses comercial s, l fueran dando un
de tino pecífico para di tintas patología . emo con e to
también la compl jidad del fenóm no de la t en patogenia ya
que com en l ca d
ta droga, el qu s a, e nfi rm al crireri
t cnopatogenológico un engendr tecnológic lo condiciona el
de tino o u final que e le a igne. Para algun d lo tr u o
puede er efectiva e inocua. emos ademá que e un a p cto
no necesariamente ligado a la toxico! gía sino al u o recnol , gico.
G n ralizando una t, cnica conforme al u final pued ll gar a
er con iderada un excelente logro de la tecnol gía o un engendr .
demá y como ya e comprenderá, la tecnopatog nología,
b erva a la tecnopatogenia como re ultado de una acti idad
t enológica, actividad que re ulta en la creación de infinidad de
productos diferente . o ob erva a cada objeto tecnológico, un
plaguicida por j mplo, e m un t nómeno aislado. ada objeto
tecnológic puede ll var 1germen que individualmente o junto
con otr u otr
bjeto t enológico de lugar al fenómeno propio
de la t enología qu llamamo t cnopatog nia.
ta última
posibilidad Ja sumatoria d factor ,
lo que le da relevancia
tecnopatogenoló ·ca a la n ce idad d e tudiar al fenómeno de
lo riesgo no e,idente de la técnica e mo un fen ' rn n global
de e ta y no limitado a cada técnica en particular. orno dijimos,
esta es la ingularidad que encontramo y e tá pr eme en toda
Técnica. s por ello que i aun e pretendiera ob ervar el fi nómeno
tecnopatogénico como una rnultidi ciplina, aun c n las limitaciooe
y la in fici ncia mencionada, deberían con ocars tantas y difer n e
di ·ciplina como ean la propia d dich bj t . La vi ión holí ti.ca
del fenómeno como tal, no exi ti.ría. Lo múltipl reduccionismos
nec ari para e ta visión terminarian men cabando la identidad
del rnism .
La t cnopatogenología e la ciencia de la t enología qu
reflexiona obre i misma y u propia falibilidad. sta ciencia
urg de la tecnología y su dinámica propia.

135

�l

La tecnopatogenología como ciencia
Habiendo fundamentado la nece idad de la tecnopat enol gía
para 1 tudio de la tecnopatog nia si realm nte e una ciencia,
vearn si r ponde a lo criterio o características que permiten
definir a una ci ocia com tal,
d cir i ncuadra en el marco
del istema de la. ciencia .
ntre otras d finici n
impl d ci ncia una se r fiere a
lla como co11ocimiento cierto de las cosas por ms p1indpios y causas
( al at, 1978). La t cnopatogenología
aju ta cumpl con
e ta d finición ya que ti ne e mo obj to d e tudio, el
c n cimiento ciert de un enómeno el cual pu d er tndagad
ha ta u principio y cau a.
nalic · m la ahora gún la caracterí rica a ignada al
conocimient científico.
r p et
indica que la ciencia e.:
a) lnve tigaci, n riguro a; b)
bjetiva· c)
rificabl · d)
ist mática· e) niver al y f) ut e rr cá,-a (Cola.cilli de [ur
197 ) .

a) La ci ncia e in e cigaci · n riguro a
e menci na qu en la ciencia e deb di tinguir al c ne to de
de cubrirnient y al contexto de ju. cificación. El prim ro hac
r f r ncia a la n cesidad de la exi t ncia del individu , el
científico qu la haga po ibl . l gundo a l re. ultado
teóric o practico lab rados p r el individu . o t úlrim
cont xto de taca qu 'el ri r objetivo exige qu
t n an en
cu nta la pre cripci ne m tod lógica qu
r fi r n n
a la ju teza de la 6 rmulaci ne teórica., ino tambi · n a la
e nfrontacióo de e a 6 rmulaci ne con lo hecho u bj to
qu cada ciencia in
· "
n l d crito e
rtícul ya publicado en e te Anuario
y l complementado n el pre m trabajo, vemo que claramente
la tecnopatogenología cumpl con e ta caract n aca. u
ampliam nt justificado u obj t d e tudio, e formular n

1 6

te ría 9u s confrontaron con hecbo 11
encontrado qu en ell también e cumplían.

e tudiado

y

b) La ciencia e objeti a
"La ciencia une a la investigación p r onal la formulación clara
y preci a de lo re ultado obt nido
o 1 contexto d
de cubrimiento informa obre e to re ultado ~· da condici n
para su verificabilidad"
La tecnopato en l gía cumpl con l cát rio d obj tividad.
Por inducción a partir de técnica , la que
involucraban en la
generación de micotoxina , las r lacionada al u o u
plaguicida , llegam a identificar un nuev feoómen ' c rno
posteriormente por d ducción, pudim
verificar la
manife tación del mi mo en otra. t · cnica . L s e tudio fueron
informado . razonabl y lógico p rar que en tra t enología
tard o t mpran pu da aparecer J fenómeno de la
tecn pat g nia. La imple obs rvación de manife tacion s
piderniológica , erifica el fenómen

e)

ciencia e verificable
Reiterando palabra citada p r un aut r ( olacilli de 1. furo
1978), vemo que Para q11e 1111 trozo de saher merezra ser llamado

cientifico 110 basta -11i siqmera es 11ecesan'o- que sea l'erdadero. Debe111os
saber. en camhio cómo hemos llegado a saber. o a pres11111ir q11e el en1111ciado
en c11estió11 es zerdadero: debemos ser capaces de e1111merar las operacio11es
(m,píricaI o racionales) por las male.r es t·erificable (confirn"1ble o
disco1ifirmable) de una manera ol!]etiva, al menos en principio.
1

n I s fundam ne
dad
n publicacione. ant riore
con id ram ap rtar L elem m
ufici nte e m para qu
qui n de ee verificar refutar nue tra po tulaci · n pueda haced .
a t cnopar genol gía e verificable. abem
in embar
que
el crit ri de erificaci · n empar ntad c n la inducci ' n e una
tapa no can completa como el criteri de fal ·ificación.

l 7

�,·1/bm" .llr,tf,1,

d) La ciencia e istemática
Según e indica, 'La formulaciones científicas no e pre entan
como un mer agregado de enunciado o colección de leyes. l
cuerpo teórico de una ciencia, e tá integrado por teoría
ci ntíficas vinculada, una a otras mediante relaciones lógicas
que le confieren carácter de ólida estructura '. " ada teoría
cienófica e también una es uctura cuyos enunciado se vinculan
entre í y e fundamentan lógicamente unos con otro ".
orno hemo mencionad , hemos publicados la te i que
fundamentan el fenómeno de la tecnopatogenia y la oece idad
de la nueva di ciplina. Para alcanzar · ostener cada te i hemo
previamente formulado hipóte i que luego de demo trar su
Yeraci ad, condujer na teorías. · oconttamo cómo las hipót si
y la teorías e vinculaban entre si- e ta vinculación que surgió
de man ra natural no forzada.
ada hipó e is, motivaba a otra. También como cada teoría
·e vinculaba con o a y daba motivo a su vez a la formulación de
otra. emos que la tecnopato enología
también in
i temática.
Respecto a e te carácter de la ciencia una definici · n nos habla
de '· co,yimto sistetJJatizado de conocimiento q11e constifl!Je 1ma ra/fla del
saber h1mu1110". _,n e e caso la tecnopatogeoologfa trata del
con cimiento real sobre un fenóm no ordenado y si tematizada,
c n. cituyendo de e ta manera una ra.rrui. del saber humano.
También podem . d cir que e trata de un conocimiento metódico
y sistemdfico al re pecto quiene no hemo ocupado de inve tigar
e te fenómeno p demós hablar de un m 'todo para adquirir
c nocjmiento deJ mi mo que no permite a anzar
si temáticamente.
e) La ciencia es uruver al
Baj e t carácter e de tacan: la objetividad científica y el grado
de generalidad de u afirmacione . ' na de la careas
fundamentale de la ciencia consi te en el establecimiento y
convalidación de le •e científicas, o enunciado uoiver ahn nte
1

13

(,1111/mll'I .\l. lw,111tJZ!I

dlidos". sta permiten: Explicar hechos singulares· declarar
circun taocia que hacen po ible a los hechos; pr decir nuevo
h chos; etc.
La tecnopatogenología ha enunciad la exist ocia de un nuevo
fenómeno que es valido aplicar o in\·estigar en todo campo
tecnológico. El conocimiento que pu d ser obt nido obre el
aú m , que e de carácter univer al, e eran ferible. on mayor
o menor nivel de de atrollo, todas la comunidades aplican
tecnología y emplean técnicas para pr ducir us bienes y a 'Í
ati facer u necesidade . Al resp cto, brevem nt pod mo
m ncionar por Í mplo I principio qu el p ligro a ociad a la
contaminación e consideraba re ervado a lo paí e d sarrollados
y algunas zona d país
o d sarrollo pero que n ob tante a
esto último, exi tía el concepto d que lo paí·e meno
de arrollado no debían preocupar e por la contaminación. La
po tura de de preocupación fue descartada, cuando en lo año
e, enta el avance logrado en lo e tudio obr la contaminación
permitieron conocer mejor las cau a de la misma lo cuaJ permitió
concluir que la contaminación afectaría a todo l s paí es ya
an o no indu trializado (F
1982).
Respecto al empleo de sustancias química e estiman en más
de 7 .O O de uso c triente. i bien tale cifra e indican para
paí e desarrollado , no e debe dese timar el riesgo para lo
paise en desarrollo para lo cuale la rganización de la
aciones nidas para el De arrollo Industrial, estima que on
muy halagüeñas las perspectivas de Ja indu tria química, induidos
los fertilizante y los plaguicidas (P
IA, 1987).
Re pecto a la aflatoxina por ejemplo el enunciado de la
tecnopatogenia permitió e q,licarlo declarar las circun tancia
que lo hicie.r n y hacen p ible. También permite predecir nuevo
hechos tecnopato énicos si e de con ideran la cirrunscancias
que pueden dar lugar al mi mo.
La t cnopatagenología e basa en principjos uni ersales los
que contribuyen a fundamentar su caráct r de ciencia. La

r

139

�; J/bert

t en patogenia es un fenóm no uni er al.

f) La ciencia

autocorrectiva
na de la caract rística del con c1m1 nt ci otífico e el d
autocorrecci 'n, Al r sp cto K Popper dice: La ciencia 111111capersigue

\lolf..,. ( ,N //, nnn

\/.

f

llO~I

·obre la fl, ra y fauna del eco. i. tema.
:rrá6camente podríamos repre. entar 1 s ejempl

la ilusoria !lleta de q11e s11s resp11estas sean definiti11as, ni siquiera probables;
antes bien, s11 alcance se e11ca11li11a hada Jllla finalidad infinita - y si11
e111bar o alcanzable - la de descubrir incesa11te111enle problemas 1111evos,
mas profundos y 111as generales. J' de s,getar 1mestras respuestas (sie,npre
provisionales) a contrastaciones co11stante1Jte11/e 1-enovadas )' cada vez 111á.s
rig11rosas ( olacilli d foro, 1978).
n el caso de la t cnopatogen logía la autocorrección tá
dada por la capacidad d recibir crítica de fondo. ntre e ta
crítica alguna ya m nci nada en un ant ri r artículo, d bimo
r cibir la d quiene plant aban la inex.ist ncia d l bj to de
e tudio y p r to lo inn e ario de la ciencia.
,i l objet d
tudio br i e a e ta críticas ,
logra
cada vez rná. un p r ccionamiento merod l ' ·co de la ci ocia,
e tam frente a la aucocorrectividad.
on referencia a la met do! ía la autocorrectividad,
permitirá la predicci, n del fenóm no con má anticipaci ' n.

TOXtOt.OGIA

ECOTOXIOOLOGIA

La tecnopatogenología y u ubicación en el si tema de las
ciencia

Figura
3. Repr entación gráfica de do nuc a · cicnci , la bioqulmica
y la e toxicología.

i bien la t en patogenol gía s una ouc\·a propu ta di ciplinar
para el e tudio de un fenómeno qu no
pudo ncuadrar n 1
marc d la ciencia exi tentes no
una ci ncia que haya
urgido de la nada. uev fi nómeno d
tudio qu
capan
al encuadr d la di ciplina xi tent
motivan la n ce idad
de d arrollar nu va di ciplina . P r ejemplo fen, meno que
n pudi r n ni pu den er e, tudiado p r pane e la biología y
la química, m tirnr n el de arroU de la bioquímica. tro ca o
e 1d la ecotoxicolo ·a, que . tudia el efecto de contaminante

\ . í mismo, la tecn patogen logia por lo descrito, surge d la
nece.1 ad de rodio de un f n · meno que c. capa a la ciencia·
, 1 ·tente .
ontinuando e n el ejemplo dcJ . urgim1wto de la
b1 química y la ecuroxicología, la tecnoparogenologia e ·capa al
tudio trict ~ :cluy nte, de la tecnología. la m d1c1na y
amr p lo ía, tom e.la inc.lep n&lt;lientem nr . 10 t:mbar r &gt; una
e mbinación de dem n o d
. ta. tre. ienci , pu de . er
con. td rada un int nto da, para re f n · meno. _\ p ar de
to n e suficiente para aprch ndt.r I uruc1dad del fen6m ·no

1-11

�Ut,,-,1,, \ fow, (,11illm,,u .\J. I ;rstít1zu

de ahí la ciencia específica. Podríamos agregar que la
tecnopatogenología u a elemento de e tas tres di ciplíoas per
lo incorpora a u dinámica propia. a tecnopatogenología u
campo de e tudio atra"\tie a o va ma allá de las tre disciplinas
mencionada .
Para l encuadre del fenómeno, hemos analizado lapo ibilidad
con di tintas di ciplinas. Pero finalmente por las caracterí ricas
del fenómeno, podemo hablar que las tres ciencias citadas, así
como la antropología cultural la tecn logia, y la medicina, on
las más cercana .
to no significa gue como un pintor gu al
no encontrar en la gama de colore gue él necesita para u obra
mezcla entonce alguno de ello , la cecnopatogen logía sea un
producto de t mar parte de la tre ciencia .
, esta e una
ci ncia independiente.

La medicina
parentemente existiendo la m dicina preventi a, la
epid miología y la toxic lo 'a, la prim ra tentación sería incluir
el e tudio de este fenómeno, el cual i evidentem nte u
rnanife tació.n e en la alud del ser huma.no en la medicina.
El razona.miento e correct , pero exi te un nuevo vacío en el
con cimiento
s pr cisament que la medicina no domina a la
técnica en particular que causó el daño no de eado a pe ar de
que lo d tecta trata d curarlo y aun má , las circunstancias
que motivaron la creación de la misma y la aplicación que la

r

misma tendrá.
s decir, la medicina detecta el daño en pri.ncipi de conocido,
que ca.u a la técnica. La m dicina de ese modo, al aplicar la
técnica desoculta la ex.i tencja de un t cnopatógeno o la
pr piedade d un tecnopatógen consecuencia de un defi cto
en dicha técnica, factor y defec o en principio descon ciclos pero
de manera indirecta ya gue primero deb manife tar el daño a
la alud. .. . to también es aplicabl a la epidemiología. La
toxicología escapa a e ca condición ya que esrodia elementos,

142

sustancia por ejemplo que podrían tnplear e o gue se
emplearán, en nuevas Técnica .
La medicina debe sperar n , t contexto que la técnica sea
empleada y que el hombr
ea el último animal de
experimencac1on. ada puede decir obre Ja po ibilidad d una
anticipación pro pecciva d Ja técnica causante ya que cada
tecnología en particular tiene u metodología. La medicina, ólo
podría conocer exactamente lo defecto de su propia técnica, o
ea una forma particular de tecnopatogenia, la iatrog nia. La
iatrogenia, í ería objeto de e tudio de quien , ré ab cado al
de arr ll de tecnología médica.
paradigmático el ca o d lo
e tróg no empleado en estado de menopausia, de amplio u o
en la década del se en ta del siglo
. En lo. año
t nta e
detectó un notable incremento en la incid ocia de cáncer d
endometcio, a punto tal, que s lo definió como una de la
mayores epidemias de enfermedade iatrogénicas" ( T , 1981 ).
1 ada puede decir respecto a la otra. técnicas particulare .
qui exi te una paradoja y
qu i bien la medicina puede
e tu.diar la tecnopato enia gen rada por cualquier otra técnica,
se le hace muy difícil ac ptar c mo obj to d
tucLi a la
iatrogenia, ya que en e t ca
e ju z y parte. E to e
particularm nte válido para la denominada medicina de e cuela
la que no ac pta con facilidad al fenómeno de la iacrog nía en
medicamento .

La tecnología
De pué d lo dicho re p cto a la medicina, podríamos
preguntarnos ¿P r qu ' entonce no e deja que cada tecnología
en particular, corrija lo defecto de. u técnicas obre la marcha
y así
re uelv el problema?
ada técnica particular está rientada a un objeriYo reducido
y lineal {Lenk, 19 7) ( Iittel tra , 19 6). Por ejemplo, la écnica
de lo. plaguicida e tá orientada a obtener usta.ncias eficaces y
de bajo c , to. La variable "de bajo rie,go ambiental" e

143

�f

I

incorpora al r de cubi tto , p st riormente
fectos
inde eado sobre el hombre
l ambiente de e ta u tancia .
La técnica farmacéutica e tá orientada al de arroU de
medicam nto eficac para el bj tivo r ducido y lineal para el
que on proyectados. Por ejemplo un analgé ico.
La variable en el medicamento 'con ningún efecto colateral
inde eado" e halla implícita, por er un medicamento, sin
embargo s un hecho la aparición de grave efecto in perado ·
en m dicamento tenid p r in cuo {Langbein fartin y Wei
1989).
Lo ej mplo pueden er infinito i lo r ferimo a la indu tria
química; veterinaria, te. (R e, 19 7). AJ mi rno tiempo, com
hemo dich para la t · cnica médica y la dificultad de autocrítica,
imilar dificultad ti n n cada una de la técnica particulares
para asumirla. i e comenzaran a agrupar, con tituirian un
abultado cúmulo de ejemplo .
D t do e to podemo. ab tra r lo siguiente:
p ar de la aplicación d la t enología ci ntifica y
los n ayo de control u uale previo al lanzamiento com rcial
de una técnica e manifie ca 1 fi nóm no de la tecn pato enia
en alguno ca o .
E te fi nóm no, no pudo er previsto o vi lumbrada por
la tecnología corr pondienre.
Debe de arrollar e otro camp del con cimiento distinto
al d la tecnología c rre pondiente, para poder pr v r la
tecnopatogenia particular .
Parecería er que la, t enología particulare por haUat e
inmer a n 1 complicado mundo de la pr ione ec nómica.
y científica para iniciar n I mercado cada técnica en particular
}/ la cancelación de la mi ma, en relaci ' n a la e mpetencia, e
hallarían aún n mayor de , ntaja para reconocer en fi rma
incipiente al fenóm no tecnopat g · nic y pret· nido. P r u
pu to que e to no de merec lo po iti,o de la formación
t cnopatogeo 1· gica para la profilaxis de la t cnopatogenia de

144

lbt110 \lllll ,. ,1nllmn11 \/ I ,,,i11:-t1

técnico dedicado a técnicas particulares.
En el e tado actual de cosas parece que el hombre debe er el
último animal de experimentación para reconocer el error o
defecto inmanente y oculto de cada técnica en particular.
La antropología cultural
Siendo la técnica un fenómeno cultutal y ya existe la disciplina
del conocimiento que tiene como objeto de e tudio al hombre y
sus obra (Herskovits, 1964), ¿por qué no dejar para la
antropología cultural el estudio de la tecnopatogenia?
La principal objeción en este ca o es que i bien la
Antropología Cultural e acerca mucho al problema de la técnica,
no puede jerarquizar entre la distintas obras del hombre y entre
ella a aquellas que puedan llevar un error o defecto inmanente
y oculto que puedan significar consecuencias adversa para la
salud del mi mo hombre que la creó. u objeto de e tudio es
tan amplio la obra del hombre on tan numero as y diver a ,
que no podría profundizar en este fenómeno. demá , exi ten
otros a pecto que hacen relevante la inclusión de e ta ciencia
en el conjunto epistemológico que aporta a la
tecnopatogenología. En el artículo donde tratamos el tema de la
metodología de la tecnopatogenología (1,Jotta y Eguiazu, 2007),
nos referimo a una etapa previa, ya que toda idea de una nueva
tecnología resulta del conjunto de conocimientos previo de que
dispone el científico. E to conocimiento previo permiten
concebir una nueva idea. También depende de su "cultura
científica" o valores, con lo que el científico encamina o rige u
actividad. si.mismo no referimo a una etapa "germinal". E to
aspectos on propios de la cultura del hombre. ¿Qué e lo que le
mueve o motiva , para de arrolla.r nueva técnicas? ¿un
Utilitarismo mercantil? ¿nece idade inmediatas? etc.
Al estar la antropología cultural centrada en el ho.tnbre, puede
aportar a la verdadera categorización de nece idad humanas
no ba ada en parámetro de naturalizado por una ciencia

1+5

�F

de humanizada.
pe ar de no poseer experiencia en las
denominadas ciencias duras aportarla al enfoque correcto del
universo en estudio.
También de de el punto de i ta etico, esta ciencia que
tradicionalmente ha estudiado la obra de las culturas o
comunidade de hombres primitivo punta de flechas,
cacharro , uso de plantas como medicina, etc. nos trae una gran
cuota de humildad al hombre tecnológico "desarrollado". os
ayuda a preguntamo en esencia que diferencia exi te entre un
cacharro de arcilla o una punta de flecha (obsidiana o pedernal),
y una sofisticada computadora moderna o una especie
de arrollada por ingeniería genética. ¿ o on a caso ambas obra
del hombre? demás existe meno riego tecnopatogénico en un
cacharro o punta de flecha o arado de madera, que en una
sofisticada tecnología moderna.
De las tre ciencia o grupos de ciencias, emo claramente
que la tecnopatogenología, como ya hemo dicho por su esencia,
tiene u lugar ontológico en la técnica, su campo de aplicación
en la alud pre entiva.
Para ejemplificar e to apoyar la idea de lo íntimamente ligada
que e tá la tecnopatogenología a la tecnología, imaginemo un
paracaidista que dentro de toda las técnica que él aprende,
debe también er experto en la técnica de abrir el paracaídas.
Esta técnica es fundamental y ustancial a toda la técnicas que
debió él aprender como paracaidista. i llega e a ignorar esta
técnica, todo el re to de lo aprendido carece de entido.
La prevención del rie go consecuencia de aprender
correctamente la técnica de apertura del paracaída
ería
comparable a la prevención del rie go inmanente y oculto en la
tecnología mediante la tecnopatogenología. El agrónomo por
ejemplo, ademá de conocer la técnica para producir materia
prima alimenticias, debe conocer sobre el modo d prevenir o
reducir lo po ibl riesgo tecnopatogénico a ellas a ociada .
Otra analogía, erla la del e tudio que t ndría que hacer un

146

A/hoto \fotta. G111Utmtn \l. l-.g11i1:J

pescador qui n a pesar de hab r aplicado toda la técnica para
una correcta pesca: utilizar la red correcta: adecuada colocación
d la mi ma· época d l año· etc. ob erva qu numeroso p ce
logran e capar e d la red. i e preguntara el pe cador ¿p r qué
ocurre e o?, tratará d n ayar di tinta
plicacione in
embargo, el e tudiar riamente e te fenómeno vitaría
numero a pérdida . El pescador comprobará qu había p ce
d un tamaño má pequeño qu él no había con id rad .
analogía e cumple también con la tecnopatog nol gía, qu ería
la ciencia para el e tudio del dañ "a pe ar ele' que e emplee la
red apar o temen te correcta. La "r d" realmente correcta la brinda
la t cnopatog nología como ciencia de y para! la a la tecnología.
E ta contribuye a evitar que e e cap n" alguna tecnología
defi ctu a en principio consideradas como egura . Lo, peces
p qu ño , on lo d f cto de la t ' cnica causal e d
cecnopatogenia .
La eYaluación d ríe go, la ge tión de rie g , por ejemplo, on
"redel' consideradas correcta que s aplican para imp dir gu
e e capen ' factore de ríe go, p ro hay "p ce " que se le.
capan.
Po ible interaccione entre la ciencia mencionadas
Por lo anteriormente indicado, la ciencia qu tuviera como obj to
de e tudio a la tecnopacogenia, dcb urgir d la tre última,
mencionada (E uiazu, 1991 ).
La medicina debe ap rtar al conocimient luego de qu el
tecnopatóg no generado por el defi cto inmanente y oculto d la
técnica, e pone en contacto con la uperficie expue ta del
hombre: pi l aparar dige tivo aparato re piratorio. ro lo logra
con la epidemiología la toxicolo 'a la m dicína pr entiYa, etc.
También en I refi rente a la t ' cnica m 'dica , una autocrítica
de aquella qu puedan ignificar un potencial ri go ele
tecnopato nía. orno dijimo e to e dificil d I grar con e ta
única ciencia.

�ti

J

¿'

La tecnología debe aportar al conocimiento de cada técnica
particular y us circunstancia de aplicación y a todo el proce o
científico que da. lugar a la creación de una nueva técnica.
La antropología cultural, debe aportar al acto esencialmente
humano pot el cual el hombre comienza a d arrollar técnica .
Desde las má primitiva, hasta las más sofi ticadas. E ciencia
del hombre y por e o aportaría al cambio de enfoque centrando
a la tecnopatogenoJogía en d hombre.
Repre entado gráficamente podría er:
MmtaNA

ROPOLOGI.A

TEcNoLOGiA

Figw:a

l'a:N)e\n:lGfN)[.OOA

4. Campo di ciplinares aproximativo de ciencia con olidadas

de lo cuale

urgieron lo fundamemo de la tecnopatogenologfa.

n el gráfico pueden ob rvar e tre círculos iguale . Ello e
a fine ilu trati o ya qu la participación o contribución de la
tecnopatogenología e diferente egún la ciencia.
En r alidad la tecnopatog nología
una ciencia 'de aquello
q11t1 110 e.ria bien en la t · cnica'
ue permite una gestac10n con
'gérmen " nocivos a la alud humana. stos gérmene on
simbólico, y e d ben entender como cau a de daño a la salud.
unque considerando que por germen e define al principio u
origen de alguna co a (Diccionario), los ya definidos
t cnoparógeno (l\focta y Eguiazu, 2005), al er el origen de
daño a largo plazo en la alud humana, no sería incorrecto
llamarlo metafóricam nte también gérmeoe nocivos generado
14

l/l1trt11 ,\ fottll,

Gm//, m11, ,\ l. l :g11i1tZ!f

por la técnica.
í como e denomina metafóricamente viru a
programas informáticos que produce □ dañ a otr pro ramas,
i la po tulación de una ciencia nueva pareciera &lt;lema iado
temeraria, no ha} má que volver a las antigua arles mecánicas.
Podremos comprender que en realidad continuamente se e tán
creando ciencias nueva o especialidade nuevas y no son má
que un fenóme□ de agrupación de ~ nómeno aparentemente
atípico o con entidad propia que no pueden er completamente
encuadrado en lo existente. J re pecto i volvernos a la
antiguas artes mecánicas, vemos que la rudimentaria clasificación
por actividad e,Tidente no alcanzaba a apreh nder una serie de
fenómenos que eran comune a varia arte mecánica . Por
ejemplo la armato,ia y la agrimllm-a, tenían en común el trabajo
del herrero para realizar espadas y arados, pero no se abstrajo el
arte de trabajar el metal como arte independiente, porque tal
vez no se veía su imp rrancia independi ntemente en relación
a la art
í exi tente d la gu rra , la a riculrura.
También, del antiguo concepto de m cánica, en
rudimentari , ra difícil imaginar e toda la disciplinas }'
ubdi ciplina p rfecrameme delimitada que fu ron urgiendo
ha ta la actualidad.
Otro ejemplo ería la biotecnología, que no hace má que dar
forma o nridad indep ndiente a una ri d pr ce. . que e
empleaban d d antigua data.
La tecnopatogen I gía e d e ta manera la di ciplina
científica ubyacente y n ce aria a la tecn 1 ·a a fin d evitar
prevenir la cr ación de técnicas particulare con defectos
inman nte y ocul o con con ecuencia adver a en la alud
del h rnbre.

n sínte is:
La ciencia con ce por reducción de la realidad r
xp rimentación. E ce conocimient e parcial de ólo la realidad
reducida.
tra parte de la realidad o totalidad del fenómeno, la
149

�-1/hm&amp; \lotta, ,1nllm110 \f. l•r,aaZN

que no fue considerada n la reducción experim ntal, p rman ce
de conocida.
Lo re ultado ex"Perimental no pued n er xtrapolado
a la r alidad in re rvas ya qu n alguno ca s la naturaleza
d 1 xp rimento altera al fenómeno exp cimentado.
La te ría elaborada luego de e te pr ce reduccioni ta
por la inducción confier una fal a eguridad, pero en realidad
nunca puede ser considerada otalmente, ya que iempr puede
aparecer parte d la realidad, no considerada en la reducción
inicial, que la contradiga.
i e realizan técnica con la parte conocida luego de la
reducción experimental la pan de conocida qu también
permanece ubyacente li ada al f nómeno e manife tará
imprevistamente.
E ta manife tación imprevi ta, pu de er neutra, positiva
o negativa para Ja alud del hombr .
La manife taci, n negativa puede er evidente no
evid nte.
i la manifestación e negaci a no evidente para la alud
del hombre e define como tecnopato enia.
La naturaleza de las nuevas art s mecánica qu
ba, an
en fenómenos nucleare (atómico o celulare ) ' en la in rc1 n
dt: u tancias intética en la natural za, acentúa l Íi nómeno
de la tecnopatogenia.
La xistencia de un camp d 1con cimient que aun no
p e ci ncia p áfica permite p rular a la tecn patog n logia
para el e tudio de e te feo, meo .

¿Qué ciencia es lo temopatogenología?
"' ste e otro intere ante a pecto en el cual debemo · detenemo
i nos es tamo refiriendo a la tecn patogenol gía como una nueva
ciencia.
Hemo definido a tecnopatogen logia entonce , como la ciencia
que indaga la géne is y enma cararniemo, ya ea voluntario o

150

in oluntario d la causa de tecnopatogenia y que apunta a
lograr u prevención o profilaxi . na definici · n ma exacta eria,
es la ciencia qu e tudia el fenómeno de la tecnopatogenia, que
abarca 1a t cnopatogénesis: conjunto d fa e suce iva o proce os
que conducen a la manife tación d l mi mo; la detección de 1
recnopat · geno involucrado n l fenómeno y que procura
medidas para u prevención. E la ciencia de la tecnología que
reflexi na obre i misma y , u propia falibilidad. Hemo vi to
también qu e encuadra en la caract rí cica a igoadas al
conocimiento científico. n e te útulo queremo referirno a qué
tipo de ciencia, sj e factible , nec ario e te encuadre, es la
tecnopatogenología.
i la tecnopatogenia on la enferm dad o daño a la alud,
tanto físico como psíquico del er humano que n ocurten
inmediatamente sino despué. d vari , año o generaciones,
como consecuencia d la xp ición a factore no evidente
generado por la t · mica, o recoopatógeno , pre entes en el
entorno, generado e to a u vez p r errare o defectos
inmanentes y oculto en lla, entonce podemos en un principio
preguntarno : ¿ . la tecnopatogenología una ciencia "básica"
ya que tudia un .Íi nómeno claro et disfincto d sconectada de una
ituación d aplicación concreta?
o podemo cante tar categóricamente esta pregunta. Por un
lado, la indagaci 'o d e mo e genera po acción u omisión una
técnica qu conlleva ' adherida" el germen potencial d una
tecnopat genia, y ta no puede de ectarse hasta qu la t •cnica e
ha aplicado y por decirlo así la leCflopatogenia metqforican1mte hablando
se s11elta de sr, escondite y se fllanijiesta, parece er la parte mas bás.ica
de u encia. Pero también hay otra faceta muy irnp rtant y la
que r fi re a la aparición de fenómen s concr to . D e ta man ra
la tecnopatogenia tiene do faceta muy claras:
a) Reflexión obre las esencia d I fenóm no, r
b) D de un efect material con catado hasta la esencia del
nusmo.

151

�lbm11

.. l ca o a) ería el má ab tracto, 'ª que e parte de la
t en patogenia com fen ' m n en i y se trata de que e mue tre
o e haga vi ible (se traca de forzar a la manifestación del
fenómeno) antes de que la técrúca haya entrado en el período
del no retomo (aplicación y u o ma ivo).
l ca o b) p dría r investigación aplicada, ya qu
trata
d un fenórnen o fen 'm n concreto o sea d la ob rv-ación.
ab mo que cuanto má tarde la t cnopatogerúa en rnanife tar e
má difícil erá el dar marcha atrá a la técnica qu la c nlleva
fundamentalmente, i e ca arroja enormes beneficio en algún
entid con gran impacto económico.
Abarcando el e p ctro de clasificación de las ciencia podemo
entonce preguntarno ; ¿ la tecnopat genolo 'a una: ciencia
dura o ci ocia blanda ciencia básica ciencia aplicada ciencia
mpírica o ciencia t rmal?
tamo de acuerd qu cualqui r científico bone to, puede
llegar implemente j pie a in traba a de cubrir la falibilidad,
finitud o limitacione de la ciencia. na vez reconocida esta
falibilidad finitud urge una n c idad.
ta e la nece idad
de una ciencia preventiva para corr gir e ta falibilidad cubrir
e ta finitud. o l ca o de la técnica la necesidad ería por las
gra e consecuencia que la falibilidad puede conllevar en la
calidad final del objeto tecnológic . n el ca o e pecífic del
t nóm no que no e mp te, cabría también que e te ci ntífico
e r alice la pregunta d ri or: · uál
la naturaleza de la
tecnopato enolo ía? ¿Cuál e u natural za dentro de la.
cat g ría. d la ciencia po ibl ? qui ab mo que exi ten
do da ificaci n muy comúnmente empleada .
na la que r aliza la divi ión en ciencia dura , ciencia
blanda .
Ciencia duras
on la que empl an un rigur ·o lenguaje mar mático que
permitiría cuantificar lo fen · m n ob er ado .
trata

fo/111,

C.utllt

\1. l. uia~

entone d la mat mática, la fi ica, la química, r con la tolerancia
de alguna ind terminaci ne también la bioquímica y la
biología.
trata p r l en ral de ciencia que dan por entado
el obj co d
tudio y n
cu tionan l origen del mismo. e
dedican a limitar y cuancificar cada vez má el fenómeno 'claro
et di cinc to" que tienen entre mano . La denominación d dura ',
yj ne de ciguro a · on la carreras que exigen una ólida ba e
matemática. En general e ta cieneí,1 erían las rectora en el
í t ma de ciencia y técnica.
le acu a de un autoritarismo
dogmático inconsciente, que la hacen er muy pocos p rmeables
a crítica de fondo. patentan · r muy liberale en la l cción
del obj to de e tudio siempre que no e aparte del paradigma
pre tablecido. uando e le hace una crítica ustancial,
re panden con un autoritarismo di ciplinar.
i bi o por , er una ciencia nueva, e difícil d ncuadrar a la
cecnopato enología, aunqu como vererno a continuación la
calificación mas aproximada ería la de ciencia básica con
ref rente a la ciencia dura qu tratamo n . e úrulo p demo
decir que · bien d de ta per p ctiva la tecoopato en logía
pu de r criticada p r n pod r cablecer aun m delo
mat matlc de preclicci · n del ri
para la p terior pr v nci · n.
Hemo. criticad al r duccioni. mo m t dol · gico n e ario
para una matematizaci ' n r e n igui nt cuantificaci · n de lo
fen · m n natural , p r emp br cer al en · m n real y ap rtar
una fal a eguridad del con cirnient . in embar o e to no
invalida que ería un fuerzo mu} po itivo lo rar m d lo
matemático para la tecnopat en l ía que permití en
cuantificar la magnitud del err r d fi cto en la ci ncia y en la
técnica para p der prev nir la magnitud del dañ p terior qu
ocurriría al er human .
obstante e
n ería aun posibl en el tado actual &lt;l
la tecnopat genol gía. o el futur , in embarg , p dría recurrir
a metodología propia de la ciencia. dura ) por ej mplo
cuantificar mat máricament cuanto del vacf e ·i, tente n la

�H

gestación científica y tecnológica corr sponde a cuanto efecto
o a cuanto dañ a la alud.
n moddo matemático para e ta pregunta podría 11 ar año,
d trabajo.

Ciencias blandas
erían aquella
cuyos enunciado
no
hallarían
matemáticament fundamentados, y dejarían un amplio margen
a la di cu ión y crítica. La humanidade e hallarían dentr de
e te grup de ciencia .
Otra da ificaci · n habla de c¡encia bá 1ca y c1enc1a
aplicada .

Ciencias bá icas
eóan aquellas que tomarían un tema de estudio in considerar su
aplicaci ne . Pueden ser abstractas o concreta . En el primer ca o,
tratan de aportar al marco t órico. n 1 egundo ca o tratan de
reducir su objet de e tudio, a un problema reducido y strictamente
experimental Por jemplo el grado de permeabilidad d la membrana
de una de ermi.o.ada célula o grado de respue ta d un det rmina&lt;lo
gen a d terminad e tí.mulo .
ta investigación pu de tener
aplicaciones, pero por lo general al científico n le interesa
inm diatamente sino ólo para aportar al conocimiento en el
feo ' meno reducido y avanzar en e e problema.

Ciencias aplicadas
ería por ejemplo investigar la permeabilidad de la membrana de
determinada célula, porque e.ii te inteté en que determina.da
ustancia tóxica penetr sel ctivamente · la de truya. Otr ejemplo
ería eJ estudio de un determinado gen, porqu claría a determinado
eta!, · logramo insertarlo en d mísmo resi tencia a determinada

plaga.
emos que esta clasificación, no no ayuda para tratar de

154

encuadrar a la Tecnopatogenol gía ya que no podemo. decir en
sentid
tricro que ea una ciencia básica, como anteriormente
n pr guncamo , ni tampoco podemo decir gu ea aplicada
en el ntido anteri r.
1 o ob tante, quizá deberíamos decir qu
i bi n n e ni una
ciencia básica ni aplicada en sentido estricto, tiene a, pecto de
ambas. ue tra experiencia d cente d much añ no permite
comprobar que la tecnopamgenología tien por u objetivos
componente propio de un.a ciencia bá ica.
Hemo dictado da e de t en pato enol gía a alumno y
graduado uni rsitario con formación diYer a: bioquímica·
méclica; tecnológica, entre otra . La aceptabilidad que hemo
encontrado, apoyaría la id a qu la tecnopatogenoJogía e también
una ci ncia básica. videntemente, la tecnopato enia es un
fenóm no no atribwble o limitado a una única técnica com la
iatrogenia a la medicina.
te e manifiesta n las má diver a
técnica y más aún en alguno ca os es el resultado de la acción
conjunta d
div rsas técnica . De este modo, la
tecnopatogen logía e una ciencia que aúna o imegra a r da la
técnica en el marco de un fenómeno que n había sido d crito.
La tecn patogenol gía corno ciencia bá ica brinda us principi
y postulad contribuyendo a la formaci ' n d profesional d
diferenc . di ciplina dando una ,-isón global u h lisrica de un
problema cecnológico de rele ancia para Ja alud humana.
También podemos decir que se puede hacer in estigación básica
en tecnopatog nología ya que u objeto de e turuo puede er
eparado d t da aplicación concreta.
Con referencia a i es una ci ocia aplicada, ese no deb er
d cartad , a que e puede e tudiar u aplicación n ciento de
ca o , cuya tecnopatogenia concreta han ido bien de. crita
y contribuir a otra di ciplina en la e aluación de rie gos, para
estimar la posibilidad de riesgos tecnopatogénico y aportar a u
eliminación o reducción. n el caso particular de la aflatoxina, la
in e tigacióo de nuev as metodologías analítica para su

155

�f

det cción, e un j mplo de inve tigaci, o aplicada. tro ejemplo
es el d arrollo del parámetr Humedad relativa del aire intergranular' aplicado en el alrnac naje de 1 grano para la prevención
no sólo de la contaminación de los mismos con aflatoxina, como
cambién para la micotoxina en eneral.
decir, nuevas
metodologías analíticas y nuevo parámetro conducente a la
búsqueda por la prevención, . on claros ejemplo de in e tigación
aplicada guiazu 1993) guiazu y rank, 1983) guiazu y Iotta,
19 6) 1otta y Eguiazu, 1991).
la altura de la circun tancias, iendo la tecnopatogen logía
una nue,Ta di ciplina si d biéramo elegir ntre las do alternativa,
preferimos decir que la tecnopatogenología e una ciencia bá ica.

Ciencias empíricas y ciencia forma.le
i quer mo mpl ar la clasificación de ciencias empírica v
ciencia formal , v mo que aquí, si bien al com nzar el análisi
de la tecnopatogenología c mo ciencia la ubicamo entre las
ciencia empírica por u objeto d e rodio no p d mo xcluir
que también pu da er con iderada, n parte, ciencia ab tracta
ya que emplea elemento d amba . El análi i de la raíz del
fi n 'meno de la ecnopatogenia, la última aproximacione al
mismo fue en un camp eminentemente ab tracto.
ue tra experiencia nos permite, mode rameoce, contribuir
con nue tra oplillon a ce complejo campo de la epi temología.
emo que la tecnopatogenología surge como con ecuencia de
la necesidad d ob ervar transdisciplinaciamente un fenóm no.
• ste fen 'm n al igual que 1 qu abordan todas las ciencia
e comp! jo pero qu n el ca o d e ta como eguramente de
otra es también de gran heter geneidad, por la di er idad de
elemento o fact r c ocurrente en u manife tación.
Por ello, en realidad quizá. má prudente que tratar de
'da ificar' y encuadrar a la ciencia tran di ciplinaria en
compartimento e tanco de básica aplicada, dura blanda, etc.,
ea má correcto hablar de calificación de una ci ncia. D

156

modo una ciencia que ur e por la nece idad de estudiar un
fenómeno con carácr r rransdi ciplinar pu de mer cer no un
único calificativo.
Entonce ¿el e tudio istemático de la t cnopato enia es de
gran utilidad e mo obj to de rudio dentro del is tema de ciencia
v técnica? í in duda, el pr blema e que a no tro nos llevó
año el de cubrirlo y tudiarlo en pt fundidad y no toda
la mentes sin dudar de la hone ciclad int lectual,
hallan
predi puesca a admitir e te estudio porque ' empleando palabras
de un filósofo ( oblot, 1943) quizás 110 se les omnirá desmhrir
tal \~ez en algún caso, sean l suficientemente oberbia como
para negarlo porque no lo entienden.
Por otro lado, en todo sistema d ciencia · técnica
hallan
lo oportunista que lo admitirán siempre que puedan obtener
,·entaja de u estudio. n ambos casos no se beneficia el e tudio
reaJ y el avance en el conocimiento en tecn patog n l a.
La "anomalía persistente" y su consecuencia en la génesis
de La tecnopatogenologia
El proce o qu condujo a la fundamentación de la t cnopatogenología e caracterizó por la manife tación de circun tancias
o ituacione que bajo la óptica en la cual la enfocarían la
di ciplina tradici nal que podría p n a e e adecuarían a u
estudio cau aban una incomodidad inexplicable en el d arrollo
de nu tra labor. ituaciones qu dificultaban el p d r avanzar
en la inve. tigación d l tema que no c mp tía.
eran m ti o
de lo. medio de trabajo, ino de la o las disciplina qu el istema
de ciencia y t 'cnica o ofreáa como pción di ciplinas que en
d campo científic , ri n 1 camino de codo inve tigador. __, a
dificultad e la que fu claramente definida por Kuhn, con l
términ anomalía, Para analizar t cerna, eam lo qu pudo
hab r ocurrido con otra di ciplina .

30

1

Tecnopatogenología. Búsqueda de ituaciones científica
imilare

IS

�llbtrfl, .\lotto, (,1till.rnlf, \/. l:guun,

n ejemplo mu , dar con el cual p demo encontrar imilitud
con el 11 en de la cecn par gen 1 gía, l hemo hallado en la
ya citada ciencia desarrollada obre el fenómeno uel (Eguiazu
y fotta, 2 O). o abemo i quién quiene la fundam ntaron
tuvieron qu pad e r un peregrinar di ciplinar imilar a no otro .
E t fenómen el uelo por u caracterí rica y constirución,
c mo rna arriba hemo m ncionado podría pen ar e que p dría
er abordado por múltiple di ciplina : ge l gía, bi 1 gía fí ica
y química. o ob tante, 1e rudio del suelo, no e una urna de
disciplina aislada y artificialmente o forzadamente inte rada·,
o por una multidi ciplina, in que lo realiza una ciencia
e pecífica: la edafología. us pi neros habrán ene ncrado
"dificulcade " qu le imp día ubicarl en alguna de la di ciplina
exi tente ,
tro ejemplo de una ínte i imilar que da lugar a la
cecnopato- enología ·a no tan empírico p r que se ba a en
evidencia empírica para e clarecer el f nómen , e la
crimin logia ciencia qu h m tomado com
jempl para
r futar la obj ción rnetod lógica d la t cnopatogenología ~focta
· Eguiazu 2 07). n e te ca a partir de la evidencia empírica
encontrada
remonta a travé de una ló ica cau al ha ta
re l er el móvil o causa del crim n.
Tal vez al método por e ta última ciencia aplicado, p dría
aproximar e la tecn patogenol gía, p r I meno n u etapa d
diago , rico y apr xi.mar
a las ciencia formal en su etapa
pro pectiva o de mejora rminal, d la técnica en cuanto objeto.
Hemo m ncionad como ej mplo do ci ncia , Ja edafología
y la crimin logia. I a pregunta que p deroo formularno e ·Cuál
e el motivo que lleva a quien o qujene están abordando el
e. tudio de un nuevo fenómeno a experim mar la n c idad d
con truir un nu vo camp di ciplinar?
A fin de re ponder a e ta pr gunta con ideramo inter ant
r currir al conc pto de Kuhn, obre 1 an malía ".
p drán
po tular otro criteri tal vez más indicado, p ro c n iderarn

l 'i

incere, ante p der pensar qu en l de arr llo de la edafol 'a o
la criminología, quiene la d arrollaron y le dieron nombre
pro pi , ,'ieron que en el fenóme.no u objeto de estudi al que
e. taban abocado
ncontrar n dificultade o empl ando ahora
el c ne pto de uhn, an malía qu no p rmitía ncuadrarlo n
otra disciplina .
V amo entonces e t concepto de T. Kuhn.

La "anomalía per i tente", la clave de la innovación
Este concepto es po tulado por Kuhn para de cribir el proce o
general de inno ación o d cubrimient . cgún el autor toda
innovac1 n
de cubrimiento nec ita pr viam nt que el
inve tigad r o d cubridor sienta la m l tia de una anomalía
que retorna con tantemente, qu p dríamo d cribir como un
osti11ato empleando un término mu ical, a u campo d l
conocimiento qu tal ·vez al principi , pret nd eliminar para
que no mole t a lo que él ta p rand v r en u exp rim oro
pero que a fuerza de apar cer alterand la te ría e pe.rada termina
por er reconocida como un fenóm no n si mismo. La anomalía
per i, tent n s nada ma ni nada m no qu I ínt ma d 1a
manife taci ' o de un fenómeno p c
nada conocid qu apar ce
e njuntamente c n uno con cid . ~ tiemp la pet i tencia de
e ta anomalía y la capacidad intuitiva d l inn vad r, para
reconocer n ta an malía algo má qu una m le tia, l ll van
a cambiar l enfoqu preci am nt hacia la an malía.
í e
produce el de cubrimi oto.
E te concepto d Kuhn, e inter ante para aplicarlo al
fenómeno de la t cnopat genia. Pod m
a í pr guntarno :
¿Cuándo
habla de "anofllalías" gún Kuhn.
Podem d cir que la ci ocia n rmal trabaja n paradigma
con cid
' r curri ndo a un paradi na al cual ya n hem
referido ( guiazu )' M tta 2
), p dem . afumar qu :
"La t enología e producto del quehacer metódico y exacto
d l científico, por e
mnocua .

159

�La anomalía qu dice uhn, aplicada a una colateralidad
per j t me que mue tra la técnica, es el fenómeno de la
t cnopatogenia, ya qu i la afirmación arriba citada fuera cierta,

la tecnopatogenia no exi tiria.
hora bien ¿qué ignifica est ? ¿Cuál es también la conc pción
intuitiva ) el ch que de generaciones del que habla Kuhn, al
referir e que el cambio de enfoque o como él l llama
'paradigma' , es fi11ol111ente 1111 proceso irracional, q11e no se da por el

discurso racionalfimdamentado, sino por el choque histórico de generaciones,
o sea entre defensores del vifjo paradigma contra los defensores del nuevo' ?
( uhn, 1995). Muy imple la concepción inicial d la idea de la
t cnopatogenia n fue fruto de lógica, ino que podríamo
calificarla ca i por intuición, idea qu luego fuera d mo trada
para algunas técnicas p r inducción de ca, os ob r ado y
p tu lada u generalidad a la técnica por deducci, n de mucho
otros caso observado . El qu ea recon cicla por la comunidad
cienúfica erá consecu ncia del choque eneracionaJ de
inve tigadores.
¿ uáles fueron la anomalía particulare que nosotros
ob erYarno y que no permitieron en un principio intuir que
"algo había' , p der d cir en el tema que e tábamo d arrollando
' aquí ocurr algo" e tá curriendo algo inexplicable con olo lo
que ten roo entre man "?
.
Coro d cribiérarnos en anteriore artícul , nue tr rraba10
c menzó hace má de treinta año con el cudio de llOa t xina,
c ncaminant carcinog · nico natural de grano g a rado por un
moho, llamad aflato::,:i110. a anomalía fu ron:
1) Vinculada al ·u trato: La diferent usceptibilidad de lo
an de girasol al deteri ro biol ' gico y a la génesi de toxina.
2) Vinculada al análi i d I contaminante: fuy pequeña
concentracione de toxina agregada d ex profeso a la mu tra
libre de aflat .xina, no aparecían en el análi i aun r corriendo a
E. ticado in trumemal lo cual permite peo ar que pequeña
concencraci ne del e maminant permanecenligad de alguna

160

manera n lo component d 1gran · que la técnica analítica
no logra extra r para la p terior cuantificación. sto ya lo
habíam
con tatad empl and una técnica c nocida
comercialm me para el análi i rutinario de afla o ina , que
también . o. layaba la contaminaci ' n de bajas concenttacione
de toxina. E t val re~ que no e p día determinar i bien muy
pequeños no permiten afirmar que la muestra ea ·egura para 1
consumo. E to n llevó a pen ar i el mi mo enómeno no e
repetiría para roda la gama de u tanda d ri go qu d bían
determinar e en el ent roo humano.
í I análi is de ustancia
de riesgo qu daban negativo, , n no garantizaban la exi tencia
de pequ ña cantidad
d la· mi ma qu continuarían
ejerciend u efecto en c njunto con la tra ciento
mile de
. usrancia de rie o.
decir qu por más que la química analítica
convencí na! haga en rme
fu rzo para perfeccionar la
técnica de derecci , n no e puede a egurar que baja
concentracione de contaminant s no queden sin er
determinadas. Esto lleva a la conclusión que no pued a egurar
la inocuidad de la técnica.
una falacia afirmar lJUe aunqu e
utilicen . u tanda d ríe g carcin geruc podem
e tar
tranquil
i de arrollamo una buena química analítica que
determine lo re idu • en medio que pueden ignificar vfa, de
expo ici · n al er humano.
3) Vinculada al encuadre disciplinar otra anomaüa que
realmente ignificó un dilema qu solo pud r
lver al d cidir
de arrollar un encuadre di ciplinar pr pi para el pr blema fue
la impo ibilidad de encuadre en el istema di.ciplinar ex.i tente
para el logro de una c rrecta lucí , n. i ndo la mic t xin
un problema íntimamente ligad al almacenaje d lo grano
pcn, ábamos que lo razonable para u prevención
ría el
abordarlo recurriend a la cli ciplina aplicada a la p t co echa
de lo grano I o obstante el enfi que bajo el cual qu riamos
e. tudjarlo, no concordaba con l · cánon , principalm me con
lo criterio de calidad con l s cual 1a di ciplina dedicada a

161

�.Alhtrto .llotta,

la p

t co echa de lo grano , rigen la orientación de l

mimo.
4) inculada al estudi de otro contaminante :
e tudiar
otro contaminante e to ·a no naturale ino de origen
antropogénico como on lo plaguicida , la an malia fue la no
relación entr rie go agudo y crónico d l plaguicida .
Kuhn e tá en lo ci rto al decir que la anomalía d ntro de un
paradigma olo pueden er uperada porque cada ez má
cienúfico "se las tolllan en serio" com
bjeco de tudio no
lo e avanza en ciencia por adhe ión al objet de e rudio y al
método e tableddo, sino también por intuicione obre la
"anomalía '. Recordemo la caja de P tri contaminada con
penicillum que i lemin hubiera ido un cienúfic p co afecto a
tomar en erío a las "anomalía , la hubiera arrojado al ce t in
bservar curio am nte el balo inhibitorio.~ mar e n erío e ta
anomalía' del cultivo n rmal, qu n la caja .de P tri e taba
ocurriendo algo', lo lleY · a ai lar la p nicilina.
on uhn podern s afirmar que la entidad de la tecn patogen lo ía e dem trará por u uperviv ncia al choque
gen racional u re i tencia hi tórica. h ra bien ¿Pu d pasar e
de un paradigma a tro uav mente in c nllicto por la ola
fuerza del ar m oto ?
Kuhn cita lo dicho por Planck en u autobiografía: Lo
cambio. . ustanciale n e l gran por convencimi m de lo.
d fen or de la vieja idea , in p r e p rar lo uficiente para
que al decir de in t in, e t
defen ore mueran ) ean
u tituido por tro. . ◄ inrere ant agr gar, que la adhe ión
ciega a la propia idea
ripie en el ci náfico. E el org11l/o
dentí.ftco d l que habla Humberto co (Eco, 2
).
í un
cienáfico puede reconocer la n cesidad del cambio neral pero
cuando e tratad ac ptar un paradigma 9u e otradic el propi ,
puede re i tir duram ote.
el ca o del mism Planck que
fue examinador d Hei enber n u d ctorad · luego de di~cutir
con é t al final e nvin en un muy mediocr ' ri e" como n ta
d d et rad o ea un aprobad con cuatro. Hei i:nb r llegó a
J

162

(,,,jlf,r,q(¡

.\l. r;e,IIIPZfl

decir qu para 9ue nue ·a idea (paradigma ) ean aceptada
·e debe cambiar la forma de peo ar de qui· n d ben ac ptarla ".
Hei. enberg fue mal calificado, per tenía un paradigma nuevo.
intetizando en el intento de encuadr di ciplinar de la
tecnopa-tog nia vimo qu existía algo xtrañ en dicho
fenómeno qu imp día hac rl .
Podem decir qu com curre en la lab r científica surgió
una inquietud, una idea p r i tente que no no dejaba en paz
retornaba continuam ntc u urrand :hay algo" y que no d ja
de can ar a que no l permite. Gen ralizand una idea ca. i
perturbadora de que en lo que s e tá e tudiando hay al
en
principio inexplicable. En nuestro ca o v lu o de abordar las
anomalías que citáramo anteriorm nte no conduj a que
finalmente por inducción y luego por deducción encontramo
que la anomalía p rsi t nt general d la t •cnica era la aparición
de efecto ne tivo a la alud cau ado por e enologías tenida
por egura la tecn pat genia y que el fen · m no no encuadraba
en las di ciplina exi. entes la que ólo daban re pu ca
parciales al mi mo.

A í entonce la primera tapa de la evoluci · o y resultante de
e. ta anomalía, fue la aceptación de la anomalía y la definición
del fenóm no y lue o calificarlo como inmanente a la técnica.
De pué , como gunda etapa l i .ió l análi i inductivo v J
d ducti
, a la e l cci · n de dat para v rificar o rech;zar
la te ría, Por último, la etapa fal ativa. ~ n ta n pr guntamo :
¿Hay al ún ca que contradi a la t ría elab rada por la
inducción d la anomalías per i tente ? i, con e rteza ha , caso
de técnica cr ada
in defecco que pu dan g n rar
tecnopatóg no . E to confirma la teoría y debemos agregar, como
hecho factibl al referirno a la actitude r p cto de la verdad
Y u e n ecuencia en la técnica (Mona 1994) que la au encia
d tecnopato nia e má con cuencia del azar qu d la
indagaci · n preci a pr ventiYa del fenómeno. .. t
ncillamente
no e. tá por azar.

163

�r
na egunda pregunta que má arriba d sarrollaremo , fue
¿Qu' no e tecnopatog nología?
La resultante final fu el urgirniento de e te nuevo campo
del conocimiento. La hi toria o el tiempo determinarán u alidez.
por el ignificado que la anomalía tuvo en nue tra labor
científica, que nos p rmitimo enfatizar lo ya enunciado en el
úrulo qu la "anomalía per istente" e. la clave d la innovación.
La anomalía per i teme y la ética científica.
La anomalía importuna v . La anomalía .innovadora
egún Kuhn, coda inno ación o de cubrimiento nece ita
previam m qu el inve ti ad r o de cubridor si ma la mole tia
de una anomalía qu retorna con tantement , como hemos
calificado: un ostinato, a u campo del conocimiento. Dijimo que
tal vez, al principio pretenda eliminar para que no mol ste a lo
que él esta esp randa ver en su experimento pero que a fuerza
de aparecer alt randa la teoría esperada, termina por er
e conocida como un fenómeno en si mi mo.
Ahora bien, ¿Por qué hablamo de una implicancia en la ética
científica? En un si tema c.ienúfico que podemo definir como
alo' mico por u característica de e tructurad , hasta lo propio
resultado de los e tudio parecería que deben er pred cible
d antemano. Es a í que cuando I inve tigador bser,P,i que
alguno datos · apartan de 'lo e perado' directamente lo
elimina a fin d que u inform no deje e idencia que ean
moti o de crítica qu no pueda explicar. Tal e a í que en toda
la literatura qu exi t en missco11d11ct ú1 ¡cie11cie11ce, uno de lo
elemento. qu s da como muy grav e el de embellecer los
re ultado quitando precisamente lo re ultad anómalo. en la
publicación de los r sultado de lo experimento o paper ~al.
i a un iov-escigador al éntic le ocurri rala ituación de Flerrun
dir ctarn nte liminaría la placa c ntaminadas para no er mal

164

evaluado por no controlar la condicione de sterilidad
n ce aria en u e tudio. Para I inv tigador al éntico, e a
anomalía on cosas mole ras, enfado a . o casos más extremo
puede llegar a destruir ha ta la totalidad de u estudio r tratar
luego d elucubrar algún ju tificativo. De un s.i t maque apela
a la lógica de lo esperado rechaza toda indeterminación por no
comprenderla, ¿qué innovación puede esperarse?
En el i t ma aut · ntico en cambio en principio 1inv stigador
puede entir e a inclinación de eliminar e a mole ta anomalía
pero que lu g 1 conduce a un de cubrimiento. Por ell , el
referirno c mo La anomalía imp rtuna v . La an malía
innm·adora. n un i tema aloéntico la anomalía . ólo e una
mole tia, un dato fuera del contexto del en a ·o, que deb
eliminar"e. En un iscema auténtico significa de cubrimient .
Como e a llamada importuna, a de hora que al cante tatla, pu de
significar una ati faccoria noticia.
O era consecuencia ya gra e en est ca o, en la 'cica ci nófica,
e que en alguno ca o la anomalía d t ctada por el científico
determina que u so tenimiento tran fotm al cienúfico en una
anomalía para l propio istema ci ntífic el cual, asi com para
tener una teoría científica pu d de char la anomalía pued
n este ca o eliminar al investigador, i e te puede hac r
tambalear la estructura del i.stema o implemente por ser una
"mole tia para el mi mo ist ma. ur a í la figura del bjet r
· tico, tema que también h mo de crito en un anterior artículo
publicado p r este anuario ( guiazu. Iotta, Hui man 2 4).

Conclu ión. La pregunta por la previ ibilidad
El objeti o de la t cnopatogenología, e la prevención &lt;l 1
fenómeno de la t cnopatogenia, fenómeno para el cual y como
h mo dicho, no h mo encontrado un encuadre di ciplinar en
1 ci ncia exi tentes. Cab aquí la reflexión, j ólo no estarna
refiriendo a un fenómen que e imposible de predecir p t lo

165

�canto t talmente aleatorio i ndo en e te ca
ólo p 'ble la
de cripci , n de u aparición sin posibilidad d prevenc1on, o
bien de un fenómen previ ibl , pero que aún la imperfección
de nu stro mét do no permit una total pr v nción. 1 o
inclinamos a ta última po ibilidad. Planteamo que exi te un
d sfa
n el de arroll del pr dueto tecnológico en si y la
aplicación del mét d para pre enir u colat ralidade con una
enorme a imetría a fayor d l d arrollo del pr dueto en de medro
del métod d pre,reoción d tecnopatogenia .
Hemo
también fundamentado que 1 pr blema
tecnopatogénico no pu d ser prevenido encuadrando u e tudio
en la ética. Pero i rec rdamo qu por ética e define Como debe
co111portarse el hoflJbre para si s/fs semejantes sin contral'e11ir su propia
naturaleza la tecn pato nol gía, r curre a e te criteri ya que
una técnica de arrollada por el hombre, que sea cau a de
tecn genia stá como die la definición contravini ndo la propia
naturaleza del hombre. La t' cnica no e tá prop rcionada al
h mbre guiazu 2 7).
•l d safió tecnológico para e te milenio
el de. arroll de
metod lo ías idónea de pr filaxis, que apunten a la matriz
germinal tecn lógica n f rma aut mática. uanro má · e
aproxim a e ta matriz má rápida y e n meno co to económico
erá la pr fila, i d r.ie go ( guiazu, 1999)
·azu y fotta,
2001 ). Tal
la meta d la tecnopatogenolo ía, d ahí y
parafra eand a un filó f, (Goblot, 1943) la calificam como
una luz en l camin del aYance r enológico.

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Dep' .ito legal: Bl. 1531 -1

DIFERENCIA EN FouCAULT
y CHARLES TAYLOR
Rolando Pico Bovio•
P \M fI I IEL Fo CAUU el ·ujeto ro derno
el re. ultado de un
complejo proceso de normalización que ha incidido en las forma
de constitución d u identi.dad; 1 en ésta n tamo forma que
a ume u propi r con cimiento c mo ujeto, e ncu ntran
p.te ea.tes, inevitabl m nt , La dimensione del pod r y del ab r. 2
in embar o aunque el diagnó tico foucaultiano re ulta r
paradigmát..ico del hombre m cierno ' e l fundament d la
• Facultad de Filo fía Lcmu,, U L.
1 "IFoucault) ... prªtende rculi1,ar una ontología del pre.ente que ponga d
manili . 10 óm nuc tra e pericncta, nue. tra propía on ·lituc1ón com uje10. .
prov1en de un acto de fuerza qu . e mat na liza en una doble opera ión de integración
y e~clusión . En tomo a lrc. elementos fundnmenmles. de los que Fou auh va dando
cuenta -. &lt;&lt; aber&gt;&gt;, &lt;&lt;poder&gt;&gt;) &lt;&lt; ubjelividad&gt;&gt;, e comlituy l:i ru.tón y e
e cluye la locura. e configura la alud y .-.e obje11va la cnfcnnedad o se nommliza la
pobla ión )' se regula la delm uen i. • ue ira-, grand C\ idenci . verdade .
nue tra propia voluntad moral. polf1ica y de aber. pro,•ienen de e te act
con 1ituti\'O. una violenta ión profunda, que e:. hi tóri a. De de e ta ptíca, e. a
partir del propio aber de la. ien ia humana. y del complejo onslitu ional
m triL de poder, en et que é ta .. urgen a omienz . del . iglo 1 -p iquiátn o.
il. árcel,e.cuel.a,ejército.taller.et .-como · C nnalae perien iapropiad 1
modernidad."'. Julián auquill . Michel Fm1ca11/t. 1111ajilawf(a dE la a.e ión. entro
de Estudio C n titu ionale. , Madrid. 19 9. p.11.
2 ·tas forma de con. titución atraviesan para Foucaull pordifereme formas de

170

1,1

�Rotmdo Piro.&lt; llr,r10

profunda crIUca a la m detnidad qu acompaña toda u
producción filo · fica, oucault mi mo no cancela la po ibilidad
d up rar te te/os fatalis a que pesa sobre el ujeto. egún lo
expresan us propio biógrafo, con difer nte matice 3 ca i al
final de u vida, el filó 'O fo &amp;aneé realiza un de plazamiento o
rep icionamieot temátic , un aju te de u propia visión obre
la modernidad qu
encu otra fuertement permeado por un
interé étic .
Para realizar e ta tarea Foucault preocupó por examinar la
condiciones n ia que
g n ra el problema de la con tituci, n
del suj to en la m dernidad, lo que le llevó a modificar
su tancialment el pr yect inicial perfilado en el primer volumen
de la Historia de la .re:,,.ualidad, (Lo voluntad de saber, 1976), en el
cual u objeto d estudio principaJ e l análi i de la práctica de
lo sujetos de enunciar la verdad de í mi mo a tra é del discurso
de la xualidad y, coo ello, asegurar el funcionamiento de lo
di po itivos d l pod r- aber. 4
n b/ mo de los placeres y Lo inquietrJd de sí, lo olúmen s II y
III d La historia de la sexualidad qu le iguieron, Foucault
ocupará del análisi y evolución de La moral greco-romana ha ta
l inicio del cri tiani mo con el fin d conocer c · mo y cuando
subjetivación del ser hllillano: ·'Qui iera decir, ante que nada, cuál ha ido la meta
de mi trabajo durante los último veinte año .( ... } Mi objeto( ... } ha consi tido en
crear una historia de lo diferente modo de ubjetivación del er humano en
nuestra cultura. Me he ocupado, de de e te punto de L ta. de tres m do de
objetivación que tran fonnan a lo · ere humano en ujeto . Primero e tán lo
modos de objetivación que tratan de otorgarse a í mi mo el estatu de iencia ( ... )
n la segunda parte de mi obra e tudié la objetivación del sujeto en lo que Uamaré 1
«las práctica di i arias». El uj to e encuentra dividido en u interior o dividido
de lo otro . E te proce o lo objetiva.( ... ) Finalmente he querido e ludiar( ... ) el
modo en que un er humano e conviene a í mi mo o a í mi ma en ujeto(.. . elegí
el domini de la exualidad-el modo como I hombre aprendieron a re onocer e
a fmi mo como« ujctosde exualidadit".Disc11r o.poder s11bjetil'iclad.1995,

p.165.
.
. .
.
éa al re pecto las contra tante per intere ame biografías de Dtdier En bon.
Fo11co11lr, 1994 y la. pasi611 de Fo11ca11/r. 199 , de Jame
iller.
-' e trata de estable er una geneal gía de lo di urso de la
ualidad que han
acompañado la moral oc id nial.

1'2

l exo se convirtió en preocupación moral en la relacione entre
ujeto y verdad. 5 Re,·i ar el ca ácter de dichas relaciones desde
u ba e moral implica para el füó ofo galo d scubrir o las
práctica de la antigüedad grecorromana · lo primero i lo
d 1cri tianismo u gen alogía y, por lo tanto u fundam nto. 6
l proyecto f ucau]tiano e dirig ent nce hacia la
problematizaci · n de la forma. de configuración &lt;le la ubjetividad
antigua de ccidente como un medio para replantear a . u ez el
problema de la ubjetividad mod rna,- e decir, la t rma de
constitución que a ume 'U identidad; los fact re qu . · a ocian a
ella ' el trabajo que el propio sujeto a partir d la preocupación por
í mi mo ejerce en u aut con tirucíón como tal.
s "Al principio [FoucaultJ iguió el programa anunciado: de ubrir en el
cristiani mo y en la doctrina de la confe ión el lugar del nacimiento del &lt;&lt;discur o
de la exualidad&gt;&gt; (... u clase en el College de France. d.urante el curso 197919 O, ver ·ru1 sobre&lt;&lt;el gobi mo d Jo i OS&gt;&gt; y tán e nciaJmente&lt;&lt;dedicada
a lo procedimiento· de examen de la alma y la confe ión en el cri tiani mo
primitivo&gt;&gt;. La pregunta que .e plantea es la siguiente: &lt;&lt; óm e formó un tipo
de g biemo d I hombre en el que n 61
e 1ge obediencia .. in la manife tación
cnun iada, de lo que eS&gt;&gt;. Foucaull analiza en ella &lt;&lt;la hi toria de la prácticas de
penitencia&gt;&gt; y la codificación del &lt;&lt;e amen de conciencia&gt;&gt; en los monasterio.
concebido como el deber de decirlo todo re pecio a uno mi mo. al anciano o al
mae tro". ribón Didi r. Foucault. Anagrama. Barcelona, 2004. p.394.
~"Pero.a raíz de e te dilatado careo on la moral cristiana, . e pee ata de que
resulta muy difí il una reflexión obre lo prim ros tiempo del cri ·tiani mo in
inv Ligar la époc anteríore . e trata de dilucidar de dónde pr venían la. ~ rrna ·
de &lt;&lt;la relaci n con uno mi m &gt;&gt; que &lt;&lt;la doctrina de la carne&gt;&gt; reclaboran y
orientan en el sentido de la teoría de la falta y del pecado. Pue lo que Foucault
descubre en u anál i is del cri tiani mo e el urgimient de una forma nueva de la
&lt;&lt;técnica de uno mi mo&gt;&gt;, much má que, como creía en un principio, la
instauración de un modo de vivir má. au tero y má riguro ·o (... Y de ahí surge
e ta nue a aventura: descubrir en la filosofía d la antigüedad lo. tema de la
&lt;&lt;inquietud por uno mismo&gt;&gt; del &lt;&lt;u o d los placere &gt;&gt;. para er cómo las
moral · del pagani mo habían con ti tui do e to modo d m limiem en f per
del de ar llo del ri. Lianismo... lbíd ., p. 95.
7 F u ault n prerend cal ar 1 principio étic
qu en u otra en la m mi antigua.
ino establecer una rea tualización de dichos principi¡ . El problema de la éti a &amp;iempre
ticn un cara ter reflexivo para el hombre y por I tant n puede fun&lt;la
bre una
baM: modélica a priori.
lrata de analizar el , ntid d las práct1
m rale y u
transfom1a ión hL tórica.

13

�D de otra per pecti a teórica que mi embargo coincide en
la preocupad, n por la fuent del yo modera el fil , ot
canadiense Chad s Tayl r plantea el problema de la identidad y
la diferencia a partir de !a realidad del multiculturali mo. Para
Taylor la e fera d con titución de la ubjetividad m erna
iempre se da en un marco comunitario y de pluralidad de val re
d ahí la importancia que ti ne el r conocimient com fuente
identitaria y la con ecuencia negati a d la proliferación del
falso reconocimiento" n el marco d l lib rali m abstracto". 8
EJ propósito de e te artículo e contra tar lo. punt de
convergencia y divergencia n la postura de ~oucault y Taylor,
haciendo e p cial énfa i en lo problema centrale de la
identidad y la diferencia a partir del reconocimiento de sí y de
lo tro ; exploran además las alt rnativas qu ambo filós fo
proponen como forma p ibl
de con trucci, n d 1a
subjetividad moderna a partir de su forma de entender la libertad
del sujeto y u pap 1 en la vida comunitaria. Finalmente, e Heva
a cabo un balance crítico d u aportacione a e ta problemática
que re ulta central n el debat filo ófico contemporáneo.

l. Sujeto e identidad
La concepción de un sujeto plural, de centrado ajen

a una
pretendida unidad e I eje d sde 1 cual e puede considerar el
planteamiento del o modern , 9 cant para fiche! oucault como
para harle Taylor.
pr ce o que en el primer implica una
8 En e te en ayo ulilizarem
como referencias fundamentale do de I textos
má con idos de Charle Tayl r: Fueme del yo, la ,·omtr111.:ci611 de la idenridad
moderna, Paidós. 1996 y El 11111/ticulturalismo y la pol(cica del reco110cimiento.
CE. 1993.
ºEl yo moderno en todo ca e el produ to de una con truccjón particular y
diferente. Alexander ehamn on idera que lo «filó ofos del arte de vivi~
·con id ranel'yo'n om unhe hodado inocomounaentidadcon truida.Lo
materiale para la con tru ión del yo son reunido . por lo meno ni principio. de
modo accidental, y e tán formado por I idea y lo u o que se 0 eneran debido
a la ircun tan i paniculare en que cada uno encuentra y que,dc a uerd on
la naturaleza del caso, on di erente para ca a indi iduo". 2006. p.16.

l74

nloración diferente del papel de la filo ofía en l análi i de
10 e 1a fu ente que Taylor toma como re6 rencia en u
.
e te u¡eto,
descripción de la identidad moderna, término que desi na: " ... el
conjunto de compren ione (ca i iempre inarticulada ) de lo
gue significa ser un agente humano: lo entido d interioridad,
de libertad, de indi idualidad y d estar encarnado en la
naturaleza que encuentran cabida en el ccidente mod rno". 11
La identidad para Taylor asume forma histórica
implica
nece ariam nt , una relación con la idea de bien: ... e impo ible
e clarececla in antes ahondar en la comprensión [de] cómo e
han de arrollado nue tras idea del bien. a identidad per onal
(.re!JboodJ ' el bien o, dicho de otra manera, la índividualidad y la
moral on tema que van inextricablernente entretejido , .12
J planteamiento de Taylor cojncid en 1 gen ral con la
apreciación foucaultiana del necesario estudio de la e olución d
las forma históricas de constitución d 1 ujeto que e encuentran
indi olublemente ligada a las formas gue a u.me u moralidad. 13 El
punto de vista antimeta.fí ico d oucault, que lo li a a un d arr ll
10 ·' •••Lo que ha e que yo no ea filó ofo en el entidocl
icodel término -quizá.
no . ea fil ofo en ab luto, en todo ca o. no . oy un bu n filó ofo-e que no me
intere a lo eterno, lo que no cambia; lo que permanece e table bajo lo cambiante de
la apariencias . me imeresa e! acontecimiento. El acontecimiento nunca fue una
categoría filo ófica. excepto, quizá. para lo e toicos,para quienes era un problema
lógico. Pero una vez má . Nietzsch fue el primero en definir la filo ofia orno
acti vidad que pretende aber lo que pasa y I que pa a ahora (. .. ) e trata de
responder a la. preguntas: ¿quiéne. orno ? Y ¿qué e Jo que o urre? que son do
cue tione muy diferente de la u tione. traclicionale : ¿qué e~ el alma? ,¿qué e
la eternidad? Filo ofía del pre ente. filo ofía del aconcecimiento. filo ofía de lo que
ocurre:·. Michel Foucault , "La e cena de la fílo ona··. en Estética, étiC(I y
hermenémiC'a'·. p.152.
11 Fue,ue del yo . p.l l.
12 Taylor. Op.Cit ., p. I 7.
11 ·• o cabe por ello sino definir las condicione en Las que el hombre problematiza
lo que e · y lo que ha e, y el mundo en el que vive. En definitiva. no e trata de
legitimar lo quc ya e sabe y aciar e con lo upuestamente pen ado. ign rando el
auténtico entido que para Fou aull ti ne la a tividad fil ófica: &lt;&lt;el trabajo rítico
del pen ami nto ' bre í mi mo&gt;&gt;··. Ángel Gabil nd , f./ dlscitr o en acción:
Fouca11/t y 1111a ontolog(a del pre eme, Barcelona. Anthropo , 1990.

175

�R11la11tlr-

d la filo ofia como ont 1 gía del present ", no admire tampoc
esa forma que a ume el bien o lo bueno de de un plano
trascendente.
o F11mtes de/y o Taylor mi mo reconoce a oucault como tlllO
de lo grandes teóric que e ocupan de la comprensión del
sujeto modemo· 14 y ubica u critica com parte de «la vertiemes
contraepifánica y de centradora de la modernidad»:
... el fallecido ~oucaul se inspira má directa.mente en
ietz che para una imagen del yo construida a trav ' de la
relacione d poder y de lo modo de disciplina. La filiación de
oucault con la vertiente antirrornántica del moderni mo se
mue tra en u crítica d la noción de que l ser tiene
«profundidad». Considera qu ésta otra noción artificial, que
p rtenec a una de la posible construcciones del yo y está
e nectada con la forma mod rna d control a travé de las
profesione de apoy , paradigmática.mente de la terapia del
psicoanáli i . Ba ándo e en una larga tradición de control a cravé
del c nfe ionari , esca forma de poder depende de la
inculcación de la comprensión que tenemos de nosotros
mismos pr fundidade qu han d er r velada ; profundidade
que enrenderoo irnperfectament y necesitamos ayuda para
de cifrarui y hacerle ju ticia. 15
Taylor ubica p rfectamente la desconfianza de oucault hacia
la profondidade del ser, mi ro.a que no lo inter a analizar en
tao.to que e , a d cit d
ehama , un repre entante de lo
«filó fo del art de vivir&gt;&gt;: "Aquell que (... ) constru ' n u
pers nalidades a uavé de la inve tigación, la crítica y la
producción d obra filo ófica ... ' .16 Foucault e pr ocupa por
•• ··E •ta cue tión. e decir. l grar e mprender las grande tran forma ione. de
nue rra culrura y ociedad en el de ar o de lo último tre igl -e ribe en el
prólogo- y, en cierto mod . centrarlo • e nlinúa preocupándono . Las obras de
grandes pen adore moderno como Foucault. Habenna y Maclntyre se centran
enello.".p.ll.
15 Op.Cit ., p.51 t. La negrita
n nue tras.
16
eham . Op.Or., p.19.

176

1',,~, /fo1111

comprender la difer nt forma que ha asumid la con tirución
del ujeto corno pr condición para qu é t pueda consrruir e
de manera diferente. 1~
El filósofo canadien e emparenta no obscant las posiciones
de Derrida (la decon trucción) y Foucault como parte d una
moda que e ba a en «cierta lectura de ietz che)) 18 y que a uro.en
la postura hermenéutica del primero excluyendo, al mi mo
tiempo, toda noci · n de bien (que para Tayl r re ulta e encial en
la telacion incer ubjetiva ). E e olvido lo ubica, egún Taylor
en el carácter de fil ofía individuali ta :
La dos filosofía pr tenden renunciar a toda noción de bien.
Lo que terminan celebrando en u lugar, no enteramente porque
a í hayan querido, e la fu rza y libertad potencial del yo. La
inruición derridiana en la ilusione de la filosofía de «pre encía&gt;,
abre el camino a un interminable jue o libre no limitado por
ningún enódo de lealtad a nada más que dicha libertad
(... ) Hay un trasfondo nietz chean en todo esto, per tambi ' n
ha , en ello un intento liberacioni, ta contemporáneo. 1
. ocavami nro de la- jerarquía paree un paso propio hacia un
mundo de iguales en reconocirrúento mutuo. 19
i el comunitarismo de Taylor mbare contra la argumentación
derridiana de sostener dicha libertad e igualitari mo ajeno a
cualquier id a de bien en la qu . , lo cuenta «el poder &lt;le la
d con uucción»,2n u crítica a F u ault tiene e m eje, la
11 ··La bra de oucaull interpreta la h1 L ria para aber quiene
om . . no ·ólo
para de cubrir! • íno también para tomar di tancia tanto de individuaci ne · com
d tot.alizacion coercitivas", Esther Diaz. Li1filo~ojía de Michel Foucault. Biblo..
Bueno Aire . 2003. p.173.
1 "E tas do filosofíru . tan diferentes entre í. se basan en una le tura de
ietzsche
que ha sido popular en Fran ia en L úlüma. década . Es una lectura que ~e centra
en la ide que tiene 1etzsche de la arbitrnriedade de la interprc1aci n. en la
interpretación como impo ición de poder. pero quepa a totalmente por ah la otra
fa eta del de concerta.ote pensad r. la visión dioni íaca del 1&lt;etemo retomo, que
ha e po~ible laengl badora afirmación del 1tdccir í», Taylor, lhld., p. 11.
19 Taylor. lbidem. La negrita!&gt; ·on nue. tras .
~ ··Para Derrida lo e. tá la decon. tru ci n que engulle la\ antigua di tinciones

�afirmaci ' n d I t t1c1 m incli iduali ta qu cr er hallar en u
e ne p · , n d la Yida como obra de art :
Parece que Foucault p r u part , aband n , la p tura de
neucrali ad al final
u Yi.da. En una &lt;l
última · ntr , i tas
abrazaba el ideal d la con trucci 'n e tética del yo e m
bra
de art . qui e presenta un hondo problema debid a la
dificultad d de p ar la n ci , n de lo est · rico d la otras
, ni me d l p n amient m d rno que Foucauk aún in i tía
n r chazar. Per I que
rpr ·nd también aquí la cla ele
libertad n r trin "da, pr fun&lt;lament au orrelaci nada, que
nttaña dich ideal. 21
¿ xplora a fond Tayl r la pr pu ta foucaultiana? unque
no cita una ibliografía mi abundante . obre J tema 22 p r el
tono de u crítica, n ◄oucault ha · un a\'anc n la pre cupaci · n
' tica pero p r iste una laguna: el supue to ' lvid " de lo
e munitario. 2' En otra parte ha eñalado L limir que cree
ría «n ni tz ch ana &gt; « ubjetl i ta &gt;) que
ub . timan l · clift:r ncia .24 ¿ to e a í. · ub ·ace en la tetJca
de la exi tencia un lvido &lt;le lo. otr ? Ant &lt;le analizar e t
la Jitcratu
ir I i_
en
eme

re y mu·
que también
. omuni
rdia. diálogo
rge de e
u
rezca
u
celebra
r
poder
reconstru rivo
odlgi
la ubjetividad par
hacer
toda I pote
nzll! que podrían \·lncuJarlo; pura lib rtad no
obstaculizada" , Op.Ci!., p.512 . Lasnegritas n nue tras.
11 lbidem .
11
íl
·
reyfu · y Rabin , • 1ichel Foucault.
.!}
central en la fil
r políli a d harle
Ta) 1
en el e tud10 de la 1den1Jdad moderna del
individuo. anicula
una polftica de reconocimiento que a ntúa
la e ·
ia
ra
· a. De e ta manera la id nlidad del
o
pan
·
1 n idad de
unidad) e i 1e una in1era ión
en
ye
que I
udad de la comunidad debe ·er
rec
a. t
I indi
, ab ga p r una políti ca de
reconocimient
·dad . .
·' .. _ partidari d las te ríru, oc niew; heanas abrigan la e pernnza d e capar
d toda e ta rn.araiia de hi
re ía redu iendo t o el unto Lel del rcc nocimiento)

· nírq · eol
podría
ign
libre/e
eñid
afirmación, } 1

11
i

•

¡¡

•

upu tos pa emo a e tablecer tra ern janza y paraleli mo
ntr la filo ofía d arnb r p et al ) y al r e nocimi nto.

II.

el reconocimiento
preocupacionc centrale d
harl Taylor en La
polítira del reco11ocillli 11to, n ólo l que implica la re!. a ' n entre
el r e n cimiento r La id ntidad ino obre todo, 1 gu implica
el faJ rec n cimienr .
La identidad definida c m : '' ... la int rpretación gu hace
una per ona d qui ' n e , d u caraccerí tica definitoria
fundam ntale como er human ' ,25 e, un el memo gu pu d
alterado manipulado. ! to que n Foucault implic la
normalizaci ' n d la formas qu a ume la ubj th idad - v la
\·erdad mi m - a través d la hi t ria · u comr l m diam · 1
difer nt m cani m d l p d r 2" pu de ser en enclid. e m la
trnpo · · '
fa! rec n cimi nto en Taylor:
La
· , que nuestra identidad
mold a n parte por el
r con cimient o p r la falta c.l • te; a menu&lt;l también por el
a una cuestión de poder y contrapoder. ~nt nce. , de I que e U'ata ya no e de
r peto . ino d tomar panid . d
Jidaridad . Pero e to n re ulta una olución
muy at'. factoria . porqu_e al tomar panid pierden la fuerza impul orad est upo
de polít1 a. qu e prec1 amente , la bú . qu dad re on imiento) d I re. pet ·· .
Ta)for, El 11111Jtic-11/r11rafümo La polítit"a del re onocimienrn. p.103.
'~ Op. it., p.4 .

. ~ ~- ·
111nü1ca

no ólo h
nacer
rm: m

O~J~lo
pagIJ1
; uj I
intent

·uJet
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dce~
afirm
las a
P ra

erencia que rec
La i•erdad y las formru
• ar a engendrar dom.in
ber que
con
·ca.s ,
ha en
ujet
e
im.ient . El
10 po~ee u
·
n
uJeto coa el
la verdad mi m
u
p.1
, cua
mna
pt
id
e
era-.
nte al
r: ·•
rcsante qu
a tra
.
.1
n
· · mente , que
lo
a
- ·
u
y
nt
u
u
por ella...
a
n
o un mali7
1inu1dad d • e ·t
e una ertéti a de I
i ten ia .

n la Prim
a
ial
u
nt

�lv,1.-ndo Pi

fal o rec nocimi nto d otro., y así un indi ídu
un grup de
p r ona pu d
ufrir un verdader dañ , una auténtica
deformaci ' n i la gente la oci dad que lo r dean le mue tran,
c mo reflej , un cuadr limitati o o d gradante o despreciable
d í mi roo ( ... ) pued er una forma de o pre i ' n que aprisione
a alguien de un m do de er fal o, deformad y reducido. 1~
Taylor confirma la bipóte is 6 caultiana de un ujec -sujetado" 21,
cuvo modos de c n titución pueden er moldeado
qu p r lo
~to, producen efect que n ólo n di cursivo ino efect d
poder 29 d
ta man ra un uj to y una c munidad ntera pu de
ver e 6 rzada a ac ptar r les y realizar práctica ociale n I qu
no

recon c .
importante ñalar que para Ta for la lucha contra e a ima n
negativa d
í mi mo, que n
tr mo puede llevar a la
aut aniquilaci ' n del individu , no pu de dar hoy fu rn del marco
in titucional de una ci dad dem ccitica, pue e ta sienta la. ba e
del r e nocimiento igualitari y la dignidad univer. al. in embarg ,
librarse d e a id ntidad impu ta . a ume como el primer f to del
ujeto: ' ... u pr pia autodepredaci ' n
tran forma en un de lo
instrumento má pod r
d u propia opre i 'n. u primera tarea
dcb rá e n i tir en lib rar
de e a identidad impue ta y
de tructi a' .30
Librar · de una id ntidad impue ta y de tructi a
para
oucault, generar una alt rnati a contra la fragmentación d 1

--

--

Tayl r, La pcl(tica el I reco11ocimie11ro. p.44.
1s Para analizar a i ndo e ta con ep ión de Foucau lt éa e al re. pe to l s planteamient . genera le. de Ln Historia de la u1c11ra. 1961: Vigilar y Ca tigar. 1975; Y
El orden del di curso. 1971 .
~
to efecto de poder del fa! o re on imiento on palpable . entre otros
mu ho ejemplo ·, en la margina ión y pobrela de la. omunidadc indígena en
Mé ic que han dado lugar, entre tra mucha e pre ion . . a 1~ lucha ~r, 1
r con imi nt d u diferen ia en un nte to -y proye to- inclus1v de na I n.
JO Taylor. lbidem .
' 1 ·•
diferencia de la di iplina que penetra el cuerpo - afirma P ucault-, la
nueva t ni a de pod r no dis iplinaria e aplica a la vida d lo hombre . o mejor.
no e apropia del hombre-cu rpo. , ino del h mbre , iviente. E te último t rmino
17

1O

fl w

ujet a
a m delización de l
bi p d re d la
31
ro demidad.
l cuidad d í" como forma d recup raci · n
de esa identidad implícito n u estética de la exi tencia, implica
para F ucault una actitud con uno mi. mo y con otro , que no e.
regida por I caprich sino por la oluntad y la raz , n d forma
que la exi t ncia d lo uj t . adquier un valor a partir de la
tran formaci · n que ello mi roo
tabl cen en u vida.
Taylor d crib I preces de r c n cimiento de lo que llama
la «identidad individuafuada» que e enera n l -j 1 ./ VIII y
que tiene en R
au u.no de u partidario. má uerte . u
romantl.Cl m
pue ro a la fría razón del ilumini mo- hará
énfa i en la &lt;&lt;VOZ interinm del e píritu human como v hículo
d tran formaci · n ) medio de autenticidad lo gu coincide en
los término má gcnerale con el individuali mo expre ado en
Foucault:
Rou au pre ota frecuentem nt la cu ' ti ' n d la moral
corno la at nci , n qu le pr tamo a una v z de la naturaleza
que ha · d ntro d no tr . menudo ta voz e aho da p r
la pa i n s que induc nue tra dependencia de l demás, iend
la principal J a111011r propre u rgullo. ue tra salvación moral
dependerá d la recup ración de un auténtico c ntacto moral
con no otro mismo . Rou eau ha ta U ga a dar un nombre a
e. te contacto íntim c n. igo mí m , má fundamental que
cualqui r pinión m ral, y qu
fu ote de tanta , l ía ·
content : le sentitnenl de /'e ·istence. 12
El id al d aut nticidad y ri inalidad que reivindica el
individualismo modern o ·gnifica n e ariamente l olvid radical
de l extern . Taylor liga e ta dcfen a de la autenticidad a la d • la
dignidad e encial de todo lo h mbr s n la cicdad. in t!mbar ,
aunque eguir la voz int&lt;!rna e n ce. ario n hay r e n cimient

yo

apre. a al hombree píritu (... ) tra. la ana1onúa políti ad I cuerpo humano in taurada
en el iglo X lll , a finale del mi mo siglo ve apare er alg que ya no ~ una
anatomo-polfticad I cuerpo humano. ino algo que y llamaría una bi política de la
especie humana.". Genealogía del rc1cirnw. Madrid. 1992, p.2 O.
12 Taylor. Op. it .. p.49.

l 1

�&amp;,l,mdi, l'itor fj,,

po íbl in dial .cidad, in pertura a la alterid d:
i querem comprender la íntima c n ·ón que e re entre
la identidad y d rec n cimi nt - ñala ac rtadam nt Ta) 1 rt ndr mo qu ornar n cuenta un ra o deci iv de la condki · n
humana qu
ha ,~uelt ca i invi ibl p r la t nd ncia
abrumadoram nt m n ló ica d la corrient principal &lt;le la
filo fía moderna. . te ra o deci ivo de la vida humana e su
caráct r fundam ntalmenr dialógico.
tr, o formamo en
ag nte human plenos, capac , d e mprendern a no tro
mi m y p r tant d finir nu tra id ntidad p r rn di de nu tra
ad qui ici · n d
nriqueced re I
human
para
expre amo . 33
a importancia d 1 1 n , j y la
era dial 'gica e. innegabl
en la e tética d la exi t ncia: 110 somos o/ros. sin los otros. La est · rica
d la . i t ocia qu defiende Foucault com vía d alcanzar la
abiduría d I tirfe de ¡,¡,.;,., c n i te en a umir la alt ridad y la

cxt rioridad d l otro. e trata de una ética ha ada n la d fen a
de la alteridad d la dif: r ncia del tro como m di para acc d r
a la v rdad d í. ·a erda&lt;l de í qu e la fuente d • la id ntidad
d l uj to m derno.

lII. Alteridad y e t · tica de la exi t ncia
n la e tética
la . i. tencia d uj t e e nviert en bje de
ar nc1on para í mi mo lo cual n impli a ca r en el nar · ismo
n I quieci mo contempla · o. e trata d 1 uj t que trab ja
obr í, qu e modela a í mLrno qu cr a a partir d • i mi mo
un arte de vivir
p r tanb que e nviert ·u vida en una bra
de arte, pero que ti ne d r ~ r nt a lo
... El cujdado d í
'tic en ·í mi
p r implica
relaci ne compl j con l
tr . , en la m dida o qu
ethos d la lib rtad
también una man ra de ocupar d · 1
otr • (... ) El etho.r implica a. imi mo una r laci · n con lo ocro ·,

i

en la m dida n que el cuidad d í hace capaz de cupar n la
ciudad, en la e munidad o en I relaci ne int rindi idual , el
Jugar ad cuad -bi n a para
trarura o para
tener relacion de amistad-. , d má 1 cuid do dt: si implica
también la relación con I otro en la m dida en que, para cuidar
bi n d í, hay que cuchar la. l cci ne d · un ma rro.
nece ita un guía un con. ejero, un amigo, algui n que no di a la
Y rdad. \ í 1 problema d la relacione c n lo
tro . tá
pre nt , lo largo d t do e t d :moll d I ct1idado de í. ' 4
Tayl r puntualiza her nt ment el !u ar que ocupa la
comunidad en r !ación con la pr ocupaci · o d í:
e itamo
las r ·lacione para r alízarn
n a. í para definirn
o
podemo pre cinclir d la comunidad pue ella e part d lo u
reconocemo como parte d nue era 1d ntiJad, d (&lt;qui· n .
orno &gt;&gt;, i
rarlo e_ ubicarno en el ideal m n Jógic .\6
o te punto d nd e r concilia la dimcn.1 · n indi"~dual \'
colectiva en la constitución d l yo, e posibl enrone
o tenc.r
que t pr e
pu d er como la bra d are , r dirigido a un
fin e p cífic ; laborn.ción pr pia mediada p r mi r laci n
con 1
tr :
"Mi hel Foucault. "La élica del ruidado de, f 1·01110 prác1ic,1 de /(1 libertad". en
fatética. ·ti a y Hermenéuti a, Paid . , 2000. p.400.
1 ' O¡,.Cit .. p.54 .
"El ideal monol gico subestima gravemente l lugar que ocupa J dial gi en
la, ida humana. Quiere confinarlo todo lo que. ea po ·ible.a la éne ·1.·. Olvida cómo
nue tra con pci n de lru. co a~ buena, d la vida puede trans~ m1a~ r gozarla~
en común e n 1 · pe on que amamo·: cómo alguno bienes ólo quedar na
nue tr al anee por medi de e e goce en omún··. Ibídem.
· "LA Jomia mi.11na de mw obra de arre 11111 .\tra II cura ·ter{ tira de alr.:o
dirigido". Tayl r, Op. it., p.5 En otro espa 10 Fouccw/1 Jw expre ado: .. ólu e
puede derivar, en mi opinidn. ww on~ecue11 ia práctica ele 110 concebir al w, como
u11 eleme1110 dada " priori: no.1 tenem(I que crear a nosotro mi. mo c~mo 111,a
obra de arre ( ... ) ¿ o puede la 1·ida de 11ulq11ier per ·(mu com· rtir e en 11,w obrtJ
ele ane? ¿Por que 111w lámpara o una caJa p11ede11 ser"'"' ohm de art r 11r1 11m
i•idu 110? ... On the en aJogy of ethics: n Overvie, of
rk m Progre.\ . . citad
por I ehama . El arte de v1 ir. Refle 10n ~ocrática~ de Plat na u ult. 2 5,
p.274.

aylor. Op. i1 .. p.52.

182

'1/J

18

�Rn/,;,u/o /ll(o.&lt; Tfotit1

... el qu yo d cubra mi propia id ntidad no ignifica que yo
la haya elaborad en el ai la.miento ino que la he negociado por
medio d l diál
, en part abierto, n par e int rno con lo
demá . Por ello el de arr llo de un ideal de identidad que e genera
internamente arribuy una nue a importancia al reconocimiento.
Ii propia identida.d d p nde en forma crucial de mi r lacione
dial' gica con lo · demás. 38

Conflictos de la política de la diférencia
En Taylor la afirmación d la política de la diferencia atravie a
por la p lémica contra el liberali m r presentado por John Rawls.
l punto de partida d
ta divergencia. estriba en la opo ición
c munitari ta a la prioridad d lo ju to obre el bi n que deriva
de la neu ttalidad que Rawl adjudica al
tado · que en ci rto
m do lo hac perman cer al mar en de la disputa moral.
Haciénd e eco d las te i liberale Rawls di ocia la id a &lt;le!
bien el, lo fin del tab1 cirni nto de una comunidad. Aunqu
parte del r conocimienr d la pluralidad de valore y pr ci amente
por e o po rula que no e po ibl un acuerdo racional obr 1
valore qu deb
guir una comunidad. Para Ra" l la razón no
pu de establecer 1 fine moral del hombr , pue la pluralidad de
las concepci n del bien hac impo ible un acuerdo. La razón n
cambio que e atribut que e do lo hombres campan n, e capaz
de tablecer un acuerdo
bre lo que e la ju ticia y lo
procedimient raci nales para re olver lo problemas.
. . .
El punto de vi ra comunitarista repre entado rTayl r ret\'llldica
la prioridad del bien obr l ju t . iguiendo una tradici · n u_e e
inspira en Arist · tel Taylor e ubica en la idea de qu la comuru~&lt;l
procura &lt;la vida bu na". in embargo, plantear un modelo de vida
buena no puede r po ibl de d una po tura qu ignora la
particularidad d cada cultura y ciend a univer alizar 39 -y
Taylor, Ibídem.
.
,.
rib Taylor: "Con el t.nír ito del honor a la dignidad obrevrno la poht'.ca
del universali m que ubraya la dignjdad igual d todos lo~ ciudadan y el conte~1do
de e. ta politica fu la igualaci n de lo derecho y lo título ", p.60. e •~ta aqu1 del
universalismo ab tra 10 liberal que iguala a todo lo individuo independientemente
}8

l'I

1 4

uniformizar- el reconocimi nto sin di unciones:
Por contra te ( ... ) el de arrollo del concepto moderno de
identidad hizo urgir la p lítica de la diferencia.. De de luego,
también é ca tien una ba univer alista que causa un traslape
y una confusión entre amba. Cada quien debe er reconocido
por u identidad única. Per aquí el rec nocimiento significa
tra co a. Con 1a política de la dignidad igualitaria lo que e
e tablece pr tende er univer alrneme lo rni mo, una cana ta'
idéntica de derecho e inmunidade ; con la p litica de la
diferencia lo qu pedimo que ea reconocido e la. identidad
única de éste individuo o de é te mp · 1h cho d que di" tinto
de tod lo d má . La idea es que, preci amente, e ta
condición de ser di tinto es lo que e ha pasado por alto, ha
sido objeto de glosas y asimilada por una identidad
dominante o ma oritaria.411
¿
e preci amente e te e fuerzo el que de ple a oucault
al afumar la v lumad libre de configuración del uj to un alegato
a favor del reconocimiento de e ta cliferencia? in embargo
FoucauJt e acu ado d r lativi ta e incfüi.duali ta41 porqu e ha
negado a tabl cer también a priori, lo fin moral a lo que
ued · deb a irar un individuo sin d jar de r conocer u

de que en la vida ocia! 1 diferen ia i ne,
iale pcn.i tan y afecten la vida r al
de lo individuo .
40 /bid .. p.61. La negrita
oa nue 'tr ,
• 1 También es frecuente encontrar afirmaci ne. que ~o tienen que FolL aulL se
pre upa ·obre todo d la defen ad~ un Lipo de idenudad. la horno exual y. aunque
e to ea cíe . no creem · que e limiLe a un grupo en particular de ser humano.
sin que u alegato se clirige al derecho que todo lo h mbre tienen de configurar
su propm indi idualidad. 1 re. pecto e ·cribe Nehama.: ··Fou aull pensaba que
había creado un yo una ida que podría ser irnportant para otro como él. Y
aunque no e dirigió a una audiencia amplia. a todo el e tado como creí, que lo hubía
hech ócrate .e tabac oven idoque uproye todcau1ornodclación.el·cuidado
de . í'. podría . ervircomo model par diferentes grupo y tra minorío~ opnmidru.
que, por la repre ión que ·ufren en el mundo de hoy. no pueden hablar con voz
propia", Op. ir .. p.32 .

185

�Rn/11111/n PmJJ lfom

hi toricidad· esa e también la fuente d su upu to nihilisnl0. 41
Al rebatir la idea de una ju ricia neu al que se erige por encima
de la diferencia ' a partir del divorcio entre la e fera pública y
la privada, Tar lor des1JJitifica, al igual que oucault, la ba e
político- jurídica y la ideología de la ·ociedad ro derna: "Por
con iguiente -e cribe en La política de la diferencia- la ociedad
upuestamente ju ta ciega a la diferencia no ólo inhumana
(en la medida que uprime la · id ntídades) ino también, en una
forma sutil e inconscient , re ulta sumamente di criminadora".43

Ética reflexiva y estética de la e:,dstencia
En la in estigacione d la antigüedad grecorromana qu 11 \'a
a cabo para desarrollar la ba e de u estética de Ja existencia,
·chel ~oucault n pretende calcar lo principio ético que
encuentra, , ino e tablecer problematizaciones. 1 pr blema de la
ética siempre riene un carácter reflexivo para el hombre por lo
tanto no puede fundarse obre una base modélica a prio,i. e
trata de analizar el
ntido de la práctica morale y ·u
tran formación hi tórica.
Apoyado por u noción de t oda como 'caja de
herramienta " 44 F ucault e preocupa por fundamentar una
hermenéutica del ujeto entendida como la relación d 1yo con
la ,rerdad, ba · o la cual apa ecen distinta forma de
'l "Me iento muy rgull o - re ponde oucaull a su.'&gt; crítico - de uc algunos
pien en que oy un pelignJ para la salud inicie tual de lo e tudiante . Cuando en
1 actividade intelectuale e empieza a pen ar en ténnin de alud, me parece
que hay algo que e tá mal. En su opinión , a partir del momento en que oy un
cripto-marxi ta. un irracionali ta. un nihilista. soy un hombre peligro o",' erdad,
indi iduo y poder·. entr vista con Michel Fou ault, 25 de octubr de 19 2, en
Terno/ogías del yo , p.147 .
" lbíd. , p.67.
04 "La teoría como caja de herramienl, quiere de ir: a) que e trata de con msir
no un istema. ino un in trumento; una lógica pr pia a la relacionei; de poder y a
la lucha qu e compromet n alrededor de ella : b) qu esta bú quedan puede
hacerse má que poco a poco. a partir de una reflexión (necesanamenl hb,tórica,en
algunas de su dimen ione ·) ·obr ituacionesdada ... Podere y estrategia~ , 197 .
p.164. Citado por Miguel orey, Lectura de FoucaulL. 19 3, p.9.

16

ubj tivizaci ' n en la que el individuo
r conoce y e
pr blemaciza. Dicha cue ción implica al mismo tiempo una
preocupación epistemológica por la verdad, pero no en un sentido
clá ico, metafi ico ino por ' un análisi d lo jue
d verdad
(... ) a tra é de los cuale el er e con ticuy hi tl ' ricam nte como
experiencia es decir, como poder e deberse r pensado' :"5
Para realizar ta hermenéutica del yo en la anti ·· dad, ~ ucault
e cupa d las refl xi n a ociad a un tipo d práctica particular,
r pre entada a partir de la problematizaci ' n de la prácticru del
cuidado d sí'' (epime!esthai satou), entendida como un principio
filosófico que implica una práctica de la libertad ' t:ica.
Para lograr una confrontación po itiva con l afu ra con la
alteridad,
n c ario qu l
ujet d arroll n un correct
· gobi m de si".
tratad la · tecnología del y " cuya función
. encial e contribuir a dicha tran formación, 46 a una práctica ascética
por medio del cual poclam , realm m in talam en la lib nad:
... tecnología d l y que p rmiten a l individu e~ ctuar,
por cuenta propia con la ayuda d lo otro ci rto número de
operacione obre u cuerpo ' alma pen amiento. e nducta, o
cualqui r forma d
r, bt ni ndo a i una tran formación de sí
mi mos con el fin de alcanzar ci t
tad de felicidad, pureza
abiduría o inmorcalidad. 4Foucaul t parte del análi i d I concep o de placer (aphrodi.ria)
en recia y de cubre que en l mundo gri go la reflexión moral
n la atadura del individuo a un
no se centra en lo pr hibid
má bien a un ejercicio de
código de moral pr crit
y lo limites d lo placer . De
medicación en tomo a lo u

r

;i Michel FoucauJt. Historia de la sexualidad, v.2. El uso de lo pla ere , F E.
Mfaico. 2
, p.10.
• -16 e trata "de la po ibilidad d hacer d la übenad una cue. tión práctica y no
implemente fonnal. una libertad d I acto , de I imencione . del de eo, ·ino la
libertad de e. oger una manera de . r". Joh.n Raj hman, ··Fou ault. la ética la
obra•·. en E. Balbier et al. Mi hel ucaull. fil ofo. edisa, Barcelona. 1995 ,
p.213.
.-i 'li he! F u ault. Tecnologías del yo. Paid
, Barcelona. 1990. p.48.

187

�f&lt;r,/m11l11 P,,w Horio

e ta man ra la práctica de la aphrodisia e convierte n un arte y
n o un sil: tema de ujeción. El resultado
que la m tal ya no
fundam nta bajo una óptica re tríctiva, exterior, sino que parte
d dominio qu el sujeto es ablece obre su propia ex.i t ncia de
man ra activa al realizar us eleccione . dominio de í implica
un trabajo cático de amo-transformación coro condición para
la libertad, pue : ' e trata d determinar preci ament contra
qué d bemo luchar para lib ramo y ante todo para liberamo
de nosotro mi mo ". 4
La estética d la exi tencia reconoce que lo sujeto no pueden
dejar d mantener una relación de exterioridad con el poder &lt;le
los otro · in embargo, de d su pr pia condición, el uj to puede
er capaz de a umir el p der de de el gobierno de í mismo'
pues este r pre enta una práctica reflexiva de la libertad. La e fera
de la iotcr ubjetividad es a la vez la fera del reconocimiento.
El alar d e te r auténtico que implica el " obierno de si
mi mo ' atravie a también por la práctica de la verdad (parresia),
que implican I alar d l ujeto en la d fen a d aquello en lo
que ere arrie gando incluso u pr pia integridad física frente al
pod r: "La parresia, por tanto e tá vinculada al valor frente al
peligro: requier el al r d decir la erdad a pesar de ci no
peligro. en u forma e trema, decir la verdad tiene lu ar n el
jue o de la vida o la muert '. 9
La parresia e una manera, para Foucault la má auténtica, de
e cablecer nue tra relacione con lo otro . Taylor p r u parte
ha iosi ti.do en que Ja política del reconocimiento tiene e mo
precondición La verdad en la relaci nes de 1 s sujetos y de la
comunidad .
en el College de ronce, "Le courage
En el úlcim d
d la verité' (19 3-19 4), · ucaul ab rda e re a p cto com

•~ Jolrn Rajchman. Op,Cit. , p. 215.
,, Michel Foucault. Di1·c11r, o y verdad en la allligua Greda, Paidó . Barcelona.
2004. p.42.

con u tancial a toda tran formación d l , ujeto i ndo com
·eñala Rajchman, el te/os de la e tética d la exi t ncia. 50 En l
jue o de erdad por lo cual el ujeto se con ti.tuye y po ibilita
hacer de u vida "una obrad arte", la parresia aparece com la
critica · la autocríti.ca nec aria del cuidado &lt;l sí · d 1
tr

ya que:
una actividad verbal en la que un hablant expr a u
relación p r onal e n la verdad • arriesga su pr pia vida porque
reconoc l d cir la verdad com un deb r para m jorar o ayudar
a otr per ona (y también a í mi mo). ·n la parre fa el hablante
hac u d u libertad · e cog La franqu za n lugar d la
per ua i , n, la verdad en lu ar d la falsedad cl ilenci , el riesgo
de muerte en lugar d la vida y la eguridad, la crítica en lu ar d
la adulación · el deber m ral en lugar del propio int ré y la
apaúa moral. 51
, n resumen, la tran formación de f implica un nuevo art de
\1.\'ll' y una actitud ética definida en relación con las circunstancia
que r dean la pr pia · cencia, en la que el ujeto e capaz de
guiar e p r su pen amiento , definir en el ejercicio reflexivo y
en el marc de la colectividad que también l constitu 'e la
,·erdad qu da ntido a u acción en el mundo.

Iv. Entrecruzamiento finale
La afirmación del multiculturalismo como h rizonte d la
relacione humana y la defensa de la olidaridad como medi
de realización d la p t ncialida&lt;l d lo ujeto en la vida
comunitaria parecen er pr mi a c mpartida p r F ucault
Taylor.
l filó oi canadi n e ha trazado la ruta d
a identidad

r

,o "El objetivo de es1.a tr:msfonnación abierta e la práctica de decir la verdad.
que una · iedad no puede ni regular ni hacer callar. e · la beUez.a de un ne go de {
mismo. es una actitud crítica re pecto de lo que no · ocurre y &lt;&lt;un de affo a todo
fenómeno de domina ión&gt;&gt;. Rajchman. Op.Cit., p. 214.
~1 Fou ault. Discurso y Verdad en fa anti ua Greda . p.46.

1

9

�describiendo la g ' nesis de la fuentes del yo, pue considera que
ésta n o pued
er compr ndida sin relacionarla con la
valoraci ne que lo sujetos concr tos hacen d lo que consideran
la vida buena. E te principio actúa com o una fuen e que
amalgama a lo hombr en ociedad; sin embargo, Ta 1lor señala
que la filo ofía moral contemporánea se ha olvidado d e re
pnnc1p10:
E ta filosofía moral ha tendido a centrarse en lo que e
correcto hacer en vez de lo que es bueno ser; en definir el
contenido de la obligación en vez de la naturaleza de la
vida buena; y no deja un margen conceptual para la noción
de bien como objeto de nuestro amor o felicidad ( ... ) E ta
filo ofia ha atribuido una visión exigua y truncada a la moral
en un sentido estrecho y también a todo el abanico de las
cuestiones incluida en el intento de vivir la mejor d las vi.da
po ible . Y no sólo entre los filósofo profesionale , ino
también entre un público más extenso. 52
1 reclamo de Taylor a la filo ofía contemp rán a e u
de ap o de lo problemas real d l hombre de la e fera de la
cue tio ne enea qu on el marco real de u acción y de . u
convivencia con los otros. e ttata en c incidencia con lo que
Foucault xpre a de las artes del vivir. p r ro dio de la. cuales el
su j to se configura como tal que inc.lu en a umir diferente.
valoracione moral . Ta •lor menciona en forma explíci ta al
respeto a la vida, la in tegcidad y el bienestar" ,53 como un con junto
d mandato morale que persi ten en la hi toria humana y que
cumplen un papel fundamental en la interíoridad del ujeto. in
embargo Taylor no plantea en modo alguno una metafísica de la
ubjetividad o "una ontología dada de lo hu.mano". 54
no de los punto obligado a revaloración de la crítica de
Taylor a oucault s sin duda el inclividuali m au orreferencial
Fuente del yo, p.17 . La negrit
Op.Cit .. p.18 .
s.i lbld. p.19 .

si

on nu tras.

53

lCJO

qu encuentra en su isión contraepifimica de la modernidad. Hemo
so tenido que, al final d su ,;-ida, oucault realiza un
de plazam.iento en u vi ión p imi ta del yo, e e mismo qu
había di uelto en su i i · n antihumanista y que lo condenaba a
er la mera expr sión del poder. Un ac rea.miento a e ta nu va
óptica la tenemos en u en ayo ¿Q11é es la ilmtración?,55 donde a
partir de su análisi d la po tura kantiana, upera e ta noción
re trictiva de la modernidad. Al re pecto opina
bruna :
¿Por qu ' el cambio? Mi propia opinión al re p cto e qu
anteri r pe irni mo de oucault e debía en parte a u inhabilidad
para imaginar quién s beneficiaría de nue as formacione
aciales e ioclividuale . Por momento e cribió como i no
existiera ese quién tomando quizás u propia idea de la di olución
del uj ro dema iado literalmente· si los individuo simplemente
son lo juguetes del poder, nada que ellos hagan puede producir
un real · duradero cambi en la continua guerra de fuerza má.
allá de u control con ciente. 56
in embargo en los último año de su vida Foucault e &lt;ledic ·
a repen ar la idea de e t sujeto bajo la égida del p der, d tal
fo rma que llegó a descubrir en e te mi. m la fuente po ib1e de la
tran gre ión. 5~ Si la modernidad ha ejercido poder sobre la vida,
con trolándola, vigilándola, ordenándola en dü;po itivo ,
si Foucault, Michel. '·Qué es la ilu tración". en E. téüca. Ética y Hermenéutica,
Vol.íll , introducción, lraducción y edición a cargo de Ángel Gabilondo . Paidó •
Barcelona. 1999 , 474 pp.
~ ehamas. Op.Cit .. p. 272 .
"' "'Lo, último ' e crito de Fou ault-L' u age de plaisirs y Le uci de soi ( 1984)dcnotan una preocupación prá tica decidida: comribuir al po~ible e fuerzo de lo
individuo por encamar nuevas form de ubjetiv1dad, im:duc tible a I efecto de
poder. De prenderse de la formas de ubjetividad que el Estado las in titucioae
impusieronalo individuo .durante igl , hapasadoa runcomeud éti oyte ' rico
de prim r orden. Tal propuesta práctica no upone un proyecto moral univer;al sino
una sugerencia de concepción estéti a de vida. La individualidad deja de ser el con.strn LO
de rela ione extem al individuo. para ser, por el contrario. con iderada como la
materia prima de un trabaj rutí ti o infinito. cuya inag table renova ión escape a
causalidad hi Lórica alguna·· .Julián Sauquill , Michel Foucau/t, una filo.1·ofia de la Acción.
Centro de Estudfo Con titucionales. Madrid . 1989. p.39J .

19 1

�Ri,lat1dt1 Pkn.r Bo1To

reduciendo al u· to la ética ~orno arte de exi tire lapo ibilidad
d con9ui ta de la lib rtad, d ruptura con lo podere modélico :
' ... toda f rma de poder d d el nu va punto de vi ta de
F ucault -apunta 1 ehamas- conti ne la potenc1a para u propia
de tru.cción )'ª que toda prohibición (... ) crea la p sibilidad de
nuevas tran gr iones' ."'
trata n el ca d Foucault de una
fuente d ree11peració11 del uj to que no e entendido com unidad
má allá de la hi toria, sin e mo un •o cambiante un e n tructo
hi. tórico donde int rvienen diver a fo rzas }1 no ól el poder.
n ujeto qu crea por él mi mo la po ibilidade de con truir
u libertad est'ticam nte.
Ta lor y oucault pronuncian a u propja manera en contra
del uj to destncamado· e qu en la ref1 xión fil sófica m dema
para al individuo de la comunidad y lo enci ra en u propia
razón. En c ntra de e te ' male tar n la cultura" qu produce l
lvido d la ,,ida comurútaria Tayl r pr pone el horizont de la
multiculruralidad como apertura a 1 div r idad al interi r y al
exterior de la, propia cultura y propone una d feo a inclu ente,
no limitada, ni simulada como fals reconocimiento, de ahí , u
crítica al individuali mo que cree encontrar en oucault del que
ya hemos dado cuenta.
A lo larg d u ida filo ' fica Foucaulr trató de recon truir
críticamente la ba e del pro · cto m clero , no simplem nte
para d nunciar lo m do de ujeción d l yo ino para
fundarn ntar la nueva condicione que podrían a umir la
prácticas d la libertad de I s ujeto . furió ju tament cuando
el mundo comenzaba una vorágine d cambi en t do h
'rdene que, entr otro vento llevarían al replanteamiento
del probl ma de la. id ntidad s r d la cultura a ni el global. in
embargo e p ible encontrar en u text al igual que en Taylor
una defi n a férr a del derech d lo uj t a constltutr Ya
r lacionar e d una man ra no re, tricti a, d l valor d la

5

dif: r ncia su última lectura de la Ilu tración y de la propia
modernidad, a gu promeúa la «lib rtad igualdad }' fraternidad»
de lo ujeto quizá lo llevó a ello, aunqu d j • muchas pregunta ·
en eJ air que todavía e p ran re pue ta.

eham • Op.Cit., p.273.

192

193

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194

195

�LA INFLUENCIA DEL LIBERALISMO
EN EL PENSAMIENTO POLÍTICO
DE MARIANO ÜTERO

(SE GUNDA

PARTE)

Ramón Arturo Sánchez Delgado

L\ l~FLl'El-:CI,\ DEL UBERAUS~[O en el pensamiento político de
Mariano Otero se encuentra reflejada al traYés de sus obras en
cuatro aspectos muy importantes como se exponen a
continuación.

La independencia
Veinte años después de disipada la lucha por la Independencia,
en 1841, en la ciudad de Guadalajara, Otero celebra la festividad
cuando tiene la oportunidad de pronunciar el discurso del 16 de
Septiembre, el cual le hará brillar en su tierra natal por primera
ocasión. Festeja el comienzo de una nueva época para México;
una época de libertad y más justicia, donde la igualdad social
empieza a vislumbrar como un sueño que se va haciendo realidad:
Sonó pues, la hora de la libeltad de las 11acio11es hispanoavmicanas,y
e11 México el 16 de Septiembre de 1810 fue el pri,ner día en que la d11/ce
palabra de indepmde11cia resonó en nuestro oídos. (Mariano Otero II,

1967:412)
Para Otero es el tiempo en gue las naciones
hispanoamericanas, con una experiencia de coloniaje muy seme-

197

�R.11///Ífl

jant , e van acudiendo el yugo de opr ión e pañ l.
pe ar de lo enemigos d 1 movimiento, corno lo grand
funcionario ci il , el alto el ro y lo rico comerciant , la cau a
de la independ ncia era una n e idad de la gran masa de
poblaci, n qu e d ba ·a en la mi ería:

Se hacía sentir sobre esa 11111ltit11d desgraciada q11e poblaba los campos
y las cü,dades rons11mié11d0Je e11 el trabajoy en la miseria para saciar fa
codida de sus a1JJos (. . .)-y sobre la clase media de fa sociedad donde
residían fas l11ces, la moralidad, el deseo del progreso. (Otero II
1967:413)
... stas do da e , últimas para el gobierno fueron la primera
que
lanzaron a la r olución emancipadora.
Para tero libertad e igualdad n do derecho humano
fecundo que empiezan a concr tizar en el pueblo d
éxic
para eguir la marcha d lo pueblo libre
civilizado , sin la
influencia noci a de la anarquía, ni de fanati mo
Oter
con idera, in embargo el cristiani mo como una cr encia
mio ntem nte lib ral d mocrática (cuando 1 da un matiz
religio o a u di cur os) la cual es una ba e de apoyo para los
valore que e han mencionado:
La libertad, hija de fa justicia y c0t1Jen•adora del orden; fa ;gua/dad
el más precioso y jemJJdo de los derechos hHmanos, se establecerán

r

sólidamente, au iliados por el cristirJttÍSlllo, Cl!)'O espfrit11 es efJJinentef!lente
liberalJ' dtmocrático. (Otero II, 1967: 416-417)
Lo pueblos de ... uropa, mientra tanto, no han podido lib rarse
d las monarquía aristócratas y, para cuando se democratic n,
el nuevo mundo de Hi panoamérica erá repr ntant de sta
nu va etapa. En arte América ya
taba dando la igualdad
producida por elem nto fijos e incambiable .
ncluy u
discur o con esta palabra :

La libertad, hfja de las luces, es tan perdurable como el espírit11 h11111ano.
Todas las pasiones del numdo n1oral 110 podrán destruirla ja111ás y la
humanidad marcha sin tropiezo a la perfectibilidad. ( tero II, 1967:

lrt11ro \ti,1,he~ /)rbt1áo

n la ciudad de léxico a donde acude com diputado al
ongre o, tero nuevam nte deslumbra en oca ión del fe t ¡
de la lnd pendencia, el 16 d epti mbre de 1843 con un di cur o
en el cual analiza con má profundidad el magno acontecimi nt .
Trata d encontrar l principio reale y uniYer al que mu \' n
a lo er humanos a u independencia y é tos n l derecho
del hombre.
La nueva idea agitaban a uropa y, al mi mo tiempo, e
formaban tra n ce idadc qu impul aban a la lucha contra
la institucione en ejecida . Por otra parte la R forma iniciada
también en Europa, in adía el orte de nue tro contin nte
poniendo a di cusión la grande verdad s de la religión
con tituía además un impul para qu lo h mbre buscaran
in titucion política en ba e a us propio derech .
Para fariano Ot ro el movimiento d lndep nd ocia n fu
obra d la casualidad ino qu obedecía a una cau a má grand
y univer al: la emancipación de la
p cie humana. La
Independencia extinguía para i mpre la funesta di. tincione
que han dividido a lo ' pueblo en do raza la una de eñor y
la otra de esclavo .
Lo principio proclamado de d épocas remota contienen
los d r cho aut 'ntico de la humanidad, l cual s con tínúan
la rdadera cu tión de la Independencia:
La hºbe,tad del pet1sa,JJimto lo liberlad cilil. la libertad política, la

libertad religiosa· e11 1111a palabra, la libertad radical coTJJj)leta de la
especie h11t11atJa, sandonada por el dogv1a de lo igpaldad. (Otero ll,
1967: 470)
John Lockehabía analizado la unto de la libertad del hombr
en 1690 atribuyénd la a una l y natural:
La libertad natural del ho111bre consiste en no 11erse so111et7"do a 111i,g1í11
otro poder sl(perior sobre la tierra .Y etL 110 encontrarse bajo la ro/Jmtad_y

la 011/oridad legislativa de nin tÍIJ hombre no reconociendo otra I~• para
s,, conducta q11e la de la i 1at1m1leza. (L cke 1963: 49)

418)

19

199

�!{¡ 11ñ11

El p obl ma, in embargo radicaba en dar olución a lo
conflicto
diferencia que surgieran entre 1 hombres en tal
e tado de atutaleza. L cke explica que hay dificultad n cuanto
al ca tig de la tran gr ·one de lo hombre en el estado d
naturaleza cómo e ca tigarán, y quién lo hará· ante e ta ituación
expone: Concedo sin difa11ltad que el poder civil es el remedio apropiado
paro los inco1111e11ie11tes que ofrece el estado de ~afllroleza-. (Locke 1963:

39)
--. o e te ca o L cke se refi r a la libertad del hombre n
ociedad en la cual hay con entimiento de todo para organizar
al E tad aunque d t da forma d fiende que el hombre d be
r libre de todo poder ab oluto y arbitrario.
cke 1963: 50)
i concib Locke que la ociedad y el poder p Jitico se crearon
p r c n enio de todo u integran e para salvaguardar su
pr pia libertad
l derecho obre us bien .
P r u parte M nt quieu atribu e a las le 1e. qu la ci dad
ha elaborado la garanúa de la libertad , la igualdad: En la

at'l(raleza los hon1bres 11ace11 iguales- pero esa igt1ofdad no se lllantie11e.
La sociedad se la hace perder sólo vttef/letz a ser ig11ales por los f~)'eS.
( harles L uis M ntesquieu 19 5: 76)
font quieu
admira d lo, ignificado que e han dado a
la palabra libertad y d la impre ión que ha cau ado e te
conc pt al píritu human . Entr las di tintas idea que in cribe
d taca las iguiente : i.\Ítlchos entienden que es el privilegio de no ser

obernados niás que por 11n hombre de s11 nación y por sus propias fe •es.
1onte qui u 19 5: 102) Argumenta lueg qu n t entido
la lib rtad e da rná bien en la d mocracia , qu e dond el
puebl ti n má facilidad para hac r ca i d lo que quiere.
Juan Jacob R u seau d fiende que un pu blo debe recuperar
u libertad cuando la ha perdido, pue t qu la fu rza no
con tiro, ningún der cho,: nadi tiene p r naturaleza autoridad
bre u m jant
" tanto q11e 1111 pueblo está obli ado a obedecer '

obedece hace bien, ta11 pronto co1110 puede samdir el 'ligo y lo sacude obra
mefor alÍ11, pms recobrando sr1 libedad: (.. .) pmeba que Ji,e creado para

2

1rluro \antl,rz, r&gt; had,,

disfmtar de ella. (R u seau 19 5: 3)

Con e ta idea
xpre a n pro d la libertad con
da autoridad l gítima está ólo en

ind pendentista , Rou eau
la idea de qu la ba e r al de ti
la convencione Cada 11no pone en co1mít1 s11 pmona , todo s11 poder

hqjo la supremo dirección de la 1oh111tadgeneral)' cada ,11iembro considerado
como parte indivisible del todo. ou eau 19 5: 9)
Llbertad igualdad on dos concept
obr lo. cuale l
1

Liberale clá ico
ck , font quieu · Rou eau ataron de
dar una explicación amplia de de u
rígene y cómo han
influid en la
ciedade exi tente .
Ti da e ta conc peí ne n
n de, c n cicla para tero·
para él la república clero crática e un hecb con ·umado mientra
rant , el mundo feudal va quedando atrá y la democracia
empieza a e tablecer"e en la ruicione progre i ra . En • féxic
'ª no tenem ni nobl ni eñore de derech di\·in. . 1\1 finalizar
u di cur. o ter manifie ta una fe particular en el '
reador y con er ador de la
ci dad humanas' . ue rr
destin
la libertad y la dem cracia e p r v !untad divina ,z

gran designio providencial se esta realizflndo setiores, , es risible cómo lo
n1ano de Dios le1 a11ta en el 1111ero n11111do el in1pe1io de la de111ocracia • de
la libertad. ( tero Il, 1 67: 4 4)
1

in mbargo, la fe de t r
e mue tra &lt;le pr vi ta del
dogmaci mo d una i ) ia dominante en ➔ uropa. L lib rale
por lo neral, n
han pu to a creer en Di _ y en lo principio
vitale de la reli · · n pero dei ndi ron qu la forma d creer
deb
r libr (lib rtad reli · • a); e te principi finca us raíc
en la reforma religi a del siglo~'\ l.
uand
ero cribe su Ensl!J'O, n l 4_ u crib a la das
populare en ma a a fa,·or de la Independencia, p ro el
lo
opu to eran la da e alta que e manife taban en e otra La

clase 111ds 1111111erosa (... ) en C1I •a tJJl!)'Or parte e:-dstlan profimdos rec11erdos
de odio y de ,,moanza estaba si11 d11da, en e ·tremo dispuesta a lrmzarse
et/ 11na l11cha qJJe su ralor salt·aje
la /)/iseria di s11 vida 110 le hadan
teme,: ( rer l, 1967: 3 )

201

�Rawi11 Art1Hv la,uht'!(

Como contra pacte
notabl de la órdene maná cica y a lo comerciante que
ejercían el m nopolio; de tal suerte que e entabló una lucha de
lo privilegio o ntra lalih rtad· d lo poco contra una multitud
que finalmen e lle ó a la vic~ ria.

La ociedad
Para 1 47, cuand
onsideracio11es, tro n ayo
fundam ntal que n da a c n er la ituaci · n d la ciedad
mexicana de u ti mp la cual analiza de nu v el prop ' ito e
elab rar un ¡uicio má certer y ju to bre la p blaci 'n mexicana
que aquél que se había divulgado en el extranjero como una raza
degen rada y cobarde. La población d Méx.ico en u ma 'Oría
permaneció e tática ante la
rra con l E tad
nido d bido
a la circun tanda d d igualdad • desord n que pre alccían
n l intern . 1 Carian
ter 1am nea I hecb d que lo
mexicnno t da ía n n haliam pu to n paz, ni hallamo
tomad el rumbo hacia la e ne rdia y el pr r
: En los l'emte_¡r

seis 1.1.1los q11e han transmrtido desde qlfe se hizo lti Independencia se ha11
ensqJodo todas las formar de obierno; pero cov,o esos enStJJ'OS 110 han sido
real111ente sino de palabras( ... ) el país bo sido precipitado dio a dfa n m
destrocció11. ( tero I, 1967: 111)
Faltaba e ·tabílidad
cial· tal parecía qu lo me. icano
e tába.mo má d bilitad
y di\"ídid
qu I día n que n
acudimos el g col nial. • la pinión en ral n otra nací n
era qu I s mexicano n teníam la capacidad n ce aria para
bernarno por n ·otr · mism .
Para iariano t r una vez qu e on um ' la Ind p ndencia
t davía qu daba la par e más dificil de la bra que c nsi tfa en
la regeneraci 'n política de la ociedad para lo cual era
indi pen ablc organizar un obi rno que no ruviera otr prop · it
que 1 de p curar el futur bi n tar de la n ción. Habría que
ducar y m ralizar al pu bl · corregir abuso y p "vil · qu
oda, ía a ornaban del i tema e l nial; eliminar la traba a la

202

l&gt;d

1,

agricu.1 ura y c mercio, que n s entonce. e e n iderabao como
única fuente, d la riqu za r, n fiu, abrir franca un pu rta a
todo l s hombres indu tri os del mundo que quisieran ,enir a
e tabJ ·cer entren otro , bim persuadido de que lo pni,mu necesidad

de es!~ país desierto es hacer 11mir a él mltl ca11tidod dé pobladón activay
labonosa q11e, co11 stt acción · 1110,imimto hagaJmrtijicar todos los '(JlldeJ
y licos ele111entos que recibió de las 111onos del readrir de la 11al11roleZfl.
( ro I, 1967: 134)
Mariano tero nota en u E11sa •o un primer fenómeno cial,
} e la exi rencia aún de familia nobles y priYilegiada dueña
de e. n iderablcs parte d 1 territorio nacional con un p d r
eme¡ant al de la arj t era ía urc pea . on esta con. ideracióo
c m tta fond
tero pr ee una expLicaci · n . obre las das
ocia! en f 'xico en aquella ·p ca.
tero de cubre en us e tudi .
br la realidad me, -icarut
qu la clase
cial en México e cla ifican de acuerdo a la
organización de la pr piedad.
br e ce fundamento asienta • u
t i matcrialL rapara .·pli ar e la ,·olución hi tórica d ¡¡fé. ico
Y la estructur. d la oci dad mexicana. Por ejempl , h bía
propietario. de finca. ru rica que c n tituían una da. e in
influencia d bido a la p breza en qu e n ontraba la a icultura.
in . mbarg , para ter cxi cía una diferencia c n mp cto
al trabaia&lt;l r d l camp y e que n había e a di, isión d ·a allo.
r hombre libr c m e daba en • uropa, sino que la relacione
d trabajo ran la mi rna para un senur n bl qu para un
propietario d una finca. :.. d cir, no e daba e. a n·idumbre
de e clm itud que hac, de un h mbr la propiedad de otr .
ntábamo aún con un paí d ti rra fértil londc pronto 1
trabajo del labrador fue e mple amem libr . Qujenes e
ca ideraban baj útulo~ de conde , bar n ) marqu se , por
1 regular d jaban u · propiedade en man s d · admini. trador
para ir a vivir h lgadament o las ciudad capitale ) di frutar
olo la influ ncia que le daban :u renta . La ar1 e cracia
m 'XÍcana n e parecí.a en nada a la europea..

20

�/1.11111(,n

l paí contaba con otra da qu e dedicaba a la indu. tria
manufacturera, tambi , n en condicione raquítica , cuyo
capitalista p rdían influ ocia ocial.
La clase que e dedicaba a la minería contaba en u seno c n
grande capitalistas, y compr ndfa una mulcitud de graduacione
qu reunida formaban un.a de la partes más di tinguidas de los
capitalista del paí .
La clas de comerciante car da de la actividad y extensión
nece ana , pu t davía e daba 1 mon polio de la, casa
e pañola en eracruz, capulco y 1é ic , las cuale. e
encargaban de recibir lo productos d I extranjero ' surtir a los
c mcrciantes d toda parte · del t rritorio nacional.
Al igual que en otras nacione la da e m dia juega el pap l
má important , pues con tituía el verdadero carácter de la
población ademá d contar con todas las profe ione qu
g neraban h mbr int ligent y culto . ª ra la clase media la
qu tenía má po ibilidade de promov r el pr gr o y la
participación política.
ter también habla d la clase pral taria y de cribe . u
condición ocial d de u oríg n .
tas clase exi ten
hi tóricam nte de de que la población conquistada se repartió
n encomi ndas donde lo encomendados fueron destinado a
lo trabajo má p ado y cruel .
a población marginada Y
mi erabl comprendía 1 cuacr quinto del total d la República
y r pre ntaba aqu lla parte 9ue n todas la nacion e ta
de tinada a la miseria. ( cero I, 196 : 36)
L jornalero dedicado a la agricultura recibían un raquítico
salario qu lo mantenía p bre e ignorant , formando
igualmeme la parte más c n id rabl de la población en la que
entraban alguno pueblo indio .
e daba igualm nte la da e d l proletariado en la ciudade y
eran quiene ejercían la arte mecánica y • rvían en la indu tria.
u trabajo t nía un precio má alto que el d l qu e dedicaban
a la agricultura, p ro p r el atta d la indu tria p rman cían

24

.r !rt1m, \audie.:;_ /)r(et1Jq

en la mi ma ignorancia y pobreza y su residencia en la ciudad
no l
rvía má qu para contagiarse de lo - vici de las cla
alta que miraban. ( tero I, 1967: 37)
De e a forma tero d scribe l cuadro d la ociedad
mexicana. na población dividida n diversa cla~e repartidas
en tod el territorio nacional. I a con titución d la sociedad la
con idera en ba e a sus relacione materiale , e in i t n que
sin comprender e t asp cto no e pueden entend r xactamente
nue tro problemas social . ( tero 1, 1967: 37)
tero explica, de acu rdo a la or nización d la propi dad,
la con titución de las cla
ociale en [é&gt;áco. n lo países
occidentale generalm nt e J fine la propiedad c mo un
derecho qu c n i te en usar, gozar y di poner de un bi n qu e
po e. Pero te concepto encierra un era fondo filo ófic que
le dieron lo clásicos del liberalismo europeo.
Lock explica cóm un hombre común e apropia de una co a
y le da un igoo propio, que pued
r m &lt;liante el trabajo o el
esfuerzo que e le aplica Habiendo sido él ql{iell la ha apa1tado de la

condición comá11 en q11e la 11at11raleza colocó esa cosa, ho agegado a ésta
mediante s11 esfuerzo, algo que exclt, e de ella el derecho co1t11í11 de los
de111ás. (L cke 1963: SS) De e ta forma el hombre pued
apropiar e de la co as por u trabajo en la medida exacta en que
le e po ible utilizarlas con provecho aunqu eJ objeto de la
propiedad es la tierra B/ objeto p1i11cipal de la propiedad no lo constifl!Je

b'!J los frutos de la tierra y los anúnaks que e11 ella viven, sino la tierra
n1is111a, en manto a ello ettcierra , provee de todo lo demás.
ocke
1963: 5 )
Cundo 1 nce. quieu e trib
br la propiedad e manifie ta
a fa or de la igualdad y equidad n 1reparto de tierras: Era tma
b11e11a I~ para la democracia la que prohibía te11er dos herendas. Esta /~•
se originaba en la repartición ig11al de las tierrasy de las porciones coucedidas
a cada ni,dadano. fonte quieu 1985: 32)
J\unqu Montesquieu e r fier a t na la principal ciudad
de I anti
grie
, e ta e una buena lección para el re to

�R.1111tín

de lo pueblo d la antigüedad.

fonte quieu

Irlmv .\J11d

Deh,,do

preoc1..pa por

dado el entido ideológico al mmTimiemo contra J\na t~ io

la igualdad que se d be dar en el isterna de la democracia combate
la desigualdad . recomienda la aplicación de la ley ju ta para
sostener una ociedad d iguale . (Montes9uieu 19 5: 65) qtú
e refi re a la propiedad, no de la ti rra, in de biene material

Bu tamant , guien a umió la pre idencia d la República al iniciar
l año de 183 , } con una orientación con er adora v centralista
e manifi ta enemi de la .. deración. La hi tori¡ no ilu tra

para la cual apoya una ju ta repartición de la riqueza.
Rou eau igualmente va de acuerdo en que cada qui n d be
limitarse a u parte que nece ita para ubsistir y no debe e torbar
el derecho de los demá AJq11irida st1 parte debe limitarse sin derecho
a los de la con11midad. ousseau 1975: 12)
Esto concepto obre la propi dad no on d conocid para
tero quien lo lleva al plano de la ociedad mexicana y e niega
a aceptar la concentración de tierra en poca mano . Para tero
aquí radicaba el principal problema de la con titución d la, da e
sociales en féxico, plantea la necesidad de 1111 cambio genera~ J

este cambio debe comenzar por las relaciones materiales de la sociedad.
( tero 1, 1967: 55) Para tero on esta relacione la que han
decidido de nu tra ituación y qu en lo pueblo d l mundo
han producido l cliver o. fenómeno ociale .
fariano tero no ra manci ta, pero dada la condicione
ociale de México en u ép ca, tiene una coincidencia con el
pensamiento de íarx en cuanto a que plantea el cambi de la
ociedad sobre base material s. , n el terreno económico un
liberal 9u promuev la pr piedad individual pue su interé
má bien e diri e a que en f éxico
forjara una ociedad de
pequeño propi tario en el campo. Todo lo que sea aumentar el

nmnero de los propietarios partiettlares que solos fonuan la población de
la ma •or parle de las ciudades , los h,gares de la república, será dar
fim-z.o a esas poblaciones. ( tero I, 1967: 57)
La Reforma
El primer antecedente de una reforma para la ociedad mexicana
lo ne ntramo en la obra de do libl!tales puro o radicales:
alentín ómez Farfa Jo ' arfa Lui Mora. mbos habían

206

9ue mientra J\Iora era el teórico del pr grama, ómez Paría
fue el ejecutor de I que e llamó la ' Primera Reforma' .
Lo exceso de autoritarismo de Bustamante le condujeron a
u propia caída, propiciada por varios levantamiento d otro
jefe militar s.
n abril de 1833 fue elegido pre ident de la
república l g neral ntonio López d
anta t\ nna; al
re tablecers un momento de paz n el paí anta Anna ser tira
a ·u hacienda d Manga de lavo, eracruz, dejand I poder en
mano de Góm z Faría 9u.ien como vicepre id nt encabezaba
el movimiento para lle ar a la práctica, al fin, 1pro ama trazado
por el liberalismo radical. Llevó a cabo varia reforma en el
a pecto ecle iá tico educativo y militar con I apoyo del
congreso fed ral de la le islatura. de !o stado , avaladas
ca i totalment por el partid del progreso.
ntre dicha reforma. e tán la de carácter ele. iástico que
on las iguientes: Atribuir al stado el de.rcch a ejercer el
patronato d la iglc ia (derecho indefinido a ,Tirtud del cual 1~
iglesias e taban emerament ujeta a lo. monarca. español ,);
liberación del deber d pagar lo. diezmos a la iglesia, quedando
é te como un acto v luntari , uprimir la coacción civil para 1
curnplimi nto de lo voto moná rico : y la ecularización de las
mi ione d
alifornia e incautación del fondo de e. ta mi. j ne
y de la d ilipina .
menci nan también reformas de carácter
educatiYo la cuale fuer n: upresión de la Univ r idad laci nal
y del Colegio Mayor de anta Iaría d 1i d s amos; la fi rmación
de un directorio de in true ión pública para 9ue organizara la
en eñanza laica v creara una red de e cuela. de prim ta letra ·
.
'
el e tablecimí neo de una e cu la preparatoria ) de un instituto
de estudio id lógíc . La refi rma importan es de:: carácter
militar fueron: la reducción del ejército permanente· cstabl cer

207

�una milicia nacional· y la upresión de 1 fuer militar .
La reformas propue ta por ómez Farias y 11ora no llegar n
a realizar tal como fu r n plaot ada , por la accione del
general anta nna, quien e cambi' del lado de lo
c n ervad re antirradicale y centralista .
Mariano ter en lo que refiere a la reforma d la ociedad
t ca a pect s educatiY
' militares en us Conriderad011es. Trata
el cerna d l ejército como una de la cla e impr ductiva y
privilegiada aunqu refiriéndo en lo último a la cla oficial,
degradada por la inmoralidad y lo abu o que c meúan.
on re pecto al el ro tien alguna cu tion s muy
importantes qu aportar. mpieza p r el a unto d la pr pi dad
1 e en u
11Sf!JO dond trata
bre la cla
propi taria y donde
con idera al cler como un, d la cla e má p d ro a d I paí
en razón d la pr pi dad.
parte de I s edificio de tinado al
culto y de la ca a para u mini tr
el el ro era du ño en
1 29
má de diecioch millone de peso n finca rú rica y
urbana ; urna que repre enraba un capital de con id ración, y
qu staba en continuo a c n o. ( tero I 196 :29)
urna a lo
anterior la cantidad d más d e enta y uno y m di millone de
pe
por lo qu corr pondía a las diver a exaccion ~orzo ~
que imponían al puebl (impu st que cobraban por nnparur
los acram mo : una b da un bauá m etc.); c ntaba adt!má
c n otr capital d má d tre millon de p . o com producto
d liro na y obvencione parúculare ; re ultand de t d e to
qu el el ro ra l má rico propietari de la República 1 que 1
daba n v rdad una influ ncia xtra rdinaria. ( ter 1, 1967:

d

3 )
ontrario a lo que hacía la Cli pr pi taria de ai lar e en la
grande ciudad
dejando u bi o
al cuidad_ d
admini. trad re. el cler
mant nía en todas las p blacmn
grande
pequeña con u bin raíc repartid . n t do el
territorio de mod que u influencia
bacía enur en coda
pan , pue el el r maot nía en todas part . fi l repr entante

20

d

u intere

tero a r ga a la influencia anterior l hecho de qu la
educación de la juventud estaba r da en su man . La e cuelas
de in trucción primaria a d nde acudían la cla e numero a
c m única fuente d u educación, e taban rodas bajo u
dirección.
imismo la educaci ' n uperior impartida en lo
colegio ) univer idade era cliri ·da p r ello . ( tero I 196 : )
tra propiedade en mano d l clero eran las in titucione
de b n ficencia como ho picio , cole ·o y ho pitale a dond
acudían la cla e pobr . P r todo lo an erior e deduce qu el
el ro constituía un an pod r cial.
tero hace mención qu lo esca o hombre pr gre i.sta
m x.icano , al tratar de intr ducir I nu va idea qu
habían
g nerado en •uropa eran impedido por el i tema polític y
por la Inqui ición. ( t r I 196 : 3 -31)
Para Mariano ter el clero d nue era nación por u calidad
d propietario por u inten·ención en I acto civile por u
influ ncia en la población por . er encargado de establccimi oto
públic
y por u intolerancia d la ler ~ era nece ariamente
un p der político. ( t r I, 1967: 42)
Re ult ' otonc unm i\'lll1Íento complicad cuando pu
a di cu ión la relaci ne d I cler c n I p &lt;l r civil.
Primeramente s hacían fuerz por dar a la aut ridad civil 1
derecho de que antiguamente gozara d rey de E paña, c n la
pret n j - n de ituar al der en su anti a p 1c1on · pu la
ituación anterior d la r lación del el ro c n el orden político
ya n conv nía a un pu bl qu e lanzaba por el camino de la
libertad como ucede en la nacione moderna . ( tero I 1967:
42)
r eparar el poder ch'Íl del
e hacían nt ne
reli i
d jand a cada un • u campo de funci ne
indcpendient .
Por o a parte la juventud apena alida de lo c 1 10 y
enterado de lo uce
d la \.;da civil · p lítica de e t paí

209

�T

entraba bajo la influencia de las nueva idea .
d jaba de e ta man ra al cler reducido a u v rdader
p d r decir a la influ ncia m ral de una r li ·, n ublime. 10
1 fu po ibl d t n r I cur o d 1 p n ami mo mientra que
había ll gad a er en ral el entimiem de la nece. idad d una
reforma al i t ma vici o e inju t d la r caudaci, n r
di tribuci' n d la renta ecle 1á cica . ( ter I, 1967: 44)
ca era enrone la Yi ión que t nía ter d la influencia
, el der d Lcler
bre la ciedad m xicana. ' taba e n cicnt
de la n ce idad de ilu c.ra.r a la juventud para e ntrarr tar dicho
poder aunque est no ra obra de p
añ .
La influ ocia d lo liberale. clá ico de • 1ariano t ro e
cuand leem acerca de u actuación
en u ép ca n ur pa.
1 nte qui u
xpr a po ittvament d la religi ' n cri tiana,
in embar , no pr . enta La c nv ni ncia d unión
eparación
d la mi ma e n I obi rn civil, sin que aúend a la b mdad
d Ja r ligión n cualqUJcr -i tema de bi rn : L, religión mstiana.

al ordenar qll8 los hombres se alllen entre sí, quierr sin duda q11e cada
pueblo tengo lo_s mejores I~ s políticos ' las mejores le_J•es cil'i/es.
1 nt qui u 19 5: 2 7). La limitaci 'n dd p d r del clero e·
ana para cualqui ~r ci dad
gún e aut r.
tro lib ral, ' ltair , n una de u obra e r a br lo.
JruCJ
de la Ilu rracióo fome a y de 1 ~ cambi qu comi nzan
a maní e tar
n e. a
i ad: 1mo de los grandes cambios r, a/izados
(... ) en mlfsfras rost11n1bres d11ra11te el rei11ado de Luis. ' T' es el dr q11e
todos los religiosos ofllimz{m a comwcerse de q11e son s,íbditos de rrt
antes que serridores del Papa. 'oltair 196 : 17)
Rou eau pugna p runa re · · , n indi idual p rs na!, pr t ribl
a una reli i 'n d ~ tad
n dond ería mucho má cüfí il la
e I ranc±l, conc pt 9u
fi nde c n má ímpetu. Hq_y que no
hq_, 11ip11ede haber religión narional exclusiva, deben tolerarse todas atp,e/la.r
que toleran a las de111ás e11 ta11to q11e s11s do 'lllOJ 110 sean contrarios en
nada o los deberes di I ci11dada110. ou
u 197 5: T)

210

Lo liberale eur p s manifi sean l a"\"an s n cuam al
p •n amiento liberal n el . i 1 XVIII n
uj e a dogma .
. uc tr lib rale m xícan . guirian su ejemplo en eJ igl

XIX.
En Marian
tero se rec noce un e píritu críti o a.emejaru:a
d • 1 liberale eur peo autor
n el cur o dd " i Jo de la
luc s" . 'lo 9u para l tiempo de t ro Méxic ya había logrado
. u mdepcndencia política d • paña · no ra . 'lo l h cho d
actuar e n un.a p tura crítica ino plant ar con l s libcraJe
mexican · la c nveniencia de una . paración del p d r ci."il d 1
reli ·o o en razón de que e p tulaba e.:te último e mo una
cla privile ·ada _ dotada de fu r . ~1ariano ( rero denuncia
la p ición d l clero n relaci 'n e n l p d r ci jj y la conúdcra
un ob tácuJo al de arrollo d I pai en ba c al p cr conón:úco
político y cial qu había adquirid c n el tiemp .
r sulcaba
ya com· nient una v z emancipad de
pa.ña y lu haod
para conformarn e m nación, una r laci 'n qu pudiera
. upcdicarn a una e rp ración tradicional y c ll nial.
in mbar
no l tocó vi rir a tero ~¡ iguient p ·ri do
hi t · rico d la r fi rm. en • f éxico n la dé ada 185 -1
, que
daba comienzo cuando la muen lo . rprendió.
El i tema politico

Pcincipalment en u L11sa ·o fariano ter trata e n ci rta
amplitud un t ma undam mal del liberalJ m) (e &gt;m un
con ecu ocia natural muy nec aria para la lib rt, d , la
d m cracia): el · tema fi dcral.
·
H e un p co de hi totia para re rdar qu J mi. mo obi n
e pañ I r'C no ía que n era po ibl at nJ r a la n 'C · idadc
d la · pr vincias tan di tant&lt;.' d de un lo punr
r llo
e:tableci' di · r
p der . adnuni tracivo . t ro de crfü1 , e t,
•ituaci · n: d sde q11e el obiemo e..rp01iól sometió 1.1 s11 do111i11ació11 t.rl
/'asto país conoció que S1I ad1ni11islració11 local 110 podia co11centrurse e11 1111
solo p1mto, paro 11/endtr desde 11 ,1 las 11eresidodes dfrn:ras de pmtes

211

�distantísinias entre sí. (Ot ro I, 1967: 76)
na vez con umada la independ ncia lo liberale vieron e ta
n c idad indi cutible y, al fin en 1823, la nación por un
movimienr unánime y imultáneo adoptó in op ición el
obierno fed ral. ( t ro I, 1967: 76) Hay quien afirma gue
ter , como apa i nado del federalismo xageró al haber
ñalad lo ant rior · n faltó quien lo criticara. (Fray ervando

T r sa d li r)
La
n titución de 1 24 pr clamó el federalismo c n el
decidido apoyo de l lib rale . in embar o, e te pacto fue
interrumpido en 1836 despué de con tante lucha internas entre
centrali ta y f derali ta,, ha ta que un Congre o e decide a
u urpar la funci ne del p der e n tituyente cambiando la
on tituci 'n de 1 24 p r la llamada
iete Le •es' la cuale
uprimían a lo
tad
y reforzaban el p der pr idencial
re tringiend la lib rtade de lo. ciudadanos.
El bjetivo era d truir la Fed ración por el gobierno
c ntrali ca el cual acu aba como un an mal lo ga to cr ciclos
qu la mi ma oca ionaba. Pero n e olucionaba la ituación
con el centralism al contrari
os mi mo ga to aumentaron;
crecía la d uda pública; • lo mpleado de g bierno así como
el jército y lo magi trado e vieron . umido en la mi ria, al
mi mo tiempo que aumentaban la c ntribucion . ( t ro I,
1967: 7 -79)
Al aument del
to público ·e urna la crisi económica de la
que t r da cu nta; l gobierno n un intento por aliviarla aut rizó
la circulad 'n escandalo a de moneda falsa miridas por múltiples
fábrica e tablecida para e te fin. (
ro I, 1967: O)
E la ép ca cuando nu tr t rrit rio e de miembra con la
eparación d 1 territorio d Texa , cuya intención e la d unir e
c mo stado a los tado nido de orte América. Igualmente
la penln ula d ucatán hac intento de ,eparaci, n.
añ~de a
e to d órdene la interv ación francesa p r la reclamac1one
d l bi rno francé que riginó la ' uerra d lo Pa t le ".

212

tero xpon a í la nefa tas c n ecuencias de la deci.ión de
1 36 de parte d l s centrali ta quiene. proclamaron las ' iet
Leye ''.
pe ar de lo anteti r, eguía prcval ciendo en toda la
república la idea de organizar en la.r diversas seccio11es del tem'torio
autoridades mficientemenfe famltadas para atender u sus necesidades
/orales. ( tero I, 1967: l)
La poblacione de muchas partes del territorio nacional eran
consciente que para mp zar el centro e taba a una gran
di rancia de 11 · por lo mi mo ni con cía u problema , o.i
exi áa una c municación a tiemp ino muy tardía. Reconocían
entonce que su nece 'dad eran diver a. y urgent y que u
derecho era que e atendieran con el conocimiento d bid y a
tiempo, lo cual ólo era p ibl p r medio de la aut ridade
locales.
Para t ro tanto los norteamericano como nue tro lib rale
m xicano , cedieron a una ley univer al de la que hablar o lo
clá ico del liberalismo. una ley obra de la naturaleza. uestr
liberales e cogieron un modelo propio d una república libre y
civilizada que no preparaba el de tin . Para ello fue l m j r
modelo.
Lo liberal clá ic trataron I a unto d I fi derali mo con
lo cual aportaron su idea federali ta al p n ami nt p lítico
europeo, y como c n.ecuencia influyer n en nue tro autore
me:xican s c mo arian
tero.
1 nt qui u atribuye la f deraci 'n a la nec idad de
protección y eguridad d 1 s propi . tado pu . ar menta
que una ciudad in fuerza c rría grande p ligr , pero ademá
veía la ventaja que tra una fi d raci 'n: COIJIJ)Jlesta de peq11eiias

repúblicas, goZfJ la co11federadón de todo lo b11eno qm hay en cada ,ma en
lo refnwte a su gobierno interior·) respecto a lo exterior. la f11erz.a de la
asociación le ofrece las ventqjas de las gm11des 111011arq11Ías. font squi u
1985: 87)
... ntre 1 ejemplo qu m nciona d fi deraci n

213

n el mundo

�antiguo e tán

r cia y Roma: stas.federacio11esji,eron las q11e hicieron

d1m1r tQn/o las np1íblica.r de Grecia. Gracias a ellas p11diero11 los ro111ano.r
conquistar el tmmdo, y por ellas p11do el m11ndo defenderse de los romanos.
• font squieu, 1985: 6)
Por . u parte Juan Jacobo Rou eau presa la n cesidad de
que un ~ tado renga los límites que u exten ión puede tener, ya
que al er dema iado grande surgen &lt;lificultade en u gobierno,
y ·i e dema iado pequeño le ería difícil o tenerse por í mi mo.
Para Rou eau era ea en ral y pr p rci nalment má fuerte
un Estado pequeño que uno ande; uno de lo argumento que
pre enea e, que la odmi11istració11 se hace 111ás difídl c11a11to mayon:.r so11
las distancias. (Rou. seau 197 5: 25)
Pero a&lt;lemá , la acción d 1 g biemo e hace meno vigoro a y
meno rápida para hacer obs rYar la· leyes : corregir lo abu o·
en los lugare lejano , y el pueblo tiene meno afecto por us
aut ridad
quiene nunca ven por la patria
p r su,
conciudadano , a quiene tiene por extraño . Para Rou eau las

mismas leys 110 pueden connllir a tantas prol'indas q11e difieren en
cr,s/11111bres, q11e vii e11 en dinH1s op11estos J' q11e 110 puede11 s1if,ir la fllisllla
fon11a de gobierno. (Rou eau, 197 5: 25)
Iariano tero recomienda la federación como e1 i rema
1

Conclusión
Por tod lo anteriorm nte expue to concluimos que la influencia
del liberali m clásico europeo en el pen amiento político de
1Iariano tero quedó manifestada en u concepciones que
fueron expuesta en e te trabajo como las de libertad, igualdad
ocial, reforma de la s ciedad y federali mo. E principalmenc
influido en su idea políticas a e re re. p cto por lo liberale
clá ico como John Locke Chad Loui Mont quieu y Juan
Jacabo Rous eau, qui nes trataron esms cerna. con creatiYidad
en u ti mpo · baj circun tancia. propias.
Hemo acado a luz con e re trabajo el con cimiento de la
acción política y pen amiento d un ilu tre mexicano, a qui n le
coca actuar durante la primera mitad del iglo
'; época que e
reconoce com de gran ine tabilidad social, pero, con todo, la
corriente del liberali mo europe no deja de infüur en nue tras
personajes político lib rale de la mi ma época com n lo ha
mostrado l\laciano Otero en sus e crito . La utilidad de conoc r
e to hechos e. tomar conciencia del era fondo histórico que
no, ayuda a comprender mejor las tend ncia. liberale de la
política mexicana actual y la qu e pre enren n el futuro.

conveniente para satisfacer la aspiracione localc . Añade a
e ta recomendación Jo objetivo : en primer lugar, que lo, poderes
interiore y el g neral nunca puedan atacar la garantía
inclividuale · en segundo lugar, que t do lo p dere e tén de
tal forma organizado" qu tamp co sea fácil I de acuerdo ni el
choque de lo. uno. con 1 . otr . ra preci o alvar de toda
forma nuestra do grande nece idad . : el pr gre o de la
ociedad y la unidad nacional (Otero I, 1967: 9 )
Otr s do autore. en léxico coincicher n c n Mariano tero
n defensa de la federación con dos punto de vista di tintos:
un es 1iguel Ramo Arizp . llamado el padre del federalismo
m xican , el otro e en·ando Teresa de Mier en su di cur o
"Profecía obre la federación' .

214

215

�Bibliografia:

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rmando Lazara Ros.
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de elida Orfila Re~·nal. México: Fondo de ~ulcura Económica,
19"78. 631 pp.

U o DE LO E ·:rERF &gt;TIP( que tiene una mayor rraclición para
caracterizar a lo filó ofo e que esto. pensadorc \i,1 en en el
mundo de la ab tracción y muy leja de la realidad. L curio ·o
es que han ido lo ausmos filó. ofos lo que han propiciado tal
idea. El ejempl clá ico e el que refiere Platón eo u diálogo
Teeteto, o de la cienda, cuando ócrate dice: "Ahí tiene , Teodor ,
el ejemplo d Tale , que también ob ervaba lo astros y al mirar
al ciel dio con u hue
en un poz . Y e dice que una joven
Tracia, coa ironía de buen tono, e burlaba de u preocupación
por con cer las co a del cielo, cuando ni siquiera e daba cuenta
de lo que tenia ante . u~ pie.. sta burla Yiene mu) bien a todo
aquello. 9ue dedican u vida a la filosofía". 1 Habría qu decir
• Pr fe r-in e ligador titular del Departamento de Filo. ofía de la UAM-l.
Director y fundador del entro de documentación en filo ofía latinoamericana e
ibérica (www.cefilibe.org) de ln Divi ión de Ciencias Sociales y Hurnanida&lt;le de la
UAM-1. Ex-Pre idente de la A"' iación Filosófica de México. A.C. Libro má
re iente : E bo:o históricn de la filn ·ofía en MI.tiro (siglo XX) y otro:, en. aym.
Conarte y Fac. de F y L de la U L. Monterrey. 2005 e lnten•e11cio11esfilm6Jka.
¿qué hacer con lafilowfíu en América Latina? Ed AEM. oluca, 2007.
1 Teetetoodelacienda.en Platón.Obras
omplerm. Ed. guilar,Madrid, 1986.
Traductore · vario , p. 914.

216

21 ,

�Gabnd 1111',glll 1AZflllO

que la afirmación ~ocrática como mucha de la su ·as tien un
d jo de ironía, in embargo, León Robio en u clásico libro, El
penso1JJiento griegoJ los orígenes del espíritu cient!fico.2 nos dice que sa
an ·cdota no coincid con otro te tirnonios ya que Tale , como
político trató de defender a las colonia jonia de l per a, ;
como ingeniero tuvo el proyecto de de viar un río; como
comerciame previó una alza de precios de; la aceituna y como
ob. crvador de la e trella , proporcionó importante indicacione,
a lo navl:game . Aí c¡ue independientemente d la anécdota,
no corresponde con el mfro de qu el filó, ofo es un indiüduo
qu vive permanentemente en las nube d la e peculación.
Pero ademá , podemo citar la tesis d Ari tótele , quien decía
que la filo afia era una ciencia inútil. __, n efect , despué de definir
a la filo ofía como ciencia de la primera cau a y primero
principio , de coda la , co a dice en u Aletofisica ' fue la
admiración lo que inicialm nt empujó a lo hombres a fil ofar"
(...) 'los filósofo per eguian con ello el saber
movido,
por el afán de conocer y no por fin alguno utilitario' ' y agrega
que solo esta aencia ,e tiene a ,í mima como razón de ser.
l que ocurre qu no d bemo comar ólo e ta definición
de la filo ofia :Vª que "el e ta irirn" distingue entre filo ofía
primera y filo, fía segunda. La filos ffa primera e taba vinculada
a su m tafisica ya que Di era un er inmóvil y desintere, ado
que atraía la co a hacia í por el puro p n. amiento} la filo o fía
tenía corno una d · su. caracterí rica la d er una ciencia didna.
in embargo, había una filo ofía segunda vinculada a la ética\ la
poütica v que tenía un objetiYo: lo ar la e11dai111011ía. El fin del
hombre e la f licidad en la ciudad-E tado ,, la filosofía serviría
nada más ~ nada m n s que para lograr dicha iruac1ón. , 1 fin
de lo. filó ofo clá ic s era también la paideia el de ducar al

room ,

' 1d. León Robm. El pemamiemc&gt; griego .v lol ur{~ene. del e1pfritu cienrífic-u .
hd UTHE , M xico. 1956. Trau. Jo é Almoina, p. 35) · .
Aristótelc ·. "Metafí ica". Libro L.cap. 3. Obra. omp!eta.1 Ed. guilar.Maurid.
1973. Trad. Franci co de P. amaranch. p. 912

2 18

hombr para que viví ra mej r en u , ocieda&lt;l y tamb1én para
que la . ociedad fuera mejor.
Pcr la te i de la filo ofia como ·contemplación" debe er
e. tudiada a la luz d l privilegio que tenía el hombre libre frente
al e claYo, como l fue expuc. to por Hegel en u re11on1enología
del espírilH y que configuraría una contradjcción central en aquella
figura denominada como ''dialéctica del amo y el e.cLwo". amo
e recordará mi mra el amo e dedica a 1a contemplación pierde
I rerr no de la tran formación a la que e tá dedicado el clavo.
E ta contradicción implicará qu el E píritu avance en . u
auwconocimiento a una nueva etapa. Pero quien extraerá en
forma má profunda la, con ecuencia de esta cont:raclicción ení
Marx, quien en u célebre Tesis sobre Fe11er/Jach, con, id erará que
la filo oña deb dejar de s r "contemplación" o c mo él dice
"interpretación' para com"ertir
en parte esencial de la
tran formación .' Por tamo la praxis se vuelve una xigencia
central para la filo ofía.
·Que queremo decir con t do e to? Por un lado que los
filósofo no son, por lo general eso individuos qu e tán lejo
de la realidad sino por el contrario aquello que la pien an en
forma má profunda. Pero ademá , lo, ejemplo. que pondr ' ma
ad lante m trarán que la filo ofia ha qu ri&lt;lo también de de
Tale, ha ra nue tras día participar acüvamente en la
tran, formación de u circun tancias.

Parte primera: la función y ignificado ocial de la filo ofia
en di er os momento de la historia
1) La filosofía como discur o critico
oro . e sabe a travé de todo los ti mpo. , de. d , Platón ha ta
4 Karl Marx. Te is 11
obre Feuerbach.~Lo · fil soto~ · lameme M! han dedicado :i
interpretar el mundo.de lo que~ trata esde transformarlo. Un análisi de e tas te 1s lru.
encontram · en Adolfo án hez Vázquez. Filosof(a de la praxi.1. iglo XXI Editore .
México, 2003. Ge rge Lab1ca. Karl Marx Les thése mr Feuerbach . PUF. Paris,

19 7.

219

�Kant y Hegel ) &lt;le·&lt;lc Marx ha ta I lab rmas y RawL, ánchez
Vázqucz o Ltú \'illoro, la filosoffa ha propue to, frente a las
profundas de igual&lt;laJ.es y comradiccione de la ociedad, un
ideal de ju. ricia. En otr, palabras, la filo ofia h cumplido una
función normativa al proponer las cru-actcri ácas qu debería a!:umir
l:t oae&lt;lad para podt:r organizarla de una m jor man ra. ,. ci reo
que algunos filósofo. clá ico · han propue to cierto idealc que no
van por el camino má adecuado como fu I ca de la te. i. de
Pl. tón en La Rep,íhlico n 9ue &lt;lesccib una oci dad extremadamente
rígida dirigida por un filó ofi . in embargo han eJill tido tro c.iue
han buscado , olucione mediad ra como en lo caso de A.ri tóteles
o Hegel.
Esta función general d la filosoffa, puede r eí mplifica&lt;la
de diversas maneras. He degido i. forma· que han tenido
relevancia histórica:

1.1. Soluciones particular de alcance general
.orno aberno , la filoc; fía no sólo e hace pregunta ioo que ofrece
también re pue tas a conflictos concreto . ~- te e. el ca &lt; de John
Locke, quien a t.mvé. &lt;le sw T»'O Trealises of Citil Go1"ernnm1t ' (1690)
no ólo critica, en u primera parte, las cesi de Robert Filmer en
u Pafntmha (1680) en donde pretende fundamentar el der cho
diYir1u dd poder sino que rnmbién trata de ju, tificar lar volución
de 16 8 y el a cens al p der de Guill rm de range para
ocupar el trono d lnglat rra. Locke, de d mi punto de vista
une, en forma genial, l particular (la ituación e. pecífica &lt;le
Inglat rra) con lo general Oa te rL'l &lt;lel i11snat11raliS11Jo). •I probl ma
qu trata de re. olver es el d la . ucc ión del p &lt;ler político. D
acuerdo con la tra&lt;lición, 1 monarca, en e te caso Jacob 11,
legitimado por la religión debería dejar el cargo a un heredcr ,
m embargo dicho monarc .. había dejado acéfalo el tt no d bid
a las acusacion de traición. monee
cke re-elaborando la·
s lnclufdo en Edwin
. Burtl (ed) The Englilh Phi/o. ophen. From Ba on lo
Mili Rand mHou. e :Y 1939.

220

concepcione de una corri nte qu había ido también plant ada
por l lobbe , Puffendorf, Hug
rocio } ro , fundamenta la
devolución del poder a lo ciudadanos y la necesidad de: formular
un nuern contrato . ocial. De de luego gue. lo cmru dano para
Locke on los propietario, y el nue,o contrat cría cmre el rey
, el parlam nto pero u teoría tiene la función e.le de ·truir
teóricam nte al ab,olutismo ) preparar una nueva forma de
e. tado: la mon. rquía con ticuciooali m. Aquí ten mas un ejemplo
extra rdinario en 9ue la filo ofía pre nea una solución a un
conflicto h.i tórico. E te hecho de miente las resi. dt; qu : 1) la
filo ofía e plantea ólo pregunta r 2) que reflexiona. ' lo obre
lo univer al in t car l particul.'lr.
tro ejempl e d de l legel 9uien más tarde, en l 820, bu. ca
formular a través de su filosofíu del derecho 6 por un lado una
crítica a la corriente íusnaturalista ya que, con toda razón la
considera una ficción (aun9u a mí m parece una ficción muy
importante) ) por otro, una crítica al mo&lt;l ·lo democrático
rou oruano )ª qu , para lle 1 (y en e. t también tenía razón)
no po ible mitir, en unn cultura da&lt;la, el mundo de la eticidad.
H gel propone entonce para el de arrollo dd Estado
Pru iano, lo que considera un "e cado racional". El problema de
Hegel como lo eñalaria I Iarx en su Cntico o lo Jilosoj,o del estado
de Heg,[ e. que deja indemne la te is de [onarca como el garante
) culminación del l~stado ) no considc:rn qu el poder lo tiene el
que gana la lucha en la s ciedad civil.
~ stá de má decir que ni ock ni l legel e c.¡uedan alli ya que
detrás de su. rcll xiun e encuentran conc pci ne omoló kas
r epi e mológicas qu Je m·en d fundamento. · n el primer
ca o el empiri.m y en el ·egu.ndo la dialétnca del Espíritu
ab oluto.
• G . Hegel , Fílosofíu del dereclw .
A l. 1éxi o. 1975 . lmroducción y nota
biográfica de Juan Gar.lón .
1 Karl Man..
rítica a la filo ofía del Estado Jr Hegel . Ed . Grij I o, 1éxico.
1968. Prólogo de dolfo ánchez vázquez.

221

�1.2. Soluciones para una época
Pero la filo afia no ólo irve para encontrar solucione a
problemas llli tórico. e p cífico. ino que también se pre. enta
como oluc1ón a todo un período de la hi curia. Tal es el ca o de
la Ilustración france a. Aquí los filósofo , a parcir de la critica a
la monarquía e dan a la tarea de imaginar la e tructum de la
sociedad futura. sí, Montesquieu propone la di,~isión del poder
en tre · Voltaire somete a una fuerte critica d papel político de
la religi · n; Rou eau con. id era la n ce idad de un nueyo contrato
ocia! a partir de la democracia directa· I amettrié, Didc:rot,
Holbach y otros, propu ier n toda una concepción de la ociedad
basada en la racionalidad cienúfica. De alguna manera, ese futur
e parte del imaginario actual d la ociedad moderna aunque
muchas de us tesis e encuentren ?ª en revisión o rectificación.
En léxico hemo tenido la necesidad de reflexionar obre las
institucione d 1 futuro. Alfonso Reyes a propósito del entido de
la acti,i.&lt;lad del teneo de la Juventud creado en visp ra de la
R volución Mexicana dice que a diferencia d
rancia o Ru ia,
nue trn filo afia b1illó por u ausencia en aquel momento hi tótico.
7ue tra fil afia no fue, en e e rnso, contemporánea de su bi toria.

Pero la filosofía ha reflexionado rambi ' n obr las
caracterí ricas del pensamiento utópico. Do ej mplos
importante son la bra de Ernesr Bocb o Franz Hinkelammert
quiene lo califican como una forma nec saria del individuo y
de lá sociedad de pre-ser- e aunque ya con la conciencia de que
la utopía e un m delo de impo. ibilidad. Fue Ernest Bloch quien
en u importante bra Ptincipi(}-t&gt;speranza propone una concepción
no idea1i ta de la utopía. e elimina a í el p ligro de utilizar a las
ideologías como forma ideológica ne ativa .
Las utopías en la actualidad son nece aria por do razone :
en primer lugar, para buscar una salida a la cri i de lo paradigma
ociale y en egundo para ampliar el horizonte hi tór:ico de la
humanidad c rrado por las concepcione del fin de la historia.

como fue el caso de las utopíru del Renacimiento con Bacon con su
, Tm1L'a Atltíntid«, Campanella con L, ciJ1tlad del sol Moro con la
Utopía, mediante la cuále hicieron la críttca indirecta de sus
ociedades y buscaron delinear una nueva forma que en definitiva
~ irrealizable per que abri · el horizonte del pen ·amiento hacia
una nueva forma de la ocicdad. Lo mismo ocurrió con el socialism
utópico de ain imón, wen y Fourier y también con los ra gos
utópico. de ~Iarx y Engels, a p ar e.le que qui ·eron liberarse de la
utopía.

1.4. Como grandes re puesta interclisciplinarias para la
conformación de la sociedades:
Pero cuando e rudiamo la hi toria de la filo ofía encontram .
unos pen adore que no on exclusivamente filó ofos ino
tambjén científicos sociales; anali tas histórico y político .
mi juicio este tipo de pensamiento. , de la may r importancia
ocia~ han sido descuidados en nuestra e cuela. de fil afia
por . u preferencia de una "filosofía pura" ~· alejada del
compr mi o ociaJ.
Aquí encontrarno una función má compleja: esta función
implica en primer lu ar, la creación de una ciencia para el
con cimiento de lo acial y en egundo, una respuesta :lobal para
toda una formación ocia! en crisii:. k explicaré: en el ·iglo XIX, 1-1
sociedad europea e encontraba en una encrucijada ¿cuáJ podría • er
u dirección furura despL1és de haber uperad la f; rmación anterior?
Fue por ello que tr grande. pen ·adore. ofrecen tres respuesta
diferent :
a) La re pue ta d
omte 9 implicó no sólo L'l creación de la

Vario!&gt; autores. U1opfo ,\ del Renudmiento . FCE. México, 1956. Trad . e
imroducc16n de Eugenio Jmaz..

" Vid . ugu to Cornee. Dist·urso del e.1pírit1, positivo . Porrúa. México. 1965.

1.3. forma utópica
tra forma clásica y muy importante fue la prop sición de utopías

222

22.,

�(,abml ¡ ,,l'J!.,u / .o.-,m

ociología (aquí e tá tra respue ta a la pregunta de ¿filo ofía
para qué?, e decir, la filo ofía ha dado origen a diYer a ciencias
particulare ) ino la propue ta de una ociedad científicamente
organizada. Fue por ello que Gabino Barr da, justamente en la
encrucijada de: 1867 en que triunfan la fu rza lib rale propone
para :v1éxico la educación p ·itivi ta que ub tituiría a la
educación e colástica colorual.
b) La st:gunda re pu sta fu la de J hn tuart ~lill, importante
lógico, quien propuso la confromación de una ociedad que
combinara economía de mercado ) libcrtade democráticas
aunque en t rma acotada. u. te is conformarán también el
debate obr qué debería ·er nue tro paí. en el igl XIX y ' '
c) J.a tercera re puc ta fue la de Iarx., quien dio origen a la
ciencia de la hi. toria y con id ró qu el capitali mo en u formas
má de arrollada~ no producirla una . ociedad ju ta y que . us
profunda. contradiccione lleYarían a la necesidad d la
construcción de un nuevo tipo de ciedad radicalmente distinta.
Lo qu ocurrió de pué con el sociali mo real que e trató de
de arrollar en • ociedadc atrasadas, no se encontraba en el
pr grama principal de Marx sino que el viejo topo de la hi toria
tomó otro camino. • o puedo profundizar en e te tema ahora
per e han publicado numer as obra al re pecto. En e ta
dirección mend naría el libro de Ad lfo ánchez ázquez, El
l'alor del socialis1110.
que todo e to implicaría amplia. di cu ione ac1"l!atoria
pero con ello quiero demo uar que la filo o fía ha . ervid a lo
largo de su hi tori.c'l, para orientar a la sociedad en el mar procela o
de la historia como decia José Gaos.
Tenemo entonces aquí do asp cto : por un lado, la fil ofía
com un di cur o con ra
pecíficos di tinguibl de otra·
forma. de compren ión de la realidad p ro que e a ume como
un conocimiento de ella y p r tro, una filosofía gue e integra a
otra. di cipltna!i como una re. puesta integral a la encrucijada de
una época formación acial dada.

224

1.5. Función conceptual
Pero e evident que las funcione de la filo oEa no se quedan
aquí. Hoy nos encontramo. en uno de los período más complejo
de la hi toria debid a l profundo cambio económico ,
ociale y tecnológico , la tran. ición de lo que ha denominado
con un nombre demasiado general, "la m dcmidad" (aunque
d bería hablar de la modernidades) y qu e taría iendo
ustituida por otro período que e ha denominado como
' po modernidad o tran modernidad' . ue tr gran pr bl ma e
¿cómo debemo definir este paso? ¿qué debemos abandonar ,
que dcbemo con ervar de la modernidad .' cómo puede enfrentar
nuestro país conformado por una pluralidad de culturas, alguna
de ella anee trale , a lo nuevo reto del futuro? ol la filo ofía
puede definir esto concepto y ofr cer re pue tas a e te crán ito.
demá , en nuestra 'poca tencroo nueva si :uacion como
la crisi ambiental que pone n cue tión a la racionalidad
científico-técnica como única manera de enfrentar el d arrollo;
la profundización en ciencia como la genética que implican
descubrimiento. extraordinarios pero que tienen potencialmente
el peligro de la manipulación de los sere humano · cambiando la
naturaleza humana ha ca hoy conocida· d u o de las nuevas
tecnolo ía que implican un ran a,tance pero también
tepre entan el peligro de la manipulaci ' o &lt;le l · ere human .
cabe duda que el iglo .,_ XI e inicia c n una enorme
cantidad de conflicto que r quieren el c ncur o acnv e
inten ivo de la filosofía y us disciplina .
1.6. Función democrática
Pero si esto fuera p co, diver
filó ofos de d Rou . au r
pin za hasta B bbio, Haberma o facpherson, para citar oto
a alguno. , han con iderad que la filo ofia puede promov r la
democracia. Por cierto no r d lo filó ofo fueron partidaci
de la democracia como n lo ca o de Platón,
· t ' tele. o
ietzsche. in embargo, hoy, la
O a travé de un libro,

225

�Fi/1,so 10 y d, 111ocradt1,10 considera que la fil ·ofía es e encial para
la f rmaci ' n de la ciudadanía.
En e ccto urui reflcxmn filosófica que a urna la pluralidad de
cune pcione del mundo dc los incfüiduo · la m.-ce.iclad de que
c.: tomen decisionc. colectiva para regular &lt;lc ·d aba·o la·
dt:ci ion publica podría comribuir al d ·arroll de una
mentalidad d · re pct a lo trc · us form d v1&lt;la.
D i !Ual man ra, 1\. ciacion d pr
or . d filo fía de
n ·cñanza media en ·rancia e Italia, han con iderad&lt; que la
filo ofía:
-pr mu Yc la t l rancia int rculrural.
el pensamiento ma claro del estudiante sobre u propio
potencial r . u limite ..
el arr Uo &lt;l ·l p ·n amient crítico.
-pr rnueYc re p t } tolerancia a la opin1on · d I otr
-educa en la paz y en lo ,--alore. &lt;lem crátic
-desarr lla babilida&lt;le. del pcn amiem crític y creativo.
-jl.l!! tifica pinion ·s en fi rma argumental.
-e n olida I conocimiento y el buen juici .

1-inalmcm \·ivimo en gen ral en el mundo pero en t pedal
n nu tra de&lt;la&lt;l, una cri i. d l s miel , una en. i d \·alorc.
qu , requi ·r l argumentación ,. la e nfr mación clial · ·ca que
pcrmita al individu &gt; ori ntar. c en la conflicti,, oaal.
Ti d e. t ba c.:uí, para d m trar la imp rtancia ~ n e ·idad
d la file afia n el mund d hoy.

2. Funci n legitimadora de la filo ofia
Pero la filo ·ofia, e mo hc.:mo- dicho, puede tener mmbién una funci ' n
ne , tiva, decir la d ju. tificación d l pod r político. qw eñalaría
qu · rod::i fil . fia
eptibl · de : r conn:rt1da n una 1dcol ·a
n tiYa que pued fa, n.:cer • cierta fuerza ¡x líticas.
Rog r-P I Droit. Fi/m()j1u ,. demorw ·ia .

226

. Pari~. 19 9.

: j mplo. de llo n d ari cor ' lico-wmi. mo qu fue u iliza&lt;lo
p:i.ra justificar el dominio de lo · e.pañolc n 1\mérica Latina.
Como . abcmo , el choqu de la tntcrprctaciones . e dio apena
inici da la coloruzación cmr' Bartol m · de la ~· a. \' Giné ·
ele puln:da:
·

-L1 filo ofía p :mv1 ·t que justificó el d r recnocráric · el
darwinic;mo ·ocial que ju tífica el dominio &lt;l •I mfu tu rtc;
-la concepción talini ra d la filo ofía que tran . formó a l,
filo fía maro. ta &lt;le un di cur ·o crítico ,· rc,·oluci1 nario en
lcgmma&lt;lor Jd Est. d m1caco;
·
la tran formación el la fil }S fia de • "iccz che por u hermana
para a&lt;laptarla a las ncce idaJc &lt;l I rég¡m n nazi: la adaptad ' n
&lt;le f:./ Ier_y el lie111po por Jleidcggcr t:n ·u prim ra edición para
adecuarla al nazi. mu,etc.etc.
. Low ,\Ichu . er &lt;l cú que la fil
fia era hb racorio tcórico
de la, id ol gía &lt;l bido a 9uc a ume toda. la práctica y la
fusiona o una concepci6n el mundo.
Fn alguno· ca o , • trata cl una malinterpr •taci ' n inter ada
en otro. tt:. 1 dc:I autor qu pudier n . cr utilizada -en un cnúdo
ne ativo.
• to no implica, Je, d mi puo to de \ 1 t:: que la filo. o fía al
r lacionar e n la ideo! gía · tran. f rm ._ en t de lo ca ·o.,
n u opuesto ·a 9uc la filo. o fía puede relacionar c n idc l gías
po itiva. en forma cr ati,,a.
cma fm; objct &lt;le un largo
d bate entre ánch z Vázgu z r Luí. \'illoro.U

La Jiloso.ia en la ociedad actual
Por to&lt;lo I anceri r, p. r cc muy . rraño que aguello 9u
m n . pn:cian la reíle ·ión filo. ófica para ac nruar lo recno rático
ign r n t da. ta. unc1one .. Per aderruí no enfrenta con un
gra, e problema de nuc tra. . oci dad ·: la gradual margin. ción
y u titución de la autént1 a filo. ofia p r un~ eudo-pcn ;miento.
11 \lid. ,abriel Varga. Lozano , /111errenci1111e1 film áfic,n ¿Qu h,1eer on la
filo\nfíu n 4ma,rn ú11í11u? Ed.
· 1., le ico. :! 7.

227

�C(/lm:I I á~,u I .11~am,

¿ uále son las razones el que

to ocurra?
fe r feriré a d s a pecto que on íntesi del e rodio que he
publicado en el libro ¿lncidt: la filosofta n1exica11a en la sociedad? 12
➔ l prim ro de ello e la forma en que ha sido desplazada la
filo fía en la ciedad capitali ca moderna y el . egundo es la
forma específica a. uro.ida por un capitali m d pendiente y
ubd arrolL'ldo como el nuestro.

La filosofía en la sociedad capitalista posmoderna
A mi juicio el cue, áonamiento obr la función de la filo afia
en L'l oci dad capitali ta en que vivimos e ha vuelco má radical:
e trata, n el fondo de la tendencia a ustiruir, en las mayoría ,
un pen amiento propi , critico o creativo por un modelo una
e tructura mental adecuada a la. actuales formas de producción,
distribución intercambio .v con urna de mercancía . El individuo
actual es conD rmado p r el i tema como un er co ificado y
alienado que ,ive en lo que Karel Ko. ik llamaba en u libro
., " . n· p ara
Dialéctica de lo ro11creto ' el mun d o d la p ud oconcreaon
cumplir este cometi&lt;l el i tema ha encontrado en el uso de lo
mcdi electróruco &lt;le información y comunicación, una forma
de su ·atuir en el peo amiento, la reflexión abstracta por la imagen
captada por lo, , encido . E ta última forma toca n forma más
directa al mundo de la moc1one . ➔ n otras palabras: ¿ uién va
a querer leer h y la Fe110111euología del espíritu de Hegel o El ser)
titlllpo d Heidegger .i puede ver una erie de televUón?
Es claro que e ta intención istémica no iempre logra su
objetivo ya que choca contra la complejidad de la actitude ,
deseo. idea , imaginacione, e id alizaciones de hombre y
mujere. y • obr todo, choca contra lo efeeto. de una ociedad
n cri i , pero allí entran en ju go otra formas ideológica·

.

(religio a. , müo1ógica , p lítica , cultural , ) que ofr c n
re pue ta g nerale, 9ue también ub. ticuren a una auténtica
filosofía. Por ejemplo, para dar cuenta del nuevo periodo en que
nos cnconcraríamo e habla de posmodernidad; de globalización;
de fin de la historia; de democracia o i e ponen trágico , del
Armagedón. El hecho es 9ue e ha conformado toda una
maquinaria que bu ca en forma ince ante, mediante la indu tria
de la diver ión, mantener en un e · tado de alienación a las
mayoría . st hecho e todavía rruí ev-idente en ociedade como
la nue tra n que la in5 rmación . comunicación ma iva está
monopolizada por un duopolio que define lo limites de la
información }' de la reflexión bajo la apari ncia de una e ·po ición
objetiYa.
E ta, on, a mi juicio, la cau a de do fenómeno inculado :
en primer lugar, la erradicación del pen, amiento filo ófico
auténtico (que en mi opinión .i mpre e crítico) y por ocro, la
rv.ón de fond d u p ición a él.
Lo que no dedicamos a la filo ofía, tenemo ne ne una
gran tarea: demo trar la importancia y ignificado gu ha tenido
la filosofía a lo largo de la historia; demo trar la importancia ele
la filo ofía en nue tra propia cultura y d m erar 9ue hoy el
mundo en que vi .IJ'llOS no puede er explicado sin la filo ofia.
Demostrar en urna, la necesidad de la filo ofía para nue rro
tiempo.

" abríel arga . Guillerm Hurtado. Mauricio Beuchol y Alfredo Torres.
¿/11cide fajilowfta me.,icanu en la .ociedad? Ed . Torres A ociad . é 1 o.
2008.
11 Karel Kosik. Dialécrica de lo concreto. Editorial Grijnlbo. Mhico, 1967.

228

229

�IBN ARAB1: EL GRAN MAESTRO
DEL MISTICISMO

Zidane Z raow 1

u:n Ben li Ben ~lohamed
Ben Arab11 1-Hatimj Al-Ta'i, má conocido como Ibn Arab1, e
la má. pre tigio. o figura &lt;lel pen amiento mí rico dd L 1am clá ico
y uno de los má.. grande. ,·isi nario · de todo lo uernpo .
d
teóric del monismo ontológico ~ teológico 2 y redactó la má
importante gramáuca e ot · rica i lámica. Al Sheij aJ Alroar, el
·Gran Maestro' (Doctor 1 faximu ), al lnsan aJ-Kamil (el perfecto
hombre), Lisan aJ-haqtqa (la lengua de la verdad o la palabra
verdadera) o Muhyi ed-Din (el re i.ficador de la religión) com
lo han nombrado us di cípul ,
filó~ofo, t ó-ofo y místico
musulmán y reconocido por la tradición ufí como el mayor
lLH'\1-í:D-DI

B ABD.\U. \11 J\lcJI r \.

1 Profe
r-inve Ligador del Dcpanament{) de Relacione!&gt; Internacionales d 1
Tecnológico d Monterre}, arnpu:. Monterrey y coordinador de la cátedra de
investigación '•Regionalización nuevo~ actore iniema ·ionale " . Aut r de vario
libro. ·obre el l~lam 'i el Medio Oriente. u últim trabajo e / /0111 y política lus
procesos po/fticos árabe co11temporáneC1S. Mé ico. Trillas. 200 (4" cd.) y (coed.
Árahei v mumlma11es en Europa. Hhiwria y pmce os migrarorim. an José. Editorial de la Universidad de osta Ri a. 2007.
' Para una mayor profundización sobre el monismo de Jbn Arabi e r comicnda
la lectura de Hu ami. .A.Q. The Pamhei.Hic Mo11im10 of lbn Al-.-lrabi, Lah re.
Paki tán, Ka,himiri Ba1..ar. l970.

�1/Jdm1

mae. tro d la mí tica univer_ al. Fue un moni ta int gral y
pantheí ta ) un teórico de la unicidad del er: , u obra recon ce
en toda xperiencia el rostr de Dio y en t da imag n o forma,
la huella di ina. IantuYO que el mundo e free al hombre
como la celebración p rpetua de la pre encia clivina.
'A pe ·ar de u e fuerzo por mantener e dentro dt la
ortodoxia islámica. admitió la equivalencia de todas la creencia
reli io a en cuva variedad de rituale 1 le\'e veía formalizacione ·
singulare~ d ti~adas a verbalinr el fe;,or religio o que habita
en 1 , hombre .. Al situar dicha exp ríencia religi sa más allá de
cualquier medida moral negaba de modo implicico la exi. tencia
del infiem y afirmaba que l Paraí o acog ria ternamente a
toda lab criatura. in di tinci 'n".'
E ta po ición mí t1ca de aceptar un paraíso eterno para todas las
creencia } tod lo hombr , le generó la ho tilidad de la doctrina
teológica oficial del unoi mo ) en particular de la corrientes
fundamentalistas d u tiempo como lo fue el t ólogo irio del iglo
XIII, Ibo TaymiJ, a,~ reconocido por u radicalismo religiouo,
in embargo, no olamente en la cuestión d la iot rpretación
teológica, el gran maestro
ponía a lo juri ta i. lámicos.
Tambi 'n en la propia aplicaci 'n d la juri prudencia, el d ctor
maximus criticaba a la 4 e cu la juriclicas5 del 1 1am o más
bien a la aplicación de la Sharia egún lo dogmas jurídico .
'Dio.- ha hecho de la divergencia en cuestiones legales una
Cfr. .a. •·B 1ografíru. y vida ··. hup://www.biografi yvidas.com/b1ografia/i/
1bn arabi.htm (con ultado en mayo 5. 200 ).
;-lbn Taymjyya e. reconoeid como el precur or del mtegnsmo i lámico Ya el se
debe la nien ·iaqueel ·t (ame religión y E. tado' (.. El Islam din"ª Oawl~"). En
·u obra Al-F11rc¡c1n11 bina All'aliya ir-Ra/Jma11i wa Awliya i. h- haJtan. El Cairo. Dar
El Kutub. L907. ataca a lbn Ambi como iru.pir d por ataoá ·.
Exi ten 4 escuelas a cptada y rec n ida en el 1 1am unnita: la mfu liberal.
la Hanafí hasta la má. con~ervad ra. la Hanbali la tr: d · intennedi~: la hafií
y la lalikí, sta úllima predominando en la ndalu ía del tiempo de lbn rnbi.
Cada e~cucla se aplica en un parte Jel 1und i lam1co. pero en alguno ca,o. •
como Egipt . Cl'.i\ten tanto la hafií como la Hanafí. an embargo, en l~ uni\&gt;ers1dade~
como AI-Azhar de El Cairo o la Zeituna de Tunez. e estudian la 4 e uel .

232

/.t't MÍ

miseric rclia para u siervo y una ampliación de lo que les ha
pre crito para dar te timonio de su adoración. P ro lo doctore
d la Ley de nue tra época han prohibido y re tringido para u
seguidore , l que la Ley ~agrada había ampliado en u favor.
Dicen, a quien pertenece a u escu la, i p r j mplo, e hanafita:
'no vaya a buscar una dispcn a una uavización c n hafü
acerca de c:ste problema que e te plantea. Y así para cada uno d
ell E a una de la calamidades más graves y uno de lo apremio
más pesantJ n materia de reli ·ón. Pue bien: Dio ha dicho: o
o ha impue to nada que ea dificil en la religión'. La Ley ha afumado
la alidez del e tatuto de quien hace un e fuerzo per onal de
.interpretaci ' n para él mismo y para quiene le iguen. Pero, n
nuestro día , 1 doctor de la Le,, han condenado e fuer¿ ,v
pretenden que e o conduc a m farse de la. religi 'n. E o con tituy ,
por su parte, el colmo de la ignorancia".6
En otro d u rext s, en referencia a Ila an al-Ba ri, Jgran
mí rico del siglo Vll, muerto en el 73 y c n ider.ado com el
fundador de '1a ciencia de lo corazon y de los ent.imientos"
Ibn rabi menciona qu el mi rico que daba re ularmente una
en. eñanza en público, "cuando qu ría hablar de 1 mi rerio
que n deben e tar n el camino de 1 que no on dign llamaba
a Farqad a - abaji - a falik Ibn Dinar, a. í que lo pre enteu con
una inclinación ioiciática, y cerraba la puerta a 1 s demás, y
trataba de esto tema en la intimidad. i no tenía necesidad del
ecreto no hubiera proceclido de tal manera. D la misma manera,
bu Hurayra elijo, según lo qu reporta al-Bujari en u hadiths -:
'he traído de parte d l Profeta ( ... )8 do. aco,: un lo repartí a
todo u tecle , el otro, i hacía lo mi mo, me cortarían la garganta'.

• Citado en Zayru;. Rodrig de. /bn Arabi de M11rcra . Mae.11m de amor. m11ro
l111111c111i.1w y hereje, Madrid. fali1orial lmuzara, 2007. pp. 52 y 53
Al-Bujari fue el má importan! rec pilador d lo · Haditru , lo dichos, del
profesrn Mah ma.
• e han eliminado las oracione qu e utilizan en árabe para h cr rcforcnci al
Pro eta 'que la bendición ,ea con I' y otrru fórmula . , para aligerar el tcxt

23

�De u lad Ibn bb en refer ncia al \·et, ículo ,\llah creó iete
domo cele te y la mi.,ma canódad de tierra ; el mand de acode
entre ellas' (cor. 65 12), declaraba ¡ue . i le digo la
interpretación (e otérica). me lapidanan diciendo que oy infiel'.
P r u parte, li Ben Abi Talib9 e olp aba I pech · d cía:
¡.\quí exi ten ci nci pr funda ! 1 olam nte p dia er d lo·
qu tienen la capacidad de 11 arla.'. inalment el . Iensa1 ro
d Dio ( ... )decía qu '~ bu Bakr e . upen r a ' redes no p r el
número de oracion , o d ayun que realiza, smo por algo que
cien· en ·u pecho', pero n e ·plicaba lo qu tenía en u p ch y
e callaba. Toda ciencia no deb . er . plicada por quien la po ee,
y l propio Profeta ( ... ) d cía 'habl n a I hombre
· n la
capacidad d u inteli ncia' "Y'
r ferencia directas a un e ntenid e, térico del
l p n arru m m' oco, ha l ·antad la ira d l
rt
dd 1 1am que n ac tan m' que u propia interpr tación literal
d I libr agrad e mo lo haría un lbn Hanbal, el fundad r d la
cuarto e cuela jurídica mu ulmana, , la más c n rYad ra d t xi
que se fundamenta s lamente con la lectura textual de la revelación
divina.
. í, su doctrina pr funda y n ved a aunque much de la
bra que
le atribuye fuer n ap · crifa , 11 d minó el p n--a• e hace referencia al pnm de 1ah ma y e po o de u hija Fatima · fundador
del hií mo.
'º lbn Arnbi. Le !ir~ ti l'tx1i11c1ion dan. la onremplarion ( Ki1ab alfana'fi al
m11shalrada. Lraducido del árabe. prn ntado &gt;anotado por Michel nhan). Parí..
Le Ed1lion de I' •uvre.
11 e mencionan la redac
mái; tJe 00 libros. la m rí
ale fu~ron
lo tra ·
in do. du
u e lan ia en
mencionan
ttp://w,
üttlcangel.
t
arabi.a p.
e may
t
•. in emn rabi"' de Wi
• aclarando
de u aut ría. v
·
tt .
•
"pedin.orgl
nsultado en Juli 2
)
especiah la bariano,
laude Addas.el lman al-Kamil redactó al final de u "'da una lista 'no e hau ma'
gún ,u p pia. pala ra • de u. obra.-, que . ornan 317. pero :egun el e peno
olam nte 106 lftulo pued n atríbui le mientr; que en lru. bibli tecas del mund .

2'. 4

i. l

JI p ro fu al mÍ'-mo ci mp muy
contro, ersia1 por u polémica. te ló~ca con la posición oficial.
in t:mbargo para la corrí nte . ufi, Ibn Arabi c. el heij má.
importante d I mi tici. mo iJámico, aunqu ba ·tant complejo,
p ro • u léxico ) . u vocabulari gnó tico e impu ·i ron en el
p n. anu nto mu ulmán. Tanto ad, cr ario e mo parádario.,
t do lo filó ofi , mu ulmane. retomaron su ternunol gía mí tica
que t: e m'irt:Jó n la e lumna Y rrebral de la m tafí. 1ca clásica.
E1 gran mae. tro c el pcn ador ufí occidental p r t:.·cdcncia
en contrap ici · n c n :\1- hazali, el gran mi cico d I ri nte,
p ·r lo do. difieren en u acercamiento a Dio'-. Para I primero
la Vía c nduce al r ·toro haaa Dio ) a la mclu i •n en I seno
del 11110 en \llah como umdad m1t.;ntrru qu para el gundn. el
mi tici m llc\'a a la conc mplaci · o &lt;l1,1na, l tro, a Dm ·.
tn mbar
nacid ·n la . cgunda mi ad d 1 sigl XII en
plen ap eo d la cultura i. lámica, Ibn \rabi marcó u ti mp
ndi · má allá de Andalucía, c mo l at t:1guan l
numero. o.
bren mbres que , le dio. u principalt: bras
F11tlfhtd al-\lt1kb•t1 ('La revela tone. de La [cea') ) Fmm (J/Hika11111 (conocida com La abiduría de lo. pr fi.;ta, ')
con titu) en el más importante legad para la mística univer al.
n particular d último libro l má. leíd , e con 'd rado u
t&lt;::stamenro pirirual. n d « p ne u c ne pción del univer. o
· la creación, de clara in. piraciún pantei. ta - o cxi t 010 ,
nada h.1y fuera de 1- 1 c.¡ue motiYó el rece! J lo. 1·larni. ca
má · ore do. o La g1game.ca obra de lbn Arabí, acrualmc.:nce
di. p r a ) de, e no ida en bu na parte influyó profundam -m ,
no·sólo en la cultura árabe, inu mmb1én en la Euwpa I la

mienro mí rico de d el

e. ish:n • 4

obra, que •,e ,up ne on de Jbn Arnb,. H nr orbin. espccialt,ta del
pen_ am,en~o I lam1 ·o ( f~. Corb!n. Henl'). H, wire tle la phi/0\ophi islam,que.
P m, alltmard. ol. Folio Es. a1,. 19 b. p. 407) menciona que ·'el repenono (de
Ibn rabi) qu le debcmo~ a la labor ejemplar de O man Yahrn. e mprend
6
bra , u 1 ual
5 n llegaron con el 1c 1imoni &lt;l 2917 manu. ·rit •·.
' lbn rabiF11111/wta/-Jl,JaJciyu.EI airo.Bulaq.1911 (vol tal\')) Fu malHikom •• 1adras. lndra. fohammadan Publi Library. 1 '!,7.

2 -

�l.uhu Z

E ad Icdia. D la alca consideración qu
za entre lo árabe.
da id a el hecho de que el lugar de u muerte, en Damasco donde
e levantó una mtzguita en u honor, es hoy centro ele

p •regrinación. 13

1. De Murcia a Dama co:
Al Sheij al Alchar nació en Iurcia (Andalucía i lámica) un 27 14
de Ramadán'· d l año 560 de Hégira (J d a to d 1165).
Tanto u padre como su ti paterno formaban part de la élite
teóloga de . furcia y eran rec nocidos como rudito en
cue ·tiones del Fiqh, la juri prudencia mu. ulmana que da
nacimiento a la Sharia, la 1 v religio a y a la. cuatro escuela
jurídica del 1 1am sunnita.
1 tra lado de _u familia a eYilla, capital ad mini trativa del
imperio de 1 , Almohad qu abarcaba toda A.frica del norte y
Andalucía, 1 pcrmir entrar en la. m j re e cu la de u tiempo
y adquirir una profunda y completa formación tanto literaria co~o
religio a. u dote extraordinario lo conllevan a er el secretarlo
dd gobierno en la ciudad y a ca ar • con una mujer de la nobleza
local qu según u propia palabras, repre. entaba 'el ideal de la
vida e pirirual' .1(J
la edad &lt;l 2 , ño ,~ y de pu , s de una grave enferm dad
qu casi lo 1km a la muerte, l doctor maximu encuentra u Yia
' era. Pascal "lbn rabi: un mí. tico árabe nacido en la Murcia del iglo x1r·.
niver.,idad de Murcia. Campu digital. 2004 .
14 En Wikipcdia mencionan 1 fecha del 17 de Ramadan. Cfr. Sta. "íbn Arabt" en
http:1/ n ,\\ íkiped1a. Op. Cit.
.
_
. .
11 1he ho de habcrnacido un 27 del mes d Ramadán fue LIDbóhco y prem nu no.
En ef c10, el día 27 del mes de ayuno i. l mic es llamad ·)a noche del de tino·
(Lailat al-Qadr) porque en este día Mahoma recibió la revelación profét1 a Y p~ra
J mu,ulmane. una orac1 nen e. t día el&gt; mi.:jor que •mil oracione. '. Los presagio ·
de lo~ grand acontecimient ·• egún la recn ia popular. se dan durante la noche
del 27 del me de Ramadán .
fr /a . .. lbn Arabi" . hup:/1' ,, w. 1 enn .org/lbn_Arabi .hnn (con ultado el

15 d emay de 200 ).
.
1
in embargo dc,de la adole cencia, lbn rabi mo tró una fuerte tenden u1
mi.tica. m lo mue tra su encuentro a la edad de 15 añ con [bn Ro hd .

23()

mi rica y el llamado de Dio. . u conver ión ~e r al.iza bajo la
dirección mí tica ele bu Yafar ru-'Crayoi 1 y con un retiro
espiritual de 9 me. e en la ciudad d Loulé, cerca de ilve · en
Portugal'. De. pué, de e ·ta experiencia mí rica, Ibn Arabi e
concentra exclusivamente a lo e tudios metafí.ico a la \ii.ita
de lo grande ma rro de u tiempo, a la cscntura de obra
e otérica y a difundir el pen amiento . pirirual adquirido.
tro gran Sheij que fu mae tro de Ibn Arabi e al- a ·. i.
E te mí tico fue di cípulo del anto Bumedien, gran patrono d
la ciudad de Tiemcen. 1'' .\1-Qarsi, en g · a recibir el cargo d
gobernador de Fez para dedicar. e totalm nce a la entrega divina
ejemplo que le tran mitirá a u alumno de Murcia.
c n d
gran mí tico de Tlemcen que lbn Arabi e llenara p r primera
vez de la en eñanza. ufi del tratado clá ico FJsolat td-Q11sht!)•ri.
También debemo citar a otro mae. tro mí. rico de Lisan alhaqiqa, Abu al-Hadyayi Yu uf al- hubarbuli (del pueblo de
hubarbul cerca d
eYilla) . u tendencia pacifi ta erá
absorbida pm su alumno que en varia part s de u
bra
rec rdará esta en eñanza. egún Ibn :\rnb1, al- hubarbuli, cuando
llegaban los s ldad del ultán a u cenao, d cía a u di cipulo :
Hij . mio e to Oo oldado ) on lo in trumemo d Dios
en la Tierra y trabajan para a cgurar la ub i tencia de l
hombre , a. í gu debemo. rezar por ello para que puedan hac rl
bi n y qu Dio le ayude a realizar su. tarea ''. 21 '
us aptitude mística. y u· carnctcri tica e pirituale. atraen
la atención d t da la lite intelectual de la .\ndalucía hacia 'l
en particular d ran filó fo de Córdoba, \verro , amigo d u
11 En u obra R11h al-Q11ds. [bn
rabi describe u primer encuentro con Al
· rayni: .. uandocntréen la casa del lae tro. loencon1ré ab orbido en la recitación
deldhikr(lo. nombresdivino) Entenínd d mbnccndad .mepre untó; ·e~ta
decidid a enLrar en la fa? ont • té: tu servid r lo e . pero pertene e a Dio. la
confirma ión . Me dijo. Oh hij mío. cierra la pu rta. c rta lo luo {con el mundo
mundan ), y sea en compañía &lt;l I lt . El te habla . in velo" en /a. "lbnArabi... hup:/
1www.avicenne.org, .O¡,. Cít.
• Ho) al oc,te de Argelia .
'11
rticulo d.c "lbn Arabi .. en bttp:// www.avicenne.org . Op ir .

237

�Zr

I

padre. n 'U obra F11t11hat Maki_ya Ibn :\rabi recuerda e te
encuentro eotr do hombre
pue to en u idea
bre el
mundo. El primero, ari rotélic y 1 egundo lle\'ado por u idea
e pirituale má cercano a Platon,2 1 mí rico · entregado a la da
de la rev lación diYina.
lbn .\rabi de crib e te encuentro d la iguiente manera:" n
buen día fui a · rdoba para ,-isicar al ca&lt;li • bu al-\X'alid Ibn
Ro hd. Él de eaba con cerm porqu había oíd hablar de la
iluminaci · n qu Dio me había otorgado durante nu m di ración
solitaria. e había mo. trado orprendid p r lo que l habían
dicho de mí. l\[i padre, que era arrugo uyo, me envió pu hacia
él o pr texm Je un recado cualquiera, en realidad para permitirle
entreví tar. e c nmi o. n aquella ép ca, yo era un chanl .in
barba ni tan 1quiera bigot . Cuando me introduje en u apo. ento,
el filó~ofo, de. de d nde encontraba, vino a mi encuentro con
mil demo tracione de ami tad de corre ía y, finalmente, me
abrazó. Entonce me dijo:' í' a lo que le conte ·té' í'. monees
u alegria e acrecentó al notar que le había entendido. Per yo,
al enterarme de lo que pr vocaba u alegría, añadí: '. 'o'.
Enronce , Abu al-Walid s pu t n , alter· y di la impresión
de estar dudando de lo que pensaba. M preguntó: ¿ ué upo de
o lución ba hallado a travé de la ilumi.n..'lción y la inspiración divina?
¿E id ;ntica a 1 qu nos d1. p n. a, a no. otros la reflexi 'n
culativa?' Le come té: ' í y no. Entre el sí y el no, 1 e píritu
e liberan de u materia, y lru nuca. e s paran de u· cuerpo. .' .\bu
aJ-, hlid palidecí '. Le ví temblar y usurró la frase ritual ólo hay
fuerza en Dio ' porque había entendido a qué taba yo aludi ndo".~
unque e te eKtraordinario diálogo reportad por Li an alhaqiqa e ambiguo ) puede interpr t'lr e de diferentes manera.,
r fleja do conc pcione del mundo pue tos: la rac1onali ta
averroí 'ta y la rrú tica akbariana.
21

Lo di ípulos de Ibn Arabi lo bautizaran orno lbn Aflat11n. el hijo de Platón.

d su mrada en lo qu el llama la Vía, J camino mí tico
a lo 20 año , el d ctor max.imus, dedicará el re to d u vida a
perfeccionar la búsqu da de la ' rdad divina, de la
coot mpbción mí tica y a de prender. e dL ro&lt;l lo material de
la vida. ' De de el m mento que accc&lt;lí a e ·a estación (la de la
senidumbre pura a Di ) n po. í ninguna criatura ,Th•a, ni
inclu o Jo v rido qu llev pu to , pue ola.mente llevo
aquello ve ndo pre tado. qu
me autonz, utilizar. i por
cualqui r razón 11 o a p e r a] o, me de hago de elJo
regalándolo, o dándol franquicia . i • e: trata de un . clav . Je
comprometí a ello cuand quis realizar la . ervidumbrc upr ma
hacia Di s. Ent nce se me dijo: · no te erá p .ibk mientra.
haya un lo r con derecho a reclamarte algo.' ont té: '¡Dio
mi. mo fllJ podrá r }amarme co. a alguna! e me &lt;lijo: '· e o c • m
pu de er?' onte. té: \ o se r clama ino a quien niegan no a
quien . recon cen; a quienes pret nden po er dcr ·cho ) bienes,
no a quien d clara:
o ceng der ch alguno, ni po eo parte d
3
co a alguna"'.' Tu una de nudez totru que reclama el gran rnae tro
de Murcia para p ler pretend r · tar n el otro, n Dio·.
E ta preocupación lo lleva a bu car en otra religi ne , la
da d acercamiento al má. alto' como n el crisrian.i. m , el
judaí mo
1 budi. mo. 1o . olamem trató d entender a las
lógica religio a sino a la motivaciones de los profi ta. como
Moi · , ri t 24 o Gautama 1d&lt;larth, (Buda). Inclusive, s
r monta ha ta la visión rdigi a d l Imperio J los faraonc ,.
declru:aba qu el faraón tenía ra:tón cuando decía a . u puebl~
9uc ' --•J e . u D1 . el más alto'.
1 n referencia a
ri to, el In an al-Kamil en su F11111hot
rambién relata u vínculo e n el nazareno. 'Es entr u. mano
que yo mt: conYertí- r zó por mí para que yo me mantenga firme
en la religión en este mund y en el otro,) me llamo u amadísimo.
' Za) . Op. Cit. p 40
Para el J. lam, Cnsto e un profeta al igual que Mot,e!&gt; o que Mahoma y por
ende n tiene ninguna caractcrí. tica dj, ina.
2'

e decir el continuador de u bra.
~2

7,mJq111

Citado en Zaya , Op. Cit .. p. 20.

23

239

�. I mandó practicar el renunciami mo } el de pojam.iento" y
má adelant añad que ' fu mi primer rnae tro, el a traYé de
quien hice mi retorno hacia Dio ; tien hacia mí una benevolencia
inmen a \ no de. cuida d mi en ningún momento' . ' 5
u ,·Lióo univer al incluye a tod lo profeta e inclu iYe,
canto Jt: ú como Ioi é · y Iahoma fueron egún él, us ma tro
y guía . En la m1 ma obra e refiere a esta triple imeryención
pr fética: ' Ii regre o a la Vía e efectuó a cravé de una vi. ión,
bajo la direcci, n de Je ús, Moi é. y [ohamrnad". '16
u vi i •o de apertura urúversal a las demá creencias no podía
er aceptada en el Califato de , u tiempo. En efecto, el Imperio de Jo
Alm hade se fundó • bre un regreso a una unidad divina27 y la
lirnmaaón de la llamadas harikat o asociacione al er upremo.
. bajo e ta 1deol gía qu la fu rza de los Almohad ·
rcconqui taren y unificar n un alifato de de el de5ierto del ahara
ha ta Andalucía. in embarg , no era un clima de apertura para
plantear id as hberale. y universales como a de Iba Arabi. Frente
al clima d u · poca, p c adecuado a la reflexión otérica, el gran
maestro decid abandonar el imp ria Almohade para el Mashraq:!k
en el 1202.!9
De 1202 a 1204 d~spués de cruzar gipto y PaJe tina en
donde visitó lo . antuari . agrad de Jeru alén la tercera ciudad
sanca del l 1am y Hebróo, lugar de la tumba de braham se
e tablee en la Ieca por 3 año . . En el centro e. piritual del Islam
inicia una de u obra capitale ftil"bat Makki · 'ª 30 y cuando

retira para Anatolia lo hará con 1ayd ad-Din I 'haq (I aac). El
bjjo de e te úJtimo adr ad-Din Qunawi (1210-1274) e
coovertira en u principal di cípulo e intérprete y en . u má
influyente seguid r ademá de hijastr cuando Ibn Arabi casa
con u madre ,;uda.
También en la capital espiritual del 11am conoc a un . hayj
iraní pero obre todo a u bija, que recibió "el triple don de
Dios por u belleza, u abiduría y u conocimiento ". na de
us obra má important !. Ta, •11111a11 al-Ashwak I intérprete
de lo ardiente deseo ), e. tá inspirada de izam la hija del

sheij.
no d u poema, n e ta obra enfatiza 1 amor, rema
recurrente en el peo amient del murciano.

Es pradera para las gacelas, co111 ento para los 1J101yes,
[en¡plo para los ídolos, Lo Meca para los peregrinos,
Las tablillas de la Torá J' d orá11.
O)' la religión del mt1or. J' por doquier se dinge11 sus n1011tura.r,
-1 allJor es mi religirí11 y mife. 3t
1

La sigui nt s do d ·cada. , l d cto max.imu las dedka a
recorrer el Medio riente. En el 1204, está en fo ul para obtenet
el conocimiento de la iniciación inmediata' (conocida como la

Jirqa de Jidr) de parte del gran ufi Ali Ben AbdaJá ben ami'
que con. i te en recibir dd maestro invisible didno (al-Jidr) la
~

" Zaya:, Op. Cit .. p. 39,
~ fdem .• p. 41.
•· El 1émiin0Almol:lad 1gmfica •'el que acepta la uni idad" di ina.
El Mundo Lslámico e. rá dividido en la tradición árabe entre el Magllrcb (el
Occidente ó África del n ne) y el Ma hraq (el Oriente ó el Medio Oriente)
egún 1kipedia e~ a I edad de 35 añ (en 1200) que [bn Arabi reaüzó el
peregrinaje a La Meca . Ver S/a. "[bn rabi'' en Wikipedia. Op . Cit.
..
El utulo e mplcto de la obra e AI-F111ulw1 al-Mak,yafi asrar al-rnahk1ya w,il11111/kim (La Revel, cione · de la Meca ucer a del conocimiento de 1 ~ mi t río. del
R y. Dio . y del Reino. el mund . El texto autógrafo de la gunda rc~en. i n. en 37
volumene~ fe haclOl&gt; entre 1235 y 1239. -.e conscna en el mu o E rlen d E! tambul.

2-10

cadena entera de lo iniciadore temporales dd misticismo, e
decir recibir la revelación del mi t rio el 1 es tcrismo a travé~ de
las rand figura mi tica . a 1206 regrc a a El airo con un
grupo de mí rico d
ndaluda para c nvivir en un barrio

· el má importante y má\ completo. desde el punto ele ua doctrinal y
aut biográfico. del gran maestro.
' 1 Ibn Arabí Le cham de /"ardem de.1ir (Tary11ma11 al-Ash»·ak), poem¡u;escogido ,
traducido clel árabe y pre ntad ~ por ami- li. París. indbad. 1989.
241

�/.i;/an, 7 cm

p pular, Zuqaq al-Qanadil d la capital de lo A 'Ubidas,32 pero
la acu ación de un juri ta rtodoxo lo bliga a retomar d camino
hacia La leca, para reunir e con lo ufie iraní y para qu dar e
ha ta el 121 ante de irse a Kon. a, 33 en la Anatolia (ho · al ur
de Ankara, Turquía), sede del mi tici mo de lo, derviche
danzante para er recibido por el ultan Kay-J u raw I. El
siguiente año ya en Bag&lt;lad, &lt;lirig un roen aje al nuevo . ultán
de Konya, Ka) Ka'u para e ·hortarlo a re istir a la inva ión de
lo cruzado y a pr teger la tierra del I 1am bajo u control.
A partir de 1224 y ha. ta u mu ne, el gran mae. tro e in tala
en Dama co y e alejara de la antigua capital omeya olamente
para uno corto, viaje a La _ leca y [edina
a Jeru alén.
Protegido p r el sultán de Dama c podrá completar u obra
e pirirual fall ce el 15 de nO\·iembre de 124 a la edad de -5
año . • nterrad en el mau ol familiar de Ibn Zaki en Dama cu,
en el barrio de al- alihi, a, al pie de la colina de Qa i un, su
rumba e ha ·ta el día de ho · un lugar d peregrinación de los
devoto mu ulrnane . ~ n 1517, el ulcán del Imperio Otomano,
elim I " 1 cruel", de pués de la conqui ta del Medio Oriente,
manda a con truir una m zquita-mau oleo para el ran maestro,
que e un c otro del pen amiento e piritual d L ufi m y un
lu ar de visita )bligada para tod rnístic .

2. lbn Arabi y el Tasawuf:
El Tasawuf refi r al mi neis.ro ufí, en donde Ibn \rabi es
con iderado la piedra angular en el mund i lámico. u profunda
e piritualidad ha conll vad a que. U!' obra fueran no .olamentt
traducida en ario idorna , ino comentadas por . us propio
di.cípulo .

' 2 En e te period Egipto e. tá bajo el control de los de cendienl'
Din AI-Ayubi, más onoc1do como aladino quien fundó la dinastía d I yubida
en El Cairo. En el 1206 es 1-Malik a1.· dil el soberan del paí..
Konya e la capital del ufismo de la rden de I mawlawi a, ~ onoéidos
en el mundo occidental como 1 mí ti o. dan,ames o derviche .

242

lll

En fecto, .innumerable comentano. "¡ ron d día obre u
obra , n particular por . u di cípulo . u F11J11s 11I-Hikt1m fue
magi tralmcntc interpretado en una obra al-F11k11k escrita por ·u
principal eguidor al-Qunawi. También, l alumno &lt;le este último
Mu'ayad ad-Din redactó u pr pio comeruari de b mi. ma obra,
a í que otro di cípulo Qawud :tl-Qay ari que se tran. formó en
·u má repre entari o eguidor en el mundo de habla pt:r a. tro
má han r tomad F11s11.r a!-Hika111 com \bdalá rnoli en la
regi ' n turcohablant-, Abdelghani al- abul J t:n el fedio Oricnre
o Haidar .\m li para la zona far i. e con.-idcra que cxisr n
alre&lt;led r de 50 c m otario· sobre e ta obra in embargo la
mayoría aun quedan en manuscrito ..
El gran mae tro &lt;lejará mucha mh-ima
br '-U abiduría \'
u ta asuf. "( uien su lengua e calla~ a pesar que u corazón n •
e calla, aligera :u carga; qui n u lengua y su corazón e callan
amb
purifica su 'cenero cret ' y su eñor le aparece; quien
u corazón calla, p ro u b ca habla pronuncia la. palabra de
la abiduría; p ro 9uien ni u lengua ni su corazón se callan, es
obj to de atanás ) e tá sometido a u &lt;lominio". 34 u.
n:comcndacione, Yan rant a lo. sufie c mo al hombre orwnarJo
que busca un camino rect .
Para lo. que bu can la ,~ía, 1 camin recom ndado por el
murciano e. La pureza c. piritual y e rporal y el al jamient d
la co as materiales. 'Cuando d hombre se aleja d la criaturas
as.í como de u propia alma,}' hace callar en el mi. mo la conciencia
del o para dejar olamente d lugar al con cimiento dd eñor
a. imismo cuando e de. prende de la alimentación corporal ) se
mantlenc n e cado d , igilancia mientras 1&gt;, demás e rán en
pleno sucñ , cuando puede reunir en él est cuatr elementos
. u n~turalcza humana e tran murada en 11aturalcza ang 'lica, u
erv1dumbre se cambia en señoría, ·u inteli encia es con\'crtida
lbn Arabi. La parure de, Abdal (Hilyatu ol bdal). traducido del árabe.
P;_· enLad YanoLaJ por 1i he.l alsan. Parí,. Les E_diti n, de J'u:uvre.1992.p.

243

�%id.1nr %eralJ11i

en facultad intuiriva, su realidad in isible . e vuelve manifie ta". 1'
El gran maestro recomienda siempre el silencio a la palabra y
la limpieza d 1 corazón. " uando te acue ta. no tengas en ru
corazón nada d malo hacia quien ea, ni rancor ni odio'?" E
el principio básico d la sabiduría mí cica. obre el valor del
silencio, el haij al-Akbar recomendará qu "el il ncio de la
lengua es un ras o ordinario de todos lo. hombres espirituales y
de todos lo. mae. rro · de la Via".r El énfa i del murciano es
obr la limpieza del corazón y la ecuanimidad del hombre para
evitar caer en el error.

2.1. El santo de Bugía:
u acercamiento al mi tici mo nace desde su juventud en Muraa,
pero t::n mucha de su obra Al Sheij al-Akbar se refiere a la
influencia que ha tenido de un personaje que no conoció
directamente, Bumedien (o bu ladyan), el .anto d Tlemceo38
nacido en Canúllana cerca de evilla, sino a travé de uno de
u seguidore Al-Qaysi. 19 Para el murciano el aoto Bu.medien
e el Sheij al-Mashayij, 'el mae, tro de lo maestro '. Con este
superlativo el doctor maximu bu caba no alagar a un hombre
que no había conocido, , ino a ofr cerle un tributo por su
pr minencia e, pirituru y mo. trar la profunda y incera veneración

que le tiene.
bu :vladyan bu'ayb ibn al-Husayn al- n ari (1115-1198),
nacido en una familia modesta en al-Andalus, de &lt;le joven sintió
el dese del conocimiento místico y religio o con lo que se inició
en lo estudios coránico . na vez terminada u educación eo

/dem .. p. 59.
'" lbn Arabi . Comeil a w1 ami (Wasiyat). Traducido del árabe y anotado por
M1chel alsan. Parí .Edition Traditionnelle . 1968. p.53.
" íbn Arabi. UJ parure .. . Op. Ci1, p.125.
\Jj Aunque Bu.medien e~ e nocido por
u rumba cerea de Tlemcen, es también
llamado el ~anto de Bugía por haber pasado varios años en e ta ciudad del e~te
argelino)' sobre iodo por haber realizado la mayoría de su, milagro ' en ella.
19 Cfr. ddar.. Claude ·'Abu Madyan e lbn Arabi" en Muhyiddin lbn 'Arabi -A
Commemorative Volume. Londres. Editorial Muhyiddm lbn 'A rabi , 1993 .

al-Andalu partió haaa el Iagreb para continuar c n sus e, tudio
de mano de grandes ma tro ufies. Permaneció n Bugía y en
Fez donde atendió y se formó con grandes erudito de las ciencia
islámica exotérica re oteríca como Ibn Hirzihim, Abu alib
o bu Yaza'. En este periodo e tudió la obra de lo ufíes
orientale como al -Muha ibi o al-Ghazali. Después de ser
iniciado en el ufi mo por el ma srro iletrado Abu Yaza' partió
hacia Oriente. Allí conoció al gran rnae tto AbduJ Qaclir al-Yilani,
aJ que con ideró po teriormente como uno de u grande
mae tro.
Tra la peregrinación re re. ó al 1agreb, estableciéndo e en
Bugía, donde habitaba una importante comunidad d emi ante.
andalu íes. Alli fue donde impartió u mae trazgo donde acudían
numero os buscadore (salik) de diferentes partes del occidente
i bímico. Cuentan la. narraciones que de su mano alcanzaron la
e ración de la certeza más de trescientos santo , que e
di tribureron por di.D rente zonas del mundo i. lámico. Entre
ell s de tacan bu a' far idibuna, bd-l- alam Ibn Ia hish,
Ibn Qunfud, al- fahdawi, .Muhammad ibn al-Hayyay.411
Bu.medien llamado el Sheij de lo Sheij
al-Ghawth (El
Protector) por us contemporáneo tuvo una fuerte influencia
oo solamente en Ibn Arabi, sino también en la formación de la
escuelas sufíe de la Qadiriya y de la Shadiliya. in embargo, el
gran ufi oo d jo ningún texto e. crito ino aforismos y poemas
que e tran nútieron a travé la
neracion s.41
La influencia de Abu Maydan durant u tiempo fue tan grande
gue agrupaba a mil~ &lt;le eguidores alrededor de su mezguita de
Bugía. u fuerte carisma conlleY · a las autoridade almohades a
.ospechar que el anta e taba bu cand declararse 1lahdi y levantar

31

244

~, la . "Abu Madyan" en hnp://es .wikipedía .org/wilolAbu_Madyan (consultado
el 18 de di iembre de 2008).
• 1 Una de la
principales obras es Abu 1adyan. The \Vay uf bu Mad_wm .

Doctrinal and Paetic \Vorks o/ Abu Mat~\'On Shu 'ayb ib11 al-Hu~ayn al- 11.sar1.
traducido y editado por Vinceat J. Cornell. Londres. Thc I ·lamic Texts ociety.
1996.
245

�f

la m~a para tomar el poder en frica del ort c mo lo había
hecho I propio fundad r d la dina úa, Ibn Tumart, en la primera
mitad del siglo Xl1. La reputación d l anto de Bugía ha trascendido
los , iglo inclusiyc llega a la. nueva gcneracion s p r la tran mi. ión
d su mi1agr transmiádo a tra ' d la tradición oral. Inclusive,
recientemente un cantante argelino le compuso una canción con un
ritmo moderno que I gró una gran difusi , n entre las ma juveniles.
na anecdota de u vida con su encuentro con otro gran sufí
de u áempo, bu Ya'za es contada por el propio Bumedien y
retran mitida por u discípulo Mohammed al-An arj: '' uando
llegamo al [onte yru •an, fuimo introducido en la ca. a de
6\bu Ya'za y dio la bi nvenido a t do meno a mi. Cuando la
comida fue er.ida., me prohibió comer, a í que me fui a sentar
en una quina d la ca a. igui así durant tre día , cada vez
que la comida era ervida y que me acercaba, me mandaba lejo ;
e taba ext nuad y hambri nro y me enáa humillado. Despuéd lo tre día , bu Ya'za dejó u a icnto: me enté en u lugar
~ bajé la cabeza. uando la levanté y abrí mi ojos, no v ía nada.
.Me había vuelto ciego. Durant toda la noche no podía pararme
de gritar. AJ día sigui nte bu Ya za me llamó y me dijo: Yen, alandalusí'. le le acerqué
pu o su mano en mi cara e
inm diatam nte rec brí la vi ra. Luego dio un masaje a mi pecho
con u mano. y dijo a lo pre nt : e tiene un grand tino". 2
uando el ultán almohad mandó a traer a Bumedien de Bugía
a :Marrake h, . u a,•an.zada edad no le permitió llegar a u de uno
y llegando cerca de Tlemcen, en un luror llamado bba&lt;l (el
d voto), el Gran Sheij dejó este mundo~ u tumba lo com1ruó
en el anto de su nueva ciudad.
En la medida 9u el anto d Bugía no dejó ningún texto
olamente encencia rale tran ·mitida por u. di cípulos, c.
n la obra d Ibn :\rabi que e encuentran u en eñanza doctrinal
y u maqamat, u. llamada e~raci ne . Muhyi ed-Din no
lamente retran rnite u e) per1encia, in qu bu có penetrar la

r

246

Zit!u11 7.LJuoia

naturaleza e piritual de la gracia que Bumedien portaba, a í como
u nivel de mi tici m que había lo rado.
Para llegar a encender el alma del santo &lt;le Bugía Ibn Arabi
buscó encontrar e con vario de u di cípulo , com en Pez
con \Iohamrned ben a. im Taminu o en 1193 a Túnez con
otro d us alumnos, Abdel -\ziz 1 1ahda,;.; i. in mbargo, para
e~ta fi cha . egún la biografía de Bumedien todm·ía se encontraba
en Bugía, lo que no corre p nd con la intención de ibn Arabi
de bu. car di, dpul
i d maestro todavía YiYía en u ciudad de
adopción. Debido a e. ta contradicción Vincent J. ornell no
propone gue eguramente la echa el fallecimi nt &lt;le Abu
fadyan fue anterior.
Bumedi n e Jbn Arabi ti nen en c mún vanos el m ntos: lo
do tuvieron un papel en la tradición mística de pue de u mucrt
mucho má fundamental yuc-: duramc-: u \idas, pero runguno de
lo do. p rteneció a una orden ufí en p3.rcicular. , in embarg
Bumedien fue el precur. r d la Qacliriya y el la Shadili a, sin
participar en ella . Abri r n ,;,aria ía. de pensamiento sin
impon r un camino úruco hacia la búsqw.:da de la rerdad mística.
o lo do ca. os, su di. cípulos Ue,·aroo u. nseñanza má
allá del mundo Árab , llegando hasta la India y .\. ia urorienral.
La gran diferencia corre lo. d
mí tico · e, la enorme
publicación qu logró el Sheíj al-Akbar y la au tncia total d
cnto del amo d Bugía.

2.2. La influencia de Ibn A.rabi en el Imperio Otomano:
,\l mi mo áempo que Muhyi ed-Din r corría d [cdio Oriente
a principio del siglo • ' 111, otra figura central d l mi tici mo
i lámico . e tra. ladaba, pero o ntido contrario del r hacia
d oe te, para llegar a lo. mi mo, lugar . que Ibn \rabi e taba
pi ando. En t.:fecto Baha al-Din ~ 1alad, padr • de Jala! al-Din alRumi d má grande: de lo poetas sufíes que lo reconocían e mo
Mawlana (oue. uo mae rro nuestro t::ñor), emigraba de Balj,
en el Jora ·án, alredcd r de 122 1, recorriendo Bagdad, iria, La

247

�1/_J¡/¡111 Z .w,n

leca y finalmente para instalars en Konya en 122 -29, tre
año ante de su fallecimiento.
De hecho el di cípulo de doctor maximus e hija:: tto, adr alDin al-Qunawi (fallecido en 1274). e convirtió n un compañero
de Jalal al-Din (fall cido en 1273) en Konya. in embargo,
Mawlana era en e t momento demasiado joven durante u
e tancia n Dama copara haber encontrado al Sheij al-Akbar y
no hay in ormes de alguna reunión encr do d las más
pr minentes figura del misticismo islámico. En este mi mo
periodo, canto el Imperio Nmohad como el Aba.sí entran en
cri. i y e derrumbaban l primero con la pérdida de órdoba y
evilla en 1269 y 1 egundo e n la de trucción de la capital
Bagdad n 1258 p r las borda d lo m~ngoles. Pero también
estaba urgiendo un tercer E tado, el Beylik de Othman Bey en
el 1299 , al nore te d K nra.
nacer, el nuevo reino tiene la
,
influencia de lo. textos en árabe de Ibn Arabi y obre t do de u
hijastro por un lado }' por el otro de fa~vlana que había recien
creado una tariqa un.a orden ufí, in talada en Konya. Lo
otomanos aceptan la herencia espiritual de los mae tr y en
particular las en cñanzas de Ibn rabi con una predilección por
una pequeña obra . uya o/-Shqjara al- 111 1JJát1iyJ•a ji al-Dm1./a al'Uthmani ya ('d árbol de la abundancia en l Estado otomano').
En realidad, ca obra que pr veía la fundación del Imperio
Otomano por el doctor maximus medio siglo ante , es apócrifa
y puede haber. escrito olamenre t:n el iglo ~[VI, para ju tificar
la deci ión del ultán elim I de con ttuir una tumba en Dama co

.i:

1

para el gran mi tico.
Indep ndicntemente de la veracidad o no de la paternidad de
la obra la influencia de los ma stro mi rico fue importante en
el nu " imperio. El cundo sultán otomano, rhan Ghazi,
invitó a Daud al-Qaysari (m.135 ) di cípulo d Kamal al-Din al
Qa. hani quien a u vez fue alumno d adr al-Din Qunawi, para
•
..
encargarse de la pnmera
madra a, 43· funda d a n la recten
•• e refiere a las e ·cuelas rradi ionale &lt;le! u,lam.

24

conquistada Iznik. La d . ignación de un intérprete de la tradición
mística akbariana, refleja la imbiosi ntre xoterismo
e oteri mo en el nuevo imperio.~~
La importancia de la en. eñanza d lbn rabi fue tan
importante en el califato &lt;le I tambul que eJ propio elim l,H
constructor de la rumba del murciano en Dama co a principio
del iglo
I, oücító una fatwa,¡¡' del heij al-1 1am Ibn Kamal,
mufti d la capital imperial, para imponer la idea del docror
i;naximus. Toda per ona que rechaza reconocer a Ibn Arabi, e tá
en el error. i persi te e vuelv herética. El sultán tiene la
re pon abilidad de educarlo y obligarlo a reconocer u rror.
A&lt;lerná , para la entencia religj a en la obra &lt;le lbn Arabí
aparecen e_ crito que on claro. y 9ue .iguen el orden divino
la ley pro6' cica pero sus trabajos e. térico , no s n al alcance
de toda las per ona y solamente una minoría puede tnt nd rlo .
~ n este caso la incomprehensión de lo t ·to. ne obliga a
guardar el ilencio frente al esoterismo del Sbeij al-Akbar.
Con e ta fatwa, no olameme se eleva lo aportes de Ibn 1\rabi
a un verdadero dogma clc fe ino qu hasta supo ición espiritual
y. u interpretación del text implicito dd Corá11, n aceptada
el califa e tá autorizad a obligar a lo fiele a aceptarlas ~ si no
pu den entender la parte e térica, e pr ferible n criticarla.
Ademá , el lmpeno tomano ele a los ap rte ufí a un rang
cienúfico ) conlleva a que el país, hoy día, ea un santuario del
mi. ticismo como lo e la ciudad de Konya, ya renombrada en la
época akbariana.
Todavía en la década de 1730, cuando el imperio afaví buscó
ne ciar con la ''Pu rta ublime" un acu rdo de paz d pué d

r

"'Tahmli. Mu,tafa "La influencia de Ibn Arah1 en el Imperio Otomano··. ponencia
pre entada al VI !&gt;impo,io ·"The Heritage of lbn Arabi·' de la MuhyicWm Ibn
Arab1 Society de Gran Bretaña. Oxford. 9 al 11 de abril de 1999.
' Para una ampliación de la imp nante de fbn rabi en el rmperio Otoman Cfr.
ddas. Claude. lbn Arahi et le w1yll e .rans retour. País. Editi ns du euil. ol.
Sagesse,, 1996.
Decisión,edicro relig10 o.

249

�'/.1dou Z.--raorti

la guerra cnrr sunnismo y hii roo el portavoz de lstambul
planteó la rre caracterí cica del Imperio Otomano:
1. El profeta Mahoma preelijo la coma de on tantinopla.
2. lbn rabi predijo en su obra hq¡ara al-1 11'111iw!J:ya la
ubida al poder de la dinastía otomana.
3.
•l lmperio tomano adquiere p r esto d hecho , el
derecho a la Yihad, que el afávida n pucd reclamarLe por i
.
r

nusmo.

E ta tradición de ap y yrecen cimiento al misticismo perdurará
ha ra nue ero. día en el lmpeno tomano ) po teriormente en la
Turquía moderna. L'l aceptación de Ibn Arabi reside en su inserción
total dentro del pensamiento unnita, a diferencia de otro sufies
que proYienen de la visión shiíta. Para él, el conocimiento por
experiencia e piri.tual · p r constataci 'n personal no di pe_n. a del
aber que e adquiere de la tra mi ión tradicional. Esta e.
indispensable. -~ n un documento, la i asa que redactó en Damasco
(en el 1234), el Ll an al-haqiqa anot' con umo cuidado, ame. de
hacer la lista de su libro , lo_ nombre de los maestros que le habían
enseñado las cicnaas fundamentale &lt;le la. Sharia Qe.· islám.Jca), dd
orán · la Sunna (tradición del Profeta). Alguno de e o mac tros
de la Lev también fueron de pué sus guía e pirituale en el ufismo.
E te do~ncnto mue tra claramente la pertenencia unní dd doctor
max1.mu ..

3. La obra de lbn Arabi:
Hablar de la bra de Ibn 1\rabi e prácticamente imposible. EXJ te
una ran di cu ión obre el número de e critos del Sheij a}.Ak.bar.
lucha. de las obras que e le atribuye on apócrifa en cambio
alguno trabajos uyo conocido desaparecieron. Por ejemplo,
el ran mae tro redactó un comentario del orán de 64
volúmene b , inexi t m s, ·olamente su F,111,hc,11.Wnkiya4~ tiene
37 volúme~cs: El doctor ~aximus toca una gran variedad de
"Jdem.
fr. lbn Ambi Furuhm ...• Op. it.
25 l

tema en u obras y no solamente la cuestión mística. De h cho
su bú queda
ent nder el entido verdadero de la revelación
profética: la exégesis, la tradición profética, el e·oteri mo, la
m tafí 1ca, la ética nústica, la juri prudencia y la poesía.

3.1. El pmsa111ie11lo del gran 111aestro:
Por la enorme producción akbariana, e difícil ubicar r almente
us obra . El debate ~igue permanent para definir la cantidad
de trabajo.
critos por él. .\demás, u e.-traordinaria
complejidad e inclu. o confu ión, hace que tratar de entender
su univer o mental e un verdadero reto. u amplio conocimiento
de toda la corriente religio a
cismática , el uso de una
terminolo ía amplia compleja de un v cabulario heterogéneo
marcaron rant su época c mo el mi tici mo po. terior i lámico
occidental.

y

r

podría plantear alguno. de lo punto centrale de u
pensamiento: 4q
Dios e. un er ab oluto único fuente de toda la creación,
2. El niverso tiene un er relati o, o como acto o
potencial; e eternamente xi tente en Dio ·, pero rambién
temporalmente exi t nte, e. tando fuera del Creador.
3. Dios e tran cendente e inmanente, do a. pecto de su
realidad asequibl al hombre pero d ntro &lt;le u propia unicidad;
4. El ser existe fuera ) .eparado de Dio , pero por la
rnluntad divina que tiene u propia leye , lo hace dependiente
de Allah·
l.

S.
ntes de su existencia en el mundo matenal
fenomenol · gko, lo· ere estaban c.::n el e píritu tlivmo, com '
arqu tipo. inmutable · funclidos en la e encia divina; é ro s n
intermediario entre la realidad absolurn divina y el mundo de lo.
fenómeno;
Jq Atlifi. A.E. Tlze my.11ice1/ philo.wphy of M11hyid Di11-lb1iul' Arabi. cundo por
Arbcn-y. AJ. le .w1,fiw1e, ú1111ystic¡11e de l'ülam. París, Edition~ Le Mail. 198 •
pp. 111 y 112.

251

�l,d,111t

6.
n.1 unión con Dio en el entido de un &lt;leYcnir único
con el creador es 1mp ible· lo guc exisD es la toma de con ciencia
de la ex1 tencia ele la unidad ruí5 cica con Ali~
7. El principio creador animador ) racional del univer o o
intelecto primero e la realidad (o Idea) mahometana 11 (alHaqiqa al-Muhamadiya), llamacla también la realidad de la.
realidade ·
aqiqat al-Haqa'i ; e te principio e expresa en
d hombre p rf cto (al-In an al-Kamil);s 1
8.
acla pH fcta e, un 1 o &lt;le Di s y en la cumbre de todo·
ello se en uentra, l /o~os, . fohanunad, la cabeza de toda la
jerarquía pr fética. in embarg , todo. los logo. individuales están
unido. en la realidad mahometana·
9. El hombre perfecto e. una miniatura &lt;l la realidad en la
cual e reflejan codas la. ,irtudc y lo atributo divino . De la
mi ma manera que realidad mah metana fue el principio cr ad r
del universo el hombre perfecto e la cau a del univer. o en la
medida que es la epifanía del de co de Dio de hacer e conocer.
_\sí ólo e al-In an al-Kamil puede conocer Dio , amarlo ~
ser amado de Él.
La concepción de la Wilaya de la santidad, de Ibn 1\rabi fue
ba ta.ne pertubadora · pro,·ocadora en el con erv:iduri mo de
u oempo. Parea él, todo lo pr cta. fu r n también anto.,
p ro la . ancidad cien primacía obre el carácter profético.
demás todo 1 profeta y lo anto on manifi racione, Je
la realidad mahometana, é ta iend hi roricamente la más
importante por ser el ello de la Profccía.'2 También exi. te un
'l&lt;l El concepto de la Idea 1ahometana o al-Haqiqa al- fuhamadi a. ha en ido
a lo, mhtico~ i. lám1co-. eguir ulilizand la idea de Halla . de" os y la Verdad".
pero ·in sufrir la, e n ucn ia. del mí Lico del siglo X. 1-Hallay fue acu ado de
reencarcioni&lt;,ta de cuatizado en la plaza publica de Bagdad
• 1 Pre i amente. lo. se uidore de lbn Arabi lo han denominado. entre tro~
mucho apodo • el In. an al-Kamil. por con idemrlo e mo el perfe to místico.
5? El i~lam reconoce u má d 40,000 profeta, en la hi t ria del mund . alguno~
mfu trJn~ccndcntes que tro como Cri 10. braham o Moi. . pero Mahoma
e el ello de la profe ía. el úhimo de Jo., enviado d Dios para· ·e llar' la revelación
que se dio de una manera completa en el Corán.

252

/,HU 1/1

sello d la ancidad que e la manifi ·tación perfi eta de la Haqiqa
Muhamadiya, y que nació en el iglo Xll, en Murcia. •l gran
maestro se atr ,ió a e cribir que eJ ello de la santidad nació en
su tiempo: ''lo encontr · y he vi to la marca del ello sobre él" s_;
) agrega qu ' oy inconte tablememc el ello de la antidad, la
her ncia del Ha hemita 54 y del Mesía ". 55
on su moni mo panteí ta y us pr tensione de er el ello
de la santidad el doctor maximu. ha marcado a LOda la.
g neracione p teriorc · del mi ·tici mo, pero ha gen rad
Yiolento atagu contra ·u. escritos por parte ele la teología
ortodoxa. u panteísmo l llevó a aceptar la idolatría como
&lt;:1"eación ?-1'-ina porgue roda creación proYiene de Él, pero no e
limita a EL La unidad divina e. el todo. Dio. aparece en t das
las forma. ) con ecuent ment no puede existir en el uni,ycr o
algo ajeno a Él. El propio uniYer o ei: terno ) no tiene inicio.
En la medida que e} ~cr eterno e absoluto ilimitado no depende
el nada, alYo de El mi mo. Por ende, Dio. no puede cr ar ino
u propio er. · o e la cau a ni el efecto del uniYer o es el
uniYer ·o n í mi rn .
Por otra parte, la concepción d 1hombre akbanano es múltiple
y tiene 4 categoría :

1. Al-In an al-Kabir: ·l gran hombre, el macroco mo ·
2. Al-In an as-Saghir: El pequeñ hombr , el micr co rno ;
3. Al-In an al-Kamil: El hombre perfecto;
4. Al-In an al-Hayawani: el hombre animal.sr.
El primer, e Di s que abarca todo, el universo creado con la
forma di ina . .:1 primer h mbre perfecto es ~ dán, u YiceregenL
cread con coda u cuahdade .. La miniatura del Universo e el
hombre ordinario que puede evolucionar ha ta er un reflejo d l
"fbn Arab1. AI.Futulrat.Op. Cit. p. 65.
Mahoma. por referencia a Ha hlm. u abuelo.
&lt;s Ibn rabi. Al•Futulwt .. .• Op. Cit .. p. 319.
"' Hu aini. Op. it .• p. 99 y 1g.

253

�7Jd.v,e %,ruoJU

rnacroco mo. o degenerar hacia el estado animal con forma
hwnana.
lamente p co h robre tienen la capacidad de
eliminar u ser animal y lograr la realización divina. in embargo,
la cue tión del exo es m ramente accidental } no represenca la
esencia del ser humano.
El gran mae ero part de la idea d qu "el confu o mundo de
la aparencias es en realidad perfectamente coherente) uno, como
manifi stación que e de la unidad diYina". s- En . re eotido,
solamente Allah
real y toda su creaciones, incluyendo al
hombre, son pura · aparencia . í, a partir de la idea central de
la unidad de lo corporal, el doctor maximus consjdera a todas la
religione como verdadera como lo expre. a cuando menciona
qt1e canto Moisé como ri, to ) Mahoma fueron sus propios

mae no.
in embargo, debido a e ·ta creación el er humano no puede
tener libertad propia ino 9ue la voluntad humana depende de
Allah. En I centro de upen amiento e sitúa el anto, el mae tro
sufí el 'polo' quien en cada ép ca e la guía de los hombre .
Existe para él una jerarquía estricta de los sanco eoiendo en u
cumbre al poi de lo polo ' al más excel o. on e te
planteamiento Je la creación divina de todo lo que hay en el
universo, el murciano llega a la conclusión que ha ta la idolatría
puede justificarse como parte de la voluntad y manit tación
divinas.
A pesar d la gran variedad de las obras de lbn Arabi o de las
que , e le ambuye, solamente unos 40 libro fueron erutad s de
man ra sistemática, lo que dificulta cualquier bú queda de
aprehender cabalmente su pensamiento. De hecho ha ta el pro~io
mi úco buscó dar una visión di persa, alejándose de una doccnna
sistemática porque preci amente el e oteri mo rechaza estar
encerrado en un dogma. Sin mbargo, do obras pueden

con iderarsc: como centrales en u pensamiento: Al •11t11hat a/i\laki ·a ' Fm11s al-Hikom.
El primer libro, l..As co11qllÍsfas espirituales de La Afecc1, fue e. crito
a lo largo d 3 año · . tá compuesto de 56 capítulo divfrlido
en 6 grande seccione : la d ctnna , la prácticas espirituales,
lo e tado e pirituale , la. pr piedades e pirituale , el
enfrencami neo e. piritual y las etapa e pirituale ·.
En sus fundament doctrinale , lbn Arabi re9uiere del mi rico
una ascensión hacia lo real, parti ndo de la ciencia &lt;le la letra y
número 58 y t rminando por una exposición obre lo secreto
d los rito religioso . · n toda la obra., in embargo, el gran
ma tro no • intere a en ningún momento a L1 teología ni la
e peculaáva ni la popular. Tampoco se interesa en explicar u
profesión de fe, dando com un hecho qu su público debe
buscarla en toda su obra ~ o los distinto nivele de la fe la del
pueblo, la de lo teólogo } la de los fiJó ·ofo .
Despué de la e plicación d ctrinal, el In an al-Kamil se
lanza a una sircmatización de la práctica e, piritual para los
~egui&lt;lore del mi. ti cismo ) en particular la. tapas que e deb
e calar para llegar al máximo nivd de la fe. sta étapas e tado
1rven de puntos de desean o en la agcen ión espiritual hacia El,
Allah.

La eguada obra Fus11s (I/-Hika,11, e crit.'l en Dama. co uno
diez año ante de u muerte, bu ca .·plicar a la luz dcl moni mo
pantcí ta de Mubyi ed-Din, la uce i 'n de 1 profeta, bíblicos
citado en el Corán. E ta obra fu provocativa en u tiemp y
hasta nuestro días por el hecho de replanteru· la existencia de
lo enviado de Dio , no desde una perspectiva histórica r
religio a ino metafísica y ontológica. Su expo ición por otra parte
•~En es,ra parte de su obm, e nota claramente la iníluencia de judaí mo cabalí tíco
obre lbnArabi.

17 Cuevas, Cri tóbal . El pe11so1111enco del Islam. Contenido e Historia . /11j111rnciu
en /a Mfuica española , Madrid. Edicione [ tmo. Col. Fundamento núm. 2S. P·
204.

254

255

�7.ida,, 7.mwm

tá fundada en la t oría del con cimi nto: el del er uperior el
del conocimiento n relación con el mundo exterior y finalmente
en relaci , n con el hombre u destin .
Ibn \rabi pre cupó n o1ameme de reflexionar . obre la parte
d ctrinal d l con cimiento . ino obre la práctica c tidiana &lt;le!
A

rrústico. Por e1emplo e crihió un pe9ueñ opú cul para pi· :.triru
para iete n che: y iete día 59 para poder c mpenetr,
d la gracia
divina. u Ma ·hahid al-a rar al-&lt;¡udsiya,''0 c mpue ta en Andalucía
en 1194, · una erie ti 14 yj ·i ne y repr enra uno de las más
importante trabajos de la literatura mística. ~ tas unágene
n
conYer, acione con ,\llah, intercalando sus propias vuione. que
c n;tiruycn una profunda reflexi · n interna sobre la naturaleza de la
existencia, nue tra relaci ' n con la realidad y en particular no muestra
el camino para llegar a la verdadera plenitud pi.ritual y a la felicidad
IDn.:ma.

3.2. E/ aJJZor m Ibn Arc1bi:
ln tema recurrente en el d ctor ma.-&lt;lmu e. el .\mor 61 pero no
el amor terrenal, ino el amor del ser uperior. La relación amorosa
entre D10 y el bombr , egún Ibn rabi preci. ada de d b Torá.
"El amor
una e. e.ación divina. Dios la retoma calificándo.e
a irru. mo en el
rán como el Infinitamente am ro o y amado y
en la. buenas nueYas profética el Amante ( ... ). ·n la Torá,
D1 1 habla a ! [oi é d e ta man ra: ' hijo d Adán, p r el
~ lbn Arnbt. The .,c1·enDap ofthe Heart. Praver Jortlle ight and.Da_n ofthe
\H&gt;ek (A11rad al-11 b11 ' /, ondre . nqa Publi . hing. 2000 Tradu ción de Pablo

Ben ito ) tepb o Uirte tein).
Hl lbn
rabi. !luhyidin Contemplation of the Holy M_vsterie ( lashahid ala rar al-qudsiyya). Londre. ,Anqa Pubhshmg.2001 (Traducción de Pablo Bcnei10
) ecilia T\\IOCh).
&amp;i Para un
may r profundización del on epto dd mor en lbn Arabi Cfr. lbn
• rabi . Trailé de l'amo11r. lntrodu ción . traducción y n l~ de auri e Gloton.
Parf . . Albín Michel . Col. p1ritualités v1vame-,. 1986 y . ddas. Claude "fapériem:e
et d ctrine de 1·amour cheL lbn Arabi". pon ncia presentada en el impo~io "The
,crvice of Love·• organizado por la Muhyiddín lbn Arab1 ociety, O f rd. 4-6 de
mayo de 2002 .

der ch qu te he acordado Yo te am y por el derech que Y,
tengo obre ti ámame'. El amor e mencionado en el orán y la
unna, tanto como prh·ilegio de Dio que de u criaturas". 62 En
·u Tratado
bre el mor, eJ ran mae tro no ofrec 1
fundamento, y lo efi cto del amor, para pa ar al amor di,·ino
espiritual · natural a.í como lo nombre lo ofi m , lo e tad
y lo atributo· del amor y final.menee la de ignacione del
amante.
"Por Dio iento el amor a tal punto que me parece qu 1 s
cielo '
abrirían la estrellas , e d . plomarían, las montaña ·e
derrumbarían i l confiaba mi carga (de am r): e ta es mi
experiencia en el amor'', e clamaba lbn Arabi en u utuhat
. fakiya. 63
.\ pe ar de u po ma qu on grito de amor v del énfa is en
la relación entre amado y ama.me mucho. intel~cruel oponen
el am r akbariano alrivo y ec , repre entame de una mística
e peculati,·a y ab tracta con la profundidad d un Rumí, el
ejemplo d l amor pleno. -&lt;... ta opinión e encuentra por ejemplo
en un Ruspoli uno de u más importante. traductores que l
acusó de 'imp tialismo m tafí ico'. 1'~ in ernbar o, I autor de
Turyaman al- hwaq e un enamorad n el pl no témúno d la
palabra ha bu cad retran mitir n u · obra u propia
experiencia d l amor divin .65
l amor apa ionada del murciano . e encuentra n ,·aria parte
d u exten a obra en donde el autor expre a sin t m r u pa 1 n
p r el er amado e te amor qu lo con ume totalmente e ta
aniquilación total de la voluntad n J amado:

lbn Arab1. Traiti ... , Op . i1 .. p.37.
• Ibn Arabi. Futuhat . ..Op. il .. p.455.
"' Ru poh, téphane Le LJi-re des théophanie d'/bn Arabi, Pari,. L'Harmauan .
61

2000. p. l2.
M
na intere ante recopilación d los texto~ de lbn Arabi s bre el am r pucd
con ultar en lbn Arabi al-Mahabba a/-iláhi ·ya(' El amor divrn · recopilad por M.
Ghurab). Dama~ o. Edit rial d la nive idad de Damru,co. 1983.

�/ /1 L

!l

J'

1.. {1

7.idmJr l.mwri

L

" oy el esclavo de la pasión y esclavo del amado
El Ser amado está en mi espíritu
Y la pasión tomó las riendas de mi corazón
Así, por donde volteó mi mirada,
La pasión está frente de mi". 66
tra de sus obra es testigo de esta entrega al ser amado si
profundamente enraizada en el pensamiento místico del Sheij alAkbar. "Alabado sea Dios que hizo del amor un santuario hacia d
cual caminan los corazones de los hombres con una educación
espiritual perfecta y una Kaaba61 en la cual giran los secretos de los
pechos de lo hombre con un refinamiento espiritual" ,68 escribe
IbnArabi.
in embargo, el amor hacia Dios no es compartido por los doctores
del islam ortodoxo. Según los ulama, los sabios religoso la relación
amorosa e da solamente entre los seres humanos, no con el creador.
Allah no puede tener sentimientos humanos, como el amor, no puede
amar a su criatura como tampoco ésta puede amar-al más alto. Estos
principio básico del islam oficial se oponen a Ja concepción amorosa
del sufismo que pretende llegar a enamorarse del creador.
En el capítulo 178 de su Futuhat, Ibn rabi expone largamente
los principio que están detrás de su posición mística, recurriendo
tanto al Corán como a lo Hadiths. El primer vérsiculo coránico
mencionado es ' Dí: si amas a Dios, íganme, Dios los amará"
(Corán 3, 31). De esta manera el gran maestro pone en la boca del
profeta la idea del amor, o más bien que el propio Dios le recomienda
a su mensajero de predicar el amor hacía los hombres que lo van a
eguir. También el famoso versículo (5, 54) del capítulo de al-Maida,
que todos los sufiés han retomado para justificar su misticismo, le

iD:e para enfatizar la idea amor , a: "Él hará venir a gentes 9ue Él
ama y que lo aman". De esta manera, e todo d universo que lo
ama, que ama Dios el único. ta afirmación metafísica de la única
existencia de f\llah, de que todos existimos en Él y por Él de que
todo el univer o 1 ama',
la el fundamento del concepto de
'wnhdat al-wuyud', la unicidad de . u pre encia, columna vertebral
del mistici mo jslámico.
E este acto d amor que condujo a Dios a crear el rm·ers
porque "el mundo fue creado por el amor" &lt;,9 e te amor de Dios por
si mism , de la B l1 za de Allah gu busca extenderla en el universo
y en con ecuencin, su propias criaturas la van a reflejar porque
"Dios ama la belleza· porque e ama a i mi mo. Y buscó \'erse en
otro que el mismo y por eso creó el mundo a la ima en de Su
belleza"."'O En e ta pane de u obra re alta claramente la influencia
cri tiana•1 de la idea de la creación del mundo a semejanza e imagen
del más alto.

3.3. L, herencia e.rpitit11al de Ihn Arabi:
La teoría del .er, d I conocimiento mí tico r de la experiencia
espiritual del hejj al- kba.r compone la teofanía' 2 de Ibn Arabi
y la herencia de su e&gt;.--periencia mística. La manife taciones de
Dios para mostrar u pre encia al hombre son parte de este
conocimiento e piritual y e rev lan en tres momento : la
existencia el conocimiento , la experiencia liberadora del er
humano.
La existencia de Dios se expresa a traYé u Amor, su belleza
r u perfección entre nh-eles o pre encia Orndarat). El primer
.., lbn Arabi . F1m1hut .. Op, Cit, p. 104.
ldem. p. 269.
1 Para lln mayor acercamiento a la influencia ristiana en el sufümo de Tbn Arabi
Cfr.Asin Palacio . M. L'I 1am christiani é: Étude ur le oufi me d'lbn 'Arabi de
~0

IbnArabi. Fut11ha1 ... , Op. Cit., p. 367.
Piedra Negra de La Meca, en donde durante el peregrinaje, los mu ulmanes
realizan sietecircunvalacione a u alrededor.
08 Cfr. Tbn Arabi. Tanazulat ma111siliya, El Cairo, Imprenta del E tado, 1986,
66

67

p-335.

258

Murcie, París. Editions de la ai me. 1982.
' 2 Para un mayor acercamiento a la idea de la teofanfa akbariana Cfr. Yahya.
Osman "Theophanies and light. in the Thought of Ibn A.rabi" en Joumal of the
Muhyiddin lbn Arabi Sociery (pp. 35-44). vol- JO, 1991.

259

�7.

ni,· l · b t: en ·i pur. u la teofi nía e d ·tcncial de u · ·ncia. El
eguado p. so son us atribucc o la cualidad di ·ina ·
finalm nte el cer cr ni, ·I · refi n.: a I a to .
\ i, la t ,fani de la di •ina
nci r pr s nta 1
determina ión d \llah en i mi m y para ·í mi mo en u ncia
qu • rr ci nd te &lt;l· manif . tacion fi rma. L
ncia livma •
t:I mi. tcrio e.le lo mi. t ·ric
d. ccr t d I ccr t ·.Late fanía
cJ · 1J clivino tribut s "''- l. up1.:raci · n d t da l:15 ualida&lt;lc
en la idea de la unicidad 1fo·ina que 1 s &lt;livcrso :mibut p rmiten
ne n&lt;l r u c J1npl 11d, d. Finalm1:nce la k fanía de la acción
l. e pr ·J1;n del p1 d r di ino n l. tierra el l i.:j rcici d u
,·olumad. 1 a en ia, lo. atribut r la ., ci · n n
unidad
l . r divino una m. n, i ,n del p d r } una
manifc tación de Di&gt; en I tr
1 . d ·u r: la unidad, l.
uni idaJ v la unific· ción d
, da un de l m do
nteri )re·.

\unqui.: l. icka J l. uni i ad di.Yin
un tema recurreme en
la di. u ión filo 6 1ca islámka clá ica lo qu diferencia • lbn
\rabi de lo pensadores mu ulmane c nt ·mp rán . e~ qu
para 1 murciano .-i. te un. umcidaJ &lt;lel er en la creación
mientra que para lo. file' o
i.lámico es l. n c1ón de la
multiplici I d J ·1 ·r qu prcJ min . L: Leo nía ·xi t ncial J ·
Allah refleja lo d1c,tinto yra&lt;l . y lo vario niv le. d u
. nía , kab.ui na no limic . la e era Je
i ten i. ino qu e r 1, cion, tambi · n con I c m cimi ntu
y la r alización e pirirual. 1~ ta e el origen del conocimiento
en. ible r espiritual, e la fuente principal dc u t:rnlución · el
camp &gt; &lt;le u difu ·iém .
• 1guicndo a Ph eón, lbn rabi r i. en l. u ·
el int 1 to
a enrc cau. a eficiente de las forma
d la
n u
ma . cr helénico. y tic la im le ·ción d la forma ab traer.: s,
a9udla llamada. 'intdigibl ', p&lt; r la p ci human . En cambi
parn c.: 1pt:n n-üento 11 '&gt;fic &lt;l ·u ciemp corn en ·crr es
el acto d · inreli ·r · lo d p ndfa del intelecto agente raz · n por

2GU

z

l. qu é ·te.: no era ni , ncrablc ni corrupablc. \ la inYcr a, el
pen amiento individual y m. rerial vi •e y mucre con la materia
corp ral.
P ra l fiJc' '- fo . al ori en d • t&lt; do e to. indu u del im ·lecm
eme, ·e en ucncra el pnm1.:r mot r, el 9ue mueve sin r
mm id , l io . L el fundam ·nto ab tuco de I l ·~ m rnl y fí i a,
per unque puede cr Je d
r ·u P rfi cc1 · n n •n ningún
ca o e I pu de amar de amor pirirual, r m ·no aún hacer que
fu ra objl&gt;to d una uni{ n directa y total a tr, Yé d · di ho am r.
h. preci amente.: lo lfU pretende • Iuhyi c&lt;l Dm con su am &gt;r
haci el cr • de r ,, fu jón e, n All. h con d uno.
J\ í .u te f. nía no. pt:rmite entender la naturah:za del
e n , ·1m1 nto y l:t reta ión yuc e · tablee cntr 1 .·1. tcncia y
el e n imi neo, princip:tlm me , l niYcl d la e ncli ión humana
y r p ne.le a l. preguma - bá. ica. yu ·I hombre
hace s
la intermediación entre la c:i. tcncia y 1 con cimiente , com
e nocimi nto . e tran forma en la XJ, tcnci. en ·I e raz(m del
gnó tico ) \'Ícevasa como la ·.·i ·n ia ·e eran form, n •l
e nocimi ·nto en el corazón del rnósúcr&gt;.
I: ·ta tran f rma ionc.. c.: reflejan n In yuc el ma . rm
&lt;lenomina lo di rint .· nfrck d 1, luz:
a)
ur 1- \nwar la I.uz de I lu l. ): h la 9uc pr Yicn ·
de la vcrdaJ b olu a, la luz qut: niquila el r y qu
p r ptibl ,larn me :l lo · que han logrado una trans endencia
e piritu. 1 rotal
b) .\nwar al- laani (La luz del intelecto): E la luz que
pcrm1tc , 1 hombre llegar al conocimiento &lt;le la \·crdad, de la
unicidad Jfrina acia~ al 'ojo del corazc" n ·.
t\m\ r al-Tabia ~ Lu;, de l. 1. rural za): ·e r ·ficrc l
• prendizajc r I cono imi nto 9ue 1 razón human ad9uicrc
bajo la intlu nci. del • et d1Yin ,. r~ ·n te niY 1 9u t nt d

Ir. Zaya,. Op. it. pp ::!6) ,ig .

.261

�é, tic como el filó fo r ciben la en· ñanza.
La luz como pr cnci, divin ·e convierte en la fw.:m1: dd
conocimi mo y en la cransmi. ión de éste a rran: t
emido
humano . Pero 1 c. mino hacia la di,~nidad, hacia la uni6n c:ntrc
1mi. rico Allah, e realiz a 1r:i, é d 1 . e radio. (al-Ah al)
que "ªº d I écrn i a la ani9uil ci • n d 1 r m, t rial p sand
por la el de p nar místico y I J prendimi nt tt!rr nal. La
ce pa on punto· d de an o hacia la ilumin, ci · n un refugio
para po&lt;l r
ir la a,ccn ·ión h ia lo divin , h ci l exp ricncia
lib radora llegar h ta d má lto ni\ el que e al-Fanah, la
rinci •n J 1 · r mar rial una mu rt mema! para lo rrar la fu ión
con Dio . Uegan&lt;lo aJ e t. do de ln ·miquilación en el · r .;uprcmo.
el mí tico Jcb recurrir al-Baqa. d ta.do d l. p rmancncia d
b vida e n Dios, a travé. d Él n f~I y por Ü, p r, p d r 1 lzar
&lt;l una mane~ p rmancm u
ión con b &lt;lh·inidad.
"D e. ta m. n r. el efe to de Ibn /\rabi y d u bra n pued
nunc limiLar. e r dt:t rminar e compl t. ment , p rqu igue
iend , Í\'O, et ro ) p rm nent activo y cien· un obi 1im que
m cien fin como la propia 1 lumanidad", escribi · Pet ·r Young ~
obre u legado que t d:wía igu icndo e tudiado.
•n la unidad tra ·cend nt de la c.·i tencia (
uyud) de lbn \rnbi, ~•parece la unicid. d _rcad r-cnarura que
ha d penado durante i ylo t. nta crítica contra el heij al-Akbar.
"l• n el istcma d1: lbn 'Arabi ( i bi n la e ·pr st ' n s m urada y
ce rrcct.) una prim1:ra Jic tomi. no. p rccL de lp • la qu ·
opon
\llah con 1 e cncia d la materia prima. A \llah e le
recon e la primor&lt;lialid:td (al-an,u·ali. a), la Verdad (al-Haqq)
l. Perfec i · n (K.ama/;... l m n i na p &gt;r ·• · l' (Jmwa . E cau .
J í mi m , ) c le dice rico por l I mismo (gani binali 1 . nidad
pura (Ahadiya. He unic (wahi ) trono de o,d e a por el
ali nto dc u mi cric lrdia (nafa al-Rahman1)· es alJllÍ d mdc
e c:plica u cr como clem ncc, don l la clemcnci. n lob.
71 oung. Pet r"lbn
rabi: toY.anh a unl\en,al pdnt of i.:, ". pon n i u1dada
en el impo 1um tuh)nlin lbn rabi 1uJ1 , xlonl. 1999.

2 ,2

todo. \llah e,, puc , un e.·i t "nt \ un..1 c u a de í mi:mo cuy
e. enc1a e tá n d xi:tir. En lo opue t d · lo qu , y qu · caracc rr:za lo divino e. dond hay que bu e r la maceri. prima
ubstancia primera (al-yaml1ar al-ha ..ulaniJ. \' ruda di; l. obr,
xi t ne± dorad lo divino e la naruralcnt pnm rdial (al-6tra)
cuya c. ncia e ·ta en la predi. po.ición (al-istidad) en tanto qu
ub r. nci. plá úc- (al-haba) qu1: recibirá tod. la forma . l..
mac ria prima e puc • lo que e ,;~ n de r y por ello ,;u r
continúa la po. rulaci&lt;' n aJ n -. cr".
'm mbarg , xi. t una &lt;liC rcnci, :ib.- !uta entr Di y la
matcria prim pero hay una r lación entre I s &lt;lo que e la &lt;le
cau a y efecto la creación akbarian. yue
m, nifie-.ta por la
trc et, pa p1fánica : la epi ani. d la encia di,ina en si mi. ma,
l. d 1 uru,· -r a.le ''qu es lo diYino. pre. ente c rn e njunto
de la teofaní. n r por la cu.) lo divino e mani ic ·ta baj l
l. · forma mediadora de us
mbre., b. jo la forma de lo
cualc, c. i ·te t d &gt; n el ecr t del mi tcrio ab luto. La tcrccm
teofanía e· aquella qu
cnializa en la e cncia in&lt;lividuale ·
concrct1s"." 6 \si pu . , \U h · com·icrt en la realidad &lt;l la.
r alidadcs y el mundo es un orden chvino.
Tl la. l rc. lidade, esencial on la e pr ión d la unicidad
de lo divin que cx.i. te en coda la c a . [ te p. ncd mo m ni. t
akbariano hace que la e. encia · ck lo e ·istente on toda
iJ · núcas a la e ncia livina.
''l · d Al-f'arabi, lo c ncepto · &lt;l
ce id, d y Po ibilidad
han mmado en la filo ofta. helénica del Islam un ·cntido dt·dicado
a permitir a la hl.ls;¡fa conc mbr con el Kalam.
· Jic · ecesano
lo que en í e· e ne biJo por í mi m &gt;·t u csmaa ulta por su
xi tcncia y que n e má que en u acto Je cx.i tir. Por ·t:r
idad. po ibihd·
ntingcn ·ia en lbnArabi: el
c~t.atuto d I m
..
bre d 2007 •
1 1am. 'omunidad \irtual.
http:/ , ,,, ., ebi lam.org (con u hado el I de di
d • WO ).
" ldem .
n Lafal.1afi
re a la til sofía Í\I mica he red ra del ¡&gt;en,amiemo h I nico y
el li.almn la
.

�1/.1da11r /. nmm

po ible e entiende el ser xi tenciado en l acto de ex.i tir dd
ser ece ari . E pue Po ible codo l que e y qu no tiene en í
el fundament &lt;le u propia ex:i tencia y tiene nece ·dad de otro
cr para venir a la exi tenc1a. El ser ece ario e pu , causa de si
mismo, no . iéndolo má. que por la ola nece idad d su naturaleza
y el ser Posible
el causado por tro. E ta defi.nicione d lo
ecesari y 1 Po ible ponen cada concepto a parte del otro a í
como lo conceptos de ;\llah y d l mundo e entienden en el Kalam.
• a cuanto a la definición de la 1ece idacL podemo d cir que solo
Allah es ece ario ) consecu nt mente el mundo posible. Entre
lecesida&lt;l y Po 'bilidad, la alsafa de de us principios ha eñalado
una di cinci 'n ntol 'gica fundamental que no e puede ncontrar
en lbn 'Arabi. Ibn 'A.rabi parre del h cho de que no ha · ma e encia
que la e encía de .\llah pero e ta E encia Divina e tá en la pifanía
ternaria fundada en una sub rancia plá. rica que ha creado. D donde
la doble naturaleza del mundo en tanto que divino y material. •sta
doble naruraleza hace que el mundo ea por definici 'n ecc ano y
Posible".E ta vi ión del doctor max.irnus . obre la dependencia de la
materia n relación al creador conlleva que cada cosa no tien
exi tencia sin en .Allah. El mundo de e ta forma e la materialización dinna, e la e. encia de Dio .

Q

4

Bibliografla:

Conclusión
A casi ocho iglos de fa de apanción d l gran mae ero, todavía
no e ha lo ado ni a publicar ni a traducir a toda su obra. El
murciano ha abiert Wl camin c¡ue t davia no se cierra y ha
en eñando una vía que
tá. abierta al conocimiento y al
pen amiemo libre 9u in. ufló siempre en sus escritos.
' El meo aj de lbn ,\rabi -puesto que ral men ·aje existe y él
mismo lo ha concebido como tal- no e ólo religioso, nú rico o

1·

poétic . u univer ali mo, que hemo~ calificado de humanista,
ugiere que la redención, a través de la vuelta a u stado
primordial p r parte de la e p cíe humana ha de prevalecer obre
rodo el resto, sobre coda preocupación de orden ideológico,
económico, cultural, nacional o religoso. i aceptáramo la
enseñanza impartida por Ibn 1\rabi d Murcia y i no m tráramo
c h rente , cada cual podría reinvidicar su más absoluto derecho
a la diferencia en el seno &lt;le la e pecie humana. I o cabe duda de
que e allí sobre e e punto c. encial, que aún podemo
porponernos la lecrura, y el e tudio de las obras de Ibn Arabj' .1
El gran místico de Andalucía igue revelándono su
pen amiento a p sar del tiempo y de la distancia. Falta t davía
e cribir una obra que abarqué la totalidad d us idea ) el alcanc
d u ap rte , no solamente en el mundo i lámico sino también
en la filo ofía occidental. Por ejemplo, lo texto &lt;le an Juan de
la Cruz, aunqu del siglo Vl tienen un tono netamente
akbariano, pcr I propio anta español no lo rec noce en sus
obra , tal vez por la inqui ición o ·implemente por el
eurocentri mo prevaleciente.

ldem.

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264

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268

RE
y

CO fE TARIOS

�CONMEMORACIÓN DE LOS
FALLECIMIENTO DEL

40 AÑOS DE

DR. JOSÉ

GAOS

El pasado 1 O de junio se celebró en la sala Alfonso Reyes, de El
Colegio de México, ubicado en e] Camino aJ Ajusco Núm. 20,
Pedregal de Santa Teresa, en la Ciudad de México, una Mesa
Redonda titulada: "Tiempo y obra de José Gaos", celebrada para
conmemorar el 40 aniversario del fallecimiento del Maestro.
Además de El Colegio de México, convocaron a este acto la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional y el
lnsticuto de Investigaciones Filosóficas de la misma Institución.
En esta Mesa, el Dr. Javier Garciadiego, presidente de El
Colegio de México, dio la bienvenida a los participantes ) habló
sobre la presencia del Dr. José Gaos en El Colegio de México.
En dicha ~lesa, participó el Dr. Antonio Zirión, responsable
de la edición de las Obras Co111pletas de José Gaos, quien habló
sobre el proceso editorial de dichas obras y los tit:mpos en que
se espera terminar la edición de loe; volúmenes faltantes. Las
Obras Completas de José Gaos las edita la Universidad Nacional
en la Colección 13iblioteca Mexicana y con base en el Archivo
del Dr. José Gaos, depositado en el Instituto de Im·estigaciones
Filosóficas.

271

�/{

El egundo expo itor fue el Dr. Andrés Lira, del Centro de
tuclio Histórico de ◄ 1 Colegio de México, 9uien e ocupó de
exponer "La hi toria de nue tra idea del mundo en la obra de
J sé ao '', libro que la explica, y 9ue preci amente tien por
átulo Historia de tllfesfra idea del lll1tndo, ya incorporado a las Ohras
Cowpleta.r del aut r y que originalmente se eclitó por El Colegio
de México, bajo la propia responsabilidad del Dr. Lira.
El Dr. Alvaro i\[atute, maestro de la Facultad de Filo afia y
Letras de la niYersidad
aciana!, se ocupó del rema
"Antropología e historiografía en la obra de José Gao ",
mereciendo atención special el libro eclitac.lo por la Facultad de
Filosofía r Letra de la Uni\~er idad Veracruzana, titulado:

PEDRO ABELARDO Y LOS LÍMITES
DE LA RAZÓN
Francisco Escorza Espinoza"

.r!ntropología e hfrto,iografla.
El cuarto y último participante fue el Lic. Alfonso Rangel
Guerra, director del entro de Estudios Humanístico de la
niversidad utónoma de I ue,,o León y re pensable de la
edición del último volumen de la, Obra, Completas dejo é Gao ,
titulado: Epistolan·o J' papeles pri1•ados, 9uien expuso el tema:

Co1,gr,.1mcia y vocación

e11

la l'ida de José Caos.

Ademá · de la citada Me a Redonda, e tá programada una
egunda para el mes de ago to en la Facultad de Filo ofía y
Letra , de la l!ni,·ersidad acional y una tercera, en el próximo
mes de octubre de 2009, en el Instituto de lnve tigaciones
Filo óficas &lt;le la ni er idad acional Autónoma de México.

22

~ acido en

10 91 en Pallet, pueblo de la Bretaña,2 PedroAbelardo

fue di. cípulo de Ro celin &lt;le ompiegne3 y de Guillermo de
Champeaux , a quicne refutó u· re pectiva teoría obre lo
universales. Fundó u propia e ·cuela en 1 Ielun la que
post riormence trasladó al monte de anta Gcnoveva en lo
alrededores de Parí ,5 donde en eñó hasta 1113, año de u vuelta
*Becario del Centro de E tudios Humaní ticos. UA L.
Heinzmao, Rid1ard. Filo ofía de la Edad Media. Editorial Herder. Barcelona
1995. Pedro Abclardo. p. 259
~ Pedro Abelardo. Cana de Abe lardo y Eloísa. Editorial Alianla. Madrid 2002.
Histona Calamitatum ,pp. 37-3
·1 Ro celi11 de Compeig11e.
. 1050-1120 ó IJ25. Canónigo y maewm e11 m
dudad ru1111I ,. entre su.1 disdpulo e encontró Guille roro de Clwmpewu Ac11.mdo
de 1ritei.1·11wfiie conde11adn en el concilio de oiss,ms. Se retractó de xus errores}'
falleció e11 011 Martín de Tours. Fraile, Guillenno. Hi. toria de la Filo ofía. La
editorial Cat61ica. Madrid 1986. Segundo Tomo, lº Volumen Desarrollo de la
escolá. tica. Reali tas ) Verbal tai;. p. 391
'Gwllennode Clwmpeau.t. .1070-1121 .Mae tm e11 /.a esrnela caredralic,a de
Par[\ donde .10M111·a una /!!(Iría reufüta.EnJ113 fue 1w111hrado obfapo de hdlm1s
.1ur Mame. También fue iniciador del modmiemo e.1pirir11alfatu eir la escuelo de
an vrcror en Fru11ác1. Fraile. Guillenno. Ob. Cit. p. 3 8.
1 Pedro Abelardo Ob.
il. pp. 39-41.

2 3

�11

a Bretaií.a. 6 Estudió teología con An elmo d Laón~ de quien e
decepcionó y enemistó por unas glosa sobre la profecía de
Ezequiel.~ De vuelta en París reanudó u labor docente en la
scuela de otr Dam 9 en donde e enamoró de una di cípula,
Eloí a 10 con quien procreó un hijo, tr labio; tra su casamiento
Abelardo fue Yíctima de mutilación ord nada por un tío de
Eloí a,1 1 situación que I obligó a recluir e en la abadía de an
DionisJO a donde tiempo de pué volvió a impartir clase .12 En
1121 i:, el concilio de oi , on c ndenó a la hoguera u libro De
ni tate et Trinitate Divine 14 lo que le llevó a buscar refugio en la
diócesi de Troyes 15 lugar en el que Degó a tener numerosos
alumno y en el que e le permitió con truir un oratorio al que
llamó Paráclito, 16 mi m que en 1129 1" cedió a las monja del
convento de , \rgentuil, cuya priora era Eloí a. 1ª En 1125 19 ocupó
el pue to de bad en an ildas de Rhuy 211 donde debido a la
disciplina que aplicó fue objeto de varios atentados por lo que
hubo de huir del monasterio. 21 En 1136 volvió a la labor docente
en el monte de ama enoven,22 ha ta 1141 cuando Inoc ncio
h Heinzman. Richard . Ob. Cit. p. 260
' Anselmo de La611. Discípulo de San Anselmo e11 Bec Dirigió e11 La6n 11na
esc11ela. la c11nlji1e ce111ro ímpommre de ern,dios en lo primero.1 a,ios ele/ sigloXll.
Uamado "maes1rodemoestro.1•· y "lu-;.tle Francia }'el mundo." Fraile,Guillem10.
Ob Cit. p. 386.
• Pedro Abelardo Ob. Cit. p 43, 45.
~ Heinz:man. Richard . Ob. Cit. p. 260.
10 Pedro
bdard Oh. i1. p. 48.
1 /bid. pp. 51, 56-57.
I? /bid. pp. 58, 60.
13 Heinzman. Richard. Ob. Cit. p. 260.
IJ Pedro Abelardo Ob. Cit. p. 66.
IS lóíd. p. 70.
16 /bíc/. Pág. 72.
17 Heinzman. Richard. Ob. Cit . p. 261
1~ Pedro Abelardo . Ob. Cit. p. 81.
19 de Wulf Maurice. Hi toria d ln filosofia medieval,T.1. Ed. Ju\ México 19-1-2. p.
172.
20 Pedro Abelnrdo. Ob. Cit. pp. 78-79
~ Pedro Abelardo Ob. Cit. pp. 88-89
22 de Wu.Jf Maurice, Ob. Cit. p. 172.

274

II lo condenó a silencio perpetr,o a cau a de sus idea teológicas en
torno a la Trinidad,13 por lo que nuevamente buscó refugió e ta
,·ez en la abadía de Cluny bajo la protección de Pedro el enerable, 24 quien le con iguió el indulto del silencio pe,pet110. 2~.Abelardo
murió el 21 de Abril de 114226 en Clunyr a la edad de 63 año ,
fue epultado en el Paráclito d nde de pué sería también
epultada Eloísa. 28
Abelardo parre de la división de la filosofía propue. ta por
Boecio, quien distingue las e pecic e peculati\'a, moral, y
racional o lógica;29 de e ta tr •• el filó ofo de Pallet con idera a
la lógica n primer lugar como 11n imtnm1e11to que sirve para
resol'\'er lo problemas de la filo ofía especulativa y la moral.
De de otro aspecto la lógica, dialéctica, juega para el filósofo
un papel di tinto dado que intenta olucionar a la par el arte
formal de la discusión, así como el contenido mi mo de la
argumentaciones, lógica a la que con idera como un instrumento
con un fin propio por medio del cual puede conocerse la
naturaleza de los entes fí icos y meta.ffsico / 1 esta concepción
que tiene belardo de la lógica se refleja en la solución
conceptualista que da al problema de lo. universale la 9ue
consiste en con iderarlos como sólo vocablos que se dan a partir
de una ca11sa co1mí11 entr lo· individuos en la cual se manifie ta
tanto lo individual como lo conceptual. E ta olución dirige a la
lógica a los collcepto.r con la implicación de que ólo lo individuo
Pedro belardo. Conócete a ti ~ mo. Ed. Tecno. Madrid. E paña 1990.
rrorcs de Pedro Abelardo (Cana de un Bernardo aJ papa lnocencio íl) p. 124.
•• de Wulf Maurice, Ob. it. p. 172 .
25 Heinzman. Richard. Ob. Cit. p. 261.
21

1•

fbíd.

Pedro Abelardo. Cana · de Abelardo y Eloísa. Cana de Pedro el V1:ncrable a
Eloí. a p .292.
ª Heinzman. Richard. Ob. Cit. p. 261.
:&gt;&lt;1 Pedro Abelardo, Logica fogredie111illlls en Los fi lósvfo mediel'Clle~. el cción
de texto de Clemente Femándcz La editorial católica .A. Madrid 19 Op. 113.
jc1 Bréhicr. Émile: L'l filo. ofía en la Edad Media. U.T.E.H.A. México, D.F. 1959
pp. 81 y 85.
21

275

�exi ten, por lo cual Abelardo de.emb ca en un ubjetivi mo con
obvias implicaciones ética y también con implicaci ne en la
forma d entender la relaciones entre razón y fe.
obre la relación entre fe y razón, belard pre up ne que
lo objeto d fe pu den er comprendidos por la razón, lo rrusmo
qu 1 ob¡ t0 fí ico o metafísicos. u Diálogo e11tre un filósofo,
1111;11dío )' m, crúliono trata principalmente sobre problemas ético
a la vez que pre. enta en ~ rma explicita la relación entre razón y
fe. E crito hacia I final de u vida en 1141, e ta obra comí nza
cuando el Filó ofo clic : "D cidí examinar atentamente las
doctrinas de la diver a religione entre la cual
tá dividido
el mundo: quería analizarla y compararla para eguir la más
próxima a la razón", ' 1 afirmación que expre a el argumento del
diálog , 1 cual , un análisi de las religione judía y cristiana
que bu ca definir cuál de estos credo ea el má · acorde con la
razón n relación a sus fundamentos morale y ético . Pero la
propia r lación entre razón y fe se vuelve con fu a de ahí que el
Filó,ofo pregunte al Judío · al Cri. tiano: "¿Ha ido la razón la
que o ha conducido hacia e ta doctrina de fe o bien habéis
eguid olament la opini • n de lo hombre. y el afecto por
vue~tra estirpe:'"32 A lo qu el Judío re ponde: "
abido que
t do lo hombre. , mientra • iguen iendo niño y no están aún
en la edad de la razón, obedec n a la fe y a la co tumbres de
aquello con quiene ,·iven, obre todo, de aquellos que más
aman. Cuando después ya adultos, pueden comportarse egún
u juicio, deben con fiar en la propia razón ) no n la ajena:
nt nce es oportuno bu car la verdad, sin s guir pa ivamente
la opinión.' 33 AJ intentar conocer aJ objeto de fe por medio de la
razón dicho objet0 deja de er un a unt de fe y e convi rte má
bi n en a ·unto de razón, , ujeto a l s mi mo crit rio de verdad
de lo qu re ulta una fe incelecrualisca que termina en una
Pedro Abelard . Diálogo entre un filó ofo. un judío y un cri ti ano p. 59.
/bfd. p.63.
H Jb(d. p. 71.

~1

confu ión entre razón fe evidente cuando el filó ofo dice: "Yo
me preocupo de bu car la verdad no de hacer o, tentación de mi
orgullo no conduzco com un sofista una batalla oratoria, ino
que como v rdad ro filó ofo, voy en bu ca de razon , r lo que
es mucho má importante persig la . alYación de mi alma.''' 4
in polemizar, in hac r ano u o de la dialéctica Abelardo bu ca
razone , bu ca la \· rdad } entre dial· ctic y antidialécticos el
filósofo a ume una po tura media en la qu in negar la ezi tencia
de lo objeto de fe y in tampoco n garle el poder er
comprendidos por la razón, re ulta paradójico en que al tratar d
comprender así tales objetos de fe e to porece11 más bien perd r
u calidad de objetos de Je.
De d ~ u po tura intermedia entre dialéctico· y antidial · ctico
belardo critica a t último que ni gan que lo. objeto de
fe puedan er cornprcndid p r la razón y al hacerlo impiden su
defen a por lo que • i la argumentacione racional . no d ben
er escuchada , [ e] pr híbe con llo qu al uicn aplique
corrcctamem la raz · o n el campo de la f, en contra de la
idolatría"" Pero si la razón pudiera comprender lo bjeto de
fe así como on comprendido. lo objeto: naturale entonce
el con cimi nto que e tenga d lo primero. tendría que ser
correcto o i11correcto; también y de, de e ta persp cciva las l!erdades
de la autoridade que no son má qu opi11ione.r tendrían que er
ometida aJ examen de la razón para d terminar sí s n o no
correctas. .Abelardo n b tante, irui t n la compresión correcta. en
la nrdadera co111pre11sió11 de lo obj ro de fe l s cual
e
ncu ntran de uyo en contrapo ición murua dada las distintas
opinione. d la autoridades· de ahí que el cri, ciano quien
también o tiene qu la religión deb er di, cutida por la razón
e p reata: «que de toda enseñanza, tanto e cnta como oral
nacen controver ia . En el o tenimi nt Je la fe no importa lo
" lbfd. p. 69.

32

2i6

J~

Pedro Abelarcl . Diálogo entre un filósofo, un judío) un cri tiano, p. 163.

�qu ,

tá n la Yerdad de la co a

sino la opinión a la que . e

pu de lle ar."l&lt;, Así, la verdad y exi rencia de los objeto de fe,
n on n adas, p r la · distmtas formas de comprenderlo í
dan lu ar a opini ne &lt;li, et a que en ca o. extrcm . lle an
inclu o a negar la exist ocia mi ma d los bj to de fe. \. í,
Abelardo coloca a la razón como ju z ante dicha c nrr Yersias
para que dirima · e pa e de la mera opini · o a un c nocimicnto
certero por lo qu hace decir al filó ofo: "¿ Y qué decir de la·
que
c nsidera aurton·tates? ¿ o e verdad que en ella. e yerra
rnuchí imo?" P r sta diver idad y falta de certeza en la
opinione de L1s autoridade el hombre deb recurrir a la razón
para encontrar al meno. cierta certeza ya que "Por otra parte continúa diciendo el Filó ofo- si t dos se sini. ran de la mismas
aut ridad . no habría ranta d crnna di tinta de fe. En cambio,
cada uno decide egún su razón · elige qué autoridad eguir." Y
e que la misma contrap sición entre la di tinta opiniones
impide aceptar a toda. como verdadera porque' i no se hubiera
de anteponer I juici &lt;le la razón qu por natural za e. anterior
s deberían aceptar indiferentemente, la
pinion · d todo
e crito. También aqu lla que merecieron aut ridad adqwricron
e ta e tima por la cual e le cree porque cribieron fundándose
ólo en la raz · n."r Por tanto, la razón
ncucntra p r ncima
de la autoridad y u opinione a la razón 1 toca analizar y
determinar que tan corredas son la, opmionc . Lo qu juzga la
razón e la correcta o incorrecta compren ión que se tiene del
objeto d f; en las opini ne y al final i la opinión r . ulcara
correcta d jará de er 111w opinión y
c nYertirá en co11oci111iento
rerdadero obre el obj to de fe .
... ta po tura no fue exclu iva de belardo pue ya u
alumnos compartieron la mi ma mquictude c mo quedó
de criro en la autobiografia del filó ofo: "Razones y no palabra
-me decían-. E superfluo proferu palabra - eguían diciendo-

11

lbíd. p. 17 l.
!bid. p.165.

s1 no e comprenden. i e pued creer nada 1 ante. no e
ntiende. Y e ridículo que alguien predique lo que ni él mismo
entiende y que lo mi mo a quiene en ña no pueden
entend r."' La razón logró o l pen amiento abelardiano un
lugar privilegiad dado que egún el filó ofo la razón pue&lt;le
comprender l . objeto de fi ; sin embargo por. u conc ptualism
lógico esa mi ma razón e ve limitada en u labor crítica en cuant
al problema de la exi tencia d Lo obj to de fe, de tal manera
que los objeto de fe no quedarían completamente cubiertos por
la razón. Pero por otra part lo que se llega a comprender de los
objetos de fe l s permite a e to en virtud del sentido mi mo
que la razón le otorga, ·er con id rad verdad ro y sujeto de
verdad y fa!. edad y no ólo de opinión.
La obra de b lardo revela una Edad \Iedia intelectualmente
muy nea dond la razón bu ca con cer y comprender tanto cuanto
l ea po ibl , bajo nu 'ª per. pectiYa, de los dh·er o problema
filo ófico y con la re pectivas repercu i ne en el p nsamiento
po. terior.
• u vez, el problema de la relación entre razón · fe
continuará n u má diver as formas a lo largo de toda la historia
de la filo ofía.
rá una bú queda de lo qu c. la razón y de
cual
n , u límite .

Pedro Abelardo. Cartas d

2 8

belardo ) Eloí. a. p. 1.

279

�SIMPATÍA Y HUMANIDAD

Eric Joaquin Figueroa González

El jueve 13 de no,·iernbre del 200 , con motivo del Primer
Coloquio Internacional: Pilo. afia, Educación I Iurnanidade ,
el filó ofo mexicano León Olivé pronunció la conferencia '1,a
educación, la fi1oso6a y las humarudade en la sociedad global y
del conocimiento".
En dicha conferencia, Ofü·é enfatizó sobre do· conc pto
primordiale : globaLización y ociedad del conocimiento.
E to do concepto,, i bi n pueden ser concomitantes, pue to
que una ociec.lad &lt;lel conocimienro &lt;lebe hacer frente a la
globalización \' la globalizac1ón trae como resultad la
implicación de di\cr.as socie&lt;lade d I conocimienro .
.'\.nalizaremo. por , eparado cada uno ampliando la propue ta
problematizada por Olivé para dar pie a una critica actual y en
base a una pragmática del hombre.
En cuanto a la soci dad del conocimiem , fü·é menciona
qu la solución se halla en el aber trabajar conjuntamente con
otra di ·ciplinas. agent qut no provengan n ce aciamente de

r

ra

• lumn del Colegio de Filo fí, } Hum nidatle de la F, cultad de Filosofía y
Letra y becario del Cemro de E. ludio, Humaní~tico de la

281

�ll

alguna disciplina. Es aquí dond la gl balización interviene
pue to que los mismo avance tecnológico deben ante" que
perjudicar o mermar, coadyuvar al conocimi nto y aplicarlo por
ejemplo, a favor de la educación.
El riesgo que encuentra Olivé en tomo a la idea de formar park
de una ociedad del conocimiento es l de r más que generadore"
ólo con umidore . De ahf la importancia de la formación de
ociedade del conocimiento, mas para ello e requiere de la
.iniciativa.
Para hacer viable una ociedad del conocimiento e requiere
primero de La integración de La ociedad, por lo que en un lugar
donde e descuide al otro, resultara poco factible concretizar
una idea así. e amerita un interés por el otro, un re-conoClllllento
de lo demá . Y esto sólo s po ible a travé del sLrnpatizar, del
entir con el otro.
M nciona l\1ax cheler en u obra ''Esencia J' formas de la
siv,patia"; "La plena up ración del autoeroti mo, del
egocemri mo timético, del lip i mo real y del egoí mo, tiene
lugar precisamente en el act del simpatizar." 1
Para llevar a cab dicha transición es 11 ce ario • uperar la
apatía que impide la unión. :.fochas vec yerno un afán de
protagoni mo qu impide eJ trabajo conjunto, y esto afecta en
detrimento d la oci dad.
E n e ario lograr una apertura que de pie a un comparrir
del conocimi oto, a una ·ociedad del conocimiento en la cual,
no , olo yo , ea quien la integre, in mucho otro que a la ,ez,
in r ajeno. a rrú, formen pare de rní en un mismo sentir que,
recomando el concepto d transdi ciplinariedad, de como
re ultado un trabaj colecávo mucho má productivo.
•1p n ar la transdisciplinariedad conlleva también a cfü·ersas
problemática como la de aclarar l concepto del raci mo.
abemos que el racismo e una forma de di criminación
' cheler, Max. faencia yfomw. de la simpa/fa. &amp;l. Losada. Argentiml. 200-1. p.
129.

282

exacerbada y qué es la discriminación sino el acto de percibir y
efectuar una operación o juicio a través de La exclusión. Y esto
es tan normal en nuestra rida cotidiana. Discriminamos un cipo
de persona ideal un programa, una carrera, un color, etcétera.
hora, ¿qué es aqu Ha que da el valor negativo a la
discriminación? E to e la int nción que se Je imprima, pue e
discrimina no sólo de manera racial, sino también económica,
social, religio a, política, etc. y eJ problema sigue siendo el mismo,
el d la antipatía como opue. to de la irnpatía .
Elgen11ino al/Jor al /;(}fllbre no distin¡Jte entre compatriofa,sy e.·.,.:fr111!Jeros, el lll(llbechor

y el bneno, entre vahry no Mlor raciales, cultura e inmltura, /1111,poco mire bieTJ y
1110/,

etc. a todo.r los seres h11111a,1os abraza, t.')(:actammte romo la simpatía, sólo

porque son seres hm11onos ... ?
Olivé propone una sociedad de eable la cual se pueda
construir y no aparezca implemente como un ideal utópico.
Expresa un modelo de sociedad que sea partícipe de todos y que
permita orientar la toma de deci ione políticas, públicas, y
educativas.
En tomo al terna de la globalización, es igualmente fundamenre
contar con una visión general, en la cual se trascienda la individualidad
para tender a lo global. Para ello debemo también aclarar el
concepto de Humanidad . .Menciona Herder en analogía con la semilla
que devien en árbol, que la humanidad se encuentra en un continuo
progreso. L'lhi toria deviene como el hombre a través de su distinrn
etapa . imismo, en relación con la bi tocia, ésta atrav1e a por
aparentes momento de reposo, re oluciones, modificaaones y sin
embargo to&lt;las estas on re ultado de un progreso.
Es entonce que detenerse a problematizar en algún a pecto
como lo sería el de la globalización sin que esto implicara una
propue ta. su pendería un progre o, cuando lo que e debiera

2

lbfd. p. 129.

283

�hacer e. r maria com e, p riencia e infiltrar e en lla para
b n ficio de cod .
~n u perspecti , d la bumarudad com progr o, Herder
menciona:

falta de con,Pro11Jiso. Pet1.rt1111os eso, porq11e cJIÍTI parti111os de deter,ni11ados ideales de

.•. efectm1mmle hq)'progmo, d. rarrolkJ pmgrt:rit•o a1111q11e nadiegane indi1id11a/111en/1

lo que u110 dice 110 es más que s11 ronricció11. 1

por ello. Todo se e.rJft1fl1ifla hada la lota/Jdad, lo m111e11so_r deliene escenario de 1111a

Lu go de ello, continua hablando obre la co11vicció11 gu . i bien
radica n la particularidad, el dar pie a una apertura en la que
on d fendida y escuchada la diferente propue ta que, d . de
una per p ctin tran. di ciplinaria tal como la plantea lfré,
abordan la generalidad, a final de cuenta conciernen a la mayoría
y no termina por er tan ólo una cuesaón individual.

inte11ció11 direrlora en la tierra ...por lo 111e11os e.rta t'isión e.r más 011,plia q11c e.ra
filos'!fla q11e lo inl'ierte todo. que sit11,pre se detiene•sólo en alg1111as coef11sio11es para
red11rirlo todo

d 11n j 1,ego

de ho11J1igas, o 1111a aspiración de tendendas J' jHe'ZflS

aisladas si11 1Ji11g1111,1Jinalidod, a m, caos, donde se duda de la nrhtd.. .1

1\ e te respect
li\·é argumenta en d fen a de lo valore , que
en la globalización urge una obligación ética, misma que pone en
tela de juicio a la técnología como benéfica para todo . Pue to que
actualmente s tiende a la privatización dd conocimiento la
generación de patente con lo que
genera una cerrazón del
conocimiento.
1 sirrusmo, mediante el u o a fav r de las tecnología , surgen
a cravé de portaJe. de lm rner, comurudade de acce o libre,
como lo e. la enciclopedia ~"ikipe&lt;lia, las cuale. ienen a ub anar
el problema del conocimiento que impida el acce o libre a
investigadores }' que 1.:n cambio e abra a di ponibilidad de agenrc
d conocimi oto.
liv ' hace bien en enfatizar . to último, pue ro que a pe. ar
de que con tanteml!nte ·e critica la ·ituación po tmoderna en la
que no. cncontramo ·, la cual para muchos e sinónimo de la
rela.úvización de la wrda&lt;le , d la _inrazón. in embargo, tal
como lo plantea d filó of holandés Theo de Bo r, dicha crítica
e un rezago de la moderni&lt;la&lt;l donde la razón era la cú ·pide, y
que no por ello es po. ible sacar algo bueno.• fenciona de Boer:

J Herder. J. G. Filosofía de la hisroria para la educación de la humanidad. Ed.
NO\a . Argentina. 1950. p 62.

2 4

... m·o que es 1111 malentmdido rado11t1lirtu dedr que elpos11Jodemis1110 sig11i.fira 11nu

rado11alidad. Pero esposible pensar mlrrgá11dose lotal111eme, sohiwdo IJ/l ' bien q11e

N acionali mo
... Cflando las tendmdas 11atio11ales propias q11ese fün tra11iforma11do m 1111afelicidad
nacio11al hm, 111am1do t'Xcesimmente la dista11dt1 mlrr p11eb/oy p11eblo mira có1J10
el egipcio odia al pastor, 111 nigab1111do, có1110 despmia al gn·ego s11pnftao/. Eso
omrn: sielltpre entre dos 1111dones cr~yas te11de11ria.~)' drrulo de feliridad rhora11. Y o
eso se llaJJJa pr,j11icio, localis,no, 11arionalis1110 li111itado.~
E te . enrid nacionalista, i bien apremiant n deb lb ar al
extremo de un nactonali. mo exacerbad .. \ imismo tal como Herder
compara a los egipcios con lo. griegos, alguien podría decir que
ucede algo imilar entre mexicanos y norteamericano . Júzguese
quien prejuzga a quien . . 1a no es 1caso, si bien el prejuicio pu de
ayudar en su m mento com m nc1ona Herder, ' Ofü·é lo demarca
muy bien con la inicia ti, -a a la cual toda . ociedad debiera tend r.
"Grooc. Gcr. Adelame, Co111r idigame. Filmoj(a en co111·er.mció11. Ed. cquitur.
◄ spaña.

_oo

p. 1 9,

.~ lbícl. p. 5 .
~ Referido a Herder. J. G. Filo.wfia de la hi.l fnria para fu ed11cació11 de la
humanidad. Ed . ova. rgcntina. 1950. p. 59: El pre1uicio es acepcablc ,..,, .u,
momenro, p11t!s hace feli:.. lmp11lsa a lo.\ pueblas hada 111 cenrm. lm,fortalece en m
tronco, los hace má.\ florecie11res. en .\11 idiosincrasia, má.\ apa.1ianadm, ,\' por In
tamomásfi /ices t11 us 1e11de11cia: yfi11e..

25

�Con u triple ideal, plant a una ociedad ju ta, d mocratJca y
plural. Ju ta y democrática, en el entido que todos u miembro
puedan cubrir us n ce idade bá icas. Plural en cuant que codo ,
in imp rtar el grado di ciplinar, puedan ap rtar algo.
Y e que i bien es cierto, n palabras de ÜYé, que • i lo
problema no son visto de. d la óptica de l paciente y aunado
a e to . e ignoran us propuesta jamá podrán r resu ltos. A í
también la ,·ariedad de cultura hace nece aria la unión de.: e ta .
~ \ . te re ·pecto m nciona la fil·. ofa búlgara Julia Kri kva;
' Ten mos que atrave ar un periodo de revalorización de lo
nacional. Y i no Jo hacemo d una manera inteli ente, uce&lt;l rá
de forma ruda: con ,;olencia. ,~
La mi ma calidez de lo m xicano no constitu\' como tale.,
no queramo imitar a otro abandonando con ello lo que . orno .
La tradición, la costumbre que nos han formado e cierto, no
han ido her dada de otra. cultura in embargo lo qu p rmuca
en la hi toria e la id ncidad qu no hac continuar con una
e encia d la cual caree n e pañole o cuale quiera otro que no
ea propiamente el puebl mexicano.

todo.r 11Jenos a aquel que tmga 11na /ill(1gen ideal de 1irt11d, ded11rida del co1JJpendio
de su siglo)' la s11ficieftfe filosofía como para poder enco11/rar

e11

m, l1lgarcito

determmado del fll1mdo al ,mmdo entero •110 otro. "9

A11nq11e es preciso mmttener la id ntidad t1acio11a/, el rtnlro al 111isv10 tiempo hqy
q11e abrirlo IJJá.r hada lo periferia, allí donde .rr produce el reco11oci111iento del o/ro.
El ideal a cumplir e la unión conjunta de de la tran di. ciplinariedad, i bien empezando desde nuestro contexto pero
también con la apertura d l otro. • to e , impatizand con el
otr y en un sentido global d humanidad.
"... de.r1•i11mlt1das de lo de111ás 'n,imtras d"em1en en el corazó11 las tendmci,lf o las
faroltodes mmco se co11m:t,111 m nolidud prJdico. Por lo la11to 11110 11adó11 pmdr
tener. por 11no parte rb111du de /11 índole fllás mblilJltJ' por otro fall11s gra11du,
consfillfir exceprio,,es, pre.rml,Jr controdicciomsJ l'l1dlacio11t.r q11e .rorprendm, ,,
1

Groot, Ger. A.delante, Comrúdigame. Filo. oj(a en comer ación. Ed. equitur.

E. paña. 200 . p. 2.
8 lbíd. p. 83.

Herder. J. G. Filo ofia de la hfatoria para la educación de la humanidad. Ed.
, l\ . rgMtina. 19 O. pp. 54. 5 .

2 6

287

�Normas de publicación:
1.- El \nuari H111mmita.r r cibe contribuc1one de excelencia
académica ) de iov cigación en lo campo de filosofía, lu. toria texro
bre literatura lingili:tica y cil'ncia aciales.

2.- e recib n trabajo originales e in· clito . e resp ta la e cructura
fundamental de cada contribución o ensay , in embargo e sugiere: a)
marcar lo apartados con ubtitul ; b) en ca o de la utilización de
referenaa. numérica., utilizar el sistema d cimal; c) la cita textuales
deberán manejare con comilla y no con cursiva ; d) toda cita brc,·e
debe mantener. e en el párra donde e produzca la referencia; en el
ca o dt. cita mayores a 4 linea,, deberán colocarse a bando, a un espacio,
in comillas y sin cur i\--a .
3.-To&lt;lo trabajo debe presentars en formato electrónic Word.
La. referencias e consignarán en nota de pie Je página y en su ca o,
también la. fuente,, para facilitar la 1 ctura seguida del texto.
4.- , aceptan en ay , invesugacione. y contribucione con una
extensión miruma de 15 y máxima d 25 cuartilla , en el tipo o fuente
Time . 'e,,. Roman de 12 punto a espacio y medio para el cuerpo del
texto,) de 9 punt s para la referencia. bibliográfica . Queda a crit rio
del onsejo Editorial aprobar colaboracione con caracteri ác cliver a.
a lo aquí e tablec1do.
5.- El con j de cada área de H11111afliltu tendrá en todo momento
el derecho a ometcr a dictamen las cootribucione recibidas para su
publicación} c municará al autor sobre el procedimiento} u re ultado.
6.- La. contribuciones se rectb n por correo electrónico, por e crito
) con copia electr · nica, por ntrega personal, vía meo ajcáa, o scrdcio
po tal
.- Debe anexar e a cada trabajo una referencia breve académicobiográfica del autor, dirección postal } correo electrónico.

H11111rmilas Filosojia e terminó &lt;le imprümr en
el me de septiembre de 2009, en los talle re.
de la imprenta l ruver itaria de la
niversidad Autónoma de ~ ue,;o León.

El tiraje fue de 500 ejemplares.

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas, Sección Filosofía, 2009, Vol 1, No 36, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Alere Flammam Veritatis</name>
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                    <text>t1uman1ras
Anuario del Centro de Estudios Humanísticos
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

2009

Año 36 Vol. IV

Jfistoria

•

UANL ®

��,oNoo

UNIVERSffARfO

��Rector
Jesús Áncer Rodóguez

Secretario General
Rogelio Garza Rivera

Secretario de Extensión y Cultura
Rogelio Villarreal Elizondo

HU MANITAS
ANUARIO
Ei TRO DE E TI 1D10 HVí\Ilu Í TlCO DE L
~lVER ID D ,\ TÓ O L DE l.JEVO lEÓ

DmJdor l:tmdador
gustín BasaYc Fernández del Valle
Director
,\lfonso R.angel Guerra

.lefa de la

Centro de Estudios Humanísticos
Alfonso Rangel Guerra

de f'ilos~f1a
Cuauhtémoc Cantú García
}l'tció11

Jefe de la Semó11 de Letras
,_ \lma i]v1a Rodríguez Pérez

Jejt de la

S'ecdó11 de Ciencias \'ocia/es
Ricardo \'illarreal Arrambide

Anuario &amp;manila! es wia publicación trimestral de humanidades editada por 1a
Universidad Autónoma de uevo León, a través del Centro de Estudios
Humanísticos. Certificado de Licitud de Título y Contenido número 04--2009091012392000-102 Oficina: Edificio de la Biblioteca UniversJtaria "Raúl Range1 Frías",
avenida Alfon o Reyes 4000 Nte. Primer piso, C.P 64440, Monterrey, . L México.
Teléfono y fax (81) 83 29 40 66. Domicilio electrónico: ces1h11ma@mail.11anl.mx.
Apartado postal o. 138, Suc. F. Cd. Universitaria, an Nicolás delos Garza, . L
México. Edición: Francisco Rwz Solís. Portada Cinthia Pérez.

Jtje de la Serció11 de Histo,ia
Israel Cavazo Garza

�ANUARIO
HUMANITAS 2009

Historia

�,

INDICE

I SABEL ORTEGA

RIDAURA, Crisis y supervivencia: Tres momentos

decisivos en la historia de la Cerveceóa Cuauhtémoc

9

De Texas de los mexicanos a los

MANUEL C E BALLOS RAMíREz,

mexicanos en Texas, 1810-1910

31

MARÍA LUISA RoDRíGUEZ SALA, JEsús TOZADA, Carlos Phelipe

Barttholomé De Velasco y Zabala, 1762

61

I SRAEL C AVAZOS GARZA,

D ocumentos relativos a Nuevo León, 17211846, existentes en el Archivo Histórico Militar Mexicano de la
Secretaóa de la Defensa Nacional
71

ANA PORTNOY GRUMBERG, Cost11mhres en con;ún de E. P. Thompson: un análisis bistonográfico
109
D esarrollo del movimiento por la
Independencia en México y los Estados Unidos
133

N ETTlE L E E B ENSON,

MA. CoNCEPCióN

HINOJOSA V ELASCO, Benito Juárez, el ser humano:

algunos hechos importantes
su vida

'f

los gobernantes de México durante

149

�JosÉ RESÉNDIZ B ALDERAS, uevo León, problemas estructurales
del nuevo tipo de estado pos-independiente a mediados del iglo

XIX

187

ToMÁ MENDIRICHAGA C UEVA, La antigua Plaza de Armas de

Ionterrey, lado sur

209

RosA, Técnicas constructivas de vanguardia
en LP durante el porfiriato. Rafael Gustav:ino Moreno y Antonio
Prieto Trillo, a través de la Termoeléctrica de la Potosi.na Electric
Co.
215
C ARLOS MoRÁN DE LA

Crisis y supervivencia: Tres momentos
decisivos en la historia de la Cervecería
Cuauhtémoc
Isabel Ortega Ridaw:a*

EUNICE CoSTlLI..A CRuz, Breve historia de la cultura norteamericana

a mediados del iglo XX

Reseñas y comentarios

247

277

El Centro de Estudios Humanísticos cumple 50 años en el
2009
279

Introducción
Tu L\ ACIU\LIDAD, a MERCADO OE [A CERVEZA en México e tá ocupado
por un duopolio, aunque esto no siempre fue así. Después de la
Revolución Mexicana, había en todo eJ país alrededor de
veinticuatro cervecerías. Hacia la década de 1960 la competencia
se reducía a lres: C11a11htémoc, MocteZ!'"'ª y Modelo y desde 1996, son
sólo do , 1 después de la fusión que devino en la C11a11htémocMocleZf1t1N1.
En el camino se fueron quedando aquellas que no pudieron
superar la competencia o sortear los problemas económicos y
político por los que transitó la vida nacional.
Cervecería Cuauhtémoc, S.A. (hoy C11aJthtétJ1oc-Moctez11ma), es quizás
una de las empresas más antiguas y representativas de Monterrey.
Fundada durante el profiriato (1890) por un grupo de prominentes
comerciantes: Isaac Garza, Francisco ada,José A. Muguerza y José
.- Profesora-mvesagadora del Instiruto de lnvestigaaone ociales de la U L.
En 1985 acciornstas mayoritarios de Úlauhlimocadquirieron la mayoría accionaria
de Moctez¡m,a, y desde 1988 ambas 1megrabao la Dimión Cerveza del Grupo VI A
Finalmente en 1996, se fusionaron bajo la denommación Ceroeceria C11a11hté111ocMorteZ!tm11. (Ortega Ridaura, 2001)
1

9

�Isa

Ivfaría Schnaider, a los que pronto se unió José Calderón,2 fue La
empresa madre que dio origen a un destacado grupo: Valores
Industnafes, SA (VI A, hoy bajo el nombre FEMSA).
Es de sobra conocida la historia de e ta empre a que se asemeja
a la que vivieron diversas grandes empre as en 1éxico y
Latinoamérica durante la sustitución de importaciones: Una
expansión verticaP hacia la elaboración de botellas de vidrio,
corcholatas (tapón tipo corona), empaques de cartón, etiquetas,
materia primas, etc., que fue clave para su éxito; unida a la
participación en la producción y abasto energético (electricidad,
gas) y en transportes para movilizar tanto materias primas como lo
producto terminados. Y por último, una expan ión geográfica en
torno a 1a cerveza ocupando la principales plazas del país.
Sin embargo, casi ciento veinte años de historia no han estado
exentos de obstáculo y dificultade . Cervecería Ct1ar1htén;oc ha vivido
y sobrevivido varios modelos de desarrollo y distintas maneras de
gobernar, con sus consecuentes implicaciones en la política
económica y social del país.
En el periodo que va de la dictadura porfirista a la globalización,
Cervece,ia ha debido enfrentar severas crisis de las cuales no todas
2

Los miciadores, formaban parce un un grupo mercanul de visible importancia
en el noreste mexicano, que babía terudo en el intercambio comercial a travé del
Bravo, uno de los pilares fundamentales para su configuración (Ortega y Cerutt:1,
2001). Estos comerciantes, como muchos otros, inciaroo el brote industrial de
Monterrey al trasladar sus capitales del comercio a la mcipiente industria 0/éase el
libro pionero de l idro Vizcaya, Los rnigenes de la i1Jd11strializnció11 de Monten"'!)' y la
extensa obra de Mario Cerutti sobre la formación de capitales eo el siglo XIX y los
inicios de la industrialización).
' Históricamente, la integración verucal ha sido una de las estrategias ópicas de las
empresas en ~ ó n en todas las economías: Entre sus propósitos están la reducción
de costos de transacción que se generan en el intercambio con otras fumas. Con la
integración dichas transacciones son reemplazadas por transacciones entre diferentes
plantas de una misma empre a o entre diferentes empresas de un núsmo grupo, lo que
reduce los preoos de las materias primas e insumos, garantiza un flujo adecuado de las
mismas y mejora la eficii::ncía de los intcrcambio (Barbe.ro, 2001 ). En el e.aso mexicano,
la mtegración vertical fue una respuestainicial a un mercado incierto e imperfecto; permitió
a las grandes comparuas aliviar incertidumbre en cuanto a lo proveedores de in umos
y disminución de costos. (Cordero y amín, 1977: 33)

I

Ort,

R dllllr,1

las empresas lograron salir triunfantes. El presente trabajo profundiza
en tres momentos decisivos en la vida nacional que también lo
fueron para la empresa: la Revolución, la Gran D epresión de 1929
y la crisis de 1982.
Ante estos sucesos, que se debieron, según el caso, a factores
económicos, políticos y/ o sociales, internos o externos, muchas
empresas no pudieron continuar su camino. Analizaremos la manera
como estos hechos impacta.ron a la empresa, pero sobre todo, las
estrategias que desarrolló en cada caso para superar la crisis y seguir
adelante, fortalecida por la experiencia.
Las fuentes principales del presente trabajo on los propios
archivos de la empresa, predominantemente los libros de actas de
la Asamblea de Accionistas de 1890 a 1997; los del Consejo de
Administración, entre 1927 y 1987; informes anuales y otras fuentes
secundarias como Trabajo y Ahorro, el órgano de difusión de la
Soaedad Cuauhtémoc y Famosa.
Así mismo se recurrió a bibliografía regional sobre los sucesos
en uevo León durante el siglo XX y en menor medida, a las pocas
obras que existen sobre la Cervecería Cuauhtémoc.
Y dado que la historia se repite, consideramos de gran interés el
estudio de caso como el que a continuación se presenta, el cual
puede servir de guía para futuras tomas de decisiones.

La Revolución y sus secuelas
El movimiento revolucionario que comenzó en 1910, afectó
fuertemente a la industria y la economía del país. Monterrey no fue
la excepción, aún cuando la lucha armada no se había hecho presente
en la ciudad. La incertidumbre política, el desabasto de materias
primas nacionales, la interrupción del servicio ferrocarrilero, aunado
a la baja en el consumo interno de sus productos, había puesto a la
Cerveceria en una situación económica crítica.
La ituación empeoró cuando el 22 de octubre de 1913, el ejército
revolucionario hizo su primera incursión a Monterrey, que e
encontraba bajo el poder de los huertista . Entrando por el norte,
uno de los primeros edificios que se encontraron fue la Cervecería.

11

�1/Jr

1

+o

l

•

Y aunque estaba defendida por una guardia privada que se sostuvo
en base a cien car-abjnas y diez ametralladora,, lograron tomar las
in taladones tra un fuerte tiroteo.
Una v-ez "tomada" 1a cervecería, los revolucionarios adquirieron
como botín eso pertrechos de guerr-a, dinero, caballos, mulas,
carrnajes, transportadoras, etcétera, bajo amenaza de incendiar la
planta. 4
Do días despué , 1a llegada de refuerzos de la tropas federales,
hizo huir a los carraocistas recuperádose la ciudad y la cervecería.
Al extenderse la Revolución por todo el país 1a empresa se vio
obligada a clausurar sus agencias perdiendo la clientela y reduciendo
extraordinariamente todos los negocios y trabajos. 1913 fue el
primero de varios años en los que se tuvieron fuertes pérdidas. La
administración calculó un saldo negativo de aproximadamente
$255,162.68, cantidad que suponían era mayor pero la falta de
información imposibilitaba el cálculo de cifras más precisas.
El gerente, don Prancisco ada adjudicó esta situación a:

los perjuicios que se s11friero11 por ct111sa de la Re11ol11ción, romo pérdida de
cz,entas, illcendioy robo de cerveza e111barrada_y de otras tnercancfas en camino;
t1!za en el co.rto del cambio cu el e:x:tra,yero; enortlle red11cció11 en las t!et1tas;
seg11ros co11hc1 ,iesgos de g1terra; a111net1to en el cos/o de comb11stibley materiales;
extraordinaria litllitriciót1 de los trabajos en lo fábrica; pago de fletes y de
gastos extraordinarios; etc., etc. 5
En abril de 1914 volvieron los carrancistas, e ta vez para
quedarse. Aquello que tuvieron la posibilidad, abandonaron la
ciudad.
fine de noviembre, el peligro que se vivía obligó a casi
todos los accionista de Cervecería a trasladarse al vecino país del
norte, y desde diciembre, se instalaron en Houston, Texas, en donde
permanecieron hasta principios de 1916. Desde ahí, se mantuvieron
al tanto de los acontecimientos del país y del negocio.
J.L Cantú, citado en Flores, l 991: 87.
Cervecería Cuauhtémoc, .A., Acta de samblea de Accion.i tas núm. 44, 6/7 /
L914. n roda.~ las cítas scba respetado la ortografía r la redacción originales.
4

5

12

Tmbd ( ),m,o füdorm1

En sesión celebrada en aquella ciudad en junio de 1914 se
informó que,
[.]apesar de las dffeci/eJ coumnicaci011es que se han tenido con Mon~ elComefo
ha procurado dirigir o t1iender desde aquí hs negocios soda/esy de Admi11istracwn
cdebrdfldo fiwtentes sesiones pata t.ot,1or las r11edidas más apropiadas para salvar
hasta donde seaposible los intmses de la Negociación: q11e la Gerencia 'tiene edahkdda
una o.ftano en esta ciudad, y q11e el Sr. Gerenlt no ha defado un mo111ento de estar
-pendiente de kiAdmini.slracwn en Montem!Jy de todo h qne comsponde a la Cía. 6
Una vez establecidos los carrancistas, la venganza contra esta
oligarquía que había dado muestras manifiestas de apoyo al gobierno
huertist.a y al régimen por.6.rista,7 no se hizo esperar. El radicalismo
del ptimer gobernador preconstitucionalista Antonio J. Villarreal Jo
llevó a insospechados extremos como lo fueron 1a expropiación de
grandes empresas de la burguesía regiomontana: Cervecería
C11a11htémoc y Ce,nentos Hidalgo, entre otras. 8
El 24 de abril de 1914 la fábrica fue tomada por las fuerzas
Constitucionalistas, que exigieron a la Compañía -en calidad de
préstamo-, la suma de $500,000.00, y embargaron la existencia de
cerveza y demás materiales. Posteriormente, designaron un
6 Cerveceda Cuauhtémoc, S.A., Acta de Asamblea de Accionistas núm. 43, 6/7 /
1914
' En 1903, un grupo de industrials manifestaron su apoyo a la reelección de Díaz
en un documento transcrito a continuación: ''.Ajenos a la política los que suscribimos,
pero interesados tanto por sentimientos altruistas y de carácter gene.ral, como por
nuestro asuntos propios, en la paz de la Nación y en el sostenimiento del Imperio
que garantiza la permanencia de Ud. en el poder, y a la sombra de cuya paz y bajo la
protección de cuyas leyes el capital y el trabajo han tQmado arraigo en el país, ypor lo
que a nosotms toca en el territorio de uevo León, con el desarrollo visible de las
industrias que representamos, los que suscribimos, elevamos a Ud. nucstrn voz
pidiéndole con todo respeto, acepte la postulación que para el próximo periodo
constitucional, formula la opinión pública por medio de diversas y ostensibles y
entusiastas manifestaciones." El pronunciamiento fue publicado en La rk Nuepo
Leó11, el3 de abril de 1903, firmado por: Vicente Ferrara, C. De Támava, Francisco G.
Sacla, Isaac Garza, Vicente Rivero, IdeUonso Zambrano, C. Holck y Cía., Ernesto
Madero, Pedro Lambretón, José Armendaíz, J. Cram, Juan Reichmann, Adolfo
Zambrano, Langstrotb Sucs., Reese &amp; Behn, Cottier y Caire, Fabre &amp; Cattier., Maíz
Hnos, Vicente Bortoni, W Hinrichsen, José A. Muguerza, Alberto Sada, José
Calderón. (Nuncio, 1982)
8 Flores, 1991:99.

voz

L3

�1i l/l/}¡///1/¡

11IStr.r/J

interventor, quien e hiz-o cargo de la explotación de la planta de
cerveza y hielo, nombrando a su vez un director para los trabajos
inte.riore de la Cervecería.
Los esfuerzo desplegado para llegar a un arreglo con la
autoridades para disminuir el monto del préstamo exigido "muy en
desproporción con las circunstancias de nuestro negocio y con las
cantidad que se impu ieron de pré tamo á otras negociaciones de
fonterrey", y recuperar la fábnca parecían infructuosos. La Junta
Directiva apeló al gobernador del estado, al general en jefe del
ejército, al ubsecreta.rio de hacienda del nuevo gobierno y al mismo
Venustiano Carranza, prim r jefe de los constitucionalistas in
mayores resultados.
En un mforme expresaban:
Los Directores de la Cia., por más q11e ven la i11tra11sige11cia de los
Cot1stituciot1olistas e11 el os1mto q11e nos ocupo, co,ifi011 en q11e se 110s harájristicia,
porq11e tienen el co-1111e11rimiento ,íltimo de q11e se estáprocediéndo apasÍIJ11adan1er1te
e,1 co:11tra de 1111es-tra Cia., que 110 ha hecho otra coso q11e ocl(parse de Jl(J propios
negoaos, 111ostrándose siempre respet11oso co11 las A11toridades conslilNidas, si!I
111e-:z!larseja1111í.s en asuntos políticos;y esa misma cond"cta ha sido obsm'Oda
fielmente por todasy coda 111111 de las personas que fannon mies/ro Co,mjo de
.Ad11Ji11istración, como bien lo saben lus señt.ms accio11istas.!J

Parece er que fue la intervención de uno de lo hijos del
accionista José María chnaider (de origen norteamericano), lo que,
aunado a las negociaciones que se venían realizando, cambió el
rumbo de los acontecimientos. Cierto documentos revelan que e
quejó ante la autoridade estadourúden es por el ataque sufrido a
sus intereses. De esta manera, presionó al gobierno norteamericano
para que enviara una reclamación sobre las posibles consecuencias
qu acarrearían el sostenimiento de este tipo de prácticas contra
propiedades ligadas al capital norteamericano. 10
Los con titucionali ta explotaron la fábrica durante casi och
meses, devolviéndola a sus dueños el 7 de diciembre de 1914 "sin
'
Cervecería uauhtémoc, .A., Acta de Asamblea de Accionistas núm. 44, 6/7 /
1914. Por lo visto olvidaron su apoyo incondicional al régimen porfirista.
9

14

formalidad ni documentación ninguna". En su informe de 1916, el
Gerente relató las consecuencias de esta intervención:
Comopodráfocil111ente imaginarse son enormes lospe,juici.os que está resi11ti.endo
la negociación, tanto por lo que en si sig11ijica el valor de los productos que se
venden, como por /a,s consec,1e,1cias de la inten1enció11 de personas extraiias e11 1111
ne¡,ocio de la naturaleZfI del n11estro, como es la desorgo11izació11 de nuestro personal
de empleados, aptosy fieles, el ciem de n11estras oficinas, la falto de cobranzas, la
pérdida de n1ateriales que tenía111os e11 camino, 1n11chos de los moles hefl1os tenido
que dejar en Estado Umdos. 11

Las pérdidas de 1913, 1914 y 1915 ascendieron a 1,653,063.54,
sin embargo, el capital social de la Cervecería quedó intacto. Esto
debido a una revaluación que se hizo del valor de los bienes raíces
y máquinas que pese a la depreciación sufrida, habían aumentado
su valor en los últimos años. A í, en 1916, las cuentas de la compañía
bícieron una specie de ''borrón y cuenta nueva" y comenzaron con
un capital de 5,000,000.00, el mismo que tenía antes de iniciar el
conflicto revolucionario, en 1909. 12
na vez recuperada la fábrica, fueron necesarios arduos esfuerzos
para ponerla de nuevo en funcionamiento, ya que:
Elpersonal de la Compañía, (Jefes de departamento, empleadosy operaciones)
que q1,edó desorga11izado co111110/ivo de la interoe11ció11 del Gobierno en lafábrica;
igualmente hubo necesidad de hacer trabajos extraordinario para poner en orden
los almacenes, la contabilidad, y el servicio y sistema de venftlS; Ct!JOS ramos
estuvieron abandonmúJs por la fllÍsma causay por el estado de guerra de nuestro

país. /J
El año de 1916, marcó el comienzo de la recuperación, al
obtenerse utilidade por 357,416.29. o obstante, a pe ar de
haberse establecido por fin el gobierno constitucional la situación
económica del país no era buena debido a la falta de producción en

'º Arch.tvo Venu tiano Carranza, CO DU 1EX , carpeta 12 y aragoza, 1981.
Citado en Flores, t 991: 120.
11 Cervecería Cuauhtémoc, .A., Acta de Asamblea de Accionistas núm. 45, 1/
12/1916.
12 Jbidm,.

15

�J s,mª t.

Is,,t,,¡ OrleJ.{1 &amp;dlllm;

lls

la agricultura y la indu tria. ituación agravada por las restricciones
impuesta por Estados nidos a la exportación de sus producto a
nuestro país, dada su entrada a la Primera Guerra Mundial.
Cen,ecetia puso en práctica diver a estrategias para salir de las
dificultade que enfrentaba:
a) Reorganizó al personal de la fábrica (obrero y empleado de
oficina), para eficientar las tarea y eliminar los puestos que no fuesen
indi pensable . Cesaron alguno trabajadore y re tructuraron las
labores de lo que permanecieron.
b) Mejoró la administración, especialmente los sistemas de
contabilidad, para poder conocer mensualmente 1resultado del negocio,
y poder actuar en consecuencia. Estos cambios permitieron mantener
los inventarios al mínimo indispensable, e incrementar la compra de
materias primas y otros insumo conforme aumentara la demanda.
e) Solucionó su probl ma de transporte de mercancías con la
compra de carros &lt;le ferrocarriL 14
d) Perfeccionó su istema de Yentas, ajustándolo a las circunstancias
del momento. La gerencia intensificó las labore de cobro a deudores
de la época anterior, concediendo descuentos y plazos. 15
e) Por último, ree. tructuró parte de los adeudos de la compañía
consiguiendo que u acreedores le dispensaran la mayoría de los
ínter • es. u,
La e ca ez de materia prima estadouniden e motivó la
instalación de una fábrica de ga carbónico en 1919, e hizo refl xionar
sobre la necesidad de su tituir us importacione produciendo
localmente los in urnos para su producoón (principalmente malta).
La primera mitad de lo año veint e tuvo marcada por continuos

altibajos. o hay mejor descripción de esa época como la de don
Francisco G. Sada quien al dirigir e a los accionistas, e refiere a:
(. ..]las luchas co,1stantes para ver de vencer las difaultades q,,e se han tenido para
n19orar nuestras ventas con molivo de laspésimas conditiones económicas del País, por
lafalta de trabqjo e11 lageneraliáad de los negocios, desconfianza en el crédito nacilmal
y escasez de dinero; el contim,opropósilo del Gobi.ernogenera/y el de algunos Estados
de!lavar la cervezay de ponerle trabas a st1 const1n10; la repeticián de a11men/Qs de las
Cll(J/as de losferrocarriles nacionales; los traslor!wspolíticos, que ha ca11sado la última
revol11ción, que afortunadamentepudo sofocar nflestro Gobierno; la st¡_rpensión de las
actividadespetrolerasy mineras;falta de cosechasy de productos de exportación; "todo
h mal ha motivadoj,erte bqja en hs C01JStm1osy compeientia exlrMrdinaria en los
precios de ventas, m(fJ{)f'CSgastospara wnder, co11cesión deplaZfJS a los compradores,,~
etc.

El flamante gobierno necesitaba ingresos para reconstruir al país
y sacar adelante su proyecto de nación. El alza a los impuestos
sobre la cerveza fue un recurso muy socorrido que generó múltiples
enfrentamientos entre Los dueños de las cervecerías y lo gobiernos
federal, local y municipales.
Producto de ello, y con el objeto de defender los intereses de
este gremio, se fundó por esa época la Asociación aciana/ de Fabricantes
de Cerveza. Gracias a sus esfuerzos se logró que el gobierno federal
uprirniera o disminuyera algunos gravámenes, y dio mayor fuerza
para negociar en los demás niveles. 18
Desde mediados de los veinte, la situación del país comenzó a
estabilizarse y la compañia vivió un proce o de expansión. En 1927,
se instaló dentro de la Cervecería una fábrica de cajas de cartón
corrugado para sustituir el antiguo embalaje de caja de madera.
Eon esto no sólo se tuvieron embalajes má económicos sino que

n Cervecena Cuauhtemoc, .A., Acta de Asamblea de ,\ccioo.i ta núm. 4ó, 12/
3/1917
14 s· l
1 e transporte ferrocamlem había empeorado notablemente durante la lucha
armada, en el mrbulemo periodo posrevoluoooano la situación no mejoró. El gobieroo
obtuvo por Jncautac1ón la mayoría de las acciones y la administración delos ferrocarriles
(Flores, 1991: l 80). En 1918, "en VI. mde lru fatalt:S condiciones del serviao ferrocarnlero
Jcl País, el Consejo (de la Cuauhrémoc) e vio en la neceS1dad de comprar locomotoras
y carro para nuestro propio trafico. lo que nos ha proporcionado econonúa en los fletes
y grandes ventajas en el tran porte de nuestro productos".

e ce sentido, consiguieron fuertes recuperaciones no obstante fa moratoria
decretada por el Gobierno a todo tipo de adeudo , ínch.údo el pago a la deuda
externa, lo 9ue generó fuertes problema con Estados nidos.
16 Cerveceria Cuauhtémoc, S.A., Acta de Asamblea de Accionistas núm. 47, 4/ 4/
1918.
17
Cerveceáa Cuauhtémoc, S.A., Acta de Asamblea de Accioo.iscas núm. 53, J7/5/
1924. ótese el cambio en el discur o pues ya se habla de "nue tro gobierno",
que pocos años antes era con iderado el peor enemigo.

16

17

15 En

�t I11m,

' •

1 l1f/{i/1

,

también se generaron r cur os adicionales por la venta de empaques
de cartón a di ersas industrias del paí .
En 1929 e sugirió que el negocio de las cajas de cartón fuera
maneja.do por una sociedad anónima independiente, desligándola de la
C11auhtét11uc, lo que permitiría captar el mercado de las cervecerías rivales
que se rehusaban a comprarle su empaques. La factoría de cajas de
cartón se separó bajo el nombre de Fábricas Munterr~ SA,1 9 quedando
el 90% de sus acciones en manos de la Cen1eceria que le traspasó terrenos,
edificios y maquinaria, requeridas para operar. Pronto, agrupó
activjdades que no tenían relación directa con la elaboración de cerveza,
como la producción de tapón corona.
Desde principios de siglo, se producían corcholatas (conocidas
en e e entonces como tapón corona), que habían sustituido a los
corchos reforzados con alambre utilizados para tapar las botellas.
Estas nuevas tapas se hacían de lámina de metal en una pequeña
fábrica dentro de la misma planta. Al igual que el ca o anterior, en
poco tiempo comenzó a atender e el mercado local y para 1928, la
capacidad de la fábrica era ya .insuficiente para las necesidades del
negocio y para atender a la venta al comercio. e construyó entonces
un nuevo edificio a un lado de donde estaba la fábrica de caja, de
cartón y en 1929, se integró a FábricllJ Montemy.
Además de Ja expan ión vertical antes mencionada, a finales de
lo año veinte del siglo XX comenzó la expansión geográfica con
la adqui ición de la Cervería Central en la Ciudad de México en 1929.
Tanto la reconstrucción de la planta tras la ocupación
revolucionaria como el crecimi nto de lo años veinte se
financiaron 20 eo gran medida con reinversión de utilidades y con la
obtención de cr ' ditos en bancos extranjeros (particularmente, el
L1redo Bank y el Banco de Mo11trea~ . Esto debido a la dificultades de

obtener crédito interno por la falta de circulante y la inestabilidad
del sistema financiero nacional.21 También se recurrió a préstamos
de particulares que tenían intereses en la Cervecería como la Casa
Calderón y Cia. Sucesores y don José A. Muguerza.

El impacto de la gran depresión
La mejoría de los negocios no fue muy duradera pues otro factor,
esta vez de índole externa, modificaóa de nuevo el panorama.
Además de dependencia tecnológica y de abasto de muchas de sus
materias primas, Cervecería tenía contratados en el extranjero varios
créditos. Para 1929, eran ya evidentes los problemas por los que
pasaba Estados Unidos, y en octubre de ese año, reunido el Consejo
de Administración,
[. ..]fae dis&amp;11tida la alarma q11e se¡,ún los periódicos existe en la Bolsa de Valores
de ew York,y de la posibilidad, (JJlnque remota, de que esa situacwn tffecte a
las i11stit11cio11es bancarias en donde tiene fondos depositados esta Compañía, y
por vía deprecaución, acordó el Consefo que prot11raremos disminuir losfondos en
los Bancos, haciendo al efecto arreglos para c,1brir las cuentas acreedoras que se
vCtJcen de estafecha hastafines de ano, haciendo lo posible por conseguir que se nos
hagan algunos descu.entos por anticipo de pago. 22
A pesar de las previsiones, el derrumbe económico del vecino país
causó estragos en México y sus empresas, incluyendo Ceroecería. Las
ventas de sus productos bajaron y fue necesario demorar varias de las
obras nuevas que se tenía programadas y que no se consideraban "de
mucha urgencia". Aunado a ello, hubo un descenso del valor de la
plata respecto al oro (en un principio del 10 por ciento y posteriormente,
del 17 por ciento), que afectó seriamente los precios de venta, que eran
20

Un extenso esrudio sobre los mecanismos de financiamiento utilizados por la
Cerveceóa Cuauhtémoc a lo largo de su historia se encuentra en Ortega Ridaura,
•~Cervecería Cuauhtémoc, .A., Act.a de Asamblea de Acciomst.as núm. 52, 14/

4/1923.
La nueva soaedad tenía un capital de un millón de peso siendo su objeto la
fabncación }' expJotaaon de ca1as y otros artículos semejantes; tapón corona, gas
carbóruco, } en general cualesquiera otros productos que e relacionen con estos
ramos de la industria.
1
~

18

2006.
21 Durante la Revolución se vivió una verdadera anarquía monetaria sufiriendo la
población pérdidas considerables a consecuencia de la emisión monetaria excesiva
por parte de los gobiernos y de las diversas facciones revolucionarias entre 1913 y
1916, hecho que motivó que los ciudadanos no aceptaran los billetes por cerca de
veinte años (Cárdenas, 1994: 36).

19

�1J

I

t,

todos en moneda de dicho metal. Y para completar el panorama, e to.
metale a su vez ·e depreciaron frente al cló.lar.23
E te último hecho, unido a la baja del consw110 de cerveza v de
las ventas en el extranjero, pronto llevó a la empresa a una itua~ión
desesperada, enfrentando serios problemas para cumplir con us
obligaciones crediticia .
En 1932 el dólar tuvo un aba exagerada al aumentar de 2.50 a
$3.39 pe os, estimándost:. que podía llegar a 4.00 o tal vez má .
Ello aumentó el monto del capital pendiente de pago.
E e año, fue necesario hipotecar la planta en .\,fonterrey y pedir
pre tado al Banco de Mbdco para pagar a su principal acreedor, el
Banco de Montreal, y convertir a peso la deuda que tenia.
Es en ste e cenario que se planteó la primera emi ión de
obligacione hipotecarias 24 (1933) como una salida a la e casez de
capital del momento. e emitieron bono por do millones de peso
a un plazo de 8 años, con intere es del 8 por ciento anual, 25
garantJzados con los actiYo de Cervecería CJ1011hté111oc y Fáhricas
1\tlontemy.

L: na vez má , los indu, tri ale salieron fortalecidos de esta
experiencia. La escasez de créditos extranjero mot1vó la creación
de in tituciones financiera en el pais,2'' iendo Crédito Industrial de
1\fontem;y un claro ejemplo. Por su parte, el esca o sumi tro materia
primas (principalmente por la falta de divisa para adqwrírla )
fortaleció su producción interna en un creciente proceso de
sustitución de importaciones.
Finalmente, CerYecería r organizó de nuevo sus negocio . Ea
1935 el abogado y con ejero de la empresa, fanuel Gómez Morín,
elaboró junto con el Comité Ejecutivo un esquema de organbación
de la compañía y sus fibales, a í como el procedimiento para u

restrucruración administrativa y legal.
La reorganización implicó la separación de varias empresas para
constituirse como sociedades independientes, lo que permitiría que
se admirústra en con mayor eficiencia y éxito. Asimismo, se creó
una compañía tenedora que se convertiría el centro del recién
organizado grupo que tenía como empresa madre a la Cervecería
C11a11htén1oc.
Lo primero que se hizo fue desagregar las actividades que se
agrupaban bajo Fábricas Monten-~, dando lugar, en enero de 1936, a
Empaques tk CartótJ Titán, S A.,27 Fábricas Monten-(!J, S A.28 y Malta,
S A .'l!J Cerveceria C11a11htémoc aportó los edificios donde estas fábricas
e ubicaban, los terrenos, maquinaria y otros activos, recibiendo
acciones de cada una en proporción a su aportación.
Como parte medular de la reorganización, se constituyó en 1936
esta empresa controladora de las actividades de las clistintas
sociedades que ahora conformaban el grupo. Cervecería deja de ser
la cabeza de todas las operaciones cediendo esta tarea a Valores
Industriales, SA (VISA), que por muchos años dio nombre al grupo
empresarial originado a partir de la cerveza y su explotación. El
cambio realizado fue sólo estructural ya que Cerveceria Cuatthtémoc
adquirió casi la totalidad de las acciones dicha ociedad.
En los años posteriores a la reorganización, será cada vez más
difícil seguir el devenir de la Cervecería pues en múltiples ocasiones
se traslapa con la historia del grupo VISA. En este trabajo, sólo se
24 Las

' El tipo de cambio dd peso , e depreóó 21. 9% frente al dólar. A principio de
julm de. 1931, las reserva, de oro y divisas disminuyeron aún más llegando a 6.1
millones de dtilares. Las expectativas de denluación llevaron a que el sistema bancario
sufriera un rearo masivo &lt;lt'. fondos por d pánico entre los ahorradores quienes
cambiaron u dinero por oro o divt as (Cárdenas, 1994: 31).

obligaciones hipotecaóas son bono de deuda que están garantizados con
bienes inmuebles. En lugar de obtener un préstamo bancaóo, los bonos se colocan
entre un grupo de particu1ares a quienes se paga un interés previamente acordado.
Por lo general más alto que el de una inversión corriente aunque más bajo que el
intetés de un crédito bancaóo {Ortega Ridaura, 2006) .
2&gt; Por lo general, el pago se hacia en amortizaciones semestrales, sorteando la
obligaciones que serian liquidadas las cuales dejaban de percibir intereses. Además,
la Cervecería podrá hacer anticipadamente pagos parciales o el total en circulación en
cualquier fecha. En l 937 se hizo una nueva emisión por 2,500,000.00.
26 Un recuento del desarrollo de las insntucione financieras -en su mayoría
ligadas a las industrias- en Monterrey entre 1930 y 1960 se presenta en Ortega
Ridaura, 2005.

20

21

.!!Cervecena Cuauhrémoc, .A., Acta del Consejo de , \drrurustractón, núm. 1235,
30¡ 10/1929.

�bace referencia a las actividade en las que la C11auhtémoc participó
directamente o tuvo participación accionaria.
La, siguientes décadas (hasta 1960) los negocios se enfocaron
básicamente a la cerveza y lo directamente relacionado con su
producción. Se adquirieron fábricas en ogales, Veracruz,
Guadalajara, Jalisco y Tecate, Baja California y se construyó en los
años sesenta una planta en Toluca, Estado de México.
La década de 1970, particularmente la segunda mitad, fue de
una bonanza económica tal que la mayoría de las empresas
diversificaron sus negocios para aprovechar las oportunidades que
brindaba el mercado. Alfredo Livas Cantú, expresidente del Consejo
de Administración de Cervecería y Director de Finanzas durante
diecisiete años, señalaba:
os encontrábamos ante dos sit11acio11es: 1) sepensaba q11e la diversijicadón del
portafolio daría mefom oportunidades al gmpo y 2) existía mucha oferta de
dinero p1m a nivel ,nundial había mucho capital (producto del boom petrolero,
mire otras cosas). Los bancos venían a tocarte la p11erta.JO
Así, se dio un doble esfuerzo diversificador, a nivel del grupo
(VISA) y a rúvel de Cervecería, en lo particular. La estrategia. de
diversificación se dio por la vía de las adqlúsiciones y se centró en
la Cr1a11htéllJoc, como empresa ancla, pues era la más fuerte y rentable
del grupo. 31
La diversificación en que participó Cervecería comenzó en 1971,
incluyendo entre otras las siguientes empresas: Importaciones y
Exportaciofles Azteca, S A., iYftf_)la Internacional, S A. (similar a la
anterior); Servicios Indmttiales y CoHJerciales, S A ., (que entre otros
serv1c10 operaba los sistemas computacionales para la
administración del negocio); Plásticos Técnicos Mexicanos, S A., etc.
'l:I Constitwda con un capital de $750,000.00, su objeto era la fabricación.
explotación y venr.a de cartón, de cajas de empaque de codas clases y de todos los
artículos que con dichos objetos puedan estar relacionados.
28 Tomando el nombre de la antigua fábrica, se orgaruzó esta compañía para la
fabricación, explotación y venta de tapón corona o corcholatas, tapas para frascos o
botellas y toda clase de artículo de metal larrunado o de otro material; asi.nusmo,
para 1a compraventa y explotación de gas carbóruco. Capital: . 750,000.00
19
La antigua FábricoJ Alonlem!J cambió su denommación por el de Malta, S.A.,
dedicándose a la elaboración de esta materia prima.

22

En 1977 y 1978, se invirtió en negocios relacionados con alimentos,
mas su importancia no fue significativa. Con1ercial Cartago, S A.
(comercializadora de granos); una participación del dos por ciento _en
Q11esos La C,apemcita, SA y Quesos Walter, SA; la cadena ~e e~~dios
de hamburguesas Burguer Bqy y la fábrica de botanas Majer. Astm1smo,
constituyeron con otros socios DesmTollo Avícolay Ganadero, S A., para
proveer a sus empresas alimenticias y otros más.
La mayoria del crecimiento, se financió con créditos extranjeros
con las funestas consecuencias que se exponen a continuación.

La crisis de 1982
D urante el periodo comprendido entre 1940 y 1982, conocido como
desarrollo estabilizador o milagro 111exicano, la economía del país vivió
un crecimiento sin precedentes en toda su historia. 32
El modelo económico caracterizado por un elevado
proteccionismo, estimuló la industrialización resguardándola de toda
competencia externa. El mercado interno en expansión (cuya
capacidad adquisitiva era más de diez vece mayor que hoy en dia),
era el principal consumidor de los bienes producidos.
Pero el modelo tenía sus fallas, y junto con la economía nacional
creció la deuda externa, que en 197 6 era ya de 20,000 millones de
dólares. La devaluación de finales del sexenio echeverrista33 (1976),
fue una advertencia, que la bonanza petrolera de los años siguientes
pronto hizo olvidar. Gracias al petróleo México era de nuevo un
país rico y sujeto de crédito en el ámbito financiero internacional.
Esta situación fue aprovechada tanto por el gobierno como por los
empresarios, que contrataron mllonarios empréstitos en el extranjero
para financiar sus proyectos de expansión y diversificación.
Como ya se mencionó, en los años etenta Cervecería vivió, junto
con su holding VISA, un auge diversificador de sus negocios,
adquiriendo empresas que no estaban directamente relacionada
con su producto base que era la cerveza.

30 Entrevista
11

al Lic. Alfredo Lvas Can tú 9/5/2001.

Ibídem.

23

�H1111,a 1.r,u

l {¡&lt;Ju,·

1

Desde mediado. de lo e enta, pero con mayor frecuencia. en
los años setenta, se contraen créditos con bancos extranjeros, en su
mayoría norteamericanos pero también europeos. ''En esos tiempos,
había mucha oferta de dinero porque a nivel mundial había mucho
capjtal (...) Los banco venían a tocarte la puerta" (Alfredo Livas).
En un sexenio la deuda externa de México se cuatriplicó
alcanzando en 1982, 80,000 millones de dólares. Esta situación era
insostenible y los efectos no se hicieron esperar: devaluación del
600 por ciento (de 25 a 150 pesos por dólar) moratoria de la deuda.
CA'"terna, inflación y todo tipo de desajustes económicos y financieros.
Las empresas altamente endeudadas en dólares, se vieron ante
una difícil situación. Al estallar la crisis, VJ A tenía una deuda
acumulada de 1,034,988,000 dólares, con más de 156 bancos. De
esta cantidad, entre 500 y 700 millones eran de la Cerveceda
Ct1a11hté111oc, además de que figuraba como avaJ en mucho de los
créditos de VI A y de otras empresas del grupo.
¿Cómo pagar la deuda si la empresa no generaba dólares? ¿Cómo
acceder a esta c:Livisa si el sistema bancario había sido nacionalizado
'
incautándole Banm Se,jlt1 a Vl A?
Para rescate de las empresas en esta situación, el gobierno a través
del Ba11co de México dise11ó el FICORCA 34 (Fideicomiso ele Cobertura
del Riesgo Cambia.río), que tenía el control sobre los dólares. Pero
para ser aceptado en éste era una exigencia restructurar la deuda
con los acreedores.
En 1982 inició el proceso de restructuración de la deuda del
grupo el cual fue largo } complejo. Duró dos años en su primera
etapa, que culminó el 14 de febrero de 1984. Las negociaciones
tuvieron lugar en ueva York. 35 e lograron acuerdo para alargar
los plazo y mejorar las tasas, más no se disminuyó el capital.

Parte de la deuda fue pagada al gobierno con los bonos de
expropiación que VI A había recibido a cambio de Banca Serfin,
nacionalizada por el presidente López Portillo; el resto fue pagado
durante los ochenta.
Para hacer frente a los compromiso financieros, el grupo y la
Cervecería replantearon sus estrategias.
1) Se cambió la diversificación del portafolio por la focalización
en lo negocios estratégicos (y en los que más expedcncia se tenía):
bebidas y empaque , abandonando paulatinamente turismo,
alimentos y otros.
2) Hubo asimismo una reconsideración en los ga tos adoptando
una política económica más austera. Se eliminaron gastos superfluos
reduciéndose las partidas destinadas a representación así como otras
erogaciones de los altos ejecutivos.
3) e realizaron despidos de personal y se redujeron los mandos
meclios y altos que no fuesen indispensables para continuar con la
producción.
3) Se continuó con el proceso de restrucruración de la deuda en
una segunda fase que, a partir de 1984, consiguió ademá de mejores
plazo y tasas, quita de capital.

A manera de conclusión
Pocas empresas pueden decir que han sobrevivido a lo largo de tres
siglos como la Cen,ecería Ct1a11htémoc; que han transitado por tres
modelos económicos (primario exportador durante el porfiriato-,
ustitutivo de .importaciones y neoliberalismo) una revolución, varias
crisis económicas, para enfrentar la globalización.

32 Entre 1940 y 1970, México tuvo una rasa de crecimiento anual del 6.5 por
aemo muy altas SJ se considera que en ese mtSmo tiempo la población crecía al 3.5
por ciento. Durante d boo,11 petrolero(1979- 1981), el PIB mvo un crecimiento real
superior al 8 por ciento anual (\'illarreal, 1997).
31 El 31 de agosto de 1976 la Secretaria de Haaenda y Crédito Público anunció el
cambio de paridad y la flotación del peso, termirumdo con 22 años de tasa &lt;le cambio
fija, de\·aluando la moneda de 12.50 a L9. 7 0 pe.~os por dólar (Villarreal, 1997: 293).

&gt;-1 Uno de sus pancipales operadore fue Ernesto Zedillo Ponce de León. VISA
no cabía ea el programa tal y como es raba establecido pues su deuda era demasiado
t,rrande, por lo que le diseñaron un programa especial.
' 5 Los acree.dores nombraron un comité compuesto por doce bancos para participar
en las negociaciones. De entre éstos, se estableció un comité rJÓ hoc, menor aún.
Todos los bancos debían estar de acuerdo con los termmos de la negociación. Enrre
los negociadores por parte del grupo VI A estuvieron Ricardo Guaja.rdo Touché,
Alfredo lJvas Cantú y Othón Ruiz Montemayor, entre otros (Entrevista a Alfredo
Uvas Canru, 2001).

24

25

�lralm Urt.~. lv 'cr.

A continuación se enumeran algunas características que le han
permitido:
Primero, la rápida respuesta a la necesidades que su proceso
productivo iba generando y que hallaron respuesta en la expansión
vertical. El primer caso lo encontramo en 1901 con su
participación mancomunada en una compañía proveedora de carbón
y continúa hacia otros energéticos (electricidad y ga ) tran porte,
insumos como la malta y empaques.
La expansión vertical fue una respuesta a un mercado incierto
que continuamente se veía trastocado por sucesos tanto
internacionales (guerra mundiales la Gran Depresión, etc.) corno
nacionales Qa Revolución, la crisis de 1982). Resueltas estas fallas,
la Cervecería fue mucho más competitiva que otras empresas que
se quedaron en el camino.
Segundo, la capacidad de adaptación ante ituaciones cambian tes.
Y con e to nos referimos tanto a la capacidad de sus directivos y
accionistas para reaccionar ante los problema , como la
refuncionalización de las actividades en la fábrica, e incluso la
reorganización del organigrama, funcione y personal como se
observa después de cada crisis.
Tercero, la capacidad para capitalizar cada situación crítica para
fortalecerse y enfrentar cada vez de manera má eficaz ulteriores
dificultades.

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etas de fa Asamblea de

28

caorusras, 1890 a

29

�De Texas de los mexicanos a los
mexicanos en Texas 1810-1910

Manuel CebaJlos Ramírez

1

EL PASADO Y LA PRE ENCIA ACTlJAL de los mexicanos en lo Estados
Un.idos ha sido un tema estudiado y discutido por las diversas ramas
de las ciencia ociales. Un último ejemplo negativo ha sido el
capítulo titulado "Inmigración mexicana e hispanización" de Samuel
P. Huntington publicado en el libro ¿Quiénes so11Jos? LJs desaftos a la
identidad nadonal estadtmidense. Pronto la critica arremetió contra el
contenido de e e capítulo por u superficial reflexión histórica y la
utilización de una "historiografía de egunda" calificando a
Huntington como "falso profeta", como en su momento lo
escribieron Enrique Krauze y Stephen chwartz. Afortunadamente
hay textos 2 que son realmente importantes, como el tradicional de
David J. eber La frontera norte de México, 1821-1846: el s11doeste
norteamericano m s11 época 11Jexicana; 3 y el de Januel G. González
1 Colegio de la Frontera
orte.
~ Enrique Krauze, "Huntiagtoo: el falso profeta",I..etra.r Libres, núm. 64, abril de
2004, pp. 24-26, Y tephen chwanz, "Ser hispanófilo", Letras TJbm, núm. 64, abnl

de 2004, pp. 28-29.
; David J. '\ eber, u frontero norte de Aféxzco, I821-1846, E:./ J1tdoerte nurteomerica110
e11 m época H1e:i..ica11a, MéJUco, Fondo de Cultura Econóouca, 1988.

31

�, , ,,

• 11 "

tituJado 1\tJexi.canos: a history of tl1exica11s in the United States. '·' Además,
es menester añadir los estudios gue se han hecho de .la vida y de la
historia de los me,acano en las diferentes regione y estados de la
Unión Americana. fe refiero en particular a las investigacione de
la historia de Texa que es el cerna de este artículo, desde la clásicas
de Cario E. Castañeda y Américo Paredes hasta las actuales. El
panorama ha cambiado cualitativa y cuantitativamente. Esto ha
hecho que e multipliquen las publicaciones, se revisen los
pr~~lemas ~eto~ológico. , e bu quen nuevas fuentes, e expongan
medita. explicac1one y e revalor la presencia de los mexicanos
en Texas. Un ejemplo muy significativo es el del fo eo Bob Bullock
de Austin presidido por la Te.,:as State Historical Association en e] cual
se integra la historia indígena, novolúspana y mexicana al pasado
de Texas; en cierta manera pu_e de con iderar e la anútesis de lo que
se expone en el luseo del Alama en an Antonio. Este artículo
pretende añadirse a esta nueva corriente de interpretación y ofrecer
una síntesis de un siglo de historia t xana.

Los problemas iniciale
La vida de los mexicanos en Texas durante el siglo L'{ estuvo
determinada por varias circunstanaa. problemática . Todas ellas
relacionada con I poblamiento de la región, con cuesti nes
geopolíticas ) territoriales, y con los cambio, y político, v ociale
que e , ucedieron entre 1810 y 1910 tanto en féxico co~o en los
Esta&lt;los nidos.
La bú queda por parte de féxico de su propia forma de gobierno,
el expansionismo norteamericano y el hecho de que Texas e. tuviera
situada en medio de ambas naciones complicaron las co as a tal
grado, que la lú. toria de este ·íglo estuvo marcada por los ignos de
la guerra y de la contradicción. Como lo ha señalado David J. Web r,
Texa no fue ólo un espacio social donde se encontraron mexicano
franceo;es, indígenas y norteamericanos. Fue también un espaci~
reclamado ya por estos últtmos, como propio e indispen able para
su marcha haoa la conqui ta de la frontera. En ello iba la vida el
carácter y las in tituciones de los E tado Unido según la fam~ •a

32

tesi de Frederick Jacksoo Turner al que han eguido muchos de lo
h1storiadore norteamericanos. El propio gobierno de los E tados
Unidos y la prensa norteamericana nunca ocultaron el deseo de
adquirir Texas por cualquier medio. Si bien hubo una corriente en
Texas para no aceptar la tutela de los Estado
nidos y quedar, ya
como e tado federal mexicano, ya como país independiente, muy
pronto e ta corriente quedó desbordada por la complejidad de los
hechos, la inten a inmigración norteamericana y por las intenciones
expansionista de lo E ta.dos Unido .
Por parte de los mexicanos, Justo Sierra comprendió, como
mucho otros, que la ''cuestión de Texas" y, lu go el conflicto con
los Estados Unidos fueron un tremendo } angustioso trago amargo
para México. La reflexión de ierra hecha 50 año después de los
acontecimientos, llevaba una doble argumentación. Por un lado,
consideraba la imposibilidad que tuvo México poblar el inmen o y
lejano norte:
El más temeroso legado que España pudo dejamo, fue la inmensa
zona desierta, despoblada e impoblable sú], por su extensión, rica
a grande trechos y en otro incurablemente estéril, que se extendía
a nuestro septentrión allende el curso del Gila y del Bravo. 4

Por el otro lado, Sierra consideraba el fantasma del expansíonismo
de lo Estado Unidos que se cernía sobre el vasto norte mexicano
Ycuya doctrina se fincaba, entre otros principios, en el de que todo
territorio vecino que México no pudiera gobernar era de hecho
norteamericano. El resultado fue "triste e inevitable": la pérdida
de Texa en 1836 y, luego de la inva ión norteamericana de 18461847, la pérdida de los demás territorios del septentrión mexicano
por el Tratado de Guadalupe Hidalgo de 1848. Sin embargo, de ese
mismo problema, }' ante la irr versibilidad de los limites de la
guerra y del poder expansionista del vecino del norte, México sacó
ventaja y forjó una de las etapas de su conformación como nación,
tal Y como lo pensaba la generación de Justo ierra:
'Ju to ierra, Erolucio11polílica delp11eblonm:uano, 1éxico,

33

AM, 1984, p. 212.

�\lt,11

JJ,

J 1 1//

J ( ,lf!.

Fue una buena fortuna para México que la guerra directa y la invasión
armada, s1 b.ien desnudó en todo su horror nuestras íntimas
debilidades, enardeciese nuestra sangre, suscitase el valor del pueblo
más abnegado del mundo, porque no defendía ningún bien positJvo,
sino puramente subjetivo y abstracto, y diese un poco de cohesión
al organismo disgregado de la patria. 5
Con frecuencia lo mexicanos olvidan que, Jurante mucho tiempo,

el territorio gue ocupa el hoy norteamericano estado de Texas fue
parte de México, y no recuerdan la importancia que, en su momento,
tuvo su separación de la República mexiGana. Olvidan también que
Texas ha seguido influyendo en la vida de la nación, particularmente
en lo que hoy es el noreste mexicano. A tal grado fue, y siguió iendo
importante la relación entre Texas y el nore te mexicano, que no
podemos explicar la formación histórica y la dinámica actual de los
estados de Coahuila, uevo León, y Tamaulipas sin tener en cuenta
a Texas. Por otra parte, la herencia mexicana en Texas es imposible
desconocerla: nombres, familias, lugares, tradiciones, costumbres,
alimentos. Muchos de ellos presentes desde el siglo XIX, y aún desde
mucho antes, dan testimonio de origenes mexicanos de Texas.

Entre dos independencias
Entre 1821, fecha de 1a consumación de la jndependencia de México
y 1836, fecha a u ve7 de la emancipación de Texas de este país,
una de las preocupaciones principale fue el de su poblamiento.
Para inicios de la vida independiente de México ólo había en Texas
alrededor de 2500 habitante . El primer gobernante del léxico
independiente, Agustín de Iturbide promovió planes de colonización
para que tanto mexicanos como extranjeros pudieran establecerse
en el inmenso territorio del lejano norte. Se aprobó a í en febrero
de 1823, la Ley Imperial de Colonización que, aunque quedó sin
efecto por el derrocamiento de Iturbide, sirvió de antecedente para
otra Ley de Colonización aprobada por el congreso mexicano en
agosto de 1824. Con esa ley se pretendía legalizar la estancia de

'7

unos 3 000 norteamericanos que ya para ese año vivían ilegalmente
en Texas y, al mismo tiempo, promover la migración legal de
mexicanos y también. de extranjeros.
Entre estos últimos, cabe destacar a Moisés Austin quien
habiendo sido súbdito español en Lu.isiana obtuvo de la Corona 1a
autorización para establecerse en el óo Brazos con 300 familia
católicas. Aunque no pudo ser Moisés Austi.n quien lograra
establecerse en Texas, sí lo fue su hijo Esteban quién heredó de u
padre la concesión y pudo acogerse a la Ley Imperial de Colonización
de 1823 y conseguir la autorización para establecerse en Texas. Dos
años después pudo cumplir con su contrato de establecer 300
familias de Luisiana en torno de la población de an Felipe en l río
Brazos. La colonia de Austin abarcaba desde los límites del camino
a la población española de an Antonio ha ta el Golfo de México.
Otra colonia fue establecida en tomo del poblado de González
por Green de Witt en 1825. González estaba situada entre an
Antonio y an Felipe y si bien no tuvo el éxito de esta última sí
logró atraer algunos pobladore a la región. Con mayor éxito cumplió
con su contrato de colonización el tamaulipeco Martín de León
quien en 1824 estableció la población de Victoria. Esta concesión
fue la única en la que predominaban los mexicanos y aunque tampoco
fue muy numerosa, en 1835 había expedido títulos a poco más de
un centenar de familias. AJ sur del estado y próxima al Río de las
ueces, límite histórico de Texas con el estado de Tamaulipas, se
localizó la concesión hecha a los irlandeses Jame McGloin y John
McMullen.
La afluencia de angloamericanos a Texas fue muy considerable r
constante pues aparte de que la tierra se ofrecía a muy bajo precio
se podía adquirir en grandes cantidades y estaba exenta del pago de
impuesto durante vario años. En la compra de tierra se tomaba
en cuenta al jefe de familia, a su esposa., a los hijos e incluso a los
esclavos. Según fuera el número de persona que componían una
familia, mayor era la posibilidad de consegwr tierra.
Es difícil saber con exactitud la cantidad de personas que
emigraron hacia Texas en esos años. Pero el incremento fue

1 ít/q¡i.

34

11.,,,.,.,

f/17.

35

�r

mayúsculo pues entre 1821 y 1836 hubo una diferencia de 2,500 a
40,000 habitantes. Sin embargo, no todo se debió a la legislación
mexicana que promovia la colonización. J..o cierto es que la depresión
económica que ,e produjo en E tados nido en 1819 hizo que los
angloamericanos y sus e, clavos emigraran hacia Texas. La gran
atluencia de angloamericanos a Texas hizo escribir al general Mier y
Terán desde acodogche en 1828 que "conforme uno recorre la
distancia entre Béjar y esta ciudad ob ervará que la influencia
mexicana disminuye proporc1onalmente hasta que en esta ciudad
es poco menos que nula". Tres años ames, un diplomático mexicano
en ashington, alarmado por la observaciones de los periodi tas
norteamericanos, aseguró que de no poner condiciones a la
inmigración, las poblaciones de Texas no serían mexicanas más que
de nombre. Para prevenir esto, el gobierno mexicano intentó seguir
una política de asimilación paralela a las propuestas de pobJamienro
para que Texas no experimentara un proceso de oorteamencaoización, como I que ya se estaba dando. Para ello el gobierno
mexicano pre cribió una serie de determinaciones: los inrrugrantes
debían ser católicos, el idioma español debía er usado corno lengua
franca, los extranjeros debían asentar e lejos de la linea fronteriza y
quienes ca aran con una p r ona mexkana podrían acceder a mayor
cantidad de tierra. De entre toda las normas, quizá la de la religión
obligatoria pudiera parecer hoy fuera de lugar. in embargo, para
ese momento el catolicismo era la religión oficial de féxico prescrita
en la Constitución de 1824, y era eJ vínculo más fuerte que podía
unir a los mexicanos entre sí en un momento en que el nacionalismo
incipiente estaba muy ligado a la religión católica, particularmente
al guadalupanismo.
Sin embargo, todos los esfuerxo del gobierno mexicano para
fomentar padficamente la integración fracasaron. Las tradiciones
culturale de mexicanos y norteamericanos no podían asimilarse de
un momento a otro y menos por decreto. En ello influyeron la.s
diferencias religio as, sociales, étnicas y sobre todo políticas. A
algunos historiadores les ha parecido que estas diferencia fueron
más manifiesta. después de la independencia de Texas. i en un

.\1111111,/ ( ,hu!l1JI Ral1IJ 7

momento dado no pareció tan clara esta oposición debido a la lejarúa
de un grupo con el otro, en la medida en que fueron encontrándose
las diferencias fueron má claras y manifiestas.
Por si esto fuera poco, el concepto mismo de colonización que
sustentaban mexicanos y norteamericanos fue muy diverso. Como
bien lo ha mostrado David J. Weber. citando a su vez al geógrafo
Marvin Ivlikesell, la frontera española llegó a ser una frontera de
inclusión en contraste con la frontera de exclusión que pretendían
crea.r los norteamericanos. Entre otras cosas esto significaba que
para lo espafioles, novohi panos y mexicanos la formación de
poblaciones fronterizas implicaba la conquista, colonización y
evangelización del espacio y de los habitantes donde pretendían
asentarse. En cambio para los angloamericanos uponia la exclusión
de todo ello y la implantación de su propio estilo de vida sin efectuar
mayor tipo de mestizaje cultural, racial o de otra clase.
Por otra parte, las cuestiones sobre asimilación no eran fáciles
para los mexicanos no sólo por el reducido número frente al
incremento de los inmigrantes norteamericanos, sino también por
alguna ideas que éstos sustentaban derivadas del momento de
expansión norteamericana. Así algunos inmigrantes anglos eran de
la opinión de que Texas debía &lt;le suyo pertenecer a los Estados
Unidos pues debería ser considerada parte de Luisiana. Basándose
en ese equívoco y añadiéndole una fuerte dosis de ideas derivadas
&lt;le la doctrina del destino manifiesto, fácil es suponer las dificultade
habjdas con los mexicanos. Sea lo que fuere, lo cierto es que los
mexicano como Lucas Alamán temían por las ambiciones de los
norteamericanos por ese lejano estado. Confirmaban su aseveración
en por lo menos dos acontecimientos en los cuales se habían visto
involucrado los anglos. Uno era la invasión que James l,0ng y su
gtupo de filibusteros habían hecho sobre Goliad en 1821. Cinco
años después Haden Edward proclamó la República de Fredonia y
con ello pretendió la emancipación de Texas. Pero también mostró
la lealtad de los otros colonos que como Estaban Austin,
contribuyeron a pacificar la rebelión de Edwards. Sin embargo logró
también que el gobierno de México se preocupara un poco más por

37

�J-lmvt111il,1J Hi1tono

Texas. Se nombró al general Manuel Mier y Terán para que visitara
la región e hiciera un dictamen del estado que guardaban las
poblaciones del norte.
De modo que t.anto las ideas expansionistas, como la convicción
del destino manifiesto y los hechos reales y conflictivos --como la
rebelión de Long y de Edwards- hicieron de Texas un territorio
cada vez más susceptible de entrar en conflicto. Pronto Texas
apareció como un estado mexicano con fama de conflictivo. Algunos
mexicanos en lugar de entender los problemas se pusieron a la
defensiva tratando por igual a todos los texanos como separatistas
y como enemigos de México, siendo que la cuestión era más
compleja. Pues al lado de los anglos expansionistas y pronorteamericanos había otros que pretendían lealtad al gobierno mexicano.
Además la diferencia entre centralistas y federalistas encontró campo
de cultivo en Texas, y lo que era una opción política se convirtió en
tesis de combate para atacar al contrario. Los federalistas norteños
fueron acusados de secesionistas -no sólo los mexicanos de Texas
'
sino de otros estados del norte- cuando lo que pretendían era
acabar con el centralismo y apoyar una forma de gobierno federalista
sin dejar de ser mexicanos. Y no sólo buscaban el triunfo de sus
ideas políticas para acceder a puestos públicos, sino que buscaban
en el federalismo la forma de conservar no sólo su vieja autonomía
sino también el estado de Texas para iféxico. Desaforrunadamente
la aceleración de los acontecimientos y las guerras intestinas
tuvieron una consecuencia fatal para México al enfrentar el
movimiento de emancipación de Texas.
Todo ello mostraba la siruación clifícil por la que atravesó Texas
durante el proceso de poblamiento y el desorden legal imperante.
Josefina Z. Vázquez, especialista del tema concluye, luego de
analizar detenidamente los intentos de poblamiento después de la
independencia mexicana:
Las restricciones mínimas que imponía el gobierno de México feo
Texas] se violaron o evadieron desde un principio. El requisito de
ser católico nunca se cumplió; la prohibición de establecerse en las

costas y fronteras fue pasado por alto hast.a por el propio gobierno,
y la prohibición del tráfico de esclavos se eludió fácilmente. En
unos cuantos años Texas se convirtió en un territorio poblado por
gente totalmente ajena a las costumbres mexicanas. 6

Todo este proceso de poblamiento nos muestra el complicado
estado de cosas que hubieron de ver los pobladores españoles,
mexicanos y novohispanos de la primera hora. Para 1830 ellos eran
alrededor de 3,000, mientra los inmigrantes de los Esrados Unidos
llegaban a más de 7,000. Esto nos muestra lo que David J. Weber
ha llamado la norteamericanización de Texas, pero también nos hace
distinguir eres grupos que conformaron la población del estado: los
angloamericanos, los afroamericanos y los mexicanos. Los primeros
y los segundos se establecieron en las nueva colonias fundadas para
ese fin. Los mexicanos iguieron poblando los asentamientos
tradicionalmente mexicanos como San Antonio, Golia.d y Nacodogches.
A ellos se añadirían más tarde toda la región tamaulipeca de la fr-anja
del ueces y los poblados ribereños del Bravo.
Por otra parte, a los conflictos motivados por la migración
norteamericana a Texas se sumaron los problema de la inestabilidad
política de la República mexicana y del propio Est~do de Coahuila
YTe.x-as, cuyos dos territorios quedaron unidos en una ola entidad
federal por la Constitución de 1824. Todo ello fue el campo de
cultivo donde se gestó el confücto texano gue tal vez ha sido para
los mexicanos el episoclio más triste de su historia, como afuma
Josefina Z. Vázquez. 1o por otra razón Justo Sierra habló de "la
malhadada guerra de Texa ", y de lo triste e inevitable de sus
consecuencias.

La separación de Texas
La vida de los mexicanos en Texas cambió radicalmente a fines de
1835 al decidir los habitantes de Texa, la independencia de la
República riexicana. 1 inguna otra región del México de la primera
mitad del siglo X1X fue tan conflictiva como Texas. Los movimientos
6

]osefina Zoraida Vázciuez. "La guerra de Texas", Hi1toria de México, Mbúco,

Salvat. 1978, t. 8, p. 1835.

38

39

�I NVJ,,"/

r / •

políticos que dieron origen ala separación de Texa de lféxico fueron
motivados tanto por movimiento ediciosos como por movimientos
federalistas, algunos de ellos muy radicale . E necesario distinguir
ambos a pectos para poder explicar mejor la realidad de la separación
texana.
Varios problema afrontaban lo habitantes de Texa , canco
mexicanos como inmigrantes norteamericanos: conflictos entre los
colono~ y los militares de lo presidios; conflicto con la leye
mexicanas antie ·clavi ta ; conflicto con las leye migratorias
mexicanas; y sobre todo el centralismo político que actuaba tanto
de de altillo, como desde la ciudad de México. En realidad, estos
aspectos habían sido propuestos como soluciones por lo mexicanos
a los problemas de Texa . En efecto, el general fanuel l'vlier y Terán
y otro gobernantes, como Lucas Alamán, habían visto en la
in talación de pre idios, en ]as leyes migratorias y antiesclavistas y
en la unión con oahuila forma de olucionar los problemas.
Dadas la circunstancia , éstas y otra soluciones actuaron de
modo contrario, ya por la cantidad de colono de origen
angloamencano que no estuvieron dispuestos a acatarlas, ya por la
falta de dinero r colaboración de otros estados de la República
mexicarui.. En el fondo de muchas propuestas mexicanas de solución
estaba la intención de que hubiese mayor migración nacional o de
otro paí e. que contrarrestara no sólo la inmigración casi
exclusivamente norteamericana, ino que detuviera las intenciones
expansionista de los políticos y de la prensa de lo Estados nidos.
E nuevamente Justo ierra qujen e cribe:
La parte oriental de esa zona [none}, Texas, caía tan naturalmente en
la e fera Je atracción de los Estado Urudos en indetcniblc marcha,
que nu stros hombre, de estado no debían haber tenido otra mira
que regalarla, literalmente, regalar aquella zona que no podía ser
nue tra, a la colonización del mundo, a la ru a, a la francesa, a h
inglesa, a la española, a la china y de1ar que ahí e formara una Babel
de pueblos que siruera de rompeolas al ensanche americano. Pero
esto, que hoy es fácil concebir \' decidir con la punta de la pluma, era
algo imposible para los prejuicios y la necesarias ignorancias de

40

\ l111111

..

t 11,._ &lt; R.1wm

nuestro mayore ; nosotros, con nue uo carácter más flojo que el
de ellos, habríamos concebido mayores desaciertos; con sus errores
está hecha nuestra experiencia. 7

in embargo, otros historjadores actuales como Josefina Z.
Vázguez, se han llegado a preguntar si el a unto de Texas no fue un
error de generosidad de lo gobernantes mexicanos más que de
debilidad y de falta de visjóo. 8 Ya que, aún con sus limite , los
gobernantes m xicanos fueron lo suficientemente generosos con
los colonos pue se les lucieron numerosas concesiones y exenciones
a las leyes y decretos. Además de que México fue mucho más liberal
y munificente que los stado Unidos en su política de otorgamiento
de tierras a lo inmigrante . l problema no venía sólo de esta fuente
-el carácter de la migración que poblaba Texas-, sino principalmente
de lo intentos expansionistas de lo E tados 'nidos y de la
inestabilidad mexicana manifestada principalmente en la lucha entre
centralistas y federalistas.
En 1832, luego del derrocamiento del presidente Bustamante,
se convocó una convención en an Felipe en ese año, a la cual no se
invitó a los texano-mexicanos. El mismo Au tin intentó remediar
e, ta ituación y lo mexicano de la poblaciones texanas, obre
todo de an
ntonio, fueron invitados a expresar u
mconformidades con la iruación que imperaba en Texa , en un
documento que Ángela Moyano comenta ampliamente titulado
"Representación dirigida por el ilustre ayuntamiento de la Ciudad
de Béjar al Honorable Congreso del Estado. Manifestand los males
gue afligen a lo pueblos de Texas y los agravios que han sufrido
desde la reunión de estos con Coahuila".
Una egunda convención en 1833 radicalizó a los colonos de
Texas quienes optaron como solución a sus problemas la necesidad
de eparar a Texa de Coahuila para con ello remediar mejor la
anarquía reinante. En e ta reunión se redacLÓ un proyecto de
~ Justo ~ierra, Evo/11ció11 polínca delpmblo me:&gt;..irano, 1 féxico, l.! AM, 1984, p. 212.

Jo cfina L. Vázquez y Lorenzo Meyer, México jrenle a Estados (;nido1. U11 ensU:J0
hwimco, 1776-1980, México,El Colegio de .México, 1982, p. 3L
• 8

41

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con titución para Texa que fue llevada a la ciudad de féxico por
el mismo Esteban ustin. o todos los colonos mexicanos estaban
de acuerdo en que Texa se separase d
oahuila pues de hacerlo,
s rían los angloamericanos los qu , como mayoría, regentearían lo:
asuntos públicos de Texas. A í lo había hecho saber por ejemplo,
Ramón M,i7quiz, jefe político de San Antonio de Béjar, al gobernador
de Coahuila, pue aducía que de no encabezar ello la· peticiones
formale de reformas, serían desplazado por los colono.
angloamericanos. decir verdad, muchos colono tanto de antiguo
origen novohispaoo como nuevos inmigrantes estaban de acuerdo
con Múzquiz en buscar una solución pacífica y moderada sin dejar
de er mexicano y dentro del istema político federal mexicano.
Así la co, as. Austin trató de hacer aprobar en proyecto en la
ciudad de México.
Cuando e dio cuenta que no lo lograría aconsejó la organización
de ayuntamiento independientes aún sin autorización del gobierno
mexicano. Por este motivo fue juzgado de sedicioso y estuvo preso
hasta 1834 en que anta Anna decretó una amnistía general. Al
regre ar a Texa , vía ueva Otleáns, ya .Auscin había optado por
dejar de lado su antigua lealtad a Iéx:ico, y seguramente influenciado
por nuevos inmigrantes como Samuel Houston, pensó en poner por
obra u plan de separar a Texa de México: " i no podernos conseguir
hacer de Texas un estado independiente por medio pacíficos, me
uniré con los más radicales para obtenerlo por otros medios. Y si
necesitamos ir a la guerra, iremos todos juntos a ella".
Es important cñalar que 1a actitud de Austin era compartida
también por otros radicales mexicanos no , ólo de Texas, sino de otro.
estados del país. in embargo, ólo en Texa dejaba de tener un cariz
eminentemente político pues abarcaba cuestiones discutidas entre lo
mexicanos con respecto a la forma de gobjerno referente al centralismo
o al federalismo. La cuestione en Texas se radicalizaban a tal gradu
que la separación implicaba ciertamente cue tiones étnica y culturales,
pero ante todo estaba determinada por la fuerte mfluencia e interé
de los E ta.do l.Jnido en el territorio texano. El historiador
nonearnericano, e pecialista en temas de la frontera, David J. Weber
escribe:
42

!lú R, ,,_ ,rr-r

A diferencia de otros rompimientos de provincias ocumdo en e ta
era contra el centralismo, la rebelión de Texas significó un
romp11Tiiento total con México. El que México no haya podido
conservar la provincia debe ser entendido como resultado en parte
de que Texas estaba ituada en el linde de la frontera, contigua con
los expansionistas Estados nidos (... ) Lo cierto es qu lo
desacuerdo políticos que contribuyeron a la rebelión de Texas, no
se debieron simpletnente a diferencias de cultura política de lo anglos
y de los mexicanos. Las cuestiones políticas divi&lt;lían también a los
mexicano entre sí y no fueron otra cosa que un conflicto de interese
otre la frontera y la metrópoli. El conflicto se exacerbó en Texa
debido a la pre encia de un numeroso grupo de extranjeros cuya
cultura política subrayaba los derechos a que Texas fuera estado y a
la autonomía local, si bien, los mexicanos combatian también entre
sí respecto a esta mismas cuestiones política en otros lugares de la
frontera donde los norteamericanos tenían poca influencta.9
El hecho de que las diferencjas políticas hayan existido y de que
los E tados o.idos hayan estado tan interesados en Texas explica,
en parte, la conducta de algunos mexicanos que apoyaron la
independencia de ese e tado en la circun tancias por las que
atravesaba ,féxico en eso años. Logrando la independencia de
Texas pensaban que la sustraerían de fa ambición norteamericana,
Y la e tablecerían como el 'rompeolas", impidjendo mayor
intromisión expansionista de los Estados Unidos. uevamente es

Justo Si rra, quien asentó:
i nuestros políticos hubieran tenido la presencia de ánimo suficiente
paca ver así las cosas y, partiendo de la legitimidad de la escisión
texana, hubiesen celebrado arreglos ventajosos con ella, la guerra de
Texas con su séquito de vergüenza }' de ruina e habóa evitado, y
con eUa la lucha con los
tado
nido , que fue su ineludible
con ecuencia. 'º
Justo ierra, E1•0/uaón polítrra delpueblo ,nexira110, léxico,
AM, 1984, p. 214.
Josefina Z. ázquez,
s11p"esta República del Rio Grc1nde, Ciudad Vict0ria,
Insntuto de Investigaciones Histórica , niversídad Autónoma de Tamaulipas,
1995.
9

111

u

43

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1,1', / (

,11,,//1, Rulllm'"

Entre lo mexicano, que e tuvieron pre entes en el desarrollo
de los acontecimientos texanos el más destacado, que no el único,
fue ciertamente Lorenzo &lt;le Zavala. Zavala tenía no sólo
propiedades 9ue defender, sino que como yucateco era federalista
radical y enemigo &lt;le anca Anna. Pero que aún ocupando puestos
de importancia en Texas no fue tratado con frialdad y sosp cha por
los norteamericanos. Lo. mexicanos partidario de la independenc11
de Texas han ido tratados por la historia nacional como traidores;
por la hi. tmia norteamericana de hombres de clara ,·isión gua
apoyaban la libertad y se oponían al oscurantismo mexicano. No
fueron ni una cosa ni la otra. Independientemente de que l-a
bbiografía pueda mostrar otras facetas y de que en el curso de lo
años posteri.ore, las co as pudieran haber cambiado, el panorama
general es otro. Pues de oscurantismo mexicano o antani mo había
muchos mexicanos opuestos que no optaron por ello y la cuestión
de la traicíon es muy relativa. las bien la historia texana los ofrece
como justificación moral de su propio proceso y obre todo del
despojo del que fueron objeto lo meXIcano .
La última gota que derramó el va o y sirvió de ocasión y pretexto
para la separación de Texa~ fue la upresión de la Constitución de
1824 &gt;del régimen federal a fines de [835. por una nueva incursión
del general anta Arma en la política nacional ahora con propósttos
centralistas. Ya para entonce los ánimos entre los inmigrantes
norteamericanos y los mexicano de Texas se habían exacerbado)'
la ayuda que los Estados rúdos había prestado a a1guno. rebelde,
que promovían desórdene en Texas había hecho que el gobierno
mexicano promulgara un decreto calificando de piratería a codu
aquel extranjero que tomara la armas en territorio mexicano.
Además, los colonos no habían recibido con agrado la ley de tierras de
1835 que, para evitar la especulación, prohibía la venta de terrenos
otorgados por concesión. Todo esto junto hizo c.1ue, a las circunstancias
d la supresjón del federali mo, se añadieran una serie de
inconformidade de rnru antiguo origen y que fueron esgrimidas por
lo. colonos, con razón o 10 ella, como la cuestión de la e clavitud 9ue

apoyaban los norteamericano y que normahnente no incluían en sus
demandas por ser cosa juzgada e infranqueable para las leyes mexicana .
Dos nuevas convenciones celebradas en las poblaciones de
Washington sobre el Brazos y San Felipe decidieron la independencia
de Texas, la cual fue declarada solemnemente el 2 de marzo de
1836. Entre los que firmaron la declaración de jndependencia había
algunos mexicanos como Lorenzo de Zavala, Amonio avarro y
Francisco Ruiz. Un norteamericano, David L. Burnett fue elegido
presidente y un mexicano vicepresidente, Lorenzo de Zavala. El
general Santa Arma, quien acababa de sofocar un movimiento
eparatista en Zacatecas, reorganizó su ejército y se lanzó ahora
sobre Texas para hacer otro tanto. EJ resto de los acontecimientos
no sólo es conocido por mexicanos y norteamericanos, sino
deformado por sus respectivas visiones nacionalistas, ideológicas y
partidistas. De parte de los norteamericanos se centra, corno bien
lo han señalado Jos historiadores estadunidenses Américo Paredes
y Ramón Eduardo Ruiz, en la jdea de la barbarie mexicana que
reprimió sin misericordia a los texanos, obre codo aquel 6 de marzo
de 1836 en la antigua misión franciscana de El Álamo. Por parte de
los mexicanos la interpretación se centra el torno al "comediante"
-como lo llamó Justo Sierra- del general Santa Anna que en otro
de sus arranques irracionales "vendió" Texas a los norteamericanos.
lo hechos y las interpretacio.nes on, desde luego, más complejos
que corno lo muestran las historias oficiales de ambos países. Se
centra, como ya lo hemos argumentado, en la extrema diversidad
del poblamiento texano, en la indefinición mexicana en torno a la
lucha por el poder y por una forma de gobierno estable, en la grave
crisis del erario nacional, y por la influencia y presión de los
expansionistas Estados Urúdos que veían en Texas una oportunidad
para su avance. i de inmediato, Texas no se convirtió en
norteamericano, como era la intención del presidente Jackson, fue
por la oposición en el seno del propio Congreso de lo Estado
Cnidos gue ya veían con recelo el fortalecimiento de los estados
del sur y sus intento esclavista . Entre los mas destacados opositores
a la anexión texana s encontraba el ex presidente John Quincy

44

45

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R.iJt1,11,~

Adams que, aunque era un expansionista decidido, reprobaba la
propuesta porque preveía que llevaría a una guerra con México.
Además, es menester tener en cuenta que aún prevalecía la idea en
algunos colonos de ser independientes tanto de México, como de
Estados Unidos; o bien volver a ser estado federal mexicano cuando pasara, si es que pasaba, el problema del centralismo y se
restauraba de nuevo 1a Constitución de 1824.
Los enfrentamientos entre el ejército mexicano y los rebeldes
texanos continuaron después de la derrota del El Álamo, alrededor
de las poblaciones de Encinal, Victoria y Goliad. En ésta última, el
coronel James W Fannin se rindió a las tropas deJ general José Urrea
con 1a condición que fuera respetada la vida de los prisioneros. Se
asegura que fueron pasados por las armas por orden de Santa Anna
quien al aplicarles el decreto de piratería, los dejaba fuera de la ley.
Tanto el Álamo como Goliad quedaron como símbolos de la
crueldad de los mexicanos en general, y de Santa Anna en particular.
Sin embargo, es necesario aducir que, dejando de lado las
exageraciones de la historia oficial texana posterior, los militares
encargados de la ejecución en Goliad, pretendieron tratar bien a los
prisioneros y hubieron de mediar ante Santa Anna para disuadirlo
de su determinación. Tal como escribe 1-fichael C. Meyer los oficiales
mexicanos se encontraron en la misma disyuntiva de muchos de los
comandantes militares desde ]a Guerra del Peloponeso hasta
Vietnam, al tener que optar entre un hecho humanitario y una orden
de un superior. El encargado de la ejecución fue el teniente coronel
Nicolás de la Porrilla quien optó por lo segundo.
Luego de los acontecimientos del mes de marzo, la guerra se
intetnacionalizó más y los texanos recibieron a varios grupos de
norteamericanos de los estados sureños, y aún soldados desertores
de sus filas. Antes de que se fortaleciera más Santa Anna decidió
perseguir al ejército de Samuel Houston. En las riberas del Río San
Jacinto, Santa Anna ordenó hacer un alto para reunir los refuerzos
que le llegaban, algunos tan cansados por el avance apresurado,
que, como las tropas del general T\,fartín Perfecto Cos, no habían
comido ni dormido en 24 horas. El resultado fue que .las fuerzas de

Houston, el 21 de abril lograron sorprender a Santa Anna haciendo
gran cantidad de prisioneros, sin embargo Santa Anna logró escapar.
Más tarde se le capturó cuando pretendía huir disfrazado. Fue
conducido a la bahía de Galveston y obligado a firmar los Tratados
de Velasco el 14 de mayo de 1836. En los tratados había una parte
pública por las cuales Santa Anna se comprometía a no volver a
tomar las armas contra Texas, suspender las hostilidades y ordenar
al ejército mexicano retirarse hasta el Bravo. En otra parte secreta,
Santa Anna se comprometía a utilizar su influencia para que el
gobierno mexicano reconociera la independencia de Texas.
Aunque el congreso mexicano desconoció los Tratados de Velasco
e intentó continuar con la guerra, la falta de recursos y el fuerte
apoyo de los norteamericanos dejaron el campo libre a los texanos
para organizar su propio gobierno. AJ año siguiente (1837) Estados
Unidos reconoció la independencia de Texas. Lo propio hicieron
Francia en 1839, e Inglaterra en 1840. México hubo de desistir de
recuperar Texas, no sólo por sus dificultades internas sino porque
tuvo que enfrentar la guerra con Francia en 1838.
Tal como lo ha asentado Josefina z. Vázquez, para principios de
la década de 1840, los mexicanos de Texas no solamente hubieron
de enfrentarse a los resultados de la guerra, si no a la fuerte influencia
ideológica de lo que John L. Sullivan llamó eo 1845 el "Destino
Manifiesto". Si aún había en Texas partidarios de la total
independencia de Texas de cualquier país, la gran cantidad de
noneamericanos que llegaron poco antes y sobre todo después de
la guerra, movió la balanza hacia la anexión con los Estados Unidos,
inspirados sin duda en el "Destino Manifiesto". En varios escritos
de la época sale a relucir esta singular doctrina:

46

47

El creador ti.ene un designio para todo el valle [del Mississippij
incluyendo Texas, y ha unido cada átomo de ti.erra y cada gota de
agua en un todo grandioso. Ha conectado sus ríos con los del
11iss1ssippi, y ha señalado y unido el codo para el douúnio de un
gobierno y la residencia de un pueblo; y es impío por parte del
hombre intentar disolver esta Unión grandiosa y llena de gloria.

�I

\l,1r.11c1 C:l1.:lh1

'

E t.a geopolítica teológica funcionó también en tomo a otras regiones
disputadas por los texanos. En e pecial obre uevo 1éxico y sobre la
franja del ueccs que pertenecía al estado de Tamaulipa . En amoo
caso adujeron que el Río Bravo era la frontera lliltural de 1i xa y que,
por lo tanto debían extender u &lt;lominio hacia ese limite. A uevo
léxico hicieron una famosa incurnión , trataron d apoderar e de
parte &lt;le su territorio. n cuanto a la franja del ueces la cuestión
es muy confu a, pue por un la&lt;lo, algunos norteamericano la
consideraban parte de Texa y por otro lado, otros apoyaron la
in tauración de una incierta, discutida y upue ta República del Rio
Grande, como la ha caracterizado Josefina Z. Vázquez. fl pw1to
central de esta upue ta nueva república eran las poblacione mexicana
de Laredo -que se convertiría en texano en 1848- an Ignacio y
Guerrero; a su vez se exrenc.lía hacia las poblaciones ribereñas del Bravo.
n el remoto ca o de que haya sido una entidad constituida, tal
República del Río Grande, debió haber tenido una efímera y endeble
existencia. in embargo, lo que mru paree es una invención ideológica
elaborada para justificar el anexionismo en cue tion reales como era
la existencia d r b lde mexicanos contra el centralismo. Al parecer,
los autore de la invención de la tal república fueron, en lo E. tado.
Vru&lt;los lo, periodistas expansioru ta norteam ricanos y, en léxico.
los conservadores centralistas que unlizaban el argumento como
t si de combate contra lo fedetali ta. radicale de la frontera,
descalificándolos como secesionistas. 11
Por otra parte, la geopolítica teológica deci\ ada &lt;le! De tino
fanifie, to funcionó de modo determinante para gue lo texano
partidario de la anexión a lo. Estado Unido fueran poco a poco
ganándoles terreno a los que propooían la tot.al independencia de
Texa. de cualquier otro país. ~\1 reconocer Francia e Inglaterra la
independencia de Texas y, obre todo al aumentar los intereses de eso.
países en la nueva naCIÓn, los :&amp; ta.do nido . e preocuparon aún mru

'&lt; '""

por festinar la anexión. Aunque la idea de anexar Texas lo Est.ados
Unidos no era compartida por todos lo norteamericanos de la misma
manera, la cue tión entró de lleno en la política electoral en 1844. La
diferencia fundamental era la cuestión de la e cla.vitud que Texas
protegía frente a los est.ados del norte y del este que eran abolicioni tas.
Otra de las cuestiones era la presencia de mexicanos, cuestión
é ·ta que sacaba a relucir las ideas racistas de algunos
norteamericanos. Josefina Z. Vázquez, en uno de sus múltiples
e rodio sobre Texas transcribe la opinión gu en 1846, el senador
por Connecticut John Milton ile tenía de féxico y los mexicanos:
La idea de unir los destinos de esta libre y gran república a los de un
país como México, es sorprendente, y debe llenar de alarma el espíritu
de cual9uier persona reflexiva ... ¿En 911é otro país de la tierra
podemos encontrar combinados todos los males de la raza,
gobierno, religión y moral? Y si e que existen otros males,
seguramente también e encontrarán ahí.

Manuel Ceballos Ramirez, "La República del Río Grande: histonografia \'
utifuaoon de la historia". t:n Ltús Jáurt:gu1) fosé Antonio erra.no Ortega (coord .),
HístoriN ¡ 11arió11. TI Po/Í/1ca_; dip/o,naáa 1'11 el siglo XIX me. 1ca110, léXJco, El .olcgio di:
léxico, 1998 pp. 443-455.

Aun así la cuestión de la anexión de Te as sirvió al candidato
demócrata James Polk para su propaganda electoral en 1844. Lo
que pa ó de pués es muy conocido. Ya pre idente, Jame Polk logró
la resolución gue permiáa la agregación -término gue e usó en
e os momentos- de Texas a los Est.ado Unido el 1 de marzo de
1845. Tres mese después, lo anexionistas texano lograron a su
vez, la aprobación de la anexión de Texa a los Estados nidos. Al
año siguiente, y luego de varias provocaciones para que México
declarara la guerra, Polk ordenó la ocupación del territorio de la
franja del ueces gue Texas reclamaba como propio, y que por lo
mi mo era ya considerado e tadunidense. A tal grado que el
comandante Taylor empezó la con trucción del fuerte Brown frente
a Matamoros, con la consiguiente prote ta de los mexicano . El
enfr ntarniento habido entre tropas mexicanas y norteamericanas
en e te lugar a fines de abril y principios de mayo de 1846, fue el
pretexto para la declaración de guerra gue Polk estaba esperando.
En u discurso, Polk aseguraba que léxico había cometido una
serie de atropellos contra los norteamericanos y sus propiedades y

48

49

11

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que no contento con ello había "invadido nuestro territorio
derramando la sangre de nue tros ciudadanos en nuestro propio
uelo". A fines de ese año Polk era aun más insidioso pues a eguraba
que la guerra con léxico no había sido ni deseada ni provocada por
los norteamericanos y que la ofen as dadas por México no tenían
"paralelo en la historia de las naciones civilizadas". e curaba en
salud, frente a la cuestión de Ti xas, pues aducía que suponer que la
anexión de este antiguo rerritorio mexicano había sido el motivo de
la guerra no era la causa pue e trataba en realidad de una porctón
de la Luí iana francesa cedida a los Estados Unido casi 50 año'
antes. La guerra entre léxico y los Estados Unidos se prolongó
hasta _finales de 1847 y principios de 1848.

de Laredo consideraban un insulto que el comandante militar ~n su
población fuera Jvfuabeau B. Lámar exgobern.ador de Texas Ype~ al
general John E. Woo~ destacado en fonterrey y jefe de las operaoones
militares, que Lámar desalojara la plaza para rescabl€~er en e_lla las
autoridades mexicanas, aduciendo que siempre habían sido m~canos
y no tenían razón alguna para dejar de se:lo. La r~spuesca llego ª. los
laredenses por medio de Lámar, y no podía ser mas desalentadora.
Ustedes 00 podrán ver realizados sus deseos para el re tablecimiento
de la autoridad de México e□ este lado del Río Grande. Les he
dicho a menudo esta verdad. La cuestión es imposible aunque
ustedes puedan creer lo contrario. Méxic~ ha perdid_o Laredo para
siempre. 0 se podrá nunca -volver a un_rr a ese pat , y todos sus
de eos a e te respecto son inútiles (s1 no es que algo peor).
Permítanme entonces no animar vanas esperanzas y deseos que no

Después del Tratado de Guadalupe Hidalgo
El 2 de febrero de 1848 lo negociadores de ambos países firmaron
el Tratado de Paz, Ami tad y Límites entre México y lo E tado
Unidos, mejor conocido como el Tratado de Guadalupe Hidalgo,
ya que se firmó en esa población c rcana a la capital de la República
Mexicana. El tratado entró en vigor el 30 de mayo de ese año al
hacerse el canje de ratificaciones. Por medio de él léxico perdía
gran parte de su territorio que hoy ocupan -así sea en parte- los
estados norteamericanos de California, Atizona, uevo léxico,
Texas Colorado, evada, y tah. demás quedaban fuera de u
jurisdicción los mexicano que vivían en eso territorios. 1 o ha sido
fácil para lo mexicanos olvidar la invasión norteamericana ni las
pérdidas que la acompañaron. o fue fácil tampoco para los mexicano
que quedaron en los territorios perdidos aceptar el nuevo estado de
cosas. En la nueva frontera texana, es decir, en la franja del ueces y a
lo largo del Río Bravo hubo una verdad ra inconformidad para aceptar
que de un sólo golpe quienes vivían en la margen izquierda se convirtieran
de la noche a la mañana n norteamericanos y texano . Los rruí
afectados por este decreto fueron lo habitantes de la pequeña villa tle
San Agusún de Laredo y los de la villa de Guerrero. Particularmente
los de la primera, ya que el centro de , u población y el grueso de sus
habitante e encontraba a la margen izquierda del rio. Los habitantes

50

podrán ser realizados. 12

Enseguida Lámar les sugería tres opciones a la 9ue se podrían
sujetar: o meter e a las leyes norteamericanas, trasladarse al_ lado
mexicano o bien levantarse en armas. Esta fueron las tres opciones
que se les presentaron, no sólo a los habitantes de ~an gus~ de
Laredo sino a todos los mexicanos que quedaron atrapados
.
.como decían los documentos de la época- en los terntorios
perdidos. De grado o por fuerza, los más optaron por la primera de
las opciones, es decir, quedarse en los lugares en que se encontrab_a_n·
El mismo Tratado de Guadalupe Hidalgo había eñalado esa opcion
y había sido muy e pecífico al asentar en su artículo 8:

.

Los mexicanos establecidos hoy en territorios pertenecientes ante a
México, y que queda□ para lo futuro dentro de los limites señalados
por el pre ente tratado a los E tados nidos, po~n ~ermanecer
en donde ahora habitan, o trasladarse en cualqU1er uempo a la
República Mexicana; conservando en los indicados territorios los
biene que po een, o enajenándolos y pasando su valor a donde les
12

Ea Jerry Thompson, Sabers on tbe Rio Grande, Austin, Presidial Press, 1974, p.

160.
51

�convenga (...) Las propiedade de todo género existentes en los
expresados terrüotios y que pertenecen ahora a mexicanos no
est.ablecído. en ello. serán respct-adas in\7 iolablemente. us actuales
dueños, los herederos de ésto y los mexicanos que en lo venidero
puedan adquirir por contraco. Las indicadas propiedades, disfrutarán
respecto de ellas tan amplia garantía, como si perteneciesen a
ciudadanos de los Estado Unidos.

pasarían a Chihuahua; las de Alta California, lo harían a la Baja California
0 a Sonora. El decreto prescribía que serían los gobernadores de estos
estados -y en Baja California la primera autoridad política:- quienes

La preocupación por los mexicanos que habían quedado en los
territorios perdidos fue una de las cuestiones que tuvieron en cuenta
los negociadores del Tratado d Guadalupe Hidalgo, a tal grado
que en su mensaje a la nación en mayo de 1848, el. presidente Manuel
de la Peña y P ña asentó:

principalmente, por arreglos con los hacendados o por cualquier
otro medio, el que los emigrados encuentren en los estádos referidos,
tierras ya de l.abo.r, ya pastales a donde los dueños de los ganados

Yo no quiero ocultar la verdad en momentos tao solemnes, ni mucho
meno e! sentimiento profondo que me cau a la separación de la
unión nacional de los mexicanos (...) y quiero dejar consignado un
testimonio con que mi administración ha visto a aquellos ciudadanos.
Puedo a eguraros, señores, que su suerte futura ha sido la dificultad
más grave que he tenido para la negociación (...) y que si hubiera
sido posible se habría ampliado la cesión territorial, con la condición
de dejar libre a las poblaciones mexicanas. 13

De hecho hubo un proyecto federal para repatriar a todos aquellos
mexicanos que quisieran y pudieran hacerlo. Fue promovido por el
recién electo presidente José Joaquín Herrera por una ley emüida el
14 de junio de 1848. A mediados de agosto de e. e año el :Ministro
de Relacione Mariano Otero publicó un decreto mediante el cual
establecía los principales puntos que debían tenerse en cuenta para
la repatriación. En el artículo 5 del decreto se prescribía tfLle las familia
de la margen izquierda del Río Bravo -es decir las que habían quedado
en Texas- que desearan emigrar hacia íéxico podrían hacerlo a los
estados de Tammilipas, uevo León o Cuahuila; las de uevo México
13 "El ~r. Peña y Peña, al abrir las i;e iones del Congreso, en Querétaro en 7 de
mayo de 1848'', en LLús Gonzálcz, l ».r pre.ridmtes de Mé::...uo m1te la .'Vació,,, México.
Cámara de Diputados, 1966, p. 347.

52

debeóan reglamentar:

En parte les corresponda la organización de colonias civiles que
hayan de fundar los emigrados y dictarán las providencias que juzguen
convenientes para favorecer en lo posible la empresa, procurando

puedan venir a establecerse con sus bienes.

En los nuevos territorios pertenecientes a Texas fue en Laredo
donde, en los años siguientes el Trat.ado de Guadalupe Hidalgo,
hubo intentos de repatriación. Algunos lograron hacerlo al trasladarse
a la margen derecha del Bravo y reorganizaron la población mexicana
de uevo Laredo, a la que le dieron ese nombre en memoria de su
antiguo asentamiento. En 1885, Juan E. Richer daba cuenta de la
repatriación, y más que eso, daba cuenta de las intenciones que la
habían motivado:
Celebrada la paz [de 1848] muchos de los moradores del perdido
Laredo no queriendo hacerlo igualmente de su nacionalidad,
formando parte de una nación cuya raza, ideas, costumbres, idioma
y religión eran totalmente diferentes a los suyos crnzaron el rio y se
establecíeron entre dos pequeños ranchos que existían en el mismo
. ada esta Vl·ua. 14
punto donde hoy se encuentra u b1c

En 1849, otro grupo de laredenses intentaron también repatriarse
al Estado de uevo León y fundar la villa de Mier y Terán junto al
Río Salado. Encabezaba al grupo de laredenses el señor alvador Cuéllar
quien expresó al alcalde primero de Lampazos el deseo de las 94 familias
que emigrarían. Al grupo de laredenses se añadieron también familias
1
' Juan E. Richet Reseña histórica de Nuevo Laredo,
one, 1958, p. 12.

53

uevo Laredo, Impresos del

�\J,u111d ( ;/10//r,s R1111Jtn'!,_

de la cercana villa de Guerrero. En marzo de ese año enviaron a
Lampazos una comunicación firmada por los cabezas de familia guc
deseaban emigrar. En ella también daban cuenta de sus motivos:
Los habitantes de Laredo y Guerrero en el estado de las Tamaulipas
y en virtud dd tratado de paz hecho con la República Americana,
han perdido su nacionalidad deseando recuperarla, hacen a costa
del suceso, sacrificio de abandonar d pueblo de su nacimiento r
donde descansan las cenizas de sus mayores y todos los recuerdos e
intereses que arrullan a los hombres en sociedad. Se han determinado
en número de noventa y cuatro familias cuyos jefes van suscritos en
la presente acta a abandonar Laredo y Guerrero y trasladarse al
estado de uevo León (...) Los pobladores mismos que solicitan
esta sección [de terreno] para trasladarse y conservar u nacionalidad,
religión, idioma y relaciones con su patria. México.

Poco despué , Cuéllar reiteraba al gobernador de uevo León
José María Paras, a nombre de los que intentaban repatriarse los
motivos que los impulsaban:
... esrao;ios muy distantes. de pasar por el inmenso sacrificio de
renunciar a nuestra calidad de mexicanos como sucedería si
continuaremos viviendo en J,aredo, cuyo punto pertenece a los
Estados Unidos. o nos queda otro recurso para salvarnos de tan
grande sacrificio, o de ser extranjeros en nuestro propjo país, o de
tener que dispensamos a mendingar la subsistencia y comer el pan
amargo de la fderrotaJ. Queremo pues er nuevoleoneses para
conservar el nombre de mexicano ya que la desgracia de la guerra
ha querido que perdamos el de laredcños y abandonemos el suelo
tal donde existen los restos de nuestros [ma]yores; y sólo la bondad
de la legislac1ón del gobierno y de los habitantes de este estado
pueden suavizar el dolor de tan grande sacrificio y 9ue nos

De hecho, este grupo de laredense no logró su propósito. Hicieron
todos los trámites con el gobernador Paras, consiguieron que el
hacendado Luis Gregorio Mier y Terán les otorgara un terreno en la
Hacienda del CarrizaJ junto al Río Salado, aumentaron el número
de familias que deseaban repatriarse de 94 a 129. Sin embargo, a los
5 años la donación caducó y aquellos laredenses no vieron realizados
sus deseos. Desconocemos el destino final de aquellas familias; pero
es de suponer que algunas de ellas emigraron a la nueva villa de Laredo
}' otras hubieron de quedar en territorio norteamericano.
Independientemente de ello, es importante destacar la reiterada defenza
de su cultura y visión del mundo frente a una situación gue, si no era
totalmente nueva para ellos, ahora se había impuesto por la fuerza de
un decreto político, como lo fue el Tratado de Guadalupe Hidalgo.
La agresión de que fueron objeto los mexicanos que quedaron
en Texas después de 1848, no fue solamente contra su cultura o su
visión del mundo, sino también contra sus propiedades, us tierras
ysu vida misma. Algunos historiadores norteamericanos ya han dado
amplia cuenta de este fenómeno. Entre otros, ya hemos nombrado
a Américo Paredes y David J. Weber; pero cabe destacar también
Juan Gómez Quiñones, José E. Limón, David Montejano, Osear J.
Martínez, Elliott Young, Armando Alanzo, Emilio Zamora, Andrés
Tijerina, Benjamín H. Johnson, Amoldo de León, Mike Webster,
Carlos Cortés, PauJ W. Rodean y otros más. 16 Los dos últimos hablan,
por ejemplo, de las "funestas consecuencias" que sufrieron los
mexicanos por el hecho de haberse convertido instantáneamente
en extranjeros en su propia tierra, y de los desequilibrados sociales
que creó la inesperada superimposición de un sistema radicalmente
diferente en Jo relativo al idioma, la ley, la cultura, las costumbres y

el establecimiento de una colonia civil en el salado por los yecmos de Laredo que lo
solicitan, Laredo 15 de marzo de 1849.

Archivo del Congreso del Estado de uevo León, Salvador Cuéllar a José
Maria Paras, Monterrey, 29 de ma.czo de 1849. Entre las múltiples ínvestigaciones de
las recientes podemos citar a: Emilio Zamora, Cyntbia Orozco y Rodolfo Rocha,
.Mexica11An1encons in Te:,,,"'OSHistory, A.ustín, Texas Sta ter Iisrotical Association, 2000;
Andrés Tijetina, Tijanos &amp; 1exa.r ,mder the Mexica11 Flag, 1821-1836, College Station.,
Tens A&amp;M Uoiversity Press, _1994; Benjamín H. Johnson, &amp;volutio11 in Texa.r. How

54

55

16

acompañará basta la tumba. 15

1~

Archivo del Congreso del Estado de

uevo León, Ex,p. 129. Expediente sobre

�1 l·

•11,,

1

\1

11

las trndicione . Hablan también dela historia de los año de explotación
económica, discriminación social, ofocación política, confi cación
de la propieda&lt;l, animosidad cultural racial, corrupción de las leye y
violencia oficial y extra oficial sufrida por los mexicanos en los territorios
perdido, por México.
De acuerdo con este panorama podemos hablar de que,lo mexicanos
que quedaron en Texas, pre entaron al menos cuatro formas de
resistencia: la defen a armada; la defensa legal; la defensa política; y la
defen a ideológica y cultural Las dos primeras estuvieron d tinadas
al fraca o. En efecto, pronto la institucionalización de una policía
destinada a la paa.ficación de la frontera, como fueron los Texas Ra.ngers
-los 'rinches" como se les conoce despectivamente entre los
fronterizos-encontró en los mexicanos su blanco favorito. Ya Américo
Paredes se encargó d de mitificar la fal a imagen que alguno
hi toriadores texano - particularmente alter Prescott Webbtrataron de formar de est.a policía:
En el grupo &lt;le hombre que má respon abilidad tuvo en la pue ta
en circulación &lt;lel pseudofolklore texano fueron los rumies de Texas
[fexas Ranger ]. Ellos mismo formaban parte de la leyenda y
constituyeon su apoteosi•.• i todos los libro que se han escrito sobre
ellos . e colocaran uno sobre otro, re ultaria una pila ca i tan
de comunal como algunas histonas que contienen."

56

R

los hacía ases1110 potenciale y, por tanto se debe e tara Ja defen iva;
y egundo, una \'lda mexicana, de cualqmer modo que se le veía
vale poco. Ciertamente no fue poca la violencia que se vivió en la
región despué de 1848 ) obre todo despué de la guerra civil
norteamericana. in embargo, e to no ju tificó la conducta de los
Texas Rangers contra lo mexicanos, ni eran e tos los únicos que
podían ser objeto d persecución. Elmi mo fundador de los Ranger ,
L.H. i\k elly escribió:
Los actos cometidos por los norteamericanos formarían un relato
horrible. Mucho ranchos fueron saqueados e incendiados, y sus
moradores ase inados u obligados a huir; un miembro de esas bandas
me confesó que había asesinado a once gentes en u última corred.a.
Tnmediatamente ordené la disolución de todas.. .De no haberlo hecho,
es posible y mu) probable que hubiera estallado una guerra civil,
pue lo mexicano estaban exasperado . 18

Por otra parte, la defen a legal no sólo no solucionó muchos
casos ino que arrwnó a muchas familias mexicanas que hubieron
de pagar a lo abogado . El mismo Pre cott cbb, quien puede ser
considerado el abanderado de l.a conquista norteamericana de Texas
reconoció el daño que sufrieron los mexicano que quedaron en e e
estado despué de 1848:
"Lo mexicanos sufrían no sólo los daños en us personas, si.no
también en us propiedades. Las antiguas familias terratenientes

egún Par des, las arbitrariedade corneadas contra lo mexicano.
estaban su tentada en dos premisas: disparar primero y luego
preguntar, pue. to que la agre ividad y al atavi mo de los mexicanos
afargotten rebellio11 ,mdü.r blo"r!.'Y JJ1f&gt;pressio11 /1m11't1 Me.,·ua11s i11to .4111eriams, 1 ew Ha·
ven, Yale niversity Press, 2003; Dand i\fontejano,A,lj?/OJ)· mexicanos en /u fom,adti11
de Tex,u, / 8}6-1986, ,\fextco, Conaculta, 1991, O earJ. Martínez, Bbrder Peuplt. Ufe
and sociery i11 the L ..t-Mé.,1(0 Borderlands, Tucson, Tht: L ruven;1tv of A□zona Prt:sS.
1994; -\nnaaJo C. lonzo, T9a110 Legacy. Raníbaos t111d Sertlers ;11 So11th 1exas / 7 }4·
1900, \lbuque::rque, Untversity of • ·cw MeX1co Press, 1998; Elliott Young, Cotarino
G°'Yfl .r Rm1/111io11 on the Texas-Mé..wto Border, Durham. Duke L ruversity Press, 2004.
' ·\mérico Paredes. With hispistol i11 bis ha11d. a border b01/ad a11d ds hero, ustin.
l!nive::r-ity of Texas at Au. rin, 1958, p. 23.

m

Yieron us propiedade en peligro, y i no las perdieron en los
tribunales tuvieron que entregarla. en paga de lo servicios de lo
abogados anglo ajones.''

En cuamo a la defensa ideológica y cultural podemos distinguir
dos aspectos. En primer lugar hubo una mistificación de personaje
que repre entaron la defensa ocial de los mexicano en Texa . Esto
han ido e tud1ados por vario hi toriadore. quiene lo han

---Daruel
-------Co.io Villega , Estados U11idos rontra Po,jino DíaZJ México, Eduorial
1

Hermes, 1956, p. 76.

57

�1

. ir

considerado como personajes fundamentale en la construcción de
una identidad defensiva del mexicano en Texas. Destacan dos de
ellos: Juan Nepomuceno Cortina y Gregario Cortés. El primero ha
sido considerado como "el defensor de la raza" por Mike Webster,
y el segundo ha sido magistralmente estudiado por Américo Paredes
en un ya clásico libro titulado Con s11 pistola en /a_ 11Jano. 19 Cortina
actuó en la región fronteriza en las décadas de los años 1850 }
1860, llegó a ser gobernador de Tamaulipas y luchó contra la invasión
francesa. El caso de Gregario Cortés representa una de las formas
más auténticas de defensa de la justicia.
Por u parte, el gobierno mexicano también respondió a algunas
de las cuestiones que planteaban lo mexicanos en Texas al nombrar
a un grupo de personas que estudiaran la situación de la frontera.
El e tuclio lo realizaron entre 1872 y 1873. Al año siguiente
publicaron la sínt sis de sus investigaciones en el Inforflle de la
Co111úió11 Pesq11is-idora de la Frontera 01te al Ejcc11tivo de la Unió11. En
él daban cuenta de la sJtuación de los mexicanos a ambos lado de
la frontera entre 1848 y 1872 y de los problema que aquejaban a la
región.
Despué de la Guerra Civil norteamericana, la region de Texas
tradicionalmente mexicanas como fueron la de San Antonio r
Goliad, y toda la Franja del ueces hasta el Río Bravo, aumentaron
paulatinamente su población. Esto se debió principalm nte a la
activación de la economía, al mcremento de la ganadería y la
agricultura, y a la introducción de los ferrocarriles. Hubo una gran
corriente migratoria de mexicanos hacia estas region s de Texas.
En ella los políticos, sobre todo los de origen mexicano,
apro echaron el crecimiento de la población corno una fuerza real
para proteger su cultura y sus propiedades. Pero no fue lo único.
Lo mexicanos se valieron de sus tradiciones organizacionale
parroquiales, mutuali tas, familiares y social s para protegerse. Para
ello contaron con una prensa propia y con reuniones periódicas en
las iglesias, en las escuelas, en las a ocíaciones laborales o en Los
Américo Paredes, rr-'ith bis pistq/ in bis hrmd, a horder bailad and ils bero, Austin,
University of Texa at ..:\usrin., 1958, p. 31.
1~

58

clubes de socorros mutuos. En alguna poblaciones éstas eran muy
importantes y variadas como en orpus Christi, en San Antonio, en
Laredo. Fue en e ta última donde se celebró en 1911 el "Primer
Congreso Mexicanista". El lema que utilizaron era la síntesis de su
programa "Por la raza y para la raza", y su fin principal fue así
resumida por uno de los asistentes:
Estar en tierra extraña, vivit a merced de la mayoría que son los
habitantes de la tierra en que están y no un.u::se y defenderse
muruamente es estar a merced de ellos, es entregarse maniatado al
primer explotador (...) pero unirse entre sí, formar una sola liga
defensiva y ofensiva es ser invulnerables, es triunfar en el campo &lt;le
la razón y de la justicia. 20
in lugar a duda este primer congreso sirvió para dar a lo
mexicano de Texas una nueva cohesión. Si andado el tiempo el
proceso de asimilación hacia la vida norteamericana era irreversible,
esto no pareció tan cierto en lo que se refería a aspectos culturales.
i en cuestiones políticas los mexicanos de Texa terminaron por
aceptar la leyes e in tituciones estadunidenses, en la protección de
u cultura mexicana, no ólo la han conservado, ino que la han
incrementado con formas nuevas, con respuestas actualizada y con
estudio erjos. j el siglo XIX fue conflictivo y determinante,
también puede ser visco como la raíz temporal y ~ pacial común
entre dos países vecinos.

::,, Primer Congmo Mexumn,fa, 11mficado el/ Laredó, Texo¡, EEUU tk A los Jío¡ T4 al
22 de septiembre tk 1911. Dise11rsosy ~011fere11cias ''Por la Razay Para lo Raza". Laredo
Tipografía de • . Idar (1912], p. l.

59

�Carlos Phelipe Bartholomé
De Velasco y Zabala, 1762

Ma. Luisa Rodríguez-Sala
Colaboración de Jesús Tozada

DE ACLERDO A LA 1 t'ORMACIÓ del historiador Israel Cavazos don
Cario fue capitán de Infantería Española e Inspector de las tropa
convocadas en Veracruz. Tomó posesión de la gubernatura del
Nuevo Reino de León en abril de 1762, durante su periodo cuidó
que no se elaborasen bebidas prohibidas, instruyó procesos en
Libradores y otros lugare contra los infractores de estas órdenes.
Combatió la rebelión de lo indios del "Malnombre" en Candela el
de año 1763; trasladó la Villa de Cadereyta de su lugar primitivo (la
Villa Vieja) al gue ocupa actualmente. Durante 1762 estableció un
correo regular entre Montetteyy la capital novohispana en cumplimiento
del decreto virreinal def 15 de febrero de ese mismo año.
La información que nosotros localizamos en AGI es la siguiente:
Expediente de i11farmadónJ' licencia depasqjero a don Carlos de Ve/asco, capitán
de itifanlería, alcalde mqyor de Chichicapa con s11 sobn'110 Juan Alartiarena,
nat11ral de Namrray s11 criado Bias Rodríg11ez1 natural de Rivadesella, hijo de
Frandsro Rodrigf(ezy ]\la,111eh Sá11chezi a 11eva Espaiia1:

-------' Concratac1ón., 5503 .2JU4del 18 de diciembre de 1760.

61

�/111111,11;;/11,

1-1/Jtf/11

A don Carlos de Velasco, capitán del Regimiento de Infanteáa
de Córdoba a quien S.M. se ha servido de conferir la Alcaldía Mayor
de Chichicapa y Cimatlán en las Provincias de la ueva España, ha
concedido licencia el Consejo para que pueda pasar a ejercer este
empleo, embarcándose con la ropa, armas y demás cosas de u uso
en cualquier navío de bandera de .M. que saliere de ese Pueno
para los de las Indias y que pueda llevar en su compañía a un sobrino
y un criado, con tal que lo tres certifiquen no ser casados y si lo
fueran cumplan con la Ley, llevando a sus mujeres o haciendo constar
su consentimiento... Por testimonios se conoció que era soltero, no
hay más datos sobre él en ese expediente.

E&gt;.pediente de información y licencia de pasqjero a Indias de Tomás dt
Córdoba, 11tli11ral de Zimatlán, a 11eva Espa,ia, Indio cacique del
p11eblo de Zimatlán, vi110 a estos reinos asistiendo a Carlos de Velascr.
En este documento consta que don Carlos de Velasco, era
caballero de la Orden de Calatrava y capitán de Granadero del
regimiento de Córdoba, parte de su texto dice a ]a letra: Hace
presente a V. . que habiendo regresado de ueva España con motivo
de us enfermedades, no teniendo en la ocasión de su marcha criado
que le quisiera seguir, se presentó Thomas de Córdoba, indio cacique
y principal del pueblo de Zimatlán, en el Obispado de Oaxaca que
le vino asistiendo con toda caridad y amor: y respecto a que
considera dicho exponente la precisión en que está de solicitar d
regre o del dicho indio Thomas de Córdoba para que el servicio de
S.M. no se vulnere, por tanto: uplica a V. . se sirva mandar que e
le reciba a bordo de la urca que está pronta a hacer viaje a Veracruz
para que dicho Indio se presente en u pueblo y contribuya con el
tributo real, gracia que espera de la justificación de V. . en que
recibirá merced. Cádiz y agosto 28 de 1770.
En el AHN existe su expediente para ingre ar a la orden militar,
según el cual: don Carlo de Velasco y Zabala presentó en julio de

2 Contratación,

5514,

. I .R.32, del 30 de agosto de 1770.

62

1767 la solicitud para que se le concediera la merced de ]a orden de
Caballero de Calatrava. De acuerdo a la información contenida en
el expediente entresacamos los siguientes dato : Los familiares
señalaron que fue natural de la Ciudad de Granada, capitán de
Caballería Española y según el decir de Jos testigos, de edad
aproximada de 48 años en la fecha de la solicitud. Lo anterior
coincide con lo datos que se anexan en Ja información elaborada
para el otorgamiento del hábito, los cuales, resumidamente asientan:
...elpretendiente Don Carlos de Ve/asco con otros seis s11s her111anos pasaron a
servir de cadetes al Real erviciíJ m ¡:I Regimiento de Córdoba en el que obtul/0
el empleo de Capitán de él en t19a posesión ha estado hasta q11e pasó a la 11eva
España dondef11e Goberflddor en la Ci11dad de ChichicapaJ' en ella con elgrado
de Capitán Generalpasó a la Cil,dad de León a la co11tpástadót1 de su Reino
qt1e consiguió con notoria aclat!lacióny s11 hern1a110, D011 Pedro Ve/asco Sarge11io
M'!}or quejÍle del Regi,ni.ento de 1\tlilicias de la Ci11dad de Cádit D011 Joseph de
[ 1/asco, otro S11 hermano, Ayudante Mqyor del Rt¡j1nie11to de Córdoba y al
presmte Capit4n del &amp;gimiento de avarra, Don icolás de Ve/asco, igual s11
hem1ano; actual Capitán del mismo Rtgi111iento y Comandante de tropa que
pasó a México, sucediendc lo mismo el haberse empleadc en el servicio de S. M.
si, Padre, Don Francisco Jacinto de Ve/asco, su abuelo Don Diego de Belasco_y
st1 seg1111do ab11elo Don francisco de Be/asco, Capitanes q"efueron de Infantería
Y demá.s ascendientes.... raballeros hidalgos de estafamilia q11e lo son_y /tJ han sido
e11 la T7//a de Ch11riat1a. ..
Padre.r:
Don Fra11cz.rro }arinlfJ de Tfe/asco, 11at11rai de la mis,na ri11dad de Gra11adaJ'
doña Isabel Zavala, nafl(ral de la Ciudad de Baeza,
Abllelos Paternos:
Don Diego de Ve/asco, nat11ral de la Villa de S olobret1a y do,ia Feliriat1a
At1to11ia de las
Blancas, natural de la Ciudad de Granada.
Abuelos Lvfatemos:
Don Domingo Zavalay do,,a Maña Ana de Morales, 11afttrale.r de la 11Jendonada
CiudaJ de Baeza.
. De acuerdo a la partida de bautizo de don Carlos de Belasco y al
arbol
· que viene
·
·
· ge neaJ,ogico
mserto
en el expediente, establecemos

63

�11 m ,

1

'·I

que don Carlos nació en Granada en la misma fecha de su bautizo,
el día 30 de agosto de 1719. Su padre fue naturaldelamismaciudad
y nae1ó el 24 de septiembre de 1667 y casó en Granada d 3 de
febrero de 1700; su madre, se bautizó en San Pablo de Baeza eo 2
de junio de 1679 y dio testamento en Granada en 17 de marzo de

1765:
La partida de bautizo de don Carlos dice, al texto:
En treinta días del files de agosto de nJili setecientos diezJ' 11t1eue,yo el Dr. Dim

J11a11 Afnurido de Roizdel consenli!lliento delLic. Don Benito Rodrig1,ezBlanco,
c11ra de esta Parroquia de los Santos Mdl1ires San Justo y Pastor de esfD
C111dad de Granada, baptize a Carlos PhelipeBartholome, hijo de Don Fra11rúa
Jacinto de Be/asco, natural de Granaday Doiia Lrabel de Zabala, natural tlt
Boeza. Abuelos Paternos, Don Di-ego de Be/asco, 11at11ral de Sa/Qbretia y doña
Feliciano de la Blanca, 11al1,ralde Granada. Abuelos Maternos Do,ninlfJ Zabali
naturalde Baez.ay dtma Manana deMorales)' Bera, 11alt1ral de Gf1ada11toleiia.
fue m Compadre Don A11to11io.Joseph de Be/a.reo, testigos Don]11at1 Est.ebafl di
Al11or, D011 Femando de AmolJ'J11an Iñig11ez deBaldeosera, vecino de Granada
Lapartida de desposorios de los padre.r está asentada en la ParroqNia de San/4
/viaria l1{agdale11a; el casaJJJienlo se ~fectt,ó el 3 de febrero de 1700J' fueron
t•elados en cif!co de 111qyo del 111ismo a,ioJ' se les dieron las bmdicio11es 111tpciales.
El expediente incluye, además, traslados de Ja partida de bautizo
de su abuela materna, Feliciana &lt;le la Blanca, del 3 de enero de
1651 en Granada en la Parroquia Catedral; de su padre en 22 de
septiembre de 1667, en la misma iglesia de Santa María Magdalena
Sus padres y abuelos fueron recibidos de caballeros hijosdalgo
en la Villa de Churiana por haber tenido en ella caudales, la población
estaba situada a una legua de la ciudad de Granada. También se
verificaron las 1nformaciones en las Villas de Alrnuñecar y Salobreña.
El testamento de su padre establece corno su albacea a su mujer
y sus hijos:

..:Y noJJJbropor 111i.r kgíni11osy rmiver.rale.r herederos a los dichos Doña fruncisú1.
D. ]osephr1, D. A11tonio, D. jlfa11, D. Pedro_, D. Joseph, D. Nicolás J' Do"
Carlos de Be/ascoy Zabala mis hijos l.egítimosy de la dicha D. Isabel Zaba/J
para que hagat1y heredm por ig1fales partes....
64

\f

11

1 ., ,..

Rod,t , \ ,

t

•

1,

,t

LiJ otorgó ante e./ escribano públicoy testigos en la Ciudad de Granada el 1Ode
mero de 1743.
Su madre testó también en Granada, en avanzada edad y priv~da
de la vista, enferma en cama de algunos años, sus únicos y universales
herederos a D. Josepha, Antonio, Nicolás,Joseph y Carlos de Belasco
y Morales. La fecha es del 17 de marzo de 1765.
El pretendiente al hábito, don Carlos, compareció en Granada el
17 de agosto de 1767, manifestando los títulos, mercedes y
certificaciones que ciene en su poder. Según éstas su carrera militar
fue la siguiente:
Sirvió de cadete de Granaderos durante 4 años con 5 meses y 21
días, como subteniente sencillo, 2 años, 5 meses y 4 días, de
granadero un año, de ayudante, 9 afi.os, 5 meses y 18 días, y de
capitán por tiempo de 5 años, 21 meses y 13 días. Fue capitán de
regimiento en Córdoba y estuvo en Burgos durante tres años; fue
teniente de Infantería de Córdoba por Real Cédula del 26 de
noviembre de 1721. l\focho más tarde, el año de 1752, le confirió al
rey el regimiento de Infantería de Córdoba. Ocho años después,
por otra Real Cédula, emitida en San Ildefonso el 7 de septiembre
de 1760, le hizo merced de conferirle la Alcaldía Mayor de
Chichicapa, su nombramiento que se le expidió en México el 22 de
diciembre de 1761, también le confirió el cargo de gobernador
Interino del Nuevo Reyno de León.
En AGN las referencias no son abw1dantes, pero sí permiten
comprobar algunos datos anteriores y ampliar otros, son las
siguientes:
OrdtfJdÓo lo111éposesión de laA/ca/día Mt!Jor don Carlos de Ve/arco. Chichicapa,
Zmlllt/án. 3

. En la fecha del documento el rey expidió desde San lldefonso la
cedula real por la cual confirió la alcaldía mayor a don Carlos,
c¡uien a la fecha residía en España. Se la otorgó por el tiempo

- - - -- - -1

C-edu.la.~ reales ongmales,
·
Vol. 80, Exp. 23, Fols.1, del 7 de septiembre de 1760.

65

�¡ I· •11a• '

I I,

convencional. de cinco años y la ejercería a partir del momento en
que concluyera su p riodo el último alcalde provisto. A la fecba de
la expedición do□ Carlos tenía el cargo de capitán en el Regimiento
de Infantería de la ciudad de Córdoba en España.
Existe un largo expediente que contiene correspondencü1 entre
Velasco, }'ª como gobernador, y el virrey. Destacan, muv
e pecialmente por su interés ociaL las cartas que se relaciona~
con el proyecto virreinal de establecimiento de un correo meo ual
en la región; otra parte de la correspondencia cubre a unto de
carácter militar. La signatura e :
Correspondencia del Gobernador de •nevo León D. Carlas de T'e/asco solm
diversos as11ntos, e11 especial nlilitare.r. ,,evo Reino de Leó11. 4

La primera contiene la orden del virrey Marqués de Cntilla.s
extendida con motivo de la alida de elasco de la capital
novohispana para ocupar el nombramiento que le había ex:tenclido
como gobernador del uevo Reyno de León. Lleva fecha del 13 de
febrero de 1762 y por u importancia, transcribimos sus partes más
importantes, dice al texto:
... e11 el 11iqje que próxilna,nente debe hacerpara aquel destino sÍlzglflanJ1e11/e en
los tránsitos desde San Luis Potosi hasta el Saltillo, e."ICortará de orde11 mía a
lados los d11eños de HacieJJdas contribt9ar1 co11 las cantidadesy auxdios q11e les
dictase s11fidelidad al Real Servicio para el estableci11JÍCTJto de nn co"eo 111ens11al
de 1111a a otra distancia, con lo ct1al harán a S.i\[, al P1íblicoy al co11repto dr
nlis órdenes, 1111 servicio 11119• partic11/ary con experientia de las ventqjas q11t
prodJtce, se to111-ará11 otras dispo.iciotJes nlá.r oport1111as, bien mtendidos todas los
~1geto.r a q"ienes se les con11micare el concepto de esta orde11, qr,e si ,10 procede11 ron
11,¡p_~ttante e;,,.:actit11d a SIi Cllnl/JIÍ1nienlo, se IOT.11(JrtÍ11 otras providentias para
facilitarle, respedo de la gravedad con q11e a esa causa públicay fin partiadt1r dt
todos conspiran .ren,qallfes establecinJientos.

Don Carlos clio pronta ejecución a e ·ta orden virreinal y un mes

1

Provinaas Internas, Vol. 109, fa.JJ. 4, Fo] . 210-303, años de 1762-1764.

66

más tarde, el 18 de marzo, desde la ciudad de San Lw Potosi, solicitó
al Marqués de Cruillas, le autorizara usar su nombre con el fin de
avanzar en el establecimiento del correo, para ello le expuso su
pensamiento al respecto:
... hacer que todos las P11ebkls_y Haciendas q11e son tránsito basta el Salnllo desde
esa ci11dad, me filmen obligació11 de pasar de 11110s a otros la valija q11e en dios
.re1ialados salga de dicho Saltilloy San Llis Potosí. dando cada Ad,ninistrador
de Hacienda mibo de la entrega al cond11ctor. ..Úls razones que se les expondrían
a los duetios de las haci~tuias para ticeptar esta orde11 residían, tanto Cll el
be11efciopúblico al q11e todos debemos estar ate11tos, col/Jo en elpar#cular,ya que,
con este servicio, la co,mmicación entre los hacendadosy sus ad111inislraáores sería
n111rho 111ás rápiday confiable.

Velasco prometió al virrey proporcionarle los sitios en que
e taban establecida las hacienda , ya que sería él mismo quien
visitara cada una de ellas en su tránsito en dirección a su destino.
Con esta información el propio vírrey, a su vez, podría exponerles a
sus dueños los requerimientos para prestar su apoyo al servicio de
correo. Don Carlos, hombre de sentido práctico, escribió que:
ínterin que tenga positivo establecimiento la idea, proC11rare encargar SJfjeto e,¡ el
Saltilkl que c11i.de de la dirección de los pliegos,y efl San Ltlis Potosi, rogare a
don Phelipc Ciese que se tome igual trabajo, sin separanne de la atención debido
a los mandatos de V. Ex. para resol11er como 111ás sea de s11 superior voluntad. 5

Pocos folio~ más adelante en el expediente, sin haberse asentado
fecha ni lugar, pero sin duda ya desde Monterrey y de pués del mes
de mayo de 1762, el gobernador informó el establecimiento del
senrjcio de correo desde la capital a la Villa del Saltillo, pasando
por an Luis Potosí. Desde luego que el poner en ejecución este
bien público implicó algunas dificultades, que con relativa facilidad
sub anó Vela co. Consistieron principalmente en ciertas dudas que
adujeron lo Jusricias y alguno hacendados, después de hab r

s lbidem., fols. 219-220 v.

67

�aceptado, fumado e iniciado e1 serY1cio y que estuvieron en relación
con aspectos formales de tal establecimiento. l gobernador elimino
esta. dudas con el envió, a todos los participante , de copia de la
orden que le había dictado el virre). Procedió de pués a formular el
auto corr spondiente, &lt;l cumento en el cual &lt;lejó claramente
expresada la forma en que operaba el servicio. Por su interés lo
transcribimo en sus partes medulares:
4

E,, ª!Yº stlj)Nesto y de q11e tras de q11edar estahleado dicho correo, dispongo q11t
cada Jtes en pri111ero o seg1111do dia de él, salga de esta Capital. (Mo11lerrey) 11n
soldado de los del Ro• con los Pliegos,)' q11e en la t 'illa de Saltillo rer(!Ja los (/J«
allípueda haber de lus Pro1'it1cias conlinenles a este &amp;)•110J' rnntit111/ s11 t11archa
hasta la Ciudad de Stm Ll11s PolfJsí, donde los entregará el/ el Con-eo, y alli
reciba los qm• le ro1nl!lt11J paro este Rcyno. Y s1¡p11e.rto que este soldado ha-df srr
solo el e11car;_w.1do del correo de Ida _J' Í í,ella, para e/ ll/ef/Or grP1'tJl!lf11 de lo¡
lr1111sit1J.r, sólo se le 111im.rlrara1T cab,11/os p,1rr1 no detemer s11 vü!Je, de 111anera q11t
los q11e se le dm a .tll ld,1, los tkj&lt;1 rf!C"o11m1dado.r de plfe.rto 1/11 p11eslo,y a .r11 regmo
mfrrga 1111 cada 11110 de los sitios, co11 tt1y1, di.rposición, 11i htry riesgo de pérdida, 111
e.xpent11e11ta11 111olesfia alg1111a los Nci1ws o s,r11w1tcs.
~slo s11j&gt;11eslo pret'mgo a dicho soldado del J½,, qlfe e11 dondt! se le ponga d_ificulMd,
p1dú testw1011io o 1111 p&lt;1pcl di' 11~gaaó11, para q11e e,¡ s11 co11sec11e11cia, pueda
providenciarse el bx1110. l in&lt;'}' m1110 pretime,: )' para q11e e11 cada p,mto qHedr
la sati!farció11 correspondienk, 1ntmdo al e.\j&gt;resado soldado que ponga c11 /01
cuademos q11e se mtr~aron el mes de 111ayo p,.,;_..._i,no pasado, 11na noto di! conte11t11
e:,..presa11do (Jite .re le sm11i11straro11 los at1:&gt;..'1fios nece.rano, en tal día, J' q11e lb
.ftnne. -4.rí lo disp11sey 111andé, Yó D11, Carlos de Trlosco, Cobernadory Ct1pitán
Cmeral del 1"\lfe1•0 Rg,110 de León. Aduandu con los de 111i asislenna por
gemtoria aja//11 de todo E.mibano, q11e no lo hc9' ef/ los tér1ni11os que h L)
prescribe. (.\'ignado por Carlos de Tre/asco).

Como se desprende el anterior contenido el servicio de correo
se e tableció entre la ciudades de San Luis Poto í , la de fonterrey,
comprenclienJo a la Villa de altillo para cubrir la poblacion~
cercanas del _¡_ uevo Reino de l ,eón. l ,o que pre upone que ya ·e
había establecido el servicio entre la capital novohispana y an Lui.
Potosí.

68

Durante el año de 1762, probablemente durante u segundo
seme tre, el gobernador realizó la visita d Las misiones de u
iurisdicc1ón y en ella estuvo acompañado del capitán vasco Antonio
de Urrestí, quien tuvo a su cargo abastecer a los indígenas de maíz
y aperos de labranza. J?e acuerdo a breve documento de G 6
e te militar fue comisionado por el virrey, en 1762, para hacer e
cargo, interinamente, del gobierno del uevo Reyoo de León, por
haber mandado (el virrey) retirar al citado Velasco para otras
expedicione de Guerra. Es muy probable que este retiro ~aya sido
la comisión que recibió Velasco para realizar la campaña que señala
Cavazo , la de pacificación de lo indígenas rebeldes de
"Malnombre", que tuvo lugar en 1763, segutamente al inicio del
año. Coincide así el e crito de Urresó en fecha , ya que cita que
"mandó un Año y un Mes ..." El año de 17 64 de orden de dicho
Exmo. r. Marqués de Cruillas se le retiró el encargo del Gobierno
de dicho uevo León hasta el ingreso de don lgnacio Us. el y
Guimbarda.
De acuerdo a sta información podríamo agregar a la revisión y
análisí~ de fuentes primarias sobre Los gobernantes de este Reyno,
el nombre d Antonio de Urre tí como gobernador interino, pre io
al periodo definitivo de U c1 } Guimbarda. Procederemo a ello en
el iguiente inci o, por lo pronto, terminamos aquí con la
información obre don Carlos de Velasco.

El virre_)' concede licet1ci.a a Carlos Ve/asco, Alcalde de Chichicapa y
Zimatlán para que p11eda dar la residencia por poder)' e111barcarse en 1-a
pri111era eP1barcació11 que saliere del ptm1o de Veracmz. Chichicapa,
Zi1J1atlán, Venicmv México . .,
e trata de una licencia para salir de la ueva España, desde
luego, previo el consentimiento del Tribunal de la Inquisición.
travé de lla sabemos que don Carlo regresó a E paña,
seguramente para tomar el hábito de la orden militar que le fue
6

Provine1as internas, Vol. 109, Exp. 5, Fols. 315, años de 1762-64.
de Partt:, Vol. 20, •xp. 143, Poi . 136., del 17 de eptiernbre de 1766.

º General

69

�, , 'J/JJ.11;.,!t1t

tf

.,.

. y que tuvo lugar en la ciudad de Granada en_1767. 0,
concedida
tenemos noticia de que haya regresado a la ueva_ Es~:111a, e mu)
robabl que no lo haya hecho, ya que en la autonzac1on gue se le
al indígena que lo acompañó desde Chichicapa para regresar,ª
Indias, e asienta, precisamente, que por haber estado enfermo hab1a
traído consigo a e a persona.
Se manda al corregidor apremie a Fehciano Larrazaval a la entrega
d l carta donde se acusa a Carlos Velasco el recibo de tres mil
e a
d .
s
pesos por contratos hechos por el difun~o Jo~é ~ us1aga. 0 axaca.
D ocumento sin mayor contenido de mteres, solo e con tata que
don Carlos había sido ujeto de residencia en u car?o de alc~de
mayor a través de su apoderado, don Vicente de Irurnbarrea, qwen
tenía e,n su poder una carta entregada a Velasco y en la que con~~-ba
un adeudo de tres mil pesos de tercera persona y que se r~qumo :
su apoderado la entrega de ese documento: . o se menc10na qu
Velasco e. tuviera disponible, dato que perrrute confirmar el que no
había regresado de u -v1aje a E paña.

t

Documentos relativos a Nuevo León,
1821 - 1846, existentes en el Archivo
Histórico Militar Mexicano de la
Secretaría de la Defensa Nacional 1
I srael Cavazos Garza

PRcx.1.AMACIÓ DEL\ h.roEPENDE CIA en Linares )' Monterrey,

uevo
León, y así como en Guanajuato. Capitulación de la Fortaleza de
San Fernando de Yanhuitlán, Ocx.-Proclarna de don gustín de
Iturbide, a los habitantes de la ciudad de Cuernavaca, Morelos.
Discur o pronunciado por el presbítero José Bonifacio Valdivia, con
motivo de la proclamación de la Independencia por el Ayuntamiento
de Parr-as, Coahuila, el 5 de julio. Expediente XJ/481.3/97. (II)
Salida Furtiva del Imperio, del general brigadier del ejército
españoi Joaquín Arredondo. Año de 1822. (10 fojas). Expediente

XJ /481.3/241. (1)

Chihuahua.-Designación del general brigadier Felipe de la Garza,
como comandante general y jefe poütico de las Provincias Internas
de Oriente. Año de 1823. (13 fojas). Expediente XI/481.3/260.
Partes del general Felipe de la Garza, relativos a la ejecución de
g

General de Parte,

o! 48, Exp. 20'' Fols. 135-135v., del' &lt;le Junio 1769.

'Selecc1óo dd autor.

70

71

.,
'

,

�l/,n

''L

/17.,

JI

don Agu tÍn de Iturbide, y • alida del país de doña Ana 1aria Huane
viuda de lturbid . Sumaria en contra de José Ramón falo, José
~\ntonio Lóp z José Ignacio de Tre\'iño, facario [orandini, Carlos
de Beneski y Mr. .Armstrong. Año de 1824. (246 foja). Expediente

(

t'{f!f (,

an Luí P tosí y Querétaro, al mando d l generaJ Lui de ortázar,
con motivo de fa invasión deJ general e pañol Isidro Barrada . Año
Je 1829. (11 fojas). Expediente XI/481.3/625.

Partes del general Felipe de la Garza, comandante general de lo

XI/48l.3/3 3.
Hos ilidade de lo indios comanche , en lo e tad s de
Chihuahua, Coahuila, uevo León, Tamaul.tpa., Texas y .. uevo
México. 1 ño de 1 25. (242 foja). Expedi nte .,r[/481.3/325.
Ilo tihda&lt;le de lo indio, comanche , en lo estados de
Chihuahua, Coahuila, uevo León, Tam'&lt;lulipas, Texa y uevo
Iexico. ños l 825-26. (318 foja ) . Expediente ,.'l/ 481.3 / 326.

Estado Interno de Oriente dando cuenta de la ítua.ción en que
e encuentra la fuerza destinada en acogdoches, Estado Unidos
de América. Año de 1829. (14 fojas).
pediente XI/4 1.3/741.
Instruccione dada por el general icolá Bravo, al general
Valentío Canalizo. ner 21/1834. (Página 146). E.."'{J)edíente XJ./
481.3/824.

Parte de la comandancia gen ral de los Estados Internos de
Hostilidades e.le lo indio. comanche·, en los estado, de
Chihuahua, ,oahuila, ~ ue\o León, Tamaulipas, Texas y i: uevo
l\.léxico. Proyecto de campaña propuesto por eJ coronel José
B rnardo Gunérrez de Lara, comandante general de los E ta&lt;los
Internos de Oriente. ño de 1826. (295 foja). Expediente Xl/

Oriente, dando cuenta de la falta de fondos para el so tenimiento
de la ~lilicia Cívica, }' de las operaciones militare en lo Estado
de 1uevo T.eón Tamaulipas. ño de 1832. (27 fojas). Expediente
Xl/481.3/897.
Rep(esentación hecha por el general

481.3/327.
Hostilidades ele los ind10 comanch , en lo, estados de
Chihuahua, Coahu1la. 'u ,·o León, TamauLipa., Texa y ~ ue\'11
México. Año de 1827. (35 fo1as). Expediente XI/ 481.3/329.
Hostil1da&lt;les de los indio comanche en lo e, tado. de
Cluhuahua, Coahuila, ucvo León, Tamaulipas, Texas • uevo
fexico .. \ño de 1827. (2 fojas). Lxpecliente Xl/481.3/330.
Parte dd teniente Franci. co Uganechea de la Compañía de
Lampazos, l ~ ue,·o León, dando cuenta de la acción fectuada a
inmediaciones del río ~alado. Año de 1827 (17 fojas). (37 fojas).
Expediente XI/ 481.3¡ 342.

XJ/481.3/899.

~elac1_crnes de jefes

oficiale que no e adhiri ron al plan de
rac1fic~c1ón propu to por los generales Manuel Gómcz Pedraza y
1~~toruo López de
anta 'illlla. Adh ión de la guarnición de la
\ illa de Lampazos, Juevo León. (pp. 20 y 21). Año de 1833. (32
fo1as). Expedient Xl/481.3/946.
Valentín Canalizo, relativos al movimiento encabezado por el
g~m.:r~ ,\ntonio López d
anta \nna. Año de 1832. (158 foja ).
F...xpediente Xl/481.3/959.

\Iovilización de Tropa Ch-ica de lo. c. tados de • uevo l..eó.n.

72

fanuel de Mier y Terán,

comandante general de l s Estados Interno de riente, en contra
del g~bernador y Junta Legislativa del e tado de Tamaulipas, por
v1ulac1ones al acto federal. Año de 1832. (21 foja ). xpedieme

73

�l-f,-1.1ta.11 .,.

,

fu-i

,1.

Valentín Canalizo, Nicolás Bravo y Pedro Valdez, de las
operaciones efectuadas en los Estados de México, Puebla,
Michoacán, Oaxaca, Querétaro, Tlaxcala, Durango y Chihuahua,
en contra de las fuerzas encabezadas por el general Antonio López
de Santa Anna. Año de 1832. (156 fojas). Expediente XI/ 481.3/
963.

fuemts encabezadas por los generales Mariano Arista y Gabriel
Durán. Año de 1833. (131 fojas). Expediente Xl/481.3/976.
Partes de la comandancia militar de Tulancingo Hidalgo, dando
cuenta del movimiento de fuerzas y de la posición que guardan las
del general Valentía Canalizo. Año de 1834. (6 fojas). Expediente
XJ/481.3 /984.

Partes de los generales José Antonio Mejía, y otros a Nuevo León,
en contra de las fuerzas encabezadas por los generales Mariano
Arista y Gabriel Durán, pronunciadas a favor del plan del teniente
coronel Ignacio Escalada. Año de 1833. (1,526 fojas). Expediente
XI/481.3/966.

Partes del gobernador del estado de México, dando cuenta del
movimiento de fuerzas en Taxco, Chilapa, Tixtla y Chilpancingo
Guerrero, por operar en contra del general Valentín Canalizo. Año
de 1834. (11 fojas). Expediente XI/ 481.3/986.

Partes de las comandancias generales de los estados de San Luis
Potosí, Veracruz y Nuevo León. Año de 1833. (58 fojas). Expediente
XJ/481.3/967.
Partes de las comandancias generales de los estados de México,
Guanajuato, Veracruz, Puebla, Tamaulipas, Yucatán, Campeche,
Nuevo León y Michoacán, dando cuenta de las operaciones
efectuadas en contra de las fuerzas encabezadas por los generales
Mariano Arista y Gabriel Durán. Plan formulado por el teniente
coronel Ignacio Escalada, el 26 de mayo en la plaza de Motelia,
Michoacán. (Impreso). (Páginas 189 y 190). Año de 1833. (194
fojas). Expediente Xl/481.3/969.
Partes de las comandancias generales de los estados de Zacatecas,
Puebla, Nuevo León, Querétaro, Tabasco, Michoacán y México,
dando cuenta 'de las operaciones efectuadas en contra de las fuerzas
encabezadas por los generales Mariano Arista y Gabriel Durán. Año
de 1833. (164 fojas). Expediente Xl/481.3/974.
Partes de las comandancias generales de los estados de Yucatán,
Tamaulipas, Oax:aca, Durango, San Luis Potosí, Zacatecas y Nuevo
León, dando cuenta de las operaciones efectuadas en contra de las

74

Partes de la comandancia general de Puebla, dando cuenta de
las providencias tomadas en cuenta de don Valentín Canalizo. Año
de 1834. (13 fojas). Expediente Xl/481.3/989.
Partes del general Pedro José Espinosa comandante militar de
Línea del Norte, en Zempoala, Hidalgo, adjuntando cartas de
Valentín Canalizo y Antonio de Castro, en que lo invitan a
defeccionar, así como de las novedades ocurridas. Año de 1834.
(30 fojas). Expediente XI/481.3/990.
Partes de las comandancias generales de los estados de Pueb]a,.
México, Oaxaca, San Luis Potosí, Ver-acruz, Querétaro, Nuevo León
YMichoacán, dando cuenta de las operaciones efectuadas en contra
de las fuerzas encabezadas por los generales Mariano Arista y Gabriel
Duran. Año de 1833. (130 fojas). Expediente XI/481.3/991.
Partes de las comandancias generales de los estados de Jalisco,
Puebla, México, Michoacán, Nuevo León, San Luis Potosí,
Querétaro y Veracruz, dando cuenta de las operaciones efectuadas
en contra de las fuerzas encabezadas por los generales Mariano
Arista y Gabriel Duran. Año de 1833. (167 fojas). Expediente XI/
481.3/994.

75

�Información sumana de los ayudantes del general Antonio López
de anta Arma, en contra del cura del pueblo de lxtacalco, Distrito
Federal, por ofrecimiento que le hizo a nombre del Cabildo
Eclesiástico, de la corona del Rey i secundaba el movitniemo
encabezado por el general Mariano Arista 10 de junio de 1833.
(Páginas 1 a 6). Información del coronel Bencvcnuto López, de L-1s
actividades de los geqcrales icolás Bravo y Valentín Canalizo en
Chilapa, Guerrero. (Páginas 7 a 9). Año de 1833. (9 fojas).
Expediente Xl/481.3/998.
Partes de la comandancias generales de los estados de México,
1icboacáo, Guanajuato, Oa. aca., Puebla, Veracruz, Querétato f
Yucatán, dan&lt;lo cuenta de las operaciones efectuadas en contra de
las fuerzas encabezadas por los generales alcntin Canalizo, Gabriel
Duran y r.Iariano Arista. Relación de los indh;duos expulsados de
la República. (pp.46, 47 y 63). Año de 1833. (133 fojas). Expediente
XI/ 481.3/ 1020.
Un ejemplar del periódico El Telégrqfo, dando a conocer el parte
rendido por el general José Antonio fejfa, de la acción dada en
cámbaro, Guanajuato, en contra de la fuerzas del genera] Valentín
Canalizo. Año de 1834. (3 fojas). xpediente XT/481.3/1049.
LTn ejemplar del suplemento &lt;le El Telégrafo, dando a conocer el
pronunciamiento de la guarnición de la plaza de Monterrey, uevo
León, y comandancia general de lo Estados lnternos de Oriente, a
favor del Plan de Cuemavaca. ,\ño de 1834. (3 fojas). Expediente
XI/ 481.3/ 1056.

Mejía y Juan Álvarez. Año de 1 833. (166 fojas). Expediente
481.3/1068.

XJ/

Partes de ]as comandancias generales de los estados de Puebla,
Zacatecas, México, Tamaulipas, Michoacán, Querétaro, Guanajuato
y Veracruz, dando cuenta de las operaciones efectuadas en contra
de las fuerzas encabezadas por los generales icolás Bravo y
Valenón Canalizo. Movimiento de las divisiones al mando de los
generales Guadalupe Victoria, Pedro José de Espinosa,José Antonio
Mejía y Juan Álvarez. Años de 1833-34. (184 fojas). Expediente
XI/ 481.3 / 1069.
Partes de las comandancias generales de los estados de Puebla,
Zacatecas, México, Tamau]jpas, Michoacán, Querétaro, Guanajuato
y Veracruz, dando cuenta de las operaciones efectuadas en contra
de las fo rzas encabezadas por los generales ico]ás Bravo y
Valentín Canalizo. Movimiento de las divisiones al mando de los
generales Guadalupe Victoria, José Antonio Mejía, Juan Álvarez y
Gabriel Valencia. Años de 1833 y 1834. (139 fojas). Expediente
XI/ 481.3/1070.
Partes de las comandancias generales de los estados de Puebla,
Zacatecas, México, Tamaulipas, Michoacán, Querétaro, Guanajuato
YVeracruz, dando cuenta de las operaciones efectuadas en contra
de las fuerzas encabezadas por los generales icolás Bravo y
Valentín Canalizo. Movimiento de las divisiones al mando de los
generale Guadalupe Victoria, José Antonio Mejía Juan Alvarez,
Gabriel Valencia, Juan Arago y Eugenio Tolsa. Años de 1833-34.
(165 fojas). Expediente Xl/481.3/1071.

Partes de Jas comandancia generales de los estados de Puebla,
Zacatecas, Mé:lco, Tamaulipas ~ fichoacán, Querétaro, Guanajuato
y Veracruz, dando cuenta de La operacione efectuada en contra
de las fuerzas encabezadas por los generales 'ícolás Bravo v
Valemín Canalizo. Movimiento de la divi iones al mando de los
generales Guadalupe \'icto:;:ia, Pedro José de Espinosa,José Antonio

Partes de las comandancias generale de los estados de Puebla,
Zacatecas, México, Tamaulipas, Michoacán, Querétaro, Guanajuato
YVeracruz, dando cuenca de las operaciones efectuadas en contta
de las fuerzas encabezadas por los generales icolás Bravo y
Valentín Canalizo. Iovimiento de la divisiones al mando de los

71,

77

�1 lll111amtu.r

11,¡f...-r,;

generales Guadalupe Victoria, Juan Arago, Juan Alvarez, Eugenio
Tolsa, Esteban Moctezuma e Ignacio Inclán. Años de 1833-34. (159
fojas). Expediente XI/481.3/1072.
Partes de las comandancias generales de los estados de Puebla,
Zacatecas, México, Tamaulipas, !vfichoacán, Querétaro, Guanajuato
y Veracruz, dando cuenta de las operaciones efectuadas en contra
de las fuerzas encabezadas por los generale
icolás Bravo y
Valentía Canalizo. Movimiento de las divisiones al mando de los
generales Guadalupe Victoria, Gabriel Valencia., Juan Alvarez y Luis
de Cortázar. Años de 1833-34. (178 fojas). Expediente Xl/481.3/
1073.
Partes de la comandancias generales de los estados de Puebla,
Zacatecas, féxico, Tamaulipas, Michoacáo, Querétaro, Guanajuato
y Veracruz, dando cuenta de las operaciones efectuadas en contra
de las fuerzas encabezadas por los generales icolás Bravo y
Valentía Canalizo. Movimiento de las divisiones al mando de lo
generales Guadalupe Victoria, José Antonio Mejía, Juan AJvarez,
Antonio Vizcaíno, Pedro José de Espinosa, Luis de Cortázar y
Esteban Moctezuma. Año de 1834. (132 fojas). Expediente XI/
481.3/1074.
Parte de las comandancias generales de lo estados de México,
Michoacán, Querétaro, Guanajuato, Jalisco, Oaxaca y San Luis
Potosí, dando cuenta de las operaciones efectuadas en contra de las
fuerzas encabezadas por los generales icolás Bravo, Valentía
Canalizo y teniente coronel Ignacio Escalada. Correspondencia de
Valentín Canalizo con el general Luis Cortázar. (Páginas 90 a 94).
Año de 1834. (134 fojas). xpediente Xl/481.3/1075.

Fernández, gobernador del estado de Tamaulipas. Año de 183435. (99 fojas). Expediente XJ/481.3/1078.
Partes de la comandancia general del estado de Tamaulipas, dando
cuenta de la situación del puerto de Tampico, con moti o de las
operaciones efectuadas por los generales José Antonio Mejía;
Esteban Moctezuma y Pedro Lemus. Partes y asuntos diversos de
las comandancias generales de los estados de Michoacán, an Luis
Potosí, Chiapas, Sonora, Yucatán, Durango, Jalisco, Chihuahua,
Querétaro, Veracruz, Tlaxcala, Puebla, Oaxaca, Zacatecas, uevo
León, Guanajuato y México. Informe de la actuación del general de
brigada Manuel María de Villada como jefe de la División del Sur.
Relación de los jefes y oficiales que tomaron parte eo la campaña
de 1829 en contra de la expedición de Isidro Barradas, en Tampico,
Tamaulipas. Años de 1833-34. (454 fojas). Expediente Xl/481.3/

1081.
Partes de la comandancia general de los Estados Internos de
Oriente, dando cuenta de la situación político-militar de los estados
de Coahuila y Texas, así como de la permanencia de don Valentín
Gómez Farías en Monterrey; uevo León. Año de 1835. (94 fojas).
Expediente XI/481.3/1097.
Partes de las comandancias generale de lo estados de Chiapa ,
Tabasco, Guanajuato, Puebla, Veracruz, Tamaulipas, ao Luis Potosi,
Querétaro, onora, Chihuahua y uevo León, dando cuenta del
movimiento de fuerzas. Año de 1836. (105 fojas). Expediente XI/
481.3 / 11 72.

Pronunciamiento de las guarnicione, de las plazas de Monterrey,
uevo León y Matamoros, Tamaulipas, al mando del general Pedro
Lemu y coronel José Francisco Lemus, a favor del sistema de
Gobierno Federativo. Intervenciones del general Francisco Vital

Diario de la visita hecha por el general Pedro Ri era a los
presidios situados en las provincias de ueva Galicia, ueva
Vizcaya, uevo México, ueva Extremadura, uevas Filipinas,
ue,•o León, onora., inaloa y La Huasteca. Años de 1724-28 (53
fojas). Investigación de las actividades de los colonos franceses en
la provincia de Texas, Estados Unidos de América. Año 1754. (12

78

79

�l /1,-m.

I ,.

f.

fojas). Copia de un decreto relativo a la colonización. Año de 1824.
(2 fojas). (67 fojas). Expediente XI/481.3/1183.
Copia de Ja instancia hecha por el Cabildo Eclesiástico de
fonterrey uevo León, para que éste radique en la Villa de Saltillo,
Coahuila, por las ventajas que presenta. Año de 1797. (11 fojas).
Expediente XI/ 481.3 / 1185.
Instrucciones a la Comisión de Límites, para colectar objetos de
historia natural. 1830. (pp. l a 6). Proclama del general Mariano
Arista, a los habitantes de Tamaulipas, Coahuila r uevo León.
Año de 1839. (Página 8). Decreto del Congreso facultando al
Ejecutivo para negociar un empréstito de seis millones de peso .
Aiio de 1838. (pp. 10 y 11 ). (Il). Decreto del Congreso, facultando
a1 Ejecutivo para erogar gastos extraordinarios de guerra. Año de
1838. (p. 12). (12 fojas). Expediente Xl/481.3/1194.

Gobierno de Anastasio Bustamante:
Partes de las comandancias generales de Tarnaulipas, uevo León
y Puebla, obre a untos diverso.. Documentación relativa a las
actividades del cura José l\faría Alpuche Infante, en Tamaulipas.
Años de 1837-38. (120 fojas). Expediente XI/ 481.3/1250.
Partes de las comandancias generales de México, uevo León y
Tamaulipas dando cuenta del pronunciamiento del general José
l!rrea y teniente coronel Longinos Montenegro, en Tampico.
Tamaulipas. Año de 1838. (537 fojas). Expediente XI/481.3/ 1282.
Partes de las comandancias generales de eracruz,
Tabasco, Yucatán, Puebla r uevo León dando
mm:imiento de fuerzas con motivo del bloqueo de los
fuerzas navales francesa . Año de 1838. (683 fojas).
XI/ 48 l .3/ 1284.

80

Tamaulipas,
cuenta del
puertos por
Expediente

I (

I

l '

(,.

•

Partes de las comandancias generales de uevo León, San Luis
Potosí, Coabuila y Texas, .relacionados con el pronunciamiento del
coronel Eleuterio Méndez, en Tamaulipas. Año de 1839. (47 fojas).
Expediente XI/481.3/1336.
Rebelión de los generales José Urrea }' Pedro Lemus, en uevo
Leóo yTamaulipas. Partes del general Valentín Canalizo y coroneles
Pedro de Ampudia y Domingo Ugartechea. Año de 1839. (203 fojas).
Expediente XI/ 481.3/1339.
Partes de la comandancia general de Coahuila y Texas, dando
cuenta de los pronunciamientos ocurridos en las plazas de Monclova
y Monterrey, a favor del sistema de Gobierno Federal Año de 1839.
(11 fojas). Expediente XI/481.3/1346.
Parte de la comandancia general de Coahuila y Texas, dando
cuenta de los pronunciamientos ocurridos en las plazas de Monclova
y ~fonterrey, a favor del sistema de Gobierno Federal. Año de 1839.
(11 fojas). Expediente Xl/481.3/1347.
Partes de la comandancia general de Coahuila y Texas,
relacionados con el pronunciamiento del general Pedro Lemus y
licenciado Antonio Canales. Año de 1839. (17 fojas). Expediente
X.l/481.3/ 1351.
Parte de las comandancias generales de an Luis Potosí, Coahuila
YTexas, dando cuenta de la conducdóo de caudales por el coronel
José Vicente fiñón y operaciones en contra del general Pedro Lemus
Ylicenciado Antonio Canales. Año de l839. (44 fojas). Expediente
Xl/ 481.3/1352.
Partes de la comandancia general de Coahuila y Texas,
telacmnados con el pronunciamiento del general Pedro Lemus. Año
de l839. (23 fojas). Expediente XI/481.3/1353.

81

�I

r

I

Instancia del comandante general de uevo León, para que se le
faciliten recurso para cubrir haberes. Año de 1839. (1 foja).
Expediente XI/481.3/1356.
Partes de la comandancia general de uevo León, relacionados
con el pronunciamiento del general Pedro Lemus y licenciado
Antonio Canales. Año de 1839. (51 fojas). Expediente XI/481.3/
1357.
Partes de la comandancia general de uevo León, relacionados
con el pronunciamiento del general Pedro Lemus. Año de 1839.
(17 fojas). Expediente XJ/481.3/1358.
Partes de la comandancia general de uevo León, relacionados
con el pronunciamiento del general Pedro Lemus. ño de 1839.
fojas). Expediente Xl/481.3/1359.

r

Partes de la comandancia general de 1uevo León, relacionado
con el pronunciamiento del general Pedro Lemus. Año de 1839.
(21 fojas). Expediente XI/481.3/ 1360.
Asuntos diversos relativos a la división del mando del general
Mariano Arista. Partes de las comandancia generales de uevo
León, Tamaulipa, Coahuila y Texa. Año &lt;le 1839. (181 foja).
Expediente XI/ 481.3/1367.
A ·unto diversos de la comandancias generales de uevo León,
Tamaulipas, Coahuila y Texas. Año de 1839. (22 fojas). Expediente
Xl/48 I .3/1371.
Asuntos de La División del orte, al mando del general Valentía
Canalizo. Año de 1839. (4 fojas). Expediente XI/481.3/1372.
Asuntos diversos de la División del orre al mando del general
Valentín Canalizo. Año de 1839. (6 fojas). Expediente XI/481.3/13""'3.

82

.

r

Asuntos diver os de la División del orte al mando del general
Valenón Canalizo. Año de 1839. (36 fojas). Expediente XI/481.3/
[375.
Asuntos diversos de 1a D1visión del orte al mando del general
Valentín Canalizo. Año de 1839. (20 fojas). Expediente Xl/481.3/

1376.
A untos diversos de la División del arte al mando del general
Valentín Canalizo. Año de 1839. (3 fojas). Expediente Xl/481.3/

1377.
Detall de Ja acción efectuada el 15 de agosto de 1839 en el pueblo
de 1arín, uevo León, en contra del coronel Antonio Zapata,
pronunciado a favor del general Pedro Lemus. suntos diversos de
la División deJ orte .al mando del general Valentín Canalizo. Año
de 1839. (13 fojas). Expediente XI/481.3/1378.
Campaña de Texas. Partes de la División de] orte, al mando
del general Valentío Canalizo y comandancia generales de
Tamaulipas, uevo León, Coahuila y Texas. Año de 1839. (159
fojas). Expediente XI/ 481.3/ 1379.
Catnpaña de Texas. Partes de la División del orte, al mando
del general Valentín Canalizo comandancia g nerale de
Tamaulipas uevo León, Coahuila y Texas. ño de 1839. (293
fojas). Expediente XI/ 48 l.3/ 1380.
Partes de los generale Anastasia Bustamante, Valenún Canalizo
YMariano Arista, así como de la comandancia generales de
Tamaulipas, uevo León y San Luis Potosí, relacionados con las
operacion s efectuada en contra del movimiento encabezado por
los generale José ntonio lejía, José Urrea, Pedro Lemus y
licenciado Antonio Canales. Proclama del presidente de la República
de Texas, estableciendo relaciones comerciales con México. (p. 40).
Año de 1839. (67 fojas). Expediente XI/ 481.3 / 1417.

�Partes de los generales nastasjo Bu tamante, Valentín Canalizo
y Mariano \ri ta, así como de las comandancias gen rales dr
Tamaulipa , 1 uevo León y an Luis Potosí, relacionados con las
operaciones efectuadas en contra del movimiento encabezado pollos generales José Antonio fejía, José Urrea, Pedro Lemus v
licenciado Antonio Canales. _\ño de 1839. (170 fojas). Expediente
Xl/481.3/1418.

Instancias de indulto, hecha por reo políticos que tomaron parte
en el movimiento encabezado por los generales José Urrea, Pedro
Lemus v licenciado Antonio Canales. Año de 1840. Instruccione
al gene;al icolás Bravo, como comandante de la División del Sur
con situación en Oaxaca, Puebla, léxico, ~1ichoacán, Jalisco y
Sinaloa, con motivo del estado de guerra con Francia. (Página 20).
Año de 1839. (780 fojas). Expediente XI/481.3/ 1451.

Partes de lo generales Anastasio Bustamante, Valentín Canalizo
)' Mariano Arjsta, así como de las comandancia generale, de
TamauJipas, i uevo León San Lws Potosí, relacionados con la
operacione efectuadas en contra d I rnmrimiento encabezado pollos generales Jo é Antonio fejía, Jo é rrea, Pedro Lemus ..licenciado 1\.ntonio Canales. Plan adoptado por el Ejércit~
Libertador. (p. 280). lmpreso. \ño de 1839. (634 fojas). Experueote
Xl/ 481.3/ 1419.

Partes del general Valentín Canalizo, en jefe de ra División del
, orte, dando cuenta de las operaciones efectuadas en uevo León
Coahuila y Tamaulipas, con motivo del pronunciamiento del general
Pedro Lemus. Detall de las acciones de 18 y 21 de agosto de I 839,
en Loma Alta y San Fernando de Ro as, Coa.huila, en que fue hecho
prisionero el general Pedro Lemus. (Página 21 y 37). Años de 183940. (276 fojas). Expediente XI/481.3/1465.

r

Partes de los generales Anasta"io Bu tamante, Valentía Canalizo
1 :\lariano , \.rista, así como de las comandancias generales de
Tamaulipas, 1 uevo León y an Luis Potosí, relacionado. con las
operaciones efectuadas en contra deJ movimi nto encabezado pollo. generales José ntonio Me1ía, Jo é Urrea, Pedro Lemus y
licenciado Amonio Canales. Año de 1839. (164 fojas). Expediente

Xl/481.3/1420.
Parte del general Anastasia Bustamante, relacionados con el
movimiento encabezado por los generales José rrea, Pedro Lemus
licenciado Antonio Canales, en Tamaulipas. Año de 1839. (l 4
fo¡as). Expediente Xl/481.3/ 1421.

r

Partes del general r\.nasta jo Bustamantc, dando cuema de la
ocupación del puerto de ~ ampico, Tamaulipas, y de la operaciones
efectuada · en contra de los gencrale José Urrea, Pedro Lemus)
Licenciado Antonio Canales. Año de 1839. (176 fojas). Expediente
XI/ 481.3/ 1423.

84

Correspondencia de lo gobernadores de México, uevo León,
Tamaulipas, Clúhuahua y Durango dando cuenta de la operaciones
efectuadas en contra de las tuerzas del general José Urrea. Año de
1839. (47 fojas). Expediente Xl/481.3/1467.
Un ejemplar del periódico, El Iris, dando a conocer las parte

rendidas por el general fariano Arista de las operacione efectuadas
en 'uevo León y Tamaulipas en contra de Antoruo Canales. Año
de 1840. (2 fojas). Expediente XI/ 481.3/1492.
Plan de ataque a la plaza de anta Ana, Tamaulipas, con motivo
del pronunciamiento del general José Urrea. Circular a las
comandancias generales ordenando 1a aprehen ión de don Valentín
Gómez Fa.rías, por el delito de con piración. (Página 46). Asuntos
diversos d Jas comandancias generale de 1éxico, Puebla, Veracruz,
onora, Sinaloa,
uevo León, Durango, íichoacán y
Aguascalieote . Años de 1838-40. (252 fojas). Expediente XI/
481.3/ 1499.

85

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1

Un ejemplar del periódico Diario del Gobierno, dando a conocer
las partes de las operaciones efectuadas en los departamentos de
Tamaulipas, uevo León y Coabuila, en contra de las fuerzas
encabezadas por el licenciado Antonio Canales. Año de 1839. (2
fojas). Expediente XI/481.3/1503.

Operaciones efectuada por las Divisiones del orte y :uxiliar,
al mando de los generales Valenrin Canalizo y Mariano Arista, con
motivo de la campaña de Texas, Estados Unidos de América, y
movimiento encabezado por el licenciado Antonio Canales. Año
de 1839--40. (426 fojas). Expediente XI/481.3/1542.

Partes de las comandancias generales de uevo León, Coahuila
y Texas, relacionados con la actuación del coronel Francisco
González Pavón, con motivo de la campaña hecha en contra de
Antonio Canales y colonos de Texas. Año de 1839. (247 fojas).
Expediente XI/481.3/1510.

Operaciones efectuada. por las Divisiones del orte y Auxiliar,
al mando de los generales Valentín Canalizo y Mariano Arista, con
motivo de la campaña de Texas, Estados Unidos de América, y
movimiento encabezado por el licenciado Antonio Canales. Año
de 1840. (162 fojas). Expediente XI/481.3/1543.

Relaciones de los jefes, oficiales y tropa deJ Primer Regimiento
de Infantería Permanente de la División del orte, con expresión
de sus servicios prestado en la campaña de Texas y Tamaulipas.
Recompensas concedida con motivo de la acción efectuada el 25
de marzo en l840, en la Villa de Morelos, uevo León. Año de
1840. (36 fojas). Expediente XI/481.3/1517.

Operaciones efectuadas por las Divisiones del orte y Auxiliar,
al mando de los generales Valentía Canalizo J' Mariano Arista, con
motivo de la campaña de Texa , Estados Unidos de América, y
movimiento encabezado por el licenciado Antonio Canales. Año
de 1840. (237 fojas). Expediente XI/481.3/1544.

Partes de his comandancias generales de Michoacán, Durango,
México. Oaxaca, Querétato, Sinaloa, Puebla, Jalisco, uevo León y
Tamaulipas asuntos diversos y restauración del sistema de Gobierno
Federal. Año de 1838. (187 fojas). fü,l)edienre XI/481.3/1539.

Operaciones efectuadas por las Divisiones del orte y Auxiliar,
al mando de los generales Valentín Canalizo y Mariano Arista con
motivo de la campaña de Texas, Estados nidos de América, y
movimiento encabezado por -el licenciado Antonio Canales. Año
de 1840. (197 fojas). Expediente XI/481.3/1545.

Operaciones efectuada por las Divisiones del orte y Auxiliar,
al mando de los generales Valentín Canalizo y fariano Arista, con
motivo de la campaña de Texas, Estados nidos de América, ,.
movimiento encabezado por el licenciado Antonio Canales. Año
de 1839-40. (249 fojas). Expediente Xl/481.3/1540.
Operaciones efectuadas por las Divisiooes del orte y Auxiliar,
al mando de los generales Valentín Canalizo y Mariano Arista, con
motivo de la campaña de Texas, Estados nidos de América, í
movimiento encabezado por el licenciado Antonio Canales. Año
de 1840. (187 fojas) expediente Xl/841.3/1541.

Formación de sumaria en contra del general José rrea, por
proclamar la restitución del sistema federativo el año de 1837, en
Sonora. Año de 1840. Recompensas concedidas a lo jefes y oficiale
que concurrieron a la defensa de la capital con motivo de la
ublevación ocurrida el 15 de julio de 1840. Bandera de la República
de Río Grande en la cual e comprendían los tres estados, iendo
ello' Coahuila, Texa y Tamaulipas. umaria formada al capitán
José María Beña, por el comportamiento que observó en la
persecución de los indio comanches a inmediaciones de las
haciendas de San P dro, Coahuila. Año de 1840. Parte de las
comandancias generales de Chiapas y Oaxaca, dando cuenta del

86

87

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11
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{.

movimiento de fuerzas. Año de L840. Destierro, del teniente coronel
Francisco de Castro Palomino, por el delito de infidencia. Año de
1840. Decreto de 12 de jumo de 1840 para organizar los cuerpos de
infantería y caballería de Mfücia Activa. Impreso. (641 fojas).
Expediente Xl/481.3/1547.

Parres de los generales Valentía Canalizo y Mariano Arista jefes
de las Divisiones del orte y Auxiliar con motivo de La campaña de
Texas, Estados Unidos de América y movimiento encabezado por
el licenciado Antonio Canales. Año de 1840. (86 fojas). Expediente
Xl/481.3/ 1553.

Partes de los generale Valentía Canalizo y fa.nano Arista, jefes
de las Divi iones d I orte y Auxiliar con motivo de la campaña de
Texas, Estados Unidos &lt;le América y movimiento encabezado por
el Hcenciado Antonio anales. En las página· 84 y 87, se encuentra
un diseño de la Bandera enarbolada en San Patricio Texas. (105
fojas). Expediente Xl/ 481.3/ 1548.

Asunto diversos de la comandancia general de uevo León.
Año Je 1840. (28 fojas). Expediente XI/481.3/1593.

Partes de los generales Valenún Canalizo y Mariano Arista jefe
de las Divisiones del orte y ,\uxiliar con motivo de la campaña de
Texa, Estados Unido de mérica} movimiento encabezado por
el licenciado Antonio Canale . Año de 1840. (i6 fojas). Expediente
XJ/ 481.3/ 1549.

l

1,

Partes de los gcnerale Valentín Canalizo } .Mariano Arista jefes
de las Div1sione del orte y Auxiliar con motivo de La campaña de
Texas, Estados U nido· de .América y movimiento encabezado por
e1 licenc1a&lt;lo .Antonio anales. Año de 1840. (156 fojas). Expediente
XT/ 481.3/ 1550.
Partes de los generales Valenúo Canalim y 'v[ariano Arista jefes
de las Divisiones del arte ) Auxiliar con motivo de la campaña de
Texas, E. t:ados Lnidos de América y movimiento encabezado por
el licenaado .\ntonio anule.. ,\ño de 1 840. (89 f, jas). Expediente
Xl/ 481.3/ l551.

Partes de las comandancias generales de Sonora, 1vfichoacán,
Oa.xaca, San Luis Potosí, Coahuila, Guanajuato, Qucrétaro, Yucatán,
Tamaulipas, Tabasco, Jalisco, 1éxico, uevo León y Veracruz,
relacionado con el movimiento encabezado por Gordiano Guzmán
y a ·untos diversos. umarias formadas a Ramón Díaz, Santos
Degollado y antiago 1edina. Año de L840 .. (861 fojas). Expediente
Xl/ 481.3/ 1616.
Partes del gobierno y comandancia general de uevo León, dando
cuenta de las operaciones efectuadas en contra del movimiento
encabezado por Juan epomuceno, Iolafio y 1\ntonio Canales. Año
de 1840. (70 fojas). Expediente XI/481.3/1624.
Panes del gobierno y comandancia general de San Luis Potosí,
dando cu nta de las operaciones efectuadas en contra de los
aventureros texanos, general José Urrea y Antonio Ca.nales. Año de
1840. (142 foja). Expediente Xl/481.3/1626.
Partes de la comandancia general de Tamaulipas dando cuenta
de las operaciones efectuadas en contra de los avenrureros texanos,
general José Urrea y Antonio Canales. ño de 1840. (142 fojas).
Expediente XI/ 481.3 / 1627.

Parte de los generales Valentín Canalizo y Mariano Ari ta jefes
de las Divisione &lt;lel lorte r Auxiliar con motivo de la campaña de
Texa., Estado lnidos Je América y movimiento encabezado por
el licenciado Antonio anales. Año de 1840. (146 fojas). Expediente
XI/481.3/1552.

Parte del gobierno y comandancia general de Durango, dando
cuenta de la operaciones efectuadas en contra de los aventureros
texanos, general José Urrea y Antonio Canales. Año de 1840. (63
fojas). Expediente XI/481.3/1628.

88

89

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Partes de los generales Mariano Arista y Vicente Filisola,
comandantes de la División Auxiliar del orte y de México,
respectivamente, relacionados rnn el pronunciamiento de Antonio
Canales, considerando complicados a don Valentía Gómez Farías.
Manuel Crescencio Rejón, José María Alpuche Infante y general
Manuel Gómez Pedraza. Año de 1840. (43 fojas). Expediente XI;
481.3/1634.
Partes de los generales Mariano Arista y Vicente Filisola,
comandantes de la División Auxiliar del orte y de México,
respectivamente, relacionados con el pronunciamiento de Antonio
Canales, considerando complicados a don Valentín Gómez Parias.
Manuel Crescencio Rejón, José Maria Alpuche Infante y general
Manuel Gómez Pedraza. Año de 1840. (45 fojas). Expediente XI/
481.3/ 1635.
Recompensas concedidas por la campaña de Texas del año de
1836. Partes del general Viceme Filisola, dando cuenta de la acción
celebrada por la División al mando del general Valentín Canalizo,
en Chiltipin, el 12 de enero de 1839, en contra de los texanos. Año
de 1840. (52 fojas). Expediente Xl/481.3/1636.
Partes de las comandancias generales de Tamaulipas, ao Lws
Potosí, uevo León, CoahuiJa y Texas, dando cuenta de las
operaciones efectuadas con motivo de la rebelión encabezada por
el Licenciado Antonio Canale . Año de 1840. (114 fojas). Expediente
XJ/481.3/ 1639.
Formación de sumaria al general Francisco Vital Fernández,
gobernador de Tamaulipas, por el delito de infidencia. Año de 1843.
(17 fojas). Expediente XI/ 481.3 / 1642.
Asignación al general Adrián \VoU, como mayor general de la
División del orte, año de 1840. Restablecimiento del orden
Constih1cional en los departamentos de an Luis Potosí, uevo
León y Coahuila. Año de 1844. Partes y proclamas del general Adrián

90

Woll relacionados con el pronunciamiento del general Mariano
Paredes y Artillaga, en contra del gobierno del general Antonio López
de Santa Amia, en la plaza de Guadalajara, Jalisco. Año de 1844.
(107 fojas). Expediente XI/ 481.3/1644.
Sentencia dada en contra del coronel Francisco González Pavón,
por haber capitulado la sección de su mando en el punto nombrado
la Moca, jurisdicción de Monterrey, Juevo León. Año de 1840. (11
fojas). Expediente XI/ 481.3/1645.
Asuntos diversos de las comandancias generales de Puebla,
Veracruz, Yucatán, Tamaulipas, Sinaloa, Chiapas, San Luis Potosí,
Oaxaca, Jalisco, Chihuahua, Zacatecas, Guanajuato, Dur-ango,
Michoacán y uevo León. Años de 1841-42. Informes de la fuerza
marítima y terrestre de que disponen los yucatecos, para obtener su
tndependencia de México. Año de 1841. (Página 4). (204 fojas).
Expediente XI/481.3/1687.
Partes del general 1 fariano Arista, comandante del Cuerpo de
Ejército del orte, relacionados con la rebelión separatista del
licenciado Antonio Canales, en Tamaulipas y campaña en contra
de los colonos de Texas. Año de 1841. (J6 fojas). Expediente }CT/
481.3/1694.
Parte del general lariano Arista, comandante del Cuerpo de
Ejército del orte, relacionados con la rebelión del licenciado
Antonio Canales, en Tamaulipas y campaña en contra de los colonos
de Texa. Año de 1841. (42 fojas). Expediente XI/481.3/1695.
Partes del general fariano Arista, comandante del Cuerpo de
Ejército del orte, relacionados con la rebelión separatista del
licenciado Antonio Canales, en Tamaulipas y campaña en contta
de los colonos de Texas. Año de 1841. (239 fojas). Expediente XI/
481.3/1696.

91

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Partes del general Mariano Arista, comandante del Cuerpo de
Ejército del arte, relacionados con la rebelión del licenciado
Antomo Canales, en Tamaulipas} campaña en contra de los colonos
de Texas. Año de 1841. (92 fojas). Expediente Xl/481.3/ 1697.

dando a conocer los discursos pronunciados por el general Anastasia
Bustamante, presidente de la República y David G. Burnet.
Vicepresidente de. Texas. Años de 1840-41. (123 fojas). Expediente

Parte. del general Mariano Arista, comandante del Cuerpo de
Ejército del :-.Jorte, relacionado con la rebejjóo del licenciado
Antonio Canales, en Tamaulipas y campaña en conlra de Jo colono.
de Texa. Año de 1841. (83 fojas). Expediente Xl/481.3/1698.

Partes del general fariano Arista, comandante del Cuerpo de
Ejército del orte, relacionados con la rebelión del Jjcencíado
Antonio Canale , en Tamaulipas y campaña en contra de los colonos
de Texas. Año de 1841. Un ejemplar impreso titulado "Continuación
de los acontecimientos políticos y militares de los departamentos
de Oriente", que trata de la adhesión de las guarniciones de uevo
León. Coahuila y Tamaulipas, el plan proclamado por el general
Mariano Paredes y Arrillaga. Año de 1841. (185 fojas). Expediente
XI/ 481.3 / 1704.

Partes del general Mariano Arista, comandante del Cue1po de
Ejército del orte, relacionado con la rebelión del licenciado
Antonio Canales, en Tamaulipas y campaña en contra de los colono
de Texas. ño de 1841. (78 fojas). bxpediente Xl/481.3/1699.
Partes del general Mariano Arista, comandante del Cuerpo de
Ejército del 1 orte, relacionado con la rebelión del licenciado
Antonio Canales, en Tamaulipa y campaña en contra de los colonos
de Texa . Plan de Colonización propuesto por Juan de Racknitz.
Ano de L841. (227 fo1a ). Expediente XI/481.3/ 1700.
Partes del general Mariano nsta, comandante del Cuerpo Je
•jérCJto del 1 1orce, relacionados con la rebelión del licenciado
\ntonio Canales, en Tamauupa ) campaña en contra de los colonos
de Te, as. Año de 1841. (120 fojas). Expediente Xl/481.3/ 1701.
Partes del general 11ariano ¿\rista, comandante del Cuerpo de
E1érc1to del orte relacionados con la rebelión del licenciado
,\monio Canal s, en Tamaulipas } campaña ea contra de lo colono·
de Texas. Año de 1841. (90,fojas). Expediente Xl/481.3/1702.
Partes del general ;\lariano Ari ta, comandante del Cuetpo de
E1ército del _;_ 'orre, relacionados con la rebelión del licenciado
Aotomo Canales, en Tamaulipas y campaña en contra de los colonos
de Texas. 1\ño de 1841. Dos e1emplares del semanario El . :-l11r"1

92

Xl/481.3/1703.

Partes del general Mariano Arista, comandante del Cuerpo de
Ejército del orte, relacionados con la campaña en contra de los
colonos de Texas, y organización de fuerzas auxiliares en los
departamentos de Chihuahua, Sinaloa, Sonora, Durango, Zacatecas,
1 uevo León, Tamaulipas, A.Ita California,
uevo México, Coahuila
}' Texas. Dos impresos dando a conocer la controversia entre el
gobernador del departamento de Coahuila, don Ignacio Arizpe, y el
general Mariano Arista, con motiYo de la invasión del partido de
Parras, Coahuila, por tribus bárbaras. Un ejemplar del periódico El
f 'oto de Cor1h1tiLa y otro del Suplemento al Semanario o. 4 3 de
Monterrey, uevo León. Año de 1841. (305 fojas). Expediente XJ./
481.3/1705.
Partes del general Mariano Arista, comandante del Cuerpo de
Ejército del orte, dando cuenta de la campaña seguida en contra
de las tribus bárbaras en los departamentos de Zacatecas, an Luis
Potosí, Coahuila y uevo León. Año de 1841. (175 fojas).
Expediente Xl/481.3/1708.
Adhesión de la guarnicione de México, Míchoacán, Puebla

93

�1li,111,,mtn

/1, ,ona

Querétaro, Jalisco, Oaxaca, Zacatecas, Aguascalientes, an Luis
Potosí, Tamaulipas, Durango, uevo León, Coahuila y Texas al
movimiento encabezado por los generales Antonio López de Santa
Anna y Mariano Paredes y Arrillaga. Año de 1841. Convenio
celebrado por los generales Antonio López de Santa Anna r
. nastasio Bustamante, adoptando las bases proclamadas ca
Tacubaya, el 28 de septiembre de 184.l. (1306 fojas). Expediente
XI/481.3/1709.
Partes de la comandancias generales de México, Puebla,
Querétaro, Oaxaca, · lichoacán, Jalisco, Guaoajuato, Veracruz,
Durango, an Luis Potosí, uevo León, Chihuahua, CoahuiJa y
Texas, sobre asuntos diversos. Correspondencia relacionada con la
Administración General de Correo de México. Años 1839-42. (942
fojas). Expediente XI/ 481.3/1715.
Actas relativas al desconocimiento del Congreso Constituyente
por los departamentos de Aguascalientes, Chihuahua, San LUJs
Potosi, inaloa, México, Zacatecas, Michoacán, Guanajuato.
Oaxaca, Chiapas, Veracruz, uevo León, Durango y Puebla, a favor
del general Antonio López de Santa Amia y de acuerdo con las
bases adoptadas en Tacubaya, Distrito Federal, el 28 de septiembre
de 1841. Año de 1842. (140 foja.). Expediente XI/481.3/1723.

Lm1el &lt; ,

(

..

Sumaria formada a los coroneles Cayetano Montero y Antonio
Canales, con motivo de la acción dada en Lipantitlán, Texas, el 7
de julio de 1842, en contra de los texanos. Años de 1842-43. (140
fojas). Expediente Xl/481.3/1732.
Detall de la acción dada en Lipantitlán, el 7 de julio de 1842, por
fuerzas al mando de los coroneles Cayetano Montero y Antonio
Canales , en contra de los texanos. Año de 1842. DetalJ de la toma
de la plaza de Béjar, Texas, por fuerzas al mando del general Adrián
Woll, el 11 de eptiembre de 1842. (p. 31). (42 fojas). Expediente
XI/ 481.3/ 1735.
Documentación relacionada con la acción dada en Lipantitlán.
el 7 de julio de 1842, por fuerzas al mando de los coroneles Cayetano
.Montero y Antonio Canales en contra de los texanos. Año de 1842.
(4l fojas). Expediente Xl/481.3/l736.

A untos diversos, de las comandancias generales de San Luis
Potosí, Veracruz. Querétaro, Sonora, SinaJoa, uevo León,
Durango, Chihuahua, Coahuila y Texas. Año de 1842. Informe del
teniente coronel José Alonso Fernández, de la comisión conferida a
don Juan de Dios Casgaya, don Miguel Barbachano y don Justo
ierra, para que en unión de don Andrés Quintana Roo, traten la
adhesión del departamento de Yucatán al gobierno federal. Año de
1842. (p. 44) (60 fojas). Expediente Xl/481.3/1768.

Parte del general Mariano Arista, en jefe del Cuerpo de Ejército
del orte, relacionados con la campaña de Texas y expediciones
sobre Béjar. Corpus Christi y Babia del Espíritu Santo. Operaciones
practicadas por el general Rafael V ázquez y teniente coronel Ramón
Valera. (Página 494). Un ejemplar del emanario E/ Ancla, dando a
conocer el itinerario eguido por las fuerza al mando del general
l\lariano Ari ta, en la campaña de Tamaulipas, Coahuila y u vo
León, desde el 23 de febrero de 1839, al 28 de marzo de 1841. (p.
305). Establecimiento de un presiclio en el punto nombrado El
Sobaco, de la jurisdicción de Parras, Coabuila. (p. 786). De 1 842.
(1169 fojas). Expediente XI/481.3/1728.

Parte de las comandancias generales de Sonora, Chihuahua,
Durango, uevo León y Coahuila, dando cuenta de la rebelión de
los apaches. Diario de las operacione efectuadas por las fuerza al
mando del coronel Jo é María Elías, fechado en la Villa del Pa o, a
26 de diciembre de 1841 (página 18). n ejemplar del periódico El
r'óto de Coa/mi/a, dando a conocer la invasión de la Villa de Parra
(página 28). Parte dando cuenta de la inYasión del departamento de
Monclova, Coahuila (página 32). Itinerario de la expedición hecha
en el departamento de Durango, por fuerzas al mando del general

94

95

•

.
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IJ

1

,

José ntoruo Heredia (página 140). Año de 1842. Partes de
novedades de las comandancia generales de .México, Guanajuato,
San Luis Potosí, Chiapas, Oaxaca, eracruz, Querétaro y Tamaulipas.
Año de 1842. (204 foja). Expediente XI/481.3/1769.
Organización de la Escuela orrnal del Ejército. Años de 184142. Reglamento de la Milicia Auxiliar del departamento de .1. ueYo
León Año de 1842. (Página 35). Asuntos diverso de la
comandancias genera.les de Veracruz Jalisco, Querét.'1.fo, México,
Durango, Tamaulipas, San Luis Potosí, Sonora Zacateca , Oaxaca,
Chihuahua y Guanajuato. Año de 1842. (135 fojas). Expediente
XJ/ 481,3/ 177.0.
sumos diverso de las comandancias generales de Tamaulipas,
o León y Chfüuahua. Año de 1842. (9 fojas). Expediente YJ/
481.3/1774.

1 1ue

de 1844. (91 fojas). Expediente XI/481.3/1807.
Informe de Juan epomuceno de la Garza, gobernador del
departamento de uevo León, obre la actuación del general
Francisco Vital Fernández, Lorenzo Zavala, Antonio Mejía, Agustín
Viesca, l\ifariano Irala y Diego Grant, con motivo, de la sublevación
de los colono de Texas. Partes del general Martín Perfecto de Cos,
comandante general de los Estados lnterno del Oriente, dando
cuenta de la campaña de Texas. Año de 1835. (!6 fojas). Expediente
Xl/481.3/1810.
Partes de las comandancias generales de Zacatecas, Chiapas,
Guanajuato, Tamaulipas, Veracruz, Chiliuahua, San Luis Potosí,
Puebla, Querétaro, uevo León México y Michoacán, dando cuenta
de las operaciones efectuada con motivo del pronunciamiento del
general Antonio López de Santa Anna. Corre pondencia de los
gener~es José :M aóa Calderón, Luis de Cortázar y Manuel de Mier y
Terán. Afio de 1832. (180 fojas). Expediente Xl/481.3/1857.

Representaciones de las comandancias genera.les de Chihuahua,
Michoacán, Veracruz, Querétaro, Puebla, Chiapas, Guanajuato,
Aguascalientes, Üa."'\aca, Durango Tamaulipas, Coahuila, Zacatecas,
an Luis Potosi y ruevo León, para que se adopte una constitución
moderada en lugar de las de 1824 y 1836. Año de 1842. Relaciones
de los generales, Jefes, oficiales, tropa, que secundaron el plan
regenerador proclamado por el general fanano Paredes y Arrillaga,
en Jalisco a 8 de agosto de 1841. (p. 109). Año de 1841. Hoja de
servicio, de -José María Va.lle -r .Jo é Victoriano Almeida, oficiales
mayores del H. Congreso dcl E tado de Durango. ños de 184041. (174 fojas). Expediente :X"J/481.3/1780.

Partes de las comandancias generales de Yucatán Veracruz,
Tamaulipas, San Luis Potosí
uevo León y Guanajuato, dando
cuenta de las operaciones efectuadas con motivo del
pronunciamiento del general Antonio López de Santa Anna.
Correspondencia de los generale José Maria Calderón. Esteban
Moctezuma, Manuel de Mier y Terán y J,uis Gortázar. Año de 1832.
Un ejemplar del impreso intitulado: "Ocurrencias extraordinarias
en el esrado de TamauJipas". (p. 122). Año de 1832. (196 fojas).
Expediente XI/ 481.2/1858.

Informe de .Manuel :María Sandoval relativo a la invasión del
departamento de 1 uevo México, por fuerza texanas. Años de 184143. suntos cliverso de las comandancias geaer.ales de Tamaulipa ..
1 uevo León, inaloa ) Jalisco. Año de 1844. Actas de adhesión al
gobierno, de las fuerzas de la Primera Brigada del orte, al mando
del general drián Woll, con motivo d · la rebelión en Jalisco. Ario

Partes de las comandancias generales de Puebla San Luis Potosí,
Guanajuato, Veracruz, Jali co, uevo León, Tlaxcala, México y
;\fichoacán, dando cuenta de las operaciones efectuadas con motivo
del pronunciamiento del general Antonio Lópe.z de Santa Anna.
Correspondencia de lo genera.le José Maáa Calderón, Esteban
j\foctezuma y Ianuel de ~lier y Terán. Año de 1832. (164 fojas).

r

96

97

.

,

�Expediente XT/481.3/1859.
Partes de las comandancias generales de los estados de Veracruz.
San Luis Poto í, Tamaulipas, Puebla, Oaxaca, Tabasco, Durango,
Michoacán, léxico. Querétaro, Guanajuato y 1uevo León. Dando
cuenta de las operaciones efectuadas con motivo del
pronunciamiento del general ntonio López de anta Anna.
Correspondencia de los generales José Maria Calderón, icolás
Candelle y Manuel de Mier y Terán. Año de 1832. (229 fojas).
Expediente XI/ 481.3 / 1860.
Asuntos diversos de las comandancias generales de Jalisco,
Chihuahua Chiapas, Oaxaca, México, Tamaulipas, Sinaloa, Sonora,
Michoacán Nuevo León, Zacatecas, Aguascaliemes, Puebla, an
Lui Potosí, Veracruz, Querétaro, Durango, Coa huila y Texas. Años
de 1835-37. (300 fojas). Expediente Xl/481.3/1876.
Partes del general Antonio López de anta Anna, en jefe del
Ejército de Op raciones, así como de los comandante generales
de Tamaulipas, uevo León, Yucatán, Chihuahua, Querétaro,
Guaoajuato, onora. Michoacán, Chiapas y Durango relacionados
con la campaña en contra de los colonos de Texas. Año de 183536. (155 fojas). Expediente XJ/481.3/1895.
Partes del general Antonio Lópcz de Santa Anna, en jefe del
Ejército de Operacione., así como de los comandantes generales
de Tamaulipa , 1 uevo León, Yucatán, Chihuahua, Querétaro.
Guanajuato, onora, Michoacán, Chiapas y Durango, relacionados
con la campaifa en contra de los colonos de Texas. Años de 183536. Consulta del general Antonio López de Santa Anna, sobre la
conducta que debe observar en las colorúas de Texa , despué de
sometidas. (pp. 18 a 34). Año de 1836. (116 fojas). Expediente Xl/
481.3/ 1896.
Asuntos diversos de las comandancias generales de México,

98

Michoacán, uevo León, Tamaulipas, Jalisco, Sinaloa, Veracruz,
,\guascalientes, Zacatecas, Coahuila y Texas. ño de 1843. (72
fojas). Expediente XI/481.3/1922.
Correspondencia del Cón ul de México en ew Otleans, Estados
[nidos de América, dando cuenta del movimiento de buques
texano . Año de 1843. Representación en contra del gobernador de
Tamaulipas, don Francisco ítal Fernández. (Páginas 15 a 28). Año
de 1843. suntos diversos de las comandancia genernles de
Tamaulipas, Puebla, Veracruz y Jalisco. Año de 1843. (33 fojas).
Expediente XI/ 481.3 / 1928.
Partes de la comandancia general de Tamaulipas, relacionados
con las operaciones efectuada en la Villa de Mier en contra de las
fuerzas texanas. Año de 1843. Partes del general dcián WoU, en
jefe del Ejército &lt;lel orte dando cuenta ele las operaciones
efecniada en Tamaulipas, Coahuila y uevo León. Año de 1843.
Representación de la Junta Departamental. Ayuntamiento y vecinos
de la ciudad de Saltillo, oahuila, a favor de lo prisioneros texanos,
hechos en la acción celebrada en la Villa de Mier. (pp. 81 a 91). Año
de 1843. (237 fojas). Expediente XI/481.3/ 1935.
umaria formada con motivo del fusilamiento ordenado por el
general Antonio CanaJes, de los paisanos Andrés García y icolás
Alanis, que en comisión del servicio se trasladaban a Corpus Christi,
Texas, con objeto de informarse del estado de fuerza texana. Partes
del general Adrián Woll, dando cuenta de la actuación del general
Antonio Canales. Año de 1843. (38 fojas). Expediente Xl/481.3/
1979.
Partes del general Adrián Woll, dando cuenta de la pri ión del
subdito español José Macia González, capitán del Regimiento
Auxiliar de la Villa del orte, y ayudante del general Antonio
Canales, por conducir correspondencia de éste a varios funcionarios,
quejándose de los procedimientos del general Woll. Año de 1844.

99

.
11

,

�',

De. ignación del general Valentín Canalizo como jefe del Ejército

(Véase el cxpeclient 1983. 33 fojas). Expediente Xl/481.3/1980.

del_ orte. Año de 1844. (14 fojas). Expediente Xl/481.3/2024.
Partes del general drián \X'oJI, dando cuenta de lo ocumdo a las
compañías exploradoras del Regimiento de uxiliare de las \ "illa·
del ... ·arte, al mando del teniente coronel Cri anto de la Peful, contra
unos corn rabandistas protegido por fuerzas del general Anto.ruo
Canales, así como de la actuación de este en las Villas de Camargo,
.Mier y Reyno, a, Tamaulipas. -\.ño de 1844. (43 fojas). K ·pecliemc
XI/ 481.3/ 1981.
Partes del general Adrián Woll, en jefe de la Primera Brigada dd
I ortc, relacionados con la actuación del general Antonio Canales
en las Villas de r-.Uer, Camargo y Re} nosa, Tamaulipas. Año de 1844.
(63 fojas). Expediente XI/ 481.3/ 1982.
orr pondencia del general Antonio Canales, con lo generak
Pedro de Ampudia José Maria Timel, Valentín Canalizo, relacionada
con los procedm11entos . eguí&lt;los por el general '\&lt;lrián \X'oll. ,\ño
de 1844. (Véase el expediente 1980). (P fojas). Expediente XI/

481.3/ 1983.
Parte del gobierno ) comandancia general del departamento de
Tamauupa , dando cuenta de la conducta observada por el general
Antonio Canale ·. .\ños 1844-45. (294 fojas). Exp diente XI/ 481.3/

1984.
ño de 1843. Hojas de ·en1cios &lt;lel general José;. faria de )rtega.
Expediente XJ/ 481.3/ 1994.

Personal destinado al Ejército del one, al mando del general
Valentín Canalizo y partes del general Adrián Woll, jefe de la Primera
Brigada, dando cuenta de las operaciones efecmadas. Año de 1844.
(122 fojas). Expediente XI/481.3/2025.
Comunicaciones del gobierno del departamento de uevo León,
relacionadas con el pronunciamiento del general Mariano Parede y
Arrillaga. Año d 1844. (6 fojas). Expediente XI/481.3/2032.
Partes de los generales Mariano Paredes y Arrillaga y Mariano
Arista, jefes de la Tercera y Cuarta Divisiones del Ejército del orte
relacionado con la incorporación de Texas a la Unión
, 'orteamericana. Año de 1845. Un ejemplar impreso del "Acta
Federativa entre los Estados nidos de América y la República de
Texas"'. Austin, 4 de julio de 1845. (p. 60). Opinión del general
Mariano Arista respecto a la situación de las fuerzas y los recursos
con que debe contarse en caso de guerra. Monterrey, 2 de ago to de
1845. (pp. 69 a 75). (119 fojas). Expediente XI/481.3/2069.
Partes de las comandancia generales de Tamaulipas, Jalisco
Michoacán, Veracruz, ao Lu.is Potosí y uevo León relacionados
con la 10corporación de Texa a la Unión orteamericana. Año de
1845. (168 fojas). Expediente Xl/481.3/1071.
Designación del general fariano Arista, como jefe de la Cuarta
Di\'isión, con Jurisdicción en los departamento de Coahuila, Texas,
t ·uevo León ) Tamaulipa . Año de 1845. (15 foja ). Expediente

Ordenes a lo gobiernos } comandancias generales de ue\·o
León, oahuila ) Tamaulipa , dando por terminado el arm1socio
concertado con Texa. De tgnación del general alentín Canalizo,
como jefe de la~ operaciones, y relación de lo generales, jefes,
oficiales ) empleados de tinado al Ejército e.le! orte. (Pág10a 9).
Añ"o de 1844. (45 fojas). ~xpediente ~'1/481.3/2015.

Partes de los generale fanano Arista, en jefe del Ejército del
one y Adrián oll, jefe de la Primera Brigada, relacionados con
el movimiento político en contra del general Antonio López de Santa

IUO

101

Xl/481.3/2080.

1

�Anna, y a favor del general José Joa9uin de Herrera. Años de 184445. Designación del general Rómulo Díaz de la Vega con jurisdicción
en los departamentos de Coahuila, uevo León y Tamaulipas, en
substitución del general !ariano An ta, con motivo del movimiento
.iniciado en San Lui Porosí a favor del General Mariano Paredes v
Arrillaga. Año de 1846. E tado de guerra con motivo de la
segregación del departamento de Texas. Años de 1844-46. (990
fojas). Expediente XI/481.3/2147.

Informe del general Francisco Mejía, en jefe de Ja División del
1 orce, del comportamiento observado por el general Antonio
Canales, para independizar los Departamentos de Oriente, bajo la
protección norteamericana. (p. 6). Partes de la situación política y
militar eo lo departamentos de Tamaulipas. uevo León y Coahuila,
con motivo de las operactones efectuadas en contra de las fuerzas
norteamericanas. Aiio de 1846. (156 foja). Expediente XI/481.3/

Detall de la acciones efectuadas en Palo Alto y Resaca de
Guerrero, Tamaulipas, los días 8 y 9 de mayo de 1846, por fuerzas
al mando del general Manano Arista, en jefe de la División del orte,
en contra de las norteamericana al mando del general Taylor.
Investigación del comportamiento observado por el coronel Jo é
López raga. Año de 1846. (194fojas). ExpedienteXI/481.3/2174.

.Manifiesto del general Antonio López de anta Auna, con motivo
de u regreso al paí . Veracruz 16 de agosto de 1846. Internación
del general Mariano Paredes y Arrillaga, en la fortaleza de Perote,
Veracruz. Informe del general Francisco Mejía, en jefe de la División
del orte, obre la situación económica )' militar de la misma. (p.
197). Partes relativos de las operaciones efectuada, en los
departamentos de Tamaulipas, uevo León y Coahuila, en contra
de las fuerzas norteamericanas. Año de 1846. (433 fojas). Expediente
XI/ 481.3/2181.

Documentos relacionados con la umaria formada al general
Mariano 1\rista, en jefe de la Divi ióo del orte, como re ultado de
las acciones efectuadas los días 8 y 9 de mayo de 1846, en Palo
Alto y Resaca de Guerrero, Tamaulipas. Partes del general Francisco
Mejía, comandante principal de Matamoros, Tamaulipas, dando
cuenta de la defensa de dicha plaza. Años de 1846-48. (114 foja ).
Expediente XI/ 481.3/21 T.
Partes de los generales Mariano Arista y Francisco fejía, dando
cuenta de la actividades de las fuerza noneamericanas, con
dirección a Reynosa y Camargo, Tamaulipa , 1onterrey, uevo León
y Saltillo, Coahuila. Informe d I general Francisco Mejía, en jefe de
la División del orte, sobre la situación militar. (p. 56). Año de
1846. (92 fojas). Expediente Xl/481.3/2178.

2180 .

A untos diversos d la comandancia general del departamento
deMichoacán. Año de 1846. (15 fojas). Expediente XI/481.3/2!86.
Corre pondencia del Ministerio de Relacione Exteriores,
relacionada con las novedades ocurridas en los departamentos de
Veracruz, Ita California, Puebla, Coahuila, Tamaulipas, ~Iichoacán,
Nuevo León, Oaxaca y Querétaro, con motivo del Estado de Guerra
con los Estados nidos Americanos. Año de 1846. (57 fojas).
Expediente XI/481.3/2187.

Parre de la snuación política y militar en los departamentos de
Tamaulipas, uevo León y Coahuila, con motivo de las operacione,
efectuadas en contra de las fuerzas norteamericanas. Año de 1846.
(89 fojas). Expediente XI/481.3/2479.

Documentación sobre la pn tón de Vicente García Torres, como
responsable del artículo titulado A última hora", publicado en el
periódico E/ Monitor Rej)llb/icano, del 19 de abril de 1846, acusado
de monarquista al gobierno del general fariano Parede y 1\rrillaga.
Partes del general Juan Alvarez, comandante general del Sur, sobre
asuntos diver os y actuación del general Angel Guzmán. Relación

102

103

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J / /1

de los gastos erogados en el movimiento politico verificado en la
plaza de México, secundando el plan proclamado en San Luis Potosi,
el 14 de diciembre de 1845. (p. 124). Año de 1846. Parte de la
acción efectuada por fuerzas navales norteamerjcanas, obre la plaza
de Al varado, Veracruz, d 15 de octubre de 1846. (p. 179). In forme
de la Inspección General del Cuerpo Médico I\.lilita.r de los heridos
durante la defensa de la plaza de Monterrey, uevo León. Año de
1846. (p. 187). Proyecto presentado por la Plana .Mayor del Ejército
para la defensa de la Costa de Barlo\ento. Año de 1846. (p. 198}.
Controversia entre el ciudadano José Víctor Jiménez, gobernador del
departamento de Tabasco y el general Ianuel Peláez, comandante
general sobre el desconocimiento de 1a Asamblea Depa.rtamental. (pp.
270 a 318). Año de 1846. Partes de las comandancias generales,
relacionados con la capitulación e.le la plaza de Monterrey, uevo León,
con motfro de la agresión norteamericana Año de 1846. (672 fojas).
Expediente XJ/481.3/2198.
Correspondencia del .rvünisterio de Relaciones Exteriores,
relacionada con la ocupación de las plazas de Monterrey, uevo
León,} Tampico, Tamaulipas, por fuerzas norteamericanas. (Págmas
494 a 508). Relación de los jefes v oficiales del Tercero y Quinto
Regimientos de Caballería, Batallón t\uxiliar de Guanaj uato y Cuarto
Batallón f .igero, que concurrieron a la batalla JelaAngo tura durante
los días 22 y 23 de febrero de 1847. (pp. 519 a 543). (543 fojas).
Expediente Xl/481.3/2199.
Pronunciamiento del general Juan Álvare 4 en la región del ur.
Año &lt;le 1846. (pp. 1 a 20). Movimiento encabezado por el general
[aciano Paredes y Ari-iJlaga, de acuerdo con el acta levantada en la
ciudad de l\f éxjco a 2 de enero de 1846. Circular dando a conocer
el re ultado de las acciones celebradas en Palo Alto y Resaca de
Guerrero, Tamaulipas, por fuerzas al mando del general Mariano
.t\rista, mayo 21 de 1846. (Página 143). CircuJar relacionada con 1a
capitulación efectuada en la plaza de :.\fonterrey, uevo León, 3 de
ocrubre de 1846. (pp. 294-297). Expediente XI/ 481.3/2208.

J04

Partes del general José María Bermúdez, comandante del
departamento de uevo León, relacionados con la defensa de la
plaza de Monterrey. Año de 1846. (16 fojas). Expediente XI/481.3/

2234.
Detalle de las acciones celebradas durante los días 19 al 24 de
septiembre de 1846, en la plaza de Monterrey, Nuevo León, por
fuerzas al mando del general Pedro de Ampudia, en contra de las
norteamericanas. Original de la capitulación pactada en dicha plaza,
el 24 de septiembre de 1846. (p. 22). (43 fojas). Expediente XI/

481.3/2241.
Partes del general Pedro de Ampudia, jefe de la División del
orte. Proclamas del mismo dirigidas a los habitantes de los
departamento de Coahuila, uevo León y Tamaulipas, con motivo
de la invasión norteamericana. (pp. 7 y 12). Año de 1 846. (25 fojas).
Expediente Xl/ 481.3/2250.
Partes del general Pedro de Ampudia, en jefe de la División del
i. orte, dando cuenta de las operaciones efectuadas en los
departamentos de uevo León y Coahuila, con motivo de la invasión
norteamericana. Año de 1846. (21 fojas). Expediente XI/481.3/
2253.
Documentación relativa a Las operaciones efectuada por la
División del orte, al mando de los generales Antonio López de
anta Arma y Pedro de Ampudia, en lo departamentos de an
Luis Potosí, Jalisco, nevo León y Coa.huila. Año de 1846. (195
fojas). Expediente XI/481.3/2254.
Partes del general Antonio López de Santa Arma, en jefe del
Ejército Libertador Republicano, relacionados con la ocupación del
puerto de Tampico, Tamaulipas por fuerzas norteamericanas y
defensa del Castillo de San Juan de lúa y Plaza de Veracruz }'
operaciones efectuadas en Los departamentos de Durango, uevo

105

,

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1.,,1

León, Coahuila, Zacatecas y Chihuahua. Año de 1846. (192 fojas}.
Expediente Xl/ 481.3/2255.

Recompensas otorgadas a los generales, jefes y oficiales que
concurrieron a las acciones de Monterrey, J.: uevo León., Tamaulipas
r la Angostura. Año de 1847. (71 fojas). Expediente XI/481.3/

Partes deJ general Antonio López de Santa Amia, en jefe del
Ejército Libertador Republicano, dando cuenta de las operaciones
efectuadas en los departamentos de Zacatecas, uevo León,
Coahuila, Durango, Tamaulipas y Chihuahua, en contra de las
fuerzas norteamericanas. Año de 1846. (152 foras). Expediente XI/
481.3/2259.

2448.

Partes de las comandancias generales de Durango y Zacatecas.
así como de lo generales Rafael Vázquez e Ignacio de Moral
Villamil, jefes de la Cuarta Brigada y del Ejército del orte,
respectivamente, relacionados con las operaciones en San Luis
Potosi y uevo León. Año de 1847. (34 fojas). Expediente XI/
481.3/2286.
Partes del general Antonío López de Santa Anna, en jefe del
Ejército Libertador Republicano, dando cuenta de las novedades
ocurridas en los departamentos de Coahuila, uevo León.
Tamaulipas y Dura.ng-0, con motivo de la invasión norteamericana.
Año de 1847. (87 fojas). Expediente XI/ 481.3 / 2308.
Partes del general Antonio López de Santa Amia, en jefe del
Ejército Libertador Republicano, así como de lo comandantes
generales de San Luis Potosí, inaloa. Querécaro, México,
Guanajuato, uevo León, Jalisco y Tarnaulipas, dando cuenta del
movimiento de fuerzas norteamericanas. Año de 1847. (109 fojas).
Expediente XI/ 481.3/23 63.
Recompensas concedidas a los jefes y oficiales que concurrieron
a las acciones de Palo Alto, Re aca de Guerrero, defensa de la plaza
de Monterrey, la Angostura y Cerro Gordo, en contra de las fuerzas
norteamericanas. Año de 1847. (14 fojas). Expediente XI/481.3/
23 84.

106

Partes del general Ignacio de Mora y Villamil en jefe del Ejército
del orte, dando cuenta de la acción desarrollada en la plaza de
Cer.ralvo, uevo León, por fuerzas al mando del general José Urrea.
Año de 1847. (2 fojas). Expediente XI/481.3/2471.
Documentación relativa a las acciones que se sostuvieron en
contra de las fuerzas norteamericanas, al mando del general Zacarias
Taylor. Proclama del general Taylor a los habitantes de Tamaulipas,
Nuevo León y Coahuila, imponiéndoles tributos. (Impreso). (p. 75).
Año de 1847. (118 fojas). Expediente XI/481.3/2472.
Partes del general Ignacio de Mora y Villamil en jefe del Ejército
del orre, sobre ministración de recursos con motivo del estado de
guerra con los Estados Unidos y asuntos diversos. Año de 1847.
(61 fojas). Expediente Xl/481.3/2498.
Partes de los generales Gabriel Valencia e Ignacio de Mora y
Villamil, en jefes del Ejército del orte, dando cuenta de las
operaciones efectuadas eo contra de los norteamericanos. Partes
del general José Urrea, comandante general de Tamaulipas, Coahuila
YNuevo León, relativos a la actuación de Francisco Vital Fernández,
gobernador del estado de Tamaulipas. Año de 1847. (355 fojas).
Expediente Xl/481.3/2519.
Copia de la correspondencia que medi:ó entre el general Ignacio
de Mora y Villarrúl, en jefe del Ejército del orte, y el general
Zacarfas Taylor, en jefe de las fuerza norteamericanas, con motivo
de las depredaciones cometida por éstas. Año de 1847. (5 fojas).
Expediente XI/481.3/2560.
Organización de las fuerzas al mando del general Gabriel

107

�fL

,

/ ¡ •

Valencia, para ituar e en la población de Gllitdalupe Hidalgo,
Di t:rito Federa~ con motivo de la invasión norteamericana. Añn
de 1847. In forme de don Jo é Maria García, m pector de la !Yiilicia
acional del estado de uevo León, relativo a la situación de lafuerzas norteamericanas en las plazas de Monterre}; uevo León y
Saltillo, Coahuila. Año de 1847. (p. 41). (116 foja). Expe&lt;lieme
Xl/481.3/2589.

Costumbres en común
de E. P. Thompson: un análisis
historiográfico

Ana Portnoy Grumberw

El lugar desde donde escribe el autor
pARA ,\.\l,\lJZAR H1 TORJOGRÁFlCAMENTh la obra Cost11111bres en ro111út11 es
imprescindible ubicar a E. P. Thompson en su contexto y dentro de
la escuela interpretativa del neomarxismo (o culturalismo) inglés a
1a que pertenece.
Esta corriente historiográfica surgió después de la egunda Guerra
.\lundial, cuando el enfrentamiento contra el fascismo transformó
la manera de concebir el mundo, planteando nuevos paradigmas de
análisis histórico. Sus autores (Philip bram, Rodney Hilton,
Cristopber Hill, E. P. Tbomp on, Eric Hobsbawm, Steadman Jones
Trevor Poper hijo, George Ride, discípulos de Donna Torr y 1aurice
Dobb) conjuntaron la ociología~ la antropología y la historia y en
los años l 950's publicaron la revista ]01m1al oJ Historical Sociology y
posteriormente la colección History in the Making. Originalmente
afiliado. al partido comunista, tras la tnvasión soVJécica a Hungría
en 1956 lo abandonaron, constituyéndose como un grupo
• Docrorante en Hi toria, académica y consejera del Museo de Historia Mexicana
en la ciudad de Monterrey.
1 Barcelona: Crítica. 1995.

108

109

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fut,mtJ

independiente aunque conservaron planteamientos teóricos y
categorías marxistas.
S.in embargo, se opusieron a la noción del determinismo
económico y decidieron hacer una "historia desde abajo", es decir.
recuperar el pasado de acuerdo a la visión y testimonios de los
trabajadores, utilizando testimonio de este estamento -diarios,
cartas, baladas, poemas, estudio de sus costumbres, etc.- como
fuentes primarias como medio para reconstruir la experiencia v:ivida
por la colectividad a través de los individuos, concebidos éstos como
sujetos históricos activos, documentos que hasta ese momento no
se habían incluido en la investigación histórica. 2 También por primera
vez se tomaron en cuenca las emociones, motivaciones psicológicas
y estados de ánimo, subjetividades que impactan tanto a lo
acontecimientos como a los testimonios.
Los oeomarx.istas ingleses se concentraron en el período del
transición del feudalismo al capitalismo, inicios de la industrialización, período en el que se pusieron en evidencia las fuerzas
antagónicas de la sociedad. Incluyeron por primera vez estudios de
género y, en el caso de Thompson, la manera de abordar la
heterogeneidad de los grupos fue a través de una descripción densa
en contextos específicos por lo que no se podría extrapolar las
experiencias que generaron una cultura material a otras circunstan·
Cla.
Por supuesto que con sus planteamientos teóricos y temático
han tenido una confrontación con las academias de Oxford y de
Cambridge. 3
Y puesto que cada lectura depende de la cultura donde quien la generó e.~taba
inmerso }' desde donde el investigador las aborda, había que descubrir las diferentes
tnterprctaciones que se pudieran hacer.

1,

•fl

Thompson, en Costt1111bres en común, aborda de manera innovativa
el período de transición socio-económico en la Inglaterra del siglo
XVIII y el enfrentamiento entre las clases sociales a través de la
cultura y las costumbres. A lo largo de su obra se denota su empatfa
con las masas populares y sus mecanismos para regular la práctica
econórrúca que beneficiara a la colectividad, la existencia de sectores
que "trabajaban no para lucrarse, sino para lograr una ganancia
m.onable"4 a través de conceptos de justicia -la economia moral,
como ejemplo- es decir, la puesta en práctica del ideal de una
sociedad más igualitaria y con mayor solidaridad que la que a él le

tocó vivir.
Thompson se opone a la historia que se escribíó hace más de
medio iglo que sugería que la cla e trabajadora del siglo XVIII era
promi cua, sin normas y sin formas y critica que aún persistan ecos
de esa interpretación. e aproxima a su objeto de estudio como
humanist-a que es,5 rescatando de la acción de una masa anónima la
voz individual marginada del discurso histórico tradicional, por lo
que presenta los espacios y tiempos específicos de las diversas
acciones de los individuos, fincando los rasgos compartidos pero
también las diferencias. Sin embargo, su texto no es una historia
individualista, puesto que el individuo vive en una sociedad y dentro
de una cultura y su comportamiento refleja la concepción del grupo,
sector o clase a la que pertenece. 6
Conforme a la escuela neomarxista, sus intere e no se limitan a
las cuestiones económ1cas y el enfrentamiento entre clases -plebeyos
Yaristócratas- pues también aborda intercambios y motivaciones
no económicas, el comportamiento y los lenguaje simbólicos de

2

Thompsoo criricó a las corrienres tradicionales de la historia como "palabras
necia "(p. 309), especialmente aquellas que cierran las posibilidade - de abordar otr.1
tcmáoca, como es su caso. Plan rea que "la bistona intelectual, al igual que la histom
económica antes que ella, se vuelve imperialista y procura invadir toda la vida social.
Es necesario hacer uaa pausa, de vez ea cuando, para recordar que la forma en yue L!
gente concebía su época no tenía por qué ser igual que la realidad de dicha epoca" (p.
3

310).

110

'p.223.
u humanismo, que se trasluce a través de su militancia en movimientos
anabélicos, no es un asunto que denote con facilidad en esta obra, sin embargo,
encontramos algunas pistas como " ...de no haber sH.lo por la tenacidad con que los
ronimtmm de ewbury defendieron sus derechos ... ¿dónde diantre · habría podido
3¡&gt;arcar ·us proyecúles nucleares la OT
?" (p. 148).
~ Para Thompson, la resiscenaa, la unpugnaoón y la aceptación al cambio surgen
~e la cultura entera, incluyendo un sistema de poder, relaciones de propiedad,
Instituciones religiosas (p. 429).

111

.
'1

1

�H111n,n11t,1J

H

Q i1

los ritos y costumbres, "descubrir reglas invisibles que son diferentes
de las que espera encontrar un historiador de los movimientos
obreros posteriores". · Su esrudio de la cultura plebeya da prioridad
a motivaciones y actitudes que deben ser descifrados. 8
u modelo es, de acuerdo a su propia designación, bipolar9: el
enfreotarniento entre patricios y plebeyos con una profunda distancia
y alienación entre sus culturasm y discute las razones por las que no
acepta la consideración que en eJ siglo XVIII en Inglaterra ya habia
una clase obrera y otra media con clara identidad y autodefinjción,
estableciendo que es hasta el siguiente siglo cuando éstas se
con olidan y adquieren conciencia de su condición y su papel 11
Es importante recalcar que no acepta en el análisis de la sociedad
el uso indiscriminado de categorías anteriores o posteriores,
absoluta y wliversales, 12 postulando que categorías y términos deben
ser definidos en función de Ja investigación que se realiza, pues por
su imprecisión y generalidad, pueden e tar cargados de valores en
sí mismos, "dispares" como él los califica «para un estudio serio". r;
Por otro lado, acepta, cuando lo considera apropiado, conceptos
establecidos con anterioridad, como "la Vieja Corrupción" como
término de análisis político "más serio de lo que a menudo se cree''
t 4 pues era una formación política secundaria, "un lugar de compra
' p. 24.
t Jt,;d.
' p. !07.

p. )3.
pp. 106- 109.
11 Por ejemplo "preindustaal, tradicional, parern.alismo, modernizacrón''. Bl
autor ironiza "mj aversión particular va dmgida contra "premdusrnaJ", tienda bajo
cuyo techo se sientan, urms al lado de o eros, los pañeros del oeste de Inglaterra, Los
plateros persas, los pastores guatemaltecos y los bandidos corsos ... el réarun.11
"protomdustnal" introduce nueYas dificu.lta&lt;les, pero es un concepto más preciso
que "preindusrrial" y preferible a efectos descripcivos". p. 32.
11 Thid. En el caso del termino pateroahsmo o patnarcal (y sus implicaciones Je
una relación con mt1m1dad emocional, una época dor,ada de relaciones ideales).
tradicional o preindustrial, estableaendo las definicione · de autores diversos comu
Weber, Marx, Laslen, pp. 32-38), así como sus propias conceptualizaciones.
1~p. 43.
111

11

112

Jonde se obtenían o e incrementaban otro tipos de poder
económico y social" fortalecido por la debilidad del Estado. 15
Por otro lado, aunque retoma categorías y elementos del marxismo
-clases antagónicas, lucha de clases-, también se permite criticarlo.
o resp to al individuo, a su voz y a su actuación en el acontecer
e t:nblecen una diferenciación con el modelo marx:i ta. A Thompson
le interesa encontrar la realidad humana en el testimonio histórico
mas que el cambio productivo, considerando que los
acontecimientos que impactan al hombre no son neutrales, sino
t¡ue contienen una valoración que debe ser rescatada. L6 El testimonio
histórico es no sólo el cambio en los modos de producción sino
también la explotación y la resistencia a esa explotación, P es decir,
Ull estudio de los acontecimientos huma.nos. 18
Si el marxismo plantea la dicotomía tesi · y antítesis en eJ
enfrentamiento entre clases sociale , Thomson establece que no se
actúa siempre por interés de clase, sino que hay, más bien, una
confrontación de campos de fuerza. Y también que un mismo
individuo puede tener un comportamiento dicotómico de acuerdo
a las circunstancias a las que se enfrenta.
Otra clivergencia que tiene con el marxismo es que las clases
sociales no pueden ser presupuestas de antemano, pues son el
resultado de relaciones y procesos históricos y, por lo mismo, sólo
a través de este proceso se obtiene una conciencia de clase. Así,
ésta no es inherente a la clase social. Tampoco plantea que sus
teorizaciones y categorías puedan extrapolarse en su totalidad a otras
regiones r tiempos, pues son características de la Inglaterra en el
peáodo de tiempo que él aborda.
El conflicto de da e, es visto no sólo en las relaciones de
producción y de control, sino que amplia el campo de análisis al
ituar la bípolaridad en el campo de la cultur~ de las costumbres,

- - - -- - - 15 pp.

43-44. En estas páginas se abordan con mayor det.alle cierr.as categorías que

ibompson establece para su estudio.
''p. 447.
n lb,d.

.

lip.450.

t 13

J

.
&lt;I

�lb, :

:

Las prácticas sociales y la resistencia, ya sea activa o pasiva. Esta
cita lo acota con claridad: " ... el historiador de la economía puede
encontrarse con que las pistas del proceso agrario en expansión e
hallan en el sector &lt;libre' ... mientras que el historiador de la sociedad
puede encontrarse con que los horizontes psicológicos y la
expectativas de la mayoría de la comunidad agrícola se hallan todavía
dentro del sector consuetudinario". 19
Establece que los historiadores marxista han generado un
rcduccionismo econórmco que elimina las complejidade del actuar
del hombre, su motivación, su conducta y sus funciones. Igualmente
plantea gue en la práctica, el manci mo, a través de los estados
colectivistas del siglo XX, y como el capitalismo, ha precipitado
hambres "tan horribles como las que presidió la economía política
satisfecha de sí misma... ". 2º
Cosft1h1bres en co111tín e , pues, el estudio de una ociedad en un
lugar y tiempo específicos a travé del enfrentamiento entre dos
clases socio-económ.icas en sus prácticas cotidianas y en su cultura.
Sin embargo, para comprender a una clase, es necesario tomar en
cuenta a la otra pues ambas se autodefinen y autolimitan en su
antagonismo. El enfrentamiento no es siempre activo, si.no también
a través de una resistencia que podria ser calificada como 'pasiva'.

El enfoque dialógico del texto: estructura metodológica,
planteamientos y discusión historiográfica
El texto puede ser considerado como un estudio dialógico de la
Inglaterra preindustrial a través de la cultura y las costumbres de las
clases populares en contraposición con la cultura que el autor
denomina patricia y que corresponde algentry vjnculado a la riqueza
que otorga la tenencia particufar de la tierra.
o se propone únicamente reconstruir un tiempo y un espacio
específicos, sjno también establecer una confrontación entre las
prácticas sociales y las interpretaciones que se han hecho de éstas,

19
211

p. 136.
p.343.

114

1 ,p,,,, ,,/~,

11.1tt,11

•l1t:n

reivindicándolas como fuentes de la historia. Este intercambio es
fundamental para su investigación, pues le ayudan a formular las
preguntas que hace al pasado y establece no sólo el contexto del
siglo estudiado, sino también del uyo propio.
Thompson reconoce que la reconstrucción de los hechos es
posible hasta cierto punto, y esto se aplica tanto a las creencias
como a las prácticas ociales. Su enfoque le permite ubicar las voces
y situaciones específicas de los otros, al mismo tiempo que crea un
sitio para su propia voz, en un intento por conciliar el pa ado de
manera que tenga implicaciones para el presente y el futuro.
Las citas de un texto particular son lo suficientemente extensas para
pro,eer al lector con una base para posibles contra-lecturas o
íntetpretaciones ¿Qué dice el otro? ¿Cómo se responde a esto? Arribar
a lo que el otto dice requiere determinación del significado literal y
figutativo, el papel de la ironía, la parodia y la voz, así como la
intervención de fuerzas inconsciente como la represión, los silencios,
la negación y la articulación de potenciales del texto poco desarrollados.
Utiliza técnicas contextualizadoras, una. investigación meticulosa y el
intento de dar sustancia y fundamentación a sus aseveraciones.
Toda la obra e una polémica intelectual que respalda a w1os
autores y corrientes mterpretativas y crítica a otros, autodefiniendo
en el proceso su postura y u escuela. 21 o sólo se explaya en sus
us criticas no se limitan a sus contemporáneo -como a Levi Strauss a qutcn
confronta por las fuentes que utilizó y su moddo estadístico (capítulo 8); o a Hont
e lgnatieff qwenes "me reprenden por escribir un ensayo de rustoria social v de
cultura popular en vez de escribtr sobre lo cernas aprobados en Cambridge" (pp.
3l O- 311 )- ; a los neoliberales, a los desarrollist.as que &lt;lan Ullil receta para el desarrollo
~ocia! a traves de cambios de actitud y creencias, y a Samuel Pyeatt Menefee qwen le
htrló el rema de la venta de esposas a partir de una conferencia suya (capítulo 8);
smo que incluye también a filósofos y autores del pasado como John Locke, a
Daruc) Defoe, a Adam Smíth-quien "teorizó un estado de competencia perfecta y
d mundo todavía espera que dicho estado llegue" (p. 314)- y a Diderot. O bien
cuando defiende su concepto de economía montl, estableciendo que quizá el problema
radica en el calificativo: "Esta palabra e una señal que hace yuc un aflujo de sangre
polémica -uba a la cabeza del estudio o. ada ha molestado mits a los críticos que la
tdea de que el part:1apante en un motln de ubsístcnc1as pudiera ser má · 'moral" que
un discípulo del doctor Adam mith" (p. 307).
.!1

115

• l;,¡

,

�1.r.11 P,,rt,J,

ideas ) las conclusiones que obtiene de su propia investigación y
análisis, sino que incluye las críticas que su propia obra ba recíbido
y replica a estas críticas. ¿Podía hablarse de una discusión dialógica
como método epistemológico?
Critica de sobremanera a los historiadores &lt;-JUe se han dedicado
al uúsmo tema que él, pero que ignoran o minimizan la presenoa, la
voz y la acción de las ma as populares, ya sea por susceptibilidad
"a lo encantos de la vida de la gentry' que los limita a consultar
úrucamente lo. archiYos de e ta clase terrateniente o de la
ari tocracia, identificándose con éstos. 22 Al dar una visión escéptica
de las virtudes de la gentry ha provocado la critica y La refutación
de sus contemporáneos, pues pone en tela de juicio la visión
romántica que se ha difundido sobre el siglo XVIII en las interpretaciones hechas 'desde arriba' 23 y que ignora las contradicciones
sociales, calificando a esos historiadores de "blandos (que e du:igen)
a los blandos'', pues "siguen teniendo una visión blanda de las
cosas". 24
Aotagoruza a Los autores de la historia triunfalista del cerramiento
de tierras (T-!ndostm \lovelllenf), pues describe la resistencia que las
masas populares ejercieron en contra, desde sus inicios hasta bien
entrado el siglo XIX e inclusive unas últimas acciones en el XX?
Su polémica con Kerridge, apoyando a Tawney es especialmente
vi rulen ta. 2h
Entre su, críticas son especialmente importante las que dirige
~ "Se ve a ·1 llllsmo cazanJo a caballo con una jauáa o asistiendo a las Qullncr
• ess100s o (si es menos ambiaosos) se ve a si rrusmo pur Jo menos senmJo a fa
repleta mesa del párroco \Xioodforde'' (p. 'H).:u pp. 35-36.
2~ p. 12.

p. 136.
"1&lt;-.t:rndgc, en uno de sus ataques inmoderados concra Tawney... en modo
alguno puedo aceptar las asen~raciones de Kerrtdge acerca de los poderes de la
Con,111011 Lm1·... tampoco logro encontrar que Tawney escnbiera las op1ruoncs que
25

21'

Kemdgt: le atribuye fdernucs1.ra su metodo de cotc¡a.r minuciosamente las fut'nll'S
que oLros autores han utilizado, P'ant reconfirmar la información] ... Cuando Kcrrt:li!,re
escobe .... te deja a.sombrado en primt:r lug.u- por la pretensión de omrusciencia ... Ln
qm; Kcrmlge ()· otros) no exarrunan ..." etc. (pp.148-162).

116

r,, :111'

...

contra los folkloristas que no buscaron los significados profundos
de la cultura y las costumbres populares concibiéndola únicamente
como manifestaciones de prácticas curiosas o arcaicas; y contra los
antropólogos gue tratan de establecer un marco teórico homogéneo
para ciertos comportanúentos, una explicación consensual, sin
considerar que en la cultura popular también se encuentran
elementos conflictivos con respecto a los otro estrato sociales y
las contradicciones que en ella se manifiestan, especialmente si se
descontextualizan. Establece que esta clase de estudios requiere la
estipulación de] contexto histórico especifico en el que se da la
manifestación cultural y la limita a un espacio y un tiempo bien
demarcado .27 Y aunque aborda los casos específicos y rescata a los
tndiv:iduos que en ello participaron y sus razones, "este molinero, aquel
comerciante, esos agricultores",28 descárta que un caso particular pueda
ser considerado de forma representativa o concluyeote. 29
A lo largo de su obra hay mucho ejemplos de ironía,30 pero llega
a ser mordaz, e incluso cáustico y muchas veces, sus comentario
sobre los autores son brutales, especialmente lo que conciernen a
"p. 19.
11',p. 241.
-'p. 481
.., Como e1emplo tenemos: (El siglo }..'VIII) " no destaca por la escala. de sus
edilicio públicos. síno por la de Qas) mansiones particulares (de los grandes
hurguese~ agranos)" (p. 63). "Sospecho que ... hubo momentos en que una parte
.del pueblo 1nglé estaba más dispuesta a separarse de la Corona que los colonos
nortcamencaoos, pero no tuvo la uerte de que el océano Atlántico la protegiera de
rlla" ÍP· 113). "A estos "verdes" prematuros debemos los pulmones urbanos que
•enernos.... más gue eso, de no haber sido por la tenacidad con que los co1n111onersde
Newlmry defendieron sus derechos ... ¿dónde diantres habría podido apare-ar sus
proyectiles nucleares la OTA ?" (p. 148). "Me pregunto cómo saben (...que Adam
llllth fue ínflueociado mas bien por los debates francese.~ en tomo a la lihernlizaaón
Jd comercio rntemo). Una mfluencia filosófica francesa tiene mejor reputación que
una multitud inglesa o escocesa" (p. 313). "Entonces lo mejor que pódemos hacer
Dhsotro ·, en nuestra opulencia, para ayudar a las naciones hambrientas es enviarles
txpenos en d fomento de motmes" (p. 341 ). '~Junto con d a.ite y el agua, el grano era
un aráculo de pnmera necestdad"(p. 233). " ... 0os ataques de (Dale E.) \X'illiam
Parecen 1r dmgido, contra las conclusiones de su propia tesis de doctorado" (p.

302).

117

�, Ir.a

sus detractores en el capítulo de la Economía Moral Revisada a los
que responde con contundencia. 31
Utiliza un discurso que abre posibilidades, es decir, un discurso
plausible32 : pone en tela de juicio ciertas fuentes y anota sus dudas,
por lo que la información que presenta es tentativa, hasta que no
tenga una corroboración firme. 33 Parte de planteamientos hipotéticos
que se van aproximando tentativamente a la mejor explicación.:\4
La metodología que utiliza es el análisis exhaustivo de la cultur.1
popular, plebeya, como posibilidad de reconstruir el ambiente, la
mentalidad y las prácticas de las clases sociales inglesas en el s.iglo
XVIII y la manera en que estas costumbres pueden ser abordadas
como fuentes de resistencias e impugnación, una lucha de clases,
ante los cambios en las condiciones de vida provocadas por la
modernidad, el capitalismo y la industrialización. Retomando a
Clifford Geertz, la obra de Thompson es una de ccipción densa.
La obra está constituida por el reto de fuerzas contestatarias,
tanto en las dos clases sociales antagónicas, en el lenguaje simbólico
y en la interacción entre los agentes sociales en diverso contexto
bistóricos específicos.
Ubica con preci ión el tiempo, los espacios, las ocupacione Y
las características de cada manifestación popular, es decir, es
primordial la contextualización, anotando qué individuos, qué
fuentes, qué particularidades para reconstruir los modelos político,
económico, social y cultural vigentes en el iglo :XVIll y establecer
"Algunos críticos han sugendo que yo y otros de la vieja generación de los
"l:ustoriadon:s de la multitud" .. hemos ocultado muchas otras manifestaoones
populares, entre ellas el entuSiasmo leal y patriótico... Est0y muy dispuesto 2
reconocer que estas cuestiones no me han preocupado y me siento feliz al ver que
oteo reparan estas faltas" (p. 11 O).
' 2 "Pudiera ser'', "es posible", "quizá" "sospecho", "podria ser'', "nunca se sabe
con certeza s1 los casos... son la punta de un iceberg o un indice fiel" "me parece...",
" ... personalmente, estoy convencido... ", con expre iones similares a lo largo de
todo el libro.
n " ... la naturaleza del informe no garannza su fidelidad ..." (p. 463).
:;.1 Un e¡emplo claro de este método de aproxunaaones a la mejor hipótesi~ se
encuentra en las págmas 480-481.
11

118

P~rtnoy (, ctun/1cn!

lo campos de fuerza en el que e enfrenta la relación dicotómica
patricio (gentry) y plebeyo (multitud popular) y su capacidad de
acción." Presta atención a la totalidad de la cultura y las ten iones
en las relaciones aciales, políticas y económicas para no desvirtuar
los fenómeno y trivializar el análisis. 36
b lectura de las fuentes es desde la óptica de la cultura y del hacer,
'desde abajo y desde dentro' de la multirud de las clases subalternas,
rompiendo con la perspectiva tradicionaJ37 -la historia unitaria hacia el
progreso que da un acceso homogéneo a los bienes y servicios gracias
al capit:alismo y la industrialización-, indicando que la descripción de
las relaciones sociales, vistas 'desde arriba', desde las clases dominantes,
puede persuaclir de que sólo existía una clase ocial y aunque reconoce
que no e; una descripción inválida si es parcial e incompleta y que hay
otras maneras de reconstnúr la sociedad y la disociación entre la cultura
y la política de los ricos y de los pobres.
E te enfoque 'desde abajo' plantea conflictos metodológicos y
axiológico si se aceptan automáticamente categorías y términos
generados en las otras formas de explicación.
Establece que no se debe desestunar el proceso creativo de
formación de cultura desde abajo, pues no olamente se hacían
canciones, asociaciones gremiales y ofrendas de trigo, sino también
interpretaciones de la vida, se buscaban satisfactores y se generaban
ceremoniales. Cada elemento cultural tenía una función, ya fuera el
divorcio ritual a través de la vent.a de esposas o la regulación moral
0 social de la comunidad a través de la cencerrada.
También plantea Thompson que lo que se concibe o analiza 'desde
arriba', puede tener un significado, y cuando es visto desde la otra
óptica, la de las masas populares, puede er interpretado de una
manera radicalmente distinta. 38
l)p. 296.

,... p.429.

pp. 35-36.

\¡;

•

Los me¡ores ejemplos e encuentran en el capítulo 4: La economía moral de la

multirud en la Inglaterra del siglo XVIJL Así, lo que unos, los ricos, considerarían
una concesión (liberalización, caridad, etc. ante el riesgo de un motín por escasez de
gtanos} para los Olro es la consecuencia de u acción, el objetivo a lograr (p .. 90) o

119

�1,

1'"'"

Como método, indaga en cada uno de los tndicios que detecta
para encontrar el punto de intersección entre ambas clases,
reconstruyendo una cultura popular arraigada en la costumbre Y
con experiencias distinta a las da es altas, transmitidas oralmente,
reproducidas por ejemplos y expre ada en símbolo, y ritos:39 De
esta forma, no sólo presta atención a re istencias y enfrentam1ento
abiertos, sino también a la contienda imbólica. 40
Las fuentes que consulta on mucha y mu 1 variadas: desde
comportamientos y costumbres, a fuentes orale. y e critas, como
baladas, poema , hojas sueltas novelas, documentos, periódicos,
archivos, leyes, corre pondencia, crónicas, e inclusive se plantea
los e tados de ánimo, mtenciones p. icológica y elementos
imbóLicos;11 gue anteriormente han ido considerados subjetivos,
inconmensurables y difíciles de medir en el studio de la historia
pero que para él c~bran importancia pues le permiten rcconstrUir
una mentalidad y una postura social. Por ello es innovador su rescate
dt: e tas subjeti idades.

Establece que la lectura debe hacerse de de el contexto en que
se dan estas manife taciones. 42 Hace un examen entre los uso de la
época y us intenciones, qué e hacia y porgué.u La recuperación
el robo de granos v el establecimiento dd precio cónsiderado justo por el pueblo.
que mientras pat"J la clase pamcía tendría el significado de delito. un pcrju1c10 a un
sector comercial especifico, para la. clase populares seria la defensa de usos Je
derecho consuetudinario, es declt, la costumbre y la posibilidad de bem:ficiar a lo~
pobre . (p. 91 J capítulo de economía moral).
p. 91.
"' p. 93.
11 pp. !)2) 229.
-1.! Para 1110mpson la debida contextu:11izadón de las cultura. y de los texto. es
fundamental para su debida interpretación. Prácticamente interroga a los textosy
las culturas en sus contextos (p. 482J.
41 Inclusive las co tumbrc; aparentemente banales, como podría s1:r el uso Je
pelucas y la exhibición ostento a. yue además de ser expres10nes Je una moda Y
riqueza entre la. clases patricias. eran hechas para qui! ruviesen wi impacto enuc las
clases infeaorl!s, ·'enrre el auditorio del teatro de hegemonía y control clasista. Incluso
la "liberalidad" y la "caridad" deben ver. e como aCLos premeditado: de
apaaguamiento de clase" (p. 90).

l2U

f', f ,

( ,,,,

/(/,

d: dato . no es el único reto dentro del trabajo del historiador, pues
aun teru~~do acceso a las fuentes hay ciertos hechos que pasan
desap~rc~b1dos por no consultarlas de manera apropiada o por buscar
CJcrta J.ntormación ignorando otros indicios. Su interpret.ación de fa
culnira popular y de las costumbres va más allá del folklore O la
antropología, pues indaga las razone profundas para ciertos
co~portami~ntos, lo contenido de re istencia e impugnación en
acoones calificada con anterioridad como mera violencia. Busca
motivacion~s, _el_ei:nemos snnbólico , intencione psicológicas. 44
u estudio 1ruc1a con la definición de los do polos antagónicos,
que• on la cultura plebeya y la cultura patricia, su mutua delimitación
r su r~Iació~,-15 así como su dependencia hasta los años 1790 en que
la reciprocidad que mantenían e rompió por la reorganización
estructural de relaciones de clase e ideologia. 16
El estudio de las costumbres en el período de transíción entre la
economía doméstica (Cottage l11d11stT_)0 y la industrial que hace
Th ompson ·tn ¿·Jea un nuevo interés }' una posibilidad de
~ec~n~trucción del pasado a partir de la cultura popular r del
indlVld
·
¡
·
,
.. , uo quL ttene a capacidad de actuar y hacer e oir,
cesi sncndose a las tendencias de lo grupo heoemónico con su
expen~ncia cotidiana e inclusive con un compo~ento que, en
una pnme
· ·' no llene
·
ra aprec1ac1on,
una connotacion de oposición 0
de
una
1mcnci
lid
d
li
·
· Pract1ca
, ·
.
ona a po tJca o social.
aparentemente
rnofensivas, conservadas y transmitidas por lo que alguno
cons1derari
l· d
, •
.
.
an una mu l:ltu anoruma, pueden contener mensaje e
dIntenciones
. . que aunque para e 1 observador superficial pasen
~saper~ib,do son una reivindicación de derechos 4., o una protesta
e tnclu. ivc oposición y rebeldía. Éstas tienen una función racional
pue marufie tan una cosmov1s10n
· ·,
y generan un ambiente. 48
De esta manera, al rescatar costumbres populares y a la cultura
p. 229.
~p.30.
.,, p.115.
11
p.13.
""p.16.
44
4

121

�'I

1

1

,1

plebeya, Thompson recen tiruye un pt'rÍ&lt; do de tran ·ición en la
historia inglesa que no fue ni uniforme en todo, su .estrato. m
aceptado sin rcsi. tencia por los cctores ma · cmpobn.:ctdo ·:
Define costumbre como recurso pcraU\ o para el e cudm de '3
sociedad ingk:sa en el ·iglo .(~VIII y las rdacionc e~tr: 1/TJ ~
pueblo, l 1., pacio de enfremamicnco entre la lcv y la practtca,., que
cs recuperable por los te timonin. con que e cuenta. Ta~icn la
co. tumbr puede er concebida e-orno el cenano de con~l1cto. de
cla e u en eJ área dt: friccitín, como uc diú en el periodo del
cerramiento de tierras. in embargo, la co ·tumbre también remite i
cret:ncias, a norma . oc1aks, a tradic1onc ora.le , u os cotidiano
qm: es más difícil rescatar por ·u misma orahdad, aunque "put'dc
que sea el campo má. igmficatJvo para el . ustento d los pobres Y
los marginados de la comuntdad aldcana".r; 1 Lo orígene ~le las
co. tumbrc cran la· prácu a -prax.i. - y d derecho con ududmano

gt:

} por su per ·istencia. la o:rumbre adquiere, 1~ aut~n&lt;lad de -~111
le).
in embar~o, las costumbre. no eran e: tan_ca • sin qu_c • utna11
modificacione o adicione· conform nuevas circunstancia •
La e l. rumbre tiene un impacto no ólo n d contexto de ~
normari, idad que p rmitfa una cierta tolerancia . ocial, ino t;imbl(fi
dentro de Ja sobn:vivencia cot1d1ana.n Y I bien las co rumbres
\·ariaban de parro&lt;.1uia en parroquia n entrt d1. tJnta rcg1um:., tcxhs
dla era expresión dL los intentos de ca&lt;la grupo ocial por obtcocr
•
·
lo agncu
· 1eO res • los
venta1as ant el otro, )ª tues
n 1os neos,

campesinos y los pobr '. •
.
. 1
m cmhargo, la. C&lt;Humbres puede cr de &lt;los tipos: vt 5ibes.
· pcrc1"bºd
codificada· y practicada en el cx:tcnor,
1 as por l0 oUOS
mi&lt;.:mbro. de la ociedad; r rra m I ible ·• que pa ablll
de, :1pcrcibida.s·1 las clases alta· pero c.1ue la el, e popular compr~
practicaba hacia el interior, en us ca as, en us e. pacios prop!(JS,

L1mo p.ua perpetuar como para regular su 1al \ moralmc ntc.

cxprc iunc . En lo. parric10 ·u b1ecivo es c:.-rub1r su autonda J
ank ~1 plebe Yc. igir una deferencia, on una teatralidad intencionada
01 &gt; olo p·1rn m)
·
.
• •
l • 1rar . u e. tlrpe, . Jno para prm ocar una rcaccicín.
lnclusn·e ·
d 1
.·
gran part e a po1mea y de la ley es siempre rcatro". 54
~ tt: t(."Jtr ,.
1 b
·
-· . · '.' rcsu ta a tan com mcente c¡uc inclu. o ha e11irañado a

los h1 tonaclon:s,. e

. •
.r
•
·
.
orno t e. ta ma1111c racione. contuvieran
rt:spon al~iljJade r ales, cuando sc'ilo dieron poca mue tra~ Je
tener sentido de 1a responsa
,
b·t•d
d ocia,
. l pu'bl'tea o corporativa.~~.
11 a
·Por

e

·

~ue toma Thomp on la cultura popular como fuente de
e tud10?
Por r la 'X , . • 1 l .d. .
.
c. pre ion t e a 1 1osmcras1a de las clases socialc • ·n la
que ·e t:xp ,
d' •
· re. an tanto tra 1c1oncs, costumbres, pusruras r reaccione
ant" cnmp t· .
.J:
.
p .
or ,lmtenw., mewda , leyes r acnoncs t. pec1ficas.
c·rniucn con
J
• ·• d
•

~'p. 131.
1 p.

10n

e los miembro de la sociedad

,lp, 61.

l2U.

"'p. 11-.

de

Slp. 121.

122

si,

cierra prácuca deben abordarse plameando ·los elemento gue
acallan, como en el caso de la n:nra de esposa. -el adulterio- r la
cencerrada -prc.·ic&gt;n social ejercida por la comunidad &lt;·n contra de
componamiento · ) ekmentos que le eran ajeno } perturbaban 1
ordm estahlccido-. E. ra · costumbre. ·on únicamente comprensible.
en función de la cultura en la. que e practican.
I~ · prác~cas, considerada. como tradicionc. inmemu1ialcs que
mantiene~ ~•1va una memona y una en tumbre. , es decir, que ucnt:n
como &lt;&gt;h1cm·o conservar, pueden ser al mi. mo 11cmpo, rcbdd~, por
lo t¡ue , u con~t'pc1on
· e di cotonuca
• · ' en aparente conrra&lt;licci&lt;ín pues
lo que se con~1bc corno tradicional, permanLnt1. &lt;&gt;pa iYo, cam bién puede
tmc~ la cualidad &lt;le er adaptable, rcbckle ) activo, adaprable para
man'.~c. tar _una oposición a una mo&lt;lific.1cíón del . tatu quo con una
funciun a futuro: la preservación de: dcn:chos habituales n d redamn
de nuevo. ame en cambio en las cond1c1onc de vida.
Dcmn &gt; dL· Jas· pracucas
• • . oc1.ale apareet·n gestos, posturas, ritos

ocer a cosmm•1

'p.117.

,,

brehcar· ·
. . • •. cgoo.i u:atru YC&lt;&gt;ntr.1tea1ro t¡uc est1b!t:ce Thompson como modelos
ana}j ls,ntlmjr,1 pp. 14-15.

123

ti

�tanto en la. practicas como en las impugnaciones. Dentro de u
práctica común también contienen rasgo } comportamientos
específicos caracterí ricos d regiones y épocas distintas,_ lo gue
permiten inais,'Ídualizarla. y ubicarla en contextos deter~ados.
Por el la se comprenden las necesidades, preocupac1one .
actividades ocupactones ) lugare sociales de los miembros de la
clase popular. on cuestione sumamente prácticas, in
recubrimiento ideológicos o estético que permiten conocer la
manera de pensar, de enti.r y de actuar en momentos determinados.
La cultura del pueblo que se desprende de la obra de Thompson e
vigoro a autoactivante, derivada de sus propias experiencia Y
recurso , informada y amenazante a la de cripción oficial de la

r

realidad. 56
Thomp on establece la importancia para la clase plebeya de
redes sociales, familiares, locale , conforme oficios y clase social.
1 o únicamente había una solidaridad vertical en e tas relaciones.
ino también una olidarjclad horizontal, especialmente en la
resistencia. Y i eorre esta clase no era obvia la olidaódad, para
los gobernantes no había la menor duda de que "era una be~~a
horizontal".'- También indica que ha · redes materiale , la relacion
de las personas con los alimentos" que él llama 'el nexo del pan's.~ Y
que también e ubican dentro de sistemas de poder, propiedad Y

!ª

legislacion. ;&lt;1
Los sitios de interacción ocia!, lugares de socialización de las
clases populares, eran las ferias, lo, mercados, las tabernas \', en
menor escala, las escuela . E1 mercado era tanto el sitio en donde
se vendían lo productos materiales como el lugar de intercambio
social e intelectual, "metáfora ensible de muchas clases de
inrercambio",61.1 situado dentro de redes políticas sociale } jurídicas.b'

-56

--

----

P· 81.
p. 324.
;•1 //lid.

sg

61

Thomp on construye categorías conforme la evidencia que analiza,
pu~ no acepta términos totalizadores que engloben actividades y
atnbutos que puedan ocultar o confundir sus caracteristicas. Desglosa
el concepto de culrura proponiéndose examinar sus componente · pata
encontrar las claves de la relación entre clase y entre trabajadores y
patronos. Los ritos, las formas simbólicas, la características culrurale
de la da e dominante y de la dominada, la transmisión de
cos~mbres, la evolución de las mi ma deben ser planteada como
~eahdade m~tenales vinculadas con lo cotidiano y que expresan
orm~s de ,·1da y de pensar e tableciendo Jírrutes para lo que
~arttcipan de ellas. Así, en vez de tomar el concepto de 1a cultura
inglesa del siglo XVIIl, distingue entre la conceptualjzación de
cul~ra plebeya de manera operativa para analizar lo significado,
acatudes
.
,\' Yalores en e I contexto d e las relaciones de clase y de'
~aba10. Como contraparte, utiliza el concepto de cultura patricia
gi1t"try) para denominar las prác□cas y el ejercicio del poder de la
case
h
, ·
·
_· __ egemomca para presentar una visión de la Inglaterra

p. 106.

51

60

La acción popular derivaba de diversas fuentes: la tradición
~óruma pa~a. vit~ rep~e alias, el contrateatro o la acción rápida y
directa con exttos lflmedratos. 62 En esta acción directa, la masa olía
er di ciplin~da, con objetivos claro y capacidad de negociación
lo gue desmiente la versiones que era desorganizada e impulsiva.
Cuando :hompson ~naliza los motíne , se orprende por la
~oderao~n de la mulutud, su honestidad, su profundo sentido del
bien comun, por lo que da a la acción la denominación de econorrúa
~oral. El au~or revindica la acción de la da es populares pues
estas eran acc1~nes para regular el precio del mercado y autorregular
~I ~omportarruento de los amotinados a través del pago justo,
!~stJficando el au~or estos motine puc los hacían quienes e taban
ª punto de monr de inanición ... no para robar el alimento sino
para castigar a lo propietario "abu.ivo .63 Por ello, itúa a la.masa
popula~ como agente de acción histórica aún ant s del derrocanúento
del anaguo régimen en Francia.

~ pp. 8~8-. - - - -

p.294.

Id

P· 3~3.
124

p. 263.

125

�11 '"

1JnJ11&lt;

1

r,,,,.m.

1

.
sicionc hacia la era industnal.
precapitali. ta con la ten JOnes) o~o . , de la sociedad rural \ las
1 .1tur plebeva en tunc1on
Define a a ctu ª
, .
. bl d trasmitida de
rrunera muv po a ª ,

regiones manufacturera )
. ·
'
diz · ·nformal oral
..
. , a rravcs de un apren aic ,
,
gcnerac1on en generaa&lt;~n
, · cia social común en
d . las habilidade de ot1c10 y con una ex~eneo
d
.ale
e
.
uc e enera, sostcrnda por la re es soa
,
la comumdad eo la &lt;-i
g
.
'\'Ill
Es
una
cultura
1
les da continuidad hasta e 1 ig O
· •
•d
1
o que .
..
eo áfica ocupacional, con poco senu o
picaresca, con movilidad g gr
}
d
·. 1 t,.1 in embargo,
.
·
de los avatares e 1a vtua.
profeuco del uempo
de con tderar como
. . . , n que no . e Ie pue
.
adara con preci 10
,
cl 1 lo , III, aun
·e
. , d.
g
manncstac1on
e una chs
' obrera pues e ta, en

no exisúa como agente histórico.''" l
la mentalidad de la da e
Prefiere denominar cultura popu ar a
. .
s) 66
.
.
..
dic1om:s ·upersttoom: .
ubaltcrna inglesa (e ·p1.:ctamas, tra, .. Leac;o contrateatro, c.¡uc
El autor cstablc.:cc ot~as categonas.
'1 1/ o} dlscurso oculto
.
\'er con la noc1ooes &lt;le discurso pu J c
.
..
nenen que
.
.
J
h
r
f.,o
grupos
dommantt:
.
e paaos e ace .
y cada cultura ttc..oc u
.
. d
hegemorua que,
d1
de podt:r eierc1co o una
actúan dentro e teatro
'
, es absoluta uesto que permite
en la Inglaterra del siglo • C\ ~III, :o L-1 mulotud~ se apodere de lo
que la cultura no dom10ance: a.

.

l

lirru

~

1l

d .

d ,¡ e1erc1c10 t e po u \

an ampliando \' se
~

cspac1~s dquel os mate~tu~tdad patnc1a tran formándola con us
apropie e a nu '
.
1
· 1poner una
-'ores
Aclara
&lt;.JUC la hegemonrn no ogra 1n
.
.
Prop10, ';u · ·
.
sas mtentra~
.
·
bien restringe Ciertas co.
co. rnov1, ion total, . mo m,~, lO dt:. mamfc. ración } acciún de la
q ue rokra otras, de¡ando espac .
!tura tra·1=cional.
· ··
nservar su cu
w
cla e . ubal_rerna quel }cd,~ p~rlini:ruau~~:ral )' t~ vez ampliar el alcance
·
cialmcnte a 1sc1p
·a1
ata1ar par
"b"li&lt;l· d de encauzar u orden oc1, .
de la leve &lt;le pobre , con po 1 1 ,1
. d dos culturas di tinUlS
. perrrutJeron la coex.1 tenc1a e
•
Estos e ··pacto.
en una misma • ocicdad.
1 nuc se
"
1·t•""tr del poder' e ubica un contra.teatro en e , .
1~m~ ~«
.
lnm~
. el wscurso
_J.
locali;,:a
o cul~o
, de las clases rraba1adoras con un e.'f'--·
6-l p. 25.
p. J4 .
"" p. 295.
6S

'

,,.

imbolrco que no necesariamente e fácil &lt;le descifrar y que puede
contener , taclo de ánimo oculto·. A trm·és de e ta catcgoáa e da un
enfrcntamit:nto de los valores, un campo de fuerza donde se desarrolla
la lucba &lt;le clases que no necesariamente e. una abierta confrontación
(acción directa) sino 9uc se marnfiesta en la res1, tt:nc1.a pasiva, ); de
manera imbólica, a través dd enfrcntanuento enrrc la, culturas pacricia
y plcb ya. Para poder entender el contratcatro h.-1) que e tudiar lo
háhuos, las co twnbres las práccicru de la da, e popular, por lo que
Thompson utiliza estas práctict., como vías de acceso aJ cnfrentamtcnto
emre la: clase octales en el siglo X\.'111 mgles.
Economfa moral es un modeJo alternativo que Thomp on
establece para encontrar una explicación } justificación a lo. motine
populares en Inglaterra n d siglo ' \ 111, ) é. ta supone nocinnt:
dcJ b1cn publico, con un arrrugo tradicional cmre la.., masas populares,
derivada del p-aternal.i mo. Lstablece que si hicn d pueblo estaba
. ujcro a las aucoridad s, .ll mismo tiempo l podria _plantear yue
ésta estaban u¡etas aJ pueblo 67 pues, en el ca o de lo. motine · de
subsi ·cencia, la autoridades tenfan que responder a la. demanda
de que cumplit.:. en con sus obligaciont' paternalista . :\ i, había
una cjrcularidad en fa rdacion y no úrncamente antagonismo.

Conclu ionc
Co.r//1111/m:J m ro1111i11 n

se limita a rescatar la historia dt:sde abajo,
sino que llene tambwn intenciones didácticas · se pueden obtener
tineanuentos yue pe, mi tan una toma Je decisiones en el pn:, ente.
Encuentra una utilidad en su obra pues, en pnmer lugar, n.- ctific:t la
crónica, para &lt;lemo trar gue los amottnados tenían us razone ,,,,s y
con su coment.1rios e tnfercncias aborda las postnmerias del siglo
XX, indicando qu la Rcvolucion induscrial y Ja revoluc1ón demográ fica marcaron el 1rucio de una nueva forma d vida y t¡UL la tran formac1on &lt;le la "nece 1dad" ~ la elevación del umbral de expectauvas
inateriale (j umo con la dc,·aluac1ón de las satisfacciones culturales
tradicionales) continúa con pre ión irreversible hoy, acelerada por
f,)

126

p '

p. 217.
p. ~43.

127

�1-l11m 11: •s

l lt /11ru

los medios de comunicación. 69
Pretende que u estudio, en el que da importancia y hace una
profunda 1:eflexión en las acciones de la multitud en casos de estrechez,
pueda generar un in ter' por comprender el hambre de otras épocas y
lo que en África se ha padecido hasta hoy,70 al igual que los motines
que él describe puedan hacer recordar "que el mundo todavía no In
terminado con la ~ casez o con el hambre". 71 El capítulo sobre la
economía moral revisada plantea las lecciones que se pueden derivar
de la econonúa moral en contraste con la economía. política.
Estudiar las costumbres y la cultura popular le sirve para recuperar
que, además de las necesidades económicas, el hombre también
tiene expectativas y necesidades de otra índoles y, aunque no se
vuelva a la naturaleza humana precapitali ta, (con su pau ada
concepción del tiempo, del quehacer, de las redes de relaciones
sociales, familiares, te.) se debe r puede renovar el sentido de las
mucha posibi)jdades de la naturaleza humana, recobrar una
coocienoa consuetudinaria, aunque sea sólo una quimera, en las
que las satisfacciones materiales permanezcan estables, con mayor
equidad y con el aumento únicamente de las satisfacciones
culturales, ruvelando las expectativas y formando un estado de
co tum bre estable. ' 2
Aunque Thompson delimita su estudio al siglo XVIII en un
contexto de tran íc1ón en la cooformación de la sociedad, la
econonúa y la cultura, establece que en el siglo XX también e está
dando una transición del capitalismo indu trial a sistemas
alternativos cuyos rasgos son aún inciertos por lo que el análisis de
la v1vencia de esos cambios en la ociedad del naciente capitalismo
industrial puede tener valor en el análi is de los fenómenos
contemporáneos.~3
Considera que la condiciones de las clases trabajadoras y de los

pobre de] siglo XVTII mantienen u fuerza hoy en día, ase erando
que las razones gue e adujeron hace 200 anos por las cuales los
pobres deberían mantenerse como tales "es el texto oculto del
discurso entre el orte y el Sur".'4 Así mismo, espera que su obra
tenga una utilidad para que los pueblo del mundo en vfas de
desarrollo "recelen de los modelos manipuladores, que presentan a
las masas trabajadora simplemente como mano de obra inerte".
Del texto pueden obtenerse recomendaciones metodológicas en
el quehacer de la historia:
7~

a. Es necesario tener un espíritu critico al hacer investigación. 76
b. La historia debe estar apegada. a sus fuentes y a sus contextos,
con definiciones claras y con cuadros precisos..,.,
c. El ru toriador debe estar consciente de sus sesgos personales
y los de su lectores. 78
d. e debe tener cuidado con las generalizaciones r conclusiones
precipitadas sin fundamentación.' 9
e. I ,a lectura de las fuentes debe ser cautelosa tratando de
e. tabJecer sus tendencias historiográficas, recelando de la
deferencia que puedan contener pues no revelarán las
verdaderas opiniones de los autores80 además de tener cuidado
con los datos de archivo enigmáticos y ambivalentes, sin aceptar
-, Pues "Es impos.i_ble que ~ Sociedad pueda subsistir mucho tiempo y permitir
que muchos de sus .Miembros vivan en el Ocio.... sin tener al mismo tiempo grandes
multuudes de Personas que. para hacer bueno este efecto, condesciendan a ser todo
lo Contrario, )' mediante e.l uso }' 1a paCJeacia habüúen sus cuerpos al Trabajo para
Otr~s rellos mismos además" ... ap11d. Bernard fandeville p. 27 .

p. 448.
p. 304.
,.. p. 347.
-6

18

P· 349. Adicionalmente Thomp on reconoce que en su capítulo sobre 1a venta.
de esposas da mayor pe oa Yorkshiredonde él vivía y donde tuvo un colaborador,
A_.J. Pe.ac~ quien le recogió muestras así como a la infocmaaón que le recabaron en
Lincolnsh1rc, por lo que "cabe que conceda demasiado poco peso al oeste de lnglaterra"
(p. 459 nota 9) .

p. 2"'.
'ti pp. 297-298.
., p.323.
- 2 p. 28.
.,, p.429.
b"

''p. 354) el manejo metodológico del capítulo S.
t()p.47 .

128

!29

.J

�..,

la lectura aparente de us conccnido ..81
f. El hi, roriador debe ser hone to al utilizar las fuente y
también humilde, no ''omni ciente''.83
g. Aunque plantea lo plau ible, establee que no se debe intentar
adivinar, sino partir de la observación de una relación social o
algún hecho en u contexto specífico ya ea "este o aquel",
pues si se comienza con impresione , adornando lo
"pre nt1micnto con citas oportunas· terminamos con
impre iones''. 34
h. Para tc.:ner una vi ión plena de los tema que se estudian se
deben comar en cuenta coda las perspectiva que las abordan. 85
i. Puesto 9u no todas las obras d historia oo buenas
interpretaciones, . e debe di criminar entre ellas al investigar.u
¡. obre las fuentes orales (tamo de individuos que él entre\l tú
como de las tran cripciones que consultó) inctica que se debe
de confiar de reconstrucc1one de ht:cho muy remotos y de
conversaciones palabra por palabra.Ir'
k. Plantea que al e cóbir e debe utilizar un lenguaje con
término. claros y preci o., que no s pre ten a ambigüedades
o a msen ibilidack, cotejando u uso en el contexto n que se

archivos (en u caso particular. la formas de protesta y resistencia
al cerranuento de cierras),89 y aunque sea tentador tomar el tema del
trabajo como cotilleo, ' para lo afic10nado a la chi morrerias
cuanr11ativas'', Thompson e hace preguntas obre qué
comportamientos y qué moti\'acione pueden tener costumbres
popular pintore cas de aparente sunpliadad o acc10nes e.le las
multitudes de supue ta improvisación. o se conforma con la
respuesta simplista } bu ca 1 entrete¡ido de resistencia, de acción
propositiva, en est texto, de lucha de clase .

,

aplican.88
int tizando, la invc tigación debe partir de la ospecha, e
indicia!, bu cando elemento que pueden tar oculto e.n los
81 "Ha\

que tcnc:r precaución hasta que nuestros conocmuentos se runplien" (rp.

236 \ 48~).
n2
Sl

"1-k ·acado impropiamente línea . ..." (p. 83, not.a 76).
p. )69.

p. 38.
85 "A partir dt: ... d:uo~ fragmLntarios y enigmáticos debcmo arranc.1r las
percepc10nes que podamos de las norma y la sen ibilidad de una cuJtura pcrdida''
(p. 456).
84

""p. 458.
Pues" in duda el narrador habrá modificado algunas co as", pero no se debe
descartar su \·alide:i:, sino cotejarla por otros medios (p. 472).

p.142.

p. 1 9.

130

(

1.31

�Desarrollo del movimiento por la
Independencia en México y los Estados
Unidos de América
Nettie Lee Benson

LA R!:.vowaóN PüRLA lNDF.PENDENOA americana no se produjo gracias
a un levantamiento del proletariado ni tuvo el sentido de una lucha
de clases. En ella participaron codas las clases y todos los grupo
económicos. Terratenientes, aristócratas, grandes comerciantes, la
pequeña burguesía comercial, los profesionales y los miembros de
clases trabajadoras. Miembros de todos los grupos apoyaron a se
opusieron a la revolución. Y, en cierta manera, ocurrió lo nusmo en
México.' Es verdad que el movimiento de Hidalgo y su grupo apeló
originalmente a los indios y a los sectores más bajos de la población
Yque no e puede dudar de 1a activa participación que tuvieron los
sectores en la primeras etapas del movimiento. -Sin embargo, su
carácter espontáneo hacer recordar a los sucesivo levantfilnientos
mdígenas que se produjeron en las Colonias a lo largo de la segunda
mitad del siglo }.,ryJJI_ Era más una protesta y, aún colérico gesto ele
venganza en contra de la opresión y del mal gobierno, que más de

-----

-

Richard B. Morris, Tht An,eri.an Revoh1hon. A Short HLStorr
ew York.,
Van "ostrand, 1955), pp. - -15; Luis González, "El periodo formativo" en
Danitl Co ío Villegas et al, Hirf{}ria míni111a de Méxuo ~léxico, Colegio de
México, J973), pp. 73-82.

133

•• 1

,

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una vez desemboca en el sac-1ueo y el pillaje de la propiedade de
los terratenientes y rrunero , que una lucha por lograr las propiedade5
d los terrateniente y mineros, que una lucha por lograr un cambio
revolucionario &lt;lel sistema social en su totalidad.
En u efervescencia inicial, este movimiento fue más una rebelión
que una revolución. Y el giro inesperado que tomó probablemente
sea el pnncipal motivo porque Hidalgo y sus con jero renunciaron
a un triunfo virtualmente a egurado, cuando la ciudad de léxico
estaba a merced de su hordas. 2
Bajo la conducción de Morelos, el movimiento comenzó a tomar
un perfil revoluoonar10, per tguiendo objetivos polícicos,
económicos y sociale y sumando a us fuerza cctore más
cliversificados r amplio de la población. ' i en México, ni en los
E tados nido de mérica sin embargo, los indio o lo negros
tuvieron un papel significativo en la dirección de la Revolución.
Más bien eUos fueron utilizados como carne de cañón, sobre todo
en féx.ico durante los pnmeros movimientos emprendido por
Hidalgo }, aún después, aunque en menor medida, por el mismo
Morelo . Por otro lado, cuando e U1Jció la revolución, el motivo
principal que movía a los lidere no eran los intere es o la situación
de lo mdios o de lo negro, . El gnto Je batalla de Hidalgo era
"¡Viva el Rey! ¡Viva la Religión Católica! ¡ fuera el mal gobierno!''
V, como un símbolo para la masas, llevaba en su e tandarte la
imagen &lt;le su irgen de Guadalupe. ·1
Aparentemente, Hidalgo luchaba por imponer ciertas reforma,
políticas económicas y sociales, pero no lo hacía en nombre de la
mdep ndencia sino en nombre dcJ Re). ólo despué de tre añm

I

de Jucba, cuando ya Iorelo había tomado la conducción del
mov:irruento, fue proclamada la indcpendencia. 5 E verdad que más
de una vez habían existido sugerencia para que se procediera a
organizar un nue,·o gobierno y que . e utilizaba muy fr cuentemente
el término "Tndcpendencia". c. Pero hay que tener en cuenta que la
. ituación que existía en todo lo dominio españole durante es[e
periodo crea una notable confu ión para comprender hoy
exactamente cuál era el sentido de este térmmo. En la mi ma España,
este período fue llamado eJ de la "Guerra por la Independencia".
Por supuesto que acá e referia a la mdependencia de la dominación
francesa, pero ¿Quién podria afirmar que, en gran parce, ese m1 mo
ténnino no significaba en alguna medida lo mismo en América?
Tanto a9uellos que participaron directamente en la revuelta de
Hidalgo, como aquello otro. que no tuvieron una participación
,1cri"a, vieron en su movimiento lo que el mismo Hidalgo había
proclamado: Ja Jucha contra el mal gobierno y, al mimo tiempo, el
apoyo al Rey legítimo Femando VII. E ro no implicaba una lucha
para separarse de la madre patria, ni p r. e~a otra independencia
ljUe alluclla que: le permitiera librar ·e de la dommación extranjera,
es decir de rancia. ·ue una lucha de lo mejicano contra aquellos
yue usurpaban el trono de su Rey, femando VII, de la misma manera
yuc los e pañole de la península e levantaron para defendedo. 11 Y
na, al rrusmo tiempo, una lucha por el derecho de lo me11canos a
participar en su gobierno.

Alamán, Historia de M,'.·...-ico (Svv MeXJCO, 1854), l, 488-9;
Hugh \.l. Hamill,Jr. 111e Hükr(r,o Rnl{)/1 (v.uncsvtlk, nivers1ty of Floridi
Pre , 1970). pp. 1..,7-179; Lort:nzo de /.avala. Ensayo mht() de las n:vol,montJ
de ,\,Jéxiro desde f 808 basta 18 30 féxico, Ed1tonal Porrúa, 1969), pp. 45 í2.
l lbid, pp. 6.~-655 Alamán, f listona d, Me_¡1rr,, Il-TIJ.
4 Alamán, Historia de Méjico, 1, 379; Ilamill, The Hidalgo Revo/1, pp.121-123.
Carlos .l\laria Bustamantc, Cuadro hisltiriro de In rr1·0/11tión me:áa111a (6',. léxico,
1843-1846). JI,328;IIL 1- 100.

Historia de Méjico, I\', 166ft; Wilbt'rt H. Timmon ', Mor,lo.t (FJ
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Dáva.los (cd.) Coll'tción ,/;• ,lor11mt11Jos para la his/01ir1 di• la gNerra de j11depmdmría
(6\ ~léxico, 18-.-, 1882), \ ~ 214.
'Diano de México, 1808-181 \, G,1zeta de 1.\lf.:,iro, l8118-1814; p3.lll, Cortes,
D1tmo d, /01 Corles, 1810-1814; Guadalupt'-, 'ava Otaro. Cabik/01 de 111 1 111eva
F..,p,ma fil 180.'í (,\íéx1co, cptentas, 1973),
Spain,
ervicio H.istonco \lilitar., Di«io11,mo hiblil,grdfico de la ,WiffTtl dF
1ndt"pmde11r1t1 esp,uiol,, ISO, -181.f-; ¡ 3':. \ladrid,
194+521, Gabriel íl. Lovctr,
Napr;leó11 ,md the Hírth oj Modem \j,am (2 v. Kcw York, 'ew York nh·crsity
Prc:ss. 1965), II.
~Dl(lr,o de las Cortes, 1810-1814.

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135

2 J.,ucas

1 Alaman,

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1

Tanto en léxico como en los Estados Unidos, no podemos
eñalar claramente un momento definido en el que podamos decir
que ha nacido la Independencia. En uno y otro caso, se comprende
mejor si se la compara con un proceso más o menos prolongado de
gestación. Para mayor claridad, en el proceso mexicano podríamos
hablar de tres etapas por las que se reaJiza ese nacimiento. En u
primer momento, el m vimiento habría tenido un nacimiento
prematuro y habría vivído precariamente. Más aún podríamos decir
que logró sobrevivir gracias a que fue socorrido por un segundo
impulso e vio superado y, finalmente, reemplazado por el primero,
a quien se sumaron otro miembros con ideas ya más maduras guc
correspondían a u primeras intenciones. Esto es lo 9ue pretendemos esbozar brevemente en estas notas.
Lo presupuestos generales que dieron lugar a la Independencia
es lo Estados Unido y en México son muy similares. Tanto lo
americanos como las Colonias Españolas estaban muy alejados de
su i\fadre Patria. in embargo, la comunicacione entre E paña y
sus colonias eran más difíciles, y aún se veían interrumpida por
periodos más o menos largos que las de Gran Bretaña con las
suya . Y esto porque durante la mayoría de estos siglos Gran Bretaña
dominó los mares. De esta manera, durante largos periodos !as
colonias españolas se vieron forzadas a arreglár ela, por sí mismas.''
Durante esta época, tanto en las colonias española como las
británicas habían llegado a entirse imbuidas de cierto sentido de
"autosuficiencia''. Durante las últimas décadas del siglo VIIl
muchos mile de mejicano -abogados, comerciantes, mineros.
médicos, militares, periodistas, burócratas, hacendados, granjeros,
clérigos, etc.- definían su propia identidad más como americanos
que como españoles. Y este era mucho más acentuado en ueYa
España, donde los mejicanos se veían a sí mismos como hijos de la
tierra donde habían nacido, la rierra d la abundancia, "el mejor
país ele todos cuantos circundaba el soJ". 10

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F. te espíritu de autosuficiencia no pasó inadvertido pata el
gobierno español. De la misma manera que la Inglaterra y sus
colonias, e babían desarrollado de manera diferenciada, teniendo
al final distintos intereses económicos y diferentes ideas política y
sociales, el mismo hecho había ocurrido con España y 1éxjco. Por
ello, cada uno de los centros metropolitanos procuró igualmente
aumentar el grado de control sobre sus colonias, de tal manera que
pudieran contro1ar su crecimjento y mantener dominados us deseos
de autosuficiencia. Esta es la explicación de las nuevas medida políticas
cornadas por España al implantar el sistema de lntendencms en sus
colonias y aJ crear las Comandancias Generales de las Provincias Internas,
dando la mayoría de las posiciones de gobierno a leales peninsulare .11
Otra medidas también fueron promulgadas, que tenían por objeto hacer
a las colonias más dependientes delgobie;:no metropolitano. Sin embargo,
mientras se buscaba con ellas aumentar el control sobre las coloniru al
'
mismo tiempo, ellas sirvieron para provocar a Jos mexicanos.
El gobierno español, como el inglés, initó a su colonia mejicana al
imponer un nuevo sistema imposit1vo. Sin embargo, a diferencia de las
colonias inglesas -que contaban con pocas riquezas durante el dominio
británico-, léxico enriqueció permanentemente las arca, españolas
con sus ricas producciones. Sus recursos no solo compensaron todas
las inversiones 9ue efectuaron los españoles para el desarrollo de la
Colonia, 100 que también proveyeron la mayor parte de lo recursos
que necesitaron los españoles para organizar la defensa y mantener el
sistema colonial en Jas otra colonias americanas.
'i bien los mejicanos eran perfectamente consciente. de esta
realidad, no elevaron ninguna protesta en contra de la función que
les asignaba el sistema colonial, hasta b. aplicación de la ley de
consolidación de vales, como se llamó al nuevo si tema impositivo,
en 1805.'2 Recién entonces se produce una protesta prácticamente
'· D./\. Brading, Mii1ers a11d AJercbrJ11ts in 8011rbofl New Spai11 (Cambndge,197~,
pp.33-91.
I?

1.as gazytas de '\ lb..ico de los siglo X\ O Y XVII.
'º Gouzálcz, "FI periodo formativo," p.79; DrcJionary '!} oj Ammet111 Histon
(6 vols. ew York, Charles criber's Sons, 1940-1961) JV, 464---465.

Romeo f-lores Caballero C01111terrevo/11lio11. The Rnlr of the Spa11iards i11 lhl'
lndepmdmce, ~[ },féxuo, 1804-1838 (Lincoln, Neb(aska, Universiry of ebraska
Pres~, 197 4), pp. 14--41.

136

137

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unamm.e entre todos lo grupos que residían en ueva España, ya
sean españoles peninsulares como mejicanos, que tuvo indudables
repercusiones en el futuro. Este impuesto había sido aplicado
anteriormente eo la península, 13 Jel mismo modo que nuevos
derechos fiscales ( tamp Tax) habían sido aplicados en Inglaterra
antes que en sus coloruas. 11 Pero en e fe caso español, los impuestos
tenían el objeto de defender el nnperio español en Europa 15 mientras
que, en el caso de Inglaterra, pretendían defenderlo fundamentalmente en la misma América. 16
Aunque lo mexicanos no protestaron inmediatamente por la
implementación de esa ley, como los hechos Lo demostraron má
tarde, vieron en ella una violación del principio básico que se referia
que no debía haber impuestos sin representación en el gobierno.
Por ello esa ley tuvo efecto saludable en [éxico, -como ocurrió con las
ordenanzas de navegación ( atigation Ads) y otras medidas y otraS
medidas en las colonias británicas de América 17 -ya que unió a todo,
los residentes de féxico en contra de esas malas prácticas
gubernamentales. 1'[ás aún, esas decididas protesta convencieron a fas
autoridades e pañolas, que terminaron por suspender la aplicación de
la ley, 18 -lo mismo que bahía ocurrido con las autoridades británica,
con re pecto a sus colonias-. Sin embargo, para ese entonces la autoridad
real ya se había deteriorado, pues aún lo españoles peninsuJares
residentes en féxico desconfiaban &lt;le la autoridad real. 19
La suspensión de e a ley tan impopular se debió, de hecho, no al
gobierno de Fernando VII sino a la uprema Junta Central de evilla
en julio de 1808.21 ' Dicha junta leal a Fernando VII y en su nombre,

reconociendo el derecho de las colonias a estar representadas en el
gobierno central del imperio, decretó 9ue cada una de las colonias
enriaran sus repre entame para participar, como iguales, en ese
cuerpogubemamental. 21 Mástardelajunta se vio obligada a trasladarse
de ewla a la Isla de León, y creó una Regencia para que continuara
gobernando en nombre de Fernando VII durante la Guerra Española
por la Independencia del poder francés. Entonce! no solamente fue
nombrado un mexicano como miembro de la Regencia, pero también
enviaron instrucciones a todas las pro\'incias de las colonias de América
Hispana para que se em:iaran sus representantes a las Cortes
Españolas.22 Para asegurar la repre tación colonial en aquel cuerpo, la
Junta dispuso que se seleccionara, entre lus españoles americanos que
re idían en España, un grupo cualificado para yue representara a cada
una de las regiones coloniales como diputados suplentes hasta que
llegaron lo diputado electos a quienes corre pon día la representación
en propiedad. De esta manera, siete mexicanos se sentaron en los
escaños parlamentarios cuando
abrieron las e. iones de las Cortes
el 24 de septiembre de 1810.23 t\ntes de esta fecha, ya dieciocho
prmwcias mexicanas habían elegido a ns diputados y reunidos los
fondos necesarios para costear su viaje. De todo dios, quince llegaron
a España, uno (el nuemleonés Juao José de la Garza) murió en ruta y
otro se encontró incapacitado de viajar antes de su partida. olo uno
(el oaxaqueño Manuel María Mexía) rehusó a emprender tao peligroso
riaje. De esta manera, Iéxico se encontró representado por veintuno
de sus hijos nativos en aquel cuerpo revolucionario que produjo la
Constitución de 1812 para el imperio españ.ol24 Y , u persistente acción,

Ibíd., p. 15.
lorris, The American Rcvol11tio11, p. 17.
15 Flores Caballero, Co1mtenwol11tion, p. 15.
16 Dictio11ary aj Amenran Iú.rtóry. IV. 466: Morris. The A111erica11 Retl/Jl11tiort,

·•Decreto del 22 de enero dt' l 809" en Ga-z_t'la de Mfjico, XVl, 325; Alamán,
Hi toria de l\1éj1co, l. 291.
!.: "Decreto del 14 &lt;le febrero de 1810," GaC/!ta delgobienJn de.\Iéxiro, 1 (18
de mayo de 1810), 419-420.
.!i Charles R. Berry, "Thc l::,lection of the ;'\'lexican Deput1es to the ~panish
Cortes,18 llJ-l 822," en ,"1ex,co (md thi' Spamsh Cortes (Austin, nivers1q· •)f
Texas Press, 1966), pp.15-1'; prun, Cortes, Dwio de /a¡ disC11.rio11es ¡ adas ~ fas
Cortes (24v. Cádiz, Imprenta Real, 1811-1813), l.

H

14

pp. l4-17.

11

" I btd., pp. LS-16; Dictio11a1J' ef ÁJ11enmn Hirto,y, IV, 465-466.
18 Gozela de Mé.-..1ro, :XVI (15 de abril, 1809), 324-328; Flores Caballero,
Co1111tem110/1rtio11, pp.14-41.
tQ Ibid.
20 Gazeta de 1\,léxico, A'VI (15 de abril), 324-328.

,, Berl); "The Election of the .~Icxican Deput!es to the ~parush Cones,
"pp.14-20.

138

139

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como uno de lo grupos más activos en las Cortes, indica que su
demanda referentes a tener su representación en el gobierno habían
sido reconocidas.
i la Junta Crntral, ni la misma Regencia, habían previsto yue
las Cortes tuvieran las funciones de un Congreso Constituyente;
pero una vez que se reunieron, ellas se arrogaron el derecho de
redactar ) promulgar una constitución que transformara la
fonarquía ab. oluta en una ~fonarguía const1tucional.2~ Por ello,
esas Corte. se transformaron en un cuerpo realmente revolucionario,
no solamente para España pero también para us colonias y,
especialmente, para México. El producto de las sesiones fue
fundamentalmente de naturaleza política como Jo fue por otra parte
la misma Constitución de lo E ·ta&lt;los Unidos de América. Pero. u
decretos abrieron la puerta a futura medida de reforma económica
) social prevtstas en la. candentes esiones de 1810-1814. Cuando
e, tas discusiones se convutjeron en leyes, en la aún más
revolucionarias esiones de 1820-1821, ellas sirvieron para que se
gestara el segundo movimiento independentista en la tierra mexicana.
Como resultado de la orientación que tomaba la corte y la
regencia, y ayudado por Inglaterra Fernando VII fue finalmente
dejado libre de su cautJverio por apoleón en 1814. El rey se
apresuró a pagar a sus leales partidarios disolviendo las cortes.
anulando la extremadamente revoluc10naria Con tiruc1óo y
apresando a muchos de los diputado incluyendo a los que habían
tenido una participación más activa entre los mexicanos, 26 y uno de
estos fue el coahuilcnse José figuel Ramo Arizpe.
La acción de los mexicanos en las Cortes Españolas entre 1810
) 1814 v, más tarde, entre 1820 y 1821, ha sido largamente ignorada
o des,·alori.7.ada con relación a la revolución mexicana y a la Guerra
por la Independencia. in embargo, esta acción es fundamental para
poder ntender la historia política y constitucional mexicana desde
1812 en adelante. Cuando l\forelos conYocó a una asamblea para
'-' Spain, ÚJrtes, 18I0- 18l3), Diario, l.
E. Chapman, A 1Iislor)' ry lptlin

zi. Charh:

495.

140

ew York, Macmillau, pp. 494-

1

/i

111/11¡

constituir un gobierno, uno de los documentos mejor conocidos
por aquel grupo fue la Constitución de 1812.2'' Má aún, algunos de
lo miembros del Congreso de Apatzingá.n habían participado en
las elecciones municipales populares que se llevaron a cabo en la
ciudad de México en 1812, y se habían aprovechado de la libertad
de prensa por el breve período que exi ció en México en las
postrimerías del mismo año. 28 Carlos María Bustamante, un
periodista que después llegó a er miembro del Congreso d
Apatzingán, había defendido tanto el nuevo proceso electoral como
la libertad de prensa. Temiendo ser arrestado a causa de sus
convicciones, huyó de la ciudad de México y se unió a Morelos
cuando, tanto la libertad de prensa como la continuación de las
elecciones, habían sido suspendidos por enegas en los primero
día de diciembre de 1812.29
¿Cuále eran los principales principios politicos de este
docwnento? La oberanfa nacional y popular, la separación de
podere , la igualdad de la representación, la igualdad de derechos y
deberes, el ejercicio del gobierno basado en el consentimiento y,
finalmente, un gobierno provi ional ) local relativamente autónomo .
E tos principios se identifican con aquello ideales de "libertad,
igualdad, derechos inalienable. y gobierno con el consentimiento
de los gobernado " tan profundamente incorporados a la tradición
de la Revolución Americana. Sin embargo, los mexicanos, cuando
qwsieron introducir estos ideales en la Constitución de 1812, no
huscaron apoyo n el extranjero sino dentro del propio Imperio.
Del rrusmo modo que lo, Americanos se habían apoyado en la leyes
Y en la prácticas inglesas, los mexicano, ) otro españoles
americanos y peninsulares se remitieron siempre a las leyes y a las
costumbres que e habían desarrollado en la misma España hasta et
r Timmons, More/os, pp. 135-136.
Nettie Lee Benson, "The Contestad Mexican .Election of 1812", Hispanic
ln1erican Historical Revlell•, XA'Vl (\ugusr,1946), pp. 336-350; Clancc eal
"Freedom of che Press m eu parn 1810-1820" en Miwco a11d the Spanish
Cortu, pp. 93-98.
i') lbid., p.95.

141

�punto que habían llegado a ser leyes escntas, como las Siete Partidas,
los numeroso fueron municipales y la Recopilación de las ~es de 1m
Indias. Y, también del rrusmo modo ellos adujeron a su favor su
propia experiencia individuaL basados en el conocimiento inmediato
de lo que era más conveniente para el futuro de las spañas. Los
diputado de México, igual que los de la otras provincia y colonias
y de Jo de la perúnsula, se entían identificados con sus propias
leyes y co tumbres. Fueron ,,oluntariamente a la guerra en contra de
Francia y ya habían empezado a temer la agresión de Jos Estados Unidos
d Aménca, cuyas ideas y leye:: re ultaban bastante ospechosas a una
ciedad enraizada en la tradición católica española, ya e tratara de
aquello que vivían en la península o en las colonias.
Largos y acalorado debates alred dor del tema de la autonomía
de los gobiernos pro incia] s se refirieron a1 primiUvo sistema
spat1ol de reinados que, eventualmente, se unían bajo la autoridad
de un monarca .ólo despué · de que éste había reconocido u
identida&lt;l a travé de la repre entación en la Corte . Y anhelaban
un sistema similar para los numero, o remados que e encontraban
en América 1 ueva pa.ñ.a, ueva Galicia, ueva Vizcaya, ueva
~xtremadura, uevo ~ anrander, uevas Piliprnas, etc.). Aún las
revolucionaoas Cort d 181 -1812 eran un producto de la unión de
los cliputado de las provincias (Reinos) de E paña, que cnvwon sus
representantes ólo después de que cada una había reasumido su
oberanía gobernándose por sus propias Juntas Provinciales, con el fin
de expu1 ar a lo invasores france ; y, del mi mo modo, lo diputados
de la América rIi pana se o.tigmaroo de una situaoón similar.
Es interesante notar que el tema del federali mo, tal como fue
redactado en los debates que e referían a la autonomía local y
provincial, muchas vece e planteó como opuesto a un sistema
monárquico de gobi rno. En e Le contexto, alguno diputado. de
España compararon los gobierno prov111ciales o loca1e, dentro del
s1 tema monárquico con una especie de federalismo, ta1 como existía
entonces en los Estado
rudos de América. in embargo, los
mexicanos -junto con muchos de los diputados liberales p niosulare rechazaron e ta interpr tación. inalmente, aquello que e oporúan a
T

142

conceder un gobierno basado n una mayor autonomía pnwinaal y en
un retorno a la formas municipales que habían sido uprimida. por
Carlos \~ perdieron partida. e concedieron amplio. poderes a las

prminc1as -e1ecutivos, legislaavos y judiciales. El gob1erno municipal
fue reaswnido por el pueblo y nombrado dentro de cada jurisdicción a
trnvés de elecciones popular~ de lo. abildo , creándose además
nuevas municipa1Jdade .vi
La nueva Constitución, de acuerdo con otras de su época, dispu o
que el gobierno nacional se organizara confi rm a1 principio ele la
división de los podere ejecutivo, legislativo y judiaal. e subordinó
1a autoridad del Rey a lo que d1spus1eran las Cortes. · n los debates
que e mannrvieron alrededor del tema de la Limitacion del poder
real, un diputado mexicano, Guridi y Akocer, citó el precedente de
la Con~l:ltución de los Estados Unidos de ;\mérica que reconocía
el derecho de la Corte para rechazar el veto del Ejecutivo y para
declarar la guerra. i Por otra parte, ru la. corres ni el mismo rey
tenían poderes judiciale y ningún español podía ser ¡uzgado por
cau a Cl\ 11 o cnminal a no ser &lt;-¡Ue fuera ·omctido a lo · rribunak · ~
de acutrdo a las le •e .. Los fueros militar) ecle iástico continuarán
solo dentro de Jos límites pre criptos por las leyes actuales r aquella
otras yue se dictarían. Y lo t.: enta \ tres arúculo qu organizaban
el sistema juilicial tenían el objeto de proteger a todos lo españoles
de cualquier acción arbitraria o tiránica.
La Constllución liberal de 1812 fue proclamada en todas las
colonia" e pañnla antes de que terminara el año Ln curso. Y, de
hecho, los hi. panoamerica.no , que había colaborado eficazmente
en u redacción, se preocuparon intensamente ele &lt;.¡ue ella, junto
con fas copias de lo debates e □ la Corres, fueran amphamcnte
&lt;li,;tribuidas en LOda mérjca, especialmente en ca&lt;la municipalidad. 11
eme Lee Beason, L, Jip111&lt;1dón prol'ít1at1!_y e/fa/, r11/isn10111,.,mmo (.\léxico,
El C:ol~o de México, 1955); Rogcr L Cuaniff, ·~lexican J\Iumcipal Elcctoml
Ri:form, 1810-1822" en Mé:üco an&lt;l Lhe pam h Corte , pp. 59 36.
;r David T. GarLa, "Mc:x1can C.m ·ntutioaal Exprcssion 1n Lhe .om:. of
Cadíz,"' en Mi:'Xico and Lhe ' parush Cortes, pp. 54- 55; Dia.rto de ·esioncs de
hs Cortes (2a. ed.) m nccubn: to, l8T1), 2037-Zmb.
Diarío ~ las C.ortu, 18ll -lSB.

143

�1uchos de estos liberales que se habían comprometido con la nueva
Constitución, después que Fernando Vll la anuló junto con las leyes
de· las Cortes (mayo de 1814), pasaron los seis años siguientes en la
prisión. Pero las.ideas liberales no pudieron ser destruidas una vez
que se habían difundido por todas partes. Y esto lo descubrió el
mismo Fernando VII cuando se vio forzado a re-promulgar la
Constitución de 1812 y a restaurar las Cortes, en los primeros meses

d e1820. 33
Las nuevas cortes fueron aún más revolucionarias que sus
predecesoras de 1810-1814. Abolieron las vinculaciones y las manos
muertas, suprimieron los monasterios de las órdenes monásticas,
pusieron a todos los miembros del clero regular bajo la autoridad de
los obispos y urgieron tanto los frailes como a las monjas a
secularizarse. Suprimieron los fueros militar )' eclesiástico, poniendo
a sus miembros bajo la jurisdicción civil y expulsaron los jeswras.
Se dictó una ley reconociendo el derecho a toda persona, sea o no
indígena, para poseer en propiedad individualmente su propia
tierra; se abolió la esclavitud, se atacaron lo monopolios y se
defendió abierta.mente, junto con otras muchas medidas económicas
y sociales, el libre comercio. 34
Estas medidas, y muchas otras que fueron tomadas durante el
periodo de 1820-1821, fueron verdaderamente revolucionarias.
Cabría preguntarse cómo iba a aceptar aprobarlas el Rey Fernando
VII y si alguna vez llegaría a promulgarlas. Pero esto fue precisamente
lo que aconteció. Y, precisamente, fueron estas medidas
extremadamente revoJucionarias, propuestas por las Cortes 18201821 y por sus cincuenta y un diputados mexicanos, las que gestaron
involuntariamente el segundo movimiento por la independencia
mexicana. 35 El grupo que lo representaba no quería cambios
revolucionarios. Aparentemente, ellos se justificaron considerando

d rey era un cautivo involuntario&gt; encerrado en su propio palacio,
de este grupo de radicales liberales. De esta maneta, los cuerpos
corporativos y los sujetos que se oponían a la revolución liberal,
solo tuvieron un camino para salvar la situación. Aliarse con los
poco representantes que todavía existían del primer movimiento
por la Independencia, dándole un nuevo contenido e invitando al
rey, o a uno de sus príncipes españoles, a venir a México para
gobernar sin aquella constitución revolucionaria. 36
Es suficiente indicativo que, en aquella misma época, los
diputados mexicanos, a pesar de encontrarse en el ambiente
revolucionario de las cortes, continuaban pensando que las
provincias americanas debían seguir perteneciendo al Imperio
Español y ayudando a fina.ociar su presupuesto. Habían llegado a
la conclusión de que México, y todas las otras provincias americana ,
necesitaban no sólo una relativa autononúa provincial y municipa~
sino una autonomía total para gobernar sus propios asuntos, con
sus propios cuerpos ejecutivo, legislativo y judicial. Pero para ello,
esa autonomía y la descentralización gubernamental no significaba
la independencia que, desde México, proclamó la contra revolución.
Presentaron un plan en junio de 1821, que fue recha7.ado por las
cortes. 37 Inmediatamente, casi todos ellos pidieron que se les
permitiera retornar a su tierra, haciéndolo poco después.
El egundo movimiento independentista se mantuvo controlado
por los grupos contrarrevolucionarios durante poco tiempo. En
marzo de 1823, el pequeño grupo de los primeros revolucionarios
de 1810 que todavía quedaba y los que habían participado en la
pnmeras cortes, junto con los miembros de las recientes Cortes de
1820, tomaron el control. 38 Poco después, en octubre de 1824.

13 Zavala, Ensayo, pp. 83-89; Williarn Spence Robertson, J111rbide oJ Mixiro
(Dutham, Duke Unit&lt;erstty Press. 1952),p.51.
H
James M. Breedlovc, ''Effecr of the Corees, 1810-1822, on Churcb
Reform 10 Spain and féxico". And Neill Macaulay.
\,; Alamán. Historia de México, V. 45-46; Robertson, lturbíde de 1\lfixico, pp.51-83.

lbtd., p. 71.
Spain, Cortes, 1821. Diario de las se..rio11es de lar ÚJrtes, 25 dej1111io de 1821; Woo&lt;lrow
Anderson, "Reform as a Meaos to Quell Revolution", Mexico ª"d the Spa11ish CtJrteJ,
pp.185-207.
.18
etúe Lee Bcnsoa, "El Plan de Casa Mata" The Hispa11ir Amerir,m H.ístorical
Revie.w, XXV (February, 1945), pp. 44-56; Benson, Li dip11tarió11 provinrial, pp. 73, 8081, 90- L08, 123-208.

144

145

3(,

17

,

�,,

'.

proclamaron una Constitución mexicana, gue reproducía ca i

parecía al principio al balbuceo de un niño, había ahora a u madurez.

lireralmentc la on citución de 1821 ) las leye qu la acompañaron,
y en cuya redacción habían co]aborado ellos mi, mo , poniendo
las ba es de un sistema de gobi rno nacional que incltúa el re peto
de la autonomía provinciale y municipaJe .
En \1' xico, 1hrual qm.; en otra pan , e tas idea. revolucionaria·
no eran aceptadas por todo ni fueron inmediatamente
incorporadas a la nueva constituoón. Pero ellas e difundieron y
di. cut:Ieron amplirunLnte, no sólo en la con , ino en todo el
mundo hi pánico. La Con titución de 1812 con us le,·e, igual que
los debate en las cortes, se hab1an impreso y habían . ido
abundantement diseminados por todas la r giones del Imperio,
incluidas las municipalidades má ai ladas. 1á aun, toda e tas
lere re\'olucionarias fueron puesta en efecto dentro del territorio
mexicano y continuaron en ,·igencia hasta qu fueron abolidas o
modificada por nuevas ley , dictadas p &gt;r el gobi mo local. Sin
embargo, la ideas gue generaron permanecieron en un ambiente
aun después que fueron rcempluadas y sembraron una sene de
demanda. re,·olucionaria. por las que se luchana postLnormenre
para hacerlas realidad en las constituciones mexicana de 1857 y
191'. tJUL tu\Í ron por modelo la d 1 '12 \ 1824. 'i esta. idea.
revolucionaria .• t:nunciadas y defendidas por lo. mexicanos ranto
en propia a rra como en España en los imcíos d I siglo XLX. gue a
u vez e; taban enraizadas en la primitiva lere y tradic1one
españolas, fueron nuevamente proclamadas en 1 10,1812 y 1820,
) continuaban e timulando los ideale d los que todavía hoy creen
en la libertad, en la igualdad y en la 1usuc1a para todos lo hombres.
l .a dcf n. a dt: estos pnncipio no fue una moda olamente durante
los tiempo ilustrados, ino que e r monta a la má primiti,·a
tradición española. EIJn fueron uprirnidos una y otra vez.
especialrnLnte ntre lo.. iglos XYI y XIX. Pero no murieron. Lo.
1mclecruales e pañole t: hispanoamericano lo. hic1 roo revivir y
lo fortal cicron, &lt;le la misma manera que los re,,oluaonario. de
lo:s stados nido. de América apelaron a las le}es y a las tradic1ooe.
bri ánicas para legitimar su precepto revolucionario .. Lo que

E tas 1deas estaban profundamente mcorporada. a la propia
traJ1c1ón } por ello, no es correcto juzgarlas como una limicactón.
Esto tampoco ·1gnifica que las idea de unos no fueran conocida
por los otros, ya que eran reconocidas por codos. Lo atestigua el
hecho &lt;le que: la constitución de lo. · rados rudo de mérica
haya sido publicada en Filadelfia, en e pañol, en 181 O; que haya
aparecido orrn traducción en anta Fe de Bogotá en 1811, ) otra
en el Diario de Mé:&gt;.ico entre ocrubre ) noviembre de l 812; )' aún fue
citada en alguna que otra ocasión en los debates de las cortes, por
algún diputado mexicano o e pañol, para apoyar o rechazar el dictado
de al~una le},
l o faltaban quient:s e cribieran con átuc1ones durante e ta
época. Y a cada uno Je sus autores, como a caJa nación, les gustaba
imaginar e que su ideas habían influenciado a lo derruí . John
Adams, el segundo pre idemc de lo. Estados l1nido de America,
con tesó una vez que le gu. taba redactar constituctones por otras
nac1one .. Gouverneur lorrl , mientras estaba en Francia y a pedido
de un amigo, e.cnbió una constitución para los franceses; y sm
embargo, le pareció ridículo que un francés le pre entara una
consrirución de la que era aulor, que seniria para los _stado l' nido
de América. ICJ Thomas Jefferson e, h1vo constantemente cambiando
ideas v boceto de constituciones con arios corre pon ales
extranjeros, inclurendo: algunos españoles, en los inicios del siglo
XIX:.'° Yo misma tengo el texto inédito de una con. titución del
"Reino Unido &lt;le mérica" 1nited Kingdom of America) que debía
et promulgada en Hi panoamérica en el ca o de qu España fuera
completamente conqui tada p r los franceses. l o aene fuma } fue
escrita en 1 mes de mayo, &lt;le junio, de 1809, upongo que por
. dams, y dirigida al ,-ure) de ~léxico. Adams, Morris, Jeffer on,

146

147

,., (,ou,·erm:ur Morris, The Di,¡r¡· t111d l..el1ers of Go11m·1m1r Monis (2 v. cw York,
G.P
cribner e• ons, 18888) I. 48ú.
Paul Le1ce. ter Ford (e&lt;l.) Thr ll'"nti,~s oJ Tho111as Jcffmo11 (1 OY. '\iew York, G.P.
Putnam's orn;., J892-1899), X, 22: t\Jbert Ellerv Bergh (é&lt;l.) The íf'ntmgs of Thomas
]tfjrrrun('].Oy, \Vashmgton D.C 1904-l90'').I.153-15SS;XJ\', 129-131,48"-492.

�e pañoles, franceses, mexicanos y otro, mucho estaban en a9uella
época ideando constituciones. Muchas de ellas circulaban de mano
a mano. Pero el hecho de que ellas tengan muchas semejanzas como en lo 9t1e toca a la forma de gobierno o a la división de poderesno implica necesariamente que sean fruto de la imitac1on. Estos
pnncipios ya estaban muy difundidos ), en el caso de España y de
su colonias, eran inherentes a la primitiva tradición, como lo
demuestra la actuación de los mexicanos, de otros
hispanoamericanos ) de muchos españoles entre los años 1810 y
J824.

Los intelcctuale de México, de otras regiones hispanoamericanas
y de España, como los de Estados Unidos de América, cre1an tan
firmemente en estas ideas tan arraigadas en su propia experiencia
\;tal que comenzaron a querer independizarse de su madre pama
para incorporarlas en su propia forma de gobierno. Y por ellas
continuaron luchando durante muchos aifos después de la
Indepl'.ndencia.

Traducción de \le1an&lt;lro Losada

Benito Juárez, el ser humano:
algunos hechos importantes y los
gobernantes de México durante su
vida
Maria Concepción Hinojosa Velasco*

el personaje más investigado }'
publicitado en México, gracias a haber alcanzado estatura mundial
tras u enfrencamiento con Iaximiliano de Habsburgo, y por ello
reconocido en Europa, en especial por Jos bberales.
Cuando la derrota del ejército francés en Puebla en 1862, la prensa
europea se burla de apoleón ID.
El uno de mayo de 1865, el Congreso de los Estados Cnidos de
Colombia, emite un decreto nombrando a Juárez, Ciudadano
Continental.
En 1867, el cinco de junio, Guissepe Garibaldi, al solicitar
perdone la vida de faximiliano escribe:
BENITO JuAREZ ES PO IBLEMENTE

C11ando ,ma nación se libra de sus agresores col/Jo lo ha hecho México con tanta
constanciaJ' co11 tantísimo heroísfno, merece 11na palabra de encomioy 1111 salt1do
de las 11adonu hermanas. ¡Salve, oh ]11árez!, ¡veterano de la Iilmtad del A1undo!,
de la dignidad h1m1011a, ¡salve!

""Colegio de Cronistas e Historiadores de l uevo León.

148

149

♦

l

,

�Víctor Hugo, igualmente pide a Juárez perdón para 11aximiliano:
... un hombre en píe, Juár:ez, y al lado de este hombre, la Libertad.
El padre de Benito f\Jussolini, "el Duce", WJ herrero anarquista
y su madre maestra de escuela, lo admíran tanto, que registran al
niño que nace en 1883, como Benito Amilcar Andrea Mussolini.
En 1924 el escritor inglé Franz \-X'erfel publica el drama Juárez y
\faxuniliano, ¿qué sucede en el mundo en el año del nacímiento de
Juáre¡.:?

Acontecimientos mundiales en el año de u nacuruento
En 1806, tras 30 años de independencia, Tomás Jeffer on gobierna
las trece proüncias de Estados Unido . Publica en aquel entonces:

"Nne.rtra co11federació11 ha de ser ronsidcroda COTIio el 11ido dd malpartirán /o.r
polluelos de.rimados a pobk,,-./u11mca. Elpel(W'O ar/f{a/ JIO radica en el hecbtJ dr
q11e España s1!(1 dJ,eiia de e:,,..tensasposcs1011es tJ1J1crica11as..ri 110 m q11e su debilidad
permita que raiga" m otras 1110110s antes de que scan1os lo s1ifiriente111e11tefuerlt.r
para arrehatdrse/as p¡¡rfe por parte ". 1
Ya se gest-a el despojo de tierras de nuestra nación.
'apoleón I, gobierna Francia. ombra a José Bonaparte rey de
apole , a su otro hermano Lws, de Holanda, e inicia l.a construcción
del Arco del Triunfo.
Prusia funda la Conf deración del Rhin, declara la guerra a
Francia, apoleón triunfa y toma Berlín. En España reina Carlos
lV, gobierna Manuel Godoy.
oplan aires libertan.os en la ueva España y José de lturrigaray,
decimoquinto virre&gt;, llega con la instrucaón de Godoy de tranquilizar
al ,,rreinato. Poco después apo1eón Bon.aparte invade España, cambia
la situación, ordenan a Tturrigaray liberarse del poder español.2
Francisco Primo de Verdad~ Ramos, habla de "Patria, Libertad
e Independencia".

Eo. Oaxaca, nombre proveniente de las partículas nahua, huaxin
r yacti, cerro de guajes; en ti.empoguda., tiempo de sembrar como
aco tumbraban llamar al me de marzo en San Pablo de Guelatao,
traducido al español como laguna grande si proviene de las partículas
yela, laguna, y too grande, el vi.emes 21 de ese mes una familia
indígena del grupo paleo-olmeca, compuesta por Marcelino Juárez
y Brígida García, en humilde choza de adobe con aplanado piso de
tierra, acompañados por farcelina y Cecilia García como
comadronas, a más de los hermanos del padre, Francisco,
Bernardino, Bonifacio, fariana y Pablo, Brígida da a luz a su pnmer
hijo varón, la primera palabra en zapoteca que debe haber escuchado
el niño: yin niubeyu, un hombrecito, tercer hijo de la pareja3
Josefa y Rosa son las hermanas mayores. Pedro Juárez y Justa
López abuelos paternos, Pablo y María García los maternos.
A la parroquia del pueblo de anto Tomás de Ixtlán, llega el
pequeño en brazos de u madrina Marcelina García, con la
representación de su esposo Ignacio, quien por estar enfermo no
acude. El cura don Mariano Cortabaffía firma el acta de bautismo,
avalado por el vicario don Am.bro io Puche, el niño recibe los
nombres de Benfro Pablo Juárez García.
En la Enciclopedía I üspana de Heráldica y Genealogía donde
aparece el escudo del apellido Juárez, informan que e un apelativo
proveniente de antiago de Compo tela en Galicia, y dan a conocer
hacia dónde emigraron los J uárez: Una ra,11a pasó a América,
co11crefa71Jetzte a México. De ella descendió el q11e fuera Presidente de aquel
país, Benito ]11áre-.z:
¡Cra o error!
Antes de las Leyes de Reforma hasta la organización del Registro
Civil, decretado precisamente por Benito Juárez poco más de
cincuenta años después, es usual tomar los apelativos de dónde y
de quién se quisiera. Gran parte de las 20 familias habitantes de
Guelatao, compartían desde muy antiguo ambos apellidos, Juárez:
tomado del administrador del marquesado de Oaxaca, don Juan

-

Carrasco ,\ltamirano, Diódoro. l111 Paisaje Deslv11ocido d,, 1\ '11r.sfra Histmia. Secret:tría
de Gobernación. 2006.
'Arte. de México, Gobem,mtesrle .\lé,-ico 1325-1911.

------Carrasco Bretón, Arturo. Una luz en Sa11 Pablo G11elatatJ. Miguel Ángel Po mía. Iª
edición, i\Jéxico, D. F.

150

151

1

1

,

�\:. e /JI'

Xuárez de Á ila cuñado de Hcrnán Cortes. García: durante la época
de las invasiones árabes eo España se decía: quien apellido no tenia
García se ponía. Tal vez lo mismo aconteció en Oaxaca.
Los textos &lt;l geografía económica a eguran, que el destino de
una per ona e tá prácticamente encadenado y marcado por el lugar
del oacinuento. Posiblemente cierto en aquella época. cuando no
existe medio de transporte para movilizarse en forma raptcla 1
relativamente fácil, hoy es diferente, pero aún actualmente e dificil
pen ar en un aborigen australiano como físico nuclear, o uno de la
Patagunia como astronaurn. Así paren: ya señalado el destino de
aquel pequeño nacido en lo má alto de la ierra de Oaxaca, ¿cómo
era posible creer lJUe llegado su tiempo, se convierta en un estadista
de categoría mundial?
Antes de cumplir 13enito Pablo los tres años, muere su padre. Tal
vez de un jnfarto, queda tendi&lt;lo en las escalinata de la plaza. Poco
después fallece su madre al dar a luz a Maria Longinos, su última
hermana.
Benito queda al cuidado de sus abuelos paternos; Josefa, Rosar
la recién nacida en manos de Cecilia García, hermana el su madre.
Cuatro años más tarde en 18 l O en Querétaro, nace la chispa de
la insurrección, prende en Dolore . El cura Hidalgo tañe a rebato
las campana del templo llamando a la población a un gnto libertario.
¡1 1uera el mal gobierno!, ¡Viva Pemando VII! A lo indígena ahí
reunidos creo poco les importaba ·ernando VTI.
Ese afio fa.Uecen lo. abuelos. Josefa casa con Tiburcio López r
Rosa con José Jiménez, jóvenes de pueblos cercanos ... e marchan
en busca de trabajo a la ciudad de Oaxaca, dejan a u pequeño
hermano con apenas cuatro años, a cargo de su tío Berna.rdino,
hombre soltern) sin hijos. u tío e preocupa &lt;le enseñarle ·'castilla",
como llaman al e pai'iol, y la · primera letras. Lo incita a estudiar
para que , iga la carrera eclesiástica, Benito lo dice má tarde; tal

J1ez, de nh, Hfldó

111i

deseo

11 11pm1der,

pero

111ú

leccio11es no ,1rlela11ftlhfl11. •

'Juárcz, Benito. Apu.ntes para Mis Hijo . A111ollJ}!,ía di fíinoriri de.Mb.11"0. ~EP
Mbuco, D. 2' edición, 1993.

/&gt;,¡()ti

11,,~l)L ,

l,

o

Aquellos primero años de Benito Pablo deben haber sido no
can só)o difíciles sino aburridos, ayuda en las labores del campo y
en el cuidado de los rebaños de ovejas.
in mbargo, él lo cuenta, es muy amiguero. l' na anécdota muy
conocida: El viernes 16 &lt;le diciembre de 1818 va a la Lagurn1
Encantada, al buscar eo la orilla una caña para hacer una ílauta, e
levanta un fuerte viento y desprende el trozo de tierra, lo lleva hacia
cl centro de la laguna.
us compañerito , espantados, se meten al agua para alcanzar
urrra firme y lo apremian a hacer lo mismo. Beruto e niega. Pa a la
noche en el lago hasta el amanecer, cuando otro \ entarrón lo regresa
Je nuevo a la orilla.
Arturo Carrasco Bretón, uno de sus tataranietos, dice de ahí
proviene la fra e de le hizo /Q que el aire a ]11árez. Tenemos noticia de
que ésta apareció a mitad del siglo XX cuando en l\,Jatamoros, un
fuerte vendaval tumba panorámicos, árboles, poste • y la e tatua
de Juárez en la plaza, no sufre daño alguno pero, podría haber otra
ver iones.
Tras su aventura en la laguna, a los doce años e fuga de la casa
del tío Bernardino, como lo aprenden los y la niña de léxico,
porgue pierde una oveja; o e la roban uno gitanos, o quizá porque
el rebaño entra en una sementera por su &lt;lescmdo y le exigen pague
los daños, ¿s áa por la tra esura de robar unos elotes y por miedo
al áo, qwen utiliza la vara como castigo? Poco cre1ble, Benito Pablo
cuenta que él lleva la vara a su tío para que lo castigue si no sabe la
lección.
¿Aca o por cbar de menos a su hermanas? 1 o, e u deseo de
aprender, conocer una nueva vida, nos lo participa en puntes para.
mis Hijos. Ese dí.a camina l sesenta kilometro que lo separan de
la ciudad de Oaxaca en busca de Jo efa.
Llega a la casa del italiano don Antoruo ~ lazza -con dobJe zeta
en su apellido, una dt' ella la pierde ma · tarde- y u espo a Petra
Parada donde Jo fa la coctnera, lo acoge con alegría. El señor
Maza auroriza lo alo¡e, lo cm ía para que ayude en la granja donde
líburcio, esposo de su hermana, es mayordomo. Bcmto recibe dos

153

�l f/1

"

'

11

1

reales cliarios con lo que paga su manutención. Vive ahí tres emanas,
mientras, doña Petra se llega a la cocina para darle lecciones de
castellano, lectura y escritura.
El virrev don Juan de O'Dono¡u, el año de 1819 firma el Tratado
de Córdova con el cual México logra . u libertad de España. Antonio
alanueva, un encuadernador, hombre piadoso, terciario de an
Francisco, culto, religioso, algo inclinado a lo liberales, a oliatud
Josefa, recibe el cLiecmueve de enero en su casa de la calle ía Crucis
no. 5 (hoy 6ª de r,iberta&lt;l) a Beruto, como mozo y compañía.
Día, de pués le entrega un trajecito y su primero zapatos, muy
duros e incómodos para alguien que no ha conocido la pdsión del
cuero. Lo lleva a la iglesia de la oledad donde recibe la confirmación
de mano del obispo, con el propio don Antonio, como padrino.
Ahí se escribe el de tino de Benito Pablo, su padrino le da techo.
sustento v educación.
El mu~hacho se levanta a las cinco de la mañana saca agua del
pozo, riega las planta. , escobetea el piso de la sala y el adoratorio,
se baña r despierta a su padrino para que le indique lo que debe
comprar en el mercado parn el almuerzo.
l.Jn dia al rr por la calle del alto resbala y cae, al romper e el
jarro del atole se hiere el labio, conserva la cicatriz toda u V1da.
FI joven Bernto, además, ayuda a su padrino en la encuadernación
de libros, pero dedica mucho tiempo al e tudio. abe que la escueb
esta reservada para quienes dominan el castellano. Pronto lo aprende
a hablar, leer) escribir, más tarde, tras estudiar gramática, lo domLOa
como idioma nativo.
Don Agu. tín de Tturbidc y Vicente Guerrero en 182 l, juramentan
el Plan de . \ yala ~ el dieciocho de octubre, Benito ingresa al
eminario para estudiar gramánca latina.5
Pero no todo e e ·tudio y trabajo, es bastante travieso. Cuando
,' alanueva duerme la siesta, brinca la barda, trepa en lo, árboles de
mango } granada y en compañía de amigos, se divierte arrojando la
fruta a Los vendedores de la calle de Las Campanas.

&lt; Gobierno

del Lstado de. uevo l ,eon,_ll(árez..fon,1, l 972.

154

' '

,.

Por primera ocasión en 1822 e llevan a cabo, elecciones en e]
país. Se instala el Congreso y nacen los primeros estados, pero ante
los problemas nacionales, varias entidades, entre otras, Oaxaca,
declarati , u independencia, e convierten en estados libres y
soberanos. Benito, ingresa a una escuela formal.
u padrino lo envía a la Escuda Real, la única en la ciudad.
Como es usual en aquella época hay do, departamentos, uno para
niño decentes atencLido por un mae ero, } otro para niños pobre a
cargo de un asistente. Benito es recibtdo por sus condisdpulo con
burlas. Hacen bromas sobre el indígena calzado con huaraches,
cuando llega Je recitan aquello de: sala barrida, patio regado, sale 1m
11eg1ito 11119· empinado. De inmediato alguien re. ponde: ¡elpinacate! Como
su castellano aún no es muy correcto, su compañeros se mofan de
su forma de hablar.
Poco después el joven Benito se queja con u padrino de la baja
calidad de la instrucción en esa escuela. Tan sólo enseñan a leer,
escribir y memorizar la doctrina en el catecismo del padre Ripalda.
Inquieto, busca ayuda, al no obtenerla decide auto-educarse, lee
todo aquello a lo que tiene acceso, así conoce a los clásicos.
El Congreso, en 1823, decreta el destierro de Agustín de lturbide.
, e redacta uoa nueva constitución poütica, Benito estudia con
profesore eclesiá ricos. Concluye sus estudios de gramática con
calificaciones de excelente, el maestro lo menciona como ejemplo
ame todo el alumnado.
La Constitución Política de los E tados Unido Mexicanos se
promulga en 1824, Guadalupe Victoria juramenta como primer
Presidente. e hace efectiva la liberación de los esclavos. La
Capitanía de Guatemala, lo países centroamericanos, declaran su
Independencia de léxico. Benito, en su deseo de aprender gramática
latina y gracias al apoyo económico de Josefa r de don .\ntonio
alaoueva, se integra al Po11itiftci11111 andae Oa:xace11ses, el Seminario
C,0nciliar de la anta Cruz como mantetsta. Asiste como alumno
externo con sotana y manteo, gracias a la habilidad de Josefa de
convertir en sotanas, las camisas dejadas por el señor laza y Los
hábitos de alanueva.

155

�:... t .

¿ caso Benito Pablo recuer&lt;la el deseo d

r.,

1

"i

u tío Bernardino~
Carece de vocac100, e tudia en el emmario tan sólo cnn la idea de
obtener educación, formación y cultura, sin embargo toma su.
primero. exánKne~ corno seminansta.
De nuevo obtiene calificación de E."l."celentey ◄xcelente J e111i11e S,,pra
Loctllll, la máx.llllilS po 1bles.
Al triunfo del Parado Liberal en la entidad en 1827, el Congre!'.o
establece un colegio ciYil, lo denominan Tnstituto &lt;le Ciencia )
Arte , Juárez Í%rresa a estudiar Jurispru&lt;lencia.
La. c1edad oaxaqueña llama a maestro y alumnos del Instituto:
h rejes ) libertinos. La igl ia se divide. n grupo comandado por
el dorn1mco r-ranc1sco \pariciu los defiende, otros sacerd tes lo
condenan.
E] Congre o en l 29 declara a \'icen te Gu rrero presidente, pero
cuando aliena permiso para combatir contra Anastasio Bustamantc
,. el Plan de Jalapa, nombran presidente Interino a José Marfa
Bocanegra, u stancia en el cargo e tan sólo de eis días. Postenorment a wne el poder por nueve &lt;lías Pedro Vélez y tras '1, Je nueYo
ocupa I cargo \nastasio Bustamaote. Difícil situación política vive
el país.
Beniro, ames del termino de u e tuclios, pr senta un examen
público que cau,a revu lo. Lo poderes públicos consürucionalt::.,
propone, no deben mezclarse para poder mantener irn.Jependcncia
y equilibro. Gran escándalo entre lo conservadores.
Bajo la presidencia del Gral. ·\nastasio Bu tamante en 1830. lm
esrndo. de \léxico, \ 'eracruz ) \lichoacán, por pnm ra ocasion en
la nación, ante la falta de recur. os económicos, utilizan 61 nes
propiedad &lt;le la iglesia. Benito Pablo e pre enta en un nuevo acco
público. ~e le concede la Dirección del lnsciruto Auxiliar &lt;le Física.
con un suele.Jo de '' 30.00".
Después de una brc,·e estancia d Mekhor ~Juzqu1z en la
pre idencia en 1832, ll ga .Manuel Gómez Pedraza, apoyado por
\ntorno Lopcz de anta t\nna, la asume por tres mese . En tanto
Juárez, al término de] cur o de junsprudencia, ingr , a al bufete del
Hcenciado Tiburc10 Cañas, pero por falta de clientes se refugia en

su esrudio } recibe el ótulo de bachiller n derecho, e electo
regidor del Aruntamiento.
Valentín Gómez Faria en 1833 substituye a Manuel Gómez
Pedraza como Presidente. El líder del Partido Liberal en ax:aca
don Ramón Ramírez de Aguilar, propone a Benito para una
diputación r con el apoyo de Gómez Farías, la ubcit..ne.
, u padrino y protector Jan Amomo alanueva, desea verlo
recibir las órdenes sacerdotales, pero por la T,ey de Expulsión de
Españoles el obispo d Oaxaca, don ~fanuel Isidoro Pérez, a pesar
de ser mexicano parce a España, ya todos lo obispo se encuentran
en d extranjero. 1\J no haber en el país quien pueda conferir las
órden s sacerdotales hay que 1r a La Habana o a 1 ueva Orleáns. El
padnno comprende que Beruro no tiene recurso para de plazar e,
al percatarse 9ue no puede obtener d sacerdocio, le autoriza para
que continú su carr ra en 1 Foro.
Ancoruo López de anta Anna asume en 1834 por cuarta ocasión,
la Presidencia de la República. El trece de enero Benito recibe el
título de abogado, el primero en titularse en su entJ.dad Al término
de su examen dice: n1i educación política y civil. la debo al estado, fmto
precioso de la ÍJJdependmcia y de la libntod.
Lo nombran magi trado lnterino de la Corte de Ju ticia
prácticamente de inmediato le revocan el mandato, e acu ado de
traición} desterrado a Tebuacán. Pronto se deroga el exilio, hu\'e a
Pu bla donde admini tra durante do año unos baños público,.
su regreso a la ciudad de Oaxaca ingresa como sub tituto a la cátedra
de Derecho.
En aquella época en alguno curatos, los malos sacerdotes sangran
al pueblo con aranceles y der chos parroquiales, el llamado pago de las
ovcnc1ones queda a la conciencia de cada cura. Los habitantes de
Loxicha en la Delegacion Iiahuatláo ·e quejan con Juárez de lo abu o
de un clérigo, d joven Renito c1111sidera lef,•ítima u demanda y pretende
defenderlos, sin embargo, el juez ordena se aprehenda, no a los quejosos,
sino al abogado. Lo acusa de estar ublevando a los Yecino de un
pueblo donde nunca ha puesto los píes.
De nuevo durante nue,·e días YIV la amargura de la prisión,

156

157

,

�\IL (m¡,--q,;a¡¡

como sabe es injusta la decisión &lt;lel juez, pide a lo magistrados su
liberación. 1 unca dan curso a las acusaciones contra lo jueces que
lo encarcelan, debe pagar una fianza para recuperar su libertad, ello,
dice más tarde, le reafirmó en su propósito de trabqfar consta11tenm1te

para deshmr el podt&gt;rimcsto de las clases pririlegiodas.
Anastasia Bu tamaote por egunda oca ión accede a la
presidencia d año de 1839. Ese mismo año, Antonio de Padua y
Severioo Lópe7 de anta Anna Pérez de Lebrón (nombre completo
del general), y icolás Bravo, son presidentes ha ta el regreso de
Anastasia Bustamante.
Í'rancisco Jayier Echevcrría y ~\ntonio López de anta Ana en
1841 on nominados por el Coogrc o de la nación, gobernantes
provisionales. En tanto Juárez es nombrado Juez de Primera Instancia
de Ramo CiYil y de Hacienda en su entidad natal.
Antonio López de anta Anna recibe la Presidencia de Valentía
Canalizo en junio &lt;le 1844. En septiembre la entrega a José Joaquín
de Herrera por nueve días hasta el regreso de Canalizo. Don Benito
se convierte en ecretario de Gobierno de Antonjo de León,
gobernador de Oaxaca.

J.'•

"'f,'ll T (.,1•71

al fallecer la madre su espo a Petra Parada, la recibe de un día de
nacida como su hija más pequeña. Juárez la había conocido desde
la cuna.
En compañia de doña .Margarita, continúa su vida pública. Lo
nombran en 1844 Fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca.
Don Mariano Paredes Arrillaga es presidente en 1847 y don Benito
rnputado F deral por Oaxaca, se traslada a la ciudad de México.
Bajo la Presidencia de don José Mariano Salas en 1848, Juárez

Su vida privada
Ya con ingresos propio al me1orar u economía en 1832, se libc.':ra
de la tutela de su padrjno don Antonio alanueva. Va a \ ivir a la
casa de huéspede de Juana Rosa Chagoya, una jO\en humilde con
c-1uien procrea do hijos, Tere. o y Susana. Lo reconoce, sin embargo
no casa con Juana Rosa u ana, es inválida durante toda su nda y
al final de esta, se dice, cayó en el u ·o de las drogas.
~Iuere la madre de us hi¡o , se hace cargo de Ter sa a quien
envia con la familia de su compadre Miguel Castro, hasta su
falleci1TI1ento en J884.
Valentín Canalizo, incondicional e impuesto por Antonio López
de Santa Ana a ume de nue,·o la Presidencia en 1843 y don Benito,
a lo .r años de edad, desposa a )\.[argarita laza Parada de
diecísjete, casan en la iglesia de an Felipe 1 eri. Ella, según con ra
en su Acta de Bautismo, es hija expósita de don Antonio d la laza,

regresa a Oaxaca corno gobernador Provisional.
Al cumplirse su inrerinato en 1849 el Congreso lo ratifica como
gobernador Constitucional. Ese año, al venir huyendo Antonio
López de Santa fulna, le solicita asilo, Juárez no permite ingrese a
la entidad, esre hecho le cuesta posteriormente, el destierro.
La epjdemia de cólera azota en 1850 la ciudad. El gobernador
encabeza como autoridad, las fiestas solemnes y las procesiones a
la Catedral para pedir al AJtísimo, los libre del mal La peste provoca
la muerte de diez mil personas incluida una de sus hijas, a quien
entierran, para dar ejemplo, en el panteón civil y no en la Catedral
como era la costwnbre de la época. El clero coopera con discursos
patrióticos.
Por costumbre llega a su despacho a las nueve en punto, lo cual
hace que sus enemigos lo llamen con gran desprecio, alhatiil.
Al arribar Mariano Arista a la presidencia, deja en 1852 los cargos
públicos, regresa al Instituto ahora como rector en la cátedra de
derecho civil.
Una tarde cuando don Benito se encuentra en el balcón de su
casa descansando en compañía de doña Margarita su compadre,
Máximo Ortiz, aún resentido por la revuelta de Tehuantepec e
incitado por el gobernador Ignacio Martínez, le dispara. Juárez se
deja caer al suelo para proteger a su esposa con su cuerpo, salen
ilesos. De inmediato ingresa en 1a casa, toma una pistola y se dirige
hacia la de su compadre.
Al llegar abre la puerta la mujer de Ortiz, ya había sido prevenida
de no dejar pasar a don Benito. Éste, en voz alta desde el umbral
dice: dígale a 1m colllpadre q1,e si quiere t1Jt1/arme que salga, pero q11e lo haga

158

159

�ck frente. Como era de esperarse Ortiz, no se atrevió a salir.
De nuevo Antonio López de Santa Anna en 1853 asume la
presidencia. El 27 de mayo Juárez es aprehendido. Se le destierra primero
a Jalapa, de ahí José, hijo de anta Anna lo traslada a San Juan de Ulúa.
Pronto abandona las celdas y parte en el barco inglés Avon hacia La
Habana. A su llegada se entera que ahí se encuentra su cuñado José
Vidal Maza, para entregarle algo de dinero que le envía doña ]\.fargarita,
don Benito permanece en la ciudad durante cuarenta días.
Parte hacia Nueva Orleáns y después de cuatro días de
navegación desembarca el 27 de octubre. Se dirige al Hotel
Comonfort en la calle de anta Anna. En su estancia en la ciudad,
conoce a otros liberales mexicanos también desterrados por el
gobierno, ente otros a Guillermo Prieto, José Guadalupe
Montenegro, Po □ cíano Arriaga, Melchor Ocampo, todos ellos
organizan una Junta Revolucionaria. 6
Hace amistad con el cubano Pedro Prida Santacilia a quien había
conocido en La Habana en la botica de Cristóbal Spíndola. Años
después, se convierte no tan sólo en su secretario particular, sino
en su yerno preferido a quien llamaba hijo."'
.
Al principio trabaja en una imprenta gracias a los conocimientos
adquiridos al lado de su padrino. Más tarde, durante algunos meses,
al lado de u cuñado como "torcedor" de puros, oficio que se cree
adquiere mientras permanece en Cuba.
Viven y trabajan en una pequeña habitación que comparten con
un doctor Borrego, más charlatán que médico. Dividen el espacio
para consulta de la fabrica de puros por una simple cortina. Cuando
alguien solicita los servicios del doctor, éste, se quita el delantal de
torcedor de puros y se pone la levita de médico.
En ueva Orleáns se podía ver a Juárez, en ocasiones, sentado
en J ackson Square leyendo hasta el atardecer el Dai!J Delta, el Dai!J
Picayene, el Louisiane Courrie1; o el Aheille de la .L ouvelle Orleáns, al
escuchar el disparo de un cañón se retira. Hay toque de queda para
negros, a don Benito, pot el color de su piel lo confunden con negro,

después de las ocho de la noche no puede andar por la calle, se
refugia en sus humildes habitaciones. 8
Ese verano, el vómito negro hace presa de los habitantes de la
ciudad, Juárez conftae la enfermedad que lo lleva al borde de la
muerte. Tal vez sus genes y su fortaleza indígena, lo salvan.
En 1855 se gesta en Ayutla el Plan que lleva ese nombre. Juan
Álvarez e Ignacio Comonfort, solicitan a los exiliados regresen a su
país para ayudarlos a defender a la nación del tirano. Después de
haberse salvado del vómito negro como llaman a la fiebre amarilla,
al enterarse del Plan de Ayuda escribe.

Nueva Orleans, 28 de febrero de 1855
Benito JuárCZJ] Ma. Mata, D. ZetÍJlaJ' Zepeda, envían a Mekhor OcmJJpo_y
Ponciano Amaga ks informan desean cooperar al tri111!fo de la g11erra q11e ha11
enprmdidíJ tllfes/ros co,npatriotas para destellar la ominosa do111inación gel
General Santa A11a. 9
La respuesta de Melchor Ocampo:

Bmwnwille 3 dej11nio de 1855
L, Jimia Revol11cio11aria Mexicana, a través des,, Pmidetitel\felrbor Ocampo
y mbsecretario José María Mata, envía a Benito Juárez. una letra por $250
co1110 auxilio para Sri viq;e a Acapuko para apt!JarJ' 1111ifon11ar la revolución.'°

Tras diecio.cho meses de destierro e despide de Santacilia quien
le pregunta que en dónde volverán a encontrarse, le dice don Benito:

En México libre o en la eternidad
Se embarca hacia la Habana, de ahí a Panamá donde cruza el Istmo
en ferrocarril. Se traslada aAcapulco en el barco chileno Ror de Santiago.
Pasa seis semanas en el mar y en ese 1855 regresa a 1a patria.
Siguiendo las indicaciones recibidas en ueva Orleáns, busca a
~onDomingo Induart, se informa sobre Diego ÁJvarez, hijo de Juan
Alvarez, se presenta ante él. Le pregunra el coronel quien es,
Catrasco Bretóo. Ibide111.
Archivo de la Nación, Vol. 1 exp. 27 , Correspondencia oficial.
rn Correspondencia Privada, Archivo General de la ación. Vol. 1, exp. 29.

8

JIrstona Btográjira .~Geográfica de México. Editorial Pocrúa, (sin fecha).
7 Federaoón. [bide111.
6

160

9

161

,

�1,.

responde: Sabiendo q11e aquí se pelea por fa libertad he venido a ver en qué
puedo ser ríti/, pide lo lleve al campamento de Juan .Álvarez.
Llega con la ropa desgarrada, sucio, enlodado, empapado por
haber caído una tormenta en el camino. e presenta ante el general
sin átu1os. t\Jvarcz le pregunta si es soldado, Juárez le confiesa que
no lo es, pero lo sería.
Le entregan ropa Limpia, un calzón de manta y un cotón, le
proporcionan una cama y un cobertor, como regalo, una caja de puros.
Pasa don Benito varias . emanas sin dar a conocer su conclición
de ex gobernador, hasta que un día arriba u.o mensajero con un.a
carta para el LJ¿'ft1ciado dotJ Bemto ]11áreZ:
Álvarez, en e e momento se percata de quien es el personaje, un
ex gobernador de Oaxaca, le pide disculpas y le dice: Usted es 11110 de
los políticos más brillantes J' le bev1os dado vestimenta de indio. j11árez co11
gran sentido del hu111or le contesta: será q11e lo parezco, ¿o no? Lo nombra
su ecretario y ase or político del movimiento. 11
El nueve de agosto del mismo año, López de Santa Ana huye de
la ciudad de México, el quince toma el poder don Martín Carrera
Sabat, pero tras él, anta Anna continúa gobernando. Juárez advierte
el problema y se lo da a conocer a Juan Álvarez Beoítez.
El doce de septiembre Carrera e retira e.le la Presidencia, deja
como Jefe de Distato al Gral. Rómulo Díaz de la Vega quien forma
el Consejo de Gobierno para beneplácito de don Benito, veía llegar
la dicha, ,1vir de nuevo su vida en familia. 12
Del cuatro de octubre hasta el once de diciembre del mismo año
Juan ~epomuceno Álvarez asume la Presidencia como interino,
nombra a don Benito ?\fü1istro de Justicia, egocios Ecles1ásucos e
Instrucción Pública, poco después, Ministro de Gobernación.
El cinco de febrero de 185.., se aprueba la Constitución Política
de los Estados C nido Mexicanos, e Ignacio Comonfort es
nombrado al frente del Poder Ejecutivo. El uno de diciembre nombra
a Juárez presidente de la Suprema Corte de Justicia, 11 pero el

,. 11

diecisiete el general Félix María Zuloaga proclama el Plan de
Tacubaya egún el cual desde esta facha cesará de regir etr la Rep,íblicd la

Constitución de 1857.
El veintitrés de enero de 1858 Zuloaga torna el poder durante
10 días. Juárez es encarcelado al lado del presidente de la Cámara
de Diputados durante vc1 nticuatro dias. Regresa Ignacio Comonfort
y libera a don Benito quien como presidente de la Suprema Corte
de:: Justicia ocupa, por le,, la presidencia pero debe abandonar la
ciudad de México en compañía de sus ministros y su familia. El
dieciocho de febrero llega a Guanajuato en busca del general .Manuel
Doblado a fin de dar un golpe de estado.
Es el inicio de la llamada Guerra de Tres años.
Poco después parte hacia Guadalajara donde en u.na reunión de
gabinete acontece la muy conocida anécdota que aparece en todo
los libros de historia.
Un oficial del ejército lo traiciona y ordena a un grupo de soldados
preparen armas. Don l3enito se levanta y pide le disparen al pecho,
en ese momento Guillermo Prieto se coloca delante del presidente
Y grita:
valientes 110 asesinan, si qttieren sangre, tomen la ,nía pero 110
tuqnm al Presidente. Termina el incidente, sin embargo los toman
prisioneros durante tre días.
Debido a la inestabilidad reinante en la nación, Juárez decide
dirigirse juntamente con su gabinete pero ya sin Ja familia, a
\capulco, y embarcarse hacia Panamá. Cruzan el i tmo y de ahí
continúan a La Habana, para Uegar como cuando estuvo desterrado,
a ueva Orleáns.
Regre a a Veracruz a bordo del barco Tennessee donde ya lo
e peran su esposa y us hijo . Establece el Poder Ejecutivo en ese
puerto ha ta 1861. 14
Un dato curioso. Anota en un cuaderno que siempre lo acompaña
que el dieciséis de junio e.le 1860:

us

... mire la #na)' dos de la tarde, bebió 1J1edia copo de vmo, jeteZi p11lq11ey ca.fo.
Carra co Bretón. Tbide,11.
12 Anes &lt;le McXJco. Ibid.
11 Archivo General Ibiden,.
11

11

Los Gobema11/e.f de 1\féxico &amp;sdt' 1821. Gobierno del Estado de

1984.

162

163

ue,.·o León,

l.

,

�I {{lm..

,

,,. t .

Ll,st,1,

Comió sopa de Jal/arines h«el'Os frilos, ª"ºZi sal.so bim picoso de rbHe piquen,
bistec, frijoles y postrey a las 1111eve p. fJJ. una cupo de ro11¡pope. 15

('.

Como puede verse, apetito no le falta.
1uevc estados se unen a la coalición con sede en Veracruz: 'uevo
León, Coahuila, Zacatecas y Colima entre otros.
Zuloaga, apoyado por los conservadores permanece en el poder
de la Tercera República Federal del veintitré. de enero al veinticuatro
de cLiciembre de 1860.
En 1862 para presionar el pago de una deuda a sus respettvos
países, una fuerza española compuesta por seis mil hombres invade
Veracruz, poco después se le unen tre mil franceses y ochociento
ingle es.
e logra un acuerdo para el pago del adeudo mexicano a Inglaterra
y España. us fuerza invasoras abandonan la nación, pero no así
las de Francia, donde reina Carlos Lui
apoleón ID, el Pequeño
corno lo llama Víctor Hugo, quien busca secretamente establecer
un Imperio 1exicano. El Papa Pío IX, cLisgu tado por las Leyes de
Reforma, emite la Encíclica del Vaticano Q11anla Cura en apoyo a
Napoleón y a faximiliano de Jlabsburgo, a quien un grupo de
con ervadores mexicano le ofrece el trono.
faxirniliano apoyado por las tropas francesas y belgas de su
esposa Carlota llega a l\féxico y por la fuerza toma varia, nt:idades.
Juárez se ve obligado a abandonar la capital, pero gracias al decreto
del Congreso de la República donde le otorgan poderes especiales,
parte por el llamado Camino Real Tierra Adentro de México a anta
Fe, en compañía de su familia, u gabmete y los archivo de la nación.

Juárez en Monterrey
El 3 de febrero de 1863, antiago idaurr:i obtiene de nuevo el
gobierno de 1 uevo León y Coahuila con una impresionante
votación, es muy querido en Monterrey, ha transformado la ciudad,
e.n aquel entonces la llaman: E/ ívlé:,dco chiq11ito.

11, , u

Correspondencia Pavada. Archivo General de la

164

ación, Vol. 1, exp, 28.

r ,

r,

En marzo, hace colectas y fiestas para recaudar cimero y enviarlo
a los hospitale del centro del país donde convalecen los herido en
los combates contra los france, es.
El presidente Juárez debido a la cercanía de las tropas francesas,
abandona el treinta y uno de mayo la capital. Parte hacia Guanajuato
a donde llega el seis de jumo, pero ordena se desvíen hacia Dolores
Hidalgo para visitar la casa de don figuel Hidalgo, la cual está bajo
la custodia de Pedro García, antiguo soldado de la lucha
independentista.

El viejo se inclina ante el presidente, y éste le dice que e él
quien debe inclinarse ante un héroe de la Independencia. Le da un
fuerte abrazo y lo nombra general del Ejército Republicano.
El ministro de la Guerra Felipe Beniozabal se quita la banda de
general y se la ciñe al insurgente. 16
De inmediato expide un decreto para que se abra un libro de
registro a fin de consignar los nombres y pensamientos de los
visitantes. Al menos hasta 1987 cuando tuve la oporturudad de visitar
la casa, exi tía un libro de registro, por upuesto no el original que
se encuentra resguardado bajo cristal.
El primero en firmar ese libro es el presidente, en seguida sus
ministros Jesús Terán, Felipe Berriozabal,José Antonio de la Fuente,
José H. úñez, José María Iglesias, Francisco Zarco entre otros,
todos firman con su nombre sin o rentar su título.
Tras ellos aparecen doña fargarita y sus hijos Felicitas, faóa
de Jesús, Manuela Juárez de antacilia, oled.ad, Benito, y su yerno
Pedro.
El nueve de junio arriaban a an Luis Potosí donde establece el
gobierno federal Pronto se percata que no es posible continuar ahí por
mucho tiempo, decide partir hacia \fontertey donde el gobernador
Vidaurri es un pequeño virrey en quien don Benito no conffa.
Escribe una carta a su yerno Pedro Prida de Santacilia: c1 Vida11rn
e.r neresario a/roerlo o eliminarlo ... 11/ilizarlo en bien de la 11ació11, duda de
su lealtad.

- -------15

'

' &amp;el. Ór~o knsual de la ociedad uevolconesa de I listoria, Geografía y
Estadisnca, Monterrey, . L. ueva Epoca, Año de Juárez. Febrero de 1972.

165

,

�.,
e:&gt;.presipasgracias, C0IJJ0 el representante másgerminoy a11tori.zodo de SIi soczedad
AgradeZfo asi,11is1110 los efrecitJJÍento.r q11e 11sted me hoce en s11 atenta COllJlltJicación
y me contplazco rada vez más de hallarme en el Estado de m digno 111andato,
donde siempre esperé e11co11frar las generosas si111potíos de s,1s habitantesy de s11s
dign{ls autondades.
Esta oportunidad 111e proporciona el placer de protestar a 11sted 111i atenta
consideración, q11eda11do de usted atmto. s .s. q: b. s. m.
Margarita .,\-iaZfl de ]11árez P

En esa época Vidaurri cobra impuestos en las aduanas de Piedra·
egras, Matamoros y Camargo, no rinde cuentas a la Federación.
Tampoco colabora con el gobierno federal, se niega a enviar arma
y pertrechos de guerra.
El me de noviembre de 1863 Joña Margarita, en compañia de
us hijos, e encuentra en altillo donde recibe una carta del
gobernador.
;\Io11trrny, 11nvielllbre 20 de 1863
Sra. Do11a Margarita Muzn
S,1ltillo
MttY señom ndnJ' de ,ni respl'lo:

•I

Ale ~.rgrato Jélicilar a usted ro1110 esposa del Pn111er Alagistrado de la .L'Jación n1
.r11 ingreso al Estado sin haber tenido nowdad alg1111t1 en el camino.
Una mnm1on prmdida por el ciudadano )11011 de Dios T'il/alón_y co111J)Jtesta del
Regidor del a •untamiento de es/a Copita/, dúdadano Rafael Tn:ri11o_y del_, lira/de
!°y del Co,11andante Militar de e.ra áudad, renovará a ttsted dichafdkitacw11,
le presentará 11Jis respelosJ' le sign[ficará los senti,111entos q11e a11in101J al Gohienm
qt1e es a 1111 cargo para obseq1liar s11s &lt;Írdenes en todo lo qlfe 11sted considere serle
átiL
ín1ase 11sted aceptar las considemcio11es de ,ni atención de éste STI adicto serv1d1Jr
q /J S 111 \antiago f 'idm1rri.

Parte Juárez hacia Monterrey
;\ fines de 1863 el ejército francés e acerca a an Luis Potosí.
Juárez, el ocho de enero de J864 se ve obligado a partir hacia Saltillo,
con la intención de llegar a Monterrey.
El nueve de febrero, acompañado por el general Manuel Doblado
aJ mando de mil quinientos hombres, llega a anta Catarina. El
gobernador envía al presidente un comurucado donde pide que no
avancen más la tropas, la ciudad está dispuesta a recibirlo con
todos los honores, pero al mismo tiempo, ns soldados se apoderan
de las piezas de artillería de Doblado, dizque para hacer la salva en
honor del presidente, pero aprehenden a los artilleros.
El diez de febrero Juárez parte de Saltillo hacia Santa Catarina,
llega al poblado al atardecer.
En esa ocasión don Benito escribe a su yerno:

La señora agradece la hospitalidad y los ofrecimientos, responde:
.fo/tillo, dirie111hre J dR 1863
J r. Don 'lnntiago f "ida11rri.
Jlonterrry.
.)lrf)' seiior mío:
He recihido fa a/mla ro,m1111carió11 de 11sledfecho 30 del l!Je.r prú:&gt;.1mo posado,
q11e ,ne j11e presentada MI la 111,diana de h'!) por el 5r. Don ]"ª" de Dios
Trillalón, co1110 presidmte de lfl co1111sió11 que, por e11cargo de 11sted_y e11 s11
non1bn•, n110 a 11isitan11e, ton¡p11esta t11Íf111ás de los Sres. Do11 Rafael T reviño, el
-lira/de ¡•_&gt;· el Cov1a11da11te Militar de esta d11dad
,ifl()' ,1f,radecida eslf!J', se,ior Cobemador, a la ge11erosa hospitalidad que heJ!J0.i
encontrado 111i Ji1111ilia )' _yo fil esta poblr11ió11 J' por ella doy ,1 usted las más

Santa Catari11afebrero 10 de 1864
M, estzmado Santa:
Estqy aquí n1111 porq11e se presentan alg¡mas dtjict1l!ades para ir a Afonterr~.
Aq11í está laflle!Zfl toda de G11&lt;1n0jttolo. o te11ga11 midadn, les diré lo q11e hqy.
S11 Afectísimo
]11tírez

,\1 día iguiente Juárez y su gabinete se alojan en las afueras de la
ciudad en la casa del Mirador -en lo que hoy es la calle de Hidalgo,
los números 1130 y 1142 Pte.-. propiedad en aquel entonce de

-

P

Pederación Mexicana de Universitarias, A. D. "Margama Maza de Juátez, una
úm. 4.

mujer liberal". Septiembre 2006, Año 2,

166

167

�(T1w

&gt;il''OJ

JI¡ =a

don Juan López Peña quien se la cede. Don Benito comunica a su
esposa: 18
Quinta de López a la entrada de Monferr~,
Febrero 12 de 1864
Sra. Do11a Margarita Maza de ]11arez
(Salti/lo)
Mí estimada Margarita:
A las diez de hqy hago t'tJtrada a lo ciudad. No lo hice f!Yer porque este señor
gobemador q11e es a.ftciot1adisi1llo a l~•arse de chzsme, ha estado crryendo qne lo
w.niamos a atacary e11 comeatencia había tomado sus l!ledidas de defe11s1i,yé11dose
a la Ctil(ladela a apoderarse de la arti//e,iay espa,rie11do la voz de que 110 habí11
de auxiliar al Gobiemo.
Como todo 110 pasa de borrego)' de farifarronada,yo 110 111e he dadopor e11temliJo
y he seg11ido t!IÍ marcha.
P11de haber entrado anoche pero he querido, contra mi cosfHmbrey mi carácter.
hacer 111i Cfltrada solenme. Como en lo gmeral e11 la población hqy lll1!)' !&gt;11et1
sentido, _ya se están prepara11do las gentes con cortinas para el recibi111iento.
Teremos ahora con q11e oh-o pito sale este señor.
·o dispongas todavía tu t!Ítye hasta q11e_yo te avise.
Dile a Santa que tenga ésta por SlfJO y que no tmga cuidado. Recóge111e ,mos
cep1l/ito.r de ,vpa que dqe en la mesa e11 que n,e afeitaba.
Memorias a 11uestros amigosJ' l!111chos abrazos a 1111estros hijos
Sf!Y 111 esposo qm te an,a.
Juárez 19

ventanas permanecen cerradas, hay temor en la ciudad.
En la calle del Teatro esquina con la del Comercio-hoy Escobedo
con Morelos-, se localiza el Palacio de Gobierno. Vidaurri lo
de ocupa, traslada la tropa a la Ciudadela donde se encierra con
algunas treinta piezas de artillería. Portifica el Obispado.
.
A las diez de la mañana, en una caravana de coches tirados por
mula de gran alzada precedida por una escolta de caballería a galope
tendido, ingresa Juárez. En e e momento se escuchan cañonazos
desde la Ciudadela, sin embargo los carruajes no detienen su marcha,
la caballería forma valla, el presidente y su comitiva continúan por
la calle de Bolívar hacia el oriente -hoy Padre Mier con Cuauhtémoc, bajan por la calle Del Roble -hoy Juárez-, para continuar hacia
Galeana al número ochenta y iete, donde se encuentra actualmente
un edificio de Banorte.
El periódico El Re11aci111ie11to en marzo veinticinco de 1906,
publica un escrito de una persona que tan sólo se identifica con las
iniciales F. E. B. qwen afirma haber ido testigo. 20
El presidente y sus ministros llegan a la residencia de don Manuel
Z. Gómez quien previamente les había ofrecido ho pedaje. Gómez
es viejo amigo de Juárez, compañeros de d~stierro en ueva Otleáns.
Gómez, ex djputado constituyente y ex secretario particular del
general don Ignacio Zaragoza.
En la crónica del periódico aparece:

Monterrey es una modesta población de quince mil habitantes,
la mayoría de las casas de sillar. Comprende desde la calle de San
Francisco -hoy Ocampo-, hasta la de Washington. AJ noroeste llega
a La Ciudadela, Juárez con Tapia, al oriente a la calle de aranjo.
Al suroe, te, hasta la Plaza de La Llave, hoy La Purísima.
Ese doce de febrero es un día típico de esas fechas, frío con
lluvia menuda, poca gente deambula por la calle. El comercio cierra
sus puertas, en las fachadas de las casa se colocan adornos pero la
lij Arroyo f .lano, Rodolfo. Ll hirtórica rasa del HJimdor. Acción Cívica
Gobierno &lt;lel Estado, 198"'.
1•1 Arroyo Llano, lb1d

168

r cultural.

rnmi111os a la 11111/tit11d y recorn1l/OS Iras el pri111er t'ffhia,lo en todo el
lrf!Yeclo de la ralle tkl Robk a lo de Galea11a, hasta la casa del Sr. Don,\,Jam1el
Z. CóllleZJ donde hizo alto la comitiva. Cot110 llega1JJos si111ultá11eammte con el
coc/x, ptl(limos obsem1rtodo manto ahípasó. Descendiero11 de los asientos delaJJferos
dos caballeros e11 q11ie11es rec&lt;Jnorimos desplfés a los se,iore.r don r 'ida/ de lo
Carz.a Mire/esJ' don Josf 1"1a,ia de la Garz.a, 0111bos r,gidores del~1111ta111imto
)' q"efor111aba11 parte de la co,nisió11 1101llbrada por este merpo para ir hasta la
cara del seiior do11 )11011 Lópe-z. Pella, cot1orida co1111fov1e11/e con el 110111bre del
AJirador,_y donde habíapernortado el Sr. J¡1áreZ)' JI( co11iitiva para acollpañarlo
7os

20 Arroyo

Llano, lhid.

1(,9

,

�l 11,,., ,,; ,.

fl

r,

en s11 entrada a la tindad. Ohscnw11os que estos caballeros al pirar la haflq11eta
de la cas,1 se de.mllnieron respet11osa,11e11te,y eso nos hizo adivinar que tras ellos
descmderfa la 11u!}estad del se,ior ]11árez q11f encarnaba en esos monm1to.r la
ca11sa de la R.cprihlica. ... ;'\lo es posible cplicar la e111oción q11e todos los coraZfJ11es
e.xperin,entatno.r a la pre.renda del aq11d hombre tan 111odesto e11 s11 porte. J
adetllanes co1110 grande eJ/ s11S patrióticos hechos.

Sin embargo según el lu, toriador Vito Alessio Robles,J11áre-{hiz.p
entrada a .\fonterrf!)'- a/vas de artilletia y salt,dos de los conc~¡afes y
e,np/eados, pero dtm Benito atravesó las calles sin esc11char zm solo víton.
Esa tarde, empieza a de pachar asunto urgentes desde su
alojamineto, más tarde, acompañado de sus ministros recorre con
gran serenidad fa. población, paseando por la. plaza de armas, sin
embargo no hay tranquilidad.
Don Pedro Elizondo Alcal&lt;le 1º, le presenta sus respetos Y
disculpa al gobernador Vidaurri, quien, de seg111-o, dijo, no se había
enterado oport1ma11m1te de s11 feliz arribo a }.,fonterrry.
El viernes trece intercambia recados con el gobernador Vidaurri.
Éste, ensoberbecido, dice que no se presenta ante el presidente hasta
que la tropas de Doblado abandonen la ciudad. Contra Ja opinión
de Juárez, Doblado ordena su retiro.
Ante este triunfo, el gobernador trata de alcanzar un acuerdo, se
cruzan nota. Don aotiago se pre enta en la casa de don Manuel
seguido de una multitud vociferante con vivas a su persona.
A las cuatro de la tarde del día catorce se entrevistan durante
diez o quince minutos. Tras una plática muy acalorada ambo salen
molesto in Uegar a compromiso alguno. En tanto en fa. calle se
escucha un griterío en tono amenazante para el presjdeme, un
verdadero motín.
El domingo por la tarde, el gobernador se presenta ante don
Beruto y le dice: q"e 110 podía pt17llifir q11e el señor Presidente se marrham
mando -en .\.Ionterr~y gozaha de toda clase de gcmmtías y cons1deracio11es.
Yidaurd insiste que e quede, todo se arreglarla ]11árez responde que t'O
a So/tillo e11 espera se e1fie11 kJs át1iD1os.
Los generales Julián Quiroga y Pedro Hinojosa están por Uegar a
J\fonterre) con refuerzo para Vidaurn, el presidente decide
SIi

170

1,, (

,

1 JI&gt;

•

1 .,,

rra la.dar. e de nuevo a altillo. Se cuenta que don Guillermo Prieto
pasea por las calles de fa. ciudad cuando ve acercarse los carruaje a
la plazuela de La Carne (hoy Condominio Acero), sube rápidamente
y parte con ellos.
AJ pasar por San Jerónimo sale de la cantma con algtmas copas
encima, lndalecio, hijo del gobernador, acompañado con un grupo
de sus seguidore . rlace disparos al carruaje del presidente, se dice
que había organizado una cuadrilla para detenerlo. Un destacamento
juarista al mando del coronel Alfredo Guiccione, lo dispersa.
En Saltillo, don Benito, posiblemente por el disgusto, se enferma
durante tres días con lo que los médicos de u época llaman, fiebre
biliosa.
El veintiséis de febrero declara en estado de sitio a uevo León
v decreta al estado de Coahuila, libre y soberano.
Vna comí ión enviada por Vidaurri llega a altillo con intención
de bu ·car una entre,1sta con el presidente, éste les informa que no
los recibirá, 110 p11ede oír proposicrones de arreglo ni aceptar 111ás q11e la
crmpleta s11111isión a la !ry _ri11 co11dicio11es de 11i11g1ma clase.
El cinco de marzo expide un decreto declarando a Vidaurri
traidor, por convocar a los habitantes a someterse a un espurio
-gobierno extranjero.
El día último de marzo Juárez escribe al presidente murucipal de
anta Catarina, Pedro Ayala:
J altillo. 11101z.o 3 I de 1864
Sr. Presidente del qytmfaflnento de Santa Cntarino
Mi!J .reiior 111ío, s11plico a 11sted qtJe tmga la hondad de ver alse,ior mm para q11e
éste me facilite alq;a111ie11to mañana por la noche, q11e estaré en ese p11nto con ,nis
lllltJistros para ir a AJ011ttrro· pasado IJ/11110110.
S&lt;5' de UD. /ifento seg11ro sen,idor q. b. s. 111.
BenitojNárez

Ese mtsmo día Guillermo Prieto escribe al encargado de la posta
de esa población para pedirle haga los arreglo necesanos para su
llegada:

171

�11 •

/:/preside11trordma e/o,•ancr de ritli mil /J()m/m,· hilda fontenry_, elgobmld1!t1r
ffl11 sól1J dispo11l' de 2500 ifertit-os. El d".r de ,1bril f 'ido11m en m11,p,11lM de
/11/ián Qmi7J?,a, ln!Je h,ma Texas a tratis de Piedras '\.eg,ras. Acepta k1 itm"tación
rle Rt1Zf1Ínr para 11111r.re al 111,perio de Ma:1.1i11ilia1Jo.
0011 Rmiln. /}[Jjn 1:/ mid111J11 di' las tropas tJ! 111,mdo del gemral ,\h~11el I rt'grrte
1/eg,1 ,, /4, d11tk1d ti /rt'.r de ,1/JJil dt 186.J. Sr 111.rtalt1 en el /&gt;olaczo flt: Cobürno,
lo derltira l'a/01-Ío l arional, pero ltl.í rarrelas ro11 los t1rd11t'fJJ 1Mrio11t1le.r han
tjltrdado m \a/tri/o ,1/ 111a11do tld gmeral. 21

on poco má. de cuntm meses los yu d pre ídem' p rmanece
en M, mterrey donde recibe una carta del emperador Maximiliano
inviLfodolo a participar en u gobierno, la re pue ta de juárez:
i\Jonterrry, '11et'O Lró11
/ de 11M,zp I864
B r d,ulo d ho111hrr. Sttio1; ak1rf1T" /ns derechor q¡enos, 1,¡,oder,.1m dt Sll.í birneI,
t1lmtar (t111fra lt1 1•ida de los q11c de/it'lldtt1 rt1 11acim1alidad. ha,, r dt m.r 1ir111,/eJ
11n mn1m_y d, lo.r ,,idos 1111a t'lrllfd; pi ro h,9· 111u1 ros,1 q11c utti ¡i,em tftl llk,m«
de la pem·rsidad •es elj1llo fmllt'11do de la huloria.
Ella 11os;11zg,mí
o.r]ll{írtz 22

Durante su e tancia en Momerre\ es notcma su encillez. Pa ·ca
en las noches por la Plaza llamadn en ac.¡ud t.:ntonce, d Arma.,
hO\ Zaragoza, nombre c n la yue el prop10 Juárez la bauriza. En
oca 1one deambula acompanado por us minisrros, en orra , solo.
El pueblo e acerca a saludarlo )' a hablar con él.
Ha,· una anécdota donde ·1., cuenta que una persona de aspecto
humiltJe se aproxima: se,lor J&gt;rr...ri/4.,,,te, lo i11¡porl1mo so/amenk p{]ra e.rmdJ&lt;rr
s11 m·.z1]11,irr-z di.et&gt;: 11,i tYI"{ es tomfl C11a/q11itr otra. &lt;lllllt¡11e a l'e«.r 110 .re h• q11Ü:'f'I!
esmthflr. El inciJente e. mu) conocido y comentado en la ciudad.
Don Benito acostumbra llq,rar por la noche a la Catedral, t.:. pera
al cura Marbráin quien ale a platicar con él. t.: afirma que durante
:imacho Ct:rvanlt:S.. 1{e ,rtcns1a. l sl re.rf,111rc1do11 d, l,1 \obmmia ye/ f· rt,ulo N,morw1.
J11c1nz U11a I u,011 lt111m111t,·. ruvt:rs1tlad Aumnoma dt: uc,•o l..eon. b1ccntc:nano
dd natalicio Je Bc,uto Ju;irez, f:uz1 ,, 211116.
12 Cnrre;:spondcnoa O licia l. rch1vo Gt:nc.:ral de la, 1ación. Volt n,-p.4.
•1

172

. u e,;tancia asiste a uno. ejerc1c10 e pirituak
El_ uno de ~gosto Julián uiro~ e cribe a Juáflz diciendo que.': se
Ge,m'd! de la H.ep,íblira. El prt:s1deott: decide olvidar
la Jesobeclicncia del militar y aprovechar su.-. LrYicios. Pronto ve
que su arrepentimiento no es real y olo bu ca alacar la ciudad.
Juárcz había desi rnado a su amigo don Januel z. Gómez
gobernador ~el e tado, éste, e e quinct.: de agosto p rCJbe ne go
para el pre. tdl.'ntt:. L . u plica salga dc la ciudad dt' inmediato
Quiroga e taba en an Jcronimo desde b nuc.·ve &lt;le fa mañana:
Don Bernto le exprcs:1 que ) a ha fija&lt;lo con antenoridaJ la hora de
,u par_ttda, perc aJ percatarse yue a la una d la larde había jinete
recomendo la calles, hacia l.t do., Juárcz se da cuenta dd rt'al
~ligm que cnfrenra. :\ntl.' el temor a que fa .imaciún se complique,
)ª • e e cuchan balazos en las afuera , abane.lona lonrerrev a Ja.
tn.:s de.: la tarde.
·
s0111eh11 al GolJ1en10

Quiro~ lo per 1gue, trata de alcanzarlo, el presidente pernocta
tn_ anta Catanna de ·de donde había pensado dirigirse a altillo,
mas una oportuna cana del general , 'egrete le a&lt;l\·iertL dd pdrgro.
'u/tillo, ,¡goslo / 6 di 186-1.
Prt•Jidmte d,• la Repríhlic,1 do11 Re111to J11Jr1'Z:
M11-,, se,ior IIJÍO)' q11eridfl m111p,1dn:
l)c.rp11is de. todos lo.r illm111.r q11e /; to111ado, 111t' he µm1,1d1ilo dt q11 d """lflO
q11t· se pr11s,1ha es w/ra11sitahlr ¡,,tm carmo/t'.f J /n11e. por el llllll t'Jtndo m
11/(' se r11mwtm11, no q11edd11dost r,1 o/ro cm111i10 q11e l ,¡11t• 1·a d. la Rmco11ada
f&gt;or Perq11nit1 a ,\ lo11cltm,. Si, ,·.r ro111t11ie1111' q11e l lslt'd 110 p11se de la Rillro1túda
Y 1/Jf parect• q,,e lo.r mcrpos q/((~1i1·11i&gt;11 fil 111t1rrha Jt qttl'dm &lt;1hi 111is1110 p,m,
lo111ar el ramino mdirado. l!t•1ado el raso.
Cm1.rfn·ese 11s1ed h11mo ro1110 In derm .r1, m//Jp(ld,e , a111igo tf/erl"osí..r,i11o q. h. r.
ti/

"'Migud

1

cgrcte. n

Ante tal información Juán:7. opta por ir hacia d Paso Jd

hoy ciudad Juá.rez, :hihuahua.
ll

·:unacho C ·n·amcs. /bid.

173

orce,

,

�J1

El dos &lt;le agosto, doña 11argarita en compañia de sus hijos y
bajo el cuidado de su yerno Pedro Santacilia, se dirige a Matamoros
donde se embarca hacia uevo Orleáns con intención de llegar a
ueva York por ferrocarril. Ya en esa ciudad la recibe en la estación
don Matías Romero, oa."&lt;aqueño, amigo personal de Juárez -lo acompáñó
dUL"'111te su viaje a Veracruz-, y el Secretario &lt;le la Embajada de México.
Instalan a la familia en una casa modesta en los suburbios, según
instrucciones dadas con anteriondad por don Benito.
Estados Unidos se encuentra en guerra, la de Secesión, por ello
es mu\ difícil la vi.da cliaria en ueva York, a grado cal que ese
invier~o, uno de los más crudos, no hay leña para calentar las casas.
Pedro Santacilia, al ver enfermo a José María, el egrito como
cariñosamente lo llama su padre, trata de producir calor quemando
los muebles, sin embargo no es suficiente, fallece el ocho de
diciembre de 1%5. Cuatro meses más tarde también muere José
Antonio. Doña \Iargarita se niega a que us hijos descansen en tierra
extranjera, a pesar de la prohibición e:-.istente, se dice que logra
sean embalsamados, ) a su regreso a la patria, los trae con la familia
para ser enterraJos en la ciudad de f éxico, no hay constancia al
respecto.
Durante esos años, la familia estuvo al cuidado de Pedro
Santacilia. Lo primero que encargó don Benito a su yerno fue que
sus hijo estudiaran en escuelas trucas. Le s1¡plico a Usted, le pide,
los ponga b~efo la direccion de ning!Í11 ;es111ta ni de ningún sectario de alg1111a
religión, q11e apreJJdan a .filosofar, a i11nstigar para qne en su trá11sito por
este ,mmdo tengan por guía la ,,errfad. 24
Doña Margarita escribe a Juárez: soy ltltlJ desgradada .... me delm
aborrc,:er y con razón ... t1/g1mas vetes 110 te estribo porq11e 110 sé de que hablarte,
en mi cabeza no tet{~º más que a mis h9os q11e perd4 pensar en otra cosa es
i!lposible. 25

"º

En marzo dieciséis de 1866, se comunica con su esposo:

1\!J estimado viefo ... Dios 111e de vida para t'Olrerte a ver. Yt1 no volveré Otener
g11.rt~ t11111ca, sqy n119 desgraciaday sólo /e,¡dré tranquilidad tt1ando llegue a estar
(0IJ/tg0.

El veintiséis de marzo de 1866, doña Margarita, en su calidad de
esposa del Presidente de México, es invitada de honor a la Casa
Blan~a en Washington en una recepción dada por Andrew Johnson,
Presidente de los Estados Unidos. El general Ulises Grant ofrece
un baile en su honor. E1 secretario de Estado William Sewar, en un
almuerzo también en honor a doña Margarita dice en su discurso:

• Tengo la convicción de q11e antes que tennitJe este año, habrán tenido los
Jr_anrese..r q11e salir de la Reptíbh'ca Me&gt;.ica11a. Ese tri1111Jo senara, al ,nir,,,o
tre,1rpo q11e volJJerd la 11ació11 mexic1ma s11 libertad, le volverán a v11estro
crm,zón la lranq,lilidad)' el bimeslar q11e so,Táis_y que merecéisy yo os aseg"ro,
tmgo lo com,icció11 de ello, q11e ese t,i11'!.fo está !tgano. 26

"º

Las familias Juárez í\Iaza y Samacilia Juárez permanecen en
Est~do Un.idos hasta 1867. Tras el triunfo de la República el
gobi_erno norteamericano les ofrece el transporte, no pueden
desairarlos a pesar que doña Margarita no es afecta a recibir favores
de las autoridades de Estados Unidos. Así, el diecisiete de julio de
186'"' arriban a Veracruz a bordo del barco Wildness.

Muerte de doña Margarita y de don B enito
Al triunfo de la República regresa don Benito de nuevo a la
Prestdencia. donde, hombre de familia, se establece con su esposa
e hi¡as solteras en el Palacio acional.
Diariamente el presidente se levanta a fas siete de la mañana se
baña con agua fría, y mientras lo afeita su barbero platica ampliame~te
conéiD hí
·,
e a contrnua con el desayuno, y de inmedjato atiende
hasta las eis de la tarde, los asuntos de Estado.
esa hora manda por el carruaje, y juntamente con su esposa, y

2~

Fecfomción t-. lexicana lbid.
Gt.!oc:ral di: la Ñaaón. Corn:sponclencta Particular Voll exp. 28.

25 1 \rchivo

174

-----ll,

Peaódico Ctm1/Jio de /i.,Jirhoamlf, ocho de 1ulio 2006.

175

�! .,.,

1,

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mn;;

en ocasiones con sus hijas, sale a pasear por Buca.reli. Más tarde,
sin guardias y sin escoltas se dirigen a la Alameda, pero doña
Margarita, prudente, siempre lleva en su bolso una pequeña pistoJa.
De ahí, en ocasiones, visitan el "Café La Concordia", donde se
.reúnen los enemigo de Juárez, sin embargo, el presidente les saluda
muy cortésmente y tras beber cada uno de ellos un "pocillo de
chocolate", caminan hacia el Palacio.
La señora Margarita desde 1867 padece un cáncer, el dos de
enero de 187 l -siendo don Benito presidente-, a los cuarenta y cuatro
años, en la calle de Puente Levadizo no. 4 en el barrio de San Cosme,
a .bs cuatro treinta y cinco de la tarde, después de una penosa agonía
de varias semanas, fallece.
Días antes de morir le dice al compañero de su vida: "Pobre viqo,
no 11Je sobrevivirás ,mecho tie11,po". Proféticas palabras.
u esposo coloca sus restos en un féretro que él había pagado,
no la nación, anonadado, se desploma en un sillón.
1vliles de personas se congregan en las calles por donde pasa el
cortejo fúnebre hacia el Panteón de San Fernando.
Dieciséis meses más tarde se encuentra el presidente en Palacio
acional con sus guardias, se le aproximan 20 huérfanos a quienes
sostenia personalmente, les entrega un peso a cada uno, charla con
ellos media hora, de pronto un chiquillo de seis año. se abraza a sus
rodillas, Juárez palidece, se lleva la mano al cota?.Ón y se deja caer
sobre Ja mesa frente a él
Se recupera, no presta atención al desmayo. Poco después otra
opresión en el corazón, sudando se recuesta en su lecho pero por
cuestiones de estado que requieren u inmediata atención, se levanta
a atender a diversos ministros, hasta que un nuevo ataque lo obliga
a llamar a sus médicos, Ignacio Alvarado y Gabino Barreda, quienes
de acuerdo a la costumbre de la época, le aplican en el pecho un
paño empapado en agua hirviendo.
Don Benito le dice al doctor Alvarado que se encontraba a su lado:
nie está usted q11elllando. Es i11tencional, le responde. El médico continúa
durante dos horas a su lado e cuchándolo hablar de su niñez.
Tres horas más tarde un nuevo ataque y un nuevo paño hírviente.

Sin embargo, Juárez el hombre alegre, dado a la música y al baile,
algunos meses después de la muerte de su esposa, precisamente en
un baile conoce en Ixmiquilpan Hidalgo a doña Lugarda Ramos
con quien tiene amores. De esa unión nace a los 5 meses de su
muerte Graciana Ausencia Juárez, hija póstuma de don Benito.
En la ciudad de México, en 195 l muere doña Graciana, recibe

176

177

Tras doce horas, Juárez se levanta de su cama para atender
inaplazables asuntos de estado, da instrucciones para el día siguiente.
AJ despedirse del general a quien atiende, se recuesta., se cubre
la cara con la sábana, cinco horas después, a las once tr~inra de la
noche, se reúne con su amada Margarita y sus hijos falleci os.
Hay varias versiones sobre la muerte de don Benito. Que tal vez
fue envenenado por Olivera Pozo, quien fuera dama de compañía
de Carlora y novia de un oficial guardia del emperador I\,fa.ximiliano
que muere en Querétaro. Olivera se convierte en bandida, organiza
una banda, guerrillera la Carimbada, moribunda, se dice, confiesa
ante un obispo haber envenenado a Juárez con una hierba llamada
veintiunilla, que mata exactamente 21 días después de haber sido
ingerida.
Otra versión: que fue envenenado pero con plomo, el cual bebe
en mínimas cantidades durante mucho tiempo, o que su libros
fueron impregnados con el veneno, al mojar el dedo en la boca para
pasar las páginas, se va envenenando poco a poco.
Explicaciones poco creíbles.
Parecería poco probable que con tantas preocupaciones para
gobernar, se ocupara también de verificar como y cuanto se gastaba
en la economía doméstica del Palacio.
Poco antes de morir, en junio dieciséis de 1872, en la
correspondencia privada aparece una nota donde lleva la lista de lo
que se sirvió ese día para la comida:
Vinos de B11rdeo.ryjerez. Pulque. Sopo de tallarines, huevos fitos, tlrroz COJJ
salsa picante de chi/ipiq1li11, (sic) bistek, fiijolc.r po.rtrc, cefé.ypor la noche, desp1iés
de las siete, ro111pope.

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honores en el Congreso de la Unión, es sepultada en el Panteón &lt;le
Do1ore · en el lote de los Defensores de la República.r
Esta señora, platicaba y conservaba
retrato de alguien a t1uien
llamaba "sobrino", hijo, decía, de una dama del norte de la república
quien conoció a Juárez cuando anduvo peregrinando. El hombre
era, en 1950, un alto oficial &lt;lel ejército mexicano.
Habría que ver los archivos militare , pero dudo lleva e el
apelativo de Juárez. D er ci rto c1ue existió ese hijo, sería difícil
que la madre se hubiera atrevido a poner en el Acta de Registro, el
nombre de Benito Juárez como padre, en ese momento era el
presidente de la República. 28
Tereso, el hijo de Rosa Chagoya, es comandante de Batallón en
la Guerra de Reforma. Continúa con su carrera militar como defensor
de la República durante L1 interce ión francesa. En una carta que
escribe c1 teniente Refugio ÁJvarez al presidente Juárez en 1864, le
informa que su lujo ha sido hecho prisionero en la batalla de an
Lui,, Ja cual tuvo lugar en 1863 ) ahí muere.
Juá.rez, hombre de estado político, reconocido, vilipendiado, hombre
de familia, ) como todos los seres humanos, con debilidades.
Es masón reconocido, liberal, antidencal, pero no anticristiano sus
hijos i-eciben la, aguas bautismales y contraen matrimonios religiosos.
Cada domingo cuando como presidente habita en el Palacio
acional, sale cerca del medio día, cruza el zócalo y llega a la
Catedral para escuchar la misa de doce.
u hijo José ,\ntonio y u rueta faría Juana Dolores, son
bautizados en .Monterrey por el cura Rafael de la Garza Sepúlveda
en el Palacio de Gobierno, el veintitrés de julio de 1864.

w,

.

Los genes y la angre de los Juárez Maza
fanuela la primogénita., la llaman 7ela. ace en 1844, contrae
matrimonio con el cubano Pedro Prida Santacilia, compañero de don
Benito durante el exilio en
r&gt;

ueva Orleán Juárez, a su regreso a 1éxico

Piño ando,·al.Jorge. )11árez el Discrdo. Historia P,uümal de/A111or e11 A111éric,1. El

Libro Español, México. D.E (sm focha).
211 Fe&lt;leracion, l bule111.

178

I

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I/ •

. 1

lo atrae. .Más tarde se convierte en su secretario particular además del
yerno favorito. El presidente acostumbra llamarlo anta, o hijo.
Felicitas, Fe/;, llega en 1845. Casa con Delfín Sánchez Ramos,
un joven español que al paso del tiempo, ya avecindado en :tvféxico,
se convierte en uno de los hombres más ricos del país, gracias al
apoyo de don Porfirio Díaz quien le otorgó facilidades para comprar
grandes extensiones de terreno, concesiones de ferrocarriles e
mgenios azucareros entre otros muchos negocio .

En l 848 durante la ocupación de 1a ciudad de México por los
invasores norteamericanos y don Benito Juárez gobernador de su
entidad, arriba a1 hogar de Ja pareja una nueva hija, 1fargarita
Eustaquia, 1.\1argara. Casa en tres ocasiones: primero con el español
Pedro Contreras, el segundo esposo lleva el apelativo fendiola y el
últllno se apellida Plancarte. -o he podido encontrar sus nombres
de pila,}' aparentemente son lo. únicos nietos de los Juárez-Maza
que no son actualmente, famo os ni reconocidos.

En 1849 nace Guadalupe y durante la epidemia de cólera en
1850, faUece.
Soledad Chofe, arriba en 1850? contrae mati-inionio con el italiano
Ignac10 M. Luchichí.
Amada, la hija favonta na.ce en 1851. De ella se decía, que tan
ólo e doi-mía en brazo de u padre, muere en 1853.
En 1852 Benito, Beno, el único varón que llega a la edad adulta,
amplia la familia. Desposa a la francesa Maáa Kleiran, no tienen
descendencia, el apellido Juárez desaparece.
Las gemelas faría Josefa, Chepa y Maria de Jesús, Ch11cha, arriban
en l 854. La primera contrae marrimonio con su prirno hermano
Manuel Dublán Maza. María de Jesús, con el hermano de su cuñado,
el aristócrata español natural de Cantabria, Jo é Sá.nchez Ramo .
..:\ su regreso del desllerro nace en 1856, su hijo favorito José
María, El 1 egrito, qmen fallece en ueva York el año de 1864
durante el destierro de doña Iargarita.
En 1860 siendo pi-esidente con la sede de gobierno n Veracruz,
nace Gerónima Francisca, muere en 1862. De ella se afu-ma, es 1a primera
en poseer un acta del Registro CiviL sin embargo, hay un error, en

179

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1

Allende uevo León existe un Acta de acimiento de 1859.
En 1864 durante el gobierno itinerante, nace en Monterrey su últ:1mo
hijo,José Antonio, Toñito, donde es bautizado. Muere en 1865 en ueva
York. Se conservan en la ciudad de Monterrey las actas, a pesar de ello,
San Luis Poto í y altillo se disputan el lugar de nacimiento.
on varios cientos los descendientes de la pareja, pero sólo algunos
de ellos conservan el apelativo como Sánchez Juá.rez, posiblemeote
hasta los tataranietos, pues debido a las Leyes de Reforma que decreta
don Benito, el apellido paterno ocupa el primer lugar y se convierte en
nombre de familia, por lo cual debe ser utilizado por los descendientes,
en ranto el materno, al ocupar el segundo lugar, se pierde a partir de la
tercera generación, a menos que, como lo hicieron los nietos de los
Sánchez Juárez, lo utilicen como doble apelativo, por ello lograron
conservarlo durante algún tiempo, pero, su bisnieta, ]\.fa.ría de Jesús
ánchez de Mayrl, en las actas de nacimiento de sus nietos, ya no aparece
el Juárez, sin embargo, Delfín ánchez Juárez, también tataranieto, lo
conserva, al menos públicamente.
La angre &lt;le los Juárez- laza, ya se encuentra en seis generaciones en especial en la Ciudad y el estado de México; en Puebla·
Veracruz; hihuahua, y uevo León.
Algunos de sus nietos son muy reconocidos, en u tiempo forman
parte de la gran sociedad mexicana. En un periódico publicado en del
siglo XIX, L, Patria llt1Strada, se reseña., el veinte de octubre de 1890 la
boda de Carmen Sánchez Juárez, hija de José Sánchez Ramos \' María
de Jesús Juárez rvtaza y nieta de los Juárez-Maza., con don Javier Algara.
La Lista de regalos que recibe e pecialmente Carmen, es
impresionante. na pulsera de zafiro y brillantes de doña Ana faría
Cervantes de Algara, ¿acaso su suegra?
De Delfín Sánchez Juárez, su primo, quien ya utiliza el apellido
doble, un jueg de ciento diez piezas de cubiertos de plata oxidada,
el vestido que usa en la ceremonia., otros tres más con sus respectivos
sombreros y sombrillas.
De Felicitas Juárez de Sánchez, su tía, una pulsera de oro y un
grueso solitario.
Los marque 'es de Comillas le regalan un collar diadema con roás

180

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de cien brillantes, se estima su valor, afuma el periódico, en más de
quince mil pesos.
La lista continúa con una enorme e impresionante cantidad de
regalos muy valio os, pero no aparecen los hijos de Margarita el
eñor Mendiola ni lo del eño.r Contrer-as.

r

¿Qué hubiera pensado su abuelo, el austero } republicano Benito
Juárez de baber \rjvido?
Ramón Prida antacilia, único nicro que utiliza el primer apelativo
de su padre juncamente con el segundo, olvidando el materno J uárez,
es en 1894 di.rector del Penóclico El r.:niversa/. En 1904 publica un
libro sobre su ilustre abuelo, Siguiendo su vida.

El Faro, periódico de la capital, enlista el uno de agosto de 1898
en un homenaje a don Benito Juárez, a los hijos, yerno , nieto y
bisnieto que se encontraban presentes:
·
Sus hijos Benito Juárez faza, Manuela Juárcz de antacilia,
reticitas Juárez de Sánchez, Iaría de Jesú Juárez de Sánchez,
Soledad Juárez de Luchichí, Josefa Juárez de Dublán y Margarita
Juárcz. demás su yernos Pedro amacilia, Delfín y Jose Sánchez.
Los nieto Delfín, José, María Cristina ánchez de Corona y
Carmtn Sánchez de Algara. José, el hijo de Delfín y Felicitas desposa
a Blanca Romero.
También asistieron los hijos de Josefa Juáre7. y Manuel Dublán
Manuel, 1sabe~ Maria, larga rita y Josefina.
Estuvieron pre entes, y poco e sabe de ellos, los hijos de
Margama Eustaquia Juárez, t-.fanuel y Guillermo Mendiola Juárez.
Amelia y Manuel Contrera Juáre:i:.
Los Bisnieto Francisco y Javier Obregón Santacilia. Luz la Barca
Santacilia, Delfín Sánchez Algara y Ramón Prida y antacilia, que
conserva ambos apellidos.
Otros descendientes tataranietos: Delfín ánchez Juárez Lazo,
Juan Ignacio y Pablo Sánchez Juárez, este último diputado federal
por el estado de Chihuahua en 1945.
Sio el apelativo Juárez: Isabel Ovañano Burch, Leonardo Obregón
Santacilia, hijo del arquitecto Carlos quien terminó 1a construcción
del .Monumento a la Revolución de la ciudad de México, Irma

181

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Terra~a, Karina y Carlos Obregón.
Como 9uinta generación André , Carmen y, Pablo ánchez
Juárez.
Lo yernos de &lt;lon Benito, Delfín y Jo. é, tuvieron importantes
cometidos a fines del siglo XIX principios del XX.
Delfín es encargado en l 8"'0, posiblemente por instrucciones de
. u , uegro el entonces presidente Juárez, &lt;le ge, tionar a tra,·és de la
Embajada de España, la reanudación de rebi.c1ones con Francia.
En tanto u hermano José, se encuentra en lo. E tado l' nidos
también en mi tón diplomática.
Tas la llegada de don Porfirio Díaz a la presidencia continúa la
buena suerte &lt;le lo· hermano ánchez Ramos. José es quien tramita
los negocios de don Porfirio, y ambos hermano. reciben excelente.
contrato. tanto para la construcción de los ferrocarriles, ingeruos
azucareros ) fábricas de papel.
José abandona el país cuando don Porfirio parte a París, al triunfo
de la revolución. 'e establece en Madrid donde fallece en 1926..!'l
no de us hijos sigue la carrera eclesiástica, es je uita, otro,
alto oficial &lt;lcl ejército e pañol, mientras t¡ue u hija nstina,
colabora con la rema, sin embargo, en 1956, se encontraban vi,1endo
el la ciu&lt;la&lt;l de México.
En l 906 e festeja el centenario del nacimiento de Juárez. En
Monterre1 se colocan placas en la casa del Mirador y en la e quina
donde cStlffo el anáguo Palacio de Gobierno, Escobedo y forelo ,
para dar a conocer los sitio donde se alojó &lt;lon Benito.
Ese mismo año su hijo Benito Juárez Maza estuvo en la ciudad y
recorre alguno murucipios. entre otros, Guadalupe donde asiste a
un evento del CabilJo en homenaje a don Benito, según comenta el
Crorusta de Monterre) don Israel Ca,·azos Garza, quien recuerda
que su padre le contó que él estuvo presente.
Hay anécdotas diversas que narran sus descendiente .
u bisnieto Del fin ánchcz Juárez, afuma haber escuchado a -u
abuela decir que cuando Pedro Prida antacilia, profundamente anti-

r

..,

"?

Canales Ruiz, Jt:sús."\ mculac1ón &lt;ld México lndcpcndieme y Cantaboa''.

H11111a11ilas. 1\ño 35 vol. I\ L\i"'\JL, 2998.

182

clerical, al ir a informar a don Benito su deseo de casar con Manuela
ella le dice a su padre:
'

Q11erc111os.ftm/(Jr t111estro n1a1Timonio. Li rcsp11esta: S,; IJJ~I)' bien, pero, ¿dónde
t•a a ser la ceremonia?, por Stf}lfesto q11e la habrá. O se casan por la iglesia o 11o
se casan. Mi h!Ja no sal.e de aq11í si nopasapor la sac,istía de 1111a igk.ria católica.
Andrés ánchez Juárez, fue revolucionario, una de sus nietas,
María Isabel García Sánchez Juárez plattca que su abuelo le comentó
que en una ocasión ya había sido tomado prisionero, había un retrato
de Juárez en la oficina donde e encontraba, el comandante le dice,
desctibra.re ante el héroe. Responde Andrés, es mi ab11elo. De inmediato
lo dejaron ir.
Carlos Obregón antacilia, bisnieto, hijo de María Santacilia y
Lauro Obregón, y Leonardo, hijo de Carlo , tataranieto de don
Benito, on arquitectos reconocidos por . u talento.
Carlos, termina la construcción del ~fonumento a la Revolución
iniciado por el francés Emilie Bernard a solicin1d de Porfirio Díaz
a su salida del país c¡ueda abandonada la obra hasta 1937, cuando'
Obregón la concluye.
El chozno Leonardo Obregón
bravas en el e ta&lt;lo de México.

antacilia, es ganadero de reses

Delfín ánchez Juárez, bi~nieto, es embajador de México en los
Países Bajos en 1944. En 1956, recibe una condecoración del
Gobierno de Paraguay. La pres a a la charrería lleva su nombre.
El tataranieto, Delfín ánchez Juárez Lazo, presidente del Grupo
Internacional de oluciones Integrales, es embajador de .México ante
el gobierno d erbia y Montenegro en 1961, más tarde en 1966,
embajador en Polonia.
_Durante la década de los setenta, e Jefe de la Delegación Benito
Juarez en el Distrito Federal, } prohibe la presentación en su
Delegación del espectácuJo teatral, Thc boy of the Band, por llevar
desnudos. El presidente Luis Echeverrría, la autoriza. Está
relacionado politicamenLe con Emilio Azcárraga Jean, pres1denLe
del Consejo de Televisa.

183

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'111

En 1985, el gobierno francé le otorga la Orden acional deJ
1érito en Grado de Caballero. Poeta, escritor, autor de vanos libros
sobre charrería, es taJ vez, eJ descendiente de don Benito más
conocido.
Jorge Remo ánchez Juárez, diputado federal por el estado de
Puebla en 1993.

Vinculo con Monterrey
El periodico El Porvemr, el veintidos de dJC1embre de 1940 publica
una nota donde informa que e hospedan en el Hotel olonial dos
nietos de don Beruto, Delfín y i\na áncbez Juárez, hijos de Jo é y

••

\1

JI t n

f.aria de Jesús. A.mban a Monterrey desde ueva York de paso
hacia la ciudad de México, en la crónica se da a conocer que vienen
huyendo de la guerra en Europa.
EJ doce de diciembre de 1959, también eo E/ Porve1111; aparece
una fotografía &lt;le Delfín ánchez J uárez al lado de u espo. a
Mercedes Lazo y el gobernador del e tado Eduardo Livas. El
licenaado Delfín, trabaja en la ecretaría de Turi mo. En 1944, e·
embajador de \féxico ante los Países Bajos.
En un semanario deportivo de la ciudad de México, fu.re Libre,
eJ diecisiete de octubre de 192.., aparece en una fotografía en un
juego de tenis, la bisnieta de la pareja Juárez-Maza, faría de Jesú
anchez Juárez, t1uien ocupa el lugar noventa y cinco en el árbol
genealógico de don Beruto, de ella provi nen los genes de Juárez
que se encuentran en Monterrey.
e d posa con un ingeruero austuaco nacionalizado mexicano,
1'.arl Mayrl, al casarse con extranjero pierde su nacionalidad. En la
década de los setenta en una entn:vi ta que Je hac el periódico bl
Porvenir n su casa en la colorua Fuentes del Valle, cuenta: yo era

(

'

11

Regi tro Civil para que se le reconociera.
La pareja tiene dos hijos, José Antonio y Carlos hanci co Mayrl
ánchez. A la fecha ambo son bisabuelos, por tanto habita en fomerrer
una exta generación con la angre y los genes de los Juárez-I\.faza.
José Antonio contrae matrimoruo con Beatriz Sada el treinta de
abril de 1960 en el templo de Lour&lt;les, la recepción l lleva a cabo
en el Ca 100 fonterrey. Su bija Crisana hace su primera comunión
el &lt;lieci iete d mayo de 1970 en el convento Villa de la Paz.
Rodrigo 1ayr1 ada, hijo de la pareja, casa con Rebeca Guevara
García en marzo del 2003 en an Luis Gonzaga.
Carlos Francisco, el segundo hijo nace en 1946, de posa a oledad
Eugenia Westrup VillarreaJ el veinuocho de mayo de 1971. De la
pareJa al meno. conocemos una hija, Karla ofía quien nace el ei

de abril de 1974.
l\fucho son los descendientes &lt;le don Bentto Juárc.::z, no todo
eUo on reconocidos, tal vez alguno ni t.an siquiera conozcan de
quten descienden. Posiblemente Juárez jamás imaginó al promulgar
la l.ev del Registro h'il, que su apellido d sparecería en vista de
que tan sólo el apelativo paterno prevalece a través &lt;le las
generaciones de acuerdo a e a ley.
En otro , países del mundo, en E. paña por e1empJo, al Uegar a la
mayoría de e&lt;lad, la persona puede elegir, por eqmc.lad de género,
dicen, entre el apela1wo paterno o materno.
Aún en otras naciones, como en Brasil, el materno ocupa eJ primer
lugar. En los Estados Unidos, d apellido de la madre, c.¡ueda como
nombre intermedio, Franklin Delano Roos, elt, Gcorgc ~ . Bush,
Joha f ciztgerald Kennedy.
.

do apellido reunidos, aun los conserva en su matrimonio, pero a
la fecha, ya no aparece el Juárez, requeriría hacer un juicio ante el

Beniro Pablo Juárez García, nació en un pueblo alejado de la
avihzación, en cuna muy humilde, sin ninguna ventaja, sin embargo
logró no tan olo educarse y llegar a ser el prcsídente de la ación,
ino aún más a ser reconocido como un estadista de estatura mundial.
Quizá el haber sufrido en carne propia la marginac1on de Ja época,
lo Jnspiró para luchar contra, como él m1smo lo dijo, lo beneficio.
de la clases privilegiadas, y abrir, a qwenes nada tenían, las posibilidades de educación r cultura.

184

5

n,e.Yicana de nari1me11to, al casa,we co11 él pasé a ser amtriam. Tuve q11e
correr nmchos tra111Ítes para rec11perar flli 1Jac1011alidad. Cosas de nuestras
lryes q11c ya han cambiando.
'ace en la ciuJad de México en 1908, en su acta aparece con lo.

..

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J '

�Nuevo León, problemas estructurales
del nuevo tipo de estado
pos-independiente a mediados del
siglo XIX*

•··

José Reséndiz Balderas

**

Introducción

EL NORTE DF MF.XIco SE DJFERE 'OA (una de tanta desemejanzas) del
resto del país por no haber sido escenario de culturas indígenas
avanzadas. 1 o cuenta, por Jo canto, con la huella perenne dejada
por pobladores precolombino , como los toltecas, mixtecos, mayas,
aztecas y zapotecas. El indio del norte era fundamentalmente
nómada: vivía de la caza, la pesca y la recolección cuando la actual
región norteña fue objeto de la colonización española. u carácter
errante no favoreció el desarrollo de u tipo de propiedad comunal
en la que el indio se sintiese propietario de la tierra, en cuanto
miembro de la comunidad que cumplía con las obligaciones de toda
clase que ésta le imponía.
La ausencia de enraizamiento a la tierra en estos lares, tampoco
estunuló la formación de tradiciones y costumbres que incidieran

" Traba10 de ingreso a la Sociedad Nuevoleoncsa de Hi toria, Geografia y
Estadística. 6 de noviembre del 2008.
"'* Universidad Autonoma de Nuevo León.

187

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"lflT! ,

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en la población futura, ni motivó la formación de una vida social
cohesionada. En suma, no accionó la integración de pueblos
indígenas generadores de cultura trascendentes en la posteridad
porque:

Río Bravo ... Debido al despojo de su tierras, hecho que
experimentaba al ser obligados a abandonarlas, lo indios e
comportan atacando continuamente a la poblaciones que se van
estableciendo y cumpliendo a la vez el papel de frontera". 2

" ... sin las tierras de comunidad no se puede ni siguiera imaginar la
célula básica de la sociedad indígena: el pueblo de indjo , porque
como dice José Miranda, en estos diminutos cuerpos politic~s, el
conjunto y cada miembro se mtegran profundamente con la aerra,
y de dicha integración derivarán su personalidad y su función. El
pueblo de indios era, pues, la tierra: ella era ~l ~d~en~o- que
mantenía a la comunidad y sobre ella reposaba la tarn.ilia y el 111div1duo.
Por eso, mientras los pueblos conservaron la tierra, mantuVieron su
liltegridad como pueblos, su cohesión social y hasta su tradicione
y costum b res ... »I

La gran mayoría de dichas poblaciones tienen en el indio rebelde
a uno de us principales enemigos; a una de la causas fundamentales
que obstaculizan el logro de la tranquilidad que exige la conversión
de estas tierras en importantes centros de producción. Tal es el caso,
de Linares que desde u fundación padece el acoso con tante de los
indios expulsados de esa zona.
En otras ocasiones las poblaciones desaparece□ por completo.
Esta suerte la corrió, entre otra, muchas, Real de alinas. En 1670
se dispuso que sus habitantes abandonaran dicho lugar ante las
incontenibles depredaciones indígenas.3
Es necesario remarcar que el comportamiento de los indios
rebeldes fue una re puesta a la acción que los victimó, con 1a pérdida
de las aguas y tierras que constituían . u hábitat, no e! estigma de
"bárbaro."

En estas condiciones, la colonización española no se manifiesta
en una desintegración violenta de la tierra comunal ni de valores
tradicionales sustentados en ella: simplemente porque no existían.
al menos para el caso de uevo León.
.
Tampoco se materializa en la integración indígena al s1~~ema
político económico español, ino más bien en la expuls1on. 0
aniquilamiento acelerado de la mayoría de dicha raza. En el me¡or
de los casos fueron obligados a vivir én lugares desérticos o en las
partes altas de las montaru.s, condenados a la eutanasia. Estos indios
posteriormente habrían de formar parte de las tribu que de manera
sistemática arrasaban lo poblados norteños.
"El problema de la tribus invasoras se gesta a partir de medi.a~?s
del siglo XVI cuando los españoles comienzan a colon.izar la region
norte de México. Esca política colonizadora tuvo como una de sus
consecuencias la expuJ ión de la mayoría de las tribus indígena. que
habitaban dicha región, las que son obligadas a replegarse más al
norte hasta una distancia considerable de la margen izquierda del

Ivlientras la población aborigen experimentaba un proceso de
rapiña de todo cuanto constituía su medio de subsistencia, los
protegidos por el poder \ irreinal se convertían en dueño de dichos
bienes materiales. El México "bárbaro,', el de los Chichimecas, se
transformaba en propiedad de poderosos ganaderos y ricos nuneros
"I' de toda clase de hombres favorecidos y mimados por los
detentadores del poder político. Pero también con ello daba
principio la lucha, entre los nuevos propietarios, por el control del
agua} de la cierra.

José Resénd.iz Balderas, "T ,a política de Vidaurn y 1a Expulc;íón de las tribus
\ornadas en el oroe te Je México", res.is presentada con opción al título de
licenciado en Historia, Facultad Je Filosofía y Letras de 1a Universidad Autónoma
de Nuevo León, 1983, p. 3.

Enrique Florescano, Origen)' desarrollo de In, prohleT11as agrarios de México. 15001821, féxico,ERA, 1976,p.119.

Archivo General del Estado de . uevo León (AGENL), Límites, ;\Iercede y
Fundaciones, caja 2/ 29.

188

189

1

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Nuevo león, problemas estructuraJes del nuevo tipo de estado
pos-independiente a mediados del siglo XIX

..

11

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La regulación del uso del agua y de la tierra es uno de los problemas
estructurales apremiantes que los gobiernos pos-independientes del
Estado de r uevo León han de enfrentar con la intención de
convertir la propiedad a un tipo que responda a un criterio de
pensamiento liberal, que veía en la privatización de la tierra y del
agua la forma má ad hoc con los cambios experimentados por la
sociedad. En este orden de jdeas resulta lógica la meruda de parcelar
las tierras de las comunidades indígenas bajo la justificación de acabar
para siempre con los abusos y arbitrariedades de sus protectores.
También lo gobiernos pos-independientes canalizaron sus
esfuerzos a la conformación de una plataforma estructuraJ sobre la
que se establecieran las bases orgaoizatiYa que habrán de regir la
vida institucional de uevó León.
En relación al problema del agua y de la tierra, desde el inicio de
la colonización se generó la forma de 1a apropiación y control sobre
dichos recursos naturales. Se realfaó de manera muJ similar a como
se dio en otros lugares donde los españoles se fueron estableciendo.
Al fundarse una villa o ciudad, el agua y la tierra eran parte
consustancial de su nacimiento desarrollo. El ordenamiento &lt;le
dichos elementos naturales, era facultad de la villa o la ciudad,
supeditadas en últitna instancia a las disposiciones, orientaciones y
deternúnaciones del Estado.
Así, de acuerdo con las leyes se entregaban a los fundadores, en
calidad de propiedad, tierra para solar y sembradío a cambio de una
pensión que el beneficiario 4 debía entregar_ A imismo se señalaban
las tierras de propios y ejidos, propiedad de la villa o ciudad; también
se especificaban las dehesas que sen•ían de pasto común para el
ganado del vecindario.
Las tierras de propios eran clirectamenre controladas por el

r

' Las leye. que servían de norma en esta mate na son las t 3 y 14 de libro cuarto.
ritulo séptimo de la reaopilación nombrada de Jndias. Ver AGEl\TL, Memorias de

gobernadores, 182,.,.

l'ttf/J

Cabildo. Solían utilizarse para construir los edificios y demás
construcciones necesarias para e] desempeño de las funciones
mun.icipale~. También se rentaban con el Ílll de obtener ingresos
que se destJ.naban al fondo de propios, del cual se obtenían parte de
los gastos inherentes al desempeño de las labores adnunistrativas.
Los ejidos eran tierras de tipo comunal ervían para esparcimiroto
de los vecinos y para que pastasen sus animales sin riesgo de que
causasen daño alguno. Solían comprender la última legua cuadrada
en lo limites de la población, hacia los cuatro puntos cardinales. E~
gran parte, esta última característica los convirtió en motivo de
frecuentes conflictos entre hacien&lt;las y villas u otras inst-ancias
propietarias colinda otes. 5

Paralelamente al tipo de propiedades mencionadas se presenta
la gran propiedad a través de la hacienda: producto de las mercedes
otorgadas a las partidas colonizadoras, a los favoritos o allega.dos a
la estirpe virrejoal o nconár9uica, "a 1a espuma social que formaban
la Vanguardia del avance hacia el norte." 6
f [ay que destacar que en el uevo León pos-independiente
P~tduraron como un derivado de las políticas de colonización
hispana ~s comunidades indíge?as de Purificación, Concepción,
Hualahwses, Santa .María de los Angeles de Río Blanco, San Miguel
de A.guayo y el pueblo de Guadalupe de Monterrey. 7 Esta forma de
or~amzación subsistió hasta 1835, cuando Guadalupe fue
destntegrada y convertida en un conjunto de propiedades inruvidua~~ confor.tne al modelo que regían en la fundaciones españolas.
_ '. AGENL, Condu1dos, caja 47,311 de julio de 1859. Docwnento que consta de 98

paginas donde se relata la evolución del problema de las aguas y las tierras de Linares
desde su fundación hasta 1859.
~ Francoís Cbevalier, La Formación de los Latifundios en Mé..~co, féxico 1976
fCE,p. 191.
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'
- 1\Gfa

L, Memorias de gobernadores, 1826. Las comunidades menaonadas
cmn de indígenas tla,-caltecas en su mayoría: estos 1ndios fueron traídos por los
espanoles para poblar esta región y utilizarlos, a la vez, en sus guerras de conquista.
También las componían algunos otros grupos, como Jos alazapas, en el caso de an

Miguel de Aguayo.
190

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Las cinco restantes habían experimentado ya taJ transformación
antes de la década de los treinta.
Con la parcelación de las comunidades indígenas encontramos
que, a mediados del siglo XIX, la estructura agraria e halla
conformada básicamente por la propjedad de las villas y/ o ciudades,
por un lado, y la de las haciendas, por el otro.
En relación a las acciones administrativas de la dinámica del
Estado de uevo León, pos-independiente se puso especial atención
a la organización de los milicias y al monopolio estatal sobre la
producción y venta del tabaco. La creación de las milicias cívicas es
una disposición federal que el gobierno de José Maria Parás concreta
en noviembre de 1826. Son dos clases de milicias, una permanente
y otra móvil. La primera se integra con 125 plazas; y la segunda se
forma con dos compañías de 100 plazas cada una.
La creación y organización de estas fuerzas armadas es de vital
importancia para una época como la analizada, donde la guerra es
una constante. Ademá , para el Estado de uevo León adquiere
relevancia especial, entre otras cuestiones, por el peligro representado por los frecuentes ataques incügenas. Precisamente, la milicia
permanente se estableció en Punta de Lampazos por er uno de Jos
lugares más atacados por los indios.
Por otra parte, aunque uevo León no era un centro productor
de tabaco, se mantuvieron vigentes, con bastante celo, todas las
reglamentaciones gubernamentales de carácter federal atinentes a
su producción y mercantilizaoón. También se legisló con la mira de
establecer jurídicamente las normas bajo las cuales se orientaran
las relaciones ociales de producción. 8 Se fijaron, así, las primeras

bases sociales por las cuales se regirian los dos agentes principales
de la producción agraria: amos r peones.
Otras dos medidas trascendentales en la evolución institucional
de nevo León son las dictadas por el gobernador Manuel Górnez
de Castro sobre los rubros de extracción de ganado y el registro de
fierros. 9 La primera de las dos leyes ya las babia reglamentado José
íaría Parás, y Gómez de Castro le dio el carácter de ley en marzo
de 1827; en relación a la segunda, se decreta que el regi tro de los
fierros e haga en la Tesorería del Estado, en lugar de la intendencia
de San Luis Potosí, como tradicionalmente ocurría. Estas medidas
son relevantes no ólo porque repre entan fuentes importantes de
captación de recursos para el Estado si no porque impulsan la
creación de dependencia que permite atender con diligencia las
nuevas necesidades de la sociedad local, la que sin duda, se ha vuelto
má compleja, además de estar experimentando la transición de un
gobierno colonial a un gobierno independiente.
La vida política pos-independiente en el Estado de uevo León
emergió matizada por la incertidumbre, producto de las expectativas
que se planteaban después de 300 años de colonización: los esfuerzo
desplegados por la conformación de un nuevo tipo de Estado no se
apartan en lo fundamental de los que el grupo gobernante nacional
realiza. El entimiento nacionalista llllpreso por la dirigencia polít1ca
del país; el e bozo de un pensamiento político libera]; el atisbamiemo
en el lenguaje de los gobernantes hacia el comportamiento de otras
naciones (de maner.a especial de España) y el esfuerzo descollado
en la organización y administración de la Jació11, son lementos
que , obresalen en la política local.
Entre la dinámica de uevo León la de México po indepen-dientes
hay una estrecha identificación de comportarrúentos, ambo están
inmersos en un ambiente político estigmatizado por la lucha que
sostienen los grupos políticos impulsados por el control del poder y
que en la mayoría de las vece se dirime por medio de las armas. Las

r

El gobierno de José Maria Parás decreta el 29 de abril de 1826 un proyecto de
cinco artículos en los cuales e tipifican con claridad los derechos de los sin'ientes y
de los amos. AGENL, Circulares, ca1a 4, 1826. en relación a1 mismo tópico, el
gobernador Joaquín García, el 9 de mayo de 1831, promulgaba un decreto en el que
se establece que los amos a quienes se les muera algún peón o sirviente debiéndoles
cantidad de dinero, no están obligados a pagar el entierro de aquel mozo.
Exceptuándose en estos casos los derechos de fábricas como que están desóoados
e.xclusivamente pai:a los gasto de culto divino( ... ) AGE L, Circulares, caja 9, 1831
-1832.

q El decreto contemplaba que por el registro de fierros e pagaría en adelante seis
pesos en lugar de los veinte que pagaban. Los de escasos recurso pagarán sólo tres
pesos. AGE lL, Circulares, caja 4, decreto 21, 182'7, 18 de febrero.

192

193

8

_,.,
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�fa cione nacionales en puhrna ·&lt;in capitaneada por caudillos (1ue
sobre, ivcn a la guerra de indcpc.:ndcncia 'in:ncc Guerrer ) ~ tcolás
Bravo, por citar algunos). y por gcncrales yue habían luchado al
lado de ]ns n::tli. ta.: Anttlnio Hu tamantc es un ejemplo nítido.
La d&lt; ctrina y d programa de la· tendencias políticas dominante
. e i&lt;lentilican plcnamcmc con d proycctu de nación que ostentan
las logias eso iccsa yorkina, nto c.¡uc en e. t,&gt; tkmpos juegan el
papel &lt;le , crdadero partidos político y a c.1uicnes .e deben las
pnmera. experiencia. dc educación plllitica. 10 J.:1 tendencia c.¡uc e
agrupa en torno al rito e cucé. con. ilkra que la mejor op iún dd
país para enfrentar los problema que plantea la naciente ,•ida
indepcodicnte, es el e 1ahlccimienr&lt; de una República Central donde
el ejércitu y la iglc ia jueguen un mi semejante al yuc de ·c;rnpeñahan
t·n la época de la olonia. La yorkina snstKne con pkna convicción
que la ahern.'ltiva es la realización de una R&lt;.:pública Popular Federal.
cuyo prinupio motor sea la. nbeniní:1 e mdcpcn&lt;lcncia de los c. rndos
yla excirpaci1lt1 &lt;.k to&lt;l&lt;.1 re ·idun colonial: la igk:$ia r el ejército deben
estar subordinado" a las e.·igcncias dd pndcr ci,•il, lo que implica
c.¡uc sus fueru. y privikgio. sL·an n:Jucido: en buena mulida.
Rl'.pt1blica Federal o República Central on las banderas que
1n~molan las :Lonada · militares } las friccione~ dcctoralc~, ·on las
forma. de guhicrno yue va cxpcrimcmando el pai. según la
tendencia: que arriba al poder. l ~mrc c. to &lt;los ripos &lt;le cxpenencia
de gobierno va evolucionando la vida &lt;&gt;q~anizaciva del p:us. El
t rinsito resulta dcma ·iadn costoso debido a 4uc la guerra inte tina
s convierte en la pesadilla dd momento. Con cxccpcii',n de
Guadalupe Victoria, llUl" gohcrní&gt; de 1825 a 182.', nin !l.1110 de lo
pn::-ÍdLntL. lluc le . iguicron ha. ta 1833 terminó su p1.:riudu a
1 ":i h1rn e c..oc(· e ) \'orkmos , ~itan,n :1I pnis con rn, di.,purn: y luchns, no
pucdl' dt cunoct.r. l' qul', .ldcm:í de on muir los pnmc r,l partidos en fa v11l:1
nacron.1.1, con su acción c1.;1blccicnm b ha-..,. J nucstr:1 l'.&lt;lucari, ,n polit1cl., y que,&lt;11
1 t.--a~o (k I st.'gumlo • proporc1on:1wn lo princip11,. de una doctnna de: un
progr;1ma lilxral \ Jt·mocraucn, antcct."&lt;kntc" Je lo'&lt; ick:1lt:. \ phm: dt.· tr;msfor
macu m s ,cial \' poliuc;1 lluc hnhian de cul111in:1r c, 111 cl 1n11nfi, dd partido cid pH'h'Tl
t. n el histi)nco ann I Sú 7." ,\~ustin C.ué C.:ino\ .1 ·, I -11.rtoria \oa,1/ r hronon:rra, 1821f Sl--1, Editorial Trillas, :\té icú. 1&lt;J h, p. , 1-1.

1•1-1

C&lt;Jllsecucncia de lo · golpes m1•¡·ttare c.¡ue pro\·oc-u.I
G,ucn·ero apenas duró
,~ l 1
'
on . us cate a .
un .rno l e os cuatro
d h.
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Bu ·rama me pcrmaneci6 d . 1, I
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quc.:· e 1~111 c1crccr·
os e t.: o. cuam &gt; que 1, .
Manuel címcz Pcdra· a .
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c.: corrcspond1an:
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· e (' puente para l)llC Antonio J · . d
' nna '.k'gt.le ª. ~a prc.-idencia de )¡¡ Rt.:púhli a.
..opez: e ama

_La mes ab1l1dad. traducida en cambios hrusc . 1'
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d1hcult,l obrcmantn 1,1 .• 1.. . . -j
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. ,ca¡a • o.30- 1831,4t.lcno\'lt'lllhrcdc 18 l.

�r

1,

Empero todos los esfuerzos tendientes a proteger las manufacturas
ex.1:ranacionales, así como las encaminadas a modernizar y transformar
las técnicas de producción que hicieran factible que el país arribara a
niveles de competencia internacionales, resultaron infructuosos.
Múltiples y variados factores se conjugan en el fracaso. Uno de ellos,
gjn pretender establecer primacías, lo constituye la grave limitación de
recursos financieros, problema que agobia a México desde los primeros
años de su vida .independiente y lo obliga a recurrir al crédito extranjero,
con las funestas consecuencias que ello implica. 14 Simultáneamente,
unos de los más serios obstáculos enca-sillaban en los elemento
estructurales de lo privilegios del clero y los del ejército.
El clero había demostrado gran habilidad de mutación,
adaptándose a la transformación politica de .México sin menoscabo
de fueros y privilegios: aprovechaba la coyuntura para crear un poder
paralelo al civil. Concretó sus fuerzas en la tentativa de depender
directamente del poder papal, desconociendo el derecho de patrono
eclesiástico al gobierno mexicano. 15 us bienes eran cuantiosos y en
su gran mayoría imptoductiYos, a la vez que de origen ba tante
censurable. us privilegios, como los diezmos ) demás, aparecían
como verdadero valladares para cualquier programa encaminado a
transformar radicalmente el aparato productivo, ello llevaría
ineluctablemente a la afectación de sus intereses.
•~bn circular de 28 de noviembre de 1827. el Gobierno de uevo León hace de
conocuníenro de los nuevoleoneses que el gobJerno federal fue autorizado para
recibir un créclito, en dinero, hasta de cuatro millones de pesos. AG E.,Tf., Circulares,
caja 5, 1827 • En relación al mismo asumo, el mi.rustro de Haaenda en funciones.
Jose Ignacio Pavón, pide al gobierno de Kuevo León haga llegar cuanto ante lo;
mayores aportes posibles. Esta exigencia se debe a que hay una carencia notabk &lt;l
recursos financieros, hasta para atender lo más indispensable. Asimismo notifica
que el préstamo de cuatro millones de pesos no se ba poclido conseguir. 1\GE l,
Ministerio de Hacienda, 1828. 12 de enero de 1828.
15 En virtud del patronato eclesiástico, el verdadero jefe de la iglesia en las colonias
e pañolas era el monarca español. AJ mdependizarse México, clicho derecho d~berta
derivar al Estado Mexicano v en consecuencia, el clero convertirse en un subordinado
del gobierno civil Ver .Alfonso Toro, La Revolución de IndcpendenCJa v féxico
lndepem.1.ieme. Eclimrial Patria, J\féXJco, 1963, pp. 310 Y 311. También consultarª
/\gusún (Cué Cánovas, Op. Cit, p. 329.)

196

1,

1

B ,, ,,

El ejército era una rémora colonial que lejos de convertirse en el
garante del gobierno, repre cntaba el principal elemento &lt;le su
mseguri~ad. Ha~a ~e los asaltos militares la principal ocupación
de su vrda ruunana. En los le,rantamientos sus integrantes
e~contraban _la manera más fácil de obtener ascensos, prebendas,
b1e~es matenales y puestos públicos. Sus cabecillas, lo primero gue
hac1an era apoderarse de las arca públicas utilizándola. a su antojo
con el ~retexto de sufragar Jos ga to de guerras; luego obligaban a
lo paraculares a otorgarles préstamos, sometiéndolos a toda clase
de vejacione o desaparec1éndolas en caso de negativa. Este
mecarusmo motivó que, de pronto, surgiesen militares de grado con
enormes fortunas cuyo origen se ignora. 16
·
_Era el ejército una fuerza no controlada por el gobierno y, por lo
'.111smo, uno de los principales responsables del caos reinante. Todo
intento de reforma en esta época implicaba enfrentarse con las
fuerzas militar y clerical. Lo gobierno pos-independiente , anres
de 1833, prefirieron eludir el choque, optando por actuar en acuerdo
con las dos iosrituciones.

El liberalismo y los problemas estructurales del estado de
nuevo león
~l e~~ad~ de uevo León, al igual que el país es cimbrado por dos
s~gru!:icativo movunientos modernizadores, entre los treintas v lo
~incuenras del siglo XIX. e proponían acabar con los fueros de la
iglesia. ·n el ámbito nacional, es el vicepres1dente Valentín Gómez
Farias quien encabeza el movimiento reformador de 1833.
Las iniciativas progresistas de VaJentín Gómez Parias encontraron
acogida entre la clase media liberal a la qne pertenecía y que, sobre
todo en el interior, había ganado presencia en la sociedad con us ideas
renovadoras sensiblemente: influenciada por la enciclopedia francesa. 1"

-----16

Alfonso Toro, Op. Ot. PP 314,315. También wraAgusón (CuéCánova, Op.
C11. p. 334.)
.

1
~

Charles A. Hale, El l_jbero/isf/10 Me.-&lt;1r11110 en la Épora de Mora. 182! - f 853, Siglu
XX[ Editores, .México, 19 7 2.pp.42- 71

197

1•

�."

n -ueY0 León lo aires innovadores del pen amiento liberal
encarnaron en la persona de fanud \[aria d Llano un hombre de
gran formación cultural, de notable experiencia polí~ica Y
administrativa, resultado de su desempeño como alcalde prunero
del Av-untamiento de \,[onterre) y como legislador.
La, innegable influencia nacional de la corriente liberal reform_adora
dio pábulo a que las fuerza no comcidcntes se inquietaran y o~~aran
al.tanuentos militares contra el gobierno legítimament consutwdo. De
manera e. pecial contra el vicepre-idente.
, .
¡\ fines de 1833 la relacion Iglesia - Estado se vuelve mas urante
y los dictameoes civile reformadores que atentan contra el poder
clerical e multtplican. 18
El gobierno nuevoleonés debido al cobro arbitrario e irregul,'lr del
clero por los . acramento , decreta el 23 de julio de 1833 el ~ancel
común para todas las parroquias y capilla n lo concerniente a
bautismos, casamiento ) entierros. e e. tablecen cobros tope~ Y se
eliminan costumbres que sólo servían para encarecer otros servmos.
Por eiernplo, en una de las prevenciones se seña.la que sólo se
cobrarán dos rea le., sin distmción, por enúerro. También se elimina
el uso de la cruz alta de plata o cruz baja y de madera, hábito, que
accionaban como pretexto para encarecer el oficio.
\Iás carde el gobierno del estado de Tamaulipas (vecino de ' uevo
1s El 20 de noncmhre Je 1833, el gobierno dd Estado comunica a todos los
habitantes que el 31 de Ocrubre recibi,j d ~linisrro dt: Ju ocia y Asuntos Eclesiásocos
un.1 disposición que contempla, entre otra. cosas, las sígweote · prevenciones que
"debo cumplir en mi territono de mando:"
.
,.
l" Que: ,-igile para que los eclesiástico · no 109ut'n en~ ~úlpu~ mat~nas poUucas,
ru para apoyat ni para secundar los principios de la administrac1on publica.
.
2º Que si ad, 1crk algún exceso en e ta materia use de los medios represivos
propios de la autoridad, y de ¡¡viso al upremo gobierno para los que fueron de ·u
resorte.
3° Que al re. pecto se tenga presente la ley 19, tJL Xl 1, lib. 1ªdela Recopilacion de
India - que a la tierra es como sigue: "Encargamos a lo, Prelado . seculares, qul.'.
tengan mucho cuklado Je amonestar a los clérig;&lt; ,s y rehgto os predtcadore..&lt;;_q~e n~
digan ru prc&lt;liquen en púlpito palabras escandalosas tocante al gob1er~o ?ubl1c~}
universal, ru de que :e pueda seguir pa ' ÍÓn o diferencia. ",\GE L, Penódico Ofiat1I,
8, 14 de no\'lemhrc de 1833.

l98

León) expide nn decreto donde se rebajan los derechos que cobran
los curas por bautismos, matrimonio , entierros, etcétera. 19
Disposiciones civiles como éstas provocan la reacción violenta
del clero en toda la nación. En uevo León, Belauzarán, Obispo
de Monterrey, aprueba en mayo de 1834 la posición de los curas
encaminada a cerrar la_ parroquias a causa de la baja de los precios
de los sacramentos. .60 abril del mismo año, el Obispo de Puebla e
acusado de ser el cabecilla de la reacción católica y de invitar a
Valentín Canalizo a acercar e a Puebla con el fin de que encabezara
un movimiento popular.m

La acútud del clero nuevoleonés era producto no sólo de las
medidas d julio de 1833, sino del conjunto que incidía enla merma
de us prerrogauvas. La administración de de TJano, pretendiendo
ser congruente con la política nacional, no cejaba en su intento de
cristalizar la reforma eclesiá cica tomando medidas que iban
mostrando creciente radicalización. sí, el 20 de febrero de 1834
e propone al Congreso un proyecto de ley que pretende abofü los
derechos parroquiales y demás que por costumbre se solían cobrar
el ervicio de los sacramentos. En el artículo 2", e dejaba en libertad
a los particulares que qui. ieran una distinción e pecial en el servicio
sacramental, y para que entraran en convenio con los párroco 0
\icario respectivo , pero sujetándose siempre a la prcvencione
del reglamento impu to por el mismo gobierno. 21
En mayo de 1834 se promulga un decreto donde se trasluce la
1''

\GF. L, Pl'riótúro Ojinal, 9, 1834, 1 de ma\'O de J834.
-" l :t c1cadn obispo de Puebla, Prancisco Pabl~ Vázquez, en flagrante v10lacioo a
la le) de votos eclesíast1co · en abierto reto al gobierno ciYtl, en abril de 1834
excomulgó a una por abandonar la profesión monacal. Ver \GI➔ L Pmodico Qfir,111.
(_
.
,
:J'• .,
lJ,3 &lt;le abril, 24 de abril y 14 de ma,o de 1834.

r

11

En lo referente al nempo regular en el que d eben reahzarse los sacramentos el
gobierno est:ablece uno de invierno otro de verano. El pomero comprende del 15
de septiembre al 15 de marm. con una duraaon diaria de doce horas que comenzaran
a correr &lt;les&lt;lt: las se1 de la mañana a las sets Je la tarde para celcbrac1on de los
casamientos \' bauusmos, \ e! segundo, del 15 de marzo hasta el 15 de eptiem bre,
en un hora no que\ aya desde las aneo de la maña.na hasta las siete de Ja carde. Los
entierros también estaban bien u jetos a las especificaciones del reglamento. AGE 'L,
Circulare , caja 10, 1832 - 1845.

r

199

.

�intención de controlar las acciones del clero: u propósito era hacer
respetar la política del gobierno civil. En documentos indfra que
toda disposición eclesiástica debe contar con la probación del
ejecutivo estatal para que sea legítima y obligatoria. También se
establecen sanciones para los transgresores, religiosos o civiles que
implican hasta expulsión del Estado por un tiempo determinado.
Por otra parte, para mayo de 1834, justamente, la reacción
conservadora guarecida en la iglesia y el ejército, había cobrado
bastante importancia manifestándose en distintos lugares del pais.
Los pronunciamientos con el lema Religión y Fueros se hicieron
comunes. Santa Anna, traicionando a los liberales se pone al frente
de los sublevados en Veracruz. Por otra parte, la clase media liberal
gobernante ante la presión del clero, del ejército y la actitud de
Santa Arma se ve obligada a abandonar el poder. Dueño absoluto
de la situación y con su investidura de presidente, Santa Anna
dispuso de inmediato la disolución del Congreso de la Unión 'f
preparó el camino para el establecimiento de una República Central.
El 10 de junio de 1834, el gobernante de llano declara en uevo
León que desconocerá las medidas adoptadas por Santa Anna
mientras éste no reconozca y garantice el ejercicio del Congreso de
la Unión. 22 Sin embargo, el poder político de los liberales iba en
franco retroceso. in apoyo de los sectores humildes y sin garanáa
de la fuerza armada a través de la milicia cívica, dos meses después
de su declaración Manuel Maria de Llano se ve obligado a abandonar
e1 Ejecutivo del Estado, dejándolo en manos del jefe de las fuerzas
de la guarrución, Donnngo gartechea.
Toda la intención reformadora de la clase media liberal en 'uevo
León se había concentrado realmente en procurar reducir los fueros
y privilegio del clero. La educación y el ejército fueron poco o nada
tocados aungue a de Llano se debe la creación en el Estado de las
do primeras e cuela oficiales, que vinieron a sustituir a las dos
religiosas gue el clero se vio obligado a suspender. Igualmente hubo
intentos de reformar la milicia dvica. 23
AGENL, Cu:culares, ca¡a 10, 1832-1845, 10 de junio Je 1845.
2, lden,. 19 de diciembre de 1833.
22

La limitación no la eliminacjón de lo privilegios y fueros del
clero y del ejército, fue el rasgo distintivo de la reforma Jjberal de
1833.
I o se planteó la extirpacjón de las prerrogativas eclesiásticas
castrenses. Pero el dilema de la reforma era que se pretendía realizarla
en un momento en que los dos elementos estructurales, objetos de
rcfortna, determinaban la directriz del país. Si se suma a esto la
existenci~ de una sociedad marcadamente religjosa, resulta
c?1:°~rens1ble que sus alean.ces fueran reducidos, gue su proyecto
difícilmente rebasara el nivel de un planteamiento romántico.
EJ otro movüniento liberal modernizador, el de mediados del
sigl~ XIX encuen~a su expresión más acabada en la política de
anuago ·vídaurri. FJ representó en el norte oriental de tféxico lo
más consistente del proyecto liberal. Todas acciones estuvieron
normadas por el programa y las doctrinas liberales tanto en la
ac?vi_dad me~cantil como en la agricola. En ef come:cio puso en
practica medJdas que repercutieron en el incremento sustancial de
la circulación de mercancías, objetivo identificado plenamente con
la sociedad liberal.

Vidaurri arriba a los primero peldaños de la esfera política en
mayo de 1855, cuando toma Monterrey luego de declararse en
rebeldía contra el gobierno de Santa Anna. Desde 1855 hasta 1864
-desde ueyo León- se convierte en agente primordial de una
política que, con respecto al gobierno del centro, se desliza desde 1a
opo ición verbal r cautelosa hasta la armada y frontal. icmpre _
empero- n:3anteniéndose en el marco del proyecto liberal, aunque
con un estilo autárquico.
La delineación gue h mos hecho del gobeniante norteño explica

el c¡ue _haya abrazado con tanta convicción 1a política liberal ¡uari ta,

te

sometiendo las propiedades del clero a un proceso de enajenación
~parentó no ser tan \~olento debido, tal vez, al hecho de guc
os bienes del dero no tcruan la magrutud que en el centro del país,
donde el contlicto Iglesia-Estado adquinó tintes sumamente
dtan1~ticos. Empero el gobierno \ 'idaurrista no cedió a ninguna
pres1on por la aplicación de la leyes de desamortización, siendo

201

�}

'11,111

L

J

•I

1

inflexible y firme ante cualquier intento del clero de desoír los
mandatos gubernamentales sobre la materia.
T..a iglesia confiada en su poder económico se mostró arrogante y
prepotente ante el proyecto liberalJ el cual pretendía acabar muy
particularmente con los fueros y privilegio del clero. Ante de la segunda
reforma representaba al primer terrateniente r prestamista dd país.
[... ] tenía más ingresos anuales guc el gobierno nacional. La.
estimaciones del ingreso anual de la 1gle, ia varían, pero era cuando
meno de 23 millones &lt;le pesos, sino es que llegaba a una cifra tan
alta como 100 millones de pesos. 24
En tales condiciones desfilar su podetío era para los liberale
una aventura sumamente riesgosa y que finalmente co tó al país
tres años de una guerra intestina, más otros tres de sometimiento a
un emperador extranjero.
El triunfo de los liberales en la Guerra de Reforma hizo factible la
apuesta en marcha de las leyes de desamortización, pero su impulso se
vio compelido por la inestabilidad iru titucional del gobierno liberal a
partir de 1862, a causa de la ocupación del país por las fuerzas francesas.
En uevo León, la política desamortizadora de Vidaurri contó
con el apoyo de los sectores modernizadores 9ue pugnaban por un
orden regi&lt;lo por los principio· de la libre competencia, de la
liberación de 1a fuerza de trabajo y- de la libertad para la producción
v la circulación. Precisamente la realización de la política liberal Y
~l resquebrajarrúento de las esrrucrura. caducas se les ofrece como
una coyuntura que les permitirá acaparar los bienes desamortizados,
tanto religio ·os como seculares.
El avance de la reforma liberal iba aparejada a una profunda
tirantez de las relaciones entre el poder secular} el religioso. Si bien
el conflicto en uevo León no se maní6estacon la misma intensidad
gue en el centro en cambio la renuncia del clero es inobjetable en
cuanto a acatar las leyes de de amortización, fas leyes sobre
z1 Parra, Grandes, Tendencias, P. l.X.X\1JI;C Cumberland, México:'"fl1eSlruggJe
for l\fodenit\ 1 ue a York., 1968). P. J77,atado~ porT.G. Powdl en E/LibemliJ11111
)' 1dCaf!rpesi11~ido e,1e/Cmtroddfexrm (1850 a 1876) Sepsett:ntas, 122, MéXJCO, 19í4,
p.28.

2U2

obvenciones parroquiales y el juramento de obediencia a la
Constitución de 1857.

Su obcecada posición en torno a los mencionados puntos conlleva
a gue el gobierno Vidaurrista haga uso de todos los recursos con el
fin de establecer e imponer la autondad civil y el acatamiento de
sus lineamientos. Cuando se hizo imprescindible hacer uso de la
violencia no vaciló ni un in tante. ,\si, el 12 de julio de 1857 el
párroco de la.iglesia de fadn, fanuel Martínez, es reducido a prisión
por haber pretendido difundir W1a carta pastoral no sancionada por
la autoridad civR 25
Acusados de con pirar el orden establecido e incitar a ]a
sublevación al pueblo de la Villa de antiago y de Monterrey, en
1859 son sentenciado a 8 años Je prisión en eJ Castillo de San
Ju~ _de Ulúa el Presbítero Lorenzo de León y antiago Suárcz.
Asirmsmo, se condena a 6 años de trabajos forzosos, en el mismo
reclusorio, a Anastasio Casas, Félix larroquín y Jesús VíHalón.zc.

. En el mismo abanico de justificaciones se ubica la expulsión del
Estado al Obispo de Linares Francisco de Paula, puest&lt;;&gt; que insiste
en su propósito de no recibir a las autoridades en la solemne función
gue esta ciudad celebra hoy en honor de la Patrona tutelar, y que no
puede, porque en su concepto es pecado derogar las providencias
gue ha dictado para gue no se cumpla la ley de desamortización, la
de obvenciones parroquiale algunas contingencias que a su juicio
están en contraposición con los dogmas de la Iglesia ... 27

r

La salida del Obispo de Linares no significó el arrodillamiento
del clero ni mucho menos su derrota final. La batalla se siguió dando
a través del Cabildo Eclesiástico de la Catedral. Pero Ja preeminencia
de la ~uroridad civil obre la clerical era cada vez más clara y se
consolidaba en ]a medida 9ue el tiempo transcurría.
. Los primeros saldos favorables del enfrentamiento con la Iglesia
a al gobierno liberal a no detenerse en u programa
retormador, en tal ,irtud el 10 de agosto de l 859, se suspenden en

1m_pul

AGE 'L. Lega¡o no clasificado.
\GE1 1L. Conclujdos, caja, 4.., 1859.
:,- AGE J., Legafo no da i6cado.
l'.

H.¡

203

�J[ ,111.,

,

l lt.&lt; '"
u

todos lo pueblos del Estado el derecho de fábrica, y a partir de
1861 se hace más palpable la severidad de la vigilancia para el
cumplimiento estipulado en la Ley del Registro Civil.

El ejido, las tierras de propios y la enajenación de los bienes
eclesiásticos

Santiago Vidaurri no sólo abrazó con decisión el programa líbetal juarisra

..s
t,

•"

ti

atinente la desamortización de lo. bienes eclesiásticos, si no que
paralelamente movilizó las fuerzas sociales y productivas en función
de la defensa de la soberanía nacional basado en la aplicación de una
virulenta legislación que e manifiesta en medidas como las siguientes:
-Establecimiento &lt;le contingentes extraordinarios a los
municipios para sufragar los gastos ocasionados por 1a guerra .
-Reducción temporal de salarios a los empleados civiles V
militares.
-Imposición de tasas de contribución sobre capitales, muebles e
inmuebles.
-Obligatoriedad de todos los ciudadanos, que estén dentro de
los requisitos exigidos, de enlistarse en la guardia naóonal o en
cualquier organización armada dispuesta por eJ Estado. 28
También el gobernante nuevoleonés, aprovechando la coyuntura
del conflicto entre Iglesia y el Estado Mexicano, pone en operación
un paquete legislativo integrado por el contenido de las leyes del 25
de junio de 1856, del 16 de octubre de 1857 y del 9 de marzo de
1858. La primera fue sostén del golpe demoledor que los liberale'
dieron a la Iglesia, propiciando con ello el to.icio de la pérdida de su
poder económico. La segunda vino a cubrir el vacío dejado por la
ausencia de una ley agraria que regulase el problema del agua yde
la terminación de las aguas y de la tierra: planteó como objetivo
esencial el arreglo, registro y determinación de las aguas y &lt;le las
u E te terna lo desarrollo más ampliamente en "La Propiedad del Agua r de la
Tierra en uevo León" (1985. en el cuarto encuentro sobre "La Formación d~l
Capn.al.tsmo en México"). El trabajo es parte del libro Los h¡gamJ los ~empos. un
e11/oq11e tk hirtona regumal. Publicado en 1986 por la Ed.ttoaal r uestro Tiempo.

204

'

caballerías mercedadas en uevo León y Coahuila. La ultima normó
la enajenación de las tierras de propios y e¡idos.

En el fondo de la legislación "\'idaurrista subyace 1a intención, entre
otras más, de organizar el uso del agua r de la cien-a con el fin de lograr
una explotación más racional de estos recursos y su control más estricto
por parte del Estado. Pero también, ni duda cabe, la legislación obedece
fundamentalmente a lo. cambios de la naturaleza misma del Estado; aJ
pensamiento liberal yue preñaba a la ación con nuevas ideas; }' a los
tntetcsc d los nuevo, grupos oe1ales dominante identificados
plenamente con la sociedad burguesa en gestión.

Las tres leyes cwdaban no propiciar, aunque no pudieran evitarlo, la
concentración del agua y de la tierra, objetos de compra - venta. Esta.
intención la encontramos plasmada en los artículos 3º, 4° r 5° de fa lev
del 16 de octubre de J857.29 En el arúculo l2° de la lev del 9 de marz~
de 1858.lOY cnla tercera delas cuatro prevenoonesquc.ordena Vidaurri.
con aprobación del gobierno naciorutl, conforme a los cuales debe
hacerse la enajenación de las corporaciones CJ\'Í.ies en uevo León )
Coa huila 31 (prevenciones que son adecuaciones a la Je,, de
De amortización de las corporaciones civiles }' eclesiásticas).
·
. ~ proc~so de enajenación, promovido }' acaudillado por el poder
publico, de¡a sustanciosos dividendos que son de capital importancia
para el sostén de la economía de guerra que Vidaurri mantuvo en su
ámb~to territorial Su relevancia se significa si consideramos que es
una epoca e de notable escases e de recur os pecuniarios. Un período
convulsjonado por movimientos armados locales, u (como la guerra

----- - ;-,, AGENL. Boletín OnCJal, J6 Je Octubre de 185-.

"':.ste artículo textualmente establece: "Al prudente arb1tno de los alc.aldes primeros
se de,a el repammieo ro de los terrenos de eµdus v de propios. recomendándoles muv
CSJ&gt;ecialmeote la mayor posible subdivisión. En consecuencia., nadie podci tener más cJ~
cuatro fanegas de sembradío y los que por rent1 disfrucen de mayor cantidad, midiéndose
t ~ se les enajenará por el evalúo o se adjudicará en ubasra. según lo dispuesto m el
arucuJo
L., Bolelí" Oficial,
16 de marzo de 1858.
» 3º." AGE
.
.
Se pre\Jene que las aguas y áerras obrantes que no estén en arnendo sean
dtVJdas lo más posible con el fin de que sean el mayor número de propietanos.
AC.E L Boletín Ofidal, 16 de Octubre de 185"
12
José Reséndiz Balderas, Op. Cit. p, 21.
205

�l ..

¡,,,.

de Reforma); y la ominosa intervención extra11jera de 18,6~-1867,
que obligaban al desembolso de grandes parttda en metálico para
sufragar los gastos militares.
La actividad nul.itar, con sus oscilaciones, provocó uaa implacable
demanda de recursos (... ) los gastos militares llegaron a consumir
alrededor del 85 por ciento de los ingresos que contabilizaba Oa
tesore.rfa. del scado): al menos ese fue el panorama en circunstancias
como la enfrentadas entre mayo de 1855 y septiembre de 1859,
momento en que Vidaurri pierde circunstanaalmeme el control del
· - Co ahU1·1 a. n
gobierno de 1uevo 1..eon
La. vigencia del mandato legislativo coadyuvó a c.¡ue e! agua y la
tierra mercantilizadas pasasen, de alguna manera, a ser de miembros de
grupos sociales estrechamente Ligados a la actividad productiva }' _ª la
política. Algunas personas que emergen de este proceso de cambio Y
de los cuale algunos, serán detentadores del po&lt;ler local. Casos:
Julián Qurroga, junto con Juan Zuazua (uno de los hombres de
m;vor confianza de Vidaurri) adquirió d 4 ele octubre de 1861 tre
siti~s de ganado mayor y dos de ganado menor, ubicados en las
Alazanas , El Pichoce, jurjsclicción de Sabinas I Iidalgo. Los terrenos
habían pe-rtenectdo una capellanía. ' 4 Emre los compr~~~res del agua
que bajaba de anta Catarina, subaslada por la Corms1on de Aguas
y Tierras de la Ciudad, el 22 &lt;le abnJ de 1858, aparecen personas
como Grcgorio 7.ambrano, comerciante r diputado secretario del
Congre. 0 c.¡ue decretó en 1832 la abolición de todos los derech~
parroquiales; Patricio l\filmo, yerno d~ _\'idaurri y un~ de los n~a:
encumbrados comerciantes de la regton; Miguel teto, que tu
secretario del ayuntamiento; Manuel María &lt;le Llano ex gobern_ador
que interv100 en la citada supresión de los derechos parrogwales;
el ex gobernador Antonio de la Garza y fr.ia.35 En otra venta

!&lt;t,- ¡¡,.

h.,ldera

realizada en 1857 (25 días de agua correspondiente los ogales)
entre otros muchos compradores figuran Indalecio Vidaurri, hijo
del gobernador; Trinidad de la Garza Melo, conocido en el ámbito
político local. Jesús Dávila y Prieto, quien se desempeño como
funcionario del Ayuntamiento y posteriormente llegó a ocupar- la
secretaría de gobierno. 36

_ Así ~ómo es posible afirmar que la operatividad legislativa
v1daurnsta. acicateó el saleo a la esfera política y económica de
nuevos grupos sociales, también se pude aseverar que los cambios
operados en la estructura agra.ría hacia 1870 estaban ya firmemente
marcados por la misma causa y ellos deben entenderse no como
capricho o imaginación trasnochada del caudillo norteño, sino como
exigencia del desarrollo de una sociedad cada vez más regulada por
los principios del libre comercio, de la liberación de 1a propiedad
~errito.~al y la fuerza de trabajo y de la libre participación en Ja
1nvers1on.
También hemos de señalar que los gobiernos posvidaurristas
siguieron adelante con la desmorrización planteada por eJ provecto
liberal.
,

· ~\fario Cerurri. "Poder estatal, actividad económica y bur~c~ía c~onal _en~
noreste de \feXJco (1855-1910)". end, 1glo ~'TX. Rmstadtf-[u/Qna, l, L ruversiJa
i\ur6noma de r-.;uc,·o Lcon, enero - 1uruo de 1986. Del mismo autor vea 5e al
., 'J:\'
• ,\ re ht,·o GenrespeclO l!ro1101111a de Gm,rrilypoder ri¡,umaI t'll i I stg,o.
. .M
f oorerreJ,
eral del r. ,rado de '\; uc,·o Leon, 1983, parre primera.
,-t AGL 'f., Conclwdos, ca¡a 65, 1861.
15 AG hN L, J,egajo no clasificado, 1857 -1858.

·

--"'fdem.

206
207

•

,.,J

�La antigua Plaza de Armas de
Monterrey, lado sur

Tomá Mcndirichaga Cueva t

E1 1 bL A

RlO 1 f J\1.~11 TfTAS de Jo · ,111.os 1007 y 21108
tratamo · s &gt;bre lo. solares ,\' las casas uue
estaban ubjcadas,
a
7
•
mediados del iglo XVU, en los laJos none) oriente dt· la antih'lla

pla%a principal &lt;le Montcrrer
\hora nos referiremos al en. tado ·ur Je la plaza, el cual estaba
delimitado por una estrecha calle que se nomhní, yuiz:ís desde
principjo · del ·iglo. ·.·,Je ~or Juana lnt's de la Cru7.. Era una calle
cerrada l1ue tenía, como limite , al oriente la actual de 7.uazua y al
poniente la ahora avcruda Zaragoza. Desapareció a principio. de
1945, al 11 varsc a cabo la ampljacic'&gt;n hacia el sur de la plaza
Zar:igoza, antl.' nombrada de arma. o principal.

La m:i antigua: mt:rcedc · de olarcs, ornrg:idas al sur de la plaza
principal, no las conocemos. olo :abemos los nombres de algunw
vecino c:¡ue, a fines Jd stglo • '\ Tl, ahí ccnían sus casas. De &lt;inente
a poniente: d cap1tan Diego Rodrí611.1cz de .Montemayor, el sargento
mayor Franci'-co de la Garza Falc,,n y los hern1.1nu: c:ipitáJ Juan
Bautista de Villarrcal r el sar~cnro ma) or Diego de Vilbm:al. , o,
1

._

ocied:1d 'ue olco nc. a de I fistoria, ( ,et&gt;&amp;rra tia · hru.Jísuca.

�,h ,:

¡,

11,•,.,
I

Jos mas antiguos vecinos de quienes sabemos que tuvieron casa \'
solar al sur de la plaza.
La fecha en que fue trazada la antigua plaza de arma de
Iomerre\, Uamada Zaragoza a partir del año 1864 y ahora
Jesaparecida, se desconoce. Sin embargo, puede asegurarse g~1e, su
traza y el reparto de solares a los vecinos, se llevó a cabo siendo
gobernador del ~ uevo Reino de León don Martín de Zavala, quien
ejerció el cargo desde el año 1626 hasta su muerte, ocurnda en
1664. Tampoco se sab a quiénes se les concedieron las primeras
mercedes de solar para que construyeran sus v1v1endas.
A mediados del siglo ),,_,'l.I ya se menciona "la plaza des/a ci11dad'. Su
autor pudo haber sido Juan Alonso Bazán, quien construyó las antigua
casas reales de Monterrey, iniciadas en 1653 y conclrudas en 1655.
Bazán entró a la conquista del 'uevo Reino de León antes de 1634
pues, a fines de 1650, declaró en la villa de Cerralvo que había tomado
parte en ella ''de 111ás rk diezy seis arios a esta parte.. ." 1 Fue muchos años
,·ecino de Cerralvo regidor de su ayuntamiento en 1646, 1649. Su
esposa., Ana de Sepúlveda, era media hermana del gobernador Zavala.
l'na· década después de la entrada del gobernador, la traza de la
"ciudad' de i\.Ionterre\ de hecho no existía.
J\ mediados de 1635 Juan de Taranco Vallejo, procurador del
ayuntamiento regiomont;no, afirmaba que la mayor parte de los
vecinos de fonterrev terúan sus casas de habitadas, debido a que
vivían en sus haciendas } estancias. \ñaclía que, por ese motivo. la
dudad "11a e11 d1s1111n11aó11 }' está 1J1011t11osa ... "
Por su parte, el gober~ador Zavala decía que Monterrey, "m lu¡p
de ir " más iba a 111cnos, y 110 babia fom1a de mi/es ni plaza ni ofras co.ras
connnieutes o /11 dudad, J' /J/as (siendo) 111elrópoli, como /,1 i11tit11lm1 en k1
Jimdaaon de ello . .. "
Por último, el cabildo afumaba que ''casi los v,dl' de lo vecinos
tenían sus casas fuera de la ciudad, por lo cual ésta "estaba va maz.t1
l I
.'
'' \'
J 1/ma de mezg11ites _y tan 111011fl1oso q11e 110 parea'a pof/lano11...
, PQCO
después, msistía: "está toda esta ciudad montuosa }, del tal modo.

r

Israel Cavazos Garza. Ced11/,itio ,·lut11biogrtijiro de PubladorrsJ' (011q11istadQf't'í dt
J"'\11ero León. .\[untt:rrer, 1964. p. 40.
1

2JO

r},

..

(

que apenas parece hay población en ella ... " 2
Las Ordenanzas de uevas Poblaciones de 15..,3 esapulaban que,
yu1encs se asentaran como vecinos, tendrían la obligación de
constnnr us casas y residir en ellas. Sin embargo, durante muchos
años Monterrey estuvo prácticamente despoblada, pues los vecinos
V sus familias vivían, generalmente, en sus propiedades rústicas
situadas, algunas de ellas, a varias leguas de esta cmdad.

I
,'\ fines del ~i~lo X\'ll el pnmer solar, de oriente a poniente, lo
ocupaba la VJ\ 1enda dtl capitán Diego Rodrígue7 de Montemaror
casado con Inés de la Gar7,a, qwen declara en su testamento, fech~J~
el de abriJ de 16 7 5, {}Ue "se co11;pone de 11110 sala, dos aposetttosJ' ,11,a
corma, todo techado J con corm/ cerrado de tapia ... " 3

?

El capitán Diego Rodríguez de Montemayor falleció el 3 de mavo
d~ 1676. Dos década después, a fines de abril de 1695, los hijos de
Diego e Inés acordaron dividirse la casa de sus padres, ubicada en la
p~a,de esta ci~dad.·1 Y, a fines de agosto del mismo año,José,Juan)
Cnstobal GonzáJez, casado con Doro tea Rodrigu~, vendieron sus panes
de la casa a Francisco Rodríguez, hermano de ellos.'

En el primer tercio del siglo .&gt;....,7JII, el solar de los Rodríguez de
:\Ionremayor lo ocupaba la casa de Clara Fernández Valle¡o, quien fue
esposa del general 11colas de Van Dale y Lázaro, áenz de l\fendiola.
Clara faUeaó a principio de 1730 y, a mediados de 1.,32, Lázaro Sáe07
de .\lencliola vendió aJ sacerdote Matías de ,\guirre la casa, compuesta
de
·

trece piezas, en 2,259 pesos. .En realidad eran dos Vl\1endas: una
''alta)' bqja", de adobe y con techos de viga,} la otra terúa corredor, do
escaleras, algunos cuartos de piedra, techos de morillos y corral'
'Tomás Mencli.nchaga CuLva. "\fonrerrey annguo. Casas r materiales de
construcción (ll)". H11manila.r. umero 28. Año 2001. pp. 576 a 578.
_ Testamento del capitán Diego Rodriguez de .\luntcmayor en Civil, volwiien 14,
an~s 1_6~-1683, expediente 1O, folios 4, vuelta, 5. Archivo Municipal e.le Monterre1:
Cl\·il, mlumen 23, años l 693- 1697, expediente 1, número 60, folio 117. Archim
~lunicipal Je :\lontem:1.
'P
.
rorocolos, volumen 6, años 1695-1700, número 27. ,\.\[~J.
• Protocolos, volumen 12, años 1726-J 735, número 69. A.\I~f.

21 J

�I /;{fm111il,t1 Histo1i1

•
fll '

La casa que fue de Rodríguez de Montemayor colindaba, al
poniente, con la que fue del sargento mayor Francisc~ de la Ga~~a
Falcón. A su muerte, ocurrida en 1719, heredó la propiedad su hi10
el capitán José Eugenio de la Garza Falcón, quien se la dio a su hija
Ana María de la Garza Falcón, como parte de su dote, cuando
contrajo matrimonio, quizás antes de 1740, con Julián de Gracia y
Torres.
A fines de 1738 De Grada y Torres, a nombre de su esposa,
cambió dicha casa, valuada en 500 pesos, por otra al capitán Blas
de la Garza. Era una sala techada de vigas, un aposento y una tienda
con su cocina. El cambio incluía un solar colindante, que el capitán
De la Garza Falcón había comprado en 1716 a Margarita de la Garza
Montemayor, casada con el capitán Tomás de Elizondo.7
A principios de 1743, el capitán Blas de la Garza y su esposa,
Maria Magdalena García, vendieron al padre Bartolomé Molano, en
900 pesos de oro común en reales, la casa que adquirieron por
permuta de Julián de Gracia y Torres y su esposa. La vivienda se
componía de sala, aposento, cocina y corral; tenía veinticuatro varas
de frente al norte, o sea veinte metros a la plaza, "y otras tantas
sur ... " 8

(varas) al
.,
En el costado sur de la plaza principal de Monterrey tamb1en
tuvo una casa el capitán Juan Bautista de Villarreal. A su muerte,
ocurrida a fines de 1695, la heredaron dos de sus hijas: Juana, casada
con el capitán José Eugenio de la Garza Falcón, y Beatriz, esposa
del general Blas de la Garza Falcón.
A fines de 1705 el general De la Garza Falcón, a nombre de su
esposa, vendió en 335 pesos la mitad de la vivienda al general
icolás de Van Dale. La casa era de adobe y techada de zacate;
renía una sala con dos ventanas, un aposento y un zaguán.
La casa que fue del capitán Juan Bautista de Vtllarreal, colindaba,
al poniente, con un solar que había sido de su hermano el sargento
mayor Diego de Villarreal. 9
13, años 1736-1742, número 99. AMM.
volumen 14, años 1743-17 47, número S. AMM.
9 Protocolos, volumen 8, años 1705-1708, número 90. AMM
7 Protocolos, volumen

8 Protocolos,

212

¡

r.;.

\f,,

Otra ~vien~a había al sur de 1a plaza, a fines del siglo A,'1.I, que
pertenec10 a D1ego Rendón, y que le fue adjudicada el 1º. de febrero
de 1691, al capitán Gregario Fernáodez. La casa, compuesta de
una sala}' do aposentos, techada de morillos, "con su jacal encima"
fue valuada en 250 pesos. 111
'
[I

Hemos dicho que el capitán Blas de la Garza y su espo a María
Magdalena García vendieron su casa, a principios de J 743, al padre
Bartolomé Molano. 1\. la casa del padre Molano se 1a llamó, durante
muchos año , la Casa cural o el Curato.
Despué del fallecimiento del capitán De la Garza, su casa fue
suba~tada y adquirida, el 30 de junio de 1769, por Juan José
Rod~1?uez, destacado vecino de la ciudad. En 1770, Rodríguez
,·end10 en 150 pe os una parte del terreno al general José alvador
Lozano, quien construyó dos cuartos que \·incuJó a un legado
piadoso de 100 pesos, cuyos réditos se debían aplicar a misas. Por
ello, a estas fincas se las denominó "lo obro p,a del general Lozano".u
En la venta de Rodriguez al general Lozano, en 1770, , e asentó
que~ propiedad de Rodríguez ''forma esquina con la calle que sale
de dicha plaza para la iglesia de an rrancisco ... ", o sea la actual
avenid~ Zarago~a. Es decir que la mencionada finca era la que
conclwa, al poruente la hilera de casas construidas al sur de la
pla:,a pnnc1pal de lonterrev.

Casi ~os década después: el 2 de julio de 1784, Rodríguez, cndió
la mencionada ca a, en 1,800 pesos de oro común en reales a José
12 rn dí 30 d 1
Félix L
·
,
,
ozano. L',1 a
e n11smo mes, éste e la vendió en la
misma cantidad a su hermano Jo é Vicente Lo7.ano. Ambos eran
lujos del general Jo é alvador Lozano.
Por escritura fechada el 29 de enero de 1803,José Vicente Lozano
vendió 1a propiedad en 1,900 pesos al licenciado José Vivero
'
-------n Protocolos, volumen 5, años 1691 - 1694, número 4. ,\MM.
: Protocolos. volumen 18, años 1774-1779, número 27. AMM.
Protocolos, volurnt n 19, años l "80-1785. número 128. 1\i\fM.

213

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.... • , con u cocina.· nona as1c.:nto dt: sol.ir.
.
d
,,n
cercado &lt;le pie ra .. •

r

Técnicas constructivas de vanguardia
en SLP durante el porfiriato. Rafael
Guastavino Moreno y Antonio Prieto
Trillo a través de la termoeléctrica de La
Potosina Electric Co.
1

Cado Mo rán de la Ro a -

.
1f

'

,\ I'I 1\R DE 1.1\ TR,\DIUO~ "r Dh LO.." l:Sf'IJFRZOS recientes en pro de la
reconstrucción del pasad&lt; 1 poro ino,. u es, udio aún ofrece un campo
ba. tante fecundo. El análisi · de la producción de lo espacios
l'Wticados, desde rucha per.-pectiva, no e la excepci&lt;&gt;n. Este trabajo
prc.:tende ser una contribución en este ·encido, en panicular, desde
d quehacer de Amonio Prieto Trillo, inregrmm. destacado dd grupo
yue he denominado -para .-u c.mdio-- Cmmmo11 de la lrmnirió,,.◄

1

l:.srt.· LL-Xto forma partt.' ,k· un 1r:ibajo m.h amplio, m proce:o de 1:kruc1&lt;.in,
alusivo a la pro1lucci,',n .1ryui1ent'1nica · &lt;lt.· ingmicña CÍ\·il de Amoni,, Prit:11, TriJln
'lnwstig-JJor in1.kpcnJicnre. Rt.':lfü:a . u 1r.1ba¡o con d apoyo dt , egociaann
1meni. ,1n1a i\laria Je l.1 Pa7, Jístriro mint:n, Jd norte potosino. a 1(J kilómetros de
laaud.1d Je ~farehu;1b.
l..a., ap&lt; ,naci, &gt;nt."' de Amomo Prieto en d etrnp&lt;&gt;tle la consrn1crrún pracllc."lmcme
han pasad,, Je. apen:tbiJas. ,\mes ~riLtmcnte el historiador Francrsco Pc&lt;lraza nos
0 frn:1n al~'l.tna · rcfumcias: \·[-ase: Pr:DR,\/.A, Co111pmd,;,, pp. 111, 120-121: \
tCCJcmcmt.'me: MOR· , 01110/a Pt'r,1/ta. ms. \' del mismo .mtor, "'La Ouinra Per.1lr;1",
l.1('.om011r, p. 5. ,\J par;;c:r, d rt:nu Je RaÍacl Gua ·r:n-ino en .\1l'xico tampoco ha
rdo tratado.
l 'f&gt; ro1oc11 1o~.

vr1lu111~n
~
- &lt;, • foho 1(, 1 vuclr:t ,l l6-I vuelta. A~l~I.

21-1

'Par;¡ d c. ruJio Je la m.¡uitt.&gt;cturn t: Jelinc como 1r.1ns1óon al p:rso l.lt.- un &lt;:'linio
a otro. Por ..: 1t:nsi,m, ra! definición cambien se da a lm estilos ar&lt;¡uircc1.-111iro

215

...

....

�f l111!1t11,1io l ILwma
IJ

Grupo formado en el proce o ejecutor de nuevas c~nstru~ciones
fraguado al arribo del régimen porfirista. A su vez, Pneto Trillo fue
el medio propiciador de la presencia del arquitecto español Rafael
Guastavino y su técnica constructiva denominada Arquitectura
Cohesiva. La influencia de ambos, Prieto y Guastavino, resultó
trascendente en 1a aplicación de e te nuevo método constructivo en
México. La termoeléctrica de la Potosina Electric Co. e un ejemplo
contundente de dicha aplicación, inmueble que por fortuna, aunque
lastimosamente, aún se con erva en pie en las in talaciones de la
Comisión Federal de Electricidad, frente a la plaza del barrio del
Montecillo.
En an Luis, el proyecto modernizador de la época no contó, de
pronto, con los cuadros necesarios para cristalizar el progre o
material. me la carencia de profi ioni tas de la arquitectura y de
la ingeniería civil, formados en instituciooe potosinas, dicha
Generación e integró por constructores que se hicieron de manera
autodidacta, quiene tuvieron qu ingeniárselas para responder a
las necesidades de su tiempo. Tales e peciali ta se desempeñaron,
fundamentalm nte, en el periodo delimitado por la presencia de
ingenieros "no civiles" al arribo de profesionista de la arquitectura
e ingeniería ci il.
.
unque este periodo se gestó con el nacimiento del porfinato,
prácticamente abarcó los último d.ieci iete año del siglo XIX Y lo
primeros cinco del xx. A pesar que no se dio a í, de manera_ ta¡~oce,
sus límites temporale re ultaron ante dos acontecimientos 1~cativos desde la per pecciva de e tudio, tanto el arribo del ingeruero
Carlos Suárez Fiallo, en 1883, como la titulación y el retomo del
ingeniero Octaviano abrera Hernández, en 1905. Teniendo a la
ciudad de ao Luis Poto í como punto de referencia de ambo
acontecimientos. Mientras que el área de e tudio se circunscribe,
fundamentalmente, al territorio potosino.
generados en dichos periodos de cambio o evolución. En este caso, el nombre de la
Generació11 de la transidó11 no se propone vinculado a la producción de los esalos en
·
rv.,rticuJar,
boga en la capital potosina, smo al proceso que e dio, en esta epoca
en r-.,Il
cuanto a la formación de los especiali ras responsables de realizar los e paoos
construidos.
216

,

La enseñanza de la ingeniería en San Luis
~as. antiguas in talaciones del Colegio de la ompañía de Jesús
Sl.rVleron de sede al Instituto Científico y Literario de an Luis
Potosí,5 establecido en 1859 por el gobernador del e tado Vicente
Chico Sein. Sin embargo 1a repercu iones del conflicto bélico entre
liberales y conservadores, denominado Guerra de Tres Año
pospu ieron el inicio de su labor docente hasta mayo de J861.6
P~la ~plementación de las carreras del área de ingenieria ofrecidas
por el msntuto, no es dificil deducir que la ocación minera de LP
resultó determinante. Entre la legislación relativa a la instrucción
prof~ional, aprobada de 1862 a 1871, ya aparecen reglamentados los
estudios concernientes a 1a ingeniería. Específicamente los de minería
r topografía. 7 Pero otra vez la situación caótica del paí influyó en el
desarrollo de la in titución. Por ejemplo, durante la intervención francesa
Yel segundo imperio el instih1to no prestó sus servicios, es decir entre
1863 y 1_86~. Por~ tiempo hasta sus instalacione fueron ocupadas
por el e¡erato galo. Fue hasta la restauración de la república cuando
una nueva reglamentación, realizada en 1871, trajo una reestructuración
de las diversas materia de ingeniería. Fue entonces cuando se estableció
for~ent~ la. carrera --es detj.r, no sólo de membrete- egún nos
explica el pnnapal promotor de la historiografia poto ina. durante la
segun~ mitad del siglo XX, Rafael fontejano y Aguiñaga. 9 unque
post, normente se presentaron nuevas modificaciones de tinadas a
co~s~lidar los planes de estudio, su impulso definitivo e logró a raíz de
la últnna revuelta del iglo que consiguió de estabilizar a] gobierno
federal: la de Tuxtepec, en 1876. Tal movimiento fue acaudillado por
P~~o Díaz y trajo a Ja titularidad estatal, tanto del poder civil como
militar, a Carlos Díez Gutiérrez. '° in duda que la calma lograda
s El To rituto es con iderado eJ antecedente de la oiversidad Aurónoma de San
Luis Potosí. En adelante, SLP por San Lui Potosí.
'Al.COCER, Historia, p. 16.
'RIVERA Y Mo, iTEJA,"iO, La U11iversidad, p. 99.
. PED.RA'l..A, Ap,mtes, p. 22.
9
RIVERA Y IoNTEJANo, p. 99.
In A,
u·
.
,u.COCER, nt.rlona, p. t 9.

217

..

�r

durante 1 porfiriato redundó en beneficio de la educación en
general. 11
.
ediante la ley correspondiente, en 1880 el gobernador sustituto
Francisco Bu tamante di pu o tanto la regulación de la educación
ecundaria 12 como del ejercicio de las profesiones. Entre las carreras
del campo de Ja ingerúería se establecieron: Ingeniero de Minas 13 e
Ingeniero Topógrafo e Hidrotnensor. 14
Carlos Díez Gutiérrez, otra vez en calidad de gobernador
constitucional del estado, en 1898 promovió ante la legislatura local
la nueva Ley de instrucción ecundaria. Con ello se derogó la ley de
1880. Las carrera eran las mismas, el cambio esencial se presentó
en las materias que integraban su plan de estudios. 15
Las materias impartidas, que se enumeran enseguida nos
permiten apreciar- el p rfil de los futuros ingeniero . La curri~ula de
ingeniería de minas quedó estructurada, en l~s crn:_o a~os de
duración de 1a carrera, de la siguiente manera. Pnmer ano: algebra
geometría, trigonometría rectilínea y esférica; elementos de álgebra
superior; y, dibujo lineal. Segundo año: aplicación ~ _álgebra a la
geometría; geometría analítica, geometría descnp~v~, calculo
infinite imal; y, dibujo topográfico. Tercero: topografía, mcluso _la
subterránea· hidromensura; mecárúca analítica e industrial; y, dibu¡o
arquitectónico y de máquinas. Cuarto año: curso completo ~e análi~is
químico, docimasia 16 metalurgia y práctica de ensayes. Qumro ano:

Carlos Diez Gutiérrez emanrovo prácticamente en la titularidad del ejecutivo
estatal hasta su dece·o. en 1898. Fue reemplazado durante corro periodos p&lt;&gt;r
gobernadores con carácter de sust:Itutos. Y en el pe~odo_de 1880-1884, cu~do
ocupó de ecretaría de Gobemación, durante 1a pres1denoa de Manuel Gonz:ílez,
alternó el cargo con su hermano Pedro Díez Gutiérrez.
.
11 La iosttucctón secundaria se dividía en educación preparatoria r profesional,
mtentras 9ue 1a msrruccióo primaria correspoodeáa a Los esrudios primarios Y
secundano de la acruahdad.
11

13 RlvERA,

MoNTEIAl o. PP·

99 r 1oo.

lhid., p. 99.
15 !bid., p. 100.

"J

Arte de ensayar lo · minerales para determmar lo metales que cooaenen Yro

yué proporción,

218

1

, /

geología, paleontología, elementos de estereotorrúa, y construcciones
de madera y fierro; además de elementos de legislación en el ramo
de ~a minería. De pués de cursar tales asignaturas, era necesario
realizar prácticas de laboreo de minas durante un año además d
.
'
e
sei ~eses de beneficio de metales en haciendas metalúrgicas. 1.,
. Mientras que el plan de estudios d ingeniero topógrafo e
h1dromensor, a cursarse durante tres años, incluía las mismas
materias _de 1a carrera de ingeniero de mina , de primer a tercer año,
claro esta. Salvo que esta carrera incluía durante e1 último curso }a.
materia de 1egi !ación especial sobre tierras, agua y oh.ligaciones 0
cargas l~~ales. _Sus prácticas consistían en el levantamiento y la
elaboracmn, ba¡o la dirección de un profesor y durante el tiempo
que fuera nece ario, de un plano que representara un terreno cun
superficie fuera mayor a cinco mil bectáteas. 18
'

En el lnstituto Científico y Literario de SLP de 1877 a 1899 se
gt~duaroo 42 ingeniero . Entre us egresado se pueden señalar a
Lllls Barragán, Arturo Bustamante,José faría y Luis G. E pinosa y
Cuevas, José Maria Gómez del Campo (jr.), Eduardo A. Meade
Juan Puente Valerio, Paulo 'erástegui, Mariano Vildósola, Robert;
r Manuel Yano. 19
Cla~~ente e percibe que el in tituto no pretendía ofrecer
profes1?rustas ca~acitados en las disciplinas de la ingeoieria civil 0
la ar91utectura, ru parcialmente. in lugar a dudas, por un lado el
c~po de trabajo de los titulados de la Escuela. de Ingeniería era el
Vinculado con la disposición minera poto ina, mientras que por otro
la medición de las uperficies de la. tierra. De acuerdo a fa documen~
tación_ consultada, entre sus egresados se perciben muy pocos que,
capacitados por su cuenta o aún sin contar con 1a suficiente
preparación, participaron en la prosperidad constructiva generada
durante e1 porfi.riaro. Y, por cierto, no siempre con los mejores
res~lta~os. Pero _la demanda sobrepasó a los ingenieros egresados
del 111St1luto dedicado a la construcción. Ante tal situación urgió

1"

16

\fo,: •

17

Mt:.RO,

IH

!bid

I?

lhid, p. 266.

Tnstrucción, p. x.xv.

219

�l{¡¿r,

. ,

lh.r,.,, ,,

un gremio que vino a satisfacer esa necesida~ formado por téc~co~
instruidos de manera autodidacta y que para su estudio, como senale
líneas arriba, he llamado Generación de la transición.

Bonanza constructora

Al asumir ]a gubernatura Carlos Díez Gutiérrez, en 1876, el estado
de SLP y en especial su capital, se hicieron copartícipes ~e la
estabilidad política que imperó en el país durante un largo penado.
Se propició el ingre o de capitales y t~cnología~ extra~je~as que
redundaron -má intensamente a pa.rtlr de la decada sigwenteen de arrollo industrial, económico y material mediante obras de
infraestructura de ervicios, de asistencia social, de paisaje urbano,
de abastecimiento, de industria, de recreación, etcétera. De tal
manera que se generó una rica gama de construccion s que
renovaron arquitectura y urbarústica citadinas, a las que se sumaron
la aplicación de nuevas tipologías con tendencia estilísticas
neoclá icas afrancesadas o eclécticas. 20
También se debe de considerar en dicho ambiente la influencia
de los medios de comunicación, gestores importantes del desarrollo
de la época. El telégrafo, introducido en 1865, ya era más eficiente;
se incorporó el teléfono; el ingreso del ferrocarril e dio en 1888;
los tranvías, primero movido por tracción animal y después por
electricida~ articularon una red de comunicación interurbana. Por
cierto a tal ambiente se umó la aparición de la electricidad Y el
vapor' como generadores de fuerza motriz para uso industn"al:21
Con el deceso de Carlos Diez Gutiérrez, en agosto de 1898,
asumió la titularidad del ejecuúvo estatal Blas scontría. Se mantuvo
en el cargo de 1898 a finales de 1904, para colocarse en el gabinete
de Porfirio Díaz a partir del siguiente año. 22
.
Ante la moda europeizante de la época, surgió entre los habJtante
de la ciudad de LP la aspiración de darle a su capital una uoagen
Mo.RAN 'r M 1:.AOE , Sa11 I.J1ú Potosí, p. 32.
]bid., pp. 32 y 33.
22 lhid., p. 33.
20

21

220

cosmopolita, e ensancharon y prolongaron las vías directas aJ
centro. Las terro. as plaza de antaño se transformaron en airradables
jardines, tra ladando a sus antiguos ocupante , los rian;uistas, a
nuevo y funcionales mercados. on abundantes los jemplos de
e ta nueva etapa constructiva.
~n resumen la ciudad vivió una bonanza constructora que fue
refle10 del adelanto que ofreció la dictadura porfirista, expresada en
el le_ma "Orden y progreso». fortunada.mente la producción
a~gmtectónica de la época vino a complementar el paisaje citadino
s10 alterarlo, integrando sus formas y proporciones a las
construcciones del pasado, además de superar en mucho la calidad
de diseño de lo edificios demoJidos. 23
De acuerdo a los studioso del tema, en término generales lo
profesíonistas de la construcción jugaron un papel trascendente en
la modernización del país durante el porfiriato. 24 Sin embargo, en el
caso San Luis no sucedió así, sus particularidades le dieron un viso
~f~rente. Fue determinante la au encia de at(Juitectos o ingenieros
civiles, obviamente ante la falta de profesionistas formados aquí. 25
El proceso local estuvo impregnado por la intervención de
constructores instruidos de manera autodidacta. Fundamentalmente
:iJ

lbid., p. 33.

i, _C~\!ACHO, Empresarios, pp. 371-372. Basada en l\ffia&lt;la Bazan t, "La enseñama y
la pracnca de la ingenieáa durante el porfinato", en Jo efina Zoraida Váz-quez (Inoo.
Ynotas), La ed11cadó11 e11 /,1 historia de ll-féxico, núm. 7, México, El Colegio de México,
[Lecturas de Historia Mexicana] 1996.

~ BA2.:\ T, "Ensenanza y práctica", Historia 1\fe&gt;..ico11a, pp. 257, 286. De Jos 41
titulados (en las especialidades: civil, también llamado mgeruero arquitecto _
egresamn 13--; ensayador y apartador de metales; topógrafo e hidromeosor; y,
~nma.s) en la Escuela aciooal de Ingenieros entre J876 y 1880 nuITe proverúan del
IDte.ttor del país. De ello no cenemo noticias de ingenieros civiles poto inos.
Entre 1881 y 1890 se reci bíeron en la misma i.asti tución 117 en cota], 8 fueron civiJes
Yl 7 de caminos, puertos rcanales (esproalidad creada en 1883. fus.ionaJa ala civ.il en
l897); de los 180 titulac:lo · de 1891 a t90I, 8 Fueron civíles y 46 de caminos; de
ambo grupos tampoco tenemos referencias sobre ingeniero que hayan acruado de
lllanera contundente en el ámbito potosino. En cambio de lo 117 egre ados entre
1902 Y 1910, 66 fueron avíles y uno de caminos; tres, de a9ud]a espeaalida&lt;L
desatrollaron obra en San Lws, como se trata en el cuerpo del tC:11:tO línea adelante.
221

�\ r , ¡,

mientra .. e prop1ctaba la forma ión académica local de lo _cuadros
nece'iario., lo cual ucedió, de manera incipiente, a hn s deJ
porfiriato. • ntre tanto la bonanza con_s~ructora ~trajo Ja in~:ursión
dt: profe ioni ta foráneo --&lt;.le otro smos del _P~
xtranieros~
micmra retornaban los poto ino. qu
tud1anan en la _, cuela
acional de Ingenicm .. Tal .1tuaaón tambi n fm oreci ~ ~ 1mprov1 ·ación d lo· ingeniero Jocale. formado n LP en Iextco, tanto de
mitlfil corno to(X&gt;.ll;J-afo , en la rcahzaoon d la-5 nucYa on trnco~nes
-como ya se señalú- n cargos público que debÍ:-tn &lt;lesempenarst'
por gre. ados de arqwtectura o ingeniería ci,~L"'6 bn an l.~1 ,_ lo
bernantes n encontraron a la enano lo en,cio d profe. 1orusta ·
&lt;le la con t.rucción ncce ario para ubrir las demandas ocia.le. 2~
Entr • lo. po o. ing rnero de mu1.1s o topógrafos yue dcstacar~n
por u traba¡,, de ing 'ntl'na civil · pueden eñaJar a Lu1 · Barragan
\' ebasllán Reyes. 11 Dentro del grupo Je constructore y canteros
\Jgunos casos Je mgcni ros lw:aJcs. de minas o topógrafns, foanado. en LP:
Arruni Bu tamantc fungm como m~eniero de. la ciuJad, Vl' r: M 11, p. 2ú6; PRJt n '•
/ 11 \fr,uo, p. 180. Juan Puente Valcrio ocupo el cargo lle ingcrucm de la cmdaJ en
(9tJ4, con. uh ar 1\f I Ro, p, 26(1; L\ 1RA, Ct,hildo dr JlJ', p. 133.Jo e laria Espuiosa
Cuevas se de t:mpeñéi pmo 1nspt:c1or de las obras dc la Pre~ Je an Josc; umbte:1
participo cn d prO\ cm, de trazo y con. trucci• ín del termcarnl \~1negas· Matchual.t,
ven6car: l\fi Ru, p. -266; P111E111, 1•11M1:,1&lt;0, p. 1~11- PI 1· 192; D1r uo. ·J~n Hlm~;~º'.
p. 86. Drn, e¡cmpln. Je ingcnrems Je mmas 1n. truu.J en la r.scueb ac1onaJ. a
E.-; onu:ía, aJ p~ccr pamc1 1~ en a4,•1ma., o~ra. de _mfracstructura dur.intc el manwi.:•;
Je .arios Diez C,uuerrez Director del lnsatut &gt;..:1cn11fi o) T:.m:ranoJe 1885 a 1
vJc 1894 a !89"'. De empcno. a I.1 muutt'dc Die;, Guric:rrez, d cargo Jet c1ecum·o
Jel csiaJn ha:.ta iinaks Je 1904. Al añi, sigwcntt.: a~uIDJo d m1nis1erm de. bmiL'flto.
comprobar; DI&lt; ll/, ·U&lt;m H!íWl&lt;JnJ, p. 6. (!'!milo \ raa~a.. ·e útu1o t:n ¡.897 • u~vo
una acuva villa polnic.i.. l•.ncabczó el grupo or¡;JruzaJor del .o~e. o 1.tbcral.
.
. V'IL
. ni&gt; 1·n..·mlllt
'"' I·.u un aruculo pubhcaJo rcc1cml-meml'
d doctorJ&lt;.:su.
• ar Ru1llO
- •
rd1eXJonar sobre la can:n a de c.-sruJio · be 1on11,,raíicns con la tcmaúca r d pcnnd&lt;&gt;
abordados en el prestntc le. to. \'1u .\ll, "F ·plt:ndur",en L, Oirrimt., pp. 8- 11. • Je
.!ll PRll n &gt; \,16,.m, ¡1 p. 158. 180, L\M. v 11c ,. hn,prn,mos, p. 290; MoRA, • culecc1un
'
" •\dn.1·
Jocumt'.Dto ' ·nlm: eJilidu.·
y constructores potosmo Jurance e! po rfi nato.
_: 1
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J
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hcrr&lt;~
·eba. nán Rt"rt:s 1mpartii'1 fas mattn. s de onsuuccmnes e ma cr.1
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· en 1a F a1c•Ia d e ln!CnJc:n3
E ·tcrcotomia, (Je logia. l\[jncralogia \ Palconto1ogia..
g
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1
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· · :-.1:, d 1:Scm
, 1n.·ñ
del lnsuruco ( 1cntilico
• • t'1 comu &lt;lrrcerorue

mi~mo. ,\[¡ Ro, pp. 26 261: RI\ 1 K \ \ ,\J,,

!21

l

¡.. 1 &gt;, p. 3 ,

I'

autodidacta qu participaron en cst periodo cabe citar a Fl rent:ino
Rico, i\lónico ám z, Le cadio Jhávez,
briel i. Iuñoz, fartín
Fraga } Antonio Priet Tnllo. '.l9 hUo 1 otros con tructore no citado
formaron la eneraCJón tk la tra11.rició11.
Entre los ingeniero foráne
e pu den m ncionar, entre otro a
b iguiem
arios uáre7 ◄ialJ &gt;. Veracruzano tradicionalinente se
le ha c n id rado ingeni ro aunque hasta ahora no tengo la certeza
lfll haya u ado ' tuclio pro6 1onal~. n 188 a taba a arg de
vaaus proyecto·, como las fachadas de la finca de la avenida arios
Díe7 :rutiérrez, por la ampliación rectificación ·o su trazo; la asa de
\! ilo; J la Penitt'nciaria deJ E rado. 'lll Guillenno Re1tter, de origen alemán,
llegó a an LUJ ah- ~d ·dor Je 1864. · pcciali. ta en hidráulica, fue
director en 1~ obras de Ja Presa d , an J sé entre l 94 \. 1900. 11 Carla
l lall arquitecto iogl ' s. utor del pro ccto de la •stactó~ del R rrocarril
1
• acional 1 xi.cano, yui n ta.mbi · n estu o a cargo d su construcción. 32
L1 mauguración de dicho inmueble d verificó 1 8 . Jos ' ortega,
ruvo a u carg 1 &lt;liscño y con trucci6n del Tearro de Ja Paz, por
encarg dd b tnador .arios Diez 'utiérre.l. ,us trabajo, realizaron
del '89 al 94. 13 Henri uindon r -\rn ld, illw, canadiense Í'ucr n
inritados ,1 trabajar n an Lui por lo hermano 1eadc. J\l par cer.
llegaron a principio Je la última década del ~1glo XC\ y eguramcnt •
ac¡tú stu I ron ha, ta d inicio de] corúlict t volucionario. Por encargo
de lo kadc, di fuu·on } construyeron vario inmueble , como el
Palacio 1ercantil, el Palaci Monumcnt'll El Palacio d , 'ri tal Y

r

r

!'I (' HRER, • El Est,1do, p. 248; PRH-T•,, Mi.....-iro, p. 1 6; Rtc.o, Hormtmo Riro, p. 1O;
Viu \!{, "l• plcndor", en I..a Comrnl,, p. JO. Los ca . n · Je \ntonio J rieto I' Hnn:ntino
Rico se lratan en~ refert'nci~ dmda :tlu ivas a ambo , una contient· l~s mt:mona~
(lt• Prieto · la ou-a es un e rudío monográfico obre Rico. El trabajo dd resto de lo ·
construc.,orc-s e tá poco documemaJo.

"'PRJmo, \/ : iro, p. 56; fu 111 • n, .. ~rbanisrica", pp. 88, 99 r iOO. \cttL1lmcntc
rt-ali20 un trabajo sobre este lnj.,rcmer 1.
·

p
.
I OR.1z 1, Compentho, p. 11ll;
l;t 1
1 llR , \ \l,.,\Of·, p. 11 7.
11

11

A \l h&lt; 11u, hnipraorios, p.

290:

Pi:ull, z -\, Con,pe11dio, p. 63.

' lbúl., pp. 106-107, 1 '..., -141 Esrc último ·e ubica fuera ele! pcri1 do de e ·rudin.
Jlara l 9fl7 e e ·taba con ·tru\·endo, ·e concluvo en 1909. , cita por la importancia
t¡uc tiene en el con texro del centro di. la cap1 t~ puwsma.

�(

Russell Cook, autor del templo de la Iglesia Cristiana. Central (Discípulos
de Cristo), edificado a partir de 1898 y dedicado en 1900.35
•
Tres de los ingenieros formados fuera, oriundos de an Lws,
retornaron a partir de 1905: Octaviano Cabrera Hemández, Jacobo
Cossio Anaya y Luis Igueravide Franco.36 Con la titulación del ingeniero
Cabrera, en 1905, y su consecuente regreso se inició una nueva etapa
en la producción de los espacios edificados en San Luis.37

Antonio Prieto Trillo, ingeniero autodidacta
u trabajo en pro de la arquitectura e infraestructura en S~P
prácticamente ha pasado desapercibido. a pesar de su rrascendenaa.
Era sumamente inteligente., con un sentido práctico muy agudo. us
conocimientos teórico lo aplicaba con mucha facilidad en la olución
de problemas técnicos, ya fuera de cálculo de estructuras, de física,
química o hidráulica. Esas cualidade le allanaron la práctica de la
construcción, que desempeñó con vocación y dedicación.
.
También contó con habilidad para el ejercicio fisico, fue buen ttrador
excelente
conversadoL La personalidad de Antonio Prieto era: "fuert~,
Y
,, 38
intransigente y, obretodo, digno; sensible., exagerado y hasta terc~ ·
sirni. mo, se dio tiempo para intervenir en actividades polit1cas.
Formó parte del Club Liberal -Ponciano Arriaga y participó en el
Primer Congre o Uberal. 39 n ambos, organismo y evento,
15 MoRÁN Y

l\-1EADE, p. 93.
l.\'F.RA, pp. 270-271, 27 4 y 275; VnuR, "Esplendor", en
Comet1te, p. 1O. ~n
1908 Iguecavide ya ejercía en LP aún no contaba con título profes!onal _pero se e
reconocía como alumno destacado de la Escuela acional de Ingerueros.
37 En 1906 se le designó catedrático propietario de Estereotomía y con trucciones,
en el Instituto Científico y Literario. Y en J907 se le nombró ingeniero de las obra~
del estado en 1a capital potosina. E decir que ademá de influir en el ambientt
constructor de an Lui con el ejercido de su profesión --en la generación de nuevo-5
espacios- también lo htzo desde la cátedra y la función pública. CAIIRERA, Sr11Jb!a11za.

u

16

PP· 8-9.
l8 PRITITo Méxiro. pp. 10, 165, 166, 519.
' 182 y 332; ÍARTÍNEZ, La &amp;voluciti11, pp. 10-13.
· d e una
39 Thul. pp.
ratz
'
.
•
Ob
·
desafortunada aseveración del obispo Ignacio Montes de Oca y
regon, dunune,
su intervención en el Congreso Internacional de Obras Católicas, verificado en Pat!S

224

n.r \úm,

destacaron Camilo Arriaga, Juan Sarabia, Librado Rivera, Ricardo
Flores 1agón y Antonio Díaz oto y Gama. u implicación con
este grupo le acarreó hostilidades del gobierno porfirista y estigmas
por parte de la 1g1esia, al grado -sobre todo dicha hostilidadesde o~atlo a salir de LP. 4º Coincidiendo con el breve gobierno de
Francisco I. Madero, fue presidente de la Confederación Cívica
Independiente, corporación partidaria aJ márt::it de la revolución_-t1
En todo el periodo de gobierno de Carranza (1914-1920) fue titular
de la Comisión acional de Límite .42
~tonio P~eto Trillo nació en el estado de Zacateca en 1862 y
muno en la Cmdad de México en 1948. 43 A los once años de edad
llegó a radicar a la capital potosina. 44 Cursó sus primeros estudios y
~ con~luirlos inició u formación en eJ Instituto Científico y
Llterano; pero al poco tiempo desertó, ante la precaria economía
de su familia. 45 Posteriormente e casó con Emma Laurens. Después
de probar suert en varias actividades, alrededor de 1886, incur ionó
en la construcción cuando trabajó con Carlos uárez Fiallo como
aprendiz de dibujante. Con él participó en la r modelación del
mercado de Zacatecas, básicamente en cuestiones administrativas.
~n 1900, surgió en LP una convocatoria que hacía un llamado w:gente a todos los
liberales d_el país. 1señor obispo hizo alarde, nada ruás, de la siruación privilegiada
de lalgles1a durante el porfu:i.ato, ya que prácticamente e habían derogado la Leves
de Reforma. A manera de protesta, se con ocó a la organización clubes ''para luchar
contra las tendencias dericale del gobierno". Paca la indicada lucha, representante
de los clubes integrados asistieron al Congreso Liberal, efectuado en eJ Teatro de la
Paz ~e SL~ en febrero de 1901. De este congreso se derivó laJunta Organizadora del
Parudo Liberal Mexicano. Los e tudiosos de la Revolución feicicana consideran
este proceso como el origen de dicho movimiento ocial.
-111 PRIFTO,Méxiro, pp. 179,182,184,341 y 348.
1

lbi~, pp. 2~2-233. El resto de los integran ces de la me, a directiva: José Maria
Ga:a, ~ceprcs1dente; VaJentín Gama, primer vocal; segundo wcal.. Robeno Ga •ol
Ibid., pp. 272,365; PRIFTo T,\.\ITBL'GH. La C11,msió11, pp. 12-14-. l 27 de julio de
2005, su autor me facilitó amablemente esta elección de páginas relativas a su
trabajo, en ese entonces, eo proceso.
11
PRu,,o, A-fé.w,o, pp. 7, 47.
# Lbid., p. 60.
45
Jbid., pp. 49, 51, 52.
~

225

'

�In. truid por jngcnier . e ·tranj ro., &lt;lurant~ u e l~n~ta en
Zacateca , s1.. 1:n ñó a manejar nu \ o. a ce onos de dibu10 Y a
reproducir &lt;lo umt.:nto · mediante la "copja en azul'/"
uuroduci n&lt;lo . u U.$0 en an Lu1 . Por esLe medto duplico infinidad
de plan y e entura a lo. notario. dL L'l capital p~&gt;to. ina. A la
po tre inició el empico de la tela de caJ a como m dio de oportc
de lo planos realizado .. tanto para u bras de e ~ trucc1?n~ co~o
los olicit.1.do por terceros para documentar e enturas publica .
De &lt;l el proyect hasta u e ncl ión, o corno traba10 Je
remod L-tci 'n, participó en cliYersida de obra : "1vicnda. , escuela. ,
fábricas, templo , ho. p1tale , de mfra tructura hidráulica, tam _urbana
c mo rural \ plantru &lt;l m' ·tic'l · de tratamiento &lt;le agua re ·,duales.
u traba¡o lo produjo . peciaJrnrnte en lo. tad de an I ui Pum ·í,
Zacatec,
uanajuaro, Puebla, M 'xico v la capital del paí _-lll
Tno de . u, prim ro pro) e to arquitectórnco. fue la
rcmodelac1ón Je la ca a dL Eduardo ,. P1tman,49 a un co ta&lt;l? de
atc:draJ donde actualmente e ubica la ecretaría &lt;le Turismo.''º El
re ultado de c. rn reno a ión fue mu} afortunado, a p ar de la
decisión del propietario por e rnservar lo. vano inferiores }'
superiore rn j.,'l.larclar corre pondcncia o alineaci 'n. bn lo cánones
de la época predominaba l. irnetrfa. Pr &gt;longar lo. ventana le.. &lt;le la
plata baja, rná, a.11:l &lt;le la altura usada comúnmente, re uJto t~na
oluc1 'n mgcnio ·a ,, e té tic, t.JUC mantiene iluminado l mtenor
'
·
~ 1. El
Juran e la mayor parre
del &lt;l1a m la ncces1c.lad
de luz artl hc1a
ligero almohadillado -hech de argamasa- de lo muro de l:t
fachada } las esbeltas 1amba de lo vano --esta realizada. en
cantera- frecen un . uave contra. te. En su con1w1to, di ha fachada
t. ".ostenida'' por un .ólido ba amento de cantera, no •levado del
mvel dd uelo má de lo e teticamentt. pt:rrruudo. f ~I cuadro I completa

d !no ·a~ajo d~ herreóa y carpintería de w vano. E. ta finca e precia
de t ner cieno filrt' de au, t ridad &lt;-JUe • e traduce en encillcz . let:,r.mcia.
La casa del prominente mint:t, de Real de Catorce, •rao í co f.
Coghland, --{;0 Benigno
riaga y \ : arranza-51 fue otro de su
Ji cño .. Basándo e en sus propu tas, la cantera labrada tuvo a
cargo del maestro Florentino Rico. ~ \unque n general I di e□ &gt; e
aprecia de buena factura . e denota una Ligera de pr porc 1 'n ~
d eqtulibno n d manejo de I s volúmenc d cantera, ·obre rod~
en I interior; pero in aer n lo burdo. En e ta finca Prieto Trillo
insraló en 1905, en la v1 p ra de u conclu ic'&gt;n. J primer sanua□o
de la ciudad tal y como ah ra los conoccmo•. 5?
~--:~tre sus trabaj~

de infraestructura hidráulica de taca.o lo que
r~zo en d mananual de La lcwa Luna., indicado en eguida.'' En la
hacienda El Jabalí: de rnción de una xt n a ár a fango a a trav' dd
Canal Priet ;54 y cajas d di. tribuctón r obrru anexas- 5 para m r m nto
de dntacion de agua para Jo · pueblos d • Rioverde y Ciudad Fcrnán&lt;l z.
En h hacienda de Ojo d &gt;\gu, : canal de irrigación. ue con tniido
para llevar Jíqwd de Je el áo de Ric v rd a J terreno - d temporal.
L1 labor e taba 5 ' 6 metros arriba del ni\'el del río."'
fuente con ultada r flcjan, aun,1u no abi rrament , la
relación familiar de u e ·po, a, mma J aurens, y la esposa del
arquitecto e pañol Rafad Gua tavin . O duzco qu, Dorotca
La

1
•

Actualmtnt(: es el cd1fic1 de po tgr:tdo ele la ni\·er. 1dad Ch:imnar'iant
r·
•
J&gt;
1 DR v \, 01npmdio, pp. 121 J21: PRu,:ro, M,: :1ro, pp. 170, l 7'J. 209; Rrrn,
l%re111t110 Rim, p. 'J-12
.

En la mmcd1:1c1onc Je los acrual · munmp1ns de Rmverde )' Ciudad
l·crnándcz, ca~ LP.
' ~!n pnmer lugar, con la finalidad de Jarlt. u. o agncola: • , en cgundo, para
nr:1d1car lo: altos casos dt paludi rn i de la :wna.
\

""',\si ~c.; cnm ,cían los dupbcaJn · hd1ubrráficos d · la ~poca. ·gtmum.:nk' rt:~ult.iron
toda una no,·cdad.
1 P1rnrr • Hi'\-im,pp.5(1 57 • ..,~ "74 81,292.
Fundament:ilmc.:ml\ c n ·ultc:c.;. Pltll ro, .\f,: 1ro, pp. 47- 26.
·
· -- 1 d o en LP a paror Je ll1~
Primer icn:ntc dd Banco. krcann l ,,'I c. ·1c.1t1n.
msraia
trámites r afo,.ados en 1882. La insmu 1&lt;ln banc:ma cstu\'o in ralada c.:n • u ca~,1511P1urr11 ,. \/,~

m,, pp. 85-86

226

on estas obras tenmnó un centenaric, confücto de :unbos pueblos contra la

hacienda. El mcrcmcnto de la dotación de a6rua resultaba dihctl de.: olucionar, no
porque nn xi, tlern la r Jumad de hacerlo por panc de los propietano de la baocnda, sino má~ que nada por un pr blcma tCcruco &lt;}Ut. upo re olvcr el mgcni ro

Pne10,

PR11 To, M1~\1co, pp. 1 -151. Esta ohm re. ultó, en e pea:ll, compleja. Longitud.
¡)co mas d~ 3 km.; profun~dad. hasta 4 m.; ancho, 1(¡ m. Pan _u rcalizacion
aboraron mil campe tao ba10 la dircccmn de Pnero.

�lf

O'

Ramírez de Laur n , la madre de "'mma, fue hermana dc Franci. ca
Rarnírez &lt;le ua tavino.,;~ Dicha relación lle ó a Prieto, ademá · de
utilizar I s métod tradicionale d con trucci , n a innovar con d
emple del isrema u.1 tavino o de 9wtectura Cohe i,,a. 58 Entre
las edificacionc que lo unplant'
cuentan: uinta Peralta, ( mota
Barrenechea termoeléctrica de la Pnto ina Electnc o. } 1 proyecto
de la parrogwa de Tcc¡ui t¡uiapan, l'.Il LP Lamentablcm nt las do

primeras fincas fueron demolida. a finales del igl _x:: , 1pr_ .'ecto, no
pasó de e. o. 9 Y en la ciudad de éxic a donde enugr definiovam ntc
en 1909:(,11 la Escuela ormal41 y l Manicomio ' La a tañeda"; en d
Ho pi tal en ra1 y el Ho p1ci , a1 parecer no pudo hacerlo, pero influyo
de manera determinante para u aplicación.62

Veasc: P1urrro. Afé.;,,.7co v I iu•.RTA, G,1,ulaviflo m ,-~méric,,.
En . us memoaa~ momo Pneco no mcluye textualmcarc d nombre dt' Rafael
~uasuvino Ioreno. olamcntc ~e refiere a él corno un panentc polínco de Emm:i
J,:mren . su e ·po:;a. Fn cambio, st hac , mena· n de la· bóved · guasta\1111 co~o el
~1. rema construcnvo yuc aplica en alguna· de sus obras. hs probable qut: el a.rqwtecrn
\'alt:ociano haya despenado en Pacto c1t:no re. cnrimitnto, ante su dt:cisión ~e-~• 1
ermitirlt: qu~ constru}•era con ·u patente en la 1u&lt;la.d de íexic . E~ la cra&lt;licton
oral famitiar eJ nombre del autor de la Arqunectura Cohes1va dcgenero en ,.DSLl\'O
Guastavino, qw:ci infüudo por l:i misma razón. tro caso del que guarda .ikncio:
sobre el mgcnicw kt.,u-:inno .,brcra Hcmández, 1.JWCTI destaco en L, produ~-,J(,n
arquitectónica durante los úl1imo. años antes de la nugración de Prieto a~ Ciuda~l
de Mi.:x.ico. Pritto no se guard(J inconfonnidade d probaoones o rccon« 1C11men~os,
siempre los expresó abien:amcnk, no lo hizo en nd.a meno. a travé de su · mi:mona ·
Resulta ex1raña L1 onu. 1ón de ambos persona¡e .
\? " ,
ta: del día". E/J u 1,111dt1rlt, p. 2: PRIETO, Mb.ic11, pp. 175, 181, 185; MnRA, •
"La Quinta Pt.'ralca ", Li í.orriwk. p. 5.
.
"PRJ1 To, J\ fb..ito, pp. 190, 342. En busca de trabajo había estado en la audad de
México cu.indo mri:ntó panicipar en la construcción del Ho ·pital General Y U
Hosp100. Fl pnmero onstruiJ bajo la dm:coón Je ª)'.º¡ corre 1896 Y 1904.
•1 /bid.. p. 362. Po tcnormente ~e destinó a _olegio Militar.
~ {/,id, p. ] 90, 191, 2.16. Resulta unponante salx.'1' que en léx.ico, a travi.;s de Pol.'to
Trillo se construyó ,\n¡uirecturn C he.~l\'ll al mi~mo nempo 9ue en EE. 1. Aunq~ c..'O
•
_1
1~1 .:as mnt:ill
cl país' no alcanzú,
expresan.&lt;' a u:av: · &lt;le con crucciom:s mnnumt'Ol,uL'S
•
\' Ja 1 'ormal fueron pn ,y1..'Crados por lgo.1cio d la Ihrra} d an:¡ui1cctc . F..chegaray. Porltn•.1
Diaz {hi'10) fue d 1•mado n.&gt;sponsable el la construcción e.le ambm;. El, a u vez. Ct~nrr.itu
'"' r Je obra. bn
. cuanto al Hospnal eneral y el I lospmu.
.. tut mn
a PrieLo como &lt;lin."Ct

r

228

Por u ardua lab r, que aquí e ofrece somuamente e e, idcnte
que el ingeniero''3 \monio Prieto Trillo e pu d cons1dcrar el má
de tacado de los Jntcgrantes de la Generarió11 de Ir, tnm.ririó11•

Rafael Gua tavin

n San Lui Poto í 6-1

Gua ta\'Íno nació en Val ncia, Lspaña en 1, 45 y falleció en 190
en arolina deJ -ort . · tudió en la E cuela d1.- faesrm de Obra
de Bar~elon~ y en l ',2 ahí mi mo obtuYo d títuJo de arqu.uccto en
la_ r cien abierta E ·cuela de Arquitectura. Ejecut • la primera
bov da con armadura de acero y utilización de cemen o Portland
cL ·eñada mat mátic:unente cuando aplicó la e tática gráfica a la '
trad1c1onal s bóvedas catalana . 011 ello r ali2ó la. primera
e trucrura d mampo ·tcrfa realizad en forma de científica. Tale
e_ ubierta. fom1aroo parre d la con trucci , n tabicada LIU
,
on u
Innovac1on Uam, &lt;n. trucción Cohe iva. 05
. ~·otre Ja caract ri cica de u i, t ma con tructivo e pueden
citar Ja economía, ya tJUe con una ínvcr 1ón mínima se podían cubrir
grand s claros -por lo general sin el u de cimbra- ademá d
er mcombu tihle y, a pe ar ele u aparc..or fragiJidad, altamente
cor1S1ruid .- por los i~nicros Robt:rtu ,ayo!} ,\ fateo Robles, respectivamcme~ d uso
de An¡unecrura ( .ohcs1va en talt- c::onstrucc1one fut. promond1 por Pnt:ro ,. anre la
nt.ganva dt: firmar el respecnvo c llllllto, ¡x )C p:t.rtl' ck V.!\ 1-&lt;lin.'Ctor de elbras .Públbs
dd D_
F --. decide in for~r a lL'lslavrno :\foren • quiCTl deja I intcnor del p:u •parn l'I
lll¡,'{'f)!ero Pneto \' la cip1taJ pan i, e:,10 c:o la qt.&gt;cuci, in de 1 &gt;bm aplic:lfldo la p:uenre de Lis
boved~ guastl\'ino.

_' Gtt,, ~ 1 Í .Ila H~1,1.r,1, p. 55: • enero Je 1904 se din a conocer yue el prc.-sidente

Di.17 acordó conc1.:d ·ria licencia pa.r.1 duigtr consrrucoont: de t'iliiicio. , como 1,, hari1 n
los arqwcecms, a los lrlf_remcros dt mmas, ingcrnt:ro · miluares. ingc::niems CJ\1 Je:; t.'
'Ogtrucro mdustnalcs. E ·tn ltccnaa, d1cc d invesugador Guc, Jra, pcrm1tiú mmhién a
kis rnac;uns de obn., Úlilgtr con trucciones r 1 moáv&lt;i a autocalifiCl.l'SL como an¡uirectos
0 1ll/:,&gt;enit:ro . Prie10 hacia amh:i. cusas de:i&lt;lt \ ario. añrn. :Jlrá .
t.,

La gi:ncro. iJad Je anoagn H ucn.1 me aJlq~ci la bibliograña funJ,uncnmJ de

ltifacJ uaswvino ~ foreno, pnmero mcdiann. corre pondcn ia •poHeriormentt:
duran¡~ la com ·tanc1a en la Escuda Técrnca upcriordc Aryu11n:1ura de Madrid,
d.,nde el fom1a parre del Insmuto Juan &lt;le Hcrrcm
D1 U .\
,\ "Las Róvcda-:",p. 51;\\'W'\ .elpai mm.u·.

22'}

�II,

,wc.

f

n: .

·
nd1·0 . de ciudades
re istente.
nte l o d evasta d ore. rnce
norteam ricanas, como Chicago, Baltimore o San Francisco, la
resistencia al fuego de las Bóvedas Guastavino fue una característica
que impulsó el desarrollo inicial de su empresa. 66
_
Rafael Guastavino Moreno y a u hijo Rafael Guastavtno
Expósito se les considera lo mayores expone~t~s de co~s~ucciones
tabicadas 6~ d la historia, desarrollando su acuv1dad pnnopalmente
en los Estados nidos de orteamérica. 68
Guastavino foreno pr dujo obra en Valencia y Cataluña. En
1881 emigró a ueva York ypo teriormente fundó la R Guastavino
Compan . través de su empresa aplicó la técnica tabicada --O
Arquitectura Cohe iva- en diversas construcciones. u empre a
construyó más de miJ edificios: dosciento destinados al culto
religioso, catedrales, parroquias y capilla ; más de seiscie~tos en
ue a York; cien en Boston; algunos en Pittsburgy en otras c1Udades
norteamericanas; también en Canadá, Hawai y !éxico.69
Participó en la construcción de las cúpulas de siguie~tes los
proyectos. Museo mith~orúan, en ~ashington, D._C.; Insotnto de
Artes y Ciencias, en Brook:lyn- Iglesia de an Franc1 co de ales, en
Fil.adellia· Banco d fontreal, en Canadá; Iglesia de Santa Bárbara,
en Brooklyn; Compañía Girard Trust, en Filadelfia; Universidad de
'
ueva York en Bronx, . Y.; entre otra muchas. 70 Los antenores
son algunos, ejemplo de la obra del destacado arquitecto español
Rafael Guastavino, cuya obra ha sido redescubierta y revalorada en
lo último años, pero sobre todo difundida.
fit,

D E LAS CASAS,

p. 52.

.

Cubierta. muy delgadas, obtienen su rigidez no de su solidez o grosor, stno de
su forma geométnca en part:1cular. La e rrucrura de las bóvedas tabicadas se cnmpn~e
e.le racillas de cerámica delgadas y anchas adheridas con mortero por su cara mas
•
, capas.
L.1s
amplia con respecto de la curva de la boveda,
por 1o gen etal en dos o mas
.
.
raallas se craslapan en su. juntas en las capas siguientes a Ja primera. La pnmer ho¡a
de racillas de pegan con yeso, eso le da la característica de autosoportarse Yt!V'.tar e~
uso e.le ambra. Las siguientes bojas se unen con cemento Portland, lo que conobuv
a darle su resistencia definitiva.

Es importante eñal.ar que Guastavino dejó obra en SLP y en
otros l~gare_s del p~s, realizada por él mismo o a través del ingeniero
~tomo Pneto Trillo. E decir, en México se aplicaba uno de los
istemas constructivos de vanguardia. Claro, con las debidas
proporóo~es, Y_ª que los edificios levantados aquí fueron de
modestas dimensiones, si e compara con lo hecho en EE.UU. Como
el horno de la Fábrica de Ladrillos Reprensados, en la hacienda de
Pardo, de Ma~mel Hernández Acevedo. 7 1 Otros ejemplos potosinos
fueron la Qumta Peralta y la Quinta Barrcnechea como e eñaló
~eas atrá . Dur:inte sus estancias en an Luis co~ toda seguridad
ma~ que constrwr se dedicó a recorrer los templos para observar y
aplic:11" en nuevos ~royectos la adnúración que experimentó bajo
las cupulas del conjunto de Sa.n Francisco.

La Potosina Electric Co. y su termoeléctrica en el barrio del
Montecillo

in duda, una de las expre ione de la modernidad durante el
porfiriato fue la electricidad. Su incipiente producción durante las
dos _últimas décadas del siglo XIX alcanzó un auge notable en la
siguiente que se reflejó tanto en lo económico como en lo social.
De manera gradual 1a electricidad incursionó en fa vida de lo
mexicano , desde el ámbito industrial hasta la vida cotidiana.
En julio 1880 se mstalaron por primera vez bombillas o focos de
arco"'2 enla Plaza de la onstitución dela Ciudad de léxico. .Aunque
ya un año antes, se utilizó la electricidad como fuente de energía

67

68

DL L-\ C.\SAS, p. 5 L

6? GONZALEZ, "La bóveda", pp. xxxtv-xxxv; 1.ARr , ' Más con menos"; P· 45?.
70 f lL,H TA, pp. 3 7 y 45.

230

-i

Acruwneate su área se ubica dentro del territorio municipal de Villa de Reyes,

LP._CIBRERA,EIEstaáo p. 247. La información y Jo planos de este proyecto fueron
gentilmente proporcionados por el doctor John A. Ochsendorf del MTT (Instituto
de Tecnología de 1\'fassachusetts), quien a su vez los localizó en la Aven· Llbrary de la
~ruve~idad de Columbia, institución que resguarda lo archivos d; la Compañía
Guastavmo.
12

La luz se forma por la descarga eléctrica luminosa entre dos conductores
~eracnentti separados por un medm aislador, con vaporización parcial entre eUos.
ue descubierta por Davy, con el nombre de luz de arco, ea 1813. Fue muy utilizado
en el alumbrado público, encerrado el aparato en una bombilla de cristal opaco.

231

�1l11J1 ••!,

/l ' a

para la fábrica Lextil La Americana, d León uanajuat . Batopila ,
di tnto min r de hihuahua, 10 tal&gt; en 1 89 una planea de 15
caballo &lt;le fuerza para facilitar los trabajo Je extracción ' trituración
de mineral. n 1 99 77 tallere fábrica dive as, 52 fábricas textil ,
29 campo miner
19 ha iendas., tenían alumbrad eléctrico. Tal
alumbrad per &gt; con carácter públic arribó a las principale ciu&lt;lade
d I paú ent:l' 1 O , l 89.
ua&lt;lalajara n 18
a fonterr · en
1
· a Iérid.'l Veracruz al año iguienre. La propagaci , n de lw. y
fuerza m triz léctrica e apr oa n la 27 empre as de u tipo c.:¡u
cr aron entr 1879
l 910. La may ria de dicha empre as eran
e tranjeras , d baja e nccntración de capital en c mparaci 'n e n l e;
grandes capitale. requerido en otro tipo d inver ion , e mo la
consttucción de un fi rr arril, por jemplo.~'
...1 lic ociado ranci e Pedra.za no ofrece algunas n t1c1as del
ingre o y los prim r adelanto. Je la l ctncidad n la capital
p tosina. Para lo fe tejo del 5 d may de l 79, la cornisa de
palacio d g bierno fue coronada con do aparato eléctrico que
complem ntaron la iluminación del farole enecian y de cri tal
que e d1 tribuyeron en el re to de u fachada. in embargo -indica
también Pedra'Za- para el ruio i ruiente el d cor Pedr
arza
in tal' d foco de are en la az tea del mi mo edificio, pa111
manten r ilummada la Plaza d f rm la noches de erenata. "Ante
de que
tableciera n f é · o ni en ninguna otra ciudad de la
república" con. ignó uno &lt;l I m dio i.mpr o de la ep ca. Para
1 6 el alumbrad l ctrico a e frecía con cierta r gular1dad en
la Plaza de Arma , la. b mbtlla eran adquirida en ueva York.
Com servi io público d la ciudad, qu &lt;ló formalm nte inaugurado
hasta el l d encr d 1 90, on 1 O foc distribU1do en la parte
principal. P co a p co e te erv1cio e ampli' a diversa área., por
ej mplo: La Fama, fábrica de tabacos, contaba con u planta
p, rticular para u iluminación interior m diante 75 foco , en 1891;
en l interior de Palacio &lt;le ob1erno ) Teatro de la Paz e in taló
en 1 4; atedral • el templ de la ompañía en 1 95; e e mi mo

13 . ,

un • llenc1rdePM,1.,p. l l6l; 11• 1&gt;EZ,"ThcGuan.1jua1&lt; ",p.156y 159.

año _parte de la ilumina tón d arco de la Plaz d ,
.,
pnr mcand • ccnte·~ t:n h
·ª e \rma se cambio
I l 1
r al añ igui nt '. 1 , a zac a e e Guadalupe, se instaló en l &lt;) .
e en a aventda Libertad ho, Dam1an·
~/
ntr lo p rtJ 1
'
'
annona.
a cu ares - empresa
h
eléctrica, -e contab,tn: Plutarc Orn~I~ que a asrec1eron ~e en rgía
con l jecutivo ) m ·d·
• ·l d
. , a parur &lt;ld convcruo s1gnado
e iant e e reto corre P d"
d
l, 9; para 1899 la LP ·l
on iente adosen
, ctncal ( ,&lt; mpan). ,.
Poro ina ~ lcctnc Com . . , . . .
, ) po ter1ormente la
, •
p,iny. E. ta ult:Ima empr ·a J l
1
e ectnca , regí, trada en 19()?
.
e uz ) h.Jer.l'.a
pe: o corriente tenía u . J ~ con capital nom'filllericano de 70 mil
capital de "00 mil

'
['&lt;:, o

.

.

tu

n

u ·va York

I

p

19()9

'
· ara
e ntaba con
acaonc norteamencanru , 400 .
en bono . G orge ,\. \Xraddill fun . ,
.
Y
mil pes s
como \~ce-pr idente· \ r: F1'
githo c~mo pr. idenrc; \X'in. P. fa n,
como · ecr tan· re. o~ ro. ¡\
. u vez \X"~dclill d ' • ·_, · ou w1ck
_
• c. e empcno C&lt; m, &gt;tfu ctor
J P. l
\" d cr tario
d
en , •) e vice-pre. rJ nte
~om dir .
orcro, a ernas d \\ 1.Llmm Ma on e de empeñaron
ectore para la ciudad de ue\·a York li
, .
para I3n k.lin, y \X'" D Blan
· nt &gt;n L. Ko SJter
· ·,
JO.
.
vdr para p t
\ '. H , x.l · k
.
ª erson, L u va Jerse}
· b _ ~~ para la mrdad de 1 • u \'a York.
u u Jea mn corr sponclió al area
in talac1one d la ( otru -. , F d' _, &lt;-rue actualmente ocupan la
·
ton e enu ¡ FJ, ·
pre&lt;li original ha di . .d
&lt;. e , c::ctnct ad -aunqu el
mmw o-, frent
l 1, d
~fontecilJ . Terreno que vendió ~ addill ª1
az~ 1 bamo dd
en 1903 para levantar la i·n . - i. .
&lt;l a a ot ina Llec me o.
fa.i..'laone e la cmp
~ p
el el mi mo añ la con t
.,
l
r a.
ara mayo
. ruc ion c.: e .u termode tr
anexas, com la red Je co ld
.. 1
ica ) us obras
de agua ,
b
J ucc10n
º- Jepó ir &lt;le aba recim1ento
, a e ta an mu\ adelantada El ·dif .
co1npr ndcría 'la nuey; planta Je l~z
;:crc·z~~- lrucaón
c.: n

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mpara o bombi!Lr mcandcsct"nte 1.a dot.td1 d

.
•na1i:rialrc ·1 tcmcal alo
.
· c.: Wl hiludel!aJ1,hechodt:un
r·
r, yut M: pone 1ncandc ·ccnt • aJ ¡
ar! ,_
'.stL· filamento está com ·rud

vacio o introduciJo u

"'L..

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,1 raws

o ,a corot mccléctnca.
St: h:1 hecho c.:I

o c.:n una ampolla Ut" ,,rdno, ..-a la qut:

nl°'astnnk
~C\l!RFR,\ ,Ap1111trs

PP 6'i R~· P

• . \ -· r Olt ✓-'• Con,pmtlm, pp.
,,tt,R,,t{;.\'l,.,,.11uo[I., p.1,19· P1 -L&gt;R
,
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,
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, w,pt11,110, p. 9íJ.
711
• • ()f: ,. , l l(f_ , . 'p. l&lt;,I. 1,. 'l&gt;EZ p. l 'i8.
"' PRJ

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91-99

·

\l&lt; IR .• cokTcino d • &lt;l1Kurncntos ~obr, ·d f
durante el porfiriato.
. . e c.: t tc1os y uin~truuorc.:s potosinos

2 J

�' I•;

lf

I

/1

\I

//

fabricación de ga. ". Para el &lt;:iguientc mes e tenía contemplado el
1ruc1 dt. la colocac1ún de los po te y d t nd1do de los cable
con&lt;luctore. dc ekctricidad. ·e promocionaba que, tanto por su
capaciJaJ como p r su mayuinana de modelo r ciente .cría la
primera de la repubhca; así como las venta¡ru que traería u fuerza
motriz de de el campo indu trtal hasta al ámbito familiar. Iientra.
que los excedcnte. de tnergfa p drían • r de. tinados para la
movili lad Je l( tram:tas.~,, Las obra. fueron concluida d año
iguientc80 , a partir de 19 )5 inició ·us perac1ones. \ ello respondió
la vi tta d I gobernador y numero ·a comiuva, el sábado 31 de julio
de e e año. E. a mi ma . emana el circuJto de luminaria del centro
d la ciudad se ene odió con su corrtente eleccrica. Y
contempló
quc en . ei, semana. má. 4u darían integrada la re tant • .'0
Durante I periodo Je estudio no sólo innovaron en LP el u ·o
de nueva tipologías, también llegaron nuevos matenalt: y s1 tema
con trucmos. La tcrmodéctri a de. la Pot sma Elccmc o.,
realizada p )r d 10 enicro ,\ntonio Pneto Trillo un 1e::mplo patente,
n particular la ala de : lotorc .. E ta obra -que re ulta una
e ,o tnicc1ón e ·rraordinaria- hecha c n bóveda
,ua tavino,
re ult:a c.:t un in ófüo 1cmplo de Arquitectura Cohc h·a. na de

lo. poca mue tra. que quedan n pie en , 1éxico.
omeramentL su caracterL rica. se enumeran en. eguida. l ...1
planta del edificio está dispue ta s bn. el terreno, en su entido m:is
alargado, &lt;le poniente a &lt;mente u &lt;limco,1one apro.- unacbs . on

15 metros de ancho, por 40 Je largo\ 7 de altura. nce de pilastra
de pi dra dcscacan en cada une, &lt;le sus costado norte y sur. Lo
en epañ s entre cada pilastra se formaron de adobe, alvo n la parte
. uperior donde :-e d jó un hu co por cada lienz para . u respccci\'(J
\"ann. A cada entrepaño corresponde w1a bó,ul.1 tabicada- oporroda
por us re -pectn:a- pilastras-- de 4 por 15 metro , apr X1madan1ent ' .
La. bó, &lt;l~ fueron re:1.luada con varia capas de ra 1llas o baldo :
•·: .in

l.ui Pro rn:

:i ''.

f :/ F.sknulirlt, 17 tk· ma ·o Je: 1IJOJ, p. l.

pp. 140, 153) 154.
1 Ba. e: 1.k Ja111. Jd hccnc1;1Jo
01

ERi\,

r, ancisco

Pcdra1a I footc .. Apartado

H

Je arcilla
., cemento Portland p
. y mortero ue
l. .
en las 1unta o unione d~ la b,
.
re Jntenor s aprecia
t:
s oveJa n
,
con tirante lonoitu&lt;lin 1
' ' t:n-in metálico. tensado.

~
a e V Lrans, cr al &lt;l ¡ ·
lo extremos orienre }' poni · . . , b
es t nu mo material. En
·
ente · e u tcan cada
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ongmalc .• }' .obrt cada uno d" U
, uno e o. do acceso.
,
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e
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&lt;-¡u
d
la 1
.,
h,t er ·e agregad [J t ·
ª
mpre. 10n de
&gt;. enormentL l n mur
montado obre~ bóv ·d c.l
• . etc pcametraJ de piedra,
.
.
e a , a ngidez al eclifi
b
corrusa de tab1que d ba
- c10,) so r ella una. encilla
e rro. u. cuatro fach- &lt;l fu
un alm hadillado d&lt;.: a=n .
• ª ~ eron ,tetbadas con
d p
"l"&gt;'-·1asa que recuerda uno de lo
e nl to, la casa dd banc.¡ucro 1~uardc&gt; ( p·
pnmero traba10.
R ¡ -- Jtman
e u ta tormJc.lable apreciar com l ·u rech .
ddgada, cubre in c.lificulta&lt;l al
umbr , umamentc
Aún má
~
·. gtma, un claro de 15 metro d ¡
1 • e toman en consideración la. lem
.
uz.
la. yue se meua. 1 1 1
.
perarura. extrema~ a
A,
· uga r 1.::Haba expue t
·
.utas temperaturas dtb 1 1
.
. en u JntL:raor, a mu)
0
1
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Je.
a generac10n cl ¡
a pr &lt;lucc1ón e.le electricid·1d ·v . 1' . e vapor necesario para
' · 1 a ,;e 1a dicho c1
•
ne. eran mcombu tibie. E
1.
. ,uc e ta con trucc10ll eh,ar a alcanzar ,, oca . ¡·. -n cam )JO el c:xtenor de: 1a cubierta podía
. '" 0
onc: mu, b
e le agre=ban la fu
' •¿ •. ª1ª temperatura·. \ lo anterior
,:-,~
• ene trep 1 acto
vapor. '\.demás de la
.
nes generadas por la füerza cl
1
maquinaria contenida o
.
:i superficie com
e ·I
b
u tntenor, tanto en
n t u . uelo Xl tia
so b re muro perimt:trales . &lt;l li , b .
una grua t¡u apovada
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.:.n ingeruero .\ntnnw p I
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JO una e U 1 .
&lt;e . te rccimo entr ·1 , d·
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t: az,1 ,l con un h , h
1- nc1 a &lt;e. cnpcion
&gt;obcrnador del e. tac.lo.
&lt;::c o c iu co Jd t..ntonce

OnSlmÍt1)0 lt1 plm1t11
11111/oru de 15 11,etro; 1.,

déctrira de Mm,t , 1¡, )

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111111ca zislar p(Jr lo&lt; pot .
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q11e lm1hlohú11- }' 11rrmmí ronifl/l({I;
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111,11ia11,1 l/,'!!,ó J .rro111n·

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"º'º

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In pe Po. iblcmente , 13Ja. I scontna
--en1nnccs g b

J

. ·caonaba personalmc.:01, las obras de p .
. ' u c.:rna or del estado.ugún trror.
neto, ton la llHencic·in de enconrrar

c:orn: pondicnlc al barrio dd ~lontccillu.

2 5

�llu tracione

llevaba levita cruzada y sombrero bola, las jaldas de lo /etilo pareda11 alas de
c11en'Oy tomo iba comendo se h' abrían lasfaldas; el ingenirro gnngo, 111ecá11ico,
q11e me acompañaba soltó la cdm.rjada [../3
Despue de 104 año. de con trucción u tructut:a luc t.ntacta, lo
de perfecto que apr cían en el r sto del edificio on por el abandono
y la falta de mantenimiento. Recientemente hem
abido que en la
inmediaciones de la termo léctrica aquí tratada e l vantará una
ub sract 'n.84 Ha ta ahora sól ha sido un rumor, por tal razón no
abemo que tanto tenga est de cterto. Y en caso de er verdad, .i la
afi ctará oo. o preocupa qu la piqueta del progre o mal entendido
iga arra ando el Patrimorúo Hi tórico de lo poto ino , como ucedió
con la exunta Fábrica Atlas, la entral de r :Caquinana, La Quinta Peralta
o Jardín Botánic rambién xponente de la arquitectura cohe iva, o

uinta del agrado orazón.
Acrualment e realiza un in entari , apoyad por el MlT obre lo
inmuebl con truid por Rafael uastavino en l área de Bo ·con,
para re guardarlo v c nservarlo En LP donde tenemo una obra de

r cient mente la

gran relevancia. la mant nemo en un e tado lastimoso.
1n titulo Científico y Literario de LP. Ca.1

Pero no se trata solamente de conservarla como mera forma u
ob1eto. Arinadament eñala Jo é Luis González: "[...] no ólo se
han de conservar la fábricas como fueron, ino que e ha de
con ervar . u ro do d comp rtaro1cnto e cructural como parte irrenW1ciable de u propia aut nticidad."85 s decir, respetar el edificio
in agreg-ados que -por pretexto de su antigüedad- alteren . u
estructura original. Ojalá que mediante un trabajo de reutilización
acertado ~e pre erYe este notable ejemplo del patrtmonio arqwtectó·
ruco industrial. o debemos de perder de vista que en el pa ado
reciente la c. f o inició una política dirigida a pre ervar lo edifie10.
relacionados con la industrialización.
111

PRIETO, \1ixuo, p.l 81

Eo eprie!11lbre del 2006 mfonn..'Ullo. a la FE de la tra.scendenaa del inmuebl ·
El ,-.ieroes 8 de ma o d I año en curso le referimo , vía cdefóruca, a la Dirc:cción de
fonumento.

HisL • rico

del

i:'IAH,

vmculaoon con d arquitect Rafael
Go 7.ALEZ, pp. 1-li.

la crascendenaa de la termoelécr:nca par
uastavino.

236

u

Teatro de la Paz. Ca. 19J0.

237

o.

�Ingeni ro Antonio Pñeto Trillo y Emma Laurens, con parte
de u d ceodientes. C:1. 1 92. Colecc. particular.

Palaci de Cri tal.

c.~. 1910.
Rafael Gua ta\ ioo Moreno, en el decenio de
1 O. Tomado de H u l'.RT , L-i Bói·eda de
Gua tavino en An1érica, ( riginal en la
Biblioteca ,. r} d la ni\.'er idad de
Columbia).

:! .,

�J/

IJ.,JRll S

/

,m,

1

Vi ta gen raJ de la ala de motore . Teanoeléctrica
d la Poto ina Electric Co. Agosto de 2006.

Prueba de resi tencia obre una bóveda de cañón
tabicada, 1901. Tomado de H uERTA, L1s Bóvedas
de Gua ·tavino en América, (original en fa
Biblioteca Avery de la niversidad de Columbia).

Canel publicitario de la R. Guastavin Co., donde e promocionalY.t
alguna de la mayorc cúpula qu construyó. Ca. 1915. Tomado
de H u RTA, Las Bó cdas de Guas ta vino en América, (original en la
Biblioteca Avery de la nivcr idad de Columbia).

240

Perforación hecha en uno de lo
co tado de la ala de motore .
Termoelé tnca de la Poto im1 ·1ectric
Co. Ago to de 2006.

2-1 1

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C \. 1\( 110 ,\t.r \ \IIR.\No, 1lort ns1a. h111J&gt;rr.rt1tios t i11gt'll1irou11 ltu111tl1d dt \011
Ll1it Poto.ri: L, co1utm,.ió11 d( lt, prm1 di \'1111 /(lst 1,%9-/903, an Luis
Potosi, 1..,Jitori.a.l Ponciann Arri;1ga Jd Gobierno Jd Estado 1.lt ·an
Lui Potosi, 2ll1) l.
( .·\BRHU,

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actonal
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G &gt;brnuición, l 1JlJ2

n1c&lt;111,

1RIOHf\r&lt;'&gt;R1&lt;01

BMG1&lt;.,11·1co1&gt;r-1.1R1.1mu16

r~,ir Potns,: Ji11,1lt1(1, .\'o1/lm1 J

Elecrric Co. Ago to de 2006·

1

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dr \LP: /,, ({lf(I de ({IIIIPII dt k1jt1111i/i111\lrt-1dr .\,1111z-frtipa__e,111'11 "' jillül ( 'irlrJ
I frm111.rc1, /905-1927, 'an J .uis Pow í, Tests para obtcnc.:r diplomado en
l.a especialidad en f 11stona dd \rtl' ,\ lexicano, IO$li1u10 de In\'cstigaci&lt;ín
C;ov.J\IE/. .\10R1•

· . d e la PotosÍM
Do vist· interiores de la ala de máquinas. Termoe1ectnca

,\lr-v,

f,1b,11m, lomo&lt;,, ,\ léxico, In lituto

·1,

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245

�Breve historia de la cultura
norteamericana a mediados del siglo XX

Eunicc CosuUa Cruz•

l

PreJimin.ire~
EN·1 to• 1 ,, K \/&lt; 1N1:.., P\R \ TH \1'1\R

este tema Sl' encuentran: la
1111pnrta11cia lfUl' en rodo momento ha :tdl¡uirido el conocimicnto
de Lts c,1rucrums &lt;Je b estera social y cn espcci:11 de nquélbs qut
no-; han pro\'ÍSto &lt;le \',1sros dcmenros cuhur:tk·s. 01ra, e.s la
imperante necesidad dt revelar un pas:ido desde el l'nfoyue

~ociocultural.

De ÍJ..,rual m&lt;XII); es rclcv,inrc examinar el comporramit&gt;nto dl· la
orra c.::1ra dt.• la rl-alidad, cs dcat, arulizar la conducta dt' los antl'" no
hi.r1rn;udos o ge11/e ton11Í11. Nuestro ccorro de ~11,·nci&lt;&gt;n Sl' diri 1ri h 1cia
los procesos en los que la ge111e m1111í11 estuvo in\"I ,lucrada
rrara
de b gran mayoría que constiru) l' las difacmt·s s1&gt;eícda&lt;lLu, ,lt: los
\Obrl'\Í\'Ít'nte, dL· l.i... cnsis, las guerras y las íl'\'olucioncs politícas:
son r.1rnhién lo, acrort·s qul' permanecen 1r~1s hamhalinas
1rrump1cndo sicmprl· de mancr:i impredecihk· en d csccnaño n:al
para Gunbiar lo-; !:,'lliones dahúrados por unos cuantos''.'
0

·,l

r

•t olcgi,1 Je lltstoru. R~ lx'Glria dd CEII } IJ 1-aculud de hlo ofra Lcrras.

1

Gr:irwLi Je c;ara\. /.,a butona con llltlTV/ona. (Mt'xtco, I&gt;. I·.· Jn,riruro de
In\ cs11¡;.1c1ri11cs Dr. Jo,t' ,\l:tn.1 Luis \tora. 19''4. p. 83).

247

�f

,11

( ,

I

11

eiaremo un p &gt;CO de L'ldo a la h1 toria política y economica
para abnrl pa O a una novedo a tendenc!a ~stori gráfica que ha
1 rminado por revolucionar la lab r hi tonca. Y aunque n~
ale¡aremo de lo enfoque ante mencionado , podrem~ rec~mr
a varios a p cto &lt;le e ras tendencia , cuando el asunto as1 lo rellera.
En otra. palabra , en d pre. nte trabaj , . e trata de ~ tableccr
un accrcamtent tli cinto al pa. ado que eran forme a la lustor'.~ n
una herramienta acce ible . la gran auwcncia. Lejo de u~izar
conc pto o términos rebuscados emplcaremo expr . 10ne
"bl u en a o de inclutr alguno vocablo mu uales, los
comprens1 , , 1
complementaremos y cxplicaremo adecuadamente. _Iane1aremo
concepto , rcrrrunos talt: como: o i dad de allu ocia, lla~y /JooJJI,
era at 'mica O e. pacial, atomir ho111e, zona uburbanas, rock a11d rol/,

doo n•1JjJ, oc1edad de con wno, entr otro ..
simi ·mo e de sum mtcré c nt:1nuar c n Id arrollo &lt;l aquello.
e. rudio · que n mtroduc n al conocirni nto obr lo aspecto. ocial1.:,

?.

y cu)rurale de la evolución hist 'rica e mcluyen en e o p~oce
ª
~ctor tem, y probl ma n considerad ant par la h1 tona pcliuca.
y finalmente; y por ello n la meno 1IDportante de toda las razones
ante menaonad e! l fume pr pó im que me he ene meodado:
contribuir al nnquccimicnto de la hi to.ria cultural D
ta man ra.
. .
h ,
&lt;l
OlO chl\"C
pretendo realizar un examen mmuao ·o, un uco e_un ~u
en la evoluaón de Estado ·rnd la década d los ano. :, •
F te proy&lt;.,-cto no inata inevitabl mente a una r~mcmbran1.a
pa ado, n e timula a iruciar un recomdo par el ocmpo prctento d
orteam nea. •\si.rru. m • el t pico del trabaJ no remite a me.lagar en
succ. o. inmediato - , la conclu 1ón Je la
da u rra [undim ,. la
· ·'
h --L , . c··I ·a·c&gt; d·· 1 pdn&lt;lo de
fuerte c ne ·ion quL e.·i. no entr \..OS te cu 10 •
u
Po· guerra, tn vttablemente afectado pnr la Guerra Fría.
.
Reconozc que 1 LLma Bn:re Hislona dt la 11/t11ra ·or1 a111encana

~lr e!

IIU.

nografia,_ ~
que ha ido poco com ntado } analizado en anos e cnto · : ·no.
•a • 1\ ..lema , rne .he.
que componen la h1.· tonogra t··1a contemporam:.
oconrra&lt;lo en la . ttuación d re\'i ·ar obra en la que no e n::ili 7~:
un estu&lt;lio in 1s1 o del a pecto c ntral anten rmente propue. to.

a 11,eduulos del s~~lo X."&lt; c. un ca o complicado en la h1

1

1

24

alli radica .inicialmente la motiYaci · n para la ej cución de este lema
, po r ti rmente una contnbuc1ón al camp de la hi toria cultmal.,
la cual inaugura un amplio abanico de p s1bilidade. de e rudio, lo
que al mi m riempo hace qu el
tudi . ea má c mplejo per
productivo y fru tí.ti ro.
1lc aquí nue tra pret rnJjda contribución: aportar noticia
ignorada , d conocidru n mu · detallada p re crtt anteriores
va qu ólo ·e mencionan de manera up rficial v qu on a unto
incorporado a dec rminada compílacione; o · n tudio que
forman parte de textos g nerale . A. irnismo, pr curaré enlaz,1r }
\in ular a toda aquella· e tructura del e pacio so ial para organizar
un texto coherente con nexo. y relaciones su tentada .

lntr du ción
l~l pr ente traba¡o de 10 e cigaaon tien como prop ' 1to dar a
conocer al lector una brev refer ·ncia acerca de la ociedad
norteamericana durante la &lt;lécada de lo 50 para así tener una mejor
compren 1ón y dara apreciación por la cultura e histona d aquel
tiemp . 1ientra 9u no ha) man ra de abarcar el va to campo de
aquella época me he remitido a re catar ólo lo a p cto ma.
obre aliente. de
memorable. mom nt .
El proyecto trá enfocad hacia el tratamient cultural Je la nación
amencana a mediado del igl
X nt1énda. e por cultura como
ac.¡ucl conjunto de e rructura
c1al . , religto. a·, de mamfe tacione
tntelcctuale , art1 acas, etc., que caracteriza una sociedad o una
época. ~Por . upue to que no d jarcmo de lado los a, unto.
económicos ) poücico , ya que en tod uc . o hist, rico inten·ienen
}' :e relacionan d manera tan e trecha todos lo elemento o
t trucrurru de la e fera oCJal.
Y no e trata ólo d I curso de 10 años } mostrar lo avance }
evenro que se su ed1eron uno tra,
ro. Por lo tamo, nue. tro
enfoque n ~ tará regido or eJ carácter cronologico en donde e
revisaría lo ~ue aconteció anualmente, mo que estará tutelad y
_"&gt; Ra.mon
-).

1

Crarc1a-Pcla ·o. 2001. D1mo11ariamndopld1ro. (México. D.

2-19

r

'-'imus:e. p.

�dirigido por una h1 toria impregnada de hecho. imulcin os, ápico ,
recurn·nte., particulare , tod&lt;
llo empapado de enorme

rd \ ancia ·ocia! cultural.
La Jéc.tda dt.: lo. 50 fue un C.'lpítulo en la historia e tadoum&lt;lensc
que se anto¡a fascinante \' ennqucce&lt;lor en todo. los enu~o , fue
un laps&lt; J t () año. que marc6 t&lt; ,da una época, todo u~ luto en la
hi. toria. En dla conflu ·eron centenare: dt. uc 'o: que, uuaando e
parucularcs, fueron de una tra c ndencia tal, 9u su efi cto ~cidió
en un cm.len internaciona.l. ext. ten mucho 1emplo. para ilwmar
lo anterior, cmre ellos s encuentra la e trucnJ a Guerra Fría.
cremo que · orteamér1ca (rcfiriéndono. e pccíficamtnte a Jos
Estado. nido.) en e. te penoJo se cubr de una gran camidad de
suburbios, Je llamarada &lt;le publicidad medio. de comunicación.
.\&lt;lemas, _e bacen pre ente. atractJ\ o· géneros mu icale · nu vas
tt.ndenaa. , forma~ dt: rccn:ac1ón. Esta e una cp ca de la aíluencia
en dondL ~L e roblece todo un nue, o orden mundial.
En fin esto e lo t¡ue pretendo de cribtt en e t proyecw &lt;le
investigación. n t:s &lt;-{UI..' pr tendamos generalizar e ta década con

·imple. adjetivo concedidos de manera arb1trnria o 10adecuada, mo
&lt;-lUt pre. ent.a.r mos carncterísticru con u. re p ctiva '-Íruaáone. Y
a pccros particulares. ue. tro trabajo , ptra a er una me ,de L'l Y al
m1. mo úempl cnn9ueccdora contribucion a lo e rudio dt: est
período, conocem.o L, complejidad &lt;lel ru unto cultural y cons1deram? ·
c. te pcqueño texto com una base tcrn:irica, de la cual ,e pndran
desglo ár mfirud.id de e. tudio
pl..'.cífico que podrán ·cr examinado·.
de de una p rspectiva rná profunda. in má. preámbulo bagam • un
breve recorrido por el p ado ) sintamos el fen·or &lt;le una epoca qu
fue un pw1to de refl..'rc~ncra para la generaoone veruderas.

Las ba

ec nómica d las e pre ione culturale

LI ·1guientc capitul, ·e trata de un punto d partida, el cual no·
introducirá a la temáuca de la etapa de posgu rra y no inchcarJ
cuán de arrollado . e ene nrraba el bloque económico en la oacic'in
americana. Tra ladandonos al final d la egunda ,ucrra 1 funJiaL
podemo ob. ervar qut: los l~sta d o. l .ru·d o · a lt ron mu;\' bien

2511

librado Je esta conilagración tntc.:macional. Y tal es Ja b ndad Je!
a -unto, que convirtier nen el paí má rico y pró pero del mundo,
y, para a~mcntar su bu na uerte la tran ición a la economía d1,; paz
se produ10 de una manera relativam nre fácil. La gu rra había traído
con, tg un fuerte estimulo una mayor capacidad de pr ducción
en la industrja ~ agricultura que en otro áempo . l
Po teriormente el advenimiento de la paz encontraría a Jo.
con. umidnr - an. toso por adquinr grande· cantidade de producto
v 111t:rcanc1a . Por lo tanto, la mdustria e 1u,·o en circunstancias de
reab orber a lo oldados qu rcgre aban a su· hogare · el número
de empleados llegó, en 1947, a la cifra de 60 miJlones de
irabaja&lt;lore . L te año, J val r de Jo producto \ , enTicios
producido · en I paí alcanzó la cifra Je 225. 00 rndlone~ de dólares.
En 1950 esta cifra ubió a los 26.., .00 millone . Y para 1951 e
hab1a _proJucído un aumento del l5 por ciento ) la urna t taJ e
aproximaba a lo 125 0( O milJone de dófare.. ( )b enTamos en sta
it~ación quL la. ganancia. dL: la , o iedacl se elevaban ) el dinero
íluia d man ra abundante v fá il. '

7\f ienrra la m_avoria &lt;le· las naciones del mundu luchaba por
re uperar t: de la madecua&lt;la aruculac1ón de u conomia, la de los
E. tado l'nido era XJtosa; r . u r ident , n ontrn te con los
dc otro:; paí L, pos ían gran olvc:ncta economJca. D c. ta manera
el_p.ú hab1a olvidado prácucainente la gran d pr ión", acaecida
al hnal de la década de lo. años '.:W.'
Durante la e~nnda aJnum. tración del pre 1dcnte Harr)

.

Trum, n (1&lt;&gt;-+9-19.)3), ·I progre.o del país conLJnuó eleYándo . Dt
rgual manera, d índ1c dc::mografic
eguía crec1end tamb1 • n.'
; Ma&gt;. 5avdl . Hí.rtDria de la Gnlizufiti11 NortM111m~,l/l(/. (Madrid: E&lt;litonal c.,. ·d .
l'JC,2. p. 496).
re os,

. !:lavcUc. JllJ!izar,ón. 'nrte,11mrira11,,. pp. -196 497
,wdle. Ci1iliz,wó11 Norlt'tllntricana. pp. 49, 498.
. .n 1940 la pobl;\onn &lt;.~ca&lt;lou01&lt;lt'fll •se mcont.raba cercana a la cifra dt: J '\2
•-•
~
~~N
)Jld(]te , c.:n I9'ill era de I5 l. l25, &lt;XXI habs, , p.u:a l %0 habfa asc1."lldid a t ~9, 323
hab • 1 Uamadn Baby Boom &lt;k posguerra (al final Je la gucrra, muchos amcocanos
lll1&lt;.:rrump1cron U$ carrera.~. contrajeron macrimomo e in iaron a formar familias. De tal
lltlocra, much s bebe:- oaot:rnn en e I pt•rfo&lt;l dt: I94fl a l 964 •se fe. asigne, e) nombre

�• 11

r:ífico conducid por la
Dc.:btdo :il e tallid dd cla_r~ct~/:~;f~mili~ se generar n oltro~
. a no ól :e. e e\'o
·igudeza en lº valore tra&lt;. 1c1onblac1on amencan
'cam b"10. en l:1• &lt; c1 daJ. La po
nbién e era Iadó dt una rcg1onL a
1
numéricamente ino ,1ue '': , de lo centros urbano a a. zona 1
de
e pe trc 1gwo
. . . disminuvendo
ha ta e
otra , l campo a la. .mua
.
·
·
suburbana . La poblac1on c~1 l 950 má de un millón de pcr.:ona
Punto de que, durante~º- anol. bu' 9,ueda de mpleo en L'l t:normbe
a · habitante de 1a gnm tic ur
de1aba el campo ca&lt;la ano por ·cano
fu es
ciudade . -\. imismo lo ame_r1 d . a lo. uburb10 , ubicado. era
. biar &gt;O d núcleo dt las cm&lt;l~a e
cam
ma ·
. cli b uc
de lo cérnuno de la _m,_
. d I ruición al parecer ,n ca ~ qd·
·l exitoso ennquec11:11cnco e :n una nue\.a era. ') "la r:1p1 a
.d había ingresado
, cado
nt O
•
.
arecta traer la pro m . a de una
ión &lt;le\ mercado rnrcnor p
l1 quizá una macaba,11e
exp~m . &lt;l
da de con umo ), con a,
,
crcc1ence eman , . "ª
Pro p ri&lt;la&lt;l econom1ca.
--

-- •

-

.

• Ct'L'ITlt.'Otar el indice de

•
t:n 1940 se d(-\•o
. L
pob1:ªº''1n,de 132millunc.
••
el numero prumt.-di&lt;lllC

de &amp;'¡(/mm)ayu loa tn
la • .J .· lac:ml~ióndt'.lllogr.iliOl,
t9G0laafni
·
en 1950. :.n orna= ·-r
•
roJucimd scyparn
a 151 millo . .
•
.aumen1t1 dd,1do a¡la
.•
familu era Je 3·8· ui ¡10bbc1ún connnuu rep,¡ nwncr

¡ ¡ ) m1llonc.. . 1\unado a lo ancen,,r, •e • en con llicm. ruenic: Jo in,
alc:uv..a1r.1 o
de las r~onc
. ed tat -: Barrot1
&lt;l "&gt; e; mtllonc . Je rt:•fu01,1&lt;lo.
.JG
11 ( rut
a&lt;lm1sión e -··
. ,,_ rr• \ lli.mir, '""'
•
Halll .tii ru.rm. - ·
' f ,echan y fom
. ~
. . hia D uo11
Ed
. nal ·ñes.,.. H. p.4 ).
. \ 'or nosmn, Ph1laddp •
uc uo
1 · como e~
'
•un terCJ 0
7 La princ1pall'~ urbl· de: p11_s.h·
finalc:~ &lt;le 195IJ, aproximadamente: . onu-ar
runo . por

L.

°'

·

), .1c1a
, d, e ·nerabanc:,1c
\, hictgo (X!íJi eron habnantcs. ...
·"1dcno·ak. suburbarus. uon e ,·-;d . -·•nJoho
•
· ·. n zon;1 ....
·
de I s americanos ..,,\1.1 e: .
·r:tl me¡urc: condicione. de ,·1 a. E[ .. L. e
• . rvicio público . y, en gene . •
. b I de ec,,nomia, lo ~
..,.
mc¡orc se
d J .¡ prcm O , 11 e
:'\Já qu '-"
lb h gan rr c
. d ;1d ti e. afluencia.
Kc:nncth Ga ran ,
1950 en una soc1c
•• 'a bienes que
.
Jurante
lo
ano
•
Ol\"lt."[(&gt;n acceso
:1;,
conv1rt1t.'ron,
. ro, !u am acano.
, J • he· flUJlw;l5
.
~
\' n m.'lvor numc
·'d La mayona c
~.
1
nu~,una utra l poca J
• ·c.1 J . elementales de a \ 1 a.
en ionc º"
• U[ de las ncCl!SI a es
rotcgid:15 con P
e ·taban mas a a . '. . . d utomóv1l, al ucmpo t¡ue, P • . ' .cmp&lt;• Je oOlt
Jisponian dt· rekv1 ·100) e a .
. n gramar uq•acaaonc. u
'ñvo dd

r, pa· •10 .s P '
11 }pockradyu1.i
.
idtrablcmente y, con e o, e
~ • 11cnú11dez
La. renta~ habian ascendido~c~&gt;~;6U e ele\·Óal 22%. f-uence: Ju_an
ma, 11J96.
amencano medin entre 194., .
u
IINrtL \· ala manca: olcg10 de - P·
,:\1onso. 1_.,~.r f:rtmlns l Tnidos: 1 /uffJntt_1 i
·

rcti.ro, podían comprar

pp. 34-l•. .11..5).Ci'nl,~,mo11
.
,

• a,·e1 ...

'\:

.l~Ec

•carta.

hrUdl11rn

pp. 49i-498.

252

Posteriomit:nte, durante: la pnrner:1 gt·sticín d I pr ~idc:ntt. l)l.,1,ght
lh Da,id Ei t:nhowcr ( 1953-1957), la pro. pccidad americana alcan7,aria
un nut:m apogeo. P&lt; &gt;r jc:mplu, en 1956 el nllor rot11 de las mtTcanc.ias
y ervicio. producido, c:n t:I paí se eleni los 325 millones &lt;le dólares
de 1951 a casi 4-00.000 millones. L1s ganancbs dc: lc,s ncgc &gt;eio. :e
:ilzaron hasta b cima. JJ1 embargo, 1o&lt;lavfo xi tian alguno · ·1 unro.
infcriorc, t:n fa e on1Jm1a, por it:mplo, d ptn.i ·tente problema agmno. 9
E lacia el ·egunJo pt:rio&lt;lo de hsenhower E ·tadn l nidos estaba
disfrutando de un t:Xtraordinano boo111 t:C&lt;&gt;n&lt;lmfro el cual había
c.unbiado la figura de la naciün. i\hrntras !.u ropa r Japcín aún • e
recuperaban Je la guerra, E:-.tadu ' nidos, con óln el 6 por ciento
Je L1 población mundial, producía la muaJ de la · manufacturas dd
mundo. L1 cc nomía continuaba su Je. arrollo. in duda, L1 t't. pa le
ml.'cfüJo dl.' iglo . ... · es con. idcraJa la de mavor prosperidad y
e, pans,ón ecornímica que c:sa nacil n ha L xpt·runentado. iv iomo
obscn ,lf mo · a cominuaci6n, cstl' proct so ck prospt.ndad cconrlmici
car:tctcrizaría a la ocicdad onsumism de la epoca ck los SO.

ciedad de ·on umo
1 n csra t·cc1c,n St'ñafart·m11s como ti tsplc.:ndor de la ccnnomía
pudo de pertar ) :ni, ar d ac~ntuado rasgo consum1 ta que
distinguiría a los años 50, d cual L n :rfa manifestado en l:i mayorfa
de las acrfrit!adc cotidiana, •c1uc adquiriría on. c:cwncias un tanto
nt"g:itivas, como lo ohservarernos a continuación.

-

1

Y "yué deh&lt;.' hacer.-t• t·on lo a~ri ul1orcs" ~l ' com·iriic', en d ma, per I knrt·
pr"l •kma políric-o Jc:~put dt 11)-15. 1~, adm111is1I.1t i1í11 clt- Truman habra conunuaJ, 1
pagando subsidios ·1 11 granj,:r11 rum m.mrc:nt•r su, m.i,:res11s al niwl de los ntros
Cru&lt;hdano, c:n 1érrni11os del promedio gt'fWral ende,, tt• &lt;lt" nda. L:t admmistJ;1ci6n
rt:puhlkan.1 111trodu111, en 195\ d prinap10 dt la.· rm·JiJ.1 " fll·xihles", para bs
nec --rdaJc; dd gran/t·ro. El golnt'rno c11mpmb;1 a lo, l!r:tnjno el e et· ,, de J.,s
COSt ha. Por wu Se.· acumulaban gr.tndt's Jq&gt;&lt;'is11os tic 1rigo, ma111n¡uilla. hun•o..
Olros productos. EJ aJm:1cc.:·nak y rnascr\'atrcjrr Je l'Sla co ed1;1s (!J, t;Jha , lo
onrnbu ·.:nrn m,llonc: Je J{,hre e, 111 que.: h:nia &lt;fUl.' t·nfn:niarse cl goh,c.:rnn c.:ra &lt;lt·
que ntmna disf" •ner de cs1.1 t•nur1111." p, ,-i:;1• n tn pcrnirbard tx¡wlil1m, t· 0111im1cu
h1en1c; . :ivdlt:. ( .1n11z,1ri,i11 l ' tJrft'll111en t.111t1. PP. 'iOh-511 .

'&lt;,aro! Bcrkin 1 ·onarJ \\1,rd l .:111t! ,,¡ l'm1111re: ,- ¡ Hmory o/ tht / l ,riftd Jt11tu
lrrtn¡ IS6 , . (llruri.:d tate: of J\mc:nca: cour, Furc:srnan Cornpany, l 1/&amp;1. p. '111).

253

�(

A¡ tu mino de la

u rra i\1un&lt;lial, el progreso

guncla

n:cn ,logico y ¡ poseer la ma · &gt;r d.1. porubili&lt;la~ _&lt;le. mano _de bra
oca: ionamn un gr1 n incremento Je la pro&lt;lucc1on 111du. tnal. P:r:1
c O crvar \' el •var I nin:I de ganancias de 1 ~ mpr sano , tu
n ·cesari a~nentar el con umo, para lo cual se mtcgr' a lo. estrato
medio \' bajos en el mercado con. umidor de pr dueto exclu _' ·o
ant rio;ment para las cla, e. pri\ ilegiadas (electro&lt;lomé t1eo ,

autom{iviks, tde, i m.':, corre oLros). "
.
\una&lt;lo a) incrcm nlo del con umi. mo, el b1ene tar social de lo.
trabajador\!. hacia contrarre tar cualquier amenaza &lt;le d scontento
sta m dalidad ba acla en d con. umo ma. ivo
0 conflicto social.
&lt;.JUC se n~ía impul a lo por la pubLc1clad , la venta. a cré&lt;lit(~, ·e k
denomio&lt;'&gt; ncie&lt;lad d consumo. El fuerte carácter e n_-um, ta ~c
L,_ ( 1 iedad de lo SO e veia e ·wnula&lt;lo a travé · dd ctnc, la radio,
la t •le,·i:ion los d.Jario , las revi ·ta., d de t:0 por acceder a un
mundo ideal , fantá ticn, al cu:tl ólo e mgrt. aba comprand(l

&lt;l •u:rm1na&lt;la · ~arca de producto . 2
Ln otra. palabra d con umi mo de ' o añ &gt; había Lraído
consigo un nueY&lt; esulo ck , i&lt;la, una mgular manera de XL m;
podría ejcmplilicar d la igwentc manera:
_.
"Para rriunfar en la ,·1,Ja, había qu manejar mi automcwtl be~er
d termim.da ~a. cosa 11 ,·est:1.r la ropa de lo. amosos. 1nclu, o, :l
mamte. tacionc. artLttcas como la música, d cinc el t airo O la
literatura, eran 1mpu ta. por la propa ~anda de la. empre. a.
di. c gráfica., La di a:ibui&lt;lora cint.matográfica. } por la c:mpre a.
teatrale n c::wtoriale!-. I labia nacido la ulturn. de ma ·a . t:n la 4ue
. , qu 1a ereac10
. 'n am ·oca n J nusma.
ra más importante 1a l l.fu
1 :ion
• _

t:St&lt;&gt; Sl

m: ·

enfa mñs valor lo
conocido 4ue l &gt; má · creatl',O u nu:¡or
producido. Prc\.alecía lo comer iaJ s brc lo arLÍ uco." 1
l ,a nuc\. a forma de vida amer1 ana, d ri111enco11 11•,1y ef lift. e
11 ClauJiv Pdlini. ·• El csnh I de v1Ja :un •ncmo: l ..i ociecbd Je con umo ai.net1~1 ·
·
hnn. P·' .1rni:tll
1 " J.
" hup://\\,\'\\,pormlpl:tncras ·dna.com.ar/ ·sn·¡ o_amtncano.
•

(:!ll07 .
11 Pellin1. L1 s11nnlad de Ct&gt;nsumo amcr1 ,111.l. p. nnual

o. &lt;&gt;

Pdlm1. I.1 snc-iedacl Je consumo .uneri :m.1. p. ,:irrual

ri 9

1

254

(

converurfa en un canon para el re · 1 del mundo. El americano debía
poseer I m j r bi ne.. tar de \.'Ida qu fuera p ibJe. E t mude! de
viJa fu comand ma popuJaridad en e la da e mewa amencana,
\ fue: la t b;.ion uno d lo medio · 9ue permitiaa u difusión. 1~
in mbargo, como re ultado de e t de a&lt;l c n. urru m
aparecier n aspect . n gativo , tale. como: una ocíedad
competJciva mdr,·1duali ta ·e.ca a de olidaridad. e adquirían todo
tipo d artículo. inclu o lo upertluo , lo~ cuak eran c n. iderado
por lo - m &lt;lío publicitario como bien . incli pen able.. e dejaban
en ,gundo plano alguno. d lo valore culturale ost nido.· ha ta
entone s como el crecimient intelectual. 1

La. caractcristtcas de e e 1.rtiln de mla fu ron, además d I coa wni m
la exageración, la o tentación de la ri&lt;-¡ueza y la granclioSJcla&lt;l, c.¡u c..
r tle¡aron en todo 1o órden La m&lt;lustna aut motnz nonca.mencana
por e¡emplo, e &lt;liforenc1ó Je las demru, por el gran tamaño &lt;le su.'
vehírnlo: y por u mayor potencia; a ra d · acla 'i&lt;: 1 consid r, e m
la edad d oro en I di eño el I autom , vil. 111 este r pecto e puede
mc..n 1onar que el crecimJ nto económico r el agudizado consumismo
que E ta&lt;lo Unido.

g-eneró a tuaron en con onancia con el

de: nrnlvimiento ) traru formaci , n de este upo d1. indu tria.
l: r ó, de e te modo, una not na mfluencia y ha ta d pen&lt;lencia
cultural, pue. l r to de los pru e
rm 1 ron influid por la moda
\' la. pr fer ncia _ nort amen cana, , má allá de u propia
tra&lt;lic1one o 1d.J mas. ,~
•~ &lt; laud10 Pdltru. " _aracccristicas de e ta etapa dd siglo • X." http:/ /
rtalplanetast:dnacnm.ar esolo_americano.httn. p. rirtua.L, c1. l. 2&lt;XJ7.
Pdlim. igk, . 'X. p. virtual.
. l.

W\\~\: -

16

1~• Jeca&lt;la de los O, se denomina a mcnud como L, edad dt: oro Je 1 \ménca

r

en d Jiscñ1&gt; au1orn11tri7. l:i edad de cr &gt;mu. Además, 1:. d pcñoclo dc la :tleta caudal
11 talf/ri1s (inspirado en los avance;:s d la a\'iac,ón. ra,lfio e connruó en e] má •
pode ro ·o de la opulencia Je América en 1950. inclush·e tambifo se puede ob crvar

en :ll~m m1xlclos t¡uc l.i era e pacial ~ d Ji· ño de cohetes. intluian · hacian eco en
e tilos dondc se 1,cñala la tccnol( ,gia.,
p1:rfe~&lt;;1ºº y en al~110s casos, d escanualn o c. ceso en su manufactura y
•.x1emac1on. Fuente: iichad f Bt:rgcr. The Autr11110/,ik ;,,. 11mirn11 / fislory rmd t.Jll111~~ .rl Riferam Gu1tknitcd tale .. Edicunal rt'en\wlf&gt;d, 21 l]. p. 123).
Pd!Jni igln X~. p., inual, &lt;&gt;. 9.

~ fahncaci_~n dt: auromó, tlt:s) } lt ,. 1..herso

25'i

�lf

,,,,,m!llf

1I;rl,¡rrn

Valores y costumbres presentes en la población
Exi ten do conceptos que la ma ocia de lo historiadores utilizan
a menudo al referirse a esa etapa histórica: op11!etJta y hon1ogeneizada.
De igual importancia, hay una variedad de adjetivos que pueden
embonar perfectamente con el pueblo norteamericano de e a época,
el cual e encuentra "caracterizado por la autocomplacencia, la
quietud, la falta de rie go y aventura, amoldado a consumir u vida
en grandes organizaciones e informes enclaves suburbanos."'~
Entre los aspectos que reprodujeron fielmente el comportam1ento,
los valores y las costumbres durante la época de los 50, podemo
mencionar: el e píritu religioso, el carácter conservador y consumista,
el fuerte entimíento anticomunista y el aún conformismo, el cual
se vería coartado por algunos movimientos de contracultura:
generación beat 19 y los rebeldes en la música y en las artes plástica
(los cuales explicaremos en los posteriore capítulos).
El aspecto religioso e convertirla en emblema y herramienta útil
para la tranquilidad de la época. La nación americana aceptó s~ tra~
su religiosidad. Más de un 90% de la población po eía una designaaoo
religio a y crecía de manera sorprendente su incorporación a las iglesias.!)
Hernández. Historiay C11/t11ra. p. 343.
Para muchos americano , la Generación Beat evoca imágenes mentale de
hombres desaliñado • mal ve ridos, portando andalias y gafas, y las mujere vestidas
con atuendos en color negro. in embargo, la contribución &lt;le los Beats es mucho
más profunda y merece ser investigada en un estudio incisivo y cuidadoso para
revisar las repercusiones } alteraciones de su presenaa en la sociedad amencana. ÚI
llamada Generación Beat surgió en los años de po. guerra, dando voz al grupa
descontento en los años 50. El movimiento inició en la ciudad de m:va York en
1944 con eres aspirantes para cr escritores: Jack Kerouac, Allen Ginsberg, Y\\illialll
S. Burroughs. Juntos desarrollaron una especie de credo llamado 'eu· 1 'isüm, ~-re
incluía: l. Libre expre ión sin censura para incrementar la creatividad; 2. expansioo
de la conoenoa del arti ta a ttavés de medio. no raaonales; y 3. Constn11r arte que
permita sustituir a los dictados de la mornl convencional. Aljuéllo fuero~ los años
formativos de la Generación Beat, y muy pronto su mensa¡e de intoleraneta ha~a la
sociedad emergente, se propagaóa incluso en la población que aún no estaba consoeore
de la profundidad de este movimiento literario. Parte de esta información puede_ser
observada en el libro de Linda Welters y Patricia A. Cunoingham.. titulado Tri-tnttdbw1t11ry -1T11enca11 fashlfJn. (U oited tates: Editorial Berg, 2005. pp. 146- 148).
:,,Hernández. Historiay C11/t11ra. p. 343.
18

1~

256

En este sentido, la religión formó parte de la identidad americana.
I o es de sorprenderse que libros religioso como: Peace ef Mind
(1946) de J. L. ~ebma_n, Peace ef S0111 (1949) de Fulton J. Sheen y
Tbe Po111er ef Positzve Thmking (1952) de orman . Peale alcanzaran
gran popularidad entre el pueblo americano. "El lema Jn God We
Tn~st, un Dios concebido como tra cendente y fuente de protección
Ybienestar, parecía estar pr ente en todo los ámbito de la pacífica
y afluente sociedad americana."2 1
A cau. ~ de las ~cas y lamentables repercusiones de las guerras
1a poblac10n americana de los cincuenta se convirtió en una sociedad
represiva de la posguerra. in embargo, comenzaba a restablec rse
de la consecuencias bélicas para transformar e en una sociedad de
consumo. "En estas condicione de iniciación a la nueva sociedad
atad~ ~ún a represiones, re tricciones y falsedades, nacen lo;
?1ovuruentos pop." Fue la "época en la que Marilyn Monroe se entía
msegura e indefensa ante una sociedad que la convertía en objeto
sexual de consumo". 22

i hi~éramos la labor de entrevista de hi toria oral y les
pr~~taramos a los adolescentes de aquella época, ¿qué e lo que
mas t1en~n pres,ente de eso momentos?, quizá ellos nos
respondenan que recuerdan un ambiente de tabú y prohibiciones
de secretos y clandestinidades, de autoridad patriarcal y falso'
re petos. La moda de los cincuenta era re trictiva, convencional y
e~carcelaba en su intento de modelar los cuerpo, a imagen de los
mitos de la época."2.,
Indi~ado lo anterior podemos deducir que en los años 50
pre~onunaba una ensación de uniformidad en la mayoría de la
sociedad de los E A. ''El conformismo era muy común a pesar de
que durante la egunda Guerra MundiaJ se les habían impuesto nuevas
pauta de empleo a los hombre y a las mujeres, su papeles tradicionale
se afumaron una vez más en cuanto terminó el conflicto". En otras
palabras, se concebía que el padre de familia fuera el ostén del h ogar,
Historiay Giltnra. p. 343.
,. F. Rafols. Hrstoriade/Arte. (Barcelona: Editooal Ópnma. 2000. . 564.)
Rafols. Arte. p. 564.
P
~1Hernández.

257

�v ,1uc la mujer e comprometiera en u rol de ama Je ca a, incluso

. ,

d

1

4

dla t.,mbién contribuyera a los gasto de la mora a.
·in cmbargo, en la nueva da t. me&lt;lia no fue nece. ario yuc la

r

. posa aportara ingresos para poder brevtvir: ~lguna mujer~.
fueron mclu o capaces Jt· pagar lo automovilc }' ca. a .. r~I
m vimiento de ma. a a los ·uburbio. ' el crecimiento de la,
cam:tera crearon un nuevo entorno parn las mujerc .. Debido a l:t
ubicaciém de las ,,j,•icn&lt;la-; . uburbana , la: mujerc se encontraban
.cparadru de tros adulto:, cr ando una cnsación &lt;l a1 lam1ento.zs
1950 fue un nue,·o mundo para esta. am, d ca,;a.
n artículo de la r vista. ·Mrfy I la// the 1ro111e11 i11 llí'bo '.r IP'ho tJre
Singk, ejemplifica la act.itu1.k!- imperante . obre la !·cmini&lt;lad _en
Jo. años 1950. La ddiruc1ón tle posguerra sobre la kmJruJad tue
sim¡ lcmcnte t¡uc la mu1er no trabajaba. hn el proces~ ella e
convirtió en agrcsi"a y olitaria. E. tuclios de e te dccemo hacen
hincapié en la idea Je tJ.UC la. muiere. eran má guapa. ~ delgada.•
l.: inclu o olían mejor que . u progenitoras?· De 1~al manera, d
toque de femirudad t. puso de m:tO.Jfie to tanto como fuera ~u ible,
por eiemplo, la indwm:ntaria de t. ta t:poca era mu~ limitada 0
ajustada y realzaba el ideal f: meruno.
_
Respecto a la familia, é ra era muy singular en lo· año. cmcuc.~ta.
I ill la mayoría de lo. ca os la omponían los el • padres · us lu1o:,
se I rataba de la familia nuclear. la cual fue popubnzada e 1&lt;leal1zada
a trm:é Je los mcw Je comunicaci 'm rna. i\·a, e peciahrn:nte por
la 1ck\·i ión (aquí e reproducía liclmcntt: d 1d al del . u~ 11 ~1
· ili' a, un mp1co b'1tn remuner ad t &gt; ,, v1,·1r
americano, po.cer una tam
en una re id ncia suburbana o ,11011lic ho111t1).n
'R:1fob. Ant'. p. 564.
25 Dav1J Halbcuam. Tht.: Ftifues. JnitcJ, tates: Va1lard. 1993. p 589) .
.26 llalhc:rs1:1m. 1•ifücs. p. 590.
. 1
Z' Por supuc~w. el má popular cfüpo ·im·o dcctrimico quc: ~e c:nl·ontmb~, en_ ª
Jl·nommada ca ·a :w,mica aa mduc.lahlt.:mcnre b tdc:vi ·íón. ¡\I fin1l Je Jo,; ,rnns -,1),
d l)f) " Je las familia~ nonL':lllle:rt ;ma'- po.cun un tdcnsor y grao ,•aricJa~ Jt
come 11fü6dt:"'. La famtlt:t uul lt::tr :ihora tcrua una pi. cina, 1dc.:,isi •n, aparare 1s décu,co5,
\' mueble htt:n d1. eá1dos al ;tk,ll1CC de Ja mano. L:1 encantac.lorn casa no·
l(]la
.ser degamc , mnde:rna. ~mo
. ~uc Lam b.1e:n
. ·cn,a
. como tm 1ug:u I1o ndc h· t-im1ha
·
2

·olor·

258

El di\orcio no era un procc o mu) común por aqu Uos año va
yuc llevaba un ciert e. rigma. La,; perspectivas de la mujer como
oltera eran bastante ombría. ) no mu) akntadora . En lo año
cin~uema, una de las mejore. oportunidades de empleo que una
mu1cr pud1a rc~ibit era s r incorporada en lo· •mpl os
t~al~Ctonalmcnte femernno ·, como ecretaria mat:. tra, enferm ra,
b1bliotecar1a) otro. más. De e ·t, manera se acrecentaba el inc ntivo
cconúm1co pa.rn permanec r casada o contraer matrimonio. Los
l~o~l~res también scnúan la pn:si{,n de la ·ocieda&lt;l, como jefes de
fa1ru!Ja tenian que velar por el b1ene tar y protección de Ja misma.

Influencia mu ical en la ociedad norteam ricana
En el contexto de u rra hía y ,1 pectos beligerante· durante la
decada &lt;le los 50, la ocit:dad abría los o¡
a un nuevo mundo
plagado &lt;le tendem.:1as e innm anone . Cs en e a época donde tuvo
lugar l_a aparición lk un g nero musical nunca ante 1mag1nado, e
proJu10 un enfoque d1srmto a la meloJía, un ritmo emocionant , ~e
trataba del rock ,md rol/) con él ·e daría inicio a la t"el'OÍlmó11 ,m,sl(a/.
"¿( u· prefieres: mú ica para bailar o para c:cuchar?" E. tas
pregunta \ má.. e la hJCieron la persona. a quiene. les cocó vivir
en los año cincuenta del 1glo , ., ·. La moda predomínante en fo
anos anrenorc:s, n cuanto a mu,;1ca . e refier , ran ritmo. uaves,
con errndore., tranquilos y la mú Jea onaba más romántica. La
generacion m:ís JÓ\ene , que ·iempre han ido innovad &gt;ra. )
&lt;leman&lt;lante. de cambio·. s . cnll.an inquieta .
Lo jó\·en J eaban t"OContrar una manera &lt;le . er libr , v L,
tncomraron n la mú 1ca. L ta e con\'irtió en I medio J, expre;ión
de aquellas masa! populare . ~s en esta época en la qu, ·e ,·e nacer
d mrk m1d rol/ ) otro gt.neros mus1calc . El rnd... ,md rol/ urgio
:1 lns lujos, \' e nducrr con éxito b vic.Ia. Fuente: \X'hane\•
Mathcsnn, Jrnrnfcr \\'em t.:r·, eist, K.ri,ün Tillotson \ Ikrnadette Bakcr. A1011,;,
lío,m: 4 Gtll(kt/ limr o/ the A11mir,111 nrr.1111. 'nitcc.l .tate : Editorial 'ollcciors
P
ít:S 7004
?I) l'
.
.
.
'
·· -P- ). na n:z m. s, eta: 11u10,·ac1ont&gt;. lsfomunos para hacer de la vida
uhurbana tan fícil, alegre, mo&lt;lcmo r po. iblc.
•

poJia relajarse, cnar

.,i

Blanca rarcia. Arfi.rfú,¡r; 1'-'P .rió11 y•ljJn-aaan11. , Iéxim D. E: CasrilJo, Jl)()(J. p. 128).

259

�{

com un e tilo mu. 1cal originado en

tado l' ni&lt;lo en la década

de los 50. En d ur de · sta&lt;l , nido la mú ica era más libre en u·
ritmo \ baile · \ a que tenía influenoa afro uropea. La aucli ncia juvenil
'v fa c;,n bueno ojo la mú ica . Uf ña pnr u , tgruficado de libertad
ante la · cie&lt;la&lt;l puntlfla y con L&gt;rvadora de e a epo a. En ·ste marco
hi. túrico-soc1al nació la música llamada rodi a11d roll' ~1
f la} quien datan el ongcn &lt;lcl rock and rollen l 954, con el rrabajo
di cográfico d Bill Halcy ) u grupa, BiU I Jale) and tht· .omet ,
s~cialmL&gt;nte con razy Man .mzJ (1954) v . u grar~ éxito_ Rnck armmd
the r/(}(k ( 195.5). tro e nsidtmn orno creador a I..1.ttle Richard, pero
,
.lfl
in &lt;luda fue Ekis Pre ley el gran unp ulsor d l e. t genero.
'El joven Pre. le , de ongcn hunu!Je, n, CH&gt; n Tup lo, Mi. si, . ippi:
abrió una bre ha g&lt;:n ra ional en ·u a mpo, n ) · lo impuL ó el rofk
and rol/ a mvd mundial, -ino un e alo Je Yida, una raz · n.'· Fue
El\'ÍS Pr ler el impul or y difu. r &lt;l e te g · nero 1ml.'ical. m~y
.
.
.
.
• ll "FI
pronto d . e nvcrurta en el pnmcr mno ck e. ta te~dc~c1a. _~
110 sólo ant' la mú, 1ca rock in&lt;, tJue bailó c m gran tacthtla.d ) luc
1

'

{

capaz de_ de bordar en d e nario: el ritmo, la fu••rza
)' Ja.
... , xpr smne
"
32
caractcn uca d c. ta música. '
,\ Ehi. e I con id r' com el último grnn mxJmry como el primer
gran rockanrolero, d{: er un mito rápidam nte e con •ertiría en leyenda
icono n olo del movim1 nt mu ical t¡ue promoví ' ino J b · poca
de lo año. 50. 11 También pu &lt;le s r por e ta razón yue u pr wcrn.
alt ró indudabl m nt la cena musical de ayu !Jo ttempo .
_, La f~r~a. de ~ inarse y de.: vt·sttr t fu ron una manera yuc lo
Joven • 1~taron, _1um &gt; con el rork, para hablar le u probkma
ante Ja oaeJacl, SLo dejar de lado J cnfot¡u di ert1&lt;lo. L adv&lt;..rt.Jr:i
un _giro má col rido, más apa ionado) juv nil. d má., te nue\'o
e tilo mu tcaJ se conv rtirá en un motivo &lt;le reuruón, de.: recrea ión
de regocijo, etc. l .o ant rior convcrtirfa en I gumen d • la idea:
que abrirían pa o a la. lfa.madas re\.olucione ocialc . J
jó ncs
de aqu lla época . on lo que darían pie a la gran epo a r bekl )'

turbulenta Je lo 6 .
E ta nu va ~1ísica (véa. rock 011d rol~ ~ fue: ante t do un proc

0

que comprendm gran d1vcrs1dad d e criton: \ artista interprete
z, García. frlHtirt1s. p. 12 .
1" Elvis Pn:sltr. fue una preswcia yut:, debido al &lt;lom1ruo simultáneo Je ~_u.~

grabaooncs. pdicufas y tdcvi ·1&lt;Ín. e ·t.1ba d tioad a tener mfu influL11cia que _cu:ik¡uicr
sh ,w de Broa&lt;lway podCL1 h:tbcr imaginado. 1 i fue qut: e. . pnmcros e:no , t11
~pccial lnsdt: H.,k · •Pn:J · ·t:rnnt: mouna · ·plo. iónqucsacud10} rcpt:rcuaodl indo
d mundo mu~ical , cultural. l·ue todo un momt!nto, en reuo ·pccm-a. una t:. ¡x-ctacular
· l''oplf1&lt;1r,
., \ !11s1r.
· Th t:'
. \ :--•!C ol
t:xplos1ún on~n,1I Fm:me: límoth · L hcun:r. 1m,rn,111

Rock. (l nitcd t:ttt:s: Ediwnal Popular Press, 19911. p. 64).
' J.Ai · 1mtos fungen como aspt.'CtoS cenrmlc en la conciencia de wdas las ulnir.1! ·
1n. mitos. s~ún Jame: ( )hwr Robcm; n: " ... on l&lt; s patront:s de comportamiento
Je crn:m:1a · r de· la pt:rC1:pc11m quepo. ecn las per. ona en comun " l ,o ~.mtto.
.
form:in parte lk nuestro· rimaks co1id1ano~. ouc ·tr s cullns y nucsiros hahuo ·
· culruml. lo muo
·
· ¡e· porque pmporcmnan un nivd
~n d ámbtto
son crucia
profundo de sentid a las .1cu,·1lbdes humaná ·. 1 obscn•:uno: la carrera Je Eh1:
Prcslc:v, ¡x:rcibircmos cñmo le dio i1:,rníficado. la ,1.da de una nut."\ a gcncracion Je
. mcri~anu · ~· • dimo t.· ·a gencraci&lt;in, a través Je mck. mrd rol/, abraz' una DUl"ª
realidad, ap;obc', nuen&gt;s ·alure • · logró un ~cocido de tra:ct:nlkncia. Eh I l~t
capaz &lt;le tomarlos a pecto. b;isico tlel nutn :1merican &gt; d gr.m . cntido de pr"":il-sa,
d éxiu, idealt: 1guahtar10 · r hacerlos nablc p:ua una nuc, .1 g,:nt"racu· ·&gt;O)· ·~c•nta un
· su mu• •1ca cra nuc, .1 )• ex pre ·ab:.1
nu •,·o ,• pecto y e u1o &lt;le ve· nr.
. . 1111e\'ns· ,•;1lort"'Fu ·mt·:. chcurl'r,A,11enc,m Pflp1,l,1r.\11w,; p. 103.

260

&lt;,arcía. Artistic{J.r, p.

12 .

.
l n I ono, com'.1scñafa h.un \\t:nzmann "es un objeto que pnwec: al creyente una
i&lt;lL':.1 mayor de la realidad mas alla de fa fü1ca. Lo. icono,., son. imbolos \' la manifesiacicin
~( lflO\:llH.k nu .u·as crccn ·iru ." 'a: ªlJUdlo O&lt;.llITÍÚ e o Eln~. 1ndcpenlli :11t1.111c:ntc Jclo .
~11~_b 11 • • ~n tormaai n :s que rtl\'lt n Jugar cn su aspcl to lisico,. us intcrpn:radom
_lJc:cuooncs,) la ¡:x.:mmah&lt;laJ c¡uc prorem,en lo· dift:n..-occ:s me liusdecomunicaci •
~c.s1emprc para mucho. 16vcnes rebelde , la peru ta cnc.1II1aaón del md. ,.md ro~
1ucmc. hcurer. llllmr,111 Pop11hr.\/11.11r. p. 109.
Roe. mrd rol/. 1a drama11c~, e:plu 1 • n dio nacimiento a c.:s1dos dominante. e
mfluvrnrcs Je rock and mil, cnmn e indicaJn por Charhe (,uifü:t- l\.nv Orl ·án.
c~~nce;: blue · (Fa_ DomJno). cml' rhythm and blues ( .huck Berry . rncka;&gt;iU;
( .h '. , Lar! :erkms). Dicha exploston mu ical tambifo lÜo origt:n a un O\H.'\'o ci.ólo
nos, &gt;lo musical, mo un csulo cultur:tl, un e ·tilo yue pcmlició a una nue,·a gcnerac,6~
dar expre, ton a su propt s crec.·ncias y valnres. Entonces la música :;e a oció con
unporiantes r~tuaks (b;ule, conducir auromchile:,. comer, e cuchar mus,ca en la

maquina dt' d1 ·cos }" • /10.-..· duran te la et-na), d vcsor (jea os azules, chayucras de
cuero). lo~ muo (romance, se. u:ilidJd. carros, oci &gt;, juvcntud en general). El pnmer
gr-.in muo yue ro~tenormemc se cnnYcmria &lt;.-o icono r levcn&lt;l:1 fue r.tvis Pre kv una
P~ncia c¡ue fue capaz de articular \ ·iml:x 1li;,~1r d marcaJ&lt; 1 potencial de e ·ta tenc.i~nti~
n1u, 1cal. 1-'uenre: Scheurer. ✓~fllrrir{Jlf l'opukJr.\lu.rir.. p. s.

�'Je: urant ·., mucho c.1 lo: cuak. eran d color ~cgr~, lw cualc
lograron captar la atención y atraccié&gt;n Je un.'l a~d~cnc1a d~ ma._ ~ •

0

\ ¡ tambit'.:n, fue una cvolución mu ical que unphc la_ con!ugac1on
dL" vari, bl tan diver a como la poblaciún &lt;le las m1grnc1oncs, la
, .
s
e ca cz de material ) lo avano.:: te no1og1cos.
La apariciún Je! md~ ,111d rol/ . ól p~e&lt;lc ser plenamente
comprL"n d I·J a c n re;rmino de la convt'r&gt;Cncia .de los resultado de
.
e ta mulútud d tuerzas en los primero año. cmcuenta. 1 a mayona
de lo• historiadores e apr . uran a señalar 4ac d mrk a11d rol/ no
puede e;;ntcnd •r e ·impk mcmc c ,mo una rnúsi a, sino que dc:be
SL'r l'Ot'·ndida om un i nómcno social y culmrat.'ll• I mtk ,111~ ro_~
ne ólo generó una nueva pama en la e cala m~. ical -mo que lor¡o
un nm:vo e tiltl de vida. w1 original dcsem·olvumem ~ltu~al.
llamado a la libre l.'. pre:ión, a p tos qul n conjunto 1mplicanan
honda transformaciones cn la s &gt;:ied,ld ,tmericana.
¡ bien lo primero quL re. u na en nue tra rncnce al referim« ,.., a h
musica pre eme n los ~ui.os 50 . traca dd género rock a11d rol/, c. ~
., ext· ·11eron
·
mencionar L¡uc tam b ten
otr ,. c.. nJo • mu icalc ·· eme
,- aun

,ºº

pcr. ¡ tían , otro que florecieron en La kcada de afluencia: c:gtua
consen·ánc.losc d !:,tU to por lo mI011er.r aquello. babcLi ta. llu_c
interprcetban melodía. románoca } LJUC eran dd agra.Jo de la mayon.1
Je lo adulro.. por mencionar a4-,runns nombrl.' lJlll se c:ncomrn.ban en
. re rcpcrtori&lt; : • 'at King Cole, Pcrry Como, rank m,1tm, etc).
J,a forma mu !Cal que inició un poco antl quL LI mrk ,md r~II
pero al igual Llue {: te l mo ·u punto álgido .i mediados de lo. :,O.
u.lt:ntifiramo. al ~éncro de Doo lrop confi rrnado p r gru¡ 0 · d
intunía ·\'ocal.'
, chuu1:r. /VII nc,111 f'&lt;1pl(l1ri.\f11m: p. (,3.
" ch1:urt'r. Op. .11•• p. 61.
Lo · :mn, 19511 tul'rt m b .:ra &lt;lora.da dt• 1, 1. grupc ,., \'CK;alc~. - t: cst11na •1uc
gr,iharon Ll'r&lt;:a Jl· 1o, 11()0 J1f1:rcnrc~ mdoJia · durante este pcrí,~o. Lo mom1:nw1·
de l-,'llt.1T:l \' &lt;ltpn:s1,·,n st· ak1ah:m 1.1e la 111 ·tona,\' 1o ,,lm •ricano-• lut:ron enconu-.int 0
· • as1· p~l 1iaon J"•~ fru tar• di.'
ParJ
ucmpo para acm·idadcs dc rccrt.-ac1on)
. la· mu, ·tea. ,'Jbc
grupc&gt; &lt;lc olor lafu·1,índclgo pclvclblu..:: luccon&lt;lucu.lapor l'hc R:nen

. . , \ TI1c I) nmmot
. .s crc-awn una
( rul , · c&lt;11n11 TI1c ( lovcr.- .Ilw D ntlt:r.
•
'
•
1 l loe ·
¡_ de blue. , counll) bluc • go ¡ l. y jan qw: gcm:r11 al ryhthm am 1

( )n 1

., e: • •

. Íntl·

2(,2

Medí de comunicación d masas (radio, televi ión, cine) radio
El ongen v la di fu 1ón de lo medio. audim i. uaJe. han creado,
debido a la velocidad a la qu1emd d u intnu 1 'n en la ,·i&lt;la de lo
ujctos r de u familia., una \.erdadera revolución} una aportación
a una denominada culrura de masas.
El e ·tablecuuiento de la radio en 1 ~- tado
ru&lt;lo e ef ctu '
baj completa independencia pero n sin di yunuva entre la
cmpr • a capítaLi ta • tambJén ntr tntcre. opue to (penódico ,
agencias de prensa, oc1eda&lt;l de autor y compo ítore. ). ''1
D de la inauguracion de la radio, el caráct r mu ical conqui taba
un pue. to mu) up ·rior resp ct &gt; de I d má interc e qu las
l'mprc as racli difu ora con crvaban. Dd 1do a la preocupación
de atraer gran númcr de audiencia (para acar pr vccho de la
ranfru de la publicidad c mt:r 1al ju tificada ) la radio e a, c,
vert1gino amem a confertr una maror reJc\·ancia a 1a mu.ica
popular, a 1a música para bailar, a la. cancionc , a 1a · vanedadc .1º
La raJio eran ·mitió más mu.ica lo que habilitó un mcremento
indefiniJo de la. cmi 1one. radiofomca:. La manufactura d los
artcfact s radiofónic« &gt;. m.ts económico e. timuló una producción
en cnc 1..¡ue :i u , ez, hizo dc~cend ·r lo co t , e.le to aparate s \
absorber nuevos hentes.'
ilur-.mt'- cst. periodo.• file! Je grupos abrazaron t: 1c omJo a pnnc1pios a mi:diado
Je lo ano cincuenta. incluyt.•ndo lbe Four Buddics. 1[bt: hallows, The 5 Ro~-alcs
Tht: Du Droppcrs, Thc C'onmets, ·nie \'ocalct·rs, The Velvet. Tht Royals, ~·ntr;
mucho más. i\11:,runo: tlt' los más famo oi; tueron Thc Fin: K ,, • Tht. J lamingo.-,
Tht&gt; ,\JcKlnglow , The Ca&lt;ltllac , The Tecnagcf';, Tht: leítonc , The Harpu ae ·,
TI1 Channcl~, Tht Schoolbov . ,\demás de grupos de color. rambi~n ·1: eocom.r:iban
agrupac1on · conform:1das por blancos, los cualc · inuahan &lt;le tmular las glorüs de
~to . As, tcncmos a TI1e DL'lO\ond , 111e Four nm ·, The rt:\\'-CUI ·, Tht' l..anccrs,
ll1c Boop-a-loos, Thc Lhecrs. Tht f Iutton . 1sters. Tht: D1:C stro • tstc: • 1111:
Dl'.\larco 1·1crs, Tht: f· ntaue ,seer. , Tht: l\kLum.- 1su.-rs} Th'- \[ills Brothe ..
Fuenre· Ja) \X arncr. An1mrü11 \ •t,gm Gm11ps: ,,-1 l listor, fro111 19./-0 to li,tiay_ nite&lt;l
tale : Editorial I Jal Lconar&lt;l. 2006. pp. 63 64).

P1crn' -1\ll&gt;cn, 1\nJr -Je:10 Tucle y. lfutori,ul, /11 mdio., /,, ldm.riii11. (M~-xico, D.
R: fondo de ultura -:.e ,o6mica, l 98~. p. 7).
v, Albt:rt T udc. q. 1-/u/on,1 dr i,, mdio · la td, 1is1ón. p. 23.
\lben y Tu&lt;lc:sq. O¡,. iJ., p. 24.
11

,\lbt:rt} TuJe.q. Op. ít. p. 40.

263

�f

l·fonm• ful l·fotuna

Las empr as publicitaria descubrieron un nuevo territono de
acción en la radiodifusión. La raclio e in cituyó n una herramienta
de mercado a cau a de la medidas de publicidad, de la indicacione
financieras, del interé hacia lo libros y sobre todo por la
grabaaone , y por la novedad.e que divulgó. 42
umero as em.i ione reproducían actividades que no habían ido
imaginada para la radio: 'concierto ; cancione , obra de teatro,
conferencias, lectura de extractos de libro o de p riódico [... ]
aparecen nuevo· género : radioteatro, novela radiofónica _ cuyo
efecto obre el auditorio puede er orprendente. Tre finalidades
· ·
,,43
de la radío, mformación-c ul tu.ra-entreterunuemo.
La radio se encontraba conducida por dive o estatuto , pero en
cualquier zona era comprendida como un instrumento &lt;le
enttetenirruento y de información. En 195 había más de 92 millones
de aparato de radio· a pe ar de la introducción de la televisión, la radio
pro. iguió su desarr llo y para 1960 había 176 millone de aparato 41
Ademá de la televi ion la influ neta de la radio • eguia iendo
aún muy notable en la década de los años 5 ,45 y esto e reflejó
claramente por el rápido crecimient y difu ión del rock a11d mll. LJ.
música de Perf} orno, Ro emary l oney, ac King Cole Elvi
Presle , huck Berry, Littl Richard, Bill Hale , entre otros, era
escuchada por la gente 9ue U vaha radio pequeño . "La música e
podría oír en cualquier localización porque era portable ahora."46

( r,

t,h. &lt;

Televi íón
En e ta ~p~ca Jos rn dio de comurucación cumplían dos funcione,:
entre~erumtento y homogeneización de la población. egún Juan Jo é
He~nande~ Alon o (Los Estados l... 111idos: Hi.rtona )' C11/t11ra).
,:i &lt;lescob la homogeneización d la cultura n rteamericana durante
lo ~o 5 y, egún este autor uno de lo m dio. d comurucación
qu e¡erció más ~uencia n e te proc o fue la tclevi ión. En palabras
Suyas: 'La t l VI 10n con titu ·ó un formidable medio", a travé del
cual, e conseguiría un objeuvo magnífic : "la homogene12ación de la

oci dad".·17

La_ televisión fue un invento que ruvo lugar en Ja década de lo
3~ Y tue puesto en 1 mercado hasta finalc de lo. añ 40. Para Ja
decada de los 50 e ta invenaón había entrado en casi cuatro mili ne
de hogare. norteamericano:. A final , de 1950, ca j 5 millones &lt;le
hogar g zaban de un televi or. 18

La t:le~is1ón tuvo un impacto poder so obr las pauta ociale
Y ccon Ollca - fnclu o cuando fue perfeccionada en la década de
1930, u clifu 1ón comercral no e realizó ino ha ta de pué• de la
gucrra. 49 , ... n 1946 hab1a menos de 17.0 O receptore de lelcv1 ion

en el
p tenormcnte
·
_pru .
lo. con umidores compraban 250. ( O
televi ore al me , y para 1960 la. tr cuartas part de: la familia
del paí tenían por lo meno uno de eso aparato •. A mediado. de Ja
"f Icrná.ndez. H1slona )' C11/J11ra p. 345.
4J&lt;H&lt;:má.nJt:7~ Op.Cit., p. 345.

Albert y Tudesq. Historia dt la rdtÚo_y la ltkvmón. p. 41.
u Albert y Tude q. Op. Cit. pp. 49 5 ,

42

!ª

"" !bu/. p. 73.
. •
~ fa velocidad de JJTlplantaoón dt: la te! :vJSÍÓn en I Esmd
rud.05, perrruuo
durante algún óempo en d declive de .la racho; ciertameme, ésta vio decrecer su aud1enoa
en un pnmcr momento; pero la irrupción de la telt:vtS1ón fue más bien un desafio que
obligó a la tadio a mo&lt;lificar sus hábnos y su estilo aprovc:ch.ando también ella el P ~1
técnico. En Esmdos Cnidos la mdlo b.'lh1a tt:nido que adapwse antt:S a la compctenoa ck
la ldevisión y particularmente a modific.arladismhuoón de los progr.unas. En 195i se:
opera.con ttansfom1:1ci nes en los programas y en el estilo de las errusion . El c~tro de
gravooad fu d la7.ndo, d •la wde (concedída a la lel !Visión) al mt:di.odia o acotlllC{lZOS
de la mañana. Fuente: lhid pp. 149-151.
46Bradlc} Becky." Amencan Cultural History". Kingwood
oUege Llbrary. hnp:/
/kchbr:iry.nhmccd.edu¡ &lt;lecade50.html. p. virtual o. 9. 1998.

°":

264

1m

_,,_~n 192?• &amp;U Telephone ompan}, actuando sobre el procc&lt;li111Jento de
~'- Js mt:caruc~ d: r mst ·\le anderson, rcaJ12ó una de las pnrneras cxpt:ricncias
se mulupltcaron M..,
¡
• ·
eP dblicas de twc\ 1S1on. Estas exrwncnci~
r·
,..... o anos ·igwcntes
3 3 una _de las ~mpresa de_ material racliofünico, Intentaba colocar su propi~
P~0 ct.'Cltmienr . Esia confus1on. aun cuando hizo avanzar la técnica, lU\TO como
t"tec10 desordenar al públt O · .1
d
c msagauo a comprar receptores cipi&lt;lameme caidos ca
esuso. 'n febrero de 1942, tras la entrada de E.~t1.dos l ' rudo •n
1 b
fed ra1,
..
•
e guerra, e gu 1erno
e
para. i:novilizar todo los esfuerzos de L-t tndustrm d1:crrónica hacia los
:tlen~es milacares, ~.mre t:Uos_cl radar, prohibió la fabncaci6n de ttlevisores: la
. 1e
norteamcacana cnrro ca un lt:targo. Dt:,puc:s de la •!Uerra la tclcnsión
\O\'loaco
• ·
"'
bs
m_enzar ~ra~ticarnt:ntt· de cero,· su nuevo &lt;lcsarrollo. todavía lirnnado a
li naaones tn~usrnalin_das. fue muy diferente s~n los paises. I•ueme: Alben r
uue. q. Hutona dr lo rad,o_y la ttlmsiti11. pp. 92-95.
,

':~'ºº

265

�década de los 50, la familia promedi pa aba cuatt o cinco hora
al día rente al t levisor. e trataba d l medi que lo reunía en ca a
, lo conducía hacia un fin común: d.Jvertimento y dJ tracción
50

de pu· d un día ardu de lab re .
·Algunos de lo programa má popular entre lo runo eran
Howd · D d • Time • The M.ick y fou e lub· y lo. e pectadore
de la ciudad preferían la comedia d situaciones, como l Love
Lucy o qwer a Lucy) · Father Knows B t (Papá lo sabe todo).
"A í fue como I e tadouniden e de toda las edade quedaron
expue to a una publicidad cada día má ofi ticada, la cual les
m straba lo producto que, ~n se le decía, eran nece ano para
la buena vida." Y a í e agudizaba el caráct r con umi ta de todo
individuo americano &lt;le lo 50. 51
La das media tenia má pod r de adqw ición (debido a la
pro peridad en la con mía), la . oc1edad con umia coche Y más
coche.. casa la adoras, refrigeradore etc. Toda la cosas y todo
lo lujo eran po ible . Había beneficio para la mayoría de la
pcr ·ona., ) parncularment para los insrrument que. ~stab~n
circulando en el mercado: la radio la tele"isión. La teleV1 100 tue
un medio &lt;le Lran rrusión con grnn alcance y cob rtura. ' 2 fovió Y
alcanzó a una nueva masa entera de cmdadan que nunca habían
ido lectorc . "·

- - - - -----

... l-loward Cincotta. 1994. p. virtual. apítulo 11: Lo

·tados Unido~ t:O la

posguerra. o. 126. May .
si incotta Po. guerra. p. vinual. apítulo 11.
_
·:i..a tclcv1s1óo amplificó cierta cri. is paliticas como el:Mc arthysmo L-O lo~ ano
1952-1954 Dcst:mpcnó un papel evidente en las campaña elcctoralc : sq,1\Ul 1 5
estudio · de :ooologia polirica, fa\· reció la dccóón de Eiscnhower contm tt:\'enson
1:n 1956, y cumplió una fun i •n dcó i •a en la de Kennedy e ntra I on en 1960, ~
término Je cuatro cmisiom: de confronta ·ón ame las cámaras. 'i• · brc todo cncontro
u m.wor audiencia gracias a los reportajes dt:portivos. de (a&lt;; cmJ.Siones de juego~
' " • que se opaco
(entre .ellas la famo ·a 6-10001 k1p,rg1mla, e: pecte Je "lo toma o Id
o t:Ja
con un enorme: e cándal de t.rnmpas en 1959), a los shmn de va.ricdadc:. 'ª. la
miaks, novdai fabricadas en forma continuada. Put:nte: AlbcrtyTudcsq. Hirtn nJdt
/,.¡ rtUÍio 7 la ttl,1inón. p. 98.
» o~vidHalbcmam. THHP lt"ARSTHATBF . 'ewYorb.-:AlfredA.Knopf.
inc. 1979. pp. 125-126).
266

~-ª

introducción de la telcvi ión rran. formó ignificatJvarnente

la vida cultural am ricana r organizo el ntret rumien to amencan
y sus gén ro. centrale . fue un lemem qu impactarla con mavor
intcn i&lt;lad de. d mediado · de lo año. 50 )' pnncip10. de lo 6Ó.

Cine

Lo: ~ñas 50 rcpre. cnran para 1 . norteamericano una nueva época
de _b1 ·ne:. tar yut cambió d estilo de "ida ·obre r do en lo qUt: e
rcl:.lcre ~¡ ocio. La adquisición de tel vi ore suponía un fucrt
comp □Jor para d cine. El numer Je spcctadorcs wsrrunuía y
h~b1a que buscar maneras para recuperarlo. "L1 m ¡or form.1 erá
dandole al publico lo que la pequLña pantalla no puedt:
cspccraculandad. F. entonce cuando la pantalla crece,
pr yecta
l'n col Jr y d sonido se connerte tn stéreo.''
f ~n numero. í un
domicilios csrt •ntr tenimiento hogarc:.ño
(~c¡or conocido com telcvi . or) pasó a , uplantar la frecuencia
c1ncrruuográ.fica }' lo taquillaje de los emes iniciaron a di. minuir.
En 19 la inJustr1a d I anematógrafo empezü a tomar carta en d
a!\1Jtlto contra aquel peligro e m. tauró una interrup ión de rentas de
pdicubs a ~1 tdevistón, con la expectati\ a de lo !far u ofocacioo por
carencia ele programación. 1 o ob ·tante el gran combate contra ]a
pantalla hica no empezo a er Je tacada stno hasta l 952 con d inc
rn relic:t', la macropantalfa \ la uperproducc1one es;ctacularc .~~
•. impon ·n los musicales como: Can/a11do bqjo la ll,111ia (1952),
de
n kdl) } la superproducc1one . Hacen apanaón nue,·o
n11tu ele la pantalfa que rompen lo. esquemas de comportamiento
ocia! onwnci~~al s, como ;\farlon Brando,Jame Dean o Manlyn
Monroe. L . Jovenes e convierten n un público pot(;ndal
ltnp&lt; rtante; e la época Jel mr. 011d rol/. E tambten la década de lo
grandes melo&lt;lrama,; de la consol.rdación de los énero como en
cas del thrilkr (termino t¡ul. . 1grnfica es1remeccr, a~u tar, fue un
genero mu) relacionado con I caracter del u pen o); un buen

d

r

Javier: Ripoll ona. "llis1oria dc:I cinc". h1tp: / h
ecind&gt;.htm. p. ,·,nuaJ, ' o. S. 2001

'\\ \·, . tcc.nct/ ~ xripoll /

s Román Gubt•n . Hi toria dd eme. (España: F.ditonal Lumen. 1989. p. 298.

267

�.

1l:um,ml/u.r I lir/011,1

l 11,. ,. ( ,,ít.ha &lt; .., ,

ejemplo de éste último lo tenemos en los films de Hitchcock, Vértigo
(1958) o La ventana indiscreta (1954).56

esperanza y prosperidad en la posguerra. " 61
La moda entró en un proceso de transformación y toma
tendencias innovadoras:

Tendencias en la moda de los 50

"el cambjo trae ahora colecciones con hombros anchos
sujetadores armados, cinturas ajustadas. El estilo femenino,
s~nsual.es curvas y el glamour son las estrellas de ésta época. La
silueta ideal se vuelve a forzar con una cintura muy estrecha, y con
muc~o volumen en hombros y en la falda, que se mantiene por
debaJo de las rodillas. Comienza el culto a la belleza."62

Quizás una de las cosas que más caracterizó a esa década fue el
conservadurismo y el sentimiento anticomunista que su hizo presente
en 1a sociedad de aquella época. Uno de los indicadores del carácter
conservador fue la vestimenta que se usaba en esos momentos"51
.
Se impuso la moda de Christian Dior (véase Ne111 Loo~) 58 Y
Gabrielle Coco Chanel. Coco puso de moda a la mujer deportiva Y
bronceada con ropa cómoda que prescindía de las fajas y corsés.
Asimismo, Marilyn Monroe se convertiría en el icono del cuerpo
'deseadd
~ .59
mas
o e esos anos
Con los años 50 vuelve el esplendor. La moda vive otro de los
momentos más intensos del siglo. El New look de Christian Diot,
que había sorprendido al mundo de la moda a finales de los 40, se
expande. "El nuevo estilo contrasta por completo con las formas
austeras y simples de los años en guerra (véase moda en los años de
la Segunda Guerra Mundial~ y es tomado como un símbolo de
Ripoll. Cine. p. Virtual o. 5.
5"1J3ecky. American Cultural. p. virtual No. 9.
58 La nueva silueta tenía talle avispa, busto alto y redondeado, hombros aogo stºs
y un dobladillo que descubría las piernas, a treinta centímetros del suelo. Los mod~l?s
eran estrechos en las espaldas y el busto, y las faldas se ampliaban con exagera~on
para la tarde y la noche. Este era el llamado new look diseñado por Chris~ Dior.
Ecan años de gran dinero en los Estados Unidos. Algunos franceses reacaonaron
con reservas ante el despilfarro de tanta tela en un mismo modelo. Hubo prote 5ras
en contta del new look y propusieron prohibirlo, mientras las clases populares, que
00 podían pennitirse tanto lujo y metraje, llegaron a ser víctimas de la moda que
recurrieron a las cortinas antes utilizadas para los oscurecimientos para poder
confeccionar una falda new /ook. Fuente: Felisa Pinto Delia Cancela. Moda para
principiantes. Vanguardias del riglo XX. (.Argentina: Era aciente: Documentos
Ilustrados, 2004. pp. 54-56):
913ecky. American Cultural. p. virtual, No. 9.
00u Segwida Guecra Mundial influyó en gran parte para afirmat el gusto ~r los
estilos deportivos y militarizados. El Pantalón siguió ganando terreno, 1DJ~tn15
que el sombrero lo perdía paulatinamente. El tejido de punto logró populan~d,
convirtiéndose el suéter en la prenda más lucida por la clase media. Durante los anos
56

268

la¡

~~ juventud comenzó a lievar una moda inspirada en las
act1V1dades_deportivas. Tras la severidad de 1a guerra, repuntó el
consumo, 1rnpul. ado por el optimismo económico. Las mujeres
cor.n~nzaron a liberarse de sus hábitos hogareños e iniciaron
act:1v1dades sociales que las obligan a tener vestimenta apropiada
para usar ~era de la casa. Para los hombres, la moda popularizó el
uso de los ¡eans Levis, camisetas blancas o negras bien ajustada al
cue~o y chaquetas deportivas. El cabello se usaba hacia atrás y
con ligero copete en el frente, al estilo de James Dean.63
En estos año , Christian Dior siguió siendo uno de los diseñadores
más _influ~e~tes. Pero ~bién ruvieron un papel importante Pierre
Cardin, Cnsto~ ~alenaaga, Coco Cha.nel y Givench}~Marilyn fonroe,
James Dean, Bngitte Bardot y Elvis Presley se transformaron en los
referentes de 1a moda de este tiempo. 64
Los hombres vestían las típicas camisas a cuadros de franela v
pantalones ~ule Qeans), caJzaban los populares converse y terúan ;l
pel? envaselinado al estilo de los ídolos juveniles del momento. Las
mu¡eres vestían amplias faldas circulares y blusas ajustadas con un
~e la gu~rra,.~I traje femenino careció tatalmcnte de gracia, pues la escasez y la
;!uen~a n~~ ma.rc~on en forma mvoluntaria Ja paura de la moda. Fuente:
oruko. Histrmadel lrf!Je: Dela h(!J,a deparra bastad sio/oXX 11vféxíco D F· D '
1992. p. 129).
"6'
\"'
'
• ••
iaoa,
61 Lu .
I
. ciana ..amberto. "El regreso del glamour: años 50." http:/ /www.rerra.com/
esp:c•ales/lamoda/una_mirada_atras/losSOs.html. p. virtual o. 4. 2001
2Lamberto. Ibtd., p. virtual o. 4.
6
-11.ambeno. Ihid., p. virtual o. 4.
""Lamberto. lbid., p. virtual o. 4.

269

�11w •

1/!lá

11

tm.,

I lllll

cierno cuello redondo. Algunas falda t nían ciertas aplicac1onc de
un Jmirh poodk en la esquina mfenor de la preo~ Ellas_ calza~an
los populare saddle shoes y lo jlats (zapato de p1 o o m tacon).
Los chongo
"colas de caballo (p n 1:ail)" eran algo u ual pero
más lo fue el e tt.lo de Lucille Ball, farilyn loruoe \' andra Dec
(cabello e rto con odulacione ).6 s
Durante la década d 150, los adole cent , que hasta aquél momento
n d odian n el mundo de la ropa, aprueaer n como una clientela
poteoaal y pod rosa. b6 Análogamente, urgier?~ 1 su~productos que
evocaban l fenómeno masivo. La moda perdio por pnmern vez ~ d
iglo, u carácter eliu ta } convirtió en un fenómeno dL ma ~s.. 6
En ~ a época la 1uvenrud , e nconttaba ávida por un reconoorrue~~o
e: identificación propi~ de eaban imponer e como una ge~eracmn
separada de l. &lt;le sus padres 1 htciet' o con una moda propia.

&amp;re~~uq
.
-p p un t · rmino que no . ugt r algo popular. Respecto al arte, _te
no utiliza un l nguaj t: pccial, ino que e me &lt;lel coos nso comun,
es decir, . e pr paga emr la poblactón, e manúene · se toma en un
elcmcnt trndicional. • le llamó Pop-a,t a la mrroduccióo de ekmento
populare en el mundo elia ta del arte. " o~~ : d día que ldenb::
pr~ cotó como obra de ~e en una expos1c1on, una_ h~;burgu
gigante ca,, y Jun :e pu. o a ptntar bandenis d los IB L •
6"] .ambeno.

Rcgr~o dd glamoUL p, vmual

o.

4.

ucro, mezcWla, bota )' mmoadeu como medio de transpone fueron lo
•
· d umentana ·1u,,enil masculina
a finales· de lo,
elementos ••ue marcaron la epoca
y 1a m
.
1~,

,

•

:\(-,n.•lin

año · Sll A medfaJo · de esa misma década t:II1pa.aron a surgir acmce como - 1 .
• .
d.
cl
.al
C1L1n°
fonroe, lane Man field y J;me Rusel~ entn: otrn , que reron r~ue _fl'Xf v~ _
fcmenm;l, Pero. e n la aparición en escena de Elvi Presley, d tcnomeno muslOU
llamado rock l11zo carnblllr d ,·c. ruano &lt;l1: la jóvene • quienes se ,·olearon por 1·1
faldas amplias con cnnolina , faldas doble. y pamalone ceñido•. unas veces l~&gt;S
L
. , __ chj
y orros cortos, Por fin hact.-n su entrada los r1tal1fl~;
cos con cxprc• 100e ' boht..1T\llS
•exi renciali ta • l avaden bares, cafeterías} pla1A1 de todo el mundo. u ve 5ruano
e. d fonnado por panralont:s de mezcWla, camisa de algodón, chaleco~. chamarras
r sanuafus. ucnte. Kaloniko. Hultma del tr,ge. p. 131.
- ~1oc11a Cancel.'\, .\fotÚ1p,m1pn"11dpi,mltS. pp. 65-69.
68 Rafols. ,\rte. p. 562.

270

(

I,! • (

:t

1 Pop-ar/ ubraya d valor iconográfico de la ociedad de
consumo d la época de lo cincuenta. J arte p p e, l re ult.ado
de un e ~o de \~da la rnanife tación plá uca de una cultura (pop)
caracrenzada por la t enología, el capitali mo, la moda ) el
con u.mi. mo, donde los obj to dejan de r úruco para r p n ado
como pr dueto en serie. En e t ttpo de cultura tambi ' n el arte
deja de er único ) e com-iene n un bjeto má de con um :
''Pop s el arte d rna a , la mú Jea de ma as. Arte de con umo
'
mus1ca de con umo. Lo fundam nto, de lo, movimiento pop e'
encuentran en la introducción de lementos populares y de consumo
t:n d arte en la consideraci 'n artística de cualquier act:Jvidad, · en
la caracterí tJca de nue tra sociedad de con umo, que pr duce un
arte de ma a .'"''1
El máximo exp nem dd movuniemo, And) arho~ afirmaba
yue "La razón por la que pmto de e te modo es p rque quiero er
una máqujna". También e. 1mbólica la afirmación ele Richard
Hamilron con re pecto a u deseo de qu el arte fuera ' efímero
popular, barato producido en erie, joven, ingenioso". Todas ella,
'Óan cualidades equivalent • ah de la ·ociedad d consw,10. Cuando
1, 1 ffiO\'Ími ato pop llegan a "mtroducir lo. elementos de consurn en
d mundo del arte y tratar de crear a la v z una cultura de mas capaz
de ser l vehículo de realizaciones personale in&lt;lMduaJe representan
uno de lo mcento lle,~ado a cabo para ene ntrar una olución a la
opo. iaón que eXJ t entre arte y cultura de m~ " "º
A mediado de lo cmcuenta, y rupera&lt;la la cri 1 económica, los
adole centes obruvieron, por ve✓, primera poder adqw itfro. in
embargo, no po eían nada pr pto, · ni música, ni e ndos, 01 dub
ílJ identidad: tenían que compartir u mundo con el de Jo. adulro ~
Pront l h mbres de neg c10 , ad\ irueod que lo temagers se
habían convertido n urudad s e merc1ale independiente , con
~ to r nece 1dadc diferente , empezar n a ofrecer co as: blue1eans. moro , cami a , música .. " ~1
lfl/hid. p. 562.
lbítl. p. 562,

llna.. p 563.

1

271

�11f/Hi mlus 1 hrlórra

sí nac1 ' el primer establecimiento de moda Mary Quant, el
cine, la mú ica p p y el arte de Andy arbol (mayor repre entante
del arte pop). Este movirruento artí neo fascinó rápidamente a lo
am ncano. , po teriormentc llega.ria a otra regione del mundo. ' 2

Conclusión
fin de concluir con la xp sición de este trabajo, qw ie a mencionar
brev mente un comentario.
oh ervación de la eran fi rrnaciones
oc1oculturales n el tran curs del tiemp , no ayuda a entender
que factore o e tructura regt traron una alteraci 'n. Del mi mo
m do, el hombre, aquel agcnt
er cambiante de la ociedad,
re ponde actúa de cierta manera con forme a lo cambto que vive.
Para poder comprend r la. accione d lo inclivtduos
nece. arto

pe!ar del clima de intranquilidad que se vivía por la amenaza
e una ,1erc ra Guerra fundial·
·
·•
Gue
.
. ca . ionado p r la pre neta de la
rra Fna, el pueblo nort americano alió airo
d fi
e e scremecedor
o y e a tante &lt;le
e
, .
. ~ce o. Pronto alcanzaría una pro pcridad
cono~~ca un lilC1p1entc avance por lo derecho ci ·1
revoluc1on mu ical y d primer ad .
.
d
v1 • , una
\ erurruento e la era e pacial J..o
d
anterior
•, americana a mediado. · del
. 1 , , emu stra que 1ª Cl·vw zaaon
e ene ntraba v1our
pig O ·
h
sa } ra di ant en Ja pale ·tra mundial
tenormentc ell, ·ería foco d una er1· d e. acontecmuento
. .
Je.
el e ·tall1do d la. r b e lton
. negra ' • u lucha por lo
dgran hnvergadura:
. il
d

~rec o rnr e , el a. e inaro del pr id me K nned . 1
1etnam entre otro..
}, a

in errado w u propio contexto h1 tóric .
lndudablero ·nte la época de lo. SO fue una fa t.: histórica
incrustada en una s rie d tran. formacione . Y no ólo en el ámbito
econórrúco o político, ino qu · incidió fut:rtcmente en la
fcrru
culturale ) ociaJc d la ép ca. I la . ido con iderada como una
etapa form1dabl en la conformación del pueblo am ncano. Y
ex1 ten mucha. r, zone para explicar e o. on ella cambiaría el
rumb &gt;de aquella nación que e iría con truvendo bajo fieles ideales
de confianza re pon ·abilidad optimi m , m embargo e tas
con&lt;lidone entrarían en contradtcc1ón con lo revc es ·ufrido·
durante esta década: Ja guura el' or a, el 1 artybis,,,o (qut: llevaría
una campaña en acionalista contra l comunt ta , conociJa como
COZf' de bn9as y qu
cmbrarfa la hi tcria col ctiva paranoia en la
gran ocic&lt;lad de la afluencia), la aún di criminación racial, lo alto.
índice de delincuencia 1uverul, etc.
c puede de prcnd r dt: lo anterior que lo. añ . 50, fueron una
fa. e h.t tónca en donde remaba una relativa mezcla de posrums Y
ap:uiencil . i bien e e menta que fue una época de pr mesa·, de
alienación, conformismo y consen aduri mo tambi ' n fu un periodo
lleno de contradiccionc v turbulencia, d igualdad y derecho para
algunos, ck rebeldía y enormes d1 locac1one .
-!bid. p. 565.
2 2

273

u rra de

�-

H11111arrilil.r Hi.srorio

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274

_.o,r 11. r m

275

�Reseñas y comentarios

�El Centro de Estudios Humanísticos
cumple cincuenta años en 2009

El Centro de Estudios Humanísticos &lt;le la Universidad Autónoma
de Nuevo León se creó el año de 1958 por acuen.Jo del I l. Consejo
l 'mver.;itario, pero inició labores el año siguiente, 1959, exactamente
el 7 de agosto, en acto público presidido por el gobernador
Constitucional del Estado, Lic. Raul RangcJ Frías y con la asistencia
de las autoridades universitarias ) miembros del propio centro: el
Dr. Agustín Basavc Fcrnández del Valle, presidente del centro y
jefe de l.1 Sección de Filosofia; el maestro Israel Cavazos Garza,
secretario } Jefe de la Sección de Historia,; el Lic Juan Antonio
Ayala, Jefe de: la Sección de Letras y el Uc. Alberto &amp;.!reía Gómez,
Jefe dL la eccton de Ciencias Sociales provisionalrm:ntc jefe de la
Secci&lt;&gt;n Ed11oriaJ.

r

En este acto, el Dr. Agustín Basave Fcrnán&lt;le-¿ del Valle pronunció
un discurso que tituló "El Centro de Estudios Humanísticos de la
Univus1dad de uevo León", donde explicó los motivos que
Ucvaron a la cre:1CJon &lt;le esta nueva dependencia universitaria. El
discurso inició con estas palabras: ''El Centro de Estudios
Hurnanisticos de la Universidad Aut&lt;&gt;noma de \¡uc:\·o Lc6n es el
nombre de una esperanza mexicana, t.-speciticamcnte neoleoncsa.

279

�•

1l

,n.

ace a la vida dt: rclac1on, llmp10 de prejuicio , con anhelo de
verdad
oluntad d cr~ cío.
'La, ida actual se ve aco ada por una ternbl angu tia producida
por la Je ·orienta 1ón; no toca , i" ir n un rnun~o que al parecer . t
d sqwcia. n ist ma de idea } f: rma. de vida e hundL_en el
ca ) n e ven alborear ou \,
tructura ' nu '\'O pen anuento~.
E} debilitami •oto la cli tor 1ón d l rac1ociruo caracterizan la ms1.
actual. La técnica, qu debiera , erv1t al hombre para &lt;lommar la
naturaleza } pod r , car eo • u m ne tcres e pírituale . k ha
davtzado. Padccemo. una en is d mtinudad Vivimo. ext.roverudo.
en lo de fu m. fugándonos de: nuc. rro ·o auténtic ~ turdiéndo~o.
con el vo erío &lt;le lo. in trum nto de di tpación (peen. a, radio,
telcvi 1ón, cinematógrafo). . -\unque tengruno má infi rma ión que en
tm · t.:po at, hay una crecient indifer ncia crítica.
parecL~ va no
importa pensar\ al r, ino YÍvir) r eficiente. La t ' cruca, nentada
en u enud gig-antc ·co ~ m rcanul, e la pla. mación matt mili ta de la
et! ac,,1 uanútam, a qUt: ha u ·tituido a la idea &lt;le alvaciún. e ha
perdi fo el cnúdo d univcr al, &lt;le ,,.erdad total, para ca r n la
atomización &lt;le un puñad d vcr&lt;lad . parcial que no e •abe c mo

r

conciliar.
En u &lt;li . ur o inaugur, 1, d Dr. Ba ave se ocupó también &lt;lt:
_eñalar lo. a pect bá icos que ident:1.fican al Centr Je b ~dio~
l lumaní ttc . : ' Jame p rm1tido ofrecer 19u1era en u. linea
fundamentalc , la un.timbre &lt;le! Centro de l.'... tu&lt;lio l lumani neos
de (
ni,· r id:id d
ueYn León. Trátase el un urgan1. mo
uoi,·er itari
m·o objenvo prim rd1al s fomentar v promover b
in c. tiga i · n d~ntro de L'l d1 ·c1plina humam neas. Por ser una
10 uruc1ón de carácter e. tncramente c1cnt1fico, queda fuera &lt;le "~
campo de acuvi&lt;lad . to&lt;lo upo de pro ehrismo pohnco o r ligi~ 0 ·
Ma · a&lt;lelant dcclar ' :" o andamo en pos de un humaOJ mu
libre co ,. e nccptual. almcnJrado &lt;le cita griega ) L'ltina , pero
in latid~ cordial para el hombre. Bu camo un ahu del hombre
para d b mhre. ' n abcr del hombre concr to, del hombre !otc~•11
que es, a la par, e. piotu \ carne alma y hue , razón r sangre, tn5 ~1~~ 0
} pru i n. 1 r multidim n 10nal del hombre r dama una "'stºn

compren iva de todos us plano ."

E te di cu , íntegro, e reprodu¡o n I núm ro 1 del Anuario
H11111anila.s, publicación donde e han recogido lo trabajos de Jo
colaborad?re locales, nacionalc · y extranjero . r primer número
del Anuan del entro informa que e acab' de impnmir ¡ 8 de
agosto de 1960. En la actualidad,
han publicado 33 números del
Anuario H11manitos, n un ol volumen. E ta edición unitaria
pr valeció hasta el número 36 (20 6), a partir de 20 7 e acordó
por l gr~ número de página de cada volumen, que ya hacía dificil
u man JO, e acordó clividirlo n cuatro volúmene todo con el
mi mo número y dedicando cada un a la ecc1ón d Filo ofía la
de Letra , la d Historia y la d
iencias
ciale .
'

~ publicación del Anuano h1,111a11itas tuv do mt rrupaones:
la pnmera d cho añ , de de el año d 1982 ha ta I año d 1989
indu ive; la egunda fu d sei de 1991 ha ta el año d 1996:
catorce año n total. . . t e. plica qu en t año de 2009 el
Anuario aparee rá con el núm ro 36.
La pre idencia d 1 ntro la tuvo el Dr. Agu tín Ba ave ernánd z
de~ al.le, de 1~60 a 1979.
iguió el Lic. Alberto arcía ómez,
qwen fue pre 1deme lo años de 1980 y 1981.
uceclió ¡ Lic.
Jorg fonternayor ómez, óJo l año de J981 regre ando el Dr.
Ba a e a la pre ideacia, del año d 1997 ha ta u faUecuruento el
14 de enero de 2006. De d
año pr . ide el entro el Lic. Alfo~so
Rangel uerra.
La jefatura de la cuatro secci ne del Centr han ido atcnclida
com igue:
La ecc1ón de Pilo ofia: 1 Dr. ,\gu. tín Ba ave •ernánd z del
Valle: de 1960 a 1979 y d 2002 a 2006. El Lic. Jorge f nt ma r
Góm:z, de 1979 a 19 1 y 1990-1991. El Lic. Ricar&lt;l .L figuel F1 re
Canru, de 1997 al año de 2 1, y el Lic. Cuauhtémoc antú de d
el año de 2002 a la fecha.
'
La ecc1ón de Letra : D 196 a 1964. EJ Lle. Juan Ant nio
AyaJa. Lic. Alfonso Rangel uerra, en l 965. El Lic. ◄&lt;luardo uc:rra
Ca t llano , de 1966 a 1979. La Dra. Alma ilvia Rodríguez de de

1980.

'

281

�l ..l Sc..·cc.:u.'in del liqona: 1~1 Pmfr. Israel &lt;'a\:tzos G,tr;,,a, dl' 1960
.1 ¡ 9-;-.) desde 19'F a l.1 fr:cha. hl Profr. hugcmo cid l lo}O Cabrera,
1978 } 1979. 1 1 \rq. Gcrardo de León. 1980 } 1981.
) ...'l Sccci()I) de C 1em:1as SO(:iales: Lic. i\lhcrto G.mía Cc'im1:z, dl
1%0 a 1981. H ]Je. R1c:mlo Vtllam:,11 Arr.1ml11dc. de,dc: 1997 ,l l,l
fed1.1.
l ..1 ~lH 1c"1n Ed111 in:tl: Lic.. J\lti ,nso R,mgcl Guerra de IW, 1 a 1%5.
Lic. 1 du.mlo Guerra Castdlano::;, IV65. hl Lic. l•r,rnc1sco Buc10
Palomrno, de 1'J66 a 1969. Po teriormcnte, esta c;ecc1ón

de,.1parcci,,.
\dcmas del \nuario /111111t111ilt1r, l'I Cl·ntr11 Je hstud1os
Humant'-t 1c.., ,, ha pubhl:,ldo libros (le dt\ crso::; autores, en u ma)or

parte Je l., '.'-ll·cc1011 dl· Filosofi'a.
1.1 ( \·111rc, 1.1mb1~n publico el a1io dc 2007 un libro dl' hnmcnaJl
al Dr. \!,,u!'.Ull Bas:ne I crnándc..·z cid Valle\ con c,1ud1os en los t1m:
participaron '.!1 robhoraJon:s. El lihro ofrl'CC un.l \ tstón dl· la

filosotla dd Dr. B,1:-..1\l', ele.· su pensalllll'nto, ma collll"nt:lrio a su
obra ) b1bhohrrnfia dm:cta
l ksde el ai11, clc- 20116, el ( .( nt r« 1 dl· 1~studios 11 um.mísnc&lt; 1s Ut:m·
,l su c:irgo la&lt; .atulr:t Rnül Rangcl l•n.1s, qm.: ofrcc.:t.' trl"• confcrcnc1a
por ano, los mese" d1.: maa.o, ma\O \ scpUl·mbre. l la public:1d1) a la
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lingüi tic:i ,. cienna. sociaks.
-· ~ L renbcn trabajos orig111alc e 1néJito.
e re peta la c:tructura
íund.11nt:ntal de ca&lt;la comnbu ii&gt;n II ensa\o, u, embargo l' su0en.:: a)
mm· .1r los aparudos con. ubtítulos: b) en ca &lt; &lt;le la utíhzac.:1ón de rcfen-nc1:1
nwnéricas, utilizar d. 1stl'ma decim:11: e) lis cna,; te. ruale. dcherán inant:jarw
con comill.ts y n&lt; con cur. i, af; d) ro&lt;la ita hre\·e &lt;lcbe mantena. e l"fl d
párrafo donde se prn&lt;luzca Lt referencia; LO el cas&lt;1 de cita. m:iyorc a 4
linea • dcbt:ran coloca . l' a b.m&lt;lo, a un espacio. In comilla. \ sin cur. i\ ,1..

3.-Tudo trabajo deb' pre ·cntar e en formato electrónico \X'ord. l~1s
rcferl·nc1a.: st· on:1gnarin en nora de pie di." página ) en su caso, tamhirn
bs luemes, para facilitar h1 le turn seh'l.li&lt;la &lt;ld 1cxtn.
4.
.1n:p1.in t'll. ayn. , inn:siigacion y nmtnhudune. con una x11.:ns111n
mínima tk 15 ) m: 1111a &lt;k 25 cuanill:i , en d tipo o fuente: TimL t\\
Roman de 12 punto a e pacio) medio parad cm:rpo del ll'.·to.) J1.. ')
puntos p:1r;1 l:t refctcnci:1s bihliogr:ilica:-. Quc&lt;la a criu:no Jd &lt;:onsqn
Editonal aprobar colaboraciont:s con caracterL 11cas tÜYersas a lo :1~u1

establcci&lt;l&lt; ,.
S. El ·on ·eju dt: cada :irea Je f Íll111t1111l,1.r tcnJra en tmlo mo1nt:nto d
las cuntrihuc10ne rcc1b1da. para •u
pubhcauon ~ comunicará al autor obre d procedimiento '. u rt·sult.td 11

JL recho a ·ometcr a dfrtamen

6. l..a! comnhuc1ones ce rccihL"n pl)t correo dcctrúnico, p,,r e crito \

con e, ,pia dectrómca. por l"ntrcga pcr on:1L vfa mcnsajcña, &lt;1 ser
7.

-ic111

pmt,1I.

Debe aoe ·ar e a caJa crahajo una rcft:rt·nc1a bren: :1cadém1c()-

bi11grática dd aut 1r, dire ·c1ón po tal) correo eknrú1úrn.

H11ma111ta.s Hi..rtono e terrnm, 1 .
. .
o e e 1mptll1llr en
1
mes de no\ iembr d 2009
1
d 1a
, en o rallere
. e . fmprenta niver ita.ria de la
ruvers1dad Autónoma de
,
El . .
ue o Leon.
trraJe fue de 500 ejemplare ..

����</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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          <name>Número</name>
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          <description>Mes cuando se publicó</description>
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              <text>Enero</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Historia, 2009, Vol 4, No 36, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Humanitas
Anuario del Centro de Estudios Humanísticos
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

2009

Año 36 Vol. 111

Letras

UANL ®

��FONDO

UNIVERSITARIO

�HU MANITAS
ANUARIO
Rector
' ncer Rodríguez

ecretario de Exten ión y Cultura
Rogeh Villarreal Elizondo

E. TTR D
TUDI H
L'i I\ R IDAD
TÓ O

1A Í TI o D ~ L\
DE 'CE\'OI

Director F1111dador
J-\gu tln
, Ba ave f ernánd d l
t:z e a11e
D,rector

Centr d E tudio Humaní rico
i\lfon. o Rangel uerra

RangeJ Guerra

Jefe de la

ecció11 mJe llOSO_iltl
·, ,Ir.
Cuauhtémo
antú' arda

Jefi

de la eaió11 de Letras
Alma 1"J Vla
· Re dríguez Pérez

JefaRide la

de ( imtia'.S oaa,es
.. ,
cardo Villarrc:al rrambide

nuario rlti111m1itas s una publicación trunestral de humarudadl!s editada ¡,or la
ntvtr idad utónorna di: , 1 uevo León, a travé · del entro de E tudio~
Humaní ucos. ,crtifica&lt;lo dt: Licitud &lt;le Tíru1o , onrcrudo numero 04-200
09\012392000 102. )liana: r..difiao Je Ll 13ibliotct:a L ru\'Cl:sitarm ''Raúl Ran!,&gt;el frías·•.
av1.:n1Ja Alfonso Reye · 4l)(l() te. Primer piso, .P. 64440., lonterrcy, . 1- r 1cxicc
Tdefono y fa. (81 1 83 29 40 66. Dorn1cilio d ctróruco: cest/mn,a@tnailuo11l111
par1a&lt;lo po. tal o. 138, uc. l: &lt;l. Cntn:rsttana. 'an 1cola de lo. . rLa, ·. \.
~ léxico. F.di íón:

Fr.mCt!.CO

Ruv ni.is. Portada Cindua Pérez.

f'Ccto11

¡,,fe dt' lt1

etao11 de• I ,u,ona
, .. , .
L rae} Ca,·a'o
• '·
arza

�ANUARIO
HUMANITAS 2009
Letras

�ÍNDICE

JOSÉ J AVIER

VILLARREA.L, Entorno

9

ELVIAE. SALIN,\S HINOJOSA J UANA GARZA DE LA GAnZA, Fantasía y

terror el I.igeia de Edgar Allan Poe

23

LINo GARCÍA, En torno a Ja poesía en Don Quijote de la Mancha.
ll-1615
45
D IETER Ü ELKER,

Aproximación a la poesía de

NeczabuaJcóyotl

65
El manifiesto vanguardista como

A LEJANDRO D EL B OSQUE,

expresión ideológica. Dos casos: Martín Fierro y el estridentismo

93
MINERVA MARGARITA VILI.ARREAL,

¿Y para qué poetas en tiempos

de miseria? México y la poesía como valor
DORA G ONZÁLEZ CORTINA,

Algunas constantes del estilo literario

de Jotge Ibargüengoitia

ALMA Srr.VIA R ODRÍGUEZ

111

115
PÉREZ~ ELBA GPE. R ODRÍGUEZ P ÉREZ,

Léxico afectivo y aprendizaje

123

�lr ~

•

1

G ZMÁN SEP 'LVEDA, Balas de Plata de Élmer Mendoza y el
capital social degradado por el efecto del narcotráfico
139

NoRA

MARTHA E. GARCÍA SEPÚLVEDA,

Cambio de código del humarúsmo

151

LI
E VII.LANUEVA LóPEZ La Celesti11cr. Obra vital de la literatura
DlA .
'
169
española

ENTORNO

n problema de crítica literaria regional
181

VícroR BARRERA ENDERLE,

José Javier Villarreal
GABRIELA RlVERos EuzoNDo, Destierros
PATRICIA

L.

CERDA,

Jo

195

É GREGOR10 JR. ALVARADO PÉREZ,

iolencia urbana y lenguaje mediático desde la teoría del cultivo

Por un instante están hs 110111bres habitados.
Octavio Paz

205
RESE - A

219

Y COMENTARJOS

Discur O de ingre o del Lic. Alfonso Rangel Guerra a la Academia
·
d e Ia Lengua
221
Iexicana.
GABRIELA RlvERos,

tes

MI

proxímacíon s a Sólido AZfild R Lipe fon223

ERVA MARGARITA VILLARREAL,

identidad

Ornar Lara:

eña de
231

MARro A.Lo so MARTíNEz CORDERO, Cuerpo y silencio

241

Mo SERRAT MoRONE AVI - A, "De la Hibris moderna a la
Phronesis postmoderna", I oloquío Internacional: Filo ofía,
Educación y Humanidade
243

I
porque sólo así se consigue la más alta
concentración. Aún más extremo. Con lo ojos cerrados, el cuerpo
tumbado y la lengua pegada al paladar intentar detener la corriente
de pensamiento, el fluido que antecede en.marca y continúa a la
obra de arte; aquello que se alcanzó y aquello que, sólo a través de
lo alcanzado, sabemo que no se alcanzó. Pero esta experiencia nos
afecta, deja su huella, y sus consecuencias pueden aparecer en
cualquier momento y en cualquier dirección. Esto viene a formar
parte de nuestra educación sentimental, de nuestro estar en el
mundo, de cómo nos acercamos o alejamo , de e e grado de
comprorrúso que es la comprensión; quizá ese tú en mí que potencia
la piedad y expresa el lenguaje amoroso. Las leyes de amor on
precisas e inflexibles. E tá la comunión que obliga a la
ttan formación- no importa la flecha o el blanco, no importa la
naturaleza de los amante ; tanto en el cielo como en la cierra el

E

PO 1c1ó

DE REPO o,

9

�H ,1;, ,,, ,,,,

l

alma auhela con cguir y constituir el encuentro, llenar el vacío que
el nombre evoca: 1a fu ión consciente de sus partes, de su ser único
en dos, de ser dos en uno. La senhal, esa grieta que abre el nombre
y no permite atisbar al otro; ese otro que no revela; aquello que,
en su ocultamiento y aparente distancia nos presenta. E1 decir,
quizá, del poema lírico.

Il
Dejar de pensar; no pensar. bandonarse en un estado donde no
haya más conciencia, donde la nada nos envuelva y proteja. En esa
paradójica superficie de la no conciencia, donde pretendemos estar,
ir a la deriva; abandono que se opone a la dinámica del rapto. Aquí
la acedia se confunde con su opuesto, pero el gesto termina por
emerger y la contemplación pinta su raya, impone el vacío de u
cuerpo, ese bostezo de la melancolía que e la gruta el laberinto del
pensar que impone u dosi de tristeza, de incompletud, su saber de
la muerte. Imposible no padecer el nocturno y barroco -no
renacentista- locus amoem,s donde, al decir de Góngora, habita
Polifemo; pero también la caída, junto con Ro alba, de esa
cabalgadura que zigzaguea por las escarpadas pendientes
calderooiaoas de La vida es s11etio. Pero aún, y a pesar de esto, siempre
amenaza un hilillo de luz, un haz que se convierte en rayo; rayo que
siempre uena, crece y se desborda en trueno y no obliga a apretar
los párpado , a fruncir el ceño y a ten, ar la mand.Jbulas. Pareciera
que fuéramos víctimas del acontecimiento, de lo inesperado que
obliga - indefectiblemente- al reconocimiento. Dice alvatore
Qua imodo, en versión de Manuel Durán:

Cada hombre está solo sobre el corazón de la tiem1
traspasado por 1111 rqyo de sol·
y anochece de pronto.
Siempre -y esto es un don- estamo a merced del rapto rígido
como éxtasi . Suspeo ión que antecede y potencia esa poiesis que
tiene como objeto el asalto de la realidad, el enfrentamiento con

10

ella; la condición desde la cual es po ible percibir el ritmo de las
co a , su incesante movimiento, su danza y música de
transformación. s vivir en el peligro, no aceptar el dictado
axiológíco de una determinada moral, escapar de la convención y
exponerno a lo que es en una uerte de repercu ión de reflujo, que
no implica en un ahora que no desdeña, sino al contrario, la memoria
de un pa ado que no ce a de transfigurarse, de inventar e a sí misma
y labrar la geografía de un futuro. e trata de que todo poema es una
"zona de transformación", como advirtiera Gottfried Benn; que el
lector, su lector, deberá habitar. Leer un poema erá estar en situación
de rie go, a la orilla misma del abismo, junto al crucificado, y no
tener certeza de que esta tarde se estará en el paraíso. Borges, por
otro camino, habla de la literatura como una forma de felicidad.
Ahonda. La poesía no e tá en los libros, tampoco en el e pacio
hechizado de la biblioteca; la belleza no acecha permanentemente;
la poesía se da -dice Borg - en e extraño y singular momento en
9ue el lector y el libro e encuentran. El encuentro parece ser el eje
de esta rotación; uerte de e tricta danza como lo entendiera Valéry.
Y la música es una constelación cambiante, un caos donde cualquier
movimiento o alteración tienen su estricta causa. Ponemos orden y
contamos las sílabas, dividimos lo ver os por el preciso filo de la
cesura; llegamo a la pausa y volvemos, regresamo a la siguiente
línea que no hace avanzar; paradójico regreso el del verso que no
?bliga al movimiento hacia delante. Tenemos lo acentos como eje
unprescindible para el compá melódico y. a partir de ellos, dibuíar
el patrón rítmico. Pero esta armazón no está antes ni despué del
lenguaje poético, de e a otra lengua qu rebasa y borra los limite ;
ya que el silencio, origen y destino del verso, viene a er parte de lo
expresado, de ese otro lenguaj que urge ante la desconfianza, como
Paz afirmara, y la in uficiencia del lenguaje heredado. El ritmo le
pertenece, por él se desarrolla. 1 poema no e un proyecto, es un
hecho con umado que, como todo hecho o acontecimiento de vida ,
no acaba y gracia a la memoria, al recuerdo que radicali7.a a sus
agentes, lo proyecta a una eternidad gue nos hace sujetos proclive
a lo grandioso, a lo íntimo de lo grandioso. De ahí el ritmo épico

11

�I

con c.iu . iemprt: s ha cantado lo e ti&lt;lian , cuando en verdad lo
cocidiano ha ido cantado. ice Minam to no , lune ·uki, en v r ión
de Aurelio • iam

iev¡pre so11 rerdes
los pinos,
pero llega

la pri11Javera
J' el color de los pinos

es 1111 poco

111ás

verde.

m
Estamo a punto, no falta tan p co, } emp zamo a imaginar lo
contorno, , la inuosidade d una grafía que de taca n un cuadro
curo, en una pizarra desprovi ta de márgenes. P ro no
erdad,
sro no a í, no haJ clibujo algun , no hay ti mpo. ucede, e tamo
iluminadoc;, o bien, curecido. , rod ado. de ombra y cu rpo
que e ag1tan, n ac1one qu no tra pa an, certez que no
'Ulneran \ una nece idad, una terca razón que obliga a la xpies1on.
La grafia. adquiere u rango de e ir ografía y la pizarra se Yu k
espacio ) la expr .ión movimiento- e tamo · m ne ante el canto;
camo que danza en un ball l v:i t . 1 íd } e cuchado en Ln tempestad
hake penana, en la fuga ovidiana que d ti ne en el centro mismo
de la fábula al wronar u transformación, p ro también, obre todo,
en la formulación, en la &lt;luda imaginativa que funda u centro
múltiple n 1 no c ntro d la Co111edia; e a lección de per pecri\'a
qu ahora, tudo. lo
pejo. lar rales no advienen: 'lo obj t en
1 • pejo e. tán má c rea de lo gue par e n '. V mo ólo aqu llo
gue no 1meresa, que no falta; enmn e no vemo n
emos n
lo objeto. que creemo. \' r; in embargo,
trata de un refl jo de
no otro mismo. ; reducimos la realidad (e a co a tan compl ja) a
12

/c1

WI

un e pejo qu nos devuel e nue tra propia imagen y no vemos
levancam una pared que no aí la y protege; habitamo un mundo
de reflejo , de apariencias. Pero lo objetos e tán ahí de doblando
u carácter de eres· tan cerca que al rozarlo e produc una m Jodía
un hálito que lo de nuda todo a partir del mi terio, de la orpre a,
de la inocencia conseguida con base a la xperieocia; a 'música
callada (e a) cena qu recrea y enamora"; al decir de an Juan de la
Cruz. l leoguaj , de de la respiración e vuel e intraducible r a
la vez revelatorio, ya que nos pre enta en el mi t río que no rodea
y con rituye. quí una de la Tóces de Antonio Porchia e impone
en u rotunda apiencia incue ti nabl : ' Quien n llena su mundo
de fanta~mas, se queda olo'. l fanta ma s la pr encia de l
au ente; aquello que no e tá pero que e hac pr ente, e vuelve
pre nt n la proximidad d su imagen, en u. tremenda
con ecuencias que la vi ión otorga a aquél qu ufr la xperi ncia
de contemplar en el otro que no deja de er el otro, pero qu
ahora, por la potencia de u aparición,
l otro en mi, n quien
cont mpla. Aquí la frontera entr el ujeto y el objeto e difumina;
e tamos ante la irrupción del milagro n la parcela más clara de lo
epifánic · s un de pronto qu no orprende y ante el cual no
rendimo . La b U za e in tala y la po ibilidad de la imagen poética
de pliega u p tencias en la imantación qu
crea en l cruce d
mirada ; a que lo qu e tá en ju go n es la relación d I uj to con
u bj t , in que
trata d la impronta, d la hi toria por
pre entar e entre d
ujeto que s miran y e reconocen' com
reza uno de lo verso d · Pi d.ra de ol", de Octa,io Paz; ólo que
en e cruce de miradas en esa imantación, n e e úbitamente,
da la comprensión e implicación d l bello , úruco; d aquell que
no hac mem rabie el in tant que lo d ti ne. [i terio o camin
del univer o amoro o vuelto vi ión, aura. ubra 10:
la imagen
poética, I fanta ma o ombra qu también nos e a no otro como
una au ncia r cobrada del todo pad cicla.
o v mo ;
contemplamo .
La xp ición, la vuln rabilidad on extrema, · e ramo a la
intemperi r en ituación de e cuchar de d jat
r por a r alidad
1

13

�que manifi ta su lado metafísico, u mirada ) hambre de
reconocimiento, de sorpr nders en ese fino y delicado escrutinio
que la muda de objeto en sujeto, que le da nombre y poder de
nominación; ese juego de claroscuro y e a yuxtapo icióo de
u tanda qu , al decir de Junichiro Tanizaki, conforman la belleza.
Pero también e e cruce de mirada , esa singularidad cuya
nominación, tanto en el tiempo como o el espacio, tá t osada
por el amor y coronada por el eros. i\ca o se trate del lenguaje p ético,
d l cuerpo del poema, del len.guaje encarnado o, como reza la Biblia,
del verbo hecho carne, de Lázaro vuelto d I paí de los muertos, de
la penumbra, de las sombra . De e e viaje a los infierno tan
socorrido ) necesarío por la literatura de todos los tiempos.

IV
La dema iada Luz no permite percibir las lámpara que e han
encendído, lo to tras y contornos, los accidentes, las texturas y
ra gos expre.ivo . La, co as sólo son co a , aún no alcanzan u
carácter único, singular- aún no han jdo cocadas por el sumo
enamoramiento que la revele. on deseos, ausencias, no presencia ;
mero catálogo en reposo. La luz nos encandila y no vemo más allá
de lo aparente. o ha~ duda, lo aprendid no cierra el paso. Urge
desaprender ir contra lo aprendido, integrarnos al fondo de las cosa.,
no habitar en lo aparente problemati.zru:no con la . up rfici , con
el rasgo definitivo (distintivo) de la co a , con la forma en us
potencia y consecuencias. La sombra, el claroscuro nos otorga la
gracia de la vi ión, de ir más allá; pero no tenemos conciencia. o
hay e cucha, posible de ti.nata.rio; no no alcanzamo. a oír, pero
decimos nos decimos en la emoción d La expre ión donde aún no
hay lo expre ado, en e e monólog que • urge por deber, porque í
que alienta la sustancia lírica en su manifestación ingobernable
mcuestionable, sin para qué. Y esto que e a expresando en una
voluntad ina ible p ro sumamente r conocible, es el recuerdo, un
recuerdo que no emana -ciertament - de lugar alguno. E ter cuerdo
exige lugar en el tono de la expresión y lo funda, lo ofrenda, no, lo
entrega en una comunión donde la certeza de p rtenencia no repara

14

en grados. E tamo de frente a lo au ente en una presentificación
que subraya el vacío, el despojamiento, la falta, la pérdida de lo no
recobrado, pero sí presente. El poema nos coloca en el no centro
nómada de la orfandad. o importa dónde nos , icuemo , si mpre
estaremo a mitad de todo y a la deriva. eremos, después de 1a
experiencia. de lectura, náufragos en una playa qu aparece y
desaparece ince autemente, y las cosas, los pecio del naufragio,
serán lo ser s que nos acompañarán en nue tra i la, en nue ·tta
doble condición d exilio.
La distancia ha ido trastocada y anulada, 1a perspectiva es muy
otra; convivimos con lo au ente en su sesgo de eternidad. Es un
rostro el que nos ve. ornos nosotros contemplando ese ro tro que
no ve)' en el cruce de mirada suc de "lo improbable probable'', al
decir de Y es Bonnefoy. El hallazgo no es el re-conocimiento, sino
el conocimiento, la revelación, el diálogo que e busca en un pasado
presente de naturaleza inédita }' tran gresora; condición epifánica
del encuentro. Roberto Juarroz afirma que "todo a.mor
primer
amor". E tostro percibido es el objeto del ujeto; pero ese objeto
tambi 'n ve y e vuelve u jeto. La mirada es el lazo, el campo
magnético, la fuerza física r sentimental que revela el lado no vi ible
de lo seres, pero no por e o inexistente, menos real. La obra artística,
ya ea figurati a o abstracta, , ólo está constituida por seres, por
singularida&lt;le . Por eso, má. que s r un objeto acabado, la obra de
art e una exp .ciencia de vida un suceso, un accidente.
V

El tiempo es una convención que emana de lo recordado, de lo
pronunciado o contemplado en un extrañamiento que b.rota desde
la composición misma. Tener en cuenta e anhelo de Garcila o de
la Vega de que "ojalá se vie e 1 poema y no e leyese". Lo escribe
en la pnmera mitad del iglo :\'l. É ta -la composición- es inmediata,
surge junto con...
realiza en e e alud expr ivo que no dibuja
grafía alguna; rompe el . ilencio , , en u agudeza, en su deseada
decantación vuelv a él tran formado en imagen, en lago po 'tico·
9ue es d cir, pres ocia de lo ausente, aquello que vemo y nos ve

15

�/!.,

/ni. I

&lt;-Jue escuchamos y no escucha. La imagen _iene de _una
interiorización de lo exterior que va nuevament hacia lo xterior y
lo detien , lo . orpr nde siempre en la exclamación que es el lenguaje
poético, la pausa que ant cede a la acción; es tiempo no tiempo
desdoblado en una con telación de asombro , de irrupciones, de
quiebres a la linea recta. Revelacione que nos salen al paso al doblar
la esquina. Es una red de acontecimientos, una narra.ti a de lo
di continuo y único, de la per onalida.d 9ue nos reviste de un carácter
primigenio; ver el mundo desde el primer clia in renunciar, por ello,
a Ja experiencia de lo vivido y padecido con antelación. in esta
memoria di puesta al asombro oo hay descubrimiento; podrá haber
in ención, en ese caso no estamos en el lenguaje poético sino que
no hayamos detrás del habla, en una convención que enmascara y
traduce. Por I tanto, siendo riguro o : engaña. Lo que se expre a
en el lenguaie poético no se puede decir a través del habla. El poeta,
al decir de Patrick üskind, escribe de aquelJo que no abe; por lo
tanto no hay tesi ni comprobación; hay asombro, compenecracióu,
implicación, descubrimiento. Y agrega que por eso hay novelas,
poemas, cuentos, obras dramáticas; de no ser así ólo habría
publicaciones. Dice Antonio Gamoneda: sólo al leerlo sé Jo qu
pienso, y entonces e está en situación de aprender, de aprehenderse
por medio de esa ensibilidad que permite el conocimiento poético,
esa sensibilización del pensamiento que apela a los entidos, a e a
erótica: amorosa irisación d la inteligencia. El poema es su cuerpo·
el lenguaje, su carne que ba resucitado del habla. Hay
compenetración. Vemos lo leído. Hay implicación, pero no
explicación. Hay comprensión, pe.ro no traducción; sin embargo,
irremediablemente -al decir de Juan de Yepe - sabemo en ese no
saber 'toda ciencia trascendiendo". Por otra parte, per en la misma
orilla, el tiempo esa convención que nos esclaviza, ese producto al
alcance de la u, ura, y que no e encuentra como tal en el poema,
tiene realmente poco de pesar entre nosotro . . G. ebald, en su
novela Austerlitz, nos dice lo sigwente por boca de su personaje del
mismo nombre: "hasta que se sincronizaron los horarios de
ferrocarril, lo relojes de Lllte o Lüttich no iban de acuerdo con los

16

de Gante o Amberes, y sólo desde su armonización hacia mediados
del XIX reinó el tiempo en el mundo de una forma indiscutida." El
poema la obra, viene a ser la perenne cliscusión, la defen a, iempre
apasionada, de lo informe, de aquello que atesoramo in detenerlo;
de e e espacio privado, de ese tiempo propio. eguimos pues en la
mi ma orilla: la otra, la de Rimbaud, la que cabalga junto con el
Quijote, precisamente en esas hora cuando éste no cabalga; cuando
Cervantes encuentra, en esos rato de atenta lectura, rodeado de
un ilencio propiciadot, las «dulce prendas por su mal halladas".
Volvemo a Borges, a ese milagro del libro y su lector. O a ese
infatigable nadador de Ortega y Gasset gue es el lector de novelas
cuando cierra el libro, saca la cabeza deJ agua y jala, con
desesperación, la bocanada de aire. Vuelve a la uperficie, a e e
otro lado de la realidad. Situaciones estrictamente cotidianas no
exentas de cierto riesgo, las de encararnos con el milagro, con
nosotros mismos.
Se ha escrito que la poesía es lo más particular, Lo má intimo;
aquello que e ~capa y e opone a Lo universal y cosmopolita. Uo
poema no puede traducirse. Pessoa escribió que nada que pueda
traducirse mereció ser escrito. Villaurrutia se quejaba amargamente
de la imposibilidad de traducir un poern.a y decía que lo único que
se cons guía era una fruta desprovi ta d sabor alguno. El poeta
vendría a ser el habitante de ese espacio cerrado el sujeto que le
canta alo má próximo, aquello que le es más cercano. Dante escribe
de Florencia, Joyce de Duhlín y ópez Velarde, vencido por "una
íntima tristeza reaccionaria" del terruño perdido, de su Jerez
.inalcanzable del que salió a los nueve año ; exactamente la edad
t]ue tenía Dante cuando vio a Beatriz por vez primera. Y Jerez.
Dublín y Florencia son imágene , fantasmas, .ficciones insustituibles
de Ramón López Velarde, de James Joyce, de Dante Alighieri y de
todos sus lectores, los del siglo xrv, los del XX, los del XXI y lo de
los siglos que el optimismo alcance. Escribimos de frente a lo
ausente; sin embargo, el vacío e puebla con la respiración de quien
lee. Leer un poema será traducir un universo que nos interpela y
condiciona en el esfu rzo que presupone la exposición que se lleva

J7

�/ ll

J •·

/11

J

a cabo en la extrema experiencia que supone la. lectura de un texto.
Paradóiicamente al enfrentarnos al espacio cerrado, a la lectura de
un poema que no admite traducción alguna, lo únicos sujeto
jmplicados y traducido somos los lectores, los verdadero y únicos
agentes del poema. J\uden tenía razón: lo único que se puede traducir
de un poema es u imaginario y éste viene a completarse sólo con la
colaboración activa de su lector. La poe ía es tan íntima y particular
como el ujeto que la lee; aquel que, al decir de Lezama Llma, e tá
destinado a leer e e poema y no otro. Cada libro bu ca a su lector y
establece su propio tiempo de encuentro. ¿Qué más intimo y
particular que el pozo del patio, la textura del papel con que se
envuelven lo riñones en la carrucería o la mirada aguda y eficaz del
sastre a la hora de pa ar el hilo por eJ ojo de la aguja? ¿ o son
acaso, éstas -paradójicamente-, huellas de lo más trascendente y
universal? Dante, Joyce y López Velarde, aún en traducción -los
do primeros-, nos siguen hablando. At nder o no es una decisión
eminentetnente íntima y personal.

VI
o hay referente está por crear e, y la sonoridad conduce: puebla.
o hay acuerdo ni contrato comunicativo. La emisión pertenece a
lo silvestre; lo in memoria crea la memoria. na memona que nace
y es al pronunciarse. Reconoce en la atención, en la minuciosidad,
en esa ob ervadón que danza en la quietud de lo contemplado.
Dice José Carlo Becerra en su poema "El pequeño Cé ar" de R.elaci611
de lo.r hechos-.

Te detuviste a desear aquello q11e mirabas,
te detr1viste a inventar aq11ello que mirabas.
La observación puede llevar al padecimiento; entonces sufrimos
lo observado con minuciosidad, con arrobo y disposición de
comunión. EJ exttanamiento es la ru tancia, la per pectiva que nos
somete a lo memorable de la mimesi que implica un reconocimiento,
un atar cabos, un egwr lo patrones, un liberarse de la conciencia

!8

/oJr. /ut ,~ l

: .,._

de la mu_e1:e y uponer que se avanza por medio d las semejanzas,
del dormruo de Ja técnica y los materiales que marca la diferencia
abismal que hay entre la imitación y la copia; pero también está la
purga, el sacrificio de la catar is: la llama -iniciación, goce o dolorque ~~es~po~e- la experiencia de la retórica amorosa. Hay una
reflexion unpliata en la obra poética desde el campo semántico de
1~ poético que es el otro lenguaje que cada poema, en su ser único
e rrrepetible, segrega· el lenguaje se ha convertido en acto, en instante
gue ha creado su propio tiempo frente al concepto que desconoce
ese acontecimiento en aras de una atemporalidad, de una respue ta
que va má allá de lo inmediato y e evapora en u irrealidad que
vendría a ser ~ idea ~ue iempre lo precede y condena. FJ concepto
nunca e e1 ob¡eto, s100 lo que está en su lugar. Hay una evocación,
per~ no una presentificación. El lenguaje poético al er acto, e
t~alidad que e uma a la realidad. El poema -dice José Lezama
T~- _crea lo inexistente. Lo que e tá antes, durante y de pués es el
rrusteno, no el amor o el oruo; el mi. terio que ubrava la vitalidad
del pasado· la avia que otorga su tancia al presente,y la promesa
de u~ futuro d~l todo consecuente. La ola vu lve a la playa, de gasta
s~ ~rilla; se repite, pero no es la misma. La oímo , pero cada una es
distmta Y vuelve; vuelve una y otra vez a la orilla y la cambia, la
transforma. Cada ola es única y nos recuerda a la anterior en el
momento justo que la reconocemos. La sonoridad nos invita a la
aventura. Prolongamos un sorudo que siempre vuelve; que nos hace
volver a un origen. El ritmo nos lle a conduce la almoclia, eJ himno
0 1a ?da. Al final ese ritmo, con sus acentos y compa es melóruco ,
ha cifrado un mapa iliscursivo 'sobre la móvil página deJ aire." A
veces la hoja es la memoria, el poder de retención y el paso fume
del cuerpo a través de una habitación iluminada por la llamas _
como las ola nunca iguale - de la chim nea, o la vorágine
conte~plativa de un extático tran currir por el laberinto de un jardín.
!mpostb~e no citar en extenso esa aparición y de aparición que
tamos rn~ocando de Esplendor del El ,nono gramático, de Octavio
Paz; e. e viaje de los entido e a honda y estiva se:xualidad del
Jengua¡e Y su múltiples consecuencia . Dice Paz: "AJ reflejarse en

19

�la pared, e os movimientos inventan una pantomima en la que festín
y ritual . e de. cuartiza a una víctima y se e pareen us partes en un
e pacio que cambia continuamente de forma y dirección como las
estrofas de uo poema que una voz despliega sobre la móvil página
del aire. Las llamas crecen }' el muro e agita con violencia corno
una arboleda golpeada por l viento. El cuerpo de E pi ndor e
renierce, se de gaja y se repart en una, dos, tre , cuatro, cinco,
eis, iete, ocho, nueve, diez porcionc -hasta desvanecerse
enteramente. El cuarto e tá totalmente iluminado. El hombre se
levanta y camina de un lado para otro, ligeramente encorvado y
como i habla e a sola . u sombra inclinada parece buscar en la
superfici del muro-ljsa, parpadeante y desierta: agua vacía-lo. r, stos
de la desaparecida.'
Ese-amo muy cerca de los límites, tan peligrosamente como
advirtiera Roberto Juarroz cuando asentara que no hay nada más
real que la experiencia poética; y e to e estar del lado de lo complejo,
por encillo y simple. In isto, es habitar el árbol desde la raíz,
penetrar en u semilla a la hora que gustamos del fruto o conquistar
esa inocencia que sólo se gana con la experiencia. El poema, nos
recuerda Borges, e tan inexplicable y real como el abor de una
fruta o la proximidad de una mujer.
VIl
E l presente y el futuro pasarán, sólo el pasado "permanece y dura"
-al decir de Francisco d Quevedo- en ese in tante memorable que
es la huella de lo eterno.

vw
El lenguaj poético implica lo eterno, lo que no desaparee , sino
que permanece en un no tiempo 9ue es pasado presente. Eclosión,
choque, enfrentamiento. Tambi, n combu, tión, fusión.

Lo expresado es el reflejo de la expres.ión, el fruto que cuelga &lt;lel
árbol aunque el fruto justifique al árbol y el árbol a la sombra, y la
sombra a1 follaje, y el follaje a la raíz que lo so ' tiene y alimenta; y
todo esto tenga sentido si un ave se posá o no, o si un rayo Jo t:raspa a
en un día de tormenta, con lluvia o in ella. Habría que mencionar
que si s trata de un descampado, llueve, la vacas -que no estaban,
pero que ahora están- se guarecerán bajo la copa de los árboles,
al rededor de su tronco. Y esto, visto a la distancia desde Ja ventanilla
de un auto o, más cerca, dentro del mismo paisaje, desde la altura
de una illa de montar, es una imagen poética, un detenimiento, un
mirar con suma y consciente minuciosidad. De ser así el
involucramiento, que es la pertenencia, eJ arraigo, será la mi ma
desde el auto o el caballo. Somos habitantes del pasado ea la medida
que somos accidentes de una voluntad de belleza, de una esperanza
de mañana.

r

XI
La obra de arte se nos ha vuelto un estar una experiencia de vida.
La promesa se define y alcanza en el padecimiento, pero la cura y la
redención siempre amenazan, y todo e to dentro de la más íntima
de las historias posibles: la de todo nosotro , 1a de cada uno de
no otros.
El po ta francés Jean Follain

}~en escribe. Traducción de la traducción. juego de espejos de un
~co ro tro que todos oos empeñamo en escribir y con el cual
quiero terminar.

lba ca111inando por 11t1 sendero congelado
en s11 bolsillo las llaves de hierro

IX
El habla iempre surge de una necesidad; el lenguaje poético de un
rendimiento, de un vencimiento ante la expresión.

20

cribió el poema La mú ica de

las esferas" que fue traducido al inglé por Czeslaw Milo z y Robert
H~ss que, a su vez, fue traducido aJ español por Martha Fabela y

tintineaban

J

C011

la punta de

SIi

21

zapato

�tocó dish-aídamente el cilindro
de 1111a vieja lata
q11e por 11tJos seg1mdos ,vdó et1 s11 frío
danzó por 1m i11stante J' paró
btfio 11n cielo co1tzplet11mente es/re/lado.

FANTASÍA Y TERROR

EN LIGEIA, DE EDGAR ALLAN

PoE
Elvia E. Salina Hinojosa
Juana Garza de la Garza

Introducción

fa.. LA HI TORIA DE LA LETRAS norteamericanas e una tradición muy
arraigada la e ploración de l s distintos campo dentro de Ja
literatura, abarcando temática tan variada que van de lo amoroso
a lo cómico, de lo trivial a lo profundo, de lo realista a lo fantá rico,
de lo plácido aJ terror, al misterio.
Uno de lo autores norteam ricano más fecundo en ternas
fantásticos y terroríficos es Edgar Allan Poe. Algunos de us cuentos
-particularmente el titulado Lgeia-, on objeto del presente ensayo
con el c;ual rendimos homenaje al mae tto del género del misterio y
creador de la noveJa detectivesca. Celebramos a í el b1centcnano
de su natalicio: retomando su obra y profundizando en el empleo
9ue dicho autor hace de lo fantástico, para esclarecer i el terror
está empleado de una manera técnicamente correcta.
Realizaremos primeramente un estudio sobre la Literatura
fantástica y sobre los géneros que se acercan a ella, con el propó ito
de ubicar el cuento mencionado dentro d una de las divi. ione ele
e ta misma literatura. simismo, abordaremos la temática del terror
en lo fantástico extraño.
22

23

�Continuaremos con un tudio panoráuúco sobr la obra narrativa
de dgar ,\llan Poe, de tacando sobre todo us Historias
extraordít1arias y la clasificación de las misma . simi mo
expondremo alguna de la premi as teórica que el propio Poe
concibió para la elaboración de us narraciones, lo que ervirá para
aclarar el análisi de las mj, ma .
En otro apartado reali¿aremos un minucio, o análisis del cuento
Ligeia, eo donde determinaremos i el relato es fantástico o no y
compro baremo. l p rqué de dicha afirmación o negación, poni ndo
e pecial cuidado en lo · difcrent s elementos con que el autor de
dicha obra se auxilia para lograr el e6 cto d eado.
Para concluir realizaremos un estudio obre I tratami nto del
terror qu
hac n el texto, presentando una gráfica de la intensidad
dramática ob ervada a lo largo del relato, lo que nos servirá de
apoyo para demostrar si el terror fue tratado -a nuc tr juici~ de
la manera más correcta, esto es, si se lograron los efecto pretendidos
en la relación autor-lector.
Desarrollo
l. El terror en lo fantástico-extraño

1. Lo fantá tico
Partiendo de la idead c¡ue la literatura e comunicación, la expresión
de lo que puede ser, porqu toma la realidad y la cambia por medio
de la ficción estética, uno de los género en que se divide este arte
la llamada literatura fantá tica.
Lo fantástico se define como 'una percepción particular de
acontecimiento extraños". 1 unque egún Borges, las -ficcione
fantásticas, "vieja · como el miedo",2 aparee n desde i mpre, por
lo que on anteriores a las letra ; est g 'nero alcanza u verdadero
1

Todorm, Tzvetan. l11trodllrnó11 a la literalftrafa11táslúa. (Colección Trabajo Crioco

Editorial Tiempo Contemporáneo. 2' 1 edición. Bueno Aire , l 974. p. 111.
2 Borg
Jorge Luis; ilvtna (k:.unpo; et al .41tt1/ogfiuie la lilera/urafa11tástica. ( k'CdÓíl
Piragua /. Editonal ucwnérica. Tercera edióón. Argem:i.na., 1967. p. 7.
/

24

de arrollo en el iglo XIX y logra u perfección a principio del
en que la literatura fantástica e enriquece y e divide en una infinidad
de ubgéneros, que abarcan variedade tan distintas entre í como
lo relato de terror, los propiamente fantá rico y mucho más.
u popularidad ha ido en creciente aumento, a tal grado que en
lo últimos año "lo fantástico ha tra cendido su condición
minoritaria para hacer e accesible al hombre d la calle, u
popularidad e manifie ta a tra é de todos los medíos de
comunicación -novelas relato , revi tas, publicacione -, etc. " 3
El primero en enunciar la concepción de lo fantástico es el .filósofo
Vladimir oloviov. "En el verdadero &lt;:ampo de lo fantá tico, existe
iempre la posibilidad xterior y formal de una explicación imple
de lo fenómenos, pero aJ mismo tiempo, esta explicación carece
por completo de probabilidad interna". 4
Lo fantástico urge cuando el lector se encuentra en un mundo
claro y ólido, en el cual se iente seguro· de pronto sobreviene un
suceso extraño aterrador, inexplicable; y se experimenta una
ensación de estremecimiento provocada por el conflicto entre lo
real y lo po ible pues es así como al surgir un acontecimiento que
no e puede explicar por las leyes del mundo familiar se Jlega a lo
fantástico. Pero al presentarse dicho acontecinuento el lector debe
elegir una de la do, posible oluciones para obtener una
explicación: o e trata de una ilusión de los entidos y la leye del
mundo siguen siendo lo que , oo; o el uceso se produjo realmente y
se integra a una realidad que e tá regida por la leye que e
de conocen. Lo fantá tico es "la vacilación experimentada por un
·er que no conoce má que la leye naturales, frente a un
acontecimiento aparentemente obrenaturaJ". 5

2. Cla ificación
Lo fantá tico se itúa, iguiendo a Todorm~ eo el "lúnite de do
/ A.A11tología de lo literat11raJantásliet1 e.rpmiok,. Recopilada por José Lms Guamer.
Eunorial Burguera. Barcelona, 1969, p .8.
'Todorov, Tzvetan. Op. Cit. p. 35.

' lhíd., p. 34.

25

�,

.

géneros: lo maravilloso y lo extraño".6
S consideran dentro del género fantástico-maravillo o lo relato
que e presentan como fantá ricos y terminan con la aceptación de
lo sobrenatural. oo los gue más e acercan a lo fantástico puro. AJ
final de dichos relatos no e encuentra ninguna explicación real para
ello ; por lo tanto, es necesario admitir nuevas I yes de la naturaleza
para explicar e te fenómeno, lo que produce un estado de angustia
en el lector. El estado angustioso s forma n el individuo debido a
' una erie de situaciones que e presentan como nebulosa ,
amenazantes, pero sin una ba e concreta".Por el contrario pertenecen al género fantástico-extraño los relatos
que parecen obrenaturales, pero que finalmente reciben una
explicación natural, es decir, la leye de la realidad quedan intactas
y permiten explicar los fenómenos de cr:itos.
Lo extraño sólo cumple una de las condiciones de lo fantástico, la
descripción de cierras reacciones en particular la del miedo; esto tiene
relación olamente con lo entimientos de las personas, pero no se
alude algún acontecimiento material que d a:ffe la razón, por lo que el
miedo no pasa a tran formarse en angustia, ino que queda como tal.

3. Narrativa de terror
Al definir el miedo como "una perturbación ansío a del ánimo por
un riesgo o mal que realmente e anuncia, o que e fija en la
imaginación", 8 e aprecia que "el miedo e demasiado formal,
demasiado serio como género (...) El miedo se deja sentir como
demasiado importante como para permitir que se juegue con él".9 Por
esta razón, y entendiendo qu miedo r terror e presuponen, al hablar
de la literatura fantástica-extraña s debe aclarar qu "el arte fantástico
debe introducir terrores imaginario en el seno del mundo real' .10
6

!bid., p. 33.

, ovoa,JuanCarlos.Afprincipiofae e/11,iedo. Ediciones Roca. México, 1978. p. 94.
8 Jbíd., p. 93.
'1 García Gómez,Juan José. 'La oovela gótica". Cóthedra, Revista de la Famltad tk
Fifosujiay L.etms de k, UA1 IL. FFL, fonterrey, o. 2 enero-marzo, 1975. p. 11.
w Vax, Louis. ArteJ literahm1 fantásticas. Traducida de la segunda edición por Juan
l\ [enno. Eclitorial "C niversitana de Buenos Aires. 2'. edición. Argentina, 197 l. p. 6.

26

El terror es tan prinútivo como el tiempo y el espacio, pasa de
generación en generación y prevalece en 1a interioridad d los
hombres y de las mujeres de hoy; es la primera ensación humana
duradera gue , pre enta cuando lo personaje de determinados
textos se enfrentan a "situacione inexplicable que rompen con u
cotidianeidad recurren a la escala curio idad-duda-rniedo-terror
en el desarrollo de la función argumental". 11

r

La narrativa del terror es una de las ramificacione de la novela
gótica que exige del autor del lector una reglamentación lúdica
que ambo deben eguir para alcanzar el fin propuesto; en e te caso,
la finalidad del autor al escribir u.o relato de terror será lle ar al
lect?r por toda la gama de en, aciones que de emboqu n
precisamente en eso: en terror.
. Para lograr esto, todo escritor debe partir de la intención de lograr
cierto efecto, para lo cual el autor 'inventará lo incidente
combinándolo de la manera que mejor lo ayuden a lograr e1 efect~
preconcebido (...). En la práctica (...) el efecto logrado depende, en
Suma, de epi odios o de atmósferas que e capan originalmente a su
dominio lo cual ólo se impone a posteriori' . 12
Por otra parte, este tipo de obras literarias exige lo que se llama
"e fu
·d ,, u
erzo so teru o , que no e iodispen able en la novela común,
pero gue en la narrativa de terror adquiere una gran importancia.
Al e tudiar la sorpresa como factor literario, o lo argumentos,
se ve cómo la literatura a tran formando lo lectore y en
con. ecuencia, cómo éstos exigen una continua tran formación de

1a Uteratura. Par-a que la otpre a del argumento ea eficaz deb
estar preparada, atenuada.

También es necesario tomar en cuenta el ambiente o atmósE ra
~ue debe er propicio al terr r, a í como 1a enumeración de elemento '
tantá, tico .
Cabe agregar que "lo fantá tico implica una integración del lector
:~ García Gómez,JuanJosé. Op. Cit. p. 6.
:oe, Edgar Afian. Ens,ryo.ry crfliras. Traducción, inuoducción y notas de Julio
Co~tazar. hao.za ¼irorial. /
'!bid., p. 44.

1/

ed. Madrid, 1973. p. 33.

27

�1

con el mundo de lo per onajes; e define por la percepción ambigua
que el propjo lector tiene de los acontecimientos relatados. Hay
que advertir de -inmediato que con ello no tenemo presente tal o
cual lector particular, real, sino una 'función' de lector, implícita al
texto (a í como también está implícita la función del narrador)". 14

II. Un maestro en el género del misterio: Edgar Allan Poe
1. Historias extraordinaria
De los e critores norteamericano del iglo XIX, Edgar AJlan Poe
es uno de lo, más controvertidos. E te escritor po tromántico,
nacido en Baltimore en una familia de comediantes, quedó huérfano
a la edad de tres año , por lo que fue recogido por un rico agricultor
del e tado d ' irginia. Todos esto acontecimientos tuvieron gran
influencia en u vida, tanto personal como de escritor.
u obra, aunque mur vasta,
resume a varios poemas algunos
ensayos de crítica, una novela titulada Aventuras de Artur Gordon
Pytn v la Histo,ias extraordinarias.
- S~ colección de cuento llamada Historias extraordinarias e tá
compue ta por sesenta y iete relatos que en un principio se
agruparon en do volúmenes; el primero de ello se tituló allaciones
de lo grotesco J' ro arabesco (1840) y el egundo arraciones (1845). El
título de Historias extraordinarias le fue dado por Baudelair en la
traducción que hizo al francés de los principale relatos de lo do
olúmenes anteriormente señalado .
Algunos e. tudiosos de Poe han coincidido en dividir sus
narraci nes corta en ocho grupos: cu ntos de terror de lo
sobrenatural, de lo metafísico, analítico , de anticipación y
retro pección, de pai aje, de lo grate co y satíricos. in mbargo, la
mayoría d us crítico coinciden en aceptar una visión más general.
Iarco Cunliffe dice al respecto que u obra de cuentos se divide
en dos clase.: "los d horror y los de raciocinio' .15 En la primera

categoria se encuentran relatos como Elgato negro, L-! caída de la Casa de
Ushe,; Iigeia y otros; en la segunda: El escarabtfio de oro, La carta robada,
etc. Pero hay alguno relato como El doble asesinato de la ralle 1Um-g11e
donde se mezclan la do categotias: lo macabro y Jo metódico.
Lo cuento metódicos dieron lugar a la creación d un nuevo
género: el policial o detective co, que ha tenido gran aceptación en
I mundo entero.
2. Poe y u teoóa del cuento
Poe manífe tó a través d su ensayos , u prefer ncia por el género
cuentí tico, sobre el que de arrolló una teoría muy patticular e
llltere ante: primeramente opina que el cuento breve da oportunidad
al _autor de desarrollar con plenitud su propósito , pues por u
Ollsma cortedad hace que durante la lectura del relato "el alma del
lector esté sometida a la voluntad de aquél". 16

Otro de los asp ctos de su teoría consiste en la afirmación de
que un cuento d, la intención para alcanzar cierto efecto· para
con, eguir eso el autor "inventará lo incidentes, combinándolos de
la manera que mejor la ayuden a lograr el efecto preconcebido" .iil tercer punto &lt;l su doctrina propone la declinación de todo
propó ito estético del cuento, pues opina que "la belleza es territorio
del poema" 18 defendiendo los cuentos efecti. tas gue del itan a los
lectore.

3. Recursos utilizados por Poe en sus cuento
En cuanto a la temática de su. relato , en ello predomina. la idea

&lt;le " .
.
d . .
extravagancia, , eu o c1enc1a, horror y muerte reencarnación
fa n ta.s1a- (...)"- 19 to d o e to umdo
· a la melancolía
,
, protunda
' .
'
qu se
perc'.be en sus cuentos, así como una gran dese peración t¡ue se
refle¡a a través d Jo mi mo y las perver 'ione de la mente anormal·

-- -- - - - -

Todorov, Tzvetan. Op Gt. p. 41.
Cunliffc, Marcus. L, literat11m de hs EsklfÍIJs Uttidos. Traducción de Victori110 Pércz..
(ColecaonDemo l1 'led).EditoaalGuarania. /1 / ed. [éxico,1956. p.64.

"' Poe, Edgar Allan. Op. Cit. p. 33.
'lhídet,1.
"/bidem.
,~ 7.
d 13 ~ardoya, Concha. H i.rtona de la litera/Jfrfl 11ortea111tricrmu. E&lt;limrial Labor. /. /
e · arcelona, 1956. p. 134.

28

29

14

15

�,. I

l(}

ademá de un humori mo gr-ot , co y terrorífico.
Los personaje de Poe son sombríos, aislado de lo. demás por
barreras psíquica,; ofrecen pocos elementos para su caracterización
y no hay otra forma conocerlo ino en el desarrollo de los
acontecimientos. El er humano se convierte en 'un medio que
recibe estímulos y trasmite su conciencia d ellos) aberrante en el
más de lo ca o ''. 20 La mayoría d u héroes o heroínas son de alto
linaje, ari tocráticos, eruditos y cultos, pero todo -o u mayoría-están condenados pues inclusi e los personaje femeninos están
destinados a la locura, a lapo esíón d moníaca ... y aún cuando
algunas de ellas sean hermosas las de cribe como cadáv. res como
eres humano obre los que ' se hubiese ve tia.o polvo de mármol,
lisas, blanca , monumentales, un poco horripilantes' .21 Llega a un
grado de de humanización de lo per onajes que culmirui en una
sexualidad anormal, porque ello, aman, pero su amor no es común,
sino que se itúa en planos de angelismo o satanismo.
Rl ambiente en que se sitúan su relato son lugares extraños,
con decoraciones complicadas y luce débile y e peluznantes
utilizando lo lúgubre de manera continua. Varia de sus narraciones
lrua ubica en lugares habitados por fantasmas, en valles lleno de
sombras, de espíritus } espectros terroríficos.
El ambiente de sus cuentos es 'un mundo en el que oímo la
o curidad, saboreamo la muerte, sentimos lo onidos y colore , vemos
lo invisible, tocamos lo no existente r abrazamos lo incorpóreo". 22
Con frecuencia, Poe fue duramente criticado por la simbología
presentada en u obras, pues él adaptó los símbolos literarios, que
sin duda "son tomados necesariamente del mundo objetivo, o tienen
su simulación en él"P a u acritud mental innata, lo que hizo que

.,, 1f:o.-well, D. E. . La ,w11('/o 11orteo1J1ericana. J1,fo11do ínlekrt11al Traducido por Rafael
!\hreles. .di tonal Pax-México. Pñmera edioón en cspaiiol. léxico, 1976. p. 87.
i , Cunliffe Iatcu . Op. Cit. p. 65.
Z2. Dauwea Za bel, Mortoo. Historia de la literatura 11orteamerica110. Desde los orígenes
ha.rto el día. Jlfs maeslros, tradicio11e.r · probk,no.r. Editonal Lozada. / 1 / ed. Buenos
Aires, 1950. p. 93.
21 faxwell, D. E . . Op. Cit. p. 89.

3ll

(

• f

r

estos e tornaran extremadamente exóticos, pues sus infortunada
circun taocias personale lo hicieron proyectt'lrse dentro de dichos
ímbolos.
orno motivo literarios se d be destacar la belleza, el misterio,
el terror, la fantasía. Hay en el escritor una serie de motivos
recurrentes como son: la catalepsia, lo enterrados en vída, lo
obrenatural, lo oculto, la muerte el vampirismo.
Además de utilizar todo los recur o anteriormente
mencionados, Poe afirma que la t 'cnica para escribir u cuento
era redactando todo en función de la última linea, a la vez que
e forzándose por explorar el subcon ciente de los per onaje que
maneja, utiliza un estilo tan e c-rupulosamente artístico, de un
lenguaje tan refinado, que algunos de su textos son consid rados
"\Terdaderos poemas en prosa" 24 pero empleando siempre un tono
misterioso y morbo o, muy parecido al de los escritores romántico ;
a la vez que un método narrativo que desea impre ionar
emocionalmente al lector, má que narrar una acción.

III. Fantasía y terror en Ligeia
l. Estructura externa
El relato cuestionado se inicia con una cita que el autor refiere «y
allí dentro está la voluntad gue no muere. ¿Quién conoce los
misterio de la voluntad en toda u fuerza? Porque Dios no s ino
una gran voluntad que llena todas la co a con el carácter de us
designios. El hombre no se rinde a los ángeles, ni totalmente a la
muerte, ino por la flaqueza de su débil voluntad . Joseph
Glanville". 25
El texto está e crito en prosa, con la intercalación d un p ema:
"¡ fua! ¡ s noche de fiesta!
Zarcloya, Concha. Op. Cit. p. 134.
Poe, Edga.r Allan. Historia.r extraordiJ1onas. Editorial Burguera. Edición especial.
España, 1973. p.47.
24

..?S

31

�En e to. último años de olado (... )

_)' s11 protago11ista, s11 héroe, el Gmano (. ic) Co11q11istador ( ic)".u.
D . taca la casez &lt;le diálog en el cu nto, pue en él ólo e
aprecian do int rvencion . dialogadas; todo el r to
ba a en la
narración, la cual manifie ta en uo solo bloque, o tiene capí ulo ·
ni indicac1one de blanco~ que indiquen una divi.si ' n de la bra.

2. Estructura interna
Ugeia e un cuento con argumenlo fuera de lo normal, pue to que
crata de un hombre -el narrad r de pmnera per ona- qu recuerda
(aunque duda de , us recuerd s) una ép ca de u vida. Primero evoca
a u primera e, po a llamada Ligeia, el amor tan esp cial que joúeron
uno por el otro, la úbita nfennedad &lt;le u mujer y u lucha contra
la muerte, ant la cual ucumb .
Lu go relata u egundo matrimonio con J,ady Rowena Trcvacion
, u corta vi.da de casado c n ella pues al poc&lt;. tiempo la mu1cr
~mpieza a manifestar una rara" enfermedad: e ombras percibe
suce o extraño , ha ~ta que una noche en que ella stá grave, ·1
·\ e" una ombra t¡ue atravie a la habitación y "p ne" una, gota.
roja en l va o qu o ti n la muj r en us mano ; después &lt;ll'
esto mucre'.
Pero lu o-o e d stncadena una erie de hecho durant la v lación
b
de la "difunta", que por \ aria \·ecc. ,,ud •e a la vida para luego
retornar a u tado de muen ; hasta que al final de la narración
Lad\ Row na e k, anta y al quitar-e la. \'enda mortuoria',
apa;ecen lo ''ojo lle L1geia ' en Yez d lo u ·os: "Abrió lo oio
(... )¿Podría equlY carme? ~ to on los ojos negro , lo magnífico~
Je mt amada' .v
om pod mu. apreciar, el cuento no ofrece un tema mu~
exLravagante, lleno de alu ion de l rrot, de muerte r dt: hecho

010. (. .. )

fantá tlCOS.
on re p cto a 1

per ona1c , é to"

papel protagónico dentro de la narración, predominand I de Ligeia
per onaj que no s conoce por la acción, ino a travé de lo
recuerdo del per onaj ma colino. lla e d crita de manera muy
completa por el narrador tanto ñs1ca como psicológicamente: "El
carácter de mi amada, u xtraordinaria cultura, u ingular y plácida
belleza (... ). u imponente erenidad y anchura (. ..) y luego aquella
cabellera negra como ala de cuervo (...); y los grandes ojos".:'.s
Del
gundo per onaje Lad · Rowena Trevanion nada
conocemos a través de la descripción; tampoco se menciona en lo
escasí irnos diálogos que se presentan en la obra. ólo a oma a travé
de la narración que hace el per onaje masculino.
Otro de los personajes es el hombre que narra la historia; obre él
tampoco ha alusion que permitan conocerlo a que e de conoce
su nombre y lamente , e intuye u forma de er y us sentimientos a
travé de u comportamiento a lo largo de todo el relato.
El cuanto a la topografía, ésta se da en vario plano :
En primer término e tá. el lugar de de el cual el personaje narrador
cuenta u experiencias: es un espacio indefinido, pue to que en
ningún m mento nos permite aber dónde ubicarlo.
n egundo plano e el itio que e pre enta en la primera parte
de u recuerdos: "La conocí (...) en cierta ciudad antigua va ta y
ruinosa ituada a las orilla del Rin".29
Pero dentro de la retro peccióo se da un cambio de lugar lo que
ocurre de pué de la muerte de Ligeia: ''Yo (...) no pude ufrir la
soledad de mi morada en aquella de tartalada y ombría ciudad de
~- orilla del Rin (...). d9uió y re tauré un poco una abadía (...)
situada n una de la parte más primitiva y meno frecuentada
de la hermo a Inglaterra".',(}
La cronografía también e variada:
Primeramente e presenta el tiempo n que el narrador e tá
relatando u hi toria, lo que lógicamente ucede en l momento
pre ente:
o puedo, en verdad, recordar cómo ni cuánd ni siquiera

n tre. y todo ocupan un
;'l!

]J,

/bid., Pássim.

Ih,d. p. 47.
1
"' Jb:w.,p
.56.

:!&lt;,

!bid., pp. 5 55.

r: lbíd., p. 64

32

33

�1Ú

con precisión, dónde, por primera ve:t conocí a Lady Lig ia";31 este
tiempo actual e Logra captar fácilmente a travé _del primer verbo
de la narración, pero luego se aprecia que, casi a continuación el
narrador u, a el verbo en tro tiempo, lo que indica un cambio
temporal, pue por medio del vocablo "conocí" el narrador no ubica
en un plano totalmente distinto, ya que él rrúsmo dice que: 'desde
entonces han transcurrido Largos año y mi memoria e ba debilitado
a causa d los mucho ufrimientos' :12 Estos cambios de tiempo,
realizado a tra: és del u o de los verbos, continúan manifestándose
en codo el relato lo que hace que el lector viva intensos salto del
presente al pa ado vice ersa. 'He hablado antes de la cultura de
Ligeia: era inmensa, algo que nunca había vi to ante en una mujer'&gt;.33
Dentro de las rerrospeccione narrativas ob ervamo un tiempo más
definido en la segunda parte de la hi tocia, cuando comi nzan a
desencadenarse lo acontecimiento que no tienen explicación normal
dentro de la obra: "Hacia fines del segundo me del matrimonio, Lady
Rowena (...). na noche hacia lo últimos del m de eptiembre (...).
La tercera noche iguiente (.. .)". 34 Sin &lt;luda, llama la atención que el
único tiempo plenamente objetivo e manifieste en la parte del relato
l¡ue está escrita con base en la objetividad
En Ligeia hay moti os literarios muy claram nte delimitable
como son, entre otros: e1 amor, pero un amor un tanto " anormal"·.
"Fácilmente comprendía que en un pecho como el uy 1 amor no
podía reinar con pasión ordinaria". 35 Otro de lo motivos que ,e
aprecian es el del ab urdo: " urgen en mí, como un recuerdo 9ue
nunca conocí (...) '. 36 También se aprecia como motivo literario la
fantasía, a la cual hasta el propio narrador hace alusión: "Quizá
debido a mí acalorada fantasía".r

lbíd., p. 47.
Ibídem.
33 lbíd., p. 52.
3-1 Ibíd., Pássi111.
3' /bid., p. 33.
l6 lbíd., p. 48.
~ Ibíd., p. 50.
31

.ii

\ufll ,

H

/«r&lt;

En cuanto a lo motivos dominantes del cuento, uno de ello e
claramente perceptible: el que e refiere a lo ojos de Ligeia, relacionados
con el color negro, lo que llegan a convertirse n elemento ob esionante:
"¡Aquello ojo ! ¡Podria ser que en aquellos ojos de mi amada (...). 1
tono de sus pupilas era de la más profunda negrura(. ..). ¡La expresión
de lo ojos de Ligeia (...)".38 El otro se refiere a la obsesión necrofilica
manifestada a través de todo el cuento.
Es conveniente mencionar el papel tan importante que juega el
narrador en la obra, ya que contribuye al logro del objetivo del
cuento: el texto comienza con una primera persona claramente
delineada. Este e tilo narrativo e sostiene a lo largo de toda la
obra: ' o puedo ocultar lo que noté (...) Miré con ojos inquieto
(--:) De pué mi ojos se po a.ron (...) o temblé ni me moví (...)
gnte con todas mis fuerza (. ..)".39
Desde el punto de vi ta del narrador, éste a ume una actitud
deficiente, pues continuamente está poniendo en duda la veracidad de
su afirmacione : "Creo que la conocí por primera vez (. ..). Podría ser
9u~ en aquello ojo. de mi amada (...). ~ aunque también pude haber
sonado lo que v,i (.. .). eria ya la media noche, o tal vez má, temprano
0 mfu tarde". 40 E te es un recur o que p rmite al lector la duda continua
de lo que está leyendo, por lo que atrae má u atención ·obre la obra.
Como recur o del lenguaje J autor emplea además de los
cambio del verbos mencionados con anterioridad una erie de
comparacione un tanto mágicas y llamativas: "Era igual que el
re plandor d un sueño de opio (...); aquella cabellera negra como
ala de cuervo (... ). Defüantes yj iones (... ) revolot aban, como
ombras, ante rni". 41 A imismo utiliza también abundantes
adjetiv~~ione , en forma ya imple ya compu ta: "plácida Ligeia
(...), ~álida mano (...), cerúlea blancura (. ..). Cabellera n gra (...)
reluc1ent , abundante, uaturalm nte rizada (...). quellas pupjja
e pl ndoro as, grandes, divinas (.. .)". 42 Hasta llegar a convertirse
lbíd., PtÍ.Is-iw.
Tbíd., Páss-im.
~ lbíd., Páss1111.
H Tbíd., Pás11111.
~2 lb-id., Pás.rim.
38

'9

34

r ,u.,.º

35

�L.

1/

en una erie de beromosísimas aposiciones: ' (... ) hacia Ligeia, 1a
amada la augusta, La hermosa, la sepultada' .43
Otros recursos utilizado por el autor en el desarrollo del presente
relato son: El con tante usd de intenextos, claramente dirigido, al
lector con el propósito de introducirlo en un mundo 9ue no es suyo
pero que e lo debe de apropiar para sentir al personaje, al narrador
y, finalmente, al autor. Tal es el ca o del epígrafe que atribuye al
e critor, filó ofi y clérigo inglés Jo eph Glanvill. Pero el mismo
Poe aclara luego que dicho epígrafe es de su creación.
Tras una basta amplitud de sonido, ocultaremos nue tra
ignorancia de muchas cosa del e píritu.
"éQuién conoce los misterios de la voluntad en toda su fuerza?
«El hombre no e rinde a los ángeles, ni totalmente a la muerte,
sino por la flaqueza de su débil volumad". 44
La descripción de lugares y de personajes e un elemento muy
importante en esta narración, puesto que por meclio de ella el autor
e adentra en el ambiente del texto narrativo: :Aquella destartalada
y sombría ciudad de las orilla del Rio (...). La lóbrega y desolada
grandeza del edificio, eJ aspecto casi salvaje de aquella propiedad
(...). La habitación situada en una elevada torre de la encastillada
abadía (...) era pentagonal (...) de forma que cuando los rayo del
ol o de la luna la atravesaban, caían con siniestro fulgor sobre lo
objeto del interior (...). En cada uno de los ángulos de la estancia
e alzaba un gigantesco arcófago". 45
Pero todo los recursos anteriormente mencionados tienen u
objetivo en función de la última parte del relato, sin la cual no tendría
razón de ser la complejidad de argumentos utilizados por el autor,
pues su impacto es total: "-¡Aquí e tán, por fin! -grité con todas
mis fuerzas-. ¿Aca o podía yo engañarme? ¿Podría equivocarme?
Ésto on los ojo negros. Los magníficos ojo de mi amor perdido,
de mi amada. ¡T ,as ojo de Lady Lgcia!". 46

EJ aspecto "terror" e maneja n relación a la acción del relato. El
te ·to comienza con una supuesta cita de Jos ph Glanville, lo cual
es un hecho normal pero a medida que transcurre 1a lectura de la
misma, provoca ci rta curiosidad en el lector: "Y allí dentro e tá 1a
voluntad que no muere. ¿Quién conoce lo misterios de la voluntad
en toda su fuerza? Porque Dios no es sino una gran voluntad que
IJena toda· las cosas con el carácter de u designios. El hombre no
e rinde a los ángeles, ni totalmente a Ja muerte, sino por la flaqueza
de u débil voluntad". 4~ Esta curiosidad se mantiene estacionaria, y
hasta puede decirse que disminuye en buena parte de la narración.
es sino hasta mucho más adelante cuando la curio idad se
transforma en duda, que aparece cuando el personaje masculino evoca
sus conversaciones con Ligeia: "Mi cerebro giraba cuando yo escuchaba,
lleno de asombro, aquella melodía más que mortal y unas aspiraciones
Y afirmaciones que Ja mortalidad jamás había conocido' .18 Pero esta
duela es más bien de carácter fiJosófico, una disertación manejada con
gran elocuencia por parte del autor, quien en un momento dado pone
en boca de JJgeia la mayor duda de 1a humanidad: ¿es posible vencer a
!a muerte? En todo este apartado la intensidad dramática se presenta a
tln nivel mu}' bajo, por lo que se puede catalogar como casi nula.
Es durante la evocación d su se6rundo matrimonio por parre del
personaje masculino, cuando empiezan fas primera manifestaciones
de una narración de misterio, pues al referir, e a Lady Rowena:
"llilblaba de ruidos y de movimientos dentro y fuera de la habitación
} de la t rre",4 9 por lo que J miedo comienza a revelarse de forma
sistemática a tra é de accione inexplicable , U gando un momento
que ocurren hechos maravillo os: "Llaman mi atención do,
circunstancias verdaderamente alarmante . Acababa de notar que
a~gún obj to palpable aunque invisible, había rozado mi cuerpo; y
vi extenderse sobre la dorada alfombra (...) una sombra'',51) lo cual

e?

1/Jíd., p. 47.

!bid., p. 53.
'' lbíd., p. 59.
:iO !bid., p. 60.
48

36

e '

3. Tratamiento del terror

I" T

lbíd., p. 58.
-1-1 lbíd., Pá.rsim.
45 lbíd. Pássim.
46 /híd., p. 64.
43

,

37

�1

0

es inexplicable desde el punto de vista racional.
El pa o del miedo al terror se apr cía perfectamente en el
momento n que él está velando el cadáver d u segunda e po a:
" ería va la medianoche (...) cuando un sollozo, uavc, quedo, pero
muy claro, me sobrecogió (...) ·sentí que procedía del lecho (... )
·· » .Sl f".Sto
'
mortuorio. Presté más atención presa de1terror upcrst1c1oso
constituye el primer anticlímax d la narración.
Enseguida
pre enta otro elemento fantástico-maravilloso, al
de cubrir c¡ue "cierto matiz de coloración muy débil y ca i
imperceptible e había extendido obre las mejillas y enillas de los
párpados de mi mujer", 52 r forzado por una expresión en la que e
manifi sta un terror cada vez má intenso: " tacado por un
inexplicable panto para el que no ex.i ten palabras que puedan
describirlo, sentí que mi corazón dejaba de latir, y que mis miembros
acababan de tensar e paralizándo e totalmente". 51
A partir de este momento, empiezan a mezclarse los elementos
fantástico con el terror. Todo esto ucede en la narración de las
continua muerte y resurrecciones de Lady Rowena, l que es
totalmente inexplicable e increíble. l narrador lo dice con una
palabra muy simples: '¿Para qué de cribir (...) los indecibles
horrore. de a 1uella noche? (...). Hasta muy cerca del amanecer,
hubo de r petirse constantemente aquel horrendo drama de
reviv:ificación"~ 54 para dar un final e ·trcmcccdor al cuento, un clima."
total, cuando dice: ' -sto on los ojos negros, los magníficos ojos

...
Jntensidad dram ática

Obra fisica

lbíd., p. 61.
lb,d., pp. 61 -62.
' 1 lb1d., p. 62.
1 Ihíd., p. 63.

'1
,2

I

IIJ,O,

{

(

(

,..,

de mi amor perdido, de mi amada. ¡Los ojos de Lady Ligeia!".55
Con ba e en el estudio del relato detectamos que, i bien la gráfica
del tratamient ideal de la intensidad dramática es la anterior.
La gráfica de intensidad dramática obre el tratamiento del terror
en Ligeia es Ja iguient :

Intensidad dramática

Obra fisica

Conclusiones:
Cuando un lector toma en ·us manos una obra literaria fantá rica
presupone en ella dos elementos: lo ab urdo y lo contradictorio.
D entro de los límit de la literatura fantá rica se encuentran lo
extraño y lo maravillo o.

El género fantá rico es ricamente ariado; en él se ubica la
narrativa de terror, la cual ha sido explotada por diferentes autore
en todas la épocas y lo más diversos lugares. no de los grandes
maestros del género de misterio es l norteamericano Edgar A11an
Poe, quien en su, Historias extraordi11arias pre enta vario cuento
que e consideran obras maestra de t rror y de misterio.
_ A través d us nsayos y crítica Poe dio Ja premisa de lo que
el consideraba guc debe er un buen cuento de terror destacando
la imp rtancia que tienen el ambiente, los per onaje, , el lenguaje,
para lograr el efecto deseado y recorrer con éxito la e cala curiosidadduda-rniedo-terror.

---

»

38

., '

lbíd. , p. 64.

39

�I

•

El relato Ligeia de Poe, se ubica d ntro del género fantásticomaravilloso, pues los acontecimiento que en él se narran son
inexplicable desde el punt de YÍ ta de la realidad cotidiana y no
tienen justificación alguna.
__
En el análi 1 del cuento cuestionado, apreciamos que Poe utiliza,
a lo largo de toda su narración varios recurso -tanto de lenguaje
como semántico - que le permiten lograr un gran efectivi mo en el
lector. Destaca sobre todo su estilo de prosa, pue emplea un lenguaje
lír.ico que adorna el horror del cuento, lo que hace que triunfe la
belleza sobre el mal.
!aneja con gran d treza sus personajes, las situaciones, pero
sobre todo eJ ambiente, pues , te es elemento básico para la
compenetración del lector con la obra, al ir inttoducién&lt;lolo poc a
poco, en el mundo que él creó para el desarrollo d su historia.
special atención merece el tratamiento que el autor hac del
tiempo. En T.igeia e te recur o , e emplea con gran sobriedad a travé
del uso de lo erbos.
Al realizar un estudio sobre el tratamiento del terror dentro de
una obra narrativa, s necesario situarla en la escala curiosidadduda-miedo-terror, así como mantener al lector en un ascendente
estado de ten ión para culminar en el máximo grado d intensidad
dramática de la obra que se pretenda explorar.
AJ analizar el tratamiento del terror en la narración anteriormente
citada, encontramo. que ésta n u inicio, induce al lector a sentir
cierta curio idad obre el tema, pero dicha curiosidad no va ea
aumento, ino que en un momento dado se estanca y decae. De pué
llega un momento en que el lector manifiesta ci rtas dudas por el
planteamiento filosófico gue e hac n us per onaje o que se
pres man por meclio de interte, to · dichas duda se manifie tan
tanto en lo pcr ·om1jes corno en el lector.
mediación del cuento se pre entan ci rto, acto, que pmvocao
el urgimiento del elemento 'miedo , el cual e va tratando
gradualmente ha ta qu , casi para terminar el relato, e e tniedo se
trasforma en terror. Para llegar a la culminación de la cala
mencionada, el autor utilizó lo elementos apropiados· ntre lo

40

más destacados se encuentran: ambiente lóbrego y sombrío,
personajes adecuados al relato elementos fantásticos, el lenguaje
empleado en el texto.
La narrativa del terror exige como requisito el esfuerzo sostenido
a lo largo de toda la obra. Intento fallido en las primeras páginas del
relato, pues no se mantiene el ascenso de intensidad dramática. Pero
en la eguada mitad del cuento, sí se cumple esta premisa del
esfuerzo sostenido, ya que los últimos do a pectas -miedo y terrorson manejados de forma magistral.
Esta misma temática la retoma Poe en varia de sus narraciones
con algunas variantes. Así, en lo textos titulado Morelia Berenice,'
E/eonora, también predomina la obsesión necrofílica. En todos esto
cuento Poe utiliza la mi ma técnica: los sitúa dentro del ámbito de
lo fantástico, emplea descripciones lúgubres, personajes
deshumanizados, un extraño vampirismo, el terror de crito en forma
poética, muy poca realidad objetiva, una gran magia en la expresión.
Todos estos elementos hacen que Poe sea considerado una gran
figura de la literatura no sólo norteamericana, sino universal
A do siglos de su nacimiento, Poe igue despertando nuestra
curio idad de lectores, nuestra avidez por descubrir en sus cuentos
el misterio de la belleza de lo indescifrable, la calidez en la aparente
frialdad con que maneja us textos. u
arradones extraordinarias
no conmueven por el ufrimiento que manifiestan, porque no
compenetramos con el espíritu del autor: e píritu de trabajo arduo,
de lucha con tante por mostrar us idea en torno a la fantasía y al
terror. I...igeia es una clara mue tta de su maestría.

41

�/ I J/1 !

;, 1

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\

43

�EN TORNO A LA POESÍA EN DON
Q UIJOTE DE LA MANCHA. 11- 1615

Lino García'

Es

d Miguel de Cervante aaveclra
in primero separar los dos concepto - ervantes/Poe ía; ya que el
uno e tan misterioso como el primero. Podemos decir también qu
el autor se formaba de su arte de poetizar, el hombre &amp;ente al mi cerio
de la poesía; de la vida misma, la ilu ión y tal vez el fanta ma que
po eía el verso cervantino. Bien e sabido que ervante oñaba
ser el gran poeta al modo de Lopc &lt;le Vega, de Góngora, y de
Quevedo, lo tres contemporáneos del Príncipe de los Ingenios. El
destino, quien dirige nue tras pasos temporale , decretó que aunque
Cenrantes no fuese el gran poeta en u ver os, lo ería en su obra
magistral ''Don Quijote de la Mancha", pue la novela e en sí un
e tudio verdadero en la ilusión que nos entretiene la lectura del
manchego Hidalgo. Fuese como fuese, ligue! de Cervanr
aavedra
fue autor de unos de lo más bello -versos dentro de su obra
prominente, dentro de su novela de caballería; \ er, o &lt;-Jue en este
estudio s analizarán.
\LGo DIFÍOL HABLAR DE LA PO · ÍJ\

El soneto iguiente tiene como tema el amor o la queja amorosa
1

-- --- - - - ruversidad de Te1as-Pan Amencan, en Ec.linburg.

.¡_5

�l

del amante, en este caso el caballero del bosque. Encontramos
antítesis en la tercera estrofa "blanda cera/ diamante duro". Y en la
última estrofa el amante declara u amor eterno. La rima e : a, b, b,
a, ; a. b, b, a, ; e, d, , · e, e, d.
Dadn,e, set7ora, l(tJ tér111i110 que siga,
ro11.fom1e r1 v11estra volrmtad cortado,
q"e será de la 111ía así estimttdo,
que por101J1rís un pnnlo de él desdiga.

Si g11Jláis q11e callando n,i fatiga
111uera, ro11tudn1eya por acabado;
si qneréis que os la c1111t1te en des11sado
111odo, haré qlfe el mismo 11111or la diga.
A pmeba de ro11tra1ios esloy hecho,
de blanda rem_)' de diamante duro,
_y a las l9•es de runor el fllt11fl qJllSto.

Blat1do C/l(JI es ofimte, efre-zro el perho:
C11taUad o il1,prit11id lo q11e os dé g11sto,
q11e de g1tardtzrla eterna111enltlj11ro. 2

Esta e una glosa que don Lorenzo hijo de don Diego de
fuanda, lee de sus propio para impresionar a don Quijot de u
d streza en e! arte de poetizar. Jlacc juego con los tiempos, y se
refier a (¡ue todo puede ser, fue, y será, I termina pregw:itándose r
elaborando en el temor de lo que será. e refiere a la "fortuna''
como ente personificado, y e dirige a ella, ya que expte a tales
sentimiento como: " iglos ha ya que m ves, / fortuna puesto a tus
pies / vuél eme a ser venturoso,/ que erá mi er dichoso /s1 mi
"fue' toma e a es". Lamento el pasar del tiempo, que pasando, no
hay nada que lo detenga, indicando que "corre el tiempo.. '. Los
1 i\figuel

de Cervantes, D011Q11f¡otede !tJ,,Ianrho, Edición Alfaguara, RAE, 2005.

/il (. , ,

versos son de una glosa con ocho sílabas, , alternan las estrofas en
cuatro versos y diez ver os.
¡ i ,ne 'J11e" tomase a •~s•~
sin esperar más "será",
o viniese el tiempoya
de lo q11e será desp11és ... !

AJfin, como todo pasa, bien q11e v,e dio
Jortl(na, 1(11 tie111po 110 escasa,
y nunca me le J1olvió,
ni ab1111dtz11te ni por tasa.
Siglos haya q11e 711e 11es,
fart11na, p11esto a t11s pies:
vuélve11Je a ser venturoso,
q11e será mi ser dichoso
si 11ti _'/J1e'1 tornase a "es'1
o q,tiero otro gus/&lt;1 o gloria,
otra pa/1110 o vet1ci1nie11to,
otro tril{fifo otra vidoria,
sino el volver al contmto
q11e espesar e11 mi 11mnoriu.

Si !tí me v11elves a allá,
fort11na, tMJJplado está
todo el 1igor de miJ11ego,
y IJJÓS si este bim es l11ego,
sin esperar 111ás será.
Cosas imposibles pido,
p11es 11ol11er el /Í{'fJl_PO a ser

desp11és q11e 11110 vez ha sido,
110 hqy m la fierra poder
q"e a tanto se hq)'a extendido.
Con-e el liettpo, 1111elvaJ' va

p.635.

46

47

�1/

n:

I

,

ligero,y no wlnrá,
J' e,raría el q11e pidiese,
o el q1te el tiempoya se fuese
o ,,i,liese el lien;po_ya.

v¡,,¡,. 1!11 perpleja iida,
ya esperando, ya tmliendo,
es 11111erte nJt!)' ronocida.
y es mucho mqor 11Jt1rie11do
b11srar al dolor salida.
A 111í meJ11era interés
acabar, 111ris no lo es,
p11es, ron discurso 1mjor,
me da la vitki el /ef/Jor
de lo q11e será desp11és. 3

• I on to iguieote e típico de la época, con us catorce versos,
y once silaba. . "Amor' se r fiere a cupido y 'Chipr " a la i la
consagrada a su madre, la dio a nu ". Elogia al amor que puede,
porque e. el amor que facilita la entrada, siendo tan poderoso en í.
Al fin e tan grande el amor de ello que pide la muerte, un sepulcro,
)' sólo queda una m moria. La rima e de: a, b, b, a ; a, b b, a ;c, d,
e,; c, d e,
El 111111v ro11;pe la doncella bem10sa
q11e de Pim1t10 abrió elgallardo pecho;
parte el. lflJOr de Cbiprr )' ,,a dmcho
a ,,er la qHiehra es/n!chfly prodigiosa.
Habla el silencio allí. porq11e tm osa
la 1·oz entrar por ta11 estrerho estrecho;
las lla111as si, q11e t1n1or suele de hecho
facílitar la 111t1s dificil cosa.

l _,,

Salió el deseo de con,pás,y elpaso
de la impmdente virgen solicita
por su g11s-to s11 muerte. Ved qué histona:
q11e a entrafJJbos en 1111 punto, ¡oh extraño caso!
los mata, los encr,brey res11cita
11na espada, 11t1 sep11lcro, 1111a memoria. 4

La copla siguiente es de verso que alternan con ocho sílabas, y
la primera e trofa tiene solamente tre ver o , siguiendo una de
iete ver os, y la última cuenta con diez ver o . Quien habla primero
es el dios Cupido, alabándo e de lo poderoso que es. De pués habla
el interé , indicando lo podero o gue es ya que todo mundo obra
por él. ale después la poe ía, ya que lo amante utilizan la poesía
en u amore . Al fin sale la liberalidad, alabando el dar, ya que al
hacer esto demue tro u amor.
C,tpido
Yo Sf!Y el dios poderoso
e11 el airey en la tierra
y en el ancho mar 1111doso
)' en Ct1at1to el abis1110 encierra
en s11 báratro espantoso.
unca conod q11é es miedo;
todo CJ(anto qrliero p11edo
a11t1q11e q11iera lo imposible
y e,1 todo lo que posihle
1J1ando, q11ito, po11goy vedo.

El Interés
5~ q11ien p11ede IJJÓS q11e Amor,
y es A11Jor el q11e 111e guía;
Sf!Y tk la estirpe m'!}or
que el cielo en la tierra cria
más conociday 111ayor.

Jb!d pp. 685-686.

48

&lt;,

49

�1 ,

i

S'!Y el foterés, en quien

pocos snele11 obrar bien,
y obrar sin mí es gnm milagro;
J' cual Si!)' te n1e ronsagro,
por siemprejamás, amén.
La Poesía
En d"lrísi1JJos conceptos,
la duldsi!lla Poesía,
altos, gravesy discretos,
setlora, el alma te envía
em111elta en/7-e n1il sonetos.
si acaso 110 te iJJJ_porhma
mi po,jia, t11.fortuna,
de otras muchas envidiada,
se-rá por tJJÍ levantada
sobre el cerco de la hma.
La Liberalidad
Llaman Liberalidad
al dar q11e el e:x:tremo hrtye
de la prodigalidad
y del contrario, q11e arg11 e
libia_y jlrja 110/1111tad.
l\1asyo, por le engrandecer.
de hf!Y más prodiga he de ser:
q11e a11nq11e es vírio, es 1icio honrado
y de pecho enamorado,
que en el dar se echa de ve,: 5

acrificio en prueba de su amor hacia ella .
la epuJtura Durandarte in u corazón.

pp. 703-704.

Dentro del teatro iniciado por los duques aparece la figura de
.Merlín, llamado l Encantador per onaje legendario de las novela
de caballerías del ciclo bretón. e pre enta allí, llamándo e hijo del
cliablo; pero se excu a diciendo que realment s bueno tierno
amable y no como lo pintan. Pretende dar el remedio para
de encantar a la bella Dulcinea del Toboso, dando así la penitencia
que debe de hacer ancho para el de encantamiento de Dulcinea,
dándose tres mil tresciento azotes en arnba po adera . "Ciencia
zoroá trica " e refiere a al reformador de la religión de persa y de
u filo offa mística. Lo ver o on de onc ílaba m nma.
Yo sqy lvierlí11 aq11el q11e las historias
dicen que t11ve por 111i padnt al diablo
mentira autorizada de los tie111pos,
príncipe de la 111ágicay lll0narca
.J' archivo de la ciencia zoroástrica,
émfl.lo a las edades a los siglos
q11e solapar pntenden las hazr,ña
de los anda11tes bravos caballeros,
a q11ie11yo t111ie ¡ tengo gra11 canño.
Y p"esto q11e es de los enca11tadores,
de los magos o lllágicos ronli11110

6

50

veía en

"!Oh m mi pri1110 1\tlontesi11os!
Lo postrero que os rogaba,
que Citandoyo fuere m11erto
y mi ánima ª"ancada,
que llevéis ,ni corazón
adonde Belmna estaba,
sacándomela delpecho,
ya con p111ial, ya con daga". 6

El caballero Durandarte quien está epultado en la Cueva de
fontesino , habla dirigiéndose al anciano Montesinos, exclamando
que su corazón muerto e lo llevase a su reina y amada B lerma,
pues a ella le pertenece. Era costumbre de los cabalier s enamorado
entregarse por completo a sus damas, ofreciendo todo tipo de
5

en verdad

p. 726.

51

�lfm.

1• .

I

1

~,

d11ra lo condicióJ1, ásperoy fuerte,
la nlÍa eJ tierno, blanday a1110,wa,
)' amiga de hacer bie11 a lodos genteJ.
B,1 laJ cavernaJ lóbregas de Dite,

donde estaba 111i ahna entretenido
en Jimnar ciertos rombos)' caracteres,
llegó la voz doliente de la bella
y .fin par Dtt/rinea del Toboso.
Sr¡pe s11 e11ca11lan1ient{) y s11 desgracia,
y s11 transfom1adó11 de gentil datna
en rtistita aldeana; condoli111e,
)' encerrando ,ni espíritu en el hueco
de esta espantosaJ•ftera 11otot11ía,
desp11é.r de haber re1JJ1elto cim 111il lt'bros
de esta ciencia ende111omaday torpe,
ve11go a dar el ret11edio que convime
a /amat7o, dolo,~ a 11Jal tamaiio.

r, (

de s11 desgracia han sido los autores,

y a esto es mi venida , ,nis señores.

La dama Altisidora e enamora. de don Quijote d la :rvfancha y le
hace el poema siguiente. Es un romance de cuatro ersos cada estrofa,
de los cuales t:ienediez y nueve , y cada verso goza de ocho sílabas. En
el primer verso de la primera estrofa,Altisidora se refiere con : 'tú" al
mismo don Quijote, pu~ le llama 'caballero el má valiente/ que ha
producido fa ancha"; mientras que ella misma. se refiere como : " ... una
triste doncella ... ". ómo pucliese Altisidora cambiar su destino por el
de Dulcinea, a quien don Quijote ha entregado u corazón. igue,
entonce , Alti idora a describirse a sí mi ma con la e peranza de que el
caballero andante le escuche le brinde amor.
Romance de Altisidora
¡Oh tri, que eJlás en ftl lecho,
et1tre sábanas de holanda,
drmmimdo a piema fefldído
de la noche a la 111a,ia11ti.

¡Oh f¡j glmi-0.1 honor de cuantos vistm
las tJÍnicas de acero)' de diamante,
l11zy farol . senderv , norte)' guía
de t1q11e/llJs q11e, defando el torpe s11e1io
y las ociosas pl11111as, se acw,odan
a 11.rar el tjército intolerable
de las snngne11t'as_y pesadas amias!
A li digo, ¡oh 11aró11 como 1e debe
p01ja,nás alobado!, a ti valiente
ju11/a1m:11tey discreto don Qt1j¡ote1
de /p 1'1a11cha esplendor, de Espa,ia estrella,
que pam recobrar SIi estado p,i,no
la sin par Dulci11ea del toboso
e.r 111e11ester q11e Sancho !11 ese11dero
se di tre,cmil azotesy tmcientos
et1 a111btJJ Sl(S valientes posaderas,
al aire desct1biertns , de modo,
q11e /e est11ezan, /e tJ/lldlf/lell J' le mfade11.
l' en esto se reS11el11en todos c11anto.r

Caballero el 11,ás valiente
qtte ha prod11cido la Mancha
n,ás honestoy ,nás bendito
qmf el oro fino de Arabia!

Oye a 11110 triste doncella
bien creciday mal lograda,
q11e en la l-11z de tia dos soles
.re siente abrazar el alf!Ja.

Trí b11scas tus avent11ras
J' C!Jenas desdichas hallas,
das lasJetidt11J' niegas

el remedio de sanarlas.
pp. 823-824.

52

7

53

�I

Dime, t10/eroso joren,
q11e Dios prospere t11s a11sios.
si te criaste en lo Ubio
o e11 los 111onto17as de Jaca,
si sierpes te dieron leche,
si o dicho J11ero11 tus amas
la aspl'litZfl de las se/ros
, el ho"or de las ,no11tmias.
•\Jtf)' bien puede D11lci11eo,
doncella rollizaJ' sana,
pre.darse de q11e ha rendido

o 11110 tigre;'fiera brava.
Por es/o seráJa111osa
desde Henares o.faraq111,
desdt el Ttyo a Ala11za11ares.
desde Pw,erga has/a Ar/onza.

Troi-ára111eJ'O po,- ella
diem e11t1111a 11110 S"!JO
de ltu 111ás gqyados fllÍas,
q11e de oro le adaman frmyas.

¡Oh, r¡mé11 se 11iem en t11s hra;;;ps
o, SÍ 110, JllllfO (I h, Cal/la,
rascándose la raheZfl

y 111atá11dose k1 caspa!
.\ lucho pidoy no Sf!J' digna
de q1erred /f/11 mi&lt;1!tult1:
los pies q11isiera traerle,
que a uno ÍJ1111Jilde esto le basta.

¡Oh , qui de rosas k diera,
qm· de esrorpi11e.r tb plata,
q1té dt c{/lzas de do111t1sco.
q11é de lm-remelos de f-lola11do!

l ,,

TJJ

¡Q11éfi11ísiv1as perlas,
rada mol co1110 1111t1 agalla,
q11e a no tener compa,ieras
&lt;las solas&gt; J11era11 llamados!

o 111ires de /11 Tarprya
,:ste i11ce11dio q1te 111e abraza
1 erón 111a11chego del ,mmdo,
11i Je avives ro11 /11 satia.
üia S'!'J, /111/rela tierna;
,m edad de q11ince no pasa:
mtorce tetJgo y tres ,,,eses,
le_¡11ro en Dios y e11 111i ánimo.

No S(!)' r1:11ca1 ni sq;• 'OJº•
11i le11go 11ado de ma11m.;
ros cabellos, como lirios,
qne, e11 pie, pfJr el s11clo ª"aslmn;
y 011nq11e es mi boro ag,11ileña
)' k1 11an'z algo chola,
ser n1is dientes de !oporios
1111 belleza al rielo ensalza.
.\11 vo:ziya ves, si n,e umrhas,
q11e a la qm es más d11/ce i¡¡1ok1,
_1 soy de disposición
algo mmo.r q11e "'ediana.

E.rtos_y olms gracias ,mas
so11 despojos de lt1 a!Jal,a,
de esta casr, Sf?Y doncella
J' Ailisidora U1e llo111a11. 8

En los erso iguiente el m.Ln.10 don Quijote expr a u.
'entim.iento por medio de la , iguientes forma poética . Hace una
pp. 884-886.

54

�11.

·, ¡,

L r,

j

comparación entre las doncellas que aspiran a ser casadas, y de lo
caballero andantes, dándono una lección de amor, y de que aunque
los caballeros u hombres en general gozan con las mujeres de libre
rumbo, al fin llegan a casarse con la honestas. Son unos versos
clidácticos con el propó ito de enseñarnos una lección en el e coger
del amor verdadero y fiel. Termina con la afirmación de que u
Dulcinea del Toboso está bien esculpida en su alma para er borrada.
La estructura e de cuatro verso , con ocho sílabas cada verso sin
ninguna aparente rima.

1/i: &lt;

las it11ágenes 110 dtJa
bien i11,presas en el alma.
Pinhtra sobre pintura
ni se muestra ni señala,
y do hl.!J primera belleza,
la segunda no hace baza.

Dulcinea del Toboso
del alma en la tabla rasa
tengo pintada de modo
q11e es íviposible horrar/a

Suelen las.fuerz.as de 0111or
sacar de q11icio a las al111as,
tomando por i11slmn1e11to
la ociosidod duCt1idada.
Suele el cocer_&gt;, el labrar
)' el estor sientpre oc11padt1
ser antídoto al 1et1eno
de las a111orosas ansias.

JT[Í) ( ,

La ji1weza en los amantes
es la parte más preciada,
por q111'en hace amor lllilagros
y " s-í 111is1110 los leva11ta. 9

1

Las doncellas recogidas
que aspiran a ser casadas,
la bo11estidod es la dote
J' voz de SlfS alabanzas.

in embargo ya pesar de las in istencias de Altisidora expresándole
amor a don Quijote, y del rechazo de ella por él a causa de su lealtad

ª

u dama Dulcinea del Toboso, la determinada
u in istencía m &lt;liante lo siguiente verso .
Canción Dokrosa de Altisidora

ús andantes caballeros
J' los q1fe 1:11 la corte andan
re-qttiébran.re con las libres.
con las honestas se casan.

Escucha, //la/ caballero,
detén un poco /a.r riendas,
no f atíg11es las ijadas
de /11 mal regida bestia.

Hqy tlfnores tk levante,
q11e entre huéspedes se tratan,
que llega.11 presto al p011ienle,
porq11e en elpartir.re acaban.

.Mira, falso, q11e 110 ht!Jes
de alg1111a serpiente fiera,
sino de una corderilla
que estás fllt!J lqos de ov9a.

El amor recién venido,
que h'!] lkgóy se va //J(Jlia11a,
9

56

pp. 884-886.
5,

ti idora sigue en

�JI l'l, .tn//J.í J..,t,

J

T,í has burlado, mons/r110 horrendo,
la más hermosa doncella
que Diana vio en sus montes,
qm Venus 1t1iró e11 sus selvas.

menos tus pasatiempos,
en olvidos IIISJim1ezas.

e11

Cmel T/ireno, J11gifit'() Eneas,
Ba,Tabás te aco11,patie, allá te ave11gas.

Cruel Vire110, fugitivo Emas,
Barrabás te acompmle, allá te avengas.

Sean temido porfalso
desde Setil/a a Marrhe11a,
desde Granada hasta Loja,
de Londres a Inglaterra.

Tú llevas, ¡llevar impío!,
en las garras de t11s cerras
las enlraiias de 11na h11milde,
COf/JO enamorada tierna.

SiJitglares al reinado,
los cientos o la primero,
los reyes hl!Jan de li,
ases ni sietes 110 veas.

Uet1aste tres tocadores
y 11nas ligas de rmos piernas
que al mármolparo se igJ1alan
en lisas, blancay negras.

Si te corta-res los callos,
sangre las heridas t1ierta11,
y qtlédenle los raigones
si le sacaras las mm/as.

I..Jevaste dos mil snspiros,
que a ser de fnego pudieran
abrasar a dos mil T ff!JOS,
si dos mi/Trqya.s h11biera.

Cmel Vireno, fi,gitivo E11em,
Barrabás te aco1JJpane, allá te ave11gas.

10

Cmel I /ircno, fugitivo Eneas,
Barrabás te acompa,ie, allá te avengas.
De ese Sancho tt, ese11dero
las entrañas sean tan tercas
y ton d11ras, qne no salga
de s11 encanto D11/cinea.
De la c11lpa qffe !ti tienes
lkt e la Inste la pena,
q11e;11sto por pecadores
tal vez.pagan en mi tierra.
1

En los iguiente, verso que forman una copla, don Qmjote canta
sus amor mediante unos . u piros y quejas amorosa que siente por
u Dulcinea del Tobo o. e dirige al «amor" al cual personifica y
exclama así: 1\mor, cuando yo pienso/ en el mal que (tú) me da terrible
Yfuerte ... ". queja de cómo el Amor lo ha llevado a este paso, usando
ciertos imágenes del. mar para anunciar u tormento, y así exclama:
"..que es pueno en e t mar de mi tormento ... '. En la tercera estrofa,
u a el antíte i para reforzar la idea, y así mezcla el. vivir con la muerte' ,
terminando con el verso qu concluye toda u pena: "! Oh condición
no oída/ la que conmigo muerte vida trata.''

Ttí 111ás finas aventuras

e11 desvenlllras se v11elvan,
10

58

pp. 896-897.

59

�I 1• ,,,111111,,, l .,Jr~

Amor C11ando yo pienso
en el 11tal q11e v,e da.r terribley fi1erte,
11qy corriendo a la nmérle,
pensando así acabar ,ni mal ÍnUJenso·
11,a.s en llegando al paso
q11e es p11erto fJ11 este ,,,ar rk mi tor,nento,
tanta alegtia siento,
que la vida se eifuerz.a , y 110 le paso.

Asi el 1rivir me n,ata,
qt1e la. 11111erte 1Jte torna a dar la vida.
¡Oh condición no oída
la que conmigo muertey vida trata! 11
Un mancebo hermoso vestido a lo romano y al on de una harpa
canta los siguientes versos en honor de Altisidora1 quien siente un
amor profundo por don Quijote de la {ancha, y así entonces dice
lo siguiente. Va a cantar la belleza de .Altisidora enamorada doncella
de nuestro caballero andante. Le acusa haber muerto ella a causa
d la crueldad del caballeo andante, quien en escenas previas, había
prometido lealtad a su Dulcinea del Toboso, fiel y amante caballero
que siempre fue, y sin ningún amor hacia ninguna otra dama excepto
a su Dulcinea.

1JJas con la le11g¡1a muerta y Jiio en /a boca
pienso 111over la voz a ti debida.
libre ,11i alma de s11 eslrecha roca,
por e estigio lago cot1d11rido,
celebrándole irá, y aquel sonido
hará parar las aguas del olttido. 12

Los sjguient v r os son los nuevo pitafio que Sans_ón
Carrasco puse en la sepultura de don Quijote de Ja lancha, digo
nuevos, porque hubo otro de la primera parte de la novela. o
interesante on los últimos dos versos que determinan y enaltecen
la hi toria, y mi ión de don Quijote la cual fu enderezar tuertos,
creyéndolo el mundo ''loco" en cntido patológico pero en realidad
era su locura más bien de actuar en un mundo lleno de múltiples
realidades dentro de las cuales el caballero manchego a vece, se
nos presentaba como "cuerdo" y a veces como "loco", y así entonces
los versos que terminan con: «morir cuerdo r vivir loco".

Yace aquí ei hida/¡,o fuerte
q11e a tanto e.-&lt;hw10 llegó

de ,,aliente, que se advierte
que la. mHerte no tri1111fo
tk s11 vida con s11 muerte.

EtJ tanto que en sí 1111elve AJtisidora
11111erta por la eme/dad de don Q11fiote,

y

T11vo a todo 1111mdo en poro,
fue el espantqoJ' el coco
del 1111mdo, en tal l'f!}U1Jf11ra,
q11e acreditó 111 tent11ra
morir merdo y vit•ir loco. 13

la11to que en la corle encantadora
se 1J1:S-tirro11 las da,nas de picote,
y e11 tanto que a s11s dueiias mi se1iora
vistiert de b"!Jela y de anascote,
cantaré SIi bellezay Sll desgracia,
con m9orplectro ljlle el cantor de Tracio.
e11

Y a11n 110 se me figura que 111e toca
at¡l(este oficio solat11e11te en vida,

Los verso siguiente fueron pronunciados por Cicle Hamete
Benengeli, supu to autor Arabe de la obra Don Quijote de la Mancha
12

11

pp. 981-983.

13

60

p. l 067.
p. 107 l.

61

�t-b,111

11 t.1

J

r.

" al darle fin a u novela exclama, explicando que nadie en el futuro
podrá coger la pluma y e cribir la tercera parte de esta novela, ya
que te destino se le debe olamente a él. Folloncicos significa
cobardes, y así, entonces bien nos lo dice en los versos siguientes.

1/fl (,11~ I.

Bibliografia:
Alborg, J.L., Cemmtes, Madrid, Gredos, 1966.
Blecua, J.M., Sobre la Poesía de la Edad de Oro,._Madrid, Gredos, 1970 .

¡ Tate, late, ( midado, &lt;!JO•• )folloncicos! / De t1it1g11na sea tocada ( la plullla con qfle

escribir la tercera pc,rte), / Porq11e es/a e,npresa, b11en rry/ para mí estabag11ardadt1.
¡Tate, tate, Jollonricos!
De 11i11g11110 eso locada,
porq11e esta en¡presa, buen rry,
para ,ní estaba guardada. H

Bien, ntonces, podemos ver como ííguel de Cervantes
aavedra, aunque nunca realizar su sueño de ser poeta al nivel de
Lope de ega, bien poetizó en manera prominente, usando la
estructura de su obra magi tral Don QNijote de la Mancha en la cual
colocó sus poemas adecuados según el tópico del argumento,
probando a í u grao maestría en el arte de poetizar. Pudo utilizar
Cervantes, y lo hizo con gran talento, todos los géneros poético
prominentes de la época en la cual ·vivió para así demo ·tramo vario
y grandes temas que se presentan en la poesía de su obra magi tral.

Cervantes, Miguel de, Don Quijote de la Mancha, RAE,
Edición Alfaguara, Madrid, 2005.
Claube, Joseph f., «La poe ía lírica de Cervante ", Ho111e11aje a Inmla.
~ladrid, 1948, pp. 151-187.
Diego Gerardo de,' Cervantes y la Poesía", Revista de Fiwlogía
Espmlola, CXII, enero-diciembre, no., 1-4, 1948, pp. 213-236.
lllades, Gustavo y Iffland, James, El Qujjote dusde A,11érica,
México, 2006.

Lacarta, fanucl, Diccionario del Quijote, ; diciooe
Madrid, 1994.

olegio de

Aldcraban,

Lacarra, Manuel, Biogrqftc, razonada, Ediciones Sílex, Madrid, 2005.
Maán Diego, Pouía Erpanola, bt11dio.r de Hispanófila,
Carolina, 1971.

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Row, ew York, 1968.
Pércz alera, Jo é Eduardo, Una ueva LectJ1ra del Qufjote,
Lniver.idad Iberoamericana, Mexico City, D.F., 1994.
Wardropper, Bruce W , Spanish Poetry oj tbe Golden Agc, [rvington Publisbers, 1971, ew York.

'~p. l 105.
62

63

�APROXIMACIÓN A LA POESÍA DE
NETZAHUALCÓYOTL
Dieter Oelker*

Co1110 .ri fr1cra11 jlom,
los ca11/os son ""estro atat!Ío, oh, anngos:
ron ellos ve11i111os a l'izir e11 la tierra.
{Nezalmalttfyotl,
"Lo cantos on nuestro atavío''.)

Presentación

E.' ESTA OPORTUNIDAD DESEO COMPARTIR con ustedes mi fa cinación
por la poesía de los pueblos naguas, especialmente por la de los
mexica o aztecas que a la llegada de los españoles dominaban 1
altiplano central de féxko. Para ello le ofreceré la lectura de
algunos poema de etzah11alctfyot/, el h11ry tlatoani que gobernó Texcoco
entre 1431 y 1472. {í objetivo es avanzar en la comprensión de
eso textos y aproximarme a la poética implícita en ello . En otras
palabras, me propongo examinar 1a estructura significativa de esas
composicione y explicarla como 'documentos de una intención
operativa, rastros de una intención" (Eco 1962: 346).
Claro está que al acercarnos a esta poe ía debemos hacerlo
•L rúversidad de Concepción

65

�11 ,,, 1

'~

/

l

.,. J

plenamente consciente de las limitaciones que implica reflexionar
sobre textos:
a. Transvasados - así León-Portilla - 1 desde la oralidad )' la
escritura pictográfica, ideográfica y parcialmente fonética a la grafía
alfabética occidental,
b. Traducidos e interpretados, es decir - como lo señala Vierecksubordinados al dominio de la lengua española,2 y leídos a la luz de
los esquemas culturales europeos.
Cada uno de e to acto ignifica, no obstante el sfuerzo - como
ubraya Garibay (1958: 25) - por e expresar en términos más
congruente al carácte.r del idioma [náhuatl] las ideas contenidas
bajo su velo", otras tanta intervenciones en los enunciados nahuas
y los modos de su enunciación. Y lo mismo se produce inevitablemente como consecuencia de la utilización de categorías y procedimientos elaborados en la traclición europea de lo estuclios literario
De ahí que &lt;lebrunos e tar persuadidos de que e ta conceptuación,
conjuntamente con el trans ase y 1a traducción, no pueden dejar de
producir algún efecto en la (re)construcción de lo intentado, es decir,
del sentido conjunto y total de los poema•.

León-Porrilla 1997.
2 iereck, 2000.
J Consúltese Pomar, Juan Bautista de, "Relación de Juan Baunsta Pomar
(Tezcoco, 1582)", e peciahneore los Párrafo 5 y 6, en: Garibay 2000: I, t.53. 1
Ixtlilxóchitl, Fernando de Al.va (1575-1648), «Relación de la venida &lt;le los españoló
y prumpio de la ley evangélica", especia1rm:me el párrafo 112, en: Sahagún 1985: 840
1

66

11

/J.

Apena unos versos quedan, pues, de la obra de 1etzah1lalcefyotl,
pero nada d Texcoco, ciudad que bajo su regencia llegó a con tituirse
en 'un modelo de gobierno virtude y cuJrura para lo antiguo
pueblo . indígenas de la altiplanicie" (Martínez 1990: 38), y de us
descendiente . sólo sobrevivieron la conqui ta y la evangelización
lo que terminaron por someterse a los dictámenes del vencedor.
Ante este hecho de la total de trucción de su realidad acontecida
.
'
unos Cillcuenta años despué de su muerte, admira que el regente
afirme en uno de us poema , como anticipando esa aniquilación
de los suyos, de su mundo y de u obra que:
"vendrá tiempo que serán deshechos
y destrozado tus vasallos,
quedando todas tus co as
en las nieblas del olvido ( ...)
entonces serán las afliccione
'
Jas miserias y per ecuciones
que padecerán tus hijos y nieto ". (p. 222)

1

Sin embargo, igualmente enfatiza en otra de sus compo iciones
que:

La poesía de Netzahualcóyotl
La composiciones poéticas de Tetzph11alcqyo1/ - se conservan treinca
y ei poema que e pueden atribuir con certeza a u autoría - son
a.caso lo vestigio más .importantes del sabio gobernante de T11Xcoc().
Lo demá , sus palacios obra de ingeniería, jardines templos J
escuelas, fue arrasado por los conqui tadore militares y religiosos.
Y otro tanto sucedió con sus archivos que fueron destruidos en su
mayor parte por Cortés y u. aliados tlaxcalteras en 1520, y los pocos
'libros pintado ' que entonces ·e habían salvado, los ordenó quemar
el Obi po Zumárraga en 1528. 3

T

«dejaré pintada una obra de arte,
oy poeta y mi canto vivirá en la tierra:
con mi canto seré recordado
'
oh mis oyentes". (p. 208)
t o hallamos aquí ante dos a ertos que atraviesan y marcan 1a
obr~ de etz,ah11akóyot/, y que el poeta desarrolla y profundiza a
traves de cada uno d u composiciones poéticas,

. • . Pº: una parte

la afirmación que se refiere a la anticipada
e
de la "niebla del olvido'', por lo que destaca la
condíc1on temporal del la exi teucia hwnana y lo peligros que la
pe~ 1:~cia

~ alvo Otra indicación, Jo texto de 1,'e'ZfltJ11au.vyol
"
L
'--'
¡se citan siguiendo a Martíoez,
1990.

67

�[I

1l,;ruatt,1,11 1,efru.•

amenazan, y por otta parte, su certeza de que "con mi canto eré
.recordado", que evidencia su convicción del carácter atemporal de

"¿Eres tú verdadero (tienes raíz)?
ólo quien todas la cosas domina,
el Dador de la Vida.
¿Es esto verdad?
¿Aca o no lo e , como dicen?'' (p. 191)

" o acabarán mis flores,
no acabarán mis cantos:
yo los elevo: soy un cantor".(p. 184)

"¿Es que acaso se vive de verdad en la cierra?
¡ o por siempre en la tierra,
sólo por breve tiempo aquí!"(p. 186)

Por eso se interroga una

otra vez en sus poemas

"la región de los muertos, el lugar de la
incierta existencia" (p. 224):
•

Por el má allá,

"¿ un se vive allá
en el Remo del ivüsterio?" (p. 217)
"¿En el itio de lo Misterioso aun
habrá de ser asi?" (p. 183)

•

Por la verdad, por si "hay algo acaso que en pie perdure''

68

).,

(Gacibay 2000: II, 108):

la creación poética:

Los pensadores mexicas perciben la realidad en que viven y su
propia condición en ella como frágil e inconsi tente, signada por la
transformación y el cambio. Impulsados por esta "honda experiencia
de la fugacidad uni ersal de la cosas", los sabio-, sacerdote y
poetas, se preocupan de manera persistente - según lo señala Miguel
León-Portilla en su libro La Filosofía Táhuatl estudiada en s11s f11entes por "encontrar un fundamento del mundo y del hombre" (LeónPortilla 1979: 61). Tetzah11alcóyotl participa intensamente de esta
bú queda, por lo que su poesía se constituye en el testimonio de un
siempre renovado esfuerzo por hallar para los seres humano algún
cimiento donde apoyarse en su precariedad:

f

. •

Y por el er humano y , us po ibilidade existenciales «en
(p.201) donde "la amargura predice el destino" (p

□erra prestada"

198):

.
' Alguien ha de er cesar
el dolor, la angu tia del mundo?' (p. 202)

La creación artística, la poe ía y el arte, bu ca responder a estas
mterrogantes para lo cual debe avanzar a través de la apariencia de
la co as hasta alcanzar su realidad real. Porque, como escribe Paul
~esthei.m en su libro Ideas_fimda1J1et1tales el arte prehispánico en México
para el _hombre creador artístico del .M ' xico antiguo (...) la realidad
es, ~l nuto: lo que considera real en el fenómeno es su cualidad
l1lltlca. La apariencia física no e sino disfraz, fachada tras la cual se
esconde la verdadera naturaleza. Penetrar ha ta ella, detectarla
hacerla pr sente e el , entido del pen amiento y de la misión d J
arte" (1957: 27). Claro está que sta meta sólo se alcanza _ en
comprensión de los mexicas - cuando el artista fes] capaz e adiestra,
es hábil·, dialoga con su co.razon,
, encu ntm
. las co as con' u mente"
"[cuan do sJ entendido, [lleva) Dio en su corazón diviniza con su'
corazón
a las cosas " . "[ cuan d o ] h umaruza(r)
·
,
el querer de la
gente 'lcuando] hace vivir a las co, as, Ja crea." (León-Porrilla 1978·

m~

.

La concepción nahua de la creación poética

El Pensarmento
.
nahua perece tensar e entre dos polos entre
~retéot~ el dios dual, masculino y femenino "que habia enge~drado
0 ~oses, al mundo } a lo hombre. " (Caso I 993: 18), r cJ
CC!JJandhuac, el orbe, má específicamente el tlaltícpac, la tierra: ••e1

69

�1lit,

ml

l ,._

orden de lo fenoménico lo que no está fundado en si mismo, lo que
es transitorio y deberá terminar" (León-Portilla. 1979: 390 ):
"¡Oh, tú con flores
pintas las co as,
Dador de la Vida:
con cantos tu
las metes en tinte
las matizas de colores:
a todo lo que ha de vivir en la tierral
( ...)
¡ ólo en tu pmtura
hemos vivido aquí en la tierra! (p. 203)
"Como una pintura
nos iremos borrando,
como una flor hemos de secamos
sobre la tierra,
cual ropaje de pluma
del quetzal, del zacuán,
del azulejo, iremos pereciendo.
Iremos a su casa. 5 (p. 204)

in embargo, aquello dos polos en verdad no on sino aspecto.
complementarios de una mi ma realidad regida por un im,puls~
creador que en u profusión e inten idad siempre apunta mas allá
de la forma alcanzada, que por e o destruye para recrearla
transformada en la dialéctica de un devenir eterno. Por eso de taca
Paul estheim en su libro LA calavera, que "la forma del fenómeno
cambia· puede ser y es destruida, y está sujeta, como todo acaecer,
a aquel dinami mo que es uno de lo principios rectore de la
concepción del mundo mesoamericana; pero lo que se conserva e
la fuerza vital a la cual el fenómeno debe su existencia: no puede
perecer, tampoco puede desaparecer- una otra vez vuelve a resurgir
en forma distinta" (1992: 26 s):

r

" í, es verdad que nadie
ha de agotar tu riqueza,
tu flores, oh Arbitro upremo .. .' (p. 182)

Ante el trasfondo de sta v:i ión azteca de la realidad, no deja de
llamar la at nción como la duaJjdad, la nergía creadora de O,mtéotl
"tú con flores / pintas las cosas", y eJ orden aparencia! del ilallfrpac,
'como una pintura/ no iremos borrando", se reitera en do idea
claves para nuestro propósito de estudiar la poética náhuatl. os
referimos, por una parte, a la idea de personalidad de los mexicas,
que ellos enuncian mecliante el difrasismo, 6 in ixtü: in yoi/otl, y por
otra., al conc pto de poesía zi1 xochitl, in c11icatl.
Í1I ixtii, in yol/otL Los componentes de esta locución significan
literalmente ro tro y corazón, pero connotan forma y energía. En
conjunto, ambos términos sugieren la idea &lt;le per onalidad que los
aztecas entendían constituida por la fuerza vital que resid en el
corazón, pero sometida a lo principios que deben regir 1
pen amiento y la conducta: el de arrollo de la fortaleza y el control
sobre sí mi rno, la práctica de las convenciones }' la rectitud y l
ejercicio de la introspección, el conocimiento de sí mismo y de lo
que se debe llegar a seL La realización de estas normas di ciplinantes
sucede en el ujeto como un "diálogo con el propio corazón", como
un proce o que significa darle una forma al impul o vital proceso
que le confiere a los seres humanos un rostro, un relieve espiritual
inconfundible su identidad. in embargo,., la meta última. de este
esfuerzo perman nte con iste en alcanzar una cada vez mayor
apertura hacia "quien todas las cosas domina,/ el Dador de la Vida"
(p. 191 ), para de esta manera poseer un yolteot4 un ' corazón
endiosado".
El otro difrasisrno que mencionamos, in xochitl, in ct1icatl significa
a la Jetra&gt; flor y canto, peto "tiene como sentido metafórico él de
Poesía, expre'ión artística y, en última palabra imbolismo' (León-

-------6

5 Azulejo:

Ave de color azul que úra a verdoso y negro (RAE 1992: 1, s.v.).

70

Garibay defin el difrasi, mo como un "procedimiento que consiste en aparear

dos m táfora · que junta · dan el medio simbólico pata expresar un solo pensamiento" (Garibay 2000a; 67).

71

�l&gt;

Portilla 1999: 126). En cuanto flor, la poesía integra el mundo &lt;le
las formas y es tan sólo uno de lo rostros fugaces de la energía
divina que todo lo crea. in embargo, en su significación de canto
que también ha sido definido como "el soplo de la criatura
respondiendo al soplo creador"/ ella participa de esa inagotable
fuerza creadora, pero que sólo adquiere consi tencia para los nahua
cuando el poeta es "entendido [porque lleva] Dios en el corazón".
xpresión de esta consolidación de la energía divina y creadora es
la obra artística, la composición poética, que se articula como
declaración de un corazón po esionado pox la divinidad.
En con ecuencia, la energía. Ometéot'1 define la realidad
permanente, )' de ella on parte el corazón (in yollot~ y el canto (in
micatl). La forma, en cambio, en que se manifiesta la energía,
corre pande a la dimensión de la apariencia fugaz. ella pertenecen
el rostro (i11 ixtli) y la flor (in xocbit~:
"Un breve instante en esta forma
es la mansión de las flores del canto." (p. 194)

Lo expuesto explica por qué los pen adores mexicas distinguen
claramente entre dos fases complementarias en el proceso de
creación poética, entre la inspiración, gracias a la cual "encuentra
[el artista] las cosas con u mente', las "hace vivir (...), las crea",
"diviniza con su corazón las cosas", y la ejecución de la obra. La
inspiración supone que la divinidad se pose ione del corazón del
poeta,8 para lo cual debe prepararse - como lo señaláramos antes -a
través de un riguroso proceso de formación:

' Canto. ''El canto es el ímbolo de la palab.ra que liga la potencia creadora a su
creación, en ramo que ésta reconoce su independencia de criatura y la. expresa eo d
gozo, la adoración o la implo.ración. Es el soplo de la c.riat:w:a respondiendo al.soplil
del cteadoL" (Chevalier / Gheebrant 1999: s.v. osotros subrayamos).
8 ~rúa lo afirma López Austm, el corazón "cubre los campos de la vitalidad'. d
conocimiento, la. tendencia y la afección. A este órgano pertenecen en forma exclusiva
la referencias a la memo.ria, al hábito, a la afición, a la voluntad, a la dirección de la
acción ya la emoción." (1996: t, 207).

72

r 1

"Dentro de ti vive, dentro de ti e cribe, crea el uto.r de la Vida"
(Garibay 2000: 1 83)
- apoderamiento que le permite "div:iniza(r) con u corazón las
cosas", es decir, descubri.r y exponerlas en su origen divino, en u
verdadera naturaleza. Porque, como escribe Westheim, "el arte
[náhuatl] no se conforma con reproducir Ja apariencia de las cosas
[ru] puede aceptarla como norma y criterio" (1957: 27).
Para realizar este propósito el poeta debe valerse en la fase de la
eiecución de la obra de "un lenguaje de signos y símbolos basados
en el mito' (Westheim 1957: 27) es decir, de los procedimiento
artístico - como escribe Fray Diego de Durán en el siglo XVI - de
''unas metáforas tan oscura que apenas hay quien Jas entienda,(...)
[pero que] después [deJ platicar y conferido, on admirable
sentencias' (1951: II, 233). in embargo, la utilización de e te
lenguaje figurado siempre constituye un riesgo, porque:"Del interior
del cielo vienen, las bellas flores, los bellos canto .
Los afea nuestro anhelo nuestra inventiva los hecha a perder."
(León-Portilla 1978: 153)9
Veamos un ejemplo una compo ición de
"Con flores veteadas de oro ... "

etzah11alaf&gt;•atl, el poema

«Con flore negras veteadas de oro
entrelaza el bello canto.
Con él vienes a engalanar a la gente,
ní cantor: con variadas flores revistes a la gente.
Gozad, oh príncipes.
¿ ca o así se vive ahora
r asís vive allá en el . itio del mi terio?
¿ :un alli hay placer?

- - -- - - -- -

~ Sorprende observar que

Platón escribe ea el Ion. que "un poeta es un ser
luminoso y alado, y no se da invención alguna hasta que llega a estar mspir-ado"
(S34c), y en el Fedro afuma que ' su habilidad no le basL'lfá para hacerlo poet.a"
(24Se). Aristóteles, por su parte, anota en la Poética, que el talento de un poeta se
lllamfiesta en su capacidad de "hacer buenas metáfo.ra. " (1459a 6-7), y escuer.ameote
ca la Retórica, que "la poe ía es una cosa inspirada" (1408b).

�1f "

.,·

1

l&gt;itJ

¡ Ah solamente aquí en la tierra:
con flores se da uno a conocer,
con flores se manifiesta uno,
oh amigo mío!

Engalánate con tus flores,
flores de color de luciente guacamayo
brillantes como el sol; con flores del cuervo
engalanétnono en la ti.erra,
aqui, pero sólo aquí.
ólo un breve instante sea así:
por muy breve tiempo e tienen en préstamo
sus flores.
Ya son llevadas a u casa
y al lugar de los sin cuerpo, también su casa,
y no con eso así han de perecer
nuestra amargura, nuestra tristeza." (p. 174)

Todo indica que esta composición debe haber formado parte.de
alguno de esos «diálogo de flor y canto", corno los llama LeonPortilla,w en los que los sabios y poetas de la nobleza nahua .e
reunían para leer sus creaciones y reflexionar sobre el sentido ~~ la
poesía y el arte. Por eso se articula en el texto una voz que se dirige
a sí misma "tó, poeta", "engalánate con tus t1ores" que apela a los
nobles, "gozad oh príncipes", y que finalmente se incluye_ en :'
llamado que dirige a sus interlocutores, "enga.Lmémonos en la tierra ·
Claramente el énfasis está puesto en el o lo receptores del texto,
hecho que a~ se intensifica por la secuencia de forma interrogativas
que conforman la segunda estrofa del poema.
, ,
.
E1 tema en cuanto "denominador estructural comun (RimmooKenan 1985: 404) del poema son las flores que en su recurrencia
van desplegando los sentidos de la compo ición. Sin embargo - Y
ello es, como lo observan Karttunen y Lockhart (1983: 16), _ua
rasgo propio de la poesía azteca - e1 poema " no esta, cons trUidO
sobre la base de una jerarquía lineal, es decir, no tiene una linea de

111

V éase la respectJva explicaaón eo León-Portilla l 978: 121 s -

74

desarrollo lógico (...). Al contrario, es como si los ver os estuvieran
dispuestos a1r dedor de un cen.tr - [en nuestro ca o, la flor] - con el
cual se enlazan directamente de modo emejante en vez de
relacionarse unos con otros".
En una primera lectura literal de la composición, la flores e
constituyen en el adorno con que no regala, aunque ea tan ólo
por breve tiempo el Dador de la ida para embellecer y realzar
nuestra existencia y perrrútirno gozar de 1a vida . on flores de un
color luciente,
las "flores negras veteada de oro' , en reminiscencia del
zacuán, que es "a e de pluma fina, dorada y negra" ( ahagún 1985:
•

963, s.v.)
las "flores del cuervo", de las que ahagún destaca que "son
hermosas (...) metaladas de colorado, amarillo y blanco, son de suave
olor y confortan el corazón (...). Alguna on negras" (Sahagún 1985:
Libro XI, 7: 233) y
•
las "flores color de luciente guacamayo", ave esta última
que en palabra de Garibay (2000: II, LXXIII) ''recuerda[n] la luz
del sol y también la sangre de la que el sol se alimenta."
Obviamente, esta última observación que nos advierte obre el
significado de uno de los elementos comparativo utilizados para
destacar el color y tal vez el significado de la flor, hace necesario
que realicemo una segunda lectura pero ahora fígural del poema.
e trata, pues, de avanzar de de el sentido inmediato a la sigruficación
simbólica del texto, símbolo que Paul Ricoeur (2004: 18) define
como ''un signo de grado compuesro donde el enti.do, no conforme
con designar un objeto cualquiera designa otro sentido que no
podría alcanzarse sino en esa y por esa traslación"'. En la palabra
flor operan por consiguiente dos sentido , el literal, que denota su
l'a referida condición vegetal y el evocado, c.¡ue significa poetna, y
en su complementan edad con el canto~ "con flores negras veteadas
de oro / entrelaza el bello canto" - poesía in xochitl, in micatl, es
decir, forma sostenida por la inspiración.
En relación a u significado figura!, detengámonos en primer lugar
en 1 color de las flores que son negras aunque "veteadas de oro",

�r

n

S.

J

,,,

«flore de cuervo" o 'color de luciente guacamaya, brillantes como
el sol". e trata, pue , d flores que para los azteca imbolizan
sabiduría, en la combinación de los colore negro-rojo, y que en la
relación negro-dorado remiten a O,netéot4 a la suprema dualidad." 11
Por eso estimamos que etzf1hualcóyotl comparte la antes enunciada
concepción de la creación artística, egún la cual la poesía e halla
signada por su origen divino, hecho que por lo demás destaca
explícitamente en otro de us poemas, cuando afirma que las flores
- tanto en su acepción literal como figurada
"La inventa el Dador de la Vida,
las ha hecho descender
el Inventor de i mi mo,
flore placenteras,

con e to vuestro disgusto se clisipa."(p. 172)
La alusión al guacamayo y su comparación con el sol para destacar
el color tojo y brillante de las flores introduce una nueva significación
én el poema. Amba, menciones se relacionan ntre sí, no sólo por
su referencia a una cualidad fí ica, sino porque es convicción de lo
nahua que la almas de lo muertos en la guerra o en la pi dra de
los sacrificios van con el sol y lo acompañan desde el amanecer
hasta el mediodía. Desde allí "bajan en forma d aves a beber miel
en las flores. Y cuando han cumplido cuatro años en este ejercicio,
se tru can totalmente en aves o mariposas". (Garibay 2000: I, 108).
Estas flores y av s son todas roja , anaranjadas y doradas en atención
a que todo el complejo simboliza al sol y a los guerreros caído o
sacrificado, que lo acompañan. 12
Obviamente e ta asociación de la flores en u notación
e piritual con el guacamayo y con e1 sol, apela a relacionar la poe ía
:Miguel León-Portilla anma que la yuxtaposición de los colore negro ) rojo.
oscundad y !uz. "evoca la idea del saber que obrepasa la compren ión ordinaria"
1979: 342). Por u parte, Ganbay eiiala que lo~ colores negro y oro son "los colores
de 1a dualidad' (2000: 11, LTilll).
12 Para est1 temática consúlte. e Sahagún Libro lll: Apéndice ID, 1-5 y Libro VI:
CTX, 8.
11

76

&gt; ,-

con el acrificio. "[Ella] e un su tituto de acrificio" escribe Garibav
en su Histona de la literatura 11áh11atl, y "su cantar comienza ya entr~
ello a er 'sacrificio d alabanza' " (Ga.ribay 2000: 162). Por eso
leemo en otro de lo poema de 1 etzaht1alcóyotL·
"Comienzo a cantar:
elevo a 1a altura el canto
de aquel por quien todo vive.
Canto festivo ha llegado:
viene a alcanzar
al urno Arbitro." (p. 194)

A travé del sacrificio pien an lo nahuas cumplir con su cometido
de corresponder al sacrificio de lo dio es que se sangraron para
darles vida a los primeros ere humanos. 13 Igualmente cumplen
con ello su misión de colaborar con la di inida&lt;l solar en su lucha
diaria contra lo poderes de la noche, ofreciéndole en alimento sus
corazone , es decir, su energía vital para, de esta man ra, evitar que
se produzca el catacli mo anunciado en 1a L yenda de los soles:

~I qllit1to Sol:

4-Movedor. Se lfa111a tJJÍ porq11e vr, sig11ie11do su
Según dicen los vi'!}os. en ésta ¿edad; hahrá terremotos,
ha11Jbre general con que acabare,nos. 14
s11 signo

Caftllno, se 11a moviendo.

e trata, pues, de hacer frente , de evitar esta catástrofe, para lo
cual es nec sario vigorizar al Sol mediante la ofrenda de lo más
precio o que poseen los seres humano,, la sangre y lo corazones,
qu~ ,_oa lo, depositarios de la fuer;r.a vital. in mbargo, no es esta
la _uruca concepción del sacrificio, sino má bien la que resulta de la
remterpretación e pecíficament mexica de la tradición cultural de

uv-e~se "His tona- d e México", Párrafos 124 v- 125, en: Historia de los Mex uanos.

fü~ ~~usculos del 1glo xvr.

[éxico, Ed. Porrúa, 1996, p. 106.

~tamos el texto egún aparece en Ganbay" ernejanza de algunos conceptos
filoso!Jcos
de raS
i_ , cul
.J
,'
turas hin&lt;lu. y na'hua tl'' , en: C11duenu;.r
,w1et1ra110.r. XV111, 2
Mexico
: , 1959, p.133.s. v·ease tam b"'
1en "Lo so1e o edades gue hao existido", en:'

l..con-Ponilla 1978: 7 s .

77

�T)

lo. toltecas. Porque para esto el sacrificio consi tia en sup rar la
condición humana corpora~ encauzar la energía ital de los seres
humano a la. purificación espiritual de l corazones y ofrendar este
proceso de perfeccionami nto expr ado en poesía y canto a la divinidad.
adie duda. de que se deben sacrificar corazones, sólo que:
a. no , los que adherían a la concepción azteca dominante,
definida por H11itz/lopchtli, el Sol Guerrero, estaban cierto que debían
ofrecerse literalmente corazones palpitante a lo dio e propósito para el cual ·e in tituyen las 'guerras floridas" cuya
finalidad es - y en ello reside su justificación teológica -obtener las
victimas para lo sacrificios, mientras que:
b. Otros, lo que vivían en la tradición tolteca de Q11efZfJlcóatl el
sabio gobernante y gran acerdote de Tula, que "nunca quiso
l acrificar hombres], porque quería mucho a su pueblo que eran lo
toltecas, (Anal s de Cuauhtitlán en: León-Portilla 1978: 40), y que
de pués se tran forma n "dios d la vida ... [y] benefactor constante
de la humanidad ... [que le] enseñó al hombre la ciencia" (Ca ·o
1993: 39), - a quienes vivían en esta tradición sólo e le p rmitía
elevar corazone endiosados a la deidad.
retZf1h11alc4Yot/ participa de sta egunda concepción para la cual
"el canto en lo poetas era un sacrificio al sol, como lo era el de lo
corazones adquiridos en eJ campo de batalla" (Garibay 2000:1, 132).
Y tal como sucede en la ofrenda de los corazones la poe fa 'e
constituy , en corr spondencia con l sacrificio de los dioses, en
una respue ta a la divinidad. Porque i a "las flore que embriagan
(...) las inventa el Dador de la Vida" (p. 172) para alegrarno , para
que con ellas ''vuestro disgusto se disipe", el poeta náhua.tl, el «pájaro
cascabel", como se le llama metafóricamente en el Diálogo de flor
y canto, 15
Garibay (2000: ll, CX\'111) descdbe al cq_yo/Jotutl, "pájaro cascabel". como "un
ave de canto intermirente y muy ·onnro" 'afirma c.1ue "evoca a los grande reyes,
poeta ". ahagú.n, por su parte. e'll.--phca que «canta muy bien'', [J que pe re o] St'
llama cO)•oltotot/, 9uc quiere decir ave que canta como cascabel" ([jbro XL 2: 127). En
2000: ll, XXJ , afuma Garibay que el "pájaro cascabel" nene a ser ''emblema &lt;ld
poera" Las e&lt;:trofas del ·'Diálogo de flor y canto" que cttamo· a continm1.c1óo
pertenecen a la traducción de León-Porrilla incluida en 1978: 153 ss.
15

~

1

r

"(...) el poeta
de pliega sus caneas preciosos
uno a uno los entrega al Dador de la Vida.
Le respond el pájaro cascabel.
oda cantando, ofrece flores.
uesrras flores ofrece.
llá escucho sus voces,
en verdad el Dador de la Vida responde,
responde al pájaro cascabel.
(León-Portilla 1978: 154)

Conjuntamente con la aves a las que siempre aparecen asociadas,
las flor s son - en su sígnificadón simbólica - ''por un lado, Ja
expresión del dina.mi, mo de la vida y, por otro, de la agi rada fugacidad
del tiempo que desemboca en la muerte. Por una parce, son las
encargadas de expresar el placer, la felicidad, la abundancia, la
fertilidad y, por otra, ellas simbolizan, a través de los combatientes,
las armas y la sangre, toda la realidad de la guerra y de la muerte"
(Sautron-Chompré 2004: 339). Es por eso, por el permanente
aprenúo que deviene del carácter dual de la exi tencia y que no le
permite pensar en la vida sin pensar en la muerte, realidad
inexcut;able que las flores le hacen pre ente, es por eso que
,\etzahualcefJ'ofl se interroga:
"¿Acaso así se Yive aho.ra
y así se vive allá en el itio del nústerio?
¿Aun allí bay placer?",

e responde:
"¡Ah, solamente aquí en la tierra
con flores se da uno a conocer,
con flores e manifiesta uno oh amigo mío!",

E invita a lo otros y a sí mi mo:

79

�"Engalánate con tu flore ,
flores de color de luciente guacamaya
brillantes como el sol;
con flores de cuervo
engalanémonos en la tietra,
aquí, pero sólo aquí."
Estos versos - su llamado a engalanarse - nos remiten en primer
término al sentido literal de la flores y destacan, aludiendo a u
función decorativa, el encanto de u hermo ura. in embargo, por
el sólo hecho de esta referencia a su perfección, se trasciende el
ignificado inmediato y material de la belleza y se lo proyecta hacia
su significación simbólico-espitjtual. Porque no nos olvidemos que
en su origen "lo bellos canto ólo vienen / de u casa, d dentro
del cielo" (León-Portilla 1978: L08), por lo cual eo la tierra, la
hermosura no es sino una manifestación sensible de la divinidad.
En consecuencia, si bien e, cierto que los nahuas gusraban adornarst
con flore - ahagún anota aJ resp cto que, por ejemplo, la "flore
del cuervo", in cacalo:i,:ocbít!. "eran reservadas antiguamente para lo
señores' (1985: XI, VII: 233) - ellas también aparecen a ociadas al
principio creador supremo y por eso al acrificio. Es a í como en la
fiesta qu e celebraba en honor a Tezcotlipoco, - egún el antes citado
Sahagún, "la principal de todas la fiestas" - el joven que ería
inmolado y que representaba aJ dios, 'andaba por todo el pueblo
muy ataviado, con flore en la mano" (1985: ll, T: 1-2), porque
engalanarse con flores ignifica adamar e, divinizarse y ofrendarse
en remini cencia y actualización del sacrificio de los diose para
crear 1a vida en el universo. Sin embargo, además de e te primer
sentido que hallamos en el llamado a ataviars con flor s, ¿gue
significa esa otra afirmación egün la cual sólo con ella no
manifestamos y nos clamo a conocer en la tierra?
Lo supuesto para manifestarse y darse a conocer en el mundo
azteca son la sabiduáa it1 tJamalilit-ii, 1 el valor, i11 tiacoal¿yotl Ambai
cualidade encuentran su máxima expr sión en el sacrifici de la.
flores del corazón, inyolloxoc/J'itl, flores ésta que pueden ser - como
hemo visto antes - tanto las obra del poeta como los corazone
80

palpitantes de los guerreros muertos. 16 Ello explica, por qué establece
.\etzahnakóyotl en sus poemas una clara equivalencia entre las flores
r la gloria:
"Por muy breve tiempo e tienen en pré t-amo sus .flores Das de
Aquel por quien vivimos] (p. 174) "Por muy breve tiempo se tiene
presrada la gloria de Aquel por quien todo vive' (León-Portilla
1978: 126), y entre las flores y la "muerte .florida a la ob idiana",
1a muerte en combate o en sacrificio. ,-

"¡Ah, solamente aquí eo la tierra:
con flores se da uno a conocer".
"La muerte al filo de obsidiana
la muerte en la guerra.
Con la muerte en guerra
os daréis a conocer''.

(p. 212.

osotros . ubrayamos)

En consecuencia, el símbolo de la flor alberga y expresa, junto
con la vida y la muerte, e decir, el anudamiento existencial del
vivir y el morir, la pregunta por el sentido de la vida y de la muerte,
por el ¿para qué vivimos y morimos? problema al que se contesta
con la pregunta por la calidad de la vida y - muy e pecialmeme "por el género de muerte que [se J había tenido" (Caso 1942: 127).
Pensamo que esta interrogante encuentra su respue ta para los
nahua en el anhelo de rebasar la condición corpórea y material;
a. A travé de un proceso de superación espiritual - de un
progresivo "endiosanúento del corazón' - en el que cada nuevo
"•Pomar anota al respecto que "esforzábanse los oobles y aun los plebeyos, si oo
eran para la guerra, para valer por ser sabio , componer cantos en que introducían
por vía de historia, muchos sucesos pró peros yadversos yhechos notables de los
reyes Ypersonas ilustras y de valer. Y el que llegaba al punto de esta que en ellos
c?mpooíau ... "Relacióo de Juan Bamista Pomar (Tezcow 1582), 0 168, en:
Gariba" 2000: I, 190.
1
-Ganbay, 2000: 1 142.

81

�J / 111

HIia&gt;

1d, ,r

nivel alcanzado supone metafóricamente la muerte de la condición
superada, o
b, Mediante la aniquilación del cuerpo en la "muerte florida",
gracias a .la cual se llega directamente al cielo "donde vive el sor'
( ahagún 111 111: 2).
Sólo se da a conocer quien se sacrifica sea corporalmente o de
manera espiritual quien ofrenda - ahí está otra vez la significación
plural del símbolo - flores del corazón, quien se diviniza en la ofrenda
que eleva a los dioses, a Ometéot4 el dios dual.
El poema "Con flores negras veteadas de oro..." termina con la
estrofa:
''Por muy breve tiempo
sé tienen en préstamo
sus flores.
Ya son llevadas a su casa
y al lugar de los sin cuerpo,
también su casa,
y no con eso así han de perecer
nuestra amargura,
nuestra tristeza' .

individual intensifica el temor ante la muerte y la vehemencia con
9ue se pregunta por el "lugar de los sin cuerpo". En rnanto a e to
último es posible distinguir en la re puesta de lo sabios y poetas
aztecas - según lo señala León-Portilla (1979: 203 ss) - tres diferentes
corrientes de pensamiento:

l. Uuna primera, conforme a la cu.al sólo se existe aquí en la
tierra r que por eso hay que disfrutar de la vida - consecuencia que
recuerda el tópico clá ico del carpe die,11, del 'gozar el @',
2. La segunda, que postula una vida - aunque ignota - en el más
allá, por lo que se sufre de un creciente miedo ante lo incierto y
desconocido en un temple que lleva a rememorar la disposición de
ánimo correspondiente al tópico clásico del ubi s11nt,, del '¿dónde
, ;::,,
esta.o. , y

3. Una tercera en cuyo concepto no es aquí en la tierra sino en
otra parte donde se halla la felicidad - concepción que nos evoca el
otro tópico clásico del contefltptt, t111mdz~ del &lt;desprecio del mundo'.

Netzabualcr!Jotl combina en la postura que él asume ante el
q11ma1nican, el lugar del cómo ( e vive si hay vida ah(),1. 8 las primeras
do visiones que señalamos. Porque si, por una parte, en plena

conciencia de que:
Claramente se explicita en esta zona del te,xto la angustia que
atraviesa toda la composición, por la certeza que se tiene del carácter
efímero de la vida:

"Lo de esta vida es prestado,
que en un instante lo hemos de dejar" (p. 222)

Se pregunta:

''Por muy breve tiempo
se tienen en préstamo
sus flores.
Ya son llevadas a su casa."

"¿Cómo he de irme y perderme
en la Región de los foertos?'' (p. 224)
. Por otra parte Uama - justamente por eso - a vivir y gozar de 1a

Y por no saber nada sobre el más allá, el "lugar de los sin cuerpo":

vida:
"¡En buen tiempo vinimos a vivir,
hemos venido en tiempo primaveral!
¡Instante brevísimo, oh amigo !
¡Aun así tan breve, que se v:iva!" (p. 210)

"¿ caso a í se vive ahora
y así se vive allá en el iúo del Misterio?"

La conciencia de la brevedad de la vida en su conformación

-----13

82

¡

.

11 q11P1101mcaH,

d

., _ ,
e qt1ent11m, como, y ca11, 'lugar'. (León-Porrilla L979: 387: s:v.)

83

�.

o iremos,

Lo digo yo,

ª} ...

,

1

¡gozaos.

en cuya oscuridad impenetrable se pierde la forma individual:

f!Z,ah11t1cqyot/" (p. 186)
"(...) us flores.

Ante el conocimiento de u finitud y la incertidumbre del después
de la muerte, el po ta responde con la invitación a disfrutar de todo
aquello que se puede llegar a tener aunque en préstamo, de la flor y
el canto, la fama y la gloria, la dicha y la felicidad:
"Realidades preciosas haces llover,
de ti proviene tu felicidad, ¡
Dador de la Vida!" 19

e trata, pues, de aceptar "la ley de las flores, la ley del canto" (p.
200), de admitir que sólo se permanece por un:
"Breve instante a tu lado
oh, Por guíen todo vive:
verdaderamente
tú marcas el destino del hombre
¿puede haber 9uien se sienta
sin dicha en la tierra?" (p. 194)

Porque mantener e y permanecer, aunque sea tan sólo "por un
breve instante" al lado del O,mtéotl, significa vivir y significa
"encüosarse", participar del flujo creador y - en una máxima
intensificación de la vida - confundirse con él en el sacrificio. Y ya
dijimos que ello se logra a travé de la ofrenda de las flores del
corazón, del saber inscrito en los códice y en las obra de creacióo
artística - "libro de pinturas es tu corazón / has venido a cantar" (p.
179) - o en la sangre derramada por el filo de la obsidiana.
in embargo, esto no le basta a ret-z.ah11alcefyoti,
• Primero, porque fundirse con el eterno fluir de la energía
creadora significa aceptar la muerte como parte de la vida que
continúa, esa fase que el hombre desconoce completamente, pero
1"etzalJ11akfjotl no sólo a.finna que la dicha y la felicidad pertenecen al Dador d.:
la Vida sino también la flor y el can to (p. 180) y la fama y la gloria (p. 206).
19

84

Ya son llevadas a su e-asa
y ílO con e o así han de perecer nuestra amargura,
nue tra tristeza."
• Y luego, porque lo que le aflige es justamente la pérdida de su
conformación singular, irrepetible, única, privación diametralmente
opue ta a su ardiente deseo de conser arla
eo su individualidad:
"Me siento ebrio,
lloro,

r de

vivir para siempre

sufro cuando sé,
digo y recuerdo:
¡Ojalá nunca muriera yo,

ojalá jamás pereciera!
¿En dónde no hay muerte?
¿En dónde es la vicroria?
Allá fuera yo ...
¡Ojalá tJUe nunca muriera yo,
ojalá que jamá pereciera!

(Garibay ,2000: U, 137)

Netz.ah11alcóyotl se re iste a dejar d er el yo que ahora es. Por eso
se_r~bela contra la concepción vigente en u entorno cultural, que
pmrilegia la permanencia del principio de 1a vida que actúa en el
cosmos y en la comunidad por sobre las an ias de inmortalidad
personal.
"Orgullo. a de sí misma
se levanta la ciudad de México-Tenocbtitlán.
quí nadie teme la muerte en la guerra.
Esta es nuestra gloria.
E. te e tu mandato.
¡Ob Dador de Ja \'ida!
¿Quién podrá sitiar a Tenochtitlán?

85

�~Quién podrá conmover lo cimienros del cielo... ?"
(León-Portilla 197 : 13 )
Los nahuas conciben a la exi t ncia en el mundo como la
r petición indefinida d l mi mo ritmo que oh ervan enla naturaleza:
nacimiento, muerte renacer. Pero - en su in ten. o anhelo de
persistencia per onal y eterna - 'etzah11alaf_yotl n e resigna a perder
u actual conformación individual y única en la germinación,
impetuosa y permanente, d la fuerza infirúta de la divinidad.
Conclusión
Recapitul mos. AJ iniciar e ta expo ición ñalé que perseguía
l propó ito de precisar la estructura ignificati.va de los poema de
·etz,ah"alcef;•otly avanzar hacia la formulación de la poética implícita
en esta poesía. En relación a lo primero ob ervamo, la importancia
fundamental que tiene el contraste entre fugacidad y permanencia,
tanto en el poema "Con flore n gra veteadas de oro... " como en
cada uno de lo textos que hemos aducido para u mejor
comprensión.
El soporte temático-simbólico de sta poe ía es la flor, concepto
en el cual ha.llamo diferentes capa, emiológkas, cada una pota.dora
de una ignificación dual. E tos estrato desean an uno obre el
otro, de tal manera que el nivel de significación u tentado ólo
puede alcanzar. e por traslación desd el estrato sostenedor. La.
cada vez nueva. capas mantienen latente la significación de lru
anteriore , lo cual explica la alta complejidad del entid imbólico
que va alcaru:ando la flor. E te hecho hace comprensible, ademál
la. ambigüedad_que 1e es consustancial al . imbolismo nahua y que
también deteraunan su re pect:ivo entorno textualc,.
Consecuentemente, el símbo/.o de la jlor que e d . arrolla en esta
poesía ignifica para L etzah11alcqrotf.
a. Forma: bellera, terrenal y fugaz, y, por o, poema y sacrificio,
a la Ye7 que
b. Energía: belleza di ina y eterna y, por eso, po ía }
eodiosami nto, significa

86

c. Certeza de finitud que e eJ motivo de la angustia y del llamado
a gozar de los bienes de la ida, a la vez que
d. lncert:idumbre sobre el más allá, origen de esa anguutiosa
e peranza qu aun es acr c ntada por la duda en re pecto a la
concepciones de mundo vigentes en u entorno cultural:
"¿ .. esto verdad?
¿ ca o no lo es como clic n?
Todo lo que es verdadero
die o que no es verdadero.
El Dador de la Vida.
ólo se muestra arbitrario". (p. 191)

1gnifica, también, un ardiente deseo de permanencia, de no
perder -com anotamo. hace un momento - el yo que ahora es, su
incfüidualidad, su especial modo de ser.
El únbolo de la flor acumula todos esto ignificado ·, y si bi n
puede pre•:alecer uno obre los otros, ninguno se desactiva cuando
·e enuncia alguno de ello en particular. Ello explica su reiteración
en la poc ía azteca, que . upuestamentc resentiría el alor de esta
composiciones, pero que en verdad no, on. ino la manifestación de
una cada vez renovada bú queda de algún medio que pre enga contra
la creciente ansiedad de vivir n una realidad, donde:
"solamente . e vi ne a vivir
la angustia y el dolor
de los que en el mundo \'ÍVen",
aquí, al lado de la gente." (p. 202)

EL significado de cada nueva composición poética se . edim nte
en la anterior, y tod poema e el resultado de una cada vez reno ada
indagación metafísica realizada por lo sabio j poetas mexicas. Ello
explica la complejidad del ímbolo y de lo texto que . e tejen en
torno a '), que por so terminan constitu, éndose en lo que LeónPortilla (1979: 258) ha denominado un "enjambre de símbolo ' .
La poética implicita en e tos texto e articula conforme a esa

8

�I"

búsqueda de un fundamento sobre el cual se puedan apoyar los
seres en el mundo con truir e su realidad. fectivamenre, la
función de la poesía consiste en descubrir, más allá de la apariencia,
de la fugacidad de la formas exteriore , u fondo oculto el mundo
real y permanente que las sostiene. Pero para ello es necesario gue
el poeta "divinice con u corazón a las cosas' 1, es decir, que las
tran patente para evidenciar en ellas u su tancia djvi.na.

r

"Con colore. de ave dorada,
de rojinegra y de roja luciente

matizas

tus

cantos". (p. 195)

El medio para lograr est propó ito e el "corazón endiosado'',
un corazón abierto al conocimiento del mW1do a la vez que ejercitado
en la introspección.
La poesía tiene su origen en el diálogo del poeta con su ''corazón
endiosado", proceso de formación en la reflexión y el saber. El
resultado de esta actividad es el hallazgo que el principio creador
universal late en la vida de su propio cora~ón. Los poemas surgen
desde la embriaguez de este encuentro, )' cada uno de ellos buscajunto con la certeza de que ste e el fondo real }' permanente de la
existencia - la angustia que sienten los individuo ante la esencial
volubilidad de este fundamento, su inconstancia y condición
mudadiza.

vienen en darse en pré tamo
los cantos y las flores del dios". (p. 180)

Y porque la fuerza creadora, el principio vital inagotable, se
transparenta a través de las formas que va adoptando la poesía,
formas que en las flores revelan la inconsistencia y fugacidad de su
condición, es que nace en et-:zah11alcefyotl ese inten o anhelo de
permanencia, ele no dejar de tener lo que ahota tiene ni de dejar de
ser lo que ahora es:
"Hasta ahora es feliz mi corazón:
oig ese canto, veo una flor:
¡que jamás se marchiten en la tierra!" (p.173)

"Tú ólo reparte
flores que embriagan,

flores preciosas.
Tú eres cantor''. (p. 179)
Consecuentemente, en lo que e refiere a la. naturaleza, la poesía
es divina por su origen y su participación en la energía creadora
univer al, y humana n lo que atañe a los proceditniento de lo
que se vale el poeta para darles forma y consistencia a los poeJ1ll\! •
En relación a esto último sabemos de su esencial fragilidad, pue:
"por breve tiempo

88

89

�t

,

•

l

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91

�EL MANIFIE STO VANGUARDISTA
COMO EXPRESIÓN IDEOLÓGICA.

Dos cAsos: MARTÍN FIERRO Y EL
ESTRIDENTISMO
Alejandro del Bosque
.t-.fARx y ENGELS SON LOS PRL\!EROS en utilizar el término vanguardia,
en un sentido político, en el siglo XIX. Sin embargo, es Lenin quien
emplea apropiadamente el término cuando afirma que "al educar a

los trabajadores del partido, el marxismo educa a la vanguardia del
proletariado". (Schwartz 33) Esto es primordial para entender el
carácter ideológico que subyace en las Yanguarclias del siglo XX, y
particularmente en los manifiestos europeos r latinoamericanos. Lo
ideológico entendido en su acepción más amplia; es decir, una
postura que no se conscnñe a Jo político o en hacer de la literatura
un proyectil político. J,0 ideológico, en los manifiestos vanguardistas
latinoamericanos, visto como la expresión de un compromiso
estético; en donde se demanda una renovación literaria.
Centrémonos en las propuestas ideológicas de dos manifiestos
lannoamericanos: Actt,c,I ,Vú111. 1 (de Méx.ico) y Martín Fierro (de
\rgentina). El manifiest0Act11a/J\:1ím. 1 o estridentista, proclamado
por Manuel Maples .Arce, en 1921; y el martinfierrista, que llevaba
la firma de Oliverio Gjrondo, en 1924. Luís Leal ha detectado cierta
familiaridad entre estri&lt;lentismo } martinfierrismo:

93

�Debido a q11e el eslridentún10 en Méxiro se desarrolla al mi.filio
tie,npo que PI ultrai.rmo o martinftenismo en Argenti,na (. . .) 11olare111os
q11e exislen algunos p1mtos m común mtre las dos esmeías. En el prólo¡p
al '7ndice df' la nueva poesfa americana", de 1925 (. . .) los prinripio.r
estéticos expuestos por Borge.r corresponden a los de los estn"den6stos;
mnbas esmelas dan gran 1,1¡podancia a la ,nettifora; a la 011Ji.rio11 dt
las frases medianeras, de los nexos gramaticales, los atfjetivos imítiles,
de lo orna111entaf,· al 11so de versos e imágmes sueltos; al predomi11io del
verbo actirn sobre el intransítiuo. (Leal 106).
Aguí cabrían dos observaciones: a) Lo principios estéticos de
Borge fueron enunciados en el manifiesto: Ultraísmo, en 1921,
anterior al de "Af01tít1 Fierro. Sin embargo, ultraísmo y martinfi.erri mo
han sido emparentados por la historia literaria debido a que coinciden
en los mismo presupuestos e réticos, y a que Borge colabonba
en la misma revista que Girondo: lvlarlin fiqrro. mbas escuelas,
ultrai ta (o martinfierrista) y la stridentista, nacen entonces en 1921,
y culminan en 1927; b) Lo principio estéticos de Borge , señalados
por Leal se aprecian más en la obra poética de los e tridentista ·
que en el manifiesto de éstos, donde se aluden vagamente. E to es
porque Leal se concr ta a explicar la influencia d una escuela en
otra, pero no entre un mao.ifiesto r otro. o iempre lo 9ue se
proponga en un manifiesto vanguardista e verá íntegramente
reflejado en la producción poética de esa escuela. Lo anterior no,
jmpel a abondar en aquello elementos e. tructurales 9u se
ob ervan entre lo do manifiestos, dada su contemporaneidad, con
base en ·u. propuesta.is ideológica :
1. Presencia de una voz colecti a. Aunque los dos manifiestos
lle,·an la firma de un solo escritor (Girondo, enAlt11tín Fierro; y Maplcs
Arce, en Acta T/Írn. 1), parecen representar a una comunidad literaria
qu e ha adheddo a ellos por convicción propia. De de e ta
per pectiva, la ,·oz de Girondo "representaría" a otros e cntores
que colaboraron en la revista, como Jorge Luis Borges, Leopoldo
farecbal, Eduardo González Lanuza, entre otros. Asimi mo, la voz

94

de Maples Arce estaría secundada por Germán List Arzubide,
Arqueles Vela, Salvador Gallardo. in embargo, uingún manifiesto
obliga e1ernamente a sus miembros a cumplimentarlo. Como se sabe,
Borges fue un respetable disidente del ultraísmo. Él comparte sus

razones:
Estqy arrepentido de esa participación m CSClfelas literarias. H(t)I
creo en ellas. Son fartllas de publicidad o conveniencias para la
historia de In literat11ra. Aa11almenfe no profeso ninguna estética. Creo
que cada te,na ilnpone s11 estética al poema, es decir, recibo algo (puede
ser un argtf111ento, p11ede ser tmaJáb11la, p11ede ser uagavm1te 11n poema),
] a contintfación, ese tema me dice có7110 quiere ser tratado. Desco,ifio de
1111a estética preliminar, sobre todo de 1111a est#ica previa. Hqy, cuandfJ
pienso en esas escuelas, pienso que fueron 11n ;i1ego y, a veces, 1m ;i1ego
hecho para la publiddad, nada 1JJás. o obstante tengo 1m bmm rec11erdo
de aq11eílos mr1igos, pero no de mmtras arbitrarias teorías. (Schwartz
50)
110

De las dos e, cuelas, el estridentismo fue quien mantuvo una
mayor unidad coercitiva entre sus miembros. De hecho, uno de sus
tntegrantes, L t Azurbide, se preocupó por preservar las memoria
del movimiento, en 1926. Pero, ruptura, como la de Borges conduce
a preguntamos: ¿[ lasta qué punto la voz colectiva de un manifiesto
e tan representativa de un~ generación de escritores? La pregunta
obedece al innegable protagonismo de esa voz colectiva. La
personalidad literaria del firmante e impone en la elaboración
estili tica del manifiesto. i bien Girondo parece guardar cierta
distancia con el u jeto de su proclama, L'l revista /\ fa11i11 Fierro, al
referir e a é re en tercera persona (confiriéndole categoría de
personaje), u oz Jjteraria, inconfundible, s uperpone al inicio
del manifiesto: Frente a la i11,pc-nnet1hiiidad hipopotá111ica del honorable

p,íblico. (112)
Quien haya leído la. poesía de Girando, reconocerá de inmediato,
en la adjetit,ación jnesperada, us proezas sintácticas. Es el estilo
de un autor el que dibuja la personalidad del manifiesto, y al núsmo

95

�tiempo se erige como líder literario de u impatizantes. E
improbable qu Borge se haya sentido identificado con taJ estile~
pues procuraba la mesura del epíteto. in embargo 1a nece idad de
forjar y fortalecer una id ntidad grupal exigió, n su momento, una
adhe. ión sin cortapi a. .
Maples Arce, a diferencia de Girondo, no disfraza
protagonismo:

u

Jfe co111plaZfO etJ p1irticipar a mi m1111erosa clientela fo11ogr4/ica dt
estolist(l.f potenciales, críticos desrrados, y biliosos, roídos por todas /l1J
llagas lacerantes de la 1iCJa literatura agonizante_y apestada ... (16
El e tilo es el manifiesto. El lenguaje exhibjcionista de Maple.
Arce proyecta un afán de parecer novedoso y sorprendente; un
imperioso deseo de er, como el nombre de u manifiesto, Act11ül. A
diferencia de Martín fierro, en donde sus integrantes conservaron
una autonomía literaria pese al 1ndiv1dualisrno de Girondo, h
miembros del estridentismo fueron émulo, o seguidores leales de
Maples rce· de tal forma que terminaron "eclip ado " dentro Y
fuera del manifiesto por la voz autorizada de su líder moral. ¿\'oz
colectiva o voz tutelar? Quizá amba a la vez. Piénse e en otros
manifiesto europeos en donde el estilo son. u jerarca.: Apollinaire.
Marinetti, Tzara. Lo nue tJ:os no fueron la excepción. Girondo '
í\faples Arce rinden un culto a su per onalidad tal y como lo hizo
Huidobro en 1\To11 Ser11id111 ( 1914), en donde el protagoru ta de u
manifie to e él mismo, desdoblado en la figura de un poeta que st
resi te a im.itar a la natural za.

2. Pronunciamiento inicial en contra de convenciones ociale
Otro punto en común entre los do manifie to
la actitud
iconocla ta con que comienza su redacción. Tanto Girondo corno
Maples \rce dinamitan los cánone. h.i ráticos que regían durantt
su tiempo. Vanguardia e ruptura } e. compromiso estético, ~ero
no ha} comprorni o estético . tn previa ruptura. De aht, b

96

awmosidad de ambos escritores por fu tigar lo que con ideran
decadente.
Girondo se pronuncia, en los primeros ei parágrafos, contra la
re istencia al cambio: Frente a la impert11eabilidad hipopotámica del
ho11orable príbliro; contra el e tancamiento intelectual: Frente a la

f11neraria solemnidad del historiador y del catedrático q11e mo111ifica todo
c11a11to toctr, contra el decadenti mo literario de u época: Frente al
recetario qlle inspira las e/11cubraciones de n11estros 111áJ ''bellos espínt11s"y a
la afidón al anacronis,110J' al mimetismo q11e de!l111estran; y contra el elogio
de la ignorancia: Frente a la incapacidad de contev¡plar la vida sin escalar
las estanterías de las bibliotecas (112-113)- entre otras.
Por u parre, faple Arce, "en nombre de la vanguarclia actualista
de léxico" se mue tra irreYerente al incurrir en clicterios contra
héroes nacionales, venerados por inercia popular; o contra calle
populares de la ciudad de f éxico que llevan nombres de santos;
una doble afrenta:

.\lt,era el C11ra Hidalgo, Abtl.Jo San Rafael San Ldzmv, Esquina, Se
prohíbe fijar anuncios. (162)

E1 escritor estridenti.sta. no olvida, en otro manifiesto, la figura
de guien venciera a los france e en desigual batalla:

CAGLBJONOS: Prinmv: n la estat11a del Gral Zaragoza, bra1111cón
111sole11te de zar?Jiela. .. (171)
¿Por qué la preferencia de Maple Arce de pronunciarse
particularmente en contra de Hidalgo y Zaragoza? Borges diría que
es arbitraria. er moderno es erigirse contra lo canónico. La elección
e aleatoria. El objetivo es perturbar. n ambo casos Girondo v
~
.
.
,
,
' faples Arce lo consiguen. De¡an preparado el terreno para exponer
u principios vanguarcli t.as.

3. Declaración de un principio vagguardista rector. Asentado el
pronunciamiento inicial, prosigue la enunciación de los principios

9

�f/r,

I

que caracterizan a cada manifiesto. Sin mbargo, iempre hay un
principio que sobresale entre todo , y que constituye la columna
vertebral del discurso. A veces, lo autores ofrecen marcas enfáticas
al lector con el propó ito de destacar el principio vertebral de su
manifiesto. Girando emplea la mayúscula :

Martín Fierro siente la necesidad imprescindible de definirse J tk
llamar a e11antos son capaces de percibir q11e nos hallamos en presencia
de 1ma TUEVA SE SIBILIDAD )' de 11na
UEfíl
COMPRE 1SIÓ 7, q11e, alponernos de aCJ1erdo co11 nosotros !llis111os,
nos desc11bre n11evos panora!llas i11sospechadosJ' mm1os medios)' jo1711tJS
de e&gt;.presión. (113).
Pero esa nueva sensibilidad y esa nueva comprensión (que
requieren "nuevos medios y formas de expresión") no se explicitan
en el parágrafo. ¿A qué tipo de sensibilidad y comprensión se refiere
Girando? ¿A qué clase de medios y formas de expre ión alude d
e critor ultraísta?
El principio rector ha quedado expuesto, pero demanda .u
reafirmación. De ahí que los ub ecuences enunciado sean
necesarios para ampliar , enriquecer la propuesta ideológica
marrinfierrista ele modo integral. Más adelante, el lector se percata
de que los nuevos medio de expresión (renovación estética)
depend n de asumir en forma tran parente un compromiso estético:

Martín l-'1erro acepta las consemencias y las responsabilidades de localiZf,rsr.
porq11e sabe qtte de ello depende s11 salud... (113); de que los nuevo
medios se expresan con 1111 acento co1tfm1porá11eo; de que e expresan
con un estilo propio y autosuficiente: Mar/in I'-ierro tiene Je en n11es/rlJ
fonética, Ptl nuestra zisión, en 1111estros 111odales, ett nuestro oído, en 11m.r/rd
capacidad digesh·va y de asú11ilació11 (113-114).
in embargo, el manifiesto no precisa cuále deben ser los nuevos
medios expresivos. Por eso se recurre a manifiestos "hermano "
como el Ultraísmo, de Borge , para comprender que esa nueva
sensibilidad tiene nombr y apellido: El 11ltraís1J10 lo apadrind

98

"
i11iríalnmlfe el gran pwsista sevillano Rqfae/ Cansinos Asséns ... (105); el
ultraí mo como una respuesta acérrima al n1benia11is1110 J' anecdotis111o
ngmtes (103). Recurrir también a Borges para reconocer los nuevo.
medios expre ivos n los iguientes principios:

1. &amp;ducción de la IJ,ica a s11 ele111ento primordial.- la 111et4fora. 2.
Tachad11ra de las frases f/Jedianeras, los nexos J' los arjjetivos imíft!es.
3. Aboliriófl de los trebejos orna111entales, el conjesionalismo, la
drc,mstanciación, las prédicas J' la neb11losidod rebuscada. 4. Sí11tesis
de drJs o más i111ágenes en tina, q11e ensancha de ese 111odo JI( famltad de
.rugerencia': (105).
i\faples Arce, en lugar de introducir el principjo rector de pué
del pronunciamjento inicial (como lo hace Girando) lo rraslada al
cuarto parágrafo. En éste propone una estética moderna · urbana:

Es necesario exal!at en todos los tonos estridentes de nuestro diapasón
estridentista, la belleza act11alista de las máqHinas, de los p11entes
ghm¡jcos recientemente extmdidos sobre las vertientes por l!IIÍsct1!os de
acero, el h111110 de las fábrica,r, las emociones C11bistas de los grandes
~asatlá11ticos con h1l!l1eantes chin1eneas de rqjo J negro (.. .) el régtinen
md11strialista de las grandes ci,idades palpitantes, las h!uzas (sic) ªZflles
de ks obreros explosivos e11 esta hora u11oc1011a11te J' ron111ovida; toda
esta belleza del siglo ( . .) (164)
El e tridenti mo e un canto a e a belleza actuali ·ta. -- quivalclría
a una especie de ''nueva cnsibilidad". AJ igual que irondo, faples
:\rce emplea marcas enfáticas: la reiteración deJ nombre del
maoifie to: tonos estridentes y diapa.ró11 est,ideniista; las imágene
OSlen iblemence actuale gue aparecen en la · fra . es larga : . .. los
P11entes gímnicos recie11/e171enfe exte11didos sobre las 11ertimtt1s por 1111ísmlos de
acero.•.· los error s ortográfico, intencionales: ... las bl11zas ªZflles de
l!Js obreros.
·

El principio de la belleza actual e antecede en los primero

99

�1,,

parágrafo . La aprehensión de esa belleza depende de asimilar que

la verdad es una proyección interior: La verdad, 110 acontece ni s11cetk
n1111ca jffera de t1osotros ... y de que La verdad estética es tan sólo un estado
de emoción ... ; de aceptar que no debemos i111itar a la Natttraleza, sino
estudiar s11s leyes, y comportarnos en elfondo co,110 ella:, y de satisfacer una
J11nriót1 espitit11al en 1m momento determinado. (162-163).
Aunque la propuestas estéticas de Girando y Maple Arce
poseen rasgos di tintivo , concuerdan en un propósito: la exigencia
ideológica de una renovación poética en el marco de una nueva
época.

4. Incorporación de proclamas de otros manifiestos. Hay
manifiestos europeos, como el de Marinetti, cuyo aliento
modernizante alcanza a Girondo y Maple Arce por igual. Ambos
poeta latinoamericanos parafrasean una frase célebre del escritor
futurísta; hoy, umamente desgastada: Un a11to1JJóvil en movimiento, es

más bello que la Victotio de Samotracia (163):
Girando:
.. .11n b11en HISPA..'JO-SUIZO es una obra de arte 1m1chísimo

más pe,facta que una silla de manos de la época de L11is XV. (113)

.

r

una contrarucción; en el parágrafo cuarto incorpora la proclama
futurísta ya mencionada, pero luego rechaza el futurisrno en el
parágrafo doce: oda de retrospección. Nada de fi11t1tis1110 (. . .) Hagamos
ach1alisn10. (167). Es comprensible que el escritor estridentista desee
marcar una distancia con el futurismo para diferenciarse de éste, y
moldear una personalidad propia. Pero es ab. urdo pretender negar
lo que se es. Y el rnanifie to de Maples t\r.ce e , como e sabe, la
Yersión mexicana del futurismo.

Hay manifiestos, como el de Hwdobm ( ron Ser11ia111), que han
dejado huella en los de nue tros autore . Schwartz comparte este
pensamiento. Cuando Girondo se pronuncia contra el mimetismo
de los "más bellos espíritu "de su época, está evocando I principio
de Huidobro: Ton sen•ia111. 'o be de ser 111 esclavo, madre 1'\Jahm1; seré fu
ª"'º (73). Cuando Iaple rce afuma que Tosohvs b11sca111os Ir, verdad
en Id realidad pensada,)' no en la realidad pensada (163), recuerda aquello
de X1111ca hm1os creado fl'alidadespropias (72). Otro regi tro huidobrian
en .Maples Arce e presenta cuando éste exhorta a Hacer poesfa p11ra,

sffprinmndo todo elet11e11to e.Ytraiio J' desnaturalizado (desrripdó11 anécdota,
perspectiva). (167) Como se abe, Huidobro desde11a el lenguaje
descriptivo y anecdótico que atrofia lo poético. in embargo, a
diferencia del critor chileno, Iaples Arce extiende el concepto
de pureza y lo traslada al ámbito pictórico:

Maples Arce:

C11ánta 11,qyor)' más honda emoción he logrado vivir en 1m recorte tÍI
pen·ódico arbitrario y sugerente, que en todos los organille,ismos pseub
líricos)' bo11Jbones ,nelódicos, para recitales de changa"º gratis a las
se,lon"tas ... (163)
¿Escasez de originalidad al adoptar la proclama extranjera? En
defensa de ambo podría decirse que en su des o de er "modernos''
buscaron adaptarla a sus circunstancias sociales· Girondo para
desacralizar el concepto anquilosado de arte; y Maples Arce, para
cuestionar la poesía almibarada d u tiempo a la que todavía e le
rendía tributo.
De los dos manifiestos, es el de faple Arce el que incurre en

100

S11primir en pit1t11ra toda s11gestión 111mtal_l' postizo literah1rismo,
lotJ opklt(dido por 11uestra crítica b,ifa (. . .) U11 mte llttet'O (. . .) requiere
llna sinta...'\.is 111reva· de aq11í siendo posiliva la aserción de Braq11e: el
pintor piema et1 colores, ded11zro la 11eresidad de N11a n,1e11a sintaxis
rolorística. (167).
5. El humor como un utensilio ideológico. Girondo y faples
Atce transgreden la solemnidad ceremoniosa que caracteri7.aba a
los discursos ancestrales al vigorizar los canales de expresión de su
rnarufie tos. no de esos canales, 1 humor, e, usado para transmitir
u ideología literaria. El humor de Gir ndo e vierte en • us epítetos
In. 0 pechados: .. . lo li11pem1eahilidad bipopolá!llica del honorable público

lfJ l

�(112); en u~ , ímilc. agresivos: ,1 ,n11eslro nacionalismo i11telect11al

hinchando valores falsos q11e al pri111erpit1chazo se desit1Jla11 co1110 thcmchitor.
en su sarcasmo: ... la incapacidad de co11te11¡plar la vida sin escalar !tu
estanterías de la.r bibliotecas (113)- en lo desplazamiento conceptuales
(típjcos de Giroodo) que traslucen la befa del autor: 1Vfartín rirrro,

r

cdtico, sabe que 1111(1 locomotora t10 e.r co11¡-parahle a 1ma manzana y el hecho
de q11e todo el ,mmdo ampare 1111a locon1otora coJJ 11t1a 1J1at1za11a, ' a(g111101
opten por la foco111otora, rectijica para él la sospecha de q11e hqy f1111tÍJos ,,,ás
negros de lo q11e se cree. (114)
El humor de fapJe
ce recurre al auxilio de numet·oso
adverbios: En 11011Jbre de la vangt1ardia act11c,lista de A1é.xico, sit1cera111enk
horrorizp.da de todas lfJ.S placas notariales (.. .) de mi i11sffslit11ible categoría
presentís/a equiláteramente convencida 'e11Jine11te111et1/e revo/ncionaria, nlie11/rtJJ
qffe todo el 11u111do q11e está fttera del eje se contempla tfférica,mnlt
ató11ito ... (162)' de neologismos irónico: ... todas esas poe111atizncio11eJ
entt1siasta111ente aplmdidas e11 charlotadas literarias, e11 q11e solo se j11s~jira
el refltjo cartonario de alg11t1os literafNripedos •~rpecimen" 163-164); y de
exhortaciones exce iva : ¡Chopi11 a la silla eléctrica! He aquí 11na
afir111ación bigienista_y detersoria. )á /Qs_f11t11ristas a11ti-selenegr4ficos pidieron
;" /e/ras de molde el asesinato del daro de !11t10... (164 ); entre otros
a pectos.
El humor incisivo de Girondo y faples Arce es vigente en tanto
siempre existirá un aparato literari anquilosado contra el cual
manifestar, e.

6. Apología de la modernidad del siglo XX. En el manifiesto de
Girondo se vanagloria tenuemente la modernidad del siglo X..'\; e to
&lt;lebido quizá a la naturaleza ultraísta que se limitó a reconocer lo.
vientos progresi ta , pero sin desbordar-e hasta el punto de
idolatrados, como sí acontece con faples ce. Lo anterior e:x:pliOI
el mpleo cautelo o de signo. moderno en el manifiesto
martinfierrista. Girondo reconoce el automóvil hispano- uáo corno
una bra de arte más peifécta q11e 1111a silla de 111a11os de la época de ]JJIJ
XT r, pero hasta ahí. alora artí ricamente un baúl itmovatio11, un
marconigrama o una rotativa, p ro sin exaltad .. Admite el u 0

102

cun&lt;liano de 1111 deHt(frico s11eco, de unos toallas de Fronda_¡• de 1111 jabón
i11glis, porque es co a del sentido común.

La modernidad de los e tridentistas, valga el pJeona mo, es
e tridente. Es, valga Ja hipérbole, excesivamente estridente. J
manifiesto stá bombardeado por sjgnos que traducen una obse ión

por ero por parecer "actual": .. . telffeno.r_J' diálogos pe,ji1mados q11e se
M1'tlnat1 al desgaire por hilos co11d11ctores (162); "la belleza actuali ta de
las máquina '', "los músculo &lt;le acero", "el humo de las fábricas'',
"muelles efer scente · congestionado " (164); .. .accesorios de
a11/0111ó1i/es, refocciom.r Hqynes, llantas, acunJl(ladores y dínamos, chasis,
ue11u1riticos, k/a...,.:ons, b1y1a.r, !t1bricr111tes, gasolina (165). Por si no bastara
con esto, la última palabra d I ruscur o es otro igno de la modernidad
tecnológica: .. .me il11tJJit10 Cll la 111ara1illosa i11cat1descmcia de mis nervios
rléchicos (168). Debido a este abuso e, tridenti ta, lo que empieza

sienJo novedoso termina en fastidio.

7. Po tura critica ante el pasado literario. Ya hemo, señalado la
animadversión que de pertaba en Borges la vigencia, en su tiempo,
Je una literatura rubeniana ,v anecdótica. Girondo, in embargo' se
muestra má ecuánime en cuanto al legado poético de Rubén Darío:

.. .el mo1rimie11to de independencia iniciado en el idioma, por R.r1bé11
Darío, 110 significa q11e habremos de remmciar, 11i 11J11cho 111enos ji,yan1os
desconocer q11e todas las mononas nos serrimos de 1111 de11t[fiico SI/eco,
di- 111/ll.í toallas tÍ9 Francia y de 1111 ;abón mg/i.r (113).
La propuesta moderna de Girondo e conciliadora, en este
sentido. Hay, cuan&lt;lo mucho, una crítica velada a los "bellos
e, pintus' anacrónicos y miméticos pues no menciona nombres y
apellidos. Sin embargo en sus manife, taciones pública , el
martínfierrismo arremetió contra Leopoldo Lugones que tuvo el
''desliz' de "haber defenrudo en tu iastament la métrica r 1a rjma'
se~ chwartz. T..o irónico es cómo d pué en 1937 Borges resarce
la t-igura poética de Lugone al "di orciar " de Ja stética ultraísta.
La oscilación de Jas postura e téti.cas de Girondo y Borge desvela

103

�f:

la divergencia ideológica qu ubyace en un manifiesto. in embargo,
e , innegable la po tura equilibrada de Girondo n Martín Pierro:
valora el pa ado literario (modemi mo), pero condena su eterna
prolongación (anacroni. mo).
Para lo e tri dentistas el pasado literario e una e pecie de apéndice
que urge extirpar. Todo lo que lo antec de es caduco inoperante.
La con igna: ¡ hopit1 a la .rilla eléchim! certifica la defunción del
romanticismo. Explica el porc.1ué de la liqwdación, en la memoria
literaria del recuerdo poético de escritore como Manuel Acuña,
cuyo nombre e sugerido: Perpet11en1os n11estro crillietl en el 111ela11rolir""!

trasnochado de los ' od11mos",)'proclo111ell10s, si11rrónica111ente, la oristomma
de lo gasolina. (164) Explica el desprecio por las aportacionc
simboli ta de Enrique González l\fartínez: Axito a todos los poetas,
pintores_)' e.rmltoresjóvenes de ,\,fo..ico (. . .) o todos Í!ls que"º han ido o lomtr
los platos e11 los festines ct1linarios de _flriq11e Conzále-z. Martíne:v partJ
hacer arte con el estilitidio de s11s 111emtn1odo11es ii1telect11ales ... (168). t o
hay tregua pues, para el pa ado literario.
ta sube timación
e. tridentista e revertirá con el tiempo. El gmp Conten¡porá,uof
menospreciará su herencia poética. Lo mirarán como un corchete
curioso d l iglo ' , del cual puede prescindir la literatura sin verse
a~ ctada. in embargo, si obviamos la actitud oberbia de lo
e ttidencista ·, podríamos reconocer su contribución a oxigenar la
alicaída poesía de e a época.

8. Posición ideológica ante lo nacional. En lo. do man.ifie tos,
el compromi o estético no excluye lo nací nal· má bien lo incorpora
Girondo abe de la importancia discursiva d la historia; ella es b
que con truye el entimicnto nacional, moldea nuestra idea de país.
De ahi u pronunciamiento contra la funeraria
lemnidad dd
hi toriador", qui na veces posee una apreciación estrecha &lt;le los
acontecimiento, socialc . Giron&lt;lo abe qu la proyección de esa
hi toria, y por ende del . en cimiento naciona~ depende básicamenre
de la formación académica de las per ona . De ahí u
pronunciamiento contra el catedrático, que al igual que l historiadoL
"momifica todo cuanto toca '. t\simi mo Gitondo reprueba un

104

mcionali mo mal entendido, insuflado en valore. endebles que al
primer pinchazo se de inflan como chanchito ". Ya ea porque on
valores propios so tenidos o la hipocresía ocial o porque son
valores ajeno que imposta.o el rostro nacional. Se trata, insinúa
Girondo, de amplificar la e tructura de valores nacionales: reconocer
lo propio y 1 ajeno en su ju ta medida: Aif.artín Fierro cree en la

i11,portancia del aporte i11tekct110/ de ÁHJérica, previ.Q tijeretazo a todo cordón
t1111bilira/. (113).
La posición moderada de Girando respecto a lo nacional Oo cual
no lo convierte en un patriota empedernido) se pre erva en su
manifiesto. Pero fuera de éste, su producción poética se balancea
hacia un desenfadado cosmopolitismo. Lo anterior sugeriría una
mconsistencia entre el discurso del manifiesto y el di curso poético.
Borge lo explicaría de otro modo: sucede que un escrüor evoluciona
us modos expre ivos. Tan evoluciona que Borge di, crepó de las
escuelas vanguardista , y escribió una obra como Fervor de Buenos
Aires (1923), provista de un aliento local.

El consabido cosmopolitismo de Giroodo queda reafirmado por
la _contienda uscitada entre dos grupo, literario : Florido (Oliverio
G1r~ndo y partidario europeizantes) y Boedo (Roberto Marianí y
seguidores nacionalista ). Los nombres de los grupos correspondían
a lo. de &lt;los calles argentinas: una (Florida) untuosa, y 1a otra
(Boedo), proletaria. La pugna estaba centrada en la crítica de Boedo
hacia el grupo Florida por el nulo compromi o ocial de é te con el

país.

El manifiesto ,, fartín Fierro ya anticipaba la renuencia de Girondo
a abordar el terna político. Para él, el compromi o estético podrá
IIlt~ar lo ocial pero jamá upeditar e a éste. Hacerlo significaría
9UJzá, desviar sus pre, upuesto literario.. in embargo, sab mo
que eJ ultraí mo no fue una e.cuela ajena a lo vaivenes políticos
argentinos. De hecho, el futuro de Martín Fierro dependió, como
apunta Schwartz, de eso nexos:

L rettisto defó de p11blicarse por t11otivos políticos, c11011r/Q s1, director
se t1egó a as111nir 11110 11i11c11/aa"ó11 partidaria, rechazando apoyar al
entonces candidato t1 la preside11cia del país, Hipólito }'ngf!)-en. (102)
105

�Ju.

t,l i•

A esto habría que agregar una diferencia interna: Borge s1
apoyaba a higo ren por lo que las diferencias internas se agudizaron.
La po ición crítica de Maple .Arce campea entre el vapuleo de
lo nacional y el elogio de lo universal. us proclama son ca i
anarqui tas. ¿Razones? Desafía la idolatría popular hacia per onajes
hi tóricos como el cura figuel Hidalgo; anatematiza a la clase
burguesa reY:i riéndola con un epíteto injurio o: AJ fin, los tramim
han sido redimidos del dicterio de prosaicos, etJ qHe prestigiosamente los había
llalon·zado la b11rguesía ven/ruda con hijas casaderas por tantos mios de

retardarismo sucesivo e intra11sigencia 111elancólica de archivos cronológicos.
(164 ); repudia una literaru.ra nacional "putrefacta", cuyos "gérmenes''
hay que exterminar, o una "vieja literatura agonizante y ape rada''
que ha provocado "llagas lacerantes" (167).
En medio de todo esto urge una aporía estridentista. Fuera del
di curso de este manifi sto lo estridentistas so tienen u
compromiso con la ReYolución 1exicana. Aseguran ser el
movimiento estético que la incorpora. ¿E creíble? En el manifie to.
como 'ª e explicó, se perfila una ruptura con lo nacional. í existen,
de pronto alu iones a la da e obrera, pero no para defenderla sino
para decorar el discur o e tridenti ta: .. .las bl11zas (sic) ªZflÍes de 101
obreros e:&gt;,.,p/osivos etJ esta hora emocio11a11te )' cot1111ouida... (164); í existe,
de pronto, un interé por fusionar Literatura y revolución, pero sólo
en la lid de la. palabra ; esto se aprecia en el manifiesto número 4:
HéMOJ LET /1 TADO E I A RA1AS CO TRA r.L
AG IACT-IIRUSMO UTElv.J.RJO E TAJÉXJ O (174).

ros

El compromiso estético con lo revolucionario es de forma y no
de fondo. Es frívolo y fatuo. Arenga contra Jo nacional (dentro del
manifie to), defiende la cau a obrera (fuera del manifiesto) y
encomia lo universal (dentro del manifiesto). A esto habría que
recordar que lo contenidos poéticos de l s e tridentista están muy
alejados de ese compromi o revoluc10nario. •n medio de esta
1mpree1sione ideológica,, lo prevaleciente e. el llamado de fa ple
Arce:

106

Cosmopoliticémono.r. Ya no es posihle fe11erse en cap_í111~os
com•encional.es de arte nacio11aL Las noticias se expanden por telegrcifos;
sobre los rascacielos, esos /Jlaravil/osos rascacielos lan vit11perados por
todo el IJJHndo, hqJ' nubes droJJJedatias, J' entre sus ttjidos 111uscttlares se
connme1,e el ascensor eléctrico. (166) •

Al igual que los ultraísta , los estridentista ufriero~ el e cozor
de lo político. Quizá con más incertidumbre porque de1aron de . er
apoyados, en Jalapa, por el gobernador de Veracruz (el general
Heriberto Jara):

,L de/general en 1927 significó ta1nbié11 elfin del 1II011i1niento
La cazua
..
stridentista. ·Con lo qlie pasó a la historia siendo el rínico n1ov11mento
ede vanguar.d.'
A.,,,,;..;c,,.u Latina q11e contó con apoyo militar! (161)
za en ru,,.,.

El posible conflicto ideológico no descansa en que una estética
e proclame nacionalista o cosmopolita, sino en la ese~~ª
. entre 1o dicho (manifie to) y lo creado (producc1on
congruencta
cli
poética). obre todo si con ideramos que las e cuelas v~ar stas
olían respaldarse (por no decir legitimar e) en sus manifiesto .

9. Actitud "manifestocentrista". Spengler adjudica~a la
decadencia de Occidente a su tendencia "eurocentrista", cultivada
a lo largo de lo siglos. Parafraseando a pengler, se podría afir~
. de la dos vanguardias que no ocupan es debida,
que la d ecad enc1a
d
en parte, al "manifestocentrismo" _qu~ se ob enTaba en ~llas des _e
. . . La vanguardias enveiec1eron porque no rmraron
un pnnc1p10.
,
l mas
al
.
alla, de I, rrusmas.
u s manifiesto fueron el espejo a traves de cu
.
se deleitaron, y ucumbieron siguiendo la enseñanza d_e_ i are1s~.
Los martinfierristas y lo estridentistas no fueron la excepc1?n. Martin
. nene
.
Gitondo
F.zero
una ac tl.tud ('manife tocentri ta" cuando
.
,
. lo

instala como protagonista absoluto en forma r~tterada: el~ q~~
se define a sí mismo: Martín Fierro siente la necestdad de defimrse .. . , el
s quien está en el escaparate literario: Martín Fierro acepta las
·n .J de lioca/i'&gt;'arse
co11sec11e11cias y las responsabwaaues
"\: , porque sabe que de ello
107

�•

l

depende m salud... : él es quien orienta lo moderno: 1v1artín Fierro sabe
q"e "todo es n11e110 brgo el sol" si todo se mira con unas p,¡pilas aclltales ... ;
él es quien sabe lo que es verdaderam nte artí rico, él es quien tiene
fi en sí mismo (en u fonética, en sus m dale., en su oído, te): él
es artista v crítico a la vez; y sobre todo, él . abe percibir lo auténtico
porque . ;be apreciar e: Martín herro sólo aprecia a kJs negros) a les
blancos q11e son realmente negros o blancos y 110 pretenden en lo más lllÍ11imo
cambiar de color. (114)
El estridenti ta no disimula su "manife tocentrism " porque
incluso lo predica; . e ve a í mismo como la íntesis de todo· lo
movimiento de vanguardia:
Ya nada de creacionismo, dadaí mo, paroxi mo, expre.ioni mo,
sintetismo, imaginismo, cubi mo orfi mo etcétera, etcétera, de
' ismo '' má o m nos teorizados y eficiente . Hagamo una ínte is
quinta-e encial y depuradora de toda las tendencia florecida en
el plano máximo de nuestra moderna exaltación iluminad~}'
epatance, no ólo por un fal de eo conciliatorio -sincreri mo- -mo
por una rigurosa con\'Ícción estética y de urgencia spíritual. (165)
Mapl~ Arce se cita a sí mi mo dentro del manifiesto en un acto
de suprema vanidad:

(i\f.M.A. frade 111ark) es 1ma preparaci011 tllaratilÍ()sa; en /lei11llJ
cJ(afro horas exterminó todos los gérmenes de la literat1m1 p1ttrejadaJ
s11 !{SO es agradabilísi11Jo )' henéfico. (164)
10. El medio es el manifiesto. e sabe que la comunicación efectiva
con un público determinado depende de la. condiciones favorabl
en qu e ll ve a cabo. Girondo eligió u revista para divulgar d
marufie to en gentina, y faple Arce optó por ,,ario muros ~
Puebla. La pregunta: ¿ uál de los dos fue má. leído? parecería ob,~a.
Podríamos suponer que el de Girando dado su distribución periódu:a
y nacional. Pero, ¿a qué tipo de público aspiraba llegar Giroodo?

108

¿ ólo al letrado o int lectual? El lenguaje, característico de Girondo,
no e. precisamente popular. La clave puede indagarse en el tono
apelati:rn utilizado. EJ único momento n que Afartí11 fierro se dirige
a un público Octor) n particular s al final del manifiesto:
¿.fo1patiZf1 usted con 1Uartín ~Fierro?
¡Colabore 11sted ro11 1\lartí11 Pierro!
¡S11srrib11se 11sted a 2\tlartí11 T7ierro! (114)
Girondo presupone que la autode cripción pre\na de la revi ta
e· suficiente para qu el público se tntere e en adquirirla, y de paso,
encerarse de su propuesta estética. Ese público es naturalmente
literario. Lo que ignifica, imaginando el grado de analfabeti. mo de
esa época, que I impacto del manific ·to ultraí. ta fue menor.
umcmos a esto el carácter cosmopolita (no popular) de la mavorfa
de lo, artículos publicados en la revista. in pretender ser cr~eles,
es posible que el pueblo argentino recuerde más al popular personaje
gaucho fartín Fierro que a la revista que tomó e1 nombre prestado;
mucho meno al manifiesto.
La po ibilidades de penetración popular del manifie to
e trideotista fueron exiguas, La nación re ultante de una cruenta
guerra ciyi] Yivfa apenas su reacomodo social. T..o "triunfadore "
de la Revolución Mexicana eran. en su mayoría. ignorant . Y fueron
ellos los que dieron continuidad a unos ideales de justicia ) libertad
apa'.entemente exito'os. En el marco de e te contexto, ¿quién
Jed1caría u tiempo en leer \' aprehend r 1a honduras e téticas de
~tapie. Arce publicadas en. provincia? o nos imag1namo. a un
pueblo recién desgarrado por el conflicto bélico, } todavía escindido
t:n los años veint por la rebatingas de poder, . olidarizándose con
el nacience movimiento e tri&lt;lentista. El lenguaje retórico de I\1aples
\rce Y los desplante. que tiene hacia ese público on dos razone
· uficientes para ahuyentarlo:

Haga,nos ach1alismo(. .. ) ¿QHé el ptÍblico 110 tiene reamos
intelectuales para pmetrar el prodigio de nlfestra fo1711idable estética

IOIJ

�dinámica? .1'119 bien. Que se quede en la p()rtcria o q11e se resigne al
MUdeviile. 1 '11estro egoís1110 es ya superlativo; 1111estr.a com,icció11,
inquehnmtable. (161)
1

E cierto que en otro momento de su discurso, faples Arce
conmina al co mopolitismo. Pero queda claro que a quien e dirige
aquí no es a ese público que después meno. precia, por la sencilla
causa de que ese público Qnfiéra e pueblo) no Lo sabe 'valorar·. E.
evidente gue el sector íncelecrual es su auditorio real, y qu.izá sólo
un fragmento de esa población.
¿Qué habrá visto el general Jara en los estridentistas .al punto de
subvencionar su mo,-imiento? ¿ Habrá encontrado en eUos la
plataforma estética. de su campaña política? ¿Habrá sospechado L,
longeva existencia del estridentismo?
El medio es e] manifiesto. Lo que hoy e lee mañana se conserva
o e desecha, cual periódico. Los manifiestos martinfierrista y
esttidentista han sido preservados por la memoria literaria como un
registro ele una época que descba una reno ación estética integral.
A la otra memoria, la popular, habria qué preguntarle. ¿Habria qué
preguntarle!"

¿Y PARA QUÉ POETAS EN
TIEMPOS DE MISERIA?
MÉXICO Y LA POESÍA COMO
VALOR
Minerva Margarita Vtllarceal
a José Rmilio A mores
y sus felices noventa años.

mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
habrtí poesía!
Rim.tis. Gustavo Adolfo Béquer

Bibliografia:
Leal, Lui . 1...o.r 11a11g11ardi.r,no1 en la .A11Jirica Litina. Ed. Óscar Collazos.
Ediciones Península, Barcelona., l 979.
Schwartz, Jorge. Las t'fl!Jf,lltlfdios k11it1oa111edca11as. Texlos prog,rallltiticosy crítiWCatcd ra, \fadrid, 1991.

1 to

.\. principios de 2009, del 13 al 17 de matzo, se celebró en París el
Salón del Libro. Una feria internacional con un sinfín de propuesta
eclitoriales. México er-a el país invitado. El pabellón de México,
poblado de bandera de colores intensos, ofrecía ediciones de
Conaculta, que es 1a casa editora del estado, del Fondo de Cultura
~conómica, de Era, de Ediciones Sin ombre. El centralismo como
e¡ercicio cultural no sólo se evidenció en la forma como se
seleccionaron a los participante . i no que negó la tradición poética
al privilegiar a la narrativa como género «activo" en su carrera
comercial; r en una nación como Francia, que ha hecho tradición
de su festejo: La Primavera de los Poetas, el negrito en el arroz más
notorio fue, evidentemente, la casi nula participación de poetas en
111

�\11.1,,.

nue tro listado oficial. parecieron Tomás egovia, Eisa Cross, Pura
López Colomé y Homero Aridjis ante .la vasta suma de narradores:
Carlos Fuentes, Elena Poniatowska, Cario Monsiváis, Daniel ada,
Héctor fanjarr z, nuestro David Toscana, .Ana arda Bergua,
farjo Bellaún, fargo Glantz, armen Boullosa, Jorge Volpi, etc.,
etc.
Los eventos en lo que participó mayoritariam nte la poesía, y
má , la poesía &lt;le los estados, fueron promovido por la editorial
Écrits des Forges, desde Québec, anadá. Es e L'l editorial, a través
de quien fuera ·u director, Gas ton Bellemare, presidente del Festival
Internacional de Poesía Troi Ríviéres, CJtiien se preocupó por llevar
a la audiencia francófona materiales de los poetas del interior de la
república mexicana. Resulta so pechoso en estos tiempos en los
que la viol ncia y la ingobcrnabilidad brillan ea nuestro país, que
oficialmente se promueva más el entr tenimiento, las historia que
dicen de otros, las anécdotas en la que nos sumergimos para
distraemos, y no la poesía, que es e1 arte que nos implica porque
implica al lector con su entorno más inmediato. fientra que n la
novela , omos espectadores en la poe ía omos protagonistas. Y digo
que resulta sospechoso este ejercicio guiado del consumo literario
porque nada mejoraría má al paí ' que el acce o a un nivel superior
de cultura en el cual el lector tuviera un mayor grado de compromiso.
El francés en Canadá es w1.a lengua que ha sido devaluada por el
mercado anglófono y la poesía un arle que relega el mercado
editorial.¿ o es entonces una suma de marginalidades coincidente
que una editorial de Canadá, en Québec donde se habla francés, se
preocupe por extender su catálogo hacia poetas mexicanos, a quienes
traduce y promueve?
El mundo e está desviando de su origen al negar el orig n de u
creación, pue la poesia es la palabra, la v·oz con la que fa divínida&lt;l
hizo al univer o, el opJo, el hálito que se filtra por la piel humana.
Está más allá de los poetas. La po sía nombra, }' al nombrar hace
que xista aquello para lo cual no tenemos nombre. l ..a poesía es lo
inefable dicho. Lo inefable dicho de uno mismo, del lector.
in embargo, n los inicio. de esta primavera el aire en u regazo,

más que perfumes y armonías ve caer muertos, ve correr ·angre, ve,
por ejemplo, cómo el joven poeta tabasqueño Álvaro Solis, de 35
años, en la ciudad de Puebla, donde trabaja dando clases de
preparatoria y talleres para .la SOGE 1, fue aprehendido este 14 de
marzo por tres agentes de la policía, golpeado junto a do amigos
periodistas, injuriado, ecuesrrado en una camioneta y arrojado en
la carretera lejos de la ciudad. E to le pudo haber pasado a
cualquiera, es el clima inarmónico y hostil que respiramo hoy, pero
le pa ó a uno de lo talentos jóvenes de la poesía mexicana, al autor
de También sqy un fantasma, Solisón Cantalao, Los días y s11s designios y
Ríos de la 11oche osC11ra. quien ha obtenido reconocimientos importantes
como el premio nacional de poesía José Carlos Becerra de Tabasco, el
premio Amado ervo, el Clemencia lsaura 2007, y en ese mismo año
el premio nacional de poesía joven Gurierre de Cecina.
El poeta es la mala conciencia de u tiempo, escribió aint-John
Petse· y lo dijo seguramente bajo la influencia de Rilke, quien
atribuyó a lo ángeles el sino de lo terrible. Andarse por las nubes
nada tiene que ver con andarse por las rama . Quien viaja hacia las
alturas de la imaginación sabe que no puede titubear al volver a la
tierra, baja directo, como una flecha al blanco. Entonce incomoda,
conflictúa, se vuelve "mala conciencia" porque apunta y seña.la lo
desviado de un camino, la pérdida del valor absoluto, la &amp;agilidad
en la que ha caído lo real.
Ya bien cantó Hólderlin que lo irreal exi te, sí, existe, allí a donde
vuela la imaginación de los poeta para nutrirse y poder solventar al
ser cuando la realidad lo debilita o lo despoja de sí.
Al apartarse del origen el hombre pierde esencia, ya no puede
quererse porque e ha alejado de la palabra que e la semilla de la
creación. El hálito de lo sagrado es vulnerado al máximo, como si
no deshiciéramos de lo divino y saliéramos arrepentidos de no saber,
de sólo desear, de ólo comprar, de sólo anhelar un plano donde las
comodidade y lo vicios parecen llenarlo todo.
Movemos en el plano de la apariencia es apetecible también para
lo, poetas, que se enamoran de todo y no quieren renunciar pero
habitar sólo en este plano es quedarse en el vacío, y lo que es más

11 2

l13

�lamentabl : er re poosables de su perpetuación. Como eñala este
gran poema de Roberto Ju.arroz: "El vado de la mano cerrada es
mayor que el de la mano abierta". Habitar la apariencia es cerrar la
mano, egoistarnos, plasmamos en la vitrina dond no deleitamos
sin contemplar.
os hemos apartado del ejercicio de la contemplación como nos
hemos alejado del rezo. Hemos cambjado lo más por lo meno . Pero
habría que subrayar que la poesía antes que conocimiento es acción,
es apertura e ingreso activo en las zonas imperceptibles del ser. Y
esas áreas permanecen vedadas si no potenciamos su ejercicio..\sl
mientras la espiritualidad se aleja lo que parece fácil se convierte ea
drama del infierno. !vfientra. despojamos a la vida diaria de la poesía,
mientras la in tituciones se cierran a u verdad, la vida se
empobre&lt;;e. Y pareciera que hoy vivimos mejor que hace 30 años.
pero no he escuchado a ningún niño que de memoria sepa
" 1argarita, está linda la mar', del ejemplar Rubén Darío que en lm
libros de texto aprendíamos, donde una princesa e capaz de lanzarse
a las estrellas para hacerse decorar un prendedor sólo con el poder
de su imaginación.
Vedada la imaginación el ser se cierra en un círculo. Cerrado el
círculo el hombre necesita algo que no sabe qué es. La angu tia
crece y la droga prolifera.

Ar..GUNASCONSTANTESDEL
ESTILO LITERARIO DE JORGE
1

IBARGÜENGOITIA
Dora González Cortina

ESCRITOR tan controvertido en el campo de la
recepción tan singular en su manera de decir la cosas como el
que ahora nos ocupa es necesario realizar la relectura de u variada
obra. Cultivador de la dramaturgia, de la narración y del periodismo
(crónica y critica) dejó el color de su pluma impregnado en los tres
género y aunque también escribió cuentos al parecer no tuvo mucha
fortuna en ellos. El conocido autor guanajuaten e tuvo el mérito y
fortuna, a veces caminan juncos, de ganar en do años consecutivos
el Premio Casa de las Américas de Cuba, primero por su obra
dramática de carácter histórico E/ atentado (1963) y luego por su
Primera novela Los relámpagos de agosto de terna revolucionario al
año iguie:nte.

P\RA HABLAR DE

I

r

Precisamente e ros títulos sirven como tal para la edición critica
que Conaculta el Fondo de ultura Económica realizaron en el
2002 en la cual , e incluyen interesantes y críticos artículos -pe e al
peso del carácter autobiográfico de éstos- firmados por autores y
ensayista como García Ponce, Pitol, Carballido, Leñero y los propios
coordmadores de esta edición Juan Villoro y Víctor Díaz t\rciniega
entre otros.

114

115

�(

Esta obra viene a ·er un complemento sólido para le lectura de
Ibargüengoitia ya que incluye además de la obras mencionadas f
lo comentario críticos de más de veinte de sus lectores o amigos,
una completa cronología de su \·ida y de su quehacer literario.
El talento y la disciplina convierten al ser humano en artista. Si
falta w10 de estos elementos el hecho no se da, por ello la discusión
de si el artista nace o se hace ha quedado atrás. Ibargüengoitia
contaba con ambo y por eso se convirtió en uno de los escritores
mexicanos más conocidos de , u tiempo aunque algunos de us
críticos se hayan limitado a decir que sus obras tienen carácter
humorista e inclu o lo aproximaran con el caricaturista Quezada.
o obstante el lector erio ha de reconocer que lejos de provocar la
risotada, sus obras sirven de ruptura con la mitificación que e ba hecho
de la guerra de independencia y de la revolución de 191 O por parte de
Lo gobernantes e inclll o de otros escritores que centran su mirada en
héroes ficticios para estar dentro del presupuesto oficial.
El estilo de Ibargüengoitia ha sido muy criticado porque su novela
y su teatro resultan una parodia que no busca enmascarar y respetar
lo que La historia narra con fervor patriótico en un país que se volvió
me tizo gracias a otro que ra lo padecía y cuyo saqueo provocó mi
pobreza que cerca ya de cinco sjglo de la conquista española no ha
podido reponerse.
Por ahora enfocaremos sólo cinco de sus obras, las ya
mencionadas y tres más: Estas ruinas que ves (1975) Dos crimene~
(1979) y u última obra, Los pasos de López (1982). Esta última es
de carácter hi. tórico y nos permite verificar que pese a la crítJ.ca
negativa por su irreverente mfrada a nuestro pa ado histórico
Ibargüengoitia fue fiel ha ta el final de sus días a su intención Je
mirar la realidad sin ofuscarse en embellecerla o exaltada
1maginativamente. Al morir joven (1928 -1983) por un desgrac..i:i&lt;l0
accidente aéreo nos deja ignorantes a , us lectores y a su público si
con el paso de los años llegaría a ·os tener esa mirada irónica, objetiva
y fria de su mundo.
En E/ atentado el autor maneja dos hilos conductores: la historia
y la ficción. Lo, diálogos presentan un realismo extraordinario donde

116

{ r,

•

se muestran las caras d l poder -motor manipulador del pensar y
sentir de la gente joven y sencilla- forcejeando entre sí por ganarse
la umisión popular: política contra clero. En el Primer acto sucede
la explosión en los sanitarios de la Cámara de Diputados quienes e
siemen altamente ofendidos y de ean castigar mediante el rigor de
la ley a cualquiera sospecho o o no, para demostrar el poder
policíaco. •sa misma ley que fue reformada en la Cámara para que
Ignacio Borge , expresidente con ertido en agricultor pudiera ocupar
de nuevo la. silla que id.al Sánchcz osa llamarla: ''1\fadre generosa,
esposa preclara y fid lísima amante inagotable, te me vas de la vida.
¡Qué seco y duro oy sin ti!"' Las fuerza mencionadas presionan }'
dan con eJ ejecutor de e e acto fallido puesto que sólo cau ó algunos
desperfecto , Juan Valdivia, a quien a través de tortura intentan
obligarlo a declarar que el obispo le ordenó hacerlo. En el egundo
acto, José Pereyra, amigo de Valdivia y del padre Ramírez, su
confesor, da muerte a Borges después de egrur1o do días con esa
determinación que da la necesidad de hacer algo nece ario en bien
Je la justicia. Se cierra este Acto con los funerales de Borge y el
concento y agradecimiento de Vid.al ánchez hacia Pepe cuyo futuro
trágico le e total.mente indiferente. En el Tercer acto se desarrolla
el íuício donde lo te tigos, sobre todo los &lt;l.iputados quedan muy
mal parados y 1 acusador involucra a la madre Conchita porque
está contra el clero y quiere más culpables. La sentencia prevista
desde el principio fu la pena de umert conmutada para la abadesa
por veint años de descierro en las l las !arias a solicitud d 1
pre id me Vida} ánchez en consideración a u sexo. La torpe
pregunta reiterativa para todos los testigos por parte del defensor
"Díganos, ¿notó usted un brillo de sinceridad en su mirada?" puso
en videncia su ineptitud medianamente salvada por su opinión en
la participación final de que se encontraban frente a un tiranicida y
no frente a un asesino. El acto se cierta con La ejecución de Pepe y
la alianza entre el pre idente y el obispo, apareciendo el mandato
de Cristo: maos lo unos a los otros.

1

E/ alentado. LoJ relámpagos de agosf(). P.dición críllca. p.32.

117

�''
El re umen anterior de la historia del texto deja al margen lo
aciertos dramático de la pluma de lbargüengoitia por lo cual re ulta
justo mencionarlos: la proyección de imágenes como fondo, el juego
de luz-o curidad para marcar la importancia
ucesión de varia
e tampa en el escenario, el tono irónico de alguno personaje , la
inocencia fingida de otros, la malicia opaca ele alguno que esconden
su juego, la acotacione de reacciones ant discursos prefabricado.
como aplauso bravos, mú ica de orquesta, etc. son complemento
que dotan la obra de vivacidad y fuego emocional matizados de un
realismo ba. ado en un hecho de nuestra historia que siempre fascinó
a Ibargüengoitia según afirma en la relación de us Libro : el
asesmato del general Álvaro Obregón. 2
Durante la preparación de El atentado explica el autor que leyó
mucho sobre la revolución m xicana lo c1ue derivaría su interés en
producir ~ u primera novela: Los rekiv¡pagos de agosto de I.a cua.l reconoce
que no es histórica ino libre ca que es consciente de man jar
mejor la espada que la pluma. De de el prólogo el autor la califica
de Iemoria · y el protagoni, ta-narrador es el generalJosé Guadalupe
rroyo quien dedica la obra a ·u e posa !atilde. Otra vez
encontramos el lenguaje coloquial la anécdota abrosa e hinente
porque no habíamos acostumbrado al. respeto irrestricto de los
caudillos revolucionarios marcado por la historia oficial, el vaivén
del azar que como lo antiguos dio . griego ayuda en una Y
perjudica en otras, la ·ínceri&lt;lad medida para aceptar con parsimonia
lo. reveses d la fortuna, la ob. e. ión por a cender y trn. cender \'
ese era fondo que con t:ituye el rencor evidenciado en la v nganza
por quien obstaculiza el éxito de Ja empresa sea cual fuere . u índole.
son muestras del conocimiento que tiene Ibargüengoit:ia no sólo del
mexicano sino de la naturaleza humana. ntre l.a risa y el llanto .e
manifiesta la vida pero cada indi,riduo quiere ·er útil para sí mismo
y los suyos sacándole la Y-1.ielta al martirio. Lo p r onaje de
Ibargüengoitia no son dJscretos, e. belto educado , bienaventurado n.i presto al , acrificio, pero e difícil e inútil repetir los lugares

r

r

1

Op11s.ril. p. 425.

118

comunes de calificar us obras como parodias, caricaturas en
palabras o humorísticas porque ería descon cer e1 planteamiento
que como artre se hace el propio autor: Porgué se e cribe, cómo e
escribe, para quién e escribe. e dice que en la guerra y en el amor
todo se val.e y así se actuó en ]o tiempos revolucionarios y e actúa
en los espacios político : Muerlo el rey viva el rey. El escepticismo
reflejado en las obras de nuestro escritor es suscitado no sólo por
lectura previa , ba e de todo autor, sino por la lectura crítica de su
espacio ) d u tiempo. Pareciera escribir como diciendo i no les
gu.ta ni modo si les queda el saco, pónganselo o simplemente, yo
no niego la realidad. En esta novela la anécdota sal.pica de humor
todo el espacio narrativo y el general José Guadalupe royo comete
errores, aprovecha lo aprovechable, estuvo a punto de ser fu ilado,
se exilia a ao Antonio y a los ocho años de ausencia regresa en
compañía de do compatriotas, Trenza y Camaleón único
supervrv1ent de l.a Revolución del 29, investidos de heroí mo
gracia a las vueltas de la política y del.a vida como se da a conocer
a los lectores a través del epílogo. Con mucha claridad el autor
mue. tra cómo lo ofendidos e cobran la humillación en cuanto
ocupan un puesto clave n el poder gubernamental ) también la
manera en gue los deudores de un favor pagan su agradecimiento
en cuanto se da la oportunidad. De la mano con lo literario podemo
afirmar que nadie es totalmente bueno ni totalm nte mal.o.
Pasamos ahora a otra obra difícil de clasificar dado , us
aproximaciones al relato, la anécdota, novela breve, autobiografía,
crónica, etc. Esta obra recibió el Premio Internacional de ovela
'México' l 975. El texto es un pretexto para encumbrar la provincia
de Cuévan por parte del protagonista y narrador, Francisco
Aldebarán. Después de vivir en la capital r gresa a su lugar de origen
contratad como profesor de literatura. La añoranza lo envuelve y
se emociona al conocer a Gloria de quien se ha rumorado padece
una enfermedad del corazón que le imposibilita tener orga mos.
Francisco lo toma en serio y todo el tiempo padece el aber que una
mujer tan bonita y valiente como ella que e opuso a la autoridad
paterna para defender u libertad a los vemtiún años, no pueda er

119

�¡)

amada ni casarse. Al final se entera que eso era falso y comprende
que perdió la oportunidad de conquistarla ya que estaba a punto de
casarse con Rocafuerte. u. amigos Paco Malangón., -ienten
envidia de E pinaza desde que dijo que no necesitaba fotos
pornográficas porque él y su esposa (Sarita) ya habían recorrido
toda la gama de la experiencia sexual. La, visitas a re t.1.urantes, la
compra de churros -los mejore del mundo- sus pa eo nocturnos,
fie:,:;tas, a istencia a conferencias, cine, etc. terminaban invariablemente en la cantina de su preferencia o en el café Flor de Cuevano
donde se daban cita lo amigos, las amigas y los pretendientes o tn
la casa de uno de ellos donde tomaban la última copita del día. El
hilo conductor d e ta narración es [a irania con que se describe lo
mejor que han hecho lo cuevanenses, el aspecto geográfico de
Cuévano con su &lt;lualidad de tiempo seco o inundaciones y la.
acciones del protagonista y su, amigos. También retoma, u pasado
bistócico y la fuer7,a de u economía, las minas de plata. Esto lo
trata en el inicio de la obra y menciona algunos de los cuevanen e,
distinguido . Como tra, fon&lt;lo transita la mentira creída por cl
narrador a pies juntillas la cual caerá en el final como los castillo·
que e construyen en el aire. Pransisco Aldebarán es un hombre
simpático según su propia opinión y debemos creerlo puesto gue la
esposa de Espinoza con él se enreda. La liviandad de esta mujer es
tal que la malas lengua, dicen qu no usa ropa ini-erior. Elfa también
engaña a su marido con 1alangón quien en la ocasión que aquél los
de cubre huye por una ventana y se la, tima un tobillo. El título ale
precisamente de las vistas que ofrece Cué-rano desde arriba o cuando
alguien llega al pueblo natal y expresa: ' En féxico no soy nadie, en
Cuévano, en cambjo, hasta los perros me conocen." 3 El narrador
condnúa:"También pueden verse a lo leja las ruinas: mina
inundadas, haciendas de beneficio abandonadas, iglesia destruida:
pueblos fanca mas ... " 4 Cabe elogiar las ediciones consultada, por
el acierto de utilizar fotografías y pinturas pertenecientes al Archivo
de Joy l.aville, su e posa, ahora u viuda.
~ lbargüengoiúa. Jorge.

Eslas ruillflS qffe /'l'S, Ed. Joaquín fortiz, :mus. p.11,

' Op11s cit. p.12.

120

( ,

Estas minas que ves se filma en 1978 bajo la dirección de Jnlián
Pa, tor, el guión de Jorge Patiño. producción de onacine y actúan:
Pedro Armendáriz J r., Fernando Luján, Guillermo Orea, Blanca
Guerra, Adriana Walrer, Roberto Cabo y Víctor Junco.
En h novela Do crímenes el protagoni.sta-narrador relata una
historia de género policiaco y para nuestro gusto my bien hecha.
Comienza con una fiesta en que la pareja formada por Marco
González y la Chamuca invitan a sus amigos para celebrar su quinto
aniversario de unión libre. De .repente llega otro amigo no invitado
que pide permiso de pasar la nocbe con ellos, farws acepta y en la.
mañana siguiente la pareja se va al trabajo quedándose E odio
;\.!cocer dormido. Después Estefaruta 1a port ra del edificio donde
VIvíala pareja le comunica por teléfono que unos hombres la hicieron
abrir su casa y se llevaron a vodio. La pareja inocente pero temerosa
de sufrir represalias por sus ideas contraria al istema imperante
deciden huir, ella a ca a de su prima en Jerez y Marcos a Iuérdago
a ver a su tío Ramón arragona para peditle dinero. C:uando él llega
a Muérdago u prima Amalia Tarragona finge no conocerlo y luego
cuando él le pide ver a su tío ella le niega la entrada argumentando
yue ha estado muy enfermo. Para fortuna de Marcos, clon Pepe
Lira, boticario y muy amigo de Ramón le ofrece la. cena, su casa y
llevarlo por la mañana a casa de su tío cuando no se encuentre
Amalia. Ramón, contento de ver aJ sobrino ahora con barbas, jorongo
r botas argentinas Lo apoya en un proy cto inventado por {arcos.
La sucesión de anécdotas se da de l.llla manera intrigosa conforme
al género y poco a poco se renuevan los afectos entre Ramón y
Marcos. Éste abierto a la aventura no sólo acepta el filtreo de la
Prima Amalia sino también el de la. ruja de su prima Lucero pese a
su gran querencia, la Charnuca. En lo último capítulo , e da la
polifrmia porgue a rafa del deceso del tio Ramón como suele suceder
en estos casos y más cuando ei médico tiene dudas de i fue por
causas naturales cada personaje involucrado explica lo que sucedió
el día anterior o la últimas hora antes de la defunción. A don Pepe
le toca narrar los últimos acontecimientos) el egundo crimen que
se comete erróneamente en contra de otra per ona. La 6caón

�recorre cada capítulo de la mano de medias verdades por9ue L,
hechura del hombre se mece entre el bien}' el mal r no e tarea &lt;le
la literatura llegar a verdades profundas, sin embargo el autor que
no ocupa tuvo valor de denunciar las corruptelas burocráucas r
policíacas que sufren parcialmente los ricos y en u rotal.id.ad h,
pobres. La clase media es la 9ue sigue sosteniendo este país con su
trabajo, su tesón y sus deudas. Los demás no, ya sea por egoísmo o
ambición o por padecer el desempleo y la miseria. *"_¿Está u ted
seguro? _preguntó el gerente. Por cien peso más me enseñó el
registro." 5 "_Haberlo dicho antes don Pepe -dijo Majorro, yo creo
que la primera parte, que es la que me corresponde a mí, se puede
arreglar, sobre todo sabiendo que hay dinero su6cieme para pagar
comisiones. Ya ve u ted lo gue es eso. H 2y mucha gente complicada.
Hay que pagarles para que guarden discreción. ,~Usted qué opi□a,
licenciado? _Yo veo obstáculos -dijo antana -pero ninguno es
infranqueable." (El subrayado es nuestro). Dos crín,enes, es llevada a
la pantalla gtandc en 1993, dirección y guión de Roberto Sneider I"
producdón del In tituto de Cinematografía y el Pondo de Fomento
a la alidad Cinematográfica. ctorcs: Damián Alcázar,José Carlos
Ruiz y Margarita Isabel, entr otros.&lt;•
La última novela de lbargüengoitia es la titulada Los pasos dt
Lcípezde la cual opina Adolfo Castañón: "La novela de Iba.rgüengoit.J.i
difunde lo que - de Lucas Alamfo a Franci co Bulne - la historia
ya sabía: que los padres de la patria fueron hombres impmvisados.
guiados por la buena fe, de ·encaminados por la necedad, aprendices
de brujo iempre rebasados por la fortuna. La no ela se lee como
una de esas reconstrucciones, tan caras a Pío Baroja, a los Dumas n
a Próspero l\Ierimée, donde . in pausa la acción sucede a la acción."oincidimos con esta opjnión y agregamos gue nuestro autor supo
irnpreguar sus obras de una ironía no tan suti.J lo cual parece haber
molestado a algunos sobte todo en el tiempo de aparición &lt;le su
obras. En Los pasos de Ljpe-z. se vuelve al inicio al tomar un tema
" Ibargücng01úa,.Jorge. Dosc,i,,.m1es. Joaquín i\íornz, p. 205.
'' Op11s.nl. p. l 90.
' lbarguengo1t1a,Jorge. F./ alm/ad(}. 1..o.r ri:ltí111pago.r de r1gosto. p. 164.

122

LÉXICO AFECTIVO Y
APRENDIZAJE

Alma Silvia Rodríguez Pérez
E lba Guadalupe Rodríguez Pérez
El rr:c11erdo etemo ql(l deja l(h maestro e,r t111estra mente,
se debe 110 sólo a stt aparienciaftsica, 11i al tono de su 110-v
11i a su mirada, mr1! covocinlimto que tenía de la matena.
S11 evocación illlperuedera .re debe a /,1 ·,om1fnicació11 afectiva·;
que se logró f1fl un mommto detert11inado,
y q11e prowcó en 1111estra vida 1mo lraniforn1ació11.
Elba Guadalupe Rodríguez-Pérez

fa A\'t\NCe MÁS IMPORTANTE re.la.cionado con el aprendizaje fue llevado
ª cabo a finales del siglo pa ado cuando la educación se encontró
con la eurociencia (Wolfe, 2001). Esta última explica cómo el
cerebro, a través de &lt;&lt;redes neurales», lanza a todo er humano a un
Proceso cognoscltlvo extraordinario continuo al codificar
d
,
'
escocüficar, organizar, almacenar, recordar y evocar la información
externa captada por los órganos sensoriales, que se almacenó en la
~e111on·a a largo plazo llenando nuestro «mundo interno». Este
'almacén" conforma un bagaje experiencial, el cual nos configura,
conforma y transforma de tal manera que cada ser humano va a
poseer una identidad propia e individual que nunca llega a término,
123

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porque el de arrollo cognitivo termina cuando se agota la "ida.
Por eso faturana (2003) proclama gue "los seres ,rivos somos
sistemas dinámicos en continuo cambio estructural interno el cual
es modulado por las interacciones con los demás seres vivos r el
medio ambiente". Más delante eJ neuropsicólogo Joseph Ledoux,
autor del libro El cerebro emocional, confirma lo anterior cuando dice
gue "los procesos mentales, donde e apoyan la conducta y el
comportamiento humano, conforman el marco donde se adquiere
la conciencia experiencial", lo cual se ha podido evidenciar por el
avance de Ja neurociencia. Ledoux afuma: "podemo conseguir
una vi ta extraordinaria y ventajo a de este misterioso
"rompecabezas" que es el terreno mental, al poderlo ahora escudriñar
dentro del í tema nervioso cerebral".
También Bailey Kandel y Kausik (2004), y Kensinger y Corking
(2003), afuman que el engranaje neural de las experiencia captadas
por el er humano son guía del aprendizaje conductual, proceso
conocido como cognición. 1faturana (1995), desde un punto de
vi ta meramente biológico, nos dice que "la v:icla e un fenómeno
cognitivo".
La ciencia educativa siempre ha luchado por que los alumnos
aprendan a aprender a umiendo la premisa de que al ser humano
e le pueden "introducir" en la mente, de manera fácil, conocimientos
que vienen del exterior. Durante décadas e ha hablado de gue una
determinada técnica didáctica era excelente porque los alumno
mostraban una gran capacidad para memorizar concepto,, para
re olver problemas, para aber más que los demás. Y nos engaruuno
al seguir utilizando un sinnúmero de paradigmas: aprendizaje por
elaboración de mapas conceptuales, por resolución de problemas 0
a través de grupos colaborativo . tos modelos, como lo demuestra
la experiencia, nos han servido para sobrevivir pero no para
sobre alir en el mundo, porque están ba ado. en la Uamada cola
cognitio,z (en español, "cognición fría"), cognición in emoción.
Sin embargo, los esfuerzos por lograr aprender a aprender
continuaron, y n 1986 aparece en el mundo de la educación la
teoría triárqlli,a de la it1teligencia de Robert J. Stenberg (Stenberg, 1984).

124

en donde se habla de que la conducta inteligente surge de un
equilibrio entre capacidades analíticas creadoras y prácticas. Esta
capacidades funcionan para permitir que grupos de estudiante
logren el éxito dentro de contextos socíoculturale particulares, en
donde yano se mide como talla inteligencia (coeficiente intelectual),
ino que e trata de que el e tudiante vea ei mundo y su mundo
Interno para lograr e1 éxito en la vida, por eso este autor dice que:
"la actividad mental dirigida con el propósito de adaptación al
entorno del mundo real e relevante en la vida de uno mismo".
Este tipo de aprendizaje es fundamental porque el estudiante debe
saber qué tipo de capacidades po ee para poder ser exitoso en la
vida. De modo gue si poseía tal nto analítico el estudiante podría
evaluar, analizar, comparar y contrastar información. i su
inteligencia e dirigía a la creación, entonce e te estudiante podría
dedicar e a la investigación, a inventar, a crear y a todo tipo de
tentativa creadora . i su talento eran las cuestiones prácticas
entonce podría aplicar lo que había aprendido.
A mediados de los años ochenta aparece Gregory Bat son (Vis ser,
2003) e inicia una etapa nueva en la educación al declarar que los
.erel! humano al aprender tenemos que eran formarnos, e decir,
sufru un cambio interno tan fuerte que podría hacer variar hasta
nuestra herencia genética; por e o dice qlle sólo hay aprendizaje si
desarrollamos una capacidad más allá de lo límite hereclado . í,
e.te investigador da ifica los tipos de aprendizaje según la calidad
de e as tran formacione : si el individuo no logra un "cambio
interno", entonces sólo se trata de un acopio de información, sin
transformación; pero cuando se desencadenan cambio personale
profundos, aún en ausencia de nueva información, ·e puede decir
que el aprendiz ha llegado a adquirir una ruta de perfección didáctica.
Así Bate on (Visser, 2003; Gara); 2004), inicia su teoría educativa
diciéndonos que , i no existe un cambio interno en la per, ona ,
realmente no se está logrando el aprendizaje. En este momento de
la hi toria educativa . ólo e hablaba de cognición co/d o cold cogt1itio11
(esta es una cognición en la que la persona e excesivamente crítica
r tiende a sobre-analizar us pensamientos).

125

�1 ]/,/tN,,,

f.

Léln.f

Poco de pués surgen Reuven Feuerstein y Donald Meichembaum
oguez, 2002); el primero afuma que el profesor actúa como
mediador del aprendizaje, siendo a la vez canalizador, seleccionador
y pre entador de la información. Feuer tein centra su atención en
la "tran ferencia" del aprendizaje· para logar ésta e debía facilitar
al alumno la tran misión de proce amiento de pen amiento
relacionado con a pecto de su vida en general, no sólo académicos,
para que llegara a generalizar e te aprendizaje con cualquier situación
que e le pre entara en su vida.
Por otro lado, el psiquiatra Donald Meichembautn (1997), utilizó
estrategia de entrenamiento conductual cognitivo para el control
de lo procesos de pensamiento a través del "lenguaje interior".
Usó e te tipo de aprendizaje e pecialmente en pacientes con
esquizofrerua; para e te investigador canadiense, la utilización del
lenguaje interior ervía como regulador del pensamiento y de la
conducta en general, porque consideraba que el lenguaje verbal
con tituye un vehículo para conformar las estructuras cognitiva
En este tipo de aprendizaje el mae tro sirve de modelo, porque
mientras ejecuta una acción, formula su pensamiento en voz alta, Y
después el alumno realiza su trabajo con la guía verbal del mae tro;
en el momento de efectuar u tarea nuevamente, el aprendiz ahora
se auto-in truye, hasta que la in trucción se vuelve menos explicita
v entonce, se dice que el alumno logró el autocontrol mental. Al
final las auto instrucciones implícita van a manifestar el control
mental. Estos do inve tigadores empezaron a e tudiar el proceso
de la metacognición lo que fue un gran avance en el conocimiento
del proce o cognitivo } el aprendizaje.
Pero e con Humberto Maturana (2 03 1984) con quien se inicia
la era del aprendizaje ba ado en la cognición y el "amor" vi to este
último como una emoción-relación/ conducta tran mitida a través
del lenguaje no hablado, sino 'vivido'' por el maestro de tal manera
que el alumno se irá "transformando en la convivencia"; e to impliai
la exi tencia de un maestro instruido en e ta emoción y que quiera
tran mitir lo bueno de u 'yo interno", teniendo entendido de que
si e intran igente, iracundo o perezoso, el e tudiante captatll

126

1,

1

\

1

l

1

internamente esto. defi eros no como algo externo, ino como un
modo de ser en el vivir 1 Iaturana, 2003). Por el contrario, sj el
maestro es generoso, cujdadoso en su quehacer) alegre, transformará
el comportamiento de los seres Vl\~o a u alrededor; por so
Maturaoa (2003), llega a esta conclusión:
si de generación en generación vamos educando a nuestros
hijos a través de relaciones de amor, emoción que ya estaría
presente en el primer linaje humano encontrarfamo respuesta
para un gran cambio en nuestro entorno. La educación deb
e tar c mrac.la en la conducción de esta particular emoción r sí
ella e transmitida de linaje en linaje lograríamos mejorar no
sólo la misma e&lt;lucación, sino a la sociedad en su conjunto
(.Maturana, 20 3).
De ahí que este proce o de aprendizaje e conocido como
~dom/t111ización o aprmdiz.aje social (Garay, 2004). laturana (2003),
pien a c¡ue e te aprendizaje odal se logra con el lenguaje, a trav ,
de una conYersación afectiva"; puede er hablada, escrita o gestual
(comunicación no verbal), porque él e tá convencido de que "el
hablar tiene con ecuencia,, ningún hablar es inocente. r na palabra
de ternura e también una caricia. Una expresión verbal de odio,
puede herir hasta lo más profundo } duele má. que un palo bien
dado''. i el lenguaje tiende a la afectividad a la emoción entonces
exi ·te una coherencia entre lenguaje, emocione y aprendizaje. Con
~faturana (Bach y Darder 2002), se inicia el e tilo d aprendizaje
que toma en cuenta las emocion , dando pa o al afecto ) a la
\'lflculación emocional en comunión con el otro.
De pu , de Maturana (2003), aparece en 1 mundo del manejo
dt la emociones Howard Gardner ( ardncr, 2005), yuien labora
5u IM,1a de 1í1telige11cias mríltip!es, la cual, al intercalarla en la educación,
no clice que el proceso de aprendizaje no sólo depende del
conocimiento y la capacidad intelectual de los estudiante , sino el
la manera en que controlan sus emocione · y de aquellos gue e tén
alrededor habilidades a las cuale Uamó: li1teligenat1 inte,perso11al, que
1

127

�~ería b capacidad para comprender la intenctonc , motivacio_n_e r
des os de otra. per onas, e i11telf~u1ria i11traper.ro11rll, 9ue e ha~1hdad
m&lt;.:.ntal para auto conocernos, apr ciar nuc. tro. sentun~cnto:,
temore. y morivacionc . ,uando e refien: a us alumnos, l,ardni.:r
(2005), afirma:
de. eo ,¡ue mi. oino

compr ndan el mundo, p m no
. impk.mcnt p0rque I mw1Jo fa. cma y la mente humma t:!cunosa. Des O qut' ellos le comprLndan para que dlo · lo po, l--;m
v In hagan meior. EJ conocimi oto no e · lo nusmo c.1u~ lo moral,
pero •e nece itan para evitar errore , mo,cmo. n dJrc~c1one~
pro&lt;lu nva. . na parte importante &lt;le la comprcns1on lk
·
nosoLros nusmos
es .·ab l'r t¡ u1· e,.,1e • somo v, l que ¡1odemm

hacer. La man&lt;.:rn dt auto-conocerno interiormcnle no.
permitirá como . t'rc. hum.mos, comprender a&lt;.¡uclio que no.
puede at erar, tanto para b1 n como para mal".
Por fin aparece D·micl Goleman ( 19%), quien propo~e un
mmlelo Je aprend1za1e basán&lt;lose en la distinción de la~ h_ab11it.fade.
puramcnt cognitiv, s y las aptitu&lt;lc. personales, y ultimamt:ntc
también la. oc1ale ( ,olcman, 19%). El aprendizaje &lt;&gt;lo. puc~k
adquirir ·e "vi\ 1cnJo" ituacion1.- rdaciona&lt;las ce n xpe~1t'nc::1
emoti 'ª·. Procurar una ,•ida . ocia! ,mpetcntc, lo cual 11nphc:i
percibir el c. tado interior Je las pcrs&lt;:nas, a. í com~ compre,~~ r_ ~
enumi nto. ~ pen. amiemn. (empaua), leer las cnale · cn1.o_c1on,uc
no ,erbah.:s, e ·cuchar con absoluta reccptiYidad y armornz_ar con
él conoce como intclit•cncia
emocional ·
1a pcrs,ina , es ll) l1ue
l",
I

social.
.
¡\ finale!-i del iglo . - · apan.:ce la ncurocicnc1a, que em~11:z;1 ~
csmdiar el cerebro a profund1da&lt;l a mn·l'.s ck aparato sofi uod~, ·
apan:ctendo nuevos término · relac10na&lt;lo on el proceso Cohrnttl ·o
\' la mam:ra en que trabaja el cen:hro cuamlo se pone co cont'.tct0
~on &lt;liver os estímulos sln. onale. cargado d emocton- tern~10t:omo r1:ftm1,1 ,1(edim, t1 rrhro t 11H1áo11t1I. 11m111Jri&lt;1 e111orro11al, f&gt;{J/eH,1"_aon
·
• J es
on11i11011 mlunlr
mmv11r1/, e.,:periu,ria
en1orio11a¡, 11pre11d"IZJl/1· , 111oaor1&lt;1,

l'.!X

inglés: hot f0Jllitin11J, 111ídeo del (!ferio, prorcso di 1'tJ/orr,rirí11 (en ingl1:s:
11¡,¡m11st1~, dt&gt;.rpertar et11odo11,1/ 1l·n ingJ¿s: am11Ja~. Csms c11nocu,ue~1to
dan la pauta ·ienáfica para abcr por 9ué c. importame e&lt;lu ar
romando en cuenta la emocione:-. ¿Realment el . er humano
p11 ~ecd un .r1stn1111 ll/i:rtiro? r\ ·í lo ere&lt;. Dalgleish 2fl04). basándose
en lo" avances de la neurociencia, la cual ha mo rraJo llU~ zona
del cerebro cst'.!n l'ncargadas dd pr()ce u emocional ,. cu~les
e ·tru_c~ura. Ct rebralcs est:in encargada d&lt;. Jcd&lt;lir si un· ,i,p111
,dyw~rr una carga o una role11ai1 1111,ao11a/. Fddman-Barrct (2(1117),
1m·es11gadora ognith·a, sl' atreve a decir lJUl' lo. ·t:res humanos
rO~e~mos un .ris1t:111a 11(t'ftir11, d cual e tá ~n argado Je manejar
i:mocronc., a tran~s Je varias estructuras cert'brales l'llCargada. dt:
Jarks un \ alnr posinvo o negarivo a lo. est11nulos l'nsoriak.
entrames ) tran. timnarlos t'n i-.,pnimcid.r &lt;f/i'rtim.r, l'stas . L' guanlin
en un rmlm 1(/ •r/11•0, tJUt: e. un itio Je alm:1cc:naje JL" mmrirmcs
I,tlóradas (memoria emocional). E. decir. al atran.'sar ht anu:~dab
Ct.·rl·br:1I c.·ro \ afores van :t t:r la propieJad básica de la e.'\-pt!Ít'/Jt1(1
de la 1•1110ao11, \ un componente fundamt:ntal para la respue. ta
&lt;:11

"ª

unocional (Feldman-Barn·t, 2007. 2006, 20 l).

Pnr e. o es de vital 1mportanc1a cduc.1r en la· Cmllciones tanto a
como a los alumnos, para tJUC L'll un procc. 0 de
intcrn~~:ición o intro -pección, a~ ud.tdu · i:¡uizás p&lt;,r per. onas
&lt;: ·pec'.alizada en d área Je la psict&gt;logia, lleguen a conocer su h:1krajc
emocional o u rt'lltm c!f'1t/if'(J. ,\si, Da, i&lt;lson (2110-1-), afimu yue ".,j
(JUcremo. ser genuinamente fdices hay lJUe urifo-:ar el aebro''.
Poryue 1a ·ogruc1on
• • • cornpn:ndc :lLJuello, pnice. os 1TI1.:n1alcs donde
e ªPº) an las con&lt;luct1. r comportamientos humanos, unido ..t la.
circun. rancias 9uc conform~m el marco ·n d t!UL' d individuo va a
lomar conciencia de lo· ucc. o Je u existencia ) tran ·formarlos
c-n Pl'º_-amien1os (L.-Doux, Wll ); B ·rndgt, 21l113). llna parte Je ki_
nll'c:mr mos co~rni1h·os cons1s1l' en la ,tprd1c11. ic'&gt;n de: lo. . uce 11
~ 1V· rcnor, en «fl'CogLD&gt; fas c.xpl·ricnci:t · captada. durante fo , iJa
1 ·1.:r humano, las cualc &lt;l1.:bcn primero . i:r dettlflifirad11s pam
dl' puc lo~rrar qul' c:s1c apr ndizaje md1/ict1do lle, e al humbre a un
cornpoi tJmientn de:eado. De. pué· ·t: utilizan las '•mcrnorra ···

!ºe; m.1t.stros

12')

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•

l.

plaNo

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.. . ,uh/ícilo

111eJ11ona ""r

V JIU/1/(Jria fJJJ{JtÍO//(I~
.

d1:.1

(111cJ1Jo11a a ur~o
-.. •. ,
dd aprendizaje con&lt;luctu.u
· . ~ . entran como gwa
almaccna1e \ l.: t,lS .
.
4· r~ k'·n Baars Ramamurth r \
J l . f..:.aus1k 200 , ran " ,
•
.,
&lt;1~atle), Kan,.e \ .' •
Corkino, 2004). \.1 la formaoon dd
\'1.:ntura, 200 ,; 1--.t.:n. mgcr ~ · . t- ·a1 . UlJCJa con la pr • t:n0;1
.
· n·tl-e •pcm:nc1 se
•
bagaie Ct ,gnmv ,-emoc1~ .
_1 ,
• luado por el ·ercbro le
..
. , ,, de un c.:. umulo, que ;u ser e, a
..
} capiac1un
l ación ·e pro&lt;luora la
n
bas
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t:sa
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a
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irnpmnc un va or, ' t.:
, l · (l\lvaradn 2002;
· l al
1ficadu clt e t. e ttmu 1 &gt;
r pucsm aprop1al a
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(?'}lll)) (?OU3t.
·s , ,\' we ter -'
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•
'&gt; O'&gt; HuJlicka, 2rn) .&gt;2) . p or c.
lwans, - -·
.
d
uc·
. npr~11der
mt.Jur lo amertor no. ice q .
para COI
,.,
•

r.

· • un proce o
.,
·omienza con la emoc1on,
todo lo l1uc hacemo e
.1 •
•
como un "termo. ,ato
•
1 cu·u hmcrona

cognit1vu donunanct: ~ e
•
· .· n. • Je
,, .
. rea ,. maneja nuc:trn vanactu e
biológico que monao . ·
¡ r ma de la :ucncton.
•=J 1 \lema . actl\'a nuc tro ,
.
normau al. .i:.t , . .
·aft'a
\
&lt;l
spue
acava
1
le lo qu1. no. e es
identifi b Ulllanucas l
dan en la solución de problemas
al¡ueUo. ·tstcma 9uL no~ ayu • d . d manera consci nte a
al
a re. pon cr c
1
, "•·r
.,~ humano
.
9 u ayu (Jan
cuall)uier L'xpen ncia.
1 cogniri\O
del cue1.po h u. mano
' · d afectivo&lt;
1 ,.
•
, áreas cacbm i:.
.
, &gt;nfornudo por vano. organn.) · ·
&lt;.:.m1 ,c1onal, esta e
.
. . ?()Ir&gt;) donde se cncucntra
a ·ter . • (uira\, - - '
t
Ü b.
l l si. tema m tco • . . ],
rten ante□&lt; ir cin~rubl a.
'g&lt;lah ¡umo con .1 co ·
hipocampo V 1a amJ._ · •
.
&amp;.:1n dc prm: ·
· • , , ,¡ compc ,rtam1cnto \' ·e encart-&gt;_
. 1.
diri~cn las emoc1onc ) e
l d . _1erta el aprendiza¡t: u
·
·
·
n
•l
esrn.c
u
t.:
;u
•
t1.le como: la mouvac1u , l.: •
• •
•
1. ·exuak
.
J ?()()?) las actt,·1daJ1.:s vJ ua c.' · ·
memoria (Ah-ara º· - - •
.
· ti a así ramb1Cfl
. . . , ·¡,
stati,·a • olfot,ma y seman c. , ..
hcdomcas, racu es, gu
.
rn. hara Dama.101
, c.1e las actl\
. ·idadc . motora.
,,..ec '
como la mayona
fu . .
. imnort.ant.
,
b r O una J. la
ncrone'- ma
r
,.
Damasio, 20 3 in em a g .' 1
b I la cual está c.:ncarg.tw
1.
•
la anug&lt;la a CLrL ra
Jd cerebro racuca t: n
.
. _ J: l l . . una ,·akodl
. d . f • lo'- cod1hca am o c.
Je valorar todo upo e 111P11 s) . · .
··d &lt;l ._ p lC tia ( ·n

~

Como ntro.

-.

L

·t ·mas

e '.

. ' &lt;l . cucr&lt;lo a ~t on const era o

1

po:-.rnva o ncgama, l.: a . . 1d ·1 ser humano), como agradabt
contcxtc del entorno y p1.:rson,1 ,t:
1. t:chazo/ac ·re. m1ent•
po ºÍ[l. \ 'OS ' a\t.rstvo&lt;;/negacnos, e.e r

h•Jfiiucos I nn pJacenr eros lauguu·e, 200 l. Lel oux. 2000; lla.'-;ter
1 ~Iurr;t), 21102; Hechara,
Damasio ) Damas10, 2003; Bcrridge,
2 3).

llna vez ljllC d hombre plrcibc cuak¡uicr e 1ímulo . cnsonal, el
tcm.1 cogrúri, o-emoc1on:tl conduce aJ st:r humano a dcadir sus
accione;;s, tales como: dirigir la atención, tfectuar den iones, ebcuar
comp1irtarrú ·ntos, dcciuir de. tJdo de ánimo ( ch1mmack, 01 ·hi y
D1cner, 20112), y comandar las rrnís importantes &lt;limensiont.: de 1a
emodé,n c.¡ue on: la intensidad) la valencia \ parur de e 'ro, Klaus
chcrer (200~) iJcó un modelo de d,mo la n1Lnrt: evalúa un 1i,¡,111 y
lo dcnnnlin1'&gt; Pmrao de d.1l'q11eo de l'{J/rm1rió11 semt11t1al de 11111l1i11i,d (en
tn,l?le.; A¡,pmisal ur prore.rs qj' 1111t!tí11i,•d Hm ndlll rhl'Cki1{!!J. 1~:te
tm~ rigaclor afirma que hay cuatro mom1.:ntos unportam s (Jllt' un
. r humano experimenta cuando se pone ln contacto con un i11p11t
en.orial llllt.: Uc,·a emocion. Primero ti cu hro Jk·va a cabo un
,uuli ·1 d1. la rtlrl'a11da &lt;ld , tunulo situación; . ehrundo, viene d
proc o de t'l'Oll1miót1 ti,· k1 "'1'li1,1do11 e.le! rnJi\'i&lt;luo con d e 1imulo o
situación; tercero, nuc. tr:1 1nt•nrc mide la capaciJad de control para
IIJrr,11/,,r (en inglé : ropi11jJ una ckternú1L'lda situacil'rn,
bien analiza
111 recurso. Ji ·porublc para realizar fa rar . xigida p01 la siruacic"m;
.¡J fin:.il considera la sig11f/icc111at1 personal que posee la 1tu·1ciún para
t'i individuo, 1.k: de la per ·pc:ctl,-a de las norma sociales ) culturales
tn h que srá m erta la pcr ona ( cha1..:r 2004).
, 1 el

proclso cognilin-, se lle,·a a cabo ·mir ligado a la valoración
Je un c:tímulo, '-e denominada 'fJ/d mg11lio11 1cognición fría), pno
CUaadn d i11¡,111 es valorad{) l1u1erL Jccir ljUt: nene endosado con
Un;¡ em, •ciém, y por eso ahora la cognicion se considera cnmo hnt
• 1111,(111 (cognición calit.:nre . 'in embar~o. no hay procvo cognitivo
tn cmocic',n, ni emoc1on ·m cogruc1on.) f '.st es muy 1mportanrc en
educacií)O p&lt;m¡ue e ta c..lunostrado yut: b cogruci6n unida a la
ttnoa,jn e respon:abk Je c.¡uc una per. una &lt;lctcnr • una fijacic'.m
lliernon rica pntenre y p r ene.le d recuerdo c.k b experiencia vivic..la
e.~ casi tmpo. ible yuc yue se olvic.le). Por eso las emociones L
tereJ:1n crimo auténucas artífice. &lt;lel pwccso e&lt; •~ni1fro-cmoc1onal
hurnann ,, chaefer, Colle1e, Philipp11t, Van der Lin&lt;len, Laurey,

! 1

�/ 1l"lu

Delfi.ore, Degueldere, faquet, Luxen, alrnon). De ahí que ylwester
(2003) afirme que "hay que considerar la relación cogniciónemoción como los bloques del edificio de la mente, de la memoria
v de los rasgos de la personalidad".
, Como lo escribimos anteriormente, el proceso cognitivoemocional e fundamenta en la valoración o evaluación, comandada
por la amígdala (Haifa, 2004), la cual valora los estímulos senso~ales
moldeando la memoria emocional, y ocurre el proce o emocional
(Marinier ) Laird, 2006; Marinier, 2006). La mayoría de las veces
los pasos del proceso cognitivo-emocional requieren que la persona
esté consciente, y por tanto el proceso es deliberado, pero en otraS.
e mconsciente y comandado por la memoria implícita ( cberer,
2004). Por eso Feldman-Barret (2006), nos dice que la valoración

Pero si un estímulo se repite hay una correlación de estas
dimensione dentro de la valencia. Un estímulo aversivo (el paso
de una uña en el pizarrón) típicamente es displacentero, pero
cuando se repite, como la valencia es negativa, la reproducción de
1a acción se vuelve más intensa.

El proceso de valoración Guzgar si algo e útil o perjudicial)
proporciona al er humano un modo e pecial de relacionar e con
los demá, y con I medio ambiente de manera individual; así cada
per ona crea su propia experiencia afectivas. y por ende también
el rentm del afecto (Feldman-Barret, 2008), o por decirlo de otra
manera, "el corazón de almacenaje de emociones" hace a cada
individuo único en el mundo. La experiencia emocional forma parte
del curso de la vida mi ma, porque las emociones se conforman, se
almacenan
e pueden re-conformar durante la vida del ser
humano, en conjunción con modificaciones neuro.fisiológicas, lo que
conduce a lo, seres humanos a conformar u propio J'º interno o su
se!f, y con e te centro emocional, la disposición para actuar de una
manera particular (Feldman-Barret 2006; Russel, 2003).
Según Russel, el centro emocional tiene también un significado
afectivo, porque puede impactar y cambiar el estado homeostático
del individuo, los estados de ánimo, la motivación, la empatía, la
meta-experiencia emocional, y por último, afecta la regulación de la
tmoción, porque todas las vivencias experienciales-emocionales
neoden a agruparse de acuerdo a su valencia, por eso si educamos
con objetos o estímuJos emocionales cargado de positi\·Ísmo, todos
lo procesos cognitivo se ampJjficarán (ver figura o. 1).

r

(oppraisa~
es el bloque del edificio básico, e invariante de la vid 1
emocional, gue deriva de la capacidad de la mente humana
para concatenar procesos de evaluación o de juicios entre algo
que podría ser positivo o negativo para l ser humano. ~ vtth
emocional deriva en gran parte de la valoración (forma slfllple
de análisis de significado, en términos de lo cual el ser buffiltllO
codifica el ambiente y determina i algo es bueno o malo,
benéfico o dañino, placentero o displacentero, agradable 0
aversivo).
os significado, en el proceso de valoración dan lugar a que un
objeto o experiencia posean un valor positivo o negativo, y esto.es
- uaw,ma,
'-- · que no es_:solo
lo que Feldman- Barret (2006) denomma
una propiedad bá ica de la experiencia emocional ino tamb1e~ d
componente fundamental del ntídeo del efecto (core ajfec~. Para expli~
este efecto de ,alencia, Ander on, Christoff, Stappen, Pant 17,
Ghahremi, Glover, Gabrieli y . obel (2003), lo relacionan con b
· ·
·
l o: s1· una persona 0 bsen1
intensidad y no ponen el sigmente
eiemp
,
.
(cuerpo mu tilado) este
,
un e nmulo
negativo
se grnba roa's en. b
memoria y con mayor intensidad que una e cena positiva (un perrito'

132

133

�Ir. ,

De pertar (aurosal) alto(excitado, agitado)

Baja valencia
(negativa)

"confort "

"muerte "

Alta valencia
(po itiva)

Bajo despertar (activando, calmando)
.
No. l. La experiencias afectn--as pueden er descritas en dos dimensione-: la
Figura
.. /
. vel
Yalcncia que se refiera a la manera como e valora UO evento posttJVO negatIYO,
despertar (aro11sa4, que refleja i un evento es e.xcitad?/ agitado o calmado/ activad~:
Las palabras dencro del círculo indican una \·alenc1a aproX1IDada Vlos grados
aro11saf (Kensinger, 2004).

Como podemos er, la emociones son fenómen~s que no pueden
reducirse a un componente unitario o celular, smo que son de
naturaleza compuesta u orga11ísmica podríamos decir que son el
re ultado emergente de la acción de múltiples elemen~~
con tituyente que la caracterizan como tale ·. Tienen 1~ fu~cto:
de "informar" acerca de cómo pueden ser apreciadas la s1tuac10ne.
de la vida ( cherer, 2004; Ekman y Davidson, 1994). La
experiencias emocionales inconscientes no sólo nos infor~~n
respecto a una situación presente en torno a un objeto de em~cton,
sino que además on producto de una con tr~c~~ón lingüí tica, 1~
cual les da el carácter de "experiencia afectiva ( cherer, 2004,
rtony, Clore, &amp; ollin . 1996).
El conocimiento de experiencia de e111odón es fundamental en la
134

compren ión de la conilición humana porque el centro afectivo es
una ventana que e puede activar conscientemente o
inconscientemente, influenciando para bien o parn mal la cognición
y la salud mental de la persona . Y tambi, n la manera de
cornportarno en la vida ocial, porque lo ser
humanos
re pondemo emocionalmente a las palabra , a las expresiones
facial , a lo. ge to del cu rpo, a m inuacione ac rea del xo, la
etnia acerca de 1a orientación exual de alguien información hacia
la ho til.idad o cooperación, y toda ariedad de otros estímulos
ociale (Bargh, Chaiken, Govender, &amp; Pratto, 1992). Para concluir,
Iaturana (1995) dice que

la historia depende de nuestras emocione y de eos. La hi toria
que construyan nuestro hijos será aquella que urja de sus
deseos y emociones, e decir, de lo que quieran hacer. De ahí
que el nivel má importante a nivel educacional sea
precisamente el nivel emocional. El ni,.,e} emocional es el nivel
formador de la persona. De hecho todos podemo aprender a
usar in trumentos y cualquier actividad manipulativa porque,
en definitiva, todos los ser humano amos igualmente
mteligente . o e cierto que haya pet ona má inteligente
que otras. La diferencia está en la emociones, en lo que uno
quiere.

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Bnu:

138

r

BALAS DE PLATA DE ELMER
MEN DOZA Y EL CAPITAL SOCIAL
DEGRADADO POR EL EFECTO DEL

N ARCOTRÁFICO
ora Guzmán Sepúlveda *
B.,JL·IS DJ ,

PuT;,J G

ó

l.1 EL \ÑO

2008 eJ

Tercer Premio Tus9uets

Editores de ovela, en eUa u autor, Élmer fendoza, examina las
consecuencias de la fodernidad en la regíón del norte de México,
en &lt;londe el narcotráfico se erige como protagonista que extiende
su· tentácuJo a través de las distintas capas sociales,) trasciende a
la región norteña trasminando la zona fronteriza. i revisamos
e tadísticas redentes:
Un total de 10 mil 20 personas han s.ido e¡ecutadas en México
de de que Felipe Calderón asumjó la Presidenci.a de la República
Jebido a la disputa que mantienen los ilistintos cárteles &lt;le la droga
asentados en el País. Datos del Grupo .Reforma indican que en
diciembre de 2006 se registraron 94 ejecuciones; en 2007, se
reponaron 2 mil 275 muerte adjudicadas al narcotráfico; e□ 2008,
se contabilizaron 5 mil 207 muertes violentas, y del primero de enero
de este año hasta ayer se registraron 2 mil 444 homicidios atribuible
al crimen organizado. ()iménez: 2009)

- -- - - - - • Di,,1 ión de Humarudad~ v Ciencias oc1alesTecaoló~c0 de Monterre,, Cam·

pu Monterrey.

139

�a

Titulares en los peri ' dicos como ''Triplican narcotraficante la
cuota de jecuciones", "Pelea narco, mutilan a nu ve per ooas",
«Rastrean lavado de lo Arellano" '"Ven en corrupción ·aporte dd
narco", " raigan a alcaldes vinculados con el narco" son frases
asidua en las páginas de los periódico cada mañana.
La literatura m :-::icana hace presencia para roo trnr la
descomposición social de un E tado para algunos fallido por la falta
de solidez, congruencia y actuación d u instituciones, y mostrar
a trav ' de us textos a una sociedad que ha sido rebasada por el
poder del narcotráfico, así escritores de diferente, ámbito de la
República fexicana recon. truyen esta problemárica 9ue e ha
convertido en una amenaza constante a 1a seguridad nacional.
Balils de PlatrJ e. una novela negra, novela neopolicíaca, donde
narcotraficante· políticos y policías se entremezclan se asocian 1·
:e destruren en un ambiente de violencia y corrupción. La
estructura del texto lleva implícito un cu stionamiento, ¿quién de
esta colectividades e el culpable del deterioro social?
El propósito de mi en ayo . examinar el capital social y el papel
de la ciudadanía como víctimas o cómplices del desmoron.,'UllÍento
de las estructuras ociales.
La no eJa será analizada bajo la óptica sociológica in dejar a un
hido el estudio narratológico que hicieron de Balas dePlata una noYela
reconocida por la crítica r valorada en el nu vo género de la
narconovela.
EJ orte de [éxico es una región próspera en donde podemos
hablar d desarrollo y progre ·o, pero también simultáneamente de
pobreza, violencia intrafamiliar, narcotráfico, migración y corrupción
judicial. Ba!.as de plata expresa la crisis de la modernidad en donde
no todo es auge, crecimiento y éxito, sino es una entidad matizada
por los claroscuro de las a imetrfas económica , y sociales.
na frase carg-ada de ironía marca el ton d la novela que e
inicia con la fra e: "La modernidad de una ciudad e mide por la!
armas gue truenan en u calles", esta frase inaugural e pa ea Por
toda la narración alimentando lo uce os de la historia guc se narra.
La de Édgar «.E l Zurdo» Mendieta, policía, que busca desenredar el

141)

asesinato del Lic. Bruno Canizal
Agricultura.

hijo de un ex ecrecario de

Aunque nunca se menciona El Cártel de Sinaloa, la acción
principal se ubica en las calles de Culiacán, por lo que esta
organización criminal teje el subsuelo de la novela. Se nombran
como r alema calle y colonia, conocidas en la que aparecen
"encobijado ", asesinatos atribuidos al narcotráfico y que on
mediatizados por el periodi ta Daniel Quiroz en el noticiero
"Vigilant
octurno, ".

El cartel de inaloa es una de la organizaciones de
narcotraficantes más grandes del mundo, con presencia en más de
36 paí es ' con un fuerte poder en udamérica. e dedica
principalmente a la distribución de marihuana, cocaína colombiana
Yheroína del udeste asiático, aunque también produce su propias
anfetaminas, opio y marihuana.
Los elementos que bordan la no ela son los corrido , la
camioneta lobo y las Hurnmer con vidrio ahumado , las alianza
entre narcotraficante y políticos, los rezo a Malverde la violencia
Y la tortura, la figura inconfundible de los guardaespaldas. Los
asesinatos en donde eliminar a la per. ona e una práctica cotidiana
cosificando a la personas corno i fueran objetos de echables.
En e ta novela además, resalta la pre encia de nuevo per onaje ,
la narca. hija o amante de importantes narcotraficantes, ellas
~bién desafían a la ju rica, son autoritaria y muy seguras de sí
mismas una de ellas es ospechosa de la muerte de su amante del
Lic. Canizales se llama amantha, el di curso de fendoz; va
urientado a subrayar la frivolidad y el vacío de estas mujeres, de
ella e dice que "era alta., de medidas perfectas aunque un poco
excedida de caderas; se rumoraba 9ue había invertido una fortuna
en cirujanos plá ricos, peto que ni lo bra ileños habían logrado
arreglarla" (82)
. El material con el que trabaja esta novela es gestado a partir de
la llnaginación y de lo recur os mediático . ¿Quiénes on realmente
los narcotraficantes? ¿Logra el lector ahondar en su mundo interior?
La caracterización de los personajes n Balas de plata es en ba e a

141

�arquetipos que part n de la prensa, de las noticias de la televi ión,
del cine e incluso de los narcocotrido , po iblemente en entre\.istas
exploratorias por parte del autor, el tema no le e ajeno ya estaba
presente desde su primera novela El asesi110 solitario, eo laque el autor
hizo gala de una exploración detallada y puntual, ahondando en lo
que su personaje llamó "el drenaje profundo"
El sociólogo Luis Astorga apunta «El volumen de los capitales,
la complejidad de las transacciones financieras y la diver idad ele
los campos de inversión del dinero del tráfico de drogas, sugieren
una gran capacidad de organización, de ad.ministración y de compra,
y sometimiento de conciencias". (2004: 33)
En este sentido e que quiero abordar el tema del capital acial
el concepto capital seria aquí el valor que ignifica tener relaciones,
conocer a personas que facilitan el camino.
Distintos sociólogos han definido las implicaciones del capital
social I entre los que de tacan: James S. Coleman, Pierre Bourdieu,
Robert D. Putnam, entre otros. Todos coinciden en algunos
elementos implicados en el concepto: confianza, reciprocidad, redes
sociales, normas comunes de comportamiento, compromiso ocia!,
entido de pe.rtenencia. Al igual que otras formas de capital, el
1 Una

de las interpretaciones más completas sobre el capital social lo da Piem
Bourdieu en torno al concepto "El capital social e el conjunto de recursos accuaks
o potenciales ligado a la posesión de una red duradera de relaciones más o cnenoS
institucionali:zadas de ínter- conocimiento y de inter-reconocimieoto, o en otllll
térrruoo , a la perteneocta a uo grupo, como con1unto de agentes que no s~lo
dotados de propiedade comunes sino también que oo unidos por "relacionó
permanentes e útile . El volumen del capital social que posee un agente parttcul.r
depende entonces del tamaño de la red de relaciones que puede efecl:lvam~tt
movilizar y del volumen del capital (económico, culrural o simbólico) dispürnblt
por cada uno de lo miembros de la red.[ ... ]La utilidad que procure la pertenenoJ
a un grupo es la base de la solidaridad que lo hace posibles. La existencia de una~
de relaciones no es dato natural[...], ino el producto de un trabajo dein tauraaoa
y de mantenimiento indispensable para producir y reproducir relacione durader:isr
útiles, capaces de procurar provecho materiales pimbólicos [.. -1, la red es el produ&lt;10
de estrategias de inversión social concientemente o inconscientemente orientad:&amp;!
hacia la in.stirución o la reproducción de relacione ociales directamente utilizable.\
a corto o largo plazo" Pierre Bourd.íeu. Le capital social, Attes de la RtcherdJt 11
Scienm Sociales, 1980, nº L pp. 2-3. (Traducción Anne Fouquet)

·°!

142

capital ocial es productivo y hace posible el logro de cierto fines
que erian inalcanzables en su ausencia.
La novela muestra e, tructuras en donde se da e ta confiabilidad
&gt;
expresada en alianzas, por ejemplo el Ingeniero Canizales, posible
candidato a la presidencia, 'a la grande" se muestra aliado con
empresarios y amigos del gobierno, protegido por el abogado icolás
Beltrán, y por el comandante de la policía Briseño. La credibilidad se
da porque en base a una serie de redes aciales aben que lograrán un
objetivo, así para qu se dé el capital ocial e necesaria 1a confianza, a
\"ece determinada ésta por el ometimi.ento de conciencias.
La estructura del capital ocial genera reciprocidad, intercambio,
rnrnplirmeta , obtener ganancia y resultados. Otros condicionantes
son la interacciones la interdependencia, la generación de ciertos
vínculos, así como la coordinación y estos elementos se perciben
en Balas de plata al tener un inter' en el capital material, así como
alguno, de lo personaje buscan también en el capital político.
Putnam advierte que el capital social favorece la coop ración y aquí
ésta se da en po d una ganancia de capital material y de
reconocimiento por el grupo.
Colemao señal.a que:
"[... ] el capital socíal se define por su función.
entidad, sino una variedad de cüsúntas entidades
característi.cas en común: todas consisten de algún
estructura , ocial r facilitan cierta acciones de lo
están dentro de la e. tructura' (1990:302).

o es una sola
que tienen dos
aspecto de una
individuos c1ue

s~ el crimen organizado e una eslructura compuesta por varias
enridade que tienen diferente roles y que facilitan 1a con ecución
de sus fines y esa interdependencia es la que ha logrado resultado
tncontrolabJe por el E ta&lt;lo ación. El político e aprovecha de
las redes sociales poderosas del narcotráfico, el policía compensa
u bajo salario con la, ganancia de é t , el desempleado adquiere
trabajo si se involucra en la ilegalidad, el narcotráfico financia b
c:¡mpaña del político, así es una cadena en donde cada rol va
propiciando cierta acciones de los indh i&lt;luos que retribuyen
finalmente a todo los que están dentro de la estructura.
143

�1 . ,,_,,,.

El narcotráfico valora e identifica ciertos recurso de la policía,
de la política, de la empresa, como información potencial, relaciones
de autoridad, normas coercitivas, organizaci, n ocial, por eso se
alía con estas entidades para poder sumar capitales.
El capital social implica un condicionante: tener un interé y
podemo ver el rédito obtenido en los imperios creado por los
distintos cárteles, esta ituación se ve ejemplificada en la novela
por farcelo Valdés propietario de automóviles, casas, avione ,
guardias, de él e dice que "con poco hacía temblar medio paí ~hasta el estado del tiempo se le consultaba "(36) La normas
coercitiva dentro de la red social son empleadas porque generan
una conducta entre lo narcos, hay una serie de reglamentaciones
que a la larga retribuyen en beneficios comune .
La novela dibuja con claridad las redes sociales que en e te ca o
en lugar de ser productoras de desarrollo social, su intencionalidad
es la antípoda, su resultado es de tructi o y degenerativo de ámbitos
muy diferente , de de la alud pública ha ta la ética.
La novela desentraña la rnoralJdad de los personajes, así como
del sistema político, y la confusión de valores expresados en la
justificación de la hija de Valdés, Samantha la 'narcojunior", quien
le dice al detective:
Te busqué por dos asuntos, .Mendieta, primero re p~ta a mi padre,
cabrón; es uno &lt;le los hombres más importantes de e, te pais; d
presidente, u ecretano y cuanto Iamb1scón anda con ellos e k
cuadran, si no fuera por él millones de gente estarían desempleada.~
muriéndo e de hambre; ¿9uiéo ere tú para fastidiado en u casa.'
Un inmundo poli muerto de hambre (83)
Las redes sociales e expre an en complicidad entre
narcotraficantes y policías frase. como ' 1i papá los tiene compra·
do ". (84) son comunes en el discur o de la nov la, la corrupción
es un comportamiento obligado, le dice amantha a i fend.ieta ''d
procurador nos pasó el teléfono &lt;le tu jefe que a su ve7 nos dio d
tuyo; más o menos calculamos tu preao, prefieres fadrid, Pan.\
ueva York o efi ctivo" (85).
144

O el propio papá del licencia.do an.izales a quien el asesmato de
su hijo le entorpece, le en, ucia su carrera. política, y con un aire de
anismo le dice al detective fend.ieta: "hablaré con el procurador
dd estado para que suspenda la inve tigación} pueda usted dedicarse
a otro ca o" (7 I)
Por toda la novela se ejemplifican situaciones de deshonestidad,
en donde pareciera qu es el modus VJvendi de] ciudadano es el
fraude, el engaño el oborno, la corruptela, comportamientos
arraigado a W1a cultura que , olapa, deja pasar, aporta, e conforma
}' no cu stiona. La corrupción e el hilo que teje la trama de Balas de
Plata, situadone, hiperbólica que ubrayan la descomposición de
las personas. obresaJ una escena de la Poliáa Federal de Caminos
haciendo a,rtidoping a los conductores de camione , y la contraparte
t el Chapo
bitia, un ex policía que aparece vendiendo a lo
chofere ampolletas de orines sanos como antídoto para vitar las
multas o detencione "[... ] no le vayas a dar en la madte a ni riñón,
~cuántas dosi está. vendiendo al día? Poca,, arer vendí cincuenta
I' &lt;los. [ .. .J los hijos están en la escuela y son un costal sin fondo''

(93)
La novela de l\Iendoza ironiza el papel de la policía, frente a un
agente ju to como l\[endieta quien tiene interés por re olver el caso,
pero se pre entan coto, de poder dentro de la misma organización
que impiden .realizar u encomienda hasta obligarlo a suspender el
caso y darle carpetazo.

La ciudadanía es muy débil porqu us derechos no son respet.idos, la administración de la justicia es casi nula la legaLidad no se
cumple, la di criminación, el derecho a la vida, a la integridad
fi ica v a la seguridad e tán llcU entes de las calles d Culiacán, por
tjemplo una muier qu vio un asesinato comenta:
"¿ sted fue la que llamó a la ¡efatura? 1 i loca, alu Juego la traen a
una en sui; vuelta 9ue termina por no tener ru para los camiones

para ir a declarar, en este país la justicrn e ·ta en manos de los
uelincuentes ) mientra u tedes, los del Gobierno, se hagan de la
\1 ta gorda, vamo a seguir igual" (160)

145

�La novela nos mue tra una sociedad cuyas organizaciooes sociales
articulan a su miembro pero con obj tivos obscutos, Élmer
f endoza profundiza en el lado gris del capital social construido
por el narcotráfico mexicano, sus paradojas e dan en grupm como
éste, o como la mafia Üaillilla o el kukus klan quienes producen
efectos destructivos en la sociedad de la cual forman parte.
Observamo un desgaste social ocasionado por el lazo entre 1a
organización del narcotráfico la institución política, en donde el
capital acial es vert brador creaod , en ste caso, redes sociales
9ue no dignifican el espíritu democrático, o.í la a piraci · n de ¡ustici.1
obligada para el poder judicial.
Las redes sociale gestan valores e .ideología en Balas de plata se
muestra la otra cara de la moneda, la redes ·on de ttuctivas y afectan
y deterioran 1a dinámica social. En el texto de Élmer ,fendoza se
observa en los ant:ivalores gestados en las relaciones familiares y en
las relaciones de pareja, die la mamá d l licenciado asesinado
refiriéndose a su esposo el candidato «a la grande", a la presidencia":
"[...] estoy egura de que él lo mandó matar, es un desgraciado, un
monstruo que ha de arder en el infierno. u boca se retorcía de
odio. ¿Qué le hace pensar que fue él? porque jamás ha tenido
escrúpulos y desaprobaba la vida de mi muchacho; su ambición no
tiene limites, ¿sabe de quién se ha rodeado?, de la e caria de su
partido, lo miró con ojos secos". [72]
La organización &lt;le! narcotráfico trasciende los límites nacionales
. se detonan problemáticas y retos sociale generados por la sociedaJ
global. Varias veces se menciona en la novela el estado de izona.
las bala de plata fueron vendidas allá, hay ramificacione del crimen
organizado y el e fado nacional pareciera gue e debilita por la
eficacia y capacidad de esto tejido sociale globales.
•1 mismo título de la obra no remite a la av nturas d I héroe
americano "El llanero olitario' , o a la metáfora en inglés Si/rfr
Bl1/let. in embargo el texto subvierte el igrúficado original y son
ahora lo. narcotraficantes los héroe. de los corridos, de la épica
popular, esta inversión e paralela a la pen,ersión &lt;lel capital acial
146

fas redes entre organ.izaciones crean espacios de identidad y
1-alore culturales e ideológicos así corno se com ntó anteriormente
e pacios de acción política. l narcotraficante mayor, el capo, se
convierte en un padrino protector, es la figura paternalista,
autoritaria, patrimonial, que ocupa 1 espacio político no
in¡;titucional, como lo refleja en esta cita:
ecios se la pasan criticándono pero bien que viven de nosotros;
hice crecer este lupanar, levanté barrios enteros y creé más fuentes
de trabajo que cualquier gobierno; no permitiré que lo olviden; era
un rancho polvoriento cuando empecé y miren hasta donde llega"
p. 178.
''¡

La novela recurre a una erie de elementos asociados con la figura
del narcotraficante que articulados unos con otro crean la identidad:
su mtísica, su vestimenta, su religiosidad sus automóviles, su armas,
sus consumos, las páginas de Balas de plata nos confrontan con este
imaginario con la identidad de un anti.hér e construido no sólo por
sus accion s sino por la in fluencia mediática.
A9ui cabe preguntamos ¿qué papel juega 1a narconov la en el
espacio de ]a Literatura mexicana contemporánea?
La narrativa d l narcotráfico se inició como una literatura
marginal, en l 963 aparece la primera novela Diario de litl narcofrajirante
de Pedro errano 01iginario también de Sinaloa, Jas primeras obras
sobre el tema on muy tegionale , representativas &lt;le la problemática
gestada en el norte, onora .inaloa, Chihuahua Baja California, e
trataba de una literatura contestataria, asociada a la iz9u.ierda,
desafiando la versión oficial. En 1976 aparece Tierra Blanca de
leónida Alfaro, otro sinaloen e y aJ decir de la jnvestigadora
ausualiana Djaoa Palave.icb, eJ primer narco hild1111g.sro111an
mcx.icano. Con el paso del tiempo hay un desplazamiento del margen
31centro.

En lo años noventa las editoriales trasnacionale empiezan a
promover esta literatura porque se dan cuenta que la narconarraciva
es objeto de consumo. Alfaguara, Tusguets y Planeta, empie%an a
difundir eJ ubnmndo del narcotráfico.
147

�En el 2002 el español rturo Pérez-Reverte publica l-L1 reinr1 dtl
sm; autor que ha afirmado que la inspiración para est'l novela le
vino al escuchar lo corrido de Los Tigres &lt;lel arte, en particular
«Camelia la Texana». J\ su vez, Los Tigres d I arte corre pondieron
creando un corrido titulado 'La r ina d I ur', basado en la no\'eh.
También Pérez Reverte afirmó que Élmer Mendoza es u amigo y
u maestro "la reina del sur nació de las canúnas del narcocorrido
v de las no elas, de Élmer M ndoza"
' Poco a poco, esta avalancha mediática ha contribuido a mar
una literatura ' 1bestsele1ia11a" construida a partir de estereotipo,, de
lugares comunes, pareciera gue lalverde, los corrido , la Humm

E ta literatura peligra porque en lugar de mostrar la oscuridad se
convierte en una gesta que no profuniliza en la dimen ión ética
que conlleva el fenómeno. Peligra, porque en lugar de oscurecer
ilumina el desorden con la heroicidad del mito, con el glamour de
las botas de piel de avestruz, con el ritmo de los narcocorridos.
Thoma Hobbes en u &lt;&lt;l..eviatán» (1651) expre ó que la función
central e insustituible de las estructuras políticas es impedir el
retorno al «Estado de naturaleza&gt;&gt;, es decir, a la guerra de todo
contra todos, esta guerra, esta violencia, esta injusticia, este caos
son tareas pendientes en el lenguaje de la literatura mexicana
contemporánea que ahonda en el narcotráfico.

r las Ak 47

son indispensables.
¿Cómo narrar el narcotráfico? Hasta hoy se ha dado un realismo
exacerbado, un costumbrismo, un regionalismo, pero no se ha logrado
compenetrar en el entretejido, n la complejidad del narco distinto.
autores lo han esbozado, Federico Campbell, Gabriel Trujillo ~luñoz.
Élmer Mendoza, LuL Humberto Crosthwaite,Juan José Rodrígue7,
Eduardo ntonio Parra, Luis Felipe G. Lomeli, pero basta hO\
faltaría ahondar en su condición existencial.
El tema se ha comercializado, se ha gastado, nos falta todaYÍa b
gran novela. Reconocemos los aportes narrativo de Élmer
Men&lt;loza, un rescate de la oralidad, la captura de un cli curso
marginal, la eficiencia de un ritmo desplazado en diálogos paralel~~.
en cuestionamiento , en frase telegráficas, en regionalismo, c1J/abu
en un humor corrosivo. Un discur o preparado para guc el lector
vaya atando los cabos de las distinta líneas de investigación. Y
también una crítica al capital social, a la ambición y al poder que
corrompen el tejido social.
_,
Sin embargo, eJ caos, el de orden, el delirio, la degeneracto~
social, la per ecución, el miedo, la clausura, la represión, 10dav13
no uenen voz en la füeratura mexicana del narcotráfico, hasta ahora
no han podido er encarnados. Faltaría ahondar en la psique de 5tli
protagonistas y de sus víctima , en u soberbia y u dolor, en 5u
re entimiento y , u cobardía, dibujar u fantasmas, decir lo impnr
nunciable, desconcertar al lector, perturbarlo, quizás amenazarlo.

148

Referencias
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Plaza y Valdés.

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Decouverce, París.
Putnam, Roben (1999) Bo1vling Alone, Simon &amp; ShusteL

CAMBIO DE CÓDIGO DEL
HUMANISMO

Martha E. García Sepúlveda

Sólo e:-..isle ai,iltzaaón ª"té111ica alli do11de el ho111brr
ha aislado la idea del co11oa1111e11to en su p11rrza ol?Jeliva,
y consm•ado y desarrollado í1111t11a111e11te el smtido de In
verdad.
J.11antam, 1936.
Lo 11t'f"dad sie111pre hll sidó
1111 co11cepto dif1cJ/
para el bomlm caído.

Hughes, 2009.

~Cr• \J

F u ESE, 'f 1 \ DEL HUMA. 1 MO? ¿Porqué se han postergado las
humanidades en la educación superior, proponiéndolas como e pecialización? ¿Qué fundamenta un humanismo integral? ¿Qué
con ecuencia tiene en la planeación de licenciaturas?
Después de una acentuada tendencia positivista en la educación
supenor, se ha prornoYido la necesidad de retomar la Humanidades
Y re,·italizarla , como solución a la crisis de valores de la ociedad
en general y de los profe ionista en particular. La Dra. Raquel
Giazman (1993) afirmó "sj la Educación upenor no vuelve a las
liumanidade , va al fraca o ... " 1
1
Raquel Glazmao.Cumm/11111 htisico 111m•mít11rio (Conferencia). México: hcultad
de f·ilosofía y Letras de la A
1993.

LSO

151

�(

En realidad no deja de haber áreas de humanidades, posgrados
en humanidades, misión humanística en lo c1mic11/a. universitario.,
congresos de humanidades ... como una galaxia expresiva que no se
cuestiona en la academia. El humanismo actual está inmerso en la
complejidad y ambigüedad.
Aunque toda palabra es polisémica y su sentido depende del
contexto, siempre hay una tradición que sienta la base epistemológica; por esta razón tendríamos que decodificar primero hrmNJIIÍSm&amp;
y htttlltmidades, desde fuentes de autoridad.
Después de ofrecer algunas definiciones y registrar claves de
contextualización, proponemos contestar las preguntas del micio,
desde los resultados de la decodificación de rasgos del h11111a11ismrr,
luego podrán incorporase rasgo de sentido provenientes de los
contextos en que se forjan distinto estilos de humanismos.• o
tratamos de describir todos los sentidos e .integrarlos en una red de
ignificado, ino de diferenciar dos paradigmas educativos que
subyacen en la formulación de las h1J111atlidades y que en términos de
Semiótica, identifican dos códigos o sistemas de reglas
con encionalizados de naturaleza distinta, bajo un mismo término.
Se trata de un cambio de código: del paradigma de humanismo
universalista o perennialista al paradigma de humanismo deb
postmodernidad (mejor difundido como h11manidades en d sector
educativo). Y en el intermedio todo un elenco de humanismos
racionalistas , anti-humanismos ,r nuevos humanismos.
E te cambio de código es una evidencia que permite percararse
de la naturaleza enciclopédica del ignificado y de ·u
condicionamiento pragmático, sin descuidar la r d de rasgos
conceptuales de la tradición educativa; retomando así el Yieio
precepto retórico de Santo Tomás, referido a que antes de hablar de
un asunto, hay que definir el entido de lo. términos. in duda qUt
la tarea decodificadora es parte del proceso de comprensión, pero
conceptualizar sobre b111na11i.rmo ería parcial si se pone al margen b
teoría de la universidad, la historia del humanismo , la teor1a
curricular.
J. D. Wilson centraba la calidad de la educación en calidad dt'

152

gestión, calidad del profesorado y calidad de las tareas. 2 La presencia
de un h11111anisn10 po.rt111oderno en educación deja huelfa. en el olvido de
los pilares educativos que
IBSCO ha recorda&lt;lo, no se pondera el
valor perenne del ser, del saber y del hacer, y por calidad llega a entenderse
.ólo la atisfacción de indicadore o estándares conducentes a
certificación; sin embargo, ambos humani mos - el postmoderno y el
propuesto por
ESCO- coexi.sten en la actualidad.
Por otra parte al no exi tir UJJa filosofía educativa orientadora
en las univer jdades pública , se promueve una misión que las
normas de calidad requieren en la admini, tración de instituciones,
misión que puede quedarse en los documentos.
Al director y al equipo ge tor on a 91-úenes compete en primera
1n,tancia la realización de un proyecto educativo de calidad, con la
imprescindible profesionalización educativa en la tarea de la
pbtneacióo. El trabajo docente está influido por decisiones adoptadas
a ruvel superior; si bien es cierto que la interpretación y adecuación
son condicionada · por la destreza y habilidad del profesor, quien
también requiere de capacitación y ad cripción a la filosofía y
didáctica universitarias.

La misión humanista de la universidad es intrín eca, no tendría
que cuestionarse si tuviera como eje la dignificación de la persona,

la búsqueda de 1a verdad y el servicio en primer plano, puesto que
el fin de la educación no puede ser otro que el fin del hombre. La
filosofía educativa ramiza las decisiones curriculares, las funcione
de difusión de conocimiento, docencia, investigación y extensión
cultural. Como expresa lbáñez: "si se dedica la univer ·idad a
proporcionar diplomas utilitarios ) utilizables, la formación
dialéctica cultural, crítica, reflexiva, semántica, necesaria para bacer
progresar una sociedad no se hará en ninguna parte.'· 3

Hay en nue tra sociedad } en el mundo actual una sensible
rltmanda de que los profe ionista de las ciencia naturales, exactas
r de ciencias sociales tengan una per pectiva humanista, reflejada
en su traba¡o.
1

John \Vilson. Cómo valorar la cali&lt;lac.l de la enseñanza. México: Paidós, I 988.
losé . Tbáiiez. Ilaaa
famlllrió11 h1111kmírlico. fadricl: ílerder, 1989, p 110.

""ª

153

�La ciencia, la!' teoría. actuak:., la tecnología y bs r mpetcnciru
:on lacmrcs importantes en d de:arrollo de un humani m &gt; autt·nuco,
pero para yue iodo lo man e. :m·an al hombn:'.., e m:ccsaria b actnud
g m:rada no por un condic1onamierno, ino por una formación •
onv1cc1ón, pro) ccrión de una perspectiva a o tropo. ófica en la
plru1L~ac1&lt;1n ) progmmacic'm. La fil )sofia ducativa de las univc1. idatles
publica e. un filtro urricular que c. pua su &lt;le, arrollo,
El ,;ociólugo Pedro , lorand · ,&lt; urt, proft:. or de la Pontificia
Llm er,;idad Caté&gt;lica d • Clule, expr ·a &lt;.JUC "la un" er. idaJ corre el
ne go de perder su \'Oca 10n humanista cu, n&lt;lo 1
rit río. dt
acn:d1mc1on, rcn&lt;lirmcnto y calidad hactn ¡ue Jé lo 1111 mo estudtar

en uak1uier urn, ersitlad y con cuak¡ui r profe. r". 1
De ahí 4ue H:ngamo. L', t &gt;. reto·: t:valuar la naturaleza Jel
hum,1111smn po ·Lm0tkrno (anti humaru ta, po t-rac1onalisra t
irra ionalista) frente al humanr_ m per nne ) adaptar. e :1 lo
·- tandare · de certificación ) cali ti&lt;l, en ba:e a una plancación con
su ten to admini. trariYo, ·pi ·tcmolÚ!;ICll, filo ófico-cJuc;lli o,
psicopnl::tgúgico ) didáctico, no scku11entL: pragm,'Ítico.
El propos110 no es 1.:.-pnncr una ii.lu, ofia educa.á,·a uni,·er. uana,
sino clarificar yue ha Je l J111,,,111iw10.r a h111111J111s111os:. :wn a n1vd
doetoml, la. humani ladc. pul·dcn yucJar n una ·ulnir:1 gc:ncml
t¡uc ddat, e.u 'ncia de t11rrímla bá&lt;,i os en hc1.:nciarura . Colocar la
e ·presic'in l 11111imidc1des en lo rubro. Je .ilguna. liccnc1atur,1 1
promover 1:1 intcrdi. ciplinaricdad o ciertas a. ignatur•. humant u
en Los planc Je e tuJio d 1:1. licenciaturas, no la, conv1crt
automáücamente Ln .·pre 1c,n de un humani mo autC•nrjco.
C imo c. presa Baz ln:sch Parada: 'e. puc muy importantt: ~
rcngamo una idc,l cl:tra de I qu • 'l' &lt;.JLÚere decir pe &gt;r h11111,1f1JJIIM
h:to e. tanto n :í importante cuam I e te término c. mu) :m1bigut
d:i&lt;lo I hecho J 4ue istcn tnU\ &lt;.fü·ersas , aun contr.1dKtooa5
manera. Je pcn. ar 4uc afuman ser humam 1.a .''

1 ( .. mnt:n l•.kn:1 \111la. / ,t11miffm1u1,/, esfriar, de hHffllll/lJ/IIIJ y 110 111dwrrii1 ~
Entn\·i r;1 al ,,cj,,11 ,gi,, prc,h:. c1r e tnYt:sngador Pedro :\lorandé (,outt. (l'i dctnaJ21'
Jl' 211119). '/.mrl. \\'t'b. lmp:/ /\\ W\\.zentt.or~. Rt-cupaad(l d 13 de llla) o Je iMl9
Ju.- n E. Ba;,dre ch P. r:ul.1. ( ó1111, b,Mr ,; .,.,,tm1 la fn1111úao11 l111111a111sliJ fil
1 11mmdud, \I ~XJu&gt;: ,uadt:rnos de Rctlcxi,111 l ruH·rs11aria.. l 1 \, 19')4.

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L1s hllf11a11irlllde.r refieren a le s . b
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llor humano su inmaJ •. .
u. marca a follas dd
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, urcz. por e te e ha
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pue tn en claro, rr.t d
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quc:-par. t'nfocar 1&gt;s ¡&gt;r bl e a. 1•;un la - ll l9 ' eft:crua
en \k 1co,
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m.1. numano J-. ¡
.·, 1 ¡
flersp c/11'0 de /t11J1ilir1.
c a &lt; lt:l at t' ncce. aria
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Jan¡uc
M· · ·
•
• 1 anrarn expresa en 1916· ".¡ ¡
.
tstnc1, fm1.:111c a hacer al l
1
• . . &lt;:
lum:1n1. rnn cienJc
man¡ • 10 m &gt;te ma verch J
te. tar ·u gran&lt;lc:za ori . 11 •.'
' l c:ramcntc humano \' a
1'111uJ
,,
grna l:t rendolo p·trtic' •
J
•
I""' e rnntruec rl
. I·
,
'P.U" en ro .10 ruanro
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c:n ,l nílluraJaa r rn la h'. · R .
mpo ljlll' d homhre dt.: llrroll l .
, . J lona. C&lt;-¡UJcre , un
fu • .
'
a '1r1 uahdadt.· n ~,
•
trzas cread&lt; ira ,, 1·1 .-J d 1
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e C&lt; ntt:rudas
1 a t: a razon.,
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reducir las cosas a la verdad, reintegrando a la plenitud de u fuente
original la esp ranzas de justicia y las no talgia de comunión,
suscitando a í una fuerza cultural y temporal fraterna, capaz de acruar
sobre la hi toria y de servir a los hombres.
ota la necesidad de
una sana filosofía ocial y una sana filosofía de la historia moderna.
Los hw11ani tas trabajarían en la u titución del régim n inhumano,
por un régimen de civilización caracterizado por un humani mo
integral, una nu va civilización cristiana s cuJar.
Lo hombres que po een conviccione metafLicas o religiosas
difer nte. y ha, ta opuesta entre sí -lo materiali ta , idealista ,
agnó tico , cristianos y judíos, mu ulmanes y budi ta - podrían
converger hacia la, mismas condusion s y participar de la mi. ma
«filo ofía» d mocrática práctica, ietnpre que reconozcan
análogam nte, aunque por razone muy diferentes la verdad y la
inteligencia, la dignidad humana, la libertad, el amor fraternal r el
valor ab oluto del bien moral.
Don Alfonso Reyes asevera en 1949: «hoy el humanismo no es,
pues, un cuerpo determinado de conocimiento , ni tampoco una
escuela. ~Jás que como un contenido e pecífico e enti nde como
una orientación. La orientación está n poner aJ servicio del bien
humano todo nue. tro saber y todas nuestras actividades. Para
adquirir esta orientación no hace falta er especialista en runguna
ciencia o técnica det rminada pero i registrar , us saldo . I uego e
necesario cont'lf con una topografía general del saber y fijar su sitio
a cada noción. Por lo demá , toda disciplina particular, por ser
disciplina, ej rcita la e trategia del conocimiento, robustece la aptitud
de investigación y no estorba, antes ayuda, aJ viaje por el océano de
la humanidades." Y termina "... ta función del humanismo . ólo
puede plenamente ejercerse y ó]o fructifica sobre el u lo de la
libertad: el uelo seguro, ) no ó]o la libertad política - lo cual e
obvio r ni siguiera admitimo discutirlo por no agraviar a quien nos
lea o nos escuche rebajándolo a nivel de la deficiencia mental-, sino
también la Libertad de espíritu del inteJecto n el má amplio y
cabal entido." ~

La filosofía educativa de la

niver idad Iberoamericana define
al humani mo en 1994 como "el desarrollo integral de los
dinamismos fundamentale del hombr : creatividad, criticidad,
libertad, solidaridad, integración afectiva conciencia de la
incondicionalidad e ilimitación del horizonte de nuestro actuar." 8
Con id ra que el humani mo e refleja en una actitHd caracterizada
por el pensamiento ordenado y critico; la clara expresión oral y
escrita; el planteamiento y la olución del cuestionamiento básico
del hombre en el mundo ( u origen, destino y naturaleza)· la
conciencia histórica· la experiencia estética· la cooperación social
re ponsable y la congruencia entre pen amiento y conducta. 9
En re umen, el J111manis1110 perenne, como sistema educativo,
concierne a una filo ofía práctica, fundada en el juicio, en la
formación integral del hombre y en la coherencia de vida; se expresa
en la actitud y el comportamiento. El humani mo tiene una ba e
epistemológica r curricular que hay que recuperar, pue ahí se
su tentan las habilidades básicas, la interdisciplinariedad, el juicio,
la formación crítica, la comprensión, la argumentación, la
interpretación, el compromiso en la olución de problemas, lo
principio , la formación del carácter, la coherencia de vida, los
valores n acción. En la formación humanística está la tradición o
fuente de lo que ahora se conocen como competencias básicas y de
solución de proble111as, aunque ahora el discurso constituyente se erige
desde un código de innovación, el cual tiene us aportes, como el
desarrollo psicopedagógico, estratégico y tecnológico.
El h11111anis1110, no está recluido en l pa ado, por esto se califica
de 1mú'ersalista y perenne. En teoría curricular se le denomina modelo
academicista y e una ba e formativa para discernir po iciones en la
cultura, incluida la ciencia, y enriquecer Ja aplicación del saber
actual en la comprensión y solución cle problema . El hu.mani mo
auténtico e tá dirigido a la acción, pero la docencia e inve tigación
tienen un sentido di tinto pues e t.án comprometida con el hombre
y con la ociedad. demá no e tá reñido con los aportes de las

r

8
7

Alfonso Reyes. Obras Co11,pletas. T X,'( _ México: f,CE, 19 7 9, pp.479-480.

156

Juan E. Bazdresch. Op. Cit., p.14.

"Tbid.

157

�ciencia humana y sociales.
Una nueva cultura , una nueva civilización requieren de este
humarusmo universalista secular, que e pcrsonalista, comunitario,
pluralista y teísta. Las maestrías y doctorado en bumarudades eo la
acrualidad portan disciplina sobre lo humano, pero no garantizan
una actitud humanista. e han postergado porque en la licenciatura
no e han valorado las habilidades básica , la verdad y el fundamento
filo ófico del humani mo· ahora sólo se alude a habilid,1des
transversales, y su desarrollo no tiene mas que un fin práctico.
La educación integral es parte del código del humani mo
universalista y sólo puede ser bien entendida desde ese marco, ya
que es el único que e centra en la formación de la per ona y oo
exclusivamente en habilidade y conocimientos para la profesión.
En el humanismo integral notamo cuatro rasgo fundamentalei:
tiene como punto de partida el conocimiento y de arrollo de la
persona; es mediado por profesores, padre y directivo ; relaciona
los objetivos educativos a las necesidade del entamo social y tiene
una perspectiva comprensiva, integral, en lo procesos de en eñanzaaprendizaje.10
..
La trascendencia de un proyecto humanístico en la planeac1on
de licenciaturas es que generaría mayor pertinencia en el aprendizaje,
más conciencia de la rrúsión docente y un entido más coherente
entre lo que orno y hacemos en el ejercicio profe ional. Todo ello
redundaría en una educación con principios, en que se re peta la
dignidad de la persona y se compromete en la realización de una
sociedad más justa.
Por otro lado, a fines del siglo _/
cobra gran irnpul o la
pos/modernidad, movimiento artístico y cultural caracterizado por _su
oposición al racionalismo, por el individualismo y la falta de compro~lL'iO
social Dese tabiliza la percepción racional o t ológica de la realidad,
la estructura antropológica qu dio Dios al hombre y a la mujer, Ycl
orden del universo tal y como fue establecido por Dios.
La modernidad ofrecía do per pectivas importantes: la razón
io Martha E. García . Lo Ed11cacw11 i11tegr11l e11 el Jig!tJ XXI, Conferencia prescnraili
en la njversidad La alle, 1oncerrey, 25 de abril de 2008. (1 nédita)

158

ilustrada y 1a emancipación de ataduras tradicional , así como el
progre o ilimitado )' la fe en la ciencia.
La po modernidad tiene también do. caras: hay una ruptura
abierta con la modemidad, a la 9ue con idera decadente y subestima
1a formación humaoistica; por otra parte, regenera la utopía, a fayor
de un bumarúsmo po t-ideológico o planetario que promue,Te la
libertad, igualdad, fraternidad y solidaridad. La egunda vertiente
de lapo tmodernidad desemboca en el neocon ervadurismo social
!. la religio idad ecléctica de la 7'-.1e1v A ge.
El principio básico e que toda realidad es una con ttucción
social, la verdad y la realidad no tienen un contenido estable y
objetivo, no existen. La realidad vendría a ser un texto que hay que
interpretar, y toda las interpretacione tienen un valor equivalente.
i no hay nada "dado", entonces las norma y estructuras sociales,
política , jurídicas y espiriruale pueden ser deconstruidas y
reconstruidas a voluntad egún la tran formacione ociales del
momento.
Entre los filó ofo postmodemistas más influyentes podemos
citar a igmund Freud, Frederic ietzche Michel Foucault, Herbert
Marcuse,Jean-Paul anre,Jürgen Habermas,Jean-Frans:oi Lyotard,
Richard Rorty, Jacques Derrida, 1Iichel Onfra, , entre otros.
La postmodernidad desconstruye también los abusos de la
modernidad, e decir, el racionali mo, el institucionalismo, el formalismo,
el autoritarismo el marxismo, también impulsa la apo tasía occidental
má allá de la modernidad y anuncia el pragmatismo.
La postmodero.idad exalta la oberanía arbitraria del 10dividuo v
u derecho a elegir. La ética mundial posunoderna celebra la~
diferencias, la di,rer idad d opciones la diversidad cultural la
libertad cultural la diver idad sexual (di tintas orientacione
sexuales), como lo que promueve Obama vía legal, a través del
movmliento LGTB. Esta 'celebración" de hecho e la de la
"liberación" del hombre y de la mujer de la condiciones de existencia
en la que Dios los ha situado.
En el siglo XX hubo cuatro grande manifie tos y dedaracione
humanista : el Manifiesto humanista L el Manifiesto humanista 11, la

159

�1 r:

Declaració11 lm1t1anisll1 semlor y la Dedaración de interdependenda. Todos
ellos de corte postmoderno.
El 1\/Ítmifiesto h111na11ista 1 apareció en 1933, tras la depre ión
mundial, firmado por 34 humanistas americanos -entre ellos, el
filósofo John Dewey-: reflexionaba sobre lo retos de aquella época,
recomendando, en primer lugar una forma de humanismo religioso
no teísta como alternativa a las religiones de la éporn y, en segundo
lugar una planificación nacional de índole económica , acial. 11
El Manifiesto htm,ani.rta l1 fue publicado en 1973 para resolver los
problemas que habían emergido en la escena mundial. Defendía e!
derecho al control de la natalidad, al aborto, aJ divorcio, a la libertad
sexual y a la eutanasia. Pretendía protege los derechos de las
minorías, abogaba por la tolerancia de estilos de vida alternari,'o \'
la negociación de las diferencias por procedimi ntos pacificos,
asimismo deploraba lo antagonismo raciales, religiosos y de cL1se~
sociales; a!Ümismo, permitió cohabitar el humanismo naturalista Y
el humanismo teligio o liberal. E1 Manifiesto era humanista respecto
al panorama gue se abría ante la Humanidad. lndicaba los beneficios
de la ciencia y la tecnología para el biene tar humano y predecía
gue el siglo XXI llegaría a ser la cent11ria del hu111anis1110. 12
El Janijiesto hun1anista ll fue suscrito por muchos Líderes del
pensamiento } de la acción a nivel internacional: Andrei Sakharo\'
-notorio disidente ov:iético-, Julian Huxley -primer presidente de
la nesco-, idney Hook, Betty Friedan, unnar Myrdal, Jacqu~
fonod, Francis Crick Margaret Knigth, James Farmer, Allan
Guttmacher Ritchie Calder y . Philip Randolph, entre otros.
Defendieron los derechos humanos a escala universal y dejaron
abierta la cuestión sobre los sistemas económicos alternativo , n
T,a Declaración hJJttumista .rec"lar fue publicada en 1980, porque el
Ma11ijiesto b11nHmista II había sido sometido a duro ataques por parn:
cademia Internacional de Hurnaru mo. Al1111ffeesto 2000: 11n l/a11101nie11l0 11 firr«
h11111,;111s1t10 pla!letario. (1999). http:// www.geocities.com/ pedroJ.geo
maoifiesto.htm. Recuperado el 3 de junio del 2009.
11

dt 11111111evo
lbui.
u Ibid.

12

160

de lo fundamentalismos religioso y de las fuerzas política de la
derecha en Estados Unido . luchas de e as críticas ostenían que
el humanismo ecular era una religión. En consecuencia, la enseñanza
del humanismo secular en las escu las, argüían, violaba la. sepru:-ación
entre Iglesia y Est-ado y establecía una nueva religión. La Declaración
respondía gue el humanismo ecular expresaba un conjunto de
valores morale y un punto de vista filosófico y científico no tcista,
que no podían hacerse eguivalentes con Ja fe religiosa. So tenía
que la enseñanza del punto de ví ta del humani mo ecular no
\10Jaba el principio d separación, defendía la idea democrática de
que el Estado secular debería s r neutral, in ponerse ni a favor ni
en contra de la religión. l-t
En 1988, la Academia Internacional de Humanismo ofreció un
cuarto documento, una Declaración de i11terdependenda, haciendo un
llamamiento a favor de una nueva ética global )' de la construcción
de una comunidad mundial, que era cada vez más nece ·aria a la
\'Ísta de las nuevas organizaciones globales que se estaban
desarrollando con rapidez. 15

En el 2000 se expuso el _'i.1a11ifiesto de 11t11JHe10 h111t1anis1110 plcmelario,
que pre enta una perspectiva, pos-posmoderna. cepta los mejores
\'alotes de la modernidad, pero intenta trascender la negatividad
d.el posmodernismo mirando hacia la era ele la información y lo gue
significa para el futuro de la humanidad. 16
1

Todos e tos manifiestos tienen en común la dimensión existencial
terrena, del hombre; no se fundan en un i tema filosófico metafísico'
'
gnoscológico y ético, sino gue má bien expre an &lt;-¡ue el humanismo
es una actitud.
El ámbito educativo ha sido influido por este contexto y viene a
ofrecer una visión heterogénea del hombre, de de las disciplina
humanas } sociales, ju nficada u difu ión sólo por la novedad.
Est_o lleva implícito la pérdida de entido de la educación y la pérdida
de 1denticlad del hombre.

- ------lhirl.
''lbul.
'" lbid.
11

161

�Para concretar csle cambio c.k código, en sta t,ibla e comp;1ran

Conclu ión

algunos ra~gos ,mporcamc. :
H umanismo

r

Human

nni\"cr alisla

smo

Autocunot ,mu:nlu

Solo st'tjUJbl,- rar.1 lo &lt;jlf&lt;: •• 1111' r~
por d a.\unt,' o p!U ~,s 'Iº" .:,tu,hw

, ,·nndo ua ct:rnl, ut, ,Id

¡,,tt:ol11¡:1a

,nal

·nt1do 111m~•wnn ta

humb1t

1

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plic:.1ci1111c,

\'a n11 "" una i-nm.1.,,1 ., ¡,non ,:nmo ,,1

·J rac.u1nah~mo, mu ;¡u"&gt;l:fllL \1e1&lt;.tnu
lt-,r u,mo apus1.1sia.
l..t r,11oa fuml., al rr/omisión
metafi-..k-.1.

r ba e Jd con, &gt;ecr

Conocer

e Jbieio: el

Obi

,·I herh" rmpmco/ lo
r.1ct,.nal Tcorí,1 '""" rucc urn
J«·.,n&lt;tr ,,onnD· 11 c11c.1 u¡,·tn
nh1t to d conucunu~.nt,, ( u 111111
I" •~Jcrg,iJa &lt;Jpetonal

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1..a ge tión académica admini trau,·a uenc grnndcs responsabilidades.
En ésra rccat. la planjficación de mnovacioncs, de estrat gia" dt·
ejccucion de tst1ndare •.. y de pmmocic&gt;n de proyectos, t:ntrt: estos,
de un pro 't'/10 h111111111ishm i se desea c¡u la un.iver 1&lt;lad publica llc\·t.:
d sdlo de 'humani ·tica ·, e n cohercncia, in&lt;lcpu1&lt;licntcmcntc.: de
la existencia Je hcenc.iaturn o posgrados con tal denominación.
P,,Jría t.:. perar e que lo aca&lt;lem1co. (k: bs c1enc1as humanas
rechacen lo. prejuicio contra la filo, ofía humani ·rn, a la que Foucault
t¡uiso dimmar. P:1ra Fournult d hombrt: nace con las cien ,a, del
hombrt, sólo a inicio del . iglo XL . , l.1 acadt mia univLr. Ílana
1

involucrada en las cieoctas . oc1ales r descubre la tradición sapicn□al
rn torno al hombre ) retstabkcl'. d ,·alor Jcl lengua; como
1n trumcnto de Jemosrración, poJra e\laluar ) enn9u cc.-r on su!-aportc. la. pr:ic11cas profcs1onaks, denrro y fuera de la umver ida&lt;l.
Dilthev nos· inhibic; al rdt.nrse ;1 In tie11dt1s del espíri/11 y e, idcnciar
&lt;¡ue lo específico de Ua es el proyccro hoy demandado por ·dgar
lorin: /(I C1J11,Pn:11rirí11.
Esta tarea es import;1nte para ljUC la. &lt;lcm:i. ;Ír a ud
conocimiento acojan la formacic'&gt;n humanística con pertinencia •
por comicciún, ya en currículum bá ico o general~ o bien, planeando
c. tratégicamentc la. habilidaJc tran ,, r alcs. La uniH~r. idad
pública Jebe forjar en c.:l curriculum real I perfü humani. tico yue
ostenu tn su Jocumtnto. &lt;le difu. i,'m.

r,._ rambicn una tarea d I úrea Je ciencia· : ciale., e:pecia.lmcntc
&lt;ld arta &lt;le la ciencia &lt;.:&lt;lucativa ) de u cu ·r¡)O. aca&lt;l~mico:, d
problema e.Id . clarcc1micnto &lt;le lo filtros del diseño curricular) la
n.-alización Jt un pr ycct&lt;, de didá tica uni e r itaria congruente
C(ln la vi. ión filosófica ,\' pstcopt.Jagógica qut de.sea promover, así
como de las e trategtas para lograr e e t.ipo de Jid:ictica. En un
1ic1npo en yut la rnltda&lt;l cducati\'a también e definl' en el ámbito
lntc.:rnacionaJ por la capacitacii,n y profcsionaliz·ición d la dncencfa,
no ·&lt;'&gt;lo por la In\ e ugación, la gcsd&lt;'m lon•n1 puede cooperar
con la gestión adm101strati\·a para la m ·jora continua.

16::1

�T •

.,

La capacitación del profesorado no ólo n u disciplina, tno en
la planeación y desarrollo curricular es un proyecto que motivará d
interés del profesorndo por cómo hace su trabajo y dará más cnndo
al para qué de su acción edm;ativa. Tras la difu ión de estándares
in.tetnacionales d I docente de calidad, cabe proyectar el tipo de
didáctica humaní rica, pue no puede entenderse una universidad
humarústica sin una docencia humfillÍstica.
i no se potencia la dignidad de la persona hwnana y u dimensión
tra cendente po.r la acción, la moral y la ética se obvian o e
transgreden; la · decisiones que e toman en la universidad _deben
tener sustento adn1inistratiJJo (dirigida al bjen común), referente
disciplinar, democrático, justo y ético.
El radica]j roo po tmoderno e típula que el individuo, para ejercer
su derecho a elegir, debe liberar e de todo marco normativo, ya ca
semántico, ontológico, político, moral, social, cultural o religioso.
Esta supuesta «liberación" se convierte en un imperativo de la nueva
ética. Pasa p9 · la desestabüb.aci ' n y la d con trucción (dos palabrru·
clave de la postmodemidad) de las definiciones claras, del cootcrudo
del lenguaje, de las tradiciones, del ser, de la. instruccione,~ del
conocimiento objetivo, de la razón de la v rdad, de la autondad,
de la naturaleza, del crecimiento, de la identidad, de todo lo c.¡ue se
considera universal. Tal es el caso de la perspectiva de género que
se ha instaurado en alguna univer idades r que no es una defen~a
de los derechos de la mujer, como pudiera creerse.
La existencia de un curso de ética en el C11mátl111t1 n parece cr
congruente en un estilo humani ta . i no e vive honesta Y
respetuosamente en la relación laboral, comunitaria y doce~te.
Los postmodemi, tas piensan que el humanismo no e un s1stem 3
hi tórico filo ·ófico, sino óJo una actitud y que no se pueden
· · , del
descubrir esencias; tampoco se reconoce l a tra d 1c10n
pensamiento occidental, se piensa que el debate a favor de un nuevo
humanismo apenas inicia. Hoy, al humani mo contracultural Je ~1
posmodernidad se enfrenta el humanismo planet'lri.o (2000), m:u
progresi ta, pe.ro que también se nmarca en idea. ele la
posmodernidad; al mismo tiempo, aparecen en educación los

\ / w/,,

¡'

¡

4

I

tl

planteamientos dela
ESCO, que sin autodenominarse h11n1anirtico
ni 11niversalista, lo proyecta. iLa universidad pública es el escenatio de un pluralismo ideológico
yde novedades del pensamiento, pero como motor responsable del
sistema educativo -al menos eso debe ser-, incardinado a la EP y
a su Programa sectorial, tiene el comprorrúso de planear las
directrices de la educación integral a través del sistema; esto no se
puede efectuar sin una visión humaní ti.ca universa]jsta, que evite
la fragmentación, confusión y el shock de 1a persona, porque no sabe
cómo encarar los cambios y lo ambientes de conveniencia. Sólo
esta perspectiva humanista universalista puede actuar como
e trategia homeostáti.ca que realice el voto que don Alfonso Reyes
hizo al fundarse la niver idad del orte, para lograr una ociedad
humani, ta. Realidad utópica, en proyecto.

Los docentes e investigadores somo importantes agentes del
humanismo, al asumir nuestra misión y vocación. Así, un sociólogo,
Pedro forandé, investigador de la Univer idad Católica de Chile
expresa:

Nosotros hemos apre11dido de 1111-estros profesores por su calidad h11n1ana,
"º por lo que nos tra11st11itiero11. .Los saberes puede q11e estén en los libros. En
cambio esa sabid111ia encamada en lo experiencia es lo IÍnico q11e nos permite
etttender el s-ignificado de todas las cosas. 13

171

. acques D (Comp). LA ednracirJIJ encierra 1111 leroro. Madrid: Editorial Sancillana.
Ediciones U
CO, 1997.
'· Entrevista a Pedro Morandé Courr. Op. Gt.

164

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167

�LA CELESTINA:

ÜBRA VITAL DE

LA LITERATURA ESPAÑOLA

Lilia E. Villanue a López'

o ARTJSTH debe aquilatarse &lt;le acuerdo con las
caracterísljcas de la época qu la ha aflorado, producido,
acondicionado. De e ·ta suerte, la creación intelectiva Ueva
mexcusablemente la impronta d u Liempo: así en d cosmo literano
el poema de Mío Cid, la floración poética de la época de Don Juan
el egundo, y, fundamentalmente el tema que nos ocupa LII
Celesli11a, obra L]UC pu de domjc1harse en el pórtico del segundo
Renacimiento español.
acida bajo el reinado de ]os Reye Católicos, época d fijación
d la lengua, pre cnta en su texto admirablt: las ilikreme direccione
o modal1dade idiornáticru } el panorama social mhereotL al cruce
de la Edad 1edia: la magia, la upers11c1on, el fatah. mo, Jt; un lado
}' el neoplatonismo y el senndo jocundo y a las veces sereno de la
vida &lt;lel otro, ínsito del Renacirruento pl'runsular
AJ aparecer el amor tras el acendrado ascetismo del MedJeYO, d
L1\ OBRA UTF.ll\RI \

...

• Origina.na &lt;le alullo, oahu1la. RL~1&lt;leute en .\lonterre\ desde :.u juvcntuJ.
Profesora por la E cuela orinal Miguel I·. '.\fani11c1. y l .1cenctada en Lc::tras por la
Facultad Je Filosofía , Letra:. de la C.'\. .L l\lurió en Momerre,, '\,.L. el S de
nm 1embrc Je 2008.

�1'

conflicto entre cristiani. mo y sensualidad, entre mandato y castigo,
s dio así marg n a la solución trágka que entraña La Celesfimr. el
cipo Tristán y el cipo "Cárcel de Amor", de Diego de an Pedro,
antecedentes éticos de esa creación plurisecular.
En el reinado de Fernando e Isabel tiene, pues asiento, desarrollo e
irradiación posterior h má versátil, la má. discutida, la más honda y
p rturbadora obra literaria española, que hizo exclamar al padre de
Don Quijote: obra en opini-0t1 di-1i-11a / si enmbriera JJ1tÍS kJ h11111a-110/.
La época del nuevo reinado (1474--L504), además de la eclo ión
poética tan vasta y d lo vagidos de la dramaturgia españoJa, tienen
vida nueva asombrosos acaecimientos que ponen aún en azoro a
lo hombre de nuestro días: la jntroducción de la .imprenta en la
Península, pues ésta surge el año de iniciación del glorioso reinado
(1474), y el primer libro impre,o Les /robes en la borde la f/erge María,
es fruto de un certamen poético de Valencia· la meditación sobre el
propio idioma -como instrumento político, cultural ~
evangelizadora de las nueva, tierras descubierta y próxjmas a
conquistar e-, representada por el hw.nani t'l andaluz Elio .Antonio
de ebrija -el cbrisense-; la rendición de Granada con u postrer
reyezuelo moro, lograda por la bue tes &lt;le Santa Fe con lo monarcas
a la cabeza en los días invernales de 1492, y para el coronamiento
del nuevo milagro; Ja llegada a la d sconocida América p r las naves
del aln:rirante.
Tal e, el fondo social, político y cultural en que surge de L1
Celestina, obra de a. ombro.
La aparición de este libro dramático trae aparejados una serie de
problemas, desde el bibliográfico hasta el moral, cuya última palabra,
a nuestro modesto juicio, ha sido pontificada por don farcelino
Menéndez y Pelayo, sabio d toda erudición española.
El primero de ellos, el bibliográfico, tradicionalmente tratado
por los críticos y e tudioso , tiene sus particularidades, &lt;le las yue
debemos de hablar.
La primera edición conocida e la burgalesa, de 1499, cuyo único
ejemplar conoci&lt;lo y cu todiado carece de la Lapa o portada.
impresión prínceps que probablemente llevó el nombre de Co111rdit1

170

de Cafisto )' 1\!Jefibea y consta de dieciséis acto o auctos, como e
decía en aquel entonces. Pero nos parece lógico suponer que hubo
una edición o ediaooes anteriores. Si hemo de hablar de una, se
situaría en 1492, año de la sumisión de Granada (acordémonos de
aquel parlamento en las páginas de L.a Celestincr. ' ¿Qué dirías Ji f!Jtfses
decir: ganada es Cra11ada, la p11e11te es llevada?' o bien en 1497, do
año, ante de L-t edición conocida por primigenia.
Aparece después la edición hispanen e, la de 1501, en la 9 ue
figura el mismo número d actos y contiene una carta prólogo en
que se atribuye la primern estancia del ejemplar a cierto «antiguo
autor" y unos v rsos acrósticos que re · elan el nombre de su creador.
Vjene a continuación la impresión sevillana de 1502, en la que
aparece reformado el titulo de la obra inmortal. e llamará desde
entonce, 'f no por mucho tiempo Tra..~icomedia de Calistoy 1\fe!ibeo, y
entrañará cinco partes más, int rpoladas esto es veintiún estancia .
egún ciertos críticos, fueron agregada por el mismo autor; a juicio
de otros, son de diferente factura.
En las ediciones posteriores a 1519 llevará el rubro de La
Celestino, empleado de d dicha fecha aún en las traducciones
italiana y en las reimprc iones españolas... iguen todavía algunas
vjci itudes bibliográfica del pasmoso libro. Bástenos decir al
respecto y para concluir este punto, gue en el siglo XVI alcanzó
hasta 76 edicione española .
¿Cómo se explica tan notoria versatilidad en esa obra de la alta
tra c ndencia en la, letra españolas? El ilustre don Ramón
Menéndez Pidal, cuyos ben méritos estudios han fijado la
hi toriografía literaria hispánica ha resudtu con acierto el problema
de e. te libro y de mucho que aparecieron en la cuna de la imprenta
Yque llevan el nombre de incunable , por haber visto la luz en los
año iniciales del arre de imprimir.
Desde la introducción de la imprenta-147~ y ha ta los primero.
años de la decimo exta centuria, tuvo &lt;.1ue operarse inev1tablemente
un periodo de confusión muy conforme a este inicio, en el que los
lectores, amanuenses e impresores al catar o verter la obra haáan
enmienda a u sabor, de acuerdo con su sentir confesional o u

171

�l

•..

r.:

grado de elevación cultural deformando el ejemplar prístino y
definitivo. Algo de esto acaeció con La Celestina y con otra
creaciones que ahora merced a 1a critica científica moderna, son
enjuiciada n us múJtiples problemas.
¿Su autor? El bachiller Fernando de Rojas, judío conver o, nacido
en la Puebla de Montalbán hacia 1465, estudiante en alamanca,
corregidor n Talavera de la Reina, donde murió: infancia toledana,
juventud universitaria, saboreando en las aulas el sabor del
Renacimiento, }' plenitud con preocupaciones jurídicas y el erv1ao
de la ciudad.
A Marcelino fenéndez y Pelayo, Julio Cejador y Frauca, fanuel
Ser.rano y áenz Valle Lersundi, Castro Guisasola y duardo Juliá
1'1artínez, se deben los esclar cedor s estudios básico ele La
Celestina y de u autor, Fernando de Rojas.
Existe otro problema anexo a ese libro: el dramatismo o forffill
novelesca de la obra genial. Aunque por su desmesura no tenga
carácter e cénico y sólo en nuestros días el Teatro Español de Álvaro
Custodio lo haya hecho convencionalmente, los parlamentos, la
viveza o crudeza de la acción y el profundo sentido de conflicto v
contra ces hacen de esta creación un verdadero drama y un punto
capital en la historia del teatro hispánico r universal.
Desde luego en el texto del libro encontramo evidencias de
que la Comedia, Traticomedia o La Celesh-,1a se compuso pensando en
que un grupo de interlocutores parlamentarían trozos
correspondientes, sentados en rueda, recitando ---como decimos- Y
adoptando un timbre de voz un gesto. w1a intensidad adecuada a
los actos y palabras de los personajes:

Si quieres
leyC1Jdo a Calisto ,nover los t?)etJfes,
m111pre. q11e sepas hablar entre dientes

finge, leyendo mil artes y modos,
pregunta _y responde por boca de todos,
llorando y ,~yendo en tiempo J' razón.
~sta estrofa es del editor sevillano Alonso de Proaza, que realizó
las lillpresiones de 1501 y 1502.
o aparece clara la localización de La Celestina. Se ha supuesto
el desarrollo del drama en Salamanca, evilla, Toledo. En la obra
aparece un río navegable llevando en sus aguas pequeño navíos.
¿Sería, acaso, Sevilla? lguien, en aquellas épocas, señalaba
consternado por el miedo, la casa de la zurcidora de voluntades la
maléfica tía Celestina.
'
. Lo más lógico es que el bachiller Rojas pensó en una ciudad
ideal tal como lo han hecho Balzac, Galdó y Pérez Ayala.
La trama. de la fübula dramática e declara en castiza lengua en
el texto de la obra y puede servir de epígrafe a su desarrollo y trágico
desenlace.
Dejemos la palabra al escritor renacentista·

'

~ah"sto fue de noble linqje, de claro genio, de gentil disposición, de
lmda enanza, dotado de 11mchas. gracias, de estado mediano. Ftte preso
en e~ a11tor de lv[elibea, tJ111jer moza de alta J' serenísima sangre,
snbh,nada en próspero estado, una sola heredera de s11 padre Pleberio
)' de m madre Alisa Htf!)' antada.
~or .ro'.ic~·tt,d del ptmgi,do Calisto reunido el casto propósito de ella
{lntervzmmdo Celestino 111ala )' asft,ta ,mfier. ron dos sirvientes del
vencido Ca/isto, engañados y por esta tornados des/gafes, presa s,,
.fidelidad con an'Zf,(elo de codiciay de deleit.e), vinieron los a,11antcs.J' los
que les IIN"nistraron, en amargo desastrado fin. Para co111ienzo de lo

a veces con gr¡zo, esperanza y pasión;
Ctial disptfso la adversa forhma htgar oporttmo, donde a la presencia
a veces airado co11 9-a11 turbación;
de Calisto, se presentó la deseada A1elibea.

172

173

�I

El primer chispazo de aquella honda pasión prendió en un lance
casual. El lugar; la huerta florida de felibea.
Para ganar e el afecto de la mujer impar, el deslumbrado galán
aconsejado por su criado empronio se vale de una vieja barbuda
que se llama Celestina, hechicera, a tuta, sagaz en cuanta maldades
hay, upersticio a codiciosa y bebedora, eo quien han clavado sus
garras los siete pecados capitales.
sí, escuchándola luego la incauta Ielibea podrá expresar con
azoro:
To 11Je maravillo qt1e un solo 111aestro de vicios dicm q11e basta para
corromper 1111 gran p11eb/o.

. ..

Valiéndose de insospechable artilugio, la Celestina se presenta
inopinadamente en casa de la codiciosa Melibea. Al quedarse sola
con ella trata de captarse su simpatía con alabanzas, antes de
declararle el verdadero objeto de la visita. Los términos vago.,
deliberadamente ambiguos, que emplea antes de exponer
resueltamente su embajada, causan confu ión, aunque no recelo,
eo el ánimo de lelibea.
o bien ha acabado de manifestar aquella su pen amiento.
cuando, la doncella replica con la más profunda indignación, con
amenazas coléricas.
En tanto que dura la enojosa escena, la astuta Cele, tina no replica
sino entre dientes disculpándo e luego con ser sólo mensajera. L3
doncella -sangre joven y ardorosa- prosigue con invectiva. rápidas,
centelleantes. La Celestina ni e amilana por ello ni pierde su
confianza en la vjctoria final. En efecto, en la segunda entrevista, la
tercerona logra que lelibea conceda una cita al fervoro,o !
vulnerado galán. Así la pérfida enredadora ha logrado taimadamente
el triunfo del amor que ella misma describe como:

encendido, 11na agradable llaga, 1m sabroso veneno, mu1 dula
amarg,,ra, 11n11 deleitabk dolencia, 11n alegre tormento, 1111a d11/ce.7
fiera herida, 11n11 blanda rn11erte.
rm fi11go

174

I

La ptimera entrevista entre Catisto y Melibea se limita a la
declaración de amor, y a la prome a que ella le concede de tener
libre entrada en la ca a la noche siguiente.
Pármeno y empro.ni.o, criado de Calisto, qu desde el póncipio
estaban de acuerdo con la ele ·tina para compartirse las ganancias
que ésta le sacara a su señor le piden u parre a la vieja· lla e
excusa de dársela, tiñen y acaban los criado por matar a la ruin
embaucadora, y ello son, a la vez, prendido y ajusticiado .
Dos amigas y protegidas de Celestina, mozas del partido con
ribetes rufianescos, vengan su muerte en la persona del rendido y
J'ª compensado Calisto, flor de enamorados.
La última entrevista de lo apa ionado jóvenes, en el perfumado
jarclin de Melibea, testigo de blanda delicia , está revestida de
admirable poe ía, digna de antologarse en nuestra lengua, mas de
súbito va a tener patético desenlace esta febril trama de amor.
Dos pajes de Cali to, que vigilan n Ja calle son asaltados por
enemigos y dan voces.

Calisto.- Se1iora, Socia es aq11el q11e da voces. Dija111e ir a valer/e,

no le maten, que 110 está sino 11n pqjecito con él. Da1J1e presto 11Ji capa,
que está debajo de ti.

Melibea.- ¡Oh histe de mi ve11t11ra! .,'_Jo rayas allá sin ft1s comzas,

tórnate a armat:

Cali, to.- Sni&lt;Jra lo que

110

hace espada)' capa] corazóJI, fl&lt;J lo

hacen corazas, y tapacete J' cobardía.
Calisto, al de cender por una escala que ha colgado del muro de
la huerta, pone el pie en el vacío, cae y se ma.ta. .e 1elibea, con grandes
mue tra de dolor, e retira a su aposento. ingún consuelo basta a
calmarle el clímax del dolor. rinalmente, en u de esperación, se
175

�f

1'/u

,

f

Ir

t

arranca la vida arrojándose desde lo alto de una torre o azotea de sa
casa.
Así, la Trai-co111edia de Calisto y A1.elíbea, de de el punto de vista
técnico de la dramaturgia del siglo X I, está labrada con pritnor í
fervore de ará.fice que cuida con dilección hasta el último destello
de la joya.

J li&lt; l

1 !1/J1111:

,.,

l

,,p. ·

de Leonis entre los libros profanos.

Ha quedado probado por el conocimiento de diversos
docwnentos biográficos el origen de Fernando de Roja . Ya Ramiro
de faetzá fijó la atención de Ja simiente judaica que se encuentra
presente en la obra.
La raíz de La Celestina se encuentra evidentemente en lo
lamentos de Pleberio, el padre de la enamorada doncella:

* * *
¡Oh a111or, amor! ¡Que no pen-sé que tenías fuerza ni poder de t11atar a
Marcelino Menéndez y Pelayo afirmó en su estudio sobre La Ceiestim1
que los orígenes de esta obra inmortal son literarios y no populares.
Esta ase eración nos lleva a considerar las fuentes de la
Tragicomedia y la cultura renacentista del judío conver o creador de
la novela dramática. Su autor escanció obre el libro todo su saber

y todo su sentir.

.
.
don Manuel Serrano y Sáenz, profesor de l:a. ruvers1dad de
Zaragoza y al malogrado catedrático Castro Guisa ola, debe~o la
información de la librería de Roja y los autores clásicos medie\tales
y contemporáneos del bachiller cuyo influjo se advierte en la
discutida producción del Quinientos.
Una relación bastante larga y acaso tediosa, aunque no pedante, se
ha sendereado en las páginas de Agatón, Anacarsis, Demóstenes,
Di' medes, E quines, Hecatón, Osocrátes, Xenofonte, Periandro,
Peristrato, Pitaco, Platón., ócrate , Solón, Teofrastro, Xenócraces_ r
Zenón entre los griego . Aprovechó obras de Vtrgilio, Oviclio, Persio,
Terencio, Séneca, el pseudo éneca y Boecio, entre los latinos; _de
Petrarca y Bocaccio entre los italianos, y Alfonso X, Arcipreste de Hua,
,
, - el 1arqués de
Pedro López de Ayala, Juan de Mena, H e.man
unez,
.
Santillana, Baena, Juan Rodtiguez del Padrón, Burgos, Quirós, ~ex.ta.
CarvajaJe , Arcipreste de Talavera, el To tado, Gómez fann~ue,
Rodríguez ora,Juan de la Encina, Cortan.a, Diego de Quiñones, Diego
de an Pedro y icolás de úñez.
.
Es, a la ez, muy extensa la influencia de los libros bíblicos.
singularmente del Génesis, ]11eces, Apóstoles)' Epístolas, así como de
Orígenes y San Pedro Crirólogo entre los libros eclesiá tico , } el Tns,·1aA
176

tus s1getos.' Herida fi,e de ti mi juventud, enviedio de tus brazos pasé;

¿cómo me soltaste para no dar la paga de la huída de 111i vefez? Bien

pensé que de t11s brazos me había librado cuando los ct1aret1ta a1los
toqué, cuando fui contento con mi C01!)111gal conlj&gt;a1iera, cuando me vi
con elfmto que me corlaste el día de hqy. Topensé q11e tomabas en los

hijos la venganza de los padres.
La influencia de esta obra fue general y u huella quedó estampada
ea la multitud de producciones, ya con influencia de conjunto ya
con reminiscencia de frases.

* * *

Lo original de la obra de Rojas reposa entre dos tonalidades díver as
del sentimiento: en lo lírico, pa ión amorosa, idilio y tragedia de
Calisto y Ielibea, y la tonalidad sombría y sini tra del cosmos r
magia. negra que preside la figura de Celestina. Esta dualidad de
ternas fundamentales, abiamente armonizada es el que pre ta a
esra obra, a pe ar de las múltiples in.fluencia y fuentes de inspiración
que en ella sean han descubierto, una in ub tituible personalidad.
Al inicio del drama pronto llegan a entretejerse, y presenciamos cómo
el mandato de lo tenebroso acaba por arrastrar y someter a su fatídico
embaimiento la pura esencia lírica de la pasión de lo dos enamorados.

177

�J

:ro

De. de el momento en que Celestina ha prendido en el alma de
lo rruincebos el amor de los adolescente ad9ui.ere un matiz fatal
que aprisiona cada vez más a las víctima en el ruedo tenebro o de
u inexorable hechizo.

El a111or -dice el académico Jía1111el de ,Uo11toliú- mca11to de la
pn111a1Jet-a de 1111estra vida, pm-o efl11vio del anhelo de bellezfl del cora~n
lm111a110, ráfaga ron.fortadüra del aliento creadür qt1e Dios i11s1tJla en
1111eslra alma, se lranifom,a allí rápidamente en 1m poder i11perso1111/
todo poderoso, en el genio del mal, en una divinidad q11e se ali,m11ftl en
la sangre de s11s víctimas, e,¡ ,m instm,nento diabólico de la fatalid,1tl.
e11 1111a fimza i11co11trastable, ante la c11al se doblegan todüs los i11sti11to1,
toda.r fas aspiracionesy anhelos del hombre q11e arrastra et1 s11 lor/Jellino
de vida o la razón, a la rút11d, al senlltJ1iento del honor )' de l1
dignidad, J' convierte a la criafltra h11ma1ta et1 11t1 uúserablej11g,11ete sir,
inteligencia ni vo/1111/ad q11e meda al abismo poseída de 11110 embriaguez
sie11pre en a11mento, hasta el i11sla11/e de anonadarse trágicame11te en
la muerte.

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l

1 /" rn

/

;,.

inexorable que, por serlo, hemos de desearlo para salir de la atroz
angu tia que nos embarga.
Todo lo 9ue a.l inicio es en los do mancebos candor, ingenuidad,
juego infantil, ensueño, arrobamiento, no tarda en convertirse a.l
conjuro de la fuerza satánica del ortilegio en que se ven envueltos
ineluctablemente, en embriaguez sin limites, vértigo enloquecedor,
ed rabiosa de posesión, furia de goce, existencia briosa del instinto,
anhelo desenfrenado de anonadar e en el abismo sin fondo del amor.
E1 idilio de Cali to y Melibea, que a.l comenzar dama por un
marco de paisajes plenilunare y por una or9ue ta de gorjas de
ruiseñores, acaba por naufragar en las tinieblas del mundo trágico
en que el amor y la muerte se entrelazan en el ósculo de la nada.
Lo trágico, lo pesirni ta, lo amargo, hacen con La Celestina u
entrada olemne en las letras española , y ya nunca lo desalojarán,
sino que eguirán siendo huéspedes, que transformados y di frazados
en otras formas volveremos a encontrar en el escenario de la novela
picaresca.

La figura d Cele tina con todo el Y:ivo y repul ivo realismo con
que e tá trazada, tiene la. trascendencia atractiva de un símbolo
univer a.l; aparece como el in trumeoto demoniaco de un genio
maléfico que envu lve con u tentáculos y empuja al abi mo,
cuando así lo acomoda, a las criaturas má sen atas y candorosas.
La pura jmpresión de la idilica inocencia que no produce el primtr
diálogo de Calisto ) J\f elibea, bien pronto se entenebrece y no
tardamos en advertir en la expre ión de u amor, el ordo murmullo
de una lejana ola amenazadora qu se va acercando rápidamente
para arrollarlos en un incontenibl turbjóo.
El ambiente de la tragedia, iniciándose entre una rosada claridad
de amanecer blando y acariciador e a. cargando de dramática
fatalidad, y el autor ab elevarla. paulatinamente con tanta habilidad
que el fin desa trado que arra tra a todos los per onajes de la obra.
no comprende, anles bien, produce corno una ensacióo de
liberación, e pirirua.l, como algo ya pr ntido, com un de tino

178

-~

179

�U

PROBLEMA DE CRÍTICA

LITERARIA REGIO AL

Víctor B arrera Enderle

l.. r:RJ \CIÓ.· DE TE E · AYO. upone un aleo grado de prO\'Ocaaon:
;cxtste la literatura nuevoleonesa? Y 1 la re ·pue t:a e. afirmauva:
~t:sto unplica, entonce , la ex1srenc1a de una dimen 1On enoca? 1
somo genero ·o ) otorgam
enda afirmac1one entonces no
ademramo · a un mar de cue ti namiento. nece ario , aunque
peligro o ( obre todo para la rutina académica. Pnmeramenre
dtbemo dejar de lado las aproximaciones irunanentJ tas que ha ta
ahora e han realizado ·obre el tema: e C\·1dente que e han
producido y :e iguen produciendo obra hcerarias en . uc,·o León
pero e. e no e el problema, o no lo e cornplt tamcn te. Porque lo
que hay detrá de todo , to e. un cue uonamiento má profundo (,·
má arriesgado): ¿eXJ te un campo literario local? ¿Quien cJcfinc el
valor lnerano de dicha produccione ? Y aún más: ¿re pecto a cuál
paradigma con truimo e os valore literario ?
E e, tdente que. para abordar una literatura regional, e mene. ter
hacerlo de.de una per pectiva comparau ta (o, al menos, con
a4..t.ino elemento de literatura comparacJa): hablar de literatura en
L1tinoamer1ca implica va una cierra noción Je literatura comparada
Pero ex1 te un problema nada menor: la comparación no puede
1

181

�' ' ,, ' ,

1.,,r •

realizarse en términos equitativo (como añora cierta tendencia
crítica metropolitana), y menos aún en las literaturas
latinoamericanas. Ciertamente una literatura regional cobra
ignificado en función de su relación con el centro productor de
valores literarios Oéa e capital o centro cultural). in embargo, esa
relación dista mucho de et horizontal. La significación se establece,
de esta manera, en forma negativa. La producción regional es una
porción menor (a vece olvidada, ignorada o, de plano, ilenciada)
de una totalidad que se pretende homogénea. hora bien, ¿qué e
esa totalidad? O peor todavía: ¿puede hablarse, en el campo literario,
de un término tan peligrosamente plano como totalidad? i y no.
Píen o que sí para referirme a un corpus textual realizado dentro
del espacio geopolítico de la nación; y creo que no para el uso
regularizador de totalidad: la producción literaria de una nación jamá
será homogénea, pues no es ninguna e encia ni sustancia de algo
tan sospechoso como el" er nacional". Es cierto que los estudio
modernos de la .Literatura (donde nace por cierto la historiografía
Literaria) han estado ligados al concepto de nación y lo han utilizado
:indi tintamente como una herramienta básica para la da ificación,
la ordenación y la canonb:ación d los campos Literarios. La nación,
o mejor: el E tado-nación, ha ido la división fundamental para la
clasificación y difusión del fenómeno literario en Occidente. Y el
hecho, nada forruito de que en América Latina no exista una
d finición clara para el uso de metodologías comparatistas evidencia
una erie de problemas pendientes en nue tra historiografía literaria.
mucho. de los cuales tienen necesariamente que ver con la relación
entre literatura y nación. n hecho impo ible de olvidar: las naciones
v las literaturas de Hispanoamérica nacieron al mismo tiempo. Hace
~ o s años, la crítica chilena Ana Pizarro denunció la nece, i~ad
de reflexionar sobre las tres posibles direcciones que la perspect1va
comparatista latinoamericana debía tener en cuanto: primeramente,
la relación entre América latina y la Europa occid ntal; luego, la
relación entre las literaturas nacionale al interior mismo de
Latinoamérica; y, finalmente, el intento de categorización de la
heterogeneidad de dichas literatura nacionale . E to implica, desde

182

luego, una revisión doble: hacia adentro y hacia afuera. Implica,
finalmente, la pue ta en duda de la literatura latinoamericana corno
totalidad homogénea. Esta perspectiva viene a dar al traste con el
enfoque tradicionaJ de los estudio literario , ba. ado en término
negativo de "influencia". Pizarro añade: 'Por otra parte podemo
observar que esta aproximación ubyace en un tipo de análisis má
o menos tradicional en nue tra critica. e trata de aquel en donde
se con ideraba los fenómenos propios de nuestra literatura &lt;le de
una perspectiva dominada por un eurocemrismo proyectado muchas
veces desde nue t:ra mi ma periferia.'' 1

r

La con olidación de la relación 'esencial" entre literatura
nación se da en el siglo L~'TII. Y detrá · de e ta relación ubyace
otro término igualment conflictivo: la modernidad o el pensamiento
ilustrado. La modernidad es, en muchas maneras, la expresión de
un deseo contradictorio de autononúa que abarca todos lo. ámbitos
de la producción humana. La literatura no ería desde luego la
excepción. Pero, antes de eguir por este camino, sería preciso hacer
una pequeña digresión.
¿Cuándo . urge la ob esjón por las literaturas nacione ? La
pregunta encierra una preocupación mayor. Hablar de literatura
nacional implica, nece ariamente, mentar el problema de la lengua
nacional. La pregunta tendría que er refonnula&lt;la: ¿dónde comienza
la preocupación por 1a lengua nacionales? Sin duda, con Dante e
inicia la reflexión sobre el problema de las lenguas vulgares. Antes
de él, el soporte cultural d Occjdente se reducía a.l dominio del
latin y u hegemorúa en los pueblo. de la Europa medie,·al. Dante
fue el primero en cue tionar la posjbilidad d la existencia de valore
literarios en lenguas no clásicas. AJ hacerlo, puso obre la mesa la
di cusión obre la representación literaria. ¿Podría una literatura
,.,1.ilgar reflejar el espíritu de las nuevas naciones tal como en su
momento hicieron el griego y el !aún con sus re 'pecti'vo pueblos?
' o habiendo encontrado a nadie que antes de no otro haya
tratado la doctrina del idioma vulgar y como vemos c_flle tal idioma
1

Ana Pizarro: "Hiswna y cornparaasmo", en Dr oslrtJS ¡· ra11íbales, , anaago de
htle: Editorial L'rnver 1dad de anúago, 1994, p. 14.

�11

r,;,. ,. •11

L.1:1,..,

es necesario a casi todo (puesto que en él no sólo se esfuerzan los
varones, sino también las mujeres y los niños en cuanto se lo permite
su naturaleza), y gueriendo dilucidar un poco el conocirrúento de
aguellos que como ciegos vagan por la plazas confundiendo una
cosa con otra, trataremos, con la ayuda del cielo, de beneficiar un
poco e11.diorna vu1gar... »2
El beneficio que busca el vate de Florencia no es otro sino
demostrar la capacidades expresivas de Jas lenguas vulgares, y al
hacerlo posibilitar y legitimar la expresión literaria nacional. Dante,
no lo olvidemos, es un desterrado. El exilio obliga una reflexión
sobre el suelo propio y la cultura nativa. El deseo de legitimar el
habla local corre ponde con la necesidad de dotar de valor literario
a la lengua nativa. Esa estrategia se repetirá a lo largo de lo
siguientes siglos y, conforme vayan surgiendo las nuevas naciones
europeas, la lucha será clara: vencer al latín como lengua de
expresión soporte de la cultura. o son, pues hechos ai lados Y
fortuitos la redacción de gramática de lenguas vulgares. Pienso,
para el caso hi pánico, en la gramática de ebrija y su fuerte c~a
política: sostener un imperio naciente a través de un có,d1?o
excluyente: el idioma castellano fijado en reglas y en la log1ca
gramatical. La lengua se convierte, durante esta etapa del desarrollo
de la cultura occidental, en el principal instrumento político e
ideológico. Con ella se cimientan las nuevas identidades colectivas.
Y en ella se pretende fijar los caracteres de un pueblo, de una raza...
de un país. on lo primeros atisbos de la modernidad y ya exi ten
en ello una fuerte dosis de exclusión. Una equivalencia peligrosa
principia: lengua = civilización. La cultura se medirá, de ahora en
adelante, a tra és de los valores (estético , religiosos literarios, etc.)
del idioma nativo. A mayor antigüedad, mayor rigueza; a mayor

r

••

riqueza, mayor capital simbólico.
Do acontecirrúentos vinieron a consolidar este proceso: el
"descubrimiento" y la conguísta de América. En muchos sentido ,

z Dante Alighteci: Trotado de la lengua vulgar, traducción de Hidelberto Yilkgas.
féxico: ecretari.i. de Educación Pública, 1986, p. 77.

184

la conquista comenzó con el descubrimiento. Colón tlOfllbró lo disímil
del nuevo mundo y le "otorgó" el orden de la grafía, el peso de la
letra: con ella legitimó su acción y la dotó de valor hi tórico. A la
vi_ol~ncia de la conquista siguió la justificación discursiva: el /ogos
eliminaba (o pretendía eliminar) el entimiento de culpa. o otro
fue el argumento de epúlveda contra la defensa humanitaria de
Battolomé de la Casas. Los indios, al no poseer esencialmente la
Lengua Materna (cede de la fe y ustancia de la palabra de los .reyes
ausentes), carecían de alma: lapo terior adquisición del idioma sólo
los convertía en súbditos de segunda mano. Eran llanamente los
otros que los conquistadores necesitaban para set ellos mismos Qa
garantía del valor histórico de su empresa). El espacio colonial se
construyó, de esta manera, para garantizar 1a supremacía de la
Península. En pocas palabras: la Colonia nació subordinada porque
en ella se trasplantaron los valores metropolitanos y se impusieron
como naturales y orgánicos. El simple hecho de nacer en la Indias
Occidentales significaba ya una desventaja (en lo político, en lo
racial -sin excluir a los criollos-, en lo económico y en lo estético).
La Colonia es un espacio desvirtuado, regido por el orden de la letra
Ypor la violencia de la fuetza que lo protege. Alli, la lengua actúa
como un factor excluyente de lo local. Con ella se imponen los
valores y la creencia de los dominadore (su fe en la 'hazaña
civilizadora y humanirarja"). A ttavés de la lógica gramatical del
lenguaje hegemónico se ordena el espacio subordinado.
Es una dominación lingüística asegurada con la violencia física.
•:ho~a bien, traslademos esa peculiaridad al campo literano. ¿Qué
s~fiea producir valores füerario en un ámbito controlado y
rtgilado como el espacio colonial? ¿Es posible la reflexión en un
m~dio donde la critica (en cualquiera de sus manifestaóone) está
abiertamente prohibida? De allí la necesidad de atender las
particularidades de la formación de Jo si temas culturales
ht panoamericanos. Vuelvo con Ana Pizarra: "E por esto que dac,la
nuestra conformación histórico-social, pensamos gue' el análisis
comparativo en nuestro caso debería orientarse a formas
estructurales y concretamente a Jas formas de apropiación que un

185

�continente de formación económica dependiente genera en su
recepción de las literatura metropolitanas."3
o es posible pues hablar de una historiografía de la
literatura latinoamericana sin reflexionar en las particularidades de
su objeto de estudio. Pasar por alto los procesos de producción en
nue tto medio equivale a prolongar lo juicios basados en los
términos de inmanencia, influencia y dependencia esténca. · o es
posible, tampoco, aislar la práctica historiográfica de las otras dos
disciplinas paralelas: la teoría y la critica: las tres conforman un
triángulo y un equilibrio de fuerzas Qa teoría in crítica es falsa
pretensión científica; la crítica in teoría es una impre, ión
privilegiada; y las dos sin la historiografía son meras especulaciones
filosóficas). De e ta manera, en ayar un acercamiento historiográfico
aJ campo literario reqaier de una mirada múltiple. Y revisar el
proceso de producción de una literatura regional supone casi un
trabajo de arqueología. ¿Por qné? Por una sencilla razón; la Literatura
regional, como producto ubvalorado desde el centro, es material
de archiv no de tradición (se le mira, cuando se le llega a leer,
como documento, nunca como monumento). La creación literaria
no ha ocupado aquí un lugar determinante en la configuracióo del
capital simbólico, y cuando lo ha hecho, ha sido pronto "absorbido''
por una tradición mayor que, frecuentemente, tiende a la
bomogenización: la literatura nacional sí, entre lo que el centro
hegemónico "importa" y lo que queda ''olvidado" en los medio_ de
difusión locales (diarios, revistas, ediciones ocasionales) sobrev1ene
una nebulosa que afecta todo acercamiento críticb.
De esta manera, tenemo un problema nada menor: la
interpretación de una formación discusiva ilenóada por otras voces
dominadoras. El problema ofrece, de iguaJ manera, la pos1"bili'd ~ d
de una egunda lectura: ¿qué esperfilllos obtener con un esrudio
como éste? ¿t\ca o confiamos en de cubrir una mina de valores
literarios injustamente marginados? Es difícil ensayar una respoe sta
única. Pero se me ocurre pensar que la critica regional puede ser un

3

Obra atada, p. 26.

18'6

instrumento valioso no sólo para el entorno en el cuaJ realiza su
estudio (el de su objeto), sino para la literatura nacional toda. En la
medida que e aplique una lectura mucho más horizontal de la
producción literaria de un país, se hará evidente su heterogeneidad
y la necesidad de una representación más honesta v mucho más
amplia. De no ser así, la reproducción de los lug~.res comunes
continuará oscureciendo nuestra de por si difícil tarea.
Pero la cuestión va má allá de la simple definición de su
objeto: la crítica regional debe evitar abusar del discurso
reivindicativo, de no ser así, se corre el ríe go de caer en la apología
barata en la perorata del cronista de pueblo, cuya función es mucho
más cercana al turismo que a la reflexión analítica. Es cierto, el
estudioso o la estudiosa de las literaturas regionales e encontrara a
~en~do_ con "injusticias", con olvido poco casuales y
silenaarruentos de plano impuestos, sin embargo, el solo intento
pot acercarse a esas producciones e , en sí, una forma de vindicación.
Por tanto, la preguntas que subyacen a este proceso tendrán que
ver necesariamente con la producción de valores literarios con el
gusto de una época y de una clase social y con el dorrúnio de un
sistetna lingüístico. Y en dichos cuesti.onamiento resultará evidente
en la mayoría de lo casos, que las regiones latinoamericana;
(apartadas de las capitales nacionales) no poseen de primera mano
~I paradigma de literariedad que la grandes capitales empiezan a
un.portar a partir de la segunda mitad del iglo XIX. En esos espacios
urbanos el naciente desarrollo capitalista había fomentado el
desarrollo de la subjetividad burguesa, la cuaJ se expresaba ahora a
través del llamado 'buen gusto" y la "alta cultura". Dichas
etpre iones legitimaban un olo sistema literario: el de las "bella
lttras'', es decir, aquellos género donde se privilegia el "lirismo'~
de un humanismo moderno (la poesía y la crónica urbana) que
pro:7ocaba la sensación de estar habitando cualquier de las grandes
capuales europeas.

. Es por ello que, al largo de estas págínas, la premisa continuará
siendo el análisi comparativo entre lo c~mpos litera.ríos del centro
1·de la región que comprende al estado de uevo León. 'na primera

187

�1[,

comparación obligaría un cuestionamiento bá ico: ¿cómo explicar
lo desarrollos diversos. incluso contrarios, entre e os dos procesos
de producción literaria? Primeramente, me parece oportuno traer
aquí alguna nociones da es pata el desarrollo de este trabajo.
Dos términos on básicos en esta in·vestigación: el de producción y
el de proceso. Con el primero pretendo acentuar las relacione
implicadas en la creación de los textos literario . Hablo de prod11aió11
para implicar una serie más amplia de relaciones y trabajo
socialmente regulados, con ello pretendo cubrir un área mayor que
la estrictamente inmanente de la creación individual, provocada
por la inspiración y otro artilugios igualmente sospecho. os .. En
cuanto al concepto de proceso, lo utilizo aquí com una. diversidad
de estrategjas para la producción, acumulación y di tribución de
valores literarios dentro de lo que Pierre Bourdi u denominó como
el campo lit ratio. Esta producción de capital simbólico cobra su
dimensión valorati a principalmente en relación con el Estadonación aunque en una etapa posterior dirigjrá sus esfuerzos a la
conquista de una autonomía de u espacio de enunciación. Des~e
luego, esta autonomía tiene como istema de base la comparac1on
'negativa" con otros campos literarios hegemónicos, de los cuales
ella apropiará sus valores y paradigmas modernos.
hora bien, en el caso que no ocupa, esto es, en el desarrollo ~e
la crítica literaria regional n el México del iglo XIX, es nece ano
hacer alguna precisiones. Ante que nada, sería importante señalar
que la relación entr el naciente campo literario meKicano _Y la
consolidación del ideario liberal son dos procesos afJne
sobremanera. La preocupación por una literatura nacional no urge
en México sino ha ta la derrota del eguodo Imperio en 1867 (e. to,
.. an
desde luego, no quiere decir que ante de esa fecha no eX1st1er_
esfuerzos por dotar de un valor nacional a la producción literartll,
.in embargo, tale acciones carecieron de continuidad y programa).
E Ignacio Manuel .Alramirano quien pone en práctica en ese mismo
año de 1867, la perspectiva hetderiana de la nación moderna qu~
une esencialmente n un todo homogéneo al pueblo, a la lengua~
a la literatura. Dicha e trategia fundía cliscursivamente al proyecto

188

de Estado-nación liberal con la futura producción literaria e to a
través de un proceso hegemónico que se legitima discur ivamente
por medio de la apropiación del adjetivo "nacional". Como sabemo ,
el iglo XIX mexicano es, básicamente, un periodo de lucha por
imponer una esencia y dotar de sentido a la nación , la cual fue , en
la mayoria de las veces, una proyección del Estado, particularmente
del proyecto de nación que la fracción liberal estaba tratando de
definir desde 1824. El liberalismo político, cuya búsqueda podríamos
definir someramente como el intento por otorgar una autonomía de
acción y expresión al recién creado sujeto nacional, requería con
urgencia de un liberalismo literario gue fundara las bases (esto es,
que creara un origen diáfano y heroico) pata la construcción y el
reconocimiento de la nuevas identidades. Ahora bien, el liberalismo
literario no produjo, durante los primeros cuarenta años de vida
independiente, una obra sistemática (a pesar, claro, de grandes
e fuerzos, como la cadernia de Letrán), fue, en cambio, la
bjstoriografía la que dotó de un entido heroko a las gesta
formadoras de la moderna nación mexicana. La, obras de Fray
ervando Teresa de Mier de Lorenzo de Zavala y de José María
Luis Mora (por citar los ejemplos más excelsos) cubrieron las
necesidades ficcionales de lo nuevos ciudadanos .indep ndientes.
Esta particularidad del campo literario mexicana obliga a una
mirada más atenta. ¿Cómo e intenta mexicanizar a la literatura?
~Cuáles on los aportes del liberalismo literario mexicano en ese
sentido? Como es posible advertir, he preferido hablar aquí de
liberalismo literario mexicano y no de romanticismo mexicano,
porque considero, primeramente, que, en la formación de los
campos artísticos locale , la literatura cumplió una función diversa,
incluso contraria, a la que ejercía en los campos metropolitanos. En
Francia, por ejemplo, la literatura romántica (o liberali ta, como la
llatna Víctor Hugo) vendría a completar las reformas políticas
Iniciadas con la Revolución, sería, pues, la cons cuencia de las
libertades políticas. En nuestro caso, la literatura debía proyectar
esas libertades todavía inexistentes. Pero hay algo má todavía,
durante el proceso de concreción de la literatura nacional que con

189

�' l

tanto ahínco dirige Ignacio Iaouel Altamirano, se encu ntra la
experiencia negati a de lo primeros embate del imperialismo
moderno. México padece, en menos de veinte año, dos invasione.
afrento a por parte de dos nacione que hasta entonce e habían
tenido por modelos de civilidad: Estados nidos y Francia. ¿Cómo
demostrar, ante los ojos imperiale del invasor, la cualidade , la.
diferencias y el valor de las letra nacionales? La gran e trategia
aquí es el proceso de difere11ciatió11 que Altamirano impone en todo
el país. Lo fundamental e remarcar las diferencia que no de~en
en el panorama literario mundial. De de la primera de las Revistas
literarias de ~México (1868) de Altamirano ha ta los magno proyectos
colectivos, como el periódico literario E/ Renaciviiento o La Ilr1.rtradón
potos-ina, el objetivo era e1 mismo: alentar la producción literaria de
corte nacionali ta. La crítica, por tanto, debía ser una forma de
estímulo, y no la imposición de un juicio autonómico.
.
En el a pecto regional, esta per pccti a mantendrá su hegemorua
hasta la primera décadas del iglo XIX. uevo León, cuya
participación militar en la recuperación de la república, fue ejemplar,
con truyó sus valores literario con base en un regionalismo esencial
que privilegiaba lo a pectos preceptivos de la le~a Y_ la literatura
y los enlazaba con los principio dvicos y nac1ona~scas_ ~ue la
República Liberal comenzaba a difundir. La consolidac_10~ del
Estado liberal s1gnificó la subordinación (política, econom1ca r
cultural) de las regiones, que durante los año de crisis habían
de arrollado identidades regionales y alternativa a la. del centro
(en nuestro caso, nadie representa mejor este momento que Sanria_g&lt;&gt;
idaurri). Ahora comenzaba un proceso de verricalidad valoraova
que se sustentaría en el adjetivo de lo _nacional.
. . . mi
orno va be eñalado en otras ocasione , el hecho de 101c1ar
in estiga~ión en el año de 1876 responde básicamente,ª la
publicación de la biografía del Padre Mier, compilada y editada ~r
Jo é Eleuterio González (Gonzalitos). Allí principia la produccioo
·
· loeale . G011za11tos
,. " coloca" a fr a), ervando
de valore literario,
como el centro de la e encialidad ouevoleone a, pero lo hace coll
re pecto a u relación con lo nacional. El Padre fier no funge aqtl'

190

como un proceso diferenciador ino como una e trategia de
vinculación. Las letra locales intentan, de esta manera, responder
a la demandas de Altamirano y u grupo y hacer notar su presencia
en al ámbito de la literatura nacional.

El problema e que, en ese proceso, el campo literario se
constituye con elementos "pre-modernos", como 1a oratoria, la oda
y el di curso cívico, lo cual otorga a la literatura una función
patriótica de corte pedagógica que sólo garantizará la situación
subordinada del fenómeno literario en la sociedad regional. Mientras
que en el centro ucede un proceso contrario. La re ponsabilidad
nacional que Altamirano le había otorgado a la producción literaria
era ahora trocada por un fuerte proceso de asimilació11 con los campos
metropolitanos, proce o que comúnmente denominamos como
n,odernismo y que podríamos definir como una fuerte lucha por
conquistar la autonomía del quehacer literario. La modernidad
literaria exige una mayor -y muy sospechosa- independencia entre
los procesos creativos y las contingencias ociale . El moderni mo
confirma la hegemonía de los centros productore de valores
literarios upranacional , lo cual obliga a los escritores locales a
autodefinirse como sujeto atta ados y faltos de una educación
estética universal. Por tanto, ellos procurarán dedicar e a compl tar
e a educación alternativa por medio de su lecturas heterodoxa, e
extra-lingüística . in embargo, esta perspectiva e concentraba ólo
en la capital de la república dejando a la regiones en la inercia del
liberalismo literario.
Ahora bien, lo intere ante del caso de uevo León es que la
región produjo, en ese periodo, una modernidad material de no
poca importancia. Pero lo hizo desde u condición subordinada. El
Porfiriato, a travé del gobierno designado de Bernardo Reyes facilitó
el de arrollo de una plutocracia local, la cual, como ya he eñalado
en otros momento , impu o un paradigma valórico de corte
con ervador. En consecuencia, nevo León careció de un
moderni mo literario, y u critica literaria re pondió necesariamente
a la función de legitimar los gusto ) valore de la ellte económica.
La gran función que la crítica le otorgó a la literatura fue la

191

�t,,.,,"

l ,,.

educación, la b11ena ed11cación. Y la gran figura no fue el literato, sino
el maestro. Un breve ejemplo nos ayudará a aclarar este punto. En
sus célebre Ap1mtes para el estucüo de nuestras letras, Rafael Garza
Cantú, al describir Ja actividad literaria. del maestro Serafín Peña,
enumera inconscientemente las virtudes que debe tener todo literato
local: ''El profesor Serafín Peña no sólo es un educador, un autor
didáctico sin segundo [...] para la niñez y para la escuela primaria;
sino que es un escritor de primer orden ... " La jerarquía de esta
descripción es clara, primero son las virtudes pedagógicas, luego
la literarias pero ¿qué querrá decir cuando describe al profe or
Peña como 'un escritor de primer orden"? Vuelvo con Garza Cantú,
para guien Serafín Peña es un poeta "cuyas facultade se mostraron
osten, ibles siempre que la ocasión fue propicia y su modestia
refinada [...] le permitieron decir algo en elogio de los grandes sucesos
de la historia, o de nuestros progresos industriales o literarios.. .''
(478) De nuevo, son los temas, de corte nacionalista y regionalista,
los que otorgan la calidad poética a este escritor que, por cierto,
escribe "literatura", sólo cuando la ocasión es propicia, cumpliendo
un deber cívico y no desempeñando una vocación literaria. A este
breve ejemplo voy a añadir otro del mismo Gru:za Cantú, pues si~
duda él fue un crítico epónimo de su tiempo y quien más se ocupn
por historiografiar nuestra producción local. Cuando examina ~
11tique Goroztieta, uno de los poco poetas de nuestro siglo XL'\
con pretensiones literarias de corte moderno, Garza Guzmán expone
a todas luce su criterio valórico. Comentando un poema algo
vanguardista de Goroztieta, dice: ''.Algún critico podría adver~
que sufre la sintaxis en cien.a estrofa, o que la prosodia deja de ~egir
en cualquiera otra; pero convendrá en que la inspfración se mantiene
arrebatada y ardiente del primer verso al último..." (348) Obviame~te
que ese crítico que sugiere tan perspicaz y ducho en materias
gramatical e no es otro sino él mi mo. que ha nota.do Jas infracoon~
que el poeta comente contra los buenos gusto locales, y, 5111
embargo, lo perdona por la ¡inspiración!, y por el contenido del
poema. La sintaxis, la prosodia~ son elementos fundamentales par
la crítica local que e basa en la preceptiva y en 1a gramática. E sta5

192

estrategia garantizan, por un lado, Ja enseñanza clara y directa de
la literatura (no olvidemos que e] propio Garza. Cantú fue autor de
una preceptiva literaria. que tuvo muchísimo éxito en su tiempo), ypor otro el control sobre el campo literario.
Desde luego, estos procesos gramatizadores de la enseñanza
literaria no impidieron la aparición de "sujetos modernos
ade!antados", como Felipe Guerra Castro o Rafael Lozano, quienes
tuvieron que enfrentar la adversidad del medio para imponer sus
gustos y valores. También es importante hacer notar que est-a
configuración del campo literario local no sólo funcionó de manera
negativa, sino que sirvió como contrapeso para la forrnaóón de
autore tan fundamentales pata la literatura mexicana como Alfonso
Reyes. Re?'es accedió al mundo literario a través del mecüo local, r
graaas a el entró muy prónto en contacto con la producción clásica
castellana, que el liberalismo mexicano, había silenciado. El factor
local ayudó sobre mauer-a a la construcción del sujeto moderno en
Reyes, obre todo durante u estancia en ·léxico. Reyes adquiere
en la cmdad de México, el capital simbólico suficiente para entender
a la vocación literaria como una profesión: una ética ante la vida.
'erá a través de la confrontación negativa con la vida literaria local
co~o Reyes definirá esa vocación y ese destino. Luego, durante, su
exif10 español, recuperará esa formación primaria de corte
tradicionalista, la cual le ayudará a acercarse a Góngora y rescatarlo
del olvido impuesto en ambos lados del tlántico.
A í, en este proceso de mi investigación, estoy ceno:ándome en
esaS figuras marginales del espacio literario local v en la forma en
é te contri~uy a la configura&lt;~ión del campo literario nacional.
oJo en la medida en que las relactones entre estos dos espacios e
~'llelvan más horizontales, será posible el desarrollo de una crítica
liter-arfa local. En e te momento, me encuentro en Ja revisión del
~o~texto de enunci-ación de las obras y las per ofüilidade d estos
su¡etos modernos adelantados". Me jmeresa en particular destacar
los, VI.O.cu
- l os y ruptura que estas obra y estos autores establecen
entre los dos campos literarios confrontados. La li ta de autores
Parte con dos escritores del cambio de siglo: Rafael Lozano aldaña

i~e

193

�/1,r

1,,

en la critica literaria y Felipe Guerra Castro en la poesía y la narrativa.
Lozano es el primero en ensa ·ar, a la hora de ejercer la crítica
literaria, criterio, alternativo, a los gustos regionales; y au nque
escribe desde el espacio condicionado del prólogo (sobretodo en el
que realiza para la obra de Garza Cancú: Compendio de Historia
Universa~, ya e perceptible una interpretación intrínseca del
fenómeno literario. Con Guerra Castro se evidencian los procesos
de marginación que el campo literario local ejerce sobre los gu tos
y La conducta moderna (como dato complementario agrego que
nuestro autor fue un ferviente opo itor al régimen reyista, esto es
un rebelde que rechaza la imposición del gobierno central Yla
subordinación cuJtural de la región). El escándalo, el recba7.o a la
bohemia Qa conducta más nociva para esa era de industrialización),
el estigma y la condena (:¡, habría que añadir, la secreta admiraci~n).
Pero también hay que agregar: la expcriment.ación formal y temaaca
en la poesía, y la práctica del género narrativo representativo d~ la
modernidad: la novela. El historiado!' literario Héctor Gonzalez
describe así su formación como escritor: "Desde muy joven dio a
conocer su inclinaciones literarias, la que cultivó con cariño, pue
para ello fue disciplinado y estudioso.' (2l3) Una vo:ación
concretada, nada menos. A stos nombre agrego dos IJguras
extranjera que vinieron a vital.izar la vida literaria nuevoleonesa:
fax Henriquez reña y Ricardo Arenales. 1\.mbos trabajar~n en
importantes proyecto literario·. El primero en el Montcn-ry .l\ eu,s, Y
el colombiano en la Revista Conte11¡poránea (1909).
Y a&lt;lernás de la ya señalada formación crítica de Alfonso Reve~
(expuesta con precisión en su temprana correspondencia con Pedro
Henríquez reña, durante las vacaciones y la visitas de AJfons_o a
Monterrey), estaría la edición regiomontana del Arief del ensay15rn
uruguayo José Enriqu Rodó en 1908, llevada a cabo por Reye Y
Henríquez llreña.
Considero qu en la medida.en que esto, elementos ean revisa_dos
y puesto de nuevo en circulación, la crítica litetaria Local estru:a en
condición de crear una hi toria crítica de la literatura nuevoleonesa.

DESTIERROS

Gabriela Riveros E lizondo*

u MOMENTO AJE o Ar.os ESPECTADORES, reinó el silencio dentro
del silencio. El director alzó los brazos.
POR

Accidentes

El 111ensqje
,\ d~ntro del cuarto oscuro Helena frota un cerillo. Su rostro claro y
ave¡entado, su cabello de leona entrecano se iluminan. Enciende el
cino. Acerca el cerillo a su rostro pata apagarlo.
Y brillan sus ojos de lechuza,
estanque de arena y sombras.
Helena sopla y un hilillo de humo se eleva entre la escasa luz
c_obriza. El olor a fósforo quemado se esparce por el cuarto. En un
ancón, envuelto en una cobija Alberto, u hijo, ronca con los ojos
entreabiertos.
Helena e hinca frente a imágenes y estatuillas. Se persigna tre
veces, murmura con los párpados cerrados, los dedos entrelazados.
"'lic. en letras españoJas por el ITE M, escritora.

194

195

�(, b,

Te ruego por mi niña, por mijita, para que vuelva pronto, por ella,
Maripaz, mi chiquita, mi bolita de algodón, por lo que más quiera ,
mi eñor, por favor. que ya no tarde.
El dolor es una caricia perversa que sacude el estanque de arena
y sombra , la voz entrecortada por el recuerdo de su hija.
Tocan a la puerta.
Helena frunc l ceño y vuel e su cabeza.
Y brillan , u ojo de lechuza.
veces Helena descubre su mirada va ta.
Cae la noche sobre el desierto. La luna generosa y blanda palpita
obre la llanura. El cielo azul inten o resplandece atrás del lomerío
lejano. Una estrella relumbra en el horizonte.
La brisa de polvo y grillo merodea por los cuarto de adobe, e
int roa n el corral con chiva y gallina. , se fütra chillando por lo.
huecos entre ventanas muros y techos de Lámina.
En medio de la oscuridad, del ca cabelear lejano de vtboras que
no e ven, Marina arrastra las sandalia de caucho sobre la arena.
Ha caminado toda la tarde con la niña atada a su espalda con el
rebozo. Una punzada en la cinmra, un calambre en la espalda le
impiden ya levantar lo pies del suelo. La lengua pegada al paladar
sedienta y amarga. Iarina fija u mirada en el cuart de adobe que
d pide una lucecilla.
Un paso. Y otro paso.
.
.
Una punzada y el aliento qu falta. La niña siempre silenciosa. )
en cada pa o su cuerpecito golpeand la espalda dolorida. La tensión
en el rebozo polvoriento.
Y esa ventana relumbrosa.
Ráfagas heladas, cansancio que cega.
Toca a la puerta.
.
.
.
. ada
La puerta cruje; ensegwda un tunelillo se tiende ntre la rrur
de amba mujeres. Helena la deja pasar. acude un tap te, l ay~da
a descolgar a la niña dormida en su espalda, 1a acomodan ahí. Marina
.
aca dos monedas de et.neo
pe os d e su morra1y las pone •obre la
mesa.

196

1.

Rlr= I

md&lt;&gt;

Córima tortía.

Córima.
Helena le sirve agua, le da unas tortillas dura . Marina las ostiene
frente a su boca y la come con de esperación. Helena se lúnca
frente al cirio y las estatuilla ; prosigue con us rezos.
El silencio del cuarto e entrelaza al crujir de la tortillas gue se
di ue!Yen entre lo diente de Marina. Helena, con los párpados
cerrados, mueve us labios.
Marina la contempla, s acomoda junto a u niña y se queda
dormida.
Antes del amanecer f arina de pierta. Escucha lo grillos, los
ronquidos de Alberto, 1a re piración pe ada de Helena. En silencio
se pone de pie se acomoda la faldas, se amarra las sandalias y
coloca a la niña dormida en su rebozo.
Helena duerme recostada sobre su lado derecho.
Marina de pje detrá de ella, junto al catre desvencijado.
-Helena ...
Helena despierta y se vuelve. us ojos de ámbar asoman desde
la oscuridad. El tunelillo entre las miradas se tiende de nuevo r e
prolonga durante unos instantes. r farina e acerca a su oído y
susurra ...
Helena la contempla pa ruada. onríe a la imagen que u mente
le devuelve. Marina recoge su morral, se dirige a la puerta y ale.
En medio de la oscuridad y el sonido de lo pa os que se alejan,
Helena se sienta en el catre y frota us párpados, vuelve su mirada
amarilla hacia arriba.
e mece.
El cirio e ha apagado.
Y en el vaivén, el catre cruje.
A lo lejo, , el cielo ya destila la claridad del día.

197

�JI ,,

t

J '!l1J

(.

.

(

El traslado

Mamá se puso muy mal, Julia ... Ven.re lo má pronto posible ...
Los doctore todavía no saben bien qué es ...

Parpadeas, Julia.

Y tú eres la única hija mujer, la que viv lejos, siempre corriendo
de vuelta al pueblo.

Un llano espolvoreado de yucas y pita_ as de cactus y magueyes
regados por el azar del desierto se ostienen más allá de tu frontera,
de tu párpado sereno, de esa ventana del auto siempre cerrada, a
veces para huir del aire que hierve, a veces por co tumbre.
Parpadeas, Julia. Vislumbras un llano que inunda cu mirada. Una
lágrima ancha y tibia escapa y recorre tu mejilla derecha. ecas con
tu mano el rostro, presionas con el índice el lagrimal. Otra brota ~or
el ojo izquierdo. Tu cabello oscuro, corto y despeinado por l~ pnsa
del viaje. Tus ojos enorme parpadean rápido, quizá para evitar el
llanto.
Y para qué evitarlo, Julia.
.
El desierto te envuelve en velos de silencio y claridad. Ba¡a un
poco el vidrio del auto. El viento apresurado te ensordece y ern tu
rostro. Aprieta los párpados, inhalas ese aire hirviente. Exp!!aS.
Los abre . Cierras el vidrio y te recoges.
La vastedad de planicies de arena y polvo luminoso se extienden
hasta el horizonte. avegas como amonite en el antiguo M.ar de
·
-- 1
Tetis, navegas fiel al cammo
trazado por e1 asb.uto.
~, l~. en d
0
parpadeo, que no dura sino un instante, se entrecorta esa ~s10n. E
la lejanía divisas hileras de montañas azuladas y sombr1as por fa
distancia, como si alguien las hubiera colocado alú para enmarcar
este desierto. Para que los rayos del sol que caen por la tarde
encuentren un lecho en el cual penetrar a las escasas nubes ~ue,
· d en sl.illllSa
plateadas, lumino as y coronadas de mamey, se tten
sobre u rugosos y enorme cuerpos.
,
Pero Julia, el dolor es una punzada que hiere dentro del estomago,
detrá de la nuca, a un lado de la memoria,
es el aliento sereno que no vuelve
y esa angustia que te carcome lenta y perenne,
perforando el vaivén de rus días y tus noches hasta volcarlo rodo
en un abismo, en una de esas grietas que cargas dentro.

198

El dolor es el silencio que pe1fora y arde en su mudez.
El dolor es una au encia,
es el tiempo que se detiene de súbito y nos aplasta con su inercia.
¿Quién eres tú, Julia, navegando en este mar prehistórico hoy
desolado?
1 o maltrate las señales. 1 o deje piedras en el pavimento. Altura
libre 5.5m. 110 km/hr. Paradero de emergencia a 500 m.
Trailers que rebasan con su cajas doble
us nombres de
empre as multinacionales, el mismo travecto desde ru infancia con
.
'
mejores pavimentos, con doble carril.

r

Papá y mamá al frente los vidrios abajo y el aire caliente del
desierto oreando nuestro sudor, las gotas que resbalan por la espalda,
:\Iarcelo )' yo discutiendo para delimitar nuestro territorio obre el
asiento trasero, mitad y mitad. famá: Marcelo se está pasando con
el codo, ¿falta mucho para llegar? o me gustan esos sandwiches,
quiero fritos, una carretera remendada y roída por el desierto, por el
descuido del gobierno por la miseria que avanza como una sarna
implacable obre la piel de nue tros pueblos. Tolvaneras y vados,
remolinos de arena, la firma del diablo, zonas de silencio en medio
del silencio má profundo y algunos crucifijo con flores de plástico,
papi ¿por qué ponen esa cruces alú?, aerolitos y cuarzos, polvo y
más polvo, a veces tienen jugo de naranja en Bermejillo, a veces,
pero papá no se detiene nunca y por .las noches las estrellas brillan
Palpitantes contenidas tras ese manto claro que e el cielo a punto
de estallar, de desbordarse sobre el llano.
Cuarenta años de recorrer el mismo camino. La luminosidad
reflejada por el polvo y el cielo cohabitan esa inmensidad. A vece
se asoman crucifijos al pie del camino, aviso de muerte precoces,
ª veces caballos flacos o diminutos caseríos desteñido .

199

�11

Vla, 11

1

Ir,.,

El desierto nos concibe desolados
suspendidos en una mudez absoluta,
serenidad qu nos aman a,
en ese tiempo que es otro,
nos arrebata, nos vuelve invisibles,
perdidos de nosotros mismos.
Parpadeas Julia, y ese acto se convierte en Ja única forma de
corroborar que vives, que estás aquí avanzando sobre la carretera a
Chihuahua, en medio de un desierto que se extiende más allá del
paisaje, má allá de tu memoria, tendido sobre la cresta de tu
monotonía citadina de e ta angu tia que hoy guardas dentro, con
temor a que el resplandor de la mañana lo encandile, a que se escurra
entre tus dedos y arda sobre esa piel interna donde habitan los
recuerdos, tu infancia, tu origen, con miedo a que el dolor mismo te
haga de pertar y entonces, tú seas el único testigo de cómo ese
concierto de voces que hoy te conforma se desmorone frente al
má vertiginoso silencio.
Introduces el di co en una e pecie de reflejo involuntario. El
Réquiem de fozart, uno de tu predilectos. ecesita silenciarte
bajo esa música y esas voces. CD 01.
Y el lejano batir de las campanas de una catedral gótica llega
hasta tu desierto.
Pausado.
Como una premonición que avanza tras de ti.
La música germina en e e contrapunto sereno,
melodía rriste que brota Dio sabe de dónde y te toca esa llaga
que arde.

( .,.:/tri

Il .,..t, /

I

,11 ¡,

La rnú ica te desnuda, te de uella.
o hay nada que puedas hacer contra eso.
lo sabes bien, desde niña.
urge la voz de tu madre, con esa claridad de los recuerdos que
asombra y permite revivir un instante. Observa el juego util de
luz y sombras en. u rostro, el movimiento de su labios al hablar, te
acercas casj hasta tocarla ... MejiJJas tersas con lunar, los diminutos
poro de la nariz, el iri, verde y miel, las pe tafias siempre agitadas
en su continuo parpadeo. Inhalas su aliento sua e, olor de antaño v
de infancia, de tardes apacibles, cálidas en el vaivén de aquell~
mecedora, la terraza con u chicharras y aquella canción de cuna r
el cielo con su furia de oro y fuego despidiendo el día. Vfalumbras
el brillo de 1a luz en sus manos las diminutas grietas de la piel.
Acercas tu dedo índice para tocarla,
Pero ese intento, esfuma su presencia,
una burbuja qu se rompe.
La vida o.o puede ser. la misma sin ella.
Un estallido se expande dentro de tu pecho... Ya no puedes
recordar con exactitud, la forma de su nariz, la comisura de sus
labios ...
Y el desierto siempre inmutabl ,
esbozos de montaña descansan a Jo lejos,
fantasmas.
La carretera nace bajo el cofre de tu auto y se extiende en línea
recta ha. ta internar e en eJ horizonte.

Julia ¿Por qué te gusta tanto esa música compuesta para velar a
un muerto?
La idea pasa cerca de ti, como un susurro junto a la oreja y te
estremeces.

Parpadeas: zona de tolvaneras. Algunos cuartos de adobe junto
a la carr tera. Restaurant El Porvenir. Tome Coca Cola. e venden
dátiles, pistache . rucifijos grises con flores polvorientas a ornan
a la orilla de la carretera. e venden fósile . Matorrales disperso ,
trozos de llanta regados, un par de caballos -flacos mordisquean la
Uanura. Tránsito lento carril derecho. Los trailero fuman, sel Yantan
el pantalón jalándolo por detrás.

200

:mt

&amp;q11ie1J1 aeternaJJJ dona ets, Domine,
Et lux pe,pett,a l11ceat ets.

�l .,

r

I •r,,

r .. , ,

Caseríos. Alcanzas a vislumbrar su interior. El carro ce protege,
prolonga ru. guarida. Pasa a unos cuantos metros de los cinco
cuartos y de los ocho trailers. Cada uno con u historia personal,
sus palabras, su destino.
Un escalofrío te recorre.
La música se aleja.
Julia, eres vulnerable, u.na ponchadura de llanta, cualquier cosa.
Tu cuerpo adentro de esos cuartos, fotograña instantánea que te
crispa los nervios. Alientos de alcohol y diente manchados. Mirada
obscenas. Unos dedos te tocan. Rostros relucientes y cabellos tieso
por la gra a de días. Carcajadas y vientres enormes. ñas larga y
negras por las co, tra, . na mano sobre tu nalga está rebuena,
güecita, no se míasu te que no muerdo fuerte. Forografía instantánea.
Eres Julia, pero a quién le importa si eres Juana o Meche o ilvia
o Ana, podrías ser lo que ellos quieran. Tu casa queda lejos,
e condida en una ciudad de tantas, en una colorúa recóndita sobre
una montaña de todas Jas que conforman este país. Tu calle: un
punto diminuto casi imperceptible entre el laberinto de hilos (j □e
entretejen las ciudades. Y antiago tan lejos tus hijos Adrián
Paula y tu madre recostada, moribunda y todo tan ajeno a este
desierto estéril en donde u.no podría buscar eternamente la salida Y
en ese intento volver siempre al punto de donde se parte.
El desierto, su calor, no lame el entendimiento.
Y tu madre.
El viento quemado por los año por tanta luz; arde la piel r la
mirada,
exalta lo ánimos de esos guerrero y de sus víctima . Quizá con
el machete, con un palo para defender e un pene erguido, uñas que
arañan la tierra.
Y esa cápsula tuya avanzando sobre la carretera a Chihuahua.
Prolongacjón de tu mundillo, el aire acondicionado, las cubas, lo
fagots, las soprano el refresco acomodado, los asientos tersos.
Confutatis maledictis.
El miedo aleja la tri tcza de tu párpado pesado . Una imag~o
dulce, que no sabes de dónde viene, aparece sutil en tu memor1a.

y

202

r

Percibes la uave brisa del continuo movimiento de las siete faldas
de una mujer tarahumara que recorre este desierto lumino o tendido
bajo el horizonte infinito.

El inmenso contraste de las percusiones v los tenores contra el
acallado murmullo de sopranos }' violines t~ estremece.
Cna tercera. imagen e obtepone: la mancha lejana y acuosa sobre
el pavimento. Y in hacerlo con ciente, crees que e un espejismo,
como siempre.

Y e~as mejillas de sol y polvo de la niña que la acompaña, el
~ov1~ento de us también siete faldas. Dos engranajes que giran y
gt.ran Juntos para impedir gue el tiempo se estanque en ese pueblo.
El auto de adelante pisa el freno súbitamente; gira dos o tres
vece patinando sobre el diesel.
El desierro brillante e paraliza, los músculos de tu cuello se
contraen, tus ojos se agrandan.
Una pipa enorme de gasolina e acerca. Cachalote sereno
navegando sobre el sopor deJ medio día.

E1 murmullo de Jos baritonos languidece y e aparta de ese tambor
recreado en tus sienc , en tu pecho, tus rodillas cosquillean. Pisas el
freno, una y otra vez.
udos en el estómago, cosquilleo en los brazos, tus ojos enormes
y fijos en la defen a,
en eJ nombre de antiago,

en el cabello de Adrián sobre su frente adolescente ,
en los deditos de Paula niña,
en tu propio horror,
en aquel Pedro de antaño,
en el murmullo del Requiero,

en el brillo extraño de la mirada de aquella ruña de siete faldas.
Giras y giras.
Esa niña podrías ser tú, Julia, ¿o no?
Tu pie sobre eJ freno, los chillidos de los caucho silencian el
mutmullo de los coros y violines.
Aaaaameeen.
Y tu auto y el desierto sólo }' los hombres del caserío.

203

�[l

"l llliUJ

l

h

o puedes escapar.
El trailer cambia las luces. Un claxon sonoro y desesperado se
eleva obre el llano.
o encuentra más asidero que la muerte.
Giran las siete falda en círculos enorme que te arrojan al Yacio,
al silencio.
Abres la puerta. Presionas J botón rojo para liberarte.
Rueda en el aire.
El trailer, la pipa, el auto de adelante y el tuyo en una carambola.
na fogata enorme alimenta e te infierno.
La llamas crepitan, algunos cuerpo se arra tran entre llamas y
polvo.
Die n que no hay quien vigile lo cuerpos acíos.
Y e~e enorme anhelo de volar.
Extiende tus brazos y el aleteo cruje en este aire apretado.
Dicen que tú fuiste la menor de los rarámuri .
Y todo se con ume lentamente bajo el batir d ráfagas luminosas.
Y ese aire ardiente que deforma el paisaje,
como si todo esto sucedie e tras un cristal.
ombra pardas salen de los cuartos de adobe y corren hacia el
accidente.
o habrá hi toria.

unca hubo historia.

Arriba en el cielo, tra un velo de humo, un a e olitaria extiende
u ala y planea serena.

VIOLENCIA URBANA Y LENGUAJE
MEDIÁTICO DESDE LA TEORÍA DEL
CULTIVO

Patricia L. Cerda Pérez
José Gregorio Jr. Alvarado Pérez*"'

Coi EL TRA CUR o DEL TIEMPO, el fenómeno de la violencia
intrafamiliar en Monterrey y lo municipio de conforman su Área
.Metropolitana se ha agudizado. Esto ha provocado la creación de
ambiente hostiles y socialmente riesgosos en los que las familia
regiomontana tienen que de arrollarse. La presencia de e te
fenómeno e sitúa en zonas geográfica en las que convergen otros
fenómenos sociales como pandilleri mo y suicidio.

Adicionalmente, la comunidad nuevoleonesa está inmersa en
esquemas informativo donde la violencia mediática acentúa el
ambiente de tensión y an iedad entre la ciudadania.
La situación de vioJencia intrafamiliar y la expo ición a lo
contenidos violentos de lo medios de comunicación, e tá
provocando un nuevo padecuniento denominado "Síndrome de
Atribuciones" 1 trastorno en el cual, quiene lo sufren atribuyen a

* Profesora y coordinadora del Centro de lnve ngaaón Para la Comunicación de
la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la U L.
,;q_Estudiante de la maesa:ía en ciencias de 1a comunicación, colaborndor del Centro
de Investigación Para la Comunicación,
1
Cerda, P. (2008) r"iole11ciaJ' Fanrilia: Estudio Psícosocial fexico: UA L.
204

205

�1111mm

a1

J.,Jr,1,

causas ajenas a su realidad familiar los problemas que se presentan
en el interior de sus hogares. Con ello, se crea un efecto de tercera
persona en el que se magnifican las situaciones de violencia externa
-aquellas de índole informativo-, para minimizar la presencia de
violencia doméstica como una forma de autoprotección a las
problemáticas familiares.
En Monterrey y u Asea Metropolitana en el año 2006 un 75 por
ciento de las agresiones iotrafamiliare denunciadas penalmente ante
la Procuraduría General de Justicia del Gobierno de uevo León,
fueron de carácter físico, y e cometieron en u gran mayoría en
contra de la mujeres -90 por ciento-, un 8 por ciento contra los
adultos mayores y sólo un 2 por ciento en contra de los hombre .
En e ta zonas de alto riesgo, la mujer enfrenta esquemas de
abandono domiciliarios por parte del cónyuge; de cambios de casa
por parte de ella debido a maltratos; de angu tia y temor den~o de
sus propio hogares; de miedo que le mantiene prácticamente a1 lada
en el interior de su casa y, le impid por de confianza hablar
.
2
nuevamente de los ucesos violento por lo que transita.
La asimilación de la violencia y su arraigo en la cultura de la
víctimas e, una tendencia que se manifiesta en la mayoría de quienes
sufren agresiones intrafamil.iares, pues un 55.6 por ciento d~ las
persona violentada afirma haber sufrido de maltrato desde _cmco
años atrás, lo que demuestra que este tipo de problema~ emp1eza_a
formar parte de la vida cotidiana de las familia que sufren violenaa
doméstica y que están inserida en la sociedad de Monterrey Y u
Área Metropolitana.
A lo anterior, debe añadirse el hecho de que la mayoría de las
íctimas de violencia intrafamiliar se encuentran expuestas
diariamente a los contenidos noticiosos violentos que trasmiten los
medios de comunicación. 3 Esto hace que el -impacto que cau, an
noticias ajenas a u problemááca se maximiza, mientras que los
,\lvarado, J. (2008). "Encuesta y resultado : Análisis 2006- 2008". En P. Cerda;
I "iolenciay Hi111ili11: Estudio Psicosociol (pág. 116). féxico: A L.
' Alvarado, J. (2008). «Encuestas y resultados: Análisis 2006 - 2008". En P.
Cerda; Viole11cioyFmni/ia:Est11dioPsicosotial(pág. 116). México: UA L.
2

206

,

,I

r

conflictos internos en su propio núcleo familiar se minimizan. Este
fenómeno se analiza a continuación.

La tcotia del cultivo
La teoría del cultivo propuesta por George Gerbner dice c¡ue la telev:i ión
tiene un efecto sobre la creencia y actitude de los tel videntes,
ofreciéndoles as~ una visión diferente de u propia realidad. 4
Sin embargo, el mundo representado en 1a pantalla difier
completamente de la realidad n sí misma. 'e muestra un mundo
más violento de lo que es en verdad sumado a las repre entaciones
de los roles sociales, étnicos · culturales, entre otros, yue se
encuentran altamente estereotipados. Entonces, e as percepcionc
cultivadas por la televisión, no representan a la realidad n í, sino
que la distorsionan.
Aunque, el autor, no afume gue la televisión despierte actitudes
violentas en la, persona , por el contrario, cree que su consumo
constante favorece el desarroUo de actitudes violenta v anti aciales.
Todo esto, conlleva a lograr en la persona, una concepción pe imi ta
}' paranoica del mundo, que Gerbner denomina como e1 '1Wea11 World
Syndrome '.5
También, xi ten aquellas personas que diariamente viv n
experiencias paralelas o similares a las violentas que se oh, ervan
por la televi ióo, el entorno que b rodea, es un ntorno violento
de ante mano; entonces, en estas personas e observa un efecto
doble o 'The Do11ble Dose l::.ffict'. Esa violencia es magnificada por la
televisión y la persona tiende a asumir que la violencia es mayor a
lo que vive diariamente, porgue de esa manera lo ve en la televisión
y a.sí lo cree.
Específicamente, la premisa de esta teoría ostiene que los
televidentes buscan un patrón de solución de problemas ba ado en
la intervención externa de héroes o xpettos gue no tienen una
relación directa con el problema ru la, víctima .

- ~-Cerda, P. (2008). r íoll'1Jdt1)
--

- --

h1v1ilia: Ls111d10 Psuo.roru,I. :\féxico: L1 NL.
' Infoamerica (2009). Perfü biográfico y Academtco Je George Gerbner. \'ersion
electrónica: Disponiblt en: hup://www;mfoamenca.org. teona/gecbner1 .btm

�1l11"1a111t1J / tr '

Según el istema de competencias de kinner6 la percepción es
una variable central en e] funcionamiento psicológico humano.1-lide
las expectativas que el individuo tiene acerca de la capacidad de
controlar los a pectos de su vida, y no permite ubicar a las personas
en dos extremos: control interno y control externo.
Una persona tiene percepcione de control interno cuando
atribuye la cau a de u éxito y fracaso a í mismo. Por otro lado,
ti.ene percepciones de control externo cuando atribuye la causa de
sus triunfos y derrota a factores fuera de sí mismo, como la buena
o mala uerte, el de tino o la influencia de otras personas o entidades
(la sociedad los medios de comunicación, entre otras).
E tos cultivos se vinculan con la inten idad de la expo ición al
medio y con el tiempo de consumo; es decir que: a mayor tiempo de
con umo mayor será la coincidencia entte la concepción que se
tiene del mundo real , la reptesentación del mismo, en la televisión.

Método
Con el objetivo de conocer y analizar las condiciones en las que viven
las familias que sufren o han sufrido algún caso de violencia doméstica,
se efectuó un estudio denominado Violencia y Gudad~que forma parte
de una inve tigación longitudinal que analiza la conexión entr los
fenómeno de violencia íntrafamiliar, pandilleásmo y uicidio.
Como parte d la metodología se desarrolló, entre otras técnicas,
una entrevista dirigida y planificada con un cuestionario que se aplicó
d manera uniforme en hogare donde se denunció violencia
intrafamiliar durante los años 2006 2007 ante la Procuraduría
General de Justicia de uevo León; además también se aplicó una
escala de actitud para evaluar el medio ambiente en que viven y
otra de autoevaluación de grados depresivos denominada 'E cala
Zung,, para correlacionar las respuestas dadas p r las familias en
relación a u estado anímico, su medio ambiente y la exposición a
los medios de comunicación.
Boeree, G. (1998) Teona de la personalidad de kinner. Versión elecrróoica.
Disponible en: http:/ / webspace.ship.edu/ cgboer/ skmneresp.html
" Cerda, P. (2009), r'iolemiaJ' Ciudad. México: AJ. L.
6

208

Participantes
El número de víctin1as de violencia imrafamiliar que interpusieron una
denuncia ante la autoridades pertinentes del Estado de uevo León,
durante el año 2006 fue de l0,647 casos y en 200? fue de 10,762; de
estos se seleccionó un total de 400 caso. para cada año, mediante el
criterio de selección aleatoria simple. E tos con la finalidad de e tablecer
el perfil y las condiciones en la viven las familias que reportaron
violencia dom' stica en el interior de u hogares.

Procedimiento
El e tudio denominado Violmcio_y C'i11dad parte de una continuidad
al e tudio Violencia y Familia. 8 El citado análisis se concretó a
~etectar la ubicación geográfica de 1a · zona que en Monterrey y u
Atea M tropoli tana en las que convergen lo fenómenos de violencia
intrafamiliar, uicidio y panclillerismo durante el año 2006.
u tentados en lo anterior e procedió a la elaboración de un
estudio longitudinal en el que se investiga la pre. encía de estas rres
problemáticas sociales durante el año 2007, su interrelación, desplazami nto y u concentración.
e implementaron un total de nueye técnicas propi✓,1s de la
investigación social, de índole cuantitativa y cualitativa,
desarrolladas bajo un esquema no experimental. e analizaron r
clasificaron un total de 10 mil 647) 10 mil 762 casos de violenci~
intrafamiliar u citados en los años 2006 r 2007 respecrivam nte.
Dato que fueron proporcionados por la Procuraduria General de
Justicia del
tado de luevo León.
Ademá s identificaron 197 suicidio. acaecido durante 2006 y
204 durante 2007; además de mil 600 pandilla y mil 907 pandillas
operante en fonterrey y u área metropolitana durante lo años
de estudio.
Esto fenómenos fueron ubicados geográficamente, por calle,
colonia y coordenada del plano del · rea Metropolítana de
_\fonterrey; analizando mil 747 colonia. en el año 2006 y mil 688
en 1 año 2007.
"Cerda, P. (2008). T"iok11daJ I 'a/111110: F.st11din Ps,cosonal. i\Iexico: LA.'\JL.

209

�~demás e aphc:iron encut· ras comparativa y Je tendencia
cntr la victima· l}Ul denunciaron nolencia ·n su. hogarc durnnre
lo. años 20 y 2( O , -no y 40 1 uc ·tionarios re p ctl\'amcntr.

r,

F.I squema ck anális1 sL su tcnta b, jo la tccmca de cvoluciún
de grupl s "cohortes· para t:xruninar la situación 1.:conúmico social:
lugare. de ori~cn~ caractt'rí. ucas eme ionaJes dL c. to grupos y
Lvalua ión de las accione , r · put: ta jurídicas proporc1onad.1s ;t
dlos por partL d 1(, &gt;b1cmo del 1~ tadt&gt; de 1 ut ,·o Leún.
Como part(; de la encue ta dcsarrollacb L in trumento una e cala
le actitud para l)Ue lo entrc--L tado. valoraran su medi ambiencc,
en In correspnnd1entc a las condicione fí ·ica · de . u olnnia.
serv1c1os publicos \ medio· mformati, o .. \ í mi mo, durante amhos
años t: uulv.o la Lcala de \utoe,•aluacit"&gt;n dt: Zung instrumt:nto
J med1cion anímica estandarizado ~ urnver almente aceptado.
J e tu&lt;lio incluyo la realizac1é&gt;0 de entrevj ta. a funcionarios dc
la admimstrac10n Jcl Gobierno del l ' tado dL • ue, o León, a. í e m&lt;i
a p nod.1 ca con amplia trayectoria t.n los meilin de 1nfnrmacié,n;
con la finalidad de conl ccr lo. programa'- de mlen en 100 de la
autondade \ la forma n que la pren&lt;:a aborda tema. v1ncul.1do.
on \ 1olcnc1a intrn familiar, pandilkrismo ) swcidt .
l .as mras técni a· utilizada · fueron el análi 1s c.k conteru&lt;ln cnn
d pmp6:..ito dt: e nocer las 1 n&lt;l ncias inform:ltl\ as 9ue . e Jan cn
los medio. de: comunicac1on localt.: . . Un e: tud1u de asociación ,
cmulaciún t:n los grupo· tk p.mdilkros en In mw1icipio: dd E. t.1do
dL L ue,·o Ltón )' la re, 1 1011 de un modelo de mcnciún c.l sa rrolbdo
baJO el enfo4uc &lt;le análist · de 1:1 comunic, ci{&gt;n bi-dircccional entre
d l,nb1'- roo • 1uninp,11 de an 1colá · d lo. n1rza r la ciud, d:rnfa.

viokncta intrafamilfar tienen acceso.

De pu· d an,t. ¡·izar 1a· re puesta emiti la . J
•
•
('
L□
CllCUC ta
,L ene . u rteton , mkncia intrafami'-ar
u, .n sus h oo-:u s 'n
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c.¡ue (i urantc eJ año JOOó el - (
t-,•
•
e contro
co
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ct&lt;.:oto le lo hogares
·man
n por lo meno. un:1 tele, is1ó1Y el -o 6
epcor de radio; ólo d 36.9 pr:r
cuenta con un
v apena
18 I
L • a prcn ·a e ·cnta
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un . uenta ron acce o a la rt:d.
En esto mi mos ruhro ' cn
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se cncont reí ue 9'&gt; 1
por ciento de los cntrevisradr,
e ucnta con re 1,,, 1 1 0 . . 11
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.. • o LO su 101,an:s
por c1cnt) con radio -~ s
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pe .• d
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' ·- prn ciento 'dyut1;rt.; con n:gulandad el
no ico , apro ·1madamcotc: eJ 26.7 ticn'- ·crvic1·&lt;l U·'e 1Ot\.rllct.

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l por
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Rubro
Re puc ta
2006
• A ce o a radio
l. 0 ab / o onte t • 0%

2.
3.

B. A

e o

70.6%
29.4%

o

abe/ o cont tó

3.

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o

D. cce o a periódico
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abe/

_ 111

3.

0%
75.6%
24.4%

cce o a Internet
o abe/ o conte t •

medio d comunicación

2007
6%

81%
14%

T.

Oº'u
18.t°'o
J. 9°tí,

conte tó

2.

F n la actualidad, lo mt:dio inf rmativo locak tienden a incluir
material violento n mayor cantida&lt;l dcmro d ·u programacion
diaria, por lo cual re ulta imcrc ·:tme analizar ·uales on los medin ,
la frecuencia ) los contcnid&lt; . violento , lo quL' las n nm:1 de

cu

Tabla 1. Acce o a medí s

Re ultado'

iol n ia

p11r

0%
36.9%
63.1%

o

Soto

92.J~,o
3.0%
5.9%
26.7%
63.3%

5.9%
53.5%

40.6%

· 1;t. nct1m, de , iolcncia intrafamiliar
, En . u ma) nna,
~ntre, tstada dur:tnrc d año 21 )(, declararon l)UC r~ urrian p&lt; r 1
meno un a Hz
· .. c1J a ter -cr &lt;lta
, :do medio, de c1&gt;muruca 1·.' . &gt; . 0

(() 1

r ,. 1

n a tna te ad dc rnamcmr e mformado

211

'

• 011 mast\'a
rt:oistnnd
un ., l .. 8 por
t-t
•

�11

ciento· en este mismo ámbito durante el 2007 se encontró que el
76.2 por dento de los agredidos era asiduo a los medios diariamente.
Como reflejan los números la población del estado de uevo León
se encuentran constantemente expuesto a los contenidos violento
transmitidos a través de los medios de comunicación., lo que provoca
un efecto en su estado de árumo; durante el año 2006 un 58 por ciento
de las víctimas entrevistadas afirmaba este hecho; mientras que durante
2007 el 65.3 por ciento admitió este mismo hecho.
Tabla 2. ¿Con qué frecuencia tiene usted noticias de lo que acontece en su
municipio,Estado ypais a través deJos medios de información masiva como

•

(

•

' ..,

11.,

• h

/)

:abla 3. ~s n~ticia que usted lee, escucha o ve en los diversos medios de
informacion, ¿influyen en u estado de ánimo?
Respuesta

2006

l. Sí
2. No

3.

2007
65.30%
32.70%
2%

58%
o contestó

39%
3%

Gráfica 4. Influencia delas noticias

radio, prensa o TV?

Respuesta
1. Diariamente
2. Cada tercer dfa
3. Una vez por semana
4. Nunca
S. No sé /
o contestó

2006
2.50%
81.88%
10.00%
1.88%
3.75%

2007
76.2%
10.9%
7.9%
4.0%
1.0%

Gráfica 2. Frecuencia de exposición a los medios

S1

No

Nocoolato

la Tal como l~ evidencia~ ~os datos ~enci~nados anteriormente,
gran mayor1a de las victuna.s de v10lencia intrafamili.ar tienen
acceso
a un 0 o varios
·
. .
me d"10s de comunicación masiva

d:

[)J;ll llllllálf~

, .-irer~ l'11Ht!7¡1()(
1ha

&gt;1«11.11t.1

212

Nlllll'l

~nnci~almente a la televisión, y están pendientes diariamente
s noticias recientes que e generan con tantemente.
L~ teoría del cultivo menciona que la sobre exposición a los
medios d
· ·,
., .
.
~ comurucaaon crea una vers1on distorsionada de realidad
:flue~~rnda principalmente por los contenidos violentos
ansm1.t:J.dos cada vez con más regularidad en los medios locales
del estado de uevo León.

213

�J(,,n. •ml,1.• l ¿f/'

r
{

Respecto a este tema, tenemos que las noticias relacionadas con
el narcotráfico son las que causan más impacto entre la víctimas
entre entrevistadas, pues obtuvieron un 64.82 por ciento en 2006 y
51.6 por ciento en 2007; en segundo lugar de impacto e encuentran
los contenidos 9ue abordan el terna de la violencia familiar coo un
24.83 y 22.8 por ciento; tan sólo un S. 9 por ciento afirma que la
violencia transmitida en lo medios no le causa impacto alguno.
Tabla 4. ¿Qué tipo de hechos y noticias le impactan más eo Jas informacione
relacionadas con la seguridad ciudadana?

2006
64.82%
1.38%
24.83%
2.76%
2.07%
4.14%

Respuesta
1. Violencia del narcotráfico
2. Violencia entre pandillas
3. Violencia intrafamiliar
5. Asaltos y robos
6. Ninguna
7. No aplica/ no contestó

2007
51.6%
7.9%
22.8%
5.9%
5.9%
5.9%

En el estudjo V iolenciay Citidud e analiza como eJ fenómeno de
la presencia de pandillas en el estado de uevo León e ha
incrementado, así cotno el conocimiento de u existencia y operación
por parte de la ciudadanía; este hecho ha provocado un efecto
negativo en la conducta de la población debido a la violencia yue
estas producen en la calles.
Para las víctimas que sufrieron violencia intrafarniliar durante el
año 2006, la mayoría de las persona afirmaban, en un 38.75 por
ciento, 9ue la violencia generada por las pandillas no les producía
ningún efecto, el 26.57 por ciento declaro sentir depresión por este
problema y el 21.55 ansiedad y miedo.
En el año siguiente, 2007, de quien s sufrieron agresiones
domé ricas el 40.6 por ciento declaró 9ue la vioJencia generada Pº~
!a · pandillas le producía una ensación de inseguridad, el 21.8 afirmo
sentir ansiedad y miedo, }' solamente un 5 por ciento de los
entrevistados no se veía afectado por esta problemática.

214

I

! '

Tabla S." La violencia de las paodillas en su colonia o calle, ¿Qué le produce o

ttansmne?
Respuesta
2006
1. Angustia
0.63%
2. Depresión
26.57%
3. Ansiedad y miedo
21.55%
4. o me afecta
38.75%
5. Torna violento al propio ambiente 0.00%
6. Inseguridad
*
7. Otra
*
8. No sé / No contestó
12.50%

2007
7.90%

*

21.80%
5.00%

*

40.60%
7.90%
16.80%

*Variables no consideradas en encuesta 2006. * *Variables no consideradas en
encuesta 2007.

Análisis del estado anímico
Tal com_o. se mencionó anteriormente, como parte del estudio de
fas condic1ones en las que viven las familia que sufren de vi'olencía
se llevó a cabo la aplicación de la Escala de Autoevaluación d;
Zung. reconoo·d a Internacionalmente
·
como instrumento para medir
el grado de depresión r que e empleó con la finalidad de determinar
el e~tado de las víctimas de violencia intrafamiliar en fonteri·ev y
su Area Metropolitana.
· ·
. De las per ona agredidas entrevistadas en 2006 el 82.5 por
ctenro cuenta coo un diagnóstico de depresión normal ,
a
. d
proX1.rna amente el 15.63 por ciento con un grado de depresión
leve. Para 2007. esta tendencia cambio pues sólo un 43.3 por ciento
d~ las víctima se encuentra en un grado de depre ·ión normal r el
m.tsmo porcentaje de los ntrevi tados se encuentra en la categoría
de depresión leve.
Este hecho refleja que las victimas de violencia intrafamiliar no
presentan cuadros depresivos graves o severos, esto aunado a que
se en cuentran expuesto a constantemente a los contenido
·.
violentos presentados en los medio de comunicación, videncia el
hecho de que quienes sufren violencia doméstica le dan una mayor

215

�importan ·ta o le provoca un mayor tmpact
fuera Je su hogar s.
Tabla 6.

la .imaci 'n vivida

cala de autoe alua ión de Zung.

r el de

depre ión
1. ormal (Menor 50)
2_Depre ión 1 ve (Menor 60)
3. Depr ión moderada (Menor 70)
4. Depre ión e era (Ma or a 70)

2006
82.50%
15.63%
1.25%
0.62%

2007
89.1%
10.9%
0%
0%

Gráfica 6. R ultado de la e cala de autocvaluación de Zung.

•zoo

los medro. Je comunicaci&lt;'in para d tinir su realitlad social y ali\'i:.1r
la ten ión p1.: rs&lt; mal.

-\1 analizar lo re ulm&lt;los qu arroja la cncue ta aplicada :1 la
\'ÍC'tima de ,·iolcncía domé ·1ica, nos damu cuerna &lt;-Jtlt: .1 la ma) ona
dl' la· pcr ona · le causa un mayor impactu la. nmicu:-; relacionadas
con el narcotráfico, quc ·i bien &lt;.\ un factor &lt;-ILK torna \ iolenro su
ambiente, no □&lt;.·ne rdación dírccta con el fcnomen&lt;, que v1n·n en
el interior de su hog-.ues.

'
c!-,rún el conct:pto d&lt;. índrome de J\tribuc1onc. analizado en
Vtolt:ncia y Familia: f stud10 Psico ocia! (20118) S&lt;. .1firrn;1 &lt;-¡uc las
víctima de violcncia intr.tfamifütr atribuyen a lo.· su &lt;.'. o ele: . u
entorno má importancia &lt;-¡ue al ¡,rohkma yue succdt en d 1mcrior
de su núcleo familiar, man.ifc tanJo Je t:sra forma una conducta d&lt;.'
control cxtcrn en la yuc quicnc. ufrcn agr ·sionc. consideran a
e o fact1&gt;re · ajeno. a ello.' como cau ·anre. Je ..·u prnhkmática.
De e ta forma ocurre un cfi cw &lt;le rcrc ·ra p ·r ona en la yut· la.
vícuma · de \ iolt:ncia intrafamili:1r bu ·can una , utoprorcccic'rn
minimizando u propia sirnaci6n y m:th'T1ific:1nJo htchos ajcnm, :i
ello .
L

Al analizar e to. datos c.lcsde d punto &lt;le vi .. t;l ele l. cmí. del
Cultiw, dt erbner e puede concluir que c. ·i. te una rd.1cit,n lirect.t
entre la expo. ICH&gt;n a lo contenidos \ iolentos transmitidos en lo
m ·dios\ la , 1s1on de 1a re1liJad por pant.· &lt;k 1a víctima &lt;le, iol 'nci:i
mtrafom1liar.
Aparentemente c,;ta r 1:icit'm prm·oca o crea una harrera que cubre
la ansiedaJ ,\' medio hacia el interior de la familia; in cmhar •o, taJ .\
como lo r fltjan los re ultadm de la evaluación tld t.:. rado anímico
pucd colaborar a fo a. im1l.tcion &lt;le! fenc'mieno de l:t violc.:nci:t como
pan&lt;. de: la culrnm y de la \'J(la cotidiana de: bs , íctima .
L Le hecho, a . u vez, pnn oca quc las \'Íctima de vio) neta
tnt1,tfanuhar acepten la agn: iones r c1hida ·, puc', en u vi 1011
d1storsion:1Ja de la re,11.JdaJ estas son comunes. l .n &lt;-¡uc impide d
de arrollo de patrum:s Je deprc:s1011.

.

f er.wa

ormal

.
.
en la víctima
I .,¡ • indromc de amhuaoncs:
el cu lti\:·o mediácico
.

Je violencia Jomé. tJca

.
. •,
s descnta
De pué. de aplicar la. técnica. de tm esugac1_on ant .·
, ntrÓ
.
d
or la lllli ma e enco
d . analb.ar lo re ulta&lt;lo arro¡a o p
•
'liz:i
)qut: ex1.
. • Le un a r ra
'-ción med1át1ca en la enti&lt;l dt: qu la gente uu ..
216

217

�Bibliografia:
Boeree, G. (1998) Teoría de la personalidad. ersión electrónica.
Disponible en: http:/ /webspace.ship.edu/ cgboer/ sklnnercsp.httnl
1\Jvarado,J. (2008). "Encuestas, resultados: Análisi, 2006 - 2008". En
P. Cerda, r/iolenáa_y F-anlilia: EsiJ1dio Ps-icosocial, (pp. 115 - 154). 1féxtco:
L:11.iv rsidad Autónoma de J: uevo León.
Infoamerica (2009) Perfil biográfico y Académico de George Gerbncr.
Versión electrónica: Disponible en: http://www.infoamerica.org/
teoría/ gerbner 1_hllll
Cerda, P. (2009). Viu/e11ria_)' Ciudad. Léxico: ni ersidad utó□oma de
uevo León.
Cerda, P. (2008) T~iolenday familia: bt11dio Psü-osocia/. Méxtco: CniversidaJ
Autónoma de uevo León.

RESEÑAS Y COMENTARIOS

218

�DISCURSO DE INGRESO A LA ACADEMIA
MEXICANA DE LA LENGUA, DEL

Lrc.

ALFONSO llANGEL G UERRA

.

(

...

...

El 23 de abril de 2009, el Lic. Alfonso Rangd Guerra, director del
Ct:ntro de Estudios Humanísticos, presentó :rnte la Academia
~lexicana de la Lengua su discurso de ingreso como miembro
correspondit·ntc. El átulo de ese trabajo fue: / .o p/rdida de la 111,111.rio11
dorada. Sotas a 1111 oltidado poe111a de 1/fo11so R!'.)'es.

El poema comentado se ócub "'\oche de Consejo'' y fue escmo
en el mes de abril de 1913; cient la ptculiaridad de ser lo primero
\.jue escribió Alfonso Reyes después dc la muerte de su padre, el &lt;J
de febrero de ese año de 19 IJ lo último gue escribi6 en México,
antes &lt;lt parúr a Veracruz y de ahí a Europa para ocupar el cargo de
Segundo Secretario de b legación de ~léxico en París. Su ausmcia
dd país fut de once años.

r

El poema mencionado se ocupa del castigo sufrido, por una falta
cometida por Alfonso Re\cs, pri-dndolo de su padre al morir ésrc
acribillado :tntt' P·11:lc10 '\ac1onal t'n b ft:cha ya mmctonada. Todo
esto se cuenta en "1\ocht de Conscio" de manera encubierta. porque
ahí as1 Jec;carg6, en pam:. la culpabiüda&lt;l yut sentía Reyes por habt.:r
omitido un planteamiento {ttte, t:n pnnc1p10, &lt;lebió conocer (el
gl·neraJ Reves), puo nunca se tu,·o la n·rteza de la reacci&lt;in tJue

221

�hubiera tenido el padre de Reres, y que en teoría pudo evitar fa
tragedia. Esta interpretación de un poema en el qu no había
reparado la crítica literaria, se expone en el mencionado discur o de
ingreso, aportándose ademá la cart.a que Reyes envió a fartín Lw,
Guzmán 40 años de pués de la muerte del padre y la respuesta
recibida, confirmando y dando testimonio de que así había ocurrido
el acontecimiento que recordaba Alfonso Reye . E ta carta y la
respue ta otorgaron a Alfonso Reye el testimonio hi tórico que
antes se o tenia sólo en la memoria per onal y que como Alfon o
Reye dijo en la carta que envió a fartín Lu.i Guzmán: "e.
conveniente que todo e epa, aunque ea despué de mi muerte".
El discur o de Alfonso Rangel Guerra, fue contestado por Adolfo
Castañón, miembro de número de la cademia y ambos texto, , e
recogerán próximamente en la edición que habitualmente hace de
e tos discursos la Academia fexicana de la Lengua.

APROXIMACIÓN A SóLJDO AzUL DE
FELIPE MONTES

Gabriela Riveros

Los atJJorosos andat1 co11,o locos
porq11e están solos, sol.os, .ro/os,
imipre se esta,¡ •endo,
sie11¡pre, hacia algrma pa,te.
Espera11,
e.rpm111 t1ada, pero esperan.
Saben q11e 1111t1ra b,111 de e11contra1:
El afllor es lo prorroga p,:rpehm,
sie,npre rl paso sig11te11/c, el otro, el otro.
(Los a111orosos, Jaime abine )

"º

Hacia ?~es _del 2003 , e publica ólido Az.11! de F lipe ~fontes en la
Colecc1on Arido Reino del Conarte y el CON,\CULTr\. É ta obra
es una o~ra fundacional para el resto de la producción literaria del
autor regiomontano, es la semilla de de la cual germinan el re to de
u. obras, el campo fértil de de el cual f'elipe inaugura su obra

222

223

�,

t,,

.

I

m1

~

literaria: ese gran proyecto de palabras y lenguaje , de forma de
contemplar y de incidir en la vida mi ma; es decir, de vivir en, para
y desde la poesía. ólido Azul es una obra que precede a todas la
demá (fue ideada por lo meno unos 15 año ante de u
publicación ... ). E la obra 'madre" en cuyo eno fue concebido
"El igilante", "El Enrabiado", "El Evangelio del 1 iño Fidencio",
entre otras ... porque gran parte de la obra de fonte e encuentra
e hozada de de su página . Sólido AZftl como un enorme agujero
negro apresando uni ersos literario , hi tocias y obre todo, lenguaje.
a punto de estallar para así poblar el firmamento de la narrativa
norteña. De ahí us otras obras: "Casa 1 atal", libro de poe ía con
el que el autor inicia sus publicaciones, una especie de otáculo que
lo de tina y no advierte: el autor, ante que escritor, noveli ta,
tallerista maestro o amigo, e poeta apasionado de la palabra r
ferviente ad.mirador d u natal fonterrey. ''Víctimas de la noche",
e el título de aquella opera rock llevada a e cena en el uditorio
Luis Elizondo en el año de 1993, "El Vigilante", no-vela voraz que
no deYela una ciudad de contra tes y un personaje entrañable "El
Enrabiado", furia de lenguajes y de límite para los cuerpos, la
fantasía, el horror, el realismo de carnada y la violencia y "El
vangelio del 1 1iño Fidencio" novelad largo aliento basada en la
figura del personaje real. Sólido AZf,I no presenta una obra
transformada, un uo.iv-erso que se expande y se contrae a voluntad
de un e critor ambicioso, voraz, ob e, ionado por las palabra que
lo habitan y las que lo rondan, por atraparla y ometerlas para
hacerfa uyas en e ta reinvenc1on qu upone el arte de la literatura.
Recuerdo haber preguntado hace años, al autor , obre el
ignificado de Sólido AZftl y e r firió aJ color azul del cielo cuando
el día está a punto de m rir, a ese azul intenso que perece sobre el
filo de las montañas nuestra n el ocaso y que dura sólo un instante.
'' óLido Azul'", es una e pecie de cristalización de explorar los limite,
del cuerpo ) la mente, de los hilos interno del lenguaje ) la.
emocione estt.tados al máximo, iempre a punto de estallar, de
romperse, de de moronar ante el vértigo que nos proYoca el
contemplar nu stros abi mos.

224

' El Vigilante", '' l Enrabiado ) " ólido zul" son obra
herma~ada por la absoluta olcdad de us protagoni, ta , habitantes
de un tune! que nos recuerda al de Ernesto ábato, por la recreación
de lo tradicionales ambientes regiomontanos n los que se plasman
co tum~re., conver aciones, formas de emparentarse, ocializar,
de c~rteJar, de comer, de dormir, de jugar ... cuadros que parecen
extra1do, de la memoria de cualquier hab1tant de Monterre,. El
,erro de la iJJa, hipinquc, las .Mitra., la kermé · del Regio, la coÍonia
061 pado, la Maria Luisa, los bailes d . ecundana, la a\·enida,, Jo
hogare , la Fundidora. En " ólido zul" aparece ya ese amor
de mesurado, esa devoción que carga cI autor por la ciudad Je
Monterrey, e pacio en donde e desarrolla ha ta ho, roda la obra
del autor.
·'

. Sól~do 4Zftl escapa a la:: categorías tradicionale. de los géneros
literanos, deambula ntr las frontera de la novela el cuento v la
poe fa. E crita con aire de poema épico, de saga, cantar de ge, ta,
d enorme po ma fundacional... " ólido Azul" úene a ser [o 11uc
7
"I
E ·a "
. ...a net a para lo romanos, una saga épica de viajes externo e
mtemo por héroes -aquí antihéroes anónimos) ca i impcrceptibl s
(como lo on un peatón o una anacahuita), que ngrandecen \ dan
cntido al origen de un pueblo, de ste "Reino", de · u~stro,
Padre ". u. personajes e tran, forman con, tantemente, son lo
otro , 1 sin nombre, ujeto, ab tractos con nombre de usta.nti\'O
Ja, victimas de la noche, h marginado , la flora ) la fauna,
insectos, héroe de microhi torias que conforman la cotidianeidad.
E cnta n un tono general de desencanto, de ·esperan%a, ironía \'
soledad; de inestabilidad tremenda. ' o hav en la obra asider~
irunu~bJe, vamos tras la mirada deJ protagoci ta, cu todiado, por
lengua¡e, que recogen y reim entan la novela, pre uroso entre un
marasm de tiempos, espacios delirio ) aoh lo yue se de doblan
Y se empalman. La realidad ·e transforma por el &lt;l seo, por fas
posibilidade (JUe no. brinda la imaginación frente a cada decis16n
Ycada rostro, frente a la enajenación que ·uponc el anonunato \ la
cxa perante olcdad de un r eatón, de un de empleado, de un ¡ma
de casa, un vagabundo, un niño de la calle, de un namorado.
¿

[o;

¿

225

�1

gui la trama r 1a anécdota quedan en segundo plano. La acción
está supeditada al lenguaje. SólidoAZftl e' la historia de la no historia.
Hay racimos de llllágenes, olores, sensaciones, onidos, recuerdos:
un magi tral derroche de lenguaje. El lenguaje subvierte a la ci~dad,
al amor, al poeta.Sólido Az!1/ sigue en esta línea al "Poeta en ueva
York" de Federico García Lorca. Lo proceso ele escritura y lectura
se tran forman entonces en los de la poesía. Felipe condensa,
reelabora, reinventa su mundo interior, la criptografía que lo
con forma, lo. ríos subterráneo que lo habitan -como esas imágene
que se nos r velan (r belan) en la transición entre la vigilia y el
Slleño, cuando estamo a punto de dormir y nos muestran escena
enterradas en nuestra memoria. quí el autor pretende llevar todo
a la literatura r la literatura a todo.
ólido AZfd está estructurada en 4 capítulos. En el primero aparece
el protagonista masculino, errante, peatón sin nombre que busca
trabajo, víctima de la ciudad, del torbellino y de su desmesurado
anhelo de comunicar e con Claudia, de amarla. En el segundo
capítulo imperan ciudad y poe ía, su ritmo, su transformación
constante, la fusión de los hogares. El tercer capítulo no. pre enta
la muerte e.le arios (pareja de Silvia que presentó al protagonista Y
a laudia). El cuerpo de éste, , u único amigo, e digerido ~~r la
casa que compro con esfuerzo en el Obj pado. El cuarto y ~tuno
capítulo es el de la poe ía por excelencia. I lay una especie de
evolución que va del primer al cuarto capítulo. Inicia la novela con
imágenc tradicionales de los regiomontanos, las familia5 ~le clase
media, las calles, la ami tad, el día, el trabajo, el a. talto, la
cotidiam:.idacl hasta llegar al cuarto capítulo en donde .e explora la
noche, la poesía, los marginados, el horror y la violencia, e. a otra
cara &lt;le una mi ma ciudad. Finalmente, llega el amanecer ) su
reencuentro con Claudia.
'ó/ido Azrll igue también estructuras que no, remiten a l_a ~e
viaje simbólico, e] de liscs, Telémaco o irgilio, a la del peaton 51
nombre, el protagonista gu deambula entre la fronteras ~e ~
ciudad interna } el acoso de los paisaje agresores de la metropoh,
protagonista preso entr la gestación permanente de una ciudad

¡°

226

person~je qu. se desdo~la, e estira, nos devora y no integra a u
~emona antigua, tan aJena a las po ibilidade · de la paJabra, tan
a1ena aJ orden racional.
PrevaJ~c~n en la novela también estructuras oníricas, de pesadillas
con_ u Iogic~ prop_ia para hilvanar hechos. E. tructuras gue nos
r m1ten a 1a mfanaa Y al orden primigenio, a imágenes fugaces,
creadas )' r~creada por nuestra imaginación al soñar dormjdos y
despierto srn importar si e tas corresponden a la realidad exterrn;.
La novela crea u propio universo con sus leyes que lo rigen dotad
de coherencia interna. La obra, por lo tanto, exige un Iect~r activo
gue reconstruya e interprete los hechos.
Quizá lo más orprendente, la médula de e ta obra de Felipe sea
la genial propu sta d~ lenguaje. u poesía arrebata~ transgrede y
colma nuestra percepción tradicional de 1a literatura, de esta ciudad
nuestra, de 1a vida rrusma. El lenguaje poético con sus ritmos v u
musicalidad de las palabras. demás el texto recoge -en su afár; de
tran formar la _realidad- corridos, argot de pandilla , lenguaje
P?pular, coloquial, calaveras, rezos, letanías, rimas... os permite
nslumbrar vestigios de historias populares, levenda urbanas
cree~~ias, c~ismes, anécdotas y recuerdos, (aunque no aparece;
explíe1tos sino sutilmente sugeridos). Mediante recursos literario
como eJ contraste, la hipérboI , la alegoría, Ja metáfora, Monte da
cuerpo a Jo innombrable, a ac.1uellas sensaciones, luces lenues
fantasía , olores, angustias o emociones sutiles de las que ;
conforma nu tro .interior.
To qwsiera terminar esta presentación ·in referirme, aun9ue sea

de m~era gen~ral a dos per onajes fundamenrales para 1a obra:
Claudia y la Crudad de fonterrcy. El primero, Claudia, es una
~spccie d personaje ímbolo (al igual gue la ciudad), una abstracción
1
nalcanzabJ anhelada por el protagoni ta. veces s meja una pieza
de rompecabezas interno del mismo. Al igual que la ciudad, , 00
ent~s mutables, en con tan te transformación, inacabados "¿ Y si
mana.na oy de otra manera?" (p. 100). Poco e cuchamos las voce ·
de ella, no iempre es igual físjcament ni en su comportamiento,
muta con la ciudad, se fuga a cada in tant . Claudia es una especie

227

�de anzuelo de amor ternura, esperanza, belleza, placer y paz; e el
símbolo de todo aquello que aJ protagoni ta le ha sido arrebatado
de de su infancía. u amor por Claudia lo redime, le da sentido a su
existencia, lo humaniza. E un ideal. El segundo, la ciudad de
Monterrey, ciudad-personaje con afán de progres , spacio que
domestica a sus habitante mediante el calor y la sed de empleo,
impul a los afanes deJ ciudadano, su carencia , la necesidad de
ganar má dinero, de amar, de ser como los otro , las alcantarillas,
el asfalto, la contaminación, la violencia. Ciudad que guarec a la
poesía la imaginación como una manera d r crearla sobre,ivirla.
Ciudad fantástica y de ensueño, ciudad conspirada por Reinaldo
Arenas en su magnífica n vela "El mundo alucinante" a la cual no.
remite" ólido Azul" en recorrido y aventuras (por ejemplo, cuando
el protagoni ta recorre 1a ciudad saltando por las azotea y calles
del Ionterrey nocturno en busca de Claudia u amada). Al igual
que en" 1 igilante", la ciudad es w1a geografía íntima y personal,
un entretejido de rutas alterna que no conducen a la ciudad propia.
Lo que percibimo de la ciudad aparece como ombras, ecos, luces ...
como i ésta vida fuese el eco de otra, &lt;le algo que ucede en otra
dimensión ajena a las palabras y a nuestra lógica racional.
Las historias emanadas por la ciudad, las voce que brotan del
texto son parte ele una memoria colectiva guarecida en ese grao
cuerpo que es La Ciudad, ella bosteza, e acomoda y entre su,
movimientos brotao fragmento de la historia. Hacia el final Je la
novela vemo inclu o como La Ciudad mi ma es el universo entero,
ahí e da cabida para cielo, infierno y purgatorio de las almas errantes
quienes aun tra la muerte, se incorporan a las entraña, de la ciudad
m1 ma.
Sólido AZ!li de Felipe i\lonte se yergue airosa obre los campo
de la palabra y la imaginación, geografía donde el autor siembra Y
cosecha desde hace tiempo, con esmero y abundancia, una ólida
obra literaria. Esta obra pre enta una magistral pt puesta e tética
de lo lenguajes que en los albores del siglo LXI se reinventan para
dar cabida a nuevas formas de concebir la Literatura. ' ólido .Azul''
es entonces, un d safio para lo procesos de lectura y de e critur:i

r

que hoy conforman los lcngua¡·e d la
e nueva narrati\ra mexicana.
Bibliogra.fia:
Arenas, Reinaldo. El 11111ndo alucinante. Tusquet:, editores, 1990.
García Lorca, Federico. Poela en_, T11eva ) órk. Aguilar.
Monte , r-elipe. 1::../ ~t10, Casa natal. 1996.

y

228

Montes, Felipe. Catedrales. Vestigios, 1998.
.Montes, Felipe. El T?ig¡lante. Plaza &amp; Jaoés, 200 l.
\lomes Felipe. El enrabiado. fondadori, 2003.
Montes, Felipe. Sólido ªZ!''-

co

1

ARTE, 2003 _

i\fontes, Felipe. El Emngelio del "t\iiio Fidencio. 2008.
Sábato, Ernesto. El T,íne/. Editorial Reí, 1991.

229

�ÜMAR

LARA:

SEÑAS DE IDENTIDAD

Minerva Margarita Villarreal

¡la poesíap,,ra quépuedt servir ti110 paro enco11h'ar.re'?
Ornar Lara

Cuando Ornar Lata define Ja identidad entramos en un terreno
quebradizo, o mejor dicho, quebrantado. Y digo "define" por
continuar su juego, un juego donde la ironía gana porque,
efectivamente, la identidad no puede ser definida, sa.!Yo por los
procedimientos de la teoría antropológica o del psicoanálisis,
siempre pobres para abarcar lo ingobernable. Identidad es el título
del tercer poema de /J rgmnmlos del dú,, ontolog,a perso11,1/ (1973-2005)
9ue pertenece a la sección "Nueva Imperial/Valdivia: 1963-1973",
donde La.ra recoge poemas breves y conrundentes, nutridos por la
nostalgia y el dolor, restregados en las faldas de la vida, llorados en
la cárcel, con las visitas de los hijos niños, o gozados antes, en la
playa, rendido "frente a una mujer / embarazada hace ya mucho
tiempo". Son poemas tempranos y definitivos, que nacieron en sus
primeros libros, en los que el yo lírico atra,71esa las estaciones, desde
el verano con su libertad oceárnca donde el amor se lee como la
entrega, hasta el invierno de una "ciudad perdida" en la cual: "Ha

231

�mucho no . t. lec ' ... ) / lo libro~ anl.icron en piras fantást.ica / y
ant1.:. toda letra escrtta / los habitant s ba1an la , L ta / lkn&lt;&gt; de
confusión \ de vergüenn''.
o quiero e ·tablee r analogía ni paraleli mo. ·ntr1.:. d allá }
entonce · del Chile de la dictadura que padecio nuc tro p eta) cuya
tragedia canta,~ nue. tro ho · en 1éxico. que m golpe militar golp~
todo lo. dtas y . in pira funeraria ednoriale ha generado tal vac10
&lt;le lectura qu má pareciera regir la humillante ignorancia que la
confu 1ón y la , ergüenza entre su habitan e .
C mar Lara es un po ta que por . upuesto no define porque las
Jcfinicione no un materia para la poe ía, . alvo que la metáfora
imphcita acrue en función dt. . acara la luz "una realidad inabarcable
para la raz · n''. 1 Lara presenta la idena&lt;la&lt;l, ·u i&lt;lenadad,_, n lo
t -rminos qu Lui. ernuda, el gran p et.a del amor, tablec1 . ~n :'
poema '' 1 d hombrL puJ.11:: ra decir", d J.,0s placeres prolHb~do.::
"1 jberta&lt;l no cono7co • mo la libertad de e tar preso t.n alguien •
ondcn:a en 1ctl' ycr.-o. la terca n6 rme&lt;lad qu lo ac &gt; a: como
buen poeta L¡m: e da cuenta de su íntoma } nombra .ti cúmulo
Jcl proce. o:

Identidad

el espacio 1·odo que me hiert:,
rableT&lt;J mi, méritm. Je . olt'dt1d,
&lt;'&lt;Jll

efide11cic1 111s puntos 1·11l11erohle.\

y. mal que me pe., e.
a III menor descuido me encierro en ti,
me huyo.

d I poema "Tr~b le:'', en el yu Jorge ( ,mU~n
ubra 'ª "Tanto mi tiempo fue ruyo / uc en m1 para 1empre esca::
¡\ diferencia

-1,

de si rru rno ~nt l~ po:íhili&lt;lad de &lt;lc:-prendt:r ·e le: la pt.:r &lt;1na amada,
un pe_rd~r la JClt-nu&lt;lad en beneficio dircct , d la lowra tiuc la propia

nada mcJta: en ara e te .. mc- hu ·o'' in1pl1c•1 un ( lt:·l1'bcra &lt;l e&gt; t·nc1erro
·
un r cog r l hacia una ntrega ab. olma en llu1en se ama, un poners:
en :an11110 Jd amor com una emerg nria ante d pa&lt;lecimicnto Jd
vac10 en d qul· ·a ha momdc
del tiue ha ido dciuna.
Por u,ta razón es yue digo al principio llllC e. tamo cntr:mJo t:n
un terreno quebrantado. Porque nuc ·tro poeta sub\·ienc d térmtno
al se mer rlo a un pa. ajt 1n1uno. us señas de idcn1id:1d
corresponden al irrefrenable &lt;leseo que opera en la intimidad cuando
~par ·ce otro, d cr amado, hacia el cual el yo lírico "hun:".
n
llllÜ\ 1duo g1.:_
ncmlment · huye de algo, no huye ha ia algo, ·) n11:no
se huye: hacia al!-,ttt1&lt;:n. h . ta \ ioleniaci&lt;,n del \'crbo, t:.'le \ ole, rse
h~rcndo, implica un ambiu de oriemaciún mu} i1-,mificatÍ\'f I pnryue
ntre e otra lecturn del amor, en la cual . e da d :-de la falta, por la
carencia, lo que no t nene; . e partc dd propio fracaso al au.emar,;c
dt: í para alcarv.ar 1c. radio arnom o. D ·srn manera la palabr.1 en
cue. lton crece como una l:ímpara yuc se t·nCJL·nJe en la noche o. ura
~ · c. ta época, porque no · mo. lo que enala nue. rro carnt·l Je
idc:n11dad, , mo ayudlo t¡ut· nos obliga y nutre, aquello llUt· nos oriJla
)' lJUC generalm1.:01c desconocemo .
_ Veamos e. t.1 - palabras de \faría z ~1mb1ano yuc permitl'n
,1. lurnhrar el hallazgo yue tra consigo e. te pocmn: 'La poc:ia
permanece en lu agrado } por ello rt:4u1L"re exige. e tado de
permanentL s.1crifi1.:io. El sacrilicio c. la. ii1rma prnrn. •r;l Je c;1praci(,n
&lt;le la reali&lt;lad. ,\fo tratándo. e u&lt;:: la poesía, la captación e un
adentra.miento, una penetración en lo ruJ:n fa informe. La pnc:si:1
no es ~u~rem~L'lÚ\'a prinwrÍ.'l.mente, pue ro yuc es acc16n amt-. yue

Frec11e1110 con obstinada ml'la11colía

calculo

I • 1_110 tl' tgo. me huyo", 1 donde la hui&lt;la :ignificarfa un perdcLl'

-

1:onocurucnto .

1

l ,_I poema "ldenri&lt;la&lt;l" pnncipía con una acci&lt;',n t¡LI(: 1.:mprcnde
conunuamente la primera per. ona con enfermiza obsrin,1ción, c.

Liria Zambrano. \t,,,;,, l,rm/rr{II/Ot:n ( Jcigi:m: . [éx.ico, I :dicione •l Eyuilibn ia,

19R , pp. 3 y 4.
l Luí
. ernuda. L,1 wlidad el deseo.
Tezontle, 1980 p. 73.

' Jorgl (,u1U1:n . .. . Q11, mr. 11 dt1rm lt1 mill: Huen, s \tres, FJ11onal · ud:uni:ncanJ.
fé ·icu, PooJo de

ultura EconomicJ,

19(lt). p. lO."

~ \lana l u1mhrann

o¡,. 111•• p. 'i 1.
2H

�L

decir, con terquedad hacia el vacío que aquí aparece físicamente en
cuanto espacio. Pero su empeño s resultado de una atracción. El
a.cío es ll.illl presencia, un sitio que seduce, y en éste asume el yo
poético el padecimiento que da cuenta d un autosacrificio al señalar
que allí establece su 'méritos de oledad", que fmalmcnte lo
conducirán al premeditado conocimiento de los puntos débíle de
la persona amada en quien, aunque le pese, se recogerá.
¿Porqué Ornar Lara circunscribe la identidad a ese o, cmo terreno
del vínculo amaro o? ¿ o e~ tamos ante un hallazgo que babria que
celebrar cuando nombra la identidad no como la seña y rasgos
con lo que u ualmente se "identifica" a un individuo ino con su
incontenible circunstancia íntima?
Lara no de uelve la palabra como revelación, la recarga de
sentido, la potencia, nos ofrece u realidad más profunda, porque lo
que menos importa en esta acepción del término identidad es el
nombre. donde escapa el nombre, eso es lo que somos. Cuando
entramos en otro cuando alguien no llena, eso nos da vida. o
constituimos a partir de un lazo, pero creemo que somos únicos r
autónomo , independiente,, y con la prestancia de la suficiencia
vamos por eJ mundo.
Con esta claridad anúnica que no niega ni renuncia, sino que . e
vale del agudo y sospechoso conocimknto del síntoma hasta
nombrarlo como la vida misma, sólo re ta s guir, seguir, gozar Y
padecer, porque Ornar Lara asume, a lo largo de su obra, el riesgo.
O se abisma la desesperación en el vacío, o calma el hambre extrema
su voracidad, como resume 'El ef esesperado " :
Opto a mejor vida, como todos.
Miemras wwo.
remato mis tesoros por u,1 plato de lenteja
que, genera/me/lle. devoro
con voluptuosidad.

La, lenteja . on el símbolo del objeto anhelado, el signo del amor,
al que se conoce en materia (se le come) lo suficiente como para
saber que podrá no ser el mejor bocadillo, pero es devorado con

234

sensual deleite. Po.r lenteja aquí e rematan tesoros, ¿no estaremos
hablando_ de una riqueza mayor, un bien entrañable corno pudiera
ser el platillo preparado por la madre en e a jofancic'l donde se forma
el paladar?
Así, a la mujer amada e la asocia con el alimento, se la con umc.
Pero n e ta oscilación entre el despojo al que obliga e1 vado y e]
va~ia~ento_ de la entrega amorosa eJ hambre se recrudece )
evidencia accione. de un delo alimenticio feroz en el plano amatorio.
Herir, abrir, engullir, escarbar, hartar on verbos que Ornar Lara
concilia con fecundar, desplazar, regenerar en ese poema titulado
" erpientes", di idido en diez epigramas de amor, en el cual ta
serpiente coral e analogía del er femenino. La crpiente engull y
fecunda a un tiempo, regenera u piel con I cuerpo del amado lu go
que éste inhabilitó su veneno y gue fue tragado por ella.
¿ o sintetiza este erotismo antropófago la primitiva esencia del
amor, su lucha ciega y mayúscula por , ublimar el acto de la
penetración hacía un sentido de trascender en la unidad? ¿Qué busca
Ornar Lara bajando a tropezones por las ari tas de la cordillera que
es el cuerpo de la amada: la abuela, 1a madre la serpiente coral gue
acecha enroscada r hambrienta cuando meno se la espera?
Ahora entremos en la segunda ección del libro: "J ,una/Bucare t/
Madrid: l 974-1984", observemos su 'Paisaje'', que se arriesga en
el exilio y la visión de 1a sangre derramada:

S orpre.rivm11et1te el delo se p11so de 1111 color a11tm1tyado
)' e11 las 1111bes se fim11aro11 espaaos C0HI0 gnetas
con 1(11 fando ªZf'I intenso.

Más tarde todo pareció arder
y sobre los cerros 11egros h11.rta ento11ces imisibles
vimos caer 11na ceniza rqjd.
Lo que vuelve a lo, cerros visibl~ es la sangre hecha ceniza
puesto que é ·ca ya e pasado e muerte. E importante señalar aquí
cómo el poema inicia con un adverbio que implica wi cambio

2J5

�inesperado, el cual trae consigo la tragedia, advertida a través de lo ·
colores del cielo que .repentinamente varían y acentúan tonalidades
como premomc10n.
te poema pre enta el cuadro de un
desconcierto ante lo inenarrable. Y su tono y su contrastes
cromáticos nos exponen a lo siniestro.
Ornar Lara es un poeta viajero, un barquero que navega en un
mar interior hacia la, regiones oscuras de la sangre, alli donde su
«semejante secreto" le espera, porque podrá haber escapado de la
represión milita.r pero nunca de sí mismo, a meno que se huya hacia
el amor. Aunque el amor aquí es un arúmal desesperado. De hecho,
la única e, capatoria posible e hacia el adentro de este encierro
amoroso, que culmina en el encuentro erótico como prueba mayor
del milagro de estar vivo.
El amor es su e ntro, y la urna, el ajuste de cuentas, es siempre
personal, identita.rio y sin alida. i se huye hacia el amor es porque
la carga de sí mismo, del que está dentro de sí, pesa demasiado, es
pesadwnbre pu.ra y " urge a deshora / como un ahogado que hubiera
decidido / salir a superficie después de mucho tiempo".
En la poética lariana rigen varias obsesiones. Una de ellas es el
tiempo cíclico. Éste se evidencia a través de la reiteración utilizada
al terminar poema que más que cerrar se abren indefinidamente.
También establece corre pondencias con el ir y volver del viaje,
con la vinculación del espacio exterior con el espacio íntimo, e
incluso con la uperposición de ambo planos, en beneficio siempre
del interno. Porque lo cíclico puede girar a su vez concéotricrunente
y ejercer una fuerza especular donde lo que está afuera llama desde
adentro. Así el ejercicio de escucha de nuestro poeta es capaz de
introyectar lo inaudito y alumbrar al cuerpo como mundo interior,
por medio de una percepción aguda del universo que lo rodea, de
u naturaleza: 'el onido de la música a través de los tilo / se
confunde/ con el e tallido certero/ en los hue os / en la sangre".
La sangre es una metáfora recurrente que anuncia la sed infinita
del poeta y su circulación revela el ritmo onoro de los mantos
acuíferos que e táo iempre presentes en su obra, así como la
circularidad d los ciclo vitales, y se convierte en una imagen

236

deto-~adora. ~n "La estación edienta", e e poema dave de la última
ecc10n del libro: 'Porrocaliu·· 1985-2005", en el cual la d etrota se
presenta amarga Y ho til ante la imposibilidad del mundo . oñado.
Este p~ema es triste como principio activo del fin, y participa de la
congoJa de César Vallejo y su dolor goteante y lumín;
~
,
.
..LLL.Llco que
ac_ompaoara, ª. Omar Lara en esa encomiable empre a, única en toda
Hispanoamenca, que e su revista Trilce, heroicamente sostenida
desde 1964. Veamo la última estrofa del poema:
Entonces
adónde dirigir la mirada
sino al pájaro mordaz de la memoria
que escribe en la sangre
y se ahoga en la sangre.
Y se ahoga.

Aguí no por a~a es la muerte 5 ino por sangre porgue la tristeza
lle,Ta a tal apagamiento que la escritura no puede sino obedecer a la
mordaz memoria y termina ebria en la inmersión. Abandonada en
esa fuente, ebria hasta morir. Pero antes ya el despliegue del agua,
el caudal galopante del río, el mar como sinónimo deJ infinito, la
humedad del cuerpo y la secreción genital, el vino que no debe
faltar a la mesa Y el vino como el cáliz del é:&amp;:tasis en cuan to
co_nsagr~cióo del lazo erótico, ·e han hecho pre entes. Líquida
existenc1a, a la sangre del cuerpo se la escucha v esta extraña
capacidad auditiva de atreverse a penetrar en la cirCLtlación interna
de ~na manera ubica a nuestro poeta n un plano mítico, como si
habilitara en_ s~ J~nguaje una función ritual anee ttal, propia del
mundo prehlsparuco, aparentemente asimilado y desaparecido.
Pero no, 1a sangre nos da cuenta de que los n01nbres mapuches
fermanecen, son espacios entrañables, como en "Esto cielos":
Fuera de un memorable viaje a Valparaí o / mis abuelos no tm,jeron
Otro cielo que el de
ohualhue". En el lenguaje de Ornar Lata
' Co~o Phlebas el Ferucio, persona1e aludido en el canto IV "Muerte por agua"
de~,
baldí~, de!· . Elior., en P()eSÍtJS renmdo.r 1909/ 1962. lnttoduccióo r
traducaon de Jose l\.fana Valverde, Alianza Editorial., Madnd, ] 978, p. 89.

~e:'"ª

237

�r lu11

11,I,,

1

aparecen como e a mmen a peña· vigilantes del clamor &lt;le la.
olas, e tárico , lo nombre del origen. ocholgüc, e e lugar
privilegiado de la co 'ta chilena donde "somo también nosrnro. el
infinito / y la arena donde el infinito / a ·rece de. can a .. ", don&lt;lt
e funde o e re 1goa. Y aquí t:n e te punto, habría que destacar

"ª·

qut: el llamado de los nombre congrega una
ta geografía
entimental que e exu nde por ti no akfü1a, los cerro de Impenal,
la ordillera de lo · Andes "a menos d un millón de kilómetro de

di tancia / debajo de tu blusa de lana''.
Y en el egundo apanado del libro e una · UaYe de la memoria"
que abre un torrente de imágene. donde el ayer teje u potencia
para arraigar e para no cle1ar e morir en el eno mi mo &lt;le la
catá troft... ' Hablo de Ltús Ü) arzún, del río Valdlvia, te." e. uo
poema largo, d1vid1do eo cuarro parte., impecable y glorioso, en el
qm.; d río, de haber Stdo fuente de insp1rac1ón, motor de. vida de
haber sedua&lt;lo a primera vi ta con u ··ondulante cola" n lo.
per unaj1.: que fotjaron la po '. ía chilena, mas que como te tigo
pre cncia~ termina u a&lt;lo por el crimen, pue lo que acarrea on
' cuerpo in vida de quiene La tuderon, cuerpos / que un día fuimo.
tú\ yo". Pa amo de alú a la calle del Perú, ha ta la e tación de
Portocal.Ju, que dará nombre a la tercera v última parte dd volumen.
¿Dónde queda este Lugar, c1ue e , de qué árbole.- esta h1.:cho, qué

En e te punto h.,bna que considerar
.
que cst
propuestas poética
, ·
· amos not una &lt;le lns
ma m1 portantcs &lt;le la
1
contemp ránea En la
. d _
' poe rn 11 panoamencana
.
·
pocSra e ( &gt;mar Lara s
1
~fana Zambrano expresó en u e J
. . e cu~p e el ueño que
metáfora del e razón '
.
. x 1austJH&gt; traba¡o en torno a la
, · na c1enc1a labora se
d entro de su cerrada c 'd &lt;l
•
creta ) oscuramente,
avt a en el e m t
. .
mteriondad le guarda
1'
c o espac10 intimo que la
, en e ramo aco
l
diástole c lebran u r tl.
mpasat o dond1. s1 tole V
u nano y me n t
.
ceguera de . u amo p
1
, u ono son al dictado de la
. ues e amor e ciego
voz línea) lárica pronuncia . . d d , y,. rn romper muros, e ta
.
u , er a es ma. h u
identidad e todo aquell
'
on a·, como que la
0 guc e ·capa al
b
e capam . d nuestro .
nom re como no. otros
er, cargado de \ ad
h .
atracción genuina e impura del dios de lo, . º', para wrno en la
nos hace lentamente s
º1º· \ endado cuya flecha
angrar.

a,·cs obrevuelan u agua , qué color lo detona?
e adelanta la presc:ncta d Punocaliu, palabra de re onancia mmana
9ue encalla cum un gran barco anaranjado en el vtc:nto lapislázuli que
acanda la co tancra y que en su extrañeza pareciera fundir la belleza
del puerto la flor nath"a de Chile y lo fruto del exilio.
E.. tos años que tra1eron consigo la nece 1dad dt voh·cr al orig n,
de revisitarlo , enr19ucccrlo, lo hacen crecer de manera colos;LI.
porque la creación de ( )mar Lara ~ su lenguaje, 9ue de. &lt;l&lt;. un
princ1p1 íluve ''amadra&lt;lo" por la uerrn, tra c1e::nde fronkra ' ubr
todo indica que la nque1.a dd •1aje e matcri.tli1.a en d volver, Y
qut: el ,ent1&lt;lo mayor dd regre.o e trascender la fronteras dd
cutrp : "R ·incido en alett:o ciego, / en b fuc:rza bruia Je 1us
entrañas / remc1dn".

238

259

�CUERPO y SILENCIO

M ario Alonso Martíncz Corde ro

El catcdr:ÍIK&lt;&gt; C,arlos &lt; &gt;riega Diaz dL· la l m, crsidad i\:ac1nnal
\ut1'1noma Dt• ~lt'.'·xico, nos prcsenrn un :1vanct." dl" ,u invcsti~ación:
'l"L·:11ro y pl'dagogía, LHU T11l'lodol11gia para la formaci1',11 tk· dorcnti..·.-;.
f&gt;t·nsar la pránica para rr.msformarl.1.

" l~l Clll l"f)(&gt; ha apH·ndidr, a callar" mcm iona el prntL'stJr &lt;:mJos &lt; &gt;rtq,:a
l&gt;iaz, pues mcd1,1nre una -,ene dl· condicion:uml·nros tJUe dcsdt· l.1
primaria hemos \ t.'nido aceptando, nos hcmos ad.1ptado ,1 las
nt·ccsidades dl" una rultura oprl':-ora tiuc 1111 pnmitl' cahida a l:i
cxprcsi{,n corpnral dl·ntro dl' la coud1.111idad. El dncl'Jlll' exige: a Mis
:1lumn1 ,s tllll' sc sienten dt·reclutos \ yue no Sl muevan &lt;le .;us
h,mcos, se le ha ht·chu crn·r al ser humano, '-!lll' el cm:rpo cs un
estorbo p:ira el aprcnchzaje \ para la \ 1&lt;la co11dian.1.
Pero es con el cuerpo con d yut• nos rnon•mos, con t l &lt;.Jlll' \'l'lllll'-,
con d t¡ut· st·ntimns } con el t¡ut· extsttmo::.. Y el Jon·ntt· ck·ht r1:1
tt·ncr una mejor compren'-ll&gt;n di.: aqucll.1s cu.1lid.1dcs (JllC 1.•I cm:rpo
¡x-rmitt· c::-.pl'nml'ntar. Tencn11 &gt;S te ida un,1 sc:rie de lt'l'OJC,b c111 id1an:is
del uso dd cuerpo, ttUl' .;on en cn.lllas por medio dl' fa ob~cnac1on,
~1111 cosas t¡m: 110 St' ell'-l'llan l'n las t·scudas, sino CJlll' so11
conocimienros L'a'il instmm o:; L!Ul' dt·:.Jrroll.unos por medio ctl' la

.?41

�. . , n d e o tro . seres humanos. p ro también
conv1\cnc1a e 1m1rac1
,
. .J.
'XÍ ten téc,úca excra-couwanas
c.1uc. deben - er ntrcnadas, estan
e , . - on las que se apr n len p r m d10 d I teatro, la danza. el
tecrucas s
.
. rtmentar
•
l)sicodrama \ el deporte, que permJtcn al , cr humano xpc.
.
l.
.
u □ cierto conocim1enm
J10 1ogtco,
lntrc•nar e c.n e ·as ntras
...

"DE LA HJBRJS MODERNA A LA

com¡)arttmo con, todos lo. sl.'.rc
s n ac1ones yuc. como 11llmano
·
\Í"\Os, e a experjenc1a intima \ silencio as yue olo por medto de

PHRONE 'L PO MODERNA",

mov1m1ento corporales podemn. e,prcsar.
.
1
1 cuerpo cupa un espacio &lt;.JUC está habitado por a

I

humJrndadcs \' las c1cnc1a . oc1 al c.. , un cuerpo conceptual que se
e timula sólo en teona \ qm: se l1a com u, tid &gt;e n un cu
. ·rpo esclavo,
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EDUCACIÓ

TERN CIO AL FILO OFÍA,
y HUMANIDADE

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1 ·ncia \ por medio de wia eJucac1ón Jrnárruca, 9ue inclu~a e
conc e
,
._ como
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cntrenarn1cn t o &lt;l e la · te' cn.icas cxtra-cotid1anas l e cu rpo, c.
U
podemo. Lihrarnos de toda. esa. capas de conceptos que hacen ca ar
al cuerpo.

P'-' agc

COLOQ IO

Mont ·errat Morone Aviñ a

1=

El Dr. fario Teodoro Ramirez present6 alguna &lt;le sus rcllcxiones
en torno a la cue non de como c.r humanistas l'n d siglo :\Xl,
desde una postura e nuca hacia lo lluc arc:nta en con1ra de lo hum,1no,
\ Je aqueno contra lo que el humano :Hent,l.

El Dr. Ramfrez pro1 one un nm:n, ignifica&lt;lo Jd humanismo,
como capac1Jad dt: abrir"e hacJ,1 lo sc,bn:humano, hacia un de. úno
valía suplnor. ~ egún Ramrrlz, durante la época moderna hub1&gt; un
"descalabro" 'n d humanismo, ·I lo denumma rt:tomando d t • rmino
de la hih,fr gnega, que es una &lt;le ·proporción de lo humano, el colmo
dt: lo , 1c10. , una d1ticul1ad para con1 rola1·. e, b perdiJa de la me ura
de la ju ta proporción. En fin, una rehelion contra el ümitc.

r

Durante la modt.rnidad sucede una Je tnicción Ul' fa sacraLldad.
~e puede llamar como un,1 rei\ md1caci11n dt: lo humano pue. ) a no
e Otos o los dio c. lns tfue act1í:1n t·n la rlü.toria: t· el hum;tnn
9u1en transforma. fJ . uj to posee toda capac1dad, ·e "endio a ', y
esto no . 1gmfica sin emhargo que s rechace lo dinno, . in , yue el

hombre mi mu lo reemplaza.
Alumna dc:l ( olcgio Jt· rilosofía r HumaniJadc:~ dl· 1,i F.1t:ultad de hloso/1.1
Luras. l .\ 'J y l?1:cana Jd Ccnrrn Jt· Estudio. 1rumanisticos.

�l

,.,.

,1

I

r. '

Pero trunbién esto tiene sus consecuencias, pues la modernidad
se caracteriza por ser inclividualizante e inclividualista: hay una
negación de la otredad, del otro ser humano, del mundo, del pasado.
Según el Dr. Ranúrez, para superar clichas consecuencias se debe
comenzar, en primer lugar, entendiendo 1a existencia como co- e&gt;.isteflcia.
La modernidad se caracteriza por la disyunción entre individualismo
y colectivismo, la cuestión es definir si cabe la posibilidad de una
armonía entre ambos. Para Ramírez la existencia es predicado
substancial, elyo, es un atributo de la existencia, aquello "de lo que
participo". El ser es en to1mít1, la existencia, compartida, por lo que
debe prevalecer un respeto hacia lo otro, ya sea humano o no (debe
haber hu11Jildad antropológica).
En segundo lugar, el Dr. Rarnírez señaló la necesidad de
reintegrar lo sagrado al pensamiento. La existencia no es «existencia
sin más" pues debe crear un vínculo con Jo divino en el pensamiento,
fuera de las religiones dogmáticas, pues según Ramírez, éstas
conducen al ateísmo reduciendo lo sagrado, sectarizándolo, abusando
de él para ejercer dominio, haciendo de éste un medio de control.
Solo por medio del pensamiento se logrará una autosuperación en
la que lo sagrado sea considerado como dimensión última.
En tercer lugar, Ramírez propone un humanis1110 pl11ralista, en el
que se reconozcan las distintas formas de existir, no sólo de lo
humano sino también de lo natural. Así también señala la necesidad
de un nuevo naturalismo que responda a 1a ruptura entre lo humano
y la naturaleza que se dio en la modernidad, que lo vuelva a vincular.
El nuevo humanismo debe ser ''descentralizado" de lo humano:
no debe ser ni antropocentrista ni emocentrista.
En la posmodernidad se ha de comprender que el inclividuo no
tiene una existencia solitaria, sino que está entramada con el mundo
y coo los otros. La racionalidad debe llevar al respeto de lo otro.
Así, en oposición a la hibris desmesurada de la modernidad, el
Dr. Ramírez propone la phrones-is, la cual implica sensatez, prudencia
y buen juicio, para recuperar el sentido del equilibrio en La
posmodernidad.

244

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HE\U'\ffAS UTRAJ -E TER.\IDlÓ DE. IMPRDIJR

EL MES DE

OV:IE.\IBRE DE

2009,

r:"l

E:-- 1.0 T:\LLERES

DF LA L\fPREi\T \ l;. 11\'ERSTTARIA DE U
U1,nvcRSIDAD ALTóNOMA DE 1 LEvo

EL TIRAJE

Fl.,'E DE

LEó1'..

500 ~JE~IPLARES.

���Contenido·

• José Javít&gt;r Vil.Larreal, E"""7ra.
• Elví.a E. Saliuas Jlinojosa,Juaw Garza de b ~ fimJasíaJ krrorm "l~" de Edg,zr A1ia,, Pot.
• Lino G.traa. E.n lbnro a la poesía tn Don Qm;ote de la M,md,a. ll-1615.
• Dieter Odker, 1¡m,xillkldón a la poeñi, de rlZfJl,NtJk'liyolL
• Alejandro dd Bosque, El manffiuto n111gNlmiista (1JfJIO o..presui,r itkDf4tjtl1. Dos ,a.ros: Martín Fierro ti e.tlridenli.rmo.
• Minerva f:ugarita Vtllam-al, ¿Y para qflip«tas m títmpos 1k rni.tma? Mé.-..iro_1 la potsia «11110 1tJÚJr.
• Dora GouZ:Ílez Coruna,A~ ,?»Ulanll!.I tkl r.tlilo litnuño de ]o'l! lbarg¡JrnJ!!)ilia.
• Alma Silvia Rodrígnez Pfu-.z, Elba Gpe. Rodríguez Péixz, Uxiro ~«til'IJ apm,Ji~c.
• Nora Guzmán Sep1ilveda, "Balas tk Plala" de Élmtr M ~ y el ,apitaJ Joda/ dtgrad.ido por ti ef,,,..ki mi narrolrájiro..
• Martha E. Gan:ú Sepúlve&lt;la, Cambto de aid,g, dd bNmmtisma.
• Lidia E. Villanueva Lópe;,., Li Ceksltna: Obro i,/aJ de la litemJura espaiiola.
• Víctor Barrern b1derle, Un probkma tk ,Tilir,, liln-aria rejonal.
• Gabriel.¡ Rivero~ Elizondo, D~s.
• Patricia l. Cerda, José Gregorio Jr. Alvar2do Pé.re7., l 'iolenda urb11M_Y ln,guqe mediálrro desde la ktJri,J dd t:1'/Jim.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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Sociafes

����L
l '0.1 publi..-:ic1,in dt· la l mnr,;1 L11I \urononu J , u,·\o

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Jefe de la .remó11 tff 1-- ilosofla
M. . C:uauthémoc ( antu Garza

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HNl!:llTl/laJ, .1011 r, num. ,~, coer,,-t.liuembrc 21\10 1echa de pubbrnoon: IS de cncn, Jd
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( entro J f' tudt l lurrum~ u , Dom1, tbo J l:.i pubhcaaon: llibhot
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dt· rl'seru dt' Jen·cho, al u,o e Tlus1v,, dd titulo/ f,.,11,,r.tltJ; omr •ado por d Jn~tituro. a
del Dcn:dK• J \ur ir. 1 .?I .,..i~JlllllJIY.!IJtu 102, de ft·Í:ha to dl' scpn.-mbrl' dd 2')()1)••, , .·,·,mc3v•
n:ruf1c.1do dt· licitud Je orulo y comenid.o: 14.90!1, de fi:ch.1 1 Ji, ago,ro J l 20111. conced1Jo!IIS
la &lt;.1Jmi I n .alrfi Jora Je Pohlit.-aa"n \ Re\1,1,1s llu. rrad., · de la ·crctana ,1, Gn
aón. 1 : en u.imnc. Rtgr tro dt· muo an; d ln,n1u10 kxiC1110 de la Pmpiecl1J InJw

1.h,9.•.1911,

~ op1ru11nc ) C(JnteruJ,, exprc.-. Jo

Direc/or
Lic. ,\lfon o Rangd Guerra

o lo~ .1rncul son n.·,p&lt;&gt;n" h1hdad cxclusn
parád, en cualqutl'r forma o m,·dto tld conr

autores. J&gt;roh1l,1tl:1 la rcproJuccion 1nral n

cJ1rnríal ,1 e te númc,ro.
lmprt· o en \le 1co.

'fr,J.,, lo, ,le rcchns rncn·:1Jo
&lt; op, nght 2010.
a-,,thunu a m.111 uanl.m ·

Jeja d1 la Jtrdó11 dt

Letras
Dra. ,\lma ih m Rodríguez P 'n:z

}efe dt k, .r1mo11 de ( iwtia.s \ oa11lt .r
Lic. Ricardo Villarrea.l &gt;\rramb1de

Jrfe de In smiót1 rlf' l fistnli11
Profr. I ra I avazo. Garza

I\

,

_

�ANUARIO
HUMANITAS 2010

Ciencias
Sociales
Ricardo Villarreal Arrambide
Coeditor

�ÍNDICE

Rocruo CANTú MENDoZA, Tendentias o/obalesJ sus efectos en la
gestió11 instilltcional del cm1imlo 1111iversitario

11

GABRIELA ADRIANA EuzoNDo REGALADo, La co-constmcción dialógica en el t111/a de lengua extrm'!)era

27

ÜLGA Nmv Erriw&gt;A, MARíA EuGENIA FLORES, 1\l1geres et1 la
dencio en el á111bito 1111iversitario del 11oreste de 1\fé.v.ico: e11tre el acoso
J /a 111orgi11ació11

57

SERGIO ENRIQUE HERNÁNDEZ

Lo.FZA, Di11á1áca 11111nicipal en la

Sierra No,te de P11eblo

77

Co11s111110_)' prácticas CJ1lt11rales de la
co,11Tmidt1d 1111h e11itt1ria de la U11iversidad A11tóno111a de "f',t11n 0
Luc11.A. HINOJOSA CóRDOVA,
1

1

¼

~

Kuar U'SrER BENZE, La flcció11 vital acerca de las relaciones entre
literat11ra) psicoa11álisis

121

WALJ'ER EDUARDO LóPEZ CAsrnro, La infl11enria de prácticas
Pentecosta/es 611 elpmt-estantís1110 histórico. Una 1J1Íradn desde elpomdigma t/¡, lo pos111odermdad

133

DIANA l. MALOoNADo FtoRFS, Arq11itec/111-a 11emámla 11rha11a_y
sociedad i11fonnacional

157

�MARíA DEL CARMEN PINEDA SERRANO, Representaciones sociales de

imeg,mdad en las calles de i\lÍonterrry. Estudio de la calle &amp;farma
RoLANOo Picos Bovro, ¿Sociedad del conocimiento o sociedad de la

itiformació11? 1 otar para u11 debate sociológico

TENDENCIAS GLOBALES Y SUS EFECTOS EN LA GESTIÓN
~
INSTITUCIONAL DEL CURRíCULO UNIVERSITARIO

ALMA EusA. REYEs, Sorj11a11a1 prec11rsora de la Independencia. Una
re-lech1ra del discurso de Te.reo en la obra Amor es más laberinto
ANTONIO ROMERO GARZA, T7illir con vih-sida: violencia,

llF..sEÑAS Y COMENTARIOS

JosÉ MARíA INFANTE, Antología Hu.manitas. Cien.cías ociales.
1960- t990

ARAcru Bu ros, ÜMAR ALEJANDRO MoRENo, Deconsln!Jendo el concepto de derechos humanos: aportaciones de Pogge en

tomo a la concepttfalización de los derechos h111ncmos

T

trato faJ!Ji-

liary servicios de sa/Jd

BRENDA

Rogelio Cantú Mendoza
Facultad de Filosofía y Letras, UANL

z¡ Introducción

Los PROrE o DE CA..\IBIO que ha experimentado la universidad pública en las dos última décadas en 1éxico son de grandes dimensiones, de tal manera que constituyen todo un cambio de época.
Si bien estas transformaciones están precedida e impulsadas por
a la reforma del Estado, hacen de la plaoeación y la evaluación las
grandes estrategias de cambio; esto ha ocurrido en aspectos cuantitativo como consecuencia de que la evaluación acentúa la importancia de lo indicadores como expresiones del cambio educativo.
})
Las fuentes originales de influencia tienen su origen en la globalización, a través de eventos realizados en el Espacio Europeo
de Educación Superior -EEES- que con los nuevos enfoques que
plantea re pecto al desarrollo de competencias y a la educación centrada en el aprendizaje e tá in pirando cambios cualitativos en el
resto del mundo educativo.
Debemos reconocer, sin embargo, que otro a pecto están jniciando su transformación cualitativa y se localizan en mayor medida
relacionados con la organización curricular, y como consecuencia,
con el ejercicio de la docencia universitaria.
Estos últimos cambios íntimamente ligados constituyen una realidad compleja que en principio tiene dos planos de expresión: uno
en el plano formal, sobre lo que se dice y expresa por escrito, y en
eguudo término en el plano de lo real, es decir, en lo que se vive en
la aula y la manera concreta como e ejerce la docencia .
. \f.aestro en Ciencias, catedrático y actual subdirector académJco de 1a ffYL.

11

�Tendenri,1.rtfabalesy s11s efectos en lo gestión

R.og,elio Crmtú lvte11doza

Se reconoce en el plano &lt;le lo formal lo que la institución expre
en su modelo educativo y en sus planes de estudio, así como el pt1
deseable de alumnos )' maestros.
En el plano de lo fáctico aparece la expresión en vivo del curdo
lo real, es decir, la forma como ocurren los procesos de enseñan
y aprendizaje.

rriculo, la infraestructura y el paradigma educativo, factores que constituyen un entorno complejo en que ahora ocurre la labor docente.
Estos cambios en su conjunto abarcan la vida universitaria, y algunos de ellos tienen carácter transversal, como es el caso de la
docencia o de la evaluación, y están condicionados por las características actuales del contexto que rodea a la universidad.
Entre lo formal y lo real existe con frecuencia una distancia, mau
Entre los rasgos más sobresalientes del contexto de la universio menor según se atienden los procesos formativos de los docem
dad pública y de la docenci9. sobresalen los siguientes:
que demandan las dimensiones curriculares y las prácticas acadm
cas, así como exigencias del desempeño profesional de los egresa&amp;
• Las nuevas políticas del Estado hacia la universidad pública, ena:e
en el entorno laboral. Por otra parte, diversos aspectos del enton
las 9ue destaca la exigencia de rendición de cuentas.
educativo sufren grandes cambios y reconfiguran el contexto de
• La velocidad del cambio en el propio conocimiento, que ya no es
docencia universüaria; entre estos grandes procesos destacan:
estable y duradero.
a. Cambio de paradigma educativo: la educación centrada en el apll'!
• Ya no son la palabra del docente o el texto en papel la única fuente
cUzaje y en el alumno, no en el profesor.
del saber, existen cada vez más agentes educativos en la sociedad de
h. Cambios estructurales en los ciclos, créditos y áreas curcicul:m
así como en procesos de flexibilidad e internacionalización y uso.
tecnología.
c. Cambios sustantivos relacionados con la actividad académica 1
orientación del proceso educativo, pasando de los objetivos a
competencias ~fas ToreUó, 2005).

medios, de tal forma que ya no son la universidad y la escuela los
únícos referentes para la formación de valores

r pautas culturales.

• La transformación constante de las prácticas profesionales de los
egresados bajo la influencia del uso de las tecnologías.
• Los efectos de la globalización que propician que no sea el estadonación el referente único con el que la educación busca identificarse.

Este conjunto de cambios sustantivos de carácter pedagógico se,
ticulan con otro conjunto de factores socio-económicos y tecnok
gicos para volver complejo el nuevo contexto de la docencia uruVC'
sitaria, permeado ahora por la perspectiva del control de calidad )'
mejora continua.

' El título universitario "deja de ser el único referente de certificación
al haber otros medios de adquisición de competencias", derivando
en la necesidad de "un libro personal de competencias profesionales" que el individuo va desarrollando en &amp;versas alternativas de
aprendizaje formal, no formal e informal.

El nuevo contexto de la docencia universitaria
Si algo puede englobar la caracterización de la docencia univefSlll
ria, se expresa en dos enunciados: cambio y complejidad.
En el conjunto de transformaciones implicadas en el cambio Ull
versitario se encuentran la gestió~ la docencia, la .investigación, el o

12

• Las tecnologías se convierten en lineamientos obligarorios en el
ejercicio de la docencia.
' Se desarrollan nuevas formas de gestión influenciadas por la planeación estratégica proveníente de los sectores industrial r militar,
con cada vez más presencia en el ámbito uníversitario.

13

�Tendencias globales_r m.r efectos en la gesM11
•

1

l{og,e!to Ca111ti ,\lendozo

ecesidad creciente del reconocimiento a la calidad de los srn

cios e&lt;lucat:irns yue ofrecen las instituciones de educación ~upen
-Jl:.

, ) su acree.litación por organismos profesionales externtE

Este conjunto de circunstancias constituye el nuevo e cenario e
que ocurr n las prácticas universitarias, donde lo actore prini:
pales, alumnos )' maestros propician el fenómeno de la renova(l(l
cul rural de la sociedad.
Puede afirmarse que la parte más convocada al cambio r a la 11
tualización son rn lugar a dudas los docentes universitario .

Los lllfet'OS condido11a,nie11tos para el dese111perlo de los rolesy tareas delprofii
En un apretado resumen, e puede señalar que el Estado, la 1ru
tución, el currículo y el mercado laboral son los cuatro refereat
que inducen el cambio en la docencia universitaria, y son eje dt
art1culac1ón de un proceso y de un escenario para su desempeño.
Ahora bien, ¿cuáles son estos cambio que se demandan r epi
aspectos condici&lt;.man al docente?
Diverso. referente inducen al desempeño de nuevo roles, ao
má de los tradicionales de la enseñanza pen. ada en el nuevo p
radigma. r cemrada en el aprendizaje, que aportan a esta tarea un
nueva perspectiva en la actividad del docente, ademá de la extgt1
cias de una mayor calidad de los ervicios educativos en mejore
condiciones de equidad y pertinencia social.
La uni-,ers1dad así comprendida se encuentra obligada a redetirr
sus funcione u tantlva , r sobre todo a recon truir su identidad
u vínculos con la sociedad.
En este nuevo contexto, el profesor universitario se ve con
cado a reconsiderar us roles n la tareas de en eñanza, investí~
ci 'n, ge tión y tutoría generalmente planteada. en los document
oficiale , pero que cuando se desglo an} analizan constituyen UII
realidad cada vez má compleja.
e puede consid rar que lo cambios que han de ocurrir en t
mae tro universitario se ubican en la docencia, la investigación~el área de gestión expresado en el iguiente cuadro:

14-

Cambios en la
docencia

Cambios en la
investigación

Cambios en la
gestión

• El docente es convacado a participar
en los cambios.

• Contenidos y
competencias en
tecnología.

• Facilitar el acceso
a la información
vírtuaL

• Acceso abierto a
todo tipo de información.

• La colegialidad es
• Mayor capacidad
de manejo y procenecesaria para
samiento de datos.
construir consen-

sos.
• Educac!ón en línea.

• Incremento de la
capacidad de intercambio con otros
investigadores.

• La planeación
estratégica se cor.vierte en proceso
de inducción al
cambio.

• Orientación al
alumno.

• Inscripción al
avance científico
mundial.

• El maestro evalúa
los avances institucionales.

• Tutoría y motivación para el
aprendizaje.

• Promoción del desarrollo de líneas
de investigación.

• Proposición de proyectos de desarrollo institucional.

• Diseño y gestión de
actividades.

• Asesoría de proyectos.

• Liderazgo en equipos de trabajo.

• Exposición de la
información.

• Incorporación de
los alumnos en
procesos de investigación.

• Promoción de la
obtención de recursos adicionales.

• Diseño de recursos
didácticos.

• Evaluación de la
investigación.

• Coordinación del
programa educativo y treas de
trabajo

1S

�RíJn:lio CartltÍ Mendaz(/

Tendmda.r glob,1/es )' s11s efédos m la gutió11

4. Gesnón: corre pondc.: al desempeño de tareas y conusione. que dan
• Diseño de recursos
didácticos.

• Evaluación de la

• Coordinación del

investigación.

programa educativo y áreas de
trabajo.
• Convocatoria a

• Promoción del
aprendizaje centra-

integrarse en cuer-

do en el alumno.

pos académicos.

• Desarrollo campe-

• Los cuerpos acadé-

tencIas profesio-

contt:mdo a la vida colegiada.

En el caso de la L'; ~ no solo Promep, sino tambjéo el nuevo modelo educauvo que se está implantando prefiguran una serie de roles
que deben desempeñar todos lo profesare , no solo los de tiempo

complet .
El nuevo Modelo educativo de la UJ\ L busca responder a tendenaas curriculare de innovación, y n u estructura e di ringuen
los igmentes elemento :

micos deben influir

nales.

en el desarrollo
institucional.
• Formación de

Ejes rectores del Modelo educativo de la UANL

recursos humanos
para generar nuevos conocimientos.

Pnfil ¿,.¡ docmte 1111i11trsitmio ante los 1111etios { .rce11atios
I .n el 01st &gt; ele la uruver rdad mexicana, r particularmente la l \
existen diverso. referente. para delinear lo que Jebe er el petl
0

1
Estructurado res
• Educación
centrada en el
aprendizaje
• Educación
basada en
competencias.

I
Operativo
• Flexibilidad
currrcular.

l
Transversales
• lnternac1onalización .
• Innovación
académica.

docente: univer itario.
l}I primero y más impnrtame e&lt;., sm duda. el conjunto de call _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ ___J
terística · 9ue expresa el Programa de mejoramiento del prof
-Promcp-- en . u com·ocatoria para obtener l reconocimiento
Para 111. propó itos de este articulo, olo nos referiremo al impacperfil de eable &lt;l Promcp y 9ue de man ra sintética reco1111encla
to probable de lo ejes estructuradores --educación centrada en el
profesor de tiempo compJeto quilibrar cuatro funcione :
aprendizaje y educación basada en compet ncia - del &lt;le empeño
de los roles d J docente universitario.
1. DocenCia; em~ndid:i como la pre.~cncia ) enseñanza a grupo.
El ·
rrnpacto ele est'l dimen iones curricnlare. puede , et de gran
alumno~. .
tra
ce
· 1o l]Ue d epend-e e1e ¡os procesos de 1ormac1on
c.
, d .
nt[enc1a,
ocen2. lnYcs11ga.c1ún: refcr1.:nte alagenerncrón I aplicación del conocim.tefll te, y de ahí la forma como se a uman lo nuevos role. , funciones
'l. Tutoría: comprende a e oram1ento clL alumnos) tormac1on J ord de.-[ profe or uruversitario.
'
tación en acriY1clades 1ndividuaks.

16

17

�Rog,e/ifJ Ca11ftí Afr11dOZfl

Te111Jennt1.r globales)' Sf(S efedqs en la ge.stión

La educación centrada en el aprendizaje coloca al estudiante c&lt;1
centro de la actimlad, y la función del profesor es ahora como fa
!itador y propiciador ele lo procesos de aprendizaje, al favorecer
el aula una parncipación actiYa, constructi a y corresponsabk
e tudiante en su propio proceso &lt;le aprendizaje (1'Iodelo educm
de la L.

4. Creación de oportunidades instructivas que propicien el crecimiento per onal y académico de los e tudiantes.

5. l'so efectivo de La comunicación verbal y no verbal que facilite
la indagación.

6. Propiciar experiencia que favorezcan el peo, amicnro critico al
resol er problemas, desarrollar habilidades prácticas y de per-

L, 2008).

tar la creatividad.

El mismo modelo educativo reconoce que "para que e ta oriro

..,_ Fomemo &lt;le una evaluación que se integre al proceso de ención se concrete, es fundamental la transformación real y comieñanza~aprend.izaje, gue perrrúta conocer a los alumnos y sus
metida de la prácticas institucionales".
dificultades para el progre o académico.
Lo anterior significa que el profesor debe moclificar su práar
• El proceso de formación docente ha de hacer énfasis en la resdocente y cambiar u rol tradicional de expo itor por otros que
ponsabilidad profesional, r deberá atender entre orros aspectos los
vorezcan el autoaprendizaje ignificativo del alumno, p ro esto
ucederá en forma espontánea o por decreto de un modelo,
1guientes:
más bien mecliante proceso, formativos debidamente estructurad
1. Cna práctica profesional ética inserta en el trabajo colegiado.
y a largo plazo.
2. Corresponsab:ilidad por la decisiones que se toman sobre lo
trata en sí de la necesidad de crear un programa integral
csnuliante , en el marco del propio desarrollo profesional del
formación docente, pues nos encontramos ante el requerimiento
docente universitario.
pasar de un modelo genérico de profesor al de un profesor con
competencia::: que le reclama una determinada práctica y uno fíJ
1 Interés por la vida col giada ) el compromiso de un liderazgo
específicos, que no siempre se poseen.
gue se usteota en la colaboración académica.
Las competencias de un profe or universitario frente a un nl)(I
modelo educativo, según E cudero y Gómez (2006), deb rían g, E~ ten ya propue ta, pedagógicas obre el enfoque de la ducan torno a lo sigruente:
cton centrada en el aprendizaje que recomienda técnica cliversa, ,
tale como el aprenclizaje basado en probl mas, el aprendizaje por
• ConocllllÍento de base sobre el desarrollo } el aprendizaje de ?escubrimieoto, la formulación de proyecto , etcétera, pero la más
e rudiante. y su wver idad personal, cultural y social, además tmportante, ademá de la cuestión metodológica, e, la actitud del
dommio de los contenido espedficos de la propia área de profesor en cuanto a la clisposición para mod.ilicar su rol en el proces? de aprenclizaje, para que la enseñanza lo facilite y no caiga en
cialidad.
• Capacidades de aplicación del conoc.imjemo con relación a los
guientes aspectos:
1. Planificación &lt;le la en eñanza.

_,
. ..
elecc1on ele tarea s1gruhcam·a para los esrudiantes.
3. F«cilitación de un clima propicio en el aula que encamioc
éxito e colar.

2.

18

UQ ilusión que solo queda plant ada en los documentos r ctores del
modelo, pue se trata de un cambio uscancial de nue tras prácticas,
d
que e acuerdo a Zavalza (Escudero y Gómez, 2006) viene a cambiar
las
coordenada, en que habitualmente e realizaban; ésta se enmarcan en las siguientes id a :

19

�Tendencias gwhaks_¡ SIIS efectos Cfl la gestión

• La docencia centrada en el estudiante requiere capacitarlo pan
aprendizaje autónomo.
• El papel del profesor pasa de er un transmisor a un ge, tor dclp
ce. 0 de aprendizaje de sus estudiantes.
• El apren&lt;ltzaje ha de e tar organizado hacia el desarrollo de ll
competencias de amplio espectro, pero también de otra habik
des profesionale específicas de cada profesión.
e requiere de una mayor coordinación ) organización del t:r:ds
. .
_
. .
. .
academ1co que retuerce la coot111wdad Yla colegtalida&lt;l.
• Es necesario reconsiderar el papel de la universidad, pues la folJ
c1ón a lo largo de la ,'Ída la coloca en un papel motivador y a la
propedéutico de lo &lt;.JUe será la formación posterior.

Rogelio Ca11t1í i\1mdoza

El Modelo educativo de la ANL 2008 hace una caracterización
del enfoque educativo por competencias (p. 30), cuya pretensión es
onentar la práctica docente apegándola a la realidad, añadiendo a las
competencia un grado de complejidad para que sean aprendidas en
forma integral Y el profesor se convierta en un facilitador. Ac1uí se
encuentra pre ente de nuevo la función de facilitador que el profesor debe cu.tr1plir en el proceso educativo.
En otro apartado, el Modelo educativo de la
2008 reconoce
una serie de irnplicacione de las competencias en la. operación del
propio modelo, es decir, de la vida académica, de donde se derivan
orientaciones para la ge tión en la siguiente direcdones:
• Establecer nexos con la sociedad para retroalimentar 1a vida académica.

La otra dimen ión estructuradora del 1odelo educativo de la U
• Crear espacio curriculares que permitan el desarrollo de compe2008 e la educación basada en competencia ~ que según declt
tencias en situaciones de aprendizaje real.
're ponde mejor a la necesidad de encontrar un punto de comi
• E tablecer esquemas de vinculación.
gencia entre educación ) empleo; refuerza I propósito de L, ~
• Implementar programas de formación de profesores que desarropleabilidad".
llen la competencias requeridas para su práctica educativa.
e trata de un término polémico y de competencia ; más cuan
se pone en el centro el tema del empleo sería má afortunado 1 • Certificar competencias a travé de organi mos reconocido .
cular competencia con las necesidade sociales. En realidad
último es lo que ocurre cuando e analizan los programas sintéi; E necesario reconocer que lo e tablecido por el propio fodeJo
y analítico de los cur os elaborados bajo este enfoque en Ja C.\ educativo de la U L 2008 requiere para u implantación de una seEsta nueva dimensión de competencias en realidad solo exptt ne de acciones institucionales que se expresen como "implicaciones
en otros término la necesidad de transferencia del aber que del e¡e" en la operación de la actividad académica, lo cual ignifica el
había planteado el constructivi mo, no ob tante, se enfatml. que reconocinuento de una diferencia entre modelo y la realidad, y de las
educación ba ada en competencias unplica por tanto, el desernpll acciones necesarias para un acercamiento entre estos do aspectos,
entendido como la expresión concreta del conjunto de conoci[J]I como se explica en la figura siguiente:
ros, habilidades, de trezas, actitudes y valores que pone en jueg@
per ona cuan&lt;lo lleva a cab una activida&lt;l ' ( Iodelo educativo
la Li\ L, 21108).
Prácticas
Implicaciones
académicas
Esros último elementos del concepto de competencias ya
y
y roles
acciones
bían ido reconocidos en el conductismo y en el con trucci\"tsf
docentes
con diferentes aproximaciones hacia la docencia.

20

21

�Ro¡,elio Ca11m ,\1mdoza

Tmdmdar l}ohale.r)' sns ~fecto.r 1'11 la ge.rtw11

e trata deJ "conocimiento práctico personal del docente que re ponde más que una estrucrura común y generalizada a un carácter
eminentemente personal e idiosincrásico, y que por lo tanto constituyen diversas cultura de la enseñanza'.
Desde estos presupuestos debe partir cuak¡ujer proce ·o de innovación curricular}' desarrollo profesional de lo docente universitarios, y apoyarse en sus referentes y universo de significados para gue
lo
proyectos institucionales no les resulten ajenos.
Per pectiva de análisis: ¿cambio de roles o cambio del discuni
Lo proce os educativos tienen la mI roa edad que la propia k la pretensión de inducir nuevas prácticas en la enseñanza y rema.nidad, y de ·de muy temprano apareció la didáctica tratando configurar los roles del profesor universitario nos puede conducir a
ciertos problemas, como los siguientes:
orientar la acción educati a } darl una cierta racionalidad.

Se puede reconocer ramb1én que lo, otros e¡es operativos -&lt;le 11a
b1hdad-, transver ales -d internacionalización académica-ta
c.lrán efecto. en la moJificación de lo role. del docente, pero
accJÓll má directa stá en el ruvel del diseño curricular, la plam
ctón la gesoón m_ mucional que habrán de cr ar condiciones~
fayorezcan su desempeño.

r

El discur ·o dldáctico o pedagógico no ha llevado a cliriwr
acción del prof ~or hacia propósitos, fines educati,·os y objet111
conductuale , y últimamente hacia el de arrollo de competeno
pa an&lt;lo de un cambio de conducta a la pretensión de un apre!K
za¡c _1g111 fica tivo.
La educación centrada en el aprendizaje y el desarrollo de ca
p t ncias plasmados hoy en el cliscur o educativo y en los planes
estudio no implican necesariamente una modificación en lo- en
del doc me, dí curso y prácticas que constituyen ámbitos distilf
de 1a educación.
Esto nos convoca a "volver a pensar la universidad, a reconct
tualizar el pap l del profesorado, de lo, estudiantes, de la enseñai.
aprendizaje, de la investigación, del Gobierno y de la gestión'' (fi
ñez García, 2001).
D jar el papel de expositor y convertirse en un orientador
aprendIZa¡es no ocurre de manera espontánea, exige formación
&lt;locente \' pa"-ar lasco a, del plano macro-in otucionaJ al rrucro
sonal, reconocienclo que:

• De.~contextua.lización referencial, que se produce cuando los proyectos de innovación no toman en cuenta la peculiar cosmovisión o
conocuniento práctico del docente universit.ario.
• Confrontación ficticia, que se refiere a someter a contraste lo nue-

vos roles docente -entendidos como valiosos- y lo ya existentes
-tradicionales-, pero en un plano meramente cliscussivo.
• hagmentación funcional, que se gener"lt con la pretensión de que
el profe..,or universitario responda a ciertos roles funcione que en-

tendidos como elementos aislados de su pensamiento y práctica no
son incorporados a sus convicciones, necesarias para orientar con-

'ecuenrememe la práctica docente (Argo González, 20ll5).

Debido a estas advertencias debemos considerar que los verdaderos
cambios en la educación no ~on los que ocurren en el plano de la
non~atividad o en los modelos, que si bien son importantes, no
c u ~ por sí olos el proceso de tran formación y requieren de

medidas acliciorutle que fundamenten, convenzan r formen a los
La acción formativa de la orgaruzac10ne
encargado de operar ese cambio educativo: los profesores, porque
ria ea. u conjunto r la de cada uno de su. docentes que lo int ~mo señaló d?cror Eduardo Gálvez, 'las universidades de Amé. ,
.. .1 nea .Laana es tan I sert d
' ·
· d
1: encuentran mecliauza&lt;las por referentes -neencias, actJM 1
.
? a as en su~ ~ropia· practt.cas,
con una acotu
,
,
nsatuoonal enra1.Zada en la tr di 1 •
líti
, ··
·1

e!

parlamentos, etcetera-, que e cando en muchos caso implio cul
ª e on po
_
tura! de cada comunidad" 1
latentes se conhguran como poderosas herramientas interprelilf--_
·
'e
de la acuvidad educativa" (~\rgos González, 2005).
nado en 1'ida V11i11mitmia.

22

23

ca, econonuca, sona y

�1erul, naaI lobt1k.J y sJJI r{tcto n lt1

Rogelio Ca11lli Mmdo-::;.11

1hríu

munid:1J Eur pea en matcna de educación uperior. u efe to .
drtarin ·entir en la &lt;l1, er 1dad d lo 1stcma ducauvo .
_•mpo~tt reconocer que el ufl!,-e n,o educativo se integra
con d.inr o nJYt:le &lt;le realidad: la oorm 1m·ida&lt;l \ el currículo cn
d pLum dL lo formal, v la !!;e ·aón ) la práctica &lt;lo~ •me L·n el plano
di.' lo r&lt;:.11, ckm nto qu no . 11::mpr . e articulan en una rdacJOn &lt;le
c11ngrut. nci:1.
La b~:quL·da Je una nu va articulación congruente ntre d cu
mculo 1rmaJ Yla._ prá_cticas d lo. cloc nte. pasan por proceso de
for111.1c1on ~ :ictualizac1 · n, ad ma de otro. factores 0CiOLconé&gt;m1co · y Je reconocimiento a la d cencm.
f:n buena medida la acc1on f rmatJva &lt;l la. m titucion • urnYerde lo,; ·iudadano ''.'
Se mua en 1 Je la nccesu.la&lt;l de r sponder coherentemente a bs ll:tn.i. ' la de:: 1 docente e encuentran me&lt;li.1da · por rLfercnce. ,
ctnuck Yen: nc1 ¡ue &lt;le manera tmphcua mamfi ta e confi
ncc, ·idade dt.. nue. rrn pmp1n d1.: arrollo, ) no olo a la lúgmt de
gur~ cn,~ 1 herramienta. interpr tati,·a de la ge. tión , do enc1a en
innmaóún e cerna.
la uruvers1dad.
•
F" en e ·te cntido donde la pertinencia tiene que
dcsde una per pcc..:tiva amplia e intt:rdi ·c1plmaria, y no
ci,',n d md1v1d&lt; re concreto .

1·,ra · consi&lt;leracione. coinciden c&lt; n lo · ñ:tlado p r Zavaw
(E. cudero • Gómez, 21 16) c 1110 advertencu para que ' 1 e~foquc
Je ln eLlucaci,;n centrada en d aprrnd1za¡e n I n. ulte algo urnptco
qu contm tt' con nue tr· práctica! hahituak Je docencia.
Re ulta de fundam mal importancia la reflexión d I doct r (iM,
,·cz al nth-ertir obre la tcnsione~ deri ·ada d la acruac1 n de bs
unÍ\ cr idadr. latinoamericana frente a la l&lt;'&gt;gica Je la globalizac1oa.
reco 111:ndando una adecuada r !ación entre ''los indi adores Je b
calidad: rcplll,tción, piruún Je em¡ re. a.rim, rendimiento ,icadént
co, inYe:1igación cnn lo. )tro: parámetros de la quidad ·ocia~
de arrulh,'. u. tentable la nlidarid:1d, la lib ·r ad, la alud la ak

manera d conclu ión
_ociCLlad globalizada e. tá \'ivic:ndo grande ambio , lo cu
ait'ctan a to la la in:tltucione educati,·a .
1~ to cambio e lán influenciado por uno prmcipa~ que
el ·amhio de par;t&lt;ligma ·du au\·&lt; centrado en el alumno y en
apn:nd1zaj1.\ lo L!Ue n.: unligura lo es ·cnariu. urú u ·itario. P
pici.1 mtt:,·as c. ·ig n ia de calidad. pcrcint'nci:1 eliciencia 1.k
actores ) los programas educatÍ\'o .
E. tas trnnsformaóoncs en 1, normati\'idad y en lo tn&lt; delo
rn ubre e tará dcmandaml &gt; b rcJefiniciún de I roles Je! pro
nr univcr 11ario, • a . u vez una recnnsideración d l perfil de centt
l~l con¡un10 de íacwrcs t¡uc in iJen 1.:n ·l cambio edu aci,·o U11
,cr i ario llenen un rcfcr ·nt • e. terno mmer.:o cn la globaliz:1t:K'
L¡lll' ho~ está dm:1.:tamcme relacionado con lo acuerdo de b

b

' ldm.

24

!~

�'[endemias gjobales )' s11.r ,gertos en la gestió11

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E: f'L \CL\ 01 . LE, e \ F.XTR, .f Ec.R.i\, en donde el principal objetivo es
desarrollar en lo alumnos la competencia comunicativa, es de primordial importancia el tipo de interaccione llevadas a cabo. El lenL. ESCO.
guaje
que el profe or de lengua extranjera utiliza en el aula es cruciaJ
7
, 0- car (?OOS)
1111i11ersitario en el• di ,1e1,o· Espt»
Mas Tore11o,
· E/profesor
~,
111'
al esamular y regular las activi&lt;lade de aprendizaje de sus alumnos.
E11ropeo de bd11tariótJ S1¡perior. Perfil competencia/)' necestda es JorTJJa
pesar de lo funcfarnental que re ulta el di -cur o en el aula, no ·e le ha
Barcelona.
dado ha ta ahora la importancia debida, principalmente en lo proModelo educativo de la
JL (2008) . Recuperado d l sitio de ~
gramas de formación de profe ore de lengua extranjeras, ya que al
ternetde la ' :-L: W\Yw.uanl.mx/secciones/acerca/modelos/arch
adecuar el di cur o a la necesidades del aula e lograría más eficacia
vo, / mod_educativo.pdf
en lo procc os de aprendizaje y en Jas relaciones interpersonales.
fonero, Carlos (20o8). F,/ apmidiZf!ie estratégico. España.
Como . eñala Haneda (2008, p. 2), e ha reconocido ampliamente que el di cur o en el aula juega un papel social muy .importante
como mediador emiótico en la construcción del conocimiento con
re pecto al contenido curricular. e reconoce que el conocimiento
se con truye con e.ficacia a través de la co-con trucción dialógica
con su pares o con sus mae tros, en e pecial en el contexto que nos
ocupa en este e tudio, el aprend1zaje de una lengua extranjera, ya
que en lo~ ca o aquí analizado , el aprendizaje del español en Texas
! del inglés en uevo León, el aula e el lugar más importante de
lnSuino del lenguaje extranjero, ) una vez fuera de é ta el rudiante
11
~ elve a u ·ar su lengua materna para , u interacción diaria.
~

Care&lt;lratica en la IT\1.. Doctora en filosofia con especialidad en estuclios de la
CUltura. Correo dectrórúco: gabne1a.d.tzondorg@uanl.edu.mx

26

27

�La ro-co11str11rció11 dialút)r.a e11 el aultJ

Gabrieln Adn,111n Elizo11dr¡

.
. del diálogo en el aprendizaje de una lengw
La importaneta
extranjera

.

.

•

Los seres humanos, tal como lo afuma Ludwig W1t_tgen tem, e u
mos acostumbrados a utilizar el lenguaje para ;omuruc~nos a tme
de la conversación. Sin él, afuma e te autor, no po_dnamos_ co~
.
en.
mearnos
uno con o tr os , , "no podríamos ejercer
, . mrluencta
,,
gente ni sería posible constnúr camino o maqutnas (1953, ~
97 y 116). Ademá ' el lenguaje es importante no solament~ ~,om
. trumental, mo como e cribe Foucault, el -lengua¡e ·D estt
recur o ms
medio necesario para todo el conocimiento que se qwera maru e
corno di curso" (1966, p. 309).
.
.
in lugar a dudas en el ámbito educativo el lengua¡e conStltu
·
diz · E l ubd
la principal herramienta para constrwr el apren a¡e. n e ª.
lengua extranjera es objeto de estudio promover en los a~re n díe:~
la competencia en una egunda lengua, o l_engua extran¡er~,
finalidad de que puedan comunicarse Y realizar todas las acnvid .
en u vida diaria y profesional en contextos en donde la comuruo

~:ik

ción se realice en la lengua meta.
.
En el proceso de aprendizaje de un iclioma extran¡ero, el lengu»
no se percibe O e aprende como un istema ab tracto Y desc&lt;l

organismos, lo que implica que e te tercer componente de reacción
verbal tiene un caráctl:r socioJógico (Volo hinm~ en Todorm, 1984,

p. 30).

TaJ como lo de cribe Voloshinov, la parte verbal de la existencia humana no se limita al sujeto aiskido, sino al sujeto en su grupo social.
Para Bakhtin, la sociedad empieza con la aparición de una segunda
persona, deJ otro, y propone entonces un concepto dialógico del lenguaJe.
Los antecedentes filo óficos inmediatos al dialogismo se encuentran en los intentos de varios neokantiano para superar Ja diferencia
entre 111ateria y espính1. Como lo establece Hok1uist (1990, p. 17), el
di
alogísmo forma parte de una tendencia en el pensamiento europeo
para reconceptualizar y estar de acuerdo con Jas ver. iones nuevas de
fa mente Y lo modelos revolucionarios del mundo gue empezaban
ªemerger en las ciencias exactas en el siglo XlX. E to significa tratar
de formular una teoría del conocimiento en una época en donde
domina la relatividad, y cuando a partir de 1a falta de conciencia -el
signo y su referente, del u jeto hacia í mismo- surgen nuevas preguntas acerca de la exi tencia de la mente.

cextualizado de regla y definiciones sino que ~ presenta co::
Bakhtiu acepta, en patte, lo argumentos de Kant que consideran
diálogo. Lo enunciado~ ~e construyen~• ~e entienden con re ren. ~eXJs_tencia &lt;le un~ barrera infranqueable entre la mente y el mundo.
a lo propósitos y condiciones &lt;le la acbV1dad en doad e ocur. ~Sla falta de 1denudad de Ja mente y el mundo constituye la parte
con relación a los enunciado antecedentes Yconsecuentes (Bakhll tuociamentaJ del dialogismo. Contempla al diálogo como la parte
1981, p. 78).
.
.
El lenguaje, ademá de ser constitutivo de la ex!S t encta ~u~
ocial. En la comunicación están consideradas Ja acciones
producción
y percepción de onidos, ad má estos act?s, que puk

ran con iderarse c~mo individ(We~ no serían nada rn

mec!iadora con el conocimiento. El autor ru o considera que en eJ
dialogismo la capacidad para tener conciencia se basa en la exi renc,a de otros, iendo lo otros precisamente la conciencia (Holqui t
'
1·99¡1, p. 18).

,lllll: : ca Dt, •cuerdo con el pen'.amiento bakhciano, el habla y el inter-

acción: la producc1on r recepc1on de sigrufica~o~. Voloshin
de la ignificación del cli curso de la manera igwente:

mb,o on aspectos del diálogo que ¡uegan roles muy unportantes
en el uso del lenguaje. Pero lo que precisamente da al diálogo su

.
pape¡ central en el dialogismo es el tipo de relación que manií:iesta
La significación del di curso} la comprensión de esta sigruticai, la conver ación y el cipo de mtercambio gue debe realizarse entre
por el otro-o po[ los otros- exceden la fronteras de los oq? losha~~antes. Por su parte, FoucauJt establee la necesidad de cono.
· - de• vad' cer l]U1en habla, que' tipo
· d e e tatus □ene
·
1a persona que habla y el
mos fisiológicamente aislados, y presupone la 1nteracc10n

28

29

�/ ,a ,o-((Jn.rf11/mnn dialog1ca m

el ,mL1

t1hm/11 ·ldn,1110 l !lé ot1dr,

conte ro en que lo hace, principalmentl: i e trata d un cante
in cirnnonal, como un ho.pitaJ o W1a e cuel, ·oucault 1966,

l.1 inr&lt;.·1~1 ción Hrb.11 e· la realiJad fun&amp;1mcnt:1l dd lt:nguait·. y el
di:ílogo e la p.irtc má tmrurranie dl· la int racci,ín \' rbal. Pero

2--~).
. eÍI
d dülogo . t put:ch.• enttndtr d1: manera 111:ís amplia. igmlicando
El concepto de di.1.logo par:i Bakhtin e da ~n difc:rente ruv
no :olo cumunrcauon \'t'rbaJ dircn.1 ck , iva l'llre Clllré dn. pt:r •
de inkrcambio: entre la palabra n d kngua1e, entre la gente
nas, sino cualquier tipo &lt;ll' comunicanon n.:rbaJ en cualquier forma.
ocicdad, mrc urgani. rno n ·u eco i. t ma, c.: inclu -~ entre_
proce O · ,. la naturaleza. Ln cada uno d 1 m\ de el ~alogo tJea
Puede Jt· lr.t. qw toda b cumurucac1on verbal, ym: toda la 111tl·rac1
u propo nos y me&lt;lio. e, p cífico_. ~o de e~tos rnecli?s e . el-~
l'IIÍn wrbal ·(: lleva a cabo en la ti ,rma de m1ercamb10 Je cnunciaouait:. I .n d dial«) i. mo la ,ida e c. ·pre 10n,) la expr .1011 1,
oont·s. t·sto e . 1:n la form.1 de diálogo {ToJorm~ 19 1, p. 44).
,.,·ignificado, y el ignificado e manifie, ta por medio &lt;l ~, 1gno
.
."E
•_
e~ po ihlc en todo lo mn:lc de exisc ncia: alg XI. te s1 1grulio Como dialogismo se rccon ce a ciertas propi da&lt;les fundamentak rn d íial
·
·
aloo (1 lolyui t. 1' JI) p. 1,.
l
ogo \ tn · 1 conoCLm1enro y cornurncac16n humano:.
En la obra Oirro11r.ft in Ufc ,md Dfo·o11rseit1 Poeh · -1926- BakhlJ
\ \'u!, hinnv e tablecl'n yue L rnatena lingüí tica con muye
~ina parte de una cnunciac1ón; &lt;-¡ue ademá xi te otra parte 4ue
la no-,·crbal, que orre ponde al com xto de la nunc1ac1on:
Bakhtin é ·ta con titu)C algo a í c m la paro/e aus uriana, pero
a ·pecto oCialc ·, hi tónco , 1dc lógico , concreto ) dialogiz.a&lt;h
Antes Je: e ca obra rema conoc1micntu de la parte no ·erbal
cnunc1:1c1on, lo y_m: e consid raba .·t rna a la nu 100. B.
entonce a. egura 9ue el a pecte no-\'trbal e. parte mtegral de:

hntrt' c~t~. prnp1edadt:.

con

1

,

nconiramo la organjzación &lt;.·cu ncia[, la
.

,

· ~uccion con¡unta \ la mtcrdcpendcnc1a t·ntre acros \ acti, 1dad1: hr
·
·
¡b
J
: ':·. pnnnp1os e a rat os por B:ikhtin forman •I "pnncipio
&lt;lialo~c~&gt; . ) tratan con las relauon . reflexiva · entre el d1scur O- \
cogntCJon- y \·,mo tipo. &lt;l onrexto (Lmell, '..!001 p. '&gt;).
,
f n. ~I cont ·. to de:! drn!ogt mo hacia d &lt;lis ur o, la d finirión
p:irn diálogo se establece como cuak¡uier int racciún a trm é Jel
ltagt1a1t: -u &lt; tro me&lt;li, s1mb6Iico-- 1:ntr do
vanos mdividuo.
que e ·tan mutuamente en presente ·· (LinelJ, 2001 p. J 1). De e •ta
cnunaacmn l&lt;&gt;dorov. 1984, p. 41).
lllan1:ta no olam1:nte se e · 1
¡ .,
•
on. k ran a. mrcracnonc de ""~' 1•oa,
171
Re ult,1 pertinente.: e. r bkccr l.¡ue la enunciación . e compone
m, como • t 1cede, con fa (1e (1nrc1on
· · · canoruca,
,
.
ino ouc podrían
JIJdu1r-c lnte r •
fi. .
. .
'J
tn: a ¡ ·cto.: el horizonte :pac1al común a l J interlocucore
_acuooe, u CLentc:mcnte :urular&lt;. , mo la conYcrªCT
ont's telet
¡ ·
·
wudad &lt;le lo 1sible-; l con cimiento y compren ton de b
·
ornea \ as mtuacc1onc · de tr6nica. en tiempo real
ciún t:1mbién omún a lo imcrlncur res y la ·valuacion comun \ 1ª ,\f c. · enger, etc' cera.
la ituac1c' n (Indow,, 19 , p. ,L). ·. po. ible d 'terrnin. r :1 parur
La.
inLt:racc1onc "'t na
1 1e., ·.-ta bl ece J.me 11 , se caracteri7an por
.
lo antem 1r 9uc en b compren ión y . 1gnificación d una en
lJJl 11 11&lt; 1 Je coup
··
··
.
·r:1c1on: att:nc1on ) respuesta mutua, enfrK1ue om
ción L' importante con 1dcrar b iruacic'in concreta n l. que :e p-.irnJo planc O
1• ·
•
rnu
•.. ,
ngruc:nrc \ o lJct:1vo. oc,al s. \ urn. mo, la co:1 cabo
•1 conc imic:nto pre, io y común &lt;le lo int rlocuro
rnean« in pre ·u11onc . ..
. d
. .
,1s1mema e cono tmlLnto \ panicipac1ón
trata i:,;tonce. de la ~nunciac1ún como un dcmc.:nto .&lt; c1a.l, P l k.'ªº" llp
.
h 1.
.
os. 1 no u 11era cstt tipo (k as1mctna, 1 todos tuvierarnos lo, 1111 mo o
.
.
que . t.' L'nlite hacia ltr&lt; en un com xtn c.letummado ~ u i,
·d·
.
noa1111cmo. e rntorrnanon. la C&lt; mun1cacio11 n, &gt;
c1ón JcpcnJc del hnrin)llte e )tntm Jt.· la comprt:n 1ón } e,·aJ
~ :!rrnllarfa (21101 p. 1 i).
de L . nuac1ón.
ru f._ ~nmin ntc.: la importancia c.¡u1: rcpr cnta I proc . o de comuna •nunciación e tá orientada ha ia .1lguien \ con. 1der:1
canon t:n 1
1
CJ.
• en con truenan l el 1.foilogo. Al hablar Je comurnca
parre cid diálogo.. \1 rt.· pecto, Voloshmm e tablee &lt;-]U :
011, Sl' l'llC
i
u nt ra que O mo&lt;ldo · d comunica 1ón pr sentados
11

31

�L, m-r,,11slmmón d,aMgii:t1 ti/ rl ,111/,1

por Jackoh. 011 y Baklnin r ",!1cc~i~·amentc, de ·criben lo compo,
neme &lt;ld procc o de comunicacmn. Vak_. la pcn_a pre. marlo ,
ym: repn:scncan dn. ,i. iune on :-in~ruue ~ difcrenoa haeta
proct: ·o estudiado. e mclu\'en en la s1gu1t:nte h¡:,rura:
F4,YUra I: mcxlclo. Jt' cumunicadr'in dt· B.u,;hnn y Je: _lackob on (lixlow\,

,,, . p. r;.1).
Bakhün

1
Hablante

l1
1
1

Figura 2: lemémo de la e, ,municac1c'in.

ObJeto

1

Enunciación

ir

lntertexlo

Lengua

b figura I no: mue. tra c.k manera u,9ucmat1zada el proc :o de
comunica ic'in, st•ñal:tndo el ¡ :.tpel dd 1't111Sor corno aquél t)UL mia
un t:nun 1ado a ~n m-eptor en I articul:J.r por mcJin Je un código
cumun t.·nrre lo. mterlocutorcs. t\dcmá . h:.t) que con ·1dcrar la illl!l~Ún que roLka e c proc ·:o comurncatin&gt;: Ju~ar. ti mp , 1 rna,
e1ce1t·ra. a lo c.1uc se le llama amte:,:lo. Del e:-c.¡uema anteri r e de _
prenJe lo ·1gwc1Uc:

Oyente

J

Emisor
Em,t• ~ mensa¡e
con uoa intención (lo
CO&lt;liflCél)

1

Código

Emisor

11
1
1

Contexto

Receptor
Recibe el mensa¡e
(lo decod1l1ca)

Canal

1
Contexto
Con¡unto de circunslanc1as que rodean el acto de fa comunicación

Jackobson

1

Mensaje
Con¡unto de significados q1Je
comu111Can algo, y
consideran .

1

Mensaie

11

Contacto

1

Código

1

°'3•1tuer~lo a Tod ,ro,· (l'JX-1, p.

Receptor

). las &lt;lift.rencrn. no olo se refieren
tl'rtlllnulngía uriliiaJa, mientra: tJlll: en d mod lo d lackobson
e prc:\entan
"I os t·actort··
· con. Llluuvo
· de cual9uü:r l.\'ento
· ,l'rhal,
.
~ cualyuicr a 10 de comunicac10n wrbal": Jhkhtin , a má allá r
hncndose .1 Ji .
·
.1
'
de 1.i.'l J ...• . \ r os npo. . u c,· ntos C.Jlll' demandan la c. i ·tenc1a'
pal 1nguisuca ) l.1 translinguísnca. Con la primera t: abordan las
ab~as) las r glas grama11cal , terminando con las &gt;racion.. J a
tran lt .. · ·
.. · "
n!-,ttll llca. por otro l l(lo, tmcia con oracron s v su conre ·to
j&gt;:lrl tnmin :ir con cm1~1oncs
· ·
•
, cnunciactone .
·1

Comparando ambo nmddo., Bakhtin utiliza d olt1eto mientra_
Jac.kob ·on ·e rehcn: al cr,11/t.'\.'/1,, puo en ambos ca o ·e c. tarta
El modelo d co- on truccton
· , d la comunica ión
blanJo Jel referente. J\&lt;lemá , jackohson &lt;la impon.anc1,1 a i"OII \] h
abbrde t li a1ogo re. u¡ta mrruncntl.'
· ·
hablar del princ1p1t, d e&lt; &gt;-con•
yuc nu aparece ·n d modelo tl~ B.1khtin l¡uicn a :u ,-~z i~1tro&lt;lu tru •
cc1nn
e
tkcir
d
J
• • •
:
~
• 1.¡u1:
aua una c:m1s1on, el &lt;lialogo · ce -con truyc
intcrte:t, al rct't·rir e a la. rclaciom:: con otra cnunc1ac1nne • 11,
r•'r íllc&lt;Üo de I·
.• i )
•
,1 partJc1pac1on ue otro, e molo e rnbkct Bakhtin.

�(,abrid" ,• ltlnt111,, I :/i-~1,11(/r,

L, /'tl-fOnilmrdu11 di,1/(ígir,1 el/ el ,ml,1

ar _n: Tm: tas verbalc o no verbales para \ durante o Jt: ntr i &lt;le la
Arundale {l 999, p. 125) cstableet en su ob crYacion diaria
tm1s10~
d \, com&lt; habbr, rdr, mirar o . o. tener la mirada.
partir Je ia interacción del habla ordinaria \ dd habla de acadé
•La m~erpr taciont: co-con. truic.la: n l proceso &lt;le comurucamicos que e tudian el lenguaje, que las pLrsnna, co- -on. tru t11
aon
un ft:nómenu que&lt; urr. en un e• pac10
. I .
co manoencn en. u habla ideología ~ comunicaciún tJue permi
J contorman
.
l e llempo
tltrmtnado
creado
por
lo
co-partic111ante
\J.
:
.
la cu-con trucción de -ignitic.'lJo. u 1ntapretacione que surgen e
..
&lt;::mas, con. nruye
un
1enomeno social en don J • ,
·
•
•
.
rn: e,;10 \'ffen conanuamentt.", tal como lo
partir de ·us inc1.:racc1oncs, y a p ar dt que e ta. interprttacinne
mala \rund_a!e, ompromctido. en proceso. de interpretación ,, Je
on estado ps1cologico · dt.: cada md1v1duo e ta. e inician, e
co-construccton.
·
, arrollan \ cambian a traYes del tiempo, y conforme e pre. en
[)~~e Koike (2003, p. 12) a u vez, sir11e117a el proceso de co-consinrcrn:nciom:. &lt;le lo &lt;liYer ·o parcicipantc. en el mcercambio.
truct1011
·
·
El m1&gt;ddo t órico de la comunica ión se a ocia con 1 punto
,,. cncuentra en 1 ,ru •mo 1a. , igutentc.
caracrerí ticas:
\'i. ta interaccinnal e ideológico, , . egún lo establ ció \rundale
1 1Jemilica como un modelo ck c&lt; ,-con. trucción, ya qu explica
• lnh:racción entre le,. partic1p:mt\.'., con un núnimo de &lt;los persona .
comunrcacton como un fcnnmeno que em rge n una inrerac
·cuenc1a
en la conYer.:aciün cnt"... bl,,&lt;la
'J ir 1
.
•
·• , t I
o paruc1pant1.: .
tlin:imíca conf &gt;rme lo.· paruc1pantc. producen emistone a&lt;.h:1c
• f:n la mteracci(m lo. paruc1pamc no conoct•n la secuencia de actes,~ al hacerlo rt:stringeo reciprocamcnt mfluyen la mutuas l1
nom.: má: allá del punto actual de interacción.
mulacione e interprctacione (Aruntlalc. 1999, p. 126).
• 1·1 ~,grnfü:ado :,t• g~nera pn)(Jr
·sivamcnt•" a tra,·•·~ te
1 estas lllt&lt;:racn
Como punto Je panilla. e comementc mencionar que c:n
O• mes . uc1.:sivas.
prnct.:sos de cud1ficaciún-dccodilicaclÓn } tran.1111. ióo d mfo
• l.1 intLracdi',n s1.: co e) t
••
•
.
&lt; ns ruye. por 1i1 yue consmure una cons1rucc1on el rno&lt;ldo de co-construcción le Arundale (19 119, p. 126) co
c,on naal uu
· ¡·1c1ra
- una 1dn1logía.
·
, e•lle· 1mp
dcr:1 al meno do. parcicipantc como b rrununa unidad u-reduct
de análi i · c.:n el proce.n de comunicación, porque cgún argu
L1 m\{• til"&gt;'
ira&lt;l ora t&lt; ima como base d mod I d
.,
el inYes11gador, "d fcnomeno Je comunicación no puede e; pliL
n e e o-con ·trucc1on
PropUt. co por Robl'rt 1\runJal .• l
b.
en rununo"' de la. propicdadc. de lu: individuo a.dado "
Pn f . ·11
••
.
\ o com lila con In propuesto por
..trlt: en relacton aJ c.liálogo "- k I bl J 1 .•
FI rn ddc le co-o 10 trucción lle la comunicación
:ict1rid· 1 .· _1
•
•
ot l 1a a
chalogo como una
1
•
¡O ..,aractcrr;,•
, .tl .Jtuau·1· uue
, J'tl t'ne
una
t 1n..w11ca evolutiva e impr ., · 'bl . .
ba c.· los iguiemc principio· (i\rundale, l91&gt;9, p. 12 ):
.
. .
l: J. l
t, \
ciona~chd '.1 como&lt; m1m1ca. Je rntcn:idad, alineacic&gt;n ,. multifun-• l )ncntacionc filo. ófiu · 9uc c:plican lo fenomcno · human&lt; 10 l u ,1 , caracten neas yuc rcfle¡an lns cambio ' de. plazamit-na uIÍll\~ .ue_den_&lt;&gt;curnr u1 la evoluc,on dt la interacc1on, de acuerdo
• Interprctaat,n &lt;le las t. rm iones.
1.: 11gac1ones (Kmkt', 20m p. l-t),
• Producc1ún lk las cml IOfü: · en la cum ersac1ón.

'ª

•

Desarrollo tl ·1 modelo &lt;le ro-con truccii',n.

la pragm· .

attca el e nidio d lo acto Jin ·· · ·
t;ulra perttnenre
d
gu1 neo
de "rib 1 .
ante e pre l ntar la teoría de lo. actos di.: habla
I os principio. . e aplican d igual manera a ccuencia
Ir O antecedente,; que; ll . ,
J ¡
\ .
·
yen es Jentr de la. c.:nusionc., \' n:. ulra claro que mientra un~ lan 1gn f.
•
·
i.:,aron ª- 0 ,n • u tm a presentar u

R

1 tcatna leona
Duram 1 ·
·
·
e ª pmnera mitad del i· 1&lt; ·x f d
dc ·pués de que \ ha concluido u uni. ión, B puede tarnb1cn prt Dnados
alre&lt;led r d ·I .
~- &gt; , y un amenralmente agluc Ar ulo de \ tena, un grupo de lile. ofo fun-

B

put:Je pro&lt;lucir una cm1s1on como respue ta para otro .-ujcl

l'i

�l...,1 m-c11111tn1rtio11 d1t1lóg1m t'II ti ,u,/,1

tlaron el UamaJo ncopo itivismo cmpiri mo lógico. E. ta corrÍL'll
e caracteriza principalmente por:
• l .:1 asp1raci1',n dt: fond.tmcnt:ir el cono imkmo obre ha ·c. m
c:1s por mt:dio Je un lenguaje unilica&lt;lo.

• El \·crif-iclc1nni&lt;.1110,. cgún el cual una prnpn. ición · ignificatm
pt1L'lh: n:rihcar. e empírica o fi 1rmalmente.
• l~I rechazo &lt;le la ,m:tafí!iica. al co1v,1JL·r:1rla como un conjunto

(111hnd,1 t ldri,111t1 JYiz.1111tb,

fle:cic'm al _le'.1guajc común, tra~an&lt;lo de comprender las reglas a la
~ue nbedt:et ) lo uso .. t¡ue cXJst n tk cstt: 1 n1!uajc cotidiano [ha-

:'ª

ne~ 20()(,, ~- H.
en u obra lm•t·stigariom:; jilosójir,u, publicada cn
19 .., ,1l:·mo d e tuerzo de.. un grupo Je filó ofos &lt;le la L' ,úvcr id.id
Je .l lxtord
t1uc
.
., optaban por ana ¡·izar 1as caractcn ·t1cas del lengua¡e
cn11J1ano.
·
Lo. 1~6-ofo. Je Oxford, tntre lo. yue de tacan Gilberr R\I.
&lt;&gt;- •.John -\usun - lt'J
·
[&gt; 1(.
, I - 19611-, n,·etuLtraw.on-1919-o

-liJ00-19

au ,_ncc -19 l ,_ l 988-, coinc1d1eron con us colega. logic1 tas Je

pmpnsicionc · ·in scncitln.
• l'tiliI~1ci1ín de técnicas de anáhs1s proct:dt:nle. tk- la l&lt;'1gica m:ucnutl&gt; &lt;..1:rbn~gc.: liderad~- por Bt.rtrand Ru ell obre la ne~c.:sidad Je
pa ~t- un:1 ~lo~otJa ~le la concic..ncia a una filo. ofía J l ll'll ia e
aunl¡uc u co1nc1denc1a no tban ma a"~ .1,. u i'nt
.
gt 11 '
_
· · u.:, u.__
enc1onc: ) a ·
· 1 neopo. itivL m&lt; &gt; con. crva inYariablc la. ideas bá irns del p&lt; ·uv • ·
ti, 1·mo lógico, como la te .i . obre la reducc1on de la tilosnfü ' t_r,~cncras yuc tueron urgiendo entre llos eran intensa .
l.. le grupo Je p c•n a l Iore. J () .- 1-nr d rc.:ch..,.,,,b,,n pc&gt;r I
· ·
,........ .. ,
e1npJo e1
an:ilisi ló~co Jel knguaie }' la re 1. sobre la impo ib1lidad de jw
~l!J\·1~mo
~
el
c1enur-ic1smo
que
predominaba
en
la
cornentt·
log'lficar tc&lt;'&gt;ncamente la e:i. tencia sobre la reahJad ob¡euva (Dirriqr.
a IJ, as1 como d pret nd
Il
·•
J"
r con tru1r e nguajc.: ideal. u inr nerón
.rmiético dt' Jilos(l/ta, 1%5).
erderu
1.trdl ~n ·
~
f_Tt.JaJ&lt;.
para
t nrt·n&lt;lt:r su mt:canismo no [)ara s •.
heme a lo, :1cunh.: ·imicmo yue ·e llevaban a cabo n Eun
na 1ar u -unp t,
•
e
tr tcc1ones. o yuu1an reducir l lcnm1a1·e a la func1,
e pccifica1m:111t durante d Jom1run nazi, casi todo. lo. 1nreg d.

t~cnpuva s
t,·
on
. .
, .mo qw.:: considcrnban lJUe ec;(c.: c. tan wrsfol uc úcn
te'- del Círculo de \ tLna, c¡ue en su mayoría ernn judío., decidi
9
e
i.:mrg-rar a J\mcrtca. Pen adores como Rudolf Carnap, ·arl J1 una rnormt ,·ane&lt;laJ de usos. , tñal, ban que
p 1, 1tan. Re1chenbach, Kurt ( ,¿j del, tnrre otro. continuaron
trabajo en univer ·itlad . norteamericana., en t.londe hicieron
,, se put'dc acceder, por lo tamo, :11 funcionamiento Jd pen. :lminar el ncnpo. iti\'i mo. Dieron un aug tnorme a la mve.tiga
m1en10 hum·m
. r· 1e, tan :-olo la cscrunura ló_L,'lca sobre la
. • o an.uzan(
ne relncionadas con d análi i lógico-lin~rüi neo ~ a l.1 pragniá!J
IUC t· a reman h'. lcngua:-.
... n:11ura1c., ·1110
· yue es ncc ano contemprop1amc111e Jicha. tn mbar~o. la clificultadt.: conccptuak.
plar Indo. 10' u.o dd len
· .·
..
~a¡e s1 yucrcmo. entender tamo nue.·rra
la yut e enfrentaron, a.1 como la: critica de filósofo como
torma Je peo 'I
~
·I
. r, como nuc tra lorma &lt;le actuar) nut tra formad
Popper, o la dura aut crítica dt \\7ittg nsrem, con 1guieron fort
r ,¾Clonaron con la gente h:íñez, 2(106, p. 34).
abandono de lo upuestos epi temologicos dd Circulo ck \ Id
Pese al desmoronamiento de los presupuc to, pt temoló ·co
empiri:rno lógico, permam:c10 el tmpul o Ja&lt;lo a la focaLización Re ultaba claro &lt;.!Ut para enttndc..r 1
r d
P nsamiento e n
·
bn: la importancia &lt;ld lenguaje (Iham.z, 21 1(, p. 3~).
en cr d Iengu
ece ano t:nid .
• ªJe, P que e por medm dt: c. te tlu
1
El propio '{'itt~cn ·tein, Ltuc: en . u 'fi-arla/1ts lóe/to-Jilosóftm aleo
qut representan la
lid d &lt;l I
C.'Jm.:. amo as
. ..
' .
rea a e mundo Además J
- ¡
po~1b1ltdad t.le hablar con un lengua¡ ,&lt;leal parn e,·1tar las fa1a illportancia ba ica d ¡ 1
. 1
·
&lt; e sena nr sta
.
l
d ., l .
lei J
e engua¡e, o hlo ofos &lt;le Ch:for l f
1as yuc nos .lnl1uce e 11engua1e
cotJl 1ano, pronto eJ l 1n1crt ,n a l' table ,
. II
.
&lt; ueron ma
a]
ccr quc e engua¡t hace mucho
por la pusibilida&lt;l de con. t ruir te lenguaje i&lt;l al ~• orientó . u mundo, porqu
·I ·di
rna, c.¡ue rL pr entar
t e. c m&lt;: o para hacer co. a .
36

J7

�1,,

n-ro11.dnunoII

d111logm1

11

el 11ula

\Vin~cn. t in fue, a final de.: cu nta:-, un fil&lt;l:ofo .cguidur d
t:orncntc \ ·l u o Jd lenguaje, \ su contríbuciún a la pra¿._"Ffn:Ím:
innegable. ( uando aband o&lt;\ en lo: , m s treinta, la id a dt: co
krar al lenguaje rnm(I :ti cálculo -an. h ,._ d I knguajc e.le acuerdo
rc~l:l. ·. pliC1ta - crnp zó a pcn ar dl' una manera n, da ortodOJl
abrazando la •isión de.: l. l ngua como un jue~ . 1 d pcn.affil
c'&gt; un:1 maner:1 de op ·rar lo i~o ·, del cmos lnconc s t:nrc
l.}UL'. on , cómo
u an. e 1mroducc el concepto de l,IIJl!/lll"f .'1,t111
-juc.::o. Je kn•rua1 -, 1.:n Jontk e uuhzan lo 1gno. Je una m:ur
r. 1mph:, más clara que nuc ·tr:1-. compleja · lengua .
Dc a ·ucrdo .t \'\'irrgcn:t in (lrJ _, p. P&lt;), n los juegos de len
pan.irnos J lo ~cncr;t) a lo particular, ~ pr b, blcm nr m pt
por las nen 1,ts duras reducimos el lenguaje a una . crÍl. Je 1
,L umicn&lt;ltl que: cualquier pabhrn tiene un . ignilica&lt;lo o e cnc1a
u das bs in tanci. cnmparrcn.
\dcrn:í tk '-:' ittgc..:n. run, Catherinl .Kerbrnt- n:cchioni (
hiz &gt; un rccu ·nw de los Jii ·rt:nce · campos di. 1phoano. e in-.
~adon: t.¡u fo, mula ron una itk a, LlllL p dría ons1d ·rat. l como
antecedente d la Teori.1 de los .1cto. de habla, propuc. ta por.\

'

Las
· 4ue empez&lt;'i a &lt;l timr Karl 13uhler en IlJ''\,
- func1011 . &lt;l e 11 cn_gua¡c
ahnnandn
que en el ¡1r &gt;ce. o de comu mea
. .·,
.
. la cx1...
.
ion e.. necesana
tcncia &lt;le tres elemento.: d mundo• d locut01. ) . 1deslmatano,
..
,. que
toJ11 enunciado corrcspondl a la functonl' de r pre cmaci¿n, de

l'xpre iun
. ° Je llam,1Jo
' , n11s ma.

t¡ul.'

•
Pº tcnormente
ret imó Jack b

on baJO el nombre de fun ionc rdcrcnchtL exprc
.1

Lt

ºUl.'
•

'"ª ) C()~ati, a. \

i•rc=
1-.
n'" otr"
.. s fu nc1one. comp 1emcnlana
• · ·. ¡,,"

tu
- n

. . t-·auca
. .
non

b metalingüi
rica. •, Li po · nea• r-..t:
L rl&gt; raL () rec h tom, 2&lt;Nt5, p. 6 .
'
.
1
po. ib'.c..: con. id ' r. r trunbien a ~harlt:s [·b lly como otro prccur

sor
&lt;le la •f(ona Je los actos de habla• • c1wen propus- 0 J e. componer
1
t· comc111d11 de un ·nunc1ado ca el 11md11s .aph adn :i un rlirflf!IJ en
!onde pr fig!Ur·t• l'•1 anaTis1· . d c.: un , alor ilocutonu
•
con1 ra un contc
muo
¡,;_ ._prupo. inonal, t¡u posLl. □ormentc . en' retom",,l1,&gt; por • e trle
( nurat Oree ht &gt;ni, 2005, p. 6).

4. 1\&lt;lolf Rctn. ch claborr', también . prin tp11&gt; d el . i.!!;IO , . · la~ orí·i de.:
o. ano. ocia.le n:;tlizados por mt·dio &lt;lel kn1Tua¡e
. yul crean
r-o
, pao
tll

11
r m·sunarano
•
el t:rc ch (k ) obugactonts &lt;le otro orden. ' u
- ..,
cu:rto

t. tud10 ·1bncron el diál go t·mre la f ·nomentll&lt;&gt;"'ª
h'
' otra cor nen
) postt:riormcme John: arle..
lrs &lt;le la (i) 0 -º"ªle
e- ¡ ¡ 1engua¡e
. i~crrcr. 2IIO'í. p. _7'J).
La aurora france. a menciona la comente rt:túrica, de. de \ri
5. 11bnrárun ' pau ¡ 1nce. ampliamcnre conocido por u l . b .
tdc. a Pcrclman. definicnd &gt; la rctónca como el arte tle pcr
nmadore ·n I e¡
¡·· d 1
. . r.1 ªIº 111
en el di. cur o. 'rtab rnmb1cn la Edad Media c ,mo la época el
•. •
:i n o . o ia
e lengua¡'t:, propu. o us lllea. acerca Je
i:
cu:rndo 1.: de.·arr llbron onccp iom: p rformati,a en la acm
a 1mplic:1rur.1 co1wer ·ae1c1n:1l \' " ignifica&lt;l&lt;1 \ u e1,. i :
ha 1 • •u
.
, u1. 1mc1on \¡u
lingi.i1 uc,1 •K rbra -&lt;)n:cchiont, 2005, p. 6 . 111 l.'mbargo, e· a p
· lil
L ¡·ln!-,'1.11
.. . t!C'l
. \ la
¡-1.:m o aplrrncron ·s en áreas orno la fil o O fU,
pios dd igl&lt; . -~ cuando . e wmó conciencia tld 1gnificatlo de
tnll' rgcncra aru licia! Gra.nJ, ' \'ürm r, 2&lt;i06) .
•
, e ·ra . c1ividad del lenguaje y e le rccon lCÍÓ crnn lt1 pmg¡mífÍ{I. 6 ~l. hnow ki otro pío . ¡ 1
- . contemporánea uuhzc'
,
ncro l l. a pragmat,ca
rccono imicnw de la pragmática tit'nc..: d1n:r &lt; . detonadore:,
una pe
·
'
,
·
.
. ·non
1i , p c1 iva etn&lt; &gt;grahca .\ pr , ·enr&lt;' la idea. &lt;l e;. un 1rngua¡c-a
()(t( l , :
omn como base u e ·ruJío · rc.uu:a
--•=--, do ·n u ·, a (
l!PO
,
,
,
,u1nca cntrt
1
· ·. c. cncialmtnt&lt;
, ~ ~ . JlU. J firmo nut·
• " e•I ¡enf.)U:lJe
un mcdin ["'"ra
l. l•nuk Bc1wcni te (1%6, p. ~11). t¡tttt:n rccon&lt;

·icion · a cm, :1 , intcrrog:1ti\ a

e imperatÍ\-:ts.)

.1ctuar (Kerurat-&lt;
1.
&gt;re

u

mcácurn \ grrunaucalc . La · caracccciza como funcmne.

in

.1

..

\ lw ante
~ ·
,
tle otro .. , ,~~ nc1onaJo P namo agregar l:t cont ribucionc
111' e. ttgadores, hngui. rn , fil&lt;&gt;. fo.
ps1cologos, como
una actitud Jel mtcrlocu

nun:1~ del di cur o ym: ·e pr entan en trc modalida&lt;le &lt;li e
corre P' ,ndtend, 1 cada una Ul.' lla

hioni, 2005, p. "').

�IJJ co-ron.rlruaión didlópm er, el at1la

Bloomfield, l\forris y Wittgen tein, quienes establecieron vatios:
bases y propusieron un orden, para que ustin y Searle más tara
propusieran la Teoría de los actos de habla.

Gahnela Adna,1,1 Elizondr,

acto ilocucionario es "la mínima unidad completa de la comunica~
aónlingüísrica humana", mientra que en su obra ,vlind afuma que
"siempre gue hablamos o escribimos e tamos efectuando actos ilocucionatios'' (2004, p. 136). Los acto ilocucionarios son intencionales, hablamos, no solamente para ejercitar la cuerda vocales, ino
porque existe alguna razón para emitir la enunciación. Este acto ilocucionario resulta exitoso si nuestro receptor logra captar bs verdaderas intenciones implícita en la palabras que emitimos, es decir, i
logramos el efecto d eado en el destinatario. i en el aula, por ejemplo, el maestro dice ••qué ob curo e ve", y alguno de los alumnos
se levanta de su asiento y enciende la luz, podemos a.firmar que el
acto de habla re ultó exiro o porque la verdadera intenciones del
maestro se lograron. E tas intenciones no eran describir el entorno
como obscuro, sino pedir que alguien encendiera la luz.
Al d_ecir algo, generalmente más que comunicarnos, intentamos
p~odum un_ efecto en el receptor. J.,os actos de habla tienen un propo~ito ulte11or y se les distingue primeramente p01' su tipo ilocucionano, c~mo afirmaciones, olicitude , promesa
disculpas que se
caractenzao por el tipo de actitud que expre a cada uno de ello . -. J
acto perlocucionario se emite con la finalidad de tratar que el receptor forme una actitud correlativa, y en alguno. casos que actúe de
Cierta manera.

La teoría de los actos de habla
"Hablamos siguiendo reglas", expresó Seatle (2001, p. 31), y agr~
que hablar un lenguaje significa participar en una forma de condu~
gobernada por reglas.
Por su parte, el precur or principal de la Teoría de los actos IJ
habla. JL. Au tin, en u obra How to Do Things with Wonls (1962, ¡
4), que reúne las conferencia. más relevantes del autor, destaca.
teoría de los acto de habla y el concepto de lenguaje performati11:
en el cual 'decir algo s hacer algo". ◄ n una oración como "te pn,
meto que),:'', se establece el acto de prometer, oponiéndose a ott
oración que podría juzgarse como falsa o verdadera. Los performt
tivo no pueden juzgar e como falso o verdaderos, ino solamtlll
bjen o mal e.'\.pre ados. Austin realiza una muy clara di tincióo en!!
r
lo performarivo y los constatiYo , iendo esto últimos un tipod
oracione que sí pueden declarase como falsas o verdaderas.
En la Teoría de acto de habla Au tin presentó eJ hecho de qu
las palabra., en frase u oraciones, llevan impücita información,
9ue L'l gente, como respuesta a e tas enunciaciones, realiza accio!l('
Bach Y Harni h (1994) desarrollaron una taxonorrúa detallada de
que ,,an más allá &lt;le 11. információn textual contenida en la enuno:
los
actos ilocuci~narjos. J\ continuación se incluyen alguno, ejemc1ó11. Los actos de habla, sea cual s a el medio en que se expon~
plos
de cada tipo:
caen entonces en la categoria de acción intencional: no solat11~
se trata de emitir palabras, sino palabras que llevan cierta mtencitt
• Constativos: afumar, alegar, anunciar, contestar, atribuir, clamar,
Con este propósito afirma que "nos clamo cuenta que lo que tl'fK
mo qué e. tuiliar no es la oración, sino la emi. ión de una enuno:
clastficat, confirmar, hacer conjeturas, negar, expre ar desacuerdo,
ción en una situación de habla -.rpeech situation- sin que puilier:i
di putar, identilica.r, insistir, predecir, reportar, afumar, estipular.
presentarse la posibilidad de no ver que afirmar es realizar un actr
• Dtrecuvos: aconsejar, preguntar rogar, perdonar, prohibrr, in truir,
{1962, p. 139); e. te hecho ti.ene como con ecuencia que el estudio
ordenar, permitir, pedir, sugerir, urgir, prevenír.
('
..
la palabras, frases u oraciones -actos ilocucionarios- fuera de~
. omistvos: e tar de acuerdo, in,7:itar, ofrecer, prometer, jurar.
contexto social nos dice poco acerca de la comunicación o u efcc!
• Agradecimientos: expre ar condolencias, felicitar, safodar, dar las
sobre la audiencia-acto perlocucionarios.
gracias, aceptar.
John earle, quien continuó con las inve tigaciones inicia~
por i\ustin, establece en su libro Actos de habla (2001 p. 73) que

.

41

�Gt1briela Ad11i111t1 Elizo11do

Lr1 CQ-co111tmrció11 dwlógim en el a11l0

ceriza por tener ecuencia IRE/IBF o de diálogo triádico, en donde
el mae tro pide una información ya por todos conocida -pregunta
de demo. tración- y espera determinada respuesta y la evalúa, no
ubicaríamos en el extremo monolítico del contin111fl11.
Por otro lado, el maestro puede proveer un contexto má dialógico en el aula a través de la elección de preguntas abierta -referenc~es- y ~ando a lo, estudiantes a hacer us propias contribucrones, y a I lograr una verdadera co-con ttucción del cliá.logo.
La co-con trucción del diálogo en e] aula
Mercer, en su obra The G11ided Conslmclion ef K,,o,i•ledge (1995) reDe acuerdo a lo estipulado por Mari Haneda en su aráculo "Lct co~o~ gu~ el~enguaje pedagógico tiene que alinears con las expecning an additional language througb dialogic inquiry", en algum ta~vru illStltucm~ales, pero ofrec po ibilidades, eñala el autor, para
aspectos el uso del lenguaje en e] aula es smrilar al uso en la~ gwar ª lo~ ~~tudiante en la co-conscrucción del diálogo en el aula.
munidad. Cuando los estudiantes colaboran entre sí en grupo. (!I ~ sta posibilidade se alejan de la rutina típica estructural IRE/IRF 0
contruyen el ignificado a tra,,és ele enunciaciones uce ivas con cliálo?o triádico, Y toman ruta para de arrollar lenguaje de manera
finalidad de hacer cosas juntos. Sin embargo, esta, expectativas creauva, para que como fue señalado con anterioridad, el e tudiante
reciprocidad no siempre se dan, principalmente cuando el ma ~o!abore en la construcción del diálogo a través de proveer a los parmteractúa con el grupo ) utiliza rutinas centradas en la estructun tropaote en el grupo -maestro y alumno - de información nueva
en ecuencias TRE/TRJ· (iniciación-respue 'ta- valuación / iniciacil, que sea pteviamente conocida por el resto.
respue ta-feedb,1ck) que en 1990 Lemke llamó diálogo triádico (lh . El acto de habla analizado en este e tudio, preg,mtas oeneradoras
6 '
aene
b"
,
ncda, 2008, 117).
como O ¡envo ayudar a lo e tudiante , al maestro a ver lo
Reflexiones posteriores de Lotman ( 1988) obre las definiciott que ya conocen o entienden, y hacer e to eñala Funderburk (zoo9
de Bakbtin señalan que un texto -oral o escrito-tiene dos funa p.ó),daalo e tudiantes el entido de pertenencia del conocimiento.
nes: la primera tiene como objetivo tener un oyente-lector ) aCLf Ls preguntas generadoras e usan para verificar lo que los alumnos
5
0 , pero también lo que aben r en qué medida lo aben, para
tar exactamente el significado pretendido por el hablante- en
mientras que el egundo tiene que ver con generar una respud pcrnunr el proceso de participación reciproca en donde el maestro
ele la manera descrita por Bakhtin. Esta dos opciones son a, ayu~e ª 10_ alumnos a co-construir r a recon, truir el conocimiento.
i&lt;leraclas por 1-Ianeda (2008, p. 11 ') como los dos extremo di:
El po ible origen de la pregunta generadoras lo ncontramos
co11ti11m,n1, con la posibilidad de tener opciooe, intermedias entre ~ 1~ mayéutica acrática, método inductivo que e basaba en la diaextremo .
ect1ca Yse consideraba aJ disdpulo competente para encontrar denTanto l.otrnan como Linell distinguen las funciones monol' !to de í _la v rdad. En Ja actualidad la mayéutica igue utilizándo e
) dialógica respectivamente, y sería po ible determinar que en el como metodo educativo que funciona haciendo preguntas al alumde lengua extranjera es~º- ible c~nt~r_con p~rticipacion~s que_ no
que por_~l ~ mo llegue a conclusione. (Echegoyen, 2oo9).
1
en los extremos tnonolog1co y dialogtco, a J como opc10nes ;d
cer tambien di tt.ngue la llamada generación guiada por el tipo
medias, de acuerdo a los role~ que el pro~esor fije ~asa lo, estu
que el ma~st~o hace. stas rutina de generación pot s y el apo d control que e¡erza en el d1scur o. 1 el aula se
IJlJciar de manera s1trular a Jas rutinas IRE/IRF, p ro el proce 0

fueron preci amente Bach) Harrúsh quienes afamaron que laga
te no habla .implemente para ejercitar u cuerdas vocales, sino 11f
tienen ciertas intencione, al hacerlo, mismas que si o □ interpretad!
por el receptor mucllils vece. se convierten en acciones. Si el rec(f
cor comprende el punto ilocucionario en relación con el conteoo
propo icional, entonce{ e posible afirmar que exi te la comunio
ción entre emi or y receptor.

°~ ª?~

ri::
¿:~~~tas

42

43

�Lt1 ro-co11sfrllttio11 dialtJgu:a e11 rl 1111/,1

G,,hrida Ad11a11,1 l :lizo11d11

no lJeya necc ariamenrc:: una eyaJuación, UlO que 1rve como gwa dasc. de k·ngua extranj ra: cuatro clase, de inglés como lengua exlo. alumno en una clir ccií&gt;□ ue le pt.: rmita la co-con trucción
uanjrr.1, ideograbadas en '\Jonterrey ~ d .-\.rea :\ [err poÜtana, , cua
Jiálogo (1995, pñgs. 26--~).
trocla. e •t!e e pañol e m lengua extranjera Yid ograbadas en an
\momo, lexa __
Ge11erar igninca tratar de obtener el lengua) ) tras rt: pu~
de lo e ttH.fünte ante de 9ue el mi mo pr e ·or lt:s dé la re pu
En todas la~ aula t¡ue rt:pn: ·entan d unl\er. o de e rudio en e5ta
omo smommo e con 1deran d cubrir, bu car, dar -e cuenta. rnve tiganon ::.t.: localizó d u o d la. prLgunta gen radom . Lo
una técnica urnda por d profesor durante una da. e que aene
lltle tro de lengua extranjera recurren a ellas con diferente pmpo
,-er con el desarrollo dd lenguaje en un e. tudiante. . te acto 11 ~nos} rn Jifercnt medida, p ro . tempre e ene ntraron respue, tas
mac ·tro re pre. enta dh·er as Yentaja n I aula, como la •. i
por parte de lo alumno de . ta manera '&gt;t: realizo la co--con. tru
ci,m dialógic::i Ln e to , e pacio. m t1tuc1onale .
• '.famicne a lo estudiante en c tado de alerta.
La .1,guicnr tabla conccmra la tnf; 1rma 1011 obtenida d 1.máli is
• Pcrmne al maestro abcr i lo e rudíame e. cuchan y comprri dd corp11.r, ~ nos mue. tra la cantidad de vece que 1 1 mae tro recu
rren a c~rc recur o didáctico:
den.
• Pernuce al profe or a\'eriguar 9ué ranto conocimiento pre\·io

el estudiante.
• Puedc igruficar má tiempo para lo e tudtame al acortar el
po Je habl:t del mac uc,.
yuda a los estuJiante. a aprender cómo adí,·inar.

• E:,,.-pom:

,1

lo e tudiantt: a otro tipo de krl!,,7tlajc :tl efectuar el

fe or el a to &lt;lt.: generar.
• Puede mducir a los alumno a re oh·er ellos mi mo, lo n:to

Tabla 1 Pn.-guntJs gcnl'.r:t&lt;lor.i en la · aula. ,maliz:id:1 .

Lengua meta

Nacionalidad
del maestro

Nivel

Número de
preguntas
generadoras

Español

Pnncip1antes

Española

14

Espanol

Pnncíp1antes

Filtprna

9

Espaool

Princ1p1antes

Estadounidense

5

Español

Avanzados

Salvadoreña

7

li.:.- pre cnran.

El obj UWJ de e ·t~ tipo de pregunta e· dar a lo alumn la o
Inglés
Principiantes
Mexicana
5
nicl.td de participar n el proce o de aprenchzaje, le ptrmite e:r.1'
Inglés
ar e y pr encar lo que aben o lo quL mtuyen. El maes P
Intermedios
Bñtámca
5
proponer e te tipo de pregunta para el vocabulario y para la gr.uJ
inglés
Avanzados
Mexicana
5
cic1, con el fin de que l alumno hable de u experiencia. t: i
Dada la naturaleza de e te acto de habla con idcraclo como una
Inglés
Avanzados
Estadounidense
1
n r,t de co-con tru1r el duílog L'l1 el aula, vearno que t . 1 qu
cedió en I l c&lt; ntcxt ) que analizamo en la pre ent m,·e tigarili Como podem
b
¡
li
0 0 Lrvar e e pectro e amp o cuando . t. rrata d
1, i:
auza •I ·
&lt;l
r l: numero e prcguma.- generadora. que el mae. tro utiliza
Prefnlnta generadoras n l. aula de 1 ngua e tranj ra en u -cla
e, ".,ue• van c.l e I a 14, c:ncontrnn do que la moda en e ta
.
,1 L'smdio LJUC.: aquí L prl:st:nta e realizo tomando como ba. e
canri&lt;lade e:- de S. Rt! ulra evidmte que lo: profr ore recurren a

44

-15

�T,tl ro-co11sfrlrmó11 dit1lógica m el alf!a

esta Lécnica de difererne manera y dependiendo del tipo de actividt
a realizar en el aula.
Es pertinente recurrir a Uercer (1995), quien señala que el mao
tro utiliza generalmente este tipo de preguntas -preguntas gen
radoras- con la finalidad, algunas yeces, de desarrollar el lengui
de una manera creativa; sin embargo, en ocasiones estas pregullQ
forman parre del rip1co cliálogo triádico: JRE/IRF.
.
Por otro lado, en muchas ocasiones, este acto de habla 10duc,
co-construcción del diálogo en donde el estudiante aporta nut'I
datos,} es precisamente este tipo de preguntas las que dan al al11
no los datos o claves necesru:ias para descubrir o darse cuenta dr
respuestas adecuadas.
De acuerdo con los resultados obtenidos por el maestro de
pañol de la Texas Stare l;oiversity, en su clase para principiante\
quien más recurre al uso de las preguntas generadoras, unas veces o
más éxito que en otras y en ocasiones utiliza la técnica de manera DI
eficiente. A continuación se analiza la co-construcción dialógica
acro de habla con preguntas generadoras en diferentes fragmentol
discurso~ emitidos en Yarios momentos en una clase de español:

Gabtiela Atltia11a Elizo11do

Otro diálogo sjmilar, con muchas claves para que los estudiantes
encuentren las respuestas, lo constituye el siguiente ejemplo:

M: Bueno, le doy una camisa negra, u.na gorra negra, un panta-

lón largo de color negro. ¿Tiene zapatos o va sio zapatos? ¿No
tiene,zapatos?
E: Zapatos.
M: ¿O sí tiene zapatos?
E: Zapatos negros.
1[: Y calcetines.
E: Calcetines.
rvf: ¿No tiene calcetines?
E: Si.

En este ejemplo, los alumnos aplican la lógica y sus conocimientos
previos del vocabulario de la unidad, pero encontramos una, que si
bien pequeña, constituye una aportación por parte de un alumno,
qwen fotma la emisjón "zapatos negros", que constituye una construcción muy válida. Como Lo menciona Todorov; hay una comM: ¿Qué más ropa? "él.levan camisa? ¿O llcwn cruniseta?
prensión y significación en las enunciaciones, y existe un conociE: Camiset'I.
miento previo y común de los interlocutores. La enunciación "¿O
;\[: ¡Bien!
si ttd1e zapatos?", la emite el profesor, orientada hacia los alumnos,
qwenes ca-construyen el diálogo considerado como un elemento
El uso de las preguntas generadoras en esta aula va desde diál(f social. Veamos ahora el siguiente ejemplo:
como el anterior, que resulta un tipo de diálogo tríadico, con
evaluación final. El maestro da las opciones al alumno, quien Stf
M: Bueno, ¿qué le doy?
ciona lo más lógico. Ya gue hablaban de la ropa adecuada para
E: Negro, un sombrero negro. Bueno, no un sombrero, amm -todeportista resulta lógico que el estudiante decidiera emitir la pall
cándose la gorra, indicándola.
'·camiseta". Es una co-construcción sencilla, típica de un esnid~
.\I: Ajá, ¿cómo se dice? ¿Cómo se dice?
principiante, y resulta una manera de tenerlo alerta, poniendo a
E: ¿Gorra?
ción, y al menos relaciona el contexto --deporte- con la ropa
M: De color negro. Una gorra negra. ¿Y los pantalones? ¿Le doy
cuada; sin embargo, se limita a la selección de la palabra adeoJ
unos pantalones jeans azules?
) deuene, en el momento de la. evaluación, que el diálogo se
E:No.

co-construyendo.

46

47

�I ..o ro-m11.dmrmiJ1 dídóJ_ica e11 el a11/n

Gabrie/a Adriana Elizo11do

l\l: ¿Qué lleYa?
E: L no pantalone ... , largos.
;:. 1: ¿Largos o cortos? ¿l .argos o cortos?
E: Cono ... , largos... -voces de diferente estudiantes.
i'l: ,;L'lrgos?
E: í.

Quiere decir que yo tengo el dinero o la po ibilidad de hacerlo,

¿tight? Y aquello será un hecho, wi/1 be afad, right? A11d J don 't have to
depmd, 1 do no/ bave to remr to these otber slages, in order to do a/ad, to 111ak.e

!he pos.ribi/it;i afact, righN lt1 the SÍfl(ation that 1ve are t1ow. .. , here..., going to
Paris ir 11 possibili!J or is alreatjy aJact?
E: Possi/Jility.

~I: lt's d possibili!J·.
runJale, el modelo de cu-construcción de la
municación requiere la consideración de aspectos sociale-, ade111
de tomar en cuenta la interacción Uevada a cabo, como e el caso Encontramo , además, secuencia dialógicas basadas en el acto de
ejemplo anterior, el emi or -el ma stro- U va la primera partiap hablagmerar, en donde resulta claro que gracia. a lo dato y claves
ción en e te diálogo, habla de una persona específica y trata de 9ue da la maestra la respuesta de lo alumno es la e perada, sin
terminar la ropa adecuada para esta persona, y dice "Bueno, ¿9 embargo, recurren de nuevo a la lengua materna de lo estudiantes
doy?",) uno de los estudiante produce un par adyacente al ínter{' en este intercambio:
tar la pregunta &lt;le] maestro y contesta: " egro, un sombrero n
Bueno, no un sombrero, amm". En este caso emite la respucsta,¡xs
M: B111, in thl' 11/1u/e spam'sh, 111hal i.r aboNI this timd
por su condición de principiante que no tiene el rep rtorio de \'O'l
E: S111!J1mtive.
bulario uficiente recurre a la comunicación no verbal al indicar
M: M111m, .rlfl¿¡imctiz•e after certai11...
gorra, se refier a 9ue e más conveniente que la persona en cuc
E: CO!!Jll!lction.r.
lleve una gorra. Otro estudiante le ayuda al apova.r la co-construc
M: Col!Jm1rtion.r that express !i11Je, right? Time, remembe,; 11al al/ that
de este diálogo diciendo "¿Gorra?". Al respecto, Bakbtin y Vol
!he verb, 1101 i11 the Sll/¿¡ert, tve hare been st11tfyi11g in the o/her posJibilities o/
nov e tablecen que la materia lingüística es una parle importante
s11b_¡1111cti1·e,
1ighN
·
la enunciación, . in embargo, hay que considerar también la part
,·crbaJ que corresponde al contexto de la enunciación.
En otra. clases de español encontramos jemplos tan im llay ~jemplo interesantes del diálogo co-construido en las clase de
· · ·
como es el caso de una clase con una maestra alvadoreña, llu espanol
.'
para pnnc1piantes
grabada. en la Universidad de 't xa, en
an
Antoni
A
·
·
, . e pre entan y e comentan algunos
1
d
l
pnmer lugar resalta el hcc )O de que gran parte e a co-constru .
º· conanuac1on
del diálogo e lleva a cabo en inglés, que no es la lengua meta, · e¡etnplos:
lengua materna de lo estudiante,. Veamos un ejemplo que terail
siendo un diálogo triádico, una pregunta generadora que no apti'.
M: ¡Muy bien! Ah, Edd}, ¿en qué lugar , e encuentran lo Duke Blue
conocimiento, y ,aJe la pena mencionar que se trata de un curso
De\·il.? Al/ f!l yo11 k11on lo.r D11ke BlflC Det'il.s?, ali oj JOI(...
español avanzado. La mae. tra dn la, opciones y lo alumnos ·
1~: Duke Blue Devils e encuentra en nuev: ..
mente selecc1onan la que consideran la respuesta correcta:
i\f; 1 oveno.

D acuerdo con

¡,,

1

E: ovcno Iugar.

H Po&lt;lcmos hacer una Línea directa hasta a9uí, ¿tight? Yo

decir: "lré a París", ¿light? Voy directo, in pasar por estas

48

l'~

M: Perfecto.

49

�L,

C,,hriek, .Adri,ma Elizo11do

m-co11slrrlmo11 dialógico en el a/JW

En e, re ejemplo, una mae, tra filipina lanza una pregunta, iníaa
En la clases de inglés hay ejemplos que verdaderament llaman
diálogo ) 1 estudiante, qu tiene apena, unas emanas de halr la atención, dado que repres ntan una pregunta generadora gue
empezado a e ·turnar español, claramentt: comprende el enuncm cumple con u cometido. Tal es el caso d l ejemplo siguiente, de una
antecedente; e te hecho verifica la afirmación de Bakhtin, en cWlli da. e de inglé para principiante grabada en el entro de idiomas de
entiende la relación de los propósito y condiciones; lo demuestn la Facultad de Filo, o fía y Letra de la ANL:
decir "nue\'", al referirse al lugar en que el equipo Duk Blue D
e encuentra localizado. La limitante aquí para realizar la co-n&amp;
~f: Ok.' Sho11· hmui.r tbe peopk thal han this prohlm,. Rmse_yo111·ha11d if }'OII
trucción completa e, el rncabulario limitado clel alumno. 10
h,11-e Ibis proble111 !l'ilhJ'Ollr 11eighbors. Yo11, _vo11, _¡011... , atzJ' o/her? A11d,. 1;rhat
bargo, la maestra e consciente que éste consigue un gran avanet
kJ1Jd oJ dogs_yo,, .rec? ll"hat rore? Cock.er? A,11111...
comprender el antecedente, completa la re, puesta ) dice ' OO\'CIV'
E: Chihuaha.
el estudiante a su vez agrega "noveno lugar", y la maesua termr
~f: Chiliuaha, bera11se !hose ar1 Cllfe bu! thi:;· are faz;. Jr'hat ki11d ef dog
e te diálogo evaluando la re puesta con un ''Perfecto".
IS 1t?
La pregunta · g neradoras persiguen diferente objetivos: lo
f~: frt'llch-poodle.
tudiaote están escuchando y en alert'l, el maestro averigua si e
,\I: And 1t's 1•ery· 11oi!J... And thisr
comprendiendo } en ocasiones les apoya a aprender a adivinar.
E: -Los alumnos di ruten obre la raza del perro.
nec ,ario añadir guc expone a los estudiantes de lengua extranj(l:
.\I:
hench-pood/e?
a otro acto de habla como in umo en el aprendizaje de la le~
E: Frenrh-pMd/c?
meta, en e te caso a las pregunras generadoras. El iguiente ejeJJ11
expone a lo, estudiantes al lenguaje y aunque la maestra ternJI
u ando la lengua materna de los alumno , limita a una ola expl Resulta obvio que la mae. tra ayuda a generar la re puesta del primer
síóo al final:
alumno al preguntarle por la raza del perro. El ejemplo que la mae _
tra aporra es la cla"?e para que 1alumno comprenda el sentido de u
pregunta
..
, e ..,_inmedi
... ~ at amente da la respuesta e perada y pertinente. El
11: Vamo, a ver..., vamos a Yer, ¿c¡ué tamo saben? Primero\'
ver, ¿dónde se encuentra localizado? ¿Dónde está ~[éxico? ¿ ~ogo contJn~a; lo. alumnos lo siguen con atención y participan en
co-construccton del mismo.
se localizú ¿ En la ''A'', la "C'', la "B" o la "D"?
El iguiente ejemplo, en la mi ma da e no ilustra también e te
acto de habla como un generador del diálogo:
.M: ¡Bien! Ya no se pierden, ¿ch? )ó11 're 110I gom1agt'I los/, so tht1l's
En el ejemplo hay un marco común, que e un mapa que se
proyectando en la pantalla y es acerca de éste que la maestra ~
eJ diálogo, hace una pregunta y ofrece \'aria opcione . e trall
cuatro opcione y los estudiantes responden con la correcta.
una evaluación en e pañol, ttue se complementa con un comen
en inglé .

sn

.\f: For exm,,plc, Criro, Caro, are lhert•ª'!J'Parks nedr yo11r house?
1~: Ai!J... , ª'!J what?
·

.\[: Park.s. P,irks, parks, far chiidrm.
f.:.:.Are...

M: .--'Jre lhm a,r;·park.s?

E: 1es.

51

�Lt, ro-colls/nrraón dialógtco m el 011/0

Gabriela Adri1111a Elizondo

M: Bt11 then.

M: Holl' ,nm!y?
E: T1rr&gt;.

E: lrére 11ery tal/eative.

La clave para generai· la respuesta a la pregunta pro~uesta por
maestra fue agregar un ejemplo como en el ca~o anterior, paraljl
medio d , ste una alumna identificara eJ s1gntficado de la
pm
·
di1
ión Y a í pudiera par11c1par en la co-construcción. de e te. a ogu

M: Rt,ne11Jher Karina, when we stamd tbis semester she didtá talk, Jod19 we
her.

ca11 ~ stop

E: Ok, 11Jister.
M: J mean that} goodyo11 hove to ta/k e11ery tÍt!).

C~nsideremos también el hecbo de que en las mterac~wne I
bale hav cooperación, atención YrespueS t a mu~a, adei:na _de e
partir
enfoque, un contexto Y objetiv~s o~tales O 10 ll~cioo
les como es el caso d la escuela. Hay aSimetrta de conoclffilell
de poder, que en alguno contextos, in5 rituci~ne , 0 persona_acentúan. Tal e el caso de una d la, da e -~e ingles, muy ent
L
. ta' 11·cos " donde definit:IVamente una ma
da en o a pecto, m c
, _,
,
.
, . dt:
británica lleva ventaja. Hay asimetna que 'e reA.e1a en 'artas

En este diálogo el maestro inicia la comunicación, la cual es complementada por el alumno. Posterionnente lanza un "But the11" refuiéodose a que son tírrúdos, pero Juego, para que el alumno co-con truya
con una idea diferente a la original, expresa que luego on platicadores. El maestro pone el ejemplo de una alumna, y ella asiente con
un "Ok". Es notorio en este ejemplo el aspecto ocial del diálogo.
'[.
.
fi
lingü.. 1, !leo
. este diál'ogo aseme¡a
.
11 as que una ru11na con en oque
una conversación de la vida diaria, que a fin de cuenta es lo que e

interaccione'. A continuación una de ellas:

persigue en la clase de lengua extranjera con enfoque comunicativo)

~

º

como la que analizamos en la presente investigación.

E: Hat'CJ'Otl e,,er ate tacos?
M: Ha, htt. is it ate?

Conclusiones

E: batm.

El aula de lengua extranjera es, sin duda alguna, un laboratorio en
donde el aprendiente se ejercita, e equivoca, aprende de su errores,
recibe insumos de la lengua meta que posteriormente pondrá en
Se trata de un Jjálogo triádico que termina con una evaluaciólL Práctica para tratar de resolver diversa ituacione comunicativa a
generación de la respue, ta se da por melÜo de una ris~ de la nu las que se enfrente en su vida diaria. La importancia de lo que sucede
al estar en desacuerdo con la emisión del alumno, mas una pr'en el aula no se cliscute, y de nueva cuenta llegamos a la conclu íón
ta generadora que lo pone a pensar lo_ hace r~flexionar Yr~crif1q_ue lo profesores de lenguas extranjeras debemos de e tar consacerca de la forma verbal que había utilizado. Fma.lmente, e1 al aente de sta re ponsabilidad, dado que al tratarse del proceso de
e011te la pregunta mtácticamente correcta.
.,
. aprendizaje de una lengua que no es la que e habla o el _paí en
tr
Hav intervenciones por parte de los maeS os en diálogos' donde la estamo enseñando el aula con tituye el espacio en donde
deram.ente comunicatjvos. Tal es el ca O de un profe or mexi 1estudiante interactúa en la lengua meta: e cucha, decodifica, re del e ntro Je Idiomas de Filo o fía y Letras, que se presentaª nde, ca-construye.
:M: f:.aten, right. HaPe_yort et'l'r eaten faros?

Ea este estudio se analizaron cliversa situaciones en donde el

ti.nuación:
~f: So, at thr 1•ea· be¡j1mi11g_)'o11 're my si!)'•

52

·~ofesor utiliza el lenguaje con la finalidad de generar en el estute una re puesta. Los resultados fueron variados, así como la

53

�fJI co-co11s/mcmí11 dztt!Ó!fCtt en el a11/a

Calme/o Adruma Elizo11do

aparición dd acto de habla preguntar, específicamente pregunta Bibliografía
neradora entre los profesores en cuestión.
Las rucina discursivas caracterí ricas en el aula constituyen "1
.
zás el punro de partida para la co-construcción dialógica en el :l!l .\rundale, Robert (i 999). ~n alternatlve model and idcological com1\1.ienrra. que encontramos aulas en donde predominan las rulÍll mumcaoon for an alternative politene s. Prag!ltatics, 9, 119-153.
di cursivas centradas en la ptecisión, específicamente en este
dio, en la mayoría de la. clases de español los diálogo entre prof

y e~n~d_iames _s,e con tiruyen en diálogos tríadico , en donde e
un lillCIO al diálogo y e mcluye una pregunta generadora, pero
centrada en la precisión; re ponde el alumno y el maestro evalúa
•
.. , d l ll
d
Lo rru mo sucede con la apar1c10n e a ama a pregunta!
Jemostrac1ón, en donde se demanda al alumno que dé informaO!
ya conocida por todo , o al menos por algunos de lo participall

,

.

Austin, J.L. (1962). F-101v to Do Things u1ith Word.r. E tados Unidos:
HarYard L"niversit) Press.
Bach, _K., y R.M., Ilarnish (1994). UngNütic Co,mmication a!ld peech
Ails, Cambridg , ~fas .: MIT Pres .
Bakhtin M r (198 t) T.'h D. 1 . 1 . .
.
, · ·
• e ta1og1c 111agmatzo11. Austin· The ni ersitv
of Texas Press.
·
' ,
B
.
., .
_enveruS te, Emile ( 1966)- Problénm de ling"istiq11e générale. París: Gallimard.

de la da e. Aparece en algunas oca 10nes la pregunta generado11
este tipo de estructuras -pr guntas de demostración- que guíaft ~ircio1Jario .roJ1iético de filosefía (1965). Ioncevideo: Ediciones Pueblo
respue ta del estudiante, pero la verdad es que en la vida diaria no lmdos.

encuentran con facilidad estas estructuras. En el aula sin embaq Echegoyen , Javier (2009) • Historia de J.'ti fi!ios01a,
nr: vol. l. F..,
1r
•
liOSf!i'ª gnepp
d Es
no dcbemo · de echadas por completo, ya que en la etapa en
paña: Edinumen.
' ·
el estudiante empieza a manejar las estructura· nuevas el vo· forrer L b
Ad lf
.
.
_ .
..
.
,
, r ano (2005).
o Remach- la ontologt'a
· al C
lano v las tunc1one son de utilidad como una especie de pracr: de
J
.
.
,
·
s regron e . ,11aroos ae1 A1111ano Pdoró¡;co 176 277 279 R
d d
guiada por el profesor.
t /d
.
· 1" ' ' - · ecupera o e www.uned.
•,
,
s pto_fim/rnvfcn/invFen5/lo urbano pdf
Por otro lado, encontramo. tamb1en ca os, e·pectficamente
··
de las clase· de mglés grabada en el Centro de idiomas de Filo Foucault, \Jichel (l 966). Les 111ots et le.r cho.res. Francia: Gallimard.
0

y Le~ras, ~n donde la, pregunta g~~era&lt;loras ~ usa~ casi emj ~:oclerburk, Ro a fa.ría (mayo-ago to, 2009). ociocultural theory
do ,1ruac1one reale de conver, ac1O11. Las rutrna discursiva
d cla sroom language: planning teacher talk to enhan l
· ·
.
. , ge 1 ·
.
.
ce anguacomunrcattva ) s presentan pregunta refereoc1ale que ':Ul ~rarung. Cmteotl, Rm.rta de lm•estigación de Ciencias Sociales y flll muchos ca os acompañadas de estas pregunta generadora e fllarudades, 8.
finalidad &lt;le ayudar, guiar o motiyar al estudiante a que conteste Grandv Richard ~
Ri h d (
·
. _'
.
., l
·'
Y arner, c ar 2006). Paul Grice en St. ,,¡; -ti
cuadamcnte. A cliferenc1a de la preguntas &lt;le demostrac10n ~ntyd""edia ol pi ., MJ.., u
d
'
atljOr.
. •
•
•
.
H/f'
.1
tJIIOSvruJ. n.ccupera o de http·//phito stanc d d /
pr guntas generadoras utilizadas en rutina, &lt;l1scurs1va centra atties/gricc/#C n1
·
.. ior .e u
b
.
~ ~
estructura, e, te tipo de diálogo es el gue el alumno enconrra aned, M .
la vida real, por lo que en el aula de lengua extranjera es recom
e j an &gt;\~ells, _Gordon (2008) l,earning an J\dditional Lanble utilizarlo, ob en·ando lo propósitos de una da e comuni O de ~ hr~ugh Dialog:ic lnquíry. La1¡g11age a11d Rd11catio11. Recuperague pretende de.arrollar dicha competencia en los estudiante.
ttp.//dx.do1.org/10.2167/le730.0
olqui t, t\fic hae l (1990). D,alo._fljs!IJ.
. .
ueva York: Ru tledge.

°

ª:

54

55

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G
r eneralidades
.
.

'
.
e d l ' . · lc,,o XX 1;.. co~ocmo como la era de la mujere, porque fueron
(?004) i\fi11d. Estados l.1 rudos: Ox10r
l1llt rec
· i_
b talla
•
-------- ·
onoc1uas sus a
s culrurnles y u estuerzo por alcanzar la c1usit:y Pre .
_ .
dadania en casi todo los paíse del mundo. Durante este tiempo, una
Todorov, Tzvetan (t 984) . .\la,khail Bakhti11, the Diahgical Ptl/llf ~ mavoría de ellas ingresó a las uruversidacle ; sin embargo, la disc.ti_Minneapolis: C ni,·ersity of 1linnesota Pre s.
llllnación . e sigue presentando en diversas actividades que las muj res
\Xittgenstem, Ludwig (1953). Philosophica/ Investigations. Estados t real!.%~, r muestra de ello es cuando desean pertenecer al ámbito de la
dos: Blackwell P ubli. hmg.
crmo~. _En los casos aquí estudiados, las jóvene. esll.ldiantes del norte
de \fcxico manific ·tao en su discurso gu on presionadas para gue
dt'SIStan de lilgte ·ar a la ciencia: por us compañero , por 1entorno
SOOal I hasta por sus mi mos ma tros. igualmente por carecer de ayuaeconómica, ya sea a través de una beca o por falta de apoyo fa.mi.Liar.
pre nte estudio indu,ó análi i de encue, tas v entrevi tas a alum&lt;le dos facultades de Ía UA L: doce del área d~ ingeniería } diez en
&gt;sgta&lt;lo de físico-matemáticas -en total, veintidós studiante .

t--Tr.iba¡o presentado en el ,111 Congre ·o 1beroarneacan0 de aencia, lecnología \'
,Tu:ro. tn Brasil, en abnl del 20 IO.
•
!),&gt;nora d
1
·
n a en 1wnamdade y am::.s por la L \l\L; correo clcctróruco: 0lganc}clafahtij1.com.

. Doctora en humanitlade. \' arte por la L \:\J.; correo electrónico: maru cflo-

:ahtij1.com.rnx

56

57

�Oiga Nelfy bslradd, \tafia E1¡gmit1 Flon'S

Mrg11m e11 la ciencia en el áDJbito 1111iversitano

rn la práctica hay un s xismo verbal que hace diferente los derechos
de h. mujeres )' la exclusión de las misma a fa institución científica
0 3 laaspiració11 a puestos escolares. Igualmente se han podido corn~
prohar las dificultades económica, a las que se enfrentan muchas de
ella~ por venir de lugares alejados de los centros universitarios: falta
~e beca académica, carecer de ayuda de los padres o desarrollar una
¡ornada laboral de más de cho horas. Todas e tas son causas que
provocan ~I au. entismo escolar y la baja participación de la mujeres
en la aenaa.
La condición cultural de las mujeres ha sido un obstáculo más
para permanecer en el camino de la ciencia situación que todavía
Introducción
_ . .
,
.
~e presema para la mujer, ya gue a veces se desea ser madre ante
El tem1ru, mo
...].que el .genero
•,
_ afuma[
.
_ es llna categona fundanl quec1entilica
. e investigadora·, in embargo, alguna . son 1a excepc1on
tal en cuyo amb1to se asignan s1gruficado y valor a todas las°' a b r~l~. Otra aprovechan las oportunidades de apoyos de beca
una forma de organizar la relaciones sociales humanas. Si conl ~c~no_mJca_ r 1~ familia respeta y valora el ing.re O Je Ja mujer a la
rá emo la ciencia como una actividad plenamente ocia! ern¡x: lllit. ugac1on científica universitaria.

Las variable, consideradas fueron: posición económica, rede
miliares, educación, escolaridad financiamiento, estado civil,~
rendimiento escolar, autoestima, motivación y desarrollo persont
Los resultado, del análisis de los indicadores informan sobre
ob táculo. y segregación que la cultura norestense impone potr
simple hecho de ser mujer. A ello se añade el de eo femenino~
perten cer a la ciencia. Los sujeto que detentan el poder frenae.
a veces impiden el total acceso para que más mujeres ingresen¡
de arrollen en el campo científico.

riamos a comprender las múltiples formas en las que, ta.mbienJ
.
Antecedentes
se e cructura, de acuerdo con las expre iones de género (H. 1 ¡ l
1 o aro-o d I h.
· e recuerda que en la Edad Iedia la mui·eL996 p. 51).
,fo,
e a Jstona
'
rrs teruai1 pro l11·b·d
•
1 o entrar a las uruvers1dades. Entonces la que se

~

La educación pública desde el siglo XLX yla universidad a prín forlrnaban lo hacían en lo. convento. r en los círculos elitista desriele! siglo XX han contribuido la equidad de género en so
ª!ªnobleza. Después, ya en el siglo XIX, empezó el cambio,
mexicana } en el conocimiento de la ciencia del arte para que ·e~itu¡eres en r~ucbos paísc, empezaron a incorporarse a la unibres y mujeres vivan en igualdad de circunstancias. Tenemo d ~· ad, pero en areas que e stlPºnían propias de los roles sociales
emerunos como el
gi·
.
1d
b .
.
safio de construir una s ciedad en la gue haya, entre muchos
E , '.
ma teno, a u Y tra a¡o . oe1al.
.
·
a pecto una igualdad
de oporturudades
para el desarrollo ple
.n Mex1co e ha comp ro bªd 0 en estudio recientes
que la mayor
'
te de la pobl · '
·· · · d l ·
•
to&lt;la la humanidad. El presente estudío se centra particular
.
acJon ª pnnop10 e siglo XX vivía en una gran
en las estudiantes universitarias de ciencia y tecnología de la · urancia. De acue rd con el censo de población de 1900 82 por
ientodela m . . ,14
.
d
'
noresten. e de féxico.
. .
UJeres}
por ctenco e los hombre no sabían leer
. escribir (Institut0
. al d E di .
G
e ha comprobado que en el discurso de la universidad eXI ,_24) El
~ acion
e_ ta snca y eografía, 1999 págs.
de eo de tener ioualdad de oportunidades para ambos exo.,1
•
alto grado de analfabetismo de la población, tanto femeni-o
como m tli
.
.
ht
~el na, irnporua patrones familiares muy desfavorables
1 En el Modelo académico de licenciatura de la UAJ\.'L, in tirución a la yur triar s íll_llJeres. Para ellas, la vida e desarrollaba de una manera
necen la.~ encre-,1stada se i::nuncia !!ntre los roles v func1ones de los es
no. ;~:~ertemente arraigada c~n idea_s degradadas del er feme"di::sarrolla.r la capacidad de interactuar cuh1huranvamente en ambientes
JSmo, en numeroso patse lattnoamericanos las mujeres

a

la ~::;s

º

tran chscipLirutr1os" (~18, p. 9).

58

59

�Oiga Nell)' Erhmla, Maria Eltgenin Flore,r

,\llyeres e,, /,, cm1ri,1 ti/ el ámbi/.o 1111it'f:rsilario

r

han estado rezagadas de la educación formal, siendo éste uno de hecho. En Europa este interés nació en la década de 1980, en 1999
factores que ha ocasionado que exista una situación de desi~ fut:cwtndo la Dnión Europea examinó la situación de las mujeres en
v falta de equidad sooal y acadérrúca entre hombres y mujeres. la ciencia, en un estudio que colminó con la formación del Grupo
· En -uevo León habrían de pasar más de 7 0 años de - 131 de Helsinki y la elaboración del Informe ETt\N, publicado en el año
191~- para que se fundara una universidad formal. La C 11iversii 2\00, cuyos datos mostraron que las mujeres investigadoras están
de :--Juevo León inició sus actividades el 25 de septiembre lle sub--represenradas en los puestos (Covarrubias, 2006, p. 8).
En 1934, el gobernador sustituto de Nuevo León, el licenciado~ En México han ocurrido cambios de a,•an7.ada para seguir con
Quiroga, en su informe al Congreso dd Estado, nos entera q~ un ideal de igualdad en los espacios escolares, y uno de ellos es la
su pnmer año la población escolar en nuestra máx~a casa de tt: decl~toria que en agosto del 2009 se hizo para incluir los estudios
dios ascendió a 1,864 alumnos, con 218 profesores. Este fue el p!ÍI( de genero en la universidad pública. EJ derecho a la igualdad y la
Jocumento oficial que nos dio a conocer sobre la CniYersidad pmhibiaón de la discriminación constiti.lren derechos fundamentanuestro estado (Camacho, 2003, págs. 19-25).
les de esencial importancia. De acuerdo con la Constitt1ción Polftica de
En el rubro de educación universitaria, se expresa que la Unilt hs fa/iTIU}.r L'ttidos Mexicanos, en el capítulo r en su artículo primero se
sidad de ~ueYo León se integró con las facultades de Medicina, garantiza la igualdad pai:a todos los individuos, y el numeral cuarto
recbo ) Ciencias Sociales, Ingeniería, Química y otras -vein · de la Carta Magna reconoce la igualdad del varón y la mujer ante la
Esta casa Je estudios ha vivido momentos muy importames
ley ('.l009, págs. 123-140). No obstante c¡ue se reconoce tal derecho
crecimiento del trabajo científico; desde la formación del Ins en la máxima regulación del país, la realidad es que sigue existiendo
de In, estigaciooes en 1943, hasta la creación de la Dirección G uoa gra~e discriminación a la mujer y una enorme desigualdad de
de Jnyestigación han ocmrido importantes hechos que han pe~ºpo:rurudades en la ma}•or parte de los ámbitos de la vida nacional.
do que nuestra Cnfrersidad el día de hoy sea una de las institu
En pleno siglo XXJ las reformas ins6tucionales que tienden a
reconocidas por la calidad de sus investigaciones y por la rcle lograr un sistema más eficiente y adecuado a las necesidades y dede algunas de sus lineas ele investigación.
man&lt;las gl~b~es y locales para aspirar a la igualdad de género ape_\ pec;ar de que se quiso encasillar a las mujeres en áreas c.-¡ue
s~ estan integrando. En la declaratoria final del en(."Uentro, las
propias de su condición biológica, en Estac.los Cnidos sur_ , ci~antes coincidieron en señalar que es necesario que dentro de
particular interés por promover la paridad de género en el
s instiruciones de educación superior -IES- públicas se cree una
de la ciencia y la tecnología al fundarse la Asociación de 1_1 tructura o mecanismo que impulse la egujdad entre los sexos, y
Investigadoras y Tecnólogas en 19"'1 -A...\IIT, por la Associan . e en los consejos u órganos de gobierno de las casas de estudio se
Women in Science-. Estas mujeres, que nacieron en la úlnma º.tm~ una comisión que atienda la problemática (Reunión nacional
del siglo XX, mVJeron mejores posibilidades de ingreso a la e t ~ruversidades públicas, 2009).
particularmente en las décadas de 1960 , 19.,0 hubo mayores Estas iru1ovaciones educativas, se espera, traer-án un futuro dons1bilidades para las mujeres de finalizar su instrucción pri tdespacio mstíruciona1 será respetado en rodas sus formas donde
secundaria, de acuerdo con Alvarado (2004). Las políticas edu
llllsoginia se erradique en su totalidad y el lenguaje sexi;ta desla estabilidad política y social, la influencia de los medios de
rezca de las aulas escolares. Igualmente, que en el proceso se
cación, la participación ele las mujeres en los movimientos ci en nuevas formas de convivencia para obtener las mismas opornos y feministas fueron algunos de los factores que contribuy llldades en términos de derechos formales y de acceso a iguales
0

c? .

60

61

�Mujfres m l,1 dmtia en el ámbito 1111iverritario

Olgr1 _;\_ el/y F.stmda, 1\foría t fl._f!,'l ll&lt;J Fltm!r

beneficios eo el plano educativo, ocial y laboral, pues en eS te ~
es donde la trabajadoras, docentes y administrativas e tán lef(l
alcanzar lo mismo beneficios que sus compañeros ~ombre
ulta interesante articular e ta idea con el hecho que rev1s.an Conw
Bourque y Scoit, en el sentido de que ha r~~~ltado un mit? el hai
de que la industrialización mejoró Ja pos1e1on de la muiere el
economía social (Lamas, 2000, p. 29).

La línea gue separa los role entre guía docente, atracción, aco ·o
sexual o intelectual de índole ma, culino no e clara, y permite expericocías de abu o de este tipo. Lo cual finaliza concluyendo que no
exi;te maldad en la conducta de quien ha sido demandado por alguna alu~. I_Ioy día, ser mujer en ~a ciencia aún sin ser ~º.º cientes
de ello, trnplica hacer un doble esfuerzo para lograr el exiro en un
mundo de hombre y en una cultura que ha subordinado con activ:ída&lt;lc del hogar a las mujeres y las ha puc to en desventaja frente a
Espacio mixto de inequidad
. .
. u compañeros hombre, .
La universidad debería -er el cspacJO ideal donde -e practicpx La conhrmación de tal hecho e re ponde con la pregunta: ¿por
igualdad de género, el derech~ de _po~eer_ las mismas oporl:Wll qué en 76 año de vida de la universidad no se ha elegjdo a una mujer
de. , de transitar el espacio uruvers1tano ,m temor de ser ho. n:crora si bay un número maror de mujeres en la docencia? En el
da r agredida verbalmente, pero está Lejos de haberse alc~adO: d1scur.o académico se garantiza que no hay desigualdad.
paridad entre mujeres y hombres. La desigualdad_e · de genero EXJ ten otro. ob táculo. en el currículo oculto, con lo cuales
ven en todo momento y e tán presente entre e tudiantes, ma~ algunas mujeres luchan. e trata de noviazgos y matrimonio di funtrabajadores, en la aca&lt;lemia y en l cuerpo directivo. E 5tas dil crooal que c.lincultan el desarrollo profe ional femenino -celo ,
das marcan profundamente a las estudiante , , obre _to~o d~I pllll chantaje· o prohibición para la realización profesional-, materniingreso a facultad en la área d la ciencia e ingeruena, di.ª~ dades a destiempo, aborto , enfermedades de familiare -esposo ,
de e tudio de esta investigación.
.,
. . lu¡as e hijos-, quiene , debido a la falta de recurso económico ,
e realizan formas abiertas y su ti.les de exclusmn, °:1argi~a~ reqLUeren atención personal. El autoritaiismo patriarcal y conyugal
discriminación obre las universitaria , Ya su vez los unwe~si~pesa sobre las universitarias tanto como la doble jornada de la casa.
, d '
·
b
l elifni~
benefician de la supremacta e genero. m em argo ~ .
La pobreza se ha convenido en uno de los tema agudo en el
de la opre ión de g' nero en la universidad no e una ~noocl~J ámbito académico, y
\,j ible cómo afecta a las estudiante, que
políticas educatn:as, presupuest-ales Yde en ~anza 1nvesttga desean reaüzar e ·tudios científicos o sociale , y cómo e La situación
umerosas mujeres universitarias han sutn~lo ª~~na _for margina y excluye a las mujeres de las aulas uniyersitarias. F.: común
¡era.rquización de género, de exclusión r margir.i.aao~, e mcl ver a muchas de ella sin comer o apena tener dinero para pagar el
\'Íolencia de género a través del aco O r el hoSt1g~ento ex 1ransporte, o buscando algún trabajo de medio tiempo para poder
colegas ) compañero del mismo ámbito. E . ras actitudes_ las
ur e, iudia.ndo. e hace necesaria una revi ión que aclare lo a, deran normales \' las reciben de manera natural, } otras, 1 la
o de esta pobreza r marginación.
ben no pueden hacer mucho, ya que no e iste un departamen
apoyo para este apo d ca. o en la universidad. Cuando P: etodología
algún ca o de aco o sexual y s r clama al maestro o com~ane
:.n ti ca o de la lu\ L se encuestó a un grupo de jóvenes alumnas
u acción, quien ufre la. consecuencias on aquellas mu1er
r do facultades: doce perteneaente al área de ingenierfa y diez
demandaron a la, aurondades androcéntricas, quien s asurnell
posgrado de físico -matemáticas -cinco en maestría i; cinco en
no ha, deliw alguno que perseguir, como ha suceclido ya en
(JCtoratlo, para veintidós , tudiante en total-. El pro~edimicnto
ca, o. ·d ntro de la utúver. idad.
0051
tió en olicitarles, por vía electrónica una entre-\rista p rsonal
62

63

�Msytre.r e11 la rie11da e11 el á111!1ito unil•ersitario

Oiga X elj) E,rtr11dn, ,\[(1110 Er¡g.eni4 FlcreJ·

para contestar un cuestionario de doce preguntas obre ~dicad&lt;R doble jornada de trabajo; como se ve, los ascendientes de las e tude ingreso, rrarectoria educativa, rendimiento escolar, as1 como diames constituyen una muestra que representa fielmente la condigros r dificultades como futura científicas. S~ empleó un forma ción socio-económica y profesional de género en I\féxico.
de cuestionario de entrevista de preguntas abiertas y cerradas.
Tabla 1. Forrnacióo académica e ingresos de los padres.
mismo, se usó la técnica de observación para conocer su trayect11
en la universidad r se obtuvieron evidencias reale para el objem
Educación
de la inve tigación.
,. .
e e tablecieron las siguiente · categorías de análi 1s: a) útil,'
Poseen
Media
Básica
Técnica
socia! de las aJumna , b) formación académica, c) desarrollo aoa
Superior
Total
trabajo
íonnal
supeñor
remunerado
mico, y d) financiamiento. La variables que se cons!d_eraron fue!ll
redes familiare , educación, escolaridad, estado civil, eda&lt;l, mr
Padres
vación. e utilizó el método de observación, así como pregtir'
4
6
6
abiertas r cerradas en la encuesta. A continuación se describen
6
22
22
resultados obtenidos.
Madres

15
2
o
5
22
7
Entorno familiar, ocial y económico
En el corpus de mujeres universitarias de uevo León e h~ló~
su lugar de origen son stados vecinos: cinco son de Coahuil~_11 la. estudiante no son las únicas en su familia gue estudian, también
tro &lt;le Tamaulipas y la trece re tan te. provienen de los mufllO¡t uencn dos a tres hermanos más que lo hacen} esto limita su acceso
cercanos a Monterrey, capital de i uevo León. En el momentodri J Otras actividades, como el aprendizaj de idiomas o lJUe tengan
in\'e tigación, la edad de las participante iba &lt;le los dieciocho hif recur,o, propios como para comprar una computadora per onal,
los 36 años. Las 911e son del municipio de fonterrey \'lYen con °material extra para sus estudio. y practica. en el laboratorio. í
padre , ) sus familias se componen de cinco a ei miem?~º ; de cuentan con teléfono celular propio, pero casi nunca disponen de
que son foránea siete viven con pariente en cuyas familias h sa¡do para hacer llamadas, Algunas de ellas reconocieron que desseis a siete personas; dos viven en ca a de asistencia, pero ~ de PClJUeñas tenían más habilidad para materias como la química y
se mudarán a un departamento con otra, chicas. Las entrev1s Ob'.emáticas que sus otr-as compañeras de clase. Otras dijeron que
comentaron que son de mediano a escaso recursos. Las caraltte11Jan dificulrad para la física y las humanidades, y fueron motivadas
tística de la formación académica de los padres se encuentran por sus maestro de preparatoria para continuar en la ciencia, es
Ja tabla 1.
decir, no tuvieron problemas para el estucho en general. En la teoría
La mayoría de los padres de las esrudiantes se disaibuyen se ha Constatado gue las mujeres con altas calificaciones encuentran
equitaúvamente en los distintos niveles de educación Y todo.
rores opcione. para proseguir con la formación científica, 1 el
nen remuneración en su trabajo. En cuanto a La, madres, qui_o , pel de la escuela y de lo maestros e innegable; ello influyen
dedicaron a los debere del hogar pero de alguna forma con~ :n•:tablemente en los alumnos gu.e deseen incur, ionar en la cie~cia
a la economía de la casa en el campo informal. olamente cu~c~ lazque2 Graf, 2008, p. 70). Veinte de 1a aJumnas estudiaron su
garon al nivel profesional y do aJ técnico, por tanto, siete hi
ncación básica, media superior y superior en e cuela públicas sin

64

65

�Oiga 'fe/!y Estrada, María Engema Flores

.\l¡geres m In rirncia et1 el m11hito 1111111mita,io

becas que estuvieran su educación, solo dos de ellas provien~ mensaje r en la forma en que se expone. Es decir en nuestra cultura
colegio particular y poseen beca parcial.
meX1cana y norestense todavía se toma como normal la discdminación intelectual de las mujeres universitarias mchm por ellas tnis111as.
Trayectoria y rendimiento escolar
L1 misoginia, génesi , fundamento, motivación y justificación de la
La falta de equidad en el acceso a la educación formal ine,1til cotidianidad está destinada a interiorizarse entre las mujeres (Cazés
meo te se traduce en una escasa presencia femenina en activi&lt;bk rHuerta, 2005, p. l 2). La misoginia no es patrimonio exclusivo de los
de investigación y desarrollo. Existen ob táculos desde que e inra hombres. Es parte estructural del dominio patriarcal del que somos
ta ingresar al nivd superior y tienen que dar una entrevista ante, portadores y expresión cultural viva y militante de todo los sujetos
panel de expertos, en su mayoría hombres. na de ella come1 de cada ocierlad. En e te orden de idea , una de las estucliantes
que 'al entrar a la carrera algunos doctore consideraron 9ue2 dd posgrado comentó:" n par de compañeros consideran que no
alumnas les faltaba el perfil necesario para entrar a la carrera e1 tengo el estereotipo de una estudiante de ciencia · bá icas". La idea
tífica". Otra conte tó que "en esta carrera de la ingeniería guÍIII denvada de tal expresión encuentra su explicación en las ideas de
es normaJ gue lo profesores tengan dudas en cuanto a la ca~ ~fatgaret Mead acerca de que las diferencias conductuales y de temdad de las mujeres para estar involucradas en el ámbito laboral pemmento son creaciones cultural s (J ,amas, 2000 p. 97) . Lo anterior
empresas''. E pertinente retomar la propuesta de Pecheux (1 eevidencia en las con trucciones discursivas, puesto que los locupágs. 230-254), qukn enuncia que la participación de los ujeto. rores, además de desempeñar el papel de u uarios de la lengua, asucondicionada por el Jugar social que s les adjudica en una esl!J mm otra posiciones o roles sociales y actúan en consecuencia. ste
rura ocial dada. Admite que el lugar social está representado ea hecho se verifica en que en varias de las respuestas las alumnas e
procesos discursivo donde se pone n juego, y que intervi~ han sentido discriminadas por un par de compañeros de doctorado
título de condición de producción del discur o (p. 50), y añade ~ue ,¡creen que las mujer tienen menos capacidad intelectual que
el referente y el contexto o iruación discursiva también pertened tilos". Igualmente, otras estudiantes comentaron que se sintieron
a las condi~iones de producción. En consecuencia, hay una rdaci discriminada porque notaban que el maestro te.nía preferencia por
implicativa y recíproca entre la formación social, la formación icb sus compañero hombres.
logica Yla formación discursiva, hecho que condiciona las formaa: .\nte la interrogante obre cuál e tructw·a social es la que más
nes imagioarias 2 que lo participante en 1a siruación comuni~ imp1de el ingre o de más mujeres a la ciencia, la respuesta fue la de
se hacen de i mismos, de su interlocutor y del objeto-tema de "tener lu¡os", porgue ella deciden retrasar la obtención del grado
discurso, y a la vez, esta formaciones imaginarias influyen e1I por ejercer la maternidad. Con referencia a esta decisión, e coincide
con la rnncepción de Pierre Bourdieu sobre el capital simbólico·~
2 Formaciones que se~.la teoría de 1'-Iichel ~echeux (l:70, _págs. 48-52) fun~ que inc~be al género e implica ha~eres que inciden e~ los_ mo~\~os
de manera que los part1e1pantes de la suuac1on comurucatlva -errusor-m· Ylos ob¡etos de la conducta femenma. Entre e e capital s1mbolico
receptor- no designan la presencia ffsíca &lt;le organismos humanos mdivid

¡------

mo lugares determinados en la estrocrurn de la formación social a que~ \&lt;JIU se emplea el concepro de rttpita! propuesto por Bourdíeu: "El capital e
necen. Las formaoones imaginarias designan el logar que el emisor y re la nqueza dd campo ~ so apropiación y control el objeto de la locha". cgún
tienen cad~ uno de sí 1rusmo y el Jugar que le atríbu\1en al otro locutor den_. ti ,uii!t· hay diferente , clases: capital económico -&lt;linero, bienei;, propiedad
. e_,
la formac1on socllll. '\punta que existen mecanismos y reglru de proyecoon llil"tlli.lones, etcétera-, capiraJ social -relaciones, conL"lctos, cnembresías, parenestablecen las relaaone entre las situaciones --que pueden de~se ob· iei;c,&gt;s, e1cfo:ra-, capital sunbólico y capital cultural -información. saberes, co111 'Clil1lento socialmente v-ali&lt;lado, etcétera- ( •ernanJo Vizcana, 2002, p. 62).
mente- Ylas posiciones --&lt;]Ue on representaciones de e ·a ituacione..

66

67

�,\,lujeres en la timrra en el ámbito ,miversitan.o

Oiga 1'Vel!, Estrada, Mmía E11ge11ia Flore,

se halla una de las posesiones sociales con que cuenta el in · do con Bourdieu la repre entación social del cuerpo propio, con la
u cuerpo, que en el decir de las mujeres entrevistadas se o que cada qtúen cuenta a fin de laborar la repr entación subjetiva
la maternidad y se consrituye en este ca. o, como propone J de uhexiscorporal, se obtiene mediante la aplicación de un sistema
Butler en un loc11s mltrtra/ (Lamas 2000 p. 304) por me&lt;lio del de enclasamiento ocial, cuyo principio es el mismo que el de los
ha decidido someter e al poder en la cultura patriarcal.
productos aciales a los que se aplica.
Con respecto al capital económico, tan indi pensable para Enrone ocurre que el cuerpo es también un medio de adquisider al campo social de la ciencia, ¿qué más facilita el ingre o ción que e Yalora de acuerdo con su representación social, como e
mujere a la ciencia?; una ntrevistada de po.grado contestó que vecn la declaraciones de otra alumna , quienes dijeron que cuanpoliticas de becas Conacyt", pero e os organismos tienen n Uevan tacone muy altos las asedian y recriminan como i fueran
restrictiva y de exclusión, además de la tardada asignación de 1 un table dance, es decir, existe entre los compañero de clase y en
sos, cuando se obtiene la beca.
nos maestros misóginos el lenguaje exi ta que intenta desaniLa estudiantes se quejaron de que todavía e transmiten es mar y disminuir la autoe cima de las estudiantes. Tal como afirman
ti.pos y co tumbre, que no benefician a 1a equidad de género; nner y \~'hltehead "la relación exual adquiere el carácter de un
ésta una limitante para cl10greso de las mujere a la ciencia?¿
to mdaderamente 'político', y funciona como 'el lenguaje básjco
mantenido entonce. alejadas a las mujeres de ciertas carrera
ommanre en la relaciones política "' (Lamas, 2000, p. 135).
ficas y tecnológicas?
Existen muchas circun tanc1as que pueden beneficiar o manciamiento escolar e índice de eficiencia terminal femenina
al género femenino del camino científico. Por ejemplo, el le una&lt;lo al . exi mo y estereotipos con que la sociedad mexicana esexi ta que se pracuca es ofen jvo, como en algunas expresion
atiza a la mujere ellas deben sortear otros obstáculos: algunas
se denotan en la entrevista. J,as estudiantes comentan que
&amp;entan e1 cambio de ciudad de residencia y la falta de transporte
han ido maquilladas lo maestro les dicen que "este no e. al e1:xi te al nvir en un lugar lejano al centro de studio y el dejar
belleza para u arreglo per ooal y que pueden cambiar de profi la familia y amigos, hechos que las si rúan en una situación de indePara interpretar tale declaraciones, se acude a la propuesta ensión emocional. Esto son olo algunas dificultades que declarade los usos del cuerpo que e tudia Bourdieu,4 en lo que de
nafrontar iete de las entreví rada .
papel que de ·empeñan los efectos de la cosmética o del v
En el área de la ciencia, la cantidad de mujeres que mgresa es
. obre el cuerpo. Factores que al depender de los medio
nor tanto en licenciatura como en po grado, y ellas misma comicos y culrurale que pueden er inYertidos en su adquisici' n~ que e nece ario cambiar la mentalidad r el imaginario de
convierten en marcas sociales que reciben su valor de acuerdo mu¡eres el de pequeñas, eas ñándoles a no depender de nadie y
su pu 'ición en el sistema de signo· distintivo a los que perte eno de un hombre; recomiendan inculcar el gusto por la lectura
y que soo homólogo del si tema de posióones ocíales.~ De ·la¡ ciencias bá icas. e quejan de no contar con beca escolar en un
cipio y la tardanza en la papelería que tienen qué esperar en ca o
4
El autor expone que las diferencias de pum conformación se encuco
mentadas v simbólicamente acentuadas por las diferencias de "actnud , ~ - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - que implican maneras de mantener el cuerpo, de portarse y de compo
lllo la expre ion de la naturaleza má profunda, así el espesor de la pintura de
~'l yue .e cxpre a la plena relación con el mundo soaal (2002, p. t9(1).
• la forma del rosu:o o de una boca se leen como indioos &lt;le la fisonomía
~ Apunta Bourdieu que no hay en el cuerpo ignos puramente fi'. ico , s J!al SOQalnieme caracteuzada: como estados anímicos ,-ulgare o d.isringwdos
ieo&lt;lo la única mamfestación sensible de la persona, se percibe com · ~~ p. 90).

68

69

�1',Ílljeres e,1 lo wncfa 111 d ámbito 11111uersit11rio

Oigo 1 -el/y Emado, Jifona E11genia ] lores

de que la obtengan. De las mujeres que estudian la licenciatura,
tienen beca por escasos recur os, dos beca por promedio acacks
co y una es becaria del Programa de talento , dirigido a estudia
sobre alientes del niYel superior de la 'A L. En el posgrado, 11.
en maestría como doctorado, todas tienen beca del Conaqt
acuerdo con la estadística de alumnos de licenciatura en ingent
y tecnología, como en ciencia naturales y exacta de la LA.\L
recibieron el reconocimiento al mérito académico 2001, 2003 \'
el incremento de la mujeres fue en a censo, como se compruebi
la tabla de abajo (Covarrub.ia , 2006, p. 8).

concordaron en que se deberían promover los estuclios de posgrado no ola a nivel superior, sino a nivel ecundaria y nivel medio
!Upenor, así como incrementar la información obre becas y otros
lpOVOS a los alumnos y que el Gobierno destine más recursos al desarrollo de la ciencia. Una estudiante de maestría comentó:

Tabla 2. Estadísticas obre muieres universitaoas sobresalientes en Méxim

peor aún, algunas se embarazan sin desearlo, y eso en ocasiones es

gún Covarrubias. Fuente: im-e rigación directa. ecreraría de Planeación vnrro.llo Lrúversitario.

un obstáculo para

Alumnos de licenciallua que obtuvieron reconocimiento al mérito acadiimic:o en la UAll
2001
Áleade

conocínlenlo

Homes
Contml

2003

M14e,es
Canood.,d

Hombres

.

Tola!

c.n,-

.

2005

Mujeres

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Ml,fef81

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7

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BJ.l

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1

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•

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3

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2

a¡¡

Ciencias
agropecuanas
Cienciasdela
salud

C1epcias
flaturales y

exactas
Ciencias
sociales y
adm1n1Slr8l1Y8S

E'ducac,óny

ll&gt;Cnologla

Yo considero que los hombres tienen má probabilidad de tcrrrúnar
un doctorado que las mujeres, pues es mái; común 9uc Los chicos

sigan e tudíando, ya que aurn.1ue son épocas más modernas, las mu¡eres desde muy pequeñas se interesan por formar una familia, o

seguir estudiando.

Un antecedente reciente relacionado con la disparidades, insuficienoas y desigualdad en el acce o de la mujer a la educación r cap-mtación se verificó durante la IV Conferencia mundial de la mujer,
realizada en Beijing, China. (r-.Iartínez, 1996, p. S)· uno de sus objeti1·os estratégicos fue expresado precisamente en términos de aumentar e] acceso de las mujere, a la formación profesional, la ciencia, la
tecnología y la educación permanente. Por otra parte, en los indicadüres de la l.'., L en lo referente a estudio sobre ciencia, es mayor
bdic1enc1a terminal en los hombres que en las mujeres, sobre todo
en el posgrado y en el ingre, o al 1stema acional de Investigadores

Estrada., 2009, p. 214).

•

2

66.7

Las políticas de igualdad de oportunidades y de género: re-

flexione desde la práctica universitaria en Nuevo León
En eJ norte del país se ha creado el Instituto Estatal de las 1 fujeres,
I'
Existen toda,ia serios problemas de acceso y permanencia eo 'en la UANL se ha 1n talado el Centro Universitario de Estuclios
diversos mveles educacionales que afectan a la población fernt:11 de Género -GllEG-. En estos centros se han efectuado investigasobre todo si reside en áreas rurales, urbanas con altos índices aone·, programas y cursos de sensibilización y capacitación para
marginactón o lejos de los centros d estudío. 6 Las entre,~s~ alumnos y docentes, propuestas de tran formación curricular que
~onsucuyen 'Valioso antecedentes en el terreno de las políticas de
r, Las marnres rasas de analfabetismo m .\m1:rica l.acina se encuemran ublO
igualdad de oportunidades para la mujer en la educación. 1 o obsTotal

12

46.2

14

S3.8

26

9

36'

16

64

is

9

36

16

61

prec1sameme entre la poblac1óo femenina e UIJígc:na.

70

il

�,1 ft(iert's m In ámcia t'II el dfllbito 11111versitorio

()Jga Nelf&gt; Estrada, Afana E11gcnit1 Flores

tante, muchas de tales experiencias han tenido poca difusión, f los ruveles educativos universitarios, en todos los campos educativos
snlta un reto para las autoridades académicas y maestros en gCl}I l' de investigación, y en la definición académica de los fines de la
sensibilizar sobre la equidad de género en la universidad.
[nwersidad. Es necesario continuar trabajando para que en todas
Es imposible &lt;lejar de menoonar la labor que llevan a cabo las áreas del conocimiento se promueva la equidad y se incorpore
todo l uevo León las organizaciones no gubernamentales -0-11.! de mmediato la declaración hecha en la Ciudad de México para que
de mujeres, quienes por sí mismas o en relación con universiclnj denrro de las instituciones de educación superior públicas se cree
centros de im·estigación u otras instituciones educativas han a¡»' una estructura o mecanismo que impulse la equidad entre los seios,
tado su creatividad: estudios, experiencias de capacitación con 11t. -: pam que en los consejos u órganos de gobierno de las casas de
jeres de sectores populares, rrabajo con docentes, publicacionc estuclio se forme una comisión que atienda la problemática. Es nerecursos audiovisuales, y han llenado un vacío que por muchos wcesaao terminar con las tradiciones culturales que ubican a mujeres
existió en el estado (Estrada, 2009, p. 9). En este sentido, las OJ¡ yhombres en áreas de acuerdo a los roles que se supone cada uno
desempeñan un pape1 de suma importancia porque representan debe desempeñar.
punto de vista de la acción cmdadana. Entre la lu&lt;;ha por la dC111 Se asume que en esta casa de estudios se preparan mujeres y
cracia, por la diversidad, por la equidad r por el derecho a decií hombres para vlVir meior ypara contribuir al desarrollo democrático
el tema de las mujeres apareció como el de los más import-ant~ de todos, que promueva la investigación de los grandes problemas
discuten temas como ciudadanía, gobemabilidad, violencia, Jd nacionales y la construcción de alternativas desde una perspectiva
chos humanos, paz, fundamentalismos, asedio sexual en la esad integradora, y que incluya la mirada tanto masculina corno femenieducación sexual, el embarazo adolescente r la discriminación na. ;\Jo se debe dejar de lado esta declaratoria porque todavía no se
estu&lt;liantes homosexuales en la universidad.
han tomado cartas en el asunto, r esta necesidad no se encuentra e□
Sin embargo, hay que reconocer que la óptica anósexista todlt b agenda de trabajo de nuestras autoridades universitarias.
conforma aún más una exp1·esión de deseos que una realidad, y Se debe incorporar un departamento especial que dé seguimien&lt;le hecho las experiencias concretas no diferencian tan netamc:il 1° a las demandas de los alumnos para conocer sus puntos de vista y
ambos enfoques. La equidad de género se incluye en el dis~ ª)~udarles en cualquier problemática de acoso, marginación o discrimás no se ejecuta en la praxis.
mmaciún 4ue se lleve a cabo en las aulas.
En conclusión, podemos proponer que existe muy poca con~ En lo 9uc se refiere al ingreso de las alumnas a las ciencias, el
c1a entre docentes, funcionarios ) personal administrativo de la llllbajo de investigación científica es un área profesional muy decación acerca de la discriminación de la mujer en el ámbito
mandante, exige dedicación totaL los hotarios .d e trabajo son exOcupa poco interés e□ su lista de prioridades el erradicar toda baustivos, sobre tocio en las áreas experimentales, y eJ rango de edad
rninación &lt;le género. Es necesaria una capacitación entre los cloc ~dra tener oportunidad de becas de posgrado coincide con la edad
al respecto, en cuanto este tema no solo incide en la equidad enttr-ttproductiva de las mujeres. Ante ello, muchas mujeres se ven en el
géneros en eJ aula, smo que mejora la calidad de la práctica educaiidilcma de seguir estudiando o tener hijos, además de cumplir con las
en todos los sentidos.
expeciativas sociales, por lo que algunas deciden retirarse.
La pobreza es otra de las características que marginan a más muConsideraciones finales
~res, así como la incomprensión y la falta de apoyo por parte de la
En México es urgente incorporar la perspectiva de género en ~~ia, en cuanto que a ellas se les delega la carga del hogar y la educion de los hijos. Estas circunstancias reducen las posibilidades de

educ3

72

73

�Oiga !-.elfy estrada, i\J(IJia fa¡genia I'lares

,\llyem m /11 nencia en el ámbito 11n11!fT'Sitorio

r

terminar en tiempo forma la carr ra profesional. En el di
científico predomina fu participación del hombre. Pero tran fo
esta sjruación exige cambio profundos en nuestra actitud, enmt
·
.,
.
- •¡
tra propia valorac1on ~ autoestl.llla para que 1ogremos asunt ar
. ·
d ¡
•
no existen diferencia entre e1 aspecto 1nte1ectua1 e a mu¡er
• • 1e pertenece a am bo..
respecto a1del hom bre, y que 1a c1enc1a
por igual.

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DINÁMICA MUNICIPAL EN 1A SIERRA NORTE DE
PlIBBLA

Sergio Enrique Hernández Loeza1
Universidad Intercultural del Estado de Puebla

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fa \lll:STRO PAÍS HL Ml'NK:IPIO no se reduce a un orden de gobierno,
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Gredos.
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monalidad locales enmarcado en procesos globales.
¿Qué proceso están detrás de las tendencias de escisión de las
comunidades que e observan en e1 presente?
lo largo del tiempo ha habido una tendencia de las comunidades a buscar su independencia del centro político al que pertenecen de lo grupos de
poder existentes, por lo que la municipalización y la lucha electoral
i:s parte de las tendencias de esci ión de dichas comunidades. ¿Qué
papel 1ugaron los intentos por controlar el territorio y sus recursos
tsack, 1991) en la búsqueda de la autonomía?, ¿existieron proce o,
emónico a trayés de los cuales se disputaron las relaciones de
rirninación? (Roseberry 2002,p. 220). Parare pondera e tas pregunes necesano reconstruir la territorialidad y atender los proyectos
.emónico que se construían. Entender Jos procesos históricos
ue llevaron a la conformación geográfirn actual de lo municipios
~ a m a p a n r Zoquiapan y desentrañar la. relacione de

r

Fl prescntt: texro es resultado de la inve. ogac1ón realizada para obtener el grado
. lllasier en Ciencias sociales con especialidad &lt;!U Oesru:rollo mwúc1pal por El
• r.1 Mexrquenst'.. O autor e profesor de tiempo completo en la licenciatura
l.cngua ,. culmra. Correo electrórúco: ehernandez@uiep.edu.mx

76

77

�Di11ámim llllfllíripc1/

Sergio E11rique Hml{índez

poder que se han establecido en la zona baja es necesario para
prender las actuales luchas por el Gobierno municipal.

Hubo confüctos políticos en las comunidades de tres municipios -Joootla, Tuzamapan y Zoquiapan-, debido a gue tenían la
1nteoc1ón de crear un nuevo tnun.icipjo. Estos conflictos eran esEl camino recorrido
cenificados por comunidades de dos zonas geográficas distintas: la
i\matlán pertenece al municipio de Zoquiap~, pero está aislada4 zo°:'1 alta): la,z?na baja, separ~das entre sí por _factores geogr~~c~s,
él debido a que se encuentra rodeada por localidades que pertenJ sociales, histoncos } productivos. La zona ba¡a de los murucrpws
a los municipios de Jonotla, Tuzamapan y Cuetzalán. Esta si
Je Jonotla, Tuzamapan y Zoquiapan cuenta con elementos que la
es definida por los habitantes de Arnatlán como la de una "isla" com,erten en una subregión particular, en la que el punto nodal es
se encuentra lejos del "continente" -el resto de su municipio, San \ntonio Rayón, locaLidad perteneciente al municipjo de Jonotla,
que los ubica en una posición desventajosa, puesto que sus n que se ha distinguido por ser un centro rector de la vida económica
dades no son compartidas por el continente al que pertenecen. rpolítica de 1a región de hl. zona baja, y es en donde actualmente se
destacar que la separación geográfica implica además una dife prumue,·e la creación de un nuevo municipio, lo que provoca cliverclimática y productiva: Amatlán se encuentra a 210 metros so sas posiciones: el rechazo, la aceptación, el apoyo o la búsqueda de
nivel del mar -m.s.n.m.- y sus pobladores son productores de orras alternativas.
cos, maíz y pirrúenta, mientras que la altura promedio del resto
Las diferentes posiciones en torno de la creación de un nuevo
mumapio es de mil m.s.n.m., y se produce también café. Junto municipio estaban fundamentadas en el recuerdo u oh~do de la exescas dos diferencias, los pobladores de Arnatlán vivieron una e pt:riencia ,·ivida en la región desde la formación de las comunidades
encía histórica distinta a la de las demás comu.rudades-vinculada que la componen, por lo que la forma en que diferentes individuos
las luchas por la propiedad de la tierra-, lo que ocasionaba
txperirnentan un evento tiene que ver con la posición social desde
pobladores de Amatlán fueran considerados -por algunos- d bquc lo observan (Roseberry, 1989), y que al momento de recons"gente bien organizada'' o -por otros- como "gente peligrosa tnur los eventos pasados se hace un uso selectivo de la memoria
Estas diferencias entre Amatlán y el resto de su municipio ~Villiams, l9r).
tean interrogantes sobre en qué medida la separación geográ ·
Por otra parte, el estudio de Bernardo García Martínez, los Atfla cabecera municipal obstaculiza la promoción del desarrollo bhs tic la s;erra, muestra que las dinámicas de escisión y fusión de
localidad. Cabe destacar también que la inexistencia de una i las comunidades de la Sierra Norte de Puebla tienen un profundo
dad municipal dificulta la promoción del desarrollo en AruatF Sdlrido histórico. García señala que &lt;lesde la llegada de los españoles
i\l identificar los proyectos de desarrollo de la comuni Yfa construcción de su ''estructura del espacio" basada en la cent\matlán y el papel que su municipio desempeñaba como pro IT:tlización, se volvieron comunes los procesos de secesión entre los
de éstos se detectó que la separación geográfica dificulta la pue JJOtblos de la sierra (2005, págs. 19-25). García proporciona además
marcha de dichos proyectos, debido a que la presidencia tn una serie de datos útiles acerca de este fenómeno guc permiten repensaba más en las necesidades productivas de las Locilidades construir la historia colonial de esta zona.
se encuentran por artiba de los mil m.s.n.m. Sin embargo, es~
El.trabajo comunitario tiene una importancia fundamental para
ción también era compartida por otras localidades pertenecJ
~~fin1ción de la pertenencia comunal entre los pobladores de la
los municipios de JonotJa y Tuzarnapan, y a que sus habitantes egton de la zona baja; también es importante considerar el territocaban crear un nuevo municipio para ya no depender de ca
en la Yida poHtica de la región. Hl trabajo de Daniele Dehouve
municipales con necesidades diferentes de las suyas.
re los municipios Llapanecos de Guerrero muestra la importan-

78

79

�l)i11~Ílni(IJ n11111iap11I

cia de la djmensión geográfica n la dinámica de la vida politia
comunidades con tradición indígena. Dehouve eñala que la in
gación ele fenómenos político en regiones indígenas se debe
al estudio de la geopolítica, "porque en una región indígena las
cicll1es de poder no e pueden &lt;le ligar del terrüorio ni de la ti
(2001, p. 6); la anterior reflexión se encuentra apoyada por su
acerca del manejo de los medios ~ código de competencia entre
murudade , tale como el centro, el templo católico los lrans
lo set\'icio. \ las tierra. (págs. 85-151 ). En este contexto, geo
historia y poder e interrelacionan egún el concepto de terri
Lidad ( ack, 1991) bajo el cual se han modificado lo intentos
controlar los recurso humanos económico y naturales ex.iSI
en la zona baja.
Los actore in-rnlucrados en la di. puta por la creación de un
vo muniC1pio tenían la intención de lograr la independencia Je
comunidades de la zona baja con re. pecto a la zona alta, pero
bién en el interior de la zona baja existían procesos de esci
cambios de categoría juridica entre comunidades. La intenciÓll
las comunidad~ de la 1.0na baja, en última instancia, era lo
ind pendencia a travé. de la creación de un nuevo municipio,
dado que e to repre, enta involucrarse en un largo periodo de
ciaoón y trámite. legales se buscó una segunda estrategia para
u independencia: ganar la elecciones municipale . En este se
la con t rucción de diferentes proyectos hegemónico por P·
lo grupo de poder buscan imponer "un marco común mat
ignificatirn" que sirva de guía para regular las relaciones de
nación a tra 'és de la institución murucipal.
En la región, lo. pre 1dentes municipales han sido siempre
wna alta, lo c1ue implica que la zona baja no se encuentre rep
rada. Con la llegada de nuevos partidos políticos a la región y la
ciente comp t ncia política, las eleccione municipales se coll\1
en un campo de fuerzas en el gue los habitante de la zona baja
den al poder municipal para pugnar por un mejor servicio pait
comun i&lt;lades. Así surgió una nue'\'a unidad de análi i para a
la. lucha por el Gobierno municipal: la competencia electo
noviembre del 200~ por la renovación dd Gobierno municipal-

80

SPrgio E,mq11e Hemá,,dez

La candidata del Partido Rernlucionario In. ritucional -PRl- es
onginaria de la wna baja, mientra, gue el del Partido cc1ón 1acional -P \, - es de la cabecera municipal. En las elecciones mu niC!pales exi ten luchas entre la, dos zona del munic1pio de Jonotla,
como la protagonizada por la cabecera municipal y la, comunidade
Jcl municip10, asf como la fragmentación interna de la zona. baja. 2
De. de l1ue e decidió analizar la propuesta de cr ar un nuevo
municipm se comideraron los tre municipio. que contaban con
localidades en la región de la zona baja; sin embargo, d municipio
de Jonotla e el que ti.en mayor número de población en d1eha wna,
porloyue us demandas tienen mayor peso en el contexto de la vida
murucipal, además de que el grupo de poder con mayor influencia
en b región se ubica en e te el municipio ~n la Junta auxiliar de an
\ntonio Rayón-, lo que hace que buena parte de la luchas } negoaaciones tengan maror fuerza ) sean más evidentes en Jonot.la.
La participación de diferente ectore, de la población del rnuniapio de Jonorla en la lucha por el Gobierno municipal mue ·tra que
kis grupo. Je poder negocian su participación en la toma de deciSIOne acerca del u. o ele lo recurs s público que llegan al Gobierno municipal, y la forma en que e ili, trjbuyen a cada comunidad.
En este proceso de definición interviene Lambién el anhelo de la
comunidades de, er independientes r tomar &lt;leci ione, propias que
Vdtn por los interese &lt;le u propia comunidad, ) no por los de lru
otra\ La. luchas por I Gobierno municipal e vuelven una forma
Je nt·goc1ar bene(icios y libertades para las comuni&lt;lade,: beneficios
rdaciona&lt;los con la dotación &lt;le servicios, y lib rtades vinculada.
on la capacidad de decidir en qué) cómo utilizar lo rccur o con
ue cuentan. 3

Lila zona alta encontramos también la exjscencia de diferente proyecto vtn-

los intereses de la familia. v grupos que cli puran el poder, sin embaresta JOYestigación nos cemramo en detectar la. relaciones de des1guaJdaJ
rt· zooa alta Y wna baja, con e ·pecial énfasis en las propuestas y expectanva
la pohlac1ón &lt;le la zona baja.
!l!."

l1l

Porr-•rs

-

•

1

.•

os no nos retenmos wucameme a o econorruco,
les,espectalmenre el trabajo comuniuu:to.
•~u •

81

lllo

a los recurso

�D111á111ica lllllllÍripal

Sergio buiqlft T-lm11índez

La construcción de Ja zona baja
guno. K ta diferencia e importante, porque los ejido nos remiten a
La particular configuración de la zona baja de los municipios una forma de organización particular r al surgimiento de un grupo
Jonotla Tuzamapan y Zoquiapan con tituyen una región que que compite por el control d lo recursos y con gran capacidad ordiferencia del resto de los municipios en cinco aspectos. El p · ~ruzaciva. . demás de la pequeña propiedad )' los ejidos, en la zona
es la organización ocial basada en el trabajo comunitario como baja existe otro tipo de pequeños propietario conocido como los
para el reconocimiento de los miembros de la comunidad. El ·· rwraso/'i's. Esta categoría corresponde a los grupos que obtuvieron
te del fondo común depende de Ja participación de los babi sus cierras después del enfrentamiento con los caciyues de la región
en el trabajo comunitarjo, y entre los requisito. para ser e1
durante la década de 1970, a 9wene el Gobi mo estatal compró
un puesto de elección popular está el haber participado en rrneno. 'i e lo entregó como propiedades individuales. El reconocargo comunitario. in embargo, desde el 2002 empezó a dm amiento &lt;le los actores políticos que surgen de los difer ntes tipos
competencia política en la región y e ha minado la importancu de propiedad es importante porque on ellos guiene van a luchar
este trabajo en la zona baja. Cada vez es más común que la ¡xircontrolar eJ Gobierno municipal.
se niegue a pre tar servicio comunitario, ya ea porque reclaman El marto aspecto corresponde a las vías de comunicación como
pago por ~-u ervicio, porque no quieren ayudar a un gobe marca.dores de estatu y de apertw-a hacia d exterior. En este entido,
del partido contrario al propio, por cansancio del aprovec
~1 comwúdade de la zona baja se encuentran mejor comunicada
sistemático que los más poderosos han hecho de su trabajo o que :us cabeceras municipales, lo que fortalece la idea de que esta
seíialar que en un régimen democrático no e puede obligar I wua e~ má poderosa económicamente y sirve para reforzar el argupersonas a trabajar sin remuneración. En relación con las elecci memo de que cuentan con la condicione necesaria para cooverrirs
actualmente se busca a una persona "presentable" y con e tudios; rn municipio. En este entido, an ntonio Rayón debe parte de su
lugar de alguien que haya prestado ervicio comunitario .
lllHuencia a que se encuentra situado en el centró de la región, , en
El segundo aspecto es la diferencia (:&gt;roductiva: mientras
rsrr lugar entroncan las tres carreteras que llegan a la zona.
la zona alta se depende del cuJtivo de café y . e obtiene una co, El quinto ) último aspecto se refiere precisamente al papel de
de maíz al año, en la zona baja se practica la ganadería en p
" \monio Rayón como el centro aglurinador de la v:ida politiescala, se obtienen dos cosecha, de maíz al año y se cultivan cí ca 1· económica de la región. Esta posición privilegiada la han ido
pimienta, caña y una variedad de frutas. Esta diferencia es · con.~truy ndo los habitantes de Rayón de de la mi ma fundación del
cante porque lleva a lo pobladores de la zona baja a sentlr que putblo mediante la formación de un grupo de poder que acaparó la
nen mayor fortaleza económica, además de que consideran que propiedad de la tierra y el control de la Junta auxiliar.
cabeceras muoicipale no se ocupan de las necesidades prado
U escenario actual en el que e desenvuelven la. luchas por eJ
que tienen. E. ta diferencia es uno de los argumento~ más rec Gobier~o municipal e el resultado hi tórico de la modificación de
tes a La hora de impulsar la creación de un nuevo municipio las_terntor.iahdades, la conformación de lo grupos de poder y lo
cabecera en an Antonio Rayón, pues eso representaría que
trent.~ientos entre diferentes proyecto hegemónicos. Durante
las localidade involucradas tendrían las mismas oportunida
r..o!(mia hubo transforrnacmne, importantes en la organización
apoyo a proyectos productivos.
pacial mesoam ricana al darle mayor peso a la delimitación estricEl tercer a pecto tiene que v, r con las diferencias en la pro de la _iurisdicciones de lo pueblos, ) al crear centros políticos
de 1a tierra: en la :wna baja existen seis ejidos } en b zona alta t realizaban la función de coordinar y organizar la vida local. Tal

82

83

�Di11á1111ca mmtici.pal

Sergto E,mqm H1·m,mdez.

u,

como ha señaJado Dehouve, desde la Colonia se creó un "p~ \~i, en fa figura de don Antonio Pe1ia se reconoce a nn big 111011
de de igualdad' entre las cabeceras de los pueblos y sus habita quemic1ó la formación de un grupo de poder que ha dominado la
(2001, págs. 6'7-84), hecho que incentivó las tende~cias a_la
~ón d~sde finales del siglo XIX, aunque con pe1~odos en_ los que
Desde la fundación del pueblo de Xonotla se dieron intentos lue des~hado. Este grupo e.le poder formado a partir de la figura de
escisión por parte de sus pobladores, destacando el movimiento Peña lo hemos denominado los ricos del cmtro, y está conformado por
los habitantes de Tuzamapan impulsaron desde mediados del miembro. de las familias Iota, Peña y Jaimez. De entre los miem1..'\'1. El antiguo pueblo de Xonotla extendía su territorio basta bros má destacados de e$te grupo enconttamo a Erniliano Jaimez,
actuales municipios de Zoquiapan, Tuzamapan Tenampulco, quien Jesde 1922 estableció un cacicazgo que ería derrotado hasta
lo gue es probable que la actual zona baja formara parce de bdL~ad3 de 1970.

r

pueblo.
Desde la época colonial las zona de transición entre la sierra
zona costera fueron in alubres y peligrosas, lo que no permitio
se establecieran grupos de personas en estos territorios de
permanente. Esta ituación provocó que la región que García
cinez (2005) denomina totonaca, y que posteriormente Thom.
LaFrance (l 999) denominarán tierra caliente, se encontrara en un
latiYo aislamiento hasta por lo menos el último cuarto del siglo
Durante e te periodo de aislanúento e con truyeron las bases
el surgimiento del liberalismo popular serrano del siglo XI.X.
egún la noción de "liberalismo popular" de Thom on y Laf
ce (1999), y de l\fallon (2003), la fundación de la región de la zom
fue una alianza entre los pueblos de la ierra 1 orte de Puebla f
liberales. La participación de habitante de los municipios de Jo
y Tuzamapan a favor de los liberales fue recompensada tiempü
pués con un cierto grado de autonomia. sí la reunión que e
a cabo en e] pueblo de San Francisco Zoquiapan el 23 de ju
18"3, en la que se decidió repartir entre Tuzamapan, Jonotla 1
quiapan la zona baja, forma parte del liberalismo popular er
marca La fun&lt;lactón de La región de la zona baja.

Según de la tipología propuesta por Knight (2005) podemo. ubic1r al cacicar.go de Jaimez como un cacicazgo local, basado en las
rrbcione cara a cara y-enla interdependencia del cacique con otros
cmque. de nivele de influencia más amplios. El poder de Jaimez
1edesarrolló en el contexto del cacicazgo avilacama.chista 9ue desde 19'.r dominó el estado de Puebla y concluyó en 1973 (Pansters,
II/C!8). El avilacamaclusmo basó su poderío en el establecimiento de
una red de lealtades al interior del estado de Puebla, que abarcaba
ªlos grupos de industriales, a la lglesia católica, a los obreros, las
rtntrak:s camp sina.s y los gobierno municipales. Juan Francisco
Luras dominó la ._ ierra orte de Puebla entre 1857 y ¡ 91 ~ (Thomf.&lt;in Y LaPrance, 1999, p. 3), posteriormente Gabriel Banfos ocupó
iU lugar, pero a principios de la década de ¡ 930 fue removídu de la
Wna debido a los atropellos (JUC cometía en contra de la población
ifürwstcr, 2005). Fue entonces 9ue surgió una alianza entre los caciqur de Zacapoaxtla y el Gobierno del estado de Puebla durante la
tpoca avtbcamachista (Paré, 1986), a travé de la cual se mantenía el
control. obre la ierra Norte de Puebla haciendo uso de los pre 'J·ntes municipales y caciques locales.

El ejercicio de un cacicazgo y la emergencia de las dis
por el municipio
Dado el carácter insalubre de las tierras ubicadas en la zo11a
no fue sino hasta las últimas décadas del SJglo XIX que se pudo
tablecer un grnpo de per onas de manera permanente en la

!unta auxiliar de San Antonio Rayón algo gue- logró niediante

En e te e cenario,Jaime7 logró con olidar e como el cacique de
zona baja a través del acaparamiento de tierras \ del control de

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:s~mos hechos a la presidencia auxiliar, ocupando en repetidas
iones el cargo &lt;le pre idente auxiliar, e tablecieodo el orden en
_re~óo, definiendo los criterio para la utilización de los lugares
~blico · r coordinando la elaboración de obra pública. Es decir,

85

�Diruí111ica 1m111icipal

Jaimez logró establecer una territorialidad e pecífica en la zona
a partlt de la cual el grupo de ricos del centro controlaba el a
los recursos de la región.
Pero el dominio de este grupo de poder no fue total, como lo
dimos ob ervar en las acusaciones hechas a Emiliano Jaimez
tras fungía como presidente auxiliar, así como en las luchas e··
de la región y la toma de tierras por parte de los invasores. El p
desafio directo fue llevado a cabo por campesinos que solici
tierras en la década de l 930. De los tres grupos que olicir.aron
rras solo dos las obtuvieron, aunque en forma de dotación y no
re ritución. El surgimiento de los ejidos representó la emergen
un nuevo grupo de poder en la zona baja. Los ejidatarios de an
tonio Rayón e opusieron durante e to años a los ricos del e
mientras que lo de Paso del Jardín establecieron una aliamJ
dicho grupo de poder, presentándo e ante los demás habitanteS
la región como ganaderos ) negando su origen étnico.
El proyecto gue los rico del centro han pre entado a lo
de la hi toria de la zona baja se fundamenta en que ello han
construir un grupo que Yincula a la comunidades de la zona
con d exterior, brindándole beneficios a las mayorías, por lo
, on ellos los que tienen el derecho de controlar lo recurso
región la producción y el obierno. En este sentido, diferentes
formante señalaban que los fundadores de e te grupo de ricos
centrn -Antonio Peña Emiliano Jaimez- eran "gente de c,
que poco a poco fueron dejando de usar el calzón para distin
de lo demá .. F ntre las décadas de l 940 y 1950, después de las 1
eji&lt;lale , el cacicazgo viYió su época de mayor estabilidad y eS(
riodo de tiempo e recordado por algunos pobladores de lar
como la más próspera, ya que a pesar de que la tierra era aca
por un reducido grupo de per onas, la ganadería y la prod
de tabaco y de caña para el aguardiente proporcionaba fuen_
empleo a la mayor parte de la población. Sin embargo, desde
de la década de 1950, fue nuevamente impugnado el proyecto de

Sergio bmque Her11tí11dez.

Es importante señalar que la acción &lt;le los grupos de invasore
ocurrió durante la crisis del régimen avilacamachista, años en lo que
rotrnron a la zona baja grupos de esrudiru1tes de la GAP} partidos d
12~uienla., que al conjugar us ideas con el descontento que existía
en contra &lt;le los ricos del centro lograron organizar un movimiento
de toma de tierras. La justificación moral que estos grupos enconllll.TOn para su lucha fue que los ricos del centro se habían hecho de
su. terreno mediante engaños por lo que era justo recuperarlas.
fata idea se deja yer claramente, por ejemplo, en la forma en que
Emiliano Jaimez }' su hijo Roque murieron y cómo desapareció el
cuerpo sin vida del primero. En los grupos de invasores ob enramas
el sucgimiento de un proyecto de carácter más inclusirn, generado
¡xir habitantes de las comunidades, a través del cual plantean que
!asdeastones en torno al uso y aprovechamiento de lo recursos de
h region deberían er tomadas por la mayoría y no acaparadas por
unos cuanto . Esto legjtimó las invasiones de ti-erras en la década de
l9 11y ha sen·ido de base para las modificacione de estatus jurídico
&lt;le la. comunidade .. Cabe señalar que esta distinción de proyectos
rala zona baja es un tanto e quctnática corno para poder reflejar la
complejidad de la realidad social,4 pero nos sirve para diferenciar en
1cm1ino. analítico la dos grandes posturas 9ue encontramos en la
1t-guín. La capaadad negociadora de los ricos del centro ha provocado que se haya podido mantener su proyecto hegemónico intro&lt;luciendo alguna modificaciones, como la aceptación de ejidatarios
einvasores corno aclares políticos de la comunidad.
.\ fin ale, de la década de 1970, los invasores obtuvieron tierras
que el Gobierno del estado compró a los ricos del centro, y se la
t:11tregó como pequeñas propiedades. na vez que estos grupos obtuvieron sus tierras, lo pitrtidos de izquierda, debilitados también
en el estado, perdieron fuerza en la zona hasta desaparecer. Así, a
~r de la década de 1980 la 1·elaciones de poder en la zona baja
11 tron el surgimiento de un nuevo grupo de poder en los invasores.
1

:----_

~cos _del centro, e t~ ve 7 por grupo de campesinos sin tierra 1~ 0 rdando siempre que la metáfora del campo de fuerzas nos 1nvita a observar
invadieron u prop1edade .
~, las limaduras no se mueven solamente hacia Jos polos, sino que tienen
muloplt·.s clireccconalidades (Rosebcrr5~ 2002).

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�D111á111ica 11111mcipal

Paralelo a e to pr cesas, en la cabec ra municipal de Jonotla
chó en contra de la familia López, que había establecido un ~·
autoritario ) violento desde principio de la década de 197 0 y q
derrocado en el año de 1981.
•\ sí, a inicio de 1a década de 1980 se dio un proceso de reac
do Je las telaciones de poder tanto en la zona alta como en la
baja. En la primera surgió una nueva familia caciquil, lo R ·
que acaparó el Gobierno mnrucipai mi ntras en la zona baja se
una competencia política mayor entre h grupo · de cidc: ·,
tarios e inva ore .. Junto con e. tos cambios en el nivel locaJ, a
nacional se estaba mictando la reforma política del E tado, a
de la cwtl se buscaba descentralizar la administración pública,
empe7Ó a otorgar inayore recurso económicos a los muru
y a sus localidaJes. Estos cambio locales y nacionales permi
gue el murucipio adguiriera una mayor importancia como ceo
donde se negocian las r laciones de p der.

Se,gio b11riqtte I Iemá11rkz

Je la comunidades de la región. Haciendo uso de sus recuerdo ,
miembros de grupo de inv-a ores y alguno. ejidatarios se oponen

ala creación del nuevo municipio al o tener que si an Antonio
Rayón ~e conYirtiera en cabecera municipal podrían recrudecer e las
relacione., a imétricas de poder, ya gue ello son los que iempre han
controlado el Gobierno de la Junta auxiliar y han acaparado para
dios los recurso exi tentes en la región.
rn caso obresaliente que se da en torno a la propuesta de crear
un nuevo municipio es el de lo habitantes de la comunidad de
.\marlán, perteneciente al municipio de Zoquiapan, quienes rechazan la creación de un nuevo municipio porqu ellos mantienen bue~ rcl,ciones con u cabecera municipal al compartir origen étnico
-nahua- y tener lazos ele parentesco con habitantes de su cabecera
muniápal. El inspector de la comunidad de Amatlán, por ejemplo,
es el único que obtiene una remuneración en la región a pe ac de
que esto contraYiene la Ley orgánica municipal; algunos habitante
de Amadá.n con ideran que llo son hijos de su cabecera municipal
Municipalización y procesos electorales como medios de Tdcl E tado, en el entido de que e ta dos instancia lo han tratagociación
~l de buena forma. Éste e un caso peculiar en la región, pues en
Las lucha por el Gobierno murucipal ·e vuelven llllil forma de dre~to de la comunidade la mayor parte de Ja población proviene
ciar beneficio y libettade para las comunidades: beneficio, re
t!e migraaone de las tierras altas de la Sierra [ orle de Puebla que
do con la dotación e.le. cnicio~,) libertarle vinculada con L1 l)Qirneron a finalc. del siglo XIX r no tienen vínculo con sus cabedad e.le decidir en qué y cómo utilizar lo. recursos con que cuenl]ll etras murncipale .
En la -aceptación o el rechazo d la propuesta de municip· · ,\si, L1 propue ta de crear un nue\'o municipjo en la región no
región ue la zona baja podemos observar la lucha entre el pr r~ponde a una demanda de remunic1pabzación, sino a una munihegemóruco de los ticos del centro } los demás ectores de la Opalización, en donde la identidad regional . e antepone a la étnica.
ción d la zona baja, dond no olo se expr ·a una posición nernbargo, en el interior de la zona baja sí se observa una lucha
la propue ta sino que . on variadas las voces que hablan, t
decarácter étnico entre los rico del centro, quienes han buscado difunción de su experiencia y la activación selectiva de la me ferenaarsc: a sí mismo de u filiación ét.nka y deJ re to de la poblaQuienes apoyan) promueven la municipalización on lo ric ·a. Como se mencionaba anteriormente, el proyecto hegemónico
cena·o para mantener e incrementar el control de los recursos
grupo del centro ha consistido en con truir un mateo que los
región; in embargo, también alguno m.1embros de los gru
esenta como los más preparados para organizar fa región. En ciermva ore observan que la creación de un nuevo municipio
ocasione e te proyecto ha ido desafiado por algunos ectores
er utilizado por ello, para enfrentarse preci amente a lo. n~
h población de la región -como en la invasión de tierras-, pero
centro, aunque eso reyueriria gue se ,,o }neran a urúr lo babi
ha logrado jnvolucrar a la mayor parte &lt;le lo habitantes.

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�Di11a,níca 1m1111dpt1I

Ser¡j.o b11iq11r Htmm,dez

La propuesta de municipalizar rn zona baja de Jonotla, 1i
pro,cniente, d una comunidad y no de la cabecera, aunque reptepan y Zoquiapan enfrenta serias limitaciones -&lt;:orno el no
ima&lt;lns por el l&gt;Rl.
el número de habitantes que estipula la Ley orgánica municipal
Es i:n e re contexro que en las elecciones municipales del 2007 en
crear un nuevo municipjo y la multiplicidad de intereses poJí · d muniap10 de Jonotla resultó electa la candidata proveniente de
económicos derivados de afectar el territorio de tres munici bzona baja, lo cual puede ser considerado como un triunfo de las
para con ertirse en una realidad, por lo que la amenaza de m comunidades sobre la cabecera municipal, r d be ser ubicado en lo
palizacíón e, una herramienta de presión que los grupos de que hemos denominado la rebelión de las co11mnidodes. Los habitantes
de la región utilizan para negociar el uso de los recursos con sm Je la cabecera municipal de Jonotla se pre entan a sí mismos como
beceras municipales. En este sentido, las dinámica, de escisión b herederos de lo mejor de dos culturas distinta, : la española y la
las comunidades de la ierra orte de Puebla están fuodame IDlonaca, recuperando de la totonaca la importancia que el pueblo
en una larga tradición histórica gue inició en la Colonia. Por tle Xonotla tuvo durante la colonia y los primeros ru1.os d vida &lt;lel
de este proceso, denominado di11á!llicas de ca111bio de estaltJs j1trídm. México independiente. Derivado de lo anterior, los jonoteco de la
comunidades buscan tran formar la territorialidad de la región r.ihecera consideran que e ju. to que el pre idente municipal prodiante la obtención de una mayor libertad para decidir el uso Je venga de su localidad, dada rn importancia 9ue ti ne, además que
recursos y la prestación de servicios comunitarios. Es impo Jrmrn de u proyecto no entra el reconoamiento de las diferencias
hacer notar la reproducción de las rernciones de desigualdad Jeorgaruzación acial y productiva existentes en la zona baja.
abajo, como cuando Tecpantzign. logró independizarse de Sao f..n este escenario el Movimiento Indígena Popular -MIP- funtonio Rayón reprodujo la dominación ejerciéndola obre X ounó en el municip10 de Jonotla como una e tructura más del PRI
chit ) Pochotitán, por lo que estas dos comunidades bu caroa rJTa mantener su presencia en el inter1or del estado de Puebla. Eviindependencia. Anteriormente esta misma tendencia a la e: clentemente 1a presencia de esta organización pone en la mesa la &lt;lis.fue observada al separarse los municipios de Tuzamapan ---dd ~sicin de la situación de los grupo, indígenas en la zon.a pero no
de pués se separó Tenampulco-y Zoquiapan del de Jonotla. llll!&lt;a reivmdicar derechos o transformar la, relaciones jnterétoicas.
En ló que respecta a bs elecciones municipales, observamos , Re pecto a la gestión del primer presidente que no provenía de
la competencia partidista inició en los municipios de Jonotla. ca~cera municipal de Jonotla, existe Ja percepción entre la pozamapan y Zoc1uiapan a partir d J año 2002, cuando lo, anh bl.aaon del municipio d gue éste no realizó cambios respecto a
los grupos que habían sido marginados de la vida política bsanteriore administraciones, a la ,~ez que reprodujo la actitud de
cipal encontraron un espacio Je expresión en el p _ , partido hs presidentes municipales anteriores de prh1.legiar las obras en u
do. años antes había llegado a la presidencia de la república.
alidad de origen.
año 2002 participó el primer candidato del P
en el munid
~I triunfo en las elecciones mwucipales de Jouot:la que logró La
Jonot:la, \' en el año 2005 un canclidato del mismo partido g
!~sora Teresa Atriaga Mora en 200"" se debió en parte a su expeelecciones municipales en Zoquiapan. - 1 s importante resaltlf cia en la \'ida política del estado de Puebla, lo cual implica una
esta lucha partidista Liene como tra..c;fondo el enfrentamiento
de contacto , r a las neg&lt; ciaciones yalianzas que hizó con los
grupos de poder local, especialmente entre cabeceras munici
erentes grupos de po&lt;ler en el muniapio. •n especial obresale la
comunidades. Para las elecciones municipales del 2005, en h
'.12ª 9ue realizó con el grupo de ex presidentes municipales r con
cipios de Jonotla y Tuzamapan ganaron por primera vez cand' s¡onoiecos 9ue radican fuera &lt;lel municipio.
·

r

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91

�Dmánnca 111u11icipal

El análisis de los resultados de la votación por casilla de

Sergio Emiq11e Herná11dez.

un proceso en continua construcción y debate. Si se hubiera tenido

que la experiencia pasada de los actores sirvió como base par-a
un entendimiento estático de la hegemonía no bubiera sido posible
el voto: el apoyo o rechazo que obtuvo la candidata de la zona explicar los momentos en que los ejidatarios e invasores desafiaron
tiene que ver con la experiencia que habitantes de las diferentes clproyecto de los ricos del centro, ni la rebelión de las comunidades
munidades han tenido con respecto al grupo de los ricos del
rontra las cabeceras municipales, ni la demanda de municipalización.
del cual forma parte la maestra Teresa. Resulta muy interesante · \'era la hegemonía como un proceso nos ayudó a comprender que
el sistema de elección utilizado en la Junta auxiliar de San
mla dominación ni la resistencia son absolutas, y que la política se
Rayón se basa en una lógica de representación particular basada lll.la en una serie de negociaciones en las que los diferentes grupos
forma de propiedad de la tierra. Con el sistema electoral de la in,olucrados üencn que ceder ciertos beneficios para mantenerse
se busca dar voz a los representantes de los cuatro grupos p
en el 1uego de construcción de proyectos hegemónicos. Tanto los
-ejidatarios, civiles, Llamatco y Santa Virginia-, aunque también IJ(OS del centro, como los grupos de invasores, los ejidatarios, y la
un acelerado cambio del sistema hacia uno vinculado con el s· roJ&gt;lación de las cabeceras municipales han entendido esto, ) han
de partidos, que supuestamente es más "democrático" y "mod tnlablado compleras luchas } negociaciones a lo largo del tiempo.
Desde la fundación misma de la región de la zona baja su.1 .\s~ los fenómenos gue observamos eo el presente solo pueden
bladores hao lucbado por el reconocimiento de sus necesidad~ '&lt;'remendidos si indagamos en el pasado. En el análisis de las elecparce de las cabeceras municipales. FJ triunfo de una habitante aoncs municipales y la municipalización existe activación selectiva
zona baja en las elecciones municipales representa una opo
de la memoria por parte ele diferentes actores políticos para posiinroejorable para lograr este cometido, sin embargo, también !t Clonarse en las luchas por el Gobierno municipal. l ,a ex'Periencia e.le
ben considerar 4'lS alianzas que tuvo qué hacer la profesota 1i .~m actores mateó en buena medida la toma de partido en totno a
para llegar a la presidencia r el antecedente que dejó la a · tpo¡ar o rechazar la creación de un nuevo municipio, así como tamcióo anterior de haber privilegiado a su comunidad de origen. lllén s1rv10 para decidir a quién darle el voto dw:ante las elecciones
l]]!Jruapales.

Es necesario entender las particularidades locales que originaron
El análisis de los conflictos de la realidad municipal contemPo · fdan forman a los procesos políticos que están ocurriendo en nuesrequiere de la formulación de estrategias de investigación
1m país. La importancia del municipio como órgano de Gobierno
de aprehender la complejidad del fenómeno. Los cambios oc ~ espacio de relaciones políticas se ha hecho más evidente en los
en la región de la zona baja solo pueden ser entendidos a la I iilnmos treinta años, debido a que desde este espacio se están forsu interacción con los cambjos ocurridos en las relaciones Po· :nulando demandas de apertura democrática y replanteamiento de la
dentro del estado de Puebla y en el Estado mexicano. Así, la hi
nización del Estado.
de los caciques locales y un cacicazgo como el avilacamad11st1 r
íntimamente ligada, lo mismo que la actual reforma de] Estado uevas preguntas

Algunas reflexiones

intensificacion de las luchas por el Gobierno municipal que ~atender los cambios ocurridos en una región de tres mutúcipios
vamos en eJ ámbito político local.
la Sierra '\J'orte de Puebla se comprenden mejor las influencias
Uno de los aportes más importantes de la ,isión que ~n
~ten entre lo local y lo global, y las relaciones de poder que
10rrna. a las actuales luchas por el gobierno municipal. Las relaeconomía política antropológica es el de ver a la hegemorua

92

93

�Di11á111ica n11111uipal

ciones de poder on continuamente negociadas impugnadas
control sobre lo recur os es la principal motivación de la lucha.
E necesario destacar que en el análisis de las relaciones de
en la región hay dos actore 1mponames: la Iglesia católica Y12s
jeres. •\mbos son actores obresalientes en la vida cotidiana de
municipio de Jonotla, Tuzamapan y Zoquiapan, in emb
son act0re trascendentales para entender las dinámicas de
\ fusión entre comunidade . La Igle ia católica e tá involucrada
~sto proce os debido a que uno de los requisitos para obt
independencia es contar con un santo Y un templo propios, a
de manera poco relevante.
R specto a la mujeres, en la zona baja su participación
mitada, in embargo, en la zona alta del municipio de Jonotla
han jugado un papel muy importante al participar activamente
derrocamiento de la familia López a finale de la década de 1~
más, durar.ite las elecciones ~~tmicipales .del 20ff7 , parte del di
de la candidata de la zona baia estuvo onent~do ª recal~ar u
ció~ de m~j~r Y la nece~i~a~ de reconoc~r la unportanci~ de e
la vida polJtica del mumC1p1o. En este ffilS°:o or~ n d~ i~ea\
la interrogante sobre el papel que la relaciones 1nteretruca. 1
en la ,ida política municipal, con idetando gue en lo
estudiadoc; existe población totonaca nalma y me tiza.

Los aporte al análisis de la vida municipal

Sergw énriq11e Hemámlez

.1 pensar forma de organización política que con ideren la impor-

ooc1a del territorio.

Aprincipios del 2008, la bancada panista del ongre o del e ia&lt;lo de Puebla hizo saber que presentaría una "reforma integtal
dtl Estado" que incluiría la reducción del número de municipio ,
bajo d argumento de gue existe un número de ello que no cuentan
con la cantidad mínima de habitantes nece. ario para mantener e ta
r.itegoáa (Proal, 2008). Ha ·ta el momento dicha propue ta de reformano ha ido presentada en el Congreso,5 pero la simple mención
de este tipo de medidas deja claro que el desconocimiento de las
complejas relaciones intra e intermun.icipale_ puede Uevar a afectar
d terrirono de 178 municipio que no cuentan con el número de
habaante· que marca la Ley orgánica municipal (Consultoda onir.lcorriente, 2008), lo que produciría una serie de conflictos sociales
nru1· profundo . Este tipo de propuestas no vienen únicamente del
2lllbito de Gobierno, ino también del académico. si, por ejemplo,
\urea Commons (t971) conclU}'e u estudio. obre la Geohi.it01ia de las
mnriq11t'.r tmitoriales del estado de P11ebla señalando que los 217 rnunicipios con que cuenta el e tado representan un número
~fuy exagerado, pues gran número ele municipios no poseen lo

rtcurso mínimos para realizar con éxito su función político- oaal.
1.a solunón gue se aconseja es, después de estudios acuciosos, unir

vario municipios en uno que reúna las caraccerísncas de unidad
Finalmente, detrá. de los procesos analizados hay formas de
económica, política y demográfica (Commons, 19'1, p. 29).
gamzación democrática que permiten el ejercicio pleno dt
&lt;lerccho, políticos de las persona,. Efectivamente, nada g
que la creación de un nue,·o murucipio o la victoria electo se considera la eficiencia en la pre tación de servicio. por parte del
lllcipio, la creación de uno nu vo es adecuada;. in embargo, en las
sectores r legado, proporcione las condiciones neccsana
e tablecimienlo &lt;l un régimen democrático, e pecialmentc si Clone política que hi tóricamente se han construido, cr ar un
·o municipio forma parte d añejo anhelos de autonomía y se
c;1deramos la tendencia a las relaciones de d igualdad. Lo
ca en los enfrentamiento entre grupo de poder con tituidos
es seguro e, que necesitamos avanzar en el reconocimiento de
lo
largo
del tiempo, que al no , er considerado podrían producir
no existe llna úrnca forma de organizar la vida política naci
que el entendimiento de la forma en que funcionan los gru onfücto entre cjidatarios e i.nvason: y los rico, del cenl ro.
poder locales nos puede a~udar a pre,·erur enfrentamiento fu
lnf«-,rmacion proporcionada por la diputada escatal Rocío C~rcía Olmedo.

94

95

�Sergi(J E11tiq11e Tlemalldr.z.

Di11dmica 1111111iripal

La última modificación becha a la organización tení.torial de
municipios del estado de Puebla fue la supresión de los munia¡i
de an Jerónimo Caleras, Sao Felipe Ilueyotlipan, an figuel Cart
Resurrección \' Toti.mebuacán en 1962 para convertirlos en i
auxiliares del ~urucipio de Puebla (Commons, l9"7 L, p. 28). A p
píos del 200~ los presidente auxj)jares de los municipios supri
en 1962 realizaron un moYim.iento de presión sobre el pre·
municipal de Puebla, en el gu amenazaban con indepencfo.lllf
no . e implementaban medidas para mejorar los ervicios en su
risdicción (Puga, 2rHJ"'). Pareciera ser que e lugar común señalar
los municipios de extensión reducida representan una dificultad
mini trativa, sin embargo, ejemplos como el municipio de .\,
no muestran &lt;-1ue esto no es necesariamente cierto. Comrnons
razón al eñalar que son rtccesarios 'estuilios acuciosos" sobre b
yectoria histórica de la conformación municipal para entender
su presente, pero el error radica en establecer a prio,i la necc
de clisminuir su número. Por nuestra parte so tenemos que la
de decisión acerca de reducir o aumentar el número de muni
se debe realizar considerando las relaciones políticas y sowk-s
hi tóricamente han tenido las comunidades del territori~ en_
tión, antes de señalar desde un criterio mera.mente admin1str:1
incon ,'eruencJa de los municipios pequeños.
, .
.
_
. .
Je
Por ulumo, es 11nportante avanzar en el entenduruento
.
.
.
,
. , .
comple1as relacione entre comumdades y su caracter dinarrucu
•
conociendo la heterogeneidad de la sociedad r el carácter pro!
. • .
'
'
mente h1stonco
&lt;le los
eventos que observamos
en el pre ente.
últtma inst.wcia, la realización de este tipo de estudios no a~

Bib~ografia

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~ E• spana:
- penm.·
,, ams, Ra· ymon

~one. sobre público, consumo y r cepción de bienes culturale ,
d la primem decada del .iglo XXI han pa ado a ser un
uigtedi~·nte clave en los proceso de producción al interior de la
ilklusina cultural.
1t releYancia que han adquirido las industrias culturales y us
lucro. L'O la vida cotidiana,
, en el trabajo
. r en la educación, , así
.• •
•
_
«
·
lilllO su Yalor en la econonua, con •ocan a mdagar acerca de cuále.
7
\~olf, ~ne R (pnm~vera, 195 ').
losed ~orporat peasant co iOQ las prácticas y consumos culturale que e prefieren, cómo e
rut1es 1n Mesoamenca and C ntral Jan , en So"th1nstem Jo11 , unguen lo. diferentes grupo. de acuerdo a Jos bi nes culn1rale.
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i\r,icsora, Jnn!~ngadorn \. !-ubclirectora en la FC .L
El~ro ccto 111s1i~c1unaÍ Educación, consumo} práctica culturaJe· de las wtdadcs uru\'ersitarias cuenta con apoyo para la inve·agac1ém CIL'llt:itica básica
iJ'.f.{)f¡;¡C)'t ~lkl8, en d marco del Fondo ectori;i] de Invesngaoón para la E&lt;luin I P-Conacyt. En e ta parte del provecto participaron como colaborndorcs
! na· de la maestría en A.rtt:s de la l \ ·1 Roberto Liln Corpu • Eduardo
tz ~ruz. Raymundo ;\fundo Riwra, ;\Ion errar A.rango Moralc y i\faría
dier \Janú1cz Barraza.

98

99

�CoJJfl/moJ práctícas mlturaks

para el acce o a dichos bienes. o encontramos así ante U1U
lífica área de muy reciente desarrollo no tanto en la cantidad,
,e tigaciones, pero sí en la diversidad de vetas que se han expl
y en las metodología puestas en práctica (Ro a , 200L).
Según Rosas (2001), los impulso para el de arrollo de la ·
gaciones obre consumo cultural han provenido fundamen ·
de tres ámbitos: in tírudone gubernamentales de cultura, e
académico e industria culturales, fundamentalmente porque
eño e implementación de la políticas culturales se desen
lo largo del siglo en un contexto antidemocrático que con i
innecesarias las evaluaciones sobre su relación con las nec ·
y demandas del público. En contada excepciones, las instiru
oficiales carecían de diagnó ricos que le permitieran formular,
luar y reorientar con claridad us política .
Por otra parte, los principale espacios en lo cuales e r
e tudio de consumo cultural en México son las uni,er i
otros centro de investigación. Parte del impulso al desar
las investigaciones en esta área e ha dado por los recurso
nientes de instituciones cu!turale gubernamentales, y por la·
ión ocasional de algunos inYestigadores en estudios para ind
culturales, cuya inve tigacione atienden crecientemente no
los proce o de con umo, ino también lo espacio en que
sarrollan las práctica cotidianas que estructuran los u o
de la comunicación. En este sentido, se amplía la pcrspectM
con umo cultural para entenderlo no solo como la recepción
producto partJcular, ino como el conjunto de proceso que a
an y condicionan dicha recepción.
La ínstirucione de educación superior, como comunidades
mat1va , no ·on ajena a estos proceso y tienen entre sus ob
estratégicos el crear la condicione para que u. participances
gan una sólida formación científica, tecnológica y humanisti
ello la l.A1'L tiene entre lo objetivos prmcipales de la Visión
2012 "contar con un programa de investigación que permita a
adecuadamente el con umo cultural de la comunidad uni\rel'SJ
(Visión C. '2 L 2012, p. '.P). Es en e te contexto que . e insertad
yecto inslitucional Educacion, con umo ~ práctica culrurales

100

u,ril✓I l linqos11

órdova

comunidad universitaria de la UA):L, de cuyos a: anees trata el traba¡oque aquí se pr sen~.
El propósito funJament'll &lt;le este prorecto es propiciar accione
que permitan gue se desarrolle una de las funciones su. tantivas d
hlAl ·1., como es 1'1 difusión y la extcn. ión de la cultura. Los re ulradus dr e ta investigación aportarán información para que las autoridades universitarias tomen la decisiones pertinentes con base en
lo. indicadores que e obtengan del análisis del con w110 y práctica
rulnmtles ele los universita1ios· el proyecto contribuye al logro d lo,
ob~tivos estratégicos del Plan de desarrollo institucional 2007 -2012 y
h\'isión L\i\.1L 2012, y permite obtener un diagnóstico de La, preferencias de consumo y prácticas culturales que llevan a cabo docentes, personal administrativo r e tudiantes universitarios de veintitrés
dela veinti éis dependencias de la UA, L.
Con base en estos resultados se podrán de arrollar trategias de
acción 1.JUC atiendan a las necc icfadcs de consumo cultural de los
llllivcrsitarios, se le dará seguimiento med.1ante su monitoreo y se
permitirá un uso más eficiente de los recur os humanos, financieros
l de infrae tructura de la institución.
Por otra parte, a pesar de la contribución ele la industrias culturale como factor de crecimiento económico, de desarrollo humano,
de generación de empleos, ele producción de valor agregado y de
generación de contribuciones fi cale , en [éxico no e les ha dado
h suficiente importancia para promover su impulso y crecimiento,
81 e ha establecido una política cultutal que permita la e9uidad en
tlacceso y di frute de lo biene culturales generados por estas industrias (Piedra , 2005).
Hacen falta estudios, tanto de los poderes público como de los
~ente priYados gue intervienen en el campo cultural, que ayuden a
diseñar políticas culrurales y estrategias de producción y de difusión
cultural 9ue faciliten la torna de deci iones en la proyección de plallts} programas institucionales.
Con base en lo anterior, el proyecto de investigación Educación,
0 urno y prácticas culturales de la comunidad universitaria, de la
UA, 'L, tiene lo siguiente propósitos:

101

�Cu11s11n1f/ )' prdcliroJ rolt1m1IP.f

Lnrila Himyosa Córdo1'tl

• Contar con información no solo de la oferta cultural de la &lt;/1

• El furbo! como fenómeno cultural.

dispone, sino de la demanda de consumo y prácácas cultu

• El u.o de los \1deojuegos.

los diferente. grupos de la comunidad uruversitaria de la l.\.\l

• Aprendizaje de idiomas extranjeros.

• Obtener una estimación de la demanda efectiva de productos
rales r lúdicos de dicha comunidad.

• Realización de cursos de aprendizaje alternativo y no formal.
• Información y socialización de la oferta cultural.

• Conocer us mveles &lt;le participación en actividades culturalt)
ooo, así como el tJcmpo dedicado a estas actividades.
• Conocer las preferencia de conterudo y motiYacion de con

!J investigación tiene alcance institucional, componentes cuantitati-

1~ ycualitath·o., es un estudio exploratorio en una primera fase, y
mpti\'o en una egunda; las técnica empleada son la encuesta,
Este e, tu&lt;lio aportará información valiosa para la elaboracim 1 po teriormente se aplicaron entreYÍ tas y conYoc::ttorias a grupos

políticas culturale institucionale. de la Universidad que pe ik~scusión a muestras representativas de los docemes, personal adconsiderar la divcrstdad )' las particularidades de estos hábtl{6 ~strati\'o y estudiante universitarios de veintitrés de las veintiséi
con urno ~ prácticas culturales en la formación integral de los lxu~ade ) e 'Cuela de la UANL y de la administración central, cuya
ver itario , lo gue permitirá obtener un diagnóstico y análisis ala_de: fueron mayores de quince años, y participaron ambo sexo .
el diseño de un programa continuo que permita atender ade La mto~m~ción relativa al número de estratos de la comunidad nnimente la. demanda cultural &lt;le lo univer itarios, ) que con ~llart.a -~e proporcionada por la nidad de Enlace y Acce o a la
a determmar mdicadores gue permitan hacer comparaciones lntormac1on de la u, L. En la primera fa e del studio ·e encuestiempo y a realizar monitoreo y evaluación de las iniciativa. llron 921 ujetos: 414 estudiantes, 2r profesores y 270 miembros del
impJementen .
!fflonal admini trativo. El instrumento fue un cuestionario de 89
En una prim ra etapa, la investigación tiene como objem-o
neral c.l_ scribir lo ~1abitos de consumo y prácticas culruralcs
comurudad uruYersJtana de ]a l.11 \NL en los iguientes aspecto"

pregunta de opción múltiple aplicado en el mes de mayo del 2008.

Enel
· ·
•
·
· d
,, proye?o pa.rt1~1paron
prote ores mvestiga ores ~e dos cuer~. ~caderrucos r Les1stas de los programas de la maest11a en Artes y
1k Ciencia. de la Comunicación.

• Lectura de libro , diarios, re\~i tas e h1 torieta. o cómic .

~tura, cult11ralstudies, conswno cultural y políticas cuJturales
.a lundamema.ción del estudio se desarrolló partiendo de algunas
fi .
OJ~tones acerca del concepto de cultura; como marco general se
• 1\uuicrón de música, asistencia a conciertos, teatro, espectác
•r&lt;lo el enfoc¡ue de los culhm1/ studies, con la discusión ele autores )
danza \" circo.
T:ipectivas gue con cierta rigurosidad buscan el análisis y discusión
\mliencias de radio, televisión y ctne, el uso y nuevos consu
la cultura; se smtetizaron las teorías má actuales y se mencionaalguno de lo estudios más recientes obre el consumo cultural
tecnologias de la informacion r cnmurucación, como la td
\f' . ?
•
exico.- e dcscnbe el marco de las política culturales que ele de
celuJar y el 1pod, entre otros.
• ,\sistenc1a a b1bliotecas, archivos, museos, exposicione
menros.

•

Equiparrnentos culturales en el hogar.

• DtSponibilidad \' acti",dades realizadas en el riempo libre --&lt;l
fuera &lt;ld hogar-, como deporte , \ iajcs y turismo.

!02

ta1ón
· se presentan solo algunos conceptos y e
· de espacio en este tea bªlº
poco~ aurores.. aunque al final se incluyen la:; referencia bibliográficas con•d:tl para la fundamentación del e. tudm.

~ir

103

�Co11.rfln10 yprárlica.r atlt11mle.r

el Gobierno federal e tatal e institucional orientan la dinánua
gu . u, objetivos estrategias y metas modelan, en cierto sen
acceso ~ coniiguración d los patrones de con umo y prácocas
turales de los ciudadano, en general,) Je la comunidad unive
de la L\, Len particular.
Los estudio, cullurales han contribuido a incrementar
conocimiento acerca de lo modo. n que las per onas usm
recursos culturales a su di posición para crear ent1do en su.
} lo. modo en que esos proce, os de construcción de signi ·
influencian us patrone, de acción, ir.clurendo la importante
política. in embargo, por mucho tiemp~ permanecieron en ii
rrado teoricismo r fallaron en tratar empíricamente lo pro·
cambios estructuralc en la política nacional e internacional,
. ·
d e 1a in
· fcormacton,
· , e c1wvan
· d o Los anál.1, ·JS
temas econonucos
· ·
· 1e .
nomrcos,
po1·u·
1 co. \' soaa

·
. literano
·
un cuan d o u ' ongen
se remonta a 1os tra ba¡o
.
·
d
,
.
li
.
escuela cu1turali sta d e an á]j .1. e textos y enoca terana, 1o es
.
. .
.
culturale han cxpenmentado un gran creclllll mo entre las
.
. .
,
.,
. ..
sociales en las últunas decadas, abnendo e a otras po, 1bilida
.
,
.
.
.
.
re fl ex:100 sobre ob¡eto de e tudio, como Las mdustnas cultur
,
hablar de la investigacion cultural en México Giménez
pags. 121-128) eñala que "el interés por el estudio de la culturA
.
.
.
,
.
061eto de w1a di ctphna espec1 fica v con una perspectiva
·
metodológica también specífica es muy reciente en féxico, \.
remonta a más de veinte año '. T.a investigación cultural en ?il
ha , ido poco abordada por lo· investigadore. en ciencia S&lt; ·
h utnanidades.

:v

Ho} día una &lt;le las principale agendas de estudio en el ei
rio académico e.le mérica Latina y México e el impacto que
teniendo en la cultura la llegada de la nueva tecnologías de
formación} la comunicación, y su creciente papel central en
que lllvita a la reflexión sobre la manera de organizar la tra)'
de lo acontecido con el consumo cultural en la región r en d
(1999,

p.

28).

1114

L,;1cila Hinojosa Córdova

En este recorrido hi tórico on clave las contribuciones de Je ús
Martín Barbero y éstor García Candini, guienes aportaron elemento: para ubicar el entorno tanto social, histórico y cultural como
nl~mico, de donde surgió la propue ta de investigar los con. umos
ro!turales.
L1s área de e tudio que se han privilegiado, según una istemall?;lCÍÓn elaborada por Raúl Fuentes avarro (Góroez, 2006, p. 35),
~consumo de medios, espacio público, usos} práctica , apropiaoon del arte y patrimonio, y sujetos sociales.
De igual forma, el consumo cultural e vincula con los siguien~ro_ncept~s: recepció~, ~so so~al, audi_encia, ex~o~ici_ón, há~ito
prderenc1as, entreterurme~to, tiempo libre ~· condiarud~d._ Fillalllltme, al hablar de con wnJdores e les relaciona con publico, ren-pror'. audiencia
e pectadore •
•
.:
•
L1 uwe. 11gac1on del con umo cultural ha logrado crear una sene
mapas. } modelos
. con los
. cuales se pretende observar la reaLidad
ral,
soCial
e
1otcrverur
en ella, como la propuesta de lo modede ·
consumo cultural de éstor García CancLini (1993).
El . di &lt;l I
b . d
la
e tu o e consumo se tra a1a e manera mu} cercana con
•, 1
d.
.
'bLi
E
·
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d
on, as au 1enc1as re1 pu co. -'ne1 ruve 1micro e a a e
p· • 1
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L
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d
·
meneas, o usos, 1o 11a61tos o as pre1erenc1as e 1os su¡etos.
~xpe · • d
,
e ·d
1 · ·,
1
,. nenc1as e consumo estan re1en as a 1a te ev1s1on Y a as
:va\ t
,
·
fin d al·
· d
h "
• ecno1ogia con u¡eros con a o
1ntenor e un ogar, es
:cir urua co
·, d l
S l b d
d l t li
,
ncentrac10n e consumo. e 1a a an ona o e es uc. o
otros consumos: arce, música, patrimonio, o de actividade en
o externos o de grupos (Delgado, 200"", p. 4..,).
Con respecto al ámbito de las políticas culturales, la ecretaria
E&lt;lucación declaró en el Programa nacional de cultura 20!l7-2012
· para d gobierno del presidente Felipe Calderón la cultura y su
nto serán prioritarios para el d sarrollo de la vida de léxico.
ahí que en el Programa nacional de desarrollo la cultuta ocupe
~&gt;ar central que impacta todas las acciones Je política pública
e tricto apego a lo, principios del artículo tercero constitucional,
establece como obligación del Estado promove.r una educación
,gratuita, part:J.cipativa y orientada a la formación de ciudadanos

LOS

�Co11sf/1110} /mídicas cu/l1m1/es

f alllila f Imwos,1 Córdom

L1 política cultural de los próximos año debe contribuir a la
libte , responsables, creativos y respetuoso de la diversidad
e impulsa así el desai-rollo digno de la persona y de su. po rompr:ensión fundamental de que las industrias culturales y la produmón) promoción del arte y la cultura ofrecen condiciones } polidades.
En correspomlencia con el Programa -ecrorial de educa ieocialidade para el desarrollo económico de municipios, estados y
esrablecieron ejes transversales a partir de los cuales se di eñ regiones,, dd paí. en su conjunto, lo cual ya sucede en la actualidad.
trategia de política cultural, y que contribuyen a la conserva · us expresiones culturales inciden indiscutiblemente a través de la
nuestro rico patrimonio cultural, al fomento de la artes y de ~rJrión &lt;le empleos, en la mayoría d los casos p rmanentes, en
ddesarrollo humano y en la mejora de las condiciones socioeconólas expresiones de la cultura, y a difundirlos con la mayor
en féxico y el mundo. El Gobierno de la república refrenda ws de la población. Esta importancia e acrecienta con los camcompromi o con la democrati7ación de la creación artí rica y . en las estructura laborale , la ampliación del tiempo Libre y el
e50 de cambio en la dinámica de la pirámide poblacional. La
ral, a í como a su pleno disfrute por todos lo mexicanos (P
m!rura, adicionalmente, es también un elemento de gozo y di frute
!lacional de c11/t1m1 2007-2012, pág . 8-9).
tiempo libre.
Lo nuevos concepto sobre sectores de la indu tria
En este contexto, uno de los objeti\'os que e propone la L L
----cinematográfica, televisiva, radiofónica, fonográfica, editom,
llc,·ar a cabo los programas in tjtucionaJes con respecto a la
diseño, de arte anía ·, entre otras-, las nuevas definiciones
11ón y extensión de las hurnani&lt;lade , la cultura y el arte es prola · correspondientes a la cfü~er idad cultural y al valor del pa
ll\"edas para apoyar la formación integral de los estudiante , el
ruo inmat rjal, antes denominado i11tan¡/ble por la CNESCO· rroUo de la comunidad universitaria y de la sociedad en general.
nueva práctica enriquecidas con conocimientos interruscip ·
ser explícito, este objetivo estratégico podría verse como una
-como la de turismo cultural-, se han hecho presentes con e
'iica cultural institucional en beneficio tanto de lo universitario ·
fuerza t.mto en el vocabulario y la actividad cotidiana, como
0 de la ociedad en particular la nuevoleonesa.
espacio propios de la economía y del mercado, y han alcanz
Para el logro de estos objetivo y corno una de la estrategtas
una mayor permeabilidad social.
aconsolidar el Programa de difu ión de la cultura y el arte Je la
Por ello e ha vuelto nece ario rediseñar estrategia e inv
l\I, dos cuerpo académicos de inve tigadores de la Facultades
en el quehacer cultural a otra que son de enorme impo
Ciencias de la Comunicación y de Artes Vi uales propusie1on l
como la promoción de la lectura ) la nec idad de estimular la :ccto de inve tigación sobre el consumo cultural de la comuniciación artística en los niños) jównes. jertamcnte, en ambos . universitaria, cuyos r ultados sen'Írán para organizai- y hacer
e ha comprobado que no todo es re ponsabiUdad de la es
pertinente este programa. De ello surgió la propuesta de este
en el caso de la lectura, de las políticas editorialc · y bibliot
·o, del cual se presentan algunos resultados a continuación.
gubernamentales puesta en práctica hasta ahora, cada vez es
urgente Ja parrictpación comprometida de la familia y de: la. ·
o es nece ario in ·1 tir en el valor 9ue ciene la lectura como tn,·e tigación tiene alcance institucional, componentes cuantitade gozo, de entretenimi nto ) de conocimiento, al que solo
y cualitati,,o , e. un estudio exploratorio en una primera fa e,
llegac e una vez que el niño y el joven han hecho suyo el pla descriptivo en una egunda; la técnica gue e emplean on la
la lectura.
esta, y posteriormente se aplicarán entrevistas y grupos de di -

106

l07

�f ,¿¡ci/(I

Consumoy prárhcas ml!urales

f-lino/os11 Gfrdr,1't.l

Tabla l. Promedio de libro leídos en los úlomos doce meses por la
cusión a muestras representativa de los docentes, personal
trativo ) estudiante universitarios.
wmumdad uruve.rsitana de la _\ L.
Como parte de la primera fase, se aplicó una encuesta en ei
Estrato al que pertenece el entrevistado
de mayo del 2008 que generó una base de datos que se sigue
Docente/
Personal
Promedio de libros
Total
Estudiante
zando. El proceso e llevó a cabo en veintitrés de la vein ·
investigador administrativo
ledos en doce meses
1
cultades y escuela de la t; L y departamentos de la admirú
18
12
37
No contestó I no aplica
67
central, con participantes mayores de quince años y de ambos
Menos de uno
60
23
56
139
La encuesta e aplicó a una mue tra repre emativa de la po
l.llÚversitana dividida por estratos: estudiantes, profesare y p
61
lk1o
102
23
186
admini trativo. La información relativa al número de estos
Dos
92
203
51
60
de la comunidad universitaria fue proporcionada por la t
enlace y acceso a la información de la U.A1 L. Los datos pro
Ties
43
121
56
22
nadas fueron: 66 mil 595 estudiantes&gt; tres mil 541 docente •1
Qialro
28
54
16
98
~ 685 miembros del per onal administrativo. Cabe señalar epi
tnformación, si bien fue proporcionada en el mes de abril dd
Cincoomás
18
107
32
57
es relativa a los registros del semestre agosto-diciembre del.
Total·
237
270
414
921
Por cue ti.ones adnunistrativa de la propia dependencia
aplicó el cuestionario al 85 por ciento del tamaño de las muestn! 1uente: base de datos Consumo \' prácucas culturales dt la comurudaJ
aruvmnana dt: la lJ-\, 1 (2tXJ8).
estrato eleccionadas: 921 ujetos en total, de ello 414 estu
237 profesores ) 270 miembros del personal administrativo. fJ
trumento fue un cuestionario de 89 preguntas de opción m· 2', por nento de los estudiante } el 23 por ciento clel personal
Ltrat:Jvo contestaron haber leíclo olo un libro en lo últimos
En este trabajo se presentan alguno resultado de esta primen
emeses, mientra que 24 por ciento de lo. profesores señalaron
del e. tudio.
r leído cinco o más libros. olo un 22 por ciento de lo estuies contestó haber leído do libro ; . i solo el 4~ por ciento de la
Con umo y práctica culturales de la comunidad u ·
t_tra de lo estudiante leyó entre uno y do libros, r uponiendo
ria de la ANL
estos fueron de los incluido en al meno dos de lo programas
Algunos de los resultados más ignificativos acerca del con.
práctica cuJcurales de los universitarios muestran que en uns las unidades de aprendizaje, sería intere ante investigar a qué se
munidad universitaria, por la índole de su actividad académiCJ h esca a lectura de los estudiant .
formación de profesionistas, e esperaría que la lectura fuen igu1endo con el consumo de lectura pero en otro di positivo, al
nrle acerca de , i poseían un teléfono celular, el 87 por ciento
de las acti.vidade a la que se les dedica más ttempo; sin em
1 estudiantes contestó tenerlo, junto con el 80 por ciento de los
lo re uJtados en el consumo de lectura de libro no Jo mue·
te ore. ~ el 87 por ciento del pcr onal admini tratiYo; ) ¿cuál es
-ver tabla l.
Pnnc1pal u o que le dan? ¡Enviar y recibir mensajes de texto! El
i&gt;Orciento de los estudiantes lo afirmó, a. í como el 64 por ciento
losdocenre. y el 74 por ci nto del personal adrninistrat:iYo. ¿Qué

?

108

109

�Co11sH1110J'prartiras

mllHraléS

ucila Hill(jOsa Córdava

leen los que no leen?, pue mensajes de texto en la pantalla~ ~ott por número de mencione : 1'vÍ'!J' JtJteresante, Cos111opolilat1, Secelular, lo 9ue nos lleva a reflexionar sobre la capacidad de br.es, CollOZfª Más,Q110, Mens 1Iea/th, Tv)' ovehs y Proceso.
nuevos di posjtivos y sus aplicaciones, inclu o para aprov
Xo llama la atención que M19 Interesante baya ido la más menciocomo recurso didáctico -ver tabla 2.
!t!da en las preferencias de una comunidad universitaria, pero no
,a a preguntarnos sj no podríamos tener un órgano de difusión
Tabla 2. U os del teléfono celular por la comunidad universit:ana de la l' r.stituc1onal de características semejantes a las de dicha revista, el
!diera a conocer el quehacer de los 393 investigadores miembros
..----------.--e_s1r_a_to_a1_q_u~e_p_erte_n_ece_e_1~en_tr_e_vi_sta_do_~-~ 'j tema 1aaonal de Investigadore que laboran en la 'J\ 'L,
Usos del teléfono celular

Estudiante

Docente/
ínvestígador

Personal
admínistratlvo

1u haaa

dentro como fuera de la universidad.
En cuanto a la lectura de periódicos, el 78 por cien co de la poblaNo aplica I no contestó
55
63
52
1 ·l ¡
1--------+----1-------1------4----4"'"'. urnversitaria acostumbra leerlo con cierta regu arte. ac - urn1,
Envia/
332
152
201
. 1·cce, lo, hnes de .emana-,} el más leído es b! Norte-84 por
de
textorecibe mensajes
1--------+----~~---+----+---L-10-, lo cual babia del interés de Jos universitarios de mantenerse
2

Descarga ringtones

4

1--------~f------+----~-----4----f'~ormado obre los ucesos de actualidad.
Saca fotos

9

14

4

Navega por Internet

7

3

5

Juega

7

o

2

9

Olro

2

4

2

8

414

237

270

921

Total:

T~laJ. 'fíempo 9uc dedica a ver televisión la comuuiJad universitaria de
,J \I_

Estrato al que pertenece el entrevistado
T81l)o que dedica a
ver lelev is1ó n

Fuente: base e.le Jatos Conswno y práct:Jcas culrurales e.le la comuru&lt;lad u
tana de la L'AI\. L (2Ul.lll).

Estudiante

Docente/
investigador

Personal
administrativo

Total

Menas de una hora

87

65

54

206

lA1 a dos horas

219

123

140

482

81

43

56

180

15

2

14

31

12

4

6

22

414

237

270

921

~

iguiendo con las preferencias de lectura, en cuanto al género
rario, el 38.9 por ciento &lt;le la comurúdad universitaria encu
con te tó preferir la novela y literatura clásica. En otro reactivo
preguntó acerca de , us autores preferidos, encontrando que
son muchos r mu} diversos· los autores más citado resultaroll
Gabnel García ~fárquez -15.4 por ciento-, Paulo Coehlo ➔
ciento- y Carlos Cuauhtémoc ánchez -3.4 por ciento-: tJe!
tores mur di í.mrle .
Acerca de Ja lectura de revistas, el 7 0 por ciento de los es
tes contestaron acostwnbrar leerla , así como d 7 9 por ciento &lt;k
.
profesores y 7 0 por ciento del per. anal administrativo. Lo
.
menc1onados
fueron muchos, pero las revistas má citadas fue!'(il

1JO

Tres a cuatro horas
~

!«o a seis horas
~

'-las de seis horas
~

Total:

fUtntt: base de dacos Con sumo y prácttcas culcurales &lt;le la comurudad
11111wrs11ana de la l,.-\1\II (2008).

tel · • ,
d
• •d d
I
d"
ev1s1on es otra e 1as act1v1 a es a a que t-anto sru 1antes
lfllo fi
nal dmini"
· d ..J:
·
d
pro esores y
a
. tratJvo eUJ.can tiempo e su
, per o

tr

111

�Lt1rilE1 Hit«jora Córdot•,1

Co111111JJ0_1•prócfiras Ct1ll11rak.r

consumo cultural. El 81 por dento de lo estudiantes la ven 1
nn acostumbra visitar la bibliotecas, al igual que el 52 por ciento
los día , junto con el ""'6 por ciento de lo profesores y el n por
dd personal administrativo y solo el 5 l por cíen to de los docentes
to del personal administrativo. Los estudiante. prefieren las.
ac,¡stumbra asistir. Esto es preocupante en una comunidad univerextranjeras como género televisivo -25 por ciento-, los p ·
sit:ma, donde profesores y alumnos deberían tener como parte de
res e investigadores los noticiero -r por ciento-: y el
,u formación la visita a estos espacios.
administrativo reparte su preferencia entre los noticiero· - .1$
• Feri:is y exposiciones. El 59 por ciento de los estudiantes acostumciento- y la. ·eries extranjera -26 por ciento.
bra ir a fcnas) exposiciones, así como el 6~ por ciento de los profeEn cuanto al número de horas que consurn.eo en er tel
el porcentaje má alto fue "de una a do horas", como señalanr .ore, y el 64 por cienco del personal administrativo.
' Dtportes. É ta e una. práctica cultural que acostumbran el 64 por
53 por ciento de los estudiante , 52 por ciento de los prof.
52 por ciento &lt;leJ per onal administrativo. Curiosamente el si
aento de los e, tudiantes, el 59 por ciento de los profesores y el 59
porcentaje más alto correspondió a "menos de una hora 'pan
por ciento del personal administrativo; la actividad deportiva prefepor ciento de los estudiantes y 27 por ciento de los profesores,rn
rida es carrunar y correr, según el 36 por aento de estudiantes, el 49
para el personal a&lt;lrnini trativo, con un 20 por ciento que dedin
por ciento de los profesotes )' d JS por ciento del petsonal administres a cuat-ro horas" a ver televisión todos los día -tabla 3.
traciro. La frecuencia con 9uc practican este ejerc1cio es más de una
¿Qué otros consumos y prácticas culturales acostumbra la
rez por semana, con el 53 por ciento, 44 por ciento y 48 por ciento,
ción universitaria de la ANL?
rcspectivamen te.

• lr a1 cine. El

•

•

86 por ciento

de los estudiantes, el

67 por cie111.

los profesores \' el 79 por ciemo del personal admirustrati1·0;

munidad universitaria es jugar futbol; sin embargo, no muchos asis-

ticamt'Tlre ocho de cada diez universitarios van al cine con

t~n a ver partidos, lo siguen más bien por televisión, según conrestó

regularidad, y el 50 or ciento de la pobi:pón to.tal lo hace al
una o dos veces por mes.

el &lt;;i1 por ciento de los encuesta.dos.

lt al teatro.

1o

es un product0 cuhural que aco tumbrco IO!

' \ Ia¡es. La comunidad universitaria es una comunidad que gusta de
najar: el 65 por ciento de los estudiantes contestó haber viajado en

versitanos; afumaron hacerlo solo el 15 por ciento de los e

los ultunos seis mese • junto con el '8 por ciento de los profesores y

tes, el 29 por ciento de los docentes y el 19 por ciento del

eJ ~1 por ciento del personal administrativo. Estos resultados tal vez

administrativo.

nmeron que ver con la aplicación de la encuesta en el mes &lt;le mayo,
ªescaso mes , medio del periodo de semana santa.

Asistencia a conciertos. En esta actividad los porcentajes

muy homogéneos para los tres estratos: e1 so por ciento co
•

' La segunda actividad deportiva más mencionada que pracrica la co-

' Orro resultado interesante: el 53 por aento de los estudiantes acos-

no ir casi nunca.

nimbra jugar videojuegos, solo el 17 por ciento de h

Visitas a mu eos. El so por ciento de los estud.i.wtes visitó

un 4.1 por ciento del personal adminístrarivo.

en los últimos doce me, es, así como el 54 por ciento de los p
res ) el 53 por ciento del personal admiru ttati,•o.

• Uso de bibliotecas. El 60 por ciento de lo alwnnos encu

112

profesores}

' l.on qué frecuencia se conectan a Internet? El 82 por ciento de los
t¡;

tudiantes come tó que dianamente, así como el 79 por ciento de

los profesores y el 76 por ciento del personal administrativo. El uso

113

�J,11dh1 I l!i111¡01t1 Ctirdmw

.,,m111110 )' ¡mí,1tMJ mll11raln

· . t:'nYiar v recibir correo·
má recurrente ce; par.1 comu111c:1rse,
trbmco : a t.'sce u. o rt: ponJi1..·nm 42 por cicmo Je lo t: tuJt

&lt;, por

J
1e,s• profr . ore&lt;; •\ 4'- P( &gt;r ciento del per ·, ,n:il atlm
l\:nto uc

• .\1 r.2 por cienro k· gu. ta ria rccihir información ·ohn: pn:.-,1..·nraciolll: de hbros, :ti 24.1 por cit:nto ·nlm.- cYento. mu ic:1le ~ al 22.!! por
r1t1110 ·obrt conferencia., cur os y. cmin:irio .

111',traÜ\·o.

Fn cuanto a la difusicín cultural, la IJ,\~I. cuenta _con culal1n,&gt;,11 l
·
.
1e., como c·l pe·riúdi ·o 1.¡utncena
de' difusir',n
msutuctona
1 . . 1twi
I
1
..,
'\.l
1\1.
TV
Canal
S3
y
e
·wo
t
1.. a
89
l
\
l
R
ti
rJft1r1a, a to t
• ,
•
,
l
dect.wmca '""" .uan 1.mx.. \1 g.,.una, . dcpcnden ias cuenr,m . •
con .u. propia. publicac1ones, un rccuem~ de la cu.al~ e~ta.c.:n
ceso al i•!'ual que una radiografía de la nkrta cuJtura Unt\lf'S~
1 ~ t~an,.ria de la. 1..lt·pL"ndcnci;t. cuenta con un dcpana~~cntdi1~
,. iún,cultural, d cu, 1n:auz.l
'- 1a· ac th•iJ·1de
fu.
· · d prom1&gt;CHH1,
\ c. tcnsit'&gt;n d u. actividades culturales.
•

1~1- .4 por ciento de b mue ira d"º11•1 t·oncJcer.\' leei d pcrii'xhco

L 11i1 nilari,1.

•

_,

•

.. e·oni&gt;ccr. la. .otcrta cultur.u
El '\9 7 pnr ciento de 1a muestra l l'J"
. . a tra ,, c.:·, Jel pcric Jico [ 'ida l '11iremlt1nt1. ,
n~r:1tma

•

El 2,;.4 por cu.:nro c1 ,ntcsio c&lt; &gt;n • •Cer ,,~ r·1• ofrrta :1 tr:l\'C
la págma decrrúni a de b I A 1· ll i , Ji"1eron
,lo d ',.(, pnr Ciento . l' 1 23 por ctc.:1

la

CO!lllCl..'í

cultural a tra\'t:. de b cstarn'in dc radio) de td1:vi. ion

Uill\l'

n::p1:eti\'ame11te.
•

El su:; por dento &lt;l l 1.1 mue tra come·stó no escuchar
.
. nun

cuenda de la radio u 111, ero;irana, el 2•1 e, por ciento ca l nun
•· cscuc har1a a1mt:no.
,
una YC7.. r·
ruir• st"ITI!UIL
el 6.2 por c1cm J110

• r~l -n por ciento lk la mue. trn li10 no ver nunca d &lt; anal '
por ciento c:ic;i nunca y solo d C1.2 por ciemo lo ,e al mrno
por .em:m:1.
•

1 1 20.8 1 nr cknto contestó consultar b
I'\ 1. :11

.•
,1 Ju c.:•I
ffil'nos un:i ,e7. por :.-cman.

J

por ciento u!U

o 1 por c11:n
•·• tollUl'
Ji'10
me , rn contra ·1c ron un In.•
,

l)lll..:

ca

fo~ to. re ulrndos . e observan Jaro. intere ·,mlcs yue pm·Jen er
unhJad para mqorar las . trategias de difusión Jt&gt; la oferta cul:iral unm:r:-itan:1. Por ejemplo, yu m;i.· de la tre~ cuarta· pnrtc
oozcan el peru1tlico I idr, l '11irtr.,1ian,1 moti\'a a hacer una n:collklldacic',n p;ira ,·olvt:r c. te órgano de Jifu ión d canal insticucioru1I
la Jifu_ ir'm \' cxten ión de la oferta ·uJrural uruyer. 1taria no . oln
l.t tcrl'tarfa tk l~xtcn ión ·Cultura,. ino Je todru la. dependen
:ia:-Jc la univer. i&lt;lad.
Pl)r orra partt, . t sugerirá haet:r una re, i. ión &lt;le la operación de
eit-tciones dL rawo ) tde,-1smn uni\'er·iraria, a I C(lffi(I d su
rogr.mi;ll ión, e inn:sugar si ha, una relación con d 1..:sca o on;umo por parrt de la comunidad universitana. on do. mcd10. 1.¡u1.:
rt n ,er impul ados r promocionado. como canales in, ntucio
· para la difusión r exten.ión de la &lt;ltvt:r ,1s actn1dades 9u1. .t.
rroll.111 en la univedd:u.J.
E tllterc ante de cubrir que al r.2 por ciento Je la muestra total
t. lada !t. h"'ll taría rt:cibir informaoon obre pre entac1nne. &lt;le
la opción 9ue eñalaron cmno preferida para reob1r mformade la :1etivida&lt;le · yue . e Ue, an a cabo n la L \ L. 1 bien parc:ljllt' l" te re t1lcado : cnnrradtc con d bajo porc(.ntajc de libros
os en lo ultimo doce me. es, tal vez lo que hact: falta c. con ·1r h prderencia · de género· &gt; aurore señalado , para con ello
' r un programa de oferra culrural acorde con su n ce 1dadcs.
lo e ·1ablcce d objt:tim estratégico in t1tucional. ( abe aclarar
lo e tuwantes Unl\'Lr. ltano. deccmnaron como primera opde 1n1t'ré recibir mformac1on &lt;;obre L ,·emo mu tcales, con un
por ciento obre el 11 por ciento t¡ue come. tó preferir pre enme &lt;le libro .. Lo docenic: , per onal adminí. trntÍYo c.:ñalaron
- u 1. rfa recibir información ·obn.: pre emacione de: libro.
Pnmera opci6n de preferencia.

1

con,;uha.

114

115

�Cons111110J' prácticas mlturales

Conclusiones preliminares
_
El análi j de la ba e de datos obtenida en esta prunera fa e
núa. Esto resultados preliminares aportan cono:~en~o ac~ra
algunos de los consumo y práctica cul~ales mas .igniEcatr.u
la comunidad universitaria, pero todaYta falta analizar en P
didad su preferencia de contenidos y motivaciones de co

uldlo

Cdrdqva

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demanda •
Estos avance de inve tigación señalan la necesidad de po~
t nción al rol e trarégico que desempeñan los órganos de
~msuruc1onales
e. .
· · d e la 0 certa
cultural unive
en la oc1·aliz ac1on
ti
.d
d
a reforzar y mantener con calid ad la capac1_ ~ _d. e convocatoria
tienen alguno de ello y a revisar la poca v1S1bilidad ~ ~onsumo
tienen otros en su propósito de dar a conocer la act1v1dade

f-llll&lt;!JOStl

1 ••

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118

119

�U.PICCIÓN VITAL ACERCA DE IAS RELACIONES ENTRE
LITERATURA Y PSICOANÁLISIS
Kurt Lester Benze Hinojosa·
Facultad de Filosofía y Letras, UANL

J.t:n• L\ DF.CA01\ DF 1970, un psicólogo norteamericano llama-

James 1-filltnan soltó una teoría muy controvertida que podría
e como un reto psicoanalítico al psicoanálisis mi mo. Entre
otras cosa., Hill.rnan, formado en el Instituto Jung de Zúrich,
r rií .~ análisjs terapéutico como un mito. Él definió al psicoanácomo una construcción principalmente imaginativa, cimentada
rnaa hase poética de la mente, 9ue olo posteriormente adguiel!íla validez científica mediante la práctica. clínica. Tomando como
·uencia central.la teoría de Carl Gu tav Jung, su ideas giran alreor de los arquetipos de lo inconsciente colectivo. 1 Al igual que
mae tro suizo, Hillman reconoce a los arquetipos como imágenes
OJnas e independiente con respecto de la consciencia/ pero
más lejos al considerarlos puramente como fama.sías vivas y se re~o de la licenciatura en Letra español.as &lt;le la I FY L. Ex becario del CEH.
el itntido jungu1ano, se podría defiru.r a los arquetipos como imágenes psípnmotdiales que poseen una fuerte carga emocional r muestra.o. motivos
' es. Estoi aparecen en to&lt;lo tipo de fantasías y sueños, en obras artísticas
ldwi~ en la mitología e imaginería religiosa de todas las culturas: la gran
la no\'ia, la bruja, el dragoo, el loco, el héroe, la muerte, el sol, la luna, el
' 1.1bio, el árbol rnísnco d animal acompañante, etcétera. &amp;tas figuras forbcon.figuración de lo inconsciente colectivo.

ikar. que nuestro "yo" o "ego" no tiene contrt•l alguno sobre ellos, ya que
Jlane &lt;le un mundo mtemo cuya naturaleza más profunda no es deseo-

121

�Ú1 fiaió,1

l'ito/

búsa a asignarle nombres, funciones y categorías fijo,. E dear,
ve como miríada de mito gue moldean y a la vez son mol
por nuestras vidas psicológicas (Adams, 1999, pág. 163 y igs.
poeta acostumbrado a tratar con su musas, per onajes e im
diversa que siente están más allá de él, probablemente pe
una cierta afinidad con estas ideas.
Lo que Hillman hizo básicamente fue invitar al psico ,
reconocer su propia esencia subjetiva. Después de todo, la
psicoanalítica -como toda teoría, en realidad- surge de una
lación imaginativa, es creación mental, ficticia por definición.
prueba empírica solo viene de pués de dichas revelaciones,t
cluso entonces ésta no deja de estar impregnada por la na
ficticia de la teoría. 3 Quizás Freud, al escuchar t-a.les cosas,
pue to el grito en el cielo, pero ¿acaso él mismo no tomó
inspiración obra dá jeas de la literamra uruversal? ¿ o fue
quien, al terminar de ver una puesta en e cena de Edipo ~)', ex
"e to es psicoaoálisis"?4 ¿ o le dio el nombre de "E&lt;lipo" a
los complejos psicológicos básicos del hombre? ¿Y no fue él
recibió el Premio Goethe de Literatura en 19-30? Según ¡r.
namraleza subjetiva y los cimientos poéticos del psicoanálisi5
sido evidentes desde un principio, mas - egún el famoso
de Jung (1964, p. 186)- habría sido la reticencia del padré del
oálisis a aceptarlos y su afán neurótico por establecer su teoría
un dogma lo que ha complicado tanto las cosa para la psicn
psicoanalítica, incluso hasta el dia de hoy.
En un e tudio posterior, Hillman exploró todavía más los
entre Ja literatura y el psicoanáli i , equiparando lo conce

lv,rt Lester Bmze-

de teoría (1983, p. 9 y sigs.). Según sostuvo, tanto el p icoal il s~ como el análisis literario comienzan con una historia y un
~oto que incluyen personajes y una narrativa estructurada;5
mescuchar las historias, la labor tanto del crítico como del tera~ consiste en abstraer su porqu, o su sentido. En terminología
frru1a a ese porgué se le llamaría trama-, en terminología científica
kfumaría teoría.
1'W\"

Giro que podría argumentarse que la teoria, más bien, seria un
· o utilizado para encontrar lo porqués o tramas de las histopara descifrarlas con toda sus particularidades. Sin embargo,
que aceptar qu la teoría sigue siendo nna abstracción imanva, otra ficción de la mente humana que posee sus propios
·os rer onajes, Uámeselos diégesís, actante analepsts, autor,
r, código, nivel narrativo, etcétera, en el caso de la crítica lite, 0 complejos, arquetipos, yo, inconsciente, neuro, i , psicosis
º'. se#, represión demás para el caso del psicoanáli is. Así que
itr tabulacione que se obreponen a la historias cr adas por el
humano -es decir, ficciones que actúan sobre ficciones- la
_esencialmente se estarla fusionando con la trama. Al darle, un
0 a la historia, la teoría se convierte en la trama misma.
la pnncipal implicación de estas ideas consiste en gue i la psipia e compone principalmente de mito o ficcione --en el
~ode9ue son creación imaginativa-que paree n funcionar en
Cll
. ca elioíca, _entonces lo gue el alma humana buscaría para soar us prop10 confüctos ería una especie de ficción curativa.
es una n_oción muy descabellada, dirían los terapeut-a Iichael
e r Da,~d Epston, quienes desarrollaron un tipo de terapia que
,?t1nap10s muy similares. Ellos establecieron la "analogía del
_
' la cual posibilitó «1.a eyolución de las vidas y relaciones en
·' Hillman argumenta que el empirismo p -1coanalitíco rrata con proce rn
0 de la lectura y escritura de textos, en la medida gue cada
tivos --con recuenros de un interior ímaginado--, que-psicológicamentt
uruye una defensa cono-a el solipsismo, r que presenta afirmac10oes trl tlectura del .texto es una nueva interp.retaaón del mi mo, y por
a una pos1c160 en la cual no pueden ser commvertJdas ni verificadas;
una e entura diferente del mismo" (1990, p. 9). 6 Esta orienempirismo psicoanalítico se encuentra posicionado en un lugar ma:· alli

r

r

º·

dcaso del
--~,: · el
.
.
criterios de verdadero y falso (1983, pags. 12-14). Precisamente por eso,
. _
pstco=sis, argumento sena la histona del paciente, asi como
su diversidad, las idea.." dd psicoanahsis parecen funcionar en la prácnet ~-'• que igualmente tienen una variedad de espac10s, cscenanos, tiempo
4 Al menos eso cuenta una famosa anec&lt;lota, la cual dice mucho, induw
JfiaJC5.
no fuera cierta.

lo por el autor del original en 10glés: 'Tlus analogy also made ir possible

122

123

�La ficció11 z,j/a/

Knrt Lester 8e11ze

ración también establee gue planeamos y ejecutamos nuestras oota la objeción? e podría decir, gue en cierta manera, poesía y
obre la base de historias que imaginamos, y gue a su ,•ez inte ¡scoanálisis comparten un objetivo en común, que es el de intentar
con las bistonas de otras persona :
lí,nprender esa experiencias inasibles, oculta y numinosas de la
nh humana. El poeta se lamenta por no poder expresar fielmente
Podria.m.os asumir que la expenencia de la per ona es prob !ll5emocione y eosaciones mediante las palabras. El psicoterapeupara ella debido a que está rendo situada en histonas ljlle A,por su parte, también lucha por comprender esas fuerzas poderotienen de ella , de sus relaciones, y que estas historias son d !lle ITTacionales que actúan dentro del alma del hombre. Finalmen· que d eian
. un espac10
· lilS
· ufi aenw
· ¡.e para la e rt.íl'. encuentran
con las núsma figuras e imágenes: uno trata de
tes al punto en
.
.
. preten
- d as d e 1a persona. 0 po d rtamos
.
Yde plasmarlas, el .otro intenta descubrir su naturaleza
de las histonas
asun1 ~uarJas
.
ft
•
.
.,
. .
llklOVos pro indos. En cualqwer caso, la meta de ambos es enterria persona participa acuvameme en la e¡ecuc1on de btSto
. El
h
. t
l d
tiliz.
la al b ~.
.
.
\ arma y erram1en a que os os u
an es p a ra. 1 esa
· 'til · n·sfactorias y sin salida que esta,
encuentra mu es, 1J1Sa
,,
'
ra, a u vez, puede evocar y mover estas ímágenes, ¿gué ca.so
no encapsulan suficientemente la experiencia vivida de la
a hablar de reduccionistnos?
gue son contradichas sigruficacivameme por a pectos
En psicoterapia siempre ha habido mediadores que en su pensa&lt;le la expe.rienna vivida de la persona"' (1990, p. 14).

ro han logrado unir los conceptos de ciencia y arte, en ocasioilq;ando al punto de borrar sus límites por completo. Jung fue
Dicho de otra forma, si no otros sotnos los creadores &lt;le n pnmero de ellos, aunque en su obra persiste un cierto conflkto
propias historias, entonce la solución a nuc tros conflicto
esa dos caras, quizá debido a , u formación en el empiriscos consi tiria en descubrir, crear o inte1pretar estas bj. tocias positivista, o má probablemente al hecho de que como Freucl,
manera apropiada.
·iraba darse a sí núsmo una imagen de cíentífico intachable si
Por supue to, dado que la experiencia humana engloba m ·a que sus investigaciones y teorías fueran tomadas en serio por
aspectos que no pueden ser expresados mediante 1a palabni comanr&lt;lad de médicos r académicos de su época. Como ya se
o escrita, e podna argumentar que e ta percepción de la
· Hillman \Vhite y Epston fueron má, allá, pero ellos vivieron
hombre es un tanto reduccionista. ¿Pero ha ta gué punto po. di tinto a lo de Jung, donde se comenzó a cuestionar la
"vación exagerada del conocimiento, tomándose cada vez más
-----------------------:f--:-b-JCUeat.1
el factor subjetivo inherente a toda creación 11Lunana. Otro
to concetve of thc c:vo1utJon of hves and relaúonships in term · o r e

r

and writing of texts, in ofar as every new readingof a text i a ne\\ 101c
re importante para el caso es el de Rollo May, pensador psi0 que -influido por la, ideas de Jean-Pau] artre y del teóloof 1t, an&lt;l thus a d.Jfferent wnang of ir".
- TraJucido del original en mglé ·: "We could assume tha1 1.he per on's
Pau) Tillich, entre otros- de arrolló el enfoque ex.i, tencial de la
5
ce is pmbhc:maoc to him because he i · bemg sicuated in roncs trun °
terapia, el cual precisamente e centra en los temas y confücto
about him anJ hi . relationships. ancl rhar these stories are dominam tu
tnciale del alma humana, como la muerte, el amor, la voluntad,
that rnc, allow msufliacm space for che performance of tbe pcrson's !O) dad
e , la libertad ,\' el sentido de la vida. May• siempre tuvo en
storit: ·. Or we coulcl as. ume tbat thc person Is acm·elv partlcipatmg 10
formance nf ~tones tbat she finds unhdpful.. Ulliiaú.&lt;;f,·iog, an&lt;l dead-c
ta la contribución de 1a literatura a la psicoterapia, y particula.rth..11 1.ht:se stones do not suftincndy cmcapsulate rhe person's li\·ed t:xpc eal psicoanálisis, llegando a afirmar que una de la "deficiencias
are ver) . 1grnncaovel1 conua&lt;licrcu br unporranr asptc.1: of the neniU'T'"-tlllentales de la formación de los psicoterapeuta po freudianos
txpc.nenct""

124

125

�La firrió11 1itrrl

K11rt LB/er B,:11ze

e qu la mayoría de ellos ignoran ampliamente la
uestra literarura e la fuente má rica de auto--interpretacio
ser humano a lo largo de la historia'' (1991, p. 143). lás recient
te, lrTin O. Yalom ba profundizado tambjéo en esta relación,y
no habría de hacerlo, ya que además de er un psiquiatra reco
por su. aporracione a la terapia de grupo también es un no
famo, o. Él describe su perspectiva particular de la terapia de
guiente manera:
El enfoyue terapéutico que finalmente desarrollé está estr
te vinculado al proceso cr ativo, a la lectura y escritura Je

lectura porque iempre escucho atentamente la hi toria. únia
cinante de la vida de cada paciente; escruura porque creo, 1
Jung, que la terapia es un acto creativo y el terapeuta eficaz

inYentar una nueva Lerapia para cada paciente (1998, p.

55).

Lo anterior no es del todo diferente a las ideas de Hillman o
de \\11út 5 Ep ton. 8 Yalom continúa con la explicación de u
que:
El arte de b psicoterapia tiene en mi opmión un doble . 1gru
es ,irle en tanto que la ejecución de la terapia reqwcre d
facultades imu1t1va. que no derivan de pnnc1pios cienú1ic1

arte en d . cnri&lt;lo keat. iano, en tanto que e tablece u propia
trascend1t&gt;ndo el análisi objeti\'o (1998, p. 84).

•aviJad hasta perderse en un centen,'l! de posibilidades inestalrs} fantasmagóricas, o bien buscan terreno más fume y desdeñan
brdarirjdad de la situación. Pero, si e acepta que objeto y sujeto
imian parte de la misma entidad -un hecho que se deduce por
~o común-, entonces el problema no tiene por qué er insolult. Yla solución consistiría principalmente, en la comprensión de la
;ruraleza mediadora del rru to.
Quiás convenga recordar que el mito iempre carga una podefuerza vital que en tiempos antiguos otorgaba un senndo espirillllmente sati factorio a la existencia humana mediante la imagine11mistica y religiosa. Esto ha cambiado considerablemente debido
lbl'\'IJlución de la consciencia razonadora del hombre ---de la fun. uueJcctual de la personalidad, diría Jung-, particularmente del
bri: de occidente, que seculari'l.ó r ,·olvió bastante un.ilaterale, a
mitos a favor de L'l razón misma. Iloy día nuevamente Yivimo,
tr.m ic1ón en lo mito, , como una especie de: compensación
mttnta re&lt;le cubrir el lado irracional del hombre.QEntonces, e ·
ral 9ue el hombre se sienta perdido entre e tos polos de razón
trr.i.cionalidad, objetüi.dad y subjeti,'idad. Pero cualguiera &lt;.Jue sea
QSQ, el mito sigue conservando su carácter esencial, que es el Je
ilat~ntido a un mundo que no lo tiene" 1n (1v1a}; 199 l, p. 19).
Dicho en palabras del filósofo l~lémire Zalla (1986, p. 33), el mito
como un mediador entre los instinto · el sistema del cosmos
el cn1imiento y la verdad. in este tejido mítico Jo único que
obnene e nihzl, la casualidad. ¿Y cuál es esta v rdaJ de la gue haZulla? e podría decir que dada la condición mediadora del mito
d están contenidos lo · aspectos objetivo y subjetivo qu conel scnúdo. Por upuesto, va que la vida de cada ser humano

Establecer la "propia Yerdad trascendjendo el anáfüis objetivo
está el q11id del a, unto. ¿Qué signilica esto? Como la ps1eotera1
ta con lo irraounaJ r lo eminentemente . ubjetivo, es natural
acuñri un térrruno para este fenómeno: enantmdronúa; coos1 te en la rnver
•
•
· do y rechazo que• e deladtnet¡,,&gt;ia psí9wca yue compensa las acritude unilatc.rales de la consc1ena1guna per, ona ocasione
un cierto
true
'fil d hombre. Es dectr, cuando el yo se obstina en rener una \·1s1ón parcial
traducir en defen a polari7.antes: ella e umergen en el mar li(jha

1'91:-------

ce caso de las revelaaone de lo ioconscil:Ole, earonces lo inconsciente
,futrza una imagen opu ta a dicha acfüud.

s \qui cabe de~tacar también la analogía con d cnuco literario, quien, Je la
~puesto, se puede cuestionar s1 el mundo posee o no un scnttdo inherente,
manera, debe crear una aproximació n distinta para el estudio de cada 0
caso e que el hombre en cierra mant:ra 1cmpre participa en la construccomo eme m&lt;liv1duaL . u senrido o crama siempre vanará con respecto Jd deiiichc, senudo.

126

127

�1~_ticdó111ital

K11rt Lestl/r Be11Z!

~s única e ir~e~etible es lógico que ~a con trucción de su en~~o !a f5 ci~rto. Pero, c~mo acabamos de ,·er. eso no significa que lidie
1gualment uru~a, Esto vuelve relativa a la verdad, p_e~o tamb1eni. ron talsedad. ~- ~n duro crítico del p icoanálisis, John Kcrr ( 1995),
u~ factor ob1et1.vo en cuanto a q~e ~uede ser transmmda y comprtt ~~ vez u~o esos ~smo · argumentos, a los cuales el psiquiatra
d1da ha ta cierto punto; y lo mas Importante, que se puede adll FJio FrattaroLi respondió de una manera bastante conhmdente:
tantn dentro de ella como junto con ella. í, el sentido de lo mílll
posee un núcleo objetivo, que no obstante e adapta y transfornnu
!Kerr] ere~ 9ue a meno que d méto&lt;lo pueda er formulado en
acuerdo a personas y circunstancias para.cu.late .
una e peCJe de manual &lt;le interpretación no puede considerar e se1 o se trn ta
pues, de hacer como los posmodernos, qu~
riamente. Pero ucede que el método psicoanalítico ¡íamás fue un
-como atinadamente criticó Ernest Gellner (1992, p. 39)- imclllll
método de interpretació.n! Es una técnica de autopercepción re&lt;lcscnmascara.r los mecanismos de la subjetividad, pero sin llegz1
flextva, un modo de atención a la experiencia interior, en un marco
ninguna parte, desestabilizando el pen amiento. Ponderar infilllD
dt: relación en que Jo inconsciente puede volverse consciente con
mente acerca de la inaccesibilidad del conocimiento es una e pro
tanta claridad que a menudo exige muy poca interpretación. Kcrr
de perturbación ele tructi, a del mito. Dado gue l mito normallffl
te e encuentra encaminado hacia el de velamiento del sentido,
no se da cuenta de esto ni de 9uc el proceso psicoanalítico es la bú _
relativ1zación completa del conocimiento más bien sería lo opll(9
\J_ueda de aurorrealización. Él cree que el psicoanálisis e. un ejerci-como una forma de antimito-, de acuerdo al significado qoc
cio hermenéutico d interpretación leorénca. Por cierto, no hablaré
le da aquí. Es una sublimación de impulsos autodestructivo.
o~re hetmenéutica. Odjo ir a la deriva en el mar de significantes
utilizar térnúnos p. icoanaliticos.
autorreferenciales sin esperanza alguna de llegar a fa tierra firme del
La "tra cen&lt;lencia &lt;lel análisis objetivo" entonces cons1. te C1l
signüicado. El p. 1coanálisi, no e un asunto &lt;le bermenéutica. Tiene
comprensión y percepción de la subjetividad como una fuente
que ver con poner palabras a la experiencia vw1da (1994, p. 265).
tiva, como una constructora inacabable ele mitos. Y esto en n
alg1.1na sigruf-icana un encerramiento en nosotros mismo.. ya f1ireaJ.id d r,
.
entender la pmpia subjetividad también implica la compren.ióo th. ª tat~~oli e~agcra un poco. El psicoanálisi · sí hace uso
.
~ .
·
mterpretac1on racional pe
'
·
la tÜvers1dad
\' de la otredad, gue 1.nstamente constituye
el oages 1.. 1
.
,
ro eSt:a siempre se encuentra supe11114(ª ª lo suprarractonal
·,
, ·
toda creanvi&lt;lad 11 (Heuscher, 2003, p. 33"7).
1111.m
.
.
ª lª comp~~nsJOn
empaoca de la fuerzas
L'l p.icoterapia psicoanalítica, trata con estas redes de ub· d as &lt;le ~o mconsciente. Como tliJo Jung (1950, pág. 554 y sigs.),
psicoanalista trata e
, b 1 · ,
·
dad, con las ficciones que el , er humano crea para darle entido ibitn
· .
on s.1.m Oos, tmagenes VIvas que contienen
existencia. Esto frecuentemente provoca confusión, dada la fa kis ~o emocionaleS, nutninosos, de- conocidos y tra cendentes.
cientifica de la psicoterapia: mucha gente pien a que si el p ic
s_imbolo ~e le_ oponen los ignos, que son meras analogía ,
·
•
• •
.
·
actones rac10nalizadas d ·
·
b
· d
sts no puede dar 1merpretac1ones puramente ob1euva - e meq
simb
', esignac10nes a tevia as de las cosas.
entonces debe trabajar con meras ilusic.,nes. Y e 'to de alguna
olos son_ terreno del psicoterapeuta -¡y claro que también
l&gt;Oeta!-; los signos, del semiólogo o deJ lingüista.
"Pr,oer palabras a la experiencia viYida'', ;c.Jué no es eso preósa11 Obviamente, el pensamiemo de una p1.:rsona esqwzrn&lt;le s1: encuentra a
~b
J
~
•
c¡ue e poeta bace de cualc¡uiet manera?
en un bucle t_¡Ul. apena· da espacio a posibilidades trascendentes., SI es yUC J
.1 afirud 1 •
fu
lu
ac. ma pro nda entre el poeta j el psicoanalista consiste
Jarlo dd rodn ~ulameme la apertura, la empacia y el rdle¡n t:n d otro
. constante bú.,;queda del tejido mítico que cimienta el alma humael Jesarrnllo ue nnev.1:- posibilidades creatn-as y v1Lales.
0

128

129

�Ñtrl L.ester Bt'llzr

T__¡¡ ficrió11 J!ital

na. Lo mismo es válido para el critico literario, al menos cuandot
en cuenta los aspectos existenciales de la creación poética. ¿Cómo
vería a la obra literaria desde esta perspectiva? Ya que es una e.
ión del alma nunca podría considerár ele un todo cerrado con
significado estable y accesible para t0dos. o puede haber l."S
capa2 de desvelar su valor último; cada obra literaria sería una
tura hacia diferentes cadenas de significación y . entido que p
cobrar vida en diferentes niveles de incen idad en cada uno de
rros. En palabras del analista fario Jacob) (t 969, p. .,3):
La pregunta trata acerca de s1 la "inconsumíble fábrica refle
relaciones,, [... ¡ es intrínseca a la obra, o de si la obra me
actúa como un catalizador, estimulando dentro del lector su

fábrica de relaciones, que a su vez, es proyectada de vuelta

Encualquier caso, siempre hay que tener en cuenta la naturaleza
mnamica del mito y el valor de su catácter subjetivo. Hillman, al
!ltlldiar la poé11ca de la terapia de t\l&amp;ed AdJer, destacó gue la demicia básicamente con i. te en Ja literalización exagerada del mito
?83, p. 111). De acuerdo con las ideas del polémico primer bereje
iklp.icoaoáLisis, la persona ana ve las idea. como hipótesis, con un
1rnado de as t(-como si-, es decir, como construcciones práctica
,timones. El neurótico, por u parte, hiposta ia la ficción, cierra
posibilidades creativas al asignarle un valor demasiado real. Fitl!menre, el psicótico eleva la ficción a 1a categoría de dogma, ve las
!OSa~como un todo cerrado. Esta ideas quizás nos den algo en qué
¡tnsar al momento de abordar tant-0 nuestro mundo interno como
texto poético o literario, los cuales, como hemos visto, en realidad
ri~encuentran muy lejos el uno del otro.

obra) así tran. porta un sentido de valor a través de ella. 'o lul
respuesta inequívoca a esta pregunta, ya que la expencncia dr

se vuelve posible solo en una fructífera relación murua: el

roca algo en mí que me parece de alto valor, y recíprocameuR
hace receptivo al mensaje más amplio &lt;le la obra. Las cau.:gont

valor ¡... ¡ me parecen el resultado de tales relaoone mutWIS
la obra Je arre y fa reacción di crimmante \ emocional dd
o del critico. En su enfas1s en lo • upratcmporal, en su ca
ele reAextón infiruta, en su relaoón a la unagen pomordial,

señalan un altísimo valor mfinitamente . igniftcattvo t1uc m
solo podemos discernir vagamente como el mensaje mas P

de nuesu:a vida, y el cual nuestra mente consciente puede
solamente de manera fragmencana. E.ntonces dejan . ufici

pacio para la apreciación de la unicidad irrepetible ele la

urui. parte, ,, para •u translucjdez por las pregunta. ete
•
.
1¡?
humanas de 1a existencia, por ra otra. 12 Traducido por el autor, del original en inglé : "The yuc non is, wh
'inexhaustibly reflecrive fabric of rdations' [...] is imrins1c to i.he work, or
the work mcrd_ acts a a catalyst. si.imulating witl:un rhe reader his mva

130

'l , which. in tum, i. projt:cted back onw the \Vork and so convcys a

ense

i.lue through Jt
· There 1s no unequí,·ocal answer to the quesuon, ' mee the
ce o[ ...-alue becomes pos ible only 10 fruitful mutual relation; the poer
sometl11ng in me wh;ch seems to me of lugh value and, reaprocall}',

be:

recepl:!Te to the wm:k's largcr message. The ,alue caregories [...] seem
result of ~uch murual relaúons bctween che work of art and the disung, emotional reaction of the reader or crit1c. In their empha.is on the
' poral, in their infimte reflex:ibilit:y, in their relauon to the primal 1rnage,
pomt to au in6nitely meaningful highest value which we can onlv vague!,
~ tlt~ deepest meaning of our life, and whicb our consnous ~nd e~
dieonJ, 10 a fragruentary way. Thus they lea,e enough room for appreciation
ltrepearable uruqucness of the work on che one hand, and for its tran. lulor etcrnaU ~ human questmns
·
·
ot- ex.menee
on rhe ocher"

131

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·•L1
~OC!cdad e. un f nóm~no dialfrtico en cuanto es un pro
Utmm· ( 1itiris111. orrhwestem ·n~ crSIL) Pre
humano ¡... ], \ slfl embar;•o, rc\·ierrc continu:unentc :obrt. su
Jung, (,ar! Gu tav ll&lt;J'J=i). Tipos psimlógiros t2a cJ, dl:' la traduco
'()10 causante" (Bcrger, 1999, p. 14). Es decir, t1ue toda n:al1Jad
la 8a ed. abruma). Bueno J\ire : . ud,unencana.
r una crl'aoon Je lu individulls qm: la conforman. Pero al
________ (21K1s), f{i'(/{ertlo.r, .r11nlos, pl'flJ(JIIJÍf'lllo.r C-a ed. ·
o lli.:mpn, esta realida&lt;l so ·ial c.· un proe:cso dialt'.:ctico entre
cdon:1: L ll' Barral.
!Jb¡etJ\-acionl's e 1nceriorizacione. Je lo. inc.lividuo , ljlle se hace
l\..ur, John ( 1995). l 11 bi..rtmifl surda delpsirotlflfíliris. Barcelona: &lt;
IJ\';i r . irn'. como margen &lt;le acci{,n para tJWcnc penuieccn
a socinlad. Del mi. mo modo, instituciones sociales omo la
~fa\, R.oll l (1992). L, necesidad del 111ito. Huenos \Jre ·: Pai&lt;ló..
la t&lt;lucac1ón ) por supuc. t &gt; la rcligi&lt;&gt;n, ti ·nen u gén ·si, l.ll
\\'11liu.:, ~ fichad) -:p ton, David (1990). "i'\TmT11h1'f' \from In Ti
rl'ahcfaJ.
En e. l" entido, toda construcción n.'ligmsa tiene u·
E11dr. ucrn York, ~ orton.
firme fund:ttfünto: en la rcaliJad ncial
Yalom, In in D. (20011). Ult nI/11n1 )' psimlonír,. Barc lona: Paido 1
~ rd1l!i&lt;,n como producción so ial "const11uye una inmen a
Zolla, F:.1~1mre l'J'J-l). l.11 ,I111m1fr 1111fri/,!t. Barcelona: Paid&lt;', ·
.cc1. 111 de :-.ignifi ·.ta&lt; ,ne. humana. en la , ac1:1 ampli1 ud dd uniuna proyección guc por . upuesto, re, lt:rtt sobre su. produc
en forma h: rt·alidad en orden rra cenJcml.''' (l~l'rgcr) !1)99, p.
Ptttr lkrgcr subraya una definición ub:tantirn &lt;le la r ligicín.

--

1tld Coll'~lo Je oc1nlogía Je la I F'I 1- Bt:cano dd Cc:nw, Je 1'..~1udi11~
tlco.: IU\'o como Ju-ector Je 1esis al maestro RolwrttJ Rd&gt;ollo o, cate
tkl ! ok'J?Ín 1~ ,c-11,lo~fo.

l.H

�La i11Jh1mcra de prti&lt;h&lt;tIS peulrrost,1/es

lf'aller f:.d11ard(I L1¡,,-z.

Los contenidos sub. tantÍ\'O implican conscrucc1ones religiosas, LtmoJernidad como paradigma epi ·temológico solo fue po. 1ble
acras, la Iglesia, e 1puttr&lt;le una reflexi 'n centrada en el indiv1duo. En e. te momento
El ser humano construye írnbolo., danzas, ritos o imágenes ltlirico L-1 vida social ya no se concibió mecLiante explicaciones
relacionar e con un orden tra cene.lente.
•as y tradicíonale , ino &lt;le &lt;le lo 1maginano moderno que
La religión . una in, cirución con truida por el hombre m.ibao el pen, amiento en el individuo. La. .ignificaciones lJUC
darle .cntido y significación a la Yida cotidiana, concebida e mios incfü1Juos a la, nuevas relacione. ociale , politica y ecoreali&lt;la&lt;l conscrui&lt;la e interpretada por los ere. humanos,
11rum iorjaron el mundo moderno.
dan por est.ablecida la realidad que 5e origina en su. objetiva
Sedijo anteriormcnl que cada cultura) momento lústórico proe imenonzacione . En ese sentido, las creencia religiosa, soo
u. propias forma:; de r ligio idac.l. \ í pues, el devenir Je la
tt'ndida de de la lu tona en que e de arrollan. La con:
bdad moderna ademá de fundamentar la reflexión en el mcle la• formas relig10 a no e ajena al tipo de conocimiento Wio, trajo con igo la idea de racionalidad. E ta idea nn·o una
la epoca. o e. ind1ferent al zd(geist. 1 J clima mrelectual es ll!tncia de pérwda J lo tra -cendente y lo mágico. ''La idea de
ca 1a de herramienta. para confi ccionar una deterrmnada co. bkrmdad reemplaza, en el centro &lt;le la sociedad, a Dio por Ja
.:ión religiosa. ~ -o e· que una época determine la forma de .,..,......,,... y ea d mejor de los ca. o , &lt;leja creencias rd.1g1osa para
lo religio. o. me que e una relación dialéctica, e un em
~dela vida prii:ada" (fouraine, 2&lt;HIU, p. 1~). A parnr de e, l
ideas\ con. rrucciones humana que dan forma a la ociedad
·nto el hombre ya no era más una criatura puesta por Dio.
rd.igión. , e tiene, por j mplo, un tipo &lt;le religio ·1dad en la d munJo, mo un actor ocial con roles bien definido dentro
Media mu) acorde a la ép ca. La autoridad política de los m
bsociedad y que ademá debía resolver racionalmente cualquier
e pen aba, era instaurada por la providencia cLivina. y por
tancia sin apelar a los dio es o figuras míticas. E. ta rac1onaliincu saonable o 111falible. Por otr lado,} en el tenor de las re
11:rúa el fin de llevar a los hombre· a nvir n condiciones de
ncs renacentistas y humaní ricas, e fraguó una concepción
ad, 1lesarrollo, democracia \ progr o.
prote. tame mu) afín a escos momento lu. tóricos. iglo mas fn el munJo cr1 liano, la moderrúclaJ e mruúfe. tó en la R forya t.:n pleno desarrollo dd capitali. mo, \Iax \X'eber analizó la fe proce tantc, la cual contnbu) ó a la formaci )n de una persona
testanre como I aliciente qu fa\·oreció el de arrollo de una
una marcada autonomía individual. El cmtiannno medieval
dad hurgue a. Cultura y religión on in. parablt: , las do son
un uelco muy importante. \Iicntrn que en el periodo mede una construcción humana. La religión permite telacio
fa Iglesia administraba la relac1óo entre Dios \' los human . ,
lo tra. cen&lt;lcnte en medio &lt;le un contexto cultural dado para e d nacimiento de la 1.:ra moJerna el protesmntt ~o entendió la
o en u ca o legitimar, las ·ituacione. oc1ales o cultmale •
ma partir de la experiencm indi,·idual. "La relación con Dios
iU'ional. E. una relación yo-tu que no e ta mediada por nada ni
•1 cri tiani mo de la modernidad
unicamente por la aceptac1on del mensaje de acepracion, c¡ue
rJ plantt:amiento :1ntenor no permite hacer un ac rcamicnto rma d contenido de la Biblia" (fillich, 19..,6, p. 24C.).
lógico de. de la religión a la modernidad y Jetenrunar u cons
IJmen aje de los protestantes fue terminante, ya nn e hizo reterciigiosa ·egún el cipo de pensamiento o forma de conocitni
a la gran Iglesia como uruca mediadora entre Dios\ el hom ·\hc)ra el individuo con ·cru1ría su propia relación con D10. a
11;_ 1.a e; un-a l·xpre iún de origen alemán que dcnnra d dima 1mekcmal 0
de la Yi&lt;la y el ciercicio e. pmtual mdiYidual. Co este . entido,
de una epoc1.
rraduce como d "e píncu del tiempo".

le como creencias, prácticas, 1dencidade

U4

135

�l:'á!t1'r I::lut1rdo LtiJ,e-?,

La i1,jl11maa d, pr.írtira.r pt'lltuorloks

inauguró una cosmov1 ión moderna del cristiani mo a pair
la reforma encabezada por :Vfartín Luter . La Reforma p
re cató su propia refle. ·oo r ligíosa &lt;lel paradigma epi te
de la rnoderni&lt;lad. De tal suerte qu "la Reforma prote tmte
orgullec&lt;: de con tituir d eslabón entre cri rianism i , , moJt:
en este sentido la teología protestante no ha cesado e.le darle
al problema de la mod rni&lt;lad" ( otdo, llJ94, p. r,.
El protestantismo cambió de punto de reflexión tonnndo
di, icluo como cenero de grave&lt;laJ para admirustrar y hacem
ponsabJ de u propia salvación a través e.le u comport ·
cuaJ adoptó prácticas mu, propias, y creó las 'c ndiciones
nacimiento de aquel 'a cetJ mo tt:rr no' que e. la ba e Je la
protestante) del e pínru del capitalismo'' ( fardonc., 1988, p.
protestantJsmo como e-xpr sión religio a moderna ,ín·1ó '
para dar un encielo a e. ta nuern realida l. La religión pro
fungió como sostén del sltlfHs q110 moderno. La co, movi ión
sa prote, tante contribuye&gt; al desarrollo del capitalismo y al
de eculanzac1ón. Pero obre todo, elaboró la jd a d 1 esfuc
rec.1ueria la nuen1 cultura trabajadora ) gen radora de capi
práctica ' relig10 a. inh rentes a la fe prote tance de arrol
uj to buscando d bien materia] con una vida ele ahorro y de
¡o. La elaboración teok,gica y la ética prot tant &lt;lema.mi·
actltud hacia la vida qu
reflejaba incluso en fa au teriJaJ
liturgia.
i tomamos en cuenta que Ju sagr.ido, como propone
reside en obj to. &lt;le xperírncia, se puede , eñaJar que I uab
posesione materiaJ eran e1em oto, crnpínco d la prcse
lo agrado. El uabajo era la exp ncnc1a , agrada que deter ·
actitud hacia la Yida. 1\l mismo tiempo e ta actitud religio a
a acelerar las nueHs oc1edade. indu triales basada. en el
a ala.riad &gt;, además de la naciente burgu ta, con un ethos ~ co
tamiento austero propio &lt;le la per onalidad protestante.
Además de la acentuada in&amp;\.;dualidad de la fe protc- tantr.
demento importante gozó de mucha con 1deración en el. eno
rtíl xion s teológica· del prot stantismo. a saber: la razón, li
con el pa. o de trc: siglos se volvio mu} importante para 3Ct
·1,;

136

i bien la producción t ológica má importante y
aidita. e desarrolló en el iglo X\'JII no _e puede oslayar la imp rn:tl de la Reforma en este desarrollo posterior.
!hm:y Cox (1985) señala que la teolog1a cr1. t1ana moderna reprearounnotabl trabajo imel ctual que utilizó in. crumentos moderpara inccrpr tar la fe de de la modernidad. Para poner un ej mb exégc i bíblica, utiliza.mio el método hi tórico críuco, sirvió
IIIVl in~tmmento moderno de:&gt; acercami oto al texto bíblico. En
·núJo. modernidad ) fe hacían equipo para interpretar la fe bídesde refl x1ones modernas ~ para darle un nrido coherente.
11.ueologia moderna representó una notable realización intelectual,
logró crear una cnorm Yariedad de respuestas plausibles al
~ a que se planteaba: cómo 'interpretar la fi cri tiana en rela"1a l.1 ,i ·ión moderna del mundo"' ( ,o. , 1985, p. 169) .
Cabe .'t:ñalar que la teología. es una laboraci · n qu permite al
bnbre hablar obre y relacionar. e con Dio -Theos-, y que habla
~ Dio de.de la cultura que YÍYe o desde el tiempo hi tórico en
'Ple. e encuentra inmer o -logos-. To&lt;la elaboración ) ·ignifirntcol,igica e. tá ligada al momento hi tórico en el que
de. aOe de ta per, p ctiva obvio que la Leología moderna n
tlisocia&lt;la de toda la reAexión moderna va señalada. Por una
al n:ntrar e n el individuo,\ por otro en Ía razón.
11 rcttexión ~ producción t ·ológica moderna e desarrolló grnalo· grand teólogos .r filo. ofo en las universidades .r en lo_
no .. lnclu:o Paul Tillich habla &lt;lt una ortodoxia prote tante,
len conocída como ortodoxia clá ica emergida de la Reforma.

.

L:1 ortodoxia protestante era con. rrucava y objetiva, y pretendía
ircce:r una doctrina. pura y abarcaJora acerca Je Dio~, el hombre y

0

d mundo [...]. Uno d los grande lo rus de la orrodoxrn clásica de
fines del siglo X\ 1 , X\11 fue 9ue manrunJ una discus1ón conLtnua

con todo: los . iglo del pensamiento cnstiano (Tillich, J'l77, p. 326).
ri~tividad que de hende la onodoxrn protestame debe ser ententn térmrno de una "representación Je la doctrina n tanto mJ,

�1.fl i1,Jb1e1uitl ,k·prá,11"ras pe11tecoslflles

1Vi,ltó'1· l!t/111mlo I »ptz

!llll\trsalmente aceptable por la pura razón me&lt;liam argumento,
~lll' dl·•nostraran la ex.ist ncia de Dios. r:sto en el contexto de satdan:r a la mente moderna. bn toda e:ta di cus.ión es importante
tkcir tJUe en 1:1 construcciém teológica fue definitiva la interlucución
de la filoso fía.
To&lt;las estas consideraciones teológicas tienen correspondencia
on la· forma de creencia ) pmcuca~ rl ligiosas haci,l el .interior de
borgamzaciún &lt;l l culro. r~.nrre algunas caracrer1stica del protestan
a:m,, l11srfinco, in&lt;lLpen&lt;l1emcmu1te de roda la amenor &lt;l.1 cu ión,
encuentran la "notable austeri&lt;lad r snlernnidad n el culto, yuc
doctrina· que se deducían de la revelación divina. La. rruxta se¡» normJlmentc , e centra Ln la Biblia, la predicación ) lm himnos"
&lt;lían tratar en parte 1m:diante el ejercicio e.le la razón, ) en pllrlt' ·Gmitrrez, 2rnr', p. 50).
\unt1ue CXJSten Jifercnci..'lc1ones importantes enrr~ d pi:rio&lt;lo
partir de la r ,. !ación. To&lt;lo e:to fm. muy confuso cuc nona&lt;lo,b
cual abno paso al rechazo de esa v1s1ún objetiva por parte Je mr~ onodoxo r la 1eologrn racional de la Ilus1rac1ún, hts formas lmirgtcas
vimiento. pietistas que enfatizaban más una relación ·ubjcci\'a a¡x tle los protestantes histórico no \~,irían demasiado. L1 centralidad
lanJo a la experienoa pcr onal de Lutero. Dicha tendencia clefenáJ, lkl ·t'rmón fue parte fundamental para rrru1. mitír la enseñanza, ~
una postura más mística } no daba mucha importancia a la rwin. \U importancia era primor&lt;lia.l para salvaguar&lt;lar la ·ana &lt;loctrina.
Pa ados los años, ~ en los albores &lt;le la Ilu. trac1ón, la razón enb cruu1c10n, el conocimiento de la doctnna ) de lo principios fi.reflexión teológica volvió a t mar u lugar. ·n ese enridu, con 1\1' bí11íeo eran imporrant s. Tarnb1én existió abun&lt;lanre producaón
pecto a la naturaleza teológica Jel protc ·tantl mu t¡uc enfatiza la k &amp;: himno. que hacían referencia a la doctrina prole tant para redel incliYiduo y su propia :mtonorrúa en su relación con Dio , era&lt;k mrmar la ~ en los crey ntes. La fe se difundía mediame himno
e paarse c1ue SL 'u5citara un problema con re pecto a la enseñan1l t~cgac1onales con alto conterudo teológico. La estructura del
de la fe hacia la gente sencilla. Ell s debían Lener conoamicnto ha culto protestante tm·o un alto contenido &lt;le elaboración litúrgica. La
1co &lt;le las cJoctrinas elementale Je la Iglesia; no se podJa enseñar itntra.lidad de la Blhli,1como ver&lt;la&lt;l única hace que los elemento.
los imple creyentes &lt;le la mi ma forma que a los teólogos o futuJ{! del culro giren en torno' a ella. La participación del creyente en la
profe. ore. de lo. grandes centro. teológico , por lo cual era ne&lt;r 1Uq_ri:1 prote tante no e spontánea 11~1, un prdudto, un enodo de
sano simphficar la enseñanza para el pueblo. Pero como bien ·cmli bslcciura , y lo himnos congregac1onale. son afines con el sermón
Paul Tillicb, "dicha &lt;.11nplJficac1ón ·e com irrió cada vez en ma~ se canea Ja doxologia: ha) aquí roda una estructura liturgica defimmedida en una racionalización [...], había que converur a la dit dayrnur rica. En la actualldac~ aunque permanecen mucha iglesia
tnna. en algo m:Ís razonable para 9ut: fueran más compren ·ibk! de carácter h istónco, no toda. , 1guen la mi, ma lmugta; ha habido
(f1lhch, 19"'-, p. ·n 4). La mstituc1onalidad de la [glesia protestantcCfl llllcamb10 en las e trucrura. ceremon.íales r prácticas religmsas haimpl)rtantí. 1ma para la formación rd1giosa del creyente. i bien o;i lla&lt;lentro del prote tantismo, y ahora :e incluy n práctic;, &lt;le cipo
te1úa la m1 ma función que el magisteno católico, su e tructur.i di ?enteco tal, la cuale on más espontánea, , emotiva · y extste un}\
necesaria para administrar la doctrina, p ro en rungun.a forma la st llla\W pamcipación del creyente. En e te cambio la po modernidad
,~cion. A. í pues, b teología raciona] trató de com truir una teolo!I" llt1le una influencia muy importante.

in una referencia particular al individuo que la acepta o la rechaia·
(fillich, 19"''"', p. 328). Es decir, debe ser el producto de un tra~
teológico para dirigir la doctrina.
Otra con 1deración importante en el periodo de la ortodoxia
ia diü 1011 en do niv-dcs de la teologta. Por un lado e rá el niffl
infcnor, llamado teología natural, cuyá principal mat ria prima esb
razón ) por otro Jada . e encuentra I nivel superior denominaoo
teología revelada. Tilljch eñala c.1ue el teólogo protestante Johann
Gerhard llli tinguía esta. dos doctrinas en puras reolo~a revel.
da- r mixra -teología natural-. Las primera, se ocupaban dr b!

138

J.W

�IFr1/kr U.d11ardo Ló/1e-z.

L, i1,fl11enda dt· prdclims pe,1tm,.rtales

influencia en el cambio religioso !WOÓn entre la posmodernidad y la· prácticas religiosas penteco El ptoLestantismo histórico ha experimentado una especie dea 121i.~? ¿Guno identificarlas?
tactón:: 0 transformaoón en sus estrucrura. teológica~ crcrl!Ol!
L1 posmodernidad e el debilitamiento de todo relato o meta ·repráccicas religiosas. Esta mutación o cambio religioso e. sensilw: bit, funJac1onal &lt;le fa sociedad moderna. El pensamiento posmocondicionamienco cultural po,;moderno en la forma como :t'dlm trno pont' en entredicho todo. los planteamientos m &lt;lernos que
de en América Latina. e cree que existe un desencantamiento di: aplicaban la realidad. Es el fin de todo proyecto y normativa históestructuras protestantes de tradición moderna, la cuale. sonripll !El totalirante. Las instituciones modernas encargada de cumplir
y poco e pontáncas. En est entido, L'lS prácticas religto~a. de~ llt~ mctarrelato, han quedado rebasada por la realidad social. En
pentecostal. representan un atracti,·o para lo creventes qut \11!1
sentido, la posmodernidad
un model cultural que asi te al
un momrnto cultural en donde la emotividad y lo subjetivo fomm llde la modernidad y hace manifiesta su insatisfacción. El domiparte de la ex.p1..riencia social , la construcción &lt;le la identitbdili i de h razón in trumental r los evento histórico- octales que
individuo. En ese sentido, la posmodernidad ju ga un papel DI !mtroo lugar en eJ siglo, X -como la Segunda Guerra lundíal, la
important en la construcóón de creencia ) practicas religmSl\ Luma Pria r otros como Au chwit7- pueden ser, ·eñala Lyotard
José laría Mardone , soc1ólogo y teólogo e. pañol, seiiabqi: Jl,~. tomados como un n mbre paradigmático para la no reali"ha) una auténtica actitud de cruzada □ el pen amiento po.ioob OJÓn trágica de la moderni&lt;lacl. El predominio de la tecnociencia
no lJUe debe ser atendida como una permanente llamada a la lo apitalista ·obre otras dimensiones de emancipación que ofrecía. la
contra los ídolo dentro de toda experiencia religiosa, , conC!ll&gt; a-dernidad para la realización de la libenad r final realización de la
meme en el cri áanismo" (Mardone , 1988, p. 99). Esta luchaat ~mna humana es uno de los motivos del fui del proyecto modertra los íJolos puede estar repr , enrada como el cambio de fo1111l llSi la modernidad se caracterizó por la valoración e impulso de la
experiencia e incluso unaginarios religioso. por nueYa" formas ~n. la posmodernidad reorienta los valores y define-como señapercibir lo sagrado en la sociedad posmod rna, en la nial el&amp;; !lardones (! 988)- una reorganizac1ón de Jos dadores de sentido
meno pemeco. tal ha expenmentado ba tante crecimiento. H~ hcultura occidental, Je la razón y su discurso totalizan te a ]a &lt;lel
muchas iglesia protestantes en lugar de atender a tradiciones lit Ícurso fragmentario y la Yalorización de lo emocional.
rica o lírurgias centenarias, o a la razón como e1e fun&lt;lamcntalc! !brdone eñala también gue lapo modernidad trata de cambiar
construcc1ón de doctrinas teológicas, pre.6.éren una experienct1~ dk'llte Ola perspectiva en la forma de vivir. Dejando a un lado los
i.nmedtata, subjeuva j emotiva.
'fluo tot:tlizantes, pretende cambiar el horizonte e.le de donde ve Ja
El clima po moderno inv.tta a que se integren nuevas fofllll! t.lidad como el orden de los Yalores. Uno de ellos, que irve como
asimilar la práctica. religiosas, ya 9ue los modos de ver Y col!(J(llt ~or de este trabajo, e el auge de lo emottvo: "Cn proceso a
rt:~lidad i..:n el terreno religío o no apelan tanto a la razon oab!J _rl7.on como el que empieza a plantear la posmodernidad, en los
toria., . ino a la. emoctón } a la ubjeti,·idad. Dado esto, 5e obsei1'
~ma, sigruhca una ruptura con todo· Jo · formalismos de

La posmodernidad

su

la posmodernidad como marco e_ristemológico cuya~ caractt-'fl!líf tltJzon. 'ignifi.ca una pri~acia ele lo inconsciente., de lo corporal,
!.e presentan mas afines al florecuruento y preferencia por
~eo \ del senum.Jenco ( ruz, 1996, p. 58) . En un en ayo sobre
&lt;le prácticas. Pero a todo esto, ¿qué es lo po moderno? ¿Ha if' lu1o~, Lipovetsky de taca est.a orientacion de los iodinduo~ ha:¡¡ lo emocional dentro del paradigma po moderno: "La dinámica
2 Concepto propuesto por Jean Pierre Bastian para descríb1r el c:1.mbto n1lf' ~)()erna del individualismo conduce a vivir para ·í, a ser meno
pre~cnce en América L1t:ina.

este•

14U

141

�] ,11 it1jl11ma,1 de pnírtir,JI pm1rrost11ft·s

lf.'~1/ter Ed11ardo I Áj&gt;ez_

hay una erudición teológica qu permita , igilar las

tributario &lt;le la opinión ajena, ,\ pm 1legiar la. emociones ín
(Wll-1, p. 'i8). Es de vital importancia entender que un aspectnik
po mod rni&lt;lad t:X;tlta la t:mot1v1dad y la pnvilegia sobre lo raw:t
Ln cual Lic:ne 1'.aícc mu, profunda. en un in&lt;livi&lt;luali_smo 1::m
Je producto dt la acü, 1dad humana en la cultura po modrnu.
nien&lt;lo en cuenra que &lt;licba cultura posmoderna produc in&lt;livnn
r c. produc1da por ellos en el ejt:rcicio dialéctico &lt;le con trlXID
~00:11 de la realidad, st puede . eñalar &lt;.JUC:

,xocas o cr encías reli 6riosas a di creción del creyente, egún el
:mmicnto Je la lgle.ia. La experiencia religin. a m&lt;lh·idual del creale L&gt;&lt;- por excelencia el parámetro para la prácticas rel1gio. as.
bun&lt;lo. es también emocmnaltsmo pon.¡ue ·obrevalora lo afect1,·o,
espontáneo) el. entimiento inmediato. e ptivilegia la experiencia
iOva obre lo racional o lo tn. truido.
\unquc la po modernidad ha sido cuestionada como un anarusmo ea la realidad launoamencana, riene :..ificiente demento.
En toe.las parte la cultura ncom1..üviduatisrn se acomp;1nJ ik IIHnn~i&lt;lerar.ele un eje teórico útil para acercarnos el fenómeno
mandpación Je t, &gt;. ujetos con re. pecto a las anugua o~ ll;J&lt;&gt;SO en cuestión. En ese sentido, se hacen la reflextones sines de pcrunenna v a la ero íón correlativa de la autoridadik 11rmcs respecto a e e paradigma en el campo religioso.
normas cokctiva. D1 er tlicac10n de In · moc.ldo. de ,1da,

,.,_

.

• .

.

r..moderrudad en Amenca Latina?
tamiento de la potencia reguladora de la. tnsutuctones ocm.'l
--1
d 1I •
·
d
, d
¡ 1
•
[-' m0 1.11.:r01 ao aanoamencana, a ernas e tener o e ementos
de In · controles
-·&gt;rm en te de crito
· , o bedece al mosaico
· cu¡tura ] &lt;lit·erenc1a
· Jo.
· d1.. ,grupn, lo gu1.. caractenza al m0tlllOIO lbn9 '"''"
po. rnoc.lerno es un individualismo de. rregula&lt;lo, o¡xuinal (!Jp
c~1e mosaico, la dep ndencia econom1ca re. pecto &lt;le lo· pai. e
ky, 200-t, p. &lt;,o,.
b.urollados, las contradiccion . de la rd a &lt;l progreso r desarrohinest1bílidad política, s cial ~ economica, la diferentes cultuE. ta .en. ibilidad po. nmderna \ e1 mdinduali ·mo al que hace 60 rtalida&lt;lcs y co mov1 iones t¡ue convergen en _\mérica Latina,
ción LtpoY tsk, están presente tamblén en las tradicimm rcif llnas del atra o y la desigualdad exist me, . on factore ~ue hac n
sas. En csre entt&lt;lo, \[ardone. (1988) eñala que la posmo&lt;lctID!I mar energicamente lo. ideales modernos y eurocéntr1cos. o
abr nueva pos1bili&lt;lades a la re irnbo)jzación) proporcionan~ ~dt' hablar d una modernidad consolidada en nue tro conLiunpulsos a la relig10 ida&lt;l.. xisren una serie d t ndencias culru$ ,en el cual ad más la pluralidad de cultura. com 1,en Je ma.ncque pued n , er vi 1bk en el trasfondo del cambio rehgio sn El ~ultánea \ ha ta anacrórucamente. ¿ órno hablar de po. modcrbiente po mo&lt;lerno m&lt;liv-idualiza aún má la t:xpenencia re!J¡}:I ~cuando 1ndu.o la misma modernidad no ta realizada?
de tal forma gu1.. dicha expcnenc1a reside en el tndivi&lt;luo mi.in:.
. u estado ele ánimo, en sus ,·ivencia ) expenencia , y a I ra\'é Lk
la complejidad de la realidac.l social de mértca Latina es, quizá. ,
interpreta el mundo ,· con truye su fe. Ya no desde una ins¡ji¡O
pensaJa como una comple¡idad híbrida de 1deologfas, prácrica y
na.li&lt;lad . tablecida lo elemento qu construyen u Yida rdi2!'
rúndmunes ele:: la premodermdad, moderru&lt;lad y po moderruda&lt;l.
se fundamentan en la experiencia indi,•idual, cualqwera c.¡uc é.~ ...
r~ cucst1onamiento de lo. valore de la modernidad, c;us . upuest1 s
~ no en la ra7.Ón, como lo fue en L1 relJgio idad moderna. En
enüdo se concluye yue la posmod rnidad repr(; entado.~ de progre. o Lineal r su cendenc1a a 1&lt;lent1fica-rse con valore eurocaracterí ticas religiosa. según ln ik Hong (2001 ): l~ uh1~ céntricos se ha genetali7.ado de forma creciente 'mee Tucker, otay I mocion..,ilismo. Pnmero es sub1etividad porque no hay U1i
do tn \ argas-r lernández, 200&lt;,).
claje in timcional fuerte, como en la ortodoxia dá ica prole5

142

1-B

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.

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. o . u¡x-rat. para eonstitu1rse
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El talantt· po moderno no P
. .
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cultural, en t:ste ca o e en
.
. ·t·inte mo\'illltt1ií.
l
.
't¡uc
muestra
un
con.
• . el siglo X~
acaecido en ,\mLnci ,auna}
·
. - d, "Tupos protestantes c.;n
hi~tc'►rico de&lt;:dc: la .inc1m.ion
t ~
•
lib, .· 'm en b tkCI°'•
. . , l , la tcol, )~ta de la 1.:racll
•
11asando ¡1or la apanc1on le
•
. .
. c·1ri&lt;.1naucos
.
· .· • d e mm•1nucnto!i • ·
Jt'· 1%11 ha. ta la crcctcntc
ap:mc1on
como d pcntccosrn.li'imo.

144

El clima posmudcrno brin11amcncano es pues un alicientt para
d de.arrollo d peculiare religio 1d.1c.lc. o forma:- de imcrprctar ht
realidad. 1~n e 1e . emido, si la religión es un~, con trucción di:tléctiw. ·qué el'ccto. tendría la posm •dernidad como paradi •ma culiural
\lgenre en l.t dahoraci(&gt;J1 de crc&lt;los. cxp ricntia.· y cosmovisione
rdigto a'i? 1•n t te tenor. 1\ lardont·s sugiere In siguienre:
F:ícilmenit·

t·

a&lt;.lvkrtc t¡ut· d clima posmndernu Je In radunah&lt;laJ

es :ipto para yut renazc:111 ) llnrocan el mito, d :.imbolo, la pocsia y

la rdigiún. , e dan l:ls condicione. para tfUt' la irnaginaci,'m crea&lt;.lora.
suelta - la ataduras dt· un:i rac1onali&lt;lad logific:lnh.', funcionalis1a \'
. isttmati7:tdora, abo,1..,rt1e por d imaginario simb&lt;'ilico y milico (19')&amp;,

p. 111.'\).

To&lt;lo iskma de cretnciJs srá condicionado pnr d m, IOH:mo hi. ronco \ cdt urat en el c¡uc se construn't El lengua¡e n el marco cpistemol6t-rirn son 1ambién importanrísunos para Lt cnmprt·n. i(ln y
desarrollo del lenguaje rd1gio o. hn c. t rntido, la posmodernidad
r&gt;erml'a t()Ja experiencia religiosa reconstruvendo . u imaginarios y
ímbolo a parar de cierto momt·nto h1. wrico. l ~I 1.ksarrollo y la ela1.)()r.ici&lt;'&gt;n teológica del prokst:1nti mo lusti'&gt;rtco :t ·1d. ci-ibían al pcnarrucnto teológico cuyo principal interlocutor c:rn fa 11l0 offa. En d
contexto Je la religiosidad posmod1:rna uc de algo Jistinto, FI inllrloeu11Jr principal de la producci6n 1eolúgtc:1 es el propio cre,tntL·
J trarc: de u vida cotidiana. '1 tn la modnnidad la 1colog1a hm,
fuer/os para hablar en término. del hombre moderno hac1cnJo
us rdlcxioncs &lt;lcsdé la ra7.on, en Ja posmodcrru&lt;lad h pcincipa.l fllél
"l·na prima e: la vida cot1d1ana la cual. por un lado. es construida a
panir de las cxpencncia d,·idas en un contexto muluculrural, pero
'.llnbién de asimetrías \ d,s onrmu1d:1dcs inhcrt.·01c. a la rcali&lt;lad
tal, y por orro lac.lo a las expcñcnuas subjet J\ :1s que pri,ilegfan lo
:tllotJvo, lo subjeúvo y lo mítico para sosegar las asimet rfa. vi,·ida .

La \ida cotidiana como productora de e periencia · religio a
~r¡ 1larvey &lt;.ox (l'J85), &gt; s1gu1cnJo fa acuon comunicativa tk Jur14S

�ú1 i11J111enda de prártialS pe1deco;·taks

U"tilter Hd11urdfJ López

gen Hab rmas, lo, nuevos espacio de producción y elaboraciones
teológicas on ''lo mundos de vida". En este sentido, el interlocutor
para la elaboración de una reof ogía n la posmodernidad e la exptriencia del propio crc,,cote. Para expljcar la importancia de lo mundo de Ytda corno generadores de experiencias, y en nuestro caso,
percepcione teológica que e re i ten a las estructura ecle.iá ticas
o teología establecida , como en el caso del protestantismo, de m.1nera análoga se ugter l siguiente acercamiento:
e podría inclu, o argüir que la más ef1ca7 re.istencia frente a los
elemento. destructore· de la modernidad -el de gobierno admimstratlvo

r el hambre que afecta a los estrato

más depnmido. -

proYiene "no ciertamente de aquello sectore que profc~an ll
idea, del socialismo", sino de los "mundo de nda" de motiYaoon

rdig10s:1 (... ]. Los ''mundos vi, idos'' de lo · que habla Habenna, ou
e encuentran en la mente de los teóricos soctales, . ino en la narncione, ,. costumbre de per ona mu) concreta. a lo largo v :u1chl
del mundo. Y

ta e ttuctura

silllbólicas de los mundos \ iviJos

son aJgo yu casi siempre e conserva y e desarrolla en la rcli~on.
no solo en la religión "elaborada" de la que hablan lo, libros de
texto, s1no también en e a común rd1gion popular que tantas re(l$
pasa inadvcrada (Cox, 1985, p. ~10).

Para Habermas, . egún entrevista realizada en Berlín, en 1981. la ventaja de . u Teoría de la acción comunicativa consi, t en yue ' l(}.I
contenidos normatim, de una Y ida social humana pueden ser introducidos de una manera libr de toda sospecha [...] sin necesidad Je
recurrir a una filosofía de la historia para imro&lt;lucirlo , por así decir
lo, de contrabando''. Y añade que a tra ·és de la acción comunicati"2
e po, ible 'hablar también de la - características de Jos mundo. ik
\'lela en lo. c.1uc. e mueven tales agente "(Ilaberma , citado en Cox.
p. 209).
De manera análoga se o tenderán lo. "mundo de Y-ida" que se
ñala Haberma como la vida cotidiana de la que se ha hablado. l:11

1-1-6

ese sentido, es en la vida cotidiana en donde los crerentes simboli~rod~c_en y crean us propias concepcione religio, as. La expenenc1a religlosa e elabora de de esas narrativas v co tumbre d ¡
gente de las sociedades latinoamericanas. Ya no de de una elabora:
oon teológica prescrita por teólogos o in tituciones religiosa como
ruce~ía en la institución religiosa de Ja modernidad, sino d~. de la
prop~a experiencia del creyente, el cual ya no tiene un centro O un
mcla¡e n~cesariamente i~ tJtucional, por lo meno no como el que
seconoc1a en la moderrudad. En e te sentido, la crítica po moderna
que ~e radicaliza en contra de todos lo relatos fundante inclu.,,e
tAmbiin al_ ~ns?ani mo. Tomando en cuenta que la caracrerí tic~
de una religio _1dad po moderna recaen en lo subjeci,·o y emotivo,
~e~os cons1d~rar que_ la producción de creencia religio as y su
pra~t1ca . r spectJ.vas radican en la lectura interpretativa gu hacen
: tndi~·1duo respecto a u realidad ocial, la cual, como e eña.' e ~1 continua, adversa y plural. Con 1derando las a, irnetría v
disconttnwda? de _la realidad latinoamericana, la religiosidad con~
secuente de dicha, arcu.nstaocias e remitirá a superar u di •conti~i&lt;lades. Es plausi~I~ gue en el contexto posrnoderno se desarro. Ciertas caractensttca que lleven al individuo a desarrollar una
.tUtud co~ternplativa y emocional frent a los problemas sociale_. Si
en 11tra _circunstancia eJ cristiani mo sirvió como fermento social
para_ la liberación o independencia de lo países lattnoame1icanos a
ttivc de la participación política en eJ contexto moderno del iglo
XIX YXX, ahora eJ prote tantJ mo ha tomado una actituJ pasi
,
COote 1 .
..
va)
.. mp ativa freme a 1~ condtaone , ociales dándole una expliraoon trascendente r le¡ana a po ·ibilidades de cambio.
Por Otra parte, en el terreno religio o crece la resistencia contra
JqucUa Jj · ·d
·
'
llcicti r ?1°s1 _ ad que pr tenda encerrar la experiencia religio a en
ca,,. liturgia o evento muy olemnes. Dichas prácticas on
1
Lms_ufic1ences, rebasada } no ofrecen descanso o , osjego frente
Z¡¡¡ \'Id
.di
l1enni ª co~ ~na. E por eso que florecen aciuella práctica que
!enti:en alrndinduo ·umergirse en u.na realidad distinta que le haga
1\-..;
~ me¡or, que le ayude a co ·tear y a esperar algo me¡· oren la ex""1cnc1a li ·
p
.
·
re giosa. or lo meno en ella se ttene la eguridad Je que
7.an,

147

�rr;i11er Ed11,1rdo l..óf&gt;et

T,,{] mjllfell(ia de prártiras j)IJ1Jlerostale.r

poca o nula aproximación a Los problemas sociales y mucho énfosi

Dio le escucha, de que Dios se hace sentir a través de la músi~de
la oración, del llanto. En la experiencia religiosa pentecostal la nsni

en la espirirualidad personal. La fe está centrada en el indJ\·1duo,

de Dio e tangible.

tn el sentido de que solamente e concentra en su espirituali&lt;la&lt;l
1

e trata de la expenencia de Dios, no de ideas religiosas ab.tractl!.

salvación. Se trata del propio btene. tar. e fomenta una rdaciún

\'errical con Djos eo el ent:1do de la reflexión ) de la reali.zacton d

smo &lt;le un D10s que no permanece di tan te, por el contrano. 1k:

prácucas íntimas para confesar culpabilidades y pedir milagro . ' e

ciende a tra, és del poder del Espínru amo para tocar los corazu.

acepta la realidad -

nes humanos en medio de la confusión de la vida (Cox, 1'&gt;95, P.~

realización per onal e pu:itual } un de arrollo de nunisterio. hacia

ocia!- ral cual es, sm rransformru-la. l la~ una

&lt;lcntro de la lgles1a para u fortalecimiento.

Por lo cual va no llene sentido participar en la movilización po~act
en su lugar. Dios da esperanza y paz ''en medio d~ la confugionk
la vida". La experiencia religiosa inhibe esta capacidad de resput::frente a los problema , ociales.

Características de la religiosidad posmoderna
Es pertinente plantear las caracterísncas que e consideran co(J)}
religio idad posmodema. Lo reólogos Antonio Cruz (1996) ~ Jti&lt;t
[aría Mardones (1988) nos ofrecen diferentes categoría, para po&lt;lc
deh.n.Jr lo que ellos observan como religiosidad posrnoderna.

• Festiva. \ diferencia de la religiosidad moderna, la cual era en . urna
austera\ dedicada el trabajo y a la producción - lo cual configuró
una ctJca que Max \X'eber ( 1998) no. ha descnro ya mur bien- , la
religiosidad posmoderna ha contribrudo a explotar la alegna, la feticida&lt;l

r la expresion cmouva.

En este sentido, las acti,,idade,; reli-

giosas c.1ue se d1ri1an a expresar esta fcsci\'idad se put·den cons1Jtrar

posmoderna .
' '.\JarratJrn. En la religiosidad moderna e ahsolurizaron ideas, con-

ceptos r dogma acerca de lo que era Dio.

~

la ,,jJa c11st1ana. ( on el

paso del tiempo el dogma fue tornandnse débil frente a L'l realidad
•

hmottYida&lt;l . .\uge del. cnttmienro &amp;ente al declive de la nizon.!J
, de emocion
·' y existe
· crerto
·
fe es cuc t1on
r·echazo
- ante la fe r.temllllista o de corte academico teológico. No ha) valor para 1:1 doctll!II
. .
\dif~
mtelecrual. e bu ca to&lt;lo lo que potencie e 1seot:J.mlent&lt; • r
cía de Jos recurso y conceptual.Lzaciones teórjcas de la reltgiosNlll
mod 1:rna, cstt tipo de fe busca los gesto , los ímbolos ) la expn

·
s1,1clad emori\'a del cuerpo. Prescm&lt;le hasta cierto
punto lk la«
flexión reologica ) racwnal. Los nuevos recursos d e. 1a fe foncinnt'
como nncones particulares que mantienen a los md.JYíduo

segw

\' participes Jel bienestar comunitano o personal.

. .
.
íbl ht i,t
• C.omodida&lt;l. Ya no ha) un comprom1So de hacer e cre1 e
· de las comu rudade, ~
cameote. Por e1emplo, la militancia po líoca

. es exclus1vamente
·
limosa.1~
ba e. Ahora La expenenaa en. tlana
re"'b'

148

) experiencias \1Yenciale. y emoti\'as. L1. reacción posmo&lt;ltrna ha oa cm: npo de teología totalizante y dogmMica se dejó sentir en la

emoc1on ) el saber sobre yu Dios no está má cerca de los libros
que de m1 propia expc:nencia. Ln este sentido, no e acude a la exege. 1 bíblica para encontrar sentido a la Biblia, s1110 a la propia expt::neocia. Lsto se nota en la producctón de alabaro:as emotiva , yue
incemi\·an al cannco nueYo, una especie de ex.presiones c.-rue hablan
sobre la grandeza de Dio . Por su parte, los prcdicadorc. optan por
ser mot:iYadorc. o p11rrndorcs &lt;le una nueva revelac1on.
' Desconfianza a la mstJtuciona.lidad. 1 la de¡adn Je creerse en la ins
t1tuc1onali&lt;lad por el 1mercamb10 &lt;le bienes religiosos - moneda de
cambio común (~lardones, 1988)- a parur e.le la tntluencia Je Internet , de otros grupos cnsttanos seculanzados. Ha) poca fe hacia la,

149

�lf"álter F.d11r1rdo López

La injl"endo de práctirdJ·pentecnstalu

· ¡ae1oncs
·
te&lt;ilo'buicas- por considerarlas obsoletas o represom
arncu
del senrimit:ntO y libertad de creencia ) experiencia. Predorouuh

· · esptn
· "tuaJ de los• participantes· frente a las formulam
expenenoa
nes dogmática u objetins. l la) pragmatismo instrumental 1· p,-a
a ,nsid:ración de la doctrina gue genera grupos al margen Jr,~

institución eclesial.
Éstas son algunas generalidades Y perspecti,Tas que pueden defirurb
relig:to ·tdad posmoderna desde los planteamíentos de eS tos do._ to
Jogos. llabría que considerar un úl~o ele'.11ento que. potenm ~
manera significativa cada una de las dirnenSiones antertore : 1~roo
sica, que siempre ha ido parte importante d~ toda da e
rrli~t
ea cual sea su grado de complejidad, la música es parte unp~rram
dL las ceremonias religiosas. Sin embargo, con el acento su~JelM
e111uc1onal de la religiosidad posmoderna, la ~ús 1 viene ª 1ugar
papel central en la configuración del culto cansmatlto.

?e

:ª.

generalizada que atribuye a la mús1ca un tipo de encamo
miglco. e da por sentado que la música inAuye y propicia la venida
ad Espiritu. La expresividad que permite el tiempo de alabanza )
lloración es &lt;le vital importancia en u reuniones. La música en los
11nicios pentecostales ca i siempre ocupa mis tiempo que el mismo
fflllÓo. En las reuniones de este culto, la música como demento
;i:i central permite al creyente swnergirse en un éxtasi emocional
fk Ir permite franquear la desdicha temporalmente. La mú, ica aquí
irlt como aliciente para potenciar una actividad ernooonal muy
mificativa para el individuo. En el contenido de las letras de e te
~ de música, en la mayoría de los casos, no hay un compromiso
iocial o de cambio en medio de las frustraciones de la vida, por
contrario, fort.alece una espiritualidad individualista que permite
• 111div1duo refugiarse de la adversidad en el seno de la coml.!llión
;nuda, pnvilegjando lo sentim ntal sobre el accionar del cambio
voit] lJUe distinguió al prote, tant:isrno Lústórico.
La música también abre el paso para que las categorías de la re112 muy

a

. ~sidad posmoderna definidas con anterioridad se vean reflejadas
La inclusión de prácticas religiosas pentecoS{ales en )as iglt- !ll la religto idad pentecostal, que de alguna forma las une. Entre

sias protestante hi tórica
_ da.1 se puede sefular la emotividad, la comodidad, la festividad y la
La transformación de la liturgia en las iglesias proteS tantes rn&lt;lie2 aarranva. Estos elementos no solo se ad, criben a la melodía o ritmo
esre giro hacía la subjetividad en la con..Sttucc~ón de s~ creen~ hs canciones, sino a lo contenido de las mi mas. Y esto es muy
Dichas práctica. se hacen evidentes en dos unrversos difere.ue\ !lllablc en la diferenciación entre los himno rnngregacionales traprimcro radica en la estructura del culto. El culto pent~c~Stai t hmale!-' de las iglesias protestante. hístóncas y los cantos modertlpo más alegre y espontáneo, Y aunque tiene u.n egutrruen~, ~ • , d1: los cuales l~s pcntecostales gustan más; esto porque los h.impuede ser interrumpido por un fiel en caso de querer c~ stJh~ 1 tis uenen má elaboración teológica y apego a la inst:itucionalidad.
proferir alguna palabra rc,-elada por Dios durante la musica e f.n tanto la música. moderna utilizada en los sen'"Ícios pentecostales
oración. En e te sentido. la estructura del culto puede cambiar~ lpunm más hacia la vivencia y emotiYidad personal. En este sentido,
está necesariamente asociada al sermón. Incluso,_ pu~de haber~ ll\canciones modernas no reflejan tanto una elaboración doctrinal,
siones en que la música es tan illtens~ Y la expen~n~ia _tan ern d o.no en el e-aso de los himnos tradicionales, sino una expeóencia
que el sermón puede obviarse. ~ o e::u 5te un plan liturgico co:: lli- subJetiva, más apegada a la experiencia del sujeto en u relación
el caso de las iglesia. históricas. En todo caso, el otd en del e (l rrin las tristezas, desazones, las angustias o la falta de fe y compro-va dictando el espíritu.
.
.
~l&lt;i. O bien expresan una alegría, gozo y júbilo que ir.vitan a danzar
Vo!Yiendo al asunto de la música, en la prác~cas de apo ~ 2gritar. Bastaría comparar do pequeños ejemplos de] contenido
co5taJ su relación con d orden del culto es
El elemento lll t los lumnos r lo cantos modernos. En uno existen elementos
e imprescindíble en las iglesias pentecostales porque hay una en
·

,,tal.

150

151

�Nn/t'rost,1/es
I "' i11j/110"11.1 11t, pr,1•aICIJS r-

.

1

t·in11

· le prnt
.
il"· ,'

rr;,//er f.d11ardo / ..opr,,.

mo \' el u. o del lcngua¡e
· !(:nU1taic
·
más . CfiCI·11O\ l1J:IS

rnú ica la cspont.tnc:idad ) la panicipación cn el
to
puede
expresar
u ·enar y u vivencia. Put:de t'Xlrapolar toda
mu, d:1bm:1do. hn e m ·-:1 , l 1alabrn tle lo Jo. para aproo,
a 1
viYenci.1 1- l)· t,··edcon1emuo~
.. .
ape.nencia y e.le bordar, en el éxtasi pr°' ocad&lt; pnr b mu 1ca
,mj, r la d1lt!n:nc1a.
111tro dd t'rYicio. El con. tructo &lt;le idea·. práctica ) creencia re~ },I no t:s n~rticil, de. de lo. ·eniinario o teólogos hacia los
Estnb1llo de coro moderno
Himno "Fmnes y adelante·
tts, ino de t.k los fide hana lo rnismc fieles para comparár Ja
.
.
no
me
hubieras
alcanzado
~nu.1
coridianas qu&lt;.· rccunti.{._111ran su , i&lt;l:t, su mundo·, ,;u
Que sena de m1 s1
erooralo
A' sagrado nombre
. de mi si no me hubieras P
, y t¡ue c:n dado ca ·o las cxpem:ncia. religio a, dan ·enado tn
de nuestro adalid
que sena
razón
endria un vact0 en m1 co
. .'
sdit
dd
·ufrimienro de la vicia,
11embla el enemigo
l
.
.
bo mi direcc1on

l 0}1' gico

lflU\ pn 1p1os l

&lt;

¡

•

ro se Ut

IZ,l

lll1

,.,.

camb1ana m, rum
.
tu amor
no fuera por tu gracia y por
~.; como un páíaro hendo
que se muere en el suelo

y huye de la hd.
.
Nuestra es la v1ctona
dad a Dios loor
y óigalo el averno
lleno de pavor

Condu ione·

•

l. . ,

·ntr•·

•·I

¡1n &gt;lt::lanu ·mn

El camoi&lt;, de pr;í.ciica. rdigiosa. en d protestantismo hi. tóricn
netrable. i hfon e. le cambio se ha n:nido Jando de. de inicio.
do X.·, cuando d 1érn11no posmo&lt;lernidad ru siquiera ·c.: había
lmldo, su cxpJo,;it'&gt;n . e dio en lo. úhimos ano del mL mo ·igln.
que r&lt;.'Cc)rdar lo qut.: ~ 'cbcr (1CJtJ8) señalü en cuanto :i la producdc cn.\·nciao; rdigio au: obcckc1:n a las propias ne e. idades de
d
rd1ginn.
in embargo, e. ta. prácúcas han ido c.:n crec1micnto a
e b · década ele ftJe,u , J•ro. fan fa acn1ali&lt;laJ el rccimicnto
t1li ·nm &lt;&gt;mCJ Í&lt; nf,mcno religioso hacrecido bast1ncc.
·la causa dd camhiu nbede2can a qecesi&lt;la.dc.:::, propiamente
a. no cabe la menor duda t¡ue com.:.:pondt:n al dima intd ctulrural en ,,uc b reli¡,;iC&gt;n c. pcn. a&lt;Lt con,rruida. La rdi¡..;ón
una 111sci1uciún lJU&lt;.· e. té fuera de la retk 1ón y con. trucción
nd
n • de la ,,iJa, está inmcr "en la hi on, )' tiene que hahlar

1;¡ iipo de.: culeo ~ practt
r..."ntc
El pnmcro e
· cas. re 1gto. a.d'te
...
t(iric1, ,. el pcnt&lt;.·co t:l J. m&lt; &gt; •
. • &gt;1· d 11:mplo \ d cwdal o
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·1us1cro· \ so lcmnt
. l . ,P1 r h rdle ·1011
t.:11 e,¡ . e
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_ con un respeto
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l11urgn:a,
' te centra
.· rual•·s
'••l·1boraciún
'
. . · ;1 de·nns
• por lo menos 1ta
1 l t~1po pc.1tcco.
'u1' la: ktrn de los 111mnlos
•
• congrc.,acu
' '· ral l' pre 1a a b
1.
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~on;tC )\.a&lt;\ci crey• nJe.. on 'P
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, . c.:. m,í. corto)
mu) tl'1t:·rentc.
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tem.1 dt• la . ktr.,
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J que su• ideas, prfoica
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r.- rcli¡,;ioso,
uso del lenguai en GH a t
- _l;n&lt;licioname para la ·la )O
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llt en a a s1tuac1oncs . oc,. e lfllt' e a,·ect.nan. 1!11 este ·cnLa intluencia de b culni:ª. e.
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nu d prote. tan
prot ' e, nusmo ha iJo '-en, iblc a los cambio de época: lo
de cn:cnci~1s } pn•cuca.. ri.:I•hg1os·1
. . . ., a,•enlt.:
la modern,c.lad , Jo e. en la. posmodernidad.
lt:ntra. de
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acrualidad la reorganización de h &lt;.·xp&lt;.·rimcia cri riana en
·iolo XL', e O cui,ó e• ·clusl\''.lmen1&lt;:
•
_
1 1-i~ ot.:ces1dades J e la• • m11~"'º'ºn protestante ha sitio muy sjgnifica1i,·a. La realidad ·oClll
e
" [JOOCS l 1octrnu
. · . l,l p,1ra ,1ten&lt;. J r · ·. ., p·ua lllle lucra
.
ma, la subjetiviJad \' el emocionali rno caractt:rí. rico d la
moderna
.
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s1va legnima d ch.:sinterés y la pa. ividad ,l l:i parricipaci&lt;'m
11 •• ·,1·111 } cn:ac 11 m teo 0 ~ •
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¡ · ric-l no · e rcml · d • ·1)n truir i:n
· parn mejorar 1a condiciones so ·1ak-s. Pero en todo caso
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152

�Wtdter Eduardo Upez.

L, 111J111mcia de prtÍtticas pentl!(os/ale.1

El penteco tal.Ismo ha sido mn) cuestionado por tomar una:- Bibliografia
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E d
.
, .
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.
. 'llilll, · 011 u1e I\J/S apmg q¡
1Jg1011 m frie 1J11et1'J'- u:r
enlttry. "' ta os
la pluralidad de Amenca Latlna, en todo caso, esa desabsolut11.m
C
p
O
de la experiencia religiosa ¿no será un aliciente importante pan
os: ª apo ress. .
.
.
tolerancia y el diálogo interreligioso? i cada creyente hace reskr Cruz,;\. ( 1996): Post1:1odermdad. F.,/ evange!to ante el desqfío del b1enesta1:
la verdad o la religiosidad en u e -periencia, ¿no sei:á posible mas E pana: Clíe.
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liberadamente, no lo ·é- la totalización de la experiencia cris11aru JJ.irde la 11Joden11dad. México: Grijalbo.

ni

ª·

dar al sujeto la importancia en la consrrucción de• u religto idad.
cual interpreta desde su nvenda. Esto tiene consecuencia. soruk"s
muy interesantes para el e rodio de la sociología de la religión. C.lr
· d, d
d" •
.
. . d
\ll
preguntarse hac1a on e se rnge e1suieto que part:1.c1pa e 1a e-r
,
.
.
d
;,,..
1
nencia pentecostal . ¿eu,áles seran 1as pautas s1gu1entes e 1a re"&amp;"
sidad posmoderna? ¿Cuále serán las consecuencias sociales del!U

Sik Hong eta!. (2001). Ética)' religiosidad m he,npos posmodernos. BueAires: Kairós.
.
.
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av.: 8 • 1
An
ÍllÍ.

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' 1 D~ 1,\ Df\'ISIO!\c.S GE';\:ER,•\lE de la arquitech1ra, conocida y
Jtptada por casi todo el mundo, es la que la divide en prehistórica
ht~tónca; si e piensa en otra organización de los objetos arqtúrecQ!Cos que no considere el factor temporal, pero que resulte tan
!.lltral como la primera se pudiera hablar de ob1etos diseñado,
• m1uitectos educados en la academja y otro, producidos por
~t~ctos empínco , e decir, la arqwtectura puede ser académica

vernácula.
El término 1ernámlo e utilizado m di feremes área, &lt;le la vida co'dlana. h·an Jllich (2006) señala que vernáculo involucra los concepdc arraigo y refugio; el latín 1m1ac1J/11111 se utilizaba para señalar
dr, lo yue era confeccionado en casa contrano a lo que e obtenía
irtntercambio; los romanos de la anogüedad empleaban el térmi1 para definir la ub istenc1a lograda a parm de istcma de reci~idad inscritos en todos lo aspecto de la ,·ida, donde no existía
ªcompensación económica. Illich eicplica gue ese sentido general
rérmino se trasladó a la ltngua, así se llamó habla vemámla a las
1
· hra, y expresione. generada en el ámbito parncular ele quien las
:\flrt·a; el auror elige la palabra vernáculo para cali-ficar la' acciones
6nomas, fuera del mercado, por medio de las cuales la gente sa1

1

1

•'ljlutecta, docente e investigadora. Espeaalista 1:11 diseño an~wtectoruco. maes(1) Ciencia· por la ·.-\1 L r doctora en arqmtectura por la LJ/\¡.\~t.

156

157

�Arq11itut11ra 1•,mJm/,111rht1n11

Dia11a l. ,\[a/do11ado Fkires

tisface sus necesidade diaria. -acciones que escapan por su~
naturaleza al control burocrático, satisfaciendo necesidade que
ese m1~mo proce o obtienen su forma específica. Al hablar de lengua vernácula ,. de la po ibilidad de su recuperación, trato de queie
tome conciencJa , se &lt;.liscuta la presencia de una manera de CX!Sll!,
de actuar, de fab~icar, que en una de eable sociedad futura poori2
extender. e de nuevo a todos los aspectos de la vida.
El auror considera que la propagación del término ~1emtÍt'11h
debe al uso práccico, y señala que "los pobre, moderruzados SCG
aquellos cuyo dominio vernáculo'. en p~~abra) acto,_e~ el má restmgitlo: quienes obtien~n meno· s~t1sfacc1~n d: las act.1v1d~de Yemn
las a las cuales todavta pueden liberars (lllich, 2006, pags. 93-100).
En d campo de la ar,]uitectura, lo vernáculo e lo nativo deb1t
gíón; ahora bien, la arguitectura vernácula pu de ser ~ural (! urba
Armando Flores fue el primew en con iderar la existencia r_pro
ducción de la arquitectura ,?ernácula en la ciudades, u refleXIOIX!
·obre el tema comienzan en la década de 1980 y se concretan rod
documento titulado "La arquitectura rural y urbana del n?re.teti
,\léxico'. Con respecto a la arqui~~ctu~a vernácula constrm~~bl
cmdade , Flore apunta que se ut:ifr1.~ un c_o?str_uctor e pecializa»
en [ oficio, prevaleciendo el cnteno pa.rt1c1pat1vo con el u wm
siguen ngente la mayoría de las caracteri ricas de la autoconSint
ción } ·e LOmarán en cuenta la e~gencia, par~cul~es del g~
fa.miliar; el ramaño dependerá de la nqueza, e cwdara de la rdacd
con d sitio y el microcluna, e harán a1u te~ y cambios durante
proceso con. tructiYo y e podrán hacer adiciones } , u traccionesl
la consrrucción, pu . no .e opera con el concepto de obra roul
termmada" ( egundas jornadas para Ja identidad de la cultura nolt't

· bu'squeda de eme·1anza ,\ respeto con el entorno construimano.,

do, entre otras, sigue siendo donunante y se produc con material
prefabrtcado por autoconstrucción }' técnicos de la consrrucnón.
1,,1 arquttectura vernácula urbana e. contenedora tamo de lecturas de identi&lt;lad regional como mfluencía transcultoradora (2002,
págs. 208-210).

t1el texto .,·Jprendiend(} de Las [ ~as, Venturi y cott (~0(~6) _dcnunmla falta &lt;le tolerancia de los profesionales &lt;le la dJsc1plina con
t!pecto al ,ernáculo comercia.1, es decir, la arquitecmr~ gue se da
1~dargo del st,ip de la ciudad de Las -~egas, por cons1derarL1 f~a
ordinaria; también señalan la aceptacton, por parte de los arqmtttos modernos, de otros tipo, de arquitectura vernácula, como la
~tiva \ la industrial.
Los a~álisk reflexivos de la arquitectura ,·ernácula comenzaron
2lio &lt;le 1954, con el trahaio de ibyl loholy- ag}, titulado_ i'\ati-

&amp;nit1s ¡11 AnoJJJ'IIJIIS Architecllm: -Rspíni11s 11alivos en la arq111tectmr.l

a e te- estudio siguieron otras inve tigaciones, entre las
ftde tacan lo textos de Rudofsk), Goldfinger, Rapop~rt y Oliver.
os primeros estudio conciben a la arquitectura vernacul~ ~om~
la! y solo en los trabajos de Rapoport y Oliver aparece la lupotes1s
bc:xistencia de la arquit ctura \'ernácula en las ciudades.
En d libro ¡ "ivienda y atltura, Amo, Rapoport (19..,2) analiza los
&amp;remes tipo, ) formas d la arquitectura vernácula a la que tamtn Dama popHlar O folk, categoriza los objetos arquitectónicos en
¡0 importante y los que no lo son: los primero, pertenecen a
an¡uitectura académica v los segundos a la arquitectura vernácula,
supone que esta. divi.sió~ es el re ultado de la ind! (~~en~ia de los
ten,e, 1986, p. 6).
_
_
id ~t ionale, de la di ciplina. El autor define la tradic1onjo/k como
E, en el texto Omame11tcma, producto de u tes1 doctoral. do versión inconsciente de las formas íísicas de una cuJtura, de sus
Flore. utiliza el término 111-qmtert11ra 11er11dmla mbana, } la defineª Ut ltesidadcs, valores, deseos, ueños ) pasiones; postenormente di" és de características generale :
lile la arguitecrura perteneciente a dicha tradición en dos grupos,
.

IIIIÍm(J-;

un lado los edJficios primitivo ) por otro lo, vernáculos, éstos

La arquitectura vernácula urbana, que se caractenza pnncrpal~ t \'f7 se subdiYid n en vernáculo preindustriales y vernáculos
• d
·a1
P0r ser anonima, manejo de sistema formales , con. trucm·o· ¡tt ~
•
1:ror,. o pos10 ustn e .

158

159

�Arq11Íkt/11ra nmámh 11rb111111

Din11a l. Malmmado Flores

Paul OLiver e, cribió Cob!Jo_y socitdad (1978), texto publicadom
os tangible, de Ja tradición son aquello procesos por h
año ck· I978, dom.le el 1ema principal es 1a arquitectura \·ernq la identidade, on defuúdas y redefinidas con tantemente.
En d documento el autor e tabJ ce difi rencias entre arquiteCIIJIJ _ad propone la aceptación de la multiplicidad de definicione
ciencia d la consrrucción, y entre edificio \ arquitectura; menen ·cado contenido. en 1a idea de las vi,·ienda y asentamiento
c¡ue L1. utilización del Lérmino arqmtect11ra ¡,emáCl(/a no . del todo
· nal~. La tradición no debe ser interpretada como un legado
rrecta; sin embargo, eJ u o común garantiza u permanencia. Otila · o del pa ado, sino como un modelo para la reinterpretación
señala que la arquitectura vernacula es cLidácaca, homogénea, 111
· del presente.
escala humana, mantiene una e trecha reJac1ón entre 1a sociedad Manteniendo ste modelo de reinterpretaoón clinámica, el autor
ob¡eto aryuitecróruco, utiliza los materiales disponibles, no imen1
na sobre: diferentes concepto de tradición; menoona la pronen especialistas para . u cun trucc1ón, se respeta el contexto ait de Paul Oliver, quien sugiere el ha11di11g dowt1 -Yalorc, ) conral y el medio ambiente· u uso por lo general es habitac1onal.
qu pasan de generación n generación- corno la clave para la
En la introducción de la segunda parte deJ documento, Ohm
sión de la arquitectura tradicional; Oliver propone la concenapunta c¡ue el objetivo es exponer tipos &lt;le arquitecrura vemn · en el actual proceso de transmisión que se da de una generala en contexto distinto , ''mo. trar por medio de ejemplo. Cid aotra, sugirienJo el e tu&lt;lio de métodos actuale de transrni ión
diferentes da, e, de edificaóones aúsfacen la. nece, idadc. de
por ejemplo los orales; también argumenta que e L'l prácticas
respectiva. comunidades r contienen valore. e~enciales para ellas
yen lo que la tradición es, así lo que exi, ten son edificios que
además de c.¡ue «s con. ideran edilie1os de uso comente que
la tradiciones de quiene, Jos diseñan&gt; construyen.
presentan formas ...-ernácula tradicionale ya e ·tablec1da y t:unl'1 1obre el ambiente construido) la tradición Al ayyad explica que
otras que emergen en nue tro dia " (l~P8 p. r). En us ensalf de lo. temas centrales ha ido cómo enfrentar el cambio en las
se utilizan lo térmmo remámlo tradicumaL l'ert1áC11/o 11atiro, red ades, e identifica dos posturas diferentes; dentro de la primera
,mrerto y 1•tm,ímlo contemporaneo. Ea la segunda parte de la obra et 2 Henry Glassie, quien considera que la ar9uitectura tradiciocuentran los artículo, '13ena,i.des} el movLIIUento &lt;le la barriadiii es "material cultural" e decir, la evidencia física de la octedad;
escrito por \vilham P. Mangin &gt;John C. Turoer, y "A.sentamidti ·e señala que la verdadera tradición vernácula e tá basada en fa
ilegale en Atenas", Je Anstidis G. Romanos; en ambos se tr.lll ·pación, el compromiso y en una política ética igualitaria; sin
tema e.le la demanda de vivienda en las ciudades y cómo lo u. u2lil
, mucha de la relación con e ta, fuer.zas . e ha percLic.lo en la
la resueh-en.
d moderna cediendo lugar a la ignorancia y al debilitamiento
Por lo genera.!, el término &lt;le arguitectura vernácula está vid
. iguiendo a misma línea, Amos Rapoport e tablece que
lado con el concepto de tradición. En el primer capítulo del
iente construido es iempre simbólico; afirma que los pai ajes
to titulado The E11d q/ Fraditzom', ezar _\l ayyad (2004, pá~. l
e adquieren sentido debido a los ra gos comunes en una
comenta que hay ywenes cLi cuten que la tradición e tá en
ad determinada y que a medida 9ue la tradición se d bilita va
de ser exterminada por fuerzas contemporánea en nombre &lt;i
yendo el grado de la. particularidades compartida . El r-esulglobalización. jn embargo, esto'- argumento son generalmente e la reducción en la claridad de los di cinto pai ajes culturales,
bile~ y explica que la tradición puede ser má provechosa .,¡ se
· ente en lo. de mayor e ca.la, con su consecuente c.lesdibu1dera una lanuna donde se exploren la subjetividade involu
.ª partir de ahí Yiene el decliYe de la especificidad deJ lugar de las
en la producdón r en la ocupación del espacio. De este modo,

160

16l

�Dia,1" l. .-Ualdo11ddo Flore,

Arq11üect1m1 l't:mámla 11,bana

Por otra parte, Dell epton propone que los estudios sobreelpa- llllCOhe ión social a la audiencia mundial; la última fa e e la
saíe vernaculo deberían evitar la bú queda de lo autentico, carn globalización, donde mientra los asent-amientos tienden a la
rístico, perdurable y puro; por el contrario, la inve tigaciones~
eidad, lo u uario muestran un crecimiento de conciencia
arqwtectura tradicional deberían acomodarse en lo activo, temr
religiosa y de asociaciones raciales. La identidad y la tradición
impuro para buscar configuraciones ambiguas múltiple , ) euat iera de la globalización tienen meno raíces en el lugar más
nar los punto de contacto y tran. formación en el mercado, ea informacionales.
borde, en lo nuevo y en lo decadente. Complementando Jo anrem. tfJ autor argumenta que los juicio de valor relacionado con la
Janet bu-Lughod ,eñala que el mundo s1empre ha sido nómá. úcidad de lo ambiente tradicionales deben abandonar e, ya
por lo tanto las forma arquitectónicas emigran y los impuLo"
están propuestos desde una falsa dicororrúa de lo traclicional
tivos de los constructores se han refor7,ado y tran ·mitido a 112111 lo moderno; eñala que la hipótesi de que la tradición es
de este proceso; Abu-Lughod explica que ~n la transferenaa b re el producto auténtico de un grupo de personas e. cue tíocambios e han integrado con las forma existente , favorecieM&gt;• ya que la tradición también puede ser catalogada, empaquetatransformación &lt;le la tradición; establece una correspondencíaci maginada y vendida; menciona que el espacio y el lugar no on
respecto al proceso actual, y cita la anomalía histórica del coloimlt
ente fenómenos locales y que e. nece ruio reconsiderarlos
mo como un acontecimJento que alteró significativamente elad contexto de lo flujos contemporáneos de persona, biene, e
natural de la elección ) la difusión de las norma y form.1 s an¡ulll!
ción; agrega que el urbani mo continuará siendo el ruedo
tónica, . La autora rechaza que la cacofonía absoluta de la poo»
e pueden observar las cultura locales específicas y lll&gt; indernidad reprc ·ente una amenaza para la coherencia ~ la auteota para mediar la dominación global. Al ayyad apunta que la
dad, explica que e o ería negar la po ibilida&lt;l de que Ja for11111 de las inve ligaciones sobre el tema de la tradición y lo amarte innovadora puedan ser generada. a partir de la incorponoi
con truido debe er la hipótesi de que los pai ajes híbridos
de la, tradiciones de los demás.
tan prácticas multiculturales, y predice que lo que se e. pera
Al ayyad menciona cuatro fase, histórica de la produccionlil ~ primeras décadas del iglo _·x.1 on pai aje que alberguen
e, pacio relacionada con el despla.zamtento de la identidad }dlf encial de crecimiento y cambio, donde las persona puedan
gar en la era de la globahzación. La primera etapa ocurre dunil trar la posibilidad de adaptarse y adoptar la alteridad como
el periodo in uJar, caracterizado por una producción arquitecd forma legítima de identificación. Lo que se termina no es la
ca vernácula, d terminada por la · fuerza, local s; esto cambióll · ·n, sino la concepción que e tiene de ella.
la segunda fa . e o pedodo coloniaL el cual podría identil:icarsept Hasta ahora, explica Al ayyad, Jos conceptos de tradición,
L-i hibridación entre lo esencial y los estilos secundarios; amlx~
tos entre _í, sobresalen en lo debate. : el primero privilegia 1a
dos fu ron alterados irreparablemente en una desigual corrclacilt
IL1cional y- la contmuidad; el egundo enfatiza la ausencja de
las formas indígenas fueron particularmente modificaJas; el t
tiva. El surginuento de la idea de un supermercado mundial
período fue el de la independencia y la construcción de la n la cultura ha puesto en duda la legitimidad de la tradición como
representado por lo moderno ,, lo . eudo-moderno donde las lllarco de referencia estable; de acuerdo con Gordon i\Iathews,
fluencias del modernismo se u~eron con la exigencia de la
anterior de cultura como "el modo de vida de una per ona"
trucción de la nación. onginando una prolj ferac1ón de rradi
• combinar e con un concepto más contemporáneo de cultuinventada , a menudo con la intención expresa de brindar la ilusil tomo "la información y la, identidades di ponible en el super-

y

162

r

163

�•lrquikrtflra l't m1iml,1 11r/Jt111t1

Diana l. Maldo11ado I-lorrs

mercado mundial de la cultura". La tradición como La cultura llcr .k&gt;s interiores de las manzanas son ocupados. e re peta el pai aje
ahora, al mene,: para algunos, una cuestión de elección., c.lebidoa, ltihcial, esto e , que en una cuadra se pueden ncontrar fa mi mas
tanto la información com1, las i&lt;lentida&lt;les alt rnativas c. tán di.lJI&gt; iuras y con el pa, o del tiempo toda. la viviendas van adquinendo
niblés en d upt: rmt:rcado mundial. ~lathe\\ · señala, 9ut· huy dú lliformidad, en las colonia yue e. tán consolidada aparecen eletradición &lt;lebena ser entendida como el campo de meJiación C1U aento comunes, corno reja , árbole~ enfrente de las ca a entre
la hegemonía nacional o la cuJtura local r el ejerc1c10 de esco6rer mros; lo. pobladore vernáculos viven en comuna, y lo concept0.
Ll tradición, por lo tanto, st: ha convenjdo en un guión nu 1k&gt; público y lo privado están definido ..
dial; lo anterior e,·idcncia que ln c..1ue t:stá terminando es la iJl'2il Por lo general, en la arquit ctura vernácula Ja estructura e visible
tradición como prccur or:1 de la :tutenricidaJ y como conre0t
bforma t basa en ellenguaje geométnco; la figura má comune.
de un .igniticado cultural e pecíÍlco, lo que llega a . u fin es la tm 111 primas con ba e cuadrada, triangular, rectangular, hexagonal,
ción como un concepto b.1 ado en el lu!=;&lt;U témporalmente . itu:dt llétera; y cubo y cilindros. En cuanto al ornato, en un principio lo
como un kgadn autoritario e tático y como herencia o patrilllfMI llteriale· on aparente } lo recubrimiento se colocan por etapa ,
perteneciente: a cien grupos de personas. Para \lS~n yaJ L~ l1lll acuerdo a la capacidad económica de cada u uario. e abe que
sario reconocer 9ue en la actualjdad lo que dura en la trndici1'1nt:S llltro de la arquitectura vernácula e trabaja con lo matenales di._
tran iturio, lo iugaz, lo contingl'nte, ya que e. ésa la nue,·;1 mue p,nibles; la forma de manipularlo no depende de la. caracterí neas
de encontr:1r lo eterno v lo inmutable. Al final, la di tinción cnltt jlltlculare. Je cada uno de ello , sino del cómo e e tá acostumfal.-o ) lo real wnlienz~ a carecer de sentido, ya t.¡ue la simulaco lado a hacerlo. ~1aldonado señala gue alguna vece ~e adjudica
puede cnm·ertir:,;e en lo Ycrdadero.
COrutrucción a un técruco e. pecializado -puede &lt;.r un albañil-,
"i\r(JUllt:'Cturn vernácula, &lt;le lo rural a lo urbano. Con"1dcrac,olll! ~ olo la e1ecución, no la decision s t.1ue van a responder al congenerales ··. fue d ti ruin de la ces1: que en el año 211n pn:st:nt 11 IJul tuo. En este apo de arquitectura lo lugares constrmdos on los
~faldona&lt;lo para obtener d grado de mástu en ar9uitccn1ra: di ktesario para el desarrollo de la familia que en ello habita.
pnnwra parte &lt;le la inYe rigación se.. ·Lnahn Jn~ cipos dt' ,trL1uite&lt;at Para lo con tructore. \ernáculo la arqrntectura es un acto
vern:ícula: la rural y la urbana, determinando d n,,mbre a partir ~dido, por lo gue la manera de.. entender\ hacer es tra ·mitida
lugar donde . L' edifica el objeto; también . e establecen car.ictdf &amp;eneracion en generación; como
n incluv nt s, e respeta el
cicls comune para amba · rnodaLidaJe y comi&lt;ltractone ¡»11"
a origina~ p ro .e agregan alguno: elt:mento del conte.·to
estudio de la arquicecrura urbana.
'.111e lt: roca vJVir. El respeto a la tradición e. una de la. caracte\kdi:1nte d n:gi. tro dd contexto, \faldonado e-cidenció b '1lcas má:- importante de la art.JWtectura vernacula; los conceptos
ltdLz de un e. tilo vernáculo en la ciudade~. De acuerdo cOII ftse~enfan en la comunidad rural. e Yan con el que emigra éste a
I zmteractúa con pct ona: provenientes de di anta parte·, con
ob ·cn'ac1nnc dl' b autora, n la ar9u1teccura vernacula la sek
de materiales tiene L)UC- Ycr con la cercanía respecto al lugar~
te, costumbre. \ tradicion s· en la ciudades las reglas del
con. trucoon ~ a la faciliJade cconc'&gt;1nica,;; para obtenerlo
permanecen, olo que e multiplican, por lo 9ue la tradición
constructore, vernáculos Sl' a&lt;laptan a b. condicione!&gt; narural
tdiace cominuament añadiendo principio. , desechando otro .
terreno, no e cmpenan en tran ·tormarlo, así el acomodo rnild' Poco a poco la apari ncia de la ar9uiteccura vernácula urbana va
es &lt;lifcr nte, la traza no . iempre e. ortogonal, regularmente utiít' · ndo u condición meramente utilitaria e inclll\ e demento
el t -pacio c.1ut· c..¡ueda, donde existen lme de d1fereme diml'O
encuentra en el contc.:xto en que . e de arroUa: los c.·Íemento. más

164

165

�lnp1it,Yf11r,¡ n-rfl,iml,, 11rba11a

Diafla l. ,\laldr11111dfJ 1-"lr,m

comw1es ~ne se mcorpnran . on balau tr:•&lt;la , teja. , reja. con .ignm srrneda&lt;l, el ma.l dt: ojo, la mala suerte, la en\'i&lt;lia, entre otro . La
) ,·nluca:-.. columna • are&lt;&gt;'- de meJ10 punto. Lo" constructores1t1- aputectura Ycrnácula es con. tnúda ) habitada pnr d pueblo, por
n:kulos son mu~ cdoso con los lugares donde comen y duernn, lllll!:IS, .u forma ck clivertir. e y de actuar no se forma al margen
es decir, cnn d án..1 privada: culturnlmt.nre a í ·on~ -;u , id:i .1iw bclale hegernóruca, sino por d contrario, de eUa st: alimenta.
Je. arrolla en d 1:,ttrior, en el espacio público. i la. , 1, ien~lz (irrto l'S t1ue con l:l. condicione actuales, como la saturaoon de
conforma una . ucción Je cuarlos, d patio es lo 4ue obra, irentt audades, d de.empleo, el aumento de la pobre.za -sobrt. todo
cada orn rw está la lavadora, lo. la/OS para tender la ropa, la. olld mpaíses considerado en vía. de desarrollo-, alguno a pcctos
aliment• &gt; para lo: :m1malcs, algunos tienen u□ a banca donJe no 1p1os de la arquitectura vernácula, n el intento de resolver ruessc :ienrn la familia, sino todo el qu quiera. También es comuncamá. urgente., e han ido diluyendo; emr e. tns a. p ·cto. e
contrnr imágenes religiosas: en d exterior e da la, llla con lo
m-ntra la comprensión del metlio fí. ico, y por lo tanto el cuidado
es d centro . ocia!, la capilla, el pnt10 de juego, es d mundo.
medio ambiente.
La :trquitecrurn vernan1la aene como princ1p1n d agrupamlélll ~lgunos tratadi. ta utilizan el término t1rq11itect11m pop11/ar para
Je enanos c.iue va construyendo por fases; n la Y1v1co&lt;la \Crnáoil rínrsl' a la arguüectura vernácula producida en la ciudades. De
por ejemplo, la. activi&lt;lades desarrolladas en cada uno de c. 0 (llf 1»3do con el D1tcio11ano de lt1 /nig11t1 tS/Ja!lf1la, la palabra poJJ/llar es
ro ,·an cambiando continuam nte, de inicio pueden • &lt;.:ntr _roa Jd¡etivo yue ,;ene del la.tin poptt!mfr, y signjfica pertenectente o
recámara-cocina, luego dos recámara } cocina, más tardr.: rec• ·o al pueblo, propio de la. da es sociales menos f:worecidas;
cocir,.a )' comercio, Yasí, confnrmt. nn sau farn:ndo L, ·_m:ct ¡¡Id, de una forma J cultura, es cons1deracfa por el pueblo propia
de: l' ·e momento, en el mismo cuarto puedc.:o tener recamara,. !Onsntutiva tle su tradición, entr otras defouciones. El término
C&lt;~ci_na, separand(J c~da uno d~ _lo~ t:spacios con mampa_ra~ o&amp;.t t·qw:ocado, es amb1gu . En . usarución &lt;le arquit crura popumi_t~dolo- con d n:i•smc, mobihano. Otros lugares que ur.:nen
propone arqllitet111ra vemdc11l11111br111{1; vernácula en el sent:1.do de
muluples son el ri111o, la azoteas O las cochera..
ción esperarua otorgado por llhch,, ,1nculada a la tra&lt;l1eion
L1 m:l\ o.ria Je lo constructores Yern,'Ículo urbanos . nn (lf r
· ·_
L tiliz
" ·, c.l ·I ,
•
-&lt;1ncepto en con. tantl' runterprctac10n. ,a u
aaon e ter.
,
.
g rantes v bu can un sentido de pc:rtcnencia algo que les pwpoO
'
:1r9u1tcclti.ra -vcmacula urbana se plantea como n.:cordatono
ne identidad: la religión se com·ierte en e e YÍnculo que J:i la~ 'º"t
l
t· ·
l d ¡ ii · L
&lt;l 1
·
.
• 1.J.
...,, e p,tra o
pro e mna
t. a c.: se1p na, e compromiso
mlad de pertenecer a un m1 mo grupo dentro tk la gran c1uu;¡u,
.
.
. . .,
'
'
lani llene con el otro de hacer arc.:1u1tecturn en cnparuc1pac10n
la arqwtcctura vernácula ·e utilizan colore relacionados con
el I
lar
'
..1:..
J
..,.. , te tener e o t]U&lt;: e1 aprenut.%aJt. e. mutuo, como recor atogión, como e_ d caso de los franc1 ·cano., que comprenden 1a~- de q 1
.
d
h
e
•
~
-,
d· l onW.
ue e otro ueoe erec o a expresar su. gu to , pre1ercnc1a ,
de cate:, ocre. , colores terro os; o lo que correspon en a
)
b
.
h b.
.
d et I ne y cosrurn re en e 1 o 6 ¡eto que a Jta.
mariano, 9ue 011 lo azule ª ) d blanco. Las ctfra e pue en
contrar en el numero de rnno, y en el acomodo de lo_ mi ·mo
ad informacionaJ y la megaciudad como nueva forma
posicione: de los volúmenes tienen diferente. ·.igruficados.
a
larmente los habitante · de b cumunida&lt;le Yernáculas no le
lo\ ubjeto. producidos por la arquitectura vernácula urbana la
mit'do aJ otro, ya yue aunc.iue utilizan recur ·o fi 1cos de prof
~&lt;la es por excelencia lo tJue primero re uclven lo ar9wtecto
- reja ., portonc,, protectore. en la ventanas, vidrio en la
nros; adema Je ser una nece. 1&lt;latl fí. 1ea, con. muye una necandado" en la, puerta.-, la ca a está abierta; el nuedo c. bar,
d p ·icológica. Para \'ktor Onjz (t984), la ca a rt.pre ·enta un

166

167

�.,d rt/llllt r/11,U l't rt/'1(/lhl 11rl1,111,1

conjunto de im:í.g ne.: concha protectora. caparaz,' n. nido
Jd mundo. pmlongaci&lt;' n dd cno matt·rno, cnm; &lt; tra co a
condiuune en lit que el u u.mu n.:. ueh-e la ncce 1Jad dt r

I &gt;t.m,1 l. \lal,/,111ado l /r,nr

fue la uea{Íón de comision s gubcrnamc111alc.: cuyo obera an:tlizar las circun tancia · de higiene dt• lo sccrorl' más
~

cada Ji.1 ma. cumpkja .
partir &lt;le la publicacic'm de 111' re ultados, surgit·ron documenuna confen:n ·ia, \lain nuraim: (19.'8) reíle. i11ni'&gt; acerca
relacionado con d lema; Engd menciona y criric:1 d te.·to Je
lo probk·m:t d la ciud,td, ) erh.li' que en d pa. adu d nncq11 , Liun11diriu11t·.r d1· 1iriend,1 d,• hH d,1.rl'.r lmh,JJadrmJJ ¡• 111 rejón11,1, e .uba directamcm relacionado con la modernidad: la rmdad
por Erml a., yuien propuso lllll' a partir &lt;le la po c. ic·&gt;n de
pre:-emaha d demento h:í 1co de la sorn:daJ rnrnlerna de~· pnmcD ■ refu~o .eguro" -con ayuda de lo dueño de la f:íbricas-, 1
~pnc:i, s1gndicaba ªI ·rtura, libertad y cambio. La 1rnn:tomta01 1ador. t· conYertirfa en capitalista por mt'llio Jd rédito hip tk•I concl'pto comenzc'¡ :t partlf de la Re\ 11lu ión Industrial, con bno como proaecdón, en ca. o &lt;le paro laboral o incap:tcidad Je
·urgimiento d1.· ciudadl's .:1t1.:•hte zonas es1ric1atnl'ntt· urbanas; lb!Jo. Em1I a.x L' t,tbkc dos tipo. de ,·ivienda obrera: l .istema
mezcla de da. e so ra!e. fue us1itu1Ja por un prou:. o &lt;le t :n,
} d :1scuna cuartdero; t·n d primero, cada familia posee . u
cion l' clusi{,n. \1 conc 111r.1r e la población en las zona. urbana
Heces con área para jardín, y en el :q.,•1mdo, la fruuilia ,·i,·cn
comt·n.z/1 una e.-ct·siva demanda de v1v1en la. neccsufad que no
undcpartamcnro d ntro &lt;lt" un edificio.
do. pmlieron n.: oh-er. El autor señaló 9ut en la anualidad .r
Pm l~ngds, la aplica ii'&gt;n del sisit·ma mll,f•c • d único yue gaun I roccso Je tks1n1l':•raci1&gt;n d1.· las ·iudade..
llll2aria la propit·&lt;lad Je una c:1. a;. in embargo. debido a los c &gt;sto.
Fricdnch Engds cscrihié, un documento llluhldo &lt;.rmtrib11a,1 hido: de los terrenos, aplicarla en las ciudade • en los b,trri{ s
pmh!t111t1 df /,, 1i1ie11da donde e ·plica l¡uc.: la condiciones lamcnralti ilrtro, no s ría viable. "En Inglaterra, 1a con trucción de , ivil.'ndd h:1hi1at de los tmbajadore'-, como prccarie&amp;1d cn la ronstnf obrera. al lado de cada fábrica ha . ido regla genc.:rnl dc.sde h:tcc
ciéin. upc:rpnbl:lcii'&gt;n, ambiente in alulm: y alguna \·eccs b tmfl"' tscnra años", por lo c.1ue mucho. de so· "pw:blo · fahrilc . e han
hilid.td de (;1,11 e~rt•Ír alojamiento han afectado a la. cla ·1.:, opnad !IIIIVerudo l'n el centro alrededor del cual e ha de:arr JlaJo más
lk toda b · ép"rn ·; señala l)tll' el prnhkma inicié&gt; con la lll!Lird
una \'L'r b&lt;lcm ciudad industri, l. con tuJo los rnale: llllt' é ·ta
de.: In p:ií e· indu ·1rializado al mercado munJiaL es dcor ctMJII
ª· Tales colonia·, puc., no han re ueltn d problt:ma d la ,;_
con nucnl'Ía dd pa o Je la pr11&lt;luccii'rn artesanal a la imhJ"tnal. Inda''; d autor. eñal.t yul' el punto cla\'t~ del contlícto e la oposi
I~I auu ,r mcnciona '-lºl' con ti irme fuere 111 crccit·ncl, 1 la nudath emre campo ) ciudad.
los tcrrtno, locali.:.ndo en el cc111n1 numentaron "u ,·:i.lnr, prm
En llistmia de lt1,m¡11iter//m111JOdl'mll, en d c1p1tulo titulado "La
1
do &lt;)lit' lo obrero fot·r:rn de plazados hacia la z&lt; na · pcnférO
Je la tncc::nidumbre ", Leonardo Bcnénl]o explica lllle a partir
l .n ·u trabajo mcncil&gt;na (jUl' la da e &lt;lnminanlc mo. trú 1111crt'.·sdl bdéca&lt;la de 1%0 comenzaron a presentar e vario· C\'C:lllíl, que
eondicionc de lo · barrio (lhn:ro k·bido a la difu. ii',n &lt;k c. nM
can d cur o dc la hi ·roria mundial. .tfi:c1ando por u puesto
científicos dondt se c tabkci:l que dicho· e, injunt1 ,s eran lo pudllf ona de la ar9ui1ectura; c11ala que la transformacic'&gt;n e\'idcnte
lle ongen Je q1i&lt;lcmia e ,mola ,·irnda. d rifo.·. d últ.·ra, la lid'
inhd industria] cambia la manera de entender el objeto
cffoid •a, ·ntn.: 1 1r,1s, b ualc n través dd ,tire · el a •ua Íll\adíd teciónico. El au1or ·eñab que en csla · circun. ta □cias "nueva. e
rc:to dc la ciudad; fue a ·í como · · cr ·aron e tratl'gias .' a IIV", d Tercer i\fundo adyuicre importancia debido a lo pro
con d fin Je e •ntmrrc. car la propa~.l ·i&lt;'in dt· b e¡ i1.kmi:1s lí
&lt;le desarrollo ocasionados pnr el crecimiento dem11gráfico y
la urbe. incluid,&gt;. In. barrio hur6rt.1i: ·e ; una de la pro¡nie ·r~
laconccnrracii'm de la poblaci6n en la. zonas urhanas; Bené, olo
• 011

r~n

l&lt;i8

�Arq111/rclum

1rmciml111rba11a

T&gt;imM l. \laldoflatÍQ l l6rrr

apunta que la dt.:sigualdad e manifiesta en 1:-L ciu&lt;ladt:. \ lo. ob1e~

mik: &lt;ll' n:de informarica autónom:1$ 9ue tit.•m:n mc,&lt;lo innume-

ym: las con forman:

rables Je conectar l', ortt:ando la· barr ra clectróni as f••• J Je b
11uc se han apropiado in&lt;lid&lt;luo · ) grupos dt• todo d mundo para

Lo. c&lt;lifino~ proyectado. por los :m¡uitccws y conforme a lru or

to&lt;la ch e de propósito , bastante alejados de h preocupaciones de

&lt;len,tnza • bs ciudadc trazada según 6 rt'gla · de los planos ttt·

una Guerra ·ría extinta (Ca ·tells, 2006, págs. 32-33).

h:mí. tico ~ pro\·1 Las de roJos lo · :en-icio público. , la. calle lo;
p:m.JUl' ·, ctcétt•ra. pcrrcncccn &lt;,1

:1

una parte de 6 pobl:icion; b

otra parte no pueJ1.: sernr e ck l'llo:. }

t.:

asienta por u cucnn

en 01ra · rnsa • barrio , ciudaJe irr guiares, rebcionado con lo!
:tntt:tinrts

¡... ¡, pero clar:u11e.:nll' di

unto'-. Estos a Tntanwnm

rán ll:1madn 111argli1ale.r, pui: ·ro lflll' fm:ron con idl'faJo corno lllll
fmn¡a st:cundana tk• la única ciuJ.1J leg11ima, como la.- h:m:icas
lo. tugum 1s lflll:' i1:mprc e ·i ucron, Lll meJiJa lin111:1d:1, al ma!J:cil

dc- la· nud.1de inJustriale de lodo d munJo {21

is,

I. lu.'·).

l~n l'J%, ,\lanucl CasteU puhli ,; Thr !1gor111c1tirm .,-J.~e: hcm10110, .\oat,
,111d C1tlt11rt'. ohra di, idida en tres \nlúmenc.: Th,· /v.r1• f!I thl' t'hl'Orf.
.\'orirf). 'l'li l'm1•er (!/ lrlt11/J{J' ~ L1Jd f!} \lil/e11111i11J1. La primera nlicton
t·n español apan:-ció l.'n 1999. En d ,·11lumen 1, St)ried,1d rNI, (:1 tell:
argumenrn t.JUC b n ·ieJa&lt;l t¡ue inici,·&gt; 1 . iglo XXI e con t:cucncu
de un:1 re,, &gt;lucitm 1ccnol&lt;'&gt;gica basada, principalmente:, en la. icen~
lo¡..,,fa de la infonnación, prt·~cmando cambios ·n d si h:ma cron,·,nun, dominante, d capitalismo, \ por lo ramo, 1ran~form;1cion
fundamt:nt..ale en bs relac111ne . . oc1ale . . I~I aulor cxpli ·:1 que¡,,._
principal\.' logros en la tccnohri'a decln,mca - como la primerJ
cnmpuradora rro.,~ramal k- r d transi ·ror, bas ' de la microclectronl
n- con. uru)en he. encía n.,ll UL la rcn,luci{in informfüica:
Cumn

t .

·ahido. 1nternc1 e origini', en un :iuJ:1,. plan idc:tdll en b

déc:i&lt;la de lo se

l'nt't

p&lt;1r los gut·rrtro- ll'Cnolúgico Jd .\·nlCK

de l'rovn:tos [... ¡. par.i e, uar la toman &lt;lcstrucnón . mTJc:ric1 de 1

w rran. frmnacione

en la tecnología Je la información s orrgimron y difundieron duranre un periodo &lt;le rec trucruración global
del capitali. mo, y le in icron como hcrrarniem.1 principal. L1 nueva
forma de capitali mo se caracteriza por la glnbalización ele la aclividade. conolllica ma · importante ; as tells . eñala c¡ue existe
diferencia entre una cconomfa global y un~1 mundial; la economía
global . t: presentó por primc:ra ,·cz en la hj roria, ha ex.i ·cido de. de
d iglo . ·vr y es capaz de:
l·unc10nar como w1a unidad l'n tiempo rl'al :1 escala planetaria. ,\un
c¡ue d mo&lt;lo capit:ilista Lll' producrnin e caracrcnza por su cxpan. 11Ín IUCl'
l'

:lntl' .

rr:uanJo siempre dt· supaar los límites Je tli:mpo }'

pacio; olo . tina.lt:-, del siglo ·. · la t:Conomh mundial fue capa:;, lk

h:Kcrsc ,wJadcr:1mente glnbal en ,,inud de la nuc,':l infrac rructura
proporcionada por b t1.:cnolo ria · de b inform:ici1ln } la comunic:i r1ón. E ta globalidad incumbe :i todo: lo. proce. ,. } demento del
is tema t·cont'&gt;mico. T~] capital st· ge tinn:1 L1 · vdnricuauo hor.i · Je(
dfa en ffil'rcados íin,mcitros glohalm1:mc integrados (2tl0(,, p:-ig. 120).

rn

tema indu. tn:il e ba.·aba en la pn,durción en erie y e apoyaba en los aumentos de producti\'idad lowado. por la economía. de:
I

ala, rn pro l'. os d produc ión mt·canizado dcmde cxi ria una
adena d ensambk· Je un pmduc10 cipo, todo e to comrnlado por
trnprc as e tructurada n :rticalrncntc con técnica institucionalizada
dr.i.ii',n del trabajo so ial; ·in mbargo:

ca o dt· gucrr;t nudl':lí ¡.. ¡. I·

comunir:toonc est:idoun1d n e·

l'll

re. ultadu ful' un:1

rc&lt;l, lfU como querían us uin·n

Cuando la dcm:mda e n&gt;l\'ilÍ impr,&lt;li:c1ble en c:toridad ) rnl1Jad,

l0rl'.. n1, p1 ,d1a . L'f comrolad:1 Lle ·de nin6-ún ci:ntro, ompue:..rn P111

cuando lo: mt·rca&lt;lo. ·t· d.ivnsilicaron en rodn I mundo, y en con-

:lflfllltl:nura de

�Diana l. .\fa/donado Flores

A rq11ilec/Jm1 a·maml« 11r/J1lJ1a

r reconstrucción ince antes· para una polítJca encaminada al

secuencia se dificulró su control cuando el ritmo &lt;lel camh10 rem,

ción

logico luzo ob olem d e9uipu &lt;lL pro&lt;lucdóo d... cometido ÚillCl

proce amiento inmediato de nuevos valores y opirrionc públicas;

el sistemJJ. &lt;le pr0Jucc1ún en setie se voJvio &lt;lema íado rigidoyc,:ti-

'f

rosn para las caractcnsticas de

aruquilar el tiempo" ( astells. 2006, págs. 506-507).

l.:.1

nue, a éco-nomfa (Castdl , 11 ;

para una organización social que pretende superar el e pacto y

pág. 182).
Con el propó ·1to de superar la rtgtdez dd i tema utilizado, .e prupuso el acomodo Je la producción al cambio per istente, in1cntnnd11
dejar atrás el donunio de la producción personalizada v el modd dr
artesanía industrtal, es decir, la respuesta fue el sistema dL· pro&lt;loc•
CJCln flexible. Castells propone cambiar la perspectirn dL estudio,k
po. t-indu. triali'-mO a 111form.ac1onalismo, explicando que:
La . uciedadL·s . eran informacinnalcs no porque encajen en unnn
delo particulnr de estrucruni social sino porque organizan so ,111e
ma de producción t:n romo a los principios tle ma.XIminc1óntk

pro&lt;luctivi&lt;lad basada en el conncimu.:nto mediante eJ tll's:i.rrollt1. U
difusión Jt: l.1s Lecnolngia. Je la información\ mediante el curop&amp;-

Lna de las característica de esta sociedad red es la cultura de la
rirtualidad real, donde el recurso multimedia aparece como símbolo
de hipermodernidad, el nuevo sistema electrónico de comunicacion
smge de la fu ión de la comunicación a través de la computadora y
bs medios de comunicación de masas. Castells explica que los multimedia re paldan un modelo culrural caracterizado por tres rasgo :
•t'na extendida diferenciación ocia! y cultural, que lleva a la segmentación de los usuano -espectadores-lectores-oyente [...], una
t'Stratifi.cación ociaJ creciente entre los usuarios ) [...] la integración
de todo los mensajes en un modelo cognitivo común"; el autor
lliade que tal vez el rasgo más unportante de los multimedia sea
~ contiene ca i toda la expresiones culcurales, poniendo fin a la
separación e incluso la diferenciación:

miento de los prerrequ1s1tos para su uo.l.Jzacmn -fun&lt;lamentalmetr

Entre medios audiovj uales

re recurso · humanos e infraestructura de comunicaooncs··.

e unpresos,

cultum popuJar y erudi-

ta, entrererumienco t. mformación educación y persua ion. Toda

expresión cultural, de la peor a la mejor, de la más elitista a la más

Lll autor señala i:¡ue en la era de la información, funciones y proce:-1~
e e. trucmran en torno a redes las cuale. constituven una fill(\l
forma soaal:

digital gue conecta en un supertexto histórico y gjgantesco la manifestaciones pa adas, presentes

popular, e reúne en esre urúYerso

r futuras de la mente comunicativa. .\1
na red es un conjunto de nodo interconectados. Un nodo rld

hacerlo, construye un nue-

n, enromo llilbólico. Hace Je la virtualidad nuestra real.tdad (2006,

pags, 404-405).

punto en el que una curva se intercepw a í misma[...]; lm, rede~®
e rructuras abierta , capace. de expandrrse sm limite~, inregra¡J1
nue\·os nodos rmentras puedan comurucarse entre

si [ ... ];las~

on los in trumento. apcopia&lt;lo para una economía capitalista lit
sada t'11 la inncm1ción, la globalización) la concentración desceol!t
llzada; para el Lraba¡o, los aaba1adores , las empresa gue se b;1.'1!'
en la fJeXIbilídad . la adaptabilidad: para una culrura de decon. ullC

172

el texto se adara que el mundo mu]timedm será vivido de de
ibs perspecti a diferentes: la de los interactuantes } la de lo rn!fractua.do.. El espacio ~ el tiempo on considerados &lt;llmensione.
mias_9ue e fundamenta la vida del hombre; dicho. concepto. son
'3llstormados ub tancialmence por el multimedia . ...\1 respecto, el
llilor explica que:
F.o

173

�Día11a l. ,\ú1/dnnado Nom

Ar,¡uiJ,rt:,rd 1v11,1m!d 11rl,,111d

La: localida&lt;lt::s se de!-prenden de u significa&lt;lo cultural, hi tliaco

y ge, 11-,rnilicn, · se reintegran en r des funcionales o en t11/l,1gp de
imágenes, provocanJo un espacio de Aujo que sustituye al espacio

Je lugares. Ll 1iempn .e borra en d nuevo 1stema de comuOICI•
ciún cuan&lt;lo pasado. presente y futuro pueden n:programar ·e p:m
imerncruar muruamentt: en el mismo mensa1e. hl espacio de k

ílu¡o ,. d ticmpo atemporal . on los ctmJentos matenalts de uru

nueva culrur;l, que trasciende

L

incluye la ilivers1dad de los sistellllS

de representación rrnnsnunJns por la bi. toria: la cultura Je la ,1r

tuahJad real, donde d hacer creer acaba creando el hacer (Castclls;
~OI)(,,

p,Íg.

l08).

ros céntrale en la economía global, el control de los medio &lt;le
ede del po&lt;ler político. El autor enfatiza (}Ue
bs rnegaciudades deberían ser con iderada polos de atracción con
~et~ a otra~ regiones ) no solo por . u ramaño; para ejemplificar
nantenor escnbe:

romunicac1ón y la

! long Kong no e olo sei, m.iJJone de personas, r Gua.nwl10u
seis millones \' medio: lo que está surgiendo es una megaciudad de
cuarenta a cincuenta millones de personas que cunecta. Hong Kong,
henzhen, Guangzhou, Zhuhai, Ia.cao y pequeño pueblo. del &lt;lel-

ra del río de las Perlas (... ¡. I .as megacmdades amculan la economía
global, conectan las redes informac,ona.le y concentran el poder

Cast lls menciona que los 1stemas J comunicación electrónica au-

m.t'nran la -,eparación entre las act1ndade. de la vida coadiana) h
proximida&lt;l e~pacial: es c:i&lt;la vez má común que el trabajo, espar·
ómiento, sernc10. públicos, compra , educación salud, etcérera,
realicen a través de la computadora -hogar electrónico-, por lo
quL algunos han anticipado el hn de las ciudade. como Sl conOCÍJ!I
ha. ra la primera mitad del iglo XX.

munc.üal ~ a tells, 20116, págs. 41:.?.-437).

aciones Uruda -&lt;..&gt; l '- tenía
~tradas diec,~ueve megaciuda&lt;l~ : Tokio, 1 ueva York, Crndad &lt;le
r:uc?, l\fumba~, ao Paulo, Delh1, Shanghái, Calcma, Dacca, Bue: Aires, Los ngeles-~ong Beach-Santa Ana, Karachi, bl Cairo,
f de Ja~eiro, O.aka-Kobe, Be11mg, [an.ila Moscú y Estambul.
.1Stell senala que las megaciudades:

Enel 2(MJ7, la Organización de las

La era inf&lt;,rmacional e tá marcando el comienzo de una nUt:Y:t fi •.

ma urbana, la cmdad informacional.

o obst.'U1te, al igual qu~ b

,'nn las depositarias de todos los segmentos de población que lu-

ciuda&lt;l indusrrial no fue una réplica munchal de ~[anchcsu:r. la 01i

chan por sobrevivir, as1 como dl- los grupos qut. tJUieren hacer visi-

da&lt;l 1nforrnacio□al mergente no copiará a ilicon Valley, ~ 1nucbr
meno a Los Angeles[.. ]. osrcogo que debido a la naruralczadeb

ble su abandono para no morir oh 1&lt;lados en zona ortea&lt;las por las
red es &lt;le comurucacion.
· · • Las mcgaciudaJes concemran lo me¡or \ lo

nue,·:1 sociedaJ. ba a&lt;la en el conocu.111ento, organizada en rof1)()•

peor¡ ... !, se conectan al exter10r con rede globa.le ) seRf11cnto~ de

redes y compue ta en parte por flujo , la ciudad informacion:tl!IIL

us propio. países, mientras 9uc están d sconectada. en u intenor

e una form.1, . ino un proce o caracteozado por el dominio estfílC

de bs pob.laciones locales que son funcionalmente innecesarias

tura.l del e,;pacio de los flujos.

per¡udic1ales ,ocialmenre desde el punto de \'ÍSta domrname. 0 _

0

te~o ljUe esto es a r en Nueva York, pero también en \[buco 0

Para el autor el re ultado de este proce.o on las megaciuJ,.de5,
las cuales se caracterizan por una desme&lt;lida cantidad Je habi¡jlt
tes -más de diez millones de personas-, la con. titucicSn de Po11"

17-1

Yabna. bs este rasgo disnntivo de estar conectada globalmente
Ydesconectada localmente, tanto ffsica como socialmente, el qu

hace &lt;le las megaou&lt;lades una nueva forma urbana (2006, pág..ns).

175

�Arq11itt!cfllr" 1v:nuic11l0 11,IJ,ma

deoan en su senudo, según las determinaciones sociales v los proEn el capítulo ''La arquirecrura del fin de la lmtoria", astells erula
que la arc.¡uitectura del posmoderni mo e la arqmtectura que. e rtbyecto. culturale implantados en su estructura . ocial ) en . u marco
ciona con el espacio de lo. Aujos, ya que "declara el fin de todos lm
espacial t&lt;:mporal
istemas de igrnfü:ado, crea una mezcla de elementos que buscab
armonía formal ml'.djantL la proyocación esalisaca rranshmórid.r fiautor propone tres difer me formas de identidad: legi11madora,
afirma que por 111comprensible que parezca, la arguitectura con llll' resistencia e identidad proyecto.
c;igmficado en la oc1edad dominada por el e. pacio de los Aujos es 1~
llu él llama la arq1litetlt11'0 de la dest111dez
Identidad I gitimadorn: introducida por las in. tituciones donú-

L, nueva ar&lt;.1wtecturn con ·crure los palacio de los nue,·os

names Je h sociedad para extt"nder \' racionalizar su dominacion
llOOS,

con lo quc cxponL su &lt;leform1&lt;lad oculta tras la ab tracción del espacio de los flujos: u se arraiga en lo: lugares , de este modt\ffl

la cultura y en la gente. En ambos caso • bajo forma!- JifcrenlCl.
la arquHecturn ,;, el diseño pueden estar caYandu la tnncherl5 ~
la resistencia para
(2llll6,

¡... ¡ la

reconciliacton de la cuhura) la

frente a los actores sociales. !denudad de resistencia: gwerat.la por
aquellos actorc que se encuentran en pnsioones-conwciones d raluadas

que construyen trinchcras de re:1stcncia , upenwencia basandost:
tn

trcnokljí'il

p~. ,t;S .-1-56).

e tigmatiza&lt;las por la lógica de la dommación, por In

principio diferentes u opuestos a lo. que impregnan las ms-

utuc1one de la soctedaJ ]dcntit.lad pro,ecto: cuando lo ,lftorcs,
hasandose en los ma1enale · culrurale. Je.: l)Ue disponen, conslruycn

hl podn-dc lc1 idmtidad es el título dd segundo volumen yue confornu
la trilogía Je la Lm de !t, 111jor11Jr1rió11; ah1 ( asteU. Jdine la 1dentiW
como ·\:I proceso &lt;le construcción del enúdo al ndiendo a un am

una nueva identidad que redehne u po.tción

hacerlo, buscan la transfnrmac1on de

to&lt;l.1 la

t'rl

la soncdat.l, ) al

cstruCLura soc1:d. E. d

ca. o, por e1emplo, ele las feministas cuando salen de las trrncheras

buLO culmral, o a un conjunto rdacionado de atributo. cultucal
de res1 ·tencia &lt;le la it.lenudad y los derechos dl- la, muiere para clc
yt1 s da pr1or1dad sobrL el rl peto &lt;le las fuente. de senado
afiar al patriarcado, \ por lo rnn10, a hi familia painarcal ) a toda la
(2tl06b, pág. 28). Scnala &lt;.1ue w1 ind1,·1duo o un· act1&gt;1' colccuvo"pllt'
estructura Je proJuccion, reproducción, sc:ruahda&lt;l y personalidad
dl·n tener i&lt;lcntt&lt;ladc pluraks, y yue el conccpm &lt;le 1&lt;lenti&lt;lad, tibrc
obre la l¡ue nuestra. socic&lt;lades , e ban basado a lo largo de la hi todo cuando se autodetinL, puedL coincidir con lo rok. sociales,
toria (20n6b, págs. 29- 30).
aclarando lflle la 1denticbd establece el enrjdo, mientra. que lo~rolt-s organizan las funciones; para el autor el sentido s la i&lt;lenrilio
J.lteU coos1dera que la identidad Je resistencia, la cual 11 va a b forcton simbólica del objetin&gt; de la acaón dd sujeto.
lllckín de comunas, es la má importante en la ociedad red ra que:

al

La construcción de las i&lt;lenti&lt;lades uul1za materiales de la hisl(IIII.
h1 1-{eograffa, la biología, las insaruc1onc producovas \ rcp«x1(1(11\':t",

la memoria cokcuva } las lanta. 1;1s per. onaJ s, lo. aparJt1"&amp;;

poder

I

bis re, elaciones religio as. Pero lo indkiJuus. los gr~

. oriale. y la. soc1edadc. prncc. an rodos eso, rn:ueriaks 1 !ns rt'lf

Con truye formas de resistencia colectiva contra la opresión, de
otro modo insoportable, por lo común :itemliendu a identidades

r.¡ue aparentemente estuvieron bien detintdas por la hi. toria, la geo!(rafía o la bioloJ.,&gt;1.a, facilunndo

as1

Ír11n1era de la resistencia.

1 &lt;,

177

crue se xprescn como c. t·ncia de

�Di,ma l. ,\1a!tl1111iulo F/or,s

llrq111ttcmr,1 1rrnárul,1 11rbana

cñala c.¡ut: dentro Je las 1dent:ida&lt;l de re. 1 renc1a e encuentru1
fundamenwlismo religioso, el nacionali ·m , la 1demidad t:tnica vb
identidaJ letritoriaJ. e11al:l 9u es el proceso &lt;le con trucción de b
identidad proy ero la 9ue produce ujeto, :1 nfat1za 9ue lll SUJéCOI
m son inJividuo . aum¡m: e tán constituidos por mdni&lt;luos.

de la familia pamarcal, raíz de la tran formación Je lo mecanismo.

di: w1Nrucc1ón &lt;le la . &lt;.:gundad, la ·oc1ahzaaón, la ·exualidad Ypor

lo tanto Je lo· si tema · de la per onahdad. Cuando el mundo se
ruelw demasiado grande para ser controlado, lo. actores soc1ale
prett:nden reducirlo de nu&lt;:vo a su tamaño ~ alcance.;. Cuando las re-

des disuelven I ciempo v el espacio. la gente _e ancla en los lugar
on I acror ocial colect:i\·o mediamc d cual los in&lt;lfriJuos alcanm

y recuerda u memoria h1stórica. Cuando el su t nto patriarcal de

un sentido holístico de su experiencia. En e re ca. o, la con trucaoo

la pcr onalidad e quiebra, la gent afuma el \·alar tran cendente de

de la 1denridaJ es un proyecto &lt;le una n&lt;la diferente,

la comuni&lt;lad como ,·oluntad de Dio . Lsta reacciones
defensivas se com'ierren en fuentes de sennJo e 1Jenada&lt;l mc&lt;liame
la construccion &lt;lt nueYos cód1¡?;rn, culmrales a pamr de materiale.
histonco. (20ll6b, pág. 89).

tJl--lÍZ:Í

hmll

en una r&lt;lenadad opnn11Ja, pero que se expande bacia la transfrr
mación ele la soc1e&lt;l:u..l como la prolongación d1. este pro\ect•l
i&lt;lentidaJ (21106b, ¡~rs. 31-32).

la familia

➔ 1 autor

propone la hipotes1 d yue la construccton de: ujet1 di autor concluye el capítulo eñalando que la e peranza es que de
cs1a nue,a sociedad e~ J1fcrente a b pre. entada en la moJeroidal comunidades de resistencia uqan nuevo, '-UJ tos que se convier- temprana o tardia-, c1ue ahora lo ujcto se forman a parur1t llen arn ,re. ociales rran formaJorc de la realidad.
la prolongación d la re. l tenaa de la. comunicbJe y no ba. ánJoir En el t rcet \·olumen, l •i11 de lllilemo, astells explica el concepto
en las sociedadc. civiles:
/11&lt;1rffJ 1111111do; eñala que la aparición del capitali mo informacio111 trajo como con. ecuenc1a d lllCn:m nto
n la exclu ión , ociaJ r
El fundamental1smo religioso, d nac1onali mo cultural, las comuoz desigualdad en t&lt; do el planeta; agrega c.¡ue si bien existen dato
tcrntonale . on en Rtneral, reacciones &lt;lefen. 1, a.. Reacc1oot: am- evidencian una considnable m 1oria en lo , 01\' lt:s de , ida en
trn tres amenaza fundamentales, percibidas en toda la. ocied# lllltodo I mundo, la medida &lt;le tendencia central no debt.:ría ser el
por la ma ·mía dt· la humanidad en estt fin de milenio. ReJ1CO' tnsaje. Explica la de. 1guakbd a partir del proce_o c.k polarización,

"ª

contra la globali.zación, yue disuelve la autonomi:t ele la~ tn5Utu(l&gt; cual:
ncs, las organizacmncs y los sistemas &lt;le comunicación J,1odefll(
la gente. Reacción contra la interconexión y la ilex1biliJa&lt;l, que difu-

:\parece cuaml,, tamo d \·értice comn la base Jr.:: la esrnla de

mina los limites de L1 pertinencia y la parttcipacíón, indÍ\'1duali1J~

tribuciún de: la renta o la riqueza crecen m~ depri. a 9ue el centro,

relaciones socia.les Je la producción y provoca la inestabilidad

de manera que é re di mmuye ~ "e agudizan la · difr:renoa

trucrural dd trabajo, despacio) el uempo. Reacc1on contra lat:Jl!l!

entre lo. dos segmentos extremos de. la población.

' Alan Tt,u.raine llama u1eto "al deseo ele ser un indi,1clu11, de crear urui ~
pl'rsonal, de nrorgar senado a tndo el :imbito de las expencnc1as de la y¡Jainiiadual": para c¡ue un inJividuo se convierta en Sl.Jt:to es ni:ct:sario que' e e ~
dos cnunrnu.:iones: la de los imliv1dul1 contra el mercadu y la de l11~ ind~

contra las comurudadc:s.

178

dj..,_

ociales

pobreza da cuando los recur o económicos obtenido no al ~.an el nivel de vida con 1derado como nunimo, dicho nivel está
~i.lo por lo gobiernos e m tttuciones correspon&lt;l1ent s. Reco~ que dentro de la pobreza ex1 te lo 9u1: los sonólogos llaman

17'&gt;

�Arqmtec11,r,1nm,ím/&lt;111rb,ma

Din11a l. Moláonado Fltm.r

polm·z.a

El concepto &lt;le precariedad urbana refiere e. pecíficameore a la caexlre111t1, término que propone sm-Lttuir por el de 111Üm1J. B
autor dt.:hne la exclusión social como "el proceso por d mtl aoerracterística deficitarias cualitaavas del hábiraL de las familias, espeto. irnfü·iduo. v grupos e les impide i, remá11camente d fü~
cialmente re. pecto a la vivienda, y~ sea a ruveJ de tenencia egura,
a posiciones llLie le. permitirán una sub,istencia autónoma tleo
acceso adecuado a1 agua potable, al aneamiento y a otro sen;&lt;le lo· ni\'de · sociales determinados por b. institucionc. \ valoo:s
cios bá 1co urbanos, a la tipología de vwienda y calidad e truccural
en un contexto &lt;laJo (Castells, 20116c, pags. 97-lJH). Dentro dt n
como a ruveles de hacinamiento.
mecani. mos t.¡ue conllevan a la exclu.1ón de la suciedad mrnam
como principal, la falta de. empleo regular como fuente &lt;le mgr
aunyue también considera. el analfaberi mo funcional la posiCIOll~ !kesta manera la precariedad urbana está estrechamente nnculada
ilegal, la carencia de alojamtento, entre otras. Con La ,w, dt la tK/1- roo los SÍll!IJS O tugunos, cuya definición hoy dia continua en discum,1tió11, ~fanucl Ca tell brinda un panorama completo del come m; ~ O~C lo define ª partir de la e:x1stencia de la 1guiente cadonde se produce la nv1enda \'entlcula urbana.
ooenSaca : U1Seguridad en la tenencia, acceso limitado o tnadecuaal agua potable, saneamiento y alcantarillado y mala calidad en la

Política y propuestas, l ca o de México
!!ln!Ctura; los autores definen el tugurio como "todo a entamiento
La Comt. 1ón Lconómica para \mérica Latina y d Carib --ür\l- li!mno de bajo rec~rso , con las condicione de Tida de la poblaen su informe del 21109, eñala c¡uc en la region x1 ten cicntonclc· oonpobrc, alt~s densidade. ~ bajos estándares de viYienda en lo gue
ta millones c.k per &gt;nas pobres } -1 millonc considera.da inJigtfr l!pecta ª. erncios Y e~tructura''. En el texto se expbca que dentro
res; en d repone c.: rn ncioo:m las altas ta.·as de fecundidadí. tlos.üb1et1vo del rrulenio propuesto por la O:'.'\C, ,e aborda la
&lt;lepen&lt;lenc1a del hogar como las caractenslica determinante tkb ~edad urbana, } por lo tanto los slu111s, sin embargo, debido
pobreza en d continente. En otro &lt;locumenco publicado por h ~ tbs pau~s eS ta bJecida , solo e alcanza a r gi trar una parcialidad
ma comi ·ión y titulado Pobreza)' prett11iedad 11rha11a en./ l111érira l..JJhtl la realidad urbana, ya que ad~más del acceso al agua potable la
el Crmhe. \i/11dtiÓJJ ,1ct11tJÍ)'/it1t1flcit1111ie11to de políticas ¡ progm111as Qonlio tomcia de la nerra Yel acce o a lo serncio. anitarios, es nece ario
~fartíncz, 2U09 págs. IQ-24), e e tablece una relación entre pcbrtli íOOslderar otro factore , como el hacinamiento, la condición del
precariedad urbana ) problemas de habitabt.lidad; el texto fued(li: ~ eS tructural, etcétera, gue afectan la calidad de ,'ida de lo

t? por Rica~d~ Jordán)

Rodrigo • larrinez, gruenes on funCll)'tl'
nos de las d1, 1S1ones de De arrollo social , De arrollo so. teru'hk•
,
asentamiento. humanos de Ja ~EPAl.; los autore definen la pablt,1
cumo el "refle¡o de un deficit en el stock de capital o en d flu~ii
ingre ·o. que nene una per. ona u hogar", y consideran l.]Ue :erpht
unplica un acceso lunitado a I s servicio ) bien 5 para cubrirO((t·
s1dades demi:ntales como alimento, v1vienua, ve,;ttmenta, cd~
y alud; explican la precariedad urbana como el deseyuilibrio ~
existe entre la oferta y la Jernanda de erYicios básicos que 1t1ir.f
una ciudad:

180

:!:s.
.
P pue ta de la CEPAL consi ce en con Jderar la pobreza urba•de de
·
~na perspectiva mult1dimens1onal, la búsqueda de soluc10debera encaminarse a mejorar la condiciones de habitabi!Jdad r
~nalidad en la ciudades de manera imultánea.
'
Con olidar asentanuento humano de importante compleJidad ,.
magniru&lt;l por su población y nh·el &lt;le actiYidades con calidad d~
vida
• parte de sus ttrntonos,
· · y con una capacidad téc. en la ma }Or

ruca Y financiera rehciYamente lurutada, ha sido ,. 1gue 1endo uno
de los principales de afias de los gobierno,; de Amfoca Lat1na ~ el

181

�Dia11,1 l. ,\fak/rmadlJ I %re.r

• Irq111krt11r,1 J'Cm,1mla 11rb,11111

Caribe: en m.iten.1 le gcsuún urbana (lurd::in) ~lartíni.:7., ,?tl09,p:igs

En lo~ pais1:s l:uínoam¡;ricanos, la política. \'mculadag con la de
m:inda de vivienJa para lo. que menos tienen se han dt,arrollaoo
cksdc la déca&lt;la de 1%11; Romero ) l\fes1as explican que en alguno paí. e" ~e han establecido l yes ) orgamsmo. e pecífico pw
combatir este problema, sin embargo, "no
han tcnidti resultadi
ignificat1vn.· ni ·n número ni en canudad de rccur&lt;:o'- aplicadO'i
(Rom1:rr 1 } ;\ ksias, 2110.J, pág. 22).
i\lé.: io ► forma parte de los paíse:,; con idcrado. en ví:L de dt:S.t
rrolln; de acuerdo con los re. ultados Jel 11 Contep de pobbcinn \
v-ivíenda 20I1s, n:ali7ado por d 1n t:ltuto ac1onal Je r:sradi.rie1
tit:(1grafla -NE&lt;.il-. l..1 pobhtcion &lt;lel país e de t n3.1 millones de
habitante", ) . egún datos de o. 'U-Hábitat, d -5 por ci nto viw c:n
mna urbana , siendo cuarro la. principale. del pms: Valle de {m
eo. Guadalajara ~lonlerrey Puebla. Fn la jnformación prcstn131U
en enero del WO&lt;J por íJ'infd Gazettm/ el \'alle d \léxico n:sulto!oCf
la 7011:-1 urbana mas poblada del continente americano con veinblffS
millc 111.:s "''l'\ núl -s.1 habitante .. superando a las ciudades de ·uen
York \ , ;tfl Paulo: en la posición vemticim::o e encuenrrn la ci!HW
Je ( ,uadala1ara. con una población de cuarro millones :ws mil 1
persona., s gui&lt;.fa pnr la ciudad de :\lontetrey, en el ll1gar vet11UOcho, con tre. miUone, 1 mil 445 hab1ca.ntes: Puebla se localJi'.acnb
posición cuarenta del li. tado con dus millone novecienio mil •
halmantes; se conqdera que el 211 por aenco de la pobh1ción vive en tub&gt;urio .. Lns registros oficiales ha. ta el año ~rnl8 inforffllll
l]Ut' ,1proximadamentc I SO por ciento de la población e robre.CS
decir. 5.J.R millonc &lt;le mexicanos.
C lmo parre de lo
ti.1c:rzos para combatir la pobreza} pre(lllltd;1CJ urbana. d (:robierm mexicano ha e mbleci&lt;lo diferente'- prt?
ma des1i11:1&lt;los a disminuir d JéFicit habitaci nal de la poblaciónik
mcnore ingresos qut' habita las ciudades. Fue a partir J~ l;1 décd
de l 1)íll que d (•.. tado c.:umenzó a responsabilizarse y a tener rna\tll

r

J,-

, / &gt;1mo11t1110 /!,i'''!'.m/ic"

dt:I 1111mtlo. disponible en: hrrp/ / W\\W.,\·&lt; &gt;rld-p;:11em:er.,illll

182

¡mticipación en la provision d hábit.at, creand ) el In, tituto I aciolll dt' Vivienda, el cual, veinte años más tarde, cambió su nombre
¡or el de l n tltuto acional de Desarrollo de la Comunidad -In&amp;ro-: en la primera fo e dicho organismo estableció prognuna,:
Con la idea de, 1vrendas disena&lt;las por prcfes1onalcs y terminada.
n completas, que no van a pernuur má.

lJUC

hacer alguno proyec-

to. aislado·. En su segun&lt;la etapa va a :ibnrse \ va a llevar a cabu

algunos e.le lo, primeros programas de vfrienda progre. iva) lotes y

er..-icios Je urbanización por etapas, 1.¡ue se realizan por los organismos gubernamentales (Romero r Suarez, 1995, p. &lt;,O).

Pitilelamente, d Gobierno creó en 1963 el Programa Financiero de la
Íiit'flua: en 19"' J aparecieron l lnfonadt, d Fmissste v l ·on1m wmo
,arte Je lo fondos soli&lt;lario. de al1orro forzoso de. u~ados a trabaja-

iircs asala1iados de . ectores público , privados y milit.ares.• \ tirutle
bd1:rada Jt.:

19"'0 surgieron distinto&lt;: movimientos urbano popu-

mts;c. tos movimientos se con atuyeron n partir de la organización
bpoblac1ón de escaso recurso que no tenia acce o a los créditos
~es, por lo 9ue sus esfuerzos se orientaron a la autogestión de
~1enJa e infraestructura urbana -luz, agua, drenaje, pavimenta~Ml, tram,porte, etcétera-. D.! surgüniento de estas organizaciones
bcris1-. u.rbana condujeron ::i la formación de programas chr1gidos
atender las demanda de vivienda v a enfrentar las consecuencias
tl~,hL1mieotn popular, asi, a&lt;lemá, de los programa existentes
dii:iu~ado con la regularización de la tierra, se ampliaron comisio15} hJeicomiso., entre los c.¡ue
pueden menaonar la Com1 ión
ltlla Regularización de la Tenencia de la Tierra -Corctri- .\cción
1bana e integración ociaJ -Auris-, el Fideicom1 o d rn:eres o
illlpara el Desarrollo Urbano de la Ciudad &lt;l i\léxico -Fideurb ~cin'.miso de Ciudad . 1ezabualcóyotl -Fineza-, el Foment~
treopt,litano de Mo~1terre) ~Fomerrey-. "Todo dio. van a aten¡problema de la JJregulanJad urbana r [... J realizarán diferentes
~rograma le autnconstrucción dirigida', de lotes } servicios ,
~ de- C" ,
.
'.
,,
... a cnnstrUJ'd o por constructora protes1onales'

HB

�~lrq11it«lrm.11 r,11m1/a IITÍJ,111,1

n,,1110 l. ,\laldo11,1d11 I .¡,,,u

Fue durante la administraci/111 del prl· kkntl' José Lt&gt;pez Pornl.a 11npl:int:1c1c1n de c.-tructuras m•&gt;&lt;Jernas en I cuerpo de b C1u
llo 197(,. 1982- 1..¡uc. c con ritu) ó la ~ c..:cretaría &lt;le ,\ entanuem
dad tk• \fi:. JCo no nt: e ariamen1c 011:jnrt', l:t condicii'm 11cial JL· los
l lumano, , Obra Pública· -- \H&lt; &gt;P • r dentro de é,t.a. la dJ.
m.1 •mado . .a ·i mngun,l tle lo . uu111. ·oc1ak de In- :1n.¡ui1ccw:
rccciiín dc \ 1 i,·1c..:nd.a · c4uipamit·nto urbano. donde l' cstablroo
ungu:1rdistas, corno J.c Corbu. icr y \'\'alter c;ropms. e cumplieron
en 11179 d Programa nacional de ,·i\lc:n&lt;la, y por primera \tz
¡...J; l:t m&lt;xkrnizacu·,n urbana en la {'!-,'\.inda 111.ir:1J del. i~lo X. - ocucon ·1derc·&gt; c..:I proce~o de au1&lt;&gt;con Lruccic"&gt;n como herramienta pm
rri&lt;J romo un:1 "l11npicza" l' truc1ural \'. ocial de ontradiccionc c::n
la rcduo.:u'in Je co ro . En 19 'I apareció el Fondo racional
lo mfrodos racionak~ dt· la cstandanzación. La arc¡uiLL'ctura mo
1Iabi1.ac1&lt;111e Populares -h&gt;nhapo-. ruyas principal s apor1am
ne.- fueron pr&lt;&gt;poner una soluc11'1n inregral Jd hábitat, inclu cnJi
dema Jl onnako-Tl:11clolco, di cñada por ;'\[;trio Pani r us co
terreno, con. true ción y ervicios básicos; adem,is, otoq.~ú crcdnu
laboradore-., rt·quin6 l:1 tabula rasa dd I m.·no r la combinación dl'
colec1ivt&gt; para dem:mdantcs con ingr . , menorc a lo e ublr
demento 1..·st:1ndarb.aJ11:, en crca1.:nte ttm,iún con la crudad t1~1di
cido ·; ''el Fonhapo ha sido un importante in trumento en d dt
oonal. Alrededor de e a i la funci11n:ilist.1. con u tipolo ,fa • impk
. arrollo de política•• pro~rama y accione concrel:l en el .mabu
e d1. tingul'O form:is urbana· más den ·:1 . caóticas ) vÍ\ ida (~006,
rne_·ican11 para dar :1l1ernat1,a · a la· demanda de lo. poblado~
p. 50).
populares, en formas no prdijada ·· (Romero y. uán:z, l'l_95, ~
-, - 'I), lo -u:11 L'. 1u,·&lt; \'inculado a ori nracione progre I ta
nueva. caracrenstica. Jd fcnc·ancno, se prueban otras dos opJitcrl·nt s or~ani/'.acione. no guhemarnenralc. o.n.g. -. A parttr
~: por un ladn, la con Lrucci,ín de cas.t.· unifamiliares basa&lt;la
Je la década de 19~0. el C,ohierno me:icano cnmcnz&lt;'1 a 1mxl11ÍC2!
mo&lt;ldos espontáneo·, &lt;.:cm truida: por llapas \' por el ntro, el
la par1icipac1c-:,n dd 1~stado ·on respecto a h1 produccion de Vl\'letl
IIDk&gt; concepto Je con truccic'in popular, p ro Jirigido por autoda, 1..·lim1 nandn ubsidio · e incnrporan&lt;lo rcc..:ur. os pron·111ent ck
~ admini ·¡ rariva ·; las do. propuesta, SL ent:.relazaron } propain ·tirucione bancaria., a:í como olkitando hnanciamicmo P"'
PB&gt;ngracia
al trabajo del :m1uitccLo John r.C. Turner. l¡utcn ''proced ntt: Jcl Banco .\lundial para la recstructuraciún de .11 ruoo!ill
crear un sistema abierto y &lt;ll·sccntralizado c.¡ut permita c.¡ul·
] 1 progr, ma
cstahlccido ·.
habitante. elijan cnm: di,·er. a opcio01..·s en la· di tinta. fa ·e "
A part i, c.k· la !-.l:'~unda mir:1J Jd . 1glo. ·x, gobierno. y arqun
1-nero y ~k ía • 2004). Turner sc1fala yuc a may&lt; r parricipaci6n
d lo paíse · en, ías c.h: desarrollo 11m:ntaron re:oh-er d probfemadc
kis usuario en la tnma de decisiones, maH&gt;r htcne 1.1r ·oc 1al t'
la , Í\ icnda Jc las clases populares usriruycndo las barriaaa vilai
ll&amp;vidual, ·'cuando el pueblo ya no tit'nc conr~ol ru rt' pon abilidad
• corwenr ill,, con blo4ut'. habitac1on, le:, cu 'º· discñ1 1 • e. tu\'ldUI
dec iones dccisiya del procc:o, d ambiente..: rc..:stdencial . t'
in. pirados en moJdo. e.xpe~imc_ntados cr: los países indu~~
rterte" 'en un obsr:iculo para la rL·.ali7.aciún pcr:onaJ y en un
do:. El resultado Je rales apltcac1ones no tuc lo que se e. ¡,eraba;
para la l'Conomia''; "ckn1 ro de este marco, los habitantes y su
pmpue ta de lo profe.· ionales Je la di ciplin:1 si!-,111ic'&gt; lo. prinapP
Onnes puc.·dcn ,·alcrst' de su imciatÍYa y pro&lt;lucir la u1:sca&lt;la
e rahlccidn por la arl..)UÍttctura moderna r 'lacionada ·on pro
ad de cunsr ruccioncs, con h1s tecnologia apropiadas'' (Henéhabi1:1cic males.
2l.11Jr;_ p. to:n). Otros ml'tnÚo de disu10 p:1rticip:111, o utilizado.
Pl'tcr Kriegt·r utili:d1 corno ejemplo c:rrcmn de mcgalópolis
bproducción de vh·1end:1 son: el método de opc rte. y uniJadc
Ci11J;1d de ~li· ·ico, , al n·specto de li ,s bloc.¡uc. habitacrDnal
hle • Je John J l:lbrakl'n; el lenguaje dt· p:Hronc .• de Christodnno dice:
lc:xandcr y d métoJo plantl.'ado por Rndoltc.) Livin ton.

1 -1

185

�Dia1JtJ J. ¡1¡[tJJdo11ado Flom

,·frq11itertHm 1mkimla 11rh,111,1

A manera de conclu iones
Dentro de la produccmn habirua.l de objetos an.¡uitect6ruco- e&lt;,tan los d1, cñado por an.¡uirccto educado en b aca&lt;ll'mia, 1 ~
con. trui&lt;los por arquitectos empírico,, el r sultad&lt;1 de esto últimfl.l
con, titu) e la arquitectura wrnácula, la cual puede- , er rural o urluna. Vanos especialistas util.izan el término &lt;1rquilt•rt11ra po¡mlm pan
referir e '.l la arqunecrura vernacula produc1c.la en las ciudade· ,m
embargo, la reflexión desarrollada en párrafo, anteriores permitRt
conclmr 9uc d concepto ar9t11t ctura popular no L'S equ1rncado.~
ambiguo, y gue u u ttrución por arq11itertum 1•m1tÍC/lla 11rh1111r1 rt·presentJ el compromi o dd arquitecto académico de trabajar jumon,~
el empírico en la producaón del hábirnr y la vivienda.
·\ partir de la Rernluc1ón Industrial, e1 concepto de ciuda&lt;l ~b.í
ido tran. formando, b concentración de la poblacion en la, zoru.&lt;
urbana. dificulta que continúe s1grnficando tibertaJ I posibilidadcle.
encuentro con el otro para el mtercambio e.le ideas; el paso dt b

in la cuarta

etapa la habfrabilidad, el mejoramiento, y el manteni-

del inmueble; dentro d la primera fase queda incluido eJ
mio arquitectónico, el cual ha sido minimizado, ya 9ue no solo
rorcun:cribe a determinar la forma del objeto ni tampoco a meim aipecto estructurales \ funcionales. En J proceso de di ·eño
mn de considerarse lo componentes básicos de la arquitectura:
lmla, ornato, e tructura, función ~ espacio. Dada la arcun tanillS actuales, lo. modelo de diseño de vivienda más viables on los
p:comemplan la participac1on de los habitantes; sm embargo, será
tttsario que dicha participación e fundamente en el aprendiza1e
IIIUO entre profesionale ) arquitectos empírico ..
11e1110

. nciedad inJu. lrial a la socie&lt;la&lt;l informac1onal coloco en otra J1mensión el problema &lt;le la Jcnmn&lt;la de ,1v1en&lt;la &lt;le los que rot:l)(IS
tienen. La revolución tecnológica, 9uL e inició con la creación dd
lnt rnet.. originó la oocdac.l red~ un nueYo capitah cno, ca.racr,IVl
do por la globalización de las actividades económica mas importmtes ' por la su. timción del sistema de produccion en seul', dummaJ
mundo. 1.a soctl'&lt;lad red se distingue por el surgimiemo de la culturi
de la virtu.1fo.lad real y con ésta, los mult:im dia, donde sc inrent2SUperar el e pacio y anic.1uil:tr el tiempo: la con, ecuencia de la ww,1111

mación dc esto. conceptos on las meg.ac1uJadt:! . Como resuluJ
del capitalLmo informacional, la exclusión ocial ,, la desigualdad~
prcsLntan en casi LOdas L'ls metropolis del mundo; lo excluido. qin
por excelencia los usuario con. tructores de la vivienda veroácub
urbana. hl problc-ma de la producción de la vivienda para lo: pobl('S
de la zonas urbanas es real ~ constituye una tarea inmensa, d11n&lt;k
es necesaria la parucipacLón dt.. equipo" 1nrer&lt;lisc1plmarios.
l h1 compl jidad del proceso de obtención de ,,iYienda U1cllllt
varias capas: en la primera s traLa la organización. planeaC1&lt;1n1
gesuón; en la st::gunda, la construcdc1n; en la tercera la &amp; ,ribuoil(l

186

187

�D1a11a l. ?vialdonado flores

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188

189

�REPRESENTACIONES SOCIALES DE IN EGUlUDAD EN
W CAllFS DE Mo TERREY. EsTUDJO DE LA CA.LLE
REFORMA
María del Carmen Pineda errano
Centro de Estudio Humaní tico

h:111 ocurrido 1..'0 bt ciudad de
'1fl!errey en los último año , ésta ·1: e t1 caracterizando no solo
lo. medio de comurucación sino también por la cxpei-1enci~1
od1rec1a o indirecta que 11cnen sus habitantes como una de las
\1olen1a. de toda la repubtict mc:xicana. ,~u rransici1'm de ciudad
\rt•J ,rctropolirana de :\lomcrrt-y-A~I~I
c. cncul'ntra r lacioa con uri norable proce. o &lt;.k urbanización quL' la ha llevado a
btar ramo en lo econi',micn como L'O aspee-tos dunngráftcos,
:ii:mís11c( 1s y sociale., rraycndo como consecuem:1a qut los habi' no han reparado c.1ut &lt;. n t'Sll com 111uo proct.so de cambio su.
íTilla · de , ida han sufndo una tran ici,'m, y tJUe l.1 ,·id,1 urbana Sl'
udto mi compkja, lo c.¡ue hace yuc la percepción &lt;.¡ue tenemos
hc1udad qu1:de airapada tntn.: una forma tradicional dd pa a&lt;lo
compJe¡1dad de la metropol1zac1ón actual.
1~ A\t\l la consutuyen en la actualidaJ nue\'e municipios. El pro, ¡Jl' incnrpnraci6n de es10s ,1 la urbe regiomontana se inici,·, en'lxi y 1%0. cu,111do se intl..'graron los municipio: de ( ,uadalupe}
~ \11colá. de los Garza. Hacin 1'J7ll se integraron Garz:1 Garcfa y
aC:uarína, en t&lt;J8ll lo hicieron J\podaca \ C,t:ncral Escobt.·do, r
1 !XJ

-\ 111

\1

o;-..Tt ( I\UI

ro. c.¡ue

�Rtprese11taci1111n S()('ft1/es de 111stg1mdnd

.Haní, del Ct1rn1en Púu:da

illlll&lt;lo ésta se rebasa aparece un ambiente de pérdida Je credibiliah confianza.
Los dat(ls proporcionados por la Procuraduría de Justicia en el
sado muestnrn la forma en c.11.1e los delitos han ido en aumento de
amanera alar mame; dentro de e. o, delito lo, t¡ue mas ban au111tado son lo. relacionados con d número Je homicidios, ya 9ue
daño 2009 fueron 69 el númen, Je hom1ciJ1os rdac1onados con
mmen orgamzado, mientras qu los de enero aJ mes de ago to
íl211111 fueron 4 ~5.
En la ciudad de Monterrcv e han ,·en.ido realizando en lo últinaño~ una ene de me~prnyectos, tales como la Gran Pla;,:a y el
'1sto, anta Luda, pero existen otra :íreas del centro metrnpolitano
a: rncut.·nttan en rotal Jcscw&lt;lo r abandono; un ejemplo son los
~ores de las calle Villat&gt;rrán, Reforma y alrede&lt;lnre del antiguo
b.in Estrdla. 1.as ciudades son adjet1Yadas por su, habitante a
11\'ts ue L1 expenencia tanto mcLivi&lt;lual como colectiva, lo cual le
lforma a la forma Je percibirla·; esta percepciones del espacio
llllico ·on ·ustentadas tanto por la ctfras de los delitos qm; se
illlk:tcn ) por los relatos existentes obre el lugar. La percepción
IM actualmente es un escenario &lt;londe pn.:valt.:ce el temor getr¡¡k&gt; por la insegumlad; las Interrogantes que debemos inve Ligar
¿cu.íJ e · la rLpresentacion 9m. se hace dd espacio público?, y
a.no e tá siendo afectada la conY1vencia &lt;lL' lo. habitanre, &lt;:n la
~actual?
La importancia de hacer un anfüsis ·obre la forma en qut· los
llbtlanos perciben la calle de Reforma corno C"spacio seguro o
ro, y cuales on las repre entaciones qu se hacen Jel lugar
van a dar datos sobre cómo se constituyen los imaginarios en la
bjeti\ldad que se comparte con los otros. fü:rger } Luckman
en la Comlnmió11 .rocía/ de la realidtJt! (1968) que no se puede
en la ,,&lt;la cotidiana in interactuar ) comunicarse continuae con ntro ·, ) que e ta realidad e, interpretada por los homcon d :1grulicado subjetivo de un mundo coherente. De esta
el conocimiento que se tiene del espacio de la calle Reforma
1 Dato· de la Direcci1ín dl Esta&lt;lísoca dd 1:-..n,1. Cen ·o Gt.neral Jt pubtirill1
., ~1l·tJL1llC
ta la conducta de lo, habitantés &lt;leterminando el uso de eUa
~w1enda. Conteo de poblaetoll 'J5 ~ XII Censo general de po blaoon -· ·
nte la rtpre cntactón yuc se hace &lt;lel lugar.
hnp://www.sede5ol.goh.mx, documento / , I tl:i.'!pdi

en 1988 se reconoció la incorporación de lo municipio de Garcia
y Juárez. 1
_
El modelo de crecimiento urbano del AM r ha s1do un polo que
atrae la llegada de migrame. de toda la república, y e to . e Ye rcílqa
do en el Conteo d población y vfrienda del 11\JFGI, que en [1}811~,ñalaba dos millones de habitantes, y para el 2005 el \~lli1 ya comaba
con tres millones 598 mil 59, habitantes. Esta acelerada urbanizacibn
ocas10na que la persona vivan en ciudades cada ,,ez ma gntn~t\
lo qu significa un cambio importante en la dinámica de su ,,da
coudiima.
L no de los problemas más importantes de esta nue,·a forma de
vida social de la metrópoli de 1\Ionterrey, y que es corroborada p11r
las encuestas del Instituto Ciudadano Je •studios sobre la ln:egun·
dad -IC.R 1-, es la relacionada con la inseguridad como consecurncia &lt;le la v1olencia cotidiana que se vive,) la cual está asowJa cond
aumento dt. lo índices de delito ) el rráfico de drogas. 1,a cimladi.'i
perc1b1da actualmente como un escenario donde prevalece el temni
generado por la inseguridad; una de la: interrogante que dcbcnJO.I
buscar es saber cuál es la rcpres1.:ntactr)n 9ue se hace del e paao
publico,) otra e~tá relacionaJa con el cómo e tá c_¡endo afecwlab
com 1venc1a d los babitantes en la ciudad actual
i hien c. c1ertn &lt;.¡m: en la coudiaru&lt;l.ad existen difcn:nte, l11l
&lt;los soc1ale gue causan inseguridad, tales como la relacionada (on
d dcsemplcú, , 1\1en&lt;la, vi, lencJa intrafanultar, robo , amena 7.a ik
· v narcotra,r·1co, este u·¡tuno
·
11a tomado 1.:11 nuc.,stro e~iaJo
pamletruas
caracrensri¿a det rminanlcs, &lt;lebjJo a gue los ciudadano en on
siones ban qu &lt;lado en medio de la lucha del Ejército contra d nar
cotrafico; estos foctore. le dan un enfot.1ue &lt;liscinto a la pem:pcion
Je la mseguriJaJ.
. .
El feni&gt;meno &lt;le la Jelincu ncia ha formado parte de L1 dinam!O
de la estructura de toe.la sociedad, la conducta delictiva adquiercex·
preswnes diferenciadas, 1n &lt;.¡ue éstas rebasen los limites de c\intt'll"
ción ~ue puedan alterar la, ida social Je toda ociedad; slll emb:u:g&lt;l

192

�&amp;prtsff/l,mo1tl'S

sodt1les de i11.reg11ndatl

Las percepciones J1;. msegundad no dan dato sobre cómo
con tituyen los imagjnarios, pero ha, que tomar en cuenta que 13!
percepciones yue hay ·ohre la violencia cliheren Je lo casos reales,
lll.:cho que . e conoce gracias a las encuestas de vicumizaaón, dontk
generalmente la percepcion de 10 egundaJ es tres veces mayor~
lo casos de viokncia; cabe señalar gue el sentido del miedo) sui
manifestaciones, arían según el contexto en que son producida. ln

,\lana del Cnr111m Pi11ed11

Los imaginario. ) las percepciones del miedo on producto de la
asegundad que se ,Tj,,e; se encuentran adheridos a la circulación de
mracione IIDbólica del.unitada por territorios, acciones, aconrmruentos ) la vida cotidiana que viven los habitantes, por eso es
lf()rtante que no solo basta con aber i la población se siente
rgura o insegura, sino que hay que saber a qué y a quién le remen
ciudadano, y de &lt;.Jué manera a raíz de e ta eguridad puede ha- ,
xr un cambio en la Jinámica de la vida cot1d1ana. Cómo s van
mtruyendo la, nuevas figuras del temor y cómo el , urgim1ento e.le
~ figuras e relacionan con la debilidad de muchas instituciones,
3 ·pcciaJ a9udla relacionada con Ja ad1run1- trac1ón de justicia.
t.1 tmportantc 9ue e hag.i el anáL.i sobre la inseguridad como
ueflcjo dd &lt;letedoro en las condicione. sociale e instiructonaque están íntimamente rehc1onada con a.pectas de confianza
decerúdumbre. Otro objetit·o del proyecto . erá el análisis de las
ll!Onc. emprendidas por la persona para enfrentar la insegur1lu, lo cual nos lleva a preguntarnos sJ están llevando a confinar
\ personas como un efecto de la zo7.0bra en gue parecen Vlvir,
gestas acciones emprendidas repre encan al final un intento por
'M2blccer condicione. de segundad que faciliten el dtsarrolio de la
lllacúndiana.
PJ no tener la certeza de lo gue uce&lt;lerá en el futuro inmediato
1'.61lrYa a producir esa sensación de in . eguridad. L' no de los eje
~cmale · que propone Beck . obre la socH.:Jad del rie go e, fa
de la controlabilidad. La relación de la sociedad con la. amenapro&lt;lucidas por ella misma excede lo fundamento de la idea
segundad, desbordando las reprcsemac1ones de ésta, de manera
se afecta la raíz obre la que e . ustenta el orden s &gt;cial moder~La sociedad del riesgo surge allí donde los sistemas de normas
~es fracasan, en relac1on con la egundad prometida ante lo~
~o dcsaraJos por la roma de decisiones" (Beck, 1996).

instrumento clave al abordar esta conciencia social es identificarla¡
reprc entaciones de la cmdad.
1.a importancia de esta iun::tigación radica en 9m: ex1sn: u112
forma e. tandaii:i:a&lt;la para abordar la inseguridad, qut siempre n
dirigida a In interrogante sobr cuán m. eguro o seguro . t icmt 11
ciudadano en la calle. Gabrid 1-e. l r (2UO')) nos dice que.: e ·ta rn:
guma no es mu~, cspec1 hca, ) las nucrns tendencias van dingid:1 •
preguntar ma puntualmente a t.1ué , a guién se lt: teme.
l\Ionterre} es una ciudad 9uL ba tenido una sem: de rrnn. forma·
ciones a lo largo de su historia. Esro camb10 van desdt: d e pJ·
cio, número d&lt;.: habitantes, cambio en la, formas de proJuwon \
morfología. Delgado describe c.¡ue ''w1a ciudad solo puede reconocerse culturalmente como fruto de herencias, transito , pre cncru
sucesivas que la han ido configurando a lo largo de lustros" ('.!!ff).
C.omprendt:r 1a insegundad en el entorno urbano de la e1ud:1J Ji
i\lnnterrcy requiere abordarfa no solamente com() una inreracóón
con despacio físico, sino 9ul es necesario incorporar L1 cxperil't10'J
dt'. yuicnec; conviven i:n él. Ra) monJ Ledrnt (1'&gt;7.J) apuntn que b
c1uJad "no es una sw11a de cosa·, ni una &lt;le ésta en particular. Tampoco es el conjunto Je e&lt;l1fic1os y calle., ni si9uiern de fonciont: P
una reunión de hombre. que mantienen relaciones din·rsa:".
La insegumlad gue se vive en la ciudad expresada en robo\·
cucstros violaciones , homicidio ha creado una pcrcepóún Je in
egundad que ha llevaJo a mod.1.ficar la interaccJon con lo. esplCIOpubhcos. La ubicación Je algunos espacios se encuentra relacitinJd!
con la dl'lincuencia, ya ·ea por su d1. eño tanto aryuitcc1óni~o. en ~ dad e in eguridad en la ociedad del riesgo
•
· ·in t11 rm~
donde no hay sultcientL
alumbrado, como por el comerrtll
grupo. sociales elaboran diferentes concepcione, , obre la graque: prevalece en el área, así como por las altas t.1.sa d inciJcnctJ td¡¡J de distintas sttuacioncs de riesgo, a í como también obre las
c.khctiva n por una percepción estereotipa&lt;la del lugar.

194

195

�l' •¡irr1 11tarrone1 J(J{/J//ts d, 1w~11rí,l,id

.\ltina tkl .am;e,1 l'i11 da

re. prn: tas tJUt' gt:nt:r.i. 1~I ric.•,;go c.·s un L'stad, 1 del indn iduo antr d
Para inve tigar las percepciones de in eguridad e. nece ano mpc.·ligro, c.¡ue no ·olo l., i1a enfocad c;clu ·jy:1menlt' en térmtnosJc
eo cuc:nt.1 a lo acton: &lt; cialcs culruralmcntl' contextualizado.
prnh:ihilidad Je un ,uo.:so, ino 1~1mbién lo hace en li.1m:i1,n dr .m
la apropiación y rcelaboractón quc.: é co hacen &lt;le In di. cur. 0
const:cucncia . Kcck desarrolla la i&lt;lca d1.: una socieJaJ J.d ril· o, b
ardiáticos y polmco. en el ámbito de :u vida. cotidiana· r de , us
cual cnricmk como una fa:e Je 1:.1 mndcrn.iJad en h l(Lll' l:ts amerupacucru suciale (Dougla , 19%). En d t:cmr dl Rt:forma, acuden
7.:t t¡ue ha ido produciendo ·1 dcsarroll11 dt. la s11cícdad md~trial
. actore : ,·Lndcdorcs o dueños d negoao ubicados en la
-p1 ,lirico , ce, ilr',gico e indi, iJ.ualc. - e cap:1 al e, ,nin ,1 de l.1 · m.
111a, qui ene pueden ,·er d lugar como familiar, ~ aquello · que olo
1uci1111e. dc:-tinada. a su prnrecc1(,n.
lllden de paso para acceder a otra calle·, como aquello: que ,·an
comprar alguna mcrcancia llUt 'ie oferta en la %ona: codo . e to.
E de cst.1 torma t(Ut' ."l' put:dt· caractenz:1r como snnnl:iJ Jd ne p¡&gt;c&gt;~ pueden tener una vi i6n d1st:Jnta. La pcrcLpc1on de la rea
go nna . oc1nlad t(llt: n,, t·,t:1 :i ·egurada, nr puede l'. 1:trf•l pül\jll k
no :olo es un prnet: o mcln 1du,tl, smo t¡u c1 ren Jifer"ntcs
peligrn., yuc :lCech:m sun in ·uan1ificable , 111c11111robbk , mtl L'f &amp;&gt;ne compartida por di tinto. grupo. nciale que rit:nen inter111in:1blt-s t· 111a1nhu1hle .. \1 hundirse los lunJ.11111.:ntns s11c1al Jd prtaaone :imilare, sobrt· los . cum1.:cimicnros; Jo intl:re. ame en
llllinve 1jgaci,ín,) c¡ue sení una. port.tción, re.idt· en saber cu:í.les
cákulo Je riesgo , dado t¡ue In ·i 11.:m:is dt· eguro
·on inopt•r:mh.: :mt&lt;. lo· pelígn ,s dd pr1: t·nte, st' producl' unJ ·111u- &amp;memos son comparndos por ambos grupos.
etú11 JL" 1rn.:-;pon .1b1hdad or .1niz:1da. Frcnre :1 l'lla, nuc, o· UJll•
son.1lc · pr11ponn1 llll nul·,·11 proyn·to :1ltern:uin 1 (Becl-., 19%).

l ..1 bu 9ut·&lt;la en d pa:-ado t::-;raha dirig,ida a lograr un c. d« • dt: l 1t11est11r, co, .1 tJUe ha cambiado ac1u~dmenrc, ya l[U a pe ;1r dt· la! J,
ruue ::Ullt'naz:L a q11t ·t u1fren1an la, soóe.:daJ1.: moderna , t t.i.:
se.· orientan :1 b ht'1,tJUL"cb d\.' la seguridad.
1~ tudi.,r e:-.pacio como la calle llt-forma no lle, a .1 anafl].l!
cúmo b ubic:icion de :1lgunfl' :1dn. snn rdaóon:1d0 con la ddm·
ucnc1:1, .1 c.:, p&lt; ,r su di. u11, 1.mto ar9uicc :t&lt;&gt;nico y :u condietone
en donJc no ha•, uhriente, lumhrado, o por el ·11mcrci11 infnrntil
4ue prev:tlc:c L'n d an:a, así como tamhién por la. altas rasas Lle inodc.:nda deltcú,·a, o por la percepcu'm l'.st n:nripaJ. del lugJr. J ro~
\lonnet 1..·xplit:a n',m,, e puede califü:ar a una ciudad con10 tib¡cn
o ial espacial i&lt;lt:nnficablc -&lt; ... t·.i.-, para l'sto hay yue Jtcnckr
dimcnsion1..·, ·ocia! \' espacial va qut.&gt; e to sc basa en d Ju:il15~
moderno cntn· sujl.'¿ 1 ol&gt;jett:; ·10 e, pacial rcpn.'st·m.1ri:1 lo ob¡
va t[IIC e e.·tt rior a no. otro·, \' In :(lcial rcprc ·entaria lo ub¡eID
•lo t¡ue ni, pucclt' cxt ·norií'a . e. porque form. parte de nosouns'
nu I Hn . de cllo.

196

! 'Ji'

�Rrprrrr11t,mo11cf

INtültr

d'-' i11.rfJ!.1mrl11d

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?()CIEDAD DEL CO OCIMIENTO O OCIEDAD DE LA
íFORMACióN? NOTAS PARA U

RoJando Picoi; Bovio ·
FacuJtad de Filo. offa y Letra , li L

Dougla .. ¡\ h1 r) ( l 'J'J6). L, 11rep111hilid,1tf ,M ,ies,go sew,11 la.r 11wr,,11 Jr,{1, "'
Barcdnna: P;1idé&gt;s.

Dd,c•ado Rui%, ,\lanucl (200, ). ,\'oii,dade.r 111o!'ed1"'as: j)(JJO h,1ri1111110
polo._"'" dt la ca/kl'. [hrc ·lonn: ,\n:tgr,una.

DEBATE OCIOLÓGICO

·"

'

t.mro. .··o. 1-1 D1'1 111t..,. 1 en corno a la !Jamada sotin/,,d dd roJJn•
n/11 ~e ha COJWerti&lt;ln en una Catt:gorfa mulricita&lt;la, 9ue incorporaE, p1110 a :\ lorali.:,. l .wtía } ( )rtcga Ridaura. lsahd (21&gt;06). I :/ \
lo. rná!l diwr os contu.co.- de análi. is pron1ca, al mismo cicmp,,
n, Rt'llw rlc l .J.·ÓIJ w m·... dr .fll.i m11k111j&gt;ntillll'OJ. Fondo Ed11onal • Ul \1l
adhc-;iones cntu r tstas pero irrcflc. ·ivas -&lt;.¡ue no rl?cucrdan la.
1K1)11. :\Ionterrcr I' \, L
:iimcs dc:satadm, por d iJeal ilustrado, y luego sus &lt;lescngaños-,
Kcsslc:r, ( :abrid (21110). h/ st11Ji111it11l0 t/1,• i11stg,11ridatl ,\oriol1w,1 dtl k ·
1 undos cuestiunamicnto. en torno :t su naturaleza, alcance y po
,,¡ delito. 1\lé-.·i ·o: 'igl11 XXI.
ida&lt;le. en d marco &lt;le nuestra realidad latinoamcncana.
Lninll, R. 1&lt;r-t). El cspaci1 . uc1; 1de la ciu&lt;lad. Bm.-ni
l.a emergencia del término socicda&lt;l del conuc1m1emo marca por
rnirtu.
pane la nu:c idad de su distinción tc:órica y pr:ictica rt·spt.:cto a
\I&lt; nut:t, Jérc\me. Dd urh:mi mo a la urbani&lt;la&lt;l un di;:1lngn tnlf
conceptt ,s liga&lt;los a ésta, como sucede con d &lt;lt· la . ocicdad
. :1 &gt;1&gt;re L·1 l·lll &lt;l atI. r n ,an l 1t.•r..;
la infi,rmacic,n en tanto representa su arm:cedc.:nte nen·sarío, o
gc1 ,~r:1 f.,rn \ arl¡t1t'1)1ngia
: , \X'T
. • ,\h r.t
1
clt:cirlo de orra forma. :u piedra angular.' l..:i uciedad de la
ch~: ,\.C.., r. Cnhl·:rn, JU 1 nls.). f./ 11r/Jr1111.w1n m_,\l:Jo,1111inc~ \':~l.
1
&gt;rn1an,·in es. según Vattimo, :11.¡udla ligada a la condici(1n posmo
,\fcxKn D.I·.: ln:11tur11 acmnal dl'. ,\ntropologta t.: 111 tona,
de los sujetos en d sentido de lfUl' se,iab: "E. una sociedad
Penn,\lvania ,"rare 1mers1ry, 21 42.
b
comunic·1ci6n
~cneralizada, -c. - la ocieda.&lt;l de los medios
Pl'.gomro, ~·.Juan (2110 J). L'l política de :,;cgundad ) b par1ic1p;it I n
ornun1cac1on, de los 111t1.r.r 111t'dit1", (19ll9, p. CJ); tal socredaJ de la
comunitaria en d marco &lt;le: la , ioh:nci:1 oc1;1J. IVl'Últl I tlJf. r. •1
&lt; rrnacinn tknora para d filósofo una crisi. &lt;le Lt comumcación,
,\(ldrd111I.
realidad cac·1tica ) compleja t1ue reprc. enrn comradict0riamt.'nte
!Jlts1no tit'mpo la po-;ibilidad de la libertad y la pluralidad de la
rirrnacii'&gt;n ... , aunyuc é. t.1 • ca falsa.
&gt;

l

m,

11r t'.11 humamdadé, J :trtt:s, \' pr, ,fo,, ,r
t:,11gad, ,r t·n la M'YI.
C•&gt;ncept,l dt: 1tXiedad de /,1 11y11rmdtirí11 iinph,·a la 11nporr;111c1a dt b cn:arn,n,
11m } ma111rulac1,·m &lt;le la 1nti1rmac1nn, qm: p!JS1hil1ta la lt:c1111log1a én
1 ar&lt;-;¡s \' ae11,·1da&lt;ll·s., ,c,alc:, y d valor :unbu.id,, a c: ·ta 111tormac1,,n.

198

1&lt;JIJ

�Rotmdq Pü:111 Rt11iQ

; \'n,ied,,d del r1J11om11imtr, " Jr,ded,1d de k1 mjot'll1t1dó11?

El argumento de Vattimo al rechazar la tran parencia de b co- xsode las tic, en el entendido qul' ésta'- . l1an conYcrtido en el funmunicación como categoría ugada a la modernidad, po tbilita, ·cgun llllento -tecnológic0- de un nuevo upo Je sociedad, c.1ue Damel
él, la erosión del principio de real.t&lt;lad h cho yue no repre. ema uru
pérdida, sino una ganancia. É a e - la forma 9ue asume para d filo. ofo italiano b emancipación qul po 1bilita la información.
La tesis Je Vattimo se hace &lt;l1scutible en el mom nto en lJUeJe
forma 1de1Lista primero ignorad becho Je que la información srlu
,·uelw una mercancía más del mercado global, done.le no impona ,u
Yerdad o faL edad, sino U'- fine ,- o el hecho, rodavia m:í · e,1dt.11t.
LjUe la abundancia de mformación no supon conocimiento pene.
PLmt.car entonces t¡u los 11/flss 111edi,1 repre. en tan la forma &lt;lt: h
autoronc1cnua sncial e. entrar al terreno de la utopía, pues suroni
hacerlos a1eno. los 1meresc, parncubrcs ~ a la · 1dcologia: yuc lo.
sustentan, y además suponen como prccondición una &lt;;ociedad &lt;lemocrá1 ica e informada. Tal ideah mor sulta ajeno a la dinám1c-.1tk
la globalización , del funcionamiento de la. propias tecnologi;l)i Ji:
la mformac10n , Je la comurucac1on -t1c- en el mercaclu global.
1)1.,cur o pohttco ltg1rimador Je la globabzacion o imaginariod ·
seab!e de la fracasada o inacabada moderruJa&lt;l, hablar de soctcdaú
del conocimiento implica estabh::ccr, al mismo tiempo, una relac10,'I
con una forma de conceptualizar la dinámica de las . oe1edadts con
tl.'mporáncas LO su ra_go mas notable, ligado, 1mk:fccublemcntt\ ~
i l.:'n la ~• n.:1eJ;tJ indusrnal lo cspt:cia.lmultl.:' reinante t·ra la produn1on Je
11bjl.:'lo. maia1alcs, cn la sncicdad de la mfnrmación d demt'ntn econúmKopru,
cipal t'. la mfr,rmacu'in l.:'ll ·j misma. L1 inti1rmarnm se: ha conYcrado t11 ull
demc:mo yuc se pm·de comprar r vender &lt;le la misma forma ..:¡ue lo~ blent mt
ll"naks . en icios .. (,\yusr · JW!I. p. 1-1).
1 La informartón se compone de hechos y sucesos. mientras '-lue el cnnocunicntr,
se Jdine c,,mo la m1erprcrnc1on de- los hecho dcmro Je un C(lntc.:xt,&gt;; su¡xJóC
una comprcns1on global Je &lt;licho. he ho. y muchas n·ces una oricmac,,in ,k1er·
minaJa pnr alguna hnalJd:1d. cornn lo e ·pn: ·a l lalxrmas a.l ligar d conoc1rJlldd
1· el inrerés.
·, "Bastaría tiue lo· 111,Hs 111, rl1,1, que son las formas de autoconcicnaa J,· 1.1 ~
JaJ, se u-,1.nsmin:ran :1hora a iodos sus mrcmbrns, yue no se dtjasc.:n condiaoolf
pnr las i&lt;lt'.olo1...&gt;1as. J,,s inrae, e· particulare-. ctn:ccra. y ·e eonvirúc ·ut, Jc.ilgull
mudo, en •,·1rganos· de las cicnoas soc1ab: [... ¡) &lt;lifunweran una 1magc:n "cll'flutl
ca' Je la sncu:dad'' (\'attnnu, 19WJ. p. ltl ).

1 •·

20U

ldlcaracteriza como una sociedad po tindustrial (2001) y que Petcr
:kucker {1998) avizora comu postcap1tali. ta, Ligada a la pro&lt;luctivi-

a!v al mcrcad,J.
l.a .ocinlaJ dd conocimiento supone entonces un paradigma
plantea un nuc\'o orden ocíal y racion.11, ·u. tentado prccisa1111e en una economía del conoc1miento, c.1ue funda&lt;lo en el auge
btccnologfa ~ de la revolución de las comurucaciones en la glo
1Ízac1ún upone, al meno. en su discurso, un ámbito de progreso
lllano, donde, como señala asr Us (199-):
L.1 matriz &lt;le to&lt;lo desarrollo -tecnologico, económico, sociale ·1.1

¡... j en d ,·alor supremo &lt;le la tnnm ación. 9ut potencia&lt;la por Ja

ren,luc1ón rccnológica informacional incrementa exponencialmen-

te la capacidad de generación Je m¡ueza} &lt;le acumulaciun de p&lt; ,der
&lt;lentro de la sociedad dd conoctmn:nto (211&lt;11).

establee r la categoría de la innovación como valor e encial, inde~icnremente de su ontexto -lo 9u obliga a hacerse pregunta.
1 innovar para que, para ymén, en función de qué upo de obje~, lo cierto e, que e. re paradigma se con. utUYL, cot110 pretende
ar este rraba¡o, más yuc en una e,penencta efectiva, mclusiva
Q}lsiva "del mundo de la vida'' de los . ujcto , en una ideología
""1eme op rati,,a expresa&lt;la en témuno. de la racionaLidad d 1
·smo global, puc si b1en e ciertc1 que la globalización, con
&lt;le la nueva. tic, ha n. anchado d campo del saber, no . e hn
do n la mi ma proporcion de distribuirlo con e9mdad, es
&lt;le &lt;lemocratizar u acceso, cuyo ejemplo más eYidcnte d ello
fficontramos en el campo educanYo.
Bajo d cntenc.fülo qut una de las característica de la globalinción
bmultiplici&lt;laJ de la narratn·as que hacen alusión a su rasgos
acendrado·, que se manifiestan, enrre otro. G1mpns, en d di oc1olúgico \ &lt;;u ,-crcicnte acadérruca, es decir, ac.1uelfa tran:aú1' cnnrormac.lora e.le tradicionc, teónco-mctoclológica. especí-6-

2111

�¿.\11d,·dad ,!t.! m11ocimíml11 o .ro,1tdt1d de /11 i11/üm1,1mí11(

ca. en bs ciencia: ocialcs, habría t.¡Ul preguntarse y di. curir a4,'llmrd(. lo, signos i&lt;lcológicos suhvacenres en tale. discur o oriema1fo,;
bajo la noción de. ocicdad de conocmuc:nto. Por otra pam:. &lt;leslJlcai
que inclepcndienrern nte de su definición teórica tales narrativas ,
pn:scntan t.n d contexto, lo 4ue l lrich Beck l l 9'JII de::nnrninú r()(/ldad del ,ir~~fJ, como el entorno específico,, en este sentido, anrinóm1
cu &lt;le la producción ) circuhc1on de:: rale. dtscur'&gt;o. llll hipo. ta L1íl
la suciedad del conocurucnto como realidad 1angiblc.
La sociedad del riesgo es, en unn primera aproximación, pnxluc
to de la modcrmzac1on irreAexi,a y cuyas consccuenr1:1. parecen
conrradc:cir los supuesto más optimista de Lt oc1e&lt;lad d I conuomicnt0. Pt.:ro antes de dt:scrihir con mayor profundidad sus car.in~·
rísticas, cnmiem: t:. tablecer primero la rdac1on de la· mcráforasik
la glnbalización con aL¡uello '-lll hemos denominado aL1uí cmno 1
wti'&gt;rica de la socieJa&lt;l Jel cnnoc1miemo.

Las metáforas de la g lobalización y la retórica de la ociedad
del conocimiento
La globahzación, señala con pertinencia OctaYio lanni, 1111plica ··uru
niprura dms□ca en los modos de ser, sentir, actuar, pensar ~ fabular''. Conccbi&lt;la c.n esto· términos, se trata de ''un e,·enro heuri~uco Je ,m1plias proporciones, que e tremen. no solo C&lt;&gt;nYiccion
sino también v1 tones cid mundo" (lanni, 2002). DiRamo. pro\1: 11~
nalmcnt que aunque la globaltzaoón L' básica1m:ntc un frniin J1í1
moderno, su radicalv.ación conlleva un orden de ideas y experiencia
quL' nos acercan a la compren. 1ón de u cxpres1onc. posmodtl'fll!
\nte lo inas1hle de su signi h.cado, un recorrido r:.ípído por las lll(·
cafora descnpu,as interpretativa. de la globali.zación c.¡uiza. nos
scri más úul para ir precisando su contornos: conomfa-muodt1.!IÍ&gt;ppi11f!, tt11ter.P,/()hal, Di-;m:vlandia global, aldea global, r cnocnsmo
tema-mundo, soc1nlatl dr la iufnrmaoón v por último socit'.llad
conocimiento son algunos &lt;le los referente discursivco. ~ut.· h3(tll
alusión a sus ra. go mas acendrados. Otras metáforas \' 1fücurYse construven desde sus productos \ fetiche más r prcsentJU\o.&lt;
qu . e -;oportan en b reali&lt;la&lt;l de la tic, tales como: cduhr. {ntt:r-

202

Rnkmdo Piros Botio

realidad ,rirtual, multimedia; cn u. ayance tecno-cienrificos:
1&gt;1ecnología, revolución gcnómica, clonación; o por ·u. efectos en
16nanza globales: cri iJi i témica, bolsa de valores, cracks, FonMonetario Internacional, Banco \Iundial y neoliberali roo:) por
imno, otra. metáfora refl jan su. coosecuenaas ·oc1al y cultu: migración, hibndac1ón, multiculturalismo, raci mo, etcétera;
no también fin de la utop1a fin de la hi toria ,, fin de los metarrelDS: posmodernidad. Todas esta metáforas, mcluida aquellas que
uman parte de u. decálogos doctrinale. , a. umen la forma expresa
ana nueYa ideología que permca y penetra oue. tro pensamiento,
teoría :ociale en el naciente siglo ~xr corren el rie 'go de 9ue
~ t' com;ertan entonces en la legitimación teórica. conservado2,in&lt;lL cutible e mob1etable del c. ra&lt;lo de cosa Je un mundo "\ a
irlio''.
.

Frente a la pretensión hegemonizante de tales d1scur. o , c.lirtgiennunra mirada al lenguaj con el cual se con. truye 1&lt;lculogtcatnte b retódrn ·de L1 global1zación v- ahora el c.liscur ·o relativo a la
xiedad dd conocimiento, ·e hace necesario repensar críticamente
l:S upuesto epJstemoJógicos, e inclusive éticos, estét:J.cos o axioo ante dL. a. um1rlos como a p,io,is categoni1lt•s en el discurso "oltigico o político. o e trata, por upuesto de negar la realidades
'lijenre que han cambiado nue tra experiencia de -ida, como e el
ttho evidente del impacto de la recnolugia como expre. ión \ metádc la globilizacion, mo de comprender lo. . upuestos ·ocia.les
que c. tos de ·can an y eYJtar así el ferichi . mo conceptuaJ como
de análisis. A propósito, uón Ofü·é no stñala 9ue si bien "la
?tnologfa forma pane de si, remas sociales más amplios r constituon agente de cambi , no Jeternuna por completo la. tran forma ~cs ele una sociedad ni . u desarrollo c. independiente de la toma
&lt;kci. iones de los agente. sociale " (20W). De estL. moc.lo, si la
~logia de- la información\ la comunicación e el motor rderido
U5 soc1edade. de la infor~ación que buscan extrapolar. e como
ade del conocimiento, no debe perder e d vista en el análi. i
la finalidades, -;1empre &lt;let rmina&lt;la por e tructura oc1ales
líticas, ahora globales, n la ba, e de &lt;licho proce. o.

203

�¿.\oril'dad del ro11odt11imlo o sociedad de la i1fom1,1rió11?

a. umir la "retórica vacía de la sociedad del conocÍnlltll
to" obliga a objetivarla, a preci ar us diferenciaciones con lo fints
que la orientan como proyecto económico polinco o culrural, v los
término. y categoría que se asocian a ella. e debe establecer donde y bajo qué ctrcUJ,lstancias el dt curso de la sociedad del conro
miento se convierte en apéndjce de la ideología -neoliberal-. Dr
e. te modo. herramienta teórico-metodológicas, como l.a sociologu
del conoamiento -11annhein-, marcan claramente la naruraleu
ocial del conocimiento ~• el hecho meludible de que la. ideas .
matcnalizan como form;s de saber-poder dominante que en la mteracción ocial . orientan por fines específicos. E to e. parncularmeme importante en la distinción entre socledacl del conocüruen(t]
, • oc1edad de la información, pues lo que e eñala es prec1 an1L11te
Ía mtenc1on ~· lo· fine que e ta información □ene en la sociedad.
fines que como ·eñala el propio León Olivé, no necesariame~te son
los mismo. para toda. las soctedade. en función de su. propias ~e•
cesidade , por lo que e. incorrecta la apr ciación de que una .octedad dd conocimiemo se marca, ante todo, por la estandarización~
homogeneización de la. formas del aber, tendencia impulsada pm
la globalización neoliberal. Dc~de una defensa del pluralLrno c:pl~
remológko, Olivé (2000) eñala que en la base de todo proyecto dt
sociedad del conoclffiiento debe estar pre ente el reconocirruenrode
Ja d.h-er 1dad cultural y la bú queda de la 1usticia social como fines
que onencen el uso de b. tecnología y el desarrollo de los pro;cctOI
ele generación de conocmuento. 5 Pensar la sociedad del conoCJID.leO·
to xige ubrayar qu la generación del -aber no descansa olo rn UJl
ectot intelectual, científico. rnvestigador o productl\7 0, . moque·ª
YÍtar

5 "l •s

mu) importante no n;Jucir la iJea Je L1 :-orn:Jad Jd

coaocim1eotll a Ufll

Rnl(/11do Picos Bmi11
~ e~ sobre rodo producto colect1.vo, plural. Tal lógica, al menos

~ el actual estado de co. a , implica tul caro bio, una reconducción
Ido fines ~• objetims de la sociedad actual. Yeamos por últ11no la
x,sibiliJade del conocimi nto en la snciedad del riesgo.

8conocimíento en la sociedad del riesgo
~ modalidades a ume el conocim1ento en la • ocieda&lt;l del ries-

r,. ~por qué y en qué se opondría estt contexto al establecmúento

una sociedad del conoc1mienro? Tratemos Je prcci.ar, en princi-

apto ·imacion más preci. a al concepto.
b ~&lt;1cieclad del riesgo e caracleriza, de acuerdo al sociólogo al1..1111 lllrich Beck, por una lógica en la 9ue el aumento en la pruJucmdr nqueza en las sociedades modernas, bá icam nte postiodusmles, ,·a acompañado a u vez, exponencialmente, por el aumento
b pruduccicln social de riesgos:

;ll. un:1

l.1 tcsi dice ast mientra. en la som·dad industrial la "lbgica" de
b pro&lt;lucc1on &lt;le nqucz:i domma a la "logica" &lt;le la producción dt'
rit'.gos, en la sociedad del riesgo se 1m-it:rtc esta relación

¡...].

La

tuL·rza. productivas han perdido u inocencia en la retiexibilidad de
los procesos dL moderruzac10n. La ganancia del poder úd "progre
so'' técmco-economico se ,-e eclipsada cada ve7 m:í por la produc
ctón social de rtcsgos [... ]. Cun su uni,ersalización, crítica ptíblica
t

uwe. Ugación -anti- científica, se ljUÍta el ,·elo de la latencia, y

ganan un sigruficado nue\'o y central en la discusiones sorntle: y

políticas (1991, p. 19).

~ advierte que a diferencia de los riesgos localizable

y contro-

snncdad qui:: di,;p1 ,ne ampliamente de cecnologias Je la inforrnaci, ,n \ la comudl' la ociedad mdustrial, 1..I e. cenario de modernización de
nicaCJÚn. porque 1.-s&lt;&gt; puede llt:1:ar a la creencia cqutvncada Je &lt;JUC el moslll
iciedades
postindusttiales matea las nue,a tendencia. de la
una socie&lt;lad del conocunicmo descansa en el incremento Jel uso de artd:tCI'º
recnolno-.co:. como rdéfono~ mónles. compuradora~" conexiones a lnten1t· ¡j ~aza global. Las metáforas más trágicas del tal e tado &lt;le cosas
-~
~~I
wz dt: poncr el énfasis en la educación dt.: la personas } e~ :1 cstableonu~ '!nen nombre hernobyl Bhopal, E_.,__-,.:011 11/dés, con su corresde la!&gt; conJ1ciune aJeruadas para &lt;JUC generen nuc:\'u connc1011enr11 que pé
~encias al d1a &lt;le ho~ expresadas en el cambio climánco, el bio
el desarrollo de la capaacladc::s. a:,1 como la soluaón de los problem.ts'' (Ú·

r

'.!OIKJ,

p.

insmo y la permanente amenaza nuclear. etcétera. Tales esce-

52).

104

�;Jnnu!11d d,/ rrmori111imtn n .roanlatÍ dt la mf11r111,mrill(

nano:, e, pre a, ·'se plasman en amenazas irrcver 1ble. a la \Ída Je
las 1lant:1", lo animales y de los ere humanos" ( 1'J91, p. t'&gt;), locun
ecm·ida en donde los riesgo. ") a □ o se limitan a lugares , :l grupi
sino que C&lt;tntit·nen una remlencia a la globalización ym: abarca 1A
producc1r'm ~ la rcprnduccic',n y no re'-peta las fromua de lo. e ta
dns nadonale., .. (l'J91, p. 19).
1:n1cndid,1 tk de csra pcr pecriva, la ocicdad &lt;lei ric.,go e h
realidad tangibl1: del pres1:ntc; el ptoducto final &lt;le un proc o dr
mrnlcrnizaci1)n iniciado en la Revolucíún Indu. tría! del ·iglu X\'I
cxponenciado en la industrializac10n social1. ta y capitalista del 1glo
XX. Rc'-ulta claro c¡ue la modumda&lt;l apw1taló dicho proce.o con
el uso intensiHi de nuevas tecnologías, que a u n:-z so tm icron 1(
id1?;1lcs del progre o capirali rn, pern no fue inn ha. ta la -~ncb
mitad dcl siglo p~1sado cuan&lt;lo la revolución mformática demo.tr11
n do ,.:l r•Hencial de tran. formncit' n &lt;leJ cntorno humano. En ap.i
ncncia, In ren)lucinn tecnológica y comunicacional contirrnó d domi1110 ya npreso y racÍI ,nal dc:I hombn:. ubre la natur:tleza. pcrn en
re:ilid:1J, ante t I cúmult1 Je t'\ idencia., cnmo lo -ugiere l lcidt.·Mtr,
~en t¡ué momenro la récnica . e com·irtió n un ins1rumenro de dumi1110 sol r · d homhn.•?, ~cuándo la técnica acabó con d --munJ,
fr liz · Jcl hombre?
¿Podemos phnrear 1a)e._ escenario. como propio &lt;le la ocK
dad &lt;lcl conocuniento 11 ·on, como habría de . up&lt; ,oerse, lo aldo
pn·sente · de la ociedad indu rrial, hoy conn:r□Ja en ·&lt;iciedad Je
h infnrm.1ción que muestran, como . ugiert· Beck, 9uc el progre
promo:nd , por la globafüacic'm e a ,enea sobre "un n,kfo civtlua
torio"?
lln proyecto inclu)enre de ocic&lt;lad Jd conocimicnW. ¡:,or t
conrrario, promm·ería los proceso reflexJ\ os ~obre -lo. co u
de h modernización de, de per p corn, racion. les e inf0r01a&lt;l3
I·s Jccir, ,omtrnidas por una nuen lógica del con.enso polít1C&lt;11
::;o ~íal yuc ho) , igut: ªl areciendo cnmn utópico.
l 1..n un cntido má. concrc1n, a diferencia Je la$ concepcioni: in·
h ,rmaci11mle - hin&lt;laJas expresa y pri\'ilegiadamenh.'. obre el acc~
a b tccnolngfa .. u u n inten.i,l, y u Ji frute, la nuen moderni&lt;la

]ll(i

Rokmdo PicoI Boz!/0

lffexiva supondría en tanto asp1ración de sociedad del conocimíenuna sociedad consciente, informada ) crítica de los riesgo J
procesos Je moderrúzac1ón, de sus consecuencias amb1 ntales ,,
amana.. Ulrtch Beck y L ón Üli\·é ponen el centro d&lt;. atenaón en
■ demento clave n la compr ns1ón de est proce o: pnmero, la
msideración humana de la ciencia r de la acti,·idad científica como
ucto ociaJ y no como razón auto-legitimada, y segumlo, pero
•menos import.'lnte, la respon abilidaJ ética que u. tenta la ba
todo conocnruemo T en particular Je! conocinúento cienúfico.
l&amp;blarde una odedad del conocirniemo implicará necesariamente,
:lre otro mucho, a pee tos, con, 1derar lo, upue to an tcriore .
teoría soc1ológ1cas no el ben ignorar tales hecho, en arac; dt'.
mhltccr exphcaciune · si cémica,· Je 1a realidaJ.

207

�,;J11unl,llf dd m11tK1fl1im1r, 11 .rodalulÍ dr la 111for,11,1r10,:t'

Bi bliog ra fta
,\yu te, .Ana (l 9'&gt;8), P!t111tra1111e11/fn d, la pt'dt{e,ogía crítitc1. Barcdom:
Cra,,.
Beck. l lrich (IWt). La .roriedad dd ri1se,o. Hacia ""n
l3arn·lona: P:üdc'&gt;s.

llllt'M 1111Jdtm11W.

SoR JUANA, PRECURSORA DE LA lliDEPE DE CIA.

U A RE-LECTURA DEL DISCURSO DE TF.SEO E

Bel!, Dan id (2001 ). h/ ,1drmi111inrlo de la máedadpü.1li11d11.rtri,1I. mr mtm,

OBRA ÁMOR ES MÁ l.ABERINTO

d, pmg11osi; Jflrial. ~fadrid: ,\Jianza.
Cas1dls, i\ íanuel (19 1&gt;7). / ,11 t1t1 dt• k, 11t/ort11aci,J11. l:'t-orw111ia rocudadi
m/l11m, \'ol. 1, 111. octi.·1/ad red. Madrid: ,\Jianza.
- - - - - f-&gt;1101). Internet, libcrmd y .ociedad: una ¡xr;
pcc1iva an:tlí1ic,1. Rn.upcraJo del sitio dt:: Tnrernt·I de la l "ni\'WJW
( &gt;berta dl' Caralum·r ht1p://wv. \·.unc.eJuhH~b/c:p/ lau1mcrt·
daJ/inauguralo 1/int ro_c&lt; 111c.html

Drucker, Pett r

J1J981 .

111

sodrd(ld poslt"&lt;lj&gt;itc1/i.r/t1. Buenos ,\ irc: ud-

amencana.

Ianni, Ocl,l\'10 (2002). T('Orit1.r rlt· I,, J!./O!Mlizf1ció11. A-f t::--.ico: 'iglo

X\I

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- - - - - - ~ - (2off7). / "'' aenria J' lr1 11'1110/f{f,Ífl ar /,¡ .md1tl11d
am1Jci1111mlo. 1:1iw. ¡,olítim · ej&gt;irlt11/fll"f!,Ít1. •\léxico: H ,~.
Vattirno, C:ianni (2000). Elf!i, dt• /,, 111odm11'd1d. 1\ihili.r1110 r hm11,netilt
w /,1 mlllrm po.w1od1nr11. Barcdon:1: Gcdisa.

- - - - - - - - - (!'&gt;H9). 1..L, s"ried,,d Jr,m.rp,,rmlt'. r- fil:ín: Paidc

lA

Alma Eli. a Reye
Facultad de Filosofia Letra ,

n I S\Y( &gt; rll .;\'P 1 &lt; l'.\H &gt; 1 lHJI n I mostrar h intdl'ctualidad
or Ju:ina [ne: Je la Cru;,:, monja jl'rónima, lJLIL &lt;lesde su doble
'!tnaliJa&lt;l ocia! de monja r mujer interpreta los probkmas O·
de la \i uu a bspaiia y lo expone anrL la má. ,1lta .nuoridad dL
:ilom.1; lo hace a tra,·é. dd discurso de lt.· to en la 11bra . . . l11Jor J
1estudio está di\'idido en cuatro ~eccinne.: en la. tres
~· hace la relerenLia a la obra, al mundo cn t¡ue ,·ivc . or
mennonando d Lntorno histúricn y fas prcocupactones de los
hn humano. de lo teólogo:-. españoles, t¡uicncs dtscu □an la
nón . , ,cial de lo habttanrcs nari,·os de la ut·va E paña. Y en
llana. t· analizad discurso dl Tcseo arnl: el re, ;'\finos &lt;le Creta,
dl.Jue habla dr.: la iJ.,rtnldad de lo hombre. y de,los principios tlel
miento del E. tado Todo tsto para concluir yut" sor Juana fut·
mu¡l r &lt;le ~·u uempo qw aniculó el discurso de lo. criollos y lo
~unc1,·, ante b más alta autoritfad. Fue ror l. to precur ora de la
·ndr.:ncia de la J. 'uc..Ta Esp:rna.
'kl ·¡ :-..

'll&gt;n11s1a 1:¡.,&gt;resaJa de la 11\. l. y ensap,;i:t. Egre. :ula de 1.i nue 1ria en l...,·n_1.,l'\la
!Urhk f:t 1-F'rl _ 0l'scn agra&lt;lt:ccr lo· coml'!Har10 siempre pcr1mcn1t•s parn
macs1111 Carlf&gt;s i\rrulomlo Tffviñ11, tfUlcll han·

h✓. icion dl' c:sll' escrito dd

, rn · indu¡o al e ·wdu) de ·or Ju.1na.

�.forJJfa11a. f&gt;M11rsora de la l11depe11de11cia

Ai11Ja E/isa }¼yes

l'1IP° .octales relegados del poder político impuesto; que la guerra
El pasado 12 de noYiembte se cumplieron 358 año del nacimiento Hndependencia no e. el producto de una deci ión arrebatada de
Introducción

de , or Juana Inés de la Cruz, monja del convento de San Jerónimi
nacida en epanth Estado ele ~féxico. Musa decima , glom de
México. En el presen re trabajo no hablaré de- su poesía, q~e\: &lt;le un
gusto exquisiro, de una e tética impecable r gran erudición. Tampc~
co "º) a analizar sus relaciones con d poder má alt0 del virreinato.
relaciones yue mantum a lo largo de más de la rrurad &lt;le su vida; no
hablaré tampoco de sus relaciones con los más ilu, tres prelado~ &lt;le
la Iglesia, ni de us elevadas di cusiones teológica. con ellos; rampoco ele, us villancicos femioi tas, qu , e cantaban en las catedrales &lt;l
la Ciudad de \Léxico y de Oaxaca.
10 me refenré a us amos sacramentales ) la piezas teatral~
que realizó para L'l diferente fie, tas religio.as. ·¡ a sus ex9uisim1
soneto de amor r cliscreción, lo. m·illejos, la· décimas, o las rl'dondillas. Todo eso e tá conceoido en los cuatro 'Volúmene, publicado)
por Alfon o ~léndez Plancarte, que con gran detenimiento y pukntud arr gló para su publicación en 1953.
o hablaré &lt;le la sor Juana feminista, quien fue jumo con Juan
Ruiz de Alarcón y Mendoza, lo "dos juanes" de México-como lo
llamo \lfonso Reyes-, que de tacaron por u teatro r por los temas
que en él trataron. En el caso de sor Juana, ella publicó en España
dos libro. en vida y uno póstumo, que tm1eron má&lt;: &lt;le diecinuevr
reimpresiones en diferentes ciudade españolas. La última ediciiin
de su. obras &lt;lata de 1"725 (frabulse, L979, p. xxv). 1\quí no analizaré
su poema filosóftco "Primero sueño", que es una sil\'a de ()75 ver.os
libres; debo agregar que no les hablaré tampoco de los probkmx
que ella tu'V0 con la Iglesia al final de u vida, ) lJUe aunque 110 h1c1~ron mella en su obra portentosa sí redujeron su producción.
Hoy clistraigo su atenc1ón para hablarles de sor Juana: mujrr de
su tiempo y precursora de la Independencia de \fé:rico, LJlle h1bh ª
través del discur, o que Tes o -héroe mitológico de la Grecia anrr
gua- pronuncia ante el re, de Creta en la obra /-Ynor es 111as k,hrn'ntu.
He escogido este tema porque creo que e miportante hacer no·
tar que el mm:imiento de nuestra Independencia e un largo pcnoJo
en el &lt;-1ue se gestan, se maduran ) e realizan las tnquiecu&lt;les de lo,

2](1

~el Hidalgo, a quien tocó encender la mecha y azt12ar a los mexi,ios a la lucha armada con el estandarte de la Virgen de Guadalupe
:ab mano. El sentimiento de independencia empieza con el recha1&gt;ala gucrra de conquista. Cuando los rndigenac:. fueron sometidos,
~ó el me tizaje v la cliferenciación de castas } raza , y el poder
oonial sometió a los hombre y a las mujeres dueño, de esta tiens; cuando la barrera del lenguaje marcaba la di tancia de la ciudaJ
arada de Angel Rama, crítico literario y gran escritor uruguayo,
,ieri la descnbe con todo, u ra gos, en forma tan precisa.
A e e . entimiento de independencia y de derechos humano
a.itribuyeron muchos hombres y mujeres, que a lo largo del ciem» ufrieron lo embates del poder de quienes manejaron la ley a
antojo. De la muerte de sor Juana en 1695 hasta 181 o pasaron 115
ils, tiempo en el que la Corona real española tuvo que reinvenrse muchas veces para con erYar el poder y seguir obteniendo los
~ os que hacían el poderlo de España en lo, primeros años de la
aplotac1ón del r 'uevo lundo, y su bonanza, en los años finale de
dina tía &lt;le los austrias.
Quiero mostrarle!i a sor Juana como una mujer intelectual que
1lllÓ bajo la reglas de su tiempo, pero que también supo exponer
idea. para mejorar su entorno; que jugó inteligentemente u pady ·u responsabilidad ociaJ desde su d.oble marginalidad: como
ll¡er r como monja.
Al final de la lectura queda al lector valorar la colocación de , or
laila tntre lo, héroes precursore, de la Independencia de ~1exico.

~re la obra Amor es mds laberinto
~ Juana dramarurga ha ido poco conocida, nunca como Pedro
~trón &lt;le la Barca, conlemporáneo d ella, quten e cribió, &lt;lirigió
escenificó má de cien obras de teatro; así como otro· autores
iglo de Oro del teatro espru1ol. :\ún a í, ella es considerada
~ algunos críticos como qU1en cerró esa época con su. trabajos
~lica&lt;los y repre, entados en lo. llamado rorralfs de \[é:,uco ~ de
t.l¡&gt;aña_

211

�,\or /11,11"1, prtmnor,i de l1 llldtpe11de11rid

.rlln1{1 /:lúa Rt)'l'1

f• ·cribi6 varb pi za tcatralc·, entre comedia'-. :luto acramen1alc.:s, lna. ~• sainetes. Octavio Paz Jice que c:stc.: gén•:ro e.le e critUt1
reprl- ema la tercera par1c del total de ·u ohra, pero escnb10 .obmente tres comcdfa.: IJJs e111pcño.r dt&gt; 1111a rt1sa. yu · la e ·crih1ó en
totalida&lt;l y . la más conocida; A111or rs IIJtÍs hlmi11to, en co-aut()[U
con don Juan dt.• (,ue\·:tr;1, y / ¿/ .f(~1111&amp;1 Celi.!Sh°na, en la qw: -or Jua
na solo terminó la ohra, pue to yue d autor, J\gu. tín de ';1la7..1r
Torre , murii', ante de p&lt; ,&lt;lcr hacerlo. La obra fue rescatada por
el doctor (1uillermo chmidhuber, e tudio o y cxpcrro en la obr.1
"ºrJuarnana.
La obra de teatro a b yue quiero reft: rirme trata un tema 11111010gico. En ella sor Ju,1na recoge el mitn Jd laberinto,. dd ~Jinot:mro.
del hilo de ri,tdna yue permite a Te. eo alir Jel labl'rinto, ~ h1bh
de 111 jc,\'l'ne~ que cada ano . crvían Je .dimenro a la be ua -mwd
hombre mitad toro-. Entre e. º~ j/n·ene la fonun:1 ha enredado
Test.'o, héroe nmológicn, hijo tlt- E~t'o y n:y de Atl'na . Lo~ pt'rsona·
ie. ft'meninos on 1\naJna ---i.¡u1en enamoraJa le Ja el hil, a Te
para ·aür del l:tberi11to-} Fedra, su hermana, hij,1 de Mino· rt'\ tk
.rela, y '-luient'- al momento están por contraer marrimonio con lo
príncipe. Ihc&lt;, y l .i&lt;lom.
La obra conucnza con la llegada de la: iete &lt;loncdla. ' los I te
jó\'enes :ucnien ·es a la i la de reta, guc entrarán al Jab¡;rinto \
ciar:ín el hamhrc &lt;lel .\linotaum la e&lt;l de \'eng,111za de ;\lino
la muerte de su hijll 1\ndrogeo en lo Juego olimpíco Je \rt'nas.
I] que habita el labl'.rinto 1:. la besua yut a. olaba a los aldcan de
la isla en bu, ca &lt;le su alimento, hasta que Dédalo, el arquitt'cto Jd
r1:ino, le construye'&gt; :u casa, que tenia mi nfrd de pt•rfrccion 9ue SlD
tener pucna .. una vez yut· a1J.,'1.lien L ntraba le era impo. 1bk ·alir.
Teseo hab1a ido elecc1onado entre c..· ·os j&lt;'m:ncs y Egco, ·u PJJre \ rey de Atenas, había mandado con amdac1ón a un emba¡adn
p:1ra 1.1ue intc:rv1niera ante Mino p11r la •ida &lt;le: :u hijo. 1.o buell'
oficios &lt;le este t.·mha):ldor lograron t.llll-' el re, e cuchara a Tc,eoan
lt·. de l'nl rar al laberinto, olo por9uc al . c:r lo do. dt• sangr' rr-al b
.1crarl1u1a
. no e veria
- amaga J a. I.a come&lt;.1l;t sigue en un ·cg,
"n1ndoJCtt1
con un baile &lt;.k mascara ·, · d tina! del tucLr acto tcnnin:1 con uo

y

212

r

mlace de arreglo amoroso dc..· las pareJJ · ) el marrimoruo de lo
tllDOpes .' la. princc as.
Esta obra de ~or Juana es una comcJja de enredo.: _\Jfonso Reyc,
de ella yuc "e, una comcclia de capa espada,. 'Rt:\'e , 19611, p.
Para Octa io Paz es una comedia ''de: intriga galanit:, equírnco.
duelos, l---1 e una obra llena de pc-rlpl'CJas emretenidas \ de.: la t.)lle
mana un,1 pue:1a pintort.·sca, hecha Je la. uperpo. ici6o dd arca.tsmn
fflt:nsc \ dd barro9uismo palaciego dd lrnguaje y la intriga" (1982,
43') .•~e presentó en la ueva Lspaña el 11 de enero de 1681). en la
idebración Jel cumpleaúos Jd nrr ') conde clt Gah-e, cuando él r
1funilia tc..-nían do mese. de haber llegado a la" uc..va España.
rtpre t·ntó en h ca ·a dd contador don Tunando Deza, yuien
1' caballero dt: la ( &gt;rdcn de - Jntiago y general de la \rmada de

r

Kt

lulorrmo. e llcv

cabo allt por la prohibición de l:t~ fiesta. y
teatro en lugarLs públic1J., hecha por don Frnnc1 ·e.o dl' -\l,'1JJar y
lcqas. arzobt. po ele MéxicCJ
1uicn ademá · ra misógino-, puc.
'dl-raba qut daban mal ejL·mplo de comportamiento ;1 la gentt..
De toda la ohra, nue~tro inten:s t'l1 l'St:t casión - -o,mo d 1m1lo
dice- c. el di. curso gut.· Tc eo pmnuncia ante Mino. clamando
u \ttfa. l:, 1;1 forma de actualizar el mito de . or Juana y poner al
~ a hablar .111te el rey dl: ( .n::ta no la ht encomraJo t.·n n10gu1u
~ ver:-.ión o ac1ualizacu·&gt;11, .1sí t.)trf.' C()n.idew que es una originali '-1. Ella pone a habbr a Te eo de su nda, Je . u. méritos, de cómo
torja un héroe, ante dos \U reyes tJtte C'-tán tncrc la audiencia.
FJ discurso e. rá e crito en 27-1- \'erso c:n iln, sin múrica, con
5IÜo libre. l·ue publicado en su tiempo ·n un encane, Iujn el nom
lrtde R.elt111ií11.Ji1111oso. 1 J.a versi1',n traducida &lt;lel español amiguo, que
llzamos al¡uí, c:s la preparada por Jon !ion o ~léndez Plancarte
lléndt7. Plancartc, Jt)')4). 1~. te es d discur. o dl un héroe &lt;lebnre dt.•
111
r11 .1 yuien clama por el perdón di: su \'ida. or Juana pone en lo:
fío dt." Tci-c.:o un largo p,trlamento en el t.¡ut cuenra fo hí tori~1 &lt;lt.·
ida y .su hazaña ·, pero a la ve~ e un tl1scur. o político y de un
1 ÍUcne, pronunciado ame la máxima aut&lt;•rida&lt;l d~ la colonia.
,l

dt curso '&gt;l' tmprimrrí en &lt;.1,rdm~1. L:n la 1mprtma de: b c;ille C.lrre1er:1s. l'.'11

�\nr /11,111,, prm,rsora de/,, 11lll&lt;pmdenr,,1

El entorno de la época
Para una mejor comprt:n i&lt;'in &lt;lt: l':te di. curso qui ·1era menaonar
algu,10 · hechos hisu'iricos l)Ue dchnen e I perío&lt;l, 1 en d 1..1uc \1\l, 1·
cscrihió nr Juana,~ que con.,idcm import.1.ntt: _ubray:u.
1-1 r cepci,',n dl' un \ irrcy l'n la , 1 ueva Hspaifa era como dice \n

tnnio Cas1ro Lúpl'z (IW8), la llegada dd ,1/kr 1:.go, el rl'y nwmo; por
111 lllle la· f tt.· tas eran mu unpon.mtl's, pue. eran mu. politico Jt.
pre. erv:1c11'1n lk• la au1orjdad y d poder con d yue era tm·e:udo d
, irrc) por su majestad, el re de l .spana, :1 quien poco: C(lnocian.
l .11. ti: -.rejo~ eran como una tnma dl' pose Í&lt;Ín, y se iniciaban con
la con. trncción de un arco triunfal en el camino por el ,1ue pl ,lflJ
L'I virre:. :or Juana, en I&lt;,Xn nueve arios antl'S- hahia e~crito. di:cñadn el arco triunfal para celebrar la llegada del \'Írre: don llmu
,\ntonio dt: l, Í:l'rJa, maryués &lt;ll' la L.1gun.1 y c&lt;,nde &lt;le P.m:d
de su cspns.1 \ f:ufa Luisa ~lanrÍLfUe de L.1ra ) ( ,on%aga. Pm t'!&lt;
pmpn. itn e cnbin el 1 rt'f'l!mn aht,ri,irn, arco qw.: , t con, Lru\O par. b
t·ntrada a l:i c,rn:dral: para d rrusmo e,·ento don C.1rlo, dt 'igucll7.l
) (.ronoora sabio Je la ép11c:1 v cole~a amigo de or ju:111:1, t",rribio
el 'J~a/;1 1, , 1 ., 1ir111de.r polih ,JS, ~JUt· • ; r1..·pre;&lt;:ntaba e~ la plaza de b
iglesi:1 dt amo Domingo.
( ln,1, 10 Paz se n.·fil'rc al , 1i'j&gt;lmm 11/eprírim come 1 ·•1 rah,1jo Je encargo \' t·Jl'mplo Je adulanún corte ·ana •: TamhiL·n fue calificado
p 1r d L'rudiw-contl'mporam:o dt· :orjuana-Juan ;'\lít-,11.1d vandcr
J..:cucn, t·n u libro J.-.lpeller ~,·mbolim.r ( · m r,·rdam, 16119), clim11do
yue 'algunos dL" lo símbolos rc\'clan un:1 agudeza mayor de la yuc
pudil'ra e pcrar. e de una virgen" (ttJ82, p. •I ").
P;m:cería &lt;.¡ue al arribo del conde Jc -r:1lw en 1688 la vida 1ran. ·
cmna en la , uc, a f-. pañ.1 en la paz dt' un pudJlo culto, lluc ~,u tJ l-a
Je los concur &lt;&gt;. d pnc:-.ia, las fiesta,; ) la costumbre· rehg10"
al Lilu ) e p1a Je la corte real &lt;ll· L1 E ·p.1ñ:1 peninsular. l adi nU5
alqad11 dé' la realidad. pul' .•1 la par &lt;le una soc1ctbd culta \ n:Ítrtl
da &lt;-¡11c prnducia r:i..lcntos como or Ju.ma) Juan Rui:t. de Alarcon.
111 lfC\ i,,ía una soci &lt;lad mt::-.tiza L' indígena ada vez má. numl'rcr
yut.• buscaha un s11io di}--,tf'IO p,trn vivir.

A/111,1 1:hsu Rt

Don \'icc:ntc Ri,·a P'.lbcio, en L'l ol ra editada bajo ;u dirl'cción:
b a lrar,, ti, .o.r .•(f!/o.r, en el tomo JI: HiJ101it1 dt•! nrre.1Mto, relata
m mgular. oltura los problema: &lt;-]Ue enfrentaba el Gobierno d la
E!ipaña: debido al crecim1uito &lt;le la población d nÚJTil•ro de

milo. y de mestizo· emp zaba ,1 s r de magnitud inmanejable.

Pero vcamo. algunos de eso.

bélicos '-lue se dct.'lUan en
histona del , irreinato para dar una idea &lt;le bs lucha por el poder
1territorio de la ueva I,. paria, en los añc ,. Je la , i&lt;la m:is prolCIJva Je or Juana.
evento

En 16'iH un nehrro apoJ.1do

),11~f!.d se rebel6 con sus companeros
tierra. para \'1\'ir. La rchefü',n culminó con la
-.laci&lt;',n Jd puebli I an l .orenz1, de ltJ. 1 egros, n \11..'racruz, cnn
onica condición de &lt;-1u act·ptaran la doctrin:1 cristiana y no llllmimn l'ntre dlw a los csd:l\'o hwJns.
En lh&lt;&gt;I los imfü,s de ( bxaca ., tll'\ a •\ntc&lt;.JUl"rn- se reh1.:laro11
el alcalde de la ciudaJ, Juan dt. \rdl.1110, por la cod1e1,l
1&gt;
lllbia con la yue gob rn:1ba. Fl resultado Jcl b·ant:1miento fue la
lrrte dd alca/Je ~ sus arnmpañanrt: , ) con csro la in. urrección
set parcio como reguero de pólvora. La mayor parte de lo inse pu. ieron en armas ) los españole· . aliernn ,1 rdugiarse fuera
b.regii'in. E. ta insurrecoún solo pu&lt;lo ·er calm:1da por el nbisp &gt;,
,nen h indios rcspt:taban) t.¡uenan.
En 1&lt;1&lt;&gt;-l, en los primeros año de la ju,·entu&lt;l de sor Juana, d
conde de Bañ&lt; s. lJUien gohcrnaha ron sobcrbi:1 y a.l11wz y
pmwc.:ho solo de su familia, fue dt:stituid11 pnr el r&lt;:) l·elipt IV,
tlll se rd1ru aha a cnt regar el rnrgn dl obedcci ndo la urden real
scfr oca ione confi. có In ce 1rrtc en lo· JUl· d rey erl\'iaba b
ula dt· 111 ,mhramicn10 al arzc 1bi pc1 Jl PuL'bla, don l icgo (. &gt;.-orio
obar y Uam:1,, como nuc,·o ,•irrl').
En 1('80, los indio. tanos !'iC ublc, .1ron: les siguieron lo: pccco
~ué lo. tao y lo picuric. c;n • an Cristóbal, en d nonc, por
eipor · lll'Wi .\léxico. •n 1!"C, las trop:1.s francesa arnagahan con
leccr t· en la rc:gión dL lo \pabclws, cerca de la Florida, y lo.
inglc.:ses atacaban la cosra. del ;oJfn de ~léxico.

lllarronc e ·jgícnJo

0

--

ahoou l·11nsuh.1d1 ut· la Jcc1m11~ex1:i, impresa en

214

215

19RIJ.

�,\or /ff,J11,1, prt11mc,m ,Ir/,, 1"depr11dt11dú

l•.n 1 ,92, se presentó una r lwl.J&lt;'111 debida :1 la inundacione. Je
le
mbmdí1 . en lo aln:clrdore de la ciudad: 1 trigo ) d llUIZ
tscasl'aron en la Ciudad de \Ié.·i o ' c.:n los pueblos n:cinu. 1:1 pan
.-ubii', de pn:cío v I&lt;, · :1cap.1r,1&lt;lnres, lJUe eran 1..· p:111olcs. csprculahln
con lo. gmnos y las harina .. Hubo racionamiento • , por lo 1ant1.1,
agl, ,111er,1ciones. r:st&lt;, hizo 1.:noj:1r a l. muchedumbre. t)lll' e aIDt~
11nó fremc :i palacio } Je I ué .•1ntc la ca a del . r7&lt;&gt;hi ·po. bizr
una rentdta enorme v '.¡ucmaron el lugar en el &lt;.¡ut: . e guardaba d
archi\'o dd cabildo. HI ,·irrc.:y conde Je Galn.' tu,11 yu&lt;..' guarecmeen
d c1lll\·cn10 fran i.cano, a unas n1:1dras del p:1lacio. 1\I J1a sl~lt'O!t
ap:irc:di'1 l'scrit t·n la p:1red &lt;ld convento: "E 1c corral t· alqwh
para g:11111 de la tierra) gallina de Castilla" (Hi.toria,t!,1llm1/dt \1m
t(I,

l 1J,' 1.

p. -J.&lt;18).

1\me esta si1uaci&lt;',n, don C.arlo. dt 1güt•nza ; Jt•rfg11ra, :imigo
\ dt·Íl'nsor di..' le,:-, indio , v LJui n rdato lo hed10. Lltll: él numo

prcscnci&lt; l:'11 una carra de: ~cl.1cic'1n que llam1·1 ·'Alboroto. mntíndc
.\té. irn dd dt· jumo de 1&lt;,11_" (I'J-to), llegó a propom:r que los indio~
l.' Sl'( araran de l.i ciuda&lt;l , e cercaran la parcela: ! k, barrio
1.a · rtbel1one:-. tamh1L"n sl' d,1han hacia &lt;ll'ntro del ch:m. Por e
ernonces l·n l11s m1;n,1sru11,s Íranciscann,) a¡.:,'Usrino preclomm;UJ.lli
]11. criollo frl'111l' a In españole .• hecho qui..' pnwocc'&gt; enfrentamicn
rn cntrl' dli,: en rorno :11 poJcr Jentro de lo. claustros. E1
real 1uvo l¡ue intervenir a faw&gt;r dL· lo l' pañ&lt; Je.;,,. consiguiú ci.lmar
amho · bando, ofrenL·nJo la alternancia del podc:r entre cnllllo
c. pariol ..., (J-listrm~, 11m,:m/ dt \fé.vim, 2000, p. !02).
Lo :tntl'rinr no da una ide:1 de las condiciones yu&lt;..' e, i úan t·n b
i. 'u ·va E paila en la l.jlll'. \'i,·ió or Juana. que eran propia dl' mu
época dt· represión y de poder absoluto,. in n:glas ni límitL", par.t,g&lt;I'
bt·rnar. T•m: un p1.: riod&lt;, dl' ,-1 &gt;racidad tic le&gt; t·spañi ,ks -gobernan•
y dueños--} de. uhyug-amiemo de los indígenas, de lo~ 1wgro \ ik
l:t ditcrcm .- raza. que l' produjeron con el mcst iza je. 1 ut· un~riodo de gul'rra, IHI vez I má~ difícil de la coloni:1, ÍUL·ron "lo: anos
• l 1urc s t ll' 1 , .rrremato
.
.. , segun
- 1o l ¡·ice O ano
· J&gt; ucc1111• 1.:r1 · u hbrr•
mas
[ rllfl 11111¡t'r t'II solt·tlad. \'orjl((lfla 'lni.r rlt' /11 (m·--. m1t1 ,•.,-i-rpriñ11 n h 111/tffj
)' lfl likm//m1 h,1rror,1.
0

un cwrnJo la colonia parecia des1:nn&gt;l\'l r ·e L n un ambiente c.k.o ) cultura por&lt;.Jlll' b ciudad le lo· p:1lac10. , como foe Ha la Ciudad de M1:xico pm Bernardo &lt;ll' Balbuena en lft114 en .-u
"( ;randl'.za m&lt;..x1c:uu ", llcgc) a tener una importancia tal 9t1l'
referida wmo una ciudad ac1iva y culta, dcu,is ck esa ref1nada
. ohrcvivfa un puebln hambriento ) miserable. l.a población
} b me. 1íza crecían cn mímem -y on dio. d núml'r &gt; dl'
\ u accc.-o al poder estaba \'cdado pon¡uc . e rl'ser\'aba a
españole por nacimienro.
El mestizaje, &lt;.1ue va . iempre de la mano con la conquista. sc
tó y también el desconrenw con la imposicione. y m.¡ueri
to &lt;.Id poder real. Los ahu. o de I&lt;&gt; gobern:mtes y b avaricia
tadora lucia lo. prin)(..'ro habitante.. olo hacían m:ís grave d
rama.
Enestl' contexto, es namral 1..¡ue or_luana, sensible a la opresión

abuso • escribiera 1..·11 lo , cr.:;o., de . u "RomanrL•" :t la gr:m
a de \l'iro (Cruz, 1953, p. 111~). habland1., de la tierra l)ll&lt;.' la

Qu yo, st:ñora, nací
c:n l.1 \ml"rica ahund:mrc,
compatriota Je! oro,
paisana di..' los metales,
aJonde d común u. ll'.□ ro
Sl

da casi tan de balJ1..,

en ningun:i partc más
·t; n.-r nta la tierra Madre.
De l.1 común maldición
libre: parece ljll&lt;..' nacen
us hijos, según el pan
no cuesta al . udor afane .
1~urnpa mejor lo diga
pues ha 1anto lJUl\ insaciable.
l)LIC

·• 11a polilarn·,n hlanca era d1.• 6, rml hab11;tntes r&lt;.·con, ll rdo~ e, 11110 l'spano
l¡.~ 1 l' dubio, l'll 175(1 e con.id ·ral,a t·n ·e, lÍen111 · mil
216

�Sor jutm(l, pream11rt1 de l,1 T11depe11dt11ria

Af,,,a Biso Rryes

de su, abundante vena
de angra lo minerales.
• ".1·' a cu an' tos , el dulce Lotos
de sus riquezas, k:s hace
olvidar los propios nidos, t
• los p· atno Lares.
despreciar
(1953, verso 81-LOO)

ero en estas cuartetas e. ev1·d ente que
. so1
.b l forma en que &lt;;e esqwlmaha
Juana -desde el cbustro- descn e a
muy claro dice adondt St
.
, lig a , en la c¡uc nace y crece, }
la uerra
proc

Con el afán de conciliar los intereses económicos y lo religiosos
mlos derechos humano , o mejor dicho, con el derecho de ge11tes, Vito,responde que "los indios no son seres inferiore , mo que poseen
mismos derechos que cualquier ser humano y son dueños de sus
mas y sus bienes". Pero el problema era sí lo indios eran súbditos
n:yde España "como cualquier hombre en Sevilla", 6 y si 1a guerra
!111 era justificada en defen a de una agresión o el derecho a e. t.ar
· l&gt;eado, ¿cuál podía ser la justificación a 1a guerra de conquista?

,,

Si en el siglo XVI hubo hombres como Franci, co de Vitoria y
ulorué de las Casas, que sostenían que los reinos americanos
verdaderos reinos independientes, y que como tales e habían
1
iban las ganancias.
rporado a la corona de Castilla, en el siglo XVII hombres corno
'rzano Pereyra ~ } sus seguidores establecerían que tales reinos
ban incorporados a Castilla por acce ión, como una parte, y
1
Las reflexiones del derecho en :::roc:xamínemos ahorn d,,. romo entidade ;ndependientes. erian entonce. consóderados
Hemo visto el entorno poliuco \
~:~one. sobre lo derecho
un.1 extensión territorial de aquel reóno (Hism,io genem/ d,
· t e lectual y
'
torno m
. en paracularJ a, re ue
cgurameo te inilu¡·eron . 1981, p. 451).

El "Romance es largo, p

~

fu &lt;sic debate están lo. dos lado de la monedac los ;ndios son

humanos que precedieron a sor uana l q

en su p e n , arruento.
aban 1os v1a¡e
'' lnJias,St'
·
&lt;
. • 5 a las
tes &lt;le un territorio que
e agrega
a la corona, o son llamados
L _españoles al tiempo que prepar
\n
.
de
ebriiaru~enecer
a
Ja
corona
por
encontrarse
De aquí
os ·
"
• ·
E 1492 f tomo ·
•
. .
. en el territorio.
. ..
ocupaban de darle ngor al idioma.
t lf. nan porque corno él m1,mo d,:r~• b pregunta: ¿lo Uld1genas teodnan la pos,bilidad de poseer

blieo• ., u G, ramáJira de ./u leny¡,a ""
1 l •

0

'fue

•
del
companera

llllP'"' : · -rterrenos extensos, casas, jo,~s?
ótaré
• . Para contesmrla
.
. a An-

en e1prólogo
. , "que siempre . a, engua
tre los 1unstas
. .
d e h, época.colll0
or otro lado era pr¡;ocupac1on en
,
bladores de la . nue1:1:1
P
,. · , los derechos de los po
derct:ho
f-ranc1sco de \ itona,
· .
bli , _ 153,, un tratado de
b.
- \'itona pu co t:n
,dr1Jl5

1
, p. 58) gmen explica el razonamiento de
ruyoJ
erra (1946,
y o expresa as1:

1

tierras descu ierta!i.
, .. , n el referente más anugu&lt; l aJo
f.'.n su "derecho de gentt' "Viwria dice: "I lay un cierro métocJo en
na rural, De i11dis, que se com ernr_1a e
. na.l, v yue fue el resu r.
principJOs de política y deredchol smctc~~~:~~:ncia~ jurí.di·cas \ de deri la solución de los asuntos", ''ellos tienen ctudades que resultan en
1es acerca e a.
1
J;
un orden, que arreglan su vida en matrunoruos perdurable , señode .:;us cavt ac.101
l _. . to de las JnLUas.
chos humano. derivadas del descu)rumen
!la,
ríos, leye. r taUeres,} tienen un si:tema de mercadeo e intercambto
.

la ( ra111títim d, ¡,, le1,g11,1 c,1st-i'/IJ11ft1.

9
~facsimjlar
Amonio &lt;lt' ebñja n:dact&lt;~ en '..f ! 1 'inco centenario de la prim:r.i
elaborada pat1 el ~esteJOI e~-q~)n consto e.le 4U111Íe11ws qemp,,

~

1~~

en Salamanc;i d e

eStR

c,r.imatJca·'
i:-,··-··

a ewc11
.

1

urdtnado para lo cual St' necesita el uso de Ja razón: ellos también
una cierta religión . •\demás no comt:ten errores en asunto~

htnt:n

Jel.Jl

uue
ha sido consultado es el num) e::.~donliruco. teólogo, catc&lt;lninc'.1.
7
\'"
· ll4lf'&gt;· 1546 • Ll"dlle
..¡u1rn
s francisco dL itorta
.d
el tual de Tomas de Aqumv,
.
d
d
J
"
'alamanca
\'
segtu
or
m~
ec
vena a e
·

de ~lór¿ano Pereyra, juasta \' de ·racado publicista del derecho 1ndiar.o,

fue domirnco.

tn 'alamanca.

218

o Je Vi toria, Dt· Ji1dí.r.
ació en

15.,5 }" muaú en !b55.

219

�\1Jr jH,111i1, ¡,rer1mor.1

l!Ul . on
{l'1-ih,

p.

t:\

,dcntl.':&gt; a orrns;

tt

de !.1 1ndtpmd1--,w,1
'.
l.'..

1•·st1111on10
di.' su u~1' Jt: r.w n"
'-

A b11a l:lts,1

(mzo lar lr,1111fJar rlr

6'1).

,t /t',

1(1') r

r un imcré

profundo

y humani:ra t:n

u tu\'o p, mido en d tiempo en yul.' viYió.

su l':critos fllo:-.oflco. , comt:&lt;lias, cnsa) o., pocc;í,1, 1ra1ad11s rc
..
1 k ocnll'S cae por tierra cnn b :uerra Je
,., ,illancico. y cscrn11s científicos miliz11 el 1:sp;11lOI, d latín
Esta noc1on del dcrec w l • I:'&gt;
• • J' • ·n Br.1 ·il con lo
.
l 11 . : ( nrres lo c.¡ue no suL 10 l
dnáhuatl: tome, l:t voce d lo: negro ) de Io. indígenas, la
ce mqu1 ·ra L l' ~ rn.u1 • 1 . ;n• en· ·t1·1n·1zaron como los e ·pano! .1
•n • ('1111 )Jl'
·' · '
'
'
ó con mac. tria ) añadi,; un ritmo musical escogidn para dar
pon uoue es, t¡lllt: t: •
•
• ll . "
1 a l'..ur11pa, pl'ro no ru
. ..
•an·rncl'l,;; yuL t t \ ,1ro1
qubica ) ·obria c. ·presión, ce ,n "una v, ,7. propia en la c¡uc ya
(1htuvi1..·ri ,n pingue:- g • ' ·
·c;¡a (\\ tlliams, 21.Hl-1 .¡ ·i¡ •
\'ieron l.lllt' des:uar una gul..'rra ck congw
notan, aun&lt;.¡ue sea rcnuamcnre 1- icJ, l.. re on:incias me.·ican.ts"
Í4hndo, 19•,:;).

.

· r de u tiempo
,
ir Ju:1.11:1 no. habla &lt;ll.'. u t;pnca. de u hi. toria, h hi.·tnria de las
. 1" viviú \ cúm11 l' re l~
1
1 ) n t¡uc or Ju.u
••
.
e en la o lonia: dl'ouncia lo. atropello ¡uc se cometían en
1J m,, n:\'J ·al n e r~un~ l ~ J, .. 1 Ía \'ida; rambi~n hi:mo 1111
re de b Corona de Espaiia y a la l}lle ella mi. rna . rebela. 1~n
\'Ían los problemas tund.unenta ts L L 1
. Sl." tom:1h1n la: &amp;:o.
. 1, !· :¡1oca l..'n hase a os c.¡ut
~
de teatro "'l111or rs 111tis laheri1110, en 1:i primera jornada, donde
los pcns.11111emo l. e .i e
.
1 l f nna m1 ira! \' pahua
. .
•
nl¡Ut e , ua va a Pata o
,
"tone,; pnUt ica., l\Uc au
.
• b
b· .,. ·1 un :1Cn□tt'Ct'f uana al :1.c1uaüz:1r d miro r utilharl11 I ara em.iiir d men. aje l' co.
,
l' .
roma :10 en ,l ,. •
!)ara la d1sn1s1on acal em1~a, . e
I
l ·J· t r•mcia rampante. bs dl'mentos para re-elaborarlo, aproy cha la oportunidad t¡ue
, ··t eran &lt;. e una ) t igc •
de escribir par.1 el ,irrcy que U,:ga a ~obernar, para decirlt· con
cotiJi:ino, cu,a. c-uactcn.uc,
•
ral· le la' ueva t-p.UU
d . lo. n.;cur o natu • t: l
1
pero en un rono fuerte, la .ituaci,•in social) políuca de la rnlode nna cxp 01ac1on t . . . .
• I □- nal&gt;a a lu: ¡&gt;ohl:tdn
1
lnnucnto &lt;-1ut: as 1 '
prohkmas que repre-,enrnn las inju ticia., las diforcncia: ode una ind&lt; ,lcnc1a ·mtc e su
IJ
·l nut·Yo onlen un·
,
.1
. ruinera ) s. qut' con t:
•
\
b
falta d acce, o al poder de l&lt;,s criollo y Je lo me ti;.-;o ..
ind1g&lt;.'na, \ negros, o mas \
·I ti . lo l'. panok
,
. , , lot ,do· parad pro\'ec 10 c.: .
11uc tu eran 111. ma. cxp • .
1
1
d.,. "!lit' L1 en: Bu ca en la mitología griega ) encucnt ra el an.¡ut:ripo del héroe:
.
.
.
.
.
'd·
d
lC ceu:r pu t
L, impo~1h1ltdad de las ,tmon .t t.:
•
.
J la;•caltfic;aoon J, quien habla frente: a i\íino ,'' el r~-y de Crl't:l. un per ona¡e
tizo
cuan
i1
ciente. peticiones de 1o: cno11 0 · ) los• me
.
·
·
J •1111
,d quctubil to de n:ng:1n;,.a, guien solo t¡uiere la ,·ida dd arenicnst: par.a
1
•
·I
•
. suhc1cntc l. ac o t.:
el dolor de lo: do remos: la pérdida de su· príncip1..·..:.
1.k ellos para e¡erc1..·1 o ern rna~ 9ut
.
,
·11 t 1.'0st'ñahlll.
.
. 1al 1 \ 10 ~ :lC:ll ¡t.:~m,cn • que en l: •
WJl!
1• . J&lt;, la urn,·erstl
lllaner,1 de actualizar el min, es m 1wdl1 a purque e cog • al lwa canza
,
•
.
· · L¡ue como
itrco lcsco, fundador Je pueblo&lt;:. ganador de muchas b:ualb ,
cuando en el ambiente ·ocia! habia una len.'ºº:
cnn tafltC:
.
&lt;l
e;) 1.111crra 1ntc.:111a
ck·riY&lt;&gt; t·n le, antanucnl&lt;&gt; arma º-. r,- , 1 1 bl, margtn:ló110 forj:1 a sí mi mo, , lo hace hablar renrc ~1 Ia autoridad: l'.Slo le
., . nza&lt;la
P' ,r a t , &gt; . eI d. IJ. 1. e a ella exprl' ar el di ·cur e de 1, &gt; criollo", quienes eran Jis1 . viJ•i de ,;nr Juana, c.uact
·
M,
. .
.
. . no basta para apartar ., &lt;.:
-como mon1a) como mu1e1-,
1·· . ,ciak c(l!I:· du: olo por no haber nacido en b. España pcrunsular.
, ·on e to ·mus dt· COO\'ll s1oncs SI .
da&lt;l cn la l.¡uc h:thtta, •
· ·'
l ..
irjuanuna.
,r;¡ 1gul,• d1crn1do: ' 'o e cxtrano; rn e a L-gunda mitad Jd siglo . :-\ JI
tantt s, de IC.69 ~\ 1c.'J11, los mt.:jores de la pro&lt;. _ucc101_1 •~1po. la rarl
ll
·orju:rna e. una tntclt:ctual pcrtencc1entc a u u1.: . . &lt;.¡ur di¡,' en la . ucva I' ~paña una cstrucrura de cla es, yu · aunt.¡uc . ohre dl.1 e
e la urJ1mhrc de las ca. ta·. dt•termina ·I dcsuni, tk· una so ·icdad t¡uc a
·
pro fundo de, lo.· . ttm 3.. Jel abfl
l , ·u. escrito, , cl tratanucnto
1
de
p! &gt;e , ma Jt' un siglo e ·t:u.í luchand,, p, ,r u md1.:p&lt;.·ndcnc1a".
&lt;. t:
•
.
.
\e su mrc 1gt:nc1a
hablan por . í mismo. dt' sus IOlL_rt e.' l . . . . ~ 't' re\t:U IJlll donJt: he lle !adri con nu 111vc~11gac1é1n, no he enc11nrradn lfUt' all.,'Un orw
. .
. l· ,
t nzo.
de c11nucmucnto
lJUl: ,t e.trae
. .Ln u es nto,
lil \or}tll1 /rJ U in1t:rprt:rat·1,in del miro h;i)~• ,bJo ·oz .1 pr.inapc T cu parJ damar
. . c. te'u·c"" .. , e« imo· dice &lt;&gt;cta\'IO Paz cn su 1ro.
"c. ·9u1s1ta
Ylda, f-.sto rtt)::, indica la nri nnalidad de la 1mcrpn.•tarn,11 dd muo c1ut hace
or Juana. muJ

. ¡

2211

221

�\or /umw.

1TG1Nm1 dr "1

fodrpe111Jmnt1

,-U111a

Peri, or luan:i ne, . 0111 hace a Tesen h~1hlar ame el re , mo qu
han· llllL cu~ntc u ,·ida. yue e dign:1 Jt• contarse.:: d p1m¡ur tran
it:a e n •1 o 1r:1jc (k . er y de crvir a In puchll)s que han rt'Ctb1Jo
J,, 1 endici1). de ,u lw.:has ) d su , al ntfa. Cucnr. ·re ·o, en u
dis ur l, la a t·ntura de Jas (¡ue fuL' prmagt1nis1a, a lo· pcrso1t1¡l
yu , -11ro111 r/1. ,1 yuicnc" ·in·iú l de L¡uicnc:_.. :1prc~d1c' :l . cr lo que
:\ 1uc. tra l'n todo me ,mento el orgullo de .·cr l!Ull.'n e • } de h.1herl
lngiatlo p1 &gt;r JI 1111. m, ,. 1\~raJcce a u mal' ·trn l lércules) a ·w; fiek

c.1u gozo de su imperio.;.
Poco te he dicho en decir
que oy príncipe, pue pit:n o
que e. má que Jecir monarca
decirte c¡u1: so\ Te. cu.
Y con razon, pues haber
nacido príncip excd. o,
se lo deber' a la sangre
y no a mi mnerimienro.:
Y no he &lt;le e rimar yo m:í
-aun s1cn&lt;l11 mi padre mesm0aquello yue ddm a otro,
yue no lo que :1 mí me Jebo.
(l 1J'i\ ver os 4-1 1J•464, p. 224)

.unr, 0 lJUC lo anll11panaron en sus avenmras. Ptr&lt; rt:dama yu
1 u n gohernantl' L' _ nyu~I yuc perdona que recon11 n·.
Pe 111 rccordcmP · tjUL' &lt;:'O d . :ilún en dondl' se represento l.i ohra
e un e cuchando lo p.1rl. m n1ns do ,·irrc) es: el comk de C,alh

d cunck de l.i Jondo, ,1; cid I rimero h m11 · dicho tjUt' ac1ha Je
llevar , la , 'm·, a 1: pañ.t, · Id otro que había ·ido l'I :uu nor '-'1fm
• 111
eh 1·1ha prc'i;itno :1 alir c1 ,n de,tin, &gt; a gob1:rnar t.: I peru.

1~n esa ·ala, \ e&lt;.Jn l'sa aud 1en i:1, e~ dondt . or _I uana Ja '°1
héroL' paia diri~rse .1 la ;1utnriclad m;'ixima de la dn, colonia
.
• su e. .or&lt;1·lo, ·1·c:-.1.:0
, e·omktlZl
¡,anol:1 . Pt"ro , eamn~ ·1 d1:cur
o. hn
.
• l.1h:indo al rt'\ de&lt; .rcla, pon Jl'rnllt I1, l11 como 1t:g1· ,Lll{0 r ,-al.1t'llll \
r cto, , irtu le· por la que reinad aún de:-pué · &lt;lL· mul'rW. Lut,

cree lirm mente c¡u&lt;.· cr un hombre omún , má.; yu . er
a. er un imple mortal le ha. ido má. dificil que sn príncipe.
Que entre ser principe y . cr
soldado, :1unquc a tn&lt;lo. meno,
les parezca lo :egundo,
.t lo. egundo me atengo:
c.¡ue Je un Yali nw sokfa&lt;lo
puede hac r ·e un rey upn.:mo
y d un rt:) -por erlo- no
hacerse un soldad, bucnc .
Lo cual consi. k, señor,
si a buena luz lo arend&lt;:mos ,
en qu no puedL· adyuirirst:
d rnlor, como lo reinos.
(1&lt;151, \Crso 46S--f'6 p. 224)

hahla:

Yo -.1un ¡ue ya abe. t.¡uien ·
rl'l"t:rir Je nuev, 1 t.¡ui(.·ro
mi nombre, p ir i el oh id
le cpulta, l¡m.- es muy cierro
t¡ue n:1d1t· crnwce al l.¡ue
,·i:- en baja forn1m1 put:sto.
Y, , pm: ·. d príncipe "º-'·
c¡ue de J\tena · hered 'r11,
antes PªR u pcn iont:'111 \ u l!t:¡.,'!lda :i.l Pem 11,

1, -

Íl 11.'JO, Je- la rcccpc1on induvcron Li n:pft,1'dl':u
de un, obra 1e:ural cuyo au1m, Lon:n;,n de la~ l.lam, • a·. d,ge I me~\J1tl\
mw l&lt;•g• , dt· 1mnr mn /nf,ermlo I am ·1:,b ,rar el lihretn. ( . 1!t:rnao&lt;l
l'J'l

pag

1- \26)

...22

I! li ,1 l&lt;r,u

Te·

~ se enorgi,lkcc dl' hab

r nacido en hum1kk cuna, pero
dice LIW un buen . oldado puede Uegar a . er n1t.:jor g&lt;,1 crqul' ayué] quien heredó el mando. E. to es, . . e ol ca por en-

223

�\l)r )11,TTlll, prrm, om Ji

fa /11deptll1Í, 11a,1

cima del re, al ,·alorar , u educación en la , ida. la lucha por fotj:mea í mi,mo.y llegar :1 conocerse. Y :ll1ui ,,ene una Je las parte tntt
re anie :

Pruébase aque ta YerJa&lt;l.
con &lt;lec1r &lt;¡ue lo primeros
l¡m· impustcron ·n d mum.lu
dominio. luer11n lo. hechos,
pu s sil'mlo todos los ho;nbn:s
iguales, no hubiera med.10
llllC pudiera mtroducu
la desi~ua.l la&lt;l yue ,·cmo ,
corno ntr rey r \'a. alln,
como 1::mre n ,ble y plcbe}o,
Poryul pl.'ns,tr c.¡ue por i
lo. hombres :e sometieron
a lle,·:u ajeno yugo
y a . ufrir extraúo freno,
si ha) causas para pcn. arlo
nn ba) razón para cn:erlo;
pnrqm.• como nació d hombre
n:uur.1lmeme propenso
a nunJar, súlt forzad&lt;

se reduce a estar ·ujeto;
) haber de , i\'ir en un
Yt ,lumari1&gt; rnuu,erio
ni d cucrd&lt; lo nen:. ita
ni l¡t11crc sufrirlo d necio:
a~uél, porl¡m: en u nmlur;t
halla de, ivir precepto..
• ªl}lll.' te, pOíl\Ul' le Iienc
·u 1KceJaJ ati frL"ho.
(le¡" , ver o .¡--_ ·11,

224

p. 22")-

se rcfa:r a la hi. toria de la humanidad cuanrom1enza el a,·at;1r humano, cuando roJos lo. hnmbn:s eran
; &lt;l..1 una e plicación Jel ometimi nto Jd ,·asallo a.1 rer del
o al noble, del csda\·o aJ amo ~ dice: " ole, forz,1Jo se r~Juce
ujl-10. Pon.¡ut es . &lt;&gt;ml·rinuento no e. , olunmrio, a n:u:Üt· k
mir ·omctiJo, ni .LI necio, rn al cuerdo".
Juana t n el discnn, utilizó a Te l'O para hablar ucilmcntc al
, par,1 ath-er1irle que l.i . ·ueva l ·.. p1ña ~ra una tierra dt· cun_causad,, · por la di fcrcnctas raciales. cconómk:~1 ~ de poJer.
l~eo sigue ·u di cur. o, aunyue d poema &lt;.: largo: esto fragno . crYiran para argumt·ntar I rnlor ciYil lJUe .;or Juana
tra al dirigir-e dl' dicha manern a c. e público:
·
Put:s ne&gt; \'er,1 j1Tnoran
1 •,
ti
en 4uic:n el humor . oherbio
no llene Je presunción

lo. vac10s cid ta.lenro.
De: donde int-ieru, que olo
fue podero. o el esfuerzo
a diferenciar lo. hombre
'
que tan iguales nacieron,
con tan grande dis1inciún
e&lt; m hacer, :iendn unu me.1n11s,
t¡ue unos. irvan como e. d:l\'os
) olrus manden como Jueñ,, .
I,uego no erá alrivcz
que, cuando le debo al Cielo
de nacimiento) rnlor
ran conformes privilegios,
me preci de 1111 valor
rn:í. &lt;.Jlll' Jl· mi nacimiento.
(l 1JS\ n:r. e,· 505-52\ p. 22S)

º"

dar:t~lente dKt' que el ,·alor está en lo ad ¡uirido en la vida,
n:icuruenco; é:te l'S d discurso de los criollo &lt;.JUC no podían

225

�for ]11ana, prmmom de la lfldepef](/e11ria

Alma E.lisa Rg•es

llegar a las altas esferas del poder porque no eran españole de nacime coscó infinitos riesgos-,
miento.11
sino que cuando ya estaban
Después de esto, el poema fue contando las peripecias de "ida
a mi voluntad sujetos
de Teseo con asmnbroso conocimiento del mito. Cuenta sor Juan.1
el premio de su hermosura
sobre Hércules, mae tro de Teseo, cuando vence a las Amazonas,
y el logro de mis tleseos,
mujere de un solo pecho y cuando mató a Corineto, rujo fiero de
de sus lágrima" movido
Vulcano, de quien se llevó la clava con la que di.o muerte a Asterión,
y obligado de sus ruegos
nombre deJ l\linotauro.
la volví a restituir
1enciona cuando dio muerte en Maratón al toro destructor que
a su patria a sus deudos,
era calamidad en la isla de Creta; cuando liberó a Tebas Jel fiero
dejando a tru amor llorando
Creonte, ague] rey que no consentía en dar sepultura a Etéodes, d
a mi valor consiguiendo
3
hermano ele J\ntígona, ambos hijos de Edipo. Teseo también mató
la más dificil victoria
Escirón y a Procusto, bandoleros inhumanos que ometian a los 10que fue vencerme a mi me ·mo.
cauLOs al "potro de tormento' ; ) mató también al cruel in.is. Refülf
(J953, verso 659-6-6, p. 229).
que en la boda de su amigo Piritoo, cuando le qmsieron robar 3 su
esposa, le ayudó a rescatarla como si fuera suya la ofensa. Entrl! fa:, mayor de la victorias, vencerse a sí mismo, es una manera de suhazañas que elige sor Juana, habla del robo de la hermosa Helena, r el discurso de un héroe y darle el reconocimiento de la mayor
y así dice:
tnf~s por eso que Te eo es el mayor héroe de la Grecia antigua,

r

r

r

Pero la mayor victoria
fue, eñor, que amante tierno
ele la belleza e.le Elena,
la robé: no stuvo en esto
el valor -aunque al robarla
11 Algunos españoles para evitar ,,ue sus hitos fueran objeto de esca disc111rufl.l·
ción enviaban a sus hijos a educar en las universidades de Esp;ma paúl tr:Hal o:
borrar el origen &lt;le su nacuniento. E:.1 lDlsmo don Carlos Je igüenzii rG,ongi-:
fue objeto de esa discrimioaaon cuando el padre busebio Francisco KJnn d
origen au triaco In contraria en su apreciactón de la apariaón de un corner.1 di,·
cielo meincano, que don Carlos explica como un fooómeno natural en d r f~
sideral, y que el jesuita europeo refiere como "presagio de malo augu~o: ·
tawr&lt;.11
1esu.1ra europeo no . e dignó contt'.~tar a don Cario por cons1 derarIo 10
__
conocim,entos. Para demostrar esto, el astrónomo y cartógtafo mericaJJº escl1
di r
biú L" lilm1 ,1slronónnct1 J' filosófica, en la llUe JemueStra su autoridad en la dt1l r~
- de la verdaJ. narural a traves
, d e 1as mate.mancas
. . " (l.cortlfcl, 1 •
sti ·'per.,ecuc10n

p. 2911).

226

como gobernante instaura 1a democracia en Arenas. Y es por
que sor Juana escoge esce mito, así como no es ingenuo pensar
dhecho de que esruv-iera Teseo hablando frente a lo · virreyes &lt;le

-m.

DonJo e• !\[
·
r aria

-

\"1gi·1 mvtta
· a leer este

di'-curso }' a descubrir en
de . or Juana. Esto lo hace en una reuniün
Liceo H.idalgo, el 12 de novi mbre d 1874, en la que conmeban el nacimiento de Ja poeta:

;n ra el p~nsamiento
1

En Otro orden de ideas, es muy curio o ver lo que pensaba sor
Juana del origen de lo gobierno . Recientes lo recuerdos de la

conquista, v1Yrendo en una socieda&lt;l en que tan poco lugar ocupaba
~l derecho bajo un régimen esencialmente despótico, en el que la
fuerza, el hecho brutal era la gran base en la gue la auroci&lt;lad se apo-

vaba, la ilustre mexicana no se hacía ilusión, Iba sm vacilar al objeto,
hacía a un lado la teorías &lt;lel derecho divino r confesaba con ruda
fra.nq .
1 1
,
,
ueza que e ongen de ns gobiernos estaba en la fuer,:a, gue

227

�Sor f¡1a11t1, prmmora de la Independe11da

Al,na Elísa Rqes

solo ésta podía haber hecho que los hombre , iguales entre si por
naturaleza, se sometiesen al que podía más, y que por consiguíenre
era preferible el valor al nacimiento (.Alatorre, 2007, p. 313).

Estas ideas se encontrarán formalizadas en el Co11h-ato social. obra
' de
Juan Jacobo Rousseau, publicada en L...,62, casi 70 años después
muerte de or Juana.

Pm. abundar obre e te punto y abonar a la propuesra de sor
1111a que abandera el di curso de los criollos y eJ e. píritu de la indeEn otro momento del mismo discurso dice el autor:
m:lencia.. lrving t\. Leonard en su libro La época barrora en el.Méxiro
Nada, pues, ni d derecho cfu-.jno de los teologos, ni de los pac- attial menciona en el prefacio:
tos convencionales que han soñado algunos utopistas sublimes: el
bleaendo entre los hombres una lucha contradictoria de intereses

En la esfera intelectual lo dos distingwdos cnollós mencionado. ,
sor Juana fnés de la Cruz ) don Carlos de Sigüema } Góngora,

perfectamente iguales no encontraba más que en la fuerza el medio

ejemplificaron el alborear del espíritu crítico , d incipiente decli-

eficaz de di.rimÍl: la contienda, viniendo a quedar la autoridad re-

nar del escola ticismo, mucho más perceptible en la Europa de su

ducida a la categoóa de un hecbo necesario para evitar males trJS·

tiempo. Pero aunque la reflexión oentífica en eJ siglo xvrr parece

cendentales, sin que por eso significara en sí mismo un bien paLl L1

nebulosa ) remota, y u proyección es solo como Ja claridad de un

humanJdad (Alatorre, 201&gt;7, p. 314). 11

falso amanecer ellos barruntaron de rodos modo. d advenimiento

realismo de sor Juana se acerca a la teoría de Hobbes, quien. esta-

de la edad moderna en México v en h,spanoamérica aJ roturar el

Así, aJ escuchar el discurso, nos parecería que sor Juana esbo2.1,
Sudo para la germinación de la independencia política, al desafiar a
como lo hace notar Vigil, una teoría del Estado, de la formación d~I
la autoridad en el campo intelectual (19"4, p. 15).
Estado, la manera en que lo integrante de ese E tado ceden su libertad de decisión a quien los representará para tomar las decisiones ~rd considera la época barroca de ,\.mérica como "un hecho
que afectan a todos. Esto recuerda a Hobbes, que escribió en 1651 ·rico'' más que un e tilo literario o una descripción de la hisrona
el Le1tidtá11, a Loclre en su Tratado sobre el Gobierno dui/, publicado arte;_ para él foe un estilo &lt;le nda dado en la i ueva hspaña, las
en 1689; ambos fueron filósofo ingleses; reruerda además 3 Jean
easucas d amba. culturas se funden en una nueva que proBoclino, 13 pensador francés del siglo )..'VJ, y como ya dijirno , a_Fran· _un mestizaje de razas. Se crea una ociedad barroca con caraccisco de Vitoria (1532), teólogo español y académico de la Uruvef!í1•
cas impredecibles, que adquiere la libertad de la cultura penindad de Salamanca, a quien sor Juana probablemente sí leyó. 14
~ Y e mezcla con la nueva idiosincrasia del me tizo r del criollo
on di. criminado J' que en u tierra no tienen oportunidad d;
12 Esto lo decía don José Maria Vigilen 18'.'4. De pués de él vendría la edioóoild
ilnce social. "La época barroca p1·epara también, como un rasgo
libro ]lfatJa de Asb'!le, de Amado ervo. publicado en 1910. 1 ervo la da ~ulto, pero de enorme importancia, el nacionalismo criollo
mas formal meo te, resc'&lt;ltando no solo la poesía y los ensayos, SillO wnbien la
15
de la poeta.
nlen- mnducirá al país a la independencia política de España".

r

'00:

13 Jean Bod.ino señaló: "Solo una autoridad fuerte es capaz de '&lt;I egurar d 0
la seguridad y la pro penciad económica".
.
lltmpre ' t'. dio t:ntre ellos y de la que existen testlmonios, no es ingenuo
14 Probablemente sor Juana rambjén leyó a Hobbes, pues aunque no haf regt..: 41tdu.
de ello. si los hay en las referencias que hace Sigüenza y Góngorn e~ sus tiateau» Trno .inehud o en 1a contraportada del libro Je Leonard, que es una ,tr&lt;lad
filosóficos, y al hacer una exrrapolac1ón de la amistad y la cooperaoon mre
i:arc.

228

229

�\or J11a11a, prrrursora d, /,, Jnt!.ptlll!. nm1

La lucha sochl de h . criollo-. yucdó de manihcsni en la. idt~ de
._0 r Juana. 1c, u escrinmt en esta obra es el n:llqn dl'_ lw confürto
· 1cs &lt;¡e ¡a tle\'" J•sp" 11a ,, c:lla ,·alicntcmt:ntt ar11cula d dLcuroc1a
so de los criollos, t¡ue como grupo social eran los (Jlll' rcsulr,1ba_n
m:í perjudicado con las J.i,¡x,,icioncs
la c~rona, } l_lu~· :i~kmas
tenían el O n,1je de enfrentar a la autondaJ. bn l:SII.! d1scuLo elli
··
· 1 no. o· lo a 1a mant:·m, J 1.:· e·1t-rccr el po¡_ft•r'. ·mo
hace un:i crn1ca
ocia
también a la ftu:me Je la discriminaci&lt;'m yuc ejercían los e panolt.:'
4

••

,.

••

,

•

?e:

pcnin:-.ularc

S!

hn.' L]UÍt'nC • • crian lo. mexicano ..

iliografia
tom;, ntonio (21107) . Sor.f11r111t1 a tnn'és de los s~ios ( 1,;,,,&lt;{./&lt;/J1J}, t. lf.
oro: l.1' .1,t\l, El Colegio Je ,\féxico.

usana (1998). Festejos teatrales mitol(,gicn · de
en la 1t1eva f sparia y el Pení, de :-.nr_luan,t y Lorenzo Jt· hts Lla-

a -una aprox1mncu',11 crítica-. En Pascual Hux6,José (ed.). / .,a
1litmuia 111 la A111éJira 1i1rt'i11al.· m11mn~1m,,s.r d!_frrmri11.r. Méxicn:
\\1.

U'o l i,pez, Antonic, (199 '). .\'orj11a1Jtl fo,~r dr la Cm:,,"'.,}',.¡ 1il11i110 di' los
~féxicn: l \ r, ni, ersidad Vl'racruzana, Conacy1.

IIlr1a.r.
.1117~

sor Juana lnes de la (11J51). 0/m,s aJ11tpll'/t1.r, r. l. l!iira pn:,-0110/.

ilindo. 1\lagJalena (l91J5). J-i111dt111rí11 dt· lt1 11miw1,1/idad \nr ./llcllltJ J'
11111e.,ira11,1. F n Fernandt..z, ~ ergio (cd.). I1,s f'lllf&gt;r110.r: 1'11.ftl)'fJ.I' ,11
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.11/v J. \'). Ct1ml'tli,1s .ftllÍJt'/cS_J j&gt;mJtl. \1o:.ico: H:J•..
n¡a, \nronio (k. Gr,m1,ítirr1 de/,, !eJ{f!lt11 mstdlm1,1 (t:d. facsimilar).

- o Rcycs •\ urréCO(Cbci cr.
\ ,neta de ·or !nana, realizada por d profc:-or A1lon,
1'161.

b.lnd.

Oua,io (19K2) . SorJ11,mc1 lnh rle lr1 (

~lt:xicn: 1CF.
Alti,nso (1%11). Ldm.r de Ir,

l
ttm
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1, lric
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rn haca , ,,r:ir que t'.f1 Francia, \l,1li~re e: 1rcn:iha b~ nhras: l ~1• prr ~
¡¡ ,ul!
Jti5•1: l,11uru1/ad, larm11cn en 1(.62, · en H ¡·/
.. /.'/JTi11(1 /f!lhlif/(Jr,
, ..
c.oucabau a la sociedad france a en decaJl'.nci:t.

230

,uM lfrpa11,1. Obrar ro111pM,l.í.

Cario: (1'140). Rrlt1t1&lt;J1Jt'.r hirtórir11.r. ,\Iéx1co:

•
· J e 1·•1 lmc-1• dd u
p:ic1 it·ncr en mcmt· como rclcrcnoa

'11Ítl!{'D

mz o hr /n1111pt1s de laji· (fa

1•

ul t:, 1•.lías ( 19..,9). f&lt;!fJri/ig10.
{• México· Prnmexa.

poaí11. lealm, pm.,,,. .\ orj11,111,,Jllt~i d1

231

k,

�S(Jrjum:a, premrsora de 1'1 lndt~ndwf1a

nconio (t'd.) (t&lt;&gt;-Jó). Pri11dples q/ Politir&lt;1I 1111d fotrmtlf1tJ11tJ/ L.tm• i11 tht rrork &lt;1 Fm11dsro de 1 'itorit1. ~ladrid: Edicionc. Cultura
I fjspánica.

Truwl .. erra,

Vitoria, hanci co de. /)e i11du.

\,'illiam ·, Thoma. D. (2004). Franci ·co de Vitoria and the Pre-llohb1.: ian Root of l atura! Right · Theory. Alpha
1.

º"'''f.''·,,

YMR CO

VIH- IDA: VIOLE

IA, TRATO FAMJLIAR Y

ERVI 10 DE SALUD 1

Antonio Romero Garza·
Facultad de Filo ofia y Letras,
L

lll'Odu ción

n1. 1 \ 1, H 1Ri\f \C fC 1 • para d prcsenlL' arrículo n:yuirió
n intenso trab:tjo de srnsibili7.ación con líderes de organi~mos
!llbl'rnamcntal s --o.n.g.-y con responsables de grupo. de :uno
IIU dl' instituciones públicas; se n: pL11&gt; la pol11ica dt· con6den.td de la instituc1unc1; para la SL'gumlad de las persona. cuyos
) SJn•icron para documentar el estudio.
,1 , h

I

L Importante &lt;lest:1car &lt;.¡uc d buen trato y b violcnci:1 e pre en
ilc manera independiente o mezclados. dcpcndit·ndo dd fa111ik1r
rador de ·cn'icios médico, ym: inrernctlÍa con do la paciente
~l\'t con vih-. ida.

Mrxico la nolcncia en el ámbito famHiar es un problema social
en lo: úlriml)S cuarenta año ha ocupado un csp,tcio imponanre
Jo c.n 'w:¡t 101, 1gfa. ~Lístcr t:n Ciencias con l'Spt' ultdad en Cit:nc1as socwrLi ! 1,,1 . 1cn1almcrm.• cursa d Sl·gundo Sl·ml·strc del docr, 1raJ,, en 1-il, ,sofía
0
t01:1non l'll I ral&gt;a10 socul y p, ,litit-;1s e, •mparadas tk bit·ncsr:u s, ,nal por
lrad de ·1 rab:110 Sooal y Bic_nc,tar l lwi1ano por l.l t :\. 1~
pre c:ntc arucul11 t:s una Mntl'Sls Jd trabajo Je r · 1s lk mac. tría prcscnrada en
'lii,i r asesorad:1 por el douor J•Js&lt;.' \ l.1ría l nfanrc Bon iigh11; la i11n:-;1igacH·m
izo rn d \rc;1 , luropnlitana dt .\lomare). , ucvo l .t:1111, .\lcxic11, en los
1 \' ..!IMJIJ.

232

233

�r 'i1ir ro11 iih-ridt,
en lo e tu.dios de los diversos campos de las ciencias sociales, la
cuales han intentado desentrañar los elemento que intervienen en
este fenómeno.
La violencia, no es exclusiva de nuestro país, es un comportamiento qu . e pre. enta en todas la, ociedades a través de diferente
expresiones, en distintos ámbitos o arculo. de las relacione· humanas y e tá ínt1mamente Ligada a la relaciones de poder, ya sea de manera institucional, de clase, etnia, género, di capaC1C.1ad, entre otro~
El uso ) abuso del poder está determ.inado por la-; condiciones
socioculturale de cada sociedad; las cosrumbre dan por sentado
que la falta de equidad e igualdad son 1Ilherente, al set humano en
sus relac10ne de género, empleo, posición económica, etcétera. l.:i
1dent1ficac1ón de la violencia . olo puede ser clara cuando se obsem
en una sociedad que no es la propia, y en la sociedad donde se vil'e
la dinámica social e ocultan estas práctica cotidiana en quienes
están inmer o en ella, ya . ea como agre or o como víctima: igual
sucede en lru relaciones humanas internaltzada en los grupo· \'U~
nerables, donde lo acto de agresión son considerados normale.,c
incluso invis1biliza&lt;lo llegando a ser justificado. por un importante
segmento de la sociedad.
La violencia familiar, en nuestro país, ·e Jirigc: a cualqU1er miem·
bro de la familia sin importar sexo o edad; la violencia, por con
5ecuencia, forma parte de la cultura , los entramados en que ~
suscit'l son hoy todavia objeto de amílisis; la mayor parte de la gen'.t'
cons1dera solo la v10lenc1a física, sin embargo, "los efectos psicologico del abuso son má debilit'lnt~ que los efectos fi icos: miedo.
an. 1edad, fatiga, &lt;lesórdene de estrés pos traumático y desórdentdel sueño r la alimenracion constituyen reacciones comunes a largo
plazo ante la violencia" (Heise, 199-t).
Existen escaso trabajos de violencia familiar hacia la perso!W
c.1uc viven con ,·ih- ida que pertruten conocer el fenómenll a profundidad; en los aspecto, generales se con 1dera que los elemento\
c.1ue detonan el acto violen to son similares a los que ocurren en orrogrnpos sociale ; asimismo, se &lt;lesconoce la prevalencia del b~en tr.1a·
· 1enc1a
· gue nve
· una persona c.iue vive
· co nvih-sltJ.
to como J e 1a no
·

A11t-umo Ror111m, Gr1rzr1

En e te contexto, la violencia familiar y el \W-sida es un tema
,xo abordado, sin embargo, eso no significa que no e té presente
ill la relaciones familiares; ele de 1982, el ürus de inrnunodeficien111 humana -nh- r el síndrome de irununodeficiencrn adquirida
-sida- 1 ba e tado correlacionados con marufestacione de rechazo
1bs personas que viven con e te , irus, fundamentalmente porque
via Je transmisión est:10 asociadas a conducta, sexuale "no derabie ,. -normas ,, valores- ~ condenadas por la comunidad.
hn su momento, la ciencia médica estableció que el nrus e
nn mitía, principalmente, a través de relac10ne, sexuales homorxuales -en hombres- y por vía intra enosa en persona. fármacu
~~diente , ideas gue hov prevalecen en graneles grupos de la po~on; sm embargo, hov dfa se han conv rti&lt;lo solo en creencia.
'5eminaJas en lo t.n.icios de la epidemia y 9uc en el prc5ente se tietconornruento de diversas vías de infección y llue no es exclusiva
Ir: un grupo ocial, de práctica. sexual e especificas o en personas
(! muacion de adicción a determinado tipo de drogas, por lo que
~los lo eres humanos e. tán expuestos a la infección; sin embarP), d e. ttgma y la discrinúnación siguen pre entes ea e] grupo &lt;l
);rs(mas gue viven con el vih.

En

198- Jonathan \fann, entonces director

r fundador dd Pro-

de la Organización 1Iundial de 1a Salud sobre ida. en un
~rso dirigido a la A amblea general d las, aciones Lrudas enlizó yue la epidemia del Yth-sida tendría tres fa es;
,
,mi.,

l. Epidemia del ,-ih. El \·1ru. va infccrnndo de manera silenciosa a
las comunidades, "nadie se percata".
')

Hp1derrua del sida. 'urgimiento del Sl.fldrome de enfenm:dade
infeccio a. en la población c1ue ,~iw con el vib-sida y su repercuston en lo. sistemas de salud ~ económico Je los países.

3. fpidemJa de

t:,

ugma, cliscriminacion r negación. Fl estigma )

la discriminación e dirigen a las personas que ,i\·en con el ,·ih-

'll l'J

2 se fe descubrió e ídemificó comn virus Je inmunoJdiciencia hwnana

fii-, r, síndrome de: mmunodeficiencia adc.¡wrida -sida.

234

235

�A11to11io Romero Garza

1'irir ro,, 1ih-sid,1
sida ) el impacto de la negación -im--isibilizar la eptderrua- se
podría presentar de manera colectiva, en los ámbito politico.

económtco, ocíaJ y cultural.
Las dos primera fases pronosticadas se han presentado, y han surgido alternaci\aS al desafío, una &lt;le ellas es la prevención a travé~ Je la
educación (.1ue se ha fortalecido en nuestro país; se ha modernizado
la tecnología medica ) me1orado la atencion a lo pacientes, a í como
la uruversalización en el acceso al medicamento; con respecto al tercer desaho, en el ambito oc1al, las personas que viven con vih- ·ida,
se ha acertado en la vi ión del fann, por un lado, la negación e. tuvo
y si6'Ue presentándose en el sector político , de algunas institucionc , ) n otro eje a vemtmueve años de iniciada la epidemia cxi:ten
grande bgunas \ vacíos para conocer la realidad c.¡ue acontece al
interior de lo hogares de la persona que v:1,·en con ,;1h-sida con
respecto al esti.gma ) la discriminación que generalmente se traduce
en episodio de violencia.
En la acnialidad, instituciones internacionales 5 ) de la ·ociedad civil4 denuncian la cli cnmmac1ón de que son objeto las per. onas que
nven con el vih-sida en los círculos de conviYencia cotídiana-an1Í"·
tades, laboral, familiar, e cuelas, etcétera- la exclu. ión (o,r ID.\.
2002) de ~u rede sociales forma parte de la dinánuca de riela de
esto incliv1duos, en Jos ámbitos laboral' y familiar (Romero, 1999), e
mclu o e presenta la marginación instinicional.
J..a aparición en 197 9 de doce caso con íntoma no frecuen~e5
en hombres jóvene a ociados a un cáncer en la piel -Kapü.tque generalmente se presentaba en personas mayare. Je seseou
años y que en ese momento se presentó en jóvenes con prácci&lt;:aexuales horno exuales, causa un giro al ident1ficar e su relación con
prácticas sexuales ) po"tenormente el descubrimiento del virus de

mnunodeficiencia humana, 6 y como consecuencia, el síndrome de
mmmode.ficiencia adquirida -sida-. u rápida propagaoón en el
!lllil~o está asociada a un periodo donde los medio, de transporte
&gt;:un~ten el traslado con mayor rapidez de la población, no solo de
m:a cmdad a orra, sino incluso de continente.
Esta epidemia involucró no solo a las personas infectadas sino
.
'
F e atectaron los entornos ocial) familiar (Estigma, discrimillción, 2002). Es prec1samente en la familia en la que e~te e tudio
))!Je atención para tener un acercamiento de la forma en que se vive
~ámica familiar cuando uno de u miembro e porrndor del
im-s1da y el trato que éste recibe.
En lo últimos año se han manifestado la. op.urione de diver~rganizaciones no gubernamentales -o.n.g.-, a í como de insJUCJone _ de gobierno que pugnan por el respeto de los derecho
l!lnanos y por poner un alto a la Yiolencia de que son objeto la
ººª. que viven. con vih-sida, haciendo énfasis en un trato digno
:i condiaones de igualdad y equidad en la sociedad.
O. T IDA (diciembre 200..,) e timó que en el mundo existen 33.2
iliones de infectados por el vih-sida, de los cuales 30.8 millone
:;clulto, -=-15:4 millones_ ?e mu¡eres y 15.4 millones hombres-.
mo, 2..:, millones de ¡ovenes menore de quince año viven
1-1 el vih-sida. La misma fuente eñala que en el 2007 "2.5 millone
per ona se infectaron con el Yirus del sida, ,. murieron 2.1 millllts de personas a cau"a de enfermedades vinc~das al sida". 8 De
persona muertas, 2.1 millone fueron adultos , 330 mil fueron
tnores de quince años. Diariamente e infectan p~r el vih, en todo
mundo, alrededor de once rrul personas.
Asimismo, en la X\'II Conferencia mundial del ida efectuada en
Ciudad de ~léxico, del 3 al 8 de ago to del 2008, se dieron a conolo Jguientes datos del vih- ida en México:
tii i 9-9 ·sed
_ etecraroo

'OMlSID.\, OIT, Comisión lnternacioa.al de los Derechos Humanos.

1 Pnnopalmente asoc1acione c1,1les ligadas a la defen ·a de los derecho de la,
personas que \ 1ven con \'Íh-sida.
; EL sida, la mayor causa de discriminac1ón laboral.

236

·
paaentes
con enfermedades aapicas pata . u edad: en t982
descobnó el ,irus de inmunodeficiencia adquu:ida.
":)¡ocolo para Ia Iden tificaaoo
· · de Ji crumnaaon
· · · , contra las personas que v1, c,m el nh: wwv.'.cinu.otg.m."{/ temashih_S1da onusidacampana2002/JC04¡.
rd-5.pdf

237

�1'11,ir a111 nb-sid,1

• 1~1 pre: valencia 11:1c1011al Je ,·ih en la publación aduJLa de México per
111;1nt'cl' baja -0.1 por ciento en la población de l[UlnCt' a 49 :1ño -,
pero la i.:pidcmía presenta tendencus va nadas en este mmt'tl~O p-.u ·
( .asi d 11U por ciento de lo. ca os de sida noahca&lt;lo. oticialrnrmt ·

han arríbuido a las relacione. sc:,._..ialc sin protccci,'m.
• ,\ ftnalcs del 2!1117, un esuma&lt;lo Je 198 mrl per ona ,·i,ian con vih
en /\1 ·x1cu. \prox1madamente, el 80 por ciento de los casos Jt S1dl

en Mn1co corrc:spunden a personas joYcncs y adulras. lk i:nue
y 4-f :UlU •.
cr&lt;:t.· ym: el se. u sm protecci(m entre hombrt·s c: la cau&lt;;a Je mas

1.JUiOt:l.'
•

• t'

de la mit-.1&lt;l -5- por ciento- &lt;le la · infecciones con ,'ih registra.hs
1:.11

.\féxico hasta Jiciembr dd 200(,.

• 1-..u b primera mitad dd 2008, d 2 l por ciento de los 11uern. cli:ign&amp;.,·
deos de sida en

1

kxico se produjo ntn: mujeres. ) huhn indicado--

re:- &lt;le t1ue b tran ·misión heterosexual del Yih est'Í incrementándose
en la medida en t¡ue más mujerc:. son infecta&lt;la pnr su. pareja

ueyo León señala que lo. casos acumulado. &lt;le !983 :ti
en
sanación de ida, 1endo 1:n total tres nul · Sll per ·ona -fuente: Re
gistro nacional de c1 os de ida informe preluntnar-. En el 2\Mf ~e
itknciltcamn 63 casns de vih y 64 de sida -12"7- , lo que de acuerdo

COI-,.. 1D \

15 tk seprtt:mbrc del 20(17 son 919 personas con vih; do. mil 1131

a pn,yl.'cciont:~ de población, C01 \PO, es de una tasa 2.IJ'l --t: mnacione_ por cien mil h:ibirantes-. De los 1r caso , el 86 por oc-oto
on masculinos, el 14 por ciento feml.'runO .. L1 vía de transnu.ión
es: 43.3 hetero. exual 25.2 bi. exua1 y 24.4 horno exual, el, .1 por cien
to restante ¡ or tran misión no sexual.
l!l ,\rea Metropolitana de Monterrey, a pesar de autode6rur;e
como moderna contar con un nivel educaú.-n obresaliente en d
ámbüc, nacional y de estar a la búsqueda ele cr con iderad,1 cofllO
glnbru con aceptación dL la &lt;liver 1dad, no ha podido deJigarst d~

la raícc conservadoras en cuanto a las conducta "incorrecta:
asoci.1das a la e.-ualidad, ~· produce con ello una cloble moral do nde
e estigmatiza a la per. ona i.:¡ue v1Yen con vih-sida.

.·fo/01111, Rt1111err, Gt11ZfJ

Lo antenor ha orillado a la: per onas que viven con ,1ih-si&lt;la a
rfu~~arse en grupos de auro aporo, ca 1 en secrelo. u lugare&lt;; Je
~on ~olo se dan ~ conocer a lJuien reyuiere d ayuda y a los prot:.oonalc: )' voluntarios que ptesran serY1cios de beneficencia social.
kmor a la discriminación y a la violencia es 111h rente a su concliiXlll -vinr con vih-sid:1-,q y forma parte de su vida cotidiana, no
dntn ru ,ida social fu ra del hogar, sino también en u vida famiar, ruando lo. miembros e enteran 1..1ue son portador&lt;:: del ,,;1,_
De-~de lw inicios de la epidemia del vih-s1da e ob. crvó el fenómeno
~ di~criminación ea las p rsonas gue vivían con este viru. , en el
anhnc, .mt~rn~cional e J10 inicio a una ene &lt;le acciones que mten:nui disnunw.r las prácuca. de discriminación se fCiaJ e 111! tituc1onal y
1t ~ pla. maron n la "Dedarac1on d lo. derecho fundamentales
la persona. 1..¡ue viven con \~h•st&lt;la" en la Conferencia realizada en
llontreal, Canadá_ en 1998: En julio del 21líl2, durante la Tercera consul~
~aaonal sobre el \m-sida ,. Jo derechos hwnanos org:111.i2ada por
del \lto orm 1onado dt Jas t acione.&lt;; L'nidas para lo. Dere1lumanos r el Progrru:na Con¡unto de la.. acione l 1 ruda · sobre
vih-.srd_a, e esta blec1eron
·
· tntemacionala para la a1enc1on
t lirectrtces
th1n-s1da , de L1s personas que \ i,·en con el \'Íru ..
F.n el :ímbno nacional st· aborda a traYés de la cartilla de los
tftthos ele las per ona. lJlle viven con v1.b-sid:1, emitida por la Co~k,n · acmnal de los Derecho. Humanos, documento citado en
lllttgridad, dada su relcvanc1a en este e. mc:bo: ··t .os derechos huilan&lt;&gt; de las per ona. que viven con ,1h- 1&lt;la'', 2002.
::: unportante tener presente que la vmlación a esto,· derechos
ta contra vario arriculos stablec1dos en la Co11.rtzitmó11 políh·ca
hs f:ftado.r [ ~11ido.r ,\Ie:,:ict1110.r, en una sen de trata&lt;los , acuerdo
ernacionales r·•n·
"1'cxJCo,
. y en 1a legislac1011
. . . .ecundana
ª enea d o. por,,
~I Y local, así como contra varia:- medida , entena· de atenbii nablecí&lt;la. en la . orma oficial mexicana para la prevención
Control de ¡.a m1ecc1on
· e
,
.
dt: .tnmun0Jehc1encia
_
por virus
humana

;,ana

l~f-Hlll-.

\~- l 991

Jfla ,1ue ,•in~ con el viru, de inmunndttí.cii:naa ad(.1umda o con d ·mdromc
illlnunocldicitncia adquirida.

239

�1 i11r ,011 vih-.rid,1

Marco conceptual
Las ciencia sociales han e. tado liga&lt;las al anáu, i. de las relacton~
Je poder, ~· por ende de la ,iolencia, con d fin de con&lt; JCer las condiciones ) los ~jw\tt. dt.. la tlinárrúcas sociales y cómo se van con
formando en L'ls socieJa&lt;les, para establecer las norma., Yalort r
siHema. jurídicos LJlle dan sustento a la relaciones sociales que ·e
espern , ean armórnca l!ntre lo mdiddu , operando, por ello, una
uciedad funcional con normat.in!' ya e tablecida .. Sin embar~o.
dentt· , de lo. análi j_ L¡ue st llevaron a efecto, el e rudto &lt;le la violencia estaba du:igi&lt;lo a 111dagar lo conflicto y su re oluciún, as1 :t
contaba con e rodio d la '.'iolencia de E tado, e.le grupos guerrillrrns, entre estados, entre grupo específicos y de la violencia. ooal,
sin mcidu LO la v1olencia familiar. \me la uposic1ón de una soetedad func1onal con normatiYas va e. rnbk:cidas, la acaJemia se dcsligú
de lo tl.ifrrencialcs en el trato- por carácter &lt;le género, 111 danJo por
asentado -normalidad-y aceptando la dominacion hegemónica &lt;ll'
h-1 sociedad masculina sobre la femenina.
La sociología también lo acepró d facto, dado 4ue para los ·ociólogo las soc1eda.de cumplían los elemento. bástcos para la cunYr,,enaa humana, es decir, no se analizaron los problemas de v1okncia. familiar. Dt alú, qtK en las última cuatro década~ han surgtdu
nuevas intcrpn:tacinne!-. de c ta realidad . ocia!, en especial lá pcrs
pecÚ\ a de género construida por diversas di ciplinas de la: cieno 35
sociales ~ aceptad:1 n la maror parte de lo f,1ros mternaoorttl ·
para comprender la Yiolcncia. en especial la nolencia de gén~:º:
En el transcurso de los años, lo acto \ 1olento iueron Jc1midos
Je diversa. maneras, tanro por mve. tigadur s como por orgamza·
cione nacionale L intcrnacionale . 1 lm· &lt;lía la definición de vmlen
ci;1 \' violencia familiar ya se estableció e,n el marco jurfrlico vigcnu: ª
tra,:és de la T4!:}' }!,t.meral ;le arrr.ro dt las 11111¡ertJ.r a lfll&lt;l !'id&lt;1 libre de noft,:aa.
I \ publicada en el Dit1rio Oficial de la Fedemrió11 el I de febrero dd/
·
.,d. Opaa
2ClO'"'. F.n ueYo T,eón la ler esta.tal fue publicada en d Pmo ,m
111 Gént'r&lt;.&gt;: . e rclicrc

rruid1 ,:-. '-lue se ba ·an

:ú cnnjunro Je significados y pracuca~ socialment_c c~o
el valor que las :oc11:dadcs asi~1a.n a lo ma:culioo \

t"II

A11/ofl/O

RIJ!Jíl'rl) Garza

&lt;le ·cpticmbre del zoo-. Para el pre eme trabajo se adoptarán lo
mccptos v definicione establecido en esta le\'.
J

mea de lo conceptos de violencia, la Yícti.ma el agresor
importante destacar que ·i bien la le) stablece como eje central
protección de la mu¡er, no e, tá exento de er utilizada por lo
rmbre in importar el género. Por ello, es 1mporrante referenciar
1110 al hombre como a la mujer como YÍCtirnas o agre ore , v en la
~ra de los artículos de la ley se deberá considerar indistint.'llllenre
hombre como a la mu1er como beneficiarios de l;i misma.
Para lo-. efectos del presente estudio . e retoman lo · concepto
112blccidns en la legislación federal ) estatal \' que a continuación
describ n:
.\rúculo 4.

Fracción IY. Violencia [... J. Cualquier acción u on11SH&gt;n, basada en
~u genero, que les cause daño o sufrimiento psicológico, físico, patrimonial, economico, Lxual o la muerte tan10 en el ámbito privado

corno en el público.
Pracción

\'l.

Victima: L-i mujer de cualquier edad a quien se le mili-

ge cualc¡wer upo de violencia.
Pracc1on \11. Agresor: La per:-ona qu inflige cualquier tipo Je violcnc1a contra las mujerc .

\rtículo 6
Los upos de Y1olencia

f... ¡

on-

1. La , iolenct.a psicologica. Es cualquier acto u om1s1ón

escabilidad ps1cológica,

L]Ue puede consistir

240

dañe la

en: ncgLgencia, aban

dono, Jescwdo reiterado, celotipia, ín:-.ultos, humillaciones, de,·aluacmn, marginación desamor, indiferencia, in.fidelidad, comparn-

. ptr.-onas ljllc \iVt:n con vih ~ida l"stán t"O posib11.Jdacles de vi\·ir alguna o
U! tipologías Jescnras_ por dlu i;on adopraJa. pa:ra d anáJi!,IS Jel prtsenlt:

º-

kmenirn,.

LJUl:

241

�1 'i¡,ir rofl vih-.rida

Antonio I?.nn,ero Gar--?,a

ciones destructtvai;, rechazo, restricción a la autodeterminación

1

amenazas, las cuales conllevan a la víctima a la depresión, al aisla-

relación de hecho (Ley general de acceso de las mujeres a una vida
libre de violencia, 2007).

miento, a la devaluación de su amoesti.ma e incluso a1 suicidio.

E · cualquier acto que mfl.ige daño no accidental, usando la fuerza física o algún tipo de arma u objeto que pueda
provocar o no lesiones va sean internas, externas, o ambas.
m. T..a violencia patrimonial. E cualquier acto u omi 1ón que afecta
II. La \-iolencia física.

Capitulo IV. De la violencia institucional.
Artículo 18.
Violencia instituaonal: Son los actos u omisiones de las y los servidores públicos de cualquier orden de gobierno que discriminen 0

r ejercicio

la super\'Í.vencia de la víctima. Se manifiesta en: la transformación.

tengan como Jin dilar.ar, obstaculizar o impedir el goce

sustracción., destrucción, retención o distracción de objeto , &lt;locu-

de los derechos humanos de las mujeres así como su acce

mcntos personales, bienes y yalore , derechos patrimoniales o re-

frute &lt;le políticas públicas destinada a prev-enir atender, investigar,

cursos econórmcos destinado a satl facer sus necesidades y puede

sancionar y erradicar los diferentes tipos de violencia.

O

al dis-

abarcar los daños a los bienes comunes o propms de la victima.
TY. Violencia económica. Es toda acción u omisión del agresor 4fil

afecta la supervivencia económica de la víctima. , e maniíiesm a rraves Je liuuractones encaminams a controlar el ingtcso de sus pct·

lsimismo es imp~rtante destacar 1a violencia laboral que padecen
lS persona~ qu VlV~n con \Tih-sida (OIT, 2008), por lo que también
r retomara del capítulo n el artículo IO r l ¡, los cuales dictan lo
llgU!enre:

cepciones económicas, así como la percepción de un salario menoi
pnr igual trabajo, dentro de un mismo centro laboral_
V

Articulo 10

La ,·iolencia sexual. Es cualquier acto que &lt;legrada o daña el cuer-

po ) /ola e:xualidad de la vícnma y que, por tanto, are,nta conrra su
libertad, dignidad e integridad físic'.l.
VL

uaJesqruera otra formas análogas que lesionen o sean su,cep-

Libles de dru1ar la dtgruda.d, integridad o libertad de las mujeres.
Así entendemos por violencia familiar

e insticucionaJ lo siguiente:

Violencia laboral y docente.

e ejerce por las personas gue tienen

un vínculo laboral, docente o análogo con la víctima, indepcacLen
temen te de la relación jerárquica, consistente en un acto o una omisión en abuso de poder que daña la autoesttma, salud, mtegridad,
libertad y segundad de la vícúma, e 1illpide su desarrollo v atenta
contra la igualdad. Puede consistJr en un solo e"ento daifu10 o en

una serie de eventos cuya suma produce el daño. También incluve
el acoso o el hostigamiento sexual
·

Artículo 7
Violencia familiar. Es eJ acto abusi o de poder u ornision mteoaonal, dirigido a dominar, someter, controlar, o agredir de manera física, verbal, psicológica, pacrimorual, económica

r sexual ª lit

mujeres, dentro o fuera del domicilio familiar. cuvo agresor tengllº
baya tenido relación de parentesco por consan~iruda&lt;l o afinidad,
de mat..ri.monio, concubinato u mantengan o hayan mantenido un.,

242

Araculo 11
Constit1.1ye violencia laboral: la negativa ilegal a contratar a la nctima o a respetar su permanencia o condiciones generales &lt;le trabajo;
_1:c
.,
d
escauncaeton el trabajo realizado, kis amenazas, la intinuda-

la d

ción, !as bumillaciones, la explot~ctón y todo ttpo de discriminación
por condición de género.

243

�r mr ton nb-srdt1
De e ·1a manera, violencia. tipos de \ mlencia, agresor. victima, VIO·
h.:ncia familiar, insutucional y laboral serán las &lt;ldinicione ctrnrnk ·
en gue trnnscurre d prcsente ensayo.
La ,iolencia es un, expreston dd ser humano t¡ue tiene muchas
ari ta . l' decir. es multüactorial, d1ver. as &lt;liscipunas hao realizado
es1u&lt;lios con el hn dt.: d1. cJlrar los elcml·nto, t¡ue condicionan o
mellan al ae10 , iokmo, l , Ól'ft&lt;&gt; es qul el feni',meno dc la , ioltnaa
dlbe ser anali¡,ado &lt;le manera conjunta por las di\ er a. disciplinas.
F.s importante re alear que i bien la reoria de género est.Í u ten
cada en primera in:tanóa en la de:igualdad hacia la mujt'r, d hombre
no es aj1.:nu a suuaciones Je ,·i1 ,len ·ia y Ji crimínacii',n p&lt;&gt;r ?ér~cru,
ya que . i bien d poder ·. cableado d:1 por emada la . upcnondad
masculina. emre lus hombre · mmbién existen eje de poder qut" Sl'
expre:an :l rra\'é. de di\"erso. mccani. m, s socialmente aceprnJo
y yuc .L representan en el hogar., d trabajo. In escuda, ernre om
La , 1olenc1:1 entre dlos e.;iá pre:;ente, y · ' ejerce d poder parn d
sometimiento, . e acentúa cuando el rol de género y . cxua.l no. r,
aceptaJn P"r . u. igualt:", es Jccir, n1andu un homhre es ft:mtíllOO
n pn ee c:i ractcrí. 1ica. fcmeni na. en . u per onalidad, conJucia 0
ciene preferencia o práctica" e. uales -o ambas- con pi:rson:i- Jl
u propio . \.':X&lt;&gt;: es bisexual 11 e. heterose:ual, pero sus wmr11rrll·
micmo. se uales no on 9-ccptado . orntlmentc.
E Je Je. mear c.¡uc poco se ha analtzadu la nolenci~1 L!Ut' s_ufre
· hirO familur.
d hombre pnr parte dt otro l1nm lJres denrro &lt;le 1am
, .
es conocido 9uc por culrura el hombre locas Yece . cxpn:sarJ qUt
e: \'ÍCtima de act ). nolento , ·a lJlle u condición 1erafLJUIC~} .o·
cial podna csrnr en 1:ntrclli ·h o; sm em1nrgo, e·1 ra.m.bién \"J\'C
. un,
círculo tk \ 1olencia ym. se acenru~1 cunn&lt;lo sus pracnc:L t:xuak
no on acordes a In e:.pcrado socialm ·nrc, es decir, hombre qt
' t&lt;1 llUt'
tienen exo con hombres: e5te mdica d ur es un elemen
, dt'\'ll
pott:ncialmentc la po:ibiliruid &lt;le estar im·olucradn como dcti.rna_ e~
relaaone. familiares violenta.. pnncipalmente por u pare , · lll tf1l
bargo, n e tá exente) &lt;le agrc--ione por parte de la mujer.. . ,
. ·e ana
- de ()tro .m di cad or: e 1 vivir
. . co i1 ,1h-· ida,'·
'í a In antenor
1

•i_•t·d
, 1/in ene
i la familia • e cnt ra, aumeman 1as po 1u1
1 ades de agrt.

244

'-igar-ranto a la mujer como al hombr -, hecho que puedt· prolffllr de cualquier rnil'mbro de la familia: sm cmhargo, l:i c&lt;md1cmn
~género) poder c:. e¡ercida gt:neralmcmc por lo:-. hombre-, a ca
para violemar o proteger; en e&lt;:to ultimo J;¡ muj1.:r si.. solidariz:1 \' da
tiapoyo a :u igual, es decir. a un suborclinad11 'Romero, 19119). ·
En este come 'to, se con ideran las distinta forma de , ·iok-naa - como cotbtruccwnes de orden psic, &gt;social, producida: por la
¡n,sencia de ekmento: a,·ersivo..;, un hjo,;torjal Jel agre. or, Je victima
testigo de vmlencia -o ambos-, y p 1· la idenrilicación con un
IIOddo familrnr ) . ocial que lru; acepta como procedimiento. Yálipara res11ln:r ce mtlicto. (Cor i, Dnhmcn \ ~otes, J9&lt;J5).
Lis conductas agre nas vioknta .. implican siempre el u o de la
irr,a para producir un dai'io y la ex1 rencia Je un t1rriht1} un 11hajn,
~s simbólico., adaptado. a roks complt-mentarios pa&lt;lre-hijo,
~bre-mujer, mae ·trn-alumno, patrón-empleado. joYcn- \ 1cjo; en
lldo~ _los caso. el uso de L-t fu rza remtlt al concepto dl· poder.
ÚJn.qJtu~ un mérodo para re. nl\'er conflictos interpersonales\ di
IOar obsráculu . Para 9ue el uso Je I;¡ fuerza , e Uen~ a cabo tiu1e
f1e presentarse un dcseljuilihw de poder (Cors1, Dohmen r ~otc.s,
'15), que pucdt . cr p rman otc o momentáneo, ) true dep~nde de
~a. sociales u culturales. o Je cnnrexros l·sp1:c1fico. tn la· r la~es humana.

Por lo antenor el hombre gue sufre una . erie &lt;le ''desacrewtaciosociaJcs ". el tener sexo con hombre , l \'ivir con \i.h- ida origiagre. ionc. fon&lt;lame111almeme de orro. hombres que ·on 1niemde . u f:untlta, donde . e acrecienran la. agrc iones por aquello.
!ll!cuenran con mayor poder, ya ea . imbólico o real.
La teoría &lt;le género es un fundamento importante para visuálizar
las per ·onas en la problemática del ,·ih . ida donde la mujer ,. el
~brc c.¡ue , h·en con vih sida, como eres humanos til'nen yue
ntat a una ·ociedad t¡ue les 101pí&lt;le cnmperir dl' manera equitaFisi

á, ¡mco!ógica.. sexual. patrimornal ) ccrmórnica.
\I&lt;•l~nci,1 al hombre sc Ja prioc1palrnenr~· pnr la pérdida de podr r J cbicl, 1 :i
C-On&lt;lrcJr·,n Jc salud, asociada a la ,·1·1ón Jc la ma.-.culimdad, dundc se prccs1a
(JUt: su mfccció11 fut' por conracr, 1 ~t·xual humosn--ual.

�1 11'/r ro11 1-ih- mi,,

tiva • lfllt' le: resta pt &gt;dt'r por su infección, y ·i se es mujer :1urncma la
desigualdad y hi discriminación en las rdacinncs s&lt;&gt;cÍ:1les. pnr lo t¡uc
lfUl.:'d:t en d fnnJn de las prioridades Je atcm:i1'1n familiar por St:rel
génen, femenino, por 1radici,·&gt;n cultural ~uicn :,tiende la· Ol'lt idaeles de: la familia, inclu ·cndo :1 lo: enfermos.

Carncterí. tica. del entorno
El ,\rl.':1 r-.h:tropolir:ma d¡; ;\Jnnrt'rrc~ esr~ integrada por nueve mun,cipios, entre lo, lfUe se encuc:ntrn ~lonterrcy, capital Jd Estatlo Jt
L l \'• 1 L&lt;.:&lt;'111. Lf Lll' l'" u no dt: lus polo con mayor gr:1Jo de Je.,am1tlo
dcr11ro de la repúhlic1 nH. xicana: por sus caractt'risticas 1kmográ•

Afl/1111io Ro,,,ero (~a,z.a

Institución

Grupo de Auto Apoyo El
RobleA C.

Porcentaje de personas que
aceptaron responder la eocuesta

100

Clínica Integral Bernardo

Reyes

64.7

Hospital Metropolitano

63.3

Hospital Univers,tano

71 4

HombreclesAC.

71 4

her. ccon1·1micas se ubica como uno Je los principalc~ et·ntro~
Humámtas A.C.
05
Je :maccir'm migratoria p:1rn 11 is hahit:tn1es dd país y dd re~lo 1kl
cstad1 ,.
1:J trabajo ck· levan ramienro Je encuestas par;1 d prest·ntt· e: ·tmli 1
Total de personas abordadas para la
se re:tli7r'&gt; L'll -,eis ins1ituciont:s; 1rc dt· ellas son urgamzanont.:. no
%
encuesta
guhcrnanw111:11l's -o.n.g. .
in.: dL'pendencias púhlic:is t¡ul' curnPersonas Que aceplaron responder la encuesta
tan con grul'ns dt' au10:1yuJ;,, las ins1ituc1ones l¡ue brindaron \J
724
apoyo fw:wn: (,rupo dL' Aur,1 1\p11y11 El Roble \.( , l lombrcdl
Personas que se negaron responder
224
¡\,( ..• 1lum:ínirns \.C., C.línica lntt:gral Bnnard&lt; 1 lkn:s, l lospiial
Personas que no reunieron los requisítos
¡\fl'trnpolitano, ductor Hnnardo ~ tptdn:da ~ el l lo~p1tal l 1nJ\Tr;Í•
5 1
tario Doctor José Elemeno (;onzakz. En dos o.n.g. no t' perrruun
realizar el trabajo.
aplicacitío cfo los cucs1ionarins punk• st·r considerada repn:seni\:t
J ,. . 1 •
Es impnrtantl.' . L'nrtlar que st· aplicaron 42 cucstJonarins. dt' 1
· P•~ra e rn1r e tem·&gt;1neno en las pcr:ona~ que :1cudL'n :1 grupos
cu:tlc. r, fueron rt~lizado: por d im•cqigador y sc:is fueron :ipl'.L:l· JUio •1P0 YIJ, dado c.¡ue aceptaron re. ponder el insrrumcnto d 7~.4
dt s pnr d rt',ponsahlc de un grupn de aur&lt; apo~ ll. L' n e, ento im· rcienro ~e las personas presentes duranre los Jias que se rcalizi'&gt;
, nt1m11.:nto.
porr:inte a ~e ñ:ilar e · el hecho t4uc de los asistente. a los grup&lt;l. t:ll
los día i.:n que -.e realizó l'I levantamiento, un 72.•1 por ciento, ac¡:pm
.
p;-irunpar,
e 122.4 por c1e11tu e negaron; un ~rgumcnco tºue .. '(I (1()
-vivo viulcncia ", 01 ros no mencionarnn moti ni r l rl'S :cñalaron qu
Pnn\'PªI obsraculo para n:alizar el pn:sl'.ntC 1rnbaj&lt;, fue manrencr
no l.llll'rÍan rl'cnrJar lo vi,·iJo, &lt;..]Ul' por eso ali:ron de sus ho~ar ; ln&lt;mimato Je la pcr ·ona yue viven con úh-sicfa, Jc:bido fun .
.
l os rcqu1s1to
..
l 1crt'J o -mt•Oll\· d
5.1 por ciento
no réumt'ron
esta)
·ntalmt.·nte a c.1ue la. normas Yigcnres t:stablecen lJUe las insti . &lt;.1e estar VJ\'tcn-..
. . lo con ,,,·11-Stl• 1a, o bº1cn lJlll! nmgun
. ' fo.miliar tir,nt-. no deben p
·
· t·
·•
.
un ano
ropornonar ,n 0J'mac1011 c.k qu11:nc. ,·i,·t.·n con
c. tuviera cnterndo Je u • iruación.
1&lt;la como una form~1 de proteger su idenric.bd. elemento LfUl:'
va a la práctica en la~ dh·er as institucionc , ) lllll' no e pl &gt;dría
uar en una muestra aleatoria.

�17nrto11 1ih-nd,,

1 cn:ri&lt;lad de la \·i• .1lcncta,
1 f , icncia \ d al1o ue
Par. e&lt; lllOCer :1 n::n_.
. , . Je b ¡1er:;ona que\ t\"C on
1 • ·pcmn ,. e:pl'rh:ncta
de acucrllo a a pcrcc
, . . J, las accione en d bu1:o
.
. 1 ·fi ··iron la • 1rccucm:ta'- e · '
. J
1 1 a;
vih- ,Ja, ,e lt cnll c.
i ·ncs vhcn con, 11. l ·
, ·xpcnmc01an t¡u e
trato \ en la , to encia 1..¡uc .
1 fj· . ·nc·,a como la C\ eridad ue
✓
I
tanlll 'l llCllt.:
C'- importante '-ena ar 1..¡ue
. l · . , ·n al&lt;nma accione reb.
11 •g·mdo a a canz.ir e • h
nen diver. os maUCl.' , e •
• .
J. ·celcntl.' ____.¡-.(, p&lt; raenun en11m1ento e: e.
Cl4 ,nada" al buen trato
.
l· · n h frecuencia &lt;l ·l tratll
• •nnr e muv• ma,, e , ·1• . Je b pcr.;oll:l.
w- v en l ') por ouuo e1e se
.
1 . 1 ia del trun lJUC rcc1 )C
'aria de acuerdo a :l U[ o ng: . 1•
. uue reciben l:t pcr ·ona.\
• &lt;l ·
.. d ¡1rmc1pa ~1po\o 7
1
e podna e. tac:ir l)UC
•• •
n un Hti por ciento.} a
.
•¡ ¡ la l" la aceptac1on, co
yu1.; viven con_ ,·11-s l
• '. ! 11 1or ciento In tn.'lnifil·sta.
mul' tra de afecto. dondl' el 1 1
.. con v1h- ida para
.
ir 1 !'lOr h• . pet, .'ma
.
En 1:1._ C!-trat1.•g1a . ur tzal a .
knrificaron ocho blo-

4. 1,vaJir el l'ncucntro.• 1 fo, agre"i &gt;nes uceclt.·n con tamemcmc y n,,

permit ·n d di:ilogo. se 1Jpta por .1lcjar l: &lt;le come:10 o de l.1. pcr onas agrc oras. como por ejemplo, renundar a la vi ita Jt· determinados familiares, alejar. t· de mo público donde ·e pn:sume pueden

-

J.

d ne go dt·. \'1olc:nc1:1
.
nt"nc·1c
,n
de viulcnc1a:
Lllll"" l 1e e&lt;&gt; 'L"\'ll lf V l 11· ,·1111nuir

~1.:

ll

¡ -h flUt' pu
.
. a de detener la \"to ene . ,
b1fo•~1rk ; Jo,;, como una m;mc.:r,
1 t·trnihar. l.n r,
•

·
mo ·ti c1rcu n ·
pactcntc.:. .
.
. r· ·u1 dthido i
.
·cn·1lar
nuc.:
h, 1c:11z.
1, primera t" ~ 1111portant1:
.
,
!ond
1 ••
:inon :i •• ·
¡
apovo. l
. .
d . · .1 . colo. •rupos l e :mro
.
lo e ,non1111ullo a 4ut0uo
.
,· nt·tr l,1 oh:"
¡)
p·1r•1
lll1fC
•
d
)
ni\
d
de
empu
t
ratnll"n
t
•
•
Ir
alcanzan un a •
c.: ·tar afcoanJu no

"º'º aJ

. Educac16n. En su ámbito familiar imitan a informar e del vih-sida,

mclu o Uc,·an di\t:rsu contenido 1.·Jucari\·11 a la

\'(7

que 1nvit:1n

a compañeros ~ a Jingente de lo. grupo. de :iutn apoyo a dar

con c:jt·ria
agrc. tl&gt;O.

:1

:&gt;us fo111ili.m·s, logranJo de t·s1;1 m:tnera Ji minuir l:.t

l'

le atiende , , se le.: rccha:r_1,

acuden con la · ins1:mci:t. supt•riorcs para hacer b Jenunci:t. : esto

e un dcml.:nto muy importante. d t:mpodt·ram1cnr , el cual adyuit:rcn en las se, iones Je trabajo l"n 1&lt; ,., grupo &lt;le auto apo~ u.
. (, rupo de aurn apoyo. l ~1 a. i. renda a I l · !rup) · de a uro apoyo

pnmuc conocer el \'ll"Us dd \ ih-siJa \' c,·,mo lle\':ir una , id:1 ,aluJahlt:; a b \'ez. d tc.:ner má. cnm 1cimie1110 da herumitnras para scn-

ib,foiar al drculn famtlr:i.r: cuando un famtliar nu fl) accp1a o tiene

Jull:i ·. se 1c: im·ir.1 .1 los

~ntpo -

dl· auto apuro para ~ue conozc.1

rn:í. del vih y los l'Stilos d vida prt·rcntfrn.• d1 mmuvendn de esta
manera fa ,·iolenda.

b1 la indi\i&lt;lualicfad. L:t. pcrso1u cuando ya llc\aron a la práctica
b anr ri1ires e lí:llt;t,oi:is op1:m por practicar ejercicio n deporte

indínduale t¡ue le. permitan rda1arse: otros oprnn por

l'

cnbir su

lluacii'm de \'iÜ:i como una orm:1 dt" disminuir la ten. ;,·m de su
11u:icii'in dbna.

dl acuerdo a la circun-:ciale: en t¡uc: e de cm•uelven, ya sea n d ,ímhito familiar,

lraregias rncncionada son utili~adas
•

11

,., -uh l!Ut' enii ·ntarán.

24

·1 como

snlicitar d cambio de pcr onal de sen·ic10 dt: ,alud lfUt' consideran
le violt'nta o rc.:ponarlo anre los supt'riorc.: .

J · . l'r pacieme · por \'ih- ·ida y no

rale ·• enrr1: o1 ro,.
J :t&lt;•rcd1&lt;los 1
. . . &lt;~.u·1nd1,
nn cucst11 in:i. o .. i-,
. 1por •I mismos.
•
coo
1. 1~n rc.:nran
• les v10lcnlllll
f¡
b - plr·onas qm
mar~inadn . . decidc:n en rc.:ntar a . .,
.- 1 d. e r;l 111anl!r,1 Ctl! 1
.
·ducarl
.
t:n
d
,1hll ., ,
rtle
11
·

:1

6. Denunciar. C.u:1nd I en la ,1tt·nci11n son rdega&lt;lo pnr . u ~11u;1ción

.
· • n. J ~,1 pc.:rsona
l{Ut:• 'in· con v1h- 1d:1 lkct
1. ( umrol de la 1nlormac1n
.
on:i Ul' u
.
•
. 1
u t•uaóon. di~l' :i una pcr .
de ;l l\Ult"ll m turmar so 1rt:
.
. . :ino· cuanJu
. 1ara• d :ipo\
u . c11n.,idna 1e 1)rtn
· · o nc.:cc.: . •
.
o,nli:mz,
'-1 l
.
.
rol 1-t pcr,00:1 l 1.
10
u
i11fccc1on
Huy1:
·
cont
·
1
L1 mformac1on s1 nrc
.
.
ctbn rccll'lzn \" \ 1olc.:nc1:1.
t·xpU1: t,1 ,1 la m:ugma
,
. •
1· J
h ·mtt•nor, 12
1 ~e, cncucmra mm tg.a ª :1 ..· · &gt; octall
2. Deciden n,1 mtt,rm:1r&lt;,.
. ¡ , • minad&lt; · onrn.t• 1 1,1.io.
1~ le ide no 111 formar t·n l t tt:r
pc.: i o1 ., l
~r ' na t· .,
que puJiemn . l'r n1 ió, ''· par:i . u rdac11 &gt;l1l' mrcrpl:

J s ob¡ct1Yo : un:l, l

dar e acercamientos con bs per ·una lfUe le. vinlcnuu1,

2-19

�l í1irro11 nlnid,,

con us n:Je socmks) en la :ttenci,·m a su servicio médin 1. 1.as per
sona: utilizan 1nd1. 1in1amcntl'. una, 1 ,·ari:1 · de lns cstratt:gias idcm1fi
cadas: sin embargo, la gran ma}oria de la. :i.cc1ones ·on tom,1cla de
su propia experiencia p1 r I[) &lt;..1ue se rccrnrncn&lt;la ·(· establezca en l11s
grupo:- de :1utn :1p11yo dt· la sociedad civil y de la. 1ns1inK1011c un
programa dt' edurnciún :-ubrl' dimo actuar para disminuir y l'V:ld1r
la a~rcsi&lt; ,nt's.
, t· plantearon cuatro h1p1.&gt;tl'sis. l ,a primera es tille la v1olcnc1a au
mt nt.a en in::Clll'llO,l ) se, eridad en la medida l\Ue avanza el ,·ih ~ida.
El 6 11.2 por dento tk lo encue ta&lt;lo,; llUc tienen trt·s :i.ño , mcn•&gt;S
Je \'iYir cun d Yih-si1h . eñalaron l.¡uc no han surn&lt;lo dl' a~n::1ón,
un 12.~ pnr c1c1110 nn respondí· la preguma} el restante 11.'i por
cient(I mencionó al menos un familiar yue le \'i11h.:nta. L.:1s pi:r. on,t
yuc mt'nCLonarnn vivir episodios de violencia st:tialar,m a la pare¡a,
padrL', hermano y a ·'otro', cada uno con 6.2 p11r cit:nto, es dl'Clí,
ahrmar• &gt;11 , ivir con , iolcncm el 24.X pnr ciento de los cncucs1adus.
En d grupo de an:ilisis de la,; persona~ que tll·nen cuatro ano 'mi
lk ,,ivu con b infc:cciún, la ,·iolencia ,-e rríplica -t;?.5 por ocnto--con
n:spccto a la. pt rsona~ ,iolt•nrndas del grupo de 1m:nos dt&gt; m: añlf..
de \'Ívir con vih-sida -15.5 por cie1lt1.&gt;-; señaLm ha her sufrido, Kilcn
cía dL' al mcn11s un mi ~mbro de su f:unilia, el ,7 J~ p11r ciento 1111 lo h3
viviLln y un 2.1 por ócmo no n.:spondii'l la pregunta.•'t:nalaron con1&lt; 1
la, p&lt;:rsonas lllle t'jt•rccn vtolL'ncia sobre dlo: a ..111ro" 1."0ll un 1"7.6 por
ciento, l'll sch1t1ndo lugar, C&lt; in d 11." por cit'.nt&lt; &gt;, a la tía, hermana; con
un 5.H por ciento ah p;trcja y a un hermano; la hij:, y d hij1l tuLron
:cñabllo, con un 2. 11 por Ót nro para cada uno re. pcetiv·:uncntt·.
l~I lt&gt;tal de: los dos grupos en análi-,is, el 58...1 por ciL•ntn, v1n l'pl·
sotliso JL" ,,iulencia en .;u, ida lamiliar, pnr lo qul' es pnsihk • firml!
-par:1 el grupo de encuestados- 1.1ue a mayor ÓL'nlp&lt;, de v1,1r C(lO
\'ih~sida mayor pu ·ibilidad Je ~ulrir dt· violenci:1 por los 111il'inbro.

Aflln1110

l&lt;bn1im Gt1rz.a

que en oca ionc. está en .situación d .
rosado un tiempo n1eh·
e e~trerna gr:l\"edad r sale de eUa, v
. el
e a ªhrr.warse tiende 't c ,
.
,

!lllt' o a la muerte v con ·11
h.
. r&lt;:'.lr un cnnnucnto de
' 'li
.
'.
e o un rec azo a estar a . 1 .1
, .
•
..mu a cons1Jern que u p d .. .
, u auo, maxunL'. ' b
,.
· a ecHruemo son
!&gt;:l¡~· t:n el estado de salud d . l
, . untagm os: e ca alca \'
.
•
t: u. pacientes p
··
. .
·
Qll~anc10 de lo. familiar ·s 1
1 .
. rop1aan el ale¡am1enro ,.
t:., o cua incide en \'ic ,Jencia.
•

Trato familiar

44 8

53.2

64,8

2

o

428

50

57,1

50

25
75

o

o

3 1

· .egunda
. hipótesis
.
· es· t¡ue ¡a pcr ona
• .· .
. .
trrn ep1sod10 de ,iol . 1.
.
. que , 1\ en con v1h-s1da
1
b . .
rna. a mrenor de I f l'·
. p1.:r&lt;l1da de poder hecho
a,ru i,1 como proJuctu
Jlldidad. La pérdiJ·1 lje 110 1 c~nlm1?ado en las emrcvi ms a pro'
l cr ,ue ma. ,isibl
~ 1
.
hombres, \' destaca
uu ,
. 1 .
. . e t:n a relaciones de
•
' , &lt;: no • o o se rchc ·, , J
.iutn uficiencia sin
.·
it ª proct'. o económico
, l &lt;l .
• · 0 yu t:im 1&gt;ten está cnrr ·1 .
.1
ra, t\ ec1r, d ,·ivir con ·1 .. · I· 1 .
t: auonauo al e, taru"
¡
. 1
' 1 1 Jt ,l e euyucta O
·
apio &gt;:tdo por su célul· r ./j
'° un esnlo
de vida
., ·
•1 iam1 ar por lo
.¡
•
cammadas a cuestionar
'1· .
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, e cam &gt;10 en la m . 1
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, urer e 64.8 por cicmo \'i~
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,Ul o o por gr
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upos &lt;. e prrtcrencia sexual reciben
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homoscxu·
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· '1 • .,,_¡ por ciento de
1
,
•
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c1emn
del
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1
·
de su familia.
~l'.ntar lo: niYde &lt;l, .
. . . . grupo JI exual. e pndria a í
En la medida ljtle h1 persona viw má años con el v1h ida cirnl
• . •
t: categor1zac1on en
, ..•
que e &lt;.ntuentran como
, post·¡ )1·1·1uat
J
les le
1 cx1x-nmt:ntar
.
. 1t·ncia
. tam1
. l'1ar, con~1Jt•rando conJ1c1on de exdu~ió ' .· 1 .
m:ts
vio
el ca .o de la mu1·er . - .n ) "º enc,a por ~u con
. d ucta.
.
sexuale .
t¡uc está relacionada a rn::tí&lt;las t:n su csrado &lt;le salud, y con din .t.l C1ll ~,- .
nene agregada um ca. -r·
•
•
• .
•
Ic1on propia de mu. ~
. , . i g,t ma, ·1mhohca por su
•
1
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¡
.
p•c1c11rt
sanc10 • ag&lt; ,1am1cnn) c1l' su · tan,1 1ar para ap&lt; ,yar l'~ 1encr un ·•
Jer en una sociedad patriarcal.
1

2511

a

251

�..,fotw,ío

L:1 tcro.:r;i hipótesis es 1.1uc las pcr., ,nas 1.¡uc vh'c.:11 e, ,n vih-,1da nn
ufren de epi. ,xlio: Je \'i11lenc.:ia fí.-ica. L.1 &gt;· re. ultaJo, cuanti1:1mo
ili1. ron cnmc) resnh.::ido yuc las experiencias de violencia ff ·10 l'fl la
vida familiar, el 5.L p1 ,r cie11111, h:1 vivido l."pis, 1di11s de \'iokncia: d t&lt;,.,,
por ciento ha sufrid1&gt; de ,,iolencta (ísic.1 y d 7.1 por ciento de \'inknw
sexual, pnr In 1.1ue nuestra hi¡ Ótc is &lt;.JUcd:1 &lt;lerrumbada antr lo. re
ultado · de la cncuc rn: es importante señalar c¡ue en la cntn:\ i rns
profundidad)ª ·e hah1an idemiticadn c:lc tipo de a~re ·iorn:_.
En t11rn11 a l11s rcsulr:1dos dt: caráctc:r cualitHi,·11, tk· 14 ¡x-n;onas
cn1revis1ada:- t r ··s fueron objtto dt' viokncia física ¡ or mouYo" rl.'bc1011.1dns al v1h-sida: tlo:- p&lt; r fomili:m:s ) uno por una p;1reja: to&lt;lo~
los agredid, s l1sicam1.·ntc Ílll·ron hombr ,, en unr de lo'- ca os ex1,;ti11
fracmr;1 y heri&lt;la · 1.¡ue rc&lt;..¡uirieron de att:nciún mé&lt;lk:1. 1..:- rde\'antr
·eñabr qu en e.lo: ca:t &gt;S b agr1.·~ii'&gt;n fue encaminada :1 n,, d,tr el mnilramcnto y :1 Jejarlo fuera &lt;lrl alc:1nc1.· dt.: la per:;una, t¡u1.: en ..:. o: nw·
mento· P' )í su estado de alud C'-raba inc:1paótada parJ nb1cm rlo por
]u que . e con. idera \ iolencia fi,ic:1 y psicológica, ~ a &lt;-Jlll" c.:I 1w 11 nur d

Ro111ero G:ll'Zfl

Es imponant 1
o 'olo al ~
e estacar el trato diferenciado u" .·
·
genero, ya que la p ·t·.
ti t: e.x1s1e en razón
mfecta. la pt:r.
-. ona - exual
re
nenn1
sexual
.
, fi &gt;rrna en yue s ..
vlh . 1
.
o no se. ·ual- d ti .
d.
e
-:-lt a, on demento &lt;jllc ,
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•
unpo e \ ivir con el
d1
• e enuc a~an pa
d" .
rato que recihe la 11cr c)na yue \'l\·e
.•. ,
. ·¡r:1 •Jsmrnuir o :1in,d1'z·1r
-~- ·•
f-1 allazgo . Un h 11 .
•
con ,., H,1da.
b .
a azg,, mu\' int re·
•
.
DlUJt·r en . u :ervicin m ~d· . . . ~:Hllc t. Ja \'1olcnna que rccib,
.,
e 1co. cxpcnmenr
t:
ir agr s1on en lo ervicio
'&lt;l"
a un 14.4 por ciento ma. n,e ico c¡uc el hombn:.

.

Trato en los servicios médicos

55.J
426

2.1

o

61 2

57 1

47

35.6
32

38.2

53

4.7

¡J

50
50

o

Ene! bu.
. .
. t n rraw rec1b1do en su serdci
, .
me 1icnm1.:nto repercute en b . alud.
muieres
:-;cñala
no
haber
l . "J
o
_med1co,
el Sfl por ciento Je
l .•-1 cuarla hipc'Hesis. l ~xistl.' un difcr\: ncial en d tr,tto de la famili.1 por
b
'
cm o cxpt·n • · 1 •
m
rt·s
señ:tlan
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1
•
.
•
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l
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\'11 &gt;!encía ,. en !ti
cundid(,n de géncn ,. Dd 5 3._ pi 1r Ót·nt&lt;, d&lt;..· las persona.' t¡ue. ufrtn 1k
R
.
, s1 o )ten ira1· J
.
.
or onentacié,n "l'XU"I s
,l o, t·n un 61.2 por cierno
,·1olcná1, b, mujen: son objl'lo de ,·i11lcnci:1 en un "4.l&lt; por ciento,\
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· · " t'. presentan f'f. . •
.
·
traro :1 h1&gt;mbre!-- \ mu¡·
.· I
' &lt;:rcnc1aks unponante,; ·n
en d C:N I de h ,s h&lt; &gt;mhre
vi, ,lenta al 43.8 p1 lr cicn1 &gt;, e Jl.'CJr, ex1,tr
.
.
er1.:s 1etcro. cxu· 1. . .
l.:
penmt:nta un 11.3 por CJ.l'nl J
. ,1 e:-, en t.·stc campo la mu,·t•r
una d1 ti.:rcncia Jd 21 por ciento; . e puede suialar ¡uc la c111ulk1bn dt
1&gt; l' rnay, r
,~
·•
, por ciento rná qut· en el I
b . IJ agre.1011 que d hombre un
¡._rén,:ro juega un papel imp• ,rr:ime para d 1.•jcrcicio de b ,.¡, ,lencu.
•n Ir&gt;, 1l()mhres bisexual 10111
rc con
pr&lt;:·f.cn·nc1a
. homose.·ual"
'
,
.
F.s 1mp&lt;•rt.111tl' Jc~rnc:1r l¡uc dt· la pcr ona. encuesrada. qu1. \l\ fl
ro.
e si.' t:ncucntra en la misma· • •·1u·1. cton
• • le
¡'
cnn ,•ih- ·i&lt;la d 4-1.~ por ciemo afirmaron no ,,~:-ir viokncia; las mu¡cn:
En los.• r-~~ u ltados cualitam·os ·e idcmihci',
en esta ,_jn1:1ciún, r .2 por ciento, describen 9uc en u ,·1d:i fatnihar CJ!JtJ,
.
.
un du ·r&lt;..ntt·s manera d' . 1 .
yuc la mu¡t·r describe
exís1cn ve1nci·Üett: manera. en l1ue se k:.. denme tra d apo)n; ciht•
•
1: \to cncia
6.
Ct· manera,. ~e puede cor1 ·I .
, en cam 11) el hombre t·n
destacar t.¡ue é.: 11.· e· c:prt'sado pnncipalmcnie ¡ or l.1. mujer Jd
1 ¡
e Ulr lfUC h m ·
•
.
. . , u¡er uent' más JJtobal,1·entorno inmediato~ {le su p,1r j;l, mientras que lo: !,cimbres -ht'· ~Ie. t c sutru noll'nc·,·a ··n
... su tn•,o
.r
manos y padri: . e ma111iern:n alejados de la atencion · se hnutJJI .,,K lar. l ~n rdaci6n al but•n trah).a 1 º. mct ICrJ que en su dinámica
""•tta s y al llnmbre a lravé 1
a mu¡et
e le •aP&lt; '} a a lran·s
. de trc
•
al apo ·o econúmico. En el caso de lo. hombres ~'- t 1 por c1l.'lllO-•
r·,. , n1 u, lnt.
·
e e nuc,·e tr,rn1·1s
·
.
' .
m:mifcstaron vcintitré: formas Je apoyo. númt:ro simihr :il ~k l:r
t
.
crt:
ank
yue en el . d
.1,1ro f: "li·
. .
case, e la. agrresiun, .. , 1
am1 .tr &lt;lesc11b1cron G, . . d . .
es .u tombre en d
rnlljcn:s, sm cmbar~ti en su caso 1.1uien le apuya es una hcnnana. la
nb' •
- Upc1s e VJ&lt; ¡ ~ ·
io once. Existen &lt;lit-tr l ·a1 .
) c:ncta, en cambio la mu¡·er
madre y u p,ircja rn c. te orden.
er c1. e: unru
, ..,nantes por cuestión de gé-

2.í3

�1~¡,,¡, ro11 l'ih-sidn

A11to1110 "Ro1llem Gt1rz"

nero, en el caso de la mujer el agresor principaJ proviene de su familia
política, en cambio en el hombre la agresión es de su familia de origen
-padre, madre, hermana, hermano- y en menor medida de familiare políticos; destaca que el origen de la agresión al hombre está interconectado con una asociación de , ·ih-iüda y conductas no aprobadas
por la masculinidad. En cambio, en el buen trato que brinda la familia
a howbre:,; y mujere existe equidad, ya que en ambos se expresa el
apoyo de vcintitres diterehtes maneras.

Un 16.6 por ciento Je los entre,·istado indicó que se le aplico la
pnreba para detectar el ,·ih-c;ida sin su consentimiento, otro hal.bzgo
importante es la falta de consejería -54. 7 por ciento- al momento
de norific.a.r a un,'l persona que ,iYe con vih-sida, lo que propie1a en
ocasiones meses de intranquilidad ment.a.l, hecho asociado a la totn:J.
de decisiones relacionadas con pen amiento y actos de suicidio; en el
caso de la mujer manite. taron siete maneras lo hombres dieciocho
&lt;l.ist1ntas maneras en yuc se auto agredieron.

r

E lamentable que en ocasiones de manera fortwta . e enteraran
de la existencia de grupos de apoyo, ya que marnfesta.ron que les ha
sido de mucha utiliJad no solo a ello. , sino también para educar a su
familia. lo c¡ue ha disminuido las s1tuacione de agre ión, es decir, la
educación familiar con respecto al comportamiento&gt; formas de transrrús1ón son un elemento que di miouye la violencia.
En el aspecto laboral, se detectó un hecho importante de mencionar: la empresa donde trabajaba una mujer regularmentt: les realizaban exámenes para el bienestar de su salud, semanas después
de realizado. lo exámenes es despedida, con el argumento de un
reajuste, sin embargo, días después, es notificada por la empresa del
laboratorio contratado de ser seropusitiva; lo impactante es que en
un momento dado ésta pueda ser una nueva prácaca de medicina
preventiva que sirYa para identifica1· enfermedades en las personas y
c¡ue permitan la toma de decisión en las empresa respecto al despedido, por lo que pudiera tomarse como una nueva herramienta para
la exdusion laboral por discriminación.
n elemento relevante es la au, encía de la figura de los abuelos,
ya ea en el buen trato o c:n Ja agresión. es posible que esco sea con-

254

~ecuencia de la dinámica fumiliar urbana que hoy se caracteriza por
ser familia nuclear, y por ello este familiar se encuentre au, e~te e~ !ªs
respuestas, dado que probablemente no se le informa de la s1tuac1on;
otro elemento que podría estar asociado es el no «querer p~eo~uparle » 0 c¡ue quede expuesta la información aJ resto de los fa~tares;
aunado a ello las caracteristicas sociales en las cuales se ha encasillado
alos portadores del víh-sida propician miedo o puclor para_ informar
a las personas de Ja tercera edad por los valores en que creoeron.

Recomendaciones y reflexiones
L'n demento importante que se identificó es la ausencia de ?rupo
de apoyo para los familiares de personas que viven con vih-srda.
Debo destacar que lo grupos de auto apoyo generalmente no aceptan a persona · que no vivan con el vih-sida, pr~c~palmente _Pº~ ~a
importancia e.le la confidencialidad, lo q~e prop1c1a qu~ la tarn1lia
liusque de manera individual el acercanuento con los ltderes? las
personas que pudieran facilitarle información sobre l~ evolucton Y
lo. cuidados necesarios para los pacientes. Una alrernaava es que los
grupos de auto apovo, ya sea de asocia~iones Civil.es y d~ hospitales
pnYados O públicos, establezcan un día a la sema~a o qrnnce~a ~ara
trabajar con los familiares de la, personas que \'lVen ~on_ :ril1-s1da,
me refiero a aquellos farruliares que conocen de la mtecaon de su
ser gucrido; no estoy recomendando romper la confi.Jenc1alidad, la
cual es mur importante e siga practicando.
. .
, .
Con respecto a 63 \'Íolencia que se suscita en lo, se~~ros medicos un elemento idenl.ificaclo para 63 agresión es la rotac1on de perso~a.l-de acuerdo a la. personas entrevistadas en el método cu~tacivo- por lo que las instltuciones de salud deben fortalecer ~s_ca arei,
í no tratar de salir al paso con personal que carece de ensibili&lt;lad Y
~n ocasiones de conocimiento con respecto al vih-sida.
En el Área ~[etropolitana. de .M onterre} afortunadamente ha c:ecido la prestación de servicio, por part~ de clínicas y ~a_borator~os
privado , en muchos de eUos se dan servmos para 1denufic~r_e! "~hs1da, serv-ício al que acuden las personas a solicitarlo por illlCia?~ª
propia y no por solic1tud médica, y si es cuestionado sobre el medJ-

255

�r ;-itir COI/ vih-sida
co gue . oljcita la prueba de laboratorio generaJrnente inventan un
nombre; así, cuando se presenta un resultado posirivo, se 1e entrega
e informa al solicitante sin proporcionar la con, ejería básica, lo que
propicia situaciones que afectan al paciente r pensamientos yactos
asociados :il suicíJio.
Se recomíenda a la Secretaria de alud ~ a COESID.\ imtrumcntar
acciones que disminuyan las probabilidades de c.1ue los paciente· vivan el momento &lt;le la notificación 5in la consejería adecuada. Entre
ellas, capacitar al personal de la, diversas clínicas y laboratorios pnvado. y del servicio público para que brinden no solo el resultado,
sino que proporcionen una consejería de alto impacto en las persona. diagnosticadas como. eropositivas.
En relación al trabajo realizado, es importante &lt;lesta.car L1 dificultad para conocer la situación de la~ personas que no asisten a
grupos Je auto apoyo v que son la mayoría; se deben instrumentar
estrategias no solo para conocer sobre su situación &lt;le vida y brindarles apoyo; asimi mo . e deben de identificar los motivo para su
no asistencia a los grupos establecidos y de ser necesario abrir la
opciones para su incorporación.
Finalmente, es necesario reconocer a las personas que traba¡an
con estos grupos vulnerables, ya que in la dirección y el apoyo de
los dirigentes de asocmciones civiles, así como del personal de mstiruciones públicas y privadas, la situación de la epidemia tendría
características muy desfavorablts para todos los grupc ,s sociales: la
conquista de derechos civiles \" como pacientes son de los logros
más importantes, sin embargo, falta mucho por hacer \ se deben
gestionar 9ue las demandas txistentes e incorporen como politica:
públicas para el beneficio de la, ocieda&lt;l.

A11to11io Rn1111:ro Ga'Z!1

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1ornada.unam.m.x/2001/o',/o;/

260

Resenas
,. , y com.entar10s
·

�ANTOLOGÍA HUMANITAS. CIENCIAS SOCIALES.

1960-1990
José Maria Infante
Centro de Estudios Humanísticos, UANL
Agosto 19 de 2009

h.r.-.Ti::.

de publicacióo del
~nmer periodo de f-!11111a11itc1s en al área de ciencia. sociales. Veinte
irabajos que muestran el e tado de la producción de las ciencias
IOCiales en el noresce de México cuando ru siquiera existían carreras
miversitarias específicas, y la que más se acercaba era la de abogado, que incluía algún curso de sociología. Aun cuando lo, trabajos
llegan hasta 1990, diecinueve fueron publicados entre 1960 y l 98(};
las carreras universitarias de soc10logía e historia aparecieron en la
!&lt;gunda mitad de la década de 19-o, de manera que podría decirse
-JUe su impacto en esta publicaciones fue bajo. 1 señalo esto es
\(Jlo para que podamos situarnos imaginariamente en el contexto
mque se produjeron e. to. trabajos, srn valoraciones que dañen una
comprensión adecuada.
Ciencias sociales, por otra parte, cubría en esa época una serie de
campo variados, má en el nivel ideacional que en el de prácticas
concretas, al menos en los paí es latinoamericanos; de manera que
ílfl se esperaba de las ciencias sociales uo trabajo especifico en la rea'idad, ino una reflexión más cercana a la filosofía que oncnrara las
2ccrones a tomar entre quiene , con mayor o menor éxito, trataban
de con truir y guiar la instituciones sociales.
rRABA)O:-. Ql.E RLC:OGl, TRLl'.. T\ \~O.

'\fáster en Ciencias, catedráuco .\ actual subdirector aca&lt;lém.ico de la Facultad de

Filnsofia y Letras de la L \~I.

263

�Rt.r,,lm y m11m11t1rio1

Los campos mencionados, por otro lado, . e diversificaban más
por la mlluencia de corrientes ) doctrina surgida. en otra, lautudes 4ue por exigencias de la 111.Jsma realidad en la que se vida. Esa
cfü·ersificacion no fue buena, y tanto aquí como alla , olo . 1rv1ó para
enfrentamientos) conflicws por el dominio del campo, de: manera
yue perdieron de vista el objetivo central, el de explicar por qué lo.
sere humanos se comportan de la man ra en qu lo hacen y cuálc
son los prc,ductos de ese comportamiento. or de los c.rue piensan
que &lt;lcbemo~ hablar de ciencia ·ocu.l en • mgular, dado que 10Jas L1s
ciencias sociales, cu:1lqu1ern que sea su diYisión, uenen un mismo
ohjetivo: explicar por qué los eres humanos hacen lo yue hacen.
Ln cada uno de lo-; campo podemo encontrar o mceptos tomados
de otro campo parn hacer esto, Je manera que la v:medad de la e;:xpenencia humana nn debe intimidarnos: podemo.· traba¡ar en una
teoría únicH que d ' cuenca de esa variedad.
FI primero de lo, trabajos e, de Lui. Recasen 1ches (ttJ03-l91 ~).
exiliado por la tragedia frnnguista. qtúen había publicado n 1956 un
Tralado de .\ocioloJ!.Ítl como resultado de u experiencta docente en la
L ,\ \f. El que aparece en esta recoptlación es &lt;le l 961l y se titula "La
hnalidac.l en el derecho". Piensa que el fin último del derecho es regular las relaciones humanas o sea decir gué debe hacerse, pero no
con arregl a enteraos descontext1.1a&lt;lo • ·ino Je acuerdo a una doble
c1rcunstanc1a: empínca e histórica. Lo jur1dico &lt;leb acompañar l:t
realización Je los fine. sociales, , por lo tanto debe c_1;tar siempre
circw1stanciado.
-~¡u. ticia distributiva" St' titula el segundo de los trabajos, Y , l'
debt..· a D(... idenn C, raue, qwen lo daboró en l 961 . Graue se ba~:1
en la. ideas &lt;le Tomas de \9uino interpretadas por Juan de Sanco
Tomás, un dominico portugué e.le la escuela alamanquesa. El texto
• e ajusta a las concepciones Lom1 tas, pero ·e de. taca la idl'.1 Je quc
los seres humanos t..ienen derecho a rebelarse por el reparto cuando
lo cons1den:n inju. to, algo que toda\ ía despierta e 'C&lt; ,zor.
El trabajo de \lberto García Gome:.-:, "De la guerra y dl' la paz",
muestra las limitacjone de la forma de producción cienti6ca qul'
apuntábamos: refü:x10nanJu obre la· estructuras de parentesco,

264

lXDpara la familia europea con la mexicana. atribuyendo a una y a
m caracrcrísúca. que surgen de la ob,ervación personal relativaaente ingenua sin u, ar medio &lt;le contra. tación específicos:
El cuarto de Jo artículo. e el urúco sal.tdo dL una mujer, .-\ngde
1/endíeta Alatorre, y está dedtcatlo a sugerir la composic1on de un
o de . ociología del arte, materia inex.tstente en la uruversi&lt;la&lt;l
la época. Angeles íend1et.a ha publicado diversos trabajos ·obre
retodología, y sobre la actividad de la mujer t:n la política y en la
ocitdad mexicana. , pero ·e ignora s1 és1e fue un encargo especial
una propuesta de u propio interés. Es intere ante para entender
lllllo podía ver. e la sooologm del arte hace va más de cuarenta
ros y 1uzgar cuánto hemo. avanzado -o reuocedido- al respecto.
~ero destacar que e la única muier l.JUe participa en la antología, y
!IITIO tal da cuenta de la posición de la mujer en el trabajo científico
tia época.
Cn autor preocupado por la dimen. ion humana Je la acri, ídad
mnómica, C.:\. Canncgieter, presenta con el título "Los a pectos
lllmano, de la lucha entre la empresa pnvada y la pública", un pano;ma completo, pero 1mérico, de la venra1as ) des\'entajas de am~ ripos de organización; finalmente, se pronuncia por la creación
formas mixtas que incluyan lo mejnr Je ambos istemas.
El trabajo d Robert .. nuth, "El penc;amiemo económico de José
na&lt;¡uin Je l'tifora", frchado en 1%8, rt:scara del olYido a un curioso
rson.aje de principio del siglo Xf\. que ,·ivio a salto e.le mata en
~paña y diversos pruses latmoamericano , perseguido por sus pro'1e t.1 innovadoras en d campo de la economía, algunas de ellas Je
IITlple necesidad, como la creación d un istcma estad1scico para
~er entender mejor de que . e está hablando en ese campo.
El . éptuno arúculo s( debL a Jorge Pedraza a.tina , lu ·tona&lt;lor
al 1.¡ue nos recuerda en "La educación en el MéXJco mdepen'ntc" las d1f-icultadc por las que atravesó el país en su primera
apa p:1ra organizar un . i tema e&lt;lucatiw&gt;, y cómo la rncorporac1on
t'. tfrrucas como el lhui1ado m~todo lancasteriano pu&lt;lo suplir la
ft!Stncia de maestros capacira&lt;lo cuando se trataba dL" expandir lns
:tndicms &lt;le la educación a grandes poblaciones.

.2(¡5

�ReJoi,,s ) mmr111&lt;1nos

José ,\tl,·adur GuanJil¡ue nos pre. lnta un análist dt· carácter El decimocuarto de los escritos. ''El predominio del poder eiccuteórico, ··Dilthey ociólogo'', dedicado a resaltar Jas comrihuanne MJcn América Latina", es gutzá el más analítico de todo . 'u autor
J e te pensador en la construcción del pensamiento sociológico. \ctnr Gro Esp1ell. un diplomático , pLnalista uruguayo, ob, crva
manera atenta d funetnnamicnro Jd pre idencialismo btinoamet:11 opos1c1on a Oll'OS pensadores, como \ugust Lomte, rumuntl
rano, st.:ñalam1o u, virtudc y defectos. A su juicio d sistema parHusserl ) José ( &gt;rtega) (,a. set.
Lucio i\Iendieta , " 1úñt:7, uno de los artífices de la in,tiiuciona 111entario no sería adecuado ;1 la idiosincrasia de lo , países &lt;le la
lizaciún dt la soLinlogrn en lo. ámbito. acad1:mico · me. irnno , nos tgión y se pronuncia por la prnh.ibic1ún de la redeccic'H1 inmediata
pre ema en ·· ociología de la guerra" un anab is Je la tt:oría sobre ti pres1d me, crittcan&lt;lo la posición J ~ tmón BnlÍ\•ar, tiue en 1825
la guerra, su efecto y "U cau ·a.: dicho anáhs1 podría . en1r de ipuso un sistema &lt;le presidencia vitalicia para Bolivia.
Lconcio Durandeau Palma, un maestro yunidn ) re. peta&lt;lo de la
punto Je partida p;1ra cuak¡uier estudio sobre el tema.
uhad de Econonúa de la l \ l., no presenta ''lnflaci{ n'', tratanI ~ décuno e. tu&lt;lfo, "Proceso histórico de los rie gns profe 11111a
les", e dedica a los accidentes &lt;le trabajo y rraza una eYnlucinn de la llJc explicar un e, ento mu~ wmún en la época 19-ú-- , de difícil
concepcion de cstt· fenc'1mcno, dl'srncando d papel del ge1K·ral lkr r.uamíento. Le preocupan e pecialment los efecto oc1aks, ya &lt;-¡ue
nardo Rt')tS, t1uien t:n l'ltlh propwnera una k) a,anzada para suépo· ínHac1fo1 uek ca, tlgar ma, a la persona. de menort·: mgresos,)
ca. u autor, _lose: P aldaña, fue una persona Je amplia 1rawctona
oponL a utilizar la ínlfacion como un lt1 trumcnto de Je arrollo
acaJémica en el mnho regmmontann y que aJcm:í ocup/1 disnnw\ onom1cu.
cargo. en \'aria. in. tituc111ne. lncale..
Luts i\f. Farías, autor dL '·J lacia un nuevo hwnani mo", ubica
A continuacii'm,Jurge i\Iuntemayor 'alazar presenta ··1 .,1 triplic1
tórícamentc al humam ·mo ,1 traves de un repaso por numeroso,
daJ &lt;le funciones dd poder estatal". un t:nsayo sobre las fonciont'\ tore. y aboga por el renac11nicmo dt u docrnna, e p&lt;..:cialinente
LIUt: atiende má. a L1 tarl'as imaginaria, que a la realidad Jd Sl'-tt:ma
las acritudc. ~ en los cumpnrt:uniento cotidiano .
institucional mexicano.
El lugar de nacimiento suele marcar una impronta mu,· fu rte en
Ll u-abajo tk l);n,d Davic ·, escrito en 197\ "El prohk·ma dd :it1.k¡uicr persona, y ,\ntomn Pompa y Pompa no e. una excepción.
Jesempk-o y la mtbcl&lt;ln''. anaÜ7.a la forma n lflle d ch:sempko h:1 En "flL 1oria} sociolo1:,&gt;ia de una gran ciudad" documenta lo orígeestado vinculado a los precios y salarios l'll la economía est:1Jnuíll ts y el desarrollo inicial de ~u ciu&lt;lad natal, Guanajuato, mu. tran&lt;lo
dense; lo h:1ce desde una pen.pecti,·a monctari ta y utiliz:u1Jo poc:1
o intere ante. de e, e acontecer.
variables en su an:tlists. pero é. a era la forma habitual n yur ~e
La locura ha si&lt;lo y e~ un tema tabú en la sociedad occid mal.
dcctuaban esos &lt;:smc.uos. Señala. corn:-namentc, lJUC d Je empico ~ loco no provoca .iempre ·l:ntirruento enconuados ) u ·cilamo.
esrructural es un problema de pohtica ) accione. gubem,1mentalc litre reprimirlo} curarlo. Franci. co Ruben i\farunez, en "La locura
y no del sistema monetario, aun&lt;.¡uc s;e nponl' a lo • alano!-l 111ín1mo:, el fi no meno ociar·, propone una con ideracion para mejorar el
t¡ue perjudicarían a lo, jcJ\'ene va los grnpos minorítarjo,.
l'dtamiento jurídico del fenómeno.

Pedro Hernández aplica la teoría sociológica del conMicto t!t
En el penúltimo de lo artículo • Roberto Lara Velado hace una
Georg .. tmmd en u escriro nmlado 'Lt sociología Jel conAict&lt;t \ tcuperación de Jo. distinto. proceso, migratorio· y de integración
lo · pnmero jesuita ·". Lo hacl' para analizar la ,~da de Ihmac10 de túca que conformaron los distinto. pueblos me oamcricanos, en
l .o,ola y us enfrentamientos con otro grupo en la Iglesia cat1ític1escrito cuyo tirulo lo expre a: "La alta cultura. precolombinas
:u conclu. iún es t¡uc a la lu.z de los dato. empíricos, la teoría :immi:· mesoamérica".
ltana requiere de algunas mo&lt;li6cacione .

2(,6

267

�Rese,ia.r y ro111mlanos

, Por fin, Ald? ~'\.rmando occa, siguiendo un método de l'Xpo ¡_
c1on w1ttgenstelillano, nos presenta una serie de reflexiones obre la
modernidad en "El desarrollo tecnológico y la condíc1ón humana".
Iarutiesta un gran optimi mo sobre la evolución de la condiaón
D ECONSfRUYENDO EL CONCEPTO DE DERECHOS
humana, la que poJ.rá recuperar e de las &lt;lificultades que ha uaído la
HUMANOS: APORTACIONES DE PoGGE EN TORNO A LA
incroducaón de la máqwna en los dJ ferentes a pectos de la Yida.
En urna, una gran variedad de temáticas que ejemplifican ade- CONCEPTUALIZACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
cuadamente Jos modo en que e producía ciencia social en ·uevo
León en la . egunda mitad del siglo XX.
Brenda Araceli Bu tos García

Ornar Alejandro Moreno Garza·
Facultad de Filo ofia y Letra ,
L
\,gge, Thomas. Hamj11.rtiao u lo b11111a111dad. .\léxico, PCE, 2009, 526
pags .

no ha sido una labor fácil. La primera dificultad
-por llamarle de alguna manera- la representa su e:xtens1on, \ es
Je leer sus más de quinientas páginas unphca di. ciplmarse y hacer
hdo algunas otras acti\ 1dade.. La siguiente dificultad t: encuenn. en la diver idad de los temas, ya que en el libro se reúnen varios
'llsa~·os realizados por Thoma. Pogge, filósofo alemán} catedrát1co
le Yale, a lo largo de su trayectoria académica. m embargo, dichas
~hcultade bien valen la pena, va que el anali i que realiza Pogge es
&amp;sctnante a la vez que profundo, pero sobresale por la perspec6va
'IÍtica en que se itúa. Cada uno de lo· capítulo puede lcer5e in
~e ·idad de conocer el anterior o sin seguir el orden del índice, ya
~e cada texto muestra un alto grado de autosuficiencia.
La diver 1dad de la que bablábamo se realiza a parcir de la in).Ücrud analítica obre la pobreza global ~ lo. derechos humanos.
J autor con 1dera a la ¡u ricia global como una herranuenta contra
pobreza) la des1gualda&lt;l. Cabe ele. tacar que a &lt;liferenc1a &lt;le otros
111al1Sta del tema, Pogge realiza siempre un desu7.armento entre eJ
mállsis de la realidad empírica y el anáh 1s teonco-filo ófico.
., PRE PNTr RF. F'- \

Doctore del Colegio Je. ociología, 1n1 ., LL'-il.
Candidato a máster en Ciencias ociale. por la f'f'a l., UANL

268

269

�Remfa.r)' rolllenlario.r

En cuanto al análisis de la realidad empírica, Pogge ofrece en
los capítulos \THJ al,· un análi is de ituaciones, tales como el crecimiento y la pobreza en China las controversias en torno aJ aborto
y el hambre global, la prueba de drogas para países ricos en países
pobres, así como las innovaciones farmacéuticas -capítulo XJ.
Dentro de éstos análisis empíricos se sitúa, también, la reconstrucción de la metodología utilizada por in tltucíones económica
globales, como el Banco .Mundial -capítulo VT-; los objetivo. del
milenio planteados por la o. C -capítulo VII-. En cuanto al apone
de Pogge al análi i de las abstracciones teórico-filosófica en los
capítulos del I al T\', el autor realiza una deconstrucción de la conceptualización de los derechos humanos, así como de hs teorías de
1a justicia de John Rawls.

A diferencia de otras propuestas conceptuales, e inclusive de in-;;escigacione, empírica , Pogge realiza una erie de ideas para superar la pobreza global, que podemo encontrar en el capírulo \', el
cuaJ ver. a sobre una propuesta para un dividendo de lo recursos
globales; a imismo, en el capítulo XIII, el autor propone cómo se
puede llegar a constituir in tituciones supranacionaJes de una manera democrática.

Otro punto que por eYidente es general menee relegado d~l análi~en torno a los derechos humanos lo constitu~·e el establecinUento
runa relación causal entre lo que se hace en lo. países ricos y los
.decimientos en los países pobres· dejar inamoYible el orden ecol)J]llCO global lleva a que millones de persona mueran cada rufo..
Resaltan estas dos tesis de Pogge, ya que generalmente se cons1ha que si bien se han establecido ciertos derechos a lo. que todo
11mano es merecedor por ser humano, igualmente se justifica el
F no todos los países puedan garantizarlos. Esta perspectiva es
·ucada por el autor de HtUer;11sticia a la h11111at1Ídad, y podríamos
riialar 9ue la crítica de Pogge sitúa a ese tipo de argumentos como
:J/l(dativas de.fimdo 1 mediante las cuales se emite una e:x:m.rrr. ambos
Jmceptos son tipificados como aquellos en 9ue se busca negar la
fSponsabilidad sobre un acto.
_
Las excusas emitidas en esos discursos -hegemónicos, por cter..,_ buscan ínvisibilizar el \"'erdadero factor causal de la pobreza a
nivel mundial: los factore constitutivo del i. tema ·ocial global
De de esta perspectiva de análisis Pogge propone que se_ debe_rla
\.'alizar un análisis moral instttucional al ámbito de fas relaciones ill:ernacionales. Y de hecho, considera, debe transformarse la concepoon de éstas, por lo que el autor preguma: ¿cómo debe ser juzgado
mtérmino morales el orden global vigente?
Una primera respuesta llama la atención sobre la imperiosa neitsidad de investigar los efectos de Los factores instih1ciunales gloil'Ales sobre la incidencia de la pobreza severa en todo el mundo. De
ta propuesta dan cuenta vano capítulos, como por ejemplo el
:ascinance análisis de Los parámetros y metodología utilizada por el
Sanco Mundial en la medición de la pobreza.
Continuando con la deconstrucción del discur o de Jo derechos
luma.nos, Pogge inicia u □ análisis de la Declaración 1111imwf, el primer

A continuación nos centraremos en los aportes de Pogge en torno al concepto de lo derechos humanos. Resalta del anális1 de Pogge la deconstrucción que realiza de dicho concepto; para lograrlo
utiliza la Declaración 1111iversal de los derechos b111JJanos. Tomando como
.referencia este documento, Pogge eleva a exigencia moral y justicia
ocia! el respeto a cada persona. El autor de 1-IrJmjustida a la b111110miiad señala &lt;-1ue 1a bibliografía y debates en torno a 1a justicia global
es abundante, ya que ha habido aproximaciones al tema, y reciente·
mente se ha utilizado el concepto mencionado.
Pogge no hace recordar un pnncipio básico que por eYidente ha sido oslarado: las regulaciones económicas y legale están al
servicio de fines humano , por lo que deben ser compatibles con su Término utilizado por Gunhn en su aruilisi · del discurso de mujeres que se realicumplimiento, así como potenciar la realización de condiciones llll- r.tn cirugía estética. La, expectaavas de fondo se carn.ctetJzan por: a) ser socmculnimas de justicia. Desde e ta perspectiva, el conjunto de normas que llralmcnte constrwdas; b) empicarse para legitimar los argumento presenrndos
JJ torno aJ comporta011 emo o creencias. Gimlin, Debra (2UtP). Cross-cultural
componen un entramado institucional no on un sistema neutro.
\nah'SIS of \Vomen's arram-es Accounong far Cosmeric Surgcry m the 1;SA and
Íireat Britain: A Cross culrural analpt of muatives. Rod¡• 6 foc,et¡, 13. 41.

270

271

�f&lt;ueti,u y r11111t11!,mos

demento que un liza es el dt. ¿9u1cn emite c. e discurso? En lo analj is dd di -curso é:te c. un factor urnamente importante, ya que
mil.iza para posicionar en la jerar9u1a del poder al em_i or.
En el caso Je la Dedtm1rió11, Pogge con. 1dera que 9u1ene. reali7:iron dicha propuesta fueron los jcfr:s &lt;.Íl: hstado. E to, a11ade, tiene
las siguientes consecuencia : a) los tema principales tncaJu, por
b dcclaraciún 1111 ·on confrontados, b) no proporciona pauta alguna con respecto al rema de la ju Licia económica, c) no cbnfica
ni cstahkcc qué re. ponsabilidadc- . urgen r quiénes deben :er lo.
n:sponsable ....
En suma, Pogge considera qrn: la Dc.:claraci6n SL' caracteriza por
sc..·r un di. curso pt: ligrosamerne genera~zante ~ , acuo, en d yue anlt'
la carente definkic'1n de re. ponsables ) benehctanos concretos la
m:1terializac1ón Je e. o dl'recho. es planreada como un 1Jcal, un
. uc.:ño 111.1lc.1nzabk-, una u11 &gt;pía. , e construye una cortina d humo
medfant&lt;.: la cual se ocultan r cda}an re:ponsabili&lt;la&lt;le~, a í como
anci11ncs .1 yuicnc!- incumplan d_icha. rcspon. abihdadcs ante tan
d ·va ·radc &gt;re re. ulrado. en la Yida humana.
Pogge contrapone a esta &lt;l1.:hnición Jo. forma, alternativas dt·
entl.'n&lt;l rlo:-. El punto de parti&lt;la e la di tinción mre do. compo·
nenre. dj frrcntes; a) su m111¡,rensiri11 de los dc..:rechos human, &gt;S r b) b
.ilf.rld11ti,1 o contl'mdo, lo bienes t¡ue selecciona como ubjcro. para
un conjunto de derechos humanos (p. 74). A imismo agrega que
pl:rntl'.ar una concepcic°&gt;n de derechos humano. pr senta do. pre
gurna. :-enciak.: ¿c..1ué. on los Jcrecho. humanos?,) ¿qué dereclw.
humano ex1 ten?
De cst,1 manera la propuesta de Pogge tldine a In den:cho · hu
manos c mm derechos morale..c;, esto debido a 9ue: t) expn:san in·
te reses moralc y c..:·xi te d deber 1noral de re. peta rlos, .2) ex pre. :1n
prc..:·ocupacione morales Je pe. o c..¡ue. obrt·pa an olr:ts preocupací0 •
ne. norma uvas, 1) s ccm ran en seres humanos, 4) todos los sert~
huma.nos po een igual e tatus, .5) expresan preocupaciones cura ,·a·
hdc..•z es irrestric1a, y &lt;1) son ampliamente comparubles. Por ejemplo,
e sanciorn1 moralmente el incumplurnento de los tlerechos hum:t
n,)s \ :t' amsa a In paLe. pobre de encontrarse en una . iruacuín

272

atraso en e, a materia, sin t:mhnrgo, como nos adarar:i d tilosnfo
:ín, dicho mcumpli1 11ento no arañe únicamcnrc a lo gobiernos
.:ionaks, sino c1u estos son rebasados.
Por ultimo e importame e11.1lar c..¡uc en t:_te libro Pugge re pona uno de lo. tema mi cont ron!r ialc: y pre. ente: en la ·ocio
lia: la relación emre lo local , lo global. J autor de J I,,mjustida
lshHfJJrmidad realiza el abordaje de:dc la p rspectiYa de b rcbcii',n
lo "factores nacionales" con la relaciones imernacionalt:s -glo- . 1\1 re pecto, ~eñala que una conccpcibn alternativa de los
trecho. humanos &lt;lehc con. 1derar t1ue . u cumplimiento no e in11\'e olamence por lo factore nacionales, ino tJlle e. dn presentc:orcs globale ..
Pogg~ considera que ambo. factores coexi ten en una rdacic'm
écuca, por lo que la inrcsis &lt;le ambo. no.' prnpnrcinnará una
dadera cxpJ_icacic'in (p. 1J5); esro es ckb1do a yuc lo. efectos Je
factnre nacionale trecuemcmcnte son afectados por los fact glnbalt s -\' \'icen.r a-, y porque dichos factores modelan de
era muy fuerte los focrnrc..·s nac1onalc- en í - a pcs,tr de 9uc.: la
llluencia inn:r. a es gent·ralml:ntL ligera.
La propuesta de Pogge exige- c..:1ue si lo. si:temas econc'im1cos han
do globalizados Jeben hncar e r&lt;.:. pon. ::ibilidaJes globales -por
;h,_. a í-. además de pugnar por una "jus11c1a global" con d
de detener la creciente paupcrizac1ón económica de grandes cp;ms Je la poblaciún , nin:I rmmdial a ·í como de la inmcn. a
tidad de muerte ocasiona&lt;las por el hambre mundial -el autor
la t¡ue las muertes por harnbrl' on muchísim11 más grandes t¡ue
ocasionada$ por la gm.:rra mun&lt;l.i.-tlc:. e incluso mayores que la.
sada. por el régimen nazi.
1~ is países ricos tienden a miur con Je. dén d p&lt; 1brc estad, 1 Je los dt·recho humanos en mucho. de..• In· lbmaJos países en Je arrollo: c. Le
tre ~ dl" la r1::spnnsabifübJ no 11lo Je us gobiern1 ,s) poblacu 1nes, . 1110 también nuc ·tra, 1:n cuanto 1..1ue les imp1 &gt;m.1111 ,._ curu tamc-

d1.:s:1

mt:nte un onkn glohal iniu to . in trabajar en po dt una rdorma 4ue
fucilitaría el cumplim1cnto &lt;le los Jcrcchos humanos (p. ')8).

�l{(ffl/11! )' (Olllellliln/)J

De e. ca manera, para Pogge la aplicación del istt-ma econ ímico
neolib ral tn lns e tados no ·. re. ulmdu &lt;ld libr conscntim1cmo
de cada um, de ello· ·mo &lt;..¡uc por el contrario, . prcsenra como un
orden al cual 1ienen el dcber de ajustar e implantar en u lt'rnto
rios. A í, para Pogge al igual qUt.: ntro. con. trncri mista 11c1ale
el concepto de re pon:abilid. &lt;l debe .-er entt:nJ1do de otra man ra:
a partir de una rdación dialéctica mn: In global ) lo lucal. \sinu..
m&lt; la reali&lt;la&lt;l como b. hcmo. concebido n:: ulta caduca, Jebem , ·
cmprcmkr la complicada labor de redcfinirla. Qumí en el t·nt1Jo
kuniluno Puggc resaJra la import;mcia de uru re, &lt;Jiu ·i1&gt;n en d paradigma Jel cumpümicnto de lo· derecho: humano .
1.a respon abiliJaJ lusada en lo. derecho humano , cruoal en e h..'

munJo: la respon abilidad de lo. 1mado rico· y u. c1udaJano J?Or

d irdcn global económico y pohtico c1ue imponen. E tt· orden e
ob. taculo clan: para l:i n.:al.i7~1dón &lt;le lo derecho. humano (p. 1) •
Lo. &lt;krechos humano ti nen dc:de la conccptualizaaón propuc. ·
ta por Pogge, un alctnct• normatfro global y pueden utilizarse como
estándar para l·,·aluar d or&lt;lcn insrirucional global. E ta pcr ·p~cti,:t,
. cñala Poggc, rcba. a la pretmclida unin~r:alidad qut cHsica.mt'ntt' ·t'
ha atribuid a los dt.:rcchos hwnano .

27-4

�~ormas de publicación:
. El anuario H1111w1ita.r recibe contribuciones de excelencia aca&lt;lémca y de inve tigactón en los campo de filosofía, historia, literatu:.. lingüística y cienaas . ociales.
_, e reciben trabajos originales e inéditos. e re peta la estructura

rcada contribución o n, ayo, .in embargo se sugiere: a) marcar los
ipartados con subtítulos, b) en caso de la utilización de referencia:
:mnericas utilizar el sistema decimal, e) las citas textual s encerrarse
:ntre comillas y no emplear con cursiva , d) toda cita hreve debe
nancener e en el párrafo done.le se produzca la referencia y e) en
caso de citas mayores a cuatto líneas, deberán colocarse a bando,
:n w1 párrafo aparte separado por un espacio, sin comillas y sin
:ursivas.
· Todo trabajo deberá presentarse en formato digital de i'vlicto oft
ford. Las referencias se con ignarán en nota de pie de págma y en u
llSO, también la fuentes, para facilitar la lectma seguida del texto.
· e aceptan ensayos, mvesngac1one · , contribuciones con una cxm.sión mínima de quince y máx.Lffia de veinticinco cuartillas, en el
:po o fuente Times ~e\, Roman de doce puntos con Ulterlineado
. espacio y medio para eJ cuerpo del texto, y con tamaño de letra
k nueve puntos para las referencias bibliográficas. Queda a criterio
¡¡;) Con e¡o editorial aprobar colaborac1ones con característica dIitrsas a lo aquí e tabl ciclo.

i El consejo de cada área de H11n1a11ift11 tendrá en todo momento el
lerecho a ometer a dictamen las contribuciones recibidas para su
ublicación y comunicará aJ autor el procedimiento 1 su resultado.
•Las contribuciones se reciben por correo electrónico, o impresas
con copia electrónica por entrega per. onal, da men ajería o er~
1cio po tal
• Debe anexarse a cada traba10 una referencia bre\e académicoiiográfica del autor, dirección postal r correo electrónico.

�H11manitas Cinzcias Sociales se terminó de imprimir en
el 20 diciembre del 2010, en los talleres
de la I mprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
El t1raje fue de 500 ejemplares.

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                    <text>Humanitas
Universidad Autónoma de Nuevo León
Anuario del Centro de Estudios Hu111anísticos

Nún1. 37 Vol. I

Enero-Dicieinbre 2010

Pi{osofta

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1

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1&gt;irect," d l'uhl1l acio &gt;lll"'

I ),rec/or.Jimdador
Dr. Agustín 13a ave I ernández del Valle

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1 ehtor r&lt;· ·1~ &gt;n ·;1bk

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f..i . Alfon o Rangd Guerra

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fefe de la .rffció11 dt Filo.refía

L11 Adn.tn.1 1,.pc.1. \lomcm:m ,,

[.t\ ·cuauhtémoc

C ircubrnm \ .i,lmuu u. c1on
1 f11n:,u:t1,i,, m,, r, num.

, l'lll'ru ,l1c1cml,r&lt;· .lrlll I nha dl" puhht,Kro11: 1c; dl' enuu d l 21111
lit· uev1&gt; l..t'.on •., trm~ Jd

R,-.. 1. 1.1 ,111ual, etln.1,l.i ) puhhc.1&lt;.li p11r b l nin:n.1,bd \u1on, ni;,

( cmro ,k I sm,hu Hurn1rust1co Dom1uh , d la publi, .tn&lt;111: B1hlr11tc,-a Lnn· •rsrran.1 RJul
R.mgd I nas. pmnn ('1"&gt; I\', ,\lf,,n,o R,n-:. num. ,IIKKl ur,rte, ,·ni Rcwn:1, \lonrt-rn , u,•,.
l.«&gt;11, 1.-:uco, c.¡ ,,4.1,1 r ·1 ·l. { ' J ·1 ~1 41 •1.
r { 3; f•• 6, , lmp1&lt;. a r,,r. lmpr,·nUI I m
\'t•r 11.tn.1, ( r11d:1d I nrn r. uan 1. n ,- p '•&gt;-l'il, .111. ·1,·, ,la., ele tn Car-,..i, uc\·o ,,.. 111 \k ., ,
I , ·J1:1 lit ll'rm,na M1 d,· 1m¡,r ,1n11• 20 de Jicremlirl' dd &gt;ow 'líra¡l" 5m , ¡,·mpl:trc.
um,:tt•
d rcs~v;¡ de dec lio al w o, ·du I\u del niulo / l11mmatrll owiyaJ,, por I Insutut
u
,lcl Den·d11t ,le uroc: ,~, •• ,, ••Wl.?'N.?IM_, lo:!, dt' f cha lO d..- ,ep1il'll1brc dd 21w,1 • ·urn~ro dr
ccrnticado dd1utud de tu I l'OlllL'flf&lt;lu: 14,'lO'J J i-ch.1 lf J&lt;.· ag, ro ,kl IO, conccJ1do ant
L, &lt;.,1nus1on ( ahíte 1d11ra ,1 1\11,lll.K"lon&lt; 'I'" Rn 1 ta. Ilu,,1rada, d l:i • ecrctaria ,ft, ( ,.,1.J&lt;.•nu
c11 ,n 1 . ,·n tranmc R,~1,1ro de nurc..11u.: el In. muro \kJU ·,no de la Pr,,p1e,bJ lndusm.il:
l.a.s o1pm1r 111c&lt; &lt;.&lt;•nt1:.1udo npR .1&lt;10, en lo:, .nu :uln~ son n pon :tbilubd exdu,1\.1 dt lo
.1111nr,-s. l'r&lt;&gt;luh11fa b reprod1K&lt;.1on rnr.tl •, part:illl, &lt;'O CU.11,¡ui.-r t,,rma o m,-Jiu tld LOnt&lt;!fml
ctf11urul de · 1e num r
lmpr ·so t:11 1 1co.

·¡;"¡" los tl,:n:cho: re t:n~ilo.

( "P~~I

1(11.

e ·th~., m:ul. ml.mx

,amú García

Jeja de la sFrrio11 de L'lm.r
Drn. \Jma ih-rn Rodríguo Pérez
Jefe de la St'Cdo11 di Cmmas Soaak.r
Lic. RJcar&lt;l \'illarreal , rrambidl'

.J~/e. de la secdó11 de Histmia
Profr. Israel Cavazo

iarza

�~- -.....

FONDO

UNtvc:pc;tTARIO

ANUARIO
HUMANITAS 2010

Filosofía

Cuauhtémoc Cantú García
Cocditor

�ÍNDICE

RAFAEL ENRIQUE AcllLI!RA PORTALES, De111orracic1, libertad)'
h.rtado c11 la ftlosefío politicojurídica de Benito SpinoZfl
ZIDANE ZERAOUI, Al Ghazali:

AURORA GEORGINA

la Pnteba del lsla111

9
57

BuS'fos ARELLANo, D011ald Davidro11:

ronoci111imto s-i,1 represe11tacio11es

87

MATILDE lsABEL GARCÍA, bl dese11volvi111iento de la ftlos~fía e&gt;..isten-

aal fll J;fé:x.ico: José Gaos

103

Ro1AND0 Picos BoVIo, Rorory Fo11cault: com'ergmcia.r)' divergm-

cins del smtulo de la ftlosefía
Gum.ERMO NE1.SON

127

GUZMAN

ROBLEDO,

Lo diso!t1ció11 delJ'ºJ' el

smti111ie11to oceánico

149

JORGE PIX.l.EY, ¿T11110 prindpio ,111estrt, 1111h'er.rol

161

GoNZA.Lo RlvERA GuRROLA, La identidad en Ir, ed11cario11. Un
Jlflet'O

rol

GoRGIAS ROMERO GARdA,

171

Mf1rco históni:o )' filosófico del pm.ra-

llJ1e11to de lf''hitehead
CuAlll-ITFMoc ~ GA.RciA, La idea de 11a/11ralez.a

de Chardin

185
e11

Teilhard
215

�RE.SENAS Y COMENTARIOS

CUAUHTÉMOC

CANrú GAAeíA, Et1mt11Jtro de cosmología

]OSÉ filBERTO BENAVIDFS VAzQUEZ,

Fmitió11J'filosojla

Jt.íatilde Isabel Carda Losada
'

235

D EMOCRACIA, LIBERTAD Y EsTADO EN LA FILOSOFÍA
237

POLÍTICO-JURÍDICA DE BENITO SPINOZA
GoRGIAS ROMERO

GMciA, Teología de la liberación _y filosofía del

proceso

240

JosÉ ROBERTO MENDIRICHAGA,

Est11dios de filosofta en el am1a1io

Humanitas

249

José ALBERTO BHNAVIDES VÁZQUEZ,

La jilosefla de la .Jilosofta de

fosé Caos
RoLANoo Picos Bovm,

Rafael Enrique Aguilera Portales*
Facultad de Derecho, Universidad Autónoma de Nuevo León

253

Elpr&lt;!Jeclo polilico de la 1nodemidad

258

Es peligroso de111ostrar con excesim clarid(ld til ho111bre cuanto se purece n un
anit11al, sin q11e al ml.f11JI) tie11tpo se le haga n11a 111enció11 de s11 grandeza. Ta111bien es peligroso pem;itirle 1111a ,,isirí11 demasiado dora de su grnndeza sin la
11oció11 de J'ft mindad. Pero es más peligroso tadatlÍa ~arlo e,¡ lo igr1om11da de
t1111bas cosas. Por ello, es proverho.ro n1ortrarle la.r dos cara.r.
Blaise Pascal, Pe11samin11os.
Introducción
L \S ORIENTA 10 F. co LA QL'E LOS HliM os se enfrentan a la política pueden reducirse a do grandes inclinaciones o paradigmas. Los
· Profesor-investigador de teoría política y juriclica, doctor en filo ofia política y
jurídica por la Urm-er.:1dad de fálaga -E paña-, postgraduado en derecho por
la l' niversidad 1 acional de Educación a Distancia -U1 F..D-- con grado de maestría y primer ciclo de la licenciatura en derecho; es además licenciado en filo ofía,
master en ciencias de la educación por el Instituto de Ciencias de la Educación
de la Universidad de Málaga, profesor y miembro de Los comités académico de
doctorado en Derecho y Ciencia política por el lnstiruto de Invesugaaones Sociales - l1nso-- de la UA L y en eJ Centro de Jnvestigacione.~ en Ciencias, Artes y
Hurnarudatle de Monterrey -CIC1\H:\f-; es miembro de la cátedra Estado de derecho de la Escuela de Graduados en Administración Pública -F.GI\P- del Instituto Tecnológico de Estudios Supeóores de Monterte} -111· M-: es miembro
del Sistema Nacional de Invesagadores del Conacyt, evaluador del PNP y PlFl. de
Conaq'ty de la EP, miembro de la A ociación Española de Filo ofia Moral, Política yJuri&lt;lic.'l, y miembro de la A ociac1ón Española de íencia Política. Sus lineas
de inve tigación se han onentado en los úlnmos años a la ciudadanía, democracia,
teoría política y consntucional. Correo electrónico: agutlera_uanJ@hormail.com

9

�Dr111ormaa, librrtad y list,rdo

eres humanos entiend n la política como una serie de interacciones
orientadas hacia fa cooperación, ba, adas en el intercambio, 1a transacciones v la n gociación para est.ableccr us diferente posicione.
sobre el uso de biene. colectivos y recursos, o por el contrario, la
entienden como una serie de interaccion s conflictiva. basadas en
el antagonismo emre valores e ideología incompatibles respecto al
uso de los bienes y rccur os del ·ístema. Por tanto, no · encontramo ante do enfóques que marcan dos tradicione, de pensamiento
político y jurídico distintas y antagónicas: el paradigma cooperativocompet1t1vo} el paradigma conflictivo de la política. Para el enfoque
coop •ratJvo, el objeti o de la polftica es mantener un orden distributivo tnediante la vía democrático-consen, u.al; para el segundo parac.ligma el objetivo es conseguir } ejercitar el poder institucional.
E. ta do. grandes concepcione. de la política -la cooperativa
y la conA.ictiva- inician con las dos grandes tradiciones de pensamiento moderno pjoo21ano r hobbe iano que configuran en realidad conjuntos compuestos, grandes modelos o teorías políticas
construidas desde enfoque. me1odológtco diferentes. En efecto, a
inicio de la modernidad el pensamiento político occidental e bifurca en dos tradicione divergentes. La primera igue la inspiración
plaróruca del E tac.Jo, justo con la exigencia constante de alcan7ar
una legitimación política del ejerc1ao del poder. E ta tradición utópica política conformada por pensadores como Rou seau, Kant,
Hegel y Iarx se ha extendido hasta nue tro día con representantes
actuaJes como Apel, f Ja bermas, Ra~ 1s y Dworkín. La segunda tradicion político-juríd1ca arranca con Calicle ) Trasímaco -movimiento . ofista-, } se sitúa en pensadorc. modernos como faquiav, lo,
Grocio, Puffendorf, J\ fontesquicu y Adam Smirh, ha ta los repreentanre conternporán os como KeJ en, chmitt v ozick.
En prinap10, po&lt;lemos entender la política co~o el e pacio público' de aparición de la libertad política, el ámbito pri,i..legiado y

Refnel bmque Ag111/era

decisirn que determina nuestra x:iscencia colectiva y personal. La
polittca e una necesidad ineludible para la ,..¡da. humana, tan~o indhidual como social, puesto que el hombre no es autosufic1ente,
sino que su exi tencia depende de otros, y el cuidado de la esfera
pública debe concernir a todos, sin el cual la conv-ivencia y desarrollo ería impo ible. En este entido, la política e, tá conformada
por un conjunto de relaciones e int racciones de poder a través de
la cuale se decide cómo e producen di tribuyen y consumen lo,
biene materiales y imbólico re ultante d la cooperación social.
Las actividades de búsqueda de coosen o y promoción de confianza
mediante la comunicación on componente' esenciales de la política. E ta actividad dialógica es una característica e. enciaJ de los isternas democrático . •l debate y la institucionalización de la di cusión
con ·áruyen el eje centraJ de toda política democrática. La técnica
del discurso ~rítico fue desarrollada por los griego para la práctica del gobierno de las ciudades-E 'ta&lt;lo, pero hasta la fecha igue
siendo la mejor técnica política por excelencia. La política es producto de la deliberación pública,2 donde todo lo actores políticos
-políticos profesionales, medios &lt;le comunicación, organizaciones
v ciudadanos- entablan interacciones y relaciones recíprocas entre
· í, y donde el debate &lt;le ideas igu siendo un referente fundamental
para la creación de un espacio público. Por tanto, la diversidad, el
pluralismo y la tolerancia son consustanciale e imprescindibles a
la ,ida democrática. La política como actividad social e tá hecha
de palabras. La argumentación e e encial para todas las etapas del
proceso &lt;l formulación de políticas públicas , ocial s.

político, _9uizá no corno carencia., sino como nea t 1-rreductlble singularidad que
nos rcmue al concepto de akn'hera política utilizado por Anstóteles en su Políhra,

cuando abonla la falta de regularidad } precisión de lo saberes -episte,11e-- que
se ocupan de cuestiones prácticas como la filosofía moral, política }' jurídica. T'id.
1J. Nus ·bawn, fj/ r11/li1v de lt1 h11111n11ulod. Una dejmsa r/á.fica de la refór1110 de la ed"radó11
liberal, Barcelona, Andrés BeUo, 2003.
2 \'ease para ampliar y profundizar obre csrn. temática Rafad Agwlera Portales.,
"Gudacl.anía, democracia y oaedad civtl en la teoria política contemporánea" en
hcdd1 Mariñez (ed.), Cie,,a,1 polífih1 e11 la art11alidad, .México, Limusa, 2009, págs. r&lt;,"; Rafael Enriyue Agwlera Portales, Twia política_rj111idica amfcf!,Portima, México,
Porrúa (Problemas actuale ), 2008; Rafael Enri9ue Agwlern Portales, J ~, rl1ldada11ía
J In pnrtinpació11 politua fil el f:.stado demomihro de derecho, Mé..x.ico, Porrúa, 201!1.

10

11

1

Agap1to .\faesrre. J ~lfsmff(ra de la pof;tica México, C'..emro Je Estudio de Política
Comparada, 2000, pág. 1 3. En esre trab,1jo se aborda la falta de exactitud de lo

�De111fJcrada, libtrlad ¡ L,tad{J

Rigr1el E11riqHe Ag111/era

En la actualidad asi~timos a un debilitamiento del civismo, lamoralidad pública) lo vínculo polfoco,. r~st fuerte d terioro institu-

La tolerancia e una de la virtudes cardinale m1pr _cindibJe )
consustanciale a la democracia. El respeto a cualquier opinión ajena o visión ideológica, la igualdad de creencia y la asunción o condcción de que nadie po·ee una verdad ab oluta son el fundamento
J la apertura de toda per ona tolerante. na ociedad democrática
, plural descansa sobr la diver idad de opiniones, crn~tumbres y
forma· de vida. El artículo 18 de la Declaradón 111Ji1 ersrtl de las derechos
b111nanos del 10 de diciembre d 1948 señala: ''Toda pcr ona rjene &lt;lerecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; e te
Jerecbo incluye la libertad d cambiar de religión o de creencia, así
como la Libertad de manife tar u religión o su creencia individual y
colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia". 4
El E tado democrático ) ocia! de derecho es un proce o de conquisca histórica de lo derecho · fundamentale expre ado a través
de reivindicaciones, lucha políticas, di 1dencia colectiva o de formas de resistencia al poder establecido. La historia europea de los
derechos fundam ntales por ejemplo, pu de ent nderse como un
proceso de aprendizaje colectivo de este tipo, interrumpido por derrotas y conqui ta . En esta línea, hoy día la tolerancia aparece como
un.a demanda política, una virtud ética y un principio con titucional
enormemente relevante y significativo para el E tado democrático
de der cho. La tolerancia configura como una , irtud pública por
excelencia del istema democrático constirucional. 5
obre todo,
allí donde no solo pu de estar amenazada la libera&lt;l de xpresión
opinión y el plurali mo político e ideológico, ino incluso la vida
de la personas a propósito de su ere ncia , costumbre o mo&lt;lo.
de vida· sea, en el eno d una sociedad que no olo la dcspre-

cional proviene del descrédito de nuestra esfera púbLica. Por tanto,
una reconstrucción de dicha esfera prov1en de forma necc aria e
ineludible de lar ruperación de una ciudadanía politica basada en
d ejercicio de la , irtude públicas. 3 La ciudadanía es un logro ético
que depende de la \'oluntad de cada cual, pero también e, cierto
que la ciudadanía reyuicre de una buena educación política y democrática y de un cierto orden mínimo social que ayude a atisbar.la.
La práctica de la virtud cívica requiere de uno, mínimo presupue
ros democráticos --educación, institucionali&lt;lad cultura política y
con ·tirucional.
La' ·ociedades occidentales están rrremecliablemente abocadas
a el gir entr la tolerancia y la barbarie. Por un lado, la tolerancia
ha abandonado su antigun condición humani ta, paternalista )
bieruntenciona&lt;la para pasar a convertir e en un imperativo a:xiológico ineludfüle ~ urgente de convivencia en los nuevos e tado
multiculturales, democráticos y plurales. Por otro lado, la barbarie
se ha aproximado de man ra inquierant a nue, tro presente hasta
constituir una amena%a real que ya no vendría del extenor, sin del
efectivo cumpluniento de lo peor de nosotros mismos. l ,a amenaza,
por tanto, no e ·tá fuera &lt;le nosotros sino en nosotro mismo . La
principal amenaza de la oc1edadc democrática, contemporáneas
pron ne de un proceso de desintegración r fragmentación moral,
,ocial y política.

;¡ La esfera públic:i c:stá fuertemente &lt;letenorada debido a la prácticas hi-tóncas
de nepotismo, clicmelismo, f:n-ormsrno, prebendas, regre. 1om:s amoritarias v corruptelas. Este fuerte deterioro de fa esfera publica no, conduce: a un aumen~o de
la desigualdad social. t¡uc contnbuyt: a un gra e dcticic de integración ciudadana
que _soai,·a a su v_ez la le_gituuidad r legitimación social del s1srerna repn.:sentam-o.
La tucrte esu,rnftcación o pnb.rizaaún social impacta de forma dtrect.a la cri.is
d" confianza~· k:p;itimación social de nut:st.ras in IJtuciont:s políticas. En grandes
s_cc1ores de la población t:xisrc una gran desconfianza hacia sus instirucionc. pohucas, ) por ou-a parte. se de conoce la importancia \ relevancia dt: las mi mas.
f ui. Rafael Eruiquc \gudera Ponales (coord.), I ~, de~11ocr11ru1 ,11 d ¡-._stado ro11sti1t1dflna/, \Jéxíco. Pomía. ::!f.Nt9.

12

1

1

Los artículos

r 19 del

Pacto 111/ernmio11al dt derechos ál'iles_)'polítiros, - ue\'a Cork,
16 de diciembre de 19'J6. Véanse los artículos 9 y IO del Crmv,mio de Ro111,1. lndu o
la enod1ca PaCt'/11 i11 tenis, del 11 de abril &lt;le 1963.
F.n este:: encido, expresa Habcrma : "El Esta&lt;lo democrático &lt;le derecho apareL8

ce en su coniunto no como una construcción acabada, sino corno una empresa
acc1demada., irntante, encaminada a , tablecer o conservar, renovar ampliar un
orderuuruc::nto jurídico lt:gíomo c!O c1rcm1stancia.s cambia.mes". tjr. J. Habermas,
foctmdad)' 1•0/itleZJ Madrid, Trona. 1998, pág. 203.

13

�Dt'111omlfit1, lihrrt,,d)' b.rtudo

Rafael Hnnque At,J1i!em

cia por er diferentes, sino que las per. i.gue por peligrosas.

sí sur-

gió esta \'lrt"ud en medio de pasad.'lS guerras d religión y reaparece
todavía hoy, aunque bajo orros rasgos, en la. llamadas ociedade.
multicuJturales. En primera in tancia podemos encender Ja tolerancia como , irtud ético-policica basada en el respeto a toda creencia,
idea u opinión ajena o diferente, pero desgraciadamente, corremo.
el riesgo de quienes no están dispuestos a respetar el valor de la vida
humana o el principio de libertad; en este entido como decía \'olta.ire, no podemo set tolerantes con lo intolerantes. La tolerancia
como principio normativo se fundamenta en la concepción de gue
no exj te una única verdad ab oluta que ~ea capaz de prevalecer sobre e1 resto de la creencias, salvo el valor a la vida y a la libertad de
pensamiento y creencias. Esta dimen 1ón epistemológica y moral dt
la tolerancia reAej:i una decidida oposición a toda forma extrema de
reJativismo ético, juri&lt;lico y cultural mu) ex:rendida actualmente por
posiciones ideológicas postmodemas contemporáneas.
El plurali mo político e jdeológico constituye el sustrato bá ico ,
fundamental de nuestras democracia constitucionales 6 construida~
} erigida obre la tradición lfüeral-democráhca. En consecuencia
nuestra. &lt;lemocracias d ben -fundamentar. e en el disenso, la diferencia y la oposición legítima e institucional siempre desd la adhesión
c?rnún a ~iertos valore constitucionales c¡ue marcan fa reglas núrumas de ¡ucgo democrático. La tolerancia exige un re peto a e o
,Talares fundamentales mientras que el pluralismo los defiende, porque a_fir~1~ que la diversidad y el di enso on valore gue enriquecen
a lo mrunduos r a las sociedades. Cn sociedades de fuerte tradición
autocrática y aurontaru1 el desafio con i. te en avanzar hacia un mayor pluralismo político e ideológico deseable desde l r peto a e,to,
valores comunes de con Tivencia democrática \' constitucional.
I ,a toJerancia es concebida como una ",;tud politi ca, moral y
epistemológica, pero es obre todo una , irtud imprescindible, melu&lt;lible y necesa11a para los ciudadano y las instituciones políticas 9ue queremo avanzar hacia la consolidación fortalecimiento

de una democracia participativa y republicana.~ La tolerancia 8 para
la tradición del liberalismo político ha ido considerada de_de una
concepción negativa de libertad como no intromisión en la creencias, opiniones o visión ideológica del otro, como sinónimo de indiferencia, conformismo y apatía. En sta linea, podemos di tinguir
do modelos d tolerancia.: la activa y la pasi\'a. La tolerancia PC1Jira
es la virtud de los pragmáticos, mientras la tolera11cia actfra consiste
en una acritud positiva, activa r deliberada que nos permite ejercer
el derecho a expresar y predi.car nuestras opiniones, conv1cc10nes r
creencias, así como practicar costumbres y discrepar con otros que
no nos parezcan.

La filosofía política y jurídica en Spinoza
En muchos sentido,, Spinoza ha ido considerado autor maldito

r marginal, oscurecido

por su reputación de filósofo: un pensador
mal conocido y poco reconocido n su faceta filosófica, política y

'' Gio,"anru artoñ, La J(lae.dad 1mi/tiltmca. Phm1/is1110, 11111/tk11ft11rali11110 _y e:..1ra,gero.r,
Madrid. Tauros. 2001; G. Pece -Barba, Los 1~1lore.r s11¡,eriores Ma&lt;li-id, 'lecnos. ¡9¡w_

- ah-ador Giner considera la tolerancia más allá de su aspecto üttl como con duela benéfica para una convivencia civilizada y la propone como una dimensión
e encía) de la concepc1ón republic-ana de la esfera publica. f 'étise Salva&lt;lor Giner,
''Verdad, tolerancia } virtud republicana" en Manuel Cruz, Toltra11cia o harbmie,
Barcelona, Gedi a. 19'&gt;8, págs. 119-140; alvador Giner. 'Las razones del republicanismo", en C/ave.r de la mzf11 prácllca, num. 79, 19'&gt;8; Salvador Giner, C.arm sobre la
democracia, Barcelona, Ariel 1996.
8 Numerosos autores como Edward Said, John Berger }' Giorgjo gambe□ han
afirmado que ésta es la gran problernácica. del siglo XX. La Organización de las
1 aC1ones Unidas
el Consejo de Europa declararon a 1995 como el A,io de la
foleroncia, reconociendo a la intolerancia como uno de lo problemas más graves
que tenemos qué resolver a colllJenzos del siglo ~.,,_l. E."'Óste un gran con'-eo o
---t, F.SCO, 1995; onferencia europea de mirustros de educación. 19&lt;&gt;4; Conejo
de Europa, 198&lt;J y 199&gt;- para reconocer el papd decis1vo que tiene la educauón
anee los problemas que existen de raosmo, etnocemrismo, nacionalismo y xenofobia. A este respecto, se entiende la educación como el 10strumeato preciso y
eficaz para combatir este upo de actirudes cada vez más manifiestas. La Derk1raaó11 de la wVf'.JCO sobre la raza)' /ospr911iao.r mna4r-1981-est1blece en el artículo
1que: "Todos los seres humanos pertenecen a la mi ma especie y llenen el mismo
Otlgen. acen jguales en dignidad y derechos y todos forman parte integrante de
la huma.nídad".

14

15

r

r

�De111nrrado. libertady Estado

jurídica. En alguna. ocasjones ha sido tachado &lt;le simple egwdor
de Thoma J Iobbes, otras de predecesor de Rousseau y del ideal democrático. 9 Pero en oposición a esta opinión generalizada debemos
afirmar que , pinaza fue un filósofo rebelde, apasionado y amante
&lt;le la razón, &lt;lefen ·or radical de la libertad de pensamiento, conciencia ) expresión, propulsor de las liberta.de inclividuales que marcaron el inicio a la modernidad política y jurídica. Y podemos atirmar
que la reflexión lmjilosóftca que realiza , obre la tolerancia tiene plena
actualidad, ob1·e todo en un momento de encrucijada, tran ición y
cambio político democrático.

En oposición aJ fanatismo religioso de distinto signo -judío,
católico, calvinista, luterano--, imperante en su época en toda Europa., pinoza defendió la libertad de expresión y opinión a pesar
de numerosa persecuciones per onales que tuvo que padecer. La
liberLa&lt;l de expresión y opinión no solo no con tituyen un peligro
ni un inconveniente para la paz civil, sino una condición ineludible,
necesaria y vital para la implantar una verdadera democracia. La
libertade públicas y lo derechos fundamentale &lt;le arrollan la cohesión, la paz la armonía ocia.!, el libre desarrollo de los pueblo )
permiten el establecinúento del Estado democrático. La democracia
es aquel sistema que implementa a través de las leyes un sjstema de
comunicaaón entre los indiv-i&lt;luos, de tal forma que permite que la
lib rtad y la igualdad avancen hacia la bú, queda dd interé, público
comun. ·u Tratado teol~efro-político y TrotadfJ político constituyen verdadero, manifiesto. en defen::;a de las libertades pública , los derecho
fundameotale y la democracia. Por consigwente, nos ncontramos
ante uno de los primeros detensores radicales d l sistema democrático a inicio de la modernidad.

r

El Estado no tiene por 6n transformar a lo hombres de seres racionales en anímales o autómatas, sino hacer que los ciudadano

de arr llcn en seguridad u cuerpo ) su e píritu, que hagan libre
q Maria José \'illaverde. ··Spmoza, Rousseau: dos cuncepcione &lt;le democracia",
ea Rctisla dt 13.studioJ Polítrcos, núm. l 16, abnl-junio 2002, págs. 85-tff'.

16

Refael Enriq11e Ag,tikra
mente uso de su razón, no se profesen odio, furia y astucia, Y □ o
se miren injustamente con ojos celosos. El fin del Estado es, pues,

verdaderamente la libcrt.ad_lº

pinoza es un Jibrepen ador racionalista, heterodoxo 5 disidente
ante las idea , prejtúc1os y convenciones de su época. o pensador
profundamente moderno que se debate entre un mundo mediev~
teocénu-ico de inspiración judeo-cri tiana y un incipiente mundo laico, libre y secularizado que stá dando sus inicios. pinoza e un
filó ofo que e e fuerza por construir una nueva vi ión del mundo
fundada sobre la razón, la libertad religiosa y política.
Benito Spinoza (1632- l 677) tuvo padres judíos sefarditas 11 oriundos de España y Portugal que se habían exiliado en Holanda para
fr(lfad(I teológico-político, ~fadnd, Alianza hditorial, 1986, pág. 211. ~
l::.stado debe posibilitar el libre desarrollo de los indwiduo ta.oto a ruvel mateoal
como espiritual, es decir, el des arrollo físico psíquico está.a interrelacmoados
vincuL'ldos, no como 1a tradición cristianD-'placónica ha tratado de separarlos en
su v1s1ón antropológica de que el cuerpo es la prisión del alma. El fin del Estado
consiste en la plena realización de la$ libertade y derecho fundamentales; el fin
del Estado consiste en implementar el constitucionalismo democrático.
11 Lo sejórdies o sefardittJJ son los judíos que habitaron la península ibéri~, en
especial sus de cendientes después de la ex-pul ióo de t492 hasta la actualidad.
Las comunidades sefardíes más unportante estuvieron en Constaoonopla y Jerusalén. En Israel viven en la actualidad un gran número de sefarditas. El judeoespañul o sefardí es la lengua materna de los sefardíes o sefaradíes -la palabra
Yrene de Sejarad, el nombre hebreo para España-, judíos españoles y sus descendientes. Como todo el mundo abe, el año de 1492 es eéiruado no solo por el
gran descubrimiento del ue,To Mundo y la elaboración de la primera gramática
de la lengua castellana, sino también por d acto anuselillta de los Reves católicos:
la expulsión de España de los judíos no conversos al cri. tianismo. Estos judíos
desterrados fueron acogido. principalmente por tres país : un pais cristiano,
Ponugat, y dos paí e 1 lánucos, farruecos } Turquía. Pero en 1497 la Corona
portuguesa decretó "o bauasmo o expulsión". siguiendo el ejemplo de España.
Muchos de estos judío español-lUS1tanos se trasladaron a Inglaterra, Boherru.a,
algunos estados italianos v obre todo a los Países Bajos. \ con la expansión de
la coloruzación, aJgunos ~efard.íes llegaron mcluso al uevo Mundo. Así es que
hasta ho~ los ~efardies se dispersan por todo el mundo; su distobución geográfica
abarca cuatro conanentes: Europa, Africa, As1a} América.
10 B. •pinoza,

y

17

r

�De111ocmaa. Jihertod_¡· Est,ulo

eludfr la per, ecución religiosa de la anta Inquisición e. pañola iniciada por _lo Reyes católicos, I abel y Fernando. uestro pensador
nació en Amsrer&lt;lam, en una próspera r floreciente comunidad juc.lia
-ghetto--. in duda, su vida personal estuvo marcada por la expulsión, la censura .} el exilio. Los judío le expulsaron de la sinagoga judía juntu con su amigo, el famo o pintor Rembrandt en 1656.
Igualmente., las iglesias cristianas le condenaron y expulsaron. ➔ue
sospechoso anre todos, lo cual le llevó a iv:ir su e'Xilio en soledad.
Una soledad impuesta que acabaría años más tarde deseando v di frutando por la oportunidad gue le brindaba para su dedicación al
estudio } la inv stigación. Sin duda, podemo afirmar qu vi,·ió en
el país más abierto y liberal de Europa, refugio de librepensadore
de la época, aunque esto no impidió su marginación ocial. Fue un
sabio au. tero, frugal y despreciador de cargo, y honore , rechazó la
oferta de ser profesor en la prestigiosa universidad alemana de f Ieiddberg, pero dedicó su vida al oficio humilde de tallador minucioso
de lentes. e relacionó con pensadores calificado en la época de herejes, perseguidos y descarriados por la ortodoxia imperante. Murió
demasiado joven, pero ello no le impidió pensar con profundidad )
radicalidad , obre el hombre, su libertad y su organización política.
,\unque vio la luz en Ámsterdam [...J, Benito Espinosa era oriundo

de .Espinosa e.le lrn Monteros [... ¡. El djsfraz 9ue se le ha echado

Refael Emu¡11e Ag11ilero
Spinoza, gue hablaba mejor el español gue el holandés, mostró siempre un interés inu itado por lo textos ibérico castellanos y hebreos
efarditas gue formaban parte de su tradición familiar, histórica y
cultural. Entre lo, libros de su biblioteca per onal se encontraban
autore que conocía muy bien, como Luis de Góngora, 1.iguel de
Quevedo, ligue! de Cervante., Baltasar Gracián y uno de u autores preferidos: el judío cordobé faimónides, del cual había estudiado minuciosamente la cábala, sus escritos filosóficos. pinaza
bebió intensamente en la. fuentes del judaísmo hi pano de faimónides, Abrabam Ibn Ezra, elomó lbn Gabiron -Avicebrón- y
León Hebreo, grande pensadores de la filosofía medieval y renacentista hebraico-española. in duda, Spinoza fu un gran amante
de b literatura floreciente del Siglo de Oro español marcada por la
influencia del estoicismo hispano y por los valores de la Compañía
de Jesús de an Ignacio de Loyola.

Fundamentos y presupuestos antropológicos del Estado
El siglo XI 11 _f11e el sigllí de la.r 111alm1áiiras, el XI 'lll el de las ciemiasJí.ricas,
e/XIX el de la biología. T11estro siglo)&lt;..,;,;_ es el siglo del llliedo. Se me dirá q11e
el 11Jiedo 110 es 11ntJ riemia. Pero ... si bten en sí 1msl1/o no puede considerarse
1111r1 cienci.a,

"º bqy duda de que si11 embargo es 1111t1 témica.

Albert Camu , C.artas a 11t1 amigo alemán.

uspensión de la "E" inicial, sustttu-

obre su preclaro nombre -

aón de la "s'' por la "z" ,. hasta ese Baruch, hebreo de Beruto-- no

Sal ·adur ~fadariaga, « •.studio intro&lt;luctono y preltmmar". en Spínoza. lflrrespondma,1, Alianza Eduooal, 1988, pág. 26.

La perspectiva antropológica es importante en la medida que nos
ayuda a fundamentar la teoría del Estado y la teoría política de Hobbe. y Sp.inoza. Toda teoría del Estado cien un correlato anterior
9ue la presupone en la teoría antropológica. El realismo político
nace frente a la convicoón maquiavélica de la "necesidad del mal",
es decir, la política debe ejecutar la tarea de contención de la negatividad humana, no puede obrar sino siguiendo la, leye con la, que
tal negatividad se presenta en el mundo sin Lograr eliminar ese mal
del que ta política misma es invadida y nutrida. El problema del pesimi mo antropológico es entendido no en entido ontológico, sino
como insuficiencia de la voluntad y la razon. En este entido, se pone

18

19

parece haberse debido a iruoativa suyas, sino al celo de los eruditos
que en toda partes han procurado de luspanizar a los prohombres

que llevaban u nombre con garbo de Casnlla. Su familia, que siempre se tla como portuguesa, era española· t.an española, que lo hizo

educar en la escuela judeo-española de Ámsrerdam, cuyo vehículo
de la enseñanza era el español u lengua. y su biblioteca españolas
era.n_ 12
12

�De111omma. lihert,ul ) Estado

de manifiesto la relación o vinculación directa entre el problema
de la decadencia de un si. tema político T el problema &lt;le la falta de conocimiento &lt;le sus causas -conocimiento inadecuado--.
El pesimismo antropológico de pinaza e funda en una atenta
obsenación y valoración de la expenencia históricas de la ,·ida
concreta/' a menudo fundadas en la fuerza, eJ fraude, la mentira
J la violencia, experiencia que nos conducen a una critica política
radical no morali ra.
Al dedicarme

a

la polínca no me he propuesto nada nuevo e im-

pensado, &lt;;ino solo demo trar con argumentos ciertos e irrefutables,
esto es. deducir a partir de la misma condición &lt;le la naruraleza hu
mana los principios yue se acuerdan perfectamente en la práctica:

y para prnceder en e. ta indagación científica con la misma libenaJ
de espíritu con la que olemos aplicarno a la matematica, me he
propuesto nuevamente no reir ni llorar por las acciones humana.

) ni siquiera dete. tarlas, sino romprmderla.t por e o he considerado
las pasiones humana. como el amor, el odio, fa ira, la envidia, la
vanaglona, la misericordia y todos los demás entimientos n como

~foel E11nq11e ,4.g,n/em

bien

~

má inclinados a la venganza gue al perdón [...]. La razón es

capaz eguramente de reprimir eficazmente r moderar la.s pas10nes,
pero hemo visto también &lt;-lue el camino indicado por la razón es
por lo menos arduo. 1-1
En la antropología filo ófica de pinoza no ha} sitio para el alma
inmortal. El alma e cuerpo que obra de forma múltiple ) diversa.
El ,1ejo dualismo platónico se convierte en complementariedad. El
er humano no e un ser dual, sin una unidad ps1co. omática: "Alimentar el cuerpo es alimentar el alma". o hay salvación con 1a.
muerte, porque la liberación no puede ocurrir allí, en un itio que
no tiene lugar y que no existe. ''El hombre libre en ninguna cosa
piensa menos que en la muerte, y su sabiduría no es una meditación
de la muerte, sino de u vida". El constante r permanente miedo a
la muerte en fecto ' imp~de a lo hombres saborear y disfrutar de la
vida: "El temor e sin remedio para lo necios, ma para lo sabios la
razón 9111ta todo temor; en cambio, los ignorantes encuentran gran
eguridad en u de e peración [.. .]. i queréis estar libre, de temor,
pensad que todo es de temer". 15
)

,·icio,, sino como propiedades &lt;le la naturaleza humana a ella per-

Así, no es la sana razón quien determina pata cada uno el dered10

tinentes, como son pertinentes a la naturaleza de las atmósfera el

natural, sino la exrensión de u poder y la fuerza de us apetitos, o

calor, el frío, la t mpestaL~ el trueno) cosas sunilares., las cualc , aún

mejor, de us necesidades. Todo lo hombres, en efecto, no esr.an

siendo desYenturado , on no obstante nece arios y son efecto &lt;lt:

determinad s por la naturaleza a obrar según la leyes de la razón;

causas determinadas a través de las cuales procuramos entender
la naturaleza

f... J.

todos, por el contrario, nacen en la ignorancia completa de todas

En efecto, es cierto gue lo hombres están ne-

las cosa , y por buena educación que reciban, pasan gran parte de

cesariamente ujetos a las pasiones y están hechos de modo tal de

su vida ante.s de poder conocer la verdadera manera de \ i, ir y de

compadecer a aquéllos que están mal y envidiar a aquéllos que están

adqmrir el hábito de la virrud. Están, no ob tante, obligado a vivir

y conservarse en cuanto de ello depende, y esto conformándose

13

Cario Alriru," pmoza lector de ~faqw.avelo'", eo Tafóbnm de la whern11ía: \ft,.
q11im't'/o. Hohhes, Spmozo )' o/ros n10den111s, Bueuo tu.res. El uenco de Plata, 2005.
págs. 119-146~ Robcno 1\.ramayo .,. J.L Villacañas (comps.), l 11 hemJOU de Jlt1ql(1c1·
11e/o: 111odrroidad , mh1111t1d lÍl' pot!rr. Mé..xico. F('f , 1m; véase para ampliar el traba¡o
Rafad Enrique Aguilera Portales, "Origen. evolucmn y con:ámción del princ1p10
de tolerancia en d Estado consmuciona.l'", en Aguilera Porrales. Trorít1 política... ,,p.
cit., p~g:;. 161 lll6.

20

a los olos in tintos del apetito, puesto que la naturaleza no les ha
dado guía de otra e pecie y le. ha negado el medio de ivír confor-

11 Baruch. pmoza,
1'

Tra/01l0 polítiro, Madrid, Tt:cno , 1&lt;&gt;67, págs. -l-5.
Baruch ptnoza, F.ti,a dt1110.rlrada Sif.tÍ11 el ordm geomé/Tico, ~ léxico, 1n :, 19~~. pág. 22"7.

21

�Dw,o,mci✓,,

libertadJ h.rffldo

me a la aoa r~ón,} consiguientemente no e tán má obligados a
\'lvir según la. leves de roda la raza fehna. 16

1:ho~~as Hobbe. (1588-16 7 9) nació en Inglaterra en un momento
lustorJco sumamcme inestable r frágiJ con unas circunstancias especiales. ~a a~mada invencible de Felipe ll, re) de España, que ocupaba media Europa \ toda mérica en el siglo 1."\11, e acercaba a
las ca tas de Gran Breta11.a para invadir sus 1sJas. En u autobiografía cuenta que u madre alumbró dos gemelos: el tniedo y el.
Esta anécdota expresa de forma impl cuan obse ionado estuvo
durante toda u Yida por la mseguridad y el temor ante los avatare:
político _de la l?glaterra lJUe le tocó vivir: luchas religiosa, r ciYiles,
la rebelmn de Cromwell, la insurrección de Irfanda r Escocia ,. fa
persecuci~n de los católico&lt;;.•\ Hobbes le afectó pra"ftmdame~t~ la
~erra ci\i.1 ~I~ Inglaterra debido a la revolución puritana -1642-.
fu\~O que xtliar &lt;: en han.cia como refugiado político, re idiendo en
Pans &lt;luranre once años. u obra intentó establecer la bases de un
poder político gu tuviera el respaJclo y la aprobación de todos. Lo
(.]Ut' más ~emia era el cao · y el de ·ordc:n, ) pensó gue la amenaza &lt;le
la anarguia era peor que la □ ranía. En este senlido, no dudó en acr1~car la libertad a ca°:bio de_ mayor seguridad. Tenerno gue poner
fin_ al ~esorden y a la rnsegundad mediante un pacto social --pactt,111
sor,eldtu-- gue ceda nuestra, libertades a una autoridad estatal con
uficient poder para garantizar d orden) la paz. La única finalidad
e a~egurar el orden y la ju tjci.'l cstatal. 1
El IUlcdo le acompañó en su nactmicnto, \ el miedo va a , er su
c~mpa~ero rnserarable que inspu-e toda su tc~)rÍa poli-uca v jurídica.
E -~e miedo nos puede ayudar a explicar y comprender la ~on tan te
ms1stenc1a en el establecimiento Je la paz, el orden y la eguridad en
L

16

Baruch pino7a, lmkulotf/J/qe,iro-polítiro. .\Iadricl, Alianza hlitonal 1986 p· l6•J
El
.
,
, ag. -·
· ~ensarmento polinco y 1urídico Je Thomas I Iobbes expresa claramente la
crcaC11
lJUe Jara· pa ,, a la e
· · del E, sradn
lib
al &gt;n dd 1,sta&lt;lo moderno
.
., ' una formula
.
,
reac1on
er de der~cho. l!n la _torm~J~ ¡undica t111dontt1s. 11011 l'etYlas frmt fe.gerti poJemos
apreciar el ongcn r conl-lguraaon del í•.stadu legtslati,·o Jd Juecho moderno,
pero
no
·.
,
/, el origen
. . Jd Estado constitucional de derecho. Thomas Hobbe,s, ¡ .t/J/{J
ta11, 0 '(l t1Ja/en,1,jorw,1_r ¡,odtr de 1111,1 re/)IÍb/ica edesr,í.rtim y,-¡,,,✓, México, FCh, l94u.
11

22

Rojael E11ritpfe Ag11ilera

u pen amiento político. El apetito natural -decía Hobbes- empuja al h mbre hacia un afán desmedido de dominio y honor, hacia
una lucha y superación del prójimo, pero el limite d este ap tito insaciable es el mi do a la muerte -timor niottú-, un trance d loro o
y upremo que pone en tortura la vida entera. Curiosamente, llobbe murió de una apoplejía a los noventa y u.n años, comentando a
su médico que moría contento porque al 6n encontraba un hueco
por donde escapar de este mundo.
'e uele decir que el hombre no e social por naturaleza, , egún
Hobbes, sino por necesidad d supervivencia, pero convendría aclarar más bien que el hombre es asocial en el estado de naturaleza.
Y má que asociarse tiene gue oportarse mutuamente. De todo
esto surg una v1sión negativa, peyorativa y pesimista del hombre
en Hobbe . El hombre es un egoísta universal y ma.~imizador con
un apetito ilimitado e in aciabl de poder, gloria, riqueza y placet
flobbes utilizó la metáfora ele Plauto: homo ho1J/i11i lupm, el hombre
e un lobo para el hombre.
Hobbe negaba la concepción antropológica ari totélica de gue
existan fines últimos como e1 bien , upremo o la fi !Jcidad. La felicidad del hombre se basa en el goce permanente y la obtención de
deseos, lo cual lo convierte en un eterno insatisfecho incapaz de
alir de esta rueda de deseos. 1acpherson ha caracterizado a Hobbe como el exponente principal del i11divM11&lt;1Íis!l10 posesivo o negati!'o
-"rná.~o beneficio para mi a expen a de los demás"-, frente
a otro tipo de individualismo lib ral que estaría abierto a los demás
Y conciliaría el desarrollo de las libertade -i11divid11alismo cooperati1·0-. E te individuali mo absoluto va a ser el fundamento del futuro
liberalismo económico y político en toda la tradición político-jurídica occideotal.' 8
En la actualidad sabemo gue el hombre es el animaJ má poderoso y p ligro o d 1 reino animal por su enorme capacidad de
depredación y destrucción medioambiental. En e. te sentido, para
18

Hobbes, op. cit.; C.B. ~Iacpherson, L, /enria políflr,1 del ituli1id11alis1110 pomiro: de
Hob/,es aLorke, Barcelona, Pomanella, 1970; A1fon ·o Ruiz ;\f1gucl, "La teoría política del optimt mo obsesivo: C.B. Macpher on" en Agu~tín quella, Filosqia dd dererho_1• den1ocraaa en Iberoomérica, Revista~ Ciennas Soriale.,, núm. 34-\5, págs. 186-214.

23

�De111otrar1tJ, libertad y Lstado

R.efael b11ru¡11e A 11iler&lt;1

Hobbes el hombre constituye un peligro para el hombre, por lo
que todo semejante con tituye un enemigo potencial Liobbes piensa que el hombre es un ser más pasional que racional l 9ue se guía
fundamentalmente por la ten&lt;l ncia de atisface1· sus instintos. Esta
visión antropológica negativa la fundamenta en un análisis mecanicista de las motivaciones humana,, según la cual existen tres fuerza.~
gue dominan a los hombres:

Estado. in duda, el Estado ha xiscido siempr y exi tía al menos
cuando Hobbes, pinoza o Rou eau concibieron la idea de contrato?' El pacto social es una e pecie de acuerdo de todos los hombres
gue permiten otorgar y ceder los derechos narnrales individuale. a
una autoridad superior, el Le1-iatá11, el cual garantiza la paz y tiene la
fuerza para imponer el orden. El Estado es el Leviatán, una especie
de Dios !/10,ta/, detentador de todo poder, dictador y ejecutor de leyes
y garante de lo mismo, , que a, egura el orden, la paz y la justicia
estatal. FJ Estado e crea como un producto artificial de convención
entre los hombre y la autoridad, por esa razón, para Hobbes, el
Estado va a estar representado por su más alta figura, que va a ser
el rey o monarca.
El estado de naturaleza -stat11s tJah1ralis- es un estado de violencia y guerra permanente de todos contra todos, be/'11111 ommi,11,
rot1tra 011mes. 2LUn e tado de inseguridad total, carente de todo orden
político y jurídico. En tal estado de naturaleza los individuos no
dudan en ceder sus libertades y derecho naturales a cambio de mayor ·eguridad y paz, por lo que realizan por interés un pacto social
-paclt1111 societatú-. in duda, en la concepción de derecho natural
es donde pino2a resulta ser más deudor de Hobbes; ambos pensadores reducen el derecho natural a fuerza. En cambio el pacto
social spinozista, la transferencia de derechos del individuo a la colectividad garantiza la igualdad del estado de naturaleza y pr serva al
máximo la liberrad natural.

En la naturaleza del hombre encontramo tres causas principales de

&lt;li cordia: primera, la competencia; segunJa, la desconfianza; terce-

ra, la gloria. La primera causa impulsa a los hombres a atacar e para
obtener un beneficio; la segunda, para obtener segundad; la tercera,
para ganar reputación Con codo esto se pone Je manifie to que durante el 11cmpo en gue [o. hombres viven sin un poder común que
lo atemorice a todos se encuentran en la condición o estado tiuc se
Jenomma guerra, una guerra tal c.¡ue es la de codo contra todo .1''

El pacto social como metáfora o ficción político-jurídica entre
el status nah1.ralis y status societatis
-:V.o Jmdr ro11tr11er 1111 111ovi1111e11/o de ralirzt1)'
ra11r,a, }

romo

"º

111('

11110

ligerr, .romisa anf11 s11 igno-

era q¡mo el c1rte de la g11t'rra, le hablé de ra,folles, di' tll·

kb1it1,u, dr fllf1.rr¡11e/es, mrabit1as, pistolas, halas, pólPoras, espadru, hr9011elr1J~
bat11l/2u, sifio.r, rehradas, alaq111•s, l!1i11os, co11/mt11ina.r, ho111bardf'os, ro111bates
11,waks, l111q11e.r h1md1do.r co111m 1111/lar de hou1bre.r, remA IJJtl t1111ertos e.lJ ca/41

pmtl', gelllitlos de 11101ib1111do.r, flllefllhros 1·ohmdo por todo el rlire, b11,,,o, mido,

l Ie tratado del Estado democrático con preferencia a todos los de-

co1?/ÍfSÍÓ11, 111t1er/e por aplaslm11imto bq;o

las patar d1 los cahallos, h111da1, per-

más, porque me parece el más natural y el que más e aproxima a

sermió11, 1ir!oria, r,111¡pos mbie,tos de codál'l'res qlfe sir,ren de ,,/i,mnto u perroJ;

la libertad que la naruraleza concede a cada individuo. Pues en este

loht1S)' at'es de rapí,111;piU,!Jes. dr4,o/os, est11pros, imwdios y deslmccio1J1Js.
Jonathan i\V1~, us myes de G11flil'e1:

Estado nadie transfiere a otro su derecho natural [...], sino que lo

Exi te una oposición generalizada obr cómo la teoría del contrato
social no intenta explicar el origen histórico de la ociedad civu o el
l'lH

. pag.
.
o bb e..~, op. at.,

:rn,.
24

García Leal, "La ceona del contrato social: pineza frente a Hobbes", en
Rmsta de b.shrdios Polílico.r, núm. 211 (nueva ép ca), 1982, págs. 32-57.
21
Existe un supuesta "falacia naturalista" en Hobbe al tratar de atribuir propiedades morale a la ler .na rural o tratar de deductr un deber u obligación de un
hecho a través de una lllferencia o deducción ilegítima del ser al deber ser.

:IJJ Carlos

25

�D1:1J1ocrada, libert,¡d_&gt;• Erlado

entrega a la mayor parte de toda la sociedad, de la que él es una

parte. En e te sen6do, siguen siendo toe.los iguales, como antes en
el estado natural. 22

o ob, tante, Hobbes en todo momento legitima esta violencia a favor de un orden y una paz social a costa de un alto precio: la pérdida
)' abandono de libertades. "Tenemo, la guerra' --dice Bartolorneo
Vanzetti- "porque no hemos sido lo .uficiente heroicos para tener
una vida que no reguiera guerra". De esta forma Hobbes entiende que la monarquía absoluta es la forma política más deseable v
positiva para un K tado, y va a er un firme defen or del absoluti ~
mo monárquico. En el panorama de la teoría política se destaca a
f lobbe como un daro defensor del totalitari mo político. En este
sentido, Hobbes es el gran teórico de la unidad del poder estatal en
oposición a cualquier forma de legitimación democrática de dicho
poder.

Sin embargo, los seguidores má inmediatos, pinoza y Locke,
llegaron a conclusiones políticas y democrática totalmente diferentes partiendo de las 1rusmas fórmula·. Spinoza e. un fume partidario
del pacifismo: "El lltado más deseable es aquél que recurre a todo.
los medio para evitar la guerra esforzándo, e con ardor extremo en
proteger la paz". 23

Rafael Enriq11e ,Ag1ú'kr11

.Esta posición defendida por el neop itívismo jurídico contemporáneo es calificada por Habermas como hobbesianismo jurídico.
En este entido, el célebre filósofo alemán se opone radicalmente a
una lectura literal, c rrada. ) dogmática de la legalidad -legire11tris'"o-, que atiende solo a la efectividad de las norma , la seguridad
jurídica y la razón del Estado, y desprecia el grado de legitimidad
ético-política de las norma jurídica , u carácter de justicia y los
derecho fundamentale y libertades públicas de los ciudadanos.
Habermas constata que el Estado democrático de derecho está
eng-ido y construido obre una desconfianza frenre a la naturaleza
corrompible del ser humano --concepción antropológica negativa
hobbesiana-. Al Estado le preocupa más la desobediencia al imperio &lt;le la ley que por ejemplo, si está o no bien fundamentado o legitunado democráticamente su ordenamiento jurídico, o sí se elimina
progresivamente la corrupoón de u. insti.tucione , o si consigue
ampliar los derechos y libertades públicas de sus ciudadanos. En
este sentido, un E tado de derecho meramente legalista e sitúa en
una , ituación paradójica., contradictoria y ambivalente. Este estado
de legaljdad debe ser superado por un Estado plenamente con, titucional cuyo referente último de legitimación política y democrática
viene garantizado por los derecho fundamentales.

Hobbes pensaba que eJ Estado debía dictar las leyes, y que ésta,
eran necesariamente buenas y justas: a11to-ritas non 11entasJa.cit fege,n, e
decir, la autoridad no la erdad hace la ley. El mandato e e] principio ab, olmo que se legitima en el ejercicio del poder y no deriva de
ningún orden anterior. "T ,as leyes no erian más que mera palabras
-111ord- y papeles mojado sin la · manos } la e pada -slt'ord-de los hombres". Aquí Hobbes defiende un positivismo jurídico estricto, gue iglos más tarde continuará la temía jurídica de Kelsen y
de otro. jui-istas. ; o existe le✓ que pueda ser injusta o inmoral, toda
ky es ju, ta si sale de mano del poder, aunque Rousseau replicab-.1
años más tarde: l{l fiterz.a 110 hace derecho.

En el estado natural, cada individuo e autónomo mientras pue-

_,,

forúficarse y repeler to&lt;la fuerza, de manera que puedan vivir egún

.

.

-- pmoza, op. al., pág. 34L
23 Tb'd
' 206.
l ., pag.

de evitar er oprimido por otro, ) es inútil gue uno solo pretenda evitarlo a rodos. De dond se igue gue, en la medida en que
el derecho humano natural de cada individuo se determina por su
poder

r es el de uno

olo, no es derecho alguno; consiste en una

opinión -1111/bm1 ese sed magis opi11io11e q11111 se co11stare--, puesto que
su garantía de éxito es nula [.. .]. El derecho natural, que es propio

del género humano difícilmente puede ser concebido sino allí don-

e.le lo hombres poseen derechos comuoe , de suerte que no solo
pueden reclamar tierra que puedan habitar y cultivar, sino t-ambién

el común sentir de todos. Pue cuanto rná

26

27

ean los gue así se unen

�De111ocmaa, /;bertady Estado

R,efáel Enrique Ag¡lilera

más derechos nenen t0dos juntos. Y s,, ju. tamente por esto, porque

qlllen dio tal potestad. Pero j concedió a dos o más tal p0tesrad de

en el estado natural los hombres apenas pueden ser autónomos, lo~
escolásticos qu1eren decir que el hombre es un animal acial no

vivir cada uno según su propio ent1r, d.i,i&lt;lió automáticamente el
Estado. Y si, finalmente, concedió e a misma potestad a cada uno

tengo nada que objetarle~. Allí donde los hombre, poseen derechos

de los ciudadanos, se destruyó a si m1, ma y ya no subsiste sociedad

comunes y todo son guiado por una soJa mente, es aerto qut

alguna, sino que todo retorna al estado natural [...J. Por virtud de la

cada uno de ellos posee tanto menos derecho cuanto &lt;.JUe los denm.

const:ituci.ón poütica, esté permitido a cada ciudadano vwir segi.1n

juntos, on más poderosos que éJ; es decir, &lt;.JUe ese tal no posee re,il-

su propio sentir, por canco, este derecho natural, según el cual cada

mente sobre la namraleza ningún derecho, fuera del que le otorga

uno es su propio juez, cesa oecesariameme en el Estado político.

el derecho común, ) &lt;.JUe, por otra parte, cuanto se le ordena por

Digo expresamente eo virtud de la constitución politica, porque el

unánime acuerdo tiene qué cumplirlo o puede ser forzado a ello.

derecho natural de cada uno -sí lo pensamos bien- no cesa en el

2'

estado político

La cuestión que se plantea en el fondo es el problema de la génes1s
de lo social y de lo politico, es decir, cómo regular la participación
del poder, los biene y la distribución de la potenci,'1 colectiva en el
seno de la nueva sociedad creada. La potencia individual proviene de
la naturaleza, pero la ley viene a darl~ un nuevo sentido en la medida
que configura a la ociedad política. La ley determina.la &lt;listúbución
de bienes y define qué es la 1usticia en la medida en que determina la
participación en el poder. T,a ler instaura no solo la potencia colectiva, es decir, la soberanía, , ino el ejercicio de esa soberanía.
El derecho del Estado o supremas potestades no es s1no el misrno
derecho natural, el cual viene determinado por el poder, no de cada
uno, sino de la multitud -1n1tltift1di11e-- que se comporta como

guiada por una sola mente. Es decir gue, como cada individuo en
esrado natural, también el cuerpo y el alma de lodo el Estado po-

en el politico, el hombre actúa según la leyes d la naturaleza y vela

por su utilidad_ zs
¿Por c.1ué los hombres instituyen la vida política? En la Rlica... , como
en el Tratado teológicopolitico y en el Tratado político Spinoza trata de dar
respuesta a esta pregunta fundamental. El conatt,s en la lucha contra
lo obstáculo externos calcula riesgos, beneficios, obstáculos y pérdidas de su fuerza; en u cálculo de ventajas y desventaja siempre
trata de fortal cer -o imagina gue lo fortalece-y e capa de lo que
lo debilita -o imagina que lo debilita.

Teoría del derecho: derecho natur~ potencia y génesis del
poder
El tratamiento del derecho natural -i11s 11at11rale 1miusmisq11e- constituye el fundamento de la teoría política y jurídica de Spinoza como

see tanto derecho como poder_ Y por lo mismo, cada ciudadano

conjunto de reglas que expresan en el plano existencial el carácter de

o súbdito posee tanto menos derecho cuanto más poderosa que

la potencia humana. El derecho natural no preexiste a la acción de

él es la propia sociedad. En consecuencia, cada ciudadano ru hace

los individuos, ni constituye un código originario, sino gue má bien
indica la presencia de algunas regularidade. en el comportamiento
de lo hombres. pinoza, a diferencia de Hobbe , no sostiene la infinitud potencial de la voluntad y el derecho humano - ius O!llnÍ11m in
011mi1&gt;--, sino un derecho natural humano limitado.

rn nene nada por derecho, fuera de aquello que puede defender en
vlrttld de un decreto general de la ociedad. i la soctedad concede :i
alguien el derecho ~' por tamo. la potestad de ,'ivir según su prop10
sentir, cede ipsojacto algo de su.&lt;; derechos y los tran fiere a ªlfl.lél a
24

f.. .]. Efectivamente, tanto en el e tado natural como

Ihíd., cap. IIT, pag. 281.

?&lt;¡

s.

~- , p1noza, op. rit., págs. 284-285.

28

29

�l )rmormn,1, lillfrf11d y f-..1lt1do

l.:, tcorfa del poder y e.le le, cue1vus fundamenta la práctica política para darle forma tk 11..:oría del tlerechn. "'t Jo lo 4u:. ~ cuerpo
pu de hacer __ u poder- - l'S también ·u Jen.·cho natural . 1.'~ tl'O1
&lt;l e 1l 1I,; fl'(·h() n"lur•·
..
,U dl ..·¡11n11za
. ' 1·unt con la Je I lobbes, d1l1ercn
.
l'norrm·mcnte de la ky na1ur:il de kl5 amiguos, yuiem.:. 1.:nrcnd1an
l¡ue b natural1.:za e taba oriemmla h.ana unos tine,, hacia una causa

.
n~l

la tendencia a la propi-i conservación, la ra7Ón no puede entrar en
conflicro con la pasmne . La ra7,cjn en u1a c.¡ue el m11alHS e· d de. en
&lt;le conserrnc1on, qul 1&lt;lerccho natural e la potencia individual en
cuanto parte J hi potencrn &lt;le la naturaleza entera y que "ª potencia
e una libertad natural que se extiende ha ·ta &lt;londe tiene fuerza parn

cjercer·e.

tina!

• u pnckr nnrur:1.I o u lerecho no deben . er dd1nido pllr la ra-

r 11

pmoza, l. le, tk la nan1rakza no ~e rehcrL a In hne-; o :1 ~a
pcrlt:ccion linal tk la naturalez,1, 111&lt;&gt; al de LO m1c1.1l, el apemo ma
fuerte. i.:. tk-cii, l., produCU\'idaJ dd r 1111 mo como d motor tJUe
rende t¡m.:
1
:uuma a I nuo
e ) l ¡1·. t•tir ·&lt; 1 , ,bn: d derecho- · ¡1moza pn:
_
.
·onlencemo - nuc tni rnzonamienro politi ·o dLs&lt;lc d ru\"cl ma ba10
d nue tro pmkr. ,1Jic n:1ec racional o ciu&lt;laJann, puc~t~&gt; l.JUL no
hay ningún ore.len pn.. t'ternúnad11, pret'xistcnrc o tck ,lo~caim:nt&lt;:
nrJcnado 11 p,imi t'n la soci ·Jad, . in,, &lt;.JUC 10Jo orJ~n :nnal surge '
nace ,1 p:-trtlr 1.k· l:1 ¡ otcncia ) , 11l umad dl· _In.· propios hombrc.:s. 1.-1
cnndicir',n humana :e caracteriza prt"dommantcm nte por u nu
nilie ta dd&gt;ilid,l(I. llUl' tr , pl dcr de s&lt;.:r afectados está ~olm:1:111 l'
inundado lll r:m m1.:ditb por la. pa ionl'S. E,1:1 dl' n:nta¡a pasional
de nut' tra con&lt;lió1'in paradc'1j1camt'nte es l.i ¡ o ihilidaJ Je nulSlr:I
libcrt.-td. pinoza in. 1 tt• en lllll" no c. 1 t ·n dementm t rascen:knte
n rdigic 1 , 11 c..¡ue impnn~an un nrJi:n_ s11cial. . ino solo la Iucrz:1
inmanente a nu1.: tro P' tkr que ene ·1stcn con d derecho ~atura!.
Por cnn ·iguiemc. ·uak¡u1cr concepción lk d:b r n 1~1orahclad Jrpt: ndc unicuncme de nues1ro poder y nn Ji.: nmguna tuerza externa

;,c'm, smo por cualyuicr tendencia por h l¡t1c se dl'terminan } . l.'

esfuerzan en con en~arse
ignorante,

Pue. to 9ue d humbr1.:. s1..-a sabio o

una p,trte de la natural ·za,

dl· la narurakza en la mt:dtda en c.¡ue é te pur:de ser definido p1 ir b
naturaleza de e. te o de aqud homhrc. 213

El hombre de a obrar acrecentar su capacid;id de obrnr, trabajar,
crear y ampliar u mundo. [~I co11al11S ·ería la fucr:t.a ontologica-cxi. tenc1al Je cada cr, de fuer10 por mantener nue rra propia 1..·ntidad,
individualidad ) ex 1. twcia. " ada c sa, en cuanto &lt;le ella depende,
se e fu rza en preserva d su er". Pre ervar el ser quiere decir abrir
camino y pos1bilída&lt;les, reahzar futurJble , en. anchar nue tro mo&lt;lo
&lt;le ·1.:r, amarse a í mi. mo y amar a otro 111 promesa o cálculo :1.lguno. La virtu&lt;l :uprema e 1..1 en el obrar obre el mundo. Paul R1coeur
ha denominado a e ta v1 10n del ro11t11!1s como la "éúca dd dcst·o de

·er y &lt;lel csfu rm por cxi tir". 29
Parn el hombn:, pue , nada hay má útil ym: 1 hornhr1.:: digo yue lo.

hnmbre · no pueden de ear nada má" e.·cdente para conscrrnr u
. er llUC el que todo com cngan en todo, de tal suerte que la men ·

te· \' los cuerp&lt; s &lt;lL tndos wngan a componer como una menee ,.

-;; ( ,ilk Ddlllz . \f&gt;mu.·,1 , ,/ pmblnn,1 ti, la , :pn 111, Ba.n:elon;l, ~~uchnik. 1~ _
'l ru e t \ • rra, "l •unJam ·mo J •Jerccho natural 1.'!l 11, n,1.
p,1g. .!S • \ lllllnl l

un cuerpo común, y todo. al mismo nempo. ln la medida de sus
:':8 ••

,.1 ' pm, 17.ll, r,p. 171•• pág. ..77.
• Paul fücoeur, l111rod11ctió1J o k1 s1inl&gt;ólir,1 ,l I m,11. l:\ucno.· All'e • 1 l1:g-.Íp&lt;•hs, 197\
pág. ICJ1.

31
3

todo aquello por lo c.¡u

ada mch\'lduo es determinado a actu:1r debe .-er :nnbuido :ti poder

o -cn111daria.
En :u / •tim , pm ,:,,a . e cem ra en el análisi: &lt;le la- pa iont'. i.:ntcndiémlolas ·11mo prnpinlades ~ no como victo. de la naruralez:1:
al rCtJllt'nr tJUe cada cual iga . u propio m1I,1t11s, esto e , qm: re. pete

,,,-,,.1.·UJ ¡,.,wr
,, .,.1 t1, Jl •ircdon;1, F, t:1 • • l')'&gt;-1 • I •ualmt:nll' pucdl·n con~uhar.;c los tr.i &gt;,t
nr11ir·'
,
Jr
ru,
ni \ • trra, 1 /,r/nna d, /,, ftlas1!f1,1 tf,,¡ d, rt'rhn y dd f!&lt;t,ul,,: del Rl·nae11111c:n 1•1
1
1
.1 1 a111, \ ,1 1, BihlJ&lt;&gt;ll·Ca Je la R&lt;', • L1 tle &lt;kc1dt:ml:. l.1dml.., ¡c,~~: (' Pt:c~ Barhl.
lntrod:11, (if/" /,1 jllo 0/111 dt! derribo, la lnJ Del fü, 1•
,~ Gtlle 1) t UZ( ~¡mu,za. filo ofia pn1rllrt1, Bar dona, 1u l¡ue1 :!IW.11.

¡...].

�Democracia, lihrrtad J l:.stado
fuerzas, se e fuercen en comiervar su ser, y todos al mismo tiempo
busquen la utilidad común de todos.3' 1

El cona/11.r puede er traduado como voluntad apetito y deseo, entendidos todos ellos como una actividad cognoscitJva y volitiva deJ individuo por preservar su s r que encuentra u móvil en dos pasiones
fundamentales: e1 gozo y la tristeza. La alegria acrecienta la capacidad de obrar, la virtud misma con~iste en el obrar y su premio radica
en el obrar potenciado. O gozo Yienc definido por la pasión que
'-Íente el hombre al xperimentar que aumenta u poder; en el polo
opuesto, la tristeza sería la sensación producida por la pérdida de
ese mismo poder. La teoría deJ co11a/11s se pued aplicar a la organización 'ociopolitica. Todos los indiv1duos, por derecho natural, tienen
una finalidad: preservar su ser. 1 I derecho natural es producto de la
naturaleza. La experiencia muestra ) la geometría demuestra gue el
&lt;lcr cho natural no es la razón, sino deseo y potencia, y que cada uno
tJene tanto &lt;lerecho como potencia tenga para ejercerlo, por ranto,
e] hombre e originanamcnre potencia como parte de la naturaleza
-potencia aget/fli-. La experiencfa muestra que en todas partes lo.
hombres instituyen regímenes politico. ) muestra que están Ueno!-d lucha, em'!dia 'i' venganza, al igual que concordia y seguridad.
Para pinaza la razón misma es el d techo. La teoría deJ derecho
natural , tgue así una trayectoria clara en su proceso de , ecularización, en cuyo avance pinoza ruvo, sin duda, un papel eñero. Con
nuestro autor, la ra1/.Óo humana pasa al primer plano en la generación del derecho, los hombre. igucn sus pas1one., con lo cual
obedecen aJ orden de la naturaleza, mas cuando iguen a su razon,
de:-cubren fácilmente unas norma de conducta que tampoco están
en desacuerdo con la naturaleza. El &lt;lerecho natural s, entonces, la
ley misma de la naturaleza en sn inmecliación, expresión directa dt'
la mp1ditas, prolongación y pr yección del conal11s. 31
p1noza, e··¿,
.hM e,110.rlrnda... , pág. 18.
1
A. i egn, /..o dflQQJalía sail'i!Jf: enr,50 snbrepoder ¡•pote11,w e11 Bamch Spi,,~a, Barce-

:io.
11

lona, Universidad Autónoma Metropolitana, 1993.

32

~ael bmq11e Ag11ilem

La razón nos enseña (JHC e necesario fortalecer lo gue los hombres tienen en común o lo que comparten naturalmente sin disputa,
pues en esto reside el aumento de vida y de libertad de cada uno.
pinoza propugna, junto con Hobbes, un Gobierno fuerte como
garantía de la paz social, pero, a diferencia de éste, re petando las
libertades y la posibilidad de desarrollo del , er humano a través de
un fatado democrático. Al igual que Hobbes, pinoza parte de la
mi ma visión con respecto al estado de naturaleza. El hombre se encuentra inseguro en su primitivo e ·tado natural -staf11s natflralis-,
y más , ometido aún que en l lobbes. Pero para uperar la perperua
y constante lucha e inseguridad del estado de naturaleza se ongina
el pac"!o social En el estado de naturaleza no hay ju ricia Ley ni obligación sino lucha pasional que puede mantener e1 poder de alguien
obre otros, y aquél que lo tiene, mientras lo tenga, puede ejercerlo.
Por tanto, astucia, miedo, odio, venganza y envidia habitan en el
estado de naturaleza, haciendo que todos sean en migos de todos y
que todos t man a todos según el arbitrio y la potencia de cada uno.
r o exi tiendo justicia ni ley, no existe la cláusula jurídica pacta s,1111
Ser/landa -lo · pacto deben ser obedecido - y todo compromiso
puede ser roto en cualquier momento.

En el estado de naturaleza -stut11s nat11ralú--, cada mdivi&lt;luo es autónomo -st,;jttris- mientras puede evitar ser opnmido por otro, y
es mutil que uno . olo pretenda evitarlos a todo . De donde se sigue

que, en l.a medid.a en que el derecho humano natural de cada individuo se determina por su poder y es el de uno solo, no es derecho

alguno, es decir, consiste más en una optn.ión que una realidad, por
lo I.JUe no es garamía &lt;le éxito alguna. 32
Ahora bien, esta , uprema fuerza -el Esta&lt;lo--- nace para hacer po-

sible el disfrute en paz y seguridad de los derechos naturales que lo
hombres no podían di frutar en el esmdo anterior. pmoza defiende
la auroridad del Estado y el derecho de conciencia a pensar y expre32

pmoza, Tratadopq/ífiro... , 2, 15,111, pág. 281.

33

�Delflocracia, libertad ¡• E..rtodo

Rafael Emique lg11ilera

sarge libremente, así como lo derechos cíYiles y políticos. Aún propugnando un Estado fuerte. como el de Hobbes, pinoza lo justifica
no po.r el miedo, sino median re la razón Je los hombres que ven en
él un instrumento de garantía para sus derechos y libertades indiYi&lt;luales. La libertad, eñala Spinoza, es justamente el fin del Estado.

La concepción politico-juóclica del Estado en Spinoza plantea un cierto institucionalicmo político-jurídico que no confia en el bien común
de la buena voJunrad, sino en la buena organización juriclica -rdevancia. legjslativa-, de suerte que taoto los gobernantes como los
gobernados, por voluntad o por fuerza, hagan lo que exige el interés v
bien común. En consecuencia, la política no es el reino del deber se¡,
sino la prácáca efectiva de la condición humana en u libre determinación acial. pjnoza toma elementos de1 realismo político de faguiavelo y de las criticas a las utopías políticas del siglo 1.·vrr. Por un lado,
lo. filósofos vagan alrededor de distintas utopía , anhelando una edad
de ~ro, pero con ello provocan daño e inutilidad. Lo hombres de poder intentan fundar su ciencia política sobre la experiencia humana, v
con este intento priman la praxis sobre la comprensión hermenéutic;;
é ta es la expresión más aguda de la crisis política. pinaza se sitúa en
una posición .intermedia tratando de combatir Jos do frentes , mientras gu los partidarios del absolutismo monárquico y de la razón de
Estado, como Hobbes, sfrúan la convivencia 1mmana bajo el sjgno de
la razón que nace del mjedo a la muerte, a la vez que lo políticos de
la astucia y la ,iolencia que juzgan la naturaleza humana perversa y
malvada consideran a las multitudes pasionales, supersticiosas y destinadas a ser gobernadas. Por otro lado, se encuentran los apóstoles
de la esperanza terrena, lo predicadores de la felicidad celeste que
anhelan~ paraíso social difícil de alcanzar, los pensadores utópicos
que disenaron nuevos intentos de construcción sociopolítica.

o hay nadie 9ue no desee vi, ir seguro y sin miedo mí entras puede
hacerlo, lo cual no puede . uceder mmca, en tanto que cada cual
,'ive a , u antojo s10 conceder más imperio a b razón que al odio u

a la ira [...J. Si considerarnos aclemás, que lo hombres sin auxilili
mutuo vtven míscráment y S111 el necesario cultivo de la razón

¡...],

veremo. claramente que los seres hwna □os, para llevar una vida
feli7 \ llena &lt;le seguridad, han debjdo esforzase en actuar de modo

que poseyesen en común sobre toda las cosas este derecho que
babía recibi&lt;lo cada uno de la naturaleza y que ya no . e determinase
según la fuerza o el apetito inclividualc: , sino mediante la potencia f

la ~·oluntad de todos 1untos.3J
na diferencia fundamental entre Hobbc. ~· Spinoza e gue este
últuno pensador trata &lt;le aprovechar y dtrigir la fuerza racional que
con. tituye el elemento fundamental del bombre para vivir en sociedad. A.si pues, d hombre no puede ser visto e clusivamenre como
un lobo - ho1J10 homi11i !trp,u-, sino como un remedio para el hombre. La sociedad civil fundada en la búsqueda de un interés colecu"o

es pues una manifestacion de nuestra naturaleza racional.

bres vtv1esen . egún el dictamen exclusivo ele la ra7Ón) no buscasen

hombres no pueden desear nada más excelente para con ervar su

nada má , el derecho natural, en cuanto propio del género humano,

ser que el que todo. convengan en todo, de tal suerte yue las men-

estaría constítuiclo por 1a • ola potencia Je la razón. Pero lo:- hom-

tes y los cuerpos de todos vengan a componer como una mente Y

bre se rigen más por el de eo ciego 9ue la razón, y por eUo su

un cueqx) cwnun, 1 todos aJ mismo tiempo, en la medida de sus
fuerzas, se esfuercen en conservar su. er, y mdos aJ mismo tiempo

potencia o derecho natural debe ser definido no por la razón, ino
por cualquier apetito gue los detcrrrune a la acción ) que le ofrezca

busquen fa utili&lt;lad comun de todo

un meJio &lt;le conservación. 15

u Tb1d., cap. .1, pág.
'1-I

Por canto, si L'l naturaleza humana fuese de tal manera que los hom-

P!lta el hombre, pues, nada ha) más útil que el hombre; tligo que lo

129.

_J.!

15

Spinnza, Étim demostrm/11... , pág. 111.

34

S.
Plnoza, Tmtado j)Dfílicu...

35

�DM11orrm1ú, /ih1 rtndJ bslmfo

Riifaei Enrique Ag¡nlera

El derecho civil es la potencia de la ,mtltitlld-masa de gente-. L1
multitud no es una condición negativa, sino la premisa positiva de la
constitución del derecho. El contrato e usrituye por c1 consenso, y
el método de la in&lt;lividualidad por el de la colcctivida&lt;l. La realidad
del derecho encuenrra a la vez, dentro de esta constitución, su dinámica y sus determinaciones: esto es, el derecho civil constiture lo
Justo y lo injusto, que son la misma cosa que lo legal y lo ilegal.
El delito no es por tanto concebible ino en un E. tado constituido, en d cual se decreta en base al derecho común de una íntegra
asoe1ación sobre qué es el bien y qué es el mal, y donde nadie tiene
derecho a hacer algo fuera de lo que se establece por decreto común
o consenso. De hecho, el delito es lo que no se puede hacer con derecho, o sea lo que el derecho prohibe, mientras que la obediencia
e. la constante voluntad a hacer lo llue para el derecho está bien y
que por decreto común debe hacerse. Y como el delito y la obediencia estrictamente entendidos, así también la justicia e injusticia
no pueden concebir e sino en un ordenamiento jurídico. En efecto,
nada existe en la naruraleza de lo que pueda con derecho decir e qur
sea de uno antes que de otro, sino guc todo es de todos. 36
¿Es ésta pura afirmación positivisLa ) lcgafuta del derecho? Y en
este caso, ¿c¡ué coherencia tiene con la concepción metafísica de la
porencia sobre cuva base se iniciaba el proceso? ¿Esta afirmación
del po itivismo legalista no innerte la subordinación d la ley al derecho, que parecía constituir eJ punto de vista del análisi ·?
El posicivi mo spinozista es puramente aparente si s entiende
en términos rigurosos y modernos; en efecto, es mera positividad de
La potencia. Cierto paralelismo afuma la identidad de los dos polo..
pero n.iegn absolutamente su separación. El derecho civil spinoz.ista
destruye el derecho natural de tru~e cualquier afirmación separada
dt'. la ley, reintroduc la normatividad en el orden del proceso coostitudvo de lo humano. El positivismo legalista no se da en pinoza
porgue no puede darse, porque e contradictorio y deforme respecto de todas bs condiciones del istema y de su forma metafísica_

Lo justicia del ordenamiento político y jurídico es un proceso
que la potencia constituye. Las leyes, cada definición de delito, de
lo legal y lo ilegal, son filtros formales de progresión material y colectiva de lo humano. El po itivísmo spinozL ta e la positividad de
la potencia, persigue su fuerza, organiza sus límite , , e somete aJ
antagonismo en el cual se desarrolla la potencia. El incipiente posicivi mo de pinaza surge de la creatividad jurídica, no de la ley, sino
del consenso y la relación de los individuo en la medida que jercen
sus potencialidades, por tanto no del poder que detenta el Estado,
sino de la potencia.
Por virtud del pacto social entramo en el stado civil en el que la
libertad e I fu, y la racionalidad el medio que nos lleva a ese fin. La
ley constitutiva de la asociación política es absolutamente material e
meductible a la moral y a la razón; cuando estas mismas no formen
parte del proceso constitutivo el proceso e material y colectivo. lln
régunen político -impetiu,11- no puede fundarse en la virtud individual de su administradores, no puede fundarse en un proyecto de
individualidad.

La filosofía política de la democracia en Spinoza
La organización política de una colectividad es producto de la suma
de potencias de todos los inc.liYiduo que la componen, tanto en la
medida que participan y colaboran, como en os actitudes de pasividad, hostilidad e indiferencia producidas por las tensiones políticas y sociales, rivalidades, conflictos o luchas sociale por el poder_
En este sentido, ningún ciudadano es ajeno o está excluido de Lo.
procesos de decisión política, aún cuando manifie te una actitud
apolítica, incliferente o abstencionista, pues en la medida que delega su respon abilidad política en otro cmdadano delega también su
capacidad, potencia y competencia para que otro decida por él. Esta
delegación implica para pmoza que se igue conformando la determinación de la potencia colectiva, incluso en regímenes político·
tnonárquicos, dictatoriales o arist cráticos_

E. Palomar, ( r11,1 /rct11r&lt;1 de Ítl.JlltlÍcia 1!11 Bamrb Spi11oza, 1\ fadrid, l_; ruvers1dad Complucense. 2005.

.:16

36

37

�D,-nlllmuia.

lihcrtt1d) F:,tado

&amp;fiul H.11riq11e"' lg11iltra

El hombre insisto. en ambos estados es gmado por la esperanz.1 o
el miedo a la hora &lt;le hacer u ommr esto o aquello. Pero la Jiferen

na pnnopal entre uno y otro corn;iste en que en el estado político
todo temen la m1 mas co as y todo. cucnlao con una ) la nusma
garantía de s gurldad y una misma razón de viru. Lo cual, por c1er
to, no upnme L'l facultad que cada uno tiene Je juzgar, pues qw n

decidió obedecer a todas las norm~ de la sociedad, ya ea p&lt;m¡i.11;
teme u poder o pon¡ue ama la tranquilidad, vela

10

por er la única forma política n que el po&lt;ler de la nmllill~do y el
poder de los ciudadano es idéntico: cada ciudadano
legislador,
gobernante y úbdito la potencia colectiva tiene un rigor inversamente proporcional al de los ciudadanos. La democracia spinozíana,
el gobierno ab luto d la multitud en virtud de la igualdad de su
miembro. constituyentes, se funda en el arte de organizar encuentros y propiciar la comunicación pública en la ocicdad.

duda, segun su

e podrían concebir diferenL

propio entend t, por su eguri&lt;lad ) su utilidad.'

Este derecho, definido como el poder de la multitud, e llama georralmente Estado. Y e ab olutameote control.ndo por qmen a trm·é~

¡...].

i ~te

cargo corre. ponc.k a un concilio compuesto por b multitud gene
ral, el Estado e llama entonces democracia. 18

Por tanto no e la potes/as o el poder descarnado y opre or que mantJene a los indivi&lt;luos en ituación de hostilidad, eparación y enemi tad permanente, mo el m,perim11 que posibilir.a la comunión libre
y crítica de todo con todo en una sociedad abierta. Para 'p10oza
el régimen po.l.Jtico que refleja una potencia común de afectos) la
razón es e1 sistema democrático como rcgunen absoluto ) universal.
La democrana es Uamada por.._ pinaza a!,so/111111111111petif{JJJiustamente

'\8

pmoza. fJp. al., cap. 111, pá~. 284-"i.
lhíd., cap. 11. pág. 1~.

l

o '"ºY a

analizar mas que una ola: aquélla en que todo lo habitante

Por tanto, todos contribuyen a travé de la propia potesto.r, o potencia
natural, a la determinación ) configurnc1ón de la potencia colectJrn.
La muJtiplicidad de la sociedad. e forja como una multitud, qu en
pnnc1pio e. c ntingente por cuanto 1empre está abierta al antagoni mo y al c nflicto, pero &lt;.¡ue en u dinánuca &lt;le aumento del poJer
alcanza el grado de con istencia: tiene 1a capacidad d plantear la
nortnatiYiJad . ociaJ como derecho ciYil. La multitud e la muJtipli
cación que se ha hecho fuerte.

del con ensu común maneja los a. unto de la república

cla es de democracia [...].

m

excepción, siempre que no obedezcan otras leyes más que las &lt;le su
patria, que s an independientes y lleven una vida honrada, gocen

del derecho de votar en una asamblea uprema ,. ostenten cargos
público .39

La experiencia muestra que la democracia es la forma más natural
de la polít1ca, al mism tiempo que nos arroja luz obre la. medida institucionales que los cuerpos político no democráticos deben tomar para que lo hombres no e i ntan amenazados por u
dingenre .. La sabia experiencia política consi te en aquélla que no
busca de embarazarse del derecho natural, sino que procura encontrar medio para que e sati faga, y en esta medida e , ati fagan lo,
intere es reales de la ciudadanía. Por tanto, producir es.ta convergencia o com•enienc1a mt ma . aludable para codo Estado qu ru pire
a conqui tar la democracia; el mayor logro de la política e-; lograr el
sal11s pop11li, la salvaguarda del pueblo y del bienestar popular.
la teoría política de Hobbe refleja esta defen a del Estado como
ejercicio d la potes/as únicamente, no del itJ1perir1n1, por lo que el pacto social de lo ciudadano. se reduc a una dejación o Jelcg.icíón
umisa de derechos naturales hacía el 'stado; en cambio, en la teoría
política de Spinoza el pacto social que 111st1tuye la soáetas dvllis e. un
pacto de libertad r de derecho fundamentale , pues una vez cedido proyi ionalmente e, to, derecho natural s al E. tado, l indi'&gt;'l'l'l

fb'd
·
1 ., pags. 260 y 26 l.

39

�Refae/ E11riqJ1e Ag11ilem

duo vuelve a recuperados en forma de derechos político y ciYiles
plenamente garantizado y protegidos por el Estado, es decir, en
forma de derechos po 'itivos plasmados en su legislaciones vigentes
y con tituciones políticas. ·111
En el imperi11111 de,1.1om1timr11 nadie rran fiere a los demá . u propio
derecho natural de forma definitiva, de modo tal que después rano
sea con ultado ni cuente como ciudadano. Lo absoluto de un regimen democrático, para pmoza, reside por un lado en la potencia
singular que los individuos desanoUan, como en la univer. alidaJ
consensuada expresada por Ja ley en Ja que realizan lo jura ro1m1m111ca que al núsmo tiempo anula lo rasgos antisociales r d strucciYo
de las pasiones colectivas de la propia sociedad.
Spinoza es uno de los primeros defensores de la democracia en
los inicios de la modernidad politica y jurídica. uestro pensador
considera que la democracia es una forma idónea y óptima de gobierno polfrico. Un tipo de organización política que logra sa ·sfacer
las condkiones que d be cumplir un Estado con legitimidad social
La democracia, en primer lugar, es un sistema político converueme
porque resp ta los preceptos de la razón en cuanto L'l razón busca
desarrollar lo bueno, útil y ventajoso. En segundo lugar, busca la
felicidad de todos los ciudadanos permitiéndoles una vida feliz, ordenada y en ningún caso antagónica al perfeccionamiento material
y espiritual de todos ellos. La democracia facilita una mejor calidad
de vida en la búsqueda d bienes macenales y piritual , necesario.
para el desarroUo del 'er humano. En tercer lugar, es un istema que
fomenta los derechos fundamentales 1 las libertades indiY:iduab.
El E ta&lt;lo democrático amplia y &lt;lesarrolla los derechos y libertade:
incfu1&lt;lualcs en la medida que facilita un si tem..'l de comunicación
efectiva abierta, donde todos part:mpan dél interés público y general. En este sentido, ser libre equivale, pues, a participar en las
instituciones del E tado para , u mejor dirección, sin romper la obediencia de] istema constitucional de libertades que hemo aceptado.
La libertad del pueblo, de la. multitud ha de er reaJ, e decir, en la
.fO R.

Duci□, Spli10zaJ ef p1rpel ~ la razón ef/ la C0t1Ilmcd,J11 dl'I estado 111odemo. Barcdu-

na, l ruver.:irnt utonoma de Barcelona. !9'J5.

40

posibilidad de desarrollo de cada uno. Y en cuarto lugar, el pueblo,
en su conjunto, expresa un alma o espíritu común que e maniúe ta
en la adhesión de todos al Estado y no en la decisión de cada uno.
Democracia como igualdad de género e integración frente a la
exclusión de la mujer
in lugar a dudas, pinoza es un pen ador revolucionario y premonitorio para u época; a lo largo de su Tratado político reflexiona ampliamente obre el papel de las mujere en la, distinta&lt; facetas y ámbito. de la vida humana. En e te caso, se plantea tres siglos antes d
alcanzar el sufragio universal y femenino &lt;i la mujeres debían o no
tener derechos políticos. Este planteamiento del problema merece
er destacado, pues a lo largo de la historia del pensamiento político
no encontramos autores que antes de la Ilustración se haran cuestionado dicho problema, a excepción de la Rí!fJtíblica de Platón con
su defensa de la educación y de la participación femenina en a untos
políticos r militares concernientes a la polis o ciudad- stado. Conuenza el pensador sefardita planteándose si la sumisión de lru muiere. se justifica por la debilidad de su naturaleza o por convención,
y por afirmar que i no se debiera a convención no habría razón para
excluidas del Gobiemo,41 ante lo cual defiende que la sumisión es
un mero prejuicio social que merma la potencia y fortaleza de toda
comunidad política.
Spinoza está plenamente convencido de que la democracia con tituye la mejor forma de Gobierno político y de Estado, no obstante,
ante la conYulsiones política y avatares hjstóricos que le tocó vivir
ma.ntenfa una posición moderadamente e céptica, pue la irracionalidad y el apa ionamiento de los hombres hacen que este sistema
político ea difícil de procurar y alcanzar.

41 ~

' faoa José Vtllaverde, "Spinoza, Rousseau: dos concepcione de democracia",

Rn•ista de Eitudtos Pulillcos, núm.

116, abril-JlllllO 2002,

41

pags. 85-lff'.

�Dr1Jlf11Tact&lt;1, lihl'rlad )' F.sf{ldo

Rafael Emiq"r Ag11ilero

El espacio de la acción política entre el poder y la tolerancia
Des11r111ado, desmrdo, i:11 peligro, el holllhre pri111itzvo f"e /u Jl(jicimte as/11/0
háhtl ro11Jo pt1rt1 do111i11ar t1 todos s/ls ,i1•ales nat11rales. El bo11Jbre 1J1orltnto,
J711 c111bt1rgo, ha rrMdn 1111 .rer Cl!)'tJ presenda le m/lige 1111 pmfimdo len-or: 11
et1en11go h11111,1110, s11 otro )'O poseído por otro díos, C(l1npa11ero de ri11d{ld, pera
rapaz de de.flrllfrle s,i, 1110/im ni provorarió11.
l ,ew1 1\Iumford, La r111dad en la histona.

. pinoza fue un claro defensor de la libertad de pensamiento, conc
ci ncia y expresión. En op sición al fanati mo y fun&lt;lamentalismo
religioso de distinto s16rno ~judío, católico, calvini. ta- imperante
en su época, defendió la libertad de opiruón) conciencia. La libertad
de opinión no solo no s un peligro ru un inconveniente para la paz
cidl, sino una condición ineludible y necesana para implantar una
verdadero Estado clemoccitico. La democracia no existe sin libertad
de expres1ón y pluraü, 1110 ideológico. u Ii,,tado leoló,giro-polítiro , el
Tr't1/ado político cons11tuven verdaderos mantficsto. políticos de gran
trascendencia en la hist01ia del p nsamiento políúco en defen a Je
las libertades publicas, lo derechos fundamentales y la democraál
El paradigma del pensamiento hegemónico dominante durante
la Edad Media fue el paradigma rtligioso -modelo teocéntrico-.
La Edad MeJrn se caracterizo por una fuerte v . ól.ida unidad religiosa en toda Europa. I,os príncipes tenían el JtlS refr1r1t1a11di y los úbd1
tos debían adoptar la religión de u , eñor o emigrar -111s 1mgra11di-,
s111 por llo sufrir perdida en u honor o en us bienes. Tanto la Paz
de Augsburgo de 1555, como la Paz de ~ ·estfalia d e 1648 no resolvieron el problema de la hbertad religiosa, pero í consolidaron una
mejor situacion 9ue la anterior. La toleranoa que se manifestó en la
Paz de Augsburgo fue má. un instrumento políttco de re olución
de conflicto entre los diferentes estados que una convicción éuca.
jurídica y poJíuca para alcanzar un respeto profundo a la div r id.id
relig:ro a. Pen adores como Pierre Bayle, i\nthon~ Collin
John
Locke contribureron extraordinariamente al desarrollo y expan ión
de las idea. de libertad de culto, credo} religión, urndos a la. libertad
de conciencia) pensamiento.

r

42

En Europa, la. regla del c11it1S regio il!ius religio , eguía imperando en
el interior &lt;le cada Estado-nación, salvo en ciertos paí es donde e
\1 \1.Ó cierta pluralidad religio a por razone hi tórica , como en Los

Países Bajos o en los principado alemanes. En los paí es prore~tantes el desarrollo de la tolerancia fu más factible por su propia
concepción de separación de asunto religio o y civiles bajo_una
sola soberanía. En los países de mayoría católica, por l contrano, la
iLUa.ción fue bien distinta debido sobre todo a la doctrina de control
ecle, iástico de la libertacl religio a por parte de la lgle ia.
L1 aparición del plurali mo político, ideológico y religioso 42 tiene
un origen muy pragmático: la. imposibilidad de acabar con las ~erra. de religión que . obrevineron después de la Reforma, y debido
también a la necesidad ele) soberano de imponer su poder en todo el
territorio del E tado donde e profesaban diferente religiones. La
religión había ido el elemento definitorio de la. identidad per onal
\' social durante toda la Edad fedia -paradig111a teocé11ttiro--, pero
~-1 nuevo contexto políaco exigía el reconocimiento de aquéllos que
profesaban otras religione di tinta -paradig111a antropocénhiro--. La
Reforma upuso un claro aYance en el desarrollo y reconocimiento
de las libertades de conciencia, pen amiento y libertad de culto Y
confesión.
o obstante la modernidad no e tu o xenta de grande, baños de sangre en toda Europa: durante más de un íglo, tuvieron
lugar masacre , matanzas y guerra de religión. in duda, ésta fue
una época de gran impunidad, de manes y asesmatos. ~e esgrime
el divine right qf rebellion ba ado en el derecho natural ~erech~ de
resistencia al poder tiránico-. El cao , el de. orden r la 1n, egundad
política y jurídica aparecen con un mayor aum nto y tensión entre
12

Elena García Guuán. "La repercusión polínca del plurali ·mo valoranvo" en
Pablo Baclillo O'Farrell (coord.). P/11rali.rmo, tolmmda. m11/timlhm1/islJt{,, Madnd,
Llli'l"ersida&lt;l Internacional de ,\.ndaluc1a, Akal, 2003, págs. tn~-124; Jorge Adame
Godda.rd, Dererbfl (1111dome11ffll dt lihertad r,,/igif)sa, México, 'll'l"eriadad ·aaonal
Auttínoma de ~féxico, 1994. La concepción de la Iglesia como sociedad perfecca
dificultó el desarrollo de la libertad religiosa. JJ.L Díez .Alegria, "Opción del bien
)' tolerancia mrersub1etl\"a ", en AtJlfario de Pilos'!fia del Dere,ho, 1%0; M. RodríguczPiñem \' i\,.la. F. Fernán&lt;lez, lg11a.ldad , disrri111i11adó11. l\ladri&lt;l. Tecnos, 1986.

43

�Dn11omirir1, lib1rt,1d ¡· T',S/,1du

las diferencia rdigio a . Lo grupos, faccione y sectas se combaten
los unos a lo, otros en una lucha ncarni✓. ada ~ srn cuartel bajo d
imperio de la posesión de la \'Crdad absolut.a y legítima c¡ue puede
imponerse al adversario. D1.: este modo, los católico ruegan obtd1encia a lo. nue, o príncipes prot~tante , mientras que los reformados niegan obnliencia al derecho de los reyes católicos.
l ,as contrnwrsias religiosas e ideológica. a menudo uelen conducir a los pueblos hacia guerras c1Yiles, como ocurrio en la Inglaterra del :,iglo. \ 11; egún 1-Iobbe , c. re ponsabilidad del soberano
dirirmr dichas controversia para alcanzar paz social orden político 1
seguridad jundica. Hobbe. proyectó su gran obra, el /..,e1illtá11, corno
un insttumentn para superar la persecución y muerte de la guerra
civil religiosa. Según la fórmula a11l01itas ,1011 mitas fa.di ll:P,,e,n, compct al soberano dictar cuále. confesione. religiosas son verdaderas v
cuák · falsas, "con cience noth.ing else but man's scttlcd judgement
and opinión". El Lel'latá11 de f Jobbe. ·11 parte de la legitimación del
pacto octal que configura el paso del e rado de guerra de naturaleza -stafHs 11a/umli.f- d todo. contra todo, hacia l estado social
-stah1s sorialis-. En este sentido, el E. tado adquiere pleno poder
absoluto incluso en materias eclesiástica·. 1] Estado, ba,ado en la
autoritas del . ohcrnnu, está completamente tlesvinculado de las con
Yiccioncs, creencias y ·ent:Jmiento de sus súbdito . La confesión rcligio, a es un asunto privado, no publico, ~ por tanto carente de conccuenci.as para el E ·tado. El soberano, por tanto, t:1ene facultadr
para e tablecer la paz social ~ religiosa. ~in embargo, el magisLrado
de Locke carece de ralc.:s facultadc., su deber e, . implemente tntar
de no interferir las lihcrt:ldcs religto a, de los ciudadanos.
n Thom:is l lobbes t'-. el fil{&gt;sofo c.1ue propon:iona sm quererlo la ns1ó11 esraul1 t2
que Jespoja a lo.· derecho · naturales Je su cnndic1,ín dt pn:exístencia a wJo
derecho posn.irn. La lilosofüt p111ícico-juridíca de Hobbei- . umlill ·tta, por r:11110, d
fundamento tei'mc,) de la Y!SJÚO estatalist-a al afinnar (JUt: d estado de natu.raJc7j
se caracteriza por la hel/11111 (111/lllltnl &lt;011/m r111111rs. lo yue lcgtLima l;,1 no existencia
Je runguna libertad u Jcrecho indñ·i&lt;llL'll anrc-riur al E. ta&lt;lu, antes ele las fuer7.:C
unpcratín1s , :mtontarias de las m ,nnas dd T•.. cado, la úrucas capace de tiJ,tr po
s1c1oncs suhieovas a cada uno. l lobbt!S, {/¡,. al.: ~Iacpherson, {]p. rit.; R1.11z ;\f1gul'~
Qf&gt;- di., págs. f&amp;,-214.

-14

El hombr no es ocial por naturaleza,, ino por necesidad &lt;le upetvivencia. Y más que asociarse se tiene qué soportar mutuamc.:nte.
En esta medida, Hobbe niega la concepción antropológica aristotélica que defiende que existan fines últimos en el hombre, como el
bien supremo o la felicidad. La felicidad del hombre, según Tlobbe ,
e fundamenta en la obtención de reputación, riquezas } placeres,
en el goce permanente de todo. sus d seo , lo cual lo conYierte44
en un eterno insati fecho incapa7 de salir de una rueda constante
de de eo.
La roletancia religio a apareció antes que la Lolerancia política o
moral, como virtud pública imprescindible, ineludible } e encial de
la nueva ociedad moderna. Este hecho aconteció en 1689, con la
Carta a la tolerat1cia de John Locke, } culminó con el ensayo de Jobn
tuart WL. Sobre h libe-11ad. Locke padeció en carne propja la intolerancia; u experiencia del exilio le moú o a e. cribir esta obra en Holanda a tine de 1685, ~ fue en esta obra donde r alizó una defensa
política del derecho a &lt;lisentlr en materias religiosas ) proclamar así
la liberta&lt;l religiosa.
1 uestro pensador
efardí de origen hispano, Benito pinoza, al
mismo tiempo que Jobn Lock , realizó una .reivindicación del principio ele tolerancia como virmd política fundamental del Estado democrático, pinoza defiende gue el fin del Estado es la libertad y
no la unúsión por el temor. u concepción de parto racial gue tran forma el sta!Hs natura/is aJ status soaalis es una concepción ba ada en
la libertad y en el consentimiento voluntario., no n la unusión y
dejación de derechos naturales como en Thomas Hobbes. En esta
misma linea, con pinoza la libert'ld religiosa se encuadra dentro de
la temática de la lib rtad de pensamiento; a la libertas phi/osophandi le
corresponde una análoga /ibntas mdmdi. pinoza es e pecialmente
sen ·ible a e ta problemática porque Yivió en carne propia la per e-

C.B. i\Iacpherson, The Poútira/Tbeon of Po.rsesm Indi1id1111/i1111, 196'.?, Oxford, Oatendon Pee s, 1962; Leo trauss, "On the ptnt of Hobbe · Polincal Philo~ophy"
en K.C. Brown (comp.;, Tfohbes Str,dics, Oxford, Basil 131ackwdl, 196 : O. IIueffe.
"Plurafü,mo y rolerancia. caca de la lcgmmaaón de las condictone · de la mo&lt;lcrrudad", ea E.str1dio.r sobre la leona del demho_r le1Jflsllaa, Barcelona, Alfa, l'J88.
.¡.¡

4-5

�Democracia, libertad J' Estado

cución religiosa, &lt;;obre todo, por el problema de las relacione entre
la Iglesia reformada, la socJedad ovil ) la organización del E:tado
como uno de los grandes poderes del iglo },.'"\'IJ en Holanda.
T,a tolerancia es una idea motriz-fuerza de la modernidad poJfoca
) jurídica occidental. Sus raíce~ se ncuentsan en nuestra a.-achc1cín
política ) juridica por medio &lt;le Er-al&gt;1no de: Rotterdam, Juan Luis
Vive , Francisco de 7iroria, Francisco ,uárez, 1\lichel de \Iontrug-nc, pero u conceptualización más elaboraJa, completa) explicíta
no se produce ba. ra el moi:imiento intelectual ilustrado con john
Locke -G1tta o la tolera11d-0, 1689- \'ohaire -Tratado sobre ,; tok
mnrio, 1""61---, Denis Diderol -hnci.c/qpedia, 1751-1~"'2-, y con h
morali. tas mglcses, deísta y librepensadores como Anthony Collin
- Discurso sobre el lihrepensa111imto, 1713--, .\.nthony Ahler Cooper
hafte. bury -Corta sobre el eJJl11siosv1u, r7W---, e Immanu J Kant
-Sohre el /a11ati.r1110, \"'90-. ~ ormalmenre el fanático v1.ve obsesionado por una idea, credo o concepción d~de la qu filtra, interpreta
y ob erva la realJdad tratando de imponerla a [os demá,. ¿Porgue
se da la intolerancia )' el fundamencalism ? Por debilidad mental o
impostura, responde Collins, por cobardía o pereza intelectual, m-p nderá Kant en su br ve ensayo ¿Qué es la Iluslracióll?
Locke pretende que todos los hombre puedan disfrutar de lo.
mismos derechos civiles ) políticos, , olo así se podrá conseguir una
comunidad libre y divcr a donde brille el pluralismo moral. religioso
y político. Locke, como tambíén posteriormente Kant, hace recaer
el pnncípio Je tolerancia en el reconocimienLo di: este derecho a
la diferencia -libertad de conciencia ~· culto-- que nos lleva a la
ch-versidad de opiruones, concepciones creencias.
Igualmente Voltaire (1694- 1.....,8), el filósofo ilustrado, fue un chtro
defen. or &lt;le la libertad r la tolerancia frente a las acritudes dogm:í-ticas e intran ·igent~, y solía referir: ''Detesto lo que dices, pero de
fen&lt;lcria hasta la muerte tu derecho a decirlo". in lugar a duda., un
sano y fecundo prn1e1pio de una democracia pluralista ~ toleranre.
El fanatismo religioso desencadenó en Europa en el iglo X\ 1 todo
tipo de guerras, matanza y convulsiones políticas. Para Volmire, la·
religiones son una forma de alienación si no son confrontadas con

r

46

Refoel b1riqm: Ag,¡ilera

el juicio racional y el sentido común. El triunfo de Ja .razón, pensaba,
debe iluminar a todos los hombres y liberarlos de las tinieblas de la
superstición y la ignorancia. La razón debe tr:iW1far sobre las fuerza irracionale y conducimos así hacia fa mayoría de edad. Volraire
trató de luchar por una sociedad laica, ecular, plurali ta y tolerante,
reflejo de la libertad de expresión y de pensamiento. u lema favorito era "¡apla tad al infame!", refiriéndose al o curantismo, a la int lerancia y a la e tupidez humana, que no s precisamente poca.
Hoy día, estamos viviendo un nuevo resurgir de fundamentalismos
religio os y otros tipos de dogmatismo de orden ideológico, económico y político. El a.uge del integrismo islámico, la limpieza étrúca y
cultural en la ex república yugo lava, el derecho a la cultura de muchos
pueblos indígena en América Latina y otro continentes, la guerra del
Golfo Pérsico en Irak, las condenas del escritor alman Rushdie y de
la escátora Taslima asrin, el problema palestino-israelí r los atentado terroástas del grupo integri ta Al Qa da del 1 l- en ueva York
el 2001, del 11-M en Madrid el 2004 y del 7 de julio del 2005 en Londres.
&amp;tos hechos bárbaros y bmtales nos iguen demo trando que no
han dejado de existir guerras de religiones o guerras provocadas por
diterencias religio as, culturales e ideológicas.
Las democracia lib rales occidentale on sociedades que creen
fuertemente en el pluralismo y la diversidad de creencias, id as, opinione, y religiones; son sociedades que se caracterizan por u norme sen ibilidad para detectar errores y problemas ·ociaJes: racismo,
xenofobia, machismo, terrorismo, drogas y violencia. uestra cultura occidental, si de algo puede enorgullecerse e de su capacidad
de aprender de la enorme cantidad de errores que ha cometido a
lo largo de su historia, desde la quema de herejes, persecuciones,
exclusión social, despotismos, totalitarismo, pena capitales, guerras,
genocidios, etnocidios masacres, fanatismos marginación, di. criminación, xenofobia, racismo, intolerancia, por tanto, e con.vierte en
una cultura crítica hacia sí misma, una cultura atenta, en ible y acogedora de La diversidad como valor v realidad.
Voltaire e preguntaba en el sigl; }(VIJ "¿qué es la tolerancia?", y
ofrecía u.na respuesta mur acertada: ''Tolerancia e la consecuencia
necesaóa de que somos persona fa]füles, equivocarse es de humanos,

47

�Ve111om1ric1, libertad füt{i(/o

Rajml Emu¡ue / lg11ilera

y todos nosotros cometemo, continuos errore . Por tanto, dejémono~
perdonar unos a otros nuestra necedades. É ra es la. ley fundamental
dd derecho natural". h Vo1taire ba a la tolerancia en 9ue debemos perdonamos uno a otros nuestro' errores \ tonterias. Y la tontería m:t~
extendida. frecuente} pequdicial que eXJsle es la tnLOlerancia.
T,a tolerancia ilustrada~1• s com·irtió, de e ta forma, en una herramienta eficaz e idónea de confromación thaléctica intelectual
que posibilita el pluralismo, lo activa } desarrolla, pue el pJuralJ. mo
democrát1co si no e activo cien&lt;le al conformismo, al etnocentnsmo
y al fanatismo. "f,'.n, u condicionamiento reciproco, el fanati mo ~ el
conformi nio anulan cuak¡uicr posibilidad de diYersidad, di enso ,
crítica, y así imposibilitan la aproximación vital Jel pluralismo". 4'

La CtJ1-tas persas -1721- de Montesquieu expresan una nueva
conciencia radical hacia la multitud de ideas, valores, cosmovisiones
y co tumbres, una conciencia adquirida por la memalidad europea
a tra,·és de numerosos viajes, expediciones, xploraciones, novelas y
relalos, gracias a una notable producción editorial a lo largo de los
1glos ~·vn y ),_'VIIl. fonte quieu altera. con un giro radical copemicano. t:n e ta nm ela epistolar el punto de vista del narrador, quien
ya no es un europeo mostrando lo anecdótico exuberante de otro
pueblos -vi ión eurocéntrica-, , ino un \~iajero persa que descubre lo exótico y alterno de la co tumbres europeas -visión de alteridad etnocéntrica-. Esta vi ión es aprovechada por íontesquieu
para hacer una revisión reflexiva yaurocrítica hacia las instituciones
y costumbres europeas de la época. Montcsquieu nos quiere mostrar
como una fuerte capacidad autocrítica, revisionista y reformista en
un determinado pueblo o nación puede ayudarno, a alcanzar una
soaedad má desarrollada, prospera - justa.

45 \'oltrure, Trutad11 sobn /,1 tr,/er,11m,1. Barcdnna. Crítica, l'l')2; Yéase especialniL11te la voz {e,11ald,1d, l·n "Diccionano filosófico" eu C. Pujo! (ed. ,, OlmTS ro111pl.•lm.
Barcelona, \'ergara. 1%8, p3t,&gt;s. 5"2-593; \. &lt;le Toct¡uevillc, E/ "11/fg1111 rigi111m r /J
ffl'&lt;1l111ii11, ~fad1id, Alianza. 1982; A Ruiz \ligud. "Concepto y concepcione-« &lt;le la
igualdad". en J-lfJ1izo11te.r dt' l&lt;J filosofía del derecho. l lr11J1ma;e a 1,,/flS Gdrd,1 J,m M1w1
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11' Articulo IO J la / )l'(km1áo11 tft los def"f,IJ/J.r dP/ ho111hr,'J' el 1111d,1dt11w. Je 1""89: ", ·.1Jlc
debe cr mquictadP por su opiniones, meloso rchgmsa • en L'Ulto ...-¡ue su m:1111fr~tactón no alu:re el onkn público establecido por la ky". El artículo .1 dict&gt;:
"L1 libre comumcact,lfl dL los pt'nsamientos y Jt' bs opiniones es uno d&lt;. lo
den:chos más preciados del hombre; Lodo ciudadano puede. por tanto, hablar,
escnbir l" imprimir libremente. alvo la tt'spon abiliJad 4ul' el abu o de la libertad
pruduzca t:n los casos determinado· por la ley". \1. la Torre, "La tokranci:t com 1
princtpitJ no relatirn del ejercicio de un derecho. Una aproximaaón J1scurs1d'
en Di-rerho.r )' [_iherlath. Rn~·st,i del lllstitulo llarffJÍli111f df /,¡r Úl!o.r, núm. x, 2101, pa~
253-2,4; !·. Rubio Lloreme, "La 1gual&lt;lacl en la runsprudcncia del Tribunal (onsu
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éí11d11d(lnía 111ultu11/l1m1I: 1111a leori11 líbtfdl de los dcruh&amp;s de las 111morias, Barcelona PJI

Implicaciones y consecuencias políticas actuale
La política no es el remo del deber ser, sino la práctica de la naturaleza humana en su efectividad, imnedfatez y naturalidad. pinoza
toma elementos &lt;lel reali mo político de faquiavelo, las crítica a las
utopías del siglo )..,'JI. Muchos filósofos vagan alrededor de la utopía,
anhelan una edad de oro, actitud que acumula daño, problemas e inutilidad. 1n embargo, lo, hombres políticos intentan fundar su ciencia obre la experiencia humana y al hac rlo priman la prax.ts sobre la
comprensión hermenéutica, lo que agudiza de cri. is política.
pllloza combate en dos frentes: por un lado, lo partidarios del
absoluti mo monárquico&gt; de la razón de Estado: Hobbes, l]UC pone
la com,ivencia entre lo, hombres bajo el signo de la razón que nace
del rrue&lt;lo a la muerte y del temor al poder de lo polil:l.cos de la
astucia, de la di imulación ) de 1a violencia que juzgan la naturaleza humana inmutablemente malvada y consideran a la multitude
pasionales, supersticio as y de tinadas a er gobernada . Por el otro
la&lt;lo -e encuentran lo apóstole de la speranza terrena y los predícadore de la felicidad cele te -los utópicos.

d(ÍS, 2002.

49

�1&gt;t·111omu10, lih1·rk1d ¡ B,!crdo

&amp;gñel b1riq11e .Ag111lera

El &lt;liscur. o de la tolerancia igut' &lt;;icndo plenamente actual} ne
cesario dcs&lt;le que lo abordaron con fuerza ~ pi.noza, Locke o Volt'lire en el siglo XVII y XVITT. Evidentemente ·u conteni&lt;lo ha. cambiado; en ese emonccs la tolerancia. e refería fun&lt;lamcntalmente a la
tolerancia religiosa Ho} los enfrentamientos) conflicto tienen un
abanico de causas , problema· má. complejos: los fun&lt;lamcniali·mo, religiosos , iguen act:i\ o , pero ha~ también 01 ro upo de fund.1memalj mos ideolúgíco. ) poliricos, como nacionalismo exduyt"ntes, contlic1os causados por las migraciones, las tribus urbanas, las
divislCJncs polílicm, · rerritonales. En dd-imtiva, nos cuesta aceptar
In que es diferente ) distinto a nosotros, nos cuesta aceptar la eno~me drvcrsidad ~ pJuraH&lt;lad cultural en la que e ·tamos mmcr o . El
in&lt;l.tvidualismo po es1vo moderno de nuestro 1stema productivo
neocap1tali, ta ha agudiza&lt;lo e ta tendencia generando un déficü ti.;
soli&lt;laridad ju ticia y tolerancia nece ario para construir un nuevo
Est'ldo democrático ) . ocial de derecho.
De algún modo no ,1ueremo r conocer c¡m. omos iguales, pn
a gue, desde hace por lo menos cuatro siglos, la máxima "toJu
los hombres son iguales" ha sido el punto de: partida de todo lo
derechos funda.mentales aceptados por el ·sta.do democrático \
constitunonal.~ 11 La muluculturalidad c;e ha convertido en algo :1S1
como La idea o la utopía de nue tro mundo compl jo y cfü·ersu. 1101
dia, aceptar la multiculturali&lt;la&lt;l significa reconocer la diferencia
sin ab&lt;l.tcar de la igualdad básica yue debe u.ni.roo .. 19 El discurso de

la mnlticulturalidad dice gue solo accidentalmente somos distintos
pero esencialmente jguales.
,

~~ J.a aspmtctón a la igualJad na .1Jo una con. tante humana r.an antigua co111&lt;
:u continua anulación, resmcc1ón o vulneración. CaJa t:poca histonca ha enu
do ~ definido este valor fundamental de mam:ra &lt;l1fereme. con mayor o meno!
intt:nsid:1J, cks&lt;lc una l'lll &gt;rme diversidad de e-rraregtas re toncas. argmncntaciv.is
\ Joctnnalcs, pero sin lugar a duda. desde u □a pt:rspecm·a , 1ernpre abierm, ¡¡Jll
plianJo su hon7onte de ~em.i&lt;lo r ~ígrulicaciún. Por tanto, oni: 1.'llcontramo&lt;: ,intc
un probkma complejo e irreJuctiblt:, de dificil soluc1ón, nunca agotado plt-01,
mente por los rew \' desafíos que presenta l:i n:alii.lad 'Odupolitica. un imagmino soc1()-jurid1co, un , alor nnrm.ati, o. un ideal regulador de conducta en enuJa
kantiano siempre por realizar. f id. Rafael Ennqut: .-\guikra Por~les, "La 1gua.ldid
como ,~alur normaÜ\'o, ax1ológic,, ) p• 1línc1, íundunemaJ." en Angela Fig1.u:rudii
(coord.), Ig,"Jti,,d ;¡,ara que(, Granada. Edironal Comares, 21Kl7. pá~. 15-1''·
.J'1 1lrn.:ffi:, op. ,1t.; Knnlicka, op. at., Charle Taylor, hl 11111llm1/t11rt1lijwo _)' k1 /)(lb

50

En este entido, debemos superar la concepción de 9ue la democracia50 se basa en la voluntad oberana del pueblo entenrudo como
un todo homogéneo } compacto; se debe ver a la democracia como
la posibilidad de la minoría para convertirse en mayoría, es decir,
como pl11ralisfl10 ago1Jirtico. De de este punto de vi ta., garantizar la democracia const te en . alvaguardar lo, mecanismos que permiten la
conftgurac1ón de alternativas proporcionan oportunidades a todos
los participante para poder expresar e.

r

l .a deruocracias plurali tas de Occidente e han configurado por
su cultura política que a menudo se califica, y con buen motivo, de
raci ta, sexista. e imperialista. Una cultura autocrícica r rev:L10.nista
mu\ preocupada por no er xenófoba, di crimi11atoria o totalitari~
a í como por no er eurocéntrica, de e trechas miras e intelectualmente intolerante_ llna cultura que se ha vuelto muy con ciente de
su. capacidad para la intolerancia criminal, y por ell~, más at nta a
1a mtolerancia, más sensible al mestizaje, a la de eabilidad de la diver idad gue cualquier otra cultura de la que tenemos noácia. Lo
occidentales debemo esta conciencia y sensibilidad a nuestros no\Tlista , poetas, filósofos juristas. La diversidad cultural, por tanto,
no S&lt;: encuentra en e pacios lejanos, ino en nue tra propia aldea
global; no encontramos inmersos en una época de mestizaje • mezcla e.le diversidade. , somos el r , ultado producto &lt;le un enorme
co/lage._"Por este moti-rn, de u efectiva universalización dependerá
~n l futuro próximo la credibilidad de los valores de Occidente: la
igualdad, los derechos de la persona, la propia ciudadanía". 51

r

del reruno,wm•11to' México' r""
1993
' r-,
~ ·

50

'.\me eS t e punw de ,ista pueden leerse los trahaios de hantal ~fouffe, La paf&lt;ldo_¡" de la de,nocrana, Barcelona, Paidos, 2002;John Gray, 1..a.r dos caro, del /iheraliJmo:
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· · d. !
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'
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datj~ma_, clase soaal, ;\fadrid, Alianza -ditorial, 1998. Desde un punto de vista 1und1co., se l,n cli h~ ºd
· · · -cm
· da darua·
... .....,gu1 o entre slatus nnlalu
~ .r/alt1J p,:rso11ae
'7k~onaltdad-. Hombre ~ ciudadano. ho,n1J1e cif'!)'t:11 conforman &lt;los clast:S

r

SI

�Rqáel E11rú¡f{e Aguiler11

lhmorradd, li/Jerlad y Eslddn

En resumen, la hJstoria Je la ciuda&lt;lania tolerante y multiculrural
nos muestra la posihilidaJ &lt;le una ciudadanía gue no sea exchtyt'ntc
y reducida; solo &lt;si somos capaces Je abrirnos a los otros, y amplian
ensanchar nuestro horizonte podremos generar una nueva ri11dad,1111a
msu1opolift1, una ciudaJ,,1.nfa multicnltur:11 cun. us propios prcsupuesrns normam·os. Considero 9ue e fundamental reactivar el concepto de ciudadanfa claramente conectado e imbricado al proceso decd11cac/fm ,itim•p(l/í/Jm si queremos edificar, renovar ) fortalecer un
auténtico modelo de democracia comtimcional Y deliberari\'a. l'na
educación para la ciudadanía debe potenciar ~ desarrollar la capacidad de aucogobierno, autolegislación ) autocontrol de las n!as
pcr onak:s Je los ciudadanos; en &lt;lehnitiva, se trata de continuar,
desarroUar el programa ilustrado moderno, corrigiendo todos su
posibles errores ) potenciando su. vi..rrualí&lt;la&lt;les para configurar una
nueva cmJadanía como reali&lt;la&lt;l fáctica y tangible.
Esta concepción, sin duela, ha de er respaldada por un modelo
d ciudadanía más ampl.10. dinámico y profundo de lo. problema~
cruciales por los que atraviesa el mundo en un proceso continuo de
crecimiento ) desarrollo: d problema de las desigualdades sociocconomicas, la profundización de los derechos fundamentales nn
solo en d sc:nudo indiYi&lt;luaL sino también en el grupal y colecm0
-ctnico, nacional, religioso, &lt;le género--. Solo de de este segundo
modelo Je ciudadanía compleja) diferencial podremos hacer freme
, resolver los enormes probkrna&lt;: de: equidad y justicia planteado
en la actualidad desde términos y cri1erios má di tribuuvos.

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54

féx:ico,

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55

�AL GHAZALI: LA PRUEBA DEL ISLAM
Zidane Zeraoui 1
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey

A.L-G H \7 ALI ES r:o .. SIDERADO tanto por los estudiosos musulmanes
como por los europeo , en particular los de su tiempo, como el má
grande musulmán después de Mahoma. Si bien es cierto que . bu
Hamid e una de las mentes más brillantes de su tiempo, la apreciación del Occidente en el medievo se debió a un error. Antes de
publicar una de sus principales obtas sobre los filósofos islámicos
redactó un opúsculo que sintetiza el conocimiento filosófico de sus
predece, ore.. La claridad del trabajo y la lucidez de la exposición
hicieron creer que al-Ghazali era parte de la larga lista de los pensadores islámicos helenizantes. 2 En realidad su trabajo era el inicio de
un atague profundo contra el pensamiento racionalista y aristotélico
en el mundo musulmán.
Abu Hrunid luhammad ibn Muhammad ibn fohammad ibn
Alunad, at-Tusi al-Ghazali 3 al- l1afi'i, conocido en el mundo latino
1 Profesor e invcsllgador del tTF.Si\l, Campus Monterrey, v aULor de ,·aria obras
el Islam v Medio Oncote. Entre ·us últimas publicaciones se encuentran:
lslun,y fXJlilu',1. J .iJs procesos políticos áral1tJJ ro111empordneos. 4a. eJ., México, Tcillas, 2008,
J Mi!dio 01im1t::
geopolítim del potkr. Irá11 el 1111evo eqlfilibno regjo11al, San José de
Costa Rica, EditonaJ de la universidad de Costa Rica, 2009.
2
\'c.M. Watt, lslav11c Phtlo.ropf?y ond lñeologJ', Edinburgo, Eclinburgh L niversJty
Prcss, J %2, págs. 114-1 1S.
5obre

u

y

AI-Ghazzali o al-Gha.zali. Para los autores que plantean que nació en la ciudad
dt Ghazala en el Jorasán, se Jebe escnbir su nombre con una sola "z", pero
para otro~ su apudo viene de su padre Iuhammad aJ-Gha2.zab, qwen tenía una
mercería o gbazz.al. bn este aráculo \'amos a utilizar la primera transcripción más
Slll)pWicada con una sola "z", sin por esto desechar el egundo argumento.

57

�Ztd,me lerao11i

..lJ Ch,1zali: /ti Pm1iJa ,M T,l,,n,

de la EJad .0ledia como A/j!,azei, fue un teólogo, jurista, filóc:otq
psicólogo y místJco c..¡ue nació en la ciudad de Tus, cerca de la ciuda-0
sanca shiíta de \fashhed, en el Jorasán iraní en el año 1058) falkci11
en 1111. Deb1&lt;lo a su defensa de la religión contra las inAucnciai
helenizam ., se le ad1u&lt;licaron varios sobrenombre·, como LJ,q¡¡
1t!-lsla111 -La Prueba del lslam-, Zaú111 · d-din -Ornamento Jt: h
Fe-, t.t!-Sidd!q al-_,- ldhi,11-EI Gran I fombre de la Verdad-, lll1111111',
/ab! -Gufa Eterno-, etc , tera.
· Fue un defensor de la escuela jurídica del shafiísmo;' pero sobrr
todo fue el más grande místico del siglo\' de la Hégira (4Sll-50:'i) tlut'
tuvo una influencia 11lll) marca&lt;la en pensadores tanto occidemales comi) musulmane y judíos: Tomás de quino, René Descart~
.\Ia1móni&lt;lc., Ramún r...ta.rtí, etcétera.
La vida de .-\lgaz l puede ser Jivida en tres graneles periouos. 1
prímer0 es el ticmpu del aprendizaje, primero ea su casa, en Tu '
luego en Gurgan ~o Yuryan- y finalmente en i ·hapur. De,pues
Je la muerte de su mentor Imam al-I Tarnmain al-Yuwa) m, se muda
a la corte del poderoso Nbam a1-!\lulk. El segundo periodo es w12
carrera bñllantc como jurista. en la , '1zam1ya, rode-ado &lt;.k tmlos l~
honores r reconocido como una Je las mente: más brillantes dt :u
tiempo. También se dedicó a la defen. a de sus mecenas, como el Gl
li fa Je: Bagdad, frente a los a Laque. int Jectuak:s de los 1smaelitn . b
violencia politica de su tiempo lo lb·ó a abandonar su jaula dorJJ;1.
El tercer periodo &lt;le u \'tda rue marcado por una crisis existenci.~1
su retiro espirimal, mismo yue s&lt;. reberc en u obra autobiogrnhai
al-..\lmu¡idh 111i11 ril-d.ila/-·-L.11 lihermió11 rkl ermr--,1' e crica al final ti
U Yida.
La en

j

e pro&lt;lujo cuando 1\l~zcl contaba rreinra y siete 11ñ&lt;»

A\.juel flamante docror que profl'saba en h escuela Je BagdaJ Uq..
' Para las c:scuebs jurícLcas del lsbrn Jr Li.Jane lcraou1, frl,1111 ,, poknra. u¡,. al.
~ .:1.,AI-Ght1Z!Jli, ,-Jb11 Ha/J/itf (TMS-111 ), recuperado el 28 &lt;le ocrubre &lt;ll' 2t)[r&lt;l, J15
pnniblc: co: htrp://www.ghazali.org
'· u obra apan:ci{1 en una 1ra&lt;lucción espanola como al-Ghazali, C.imf,·sm11 •
st1!t~ulor del trmr, .\iaJriJ, Alianza hJitom1l l'l!l9.

58

a poner en duda ha ta las pruebas rná elementales de la religión.

'u tormento aumentaba de mo&lt;lo indescriptible, hasta que un día,
sinúendo la vacía insustancialidad dd intelectualismo én que esta-

ba sumergido, dio un fuerte golpe de timón, y prescindiendo de
pruebas, argumentos, silogismos y dialéctica, se abandonó a una

confianza irracionahsta en la bondad de Alá.'
De esta manera al-Ghazali abandonó su cátedra en la

niversidad

de Bagda&lt;l, la Niza,nfya, y se refugió en la mística sufí para entender
de ·de la ciencia del corazón la verdad.
"Era u hábito desde muy joven, de buscar la realidad de las coas", e dice. En el proceso llegó a dudar del sentido e inclusi-w de
la mi ma razón de ciertos conocimientos, y cayó en un profundo escepoci mo. m embargo, fue liberado de esto con la ayuda de la luz
divina, y recobró u fe en la razón. Luego, con su uso, examinó las
enseñanzas de los buscadores de la ver&lt;lad: los teólogos, los filósofos, los i maelíes \ lo ufíes. Corno resultado de dichos e tudios llegó a la conclusió~ que no había camjno hacia el conocimiento, salvo
a través del sufismo. Para llegar a la verdad última de los sufíes debió,
sm embargo, primero renunciar al mundo y dedicarse a la práctica
mística. Al-Ghazali llegó a realizarlo a través de un duro proceso de
decisión que lo condujo a su ruptura y ·alida de Bagdad.8

A1 Ghazali y su tiempo
Para entender la vida y obra de al-Ghazali es importante tener una
\1 jón de los acontechnientos político de su tiempo. Este periodo
fue el más turbulento de la historia del califato abasí, que no existía
más que nominalmente. En primer lugar el comendador de los creyentes en Bagdad, bu al-Qasim al- 1uqt.acli bi Amr Alá, gobernó
de 1075 a 1094 bajo la tutela de los ultan
elyúcidas, en particular
Matik hah primero y su visir izam al- 1ulk, fallecidos ambo en
1!192. Todavía, al inicio de su reina.do, las ciudade antas de La leca
Cri~tóbal _ueyas, Elpensamimlo del Islam. Co11te11ido t hislorio. l11fl11e111:ia m lo 11Ji.rlicu
!•~m1ola, Madrid, Ediciones Istmo (Cokcción Fundamentos, 28), pág. 164.
Jdem.

59

�11 Ght1Zf1h:· la Pm,/J" dd Isln111

Zida11e Zm1om

) Medina e taban bajo el cont.ruJ del Imperio shifra de los fatimíl,,
pcrn graoas a lo· sultanes sdyucidas, el uni. mo se olvió a imponer
obre todo en el ~kdio Oriente r el shiísmo fat1mí se replegó te
Egipto y · frica &lt;ld 1. ·orte.
•l triunfo &lt;le lo~ elrucidas le. p rmitiú dominar la poütica dd
Imperio abasi. D hecho, ¿.falik hah dio su hija eo rnatnmonio ;¡ al~fuyt:adi para tener una presencia más firme en el palacio dd calit~
pero la estcriJi&lt;lad de la unión no le permitio lograr sus objemns
antes d poder deponer al gobern:intc de Bagdad encontró la muL1
te envenenado.
, u visir fue asesinado, t:n su camino de bfahán a Bagdad el 1
dt: octubre d&lt;. 11192, probablemente por un miembro d la secta ck
lo. ha.rhish1)'i11 de Hasan+Sabbah" (1036- 1124). A la muerte del calm
al-\Iuqta&lt;li, en !094, u hijo, al- \Iustazhir (1094-1118) le ucuJ1ó, pero
en el contexro de una crisi del imperio, con un debilitamiento dd
dominio d los sdyúc1das ,. con una amenaza del cnstiani::.mo tk
retomar los lugares santos de Jeru, alén qu se llevará a cabo cinco
años &lt;lespués, in prkticameme ninguna reacción &lt;le Bagdad. 0
cruzado Ra~·mundo IV de Tolosa trató &lt;le tomar inclusive Ba~a~
pero fue derrotado cerca de Tokat en el norte de Ja Turguia actwl
.. in embargo, en 11198, Ant109uía fue toma&lt;la, Jem alén fue aqm~.idi
en Ul99 pur los cruzadns y iodo us habitante. fueron extermina·
dos. Frente a esta enorm tragedia para el mundo i. lámico, 1\bu Ha·
mid no reaccionó v no escnbirá prácticamente na&lt;la. us detracmr
lo acusarán de no ser lo suficientemente mtL ulmán por no halx:r
defendido con su pluma Tierra anta. De hecho, la bú ·gueda de .\J.
gazel s enfocaba más a la salvacion interna &lt;-JUC a lo territorial, &lt;.jUC
no e. má, que un hecho material.
Por orra parte, l.a. toma d la ciudad santa, nominalmente bajo d
Imperio fatinú, no provocó mavor reacción en el seno del Imperto
ab:c í a pe ·ar de los varios mm,1miemo populares parn despertar
una contraofensiva de al-\fusLazhir. L1clust\·e el qr111i1" de .\lepo, lbn
al-Jashab, movilizó a la poblacioo, tomó el palacjo &lt;lcl emperador di
1

Q

1

H,Lsan-i-Sabhah. en persa, , , Hasan hen Sahbah en arabe.
Responsable relíg10. e• d la dudaJ.: del v,&gt;cablo :;e ucri\'a la palabra ,1k1Mt.

(,¡)

Bagdad de truyendo su trono, pero no logró que el sultán selyúcida
o &lt;.jUe el califa se interesaran en mandar tropa contra los cruzados
qm: terminaron por instalarse en Tierra anta durante casi un siglo.
En cuanto a i7.am al- Iulk (1018-1092), el Orde11 del Reino, fue
gran visir 11 tanto &lt;le Arp Arslan como de Malik has pnmero. Entró
en 1061 al servicio del primer sultán selyúcida para, po teriormente a
su asesinato, ser el tutor de su hijo entronizado a la dad de 17 años.
Además de u actividad en la admini tración del imperio, e cribió un
tratado de gobierno -S!Jasat-11atJJeh-, 12 T fundó tanto n ishapur
como en Bagdad universidades ,1,fadrasot :izan1!J'o encargadas de difundir el pensarrúento unita, en las cuales preci amente al-Ghazali
colaboró como profesor y director.
Por u parte, Tfasan-i- abbah, 13 conocido como el f 'iqo de la Montmir,, se formó en la Casa de la abiduría -Dar ol-Hik111a- de El
Cairo para consolidar su conocimientos de la doctrina del hiísmo
septimano r fue fundador en la montaña &lt;le Alamut, 14 a cien kilómetros al noroe te de Teherán, cerca del mar Caspio, de un estado
i. maelita radical a partir de 1090, bautizado como la Casa del Refugio
-Dar tú-Hfym-. Fue también iniciador de una nueva prédica, adDa 'a1m al1adida, 15 y organizador de la secta conocida como de lo
hashishiyin. 1~ "A principio del siglo 1.11, mientras que lo cristianos
11

Equivalente a pnmer ministro.
Nizam al-Mulk, The hook of l:,{)tlfm111ent or RJl/es far Ki11gJ: Jfyasat-11ama. 2a. ed.,
Londr~, ¡ 978.
' Sobre Ilasan+ abbah , su ecta en Alamm, rfr. W.C. Bartlett. Los a.resú10.r, Barcelona, Cática. 2006.
•
·
12

14

Para mayor información sobre Alamut, pero desde

UlUl

perspecuva novelesca,

véase \'ladinur Banol, A/011111I, ~ fadod, El País, 2005.
1~ onocrdo como fa 'alifll o en eñanza. fue la base de una renovación del stuísmo
de este periodo. El propio Hasan-i- abbah compiló un tratado Leologtco h,s11/
111-.-'lrl,aa -Lo.r matro cr1pít11/os- que se connrueron en la base Je] pensarruento
1Smaelita. Cfr. J.A. Boyle (ed.), The Ct1R1bndge HisfolJ f ]ron, rnl. 5, Cambridge.
Relllo Cnido. 1968, pág. 433.
"'De Ia palabra ht1Jhish~yí11 se denYó la palabra francesa de ,1s.rt1s.rm.
· que wo
.1.
•
1zset1110
rn e-pañol. in embargo, el término se refiere a los fuma&lt;lore de ht1Jhúh, la man!(Uana. que ~e supone el líder de la secta &lt;laba a sus segw&lt;lore~ para poder ase:,inar

ª los hombres de Estado opuestos al 1smaelismo o al
61

hiísmo.

�7.idone lfrooui

Al Gh11zrilí: /11 Prt1tht1 dd J.rl,,111

estaban conquistanJo Tierra anta \ Siria, se toparon con los ismac11cs. :".luchos de su. h1Storiadores escribieron sobre ellos, pero daban
generalmente una mezcla de información y de desinformación"1
para referir.. a la &lt;lenominación de la secta de los a esinos.
'm embargo, \lamut no fue simplemente un centro de , iolcncia como lo describió errónea.men1e Marco Polo, quien no llegó a
conocerlo directamente, sino por los rumores Je los enemigos de
I [asan-1-Sabbah. Fue un importante lugar de culmra y educac1un.'
La biblioteca del castillo, antes de su destrucción por los mon~olcs
cenia un gran numero de libros sobre Ciencias, filosofía, religión,
etc. 1 un gran número de , abios de la época podían disponer de los
textos. 1'1 Además, la formae1.ón de los /iMJ'Ul 1 &lt;le Alarnut se enfnc:1ba
nu solamente al entrenamiento físico, sino al desarrollo de sus aputu&lt;les intelectuales en todos los campos del saber.
AJ nusmo tiempo, en el norte de &lt;\frica, el lmperio fatimí -9U9Ll71-, de tendencia . hiíta ) con capital en El Cairo, logró controlar
un extenso territorio que en su momento de apogeo llegó a don11
nar todo el norte JeJ continente y gran parte del 11edio Oriente,
inclurendo
a las cmdadcs santas &lt;le La 1\feca,. \[edina. El ~f ustanSJt
.
Billah gobern&lt;&gt; 59 años, el rná~ largo periodo de cualquier soberant'
islámico, y con el visir ,\li bin hma&lt;l Ya.rvarai le dio a Egipto una
larga era &lt;le prosperidad, hasta la muerte de este último eo el an11
I044, cuando el país caJ·o en el desorden, d caos ) la hambruna, Lle·
ga&lt;ln al poder a la edad Je 7 años, fue el Yisir que gobcrno un paí

17

Charles

r.

Nmn~ll, ''TI1e olJ man of the mountam", en Jj&gt;e.m/11111, vol. XXI~

ntim. 1, 114"', pag. "' ,.
111

Para marnr 1nform.tcmn sobre el aporte ismae.hta r/i: \\:7ilfer&lt;l .\laddung, ".\,~pec.s nt lsma'íh Throlo¡~y: The Pwphctic í.hain an&lt;l the GoJ BcyonJ lltin¡!
,.n . J 1 ~asr (ni.). l.r111E1'tli ( 0///17h11llo11s /1, Is/11nuc . .1ilt11n•, Teherán, Fd1tonal Je b
\~oaac1,ín JsmaeLita de: Tchcnm, !977.
i•i \\ lad1m1r h-annw,
1/,1111111 ,md Lt111&lt;1s,1r, Teherán, Ed1toríal de la ,\st1ciaciiín
fsmadita de Tehér,ln, l 'l(~l.
'.!\ Gumbaticntes o guern:ros. Para más detalles suLrc la.-; esrrategias de Ju,; fida11u
de l lasan-1- abhah 1/1: s.:i., ''The doctnnc of Tahm", recuperado el 2~ dt· ocCll·
brt· de. 11~1'J, disp1 irul,lc en: http://w\\/\v,ismaili.net/histrnre/hiswryll(,/hi 'Loryt,ti:-

html

sacudido por la ambiciones de los milita.res, en particular de los
mamelucos.21 El [ustansir fue el octavo califa de lo fatimíes. pero
d &lt;lecunoctavo imán ismaelita, es decir, l guía espiritual de la secta
de .\lamut. Es durante su periodo gue el Imperio fatimi perdió sus
posesiones en Medio Oriente.
A la muerte de al-Mustansir, su hijo menor, al- lusta'li, le ·ucedió hasta su muerte en el l 101. Su gobierno estuvo dominado por
d regente al-Afdhal Shahanshab. Sin embargo su hermano mayor
Ntzar, apoyado por una parte de los fatimíes como legítimo heredero, bu có tomar el poder, pero fue encarcelado y ej cutado. El
asma provocado por izar dividió a los ismaelies a partir del imán
decimonoveno, en dos ramas: los nizaríes que se impu ieron en rna
y Pers1a, y los mustalitas.

La influencia sufi
Fue en este ambiente de intriga política y de cismas que al-Ghazali
ctmó. Desde su infancia, gracias a las reuniones que su padre organizaba con los Juqaha -los juriconsultos-- y los sufíes en su casa,
tuvo una benéfica influencia jurídica que lo convirtió posteriormente en un gran Jaqih -jurista- en su región natal. Sus estudios en
Tus Gurgn y ishapur fueron sobre ciencias islámicas, así como del
Corán, la S1111ntl2 -la Sira}' los hadiths-, la J"baria, 23 la gramática, la
lógica, etcétera. El teólogo más prestigiado de la época, al-Yuwaini,
fue también u mentor hasta su muerte en el 1086.
El gran visir del Imperio de to selyuk, izam al-Mulk, mecenas
de las letras y de los pensadores, lo tomó bajo su protección y lo
nombró en el 1091 profesor de la 1'1adrasa --centro educativo-- que
había fundado en Bagdad1 la izamiya. Hasta 1096, al-Ghazali enseñó en ella y se rodeó de los más grandes sabio de la época, por lo
que quedaba muy cercano al caHa abasí.
:1

Lo~ mamelucos eran lo militares-esclaYos que concrolaron la poliuc:a interna
~! Imperio fatimí, e mclusivc wmaron el poder a la caída de este úJámo.
La !m1111a del profeta 1ahoma está compuesta por la Siro o biograffa del Após'.01 de Dios y sus &lt;lichos o hadiths.

_, ~ _rharit1 o derecho I lánuco se basa en el Corán, la S111111,1 &lt;le Mahoma y el fiqh o

la JUr:isprudencia, es dec1r, Ja interpretación de lo do' pnmeros textos.
62

63

�Zidane Zerao11í

AJ (,haz.,,li: t,, Pmeb,, dd ls/a,11

Bajo la influencia &lt;le la Liternnira ufí, al G-hazali empezo a camhtar
su e tilo dt ,·ida do. años ames &lt;le . u salida. Resoh-ió que un airo
c.:stándat· Je , 1J-a dnuosa no era compatible cun el . ervicio a lo~
sultanes, \ l'-lres ) caLifa.. Beneliciándose Je la rica elite políttc.1

rrulitar 1mphcaba una complictda&lt;l con su gobierno opresi\'O y corrupto y podía Je.c;truir c.:ualyu1c.:r búsqueda de redención en la 1&gt;1ra
uando al-Ghazali salió de Bagdad n 1095 pa.rtin a D:1J11;1.co

vida.

y Jerusalén } ¡uro sobre la tumba Je J\braham yue nunca má ,ernría

.1

la!-. autoridades políticas o en ·eñaría en la e cuelas e tatale.

¡\J hnal de u v1da decidió retirarse con los místico. sufíe de su
ciudad natal en Tus, realizando una janiqah -retiro e piritual- sin
prácticamente alirse de ella salvo para nseñar en la izamiya de
Nishapur Jurante cuatro años· posteriormente se negó a enseñar en
ninguna Madrasa del imperio, a pesar de la solicitud expresa del sultán elyuk, Sanyar quien le propu, o ser director y maestro en ella.
Lin embargo, el sufismo de Algazel no e el ai !amiento o la separación de la. cosas mundanas de la sociedad. o se trata de vivir
de la mendici&lt;la&lt;l corno algunos ascetas lo practicaban, sino involucrar e en su medio.

10 1,:rnbargo, siguió enseñando en pequeñas escuelas -zr,ll'iy,1lin:inciadas por donac1om:s pnvada . -\1 terminar u peregrinaje ro

FJ hombre es creado de manera para que no pueda vivir por

1096, al-Ghazali regreso a su pueblo natal da Dama co) Bagdad.

mismo, pero en constante necesidad de otros deseando que otro

en donde fu.mió una pequeña e. cuela pt1va&lt;la \' un convemo ~ufi

humanos como él estén iempre con él.

-]t111q11. 24

por dos razones: primero por la bú queda de la procreación y esto

ccesita de esta compañia

es impo ible in la relación exual con otra persona de sexo opues-

u cri.is personal e intelectual lo llevó a renunciar a su cargo, a su
fanuüa y a su alta pos1C1ón en L'l corte &lt;ll' L izam al-Mulk, e iniciar
una vida de: asceta errant &lt;lemro de los círculos sufíes por Oarua.ico, Jcrusalfo, Hebrón, Medina y La Ieca para volver a Hagdad diez
año. Jespués.

to, r en egundo lugar porque necesita ayuda para la preparación &lt;le
us necesidades, comida, ropa y la propia educación y crecirruento

de sus hijos [...1. Es dentro de la naturaleza de las cosas que se debe
cooperar con un amplio número de personas para el comercio y la
industria [... ]. J\ í, e to comerciant s no pueden ser independien-

H1m la pc.:regnnaóon,

ra

tes uno del otro. To&lt;lo prueba que el hombre no puede vivir olo y

u regreso dirigió su pasos a L'iria., don

necesita de la ayuda de otro a cada paso. 26

de fue respetado, mientras que en la ciudad &lt;le Damasco cstmn
Jand11 m, trucción en la mez&lt;-¡u1ta del retiro -Lawiyat al-Yan11L1uc ahora lleva u nombre en su parre occi&lt;lemal.

connnuac1on

·e dingiú a Jeru ali:n, en grn.n medi&lt;la por u propia voluntad p:111
cjt'rcer el miro v Yisito los lugarec; agrados. T.uego viaj{i a ERípto,
permaneciendo Jurante un tiempo en ,\le1andría.15

Esta cooperación entre lo ciudadano, refleja el verdadero pensamiento del I 1am relacionado con los deberes religioso.. A pesar de
u mi, ticismo, reconoce que e] aislanuento no puede ser la estructura de una sociedad, y solamente la solidaridad y la necesaria interacción entre lo seres humanos pueden o tener un E -~do.

11

S.a., ''\l-(;hazali", en \"ta,iford b1rydoperli11 ~/ Philnsuph&gt; [versión eli:ctr&lt;)OJC-J!,
recupt:radu d '.!11 Je 11ctubre de 21K~1. disponible ..:n: http: 11platu.stanford.edu
emries/,1l ghazaL/

z.~ ha1j l.(;, 1fa&lt;l&lt;la&lt;l, ·'Ayudlos yue atacan al lmam al-Gazali'', n:cupt:'radu el
&lt;le oc1ubn: dt" 21.~J'J di pomblt: rn: http://ww\\.mu~ulmanesanJaluci:s.o!)Ú

25

hi:maoteca/'l4/(;azah.hrm

6-1

21,

Har-00n Khan Shcrwa.ru., l't11dies i11 \f11s/it11 Politica!Tho11J!_hl m1dAdminirlralio11, a.
td., Lahorc, Pakistán, Ed. .H. Muhammad Ashraf, 1970, págs. 14ó+n.

65

�,- 1/ Gba:(!tli: la PmebiJ del lskJt11

... in mbargo, este •stado deb ser gobernado según regla claras,
\ no bajo el arbitrario poder de la elite.2"· Alga:1.el plantea una serit
de leyes que dt"be el gobernante tener en su mente al momento de
expedir la justicia: 1) en to&lt;los los caso el gobernante debe ponerse
en la posición de la. partes; 2) debe responder a los de eos &lt;le los
que virueron hacia él para buscar justicia; 3) la justicia es posible solamente i el gobernante no es induJgeme en lo referente al lujo en
la comida y en la ve cimenta; 4) Jebe practicar la in&lt;lulgencia, no b
dureza en sus deberes oficiales; 5) debe tratar que su súbdito. . ean
felices con la aplicación de la ley, pero 6) no debe nunca llegar ah
reconciliación a expen. a. de la ler; 7 ) debe . upervisar los asuntos de
su súbclitos como supervisa u. propios a unros per onales, y debe
tratar a lo poderosos de la misma manera l]Ue a los débiles; 8) ddi
tratar &lt;le convivir con los cruclitos como le es posible, e invitarlo
a expresarse en lo asuntos público , y 9) debe upervisar que su
sJrviente., magistrado \ otros funcionarios realicen su actividadcb1en y rap1do. 'R

\Jemás de us reflexione hacia los detentor s del po&lt;ler, Abu
Hamid jerarquiza los niveles de la importancia ocia!, colocamloa
los ul(ima, a los sabios, justo por debajo del gobernante. De hecho.
este último Jebe gobernar en función de la ley para proYeer orden,
Justicia bajo los consejos de Jo. intelectuales, quienes no deben ~ucumbir a la tentación del poder dd dinero o del lujo, como tah1p&lt;XO
·ervir a los príncipe corrnptos. Precisamente la crisis de al-Ghazak
se debió a gue su conciencia no le perrmtió eguir apoyando r ({!laborando con el poder de Bagdad, ni siquiera como respon abk
académico d 1a 1 izamiya. . pe ar de u respaldo a la política de Nr
zam al-Mulk por su posición favorabl al orden}' la ju ricia, es &lt;leen:.
una actitud conservadora para pre. ervar a la , ociedad de los exceJJ.I
de las re oluciones, al-Ghazali nunca dejó de ser una mente librt
y critica del poder. us ataques contra los 1111,tazilita? -teók~
r Para mavore. detalles sobre las ideas poLticas de al-Ghazali cfr. Hellfl LarJII!\
La politiq11e de Gba'{flli, París, Edit. Paul Geuthmer, 1970. pág. 29 y sigs.
28 ..,
cherwaru, op. {1/.,
· pag.
, 155.
29 La doctrina mutazilira fue adoprada como teología 06c1al durante 34 año.\d

66

Zuk111P Zerao111

racionalistas del Islam- por su inclinación hacia el libre albedrío se
debieron por una parte a su posición al llamado al derrocamienro
del gob rnante, y por otra debido a su libre albedrío.
En el marco de una teoría de la causalidad ) libertad ontológica,
conciben al hombre capaz de orientar us conducta con el libre
arbitrio. Esta idea

fun&lt;lament-tlrnente contradictona coo la con-

sideración que e Dios el único legislador, y de la ler revelada como
única fuente de legittmizac1ón. 111

nín la tradición i lám1ca, cada cien años aparece una figura intelecrual 9ue debe renovar el 1 1am. Preci ·amenre en el siglo v de la
Hcgtra, al-Ghazali se veía como esta luz de la religión mu. ulmana.
! lasta u muerte, cerca de Tus, dedicó el resto de u vida a la devoción, a recitar el Corán, a orar y a a5unar en compañía Je los
su fíes. lbn al-Yawzi narró en al-Tbabat foda a/-,\fa,110/ -La fir¡nez:1 en

t'I 111ommto de la 11111er/e-- retomando las palabra Je 1\hmad, el hermano de al-Ghazali: 'FJ lunes -14 Yumada al- jira31 -

a la hora

de la oración, rru hermano \ bu Hamid hizo sus abluciones oró v
luego dijo: 'Tráeme mi udario'. Lo tomó, lo be ó, lo puso ,en u~
ojos Y dijo: ' ' cuchamo ) obcdeccmo para entrar en pre enc1a

eñor', luego c.soró su pierna ·, miro hacia la qihlt:r'- y murió
antes Jel at'Udecer" ¡... ].-. e dice que al- hadhili vio en un ueño al
Je)

Profeta mostrando con el dedo a al-Ghaza!i a Moisés

r a Cristo, y

::la\bajo el m~_dato de al- famun (813-83'), aJ. J\.fo'tasim (833--842) y al-Watac¡
J. ,0s mutazilit1S plantean el libre albedrio del hombre porgue d mal no
PUt·de Pto\'Clllr d o·
.
.
e 10s, pero por e ta ITUsma libertad del er humano el mu. ullllan puede YJebe Jerrocar al príncipe injusto.
(c,;~e~lah Lalxfaoui. I11tellertneLr d'Orient, i11telltrl//tls d'Orcidmt, Parí.. l'Harmattan
11~ ~toire et pcrspecu,·e méd1terranéennes), l996, pág. 85.
12 rchere a un mes del calen&lt;lano 1·lámicn
Se refiere hacia la ilirección dt: La \Icca.

67

�AJ Chazali: la Pmebo del Islam

7itkm1 Zerao11i

les preguntó: '¿Tienen a un mi sabio en su comunidad?", a ln cwl
contc taron que no.

de los motivo de su osada postura. La sed por conocer Jas verda-

33

deras naturalezas de las cosas ha ido como un U1Stmto ) como una
predi posición innata puesta por Dios en mi naturaleza, no debida

Es en el retiro en Tus que la Prueba del Islam terminó su vida en el
ar1o &lt;le 11 t t.

EL pensamiento de al-Ghazali
.
u crisis ext ceucial} su búsyueda Je la v, rdad mue tran a un geruo
&lt;-¡ue se interesó por todas las ciencias, por la filosofía r po~ Ja mística,
pero desconfió de todos, o por lo meno criti:ó a to&lt;lo sin pr~nunctarse obre algo en particular, fuera de su te en la revelaaon. ,u
escepticismo lo llevó a reflexionar obre todas las verda&lt;le upucsmmentc e. rablecidas.
'fo, por rni

a rru elección o a industria núa, para que se me desatara el nudo de
la inutacion ciega J para que se me resquebrajaran la. creencia heredadas,

E ta aparente debiJidad de al-Ghazab por no aceptar alguna corriente filosófica o espiritual se debe a que el genio 1 lámico no quiso
pronunciarse antes de hab r examinado profundamente toda la
doctrinas. La duda metóclica, como dfría René Descartes cinco si-

glos después.
La rrayectaria vital de Algazel, recorriendo distlntas escuelas de

parte., desde que alcance Ja pubenad ante Je 105 veintt

pensamiento, parece mostrar que no podía abrazar ninguna doctri-

año , en la Aor d la vida y en plena ruventuJ, ha. ta ahora en qut

na de manera definitiva, preósamente por u naturaleza escéptica.

he pasado de los cincuenta, no he dejado de arrojarme a los abis

Ni siquiera en el sufismo pudo encontrar Ja atisfacción que ansiaba

mo de este profundo piélago y de swnergirme en su inmensiJa~
con a1rev1ID1ento, sin cobanlía ní temor alguno, adentrándome dl
toda únicbla, arremeaen&lt;lo contra todas las dificultades, lazandoJJJt
a todo precipicio, e cudnñando la creenaa de coda secta} trat:UJik1
de averiguar los secretos de la d ctrina de todo grupo para dis-

tinguir e~tre el veraz

y el mendaz, r entre el que sigue la tradtc1~

ortodoxa y el hereje que introduce nueva doctrinas. · o he dcjaJl
a níngún esotérico sm querer asomarme a su Joctrina ru a un litera. m· a un filó~of1
li ta sin desear conocer el re ultado de su creenaa,
,

y alcanzar la tranquilidad que deseaba.35

La revivificación de la religión
Li obra de al-Ghazali 36 e, muy ab-w1dante ) ha sido calculada en
unas ciento treinta obra según algunas fuente , o setenta según
otras; la mayoría. de ellas tratan sobre filo ofía religión. , us trabajo más destacados son ll!Ja al-Ub1u1 al-Di11,.c que escribió en árabe
Yluego él mismo resumió y tradujo al per a con el rítulo de KJi11ryo-

r

sin mtentar aber el culmen de u filosofía, ni a un teólogo sin esfor-

l-1

za rmc por cxamina.r el limite máximo de su

líHI.

teología y de su dialt'.'(11-

ca, ni a un ~ufí sm estar avido de dar con el secreto de su u.fisrno,lf
a un píadoso sm ob ervar qué resulta Je sus actos de de\·oc1on. ru •
un incrédulo negador de Dio

in espiar mas allá para apercíb1rnt

r ello en un tiempo todavía cercano a la niñez. 34

\l-Ghazati. C01!féno11es: el JtJI/Jt1dor del error.. Madnd. J\lianza Editonal, 1989, páR5.

l\

Rafael Ramón Guerrero, Fímsojim. árahf)'Jlldíu, Madrid, Rditoaa.l Síntesis (col.
tllosofia), '.lll!H, pág. PO.
Pat11 un mayor Je arrollo del pensamiento de: al-Ghazali if,; Montgomery Watt,
~lk:li111 lntellectlft1l- 4 ¡/1tdl' qf al-Chaz_ali, E&lt;linburgo, Edmburgh l'ruversit) Press,
"6,.

B G.F Haddad, ··Jmam al Ghazali", recuperado e! Z" de: octubre de 2009, Ji~püll"
ble c:n: http:1 W\\'\\:sunnah org/h1story/ cholars/imam_alghazali.hon

68

Al-Ghauli, lhya'
huraka'hu, J%?.

,,m,11

,11-ditJ,

5 mls., El Cairo, Mu'assasat al-Halabr wa -

69

�Al Ght1zf1/i: /11 Pme/J(J del Isl,m,

Zul,me Zerno/fi

J'C-Sa 'dat -111 Alq11imia de la Jeliridr1d--; ¡g ,A1f-Basit -I A deff,1sió11-,
texro bá ico sobre la l.ín a jurídica del shafií mo; Tah'!fill t1!-FaltJJifa
-Li ivcoherenric1 de los ftlósefos- en la que at'lca a lo filósofos en
general y a al-Farabi y a Avicena en particular obra que fue refutada
más tarde línea por línea por t\verroe en , u obra Tabafilt a/-l'ah,¡(,t
-L1 incohemuui de la mcoherencia-; Fada'ih al-Bati11irya 111a rad,i 'il 1dM11.rtazf,i1[rra -It1(a111it1 de la hatin!Ja_y la.r 11út11des de /(I 11mZfaz!m1:_l,~

Tierra anta )' después de su trabajo contra la filosofía. En estas
obras al-Ghazali muestra su apego a la tradición ash'arita;'2 frente al
racionali mo n111tazilita. Mientras que la primera plantea lo aLributos divino , la corriente racionalista niega la exi tencia de ello y los
reduce a la propia esencia de Alá. Todos los atributos on eterno y
e tán incluidos en la propia existencia divina, ademá de la imposibiLidad &lt;le entender la infinitud de Dios.

donde refuta a los esotérico n batiníes. 1' 1
Algazd es con iderado como uno de lo. mayore. teólogo. dd
1-lam y su obra es bastante amplia.,!{• lbya 'l. rl,1111 ad-Dm es con 1Jera
da como la p1edra angular de sus trabajos para el rcnac1micnto dd
pensamiento islámico de su época.

De e ta diferencia de enfoques se deriva el debate central teológico en el 1 1am entre el poder divino y los actos humanos. Para
el ah 'arismo, el infinito poder de lá conlleva que cualquier acto
humano no puede hacerse sin la voluntad divina, mientras que el
mutazilismo no puede aceptar la maldad en los actos divinos, de alli
que el hombre es respon able de su actos. La justicia es wvina, pero
el ser humano es el agente de u acciones. Al-Gbazali, para evitar
caer en esta dicotomía, admite dos podere,, el divino y I humano,
pero ambos cr ados por Alá. sí el acto humano e creación &lt;liYina,
pero adquisición humana.43 Sin embargo, tanto el mal como el bien
~on acto divinos, pero desconocemos el propósito de Dios, ya que

A tal altura fue llevada la teología 1slámica por el gigantesco impul
de ,\lgazel ~ue, n lo susrancral, ,e ha mamcnido hasta ho~ fieb
sus &lt;lirectrice .. La figura de e. te sabio genial e para el pen am1en10
musulmán semc1ante a la de Tomás de Aqwno para la filo ofla

la teología cci uana medieval. Los mm-imientos relig10s0s futurm
re petarán u concepción dogmática, bu cando la originalidad mal

bien en la moral. El edificio teológico algazcliano parece a los

no necesita tener una lógica de su acto .

0111-

Quizá ea la R.iuivijicarió11 de la.r de11cias religiosas -l!¿yc, '11/m11 ad-din--

. ulmanes &lt;lema ·ia&lt;ln grandroso y perfecto para que nadie ose cm·

la obrn cumbre de aJ-Gazbali. Escrita en los últunos año de , u

prender una renovación profunda del mi. mo:0

\ida, pret nde ser una magna íotesi -la obra constad cuarenta
volúmenes-

Al-Ghazali e cábió dos obra que tratan directamente de cuestltr
ocs teológica.: al-lqtüad ji1-i'tiqad -El.111.rto 111edio et1 la cree11cidal-Risala al-Qudrixya -Epístola ¡en1sale1JJita--; esta última fue escntJ
durante su peregrinación a Jerusalén y a la tumba &lt;le Abra baro eo

de las enseñanza del Islam uní de su época. Ln ella

afirma y argumenta de distmcos modos la absoluta compatibilidad
entre el exoterismo de la le) -JÍJaria--} el csoten mo -tariq{I~
de la tradición sufí. Rica en análi j realizados con un profundo
discernimiento intelectual, in duda e

3ª Al Ghazali, LJJ alq1111ma de k1 faliridad,

fadnd, Editorial ufi, 2002.
11
S.a., "Ciemilico. · pensadores'', Tmn _\,,n-s Agm9·, rt:cuperado d 25 ele 1 1ctul,t(
Jt: 21109, disponible en: htrp:/ /w\V\\-:!.u11a.ir/occasion/e.&lt;1 1 index3.hnn
" Para mayor informactón ·obre lo~ e critos Je al-Ghazali cfr. Geurge l louraO'The Chmnology of Gh~12ali's ~ miog.;", en J(ll(mal 1J/ the A1hmm11 Ommtdl Jn.il/A
núm. 79, 1959, págs. 22.'i ·u, v '•,\ Revi ed Chronnlogy of Ghazali's Wr1ong:,",t1
)011mal o/ lht• 111mira11 Onenl,1/ foal'f)", núm. 104, 1984. pági;. 284-_\02.
11 Cut:\·as. ,,¡,. 11/., pág. 167.
I

70

1

obra de rna\'or inAuencia

en el mundo islámico, basta el punto de ser citada ) estu&lt;l1:1da por

-------El ash'
l

(?

tu-

·

. . aasmo e a comente teológ¡ca dollllilaote que pregonaba la pn:deterlllloaaoo del hombre frente al libre albedrío de los mutazilitas, la segunda grao
tscuela teológica.
.

Jis ·ª· ~I-Cbazali, Ab11 Hm11id (1058-1111), recuperado el 28 de octubre d 2009,
porublc en: hrrp:/ /www.ghazali.org

71

�Zidút1(: Zemoui

/{/ Gh,1znli: la Pmfba del l.rlam
alguno autore shiícs. egún al-Ga7hali explica en esta obra, la~

f... ¡. Para

!untad humana. al contrario de la clivina, e tá. ubordinada al cono-

exrerno o interno trae una iluminación a Ja luz ele la lámpara de la

c1111Jento: el ser humano olo puede de ear lo que de algún modo

rITelación profética y detci de la luz de la revelación profética no

conoce: _ d I modo como lo conoce. Por eso, el grado más alto

hay otra luz sobre Ja faz de la tierra en donde la ilumtnación puede
er recibida. 41'

conoc1mtcnto humano olo puede con eguir.-e por med10 de la iJu.

lo mí rico. todo movim1eoto y todo de canso que ea

minación del intelecto, que Dio concede libremente.-1-1

La sinte is de u vi ión mi tica la encontramos también en , u, diez
re~las del ufi mo. Frente a L'l tradicion, al- rhazali diría que para él:
En u libro autobiográfico La /i/Jerarión del error, de crib preci
mente la razone. de u abandono del poder y de la nqueza ) su
bú queda de la verdad, que finalmente encontrará en la meditacioo
sufí. hn u autobiografía 45 al-Ghazali muestra claramente .u JM1c1ón del ju -ro medio. Es un balance entre lo extremos, entre lo. ljlK
bu can solamente la letra del mensaje divino y lo, que se enfocan en
el e píritu del Coran es &lt;lec1r, ntre los fundamentalistas integral
) lo místicos radicales. A í, la herencia de Algazel e hoy una hr
rram.ienta contra Jo exceso del L 1am radical. n su obra, tkspues
de responder a un colega . obre la razone d u cue tionamt ntu
constante que es "un regalo natural divino, un temperamemo y no
mi decisión o obligación", s enfoca a revisar todo. lo. tipo, de
conocimientos -teología, educación ort doxa, filosofía y misria
mo-- y Je una manera ~istemática busca el efecto de cada uno en
e. píriru rd1gio, o del ser humano. En la . ección 4, "lo camino Jd
nú ticismo'', mue tra u preferencia int lectual:
Aprcn&lt;lí que por encima d todo, para lo místicos que andan pct

el camtnu Je Dios us Yida .on la mej res,. u metodo c. el ro»
acertado, . u carácter d má puro, inclusffe son el intelecto de IO!
intelectuale , la en -eñanza &lt;lt· lo aprendido y líd re de los ac:1de'

mico , ) on versado- en la. profund1da&lt;le que revelan la wrthl

La e colá tica era poco , attsfaccona.

1

o podía curarme. E cierto

que de pués de una larga práctica, su doctores -de la ley-

bus-

caron defender la tradiaón, e erutando las realidade profundas Je
las cosas. Llevaron a cabo im·e, tigaciones obre la

w tancias, los

accidente, y sus leyes. Pero como el objeti,·o de ·u ciencia estaba

en otra parte, lo que &lt;lireron e quedó muy corto y el resultado no
logró disipar lo. o curo titubeos de las controver. ia humana .4-

También su ufismo e alejó de la via ortodoxa porque no bu caba a
un_mae tro, sino que siguiendo al Corán "tienen en el l\len ajero de
Alá un excelente modelo' .~8 Debido a u oposición a la idea general
del sufismo, :\bu Ham.id no e ubica dentro de lo. grand nu, ucos
\' generalmente no lo citan en la obras dedicada. al a. cetismo o
al . - .
mi~uc1smo. m embargo, aunque acepta la pr encía de un sheij
-guia para la aventura mí tica-, pone \'arias condJCiones a u guía:
l) haber recibido él mismo la ducación religio a requerida, 2) er capaz de proponer un mod lo moral alto a em jan7.a de lo antiguo ,
31 lom s
,
1
d
·
·
•1
ar u guia -o uz- e de la de Muhammad --el Profeta. 49

Finalmente, a niv I de la lib rtad, ,\lgazel acepta qu todo mu ulman pueda r currir directamente a las fuente originales, pero debe

;-:------f'
44

A.inru Rahman, "Muhammad al-Gazali. Anális1 de su pensamicnw y de
u-ayccwna ntal'·. en Alij Nm,, núm. :r. abril de 2tM)I,.
45 Al- ,hazali, Dehi•mmceJro111 hrror (al-M1111qidh 111i1J al-Dala!), :--Iassachusctts.1~
\'1taé, 1999.

72

Idem.

dt \l-Ghazali, Le.r dix rigl~s d11 fouftsn,e (A /Qml'tl · id-/- 'asbra) o Rr1ivificalio11 des sneflres

~ lare~e,011, Bc1rur, Le E&lt;litions &gt;\1-Bouray. 1999, pág. 52.
1'1 Alura al-J\h7.ab,

,·ersículo 21 en .a., E/ q11r'an. I lamabad, .l., .e.
·Ghv.ali, 1.es d1.v regles... , up. cit., pág. 5&lt;,.

73

�Zid,111e Zemolfi

A I Gh,,zali: la Prueba del lsk,n,

aceptar algunas reglas que dan el título a la obra y oo: 1) una voluntad fume, 2) una intención sincera, 3) el e tricto re peto a la verdad,
4) seguir ) no innovar, 5) tener una gran apertura de e píritu, 6) tener
bumildad y debilidad, 7) temer ) tener esperanza, 8) tener una continuidad en u actiVJdades religiosas obligatorias, 9) continuidad en la
auto-vigilancia y 10) conocimiento del deber iomediato.50
En los tiempos de a.1-Ghazali, de guerras y asesinatos, de gobiernos corrupto y de surgimiento de varia corrientes religiosas dentro
del Islam c1ue gritan su ''verdad" contra las demás, de ºpugnas entre
el califato aba í dominado por los selyúcidas en Bagdad y el l mperio
fatimi &lt;le El Cruro, la obra el Ornamento del lshnJ puede ser vista cornó
una hv. en el horizonle en los momentos de oscuridad y un camino
para lo que buscan escoger una vía meno azarosa.
También . opondrá de manera radical a las po icione~ de los filósofos, en particular a Avicena y al-Fara bien su obra Tahaf11t al-rala..rifa,'1
para demostrar la incoherencia de lo planteamientos de los pensadores del Islam clásico. El elem nto central de su argumentación filosófirn. es el reemplazo de "la le) de la percepción intelectual por La experiencia humana y el nivel materialista por el júbilo espiritual". 52 Para
é~ las ciencias deben ser dividas en dos grandes ramas: la conectada.~
con la religión y fa ética -meta-fí 'lea, política, ética y psicología-, y
l.ru desconectadas -las matemática, con su sub ramas, como la aritmética, la geometría y la astronomía, y la física a~ u vez con sus ramas.
como la medicina y la lógica-. A í, el filósofo debe necesariamente
pen ar religio amente de allí su "incoherencia".

de lo lilósofos". Aquí e. talla particularmente la paradoja de un alGhazali que, tan convencido de la ineptitud de la razón para llegar

a la cett1dwnbre, tiene la certidumbre de destruir, con golpe de
dialéctica racional, la certidumbtes de los filó ofi s. verroe fue
consciente de e ta autonegación: admitiendo la impotencia total de

la razón. esta impotencia se extiende a su propia negación, la que se

&lt;linge contra uno mismo. Es por esta razón 9uc vermes hará su
replica -a al-Ghazali- con la negación de la negación y escribirá
una ./"LJtfodc.rtmcrió11 de la m1rodestrucao11-Taha{t1t al-Tahaf11t. 51
AJgazel se centrará en al-Farabi, quien desarrolló w1a filo ofía sisté-

mica que desafió la convicciones de lo teólogos mu ulmanes, sobre todo en lo relativo a la creación del mundo, tal como sed scnbe
en los libros sagrados de las religiones monoteístas. 54 a discusjóo
~ alre?edor de la idea de la creación o no del mundo y de la preexistencia del uni,,erso. Para él, y siguiendo la línea aristotélica, la
metáfora de la creación del mundo como aparece en el Cordn es una
manera simplificada para explicar a la gente común la existencia divina. vi.cena seguirá esta linea, obre todo en lo tocante a la esencia
de Dios, sus acciones y el conocimiento que recibieron los profetas
de la divinidad. unque parece ser que el propio bu Hamid fue seducido por el razonamiento aristotélico y Filo ófico 9ue combatió:
Queda, in embargo, fiel al antiguo Kalm,? 5 estimando que la razón

r

humana es incapa7. de juzgar sobre la eractdac.l &lt;le un profeta par-

El senttdo de la palabra tabef,11 tiene vario matice . Fue traducida

tiendo de su mensaje, porque esto significaría que di pone de ver-

por derrumbamtemo, hundimiento, degtrucción, y má, reciente-

dades fundament'l..les con las cuales confrontar este mensaje, pero
independientes &lt;le él.¾

mente por incoherencia, rérnuno que 9ueda muy abstracto y e tático. De hecho, el stgniticado de este nommati o verbal ~ue
implica la idea &lt;le una reciprocidad ejerciéndose entre las di tint1s
partes de un toe.lo-- podría traducir e mejor por "autodestrucoóo
soTI'd
, 59.
)1 ., pag.
51 A!-Ghazali, The foa,hemJCe ef the Philosopliers / T,,bef,,t alfalastfa, ,1 Pt1rol!e/ E-11glúh./lmlnc Te\·t, tali, Br¼ham Young l niversity Press, 199.,_
5:? Sherwani, op. cit., pág. 141.
•

&gt;I

Henry Corbin, HI-Sfoire de lo philo.rophie islmniq11e, París, Gallimard (col. Folio

~sai. ). 198(,,

pag.

259.

S.a., "AI-Ghazali'', en Sta,iford F.ngdoped1t1 o( PltilosophJ• [versión electrónica},
rccu_pera do eI
de octubre de 2009, disporuble m: http:/ /plato.stanford.edu/
entnes¡ al-ghazali/
~R
.
. ,
5&lt;, azonam1e □ to onodoxo del I 1am, ligado a la ceologta ash'arita .
Dotru.nique l rvo_, Histoire de k, pmsée arabe el i.dtJn1u¡11e, París, Edmon Ju euil,
2lNl(,, pág. 425.

'º

75

�Al Gh11zt1h:· l,1 Pr11ebo del Tslom

sí, a pesar de un acercamiento intelectual, corno hombre fiel a la
doctrina tradicional, no puede concebir que la razón a p rfecra
para explicar la revelación. Los limites de la razón son los que le permiten no aceptarla como instrumento verdadero frente a la fe, que a
u vez le permite entender el verdadero entido del mensaje divino.
El verdadero conocimiento pro,-iene solamente de la experiencia
interna, que es un don de poco , "mientras gue los filó, ofos, los
jurista y los teólogos tienen soJamente un razonamiento discursivo
que a veces sir\re solamente para crear desorden r desunión".s- El
tercer ruvel es el del pueblo común, que no puede ir más allá de u
actividad cotidiana ) debe seguir la autoridad de otro .
El entorno social, político v filosófico en el que al-Gazhali e
encontraba inmerso se caracterizó por la enorme pluralidad y heterogeneidad de escuelas de pen amiento. Su reacción antifilosófica
responde a una perplejidad provocada por este panorama tan divero, en el que cada una de las escuelas de pen amiento afirmaba Je
un modo rotundo estar en posesión de la verdad. Esta reacción tan
xtrema no procedía de un rechazo carente de conocimiento, sino
que muy al contrario, al-Gazhali estuvo muy familiarizado y fue un
profundo conoce&lt;lor de todas esta e cuelas, asimiladas durante el
periodo estudiantil de su juventud y más tarde dadas a conocer durante u época dedicada a la enseñanza. Este extenso conocimiento puede apreciarse en muchas de sus obras, como en el ca ·o de
Opi11io11es de los .filhofas, en cuyo prólogo a-firma que "refutar a los
filósofos ante de haber conocido lo que piensan hubi, ra sido ciego
,
, 58
r erroneo
.
La refutación de al-Ghazali &lt;lel mmrimiento filo ólico no significa, sin embargo que rechazaba totalmente las enseñanza aristotélicas. Su crítica es mucho más complej~ e inclusive adopta varios
razonamientos helenizantes. Sin embargo:

~; Anton) Black, The Histor)' r!f ls/01mc Politit-al Tho11ght, 'ueva. York, Routled~.
2001.

7.idmre Zeroom

Los filósofo están convencido , se lamenta al-Ghazali al iruao de
su lncuhermciP, que su camino para la prueba demostrari,,a es uperior al conocimiento teológico traído por la revelación y la

tetpretación racional. Esta convicción ha llenido a los filósofos
musulmanes a ser indiferentes al falam ~ a de, cui&lt;lar los debere,
rituales y la ley religlosa. En . u --obra- se enfoca a la &lt;liscu ión Je
veinte puntos centrales de la filosofía y los rechaza como prueba de
demostración de la verdad. En u11a detallada e intrincada discusión
filosófica, al-Ghazali logra mostrar que runguno de los argumentos
a favor de esta. tesis reúne los altos estándares epistemológicos de

la demostración que los filósofo mismos pretenden. 1 contrario,
los argumentos que sostienen estas veinte convicciones se basan sobre premisas no comprobadas, aceptadas por los filósofos, pero no
basadas en la razón L- ..J. En su obra quiere mostrar que los filósofos
practican el laqlid, es decir, la repetición de las en eñanzas de los
fundadores del movimiento 59 sin examinarlo crítica.mente.@

El argumento principal de al-Ghazali para refutar a lo planteamientos de Io_s filósofos se centra en el apodebds, es decir, en la aplicación
del ilogtsmo a la ciencia. Para qu la conclusion s sean válidas no
es uficiente la validez formal del razonamiento, las premtsas han &lt;le
ser también ver&lt;laderas ) necesarias. Aunque al-Ghazali haya refutado _un cierto número de aseveraciones de los filó ofos, comparte la
v~dez de e ws conocimientos, pero denuncia la falta de demostración de los a.rgwnento .
D e las veinte posicion refutadas en su obra, d1eci éi, se refieren
ª!ªmetafísica) cuatro a las ciencias naturales. El punto central de la
discusión gira al red dor de los argumentos de al-Fa.rabi y de . \vicena , obre la pre-eternidad del mundo, anterior a la creación. En este
P~nto, el Ornamento de la fe retomó los argumento de 104 neoplatoruco sobre la imposibilida&lt;l de la existencia de una infirudad &lt;l

pág. ')'J.

58 Amrci Rahman, "Muhamma&lt;l al Gazah. \nális1 de su pu1sam1emo y de u
rrayccmria \"ita!", en Ali( _\'1111, núm. 37, abril Je 2006.

111-

1~1

e refiere a los grregos, }' c::n panicular a n tcitclc .
, .a.,"_ \1-Ghazali", en Jtmifurd...• op. ril

77

�AJ Ghnz,,li:

ft1

Prnebn del /sin"'

Zidane Zernoui

aconrec11n1ento previos al mun&lt;lo de ho}, y por ende, el universo
terúa &lt;.¡ue haber sido creado.
En particular, sobre Avicena se refuta u ba, e filosófica sobre lo
tre puntos esenciales de su cosmovisión: 1) el universo no tiene inicio ni final y no fue creado en un momento dado, 2) los conocimientos divinos se relacionan solamente con los elementos univer ales 1
no e extienden a la cosa individual o particular, y 3) después de la
muerte, el alma nunca regresa a su cuerpo. 61 'egún Algazel, esro.
planteamientos son pebgro os para la sociedad porque conllevan al
pueblo a alejar ·e de la sharia) de la religión. Como juri ta, al final de
la obra, al-Ghazali emite una/ahva o edicto religioso condenando la
enseñanza del razonamiento de AYicena por infiel ) apóstata.
El tratado antjftlosóJico de Algazel está compuesto por L.11r intmcio11es delosfilósr¿fo.r-Maqa.sid aUalasifa-, 62 parte expositiva, y por L1
mcohcrmcia de kJ.r jilósofas, 6 • parte critica en la c.1ue rebate su afumac10nes. En el mundo occidental se conoció solamente la primera parte,
lo que ha conllevado a tnuchos autores medievales a incluirlo dentro
de la línea de pensamiento ari totélico, como disdpulo de Avicena.
unque estudió los postulados n,1.cionafütas, llegó al convencimiento de la ineficacia &lt;le la tazón como herramienta de conocimiento o de comurucación con Dios; eso le hizo llegar a postulado~
místicos y a abrazar el ufismo. Para Algazel, el conocimíento debe
ser intuitivo, como resultado de una vida ascética y de la fe. Hay uoa
creencia que la Prueba del Islam regresó hacia el -final de su vida a
una posición racionalista, situando a la razón como la berrarnienta
central del conocimiento humano porque volvió a ejercer , u acri,i
dad magi. terial. in embargo, corno él mismo lo adara en su b1ogra·
fía, u regreso a las aulas se debió más a la insistencia del califa que a
su deseo de scgwr enseñando. ~ u po iclón re pecto a la docencia no
se debe a un rechazo de la actjvidad imelectual, ino a la corrupción
reinante en las mzalll{vas, fas escuelas pública · má, cencradas en ju. -

cificar al poder y su preferencia por la educación pmra&lt;la, libre de las
ataduras de Ja co.rrupcíón de la lite abasí y selyúcida de su nempo.
La obra de al-GhazaLi marcó un gjro decisivo en el pensamiento
i lámíco e impu o un fuerte sello esencíalista al Islam contra la tradición racionalista y helenizante anterior que se había impuesto con
los trabajos de al-Kindi desde el , iglo IX. u renovación espiritual de
la religión islámica, con al-l'fonqidh minal-dala!, fue a menudo comparada con la influencia gue tuYieron la Co,!fesio!les Je San Agustín
obre el pensamiento cri ·tiano del medievo.
e ha dicho de al-Ghazalj y de su obra La nwi1eficació11 de las ciencias
de la rcligió11 -Il,!Ja 1,/11111 al-Din-, que es 'uno de los más nobles y
más grande libro ", en la medida que:
1

todos los libro del I 1am se perrueran excepto c:I l~)'a, sería ·u-

fic1ente para recuperar lo que se perdió. Los que le rechazan dicen
que incluyó en e. te libro hadiths que no están establecidos como
auténticos, pero esa Jnclusión está permitida en la. obras para fo-

mentar el bien y desalentar el mal -al-tnrgib 11'0 ol-tarbib---. E1 libro
sigue siendo swnamente valioso. Fakhr Imam al-Din al-Razi solía
decir: "Era como si Alá reuniera todas las ciencias bajo una cúpula,
) las mostró a al-Gazali" o algo en este sentido.64

Este debate se refiere en particular a la dj cu ión sobre si .Algazel
renunció al final de su vida al tasml'ttf--el tn1sticismo-- que plantean alguna corriente del 1 1am, en particular los salafíes,''~ y en
particular cuando redactó al final de su vida una de sus obra claves,

Cm/ al-Fiqh al-Isla111i -Los principio.&lt; de la Ú!J' islá111ic(J--. Ibn Taymiya el gran renovador del [ 1am 5' con ervador de la escuela jw-ídica

64

haij EG. Ha&lt;ldad, t,4&gt;. dt.
' La cor□ence de los alafie --&lt;&gt; deJ regreso a los antiguo - es una tendencia
conxerva&lt;lorn del lslam que nació en el siglo XL'(, pero que encontró en el gran
teólllgo fündam1::ntalista de la Edad Media lbn Tam1ira su principal fuente de
inspiración, frente a la cruis de la rcligion musulmana ~ue buscaba regresar al
l_:&gt;ensanuento de los annguos maestros &lt;le la reugión.
6'

61

Ídem.

6

'.! Al-GhazalJ, \Joq,1.dd al-falasi/ir. la.e mtc11ao11e5 de los filósofos, Barcelona, Juan Flor.Fditm, 1%3.

63

Al-(~hazali. 'fah,f11/ al:falas,fa, Betrut, lmprimene Cathobque

78

1927.

79

�Al Ghazali: la Pmeh,1 del lsk11n

Z1da11e Zerao11i

hanbali,',6 fue uno de los más .importantes detractore del misticrsrno
de al-Ghazali y de su obra por el uso de hatliths débiles, además de

se encontraba lejos de Egipto y a cien kilómetro. al noreste de Teherán, en la parte medular del reino.

cuestionar su n:racidacl.'•-

L-ts cuestiones sobre el poder y la autoridad con tituyen el núcleo
de t1l-1'fllslazhúi. Farouk 1v1itha~ 1 expJjca claramente có.tno la obra de
Algazel nos ilustra sobre las cuestione centrales del pensamiento~!ámico medie-val, la tesi expuesta por la Prueba del Islam, su estilo
1 su argumentación 9ue va más allá de una s1mple polémica entre un
defensor del suni, mo y las posiciones ismaelie .
En este periodo, cuando ~ \lgazel escribió su fada 'ih al-Br1/i11!Ja, el
mm·imiento ismaelí ya se había divido entre los nizarie --como lo
de AJamut- y los mu tal.itas, partidarios del califa fati.mi. Precisamente es en este contexto c.1ue 1-lasan ben abbah lanza u ''nueva
propaganda" -al-Da'awa 11/-Yadida- para &lt;lefencler su ,~isión sec-

Contra lo ismaelies

En u obra al-H11staz/Jiti_Jya,'&gt;ll al-Ghazali se refiere al califa reinamr
del Imperio abasí al-Must.azhir, en opo ición a los esotéricos, e. dtcir, a los 1smae.líes. El texto de Algazel'''1 busca atacat Ja doctrina dd
Ta'ali111 LJUe de arrolló Hasao hin abbah, el líder de Alamu1. En b
Ft1s11/-i- ~-Jrba a/0 el líder de AJamut enfatiza la doctrina del i111tí11, Jd
guia de la descend ncia de t\lí, &lt;.JUe es una linea directa con el profe~
Mahoma y 9ue por esta misma razón recibe parte de la revelac1ón.
Además, en la Tt1'/i111iya ha' una insistencia en la validez de la ham
de su estricta aplicación, frente al relajamiento prevaleciente de eso.
tiempos en la corte de Bagdad.
El propó ito de su libro es el análisis sistemático para desmante·

lar b. doctnna de la trdimiya ismaelita. De hecho, e1 libro de Hassan
Ben Sabbah se inscribe dentro de la pugna má amplia que prevalecía entre el Imperio facim.1 y el califato abasi, bajo el dominio de lo~
elyúc1das. Aunque es claro que el líder de Alamut está defendiendo
las ideas del shiismo ele El Cairo, para al-Ghazal1 se trata también de
una mfiltración de la ecta Je los hashish!yin en el corazón del Imptrio de Bagdad, en Ja medida que Ja fortaleza del Viejo de la Montaña

tarista.

En su obra Algazel enfatiza que durante . u tancia en Bagdad
-Dt1r es-Salam, la Ciudad de la Paz- nunca dejó de ~er ir "a las
posicion s sagradas profética , califales del mustazhirismo' ;' 2 el
desglose del contenido de su trabajo se refiere en cada capítulo a
explicar su argumentación:
• Capítulo 1: El claro planteamiento del método que escogí para de-

sarrollar este libro.
• Capítulo 2: Explicación de los términos y refutación de la razones

66 La escuela iurí&lt;lica hanbali es la más conservadora del hlam y se aplica. en . u
versión wahabí, en Arabia 'aU(llta.

9ue los han llevado a esta propaganda errónea.

r., R

.
,XJsten cawrce recopilaciones de los hauiths dt: \fahoma, la más tmportantt'
e la Je al-Bujan -m. c:n R70--. Los dichos &lt;le Mahoma son da ifica&lt;lm como
sano. o Jébilc segun su autenucidad. m embargo, para algunos jurist.a no m:nr
rdevanna la \·eracidad de los hadith. si fomentan el h1en contra el mal

• Capítulo 3: Explicación de lo nivele de us aramañas ; revelación
de las razones que cierto hombres se Jejan engañar a pe ar de la
patente falsedad del mensaje.

• ( .apítulo

611

Al Ghazab, R1tlt11b al-B,111mn•r, IJ'O H1tlt1'il t1!-Mustu·"hm,•v11
Cruro, Dar al-Ki1:1b,
i_. -U.,
1964. l .a obra e mas conocida pur su título abrcv1a&lt;lo de AI-AluZ!az/1111ryp.
w Farouk i\firha, "Al-Ghazali and 1..he Lmailis: A Dt:bate on Reason and Author1ty in Metfü·val lslam", tn lm,,,i/i í-leTit,(gt', Londres. LB. Tauris, The Iostimrc of

Ismaili • ru&lt;lies, 2(H ,• .
-o J&gt;
- d.
ara protun tza.r d desarrollo de 1a doctnna cid Ta'lim-Ta'limiva- &lt;le Hasao

Bin abbah ,Jr. 'The Doctrines of Ta'lim'', recuperado el 27 de o~tubre de 2tKl9.
disporuble en: hnp:/ /,vww.ismaili.net/histo1rethistoryU6/history60l!.htm1

80

4: Presentación de

u doctrina de una manera general y

detallada.

• Capítulo 5: , obre su interpretacion literal del s1gnificaclo del Corá11 y
u argumentación obre asunto numéricos.
• Capítulo 6: Presentación &lt;le las pruebas racionales de sus enseñanzas,

-,

.

,, hrouk ~fitha, op. cit.
-véase \1-Ghazali, I ~da 'ih... , op. cit., en particular la introducción de la obra.

81

�,,JJ Ghazf1li: lt1

Prueba del lsla111

y de su interpretación de los argumentos que tratan de embellcc13

Conclusión

sus al gaciones con una prueba cumbre de la mvalidación de

.\1-Gbazali ha dejado una gran cantidad de obras, muchas muy polenlica. contra los filósofos, contra los ismaelíes, contra los cristianos, contra el poder, indu,ive. in embargo, tres trabajos Uaman la
atención ) pueden .. er considerados como la síntesis de su pensamiento. Tahefi1/ al-ralasifa puede er considerado como el cierre de
su pensamiento filosófico y la síntesis de su andar ú1telectual) de su
bú queda académica. Al-lqtisadfi'I-i'tiqad e su testimonio Je fe y su
apego a la escuela ash'adta en lo que e refiere a la cuestión teológica
\ escolastica, ) junto con su autobiografía, al-Jfrmqidh min al-dala/, se
encuentra la síntesis de todas . u obra , incluyendo las dos anteriore r el cierre del pensamiento &lt;le Abu Hamíd.
El legado &lt;le Algazel rebasa su tiempo y tiene una influencia que
llega ha ta nuestros días, sobre todo por su visión equilibrada y por
su condena de Los extremos, en un tiempo en donde los fundamentalismos se han asentado como portadores de las verdades, como lo
fue en el siglo Xll con los nizaríes.

razonamiento intelectual.
• Capítulo

7:

Refutación del argumento de la designación textual de

la mfalibilidad del imán.
• Capítulo 8: De fa necesidad de una opinión legal en relación a su
incredulidad, su error y el derrame de la sangre
• Capítulo 9: I istablccimiento de pruebas canónicas y legales sobn:
que el Yerdadero imán de nuestros tiempos e el califa al- [ustazhrr

BiUah.~1
• Capítulo LU: Sobre la persistencia de las obligaaones religiosas que
el imana.to ---califato-- continuamente se merece.,4

En el capítulo segundo, aJ-Ghazali menciona. todos los nombre. bajo
los cuales los 1smaelíes son conocidos: l) los batinitas -al-Batirmya-, 2) los qaramitas -al-Qaramiya-, 3) la qarmatiyya -aJ-Q~
matiyya-, 4) los jurramit.a, -al- Jurratmiyya-, 5) lo jurramdirut~
-al-Jurramdiniyya-, 6) los ismaelíes-al-Isma.'iliyya-, ..,) los ern·
mano ' -al-Sab'iyya-, 8) los babakitas --al-Babakiyya-, 9) la mu·
hammara o mubammi:ra -al- 1uhammara o al-Muhammi.ra-, 111
los ta'limitas -al-Ta'limiyya-. Despué de ofrecer todos Jos ~om·
bres bajo Jo cuales la secta de Hasan Bin Sabbah e conocida, AlgwÁ
expli~a cada uno de lo términos y su origen. Por ejemplo, al-Barinip
proVJ.ene del hecho tiue los ismaelíes critican la lectura esotérica dd
Corán porque se debe entender la parte interna -al-batin-, e decir.
frente a la lectura literal se debe interpretar la parte esotérica.
En el capítulo referente a los nueve niveles de sus artífices, la
Prueba del Islam los menciona y critica: 1) el astuto análisis, 2) la ti·
gereza de la argumentación, 3) la introducción de la duda, -1-) el razo·
namiento incompleto, 5) la ceguera, 6) la suciedad de la explicación.
7) la confusión, 8) e1 di'1isionismo r 9) la superficialidad.
73

ZiJam Zemo11i

Se refiere al califa abasí.
\l-Ghazali. tp. cit.

"4 ,

82

83

�Z,dafle Zm,om

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lntroducción
E 11 PRI r rr TRABAJO nos enfocaremos, en un pnmer momento,
la reconslrucoón del pensamiento de Donald Davtd on, 1-ilósofo
estadounidense, 9uien a partu de lo años setentas del siglo X..'i. elaboró una interpr tación mu) distinta de la mente, la verdad el lengnajl: y el conocimiento a la establecida por la tradición l'Xlm1alista e
intm111/ista epistémica. 1 Davidson no expr ará adherencia a ninguno
1

(nn

r.\trmolmJ10

e intm1alis111n c.:piscénuco hacemos referencia a dos posturas

contrarias, y slll embargo importante · en d debate ep1sremológ1co acmal. El ex
ternalismo afirmll que la mente c.:s una entidad gnoseol0gica disunca 1· separacla
dd mundo que conoce, compuesto va . ea por percepciom:s o ideas. o obstante,
la menee puede ~rablecer una relación con dicho. producto - episcém1cos. va sea
ª ~ve de una relación &lt;le carácter empirista o mentalisra - rac1oruilismo---;
asurusmo, para una posrurn excemalista del conoc1m1ento, conceptos como la
verdad o la objetividad quedan determinados por el grado de prox.inudad entre
los conceptos mentales }' la realidad, ya que en vu:tud de la correspondencia de
lo ideado por la mente y el mundo externo es que se encuentra con la verdad.
Por otra parre, para el imernali.smo epistémico, la mente no es mdcpend1enk de
aquello que conoce, sino por el contrario, la mente decermirrn el mundo que y
por d cual conocemo , así como las ideas y las percepciones. Por otra parre. esta
postura epistémica es asociada con las denominadas kon&lt;JS tohermhsta.r de la verdad, en las cuales el concepto &lt;le verdad no con, 1sre en la corre pondencm &lt;le los
conceptos mentales con el munJo, ·ino en la postulación de creencias que ean
coherentes, o más bien, consistente . y por lo tanto carezcan de contradicción

denrro del sistema de conocimiento o creencias que ostengamos. Para una ma-

86

87

�A11rora Georgi11,1 Rus/o,

DUllald Dn11iisr111

de estos dos bando filosófico , s1no que explicará la ramne dt
porqué ambas po. turas deben ser rechazadas en favor &lt;le una iJe3
de la epistemología in ningún cipo &lt;le fundamentos basado en b
distinción . ujeto-obj to. Ya que, al recha.7ar la idea d la ext tenru
de un ujeto y w1 objeto como factores primordiale en la relac1on
cognoscible, mental ) lingüí cica, e pueden llegar a explorar Ir
verdaderos problemas de carácter epi. técnico en la adquisición &lt;lt
creencias, en torno a la teoría de la verdad y acerca de lo pron:s,
lingüístico ) comunicativos que se dan entre los individuos.
En un segundo momento no abocaremo a explorar una de w
consecuencia más importantes &lt;le la postura &lt;lavid oruana, a abtr,
la eliminación de las representacion epist, micas en ]a relación dd
conocimiento a partjr- del análisis de /&lt;1 cstrt1cft1ra esql{e11Ja-co11ftf&gt;lo en
la epistemología tra&lt;licional; desde su teoría d la interpretaci11n r
finalmente de &lt;le su postura an11-suh1et1va pistérnica.~

Conceptos fundamentale de la filo ofia davidsoniana
En la filo ofía de Donald Da·\1d. on po&lt;lemo. encontrar un tcílll
comíin, } éste e. una crítica a la concepción tradicional de las re·
laciones entre la subjetividad ) el mundo objet1vo, ya ea en el ((t
nocimiento o en el l nguaje. La pu ·tura tradicional que enfrenta es
aquélla c.1ue so. uenc la existencia de una mediación entre las condiciones subjeuyas y el mundo, ·a ea a t ravé de la autonomía de de
termina&lt;lo concepto frente al material sensible del mundo, como
lo son la. ideas en el rac1onaljsmo, o por medio de concepto &lt;-¡lié
proceden de impresione. o dato ensoriales. Davidson afirman
yor aproxunación a esta distinción en la epistemología contemporánea se puede
confrontar el texto del filósofo estadouni&lt;lewe Hilary Putnam, Reaso11. Tmth ,/JI
Hi.rtory, 1CJfül, donde hace una distmaón más clara ) con mayores implicacwnes
del extemausmo r d mternalismo.
2 1 te anális1 anci represenracionalism yue Üa\·1dson hace era rastreadu a P',utll
de tres en ayn fundamentalmente, a saher: "On the \'etJ idea of a conct:pnul
scheme", en Prnre.-din_g.r ,111d Adres,es of !he k1erira" Phílosophical .,.Lrsotiatio11. n,l. 47
1973, págs. 5-20; "E. tructura y contenido de la verdad", en Teuríar de la ,,.-,rd,ul"
el siglo X\". .\fad1id, Tecnos, 1''97,) "El rruto de lo subj1:úvo", en Mmtr, n,11mh
11cdri11, Barcelona, Pai&lt;lós, 1992, págs. 51- -,3.

88

que dicha. posturas mas qu representar una solución al problema
dt la naruraleza y justificación del conocimiento, presuponen lapo:ibilidad de distinguir entr un marco de pensamiento y un conjunto
de concepto ) contemdos no humanos que lo completan o llenan.,
ocasionando que la inteligibfüdad, tanto del empirismo como del
racionalismo hablen n términos de una dualidad entre sensaciones
ypen.amientos, qu interpreta Dandson como una dicotomia entr
menre y realidad msuperable.
E. ta crírica parte de una concepción del empirismo, la epi. ternolo~a, el materialismo y el naturali. mo, influido principalmente de la
filosofía de \'C\~ QU111e, pero que Da~dson utihza para afirmar que la
.eparJCión entre las aportaciones sensoriale ~ el esquema conceptual
que hacen tanto I empirismo como el racionali. mo no es válida.
Aún cuando el empirismo so ·tenga que el contacto con el mundo y el contenido empírico es funJamental en la con trucción del
conocimiento, el contenido . en, anal de los objeto no , e imprime
en la mente, sino que se di tribuye a trayés de toda la estructura de
conceptos } juicio , Jo que no permite e tablecer una clara distinciiin entre lo m ntal } lo . ensiblc. Asimi mo, ]a captación de dicho
cunteni&lt;lo . ensorial debe er siempre verificada o confrontada con
el mundo a rra,·és de la· experiencias futuras, por lo qu cualquier
IOresngación cptstémJCa que presuma de llamarse conccptuaJ no lo
f · 1:n su totalidad, sinn que parte d una ene de con&lt;licionam1ento
~mpírico · &lt;-¡ue deben er verificados en d futuro.
na &lt;le la~ cons cuenc1as impo.rr.antes de esta postura e la idea
de una cp1.rt1w1ología na/l(ra/izada,"' e dec1.r, la idea de que la t-ilosofía no
· l.a idea de una epi temo!ogia naruralizada es tomada por Dav1dson de Quine,
~llll'll

precisamente en . u texto "l ,p1stemología naruralizada", en Rd11111•id,Id 1JJ1lo-

k1J.1m ro/ros rmayos, Barcelon:i, Tecnos, 1992, supone t1ue existe un proceso de natu
ralii.acion de la epi ·temologia por meclio de lo análisi · de la psicología en cuanto
al ~1ud10 dd conocimiento. Dicho naturalismo permite afirmar yue es po-;ible
~dtar el ptoceso cogrum-o en d yue lo: serc. bumano , con. iderados como
u¡eto fü1co. paraapc, del m1mdu natural. on ~ámulado~ por cierra enrradas
-i11Ji111s-- controladas, lJUe cumplido cierto ciempo &lt;licho ·ujew devudn,: como
$¡fidas -011tpuls-- baje, la forma &lt;le descripción del mundo externo. La rdación
tnrre las entradas y las . alidas. o t:.11 otro término ', cñmo e rclaCJona la c.·Yillencia

89

�A11mra Georg,1110 Bustos

Do11akl Dandsrm

representa mm investigación di. tinta a b ciencia empírica en rnruo
a su carácter formal o a su objeto de estudio, ya que bajo el . entido
de que todo esc.1uema tle pensamiento está penetrado e influido dt
contenidos -;ensoriales, la filo ofía no constituida un modo de conocimiento distinto al de la ciencia natural.
Por otra parte, ·ostiene un cierto tipo de 11Jaterialis1110 filo ·ólico,
yue aunque no pre enta una tendencia hacia la eliminación del discur ·o de lo mental, a pesar de qu el materiali, mo afirma que i algo
existe, ya eao hecho, u objeto , son fí 1co ) compuesto de alRWJ
tipo de matena. I?J matenalismo de DaYid on admite que los ·entos y lo. estado. mentales put'den tener, ademá de la de cnpcioo
física, otras de. cr1pcioncs verdadera , como la. mentales o psicol~
gjcas, no menos legítimas desde el punto de v1 ta epistemológico.
Finalmente, otra idea que , e conecta con lo ya dicho sobre ernpiri. mo, cpistemologfa naturalizada y materiali mo, es la idea rru ma
del 11t1!11rali.r1}10 gu DaYtdson so. tiene ) en fa que afuma que lo se~
humano no constituyen un imperio de11tro del i11¡perio -impen11m 11
i,1rpeno-- en el eno de la naturaleza física, sino gue forman parce dé
elfo } 9ue por lo tanto, las leyes que gobiernan la conducta humana están conectadas coa antecedente físicos, así como los eYentos
mentales solo pueden ser cau a de conductas o comportamientos específicos en tanto que sean idémicos a aquellos antecedente fís1C(k'
Todas estos concepto. rán fundamentalc, para tre ideas prin·
cipales n la filo. o fía d Dadvison, a saber: la eliminación de la estructura esquema-contenido, l principio de la interacción causal 1
su teoría del significado.
Hstmdum esq11c111a-contenido

l ..a concepción de un,'t estructura que cliv1de el proceso cognoscitivo
sensible con la te, ,ría, representruía el nuevo nb¡eto de estudio para la reoría dd
con&lt;&gt;omiemu Je manera conductual, ya que se im:c. oga cómo el su¡eto hu[J'tllk
se proyecta en el mundo a partir Je estimulacinncs físicas o externas, que no
dadas &lt;1 ptimi o &lt;le manera necesaria, y yue no n:prcscntan de forma unívoca k
fenómeno. dd mundo, "ino yue ésta, pueden ,·ariar ;· ser connngeme~ en cuan!O
tJue dependen del contenido anterior alrnacena&lt;lo en los in&lt;li,,iduos -producto
de esrimulaciones anteriores-- y de su intt:racoón con el mundo.

90

y cont nidos e ba a en cierta i11co1J1plet11d que Dandsun
ru;trt'a en d abordaje epist&lt;.:mológico del empirismo clásico, y ademfu
.usriene que suponer que existe aJgo como un esquema conceptual
1· un conjunto de conterudos, separado, uno de lo, otros, es m osreniblc, ~ que condiciona la reoría del conocimiento, com. irt1éndo.e
:ei en su "tercer dogma", juntn con lo, otros dos dogma o condicionamiento. efutlado · 1or Qume, a saber, d reduccronismo y la
tlisrinc1ún entre juicios an.'lÜttcos y Juicio, .intérico .4 i\Iás aún, afirma
que: debajo de duali mo analítico-. intét::lco
encuentra el dualismo
l yucma-contcrudo. Cl pnmero e tablece que el significado de los
¡mc111 · t' tá en virtud de su e tructura, y que grao.as a su contenido
--&lt;nnceptual o mpíricn--- puede constituirse en juicio analíttco o
s11ufoco, e denr, el dualismo de lo sintético y lo analítico . un duali. mo de enunciado , que pueden ser falso o verdadero. en razón
de lo que significan y por u conrerudo empmco. Pero . i rechazamos
tal duali mo, e abandona el significado que 1mpltca, aungue no e
abandone . u contenido empírico, ya c..¡ue para él todo lo· enunciados
Uenrn alguna da. e de contenido empírico -mat riali mo-- 9ue e,
txplicado con referencia a lo~ hechos, el mundo, b expenencrn, la.
sen.aciones y la totalidad de esnmulo. ,ensoriale , } no permite establect'r una clara frontera enu-e lo estructural o mental, y lo sensiblc. 5
t'O t's4uema

Pmm¡iifl d,, k1 i11terntció11 causal
Tu te princjpio afirma que un , uceso fí ico puedL ser producido por
un ucc o m ntal, a. 1 como un suceso mental puede er igualmenre causado por un proceso físico. Es decir, 9ue tanto la causalidad
fi ica como b causalidad mental uenen la mi ma jerarquía en la formulación de creencia. intencmoes, juicios ) decisiones, los cuale
iambien tienen efecto en eventos fistco .. El principio de interacaón causal nene &lt;los impon antes comportamiento, para Davidson,
uao 1m111ológ1co ~ ero 1111ó111alo.
El primero con, i. te en que un evento mental o un e,·ento fí 1co pueden ser sub urrudo bajo gen ralizaoonc. c.¡uc expresan le4

\\.\.0. (~umc, "Tw11 &lt;l"grna. nf empiricism", en Tbe Phrlo.rophm,I Rmt1r QSJ.
Da\1d:on, ·•on rhe very idea ...", op. di.

91

�JJ,mald 0,111dso11

ye. científicas naturales, ) c¡uc al mismo tiempo lo d termina .1 lo.
hecho. fí icos o mentale pueden ser también predicho por la ley
científica. Por ocra parte, el sentido anómalo del principio de tnteracción causal se manifie, ta cuando un suce, o mental e idéntico
a un suce"o fí.1co, pero ningún ·uceso mental e deja predecir por
compl ro, por ley s de carácter pi cofísjco. Esto último e lo que
Davidson denomina 111oni.r1110 at1ó111alo, ya guc apoyado en la idea del
matenati rno de que todo suceso mental es un succ o fí ico y que
la ocurrencia de cualquier suceso m ntal determinado upone un
conocimíento de los sucesos físicos con los que se;: le identifique de
forma predictt,·a, o tiene;: que no existe una distinción real o substancial entr evento físico o mcntale ·, y por lo tanto no hay dualismo, sino monismo. Al mismo tiempo, deja abierta la po ibiliJad
de que todo suceso mental caiga bajo alguna ele. cripción, pero nQ
gue pueda . er generalizado o totalmente predicho por medio de generalizacionc. científica. determinista , lo cual tiene por consecuencia 9u los suceso menralcs no puedan . er explicados en términos
puramente físicos. Ello da el carácter de anómalo al moni mo tn
d momento determinado en t¡ue runguna le1 sobre ucc o fü;icu
pcrmfre la predicción Je un uccso mental.&lt;&gt;
'' Si uponemo gue algún succ.: o mental ha causado algún suc · o físico, entonceS
pcxlemos deducir que por la lq del carácter nomológico de la causalidad ha,· un
modo de.: describir eso. uccso , ~,ún el cual se ajustan a una le) c1enúfic.1 natu
ral, p1:ro si dichos succ o: se ajustan a alguna lcv c1c-ntífica entonces ambos deben
contar con una descripción física; este detcrmmismo Je la naturaleza part:cena
guc no deja e pacm para algún ripo de libertad humana, pero es prectsamencc ~
tra\·és dd p11nc1p10 anómalo dd mom mo yue pcrmm: 1.hcha libertad, a saber que
~Tenro · memalc.:s guc O:wid. 011 caracteriza como creencias, deseos ) accione m·
tcncu males no pueden -en su completud- ser descocos por leyes pisco fisicas.
r por lo Lll!1to es imposible predecir d pensarni&lt;.:□ to) la acción humana, ya que J.-,s
ucc,;o mcntalc pun.len ·er causa· de uccsos ti ico porgue on ucesos físJCO
de mod,, yuc: lo pen amiento v accmnc::, de una persona pueden rener etecto
en el mundo material pero lo · pensamu:nto. , acciones de un individuo rie[ldl
eficacia causal I no son exphcabl~ por ninguna c1encL'l natural. y por lo rnnto
podemos decir yue lma s1Jn libremente realiza&lt;los: "Auny_ue alguien conoo~r.i
la hisrona fis1ca completa Jd mundo v todo uceso mental fuera idénüco a ull
:uceso fí ·ico, no se cguma que alguien pudiera predecir o e:l\.'J)licar un solo suceso

92

¿

ltm,m C.,o,x111a H11.r/11.1

De esta manera, entre los acontc.:-ci1111ento · muuale. , fÍ!-.ÍC'o rn
.nin se da la rdaci(,n dt'. 111tcraccic'in cau..,al, sinfl L~mbién de iden1idaJ. a yue a&lt;.Jucllo aconrecimient&lt; 1. c..¡ue rr ,drían :-t'.r interprL·t.ido
como m ra.mcnt&lt;: mentales LJlledan subsumido. por la: le, e utntífirn. '. solo en virtud de ayuella de.·cnp1.:iones ft ·ic1s Ljtr CU'.llltÍu
\C ªP:licao a dlu r ultan Yerdadera , mremra yue le, mental. en
rend1dn como acontecimientos mcnrale: \ xclu.1,ruucme de. entos e~- té~1ninos rnenrale. no 11ueJen uhsurnir..,e h· ¡o ninguna le aentihca.
Teodt1 del S{f!.t1i/irado
1:n concordancia con el naturalismo d.n id ·onian,,, el homhrc no
rcpres_c.·~ta para nuestro hJcí. ofo má Lfllc un ~er animado LJUC habl.l
} participa, por lo tanto de dos clt.•mcnt!I · del fenr:&gt;mu111 lingtit 1ico, a abcr: de. u carácter físico en tantn t¡ue emite . 0111do \ Je ·u
caracter significauw&gt;. , 111 embargo, . partir de e, tl' último a pet 11&gt;,
e tabl_ece.· c..¡ue 1a filosoh~,
·· ud
.1
•
lengt.1a1e
Jebe- preoci1p:1rst.· no por h,
~ue :igrnfican la locuciones humanas , -.u referencia con la n:a
Udad, sino por lo que hace que una t'tni ion . l"d lKlllficari, a } ljlle
po&lt;l:unos comprender lo t¡ue otra persona nos comunica.

Pa~·a ll_cgar a esto ha) l)Ul' entender d lengua1e cnmo un pn,ccso
entre tn&lt;ll\1Juo. en el yu1.: uno de ello· juega d papel de hah!t11111 , el
otro lk mtérprde, y cuya tarea t'.. prec1 amente i11kl/lfilarla cmisi11~es
&lt;lt 1(: ha_blanre., pero ¿cúmo lleva a caho diclra i111crpre1aci1'&gt;n?
1:n pruner lugar, esta int q1ret.1cir&gt;n no deber et contund.1 la 011
una traducción, es decir, no . e traslada el contenido de un lenhru:ije
•1otro
p1Jruue
11ara
eU o ena
' neo.:sario
· conocer e1 ·1gn1fíc:id,,
·
· , fa
•
,
7
&lt;
rctercnc,a
de las o rac1on
· ...,. s ). 1as p:1 Ja1xa · con la realidad,
·
,
cosa t¡ue

el lntnpn:t_ desconoce. Por lo yuc en la interprctaciún, dice l);¡y¡J
.ºº• ~·1 que tnk'rpreta debe con truir una teoría del sign1'1cadP de la-;
1.:rnisiones •aparentem
• t1:• li ngt11s11ca.
·· · · , ]e un suwtn,
·
,
en
curo Jcnguaje lt:
e. totalmente Je conocido, pero cuyo comportamiL'n;o púbJicn no
mtntal"
D ·J
, t'.n av1 ·, &gt;n, Ers,l)'r 011.,-.l,ti,,11.r mtd l :1'r11tr. fY.Í~••'.24: ttphen J&gt;nl·st, / ronas
1;osofr,1J" dt k1 n1111te. \JaJnd, :ireJra, l'.l'JJ, pág 1
ne r, op. ni., pa~ 14(, } 1-1 •

93

�J)(llla/d D,mdso11

lo es, v por lo tanto le sirve como evidencia

A11rora (,wr¡!/"ª l!J1J/or

r contexto pam infe-

rir igni f-icados, &lt;le cos, creencias o actitudes del hablante. l\fientm

no ez.tsta una manera directa de observar lo 9ue el hablante guierr
decir toda la evjdencia requerida para llevar a cabo la comunicación debe estar disponible públicamente a través de la observación
del entorno y de ciertas actitudes públicas que permitan infcru los
evento -físicos- que causen gue el hablante mantenga que una
oración e verdadera. 11
hn segundo lugar, un problema importante para el intérprete
consiste en que no puede conocer de forma concluyente lo que la
oración significa para el hablante } lo que éste cree que significa dicha oración. Rs decir, el intérprete no puede conocer ni la creencia
ni el significado de las preferencias del hablante, a menos que éstt
presuponga qm: el patrón de oraciones al que el hablante asiente
funciona bajo la misma lógica del lenguaje que la del intérprete, 1
que las creencias del hablante son producto de un patrón raaon:tl
y coherente parecido al uyo. t\. esta estrategia la lli!ma pn"ncipio di
ca,idad, y con ella pretende separar el significado de la creencia sin
asumir ninguno de ambos como definitivos, sino como constante,
lógicas que permiten observar no 'olo las oraciones que el agent~
considera verdaderas, sino también los eventos y objeto~ del mund(,.
como causas que él consider-a a las oraciones verdaderas, &gt;'ª L(Ut: las
circunstancias observables que causan 9ue un agente acepte oracinoes específicas proporcionan la evidencia má obvia para la interpretación de las oraciones y de los predicado en ellas."
E to quiere decir gue para Davidson él habla es un fenómeno
socialrn no en su fundamento, ino en su desarrollo, en tanto que d
signihca&lt;lo de una emision no es traducible de un lenguaje a otro
por medio de elementos venficativos, sino interpretado e inferido
en términos &lt;le conducta específicas ob.ervable, que hacen má.1
nn. "The srructure and content of truth", en Joum,;/ ef Philosophy, vol. ~1•
núm. r,, 199ú, pág. 193;" ~structura v conterudo.. .'', IJj&gt;. rit., pág. 7 '&gt;.
~ D 3\'ldsou "TI1e structute-..." , 1;¡,. ,,,.,
~-, pags.
,
194-1%; "E-•strucrura y conteru.do.. ,.,
op. ni., págs. 14-7(,.
H D:rúd

to

D a,1l. 1son, ''TI1e suucture....
" op. nl,
. pag.
·

11/,,pág. M.

94

1&amp;9; •-,L
r.structura

'"
) conreru'd()..." , •r

clara la intención &lt;le un hablante en que s entiendan su p:ilabras y
~u~ condiciones de yerdad. in embargo, :=.ti,rún su perspectiv:1, esta
teoría Je la interpretación) del significaJo no implica qu la verdnd

) el significado puedan definir ·e de manera conduclual. smn

el
~1¡,rnificado de las oraciom:s está determinado medianrL la conducta dt los bablante · basaJa en patrones 9ue penniten .ti inrérprl'te
entender acciones en cuanto ht:chas f&gt; causada siempre por una
uzón. Y si el intérprete e. rnpaz de detectar en d habbnrt· la acmuJ
b:i 1ca que causa su. or:1cioncs, afirma Da, 1d. on, es entonce. capaz
Je entender . u noción de creencia su actitud cr,~11, 1scitiva. ya que
arepm que lo. cont rudos de las creenci:-1~ há. ica del uieto cst:in
detcrmmado-. por rasgos objetivos del entorno, lo l'ualcs c:111 ·,111
1licha creencias, ) LlU lo LIUe el . u¡elo considera \'erdadcro t'nÍ
umb1fo verdaJcro para .1 nusmo.
ljlle

r

Epi temología in representaciones
Para Davidson, el contenido Je las cr encias bi·icas rk lo sen.. humano 1cerca del mundr 110 está formado por reprc:sl·ntac1nne..,
mrntak!-&gt; pnvadas, sino por situaciones) c,cnt11. comune,;; L mtersubjetivos. Oich.'L situaciones o cventus comune~, constnur n 1111
!il tema de creLncias básicai dentro dl'. la vida mema! c..le In indivi
duos, de tal manera yue la conct·pción &lt;laYi&lt;lsunmn:, de la mente e
contrapone a la concepcirm memal c.u·tc iaru1 --1..um(;) un t:spacio
interior donde e representan las imág nes n idea~ &lt;ld mundo.
Para Davi&lt;lson, el planteanuento de lo mL·nral cartesiano n,, e-, el
correcto, en tanto que no ex1 ten representacionn mentrrle: intermedias entn:. el c:u1eto y el mundo, y en la medida en &lt;.JUC la ep1 temología defienda ~ just..if-iLJUC la naturale2a dL' las rq res1:maciom:s
epi t~micas t:ntrc lo mental su contenido l'.rnpínco, afirma, s 111
trod□ce má · la posibilidad del argumento escépt1cu en contra de b
)Ustificación de las tepresentaciones mentales y de la certeza.
La i&lt;lea de que las represenrac1oncs memales son el p1·ublema
principal de la epi temologfa puede ra. trearse y explicarse en la postura chw1dsoniana desde tres ángulos: desde la postura bolístu L}tu~ rechaza la estructura es&lt;.jm:ma-concepto dentro del t:mpmsmo, ucsJc:

95

�Donlllti D11ridro11

una teoría de la erdad como Leoria del significado y a partir Je mu
po tura intersubjetiva de la mente.
Desde el pnmer angulo, encontramos 9uc Davidson define .1 los
esquemas conceptuales como maneras de organizar la experit:ncu
a partir de is temas de categorías &lt;..Jue dan forma a las sen, aciema
Dichas Forma, d organización elaboran representaciones de los he
chos, cJ lns objeLo, y de las experiencia, que con ideramos como
verdaderas, sin embargo, esta manera. de organización, ) por lo
CU1to sus representac1one. no son más que puntos de vi ta intraducibles con otro punto. de vista, qu en el caso de la creencia no
permiten a lo. miliv1duos confrontadas con otros esquema, pan
verificar. u verdad o falsedad. Ello crea entonces la idea de c1ue exi ·
te una realidad relativa a cada e quema o forma de organizacrún de
la expe1iene1a sen ible en la mente, y lo que es real en un e::;9uc1112
no lo es en otro, ~ da paso entonce a una idea de relativismo radial
y escepticismo. u m embargo, afirma que si p osamos que no existe
un dualL mo ral entre las representacione, que tenemo del mundo
y el mundo como tal, sino que más bien nuestra organización concept ual y sus representacione part..iculares on producto de nuestn
interacción con un solo mundo en el que la c.listinc1ón entre esquc·
mas conceptuales y contenido sensibles se pierde, ya que los pnmeros están con tantemente "contaminándo, e de los egundos", al
mismo tiempo que el producto d lo conceptos teóricos tienen ljll(
ser constanlemente confrontado con la experiencia o el mundll
D e ta manera, la idea &lt;le representacione epi ténucas se pierdt.
porque las repre entacíones, como copia del mundo elaboradas por
la mente, no son posibles, en tanto que la interacción con el muotlo
por parte de los elementos teóricos del conocimiento es &lt;lirecta, V
no mediada. E decir, constantemente están mAuyendo en u configuración, a 1a ve7 que éstos buscan su confirmación o su desarrollo
en el mundo. 1-

.·-l11mm ,eur;e,i11,1 BHslor

Por otra parte, y en cuanto a la teoria de Ja verdad, sosoene que el
concepto de Yerdad nene una cone1tión e encial con los conceptos
de creencia ~ signjfica&lt;lo, pero guc dichas conexiones han tratado
de ·cr clarificada a través &lt;le la descripción de patrones de la funat&gt;o de verda&lt;l como un concepto fnncional-veritativo dentro de un
lenguaje naturnl cuak1uiera, pero no para todo los lenguajes, lo que

el ensaro Je W,t1~1{gstei11, Hndegi!,er)' k, mjif1Jrió11 del lmFMt l!J&lt;U. en el yue Rurt~ afirma que Davidsoa e un holi ·t.a ratlical, en cuanto
que una conducta lingfüsuca en la cual no exr ce rungún tipo de condtnonamiento
pre lingüístico nunca está carente Je rdacmncs conductuales o uucncíonales que
lmt'n &lt;le enudo todas nm:stra cn:encras. 1 al ámbito imenc1onal no furma en í
mísmu un objeto de invescigac1ón filosofic11 porque esto s1gnúicana l:t suposición
dcconet:pro fundamentale o apnorísoco. que pernman establecer la naturaleza
JcdKho objeto, smo que quetla demostrado en la configuración Je los hechos v
bspr.ícricas sociale , que no son necesamis, sino connngt:ntes. y que por lo tanto
noptrm,tcn establecer nna estructura preliminar Je las relaciones de senodo en
nuestro lengua1e o en nuestras creencias. Para Ron:y, tamo el naturalismo eprstélllk:o de Qurne como eJ holismo lingúístico r ep1stcmolówco de Dandson con ntu1i:n una concepcion en la 9ue no ·e atlrnitc::n conclinones incomliciona&lt;la o
~priori dd conocimiento, smo explicaciones cau ales &lt;le la realidad. Con esto 110
rncomrarl:tmo - objetos 1mrinsecamente unples, ni representaciones priYilegrndas del Cúnornnit:nto, sino qu tend riamos que daborar jusuttcacione - ep1sterruCJS -no basadas en concepws inescrucables, sino en proce o. de rnteracc1ón y
pcicuca, &lt;le:: lo· 1ndiv1duos con el mundo, pero que Rom entiende como rmeracoon y prácncas sodales-. l .a prerrusa de este argumento, para Rony, e. que la
~ para escapar de los problemas yue implica la concepción del conocimiento
Ollno un conjunto de rcpre.~enraciones pnvilcgiadas es t·ntcn&lt;ler d conocimiento
ipartir de la 1usoficac10n ocial y tk los procesos de conversaciún de la creen
CU. sin necesidad alguna de con iderarlas como reflejo de las repre. entac1one ·.
Liconversac1ón, corno parte del proceso ep1sttm1co, sust.ihl}e la confrontación
111 tn: crt:eacras I' realidad, lo cual dcs&lt;·arta la idea Je la mente como espejo de la
naruraleza. pero al nusmo tiempo,\' a Jifcrencia dt Da\'idson, 1mpl1ca un holismc1
IOlal que no mcluye la concepc1ón de la @osofía como una disciplina yue busca
1'trtlades apodícticas r fundamentalc. sino como pro&lt;luctc, de una práctica octal
llla&lt;i 9ue conforme con el mundo de la cultura. Con esto. e Je.s;pnja a la rilosofía
11 D an'dson, "l) n th ven te·Iea...,., up. n·¡.
de u car;'íctcr autontano o jerárc.¡uico entre el resto de las manife ·taaones huma12 E ta idea del holismo &lt;le David son, canto en el ámbito linguístico como en d
nas. t'll cierta manera ·e le rebaja, pero no de manera ne!,l'l\U...-a, stno en el intento
epistémico e retomada por d filósofo, también escadouniden e, Richard RortY. 1k ampliar la compren. ión de ésta y obre todo haciéndola una dJsc1pJina má
ljllien 1::n una de su obras principale,, L, filoso/la J' el upqo de lll nat11mleza, l\faJo&lt;l. IQl, más humana y más histórica, alejad.a de pretensiones 111alcanzables.

96

l.itL'&lt;lm, 11&gt;79, así como en

97

�A11rora Geor~Ílla fü1Stos

Uo1111/d Da1idso11

hace de esta función de la verdad algo privado r no público pan
comprender el patrón o estructura de verdad que e encuentra en b
conducta de los individuos.
Y es 9ue el patrón de verdad antes mencionado, observa Davidson, solo funciona para teorías de la verdad que consideran a éso
como un lemento ya sea pjstémico o realista de las teorías coherentistas o correspondeotistas ele la verdad re. pectivamente. us
primeras afirman que la verdad e, un concepto epistémico que iunciona dentro de ceorfas cohcrentistas, como el antirrealismo, el pragmati. mo, el realismo interno o el naturalismo epjstémico ea el queb
verdad es interna a una teoría del mundo, y por lo tanto un,1 po run
epistemológica. 1Gentras que la verdad vista desde la perspect:M
reali ta implica una teoría de la verdad como correspondencia, es
la cual ésta es completamente independiente de nuestras creencias.
las cuale podría ser exactamente como on, y sin embargo mur
di, tintas de la realidad. Para ambas po turas Davidson presenrn UOI
objeción individual y Ullil en general
Contra las teorías coherent:ista ', inquiere que creer algo no es hacerlo verdadero, porque aceptar que una creencia verdadera no ~
compromete a decir que no hay conexión entre la creencia y la verdad.
Las teorías de la verdad como coh rencia afuman que todas las oraciones de un con1unto consistente de oraciones son verdadcr~, de m&lt;.Xki
que ligan directamente la verdad con lo que e cree, sin embargo, la ob·
1eaón obvia es que existen mucho po iblc conjunto consistentt:5.X
diferente. creencias que no son consistentes entre sí, de tal forma qit
dos teorías pueden expresar en di untos lenguajes distint.a.s verdadi:s.
pero excluyent~ una &lt;le la otra gracias a la, repres ntacione. independi ntes &gt; privada:; que realizan de sus creencia! y de la verdad. Contra las t orías correspondcntistas objeta 9ue no existe nada que una 0
conecte la oraciones con el mundo, es decir, que es posible localií,r
objetos o acontecimientos individuales CUfilldo 1'ls oraciones describell
dicho · objetos o acontecin:uentos, pero las oraaones no proporcio(l311
la_ enudades de la, cuales los enunciado , oraciones o preterenciar t
derivan. i esto es correcto, Davidson afuma que la idea de representación está pu ta en duda de nuevo, puesto que i las oraoones '-'

rurresponden.. entonces tampoco repre enran. ' i abandonamo los
hecho · como entidades que hacen a las oraciones verdaderas, debeiiamo. abandonar la. r pre entaciones al mismo tiempo, porque la legitimidad &lt;le cada una Je ellas depende de la legitimidad &lt;le la otra. u
F.n ambos casos, lo que objeta no e,; que su. anrmacione obre
la verdad sean incorrecta , sino que desvinculan el término verdad,
o má bien des-vinculan a las oraciones --&lt;le la que se predica verdad o falsedad, no de las representaciones- Jel contexto público
y emántico en el que e originan olvidando así que la noción de
rtferencia ) significación de las preferencias lingm t:ica está e trechamentl' unida con la estructura de \'erdad, no &lt;le las teorías episteffilcas en primer lugar, sino de los habfantes.
E: por ello que para David on una teoría de la verdad es mfu bien
una teoria del 5-ignificado que &lt;la .enrielo a las emisiones lingüística~
de lo habbntes, en cuanto permite su interpretación -medianre eJ
principio de caridad- aproximada a partir &lt;le la observacion de los
acontecunientos públicos sobre cómo los hablantes usan el lenguaje. 14
La idea de que el contenido propos1cional. Je lru oraciones de ob·en·acíón se determina mediante lo que es común ,. obresaliente

tanto al hablante como al intérprete [...] Tient: profundas consecuencias para la relación entre el pensamiento ,. el ignjfica&lt;lo, v

para nuestra concepción del papel de la verda&lt;l, porgue no olo
asegura que hay un nivel básico en el cual los hablames comparten

us concepciones, sino también que lo que ello, comparten es una
,isión ampliamente correcta del mundo comun. La fu nre ultima,
tanto de la objctiv1&lt;laJ rnmo de la comunicación, es el tnángulo:

quL" aJ relacionar hablante, intérprete y mundo. determina lo conienido. del pensamiento y del habla. Dada e tn fuente, no hay lugar

para un concepto relati, i.zado de verdad. 1'
1

"The structure .. .'', op. cit., pág. 4?.
llistl:; Daúdson, "ni.tructura y contenido... ", ,ip. át., págs. .i11-1t.
Da\1&lt;lson
·
•.
. · •., ''The tructure... » , op. nt.,
pag.
200: «i...:.J.C.Structura } conterudo .. .' , ,

14 Davuhon,

ª1·, pag. k5.

98

99

op.

�J1,muld Pa1id,fill

Por lllri 1rn, ti ide. dd anti ubjcci\ ismo surge en Dav1&lt;lsoo como
con '1.'CUt'nli, dt· u rl'chaZl a b ilh.:a duali ·ta trn&lt;licional CJlll' \ a he
mu 1.·x¡ m: w. a :1ht'r, 1:1 1dcn11ficaci&lt;'Hl ck la ml'ntl' con l.i 111sran
cia · ubjcti ',L \ de la n:1mmlcza con lo objctiH&gt;. Por d contrano,
¡ :ir:t él · isll'O mucha· mcrncs inmersa en un. olu mum~1&gt;, \ en d
l)UC cada una le c.:lb. ncupa un nemp, , c. pac10 cktermmado que
llll e aislado de otra men11.•s , ino cornp.trtido, en 1an10 1.1ue e en
c11en1ran en d mismo mundo.
• 1n cmbarg;o, las d1fcr ·ná1s l)UC es posible yue c. i tan entre lo
·1 tt•mas de p,1. n. amH:nl&lt;, indiv,Juale no e\ ita 1.¡u • pueda lle arst: a
cabo L'I tcnrnn1.·n, k la cnmunicacic'm )ª qu -come hcmo" e. ph•
~ado
~sra no e r aliza por mecho de l.1 tr. duc ic'm el un 1 11..·ma
de nsamicnro :1 otro, o por medio de un kn,h'l.lajc :1 )[j"(), ~no
1ran: k la inrc:rprct.1e11',n de la en: nc1a. lo de t: • ) la ornuonc
le lo. hahbnrc , inclu ende nn olo. u· pre 1.r1.nc1,1g, inn t:1mbicn
·u· :1ui1uJc publirn · ) d contexto ·n d que e de arrollan: F to
ipni c:1 t¡uc nu c.: ·i t ni obicti\ idaJ ni ·ubjl.'tividad. sino un :1 tema
1111c rmbjetÍH) de omunic. ciún entn: l11. hecho , lo hablante· lo
tnttrprete que p rmit1.• ·nluci,,nar tres probkma fun&lt;lamentalc·
de la lfü i ic'&gt;n c..:nl rt· lo ohjcii, 11 1 suhjct:i ·o: ¿cómo conncem11 el
mundo e l rno?. ¿cúmo conocemos otras menle ?. ) ¿ ·úmo con,
ccmo. la propia mente?
.
P:1ra la¡ rimern \ l:i tercera pregunta, alirma que 1 tan10 rccnctai
como11raci,meso;;e111cau.adasp11raconrccimicnto ft 1co. y,i t·\ r
sa. t·tW&gt;nces no cahe prcgumar ·e obre la e ·istc:nna Je la realidad (
del con1t:niJo de la propia mente, puesto 1uc gracia .1 ·u relacion
cau al 1..¡ul'd:t demoslr:tda la realidad de amba · no cotnl in tanCUS
eparaJ:1s, sino 11110 un.1 . ola -monis1m . ~ficnrms t¡m· parad
cem&lt;1 ·im1cn1t&gt; de c&gt;tra menrc c.: ciar&lt;) yue 1.· · po. iblc a tnt\é dd
procc. o d1.· im •rpn:raciún, ) a t1uc pL rmitc la comprc..:n. ii',n tk las
actirudes inrencionalc ·, lo. de. en. \ las ·reencia dl.· lo· indh idm
, p:uúr de un come t(l n:. 1, . no de la . upo ici ·)O c.l algún 1ipo Je
harr ·ra L:pi. 1cm1ca e rd:lli\ i ta.
l) 1. ta mnnera d · ·poja :t l.t epi t 1111,lo"ia de obj 10 , ·ujcu
d e t4m ma c, ,nr ·nid ,. tiue puedan phrncar el problema Je las

r

1110

l1mm1 (,,o ma /Justnr

rcpre. cnt.1_ci11~l: · epi.'témica , } p111 lo 1:1nro, la lih r.1 dd problema
Je l.1 JU 11hcac1on. naturaleza} fund.um.:nto de L1 n:pr~sentat·ton ..
\ de la prcocup:icil&gt;n e: éptica. Pero to no igmfit:1 yue la tarea
d la t·?tstem, &gt;I( ,gía termin:~ aquí ya 1.¡ut· aunyue e agut, n 1. 1 rt prentauonl' .' sur"ell otros tipo Je problema. 9 ue no giran ol,re la
CI rr~ ra o incorrecta rcprc ·cntacion dt una realidad, 11111 obr • d
tunn m:urn1: nr, &gt; Je una racionalidad (JUl' v1 l' tnnwr :i en el munJ \
qut e cap.1z de comet r l.'rmrcs. n de •no &gt;11trar .ui 1:,c l!·&gt;n en cte.: ria crLcncia. para e, ,nsiJcrarl.1 · c11m1, ce &gt;ne 1cimie111o. Ya (!lll olo t 11
d mar o de l.1 rdacicín Íntl·r:uhje11v.1 l'll un mund,, conuín ,1 ¡ &gt; u
1·ro pueden coexi tir pcn ,Ulllcnt, ,, l.'onc pt1 ,, ,. 1 u fit ad, l'll c:1nlo yuc la po ihiliJaJ d~ la i~tcrpretacion partl'
upue 1;, lpte 1
cont(·111Jo &lt;le la. creencias ha ·1ca . on l. ento púhhr11 ob 1..·n .ihk-s
\ no n:pn:st:ntacionc: med1:idora t.'lllrc su¡ ·10 , l l inundo. y e ,isí
com 0 nue. lm conoum1e1110
· ·
p:irr1.· dl' un mund,&gt; ·publico crnnpm to
dt: mente · yue. e comunican uHre dla dl· forma 1111ersuh1l:l1va.

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re n.:nL1;1 1 • &lt;:n i1111, b1hhu •ra rn de la B1l,liott: .1 e.cntml tl1 fa P &gt;utilioa I m
\rmdad C 1óhca \rgt·nuna t.'11 la fer 011,1 de u drrcuc, lrccnc ra.d·r ( hud,
h:rnai1,1t~.,, wno umhién a lo. mi lf:rant · iit' 1·s1 t· 1111" lo n:fercn r r;¡ , li
ccn 1ado lhnid Rrr.cardP, Porfirfo Mrh'l.11.11 , 1\hrt.1 kzler I J uí \k·wnr \ In
t¡uc J"re •11 tainl ién m, reconocumuuu ¡ •r 11 .wud:i al , u, r d&lt;· arCTd 1 11 n. c:n
la! pe ona de lo brhliort·c.10v. l lugn \gucm, 1Ch,1 Henuna., Rob ·rr Lmn
1 Edgardo Hncchl&lt;J, ,, a ·1 ce ,m, 1amh1i·o al &lt; ·h ,r htm mr. ca, en Ja ¡&gt;lr.on;i cl ·
• ·i:g, &gt; J', \Jmco ,. u· ce l.tboradorc
Jusé {;,11.). \ G11n7.ru('7 p, fa ha n.aado t'II ( ;y ·111 \ ·tuna, l'll l'lm, \ 1:t1k.-c11J l en
fi 1co l'n 19N). Rt.1h:t.1i u cs1ud11 supi:·m,rt en la 1 m,cn,1dad d,· \'ak•mra ·e
hct11ci11 l'II fo I nÍV&lt;.'rsrd,,d -d c \ íadnd ·n 1,, \ {' •lllrl :uumn,i d&lt;.• Jo e: ( &gt;nt • f ( '1S CI
1 &lt;l ;\fanud (,:1rc1:i ,\ lorentc. D,x:cor t:n Filw 1J1a p&lt;•r la I nrvcr,1d.1d lA·mml c-n
1'&gt;18. Pr1 • or cu la l nl\rnadad ,1 1/ü'lrag )7.a) c:n l.1 L'111wrsid.1J dc i\l,1dml, 1• l:1
lJUt h. 1J11 rl· ·tor desde 1•131, a t•n 11. Ya en lt x1co h 1d , pr) e or dl' filo utu ·11
b I nn en-1d.1d :!Clí•nal \utonom ele \IC:: ico , en el &lt;.ok'gl , d&lt;. le.xi , t,unln&lt;.n
tn la L M' :n.1dad di: 1 uevu 1-e, m ad1•mas dt , Iros cu.r.;o. 111tcrn11tuuc, ,¡u&lt;. ha

10:!

�El de.rm,lfllánnen/o de la jilo.rofía e.'--i.rtendal e,¡ Móicn

pensar de José Gaos en tanto repre entante de la asunción y desenvolvimiento de Ja filosofía existencial en México implica eguir el
despliegue del pensar de nuestro filósofo.
, eguir ·u pensamiento a travé de , u obra, es decir, de las fuentes primaria , permite reconocer en dicho despliegue un entramado,
algunos de cuyos hilos hemos de entresacar para destacar, según
nuestro propósito, su apone como figura que ha asumido la filosofía
existencial y la ha desarrollado en féxico.
El mérouo eguído re ulta de 1a correlación de do· criterios: el
histórico genético y el sistemático, ya que se considera el pensar en
su desen olvimiento. En efecto, el criterio histórico-genético analiza
el pensamiento desde un punto de vista dinámico, d de la perspectiva de □ n pensar en desarroUo. El criterio sistemático atiende a la
unidad, virtual, latente de la obra de un autor o autores, que en el
despliegue del pensar de un autor no siempre es explícita. Hay gue
relacionar ambos criterios, integratlos.'1 Se toma la expresión fikJsqfí"
e.-dstencia/5 en un sentido amplio, como pensamiento y como actit11tl
dictado fuera de México, u gr. en Venezuela y en Guatnnala, entre otros. De enrre
su producción seleccionamos por su referencia a nuestros f-ines: fotrod11ri1ó1J O bl.rer
Y el tie11¡po de Mmm, Hridtg!fl; México, la. ed., FCE, 1951, v la 2a. revisada , aumentada,
Mfa-icn. FCh, 197 1. Cabe llamar la.atención respecto de la relevanoa de esta obra de
Gao , la que, como se advierte en la edición cir:ada que eguimos, e. literalmente
única por ser idéntica la terminología de e ta expos!Ctón que hact: C'.aos de I Ieidcgger a la de L1 traducción, la primera en Iengun española -1951- que ha hecho
&lt;le Sei11 1md Zett, }' donde se muestra su profundo conocimiemo del pensamiento
&lt;le! filósofo germano; Co1ifesirme.r prefaio11ale.r, MeXlco, FCE., L959; I'ilosqfia m1ne11,po1t1nea, Caracas, 'ruvcrsidad CenL.ral de Venezuela, &amp;licione de la Biblioteca, 1%2;
Pmsan11e11ro de lmgun e.rjJmioln, México, rvlo, 1945; Jo.ré Ortega_ r Ga.r.retJ' otros wabq¡ns de
hi.rtoria de la jilos(!/ifl n1 Lspa1ia)' la /V11énc,1 esjxuiola, México, Imprenta niversítana.
19,7, rnlumen yuc incluye estudios pertenecientes a &lt;lJscimos momentos de la pro-&lt;lucctón de Gaos.
4

Diego . Pro, F-l,storiQ delJ&gt;ensn,numto ftm.rójico r1Tge11tmo, Mendoza, Argem:ina, Instttuto de Filosofía, Facultad Je Filmofía} Letras, OJ\'ersidad .1. ac10nal de Cuyo,

t•r.,.

5. La filo~ofía existencial

Asinúsmo, ténga e en cuenta según lo hemo. , eñalado en un
c. tu&lt;lio anterior,'' 9ue el marco en que e desenvuelve en [éxico la
filosofía existencial es el de la reacción al positivi, mo.
En efecto, la filosofía existencial, cornente del pensamiento europeo particularmente alemán y francés, e asumida y d senvuelta
por pensadores mexicanos ---como tambi, n en la Argentina-, en
el marco de la reacción al positivismo -hacia 1910--., y en el de su
superación. Jlacia fine de la década de 1920 ·u influencia ha desaparec1do, por lo que puede hablar e d una , uperación de e ta corriente del pensamiento filosófico europeo en Iéxico.
La reacción al positivi mo 1·ambíén se ha dado en Gaos; según lo
señala nue.tro autor ha reaccionado a su adhesión al dmtificismo. 8
Uno de lo hilos del entramado del pensar hlo ófico de José
Gaos se nos muestra en el mterés constante, latente, por desplegar
una &amp;losofía de la filosofía.. 'onsideremos cómo se expresa en tal
sentido:

todos los camino de la vida, por wdas la. experiencias capitales de mi vida, una y otra \Tez me ht! vi to, sentido, encontrado, reconducido, &lt;le\ uelto al tema, al problema, complejo de otro , de la
610 ofía misma [es decir, 9ue Gaos advierte que el problema que e
Por

ot1gea de la filosoffa existencial se remonta a oren K.íetkegaard, quJt:n lanzó
por primera vez el grito de combate: "Contra la filosofía especulativa -pnnc1pal¡nente la de Hegel- la lilosofía existencial'". on ello abogó por un "pensar
existt:naal" en el cual el su1ero que pien a -este hombre concret•~ se incluye
a si mismo en el pensar en vez de ·olo reflejar u pretender reflejar objetivamente
la tealidaJ. Qi: faúlde Isabel García ! .osada, L.a jilosofin e,xistemwl en la ~rgmtzna.
\'tis i11tmdlfrtOrfS, Buenos ,\.tres, Plus L'ltra, 1999.
: García Losada,,,¡,. di., págs. 16.,-191.
Téngase c:n cuenrn que por daño 1908 ya estaba debilitándose el positivismo en
Justo Sierra --escriror f polinco mexicano, Campeche, 18,18°1\fadnd, 1912-, uno
de los r&lt;ltologos &lt;ld porfirismo; ifr. '\ntonio Caso, Obra.r m11,pkta1, t. IJ, Mexico,
, '1\M, l973, págs. xxi-xxi.i.
8 José Gao!i., Confesw11es profa.r1011,Jles, México, FCF, Jl)S9,

es aquélla que busca la verdad no meramente pensada.
sm~&gt;- realizada en la exi.~rencia: la verdad e.&gt;.1Stfl/11t1I. Hada 1845 la lengua danesa
for¡~ el ternuoo ~istmaaf, de e e modo st: introdujo en la füosofía un nuern cipo
de discurso Jcscnptivo y lo mt:nos posible argumentat1vo, aunc¡ue polémico. El

pág. no. El cteotífiCJsmo
es el mov1micnro del pens:urut:nto que ya no lllega la metafísica, como lo hace el
posiovísmo, a la que concibe como una daboraciún que se hace de los úlúrnos
datos de la ciencia.

104

105

�,'1,1//lde I ,r1bd (,r1rm,

L-.I rks1•111•olt•11111111/0 ti,· 111 /1/1m¡/1t1 1':\·1s1t 11mil f1I 1\li.-..·m1
le ha plan11:·:idu con in,;i t\.-oc1a ha e:tado, e tá compue:to dt otro.¡.
En su :ti

parecer e ennal hi torind:t&lt;l: pr lhlema cuya solución, de

tem:rla, aun&lt;-1u1.: olo fue ·e para mi n I parece poder ser in11 una
pe ultar, una pl: no.ti tilo. oiia &lt;le b filo offa_'&gt;

Y d m,111.era concomitante e rcconocibk como otr de In: hil
dd entmmaJn del pensar tilo úfico &lt;.k Jo'-~ Gao ·, el que desarrolla
la importan ia t¡ut fanin I luJcggtr a ·ume ·n c;u formacioo como
pcn :1dor. como f-iló:nfo. Y e to porque comn él nú&amp;mo de. taca,
11

H iJcggcr lt,-. ha so/mu 11itlo)' wbn•cowdo.
Ante'- de seguir d descnvoh mucnto de la imporrnnc1a qm.: Hl'I
dcg,__e;cr ha t ·nido en d de. arrollo dd p nsar ltlo oEco de ao ·. ljlll'"
rt:mn. detenerno a . eñalar la relevancia &lt;-¡ue nuc tro autor le asi '1l2
a . oren Ku:rkcgaard, ~ cuva pre cncia adYtert en el p nsamicnto
de I ktdcggcr.
;:1os, al seguir a l te1deggcr. scnala que Kierkcggard ha . illo d
filo. ofo que en el ·1glo . ha plant ·ado xprc amente lo e.-..:i.rtmrial.
ha pen . ad prnfundam ·ntl: el prohkma tk la e. i tencia. Recon,l(C,
en lo Ljll 1gut·, al hk1sofo g ·rmano, qu KJ rkegaard ha 1tlo 4U1l'II
más ha avanzado en d análi i. dd fcnomeno Je la , ngustia.
( ,ao., ¡ut: se apn, a pnncipalm nrc l.'11 /~/ ({}llú'f&gt;lo..,de la ,111u11stif
11 (

im• , o1'1. al.. p.ig. 11·.

• aJ, t:rh:

l)UC.:

d Le tn qut' '-C publica u1 ._. ·te ,nlumcnha

iJo rnlactado par,1 kcrlo en In· cur~o · Je IO\ 1crno Je la \'acultaJ Je hlo~1l1J
1.d ril" lk la t \, l t'n lo· curso , le verano de la l lm, cr:.1daJ Je , uc,·o u:on
l'l~~-. t· puhhui . l1l rnrnlth aC1oncs en t•); para cekhr.tr 9uc &lt;º
phi', d ngc.;s1mn ,uuw ano Jd arnb\, 1· Jtn: (,aos a [é ·ico.
llq~aJo a le. 1 ll. ". u patria Je Je Uni&gt;'', en 1•1 \ • E-;ta cxpn:. 10n i.amhi~n 010 lll
que ,ao e p1cn. a 1cnll'.' tr,mrltrmrlo, expresión '-luc t'.·I mi~mo acuno, ~a &lt;¡uelll

para ,malizar a Kierkcgaar&lt;l, también como Heidc t·r:
.
en dicha ohr:1 ,_ dond d filósof J 3 ~ l
gg , a&lt;l\'1ert . yue
.,
'
m: 1, ex¡Jrl'sad1 &gt; 11'eJ·
conet·punn de la exi ttnlia. •
' nr su
Cabe &lt;.eñala
· 1era que l leidegger r ba1·a un r1oco,
. . • r t 1m:. ·,.1os con J&lt;.
un pm:¡u11m
lrce - 'la • pnrtacton
. . filo.,·
.
fica d Kicrke
1
ID &lt;lu&lt;la meno cono ·ida ha ta 19?.,"
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\nn 1111d 7.etl • &lt;-¡ue &lt;l. d ' ' - • ª°'' en lJUl' se ha publicaJ( 1
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e. entone • O tci l 1o ca. o in
• mala lllt n
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fili;:s:/ IJr la exist n ia Je:
sor que ha . umicln , 1 ,
o pen aJor, y profe.
. egun o t: pn.·sa- con ntu 1.1 mo 11,
•- . ue&lt;l tro motln Je mo. trar ¡ entramad(&gt; dd peo ·ar Je· , ,.
u,1\t'
t' su obra \' 1 .,I, 1 .
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su fi10'1 f .
l ' . a &lt;. po. 1bJhtar me !-frar o ir dd111eando
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op. ni., pág. IK/:1.
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· c,t &gt; ' yu proccdt· tk·l laun
·
e gne •o: e11tl11•JOt O , ( 1,
no, arrrhah '· bntr1: ·us
' . .
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tacanin . ' 1•x Ir
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. a ,1, H•llll l&lt;iro·,
.
.
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. 1111
. t &lt;1-1-·
t .11um11. t. cita lo por co. qu,· 111
lm ~
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t c ion lcn o rosa t¡uc mueve a ¡: .
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'QI \cadtmu I• r
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,I\OfCCt'I una Clll a II t:mpt:no"• ,fr.
, - :u,u a. ,cnr111an11.•. ,. cgura \lun llil 1
•
•
•
•.
,
' 117'' i:n n ,·sti,11iol. B- . ,J
g · • (}/1, rrf · ' • l has11.1n "\ ar;,,1
(

1

C,a.

destemu/11, en \lt::sm.:o.
111 ( ,aos, "Í'· cit., pag. &lt;,1,.

I Re;1I \n1dlmu [ •. p,tñola. {)¡(17t)t1tmn J. /,¡ len 11,1 (J/'11'iol,1 •• [aJriJ, 22a. ed ..
\wn:,mr -;.Id hn. mp,r 111nL..--: "\ ,11:n·r
ucnh:r a&lt;ll•ma ,1 Jc.pués &lt;k (1111
· ·a;, cnu· impro\•1:amcn1c": cjr. 'ant1ago •. e ,ura \1ungwa . uet'CJ 1liaw11t1no dilfl
l,iefa, l,1fim,-erp,11wl r rl las t'flfrs rle,i1•11d,1&gt;, l nt\·crstllad le Dcusto, fülh.w, l ~

:im1.

¡, ,au tradujo Jd alemán; ,ao .• üp. dt.• pág. :;,;
];/ amteptr, d1 /11 m¡gmtr11, fadml. Rc::Hsta de ) odcnte, ¡9',(1.

1 Obra que:

106

r

,irce ona•• opcna, l'l, II.

10-

•

�hl dne11t'o!t&gt;i111imto d, k1 fi/1Js(Jf111 t.x1sle,mal et/ ,Uh.im

Matilde lsabd Garro,

ria de la filosofía e parte integrante de la mi ma filo ofía-cm: tiún
que nuestro autor de pliega y que trata de de u vital interés: el d~envoh imiento de una filo ·o fía d la filosofía.
,orno p nsador y filó ofo polifacético, sobrerogido por Heideggtr,
e ha acercado también aJ pen ar del filó ofo germano -y es ésta
otra de la, temáticas, otro de lo hilo , dicho de otra manera, qut
resaltan y . e de pliegan en el entramado del pen ar del autor, CU)O
de envohimJenro no proponemo ofrecer. Con iderem s cómo

En lo que sigue nos proponemos mostrar el
con el pen amiento de Heid
1 .
'
encuentro de Gaos
.
egger. n i tamo en cómo h U d
pen an1Jento de Heidego,er 1-fil. _
a ega o al
le ha " b
o .
osofo germano según 1
o 1:evenido ) ·obrecogido"· "l I .
'
o expresa,
wnocimiento de Heidegg "
.
acia 1930 empecé a hacer el
er .

En una ,; ita que ha hecho a Iaclr"d
bRi·1ista de Orddente ha e ch' d , d J . por 19311, en una tertulia de
L •
, .
,
cu a o ec1r a Orteg - •¡ , rI d
u li1osofia v1• ita a domi ili ,, y .
ª· Jn ei egger
""'Abra
,
e o . re alta que han . i&lt;lo la
r=
que ha 01do de rtega respecto d Heide.,
i•i prnnern
agrega nu stro autor:
gger.
Jo (Jue

expresa:
Por mi parte me de~idt a esrudiar a I I idegger, como a quien nu

reo que fue la pnmera .

a título de filó ofo del día [es decir aclaramos en cuanto filó ofo

actual] c.1ue era mi deb r profesional estudiar ) enseñar, pero tam

b1éo a útulo provisional_ 111imtms no desarrollara elprollle111a de !tJ Jilos~fí.
111is111a en toda una teoría &lt;le la filosofía

,

,

\ e7, que 01 o lei el nombre de Heidegg
o o mucho despué caí en la cuenta de
, et.
a decir de He.
.
,
.
lo que Ortega había vcrudo
1 .
tdegger. que e re hizo a la filosofía bajar d l . 1
a uerra, ha t'l hac r1a entrar en la
d I
e c1e o a
d
ca. a e o hombres. '\ parttr
e aquella noche !por 1930]
dí
,
. 1

egún la Hamé, hasta yued

conoomicnto Je Dilthe} me hizo adoptar como nombr ma pro-

con f1 .d

pio el de hlosofía &lt;le la fiiosofía. 1~

compren

e1 egger,

] liev¡po_21i

~

en efecto me hice d

qu hab1a. qué "hacer e"
.

.

.

e iru pnmer eremplar de Ser

Corresponde resaltar que a Gaos, el probl ma de la fi.Lo ofia miimll,
1de u senetaJ historicidad, . le ha presentado a travé, de su exi · Pero no aávierte que su análisis "
. ,
tencia de un modo permanente, egún lo hemos ya d staca&lt;lo.
~ar durante su pnme en seno de Heidegger ha terudo
r ano como profesor e 1\1 d .d
1i. .;,¡
t\ simismo cabe señalar el problema de la filo ofía misma, e u,; -.io profe oren fadrid d d
,
·
n ª n -Caos ha
·1 ·
· ..1, d
l ·,
es e 1933 - 1
u esencia histonaua \ la so uc1on a te probl ma: el desenv&lt;
. o propon mos a tra , d
·
.
virruento de una peculiar, personalisima filo ofía de la filosofo, el tkccionado- mo tr
l . ei
los IT,ll_ ~o texto -que hemo
.,
. ' ar e rntere \ anali-i
J al
.
la cucsuon que e le plantea com perman nte a nuestro filo oto d arrollado en to
al
,
.
.
gra u
creciente que
1,,
rno pen anuento d H d
que ella ·e enlaza a otro tema: el encuentro con el pensamiento 1J
ei gger.
r1 ideggcr y la relevancia que d filósofo germano ha tenido en b Por mi parte, m decidí a estuc.J·
iar a l-'
~e,·d eo-cger como
.
.
) agrega tamb ,
~ '
a 9u1en ma
formacion de Caos.
.
ten c1ue e ha re uelto "
,
~
a en enarlo a título de tilósofo
f...l ha profundizado en el pen amiento de fl idegger, por UOI del l lía tCOll
e ta exrreSJÓll Ga_
os e:. pre a el hecho de la acwalidad
parte ~ también lo ha n eñado } lo ha da&lt;lo a conocer, ha ido

*

introductor del pen ar del filosofo germano a era és de prim
craduccione, a la lengua castellana. 1K
~
1

18

r

lengua españ
•
.
o 1a. . os refenmos
a Martín I le1d '
.
.
co D.F. H.L 19~1 La ·d .
..
e,it{{er, hl ser ¡• t'I he11mo Ia ed
~ 1c1on ongi ial d
r ' · ·,
llfrhjiir l'hilosophit' 1111dphonommoA .' .,1, r. e ,c::sta ••hra ha ·i&lt;lo publicada en d
&lt;,ao oh ,, •
.
11gtsr1J, r 'orsw1111g. \·ol. \ m Halle \1
· r· r1,., pags. 34-40.
'
, emama.
lhd
1 ., pág. 411.

• pag.
•
· son nuestra..
,ao • fJ/&gt;- al.;
-13, 1as cu ·1,;a~
Ha sido Jo. é Gaos d autor de la pnmera traducciún del . rit1 tmd Zeil _¡qf ldem.

l08

~

'

•

J

•

-

109

�l·I dur111'tJ/11m1111" d1 lt1 filt.,wfo, · uten,wl

t,, \lr:,:r,o

.
d e I It:ll- 1egg
• erl • '•ue
l'ra mi de/le, pm/1•.r1,111al. !1.:urs1
dd pLn :1iruum,
,
va, nue .ti a 1 t:• 1t1d111·
· •\ ensenar• p ·ro también a titulo
..
. pro\l:-.1onal,

1·· ""rr)llan• el ¡,rohlema de la fil&lt;, oha mL ma l'l1 uxb
una 'tt'ona , 1l" 1a h. 1o O 1--13.. • • !Ún la llamé hasta t¡uc d cnnoanucnto dl" Dilthe, me !uzo adoptar como nom brc m·í, propio d dt
- Jl b h·1 oso ia ••l2.
''tilo olla
.
.
n11en1ra~
110

l'" ••

d : . . uc d e tmlio de I lt:iJcgg r, en lo ano. en l¡uc lo ha he
\ l&lt;: m Y
.
· 1
t 1 . Id modo 1
cho bajo d control de , ·av1er Zuhrrt "e t' pn: t:n a la l
guicnte:
\

~
en &lt;llll'
In. e,1 mht
1/ ub,ri lo interpretaba al ml'no por 1o. ano
,
. tido de yue el nudco
1letdcggL'rl ha¡,. u comro.I t:ll t:,J en
. dt

hl ' ofía era la \"erc.L-t&lt;l como l' enc1a tld hombre conn·b1Jo cor
/11n1w 11,1!11ml,. 1;) 11::-. de ,r. e1 1wm 1&gt;re 1' n 0 Oto· ·- 'a pe · ar c.h:
. lll cldl

)o

En nuc. tro propü. ito de ·cguir el desemoh imicnto del pt:ns, r
de (Jao en esta linea, que t. fa l.JUc muestra u accrcami nto, e, wdto 'profundización en d pen ·amiento de I Ieidegg r, Je mcamo
tunh1én lo l¡uc: sigue.

n&lt; &gt; Tl'Cuc:rdo

:llh irn1:
I -tgul· l¡·1c1t:nd ') -I. Cau ,¡ l¡uc l:ubtn
•
J

11 lt:i&lt;lcggcrJ d nih1lu110 lllll' en e·1

t: ¡1:1

e en

¡ -11&gt; ::,ucncrálmcnll.': anl

• pul,,
1 [Zubml
complc1arln en el cn1ido en ~uc lo hace
ma 1&gt;ten
•
·'E
• • i ¡e¡ hom b rc e•pul' nen
con u 1Jc:1 c.k- ''rdigac1on
'
.·u c1ra, 11
torno , 1probl ma J , l

)

•• 23
10 •

. . el p1.!nsam1ento
J.e He•i&lt;lelJ'ocr
( 1 , e1hlar l¡ue ,ao. e md10
bl"&gt;. bi
,a )t.:
, •
1
1,
-. ·l m:1 prola d írccc1&lt;'&gt;11 Je Zubiri, L¡uien er:i 1&gt;n 1dcrat o en -- 1 :uu e · Li. ""
·
fundo
Ct ,noccd &gt;r dd pen amientt, Je f ¡el·J eggcr, a ¡ ym, e•·tmo...,
contacto dir ·cw en. u átc&lt;lr:t .1 1cm:ma.-'•I

De modo e preso, ilice (1aos: "Pero pron1 ceJí a l:t 1rnerpre1aaon negati, a yue acabó hac1cnc.lo d ~I ll Jeideggerj un ruhilí. ta".25
lo yuc agrega yue rucha inlt'rpr 1,1ci&lt;'&gt;n negati, a, e dc ir, nihili ta,
de H idcggcr k h, llcgaJo de touo Ja&lt;lo y de. de u \'i la 1.•n E paña, } tambic.'.·n }a en , léxico.
~n diclu 1n1crpretación nihilista, la c. i ·tcnci.1 humana, c rnaalmcnre céntrica ) como entrc:gada a su propia nada t rc.:vda
como tc:mporalidaJ finita. l Iay juego mernfí ·1eo: d &lt;lesocultamiemo
del .cr. L1 ni cencia lmmanaj11t:gt1 el. r. 1 de oculta. Fl tdc"&gt;n d'-'
tondo &lt;le. u juego c.-i. tcncial la nad;1.26

Así 1.· ,·pre. a J. ao.: ''¡\[ llegaba !fa interpretación nihili. ta Je
H1edeggcrj por todo lados. &lt;lesJe las primera· t·xposi ione, ~ criticas alemana ) france a gue lcí-J I foc.:mann •. 1c . cr, ( ,un itchhasta la yuc.. me llegaron ld1ce C,ao:I va en Iex.ico n c.. pr dujeron
t'n 1\01énc1: De \\raehl ns,\\ 'tgnc..r Jl. Re} na··.
Cabe.. haccr n t. r. n e ta !mea &lt;le.. profuncLizacic'in en d pcns.1r Je
HeiJcgg r, u intmt de comprender a Hcidegg ·r hi tóriramcntl' ·
con r1sras al comc..-01 rio J .\eli, 1111d %tit -Sr J lit11tpfJ-- 1.1ue Gao.
hahna Je hacer y que &lt;le h cho ha rcalizado.
Ut·.·tro eguir ;1 C.,ao. a tnn é · J . u propia c. pre 11'.&gt;n mw.: 1m
uno de lo hil . de . u pc..n ·amienrc : el de:envoh im1ento de u penfdm1.

~ l llld, pá&lt;T. 115.

•. l"ll

11 1 . 'i(, &lt;fr. . · \li.:r /.ubm,' l•n 111rn&lt;, al prnbkm:1 Je 1)10 '
lll ·• p,1g. .
,
a 423--k . I !.n du:ha nlt J1 ,n, &lt;JU(
r.1/r-.-a hisfona [),os ~Ltdnd, t.1. t:d., 1 , p .
J l) .
,
"'
'
1
.
uc
la Ul' . •rnmu .u:b.rn /.u &gt;In en nota '-1 "I , n l mu al prt blem;. L1 11 ·1
9
. - ¡ t:·n ¡•n 1:n h• &amp;n,la df' Ocdd nle. 1~1 tc;ln e ·panr, t¡u:-.t: hao'
I' ubhca ln i.:11 l' pano
J b e a la \t'f. 11111 franr1:sa -{1Utor1:,,~1d:1 por d autor en 1''·"' en lJUL . J 1
l
•
del tL· to., l\cbll
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. •modifica iom:s dt• d 't:tllc, i:spccu¡mt: mc ·n 1\ , rt;:sn.·uo
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tr •ce mdmd11 en 1 "l11r.11&lt;'Zfl,
'· cn la p,tg.-.
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t:s t: t¡uc e" "
.. .
1
··{m franüc;a.
Zubiri yue d ha lk apn,b,1du" prt: amcnt a H 1
~ G:io up. al., pág. ,.
&gt;

1111

Lt tntcrprcrncrnn nihdtsta Ji: M I li:1dl'ggcr

t: la yui: e .1th 1enc uunb,~·n 11
de.· los pnnc1palt:. rtprc cmantc · J1: la tilo:o ,a l"XJStcnu.11 l':11 la \rgt-nrma:
.arll
rraJ;L , r. ,arc1a Losada nf&gt;. ,11., páJ.,rs. 1 -1&lt;,.
Gao · u¡i. ni., pág. S&lt;,.

l. ri: cnmo: ;1.José G.m. I,,1rod11rmm... , op. ni.&lt; abe llamar l.1 .uenrn,n rcspu:&lt;k la rcl1:,anua de cs1;1 obra di.' Gaw, la ljllC, como c a&lt;lHi:nc en l. cdteh)O
Clbda ljUt 1.:~uim11. t "ht1:r;1J.in ·nk um a" por ,:r 1dén11ca L1 t m1m 1, !ta de

tsta

p11 in,· 11 lJUl' hace ,a1, tic H,·1d ~cr :i la J1: tr.iJui: 1nn, la pnrnera en
panr,l,1 1'151- LfUI.' ·e ha hcch,, Je 1cm 1111,I "/.e1/ t:11 qul' 1.· mm· tra u
PtufunJ(I cunocnnienro dc:I pt:n an111:mo dd filé, , ,fo gcrm no

lengua l'

111

�\l,,tíldt fo,/,,¡ r.,,"1"

hl demm1/m111enf11 d, /,1 j1loso¡1,1 e:Jst, 1111al w Mi 1cu
sar en l. línea de la profondizaci&lt;'&gt;n Lk H rdcgg r

principalmen
del
te ·to ttm-' ofr · ·em s a continuaci ' n, la profundiza ·i \n gradual tlt
·ao en d pensamiento de I ktdcg~l'r:

te del Ht:ic.leggcr Je fo·}' h1•111po. Lorrci;pontll advertir, a tra, é

L1 c:istcncu humana. b concl·pc:ión &lt;ll' la c:&lt;l. tcnna omo mra ft111¡um1/ f111i1,r. conccpdón de la cx.i tencia ,1 í conc b1d;1 como con&lt;li
cii'&gt;n ti' po~1biudad Jd o 111oc11nil·nt1, dd s ·r... ¡lo. punto su pcn
,·o. on de ( ,ao. J to&lt;ln -

·. tá en l lei&lt;ll'ggt: r-dirigiJo a un:t mc11,

&lt;lcpen&lt;licnte stc:mpr • de su primera tormulacitin de la fe

101ml:

profe or ) como fil&lt;&gt; ofo. Vcamo. cómo smt tiza el d
&lt;ld r nsar de l Jei&lt;legger.

fflll'ntO

11 kidcmrerl
· 1 p ,r I11 • 1tmll
. . . J ,1
N"&gt;
, l lt •te mu,
.
pen ,.1r onto1ugi II nn , e
como pa ar m:ís allá de ellos !lo límue del ¡,en · ar 1.:·I . er 1sino
: r 1
&lt; inu·iend11ddar
.·
·
.
grnu;1s, poeuzando n h poc ·1:1, l)lll' es una a
de ~rncl'I . \
.
ccton
• • • r..' ymcn \":la sc.•r j. c pnguntaJ, stno a D10, :'

k\ continúa
r . con otr:1. pregunt,I......,. "J to do t·IJo cnseñ-mí otra
i mute de la filosoíía como ~icncia
.
. : .
' &lt;u-1 que
la cxi tenci-1 ,¡,. ilg I
•
_
'
'
como
r:1.zon,
pcr&lt;
rm1bién
• -,. c1ent1 11co. 1rraciona
•
I" ----&lt;.JU no e. rae ron'."•
'm.a ,l. 11'a J• '"~ll&lt;,
,
,
,u
1 ••
c.
uec1r, mas alfa. de los l1m1t•·-.. uc
.1. 1 c1
11.1.
a 11 o orn·

conccptu:11 d ser en general mcdümc un,\ conccp

¡¡',n

del 11cmpi\

&lt;lt· la T,111pomli1til. parn conn·ptuar ¡cur--i,·as nuestra ] una 1r.1slt.11
dcncia -incluso a este ticmp11. incluso al c:r - qm: ¡Ji · ( ,:11
no poJrÍ:I ser sino b. ditifl,1. pero LJUC a11url11d,, asr, omo tha a St1
conu:ptual 1;l.

,.,

r\ lo 1uc ~'Tega nue ·tro autor lo

l ~I

J)111h11

·1gt11

nt

t1.:nia e.tul' fracasar ) ceder o :1I •alen i mí. tic11,

. umo al f)1d1tm yue ·s un /J,111h11,

11,

al J),111/.:.

11

a

yue e. un [)l(hlm,

decir, a ht admac1&lt;&gt;n y a la ú,úca c.·prc iún ck 1.:sta, la poétic:1.

.,.,

,ao • op. ni.• pag. "&gt;9.
1 lb1d. l•I .ubra aJo} lo punr,) .u pea ivo. 11n tic (;ao .. \Jen~Í. p;l11
OL'l)Dr .1honJam1l'OIO 1.:n d te. lo decc1ona&lt;ln ,¡r. Ro&lt;loltn ]. , lab, Gro . nui,,
l&gt;1mQ//ano "le1.~,í11-es¡wiol, ,ol. IJ 12:1. ni. aumt'Ollllla 1\lcmama, 1%R. \'e:u1
,·ocabl1•. · did,te,r. componer n: ·o·: nmar; cultivar la po1.::ia. D ta ·amP·
entre u distintas .1ccpcic,nes. JJmkt,r. "'Pen. ar": dt111kar. 'i\gr:1&lt;lt: ·c:r. :w;r.llkdmicnto', C&lt;&gt;fl us corre rwmli1.:ntc~ Jesarrolh,·

112

,

\ t.r.wé: &lt;le lo te. tos &lt;iut· ht·mo
1. .
e tCCJonado e nos mut: ti'"
qu"" Jt, l 1e .u ttue hac rj , (
h
' -~
1n,,
J 1
'
o. t ,aos a dt'sarrollac.lo ' profundb.ado e
11
r n~ar e le1dcgger ~ ¡1
.1
• ••
•·
ª P·1 auo
&lt;¡t' J conoc11n1ento
d.¡ n · f
ermano, tal como In han entendido o .
e 1 oso o
pia, per on-tl IJ.
1
Ir&lt; . a una compr nswn pro. . cgat os a e t punto qucr
I
JCSt:nrolvimi nto d.¡ . . .
:
l'ITir&gt; re a tar, , 1~i nJo ·J
L.
t pcn ar tilo ohco d , ( ·
u.i ltniJ,, la .. ·p··n·•·nc1·• 1
.
1 l.: ,ao Y. ue nuc. tro autor
... .. " ... a ,·1n:nc1a
¡. h'
dtia/Jirton-,.1•J,d
.
• ( a ' 1onc1da&lt;l \' un, ri1•t&gt;11a;,
·
.. ar,, o l 9uer ·m
¡ I:
•
l\l'O ia d' 1 ' ,
. ~ os, le a temporalidad llltlf decisim. Dicha
e
, '_ ic 1a exp ·nenc1a dt b hi toricidad la h tenido al
. 1·,
0 nocuntt·nto

Re :tltamo la rd ·,·ancia dd te,·to LJUC hemos sd ccionado ~ 1IX1
s1h1110 · e.·prcs1on de la compren ion \ profun&lt;l1za 1 &gt;n en el ¡ cnst
miento de Hcidcggu."'
\ medida l}Ut ha profundizac.lo en el pen, ar de I Ie1degger, lo ha
·plicado, a travé de.: &lt;l1 lÍnta man1.:ras, dcs&lt;l ·u quehacer. co[OO

•

tenderlo d ,

e.le Heid.

1

¡

·

p:is,ir le

1.:gg~r ta como In han entendido tro a cnt un tn&lt;&gt;&lt;. o propio y ba.
.
'¡o e 1 mo d o d e pre1-,'1..lnta cxpre.a:

;, n es una e pcric_ncia de la hi toric1daJ má decistv:1 qut la ra regt tradas de este mt. mo o d,
.
,
de
•
r t:n, por t:r no solo un:.i t. pcrit'ncia má.
un tran ·110 de un mumcnro de la hi ·roria a o1ro inn ¡,, ,._.,, . .·
l 1l' un 1 .• .·
• 1
•
' t~ 1 ,fnt'IJat1
ian. m, . tngu ar &lt;.k- la coincidenc1a hi ióric- .

.
l&gt;er. ona 1• tJIS!ado
ínumo• l' l&lt;&gt; e

1detn. La cu~,,·
.... • s- •.•1n nut:. rra.

ID

.1

• · tb..O1UIO:'.

'

con olro a

lo

�/ :/ dM, ,m,ln111it11/f/ d !.1 ¡1/nm/i.1 e; "lilt'/1111,I m \J,:. WJ

En\ d •s&lt;ll u haber compr ndidu a 1-kiJl'ggcr Jt un mo ~" pr pío,
pcrson:11, ha tenido la l'.,p11ienrit1 de lo p11J&lt;111t1I, lo ,11.r/11do.
J lahtenJo l\eg;1do a este punto, cons1dernmos a&lt;lccuado enalar
&lt;-¡ue en d de t:nvoh·imicnto dd pensar li.lo:ófico &lt;lt: 1a &gt;ses po •~
advertir la prl' &lt;.ncia dd tema de l.1 . oledad, cue, 11on carnet n. ua
d una lilosofta cx1stencial, entre mra ..

,\ntl'S de continuar con nuesrro proposil &gt; dt mo:trar la pn: L'II
cia de rl'm:Ítica carnctl n t1c:1' dt: una lilosofta 1:x1sttncial n l lles
pliegu dt su pcn ar fil &gt; ofico, cons1dcrnmos impurtantt: destacar
ind1 ,le vital, cxi ·1enc1al, dt: su pen. :unten to.
(,ao:, l'fl t¡Utcn no interc.a r saltar d de cmokimicniu dt" 1111
pensar ,·ital, cxi ·t ncial, ha tcnklo la ·xpt..:r1&lt;.·nc1a hr, ,1sul!do al pr,,s,
dt'I ¡,nm1dflr. En tal enúdo, de taca nue-;t ·o autor, que todo lo que
entra en la ü.la del I en ador entra siendo p nsadn. El pe1ndor
todo l l 9ue viw, lo p1rnsa. El pcn:aclor concibe 1J as a part1nlcki
\7\ 1Jo r ac rea de lo \'1,~ido."
Dctat¡uL·mo lo ·i!-,ruit'nle. Pen ar lo qu se v1,·e, onccbir tdl'2S
. ohre lo \ 1vido) . parcir de I vid&lt;lo Je t.:molver un pensar \'lul.
cxi t ncial. Pen. ar ·i ·t&lt;.·ncia1, • má. aún filo o far exi tcnc1al t.¡ue
Je arrolla al füo.ofar desde d vi\ ir, Jes&lt;le lo vi\l&lt;lo.
Gao ha unido d pt:n ar y d ivir. 1-la pensado d&lt;.•-;de lo , i\ido
a partir de In ,; ido. u pensar vÍlal, c.·istencial,. nos muestra l.'íl
J, cm okimi ·neo dL ·u p n ·amiento t-ilo. ólicu multtfacéüco i.:n
tim: no. interesa re altar d d . pliegue de un pcn. ar existencial.
ln i ramo-; en considerar la pre. cnc1. dt· t ma c:uacteri 1ico. ik
una hlosofía e ·i. t n ial. En cfrcr , ·I tema de la olt'dad -:tl •~
yuc el de la compañía-, entre otros, yu constiruye un tema propl&gt;
de h f-ik o fía cxi:tcncial, e t.:ncucntra pre. ente r laten le en d
pliq~rut: d ·1 tilosofor de G.w:.
l ·,n tal cnti&lt;lo, y a propó. ito Jd tema del compartir, ad, icr11:·
ucnc un component de compañia, cambién ti ne &lt;le parrici6n.
drvi ·ión: .11 hombrL, ni L'l compañia I e· JaJa ino partida., rcp~
partJctpada por cada uno.. :·. J\ 111 &lt;-¡uc agrega: ' To ha) fonn2
lb1d., pá1:,~- 77 78.
,, llud., pag. 14~. [;, · pumu.

$U

pc1r1

11

11-t

011 dd au1 r.

\l,rtildi fo,hd f,.imu

comp~nfa, de comu,~caci&lt;ln, de identilicacic'in &lt;-¡u reduzca dd todo,
sm re 1duo, t¡ue supnma, 9ue a11iqm'/e la soledad". 16
La cucsrii'm dd compartir, J;i temática de la ·olt:JaJ - , ........... ¡ ..
de la
-..u,, )tt.:n
. ~ ,m~anta-. son t&lt;. m;íticas cara ·ttn. ttcas, entrt· otr;s, dt· una
tilo oha e ' tcnc,al;
e:tán ¡Jr.. emes. •,. l·tt•
nt~ n el d esen,
. O1,·1n11en. .
.
, •
' '- '-- L
to de. u p ·n,ar filos &gt;hco, c¡ue anali%amo. en 'U ele plit·011e •·n
,
tol
o· , '"
u.mo n.co111 &gt;c:mo. :omu repre. cntantc dt· 1.1 a. un ·ir&gt;n r de cm oh i~mo dt· la hlo olía cx.istcnci.11en l\li:xico.
·

'i,

( ~mu P n. adoq corno fil~l ·ofo ha renido la en ia, la e. penen~ de l.1 ~ol~da&lt;l la ha tema11zado.•onsider ·mo cómo se e, presa:
Ene rm. trusmc, modo Je vi,·ir la •solt·da·•
.e prcguma- ~no l'
.1..,
•u '"'15'&gt; perte tament ,l contratiempo Je ~ te mi ti ·m '- , . _.- 1
.J..
11 - ¡
·
po tan . &lt;&gt;ua , tan
uc pu &gt; tnl aJ tan Je rn a ;:;" " .
.
11 0 ' un 'ptgonn dc:l romanricis,
•
'.
•
.
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•
e
1
mc,
d1: u in&lt;ll\·1dual1smo r nu-ado ti un ·iglo p ·rd1· lo
1 1
¡
.
°"' '
·
l
LO C :1g o
gwenrt.:, ,11:;.fad &gt;, solo en me&lt;lio Je e1.;tc sio-h,;.
,.
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'-·'.
.
.
n · •·· • I ,tgrt:g,t
f ~- ta tdl'a lclc b snlcda&lt;ll cuand,, pasa &lt;lt· iJt-a '&gt; \'h encia stmplt:mentl'. puramente tntdt:crual a ser sentida, \ i\ld;1, a plena "viv ncia ..

C\ ''e· aJofn·1d1" p
. .
. ; . oryu c.

· ir
· e e. rando con los &lt;lcm:.í con b '

\'I\

ro,incr"m, con l.1 pcrccp ¡,·,n le
¡ no c.. lar, en re 1;\crun
. de cno,1venci,1
con dio • s100 en solo un:1 rd:tn6n Ut' en re. t:ncia cuasi e pcctral,
cumu t.k lJUH.:n no e para dio alma, rc:1lmcnte pre t·nte_ o J ..
,

ne.

on

-. fUlt'·

para uno fanta m:1 Jd i&lt;ll'ali.mo olip. ista.

Hab1cndu ll ª&lt;!:tu
.::i· .
,...,
' e .·ta. aJrura en 1 ,111;u1
·1s del tema de la soledad
~e pond destacar 9ut' para el autor .. ,a viYen ·, la
.,
ur la sol.
.
.
'
', , L. ptnenc1a
c:dad.
mtclectual.
llll:ntal,
csp1ri1ual"
t·.
"el
:im-j
11
,,
de un- 1 e
•. .
._
,
""7-&gt;· u meu o

desJ _' · pt.:ntncia_t¡ue

ctb;

e reuli a del intelectual en general. Pero

C,ao. • c.
de k1 .roled,1rl i11lr/i/'t11al, 111111!t1/, 1 ,pi,itllfl/. con,._ a, deg11.rtada por nuestro autor como. grio mc,,11,, c. una e:· ·p,
'"'-IICJ:¡"
·u" ,
' . ee en ·1; , ·'torzo a",) -;olo propia del Jiló.ro_Jó. 'I
1• l'll'Cllria

1

lbid l •1 cur.;1\-a e dd autor.
;b ' pá ' 1 • Lo punto su pcu r. e) s11 n ilt• ( ,ao .
id.&lt; '.111 al ;tutor• dl" ta l.·a mn. · no. otro, 1: 1ll·rmm
,
lhid.
COIIIUflOII.
• P~~ Wi-1 '&gt;.

115

�/:.J ti,;, 1111()/mm, nlo d,• la filo.-11J1,1 • frla1d,1I m \11:'\ÍfO

Por otra partl', e 1nsidera importante de tacar qu a tran:s dd
I:: :' .&gt;u ·tente ttmporal y hniro, ,,.,irt,-11rit1ta11pmulji11il,1, en el dc-rir
de phegue de u pen ·ar filo. Mico aparece de un mo&lt;lo latente el
Jt: 1~eidegg r, e I h, mbrc de carnt· y huc. n. en el Jc.:cir de I J1gud
tcnu Je la C&lt; ,n\'ic iún. 1' 1 La convicciún e en Gao una cuc tJon
Je L namuno n d c.¡ue centrn la consideración Je Jos, 1 :ios, ,
no. iemprt xplicita, per lat1..:nte y t¡ue l' despliega a prop{ sito de
JeSlle el cual d ·arrolla lo. hilos de . u pensar yue hem~,~ dc.·qa •ad;,
ta nuc tr an,ílis1 .
otras cue. 11011 .
Cabe n.:. airar lo siguiente.:. l .a tm11 11raó11 e d acto dt ce &gt;O\'i·..-ir con
Y e qu al des nvoh-cr lo hilo de. upen ·ar hlu 1'&gt;fic0, en curo
at¡udlo 4uc e cree y qu ~ objew d1..: la cn:encia. bJ a ro le con mr,
centro rccono~cm al h,~mbr , coni;id ·rado xi kntl\ kllzjlor.t/. Ji~údl" vivir con. s para t1uil'n lo vin: suf1m::nre prUt:ba tkmo _traaon
lo,) 11111 p,m,dqpco rofllo a~m~11twl1, 1-1 en d decir de ( ;ªº·. ~ ·.1. un rcpn:
deci iva d1..: at¡udlo que\ 1 ·c. I◄ srn rll1J1'lrrió11, este acto d~ m111n·1r.
5C.1ltante del de cm·oh 1m1ento dt· la file, offo •xi tc.&gt;nci;tl 1:n \IJ. ico,
famili:mdad Je com i,1 ntt: y convivido --&lt;.JU e al mismo nempo
ha d1:scnn1el10 su pensar en que ti e tá incluidu, comn existL·nte ,
e nvencimicnto, prueba ufici nte- e· fu nte para la pc:r nna, uco~o filo _&gt;fo !'~11.rl,•rrado en ~íé ico, :u patn"n dt des1Ji10, CU)O pcnJl·to &lt;le la convtcción, lkl dominio de . í mi ·ma, de u fuet7,:t ) persi · sami~?L'. _lilosohco h:t t'nri&lt;.¡ucc1do desde su l(Uehacer f-ih t',fico
tcncia interior --1avxurx-:mx-. e considera importante senabr qlf
mulufacctJc~. ~en ar hlosófico multifatetJ o en el 9ue resahami&gt;
J&lt;,:t Gaos ha -visto, ha reconocido tn la füo:ofia e~ tenc1al una V11
d dn:m·olvmuenc&lt; de un pcn. ar filo.c'&gt;hro i.'Xlstencial lJUt' ha a u·ad1..:cuaJa para &lt;le cmolver t ·orütcamentt: .u. om,cciunc .
~o de un modo per. onal )' &lt;le plcgadu pnncip:tlment :1 l. luz ele
i hemos d · in. 1 tlr en resaltar cómo ha a umido el pen.ar e
Hei&lt;lcg_?cr, en quien Ye confluir do 1111crt· lS que de ·em uclv&lt;:: un
11:nciaJ, pnncipalmenie a lravc · &lt;le H1.:1degg r, \ l ha &lt;le envud
ptflsamicnto existencial \ una filosnfia &lt;le fa fik&gt; ofía, t¡uc . una
en México, enroncc hemo. de señalar lo stgwLnlc l .a pr senca consitil:rac1ón antmp, lógica de la nu ma filcn&gt;ffa. ccnrrada l'Il d
latente,, a ,ece expr a del pen.anuc:nlo c:x.istencml en d des~ie- exJSfl'Ot temporal } 1ru1 al c.¡ue califica: "' an parad '.ljico como
Klle dd fik . o far de (rao · lo aJvcrtirnn en el de arroll de temanCJS convincent •.
caractLnstica de la lila. ofia exi. t nci.tl, ,i ,~r. d t ma dt: la mh•dmi
~l carácter exi rcncial cld pcn amiento filosófico de Gao :e
( trn caracterhica de la filo offa exi. tencial reconocil le ea el_lks- advierte egu· 1
· .i: ad
f
, , , n 1 nio. mwc. o, no o u en el pcn amic1110. mo
pliegue del pen ar del autor ~ el li/J/ro¡){J/ngi.r111t1,4~ L' decir, con. iJcn ~bien L'll la a,liltfllvital t.,iste11r''.1/de nuc.:stro filo nfo. crüud nt.il
como cu , oon centrnl Je la mt. ma tilo. ofia, al humbr . \ntrot le
e I tcncia yue s latente ~ no icmpre explicica a través del de plíe~
me I Je! p1..: n ·amiento cxi renc1al de: Y.:tos que e reconoc cn :,;u· ani gtJt: d1.: :u p nsar. ~&lt;
&lt;:is J la filn ufía de la hlosofia, la cual e una e n 1dcracion anm~
lc'&gt;gica de la lilo ofüt n una jiloso/ia a11lrnpoltí~tta de la rru rna lilosofia. 14 Cabe &lt;ll' .
.·
•.
.
•.
.
de:!
t:11 ar La u1molng1.1 Jd H&gt; ·ablet ¡,,ml(/tJjl(rl; del l:mn ¡,,m,drr.1.·,,,1-1, ~ t'st&lt;:
de g~1:go na~oofo \' Je iUt{_J(l(Ool:c,( ~ofo-: conrrano ;i fa np1m,in nmun;
.,
·
· · d l fan11l
111
l)d latín ,m111,t1n-Q,ur -de 1t111nm-, e 1 :1 to ut: v1nr con. 11111m1 :ll. •
~•pll~ton, ll~(&gt;'l: aJ laun Je, ful'r:t ~c.:. Dt:sdt· d analiMs dd ·c,cahln f&gt;t1rt1
Jad. Dt: ,,,mi11,o-cmtl'ii1-om1ic1N11l, conYencimil-nto. prueba, &lt;lcmo lr:tcwn dcLNG
· • c.:a su c.:ll~ologia st: i:sdarecc su s1gmficanon. De.: • u d1 11111 a · ,Ktpuone
efr. • i:gura :l.lun,c;ufa l,P- et!., con mti:res:ime. de. arrollo·
ll's3ltamos La~ stgt11t:nrcs: "Lqu: &lt;le la comun op1n11·,11: mespt·rad 11 · .nlmirahlt:·
11Crr1b1t:· c:-.1r nli . ,, (
S
,
•
-II (;,lf; ·. op. ni.• p3t,rs. IH 1-l'i y ·1¡;-.
_• • ao nano . /1 . egur:1 \lunguí:1 ''/'· ,,t.: r{r. Y:u;,a, ,,¡,. ni. \mba.
·P 1~·ta c.:aracti:rí nea dc la tilo ·ntfa cxisu.:nct.'ll es analin.Ja por V 1ccmc 1)I
l:lsolrcccn 1rm:rt.sanrcs dt: arrollo: dd \ocahfo.
un n:prcse11tant4,; Je ];¡ filosofia cx1stenc1:1l t:O l:t 1\~v;en.t111a. en l~11roJ11,...m,t tJ
(,a1&gt; op. r,t.' pag. 26 7.
1, I1a,1/irfflo, Bul'nos Auc . Columba. ¡q&lt;,&lt;,, pág. 54 r ·1J.,rs. Cfr. (,aria LosaJ.i,
._ .lle ·,r_&gt; autor. para expresar MI pcn~11ni1:nr, h:in: u ·o Je vcrhc s lfUC Jc;notan
x,s enudos· '!l.l ·r11
1
•
I
p~&gt;s. 111-1 lo.
• ,,
• !)ll o, n.,r,t, etcncu., \ er )CIS UUl' •• ·pr•· .tri un r
.d
CllCa
-. •
~
·n. ar , 1v1 n,
11 Ji ,sé ( ia1 •~. t i/ri.m/l,1 amtm1poI;mra, '1'· rit., p:ig. 3' 11 } . igs.
rnaJo. cxJst ·naal .fr. Gao., Gm/1'rt1JJT •.. ,ip. rrt.. pag. ll'i •~

~&gt;l:/1..

l 16

�/ • / ,/1

ro11'vln111imlo dr lu j1k1.wf1,11. uti11cr,1I e11 J\lA.1a1

. lartin l leidegger, t¡uicn k· ht1 ,·o!Jft!rt11idoJ .robrra,:_,;dr,, 1~ lrn incita
do ad scn\'ohe1 un h.lo. ofor tim· re ·ono l:111os como t·x1 tt:ncial en
un :tntillo amplio -e.· (.Íl:cir, como pcn ar como actitud.
. ue. tro fil&lt;'&gt; nfo :il llUl' no. h mol- propm.:. to h,1ct.r pr ente en
\ dt: dt el comacto din:cto con su obra y d sde su propia cxpre.100,
Íu tk:t nvudto un pensar qut consic.lcramo e.- a:unción personal
-como síntc 1. de In. demtntos dt·s k lo. t¡ue. ha de. plt.:gaJo-dc h nin ofía c.·1 tt:ncial de l ktdl'ggtr, el ual ·t mr laza, como
una de su · líneas, con . u Yivo mt ·res por lesen oh-cr en knh'll2
e panola una Jilo.ro/1t1 tf,, !t, j,/fJso/1,1, t¡ut es una cons1dua iún de:

,\l,11ik/, l 11htl Corrrt1

llegado. :1 este pumo cabe in...i. tir en lo iguicnic: habiendo rt;cunocidn Jo ·L Gao la c. enciaJ hi toricidad de la lil(I. offa, c. decir
qu a la filo otia k es t: t·ncial su bistoricidall c posibk con:iderar
qu la filo. otfa haya de asumir, ) Je hecho asuma nuc,:1 · fnrm:ts
en u dt:scm olvimiento a t rayé · de la historia. Y a í, i la filo ·o tia
concibe, . i la f-ilo. ofia es, l' rt·conocc ahitrlll \ ne r&lt;mtda en u
de arrollo, ntonn:s c. ) se com:il e come I füosofi.~ en ,au · f ..(1 t.\irfl1ttia m1110 t'r&lt;mo111Ít1, to1110 dt•smterú.r w11m Ct11idarl, obra ·tc:u &gt; rn:í ima
de \ monio Caso como a i también f) / rmtilJlimlo lr,if!/co ,/1 /,¡ ,. 'd,1,

de .ligud dt: L' namuno, o 1\/o/il'Os de J&gt;rolto Je Jo é EnnttUt Rodé,\'
filo ofía ptJrtl hrmdm·.
.
\trd1t,1t1011t.r delQ11(Jole, de .José ( rtcga y Ca. ,.~•,
·
( nn idtramo que en d h:,bcr acere.te.lo al pensanuento ck l leiCon idcram s 1mportanlc d ·racar 9m.· la. correspond1en1cs
k-g rer, hab r profundizado tn d, haberlo a umí&lt;lo de dt su pro¡»J
obra:,_con la_- qu el autor jcmplifica su conc pcii',n llhit ,111 re, pt:cio
intcrprt·t:tcion c.k la fiJn&lt;;oiía de 1[u&lt;leggcr -pnnc1palmt:ntc. nati?J
de la hlo:ofta ' su reconocimiento &lt;le la exi -rcncia de una filosnl1a
:il Heidrgr;cr de .\'en 61111po- -. ) tambien habc r 'O. l:nado a I-le1dr'
en lengua española, las han descn 'llelto ·u · autort. de J un filn 1c de su ¡uel1:1c-cr de pmfe or, toJn dlo, en su grndu~I lcsplu: ruc
sofar cx1 tencial: Antonio .a.o r ,\fi!-,:ruel dt· namuno; \' desde un
mu&lt;::tra. la pre encia !:trence r con ·tanle dt: \larun l lc1dc.:gg~r en
pensar ,11al en t¡ue aúnan pcn:amient(J ) . entrmiento: losé 1~nri&lt;lt.:senvolvimiento dd pen ar Jel fili'l ofo Iran t&lt;.:rr:1&lt;..lo · en ~lex1cn
quc Rodó r Jo
rt ga ) Ga. set.
·
Y si cguir I de cn\'oh imiento dd tilo ofa1: d&lt;.: (,ao., como re
De ·d d re:c &gt;nocim1 nt&lt; d lJUl' la filo nfía , ahitrla r no O rmdu
pre ·cntanle de la filo. ofía 1..'XÍ. ten ial en :\té:tco, e reconocer
en su &lt;lcscnv 1 'urucmo, despliega una ru&lt;..· rii'&gt;n qut· · le plantea
• del pensar l 1e 1 h·1o.• o t-o ermano, a, una o'n •\ Je c.:nrnh
.isuncinn
como poro11r1/m111a: L'l cuc.: ·tiün de l, t.:. 1 ttnci:1 \' dcst·1woh imit nto
nucnto del pcn ar de I kideggcr que e aJ,,icrte en u ohra, mas e
de una filo. nfía en lengua española. ( tn de l&lt;;s hilos yue se Jcspre amente hacia firuilcs de la &lt;lécada dl.' I9:;o ~ comienzo d~ l')hO
También c-1 rcc, ,nocer , advtnir d de nvolvimi nt, de la hlo. ofu
Amonto &lt; aso, Lar. 1.rtwcrt1 a,1110 ,am1J1111,1, ""'" a, .-i11t1•n-_1 y co111¡¡ c"mk,J, 1.1. rd .
c. i. rcncial en :\lé. ico ,; lmrér d1.: l. figura de ao ·s, a imi. mo. se Mcxin,, ,\lr.-1co MuJcm,,. l!ll'J: 2:t. cd., ~lí: llo,. 1:crctana dt blucactón Publica
guir c.·c &lt;..k pliegue latente, on tantt·, per ·i tentl' ) qm: 'l' nn. a~ lf L:t misma obra st: ·ncu ntrn 1:n Obr,IJ n·,1¡,111 r, , ol. IJI, oonlmarn ,n dt:
rece, se no. mue tra ·omo uno de lo hilo. &lt;-1uc re ·altan tn d ddi- u:mdadr: (Colee 1&lt;&gt;n nueYa b1blio1cca mt· icana) • .\íl'XJrn. l'I 2. h md tk
uno, /) / .rmflimi 11/0 tr,í 1m de /,, l'ltl,1 01 lo.r hr,111/,r, J y e,. /o, h11cblo
larna,1
l"'"Mt
•
,.
,..
. .•
caJo tntr.1111adc, del pcn ar multifac~tico de nuc ·tro: utor. en t¡utell
tclic gud ck namuno, Ohmr m,nplct,,.r, H•I. \ 11, f.JJ.rt1;o., rspm11,,,/,s, i\ladnd ,~ .
hemo. de t. cadt&gt;. u, it. l, u t'. i ten ial int ·rés por descrwnl\'er una
ridetCl. l%7;,lo t': Enriyuc: Rodú, \lnfflY!JtÍ, Prolr1~ ( Jbr,,., (.(J//1¡,!et,1,, ,,&gt;l.\ 11 f,:n,t•
filosofía de la filosofía.
( &gt;. lhrn·rrn · Ramo. l'J'il,, L--. · obra. ·it· da 011 o,n l.1 ym: tjcmphfil'"a Jo. e:
\'1 ahlo .1«.:1111:ido por l11 í: ( ;ao 1:ira d1.&gt;s1gnar su pr11p1a ·11ndic11·,11 \ la
, 11r11 pe n ·aJnn rspanok• , yul· lC1tn11 e'11·
, 1.111 en ·onu-a, I1• l -n~l~·1cosu'h
, •
r· 3!11
d&lt; Jl'!&gt;tin, ,... C.Jr Gao fJp. C11.
11 G:u,s. lntmd11 '(to// ..• , op. crl. C.iht' tlm:r c:11 CU\:111. 1,\ lr:lt1ucclf•m dt• I tuJt
cnn In ,¡11t· ha l11ntnhu1Jo ;1 d.trln ,1 1,0, t:t, , l.l profund1d.1d
men ·1on- de un pl n ·amtt·m,, til,, útico t'll lrn !U:\ pannla.

•1

! IX

su e, &gt;n ·t pcu 1n .1bicrta r~ SJX'Clu de ym ca fil,,. 1&gt;ha u rcc1 ,noc1m1t·nt,, de
e~ lcnna Je 1111.1 tilo ·offa en len •ua cspañnl,1. (,ao., &lt;ú,¡, ,mne.r ¡,rojtrin11ak.r.. ..
~ - pa~rs. l 11 114; ( /r.. Jo.~ b1m¡u1: RoJ, • \fo111v.r de Prot. i, 2a. cJ., H •rto ,
1Jhrcria &lt;le la l ' nrn:ndad, l'JIO, pa .igr.1fi, t·. . , i1 c., 1t¡m: fa c.-pc , 117~1
0n idcrada C()lll&lt;J ~une~ luz Je b c. 1. tcncia, ifr. op. ni.• para rato d q;, Jo ~
~ tga (,.1s cl. J/etlit,mo,11:r dd Oll!Jfll(, , •• eJ .• , laJúJ. 1'114. Rmden,-,., d, f.flndiar.
ti obra -la primt·ra &lt;lL· &lt;&gt;m:g:i \ C.,:is,t1- (lt:sem u ·ht un ¡x·n ;1r, it;1l.
ial)s

er: ,

11 1}

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dicho ·n general, l.' h1spanoamcrica11'.1 cn particubr. De de d dl.' ·plic~m: J1..· . u yuchacer como proh:. or ) hl6s11fo. ;ao ha dl'. n,Ut'.lto l.1 tilosoti1 en lengua L"spañola) ha contrihuido a profundizar

endla.
UcgaJ11 · ,1 e te punto, consic.krcmn la filosoffa Je la filoso ia ·n
Gao, lllll' t.n nuc. tro propósito Jl' c~ruir d clesemoh imiento de su
pen ar tilo. ófiet , a travé &lt;l Jicho de. pliegue t.: no. mue ua como
uoo Ut' lo hilo. 9ue n:. altan L.0 d 1..mranudo de :u atJuilatado pen
s.m11emo, ' una temática f,1lt11lt' ~ onstante en el dc:cm.oh imtento
dd pt:n. ar de nue tro autor LJue analizamo come repre. cnuntl.' &lt;ld
desarrollo de la hlosof1. visten ial en \I~ ·ico.
l&lt;n efecto, la til &gt;. o fía de la lilo-;ofía yuc: es una tilo ofía de la
fil ma filo ofo:¡ es con. idera, una explicación &lt;.il' la mi. ma hlosofía
C!- una 'ltl &gt;sofía antropológica de la tilo ofia ''.
Cabe preguntar ·e por yué. ·n el aut &gt;r, la lilosof1a de la fi10sofía,
que C!'. una c. plicación de la misma füo ·ufia, es una JJ/o.rojía t111lropo/rJ
fl(a ,b lc1 fi!ns&lt;?fírr. la rcpu , ra.. de ti Gao-, c. la siguiente: la fil I o fía
de la filo ofía e una filo ofía ,mtropológira de la mi. ma tiloso fía, p rque e· una onsideraci{m e la fil 1 ofía por -nosotro. ¡ rclcrimo.
aclarar · dt:cir, dt1.rdt'- d hol/Jbtí'. Con. idaa Jo. é Gaos tiue ,\1r )' //e111j&gt;o
Slgntfica el intcnt&lt; de una nue,·a filosofía de la filo.-ofía.
En rnl cmidn aJ, 1ute yue J kidcggcr en \'ei111111d hit i.: ·plica la
ontolobtia, la metafí ,ca fun&lt;l:uneotal p &gt;r la manera de cr del hom
bre )' pr I-,&gt;unta - · e prt:gunra-, ..¿yuicrcn ustcdc: yue no 11, rnclllo a é ta antr pnlogía filo_ i',lica, :ino .tnaliti a c.·i ·rc.:nciari:fr".

---De

tac.uno.·: jo. é ;a

l'ms.11111mlo nr le11gpa rp,1110/,J, k. 1co. t··ln. 194 Jo é
Lll. /&lt;,r,11 d. /,1 Jik,.r&lt;,/1,1 11 l • rp,111a )' l., lt11 nr,1 er¡1,11iol,1,
ICo, lmprema l ni,cr.-11an;1, t' 57, v11lumt•n l!lll' mclu e e rnd1u. pcr1cncotnd1srmto. mnmcnco, tic la produu.ión dd auror.
C,ac,.. ( tJllfi•s11,11, r. .. , pag. 11 • l.&lt;1 ex,s/urn,moI c. decir. lo. aractt.:rc. del cr dt:I
"yul" 1lt'idt'ggcr rn::om ·e en t:-tnto qut· lulo· condu tort· de 1 .mah11ca
stmaa -t&gt;,1sm
mundamd.1d, 1c:111poral1d.1d c ht. toncid.t&lt;l, han ·1d•J
lllstni&lt;lo f'(1r ( ,aos. c.¡utt:n lo. dcscn\'ut.:h e, c¡ut· :-tntt· la cxprc ·11'1n di' l lcidt-ggcr
anahu
i. tcnátna... pn pont: como prcfrnblc la de "analí11 ·1 dd h1,mhrc".
1.•

~ Y( "Hf I y otro.r Jr¡1/,,ff{)J d,

121

�f·I tf11, nm/Jw11r11/o ti, ¡,, /i/11.rofl,1 r.,1str11nal m \1,. 1m

·r Gao señala 9ue 1,a 1,ec110 "el e. fuL'TZO
I&gt;'-espc:cro t l J-f,.'1d••1Tg
'" '"h
'
.•. •
•
·
1
li
.
cit'in
arnropolngito
cx1stcncur1a
e
r
irusrranco de dar una c. P a
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·.
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\' r /Últ
.
"
·tos
resalta
la
rekYanc1a
de
\n11
mu/
Zut
-...
t
•
1
onlo ogta ·
· · ·
¡=• oltlllc I filo.
d intento
de una
nueva uus •
.
/10--, l'O CU;JIlt(&gt; ·1·gru·1·1c"
,
~•
•
..
solta. 1~n tal sentiJo, senala lo s1g1.11entt.:.
s Hu ·ión onuca Jd sujtto&lt;k
1~1.\er li1•111po tnll'.nto mo. tr:1r en 1a con.,

la on~1logí:1 l:t condicion Je pos1hilida&lt;l de t.' tn &lt;ll la mornh1l~~•
. i.:.• I·,1 p·1rtl'
fun&lt;lamlntal Je la me1:1h.1a,
l'O cuanto 4uc la nnto1og¡a
•
•
t..
• , o. ea, una nuev·1. hin . 0111
d .:sta le &lt;ll" ·1r, Je b Oll'tafísi ·;1) tam 1JJen,

ao:ifut cahc ·enabr d cnirelaz:uruento Jt• e. tos l,jJn ) u conlluc.:n
aacn !icho entr.un.t&lt;lo e.Id p ·n ar filnsc·1fico de nue.1ro autor.
, e que. i la filo. ofí.1 de la filosofía c.· cm: ·rión lac ntt·, con tanre
encl ck etm,h imicntu del pc:n ,lr de Jao • ) ella t·s una con ider:1aon Je la mi. ma tilosofia por d homhre, la filo ofí.1 &lt;ll' la filo. ofia
como con ·idcra ·ión antropol ·gica de b filosofía o filosofía antn polog1rn de la filo:ofi.1, la ba encontrado c1 auror d un modo magi.qral l'O '.\fon in I--kidL·ggc:r.

r Ua, la liJo, otra de.: la filo:offa es ·011 1clc:ra~ «Jo m,ís VI\'&lt; , ún
dela fil,1 offa' .' Dl dL _u pensar L 'l'Ído. e:\iJlt·11aal. 1'ltt1I. no advierte
que lo más vivo, lo más Vlt.tl /()dt1t'Ít:1 de !t, 111ü11111 /ÍlflS(!/la t•r la Jilo.rr17a 1111.
., ~"
Je b hlo oha.
lropdógm, d1 /,1 jilo.rq/1ll. \hora bien, l'n l'I pcnsamienro de Ifridcggcr
-\
particularmente 11 .\"1i11 mi{/ 7,11- n:cono ·e ;ao una nu \ :1
. • J o. \'e,. ) fimmr,
de una nu va filo. ofü Je
El intento llllt: ha . .tgmhca
-r
d . l llll ►
filo ofta Je fa tilo. o fía qul' ha 1111 ntado n: &lt;,lvl·r el problema dt. la
e:. . a 1,
tilwofia ha. tan a para conceptuar1a ''como h• obra• . uma
.
nu ma tilosofía n n la rn.'l)Or profundiJad y orihrin:tlidad.
~ contempor,mca
_. . . . .,11 -'n h· Yalorac1on de u autor, ,\er )' 11w1pt. .
h,t
(1au. ad\'icrtl' yue lo 111d 1im ,11í11 de la JilfJ.ro/7&lt;1 t'J !t, Jihr~(ía a11lropolt1fJtt'tl de la filos~¡. &lt;T, la ro11J1ilt mt1011 ti, la fil,1ro(it1 por el hom brc ha
L hra maestra de la filo ofí:1 contcmpor:inea toda. por . t·r b 11'
:t o
' ·
..
·
· rol
ha replanrcaJo d probkma Je la filrnmlta nus:1u _con ma P

didaJ . h:t tratado lk re oln r 1o .on nu:

&gt;riu-1nal1JaJ,
no . olo
n

medio Ul" una ontología &lt;ld ·u1etn, mo o b re Io do, por una ontob

. ~ue 1l:1CC l id . u·1eto un . uj ·to ira:ccndental,
inw\'l&lt;lu.11, tlmpanl
,,,
finito. t.1n p.1raJ1,jio comn com mn·nte.

!1:l

t\h()r·t l)it:n en nui.::tro análi ·is del d . cnw,l\'imi neo ~id pen ·ar~
• ' hcmo. n:sallado com&lt;~ uno t._1e ¡e'. . 1u l&lt;&gt; (pnnc1Jl2b
s6hco· de Gao
ue dcli!O
&lt;ld cmramad , de :u al1uihua&lt;lo pcn. amtcnt&lt;~- Ido. oft~o 1
u lat ·ntt: imeré. por de. arrollar una filo-o fía e.le la - lo.~,_ ta~ l ue
Jel pLn. ar hln. &lt;&gt;hC&lt;. , 1
( )1 r &gt; &lt;1e e os 11ilo dl,¡ ·nm1.madn
' •
no. mue trn re .al ta &lt;l o, e:.·s c·1 qu de. em uelve ·u acercamiento
J • nu
· lLggu.
. . I- Iegad ' e te punto oi.:
dual al pcn airuent1) d, l kit

f-

( ,a, &gt;S, 11/osfl ltl (Oll/rlll/l"Y(Jll&lt;'II. op. cit.. pag. .300.
11 )1'&lt;l .• P·. ,. -,c¡c; . La cur:iva e lk l;, os.
,~, lb1&lt;l.
61

nvudro , u yucha er l1losúlico como pensador, orno filú.ofo,
cemmndo :u atencfr'&gt;n en d homhre '- i, Ll'nrc, 1 mr &gt;ral y tini10, )
"3 de. plegado su pcnsar filoscílico nnformc a , u hilo conductor,
eJ pnmt•ro yuc hemos . ñabJo, \' Je Je . u interé: \'Í1al l", i tcncial
JIOrla cncstiones 9uc SL ha planre1Jn ·e ha a cr ·ado al p nsam1en
lo exi tcncial como , fa Je e. ·pr '!iÍÓn t únca Je us
c11 &gt;ncs ,
(lnnctpalml'nte al pc:nsamjento de rfriJe ,~cr.
Cabl' a imi mo remarcar b importancia de J (,ao, omo traductor J(.· l Ici&lt;lt· er, c.:I primero en dar una ttaduccii',n a la lengua
pañola dd \",r · lit111po-19 1-.) tambicn la traJuccionls ele &lt;ll."
dalem;in &lt;le la obra Je l~&lt;lmund llus:crl y ~la. , chell't, entre otro ,
Con la. (JUl' ha contribuid&lt; 1 a dar pmfun&lt;ltdad al pl nsamiento filos,·&gt;fico n len... ua e paiiola.

Con idcramo impon. nrc re altar 1(1 ·iguicntc: el au:rc.1mit'nl1
de(,ao- al pcns:1r del lcidcggcr. l: ha dado de un modo gradual, se
:tccnruado) se ha c. plicita&lt;lo en la décadas de l 'J5ti) 1%11. \ 1llllsrno, arra, és lk u acercamit:nto • profundizucilin en el pt:n ·ar de

------llnd., pag.

lh1ci .• p:ig. 2,,1.

122

lO 1.

123

�bl dll.fem1r1l11in1ientfJ de lo ftkJsojia existencial 011 Mb.ico

Heidegger - principalmente en Seín tmd Zeit--, Gaos ha reconoodo, en el pensamiento de Heidegger, una filosofía. de la filosofía.
El amor, que e ha acercado al pensamiento de Heidegger, como
una vía de expresión teórica de us convicciones, y desde su aspmción a de envoh·er un pen. ar vívido, existencial, ha profundizado en
su peo ·amiento y ha reconocido en él una filosofía de la filosofia.
eguir a Heidegger en , u pensamiento, en especial a través de
Sei11 1111d Zeit, ha significado, el encuentro de una fuente en la L'IW
abrevar. En él ha reconocido el desenvolvimiento de una filo:ofu
de la frlosofía que le ha posibilitado desenvolver una explicación
antropológica de la misma filosofía, gue es una consid ración cle b
filo ofía desde el hombre. La filosofía centrada en el hombre yq11t
se desenvuelve desde un pen amiento existencial es m1a 6.losofu
existencial en la que el hombre, existente temporal y finito, e· concr
bklo de un modo vívido "tan paradójico como convincente".
El seguir los hilos que se nos han mostrado como resaltados en,
entramado del pensar filosófico polifacético de Gaos nos ha pos1biLitado reconocer la confluencia de ello . Hemos eguido el que Jelinea en su interés por la cuestión de la filo ofía de la @o. ofía, y el ljUC
de. envuelve su acercamiento y gradual profundización n el pe!lSlf
de Heidegger, y gue confluyen en el pensador germano. Desdet'Sl
confluencia y también reconocida la esencial hi to1icidad de la h·
losofía y, en consecuencia, la po ·ibilidad de la existencia de nueras
formas de ella, Gaos ha desenvuelto, ha contribuido a profuoclizar,•
dar la tercera dim nsión al pensamiento filosófico en Iéxico ) Jes·
de l\Iéxico ha contribuido con su aquilatado pensamiento filo óhco
a profundizar y enriquecer la filosofía sin más.
Consideramos relevante tematizar una cuestión latente y viviJi
en el desenvolvimiento de su pensar filosófico en féxico.
f Ja asumido la filo ofia exi, tencial y la ha desenvuelto en México.
como pensador, como filó ofo, además de haber d senvuelto un pen·
sar vívido, existenciaJ, también de un modo vívido, y de una manet2
constante, latente J; a veces, expresa&lt;•3 ha delineado, ha expresado su

r

63

Gaos, Cof,
- ... , op. at., pags.
· ~1-78.
11 e.rtone.r

124

ivfnti/de l.rabel G(lráa
gut11.r t1111n111S, u

gratitud, 64 y en y de de la gratitud ha re aJtado a per-

5t&gt;Oas, pensadore , grandes hombres mexicanos, y entre ellos princi¡mmente a Antonio Caso r también a Alfonso Reyes, entre ocros. 65
Yatravés &lt;le ello·, los pensadores mexicano, a quienes ha expresado
su gratitud, Gaos ha expresado tambíén su gratitud a u "patria de
destino": México, que lo ha acogido y cuyo pen. amiento filosófico ha
contribuido a profundizar, desde 5u quehacer como profesor, pen ·aJor y filósofo.
La gratitud de José Caos en la persona de sus pen adores y a
~féxico como patria de destino 7 ue es po ible reconocer implicita,
btente, a tra és del desenvolvimiento de su pensar filo ófico, vívrdo,
entamado-- e no muestra en el e11fl1Sias1J10-evflouau:xaµol;;-61. con
que ha emprendido su quehacer filo ófico; ent11Sias1JJ0 que ya hemos
señalado, el cual acaso ha aligerado su deber prefesirmal. Deberprofesio1111/ que vivido como debe,; como obligación, es d cir, como imperatiro,
como co111prollJi.ro profesional --el compromi o como filósofo- ba
si&lt;lo ejercido en y dese.le la mistocraria de J11 co11dHcfa. 6..José Gaos, el filó ofo en quien es reconocible. u gra/11.r aJJin111s,
~UJrata t'O/Jmta.r, en y desde ellos, e decir, desde su gratitud, ha delineado u obra, que aquilatada desde u desenvolvimiento en léxico,
ha legado a su "patria de d tino". Legado con el que nuestro autor
ha profundizado y ha enrigueci&lt;lo la filosofía en México y con el
que también, en y desde Iéxico, ha profundizado y enriquecido la
filosofía sin má .

wEl proponernos de envolver el vocablo gmlitnd no, conduce al a&lt;ljetivo gn1h1s-

-cfr. /!}'ates- con sus diferentes acepciones: grato, agradable, bien acogido.
bico verudo, que recibe buena acogida; reconocido. agradecido.gro/a 1'0/u11tas,gratru 1mm111s, granrud, agradecimiento. Las últunas acepc1one. son las que selt:co1&gt;llamns. Cfr. egura i\fonguía, op. ri!.
Alfonso Reyes, polígrafo mexicano. Monterrey, l 88'&gt;- l 'J59. Fue un exponente de
l. cultura hispanoamericana.
"'(
6_ fr. nota l', etimología &lt;le e11111.riasv10.
1\etmo;certtta, aristocmria, entre cuyas acepcione se encuentra: clase 110/Jlr: de
una nacton, provmcia, etcétera. Por extensión, clase noble c¡ut: sobresale entre
las dermis por algona circun t_anc1a: aa tocracia del saber, del dinero· qr. Yarza,
11-11//i

I!(!. nf.

125

�R ORTY y FouCAULT: CONVERGENCIAS y
DIVERGENCIAS DEL SENTIDO DE LA FILOSOFÍA
Rolando Picos Bovio •
Facultad de Filosofia y Letras, Universidad Autónoma de
Nuevo León

Rrc:HARD R oRTY y MrcHEJ FoucAcu hao sido, cada uno bajo su propio estilo}' tta&lt;lición, figuras filosóficas influyentes en el deYenir &lt;le
b filosofía &lt;lel siglo XX Ambos comparten además de un estilo muy
particular en la elaboración de su pensamiento, el generar polémicas
rmportaotes en la discusión fotelectual, sea en el marco de la adhesión o del disenso. Los dos filósofos citados han sido además mateo
referencial de formas de ver la filosofía, que p ese a contextos y tradiaones aparentemente tan diferentes -marco estructuralista-postestructura1ista en Foucault y tradición post-anaütica y neoprngmática
eo Rorty-, convergen en su rechazo a la metafisica - heredada del
pensamiento de Nietzsche- v en su acercamiento a la fenomenología y la hermenéutica bajo eÍ influjo heideggeriano. Ambos, finalmente, pueden ser catalogaclos sin gran dificultad como representan~
tes del llamado "giro lingüístico" en la filosofía contemporánea.
En lo que sigue exploraremos algunos puntos específicos del
sentido de la filosofía en el pensamiento de Ro.rty y Foucau14 particularmente sus críticas a las bases del proyecto moderno, &lt;lu:igidas
en gran medida a sus bases epistemológicas -su noción de la verdad- r a sus pretensiones univocistas r universalistas. Después de
una exploración general por sus ideas fundamenta.les intentaremos
tstablecer, conforme lo pretende el átulo de este artículo, las coni·ergencias y divergencias en su consideración de la filosofía.
Pcofesor e investigador de la Facultad de Pilosofía y Letras, t '.\NL.

127

�Rnr{&gt;' }' Fo"amfl

Rorty y el giro lingüístico en filosofia
El . iglo ,a;: resultó fecw1do en teorías y sistemas -filosóficos, caJa
uno de lo cuales intentó, a su manera responder a las inguíetudes
intelectuales morale de su presente histórico. La filosofía no fut
ajena a ese devenir de las ideas que cruzan la centuria: fenomenolo¡,JJa
): existencialismo, marxismo y trucruralismo, positivismo lógico.
filosofía analítica se ubican en varios puntos de análisis del hombre,
de su er y de su espacio, r constituyen en medio de lo debate 1
las polémica., "tradictone filosóficas" que intentan responder a l:t!
preguntas de su tiempo.
Al mi mo tiempo t1ue el desarrollo tecno-científico configuró d
orden racional que la modernidad hipostasiaba el camino del progre. o -con una proyección in vi table en la propia ciencia y en 1~
lenguajes de la hi tocia la econorrúa, la sociología y otras cieocu:
hwnana - , la realidad misma daba cuenta de la fragmentación Je
lo dtscursos en que se apoyaban los viejo conceptos de verdatl
d Occidente lo que es decir, la verdades que la filo offa habu
construido como parte d · , u autolegitimación. De esta manera, t11
el siglo XX, el discurso &lt;le la Al1fklanmg se ve gradualmente usoruido por la verdades de la contingencia: los propios filó. ofo. dt
la posmodernidad anuncian e inician la tarea de la decon trucción
del castillo "de la metafísica". La filosofía inicia ntoncc u ~ro

r

lingüístico.
Como parte de e a generación de pensadores que cuestionan b
arquitectura histórica de la filosofía en Occidente, Richard Rorn
-l930--inauguró la era de la post-filo ofia, 1 término gue pre up1J
ne la sup ración del u·atamiento clásico de lo problemas @o ÓhCll,
aunque no necesariamente la desaparición del término.2

Rolando Picos Bovío

.F.n LJJ filosofta y el esp~jo de la naturaleza -1979-, uno de los tra~¡os fundamentales de Rorty, la critica e dirige a los fundamentos
rptstemológicos con que la tradición de la filosofia --de inspiración
platónica, pero evidenciada en la obra d René Descartes John LocM!C lmmanuel Kant- ha constituido las bases del conocimiento de
bpropia modernidad. In talado en esta postura, señala en la introducción del texto citado:
Por lo general, los filósofos piensan que su disciplina se ocupa de
problemas perennes, eternos -problemas que surgen en el momento que se reflexiona- [...]; la filosofia, en cuanto disciplina, se
considera a sí misma como un intento de confirmar o desacreditar
las pretensione de conocimiento que se dan en la ciencia, en la
moralidad, en el arte o en la religión.'

l.a crinca a la epistemología que realiza Rorty representa no solo
bcririca a lo modelos de razón en que e sustentan Las teorías del
mnocuniento de la modernidad, ino que va más allá: es una crítica
Je las representacione y del estams de verdad sobre el que se ha
ron truido la filosofia misma. Sobre el particular, escribió en El P,iro
'l!gÑÍSftco -1967:
L

La historia de la 6.losoña c:stá punruada por revoluaones contra las
prácticas de los filósofos precedentes y por intento de transformar

la filosolia en una ciencia. -una disciplina en la que hubiera procedinuentos de decisión .reconocido universalmente para probar
tesrs filosófica -

[.. .]. En todas esas revoluciones la aspiración del

revolucionario en turno consiste en sustituir La opiruón por el co"Rurrv e e 1 e~onente ma representativo Je la filoso6a post-analioca 1\ •
nocimiento, y en proponer como significado propio de "filosofía"
queremos utilizar una exprc ion propue. ta por é~ de la post-filosofía", '11.
la realización de una cierta tarea sutil mediante la aplicación de un
Abbagnano, I listgria tÚ la Jilo..rr&gt;jla, pág. 94"'
determinado conjunto de orientaciones metódicas.~
2 ·'Pero, ocurra lo que ocurra, n hay peligro de que la filosofía 'llt:guc:: a ·u .!in
La religión no llegó a su fin con 1a Ilustración, ni la pmrura con el jmpresmnislll
unque el pe nodo que va de Platón a , 'tetzsche quede aislado r 'distancia.do'~ ~!-, habrá algo llamado 'filo ofia' al otro lado de la transición", Richard Rorty;
como sugiere He1deggtr, y aun cuando la filosofía del siglo XX llegue a pan'(d ,tlas°!aJ ~/ e1J&gt;:Jo de la nat11ra!ez.a, ~Iadrid, Cátedra, 20ot, pág. 355.
una etapa LTansttona y de relleno --como nos parece ahora la filo. offa Jd
1 ~ · tri, pag. l3.
·
Rorty, E/giro lingjiíslko, Barcelona, Patdós, 1990, pág 47.
1

128

129

�Rolando Picos Bovio

Rof'!Yy FOT1ca11/t

antes de entrar de lleno a la postura de Rorty en torno a b
mfla y sus tareas, conviene señalar cuál es el horizonte filo ófico
1ue se ubica como representante y partidario del llamado giro
üístico, cuya expresión contemporánea en filosofia se enmara
os desarrollo teórico de la hermenéutica, "esa suerte de koiwi,
ngua común de nuestra cultura occidental". 5
1 Scavino, el giro lingüístico en la filosofia es el resultado de las
turas que se han producido en la .filosofía europea a raíz de los
,ajo de Heidegger y Wittgenstein. Rorty añade a estos autores a
11ey. En su visión estos tres filó ofos serían los responsable de
1tear los nuevos sendero de la filosofia en el siglo XX, en opos1·
1 a la epistemología moderna:
:&gt;

Lo tres filósofos más importantes de n.u estro siglo [...] trataron.

Ror~, intenta superar el paradigma de la filo o.fía arutlítica que en
su opJruon no supera todavía el kan ti mo que la precede,8 y que, por

~ranto, no otorga a la filosofia una nueva a11toitllagen.
tnalítica viene a resultar:

sí, la filosofía

L'na nueva variante de la 6loso6a kantiana, una variante que se caracteriza principalmente por considerar que la representación es

más lingüística que mental, y que la filosofia del lenguaje, más que
..cóttca trascendental" o p icología, es la disciplina que presenta los
fundamentos del conocimiento

f.. .]. La filosofia analítica sigue em-

peñada en la construcción de un marco de referencia permanente y
neutral para la investigación, y por tanto, para toda la cultura.~

en un primer momento, de encontrar un nuevo modo de dar a b

todo, la filosofía analítica ha sido el resultado del giro lingüístiro:11 Ia filosofía, que es el producto de una tradición que e remonta

filosofia carácter «básico" [.. .J. \1 ittgensteio inrentó construir UJU

1Nietzsche

1ÁID

y que introduce formas nuevas de plantear lo proble-

lllas filosónco , como lo hacen Heidegger y Wittgcn tein. punta
Srm1no:
"Hablar de un 'giro lingüístico' en filosofía significa aquí
el men1aJismo; Heidegger, un nuevo conjunto de categorías filo,
~e el lenguaje deja d ser un medio, algo que estaría entre el vo v
óficas que no tuvieran nada que ver con la ciencia, }' Dewey, ullJ
!Jrealidad, y se convertiria en un léxico capaz ele crear tanto ~1 y~
versión naturalizada de la visión hegeliana de la historia.b
iOlno la rea.lid ad" ,·10 en adela ote, la 1.ab or filosofica
'
,
sera, un proceso
t Interpretación de la realidad mediada por el lengwtje. En el juicio
reflexión de estos tre filósofos conduce, según Rorty, a , u dis· ikhalor de la filosofía analítica en ese giro, expre a Rorty:
:iamiento de la noción clásica de la filosofía, en cuanto «se ernan·
m de la concepción kantiana de la filosofia como di ciplina", de
Su contribución fue [...] haber contribuido a sustituir la referencia
que "sus últimos escrítos on más terapéuticos, más consttUC·
ª la experiencia como medio de representación por la referencia al
,s, más edificantes que si temáticos, orientados a hacer que d
lenguaJe como tal medio -un cambio que, en la medida en que
or e cuestione sus propios motivo para filosofar, má que a
~
entarle un programa filo ófico".7
nueva tcoria de la representación que no tuviera nada que ver coo

~re~ _patllcular escribe Rorty en el capítulo "Yeinte años despué ", ea El

ltlllJl1nico, op. ctl.:
· ''La 1-d ea de que los problemas filosóficos pueden disolverse
lfdian

~

t

la detección de la 'lógica del lenguaje' ya me parecía, en 1%5, inso teer~ desgraciadamente estaba atado a la idea de que existía algo llamado
~ocio lin,,,.~:
l!loo
"'4:&gt;uisttco en filosofia' . •-\hora encuentro imposíble aislar taJ método"

expcesióo le fue adjudicada a Gwmi \'attimo por Dardo Scavino eo su te.®' ~~~16~

ilo.r&lt;!.fía adual. Pensar sin arkz.as, Madricl Paidós, 1999, pág. t t.
,rty, op. dt., pág. 15.
íd.

130

'

Lirt,. · U!&gt;r· al.,
.
,
pag.

17.
S(aviuo, La filosofa actual, op. át., pág. 12.

131

�Rolando Piros &amp;1110

Rorry_y Fo11ca11/t
ocurrió, hizo más fácil el prescindir de la noción misma de rcpre.,

sentacton.

r

11

puros, no empíricos. Sin la idea de la mente como espejo no se habóa abierto paso la noción del conocimiento como representación
exacta.•~

vino destaca que al giro lingüístico han contribuido por igual las
resiones de Wittgenstein en su Tractaf!IS, mediante las que señali
"lenguaje y mundo son coextensivos» en la medida en que "m1
ndo es mi lenguaje", o las reflexiones heideggerianas de que el
nbre no habla e1 lenguaje, sino que "el lenguaje habla al hom,, , de manera que lejos de dominar una lengua, como suele decir.
.
, . u
una lengua donuna nuestro pensamiento y nuestras pmcncas.
esta observación se puede constatar la importancia gradual que,
1..ttir de los desarrollos de la lingüística, va adquiriendo el aoális~
lenguaje en su dimensión semiótico-discursiva.
En la vieja concepción metafísica del lenguaje, que iniciaría, se. este enfoque en el Crátilo de Platón:

8 giro lingüístico, en palabras de Rorty, estaría representado en
~Ilas teorías --como la propia filo ofía analítica y posteriormcntela hermenéutica de Gadamer- en las que los problemas filosóficos podrían ser resuelto o disueltos, "ya ea mediante una reforma
!ti lenguaje, o bien mediante una mejor comprensión del lenguaje
que usamos en el presente". La noción de racmnalidad 15 que plantea
Rorty como caracte.ósttca del giro lingüístico no seria aquélla identificada con los discursos de la racionalidad científica elaborados por
&amp;lilosofia de la modernidad como "discursos dd saber":
La noción de racionalidad, que sigo encontrando útil, no tiene mucho

Existía una correspondencia entre las jdeas y las cosas que seiú

que ver con la verdad. 1vlás bten nene que ver con nociones como

expresada por el lenguaje a través de juicios lógicos. De modo ~ue

curiosidad, persuasión y tolerancia. Concibo esa virtudes morales

el sujeto manren.Ía una relación con toda las cosas., o con el mundo.

como las virtude de una cultura rica } segura, de una cultura que se

anterior a cualqwer nominación lingüística. 11

puede permitir pensarse a sí misma comprom tida en una aventura
-comprometida en un proyecto cuyo resultado es tmpredecib]e. rn

nejo debate en corno a la artificialidad o naturalidad del lengua~
.u:ge así bajo un nuevo punto de vista: se trata de establecer q~
stros juicios sobre la realidad atraviesan siempre por la medial del lenguaje, por lo que no podemos interpretar los hechos "121
l son", ésa sería la ilusión del espejo en la filosofía -autoírna- que denuncia Rorty:

~ aslllnÍr

concepción de verdad ''débil", una verdad no obje11\ra en el eatido de reclamar una vahdez universal, y transformarla
~ una fundamentada su tanti amente en un parámetro de utilidad,
~rty se instala de lleno en la corriente del neopragmatismo nortellnericano y se identifica al mismo tiempo con la tradición herm
Wla

;---

La imagen que mantiene cautiva a la filosofía tradicional es La de Is ~ Rony, Li jilorojia. .. op. ai., pág. 20
mente como un gran espejo que contiene representaciones divetSSS "Un discurso racional, desde la perspecnva iluminista, era aquél en que el ocdén
1
--algunas exactas, y otras no- y se puede estudiar coo métodos btonexión de las ideas fuera idéntico aJ orden y a la conexión de las cosas, taJ
~ lo había planteado Spmoza en eJ siglo X\'I l. Dada su capacidad de prever y
~nar los fenómenos fisícos, la ciencia parecía cumplir con esa exigenoa de
orty, op. cit., pág. 1(,4".
'1onabdad", Scavino, up. r:it., pág. 38.
.:avwo, up. cit., pág. 12.
"Richard Rorty: la noción de racionalidad", en Habermas, Jürgen, Rn,-ry, Kolew.
~ki. debate solm la fituación de la filosofía, 2000, pág. 114.

132

133

�Rolando PuYJs Bovio

cica, en la que e apoya la con trucción de una filo ofia ba acla en
'Periencta del mundo. obre dicho proce o apunta cavino:
De de la perspectiva hermenéunca, sin embargo, nunca conocemos
la cosa tal cual es fuera &lt;le los discursos 9uc hablan acerca de ella y Je
alguna manera la crean o la construyen. 1empre conocemo.

·egún

el lema ruetz cheano, una mterpretaoón o una versión de los hecho
1
,v nuestra version resulta a su vez una ersión de esa versión. •

ili mo, porque oada hay fuera de la interpretaoone . hsta nol, que Rorty toma de Gadamer, e opone a la certeza con la que
npre se ha instalado el modelo epistemológico de las ci ocia bula -la mtsma que f oucault acude o Las polahrasJ' las i"OS/JJ:
La hermenéutica que ·e de arrolla aquí (dice Gadamer, en fferdaJ,

método] no

[...] una metodología de las ctenetas humanas, sino un

inlento de entender qu, .oo verdaderamente las ciencia humallll
más allá de u autoconciencia mctodológ1ca. y qu la conecta con b

totaltJad de nuestra experiencia &lt;lel mun&lt;lo". 18

aso de ecWicación implica al rru mo tiempo el reconocim.Jeoto del
enromo de la cultura del ujeto y de us emejante , pero no debe
ser visto como la constitución d nuevas di oplmas:" e ·upone que
ddiscurso que edifica es anormal, que no . aca de no otros mismos
por la fuerza de lo extraño para ayudarno a converurno · en scre
llle\'OS". 21

· ñala Rorty qu la adopción del punto de vi ta de la hermeoéurica implica abandonar la concepción platóruco-a.rt ·totélica d
que la única forma de edificar la erdad e "refle¡ar lo· hecho con
ructitud": e ha pasado de una filosofia i temát:lca a una filo·ofía
-opo t-filo ofla, como Rorty gusta decir:- edificante.

Foucault: antihumani mo y filosofia como ontología hi tórica
f, f'I desmbrimiento del retorno es

""!J bien el fin de /,,¡ ftlosofia. el fin del

hombre es el re/01110 al tomz'e11z.o de la filosqfía. At111a/menle Jo/o se puede
pmsar en el t'tldo del hombn: desopcireddo.
carmár1, no pre.rmbe

lllltJ l11g1111a q11e

/&gt;11e.,

hay.1

que

este 11cmo no projimdi::;_a 11r.tJ
limar. \o es nada

pl(lJ,

11i

llatÍt, menos, qlfe el desplregue de rm espa,10 en el q11e, por fin, es poJible pr11Jt1r
di.·,me1'0.

~úchel f·oucau]t., /_11s ptJlabr.,r ) las ros,1s

adopta la Btlrl,m.e, que dc·cribe Gadamer, como una nueva forde conceptualizar una filo o.fia alternativa que se preocupa má
a "edúicac1ón" que del conocuruento en cuanto meta del conoo
nto. 11) Señala Rorty que: "Desd el punto de vista educae1onal, el1
,sición al epist mológtco o tecnológico, la forma en que e dict'II
más ímportant que lapo e ión de verdades,,?' El pro-

t}

:a~'lOo. op. al., pág. ,11.
orty, op. al., pág. '24.
,a hermenéutica., en el seotJdo que le ha dado :raclamcr, no ap1da a dista0
10s de la tradiaón filosófica fundaaooa.l, a de1ar de considerar el filosoÍJf
'. ariamcme como la bus9ueda de alguna verdad. y a hacer oua l.osa: Po'
tplo, parúopando en wia com=ación en vez de contnbuir a una bú ql)t'(b.
zás deor cosas no qwcre • 1empre dcar cómo sou la cosas" -\bbagnano, f/1

. ág. 952.

11 n,~1ón de una filosofia cue ti na dora de • u propio· fuodamenligada a u C1.tcuostancia fue plant ad.a a de manera explo iva
p.lr 1 tetz che como una crióca radical a la modernidad occidental.
~tes1. e1el

• e dmgen no solo al cue ttonamienro
pen ador aleman
~lap top.ta tradioon
. ' cu 1tura,1 1110
. a las concepc1ones que ligan us
1trdades y los discursos que dicen representar us prádlca · fun&lt;lall'Jcntal ·.

b C~n. su actitud abi_ertarncnte anti.metafísica,

ietz che antecede
PtactJ.ca de un sentido de la filo ofía di tinto al tradíoonal mar~ por un giro
. antih umarusta,
.
tal como lo expr~a en varia de
:zbra. -fundamentalm nte en J-11 ge11ealogía tk la 11Jora/ y en ,.,Jsf
Va Zarat11sfro--, en la que también aparecen como el mento
~

1bit, pág.

orty, op. di., pág. '25.

134

,26.
IJS

�Rnla11do P1tw Bono

Rorty_y Fo11ro11/I

rale los dt cursos a partir de lo cuales se interpreta la relaaón
ietz cbe ve en la filosofta~ en particuquélla ligada con la herencia platónica, la creación de rruto · que
tuyen a la verdad. Para él, por el contrario, la verdadera labor del
ofo no e encuentra en la búsqueda de la trascendencia a través
1 prédica de verdades uruversale , sino en el de velamiento de
verdad del "aquí y el ahora"; ello rmplica hacer e tallar -revomar- el enodo mismo del filó. ofo y de la filo ofía.
1 mos mencionado la ,;sión de ietz che como anteccdemc
¡ue Foucault, a travé de su propuc ta arqueológica y genealógiambién intenta un giro en el cncido de la tradición filosófica: se
1 de e tablecer ya no el al r o la legitimación del conocun1ento
) real22 -la senda epistemológica en que de cansa la filo ofia en
1dente-, ino de comprender la manera en que a travé de di·
t. práctica , se han consolidado y legitimado nuc tros sabere.:

&gt; ujeto con el mundo.

Je la hi to.tia, la política, el poder, 1, aber la exuali&lt;lad \' la , erdaJ·
Jimenstones todas constitutiva. &lt;lel ujeto, y por lo tantt;, categoría'
~ue rest'.ltan ceotrale en el aruí.li is filosófico de la e.x.penenci; de la

OXl(ltrnJJaJ.
E~ relación a dicha experi ncia v a la aportac1c'&gt;n de I •oucaul t a la
rtflex.ion fi.lo. ó f-ica contemporánea, auquillo , eñala que roucau It:
l~rctende realizar una nntolo~tia del presente que ponga de manihe. ro cómo nue tra c:xpcnencm, nue, tra propia consatuci '&gt;n como

ujctos, proncne de un acto tle fuerza que

Sl

materia.liza en una

Joblc operación de integraciún ) exclusron. En torno a tr

5

elemen-

to fundamentales, de lo. que Fournult va Jantlu cuenla _

aber,

poder\" subjem'ldatl- , . e constitu~e la mzon \ se excluye la locura,
,l

configura la alud y e ob¡criva la enlem1 daJ o se normaliza Ja

población Y e regula la dehncueacra. , -ue. trns grande. e,·tdencias
' \'erdades, nuesu-a propia voluntad moral, poütica y Je •aber pro-

La filosoffa es -junto con la literatura la historia, la religión. etc.-

nencn de este acto con titulivo, una , iolentación profunda t¡ut es

uno d 'esos grandes tipo de discurso "que la tradición aco·rum

a parur &lt;lel propto sab r Je las cien-

lmaónca. Desde e ta optica,

bró a oponer entre • í. . \hora bien, el arqueólogo pone en tela de ¡U1·

cias humanas y del comple¡o con tituc1onaJ o matciz de poder en
el l,ue
1
,
.
sla. urgen a comienzos del siglo :\1. - ps19watrtco, a tlo,

ao semejantes mdivtduahdades: esos "conjuntos de nuncianonts"
con lo. cuales l:lcne que érsela • y que no cesan de redistribtUrse v

carc 1, escuela, cjércuo, taller, etc.- c.omo se forma fa experiencia

de reagruparse n el curso de la historia. Y la filo ofia es despué~ de

propia de la modermdad. 24

todo "un hecho tlel discurso" que no e~ ·ustanc1almente cliferentr
de todo los demás, m stá má tntrínsecamente determJnadoY

Poucault
_ es uno &lt;l e lo ma, connotado. mregrantes de una poderu a
Corntnte d • p
·
, · sobr las forma n guc el pod r,
1.: eru~ento
_cnnco
¡u la filoso fu
mateaallce en un di ·curso no significa tampoco acr , _
é ta rept ente cualquier discur o, pues materializa las regiones . ave. de la trad1c1on rac10nal heredada ele la liu tración, e mant· , l:1 ¡ u1ero
·
delrt. ta en la construcc1on
de la moderruclad. •l pro&lt;luct,
)esde Pfatón y, todavía má de. de De carres, una de las cue tiones @osó~
_este proceso es un sujeto trnscend mal, univ n:;aJ \' alustónc&lt;r
irnporrante fue saber en qué consiste el hecho de IDllllI la cosas, o más b1t'II ~si/iMdo Fl
!io
:. ' ant1·h umant· mo foucauJIJano, al &lt;l clarar "la· muerte del.
r i lo que vemos es Yerdadeco o ilusoao; si estamos en el mundo de lo ~
mbre - - entencia que pr figu- ra, ietzsche en ] ·io-]o
'-''X . L1 •
'b
·"-' · , r.1 1~er conhrma 1.:n 1 , -x-, reA Iª la disolución e.le e a condición:

el mundo de la menura. L-t función de la 6loso6a es delurutar lo real de la
ón, la verdad de la mentira",, fiche) Foucault "La escena de la @o·ofía".ell

,k,.. -

t1ü2, elica hermméulu:a, Paidó , 1999, pág. 149.
-an~o1 \Vahl, "¿Fuera de la filo ofia o en la @osofüi? La arqueología del sabct
;o de los placeres. la preocupación de sí mismo", en M,chel Fo11ca11l1, (i/ó¡o/1,

::---_

lS3.. 11J95,

,.!_ulian
"Michel Í'oucault: una íJosofía dt' la acciún'' en ( ,,.,,_
Cr. auc.¡uillo.
ht .
J
,
, ,,,

'"lli/Jf

11/.f

1mona1es, \Iaurid,

1989.

pág.

1}

2 1.

pág. 74.
137
136

J. ¡,

Ut

•

.r-

�Rofu11do Piros Rovio

Rorry)' Fo1m111/t

Foucault acuña en la década del 1960 la expresión "muerte del hom-

buen filósofo-- c. que no me Lnteresa lo eterno, lo qu no cambia

bre". Este u jeto ab oluto había comenzado a desaparecer, en efec-

lo

to, 1-iaci.a mediados d l iglo XIX. Ya no puede hablarse de un sujeto

que permanece estable bajo lo cambiante de la. apariencias, me
mteresa el acontecimiento. El acontecuniento nunca fue una cate-

universal ) libre, el hombre, ino de vario ujeto relativos y ligadul

goría filosófica, excepto, qrnzá para lo est01co , para quienes era

a contextos históricos y culturales. 25

Foucauh expresa su rechazo a encasillarse en la sistematicidad de
una filosofía formal que no duda de sus propio· fundamentos,
pue el hombre que refier es un ser que fundam ntalmente está en
construcción, en devenir. I a labor del pensamiento gira entonces
obre la pregunta, la búsqueda e.le principios, el reconocimiento de
contrachccione y el aprendizaje continuo sobre las diversas dimet1·
iones del sujeto y las formas históricas que asume el acontecimien-

un proulema lógico. Pero una vez más 1 ietzsche fue el primero en

definir la filosofía como acn\idad que pretende saber lo que pa,a, \
lo que pa a ahora [... ¡. ~ e trata &lt;le responder a las preguntas: ¿qui;n~- omos?, Y ¿qué e!: lo que ocurre?, que on dos cuestiones muy
dtlercnte. de las cuc ti.ones tradicionale .· ~·qu · es el alm a.,
;:, cyue
• ' es

la eternidad? Filo offa del presente, filosofía del acontecimi nto filosofía de lo que ocurre.~
'

~uyuillo refiere que l interés de Foucault por "una filosofía del
to d su existencia.r
:e~~nte" debe mucho a la critica realizada por la epjstemología
En u te. to, es complejo hablar de un sistema foucaultiano;d
\l&lt;mca
francesa -representada, entre otros) por availles
Can
ill
'
,,,,&amp;filósofo francé ac;um una mirada diferente del quehacer filo ófico;
gu 1_em, Bachelard )' el propio Foucault- y aJ tra cendentalismo
reconoce LIU ello implica in cribir en una tradición crítica y oo
hlo·~~co-presente n la ru toria de la filo. ofía desd I ideali mo
metafí ica respecto a la filosofía y u tareas:
:torneo hasta la fenomenología de J Iuss rl, y en el racionalismo de
lll&lt;7ca~tes-_- c.¡ue _ub1_ca~a al ujcto "fuera del mundo": "La epi tel ,o que hace que yo no , ea. filó ofo en el sentido lá ico del ter
l~gia frnnce a mvtrt10 los presupuesto de la filo ofía clá ica. De
mino ---c¡u1zá no sea filósofo en absoluto, en todo ca o no so) tal
~ton a Kant había privilegiado la 1Jca, la co a n sí, la verdad el
su¡cto
·
•
. ,\' la • nociones
propias d el peo a.rrucnto
trascendent.al".2'1
25 caVlllo, op. ni.,
· pag.
, 131\.
l'.n torno a la idea de que fi'oucault no -;igue una vía metafísica
1'' Para apoyar esra concepción de L-i acúv1dad tilo. ófica en Foucault como Jllll
acti 1dad pmfund:m1ente políuca, 'auquillo ~eñala que "l:'oucault pertenece agll ~ u pensamiento, Gabilondo coincide con auquillo en el planteagenerac1on de pen adores muy conscientes de que la filosofía no goza de1' nuento de que su fil o. oua
e: es una ontologia
, &lt;lel presente un 'discurestatuto neutral. Exi te una e trecha relación entre filosofía y política, porque• lOcn acción", donde:
,
rclac1oncs de domínac10n atra'\Ít an el conjunto del tejido ocial} se consntuJG
en dato previo de la propia reAexión" cjr. op. cit., pág. 20. ta 1&lt;lea t: hallaniliesta :-.111gularmt'otc:: en una de las obras clásicas de Foucault, r/igi/(lr '(A,
1998. 1/rd. auyuillo, 11p. di., pág. 25 y sigs.
r \ figuel Morer afuma que la obra misma dd pen~ador francés ·'deriva dc i,

· 'o cahe por ello smo definir las condiciones en las que el hombre
problemariza lo que e y lo que hace, y el mundo en el que \'jve. En
definía a, no e trata Je legi.rjmar lo que ya . e abe

r saciar. e con

pensamiento que es el resultado de un apren&lt;llzaje. Y es precisamentt:. ~ontilJIII
lo upue tamente pen a&lt;lo, ignorando d auténtico sentido que para
lore,, porque su discurso consotuye un aprendizaje, por lo que ha 11:lo l:lll{lt
CUt'ntemcmte malemcndido por w; contemporáneo , que han recibido u obrJd
términos de filosofía 'adjetiva' -¿de la ciencia?. ¿de la cultura?, ¿de la políti&lt;:t..- ; : - - _ _
&lt;l e Ia eII Ioso fi'ta " , en
· cstrlm1,
1..
• •
_ • "La cSct'na
•
ttím... , op. ni., pág. 152.
cuan&lt;lo el pulso que la censa y la hace lacir ante nosotros no puede ser cná ~ F'oUcault
aut¡uillo, op. át., pág. 36.
de una filosofia · ustantiva' ", T..ectum de FrJ11ra11/" 1983, Madrid, Tauru-, p~ 1

138

139

�Rort&gt;• · Fo11ca11/J

&amp;la11do Piro.e Bovi&lt;,

Foucault tiene la actividad filosófica: "El trabajo crítico &lt;lel pensamiento sobre sí mismo? 1

Esta concepción la ostiene Foucault en i-u inrroducción al s gundn
tomo d La histo,ia de la sex11alidad. bl 11so de los placeres, pues la filo-soffa no tiene la tarea de "legitimar lo gue ya e s~be'', sino "saber
ha. ta qué punto sería posible pensar de otra manera'';' 1 pata llegara
ello e necesario plantear como tarea de la 610 ofía la genealogía &lt;k
las prácticas gue constitu) en lo qu ·orno y lo que pensamo .. ~
actividad filo ófica es dimensionada entonces d sd una perspectm
crítica opuesta a los discursos fundante. :

problemati'l.ación teórica. 3-1 Afirma asimismo que, al er u trabajo una
búsqueda constante por develar la formas hi tónca de la verdad
"la obra de Foucault interpreta la historia para saber quiénes omos,
no solo para descubrirlo, sino también para tomar djstancia tanto de
mdiv:iduaciones como de totalizacione coercitirns". 35 Esta imerprclación particular «no está exenta de a pecto controvertido. y punto.
mlnembles, pero a de pecho de ellos, brinda instrumentos de análisis
para acceder a cierto. funcionamientos sociales". Y&gt; En u próloo-o al
homenaje de Gill s Deleuze, Fo11cr1ll!t, lote} retoma la idea fou~aulnana de con ·iderar a la teoria como "caja de herramientas":
La teoría como caja de herramientas -escribe Foucault- quiere

Pero, ¿qué es la filosofía ho~ --GUÍero decir la acttndacl filo ót-ica-

decir: a) que se trata de construir no un si ·tema, smo un instrumen-

el i.raba10 crítico del pensamiento sobre í mí mo? ¿Y

to~ una lógica propia a la. relaciones de poder , a las luchas que se

s100

si 1lfl

consiste, en vez &lt;le legitnnar lo que ya e sabe, en emprender d sa-

ber cómo r hasta dónde sería po 1ble pensar distinto? iempre 111\
algo de irri orio en el discurso filosófico cuando, desde el exterior,

quiere ordenar a los demás, decirles dónde está su verdad Y cómo
encontrarla o cuando se :-ieme con fuerza para instruirles proceso

comprometen alrededor de ellas: 6) que e, ta búsquedá. no puede
hacerse má que poco a poco a partir de una reflexión -nece ariamente histórica ea alguna de -us dimensiones- sobre situaciones
dadas. 3~

t1t proceder pone el énfasis en

con positrvi.dad ingcnua.'2

uoa ,isión de la filosofía conceptualizada no a partir de la teorización de verdades eternas y trascenEl "espíritu" de la filo~ofía tampoco estará má en los grandi.: tra· dente. para explicar al ujeto,~ ino en la comprensión de su er-encados sistemático. in en el en ayo, que "es el cuerp ,,ivo de h d-mundo, de su concreticidad material r social, v de los efectos de
·
fi.losofía, i por lo menos ésta e, todavía hoy lo que fue, e decir, ull2 ~ptaxis.w
'ascesis', un ejercicio de sí n el peo a.rruento''.3ú jilosefk, de Mirhel Fo11ca11/t Buenos Aires Biblos 20(13 pag 1•
.Esther Díaz señala que este interé por el acontecimiento ror d lbE,thcr Día;:,
· m.
'
'
.' . '
. '·
id., pag.
dev; nir hace de la obra &lt;le Foucault una ontología histórica que P!l} IJ~m.
blemati7.a la realidad a partir de datos empíricos, ra. treable en do- M.t¡,'Uel \Iorey, ·'Prólogo" en Gillt:!i Deleu2e, ro11rr111/1, pág. 12. La cica Je Foucatút
cumentos y evídcnoa. que tmplican la posibilidad de stablecer Ulll IOrrt-sponJe a L'11 dialngo sohn ,¡poder, ,.\fianza E&lt;lituríal, M:ulnd. J981
En '.ººº caso este desplazamiento, surgido "aJ despertar del largo . ueño Je la
llzIJO' l . , -

"º Ángel Gabilondo. U,/ dismrYo m ,ució11: Fr111C&lt;111IIJ 1111a rmfhlog/a delpre.suúe., Barc~

a 11 tonca e mtemporal de que nos hablan Marx, N1erzsche, Kterkegaard
lrcud J ·
d
·
·
•
\mhropos, t®.
.
, a pie a un cspla2ru:rucnto posm,o. dunde "según Poucault, han apa' 1 Respecto }t L'IS tareas de la filosofía., ,,éase la presentación Je Georges ranguilhcl
"1Ji, nuevos problema : cuáles son los limites del ·aber, quiénc. son los que
al volumen C&lt; lecuvo, M1thel formlllll, filósofo, Gedisa, Barcelona, 1995.
•
~en, cómo se realiza la ili tribución del saber, cómo se situa, e forma ,, se
32 ;\ lichel foucault Hirton'a &amp; la se:,.11alidad.· d 11.ro de lo.r placrre.r)1léxi.co.. FC!i .20l3, ~
d saber ~e la ·ociedad":. auquillo. up. tit., pág. 3.l
·
Yl.
Tdem.
Idea matenali ta la remarca ~auquillo aJ hacer referencia a la influencia de

r~:~rma

140

141

�RorlJ)' Fo11M1lt

Rola11do Plms Borio

La mirada foucaultiana obliga a preguntarse si Ja visión del tih
sofo ced ante la del hi. toriador y del arqueólogo, si e tá adentro o
afuera Je la filo ofía. Conviene citar a Canguilllelm:
Í

la pregunta me,ritable: ¿fuera de la filosofía o dentro de la filoso,

fía?, alguno

e ·intieron tentado a responder: 'f-uera de la liloso-

fia, pero ¡unto a ella". Más numero os on aquéllo que con ickran

el qjllem 1g1.1al a contra, pues se mue tran sensibles a1 hecho de qll!
Foucault desacreditó las cuesciones de posibilidad trascendenr.tl
en bem:hcio de las cuesriones de posibilidad h1 tórica, condenó u
investigación de las profundi&lt;laJe. -pues le pareció muy difilil

discernir los puntos de de los cuale se perciben bien la

upcrtí

cies- y sustituvó la historia d los istemas por la h.i tocia de la:
, · 411
pro 61 cm.a1:1.cas.

Difícil determinar con precisión la respue ta. Lo que í se puttk
establecer e que u reflexión e instala en esa del~da linea ~e l:i
cri is del pensamiento occidental que ha dado origen a la. controCr
tac1ón modernidad-posmodernidad. ¿Filosofía del límite de la modernidad?, o acer~do e a_R~rt), ¿po t-6.losofía? En relación_ª=~
crisis, que es el hom:onte lustonco donde e puede contextualiz
aportación de Foucault., apunta · auquillo:

&lt;lifercnCÚJ. de lo que ocurría en el "tiempo de la metafisica', no existe
un recorrido hacia el ser y el origen 9ue no se diluya en el descalabro

de la ignificación. 41

Explorar la nueva significación de las tareas del filósofo v de la filosofía IJJlplica en Foucault pasar del a.nálisi, generabzam~ del /Jol)¡/m¡
ala concepción del s1!feto. Pero formular esta pregunta requiere tamb1cn de un nuevo método,42 donde el filó, ofo ya no sea el ''hermeneuta de ta 'primera palabra' o ecretario d 1 ~er que ordenaba un
discurso común para 1a filosofía y la ciencia en 1a que ésta quedó
sub umida"Y La nueva "hermenéutica del sujeto" no será aquélla
'.'1'e parta de la trascendencia, sino del apren&lt;lizaje y de la posterior
interpretación de la relación de esta con trucción de la subjetividad
wn el pod r que la moldea y que determina, en ese mismo momento, at¡uello que llamarnos l'erdad. 44

C.Onclusiones: ¿post-filosofia o una nueva práctica de la filosofia?

En este apartado final intentaremos realizar un ejercicio analítico
que marque las rnn ergencia y dJvergencia &lt;le] sentido de la filosofia que caracterizan el pensamiento de Rorty yde oucault. Para ello
puntualizaremos algunas de las propuesta~ particulares que hemos
desarrollado en Jo apartados precedentes, en torno a 1a concepción
del papel que pueda o deba tener la práctica filosófica.

La cris1 de la filosoña marca un apreciable grado de impotencia t'11
quehacer filosofico. e produce Ullil infl.cxjón en la hegcrnonia pr:tal-

cada por la metafisica en relación con las ciencia .. Son inútiles lo Jis
curso fundadores, la filo ofías primeras, las dialécticas totalizan~

el f-ilósofo ascético que busca la verdad\' el ser ahora vaga perJiJi~
1elZsche en Foucault: "A pamr de; la poderosa pre encía de ~ 1etzscbe, el autll
. . , o narura1·1smo, ,11 queiJ
&lt;le Ln mote d les choses rebasa toda suerte de 1dealizac1on

11
\! SauqwlJ0,

op. cit., pág. 37.

\Jorl!\' apunta al ele cribir la genealogi.a de esce método: "\ l en frenta.r aprender
r saber se critica la imagen del hombre-átomo del saber absoluto, el hombre de
laconcieuci.a soberana, para reclamar, por el contrario [...], el espado del expcrillltnto d J ·
·,
di
da ,
, e a mvenooo. u sc-uo
muerte del bornbte' encuentra así su razón
~tégic.'l: es necesar:io yue el hombre del saber muera -hombre-objeto de
her, humbre-suiero de saber- para que n;-nazca d hombre del aprender y dd
lllvtntar"
· pag.
- 17.
O
, QjJ. CII.,

sus escritos puede desprendc~se d rccha:w de cualqwet &lt;law pr:\10 ª_la~: 11 lbid., pág. 38 _
historia y al a:aba¡n uel resent:t.rrucnto y la cultura, en la produce-ion de la n:;
. "En la tercera etapa, la ética, JPouca.ult] pretende elaborar una ontología histó, del mundo objetivo", IJj). ri.J., pág. 21.
: de nuestras sub¡e~vídade en relación con estos cuescionamientos a través de
'to Georges Canguilh-elm, "Introducaón", en ,\ firbel Fom:011/t, filósofo. pág. ll.
cuales nos convernmos en agenres morales", Díaz, op. at., pág. 13.

142

143

�Rorty_y / ·0Hca11/t

Rula11do Picos Rot1Í{)

orno e vídente, canto Rorrv• como Foucault se in criben, cada
diuno de forma distinta &lt;lentro de un marco de referencia no tra
ctonal respecto a la propia concepción de filo º,fí~. Ha_) l!ue destacar
que en ambo el punto de partida es_ ant1me_taf1 1co m embargo, d
método en el que e apoyan e dt tinto: m1entra Poucault e empeña en &lt;lesentrañar el entído d~l pre t~te, de aquello qu_ pueda
llamar e ' problemática filosófica , a partir de la genealogia de las
práctica Rott) . apoya en un en~&lt;l? práctico de la verdad g~c n~
xige la correspondencia con la practica, olo el acuerdo n la mterpretacion de dicha relación.
_
, .
.
Al restar importancia a las noc1one clásica de ~ac1on,al1dad en
que se ha . u tentado la ept tem~logía tradicional, la filo _ofía en Rorty vuelve pragmática) relativista; el problem~ que wge ento~c
e el de puntualizar con claridad -ya que se h~ ~st~'ldo ,en la e. fea
de l post-filo ó6co- de qué manera la ~racnca hlo. ofica ~ut-dc
scgw.·r conservando . u matJ.z crítico -o st ola nos coloca~amos
· de un punto de llegada lilx:ral·
n una postura compren i,·a, prop1a
ironi ta-. , decir, qué aportaciones cabe esperar entonce de:
pen. amiento con esta. caracterí rica . La defensa de Rott) ante
críticos parte de reconocer su irracionali rno, pues la pregunta profunda reside en saber s1 el racionalismo ha aportado ma luces que
sombra. al conoc1miento:
¡\

°

· que aband nar e
nuestros adver arios les agrada sugenr

nue tro esfuerzos de per uasión deben adoptar la forma de progresiva penetración de una nu

argumentación directa en el interior de vieja manera de hablar. -15

El párrafo anterior sustenta la argumentación &lt;le Rorty, por la que
21irma que la nueva tarea de ]a filo ·ofía e enfocará a que us probk:mas podrán ser re ueltos o di ueltos mediant el lenguaje, n d
sentido de que e te acercamiento po ibilitará una mejor interpret:aCIÓn, superando los dualismos de la filosofía clásica. La praxi de
h füo o fía se reduce a í en el planteamiento de Rorty, a una praxis
~,wstica.

Rorty mi mo vincula la tradición relativista y antiplatónica en la
que se inscribe el pensamiento de Foucault, a quien identifica con
~ta nu va visión de la lilosofía que inició con

po t-lilosofía ni en la po t-modernidad, aunque sí cercano a la her111t11éutica:

Ha ta aquí me he referido a "no otros lo llamado re.lati\·1 tas"

'
,
y a "nosotro., lo anti platónicos". Pero ahora tengo la ncce i&lt;lad
de dar nombre..

orno elije al comienzo, el grupo &lt;le lilósofo 1..¡ue

rengo en mente mduye una ttaclicion de filosofía europea po. tenor
t \l►

a 1 1etzsche y tambien una tradioón de filo ofía norteamericana

po darwiniana, la traclición del pragmal:lsmo. l,0 grande nombre
&lt;le la primera rradición comprenden a Heidegger, artre, Gadamer
Derrida r Foucaufr. Lo grandes nombr de la egunda tradkión
comprenden a Jame,, Dewcy Kuhn, Quine, Putoam y Da...idson.

preci ·amente en respetar las di unciones entre lo ab oluto · lo re
latÍ\'O, lo de cubierto y lo mvent.'l.d , objeto y sujeto, naturalen
convcncion, realidad y apanenc1a. Lo~ pragmatistas re pon&lt;leflllll
so, no cabe duda de que orno. en \ ' t ~

Todos e tos filósofo hao ido ferozmente atacado como rclati'1.tas.~6

írracionah ·ta.'-. Pero, por supuesto, agregamo a cont1nuacion qit
er 1rracionalista en e te enudo no . ignifica er incapaz de

ietz ·che, aunque,

como hemos señalado, el filósofo francés nunca , e ubicó ni en la

cabulario es abandonar la racionalidad, 9ue er racional conststt

que s1 la racionalidad

a manera de hablar } no de una

argu-

mentar. Lo. irracionalt ta no echamo espuma por la boca ni~

;:---_

cornportamo como arurn,-ile ·. unplemente no nt:gamos a h~

Richard Rorry, "El desafío del relat:Jvismo", en De/Jt1te snhre la sit11atión de la filosode una cierta manera, de la manera platóruca. [.. -1, De modo~ !,,_ Machi. Cátedra, 2000, págs. 52-53

ldern

144

145

�Rolando Piros B(Jvio

in duda Foucault podria ser catalogado como antiplatónico, pero
su interés filo ófi.co se encuentra mediado también por su ínter~
en las prácticas históricas concreta , pero analizadas desde la microh:í toria. Dicha práctica e encuentran tamizadas por el poder, í
la recuperación que propone Foucaulr del papel qu esas prácticas
tienen en la conformación de la experiencia de los sujetos implicaría
un nuevo sentido de la filosofía: una filo ofía, como ha eñalado, dcl

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formac1on se concentran ideas y experiencia Je matriz. variada) compleja: Jebs
filosofía de i tz ·che, J le1degger, Bataillc, Blanchot o Klossow k.l a la ht t(IIII
de la medicina y de 111 11tuc1ooes como cárceles y marucom1os, de la hteratull
y la semiótica a la polemología y a la econonúa política, de la geografia [...] ab
bi ·toñografia - ·obre todo la de lo Arma/es, con su atención a la hisroru. ap:Ud'"
temen te menor, alejada de los aconttcun1entos oficiales como las "guerra5 Vbs
bacalla •·, que se ocupa, en cambio, de los aspecto colecovos y de los fenóde larga duración: h.i. toria de la mentalidad y de la sen ibilidad, de las epiJde la vanactones demográficas, Jel clima, del paisaje agrano, de la ve~cinJdlll
de los alimento ·, etc.-. Precisamente lo que qmere Foucault es ballar. a t.11~
dt la \:ru&lt;lic1on'. del rebuscar incluso en acontecuruencos marginale , la lustL&lt;!a
secreta Jel 'poder' eo sus amplias e infi.rutas ramificaciones -tema. el del pe~
que adqmrirá progresivamente un valor unificador explícito , rccoooci&lt;l(l de
el campo de sus investigaciones, tanto bajo la forma de 'gobierno de los ~

,

LaJiksf!fta J' el espqo de la naflm1leza, Madnd, Cátedra

,col. Teorema), 19'"'9.

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r,i1

·
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deshefllpo,
México, Grijalbo,

Scavino
,J:r act11a/. Pet1st1r .rm certezas Bueno Aire ,
. : D ardo, ¡ ,a ji/4osq,w
P
rudo , 1999.

'

como del 'gobierno' de nosotros mismos".

146

tJCCIÓfl

14'7

�L\ or

OLUC1ÓN DEL YO Y EL ENTIMIE TO O EÁ.NJ O

Guillermo el on Guzmán Robledo~
niver idad Autónoma d Zacateca

La mutiJación de Jo dio e - del cao y la rea ión del mundo
b 11\f \ 1o I PI.&lt; 1 \11.T\ que bajo el reinado de \.abucodono or 1,
1 ·acerdotcs babilonio, reunfrron en d siglo . JI a.C. una eri de
pocm:1s cort1 is &lt;le origen umerio, yut· eran rt·citaJi 1s) e cenificaJo
Jur.inrL el cuarto dfa &lt;le los onc 9ut: tributaban a la. ccrL·monias del
~no ue,·o. El poema acabado era a la Y / una cosmogo,úa. una
lttll'orna, una antropogonia ) un tratado sobre d lenguaj y lo númm, .. L abe c.¡ue d C:l11t.ris bíhlicn dl'bt&gt; mucho dt u omposici1&gt;n
t· tructura al poema, ' es probable yuc d papel ym: éste cnnkria
1h inn,caciún y a fo pafahra nutnt:.l, con no poca intluenctJ, b
(IJnet:pciones hebn.-a ·nbr lo. ímbolos) b c-;crrtura. Esbozo una
!)lrk:

Cuando nada habü rt:cibi&lt;lo p:1!:tl&gt;r:1 l!Ut: le nombr;1. e, soln L', i~tfa
d ao acuático en 9ul" 1\p u
·I ahi~mo-) Tiamat - -d marmczdaban sus agua . En . u seno nacieron l .1khmu ~ Llkhamu, 1uc
rt·c1b1c:ron nombre)

l!Ut·

procrearon a , \n. lur - todo d ctdo---)

K.i. har -toda la nt.:rra-, De ello. prudnit:ron fa., múltiples gcncracionl' · Je Jiu

l's l)lll'

dieron mucrtl' a las tlivimJaclt:s nriginan:r a

la t1uc los babilonios rcprcsentaban ·on caractnes 111011

trui 1s1, ·.

l lahi1:ndo. t · t:ntcradn los tÜc ses jÓ\'l"nn, dt• L1 rcsolucii',n

lfUl'

,\psu había tomado de darlcs mucrte, , a yuc con u. , , 1cc · ) juego.

nd1da1., :u doctorado por la l niHrsrdad ' anunal ,\uronoma d\: l\l¿x,u,.

1-19

�T~J disol"dó11 de~ roJ' el .re,,limimto oceti111ro

G11illern10 NelsoJJ C11zF11at1 R,,bkdo

infantiles perturbaban su eterno letargo, decidieron anticipar ·e, 1

~itrto_P,ara que _el orden del universo pudiera impon r e sobre su
ilim1tac1on amorfa.

maran&lt;lolo a él pnmero hicieron con su cuerpo inerte la morada
gue de &lt;le entonces habitan. Tiamat, enterada del parriad10 comen

Tomado en un sentido alegórico, el poema nos remite entonces
a la '.~ea de la_ c~nfusión y de la unidad primordfal que debe a u
esas1on el nacmuento del hombre. ' pcnsamo. que el espacio en el
~ue com_baten l~s dioses no es otro yue el del alma humana abriendo los OJOS al discernimiento y fragmentando el caos d d
.
b n.fi. -,
on e rema
co ,s10? que antece~e a la conciencia, es claro que el obj to del

do por los d10se , decide tomar venganza y crea legiones} e¡ércitos
para acabar con ello..

Digno de recordat es el pasaje contenido en la cuarta tablilla del pnema, que narra el momento en que "Marduk --divinidad tutelar dr
es mas una alegona del origen de la conciencia que del origen
Babilonia-, al encadenar los vientos y disponer sobre su frente el
d
mu~do,
que por otra parte, olo es tal ant la mirada atenta del
relámpago, impidió que la fauces Je Tiamat lo engulleran provocanenrenclirru~nt~ humano, pues sin el acto de di cernimiento que ejerdo tempesrade~ en su interior. Después hirió con u A cha a la &lt;lio5a
cr la c~naenc1a el mundo permanece en la indiferenciación , en la
marina ) partió . u cuerpo a la mita&lt;l, crean&lt;lo con una parte el cielo\
,usenaa
de nombre. 2
con la otra para la úerra. Mezcló la tierra con la angre del clio. Kingu
dios naci&lt;lo d Tiamat para despo. arla ) dingir lo ejércitos, y con d e, Si convcnim~ en ello ~ consideramos que eJ orden de ta con.cnCJa ha eclo tonado a ra12 de la fragmentación del caos, consideamasijo mo&lt;leló al hombre para que nndiese culto y ofrendas en lo
n:mos
pues la naturaleza escinclida del hombre.
templos. 1arduk recib10 los cien nombre que lo coronan, foe exalta·
do entre los dioses ) &lt;lesde entonces gob rnó las tablillas del de.11n11
Como sucede con cualquier mito, la va ta rjqueza de s1gnitica· El de eo: la escisión originaria
dos manifiesto implíetto del poema --&lt;-¡ue aquí solo se glo~a rn La naturale_:ta de la e. cisión que da nacimiento a la conciencia es
parte- condena con justicia cualquier comentario a la apreciacion flln ~om?le1a, que me aproximaré a ella a través solo de una de u
unilateral del mismo de entre las cuales destaquemos uno que com· i~pl~cac1one que 1a manifiestan con mayor int nsidad: Ja tenaz prest0c1a del de eo.
promet a la e pecie humana: el E11111J1a Elish mue tra que para los
Recordemos que todo empeño humano está atravc ado por el
babilonio., corno quizás para todas las demá naciones, el mundoh2
~~ulso
del deseo, el cual, por una parte revela la condición insatisnacido de la mutilación del cao originario.
~ e mcluso hostil con que el pre ente e no ofrece: no brotaría
t\ los diose del caos convien la imagen del mar, pu s 1 agu;ie5
un elemento continuo en el que codo aparece 111diferenciado. Pc:tíl ~:_ma. p queño simulacro de acción si la posibilidad de un ·tado
llllitlnt · al
·
o, que e l instante
arroja ante nosotro, no no sedu1·ee l\fola cparactón del cao ong1nal en el que I mundo e hallaba sumido
torde l
• .n
es lo que da forma a éste tal y como lo concebimos ahora. El orJdl ende ~s aspira~J~~es, el deseo es el síntoma ele una ausencia, y por
dt la condtc1on desgarrada que implica.
no puede existir en l mundo amorfo\ acuático en el que no existe
siquiera el lugar. Marduk, dms de la civilización y de los nombreshi r'Jt)s
.
genera la e t:1.rpc de Jo· dioses.
debido d1\ idir con la espada el monstruoso caos original: el cuer El nombre 9ue lo babiloru · &lt;l b aJ
◄
J..1
os a an poema -hn,1111,1
blish-- era l , . .
mismo }" si ·Ji «
d
,,
e mc1p1t
po mutilado de Tiamat es lo que origina el e pacro, 1 qu debió ser
1

;lato

t

,

gru ca cuan o en o alto . Los pamcros versos dicLn asi·· "C
I .1 .
. .uano e cte o aun no habm st&lt;lo nombra&lt;lo ' y aba¡o la aer fi
1 En la Teogoní(J de Hesíodo el espacio se abre cuando en el prmc1pio era el !fl '-«&gt;1a sido mencionada con un no b " E
L.,.·'- ,
•
ra rme no
17 E
m re . .11111110 i ~ttso, i\fadml. Trotta 1994 P.
que en gnego s1gni hca bosll'Z.o, pur lo que no es descabellado asumir '-lue d IJ(II
es pre,~10. a la creación &lt;le[ ciclo } de la tierra, lo que nos s~erc ~ue
tczo dcl lcrnrgo anterior al mundo es rambién el e pacio que . e abre ) di: J&lt;~
y el exi tir e.ran una misma cosa para el babilonio.
1

en lo alt

&lt;M1
1...,,

IJOm~::

150

~j

151

�l .a diso/1Jaó11 delJ'flJ' ti SC11titnie11/o r1&amp;Mt1iro

Por eUo, no e. raro que siend fundamentalmente una forma de
au ncia, en el Ba11q11ete de Platón se hiciera a Ero. la figura encarnada del de eo, un hijo de la abundancia ) de la pobreza:

, n primer lugar -Ero - es siempre pobre, )' lejos &lt;le set
d licado y bello, como cree la mayoría, es más bien duro ~
seco, descalzo } in ca a, duerme 1empre en el suel y de cubierto, e acuesta a la intemp rie en las puertas y al borde de
los camino , compañero siempre in eparable de la indigt'nd2
por tener la naturaleza de su madre. Pero por otra partt', de
acuerdo a la naturaleza de su padre, stá al acecho de lo bello

y de lo bueno.'
El nacirnicnto del de eo que Eros personifica de cribe la natur:tle7;11
incompleta del humano, pues solo puede d searse lo que no posee
mos: "Lo que desea, d ea aquello de que e. tá falto y no lo de l'a
no stá falto de ello". 4 Eros e. por ello i mpre un demon ambiguo:
viviendo en el punto intermedio entre lo mortal e inmortal, e·ª la
vez feo y bello, no e. neo, aunque nunca carezca de recurso~ Yesb
a mitad d I camino entre la sabiduría y la ignorancia.
Lejos de abanderar 11. plenitud, el de eo es ante todo carenoa:
vacuida&lt;l \ espacio a través del cual . desplazan la acoone. Ylos
empeño. Ímmanos 9ue fundan la historia ele la humanidad Yla vida
d cualquier hombre.
b
Pero la huella del de eo está anclada en no otro no . olo ¡,or
· la.r a dquiere
· para caut,varv
necesidad que un objeto del deseo parttcu
edL1c1r la imaginación de, u hué ped. La dimen ión del deseo es mu. Jar au~·enoa
cho más amplia, ) por ello no es raro gue en u part1cu
.
l
.
,
h
haya sido con ídera~a la fi _rma mtsma de acc100 urna.na. Es.111ir
;
ello quizás gue la at1sfacc1on de los pequeno de. eos y las me~
.
. d I mw1 do esta, me
. lwdoambJCiones --enrre la, que 1 1mpeno
e tá incapacitada para alcanzar lograr lo que .lIDula ofr cernos.

!

3 Platón,

•
?
Banquete, Madrid, Credos, :ztlfJ3, 203 c., pag:
A 9•

4 Jbíd., 2ou

a, pág.

24 t.

152

G11illemm 1\,'elr1111 Gnz!'IIÍII Robledo

Cierto e. que el camino por el que no llevan nue tros deseos
puede ser para mucho, el fin y no el medio por el gue accedemo a
b plen.itucl. Probablemente ~ea verdad. Pero e·o no impide que la
dificultad para alcanzar una satisfacción plena a tra,•é, &lt;le los des os
¡iarticufare nos muestre que finalmente la presenc1a del deseo nos
hahL1 de una ausencia originana: no es la falta de ésta o de aquella
mujt'r, o de 'ste o a(1uel dominio lo &lt;-]ne vacía nuestro corazón iempre anhelante, se trata más bien &lt;le una oquedad que e tá en la ba e
de nuestro propio ser ) gue en el transcur o de nue tras limitadas
licias prctendemo colmar con objetos ilusorio , que ante todo son
rntonce el medio por el que pro ectamo sobre la superficie de algo
externo! eminentemente ajeno 1a re titución quimérica de la unidad
ljlle el acto de la conciencia de sí mismo ha rolo. La plenitud que
hurta su pr encía nos rnt.:!Ye ttremi iblememe seres inacabado .
Pretendemos restituir nuestra fractura mediante un e tado o un
objeto deJ deseo que no complete, que restituya nuestra unidad que
probablemente sin percatarnos sentimos fracturada. El objeto del
deseo es siempre anhelo de re tirución, como si en algún momento
hubiese operado una pérdida un estado no quebrantado, en donde
kis lirrutes que ciñen la conciencia hubic en estado abjertos.
En h/ tJ-1alestar en h c11/fura Preud llama a ese e tado de plenitud
Stl/ti111imto ocecí11ico. Dicho sentimiento tendría lugar en el momento
previo a la conciencia del yo, que en su construcción ha debido despojarse de la identidad que para si5 el humano guardaba con todo;
es el momento en el que el recién nacido aún no logra di tinguir Ja
!tali_dad externa de la intinudad de su propia conciencia. o hay
Originalmente una barrera entte él y la. ensaciones provenientes del
lllundo externo, por lo que su· 1denti&lt;lade se confunden. E en la
~ocación de dicho entim1ento donde se explica la inclinación a las
diferente fonnas de religio idad que e , para decirlo sucintamente
hambre de totalidad.
l~s límites del sentimiento oceánico comienzan a aparecer n la
llledida en que el dolor y el hambre establecen una di onancia con el

----

:-n realidad .no podemos hablar de un «ser para í" cuando el 1•0 no ha surgido
tin. pero e Justamente por lo que tampoco hay difeceaciac1ón."
153

�TB diso/11tión del oI ,:/ smfli11imto ocedmco

G11il/mno \Je/son G1t:(!IIÓ1J Rol,/¡,do

mundo. parece entone el principio del placer cuando la urudad fTag'
mentada por el dolor se restituye con el alimento: el niño qu~ s_e alimenta del pecho de su madre traza un vínculo que une el sen11m1cnto
de placer con el yo. El placer e en un primer momento ~orma en
gue el yo se re tin,ye. Pues si el dolor hace aparecer el limite dd yu
-límite impreciso y fluctuante-, la negación del dolor que el placer
ocasiona tiende a expandir ha.cía afuera a1 yo c.1ue lo apetece.
Si el placer inmediato re tituye al yo es claro que la inclinación
natural &lt;le los individuo, hacia él tienda a aparecer por todos 101
caminos po iblc . in embargo, la. realidad impone iempre a la expansión del yo la imposibilidad de un desplie~e. ~ta.do. Parad
hombre, la inmediatez de la atisfacción del pnnc1p10 del placer entraña una fuerza c.¡ue es hasta cierto punto hostil al mundo de b
cultura, que solo puede tener lugar a partir de la limitación de dicho
principio para llevar a cabo la medración 9ue da ustento ai _mundo
del trabajo colectivo y las ventaja que éste trae. La necesidad de
pactar con los otro hace que mi placer encuentre justam nte en d
de ello, numero as fuentes de resistencia.
En el mundo natural, el límite del placer lo impone la fuerza del~
otros. Pero los hombres, que debemos someternos al mundo de
cultura, no poddamos inhibir nuestros de eos si aquélla no &lt;lespk·
. p-º~ dki
ga e un mecanismo que involucrara nuestra parte a fiectl\"'~.
el amor al prójimo es la norma que mejor condensa el pnnop'.u~
la cultura, pero aún así, en la relación con lo otros subsi te el IIIIlllf
al descncadenamienro de nue tro placer. Por ello Preud cree de~
brir otro principio separado del instinto de amor contrario _de ele
independiente: el pnncipi de muerte." Y e mediante el instmtodc
muerte que nace de los individuos r es dirigido bacía ello, m1srnol
como la agresividad nacida al interior deJ individuo pone el línutel

!ª

T

Freud, al menos en El ,m,lesl"r 1!11 la Clfll11m, no pudo de6mr mur claram::!
relación simbiótica que hay entre el amor v la muerte. De ello deriva 1a nec
de plantearlo como dos princ1p10 distintos ? autónomos. Bataillc, en El~
se e. fuer..m por mostrar cómo esos dos impul o. no on smo dos formas rn
"e manifiesta el mismo pnncip10, que aene su modelo ejemplar en el orgdJlis111'
unicelular, · que desaparece como md.r,iduo al momento en yue se reproductr'
div1 -ión de ,;u nuclco.

6

154

ru propio principio del placer. La culpa es así una su rte de suicidio
imbolico del principio de placer c.¡ue la cultura hace apuntar bacia el
tntcnor de las conciencia .
1

La escisión del entimiento oceánico que imponen el dolor v la
culpa da origen a la conciencia, es la conciencia. El yo n,1ce nec~sanamente de la fractura de la continuidad con el mundo, pues somos
roa. cientes de no otros mi rnos ·olo en la medida en 9ue dibuµmo. -aunque solo sea de manera difusa- la frontera que nos
iepara de todo lo demás.

'ubrcpticiamente, todo deseo tiende restituir la continuidad que
.nrecede a la conciencia. Proyectada sobre las veleidades que e]
mundo ofrece, carecemos de la suficiente lucidez como para darnos
ruent.a de que solo una meta -por lo demás imposible- subyace
encl fo~do de nuestras palpitacionc. . Y así, nos agitamos inútilmenreen sa□sfacer lo gue alejamos cuando buscamos su proximidad.
_La religión y la filosofía en cuanto sed de ab, oluto tendrían como
~ib¡eto directo la indiferenciación del sentimiento oceánico. Por dittrc.-otcs derroteros, hlósofo , teólogo y rrústicos han anhelado la
ru~ración de la escisión, al grndo que 1a interpretación de lo infinito
esta en la base de sus discur os.

El desprecio del cuerpo y el temor a la muerte
fue probablemente Plotino quien en la antigüedad pu. o má énfasis
enla
d
·- d 1
· ·
. ' e cnpe1on e sen11nuento de unidad, consuuyendo n torno

acl u_na teofanía que hacía derivar d lo Uno al universo. Leemos en
~qumta de las Eniadm cómo se propone mostrar la orquestación
ststcma del mundo, cuyo centro gtnerador es lo Uno hipóstaSI que en la. más completa ausencia de pluralidad no puede recibir
lllllgú n predicado: L) Uno ni e , ni piensa, ni tiene conciencia de sí
llU
sm0
_ , pue to que todo esos actos suponen ya una dualidad, una
iliSOaación que empobrecería la identidad absoluta que lo caracteriza. rO
.
bl
·
IT;¡¡J - mo es 1mpeo a e subs1 te en e1 más profundo ktargo, mosdo con ello que el solo acto de pen ·ar lo di minuye.
E lo múltiple lo que se busca a sí mismo r trata de reflexionar
de ·et
.
.
autocon ciente, mtentras que lo que es absoluta.mente Uno

155

�La disoll1ció11 del ro y el .r1:11fl1111mto oceúuiro

¿a dónde irá al encuentro de sí mismo? ¿Dónd~ tendrá ~ecesida&lt;l de
autoconciencia? Lo idéntJ.co es, por el contrano, uper10r a la auto•
conciencia v a toe.la intelección. El pen 'ar no es efect:ivame~te, ~
primario ni.por ·u ser ni por su valí~, ~ino ecundario y demado.
Plotino toma a lo Cno, al entendimiento y al alma como elemen·
tos con los que construye una reo ría d l uniYerso qu~, no ei-bozarc•
mos aquí, limitándonos a tnclicar que para él la anulac1on &lt;le la dualidad , obre la que , e cimienta la conciencia era ju to lo que nomurah2
Dios O l no, al que los hombre buscan pcrman n~ ment ~etomar,
pero que falsamente creen en ontrar en la pluralidad hacia la que

vuelcan su de t:os.
El retorno hacia lo Uno olo se pu de realizar por la ía del mtclecto, según u doctrina, pue. volcarse a comprender o satL facer:;ct.1l
los ent s del mundo aleja al hombr Jel principjo al que no ob tame
tiende. olo la contemplación del intelecto lo aproxima a lo Unu,
pue, en la contemplación del intdccto é te sería al misn,10 ucmpo
sujeto y objeto, sujeto 9ue pie~ ~ y objet~ pen_sado, sunul~aneamt11t~
duaJ v no dual. 1ucho má, proxnno a Ja 1dcnt1da&lt;l d lo L no que a
compren 1ón del mundo externo que es la cuali&lt;lad del alma'. 0 _la ·
ti. facción de los de cos corporale. que se arrojan sobre lo di. nnto.
pesar de ello, Ploüno comprendía que Ja ubsi_sten~ia del peoamiento imposibilita la unión con el L' no y que el extasts .o1°1P"
rect cuando la ombra de la dualidad ujeto-objeto desaparece. Po· una manen
driamo afirmar en virtud de ello que el l ~ no no es smo
de entender el sentimiento oceáruco.
. que wiz-~ ,n'.111
o podemo. ob,·iar, . in embargo, que e I cammo
acceder al éxtasis e. paradójicamente el emencLimieoro mismo que se
funda en d desprecio por la corporalidad } por el mw1do ext~r~o.
La vía del aseen o por meclio del intelecto tiene como pn°0 i-'
la negación Je la materia, y. obre todo aquella materia_ 4ue e : :
mete al alma, e decir, el propio cuerpo. De cierta torma
- en cierta
·
marca I principio de lo que tu.e
me d1·da la gran tendenCJI
de la metafísica en Occidente: L-1 separación del alma y el cuctP1
Tendencia que 1 -ictzsche denunció de diver. a forma.:

G11il/rr1110 1\eLro11 G11zr11an Robledo

El cuerpo es una gran razón, una pluraliJad J.ota&lt;la de 1111 tí11ico sen-

tido, una guerra y una pa.7., un rebaño y un pastor.
Instrumento de tu cuerpo es tamllién ru pequeña razón, hermano mío, a Ja que llamas "espíritu.,, un pegueiiu instrumento y un
pequeño juguete de tu grao razón.
Dices "yo") está orgulloso de esa pafabra
g-ran razón: ésa no djcc yo, pero hace yo.

¡... ¡ -

lnclu o en vuestra tontería ) en vuestro de, precio, despreciadores dd cuerpo, servís a vuestro , í-mismo.
¡1 Iundirse en u oca o quiere vue:::tro ·í-mi mo, y por ello os

convertisteí vosotros en despreciadores Jel cuerpo! Pues ya no
sois capaces de crear por encima de vosotros. 11

\iet?: che, influido por cbopenhauer, concibjo el mundo del cspiritu como una manifc tación de algo que está detrá de ella: la
roluntad de Ia naturaleza. El pen arruento, y en general todo lo concerniente al alma o p ique deriva del mundo físico.
Contra la tendencia pr valeciente de la historia del pensamiento occidental, que enfauzó clesclc Platón la dualic.lad entre cuerpo
1 alma,
ietzsche y chopenhauer intentan mostrar sus estr chos
lazos.
?errá de la razón misma e indu o de la negación del cuerpo
esta el cuerpo mismo. Ese sí tJJi.Wio real, anterior a la repre entación
al pen, amiento, es 1a vida, que no se representa a sí misma, pero
que actúa.
En este pasaje del Zararustra cuyo útulo es 'De los &lt;le preciadores ~!el cuerpo", ietzsche presenta, por otra parte, la razones psirolr¡gica del desprecio al cueTpo: eJ temor a la muen . El sí mismo
que e el cuerpo tiende a • u oca. o, es decir, envejece y muere. La
descomposición deJ cuerpo manifiesta en el cadáver hac patente la
pr~enc1a &lt;le la muerte, tiend por ello inexorablemente a . u ocaso
~ nlución. Por e o no pudo er cons1derado sino como un obslo 9uc condenaba aJ alma a perecer y quien, al no querer hacer-

;--__
- Plntmo, E11ér1&amp;1s, \',

11, \

l\fadnd, Gr-e&lt;los,

156

1998,

pág.

127.

ru cuerpo y tu

F. Nie12Sche, Arí ha/Jló 'l.omlt1stm, Madrid, Alianza. J 972, págs. 611-62.

�Lo disol11mi11 del.JO_) el se11tin1imlo orea11ico

C11illern10 'e/sor, G11zmá11 Robledo

lo debió imaginar ·e como independiente del cuerpo. Por c. o todo
intento por demostrar la inmorrnli&lt;lad del alma desde Platóo hasta
Leibniz, tiene forzosamente que recurrir a la , eparación de ambo
o incluso a Ja negación de la exi tencia d la materia.
1 desprecio de Plotino hacia el cuerpo fue de tal nrngnirud que
por Porfuio abemos que u de cuido hacia él llegaba al extremo
de no procurar siquiera su aseo, e incluso llegó a padecer enfermedades por ello. 9 Pero más imporlante que us cólicos intestinales}
, u inflamación &lt;le al\,oirui. e el hecho de que u obra confirma h
interpretación d
ietz, che.
En efecto, si Plotino con ideraba que en el Uno la dualidad dd
sujeto es necesaria hasta el punto en que pensarlo era 1mpo ible. no
vemos cómo pudo defender la sub istencia del ser individual tras la
muerte y ant la presencia de lo llno. Paradójicamente, Plotino comprendía que la subsi tencia de la individualidad del entendim1ento 1:12
un ob táculo a la plenitud de lo no, lo cual resulta extraño, pue. SI
lo que se de vanece como condie1ón de la cumbre xtática es d vt rigio de la dualidad qu implica la conciencia, no podemos 100 juzgar
contradicroria su obstinación por mantener la pervivencia del ~er tn·
dividua! ) meno preciar la corporalidad condenada a desaparecer.
El mal e, tá entonces prendido al cuerpo porque muere. Y el alma
asfixiada en la cobardía y en la impo ibilidad de a umir su propia fi.
nitud sostiene sm temores de lo que no ob tante abt gue .un d
principio d u desgarradura, en la que por lo tanto, sub 1 te.

da nacimiento al .sentido' al lugar .va la cultura no es otra cosa que la
apertura de lo OJ~S que dan claridad a las cosas en su contraste.
Pero lo despo¡us que han sido mutilados y con lo que se ha
dado forma al m~ndo provienen del caos. Sobre sus re tos, el mund~ del ord~n extJ~nde u imperio. Quizás por ello en la mitolo ·a
~.ega los titanes rnmortale olo han podid 0 er re clw.d o tras gt
un
celarco de bronce ~n el ~ár,taro. Pero obre la superficie que se abre
clandad del c1 lo qu12as s e:,
iaan escuchando su, remotas voce
que emanan de lo profundo del ubsuelo.
2

Epilogo
El mundo de la culmra guardará entone sus reservas frente a laCfr
munidad caótica indiferenciada de la que el ser humano ha ·alida
Lo· diose~ de la e cisión e han impuesto sobr las div1nidade acut
cica , mnombradas en el letargo previo a la creación, a la luz y ab
conciencia. Marduk es el igno de la ciudad, el stado y limper10.es
el , ímbolo de la vida de la cultura que debe mutilar aJ océano y abs
agua, primordiales que no pueden tener ino el semblante inhóspito
y terrible en donde no pu de po arse la mirada. lacto violento~
q

Porfirio, 1 'ida de Ploti110, 1, 2, :.\fa&lt;lrid, Grcdo l9RZ. pág. 130.

158

159

�¿Tuvo PRINCIPIO NUESTRO UNIVERSO?
Jorge Pixley"'
Introducción

ü

se puede plantear en término
mu1 sencillos. ¿Tiene sentido hablar de un principio para el universo
dentro del cual la humanidad se encuentra en un planeta pe9ueño de
msol secundario de una de tanta galaxia ? Para comenzar parece
arrogante, una manifestación de h11bris que pretendamos aber cómo
ni cuándo todo este inmenso universo comenzó. Confie o que no lo
le ru pretendo poder saberlo.
OBJFLlVO DEL PRF$F.~TE E 1S.\YO

Entonces, ¿para qué discutirlo? En este momento, tanto la tra~ción como 1a ciencia astrofísica creen saberlo. Creen que hubo
mprincipio, ya fuera un acto de creatio ex nihilo por un s r que está
t0.c1ma y afuera de nue tro utúverso, el Dio de la Biblia y delQ11ran,
0 en la explosión de u□ densLimo núcleo con una masa infinita que
envió centellas de luz que e condensaron en estrellas, la teoría del
bigba11g, muy aceptada por los científicos de nuestro tiempo.
Es decir, existe un sentido común en nues1ra época que supone
un principio absoluto para el universo. Quiero simplemente pro!Xmer que es tan fiel a la tradición bfülica } tan de acuerdo con la
ílfncia eJ argumento contrario, que nunca hubo un principio para el
lllundo. Repito, no é ni pretendo poder saberlo. Ii argumento e
:---_

Teólogo nicaraguense dt: la libemaón. De confesión protestante y doctorado
,r la 1 01,·ersiJad de Chicago, posee amplia experiencia en la lectura popular
f'luralista de la Biblta. Su más recieme libro. en que vincula la teología Je la
~c1óa con la filosofía de proceso, se titula E/ Dios liberador de la B1blio. En.sayos
lt llt;hg111 bibliro que aprot'lfthr111 lo p"lbsof,a de proceso. Managua, icaragua, Edito;tal

f1ftr.;, 2008.

161

�¿T11l'O principio 111,estro 11niverro?

Jorge Pbd_ey

simplemente que es tan racional y tan piadoso suponer yue nunca
hubo un principio. Éste e el objeto del pre ente ensayo.

La evolución
La teoría de la evolución propuesta por Charles Darwin, pero hol
aceptada unjver almentc por científicos de mucha, r~a.~, es una
especie de creación ante nuestro ojos. De una espeoe ne¡a nace
una especie nueva. La espeae de los perros, hoy amiga de la espm:
humana, nació Je los lobo , que son naturalmente , o pechmo 1
hostiles a los humanos. E to sucedió hace varios milenios probablemente en Asía udoriental, cuando los lobo que v oían a robar
alimentos de los botaderos llegaron poco a poco a perder su temor
hacia los humanos y lo. humanos hacia ellos. Hoy lo humanos ht·
mos manipulado la genética de lo perro haciendo que produzcan
tipo apms para distinto placeres nuestro , ya sea como pasto~
de oveja. domesticadas, pequeños com? juguetes de nucstr~s
0 protectore de nuestras ca. as contra mtrusos. ¡En pe9~1e~1~ e.
c. to es una creación de algo nuevo que hace poco no existt1.
_
Existen hoy en bs escueh de agronomía departamentos de h·
· de cruzar_ d.1 ttntos
·
·
l mruz:•.,&lt;le
tomejoramiento una prác~ca
tipo,
e e_
3
ciruelas, de fresa o cualqU1er otra especie vegetal c.1ue nos mtcrc~
lo, humano~. Es posible procluc:ir mediante la práctica de e ta ciencia de cruce, naranjas s111 ,emillas, maí7 que r_esi~t~ las pl~ga'- 0 ~
reqt11era menos agua, fre, as más grandes o mas ro1as, et:etera. l~
surgimiento de noYedac.les donde antes había cosas anagua. Y~tablecida,. ¿Qué agncultor de hace dos siglo hubiera pensado posiblt

~=

que hubjera naranja sin semillas?
.,
Podemoi, ir más lejos que Daf"\Vin y la evolucton en la misf1ll
dirección y por msp1ración de la evolución. Hoy los geólogos sab(jl
que el cuntinen te amertcano se cparó de lo que ho) es Eurof11
Afnca. De una man ra crasa, sin ser científico, cualqmera puedeolt
servar un mapa del globo ) ver cómo la gran masa de uerra q~e sak
· · 1enc1a con la LOrma
'
hacía el mar en Brasil tiene una co10c1c
(le ,\fnCS.
que uen, una entrada del mar donde están los paíse de ;\ frie~ ,t
cidental. El terrible terremoto que azotó Chil ahora en e te ano&lt;i

162

llW, según los geólogos, movió

la ciudad costera de Concepción el

r de febrero

diez pies --aproximadamente tres metros- hacia el
oeste. Ahí vemos en pequeña escala el movimiento de un concinenre.~1 plac~s submarinas de roca se han movido una, obre otra para
.iliVJat presiones, con esL1. consecuencia en la superficie terráquea.
;En otro 111vel esto también es creación!
Ojo. o estamo hablando de creación de la nada, como la creaaon de los teólogo cristianos. Esto es surgimiento de lo nuevo
3 partir de algo preexistente.
i aceptamos que la filosofía es uoa
~n rafü:ación y sistematización a base de observaciones, y que la
prue_b~ de un sistema filosófico es su capacidad para explicar lo que
percibimos, entonce la única creación que no otros conocemos e
dee t-a especie . .., ta creación que podemo, percibir es la base para
tiptcu]a.r sobre "el principio", si es que d universo tuvo alguno.

tradición bíblica de los orígenes del todo
Con e tas observacione de nuestro entorno v , u sistematización
mla ciencia estamos listos para encender lo q~e ahora veremo, de
nacstra tradición religiosa cristiana en su libro sagrado. El surgiuestra

llllcnto deJ mundo que conocemos, que sostiene la vida, inclusive la

humana, se ve de más de una manera en la Biblia, pero casi iempre
lti1, 1
.

. en os m1tos un creador benévolo y agua.s qu resisten la acción
creadora. En el salmo 74 tenemos una alusión al mito de creación a
hase de los mares, mito conocido tanto en el h.1111111a E/ish mito babil"0 .
'
ruco preservado en varias formas de distinta épocas, como en la
iableta, de Ugarit, en lo que hoy e el Líbano -siglo ),._'JV a.C.
do
el saJmo 7'7: 16: "Cuando las aguas te vieron, oh Dios, cuanas aguas le vieron, tuvieron miedo, los profundos temblaron".
tn ~a forma má conocida del T:.111t111a E/ish, en acáclico, bs aguas
protunda son Tiamat, madre de lo. dioses. Estos, Jo dioses, nombraron a Marduk como líder en la cOntlenda contra Tiamat. Aquél
lrroiºó un gran viento
.
..1;
a·10' ej cuerpo de este monstruo de
que wsten
~d0
'
que con su lanza pudo hacerla explotar. Con su cuetpo farduk f,0 ·1
·1
.
.
rmo os c1e o y la □erra, y lo otros diose le con, 1ruyeron su
~an templo, Esagila, en la ciudad de Babilonia.

?ice

163

�¿Íf/1111 pri11cipi11 11ufftro 1111ivmot

Joru PixllJ•

Dice de manera parecida el almo 74:13-14: "Tu hendi, ce el mar
lo, aquí inexistente, es señalado en nuestra biblias hebreas por una
con tu poder, quebraste las cabeza de los mon, truos de las a~;
r.1~·a horizontal debaio de la ~, un alnqj. Pue bjen, la biblias má
ru machaca t las cabezas de l,ev:iatán }' las hiciste pa to de las he.antiguas, lo¡¡ libros bíblicos descubiertos en las cu vas de Qumrán
ras' . Y siguen mencione de la formación por Dios de la noche con
no tienen la señales vocálicas; esta son obra de los masoretas 0
sus astros y el sol para el día, &lt;le la formación de la estacione &lt;le!
rradicionalistas que comenzaron a ponerlas para pr . ervar la tradiaño. Esto ~mra en ten ión con el relato má conocido de creación
ción, según se cree alrededor del año 600 de la era común. É ta e la
en Géne.ri.r 1, donde Dios afi.rrna lJUe vio lo que había creado, y "he
opinión de Page H. Kelley.2 Los masoretas no fueron innovado re. ,
aquí todo estaba bueno". En contraste la ver ión del salmo~., mm
buscaban pr servar la tradición recibida de su - padres. La lectura de
el mundo como un contra, t r aún conflicto entre lo bueno } lo brresit sin el atnqj que indicaría un artículo, corno tal señalaría un
malo. FJ mar tiene yu ser consrantemente y repetida, veces sojuzsustantivo jndependiente es, pues, antigua, quizá tan antigua como
gado por Dio , guíen e cucha las oraciones de su pueb~~ cuando
kis manuscritos de Qumrán, aunque no lo podemos sab r a ciencia
se encuentra. en pr )blem.'ls por bra del mal, gue ramblen exi te. aerta.
E, re mito no dice naJa obre el pnncipio de todo, eJ comienzo &lt;le!
Y... ¿qué puede significar aqui un sustantivo en relación de conscosmos.
lrucción? u correlato podtía er l'\ 1;,,;1,7.1, Dios, -ir en est caso sería
Pasemo a los primeros versículos de la Biblia en el Cénms 1:1 ,; "el principjo de Dios". Es po ·ible, pero no m~y probable. Podría
estos se traduc n así en la Biblia de .fem.ralin: 'En I principio creo ser la frase ''Dios creó", y esto parece más probable. "Cuando Dios
Dios los cielos r la tierra. T,a tierra era cao y confu ión y oscuridad mmenzó a crear". Es lo que entiende el gremio de erudito judíos
por encima del ·abismo, y un viento de Dios aleteaba ~~r encima de que produjo la traducción de Ja Jewish Publicacion Societr- He aquí
la, aguas. Dljo Dios: Haya luz y hubo luz". La traducc10n es prob!c· su traducción del GéJJe.ris 1:1-3:
mática como trataremos de explicar. Gran parte dd problema radio
en la primera palabra n '.ll~i~, bere'sit qu aguí y en la mavoria de lai
Whcn God began ro create the heaven an&lt;l the eartb -thc earth
versione moderna, se traduce como en elpri11cipio. o hay dudl! que
being untormed and void, with darkn.es over the surface of the
la segunda parte de la palabra, re'sit~ significa principio. Pero hay ~!li
c.leep and a wind from God sweeping over tbe water- God said:
mo, ca en la sopa. Esta palabra ocurre cincuenta vece. en la Rib54
"Let
there be light", and there wa light
. , de es t e cas o,_ dcnll'l1
hebrea. 1 siempre, con la prnu.bL excepc1on
.
de una relación de construcción con otro su tantivo: "Princ1piu Je!
año'' -Dt. 11:12-, "primicia de ruestra cosecha" -Let•. 25:10--, Est,_ traducción está avalada por el máximo ex geta judío de todos
~ tiempos, Rashi -Rabi Shlomo ben lsaac, l.040-1I os. 3
"principio del reinado de Yoyaquim" -J 1: 27 : L-, "los p~c1~~6 Je
Como ningún traductor de cualquier época e. ignorante, debela. naciones" -Mi. 6: 1-, "la primera de las ohras de Dios ~J
mos preguntarnos de dónde procede la traducción tan común: "En
40: J9--. Es difícil creer que en un caso entre cincuenta exí, ta est2
palabra independientemente, como L'l traducción supone.
i és fuera. el caso --&lt;¡ue resiY es un sustantivo independi~olt &amp;Page H. Kelley, Daniel . Mynatt y Timothv G. Crawford. The M.as(Jroh of Jhe
-\~¡¡,, Hebra1ct1 St11ttgarlm.ria, Grand R.apids, \'{'ifüarn B. ·eroman -, 1998, pág. ¡r,_
en Génesis 1: 1---debería llevar un artículo, pero no lo lleva. El ,trtlCUtr su

r

r

-------

1

Según la concordancia de Gerhar-cl Tjsowsl,,-y, 7'onkPrda11:._

frsla11Jenl, ' ruttgart, 195-_

164

Zftnl

.
argumento mur compacto en. arameo, mezclado con algo de francés
lilll/.,ruo en Sapirstein Ra.rbi: The T(Jrab 111th "Rohi'.r Com111e11tar¡• 1i-a11.rlated, Á1motated
'1ehrái.rr/ie!1 .Ji! ~r..lritidt1ted Ma.sorah Publicarions, 1!199. El com~ntario &lt;le Raslu sobre el Gim.'siJ
:l-3 ·e encuentra en el volumen 1 --de cinco-, págs. 4-6.

165

�¿Tuvo pri11ripio 111,estro 11111/'erro?

el principio". La respuesta es fácil; é ta es la traducción de lo manuscritos del griego antiguo -Sept11agi11tt1- del siglo rn a.C., hecha
en Alejandría por judío helenizados. Como 1a lengua de su comunidad era el griego, era nec aria una versión de Ja Tor,th en ese lenguaje. Pero, ¿por 9ué tradujeron e en el p~cipio"? E_n su c_ontexto
cultural esta traducción no e para nada evidente. La filosofía &lt;lom1nante era la neoplatónica, cuyo concepto de la cosmología se toma
del Tinieo de Platón, c1uien reconoce que al hablar de cosmologfa nu
e posible hacerlo má que con mitos probables. u mit~ probable
es que un demiurgo creó el mun&lt;lo a partir de una maten~ ~reex1stente -11dé-----. Ésta fue la idea general en la cultura heleo~. ~ca pnr
mucho siglos ante y Jespué de la traducción de la Bib/,a de lóJ
LYX en el siglo tercero antes de la era común.
_
Esta magnífica, aunque no exacta traducción, es una cnal de
una acti,·iJad teológica nada común entre los rabinos de Ale1m1dria.
Ellos fueron los precw·sore de la doctrina cristiana de la trea!tn o:
nihilo, y como tales deberían ser reconocidos. Esta doctrina ap~rece
entre cnstianos por primera vez en la obra de Taciano fil Smo, 0
quizás en el Adversm haereses e.le lreneo, objspo de Lyon a finales Je]
siglo egundo de la era común. 4
nestro examen del Gé11esú 1: 1-3 y del almo ..,4 muestran 4ue
existieron en la Biblia otras maneras de concebir la creación en las
que no todo surgió de Dio , aunque suene extraño al oído crisdano
de ho\. Vimo. que en el salmo 74 -y en mucho. texto bíblico
más-· el agua es un adversario de Dios gue d be ser cooqw sta J~
cuando u pueblo se lo pJde. En el Génesis La ituación es ou-a. •\qui
el agua es parte del mundo anterior a la creación que existe en UJ1

_f07,e Pixle;·

caos - 1;-11:11 1;,,n, toh11 Wdl'oh11------. Dios no lucha con las aguas, las
pone en orden. En e1 egundo dia crea un firmamento para separar
las aguas de arriba de las aguas de abajo, y en el tercer día junta las
aguas en un lugar para que aparezca la tierra seca. Ahora donde había caos acuático hay orden, agua, de arriba ,, agua de abajo, mares
r tierta seca. Esto e creación.
uestra tradición tiene, entonces, por lo menos tres maneras de
entender la creación: creación de la nada, siguiendo a la Biblia amjgua griega que conocieron Jo padres de los igh tre a cinco; creación como la imposición reiterada de mando sobre la amenaza &lt;le
hs aguas, y creación como la imposición de límites fijos a unas agua~
rreexistentes a la obra de Dios. D s de e t.as visione de Jo que es
creación en nuestro mundo no la entienden como el principio del
mundo, sino como la imposición de orden sobre agua.e; amenazanre, ya sea una impo ición reitera&lt;la -salmo ""4--- o la imposición de
Umites permanente a las aguas, como en el Gé11esü 1.

El big bang como evento cosmogenético

~ mayoría de los astrofísicos hoy clia acepta una

teoría del big bang
corno una explicación del origen de nuestro universo. Esta teoría
formulada y divulgada o una forma popular por t phen Hawking,
supone que ante. que existiera nue tro cosmos había un densísimo
atorno de masa y in dimensiones que . e pudieran medir. sta masa
sefuc expandiendo hasta que ya no pudo mantenerse n un estado
cohesivo, y explotó en gases que se fueron condensando en las es1n:llas que podemo ver en el cielo.

Fue el destacado astrofísico sir Fred Hoyle quien bautizó la reoria en un programa de radio como el big bang. u desventaja es que
4 La invc ugacíón del surgimiento de esta doctrina, a pesar de lo que dice~ &amp;~
~ere una explo ión lo cual no es el caso. El átomo denso se fue
rt.r hebreo, pero de acuerdo con el Génens griego. e rraza en el escciro de C,erb
Dlás
bien expandiendo en forma de ga e. que e füan conden, ando
~fa,· "Creatio ex nihilo: the doctnne of 'creatton our o f noth.mg,.,• en f .11r/¡ OnI~ Jl
(11b
t,011 Thr,ugbt. &amp;linbu.rgh, T. and T. Clarkc, l&lt;J&lt;J4. :--ray muestra cómo los prun b amedida que enfriaban. Ho)le mismo no creyó que esta teoría fuera
hmejor para explicar los fenómenos que s iban descubriendo con
cnstianos., com.o se J.tce en el Gl'/lesu hebreo, r cómo mdos los mtdectuales Je
• Fue!OO
kis telescopios de capacidad cada vez mayor.
época suponian alguna L&gt;Al'j como marerm existente ante d e 1a creaooiL
_
Taciano -pensador cristiano smo que florcc1ó más o menos dtl ISO al 1 '&gt;-El primero que propuso esta teotía fue Georges Lemaí'tre. En
•. ,
.
• •
,
1
'jos Jt{IJ
luego lreneo, 9u1en escr1b10 en griego } iloreao mas o menos en~ ~s m 1927 propuso lo que él llamó ll.tla teoría del "átomo primigenio". Las
200, quienes introdujeron la rre,mo11 de lo nada en el pens3.ID..lento cmttano.

166

167

�¿T11ro pri11ap/fJ m1es/r01111i1·erso?

}orgePi-&gt;d9•

ecuaciones que usó la había formulado el ru o Alexand:r Fóedman
en l922. El famo o astrónomo Edwin Tlubble ob ervo en 1929 lo
que Lemaitre había sugerido, que la velocidad apareme de lru galaxias es proporcional a su distancia de no ·otros. E tos descubre a
tra é de la posición en la scala de luz y sus colores se_ob, ervan en
el celescopio. Para él estora probaba la teoría de ~m~tre.
.
Luego, en 1969, ]os astrofísico tephen Hawking, Georg~ EUi f
Roger Penrose pudieron reducir a ecuaciones la te~~a del b1g bang
a base de su, reflexione sobre la teoría de la relattvLdad de Albert
Ein tein. El e:pacio, el tiempo y la materia devienen a parúr de _este
fenómeno y desaparecen en los "hoyos n~gros" que. los a. tron~
mos ya habían descubierto. Hawk.mg, reduad a una silla de rueJru
e inc~paz de mover us músculos voluntarios, pudo mediante una
computadora mu) especializada hablar y ~c_tar c~nf~encta a trav:
de una sintetizadora y de esca forma esct1b.1r vanos libros de pop
larización de la teoría de la cual e · el más reconocido representante.
u libro, B,iff Hislo,y ~/ Time se ha convertido en un b:stseller en
varios idiomas, incluyendo el español -Ediciones Cris1:1andaJ-.
s un libro denso, pero que el lector disciplinado pu de leer.
· ·
Hoy es un hecho la observación &lt;lel rnoVlllllento
centn'fugo
. , veda
locísimo de las galaxias c¡ue van con ello creando un e, pacto ca
vez mayor y wi un linúte conocido. J a teoría deJ big bang e~ h
má aceptada por los científico c1ue estudian estas co as. Pero no
todos..
El famoso fí ico Roben Gentr propuso en el 2007 una alternativa. Basó su modelo para explicar lo, fenómenos qu hemos ~5111do
discutiendo sobre el paradigma de Einstein de un espacio-t1t:íllP 1
estático. Sesenta años ames Hoyle también disintió del big baog.
aunque fuera él qui n lo bautizó. Como en el Cl o del dogma de
. 'fica un consere
la creación de la nada, hay en la comum'dad ctentl
. i
obre la Yerdad científica de la teoría del big bang. Una verdad cien" ' n_ewto-áfica puede un día ser declarada falsa,
como lof u
e l aVJSton
niana de un espacio de tres dimen ione , o la confianza antenort'll
la Tierra como centro del universo. Pero es la verdad tal r como ull2
mayotía &lt;le científico la ve.

in embargo, hoy la teoria carece de apoyo unánime. Esto es lo
interesa para fines d este ensayo. uestra sociedad e sienk cómoda con la teoría de un Dios oberano y exLerior al mundo
que lo creó de la nada. Ésta es una v:i, ión tradicional pero no unificada en nuestra tradición cristiana, como hemos vi to en nuestra
exploración del génesis del cosmo en nuestras agradas escrituras.
l'n fenómeno parecido acontece en 1a comunidad científica, donde
hteorfa del big bang goza de consenso, pero sin unanimidad. n dia
me consenso puede ser superado por otra teoría.

168

que nos

Consideraciones filosófica
\1 principio de este ensayo observábamos que nuc tra única exptnencia de la creación en este cosmos es la del surgimiento de lo
nuevo, de fenómenos conocidos como perros que surgen de los
kibos, de maíz resistente a las plagas que urge de maíz susceptible
1 ésras, o un continente que surge donde no lo había, fenómeno
que podemo observar como consecuencia de un terremoto de gran
magrúrud como el que conocimo recientemente en Chile, que moílÓ la playa de Concepción.

Alfred orth \Vhitebead, un matemático d la Tniversidad de
Cambridge que se hizo filósofo en la Vniversida&lt;l de llarvard, propuso la rrea~vidad como categoría fundamental del universo que conocemos. Esta se, compone de «átomo, '' que no son de materia,
\Ulo de devenir. Estos toman sus antecedentes y lo trabajan para
pmducir algo nuevo, que pueden a su vez legar a los átomos que le
't,'llen.

W'hitehead le dio w1 lugar indispensable a Dios dentro de u concepto del universo. Dios ofrece a los eventos atómicos ideas gue
dios, los eventos, pueden Incorporar a sus satisfaccione o pueden
no hacerlo. Esta libertad es necesaria a \t'hitehead para preservar W1
ts~cio para la creatividad. Alguno de us discípulos pien, an que es
1
~ s1ble entender la creatividad sin postular un Dios. Para nuestros
fines en este en ayo no interesa. Lo que í nos interesa es que ex1 te
!!n concepto elaborado d la creación que no supone un principio a
lll!estro cosmos.

169

�¿Tlll'O principio !ll(estm 1111Ít'f!n-o?

Para \X'hitehead la creativ1daJ no tiene un principio ni rient qu[
tener un hn. E O í, constantemente camb1a, ) e o lo poJern~. tS·
perar Jel futuro. Puede suced r un día que la Tierra ya n~ otn:zca
. ·
con d1c10nes
pa ra la extstenoa de ·eres· con ,1.da ' o que L'l misma Ttt
rra deJe de existir por catástrofes có nucas no ospechadas. 1empre
lo que suceda egutrá 1emlo. un desarrollo crea~ivo de l_o que-~~~
existe, con o in vida, con o m un planeta qu gue con iegulari ·
en torno a nue Stro 01. C reo qu he demostrado lo que &lt;le. eaba litmostrar, L¡ue exi. ten alternativas al con sen, o científico Y~ C(~n~e~~~
de la tradición acerca de la creación entendida como el pnnopm e
cosmos.

LA IDE

TIDAD E

LA EDUCACIÓ .

U

NUEVO ROL

Gonzalo Rivera GurroJa'
Escuela de Ciencia de· la Educación

Antecedentes
1 LI.L,\ DE ÜE\;Cl \
DF L\ EDLí \CJÓ. es Ufia in, tituctón de
lucac1ón superior nacida el año de l 975 a solicitud del indicato
~ac1onal de Trabajadores; fue creada por re olucrón adnúrustrativa
1d Ejecutivo me&lt;liante acuerdo publicado en el Periódico Ofcia/ del
Estado el 14 de julio de 19...,6, por Jecreto del H. Congre o del E tado
P•ra fortalecer al magisterio local y del país, y profesionalizar a lo
m.1emos &lt;-1ue carecían del grado de licenciarura. Esta mstitución acrualmcnte ofrece e tuclios de posgrado Je maestría en dministraaon educativa y en Psicopedagogfa; doctorado en Tecnologías de la
l!IÍOrmacion y diplomado con acentuación en tópicos cducatl\·o
fata entidad fue ede durante lo día, del 31 de mayo y ha ta el 4 de
~nio Jel 2010, Jel \...VI ongre o mundial de ciencia de la educay tuvo por linea temática 1a identidad cultural en el marco ele la
lllun&lt;lialización: la emergencia de nuevo sujelos en la educación.
1\ la luz de esta realidad se originó la búsqueda de elemento de
,u1eio para dar vida al pre, ente documento. .t.n la brevedad del títuki pareciera que existe poco terreno por explorar para ofrecer una
00 nceptualización teónca de tal aseveración; in embargo, el mundo
debate en dj 6nros frentes este concepto h.t tónco de la identidad
CUiturai que construye sujeto con rostro que transitan u prop10
tr.lyecto de vida.

l., ;

ªº~

Ductor en filoso.fía con especialidad en e&lt;lucac1ón por la 'ruvers1dad
uevo Lean. Correo electrónico: ggurrolrus@rahoo.com.mx

i:,.. de:

17()

171

utóno-

�La idmtid,1d ,.,, /,, ed11roció11

Go11znlo Rivem G11rrola

Introducción
La educación es actiúdad e tratégjca de la humanidad, y dfa ha
apostado a su reconver 'ÍÓn a lo largo de ·u propia lu toria; incluso
en estos momento, arrecian las voces para la --de- construcción
del pensamiento pedagógíco, por abordaje. agr sivos e inva ivo
para que los actores de la educación, que no del proce, o educati\·o,
enfrenten) enfrent mo, con éxito los oleaje de saberes aerro. e
inciertos, que como barrunto. de torm ora bombardean toda líl!
aristas del ser humano y todo, los sentido ..
De esta manera, lo · estudios del fenómeno educativo ofrecen a
la luz de las conceptualizacione teórica un concepto que v1me a
esclar e r la aproximación a la idea de identidad, y que expre a: "La
ciencia de la educación e, un conjunto de conocim1 ntos ver&lt;ladtro , ordenado· y sistematizados, basados en principio~ o leve. qu
se refieren a1 proceso s ciaJ de la educación, en toda . u amplitud e
integridad".2
Aqui e v1 !umbra, a1 reconocer, e la educación como un proa: 0
social, la eXJstencia de actores con ro tro, y éstos encuentran . u legitimación jurídica en la garanóa mdividuaJ plasmada en el arti~ulo
tercero ele. nuestra Ct1da magna, al enunciar: "To&lt;lo indi\iduo nen
derecho a la educación"
T.a con. trucción del discurso educati,·o encuentra ustenco en li
política &lt;le E. tado, donde a Ja lu7 de sus elementos: pueblo, terntorio y Gobierno, aqu 'l n respuesta a un si. tema democrático com(l
forma &lt;le vida, se materializa en el er,ga 011mes conocido por codo. 1
en el eu11tes docete 011111es gentes, para que mediante él vayan a enseñaf3
roda. las g ntes; la función e tratégica de enseñar le corresponde_~
E tado pnr medio de u organos de gobierno para constituir el_ .r·
tema educativo nacional como un signo inequívoco de la ideottdad
d la educación.
El artículo w de la l ..eygeneml de ed11rarióu establece en forma prt
cisa yue la "educación que impartan el Estado, . us orgarusmo, des·
e ntralizado y lo. particulare con aut0rización o reconoc1m1eoto

Je dídez oficial de estuilios, es un senricio público. Constituyen el
1istema educativo nacional: J. Los educandos y educadore ".
La recurreocia con que se present,w en el n;enú cotidiano nuevos
conocimientos avasalla la capacidad de asimilación, tnternalización
r torna de postura respecto a cada parcda de los aberes: de la ge-neralidad se ha altado a la especialización ,. de ést1 a la micro especialización; nadie en su sano juicio podría· afumar gue abe todo
solo al menos lo suficiente para enfrentar con éxito determinados
lrunto que , on de la incumbencia deJ ujeto que los afronta v de
,prerniante respuesta.
-

• 1-lermosn, Cienoa de ed1fr//CÍ.ó11, :'.\I1:x.1cu, Secretaría de Educación Pública.111!
mtn 1-ederal &lt;le Capacitación del ..\fagiste □o, 1%0, pág. 12.

2

Creo firmemente en la utopía de la educación, no como relato
míú~o poético, ino como alternativa para eguir exploran&lt;lo nuefuentes de motivación para caminar por las entretelas del conoOllllento y para convertirla en competencias, que al fin.al son la me~ d~ nuestro esfuerzo y la esperanza de movilidad en lo~ campo~1~ mtelectual y en Jo económico; esta utopía la materializo en la
igtueme oración: "El fin último de la educación es la felicidad".
La gran tragedia de la educación es la evaluación. 'na evaluación
que e convierte en un e tigma numérico es losa pesada en el deverur de Ja e-xi tencia del . cr humano, v caracteriza la identidad de los
sujetos; esa identidad puede ser sac~amental para convivir con eJla
como una expectativa de vida, o bien como una carga emocional.

"ª

r

Planteamiento
;[.,¡ identidad en la educación, en un nuevo rol? Esta pregunta asoaa r enlaza tres conceptos fundamentale : a) la identidad ~omo rostro 9ue nos pertenece- b) la educación como forma de convivencia
annófllca, y c) el nuevo rol de Jo actore educativos: los administradores, los maestros -&lt;loe ntes- v lo, alumno .

FJ gran ausent que no conv~ca en

te concierto educativo
es_el alumno, como actor beneficiario de los esfuerws públicos )
ptlYado para la formación d sujetos itin rantes n un mundo de
tompctitivida&lt;l globalizante; dejando de largo la - diatriba, estridcn11: del cambio, la identidad en la ducación es un rostro muJucolor
í Pür lo tanto, un nuevo rol a reconocer.
'

173

�l 11 idmhdt1d m la ,d11máótr

El educador cambia de rostro al verse en el rostro del otro , en
cada uno de lo. alumno, que le c rresp nde atender, sean muje-

re. u hombres; reconocer al otro es reconocer e a í mismo como
miembro de una humanidad itmerante y doliente por la sumi ión

del poder.
~ eber &lt;lice: "FJ que la ob dtcnc.1a por di c1plina militar ca formalmen e obligada', 1rnentras la disciplina del taller e formalmente
'rnluntaria', no alrera para ruida d hecho de que la disciplina de taller
implica también sumisión a una autoridad' --dominación''.

La identidad romo rostro que nos pertenece
El destino de cada humano no es la cultura, ni siquiera estrictamenrr
la ociedad n cuanto m atución, sin los semeja11tes. 4
El ro ·tro Je la identidad mundial está constituido por in&lt;li\'idualidade. que sumadas constituyen l ro tro de la humanidad· dentro
de ese ro tro urúversal , e encuentra el gran au ente a esto foros:
el alumno, ese alumno que desconoce lo planes que tejen los planeadores y los plarn ficadore en el tramado educativo para realizar la intervención en el sujeto. ~ompete a lo pre6guradores Je
la identidad en la ducación una tarea liberadora: el mac. tro es un
promotor natural por excelencia, del set humano, porque es su otro,
su semejante.
La identidad en la educación de ningún modo ha de apartarnos
de lo. otru ) de las otras persona , sU10 fort'l1ecer los lazos_ l~
emidade qu . uman en . us haberes patrimoniales a la educaoon
como bien estratégico, todas, en suma, han de propiciar el descubrimiento de las potencialidades humana : el trán 1to Je la ignorancia a
la ciencia y Je ésta a la sabiduría no admire gra&lt;lacion.
La educación e. una acción mee.liada para la búsqueda Je ·abcres ciertos ) Juradero que habrán d d positar e por operadores
que qmeran, re peten ) amen a la humanidad, c.¡ue antepongan lo
ideales per onales para confundidos con lo de los educando. FJ
hombre tran.1ta hacia la perfección.

Gonzalo lvwra G11m,k,

El educador desde el momento que a ume el compromiso del
acompañamiento pedagógico del otro, ha de permitir que e e otro
hable; nos clice félich: "El hombre es l ser que habla. u forma de
hablar es ~u forma ~e vivir. La identidad se forja al perrrútir que el
otro transite su proprn. e periencia r perfeccione u rostro ocial con
una identidad propia.".~
f-la) frustración en lo educandos, que atisban desde la leja,úa del
aula una realidad que devora toda entraña de ilu ión por los brutal
sistemas ~conó~co que privilegian la rentabilidad, la competlfr,,iJad Y el libre flujo de ideas, y que dejan en estado &lt;le indefensión
al al~nmo que egresa de la escuela sin una identidad definida, que
debido a e to no es reconocido en el mundo de la vida.
~ identidad en la educación e forjar el rostro ajeno para hacerlo
pr~p10, p~a que ea aceptado por el otro. El grito desgarrador de
quien no tiene voz le corre ponde darlo al docente, que creo firmemente e ha de convertir en defensor natural de lo. derechos de lo
~umnos. Es tri te escuchar el di curso del docente alienado por el
luete de papel, circulares, memorándums y otros medio impuestos
por autoridades que insaculan a indolentes donde ellos mimo no
creen lo que dicen; e el grito del hambre de saber, del hambre de
decir; que roba identiJades tempranas para alinearlas a un eslilo de
vida comunitario, pero in rostro.
La identidad de la educación es un nueYo rol que tiene gué jugarse con actore revitalizados con nuevas aptitudes y actitude., sin
el descuido de la emoción para despertar a las nuevas forma. Je
concebir el mundo.

r

La velocidad supone la conqui ta Je la cercanía: cua1Jdo se tiene

suficiente velocidad se acerca lo que par ce alcja&lt;lo, e elumnan progresivamente fas distancias.

cano. Y por ello parece aJ alcance de la mano y adquiere un curioso
carácter de realidad_ Cuando . e dice que "no ha\ distancia", . e e tá
diciendo en realidad que "todo está más cerca"."

'J· i\Jelich,
,
Weber. hm11om,;1 y .wri1.•dad, ~léxíco 1-C 1', 1922, pág. 1~1.
1 F. :avatc.r, l :/ m/11r rk ed1«or. Barcdona, ,\riel, 201)", pag. JI.

3 M.

174

uando hay velocidad todo parece cer-

duopos

Totalitari.s111o_Y jrmndidt,d. La fi/o.sqffa frente,, .Ambll'itz, Barcelona, Aa-

1998, pág.

2.,.

l. lzasquiza, Filo.sojio dt'I presmll'. [ r,,a teoria di' n11e.stro tiempo, ~1adrid, Alianza En-

175

�La idmnd,ul t'II la educanó11

La lejanía en l reconocimiento del otro nos hace congr gar para la
bú queda de ese otro y de e a otra; la educación acorta la di. tanáa
para saber que el orro también tiene voz, y má cerca pudiera estar,
pues la opresión histórica ha impedido el u. o de e a voz, para que
sea e cuchada ) e. e ro rro reconocido como una parte d&lt;: nue. tra
propia identidad: e nue tro ro tro.
El tribunal natural de la educación donde asienta sus realc · e
la e cueJa ea real o virtual; ahí e cincela el ro tro de lo. . ere
humano 'iguales a ustede , a mí y a todos quiene. conformamo la
e pec1e humana, e decir por quienes habitamo. e ta porción dd
uruver. o con convivencia con otros ·ere razonable. o no; con el
mundo vegetal v mineral. pero con aspiracione de tra cendcncia:
El talante con que el hombre acepta . u m&lt;lubitable desnno r tocio

el sufrimiento c¡ue I acompaña, la forma en que carga con su CCU7~
1 ofrece una singular oportunidad - incluso bajo las c1rcunstaonas
má adversa - para &lt;lotar a u vida de un . enndo más profundo.

Gonzalo RitJ(:ra G11rrolri

L1 educación, en mi opinión, tiene como misión dar rostro al

otro. La forma más imple para dar rostro al otro e otorgarle poder para que tran ite con la herramienta necesarias para decidir su
propio rumbo. ¿Pero cuáles on esa· herramientas? ¿Exi, ten enunciadas en forma preci a? ¿ e pueden compartir? ada una de esta
pregunta conlleva una re ponsabilidad, una respuesta.
l lerramientas para con truirno . La principal, in duda, es una fuer-

te dosis de axiología, una clas1ficación precisa de lo. valore personale. y sociales, } la vivencia de éstos en el ejercicio d la actividad
ordinaria: reconocer al otro, aceptar aJ otro para no hacerle daño,
hacer crecer al otro. 8

l'n atisbo de c, mo generar una aproximación para gue la educación
propicie una forma d convivencia armónica es sin lugar a du&lt;las
aceptar que el otro tiene la intención de crecer por í mismo, acep!an&lt;lo la coparticipación del otro, y •e otto es el docente y la in titución que oporta el proce o educativo.

El rostro &lt;le la 1denttdaJ Lle la educación el rol que e juega para
e ·culpir rni propio ro tto, mi propia tdentidad; en el mar~má~um
de la &lt;le existencia, 1a contribución qu hace la escuela a esa 1&lt;lennda&lt;l
e permanente como cLrectrÍ7 de la oc1eda&lt;l; ya e dijo en el pasado:
11011 in onmia res s1mt 11erift1.r no en toda. la · co a · exi te la n:rdad.
T,a escuela como institución ba ido asaltada, pido disculpa. _,
o perclon-, por ideólogos sin escrúpulo c.1ue pululan por la entretelas del poder tnYestido del halo del "bien común"; nu es el

i queremos que se formen personas en la sooeda.d -con tdentidad-, si qu remo que exista la re. pon abiltdad, entonces no or&lt;lenemo , no man&lt;lemo , sino razonemo y dialoguemos. • o. han
dicho que hoy día saber es poder. El conocimiento es poder. Por
eso e debe facilitar el acceso aJ conocimiento a todo el mundo y no
solo a unos poco , para tratar de evitar que aquellas persona que

caso e tablecer una tipología, ) han de figurado el ro. tro tant(~ de
la educación como de los actores &lt;le la educación: admmi rrac1on,
mae, tros v alumno..

Lo ed11carió11 como fór,110 de m111il'e11cia ar1J1ónica
.
La educación es hechura humana, para lo humanos y para sen1cio
de los humano .
pág. 177.
l rank1, El hombre m bwra de smlido, Barcelona, Herder, l %2, pág. •J2.

savo.
7 \ '.

2tMI\

176

tienen más conocinuento qweran &lt;lonunar a qwene no lo po en
o a quienes todavía no han tenido la oportunidad de acercarse a
e os conocimientos.Y

\ la educación , e le ha cambiado el rostro, es otra u identidad;
es un flagrante delito el robo de identidad humana y ocíal. rge
G. Rivera, Ideario ed11cati1 10. Monterrey, TaJlere Digi-C:tt&lt;l, 20JtJ.
/11 esmek,. LosjóJJt'fleI piensan, Barcelona, Paidos, 200&lt;,, pág.

Jose Calvo, Fi/Qsq{&lt;,r en

3)3.

177

�Ú1

,dentiáad en lt1 ed11radó11

reencontrarno con nuestras profe ion s, con los arquitectos cducati: os; los conocemo , tienen nombre y apellido: son lo docentes
que aman su quehacer desde los primeros grados hasta Jo último
de la cadena de ciclo e colare .

J:,I t111e1•0 rol de la edHcación
Johann Gottlieb FiLche, en el año de 1797, en la obra lo F1111damen/0J
-del derecho 11atJ1ral, según los principio, de la doctrina ele la crencia,
trató de deducir la existencia de otros sujetos individuales como requerimiento necesario para la realización de la propia libertad. En
este ámbito, u punto de partida sosrerúa que el concepto &lt;le derecho surge &lt;le! concepto de la relación necesaria que existe entre lo.
seres libre .111
Atendiendo al estilo tornil: ta de interpretación del pen, runiento
exegético, la identidad personal e cincela con la asociación y el r
conocimiento de la existencia del otro; se da, 11tm11qT1e. por lo tanto,
un esp jismo de la realida&lt;l cuando e palpa y cuando se vi,·en las
experiencias de reconocimiento de la existencia del otro, y e conviert el encuentro en el concierto educativo, en una realidad tran. ·
formadora de la identidade de los actores.
Las voces universal s apuntan a potenciar la co,utmcción de 1111 s~jelb
re/atimmmfl' a11tó1101J10 J' a estimular la cohes;.ó11 social con una mínima
igualdad de oporru.nidade , para que los individuos de een aprendt'f
a convivir y quieran convivir con los demá .11

La virtualidad
La identidad de la educación está precisada en el artículo lO de la I IJ
general de educarió11, donde se establecen los actores del hecho educanva como actividad tran formadora y estrat 'gica de la sociedad, Yen
consecuencia su rol, donde aparece el binomio indisoluble: edue:1·
dore y educandos, pero asediados por la tecnología, donde apart;:e
un nuevo actor invisibk, pero de efecto tangibles: la virtualidad,
10

11
l

J. Petruíndez y M. oto, Hútoria de lo Jilosefia modenia, avarra, EIJ, ,·11, 20ll4.
J. Sacristan (comp.), L, reformo ntfe..fatú: miré la polílira ed11c,1lit'tlJ la prádtrtJ tscJ,,,

fac..lrid, Morata, 2006, pág. 96.

178

G®zfllo /vr,em G11rrola

entendida la virtud en relación a la semántica natural de la palabra:
··\ctividad o fuerza para producir sus efectos". r'
La virtualidad es una nue a condición de la educación, capaz de
producir efecto a partjr de la espiritualidad formativa para matenalizar e y solucionar un planteamiento práctico: la concepción de
la letra y de las ideas e construye en este nuevo espacio con otros
actores, y en con ecuencia con otros fruto qu han de converger en
li construcción del rostro actual &lt;lel hombre.
La distancia en sí misma trae como consecuencia natural la añor.lll7a de la presencialidad, un nuevo rol con el ríe go de las representaciones que se diluyen ante la escasez de contacto; la educación
en e ta diáspora humana retoma la efectividad como fruto de la
competitividad· sin embargo, la afectividad e condición si11e qua 11011
para que la humanidad se reconozca como parte de la especie.
La misión del docente, didada, pedagogo o transmi or de algo
consi, te en el hecho d , er capv. de articular y conjugar armoniosa
eínseparablemeote los lenguaje de la ciencia-.rcientia---v los de la
1abiduría -sapie11b.a--, lo cual en la práctica ignifica pla,ntearse la
ruestión: 1 osarán ser testimonio en medio de u vida cotidiana.
Es decir, er ejemplos de vida, aquí la parte central de la actuaaón de la pedagogía, a fines del siglo que recién ha concluido y del
qlle emp1eza; la vida de la e cuela desde básica hasta universitaria
tá comprometida par11 ofrecer .re puestas, con metodología~ humani tas, porque nue tro quehacer e formar humanos por humano , con sentido de sen ibilidad y responsabilidad ocial, y al1ora
con el nuevo aparejo: la calidad edttcativa.
A la educación se le ha prov.1- to de nuevas acepciones, con Ja
cuales interna dar respue ta en los campo de las disciplina vigenlc. con nuevo vocablo incorporado al quehacer educativo, entre
0tto : po tmodernidad, rentabili&lt;la~ globalizacion munclialización,
competitividad, tecnologías de la información y de la comwucación,
ge. tión, liderazgo con toda u connotaciones, competencias ,\' más·,
toda, tienen sus propio, remos, pero llevan a lu mismos destino :
Real Academia Espanol-.1, Dimo11ario tk k1 len¡/la esp01M11. 22a. ed., J\faw:id. ~KJI,
Plg. l5f,&lt;,.

179

�I ,11 1dtt1tid.1d t11 la rd11cadó11

e1 engrandecimiento y la expoliación del hombre por I hombre; la
educación apuesta por lo primero.
La id nadad de la ducación ·s fondo y forma; fondo porgue
está . ustentada en la fume convicción de la existencia del otro, )
forma porque el otro e semejante a mí. En f:/ contrato soaal de Rou, ·
seau 0-'12-1•"'8) e vi.lumbra un principio de carácter cua.i dogmático: "El contrato que funda la oci dad d be garantizar al rrusmo
tiempo la hbert:'ld individual y el re. peto de la norma, comunc •·; ·
para el ca o &lt;le la educación el rostro en nuc tro clías es real con la
pres ncia d lo. actores, } , irtual por la lejanía y la rnediae1ón dd
artefacto, pero en ambo caso mediante la mutación del contrato
educativo, donde el objeto de esrudio es cierto y comprobable, ~
rinde fruco. de identidad.
Re ulta materialmente imposible concebir a la educación . in el
educador; la. duna. de la ciencia on movedizas. El conocinuen
to . e tra lada con facilidad a lm: di. tinto destinos ) destinatario.
naciendo con e. to las línea J investigación, desde la ciencia dur.1,
pasando por la emraiia ocial, basta la ciencia del ejercicio, que interesan por igual al &lt;le~cubrimieoco del rostro de e. te nue,'o hombrt
y de e ta nueva mujer que tran. itan con nuevos atavíos.
,:Qué es entonces la identidad de la educación en un nuevo rol?
¿Qué aportación hace al mundo la ducación? f':.stas pregunta tienen asiento en el deYenir &lt;lel mi. mo hombre que ha bu cado su
perfecci ' n desde que . e &lt;lío cuenta c.¡ue es un animal pensante. El
hombre bu ca med.io que le t:ran formen el ro. tro para er aceptk
do en la. oc1edad, ) un medio comúnmente aceptado es la educa·
cion, gue ha encontrado la forma d e-xp dir títulos unff rsirnrio.
para su tituir los nobiliario. ; de conformidad con I título quinto
constitucional, aquéllos se convierten en patentes para el ejercicio
de las profesione ..
La identidad de la educación es. ocialmente aceptada con el nacimiento de la. in, titucion educatiYas y con la garantía constitucional consagrada en el anículo quinto dL nuestra Carta 111ag,1tr. ''Todo
At/11s 111111•err,1I de Jilosojra.•\f,mual didJctim di: &lt;1t1trm.r, te:xtos r.rmelas) m11ceptos filoJD/1·
cos, la. eJ., Barcelona, Océano, 21Kt4, pág. 85K.
13

180

Gonzalo Ri111:m G11rrok1

individuo tiene derecho a recibir educa.ción ', por lo canto, el rol de
la educación es g nerar identidad o los ujetos que la r ciban. La
identidad de La educación .intere a a todo el órgano de razón del
hombre, y e tutela desde la infancia hasta la edad adulta como se
posrula en el artículo quinto, "D la ley de lo d techos de las per ·onas adulta para el e tado de uevo León"; a la letra dice:
IV a.

recibir de manera prefereme el derecho a la educación t1uc

señala el artículo 3°. &lt;le la Comlifl1riót1 política de los hstados l rmdo.r

Mexicanos, de confornú&lt;lad con el artículo P de e ta le), que e tablece: "Corre poode a la ecretaría de Educación Pública garantizar a
los adultos mayore : l. El acceso a la educación pública en todos su
ruvele y modalidades j a cualquier otra actividad que contribuya a
u desarrollo intelectual y que le permita consen·ar una act:imd de
aprendizaje con tantc y aprovechar toe.la oponurudad de educación
) capacitación gue tienda a su realización personal''.

La educación en í misma no genera la identidad; la educación propicia y coadyuva a construir la identidad de lo sujeto. cuando éstos
tienen la capacidad de encaminarse por i mi mo o por tercera
persona, en el rumbo el la educación.
La violencia que hace la educación en un sujeto gue e educa
e &lt;lel tipo positivo, pero finalment Yiolencia, porque existe una
per·ona apoderada llamada docente, y exi te un ujc10 ckstinatario
de ese poder que es el ah1H1t10; e en _te entido que s con. truyc:
la identidad mediante el aprendizaje, según Klein: ''El aprendiza1c es un cambio relativamente permanente de la conducta, debido

ª la experiencia

que no puede explicarse por tm e tado tran ·itorio
Jel organismo, por la maduración o por tendencia. d rcspue tas
lllnatas". 14
De lo anterior, e de prende que l aprendizaje es un cambio p rrnanente, y en con. ecuencia genera identidad en quién lo hac suro,

,,
· Klein., .r1pretulizqe. Printipio.r_y

aplit(Jfl0llt'S, 2a.

P~2.

181

ed., México, \lcGraw-J Wl, 2mJ,

�Lt1 idmtidt1d m la edm:,záón

Go11Zf1lo Rívem G11rrola

por cansa que en la definición e ofrecen por la maduración natural
del sujeto ) por la respue ta positiva &lt;le la ac ptacióo del ujeto que
lo recibe.
El mundo reconoce que el hombre e tá hecho Je carne y espín•
tu, que e com'Íerte en potencia por la volunt.ad. Existen fra es que
han llegado hasta nuestros J.ías con la conminación para obtener
una jdentidad, tales como: esto ,,ir - é hombre-, honutJJ certar,1en
rertam -he pelead la buena pelea-, a11toritas, vcnil at De11s, solo por
citar algunas que responden a la voz del pueblo; en la primera, 13
identidad s genera mediame la obtención de la cali&lt;la&lt;l &lt;le hombre
diverso a otro ente d naturaleza; en la egunda, a la exjstencia del
ujeto a ociado al desarrollo &lt;le la tarea, y finalmente, en la tercera
acepción se reconoce que la autoridad proviene de Dios, por lo
tanto, se le atribuy una identidad: el entido de la autoric.lad u
e¡erc1c10.
La identidad es dada por la naturaleza humana· bajo el axioma de
la lógica natural e de, cendient de hombre, por lo tanto es homhre;
alú estriba la identidad huma.na pero la identidad de la educ,1ción e
la con trucción del rostro del otro por medio de la enseñanza y del
aprendizaje que &lt;le aquélla hace el sujeto que e construye, es decir..
el alter ego, quien habrá de ser con truido sin dolor y con la frescura
de la cienaa y la alternancia de la tolerancia para hacer viYiblc la
especie dentro del cont xto.

Alfonso Reyes, nuestro regiomontano universal, al dirigirse a ·u
dilecto amigo Pedro Enríquez reña el día 8 de mavo de 1914 v
dando oz al alumno expre ó: "Cuídame y constrúyeme''; es la voz
Jd que clama en el aula. T,a identidad de la educación es un nuevo
rol. Evocando a Mélich: "El hombre e un ser que habla", pido que
lo escuchemos.
El nuevo rol de la educacíón es apoderar al otro para que se construya a sí mismo, y en u oportunidad construya a otros ) evite la
diáspora &lt;le Ja humanidad. Exi, te un arquitecto natural que construye hombres, y e, e ser lo encontramos entre nosotros, quien además
de ciencia infunde valores.
;

Conclu ión
Educar al hombre e darle oportunidad para una vida útil: e. uo:1
disminución de la brecha entr el que má tiene, el que oen meno
y el que no tiene nada. El rol de la educación e un esfuerzo coro·
partido entre todo lo miembros de la ociedad para ayudar a la
construcción de hombres libres a co ta de nuestm propia identidad;
la esclavitude. al10ra son tecnológica ideológicas y por hambre;
hambr de comer y hambre de saber; el poder intelectual y el Po'
lítiw on instrumentos para hacer crecer al otro, para perfilar un
nuevo rostro de la ducación para que transite por el mundo con su
portador natural: el alumno.

182

183

�La idmtidad e11 la edr1cadó11

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r. TE TR.\B.\)O PRn'FNDE r "LABJ F&lt;.. ER L\i 1\-L-\RCU conceptual que sitúe
el surgimiento de la propuesta filo ófica de \Vhitehead. Consta de
dos grande parte complementarias: una general, muy breve y compendiada, que ü1duye con ideraciones históricas --cambios cuJ turale r científicos- y otra especifica, mucho má extensa, que yendo
Je lo general a lo particular se enfoca en con ideraciones filo óficas
--empirismo, ideali rno y neorrealismo inglese , neorrealismo norteamericano y evolucionismo---. La bibliografía utilizada e indica
m las notas.
'L'he bistorian i11 hú descriptio11 qf the past depemls 011 bis 011'11111dg111e11I as to
111hat cot1.rtit11/es the m,porta11fe qf h111J1a11 lifa.
.Alfted

orth WbiteheaJ, ./tdve11/Jrre.s q/Ide11s.

Marco histórico g eneral

Wfllbios e11 el 1mmdo
Tres fi ló ofos geniales y de marca mayor - a horcajada entre la
segunda mitad del siglo XIX y la primera del X.'&lt;.- ganaron irrenunciables horb.ontes filosóficos por parte de Francia, Alemania e
logiaterra: Henri Bergson (1859-l941), Edmund Husserl (1859-193-8)
l r\lfred orth \'(1,itehead (1861-194"'). in embargo, no bien l]ue
~ lineamiento para ello estén a 1a \'Últa, un e tudio comparativo

avater, F, Fil 1'/Jlor de ed11car, Barcelona, 1\rie~ 2007.
Weber, L, l:,cot1omíaJ' sociedad, México, FCE, 1922.

184

' u cenaado v canclidado a doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad Ca1ólica de Chile.

185

�,\f,,rm histónm yJilosójit-o del pom1m,mfo de IFhilehead

C.or11,ills Rt1111ern G,miu

de: dlo e tá coJaYÍa por hacerse. Ln L"fecto, lo. do, último elogiaron explícitamente al primero por us auc.lace reflexione. . olm: la
fundamcntaci&lt; n Jel tiempo en la dmre originaria . .\d más, ambo
fueron matemáúco que &lt;lerivaroo a la filo. o fía comenzando su reflex1on en wrno a lo. fundam nto dL la matemática -Hus ·erl con

Über den Be_gn_ff dn lahl, l Talle, 1887 ,. Philosohpie der Arith111etik. Halle.
ISIJI; } \'('hit head a traYé de 011 \tt1lhe111t1/tral mmpt.r n/ tht .\faftnÍJ/ World, l ..ondres, 1906--. na ugerencia de srudio comparativo
-pero solo entre e to. do ultimo filó ufo , y no de lo tr1: · t:n
conjunto-- ha sido hecha han: muy poco por M. Bertrand 'amt&lt;..:rnin, profesor emérito en la 'orbona-Parí I\-, en su artículo
"Morphogcné. l mathématiquc du monde matériel'':
Quand on lit \X'hitehead en ayant a l'esprtt l'oeuvre del Ju snl, on

ne peut pa . 'empcch r de

re

er d'um.. rencomre entre ce· Jcw

grand, esprics. lis avaiem le meme áge, le memc gout de. matht

mariquc • la meme appréchlcion de logique. la mLme eXIgence J'un
retour aux "choses meme ". L'un comme l'autre, en un sen , ont

été célebres et ans postémé. L'\ phénoménologte, dans la sccon&lt;k
mrná~ du • · siede s'est d1ssociée de La sc1cnce; \'v'h.itehead, de son
cote, e. t tratte en ctrangt:r par k paro. an d'unc philo oplm: &lt;le:
c11.:nce "scienafo.:iue". Le moment serait prop1ce, me semblt:+il
pour confronter, a,cc un n:gard neuf et lave par le temps, ce.- Jrux

granJe ,·oie &lt;le réAexion sur l'univers. 1

Crcemo pertincnre agr gar que, d realizarse en profundidad, tal
estucho llevaría por. 1 rrnsmo a la inclusión Je Bergson. • ·o obstan·
te, como nuestro empeño e centrará solo en Wh1t head, debemos
rcgrc. ar a e e dramáuco ruce de siglos 9ue alucliéramo en primct':l
linea.
De cara al iglo XXI, cabe bien u críbir la acertada. afirmacío·
nes que h1CLera Innocenuu ~lane 13 &gt;chen ki hace má de cincuenta
1 1,¿f t/l({ks philos11ph1tptes, Paris, Pre ·se:

ruvcrs1rairc: dt: l rance,

bn: Je 2"02 (númc:ro dedicad a\\ hiteheaJ), pág. +IO.

L86

octubre-&lt;lic:tt:Jll

ano. al o ten ~r qu lo, mic10, Jd siglo .. · no olo marcaron el
comienz&lt; de una nu va época, , mo que Jeterminaron "la li9uida
aon tk toda una épo a histórica mucho mas amplia. de sueri c.1ue
nuestro pre ·ente no pertern.:ce ya , la llamada epoca mo&lt;lerna".
Hoy en efecto, cuak¡uier u.fera Je pensamiento reflexivo se vale
de la e ·pre ión posl1J/f1dl'ft1is11111 como moneda corri ·ntL -desga rada
i:1 l'O el tra iego de problunanca. tales como "la re,·olución informanca ",'lo 111t1rs 111rdid', "la ingeniería genética", "el vih'', "la bi.
horno \ transe.-ualidad", etcut:ra.-.) no vacilaría en aplaudir. ino
que encontraría inclu. o palida la ahrmac1ún que d propio Boch n ki
agregara a renglón . eguído: '' La Iran, formación reciente va más a
londo c.¡uc la c.¡ue e produjo en tiempos del Renacimiento". Vale la
pena 1n 1. tir en ello.
El niño Alfred, que creció en el apacible ambiente anglicano de
Kcnt -a carbon y con luz de YeL1. - falleao n Lstado L mdos
1rriéndos cotJdianarnente de cal facc1011 a ga. , luz electrica, t léfimo. telégrafo, radio. h., et 'tera .• y luego de haber presenciaJo)
uiri&lt;lo dos guerra mun&lt;l1ale . L\sí, mu\ 1.: de notar c.1ue Husserl
lallecíera justo antes del (0111/l'IIZO de lo. horr re. Je la · gunda ruerra Mundial y y_ue Berg. on lo lúctera a11/rs delJi11al de ella, v que -s1
h1en lo Lre, filó. ofos pudieron ari bar lo· hundimiento. Je un viejo
mundo no solo en el nau frag.to del Tilanic c:n abnl de 1912, ino n los
hórrido. cuatro año. de la Primera Gu rra • IunJial \ las no meno
fune ·tas onsccuenc1as del Tratado de \'ersalles Je l~l 9--. olamenlt W'h1tehead hubies&lt;.: &lt;le ver, de de su lejana dtedra el Harvard
-re. tdía en E taJo L rudo· e.le de 1924-; el atal.JU a Pearl Harbor
el de diciembre de l94I -"el día Je la infamia"- c.¡ue d cidiera la
l'tltra&lt;la de E. '. o la guerra, la :urocidade &lt;lcl nazism«&gt; ) del fasC1s01n, y el no menos infame bombardeo de f liroshima, L aga. ak.i
el 2 de agosto d 194 :;_
·í pu , si copie e Yalorar en término globales el cambio. ufrido por la humarudad cntre la cguncfa mitad dd .1glo XIX~ la prilllt:ra del X:.·, nuestra e, Lit-icactóo c:rta m~gat.iva, in ambage . e trata
!IUra y implemente dd fin de 'la ilu ión &lt;ld progre o operado por

�i\forro hi.rM,icoJ_filosófm drl pe11samimto de lfVhitebeod

Gow,1s RolllcrO Gt1rrÍ,1

La técnica", de la cual ·'no olo lo filó ofos sino también Jas masas
parecen curada '', expresiones de Bochenski, que creemos ampliamente compartida .' Hemo, creído oportuno recordarlo, por cuanto
una de las características singulare del pensamiento de Whiteheau
erá su vigoroso y r noYado optimismo confiado n el futuro. Un
talante que, e, cirnulado in &lt;luda por las idea del pragma tl ·mo dl'
':' illiam James, encontramos reflejado no solo en su vida personal
-----&lt;-¡ue no escapó a lo, más grandes dolores-, sino por doquier en
us p n ·amientos, ya ea livianas acotaoones al pa ar o vuelos &lt;ll'
profunda metafísica.

CatJJhio.r m ciemia
Una vertiente importante que es preci o recorrer es aquélla que, al
interior del cambio general ya e. bozado, acota la tran formacionl's
en ciencia, particularmente n física. John Passmore, en su cxcelent
libro, A Hm1dred 1éan qf Philosopl¿y, la resume en tre, :-1
1. El abandono &lt;le las nociooe de duración ) po icióo absolutas dr

Enciéndase bien_ problemas por antonomasia filosóficos desapareciefQll por avance. totalmente independiente en eJ campo de la ciencia. L'na consecuencia no menos notable - ) bten apuntada por
Passmore- será que luego de tan abrumadoras prueba , no hayan
sido los "filó ofos de libro," quienes se volvieran a la ciencia, sino
que ¡lo · científico e hayan vuelto a la f.tlosnfía!'' Ello tendrá repercusiones directas n los defen ore del Uamado 11earrealis1110 norlea111elicano. Lo veremos más adelant . Por ahora cabe señalar eo
todo caso, que tal ituación no fue unánime, pue hubo científicos
de nota corno Duhcm } fach que in i rieron en el nulo aporte filu. óEco que podrían entregar los avances realizados n ciencia, v
defendieron la separación de tale. campo de pensamiento. Otro;,
como Eddington y Wb.Jtehcad, fueron a fa vez que científicos, "metafí 1co, de tomo) lomo", en una época n que, al menos en ciertos
círculos filosófico , era prácticamente un despropósito dedicarse a
la metafísica.- Hemo Lran itado así, casi msensiblemente, hasta un
terreno filo ófico que debemos deslindar primero en sus márgenes
más amplios.

algo en el espacio y en el tiempo, a cau a de la formulac10n por parte

de Ernstem en 1905 de la Teo,ia especial de lo re/atividr,d.
2. El derrumbe del d terminismo clásico, fruto del urgim1ento de la
mecanica cuántica plru ma&lt;la en el pnncipio de mcerteza de Heisenbcrg, que luego recibió su nombre definitivo de principio de mcerci

Marco filosófico general

Bosquejaremos aquí las influencias filosóficas generales qu nos
lle\'arán a una correcta contextualización del pen amiento whiteheadiano. i bien su primera formación fue como matemáuco, ella
se inscribe en un marco filo ófi.co que, en el caso del siglo . ·1x. en

dumbre por parte de Eddington.

3. La elimu,ación &lt;le! concepto Je imultanetdad ab oluta - . upuesto

no ya del sentido común, sino de toda filosofía- por parte de Etn. ·
tein al establecer la Yelocida&lt;l de la luz como limite uniYersal.~

' Tuíd., pág. ,1.
~ John \., Passmore, l-/1111dred Yéar.r qf Philosopr. Remo

pág.

rudo, Pelican Book ·

1~

130.

., Apunto mur someramente tres conceptos -los tomo del ·'Glosario" de: 'ie,
phen fla"k.ing, Htslonn d,-/ hn11p1J. Del/,{~ l1m,g ,1 /vs aglfieros 11egms, Barcelona. RIH
Eclitores (Biblioteca Je &lt;livulgaoón científica l\.Iu) Interesante), 199l--: a) rclan
vicbJ especial: teoña de Einstein basada en la ,Jea Je que la leyes de la ci.:noi
delx:n er las misma para rodo · los ob:ervadore qu se mm:veo lihremrnre.

188

no Importa cual . t-a su velocidad; b) rdativ1&lt;lad general: teoría dt: Eu1steio ba ·a-

ua en la idea de que la· len:s &lt;le la ciencia &lt;lebcn ser las mismas para wdos los
•ibscrv:¾&lt;lores, no llllporr.a cómo e e h:n mm·ienJu. Explica b fuer/.a de gravedad to término de la cun•atura Je un cspacm-tiempo de cuatro dnm:nsione ; e)
pnnc1p10 de mcertJdumbre: nunca e puede estar totalmente eguro acerca de la

(lo. 1c1on \· la veloc1JaJ &lt;le una parncula; cuanto con más exactitud se conozca
una de ellas. con menos preCJston puede: conocerse la otra. Paca lu Jo · primero.
(!unto. puede con. ultarse también el cap. l, "Teoría general de la rclaovidaJ" en
f.;irJo · 1 opez 5., Gm1'Íft1rió11 , .-os111olog/a. Del Ci111s1J al ;-lpordlips,.r. !Y 1111it'Cno, an
llago, .onsc¡o de Rectores de la., Crüver:;1dade (]ulena • E&lt;litonal Uoivcrs1taua.
i&lt;rs, págs. 11-23.

_Passmorc, op. al., pág.
!bid.. pág. 129.

no.

189

�Mt1rro h1Jtórim y ftlwijiro dd pmsan1imlo de IFh1tebftld

Gorg1a., Ro111fro G(l1da

Inglaterra, e tá delimitado por do grande. corrientes: el empirismo
)' el idealismo.

. ,,. IO En
que de e'l d enva
· u momento veremos cómo esta. idea tendrán u r percusión en el nacimiento de la filosofía norteamericana.
Pr cisamente, van
sep -en un olvidado te ·to que no ha sido
&lt;le mucha ayuda para comprender y . ituar a Wh.itehead- ha d fen&lt;lido .la tesis de que, frente a la madre patr1a,' los . ta&lt;lo, rudos &lt;l
América tienen, efectivamente, u propia filo o fía". 11 Recordamos
e tas caract rística principales con el ánimo de hacer comprens1blc
la reacción---cn Inglaterra- del movimiento idealista del siglo. JX
que habrá, a u ,·ez, de alentar la consecuente réplica
l 1me1·0 rea/isn10 a principios del siglo XX.
En cuanto a \'('hitehea&lt;l, procede . efialar que tributa a Locke
"admiración expre a" en la primera página del pr facio de su obra
capital, Proceso_y realidad: "EJ autor gue más cabalrnenre anticipó la
principale posiciones de la filo. ofía del organismo es John Locke
en u Essqy... , especialmente en sus último. libros''. 12 El empu:i mo
de Hume, por el contrario, ya había sido sometido ~ crítica en su
punto medular --el carácter fundante de nítida irnpresion sensibles- en escritos anteriores, 13 y e examina fundamentalmente en la
egunda parte, capítulos V r Vl, d la obra eñalada.

El e111pi,is1110 it{f!,lés
orno se sabe la filo:ofía inglesa e mantien gros.ro 111odo en la orimtación empiri ta que había .eñalad Francis Bacon (1561-1626) en ·u
':\orwt11 orgaml!tl, y que, con toda. la . alv dades del ca. o, habría &lt;le
ser seguida por la. eñerru figura. &lt;le John Locke (1632-1704), Georgc
Berkeley (1685-1"35) ) Dacicl Humt: (1"'1 l-1"776). sí pue., de modo
ucmto, pueden señalar. e algunos remas o área. comunes 4ue estos
grandes pen adore. ingleses legaran a la reflexión filo ·ófi_ca durante
los siglos ~'\.'ll ~ XVIII: el sensualismo, la críttca de la racultad de
conocer extremada basta el e ceprici mo, la idea de tul rancia, lo
principio liberales, el e ·píritu de la llustrac1ón, el deísmo o rcligió~
natural y por último la llamada filo. o fía del ro1J1n1ot1 sense que h~bna
de de.embocar en el pragmatismo. 8 ] .a nítida pluma del protesor
Tiannini no. ofrece lo medular d tal orientación: "El empirismo
sostiene como test fundamental que a roda realidad del mundo externo debe correspond r una o varia , en acione posible . Y que
si no encontramos ésta , tal pret ndida realidad no exi ·te". 9 • hora
bien por lo que toca aJ pragmatismo -término acuñado a fine del
iglo XJ\: por Charles anders Picrce-, le leemos al mismo autor:
" 1 único criterio acertado para medir el valor y la , erdad de un conocimiento --de una proposición, de una idea, etc.- es a través _de
las consecuencias teóricas y: finalmente, de la significación prácttca

El idealis1110 i11glé.r: Bradll!)'
El llamado id alismo inglés predominó, principalmente en Oxford,
durant todo el iglo XIX. i bien cabe con. idcrntlo como una re:rccion frente al empiri~mo del siglo ),._'VIIT -a entado en una lógica
del fenomenismo inauguró el e tuclio de la. len::s &lt;le a ociación Je
l~G

8 Julián

~larias, Hi.rtmit1 d,; la filosq¡10,

Ha.

cd., ,\ladrid, Rcri

pág.;. 2H 2#.
9

ra

de Occidcntc., 19¼
,

_

Humberto (71a.iuuni. Hislona de 1(/ jilosoji11, .,a. cd. corregida y aumentada,, anoa·

g_l:, Edtronal Di~ny ·o&gt; l'17'J, pág. 16-. El mi~mu parccer, suavizad0 en u cond;
siun, vemo~ en l'n~dcnck: .l. ,oplt:sron, 1 ft.rtona de la jilosojl,,, de Bmtbam ,z RJISJt
vol.\ 11, Harcelona, Am:I, 1•r•1, pág. 1~1: ''Traman Ul reducir-lo. empidsr.i~
!u:, objetos fü,ico · el cntenduruento a impre. iones o ensaciones, y rccon~crutr
los luc:go recurricndc 1 al pnnc1pio de asociación de ídt:as. Esw imphcaba la tes!S
de yue básicamente c:onocemo · olo fc..:númenos, en tanto impre 1one ·, y quc,dl
1 .,
caso de t¡ue cx1 ·tan reaLida&lt;les metafenoménic, , no podcmo conocer as ·

190

.
. .
1anruru, op. al.• pag. 264.
H.B. van We ep, Jiete sabifJSJ 1111,1Jilosojifl. lli11erario del pragn1a6s1110. 1'Y(lllkli11, Em,.,-1011, ]{lnJeS, Dnn!)', \anll-l)·a11a. Peirre, lf'hilehead, Buenos ,ürcs, 1Iobbs udamericana.,
"~,s. pág. 5.
""Prefacio" en Affi-ed. orth '\ 'rutt'head, Prorm,y Re,1/id,1d, Bm:no.- Airc, Ecli11

\0nal Losada, 1956, pág. 9.

'i\rúcle on \X11itehcad", n Tlit· l;nrydopcdia q PhiltJsopbr .Ua,Millcm, vol. 8,, ueYork. MacMillan Publi ·hmg, Thc Free Press, 1972, págs- 290-296: "Tfc artacked
-in Thr Principies '!l ,1/11rol KJ101detf.f1,e and f/;, Co11cep1 o/ 1 rat11n'-- thc ultimacy
•if the humean ana)v 1s
· o t- our expa1ence
·
·tnto di tmct 1mpn::s~1ons
·
of scnsacion,
\-;¡

iucb as v1 ual sen auon of coJorcd parches".

191

�,\,farco h1.r1ó,ico

•Jilosóftro delpe11.rmnimlr1 de lf'hitehead

idea. que desembocaron en una suerte de '_'id~mo s~bjetivo"-,
que podría recibir, a su vez, el nombre de 1dealis11~0 of!Jeh1•0 -y~ que
el sujeto y el objeto erían, a la postre, marufestaaon~s ~e una U111ca
realidad ultima-; no seria ¡usto con iderarlo un movtm1ento negaht'O
puramente contestatario. En efecto, fuirbead ha señala.do que lo.
idea.Lista del siglo XIX fueron lo. heredero de una tradición platónica -los llamados "platónico ele Cambridge"- que e remontaba al
siglo XVll y que también e encontraría en _la
o~ de_ Berkeley.M
Junto a ello,,) de mayor relevancia por la unplicac1on dir~cm ~n el
periodo que no ocupa, encontramos el influjo positivo de! tde~smo
alemán en el público culto inglés a través de las fi~ras Liter~as &lt;le
amuel Tavlor Coleridge (1 T 12- l 834) y una generac1on despues, par
medio d Thomn. Carlyle (1795-1881). 1' o ob tanre, es justo en.alar
gue, a la postre, la única figura que gravitaba en las sombras era Heg el y que incluso Kant era leído, al decir d Copleston: "Con gafas
'
hegeliana
"· ello dada la enorme inAuencia que tuvo t:u:Li ng 16 Un
·
Jl egana
, ca 1_· a fin e de,
estudio indepcndient de la filoso fi a kantiana
siglo. 1~ Por último, es precis de tacar la deci iva inAu~ci.a pedagogica ejercida por otro simpatizante de la ftlosofia hegeliana, el p_rofesor BeojaminJowetr (1817-1893). que habría de formar generacio~e:no ya en Ox.ford sino incluso fuera de lo, límite de Gran Bretana ª
través de su célebre traducción de los Diálogos de Platón que sobre
seguro, a4uélla que con ultó Whitehead en us inicio .18

fil?

r,p.

ril, pag. 153. El texto de l-H. :.Iwrhead citado es Thr PMomi
lradítio11 in /!ng/&lt;1-Sa.\.--011 Philo.wp!!)·, 1931.
_ , _
15 Gnido de Ruggiero, Fihsofta..r del siglo S.,'{, Buenos A1res, ditonal Abal, ¡l).I
pág. 11 "Con reoer sus ot1genes en el romanticismo alemán, 108"1:ó ac~ata.CSe eo
Jnglaterra y exa-aer de su propio fondt) acentos peculiares y onginale .
16 Coplesron., op. át., pág. 154: «se veía en ~ r a ~un r.recursor d~ Hegel}: k
1
leía corno hemos dicho ya. con gafa hegelianas. 'o electó, en ThP Srrret oJ ~
-1~5--, de 1.1-L arhng, se defendía explícjtamente b idea de que la lilolisoh 3
•
...1..
alh ege aru~-·
de h.ant, propiamente
enten&lt;l.u.la y valorada, conduce Ullectamente
H

Copleston,

mon.

la gran obra &lt;le 8.
aird, A .rilical Arc01111t oJ the Phil&lt;1sophy of l&lt;iwt -18.,.,-, no aparecieron ha t1
una fecha considcr.ibJemente tanlía".
. ¡ecrura de Platoll
111 Que Whitehe',\J se mann1vo constamememe reoovan do :;u

P }bid., pág. 154: "Los e ruclios serios sobre Kanc, tales como

192

Gorgi&lt;1s Ro111ero Garría

Dentro de e ta caractetización general cabe señalar tres importantes consecuencias de este peculiar ideali. mo. En primer lugar, y
como podría esperarse, estimuló un resurgimiento deJ p nsar metalfoco o de la .realidad como totalidad única. En segundo lugar, u
popularidad e debió a la cercanía con el peo amiento y prácticas
religiosa como .refugio contra empiristas y agnósticos. Flnalmente,
aportando una ética propia -y aquí se di tanciaba de Hegel- que
ponía los acento en la propia realización y lo derecho, personales a cuyo servicio debfa estar el E ta.do, adelantaba características
distintiva de la futura "ilu tración norteamericana" liderada por
Franklin, Reíd, Jefferson y ... mer, oÍ¼ entre otros.
Ahora bien, de de un punto de vista netamente filosófico ---el
que importa destacar aquí-, concentran el origen de la influencia
tres grandes pensadores inglese del siglo XIX: Franci Herbert Bradley (1846-1924), Bernard Bo anquet (1848-1923) y Ellis fcTaggart
(1866-1925), todos ellos ''de cepa hegeliana', al decir de Bochenski. 19
El má, influyente en toda la hi roria de la filosofía en general, y en
el ca, o de Whitehead en particular, es sin duda Bradle,,., líder indiscutido deJ idealismo absoluto inglés. Debemo, dedicarle algunas
palabras.

,·a

Como se sabe, u obra capital -de
tisima repercusión-20
Aparienriay realidad-1893---, expone Jo medular de u .filosofía. La
estructuran dos polos de tensión que la asimilan \r diferencian respecavamente de la gran concepción heg liana: 1) la fe fume en la
ex.i tencia de un absoluto uprarrelacional, y 2) la inc.1.pacidad d l
pensamiento discursi o humano, necesariamente relacional, para
apreh oderlo.
le desprende por í mismo de la nora 3 al ''Prefacio", pág. U, de ProceS11 J' realidad:
'1..:unento que el Co1J111m1tary 011 P/uttJ'.r Timams, del profe, or A.E. Tavlor, no se
pubhcara hasta que esta obra estaba ya preparada para la impresión. ~\sí, con· la
excepción &lt;li: una ·ola pequeña referencia, no pude aprovecharlo. Es mucho lo
~lll:' debo a ottas obras del profesor Ta,:lor"
w
~
.
)i Bochen ki, pág. 48.

Incluso en estas latitudes en medio del ardiente ambiente universitario de los
años 60 del ·iglo '\'X nu tro compamota Juan Rivano la tradu¡o y publicó como
,1panmci,1 )' realidad, 2 vols., anaago, Edic10nes Universidad de Chile, 1961.

193

�í.ore/ar Ro,,,, n, r.,,m,r

.\l.im, JmMnro ) filosojuo d,1 pe11Jd111im/11 de II hildx"d

Lo ab:oluto e ha Jes&lt;lobla&lt;ln L'fl realida&lt;l y apariencia, pc:ro d
pen.arn11.:nt l humano 9ueJa ncc . ariamcntc confinad Ln d !.ido
tle ~. ta.' 1 111 entrar en ma) ore. detalles, apr iam&lt; L)llt: 'la epa
hegeliana'' ha ufrido una muraciún nada Je, pn:ciablc,) L¡ue el penac.lor in ,tés busca manll:ner la djf r ocia. E má , ya fuera de u
is1ema c. critn - como a&lt;ln:rtencia pt.:Jagógica, recomendaba alcélcbrl prof 'sor :onicn e AE. Taylor la l mra de l lcrban ·orno
''corn:ctivo" trente a b inlluencia de I Icgcl.·» \horn bien, pu ·:to
LjllC no proce&lt;le detcnu-sL a1..1uí en una ·pos1 iún &lt;l1.. la mctafüica Je
Bradley, compendian.:mus en rnc.o pumo, gcm.:rale.· aL¡néllos tjUl'
anricip, n importante. nota de la mcrnfí. ica whiteh~1Jiana: 1) Lo
objt.tos st. Ji:uclwn ·n ·u" cualkl:1dcs; 2) la· cualida&lt;le e di ·ud ,en
L'l1 rdac1on . · 1) nuc ira e ·pcricnc1a si&lt;:n&lt;lo r laoonal, pcm:nccc
la '. frra dt: la aparit.:ncm: 4) el sujet y el objeto pt.:nenect:n a la t: frrn dt: lo apare,rn:. y 5) lo absolut&lt; o la realidad e: uprnrrdacional.
,_-to a gran&lt;le líneas. \fincmn ahnrn má. el traz, d p. ra aprt'ciar la s1miJ1tud con \X'hitehLad .~rregand , cinco te is &lt;le :1.C.¡uél que
é re apnlbará. En primu lugar, su tcori, de que coda la rebrinm:
son i11temas, ,. le dt:cir con titu\'ent's de cada u¡cto en cue. tion) qu,
anticipa la noción whitche,1J1ana de a111crt'scc:IIC1fl -ffmmsm1ce-. B
h n ki da máxima imp ,rrnncia a estt:: punto y ofrece wrn concxion
li1os61ica para Lntender b 111:cc. ic.lall Je "l ) objcri ·o" en d itlealrn10
&lt;le Bradk): al ·cr cad:1 cosa . olo . us rdacioncs · di olvcrse en ella.
todo e te d,, o todo t:. mio, en uma, la reali&lt;lad c. ory.,á11ira. '' 1~ t,1 doctrina. e ncomraha ya anciupa&lt;la en una nnt:i ele .olh:ct1•d I !ss11rs /:
•
·,, (.op1c. ton, op. ni. .• pag.

IR'&gt;.

22 lliid. p:igs. l!l'J J'lo: 'H prolc:sor i\.l .. Ta ·lor cuenta yuc cuandu estu,o en
1 krwn &lt;.ullegc, Brndlc) le r, &lt;unc:ndcí yuc
·tudtarn a I Ierbarr cnmo d nwjor
LOm:cuvo parn no &lt;lc¡ar..l' ,1h. orbcr cx..1~erada1mntc p&lt; ,r las formas hl.-gdian:1 tk
pt.:nsar. Y la cornprl'n lt•ll &lt;le la int-luenci:i dt: 1-krhan cu BraJlcr ay-uth :1 110 dar
una 1mportan(Ía t: ce: tva ;1 lo demento: hcgc:lianos de su lilosu{fa ...
2. B ·ht·n ·ki. "/'· al., pá¡.\. 11-1: "FunJa . u ti.lo. oíia i,nbrc: la i&lt;lc::i &lt;lc la rd:ioortl
1nrc:rnas. ·gún a. la rcbrn 111c no e :madcn .1 la est.:ncia dé la. o as
con
ci1u1d;1s, 1110 &lt;fUC: con utu ·t:n t' ·a t' cnc1a. L ta teoría conduce, por un la&lt;ln, un
moni m,&gt; .f. rt.ilidaJ e: un t io org.in1co-- &gt;· al .-cr aplicada al conoctmtcnlO.

El
.· tcm.1: e: un organismo se Ji- univer o paren:
, .
. er un s1.
na- ' ma:. f1c~1e d caraccer e.Id yo, de la pcr onaliJad &lt;le la
:ue depen&lt;l_t: } sm la nial n1 vale nada. ,\sí una p,trte del unier, o pnr ·1 ola no pu ne
. 1 et un :-1 1 ma con .' lt:nll' portJllc
t: ta rckr1da al co n¡un
· t e ) e1cnn1unto
·
c:tá prcscntL tn dla.24
\. 1 lc~_tm &gt; , en egundo lugar, la nución Je realjdad , ' lotaLidad
~om:, ~1~t~1rn1 u organismo. En H:rccr luh"ar, con tatamo.· Ll1 Bradll'\
a nc.:gac1O0 n-pre ·a dL· la idcntificaci6n de 010 con lo al . 1
re 1· &lt;tu
•
, Jso uro
., : a .u ve:, compart1ra \\/hneb . den inop111.1dc, a ·Lrlo· "D ,
l. la cnatura ¡
· cuarto lugar, Hra&lt;lb h 1h1'·1 ·1h
·
IO
,nmorJ"ia I" . "' I ~n
J o yu • t'.
1
• • , rma•. • ·c.:. r~ntc a a unpotcn ia cid pcn. amil'nto di, cursin&gt; . e alza la
~~~"'tlt.:ncu ba t ' d un :"1'1~1;,m·mI0 dL tutaljda&lt;l vago yue notifica Je
,1 &gt;solu_10, _1cndo L tt ulnmo, ,l la postre, c:1liftcado como un ·1cto
delc:xpcn
·nc1a sen füll' infinitc ·2,, r· rn' nouon
.·. caplta
. 1 l 1L s1.11ti111i111tr,
'
l.'
i~ mg- sera r romaJ:t c. plicitamente por \'\ hitchc·td· ·•~
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tcncia t.:n ¡ .
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scncimtt:ntn e ·tá mu . en ·onsonanci·i c&lt;1 n . . .
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e yucmas c.pcculatiYos. ' \ . 1, Rrat.U,C) iec
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omfJletud- 1·
1 .
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d _' · .ª ª per cccion poi pt:rt n cer in&lt;:\ itablemenk aJ pensar
. lscur 1\ o o apart..'11I1'. on todo, la LmprL·. a se Yerá con iantemcntc
,llrnmcla por .. ·sl' L"numiento 'ago de uniJad" uue ,·a se~1:1 .
9u · c-1
B [j .
.
,
,1 &gt;.tmos,
• c.: propio ral t) resalto n,n mmerornhlc e .pre 1( n • ·I .
f::tCJo
&lt;l' 1h . .
rJ
, c:n c.: pn:ran111r111) rt'tlilarul: "La metaff ira e d hallazcrn J.
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11.1

b pag. xi,· d ·I prd: ciu.

�., forro historiro &gt;' filosójiw del pmsll!niento de Wh1telxad

En la mi ma línea afirmará Whitehead en el capítulo I, "Filo ofía
especulativa":
El ·quema filosófico debe ser coherente, lógico, y con respecto a
su interpretación, aplicable y adecuado. '\.quí, aplirable significa que
alguno casos -son1e itevu-- de la experiencia on de esta suerte
interpretables, y ademado que no hay ca os que no sean su ceptiblc
de emejante interpretación. Cohermcia, tal como aquí e emplea,
significa que las idea fuodamencal.es de acuerdo con las cuales se
&lt;lesa.trolla el esquema, se presuponen mumamente, de suerte yue

aisladas carecen ele significado. 29
En una palabra, la noción de .11ste111a u orga11ist110 cspet11!ativo.

Marco filosófico específico
Ahora vamos a fijar 1 marco de influencias más restnngido en que
e 'itúa \\'hitehead. l ,o con tituven cuatro segmentos: el neorreali mo en , u vertientes tngle a y ·norteamericana, un remanente del
idealismo y los nue,To' de arrollo que recibió la teoría &lt;le la evolución de Darwin.

Gorgjas Ro111ero Garría

glo XX para que -a diferencia del idealismo inglé · del jglo XIX que
había sido en parte una forma de reacción frente al empiri mo-- el
movimiento llamado t1eorrealisld í reaccionara fr nte a ral 1deali mo.
Y v bementement , a través &lt;le las voce de Geurge E&lt;lward i\ foore (1873-1958) y Bertrand Rus ell (1872-1970). El primero publicó en
1903 u ensayo &amp;fttll1tio11 oJ IdealisJH, y el egunc.lo dos años después
el artículo "On denoting" en !u;,,J. Consideradas las cosa. en bloque, ambos rechazaban el moni. mu absoluto) el e ·quema sujetopredicado que pre uponía el idealismo y, al decir de Burrow cton,
"con repulsión puramente emocional". 31
in llegar exigir una mejor fundamentación por parte de dicho
autor, podemo eñalar la ~oUdeza de Russell cuando apuntaba que
cuando e ha comprendido que no todas las proposiciones que expre an una relación conducen a la reL'lcióo u jeto-predicado, "1a piedra angular del monismo se viene abajo .32 En una palabra. Ru scll y
Moore proponían una concepción pl11ralfrta de la realidad que excluía
todo' los grado y jerarquía en ella. Por otra parte, las iníluencia
positiva que alimentaban e te reali mo pueden ra trearse en la doctrina que sostiene que aquello conocido por la mente existe independientemente del acto por el cual es conocido y c1ue hall.amo, ya
en rege -cuya in-íluencia e advierte en Principio Mathe111atirt,J,-, 33

E,/ 11e01realismo inglés
o obstante haber coe&gt;dstido un mov-inú nto realista con el idealismo~ incluso en la propia Oxford en el moment de u may~r
auge-, no llegó a contrapesado. 'li Habrá que esperar a inicio del 129 \'{fru.tehea&lt;l. op. di.• pág. I" Es de justicia agregar que inmediatamente a11tes &lt;l.:
Ja ex:phcactón del e quema Wlutehead había definido lo 9uc iba a entender por
:11 1erpretac1ó11: "Por e rn noción de i11tcrpretaa/Jn enucndo que cualquier co,a de
yue tengamos conaeocia porque la gocemos, percibamo queramos o pen e·
mos. deberá tener el carácter de ca o particular-partimhr i11slm1re--&lt;ld esquema
general".

.

Copleston, op. cit., pag. 36Q: "Se ha indicado ya cómo el tdealismo vino a º°!par
una pos1c100 dominante en las uru,·ers1&lt;lade británicas. especialmente ..:n O~tord.
durante la segunda mitad Je] . 1glo XlX. Pero ni siquiera en Oxfonl d rnunto d:I
1deal.lsmo fue completo. Por ejemplo, Thomas Case (1844- 1925), que ocupó lll catedra de metafísica desde 1899 hasta t&lt;JLO y fue presidente del Corpus C'.hri ri Coc¡j¡

196

llege desde 1904 hasta 1924, publicó Rí'fllim, i,1 ,\fora/s en 18~ 7 , , PIJ)'Jiral &amp;alísm en
1888". Bochenski, np. cit., pág. 64: "Ya en la Sf.h&gt;unda mir.ad del -sigl~1 XI). asomó en
loglaterra una comente realista. aunque &lt;lébil. o aboco a la formación de una
escuela ni le fue posible unponer.-e frence al ideali ·mo, entonce Jommante, de
un 13ra&lt;lley y un Bo, anquee".
· I I larry Burro\VS Actoa, «Lógica sm1bólica, pluralismo \ empirismo" en Yvon
Be[aya( (dir.), Historia de la ft!osqfk1, Siglo '\.'YI L, Jilosqfi,1 c,1 el r¡g/o \'S, ml IU, Ha. ed.,
MéX1to, 1992, págs. 24-52: "Russell y Moore compartían e ta repulsión puramente
emocional hacia el monismo".
32 •
Idem.
13 Jose Ferrarer Mora. Dircionano dt'jilosefia, r. T\~ la. ed., Barcdona, \nd, 1994,
pág. 37 55: Refuiendose ayuí a Wlutehead, "lrrArndo por Pcano, Cantor y Frege, ,
en colaboración con B. Russell. prosiguió en los P1i1Jcip10 Jlatht·111alic&lt;1 lo tmbajos
truciado ya en sus investigaciones de la lógica imbúlica ye de los ax.iomas de la
gcornetna".

19

�,Uarco hütrí,iroy jifr,.rójii:o del jn111s,1111ienlo dr W hittheml

Cor;!,ia.r Ro1J11:ro G,mia

} más atrás en [emong ) Brentano. ;.¡ Pa smore ha re u.mido inmejorablemente la caracterí rica principal de e t movimiento: 'A refusal to adrrut that an~ Lhing we experience depend for m existence
upon 1.he fact that it i experienced was to be the mo t characteristic
featun: of thc , 'e\\· Realism''-3 5 Este mi mo autor no prec1 a que
1 primero en sostener las doctrinas di..rti.ntiJ1tis del nuevo realismo
fu sir T. Percy , unn (Hnl-1944), conocido educador que, habiendo
c. crito poco en filosofía, tuvo enorme in Auenc1a tanto en Inglaterra
--en Ru s ll n parucular- corno en los
tados ' n.id -. upolénúco e critu se tirnlaba ''Are secondaq qualities independcnt of
p re ption?", so tenia allí &lt;los e j :36 1) que las Llamadas cualidad e.
primaria. y secundaria , ambas, existían realmente en los cuerpos,
fuesen percibido o no, y 2) que tale cualidadc e -j ten tal como
on percibidas.
.i\.quí e ha trastocado la misma noción de "cosa material", puesto que, po e,· ndo n sí apariencia indcp ncli nte. del perceptor, se
ha disuelto nuevamente en una col cción de ella , tal como curría
eo el antiguo empirismo mglés con la apariencias. subjetiva,. L ta
doctrina , e emparenta con el fi nomenali mo Je fach y anticipa lo
que rá d realismo norteamericano. - L os ha parecido pertinente
mencionar a unn por cuanto I propio \X'hiteh ad reconoce su
influencia en 1 "Prefacio" a Proffw )' rl'olidad: "Deb hacer especial
mención del profesor T.P. unn, de la Uni er idad de Lon&lt;lrc .• us
anaapaaones --en los Promrdmgs '!/ tbe Anstnttlia11 fociqy-- Je alguna de las doctrina· del realismo reciente no parecen ser. uficientemente bien conocidas'' ~ Lo que vamo: a preci ar ahora son la

conexiones-no e,~idenres a primera \ÍSta- tJUe hacen po, ibl una
111etajhica al interior del realismo, ) c¡ue ancionarán la filiación futura
del pen amiento whit hea&lt;.liano.
De Ruggiero39 ha destacado con justeza tres aspecros ópico. del
realismo. Lo do primero lo comparte con su antepasado, el mpiri ·roo inglé ttaclicional mientras el tercero lo aparta de él. En primer
Jugar, o tenta como aquél una tenJe.ncia c111alítim yue busca Jisolver
cualquier perc pción en data elen1e11fclles. En egun&lt;lo lugar, y también
en contraste con el i&lt;leali mo, niega toda capacidad creadora " de autonomía al pensamiento. Finalmente -y ésta e la diferencia crucial
con el empiri mo clásico--, mientras ac.1uél det nía . u aná.li. is n el
dato ubjetivo, la ensadón -y concedía con eUo preeminencia al
e píritu, ea éste lo que fu re, por obre la naturaleza-. l realismo
preten&lt;l dar una vú ión total de la naturaleza que comprenda la res
que es el espírilu. ¿ ómo? Extremando el análisis "ha. ta hallar algunos datos primordial s en lo qu e resuelvan igrlllh11e11fe lo. h chos
fí ico y los psicológicos''.~ 11 Ha quedado abierta la puerta para una
metafí ica de ht r alidad o, i molesta el nombre, para una especulaci -n integral sobre ella. in embargo, e ta caractenzación es aún
incompleta y falta todavía contrastarla un poco mi o 111 el idealismo
} . u variante neocritici rn. ,\ í, pani 1 primero --como bi n ha c11alado bbagnano--, la naturaleza si es que int re a, 1 hace solo
como t'rm.in de una actividad intelectual o espiritual, ya yue "por
sí misma, es nada". 11 Para l . egundo, por . u parte, qu acepta como
punto J partida de u análi. is gnoseológico a la ciencia de la naturaleza-y en esto delata u filiación kantiana- esta última es con id rada sol como objcro de onocimiento ci ntífico. En ambo casos
la naturaleza e ve reducida a 111ero dato de concienna. El realismo, por
el contrario, "tiende a Lomar como punto de partida Je sus especulaciones precisamente la existencia o el vwdo d1: ser de la naruraleza".~ 2

1

' 4 Passmun:., &amp;¡. ,1/, pag. 258: ··What a mmd knows, 13rtmano and ~ft:in, mg ha&lt;l
argm:tL cxists .independentl"° of the Jet by which it i known". Véase 1amh1en
J\cton. 1Jj1. dt.• pág. '.!5: "\lnnrL mmpnnía el ant1subjctivi ·mo Jt: Ru sdl Por lo
demás. en este punto. también fue influencmtlo por otro filósofo auslriaco, Fram:
Brcntaoo. En Pn"11cípi,1 l:.th,ca ( IIJ03), Moort'. expone· su punto de \.'!Sta ho. nl a to&lt;lc •
. ubjeti\'1!-mo cu.m&lt;lo habb dt: la nocic'in &lt;le ,·alrir".
35 Pa ·murt:... 1bíd.
J( ,
'ldcm.
P Ibid., p1ig. :59.
lllWl·
11ll: ht:ad., op.

.•
al.,
pag. 11.

198

e Ruggtero, op. rtl.,
· pag.
· l-t.
Tb'&lt;l
, 1s; 1a · ausn'as
.
1 .• pag.
son nua. .
·l l
icolás Abbagn:mo. fflswria de /,, jiloso/m. L, /ilosefía del Ron1tmtitis1110. l .a fi/ím/í"
mire los s,g/o.r xc1.:y X ·, t. JU, Barcelona, :\lontam:r y imnn. 19"'3, piíg. 555.
42 Ídem, las cursh·a · son mías.
·''1 0

411

199

�\Lirro histúriro y ftlrmijim del pt11.rm11iento di' ll"hitehMd

(,orgi,,s 'tvi111em ( ;,,rdt,

Dicho de otro mo&lt;lo, ésta pasa a ser lll tínicll realidad fimda111e11tal de la
y_u son par e o manifestación el propio hombre y u actn 1&lt;lades
esplriruales. Con ecuenoa nece aria de ello era que la especu.Jación

contrario a partir &lt;.k los avancl': en física a inicios dd ·iglo ·x, el
áempo forma partt.: mherenk dd si tema cósmico y con ello el elemento pnrn&lt; rdial &lt;le la realidad --en e. to van Je la mano cil'ntíficos,
rca.li. tas ~ Bcr~on- ha dejado d cr d átomo -"punte, del espacio
suspendido en una eternidaJ \ada"- 1 para ceder su puesto al el'mtrr.
un punto espacial romndo en un in ·tamL &lt;ll tit·mpo. &lt;orno consecuencia., e-1 tiempo pasa a tener la füerza de •·un \·erdadero ·inculo.
El mundo &lt;lel materialismo t\ un mundo de lo in tantánt:o, sin ayer
ni m,man,'l· en d mumlo Je los rcaJista,; d pa, aJo exi te como fuerza
propulsora tlllL empu¡a el pre entecó. mico hacin el por\"enir''. ''' Rt.:ale
~ \nusc:ri han cncontr.i&lt;lo una bella e:pn; ión po 'tic·1 p.tra est,l 1&lt;lea:
''El unr,·er.o e un orgamsmo Jonde el pasado no e olvida'·. 1

que acompañe a dicho naturali mo--otra forma de caracterizar ta
tendencia- tome la forma y nombre de una ros1110/ogío. 'erá d ca o

de·, útehead.
l Ja, a pcctos que en 1 realismo ad lantan la ideas del filó ofo
inglé, que nos ocupa. l .os realistas acogen los adelantos lkv~1&lt;lo a
cabo en física -parucularmente por l ~in tein con , u 1 caria &lt;le la relativida&lt;l- que desbaratan el materiati mo clá,1co. Lo. elemento del
mundo físko e han "de mat riruizado '' en vibración o energía indisringufüle del co11f1n1111111 espac10-temporal. · 1 0 olo e o, ino que espario
y hefl1po han pa ado a r nombr para thsánciones que realinmos en
e e co11tí111m111, • 1endo que en realJdad no pu den ·epara e porque 110 lo
estd11.H Lo propio del materialLmo clásico es disociar e pacio y ti mpo
para forjar un mundo purameme extenso co1n&lt; una prolongación de
la docmna carte,iarut Je la m e,te11so, que en últuno anális1 , Ue,·a a
u concepción de "cx.i tenc1a in tanta.nea" menesterosa del concuro creador divino pam su duración puesto que nada puede llevar de
instante a instante -lo que c:rá rebatido por~ bicehead-.~• Por el

bl 11enrre(llis1110 m,rtca11m-itmo
Pe e a yuc las raice Jt: e te brote contin ntal se hunden n el empiri. m de la i la, pr scntan un a ·pecto compl 'tamcntc par11 ular al
momento dt. su tlorecumenro, dandn lugar a b llamada ''ilu. trnción
norte,unericana" 9ue habrá dt' fructificar,. in duda, l.'11 l!Oa t-ilrn,ofia
propia.lll na pnmLra c~1rac1erislica ·· el imenr de eparar la. nrlfW ~eran nécc~sain: pour l. pro&lt;lum: -1 la cn:cr Lout Ji: n,iuvc:111, 1 dk n'étrut
po1m 1:nc11rL" 1 a comumkncia dd tl·xto brin e in upt'rable "Pcn.1m."1.1um
enim cst altcndenti ad tcmpons n,1tunur1; cad1,;m phnl \ 1&amp; acunne opus l·.· e ad
rcm l¡uam.Libet ·mgulis rnnmc:ntl. yuihus Jurat cún'-t:f\ ,tndam. yua opus &lt;, ,:t ad
t·anJcm di.' no,·o crc;mdmn s1 nondum cxistcrcr''.
1~ l.a fc:liz cxprcsi,in es d1.. Dt: Ru~tl·ro. op. ,11•• quiL·n tambien 1111. i: · 1a TU1anclo

' Richard eynman, bl 'dmrkr dt' /,JS lryts jlrir,1s, J..ditonal C01,·ersitat1a, annagu.
1973, pág. 1l7 -prenuo, obel de fís, ·a en 1%.í. l'he Ch11mrler~/ /&gt;b¡•s1t(I/ Lc1w. &lt;.ambridgl'. Mass., MIT Pres • l'&gt;6 , de las charla dadas en la L'ruver,;idad de Comc:ll
en 1%l-: ' l n -._. trata Je una ml:ra a&lt;lic1c'in artiha."ll. como la cxplicacmn que
e da en la mayoría dl' los libro · populares. yue dicen; 'Agregamo el Ucmpo al
espaoo porque no se punle so1amdlte ubicar un punto, además hay que dear
cuándo'. Eso e. ocrtO, pero no c tratarla Yer&lt;laderamente de un t!Spac10-tiempo
ter:rad.11m:nsioual: eso on haría má · gm.: ¡untar las dos cosas. El cspaao real posee,
en un enádo, la caract ·n. aca de; ~¡ut· su eXJ Lencia es mdepemlicme del punto
de vt La parucular, \' de &lt;JUC mHaJo de &lt;le puntos Je ,·1sta &lt;lifcrmtes algo 'de
addan1e-arrá ·• puede confundirse con 'iz¡_¡u1erda-derccha'. nálogamentc. :tlgo
de •fucuro-pa ado' temporal puede confun&lt;lirsL con cierra camidad de c~pac10.
E pacJO oem1 o deben cm rclazarst· por complcro ..
41 El célebre pasaje perllncnte de De cattes se encuentra en fed. m, pág. ,ti): "En
effet. c't'Sl UOt' cho e bien claire et bien é,1dcntc
tous ceux qw cons1dércront
avec aucnoon la narure Ju ccmp - , yu'une sub tanct', pour eln.• consenée dans
taus les momwrs qu'dle dure, a be ·oin du m¡;me pouvotr el de la me.me acrion

Girn':lnn.i Realt: \ Dano \nosen. J /1stmi,1 dd pm,,11111m/o filostij1ro y íl&lt;'lllifuo. 1Jd
m111t111llm1111J ht1sl11 ~CI), L 111, Barcelnna. l ler&lt;lcr l'J ', pag. --&lt;.
111 \'an \\1.:sep, ,,¡,. ni.. pa •. i;; --Al dennnunar m rti:amcnrnna a e. t:1 Jilo:ofia, no . t
ha t:nlu1dido otra cosa yue ,·erl. co11111 una C\oluaon. n10Jificada por el mar, de
algo urgido, :urrug.1Jn en l.1 madre pama, ( ,ran Bn.:tana. La (il, ofia n11rrt:, me
ncana esta con,;trwda s, 1bre la. til&lt; ,. ofias ingk:a y francc, a, pi:ro .1hnra es .1 tan
dJ.tercmL yuc P"sc~ una slarura un ~abo1· yul" lt son propí, 1 ...

200

201

r

-a

i,

en esta tihima ·inll:. i·.
11' lbid. Véa:t:: también van \\esep. r,p. ot., pag.
'.\: · Lt 1t:mp,,r:1ltda 1 ~ 1.1 LII la
·euc1a de 10 4uc onirce, \ la opcinn t· ·1a en d e •ntro de la. co:as. e necesita una
nueva metafisica, '\ · hicchc:1J u-:11a c .. n emp ·n&lt; de darnos pren amen le t· to c:n

u Pror..ro

¡·

rl!Oltrft1rf"'.

r&gt;

�Afarm hiJtórim 'filrmíjiro delp,11r,11nie11/n de W1bite/Jt'ad

Gnry,lilr l&lt;w11n, ( ,,,reía

tude puritana de u base teológica, ) en cuyo ejemplo tenemo. en
Ben¡amin Franklin, quien "e rnba com encid de que había que dar
a la moral una base utilitarista y no reológica". 49 Al mi mo tiempo,
la teona de lo derecho. natural defendida ¡ or J hn Locke n u.
Dos 1ratt1dos sobrt el e,.oh,ernu&lt;A• encontrará eco en l .bs derechos del ho111hre
de Thoma Paine y en la célebre Dec/1,roció11 de Independencia que en
, ..,..,6 redactó Thomas Jefferson afumando qu "e una verdad evidente que todos los hombre fueron reacios igual ,, t¡ue su teador les &lt;lotó de cierto derecho inauenable , entre lo cual e tá
el derecho a la ,,ida, a la libertad y a la búsqueda &lt;le la felicidad". ' 1
Franklin · J.:fferson no fueron filó ofos 'profi sionale ', ' habrá
gue aguardar al siglo . igui nt parn encontramo con la influencia
de la llamada escuela coce ·a de Thoma R id en el plano acadérruco, e exL tiendo inclu o poc;teriormente ¡unto al pragmatl mo de:
un Jame. o al idealJ mo de un Re yce. 1 P irc no ab rr' palabras de

( orre ponde ahora . ñalar h transformación quL· recib1 ' el cmp1ri m&lt; 1 i~lés --en . u ,·eruc:nte clru 1ca humeana de la doctnna de
las 1mprcsionc · y la a ociaciún de id a - con la fuerte do~i de
n:t1lts1110 4ue le moculú el rrot 1iil, to1m11n11 ff!ISt con . □ doctrina &lt;le yu
la percepción de objetos xtei-iore :

elogio para el pt1111ero.,;'
. pag.
• 254.
op1c. ton, 11p. ni.,
511 Frn I von \.' ter, Hisl11nt1 ,k 111 j,lo.mfta, annagu de Chile, Zig-L.~, 1939: "[m defensa Je la Const:Jrución liberal ingl .sa del año 1688, } contra Filmer. defens r del
remado pamarcal, del remado pnr gracia de D10 e~crib1ó us 1:ratados sobre el
Gobierno. Dos Jmtado.r solm d Go/m nw. u ideal de E. tado es la monarquía c1 l!lStltue1onal, &lt;JUe mooiante la ". cparac1ón Jt: p&lt;Kkfl:''-•·, el le.¡.{tslatJYO ~- el qecullvn -a In.
que \lonce qu1eu más tarde agrega el judicial , mediante la litrii1,:1c1ón legal de los
poderes dd pnnCl(J½ que no el.tá sobre la le\ sino bajo la ley, tleht!11de al tndividuo,
su libertad personal r ~pintual, y u propiedad C&lt;&gt;ncra las arb1tmnedades del ¡,oder
gobt:rnante", págs. 231-2. También Marias, op. al., págs. 251-2: "Respecto al E~tado,
Locke e:. el re pre c:ntantc típico de la 1Jeologfa liberal. I ·.n d m1 ·mo barco en que
Guillermo de Orange iba dt: Holanda a Inglaterra ...-iajaba Locke: con d re~ de la
monarqi.ua mi."'ta iba el teór1 o de la monarc¡wa mixta. l.ocke rech.-iza d patrtarcalism de Filmt:r \' su &lt;lOCt:nlla Jel dcn:cho dn·tno r dd absoluti mo Jt' lw reyes"
51
opkston, ~p. ril., pág. 2~&lt;,.
·
·
~2 Jostah Royce (1855-l&lt;J16), ingeniero y luego filósofo,, 1ajó a Europa · volvió a
4\1 (

1nc;cparablcmenh.' unida con la creencia en la ru1l/dad Je! 11b1c:to pcr
cibido, c. algo último, inJ nvablc: no " rcJucibk-

n1

:1 ·et Jatw de

conciencia, ni a un:1 "condusiún''; · un el ·memo n:1mral de tocla
cnncicnc1a, para la "sana razún humana•· o t·nódo comun.

4

Con dio &lt;. haLe , 1sihle -nrnomt &lt;lift:rencia a l &gt; yue ucurrio en
Inglaterra- la poca acogid., t1ue tuvo en el continent el idealismo
ahsolut• &gt;Je BraJl y.¿ P1 ,r gm~;,, p, &gt;R1ue una dnctnna yue reh:ga d yo
per onal a la Lsfera de la ar:mencia mal podría cuadrar conde. píritu qu nutría a la pujante coloma en e. p:m:ion. ~
ada ma iruc1ado el iglo ~X - marzo de 190 l - \,'\'jlliam PeppereU \[ ntague 1 ,.., -1')51), lut'go rn ocrnl re Ralph Barlon P ff) ( x-6-19,-), polemizaron-corno era &lt;lL e. pcrar- contra Royc
) u te: i. de &lt;.JUe el r ali mo de truía la po. 1hdidad dd conoc1rniento. o era. sJn mbargn. hasta nuen: años má tarde t¡ue el reali mo norteam rica.no hará ingr •so oficial l'.n la h1storia &lt;le la filo~ofía
con "The program and hr t pJarform of six rc;ili. ts"
IIJIU -. Con
tudo, d e critu definitiumente cékbr -Tb, m· KNJlio11-- llegarfa

Estados LruJos consmu ·t:n&lt;lo.L en d mi importante.. qm: separo s. ht:geliano
nont:americam ,. Enseñ , en l larvard en la mi ma facultad donde po tt:riormente
lo haría ~1úteheaJ.
53 Passmure. op. al.: " comsh ·common-s nsL pbllo ·ophy' l---l Jommatctl che
Amencan CruVLrsmes dunng me grcater part of
nmeteemh ccmury: norwas
JL emirely
•epi out of existcnce e11her by James' pragmatism or by Rovcc's iJe-

alism. Pl.'irci:. 111 takc tl1t DI&lt;&gt; l not,11 le ca t, co111mucJ to :iJmtr{ rhat • uhtlt' and
wdl hal:mce&lt;l m1dlcct, Th, ,ma - lk1d· ".
\ on ,\ kc, op. (//.. pág. 241, b~ cu1 -¡ a son 1111ao.;. Por su parte lana op. r,/,, p:íg.
256. en:lla la mlluu1cia dt· t·sia 'l' rtrl'lllt: inglt a én u pr, 1p11 • p:11 : .. ·n.1,, l,1rgo
10tlu10 i.:n f J",llllla - Rovn Collard, L't&lt;-- , t·n • pana. s1,brc: r11do en Cataluña,
donde sus hudl:, · se ath rt•nu1 en lblmc , kncndt."Z l'd:no". ,, ·11rro podría
tfü&gt;~ a •r..-gar ·10 km1)r a t•rr:11, l., acllL'li do, rnna Jt· Zuluri ·ohrL la rta/1,/11d, .. u
pn:etn111cnc1a frcn1c: al .rrrc:xpue ·ta •l11cUt·111 111i:01e tn /11tc/1f!_wm1 1111hmfe, \ladnJ.
,\hanza EJ1tonal. 1~8•).
.,'.&gt; Copltsmn, 11p. nt.• pag. 26.2.: "La íorma &lt;JUt. .1dqiün11 d 1Je:1ho.;m11 absnlut I dt'
Brn&lt;ll1: · ron d rc:lcg:muento Je la pcrsonaJ1dad a \;\ &lt;:. lúa de la apanenaa opui: t:i
a la c:sfi.:rn de la n.,ahda&lt;l. 1111 fue au,~da por t l pt nsam1t:nt,, norrt,1ment,m11".

202

203

me

,,¡

�i

\lnrro hislriricoJ' ft!osójim dd p, 11s,1mí,m1,, dt ll"hiteheod

en 1912 y provocaría una ólida réplica en 192Cl a travé de lo r.ss19 s
i11 n"tiral &amp;alis111, llevado. a luz por un grupo no meno capaz de
pensadores.
''The program ... " d 1910 fue publicado en Thc Jn11mal o( Philosup/Jy, y junto a los &lt;lo primeros aut res ya señalado agregaba
lo nombre &lt;le E.B. Holt {18"'3-1946), \ ~T. lanin (1872-1944), WB.
Pitb.in (1878-19c;;') y E. T. paulding (187J-L940), y irvio cfecuvamente de plataforma para el escrito de 1912, cuyo título completo es
The ~en, R.ealis,11: Co-operafi,,e \l11dies i11 Philo.ropl.!J. Y con justeza, pues
una d las bandera. enarboJada por e. te nuevo grupo de filó. ofos
era la roopemrió11. El e. crito . tiene una te is qu difícilmente ho)
ria posible impugnar sin recurrir, pen amo , a la 111alo fe. Puede
resumir e en tres punto : 1) escrupuloso cuidado del lenguaje como
in trumento de toda filo ofía; 2) análisis &lt;le los problema complejos
y vagos para tratarlos por eparado, • 1) a oc1ación con los avances
de ]a iencias particulares.
Todo ello ju ta.mente con d propó tto de up rar el ubj tiY1smo,
la vaguedad de pensamiento y de lenguaje y la ignoranc~ culpable
de los progreso realizado en la ciencia. ( bviamente, una tarea tal
no podía er realizada por un individuo aislado , requería de coop ración para 1a anhelada rejort11u .~mera/ de la. filo fía. sí, Pitkin
expresaba la test bá 1ca común a todo.: '·Las co a· conocida no
.on productos de lar lación del conocer ni d ·p nd n .encialmente, en u existencia o comportamiento, de tal relación", o ma elo
cuentementc, todavía por boca de paul&lt;lini cuando afirmaba que
el conocimiento era "diminable", en el ·entido de que a una cosa le
e perfectamente indiferent el er conocida o no, favoreciendo una
tendencia plu.tali ta --que}ª veiamo en 1oore y Ru sel!- frente
al monismo ideal.i. ta, y defendiendo la te i de qu t1I 111e11os lflla de
toda. las relacione posibles es nece ariamente t'."\.1en1tr. justamente fa
relación de conocimiento. E ta orientación e do matizada por la
idea, e.le Holt y Perry, que aceptaron Ja teoría del "moni mo neutral", egún I cu.al 110 h'!_)'
il/fi171a diferencir1 .r11.rtat1cial mtre ff.rpírifllJ'
molerifl. se. Y a. í, con J\l mtague en este caso a la luz de las ideas de
1

""ª

56

Passmore,

t,p. e,/., pág. 263: "The central tcachmg-s of
204

neatral monism oughc by

\\'illiam Ja.rm: , la C&lt; &gt;nci ncin p:1saba a er una li'S/J/le. J,; "/1111r1011 &lt;le un
orgamsmo fn:nte a algo: en d conocer '"no ha) nada Je c;obru1:1tural
e trascendental". En suma, lodos nchazaron la 1t:11rÍ:l de 1.1 repreentación y redujeron d ct noum1u110 ,l la. apn·ta&lt;l,t fc,tmula de una
(o-jm'St'flCJa entre cognoscente.:\' con11c'Íllo.&lt;.ahe reah?:tr In:. prcci. i, Hlc. a e 1,1 ca ac.11:rizacinn gcnt'l':tl. En
p.rjmcr lugar, desta ar uno dl.' lo: punro. Y1t:il 's de b loi:.,,íc:1 dd realismo-) l)Ul' se sHÜa cn las antípoda d la lcsi de Brndkv--: a
abu, que /odas las relacione-; on e.-1 ·rnn . \ en e, n •cfü.:nn.1 ram
bién la de conc,cer, según había add,1111ado J:11nes. ,\ í, jumo ,i fo
teoría Je la percepciún esb1)zada p11r Bergson en \l,1/iér,' ti 111h11oirr.,
Perr~ no mvo prohk·m;1. en ,1fírmar ~1ue lo t¡ue llamamus m11rio:d,1
'olo e una "re puesta intercsad:1" dl' un organi mo frt:nle :i :i lgo.w
Dicho de otro moJo, d conocer c. una peculi.tr relac11·J11 eXlt rna en
la cu.i l al mL no. uno de lo_ términos e. un ¡m,c,•.rr, orna11itú. Insistimos
en ello por&lt;.¡ue ésta eni una Je b tc.:sis e ·rr;1p1 ,bJa pt ,r \'\ hi1d1eaJ,
ljllÍén o. t&lt;.ntlrá por ·I contrario Lllll' a111ho, ti:rminn -;on pniu:. o
org-amco, ~ que todas la-; relaciones son 111/tmas.
Otro punto Imp&lt;H tantc de la: 1c ·i dt. l1Js mi
reali. 1,1•• en
segundo lugar, con. isti1) ~n sostener l)llt' los a pecto: cl:isicanwnrl'
llan1ado:,; .wljetil'Os &lt;ll' un nbjc10 - us pcr:pcc11vas lt: pertt rn.:cen
rea/1111'11/1• a él. 1\9ui I loh sígm: al pmfc or 1 u 111:

,o

Thc innumeralik• gcoml'trlcal pr11j ctirn1 o

which rlu: nen.ou. s~ Slt.'m ma\

n:ac1-

right to OL' rcgardcd a~ hdnnging

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rrac11cal purposcs 10 &lt;lesrnhl' a cerram . h:ipt ::1s tt ' r&lt;.al sl1.1pt ... ~

be: clear 1... j: nothmg e 1sc cxcept ohtc&lt;.'ll\'t' dt·mt·ni:,·"
p:rsaje -;:un, Li uta ,11111.. ni •• lt: Pa ·~rnure
\ Lt: 11,1 I / /Je
:'\f11• l&lt;M//1111 nos hemos- ha~adu c:n ( 11pleM011, rp iit, p.tgs. ,- t,.
' Pas!-morc, &lt;1&gt;- ,11.• pág. 21,I: "Th!. pumt mn,t \ Hil m il1t lngic ol l'h , 11 /l.wh·r11.1
--that rdations :m: t:xccrn.tl Jame. had paru ul.1rh ut:•1.:d ...
'" Jbll" I., p:tg.
. 2h2,
110\\" 10

Par.1

11,J11 t'Sll'

"º Jb·1~1., pag.
. 2"4.

2115

�Marco hislÓnco y filosófico del pe11s,1111iento de Wbitehead

Gory/as HomertJ Cama

Aspecto delicado y punto de ataque por parte de lo realistas críticos
&lt;le 1920.
farvin, en tercer y último lugar en su correspondiente artículo
"The emancipation of phiJosophy from epistemology' -título singulru·, pues uno pensaría de buenas a primeras que el realismo es ruue
todo una epistemología-había impugnado la tesis-vigente desde
Descartes- de que todo conocimiento se basa en el conocimiento
del contenido del espíritu y qu , por tanto, una investigación de la
mente humana debía preceder a una indagación de la realidad misma. Por el contrario, siendo el conocer una de las tanta~ relaciones
posibles externas de toda nuestra experiencia., no hay razón alguna
para la preeminencia de la. epi temología: el metafísico ha quedado
así "emancipado' .61 Por cierto que e, necesario agre~r que para
Marvin la metafísica e comprendida como el esfuerzo de alcanzar
las más altas generalizaciones de nu stro conocimiento presente. En
lin~s generales será una clirección seguida por Wbitehead.
En 1920 un grnpo de teórico igualmente calificado, y que incluía
a D. Drake (1898-1933), ¿\..O. Lovejoy (1873-1962) J.B. Pratt (18751944), .K. Roger (1868-1936), G. antayana (1863-1952), R.W ellars
(1880-) y .A. trong (1862-1940), salió a la palestra con Bmrys in Cntiml Rea/is111: A Cooperalil'e .ftJJr/y q_/ !he Problems of K.110114.edge. Como u
título indica, buscaba criticar los puntos débiles de The e11 Realis111
principalmente uno: la negación total por parte de aquéllos de cualquier intermediario o representación entre ujeto y objeto.62 sí, alguno. postularon que los datos int11ediatos eran los estados mentales,
mientra que antayana, con una uert de fenomenología peculiar
a su &lt;loctnna, afirmaba que tale eran "las e..c:encias ' que, como puro
objeto de intuición, permanecen ajenas no solo a cua.lquier istematización, ino al "reino de la existencia" propio del di curso y
&lt;lel razonamiento.~-' En suma, los realistas críticos, no bien alvando

de todas formas la exi~tencia Lotalmenrc indepcnJit"me del ohjt"rn
frente a1 cognoscente, e taban dispuestos :i aceptar alguna forma t!t.:

1

intermediario que en cierto modo paliara ln 1.¡m: con,:idcraban una
postura tlemasiado ingenua por parte de lo, nut: o realista . ' 1

U11 remcmenfe del idealislllo a/e1JJa11: H,1ldt1t1e
Richard Burdon Iíaldane (1856-1'&gt;28) fue, cuan&lt;lo meno~ -tanto
como en Estados Unidos por la misma , poca lo era Jo. iah Royce-,
una figura histórica exótira: filósofo, estadista. ,·ii'.conJc, ad.mir, dor
&lt;le Einstein y... hegeliano declarado. En filosofía. u legado In con titu} e la obra en dos volúmenes The Path lo Rwli!)· (1901-1904). Por
otra parte, su destacado desempeño en las altas esftra' del Gobierno británico le valió la distmción honorífica d carácter político Je
vizconde de Cloan en t 911, aún cuando su entusiasta admiración por
Hegel --que en la obra citada llamara "el mayor maestro del rnetodo
especulativo de, de Ansrútelc " -65 le costara la pérdtda Je sus cargos políticos y no ser llamado a integrar el Gnbic:rn11 de 1915, dado
el tinte francamente antj germano LJUL' h;1b1an tornaJo lns acuntec1miento . Ha1dane se esfor7.Ó por demostrar LJUe la teoría de lardanidad en física no soto era compatible con d bcgdiarusm11, sino que
lo exigía. En sus escrito, propon:m una teoría de la rela11vidaJ /i/osríjica, y cuando Ein tein publicó sus e.critos snbrL 1 tema, f faldane
lo, vio como ¡confirmación!, ele su propia tuma desarrollada en T'úe
Reign qf Rdatfri[)' de 1921. Efecti, amente, al er la reafüL1J finalmcn1e
una, posibilitaba de suyo la coexistencia lebrítir11;1 de uriados punto.
de VlSta -físico, biológico, hlosóhco etcétera.- cuyo sistema. ca-

C.opleston, up. at., pág. 378: ''Pmmo acgjó un movimiento de realismo crítico,
aruma&lt;lo por c1ert s filósofos yue esrnbarr Je acuerdo con los neorrealiscas eo
rechazar d ideah mo, pero yue no se sentían capaces de acepmr .r11 total negarion riel
represcutac/Q11Ú1110" Las cursivas ·on mías.
&lt;,,· , \bb agnano, íl/J. at.,
. pag.
' 569: 'l.as esencias no se eneadenan r no consaniyen
.

un sistema. La att'nc1011, el Jigcurso, el razo11am1enrn, les 011 a11:n;1s. ªnn puro.
objetos &lt;l1.. iotwc1ón, y la inruición es la úntca cxpl·ncnt:1:i mmuliata po!&lt;1l.i!t. .\ten
c1ón, razonamiento, discurso. pn-supunen b X1s1enna, ~ la l x1stcncia c~ un r.:trn &gt;
completamente aparte del &lt;le las t:senc1a , ¡ · i d remo ~k la aca, 111, Je L1 t:nérg1a
vaal; en una palabra, &lt;le la m.item' .
64 Acton, op. al., pag. 26: "Estos liló~ofos, quL· di~rahan mucho Je comparur los
mi,;mos puntos de \'lSta, se pom:m de acuerJn, a pt:~ar d1. todo, para precontzar
llfla forma de realismu mc:nos mgenua r menoi- absoluta que la dt• lus nu 1rrea
listas"
65 Copleston, ap. al., pág. 22.9.

206

207

61

idern.

"2

�\ t,,m, hi ltín.-o jiw1ó w1 d, I pnu mimtn d,· 11 ..h,ttl ,uf

tegonales parciales ofrecían un a: p ·no r,latim d la\ cr&lt;lad, te. i lltlt:
iba Jc.: b mano, por ierto, con un e, piritu de rl' peto , tol ran ta
p r cada uno Je lo csfunzo. par 1alt:s.1 1 o, hcmo: detenido ·n
e te autnr poryue \. h1td1l'ad olía mant ·ner d1 u ion '.'&gt; tílusofica
per.rrmr1/er · n él,1•' lo cual no notifica no . olo acerca Je las esfera.
de influencia ·n las cuales s mm:fa nuestro hló. ofo sino Jt· u Cl·rcanfa cxplím:1 ·on I itk~,ili mo jnglé . Comparte t:n cfecro ayuella
\:Í iún smc &gt;pUca dt la filosofía 9u hemos aracterizado y la tesis de
HalJ, nt dt gue 'wc nught to be pn.par ·&lt;l to beht,·e in the diffcr nt
a:pccr t th · world a· it appc.:ar '."" En definitiva,\ 'hit head aceptará - ) a&lt;.¡uí la ruptura con Russ ll era dam- d principio dt· que

pui.: ,\í, 1r an l"nriende

un rnJo los rcp:1ros ym: cup1e:c hacer a
. u propuesrn- (Jlll u reorfa es un:1 hip,'1t · is amliji" yue prc1e11dc
&lt;les ·ribir lo tjllf' 1r,J/11m1/r mrnlr en d proceso l'\'olULi\l&gt;, lkgando 1l
lín111c c:xtrcm, 1 dl alirmar -y no paH ce 1r:1tar e at¡ui de una merát,,rn- que en una m1,i11i11.·,·oluci,·111 "'thc.:tt: 1 .tlW~l\ more in 1h
conclusion than j · contained in thc premist:s''. ' · n 111 ra pal ah .1
- , at1uí ac.lebnta la nncion d · .i1i1t1'!'.,Ía lllle habra de. cr cm ial para
la conocida Tum11 S!,flli r,il ,!. .ri.rt, 11111s- , 1,, yue rl' ult1 JI? un proet·so e
,ilgo 111,ís 1..¡uc d ejercicio de a9ud pre ,ceso. Cm lli 1, es posible cnkndcr t¡ue cier10, tipo l' comp,,namiento, rak:. cnmo la conc1t'nci,1
e1111 ,j,111 di.. pn ,ce e • físico 1..1nimic1J .-, 1la tdo lll'C' ano refrrir e a
~lorgan, p ljlll' u do tnna c11nsurnirú el Jrr1111t'11•or,C4 de li111, Spt111

malq11ierprop".ricirí11 se 1i'ft1 re" 1111 '"" tt no q111 e.\.-hihe ,1lwí11 1i1rt1rlt r 111, t,¡flrim gmrml, , q11e elpropio 1111tí!irir dr aqlféllu dthe dttr t1tt'11/t1 d1 aq11éL e Lrata
de la onsccucncia final de la do trina dt· Bra&lt;lle), t¡tu.: reduce toda.
la· propicJadcs a . u. r lacionc. inrc rna · e□ un i tema.

T!I ero/11cio11is111r1: ,\ Iº'J/111 ·./ lle......-,mder
Con .\' Llo,J
. Í&lt;&gt;rgan
. (IX52 19'\fi, f-ilú ofo v bi 'logo admira&lt;lc r Je la
obra de Darwin, propuso un.."l c lebrc variacion de la tt:&lt; ría de aquél
llamada 'le.oda de li1 ero/11ti1J11 1111ergmtr. un ·•cammo mt'dio" cntrt· d
mecanismo y d ,itali mo.~' 1 En efecto, no .olo rcafuma su admirnción por la obra dt' Darwin, in , &lt;-¡ue epara agua. re pecto de .Bergon; vale decir, del· genio po · tico" ~ de la mctafí ica.~ 1 Y con razón,

,, Ib1

I,_

págs.

_'&gt;9

)

" Pas ·more, op. m., pág. 331!: "\\"h1td1L·:u.l accep1l·d rlw ddinicion of pililo ·oplw
tormulitcd by rlw Id list , .md pa.rncul:ul~ by I bldarll', wnh v.:hom \\11ird1catl
11w ,1«mlonml 111 ,ürmH philnr11phic,1/ q11rslio11I'. Las ursi,·a on m1a
68 lbid. pág. 1-11.
1,11 ÍJc.'Jll.

-u lb,J., pai..u,,1: "Llonl .\lor,an hn¡x·d tn 1read ,, 111idll'l_r¡ flalh bctwccn 'ml·ch:1
n1sm • anJ \·ualism'. 1bt: rnc hanist ha&lt;l sel out ro -ho\\ rhat, 1rgamsm are 'n11th1ng bur' ph · ico chl·miral stcucrurc which h:!'.'l.• .1. sumed 1hcir prescnt shapc a.
;i rcsult ni thc opt:rallon of naruml . dcnmo. h&gt;r thc \1t.llist. on che u,mrar},
an organism pn sl.':sc , \!f,tf force': it , mJcccl a me&lt;lium through wruch ltfr
tru k ro trd ped cuon". l.1. cur.:1va~ son m1a
71 !bid .• p,ig. 2~0: "TJo J Morgao had no pam:nce ,,·nh ,·i1ali m
a biolog1rnl
thL·on. '\X nh ali due- re pe-et, he \\·r,&gt;te in !llthncl ,md E. :ptrir11 , 'for l. Ber~nn'

208

pod1t· gc111u. -riir h1s d.,c,nnc uf l.1fr 1. m, rt ,tkin to pol'lí\' than to. ntnn
h1. l:u ik cnuct m · o Dan~m· m.Prnhctnr a11d trul\ '-ti nu 1 ~ene: ah2.tl1011
un] Sl'f\'l' IO ho\\ hri\\ largl.' ;i dcgrl.'c rlw lflll·rmm:ling ,,¡ prohl ·m. 1m11h mg
the rnctapll\.JC ot our1..·~ wirh tho e.,¡ Clllllllil rmcrpn:c.1111111 111a dark n
counsd ;ind :crH' 1:nousl 10 lundl:r thc prr&gt;¿,,•rcss ol llh,lt,~\ '''.
'lb,d

ldl:m: "'l he te uJt:mt pro1:c r lll '\L'r ·nothtnl! hu,' thc pr 1c:
, 1u1, ,f ,, luc.h
11 has '\ ol ni. TilU 11 1 that m1x.le · ni IJl h:i, 111r --con c111u~ness, ortli:implc
l ,m ' lv~ om ni ph 1co-&lt;hu111cal pron ,
\lth Jllt d1tmsc:I\ hc111g r Jul
11,lt, t, 1, althnugl, lhc:!) .uc \.OOUnuous \\i!h, uch proct· l.' '.
T.:i c pr ,icín c·s Jc P.1« mnr 1h1d [ 1.1 Jtltt'rprel.ln, ,n
11 gt·nl· al u 1mp:1r11
d.1. \ c:.tst: \liba •nann, op. u/., pa~ '&gt;"4: •·\( • ;mllt:r t.:• n 1dcra L1 rtahdall ·orno un
pron· 11 &lt;lt t ,,olucr,·m •mt:rgtntt-; ·1 mundi, e ,k am 1lla a p.m1r J la pmm ra
c.ond1cionl· dcmt:ntak-. J ·I l·,p:tno \ se: compli,a pon, :t poco ron la c:mcrgu1
t 1a lt cualrdaJt· cada , a nut, .1 " l)l.. Ru •giao. (Jp. fll., p.1g. ft, .. lnh..tnll lt
t',ttegorfa. d Jewmr l'o;pano 1unp, 1r.1I "l &lt;'011c1l'l:1 J st• cspl'c1lir:1 i:11 grad, 1s dt· l.,
rc.-ahd:1d Jt' ordc:n laJ.1 H::l mas dc,.tJo \ complqo, l mtcrhgad I Je 1, I rnndu
t¡ue d rna Jito mcr c: dd 111;1 ba¡o cc,11 c:1ractcrtc p1, ,pi!I e 1rr :du 11hlc~ I• t.1
~ la d, tnna lliun,1da dl la / flt 111 rt~,/11/u,11 nd. 1 111\ d .\ 1, •Pan. / :111&lt;'zy. ,,, l •tt,/u.
/ion IIJ2) ,¡11c rc uerd 1aJ H:Z en un 1000 m n ,r: 1 / ro/11/1tm, 1/nr, tle I r. 1r,
Borhl.'nski, rip. lll., páL•. 12-: 'h 1,1 l on c:pu,10 ,ll l:1 , oluuun, c11m11 c\ "luuún
t·me •cm
~11:
11/ rn/1111,,,. • la :ncontrnm 1 1amh1c:n. \ m m,I pen knn.1 t1t
\lexamlu, c:n d rlós( to 1101 J •o 111 le·&lt; m IJ.,,d 111 •an !RS~ t&lt;J 6),, k1
~,do un:1Je.11. m;t di t uuJa., t'n l.1 fil, 1o;&lt; 11. 111gl a. ·, p 1111: . 111 duda, .11 , 1lu
1 ,ru. rno •pcuct'nano
l'sta t·rc:1 dd lx-r "-"mano".
0

�Marco históricoJJimsójrco delpensomie,,to de Whitehead

G()rgias &amp;,111trr1 Carda

and Dei!J, la obra capital75 que Samuel Alexander (L859-l938) escribiera en 1920 y cuya metaftsica realista nos permitirá afianzar el encuadre

The temper of realisrn is to dc-amhrnpomorfize to order man anJ

histórico que hemos dedicado a Whitehead. De hecho, la deuda de
éste con aguéJ reflejada en nociones cardinales tales como devenir
-beco11Jing-- y sentimiento --Jeeling- es llanamente confesada en Procesoy rea!idatC6 Valgan pues algunas palabras sobre Alexander.
Hijo del colonialismo inglés, nació en idney y se trasladó en
1877, a los dieciocho años, a Oxford, donde obviamente recibió la
inAuencia de Bradley. Espíritu multifacético, acogió también las tesis
de la teorfa de la evolución, e incluso se interesó por la psicología
empírica -una rareza en Oxford en aquella época-. Por si fuera
poco, recibió después el influjo de Moore y Russell e incluso del
neorrealismo norteamericano..,.., jerció la docencia en Manchester
y tuvo a su cargo durante los años I916-18 las Gifford lectures, cuya
ver ión pubkada tre años má tarde habría de ser Time, Space and
Dei!),, que culminando en un panteísmo evolucionista, tendría, u origen remoto -al decir de Copleston- en la filosofía de pinoza y
en el hecho de que Alexander era juclío.711 A la verdad, el realismo de
Alexander es definitivamente naturalista, y como él lo dijera con us
propias palabras:

one hand, to divest physical things of the colounng which they have

75 Desgraciadamente, este unportante Libro jamás, que sepamos, fue traduodo al
castellano.
76 \Vrutehead, op. cil., pág. 49: "Toda acruabdad última encarna en u propia esencia lo que Alexamier denomina 'principio de in9uietud' -a pti11ciple ef tmrest-,
a aber, su devenir -bero111i11g-". Ibíd., pág. 69: " te uso del término senhrfeeli11g- es muy afin -ha.r a e/ose m1a/og;&lt;- al uso que hace Alexander del término
llive,uu1--e,yqy111ent---:'. El fi.oa1 de frase merece ser citado, "r tiene también cierta
afinidad -so111e kinship- con el uso del término infllición -intuition- por Bergson".
.,.., Copleston, qp. tit., pág. 381. También, con más precisión, Passmore, op. cit., pág.
267: ·'Alexander, tndeed, was permanently influeoced by Moore's 'Refucation of
Jdealism'; although be was aLtracted by the neutral monist reduclloo of the 'mental act' to an organic response he could never persuade himself whollr to reject
the act-object analysis".
Coplesron., op. cit. pág. 385: "Alexa.oder era de origen judío y no e absur&lt;lo ver
en u idea &lt;le Dios una versión dmárruca del panteísmo de Spinoza, adaptado a la

"' 8

teoría de la evolución".

210

min&lt;l to their proper place among the worlJ of finite things: on che
recei-vcd from thc vaoit) or arrogance of mmd; on the other, to assign rhcm along with minJs theit cJue mea urc of o;eJf-extsteoce.-9

Lo 9ue es igual, el ser humano -bastante le1os de er el amo ) señor
de todo el urnver. o-- es un ser hn.ito orgánico como cual9uier otro;
nada más.AA
,,\sí pues, ¿de qué está hecho el uniYcrso? De una única usrnncia
universal o s!tt0.primorJial: el rot1tÍ!1t111/11 espacio-temporal scmo\'Íen79

Passmore, uj.i. nt.. pág. ?.6'J. La cita e tá tomada Je Tbe R,ms q/ l&lt;r,dúm; no se da
numero dt' págma.

su Ibid.: 'Tbus Rea.l.L~m, as he conce1ves 1t, is namralisúc; for it. the hwnan bcmg
is one iinite chmg amongst othcr.;, nor thc rnlct and lord of d1e finite wiivcr 'L ''.
Cno huhiese esperado 111Ji11ilr 1mi1•,-rxe. \pena · cabe decir c.1ue sea este el punlo
más repdeotc a pos1c1onci- cercanas a la tsculá l.lca. A mudo Je ejemplo, véase
Franc1 ·co u sinos RUlz, . lp1111/esJ1rm11111a t'rllomcirí11 rdlir,1 dd 1Irg,111ici.r1110 m.rnml~l!,k(I de
frh,tehmd,. alamanca, L'ruvers1dad Ponulicia de, alamanca, 1961, pag. 1 -exuact,, de h t sis doctoral: '\\ñ1tehcad: un ensayo de cc,smulog1a orgamca"-: ·Tan
exagerado inmancnusmo te-olog1co nc-nt: exigido, en la tilo~offa \.lt:I organismo,
por la despersonaluacion de Dios o, si se prefiere. por la uniwrsal per~on:tlizac1ón &lt;le todo ser actual", "es ínnegablt' c.1ue la persona ~u.rn de una tmtono1J11t1 r
de una dignidad peculrans1rna . Fs un irusmo ddm, ncg:ult' esto. atcibuws, como
rcpamrlo generosamente sobn. todo ser a(:tual". cursiva¡¡ en d ongmal. Abbagnano, op. át., pág-. c;sr;: "í .1 n:-alismo uende a LOmar como punto dL partida de
sus especulaciones prt'CÍsam1:ntc fa existencia o el mndo de ·er de la naLuraleza.
Por ello. la namraleza es la realiJ.aJ Ílruca o fundamcnral Je la yue son panc
o marufc~rac10n el propio hombre y sus acti\iJades esprriwales''. Dt Ruggit:ro,
/)p. 111., pag. l6-1~: ") la caracterísuca peculiar del reali mo se nos reYela ,llJUÍ e::n
la pn:ocupación cnnst.'lnte Je t¡ucrl-r hacer del siyelo un caso parucu1ar aunguc
importante, de una ob¡eovid1&lt;l natural yue lo ·upera pnr toda.~ partes''; ··eMa
&lt;legradacton &lt;lel u1eto cogao cente a un pe1rip1ml nvml, esto e., a un moment&lt;l del
natural devenir, dotado, por efrcr11 &lt;le una evnlur:ir'in crner¡.{1:nte, de una cualidad
comcicnte r esprriC1.rnl c1ue no pertenece a le, t radio más bajos del proces"
m1co es, como fáctlmentt se puede advernr, la parte má débil de 1oJo d isttma,
guc debilüa tambien las otra.~", lru cursiva~ en cl ongm..al.

cr,

211

�Marm hi.rronmy ftl/J.róftro del pnwmnento de IFhitehead

Gorgios Romrm Gam(I

te y autocliferenciador guc, en bellísima expresión de Alexander,
es "el cañamazo gris en gue e tán recamados los vivos colore d l
uníverso". 81 De allí van emergiendo todas la, cualidade que --en
impulso del p.ropio univer o para divinizar e -82 van reproduciendo
en cada ni,,el la relación fundamental que hay entre espacio y tiempo, que es como el espíritu del cuerpo de aquél;83 así en nosotros,
por ejemplo, que poseemos cuerpo y e píritu humanos. o obstante, si bien lo que llamamo " er humano" con tituye el estadio más
elevado de tal evolución, habrán de seguirle fatalmente ángele en la.
carrera evoJutiva. 84 Forzoso es reconocer que, no bien "desantropomorfizando", la doctrina final d Alexander es optimista.

cíón de metafísica es inaudita: "El estudio experimental o empíricc,
de lo no empírrco o ti pnon,,_ '' in embargo, debernos recordar que
él comparte y defiende fa tes1 cara a todo el mov1mienro m:onca
li ta de que el conocimiento e. "una rela H)O de en presencia o de
conjunción entre un objeto y un ser con cjente", siendo con ello
la gnoseología solo un capítulo más de la metafísica.!ll! Ln efc-ctu, d
reaLi mo de lexander es radical: como ningún intermediario puede
haber en esta conjunción entre cognosccntL· y conocido, solo cabe
9ue éste úJcimo sea contemplado } t]Ut' la cnnciencrn cid primen, se
goce o di frute en ello. Lo propio del sujeto al conocer es d goce
-l'l!}f!Vllll'flf.-, ya 9ue le está ,úhda la contemplaciún Je su propio
acto de conciencia -una conternplac1ón gozosa de si mismo cría
justo lo propio del e radio angelico inmediatamente ·uperior-.H"
Pero, notemos bien, esa fruición mema! c. d único modo Je ser
iliverso de la objetH-idad gue introduce el sujeto al e~tar coprcscnrc
a su objeto y; lo que es miis decisivo aún, se trata, a la pnstre, Je un
de doblamiento de L1. única realidad original: el to11lít1111m1 t:spaciotemporal. Cabe eñalar, por último, este monismo reali. ta ausolt1to

Dentro de e te ncuadr la metafísica es entendida de una manera completamente peculiar, ya que si bien en tanto que ciencia del
ser y de su atributo e enciaJes o categorías podría no alejarse demasiado de la definición de Ari tótele , u método es in embargo
empírico, en el sentido de que se vale de hipótesis al igual qu la
demás ciencias para de entrañar clicbas categorías que, a diferencia
de la. kantianas, son constitutivas d la realidad misma.ll5 u definí-

De Ruggiero, "P· ni., pág. 16 r 18: 'Tucos planos son Urunado , con rermniscenoa
kantiana, categonas, pero a diferencia de las categorías kantianas, no son formas
de organización mental, 'ino formas constitutivas de la reahclad nusma de lo objetos: má:; oportunamente entonces. se las habría poclido llamar ideas platónica ".
"Las categorías se transforman en formas constllUtivas y objetivas de la realidad,
independientes de nue tro pensanuento }, sin embargo, a pnon, en el sentido de

que la evolución empírica &lt;le lo~ ob¡eto. pn: upone su acnva presl·ncia".
KI, \hbaf,ttrn.no, op. di., pág. 5,2: "Es una ciencia empírica, d1lcrcn1l· Je las otras
solo por la naniralcza Je . u objt:lo: IDs c:1ractt:n:, t·stables y um,·cr ·aks de la cosas, yue \k:xander llama ,, prion " catt:gonale ·•· Copk ron, o¡,. át.• pag. lll,:
"Podemos ddirur la mctafoica como ·•et e~tudro expcnmenral n cmpí1íco de lo
no empinco o r1 priori'', ) Je los pr, 1hlemas 9ue surgen a propc",sítn &lt;le la rebci1 m
entre lo empínco \ lo" ption'', .\pan, f'it11, ,md f)Cll} l. p:íg. t
x- Copleswn, op. ríl., pág. 11Q. De Rugg1.ero, 'i/'· at., pag. 20.
88 , \bbagnano, /Jf&gt;. fll., pág. :;72: .. \Jexander nent' de la filo 11fla el mismo t:oncepto
c1ue uenl·n &lt;le d.la In. otros neorrealisras. La ~'floseologia no 1icne mnguna primacía obre la metafis1ca, sino 9ue e~ un capítulo el b metafi.'-lca 1Tlli ma•·.
8'J Passmore. op. al., pág. 2&lt;,ll: "1\cts canm,r be n,ntcmplate&lt;l, hUL onl\· "t•n¡orcd'
-'IIvecl through'. as it 1s somcrim put. Thu-.; 'our cnnsciou:sness of an ubjl.'cr'
1s never, for u., an ob1ecr of contcmplanon; \\·har we concemplare 1s rhe ob1cct..
Slmply- although we at the .ame rime i:nju, lhe act wluch i· consciuu, of 1t.
Thl mcoul act and 1ts objecr ,He .-harph sundcrcd. Ohjec1s cannot be cn¡oyeJ.
mental aus cannor hl· cnntcmplated. r-n,m 'an angel's poim of v1ew' -rhe poim
of \'1ew of a being h1gher rhan ourseh·e - our con. dous acr \\otdd hl: an ohjcn;
an angd woulJ contempla te our con -cious acr a somcthmg cnmpresent wtth ns
object".

212

211

81

bbagnano, op. rit.. pág. 57'.t Cita Spari;, TíPJe a11d Deíf)• 1, pág. 186.
82 Abbagnano, op. tit., pág. 574: "1 lay un mfiruco acmal, el uruverso entero, que
tiende a la deidad. La realidad de Dios 'ci en este tender &lt;lcl mundo &lt;lel espacmtiempo hacia una cualidad mru alta: es un esfuerzo, no una realización".
-a., De Ruggiero, op. ril.. pág. 18: "El e.~pacio, clice., se hace en el tiempo; r con una
expresión más enérgica aúu, a.firma en otra parte que el tiempo es el e píntu o
e1 alma del espacio -Sp11,r, Ti111e {l/ld Dti()' 11, pág. 39--) el espacio e el cuerpo
del tiempo".
84 B chenski, op. di.: "Hasta ahora han surgido cuatro etapas o niveles de ser: 1)
d puro movimiento, 2) la materia, ,) la vida, 4) la consciencia -111in~. Desde
el punto de vi ta de la etapa precedente., la iguiente aparece como la divinidad
-dil'tnily--; los ere que pertenecerían a la etapa quinta los denomina J\lexander

a11geles o diosel'.
85

�Mar.o birtó,icoJ filosófico del pmsamietJto de l11/11ile/Jead

volutivo que advertimo en Alexander adelanta el cipo distinti o
que presentará la metafísica wbheheadiana. cgún señala Pa' more, "one naturally compare. Process a11d Realiry with TitJ1e, Space and
Dein• which \X'h.ítehead greately praised ',''¡() y de cubre similitudes en
lo que, con lenguaje tradicional, podríamos llamar ' el objeto" que
estudian y "el método" con que proceden. En efecto, afirma dicho
autor que ambos ven como el problema central de u filosofía la relación de las co a con el espacio y el tiempo y, por otra parte proceden ambos con un método descriptivo o del ''yo le estoy contando a
u ted" dejando en segundo t 'rmino la clásica argumentación.91
Con esto creemos haber al menos bosquejado en términos generales un marco filosófico e histórico que -habiendo procedido de
Lo general a lo especifico y habiendo t nido como ejes principales
al idealismo y ncorrealismo ingle es, u contrapartida n el neorrealismo norteamericano y el aporte del evolucionismo- no pueJa
hacer más inteligible el urgimi nto de la propuesta filosófica de
\'Xlhitehead o, si e quiei-e, haber mostrado cómo devino una a partir
de muchos.

LAIDEA DE

ATURALEZA E

TEILHARD

DE C HARDIN*
Cuauhtémoc Cantó García..._
Universidad Autónoma de uevo León,
Centro de E tuclios Humani ticos,

Creo q11r la e1'0lmion sr dil~lJ/ hacia el rspÍli/11.
Creo que el 1111ireno eJ 11110 1wol11cio11.
Creo que el espmi11 -e11 el hotJJhrr- duemboca CII lo ft1'HJl/t1I.
Creo q11e lo perstJJMI .mpret110 f'.f el Cnsto-01myp.
Por mciJ11a del mJ1j1111/o ,midfl d&lt;' .rere.r y rliJe1101111:1111s,
1111a

realidad l,fobal flf}'tl cofldirioll m11s-i.11t e11 it'r 111á..- 11cn.rflrt,1,

111ás con.rislenfe, 111ás rim,

111tí.r ce,11:m 1:11 s11.r m111i1,o.r,

q11e malq11iera ríe las rosas parttml,1rn q11e t'f/1'lld11rn.

'Ieilhard Je Chardio
I

Ci L\ROI i\i nació un pnmero de
mar;:o de 1881. La. mayor parte J su formación educaciva la recib
de mano de lo jesuita , manifestando una 10clinac1ón por la ciencia
y un gusto por la cosa de la naLUraleza. Tempranamente . e volvió
un colecciorusta de rocas, explorando e indagando . obre su e truetura material. u primero votos religioso los emitió en 1901, para
iniciar poco después su estudios Je filo~ofía tomista (1902-1905),
D1 OR1c;F,N FRA CÉ ,

Ti

II H \RD Dr

lb.d
. 340; Ia cur ·1vas
.
.
1 ., pag.
son rruas.
]bíd.: "Bod1 wntcrs see m che relaoon of parucular dlings to space ancl rime
the central problern of philosopby, cvcn 1f their solutions diverge. Futther and
more importam still, the3 make use of che same philosophical method -what
\Ve might clisrespectfull · describe as the 'l 'm telling you' method. euhcr argues,
in any onhnary sense of that word. A metaphy 1cs, Whitehead wrote in Relig1011 i11
tbe Maki11g-11J2ó---, i a de ·cription: the metaphvs1cian disceros in sorne pecial
field of mterestwhat he uspects to be general characters of realiry; be sets these
ap tentativeh as categones; then he seeks to discover whether the} are in fact
general b, con:idering wbether they are exempli6ed 111 other areas of human
intere! t".

Texto leído en el Pnmer encuentro de cosmolog1a: Cardt'llal, í'hardrn ,. \\ huchead, en la L'oiver idaJ Poluécruca.. ~(anagu,1, l\icaragua, si:pucmbn: 3 dd 2oru.
' Profesor de Antropología soct:il t:n l~ Faculr.ad de Derecho y l riminología: icfc:
de la sección de Filo ·ofia del Centro de Esrudios Humauistico. de la cm ersidad
Autónoma de l\:uevo León.

214

215

911

91

�,,,,,,¡ C.,,ma

C11011hte1110,- C

I.LJ 1de,1 di· 11&lt;1flm1ltz!1 m "J'rilbt1rd de Ch(lrdú1

y más tarde los de teología, ordenán&lt;lo e c mo sacerdote en 191 l.
Pa ó por un periodo cJe estrujamiento de la interioridad aJ mo ril.izar como enfermero militar en la Primera ,uerra Mundial. Logró
licenciarse en ciencias &lt;le la naturaleza en la ·orbona hacia tlJ19, alcanzando año. de pue" el grado doctoral con , u tesis: "Los mamífero del Eoceno infi riot francés y us yacimi oto ".
lo largo de su vida, Teilhard de Charchn. e &lt;le empeñó como
investigador &lt;le campo e □ ciencias narurales viajando alrededor deJ
mundo; fungió como profe or en el área científica de u competencia, ::L umienJo en algunos periodos de su ,ida la dirección de
pue to admini ·trativo. c:n varia· institucione. dedicadas a la i-nvesttgación } d.Lfu ión d l saber científico.
Juan de ahagún 1 no refiere 4ue la carrera intelectual de Tcifüard
d .hardin se puede da ificar como 1gue: fa e de investigaciones
preliminare. obre el t rreno, 1901-1908; periodo de investigación
paleontológica en Europa, 1912-1923; etapa de exploración en Asia
Oriental y de reflexión filo ófica y te lógica, 1923-1955.
A lo largo de su carrera inrelectuaJ, Teilhard de Chardin prefirió
plasmar su pensamiento xpre ándose en ensayos breves. Claude
Tre montant nos consigna: ' Casi se podría decir que Teilhard de
Chardia no ha escrito do ciemos ensayo , ino que ha comenzado
do cicntas vece el mi mo ensayo ha ta u úlum dfa''.2
¿ 'uál es la intuiaón original que al largo de su vida Teilhard de
ha.rclin esbozó rehaciendo una orra ez un mismo ensayo? ¿Cuál
es u idea principal obre la naruraleza? ¿Cómo estructuró u pensamiento en tomo al universo?
f I mos de precisar que en Teilhard de .harclin e manifiestan
tre niveles de lenguaje. Ant tal circunstancia, alguno autore. advierten yue ~e debe tener en cuenta el género Ji terario en los es rjwg
teilhan.lianos. para una mejor comprensión de u pensami nto. Por
nuestra parte ba ta se11alar lo nivele. del lenguaje: cieotífi.co, filo-

r

, óficn y teológico, ,1ue corresponden a un lodo en u s1src:ma d
pen ·ar. Teniendo en cuenta la doble vocac,on cirnufica y rel1g1osa
de Charilin, esto es, ya como un naruralista, pero tambien corno
saccrdotL, Je antemano po~lcrnos ac.li\ inar yui: nivdcs &lt;le lenguaje
ocupan el .ir io de en idores y cuál lengua1e d nÍYel dl' primacía.

u
Muy bien sab mos 4ue la pstcología dl'. un autor está ligada :t la e. tructura de . u pen ..amrento, \' yue la af1rudad con c1enas idea., ma
allá de L'l razc'm, tienen una ba. e emoriYa. En tal sen11do, ¿cómo e
relaciona en Tcuhard de Chardm el a. pecto r- icolo_gicn de su Yida
con . u forma de p n ar? ¿D\. que manera e vincula en nue .. tro rel.tgi.oso je. uita la emoti, 1dad con su rai, mar . ohr el cnsmo,?
1 mismo Teilhard de Char(lin, en un texm temprano de l&gt;U ,•ida
que datad I año 1917, no proporciona una pi ta para de cubrir en
él la arga emonva llll guía _u pensamiento. De dt luego, no. referimos a M, 1mi1w:ro. 1:n la lm a. iniciales que explican la motivación
de este escrito, Char&lt;lin indica:' He de comenzar por c:iract nzar la
tendencia fundamental, el tahnre namral -prácticamente ureformable- Je nu espíritu". 1 cumó c.¡ue Teilhard de Chardin e v10
en la n ce. ida&lt;l de aífadir a . u. idea. alguno. csclan:címientos por
"la sorpre a. \ una cierta im.¡uietu&lt;l 4ue en mi. mejores amigos han
despertado 1111 último ensavos".4 AqLú hanlin e refiere a u. dos
ensayo : L.11 v,do ,·ós1J1ic,, ,v / ~, /11,-bo co11/ru la 11111/t. t11d. Pudnamo · tledr
que gracia. a que estos ensayos su citaron la "sorpresa y una cierta
in,1rnetud'' n. u. "mejore:; amigo '', rempranamentL en u vida TeilharJ de Chardm no mati.7.a "el taJant narural" &lt;le u e píritu, yue él
llama "irreformable'' \ qu parn nosotws mue tra la hase emotiva d
u. ideas. Veamo. in mayor demora lo que -hardin no dice:
Tan lcjc 1s como puedo retiocedcr en rrus n:cuer&lt;los --&lt;le ante. Je

los diez años-, ad\1crtn en mt la existencia de una pa
1 Juan

l&lt;&gt;ll

nera-

m ntc dominan ce: la pa icín de lo absoluto.

de ahagún Lucas I krnámJcz. 'J'etlhard dt Cbardi,,. E pafia, Fdicioncs del

2

Orto, l'l%, pág. IS.
laude Trcsmuntant, J,,1rnd11cdón ,,/ pe11sd111i,,110 dt• Tt'ilhard de ChrJrdi11, E, paña,

' Tc:tlhard Je Chardrn, 1~.rmto.r del 111·11,po dt gm-rm !.Spaña, Tau rus, 1%6, pag. 29..

Tauru~. 1964, pág.''·

·1 Cdc.-m.

216

217

�Li idea de 11a/11raleza en Tezlbard de Chardi11

Es evidente 9ue yo no daba todavía entonce e te nombre a la
inquietud que me oprimía pero hoy puedo reconocerla sin ninguna

vaa1ación.

La nece idad de poseer en todo "algo absoluto" era, desde mi
infancia, el eje de rru vida 1nterior. Entre Jos place re de esta edad, yo

no me encontraba dichoso -lo recuerdo con toda claridad- más
que por relación con una alegría fundamental, que coosi tía, generalmente, en la posesión --o el peosanúénto-- de algún ob¡eto más

C11tJ11hle111oc C,mt,í Gtlfda

de su vida como mteriondad. Bien abemos c.¡ue no hay vida humana
en solitario, pues siempre actúa el honzonte familiar, social y nacional, además de lo mundial. En esa búsqueda, Teilharc.1 de Chardin . e
movía en un tiempo y un espacio, con todo lo que ello puede impJjcar
como inAuencia o determinación. Pero como a toda busqueda s le
impone UO..'l YÍa, ¿cuál ruta siguió Char&lt;lin para re oh&gt;er su atan de
absoluto? En realidad, para él e volvió muy complicada esa búsqueda una vez que optó por la , ía de la interio11dad. Y tal pareciera que
buscando a Dio. adentro, lo encontraba afuera, en la exteriomla&lt;l.

precioso, má raro, más consi tente, más inalterable. Tan pronto se
trataba de un trozo cualquiera de metal. Tan pronto, por un salto

Ill

al otro extremo, me complacía en d pensanuemo de Dio,-E píritu

En u en ayo f A mía cósmica, Teilhard no da cuenta de esa dificultad
&lt;le búsqueda de un absoluto, comenzando por el hecho de que la
cxrerioridad gana en nuestro ser r no volcamos afuera como jalado, por una fuerza incontenible. os &lt;l.1&lt;.:e: " , os hallamos por así
decido, mucho más fuera de nosotros en el tiempo r en el espacio,
que den ero de nosotros mismo , desde el instante en que v1vimo : la
persona, la mónada humana, como toda mónada e esencialmente
cósmica". 6 Consideremos que Teilhard de Chardin es un amante d
la natura.lcza. El mundo r la materia lo cautivan. lnclu o, en a.lgún
momento planteó que la aspiración panteísta, esa fusión de todos en
todo, es un aspecto inmanent de nuc era naturaleza cósmica.
En este sentido, teniendo como fon&lt;lo aqueUa frase qu dice:
"Abandonar.lo to&lt;lo para poseerlo todo", Chardm se interroga: "¿K
que para er cristiano hay que renunciar a ser humano, humano en
sentido amplio ) profundo de la palabra, á pera y apasionadamente
humano?".- on est tema ,e perfila 1a controver,ia qu renía con
Loui Lavelle, el cual . os tenía qu era necesario c.lcsprcnderse a í
mismo de la realidad externa en función de un creamiento espiritual; Teilhard de Chardin reaccionaba advirtic:ndo ,1ue el destino del
mundo era su con. umación, pero no su abandono. 8 En ese tenor, en
La 11ida rós,nica, afirmaba: "E mi comi.cción má querida que cual-

-la carne de nuestro eñor me parecía entonces algo demasiado

frágil r &lt;lema íado corruptible.
Tal preocupación podrá parecer ingular. Repito que era a í,
decididamente. Poseía ya entonces la necesidad invencible -y in
embargo vivificante, apaciguadora- de apoyarme sin cesar en al-

guna cosa que fuera tangible y definitiva, y buscaba por todas parte
aquel objeto beatificante.
La hi toría de mi vidii interior es la historia de esta búsqueda,
que me llevaba a realidades cada vez más universale y perfectas. En

el fondo mi tendencia narural y profunda --el 11is11s del alma-- ha
permanecido absolutamente inflexible de de que me cooozco. 5

He aquí «e] talante natural" e "irreformable' en el espíritu de Teilhard de Chardin: ¡la pasión de lo ab oluto!, que ya de de su infancia, según él rni mo nos informa, consistía en "el eje de mi vida
interior". Lo que resulta muy interesante e que nos refiera que 'la
historia de esta bú queda': según lo apunta, se vincule a ' la historia
de rru vida 1merior''
Evidentemente no habla de dos historia,, ino de una única historia personal; digamos una bio ru toria, o bien una biografía que
gravitaba en un eje: el de la búsqueda del ab oluto, que es el repliegue
5

Ibíd., pág.

295.

218

¿

~ lbíd., pág. 24.
- Ibíd., pág. 26.
8 Robcrt , pe:ught, J'eilh,ml d1•C..b,,rdin, Espana, ~ al Terrae, 1972, pág. l}t.

219

�C11n11hkm11c Gmhi Gardt1

La idPa de 11,1!!/ralezri en Teilbord de Cbardi11

quier desinteré por todo lo que constituye la atracción y el interé
má noble de nu tra vida natural no puede er la base de nue. tro
de arrollos sobtenarurales".9 Pero en medio de ese despertar cósmico como exterioridad y vinculo con e1 mundo, ¿cómo experimentaba Teilhard la interioridad en la bú queda del absoluto?
La expresión que u a Teilhard para describir e a experiencia de
bú queda interior muy bien e puede ajustar a una categoría estética,
lo e pantoso, desde la cual percib la realidad que .e vuelYe estremecedora. De esta manera, no dice: •He descendido hasta lo más
escondido de mi ser". 10 En eguida con un lenguaje metafórico,
habla de una lámpara en la mano, tinieblas y corrientes de agua que
urgen d muy abajo, para luego agregar: ''Y h constatado, lleno
de espanto y de embriaguez, que mi pobre existencia formaba un
bloque con la inmen idad de todo lo que existe y de todo lo que
deviene". 11 Teilhard ha realizado su búsqueda interior del ab oluto,
una vez que lanzó su conciencia hasta la periferia de u cuerpo para
ver si e prolongaba fuera de u ser. Y ahora, aguas muy abajo en
u búsqueda interior, le obre iene 1'espanto' y la «embriaguez",
porque se encuentra en el punto de inicio, al con tatar que su 'pobre
existencia" formaba un "bloque" con el universo. e trata de una
experiencia rrústica estrujan te que mantendrá su tónica o con rante
al pa o de los años, pu má tarde, en el año de 1927, al e cribir El
medio divino, nueYamente habla de lo estremecedor en la vivencia de
interiorización, expresándos como igue:

nales yu iluminan superfiaalmente la ,·ida social, me di cuenta de
que me escapaba de mí mismo. L\ ca&lt;la peldaño 9ue descendía, . e
descubría en nú otro per ooaj , al que no podía denominar exac-

tamente,

r que ya no me obedecía, y clliln&lt;lo hube de J.etencr mi

exploración port¡ue m&lt;:: faltaba suelo bajo los pie , mt: hallé . obre
un abismo sin fondo, del que surgía, nnienJo yo no se &lt;le dónde, 1
chorro que me atrevo a llamar mí Ytda. 17

Constatemo que 't ilhar&lt;l en su bús&lt;-1ueda del ab, oluto por la 10teriorización, nu va.mente con la lámpara en mano, llega a un punto
crítico en que dice: "i\f faltaba suelo bajo los pies", expuesto a un
«abi mo in fondo" &lt;ld ljUe surgía lo que él Uama "mi vida".¿ Pero,
cómo describe su experiencia con lo ab oluto en se viaje profundo
de imeriorización? ., n la I ,da COS!I//M llegó a escribir:
Cuanto más desct n&lt;lo dentro de mi cr, cuanto

m:

multiplico las

conexiones que me vinculan a la - co as, tanto má. e trechamenre
me aprieta EI-D10s. que pro.1gue en mi la obra tan amplia como la
totalidad d los siglos, de la Encamación &lt;le su f Iijo.n

Y en El medio di,,i110 e expresa como igm:, luego Je lo e 'tremeceuor
en la interiorización:
En e re momento, como cualquiera que qmsie e hacer la misma e ·pe-

í, pue acaso por primera vez eo mi .,-ida -¡yo, que e supo-

riencia mtcaor, he sentido que sobre mi planeaba la angustJa esenaal

ne medito todos lo días!-, tomé una lámpara y abandonando la

del átomo perdido en el unÍYer u, la angustia yue: diariamente hun&lt;le

zona, en apariencia clara, de mi ocupaciones y de mis relaciones

la voluntades humanas ba10 el numLro agobiante de los \-Wientes y

cotidianas, bajé a lo m.'Ís íntimo de mí mi mo, al abismo profundo

Je los a tros. Y i hay algo c.¡ue me ha\'a salvado e escuchar la voz

de donde percibo, confusamente, que emana mj poder de acción.

evangélica garanto.ada por e ·1cos dmnos, que m decía de &lt;le lo má
profundo de la noche: ''.b_go s11111, f!Oli ti111irl' -yo so ·, no temas. 1~

hora bien, a medida que me alejaba de las evidencia convencio-

9 Chardin,

12 Teilhard

op. cit., pág. 27.

de Chard.in, l :l ,nrdio d11i110, E paña. Tau.rus,
. pag.
, 80.
np. al.,

1~Ch
, artlin,f-&lt;,smlos... ,

w fb'-1
, 37.
1u., pag.
11 Ídem.

14

220

Ch;u:UUJ.,
,1:- D/
_,. ... , op. al.,
. pag. -,-·
, ; n1ea111

221

1967,

pág. ,11.

�C11&lt;111bt&amp;11or Crmf1i Garci&lt;1

u, idea de 11ah1ra/e-{_a en Teilhard de Chardin
Al momento nos s claro que •~el talante natural'' en Teilhard de
Cbardin que ,'iene desde , u niñez y permanece "irreformable" a lo
largo de su vida, está sobrecogido de una conci ncia rrústica o religiosa de identidad cristiana en que se hace presente u mclinación
por la cosas naturales, ese vínculo con el cosmos, referido a su predilección por la ciencia, si no es que acaso a u "alma naturalmente
panteL ta" como alguna vez el propio Chardin se expresara de sí.

el punto preciso en &lt;lande convergerá, para producir en nosotros el
efecto esperado por Dio, , el conjunto de las fuerzas del universo.

La intimidad en donde encuentra a Dios lo remile a la exterioridad
en gue está la naturaleza, que a Teilhard l? estrcm~ce ~· lo estr~~a,
no solo por la imagen cósmica que va surgiendo en e~ sino tambt~n
debido al compronúso que le confiere, por lo que surge su plegaria:

IV

Dios mío, para que me halléis en todo minuto tal cual me deseáis,

¿Qué es lo indubitable en Chardin, según e e viaje a las profundidadc de su ser? ¿Cómo e le muestra la realidad? ¿Qué dato se le
manifiesta aJ fondo la conciencia? Sabemos que para Descartes Jo
indubitable era el p nsamiento. Para otros, luego d la, indagaciones
de la razón, el claro indudable aparecido mucho antes ele! pensamiento no po&lt;lria ser otro gue el yo y la cosas. Para el caso de Chardin, resulta interesan e que surja entre las agua de la profundidad
de su conciencia aquello incuestionable a toda prueba: la naturaleza
)' Dio . ¡He aquí la intuición original de la que procede la visión del
mundo teilhardiana! Por e o dice: ' uanto más desci ndo dentro de
mi ser, cuanto más multiplico las conexiones que me vinculan a la
cosa tanto má estrechamente me aprieta El-Dios"; o bien apunta:
"Como cualguiera t¡ue quisiese hacer la misma experiencia interior
he sentido que obre mí planeaba la antigua e encía del átomo perdido en el univ rso", de la que le salvaba la voz que le decía: ego s1m1
noli ti111ere. A toda luces, la exploración d la interioridad le lleva a lo
gue es .in duda, e~to e : la naturaleza y Dios, que en su conciencia
e torna lucha, para armonizar ambos polos. Así en El medio di11i110,
nos dice: 1~

alli donde me esperáis, es decir, para que me aprehendáis plenamen-

acla uru.t de nue tras vidas está como trenzada por esto do hilos: el

hilo &lt;lel desarrollo interior, siguiendo el cual e forman gradualmente
nuestra ,&lt;leas, afectos, acótudes humanas y místicas., y el hilo del

te - por el interior y por el t:xtenor de mí mi, mo- haz que jamás
pueda yo romper este doble hilo de tni vida. "'

Lo, primeras certidumbres de Teilhard de Charc~n, e_n su_ idea de
natur-aJeza, se encuentran marcada. por u expcnenc1a nusu_ca en
la búsqueda de absoluto, que en su interioridad on como Lentos
recios y torrentes de agua yue e perfilan como ~ ~lensa luc~,
digamos, contra el ángel, igual que Jacob en e1 propostto el~ que el
doble hilo" de su Yida se mantuviera anuda.do. En tal ent1do, muy
bien se puede afumar que: "La espiritualidad de Teilhard ~s c?rrelativa con su visión del mundo". 1- En otro. lérmmos: u nust1c1smo
se entrecruza con su con ttucción del unÍ\ crso, sobre el cual poco
a poco iba incorporando lo. dato, del aber biológico: ,' e que la
tarea a la que se enria llamado este sacerdote ) ~aleontol~go, en la
que se ocupó toda u Yida, no fue otra que conciliar c1e?c1a y fe, se:
!lada por una cierta actitud apolog , ri~ T hasta eYange~tzado~a. ~1,
se descubre en d pensamiento de 't ilhard de Chardin un u1tere~
por hacer compatibles los tesultados &lt;le la ciencia de la naturale%a
con la doctrina de la fe ) la teologfa.
Ya por ello, nos encontramos frente a un científico qu pregunrn
e indaga como filó ofo, pero siente v p~rcib como un nustico. En
su escrito Cott10 yo lo creo, Tetlhard nos dice:

éxito exterior, siguiendo el cual no hallamos en cada momento en
,; Ib'&lt;l
, 75.
1 ., pag.

222

16

lbíd., pág. •4.

1'

Tresmontaot. flp. rit., pág. 69.

223

�L, idm de n,1t11r,1!ezt1 m Teilhard ,lt (hrmlm
.
.1· I·,1&lt;l
La ongm;ull

&lt;lOS

Ctlllpt l.

l

J.t: mi ucencia consiste en

1•
l.' la

\'llh•

lJLh.:

( litlllÓltÍJ111r ( ~'/1//¡j ( ulr/7fl

ILOI..

hahilualmcntc cons1Jcrado:

su raÍCI.'
.
,tn
)

Lomo .11.11ag1
( .

• Jucau,m
" formaci11n inrclecnul. yo pcrienczco l-a os
1:is. p or l.'ll
•
•
"hijns dd cielo". Pno por lcmpcramLnto 'por c·rud1os pro
. l.'st11·1
.. te
1 1a tk
. ,rra ,. . , nu-ulo
asi pnr la Yllb .en ,e
n ·tl• ·s )'ll sn\ un "h110
.
01.

· ~-. • d . •d s mundos de los 9uc conozco, por un.a e.•x¡11.'nem11
0
t:
· · ¡
· ·n
.tamili:tr,
.. . l:i ll'Un:t,
. la lcngu.1, )' 'º". sentimientos,•no lw Crl!,,'1l,o lbmngu
, J

COí'l'lOn

1 dc¡a
. d o "¡ue ·1ctucn
111
'
. en plena
·, . l. t ·nk·
• e1 fontlo de mj mismo, dos tntlucnn.L
un·1 sohre otra, t:n
., .1p.m
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.
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tahit.¡ue interior, smo

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• . la• unidad íntt:rlm,
&lt;l, treinta aúo cons:1grados .1 per 1:gu1C
. icngol '.
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impn: ion dt: yue . t: h.t ( P
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. .1. ,t1 mdlo , • Lle! gran
pro e , • d . b
s ,lución parttcul:lr,
t.:s b ozau,l
•
. , t e,. e·l tren11.: de avance r
tua 1 con e 1 yU l'., choca • en b hora prescn

hum:1111'J aJ~II!
-!

.
•• ,ns:t!1º
. .. le
1 1a que. 11ªbb Te1lhard,
n 1a 9ue
· º
"La unidad intt.:nor
. · t:. ({·1 ·Jnhle
.
- ,,
,
1 a su gran esfuerzo pata qm: t
"trcmt;t ano , corn.:spom e .
. 1
"biliiad de rompL'.r;e.
. 1
.
lado in a pos1 l
hito·• de :u \'tua ·1gu1cra anuc
.: .
. ,. 1 l Jo contrano
u ahrn1' ' e· a smtc i. e ... caln indi, i1lu:1I"
Pero veamos &lt;.Jue en
.
_
.·¡
••
--ciencia v te- la pl:rci 11•ª como una re pue.
. t1. a c
·'
·Cual
•
. . I"
·rmcntc a su nempo. l
fn:nrc a un "problema e pmtua . concc
.,. R. d-1mo: 1.1ue
. . l e1e su .. hon, prl'sente
·rn e ·c.· problem:1 ec;pmrua
• . . !' ccnr
. - ' cu~ndo
l'. '
•
·
·r,,jJharc.l
de Ch:mlin conta ba apenas con c.hecinucve
. . . :1.11o
. 1 "'I ·1uvc11
n.
·
1 t cana ,,vu- et _...,
inició el :iglo. ·x. Esa nuc\·a epoca que e 1º . . l antecedente yut'
i
•
• 1
brcs.• t'Ul
tud \'enia carg.1c.b oc
mcerttL um
, n o por
. e l , . s c;ur1ña um1
.
' tz che\ l\larx. l t:m.t,, . i:,
inarcaban en el pens:umcnto h.. •
.
· tl'üco v la rc,olucino
nm:va mcn1.alidad con el mu, tmtcnlo psteoan,d t
• g&lt;&gt; de b gran
• e,) ,am,
•
l • 1ucgo,
cil: la fí:ic1 c in. tdcrant1o, &lt;l esCl:
1:,- o l.'Stra
1 ( .itadll

• 7.,
por Tri::smomam, op. ni• .• pag.
-

22·1

:ucrra, . cguida por la co11moc1t&gt;n s,,cial de l.1 íl'.' oluciém rusa, c\·en.
ro l¡ue cimbraron bs h;tses de la viJa europea. Franklin Baumer

no. refiere :tl¡udlo &lt;.¡uc dcscribi.&gt; pll:namcntc la nueva mcmaliJaJ
tn el :-iglo X.·: ''.\lás que nada, era la conciencia de una p~rdida, la
1wrdida &lt;lt' una le t:n la trasccn&lt;.kncía ''. 1' Y Je esca manera. dice d
propio B:tumcr, 1rc. palabra· iban 1:ntrnndo cn la litcrarur;l como
te t1mnnio de esa pénüda: absurJo. angus11.1, alienaci,·111. Era así lfU
lCOntl·CÍa d ahan&lt;lono de los ausolu10.-) ~anaha la idea dl' [ kr.idi10
~&gt;l&gt;r • d contjnun camhio. L 10 había e. p:1cio para lo pennanentl',
put·:,; 1riu n faba d de\·e,lir.
V

b1 t'Sl' ·omcxto, 1eilhan.l de Chardi11, dt· una rn:mera muy personal,
cnnstruy0 una física y no propiamen1e una mctatTsica o una tcologfa.

\11-,11.ina \·e7 t. cnhifr "Yo no . oy ni un filc'1 ofo ni un tt:t,logo sino un
ludiantt dd fenomeno, un fí. ico en d , icjo cntido griego''. ¡Cierro! Pl'ro com() su percepción originaria dd mundo ern mj tica .. u
11:mología fuL• un intcrw, titánico por rl: ·ponderal "gran problema
pirnua.l" de su tiempo, yue primew se debatí,·, en el nivd m~L prnundo de ·u interioridad t·n la búsyucd,1 d absoluto, en 9uc la \·1s1ón
nnmigl'ni:1, ya como imagt"n inJudahlc era: nat uraJ ·%a , Dios. A. i,
d&lt;:sfut rzo Je :u vida, la lucha dl: :u alma, cnn ·1s1i«', en con, id ra..r
e, m¡unro de la rcalidaJ c..lcsc..11: un punto de \'Í:ta eren tífico, siswrnati7.ando los dato, encornrnJos, dc:duciendn leyes y con truycndo
. tulados, . ÍcrnprL' 1.:ompr ndh:ndu en t, )do dlo la cxistenria de
Ü10 .. Ful' coin11 anuJr' "el dobk hrlo'' de su \·ida, cuya exprc'-i&lt;"in
1 rnadun1 plasm(, ('11 hl n11i111mo h11111t111tJ, 20
1

Ln e~te cns,H·o 1t..ilh:ud l"Ofatiza t¡uc la vid. const ·te t·n wr. "\\•r
P·n·ccr", dina .• e .iguc: t¡ue el bomhrc: e contempla en el acto &lt;le
·n ar, resultando yuc n, &gt;:olo es un sen·isual,. ino esrrunurnl. De
ta manl'ra, t:'snilie: · El hombre, Centw de pcrc;pcctiva, es al proo tiempo centro dt· con ·trucci6n del univcrso .. .21 En ·I escrutinio

--

Franklm Baum~r. hlpr11,,1111imlfJ nmt/1-nm 1·11ropto. ,\Ie\,cn 11 1 19-'5, p:íg. IX&lt;,.
1har,liJ1. l:l/mó111r11(1 /111111,1110, Espana, 'laurm. !%&lt;;_
lhul,, p,ig. 14.

2...5

�Lo idea de 11at11ralez.a i:,¡ Teilhtlrd de Chardi11

C11m1hté111nc Ca11ft1 Garcí11

~eficiente, para algunos J hombre aparece como "un objetOflll, ruelta: :in avanzar alre&lt;ledor de un punto impenetrable, por lo
tlco dentro de,un mu~~o dislocado". Pero en una mejor óptia,4 ~n L1. vi~ión teilhardiana, "la c lula parn que . ea comprenhombre vendra a adgllll1.r una siruación central: "Cima momenua esto es, incorporada a un sistema coh rente del univer o, ha
de una antropogénesi que corona a su vez una cosmogénesis".colocada entre un futuro '.&gt; un pasado, ·obr una linea ele
na vez considerada la evolución de la materia v con ello1
transformación, indwda la ley de co11,pf{jificación, Ch:U:clin recomr on. 1Jtrada la extraordinaria complejidad de la estructura edu que en el plano científico hay una controversia entr materialmt Chmlin . e llega a interrogar s1 tal fenómeno acaw muestra otro
Y espirituali mo o bien, entre determini tas y finali tas, alirnmlt )&lt;lt la materia, e:;10 e, , un nuevo e&lt;:tadio &lt;l I Ufll\"erso. ~ u rcsgu él mi mo ·e ha visto ' mezclado de una manera per onal" enlli es t¡ue la célula representa ''un gra&lt;lo supenor &lt;le interioridad
lucha o controversja_ i los materialistas e ob tinan en hablarJeli r,de consciencia".26 lncorpora&lt;la aquí la evolución, se plantea
?bj_et?~ como con ~ ten tes en acciones exterior s, lo espirirualisll h rnla va hacia algo al filo &lt;le su. transf&lt; 1rmaciones. Y en la
m st stman en no salir e de una especie de introspecoón olitam,11 a ascendente a una mayor consc1enc1a aparecen lo pruna tes:
Cjue lo. ere se consideran como encerrados en sí mi mo sep P~'/11111 de pum y directa cerebralización"-2"'
sus operaciones inmanentes. Aquí, la convicción teilhardianaesqr Dee ta manera, con el . urgimiento del . er reflexivo, el hombre,
ambos punto de vista deben complementarse, por lo que e au t1rtuJ Jd repliego" . obre . í mismo, e. otro mundo el CjUL nace,
"Pronto llegarán a reururse en una especie de fenomenoJogia ok 110 un imple cambio de gra&lt;lo, sino cambio de naturaleza, refísica generalizada, en que Ja cara interna de la cosas •erá consict- o Je un cambio de estado"? 1 C n nuevo estado biologico guc
rada tanto como la cara externa del mundo" ..?J
dcl :iromo a la célula y de la célula al animal pensante. Teilhard
. egún Teilhard, e a física generalizada que complemente ma!flll- &lt;le la gran revolución que micia otra cspeCll: de , ida, "prec1lismo Yespirituali mo se haría necesaria para Uegar a una explicacd te e ta \ ida inlenor'' ,'"1 que marca una transformación que
coherente de la totalidad del fenómeno cósmico. Asi, por esu 11 al e tado del planeta entero, resultado del proceso eYoluti\'O. ~'
complementaria e sostendrá que la trama del universo indi cunlt- la grngéne is emigra a una biogéne i que l1nalm&lt;:nte es una
mente "e bifaz por estructura", por lo que ademá de un cxteid 'ne 1s, la cual igue una función más elevada, aJumbramiento
"exist un interior de la co, as". Es como Teilhard llega al tend ~arrollo del e&lt;:pmtu: la noogéllf.ris. f.stablec1do por Tetlhar&lt;l Je
la conciencia, una vez establecida la "ley cualitativa de desarrollo din que l mundo es convergente~ que ,risco ocupa el centro,
en que el univer o pasa de un e tado A, que es fi icoquímico, ai l¡ue: "La cristogénesis de an Pablo ) de an Juan no e , ni
estado R, que es biológico. En este punto no, encontramos cood ni meno , que la prolongación, a la yez esperada e mesperada,
mundo orgánico, que con el mundo mjneral vienen a hacer do ti b nooJ..,&gt;énc is, en la cual, para nuestra C&gt;-.1)enenc1a, culmina la
ra inseparable de una mJSma 'operación telúrica total". Y st bici
"la pre-vida se hallaba ya emergida en el átomo", nos dice Tew·-ar---"la vida propiamente dicha empieza en la célula",24 en qu seoed'
.
el lazo de unión entre física y biología. tn embargo la ci~ ~pag. ICl'J.
'

22
.,
-3
24

lb1ºd., pag.
, •17•
lb1'd., pag.
, 69.
Jb'd
, 99.
1 ., pag.

pag. l'/.1.
!iid., p:íg. 202.
.,pág.2tl'I.

lninde e gue ' harclin afirmó: "T .a CYoluc1ún l' ' una asccnsion a la con cien
b cual hacia delante debe culminar: "En al¡?,Una conc1enaa suprema•·.

226

�1_,(/ ,deo de 11ot11mltza en Teilbord de Chordi"

C11(ll1htéf11oc Gmhí Gurda

cosmogénesis". 31 Así, en el torbellino del proceso cósmico se rnani fiesta el primado de la vida en el universo, como el primado de la
reflexión sobre la vida. Y en el impulso hacia delante, para Teilhard
hay un polo espiritual y trascendental de con ergencia universal, por
lo que el 'punte omega" va a la cabeza del mundo.
Al momento, ¿qué tenemos? ¡ fundo y Dios! Percibiendo esa
relación: ¡la conciencia! E la visión mística originaria teilhardiam
desde la que construye su co rnología: lo infinitamente pequeño
ante lo infinitamente grande de las masa iderale . Simplicidad al
fondo r luego complejidad. Evolución y materia. E pacio y tiempo. Movimiento y ascensión. Lo infinitesimal y el todo. Pre vida,
eclosión de la v1da r supravida. Tierra y protoplasma. Mundo mineral y mundo orgánico. Energía radial y energía tangencial. Atamos,
moléculas, megamoléculas y células. PJ¿ylun,. Cuaternario superior 1
Romo sapiens. Pen amiento: "Discontinuidad de continuidad". eolítico, fuego } civilización. Ciencia y religión. Megasíntesis. Finali ·
mo. Omega.
En el contexto, la pérdida de los absolutos. Al fondo ele su alma,
la búsqueda de un fundamento y un notable optimi rno. De su corn·
trucción cosmológica, su visión antropológica fundamental:

Vigica", porque cualquier urudad posible se ha quebrado. En sentido
figurado po&lt;lríamos decir que la cuerda del arco reventado al que
haccmo referencia viene as r el 'doble hilo" del alma de Chardin
que ha c¡uedado desatado, ocurriendo que Los extremos, naturaleza y
Dio , rompieron u nexo, vínculo o unidad.
La cosmología de Teilbard de Chardin e con. truvó mstalada en
bmodernidad, ya por el sitio principal que ocupó ~ , u sistema La
razón, ¡y ele qué manera!, tratando en lo posible de mant nerse en
h lindero de su fe católica. Recuérdese que nuestro místico jesuita
ieñaló en El fenúmmo hu111t1110 que con el neolítico vino un estadio
iuperior de noosfera en gue la suerte del mundo quedó decidida:
China no construyó una física, la fndia e perdió en metafis1ca, los
mayas con ideraron el fenómeno como una ilu ión. Pero, situados
en las zona occidentales del mundo, dentro de algunos milenio
mrgirfa una mezcla favorable en que, dice, "la razón iba a saber
mgancharse a Jo hechos) la religión a la acción". 33 D esta manera
íllccde que La antropogénc i e localiza en un área geográfica, por
~ que Teilhard especifica: "Ha sido por Occidente por donde ha
pasado el eje de la antropogénesis. n esta zona ardiente de crcorniemo y re.fundación universal se ha halla.do o ha debido hallarse, al
menos, todo lo que consntuye actualmente al hombre".34
Y de plano, ya embriagado totalmente de eurocentn mo, o bien
El hombre no es eJ centro del Ufl.Ívetso, como mgenuamente St
había creído en el tiempo pasado, sino algo mucho más beilt\ d ensirru mado de etnocentrismo, nos dice: "Incluso lo que se conocía Jesde hacía. mucho tiempo no ha tomado dclinitivo valor huhombre flecha ascendente de la gran síntesis biológica. El bombo:
mano más que al incorporarse al sistema de: ideas ) de anindade.
es el último rutado, el más agudo, el más complejo, el má sutil de
ruropeas". 3S
los sucesivos estrato de la vida. Esto no es otra co a que una visuío
O sea, lo que existía fuera de las actividades europeas se infiere en
fundamentada. 32
lo dicho por Teilhard, su valor era subhumano o implemente por
subhumano carecía de valor, hasta. que llegó el momento cumbre de
V1
bantropogénesis en que la práctica europea todo lo humanizó.
F1 día de hoy la cuerda del arco &lt;;{,ue in1.pulsaba la "flecha ascendc~tc''
Baste aquí la crítica cert ra a Teilhard, en la _entencía de Joseph
de Teilhard se ha ce entado. ... n el-presente mundo contemporan_eo ~eedham:
no ba) con qué la.t17.ar al "hombre flecha" teilhardiano, " íntesis b!(}
~ !bid., pág. 215•

lbid., pág.

Jb'd
. m.
1 .,pag.
32 Ídem.

31

21 c,.

1Jern.

228

229

�1JI ideo de 71t1/11mle-{_o e,1 Teilhord de Chordin

Ct1u11htr111oc Ca11hí Carda

Oecu de una ci, ilizacióo --China- a la que debemos la tecnología
del luerro forjado ) el primer de, arrollo del reloj mecánjco

1.JUC

se

estancó de una manera persi~tente durante siglos en el neolítico, e

insi. t:ir en que "durante el tiempo 1,i 'tórico, el eje principal de la antropogéne i pasaba por Occidente" equivale a perperuar sencillamente un vulgar error capaz &lt;le producir un daño con idcrabb"

El fenótJJeno ht11tNmo no e publicó en vida de Teilhard de Chan.lin por

bfe en la unidad simplemente no cabe en la percepción del mundo
actual.
Lo ciert? es que en el iglo presente nos encontramo enlama~:nte al profundo problema de la pobreza, la crisis
de la contanunac1on arnb1ental'll&lt; ~,. la terrible de compos1c1on
· · · · soa·a1
~1rcada por la "\.'lo~cncia, ya en la: guerras O en la irrupción de cnnunale y narcotrahcante. rganizados. ''1
"El tod~" d que hablaba Teilhard que manterua la unidad, se
encuentra tragmentado, hecho añico , , propiamente la física 110
no. marca una respue ta, quizá porque la ruta sea la ética, como ha
llllentado mo, trarlo e e otro francé de origen ¡uclio-lituano Lfrji,ir encruci1a~a,

la censura procedente de Roma. Por ario frentes bubo toda clase
de reproches a u sistema de pensamiento, aunque también recibió
aceptac1on. lgunos lo veían alejado d la política; or-ro observaban ~
,
su falta de sentido histórico, cuando un sector vislumbraba aspecto
El ciem
al d pe urusmo.
·
Pero la esperanza mantiene.
po itivo , como la restauración de la unidad entre cienda Y @osofia, F • . po actu, e
.n.mcd10 de todo, me quedo con I amorgue Teilhard de Chardin
o la eliminación del duali mo materia concienaa. Itentra para
k
profesaba a la naturaleza, que hoy oo, falta ) debemos incornuunos, el mayor dcfi cto en el pensam1ento de Charclin con.istió en
rJr a l
' ·
' a practicas
cu l turale para saber-poder salvarla. También rme
la interferencia de lenguajes ajeno a la realidad aludida; hay quicnc,
consideran que u mayor mérito fue abrir una ruta para una pro· quedo con u noción de Dios, 'cr personal trascendente, centro d
yecc1ón del clinami mo inherente a la naturaleza 'hacia realizacio- centro , al que en todo caso debemo referir lo residuos , fraginen1~ a ·urnie d
·
· , . n o el compro1rn· o trente
a nue. tro prójimo, sobre
todo
ne cada ve7 má relevantes del , er hasta llegar a postular, por \'Ía
de la operación de la naturaleza mi ma, una realización divina del k;s debiles }' vulnerables, de construir un nuevo equilibro de eqUJdad
1pa%, con alcance planetano.
uníverso".r
Tcilhard de Chardin murió un JO de abril de 1955, convencido de
Con iclére e que el dinamismo de la naturaleza en Teilhard siem·
pre se aju tó a un principio de unidad n el que incorporó su fina· su ~istema co mológico) de la firmeza de sus ideas. 1Je aquí la ·inlismo. Pero bo} no hemo quedado in criterio unificador, con. u tes1. gu~ n_uestro mi tico vio como científico re pecto al cosmos y
fondo re 1dual de fragmentaoón. sí, mundo y Dio no e sost1r· que_ cauuvo el e fuerzo de u alma: "Creo que la ernlución e clinge
hacia el espíritu".
nen en la conciencia pre ente. La razon teilbardiana, que fue in ~Otra vez 1a conciencia, el mundo Dio .
mental r cuantificadora, por otra parte, ha mostrado su eficienaa
solo en la manipulación de las cosas u objetos, pero su ineficacia en
la solución de la cuestiones humanas más profundas. Y el mundo
que previó al futuro, según u cosmología, en que ciencia y religión
se fusionarían pasando a un¼ase uperior de conjunción con la
rrústica, implemente no ba acontecido. En cuanto al optimismo~e Cuosidcrese, tan solo como ejemplo el reciente acadcntt' en d Golfo de MéxiTeilhard de Chardin en témúnos de la fe en el progreso _r tarnbien to.do~de se han derramado ochoc1coto~ millones &lt;le litros de perróleo.

r

r

------

36

Citado en peaight. op. cit., pag. 44{1.

3

fbíd., pag.

Según el Centro de Invesúgac1ón de cguridad. aaonaL ea l,, que va dd sexc~gubcmamental en México, .e han IJe,.ido a rnbo vcinancho mtl asestnatw
tonados con el narcotráfico.

438.

230

231

�1., id, ,1 de 11'1f11r,1kz,1 m ·¡ 'ríh1tml de Ch,mli11

Biblio rafia

Teilhard tk· Char&lt;lin, Pierre, F:./ fell(í111e110

h11111t1110,

Madrid, Taurus,

1%5.

- - - - - - - - G'f11r-sir de 1111 pms,J111it'llto, Madrid, Tauru:;, 1w,·.

- - - - - - - , bl 111edio din·110, Ma&lt;lrid, Tauru,

1%-t.

- - - - - - - , F..lprmwirdel ho1J1hrt', .\Iadrid, Tauro, 1965.

- - - - - - - , l:scrito¡ del tiempo de ,gmrm
Tau rus, 1%&lt;,.

(!916-/919),

ladnd,

- - - - - - -, l ..t1 t1pt1rició11 del ho111lm·, Madrid, Tauru. 1%5.
Baumer, •ranklin, /.:./ pm.rt1111imto t'/fm¡,eo 111odrmo. Co11ti,111i,!t"/ y wm

de kJJ 1"rlet1.r, 1600-l~'m, Mé.·ico, HE, 1985.

Cut·not, Uaudc, Pierre 'feilhard de 'h,1rdi11, Ln.r gm11du t'lt1f&gt;,1.r de J/1
l11áó11, i\la&lt;lnJ, Taurus, 1%7.
Lubac, 1frn ri dt\ 1!Ipmü1111ie11to l't!l{f!,ÍrlStJ delpr1drt• f&gt;il'm 'frilb,lfrl de ( rurdi11, ,\Iadri&lt;l, Tauru., 1%-.
Luca I Iernándt·z,Juan ck · ahagún~ "Ji,i/hard de .h,1rdi11, ,\fadrrJ, lki
(lrro, 19%.

Moltmann, ]urgen, ¿Q11t
me, l'JIJ2.

t.r

leolrw,it, hl!)·?, alamanca, E&lt;licionc , l¡ttlt

, outhwood, Richard, Í .Ll histon~, de k, 1 ida, Argennna, l~I A1cnt
1

211(14.

pL-aight, Robert, 7i►ilb,,rd de Chm-dm, antandu, al Tt·rr:w. 19"':!.

l rcsmontant, Claudc, lntrod11mo11 lll pe11.w111e1110 dr / nlhatd d, Char/J
i

ladrid, Tauru., 1%4.

\'\11irrow, (-,. J., l .11 1.rfmr//m1 dt'I 1mÍl'e1:ro. lntrod11ffÍÓ11 ,, fil rosn10Vl'i.f;J.
1 fé ico, I• .1:, 197,.

2.32

Reseñas y comentarios

�• TRO DE CO

IOLOGÍA

uauht · moc Cantú García

L

1\1-R.ll&gt;\D

Por.me ,

H \ DI

fe

\R\&lt; ;f \,

conjunc.mcnrt.• con

Lll ( 'larl'mom. C:ilifi&gt;rnia, orgaron el Primer encut:ntro JL o un11Jo_rías: CarJ nal, ( bardrn )
11ehead, d cual st.· vcrilicc&gt; del I al , dt.· • cp1iu11brl' dd 2 110, l ll
10 1.rlaciones JL:' la cirnda uniYer rd,ld. i.:n la cimfad di: ,\lan:tgu;t,
:aragua.

Punl'nre n ·nidn Je Jr tJmo paí. e ·. induyenJo aut0rc. nicara:n 1:, analizaron la idea t.k la naturnk7:1 1.11 la-. obras d Eme. 1&lt;,
J nal, 1i:1lharJ &lt;le &lt;.h, r&lt;lin ,v Alfrul onh \X h1t1:hcaJ.

Lo: p.micipantc \ los t1..111a e org,rn1zaron Je la . i,L,•t.iiL·nte maK lla Ltado. lfntdos- : "'Ii,da ·e, ,1 ·anta; una
sradd 'C:in1i o cosmicn' Je C~1rJcnal Je. Je la 1coh&gt;gfa de proct'
l1irrc Pi ·le, - • 1:1Jo · l 'nido. - : 'Co moln/ia hi1,Iic:1":Jorgc
•arado ILarah•1.1a- :" 1s insmuacioncs p.1r:1 int&lt;:rprcll'. de la
ntiga co m1c:1. ' de Lrne::s1n Car&lt;lL"nal"; anl\ ( ·mln o PL"n:ir.
Hr:i il
• cc&lt;l. of inmcn i1 ".
.1: &lt;.a1hcrinc

l'an1h1en participaron .1&lt;&gt; ·eph Bmckcn - l ~stados l nidos-:
ttlh:ird &lt;k Chardin, -\. . W 1i1ehcad, and nwtaphysi of smerll'Cll\'lf\ • · \ i,·ian 1\uf :rnl - Pucrt Rico-: ·'Peninencsa d la
lica md1guu1 L' ll J~rnc.:sl&lt; Cardenal"; Paula ~firanda -C.hilc-:
11 cpira a 1rofLirn: la. co mologfa del prn.:m en 'C:íntico ec', 1111
· Cuauh1émoc Cantú - , 1'·xin---: "L1 itka &lt;ll' na1ur.tlez:t e11
lharcl &lt;lL· Chardin '; Paul Jweph Gr· ·ne - 1 ◄'. tade l 'ni&lt;lo
r..-anl a whitch adian'', ,. Rosu 1:1n R:idford Rlll:thl'r -E:1.1Jo
llldu : 'Ecofemini. m&lt; ·= rcnlo~ria , étirn •.

215

�RtJMias ~ con1e11/ani1s

hl encuentro de cosmología cerró su jornada con un homenaje:
a 1-'..rne to arden.u ~ la entrega d una placa ) reconocimimto dt
parte de la ni er iJad Pofüécnica de icaragua y The Centcr for
Pr ces tuche'&gt; uf Clarcmont, 'alifornia.
Las palabra. ocasmnale, esru\'icron a cargo dd poeta nic.l!'J·
güensL _\na tasio LoYo, ) d propio brnesto ardenal e dingm ~
público a. i tente leyendo alguno. poema del ''Cánuco cnsm1cú",

MATILDE

I

ABEL GARCÍA Lo AD , FRUICTÓ
FllO OFÍA

y

on mou,o de u agradecimiento.
Jose

L-i orgaru7.ac1ón del e\'ento fue UTipccable) 1ambiente Lntrcasb
tentes y parttapante. fue de cordial!Jad, oli&lt;lan&lt;la&lt;l \ hnmand.1J.

h111.rn: 1 \Bl I G \R&lt;

lhcnn lknavidc. \ .izL¡ucz'

Lu \D,\ es doctora en I ilosofia L' lnn:s1ig:i 1ra dd L"nse10. 'ac1onal dl lnHst1gauone. Cien11fica y Técnicas
-Conicet-. u c. tudws se han centrado en la h.i ·wrioonfo
iiln...,
lica argenuna e h1spanoamedcana, lo cual SL rcfkja Ln sus obras
ioso///1 t' Íltkgracuin, Fj Jilo.rrg,1r co1110 rí{I, l ,11 Jt!o.ro/, .. t·:,:Úk11a,,I 1 ,1 lt1 ,,,.frffii11a: m.r i11trod11rtorr.r, y Fmici1h1 rfilom{Ítl, e. te tilñmo l.'S el tex1n lflll'
1·

1\

proponemos comentar.

\mame de la lib1:rtad, d hló ofu a. pirn a conon·r la realidad en
· rma integradora a parur de una .lCfllu&lt;l 1ncét1c:t cuya linaliJad ultl es el (;,mu/, d fundam nto yue connica, l l·xi:t ntc a jug:ir su
~'go (:XISL(·ncial. Esta 1dca &lt;le la e 1srencu como 1uego es un tema
retoma (,-arcía Lo aJa dl lo. tilo ofos ex1s1Lncialisra. :.trgcniiCarlos \,_trada \ \ icrnre Í'atone. Dd primero hace ll}O el conpto dej"~f!/J en tanto nue, o ex.istenci.1.rio de la e tmctur:i del /)tJrri11
t1&lt;leggcriano, pues considera quL " n la exi tenc1a humana misma
11cul1.1 un caraeter de 1uego'' que consis1e en el des&lt; cultamientc 1
,; ser Ira cuyo telón st.. encuentra la naJ:1, ''1.1 ccrndurnbrt· de su
nc1al nuli&lt;lad". E ·te jut:go cxi tt nc1al "no cunncL ningun:i etapa
bl} rraoL1uth7.adorn más a11á Je s1 mismo·, dt' modo Llue b finitud
temporaliza y 1otaliza n un di::s;1rroli&lt; lineal del exi, tente tfU t
l!X:ga a una hi toria horizonrnL
Con Vicente l·awne cumpkmcnta L1. idea dd jlft;P,o t istt11cial al
&gt;n&lt;"thir al hombre hbre comn potc:nc1:i creadc 11a, a partir de:: l.t cu:1.J
:e.in,, del Centro tle l~srudjm Human1suco~

236

2J7

�RtJi'lttlS y m,ner,/,11ioI

csre se conviene en juga&lt;lor de un "juego a lo dt\ ino" y se reconoc,
"rnpaz lk D10.-", en Lanto L ".monada como pensante, ·imientc
,·olente" para hacer de la nada . u capacidad y retrotraer e a su GTN11d,
·u f¡md(1111e11!0. I ,. te ¡uego a lo divino de:cubre u capactdáil de Dios
y la "íntima a piración humana" a trmé de la cual el humbreSt:
plenifica. , \sí, el (,nmd en tanto única libertad creadora de libertad
ammrdl(I s11ll/a ) a L'l Y z quien convoca al existente a jugar el juego
exi ·tcociaJ, en el que el Gnmd es también el;11gador cortlifll 111t1túst11Íd
que propone la úrnca regla del amor con la qu el ¡uego exi tencr.l
torna a u v z un juego de concordia ~ concordancia, donde d
existente int gra u &lt;liferenc1as.
En Fatone encu ntra, adema. dd plano horizontal de la t:Xl tenoa
que pr pone \ a-ada, un plano vertical cuyo gozne e d existen!
que en u a piracion hacia la d1\ midad se c:ncuentra con. 1go m1 roo.
go::;!lf que artimla d juego exi t ne1al en . u doble plano vutical \ hu
rizontat en el prunero e hu. ca concordar el exí tente con la concor
dia suma al a. unurla como tal, \ en el segundo e hace concordard
exi tente con el otro, con el llí cordial, 1 qu también juega su juego
e:1 rencial con el amor como úruca regla.
í, mientra· d x1.teoir
ju ga a deificar. e, el Cm11djuega a encarnar. e en el existente ydeahl
la po. ihilida&lt;l &lt;le la concordia con l otro con el IIÍ cordial
De de la mtegrac1on &lt;lel enur ~ &lt;lcl pensar ;m:gt1 el ex1stt'flte
juego ex1 tencial como 1uego a lo divino c1uc e propone de. picgarb
~erdad \ 1amor en u obrar baj l . modelo dd genio, dd .anto
del héro , l¡ue a, u ve7. repr en tan los valores intelectual, moral fb
acción, respectframente. La tarea de creación y recreación de valom
corre pnnde ·oto al hombre y la 11 \-a a cabo al encarnar los moJdos
cura ínte 1. con ·tin1vc la i~tegración ck lo valore del amor) ik
- una cultura de mtegrac1on,
· de de Jondeb
la -v rdaJ fundantes de
t:&lt;-tuida&lt;l pueda a pirar a la paz.
..
Al per oniticar n u síntcs1 · a lo modelo , el existenie tambldl
prese11tijitt1 a Dio m1 mo ideas c. ca , cuct nUCÍa l ,n ada, que en A!·
trada y Fa ton repre.enta una m1cción un modo de nJa, "hlt'fl·
t dei' dominio de: . í mismos, de u fu rza y p r.1 tencrn mterior''¡
"en con ecw:n 1a la aristocracia de la conducta".

238

L'n pcn. ar ustenta&lt;lo n la convicción. e com·iert · l'n un pL'nsar
¡,robo, en la vocación misma dd filósofo lfanudo a pensar y ac1t1ar
ronforme aquello con lo 4ue conyi\· \ l)ll upr &gt;ne i11l~f!.ndad m, &gt;ral
"porque no ha de de. cnYoh-cr un pen ar '-lue n:pu~e a u connenm"; este pen. ar probo "es la func,on -~ más aún- d 'ser ·1Gn
ial' dd filósofo cuando ofrece el "rt:sulta&lt;lo de u ser) &lt;4uehacer
liknifantl' ".
La filosofía no
suficiente para un ideal tw alto, al hlosofo k
bce falta integrar u sabt:r a otros con lo que coincide en u aspira
oón :i la unidad original ) CU) as particulan&lt;lades la complemen1an,
orno la mí cica c¡ue simk al Grm1d; la p(lv~ía cuyo lenguajC' e úmco
ti:ira t:xpre:ar su pcn ·ar la c1enc1a con la que se ht:rmana t:n la bt"1 .
if!Cda de la verdad, y la rdigión cuya omció11 es h11111/m Je Dio, '-llll'
arucamcnte puede aciar el Cr1111d como amor.
Finalmente, a la filo, o fía le corrcspnnd reconocer su. pmpia
Ínitacionc ) sclar cer la ituac1on &lt;lel xi tente: re. pecto a lo a:res que ha de integrar para retornar al Gm11d, y esce t: clarccimil'nui habrá &lt;le iluminar "la 1tuación eXJ tencial de la pers, ma en su
tdac1ón con igo mi ma, y con lo. otro. en t~rmtno lk concordia,
honcordancia, Je cor&lt;lial1dad. pue. su fundamento es el C.m11rl".
La frrnción d I filó ofo e a pirar a . abmear I Gmllfl como pre
ltncia, lo cual con i, te en Je em ol 'er con probidad u er , gu hattt filo. ofantes ~l partir de la integración de la 1-ilu ofía a L1 rru. t1 ·a,
poe ía, la ciencia } la r lJ rión.
Ma□ ldc I abel , ·cía Lo ada no propone en / n,irió11 r ji"losq/ia
rtica fundam ntante Je la cultura de 1ntegrncion que permita la
IDll\i\'cncia pacífica con el 1Jlro al rcconoCl. rlo como iguaJ ·n tanto d
T1111d ea el fundamento común de la en tencia.

�Rcmias_)' co111ent,11io.f

TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN Y FILOSOFÍA DEL
PROCESO

Gorgias Romero García'
Pixley,Jorge,E/Dios liberador en la Biblia. Ensf!JOS de teologltd1ih/K11
q11e apr01'f!chan la filosefía de proceso. Managua, icaragua, E~aal
OEETS, 2008, 164 p:lg\

Er. r IBR&lt;. oc JoRGI· PLXli..Y que comentamos con tituye _un es~er,,o
pionero e inédito en lengua espai'iola que aplau~mo ~ vacilacm·
nes. Y ello por dos capítulos. Primero, por el t1po de s~te. ~ _qiie
realiza y, segundo, por la divulgación que pretende. ¿La mtei;tS~'. b
conjugación de las tres vertientes que animan su_ texto: los estu~~
bíblicos, la teología de la liberación y la filo otía de proceso. ~~
d.ivuJgación?, nos topamos por vez primera en español con el lfl·
tente de dar a conocer, en apretado campen dio, e a gran av·ntur.1
e
intelectuaJ nacida en América del orte: la filosofía de proce o. Pese
a los múltiples ,. variados datos gue condensa e posible disc~rrur
'
' clá,ICI
su cue tionamiento
básico:
dado el hecho de que la teo 1ogia
·
-y toda teología- debió alimentarse intelectualmente de una filo-

1ém1inos negativos. En términos positivo,, y en con. onancia con
9que hemos llamado 1a tre vertientes del libro, intentará d au;ir mostrar que la teología má adecuada aJ meo aje revelado es la
,logia de la liberación y su mejor soporte filosófico la filosofía de
:mceso ¿ u punto de arranque?: la lectura del texto bíblico. Ello
, claridad rn todológica, desde el principio, aJ esfuerzo &lt;l Pixley:
·~uestra interpretación es literaria y no hi, tórica; esta,11os lqn,do 111
1/ia y no especulando sobre su compos1ción"2. Ahora bien, pese a
·el libro que comentamos se presente como una erie libre de cn:ivo:,,, creemo di cernir una lógica interna cuya estructura presentaros a continuación. Descontado prólogo y epílogo, consta de ocho
:ipiru.los cuya interrelación podr:íamo caracterizar así: los cuatro
nmeros se contraponen sucesivamente de dos en dos -"Dios y
pobres'' ,,ers11s "Dios y el imperialismo" 1' "Dios e historia: un
· s perfectamente relativo" rers11s "Dios absoluto: un Dio que es
):mpre el mi mo"-; el 9uinto capítulo-" Un Dios histórico es un
lr()s 9ue perdió la inocencia"- presenta las consecuencias de las
·!fltraposiciones de los cuatro primeros y adelanta las consecuenlli ftlosrífiras que se presentarán en el sexto -"Dios el creador"-,
t0de e afirmará la categoría más radical de la filosofia de proceso:
rreathidad; en e1 capítulo siguiente -"El Reino de Dios"- tocará
fotrno de ver Jas consecuencias teo!ó.._~icas que arroja la teología de fa
ibtración frente a la propuesta de Jesús. El último capítulo -"La
uz r resurrección del Hijo de Dios"- retrotraerá las logradas tesis
l'1:1lógtca } filosóficas al dato de fe. De taquemos alguno a pectas
l:b·anres de cada capítulo.

sofía para da~ c?~sí tencia a su reflexi~~ so~.r ~l_texto revela~~
ésa resultó histoncarnente ser la filo ofía anstotelico-torrusta, .
honestamente hacerse dos preguntas: ¿es esa teología fiel al mensalt'
Dio y los pobres'
bíblico? ¿Es aquella filosofia la que mejor puede dar soporte_a ~
tesis central del Dios liberador gue alimenta rodo e te esfuerzo
que fuese una fiel t ología bíblica? Pixley dará una doble negau\'aa
electual y da titulo aJ libro se desprende del conocido pasaje: "Yo,
. te~logia
• clá s1ca_es
.
fiel al mensa ·1e, bíblico
esta interrogantes: rula
. f...r11ru

la filo ofía a.ristoréhco-tonlista es el me1or oporte filosottco.

1.- ----

P~ 18. las cur ivas son mías.
· Licenciado c.-:o Filoso6a,\ 'oonclidato a ductor en Filosorn,
c:A por ¡a Pontilic:12 LOJ·

"bf.stc capítulo }' el sio1Jiente
coostiru,•en
la asombrosa sínrtS1s ea 4,¡ páginas del ya
1

versidad de hile. .
..
_
..
. • ,,..,,_ t,J¡o
1 El texto ha ido editado cambien en Qwto, por Ediciones Abp )ala,,,,..
un nuevo útulo: Bihlia, /eologia de la liberadón.J fi/osiy,a
., r(.. proreS11a.l.•

tliire libro del mis mu autor, Historia de Tsniel desde la pe,rpectwa de h.r pobra, que ya
.r¡;¡ d
H·
de L ¡ p •t: do p /m · Pe tropo e su l!a. edición en portugués, ..t:1 tslfJna . srae a a1 1r '.f o &lt;'-1.,
Vr,zes, 2002, al cual remitimos a los lectores para abundancia de detalle.

240

241

�Reseiia.sy comen/arios
YHVI-I, oy tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa dé rdlexión filosófico-teológica' c1ue introduce categorías capit.ales

ervidumbre"4. a contextualización histórica para la interpretación la filosofía de proc o: creatividad, herencia, ¡ ropósito y multide este pasaje germinal estará dada por la caracterización del llama- iJ;1J; en • urna, 11mltiplicidc1d de crefldore.r con propósito y w10 de Jo,
do "modo de producci, n asiático' o "tributario". Luego de haber e, e Dios.
entado la pre, encía preferencial de los pobre, de punta a cabo eod
texto bíblico, el profesor Pixley enfatiza provocativameote la opáiw Dio e hi toria: un Dios perfectamente relativo.
que Dio ha tomado por ellos: ¿parcialidad de Dio ? De ningún na mirada superficial a los texto bíblicos evic.lenciaque allí Dios "es
modo, puesto que el terreno de juego histórico e tá marcado porb :entado como una di,111idad que responde e incide en la historia".~
desigualdad:
por lo tanto aquí menos importante insi tir en el apoyo bíblico
11e en confrontar )' exhibir lo difícil - - Í no imposible- de coniendo Dio creador de ambo -neo y pobres-, es_¡mtoyn«lk1flll r a e e Dios con el de la reología tradicional apoyada en la ·ubque lo1J1e partido p(ir éstos, aún en lo ca o en que e tén enfrentados ocuente filosofía aristotélico-tomista ¿Qué tiene que ver el motor
con aquéllos, y esto es bastante frecuente. .íendo así las cosa 11111 mnóvil con el Dios de T rael? Es el momento, en vez tratar de corupardalidad q11e Dios defienda con especial atención a lo pobrcs.1 1lllbilizar algo imposible, de partir derechamente desde otra Jilosqfo1
1cr si Jesde allí se da más naturalmente la confluencia de amba
iaone . El profesor Pixley sostendrá que e. la visj{m dd reconoDios y el imperialismo
e trata del otro lado de la op

ición: el Imperio. Las caractt:CÍ ricas O di dpulo de \X'hitehead, Charle ílartshorne, la yue mejor se
. cali.6car d e ""nnpenos
. , a estructuras tall Ji:. ·uadra con la vi. ión genuinamente
bíblica. El tema es abordado
comunes que perrruten
.
1
E
D
-d
A
·
B
bilo0!2,
e
a
perspect:Iva
del
conocimiento
y puede condensarse así: j
versa como la unpuesta por ~gipto, e1rey avt , sma, a
nl
. .
.
, •. y Rorna son la s1penortaa,
- •J-d ntllt,ar
•r~ y la · ,mo'Sitilid O conocmuento ca111b1aJ' cifécto a qui n conoce, es lógico pcn ar
la cul tura heleruca
.
.
.
.
Ello conte.l. lle un cogno ceo re .supremo -1 ¡os ele .'pensars a s1 rru mo' _1111 único stsfet11a monetario sobre los pueblo so¡uzgados.
-,
del
d
d
d
-,
•b
todo. Dicho de otra manera, 1 el que conoce es relatJvo
tu aliza Ia lib eraaon
mo o e pro ucaon tr1 utano:
lo · conocer
.d
conoc1 o, entonce el cogno ceme supremo e s11pre111a111e11te rl'la'· Ello solo e posible en virtud de Ullil relación inlema:. aquélla que
Moisé es el libertador que guia al pueblo en u salida de Egipto¡
'"Jea la ·vez ambos extremo, de la relación } que no preexisten
en el establecimiento de un si tema de leyes fimdot11e11ta/,nenlft/ifmP
brelación. La doctrina de la. relacione, interna o conscituciva es
al egipcio. En ambos. liberación y cuerpo legal., Dios es el 41!6 piedra angular de la filoso.fía de proceso.
principal y Moi és u profeta. 6

"'-r

.

,

, _ ,

_ llio el absoluto: un Dios que siempre e el mismo
En una palabra, la instauración de un is tema de vida 111depen~ acaba de califica1·, en el capítulo anterior, a Dios como .r1,pre111aigualitario y auro~u t ntable a cargo de las tribus agrícolas te~ tlttr relativo. El uso del término ha ido explícito por parte dd
como único ey a YI-MI. e remata eJ capítulo con una expliol1 ife or Pixley; el atributo de ab.roll/to, que ta111hiét1 cabe a Dios por
"1,ho Pmpio, . erá tratado aquí. Y efectivamente, tal como la e Lruca del conocimiento ,, lo, textos bíblico han apoyado la resis de
4 Éxodo, 20:2.
5 Pág. 30, Jas cursiva son mías.
p
6 Pág. 38, la cursivas son mías.
ag 63, las cursiva, son mías.
242

243

�&amp;.retttJf t romenfuno.r

un Dios relativo también el razonamiento y nuevo te ·tos bíblicos Dio· el reador
apoyarán la tesL de un Dio ab oluto: "En algún senLi&lt;lo mas allá r c1pítulo e , 1 cabe, to&lt;lavia más pmvnca&lt;lor yu d antl'rior resde la historia". 8 ¿Cómo compatibilizar ambos atributos? Adoptando o Je la teología, tradicional. En efecto para la tl'olo.l_rfa tradici&lt;,la peculiar doctrina de la. dos 11r1/Jm1kZf1s o polos de Dios tal comob Dio, t:s un cr l'ruco) ab, ollHamente ( )mn.ipotente· ha cr~itlo
planteara Whitehead v la r cogiera Hartshorne --en terminologia J f'- mhilr, sin ninguna condición posible. Esta doctr111a, que in
whit h adiana, las naturalezas pn·111ordialy consemente de Dios.
,o ha pasado a formar parte del ·enaJo común, era unpu.e;na&lt;la
el prof sor Pixley con dato. ht tóricos con un,1 s1mpl lectura
Un Dio histórico es uu Dios que perdió la inocencia.
dosa de ciertos texto. bíbücos bien conocidos. Al rc:Yi, ar hts
Este capítulo, tal como su título lo anuncia, es quizá el má provo- - h.i tóricas del relalo del Gim.r,s no· nteraremn · guc la histrnia
cat:i.vo de todo el libro y no es extraño entonces que sea una exégeg~ la creacjón está formada con elemento toma&lt;.los dd relato h:1.d uno d Lo libro, má fa cinantes de toda la Biblia: Job. El pro- Jruco b1111111a I:Jish. De esca comparación saldrnn como fruto trc
fe or Pixley, luego de analizar el sentido de lo discmsos de Dios conrrarias a la teología ortodoxa y L¡ue se úal!t.111 pre.rmter e11 ,me.rproferido desde el huracán, adelanta dos conclusiones. Respectotk biblias-. a) la negación de la creación e.\.· nihilo; b) la presencia de
la creación de Dio : ' Cualqui ra reconoce gue es una obra que en ripb &lt;l10 es, y c) la presencia de los grandes monstruo. marínn •.
cierto aspectos está mal hecha"." Y re pecto d Job: "PiJíó jus11ct1
desprender de todo ello que la 1de:1 tradicional &lt;lé omnipot nen un sentido que no e posible en un mundo histónc donde lvs f/(I está e11 la Bihlitr. a) D10. no es cmidor de todo; b) ha, otros
agentes d lo, acontecimientos son múJtiples". iu En una palabrt
, ) c) hay I mento, en perpc-rua pugna con el orJen divino.
00
Dios f/O lo controla todo. La creación misma abriga ambigüeda&lt;le Y n:Aexión final del capítulo precisa nuevamente la noción capital
todo , e puede entender. Rec n cer lO es pasar del .rnber de~ b. filo. ofía de proce o: rreati1 1idt1d. El hombre puede conn:rur~c
al l'et; tal como Job lo reconoce 11: "Propongo que lo c.¡ue Job 11oJe mte en un colaborador de Dios tanto n el combate contra los
Dio fueron las ambigüedades de los t xtos qu nosotro hellJO' ns dio es'' -ho el consumí mo, patnarcalismo, LrmpJcza étn.ka
citado del di cur o de '11 fYH. Ahora abe que bay cosa en el mnn&lt;lc lllpeoalismo-- como en el enriyuccirmcnto de la obra creadora.
que no entiende y no pu de entender".'2 ¿De qué manera nos allll cLtramente en este punlo donde el profesor Pixley ve clarn, \
lia aquí la teología de proceso? Afirmando que la crea.uvidad es: ·nosos nexo entre la teología de pr ceso \ la reolo~a de l,1
caracterí uca 1íltiu111 de todo acontecer- 'la categoría de lo úlamo •
en terminología whiteh adiana-. Dios es creador, pero todo kxagentes ·on creadores. Repárese, todo.r } agentes vale dectr, 111111_ /i'" reino de Dio
m/idad de libe,tades, donde el resultado final, mediado por contltd~ , le mu) antiguo, Dio c. llamado ''Re)'' en la Hihlia. Pero est(,
ine\·itable dacia e ta condición inicial, jamá podrá ser determinado lica al meno, tres cosas: a) qw: todo: los pm:hlos Jeht:n ·orne. a Dios tal como en los cielo: toda su corre se omcrc a fl b)
~extensión, la h gemonfa &lt;le 1 rae! -el rueblo escog1do- sobre
&gt; lo: demás, y cJ la dt nnta orgaruzacton social del pueblo dt.·
.icl, justamente porque Dios e su Re\. Ev1dentt:men1e esto úl
implica una po. tura n.:\·olucionana contra t. l orden dd modo
Jlrouuccion asNítico o trib11tmio, ciond d rey humano tq11imll' a

con certeza.
8p-ag.
q p·
ag.
10

71.

\

911.

Íth:m.

11 ]oh, 42:S
12

Pág.

lllll.

244

245

�Re.rmar} romenlarios

Dio . Posteriormente, el Reino de Dios será central en la prédiC:1
y nda de Je ús &lt;le ; azaret qm.: lo ntcndía como realiJaJ prrm11t,
,nientras Pablo lo entendía como premio f11turo. Es aL1ui -cuando
frente a la u:ual pregunta de ~gué ·1gnil1ca para no otros h?J el Rei.
no de Dios?- 9ue el profesor PL&lt;le) introduce nuevo dt:mtnlo.
de filo ofía de proce o al ra ladar la pregunta a ¿qué es el futuro?:
'El futuro e el conjunto de las po ibili&lt;lad de herencia que se
pueden mamfestar en los evento del presente". 11 La conclusión ,w
e hace p rar: u la amttil111ció11 a la realidadfi1hm1 &lt;lel Reino de Dio
lo que &lt;la sentido a lo esfuerzos por encarnarlo. EJ futuro estar:i
siempre abierto y, por definición, no puede er realizado ahora, pem
e puede contribuir a él ,,hora sin caer en la pasiY1dad o re 1gnaaon
a que puJría llrvamo la doctrina paulina del "pr mio futuro''. Í!sle
capítulo . e cierra con una de las más bellas formulaciont~ 9ue ht!·
mos hallado en su páginas: "La lucha por perfeccionar nuestra ro
munidad da entido pleno a la vida, ) la vida plena no requiere~
ju tificacion ·. ~
1

La cruz

oos ofrece, a mi jukjo, una de las reflexiones más bellas y ·ugercnre
l to&lt;lo I libro al in ·i tir en el mmi,·tcno 1wo y ·111 xcJu. i '&gt;u alguna
fle fue la vida de Jesús: ''¿Por qué, pue ·, no decir &lt;-tuc Jesu ,,i,•ió
::\lr ouc. tro - pecaJo .. "_ ic, Por lo t¡ue toca a la Resurreccinn, Pixlcr
.!opta 11na posición claramente di\, rgente Jomk la Rt.:surrecct/i~,
bien ac ·ptada como centro no podría ser\ ir dt. fundamento a la
. E~te centro, a su vez, es entendido como s1111holo: de esperanza,
ho,•cclad y ck vida plena que s enfrenta a "L'l cruda realidad de la
:mierte impu sta por condicione inhumanas de pobreza•·. 1leOexión crítica
L:cordemos la prerrúsa m todológíca básica del libro: ' uestra inrpretacióo es Literaria y no histónca; eslt1111os leymdo la Rihlú \ no
~culando obre su compo ic1on ". 1~ \ hora bien, en lo: capínilo
.-''D10 y el imperialismo"-} 8 -"La Cruz y Re urrección del
fliio de Dios"- s o tiene cxpliota r vigoroc;:11nent la te. is de
pe Jcsú. fue cruci hcado por poner en cuestión las bases del Im:cio romano; razón por la cual la autoridad de aquél, encarnad.a
;¡¡ el procurador Poncm Pilato, habría decretado la pená extrema

Resurrección del Hijo de Dios
Tal como a lo largo &lt;le lodo el libro, se comenzará con la indag.i 1 la crucifixión como escarruo · escanmento frente a un pnsihlc
ción del significado de la xpresión "Hijo de D10, '' que apunta,cn li:lntamiento popuJar. 1\ la postre, la mu rte Je Jesú: hnbría sido
primera io. tancrn, a Da\ 1d y a su &lt;lescendencia: lo rey · de Isr.id consecuencia inevitable de su o ·adía frente al poder establcc1Jo por
declarados a í por \'HVI L Cuando dejó de haber reye en Jcrusalt.'11 ~erer in taurar en Ja tierra el Reino &lt;le Dios de los p0bre .. Cret..'mos,
se sub ntuyó por .\fmlls, el Rey Liberador. n lo. cvanp;dios, "Hr¡tl
embargo, y que&lt;le ello a juicio &lt;le lo. lenore ·, qu lo t¡ue muesr ra
de Dios" e. la de ·ignación qu Jesús recibe de de el cielo en u bau 111a lectura de lo. evangelios es un cuadro bastante cliterente, si ·s
1i mo y 1ran figuración. En los texto &lt;le Pablo, Je.Ú&lt;. pa,ará a St'f ~ no opue t a la argumentación del profesor PnJ.e). '' Dada csia
\'nlor,, .:(. fusionará el título de L'ngido -,\fesías n hebreo) X,iJ/6$ ación, ) para alvar la tesis del profe. or Pr:de), OfJ'ª wrn.ri111ilifl1d
en gri~go-- con su nombre propio bumano: Jc.mrristn. 1\I analtZ2! rimamos Íl1F/)11gt1at1do, no. parece yue cabrían do. caminos: o bien c;l."
el minislerio l'/1'0 de fe, ú., \ en con trapo 1cióo a la Joctnna pauliru
donde la obra de Je: ús ap~rec condensada n su muute,•· Pixln Pag. M•i, la cursivas son m1a..
p·ag.1~.

\

1
11

Pág-.

P;ig.

1n.\
.,

IH,

la carsrt·as son mía .

[j tlrbto de Jesus es una blasfemia n:li~osa s:in mnada c:n la Tom, rn, un 1kht1 ,

1,.ag.....
1

:J!ínco; son los juJios los lfUC lo acusan } apre ·ai 1, no lo. romano,: ru Herr ,Jes
El rexm paulino da\'e comt'fltado es: "Porque o. uansnuti, en pru11cr lap!, " Pilato tncucntran culpa en él ni menos peligro político; Pilatn incluso lt, llama
qm:: a u \'CZ recibí. t1ue Cristo murió por nuestros pecados, según las LcntUJ2S tl.i,)' c:n c&lt;msecu naa busca me&lt;lios para dej:irlo t:□ libt:rt:1&lt;l; la pena de crun~ la fij,j el pueblo y no los romanos.
1 CoritJflo.r, 15:3.
1

246

247

�lvseñas ¡• co111c11ta1ios

y

r

matizan suavizan las afi.rmaciooe de lo cap. 2 8 - 'no puede
haber duda", "vemos con toda claridad", 'no hace falta ahondar
má ", etcétera.- que al contrario, pensamos que o n tliscuribles·
o bien . e hace una excepción al principio metodológico del libro
-''leer lo que dice la Biblia"- y se agregan las fuentes e:xiemm-ta!
ESTUDIOS DE FILOSOFÍA E EL ANUARIO
como se hizo en el ca o en que e acudió al E.111111111 Elisl&gt;- qur
HUMANITAS
permiten soport.a.r dicha argumentadón. D de este punto de vis1a,
estamo convencido que una revisión o matización de la eñalada
José Roberto Mend.irichaga
te is --&lt;JUe Jesús fuera de toda duda fue crucificado por bs autonUni ersidad de Monterrey
dades romanas al poner en tela d juicio al imperialismo domin:lllC
entro
de
Estudios
Humanísticos,
l::,st11dios
de Jilosoj!a en el Atlllario
te- daría aún má consi tencia a un libro excelente y que, má alli
H11111a1útas, fonterrey, UA L, 2009, 328 pág. .
&lt;le la legítima diferencias que pueda suscitar, constituye un aporte
nuev ' genuino en lengua e pañola tanto para seglar~ y religio.o\
como para mujeres y hombres de inqu.ietude teológicas y filosófica: ilt\TRO ncr AMPLÍSfl\10 co. IJl TO DE Pl llLlC1\( IONF...&lt;; yue del 2008 al
~ realizó 1a Universidad utónoma de u vo León para conmee interesados por la aventura intel ctual .
oorar los 7 5 año de su fundación mediante más de cien libros, el
.rorro de E. tudios Humanísticos de b misma máxima ca a de cstuyue a u vez cumplió medio siglo de haberse fundado, se sumó a
lcelebración mayor de la
L con la publicación de w1a selecaón
rnsayo. publicados en eJ prestigiad anuario H1111Ja11itos, que van
ble 1960 basta 1990, época en Jaque la presenciad Agustín Basave
:rrnández del Valle, como director-fundador, e, insoslayable.
lomo ampliamente lo explica en el prólogo el co~rdinador de
1~ofía &lt;le H11manitas, Cuauhtémoc Can tú García, c.1uien e encuenen el c¡uipo directi,·o del anuario que comanda Alfonso Raogel
uerra, el libro da cuenta de una vitalidad en el cultivo de b filoso. en una entidad gue e caracteriza por u dinamismo indu tria! y
l!!anciero, conjuntando colaboraciones de autores locale , oaciooa-

Yextranjeros.
Trataré de ceñirme a los aspecto má general s de cada uno de
Hrabajos, invitando a la lectura íntegra &lt;le lo· mismo . Son cliec10J ensayos, Lo. que, para facilidad del lector, van numerados en el

t

D.1etor rn hrstoria por la L L\, Campus Ctudad de Mé.xico. Profesor de caLcdra
b I Db\f. Enseña_ entre otros, el curso de f mroduccinn a la lilusofia. E. autor

l.,;esthira dt'.fOSI'

r á.rco11relos, Monterrey, Gobierno &lt;le! Estado, 1986, prologo de

\1tl.lán Basave f'ernández del Valle.

248

249

�&amp;se,iasJ comrnta,ioI

orden en que aparecen en Est11dios de Jilosefía. l. 'B rgson en México:
un tributo a José Vasconcelos' de Patrick Romanell, italiano que
enseñó en varias un.iver ·idades norteamericanas, es un texto que revela la influencia de Henri Bergson en nuestro filósofo mexicano
Vasconcelos, demostrando gue éste tepres nta la versión tnás consistente en féxico de ese misticismo bergsoniano. 2. «Filo ofía de
1a coordinación" de José Vasconcelos, es un ensayo gue sintetiza lo
que igualmente fue plasmado en el libro. Esta filosofía es medular en
la estética vasconceliana. 3. De un profe or fundador de la Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad de uevo León -U, L-,
Christian Brunet, quien ·e desempeñó en Monterrey como funonnario del servicio exterior francés. se encuentra el ensayo 'Hegel
y el problema de la subjetividad", en el que el autor destaca que b
subjetividad como negación surge en e te autor como posibilidad
libertad.
4. 'En torno al valor" es un ensayo de Con u lo Botello de Aores, ex alumna de la primera generación de la FFYL de la LT"\J"L Aholl
que la axiología está de moda es bueno releer u texto, referido aloi
trabajos de Agustín de Hipona y Tomás de Aquino, sin descuidar~
que corrientes de pensamiento más nueva señalan al respecto.
5. ' Platón y su época" es un texto del tap~.tío ntonio Góma
Robledo, profesor de la
AM y del JTESM, en el que revalora el sentido y peso de la palabra hablada en el fundador de la cademia: ¡,,
De Fritz Joachim von Rintelen, profesor de la niversidad de Mailll
r asiduo colaborador de Humanitas, viene incluido en EstHdio.c dt fo
so.fía u trabajo, 'Lapo ibilidad de un encuentro entre la culturaSdc
los pueblos", que se adelanta en mucho a los actualmente deoonunados estudio, multiculturales, ahora tan en boga. 7. 'La ruitural~
de la valoración" corre ponde al filósofo Robert . Hartman, qinen
~uyendo del nacional-socialismo alemán y anticipándose a los hor¼re del nazismo, vino a enseñar en varias universidades ~el con·
tinente americano. Su texto promueve la filosofía de la exi~teoctJ,
donde el hombre e individuo y personalidad, dos tipos de valores.
8. De otro también asiduo colaborador deHflmanita.s, Michdeli
derico ciacca, de la niversidad de Génova, se tiene "La pérdida de

250

mrdad" ensayo gue revalora esta cuestión gno eológica y metafiadvirciendo obre e] ríe go de un prepotenre subJetiYismo que
:llSca equiparar el capncho con la ,·erdad, un.i, ersal in u tituible.
De José Rubén Sanabria, ac rdote mkhnacano que promomó
itilosofia cristiana en México, se encuentra "Meditación obre la
eran.za", donde el autor determina tre, modalidade. &lt;le la espera,
ciala11do que la última. a la que llama auténtica, e. el modo má
fundo de la entrega. que onfía en algo y en alguien. 1o. o podía
· tat en la citada antología un rexto d ,\gu tín Basave Fernández
\'alle, y éste es , obre ''Las principales corrientes filosóficas en
'siglo ~ K' . En la síntesis basaYian:i 9uedan incluidos: fenomeno~ a..,tología, empirismo lógico, nue,·a ontología \7talismo, exísrociali mo y estructuralismo. l l. "Los fundamento metafískos del
filen moral" es el texto de otro clé1igo, éste argenlino, quien afu-ma
lle la filosofía moderna se ubica bajo el signo de la inmanencia y
·es necesarjo situarla en el de la trascendencia. 12. Del periodista
bco Edmund S. Urbanski, el artículo "Hispanoamérica) anglo'rica: disparidades en la conducta social", es un material yue se
Dk bastante del corte filosófico y apunta hacia la sociología. L una
:stra de que en H11111anitas había, y ha), apertura para la publican de texto, afines.
1'. Del jesnita español Ismael Quile • raclicado muchos años
A.metica Latina, se encuentra: ''El hombre según las filosofías
Onente y Occidente''. Tiene actualidad, ahora que e tudiantes
profesionales de la filo ofía gusLan comparar estos sistem,'ls de
samiento, que no mantienen una correspondencia exacta, pues~ue su raíces y postulados . on también diferentes, peto llegan a
· hase común de humanidad.
l4. "Dos emancipadores &lt;le la filosofía en México: Caso y \'a celos", de Zdenék Kourim, filósofo checo de la LTni,-crsidad de
rdeos precisa 9ue l.a incorporación de la temática y problemática
.- cana en estos dos filósofo. mexicanos no aporta, de por . i,
Lna modificación en las estructura · de la disciplina filosófica
~o tal. l:i. n tudio comparativo es lo que realiza Judith García
liare~ de la Lniversidad Nacional de Rosario, al escribir "El

251

�Rnni,u ¡ tl1111, nl,11101

hombre y el umn.r.'o e.o la. 1vilmt ion s gnega h&lt;:brca", resultad
de u panicipacion en la Prunera . t.:mana mtt·rnacional de cultur:¡
griega efrcmada en Ouío., en l'J'i'?, rrabajo en que la filó 11fa habb
d mutua fecundación.
Y corno parte final de la antología, se encuentra el cnsa}o I&lt;,. WB
problema Je la en eñanza Je la filos fía' , d I mercedario e pano!
Alfonso Lopcz u1ma., ex profe or de la ' niYcr ·idad Co_mplu~cn·
de ~[adriJ; aqu1 se ck. tacad valor de la htrmcneut:Jrn nlo.ohcH
1.:jemplificando con 1'.tcrkegaarJ, concluy ~UL en una hum JcdN
l profe.or no puede ofrecer una e ·po 1c10n mínimamcme sau ·
facron.1 Jd pensamiento (k un autor, por lo que e impone la ,ti
"cxpcriencial -creaJora'', 9uc unplica lectura ) reflex1on por p-.rne
del alumno. I"' C ·lina Lértorn \lendoza, docentt: en \rgenuna con
"lntro&lt;lucc1ún de \ri t6tdes en O ·ford rn dic\al'', analiza bmdu. iún de las ciencias en el currícul lilosófic de e ra univcr 1daJ
mgle.a. Y 18. ' na meclitaciún obre la vi&lt;la'', Je! cuba~o H_umbeno
Piñ ra Llera, quien fuera pr fe ·oren la &lt;::\\ York L1ruver:it), rt ul
..
.
b
ta . er un t xto integrador yut.: n pa. ea de la lilo otia gnega a
tilo. ofía contemporánea. y donde revalora la antropología fil sollCl
como cla\'e para entender el mundo actual. _ o estaría co~pltta e5U
recen ·i6n in la mención de lo traductore de e tos matcn:tle ªs.iber: ,\Jb rt García Gomez, Ernesto Jaffe y Jorge: Rangel Guerr.i.
hn mte. 1 , e ta antología p rmit&lt;: a estudian~e )
d la filosoüa acceder . Le _· t s que, por la ant1guedad dt: u P
cacrón n letra impresa, ·on &lt;le clific1l con ulta, sin yul.' ~1_1 ~n~;;;r
mvahde su lectura a personas que, mantcmt.:n&lt;lo otra Jj cip
·
·
·
· · d e c:an c al·ar c·n e w saber
mclu
u 'lle,ado
&lt;ld me:· cli o umver.
1tano,
1

pro,fo-.¡ot

LA n.o

OFÍA DE LA FILO OFÍA D

Jo

É

G o

Jo ·é Albt::rto Bena idc -Vázquez

J&lt;

e;\&lt; i , nacic'1 en Gijün, \sturi:i · en l. 1in)
.'º a 1\léxico en 19'\8 entre at¡ud grupo de imdt'ctualc. t·. ili:1Jo
1e acogi&lt;·1 nue ero pa1s ~t la caída Je la República. Estudie'&gt; hin o en la L1ni,,ersi&lt;lad de ~fadnJ, donde fue discípulo de ( lrtc~a
ras ·et y de Garcfa lort:'ntt.; ·e docton1 n l'J28 con b res1s .. hl
·ologismo en l Ius erl" · irnparuo catedra en la mi. ma 111, Lituci, n
m ntrns d enseñanza ·upenor, además dt· traducir ) comentar
1rtamcs textos Iilos&lt;&gt;hco · de Huadilo, Ari. ti'1t les, 1kidcgger
lk crl cn l 9J&lt;J, a un ar1o Je , u llegada a ~Jé.-ico, ejcrci&lt; también
docencia en la nh'tf 1&lt;lacl , ;10011:11 \utónoma de ,\féxico, entre
os alumnos ligurnba 1.eopold1 &gt; .lea.

111&lt;1.&lt;&gt;1&lt;11 .. P,\:,;or

1~1

Una J ' las influencias ohr Gaus que a menudo se omirl' c. la
Xa, 1er Zul iri, con. 1derado por d mismo (1ao "ma &lt;.JUe com &gt;
mmpañero, como un mae. tro", ) agrega 1.1uc por Zubiri se interl.'
1tn b · filo ofia. de Hu ·ser!) JJc:idJegLr al grado Je dedicar dit:z
al e rucho de la fenomenología y n:rntc: ,ti e. i tenc1.ll1 mo. t11.:m1rn d qut· c.lesarrollcí ·u propia 1&lt;lea ,.k- la historia &lt;le fa til1 &gt;. o fía n
/Qj//1 dt k, j1/f).rojlrl 1 cnmn "la umc:1 ba ·e justa de toda p&lt;i ibll' 1c111le la lilnsolia''..!! 1\ J\fanut.:I C,arcía ~fort·ntc lo rc.:cono ,j{, romo
'pn,ner verdadero maestro Je 1-iln. ofi,1"' y "padre 1.:spiritual"/ 1

orgánico. El libro ,•iene en formato de 211 por 211 ce_~tímc:tro-:. Enw
página legal figuran: Jo:é Antoruo González Tn.:vmo,
·
- RCncral . Roge1JO \,.11
=I _Ehzondt
1\nccr
Rodríguez. secn:tano
1 arre..
·
·
d
F
-·
C
I
,
I
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ar·za
\cuña
JJrccwr
·ecre1.ano e · xt n 10n \ u tura; es
, , ,
,
Publtcac1one , \ \lfonso· Rangd Guerra, director dd entro Je 1 - lit" ( ,:111:, "F1lr&gt;soffa tk la tilo:ofía••. cn C.ot!fa1011,r p111j,r1011,ilff \k:\Jt:&lt;
pag. 16.
tuclio. H umamsacos. f · 1 cuidado de la obra cst.uYo a cargo dc f('lll- lhiJ., p.,g. l' J.
ci co Ruiz. olí. y d 1.fücño e d
!audio Tamez Garza.
íbid., pag. 11,. Este nombre lo :idnptú ;1 p.1rt1r d.: su l,x1ura de D1hh~ ,.
l. pag, 22.

n:cto;-J

lhiJ. p;1g.

' ~-

25.'

1 &lt; 1.

�Resnias )' mmmtarros

quien adcmá le pr sent6 a ( rtc.::ga ) Ga. et, de gu1cn c decbró
di cípulo ) 'o) l.nt perfecto '"~ hasta el punto dl. llegar a decir:' Ya
no e s1 ral idea t.¡ue ptcn,o, si tal razonamiento qu hago, .1 ul
c¡cmplo o cxpn: ión de que me irvo l he recibido [de ( &gt;rtcgaJ,
me ocurrió al oírle leerle a 1, o . e me ocurrio aparte v d pues
de la co1wivenc1.t con él",~'' D míluencia ortegu1ana es la "relaaon
·l:nciaJ"F que (,ao e tabl ce entre filo ofía y política, rdaciónque
·
1a " rnL1ica 1·msp1rnc1on
· · ' de I no
el' 01ro '' 28 en ara. de un
aca o constituya
"afan J dominación obre los ckmá f... J por muJio de la protcct~
ra mterpo ición de la. idea '','~1 por lo que Ort ga vio n la politia.
die Gao , un me Jo Je &lt;lar al_ida al a111or i11telft,rl!1tilir. ~1
Durante ·u e tancia en ~léxico ao se intere. ó n t:I rema Jcl
ptnsanm:nto htspanoamcricano, el t.¡ue aborda de de l.1 pcr. pecb\".I
dt. u de arroJlc ,, mi mo que pre cnta en di ·er. a. etapa. a partir de
la 'importación del p nsatnJento" 11 durante la Jolonia} st:guidaen
la época de Independencia de un po itiri m &gt; .mi ge11eris, 1~ que en
el ca o de ~le.·ico •-e; tra planta para 'usarlo como in trumentode
con olidac1ón Je la Reforma"; 1e te po. itJvi mo, uperado por Ull2
·•r acc1on e piri11.1ah&lt;;ta \ a úlnma hora ha ·ta religiosa•· 1 &lt;la paso a
una comente Je pen amiento fundada en la filosofía d lo. valol'l.'S.
en el c. ist nciali, mo ) n la fenomenología, ) · a partir . obre todo
J e. to Jo. ultimo. lJUC Gaos no brinda una completa ,;. ion fe
no meno lógica Je la canela como expr sión, ' 5la cual describ como
un ''pa. ar o deslizar uavementc la parre interior d los dedo ) deb

de la mano por la uperhcie de un objeto","• , CU):l plenitud
cYa "la uandad del mov1mieoto''P \ "cierta adapracic'in de la
o a la uperfici acar1ciada" 1" yue repre enta un cierto 'grndn
ermcd10 entr la cyuedad ) la humedad v un jorro] Cll'rto grado
ment inl rm dio d calor, una cierta tibieza" suficientemente
ace para• calmar ¡ ..¡ consolar j...] implorar ¡... J e. pn:sar ~ proar n:cíprocament afecto",~' finalidade cuya miz común es un
r&lt;.¡ue trasciende lo sexual y u ''complicaciones y[... ¡ rcquilonn
ro.os",' amor &lt;le la caricia que en au.encia de otra e\·id nc1a
taría lla ola "para re\'elar} probar"' la exi tencia del e. pfritu.
caricia como cualidad exclusiva humana define al hombre, lo e.··a4 \ lo diferencia de Dio ) d lo ángeles:" a yuiene por su
11Corporeidad la caricia le ería impo. ibJe. 45
Del x1 tenc1al_i mo, Gao afirma 9ue
olo compren. iblc n
relación con d e nc1alismo, aunyuc ambo. se oponen como
1:x1.tencia a la e encia y e. LJUC el esencialismo cons1 le en "la
aciún d la. . ncrn "/• lo que implica que 'la &lt;lemás cosas
1solo un, en la m elida en que 'participan' o 'emanan, de las
cía ", ,- ffilentra qu el exi Lenctali. mo com &gt; .1fumaciún Je la.
tcncia niega la e ncia, y no ob, tan , Gaoi- admite LJue tanto
teoc1alismo como esenciab mo son po. ibilidade. de er , dd . er
ti hombre, to aunque I exisknciali mo exclu\'a toda · t:ncia) d
lkncialismo la exi tencia, límit s en que ami o i.r111os serían iguallente imposible. , p ro c¡ue ea 'u onjunto r velan al hombr como
pilnt1

lhiJ.• pág.
' Jbí&lt;l .• p:íg.
'.1, lb'&lt;l
•
1 ., pag.
~

lhid.• pag. 148.

J.

ldem.

lbtd • p;ig. 61.
lb'J.
.
.,
1 ,Pªh"--61-_.

lhiJ. ,pa~.151.
,

Ídem.
lo lb'&lt;l
. 69.
'
t .. pag.

2'l

11

lbíd .. "El pensamiento h1spanoamencano•·, p~. ':IS.
. 9' l.
pag.

- lb'&lt;l
l ••
l •

11

1~6.

ldem.

~l.

lbiJ.. p~. 1ss.
lhíd., ~- 176.
lbitJ., p,íg. 1&lt;,-1.
l&lt;ltm.

lbiJ.• pág. ni.
lhit!.," -:..·1stencialismo r

IJem.
Ibíd .. pág. 1112.
'' tb·d
. ''La canc1a
. . " , pag.
. 1-15.
1 ,, pag.

34

fhíd., pág.

254

1"8.

ccnciali ·mo", pág. 1 ,.

•

255

�Rr.sMius l' ron,enlario.r

un oscilar entre los limites extremo de la e encia y la exJ tencu. y
9ue finalmente ·• lo t ndria enado una filo o fía del e encialismo
y el exisr ncialismo como [... ] p ibilidades del hombre re-velado~
Je su er".-18
A la fllo ·o fía la divide n fenomenológica o po itivista "porver
. ar obre lo fenómenos inmanentes [del] mundo, ele e ta vida","
y en metafí ica, por tratar. e de una di cíplina que . e fuer1.a en
. ab t '' obre tod&lt; científicamente, del más allá de L'l otra vi&lt;la,del
otro mundo'',',( 1 ) que culmina en teísmo ' panteLmo; el primero
concluye que ''Dios e un misterio incomprensible' ,51 ) que al ttal1T
de comprend reste mundo a partir ele la idea de Dio , el mundo
también re ulta incomprensible: el panteí m p r u parte conal&gt;e
al universo mediante "las car goría ¡...1de la rnzón", 52 lo que conduce a un idealtsmo en que el hombre " e ve abarcando, dominando el mundo",'l pero reconociendo . u fraca o en el de vclamtl.'010
del mi terio del sei:5"1, por lo que finalmente ambas visiones no~
hac n rná compr nsible el ser.;' De ahí que la metafi ica mi rnare·
:mita en un fracaso 56 en tanto e una bú 9ueda de la ' de111ostracióntit1r
tiftca de la inm rtalidad del alma d la existencia de Dio. ","- aun·
9ue ei;ra conclu:uón, clice Caos, plantea " I problema del puesto dd
hombre en el co;mo "~ y la incomprensibilidad &lt;le! entido metafi~
del hombre para .í mi n10.~9 P ro este fracaso no significa queenb
m ta física no haya 'co. a alguna aprovechabl ha, mucha , a ~a~,
toda las _fe110111e1mlógird' _w porque a partir de lo fenorneno fu
-18

Ídem.

49

Ibícl., "Discurso Je hlusofia", pág. 200.

ha dado paso a la 1m'enc1ón y a l::i exposición. ,I Y a ·í la lil1,
• se traduc en U11 nuevo pos1Livu mu''? que extiende el cnnce¡,to
hecho a los Jé11ó11m10.r de P.-perimáa/'3 ) no con. i&lt;lera lo cient1Jico
o ·'lo único r, c1onaJ e razonable","'' de cuya mcumbenc1a t:rta
·examinar y da ificar el fenóm no de cada unP de los sectore ·, "'
n :ucede con la filo o fía de la filosofía, "que t mbién examina \
1fica u propio fenóm nu, el de.: la filosofía".'~•
•
E. ta v1 ión d la filosofía s correspnnJe con su idea de la exisia como fenom 'nica r como metafL ica; a la existencia feno. ·ca la define como lo 9ue 'está presente",'•- d modo 4u su
dio "se vuelve el de la presencia",',¡¡ cuya negacion conlleva coniccion, pu s e contrndictor10 negar una pres ncia; en cambio,
o·

existencias metafísicas repr sentadas 111 mmlt.f" sí e pueden nt·sin contradicción, puesto que las concc.:bímo. con la posibilidad
·1a aparición ) desapanción" -11
:\ tra\ és de los anrer1ore textos, Gaos nos deja la idea de una
•a filo. nfía sustentada en m 'todos fenomenológico. hi torioficos cuya tar a flnal e~ una sin te is del pen. amiento a partir de
(X tenc1a } la es ncia dd
r.

50

Tbíd.
lbíd., pág. 202.
'- 2 Ib'd
. -?09 .
1 ., pag.
s, Ídem.
s.t Ídem.
'Ibíd .. pág. 2W.
51, Ídem.

kkm.

51

llíil., pag. 219.
lbiJ.• pág. 216,
!bid., pag. 218.
lbid., p:ig. 222.

~-

lbiJ.. ''1.a negación'', pág. 230.
lhid.
lhi.J., pág. 264.

lb'd
, -?11-·
J ., pag.
,11 Jb'd
, ~I
.., o.
.1 ., pag.

Si

" 9 lbíd., pág. 211.
&lt;.o lb'd
, .,-1 s.
J .• pa~

ihiú., pág. 266.

256

�Jvse11as_v cornenlorios

Las idea centrales
.,1. Lema,h.camen. desarrollada por Ho(fie on "s
cxpuestas n la llltrodncción
del
texto
por
el
fil.
.
oso fio mexicano
Le
·stavo
yva , qwen aparte d e destacar la rrugambrc
·
.
aristotélica y
nana _del _autor, encuadra I contenido de cada uno de los ensaEL PROYECTO POLÍTICO DE LA MODERNIDAD
relacionandolo~ con las problemática prácijcas del derecho ,
IUStlOa _e~ la era illte!cultur~. lo que permite al lector una mero~
Rolando Picos Bovio imlptension de las tesJs lilosofico-política de ~ Ioffe.
Otfried Hoffe, Buenos Aim. -\unque el contenido marca una diversidad de temas, comentareFCE, l1\M, 2008, 334 págs. ~U) brev, _mente tres ensayos gue nos llaman poderosamente la
□on. ~l ~~er~, que irucia el libro se titula ''¿ ilosofía práctica
arte de vtv:Jr. El e¡emplo de Aristóteles"; este texto es un acercaCoNOcroo POR
INTERÉS en los temas de la filosofía política l h nt~ ª la di cusión sobre sj s posible sostener o no --derivada
filosofía del derecho orientados desde la perspectiva de los prtl' ~ _hloso~a , moral ª~stºtélica fundamentalmente la expresada en
blemas de la ética y la filosofía práctica, el filósofo alemán Otfrietl Ftua ª ,\tcomac0-- s1 su pensamiento es sobre todo una filosofia
Hoffe - Leobschütz, Alemania, 1943-- presenta en Elprf!rerto po~ . tlca, de, rjrracla, en última instancia al logro &lt;lel ideal de vida del
de la modernidaduna erie de ensayos que,partiendo del peo amienm i&lt;:ofo en tanto el modelo del b1os theoretikó.,~ o sí, por el contrade Aristóteles y de Kant, se proyectan hacia la actualidad de los pro- '\' apelaocl~ la tradición de la propia filoso.tia antigua
orno
1
blemas de la convivencia multicultural en la globalización.
:ene, por e1empl~, Pierr~ Hadot- el modelo aristotélico puede
Especialista en la filosofía moral de Aristóteles - Praktirrlx Phii- rnto como una illVltación a desarrollar un ''arte de vida". El
sophie. Das Modell des Anstoteles, l 971-, la influencia de autores coo lam.tento puntual e ilustrado que Hóffe ofrece al lector de la obra
t~mporáneos como Habermas y Rawls es claramente percepribleeo otélica coocluye que si bien en ,\ristótele se encuentra sobre
la obra filosófica de Hoffe, expre ada en textos como J11sticio po/ib°¡¡ 1 una filosofía práctica, es viable entender que un eventual arte
f,111da1nentos para ttna Jilosofta crítica del derechoy el Estado, 2003; Kimúús· vida .e encuentra a diferencia de las orientacione mdiv:idualistas
mupolitan The01y ef Laiv and Peace, 2006; Detnocraq in a11 Age &lt;tf Globi !!e&lt;lorustas de.~tros pensadores d la antigüedad, en la importancia
zadon, 2007 y más recientemente Derecho intermltural 2008, obra domk la conSttuccion de las condiciones de la vjda buena en la comuaborda las dificultades que plantea el derecho penal internacionale!i d política, como aquellas que hacen más posible realizar el te/os
el mundo contemporáneo.
hombre, es decir, la concreción de u felicidad.
Dentro de los muchos mérito de los ensayo gue Hofk ~ Otro ensayo - fundamental de de el punto de v1 ta de su actuapresenta en Elprqyecto político de la modernidad, se destaca visibleroCJJlC
que queremos comentar lleva por nombre "La toleranc1a en
e1 e fuerzo del autor por el aterrizaje de lo grandes problernai ik pos de_ C~~füctos interculturale ". En este escrito Hoffe parte
la filosofía política y la ética en el ámbito de la filosofía prácrical)f una di ~CJo~ entre las diwrsas rumen,iones que asume la toleeste modo los catorce ensayos del libro constituyen un esfuerzor-11 aa, qu~ Lmbncan el ámbito personal, social y polítJco. Cada una
concretar situaciones y preguntas que abordan los ámbito delo!f estas dimen iones, señala el filósofo alemán, se enfrentan en e1
puede o no significar la acción moral correcta y el orden ¡ioKt&gt;JJ nd º contemporáneo, por una parre, a los desafíos de la intolcju to en el deverur presente.
ª gue busca suprimir las cultuta, diferentes a la propia, u a los

ª

258

259

�R.ise,iasy comentarioI

peligros a que, por otra parte, se enfrentan al asumir acríticamente
el relativismo cultural, donde toda las cultura - y sus prácticas, aún
las fundadas en la intolerancia- son válidas. Ejemplifica Hoffe con
un tema que en su momento causó -y sigu cau ando- revuelo en
Francia, respecto al u o público del velo en las mujeres que profesan
el islamismo, a pecto que implica la discusión sobre lo limites de
la tolerancia religi sa en sociedade , eculare . n tema por demás
actual en tiempos de fundamentalismos y fanatismos que de bordan
el espacio de lo privado.
En "De la utilidad de lo inútil", Hoffe destaca la importancia de
la filosofía en lo que denomina la era de la economización, concepto
que relaciona con el marco incuestionable de la globalización. yen
particular la que alude al escenario común europeo, que e caracteriza además por el predominio de la sociedad de la ciencia, lo qut
marca de entrada una preocupación específica por la generación de
conocinúento.
El filósofo recurre al precepto aristotélico expresado en la Afdd_física sobre el deseo de conocimiento como algo consustancial ab
naturaleza humana, y se pregunta entonces por qué en una. ociedad
de bien tar como la que e intenta construir en Europa, en lugar
de apuntalar a la filosoffa como el elemento ecul.ar que perroirira,
aparte de generar las condiciones de la ociedad del conocimiento.
consolidar la meta del estado de bienestar y la democracia que lo
ustenta la educación superior experimenta, por el contrario, una
tendencia inversa que privilegia cada vez más los preceptos neolíbetale~ en el ámbito d la investigación. Tal orientación se ustenll
en el ideal de la competencias y la administración, y conforma hoy
día los principio del Proyecto Tuning de formación universiWU
que, aplicado en las universidades europeas como politica educall\1,
se contrapone a la realidad de una Europa con una gran tradición y
prestigio filosófico. El espacio de las competencias que ahora se el!"
gen, de lógica ernpr arial profesada por los políticos a cargo de~
univ rsidade , por el contrario, pareciera orillar a otra cosa, ioclUSo
a los mismos filósofos:

Ellos consideran que la formación e inve tígación universitarias

olo on dignas de fomento cuando parecen susceptible. de comercialización; e1 presttgio académico se está nudiendo cada yez más

por la capacidad de conseguir tecur o &lt;le terceros. Esta habilidad
por solicitar y adnun.i.strar podría considerarse una competencrn
adicional que deben po e r los catcdráácos, e mcluso los hlosofos.
Lo realidad e en perjuicio de su rarea principal.~'

_0 e , bien abido, la lógica de e. te proyecto educativo suicida de
h!osofía Yla humanidades también ha adquirjdo carta de natura'ón reciente en América Latma r en féxico - -donde la cond1es di5 can mucho de la con ecución del esra&lt;lo de bie,nestar, y la
ocracia más bien muestra sus debilidades estructurales-. En la
da gue el saber filosófico se contrapon a lo criterios estrechos
rent.abilidad desde la lógica del mercado o del e. tricto ámbito de
competencias como un simple aber hacer, y que mueve, por eJ
trano, al pensamiento independiente y crítico -saber ser-, no
Ita ninguna casualidad que las autoridad s educativa e tomen
tarea &lt;le desmontar las condicione. que permiten su ~¡ cencia
el marco de la educación media superior, en un plazo no muv
0 , nos advierte Hoffe con su escrito, en la educación . uperio,r
nueStto país.

!bid., pág.
260

197.

261

�Normas de publicación:
1. El anuario

H11t11anitas recibe contribucione de excelencia acadé-

mica y de investigación en los campos de filosofía, historia, litera!Ura, língüi tica y ciencias sociales.
2. e reciben trabajos originale e inéditos. e respeta la e tructura
de cada contribución o ensayo, sin embargo se sugiere: a) marcar los
apartados con subtítulos, b) en caso d la utilización de referencial
numéricas u,tilizar el sistema decimal, c) las cita textuale deben
encerrarse entre comillas y no .emplear cursiva , d) toda cita breve
debe mantener e en el párrafo donde se produzca la referencia r
e) en el ca o de citas mayores a cuatro línea , deberán colocarse a
bando, en un párrafo aparte separado por un espacio, sin comillas
y in cut.ivas.
3. Todo trabajo deberá presentarse en formato digital de Microsoft
Word Las referencias se consignarán en nota de pie de página yen su
caso, también 1a fuentes, para facilitar la lectura seguida del texto.

r

e aceptan ensayos, investigaciones contribuciones con una extensión mínima de quince y máxima de veinticinco cuartillas, en d
tipo o fuente time!: new roman de doce puntos con interlineado ik
espacio y medio para el cuerpo del texto, y con ta.maño de letralk
nueve punto para las referencias bibliográficas. Queda a criteriodel
Consejo editorial aprobar colaboraciones con características diver·
a a lo a9ui e tablecido.
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biográfica del autor, dirección postal y correo electrón1co.

Humanitas Filosojla se terminó de imprimir
el 20 diciembre del 2010, en los talleres
de la Imprenta llniver.itaria de la
niversidad Autónoma de uevo León.
El tiraje fue de 500 ejemplares.

���</text>
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                    <text>Humanitas
Universidad Autóno1na de Nuevo León
Ant1;1riu df'l C1'111ro dP Est11Clios Hum;111is1ic·&lt;&gt;S

Num. :~?Vol.IV

Ern'ro-Dic·it'111b1·1' '.2010

Jfistoria

��FONOO
UNIVERSITAR IO

�UANL
Dr. Je~ú \.nccr Rodríguez
Rector

l ng. Rogel.io G. Gana Rívera
t:crt!rarÍO Gt:ncral

)

Dr. Cbaldo C rriz Méndcz

• •crt'mno Académico
Lic. Rogebo Villarreal Elizondo
ccretario de Extensión y Cultura
Dr. Cclso José Garza Acuña
Director de Publicacmm:

Uc. Alfonso Range1 Guerra
Director del Cenuo de Estudios Humanísticos
Editor responsable
.\ltro. Francisco Raíz olís
Correccion de estilo y cwdado edimrial
Lic. Juan José .\luñm. Mendoza

D1,eño
Lic J\driana López Moorcmnyor
.irculac1ón y admirustracion
Hwu.,,lr,n, A.ílo.17,
31, Ene..,.Dlc¡cmLro 2"!íl, l·miadc~11hloctti&lt;"1. IS J• enero dt 2111 l. R&lt;11&lt;ll lnua!,,dt,,uu pubbnd,
por la l n11,;tr,klaJ \rnñnlJma de :"j\lr\ ) Let.m. • tni1..C"1Jd t.:mm&gt; dll!" 1~ -rudKJ HumilnUIJCO$. Domtcú.\u de la puhbuoün.:. Bthh11t.Cl::I
Lrul'cr1tina fuiul Rangd 1- rln. pi ID 1•• \\- \ltt,o!l1 RC"\ et, ,!\,:, .«.100 .' \ h'' .. G 1L Rc-~1 ~~ \tommey. '.\ut'.'\·o Lcún, Ml.'.)Jco. ( .. l", 644-tO.
Tol • S! MI Hl2~l(NIO «1. 6531 1 u, +52 ~1 Al 2'l 40 Olh,i 655G lmpreu ~e&lt; 1:, lmpren1&gt; l'.111, rn1ura, C,uJ,d 1 'n..mluti,
t/f'l, C P 66·Hl. !'i,m N'KoLi• de IP" t,,n.a. ,ut:\"O l...cl»n. ,tr:~ic:u. l·«hJ dc-tttTIUIU.Onn de impre,~n ~(I de chdmsm-t' de .?tflf\
1 uaw: )(~1 c,cmy,l11r-cs.
'\iiwn.rm de' RNcr.·1 de lk.«c:hos lll
e:1d.U!il\"O J.d Ululu ll••.,,,,1Woro~Jil ¡10r c.-1 ln,.útuw '\;;icMJnal dt.l ~cho de!' -\mor:
1~21)("1-1191111 !\9:?1~HI-IIJZ, Je: r«b• 10 do Sqmcmbrc de. 200•). i\um&lt;,o ele «rnfiado Jt lia1ud d, titulo y &lt;nrtJcnld&lt;&gt;, 14,'IO'l, d&lt;
lech• 1(1 Je iKº~º d.c ?nto. com:C"diJo anrc UI r.rrm~inn Callfiadr,ra Jr: l\.iblica~ y R(-,.·uu, lh11tnd11,- de Ll Stctctana ~
Cro\x-n11c1óa. l ·,: Fn rri.nutc- R..r,._'1,uudc rnarc1 ame c.1 ln~unno luu."al\O ck .ta P1t1plt.dad lnJusu:u.l l.1'6?.!190.

u,1,

l II Qfltnkll"I« c:ontt"nWo, nrrn~Jo, en Jot Krdculo un .1i:-:!-pom. thil1dad uclw1,..• de 1,, •ut•~
Pn,hthh~l !a rrprod.ucnJn tncd ,, r,,n:ial. en au.lqiur.r forna o rn.c-J1t,, del cmnt:"rud.u e-doonaJ de C''!te' numero

lmprtt.u en Moteo
Toom 1.,. dcttchoo «&gt;c.....ir»

IIIC:C&gt;J'Y11tth1.ll1U
cc!othuma'd~il.uat1lnt1.

�FONDO

UNIVERSITARIO

HUMANITAS
ANUARIO
CE TRO DE E T DIOS HU
Í TICO DE LA
U IVERSIDAD AUTÓ O 1A DE
EVO LEÓ

ANUARIO
HUMANITAS 2010

Dirertor Frmdador
Agustín Basavc Fcrnández del Valle

Director
Alfonso R.angel Guerra

Jefe de la Sección de rilosojfa

Historia

Cuauhtémoc Ca.nrú García

Jefe de lo Sección de Letras
Alma ilvia Rodríguez Pérez

Jefe de la Semón de Ciencias

~dales

Ricardo Villarreal Arramb1de

Jrfe de la Sección de Histo,ia
Israel Cavazo Garza

Israel Cavazos Garza
Coeditor

�ÍNDICE

JosÉ ARTURO BtmCIAGA C. Clero secular y sociedad en Zacatecas
del Siglo XVII: Rasgos de una autonomía religiosa y social en el
Noreste Novogalaico
9
JORGE L ms C APDEPONT BALLINA, El Caribe como Mediterráneo: la
defensa de las ciudades indianas contra la piratería en los siglos

XVl yXVII

33

CEt so JosÉ GARZA A CUÑA, La trascendencia de lo inmediato: John
Reed o el relato del presente como historia
61
I SRAEL CAVAZOS G ARZA,

La juridicción de 11onterrey en la época

79

Virreinal

D on Martín de Zaval.a y la
consolidación del Noreste novohispano ( l 626-1664)
89

VALENT INA G A RZA MARTÍNEZ,

FlLIBERTA GóMEZ CRUZ,

La lluasteca ) sus puertos: Tuxpan y

Tampico en los inicios del _México independiente

127

JosÉ ANTONIO G UTIÉRREZ G . , Juicio a tres frailes agustinos por
conspiración contra el virrey Venegas

165

�To

w JALPA FLORES, Las organizaciones religio as en la región de

Chalco en lo

iglos ~~-XVII

ToMAs ME mIRICHAGA CUEVA, Solares

207

r casas de

fonterrey

251

JosÉ MARcos MEDINA BosTos, ¿"Hijos del pueblo" o "ve~os"?
La representación política del antiguo régimen en lo pueblo m1Xtos
de onora, 1767-1810
275

GUILLERMO G ERARDO ÜRTIZ R:EGUER,

NORMA RAMOS

E

COBAR,

La Guerra Cri tera

iñez y vida escolar en

301

Introducción
A ri \LES DEL

:1.'VI, Zacatecas y su zona integraban parte de la
"máquina" americana, término ya empleado por lo propios

Re ñas y comentarios
.Al.FON ·o R.ANGEL G UERRA, • 1 otas

345
y comentario al libro

uó11 Ú' algunas otras partes), del maestro Israel avazos Garza
347

Perso11qjes de

Jo é Artwo Burciaga C.*
UAZ

uevo León,

315

1910-1940

Clero secular y sociedad en el
Zacatecas del Siglo XVII: Rasgos de
una autonomía religiosa y social en el
Noreste Novogalaicoi

ue1•0

Diana Gpe. Tapia González, Crónica del Homenaje al Profr.
1 rael avazos Garza
353

Israel Cavazos Garza, Comentario sobre la traducción al
italiano de la crónica &lt;le Juan Bauusra Chapa
357

tGI.O

funcionario de la orona en sa época. Hay uno claros indicio, d
L'l defensa de derechos de la ciudad ante la auroridades de ueva
Galícia y de I ueva E paña durante el iglo ... 'I, indicalJv de un de eo
de autonomía por parte de la provincia el Zacatecru ante las autoridade
superiore , deseo qu se r forzaría a lo largo del siglo
' Il. Pero,
también e r velador el proceso y el desarrollo de la ciudad, por sus
riqueza rninerale , para la incorporación inmediata de u zona a la
. trucrura del imperio americano e, pañol, fenómeno dL innegable
importancia "para la historia del nuevo mundo y del mundo entero". 2
· Docente e investigador en la Umveddad Autonóma de Z:tcateca ; Dr. en
gengrafiae histona por la 'niversidad .omplutense de :\Iadrid; premio de Historia
Regional "Atanai H) G. arabia" 2008 2009 de Í'omento Cultural Banamex. Amor
de má. de una trcmtcna d libros de historia.
1 Este aráculo refleja de manera sucinta los conrenidos de un cm bajo má amplio:
f../ Pns1J1a m el Espe_¡o. Clero Semlar y fociedfld tll d ZacatecaJ del r~e/o .YTIJJ, ganador Jcl
XHl Premio Baname."X '' \tammo G. aravia" Je Hi~tocia Regional Mexicana.
Agradezco al mae ·rro Israel Ca, a7.o5 ar,,;a la im~iración par:i publicar d pre. ente
articulo en la ren: ta H.11111,miias.
2 Perer Bakewell (introductor) en: Jo é Enci o Cnntreras, Ctd11/arin dr laca/reas
(1554-1596), Zacatecas, '\ yuncarmt:nto de Zacatecas-.A runrami nto de ñ.-ui-Facultad
de Derecho&lt;le la Cnfrersidad Autónoma d~ Zacace~as, 1998, pp. 15-19.

9

�La dependencia de la provincia de Zacatecas de la capital del
reino de la ueva Galicia, tanto en el poder temporal y especialmente
en el espiritual, fue drá ricamente relativa o reducida. Para upeditar
la primera a la egunda, de forma significativa no fueron suficientes
la vi itas de oidore de la Real udiencia, de prelado y d otros
funcionario intermedio }' menare · tampoco lo fueron la hegemonía
religiosa económica y cultural de la segunda sobre la primera; ni las
ordenanza reale y las instrucciones emanada del gobierno central
de la región e .inclu o del virreinal. Zacatecas puede definir e como
una ciudad señera en lo propio, con dos miradas: una, moderada,
hacia Guadalajara por u relación oficial y formal con ella; y otra,
intensa, bada sí misma por la complejidad de sus estructuras
religiosas, económica , política , sociales, culturales, demográfica
y geográficas.
Ahora se reconoce que el ore ce de la región no ogalaica, con
cabecera en Zacatecas, representaba coda una incógnita por la total
autonomía de dicha ciudad. 3 in embargo, esa región no dejaba de
ser parte de la red colonial novohispana e hispanoamericana donde
se había gestado una premisa basta ahora irrebatible: "el occidente
de México nació en el siglo Ml". 4 n esta misma línea también
puede mencionarse que la historia con plenitud, de la Iglesia
mexicana, inicia hasta principios de e e siglo, cuando se inicia una
estabilización de la organización eclesiá cica diocesana con un
repunte de la actividad parroquial por parte del clero secular. s
La importancia de la ciudad de Zacateca , y en conjunto de
todo el espacio de su provincia, durante el siglo Vll, responde a
e a autonomía que e consolidó gracia a una constante: 1a progresiva
ruptura entre dos células autónomas: Guadalajara y Zacateca . El
mundo de ésta, con toda u carga social, religio a, económica y
politica, estaba, a u vez, más di tante de lo cuerpos aciales de
7

Guadalajara y de la ciudad de México. Zacatecas era, simplemente
"otra cosa". Prueba de ello e que su administración fu tratada de
diferente manera:
Todos lo corregimiento y alcaldías mayores de ueva Galicia
excepto uno, el d Zacatecas eran cargo aouaJes, y ni los salarios
ni la obligacione resultaban particularmente atractivos [...] La
ciudad de Zacatecas y su di trito circundante merecían un trato
especial por el tamaño "tenía una población e pañola mayor que la
&lt;le GuadaJajara" pot su importancia corno centro minero de plata )
por u reputación de desordenada. Ha ta 1580 la administración
del área le era conferida a un alcalde mayor nombrado anualmente
por el presidente, iendo en ese año su tituido por un corregidor
re pon, able ante el presidente, pero nombrado por la Corona [... ]
u jerarquía ·e confirmó en 1585 al concederle e cudo y tirulo de
"ciudad" al pueblo de Zacateca .6
Pero, insi tiendo no por ello esa región dejó de estar desligada
de la red eclesiástica colonial debido a la política de control que
ejerció la Corona obre la Igle ia.
Entonces, un enfoque temático para comprender una relativa
autonomía de Zacatecas, e pued explicar a travé de característica ,
relaciones e influencia interna y externas del clero secular del
ore te de la ueva Galicia, tornando en cuenta algunos a pectas
centrales.
El primero e refiere a una posible transición de formas y
características de la Iglesia de finales del siglo ~ y principios del
NII. Pese a que el parámetro para ello, por ejemplo mediante Jos
concilios provinciales no se presentó en todo el iglo MI,- eso no
e determinante para adjudicarle a la Iglesia novohispana un estado
de inmovilidad durante esa cenruria.
El egundo de ello es obre una aparente ruptura en e e contexto

- - - -- --- --

·'

Thomas Calvo, LJ1 N11e1 a Galkia ti/ lo; siglo; Xf/1 J' xr 'Il, Guadalajara, El
olegio de Jalisco-Centro de E tudio~ Mexicanos y ntroamericanos, 1989, p. 29.
4 lbíd., p. 11.
~ Francisco Miranda, et a4 lglesio_)' r,ligioridad, féxico El olegio de México, 1992
p. 6 (Lecruras de Hi to ria Mexicana/ 6).

D I Tercero al Cuarto Concilio Provincial mexicano , media una ampli
rempornlidad: dt: 1585 a 1771.

10

lJ

l

1

John H. Parry, La Audiencia de '-:11e1t1 Galidu m el.riglo XT 7. Estl(tÜO 10/lfl! elgóbiemo
ro/011i11I ,.spanol, v~i · o española de Rafael Diego Femández y Eduardo \\"illiarns, Zamora,
El _olegio de Michoacán-Fideicomiso Tcixidor, 1993, pp. 40-41.
6

�motivada por un hecho primordial: la cr ación del obi pado de
Durango o Guadia.na en ue,Ta Vizcaya, impul ada a partir de 162 ,8
que repre entó una e ci ión para el dilatado obi pado tapaáo. El
poder de atracción que ejerció la capital del virr inac no\ ohi pano
sobre esa región, perjudicó el poder juri diccional, no solo d la
Audiencia neogallega, s100 también la poluica que manejar n el
obispad y el cabildo de la catedral de Guadalajara.9 Geográficam nte, la región d Zacateca estaba en el centro d e a e ci ión,
lo cual pudo er determinante en la m. rcha de la lgle ia de la r gión,
tomando en cuenta que lo importante c ntro minero, de
ombrer te, an Iartín) 1ie1,1 quedaron bajo la juri dicc1ón del
obi pado neo izcaíno. e abre a. í la posibilidad de comparación
entre éste , el neo ala.ice con el fin de confirmar el grado de
diferenciación ntre uno ocr
de cómo e f afectó o benefició a

y

r

la provincia zacatecana.
n tercer a pecto se refiere , los ciclo de la bonanza y depresión
económica de Zacateca. que afectaron directa e indirectamente a
la lgle ia de la región. Prueba de ello_ on lo m Yimiento migratorios
y la movilidad social. canto de las élite como d lo e trat bajos
de la población en la zona.
El cuarto es el cr ciente procc o de ecularización de las
parroquias lo cual motivó una paulatina upremacía del clero cular
obre el rcm.ilar. 10 En este sentido, alguno h.i toriadore comcideo
en que ha ido poca la atención que e le ha dado al clero secular.
De ello llama la atención el comentario de uillcrmo Porras
'D hecho fue el último obispado erigido durantt: d ·iglo ~11; no e crearon
más h1ua 1777.Jo.eph l. Bamadas, "La lgle ia católica en la Hi panoamérica
colonial", en Lc. lie Beth U(ed.), HiJtoria dtAmfrim Lilinn. 2. Al!lirfro uti11i1 Colo•
11ial: F.11ropay A111ñim m /011iglos X1 , XVII, ]\1-'111, rrad. de Antonio co. ta,
Barcelona, Cambrigdc Um\·er:iry Pres -Editorial Cricic~. 1990, pp. 1 5-207.
ancy l. farrb, La oro11ay el dtro w el Ml:.:ico co/o,rial 1P9-1821 · la rriris drl
prit'lkgÍl1 rcklid.rtim, traducc16n de Margarit Bojalil, Mé,uco, fondo de ~ultura
Económica, 1995, pp. 26
ecctón de Obras de Historia).
rnvéase, por ejemplo: I-ranasco, forales," :cul.arización de doco:inas,¿fin de un
moodo evangélico en la 1ueva E. pañn?", en An11llTio df E.rtudios l-lisp,1110-A111eriMno1,
i:villa, Co:ns JO uperior d Jm·esuRación i nti6ca, t. II, no. 2. 1995. pp. 36 3 2.

r

12

1uñoz, qui n critica LA co11quista espiritual de .\léxico, del francé.
Robcrr Ricard, porque éste omite el e fuerzo ilenci so qu le tocó
de arrollar aJ acerdote ecular." 11 ◄ ste proce o comenzó d . d el
mi. m igl .IVl ya cuando la Igle.ia americana e taba e tablecida
plenamente y lo obispados cubrían cada vez má cerritori . Lo
ac rdote eculare en parroquia cada vez más r mota d lo
centro. de población, influ eron en el entido de la utilidad de lo
fraile en el trabajo parroquial que e vio más limitado. 12
_ o ~ el obj ro n el pre ent trabajo xphcar o ju tificar to.
·uc . , ya que 011 grande líneas temática que implicarían un
ampli ej rcic1 en:ayí tico. ,\demá , n gran parte ya e tán tratado
por dtv rso. autores. 13 Per sí es propicio señalarlo, como parte dd
conte.·to en el que . e puede de envolver una hipóte i obre la
autonomía Je Zacat ca, a partir dt.: la práctica religio5a } de la
in titución el siásáca, su contenido. y forma en la mi ma ciudad
con relación a su centro de a ccndencia en el p der religio o )
político má próximo: Guadalajara.
L'l hipótc. is . obre una autonomía religiosa y social zacarecana,
, e pucd explicar también, a tra\·é de d mento puncuale , que
están implícito en lo a. pecco. eñalado como la ampliación d 1
i tema c I nial. la caracterización &lt;l e fera regionales de poder }
la p rt n ncia ociorreligio a.

1. Ampliación del istema colonial
La pr encia del clero ecular en el Zacateca, del iglo 11, reflejó
la ampliación d 1• imagrna colorual" (por Uamar de alguna manern
al conjunto de elemento qu conforman a una . ociedad \ irreinal)
como un istema que en e e ticmp buscaba entre tras co a , la
vircuo idad rcligio. a como un e tilo &lt;le vida y com una meta en sí.
11 Guill nno Porra~ ,\Iuñoz, h/ dtro 1er11lmJ /11 r1•,mgdizt1rió11 de lo i '11r1·,1 r~sp111ir1
(DiscUiso de ingreso a la \cadcmin ~Jex1cana de la Hi~toria, corrt:. ponJientt: de In
Real de Ma&lt;lnd), \féxic , L'. 1 ;\J, 198-, p. 12.
. H. Haring, 1::./ lmpmo e.rpa,fol t11 A,,1hict1, n:r ión española de \driana ~ andm·:tl,
:-.[eXJco, Consejo. 'acional para la Cultura y la. Artt: -Editorial Pacria J990, p. 247
( .olccc1ón l.l)s 'ovc:nta 12).

13

�1 ,

La ampliación del sistema colonial no debe entender e ólo como
un crecimiento aritmético en la población, la ociedad y los
elementos de u cultura mat rial. ino gue está uscrita también al
aumento de una figura ab tracta la e piritualidad, pero perceptible
a través de la religio idad y todo lo gue esto conlleva (ritos,
cer monia , creencia ) .
rigen y fin d todas la co as, la práctica religio a fue la directriz
de hombre y mujere colocados en diferente estamento ociale .
Desd la cab za la orona personificada }' representada p t el rey,
hasta el súbdito má. lejano r anónimo, lo habitante del reino
e pañol pendían de lo mérito de religiosidad para aspirar al fin
último prometido por la Igle ia que: el goc de un paraí o celestial.
Las obra · actitude de per ona podían er interpretada y valorada·
en la tierra por l d má emejante , obre todo por lo clérigo
a ente intermediario entre la palabra divina y el hombre, ente
idóneo· para Yi lumbrar el upue to camino de los feligreses rumbo
al cielo. 14 Pero, e abe, la pre encía notable del clero regular y
. ecular, obedecía a la potenciación de la Corona ya que el re ·
repre entaba la autoridad , el poder ejercido en India por diferente
grupo · el ímbolo de la legitimidad de la autoridad del monarca
radicaba en la Igle ·ia, in olvidar tampoco que el catolicismo e
u Por ejemplo: ancy ~l. farris, op. til.; Thomas ah·o, IA N11ei·a GaJiC1.0... ;
_Podtr, rrligidn )' so.itdad t11 el G11adalajara del siglo Xl 71, uadalajara, entré
D'Lnide.-. Mexicaine et encr am ricaincs- H. Ayuntarruento de uadalajara, 1992;
Peter J. Bakewell, Mimn'a )· sociedad w ,IMixiro colomol. Znmlews 15./6-1700, 1éx.ico,
FCE,-1996 ( eccióo d1.: bras &lt;le Hisroria); olange \lbcrro, foqmsiciónJ' sociedad m
Mb.fro 1571- 1 00, l\Ié.i.1co, F E, 1993 ( ece1ón de Obm · de l lisroria); Manano
Cuevas, I ltsto,ia dt la /gima m \fb:ico, s•. edición, .\1ex1co l!ditorial Pama, 1946;
Igoaáo Dánla Garib~- -~p1111/c!s para la mslona de la ]gima tÚ G11f1d,1/'!}ara, t. l, México,
Edit ria! Cultura, 1957;.Jose ~nc1 o Comrcras, Zacalecas t11 el siglo 1-'I. Derecho)'
soaedad ro/&amp;111(1/, L.acateca , ,\yunt1mienco de Zac:uec.as-Um,·erstdad d Alicanceln tituto Zacatecano de ulrura, 2000 ( ·erit: Ella mad r/5); Guillerrn Porra
1 luñoz, op. at._ lgluiay estadoe11rú1t:1'01 'iz.a o (1-62-1821), Ié..xico,
, M,
19 ( erie E tudio I listóricm,/ 7) \'mlíam Taylor, Ministros dr lor sagrado..\acmlote.r
y ftlignse.r en el ,\lb..iro dd siglo XT 'lll, uaducoón de ' scar l\Ia2ín} Paul Kersey, El
Colegio de Michoacán- cret:aria d G lxrnaa · n- FI Colegio tle léxico, 1999.
H~ 1lüam Taylor, op. ril. , passim.

14

jo,i ,;lrturr, fü,magu

constiruyó como 1 único elemento cultural gue p día e tablecer
lazo de identidad común a lo di. tinto va allo ·.'5
El feligré, mayor, el rey, junto con sus con ejero y us alto ,
medios ) menare · funcionario , por un lado, y lo clérigos d todo
los nivel en la línea vertical del poder cclesiá rico por el otro,
fueron lo agente d la ampliación c.lel i tema coloniaJ. La iglesia
hispanoamericana al rar bajo el control ca i ab oluto de la ,orona
e pañola e con tituía en l tributo má valioso para é. ta "la piedra
má pr cio a la perla má precio a en la diadema r al." 1r. E ca
condici 'n, dada en toda la mérica Hi pánica, afectó en la ár a
de la cultura, la economía, la religión y la ociedad. En fin en todo
el intagma coJoniaJ. in embargo, e o artífic del cambio ) la
ampliaci, n no fu ron lo único prom tore de ello. Lo. 6·1igre e,,
con . us intere e particulare , como los dt la upen-ivencia, la
movilidad r el progre o, de acu rdo a la calidad d aqu llo , ruci r n
d u acontecer diario un impulso que en lo colcctiYo produjo idcru
y directrices para la orona. La costumbre religio a, por menci nar
uno d lo medio, de la. ampliación del . i, tema colonial tuvo una
utilidad para los monarca en tumo: durante el iglo _._ 'VII, la tomaron
como guión para g )bernar y lcgi lar. Los actores pcnin, ulare )
cri llos dentro o fuera de I circuir dd poder en il y eclesiástico
(englobado en el político, rrulitar) económic ), ejercier n accion ·
en pro de la dicha ampliaci ' n del i tema c loniaL Las c ta, fuera
de e o· influyence. círculos, por . u condiaón d ptoductore el 1
bienestar materiaJ "limitad para ellos mismo. ,} ufici nt para 1
e tamcnto · superiore "también contribuyeron al fin señalad . F t
último actore: llegaron a er los principales &lt;le nnatario dd
fenómeno del desarrollo rcligios colonial corno una forma d
control pero también como el m do de vida pactado dentro de todo
el entramado compl jo de la soci da&lt;l virreinal.
En la ciudad d Zacatecas el intagma col nial amplió su base
grada. a la actividad minera) a la rdi ·osidacl. La Igl sia local con
Pedro Pérez JIerrero, L{l .Amétira Co/01110I (1492-1-61)- Polítir,u Sodedad. i\ladrid,
Editoual ím sis. 20 )2 (1hstoria de spaña 3er :\Wenm/ 18),passitll.
16 C.I l. Haring, op. di., p. 23 .
0

15

�/o

amb clero., estaba insertada y plenamente identificada con una
ociedad que ahora e puede tipificar como una religiosidad minera
colonial. La tradición retigio a tenía dos polo en qu ustentar e a
ampliación. La fuerte pre encia del cler regular, desde lo primeros
año d vida de la ciudad, le daba un ello di tintivo frente a la de
Guadalajara. El clero de la iglesia parroquial constituyó t.ambién un
factor de equilibrio en la administración y formación de la religiosidad
local. Por u parte y ante un virtual enea illamiento en un
con n-aduri moa ultranza del clero ecular en toda Hispano-américa,
el regular nunca dejó de ejercer un esfuerzo misionero: franciscano y
je uita , e peoalmente, lucharon por no quedarse atrapados en el circulo
vicioso de hi in rcia y la entropía. 1~ De ahí que la formación de la
e fera d I poder regional e tuviera directamente relacionada con el
clero d las ciuclade · principale del occidente novohi pano. El de eo
de autonotnia r gional e consolid mfu durante el iglo 1..'VIII cuando
· dio la introducción de la intendencia. E ta reforma política fortaleció
la identidad regional a~í como -1 dese de autonomía re pecto ele la
ciudad de 1éxico. 1h En realidad e te hecho que ·e pre entó con mayor
fuerza en ese ~i lo &lt;le b I .uce había e tado latente en t0das las regio ne
novohi.spanas de! de el . ::VU. En e, te siglo, de manera general, ba de
aceptarse una con olidac1ón de la I lesia col nial pero con un
inevitable e. tancamiento, debido, entre otra co a , a la con tan te
d1 puras interna : pletto entre obispo y órdenes religi a (como
el de árdcna. con lo jesuita de Paragua y el de Palafox con lo
jesuita r franciscano d Puebla); dilema entre órdenes religio a
por la defen a de su re pectivas cliemda ; y problemas entre criollo
y penimular s dentro d una misma orden; 19 diferencias entre
autoridadt:. eclesiástica y civiles. 20 En Zacateca fue tnU} recurrente
]osepb l l. Bama&lt;la,, an. cit., p. 201.

1

Jaime E. Rodríguez ( l, "Rr, religió11, indtpmdmrit1y ,miñn": tiprw.ro polítiro dr la
i11drpe11dmdt1 de u,1dalt!l,1m, féxic lmuruto lora. 2 3, p. 9 ( uademo
uencia).
1' 1~1 di\·is1,·m eorre pcninsularc~ y cnoUo. se manifestó de forman coria en el clero,
atractiva (,pci,',n p:lra un &gt;: y otro , r prescnmda muna acti,·idad que podía ser más que
,K

l

rentable para !o. yuc . e . cmian msatisfcchm con otras pmfcsionc o actividad s
ec nómicas. lagJalcna Chocano l\ lena, J.ti A111lrirt1 roh111tll ( f 4 92-1163). G1/ll1ray iida

mtidi,111,1,, ladnd, fülitorial imc~h, 2000, p. l "O
20 Josep 1[.

Barnada~, op.

71.,

p. 201.
16

istoria de Espana 3er. Milenio/ l 9).

•l1t11ro HrneraM

el enfrentamiento entre la dos e fera. del poder.
facrible eñalar que b ampliación del ·1 terna colonial, en la
regiones rná · diferenciadru de la Hispanoamérica colonial, encontró
su má fieles difusore. en los hombre de la Igle.ia, los del alto y
bajo cler como manos ej cutara en el centro de las acciones de L'l
instituc1on en cierne . [ drado por el . en·icio a la pote. tad
temp ral y e pirirual dij ron que el mini, terio que lo. movía en 1a
vida era el mi terio mi mo que le había encomendado u fe. ' 1 La
I lesia era el baluarte del catolici mo &gt; el de la grandeza del _i. tema
colonial c.¡ue su tentaba y le su tentaba.
La pre encia de los asunto. ecle iá tico inunJaba a toda la
sociedad colonial. Ha. ta en la ,·ida privada e taba pr • ente la
intervención ecl 1á tica que . e e:t ndía en otro, a pecto del
de arrollo de la. per, una., desde d nacimiento ha ta la mu rte.

2. E feras del poder regional en u interrelacione
Zacateca , &lt;lentr Jel contexto de la . ue,·a Galicia \ de la uc, a
E paña durante el , iglo ¿~'II, participó, dt &lt;le su mu, privílt.:giada
posición econ · mica, como centro pr ductor Je riqueza· minernle.
en la ampliación del paradigma colonial. Zacatecas y , u comarca,
ciudad má. o m n ai lada durant el igl , , ·y1, repr cntn la región
novogalaica por exc l ncia en cuanto a la rcli o idad relacionada
con la acávidad con 'mica minera.
u imp rtancia para la orona
y u preeminencia regional le llevó a competir con uadalajara, n
por obtener la sede del pod r p líáco y eclesiástico nov galaico
(que le p rtenecía a Guadalajara de de el iglo, 'VI), in por ganar
. u propia identidad en todo lo órdene . L'no de ello , la pert n ncia
sociorreligiosa, e convertiría en punta de Jan;.,a para labrar la
idio incra ia r gional. · t e rraduc en que la ciudad ra un centro
product r de prim r orden dentro del entrama&lt;lo de la economía
e pañola colonial, lo cual le daba e a rdativa autonomía frente al
pod r ,irr inal..:?J
~, \; 'ilLiam Taylor. o¡, ciJ, pa.rsim.
olange !berro. ,ip. cit.. p. 160.
11 Cfr., !bid... p. 'P9.

.a

17

�]01,

L-is esfera de ese poder r gional tamo en Zacatecas como en
Guadalajara., se correspondían por lineas de subordinación lógicas dentro
d la línea ,·ertical dd poder colonial donde, e abe, el rey estaba a la
cabo.a. La uclieocia., con importante participación en la nda } los
inter se del centro minero, no subordinaba al c rre-gimiento ino 9t1e
coktb raba con él para el de arroll de Zac-iteca. . Por tanto e ob erva
más una independencia de pod r del corregidor con relación al presiden re
de Audiencia que una ubordinación. El Cabildo r la Justicia de la
ciudad van de la man con el corregj.dor. El clero ecular ob~en.'U Wla
•ubordinación más fuerte con su obi, po. El clero regular e má reacio
y opone a L-i autoridad obispal. Ésta, a u vez, mantiene una distante
relación con la autoridad de la Audiencia. •l abildo y Juscicia d
Guadalajara están má. con su pre idente de Audiencia. qu con el bi po.
Éste se: 9u ja con d re) de qu el pre ident de Aud.i ocia está aliado
con las autoridades de Zacateca. r en contra de lo fine de la Iglesia.
El Cabildo de la Catedral e un conjunto de pers nas que la mayoría de
la. vece están con su prelado. Pero, n lo general, iempre bu cando
u beneficio personal, aun sobre lo intereses religioso&lt;; de la feligresía.
Dicho Cabildo es una in tirución compl ja y flucruante en su labor de
clirecaón, enseñanza y apoyo a la feligresía para el desarrollo de la
práctica religio a en la 1 ueva alicia. D clero ecular d la ciudad de
Guadalajara, por u cercanía con u obispo está más unido a é te. El
clero regular no lo e:. tá. t'l.nto, pero e ob erva una subordinación mayor
que la que ciene el de Zacatecas con el propio prelado.'4 De acuerdo
con t; tos e quemas de las relaciones de poder político y eclesiástico, e
pu d decir que la pertenencia ociorrcligiosa norngaL-úca . e con rruyó
con dificultad. o ob tante, la pertencnaa correspondiente a cada una
d la. regionec; de Guadala1ara y de Zacatecas, se de arrolló
lógicament , con la parricipación interna d ..;u respectivos cuerpos
socinlcs.
3. Pe rtenencia sociorreligiosa novogalalca
L1 p rteneocia oc1orreligio a, egún e propone aquí determinó
'Josc \nuro Burciaga, ["/ P1is111rz t i/ el Erp,:_¡o. CltroSrm/,1ry \on,dad tn el Z,1calera1
dtl !(~lo YT JJ manu , crito inédito) ,p,mi111.

18

1mm,

/!J1mi1 11

C.

en gran part la formación . ocia! en la época Yirreinal hispanoamericana. w orígenes imbricad en la pcnín ula tuvieron un de pegue
incontenible desde la época d reconqui ca, con uma&lt;la por lo reye,
católico eo 1492 con la caída del reino mu ulmán de ta.nada.
Po ccriorm ore, los reyes de la Ca, a de lo. l Iab burgo. condujeron
una autondad que dio lugar a la impre 1onante rrnl9uinaria de la
oron.a e ·pa110la delineando una .\mérica con fuertes rasgo
religiosos. La orona como pre, enmción y rt.:presentación indhi.duaJ
~ l .Q a

E, (Ot"t.Jt c' ~✓-OU.Jil'I

I)

(

wj"

l '

la

1e su
punto
r nte
r1

a la

(rup

,~✓ o \..rto tt.J

.

orona..
1de se
i.Ju,w ~ o~ ~•Jee Ja ( fllJ 4f F:J cu hacia
ore y,
~~

religiosa, con ra. go, propjo . La feligresía, entonces, bajo la dirección
de los grupo clericale , de. arrolló su pertenencia sociorreligiosa
delineando u identidad o idios10cn1. ia regional para conformar la gran
. oc1edad col nial luspanoam ricana. Ln cada una de las regiones de
dicho mapa se formó un unin~rso rcligio o particular.
La pertenencia . ociorreligiosa &lt;le la ue\'a Galicia en sus do.
principal , centro. urbano (otra e la caracterización de e a
pert nencia en pueblo,:;, \'illa ~ ranchería ) , Zacateca y
Guadalajara e tU\ o determinada por su. re. pectivas sociec.lade .
En la primera bajo d dominio de una ociedad mmera, se de arrolló
una tarea de lo clérigo má complicada por una caracrcrí rica
adicional: al haber sido, durante el siglo J\.'VI, un Jugar de frontera
de colonizacióo;2' la herencia de e ta condición quedó marcada y
Véase: olange Alberro, up. dt. , pp. 3"'9-108. ,

19

�Las esferas de e p der regional, tanto n Zacateca como en
Gua&lt;lalajara, se corre pondían por lineas d ubordinación l · ·a dentro
de la línea vertical del p &lt;ler colonial d nde e , abe, el r y e taba a la
cabeza. La udienoa., con importante participación en la ,-icb y 1
inn.:reses del centro minero, no sub rdinaba al corre-gimiento sino que
colaboraba con él para el desarr llo dt: Zacatecru. Por tant e ob en·a
más una indepcndenaa de poder del corregidor con relación al pr idente
de ~\udiencia gue una subordinación. El Cabildo y la Jusáaa de la
ciudad Yan de la man con el e rregidor. El clero cular ob, erva una
ubordinación más fu rre con su obi po. El clcr regular e nw reacio
y se opone a la autoridad obispal. É ta, a u ..-ez mantiene una di tante
relación con L'l autoridad de la i\udiencia. El abildo y Jusricia de
uadalajara e- tán mas con su pn: id nte d :\udiencia que e n el obi po.
É te queja con el rey de que el pre ideote de: •\udiencia e tá aliado
con l autoridades de Zacatec,'l, v n contra d lo, fine de la Igle ia.
O abildo de la Car dral c. un e njunto de pe onas que L'l mayoría de
las veces están con su prelado. Pero, en lo general, siempre buscando
. u benefioo pcr anal, aun obre los intcre e religioso d la 6 tigre ía.
Dicho Cabildo es una in. titución compl ja y flucruante en u labor d
dirección, enseñanza y apoyo a la feligresía para 1 de. arrollo d la
práct:lca religio:;a en la • u ra Galiaa. El cler ecular de la ciudad de
Guadalajara, por u cercanía con u obi.! po e tá más unido a é re. El
cler regular no lo ~ tá tanto, pero e ob erva una ubordinación mayor
qu la qu tien el de Zacateca - c n el propio prelado. • De acuerdo
con e to esqu mas de L'lS relaci nes de pod r político y ecl iá rico, e
puede dear qu la penenencia ociorreligi sa novogruaica se construyó
con dificultad ·o ob tantc L1 pertenenoa corre pondiente a cada una
de las regiones de: uadalajara ) de Zacateca ,
d arroll ',
lógicamente, con la participación inrerna de , us resp ctivos cuerp s
sociale.

3. Pertenencia ociorr ligio a novogaJaica
La p rtcnenc1.'l oc1orreligio. a, egún se pr pone aquí, determinó
' Jo. e_ \muo Burciag:i, El Pñs,11,1 m rl F..tptjo. Cluv
drl.r1gln XI 11 (manuscrito inédito),possi111.

18

en gran part la formación , cial en La ép ca virreinal hispanoamericana. u. ri n imbricad sen la p tÚn ·ula tm ieron un d pegue
incontenible de, de la época de reconqwsta, e n. umada p r L s reye
camlico. en 1492 con la caída del r mo mu ulmán de Granada.
Po. teriormente, los reyes de la a a del s I labsburg , conduj •ron
una amoridad que dio lugar a la impre ioname mayuinana de la
Corona e pañola delineando una .América con fuert ra gos
religio o .. La C ron.a, como pr cnración) representación indi\i.dual
'- 1 ~ ,.\ ,. in1;t1tuci nal (t do d aparato político-burocrático en sQ a
- - , la

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de I s grupo clericale , de. arr lló ·u pertenencia . ociorreligiosa
delineand . u identidad o idi , incrn ia regional para conformar la gran
ooedad colonial hispanoam ric.'U1a. • n cada una &lt;le las regiones de
dicho mapa . formó un uní,· r a religto o particular.
La pertenencia ociorreligio, a de la u va alic1a en u do
principales centro. urbano (ot ra e. la caracterización de a
p rcenencia en pueblo -, ,·illas r ranchería.), Zacateca )
Gua&lt;lalajara . ru,·o determinada por ·u re pectiva
ciedades.
En la pnmera, bajo el dominio d una sociedad minera, ·e de arrolló
una tarea de lo clérigos má complicada por una caracterí rica
adicional: al hab r ido, durante el igl }(VI, un lugar de frontera
de colonización;25 la herencia d e ta condición qu dó marcada y

\mdor)' Sorüd11d tn el Zara/uas
21 \'éa!

e· oLmge J\lberro, fJJ). ni.. pp. i9-408.
19

�]011 Amm, l!mm1~tJ ( ..

Las esferas de e poder regional, t.wto en Zacateca como ea
uadalajara, se corre pendían por lineas de subordinación lógica dentro
de la linea vertical del poder colonial donde, e , abe, el rey estaba a la
cabeza. La udiencia, con imp nante participación en la vida y lo,
intere es del centro minero, no ubordinaba al corre-gímiento sino que
colaboraba con él para el d arrollo de Zacateca . Por tanto, e observa
má una independencia de poder del corregidor con relación al presidente
d Audiencia que una ubordinación. ,] Cabildo y la Justicia de la
ciudad ·van de la mano con el corregidor. El clero seotlar ob erva una
subordinación más fuerte con su obi po. El clero regular e más reacio
y e opone a la autoridad obi pal Ésta, a u vez, mantiene una discante
relación con la autoridad de la Audiencia. El Cabildo y Justicia de
Guadal.ajara están má con u pre idente de udiencia que con el obispo.
É, re e queja con el rey de que el pr ideme de udiencia está aliado
con las autoridade de Zacateca y en contra de lo fines de la Iglesia.
. .1Cabildo de la Catedral e un conjunto de per ona que la mayoría de
las vece e, tán con su prelado. Pero, en lo general, siempre buscando
su beneficio personal, aun sobre lo intereses religio os de la feligresía.
Dicho abildo e una institución compleja y fluctuante en su labor de
dirección, en eñanza y apoyo a la feligresía para el desarrollo de la
ptáctica religiosa en la ueva Galicia. El cl ro eculat de la ciudad de
Guadalajara, por su cercanía con u obispo, e tá más unido a éste. El
clero regular no lo e tá tanto, pero se ob et"\-a una subordinación mayor
que la que tiene el de Zacatecas con el propio prelado.24 De acuerdo
con estos e ·quema de la relaciones de poder político · eclesiá rico se
puede decir que la pertenencia sociorreligio a novogalaica se construyó
con dificultad. o ob tante la pertenencia correspondient a cada una
de las reg10nes de Guadalajara y de Zacatecas se desarrolló,
lógicamente con la participación interna de sus respectivo cuerpo
sociales.

3. Pertenencia ociorreligiosa novogalaica
La pertenenaa ociorreliglosa según e propone aquí, determin ,

en gran parre la formación acial en la época virreinal hispanoam ricana. u orígene imbricad s en la península tuvieron un despegue
incontenible desde la época de reconqui ta con umada por lo reye
católico en 1492 con la caída del reino musulmán de Gran.:'lda.
Posteriormente, los reyes de la Casa de lo Habsburgo condujeron
una autoridad que dio lugar a la impresionante maquinaria de la
Corona española delineando una mérica con fuerte rasgos
religio o . La orona como pre enta.ción ) repres ntación indiY:i.dual
(el rey) e in tirucional (todo el aparato politico-burocráuco n , Q a
travé del Con ejo de Indias, de lo, virreinatos americano , las
Audiencia r lo abildo , influyó en lo obi pado a travé de su
respectivo prelados para dirigir un ejército clerical. E en este punto
de la línea vertical del poder dond e construyeron la diferentes
pertt:n ncias ociorreligiosa, particulares que alimentaron a la
pertenencia general &lt;le todo cl reino. Sin llegar a con iderar a los grupo
de clérigo como un punto de ruptura de las intencionc de la Corona,
es posible suponer que ellos con tiruyeron la encrucijada donde se
desarrollaron la pertenenciru , ocíorreligiosa., de donde fluían hacia
arriba en a línea vertical, la obediencia a la, autoridades superiore y,
al mi mo tiempo, lo intentos de una relativa autonomia regional
religio a, con rasgos propios. La feligresía, entonces, bajo la dirección
de lo grupo clericales, de arrolló u pertenencia sociorreligjosa
delineando su identidad o idiosincra ia regional para conformar la gran
sociedad colonial hispanoamericana. En cada W1a de la region de
clicho mapa se formó un univer o religio, o particular.
La pertenencia ociorreligio a de la 1 ueva Galicia en sus do
principale centros urbano (otra e la caracterización de e, a
pertenencia en pueblos, villas r rancherías), Zacateca y
Guadalajara estuvo determinada por us respectivas sociedades.
En la primera bajo el dominio de una sociedad minera, se desarrolló
una tarea de los clérigo más complicada por una característica
adicional: al haber ido, durante el iglo ~V1 un lugar d frontera
de colonización·:!.'\ l.a herencia de esta condición quedó marcada y

José, \rturo Burciag-a, E/PriJ111n m el Espejo. Clero Secular)' Sociedad e11 d Zocatrcas

drl siglo:\1 7/ (manu ctito inédit0),passi111.

18

2

\'case: olaage .Alberr0¡ op. di., pp. 379-408.

19

�Jori

·vn.

prevaleció ha ta bien entrad el iglo •
ambién influyó -p ro
no ba tan te, como) a se ha mencionado'' el hecho de que Zacateca
era un centro sufragáneo de los poderc · político y eclc iá tlco de
Gua&lt;lalajara. La pencnencia sociorrcligio a de esta cmdad estuvo
influenciada en :u con trucción p r grupo político y conórmco ·
(funci nario mayore y mcnore , comerciante , ganadero y
agriculrorcs). ~u diferenciación con Zacateca permitió la
delimitación Je sendas correspondencias . ociorrdigio ·as, la "minera
zacarecana" y la "comcrci¡1l tapatía." En ambo ca os s e taron
parte de las re. pccrivas idencidade. rcgionak de cada ciudad.
tra cuestión a considerar para la autonomía de Zacateca c n
re . pecto a Guadalajara se vería reflejada en una actitud de
auto. uficicncia cconómic, que . tía cosa vasta, la uficíe.me para
mantener al clero ·ccular de la capital de la ili · ce is a finale. del sigl
XVII · h~ta bien ena·ado el • 'VIll. 33,8 peso que mant nían a la.
d n.:cfa de Guadalajm·a ~ taban colocados en Z.acan.:ca en l 708.26
La pertenencia sociorreligio, a de Zacateca se con truyó desde

el mi mo iglo ., ·vi. \1 penetrar la. hueste evangelizadoras en la
minas de Zacatccas, la influencia de un el ro dependiente de la
Corona y de la. rcspccci-rns órdenes rdigio. as, fueron con truyendo
un estilo propio de llevar a cab la dirección de la religiosidad minera
zacatecana. in caer en mayores de obediencias o en actos qu fueran
con igruido y casligado duramente por las autoridades reate , lo
clérigos en geoi.;ral supieron cuále fueron las nccesidade- de una
sociedad dificil )' de o ·denada. La adaptación a ci rto patrones ociale
(como la violencia, h bbsfemia o la rivalidad interétnica) motivó que
!os clérigos también arri, ·gara.n a formar patrones &lt;le dirección re.ligi a,
basados en e a: peculiaridades y diferenciado~ de otra. regiones de
influencia admini uath-a como Gu.1dalajara r ~léxico.
na e trecha relación había entre la identidad r gional que e
iba ge tanda y la religio idad practicada en la región dt Zacat ca .
u referente importante má próximo, Guadabjara, a . u vez, e taba
constru~ endo u pertenencia sociorrcligiosa. Esta e desarrolló
Cjr., Thumas C.ah·o, l A. '11m1 G,J/iria.... pp. 21 -29.

20

rt11ro

H11mag,1 í..

?ra~ia .ª la acciones conjunta , y a ,~ece diYergenc , de dos
in tJtuc1one fuertemente r pre encatin : el obi po y el cabildo
ca~edralicio. De de esre punto de vi ta, la fundación de Guadalajara,
al igual que mucha otra. ciudade. hispanoamericana , fue un acto
e ncial, tant d carácter político como religio o. El universo d
la realidad religio a e tu,·o siempre ligado a la otra realidad : la
poli rica mi. rna, la económica, la ocial y la cultural. 2'
La identidad regional en Zacatecas fue ~onstruréndo e en parte por
la pertenencia sociorreligio. a que fu derivando in intencionalidad
directa, en una primi nia auton mía re iooal.
concepto de
"au~ononúa regional" posible deducirlo de la premisa de que en el
~~1erno ,i~einal in ritucional (d nde e puede incluir a la Iglesia) en
clifere~t,~ ruvele _-metrópoli, virreinato, rein , audiencia provincia,
alcaldía no ad.mue, en su formación y de arrollo, la práctica del
centrali mo; es má factible que e de lice la pre. encía de "autonomía"
o pertenencia regional aunque sea incipiente o primigenia, con toda.
las im?licaci~ne . (no deter~ante ni suficient mente fuerte ) 9 u
uporua L'l u¡eaon a la autondad real. Y de é ta s po ible indicar
que el hecho &lt;le qu lo monarca e pañol tendieran a con o!Jdar
el -~oder en u mano , e pecialmente en materia judicial, física v
mthtar, no deb interpretar e como el urgimiento de estructura·
adrrunistraci\·a centralizada y auto uficiente . Es má la n ción
de un E cado centralizador era litcralment inconcebible, por lo
qu debería ,itar e u utilización como una categoría d aruil.L is
para la mayor parte del periodo colonial. 2l&lt;

4. Identidad regional
La id ntidad ntendida corno la expr .ión de accitude v símbolo
ci cultural , con una fuerte tendencia derno rraciva, de ra go.
r Th~&gt;ma. Cah-o, ~1,adala¡ara ¡ flf regi611 m rl 1ig/(J XI TI. Población J ' RrouoJJJÍII,
G~aJab¡arn, :\yuncauuenm de uad:ilajara., 1992, p. 7 ( olt:cción Guad:ilajara 450

Años/ 8).
.. Alejandr . afü:yue. "Culrurn ,·1cerrcgia y Lstado oloninl. UOJ1 :iprnximación
enoca al estudio de la hiswria políúca de la ' uen Espao"a"
· ,\[e:&gt;.1ca11,1
·
.
, ..~n /[1':stono
mi. LI, número 1, 201 , ~ e I gto de i\1 ·xico, julio . t:ptlem bre, 2001, pp. 11- 12.

21

�de apropiac1on de un e pacio o territorio d terminad e
componente de la 'regionalización." 29 La identidad, también
constitu, la re ultante p icos cial de un a pecto politico.30 La
regionalidad se identifica como un atribut d lo miembro
constitutivo de una región que sienten como pr pi al c njunro
de instirucione que dan valor ignificación a los component de
u cultura, sociedad hi toria. La identidad e decanta a tra é del
sentido de pertenencia que voca el afecto xpre ado p r el pa ado,
el presente , el fururo al int rior de un grupo regional. En otra
palabra , e la apr piaci, n d e a tre ternporalidade - rgull d
s r'' para m ta determinadas. na d la dimensione que e.rvir.ían
para explorar lo alcances de la id ntidad a tra: é de la pertenencia
social y de la r gionalidad en la
ci dad novohi pana , e la
religio a.
ontinuando c n el quema comparativo entre lo do centr
urbano má importante de la u va Galicia Zacateca e tuvo
conformada como una ociedad min ra tipificada como
de ordenada, vi l nta, de enfadada y rebelde. u ímbolo
ocioculturale : l d una fr nt ra virreinal • regional. 31 u entido
de apropiación d 1t rritorio la c nvertía n un e pacio cerrado. e
211 e toma c:n cuenta que la nueva orientaci n
bre el cerna regi nal tienden a
descalificar las otrora "verdad universales" postulada por tre: influ ·entes c rriente
del enfoque regional: a) aci:pciones decimonónicas d la disciplioa!:,'l.-ogcifica que identifican
rígidamente la noción dele pacio} de los ecosistemas con teoicori . bien acotad . por
la · condiaonc narurale ; b) acepcion 1m tórico-juádica uc asignan cl balance del
cemralismo-foderalismo una ,ida propia de manera que el cenero político o las perifi rias
destd.lan con luz propia, crazando con cautela un revisionismo obligado a nociones
com centralización. d • centralización r autonomía· e) el reduccioni mo actual d la
cue ti · n regional, d varolizánd la o u¡etánd la a ciertas varuibl mdependientes de
tipo cara: ·ian : ". i ha.y una región cal, em ne
cal" Cfr. i\larco Palacios (coordinador)
L.o 11111aad 11aarmale,, América Latina. Del"!}onaliwJO ala nadonalidml. léxico El Colegio d
i\Iéxic 1983, p. 12; Pedro Pérez Herrero, op. Ot., pa.ssi111
"'Pérez I lcrrer dice al respecro que el encimienco d identidad regi nali ta en la
Hi ·pan américa cokmial e ob erva con má intensidad a partir del segundo tercio
del siglo ' \11. La relacione de poder entre la orona y 1 . grupo notable locales
indiano re p ndian a una 11 xible-hasra cierto punt - caracLerizaci · n política de
lo usmas Ienore . P dro Pérez Herrer , op. cil., p,1snn1.
1 Cfr., olange AJ erro. op. cit., pp. 379-40 .

22

e mprend en parte e to último p rqu la ciudad, como la describió
Alon o de la Iota y
c bar 12 taba metida en una cañada,
re guardada por la elevacion, errana gue fungían como muralla
d fen a naturale contra la agre.ion del exteri r. El re ultado:
una feli sía a la defen iva. Lo anterior sin profundizar en 1debate
antrop ló ·c en t rn a la in.flu ncia del medio natural br lo
habitante. de una re ºón.
uadalajara e caract rizaba por r una ociedad comercial, c n
actirud s de comp titi,,idad y una mayor ob diencia a la au ridad
como centro político r ctor d 1 rein no, galaico. u ·ímbol
ocioculturale fueron a entado n la c nciencia" de er cab cera
re ·onal del poder. P r e ra raz · n, u ra o de apropiación
corre~pondían a una ciudad abi ta al cxt rior. La feligre fa taba
m no a la d fen iva que la d Zacac ca, ) c n má. propen ión a
una &lt;l Y ción creci nte.
a nramient g o rráfico de Guadalajara
dio n un lu ar fi icam me llano. o ob tant , e n id raque
Guadalajara c menzó a ' con truir ' u r gi · n y u 1d ntidad de de
71 ha ta ant
el mi m sigl
d la r f, rmas borb ' nica, del i lo
1
LC\ 111. La rede de identidad en la ciudad e taban rabi na entada
hacia 17
con olidez n la cercanía d u territ ri . Zacat ca ,
en e contexto igu i ndo p r e cel ncia, cada vez má la
identidad regional n con trucción en el nore te de la u va
Galicia. 33 n ambos ca
lo ímb 1
ci cultural e tuvier n
marcado p r una fuerte pre encia d l religi
. La d lineación
d ere ocia y elevación popular de fe Ú\~idades general (como la
de] orpu ) &lt;l cantó einflu, ó para la formación de una imbolo ·a
única y ingular (ejemplo la d voción a la ima en d
ue tta ñora
de l Zacateca o el revu lo qu cau ' la inc rruptibilidad del
cu rpo y lo upue t milagro d I fall ciclo obi p d 1 u va
Galicia · ranci e G ' m z de Iendi la). l-1
2Alons de la ~Iota ' Escobar Desnip rió11 Geográfica de /01 rri1101 de. 'flel'O 11lidn,
• 'l(et'a ViZ5q;·a X1mv León, uadalajara, G biem del E: cado d Jafu e 1ni · idad
de ua&lt;lalajara, 1993 (colecci · n Ifis~ · rica de Obra facsimilar '/ ) pp. 61 ·s.
" Cfi: Th ma ah- • G1111dal'!jafo 'S/111 i o11...• p. 163.
.~ J . é mu Burcia Ta . op cit., pp. 26 -273.

23

�f11.r,'

S. Univer o religioso de Zacatecas
El uniYer o religio o de Zacateca
r lacionó en diferente grado
con la m trópoli el re to &lt;le la ,\m 'rica bi pánica la ueva E paña
v la u ya alicia. En 1contexto má cercano, por u dependencia
~on la capital del reino novo alaico, el obi po y el abjldo
trataron de sujetar (como ra u obli ación y
comp tcncia) a Zacar ca en el plano e piritual, ej rciendo l
rectorado en e e entido. Pero la di tancia el tiempo, la limitacione
maceriale., los deseos de auronomía de la ociedad minera dieron
la op rtunidad d resistencia contra el modelo ubordinante dirigido
de Je la ciudad de uadalajara. Zacat ca. ra un univer o aparte.
us dos clero el , ecular · el re lar staban n competitividad y
compl mentari dad. L clérigos t dos, con su limitacione d
formación y educaci 'n u c nflicto p r onale } familiarc y su
i. t mas &lt;l reclutamien o inci&lt;lian directam nt o la feli . ía. El
pr dueto final de e t uruv r o r ligio : la con ·trucción ) el
de a r llo d la p rtenenaa ociorr lI ·o a.
~n u e trucrura, e a p ·rtenencia pu de cont ner factores o
elemento que le dan u caracterizaci, n. ada un de ello puede
tar pr eme -con mayor o menor grado" o puede no estarlo en las
·ocied d ,·irreinalc::s americanas de acuerdo a su tamaño y a otro
actore como I
conómico , p lítico , culturale
te.
El rrit1 rio es un c ·pacio en movimiento: puede ampliar o
r &lt;lucir e de acuerdo con el ritm d c nquista de p · rdida d
e pacio , debido a factore p líúc _, culcural s, ociaJe., naturale ,
h1 tórico , ctc_3&lt;, Lo ,inculo. ocial rdacionado con la rcligio ·dad
con. agran un e paci fi ·co qu e comi.ertc en m tivo d debates
defensa , ral¡u , cgún ea el ca de la interacción de lo actores o
feli r :e qu t: encuentren ,;¡, 1cn&lt;lo en dich spacio. Lo territori s
del área de influencia de la ciudad de Zacateca fu ron dos
primordialmente. E1 inmediato o el de la ciudad mi.ma. on una
at dralici

1/,id.. , pp. 52( -542.
J&lt;,

fr. Pedro Cunill Grau, "La G ohismria". ·n 1 farcello . nnagnani ti al

(coordin dore: , Am11ma hí.rto,i,1 tk !n1mra 1.1..as f:.lfl11dHrt1.r, ~1 ~x.ico, 11

Je l téx1co, 1999, pp. 13-159.
24

.-El olegio

1rl1trc&gt;

1!11rti&lt;IJ{t1

,.

delimitación que n reba aba las cinco le ias las calle , plaza dificio
y barrio e "e t n&lt;lian'' ha ta las ranch rías y hacienda cercanas. Lo
actore. o feligre
que
m ,ian d d e1 prim r plano Oa ciudad)
hasta . u cercanía l qu ahora pu de llarnars Zacacecas trarradio
tenían las mi ma., creencias · lo mismo patr o d conducta religio a.
E1 ero territorio de influencia fue el mernat o el d la r gión provincial.
Aquí rompen quemas geográfic y la influenciad acontecimiento
qu r guiaban la conducta religio a de 1 fi ligr _e que llegaban ha ta
Jugare e n id rablemente Jejan d Zacat ca : Fr nill (la di puta
de una imag n mariana por parte de senda cofradí de uno v otro
··tio 3~ laquerellaentr uncurad laparroquiadeFresnill •el ~bildo
at dralicio por emolum nt )·38 Pino. (la intromisión de un clérigo
franci cano e n el cura cular en e real de mina p r J nti rro d
una mujer d dudosa procedencia racial)/1 11a.ltenango (la denuncia de
maltrato a indígenas c ntra clérigo regulare )"'1º alparaí o y Huejuquilla
Oa disputa entre d clérigos ecular d Fr nillo por el pue, to d
vicari y el cons cuente de cuido a e o d lugar -➔• o la refundación
por parte del obi po Juan Ruiz de
lmen ro el l cuico cat 'lico entr
42
lo indi del Jugar)· Jerez Oa r cepción d la Bula d la anta ruzada,
pr veni nte de la ciudad d Zacat cas)· ombrerete (la fundación de
un convento dominico con la interrenci 'n del d Zacatec ).43
1

Arch.rvo de la Parroq_uia d L'l Punficac1ón de ·re nillo (en adelante PP ,
Libro de Caja de la fradfr de 1 'ut:ma eñora de la oledad (170 -1 33). ff. 16-18.
"8 Archivo
t:neral de lndías ( n adelanre, \
, E cribanía, 381 , f. 16, \uto:
d la demanda del cura de Fresnillo, ic lá dr: f laro Bocant:gra, 2 de mayo d 165 .
'?
l, Guadalajara, 60, Pleito entre los curas secular , regular d ierra d Pinos
sobre entierro de Juana Rentería, covom, 31 de ID.a\'O de 168 .
-i,i "fr., Jean Pierre Bcrthe, Tho~
ah y t\~eda Jiménl!;,: Pelayo, ociedade; en
co11.rlmcció11. La "e1•a afina .r~wí,, !d.r 1•1'sita.r dt oidores (f 606-16 / 6), ,uadalajara,
nh-er. idad d ,uadalajara- .en ere hancai. d · '. tude. ~[exicaines et
entroamenca.ine 2 , pp. 11 -133.
1
PPf&lt;, Documento· u ·!ro Pleito por la din ión de obvene1onc~ en el curat
dd Fresnillo 24 de marzo de 1612
'

ti A 1,
uadalajara, • 6, arta del obispo al rey informando .obre la dci.rruccicín
de templ . de id laufa &lt;lelos indigcoa. Je la ontera ora. 2 d abril de 1649.
H
1 uadalaja.ra, 69, Perict · n de lo ,·ecin s de mbrerete para la fundación
de un e nventc de la rden cle am
ommgo, 16 1.

25

�Jort

6. Tradición conqui ta en la pertenencia ociorreligio a de
Zacateca
La tradición de c nquista tien un fuerte ra
carolingi per sobr
tod , de ·elipe II, quien fue el monarca que tor · a Zaca~ ca el
-átul de ciudad y el escudo d arma . ~ t h cho fu r cordad en
el tiempo po teri r d
u reinad . ada añ al c lebrar el
anÍ\ c.:r ario de la func..laci · n d la ciudad, r f rzaba la id ntidad y
la p rt n ncia ci rre · ·
u habitant c n eJ recuerd d
dich privil · recib
e. cud de arma d tacan la
figura d I Yir
cuatr conqui tador d Zacac ca :
Juan de T lo a,
ñace Die de !barra · Balt ar
Tcmiñ de Bañuelo . • ignificativa la leyenda d l escudo que
reza en hún: labor tti11dt 011111ia (el trabaj todo lo Yence). El e cud
en cu ti · n in piración de algún núembro de la coree del rey
clocuent en cuanto a ·u ori tn sin dejar d lado la corr p ndencia
. ociorreligio a en ral pr i\ ni me de la C r na: ti n inscrito, en
un pequeñ . cud de or - · r nido p r la figur qu repr entan
a Juan d Tolo a · Die o de barra" la abr YÍatura d Ph lippc, l
nombre del m na.rea patrocinad r d I misrn
cudo de arma y dcl
títul de ciudad,
a, d
lip II. ri. t · bal d Oñate
alta ar
Temiño, aparecen n l , , tr m ; Temiñ e tá repr entado
llevando una bandera e tandarte n la. man La figura d F lip
11 e pr l ng · dwant el siglo "'::vn, aunqu fu ra ólo para tener
presente que él había dado tale privilegio a la ciudad.
not rio
el elemento mariano como un poder
medio d la reafumación
d la perten ncia oci rreligio a. n la m maña trazada está la
unag n d .1. u trn cñ ra d lo Zacat ca . :\rriba ha) una cruz de
plata ntre un ol y la luna. La cruz indica que el d cubrimiento
del lugar e llevó a cab el Jía de ue tra eñora. racia a qu el
t:\ent fo rec rdad p r l . uc ivo cabildo y regunienc de la
ciudad "e convirti · en una h r ncia r ligio a qu tr, e ndi · l
tiempo y los acontecimient y que fijó u pre ncia histórica. La
H Vea ·e, por ¡cmplo: . \rchi,·o l lisrónc d l Cscad d Lacat ca (en ad lame,
\H l), I..1bt •
ndo d abild &gt;, f. 243, . \uto ~ bre la fie ca del d scpm:mbr

rde, o ·t d 16 9.

1rt1mJ ll1tmo~

C.

breve d cripcióo anterior corre pond a una de la v r i ne
acruaJe. del escudo en ci me . uando lipc II tor ó el pri..,il gio
d bla n ) arma. a ll- ciudad de Zacateca
di ñ · imprimí ·
lo c1ue a1 parecer pued ser el e cudo original.~' L diferencia e n
la v r i · n acrual del cudo on ignificativa . La 1 tra ' P ,"
abreviatura d Phelipp e encu nrran al revés como i e tuvieran
reflej da. n un e p jo: no e tán o ·tenida p r ninguna &lt;le la figuras
qu repr encan a lo conqui ta&lt;l r d la mina de Zacar e,
.ino que e táo p r encima de ell y n en un pequ ño e cudo de
oro. Las iniciales en cue ti· n e tán baj una corona. I a fi ra d la
\Ír en fue ituada n el centr del trazo del c rr La Bufa, e n la.
mano en . eñal devota y sin el niñ Je. ú en u brazo. . -- 1 rden d
lo conqui, tadore baj uno encill
arcos d
iun , , de
izquierda a derecha Juan d Tol a Di g de I arra n ·tóbal de
ñat ) Balta ar emiño de Bañu los. En la orla d I e. cud hay
cinco arco } cinc atado d tre. flecha. cada un · d elem nt
de cada un a la derecha d a la izquierda r un má en la pare
inferior d la oda. 1 fás al e. terior d Jo arcos } flecha , en ambo
lad ~ paree repr emar un cu rno de la abundancia. La lerenda
del trabajo e do l v nce apar ce n la parte uperior de la cruz }'
del cerro. , 11 la e· dula c rre p ndi nte d ocle el r y d Ja.
indicacione de e · mo deb er el cud dice: Má abajo una
cifra coronada de oro que diga helip para que i rnpr haya
m m ria de haber e intitulado la dicha ciudad en un ti.emp que
p r la mi ricordia de Dio yo r in ". 1 e cudo de arma fue
corr gid y autorizad a petici · n de don
· tóbal de ña ,
Ri adeneyra vecin y min r d la ciudad el 2 de marz d 16"6.46
La tradición d conq · ca como el reconocimi nt de ·elip I1 a
• La de cripoón obre I cud de arma 1.k la ciud: d de Lacatccru e • iguiendo
el m:1nuscmo 55, ff. 322 del ondo ala.zar J a. rr de la Rt:al . \cademia de Histooa
d ~ladnd (en addamc, Ri\H). E documento está fechado en an Lorenzo de • I
· ~c cial. el 20 de julio de 159 . L. ra echa no concuerda con la de 1585. e mo
e tablece la historia ' la trachci n. ..
e abe si , un error de la e pía del original de
la ce&lt;lula ljUe hizo el cr ru~ de la lm.liru, d o B ·nít alazar } a. ero, en la
segunJa ffiltad &lt;ld iglo X\111.
· R,\H, manuscmo 55, f. 322. fond alazar r a tro, 2l &lt;le julio d 1 9 .

2

�la preemin ncia de Zacat ca en Hi panoaro 'rica, cien u origen
en l
méri o de los soldados spañole que conqui taron,
pacificaron y poblaron fa región. lJ n cjempl d ra g distintivo de
Zacateca. como una joya de la épica e pañola de conquista n el
u vo 1 fundo, e aprecia en la aliam:a p r onale y p líticas qu
se dier n en la úda privada. Juane o Juan d Tolosa el principal
de cubridor d la: mina. &lt;le Zacateca., ca ó con doña Leonor Cortés
Ioctczuma hija de Hernán Cort 's, primer Marqué del alle ' de
doña l abe) [octezuma, hija, a u vez, del emperador azteca
~Ioctezuma II. I abe! 1octezuma fue anteriormente e po a d
uitláhuac , uauhtemoc últim
mperadore mexica .r E. to
antecedent~ &lt;l nobleza, heredado en suc .ivo eñore de
Zacateca , predominaron cuando fueron hecha informaciones de
ménto. ank el rey para pedir mere de reale . También ignificaron
una caracterización de fuerza de e titpe ~ de raza &lt;le conqui tadores
en la . ociedad de Zacateca en g neral.

7. Educación y riqueza : conocimiento de la causa y la piedad
religiosa minera
Una de la forma· de mantener la herencia rcli riosa a travé d 1
icon o la ima en y la traclici 'n ral y e crita, fue la educación. a
tran misión de eso. elemento , aunado a la formaci ' n de clérigo ·
a la' educación en la liturgia" permitió la fijación d la pertenencia
ciorreligio a. Clerigos . ecufar y regulare de diferente formas
y nivele , contribuyeron a que la educación formal y la no tanto,
sirvieran de in trumento · para a finalidad.
'no de lo. medio de e a educación fue el u o de la repr entac1ón. A travé de ubicar en Ullil per ona (clérigo) la palabra, el
con cimiento v l " i oificad " d I poder cliYino, . formulaba la
inre 1 de rra lación de dicho p d r para curar almas, p rdonar
pecado r conducir a lo. feligrese a la eterna e ·tancia pr m tida.
~ \'éasc, por cj mplo: lgnacio DáYila Garibi La .rocirdad dr %,,rateras m lo.r 11/boru
del ri h11e11 co/oni11l 4ct11adó11 dr los pmtdpa!ts fo11dtidom 'pri111rm.r ju,uionario.r p,ib/kos
de "1 d11d11d, lcx.íco, Antigua lJbrcría Robredo t.k Jose Porrúa e: l lij México, 1939,

pt1s.ri111.
28

La repr ntación del poder político complementaba el cometido
de ll var de un lado Oa penín u.la) a otro (Zacatecas) la imag n ,
palabra como ímbolo de autoridad y poder que, entr otras cosas
dirigían unív camente a lo, úbdito al camino de la religión única".
La riqueza o medio rnat ria! y las dificultades sociale iban
de la mano. o había progre o in repercu ion n gativa . La
extracci, n de la plata tenía u preci y cobraba dema iado caro.
Pr 61 ma de violencia, pobreza embriaguez · otro eran el
re ultado d la bú gueda d una permanente b nanza económica.
Entre el acar plata 'el sobrevivir en un c ntexro complejo y ha ta
caótico lo habitante de la ciudad de Zacateca, se convertían en
p r ona, usceptible de una caracterización, ingular que e reflejaba
n I espejo d u propia religio idad. .. ¡ re ulta&lt;l : una sociedad
minera zacat cana s11i gmeris que e di tinguía -reli i sament " d
otra ociedad s d u tip , como la guanajuaten , la ta.xqueña o la
poto ina, por er c n iderada la primera como la ' civilizadora del
norte" nclav único d donde partió la ampliación del territorio y
la cultura e pañola colonial en 1 norte d América (a partir de la
fundación de convento y misione d ei:angelización d Jas órd ne
franci cana j uita y dominica, entr otras, con Zacateca como
punto d partida). 411
cialmente llegó a r la tercera ciudad más
imp nante de la ueYa E paña y económicamente, fue una de la.
ede principal de pr ducción d plata junto con la mina del
Pot í en el virreinato del Perú.
Probablement , la condici ne generale económica d l reino
e pañol en u conjunto influyeron n la condicione paniculares
de cada uno de lo. p lo miner . hi panoamericano . Ha ta lo
años de 158 -159 , 1 s pañ le cr r ron que el rí d plata
procedente de Am ·rica continuaría creciendo in ce ar. La cr encia
e exr nclió hasta las tre primera d 'cadas del igl CVII. De manera
impli ta p n ó qu el oro y la plata d la India eran inagotable
y que re olverían lo probl mas de int ndencia y tesorería qu e

"' Jr., Ea

enio Torres, ''La religi 1&lt;lad romera novohispana", en A11áJfne.ria.
Rrvi.rto dr Teolog¡a, México, rrailes D minico de la Pr "-incia de anciago de: México,
no. 1, nero-juni de 1996, pp. l 11~ 12 .

29

�pi. nt •a en n I mccró li. ? • d má. . c.kriv · n una m oralidad
:une ·
añ la qu tendría u · p j ) ·u r flej en la má
im
ci
·ca
br t d en m t ria d rna
para la · ia
·
· uru id nci&lt;lad
trav ;s
mo tra ·
d • lujo } d p der e
fabricad . c n metal

. Con ideracion final :
zacat cano o la d lin ción
d una o iedad mio ra no hispana
1 oda la imh , ·
1
· d zacat cana e e. pr . aba a rra\· ·
d ·u &lt;lific
ci
dinámic. im r
· ·
, u
rcpr cnt, ci ne e inc
c. ra terizar
penen ncia
particular. L feligre. 1a e t
contacto c
nt
·
m d1an s r
· ·
É t pu naban p rqu
r 161 máti
e taban
dirigida a un yuilibri d bi 'n tar m t ri.
· · al ( · · )
se r ol ·ieran m diante 1 inr rTenc1 n cfü
b b
m , un medio para 11 : la corr e a práctica d la
ia ·oci rr ligio a. Lo ant ri r implic. ba que la ,·ida d 1
. de.de d nacimi ne ha t, L'l muerte d bí. e t r imbuid
arco &lt;l 1 prácri y la dcv ión • la majestad divina, in
&lt;l cuid. r I buena orr
·nci • la majt: tad t r nal cuya
ca za ra
e
D · ta rel i , n
- orona
· ron to
dinámica interna· r ·ligi
qu
ban a
edad z c. t cana n u di ri a
cr.
r Ji io eran la n.:p
ci · n d
J H:rr nal y I
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llegaba al cri. ol de la i
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la p rt ·nenci,
ociorr ·li~io a (o la ima , n de un r · im ·
hal cli in ). '
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Barcdon , 1 i110 •
Para runa
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1 1•

d. Oro Ir. du ci · n J Pablo Bordon. 1·
1blu11cca de Bol illo/"' 1).
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el . 1mb li mo , rcpr . cntaci • n rt:al ·n
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·z Gara}1&gt;, (dir,. •
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\lod. ma f;()(J . J /.1), P;1mplona, Fdici n s
. 2- .
.

o

La cumbr
imb l } cr ncias • rr, ,. ·. d l.
ima en tuvo lugar c n la c n trucción, p r cerc ra e . 1 • n, de.: la
i 1 i. parr guiaJ que a la p tr e ri ·ría e m la c t dral actual
(la primera 1 le ·ia fue la d I . 1 lo , • '1; la gunda e ce n rrur · "
perm ncci c.luranre I perioc.l d 1 &gt;12- 16 ). La obra d l m. ·. tr ,
y durante vari
ñ alari d l. ciud, d,
min o . '1m ncz
Heraán 1 z, e nsum:uía el i nificad de la p rt ncncia ciorr •ligio a zacac cana. L bra ini 10 ·n 1 1 y u · c.ledtcacla en 1 ~z
ju to cuando t rmin · c.l
n ·truir. e la achada prin 1p. l. L.1 porrada
ur, la 9uc p n ·i ió d la . cgunda parro9uia, r: d dicad • ! u :tra
eñ r d , lo. Zacac c,1 · la portada n rt , al
( ri r
al yuc
I , tribuy -r n alguno. milagr . m , 1 u·
, br v vir un inc ndi 9u e n um10 a la •gunda I le i.
parr quia!. L e rr ·ur ermin · d ce ns ruir. en 1 5 \' la n rr
ha a 19 4. \unc¡u la iglc 1a o e taba plan ada para ;r ede de
un p t ri r bispad cumplía fon i n . tmb ' licas como ra.l. bn
ella e mc1dían I de !- del el ro d afirmar . u jurLdicción \' &lt;l
l &gt;. wcin pudiente · r la e ·cab1hdad ) grand za I cal v rcgi~naJ.
· n l -9 e cr o, por mand, m &lt;ld P. pa Pío L ', la dióc :is el•
Zacateca · ne ne , ·u tglt. ia parr0&lt;.1ufal ad9u1rio catcg ría &lt;le
catc::dral. En ¡ 9-9 Jum • 'XlJI la dc\·Ó al rang &gt; de ba ílica.
L pr &lt;ligio, y lo mil. gr s. brad . dentr
fu r dd terr.itori
de .lacat cas fueron la d1\'i ·a · med1amt.: la. ual •. 1 ag nt
r ligi o en arn:1ban I d s • d una práctica r ·ligt . a id al:
r &lt;ligio igual rnlunm I y pr c:ncia di,·in. igual a ob ·di ncia ·
fe: el • la ciedad igu, 1a armorn, . ial, pied,td y paz igual pr mi ·
del paraí · c I uaJ.
~ t.: 1m man
nll vaba • una unidad de imerc e · de I.1
f li rr ía d Zac;ueca · que no ól e e ~ rma a e n ·I bient: · ar
s cial } mat ·nal ·10 c n el relig10 o. La ctt:&lt;la&lt;l de Zacateca

pugnab. por c ntar e n un r l. ttYa aucon mía re pc: to a u.
din.: ctric : up n r ·, pnncipalmcnt la inm d1aca (. utond. d ..,
de ,uadaJajara ) d ciudad &lt;l [ ;xico).
1José

\rturo urcia

o¡,. rit.. p11m111.

31

�En íntc ·is una '-erie de el m nto que puede aproximar e a ~na
rrucmr:t de P ncnencia ociorrdigiosa.
·ólo dL ~ 'lcatc:a , mo
de cu.1l9uicr otro e pacio de Hispanoamcnc~ col~,~l, ena c~r~~
. igu ·: tcrriroáo: w1dici6n de conquista; hcrcnc1.~ religiosa; duc, ~1-on:
rcpr sc nt , e¡ . n dd peder rdigiosc : r pr scmao
. &gt;n d. I•p &gt;. l r pohnco,
.
•
1·
mat rial ·s·, dificultad . c1al s; dmam1cas
nqu
za memo
.
. 1m ·ma.
.,
rdi ·o a : id ntificación con r pre entac1on ; uruda&lt;l d Jnt re e
cial ;
mid d p rtcncncia.
L'l r laci. n e n la r 1 tróp li y u cabeza de urori~au, _I _re:,
i mificaba el todo, int raci()fi de una p rtcnencia . c1~rr h tc . a
gnt:ral v panjcu lar que e plegaba al monarca (",•1\·a.: ien:iprc el
re ·''} p ;&lt; que: st: bifurcaba en el ámbi~to &lt;lomés~co (''\'l\'a sic~1 rre
,J n!\'... • \'l\ ,1 ucstra ._ ñora de lo. Zacat ca · ).

~l:

El Caribe como Mediterráneo: la
defensa de las ciudades indianas contra
la piratería en los siglos XVI y XVII
Jorge Luí Capdepom Ballina'

I.CO lR
~IU

ad

~

Z:-ic. t en . bnl de 2 1

I
.o · 1 \ u I e, \D \ nt J.O. PIR \T I a la

gua. del golfo de México y el
mar a.ribc, fu mdispen ·ablc organizar l planc · n e . ano para
alvaguardar las co:ta puerto , villa. , cmdad . , fl ca ~ ruras
mercantile. frent , 1 peligr inminent que r pre entaban ro
v,. itante incómodo .. como part &lt;l la d fen ·a y apr piac1óo d
e e pacio qu e n cerno como aribe, qu con tituía un pun o
e cratégico d la C rona spañola 2 para mant ner e comurucada )
•prol · r las rucas m rcantil s con . us c lonia Qa India
• Uccnciu.lo en Hi toria p&lt; r la ~,\ T, ma
Michty.lcán, . ., pcrualmcmc bt:cuio dd
• Col wo de fa honrcrii ur
nielad \"illaherrno. .
1

cciden-

oren hi wn por El Colegio &lt;l
T t.'11 e uncfa posdoct rn1 en El

! fa, mu ha . cepoonc nbr d término, parn el ca n yue vamo a • bordar, lo
par.t reti:nmos m .~-neml a L,_ •
reafu:aban &lt;,¡x:i::t • &gt;ne:, d a_, mcn:i l
ilegal
1 , man: , . demá · dc múltiplt
: a. altos, csina
ci ' n e
inctn
a barcos.puerto. yciudatl 1:.,p·
cnAménca. Hareino
wci n
. : e rsari&lt;
· usu: . , bu
··
.
re \'e &gt;c:Jbulario o rc:nninos
•
61. Mari
· c1. dd Río &lt;le:
L,
· tr,. l...ipirukn,w,/01111,i
•• tJ &amp;¡wi.1
cu, Edirorial · ·
seo
12. pp. 1 22
i Precisand()
o, con el tér r
&gt;ru e
ao \':Uno a referir a la
:oronat.!c . srilla r .Ara (&gt;n (dina rfa J los Habsbu~ -).
ll,,

2

�ca.les ) Orientale ): España-La Habana-\'eracruz- capulco- Iani.la
)' E paña-La Habana-Portobelo-Panamá-El Calla '
.
.
Para realizar tal objetiYo, .e requirió la movilización de 1n eruer
militare capitanes de barco , marinero , a cillero }' uos tipo de
mano de obra esp cializada, y p r upue to, mucho cimero. unque
J que no. intert: ad . tacar on la m dida que t maron la Corona,
la. aucoridade virreinale. lo comerciantes para proteger ·us
tcrritori
ante la emb tida yue procedían d las otra potencias
europea , principalment •rancia, Inglaterra r H landa. n la
lectura , hemos podido ob ervar do. sistema creado para tal
dd n a y protección de lo territorio· en el aribe: un i tema
terrestr y uno naval; por múltipl circun tancia no fueron del
todo eficiente·, entre; lo cuales de tacan la ca e1 de recur o ,
mala organización y complicada bur cracia.
Est trabajo, adaramo., no &lt;:s mas que un pequeño acercamiento
(por cicr o ba tan re incompleto) a los si ·tema defensivos
in taurado. por la, autondade · c lorúale en la \mérica de lo . iglo
'VI y . ·vn· en él procuraremos e. poner algunas idea urgida a
raíz de la e. ploración bibliográfica.

un e pacio complejo dond a partir d finale del i lo ""'V
conflu •eran etnia
rasg culturale tan het rogéneo (v r mapa
1). o nativo que ran muyc:Li er o en el área conánemal e in ular
, encontraron con lo. europ o (e pañol
más tard france
in I e , holande e portugue , dane e italiano. etc.) año
n lo miles d negro africano traídos para u tituir la
fuerza d trabajo indíg na que había ido eleva tada por la
epid mía maltrato y gu rra , también llegaron alguno a iáticos
(filipino , chino , entr uo ).
Durante vario iglo , má o meno entre el ~M al ~ r e
mezclaron l ngua , angre religione , forma de pensami nt ,
co tumbre. mú ica art mercancías ciencia, que moldearon una
r gión con caracterí tica di tinta. a otra parte. de América. Lo
nuevo p blad re. del aribe e hicieron mucho más imilarc, que
, u antece ore crearon una ideología nueva de apr piación y
pcrc pción del e ·pacio. La di tancia entre I pueblo ·e ac rcaron,
al igual qu la diferencia e hicieron mínima . :m la actualidad a
pesar de que los habitant del aribe hablan lengua ran variada
como 1 e pañol inglé , franc · . holandé , comparten ra. go
culturales comunes.

r

11
Caribc4

El
--consideran mucho inv , tigad re. que han ·abajado
obre la zona-, tiene caracterí tJca im1lare al 1ecliterráneo, es
3 Para

un conocimiento un poco má amplio de las ruta comerciales, véan e

arda ·uentes, E.! tonmrio s-patiol con 1nirim (1650-1700), •xcma.
Dipur:ac1on Provincinl de , illa/ Escuela de • tudio I lispmo-americano. d ·,illa:
Consej upcrior de lnn:sógacione Cienóficas, 1980; ~faría d l Rosano Rodrigut!Z
Dfaz (coord. ,, El Cmbt. Tn/1 re.rugropolil'lcos dnmi11ación colo11io4 '\1 'xico, U ru,·ersidad
Lutgardo

i\fichoacana dt: an 'icoJá._ de Hidalg : Instituto tic lmc ogacion I listórtca ,
2 1 y arl m,;n auer, Dt.rmbnn,imto J donJinanón ts-p,11iola del Caribe, léxico,
I•ondo de .ulrura Económica, 1984.
4
crc:i de trc. millone de kilómetros cuadrado· de agua componen e. ta
inrcre ame zona de esmdio, que mduye el Golfo de México y el l\lar anbe,
delimitado tal ,·ez por lama a c ncinemaJ de mé11ca r el céano 1 tlánaco. codo
un poco rná prcoso. y tomando la cfü'isione politica actuale , el Ca.abe incluye
en la parte contiotntal, la C&lt; ta· de E ·taJos 'niJos · lorida, Alabama, fuisipi,
Lui iana ·Texas, Mé ·'co (f'amaulipa , Veracruz. Tilia co, ampcchc, \ucatáo }'

m
fine del iglo
con la llegada de lo
pañole. a e ta tierra ,
e inició una nueva etapa en la hi toria de la humanidad, el mundo"
dejó de . er ~ uropa •\frica y . ia
que e agregó un " ue,o
mundo' qu lo compl mentó (ver mapa 2). pe ar de te hallazgo

ra

Quin~'Ula Roo), Belice, Guatemala, Hondura , icaragua, C ra Rica, Panamá, 0 .
lombia }' Venezuela; 'en la parte insular, 1archipiélago de las Bahamas las '\ntilla
Mayor · (Cuba, I laiti, República D mioicaoa, Puerto Rico) Jamaica) y la Antilla
Me?ores ~lande as:.\ruba,Cunu;ao,B naire, aintEusmtiu., abay aintM:mín;
E. C.: Islas Vll'gc.ne , aim Thoma ·, aint John's y aint Croix; Británicas: Tórtola,
Anega~ írgen orda,Jo ·e 'an D ·ke, Anguila, an Cri cóbal, Antigua y M nserrar,
an V1cemc, ama Lucia, Barbado , D minica, Granada, Trinidad · Tobago;
Francc as: GuaJa!upe. Martinica; adem:i. de Margarita de Venezuela.! ·las de la
Bahía d Hondura )' Cozumd de léxico.•\ntoni Lot Helgueras · Manuel Luce na
alm ral, El Ca,ibe, México, Red ditorial Ib roamericana, 199 .

35

�Jo
de ) t.:Ur
, 1 objcúvo no fu
I con cimi nro d nu ,·o
pueblo ·
bú qu d &lt;l rut. · má e rra. para d
.
la
mcr
· h. cia l. ln ·
· ntal s
1.) ) aumentar
za·
de I
na . pan la.
z · a í una lucha p r
. .d
la nuc, rut y m ·rcad . , ~ por n&lt;l de I nucY
com &gt; pumo e·
di h pr pó ic&lt;
p ñola -1
riqu za de lo· terr · ·
d cubi •rt&lt;
pr 1p1 o aprm e h, rla
inició
n
oloniz ción e nto de la i la com &gt; de la ma a conon nt. 1 (Yer
m. p. 3).
I nonc1
&gt;br un , uc, o fundo e difundieron n Europa
• el: ro la dcmá potencia. n&lt; pcrmi1'rían --o al m m tratarían
d e, it. rlu- yue l pan, _e quedara n to&lt;l . Pre nl lle aron 1
la a ua
n
i ui r n l ingl e y
. má t, rdc
por u
,
. Y otr . P r la
m, oria d 1 , · que cruz,tron " 1 charco" no fu ron
ntc ce&gt;mún
in· lo temido p rrc lcl mar': ¡lo pirara:! Durant I rr igl
d la
·. c1 ·ne pañ la n Améric e inclu o h t, m dia~ .
del ig
pi
ron el olfi de 1 lé. ·ico el mar ~arib
el o éano Pacífico.
Cl , bjeti · dc la incur i ne pirata. en l ·
.~'I era
e I· mere ncí. ) riyucza tr nsp mad
flc t
a u
·
cnd
m j
: n
. d fue
· ·
e
b , t manJ al n:
rto pa
n
r que no, col nizarl ·.
e 1mp rtant
1• \

/_.11u

'O

1

e

ibi on
b,t"ab. n
en i las
nen dl.1,
• ocas1nnalmcme

ht

o uuhz do p. ra

ma

qu en d • ni

.

t I

11a

la inc nfi rmidad d
era
turop ·a (en
f nglat rra) e ntra la c:clu 1v1dad
•
br d . -u ·,·
· a prct n&lt;lJtla 1u:cificac1 'n rdigi .a,
parecía adccuada. 6 Lo
in_gl
er. n p
an licano. y mpr ndicr n una
e ntra fi n ÍYa r · ·
arnría
de 1 pirat • ran anti an· lico
,
en parte ju. tifica
uc:: y ·I r b &gt;
·quez, e mo una
lucha ntrn le
•
qu abrazaban ·l at hcism .
L
pano!· p r su part , oo tenían la m ·o r intención de
compartir la nqu za ) bu e, ron la man ra d dct n r a 1
1m·a
c.¡ue int oraban c.¡uitarle. lo 9u pe r ' d ·rcch , · 1
rr p ndía. Fl buen p ic1 nami nr en d , ribc, raranuzaba a
hsp ña ·l &lt;le. pl. z. mi nto dc mcrcancí
riqu z. . ha ia la·
rilipina
· .\ ia (la ru
paña-1.a Habana
\ raer
pulco-. fanila). a. í com Clll1bi •n
la e m · · •
in, d I P
ruca _ p· ria-La
Habanamicio en el
una lucha fron J
para dt:f nd r u
trae· gi
pu no. y ciudad e
ubi ada. en la e ta.
e Méxi o I mar rfüe \ mb1 · n

.

--( orona e·pañ ,la bu có I le riumación de

e. tas uerra . \1 igual orno 11 h. bian hecho I po
J • un.1 bu!
al la clu i, idaJ de lo termono
.un.ina
·ntc J la J
e, ( toli

r.

u bul. lntr
ffi(Jnopoh
lJ
b2
J.,
fa

lrr,1

·

&lt;le I
r

un.q~nr.:&lt;l
t1ldbo11
1

1

,

111/Jólo i, Pari ·
El rey h-a ·
cnfr ·ni UTIÍ nt &gt;
para lo f
pe
·
e pu ieron a la prerend1J · ·
Manha Je ármy .h,1 a. '!f&gt;. al. p

(c1x1r&lt;l.), op. ni., pp. l -13.

·cnro r

, nqw. ta de

ue 1,

,·é

a
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n yuc a lrd\ é d
lcjandro \'
na once:. i d
cnntr:tr:lll
te úd mcri&lt;lianu
la i. la \·
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• l 995.
inu iú t. bula p. pal
J un
arlo-\~. \¡u
on ·cucnch: ~ra\· • ·
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l lol. nJ. 1 !Ualm nt
J:iJ dt.: lo
re el uc, o .\fundo.
-2J. ,r.5
. an , Ro&lt;ln !llez Dia:,

r

�Jt1
•l océano Pacífico. El punto que n iotere a d tacar n e. t
c rcamieoco biblio : fico al ,aribc, n la meclidru qu tomar n fa
auroridade coloniales para detener 1. m ursi n piratas ' no ólo
e o d fcndcr su flott. pu ·rt . · ciudad · aunqu no 1 hayan l grado.

IV
Durante el :igl 'VI, cuando s d tcct · la pre ncia de pirata
franc t. ,, má tard in ~1 e , n la zona &lt;ld ~arib , 1 aut ridade
indiana c~n id raron n ce. ario cr ·ar plane para pr tt-ger la flota
, ak ne , la co ta de la ~ue,·a •:paña y combatir I c n abando.
La. medida. tomadas podemo. decir c.¡ue fu r n do : la pnmera,
un i. t ma &lt;l fen ·i, o terre. tr (fijo), c.1ue pr tt: ría la co ta
c rcanas a la ciudad . y puerto f rmado por ortaleza (r ale.,
ca tillo , fucm:. ciudad la murallas batería , fortinc , etc.); y la
cgunJa, un i t m d ten i •o n, val (m &gt;vil) que vi ilarian y
defcn&lt;l rían la ruta comercial a. i como la costa., int grado
por barco dc
rra o la propia embar acionc: que tran. portab:m
1 m rc.:an 1a ..
i tema defcn i o terrestre
D . de lo· primero. a:cnramicnto en la í la. d I arib , 1 .
e pañole. c preocuparon por prot g r .·us ,·illa: y cmda e con
modc ra m 1rilla (&lt;le mamp cría~ madera on maye r fre u ncia),
contra p .iblc · ataques de l e; n. ú ·os que vi ían alre&lt;led r d dio
cualquier otro im·a. or. E. ta. mo traron su ineficacia c:n la
prim 'ra. írrupcionl'. pirata p r I c1uc la autorida&lt;le dccidi ron
mejorarla ) crear strarcg1a: de protección mú organizada ..
A lo largo d los ca ·i tr · ·i~lo. &lt;le la Colonia la C rona española
v la .. u ridade · ·irrcinak se cmp ñar &gt;n n prot ·g ·r Jm· ciudadi:.
)' puerto imp rtante c.¡ue . er ·ían para el mbarco y de. mbarc
de m re ncía., para ello l graron e n trutr do impon ntc.:
•· inturon de . e uridad" int ·ado: por ortal zas cu todiad,
p r &lt; Ida
y e fü ne. qu en mucha o
ne. 1 &gt;grar n \·itar
inva:i ne J irata :
1.
en la parle ronti11mtaf. i rmaJo p r la forcale7..a. ubicada.

"º

L111.1

&lt;..

ni /la/bn&lt;1

n la c . t del
lfi de ·f •xico y el lar aribe d d Florid.
ha ca umaná en I que hoy
Venczu la (v r cuadro 1). · n el
océan Padfic de. tacan J\capulc •uerte de an Diego) ayarit
·ucne de la onra&lt;luría en an B1 ) ) Iazatlán ·uert
ortc )
ur) ad má. d El alla .8
F:/ otro eJJ la parte in 1tlar. que apr ,·cebando la p . 1ción natural

d un arco
c nstruy r n pr t cci n • d . de la. Bah ama
pa and p r L. Habana anto Donung , an Juan d Puerto Rico
y Trinidad; d are s c rraba con 4uman:í al . ur . t val nort e n
an \
án n Fl rida. (Ycr cuadro 2)
·
C m &gt; podcm
bservar o I cuadros l ) 2 se crear n d .
auténtica muralla para brindar pr t cción n l . puerto. y ciudad
n el arib m mbar no fuer n uficicntc .. Lo ata9ue pirata,
a c. ta. plaz.
di r n de man rae p rádic n l .i lo .. 'VI, mur
intensa en ·l , 'VU d cay r n un p c en el i 1 .. lJ J ha
d ~aparecer en el XC'.

t;

Deb m de tacnr 9u · i bi n
f rtal zas
cr ada para d fend ·r lo t rrit ri indian , n t da · rmi n l.
muna imp rtancia. 1.ntrc las má imp rtante podem &gt;. m nci n, r
orne, pudimos obscn ar, se crearon tlo. "ctnrur ne: Je seguridad" dr:. de la
Ronda ha~ca artagena J India. , d arco form: 1 , de &lt;le I a Bahamas, La Habana.
pasand1 por Pu ·rto Ri &lt;&gt; aneo D ming nuen,mcntc h:ma arra ,ena Je Jmlins.
·in cmb. r o, los piraras le /raron rrasp:i ·arl sen múlcipl ,, e asionc · y J9 um mn
fam . (1 hn Ha,,km , Frano. rakc,J lt:nn .J hn \lorgan.Jc, n han 111 &lt;ll' 1 R09u ,
\\ 1l liam DampKr, etc.). e bre el ccm véan. eJ &gt;~é \nt nio aldcron Quijano, 111s
dr msm 111diL111,1r c11 la Rtmpil,mrin dr 1680. Prrcedmtu n:g11laoo11 Irga/, evilla J scuc:la
d~ L •udios H1sp, no-americanos d1.c l"\'dla: onse¡n upcrtor Je Investigacionc.
Crc.:nnfi a.• 1984; Jo é \monio ald r in uijano, J..,,r flrlijicLI iones up JJnlas m
• 1111 ·nea ' I-ilipi,1(1. bpana, ·diwrral ~1 \Pf· RE. 1996;José mar ~foncad. \fava,
lllgemeros 1111/itoru f/1 ;\ '11r1 t1 España. l111-e11lano de su /11hor ciml(/ir&lt;1)' upada/, sigltJJ ., ;l ']
11 XT 11, \Ié.·ico,
' mvcr iJad aoon. l .\.uton ma de \fé.·1 o: Insti1uc de
C.r: grafía/ lnstituro de lnv&lt;.c:tigaoon s oaal . , 1993; Pablo[·.. P · rez-,\íallaina \'
Bibiano Totr Ramírc:c, 1..,¡ . lr-,1trda dt! \lar dd S11r. , ílla. Escu 1a d F. turno:.
1i1. pan •amencan : Je c,iU.: • nse10 uperior Je lnvc. ti ~o &gt;ne· ienrificas,
19_8~; ,arla Rah~ Philüp., Júr golrom.r para el'!)' ti, Esj)(Jl1t1. f.o difms11 i111pmnl ,,
pnllrrpM drl ,tglo, l fl, '.\fadnd, Alianza Echt ri 1, 1991 , M,1rica , lartinez dd Rio d •
Redo, up.cit.
•
1

39

�](l'J?! 1..11,' (.11dr/&gt;MI ll,1//11111

Veracruz, amp che (en l siglo XVIl · XV1I , el triángulo d
Tierra •irme (Ponobelo, Real de Chagre Panamá), Cartagena de
India , La Habana, Puerto Rico y anto Domingo. El d eracruz
por cr el principal puerto d la ueva .. paña puente d la
comunicación e n Manila y por dood alían las noticia del rareinat ,
riqueza. y m rcancía con de tino a paña; amp che ' Laguna de
Términ , por el sitio donde alía el pal d tint con de tino a uropa,
b tín frecuente d lo e r ari in lese,, quien
e atrevieron a
instalarse en la zona para realizar corte, ilegal · el triángulo de Tierra
Firme que formaban la llave ' que abrían la pu rta. del contacto
otrc el atibe · el virreinato del Perú donde e extraían grande
cantidades &lt;le plata; artagena de Indias por u cercanía con el
'triángulo"· La I labana, in duda de la d mayor importancia junto
con Veracruz y el' triángulo" porqu era el punto d concentración
para ir a h paña y también para di tribuir la mercanda hacia ueva
• paña-Manila y la z na del Perú (v r mapa 4 y 8).
E. tas defensa por ti rra pre entaban varia ventaja , p rque la
mayoría d ella e taban ubicada en lugare pr picio para evitar
el ingre o de inva ore a lo. puerros y ciudades; la e trucruras
permitían oportar la embe tidas con éxito en di er a oca iones·
serYfan de refugio a lo pobla&lt;lore y autoridade en caso de ser
tomada, la villas ) ciudade , ya que c ntaban con pól ora arma
v, alimento· ,r n má. de una oca ión .in·i ron tambi · n de re guard
contra fenómeno naturale comune en la zona. La de ventaja
principal fueron l co tos de u con true ión eran levad , p r
l 9ue mucha de ella e edificaron con mat riale pereceder .
(madera, cal y adobe); por u p . ición inm · il, 1 fu difícil
re guardar todos lo, acce o p r tierra hacia la Yillas , ciudade ,
ra que mucha. vece los pirara de mbarcaban lei de ella · la
erigida, con material poco re.i tente, fueron de ' truida vana vece
por los piratas) , u utilidad era casi nula o en oca ione e levantaron
n itio inad cuado. iendo in. ervibl para la def n a.
Lo rccur o para la edificación d la fortal za alían de lo
JIDpue . pag-ndo, por lo comerciante, (c m el de avería) y también
de las caja reales ubicada en lo. Yirreinac de la ueva · paña y

40

Perú (ver cuadro 3). Para comenzar la labor de emplazamiento \'
con trucción e requeria d la autorización de la orona e pañol;,
a:unqu n muchas casione la compleja burocracia provocaba que
las obras s demoraran e inclu o no e efectuaran. 9
La efectividad de las fortaleza fue regular a trav-é de lo tre
siglo de la oJonia pese a ufrir numer . o de calabros, 1 grar n
aportar en múltiple oportunidade la embestida d cor arios,
filibu ero y bucaner .
Sistema defen i o na al
Est.a fue la otra medida d gran m' rgadura emprendida p r la
autoridade indiana y la
rana española para proteger su co rn ,
puercos, villa, , ciudade , flota y rutas mercantiles. E ta e traregia
d d feo a e centró n la cr ación de dos armada indiana :
Barlovent y far del ur.
La primera prev-ü;ion que e r, maron al detectar e la pr encia
d pirata france en el Golfo de ~f' xico y el mar arib fu r n la
creaci , o de la Armada de Defensa por ' rdene de arlo V ( arl L
rey de . . paña [Aragón yCa tilla] de 1516-1556), cu ra mi.si· nera proteger
las flora que viajaban a paña con la mercanda pr ced nte de la
col nia americana (ver mapa 5), é ta erían acompañada por una
nave de guerra (en año. p st ri re aumentaron ha ta eis) cuyo ga t
rían u&amp;agado por lo propio mercad r (con 1 impu to de
avería). Por u carnet rí rica , la armada era sólo d defensa r n de
ofensiva '
redujer n lo viaje a ól do flota, por año, una en
marzo y la otra en eptiembre. 10 Debido a 1 alt costo de ta
pr tección la autoridade y mercaderc decidieron equipar la, nave
con armamento propi .
imi mo, e cr ó la Armada Real del céano cuya tarea fue
1
' José Antonio
aldcrón uijano, Lo1 defe11sa.r itulio11as... , op. cit. y dd mismo
autor. Lis fartifieonones españolas... , op. cit.
10
Marcha de Jármy lupa, p. cir. p. 38) Bibiano Torre Ramírez La deferua n:wal
de las Lmlias Jurante el ·iglo . ~'I" en Fraoasco de olano • Fermín del Pmo (eds.),
~,é~co · la Espa,iadel Jiglo..\1 'l, \'ol.11, fadricl., oosejo uperiorde In,esógaciones
Genaficas: lnstm1to " nzal • rnánd&lt;2deO.iedo", 1983. pp.l15-116.

41

�J
protc r la
e ·pañola en el ledfrerr' n o ha ta la da
an ri v A
mp. ñab. n a la · fl ta de de e ta zona 1
principal~
diz, un de clk ). L ta· pr \~ io~~
compl menearon a m cliado &lt;l ·
. :\ I con I
mz aon d
do
cuadra p rman ntc : un,
) a xi tfo (Arm~da Real d l
( céano) , otr u , ba e cri·
D &gt;m
ta última
·onaría guridad . l. na,··
di
ci Ti rra
&gt;anamá) Cl n d
\'Íc arma
. la
iba a u va
E paña, la ~ pano!. y 11 ndura c n un pat, che (nave armada de
menor tamaño), . u efectividad fu ·fím ·ra.11
• n fclip II (rey d E:paña entre 1s-6 y l -9 ) la m dida.
1
•
n .i ·
·
nd la creación d f, rtal za . .:.n
ta cgunda mitad
macla· d ruardia se\ h; n
e b ol ~m , lo · mnth•
, pcr d : qu merecen
1 marsc en cu nta on lo
en
u
mane nimicnro , la~ ar. et n
c
. t
cnúrieron v-ari s n.i oluci &gt;ne
b
·
c n fu
rrn'vil d dcfcn a l
onal y el cquipami
12
rm ma ·in embargo ·e cncró una di · ·
( n ·u mayoria .evi
la autorida
bilid d d
la prot cci · n ) no
pon rse de acucr
pirata p. ra tacar
· nav ) lo · "Y-......,,.., pu n La. nm.
pan la por u camañ • ran m · de c , qu d defi n a y ataque
r l mi
plazaban con 1 nritud y t rpeza n un c mbare
con lo pira
al s c ntaban c n mbarca ·
·
pe9ucñ, 9uc maniobraban c n ma · r rapid z )
d
· tema · ,. !vi &gt;ancicu d p
'VII cuando · pr yecmr n la arm d e n
caracreri ·úca un p c má apt, p, ra el combar e mra I pirnt .
11

fartha dt :irmy hnpa , vp. rit. pp. 3 -39) Bib1:in Tones Ramír z. op. al. p.

116.
12 lo • \
lnd,ar, 11 los

HJ11iidíá1 dt "1s .m,,adauk la rrrrra dt
ad ' ac1nnal \urc' nom. d :\{' 1co:

luárez. 1:/
e ico, m
JuriJ1ca . 1

l..ms

n la última d cad. del
, . e pr pu la creaci · n de una
armad m jor equipada
· cn&lt;laria rmada Real del cé no,
, í fu com a pnnc1pio d 1a ·igui me c nturia
mada
1 1 ~Iar Océano, cuya ad.mini tracicSn e turn a
d India p ro com
jcti,
ra er un i
pr nt pru · aJ C ru
uerra
ma e
aJ '
rcc r
upuc t le que . ufri ·
• ub · ·
,. durante
c. te ·
c ·
rot g r la última parte de la rav ía d la
arr ra de ln&lt;lia
ma z na qu anre · cubntm la Armada R 1
d I Ckcan ) en l
nda mitad d l mi. m , fr,.¡ p ra pr y r
nave a la
·ana .1
E . ro · · fuerz
r . t. bl ccr v rd &lt;lera armada qu
aJ\'a ardaran la
ra d India ulminar n c n la crcaci · n d
de . ·. cuadras rn&lt;lian, ·. La primera de dla fu· la Armada de
Bari JY nt 1, su or !anv. ci •n n fue fácil, Jurante 1 ·
~·y¡ e
hi i n n mucha propu ra. 9uc ru,icr n l&gt;a. tant acc
·nrrc
la. autoridad . ,·irreinal · v la . rona in e
unca
r un.ier n lo. r •curso
· mt : ufi iente para
·z ci , n: 1
lo im nt &gt; p r 10 utuirla en la
ita&lt;l &lt;l
, fuer n
·imp
drilla que patrullaban
del
lfo &lt;l • M ' x1co
y ·I
1
,
•
para ·i ·1.
qu poc
enfrentar n al pirata . La. \'ici. i
a.llido · · ·
d.
la \rmada d Bar] ,·cnt
e
n
la
cau a · d la in ·fic. c1a
• el
d
r cur ·o. r el e cado r caract ri oca. d la mb
ha ta I añ 16 -1
·l , irrey Marqu
r cibi · in tru ·
ar, la r ación de la , rm da
formaría on
ne · y d · bar o p qu
lhid.. pp. 25
.
•~ lbíil., pp. 2,;9 260. l ~n · t obra e d talla con· b tante et:
f nnadün J la armad. , y d Jica un bu1:n estudio ·übr el
d arlm :me
robl rna en I que v1 1erwuclc. ~ i n
\ 'é" tarnhié
par f&gt;ércz Turrad . rv,,ulas rs. ft(JMJ d, fn ·
IAPFRI 19
ole it nts.\f \PFRE 1492).
1

1

1 •

\fanh. dt: Járm) lupa, op. lit. pp

-4h (,. ·p r Pér

2
4

7

urrad

.

'Í'· dt. pp.76-

�jo¡p_e I.J11J

virreinaro del conde álvez (1688-1696) " e compuso de cinco
fragataS d guerra". 16 El objeti.Yo de esta armada fue expul ar a lo
piratas de la aguas del Golfo de Iéxico y el far aribe ha ta Tierra
Firme, pocas vece lograron hacerlo en el periodo de operacione
(1635-1 48), la prueba fueron los con tantes ataques perpetrados
por lo pirata 1ngl e , franc e y holandese .
La otra escuadra de defen a indiana fue la Armada. del ar del
ur cre.'lda hacia 157 . u formación fu por iniciativa del virreinato
del Perú (Franci co de Toledo), ya qu no recibió apoyo dela Corona
(ni r cur o económicos ni navíos), e integró por cuatro o cinco
galeones los cuales fueron con truido por astilleros locales; 17 lo
recur o para su mantenimi nto procedían de la r al caja de Lima. 18
u misión fue proteger la llamada 'rutad la plata ' ( rica-Chincha•! Callao-Panamá) y vigilar la costa del Pacífico.1 9 Durante el
p riodo que exi rió (1570-1717), ningún cargamento importante
de plata o mercancía cayó en mano de pirata (v r mapa 6).2º

Termina la hegemonía e pañola en el Caribe
Lo que debemo re altar de estas defen a , e que pe e a t da la
vicisitude que enfrentaron desempeñaron un papel muy importante
en la protección de los puertos, villa ciudade , flotas y ruta
mercantiles. La autoridade en ningún momento ignoraron el
problema de la eguridad, la prueba la constituy n las do "murallas"
impre ionante de con cruccione en tierra y los intento por
organizar armadas ólidas, Jo. mayore ejemplo la con tituyen la
de Barlovento y del lar del ur; el que no hayan funcionado con
gran efectividad, puede debcr~e a múltiple factore com lo
mencionado con anterioridad: e casez de recur os, mala
Martha de Jánny, ibid., p. 41.
Pablo L. Pérez-~Iallaína Bueno y Bib1ano Torre R.amírcz, LzArmada de/Mar
del.\'ur, t.'\'Üla, 'scuela de Esruclioüfopano--american de evilla: Con ejo upeoor u lm· rigaci n~ Cicnríficas, 19 7. pp. XIII-XIV. Véase también Gaspar Pérez
Turrado, op. ril., pp. 5 -76, 183-213.
,H Pablo E. Pérez-Mallaína, op. cit., p. J43.
19 JIJ1d., p. 189.
lb
1'

~

lbíd.,pp. 339-346.
44

11/qx,nt /i,,l/i,1,1

organización y complicacla bur cracia, entr otro .
orno hemos podido observar en ta pequeña revisión
bibliográfica la autoridades coJoniale e tuYieron iempre
dispuesta a enfrentar a lo in a o· pirata para proteger u
dominio , sabiendo de ant mano que el c ntrol del aríb
mraotizaba el trán ito de la Carrera de Indias y 1 aprov chamiento
de la, ri9u za de América. Las otras potencias uropea como
Inglaterra, Francia y Holanda lo abían, por múltipl medio como
la piratería int ntar n po icionar e eo la zona para participar de lo.
bienes qu proporcionaba el ueyo fundo.
,\1 fin.'ll lo ingle e tomaron una plaza Gamaica en 1655) · la
con ircieron en la ba e principal de u opcracione., Yen ta de
esclavos manufactura · y tráfico d 1 pal de tinte que exrraían de
manera ilegal en la zonas de Campeche } Bacalar; l france e
cuparon una parte de La E. pañola ( anto Doming ) entre 16501660, la convirri ron en aint D mingue (hoy Haid) difundien&lt;lo
el cuJtivo del café; mi ntras que los holandese e apoderaron de
una i la (Cura~o en 1634), de donde partían para 1a divulgación
del tabaco. paña e qu dó con el r t , y e ocupó del comercio del
cacao azúcar, maderas precio a pal de tinte c chinilla., oro r pL'lta,
gu en varia oca i ne cayer nen mano de los pirata .21 El dominio
en el aribe e diversific · , ~ paña cedió part de u poderío obre é~ o
al meno tuvo que conformar. e con t ner hué pede o vi itant
permanent incómodo que ~e llevaban parte d u riqu za, ya ea
comerciando con . u colonias o robándolas. (Y-er mapa 7)

Reflexiones finale
Lo istema defensi o

cuparon un lu , r importante en la soci dad
colonial, que no hace recordar e a ·vieja tradición de una ociedad
organizada para la guerra, n diferente circun tancia ya sea para
~• obre ta~ actinda&lt;le ele comw:i ilicuas en el aribc, es inren:samc cl trabajo de
Re mano, t'.f1 &lt;lon&lt;le e explica con cifras bastante accpmbles la~ "~angrías'' tiuc producía

d contrabando y la pumerfa a la economía de la Corona cspañ la. Ruggiero Romano,
1\ltinedn. .re11dw1011edoJ J' rírm/(l(ió11 111011tl111i(I m /01 t.-011fJn1ías de \fb.iro, ~Ié..'lico El
olcgio Je i\lcx.ico, fondCl de uJrura · c n · mica. 199 . pp. 35-101 .

�J
pr pa r la fe cri riana cat6lica o bi n para .·t nd r ) pr Ci r u
d mini • un, prueba la con tituy n la. dii r nt l i. l
indianas bre el e rablccirnícnto de la fi rrificacion
d
, rm da . J"n el ca. o de la ocie&lt;lad hi. pan am ricana, la
org:miz ción fu · pa pr .crvar el e ntr I y dominio (apr pi. ci · n) de
un
t • ·co n . u e municación con 1a peníru ula i 'rica
tr. t, d en
s le e ,. n J de la c ntratación del
u Id&lt; forma. ) c
rica. d
trucc·
el mar ri l emplead , arm m mo ha.ta limt!nt ci · n m ndo y
obligacione.. Pero ·ro
n
1e
pr bl m,
fre u ntc. 9uc en rentaron la . m rid,
iza i • n de
lo -i tem, d fcn i,·o · por u natur lcza d &lt;.¡
llamad
mucho la arcnción y tJU pudieron influir d · manera ·
n
la p ca e in Ju o nul, eficaci. en diver a ocasione. d
· on:

Lo re ur
e
La cdificaci · n d
rcc.1u ria Je u
n c nci&lt;lad &lt;le
recurso cconc' mi o ( ompra d
ri
mr ta i 'n le
pe on l y ryuit to ), luc
ri ·
·an arm rn nt
y p &gt;IYC&gt;ra provisi n
Ida l
• p r naJ d mand . U a o &lt;l
la. armada· no e. mc:no imp nant en
ntid , p r&lt;.¡u de
i YUal m n ·ra rcqu ria de •rand • e ncidad d lÜncr p, ra u
manutención. 22
a. Los on&lt;l &gt; para b. dcf nsa r rr · ·tr s pr cedían n su t ralid, d
J • la· caja re le d J, ·irr in. to de la 1ucYa •. paña • P rú
acl, rand por upue t • qu 1 dincr &gt; procedí, de lo impue. to
pa ad · p r com rciant ·, el 'ri o n bl · , ·ce.; habi. tocia una
le i !ación br, 1 manciami nt d
&lt; bra ) p. ra p dcr

é

t , la au

de , -

ne
Ju

• ·1
e ·

la con tru ac"in d gal
id- d, e muy ilu ttati\
ma un panorama yuc
•
U&lt;.: en raba I fa
utoridad
cL r tantu la. rur~- e, 1mc ·
II para rl
dr hp,ii,1.
l·dirorial, 1' )1. )tro tr
re Turrad , op. ni.

46

n Phillip , ·n
1
u
a má amplia
y a lo: propio mere, deri; la
orno l.. nusm: fl ta.~. "arla
1111~1/)trial n pri11dpifJs dtl rilo
:u importante obre el t ma

I Jt11 ( 'mltpm,t HaUina

·¡e ucar cualyuicr plan, debían contar e n d e ,n mimi ·nt &lt;le: la
e r na.b. En I ca o &lt;l 1 · ma naval. en un principie lo
corri ron
p &gt;r parre de lo p · m rcadcrc.: e n lo im
de , ,. ri:t,
rccur · ) que la Cor na u tiliz ba par proporci na
&lt;l guerra p. ra que
· la flota : comr I
n
hacicnd c. &lt;la vez
J
rcian
la
ncc si&lt;lad
armar us cmb rcaci n ·., ·mnyuc) a
l,
la • r na &gt;rd n · el cst blt:cimiemo de la armad, •
corr ri, n por pa
· t'&lt; inaro .' icmp
\
ase ·orami ·ntc . A
nuevo t¡u I recur. o pro 1:dian de
un 1mpu · ro sp ·
ria, que debían pagar I m rca&lt;lcrc ·
por tra lac.Iar
rn , ~ de c. r · medio (alguna 1; e s
lo comer iantc logrnb. n \ adir el ·t ro, por lo t¡uc 1::t~ autorid dcc
bu caban mc&lt;lio para cvit:tr
rn n imi ntc il
d·
m r anda
in poder e ntrol. rlo · en su I&lt; ralid d). además d ·
• lgun. , e ntribu ·
, oluntari .. -4
mpli

da bur era ia

l•n 1 . es trate !l:l dt dcf ·n. a fu ron mu) imponant la, ·u.-,cren ia.
dc lo· ing ni n milicarc lJU d ir. ron l, znna dd C. rib , ~ qu

inclu o p.miciparon n l. plnnifi ción ) con rruccion e la
fort, lcza . n ·1 i l .. ·v¡ d tn , n Bauri ra J\ntondli, 2 Pedro
11.(
t:n 111 m dl foni

,1com ha

o o o, e .u

1

n'm CJu11 no. / 11
Íl rno

dd T·. r d,1

t:

1;

} dd

s: C cu la d

•.. tu
nJi "fltlJ... , op. ril. I
,. \n
Turradn, op. ril.. pp. l

'l.

l

hall ro Ju.ir z, op. ni.. pp 2

21

G

p

pp.

Pre;,

o

�/11r1c l .11is JJtlipo11J H,1/lmn

choa de Liguizamo (particip' con Antonelli en alguna obras),
Juan de Tejcda (colaboró con Amonelli) y Cri tóbaJ de Era o; en 1
XVII Lws Díe7. avarro Juan Betín, Bernardo d e,,allo , ri tóbal
de Roda, Luis ma a Camero , drián Boot, fanuel Jo é de
árdena Jaime Franck,Juan d las Lo as farco Lucio, rancisco
Pozuelo y Espinoza, fartín de la Torr , entre mucho otro .26 Lo
primero ingeniero militare fueron formados en "e cuela '
italiana lo qu llegaron d pué procedían de vario lugar de
uropa en especial de Flande., Hungría y algunas regiones de la
penin ula ibérica r la hoy Alemania.
n el ca o de lo. gaJ one y &lt;lemá embarcaciooc (de carga y
defensa), eran traído, de
paña, y en u ensamblaje participaban
gentes d Flande , Portugal y · paña, entre tto . fuchos fueron
hecho. en úerras americana , como e· el ca o de la nav que
integraban la~\rmada del lar del ur, por astilleros locales . pagado
p r el virreinato· a finales d I siglo VII y durante 1 'VIIT en la
zona de La una de Término y Camp ch se con trufan
embarcacione d guerra en u lucha contra lo cor arios in le
La organización de lo si ·t ma de d fen a e taba legislada r in
embargo la, autoridades no iempre e ponían de acu rdo obre a
quién correspondía la obligación de vigilar el cumplimiento de e ta
ley , ademá hubo poca comunicación entre lo diferente nivele
de mandos. Por cj mplo cuando se enviaba a algún ingeru ro militar
para hacer la traza, . plano d la ubicaci · n de la fortaleza , é te
entregaba a tiempo u trabajo o reporte, el cuaJ era en iado al virre
y post riormeote al onsejo de India o a1 re:, había que esperar
re puesta, en e te tray ero pa aban de de un me e ha ta varios
.1., R cordemo que fue d primer arquitecto milirnr enviado por la orona para
9uc hiciera un estudio d la zona y planificara un 1. tema d&lt;lens.iYo e uatégico capaz
de •aran.rizar d buen po ici namJenCO españ I en el Caribe, particip · en la

forúfic,1ci n~ de \'cracrw., La Habana. Put:.rtO Rico. aneo Domm o, anagena de
India~. Portobdo, cte.
Jose Omar ~loncad ~faya, lngmit-ros lllilitt1ru ,, 11el'O Espa,ia. fom,tario dt111
/al)Qr riwtijiraJ' trp,,dal. sig/{IJ. 'T 1 "X 1 1JJ, México, C1 ~I: Instiruto Je Geografla/
In ·tuum dclnvc,ógacioncs 'ocialc., l 993.
\ fanse nota 22 y 23.

4

año , o nunca llegaba la información a1 de tinatario· alguna vec
lo virreye qu rian destacar obre sus antece or , enviando todo
el dinero gue podían, aún i -acrificaban lo ga to destinado para
alvaguardar los terrirorios que estaban bajo u juri dicción. 28
Lo múltiples conflictos gue tuvo la orona e pañola con Francia,
Inglaterra Flandes (Holanda), influ}eroo de igual manera en la
desorganización de lo, i temas defen iYo porgue llegaron indu ive
a los enfrentanuento. belicos r ahí e invernan grande cantidade
de recur os que bien po&lt;lían utilizar e para re guardar el ar.ibe.
En general los i tema defen i,o implementados para pr teg r
lo intereses de la Corona española en América fueron poco efectivo .
Si bien, en varias oca ione con igui ron ey1tar que lo piratas
robaran o de truyeran alguno puerto , villa , ciuda.de o flota , no
lograron cumplir con la mi fones para la cu:tle fueron creados:
proteg r los t rritorios ~ expul ·ar a lo. pirata del golfo de México y
el mar Caribe. En el iglo ... Vl la invasiones pirara fuer n
esporádicas y lo. istema de defen a fu ron poco r querido ; pero
en el ,. Il, al incrementar e é ta sufrieron severo daño Oas
terr stres) o fueron insuficiente. (las navales) para combatirlas.
Mucha de fa fortalezas no e tuvieron planead. s y con truida
e. tratégicamente, por lo que al ocurrir una irrupci ' n enemiga fueron
ometida c n facilidad, quedando la viUas y ciudades sin prot cción
a merced de agueo ) destrucciones; algunas de ella se derrumbaron en lo pr1m ros ataques, . iendo ncc aria , u recon rrucción o
remodelación en varia· ocasione , p r lo cual los ga. to requeridos
para su mantenitrucnto eran inmc::nso . La rmada de Barlovento
se supone que tenia como finalidad proteger las aguas del Caribe,
pero mucha \·ecc. no lo hizo p r acompañar a la t1otas ha ta la
zona de las .Azore (para pr venir algún ata1..1u en e1 trayecto),
dejando desprotegida ·u juri. dicci6n.
Esto si tema defensivo ¿funcionaron o no? Podriamo decir
qu cumplieron su objeth•o con poca eficacia, p ro ería con toda
seguridad incorrecto porque en r ali dad no lo lograron. La prueba
e qu no protegieron los territorio de la Corona 1..: pañola como

r

Gaspar Pércz Turrado, op. al. pp. 183-184.

49

�Í"

era su finalidad, ya ue l ingle e franc e y holande s
ap der ron de una parte de eUo ; tamp co lo expul ar n, la prueba
e la mi ma.
La egunda mitad del i lo .. '\'l y la primera del ./Vil, fue la
primera capa del escablecimienco de e to do i temas defensivo,
(terrc. tre y na,·al); la egunda mitad del.,.'\ ll y L1 primera del .. '1.II
la de mayor auge d · la incur ion pirata en la zona, a í c mo la
d ma, ·or apoyo para la con trucción de dicho i tema lo cu.ale
n pu&lt;lieron d t ner la ol ada piratas ni d alojad de la. agua
caribeñas; má men ~ a partir
,. de la tercera década del iglo XVIll
e inici · la paulatina decadencia Je lo acaqu pirata má qu
por la fectividad de 1 i tema defen. iv
fu p rqu lo in le
ranc c. y holandc e
a entaron n Jamaica, ~uras:a
pañ la (Hai I) teniend que pr teger cst
po 1c1onam1enro como e lonia de u re pectivo paí e ,
unieron a lo e pañole para la pr ección del arib y renunoaron
a la piratería para dedicar e al comercio I gal.

·u

1Jlll

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A IN ULAR

Principales
Ocl'ensa
Castillo de San
Marcos

Audiencia o
Pro1incia
La
Ba- Finale del siglo XVTI. Enaba baJo la admirustrnción de
hamas
las autoridad de la Flonda, quien~':&gt; e hicieron cargo de
su con trucc1ón
Castillo. de la Cuba
La primero forta le1.a conocida como La Fuerzo fue consReal
Fuerza,
rruida en 1577, aunque derribada en 1- 2. hecha por lo
San
alvador
locale para defensa provisional. En 1589 Bauu ta Antode la Punta &gt;
n lli micíó la ejecución de lo proyecto de los castillos
del Morro
del Morro y la Punta, en la. obras 1.ambi~n colaboró Juan
d TeJcda Otra,; dificocione de menor importancia se
crearon en el si lo XVTI
Fonaleza
de Purno Rico Hacia 1534 se iniciuron I s trabajo paru levant r la fortaanta Catalina,
leza de ama Catalina (los cual&lt;:$ se terminaron en 1582);
Castillo~
de
sin embargo. por la po~1c1ón poco tratégica de ésta,
San Fehpc.- del
edificó el Ca!.lillo de San elipe del Morro en 1539. Hacia
Morro y an
las última· décadas del siglo. cuando llegaron An1onclli y
Cri tóbal
Tcjeda. ·e le bic,cron modificaciones a éste tih,mo y se
construyeron otras dcfellSlls menorc , l.is cuales fueron
reforzadw. durante los 11,,ruientcs siglos. como el San
Cru.tóbal C1772).
La Torre del L1 E panola La Torre del llorne!1l1jc (fonaleza de anto Domingo) fue,
IIOrJJCllajc.
lSanto Do- lC\antada entre 1505 y 1507 (la ed1lkac1ón mas antigua
Fuertes de an mmg)
del ·uevo fando) por el maestro mayor Juan Rabe y el
Jerónimo. ancantero Juan ima.. En 1543. se reconstruyó la obra. la
Bárbaro y
cual no pudo S-Oportar los ataques de piratas en 15 6. En
Jama
1589 cuando llegó Antonelli. propu. o una traza. la cual
comenzó a c¡eculM pero por falta de pre upuesto no pudo
:.cr finalizrub. Lo. trabajo conunuaron en lrn. iglos XVll
y XVITI. cd1ficlindose lo uertc. d.: la andad, an 1..azaro. San Miguel, an Franci co. an Diego, an Antón.
SanUt Bfrrbaro. 3n Jerónimo, Jama, entre otros.
Fuemc: José Amonio Calderón Quijano, lw, fonific.u.·i&lt;me e.1paitolas en América y Filipinas_

Cuadro 3. La ad.ministración de las defen as.
drnln ' tración

Gobierno } capitanlas generales

Audiencia de Nueva España

Vemcruz. l.a@Ulla de Ténmnos. San Francisco de

Camnech.e y Penlnsula de Y1.1ca1.an.
Gu.a1cma.1a (Santiago de lo Caballero ) y l0$ gob,ernos de Honduras (Valladolid de Colllll)'llgun); Nicaragua (León de 1carngua); Costa Rica (Cartago) y
Soconusco (Huchuclfanl.
Isla Esp:ulola {Ciudad de Sllllto Dommgo); Cuba
( ant,aso de Cuba, y a pruttr dr 1607 n Cn 16bal
de la Habana); Puerto Rico ( :in Juan de Puerto Rico); norida (que sólo era gobienw; Sa.n Agu.'ilin de la
Flonda) Y Venezuela (Santtaw de León de C.aracas),
T1crn, Firme (Panamá) j Canagma de Indias.

Audiencia de Guatelllllla

'rndiencia de Samo Do1111ngo

Audiencia de Punnmá

'ª

1

La, tres primeras audiencia pertenecían al virreinaro de la Nueva España, aJ
igual que la. de • ueva Galicia y .:\fanila. La de Panamá, integraba jumo con la de
•

1

ue,,a astilla (Perú), Quito :.cuador), harcas (Bolivia, Río de la Plata) v Chile el
virreinato del Perú, a principms del siglo XVDI, ~e epar~ junro con lo. territoaos
del Perú } la Audiencia de anta D mingo. para formar el virreinato de la ueva
Granada. que luego de ,·anos problema· logra consolidar ·e a mediados del iglo.
56

5,

�/o

ultpr,,1/ H.ilhita

l JtÜ

;;F.~(&gt;; ~

Referencia de mapas:

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f I1spanoamer1canos, 1984.
·
2

., an~,

Lo mapa 1 3, 4 5,
8 fueron elaborado tomando como base la
cartografía del libro de Johanna von Grafenstein Gareis, ruet•a

Espa,la en el Cimmcaribe 1779-1808. &amp; vol11ció11 competencia i,nperialy
vínmlos i11terconti11entales, féxico Univer idad acional Autónoma
de México: Centro Coo rdinador y Difu or de E tudios
Latinoamericanos, 1997, lo cual fueron calcado y trazados de
manera digital en el programa de diseño Corel Draw versión 14.0, y
po terjormente se le agregó información obtenida de las fuentes
consultada . El mapa 2 fue tomado de la página de internet editada
por Foto arch. Banco de imágene fotográficas http: //
www.fotosearch .es/bigcomp.asp?path=corbis /DGT225 /
1L'\ 025.jpg. con ultado el 24 de abril de 201 O· y el mapa 6 fue
calcado y trazado d manera digital en el programa de di eño Corel
Draw ver ióo 14.0 tomando como ba e una carta del continente
americano en una e cala de 1: 1000 millas, y des pué e le
incorporaron dato del libro de Pablo E. Pérez- 1allaína Bueno y
Bibiano Torres Rarrúrez, Lo A m,ada del Mar del Sur, evilla, Escu la
de E tudios Hi pano-americanos de villa: Consejo uperior de
Inve tigacione Científicas, 1987.

l utg d El
•
_
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:
' .. , ar .º• . COfllemo espanol co11 / l111éricu (1650- f 700),
Excma. D1put.1etoo Prov1nc1a1 de . evil.la/ E
1d E
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GARr.t,\ 'l'I' ~TI-

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John Reed o el relato del presente
como historia

, Ruggi'ero, ff~ loneda, se11do111oneda.s,.,
econo111ía.s
R0~1.,\.-..:0,
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ientífica : Instituto " onzalo Pemández de Ovi o '
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Pam 11111 ,olr,~os rtp()rl f()J oilhm1/n, e11
p,irllm/or E.dm1111do Dtrbe~y Hrmmulo
Garzo.

Página de Internet:
,
Le capitaioe Rouge y colaboradore ' 2 10, itio de "El ~nante' '
http://capitaine _ rouge.eu.ere roa .com/imagene /
ruta_de_galeones. jpeg,
con ultado el 24 de abril.
,,
Le capitrune Rouge y colaboradores 201 O, frío de "El extante., .
http://capitaine_rouge.en.ere ma .com/imagene /mapa_d l_canbe.¡pg,
con ultado el 24 de abril.

quería ser arguitecto. ~li abuela Josefina
me preguntó entonces qué 9uería er de ma:or. '¡Arquirec o!", 1
djje. reci con e a 1d a hasta que en el bachillerato descubrí In
de a troso de mi dfüujo técnico. Entonces por razone meno
extrañas, dectdi e:. tudiar períoJi mo, una profe ión a la que a. piró
mt padre, Celso Crtrza: profesor de educación bá. ica ) croni. ta de
u pueblo natal. Papá parúcipó durante la turbulenta década de lo
se enta en el Partid
omunista Mexicano como dirigeore y como
respon ·able Je la edición de diverso" panfleto . on lo, años y la
tran formacione que dejaron atrás batallas de u opía, papá
abandonó la militancia y el clande. rinaje para e¡ercer actividades
académicas y culturales. Cuando papá e enteró gu decidía estudiar
periodismo hizo rodo por e timuJar mi impulsos y I11Js ambicione_
profesionale . El tiempo la: circun rancias hacían que mi vocación

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'l 1L\'1 ,\. ) DE. r~D m

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1Trabajo de in.rrL-so a b ·oci dad nue\'oleonc.a de f li:roria, Geografia y r:sraclí~ri
leido en la e ·ión del 21 de noviembre de 2009.

• :\fomt'rn:y 1971. .ursó periodismo en la U,\ TL. Doctor en pt:ric ;Ji. mo por la
·nin:'.r:idad .( mplucen. e de ~fadrid. \crualmcnre e descmp na como director de
pubticacionc de la 1\NL.

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e tuviera cercana y ligada a . u afane . Iiemra él e taba dedicado
al e tudio del pasado como hi toriador, yo iniciaba la aventura del
regí tro d l pre ent como periodi ta.
Para comenzar mi ,,iaje, papá colocó en mi equipaje una erie d
libro fundam ntales para mi, entre lo que de tacan 1..\Iéxico Insurgente
y Diez días q11e estre111erieron al ,111111do, de John Reed. Con tirulo como
é tos fuj de cubriendo lo lazos exi rente del p riodi mo con la
h.t toria \' la lit ratura, i cerna de aproximación a la realidad. El
peridi ~o, la hi toria y la literatura tienen punto en común: la
credibilidad com finalidad y el relato como in trumento vigente
que ot rga entido a la realidad; la realidad del pa ad e~ el_ca o de
la hi toria; la realidad del pre ente, en el ca o del p nodi mo; la
realidad inventada oñada modificada en el ca o de la literatura.
ta tre po ·iblidade de acercamiento a la realidad c nfluyen a í,
per toman di tancia entre í por u método : la ficción · la
ambigü dad de la literatura· la pr ci ión y la verificación de lo que
e e cribe con la realidad" la d cumentación que implican la hi toria
y el peri di m . 1 p ri~di mo e nutrient para la hi to~a c~mo
fuente como documentación; la hi toria robu tece al penodi mo
cuanto é te convoca a lío para proporci nar antec dente )
contextos. ambos, hi toria r p riodi mo, fortal cena la lit ratura
como procedimi nto para alcanzar una verosimilitud extrema. on
e ta diálectica re ulta irnpo tergable la documentaci 'n del p sente
para el mañana d de las pequeña hecatornb individuale y lo
triunfo particular ha ta la de gracia c lectiva y las victoria
comun . 1 ti mpo
gen r o en otorgar razonamiento y
comprensión de la realidad. Pero ólo el periodi mo ti ne la
condiciones para encarar la r alidad actual y regi trar la violencia
d nue tro día · la hi tocia y la lit ratura llegarían po t rior para
a inular, interpretar y ha ta transformar e a realidad mo trada por
el periodismo. En e te mido el caso d John R dd
ejemplar y
p rtinente ah ra que e ta~
a la vu lt_~ d u~ año d la
conmemoración del centenano de la Revoluoon r f ·1cana.
John Re d nació en una ca a &lt;li tinguida, ubicada en la colina
má alta , poblada que mira hacia Portland, reg n. Treinta y tre

62

f

,orza

lllllil

año de pué murió en Mo cú; está enterrado baj la muralla del
lvemlin. Lo· biógrafo de nuestro autor dict.:n que entre e to do
acontecimiento corre una vida difícil ~e igualar en energía creadora,
ed de aventuras y poder para inspirar t da da e de leyendas.
◄ 1pa o de Ree&lt;l por la ,1.da fue breve, alegre r feroz. · u insaciable
ap tito xi tenaal corrió parejo de una vitalid;d inextinguible. Pue
mucha co ·a.: po ta revolucionario en Harvard, 'pla 'bo •" en el
Gretnwich Village neoyorquino, amante de las mujeres 6 de la vida),
corresponsal de gu ·rra duran e la campaña de Pancho illa en
Iéxico r en lo frente de oriente y occidente durante la Primera
Gu~rra Jundial, propagandi ta y agi ador re\·oluci nario, amigo de
Lenm y Trotsky, autor de la obra Diez días qHe co11moriero1J al ,mmdo,
oficial en el primer gobierno o riécico (y u primer "mártir"
americano) y antn pat ·ón del Partido
muni ·ta ,\mericano. Todo
e o en el espacio de doce añ
incan&lt;lc cente . ¡... J. Por cuna y
a Cl:ndencia par cía much más preparado para &lt;l fcnder el · rntu.
quo•· que para atacarlo. 3
John Re 'd fue un hombre culro. ptó el .,i-ado d doctor en
literatura por I lan-ar&lt;l en 191 O, el año en 9uc sralló la Revolución
[ xicana. Pero abandonó su boyante mundo para foxorecer a lo
desnlido a travé del peri di. mo ele c mbate. Fue un Robin Hood
del peri di mo. n radical gue encontró, en lo:- movimient s
revolucionario. inaugurales &lt;ld . iglo , • el filón para compromet rsc por medio del periodismo. I~1 Rev lución d
léxico de 191 v
la ~e,~olución de Octubre &lt;le 1917 no le ,·olvieron radical: por . ~
radicali. mo, e o. acontecimienro tienen forma ) nt1d perpetuo en
us bra .i.\lé.xi, o I,w,rgmte ) Di{:( día.r q11e eshi'lller1tro11 ,1/ n111//do. i los
con ·ritucionali ta. mexicanos y lo· bolchevique ru s con cru ·eron
la hi. t ~a con u: victorias Reed la relató en us crónicas y reportaje·.
Precisamente en lo· momentos de apogeo de aquellas revueltas.
en lo. hito de e ·as re,·o1ucione. , Recd estuvo allí para tomar nota
de primera mano y rra. mitir los h cho· e ·altando la cau. a y con
() 'Co ( IR Rtchnr&lt;l y\\ l lv Jt, D:tle ¡ _ ( 19 3): H/ T?m/,mo,,,mo fnulrt1d(1. [ no
hiogr,!fi11 dr /oh11 lvdd. Traducci&lt;ln del far anta G::irci:i dt ~Ioró. Barcelona, Grijalbo

pp. ~-8.

'

(,3

�úko },,sé Garza ,ln,,ia

un sentido dé epopeya, in oh-idar las do i d ir oía y humor
caract ó tico del p ri di mo de guerra d aquello años.4 Porqu la
obra de Reed habrá que ubicarla y ent nd rla en el cont xto ~e la
era de esplendor romántico de lo corre pon ale de gu rra. l ffil mo
Reed lo deja \"et cuando en una página de Ié:xico lnstlf'. ente r~c_u_erda
a Richard l larding Da1.,·i ,5 el famo o corr pon al que rectb10 del
pre ident norteamerican McKinley l frecimiento del grado d
capitán del ej 'rcito:
Juan Vall jo había llegado a la bas de lo c rro , d,o t rcio de
un kilómetro adelant . L vi trepad por una p quena alrura. De
pronto aparecieron trc hombres armado d trá, d éJ Levantaron
un " cerio. i\firó a u alr dedor tiró u rifle 1 jo entre la mal za, y
ed1' a correr para alvar el pellejo. Le di parar n pero e detuvi ~- n
para recoger el fu il. ·, 1de apar ci, obr la cumbre: ello tamb1e~.
Yo corría. ·o abía que hora era..
e taba a u tado. Tod pareaa
increíble, c mo una página de Ricardo Harding DaYÍ . fe par ció

r

rerra

1 La figura dd corre pon_al de guerra surgió r se d~sarrolló dur~nte 1_a
~e
' ect ión i '.oncarm:ricana del iglo XL"'(. Manuel Ltgwncche en ·u libro 'io pc,1dre_ '"
r,11, m 1 "(i\ladnd, Edioone · dt Fl País, 199 ) dedicado a. e~rudiar, d sde la persp ca,"a
·¡Jiogtjfica d · l magnate \'filliam Randolpb Hearst, la acruación de la pren a durante
13 guerra e ·tatlounidcnsc-t:. pañol a en uba en ! 9 ; documenta al res pee o r clice
9uc al periodo comprendido corre 1865 y 1914 e le conoce corno 1a edad de ro del
currespon ·al de guerra p runa infinidad de libertad otorgada a lo. reportero a
fin de tomar notad :de lo mi mo frente . Leguineche señala qu e as libertade
Jura.ron ha ·ta la l Guerra :\fundial. De pué llegan be trecha cen. ura, la mentira, el
aleiam1ento del pcriodi ta de lo· frentes de gut:rra. La vcr~ad es la que_quieren lo
rcspecuvo: ejéram . n peri d1 ra debe ser ante un patnota ~ue un mfo~~dor
veraz. Duranrc la 11 Guerr.1 \[um.lia.l esa patrí · cica censura hiz que pt:nodistas
ntJ\'dism. como tcinbeck tratan de burlar a lo censc,re. con citas alu iva de, por
eji:mplo. la guerra de la. G tia de Julio César. L1 guerra ti Corea fue la grao é , ca
tic: lo!- fo1orreponeros. d la rcn ta Ufl y otra . La nit:bla de la guemi se levanto en
\'iemam. d ndc los militares noneamericanos a · dejaron man libre ".
' .-\1 documentar el penpln del magnate de pren a Hearst por ganar la guerra
mformatiYa en el conflicto de uba dt· 1 98 Legumeche cu nta en "}'ó pc11dri la
um u" sobre la pariicípm:.ión d Richard Har&lt;ling Da, 1.. De él die n una pági_
na
(177): JJabía pa ado por l. unh·ersida&lt;l, era un dandi, ce a u. b1 n cona ~ 1r.1¡e
ingle·e ) u b. ·tón en la mano. 'n genio d la autopropaganda. _E n ~ab~ a lo~
diarios nota~ sobre cuak¡uiera de sus interYencionc~ en el campu uruversttano. A 1

qu ,ino e capaba no desempeñaría bien mi coro cido. eguf
pen ando para mi adentro : -Bu no, e to e ci rtarnent una
experiencia. VoJ a ten r al o obre lo cual e cribir. 6

n algún mom oto R d habría dicho que l único que intentaba
como reponer era int rpretar la vida y vivirla - o y -ociaJi ta, c mo
tampoco oy pi copar-. P n tró con profundidad n lo e. c narios \'
~ l~~ rel.aciom:s con lo. prota ni t1 d las rey lucione a bs qu·
as1 a . f fuo uyo el trayect de l . otro
o lo patenta en una primera
persona del plural que encontramos tanto en \fé.\ico l11sm'!! 11te, cuando
acompaña por ejempl a lo revoluoonario. :

re

Había ciento cincu nta del

nue tro apostad sen La Cad na

el lugar má. a,·anzad de todo el ejército mad ri ca en J occidente~
uestra mi. ión ra la de guardar un pa o: el de la Puerta de I a
adena; empero, el grue o de la. tropa e taba acuartelado en la
baci nda, a quince kilóm tr s de distancia. 8
Como n Diez días q11e e.Jtren,ecieron al llllft1do, cuand a ¡ ·tea una
de las a amblea b lchevi9ue :
Lenin s 1 van to inmediatamente de u sitio:"~ o otro 9 ucr mo
una paz ju, ta, per no tenemos la gu rra r ,oluc1onaria ... Es mu\'
probable que lo gobi rnos imperiali ta n re pondan nuc, tr;
llamamienco p r no deb mo plant arle un ultimátum qu sea
demasiado fácil rechazar... í el proletariado al mán ve qu e tamo ·
dispue to a examinar cualquier proposición de paz e po iblt que
se hizo con un nombre. El pcriocli mo de viajes ·eria su salida 11.'ltural. El jactancioso
Richard informó desde Africa, Oriente Ieclio o Cemroamérica. Creía en la
upeciondad de la raza anglosajona. •l éxito de sus novelas dio ala. a u alrancrfo.
En trn página (215), Leguineche recuerda que el pre ·identc kKinl •r le ba e frecitlo
a Richard el grado d capitán en d ejército, pero 9ue ésrc lo red,. zó ~unyuc ~effiría
de correa de tran. mi ·ión de In. parre oficiales. on patriotas antes 9 ue peri &gt;tii. r• .
r, RF.ED, fohn (1982): Me..\1m lns11rgmlty Du-z.. d1tu que t!lrrrr,erierrm al1111mdr4 Préilo 0
de Juan dela .abada. ffxic , •ditorial Porrúa, Col cción" epan cuanro~...", p. 5 l.
(En otra referencias b1bliográficas podrán encontrar t: traduccil ne · del titulo de la
obra de Reed obre la R rnluci · n de Octubre como Diez. d!tu q11i ron,11011m,11•••• m ¡
c. :' de la edición e rudiada, 1 traducci&lt;ín refiere al r pecto: eslm11mero 11).
O· o. ·. oRD, Ri~} W' \1 L Dalt.: L El CC\'olucionario fru. rrado. n biografia
dt John Rccd.Op. nt., p. 107.
8John Rr,1,0. Op. Cit. p 35.

64

65

e

�Ce/so Jo.ré (,t1r.¡_o ✓ l,111i11

e o ea la última gota que de borde la taza y en Alemania e tall
una revolución ...
" stamo conforme en examinar cuale quiera condicione de
paz, pero eso no ignifica, ni mucho menos, qu la ac ptemos.
Lucharemos ha. ta el fin por algunas de nue tra condicione , pero
e muy posible que haya entre ellas alguna por las cuale no
con ideremo necesario continuar la guerra ... Lo principal e· que
queremo poner fin a la guerra. .. "
• ran exactamente la 10.35 cuando Kámene,· pr puso a todo
lo qu votasen a favor del llamamiento levantar u mandatos. n
delegado probó a votar en contra, per en torno u ·o estalló tal
explo i 'n de ira que bajó precipitadamente el brazo... Fue aprobado
por unanimidad.
.
n impul o ine perado y e pontáneo no levantó a codos de pie
v nue tra unanimidad se tradujo en lo acordes armonioso y
~mocionante de La Internacional. 9
R cardemos: era la edad de oro de lo correspon ale de guerra:
patriota antes que periodi tas. in embargo con R~ed_ encootr~os
una actitud di tinta dada u per onalidad y us conv1cc1ones polit:J.cas
contraria al expan ioni mo capitali ta que pretendía desde entonce
u nación original. En t do caso Reed e un patriota de u propio
radicalismo.
Reed vivió y e cribió obr el nacimiento de la certeza (¿o o pecha?)
que rigió la hi tocia contemporánea: el ociali mo desarrolla~io. Pero ya
no vio la tensiones g nerada con los año y el agotarru oto de la
utopía por el vértigo d la conomía mundial. La Re\Tolución Mexicana
y la Revolución de Octubre nacieron y muri ron con el siglo . na
-la oviética- cayó con el muro d Berlín en 1989 y otra -la meXI.cana10
con una derrota electoral durante el año 2
lbidem. pp. 287-288.
. .
..
En la elcccione prcsidenciale de e e año, cdebradas en [ex1co, perdio la
presidencia del País el Part.ido Revoluci na.río Ins?tucional.' ~1~ _el poder de ·de
práctic.'lmente 1923, cuando d presidente Plutarco · Ua Calle 1n1ao de de u e~ o
las ge ·nones para consútuir el Parúdo de la Revolución fcxicana, en el que aglutmo
a los pnncipales caudillo sobrevi icntes del mo\'imiento armado. Por Otra parte:
para conocer los prolegómeno. de "L, gran historia' que representa el derrumbe del
9

111

66

ed e cribió lo que vivió con conciencia hi tótica. ~ n u
rela~o lo_ inmediato trasciende. La n ricia como documento como
testuno_ruo, como fuente que el futuro r gresará aJ pasado a travé.
de la h1 toria. México ltJs11rgente y Diez días qJ1e estre1JJeciero11 al immdo
on bra &lt;le ignificado tanto inmediato como hi tórico. Va •amos
por pa~te_s. En u do obra Reed e limitó a regi r~r los
acome~mue~to, que él vio y vivió pcr onalmenrc O que verificó
Por te am ruo fid digno 11
tal
D · J•
·
n
COntext
alas {jtle estre111ecieron
al llJ1111do m redó en u momento una lectura como instrumento
q~e enaltece_ una moral p lítica y como propaganda al re pecto. EJ
m.Jsmo Lenin, n un prefacio para la edición norteamericana
recomien_d~ con toda el alma" la lectura de sta obra. \.punta Lenin;
Yo _9uis1era Yer este libr difundido en millonc de ejemplar v
trad~1e1dos a todos lo idioma , pue frece una expo ición veraz ,
~ cnta co_n extraordinaria viYeza de acontecimientos de gran
1mportanc1~ para comprend r lo que e la revolución proletaria, lo
9uc e la dictadura del prol t.ariado. 12
Por ese . 'fi d .
dia v·
·
, .
. tgru ca o tnme to,
dtas que estrellletiero11 al 1111111do
e5 ra 1n cma como una de la pie7a · que e timularon la corriente
rusófila ~· 1a generalización de la utopía en el mundo y para e] mundo.
n comente contrarrestada in embargo por quien constataban
que aquello ra , 'lo un íntoma del debilitamiento cneral d la
tra&lt;lición liberal.
orge OrweU fue uno de ello, a travé de un
genuin r valiente ejercicio político, mtelectual .Literario. u
no,·elas Rebelión m la gra11ia,
de 1945 , .v 1984, d 1949 , cor•:re. pon d en
:,

J hn R

tez

,ez

r

1mpeciCJ sm·iérico se n:comi&lt;.:nJa la lectura Je El dítt ,¡,,r acabó d siglo .\.X. J...11 ra!da del
dr B:rlín (Barcelona, \nagrama 1999) de J.M . .Marti ~ ne; una bra de relato.
penodísacos Yens:iyos documentado. en contcxro a la noche del 9 de noviembre de
198~, cuando ca · • el muro de Bt:rlín como acomcamiento vcrágino O quc aceleró\'
prcaprn) la muerte de la 'R .
·
Q/11:0

1

.En d prefacio del au~or d la edición e ·n1diada de Diez dia.r q11e eslremedero11 al

HJ1111do, R J apunt~; E te Libro es un trozo conJcnsado de hi. toria tal como ro la vi.
, o pr tc:ndc ser mas que un deta1la&lt;l relato dc: la Revolución de -ot'lembr~ en que

lo· b lchevi9u_e~, al frem dt• los obrero. r ldad s, conqw:taron el poder del
~stado en Rusia y lo entri.:garon a los ovic:r..
l ! Rrno, John. Op.m. p.195.

67

{)

�(,r/so .fn.ri GarZfJ Ar,,íla

-dentro de la átira y la fabulación d l futuro, re p ctivamente- a
crítica aguda y mordace obre l controles autoritarios y
totalitario como lo r pre ntaba el régimen oviético. 13
1á allá de las circun tandas y el clima de bipolaridad de aquello
mom nto en torno a la publicación de obra como las de R ed
rwell, pieza como Diez días que estremecieron al 1111mdo y lé.'\.ico
Insurgente r gi tran, como advertimo un ignificad hi tórico. El
nivel de conocimiento de la información -los uce. ocurrieron
uno o do. año ante de la publicación del libro ( 1bdco Insurgente
fue publicado en 1914 como r gi tro de hecho acontecido en 1913;
Diez días qm estren1eciero11 al 1111111do apareció en 1919, r gi trando
hecho de 1917)- le p rmitió a Reed un tratamiento hi tórico y
proporcionar a l materiale e a categ ría n ob. rante que en u.
resp ctivo momento -otra vez lo inm di.ato- envió artículo y
crónica a lo diarios para lo qu colaboraba y que le permitieron
así tir (de lo contrario dificilm nte hubiera logrado viajar y por tanto
escribir su mernorabl s obra ) a la jornadas clav de aqu llo
En la ed1ción mexicana de Edi corial Porrua del año 20 de &amp;belión tn lagran1a
y 1984 de eorge Orwell, aparece un en ayo inédito, de cubierto en 19 1, que, ·egún
toda la probabilidade
rwell escribió para que sinriera dt! prólogo a &amp;belió11 en la
gr(//ya dada la díficultade · reiteradas que superó para publicar la novda en 1945.
t:rnta de un escrito un tanto J templado, poco acorde con u reconocido equilibrio
y prudencia, c¡ue tien como tirulo "La liberrad de pren a". ~ o e e e,cnto rwell e
refiere a e'&gt;a corriente ru ófila al señalar la lealtad exenta de toda critica haCJa la RS .
Y cuenta una 1tuación ejemplar al re pecto c¡ue merece la pena reproducir por
tratar e de Ditz días... Dice rwell: 1\ la muerte de John Reed [...] los derecho del
libro pasaron a poder del Partido omuni. ta británico, a quien el aut r, ·egún creo
1 había legad . Algunos año. rn:í · tarde, lo comunista inglese de truyeron en
gran parre la edición original, lanzando de pués una Yer. ión amañada eo la que
omitieron la m nciones a Trot. ky a í como la introducción escrita por el propio
Lenin. 1 hubiera existido una auténtica imelectualida&lt;l liberal en Gran Bretaña, est
act de piratería hubiera ~iJo xpue~to ) denunciado en todo lo p riódico del
pafa. La realidad e c¡ue las protesta fueron e ca~a. o nulas. much • aquell le
pareció la co má natural. E ta role-rancia que llega a lo indecoroso e. rná significativa
aún qu la corrient de admiración haoa Rusia qu e ha impue. e en e r día .
Per p bablerneme e ·ta moda no durará. Preveo que, cuando este libro e publique
[Rebe.ió11 m la gmo/a], mi nsión d I régimen oviécic . rá la má comúnment
aceptada.
13

movimiento. armados t:n i\I ~xko r Ru ia.14
e;e:o Recd no ólo cuenta la his.t ria de lo momento deci ivo
perfil de lo. grand héroe del [,, . . 1
.
E
·,
. .
e. ,co nsurgente:
ra m1 rcole ; mi amigo el fotógrafo . Y andurr .
una cem nrera cuando llevó Villa a cabaU~ .p
, eabamo. p_or
pero c ntento. Refrenó frente a no otros·. lo areaa
ado, sucio,
cuerpo
·
, , mov1m1ento de ·u
ran tan naturalc yu de tanto d
.
se rió dijo:
·
oruur como los de un lobo;
y

:ª~

14

#•

-

-

• \fe.:1.1m JnS/frPenlt·. e conccmr:i en

momentos oc .
fue intenso en acont cim:bnto . fu d
1 . urndo. durante 1913. Ese año
""'s n amenra t:s par ¡ J · d
armado 9u había inioado d 20 de noviembr · d .l 9Hla e I e~tino¡· d mo,·imicnto
dictador Porlino Díaz gener I
h b"
con a hna idad UL derrocar al
Diaz ya e ·taba fuera
&lt;71"\b. a c~u:. a .'ªgobernado.al paí. desde 1876. ~n 1913
,.,.. iemo, 1·ranasco l Madero p dí J
.•
general Victoriano Huerta con . P&lt;&gt;}'O
.1
• •d
re. 1 a a naoon, aunque: el
,
·
estauoum en
· l d
ase. ínado. r~. r crimen pro . •
di
• usurpo e po cr. J.\fadcro fue
, uco un repu 0 gen ¡ El G b
arranza de oabu,la - · ¡
. .
t:ra · • 0 ernador \'enustiano
· · ne :ro e rl!conoanucnrn al usu
-,cl
•
d
I' i::
• rp .. or1· tomol:tsa
errocar o ,mmaodu el ejército con. tiruci na!"
. .,
rma. para
esccome.·rolJ rcíReeJa~t ·.
&lt;li . o J.ta.Laludiasegwnaha~tal91-.I·.n
• exico en crembre cI 1913
,,_ •
enviado del MetropQ/Ít,m .\fag,rli,e. (ir
d I
. • con- ~a_nos de edad, como
lt:ór/rl. Desd . . . . .
-:.. , gano e a rdorma . oc1alista, ,. el 'r11 • )iu::k
·
e su 1ruc1os como escocar \' periodi R J
.
•
como .A111m·r,m r paniculannentc '1·
E rlit.. b~e e tum ligado a publicaciones
.
• ,uses. ~n a iografla
. 1 d d
explica qut' Mass,·.r fue fundaJ
l 911
.
cnnsu ta a e Recd se
ª
en
como una publi · ·
. .
que dcsapareci&lt;i en 1919 cua &lt;l
•
cac1on mensual soc1alís1a
De pués de la I Guerr~ ~; :n :,1aplre1cn1~a~. ntle Reed usi ri6 al ong ·n de la L R ~.
•
u ,
ovrent ose por te · ·
representan re &lt;ld Me1mpolita11 Mag(/zmr Reed
.
1• rmo~10_europeo como
y C&lt; n idcraba posibl la caída d ·I . . • .
com:mp nlo, monm1enros n Europa
.
• e zarismo. Lemn } su . •.,
b
.
hab,an e rad,, n:um ·ndo fuerzas desde abr"J d.
., . scgu1uorcs olchc\'19ue .
Reed pen -ó ouc l Ir ·b ·li. 1
.
t e 191 , porlcH¡uc tn el \'erano de 1917
- ,
. e t: on a canzana momentos ál d 1
1
.
el 25 d ocrubre ,. el 5 -'e n ' l ( . . gt os os cu. rs ocurner n emre
.
u
º' tcm )fe ~eguo el I d
ne viembre, .1,&gt;tin d calendad,, oc ,dental 11 dí ca l 1;. an~ ru:o: del_. al 1(1 de
Rced cuentan uu encontrar lo
·&lt;li
• . a. ne e an'.a o). Lo. b1ografi &gt;. de
,
· mt: 1 para,ruc Rccd p d
·
R
a su compañcn l oui~e Bn•a t
•
u lera ,·1a¡ar. u. ia, jumo
· ·
· i n, rcpre ento al p in
·
página 2.26, lo, b1c&gt;grafo de Re ·d e;- lle I r . c1p1~. un eno probkma. 1~11 l.
periodi. rico e iab J'
,
P an a sHuac1C&gt;n: no de lo, indicacO!,
·
ª ispu sm .i ª t:ptar a Louisc como e&lt; • .
¡
Petro~rad,,, pero mnguno de l1 s . ·.. 1:
•
&gt;rre. pon, a uro en
l. perH&gt;wCO \ rt:\'l ·ta
• xf
.
a Rusia. quenan peo •ar n Jack O h J .
·
·
que P' iao cnn1.r un hombre
0 n e &gt;m rcprescnrame · •
•
b"- '
.
us rcndencia ·rmp, tia E
, .· b
u º• sa tua · yccmoc1das
. • to ue¡a . d pro ·tcco en
d 1
. .
lo · cuale: ·e encontraban ·in f
. ¡ .
m. no, e o. 1zyu1erd1 ·t.1~.
u ntc . &lt;e Jngrc os :Va F
.
reprcs mara al J\ftm s pero no ren1·~ . 1 ·
Fi al . , . .asun. n quena 9uc
'
., urnero. in m ·nte el &lt;.f •
..
Rccd ~e obn.1,·n ;1 tr:wés de un f¡ c.l
•
mero p~ra el v1a¡c dr
os cm os proporc1onaJo: por Eugcn Boi~se\'ain.

dd

6
69

e
(J

·e

�-Buenos, muchacho ¿cómo va esto ahora. 15
Y de los Diez día 9ue e, tremecieron al mundo:
n la ala Grand Trot ki daba cu nta de lo acont cimi nto
de la j macla [...].
~ 1 mencheviqu Ioffi quería leer una declaración en nombre de
a partido, p ro Trotski e negó a abrir • un d bate obr lo
principio ".
- ue tr
dirimen ahora en la calle, -exclam ·.
ha dado el pa o deci iYo. Todo , y 'º en parúcular, asunúmo la
re pon abilidad por lo que está ucediendo... 16
Reed también auende lo e cenario periférico y margina.le de
lo grande5 pi odio y dedica página a lo que pued considerarse
part de la microhi toria. La estructura de lo libr de Re d (por
capítulo e rnático que obedecen a un rd n cronológico) 1
permiten e , abandonar lo grande. uceso. para profundizar en
ambient y atmó fera en t roo a 1a revolucione a fin d acudir a
la encia d la ma a popalare , de las que ab tra detalle que
ugieren cómo eran aquellas · ciedade en pr ce o de cambio a
sangre de arma .. En Diez días que estre111eciero11 o/ m1t11do Reed cuenta
en una página que lo teatro estaban abierto toda la noche
mientra. acontecía el movimiento bolchenque, aunque el Ermitage
y t da, la d má, galería d pintura había .ido evacuadas a f scú.
om uc de iempr en tale ca o la pe ueña vida cotidiana
de la ciudad , guía u cur o, e forzánd se l má p sible p r no
reparar en la revolución.
Lo p ta e cribían Yer . p r no obre la r volución. Lo
pintor r ali t, s pintaban e e na, d la hi. toria antigua ru. a, d
tod l que e quisiera meno. d la revolución. La
leal dcfcn or del Mílsm, • una mujer de la alt:ll

ciedad llamada cnora Me ull ugh.
1 no hubiera sido por los dos mil dólares d la señora \kCullough, cal como dijo
Ea. unan, la h r clá ica narraci · n d 1a RI!\· luctt n B lcheYiqu qub..a no se hubiera
e cmo nunca. uando Jack y Louis hubieron salido, a bordo del vap r danés
"u nitcd cace ", d 17 de ago lO, d peci 'die . ciali ta de _1Ur!\. York, ,i/1, r la
revi ·1a \úm •1r/J, accedieron a publicar rarnbién todo lo 9ue Reed le. mandara.
'~J hn REm. Op.rit. p. l46.
11 1bidnn. p. J 26.

70

últ }ost Gdl'f!l

no

ciana llc~ban
a p tn &gt;gra d o csrudiar fr
b.. '
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tms ejemplo p &lt;l
'
anees y canto... ¡~
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ue en nc&lt; ntratsc n \li. . l
qwnto capítulo -de doce- d 1
.
i')..1ro 11.r117,e11lt:. En eJ
..
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a primera parte -&lt;le ·
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se1 -, tJtu 1ada
' - rea , ee relara un
. .
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lU pcd en un cuartel rcvol
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al to ruvelc. uuc a]- . • ,
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. rmu transrn.rur lo
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c:imm en u. relacione
· como é. to. desarrolla
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. . con su. informante. y
.
' n con ucta d1 tmta . ,
. ..
cxtmn¡ ro como lo . 1
.
·
· .a • u condic1on de
,
on a re 1at1va a us
baile:
•
Ycostumbre como el

:J capitán ·crnandn me abrazó iliciend

-jJ\ qur·

jota!

·
,1cnc
el com ) ,

o con voz• d true no:
t \ • •
J aner &gt;. ¡, bailar! ¡Adentro! ¡Van a bailar la

-¡ Pero yo n, é bailar la jot:1!
-; VcnKa, es f:ícill Le pr 'St."ntaré a la me: 'or
~
yudlo ne tenía kmed1· 1· 1
l muchaca de J a Zarca!
º· 11 . ab ,. ntana
• ·~ b ¡
un ce menar de gente se a
. • . e apma an ~ caras \'
.
. 'pr tu¡a an en la puerta E
. .
comun L'll la ca a ele un peón 11
.,
• · ra una pieza
.
' ) anc.1ucaua con un pi ·o ili
. d
U rr•. J os mú ico
emad
b
'
. parc¡o e
'
os, t ri an a la luzcle do . ,J. R
¡o acorde . de ,, Puentes
Ch .h , 1 ,.
.•
s, e ,is. e son, ron
. a - 1 ll,l 1ua
e htzo
·¡
. .
Torné el brazo lt:: ¡ . ,
._ .
·
· un .1 c:nc10 n ueño.
·
ª Jmcn ua10 el m10 ,
•
prclimimu, acosrumbr"&lt;l "' . 1
. . _) ce m nzo fo marcha
.. , ....1rc e prmc1¡ l
¡ b íl
salón. Valsamo,; difícil
.
) ar e ru e, en torno al
.
n t'nte por un momcnco o d
inr mpt.scivam ·nre emp .
.
o. cuando
zaron a gmar:
-¡( ra! ¡ rn! ¡t\hor, !
-¿Qué "hace . hor~1:i

-¡Vuelta! ¡Vu ltn' ·,~ut:lrala! -un cc·,r
-¡Pero ·j no sé bailar!
-¡El tonto n, abe b;1iJ"r'
..
·
· " • ~nro uno.

etfecto.

r
)

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1... j

Pero Patricio saleó en mcdio c.l 1 .
e racimo r abá.s 1 -1
l
ca da uno a una muchacha 1 1 .
d
.
• . ras e • tomanc o
·
e e grnp,, e muieres c.¡u • .. b
i_umas en un ángulo de l:t r· . (
d
·
e e ta an .entadas
.
.
, ieza. -uan ovo onduci
.
.
s a ienro, cUo dieron ·\·ueha'' l' .
~
a a nu pare¡a .
. imcro uno · ct1·111t
\•a1s; de puc,• el homb..
• o.. pa o . el •
re . l-oltaha de la muchacha, castañeando
" Ihidrm. p. 219.

• é

11ro

,br •

�Cti.ro /o.rl C,1tz.t, rlmiia

los dedos, levantando un brazo hasta la cintura de la cara, en tanto
que la muchacha con una mano en la cadera danzaba tra él. e
aproximaban uno al orrq. Retrocedían y bailaban, alternándo e, uno
en tomo al otro. Las muchacha eran torpes y regordeta ; rostro
indígena , espalda desgarbadas encorvada de tanto moler maíz
y lavar ropa. Alguno de los hombres calzaban bota fuerte , otro
no; muchos llevaban pi tolas y carruchera al ciento, y uno cuantos,
rifle en bandolera.

r

El baile lo precedía iempre una gran marcha que sepa eaba en
torno al salón; entonce , despué que la parejas habían bailado
dos veces en derredor de la sala, pa eaban otra vez. 18
La descripción de Reed es tan detallada y precisa en ese a unto
antropológico 9ue recuerda lo relato de lo cronista coloniales
del siglo ,:\TU que registraron el nuevo mundo. El capitán Alon o
de León en , us Relación ' dismrsos del desrubri111ietlto} población)'
pacijicarióll de este 1 11et·o Reino de León de 1649 e cribe sobre lo mitote
de lo indígena del nore te de féxico, una zona fuera de
mesoamérica en la cual lo nativos eran eminómada y cazadore
rccolecrore . Veamos:
Y empiezan a bailar, indio y inclias [ icl, en una o dos ruedas, en
torno del foeg . Lo pie muy jumo ; lo codo alidos y la
palda.
medio agachadas. Dando altitos adelante, ca i arra trando los pie
tan junto·, que la barriga del uno va opand en la nalga d otro;
. in di crepar un punto el uno del otro, cua ro o seis horas, in ce ar.
De de que e tá va la noche ob cura, cantando a su modo la palabras
c.1ue quieran; in tener entido, sólo consonancia. Y van en ella tan
parejos, que no di uenan el uno del otro; sm o que parece una voz
·ola. Emran en e te corro todos lo que quier n, algunas veces
ci nto, otra más y meno . 19
i me extiendo en subrayar esta analogía entre R ed y un cronista

r

,~ lhidn11. p. 28-29.
19 ] listona tlr. 711ei·o 1.-eon ro,, nolid«s rolm Co1,/;1111a, Tam,wlip,IJ, Trxas J ,'\'11e1•0 Leó11,
México, escrita en d 1glo, 'VIII por el ap. Alonso de León.Juan Bauti ta hapa
) el ral. l·ernando ánch12 dt: Zamora, Estudio preliminar y nocas Je Israel WAZo
G1R1.1. J\[éxico, r\pmiarmemode Monti::rrey, l9 O. p. 24.

72

colonial e porque me parece adecuado insi tir en una certeza: no
impo, ible que Reed conociera la obra de los cr nistas coloniale
pero lo qu pretendo advertir es la relación im~oJuntaria entre relato '
fu~damenca~o _e~ _lar alidad con una di tancia d más de do siglos,
a 1 como la intw.c1on de los notarios -periodista o hi toriadores de
dí tintas gen raciones y geografía, - p r registrar e cenario y
per ona distintas a u condición de extranjero con un sentido agud~
d la preci ión el detalle.

r

ta mirada p~riféricas, contenidas en relato con vida propia
dentro de la en ral1dad d sus obra , no son gratuitas ni folclórica .
Reed l p~rmiten dotar al gran relato d los suce, os importante
-las revoluoon s- de un telón de fondo que incluso le brinda la
opor~~dacl de e tablecer condu ione . La quima y última parte
de ,yl':\1co I11su:ge11te, " ochc MexiCfl.fla " e tá conformada por tres
capitulo. dedicado a la crónica de una ca a de juego, un día de
fie ta y - obre a la repre enta.ción e céruca del nacimiento de risto
con cicla como pastor la o "pastor s" ... una car goría de arte
popul~r _que precedió a Ja edaJ de oro del teatro en Europa, el
f1 recun1cnto del Renacimiento. Remata Reed su di cur ·o:

Era joco o meditar lo gue hubiera sido el Renacimien o me icano

i éste no bubie e llegado tan atta ado.
Perora baten lo grandes mare de la vida moderna, en torno a
las e trechas cosas de la Edad [echa mexicana: la maquinaria, el
pensami nto cienrífic y la teoría política. Mé ·ico tendrá qu
navegar durante algún ti mpo en u Edad de Oro del Drama.in
FJ extranjero &lt;le cribe J que de e n c }' l interpreta desde u,
clave per anales. 21 El desafio de Reed al transitar la frontera de
i

21

John

Rr.FI).

Op.cit. p. 191.

E~ ~ prefacio para la edición ru a de Duz. días que estm11eairo11 al1111111do, contenida

en la _p_a~na 19~ d~ la eclición estudbda, Krúp kaya, esposa de Leain, señala t:sta
~onclicion de la . 1gwente manera: Parece nro a primera ,1sra cómo pud escrib1reste
libro un exrnin¡ern, un norteamericano yue no conocía la lengua dd pueblo ru u
c, tumbres ... 1\parcnrcmente debcrfa incurrir a cada paso en córrucos errores, debería
pasárs le mucha co a· c~enci:tle,. [... ]. John Reed no fue un observador indiferente
era un apasionado revolucionario, un comunist que comprc:ndia cJ scnrjcl de lo'
aconrecimien º"• el entido de la gran lucha.

73

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m:

�L ad L nido: hacia el im ·rior de ~P:Jco en 1913 o cruzar el
,\rlántico para tra ladar. e ha ta la Ru i. d 1917 implica el r to
timulante para I pcnodi mo: d minar t •cnica y pr cedimi m .
para viajar y permancc r n mund j no .. Ri d peo tr · de tal fi rma
que- ·in d jar de con iderar c. e rasgo d radicalidad Je u pcn. nali&lt;laddcsarr 11 • una relaci6n per onal. e ·trecha y ami ·to. a con us
informantes: l . re\'olucinnario · de l féxico lo
lch , 1qu el Rusia.
O minar t~cmcas de · entura}' pr dimi nto: para n:copdar m cecial ·
a fin &lt;le profundil~ r en la información a rrav · d una documentaci 'n
e:h. u. tiva \ en un crabaj de campo -la cxp ri ocia per.onalprol ngadc ;. abruma.de r. La obr:i &lt;le Reed . tán le ·antad • bru e de
documentaoón y e p ciencia. una tarea para h qu · e r qw r dedicación
absoluta para umcrgir. e n remtc ri &gt;. de con &gt;Cid pe atracthpara., por t:jemplo, el radi ali. m &lt;l Re l.
En e. H.: cnnte.·to la obra de Reed mu tr. una
rie de
caracccri tica: de un c ·tilo t¡ue tendría~ rma,. entid y ha. can mbrc
ha ta 1 · año. l'. ·enrn del iglo Yeime: el uev l P ri di. m .22 · n
un n.ÍY I técnico, la obra d Recd rán elaborada a pare.ir d la
c n. crucc1 · n dt.: e: cena , la eran cnpción ck: diálo o. en u t tal1dad
inrercambio d punto. d ,ista de. cripci n . P ro l principal
cimicnc de u relato Je can a n la f rma de r copilar la
información de manera . mbici · \ · nh·el de atur, ci' n. Por
tak:s considerac1one., la. obra· el R ed corr • p nden a relato
t:scrito. con técnica: narrauva. up dnada a lo c ntund ·nte
re ulrndo. d u proccdimi nto penocli uco .'
hn u hbr E/ nrm~ p rioJj "''' traduccibn de J . • l .w · Gu1mer. BarcelooJ,
Anagr, ma, 19 7. p. 69). Tom \ 1~ · . e r ·fierc a Diez. d,~,s q11, cs/rr111mrron 11/ m1111do
com un nbra pn:ceckmc del aln de eliborac1ón d r l. ro yue mere e~ u ,rud10
al r pecto
l;n su libro/ J/rra/Jm, Periorlisn10. l 11a /rr.11Úri&lt;Í11 di relario11tspm1111.rc1111r (Barcelona,
rncio de Publicaci n ~ de la 'nr. c~idaJ dc B.u:o:lona, 1999. Pá • 156), el profe~or
lber hill '10 di:dica una pi •inas al e ·tudio de la obrn Je J hn Reec.l, &lt;l la. liº
e&lt; mc!urc: Li mcorpot;tción &lt;le procethmicnm n \·dI~cicc1 · t.l compo:1ci · n y e, tilo
uborclin a la. xig n ia~ intonn, tha del rcp n. je. lmpuna t nerpre ente 9uc:
,\/' ; n fo.IN nt y Dit-- tÜut•.. •(1n reportaje:. nm dad,1 , alinso~. pero no novela r por1.11e · en sentido 1:. tri et o.

i

~

onc ntra o en regt rar I acont c1m1 nt
que , ivió
pc.:r. nalmentc, qut.: lo · ,. ·rifi , Jobn R
ma ró ·u bra
c n puc ·ra n e e n. irun cliara , in pre: mbulos: la acci6n ,; ta a
tmvé de: la ,·oz narrativ d una prim m pers na n r a qu
m strnr lo. hech a tr. ,, · de un im ·rcambio d punt : d ,;
Pr dente de Parral Jlc · al pu bl un baratillero e n una mula
ca ada Je macu h -cuando no c pu J c &gt;n cguir rabac . , fuma
ma uch - ) n torne de él n con ndimo e n I re 10 J la
p b!aci •n para br n r n tici&lt; .
. E to ocurría cn fagi tral un pueblo me ntañ ·e; d Durango t ,
dfr d · ca.mm del fcrrocarril. ,
cn e mp · un poc de macuch .
1 · den~ 1 pcc~m . pre tad alg y emi.am . a un much ch pe r
unru ho¡a d ma.rz. 11,d &gt; en cndim un cigarr y no ncuctillamo
c.l a lrc en t _rno del. b~tillcr , rguc ( 1&gt; hacía una emaruu gue
d pueblo tcrua con mu nto d la r ,·olu ión.:!4
I · prime~a linea deJ primer ca ítul de Mlxito ln.r11rgwt ubi an
d m. nera dtr ·eta un e ccnario -la ciudad d Parral- a rravé. d
una tcrc ra per. ona -un baracill ro-) po. t ri rmencc una prjm ra
p r. onal del plural --e no.r co111111dimos-. hl mj rno pr ccJimicnr
acontece ~ la pue ta en ese na inaugural de Di dltl! 'I" utremed ro//
al 1111mdo: mterc, mbio inmedi t , d • una prim ra p r ona , una
tc:rcera:
\ fine de
ti mbr · d 1917 n Pctr grado dno a verm un
pr fi or '. tr:mjer de e ci 110 ·a qu c encomrab. en Ru ·i •. f·n
l orcul .. de ncgoci ) de la intcl ·ctualidacl había oído I ir que
la r v &gt;luc1 n hab1a cnrrad n la fa e menguant ..u
~n la · obra. clt: Re ·d pr , lec un punto d vi ta: el d la prim ra
per ona. n )o t¡u mue ·era lo h cho por m d1 &gt; d la. cción en
• ~ propi, palabra . El de R · d un dí ur. o d-. auror . plicatirn,
1, pcr ~~do el carác~cr bio &gt;-ráfi o y te. imonial J prim ra m. no,
l::i narrnc1on
una c1 de ·se di cur. o d R ed com p r onaj :
una mu . tra l • los uc .&lt; qu flu}cn en su pr&lt; piru palabra _- en
los ge t s coloquial a rr. vés dc I abund me diálo os.
' John 1 -;;:;()p.ri1. p. 9.
/bid. 111. p. 211.

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ente trascritos n Mé&gt;.iro insurgente-.
partlcu ann
.
.
- viene el [i ter a caball !
-·Hola t 1í ter! -me gritaron. ¡Aqu1
;,
1
,
le Ya.:&gt; é·Va ,a pelear con no otro - 1 . ,
Q , tal L\li ter:&gt; ¿ orno
¿ Pero
ue el, tcapitán. Fernando que enea b zaba
,
,la columna,
d e vo \'IO
_,
_
, 1 Ií ter! _ ¡ giganton reta encanta o.
y rugio: -¡ nga aca,
.
. b dándome palmada. en la
i ted irá aquí conmigo _-gritaba,
11 e.le ot l medio Llena
b
y
aco
una
ore
a e h mbre.
b
espal&lt;la. Ahora e a.
todavía de licor. Bébalo to&lt;lo, d :11ue tre que

_ . demasiado -dij , Y onr 1.
a , había reunid para
-Tómelo -aulló el coro, ya que la cr P d.
c nfundidos.
,
.d
un aplau o re pon ter n
ver. Lo tome· un alan o ) , .
·\Iu\' bien compañero! . li , , e tr cho rru mano. -1 ,
Fernando me no )
.
b e apiñ.'ldo en derredor
_,,
· do jubilo o Lo. 110m r ·
gritó, b,uancean
.
. . . a ,·o a elear junto c n ello .
taban divertido e mcere.ados. clb , , p
había oído hablar
.
, ;, ·Qu. hacía? La mayona no
¿ De donde Yema. ,:
de JI s lanzó la ominosa opinión de que
nunca de reporteros; uno
• .
fu ·¡ do
.
firi ta ,. que &lt;leb1a er
1a ·
,·o era gnngo r por
',
inantement a tal punto d
,
. mbargo se opu term
.
➔ l resto,
. in e
·
1 d un rrago. I 1dro
.
,· ,
firista podía tomar tanto oto
v1 ta. mgun por
1 .
revoluci, n había estado n
e duranre a pnmera
.
d l .
Amaya . ei aro lquque acampana
_ ba un r eporter al que le decia
una bngac a a ª
b M, ico:&gt; ome. té:
al de Guerra ¿Me gu ra a i ex .
f
orr pon
. . . uiero también a los mexicanos.• e
-Me gu. ta mucho M~co 9
l tequila pulque y otra
usta el ot 1, aguard1eot ' m zca_
g
•
Rieron a carca¡ada •
co tumbre mexicana .
d
em la revolución este
- hora e tá con hombr . uan lgan cos Vamos caminando
,
obierno de hombre. no para os n
.
.
ro
era
a lo neos p
obreunla g áerras de los h om b re . . \mes pertenecían
~

~

ahora me perten ce na mí,.
1 a lo. e mpaneros.
•
1 · , · :&gt; pregunte
-/Y ustede erán e e¡erc1to. - . f d . fue la orprendente
- . uando la revolución haya tnun a
~dos &lt;le los ejército ;
re pue ta- no h a b ra· 1·ército. E tamo c- . .?ú ·
fue con ésto que no expl taba do Porhno.

a:

:u. lbidr11J. p.

22.

Cel.m /11:.u C,11rza ,,-1r11nu

La e. critura de Reed no e detiene en explicaciones nj acotacione
relath.·as a lo per onaje gue constantemente aparecen en el
cliscur o. Aparecen n un contexto en el que
entiend n. En el
ca o de Dtez días q11e eslre1ueciero11 al n11mdo, Re d proporciona una
apartado, "1 oras r \.cJaracione '', c mo un gl ario que de entrada
define } explica una ene de término oviéric , ademá. de dar
crédito a u fuente informativa r re,·elar el origen de u abundant
documentación. Del mi, mo modo ofrece una ríe de apéndic
conformado. por documento , discurso· y mat ria.les. Esta acritud
le permite a Reed de ·pojar a . u relato. de larga acotacione~ en
beneficio de una narración ,1goro a arro¡ada, Y 1oz. in embargo,
el tono explicativo, de ínte · , del re. umen de la expenencia y la
documentación, e imp ne por momentos, en particular cuando u
propó ito e proporcionar los amec dente inmediatos a lo Diez
días... , por e¡emplo:
En este ambiente d corrupción genLraJ . de monstruo as
verdades a media dejába e oír día rra día una ola y ciara nota del
cr ciente coro de lo bolchevique : "¡Todo l poc.ler a lo: m·iet. !
La lucha entre l proletarfado y la burguesía, entre lo OYÍt:ts ~
el obierno iniciada \ a en lo primeros día de mar,m, e acercaba
a su apogeo. Rusta, que había sah·ado de un alto la distancia nrre
el medioc,· y e] , i lo ,.' ', ofrecía al mundo a ombrad do.
revolucione -política v s cial- en morral combate_!-

La escritura en estilo libre indirecto le permite a Reed fusionar,
in disgregacione , el d1 curso de autor -las explicaciones r los
r úmene en tercera persona- ) el dt. cur o de los per. onajcs -en
t rcera per ona cuando mue tra a los per onaj ~ relat1.ndo en su.
propjas palabra o n primera p r ona cuando el propio Reed rdata
u particular experiencia-. El enrido biografico y testimonial de
primera mano es profundamente genuino ) potente en la obra d
Re d, lo he subrarndo con in istenoa. in mbargo uno de lo pa.aje
má efccti,·o el Diez dias q11e utremedero11 al n11111do acomec a travc,
de una narración en tercera per ona d la qu el autor e tá. totalm nt

�de marcado. Al contar el epi oclio n el que un campesino ube a la
tribuna d una a ambl a bolchevique para reclamar la desaparición
&lt;l uno camaradas,28 Reed con igue una distancia notable como
narrador con respecto a lo suceso : de apar c en e momento
para mo tramos el re ultado de u profunda p netración en el
ese· nario; escenario que podemos ob ervar porque precisamente
arontere ante no otro a travé. de la con trucción de palabra con
las que John Reed da forma y sentido a las revolucion inaugurale
del siglo veinte; y nos dice:
La aproximación a la realidad es, ante todo, lingüL tica. Y para
ell el periodismo requiere precisión. Precisión en la info rmaóón.
Precisión en el lenguaje. _, s é ta la l cción de Jond Reed la lección
&lt;lel periodi mo. na l cción que esp1.:ro haber aprendido d tal
manera que me impida revirar -y a u D de expulsarme de aquíque mej r me hubiera dedicado a estucliar lo que le re pondí a mi
abuela Jo efina a mis nueve añou de edad.

La jurisdicción de Monterrey en la
época virreinal

I rae! Ca azo Garza
.El í/ Li\1 L

E:,..: EL

' Est ep1mdio, por breve, imignificanre \ anecdórico que parezca, ad\'Íerte una
tk las concradicciones Je la lucha rt!'.·olucionaóa Je lo bolchevique . Reed lo e.·bibe
desmarcándose Je e e "nosotros", de e a primera persona del plural lejana de la
pretentli&lt;la imparoahdad periodí cica que comúnmente emplea para apro ·imarse al
hccho con mayor e.'saccitud y qutzá objetividad po ible a rraves del uso de la voz de
un narratlor que desaparece ~ólu en e e in cante. Peco no ob tante fü5 simpatías a
los movimientos armado · de 191 Oy 191 , Reecl e empeña en us relatos t:n seguir
una línea objcth·a de regi-.rro de lo. acontecimientos en el contexto de su mirada
·ubjetJva ceñida e: clu~iYamencc a los hecho. vividm o verificados.

\('T\DF Fl':\D\CJÓ SOX E1'. \L,\D"
· · di · ·
.
· ·· '
'"' por 1un ccton a Ionterrev
9wnce leguas ·'po cada banda". Contadas desde u primitiva p1az;
mayor, al norte del ojo de agua erían quince a1 00. t
.
al
.
.
en e, 9wnce
poniente e l ~ al norte }' al sur, , en cuadro '. La dimensión d la
legua ~- Yaname en dkerso paíse . En España eran 6 666 var
2 tercia (5 '" 2
a í'
. ,:,
metros, aprox.). n la 1 ueva E ·pana con i tía e~
cuatro
·
b
. , mil paso
· cada un ª· Ba¡o
esta a e, lonterrey tendría 65.5
kilometro por cada rumbo. Esto es 122 kilómetr en cruz (
)
J á1 l
'
aprox.
c cu o com~rendería, al none (en lugare acmale) la stació~
forales,_ ~n. alina
ictoria; al sur, el rio Ramo quedando dentro
lo muruc1p10 de Al.lende y antiago; al oriente, la comunidad del
Ayancual, del municipio de lo Ramones; y al poniente la Cuesta de
lo Muerto ; codo de man ra aproximada.

' E~ este amplísimo marco geográfico fueron apareciendo tancias
) haa~~da . Pero Iomerrey no tiene en nue tro. días e a vastedad ... u
extens10n actual apenas si alcanza los 451 3 kil .
•
•
ometr cuadrado . 1
,.. uadalupe. N.L., 1923. ·gre ado de · l olegio de México. Mi mbro dt: la
J\cade_mia Mexicana de la Historia. Jefe de L1 ccción de l listoria del Centro de
NL.
J Ge.cardo ferla Rodrím1ez.
r _., e
,1::
~tlt'l:o LLrJII. f Ogm.,,a ret/ólla/, L'Al 'L, 1990. p. 16.

E ruJio Hurnanist:Jcos de la

79

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�P ro, ¿cómo, cuándo y por 9ue fue perdiendo e ta enorme excen ión
cerrirorial? Emulando al maestro Edmundo 'Gorman eo su Historia
de /ru ditisiones territoriales dt México/- intentaremos algo emejante,
aunque en forma e quemát1ca.

Desmembraciones
ufrió 1Ionterre, la pómera de membración con la fundación de la
villa de an Juan Bautista de adm 'lo en 163 .3 u fundador le
señalo tre legua hacra Monterre ·, debiendo t nerse o cuenta que
la medida mpczarfa del lugar llamado actualmente Villa Vieja,
port1ue la población fue era lactada en la década de 1770 al itio
donde ahora se halla. ◄ n esca supr , ión qu dó incluida la hacienda
de an Jo é, dL B rnabé González 1--lidalgo.
ta antigua hacienda
fue declarada villa con el nombre de ]11árez por Decreto º. 35 d 1
30 de diciembre de 1 68. Ciento veinte año má tard , el 13 d
mayn de 1988 1 fue otorgad el titulo de ciudad.
Otra separación mayor l• fu hecha hacia el nort·. "'n 1646 el
gobernador Zavala creó la alcaldía ma or d las Salinas llamada así
por lo~ erreno . alitro o de su potrero . n el título de alcalde
mayor dado a I'rancisco Báez de B navid s l primero de octubre
dt: e e año, quedó e tablecida la nu va juri dicción

desde d p11eJ/o q11e //a111&lt;m dr \a,1 _Higm:I, pam ab.yo. dindimdo con Monlerr(J
d ra1111110 q11e hq¡a a la Pesq11ería Chica ha.ria la j1111ta de los dos ríos, de la
Pesq11erid Chica y Graflde. 1

El Valle de la Salina
E te e paci , conocido tambien como an icolá d las atina ~
como Guadalupe de las almas, o implementt: como Ta/le de /11.r
S di11os, tuvo estancia· } haciendas importantes. -na de la comunid, de má: antigua fut: la zon, que al nor te de la ciudad en l río
l:d. 1917.
'Tc~timonio dd t\cm de ·undación.. en J\ 1 I, Civil, rnl. 164, e. p. 6, 1""99.
~Tirul &gt;a B.it.:z Je 8e1m·iJcs. 1\ L\[, Cidl, rnl. 6, cxp. 32, foL 15. l . 13, 1º &lt;le

i

octubre de 1646.

80

de los Cuanaal s, poblaron Juan Pérez de los Ríos, iné, Hernánd 7
Alonso Rodríguez roer . Fueron éstas la primera, tierra adquirid~
por un nu vo acaudalado poblador, Bemabé de la
incrementó la hacienda d an ranci co d la Cañas. n 1626 la
dio n dote a doña faría u hija, al casarla con Juan Alonso Lobo
Guerrer .5 a en el iglo XIX le fu concedido Apmtatni oto por
Decreto 249 de 25 de fi brero de 183 , que no tuvo efecto } fu el
Decret 112 d 31 d marzo de 1851, que lo declaró ,fila c n el
nombre &lt;l Ii11a.
ue en 1616 cuando ·ranci co Báe1 de Benavid d cubrió en
e.a mi ma zona lo yacimiento minerale de an 1 1icoJá Tolentin
que en 1619 vendió a Bernabé de las a a .6 El lugar fu conocid~
c n el nombre d Haci nda de nmedi y el de 1 ue rra ñorn del
Pueblito. "'l congre o de uev León, p r Decr to 159 d 7 de
febrero de 1828 1 dio jerarquía municipal c n el n mbre de an
icolá ~dal_go gu dando sól c mo Hidalgo al erle , uprimido el
de an 1cola,, por Decreto 161, de 2 de maro de 1923.cra important comunidad dentro del lacif~ndio de Bemabé de
la asa fue la de ue tra eñ ra de Guía (o guía) de Viuda ..
Pertenecía a doña Beatriz u hija ca ada con Diego de Villarreal.
Por Decr to número 11 , de 6 de abril de 1 27 fue creada como
municipalidad con el nombre de A baso/o.
Doña Juliana de L Ca a , otra de las hija de don Bemabé casada
con Diego F rnández de foncemayor, fue dueña de la hacienda del
hipinque convertida en municipalidad, por Decrec 136. de 5 de
febrero de 1 52, con l nombre de r 1//a del Corvm1.
Por I qu hac a la hacienda de la '1agdalma fue 'cab cera del
Valle de la alina
y residencia de casi todo lo alcalde mayore .
demá d Báez de Benavides, en 1646. De 1 , iglo X 'II y ,0.'III
~Dore, D' Mana, ~fM, Civil. \'Ol. 79. exp. 2, fol. 32.
~La venta d29dediciembrede 1619,en \MM, ivil,,·ol.4,exp.14.
Periódico Ojidal º. 43, de 30 de ma\'o de 1923. e tro Decreto el º-,-de 18 de
maro de 192 , sobre lo rru mo, en el Periódico Ojia~,I i O 42, de 26 de marn de 1928.
. . Thf, Causa vol. , exp. 32, fol. 5. veo. y nr1nt111dt1 de /01 1 'illamalt1 ... AM1I,
Civil, vol. 23, exp. 14, fol. 32 vro.

�hrad Cm,Z!u Garz.,1

bemos encontrado que fueron alcalde mayores: Diego ernández
de Ca. tr (1662);Juan Bautista de illarreal (+ en 1696); le ustiruy '
Ion.o de Treviño (1696)· capitán Tomá de Elizondo, (+ 1721)·
Francisco Cantú d l Río y la er&lt;la (1747). Hubo en 1 74 una
olicitud aJ virrc,· Bucareli ~obre u elevación a villa. 9 La Co11stit11ció11
Política sancionada el 5 de marzo de 1 25, incluye a afinas entre
sus di tinta municipalidade . 111 ... l nombre de T/ictoria le fue añadido
el 4 de marz de 1826. 11

Alcaldía del Carrizal
En la zona sur del alle de la alin~ vemo que fue creada una
alcaldía mayor con el nombr del Carrizal, mediado el sigl ::.v1rr.
En esta hubo lugar importante . La hacienda de Ciénega de Flores,
poblada en el . iglo ~VII por Pedro flore, de .\brego y a fine, de
esa misma c nturia por :María antú '\'iuda de Diego de Hinojo a,
muerto a mano - ele lo indio en l sur &lt;le! uevo Reino. Elevada a
municipalidad por Decreto º. 8, de 23 de febrero de 1 63. 12
Otra hacienda importanre por e e rumbo fue la de Santa Elena.
rigínalmente tuvieron allí su tierras Onofre González y Lui
García de Pruneda. De é te pa aron a er de Díego de la Gru:za o de
fontemayor quien le impuso ese nombre. Erigida en municipio
por Decreto º. 12 de 6 de marzo de 1863, con el nombre de

General Z11az¡1a. 11
Dentro del perímetro &lt;le anta _. lena tuvo Alon o de Treviño u
hacienda de an Pedro, que en los albore del XIX fue d lo
utiérrez de Lara . .A esto. último e debe la con trucción en la
década de 1830, de la casa grande que e conserva en nuestro días.
También por e e rumbo le fueron mercedado 40 itio de ganado
'' Soliri/Jtd... A.MM, inl, vol. 115-B, exp. 15, y Dictamm ... en
ú\1, Protocolo,
vol. 18, fol. 91, N" 49.
111 Cot1.rhtllatin Político ... en Colemó11 de 4,ts, decreto, de 1824 a f 8 O... , e&lt;l. 1895, p. 26.
11 Ti moteo J•. 1Iemández, &amp;/ació11 hisiótir11 sohn el origen de la.r cabeceras 1111midpoles .. •,
19 O,p. 105.
1~ obre la muerte de Diego de l linojo. a véase Juan Baunsta Chapa, en Alon. o
de L:ón et al Op. rit. p. 1 3.
n Timoteo L. Hernánc.h:z, op. rit., p. 53.

2

menor a Juan J. úñez CarbajaJ 'cogiendo la Higueras en medio"
en 16 3_14 Luego fueron del capfrán ndré González Por D
º 6
•
ecreto
• , de 1~ de febrero de 1 63 fue erigida en municipalidad. u
nomb~e anuguo fue l de anta Teresa d la Higueras, debiéndo e
adverar que no e deb a la higueras de fruto delicado sino a lo
nopale , conocido, en . . paña como higuera de Indias )'. a u fruto
corno higo chungo.
Ve~a de_ Higuera está la villa de Doctor GOJ1záleZ: Originalmente
e llamo haaenda de Ramo . La tierras n que se halla fueron de
larc~ , onzález, por merced de 15 d noviembre de 1694. La
elev~aon a municipio le fue otorgada por Decreto º. 1 de 5 de
nov1e~br de l 83 homenaje en vida, aJ doctor Jo é Eleuterio
González.

En esa mi ma zona y por merced otorgada a José farúnez el 20
de ~ctubre de 1683, ratificada el 2 de junio de 1699 fue fundada la
haaenda ~e an Antonio de los Martínez. 1~ También fue llamada
an Antonio de lo Aig11ales, por el grupo de inclios de e e nombre.
Por_ acuerdo ~el gobernador imón de Herrera, c n aprobación del ,irrey
Jo e de ltur~ay. guedó con tituida la Villa de Alann, el 4 de febrero
&lt;le l 804. Original.mente sólo fue llamada T/il/a 1'1ar!n por el ob15
· po
don P ·
li ·
,
'
nmo e cano Mann de Porra . l virrey ordenó anteponerle el
~ombre de an Carlo ', en honor de Carlos . El rey aprobó la fundación
} el nombre en real cédula de 16 de julio de 1807.16

Cercanía de Momer.rey
n l 71 S_ per~ó onterrey la exten íón de una legua por lado en la
que el licenc1ado Frandsco de Barbadillo fundó el pueblo d
G11adal11pe. En e e lugar estuyo la floreciente hacienda de la anta
Cruz, P bla~a por Juan de olí a partir de 1626. AJ pa ar en 1658
a ser del capttán L icolá
choa de Elejalde mudó u nombre por
el de an Agustín. Al er fundado el pueblo induyó la hacienda de
:~Merced... , \~fM, Civil,,. L 20 exp. 5, fol. 8.

, La merceu aJ é Mattínez en AMM Civil vol. 48 exp 1 fol l
'L f ',/. di S:
'
'
' . ' . ·
- I I o e an Carlos dt Moni," por JCG, en H11111a11it11s ,\ 'L Nº 6 1965

16

pp. 30:i - 317.

'( . '

8.3

'

�lmttl C

la Pa ·tor, qu Juan 1 • p z, companer) d
·aj 1, h bía p bb
d de ¡-9 . L. con titución le.: u ,o Lcón de 1 25 e nró,
Gu &lt;lalu t como municip !ida l. u 1uri &lt;licci 'm fue ampliada con
la haci mfa d L ._ I erma ·, an R,1facl y o rn. de suene 9uc
lonccrrc, ·t: ·mpc9ucñcció por e"te niml l.
l laci d nor k t: · tié1 un de h lugarc m.1. anti JU &gt;. d 1
époc, de L n " j.1 1, hacit nda d ~ an Fr. nci &lt;~- ' n l 5~ 4 fu .&lt;lt
G p, r
tañe, de o. a. ·1 ra. Je p rt nec ·r a d1, cr &gt; per _ona1c ,
le fue cfa&lt;la cate oría de valle on el nombre &lt;l an I·n nc1 co de
v,odaftl p&lt; ,r acuer&lt;lo &lt;le l º d marzo &lt;l l 4- ) en h n &gt;r_.tl en e n ,
ci ' n fallecido d n h dt r de \pod. ca · Lor t&lt; . &lt;:1 n &gt;. ma
car! el 31 &lt;l m, rw del -1 por D crc1n 112, le fue dad útul

de v:ill .
n poco má · al norc'-tC &lt;le 1 poda a uc e tabl cida la hacienda
del E. píriru .. amo de la l'esq11 ric1 ,hica, t n l. primc.t.1 mit, d _J_1
iglo . . '\ 11. hmn. ba parte de la· •. ten ~ proptedade. del cap1t. n
BI &lt;le I G rz, . Al u¡ t:ntne fa rambi · n luan &lt;le li ', · . ue u
&lt;ld croni u Ju. n B:mti'-t Chapa. 1 u • r hi tóri ·o por h. b r nacidn
• l1i Bl. \ - cment de la ar,,:a I •1 ón, gob rna&lt;lcm:. amb d
, huil. • n l i lo . 'Vll. Y, en el •1. re. 1Ji • allí o ro ilu ·trc
personaje el li cnciado León C,uzm.ín, e n tltu)l'.O e d 157. iruad &gt;
11 1a n del río e gu ri , e no id n a parte oom d
nta
Ro a, n tiue se daba t.tntt: pe cae.Jo", ·egCm . e lee n ti e ·pcdicntc
de la ,¡ it l I ol crnador \ i lnJ (k Lorca: l cj · de pemm:ccr ,l
(unterre , , l cr &lt;lcclarado municipio el - 1 de julin de 1 44. P r

\a11

tuy crea, l n rt
1ont rre\ fu ca&lt;l, vez &lt;li ·minuvend '-U juri die i •n. n d le
Ju 1,m: ·t;r &gt;ido ca i al nacer la ci~tlad, fu1. poblado p ,r Dieg Diaz
&lt;l , B dan •. r &lt;la tor del acta de fund, ci · n. 1 ue d. &lt;lo n m rccd
d 5 de febrero de 159". \ su muerte, currid. hacia 1605, p ó a
. cr dt: p dro d ).
llam • nron _ I· tancia d Pedro de

icolás de lo

o

Al poni nte d Monterr
Por d poni ntc:, • l ,
lle ab. , la ~u ca d lo
4oahuila.
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1na d l.

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ma. antibrua , la &lt;l
· · alm ntc, hac1

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ale lde ma nr, d ndicntc &lt;l fonterrc •
n e &gt;m muni ipalidad, por D ·ere to • ". 112 &lt;le 1
1 con el nombr &lt;le I illa de arda, en hon r &lt;ld c.·

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nd ndo n
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n pr mincnr ~ , ·
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de Villa ra.nca.
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go ·mad r Joa9uín (1, r

otra &lt;li p ici í n ohci. 1 le fue upriinid. l. p, l br, .hi" .

,

ndi

r6n
1C7-

.

�villa inmediata o del gobierno de la provincia. Descanso obligad
tra el pe ado camino al interior, dio ho 'pedaje a obi pos y gobernantes antes de su llega a Monterrey. no de lo má importante fue el
pre idente Juárez, quien hizo allí una larga estancia n 1864. Hay la
versión que fue él quien la ele ó a villa, pero ya la Constitución
local de 1825 le da categoría de valle, con Ayuntamiento; la local
de 1857, la incluye como municipalidad.
U na c.l la ancigua y tradicionales c munidade , ,,inculada p r
siglo a fonterrey, fue la hacienda de an Pedro. Poblada por Diego
Rodríguez uno d lo primero vecino de la ciudad y por us
sucesore fue la última n dejar de depender políticamente de
l\f onterrey. Por D creto 1 º. 58, d 23 de diciembre de 1882 fue
elenda a illa con 1 nombre de San Pedro Garza C ardo, homenaje
uibutado en vida al gob rnad r Genar Garza aráa.
Al sureste de Monterrey
E n una de la zona má amena de la región centro de t uevo
L ón e halla el espléndido cañón &lt;lel Huajuco. La belleza del lugar
dio ocasión para que el fundador de la ciudad al repartir La ti rra. a
los pobladores, lo ' eñalara " para í'', e, to e para él. ; n la primera
mirad del siglo ' VII perteneció a los Rodríguez de Montemayor.
Desde eso □ emp s fue conocido como Sa1Ttiago del H11qj11co. En las
primera década d l XVlll aparee ya con la jerarql}ía de alle,
con alcalde mayor dep ndiente de Monterrer, ólo d jó d erlo
ha ta u erecció n municipal, por Decreto 2 9 de 21 de marzo de
1 3 1.
Como parte del municipio de antia o, ha. ta el río de Ramo a
limitar con el VaUe del Pilón, e hallaba otra fértil comunidad
llamada Rancho clel Reparo, c.1ue con iguió ser elevada a Villa, el 12
ele marzo de 1850 con el nombre de illa de A llende; le fue otorgado
eJ rango de iudaJ d 12 de marzo de 1978.
Monterre\ d va tL ima juri dicción en su orig ne fue di minuvéndola en fo rma gradual has a quedar en u cortísimo territorio
~ctual, como uno de lo· má pequeño municipio de uevo León.

La Villa de Cerralvo
Zavala había 'fundado" la primera villa d su compromiso,
mudándole el nombre a ~ lonterr y por el de Cerrah-o. Lo hizo con
autorización del nrrey marqué de Cerralvo, pero ignorando é te
que 1onterrey tenía ya treinta años de existir como ciudad.10 Los
vecinos antiguo prote taran, pero, en ires y venires a la ciudad d
México la ciudad pa ó má de u¡¡ año degradada a villa y in u
nombre. En nuestro días e común la ver ión de que CerralYo fue
la capital del 1 uern Reino d León, pero uo el Cerrahro actual,
~ino Ionterrey con el nombre alterado.
El mismo vtrrey marqué de erral,,o, dictó nuevo auto el 3 de
sepriembre de 1627, ordenand a Zavala 9ue
defe la pohlnrió11 de L '11eslm jn,om de Mo11ten-ey m el estado en q11t está ... J'
prvponga sinos 1111e1'os p1lft1 la.r dos l'Ílla.r ... Cl!)'a población ha de ser en In parte
q11r por 111i .reñalarl' con q11e no .rea u11 sitio donde 110 hqJ·a otra pohlaáón. 21

2 ' Aumrización.

- 1 lbi&lt;I.,

6

cxp. 12.

AG •. DuplicaJo dt: reales cédula., \·ol. 9, cxp. 11.

�Don Martín de Zavala y la
consolidación del Noreste novohispano
(1626--1664)
1

Valentina Garza Mardnez
Cll i\

Do.·¿ L\RTÍ.' DI Z,\\'\J \ FUF ·I (,OlH R: \DOR mas lillportante que tuv
la gobernación dd ucvo Re;ino de l .eón y, p . iblemente, el hombre
más influyente en la con olidación del poblamiento d l oreste
novohi pano. Esto atributo se debieron no ólo a u prolongado
mandato &lt;l · 38 ano , sino a sus política de gobierno. e\tendió
p r ooalm ntc muchos de los problema que aquejaban a lo
habitante de esta pro incia, ·obre t do el de la inseguridad por
ataque. de los indios que merodeaban en los alrcdedore e ocupó
de la fundación de ,·illa. y pueblos procurando elegir d mejor lugar
pnra su asentamiento, upcrvi ando que la traza de las calles la
plaza central y la distribución de solares y ti rra e hiciera conforme
1Dc:c::o expresar mi c. pecial agr:idccim1.:nro al ingeniero y lingüista Gilben
Mru:tincz, fartín z por su invaluab e contnbución al estudio genealógico de diver:;o
per ·onajes del • 'oreste no\'ohispano. entre ello~ la familia Zavufa- cpúlYcda. La
prc~entación i.:n e. te tcxw del cuadro ~obre la familia de don Marcín de Zavala e
deriva de su trabajo de im·cscigaCJón en e. ta materia.
ºDr:i. en I ii tc,ria por el Colegio de lé.·ico. Profesora investigadora en el Centro
de E.. tud1os u¡x:nurc ct1 Amr poi gía Social (ClE \ ). \utorn de 4 lib s sobre
el ore~te de !o.léxico en lo . iglos A.VI Y ~'VTI.

89

�1 ,1lr11fi11,1

a lo establecido en las ordenanzas reales sobre poblaciones. Procuró
que la convívencia en las haciendas entre dueños y trabajadore
(indios naboría~ ' de encomienda) fuera pacífica y conforme a la
ordenanza. En su gobernación, promovió la e:xpan ión y
colonización sin dejar de verificar que lo. pobladore mantuYieran
habitable , y en buen e tado, u casa en las cabecera de la
jurisdicciones (Yillas, reale , ciudad), ) que la_ Lierra otorgada
estuvieran siendo ocupada conforme a lo e tipulado en el titulo de
u merced. Ap yó el descubrimiento v apertura de camínos así como
la exploración de nuevos territorio .
La. accione emprendidas durante el gobierno de don Martín de
Zavala fueron numerosas, como lo han de crito los historiadores
de la región.J in embargo, la ime tigación en los archivo locale ,
el Archivo General de la ación de léxico r el Archivo General de
India en evill~ sobre la vida pública y prh·ada de este per onaje,
nos ha enseñado la necesidad de seguir e. tudiánd lo con mayor
profundidad.
.i \ continuación, pre entames alguno avance de e ta p guisa
con el objetivo de contribuir a la di cu ióo y reflexión de temas tan
importante. para el -uevo Reíno de L ón y las poblacion . del
oreste, como la e clavitud y la encomienda lo. impedimento del
comercio tra. atlántico, la minería del plomo ) la colonización
gnnadc.:ra, c::ncre otro .

1

El mae!-&gt;tro l .,rad a,·azos Garza ha ido uno de I s h.tstonad res que má ha
de tnc:J.do la ubr:1 que don • lartín d1: l.aYala realizó en d · uevo Reino de León,) ha
proporcionado interésante. y non:dosos daros sobre la ,-;da prh-ada de este
gob~ador que podemos cncomrar en . U$ uabajo ·, entre las que dt: tacan, Dm:umano
l1iográfico, Cedulario, Bm't historiar Pmonqú tlt ·,mVJ T....rón. El hi rociador Eugenio
del Huyo en su Húloria tkl i 11et'O Rti110 d( León, dedicó una partt: importante al
e~tudio dd periodo de gobierno de :\lartin de Lavala. tro traba10 en el que e
des mea la comribuaón Zavala, en L1 con. oUJacmn Jel uc,·o Reino &lt;le León es d
dt Rixirigo Mcndir1ch:.u~a en u libro Los 111atro timpos dt 1111 p11eh/o. o podem ·
&lt;le¡ar tk mencionar obra como las de Da,·id .\. o· ·ío J {istori&lt;1y Jo é leute.rio
onzález, Co/errión, má de caracter documenrnl qu analítico, en la cuales
encontrarno. vallo, a información ~obre e. te persona¡e.

90

G&lt;1,z_, \ f,111in,r

l. Lo orígenes y la entrada al Nuevo Reino d e León
La mayor parte de la información obre la vida familiar y privada d
Martín d Zavala proviene de fuente indirecta . A í sabemo , por
el cr ni ta Juan Bautista hapa que nació en el real d Pánuco en
159 que fue hijo natural del rico miner de origen va co gu tín
d Zavala, ~ que 'cuando tuvo edad competente" su padre lo envió
a lo reino de a tilla a e rudiar a la ciudad de alamanca. El
croni ta lo consideraba un hombre d "muchas letras" pues entre
otras cualidade hablaba laún italiano, vasco y flamenco. 4
P r ce tim nio de medios sobrinos a final , d l siglo X 'Il, abemos
que Jacinto García d epúlveda B mardo arcia de epúlveda y Juana
de epúlveda fueron m dio hermano de ~lartin de Zavala ! que su
madre era na de epúlv-eda, ca ada con Antón García (ambo
miginario y v cinos de Zacat cas) de pué. de que Za\'ala naciera.'
AJ parecer _lartin de Za ala no e ca ó ni ruvo d scendencia
directa. o ob cante, exi rieron do mujeres relacionadas con su
apellido: una de ella fue Doña Jo efa de Zavala, 'niña doncella
nacida r criada en la ca a del dicho eñ r gobernador" a quien dotó,
al ca ar e con el alférez Jerónimo Gómez de Ca tilla n 1661, con 3
1 9 peso 4 reale en plata, género y otro. artículo · la otra fue
Gregaria de Zavala, "huérfana de padre y madre criada en la ca a
del eñor gobernador", cuya dote fue de 3 5 p os en bestia , plomo
y otras cosa al ca arse con alvador de lo Reye en 165 .6
unque cada vez e de cubre nueva información respecto a la vida
familiar de Martín de Za,--ala, aún quedan mucho cabo uelto Por
ejemplo, e conocido que al regre ar d
uropa a la ueva España
(1625-1626), viajó con él un grup de e pañoles enae guienes, al m nos
do , eran pariente : ·u primo Juan de Zavala y u sobrino Ma.rnn de

4

Chapa Juan Baurista, "Hi tona", l44-145.

Cavazo. Garza, Ctd11/ano96-99.
'' E crituras nomriale. del A1 1, Protoco/01, vol. tii, fol . 114 y 120 en a\112os Garw,
Catá/o¡,oJ sínkitJ (1599-1700). Llama la. renci · oque Josefa de L..:wala haya recibid una
dote parecida a la que die.ron a Juana de púlveda (3 425 pcsos), 4ue era media hermana
dd gobernador, sus hermanos y madre aJ ca. arsc:: con Juan de Zavala. Al\ IM, Ciiil. vol ix,
exp 11, fi 8-10, en avazm Garza, Catálogo_)' slÍ1tes1s (1599-1700).

91

�r fllmtma

Za\1Ua. Denrro &lt;l l grupo que lo acompañó al. uern Reino de León,
en agosto de 1626, iba Juan Bautista Ruiz el cual, mucho. años después,
declaró ser ob rino del gobt:rnador.~ De. conocemos empero cómo
mbouan e to p unaj' en ·u árbol genealógico (cuadr 1 2).

Cuadro 1. Genealogia de don Martin de Za ala*

-- --

LEUQEIIICA

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por m:.u.rim nio· linea con punto da a entender que no hubo matrimonio; la
flecha refiere descendencia; los rectángulo punteado re umen lo apellido
de un de cendencin¡ en un caso, e muestran hijo de una mi m madre pero

de padres düerente .

92

,uriosam nte. han ·ali&lt;lo a la luz más dato. obre . u padre,
Agustín de Za\'aJa ~ Azcarretazábal. ació alrededor de 1555 en
· lo rrio, Vizca a;. u. padre fueron Pedro Garcia de \zcarretaz:bal,
origínario del valle de Leniz ) laría de Za,·ala Los padres Je é. ta
ran forún de Zavala y ~ bria de Legüerica , oriunda de Elorno.
Por la relación &lt;le SU'- méritos ) erviciQs se deduce que. al menos,
dc&lt;.dc 1581, Agu ún de Za,ala re·i&lt;lía en las mina. dL Zacttecas.
l~Stu\"O relacionado con lo: primeros minero. del real de • an Luis
Potosí, Pedro de Arizmendi ogorrón · Juan &lt;le Z:n"ala ·anarraga~;
los dos eran Ya. co. pero aparentemt:nte sjn rel: ción consanguínea.'1
Re idió por cono tiempo en e as minas y, en 1594, '-C tra.ladó al
real de Pánuco dondt. compró al comendador Diego de Ibnrrn una
hacicn&lt;la de fundición. ~ \mes de 1624, había fundatlo otrn. tres
hacienda., en la ciudad de Zacateca · y otra má en el rc. l de Ramos;
con esto hizo una gran fon una. e ca,;;ó dos ,·ccc.: b primL ra con
Francisca di: E. trada GucYara y osa, hija d..: .Alonso dt: Estrada y
osa y i\ Iariana de GucYara, ni&lt;.!ta de .\ lomo de Estracfa quii:n fuera
gobernndor &lt;le la t ueva España, , de Diego de , ucvara, uno dL
lo· primero p bla&lt;lon.:s &lt;le la \1 \"a I :paña, u t.:gun&lt;la cspo ·a
fue ,arn.lina Castilfa. ) o~n. hija de r rancisco achcco Cór ova y
Bocanc&lt;rra y &lt;le 'atalina de Ca. ul!a, y heredera del mayorazgo de
1 ulttpcc1ue y marquesa &lt;le Villamayor. 10

•

•
• Interpretación del cuadro 1: lln a ólida en1re una pareja ignifica su unión

GafT!J \lnrtbtr.

- En 1683Juan Bautista Ruiz dcchró haber er\'itl1 &gt;tn ·l •un·o Rcinll t.!.: l ..c,·,n &lt;ll~dt·
b 1:&lt;lacl dc 14añ . cuando entró en comp:tñiaJclgobcmad,&gt;r \[artin ~ Z1v, h, quit.11
fu ·rn u t:in. \1\1:--.I, Citf/, ,ni.JO, t.'Xp. 13. f Ct2. Ln .vo~ r.1r1.,1, Ced11l,,,;,,, 191.
::\TCL' Juda ·1 d apellido l·:u1arrnga Ju "ll ,ido transcmo correci. mente. pues en
al runa~ scñ Ur:1S de 1628 en d r .1 Je.,
,rcgorif) ·,parcet: un f uam:s d · Z, -vala
• ag.unaga, ym: podñ,1 tnitar~é Jd m1:mt, ¡ r~on:tic o un p,1riente. ,\1\1.\f, 1'1v/omfr1s.
rnl. i. iols. 10 11 (); 111. Ca,·:m,, Garza, C11iál~go .W11trsiJ ( I ;99./ ~r)O).
., \' •lázt¡uez, Dl TU. P, h, 8- ."\: Peñ .. blndi",, 41, 92, 111 .
10 «Rdacic"in J mériw · y ·u-nc1us de: 1\gu&lt;.1ín ,le Zavab tcntt·ntc •cn~·ral Jt;)
.. ut:YO Reíno J.., León, ,·ccm • mmern de: Zacarc~ (17 sep. 162~. l 7 en~.1625),l,
IJ \

�1 almtina Garzo ,\1,1rtit11 z

Don gustín no tuYo hijo con u e po a ; así, dedicó su
atención y fortuna a su hijo natural, Martín de Zavala. lientra
éste se educaba en ·utopa, J\gu tín de Zavala con iguió, en l614,
el cargo de teniente de gobernador del uevo Reino d L ón. u
pro peridad económica l permitió ge tionar, ante las autoridade
reales, el cargo de gobernador del uevo Reino d León para su
hijo Martín de Zavala en l62Q.ií! in embargo, d e ta gran fortuna
quedó muy poco pu p . co antes de u muerte en 1646, el padre
Diego de Basalenque decía de él: «hoy está en la edad decrépita de
modo que ha mucho año que no pu d acudir al gobi rn de us
haciendas de minería, 1 como no tiene hijo a quien le doliese, todas
la hacien&lt;las han v nido a meno , y él se ve con harta necesiclad». 12
En 1732, el cande de la Laguna, Joscph Ri era, se refería al ca o
del minero .\gu tin de Zavala como un hombre que, d pué de
haber marcado cuatro millones de peso en plata fue enterrado de
limosna en 1646. 1'
Retrocedamo ahora un poco al período de u esplendor
económico, que e lo que intere a aquí, cuando u hijo 1artin s
,\GI, \U.\ico, 236, n 16\ l, 49 f ·.
n De 1620 a 1645, us hacie11da produieron cuatro miUone · de pc os en plata.
Para clamo una idea &lt;ld tamaño de la fortuna de gu:tin de Zavala, podemos
comp-ararla con otro· caso: de mineros zacttccano Por ejemplo, el general Banolomé
Bran1 de cuna padre t.ld primer conde de anta Rosa, era dueñ de hacienda que
habían producido 15 mill ne de pesos en plata du.ram el igl .C\'11; otro ca ·o fue
el del maestrt: Je campo Vicenn.: de aldi\'ar, quien regisrró una producción de casi
eres millones de pesos durante su vida como mrnero. Rivera Bemárde1, Descriptió11,
capitulo \·Ül: &lt;&lt;De la grandeza y argumenro de e. La ciudad d spués de . u conqwsta».
1 Basalenque, fl1rtona de la pro1•i11do. 304.
1 Rivera Bernárdez, De.mipd611, 34. on muy poca la referencias &lt;locumemale:.
l]Ue htmo · encontrado en que Manín d1: Zavala lúzo alusión a su familia. 12 de
julio de 1646, escando eola \-illa d .erralvo confuió podcr al capmí.njuao dt'. Zavala
para que en ·u n mbrc cobrara lo b1cne mut:ble y raíce. derecho . • acoones y
demás que le pertenecían como a hiio y heredero dd general . gusún de Zavala,
caballero de la Orden &lt;le antiago. vecino &lt;le la ciudad de lacatecas, difunto para
1:ntonce~. En l 661 vuekc a refrendar un po&lt;lL"r parecido al capitán nstóbal Vt:negas,
alguacil ordinano de la ciudad de Zacateca y a Juan de G.istelu, vecino y rrunt:to de
ella . .\t\fM, Protncolos, vol ii, fol. 84 y Ciiil, vol 11, exp. 41, fs 15-18, Cava70s arza,
Catdlo..r,n)' 1í11Msis (1599-1700).

94

encontraba en paña y había cumplido los 27 año de dad. Eta el
año de 1624 y gu tín de Zavala ordenó a u hijo empezar las
ge tione nece aria , con la Corona e pañola, para obtener la
gobernación del uevo Reino de León.
De e ta forma, en 1625, Martín de Zavala logró capitular con d
rey Felipe IV la pacificación y población del uevo Reino de León.
u comprorni o era fundar y poblar do villa , ampliar la tierras
cultivada y fomentar la introducción de ganado. e le encom ndaba
la Labor de «poblar y pacifican&gt; un territorio «que no estuviere
incorporad y adjudicado por mi virreyes o audiencia a otro
gob1ern , con que n pasen vue tro límite y jurisdicción de
doscienta leguas de latitud y otra. tantas d longitud.» Al recibir el
útulo de gobernador, capitán general y alguacil mayor de dicb rem ,
e le concedió la autorización r al para mercedar cierra y dar
l:Ocomiendas a su pobladore .14
~lartin de Zavala entró a la ciudad de lontetrey en ago to
d 1626, acompañado de un grupo de pob!adore integrado p t
parientes, amigos y conocidos di puestos a invertir y rabajar,
particularmente en la minerfu) (cuadro 2). 15 La mayoría de e ·tos
11 • ·ta real cédula fue expedida en fadrid el 3 de abril 1625. «:\siento y capitulación
que se toma con don Martín de Zavala sobre la pacificación y población dd , ucvo
Reino &lt;le León de la UC\11 •. paña en i\ íadritl (3 abr. 1625)», ,\ r M Reales Céd11/o.r
D,rplimdos. vol. 9, c&gt;..--p. 1, fs 1-3. La capirulac1ón se complement:i. con otros . 1ete
docume.nro · que se elaboraron en ~Iadrid, el 26 de mayo y 5 de ¡unio de 1625. los
cuales refieren de maneni puntual y ex ten ·a alguno · inci$O de las capirulac1ooc.
como el derecho a ororgar tierras y encomiendas. Adt:má .. e incluyen lo · útulos de
gobernador y alguacil mal' r. Véan e en A , M, Rtales C!d11/0J Duplicado.r, mi. 9,
exps. 2 a 8, f · 3-8. ,\lguno párrafos de estos documento fut:ron repetido en
posteriores proce ·os y pleito. de cierras, confundiendo la capitulación del 3 abril de
1625 con h, papel e. ane.xos del 26 de
de ese mimo año. «Libro &lt;le merced e:
desde el g&lt;Jbernador i\Iartía de lavala hasta d gobernaJor G regorio almas Varona
(1707)», B1\ t ·.\J l, t\licr~fi.lms, .\nie,\fo11terrfJ', rollo 13, exp. 2.
1• En 1653, el cronista Juan Diez&lt;le la aUe, refiriéndo. ea i\lanín de Zavala Jecía:
«Llegó a la ciu&lt;la&lt;l de lé ·1co r pre. entó • u despacho :une el virrey yde alli . alió para
pro. eguirla con más de ciento cincUt:nta personas, mucho ganado maror} menor,
do ·ciento. escota caballos con anna , mulas pertrecho¡; •municionei;, trigo y otras
cosas necesarias para la labor de la mina. )►, Diez JL: la alle, NotiritJJ wcms f 21 7,·.

mar

95

�1 almtinil Gt11Zf1 \lmtwr:~

Cuadro 2

Pobladore que entraron al nevo Reino de León
con el gobernador Martín de Zavala en 1626

Ori•-n
Abad de Uria, ,\farón
brego,Junn
,\ldana, Rodrigo
Aldape, 1arrin Je
.\muna,

&amp;lución co11 Z1Jt•ala

Vizcaya
alullo

Extremad uca
España

criado

ndrés

•\rrcdondo, Mnreo de
Botcllo de Morales, Franruco
Ft:cnándc1 de Castro, C,onzalo
Garcfa, Amón
García de cpúl,eda, Amonio
,arcia de púh ec.la, Bernardo
García de cpúlveda, Jilcimo
Garda de cpúh cda, Juana
:-.[aráne;, Guajardo, l 'rnncisco
Pérez de Molin.1., ,\ntomo
Rwz, Juan Bauústa
ánchesl de la Barrera, hancisco
anros Coy, Bernardo
·púh-eda, Ana de
tka, :-.larias ele
L' rquiza, ,\gusón
rruúa. h:incu;co Je
Zavala, Juan de
Zanla, Martín de

Burgos
an Lu1. Pom
Llerena
Zacateca
Zacatccas
Zacateca
Zacatccru,
Zacatt.-ca,
altillo
Vvcara

padrastro
medio sobrino
medio hennano
medio heanano
med.t.1. hermana

solmno
Hueh:\

Hueh-a
L:icatt:cas
:villa
E~paña
Vízca¡-a
\'izcara

Vizcaya

madre
criado
primo
sobrino

poblad ore
a cntó en el r al d~ao Gregoriw La llegada de Zavala
y u grupo no fue fácil; el joven gobernador tuvo que enfrentar
múltiple ob táculo : el primero fue la opo ición de lo vecino de
Mont rr y a que implantara en esa ciudad una nueva fundación; el
egundo problema, fue con la autoridades virreinales quienes no
e tuvieron muy convencidas sobre las primeras propuestas de
Martín de Za ala para 1 p blamiento. Sin embargo, una vez
uperado estos iniciale de acuerdo , Zavala logró conformar, a
l largo d 38 años, un grupo de apoyo ólido entre lo. ";e¡o y
nuevo. pobladore , con quieoe admini tró y g bernó el uevo
Rein de León como veremos en el siguiente apartado.

11. El gobierno y su política
l§t24 d ag to de 162~ fartin de ZaYala pre entó, ante la justlClas
y cabildo de la ciudad de fonterre ·, la real provi ión que lo
nombraba como gobernad r. l mi m tiempo, mandó levantar un
padrón de los vecinos que e encontraban en la ciudad y u
aJrededores.'16J
Al fundar la primera villa, .Martin de Zavala envió una relación
al virrey, marqués de Cerralvo en la que describía las caracterí rica.
generale del lugar donde habría de a entar la población. u carta
daba cuenta de haber encontrado una ciudad en ruinas, con jacale
en vez de ca a , in igle ia parroquial, in plaza y in casas concejales.
Deliberadamente r a decir de lo vecino , «sinie tramen te» ocult'
al virrey la exi tencia d ca a , ranch y e. tancia bien e tablecida
donde re idían u dueño . Al minimizar la condicione. materiales
de la ciudad de Mon errey, Za,·ala justificó u deci ión de
obreponer, en lo terrenos de la ciudad, la nueva fundación

Fucnrc: «E.,pc.:dicnre de información r licencia de Pª-'ªJcro a lndtas de Martín de ZaYala,
b'&lt;&gt;bcrnndor del ucrn Reino de L ón (3 ¡u]. 1625).» A ,!, or,tr1Jt,md11, 5391, n 45, 4 fs;
1.CJ, ,1ño 1614-1626; Ca\'azo, Gana, D1mMano.

La cifra de personas es mcorrecra, al parecer Die7 de la Calle . e basó en el memorial
que farún de Zavala preparó a principios Je la década Je 1650. El impacto
demográfico del grupo que entró con lavala al uern Remo de León fue im nante,
pero lejo · de la cifra que el croni. m menciono.
16 obre este padrón hay dos versione una puede ,·erse el acta corre5pondiente a
e. ta fecha en AA,\f. La otra versión, que es má. detallada puede con ultarse en
«Informe sobre la v1. im a la villa de crralvo Iomerreyl (4 sep. 1626)», \1\l~f. Cit•il,
\·ol. 2, exp. 2.

96

9í

�Valmtina ,,,Jtu 1\l,111intz,

~provechándo e de lo que ya e taba construido. Esre reporte fue
impugnado por un grupo de \' cino , encab zándolo el alcalde
ordinario Bernabé de la Ca as y el guardián del convento de an
Franci co a travé de varia cana que emiaron al ,•irrev. n su
te rimonio a. eguraban qu cuand
fartín de ZavaJ~ entró a
Monterrey éste« ·e ap ·entó en la ca a reale y la. halló en forma
política como siempre la ha tenido con ju ti~fa marnr alcaldes
ordinario , regidore , com·ento de reli io O r ;ecino con
repartimiento de tierra y e tancia y labore , en el itio donde ho,·

e

tá».1-

,

Ante _e ta denuncia la aut ridade re ocaron I primer
mandam1emo. y, el 3 de , epci mbre de 162 , el \·irrcy Rodrigo
Pacheco O ~no, ~arqué d erraJvo, müió un eguado de pacho.
~n c. t e. cnto e Instaba a Zavala para que &lt;&lt;d je la población d la
cmdad de: ue _rra eñora de Monterrey en le tado en que ta rn
mudarla ~. bligar a ningún vecino de lla a que la de ampare ni
pase u \'J\'Jenda a otra parte, y l . u odicho fuera de lo término
de ella } u, estancia me proponga itios nuevo. para la
poblacion de la do villa. en conformidad de la capitulación hecha
con u \faje. tad y orden que en u cumplimi oto le t nga dada». 1s
Lo. antiguo. pobladores ganaron la batalla. Za ala tuvo gu
cambiar de propue ta y elaborar una nu va para la fundación de la.
d? villa. esta vez tomand en cuenta la ad\· rtencia que le hizo el
virrey: C&lt;qu no ea itio dond hay otra población ni resulte daño
de terc ro», ni mucho meo elegir un itio en «el término de la
dicha ciudad d Ionterrey \ el que cupan su vecino, y rancia ». 19
' el tr~. cur o de 162 ) 162 , Zavala pre entó otro proy cto
en el 9ue senalaba el \'alle de an r gorio para ubicar la ,'illa de
C rralYo, _Y anunciaba , l virr y que r nía ya poblado el lugar, con
ocho Yecmo. _e~ ado , y edificada. alguna hacienda
ingenio para el ben ·hc10 de metal_::1 E. te reporte concordaba con lo

----1

«;\fanda.rruenro del virrey Rodrigo Pacheco O · no marqués de erralvo (3 . cp.
1627)», AG I, Rtales Céd11/a1 Duplicados, rnl. 9, exp. 12, fs. 2 '"• 2"'v.
18

lbid

'9

Thid.

9

registro de mina herido d m lino , molinos para benefia de
metale 1t1. d ingenio para el ben ficio de sacar plata y a ient
de cuadrilla, a í como las peticione~ de iti para e tancia para
ganado mayor y menor que, desde febrer d 162 , má de una
d cena de Yecin había empezado a realizar en la «fr otera del
Real de Mina de an regori de erralvo»?' La propue ta fue
aceptada in contradicción por parte del gobierno virre~al.
in embar o los planes pre entad para la gunda villa fuer n
cue rionado por el fi. cal, Íñigo de Argüell
arvajal, quien era el
encargado de revi ar el ca . ~avala tenía en mente reacti~ar el
poblamiento del uevo Rein d J , n obre la ba ~ de fundac1 ne
min ra , apro\·echando lo· yacimiento. ya conoado , p r lo 9ue
propu o volver a ocupar la mina de ~adén en l valle d
oahuila.
n todo anee de que pudiera U ar a cabo u proyecto,
la auc ridadec; virreinale lo rechazar n y le ordenaron no entrar al
valle.
Lo argumento del fi cal Argüello en contra de la pr pue. ta de
Zavala tenían 9ue \·er con la factibilidad d ocupar un itio tan alejado
-120 legua de an Gregorio- con las 2 familias que e le pedían en
las capitulacione . n te entid , el 6 cal criticaba a Zavala que en la
villa de erralv ólo radicaban och vecin , cuando deb óa haber
; · le cu tionaba la po ibilidad de c n eguir a l • deroá en un m clio
de cas z d m gráfica, como era el ue,· Reino d León, para dar
cabal cumplimienc a 1 capitulado con el rey.21

,., Fn el primer rnlumc..'fl dd ramo de Prof()C(I/OJ del :-VIM pueden apreciarse una gtarl.
canodad de e te cipo de escriruras. avazo. Garza, Catálogo y si11tesis (1599-1 00).
21 En palabras e.Je! fi. cal era que ,mo teniendo como no
ene en el reino má.
Yecmos, •gún lo testimonio. que ha pre entado, que ho. cómo con ello. ~a de
fundar Jo. villas de esenca ca ados españoles. Y si bien. t:I ~itio de an Gr !Oao :e
le p rá conceder para la primera [villa! ha de :er metiendo los cuarenta ,·ecino ·
casado. que oene obligad' n, . in querer cumplir con 1. , que ha sacado de \1 nterrey».
&lt;&lt;Para que don \farúo d Zavala, gob rnaJ r del ut:V Rein de Le in, haga la
primera villa de u obligación en el real d an Greg no que ha propuesto a ,'Ue tra
excdencia \' lo.- cuatro años de término que se le concedieron para ello otra nlla que
ha de fund~r en la parte que e le ·en.al.ar , corran d sde Ode junio de 62 (21 ma&gt;:
1629)», J\G t\l, f{¡,¡1/u CitÍJI/JJ.r D1tplicado1, vol. 9, exp. 13, fs. 27Y-35v.

r

99

�1 11lwli11a C:tJrz.a Marti11et
,6

El fiscal Argüello eñaló gue el valle de Coahuila no r~ camino
hacia Tampico, rumbo al que debía dirigirse el poblallllento del
1ueYo Reino de León, y agregaba que el sitio señalado por Zavala
formaba parte de la juásdicción d la ueva Vizcaya «o al men.o.
se tiene por de ella}) y no veía l ca o de enfrascar
n u~ ~leuo
entre jurisdiccione . En re um n con ideraba que el e_tablecuruento
de una nuen villa en Coahuila e raba muy ale¡ado de orros
asentamiento. , l cual impediría a la larga su poblaci ' n. En su lugar
' el ll de an Juan ocho legua al u.re te de la ciudad d
proporua va
•
6. b
Monterrer, en l camino hacia la Hua. ceca. E ta zoo.a e u ica a
p r debaj. d \o 400 metro, sobre l nivel d~l mar y contaba con
exren O llanos irrigado p r abundante comentes de agua.
Por u parte Martín d Zavala olicitó la u pen, ión de e e plan,
pue La zona era muy rulnerable a lo ataques de lo, grupo indígena
que habicaban en el cañón del Huajuco, el cual desembocaba en la
tierras del valle. in embargo, e ta cuestiones no importaban mucho
a la autoridade del centro, pue in i rieron en que el valle de an
Juan era el mejor lugar para la fundación qu e_ taba pendiente.
-M artín de Zavala no tuY má, r roed10 que aceptar la
r comen&lt;lación, con lo que el cuarto de pacho del 21 d j~o de
163 fue emitido por virrey ~1arqué d
erralvo. ne te e cmo s_e
ordenaba reruizar la fundación de la segunda villa que e, llamana
Zavala. El cumplimiento de esta di posición no se llevo a cabo
· b ta 163 cuando se rigió la villa de San Juan de Cader yta.
sino a
,
.
.,
u demora tuvo que \'er con la organización de una m1grae1on_ muy
importante de hacienda ganaderas procedentes de la 1urisdicao~e
de Huichapan, an Juan del Río y Quer' taro, la cuale pertenec1an

- ,,

a la ue •a E spana. .
Las decijone tomada, sobre el poblamiento n el u v~ Rei~o
de León entre t626 y 163 marcaron el furo.ro de la coloruzauon
en e ta parte del , arte. Por un lado 3-miciati a d farún de Zavala
«.\[andamkoro &lt;ld virrey para que don :Marrin de Zavala, gubema~or y capitán
general del ' uc\'o Reino de León, funde la . egunda villa de ,·einte veono ca~ado ·
~onforme a la~ obligacionc. de su asit:nto, ior.itulada Zavala en el ~--a.lle de an Juan
(21 jun. 16~0)», A 11\f, Reales Odulor D11p/icados, vol. 9, t:A"P- 16, ts. 38-43.

100

1

al fundar el real de an Gregario de erral o y con tituirlo como el
centro político y económico de u gobierno, de de donde de pachá,
por mucho año , los a ·unto administrativos de su gesti@
En cambio, la deliberación obr la segunda villa fue un proy cto
impue to por la autoridades virreinale , que determinó un nuevo
rumbo en el poblamiento del ore te. De e ta forma, auge de la
ganadería trashumante n el ue o Reino de León, a partir de la
década de 1630 estu,·o cfuectamente vinculado a la corriente
migratoria que e organizó e impul ó desde la ueva
paña.l
Durante u gobierno, r Iarúo de ZaYala mamu o su pr~ecto
de la minería, fomentó la actividade agro-ganadera ya
e tablecidas y dio I e pacio y las facilidades nece ario a la migración
anual de la ganadería era humante. Impulsar )' conciliar el desarrollo
de e to tres sectore e tuvieron con tantemente en el centro de
sus acciones.
Í1,a apertura y habilitación de mina en l real de an t:egorio de
Cerralvo a partir de 1628 fortaleció la actividad minera del uevo
Reino de León-:)la cual no había dejado de ejercer e, gracia a lo
de cubrimiento minero del vaU de Las alina , en la década
anterior. ~ aliento que recibió La producción de metale en an
regorio y en as alina animó el e tabl cimiento de e tancias
ganadera. ) de lab~De iete e tancias que e habían reponar n
en el cen o de 1626 para 1655 e declaraba la exi tencia en todo eJ
reino de más de 30 «hacienda con iderable de llevar trigo, maíz,
frijoles y otra legumbres de la tierra». Por e o añ C rra!Yo c ntaba
con 40 vecino , mucha mina } j haciendas de ·acar plagt; ~n
el valle de Las alina poblaban 25 familias con 17 haciendas de
fundición, en cuatro d ella e acaba plata. En la juri dicción de
fonterrey había alrededor de 60 vccinos. 23
Para darno una idea má clara obre el papel que jugó Zavala
en la consolidación de la poblacion del ~ uevo Reino de L ón }

i, «R al cédula sobre el g b1erno d ~larrin de ZaYala (6 feb. l 655)&gt;
) en «Relación
e informe o bre el biem d Martín de Zavala l l feb. 1655)1), ,\ J, l:!1mb11ma de

Cán"'ra, leg. l"'6-A, fs.1 Ch--16,.
101

�11/J

su conomia,
importnntt: redim n ·ionar la pre ducción de
mm rale en t c. paciu . De . cuerdo . 1 . pr e
d ben fici
&lt;.JU
e utilizaron, l. prcxlucción d la plata colonial
d1, id1ó en
d
ran&lt;lcs grup ·: la bt nida mcdiam I fundición: "placa &lt;le
fuego" y 1, bt niela por malgamación con azogue. • r último
proc dimiem ha ac, parado L , t nci&lt;'&gt;n J l. mayoría de lo r x10:
e ·crito_ obre min ri. colonial. L contr, ri h ucedido con la
piara lo rada por fundición dtrcct, • de la que ·ab m . poco, a pesar
de: que contribuyó crm la mi m, proporci6n dentro la pn ducción
e tal d · plata cn l. 'ucva • paña. Para d de • rr llo de la minería
en d ue,·o Reino dt: 1.-t'ón la plata de fu g fut: davc, pu para u
produ c1ón . e rc9uerian grande. cantidade d grct,, plom y
ct:ndr. da. 2
min s d e ta prO\ incia fut:ron pobre en pi. rn per
abundanr
n mincrak pi moi; , por Jo que u h. cienda:
produjeron grandes camid &lt;fo· d fumknre (plomo gret, y
c ·ndrada), lJUC · · \'endil·ron en much. h, cient!a. minera de la
ueYa \'i7.Ca) . 'ucva I . pana , • u '\'a alic1a.
Entre 1626 ~ 164 .e h bi:in producido} exp rt, do d l rt:ino 60
mil marco de plarn (clJuivalentt· al l .S'Yo &lt;lt: lo producido en
L. ,Hl:cas;, ' pd dura me 17 año , de 162 a 164 -, · habían
fundid&lt; 3 ( mil quintale. de greta ( 13 500 toneladas) y 50 mil
9uintale de plom . (22 S00 ton lada ). En 27 año., d 162 a 165-,
. e h. bta producido un t tal &lt;le U mil quintale. &lt;le plomo y gr ra
3(i n 1() tondadas) con un, Je r up rior. l s I rnillorn.: de p .os.

1!3

:-.1 plomo n pi, mo liqu1d1 . 1 IL1maba I mineral obre nido de un prirm ra
fo ion de l. cual no t obt ·nfa plata. La greta eran lo rc:~to. de mateñal plomo~&lt;&gt; en
pc:tla1. qu qucdab n lk,pué. de h. b.:r omt·tido el mineral. varia~ fundícionc
p.u la , btcn i,in d la plata. Orro fund me J mrn . c:tlid d era la ccndr d .
con 1srcmc c:n Ct:ni✓a. con &lt;&gt;. 1 lo Je plumo ,¡uc: qucdahan en el imcrior de lo
h mo d pu· d l. e peraci&lt; nl· d fumhci(m J afinación. F. t n:. i&lt;luo · ramh1 :n
podían CClntcna ceniza de p nea &lt;l magtic) y ·otol, que m zcl.td &gt; on a !Ua
ªJ Jaba forn1ar un barro. d cual 't incluía n una nuc, a re, oltura de: ma1erhlcs
para u umlicic"&gt;n.

Del I de m n d 162 1·"l de hril J 164 se r~gj,rramn ., l){ 6 16 nurc&lt; ,. d
p~ t en l. re.11 nja &lt;le Za .i1c: ~. CJt ohrcnid.a Jd cu:1dr, en Hakewdl,\/im,i

.r,,d,d,,d.

102

Dt. e ta forma la , . }oración de la producción dt.: pi mo y greta
en ·I. 1 u ,o Reino d I ón no p rmit r &lt;limen. ionar la imponanCL1 &lt;le la minería d 1 ore t la cual h, sido ¡ oco con"i&lt;lerada en el
e mcxt de la min na e I nial nornhi p, na 1n embargo, p. r ce
evidente l. gener i · n d riqueza a tra '· _ dL l. producción minera
durance el mandat de 7.aYaL: } e ·plic en buena medid la :atracción
creciente de nuc,· p blador hacia e to. espacio..
L pr encía &lt;lc 1f rtín dL La, ala ·n d I or ~t ) :u d , mp ño
como mpr , rio y rob rn, &lt;lor :mim ·, r cj mplo a p blador .
dt.. alcillo a unir e su conttngentt:. ;uncionario local , dueños
de n:cua y comerciante. llegaron a
rralvo valle de Las alina. y
~Iont rrey p r el nu vo pr &gt;yt.:cto,. o c. de e ·tr. n, r &lt;.¡uc en el cen &gt;
d 1626 aparecieran omo netn de I fonr rr lo saltillcn e
Pedro Rom ro, P. blo , anche:t., hancisc Martincz ,u jarcio Juan
:\I IJonado, l orning &gt; dt: ~l&lt; ralc , Pedro d · l. G, rza } . f reo
G nz:ilc;,. E.sea migr, ción fon. lcci1' lo. lazo nt t: lo
bladorc
de amb. juri diccion .. En lo iguicnte . ño l
pr e dent . de alttllo cn.:ciú en mucha d
poblacione •
. lgun &lt;l ello_ tu r n Ju. n &lt;le \bn: ro, lat 'O dt.: .Arrcdondo,
Domingo de l. l•uenrt., Juan dt.: Ta nen y P &lt;lro r!or .
D b mo. decir. 9u ·nos lamente el impul o &lt;le b mim.:rfa atra·u
nuen&gt; pe blador · al uc,· &gt; R 1110 de l. &lt;&gt;n, In e:pan ión de la
ganad rí,1 tra humant · ful tro f. et r d trae i 'm rekv me .
El grupo de h, ienda. •a1rnd r
pr \'cnientc d la
jurisdiccionc de Tula, f luichapan ) uerétaro t¡ue llcgc'&gt; .1 'ucvu
Remo dt: L &lt;&gt;n en 1635, fu1: una tru •racic' n plan , da impuc. ra por
la .lllf ndad s d · l. ue\ E paña.
tu la ·u rt d"' un p. tor
fortuna&lt;l , come cuc m l. crc'&gt;ni a, lo 9uc lle,·&lt;·&gt; a lo. an d ro
:.urcño. , encontrar y disfrurar, para . u rebaños de lo Ycrd
pa. 1
n el or ·stc. 26 La detcrminacti'&gt;n &lt;ll' cm i, r h pa ·rona. ,
l•n 16 \Ion o Je I ·,in. nuy rd mo dc una d 1 .
cntrarn al 1 ue, o Reino dt l.c · n Jc,nibía la imr, u · 1
El ano J treinta y cinco, h.1bi
nt
l .eal, cuyo ofici , t'ra ,1l-mpn- p,1 , ,r;
d1it:r ·me, \·crd s toJ&lt;1 el no, t,in1 .
1r .• o 11
10

R
tan

•

a la

�1 t1fwtina Gar:;_a \li1rtii11!z

. ,
d
\n~re d origen para acceder a mejores
más de 7 kilometr
e us '"'hb.
d l
. d
fue una deci ión concertada entre el go terno e a
agota ero
, .,.,
-a y ,.l ue,·o Reino de Leon.an
ueva
p , ...
· I d l
d d • 1O r bañ tra humante a los pa ttzaies e
on la entra a
·
\
entar
- R .
d León Martín de Zavala tuvo qu imp em
r ucvo eino
,
·, d
vo
li .
d, gobi rno que c n ideraran la ocupac1on e nue
po uca e
d vías de comunicación alternas la fundación
lugare la apertura
di
d
do la
' .
lan de dcfen a contra los in o a ecua - a
de poblac1one , un P
.li · , diferente de los
..
1 d 1 ganado y una ut1 zaoon
migraoon anua
,
·
d
dmini tración y del
recur os. Esto marco una nue\ a etapa e su a
A

oblamiento d, u g bcrna.c1ón.
d ,
P
d .,
mo con umidora de pastos, la gana ena
Por su con ict n co
.
cu ación ermanente
tra ·hurnante de atendía los aspecto, de_una_ º. p
pdí .
dir
bl
ue in el cuidad nece. arto facilm nte p a tnva .
ye ~
p - dañar el ganado de la. haciendas fija . Pero 1~ º:ªs
sem ra
\
.
. . 1
evi s lo cermono
pcligro o e que tendía a Ltrum?ir, m ~ ane. pr
' - ban a la
indígena., provocando reacoon violentas que dana

l'

,
•
P blacione en general. .
adían ser ma 1o mconOada las caracteri. ucas antenor , P
.
. d
_
.
l
.b. .
te up de colomza ores.
venient s que la Yentaps te reC1 u a e
lí . d
.
b go Zavala impu o cierta. restricci nes y una p uca e
in em ar ,
'
,
h
m delo
cupación qu lograron hac r de la ganad~na tta umante u~
_..
eficaz di.! de 1 punto &lt;le YÍ ta econórmc y del poblarruedntb~· o
.
bl d
a corrí nt e e teron
&gt;di"da Jos re.·ultado tav ra e. e e e
,
gran roe
·
~ .d
d que apoyo
a un grupo de pastare"-, mayordom • y &lt;lueno e gana o
- . -. • la ue,· Ls aña y di. pus d rnlver a guarJar
cría Je ganado:, ~enor~ . salio a
mccnto menó la hacienda y ottag
y
,uuido ,;tn dar parte a su amo
,
.
J
_
,. ¡a.. con ~h
•
,
.
rao d1Ílcultad del camino a cau a e 1o.
do. 9ue su: hermanos muan, e &gt;n mu\l iz; .
l · -causaban mucho lmpedimenm
.
l
~torraks V nc&gt;pa eras, 9ue es
'
p0cos agua1cs) arg · m..
·•
1 fertilidad del reino, les
' ¡)érdida dd ganado; nü~ la esperann tlc:. ll~gar a g.oz~~ a
1·u• cap nj
,
R 1 · · Ji cursos» ui.cur.o , · • ·
facilitaba todos lns cmharazo-.. &lt;&lt; e aoon
·6 , L ~ala p r pane del virrer &lt;le
ro. rcfc:rimo ~ la propuesta 9u1:. rea 10
J , . fundar la
.
?º .
· I &lt;.1:t1titl de poblar el nlle de an uan }
Gua&lt;lalcazat, en 16~o, en e
. 1 '•
rdo ·i lo capnulado c o el Re) en
• ¡
.. tab·i obligal o uc acuc
•
,t:gunda poblac10n a a que t ' •
.,
•
\ aparcado 3.3 de e te
1625. Una explicación más amplia sobre e ·te a,w1to' eat-c en e •

J:i

ª' .

y ayudó en la organización de e te proyecto. La incorporación d
este quipo a su proyecto de gobierno fue una medida ba tante
acertada por parte de Zavala.
(3avala e dedicó a organizar un si tema d fensivo que permitiera
la ocupación de lo valle que e iban a poblar. 1valle d San Juan,
a1 ur de Monterr y, ra uno de l . má peligro. o , pue lo indio
que vivían a lo alrededore , sobre todo en el cañón del Huajuco,
eran muy beLico~o . :11! ...o primero fu el e tablecimienco a u costa
de un pr idio en [onterrey que costaba 20 mil peso al año."!.'! o
.oldad patru1Jaban con tantem nre la zona y debían salir a donde
requiriera el auxilio. La jornada militare s realizaban
constantemente para de pejar los caminos y mantener a egurad
ci rto e pacio .
La operación de un corredor de eguridad requería de una inversión
cuantiosa de recursos y hombre , pue cualquier d cuido r dundaba
en ataques y p, rdidas desa trosa como la de 1634 en las cercanía de
Cerralvo, donde aderná d ganado, farón de Zavala p rdió a dos
importante colaboradore a mano de lo indios tepehuanes. 30
El nombre del paraje se debe al indio llamado Huajuco. capitán de nación
guachichil. Al nso de León dedicó vario. capítulo. de u obra a de" cribu la vida y
acaoncs bélica de este ¡x:rs oaje en el ueYO Reino de León. &lt;&lt;Relaci 'n y discurso »,
&lt;li cur o ii, caps. xii y xv.
?I ~n 1660 Zavala r freo&lt;laba u pecicióa de ayuda económica frente a las
autoridades virreinale &gt;recalcaba d encontrarse «mur p bre} aJeudado por haber
gastado más de 600 mil pe o. qu en la pacificación y población di! dicho retno y
haberle relc,,ado a u Majesc.ad de 20 mil pe s 9ue ant · gastaba en la audad de
\fonterrey, en lo ,·ecinos yun presidio que tenía en ella de ·o!dados.►• &lt;&lt;Petición d 1
gobernador fanín de Zavala obre la confinnaaóo de los pre, id.Jo , salario y
encomi nda (ag 1660)», «Relación e mforme obre el gobi roo de fartin de Zavala
(13 feb. 1655)», AGI, Esm"ba11ía dr Cámaro, leg¡ l ~6-AJ:.. 15 lv-152.
111 1&lt;En el año de treinta y cuatro, llegaron al puesto de: Papagayo .• a hacer noche,
una cuadrilla de carro. Y. do. mil cabeza de ganado menor, en que iban los má ·
carnero. del gobernador [Marcio d Zavala] para . u ga to; íba por e. coita de ella el
argcoro mayor Jacinto García [de epúlvedaJ y e. ruvieron mientra. uncian los
carr , e adelanmr n con los carnero Agu, tío de r9uiza,Juan Baurisra de \ld pe
y un indiezuelo pasr r; al tiemp que llegaban a un arroro eco, 9u1:. hace la entrada
de una aogo cura. de me me, le. dieron los indios matáronl . a ambo. y al pasror
\b,ándose los carnero~ y O\ j:t . Veince dí~ d pué , en la carbonera Je] real de: an

trabajo.
105
104

�ÍD esta jamada o "entradas'' como se le llamaba, surge la
lereñda n gra del uevo Reino de León obre la e clavitud de los
~dios de lo cual e oportuno hacer alguno aclaracion~1 na de las
variante en el uso del trabaj indígena durante la época colonial
fue la venta &lt;lel ervicío per onal de lo indio cauti o · n guerrai
En el 1 oreste novohi pano operó un i cerna de ~xplotacióo
indígena ba ado en la guerra,_ ca~tura y pe: ecuci_ó~- Aunque por
leY o- neral la e davitud de lo md10 e hab1a prohibido desde 1542
e~ t da la ueva España, en ste a unto la autoridade reales y
vmeinales actuaron con gran disimulo y toleran~ pues existía la
po ibilidad de que la ley e pañola acordara, ?ºr exce?ción, el
cautiverio &lt;le los indios que permanecían n acttrud hostil.
"Por con ·iguiente durante casi todo el peóodo colonial, n e ta
part del ~ rte la e clavitud y el trabajo indígena fo~zoso fue una
práctica c mún y muy lucraci~~h o ob tante este sistema no fue
exdusiv del ore te o del uev
Reino de León como
e ha
•
. ,
\I
difundido en gran parte de la literatura sobre e ta region, pue
abemo que e tuvo pre ente en toda la provincias del or~e.31
o está en duda el régimen inju to y cruel al que e cuv1eron
ometido lo indígena del u vo Reino de León. in embargo, el
que de taque como la provincia donde p rduraron y se ejercieron
los mayores abu os contra los n.aturale obed ce má al tipo d
docum~ntación que generaron us admini traciones qu a la re~dad
en , í. A primera in tancia es alarmante ncontrar que un gobierno
regori tre, cientos indio: tepehuanes bajaron, volvier a a atacar a lo españoles,
mara.ron a catorce pcrs nas y se llevaron mil ochocientas cabezas de ganado menor.

l ,eón ((Relación y discursos&gt;&gt; discurso iii, cap. \", 8.,.
11 Los tn1bai ; que má. contribuyeron a di fundir la opinión obrt: la esclavitud y
cxpl taci · n indígena como un ra. go carn.cterisrico y exclusivo de lo . gobern~dorcs '
pobladorC!S del uevo Reino de León fueron los hl toriadores Vito Al _ 10 R ble : Co,,h11i/a , Tfl:,:a;, I·r,mnsro de ·,di,10/a, y Eugemo del Ho ·o Cabrera: füdol'ltf/d)'

e11co1!limdar, 1/iJtoria; Indios, frailes '/ wcomendm,s.
:ll.
obre I s indio cautivo , reparúmiento y encomienda en el one y la
pro\rncia ti ta lueva Vizcaya escán los trabajo. de Chanta! ramat1 · e!:
"Encomiendas, reparonucmos y conquista"; "Hacienda y mano de obra"; Pob!tirla

~o~o el d fartín de Zavala haya llevado un registro fi cal de lo
rndio capturado ~ jornadas militare por los soldado a lo que
e le cobraba el quinto real por cada "pieza" hecha. 33 Al obserYar
l q~e pasaba en la comarca al daña., no damos cuenta que el
gobierno ~e fartín ~ Zavala limitó más la captura de indio pue
en _us regt tros debia quedar asentad cómo, dónde y porqué e
h~b1an hecho las detencione . Los indi eran enjuiciados r e le
dic~ba entenci.a penal, y aunque eguramenre los proce os no eran
tan ¡u to la ituación generaba un ma or control si e compara a
lo que pasaba en la juri diccione v cina como altillo t\Iazapil ,
an _m·p
, oto 1,'d ~n dl
_e o, soldado apre aban indio que no pa aban)
por rungun procedimiento admini trativo o legal. ~ n ~arias ocasione
~¡ ~ob~r~ador Martín de Zavala expreso u disgu to ante la aca
tndis~n~ada de población nativa por parte de gente externa a u
provinaa · el gran daño que e to oca ionaba al logro de la pa~
Por otro lado gran parte de lo recaudado bajo estas condicione
se a_plicaba a la cornpr~ de caballos, pertrechos de guerra y
basumentos para ob eqwar o obornar a lo indio tratando de
con eguir la paz y tranquilidad de la tierra. 35 Pue a diferencia de lo
1'_!'.ieza era el n~mbre que e le daba a lo 1ndios capturado en guerra , que eran
condenado al de aerro y ,·enta fuera del Nuevo Reino de León. "Libro d asiento
de pe~a · de cámara, gasto de ju ricia, quint y otro derecho cor:r pondiente a
su ma¡estad (12 mar. 1628-19 dic. 1653)", .MtlL Cid/, vol 3, exp. 36, 11 f.; vol. 7,
exp . 12 y 14, 36 y L; vol. 8, exp. 3, 16 fs.
" El crorusta, capitán Al oso Je León, y cero del gobernador .Manín de Zavala,
culpaba a algunos P bladores de altillo de la sublev·ación de los indio del sur del
uevo ~~o de León en 1635, debido a la anógua c tumbre de entrar a )a pr vin.cia
a •acar mdio ~ata vender, ~orno fu el caso de la.rtín L · pez de la ueva, alguacil
ma}Or de altillo) Juan_ M~nchaca, vecino de aló.llo qwene hacia p co habían
;~eno a m~o de lo 1ndio~ en la B ca del Pilón, en la ierra, al ur del uevo
emo de Leon. Alonso de Leon 8-89 e □ «Relación y di cur os' . En 1653 lartío
J~ Zaval.a ~efiriéndo e a los hacendado de Que.rétaro, Huichapan y anJuan del
Rio que "rra1an su ganad al I uev . Reino de. .Le · n uno· mese del ano~,
- - se que1a
· ba
d
e que_ entra~an ~ a tar las aerra~ y mos ocal ionando c n u de cuid w
alteraciones e mva ·1one c¡u lo indi _ hacen' . " uto d la , 1 Ha realizada r el
gobernador Zavala (1653)"
Thl, Civil, vol. 7, e1i.-n. 9, 9 f·.
p
lS p
•
¡ , en 1628 el gobierno del 'uevoTReino de León reportaba haber
or e¡emp

fro11trra; Li prril'inda dr fo11t1113árbara.
10
106

�1í1/mtin11 (,,1rz!t \l,,rti11, z.

sucedido en la guerra chichim ca, las provincia nmt ñas casi nunca
contaron con apo ·o económico del obiern central para hacer frente
al conflicto indígena.
.
Continuando con el tema d la ganadería y las accwnes
empr ndidas por Zavala tenemo que, de pués de entrar las primera
ere haciendas era human.te a cargo del mayordomo ntonio Leal
v dos de su herman s en 1635, l g bernador convocó a los
~naderos n organizar e, y enviar junto con el ganado la familia
necesarias para establecer una población. El llamad tuvo ~,na
re puc ta muy favorable, pue llegaron 28 vecino para la fun~aaon
procedentes de los pueblos d Huichapan !epeutlan, Queretaro Y
an Juan del Río:'\(' La erección de la nueva vtlla tuvo lugar en agosto
de t637 y e le encomendó a Lui de Zúñiga y Almaraz uno de los
ganader~. que recientemente babia ~~trado proceden~e _de
Huichapan. eis me e de pué , en una vuta qu Zavala r atizo al
nuev asentamiento, criticó algunos aspectos d u organización e
hizo importante. cambios. r
destinado de Jo. ingreso, fiscales, 205 pesos plata a compra de caballada en la Yilla
de los Lagos para La guerra; en 1629, 25 O pe o para caballada y otras co a del
_ituado de guerra del Reino; en 1630, 3500 pesos en plata en bascirm:nro, caballada
y ncr-as -.iruallas parad simado de merra; en 1632 se destinaron 1045 pe os en ropa
para la "gente amiga"; en 1633 e gastaron 1694 ~so n c~~ , arcabuc~, )'
ba •omentos para La guerra, 105 pe os en plata para polvora} a la gente amtga •e
les repart1eron 100 fanegas de maíz. "Libro ele asiemo · de pena. de cámara, gastos
de ju~ciaa, quinto y otros derechos corre pondienre a . u majestad (12 oct. 1628-19
dic. 1653) ', AM11, Cit'il, vol. , exp. 3, 16 fs.
,
11, «J\cra Je la fundación de La villa de
adereyra (13 ago. 1637)», en o.. 10,
HuMrin, i, 246-250.
.
;r pon.¡ue fue necesario venir a ver fa dicha pobla7..ón para ord~ ~n ella lo que n~'\S
bien cwnpliesc al servici de. u ~lajescad, ornato ilustr de su re~ublica para su me¡or
gobierno,, habiendo \lega&lt;lo, hall· algunas de las casas c¡uc ·e habian empezado~ hac~r
que rab~ mal formadas apartadas unas de otra· no contiguas y sin fo~ ru - ~
&lt;..-w.dra ni calle, y en el autc&gt;de fundación no con tarcl ténnin [quc_a} es~dic~-ª villa se
te debe dar 01 a que coma, ni lo que les estaba señalando para prop1 ru Lo e¡1dos que
renía, v ocras cosa!; que nece. ariamente debían constar en el dicho auto. Para lo cual y
porqu~ mejor y. e bag.i la dicha fundación en la forma y manera que se declar~ en la rt.-al
cédula de nueva poblazone..&gt;iVisita del obemador Martín de /.avala a L'l rula de an
Juan Bautista de adereyra (26 feb. 1638))&gt;, Cos. ío, Jiistona, i, 251-255.

108

La ob ervacione y correccione a la traza de la nueva villa de
Cadereyta, y la preocupación p r delimitar su juri dicción,
corre pondían a una actitud más general que 1 fartín de ZaYala
tomaba en todo el uevo Reino de León, pue e e mi mo año
también e de, lindaron y amojonaron los limite d la juri dicciones
de Monterre} · erralvo. 38
En cuanto a los caminos del ganado la primera vía pecuaria de
largo alcance con eraba el lugar de origen de la.s hacienda con la.
zona minera de an Lui Poto í pasando por Saltillo para Uegar a
las .irunediacione del río Pe.quería en la jurisdicción &lt;le fonterrey.
Con e ra ruta e r deaba gran parte de la ierra ladre, pue, de an
Ltús Poto í ·e eguía a harca , posteriormente a fatehuala, luego
a la hacienda de uadalupe, de ahí a la e taocia de an Juan Vanega ,
posteriormente e atrave aba por Pozo de .,\nimas an alvador,
iénega de Rocamonte, Encarnación y guanueva hasta altillo, la
ruta cootiouaba por Los jos d
avarro, jo aliente, Encinilla ·,
Rinconada y finalmente a fonterrey. Década después esta ruta se
extendió hacia Boca de Leone y Río Bravo. 39
l gobernador detectó vario pr blema con esta ruta. rno era
que la hacienda trashumantes, al pasar por la juri dicciones de
altillo y i\lonterrey, frecuentemente estropeaban lo . embradíos,
lo puente y camin s de la poblacion . tto de lo problema
era el tra paso de varia juri diccione dependientes de diversos
gobiernos: an Luí· Poto í de La ueva E paña, harca y fazapil
de la 1 ut: a Galicia y, altillo de la 1 ueva Vizca\. a. n cada
juri dicción, l ju ricia mayor cobraba alto. derechos por "pa aj y
pi aje' d La ti rras y, adicionalmente, s tenían qu pagar a Jo
dueñ
' mayordomo de la hacienda· y pu to · por u ar los
abrevadero y aguaj para el ganado.
Zavala bu có abrir una vía más direct::t pata que lo rebaño no
tuvieran que ubir hasta altillo. Para ell , en 1638, em~ó a otro
I•. to~ pr cedim1emm pueden ver e en lasAAJf corre pondiente al año di:
1638.
;~ En la obra de l. raél Ca\'azo. arza, Bm-e Hi.rtori.a, p 63, e menciona de manera
más puntal alguna~ partes dt esta ruta.

109

�1 almti11a C,arz.11 Martin(z

miembro de la familia Zúñiga: el capitán Juan de Zúñiga lmaraz,
quien también era ganadero proveniente de Huichapan. n e a
comisión participó Franci co de E cobedo vecino del valle de
Labradores y proc d nte del alle de Iatehuala. u misión era
«de cubrir» un camino entre adereyta y Matehuala que pasara por
el valle del Pilón.
La xpe&lt;lición partió de .Matehuala el 20 d febrero de e e año,
rumbo al oriente hai.ta el puesto d anta Clara, continuaron ha ta
el aguaje de an Antonio pasaron a la cañada de las Bufa ha. ta
llegar a los Cedro, de andi, - dirigieron a uno ojos de agua r
ciénaga. llamados La Angostura y la cañada de La L cbuguilla ,
prosigui ron al valle de lo. Piñones y aguaje de Las Punta ,
atravesaron la cañada de Las Gallina y finalm nte llegaron al valle
de Pablillo. ~ 1 recorrido anr rior le tomó siete días. D Pablillo, no
encontrando una entrada al valle del Pilón, el grupo explorador tuvo
que desviarse hacia el valle de Labrador para c ntinuar por un ri
que c(Uzaron 49 veces, pasando por un paraje c nocido como alto
del Agua para, después d cinco dfas, llegar al valle del Pilón y la e tancia
de an Juan d Cadereyta que era de Juan d Zúñiga Alma.raz..¡¡i
En 1657, se trató d habilitar otra vía ganadera que cruzaba la
ierra Madre má al sur e iba a dar a los Llanos de an Antonio,
pasando por la p blación d anca María de Los ngele. de Río
Blanco. En .u r corrido " e pasa por éste [río] 44 " ce . Y no
obstante estos inconveniente , e trajinan esto caminos d ordinario
por los dichos pa. tore y por ellos al n a la ueva España". 41
El pa toreo de largo alcance fue primordial en el poblamiento
del ~ uevo Reino d L ón, pero también tuvo su inconveniente .
no de ellos fue la estancia temporal de la pastoría . Cada año, en
el m d noviembre, 1 s rebaño llegaban a l s ago taderos de esta

parte del orte y en el me de mayo regre aban a u ruicienda
para la tra quila, el sacrificio o la venta del ganado. E ta dinámica
provocaba que durante la mitad del año lo agostadero del uevo
Reíno de León quedaran de iertos y su tierras expuestas a la invasión
d lo grupo indígena .
Otro a unto que constantement había que vigilar eran el
calendario de entrada. y alida . En e te entido Zavala tuvo fuerte
disgusto , pue no siempre e re petaba y u de acato ca, ionaba
grande daño a la iembra. a. pa toda debían entrar al uevo
Reino de León en el me de noviembre «cuando la cosecha de maíz
e'tá hecha y los trigos bajo tierra, sin haber salido))_--12
,\unque lo movimi nto
racional eran ine itable para el
funcionamiento de la ganadería trashumante, Zavala comprometió
a lo dueño del ganado a mantener p blada la villa de Cadereyta,
al meno , con una familia por cada hacienda tra humante que
entraba. ·13 Lograr el poblamiento del o reste con ganadero. no fue
fácil, p ro la política de Zavala fue muy persi tente en e. te enrid
y en pocos añ
la villa de Cadereyta e consolidó como el eje
principal de las operaciones ganaderas. Iucho de los mayordomos
y pastores terminaron por e tablecerse con sus familias en el 1 orte,

&lt;~ornada de dl..'scubcirnienro) po esión por juan de Zúfuga (21 f&lt;!b. 163 )1)
" uro· fechos a pe&lt;limcmo del común y natuntles d la nación negrita de la junsdicción
d 1 ueYo Reino de León, obn: prejwcios 9ue !t:s infieren lo Yecinos de aquella
juri dicción obre d goce de la· cierra. de su asignad· n (l 750)". AG M, Timar, vol.
144,exp.4, fs.J0lv-305.
~1Juan Baurista hapa, "Fiisiona del Nue\'O Reino de Le· n", pp. 134, 147, 225-226.

•·' n 1646 rugun:is haciendas entraron en el me~ d diciembre y Zarnla dictó un
nuto en cl 9uc ordtnaba , los mayordomos &lt;mo '°"olvt:.r a 1.:ntrar a pastar por el me
de diciembre». Cayazos Garza, Bm· hisloria, p 62.
• 1 Cn 1653 Martin &lt;le Zaval:i les r cordaba a lm branadero · haber expedi&lt;lo un
mandamiento desde 1638 en el que pe&lt;lia a lo prop1cr::uio de la · mercedes de
uerra · \ agua, las 9ue poco ames habfa otorga&lt;lo. para l¼Uc poblaran los sitios con
casas &lt;le nv-ienda, ¡..&gt;ana&lt;lo \' labores comu e taba Jispuesto en la rea.! cédula de
nueya · poblacione.. e quejaba de 9ut &lt;(entraban a agostar las nerras · sitios
ocasionando con su Jescui&lt;lo los cu me, e· del n.ño las alter.i.cion · e 111Ya::;1one. qut:
lo, indio hacen ) los tro · ci e dejan lk pobladas la aerra i- expuestas su·
poblac1onc a su mta.l ruin.u). t-.lartin de Zavala ·e refería a los dueño· de las
haciendas de ganado mtnor procedentes de Queréraro, lluichapan, anJuao del
Rfo }' Tepecitlan, quienes entraban al u~•o Reino e.le León. Pero a pe. ar Je u
mandamienro, las hacienda «entraron i.ia dichos poblad res pooiendo excusas
que parecieron legítimru. y oblig:índo e a guc el año siguiente 5C tra rfa.n in t! cusióo
[excusa] alguna}' se han pasado cuauo años v no lo ~o hecho».». \u tos de la visita
realizada por el gobernador ZaYala (1653))&gt;, ;\J [, Cil'il \·ol. , exp. 9, 9 fs.

110

111

''1

�l rmand

parte del /fupo ec nom1co } p litic

que control' 1

r cur.;o alrl'dedor &lt;l Cadcrcna.

l .'l colaboración d • e ·ti.; grupo fue fundamental parn l go i mo de
Zavala. ' n clt: lo. per naje que már apoyo dio al gobernad ,r fu d
capitán \1 n: d León, y mo d \ntoni 1.eal., el may rd imo qu

tmrodujo la primera p. ·roría.. u mcorporaci • n a 1 e molad tro.
criadores de ganad , a L'lS campaña· de d ·fi n ·a que conrinuamcnt se
organinban, ful' mm• importante. \1 n. d León e m'lrtlo c:n uno
&lt;le lo principalc cmni: ta, dd L uc\ Rctn de l ,e • n del 1 lo • :\11
lúzc uo gran . en kto en la pn:paract n de I s in~ rmc. ~ a ·unto
admini trativo. c.¡u Z.t\ ala n.:quino para cl reclamo de ·u ·udd y
otra pri,ilc0o. ante: bs ,\utrnid, d · irrcinalt:'- \ d l.on: ·j de lnd.i,
en la última etapa de u vida c m vcrcmo. en cl s1gw •ntc apartad .-t-t
u le ad
III. La muerte d iartin d Za ala
Lo c.¡uc fue bu1:no para el pobbm1 oto del. ,reste.! nmoh.ispano, no
necesaria mene lo fue para Z avala. En 165 , de:pué de Yario:
anos de habc:r solicitado el pag de u. u Ido , n una pequc.!ña
c;trta c.liri r1da al ·irrc, ·ranci . co f·crnáml z, duque d Albuqucrqu •
Zanla le decía:
\ le prtsrnfn ti mulm 11 mia cw,o los ,t!f0'1tl, .&lt; pecadores a Dios, lleno mior di
71{ 11stim. po/11?."'ll n rirl,ulu, ft11w1n,Mo mrdlo 111i/kin d, puo.r trrink1 trr.r t11ios
de tida r.1 niáo dtl Rt} 1 11 um S ,ior. rll e.rt. de t, pladn, a1mq11tfertil dima, }
11 t.fl d. a 0111odt1do ri11cón t'.rpnwulo d. t, cA 111 11d,1 tk m mi . ttkncit1 ,1hú11
nf,i,;,mr, pam a 11arrltrr o la n1IIert ro,, 111~1Jr ání11m del qu lllt promelf11 ydan 11,i1
w ., 11 , rid,,d, s ypdm~z.11 q11 erran .ri11 pmjltJrrión ca,,, dit, más. a o rr111 dio
pero, sino Mjltrtidt1, d. -ada. lo ,n,,ms d ktl,nmrkZf1 d. matra tXftlauia, t1
&lt;J i ,m 'Siro , ñor 1wrrk mn. J. os n~ ter pt11u nu 'Jlro c1111paro.
glo. '\ Il \Ion o ~lé l.,on n;, !.izó un e nto ·obre cl ucn1
en bue lll pme J u habncc . c Jc&lt;licó a c.:x.1.har la !abo •
1
,conJu;1n&lt;l Za,,llar~'lllid,J1 ·cr.,o ,·iajc: p,racnuc,i
nncbdc: . .i fin Je tratar lo. 1:untos 11ficiale · &lt;le Zavala. La. carta de
c t, peo i:mc e un comprcncltda en «R lac1ón e inti- nnc obre el gobierno d
\I rúnJci'..n, 1:.i (l.'\ ·b. lC1"S) ,,.\C,l , l.m·h11d11di i1•1am.lc:g.l 16·A,.:!\l s.

&lt;.:iru de :\lariín d~ / .J\ :1la ah·irre · (., 1 dic. t&lt;," )•, «Rdaci · ne infonnc "&gt; re
1gobkmo de ~lartín Jt: b, ala (13 fcb. 1655)11, C,1. / r,rib,111i11 di•Gíflluru,I g. 176-

De de 1644, Z vala mpLz . preparar un infi rme J t. Hado
obr · u I gr al frcnt del gobi rno del uC\' Remo
ba~ad en la mmería ) &gt;tra. cri,·idade re ltzad· C. n ba · ·n a
iofi rmación, t:n 16-4, pre. ·ntó a l. uc ridade una li t, le u.
m •nto , entre 1 . qu de· tacó hab r p l lado b \ 1lla e -erral\'o
) adcrcyta, hab r a a&lt;lo rande camidaJes de pi m y reta a
l. s minas d l.ac. teca:, mbr r te } Parr. l. hab ·r descubierto ·1
camino a la Hua. teca ) puc.!rt de amp1c , haber comenzad el
dt:. cubrimicmo d la parte norte rumb &gt; la 1-lortda, hal r hcch
cammo · p, ra 9u las haci nd .. d 1 . ur pud1 ran t:mr. r , . gostar y
haber manr ru&lt;lo n 2 ) mil pe
anualc · un pre. i&lt;li y alm, cén
en la ciudad d · . [onr rr y. L · m morí. le. fu n n m·i, do
Con jo de Ind1 . con el fin de que ·u ti mp, ) din ro ucr n
rec mpen ad como t.:'-Ópulaba la c pitub din que firmó en 1625
e n la or n, . La p ticionc. la · dividió en d parte . na d ella.
ref ría a a unto de l , e: \ mand. micnt
para d mejor
funci n mtcnm políucc &lt;le l.i obernación, comprendidos en diez
puntos: 1J u l · fic1 d r gim11:nto par la ciudad ele Montcrr ·y
fu r, n ,·end1do.. 2)
le e nce&lt;ltera privilegio de rmas , I ucvo
Reino e.le ón con un e cudo d1bu1ado a:i: u na ciud, d i..:n campo
verde ,ll pie ' t:ntr d . icrra · mincntc:: y p &gt;r r pald tra i rra
grande am1.ve. d, } p rada d la d ) prim r. . Y p r n im. de
la ciudad n camp r I un le6n le or · ron, do rapan e que.: c·i al
pi de la acrave ada y un I cch. ndo re.: pl ndr re ) yuc baya · !ido
nt ramem p r la m di, l. &lt;lera de J. ·i m1 d 1 lado derecho. Y t
ria &lt;lcl escudo que ha clt: er cor n, d, , cinco manojo: de flecha ~
cmco are . intcrpol. dos n signific, ción de l. s arma que usan tod.
la c.!ntC. d · 4uel remo c n c. t, lt:tra /u. · i11 tmrbns 01tt1, como 1
conc &lt;l1cr n a I lamia n treinta J mayo de quinicnto nn\'enta y
sci, \, !, pro\Ín i d ·uc.'ltán en ago.to de 16111 y a Z.car as
, ñ el mil quini nto y ochcnm. y och » . .'\ ) Poblar e m mi ~ione
hacia la parte nort ,. oriente, rumb a la e ta, l. : cual
e pa aran
de.: l. r al caja d · 7.. c. tcc . 4) L. fun I ci/ n de uru ciudad orill, .
d 1 río Palma que fi cilit·1ra l c. mino ·t la Hua reca y ampico
co tcando una par e él r otra la real . ja de an Lui. Poto í. 5) Ta

A. f: . : ,·-&lt;,.
11
112

�habilitación de un puerto en el río Palma.. 6) La confirmación y
cansen-ación d do" presidio , un en la ,-illa de adercyca y otro
en la de erral\'o. 7) ·] de_pacho de una cédula real para aju tar lo
lind ro. o declarar nula. mucha. mercede qu se habían dado y no
habían sid
cupada plenament t bre todo por lo que «con u
ganado di frutan la tierra apr ,-echándo e de pingüe
quilrn y
gozand má · &lt;le lo que le pertenece». ) e d pach
era r al
cédula para que &lt;&lt;lo alcaldes ma~ ore, y demá ju ricia del camino
por el nde pasan c.k ida) vuelca dicha haciend de \'ejas y carnet . ,
qu van &lt;l la. u Ya . paña a ago car al dicho remo, dejen ir libre .
a los mayord roo , ranchos) ganado } con nmgún pretexto ni col r,
ni a título de ,isita le. hagan ,1.:jaciones ni lle\'en din ro. ni algún
género de ganado, sino que pasen p r sus camino re~tle
por la
canada que han aco tumbrado pa. ar, y · en u · juri diccion s
cometieren algún d lito pr bad pr e dan contra la p r na que l
cometió, &lt;leíand ir libre lo &lt;lemá, y si htcie en alguno &lt;lañ en
los . embrado , pidiendo la parte r casado, paguen lo que ju to fuere.
9)
de pachara uru. prO\i ión real para qu e citara al Yirrey de la
1
• u '\'a España, la autondad . de la .\u.di ncia de Guadalajara} aJ
gobernador de la . ueYa Vizca}a para que s e tablecieran
oficialmente lo limite del . ·uc\'O R~ino de León con e o reino .
10) e re tiruyeran al t ·uevo Reino, do pieza d artilleria 9ue dei:de
la · poca de Lui. de CarYajal habían qu dado en el puerr y villa de
Tampico.
En el penúltimo punto Za,·ala introducía varia ob. en&lt;1cion
qu revelaban u e ncepción ,;obre l alcance d l p blarrueot
que había impul ad en el • uev Reino de León. Proponía e tomara
en cuenta la hacienda de ;\f atehuala, propiedad de [iguel
sconhucla como una &lt;le las mojonera:· del 1 ue\'o Reino de 1 ón
por el rumbo del sur. De ahí l.1 línea limítrofe eguiría el camino
que iba a :-.Iazapil hasta el camio frente al anunllo que viene de
Zacat cas al u \'O Reino y -iguiendo esa ruta ha ta dar con la
car onera &lt;le I abel de ·rdiñola n el e rro de an Juan, c ntinuando
ha ta lo cerro. d I valle de
ahuila, pa. ando al de los acique
ha ta la 2 leguru d latitud } 2 de longitud qu on inalm nte

114

e tenían asignada al uevo Reino d León. Al parecer ta
propue. rn contemplaba la po.ibilidad de incluir, como parte de u
gobernaaón a la villa de altillo, argumentand la cercana relación
geográfica y e mercial con 1ooterrey: 14 legua . ,!(, En realidad detrá
d e ta propue ta estaba la pre cupación que sicmpr tu o lartín
d · Zavala de que d
ueyo Remo de León dependiera, en an
medida, de la villa de altillo para . alir a e merciar . · pr clueco.
c n otra poblacione .
El otro con1unr de perici ne e referían má a la per ona de
Za ala, entre la que e encontraban la de título de ad lantado
perpetuo para él y us heredero con la renta que el rey l concediera
la vara de alguacil mayor por dos Yida , privile ·o de armas y merced
d cuatr soldado para compañía y guarda de u per na, } lo más
importante el pago d su ueldo alario por haber fungid com
gobernador • a razón d d mil p
de minru anu.ale de de el día
en que entró al uevo Reino d León. 4~
Cn año de pué de la anteri re p tícíon s, el rey Felipe IV
expidi ' una cédula en la que reconocía que Martín de Zavala &lt;(ha
cumplido mu· rele ·antemente con lo que ofreció · capituló conmig .
Y e el primero que se ha visto en mucho año que haya cumplid
con semeíame capitulacione ». Pero n cuanto a la retribución
económica que Zavala p día el Rey fue muy claro: «Mando e le
de.spache la merced del auto que le ofrecí de la orden de antiago
re pect de no haber terud efecto la encomienda de d mil pe o
d mina en indio , de qu yo le hice merced, p r . et nte que n
pagan tribut , p r n e car reducida a poblaci ne ea . cn·id d
conmutá ela n conc derl veinte 1 gua! de cierra de p blada dentro
del dicho Reino donde el dicho g b mador le parecic e».~11 orno
vemo felipe I nunca mandó pagar en pe. o. el ueldo de Zavala.
in mbargo, a travé d . u más e rcano colaboradores Alon. o
"' ({Re:umen tl I mem na! impre o t¡µe Martín de La ala manJ al consejo ue
india. (t 6- 4)», •Relac1 · n t: informe ~obre d gobiern de • famn &lt;le Z:l.\ ala (13 frb.
1655)», -\ 1, Esmba11it1dt Cámora, leg. 176-1\, 205 f... 16v 26,.
'' \ 'ea~e la noca anreoor.
' ,Real Cédula (6 eb. 16-5)»,

I, \lbiro, n 12, 6 r...

115

�1 olmli11a G111z.a Martí11 .;

e.le León y Juan de Zavala, 1gob rnad r moYi' . te asunt ea todas
Las instancias p sible de l. uern E pañ,,. El ca. o fue turnado a
La audiencias de Guadalajara y de M ' ·ico } al \·irrey Juan de L )'Ya
\' de la erda., conde de Baño . ·inalmenre en marzo de 1661 el
~-irrey, en una intcrpr tac1on muy ubjeti,·a de La real cédula de 1655
con lo. pareceres d lo. fi cale de la Real Audiencia, ala deLCrimen
y Tribunal May r de .. uemas de la ueva E paña, determinó pagar
lo ueldo a Zav:tla por 35 año. de gobierno 5 una cantidad extr
por los gasto n el mantenimient d 1 . dos pre idio , . umand
una cantiJad mayor a 1 . 1 O mil p . o.. J \-U:r y ord naba , 1 .
juece oficiale reale de )ag r ales caja d Zacateca y an Lui.
Potosi pagar la can cid, d rdi rida. 49 En 1664 el onsejo de India.
mandó una contra r&lt;len sobre el pago de uel&lt;lo a Martín &lt;le Zavala.
Pese a c. re nuevo mandamiento d pago dt lo sueldo
hizo
efecti1:o. 1 o . e . ab n qué 6 cha alió I din ro, p ro Martín d
Lavala murió dos m • de pué in h, b r r cibido ningún dinero.
.\l paree r dicho m nt fu de Yiad hacia la capital y fue a dar a
manos del conde de Baño . La mayor parte del diner fue . u. traída
de la caja r al de Zac, teca , p r lo qu a parcir de 1665
1ruc10
una e. hau tiva inYestigaci 'n eo la que Las auroridade reales exigían
la devolución de todo lo acado. El proc o duró ha ta 16'2, cuando
los bicne. c¡ue 9uedaron de ZayaJa en el uevo Reíno de León y la
ciudad de Zac. teca fuer n rematados (v'a el anexo 1). O e, ta
\'enta ólo e obtuvo algo má de 20 mil p .o" 1 s O mil faltante .
. e le cobrar n al Conde de Baño ..
~ · po ible 9u
Iartín de Za,·ala bara de ·cubierto el raude, pue
uno. me e ant s de morir, en febrero de 1664, en una cláusula de

u te tamenro renunció al d recho de nombrar . ucesor para el
gobi rn del ucv Remo de León. Encargó al cabildo de la ciudad
de l\fonterr y hacer cargo, en tanto la~ auroridade uperi re
nombraban a un sucesor. n otra cláusula de u ce tam nto hacia
hincapi' en la importancia de • eguir con rvando lo, pr . idio que
había fundado ) n d meritar los rccur o a ignado a la eguridad
que el tanto había procurado, temía qu lo indio de la florida e
juntaran c n lo, d l uevo Reino de Le· n y otra frontera para
atacar masivamente a lo pobladore de la pr vincia."0
Martín de Za,ala murió I de ago to de 1664. De a~ rtunadamenc
u adver encía no fueron e cuchada , lo:;; gob ro.adore
que ocupar n u lugar no dieron eguimient a u p lítica . Lo
ganaderos empezaron a entrar, salir y ocupar los e pacio que
qu1SJcron jo pre,-ia organización. E te de. orden la falca d
planeación y una esca ·a inv r ión en s guri&lt;l d prov ti ron una
oleada de ataque e inva ion ·s indígena mu. evera en la última
década del igl .,
l. Lo camin s que e habían habilitado
dejar n de u ar y con ello roda la acti ·idad comercial y económica
declin · e n. id rabl mente. n panorama . ombrío d nde
prevaledan la in eguridad y l de poblamiento fue e! nuevo r tro
del r 1 uevo Rein de León a comienzo del iglo • II. Pa arfan
mucha décadas para recuperar el tlinami mo que una vez se había
logrado.

1

J'', \fandnmiento del v1rre}, Conde dt: BañtJs, par, 9ut: st: h: paguen los ·uddos
a ~lanío de /.:mtla (9 mar. 1661)»,
«Relación l: informe . obre ·1 ~b1emo de
\Iarun de Za\·ala ( 13 feb. l 655)l&gt;, \ , l, E.rc,jbar11t1 de Ctimm'tl, lcg. 176- \, fs. 161 166.
De acuerdo a la ccruficacmn que d Tnbunal de: ·ucma t:xpiuii de lo que 5C libro~pai..,ó al gob ·mador fueron 1O1 367 peso. , cuatro wmmes r un grano. 11EI lict:nciado
Juan nguln de \~urr \ . lccJo, oidor d · e ra Rc-.il \udiencia da cuenui. ~ vuestra
J\.lajcstad en razón de la rcmrcgrac16n &lt;le los lihram1cnto hechos al maestre ti·
camp don \l.U'On de Za\ala) conde de Baño. (12 abr. 16 1)». \ 1, \fé~iitJ, 44, n

J9,r,5f,

"' A,\ l\f, 239-240.
116

11 7

�XOl

Hacienda de b neficio del gobernador Martln de Zavala
Real de Cerralvo, 1664

Primer 10vcntario realizado por Antonio de Palacios con poder del albacea:
n. tóbal \'i:m:gas d Figucr a, vecm de la ciuda&lt;l el Zacarecas.
[ lacienda de sacar pi ta
a a de . u mora&lt;la grande: una sala y do. aposemo bajos y ocra sala)' dos
ap ~cntm alm~. wdo, cubierco, d mad ca y en lo~ altos jaca.les con ~u
pajizo l :;irio d1: hut:rta. Los en eres de la casa:
Un escrimrio, abier a la caja principal, ·in llaves y dentro cajon~ chic y
grande, con ·ólo dos de ellos cerrados
uau:o mesa de tablas ya vieja.
Cna balanza grande va maltratada con una arroba v ouo &lt;le media
arroba una ca¡a Je pe ·o quebrada. las guamecid ·
na caja de \'lento muy maltratada

Casas 9uc habitaba ah-ador de lo. Reye,, may r&lt;lomo de la. hacienJa. de
minas: en el, po. neo una cocina v c rralazo, la sal.t ,. cocina sobre cech Je
madera ) la mitad Je la cocina y aposento de terrad~ y madera
La hacienda de beneficio
Un molino Je fundición de agua con muro, de
Una parada de fuelle·
Un molino de fundición
l na barra &lt;le hierro grant.le 9ue ,jrve en la fundiCJon
ºna achuelagrande dt: afinar
L'n c:piton
L n arqwbo but:no
n perno de hterrn pequeño que, HTe
Ocho t:njalma. con u cincho , ntlcs y reata. de cuero
Ocho cargas de costales metalero·, e~almas y costales muy amdo,
La carboncra
Una carreta vieja con cis ato~ dt' but:yes ,·íejos v nuevos con cuatro
}'U T()S

iete hacha carbonera
n aza&lt;lón pequeño

5 mulas )' macho de tiro, carga, silla y coroza! v1.1:jas) nueva:
Dos garañone · El lampi }' El Güero
33 veguas de año para arriba, manza ) potrancas
iete potrnn9uillas y potranquillos por herrar
\lanada del Bayo, abierto con su burro macho viejo de color tordillo
26 yegua., pocrancas de año para arriba
Ocho mulero. y cuatro potrillt 1s por herrar
Dos potros de año
Do. macho· y una mula 9uc van a dos años
45 caballos man os entero y capone , vtcjo . man ·o. · buenos
Hcrrarrucma &lt;ld almacén
Dos al9ucbnces \~ejo
L nas tenaz:is corba &gt; ot.rn. &lt;le herrar \'lejas
Un atizador de hi1:trn que irve en la afinación
L na alma&lt;laneca pegucñ:i para aprisionar r Jesapri ion.ar
n entrepiernas con sus anillos d hierro
Loa tenazas para. acar la placa de la cendrada
na calavera de claYo. &lt;le carozo
na cadena de 3 eslabone· \ , u argolla
106 hcrradurn. mulares) asnalc:, roda en bruto
Dos manguillo: de cañonc.
ln entrepiernas sm arullo,
Un atizador \iejo
L na punta dL barra de má di: una cuarta
D(). aza&lt;lones grand s y dm pe9uenos del molino
L na ata¡adera
16 c,illone de carozo, LO con machelos ~ . u. ~in ellos
Media fanega de palo para medir maíz y rrigo
iete má. riles de grillos con sus . rropcas, lm 4 en cha,u.t "3 in ·lla
D s arr pt:as in mástil
Tre hacha , do. quebrada.~ runa buena

[·ucnte: «Auto· de 1 )$ invemarios Je los bienes raíce · inmuebles en la ,illa de
,crrah- por muerte de farun de: Lava.la (1 1-18 go. 1664) , en «lm·cmario de
los biene Je Marón de Za,ala (ag .-oct. 1664)», BMN.\1-1, ecci • n de t-.licrofilm.,
foi1 ,\/onkrn . rollo 6, e. p."', fs.

La mulada dd molino

118

119

�¡ t1lmt&gt;1111 ( ,,1rza ,\lartímz.

egundo inventario de bienes realizado en 1666 para ser rematado por u
ad.mini tradore a fin de cubrir lo que la Real Hacienda erogó por
concepto de alario y compensacione para Martín de Zavala, quien nunca
recibió tale ingre os.
Albacea testamentario} tenedor de los bicne - de J\lartín de Za\ ala: capitán
Cm.tóbal \'enega. d Figu r a, su apoderado Pedro de Venegas su hijo.
Adnurus trador de lo. bienes &lt;le Marún de Zavala: a(yaJor de los Reyes.
Comprador: . \ntonio de Palacio , vecino de Zacateca

I Iacicnda de fund1c1on:
Dos horno de fundiaón . onde molino de caballo
Do. bomol&gt; ck fundición .onde molino de agua (enfrente de lo otro )51
Carbonera
\lina.
El molino de agua, d rodeozan y el tablón c o u peón palaus, mazmorra
de b.ierro, guijo y rejudo
l ' na parada dc fuelk:. \1$ada con ha.za y olera
1n tablón con &lt;lo; cañones de luerro ·
Do~ ro&lt;lcces
Una parada Je fodlt! · usada y remendada
El &lt;licbo molino cubicrro de zacate y tieua encima con do. chimenea ·: una
de fundir y orra de a finar con ·u ,·aso armado
El alcribiz mu&gt; nejo
El tablón e n do. cañones &lt;le hierro
l n rodete con ·u. rn, nezucla y o lera en el birnbalece
Do~ chimeneas: una de fundir otra de afinar, todos ·in cubJt!rta, sólo un
tapanco en lo, fuciles donde se funde
l~I peón con guijo y 1cjuclu
El CJL wande con do: ~uijos. en las cabezas con cinchos de fierro
Dos gualdaras donde da rndm el eje
[n cada molino una purrta
15 mulas man ·as de carga r de :illa, } las cmco de ellas mu} vieja.~
1 mul. re. m:tchos de 1iro manso~ } rcd1 mos
10 caballos de rien lar falsa Denda
20 yt•1,ruas man. as t:n que se cogtn la. tltchas mulas
En la carbonera 14 hachas, una ~,ranJe \ IJ.6 Jemi, pequeñas
'n azad · n con d que se ; aca úerra para tapar I s hornos
na rom.ma grande en la dicha hacienda

y

" unque mediance la mucha cea quc ·uelt! haber en este reino , e pa ·ao
algunos años yue no pucdt:n fundir con lo. adh remes que tienen».

120

Una hachuela de afinar plata

Una tenazas grandes
Dos azuela sin palo
lln atizador de hierro grande
Dos escoplitos de ajeme [azeme]
Una almadeneta redonda que. irve de tejuelo en lo guijo
Trt!S barrena : do. de guía y una de rajón
l na ierra de tre. cuartas de largo
na barreta que sirve en la fundición, que pesa 40 libra
na· pesru de pesar plata con dos pil ne . uno de una arroba y el otra de
media arroba
t: n marco con p sa · medianas
En la minas ei barras de nietro, dos grandes y cuatro mediana , de ha. ta
20 libra · cada una
n azadón grande
Un perol grande de cobre, que mve para hacer dé comer a la gente
Un aparejo que sirve de acarrear carbón
Do pico grandes en las mina
Tre mattillo de quebrar metales
En el molino de agua un cablón con do cañones de fierro
En el calabozo otro tablón con su cañone
Más otra do paradas de cañone uelcos
Otro alquebriz ,1ejo de cobre
La ca as de la vh'ienda que fueron del señor gobernador que constan: una.
sala, dos apo. enm bajo , codo con pumale , otra sala y tres aposento y
otro de aleo. La sala y un apo. ento y el otro apo. ento alro, e. ta &lt;le buena
calidad y lo demá amrinado y a pique de caer e, que e tá en la plaza de dicha
,·illa, en frente de la parroquial de ella,) en dicha casa una e. calera de piedra
por donde . e sube a dicho aposenro aleo, que fue dormitorio de dicho
difumo [Martín de Za\'alaJ, y dicha · ca a
n de adobe con la cubierra de
zacate
Do · mánada. de yeguas de vicnrre d 35 yeguas con sus garañones y burros
padres con la mulas que en ellas hubiere de roda las edade.
Las partes de mma. que p ncnecen a dicha hacienda
40 mulas · machos cerreros de rodas la edade.
Dos manadas de L1 mi. ma calidad que la: de arriba
20 caballo. man. o.
20 bueye : 12 noYill ,. ocho man os
Ocho novillos cetreros
na casilla que habita alvador de lo. Reyc. [admini ttador] que e. cá a un
lado del molino de a caballo, la cual consta de una ala y dos apo enco
Lo corral caídos y en mal estado

121

�1á/m/111,, G,,rza M&lt;1r6m!z

Todo lo anrerior se venclió en 2 800 pe o..
'o había ótulo en forma de la dicha hacienda y ca a. «respecto a que com
gobemaJ r y capitán genet"ll.l qu fue de e. te dicho reino el dicho difumo, no ruvo
necesidad de tenerlo por lo cual no consta hasta dónde pueden llegar us
términos y linderos, . e entienda que esra dicha ,·ema la hace con toda.$ su ·
enu:a&lt;la. ) salidas., uso· }' costumbres, derecho y erYi&lt;lumbre cuanro bao
tienen y se pertenecen a la dicha hacienda y casas según}' como u aba de todo ello
el u. oJicho y con la agua que iempre han \'crudo al molino de u beneficio. Y
lo mi mo se enciende en cuanto al d recho que puede la dicha hacienda tener y
tiene a las nac1onc · de indios que a ella han estado agre ados que son:
tacuanarnas [tacuaramas
cuepano.
coyorC!i
qrnguaguanas [c¡uiquaguana 1
lespoamas
elixguegue~
Las dos úlama naciones pertenecían al tic. Martín bad de Uria y e agregaron a
la hacienda de Marún de Zavala cuando el primero murió.

Fuente: «Escritura de ,enta de la hacienda que fue del gobernador l\larón de
la,ala (2 Loct. L666)», Br--fN. \H, ccc1ón de Microfilms, Serie Alonterr~J, rollo 7,
exp. 18,fs 9-12.

Abreviaturas:

B

I

Archivo General de Indias
Archivo General de la ación de
Archivo 1unicipal de fonterrey
Biblioteca acional del foseo acional de
ntropología e Hi toria
Biblioteca acional de [adrid

Bibliografia:
A.AA1, Actas del A)'lmlamiento de Aif.011terre_; (1596-1690), vol i.
1

1onterrey, yuntam.iento de Monterrey, Archivo
Monterr y 1994.

iunicipal de

ALES 1 ROBLES, Vito, Coa/mi/a)' Texas en la época de la colonia. léxico,
Editorial Por.rúa, 19 . &lt; &lt;Biblioteca Portú,'l, 70.&gt; &gt;
Francisco de Urdhio/11y el norte de la N11eva Espaiia. México, Editorial Por:rú.a,
1981. &lt; &lt;Biblioteca Porrúa, 76. &gt; &gt;

BAKEWELl.., Peter J., A1inerío J' sociedad en el México cokmiaL Zacatecas
(1546-1700), México Fondo de Cultura Económica 1984. &lt;&lt; ección
de obras de hi roria.&gt; &gt;

Q E, Diego de, Histona de la provincia de San 7icolás de
To/entino de Ñfichoaccí11, del orden •. P . Ag11slzí1 (164 3). Heriberto Moreno
Garóa ed., ~léxico, Con ejo [ acional para la Cultura y las Artes, 1998.
&lt; &lt;Cien de léxico&gt;&gt;.

B

AL

CA'VAZO GARZA, I rae~ Brttt)(I Historio de N11e1'0 León. México El
Colegio de México, Fideicomiso, ondo de Cultura Económica, 1994.
&lt;&lt;Serie Br es Hi tocia de los E tado de la República ~Iexicana&gt;&gt;.

Catálogo J' síntesis de protocoms del Archito J\Irmicipal de .'1011/m~
(1599-1700), vol i. r Ionterrey, In tituto Tecnológico de E tudio

122

123

�uperiorc de 1 [ nt m: ·, 1966. &lt;&lt; eri Hi tocia., 4&gt;&gt;.
edukJJio al/lobiog1fico de pobladomJ ({J11q11isft1dom de • '11e,YJ L.eó11.
:Monterrey, Centro d E tudio Humaní rico, l 964.
Diccio11drio biográfico de ,\Jo11krrq. ~1onterre~, llni\ rsidad .\utónoma d
uern
· n, 19 ➔, 2 ,. l .
Person,yrs de, '11evo Leó11 ó alP,11110.r de otras parles). Pe,jiles biog,níjicos.
Mom rre), · T., 2 9.

CDHSLP. olecdón de doc11111e,1tos para la bistoria de a11 fis Potosí, Prim
Pclician Velazquez cd. an Luis P t s~ Archivo Hi tóric del ~ ·tad
de an L~ Poto í, 19 5-19 7. 4 vol..
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'11el'O

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Tt11no11/ipas. Texo.r y . -1,n'O J!e.,1co, escrito m el si lo ;(T 1I por el apitá11
A/011so de Leó11, ]11011 Ba11tista ChapaJ el Gmeral remando Só11chez de Zamora
I ·rad a\'azo. Garza. d.. 121-256. 1onterre); obiemo del · tado
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tudi Hu.maní tico
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DI -Z D ~ LA ALI -, Juan,. ·olidas sacra-) reales de los dos Íll!J&gt;nios de

124

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co11.notkiar sobre Coahui/a, Tu111t1111ipas. Tesas)' 1 111:tl() Mb,ico, esc,ila en el
.i~/o. ~ ll por d caplia11 Alo11so de 1..rfin, ]11a11 Ba11tista Ch¡,¡pa 'el ref/eral
frrna11do Sánrhe-z. de %a111ora, Israel .avazo Garza, ed., 1-l l 9.
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Iéxic ,entro de Im e ogaci n , · y tuclio up n r · en
.\nrro¡ 1 gía ocial, .\rchiY
neral de la • aci · n, 1\rchiYo
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�RIVERA B ID ARDEZ, Joseph de, Descripción bm•e de 111 flll!)' nobley

leal ciudad de Zacatecas por don Jo.reph Rit'era Bemárdez, conde de Santiago
de Lo L,g11110. léxico, 1732.

La Huasteca y sus puertos, Tuxpan y
Tampico en los inicios del México
independiente
1

Filiberta Gómez Cruz
L'"\'

E
ft,1co Pl·.RDLRA EL t ,\I \ .\111 '\.TO de regione. geográfica )'
culcurale reconocida~ a travé de lo .. iglo , como l Bajío, el I tmo
la Laguna y la luasteca. E el ca o d la I lua tec~ ubicada al nore te
de la República. E una r gión d clima tropical húmedo formada por
llanuras co tera ·, pie &lt;le monte muy fértil} una parte errana que ha
·ido refugio d incligcnas de la" etnias tenck huasteca, oáhuatl, que e.
la may titaría en el paí , ) d algun s otomíc . Durante el tglo XL· esa
región, en término. territorial · geográficos y culturale , mantuvo la
homogeneidad . ufici nre para con· rvar u id nridad.
En e te artículo e analizan cuáles fueron las circunstancia que
condujeron a la activación de la ruta d Tuxpan )' Tampic al
Dra. en historia coocctnporán1..-a por la UruYersidad uel Pai~ Vasco, España.
füpcciafüta i:n la historia de la Hua-.ri:ca en cl iglo XIX \utora dt Libr y arúculo
especializados e inve ·ügadora Je tit:mpo completo dd 1n:;cituro Je: 1 ,·e úgacione ·
Histórico- ociale~ de l:1 ' nin:rsidad \'tracruzana.
1 El conterudo del arúculo e parte d la resis doctoral, "Ciromo · \lcrcantilcs,
grupos de p der porrunrios, Tux.pan yTamp1co en la primera mitad del ·iglo XL"',
2008, 1ruve~ida&lt;l &lt;l I Paí · \'ru;co, ;sp:uia. La ces1s obcuvo d primi:r lu~rardel certam1:n
XILI Prttll.lO Banamex "\cana,1, . aravia" de Hi. tocia regional mex.icana,200 2(XJ9,

126

127

�Filibert,1 Góhl(~ Cmz

.

al ti plnno caracterizada por proce o político y económico como
el c mercio neutral la Guerra de Independencia v el inicio de la
definición de un nuevo proyecto económico y político para relevar
el modelo col nial que implicó, ala p ere, la ruptura del monopolio
comcrc1al e pañol;~ pero lo má importante e dar a conocer cómo
la Guerra de Independencia abrió un e pacio d tran ición al
trastrocar el ord n político, la vida cotidiana, la actividade
ec nómicas ) especialmente los ritmos, lugares y mucha de las
forma de tra lado de mercancías de corre pendencia y de per onas.
En I económico dio cabida a una mayor participación de Jo
grup e.le comerciante a entado en la periferia novohi pana; en
lo p lítico permitió el r acom do de la agrupaciones mercantiles
xi. tente y alentó el crecimiento y aun la formación de
comerciante ; en lo acial los grupos de poder a entados desde
tiempo atrá en la Hua teca vier n ante í todas la po ibilidade
de desarrollo de la región con el ingreso autorizado de producto.
e · rranjero en esa latitudes.
La_s primera. ruta tra atlántica fueron dibujadas por las
nec . 1dadcs de comurucación entre E paña América. villa-La
Habana-Veracruz como ruta áutorizada coexistió con Ja incur ionc
pirática, que utilizaban las i la del aribe ~ pequeña en enada
de la costa atlántica para apoderar e d la riqueza n tránsito. J
traslado en buque. ai lad ~ fue ustitwdo por el si tema de flota.
desde l ~26.' En p~co tiempo los flujos de com ·rcio e adaptaron a
las comente· maana y a fo. e racione·. En la comunicación c n
ue\'a E paña .e surcaba por el canal de la Bahamas.~
1krrcrn, Iné y Armando _\lnua&lt;lo: "Comercio\ esra&lt;lo en el léXJco colonial e
ín_&lt;lcpcndicnre." 1990. llutori,u, núm. 24, abol-septicmbrc, l\Iéx1co (121-154).
ahrma (JUt.: d a~gc cconi&gt;mico de Inglaterra y la lucha entre las potencia· europea·
por~~ obtcncton de nuevo· mt:rcados fueron fact0re · importantes en b cransformaao? ~el smcma comercial y cn la confonnacióo del nue,·o orden l¡ue e crearía en
la Amcrtca l lispana en fa ~poca mdt.:pendiente, p. 122.
' Chaunu, P1err~. foil/a¡~ u11inm, ;(glo.r \11 J X I //;con la colaboración dt&gt; Huguctte
Chauou. Lraducaon de Rafael ánchez lomera. l;nivers1dad de cvilla, J 983.
~Juára I\.L~cz. \bel, &amp;p, m1Iio11e.rdel lihrera1J1bÍ11 en I.:.spatlay ¡ 11em Espt11it1. 111
amQ11e; lrúm111ant1111as, en ,\fm1ontll drl Prill1tr f1111pos10 l11tn11,1cio11al, celebrado t:n la
2

128

El aribe era una zona estrat 'gica en I atlántico di putada por
tres potencia : E paña Francia e Inglaterra. De forma natural, la.
mar as llevaban a l barc hacia e a región. En el rubro económico
ra un mercado extraordinario para colocar manufactura europ a
re.clavo , y para adquirir materia como azúcar tabaco y plata. 5
Una etapa cualitativamente dit rente comenzó con la firma del
tratado de l:trecht, cuando Inglaterra tomó la delantera al obtener
l derecho de a iento para aba tecer de e clavo a la colonias
e pañol.a , Jo que al mi mo tiempo I dio la entrada I gítima y directa
al comercio con las colonia española .6 Y aunqu el comercio tanto
inglés como francés con la mérica e. pañola aumentó durante el
siglo X\ 111, fue Inglaterra la que lleg' a predominar, legalmente o n .
La ruta del comercio e pañol de larg alcance e eran formaron
de manera formal a comien7.o d 1 siglo ,v111 (r'l 7), cuando Cádiz
u tituyó a evilla, mameniéndo e el si tema monopolí rico de
puerto único; en 177 se estableció el Reglamento de Libre omercio
que p rmitió la transacciones con otros puerto ~. finalmente, en
1789 de apareció el isterna de flotas. e creó a í una nue a
estructura mercantil ba ada en lo con ulado y en la. compañía
marítima incluida la d Filipina.. ~
La ind pendencia ignificó primeramente la descone ión de
E paña como órgano interm diario oficial del flujo comercial La
nueva articulación de la
trucrura económica e realizó dentro
del marco del capitali mo comercial internacional que e extendía
ciudad de ~té.xi o, del 23 al 26 e.le octubre de 1990, \' Centenario I.J.92-1992, Comisión
Pucbla, 'niver idad lb roamer1cana, 1 'O\, Tnin ·porraaón :\famima \lex.icana,
Consejo acíonal para la Cultura y la Arie . enero c.k E rudio. de Hi. mría de
!\léxico, ondun1ex, México, 1991 pp. 119 132.
1
uto ~Iantecón, ~(atild . ·'] .as transformación mercant.il del puerto de \cracruz
en cl siilo xv111: d itio de tránsito a sede mercantil", en Yustc l.ópez, ·armen y
Iatildc ouco (coordinadora ), hl co111trcio e. ·ft:rior dr Me\-ico 171 J-1 59, lruaruto
Jos ' María Luí Mora, lnsúrum d lnvestigacioncs f hstóoca de la l ', ,\M, Universidad

racruzana, 2000. pp. 110-139.
• Li, , Peggy K, Lor i,npenos tra.raJltínticor. l...a1 redu del (0111errioJ' de lar rtro/11do11t1
dr lfldrpmdmcia, l·LF, reímpre ión, México, 1995, pp. 15, T.
• haunu, idon.
V,

129

�f1lib

obre toda la tierra. Para cada país y aun para cada región la incrorúa
ntre un mercado ínternacional má competitivo y la guerra de
emancipación tomó cliver os derrotero .
Monserrat Gárate afirma que el papel recli tribuidor de ueva
. paña que articulaba una economía interregional fu alterado, al
igual que la nuevas oportunidade económica de e te espacio
fundada. en el análi js de 1 . d cin s de la. embarcacione alida
d lo puerro mexicano ante de su independencia, que ratifican
la apertura de la economía novohi pana. E tado 'nido. r ueva
Orleán y sobre todo 1 ueya York fueron el origen o el de tino de
naYíos que cocaban alguno puertos no\"ohi panos. Y en Europa
lo pu rto de Li,.-erpool o Landre. erian otro, de tin . fr cu nte .
La economía mexicana crecía) :; internacionalizaba, ante inclu o
de qu alcanzara u independencia. Producto y pago e□ unas ·
tras dfreccione. determinarían y c n olidarían nueva· ru as
mercantile y financi ra , e decir en el período po in&lt;lep ndiente
mexican lo comerciante ajustaron u redes comerciale a nuevo
circuito .') ¿ ómo afectaron e. tos cambio a la Huastcca?

La Hua teca ante de la Independencia
Lo tre iglo de dominio hispano con ;irti ron a la Hua teca en
una re ión geo ráfica y cultural imegrada a la economía · a lo
mercado &lt;le la 1uen
paña.
mediado d 1 . igl ·, 111 había
aut ridade Yirr inale } comer□ ante , hacendado. y propietario
con lo que funci naban redes p lítica, y económica que ,~inculaban
e te territorio con el r r de la col nia e inclu o con la penín ula.
En lo principale pueblo había admini tradores de JU ticia,
recaudadores ti cale.,) se contaba con representación militar y política.
J

Bt:rnecker, \\'alrher l... De a,gioti.rtas, r111pre.ran'o.r, u, lomo dt lt1 le/11prc111,, 111d11.rfrializacm11111r.vira110 (r~glo !\), L m,·erndad iberoamencana, ;\féxico, 1992, p. 15.
' Gárate O¡angurcn, i\ lon~err:u," 1rcutr comerciales y financiero: entre léx.ico
y Europa t l899-1 SU); l.1 participación rnsc11'', en Yu. te I.i&gt;pez, Carmen,\ Maúlde
1 uto ;\lantecóo (coordinadora.), E!co,vrmin\.1triorde Mb."Íro 1 13-1859, Instituto
Dr. Jo. é. :María Luis ;\lora, lmriruto de ln\'est.i acionc Históricas de la t . ':\\t.
Universidad \'er:icruzana, 2000, pp. 223 259.

1O

'"Ú1

C, óm~ Cmz

De e ta forma la orona e pañola y el obiemo del ,-irreinato c noáan
u riqueza real.e y potenciale u carencia y dificultades, y la
complejidad d u pobladore . A ta e trucrura administrativa
irnplemenmda por las políticas virreinales para orientar las accividades
económica de lo habitante e incrementar lo fruto fi cale para d
beneficio de us arcas e debió el hecho de privilegiar la producción
ganadera por encima de otro ectore productivos. demá cabría
recordar que desde tiempo colonial temprano al carecer d mina
de m cal preci os la producción e orientó hacia eso rubro
Por otro lado, como re ultado del pr ce o de colonización y ya
para la centuria de la Luce , obre alfa la pre encia &lt;le familia
e pañola , europea y criollas que controlaban área. 1:: tratégicas
como la explotación agr pecuaria y el comercio, ademá d eiercer
el dommio admini crarivo de lo núcleo urbano , de la propiedad y
de la mano de obra indígena. A u acción e debían lo intercambios
y flujo económico que se daban en la región en la postrimería
coloniale y en año previos a la uerra de Independencia.
En la primera década del iglo XI:\ la Hua teca era un e pacio
con una población indígena mayoritaria de habla hua teca r náhuatl,
un bu n número de me tizo y mulatos y una minoría blanca. Los
producto de mayor relevancia eran el ganado bovino, lo grano
bá ico como el maíz y cultivo rropicale como la caiia de azúcar
cuy derivado. rerúan demanda en el mercado novohi pano. n
primer término corre pondió a lo propietario e pañole y criollo
la in ver. ión en hacienda y rancho ganadero . En segundo lugar,
la. c munidade campe ina huasteca , que cultivaban maíz y Erijo~
producto e enciale en u dieta también ·e dedicaron a la crianza
y explotación de ganado mayor y m nor organizada., en mucbo
ca o. en cofradía·. Y en tercero, hubo pardo. y mulato qu también
e involucraron en actividade ganadera. al quedar encargado de
rancho
ue eran propiedad de hacendados que dirigían ·
organizaban tropa d miliciano y que de e a forma le pagaban
lo servicio pre tado en la milicias pro,·inciale .111

'º En el Padr · n de población de

)zuluama de 17 9 . d talla la población qu
radica en los ranch&lt;&gt;. y hacienda • destacando d hecho de 9ue lo. rancheros pardo.

131

�J;¡¡¡/,ma G6tul~ Cm"

La acriYid. d mercantil raba n un gundo plan y • e nutria de
productos locale. para u coruercialilaci , n o el interi r de la col nía
) d pr duct · d imp rtaci 'n, com vino , ve. tido , zapato , papel,
entre otr , introducido. d man ra legal e il gal.
D bid a que geográficamente la Hua teca e c r eterizaba p r
un amplio litoral c cero. é'-te debió er uj to de re.guardo
con rnme. Para l últim t rcio d I igl ~·vrn I comraband ele
producto. exrranjcr obligó a bu car mcclida qu . tradujeran o
un mavor comr I fi cal , n una m jor vigilancia militar, lo cual
llev · a· la f rmaci · n el ~ 1as de pard . ~ mulat . . 1 obj tivo
era que é. ta impidter n I ingre de m rcan í, d imponaci · n
ingre. a&lt;la urtn.ameote por la. co. t hua tecas para alcanzar el
altipl. n central , I mo de mula, iguiendo antiguo J escabro. os
ndero pr hi. páruco para ba. t e r lo · m rcados de la ciudad
de \féx.ico ,- Pu bla. ·i
La c. ca cz y di. per ióo de las fu nrc. primaria clificulta la
recon trucción hi. tórica d I proce
admini. tratfrc . de la
l l ua. t ca . . · o b tan
a grande ra g ,
ta región fue
conqw cada por I l mán Coné a finale de 1522 y qu la llamó
ProYincia de Pánuc , an xánd la a la. u 'ª paña. P tenormente
la
rema e pañ l. formó la obernac1 'n de Pánuco y Tampico
que ruvo c mo . de de u gobierno a la úlla de anti teban del
Puerto.
n el . urguruemo del \·irrcinato d la 'ueva E paña en
1535 la Prm·incia de Pánuco creada p r Coné
e m,rtió en la
. lc:tldía mayor d Pánuc y Tamp1co. t?
Alguno. documento· aduanal de P
) l ; brindan una idea
Je la organización y d l funcic namiento de la regi 'n en d último
,. mul 1m Jedaran ~er tambi · n :oldado milJcianm de L, juri. dicción de Pánuco y
Tampico. Padrón de&lt; zuluama, l 9 ). \rchivo Parncular de ~!aria I .utsa Hem:ra

a~a.~u .
11 o ulla, ora, "Pardo ) mulato en TamJahua .. , ~m111rio,

ntrodc • tmli .

tercio d J iglo \ ' lll. Ya para ent ne el t rric rio huast co
comprendía cuatro alcaldía : Villa d
alle,, I luejutla, Yahualica, y
la conforma&lt;la por Pánuco y Tampico.1' La tre primera. tenían
como cabecera a los pu blo · qu le daban nombre. ,n el ca o de
Pánuco y Tampic &gt; la cabecera era el pueblo de Tantoyuc~) pasaría
a formar parte, p o añ s d pués de la intendencia veracruzana,
aunque la alcaldía dependía militarm nt del tenienrazg de
Tamiahua partid de la juri dicci · n de Huauchinan o, que cría
incorporada a la inten&lt;l ncia pl blana y qu
hallaba mu} distant ,
a la ruel ta &lt;l la . ierra. 14
amiago de lo Valle llamada p tc1i rmente Villa &lt;l • Talles y
fundada el 25 de julio de 1~ 3 , fue incorporada en principio a la
:robernación de : ueva alicia. 15 En l SY pa ó a r alcald1a may r
d la \"illa &lt;l lo Valle , ha ·ta qu en
e reincorp r · a la
alcaldía ma, &gt;r de Pánuc . · n 15 O t rnó a . r a.lcalilia may. r ht ·ta
l 7, cuaod exnnguida la· alcaldía: mayor pas
formar part
de la ltuen I ncia de an Lui Poto í como c rre 'mi ot . Hacia
1T.., 1 pu blo. má important s de u jur1 ·dicci , n, canco p r , u
p blación como p &gt;r u coro rc10 eran C zcatlán Valle del Maíz r
la mi ma Villa de Valle , en d nd

rs

.

Sítia,1.re 1111,chm tiendas, mlnm b,ist,mks 1111•r(ad 11 s. recu,u care,ada.r de .rt1les,
·pmtidas de 1J11tlt1s •""hal/fJs por el di11(ro y r,,mhio q11 h'!) dtlpilonrillo q11( t11
los 111d1 p11eb/os labra11 los indios: si 111bra11 dit· rsas espedes, •cria11 t111t1dos_y

h still.f.. . 11 •
Debido a la 1mporrancia &lt;le u comercio no e de extrañar ~u
11 En L-1

actunlidad VilLl de V:ille. pem:nece a an l .ui Potosi, \ahaulica) I lueiucla
al t: radod Hidalgo, Pánuc a \eracruz. rTampico r ,\ltamira a Tamaulipa:.
1~ Informe del Resguardo de la real aduan. dt: Tampico ele 1
, Fundo Aduana..
vol. sn.

\(, .

l listórico · de b L ni,·c.:rsidad Veratruzana,. · alapa. i\faria Lut~a 11 m : , asa ú:,
Pob/n ·,;,, n ra m kJ Hffa.rteca. I nsaruto de lnn: n acu oe. Hi ·rónca~ de Tamaulip•.•
19 .
~ 1f rrc.:.ra :i ·a ü,. t\irui Lui a. Misit,,m de la H11a1:, c11 poto i1111. l..a mm1d1a dd
\nlmdort!e Ta111pico, ipoc11 co/1111i,;/, C naculr., 1999, ~léxico, pp. -

Chipman, O n.tld . 1/fio ti,
and IIJt' Proii11rt qf P111111,'tl in thr r»•
\,ri,1111, I &gt;I -l"JJ. ·orth Te. a. tal Univt'.rsiC), Th \rthur ll. Jark, Glen l. le.
alifomia, 1967.
16 lnforme dd Re:guarJo de la r I adu;ina de Tampi o de 1-,
y 17 . I·ondo
,\duanas, \·o!. ·o, \e; .

132

133

1

"Z!"ª"

�11bm11 &lt;,

ntre _u habitante. e.le. la , ran , lguno. incli\'iduos dedic, do al
intercambio mcrcanril d 1 r, o alcance com f-'. lip Barr. gán.
m rcac.lcr que compraba producto. 1 e le. y efectc imp rt. do ,
conc cid por la cuantía de ·u riqueza y por el alcance d · l
opcr, cionc qut.: realizaba con la llegada &lt;l cada flora. hl inf rm
de la aduana de Tampic de 1
señala qu n e 'te año c ndujo .
1 ciudad de Pánuco, ólo d cu ne, de arrier 60 docum nro de
libranza .1• Entre 1 · pre lucro. con lo que comerciaba pu c.l n
mencionar e mula , t-J.n.1do . cmilla , pil ncill y al de la. cual
. e decía " ... que en la • u n España 9ui2; n e hallaran n otra
c.. a com en la u, a' ... u de mpcño como nba tecedor de
p, rlicul. re , labradore · , amer s de la pr &gt;vincia, a í com de
comcrci. me qu suman tam d imcrior ·errano como otr lu re
de la costa hua teca, le permití · bt n r rendimiento 1 \·ad ..
Por lo qu re pecta a la alcaldía Je J{u ·jutJ habri. qu
ñ, lar
qu1.: era un pueblo de m ·nor rdcvan ia qu d J Villa dt: \', U . y
con una form, urbana incipiente. u importancia radicaba en u
r,tícc. pr luspánica y en la alt. con ntración e p bla ión indígena,
, di fer nc1, de \'1lla &lt;le Valle yu , 1i rual que Pánuc •. urgió como
pucbl e ·p ñol. e car crc:nzab. p r J. c.·isrencia de 1 "barriccillo
&lt;l indi&lt; :'' y por u com ·rci . tn1xé· dd cual~· continuaba con la
pr.íctic, del riangui &lt;lominical y d I rrucquc.:. A pe ar c.l e t •
mnvimi nto mercantil c.¡uc pudi ra e n.id rarsc bcné te d • de 1
pumo de \'¡ ta conc,mico y ti cal lo cr ·rt e. que en el informe
aduanal &lt;le l 7 e '-eii.aló la au. encia de: una ficin:1 &lt;l tnbutaci · n
y no se !uzo mrnci '.in de l e. i. tcncia de ran&lt;lc capit. 1 ..
L , kaldfa &lt;le Yahuali a, &lt;le tempcramcn o cálido. fue la m:i
pobrl' de las cuacro alcaJ&lt;lía que conformaban la Hua teca a fin; le
del ·i lo X\ 111. u pueblos c:ran también mayoritariamente ie indios
&lt;k habla náhuatl, per &gt; la r, audación fi ·cal e I esca a... e . cmbraba
caña m. iz r algodón ~ sL , jian m:mtn. r lic n7o.. En , u ca , . la
rccolecci · n &lt;le I neficio fi cale c. rnba a ar to &lt;ld pr curador de

-idrn,.1'

-

. unad forma
· · D 1cucrdo con l .mfor m ' Juana! de 1
· l &lt;le
ju uoa.
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ara la orona p &lt;lía '-Cr el arr n ami ·o
l grar ma ·ores ingr ~ P
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tenían gr n dcmaml a. -.:i la pe ca e r &gt; ' o '.
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l · . tr ducciún d m re. n
. . un punto escrate rt o e in
n nnua
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la cual d ·tacaban la
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d1, r a , c.:ntr .
. . re ti cal. El infc rm Ju, n, I &lt;le ' '
e &gt;n tituían un 1mp mante 10
·&lt;l nr J
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l 7 lle aron barc pr ce e
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d Pueblo Vic.:jo, aJcmá. &lt;l
Pro lucro , como sal de la l. \.tfü
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I r •gH· • n. 1: \
. 1•¡ ncill , " otr&lt; come u
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fi .al Je¡a e &gt;O rnnc1, e 7
mi. m &gt; d cum1.:nto ' 1 t,
1 . l nt 1· intro&lt;lucción de
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J&lt;l . •na a, 1gu. m c.:, '
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mraban pur Panuco c. .. .
·º fic n ,. uuc
nnc.ltan a
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135

�aban d puerto, cifra yuc podía \·ariar d
d cmbarcac1onc arribada .
:
e acuerdo con el numu
17 1 ol ·I .
'
' ' por c1emplo algunos añ ant en
• •
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~
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0 e mgre o d rr s barco
p . o . La falta d .
. .
. c,1u. o una conmbucion d 4..,5
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&lt;.: ma~ re!- materiales de rim
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c n trucción IThÍ fina del
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P.
ra mano 1mp1dc una
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a1caId ia, que ·cguram t t••
• l. ca es e c. ta
' en e ucron cuant1 0
c¡uc dl: ·de 1 9 f
·
b
'
·
Ltmcndo en cuenta
unctona a en la \"illa &lt;l p
mO\imicnto portuario r ·l t 'h- 'd ,_
:muco una aduana. El
ra co e ra pr duce
•
de un ambiente de progr . .
b
_.
ion regional hablan
t:. 0 que enchc1ó al • · d ·
a com •rciant y propictanos como Frana c ,ccrn ano, en -P c1al
a la orona. por 600 p . o
1 1 . o Ponce yuc arrendaba
· · .mua c os dtr ·ch 0 d l
J 1 tan pagar la embarc .
' ·
e a cabala. qu
.
. ' acmnc. que llegaban aJ ucrro 21
~-ont1guo a la 1urisdiccion d la ,1lcaldiá de
.
.
hacia el ur \' a la juns&lt;l1c , l 1
Panuco r Tamp1co
.
•. •
c,on e e a alcaldía de Pa . 1
b.
•
e 1 tenientazgo c.l · Tamial . d. l·
pam a, •'-' u 1caba
·¡·
rna,
,l ljUC dep nd' 1
·
nu narmente. ituado a O . 11 d .¡
e ta a primera
.
ri a. &lt;.: m.tr con una pobl · ·
• 1as alcald1:1 mencil&gt;nldas ,
algu
,1c1 n sunilar a
'JU l
.
con
no puebl s d • . d' d
- egua. ele Tanton1ca \ co tab , . . . . e in J ", istaba
ílU\ ial de Tu. pan .Hab:
n J a en u ¡ur1sd1cc1ón con el puerto
.importance. I:I informe
. 'ªaduanaJ
mue 1a I e ·ca I c
.
.
de 1-~' . , o~erc10 pi_- cicola er,
t
.•
tI
cnal &gt; qu
han U
a rcgwn cmbarcacion.
·gar a
,
c. 9uc atracaban en T .
cargamento de contnb·inc.lo
l'
uxpan con
de carn , v de mr &gt; .P' d yu d\'cnc. ia_n de manera ilegal a cambio
•
• r&lt; ucto · t. la ucr
ma or \' b , tia para la a .
. ra como Jc,lfano , g:m!!do
1
•
•
mena. • e con ·1c.leraba
l i
uc Yista fücal el puerto tuxp
dí ·
· · 9u , e e te t:I punto
de • lc::tbahs._; A i : ·1 . no p&lt; a pro lucir hasta do d ·rccho.
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e JUn c. 1cc1on Je la lcal&lt;li d p •
~r. 1 amp1
o . e incorporó 1ª \·'lla
de Altamua
. en ' 1-49 a e c.l~mue
1
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iunc. ada en sus limncs e·n ucrra
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i
, cuan o tuc
u1 putada . ¡
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y como pan del pro, ccto d . d . . .. s ,1 as m us ch1ch1mt.:cas
•
e omm10 dd
u evo • antanucr
.1
que
z1 1n • nnl' Jd Re.: guardo J Ia re.al J uana J T: mp1c ) J 1-, --, ¡...... J \J
1 -o, \ (, ,
, v u O
U:1113.

\ O•

ldr-111.
/..J'&gt;(. dt.

Ucn1 a cabo J sé de [•-.e, nd · n, fundador d una relevante familia
de comerciante empr ari _ dccimoni'&gt;nico • qu logró una
culon.izaci · n exito , y la imr ducción de la ;plot:1c1ón gan, &lt;lera
en fa rcgion que, e n el tiemp , fue la principal fuenrc de riqueza.· 4
cmplazami mo ge gráfic cierra ad ·ntro de la \·illa. en la ruta
hacia • Iomcrrcy y la zona cenera! de la c lonia, pró:imo . 1 rib ra
&lt;ld río Pánuco, favoreci · el crccimientc Je un grupo d corncrci, nt ·
que !-e a cntó n Altamira Y muy pr nto entabló ,mpct neta con
d anúguo grupo m rcanril que op rnba en Pueblo \ 1c1&lt; , 1roado en
la la runa del mi. mo nombr , dond ·e d _cargaban prouucro.
e:trani ro·. \lguna déca&lt;la de . pué , durante la ucrra de
Jndt:p ·nc.lenc1a, la re rión de la I iua teca viviri, un prncc, o &lt;le
recompo!-ici · n dL la. rut, _ m rcantilc qu condujo a que hombres
de comercio dt. ambo grupo. impul ·aran la creación de un nuc,·o

n

puerto má cercano al m. r: Tamp1c .
cgún Gabriel aldh·ar, l.1 \ 11!. &lt;le Altamira formó . u ca erío
con la m; dera · d I monte c&lt;.:rC, no y e utilizó "z, cat .. de la
wna par, 1 t cho . Fl h cho &lt;lt. que estuviera ·itu, &lt;la a la, orillas
d un cxten o la o lfamado hampay:,n, qu e comunicaba con
lo. ríos de Guayal jo , Pánuco, facilitaba la naY gación inc rior
h, . t alguno. pu blo. de \ 1U, de Valles , &lt;le la I lua. t e,. Por e a
r, zún fue po . ible que progre ara n poco. ano . Pront se
acumularon 1 matenalc. nece a.río para l.\ con. trucci · n d una
i le ia , ,·arias ca. a. de rnamp&lt; tcría. En l 5 la \ 1lla de \Ita.mira
contaba e n 65 habitante entre e pañolc , me. tizo. y • lguno
indio pcrt nccicntc a la tribu &lt;le 1 . \nacana. congregados ahí.
La riqueza cmo\·ienrc comab, en t::a fc.:ch, con c rea dt: .:,
cal e1., d gan, &lt;lo menor , má. de 2 ~, J ,.le ,. n:u.lo maym.2G
alJ.i, r ,abñd. 11111 ria t. m¡m diada d ltJm ulipa1, ed11orial lk.11ri1 &lt;l
:\k ce. 1945.

' (,6mcz Crui, rili\n:rta, /) f,

:pi

i 1/, ponencia pn:--cnt. d en d Pnmt:r

n "1 )tria d, \ n ]11an. l..11 rola dt "" ro111rrrio
n re de.: l li rona E n · mic¡ ,le lé ·ico.

c1u&lt;l.1J de I'. ico, 24 J · ocrubrc Je 2001.
Prieto \1 ·j:m&lt;lro, "Hi 10ri • •cog~iia ~ c,tadi cica &lt;l 1 sta&lt;l dl 1 maulip.,
1 73". e liciim fac imil. r. 19i 5, , 1. nu ·1 P, rrúa, :\1é.xico. p.l
1-

1 6

ilva,

�rili~rta G&amp;mtz. Cm;_

Lo. pueblo fundado. en lo que ahora e Tamaulipa , entre ello
la propia Altamira, cuya riqueza radicaba como e dijo, en la
ganadería, llegar n a er \'Ísitados con frecuencia por comerciantes
de ganado que de de México, tra partes de la Huasteca, de la
ierra Gorda y de an Luis Potosí, iban a contratar en hacienda
ganaderas grandes cantidade, de animales que realizarían despué
en la poblaciones de otras pr Yincias. 2Al igual que en otra parte de la )u va E paña, las aduana
establecida en la H ua. teca fueron arr ndada a los principale
prop1etarios y comerciantes de la región. Lo uce ívos informe
aduanales reflejaron que, de de el punto de vi, ta de lo jefe
aduanales, el monto de lo arrendamient . fue mucho menor a lo
beneficios reales que obtenían lo arrcn&lt;lacario de dichas oficinas.
Ahora bien, el análisic; del conjunto de pueblos , nlia hua teca
pone de manifiesto que a finales de la etapa colonial, había una
decena que con ervaba una práctica mercantil de antigua, raíce, . A
e e pequeño grupo de pueblo· con actividad de cierta imp nancia
habría de umar e Tarnpico de Tamaulipa en la tercera década del
iglo ~IX.
En la última. década del siglo X\ 111 la actividad comercial y la
recaudación de fruto fi cale se mantuvieron constantes, en
panicular lo derivado del comercio interproYinci.aJ como pued
apreciarse en la tabla siguiente. En 1784 el arzobi pado de México
reportó la recaudación de tributos ingre ado posteriormente como
impue to reales, obre productos regionale : algodón, Yainilla, pfra,
pe cado piloncillo, tejido de lana y re e , entre otro .
_ mo e ha mo trado ha ta a9u~ la Huasteca de tacó p rque se
incorporó a la administración de la Colorua en las po trimerías de
é ta. Para entonce se habían uperado lo efectos y las dificultades
d u conqui ta, derivado d l hecho de localizarse en el extremo
nore te de la ueva España ) de er su habitantes más reacio· al
sometimiento lú pano. Con tiruía ademá , una zona de frontera
con la tribu chichimecas, que ólo llegaría a ariar ha ta mediado

z: Prieto,

op. at., p. 21 O.
138

Tabla l. La Huasteca y jurisdicciones vecinas en 1784
Aoobi. pado de , IéxicoHuauchinango,
del duque de tlixco (dista d.: Méicico
30 leguas al norde te). Hay algoclón,
pica, \"1Unilla, pe cado y camarón, ferias
o ciangui con lJ Huasreca "! putga de
,'alapa; además está sujeto a esta
alcaldía. El puerto de Tamiahua y su
co ta de clima caliente y cemplado.

Tributos 12,815" 6' 9'
De medio real 395' 4' 9'

Huayacocotla y Chicomepec (dista 38
legua de féxico al norde ce). Hay
ganados mayores, siembras, pieles de
diver o anímale monra.race y algunos
tejido e hilado ; clima templado.

Tobwos 6,215" 6'3'
tt:dio real 189" 2'6'

Pánuco )' Tampico (dista 80 legua de

México al noroe te). u comercio:
ganado \'acuno, pesca, algunas emilla

y maderas.

Tributo -4,031"3"0

Medio real 10~"5"0

r

Tiene puerto de mar
comercio en Cl\tnes sab.das; clima cálido
i- plaga de mosquito .

Tulancingo (di ta de México 26 legua
al noroeste) . u comercio con la
Huasteca es de piloncillo y otros efecto ;
tejido de lana y icmbras; alguna pesca
en sus ríos; clima frío y en parces

Tcibucos 10, 568"6"9
Medio real 276"2"9

templado.
Huejutla (dista 70 legu_as hacia el norte
de MéK1co) hay haciendas de labor )'
cda de ganado, trapiches de piloncillo,
pescado de su óos; es áeaa caliente.

Tributo 1, 192"6"0'
El medio real 035" 7" 9'

Yahualica y ochicoatlán (dista 60 leguas
al nordeste de léxico).

Triburo 5,160"7"3'
El medio real 16"3"O'

Fuente: 1 ocicia de roelas la jurisdicciones de ueva España, 1784, FC!,, varios autorc5.
• oticias estadíscicas de la incendcncia de Vera.cruz (1803)", Aorescano ayer, Enrique,
e Isabel Gil (Comps.), In cituto acional de Antropología e Historia, féxico, pp. 62-107.

139

�hli/. rla

del iglo X\111, con los resultados &lt;lel ptoce. o de colonización llevado
a cabo por José de Escandón.
us caracterí ·ticas geográfica y el impacto de los proce
de
conquista y colonización tuvieron como re ulta&lt;lo el de arrollo de
la ganadería como ector prioritario de la economía huasteca. La
e ca z de mano de obra encontró en la explotación ganadera una
fuente de riqueza favorecida por las llanura · tropicale. propicias
para la crianza de numeroso hat . De e. a forma la Hua t ca e
con tituyó en un eguro aba. tec &lt;lor d , carne y cuero para lo
mercados del altiplano mexicano y para el aribe.
P r lo que re pecta a la agriculrura, ante la re. istencia iodíg na
para tran. formarse en mano de obra camp sina, no e logró el mismo
auge qu tuvo la gana&lt;le!la. Aun cuando se inYirtió n la explotación
cañera, ni lo cultivos ni I trapiche alcanzaron lo niYele que
tudeton la zona, cañera de otavento y de la r gión de Córdoba.
Hubo propietarios españole· que cultiYaron la caña d azúcar con
el apoyo de e clavos negros; por otro lado, la producción de grano
como el maíz quedó dentro de la agricultura de temporal y en manos
de una población mayoritariamente indígena interesada en producir
para su propio consumo y re i tente en participar en cultiYo con
destino al mercado.
En este e pacio huasteco ganadero, en primer término, y agrícola
en un egundo plano, se definieron a lo largo de la colonia lo camino
r lo intercambio mercantile que enlazaron pueblo , villa ~ zona
productiva , dotando así a la región de forma
unid_ad
favoreciendo el , urgimiento de grupos de comerciantes. E to
tuvieron a su cargo el abastecimiento de lo circuitos mercantile
interno y el control de lo producto extranjero , fueron quiene
enfrentaron lo efecto del contrabando y e colocaron a la cabeza
de la e. tratificación ocial de la Huasteca junto con lo. hacendado
para ej re r el control r gional. Con frecu ncia denunciaron la
introducción ilegal de efectos 9u e pre entaba en la jurisdicción
de Pánuco y Tarnpico, incluyendo en la misma al puerro de Tuxpan
la cual e incrementó con d movimiento insurgente.
Vendría a ser La Guerra de Independencia el \'enco que inició la

y

140

r

G1Í11"Z_

Cmz.

transformación r fragmentación de La HwL t ca. Lo fectos de la
guerrilla insurgente obre el j tema de comunicacione de la región
central veracruzana y el aislamiento del puerto de Veracruz
provocaron que tanto la autoridades 1,irreinale como lo. grande
corn rcianres de los consulados de Mé ico y de Veracruz bu catan
otra alternatiYa para mane ner lo t1ujo mercantiles en lo que
e taban ba ado la ec nomía novohi pana y la fortunas particulare .
Por lo mismo ·e recurrió a poblad ne p rtuarias, camino ..
comeroante habilitad s de la I Iua teca para mantener d tráfic de
m rcandas y las comunicacione entr la l ucva E paña y la metrópoli.
En resumen, la región mantuvo la integración lograda en la etapa
colonial hasta que 1a ep:uación de España) la adopción del sistema
republicano dieron pie a la reorganización política y fragmentaron
la Hua, teca. Lo que podría con iderar e un grupo de poder hua teco
comenzó a dividirse expre ando una cliver, idad de int re e l cal s
&lt;..¡u demandaban nuevas ntidade federativa, a ttavé d la cuale
ejercer un control regional; en con ecuencia, p rciones del territorio
huasteco pa aron a formar parte de lo estado &lt;le Veracruz,
Tamaulipa , an Lui Potosí, Puebla e Hidalgo.

La Guerra de Independencia en la Huasteca
· n 181 Ose inició la uerra de [ndependencia n l e ntro ele ueYa
E ·paña.
partir de est momento, e te ev nto p lítico militar
'J rnificó el inicio de una . erie d
cambio regionales y d
circun tancia favorable para lo grupo de p der locale .2~ La
acciones bélica e pre entaron en d norte veracruzano en 1 11
cuando los bando contendiente intentaron con ervar o tomar el
control de lo. puerro del Golfo de Mbú.co, consciente del papd
e ratégico que repre entaban para el flujo de mercancía , caudale
) comumcac1ones.
En el a pecto conórnico la Independencia ignific · primeramente la
de concxi · n de fapana como · rgano intennediario oficial Jel flujo comercial. l .a
nueYa arúculaciúa de L, e uucruras económicas e reali:t.ó dentro d I marco dd
capitalismo comercial mternacional c¡ue se extendía obre toda la rieria. Bcmecker,
\\alt r. L., Dr 11gíotisltl.f)' mpre.r,mos, m l11mo dr /11 k111pra11a md11.rhializprio11 n1t.xicanr1
(1(r.lo XIX), l niYersidad lberoamerican:i, Méx:ico, 1992. p 15.

141

�l·iliblrta &lt;.,ú,,uz. Cmz.

l a edio rebeld a la principal ruta comercial de la co ta al altiplano mexicano Veracruz-PuebJa-1 féxico, trajo com consecu ncia
la perturbación del ritmo comercial de la Colonia, en particular la
zona geográfica central obligando a comerciante \' autoridades a 1a
habilitación tem~ ral de algunos pequeño pue~ro de la franja
co. tera del Golto de México de manera que la· m rcandas
almac~nada. en Veracruz con motivo de la actividad insurgente
que lo tmpedfa pudieran er nviada. a lo mercado d la ciudade
de féxico y Puebla entre otra·, por la ruta. de la Hua. t ca.2'' ~n
con ecuencia, lo puerto de Tu.xpan y Pueblo Viej en la juri clicción
d Pánuco y Tampko se convirtieron también en blanco de ataque
para los rebelde ·.
P~r noticia publicada. en la Gazeta de lé.,1co, e abe qu las
autondade coloniale m.itieron para la defen a de eso. territorio
una primera convocatoria para la con titución de algun grupo
armado . Así el 1Ode octubre de 181 O . e invitaba a lo propietario
a patrocinar e integrar las Compañías de Patriota o Fiel Reali ta
Defi n ore de Fernando VII, misma qu e rarían dedicada a la
protecci, n resguardo del en tomo local. Para tales fine no 'e
e tablecieron di tinciones entr lo. aspirant s, quienes libr mente
p~dían incorporar e a lo cuerpo l cale in importar u lugar de
on 1-en, europeo o americano.'º

r

La e trategia. defen iva del orden colonial fueron incrementán&lt;los , ~aulatinament , c nforme los araqu s rebeldes lo exigieron.
· n un pmner momento 1 , regimiento militare establecido en
• rueva . . pa.ña fueron lo. encargados de re tituir el orden, a í fue
que lo, puerro. de barlonnto qu daron bajo r guardo del
Regimiento Fijo de eracruz de 1810 a 1812, junto con militare

.~ Herrtra ~analer, Iné •. ?fercuri? para refionr la plata mexicana en el ~1glo. ·1x",
\:l. ¡ulio-~ p11ernbr
1990 nú1n 1 pp J?"'t 52· 1

Hutona \lr.\1rut111, \ol.

•
,
,
, , . - - , . ac tore~
detern_1inance~ dd abas ro de mercuao a México en el si rlo . 1x fut:ron principalmt."lltc

de la primera división con sede en Tampico d~ Vera~uz y de la
egunda divi ión de la Huasteca con ede en ~~u~¡utla, ba1_0 el_ mand~
de Domingo Camuñ z y del capitán de milicia Andre Jauregw,
resp ctivament , en tant que en el pu rt de Tu.xpan aún n~ ha~ía
.ido con titui&lt;la la milicia l cal urbana p r carecer de automac1on
del ,1rrey, cuya olicitud e había enviado ha ta el m d enero de

1 12. 31
Lo. con tante alzamiento
n la Iluast ca llevaron a la
formación de la milicias en los pueblos más importante como
Hucjutla Tampico, Tantoyuca, zuluama uxpan y P~~antla: Lo
comandante de e tos cuerpo p rtenecían a la familia cr1ol_la
má pudiente. mucha de ellas entrelazada p r parente ·co, n~g. c10
v ami tad e decir, los má · interesado en manten r la po 1c1one
de privilegi que disfrutaban ha ta e e momento.
.,
e debe recordar que de lo pueblo pnncipale. de la reg1on,
Tw pan de tacaba por la actividad mercantil de contraband.o _Y no
por lo rendimiento fi cal que otorgab~ ~ la Corona, qwza por
llo la formación de milicia l cale e realizo hasta d momento en
que el puerto estuvo en serio p ligro de ca~r. en mano, de lo
in urgente ; circun tancia que alteraría la· condiaone del ~~ehac r
de lo comerciante y hacendado del área. ·u la expans1 n d la
rebelión 1 que incitó a lo Yecino a participar en la defensa de u
entorno.
.
En 1 12, T uxpan, p r medi de la participación de u vccm&lt;lano,
e incorporó a la guerra que e extendió por la región, en respue ta
al continuo a edio in urgente. Destacaron en La defi n a de ilicho
puerto alguno, integrant del Regimiento ~ij de V racruz; P. r
ejemplo, los capitane de las milicia : Franc1 co Barrera, Antoruo
Pene}no y Pedro Blasco
te último natural de_ Tuxpan; de los
subteniente Pedro Díaz y Ianuel Cuc a del rru m cu rp , d 1
ubd l gado •ranci.co León y , rté , ti 1 g b mador &lt;l naturalc.

de caractcr externo, p. 29.
10

La. ~!licia. eran cuerpo mili cares no continuos, Ortiz f.,scamilla,Juan. "Las
fuerzas mtlnan:s }' d proyc:cro de e:tado en México, 176~- 1835. en Ci11mmtno1lo, de
historio m .\U.,1ro. l~JColegi Je \Iéxico. México. 1994 (261 -282) p.263.

i
e procedió a ta formaci · n de Jo, e&lt; mpañías, una integrada por lo. sujec~s
pnncipales del puerto, lep;i&lt;lo. por pluralidad &lt;le vot Yuna ~eguoda companta
integrada por las da . Documento constirutirn Je la cornparua Je pamota ti
Tuxp:m, octubre de 1812. Operaciones Je Guerra, ,\GN.

142
143

�Fihl rfa Gtinw:;:_ Gm!?

&lt;le Tuxpan, Ga par Benito, y de los ,ecinos principale Graciano
Puertola , Juan Car.i, Franci co Cobos, Miguel Xiquer y Juan
avero,12 hacendado· y comerciante..
El procedimiento de formación de la Compañía de Patríorru de
Tuxpan fue realizado en ago to de l 12 de acuerdo con lo
establecido en la comocatoria. _, 1cabildo y repre entante militare
radicado en I puerto encab zaron la reunión de notable~ que contó
con la pre. encia de todo lo~ . u jeto princ1pale del pueblo. e
procedió a la elección de ficiale y se acordó qu men ualmcnte
cada individuo aportaría una cuota. Estos rccur s erían utilizado
para el pago ti lo, oldados más necesitado e incapaces de
. olventar lo· ga ro por sí mi mas.
La informaci · n vertida en la '•Li ta de las contribucione del
vecindario de Tu'-pan a fa,, r del ervicio de la Compañía de
Patriota " pone de manifiesto a un sector propietari que ahora
tiene la oece ·idad d int rvenir con recur o militare para defender
su e pacio. Lo mismo ocurre con lo vinculados al comercio de
producto extranjero . También expre a que no quieren la
independencia r forman una fuerza bajo ·u mando porque el centro
les queda muy di tance. De los veinte conttibu emes ólo dos e
ubican en d Yértice del grupo de poder del puerto en e e momento.
·nseguicla 11 contribuyentes de ocho peso mensuale entre ellos
uno e d cura ) d otro el admini. trador del tabaco. E un ector
m dio ligado al statNs q110 ) finalmente un pequeño ector de cinco
p r, na que cfan d do. a cuatro pe
meo uales.
En l 12, en el ,-ecindario de Tuxpan, 20 enre controlan un
ayuntamiento e n prcrrogatí,·as de un comercio de almra que no
de ean el cambio del régimen colonial. Este grupo e urna a la
guerra p rque e. una situación real que lo envuelve, por e o
financiaron grup ) militare· para qu defendieran sus priYilegios.
ElcapitánJuan .ar·ivlo t ni nte BernardoTamariz Franci co
obo \ ~Iiguel ,. ··quci- fueron electo. jefes de la recién fi rmada
compañia, olicitando fueran comurucado los acuerdo a Juan [aria
:-G11zdL1d1•.\lé: im. 26 de agosto de 1812, parre de luan \fariade ·oro, gobernador
acc1dt:nrnl de Vcracruz, dirigido al virrey D. f'r·,mc1sco · av1er Venegas.
14

oto, gobernad r accidental d l t rritori veracruzan , com e le
de igna en la Gazeta de léxico.
imi mo, up niendo que el
reglamento d e e cuerpo habría de er el mismo que e1 de toda la
milicia. urbanas del reino, olicitaron la gracia de que lo oficiales
electo u aran I mismo uniforme que lo voluntarios del destacamento de Veracruz por ser tan íntimos los relaciones q11e tenían con aq11el/a

plaza. 33
La ornpañía de Patriota de Tuxpan la integraron en primer
término, lo. funcionarios col nial menore radicado, n el puerto,
los militare local e. cupado
n el r . guardo de la costa,
perteneciente al Regimi nto Fijo de eracruz, entre ello alguno
mando. medios originario de la región coro lo Bla co y lo
Jáuregui, hacendado y propietario., aparte de otros más. medida
que la guerra civil
generalizó en la Huasteca 'C recrudeció L'l
repre. ión del mm·imíento in urgente y la violencia fue mayor. na
actividad común fu la quema de poblados y el fu ilamienco
inmediato de lo alzados caprurado que tuvi ran cierta jerarquía.'~
Para 1812, la parte de la co ta norte de la plaza de Veracruz
e taba en completa in urr cción, con excepción de lo puertos de
Tu. pan y de Tampico que e habían mantenido ha ta entonces sujet
a la admini tración colonial. A m cliado de año, acometieron al
primero lo in urr cto , en númer de tre mil, el 19 de julio de
l 12, y lo tuvieron ióado hasta el día 2 . La defen a estu, o a
cargo de la guarnición compue ta p r 2 6 infantes del R gimiento
Fijo de Veracruz, d aúlicias de la primera y la eguada divistone
de la Huasteca, y de 34 hombre. de a caball junto e n alguno.
patriotas que sos tu ieron a1 puerto en mano r ali, ta . egún parte
del capitán veterano Doming ~amuñez, publicado en la Gazeta de

i\Ié:..ico.3~
' Documemo consrirutivo de la ,ompa11ía Je Patr.iota dd puerto Je Tu.xpan,
1812, ( perac1ones de uerra, \e,,.
1.1 \ lea&lt;le, Joat¡uín. w Hl(t1.rlao T m1tr11ZfltlO,
iclaltépctl, , 'alapa, 1964, p. 64.
Uorcntc, ,ü1úán y coL1boradores rep rtan la quema &lt;l Tihuatlán, Temapachi: ,
otto · lugarc. cercano5 .tl puerto de Tu:pan de 1814 a 1 16.
'' Cozda de México, octubre de 1812.

14'í

�F/ibc Ita

Entre 1 13 y 1816 la uerra de ln&lt;lependencia en la Hua teca
vh1ó u etapa más cruenta, , n e e lap o los grupo de poder
locales participaron militarmente, con financiamiento y fuerza
locale integradas por indígena , pardos y mulato de la costa para
dd nder su territorio. EJ interé colonial de mantener abierta la
comunicación con el altiplano por la ruta. de la Hua teca y lo
intereses locale implicado condujeron a que en ella e desarrollaran
lo combat . de manera muy decidida y en mucha ocas1 ne con
derroche de crueldad, corno fue el ca o de la 'JU ma de numeroso
poblado campe, ino. y algunos pueblos de may r jerarquía. v,
egún J aquín feade, en 1813 los jefes realistas Alejandro 1\lvarez
de Güitián, Villayerde y el comandante de Tuxpan, a, í como el
teniente d fragata Bartolom' .\rgüdle tm·ieron el encargo de
per eguir a lo grup . in urgente · de e. a amplia zona, haciéndolo
en los pueblo vecino, de Tihuarlán y Tcpetzintla. El 28 de abril de
e e año, 800 in urgente. atacaron a la división volante de 111
hombr reali. tas de Tihuatlan incendiando patte de la población )'
rodeándola des pué. de más de dos horas de tiroteo se retiraron. r
Pedr Roxru:, dt.: la Compañía de Patriotas de Tu.~pan, en u parte
fechado en Tihuatlán el 30 de abril de ese mismo año, dijo haber
enterado que en el poblado llamado Tcayo muy cercano al puerto de
Tuxpan, e hallaban reunidos lo .in urgentes Félix Mesa, Tecin, Gregario
Frezada, Pedro Vega, Téllez y otros má,, en númer de 800.
Alejandro Alvarez de Güitián comandante de la primera div:i ióo
d la Jluast ca, dejó Chicootepec 126 de junio pata ir e a combatir
en Ixhuatlán anteriormente evacuada por lo reali ta debido a la

presión de los imm;gentes rl!for:zados estos con negros de la costa a los q11e
Ji,eron persigrtimdo. e reunieron con Cuervo, otro militar reali ta, en
el pa o de un tío, probablemente I azone , en el momento en que
1v Romero ·otdu, l\Iaría Eugenia. "El mercurio v la producción minera en la
ueva España (1810-1821)''. J/istoria Mr.,ic,mu, ,ol. \11\, enero-marzo, 2 O, núm.
3, pp. 149-3 8. ,1:umim. rro del azogue sicmpr fue complicado durante la colonia
y ·e agravó con la ocupaaon ele h · m10as españolas por lo france, es. Llegó a
complicarse aún má. con la Re,'Olución de Indcpendencia, p. 366.
1• {eadc, l, p. 56,

l.:J6

GfJme~

Cmz

avi ta.bao a los in urgente . uervo pretendió rechazarlo , pero
y1endo la de igualdad de las fuerzas, ya que los rebelde tenían 400
hombre de a caballo y mil indios flechero,, de pué de media hora
de combate e regre ó a u ba e hasta donde fue per eguido por la
fuerza ín urgente que a upa o quemó el caserio. 38
E, abido 9ue lo c merciant e taban intere ado en la
recuperación del control del camino entre eracruz y México, a í
como también en con ervar libre el pa. o por la ruca de Tuxpan ·
Tampico. L envíos de pertrech ) caudale destinado· a los
de. taca mento reali tas en la ierra
co ta huasteca fueron
constantes. Por ejemplo Tuxpan: en 1814 fue socorrido con cuatro
mil peso y cuatro mil eisciento cartucho de fu il; también , e
afirma en la Gazeta de México qu e hizo un donativo en Veracruz
para d ocorro d l ho pital militar de Tuxpan por lo comerciante
de Veracruz y ,,.alapa: P dro Landero, Jo é faría e Ignacio Esteva,
entr otro.. 39
Lo reali ta enfrentar n cada vez mayore. problemas para el
control de la zona centro del paí por lo que, el 22 de febrero de
1 14, , e ordenó que los correos debían ir de México a Tampico por
Tulancingo y Huejutla, cruzar la Huasteca y arribar a su destino1
mientras estuviese interceptado el camino de alapa debiendo
transitar por t: a ruta, o bien salir de Tulancingo a Tuxpan cada 15

r

día . ,IU
Lo reporte de lo enfrentami nto entre lo bando on
abundante ; por ejemplo, el comandante de la oleta de guerra
antabria, Franci co furia , decía en un parte fechado en el río de
Tu:pan 122 de junio de 1815 que había alido de eracruz el 19
de e e me acompañado de otro buque con el objeto de ahuyentar
a los cor arios que pudi ra haber en la co ta, y dejó en Tuxpan la
corre pondencía y do pliegos para el ,'irre , logrando p r eguir una
goleta o p cho a. El trán ito continuaba haciéndose p r Tu.-&lt;pan,
ya qu la Gazeta de Jléxico del 12 de may del rru mo año mencionaba
\l!Mcadc, r. 1, p. 5~.
\•1 !bid, pp. 14-15.
"'Op. dt., t. 1, p. 18.

14

�que lo periódico &lt;le • paña gue lle aban a Veracruz se enviaban
a . léxico por e a vfa. 41
?ntre lo militare reali ca que obresalieron en e te período de
acciones de guerra e tuvieron nclrés Jáuregui y arios ~faría
Llorente. El capitán José Andrés de Jáuregui, perteneciente a una
familia arraigada en la Hua ceca, mandaba la fuerzas reali ta de
Tantoyuc~ _Tantima y anta Catalina Choncla, y estm·o a cargo de
la protecc1on de lo pueblos de~ mapache, Tihuatlán y Papantla. 42
En 1 08, a la muerte de u padre Jo é Manuel de Jáuregui qued ,
con:io her d~ro y albacea de la I Iacienda la ofradía ) parte de la
hacienda de Tanciatot, cu a propiedad mantenían en ociedad con
Eugenio de an J\Iarrin en terreno de la juri dicción de Pánuco ,
T~m~ico. .\l finalizar la guerra continuó aJ frente d la compañía d~
m1lic1as de Ozuluama con ervando el grado de capitán. n
egundo te~ente coronel Carlos íaría Lloren te era un e pañol
peninsular, de orJ ren noble, militar formado en España y enviado
por el virrey Jos · de Iturrigaray para la defen a de la Hua teca. En
la co ta de Tampico siffi' durante 180 1808 y 1 9, con moti,·o
de la.' guerras de Inglaterra y Francia, conteniendo a cor ·arios y
pirata .'H

:1,

En la in urreccióo de 1 1O e encontró como jefe en di. tintas
s~c~i. _ne y divi ione d tropa . omand · la primera
egunda
diu 100 de la Huasteca. Esca presencia que podríamo calificar de
ca ~~• fue el inicio d~ un proce. o d auge y progr o para e te
mcliy1duo, como e vera má adelante por lo pronto debe señalar e
que el 18 de octubre de 1 l 6 desde Temapache, felicita al nuev
vitre) ,\podaca ' le remite el informe del capitán de reaJi ta fiele
de Tamiahua, Luca del Valle, comandante del nuevo de racamento
de Tancoco situado en e e punto para ev:itar l. incur ione insur41

gente que salían de la hacienda de Palo Blanco. Llorente logró
ofocar la deft:n a in urgente con la quema de l pueblo en la
Hua teca como iete Palmas cerca de Tanc co, y Palo Blanco,
ubicando u residencia en Temapache. 45
Por otra parte, el 14 de noviembre de 1816 el capitán reali ta
Jo é .María Luvián de de Huauchinango situado en la ierra, decía
que r nía in trucciones de p r eguir al insurgente Aguilar hasta
exterminarlo, y aJ mismo tiempo, localizar el deseado camino militar
directo a Tuxpan. on e te objeto alió en u recorrido del 25 de
crubre al 12 de noviembre, cuando retornó a Huauchinango.46
orno re ultado de este periplo tableció nueve puntos militare
de Huauchinango a Tuxpan en lo pueblo de ./ icotepec,
Tlaxcalantongo, ,\papantilla y la fe a de an Diego, p rteneciente.
a la intendencia de Puebla, garantizand a í el tránsit de mercancía
y correspondencia entre la co, ta y 1a ctudad de Méx.ico. 4f lacia mediado · de 1816 e puede afirmar 9ue la fuerza. rcali ta
l graron pacificar la mayor parte de 1a Huasteca. En novi mbr de
1 1 , Car.lo María Llorentc, comandante de TLLxpan junto con el
coronel Benito Armiñan, informaron de la recup ración de autla
y [i antla pueblo ,ituado mL al centro del e. tado. 48
Paulatinarnentt:, la fuerza reali. ta controlar n la in utrección,
ituación ratificada en el parte militar publicad en la Gazeta de
.\léxico, dando por recuperado el territorio de la Huasteca en u
totalidad en enero de 1 18.
La Gu rra de Independencia &lt;lio oportunidad a que determinado
per onaje de arr liaran nexo con lo grupo locale . . fue el
ca o de arlo Iaría Uorente c.1uien contrajo matrimonio en la
Hua teca, se hizo de grande propiedade y e convirtió en una
figura relevante en la p lítica regional. El teni nte coronel arlo
María Llorente no sólo de tacó como militar por su crueldad, u

J\fea&lt;le: 11: 18 y s. .

• ,\rchivo el· lo -ccrctaria di.: la Defrnsa 'acional ca6n del li toria, Cancelados,
Caja21 .
u Archiv del Registro Público de la Propiedad y General &lt;le &lt; tarías del fatado
de Veracruz, protocolo dt 1808.
~ Archivo de la ccr.ctaría de la Defensa acional, eccióo de Hismria, ' a¡a 213.

,ozetodr ,\!éxito, mim. 9,5_ noviembre 2 de 1816.
ft'.a&lt;le, Joa9uin, La H11t1Sftra l'm1m,zo11a, ithlt · petl, X:tlapa MéXJco. 196-i,
tomo ll, p. 23.
' Gazeta dt .\lb.iro, núm. 1 000, 24 de diciembre de 1 16.
l~ :-.fea&lt;le, 1964, [1 , 30.

I.J

¡.¡9

41

46

�l·ilibo1,:; Gómez Cm~

fu rza

ba ó en la ferocidad d . u acaqu contra lo in urgente
ncabezand a lo. batallone &lt;le pardo y mulat , qu conocían la
región, y a quienes ademá habían logrado hacer. de pe 1ueño
rancho de de 1 p ríodo col nial tardío com lo indica 1 padrón
de Ozuluama d 1 90.49
Ad má fue propietari ) pr truni ta, heredó a u de cendiente
una fortuna fincada en la pr pi dad territorial que dispurarían con
lo indíg na d anta Iaría Ixcatep c. '.li Por añadidura e cobijó
c n el pod r de la familia. de antigu arraigo r gional como lo
Jáuregui, c n quiene e relacionó de. de d mpo de la guerra
indep ndcntista ) fortaleció lo lazo al emparentar p r , ía del
matrimonio.
La década 1.1ue duró el estado de guerra p rmitió la coh ión del
grup &lt;le familia . pañola que la dominaban de de antiguo y
con olidó u prep ndcrancia. ue una coyuntura gu propici' la
clara incorporación d militar en el manej de la región, como fue
l ca o de lo. Llorent . e r compu.ieron lo grup de p der, e
incc rporaron nue,·o elemento. a ' te, fortaleciendo lo laz
ntr
el grup de Veracruz centro con el nott hua. teco. 51 El mm-imiento
de Independencia impul ó el de arrollo d relacione clientelare
de alguno hacendado y propietario. criollos re pecto a los ectore
subordinado : ca ta. d . cendiente de negro , indio y pañole · )
comunidade in&lt;líg nas.
.:n contrapart . dio pie a la reproducción d práctica. de
re i tcncia campe ina frent · a los cambio en la relaci ne del grup
de p der. ,\sí tenem · que lo. inclíg na. de la Hua teca y d lo,
alr &lt;l &lt;lore del puerto e umar n a la. filas insurgente y a menudo
participaron en b in. urr cción p r la intervención de lo clérig
en el conflicto, quiene. 111 tomar partid por 1 sin urgente o realista
zuluama de 1790. .\rchh·o Particular de \laría Lui.&lt;;a Hcr:rcm Casa. ús.
' Expe&lt;licme 1132. Dotación de Tierra: de \gua I acida, Fondo del \nti!,IUO
Archi,n de la om1:ión Agraria "1ixra. \rchiv Gt:nernl dd E. t.1do de \'eracruz.
51 Pedro Lm&lt;lero,Juan oro e Ignacio Estt.'Ya comernames de\ cracruz \ . •alapa
otorgaron un &lt;lona1ÍY0 para el · . temmicnro del hmpiral militar de Tu: pan, ~teadc,
1964. 11, 13.
'1

Pa&lt;lron dt'

ori ntar n la filiación. Lo. acerdote de Tuxpan, Tantirna rTampic
,e alinearon con l bando reali ta· 1 cura de Ixhuatlán y Tampico
en 1 bando insurgente. 52 En cuanto a Tampic l clérigo fu ron
.impatizant de ambos bando ..
La población rural e vi ujeta, en parte, a política de lo
propi tario. y habitante del puert que lo. empujó a la lucha política
y armada con tal de pre ervar la tranquilidad del entorn urbano.
La participaci 'n de 1 indígena dep ndi ' má. de la habilidad y
poder de con encimieoro de lo. clérig . y criollo propictano. y
comerciant d lar gión directamcnt vinculados a ellos mediante
el arrendamiento de tierra. y pcrten ncia a cofradía., que a una
definición clara de u. propi . inter e . ,\ ·f ,·emo que el
gobernad r de naturale de uxpan, d n Ga par Benito e alineó
con lo defen ore del puert frent a lo tre mil alzado ,
egurarnente □ su mayoría naturale y alguno grupo de n gro de
la parte co ·rera d la región que a ediaron al puerco.' 3
n la ompañía de Patri ta también estmieron pre ote los
p bladore. urbano , d estratos medio , como lo permite upon r
la pre, encia del mayordomo de la o radía del Ro ario integrada
p r art ~anos como cabo n el cuerpo de arrill ro del puerto.;4
El carácter tardío de la incorp ración del pueblo d Tuxpan en
el movimi nt de c n tirución de milicia urbana. , cuando la
convocatoria g ncral e había miudo d año ante. ) su protcca n
en mano del R gimiente fij de racruz fu debido al grado de
importancia qu adquirió e. te pequeño puerto en el flujo mercantil
que 1 &lt;; com rciant s del consulado ele eraccuz realizaban en la
zona, impelido. a colocar la. mercancía. almacenada. en las bod ga
del Primer Puert en el mercado de la ciudad de I\I, xico. En lo
Ramón aim de la faza, cura d Tan tima, fu capuán de milicia en I H13. El
cura dt Tamp1co Domingo Ri • . en 1814 y I cura Domingo Luca. tambtt:n fu
capitán de milicia~ en Tamp1co. El fraile 1uanino A •u ·án de la Puenti.: en 1 ampico
fue activo in urgerm: Je Tamp1c Infidencias. Operaciones de ucrra., \{, .
lnfidi.:na.1 , Operacione!ó de Guerra, \(, . .
· .uaderno de cargo y data del la ü fradla &lt;lcl Ro. ari . Archirn Parr0t1u1al &lt;le
1uxpan ) Documento con ·ticuri,·o &lt;le la Compania de Patriota. del puert de
TIL"{pan. 1812, peraaune. dc uerra \G~.

151

�Fifili&lt;rta Gó111rz. Cmz.

apartado siguiente se abundará obre la importancia de la ruca
comerciales d Ja Huasteca en la continuidad del circuito mercantil
merr, poli-colonia-metrópoli, siendo lo algodone y la plata lo
principales producto comerciados.
pesar de la creación de la ompañia de Patriota del pu rto d
Tu.xpan y del auxilio constante de la cfü-i iones primera ) segunda
de la costa norte con sede en Tampico } Huejutla en el puerto de
Tuxpan e continuó pracdcando un activo contrabando d
mercanc1a , pertrecho. 1 cautlale . También de de e te punro la
autom.lade coloniale mantu ieron la c rre. p ndencia entre la costa
atlántica y la me a central. Para los comerciante del on ulado de
eracruz la apertura de Tuxpan y Tampico para el comercio de
producto e tran¡ero · y el era lado de mercancías pot la Hua teca
fue con ·iderada una alternati,·a tran. itoria incJu o e tuvieron
organizada por un reglamento provi ·ional; no ob tan te
ta
tran itori dad habría de prolongar durante todo el periodo de la
Guerra de Independencia.
i bien la. acciones armada de la guerra alteraron la vida de much
pueblo , e inclu ·o repercutieron en las tran. accione roer-cantiles en
lo · puerto de la región, también traj ·ron c nsigo la oporrunidad de
nuev s posic1onamiencos de los grupo &lt;le poder regionale que
fortalecieron su vinculación &lt;le de e ·a etapa en el comercio nacional.

La Guerra de Indepen dencia y el comercio en la Huasteca
Las accion d guerra en el territorio hua teco alteraron el ritmo
de la ,,ida cotidiana, la buena marcha de la transacciones
comerciale c mo ha ta entonce e conocía. De hecho la Guerra
de Independencia alemó el crecimiento de los grupo de poder
local e, , como ya vimo, d comercio regional , e practicaba en lo
pequeño, pueblo , ademá. en la juri dicción de Pánuco y Tampico
e tenía e nocimi nto de cierta actividad de comercio ilegal.
La uara de Independencia va a dificultar los flujo mercantil
por otra partes dd territorio veracruzano e interrumpirá la
comunicación hacia el exterior y d im rior por las ruta traclicionale
lo que hizo que 1 flujo5 de mercancía
d indh,iduo cambiaran

'

152

legales o ilegales. E a tran formación permitió que el norte s
convirtiera en una de la alternativa d ingreso, aprovechando lo
grupo d comerciante que operaban desde la olonia en la
Hua teca .s5 L cambios provocado por la guerra condujeron a
reforzar a e o grupo huasteco en lo circuito mercantiles del
Golfo-Caribe, que inevitablemente entrarían en competencia con
los a. ntado. en el puerto de eracruz.
La Guerra de Independencia favoreció a los grupo regionales, pue to
que el tráfico m rcantil se vio eriament amenazad n los camino,
centrale que ·a no eran eguro ; esa circunstancia. lo condujo a
dar e a la tar a d localizar otro camino , y a que, de manem muy
general fueran mencionado en el inci o anterior y que a la postre
U ,man a lo grupo de poder a convertir a lo puerto d TUJ pan ,
más tarde Tampico en las puertas d la J fua teca.
na consecuencia de gran era. c ndencia para la región provocada
por la guerra fue la conexión ' transitoria" con el altiplano y con el
camino de la plata. La accione de guerra brindaron nueva
po ibilidades de posicionamiento del comercio monopólico
autorizado para u práctica, exclu ivamenre por el puerto de
cracruz. La conexión con el camino de la plata e convirtió en el
detonante para el fortal cimiento y crecimiento d 1grupo d poder
d Tuxpan y la po terior fundación de Tampico, Tamaulipas.
Ambo puerto van a tomar un papel de permanencia y de cierta
importancia en el circuito mercantil del Golfo-Caribe; previo a ello,
Tuxpan era un pequeño puerto más conocido por el i.ngre o de
contrabando que por u comercio legal; en cuanto a Tampico, u
fundación tendría lugar ha ta 1823, debido a la gestión de lo antiguo
grupos de poder de la Huasteca asentad en ta.mira, Tamaulipas, y
en Pueblo Viejo eracruz e d cir, la jurisclicción de Pánuco yTampico
de la etapa colonial estaba llamada a fi rar de manera más trascendente
\\ Romero otelo, faria ugenia: "El mercuno y la producción minera en la
u va E ·paña (1810-1821)", Jlistoria.Mtxi(ana, vol. wx, enero-marzo, 2000, núm.
3, pp. 349-378; el comí ionado del tribunal de minería en Veracruz autorizó vari s

enví de azogue a Gabriel Quintero, comerciante de h:arrura, para su reem-ío a la
zonas cruncras durante 1811 -1815, pp. "'63 y s .

153

�1•,lihtrt,1

en Ja actividad mercantil en eJ norte ,·eracruzano) ur tamaulipeco en
la primera mitad del iglo XJX. como consecuencia del pr ceso de la
guerra independenti ra en la región.
La condjcione de la práctica mercantil en las po trimería
coloniale estaban marcada. por el carácter monopólico del puerto
de Veracruz, el único autorizado como puerta de acce o al altiplano
por el Golfo de léxico lo que tuYo como contraparte una con tante
pre encia del contrabando; no ob tan te, la pugna entre lo imperios
e. pañol y británico, en ese período, habría de repercuár cada vez
más en la acti ación del comercio al m clificarse paulatinamente la
e tricta reglamentación, 9ue a la par que permitía 1 comercio
irregular autorizaba un libre comercio protegido en el Grcuncaribe. 56
Por otro lado, el comercio co tanero o de cabotaje nutria al puerto
de Veracruz de producto· para abastecer el interior de ueva
E paña y complementaba la red de di rribución con de tino a la
zona minera norteña , a rravé de la Hua teca.
raíz de la
in talación de la aduana en Pueblo te) encargada del cobro de
alcabala a la mercancía extranjera en 17 9, el comercio en la.
co ta laterale del Golfo de léxico fue c nstante y por imerm dio
suyo e abastecía una parte de la • al requerida por las hacienda
hua tecas productoras de ganado y miele , y por la zonas minera
de Pachuca v R al del Ionte.'~
E te circuito costero en activo, de d mucho tiempo atrá fue
con iderado como parte de la red de distribución interior de ueva
E paña mediante una real orden emitida en 1795 el mismo año de
creación del on uJado del puerto de Veracruz.
La con rancia de la participación de lo puerto huasteco en el
Es decir, Golfo de México\ mar aribe, u islas~ co ta· conrincntalt:. de. de
la Florida ha~ta la Guyanas, \'on rafeo tem. J,u11rgmda_y co"lraifw1f!,e11da c11 el
Go!Jóde,\[ó.7ro.1812-1820,documemomecanográfico, · f.,p. l. En 1 931a Habana
\'Ohió a er abit'rta al aprod ionam1emo de haana en E A outo famecón,
faúlde. fY r1mmlado de Vrram1z, tesis d&lt; ctoral. El ol gio di: léxico, p. 5 .
s- Las minas má importante · d la intendencia eran la ,·era nzcaína de Real del
~[onre, cerca &lt;le Pachuca Zimapán, el Doctor y Tehuilorepec, cerca de Taxco. Landa
Ponseca, Cecilia (compiladora) Qmrdarri, Trxtos dr s11 hutoria, Insururo Dr. José
\[aria Lui, ~lora-G obi rn del E cado de Queréraro, Mex.1co, como T, p. 56.
!&gt;&lt;.

15+

c~,nez. rut

circuito mercantil del Golfo-Caribe se dio en el conte.xto de la
e trecha: relacione de ueva España y uba, y en un sentido más
amplio con la isla de la
ntillas. ~ n la etapa colonial temprana
se realizó el em'Ío de indio hua teco a cambio de ganado, hecho
denunciado por fray Bernardino de ahagún. a actividade de
comercio en el ámbico externo, la pre ionc de Inglaterra y Francia
por ganar un mayor margen de participación en la región del GolfoCaribe tuvieron como telón de fondo una erie de reformas a la
reglamentación mercantil. EJ 16 de octubre d l 65 e reformó el
comercio exterior antillano: uba 1 anto Domingo Puerto Rico,
Trinidad } Margarita s vieron beneficiado , y lo puerto. e pañol
abiertos fueron licaote, Barcel na, Cádiz, ijón, la oruña,
antander ,. evilla. El comercio realizado entre la islas Cacib ·
podía efectuar e in requerir permi real.
in embarg , la mi ma reforma e merciale vendrían a ampliar
la. posibilldade del comercio co tero legal e ilegal. El comercio
efectuado con las co ta laterale que comprendían de de eracruz
ha ta oto la ~fari.na por el lado de Barlovc!nto, y ha ta lvarado y
Tlacotalpan hacia el de otavento era con iderado un comercio
interior recíproco. 511
La primera reforma comerciale aplicada a ueva E paña
fuer n el permi o concedido en 176' para que eracruz reexportara
mercancía europ as a Yucatán y Campeche, y la liberalización del
comercio exterior de harina en 1782. Por otro lado d sde Veracruz
e importaba azúcar ) cera de La Habana, la primera para
ree.'portarla a E paña y la gunda para el mercado interior
novohi pano. A cambio se exportaba a la I la de Cuba, grana, añil y
harinas mexicana . Juntos eracruz y La Habana dominar n lo.
circuitos mercantile del Golfo y el Caribe. 59
ouco, 1996, 304. I~, real orden del n eio de InJi'\S del 22 de ago. ro de 1795
lo reconoce como tal} 1 confirma por ou:a del 2., de octubre del 1ru. mo año. · out :
1996:307.
uro \lamec · n, ,ratildc.' poyo y amagoni ·mo en corno al e ·cablcciJnicnc 1
Jd Comulado de Yeracruz'', 1lütorias. núm .• 24, abril-sepriembre. ;\féxico, 1990,
pp, l 09-120. Abunda sobre la apertura de los puertos hbpanoamericanos al e merci
neutral para evitar la parálisi comercial.

155

�rilibrrla Gri1ll{z. Gw(

AJ mi roo ti mpo pirata , corsarios y conrrabandi ta .
proliferaron, y ruvieron su ba es en Jamaica Cuba, Panamá y otra
i las extranjeras menore . Desoe ellas proc día el c ntrabando d
producto que inundaba a la 1 ueva _. paña.v' 1 xi ten numero. a
denuncias, alguna. d ellas d carácter anónim contra el comercio
de efecto. extranjero c.1ue e hacía por los puercos de Tuxpan )
Tampico. En uno de e os documentos e expu o con detalle el
contrabando de género y otro efectos ultramarinos con d stino al
interior de Nueva E paña, y de la exportación de plata en pa, ca y
acuñada; además se expr an con detalle los ardides utilizados por
lo. com rciante para_ el contraban&lt;l _GJ
Durante la u rra d Indep nd ocia (1810-1 21), &lt;l arrollada
en el entorno del pu rto de Veracruz, e b truró el libre trán ito
de Jo. com·oye. de mercancía. y caudales procedente de -s uropa
p r puerto e pañole , y de la plata procedente de las zona. minera.
novohispanas con de tino a la metrópoli.61 Las cuantiosas pérdida
sufrida:- por lo comerciantes ) la nec sidad de manten r abierta la
comunicación en el camino de 1a. plata que venía de las zonas mineras
del centro ~ norte hacia la ciudad de México lo. llevó a olicirar a la
Corona la habilitación eran itoria de lo puertos de Tuxpan y
Tampico para I comercio extranjer .63
no de lo producto má importante para la buena marcha de
la explotación minera fue el mercurio 9ue pr cedente de · paña,
aun cuando l graba de cargarse en el puerto de Veracruz era enviado
' Tre.'l etapa~ dt: cornera extran1ero: 17 97-1799 comercio neu al, 1804-1. 08
licencia· conceilidas por la Compañía de .onsolidación de Vales Reak y de 18061820, permi os e pedales a ctsa · inglesas Gor&lt;lon. \,[urph), Reíd e lrv1ag. outo:
\()96:1"'4.
1' 1 Denuncias Jel c ntrabando porTu.'&lt;Pan y Tarnpico, Exp. 1332, \rchiv Histórico
&lt;le 1- lacicndn. 119 fojas.
6• En 1813 y 1814 emcruz, que se hallaba prácticameme inco municado con el
uuerior, fomentó el comercio marinmo con Tuxpan 1· Tamp1co para dar ~ali da a la~

a Tampico y Altamira para de ahí ser internado a los almacene de
an Luí Potosí y po teriormeote di tribuido a lo centro mineto .
in duda el cruce de mercancía por la Huasteca dejó beneficios
a lo· comerciante de la región. Entre 1 11 y 18 l 6 lo quintale de
azogue de cargado en el puerto de eracruz e introducidos a la
ciudad de México a través de Tampico ascendió a 17 347 (véase
tabla 2).

1
Tabla 2. Azogue enviado de Veracruz a la ciudad de México
a travé de Tampico de 1811 a 1816
Cantidad de azogue (quintales)

Afio

1811

2 1 1

1812

6

1813

3 627

1814

4 920

1815

4 890

1 16
Total:

1 329
17 547

e__

I-111nk. tOmaJo d.: Romero meto, Maria Eugenia, "El mercurio} la producción
minl!rn en la ' ueva ~paña (181(). l 821 )". Hir/lma ,\ fr,ica11t1, ,·ol. XI.IX. c:nero-mm. .
2000. núm. 3, p. 362.

.. · l mercuri&lt;&gt;) la producción minera en la , ueYa España (1810-1 21)", Hírtorit1
Afr.,ira,1c1, vol. \1 rx, enero-marzo, 2000, num. 3, pp. 349-369.
61 Expediente 1332, Archivo Hi _rórico de l lacienda,

ólo n 1813 e enviaron 3 62 quintale de azogue de Veracruz
a Tampico con un valor de 152 334 p os· l co to rotal del arra. tre
de este em-ío fue de 4 46 pe os, 6 .43% se pagó por el trasL &lt;lo de
la mercancía del almacén al muelle de era.cruz· la comi ión a
Gabriel Quintero, comerciante de Altamira alcanzó 16.93°/4¡ ,

156

157

mercancía. almacenada. MeaJe, 1964, t. Il, p. 13. \1aria Fugenia Ro mero otelo:

�rik rt11

13.34111,f com.: p ndi · a lo· fl te p r mar, ) por liadura l.3% .''~
La autorización, solicita&lt;la de de 1 11, fue otorgada ha ta 1 14;
no b tantt.:, en la corre; p ndencia de algun . e rncrcian e
,~eracruzanos con lo. gaditan . e menciona que n 1 12 l camino
p r Tuxpan " Tampico e ·taba abierto y se enviaba a rra é. suyo,
la mercadería con rumbo a la ciudad de .México.!,' j bi n n 1 .
primero, dos o tre años les redituó amplia. ganancia , hacia 1814
fu ron cada v z má. con tante la denuncia del contraban&lt;l de
producto xrraojer &gt; qu
raban in
and p r la Hua t ca . . \
pesar de las reiterada, denuncia , aún en 1 19
continuaba
documentando el hecho, lo cual no e extraño debid a la .icuaaón
de mestabilicL &lt;l p lítica qu · se vhió en el período.
Para los e merciantes del _onsufa&lt;lo de eracruz la apertura de
Tuxpan y Tampico para el raslado d mercancía por la Hua teca
fue con iderada iempre como tran itoria inclu o . tuvieron
organizada por un reglam mo pr visional; in mbargo e ta
tran itoriedad habría de prol ngar e durante todo el peri d d la
Guerra de Indep nuencia.&lt;•~ e t hecho alentaría la formación }
de arrollo de 1 · grup mercanrile. en la rcgi · n.
Así yue mientr la fu rza. de in urgent s y r ali ra. contendían
p r I poder p ,lineo, la ~fru, ci · n del otrora monopolio de comercio
e manrenfa en un frágil quilíbrio que lo· comerciantes de eaban

o¡wt., pp. 149-3, 8.
" Cartas dd I de abril di.' 1812 y dd 3 de abril de 181 ·, entre orra. · se menc10na 9uc
d c.1mmo por Tampico c. rá franco, por eso . i: mand:in la~ negociaciones. l ,crdo:
1811 181-.: 41 y 5:i. L,: carra. fccha&lt;la . en a ,osw 1 de 1 l 4 y 'i de em:m Je l 15
informan que d curreo e 111 desrino a la ciudad dt: Méx.1co e cm ia&lt;l p )rTuxpan.
J11t111 111to11i,, l .Lrdo de T911da: Girt,IS ,11111 ((J111m1,111I• e.,p,11fol, C l. Rescate, Umn.:n;idaJ
\'cracruzana, Xah.1pa, 1986.
M H comcrcío de Tamp1co no &lt;lurnria más 9ue cl preciso tiempo p:ua rran irar
por Ücrr:1, refuiénJo.e al camino \ieracruz-. l'x.1co, Jad que la v1a de Tuxpan "ha
fn:cido terriblt:s pérdida~ de ln mercanáa, cruda par Camp«hc: por el c. can&lt;lalo
abus&lt;1 conyue :e tülera el comraban&lt;lo en Tamp1co. Tuxpan) el pucrto Je VcrJ.cruz
Jc algodó n". íJ comcrciantt: de \ 'eracruz Juan Bauusr.1 Lobo, entre otro., uul.v.aba
esta, ia parn 1 ,grar la con1:xi&lt;' n con ( uerécar i ~ \íexico para el rráfico &lt;le géneros de
alg di',n ) pl.1t. • .1r/¡¡J ,, 1m ro111 1ú,111lr upo,iol J11ar1 lnto11ir1 /J rdo d, 1 qad11. ol.
Resc:uc, L ni,crs1&lt;lad \'cracruzan:1 . . · alapa, 19 6, pp. 41, 53, ..,3-76. - } s.
6'

15

tÍ1'/f

mantener a e da co ta. o con u.lados d \léxico y eracruz
. uponían que reduci · nd e I pu rt d Tuxpan Tampic al
com rcio co taner , com
hallaban ant , no podría arribar a
llo ningún cargam oto de contrabando Sl1l un po 1tivo ric go a
. er aprehendido. ~ \sí que o licitaron 1 cierr definitivo d ambo
pucno · de la Hua. teca. 6-

r

El increm nto del comercio de producto exrranj r , en la región,
propiciado por la Guerra de Indep ndencia atrajo compradores que
prop rcionar n la comunicación entablada p r allí con \'eracruz,
a j como la arriería que abundó para tran portar lo f cto al rnterior
del t rntorio de acu n.lo con el d cir d lo pr pio comercia.nt .611
L. Hua~teca fu un, zona aba tcc dora importante de ganado,
grano. y producto derindos de la caña al mercado int rior
noYohi pano: paralelo a e e com rcio legínmo e habían d arr liado
el mento. de la red d contrabando en el interior d la Hua teca.
Mi ntra e mantuvo ·table I control colonial lo contrabandi · ras
podían er rpren ido n cualquier punto de la ruta, como e
había .·perimentado en lo. tiempo anteriores con aquello que se
habían aventurado . , e rcar e p r aquella. c ta .
Lo. comerciante. p r medio de . u r pre encantes en 1 19
denunciaron lo recur. o d que e Yalian lo · c ntrabandi. ra para
hacer las íntr duccione. y los fraud . A inu. m , de. crfü n cómo
alguno comerciante partiendo d • Jamaica arribaban con u_
cargamentos dir ctament a lo puerto de la co. ca atlinúca, donde
no I faltaban prot crores c¡u lo. au. iLiaban para la intr ducción,
y le. facilitaban guía para internar lo. _én r a lo punto · qu le
c m· nían; otro , organizado d ·sde Jamaica, partían hacia el puerto
de V racruz, en donde bt ruan la gu1 qu requerían, marchaban
con dla. a ampech , a tr punto dood abfan que habían de
encontrar el barco conductor de su contrabando· con . a
precauciones arribaban al río de Pueblo 'icjo, ímroducían u
cargam neo y dirigían con él al interior del remo; iban vendiendo
p r t do los pueblo d la ruta . in pagar der cho alguno;} a medida
~

Expedieme 1032 , \rch.i"\"'o Hiscórict d riaoenda.
Íd,111.

159

�r'ilibtrta

que di tribuían d car. amento ocultaban o r mpían la. guía que le
iban uedanclo sobrante • y cuando llegaban a una aduana principal
como la de an Lui. Poto í, uerétar u otra m jam se limitaban
a pre entar una relaciun jurada, pagaban lo derechos que ascendían
cuando má a la cuarta parte de lo que allí habían \" ndido. E. ta
práctica era la mi ma, tamo en lo qu lleYaban la guía de V racruz
com en lo. cargamento u conducían a Tu, pan o Tampic , pu
uno, , otro · ' l Uc\·aban e:t document c mo arma def n iva
para tran. itar e cuclar e en ca. o de una. • rprc a.' ·
Por ll e: que el C n ulad de \' racruz en 1819 exigía
perent riament la . u. pens1 •n &lt;le la habilitaci · n d dicho. puert . para
el gran camera , ya qu de acuerdo e n us mter
la n ce ida.d de
apt:rtura &lt;le e. a vías altematÍ\ a. para la c municación con d altiplano
había ce ado en Jo últimos años de la cgunda d · cada del iglo XTX.
Lo . derrotero. mayormente utilizado para el moYimiento
mercantil il gal fueron hagr · ) Port bello en el Pacífico y Jamaica,
La Habana ampeche Tu.- pan y Pueblo Vicj de Tampic en l
G l.ti de . fé.·ic . L La egunda ruta fue la preferida en la J lar del
1 orte, con el fin d
introducir g · ner ingle.:. e ) para la salida de
plata que n&lt; tran 1taba p r la tradicional ruta Veracruz-.A kiplano,
d ·bid o al bit queo r bdde ...
Para h puerto. sccundann d 1 • lfo de ~léxico el contrabando y
la habihtaaón temporal parad comeroo cxtranj ro domnte l 14-1 21
representaron la opon-unidad paro lo c m rciante local · d acumular
capital y ampliar . u ex.perienaa en d mm mercantil, que aunado a
otr dun ·nto. I s lb·· a fortalecer u pod r en la Hu teca.
L cambio, } t ·ac mo&lt;los lograd
p r 1 . grupo &lt;le poder,
aprm echando la circun tancia de la guerra au . piciaron un
progreso economico y o na. cxpecmtiYa. p &gt;lmca , 1mpul ar n una
ma) or Yin ulación con el c )nrexto n. cional a partir de la e. trucruras
wloniale. Y bu cando nueYa estrat ·gia y mecanismo. en l pcríod
independiente. Est · sistema fue notorio . obr toe.lo en cuanto a lo
camino. como el &lt;lt la pl·ua u otra. ruta hua teca . .
¡¡,¡

[-..-pedicnr · l l ::!, i\rchirn Ili.-t6nco J H :lClt:nda.

' Ir!. fil.
160

Gf/111

z

mt

El camino d la piara, corr dor comunicante de la z na minera
del ccntr -nort d 1 país con 1 altiplan central, fue l s nd r p r
cuya \'ereda tran itaroo, con rumbo a la metrópoli durante los
.iglo. coloniales, la riqueza mmeras de la , • u \'a E paña.
Durant lo año de incertidumbre independenti ta, 1810- 1 21
la producción noYohi pana de tinada al com rci varió. Lo
británico r I estadouniden.
incorporaron a
comercio y
atraj ron para . í esa. riqueza , com rciando a cambio con géneros
de p co preci y de rnej r manufactura, afectan&lt;l a í a lo antigu
rup . mercantil s congr gad en 1 . con ulado ,, a la indu tria
t~· ril y minera de lru p rrimerí:u e lomales.
·
~ o ob tante, e ' te proceso produjo resonancias negati-rns para uno ,
y oportunidades para área periférica'- como TtL,..pan } Tampico que
con d treza y diligencia e urnaron al comercio legal e ilegal r
obtuvieron ganancia de la corriente d metales qu era embarcada en
lo precario muelle dejando eras de sí capital r experiencia para lo
nuevo · grupo de poder en el cinrurón c tero n ntal. · ·
En e ta ruta del int rior nov hi pan de tacó la pre. encia de la
ciudad de Qu rétaro, p r encontrar en el pa. obligado rumbo a
la mina de an Luis Poto í y Zacateca . u importancia no _ólo
prm'Í.no de u e tratégica ubicaci · n n el camino de la placa, ino
de una dinámica conómica propia, o tenida gracia a la abundancia
de ganado lanar que permitió la in talación .·ítosa de num ro:o
taller d confección de prenda de lana qu e n tituían el o rén
de la economía regional -z
u I calizac1 · n entrda ciudad de Mé. ·ico y la. mina d Zacat ca.
contribuyó a • u crecimiento."
fom ntó _u de arrollo al hac r e
m ro ou:l , ~[aria Eu~cnia lhíd, pp. 349-J i 8, :i.b &gt;rda de manera puntual d
cpmercio y rraru p rre del mercurio por Tampico.
· 1 1..an&lt;la. 198 • 43.
'l El nacient esrado de an Lub Pot í había cnnocid , desde afü
trá. , d ~ z nas
de d sarrollo claramente . en.'tlada por las Jifcrencias climat lógicas: la de la cierras
cálidru r baj que por 1».o · c:con · mic !. • man rema acad. a Tarnpic p&lt;&gt;r .cr d ct:ntro
e mercial de may r importancia en b n:gión, y la dd al ripiano, con
Luis Poto. í como
cent.ro económico primót&lt;lial. \ rtlla de feb1u , Rosa .H an Lui Pm J.Í, una hisroria
compartida. lnstinuo Dr.Jo.é \furia Lui lora. \léxJ.c 19 8, p. 49
1R

161

�l 1/íbm,1 G

pa ·o bli a&lt;lo al lfajío, al n rtc y n ro · te de . u ·va ~ ·pañ lo qut:
le valió cr dcnommada la garganta d · tierra adentro.~
Fue tamb1t::n p. so obl.i , d de la· rq4 ne· mmi.:ra. y d centr Je
convi.:rgencia &lt;le l. e nducta t¡m.: tra ·la&lt;laban n b m trópoli d ·I
,irreínato ·l oro ~ la plata pr &lt;leme. tle la. rica ,·da localizada n
la ierm de Z· cate . y :1uanajuato. •, De empcúú e ·t &lt;l •·ta ado papel
al frccer I servicio· m&lt;li. pcnsabk. a mercadcre. \' poblad r .
interesado. n pmvecr:-c &lt;le lo ncct:sario para &lt;l ·sarr llar su acü,i&lt;ladcs,
como los e. t, ci namit: nto. para carr 1, • po ada , tallcre ·, herrería
, nimal d uro y, por upu · e alm, ceo . y ti n i. cum irriéndo ·e
·n el parador más impom nte de la ruta tic la plata..,..
\ e tt! corredor claYe del camin d la plata
conectaron las
ruta. hua. tecas t1u nadan en la costa, utilizada: p, ra la altda de
mccaks y d ingr so &lt;le product . 1,;_·tranjeros de manera legal l ilegal
dur, nte gran partc.; d I i ,to .·1. •. 1 o puerco· d 'I u. ·pan )' Tampico
convertido en ccntr &lt;le acopio , c. cala en l trán ito d efcct s,
atrajer n la 11 ga&lt;la &lt;le comerciante: cri lle. \' c. rranjcr s. \mbos
cumplicr n el papd de puerta &lt;l acce. o de la co ta al altiplano y
zona. min ras al conccmr con Qucrccaro \ an ui Potosí, p ·ibilitand a í la aflu ncia d piar. a sus mudle con d tino a Europa y
E tados nido .. Por . a anti ua ruta s tra ladaron r:unbiéo
a9ucl1a m rcancía reunida en su b dcga ·, qu arribaban a . u.
barrn a tr vé del cab taje.
I,a. opci n ·n 1 !fo de \léxico para mantener e n rantc l
flujo d efecco ) caudales nacion, k y c. tranj ro , a medida que
a\·anzó el i lo ·1 , p rmiticron que la pre encía d Tuxpan y
Tampic ·e hiciera pcrm neme '11 el circuit mcrcantJI d I Golfo.
Caribe.
\ i, ambos puerto e constJtu ·en como tale en el comc:t d
l. ;ucrra de lnd p ·nd ·ociad :O.léxico, re ponden, l. rran c mid, d
1

d formación de grup · de c mercianres indcpen&lt;licnr s I cale· en
Tu:pan, y de a ·iento de comj ·ioni ta o ucur. al d · lru gran&lt;le.
firma mcrcamile:- con . ede en las metrópoli xtranjcra . Tuxpan
en u modesto pap I d puerto d cab t, je a pía la pro lucci 'n
re iunal p;ua compl ·mentar lo \ lúmt.:nes requ ridos para 1
intt:rcambm aba L locales iotern . , , , . , ,,a T. mpico o dt.:
manera má frccu m a traY '. del pu rt d \ 'eracruz.
Respecto al puerto de T:impico d m., r impul o de u p rmra
en ·u formación y ·voluci · n pe t ·rior, e: decir . u pcrman ocia a
lo largo de ,·anas década b btuvo gracia a la plata un produce
de cxt_r, orc.linano ,·alor en la cadena producti, a ) en lo
n1c10.
que gcncr •. Tampico, a p ·ar de car cer d una fu rza ·u t nto
conc',mico r gional amplió, logr · . ub i tir } :panc.lió u
participación ha ta mantener u pre enaa com cIUdad portuaria
atl · ntica, aunqu de incid nc1 m &lt;le ta dentro d lo c1rcu1t :
circuncarib ño y atlánnco. \fá que e nrralizador unpul. e r d un
ritmo en I ab, to del mercad mundi. 1, k . 1rvió a é te en calidad
d otro e lab · n d la cad na econ · mica y propició la bú queda de
m rcado. para la \' ·nta d producro e. tranjcros.

• \j &gt;frín, citado en Landa, 19 : 16.
"i"&lt;.11n&lt;lucca·· ·om· &gt;·con rc,guanlo 1rnlimr para el trn bdo &lt;le pl:ua acun. &lt;la o l!tl
p3. [J.
6

F. uulop duz t Mr.,,fro. tom tX: • 446.
Lantl:i. 1 , 3(,.

163

�Juicio a tres frailes agustinos por
conspiración contra el virrey Venegas
/

Jo é Antonio Gutiérrez G

L \·\

E'.'\¡· T~::--io DE TR \B.\JO POR \RCHl\'O F P,\,OIY, accidentalmente
mpé con un legajo que contiene la cau a que la Junta de eguridad
y Buen rden del Reyno de r ueva E paña abrió contra tres
religio o agu tino por con pirar contra el virrey Franci co Javier
Venegas. Me hice dd d cumento para estructurar un trabajo, en
razón de 9ue nucsrra hi toria nacional no menciona esto h cho .
,\ provechando la invitación que me hace H11111a11itos .\nuario qu
publica el Centro de E. tudio Humaní tico ·, de la l:nffetsidad
Autónoma de uevo León, prepar' el presente trabajo como una
aportación en el Bicentenario de la lndependencia. 1
En los tre iglo de Colonia, el p der y la influencia de la Iglesia
fueron significativo , porque el clero repre cntó para la orona tan o
la autoridad temporal como la e piritual en una poblacion de
•Profesor investigador de la L niwrsidad \utónorna &lt;le Aguascalienn:: . Ucenóad
en filo ofia por la niv-ersidad del \'alle de Lemajae, licencia.do en sociología maesrro y doctor en hi toria por la N M. Miembro del iste;:ma , aciana! de
Im·cstigadore con 25 libros y más de 30 arnculos publicados.
1 La fuente en que basamo nue.'&gt;tro trabajo e : \.cchi,·o Hisr · ric • ac1ooal &lt;le
Madrid, onsej , Legajo 21.212.

165

�]ore /l 11tr,11io G111timz C

tradici 'n pr fundam nte rever ncial hacia el acerdote. La lgl ia
ocupó esta po ición domé cica con la aprobación y apoyo de la
orona, pue. é ta empleó al clero tanto para ext nder y afianzar u
dominio, como para ervir de coto a los atrop ll d lo funcionario .
La autoridade. tenían or&lt;len de tratarlo c n cuidad para que
tuvieran autoridad y crédito· el cumplimiento de e. te mandato fue
punto que e investigó con rigor en lo juicio de re idencia. La
en rme influencia del clero en la vida de lo. mexicano tenía un
orig n religi o y ocial má qu p lítico· i mplo claro de la notable
piedad del pueblo que permiáa al clero !:,ruiar . us acto y moldear
su idea por medio de la interv nción directa en su vida diaria,
de de el púlpito, el confesi nario y el aula.
Lo apoyo que la atona brindaba al clero e tuvieron
fundamentalmente bru ad en do pr rr gativa : el privil gio del fuero
y l privilegio del canon. l prim ro gru:antízaba la exención de cualquier
acción judicial, si ésta no prov nia d un juez ecl iá. tico; el segundo,
pr tegía al eclesiá tic de cualquier acto d violencia 6.ica, d de el
arr seo a fa rortura, desd L'l pri ión ha ta la p na de muerte; decir, el
Estado no t nía autoridad coercitiva obre ello para obligarl a
someter a sm leye . E ta inmunidad ecle iástica traSpa ·ó de K paña
a América c n la apr bación oficial de las leyes coloniales, que prohibían
a lo magi trado -eculares realizar cualqui r pr cedencia judicial contra
miembro. del el r .2
Imp rtant para el gobierno fu el contr I del clero, lo que no
fu pe blema porque e rigió de acuerd al Patr nato Real. ➔ a
Yigilancia e incrementó con lo borb ne· y llegó a un punto crucial
durante la guerra de lndep ndencia, pnncipalmente p rque la
Corona vio qu la capacidad para controlar el movimiento e taba
dir ctam nte relacionada con la cuestión de la inmunidad
ecle.iá tica; 1 era indispen able ubordinaci , n total a la autoridad
coercitiva del Estad , porque al tomar la arma una parte
importante d 1 clero e había convertid en amenaza para é te.
nvieoe hac r notar que lo ecl iástíco
ruvi ron relacionados con
1

R copilación de L ve: de los R yn

d India ·, 1adrid, 16 1, l y 8. útulo 12 y

ley 73, árul 14, libro l.
166

toda la etapa importantes en el de arrollo del moYuniento d
Independencia, de de el primer complot d cubierto en 1 94 ha ta la.
diver as con. piraciones que antecedí r n y iguieron al levantamiento
de Dolores. Lo clérigo criollo ayudaron a dirigir el cur o d la rebelión,
a orientar la guerra ideológica por medio de la prensa y a definir las
confw as y amorfas aspiracione políticas de la revolución en rnanifie to
L'l iguient información de un oid r es clara:
• ,odie puede 11egor que los rlérigos f11eran pn11dpaltne11fe los 011/om de esta
rtbelió~, qf(e tilos mismos sostimmyJommltm; st c11t11/a por rmlmarex losgenerales
bngadiem, roro11eles J otros ojirit,les qHe h(!)' de s11 estado 11 los mwmvso.r
ejércitos o mmiones de los traidores.
En lo primero brotes de infidencia en que e involucraron
ecle iá ·cico , el gobierno lo atacó con ntencia judicial d exilio;
pero, al multiplicar e no ólo le re ultó impo ible embarcar a tanto
a E paña, sino que e dio cuenca que la indulgencia ya no tenía
cabida. En otras palabras, la enormidad dd crimen d rebelión v el
grave peligro que amenazaba al régimen exigió que e jmpu ie~ la ·
pena de mu ·rte a t do lo insurgente , . in importar su e ·tado; por
ello, percibió que la inmunidad eclesiá tica no e podía con iclerar
un imp dimento. Y como l funcionario reales e ta.han conY ncido de que mucho· mi mbro d l clero habían unido a la reb li · n
preci. amente porque su e tatuto prinlegiado le había hecho te r
que n tenían nada que e met el 25 de junio de 18 t 2 el vi rev
\'en~ga publicó un bando en que ab lían de golpe los privilegio·
del tuero y del canon y autorizaba a lo comandam s reali ca juzgar
a todo los 10 urgentes ecle iásac . in interYención ele las cortes
cele iá ricas y ejecutarlo sin la degradación previa. 1 Aunque esta
d terminación virreinal hizo má expedita I juicios contra lo
ecl~ iá. rico , lo ataque oficiale a este privilegi dier n origen a
erto rencore contra el gobierno e pañol que, al combinar e con
,\rchivn General de Indiru;, ~féXJco 1664, Pcdr de;: la Puent~ al cmsejo de
Rt:gcncia, LS de ~epcicmbre de 1812; también ~léxico U21, Venegas al mim rro de
guerra 12d marzo de 1811.
1 Goreta def.e,o/,imro, 30 de jumo de 1 12.
1

167

�j

ht. cau a, política , económica· y . oclale ·• m: que &lt;l rcner la
infiJ ·ncia dt.:I clero moti,·ar n que admirar, n má el me Yinuemo.
En ultima instancia, . ería o lo , taque, • nticlcncales de las Corre
spanola d l 2 1 que lle, o a l:i , tct ria final al mm·imiem . l ·._
·n e te m.arw qu e desarrolló d juici de t::tos tre agu rin por
complot contra d , trre~ Venega .
l. Trama d la on pira ión
R.astn.:cmo., pnmer , la g · tac1ón d&lt;.: L con imci •n. L.1 m..'lña.na del
d
: t d 1 11, . e e cendió com rt:gucr de púh·om por la ciudad
l. nouaa de haber. &lt;.: de cubierto una c n p1raci · n e ntra el Yirrcy
Vem:
La primera r a dón del gobierno fu&lt;.: fijar una parnda milit, r
fr ntc al Pab.cio irrcinaJ y hacer órcular p r la. calle.- gente armada
para amedrentar al pu blo; luego, &lt;li. tribuir u abuesc para dar e n
d par:idt:ro de l . compl ti ta .. Lo r uh:1do. no htci r n e pcrar
puc ·14 fu· prch ndido ¡ r el alguacil mayor de la ciudad J&lt; . · ,\monio
Rodríguez, d IJot~J?.O, principaJ ·ospccho: . l·uc b confc ión &lt;le é. k la
que 1 ·rmiti · desenredar ht madeja de b con ·piración fraguada p&lt; r
al run grnpo•. o 1al dt.: la ciu&lt;laJ de ~[éx.ic .
1-14 J ag ·t, tuc.; pn.:scnud e/1 011•'(} en la al: del rimen. Lue
el ha cr juramt:mo r pr meter decir la vcrJ d sobre cuanto le
pr nuJran dijo . cr e, atl&lt; , lle 62 ano\ vecin&lt; &gt; d b au&lt;lac~ de oficio
cstirad01 dl' oro. Al inquirir! . &gt;bn.: 1, e nspimción declaró que •
mediados de julio se había t.:n ontrado con el granadero R:i. acl,
Bmzr!fi,ate. quii.:n le pidió u casa par.1 hacer una juma e n ~·ari s amt o
p. ra tr..lll r cien) umo im rt, ntc, l n mis111a 11()(/Je o hl la di I díc1 .ri~11ie11le
.rt p, 'J 11/c1m11 ti/ la &lt;ttStJ H ,111yo ) Hrt17r1111rli • a t¡11i II i11trod1fio a lu i unda
pi ·"a, · ,1 j&gt;O(V ralo mtró I Ma tm 13ar/J,ro d la esr¡11i11a d / Cnllrjó11 de k1
l'fllil/4, I . Antonio de f LÓll,)'}"nlos todt1s_)' t11/ra11do 11 111,di tia di:. ·o ti 1ü1Jt1dem
Ri1fael B r111efo que I lll(J(jlli1w/J,1 el plt.111 di desas, rse del r1r1t111/ J;.,11m. fr.
r 7mJ IJ 111/0 dt IIIS lc1rrn 'S qu, salirs ,1' für,o di /u J iga.
. n1m:1l ( n le&gt; ~u :1\ o \11 ., \l. dril!, [:..-p:uu. nns ¡&lt;&gt; ,
( ,eg. 1 21.212, T t rfl1,1r,1 ,1 drl Q11,1dtmo t• mtul1tlo mntm fo · m,11t1J ,dt1i.1.rtir,11 qm re.m/1t11
m
r1I la ro ~ma n q 1, 11U1,11N1dt ,"tf m t.,1a intld ti tÍÍJJ Irruir , r,rfri J. uroodwa
i • T~ timonin- 1:dar.1ci •n c.k J, é \nronio Rix.lóguc1., fol. l 6fi c.•\·t.1.

16

Il

ll/Q

, 11fli

C..

Di z dí. d · ·pu ·oh·icron a t ner junta n la que -.e in rmó a
lo a. i. renr . que . adel mab. 1 proy cto ) qu I aci R.1yón
e taba de acuerdo e &gt;n el plan: F"ero11 S{f!.1111 se at11erdt11111 P11dre .,1 le_11.rl1110,
no 11111 nito, 1110.ro ton10 de trti11ta t1 treinta ' q11a/ro mios, trigue,io, smc1do
dt h"rb,1 tlf)O flOlllbr ip,11om, I B,,rbero D. A11to11io de Leó11, dos J?,1c111aderos
del co111 ,río, 11no alto otro ""!J' b'!ÍO, el 'arrislá,, de \'a11 .Ag,utín ~ri.rldhal.
1111 ,yirit1! di I dedara11le 110,nhrc1do )os' \(aria Akoser,J otro 111osílo 110 nll!J
a/lo, barba ltunptila 110111/Jrado Cristób,,I .\lora11le q11e 110 sabt· donde ,•in''
También declaró qu ra el princlpal cab cilla Rafa I i\l n ic za.
Baz..oji1erli • y que n el , et le I yó una Pr ,el. ma de Ignacio R..wón
en qu lo animaba , hacer ·e d arma para lle,·ar e n c.:.·tt~ la
empre. a. A rrc ~ó el Dnn,.ep, que n l. r ·unión qu tendrían i &lt;lfa
de,.pués, lo.- concurrente. concr taron la. medida para ejecutar d
g lp : Qm mm ci11m I' seil dr la lt1rdr q11a11do salirse el h. 1110. \1: Vim ,
al pasro, lo habían di .rorprmder et/ la I iga parlida.r dr Y.,tllle a m1•allo, que
esMb,m J,1 pronlu.r d, lo.r q11e babia en es/a i11dad de los q,,e t i11iem1 d1
/11 r,1. r q11e apoderados de su perso11aJ 11111ert11 la e.reo/ta q11 ~ amfl,P111ic1ha,
lo hahíaJJ de .ramr a rara/lo t1 todo esa,pe pcmi 1/ez·arlo por caminos .rlrariados
entregarlo al tabe il/a de los !nJ11rgmles R.11 ·011. Q11e dt1do e.rt l?,O/pe se
habían de harer s 110/e.r i11111edit1la111ente co11 cot In, , l11t·l!,O h11bía11 de
tYJrrespo11der (sic) la esq11ila del 0111· 11/0 de lr1 .\lemd q11 era lc1 s 11c1/ /JtJra
los Barrios de J11a11 Can'o11ero B /in, ·. Pablo, \'. \e/Ja.rti.ÍII olro.r, a9 ·os
cm-eri/1,,s m,mmitm lamhién a lasJimias. - Lu go de e ·cuch. r la· cñ, 1 .
la gente de 1 s barrio. d bia agolpar e en lo cu. m~lcs v fucrt cl
·u di trim:, para apodcr r. d L arm ., carg. r obrc.d Palad y
tomar la arcill ría y puc. ros: l11mediat,1111ml1 hah,m1 d, 11tmr a rob;r
lodos las ca.s,1s, ton / mcorgo q11 los g ·,uro) · oltfia.r q11e r mro11tnm111 m
hu rasas de lodo.r los I' rinos, si,, dirti11dó11 d, personas, s distrilu · r,111 enh
lo.r sor¡# adf1res ' el p11 blo. pu s t/llt / di11 ro q11e se mro11/t-ar,1, llfJ debía
l(Jrllar, .r-i110 ll!t'!fer/o ' e.11nrdarlo pam pr1e,,1r t,.r hvpt1.r q11r INego bahícm dr
mtror d, f11rr,1, J' rl, nuis l!,tJSlo.r de /11.r otms e111prt ras q11 se 111 dill1bt1.

~

lhid.
lbid., fol. lina.-1 ftc.
/bid., fol. 1 \'t• •

�jOJt la

El 2 dt.:, o to lo. c n pir de rt.: r e rricron I barri animando
a l:t nt
no faltar al e mpromi o: en junra la n he d J mi mo
día, acorc.16 dar el oJpe el ab. &lt;lo iguientc entre ·neo \'. ei de
la tarde.
rc.::p:1rtic.::ron paquer de c. carap la de orop J para
di tribuir nm: lo. im nlucrado , para p &lt;l rl . di únguir n la
e nfu ión· aJ Drm o e le cncarg · ublcvar el barri de Belén. e
amerda · lo di dm,1 ql( etJ la j11111t1 d. l n11in-o/es to111ó el q11e habla 11 ms
1110110.r 1111 Dizino mdyo por él redhió1i1ra11111to d los ro11a1rrn1tes, d
tp,e 110 11helamm llf/da dt lo q111' .,t había trallldo, e,11ardt111do sobrt dio el
111ds esrmp11loso si 1"/t1, q11eda11do ttm1biln portado mtr todos, q11t el q11e
d /atase rl pro · rlo, mio al inst,mt 11111 rto por los otros sob il ra ria toda
mlpa. 9 La g ·me armada debía c &gt;ne nrrarse pnr el Jesicrto d le
PaJre , rm lita. y en an \gu. tín d la uc, ..
Lu 1&lt;&gt; de ce ncluir u dcclar. ci6n el DM o. proc &lt;lió el lguacil
mayor &lt;l cune a aprehender a las igui ·mes implicados: d barbero
\ntonio de Lc6n, l acrisrán Je an 1\gu tín rL tóbal Ve a el
ranad ro Rafa I B ·rmcju, el p. yo Rafael alias Hmzo 11erte, J s · 1 faría
\le e ·r ri róbal 1 lorant'-', lo cléngo arrillo } E. pino a d la
Parr qui &lt;le la Capa Jo · \Jqui ira, tratante en agu.1rdicnte el · an
1\ ustín de.:: la· .u va ; 1 pintor d la calle d I Arco \ntom
ChaYarria a un mae tr herrero de l:t mi. ma calle \' e llamó a
d ciar, r a I éli. Pint.:da, trabajad r d l.1 fábrica d cigarros de la
ciu bd. Inquirido Ptnc:d obn.: l. con. pir. ci · n, dijt : l·sta11do hari'mdo
a 11as m la Peh1q11etia q,, ut,í II el .ullqó11 di la Polilla, q11 /k,111011 del
Plfm/e q11ebmdo, l'io q11e 1.rtaba mtra11do lllllt"hll ge11t, a la rasa d / tir,rdor
d om I (Jl/"O I 111iérrali1 por /11 110d, de la 1e111,ma pt1S11da, y t'!) ndo q,,
habli,1 ,1/p_1i11 j1¡g11 tito ,·e 111elió · q11 s1t111do di 11tro, • co11(J(Í ,,do q11e 110
hohí j11 o
1/ió Í1J111ediuta111 ni 10 • I , icrn por la n che y0Jv1ó a
la p luyu rí con ánimo d \ er i ju ha: mto11cr1 110/Ó q11e bahía 1111Hha
l!/flft, J q11e re ltt1taha del Pl,111 de rebol11rio11ar esta ti11d,1d. para lo qlfe
dth/4,n opod mr. el s,íhado s1~11imt d la µrso11a del E S. l irn II el
Paseo d la l 'ie,a, alhorotar los Borrio.r para q11r se. apodeljtt de las armas
d Pal, río. /~ ni11dos a .\. /; . f(IIJ la g llle q11e tmi " ditp11 .ria /11en di
' 1/}l(i.. fol. 19ftc.
1 /bid, Confc i ·,n dr Hli

•olo

de 1 11, fol. 21 fr •

1 (, 11::

( ,.

\fixico, , detp11és entrar a robar)' 1aqJ1ear todas las rasas si11 disti11rió11,
repartimdo las alaia.r o/ p11eblo · resemmdo lo plata para q11a11do entrara
la tropa de J½ó11. · e le preguntó . i c n cía a algun &lt;l I cab cilla
, L, fucr?.a e n que contaban. Dijo . er uno &lt;l ello. Cn tóbal [ rantc,
mu, ami d Bra:zyf11erte; r cord · c¡u también había YÍ. to al rail ·
a~ tino, el q11t1/ re/inioso exortó a In i-tmmrr. 11/es de la )1111/a para qu 110
de.ristiera11 di k, t1np .ro, ·~1111rharbos ro11 el l'alor -~ haCi tndn •: 11 finalmente,
dijo hab r ido qu había ba. tanre cm pn.•venida en la ciudad )
barri :, a i C( rno en ·I d iert J 1 .- ~armclitas en an \gu:tín
d la. u •,·a · di las tropas de R.t ·ó11 q11 debían nh"t1r lm, o q11 la d11dad
1

r

ullfl'Ítli7 olbo,vlada. 1

En la tard rindió &lt;lcclaraci · n o é María onzáJcz, d fici
barb ro. d qu no j reía por trabajar como cigarrero en la fábrica
de tabac , .
nf . ·: La 110 be del Liemes ,i/ti1110 que ro11lt11110.r do.r del
rom· !lle tmnsitando por la im11rdiodó11 de aq11 l!t1 ra.ra, no 11trar n ella a
Féli:. · Pi11eda 111 anti •o. tQmO lo rQ11oce que sfa11do11 11 ro,
rJ ra aA 11110
direrdón a la que mtrabú, por lo q11e se i11tmd11 ·o II s -e,11ida de at¡11 /, e
e,mmtrrí m11 1·,1rin.r ho111breJ e,, 111i111ero romo di q11m 11/a o d11q11mta m Ufltl
pi .;.a 1i1Jerior de s111:rte q111 estaba lima ... 01/ó q11 1 I s,ibado iguimt .rt iba
a prender m el Paseo d lo Bi 'O al J◄ • \ . [ irre ro11 g 11/ que. se /mía
dispuesta ... : romeg11ida s11 pririó11 1/ebarlo ron pro11til11d a . }11011
7..ttaqr,aro. 14 • 1 tañido d l campanil de la Icrccd y lo cnhet '-crían
la . nal p:ua 1.1ue e pu icran n movimiento lo barrio. com prom ti&lt;los, a fin de erham so/Jre los 011ardias de lo.r t11&lt;1rtdes /01 di
Pt1/ado , e11.reg11ida, erhars a robar todas la.r cosa.r sin p rdo11ar ni11g11n,1,
para 'f&gt;t1rlir la rop" t1!i-y11s al P1t b/Q • .rm•ar el di,, ro pt1ra las tmpoi
de Ra ó,1 qm ht1hítm de mtr,1r · pa 'Orles. msNar las otras rorar q11e e
habían de l.arer d.'S/)11és. 1• Terminó diciendo que ri t 'bal fr rant ·
era un J de lo cab cilla y I religioso agu tino un cncu ia. ca eguidor
de I de I · in ur me .
lbül., Conf · 1,'in J I élc- Pineda,
I/Jid., fol. 22ilc.
1 /bid.
11 /bid., .ontbi • n d Jo • l ria (,onz- 1 z. a
0 /bid., fol . 22 ta.
11
1'

m -i de 1 11. fol. 2'.\

le.

�Jo.&lt;l lnfr,n/o Gt1h

Al terminar González, l, ala d I Crimen ordenó al t rú me
Acuña mant n r preso en la real cárcel al . acristan mayor e.le an
gustín Cristóbal V ga r tra. ladar , ella a lo. el ' rigo. Carrillo y
Espino. a pre. o. en la parroqwa de la apa, pren&lt;ler al barbero
ntonio de L ón, a Jo é lc.¡ui ira, natural y vecino d an Agu ún
de la. ueva. ~ tratante d aguardiente; al pintor de la calle del
Arco Antom Cha\·arría y al maestr herrero de la mi ma calle. t(,
uando los ~firústro daban in&lt;licacione, al alguacil mayor d Juez
de Policía de la ciudad presentó a ristóbal \lorantc encajonador
de p ro y cigarro. en la fábrica de tabacos. •. importante u
te tim n.io p re nt n r d talJcs qu p rnut o con cer I intríngulis
de la con piración. Dijo, que como , ficionad al ju ti, concurría
por las noche.:. a jugar , la vmaterí, de Felipe Barbo a, .ita n la
Plazuela de Regina. · na de la. noche. notó enrraban a lla loe;
hermano. Bermejo, granader s del comercio, lo q/1(' le estimuló saber
lo que er(l, ,, lo que le S(ltisjiso Riifael BennljO, .r1;e,11ijicá11dole q11e se lftllabn
de ,m 11egocio de 11111cha co11seq11tnria m el qua/ a11daha 1111 tal Rafael Hmdoza
'',,h~,s bmzofi1e1te", porque estaba 11119' mm/ido de remitas de habcdo tenido
p, so co1110 1111ebe mlo.r m la Acordada)' hab rle 111atado do.r her111a11os e11 el
ataque de Calderón que ha11d(lha11 co11 Hidalgo y Allende, )' babia Jllrado
n11garse. 1Intrigado 1 forant , pidió a Bermejo mformación obre el pror ero
de Brazof11erte, que en o día andaba en Zitácuaro vi ndo a Rayón
para upo/lar el negocio. En un nueYo encu ntro con B rmeio, ~[orante
up que e haría una junta en la ca a del Do11go, frente a la Peluqu ría
del Puente u bra&lt;lo, y que allí se informaría . obre el plan de
Brazofm·rte. Es decir que se ap dcrarian dt!l virr ) cuando . aliern
de pa eo a la Viga y que luego de matar a u escolta, lo tra ladarían
y entregarían a Rayón, en Zitacuaro: debía ll gar ,iYo para tomad
la firma y omunicar con ella · a t d el Reino. Dado el g lp , lo.
cohete y el campanil de la Ierced . erían la eñaJ a lo. barrio ya
ganados, para levantarse J' apoderarse de las amms de los C11artele.r)' de
Palado. )' q11e et1 seguido debían mirar al rol'o )' saqueo dr todo la Cii,dad,

resemmdo 1í11ict1111mte el dinero q11e debería gtJardorse para pagar las tropas
del e. . .:éráto de R.a •ó11 ... ; ta111bii11 se e11cargotia11 de aprehender a d/g11nos
:\Iim"slros, al Ma ·or de PluZfJ, al lntendmte Corre idor, a los Oficiales q11e
estaba11 m g11ardit1 en Palado la 11ocbe q11 prmdieron ol r,: T!lmigara . a
D11. .\f(e,11el de )ér1110 y a todos los dP111ás q11e bt;bía11 oc1111ido a la pn'ció11 de
dicho J,: l11tm'garq_J' )' de: otras personas q11e ahora 110 hace 11Jemo1ia. 1H
L tuvo ~lorantc de acuerdo c n lo demá. en que r/ Bem1tJ0 era
el principal promotor de la~juntas y que un fraile agustino era asiduo
asistente a ella.. Asi111is1110 bact 111t:111on'c1 bahtr ,úto entrt los conmrrnites
al Pudre Fr. Juan Nepo11111ce110 astro del Comwto de .5011 :g11stiú,) q11e
allí lt1111bié11 esMba 1111 pt1dre clerigo; que e.rtabo11 fa111hil11 el Hem ro de la
Calle del A reo, · s11 a1J1ígo el Pintor: el Pant1dero od11Ji11istrador de la
Pa11ndm'a q11e está e,, d P1mJle de jestís Mada: el Barbrro del P11ente
Q11ebmdo: q11e el Panadero 1/ebo ,, barios, • lnfllbiln e.rtubo Cornelio R.11íz. 10
En la junta d 1 2 d ago to p r la noche e confirmó ,1uc el golpe e
daría al iguicnce día a la eis de la tarde.:, con apo;o de la ente.: c¡ue
e encontraba en el de. íerto &lt;le los Carmelitas y an J\gu tín ele las
Cuen. y que el santo)' mla sería San Rafad_r Tolflca. También con fe ó
, obre el armamento: Je pres11mr esfarti11 en el Comwto de la .\lerced,
porqtfl' sabla l,1 favlihi,ridad q11e /mían los pn"ndpales de lt., co11spira11ó11 COfT
IQs Padres de dit-ho Cont•twto. :!! , Finalment declar · yuc n b juma dij r n
lo c:lb cillas 9ue una vez realizada la empre a adet11tis di' los dichos,
cogr,i&lt;-111 tn111hié11 o los ,, 1/raldes de Barrio oro11elJ' Echeberríu, )' al otro día
desp11és de la h11/la los llebo,io11 e.11 p,í/J/ico t1 lo.r q11alro cortado el pelo, '
/11ego los colgmi,m e11 In PlaZfJ pam esrar111ie11fo dd P,íblico. 71
Como podemo. apr ciar en la declaracionc ·, lo. 1mplicado. eran
bastantes la articulación lograd. coa 1derable, puc e taban
inYolucrad s barrio nt r d la ciudad, drag m ~ el· rigo , ªP' yo
cconúm1c y gente armada d parce &lt;le Rayón y Morclos.José t\[ar:ia
0111.ález .· Pineda e habían cornpr&lt; meudo ~ que, al cuchar la
e quila d la \[ere &lt;l, aJdrían con los opt!rari dt: la fábrica &lt;le
!bid. , foL 25na.-26\,a.
lhid.• fol. 26na. -27n.1.
11 ' !/!Íd.' fol. 30ftt.
1

19

1r, /bid.. Razón,. O.cerero de lajunca.. ago te 4 dt'.1811, fol. 24f1e.
1" ]bid., Depo. ic1ón de Cmtóbal Morantc, a~o- to 4 de 1811. fol. 25ftc.

mt G.

11

Jbid.. fol. h,a.
1¡3

�}os, A11tm110 (,11himz (,.

tabaco. a ometer la guardia, tomar eJ Palacio y las arma , para
luego pasar a la cárcel de la Acordada a liberar Jo presos y guiar la
gente en la ciudad para aprehender a lo, gachupine . Camelio Ruiz
amigo d Jo, fraile de an Hipólito, e encargaría de encerrar en su
convento, en jaula., a lo. qu aprehendieran. M rante tenía
comprom tido a un boticario de la calle de anta ararina para
ar nder a lo herido ; el administrador d la Pulquería del Puente
c operaría con dinero; un ,watero de la Equina del uadrante de
anta atarina ofreció 25 dragones y 70 pai ano. armad
y J
maestro carpintero Jo,é Girón entregaría .able. con guarnición de
palo.
trataba de una conspiración a ran e cala y organizada,
pue c.: habla &lt;le un ar enal de arma de fuego y expl jyo n el
con\'ento de la [erced, la que abortó porque uno de lo frail
agustino la denunció la noche antes del olpc.
Una Yez acreditado l origen de la con piración y u. ge tore
pa emo a conoc r L1 fruacíón de lo tre fraile· agu tinos implicado~.

2. Juicio de Fra. Juan Nepomuceno Ca tro, Fray, Vicente
N egre ros y Fray Manuel Resendi
Lo, cómplice, y declarante, mencionados habían involucrado
únicamente al padre a tr , al , cñalarlo asistente a íduo a las junta
en la ca a d I D0t1go. ·l .iguiente decreto e.le la Real Junta de
eguridad es explícito: Procédase inmediatr1mmtr a la prición del R. P

1Ta_y]lf(lll. epo11111ct110 de Castro,)' c1 /u de los clérigos que res11lto11 co111plicados
Cl!)'tJS sct1as se expresan poméndose esta pro1•ide11cia por 1JJedio de ojido eJ/
noticia del r. B11chiller)' 1\lint1, que e.wrce m11 el Sr. Prozúor laj11risdicció11
1111ida para sil i11teligmcia: e.....-eaílmse a.rí l)JÜ/J/O por el Te11imte Ac1111a las
p1icio11es de Comelzo RJ,iz. los Granaderos del Regú11ie11to del Co111erao José
Sd,uhez.i Rafael Rer111e;o, SIi bm11a110 José Gmiba;·, D. José Xiró11, 1111 tal
1 rOl'fJ1o J Felipe Barbo.ro q11e aparecen i11diciados..:?1
De de el inicio del m \'1mienco emancjpador en D lore., eJ
gobierno aplicó una polícica de ca. rigo a fmgo )' hierro contra lo
clérigos in urgente. Como re. ultaba engorroso entablar proc os
:zi

!bid., Decreto de la Junt;l de eguridad, agoslO 5 de 1811, fol. 31 fte.

174

legale contra los acerdote porque provocaban situacione. djfícile
aun cuando se pr pu o una política de hierro, hubo reticencia en
las autoridades laica por romper el privil gio tradicional de la lgle ia
de ca cigar a lo suyos en momentos en que la circunstancia lo
exigían. na orden en e ro términos re ultaba difícil cumplir por
las prerrogativa que permitían a la Igl ia ca tigar a lo uyo. por
el Derecho Canónico. Es decir, castigarlo por la vía judicial o
entablar un proce o l gal civil contra cualquier acerdore rebelde,
impatizaote o edício o proYocaba situaciones críticas para el
gobierno reali ta, notablemente qui quilla o en el cumplimiento d
lo requi ito, exigido por el i tema legal la prácrica común. Por
es ncontramo erío problema en el de arrollo de la cau a contra
lo religio o agusano .
orno en e te caso ·e trataba de un clérigo, el pre idente de la
Real Junta envió oficio aJ pr vi or y ,;cario general del J\rzobispad
para q11e proporcío11ara lo p1ició11 del R P frqy ]11011 f'.:epo11111cn10 de Castro,
&amp;ligioso Ag11sti110 del Com 1e11to ~ronde de esta Cupitc,I. J la de dos dhigos

r

de q11e sólo se han odq11irido los sdios sig11ienles. El 11110 alto entre ,gmeso,
vestido de semlar ron chaqlfefa de itulianillo az!'I, _y el otro chico de CJmpo
delgado que anda dt hábito. Lo q11e co,111miro a I ": S. co1J10 co11Jfrio11odo de la
Rea/]1111/a de Seg11ridad m lo causo q11e esto)' i11sfn!Jn1do sobre abeng11ar las
personas que se hayen mlpadas e11 la conspiración qlfe se trataba de hacer en
esta Cupiltll lo tarde del día tres dd corriente. 2 ' La anterior orden fue
notificada al Provincial Fray antiago Hernándei como u superior
inmediaro para que la ej cutara, quien recluyó e inc municó a Fra.
Juan ep mucen en I Convent de an Agustín, donde quedó a
disposición de la Junta.
orno e taba impedída la autoridad ciYil de efectuar juicios a
ecle iásrico , p rque los debía hacer un tribunal formado de amba
autor.idade , la Inqui. ición pidi · e prosiguiera mientras e sub anaba
e te reqtúsito. Par,, 111ás facilitar la aberiguacióH que se esllí insh'l!)'eru/o
rontro los reo.r J' có1J1plices q"t trafl1obo11 la conspiración de tres del comente:

procédose en Q11ademo separado a ebaqHar las declt1rario11es, careos,
co11ftsio11e.r J de!llás acltwcioms qm Jmre11 necesarias contra Perso1Tas
ii

lbid., Oficio de D. ;'l[igu I Balle!-Ler\' Mina, agosto 5 de 1 11, fol.3 lvu.

175

�.José.; !111011io

Eclesiásticas con asistencia del r. Provisor J' Vican·o General de este
A,z.obispado en cede 1•t1canle, cítándole oportunamente. Así lo proveyó, lllat1d6
Jfir1JJó el Sr. José Yáñez]uez Comisionado por la ]1111/a de Seg,,ridad. 24 Al
día iguiente, 6 de agosto, pasó el pre idente &lt;le la Inquisición, :Miguel
Bataller y Mina, al conventO de an gu tín para conducir a la ala
del rimen al padre Ca ero, para practicar las diligencias; también
e condujo al Dongo. a Félix Pineda y a Cristóbal !orante, para que
tesúficaran la personalidad del agu tino, lo que reco11ociero11 a toda
sati!facció11 a dicho religioso, y j111c1mmtados m jon1Ja dfjenm qlle e.r el 111is1110
que asistió a laJj1111tas q11e lie11e11 declarado, en lo que se aftn1Jaro11)' ratzficaron,
J'fir111aron los que s1')iero11 con , . . de q11e doy Je. 25 · n la declaración del
fraile es uvo pre ·ente el prod. or y Y icario general del Arzobispado,
Dr. José t\farfa Bucheli.
orno no ·e alcanzó a desahogar porque e hizo de noche se
pro iguió aJ día iguiente. E re día trabajó intensamente la ala del
Crimen, porque e desahogaron tanto la ciracione, del padre astro
como la de Fray Vicente t egreyro r Frar Manuel Resendi 'ª
involucrados en el complot. ,\1 saber el padre egreyro que había
abortado el complot contra el ,·irre) y que el padre Ca tro e
encontraba preso. se presentó la noche del 6 aJ provincial pidió lo
llevara ante cl pre idence de la Inquisición para que lo O) era obre
lo que abía de la con piración, en e ·p ra de piedad en la encencia.
e pre entó en la ala del rimen acompañado de su provincial,
Fta) anriago Hernández y rdenú el pre idente de ahogara u
dcpo ición. orno las declaraciones de Fray icente involucraron a
otros hermano, de hábito, la causa dio un vuelco importante. La
re, umimo ; manífe tó que St! prese11tah11 co11 la s,íplica de que dicho ,:

r

,.\Ii11islro lo o_;•era para de.rmb,irle todo lo q11e sabía re/atibo a la co11spirarió11
qm se tra11wba el día tm del crmiet1te m esta propia Capital~ 6 Luego de
tomarle juramento, dijo haber e enterado del complot al bajar a
d cir misa.
!bid.. DccrcwdelaJunratle eguridad,agostn6de l 11, fol. lfte.
[hid, . .\cuerdo di: ag&lt;&gt; to 6 de 1 11, fol. 31, ta.-32fte.
;¡,, !IJ1d., Depo 1aon de hay\'ici:nte , ' egrcyro ,agosto 7 de 1711 fol. lrta..

G'ntii m '- C...

El mismo día viernes a las doce y media, viniendo el gue declara
por la Call de Dn. Juan Manuel e ocontró con el Granadero del
' ornercio nombrado Vicente ánchez, quien le manife tó e.l mismo
proyecto que el Sacristán, añadiéndole que verificada la prición del
Exroo. r. Virrey, se tremolarían vandera fuera de L'l
arita , para
hacer seña.les a lru gentes que habían de entrar a la Gudad,) que a la
noche deberán juntar e ) concurrir a cierta Junta ... Que como e a
n che llovió a la ocho, hasta b ocho } media, e retiró a u convento
y n a.lió de él ni supo las re ultas de la Junta. Que de allí a un
quarto de hora después del chocolate, volvió a b. celda del padre
astro a qui n viendo confus } abaúdo, le pr gunró que por qué
e taba confu , r le contestó "todo se ha perdido porq11e han cogido o
Do11go
di' los principales c01oecillas... Que d día cinco volviendo a La
celda del padre Ca tro, y v;éndolo muy ca\i vajo le elijo aludiendo a la
con piración, ) o /a1JJbié11 tmgp pendienle m ella paro el prr¿reáo del paseo de la
orilla, p11e.r e.rtqy 110111brado de Teniente de Cavalleria ... Que esa noche, después
que e retiró al convento, bino a u celda el padre Fr. .Manuel Re endi r
le dijo !!Sta palabra ; Esto,nos l1ie11, tene111os tn'!)' b11enar 11oticios,porq11e 1!lpadre
Cast,v 111e /J11 dicho que MI 1111aj1111ta q11e ha tenklo esta misma 11oche, ha exurkldoJ'
predicado con 1m Sm1to risto m ltJ.S numos a los ammm:nk.r, pam que los Banios
no desflN!JeM ni desi.rtnn de la e111pr11.ra de pridón del r. T7i"n-rJ •..; agregando
también el ll"lliffiO r ligioso haberle dicho también el padre Castro, que
inme&lt;liatrunente que se formara el tumulm d la con. piración del pueblo,
saldría coa un aoco Cristo colgado al cuello, predicándole. r
alentándole. a que llebaran a ef, cto el plan conv nido.:!"'
En la tard del mi mo día comparecieron lo padres Re endi y
Ca tro. Fray icente dijo estaba allí para de ahogar lo dicho p r

""º

Fra) .Manuel f egreyro ; afirmó ser ciertos y verdadero todos los
puntos de la declaración del padre 1 egreyros, excepto el última:
Q1te l11ego que rompiese el t111111rlto, saldría el padre Castro c1 exhortar al

P11eblo para que 110 desistiese con 1m santo Cristo colgado ni wello, como los
que 11sa11 los Padres Ca1J1ilos para auxiliar a los lllOn"b1111dos. ~,., Pregunt.'ldo
9ue otra p r ona ele iástica o secular había intervenido en el plan
de prender al virrey y sublevar al populacho, elijo que lo sabía el
padre Ca tro, pu le había manifestado haber estado en la junta

!4
25

176

~- /bid., Confe. iónde ·m!· Vicenti: 'egreu06,agosm 7 de 1811, fol. 1na.-2fo:.
" lhidm1., Deposición de Fray Manuel Re cndi. ago to 7 de 1811, fol. 3nn.

m

�)osl fotúnio G11tilmz. ,.

del , ierne por la noch , n la que co11 s11s exortacio11es había iigon·zado
a los co11mm:11/es para q"e no desfllfl.)'Oran J' donde se habían tomado las

n dicha e ión declaró el acri tán mayor del Convento d an
Agu tín, Crí tóbal ega, quien dijo. 11 co,11padre A11to11io Chavarría el

medidas para so1pre11der al E:..:1110. Sr. T irr~' por la tarde del sábado c11 el
ptueo, matar la escolta de Draao11es q11e le acompaiiaba y sacar sr, persona
/!{era de México. Por 1ílti1J10 expresa el declara11te, que q11ondo le dio la
11otida al Padre astro de q11e había .~ronde novedad e11 la Cú1dad, se
i11n111tó en extremo po11ié11dose mu · pálido. -"&gt;

Pintor, q11e trabq¡a e11 la Calle del Arco, lo llebó el n1a1tes h-ei11to del próximo
pasado julio a 1111a ]1111/a que se celebró et1 el Collefón de la Polilla, enfrente
de la Pel11q11e1ia del Plfente quebrado, en donde por el b1dlitio no p11do
i1J1po11trse bi JJ de lo que se trataba, picado de la mriosidad volrió eljltei-es
a la casa de s11 compadre el Pintor paro (jite lo .rerciorara, el qua/ le 1JJa11ifestó
todo el prqyfcfo que estaba acordado en la ]1111/a, red11cido e,¡ s11sta11cia a
pre11der al Exmo. r. I 'irre_;· ql(a11do saliera al Poseo por la Biga, matar la
escoltll q11e /le/Jaba y sacarlo fuera de la it1dad.JJ Dijo haber ido en la

El padre Ca tro no negó haber tado en diver a junta en la
ca a del Dongo; tampoco que había conver ado con Antonio
haurría, maestro pintor de la calle del Are obr la noticia d
los in urgcme · y haberl dicho que si quería aber buena noticia ,
concurriera a la junta que . e tendría en el allejón de la Polilla
frent a la P luquería de Puente Quebrado. ~onfi só hab r a i tido
a la reunione donde e enteró del plan: Apoderarse del zirre · en el
paseo de la 1 'iga, J' q11f luego qm motasen la escolta df Dragones que le

(JC0111parlaba al Paseo)' se apodn-osen de Slf persona, lo habían de sacar ro11
la lllaJ'Or relocidad Juera de México &lt;1 wtregarlo al In.r11rgwte RqJófl; q11e
lo,grado el .~olpe se harían señales co11 coetes. correspo11die11do luego la esquila
del Comwto de la \lnred, q11e era la snial qm tenía1J los Barrios de 11.
Pahlo, J11a11 Cart 011ao, 5ta. Mada, el de Belén de las i\fochas ' otros, jo,z.ar
los marte/es de armas, J' renir.re en lropt:I sobre el Palacio,)' apoderarse de la
artillería · de111ás pm1tosfuertes. 30 finalmente dijo: EstandoJ'ª como estaba
decidido a decear el /me,, é.'l..ito del pro_yecto salió de s11 Co11m1to el 111isn10
áemes por l,1 tarde, co11 á11i1110 deliberado de e.wrtar o los co11c11rrmtes a la
]1111/a a q11e no lo abandonasen, sino q11e por lo contrario tl{biera11 L'alor
Jirmeza, 1/mmdo co11sigo pora el intento s11 Cmcijijo de Bronce debajo de los
óbitos, qltf ol salir t'11co11tró al Padre Fr. f icente Re.rmdi, dándole a e1Jtender
con delllosfracione.r expredbas q11á11to deseaba qm Dios lo sacase co11 bien de
la empresa. 31 Dijo haber e nocid en la junta ólo al acristán
ri tóbal. Oyo decir allí q11e se contaba co11 los Bam'os,_)' q11e el que pretidía
las j,mtas_J' llet 1aba la l'OZ en ellas, era 11110 que 110111braba11 ''Braz~f11erte·:n
1

/bid., fol. 4frc.-Yta.
"º /bid., Dcposiciíin &lt;le Fra · Ju.tn
Sftt:.-, ta.
11 1bid.. fol. 6ftesta.
12 1bid., fol. 7ftc.

junta del ,·ierne cuando e informó a lo concurrente , que la cñal
para que e levantaran lo barrios y marchara la gente a t mar los
cuartele , el Palacio y el Parían
daría con cohete y la e quila d
la ~Ierced. Finalmente elijo er la cabeza principal del complot Rafael
Brazofi,erte, y que el padre astro y su compadre Chavarría habían
e tado en toda la juntas.
n reqlll! ito legal era ratificar la confesione. por lo que la uprema
Corte citó a cada uno para cubrir el requisito. Lo. tre confirmar n lo
dicho; ~ decir, que e taban pre o por haberse ror,,plicado en lo Rebohrción
q11e se mte11taba en esta Capital contra la per.rona del E 'flJO. r. T'ir,~• ,
tra11q11ilirk;d p,íblico J' que no habían denunciado la conspiración por haberla
considerado q11imérica, incapaz de tomar 11na Capital co1J10 [é..'\.ico J' porq11e 110

meditaron los malesy conseq11e11cios f1111eslas qHe ella podría acarrear al Estado.'\.!
iendo el mayor delito de que e acu aba a lo padre Re endi ·
, egreyro no haber d nunciado el complot, el prim ro arguyó no lo
había hecho por la agítación en que lo tenía la enferm dad de u madre
y lo de elo que cor11ln11a111e11te le agitaban para proporcitmar f11edios para la

subsistencia de s11 madre ·Jami/ia, q11e ahora se han hecho már estrechos por los
gµstos de s11 e1!fm11edad'5 El egundo dij n haber! hecho,p,imera porq11e
ignoraba q11e la nnsma mlpa )' pena tmiese el oJJtor q11e el ro11smtido1~ J la
.reg,1111da porq11e 110 cre_)'Ó i11terformenle q11e el prf!Yedo p11diera llet'tJT'Se a ejerto. '1,
Dcposicion de ri t 'bal \t:ga, agc t
d 1811, fol. fte.
~ lbid., Confesión de Fray Juan , ' epomuceno de Ca:tro, ago to 7 de 1911, fol.
1 [bid.,

2'1

epomuceno

a rro, ago to 7 de 1 11 , fol.

9ftc.-na.
'" lhid. onfc ión de Fra} Manuel Re cndi, ago LO y de 1 1J, fol. l 2fte.
ic. lhid., onb ión de Fm) Vicente J. egre ·ro., agosto"" de 1811 m, fol. 1Ufce.

17

1 9

�José r l"to11io G11tiirrez. G.

También e llamó a declarar al acn tan mayor p rque lo~ tre
&amp;aile lo involucraron n u conf ione . Dijo vivir en el Pu nte
uebrado casa d 1 Tanque y que staba pre por no denunciar la
conspiración que tramó en el Callejón de la Polilla contra el irrey
y gobierno público. Inquirido cómo t niendo conocimi nt~ de la
con piración con anc rioridad no di cuenta a la autoridad ,
re~ pendió: Aunqlfe es cierto que conociendo la grabedad )' atrocidad del

prqyecto, le pulsaba su conciencia para de/atarlo al Gobierno, se det11/Jo al
considerar que estaban en él 11mcladas Personas desiásticas q11e lo apOJ·aban
y persuadían co1J10 lo hizo el Padre Castro,)' por eso temió de dar lo delación
) ' se retiró a su casa a rezar las tres So/res o la T'irgm, e11ce11dié11dole tm
.
r
cal'ito de sera para r¡ue 110 s11ced11•ra tal coso.
L na vez qu la Junrn de guridad tuvo conocimi nto del
~p diente, 1 9 de agosto pidi · al nrrey pa ara el juicio a la Real
ala d l riro n, para qu en u o d , u jur:i dicción, provey ra lo
que e timara en ju ricia. La Real ala lo ene nrró convicto y
confe. o. d los delito de alta traición )' s clici 'n que equivalía a
acci ne de le. a Maje tad y conspiración popular; lo c odenó al
de. honro o ca tigo &lt;le depo ición y d gradación,38 y ord nó
entregaran al brazo ecular para que jecutara la ntencia. Expidió
el sigw ne auto: T'isto J oído al Sr. iscal q11e se halló presente. de

co11fomiidad con lo que b,1 pedido; pá.rese esta ra11sa con el oficio acordado1 al
discreto J&gt;roz•isor )' T icario Capit11lar de ede Arzobispado para que pro1•a
la düposidónJ' co11sig11iente degradación de los Religiosos fr. T/ic 11te , egreryos
Fr. Uanuel Resendi }' fr Juan. -epom11ceno Castro, e11te11dié11dtJ.re sifl pe1J11irio
de la ;i11isd1cció11 Real ordinaria. q El mi mo día turnó d aut al Dr.
Jo. ' laria Bucheli, provi r y vicario capitular del 1\rzobi pado,
para que pro\' yera lo conduccnt ; 1 explicaban: A1mq11e la Sala

entiende que

110

es necesario este paso por tener e.,pedita s11 j11ri.rdicdó11 para

,. fhid..

nfesión de ri cóbal \ega. ag sto &lt;l l 11. fol.15fte. -vca.
['..n el antiguo "ó&lt;l.i o d Derecho ,anónico, la depo~1ción consistía~ la
privaaón de oficio y benefici para iemprc, coa retención del cano_n ~ fu ro;&lt;:'"· ngo
medi&lt;&gt; entre la u p nsión y degr, dación. La d grndacton con. 1sna en pnvar al

hacer ji1Stiria e11 delüos de esta calidad, le ha parecido proceder arí tanto por
110 dar motibo a 11111rn111rociones, q11a11to porq11e cree q11e la deposición y
degradación de estos sacerdotes, ha de hacer en los demás y en el p11eh/o tQdo
tanto mayor impresión q11e la pena que deben s1,Jrir. 40
El juicio entró en conflicto por el privilegio del ra11011, que protegía
a lo. ecl siástico d cualqui r acto de viol ncia fí ica, desd el
arresto a la tortura d de la pri ión ha ta la pena de muerte; ademá ,
la ceremonia d degradación en la que se de pojaba al culpabl de
sus •testidura acerdotal y e 1 borraban imbólicamente 1
,igno de u e tatuto debía ejecutarla un obi po. El Dr. Bucheli
comunicó al pre idenre del Cabildo f tropolitano que no estaba
en , u facultade atender la petición por lo que pidió dictara us
providencia . 1H. Cuerpo aredralicio le otorgó amplia facultade
para que procediera ha ta . u conclusión pero que ant con ulta
el caso a lo obi po d 1 1uevo L ón Guadalajara y Puebla que e
encontraban en la ciudad. Al día iguiente informó a la R al ala

del Crim n: LA degmdació11 de los tres Religiosos Ag11sli11os de esta Prottincill
q11e me pide la Real ala del Crimen, J es el objeto co11 qNe V J. tm ho
remitido co11 oficio del día de ayer la tal(SO mpedibo, JJO está m mis fomltodes
)' la he participado por lo niis1110 al Sr. PresidenteJ' Cavildo para en 11so de
las famltades q11e le so11 propias e11 el caso lome la providencia cov1be11imte.~ 1
E decir, que para jecutar la anción de la ala del ,rimen -la
deposición y la degradación- hacía falta cubrir ciertos re uisito
qu I .oncilio de Trento había ordenad . Éste determinó que la
cntencia de degradación la &lt;lebía reali7.ar un tribunal ecle iá rico
en qu hubiera, al m no , i ob1sp en calidad de conjuece }, en
u d freto, otr · tant , hade con privilegio d mitra y báculo y,
falta11d() 11110.r )' otros, con sei. p r.ona. con tituida, n dignidad
cele. iá, oca.
mo era impo ible . ati facer eso. re9ui itos porque
n . · ueva España n había c. núm ro de obispo ni mucho meno
abade. mitrados el Dr. Bucheli nombró para formar dicho tribunal

',11

clérigo de codos los título. ,privile ·o y bien eclessásócos, de. poj:indol a&lt;l~.
de la, ·eñale. exreri ,re: de ~u carácter.
l'I (bid.. ,\uto de ago. to 12 d 1 1t fol. 32fte.
t l

~-A~- • Lc:gajo 21.212, TutinHJllio de Q11ademo 1• ro/11/ado tOl/lra /a.r pmom1.r
desmstt,a.r . . , Ofiao de agosto 12 d 1811, fol. 33na.p34fcc.
· 11,,d., Q"ader110 3' Ttstill101110 dt /,1 ro111a ro11tro fr. j,um epon111m10 Ctmro, Fr.
\.(J(rryrDJ_¡ I-r. Rrm,di, Oficio d 1Dr. Bucheli, a,~o
,, ·to l.~ &lt;le 1 11 ,,o.
e 1 1ft .

11

�. [iemra e a co as ucedían el Dr. Bucheli hizo llegar el
exp diente al promot r fiscal del Arzobispado y pidió par cer a lo
obi pos de uevo ón, Guadalajara ) Puebla. El promomr fi cal
rnanife tó u dolor por ene mrar tan grave delito en l r ligio
y hacer la ,·ece de acu ador para imponer la pena , c m la
degradación, 9u abría la puerta a la. p na cl\rile . Aun cuando
e taba con ciente de que, aunque lo religio os hallaban confe o. ,
por er la degradación la última pena que impone la Igl ia cuando
no hay otro recur o para corregir al delincuente e inclinó p r e re
parecer: Halla el riscal en SIi co11cit:11cia q11e es/a causa tiene 1í11icaJnenle

a los e . cediano al ma strescuela y al te orer dignidades de
la Iglesia r Ietropolitana y a lo re . doctore , don Jo é ~1ariano
Beri tain y don Juan de Sarriá Canónigo Decano y ubdecano,

.riendo de adl'erlir que aunque act11al111enle residen m esta Capital dos etiores
bispos, 110 ha tenido sH ·e,loria por la conreniente elegidos par co1y11eces por la
justa comideraczón de q11e 11ecesa1it1111ente se retraeria11 s11s 1/ustrisin,as de ad111itir
mm¡ja11/e 11ombra111ie11to, para etitar q11e de ese 11Jodo que en 11110s actos tan setios
y p1íbicos ht!Jall de ocupar 1111 l11gar injén'or al del l -'icario Capitula,: 42
Lo religi so agu. tino implicado en la conjura olicitaron al
, irre,· lo acara de la cárcel de la In9ui ·ición ) lo recluyera en u
com·.ento mientras se determinaba la entenda. t\.rgüía Fray e 1anuel
Re endi que no babfa dado cuenta de la c n piración ante que
fuera pública p r pareced fal a :, p r problema familiare : Estos

cot1fin11os afane.r, no pen11itiero11 la premeditación de las ftmestas co11seq11enrias
que se le bari1111 de segHir a 11,i omisión de esta de1J1mcia, conozco mi he"orJ'
lo detesto )' postrado a las plantas de T . E fiado en s11 noble y benigno
corazón, suplico tenga la bondad de !llandarl!le a 111i co1wento o al q11e le
pcmdere a T •
con tal de que pueda socorrer mi casa q11e por la presente
esM abandonada, de lo que recibiré merced · gracia.~ 3 El padre Castro
argumentaba haber a i r.ido a la. junta irreflexivamente: Bien cono.reo
qtte dirá V: E. que si soi 11ilio para dejamie engañar, pero r. si de /.os ho111bres es
el hermr porq11e a es/o J 111ás estamos e.....pue.rtos en uta ,ida; esto me ha sucedido
por castigo, porque de lo q"e be huido sie11,prr et1 eso be 1vmido a caer por desgracia
111ía, p11e.s ni en llli Comben to me lx metido en nada,)' así esto ha sido por p11ra
Jrailidad fJIÍa: Le s"plico se con,padesca de mí • tenga a bien el acceder a mi
petidá11, , es que se 11Je ponga e11 li,:ertad si es del t1 rado de T: L. y si no es/'!}
pronto a lo q11e T~ E. deterlllinare.4-1 Por u parte •r. Vicente egreyro le
4•

1

hacia ver 9ue merecía u piedad por habe e pre. entado voluntariamente
al juez: Tocw esto hago presmlt• a T • L. pare, .ftn de q11e s11 benigno corazfn me

conceda la g¡ad,1 q"e le pido, q11al es el s,uwme de esta cárrel del ·10.
pasam1e a oh-a q11alq11iem í111en·11 dete11ni11,111.~-

0.ftw J

' [/,id., Auto dt: ago:t 19 de 181 1, fol. 1vta.-2fte. y na.
41 [bid, Reprt:semación de Fr. lanuel Re.cndi, agosto I de 1 11. fol. Lfte.-tta.
-M Jl,id., Representación de Ir. Juan . e
mucenoCa:tro,ag sto 1- de 1 11, fol 2'tL
fhid. , Repn:.cntación de fr. \'iccnu: 1 q,&gt;re ·ros, ago:t 2 J de 1 11 , foL 2vta.

182

estado para darse co11 ella)' los reos mento a S ..\1&lt;!]estad, pero no para
proferir seJJlmcia de degradació11 R.eal, o actual, · lll!ICbo menos capital. }·
a.rc11tado esto, digo: q11e se remita o S. 1\lajestad para la determinación a q11e
ha ·a lugar. En co11dmión, 110 puede haber lugar a la degradación Real ni a
se11te11cia capital. 46
Lo bi po , Primo Feliciano 1Iarin. u r u vo León, Juan Ruiz
de abaña , d Guadalaj:ua y liguel Ignacio González del a.mpill ,
de Puebla, hicieron 11 gar . u parecer y Yoto al Dr. Bucheli. Lo ere
e tuvieron de acuerd n que, por tratarse de un ca o xtraordinario
como era la depo ición y degradación de lo religi o. , merecía
profundo análi-i y reflexión ante. de decidir: _ 'os es 111uy doloroso,
dice el obi po de u :v León separar de t111estro lt;do · d;I respetable

,,silo del.fuero eclesiástico a c1tp1ellos HJÍSf//OS hijos que nos glo,iába1J1os de q11e
entraban e11 la parte de 1111estro ministerio destinados a losJimciones t.rpi,i1J1olet
q11e baten 1111estm 111a;·orgloria, pero 110 ,m mief!lbro podrido; es in-espomable
110 separarlo dd merpo para q11e no c1111da el conta¡jo. 4• Para este prelado
cabía la degradación en l padre C tro, por lo exhortos hechos a
l~s con ·piradores para que mataran la escolta del ,'Í.rrcy y entregar a
este a Rayón por contener el delito de a e inato, p rque
indefectiblemente lo hubi ra acrificado Rayón. n lo otro do
no, p r s r . u único delito no bab r dacl parte de la c aspiración.
l/Jui., Parecer dd 1·rnil D. \gusón Rodríguez Mt-&lt;lrano, agcno 2 t d t 11 í l. vt,
., _f~td., Q11,uiemn 2', f n fi1J101tio dt llll Di/in 11ri,,.r prortmula1 por la J11ri.rdíráó11
1-:rl. rwsflc.i .• , Paree r del cñor bisp "del Rey no de _ uern León. a~osto 19 de
1 11, fol. 2lh ca.

1 3

�Jnsi A11tr,111n (,11/iirrez. C.

El obi po Juan Ruiz de abaña fue d l par cer de q~e, n ca_ o
de efectuar e la degradación,
d bía encargar a un b1 P?, qme~r
tendrd buen cHidado de co11for111arse en tan Nrn"b/e J' sagrada ceremoma prop10
del orden episcopal. con todo lo qfle ta11 setia, e.'\:acta y n1enu~a~,e11te pre1iene
J' ordena el Ro111ano Po11tífice,A y, de ejecutar
que e ruc1e~a en lugar
agrado. El obispo Manuel Ignacio Gonzál_ z del Campillo -~ del
mi m parecer, p ro recomendó que s retormara a l?s religioso,,
por ser /os que con lllqJ'Or lomm estaban siguiendo el partzdo de fa mala
causa: Acord(II" con el S,: f "in·~, paro preca1•er e.rcandalosos remrsos 11~1

Reglamento e,¡ que se prohfriera a los &amp;g11lares el sc,lir solos, comery domnr
Juera del da11slro, que es el 111qyor fan1e11to ~e relaxació11.49
,
Una vez que recibió I Dr. Bucheli las re pue ta , las pa ~ ~- la
ala del rimen y citó a junta para definir si procedía la depo 1c1on,
degradación y entrega al brazo ecular de lo r ligio. os. Co1~0 era
ya pública la designaci · n ele D. ntonio Be_rgosa_~ara el Arzob~spado
de -:\l'xico, el Tribunal Ecle.iá tico acorde rerruurle la u.mana pa~~
qu manife tara u sentir por cuyas circunstancia
sus~ _ndio
unos día el juicio. o conforme lo [inistto de la_ ala d_ 1Cnm n
presionaron al Dr. Bucheli a qu
diera el fallo ~e mm d1ato. A ~
de calmarlos l informó haber conformado el Tnbunal Ecl ia. t1co.

Confor111át1dome co11 lo dispuesto por el Sto. Co11cil~o_de Tr~nto, ~01J1bré para
co,yúeces a /o.r q11atro Sres. Dignidades)' dos Canomgos mas anflg11os de esta
Sta. Iglesia Jletropolitm/fl. Y habiéndose 1úto lo ca11sa m ]1111/a celeb~~da el
día de '!)'er, se declaró 110 estar en estado para proceder a la degradoao11 por
haberse echado 11mJOJ la tmdiencia_y defensa dP los reos, acordándose se debNelba
a /a &amp;al Sala para que S. A. se sirl'a tomar las probidencias c~n1be11ientes
a s11bs011ar aquel defecto, con arreglo a lo disp11esto por '. kl. 511 -.. l 6 de
eptiembre el d fen or d los religio os pidió al Tribunal lo declarara
inocente del delim de conspiración y alta traición por hab r aceptad
su culpa y le r cordó que, egún el Derecho Canónico qui n s debían
-1!\ [bid., Pan::ca de O. luan Ruiz &lt;l
abaña~. 24fte. L1 degradao · n consísr: en roer
hs mano. consahrrad¡u ~ con lo 9 ue ·e despoja fisica y macerialmem aldelmcuente

presbítero dt todas bis insignia acrn.men~ales.
_ _
~·1 llnd., Parecer del obispo &lt;le PuebL,. 2:l &lt;lt: ago'-'to &lt;le 181 l, tol. 3::ift •
•;o /bid., Ofici del Vicario apicula ·, sepci mbre 5 Je l 11, 34fte.-Yta.

184

juzgarlo }' ca tigarlo eran su prelado aunque fuera crímene
atroces y remirirlo a E paña. para purgar u pena. 51
El parecer del r. Bergo a lo r cibió la omi ióo Ecle iá tica el
17 de eptiembre; manifestaba e tar el expediente d bidamente
fundam ntado. Tocados con solidezy claridad todos los p11ntos q11e deben

ompar la ate11ció11 para resolrer sobre la degradación;)' todo en términos, q11e
sería te111en"dad pensar a1ladir algo q11e J11ese oport11110, )' nada dqa,1 q11e
desear para poder (!firmar co11 pnftcto co11ociT1liento )' deddida a11totidad, qHe
es de ng11rosaj11sticia la degradoció11 de que se trata. 52 C rno lo reos e taban
confe, o ; lo delito no admitían conmi, eración, ac pea la
deposición y degradaci · n: io e11c11mtro u11a lJ:J' o F.tal, o Canónica e11
qm' pudiera fimdarse 1ma temeraria oposició11 a ftm jnsta degradación; antes
bien de contrario son tem,immtes y decisivas las q11e la persttade11. Por eso 11,i
dictalilell no es otro. Ale ha sido necesario sofocar mi natural propensió11 a la
equidad)' tJJisericordia por no hallar 1111 solo resq11icio que fe per11Jila l11gar en
este caso. 53 'na v z reunida toda las prueba y ati fecho, lo
reqwsi tos canónico., la Comisión dictó la sentencia, la que tran cribo
ínt gra p r . u contenido histórico:
bn el proc, so)' causa cri1m11al que se ha .segpido de oficio por la Jmisdirdón
osodada Ecleriáslico .Y Semlor contra Fr'!) ]11011 ?epot1111rmo Castro, Frt!J
Mmmel Rm11d1 J' Fr,g [ 'icen/e 1 Tegrc ·ros, Presbíteros, Religiosos profno.r de
la Ordtfl de San Ag11stí11, de esta Capital. sobrr co1nplicitú1d m la C011.Jllració11
de.rmbietta el día dos de agosto del comente mio: 11bstanciado m toda formo,
tmi ndo '"'!)' prrsmle para la 111ás amtada_y seg11ra deliheració11 et1 a.r,111/0 de
ta11ta gml'edad, los mpetabln parecen:s, q11e tJ con.r11/t11 hecha, aco11ptJrla11do
testimomo Í1Jtegro de lo ca11.ra, por ,mestro Mt!) litre. Téneroble J,: Presidente
J abildo Gonmado,; se dig11aro11 e&gt;-..po11er el L.x1110. e Timo. 1: Obi.rpo de la
P11eblt1, .J los limos. \e,iom Obirpo.r de Oaxaca, t:lecto Arzpbispo de esft1
.1 fehrípoli, de G11adt1/axam,)' 1\ 11e1 0 Rf')'!IO de León: ht1 )11ntt1 que ulelm11110.r
1

•i E ta opini( n l: basaba n la Real Gdufa de octubre 14 de 1796, emíúda p r el
Rey con mocivo &lt;le haber ·ido asesinado d Comendador d la J\krce&lt;l por un
súbd1to del convento: en ella prevenía que rodo proceso referente a delito· tan
público· y e ·candalo o: . e lle\·aran simultáneamente por ambas autoridades.
• lbid.. uademo 2, Testi11101110 dr las dilige11ci111 prllrficodm por la j11n1d1mon
l:.deskí.rtim .... Pareccr del Ilrrm R ( bi po de :\nrec:¡ucra de Oaxaca, electo Armbíspo
de i\léxico, o;epuembrc 10 de 1811. fol. 41 vm.
!bid., fol.41vta .

15

�Jr,s, A11tm1i~ Guht.n C.

segtín Jo dispuesto por el S lo. Concilio General Ecumé11ico Tridenti110 congregados
en el Espíritu, onto,y 111uíni11m J' conjor111n, fallamos: tnrtos los autos y
méritos de la causa; que debemos declarar J' declaramos dignos de lll pena
Bdesiástica de Deposición a los espresados füliyjosos, por có11plim de la
Conspirari'ó11, q11e se tramó contm la [agestad de nuntro A11g11slo Sobera110;
contra lu imiolable persona y autoridad del t',:,..7110. Sr. Virroi de este J½,110,
trc1ta11do expresa111ente de quitar la tida a los oficiales 10/dados de mg11tirdo
po11er m prisiones a los Magistrados S11periores, e introducir las atrocidades de
la ot1arq11ia, q11c h11biera11 cauStJdo In mina de in11H1mmbles almas, 1tidos, e
intereses con ofense1 e11ornlf' de la ReligiónJ' del stado: eindignospor consequencia
de exercer el .'1iniste1io anto y pacífico del Sacerdocio. Más pesando en las
bahmzas del a11t11nrio los grados de vu1licia e mf!t!JO co11 que parere Jan atroces
delitos,JprqJ·edos ro11c11r1iero11 respectbwnente los emmcüufos Presbíteros Religiosos.
_y noj11zga11do eq11ilatfro aplicar las mism,1s penas a los que n() deli11q11ümm de 1111
misf/10 !llodo: debefllOS ro11denory co1Jdma111os" la t?al actz111I solemne Degmdación
)' entrego al brazo semlnr al Padre Fr~)' ]11a11 epom11ceno Castro por haber
c1111 s11 perso11til asiste11cia, 1iit-a.r)' sacdlegas exboffaáo11es para lt, e.v:eCJ1dó1t del
asrsim1to de los soldados de la escolla del E:.x1110. Sr. { lrrry, inc11rriendo
ma11ifie.rft1n1e11te e11 dicha pena illlpt1e.rla por el Concilio General primero
L11gd11nense , e:xpmt1 en el C11erpo del Derecho Canónico contra los q11e 11u11tm
o /;oce11 111atarpor 111edio de hombres 1110/vados r1 q11alq11ier cristiano, aunque 110
se rigo el efecto, co1110 por Pro1 idmáa Di1 ino. 110 se ,,e,ijicó m el caso presmte. Y
a los otro.r dos &amp;li¡josos Fra · .'101T11el Resendi_)1 Frqy 1 'icen/e Xegreyros q11e
adoptaron prontosy g11slosos el ,nis,110 diabólico pro •ecto ' e11 q11011/o de s11 portt
est11ho 110 lo i11,pidierrm, 11i tralar0/1 de deswlnirlo o quien lo p11diera i111pedir,
co,!fomuindorws co11 lo dispuesto m !aJ misrJJas l~es Ca11ó11iras, los debe!flos
co11de11ar)' condenamos a Deposirión de todo cxercicio de ordM, dignidad, oficio
J' bmeficio,J a redusió11 en 1m ,\ f01msterio: ti Fr(!)' 1\ [a1me/Rtse11di pordieza,ios
m el de los Religiosos Ag,minos Descal:zps dt la ci11dt1d de Manila: a fre1J
T 7cente C:egreyros, teniendo m consideración SIi dedaració11 l'Oltmtaria por co11d11cto
dr s11 Prelt1do am1t¡11e ya rh:set1bierta lo conspimció11,J las posteriores señales de
s11 ampe11ti111iento, se le minora el tie111po de la red1isió11, la qm se le impone por
el de ocho mios en el Co1m:11to dr Ag11sti110.r Calzados de la citada cit1dtd de
Ma11ifa, donde bar,i11 ro11dig11n pe11ite11da de sr, mlpn a disposirió11 de los Prtkulos
/ocalts de dichos ,Uonasterios quienes las proporrio11arán a la grat·edad del dtlito:
iendo ,r:,.pma dedamdó11 que a1111q11e mmpla11 elprefinido tér,nino de m rtcltmón,
110 podrá11 volt•er u .Ámérica sin especial licmria de 1111trf1'0 obera110. ) · si por
algún i,1rom•euienle 110 pudiere re,ificarse 111 n:cllfsió11 en los Com· 11tos de ,\I,111il,1

la Jlf.fiirá11 del modo prm11ido dentro de otrosJ11ert1 de este RqJTo, do11de designare
el pmdmte arbitrio de este Superior GOLier110. Y pura el ennto de qfle elf01 or
di' los dos tiltilllOS mmcionados Presbíteros Religiosos, s11 penilenria,} co11d11da,
tJrredilm s11 ve,dadera ClllllÍClldu, detc.rtatiófl J' orrepenti111ie11to, da111os facultad
al limo. Sr. Diocesano de donde se hollare11 paro que p11edo minorar/es las
penitencias)' tJJl!I restituirlos al l{S() e.,,·ercido de los sa¿rmdos tirdents. ) •111andamos
qlft para q11e se cumpla lo pena que he111os bnp11esto n I'rq;•Jll(m 'epomuceno
Castro se pase el corrupondiente oficio Req11isitorio n m10 de /o.r ll!llos. niom
Obispos renden/u en esta c{lpital, t1fm de q11e en lirt11d de lll prmnft se11tenria
que tieneJ' debe lmer la 1J1isma fimza l'igor q11e si se b11/Jiera d,ido e11 0ínodo
P1rJl'i11ci(/I, se sirba proceder a k1 en1111ciada Degrad11ció11 Rtoly acl11t1/ mnfan11e
11/ Po11tijical &amp;1110110, e iguabJJenft se pase teslinzonio a In Real Sala del Crimen
para i11teligc11cio de 5. AltezaJ' salisfacció11 de .r11 z.elo por la l'irulicta pública,)'
para cot1s/011da del q11e la J111isdicció11 Erlesiá.slica tiene en la ob!l'm111cia de lo
]11sticia del 11ertllldero deroro del Sanl11ario. ) · por esla 1111,:sfro Se11te11cia
defi11itfra1J1e1dej11:r:ga11do a.ri lo pro111mcir1111os, mandamos y fim10111os. - Ali.,ico
19 de .reptiembrt e 18 I / .. ]01é .\Iarir1 Bl(cheli, T icario Capítl(lar.- ]11011 de
..\liet) T 71/ar. Arredia110.-Pedro Carda tle Vali:11ria · Basco honlre.-]11011
José de Gamboa, Maestre.rc11tlos.-A11dré.r I'i:mando ,\ladrid. Tesorero.- ]o.ré
Mo,i,1110 Beristain, Cc111ó11igo Dermto. -]11011 di' .forriáy A Idrete, S11bdelegado. Dr. ntonio Cabeza de Bam, Secretario.;.i
1

1

1

1

186

El mi mo día e informó de la s ntcncia aJ defi nsor de los r ligio os
y a la Real ala d I rimen. El d fc ru or apeló h entencia por adYertir
expre ione · qu perjudicaban su derecho; pero d Tribunal Ecle iá rico
no aceptó la apelación y ratificó la sentencia: m ate11dó11 a q11e el delito m
q11e ha11 inmrrido los emmdados &amp;li¡josos, prinapallllente el padre Útsh'(J, e.r de
los pri1ile¡jos que 110 admiten remrso co,!fam,e a ~·: rJ/ es/ar los reos comictos y
co,ifesos,_J al D-,t'efrelescá11daloj' la Lindicta ptíbica 1111 pronto e.rc,1m1ünto, declaraban
} deckm1ro11 110 haber lugar a la apeltlCión il1¡p11est,1 )' en ro11seq11euia, 1J1ond,1ban
)' mandamn se 1/ebe ap11ro_J' debido ,:ferió la sentmcia prot11111d11tk1 en diez;•1mm
del corriente."; Como e prol ngaba indefinidamente el cur o de la
causa, ante el inhumano trato que recibían en la cárcel d la
lnquisiaón los detenido. , el provincial pidió les recluyera en el
com·ento, pero se negaron el pre iden te )' 01dore de la Real

$.\

lb1d., emencia, epciembn: 19 dt: 1811, ~ l. 421tt:.-4-4fti:.
lhM.. \uto de cptiembre 24 de 1811, fol. 53~e.-54fte.

187

�udiencia, aunque ord naron a la ala del Crimen que procediera con
decor de amba autoridadc , in &lt;le :viare de la sentencia pronunciada.
Los juece. mi.le continuaron presionando al Tribunal que procediera

detentaba el virreinato Félix Calleja· por el odio que éste manif taba
contra rodo lo que liera a in urg ncia,
temió un rechazo tajante
a esta olicitud .. o fue a. Í. Pa"ó la p tición al fi cal, 9uien ugiri ':

o lo pronto exec1la'ó11 de lo q11e está prm11ido en la sentencio q11e prommdó con los
tkn1á.s Co,yueces sobre la degradación Rea~¡ Solem11e del Podre Castro;",/,, p ro el
Dr. Bucheli opu. o porque el ca o había pa ado a manos d I rey, por
lo que lo. religio
c nánuaron pre o en la cárcel de la lngui ici · n.

V E. si lo tmiiere a bien e11 ro11amwcia ro11 el reje,ido S,: Dip11tado podrá
1JJa11dar q11e los PP. Fr'!)• ]11a11 ; ·eponJ/freno Castro) Fr. I "ice11te Negr~ros
sean trasladados de la cárcel de la Corte a la del Tribu11al Eclesiástico en q11e
estáf! otros eclesiásticos reos de ifljidelidad co11Jo estos Religiosos, y olg11110s
ag11arda11do ton1hié11 como ellos,, las resultas de la ro11sllfta hecha a S..\I
sobre el 1 '11d11lto, Cl!)'o pr01idencia sea e.,tendida al P. Fray Ma11uel Resendi
que se halla m el 111is1110 raso.1,1. 1 Lo. mini ·tro de la 3ª ala d la Audiencia
rechazaron l par cer del fi cal por acreditar dicha cárc I esca a
. eguridad, por lo qu determinaron qu c ntinuaran en 1a cárc 1de
la Cort hasta n tener re. pue ca del rey por ser los pni1ripales reos dt
la roflspirociófl de agosto 3 de 1811.c, 1 Y como ya e encontraba
recuperado de alud el padre Re. endi, pidieron regre. ara a la cárcel:
Debían declarar] dedoraro11 szi, lr,gar la solirit11d de los 111e11do11ados religiosos,
lllofldando e11 conseq11mcia q11e ro11timien Castro J ,\egn¡Jros II la cárcel de
~orle !ºr los motibos nsentodos, J' q11e SI' traslade a la 1nis111a plició11 al
complm Frt!) .\lm11Jel Resendi do11de e.rpm:11 lo sobm111r1 resolució11 1i1dirad{1,
)' que se les t~atorá con la disti11ció11J' decoro q11e exige s11 estadoJ' sea ro11ipatihle
con la seg11ndod de s11S personas seg,fo se ha hecho bosta aq11í. 62

En epácmbre de 1 12. e expidió un indulto y pidieron e le considerara
en él. u petición pruó al Tribunal del Indulto que lo conformaban lo
oid re Ianuel del Campo y Riva \' Juan Antonio de la Riva, y l
Alcalde del rimen Amonio 1i rres Torrija y J é Ignacio Berameta; el
Tribunal declaró 110 comprmderle a los reos el indl(/to de 30 de septielllbre
próxi1110 m1te1ior,' por lo que lo religio. o conánuaron recluido . Al
&lt;lec riorar. e a alu&lt;l del padre Re endi, el facultaciyo de la cárcel
comunicó que el tratrunienro a que debía . orneter e no lo podría llevar
en pri 1 • n, p r lo que solicitó u tra lado inmediato a otro lugar que
reuniera lo nec ario para ello. La Junta accedió y ac ptó . e tra ladara
al c m ent de u rden, co11 los encargos con"f.rpondientes sobrr lo seg11ridad
de SI( persona. -i El prior . e compr metió cuidar de u . cguridad.
1 trato en la cárcel no mejoró para lo reo por lo qu el
provincial Yokió a ali.citar al virrc) l permitiera tra ladarlo a su
conYent . La liagrodo Reli,gión de San Ag11.rtí11110 presdflde de ministrar/es
0

los aJ1.,ilios q11r. caben t:11 s11 ar!Jitrio, )' cree que e11 f/Ítlf/1110 otra parle están
más, ni srran 111~or soronidos q11e e11 s11 propio Co11m1to en el seno de s11s
herlllo11os por profe.rió11, J' bqjo la mstodia · respo11st11•ilidad 111ía cov10 s11
Rector Pro1it1rial i11 d11da 110 se negará &lt;I la solicitud de 1m Prelado q1te
ofrece q11011l0 p11eda en ro11stifl1irs,· re.rpo11sable pam la segmidod de s11s tres
s1íbditos desgraciados que_ •r1m1 e11 la ctírcel, · se sen•irá dictar las órde11es
oport11nt1s p111"t1 q11e .rea,¡ trasltidado.r al Cotll'et1lo grande. 59 Para a fecha,
56 ]bid., Terti1110,1io dr/ Qu,1dm10 .¡.• d, l.t, cama crmlro el P11drr F,-ql)twn \:.rpo17111m10 de
C1slrrJ)' sorto.r. Pedimento del Fbcal dd rimen. diciembre 4 de 1811, fol. Jvta.
- l hid., Q11ademo J', Tutilllonio de'" m1tsa (Olllrn h. , ~epp1ll11m10 CastroJ' Tr. Rtundí.
Decreto, octubre 13 &lt;le 1812, fol. 6ftc.
]bid. Occrct 1 de enero 25 &lt;le 1 1.3, ful 6\'ta.

lbid., Trslimonio del QJt11demo.J.• d. t, ct1/lft1 a,11tn1 el Pad" fr'!) ]11an i'\efK!11111t:t11ode úmro
y sodoI, Oficio dd Paor Prmincial Fr. J sé Ric.¡udme al ,-irrcy, julio 14 de 1813, fol. 5ftc.

Aun~u: el prior prote tó por no encontrarse re rablecido el padre
Re endi, e te fue conducido de nue,-o a la cárcel. fecti ament ,
~gún certificación del facultaúYo Luis Montaña el religio. o no e taba
bien, pue tenía eriamente dañado el hígado, lo pulmone y las
entrañas. Volvió a pedir e u r greso aJ c nv nto, p ro como h·abia
el antecedente d la n gativa de los mini tro, de la ,\udiencia, e
r chazó la petición con la prom a de qu el alcayde de la cárcel lo
atendería adecuadamcnt .1'3 La alud del religio e~peor · } en marzo
!bid, Pedimento del Fiscal, ago ·co 26 de 181 \ foL -fte.-na.
:· La Inquisición ~e upcirmda por la Juma upc!norde Gobi rno en 1812, pero
al' oh-er Fernando I1 a hacerse del gobierno la rc~tableció n 1814.
.,-:·&gt;1 lbid., Qu derno3º, Teshllloniod. huo11sa(ontra r&lt;!Jf11an VtpoT1111tr110CoslroJ fr'!J,
1 tcmft &amp;m,di, ,\uco, ago, to 31 de 1 IJm fol. 7,'ta.-8fre.
h; lh,d., Auto de octubre 16 de 1813, fol. 9na.
11

'

189

�&lt;lel añ iguicnte Fray }.L nuel em:ió nuevo escrito al virr y n que
le pc&lt;lía ac ptara lo trru:ladaran a :u e º'" nt II otro donde sea del
Superior agrado de V E. pues llebo lm años de la l!JÓS pe11osa pririó11, por
ª!Jtl calfsa 111 l'rfJ enft,1110 co1110 lo acreditan lo.r ,ílti111os líHlites de 11n ,ida m
q11e 111e l'i, ' ro1110 lo le!{~º atreditado co11 la cerlijicadón 1ílti111amente presenf(JdtJ
por ptdi1ne11to de 1 • l:!. sólo pretmdo 111i mradón )' alg1i11 ali1io pam horer
e:,:erdtio que es el q11e 111á.r 11emito ¡ pom'r lfli espírit11 e,r q11iell1d. El
Provincial való . u olicitudr., y prometió que re. pondería de su
eguridad y conducta. on ulrndo el fi cal, lo dcjó en mano del
virre). ) por la11/o T . E. delt r11Ji11ará lo t11ásjusto .robre los p1111tos pe11dientes.
repitiendo lo pmreído de q11e el padrt- Resendi se ha atendido col/ todos los
a11....ilú,s mcesarios a s11 am1dó11, ' q11e lo 111is1110 se e1Jtie11da ro11 los PP.
Castro)' 1 i:gr~rros sim,pre q11e lo 11emite11 pret'io el debido reconoá111ie11to.
u &lt; licitud fu denegada.
·orno la re. pue ·ta real no tenía para cuand ll , r lo, r ligio o.
. e quejaron , 1 fi cal d la causa que en los cuatro añ . que lleYaban
n pri i · n habían . ido tratado inju tament y ultra¡ado su e tado
clerical. Pidieron que, mientra: llt!gaba la resolución del oberano
e p rmiciera su tra lado al conYento &lt;le la ciudad o a tro de la
Pro\'incia. í/. A. sabe nmi him qffe 1111estro delito es de ig1tal 11atrm1lezp J'
carádt'r q11e el de otros 11111chos edesiásticos. , a htos 110 se les ha prfrado el
e: -ercicin de la \'ngradtl;im'sdirrió11 de s11 mi11istnio 11i ha11 st!(n'do las JJJisen'os
mltmúdt1des que 11osntros. 11i por ,ilti,110 se les ha tenido en 1111a pn'dó11 ln11
,i,decorosa m1110 e11 la que 110.rotro.r 110.r hall,J111ot. E11tre!tmlo nene la resol11dón
del Sobera111J o ..r deter111i1u1 111,estm ct111sa, se 110.r traslade a a/glÍ11 Co11rn1to
de 1111 sira Pro1'incia o al que Jimr de la satisf11cción )' co11Jianza de este
HJ&gt;trior Trih1111al, do11d,• protesta111os t·irir J manejamos co11 el JJJis1110
recogi111iento) ho11J't1dez que lo he11ws herho hasta la presente. 6- E. ta vez
ugirió el fi cal al virr y &lt;-JUC: podía a.ce der en atención a .u enfi rJbid., E:cr1to di.:. hay \'icen u: Re. cnJ1. marzo 21 &lt;le l 14,f ,l. 10ft .
" /bid,. Cana dd Pro\'incial rrny José Riyuclmr :tl nrrcy, marzo 29 &lt;le I ti 14m fol.

medade ) buena conducta· pero lo mini. tro de la . udiencia
rechazaron nuevamente la petición.
l ver qu la deci ióa real o llegaba el a unto fue ometido a
voto con ultivo; en ag t 24 de 1 16 la Real ala del Jrimen
re, oh·ió e le de t rrara reclurera en comento. &lt;le la re.len &lt;l
~lanila, en Filipina . El ,·irrey ~all ·ja e tuv de acuerd y dio
inc;truccione de qu
le embarcara. Co11 esta Jecho digo al 'ar wto
"'fD'Or M la

Ptrza lo q11e sigHe: QnjonnJndol)Je co11 lo q11e 111e ha escrito la Real
Sola de CritJJtfl e11 ojido de del rom'e11te, he resuelto que mm e:,-.portados o
Ma11ilo con rr.ride11cia en ""º de los Com ·nlos de m Orrlm ÚJs R.eli¡¡,o.ros A..wr.rtinos
Frt!J J11a11 ,"\epo11111ce,10 C.ashv, lrq; T t!;!nle . 'egreyos fray .\10111,el Resmdi
procesado.r por có111plices 111 lo co1yiwadó11 tn1111tUÍll t'II esta Capitol para t!I 3 d,,
agotto de 1811; h q11ol ron11111ico a . a Ji" mq"t m la pri111era oportuniddll
c11ide Tl'llJitir 11 dichos eclesiásticos a s11 desti110, para c11 ·o ejérto q11edm1 desde
ahora a la disposició11 de L e11 la Rtal Gim,/ de Corte.
alieron lo reli rio o hacia capulc en e pera de barc para i\Ianila~
lo document • regi&lt;;tran qu lo padr .a
y • egr '.TO· esperar o
en el conYento de la Orden de ~hilpancingo, bajo la vigilancia del
comandant militar de.: la zona; no hay no ricia 1también el padr R endi
ali' de.: México o quedó n u convent &lt;le la ciudad atendiendo us
enfermcda&lt;le . ruc en hilpancin o donde el 3 de julio de 1 1
recibieron la iguiente n ricia: 01110 ha Jll~ado l,1 ]1mta de J11dlflto con
i'alidod &amp; q11e Fr. ]11an , 'epo11111cmo Castro. fi: .\lan"el &amp;.rmdi, fr. r fic. 11/.
. ·egn,yo.r pase a diifm!rtr de dicho e;raaa a,\ 1"11ila pmu donde .re ditigía11; .ristóbftl
T ego, elija para 111 residmáa alg1111a pob"1rió11 1J,llt1redd,; de tropas tk , ..\/ estad
que 110 sea esta Capital, ni Puebla.- Apodaca.6" • mimo día tum · una
minuta al comandante de la región Gabriel de Armijo, mformánd · le el
cooteni&lt;lo dd leCfi to para u inteli ncfa afin de t¡"e mtffica11dn pnnan1e11lt
eljimmm1to de Jidelidad al Rn·. Tiro. Sr. dispo11ga en /" ocadó11 se e111harq"n1
pam el 111mdo11odo de.rti110. ~u

1,4

l lfr ..
¡;¡, lbid.,P. n:c'rdc!Fi.calmcno. anu!,ruo,marzo31 &lt;l 1 14,fol.12ft
• /bid. !scrito tic I ra. Juan , '. .a tn . ha_ :\lanud Rc:cnJi y Fray \'iccntc
, cbrcro 15 d 1 15, tol. l6f1e,•na.

""J(Jid, Oficio &lt;le Félix C:illeja a L1 Real ala del Crimen. sepriembn: 3 de 1 16 ol
17frc.-na..
6? lbid., Decret del \-U-ter, ~epciembr 23 &lt;le 1 1-, f, l. 1 n:a.
" !bid., Minuta de, virrey al coronel Jo é Gabriel de \.rmijo, ~epticmbre 23 Ul'.
1 .18fe.

190

191

�~?

Días después de r cibir la noticia del indulto lo padr
Y
L 'egreyro protestaron lealtad al rey y picliero~ al comand~te mili~
lo re ti.royera al convento de la ciudad d léxico; n u e cnto haaan
mencion qu
acogían al art. 4º dd bando de 2 d junio: :-Jos acogfmos

desde !!lego a la Real Piedad para que se nos apliqHt' esta gracia que esperon10~
alcanzyr; protestando como pmtesta11Jos)' si es 11ecesa1ioj11ramos in rerbo ~acerdohs
horrar /a 11Ja11cha de lo posado con 1111estro arrepe11tin1iento )' la e11n11e11do que
acreditarci 1111estro b11en po,te comofieles 1t1salhs de ,meshiJ amabilísimo obera110.-1
El comandante uombr' te tigo para abrir una información bre u
conducta ob eryada en l ti mpo que llevaban de r sidir en
hilpancingo; consultó a tre , los que tuvi ron de acuerdo n que u
conducta había ·ido ejemplar e irreprcn.ible. Dio cuenta al comandante
general de la División, Gabriel Armijo, quien informó al virrey ran
digno d compasi • n.
Pero no hubo tal, porque la Real ala del Crimen dictaminó lo
iguiente: ExJJJO. 1: los Religiosos de la Orden de an Agustín Fr. ]11011

']\~eponllfceno Castro J' Fr. T'icente 'egr~ros se bailan e~ el caso de goza_~ del
Real lnd1flto de 25 de enero último respecto del Cnmen de Rebe/1011 J'
Conspiración intentada en esta Capital en el 11m de agosto de 811 Cl!)'OS
cdmenes confesaron en s11 caHsa; pero respecto a que está pendimte en la Real
Sa/o del Crimen, T": E. si lo t11viere a bien podrá mandar se le pase este
e&gt;-.pediente para q11e haga la declaración que esti111are de justiciP.~2 podaca.
decretó que g za.rían dicha Real gracia con calidP~ de que P~~en o
disjmtarla a lanila para donde se dirigía11 ~, y comurucó a Arm1¡0 lo
iguiente: Por decreto de esta fecha, de conformidad con lo Jll:?J!,~d.o por lo
]Hnto de Jndulto e11 la ca11sa respetiva, he resuelto q11e ·r. Juan - _epotlmceno
Castro, F,: Manuel Res,mdi )' Fr. Vicmte 1 1egrt!)'ros pasen a d1sjr11tar del
· 1 [bid.
uperi r Gobierno. Año de 1 19. Testin10~1io del q,110dm10 ro/11~11~0. /01
R,,/i~ios()s Ag11.rti!los Fr. ]11011 ·tpom11ceno Castro y l ·r. r LCmlt , rgrc:rros m sol1~t11d dt
ind11/to, sin foliar. E ·crito de Fray Juan ' epomuceno de a tro r ·ray Vicente

, cgreyro , julio 14 de 181 ~..

_

¡bid.. Ttsti111o11io del Q11odm10 4 •delo rausa ,wtra ti Padrf l·r'!)I }tmn ¡,.epomffmlo de
Casto) s(Jdos, Dictamen d la Real ala de. nrucn, t crubre 9 &lt;le l 1 , foL 1'vra.
"' Tbid.. J..q,,ajo 21.152 Expcdítnt .., , jwcio comra Fr. Man~c! R endi, Fr: 'icen te
"1

1egreyros, Fr. Juan

epomuce.no de

a. ero y ocros Religmso

con piración. Decreto de ocrubre 16 de 181 7 .

L92

\ uson s p r

Rtal Ind11/to de 25 de enero de este ario en Manila para donde se dbigian J'
lo participo o T~ S. para s11 inteligencia,)' afin de q11e ratifica11do previamente
elp1ro111e11to de fidelidad al l½• ,. Tuestro Se11or1 disponga en la 1ª ocasión se
e111barq11en para el mencionado destino. •4
E taba vi, ro gue para lo fraile. no habían terminado sus
·ufrimiento pue cuando t nian todo di pu to para u embarque
hacia Manila, el gobierno filipino e opu . nt rad e1 comisari
del Tribunal del
nsulado de Manila r u omercio de la rden de
embarqu de lo religi o , comunicó al virre_ que el capitán &lt;le)
navío .e negaba a llevar! por e tar condenado por delitos con la

om"ble qualidad de haber i11te11tado asesinar al x1110. Sr. Virrry Do11
franci.rro ]mier Vent;gas asociados de !ti cana//1✓,)'por tanto llegará11 a Manila
co11 eso reputación !011 i11fa111e, q11e llamará la mn·osidad de oq11ellos 11a/J1ra/es
se pro111overá11 conl'ersocio11es sobre estos materias delicadísimas, · tal vez
elJJbarosan:í a \la11ila 11110 fidelidad hasta ahora intacta II in111ac11lada. ·s
También hacía ver al virrey, qu tenía prohibido el r y remitir a
Filipinas reo , cuale quiera 9ue fuera u ideol gía, y orden del
gobierno &lt;le Filipina de no tran, p rtar gente de e a calaña, much
meno si eran ecle iá ricos, pues tienen a ellos aq11ello.r irresistibles todos
las idi·as de s11bordi11ación, en Cll)'O caso es i11falible q11e la tranquilidad

,,;11mlada casi a sólo Manila en este fi111estísin10 tie11Jpo de e1•0/ución pasará
fil las co11mlsio11es más la11m1tables; lmtilllarÍa q11e el 1í11ico puesto presert'tldo
del co11tafjo se iciese en el m,fr inaceptable de las correccio11esJ' el esrarmirmto ...
Y como los Ag11sti11os que se desti11a11 a t1q11el p1111to, de los qua/es 11110 atÍ/1
sufno la espaf/toso peno de la def!'adadó11 verbal. ro11jlo de la be11ig11idad de
Vimencia se servirá 111andor se slfspmda la s11perior ordm de e,11barcarlos.~ 1'
L anterior bligó al virrey Juan Ruiz de Ap daca a dar marcha
acrá, bre el de tino de lo. religio o ; en d cr to instruyó: "Respecto
a q11e s11 !tlgestad prohíbe emiiar reos de esta da.re a las Islas Filipinas, J'

- - - - - - -- -

4 }bid., Tnrin1ollÜJ del Q11qdm10 ,
r dt lt1 ca11s,1 .. ., Slinuta al coronel J se Gabri 1&lt;le
Armijo octubre 16 de 1817, ~ l. l 8frc.
i, lhid.. J. gajo 21.l 52, Expediente 7, }11iti(J ro/llf'tl Fr. M¡11111el Rmndi, I--r. Vicente
t 'e¡,mr(JS, Fr. }Hall , rpo,nf/Ctf/0 Je Castro .J ofr(Ji Ivlz~io os Ag11.st1110.r por ((Jll.rpimdti,,,
Oficio de Francisco ,\lnnso Terán omi ·ario del Tribunal dd Consulado de Manila
al ,-irrt:)~ tlicit'mbrc 30 de l 18.
1• 1bid.

193

�)oré

e11tendiendo a la di.ftmltad qtte tiene el Comerciante de la ragata Maria
para llet•ar a Manila a los tres Religiosos Ag11.rti11os de que se trata, en 1irt11d
de las pro,,idencias q11e le tiene bechas aquel Goriemo pasen los insi1111odos
Religiosos ,1 disfrutar su Indulto o lo Penínmla ro11 el correspondiente testimonio
de s11 Ca1fsa, ex-pidiéndose al efecto las órdenes oportunas, con prmnción al
Gol' mador de AcopH!co para q11e por Puebla los em•íe a Veracruz;
participándose esta resolución al Prelado de la Orden de an Ag11stí11, para
q11e enterado de ella disponga lo co,mniente, a fin de q11e aq11ellos sean
ma11te11idos por mmta de la misma Orden.-- El bern.,dor de Acapulco
pu o al tanto de u contenido al J ue7 d Arribada de Veracruz e informó
al comandante de la Provincia d Puebla Ciriaco d Llano . u envío,
rec mendándole los vigilara n u trán ito y los pu iera en mano del
comandante de Veracruz lariscal Pa cual d Liñán. partir de e tas
fi chas en lo· documento ya no menciona al padr Ianuel Re ndi.
Parecido comunicad en ió el irrey a Jo ~ Dáv-ila, Juez de
Arribada del Puerto de V rncruz: Lo parhcipa a 1 ~ S. para s11
i11teligentia, a fin de que q11ando lleg11en a esa ciudad los mande T~ . poner

e11 recl11sió11 segura mimtras se compulsa el correspo11dimte testimonio de la
ca11Sn que se dirige oporhmammfe, aJin de que con dicho te.rtiJ11ot1io remita en
primera ocasión a disposición del Setlor ]11ez. de Arribadas de Cádiz, para
que conste e11 todo tiempo la razón de slf embío.- Lue o d qu lo. religio
ll aron a 'eracruz, e le recluyó en el a óllo de an Juan de
lúa mientras se di ponía &lt;le barco. El 25 d s ptiembre e notificaba
u embarque al Juez de .\rriba&lt;l, de ádiz: Lo que conumico a l ~ S.
con incl,wón de ocho quademos l'IJ el concepto de que los Religiosos Frq)'
T/ice11le

'egnyro.r , fra, ]11011 ~TepomHceno Castro J'af/ en la presente Goleta
corre de .S . L\ I. la Riq11e/111e, costeado tra11sporle por el Padre Prior del Otll'ento
de Sc111 Ag11stí11 de la ciHdad.-9
pudo a.ti facer plenamente la
in trucción p r haber muerto la noch anterior Fray Juan
epomuceoo a tro; l juez de ~\rribada. de eracruz incluyó al
e:iq)ediente la iguí nte n ricia:
- J/,id.,Decrcrodeener 23del 19.
omurucado dch-irrcy .!Juez de \rribac.las de 'eracruz, enero 23 d 1 19.
8 Tbul.,
~, [/,id., omuoicad de D. Jo · Dá,·ila al Juez de Arribadas dc Cádiz, eptiembre

Ir,~ 1110

G11tirrrrz.. ,.

El Sr. Co111c111do11te D011 ]11liá11 de B11slama11le, Co11w1danft del Castillo de
t111 ]111111 de TMa araba de purtidp,mm lo que sigur: Anod;e folledó m eslc1
jorlalezp repentinamente ti Re/i 1os0Ag11sti110 h'!)'}11at1 1\epomure110 Castro
q11e se hallal'o arrestado, ei111JJedi,,10 a emb,,rcarse para España en la Goleta
Com·o ~q"el111e,J ~n consequendll se ha mlr~ado hq; solammle m dicho b11q11e
al &amp;l¡g1oso dt• l(I m1smc1Orden11,1y T'ict:11/t. egreJ ros_}' al 111d11/tado R.Jtperto
.\fodro,ial, co11 arreglo a lo q11e r ~ ·. .re sirvió prermim,e e11 efirio dP 26 del
coniente. l ,0 q11e inrerlo ,1 T : • para q11e se entere del motibo porq11e 110 bt:rijicó
s11 e111b11rq11e et/ la Goleta Como Ríq11ehlle el e.xpresodo Religioso hqJ J11an
,Vepo11111ceno Castro de q111m trato a I . 5. t11 ojido de 25 de esft' mes. Dios
g11,mle a T • • 11111rbos ,,ño.r.
Finalmente e e taba dando cumplimi nt a la . enrencia y a lo
acordado por la lnqui.ici · n, ·] Tribunal ·clesiásttco" la autoridades
noYohispana .. De pué. d . ufrir lo. r ligio. os cinc~ año d cárcel
en la ciudad d léxico, d e p rar d . año para embarcar a fanila
y de ufrir una peligro a traYe,ía de .\capulco a eracruz, se
encontraban n eracruz en e pera d buque que lo cra. ladara a la
Península a di frutar el indulto. La novedad esruYo o qu fray
Ju.~n ~ epomuc no Ca. tro el má inv lucrado en la con piración y
el uruco condenado a r degradado, murió r pentinam nce en un
de lo .eparo. del astillo de anjuan &lt;le 'lúa. orno ra, lanu 1
Re endi había d aparecido del e cenario, el único qu~ llegó a
E paña fue fray \'icente 1
C)fO,, &lt;londe e encargó de u a unto
el upremo Tribunal de Ju uci, por encontrar e ·upnmido el
on. cjo d India ) la Inqui ición.
El fi cal &lt;lcl Reino analizó el e ·pc:clit.:ntt: y fue del parecc.:r que n
toma e prm·idencia contra lo. im;olucrado , ino re rtar d c o al
Iiru:teri de Gobernación de l 1lrramar y archi,~ar el e.·pc:diente. El
lcgaj~ contiene p ca informaci( n dd destino qu tu c:l religt ·o
agustino n l&lt;... paña. El juez el .\rribad:u de ádiz rumo e.l c...xpediente
a la ala de Ju tJaa, de ~fadri&lt;l· hay ste comunicad :
" l bid., Comunicado &lt;le D. Josc: D,i.\'ila al Juez de Arribada d.: .ádiz ~cptiembre
28 dt: 1819. ~Ia&lt;lroñal era un cabccilb europeo que había t habí: refugiad) en
'.\!ue~ a bpruia _
ra?rchc:n.dido en Puebla. f u1.: indult: do en :-.1 omevc.rJe y d gobicrn
ptdiO su n:pamación pan yue d.t. fnnara esa gracia en · spaña

2 del 19.

194

195

�José .l~IIIOITID Guti nr

P&lt;1rt1 noticia del Consejo paso o ,na11os de [ . . los dos adjimtos oficios originales,
q11t co11 el testi111onio m ocho quadernos q11e arompmra de las ca11sas de los
Religiosos Ag11sti11os Frqr Ma1111el Resendi. FrtD' T -¡ce,¡/e '&gt;Jegrt!JrOs y .fra '
Juan , :rpo11111cmo de Castro me ha dirigido el lntende11te de l éram,z.¡J' otro
en q11e trata i~u,1!111enle de la fY!llleia a la Pení11sHlo del i11d11ltado Rirperto
Madro1ial. aJi11 de que 1 : . en s11 1ista y e11 el concepto de q11e la Goleta
Correo Riquelme en q11e se cond11re11 el P. Fr. Tlicmte ;'\1egreyroSJ' el nominado
,'1adroñol ha e11trado e11 la Cor111in, se sin&gt;a comunicar a aquel]11,z de Acordados
las órdenes que estime romwientes.. 1
La 1~ ala lo puso en mano del Fiscal del Reíno, quien fue del
iguiente parecer:
El Fisecil ht1 t'Í.rlo este r.,pediente} dice: qlfe los testi111011ios que co1'lpmzde son
rrlatii-os a I" ca11sa criminal sobn cofl.rpirariótt segpida a los tm Rtlig,ioso.r
g11stz11os de .\lijico Fr. }film • rpo11111ce110 Castro, Fr. Vicmte , egreyros y
h: ,,ta1111e/Ivsmd1~ ll quien tiln111a111enlt se les declaró co111pn11didos m indulto
ron c,1/idad de m1ir t1 dirj'mtarlo t1 lt1 Pení11s11l,1. Afltes de embarrarsefa/ferió d
p,imrro m Feracm:;:¡ 11~da se sabe del paradtro del tíltimo,J' el seg1111do dice el
la 111isn10 a otro
f ue~~ de .11rribadas de CJdi,,' m carta de 15 Comña, tra\•endo
J
rro ind11/tado lld111ado R.11perto M,,drwial de quien 110 se aco,nparia ca11st1 ni
/eslimo11io alguno. Cf)njonm al si.rlmm q11e St' obserl'a t11 el exling11ido Co11se¡o de
lndi,JS, c1111ndo oamia la llegada de nos i11d1iltado.r, st pmwría ,1 lo.r]11eces de
Arribadu.r los hiciese i11tmume a 20 le.._~11as de las costas,)' les hiciesen den,~11t1r
pue/Jlo para s11 n:sidt11cia, con 1t1I d q11ef11era esta Corte)' sitios reales. Si 1'fnía11
con h1r ams/JS okslimonios__y querían lo.r i11teresadospedir alg¡ma rosa, se ks t11mg,aba11;
pmr¡ue dicho Consejo confon111! a fo ½'es de Indias dtbía calgicar ron 1ista tÍf los
autos, .ri babíc1 h,1bido s1!firie11/1 molfro pam el emio a la Pe11í11s11la. En el día m que
por la mrü,do,1 del si.rte111t1,)' 111á.rpartim/a17Jlent por la amnistío demtmia por las
CorlesJ' s,mcúmada por . ,U. para los do11Jinios rk 11/Jra111ar, deben cesar todos los
desagmdables ataeridos en aquellos países desde que st sr,po la captitidad de . 1\1. 110
ron-es/xmdt to,ncll' pro1idc11,io ,1/g¡ma en es/ e:-.p(Jllet1/r, el mal podrá archil'tlrse,
dJ11dose ari.ro de la lle¡,ada de los i,uÍl//tados -r. Vicente . -eg, ·ros)' R,,pe110
i\lúdroialt1 la Semtaria dt Gorrrnadó11 di Cltr"Omaria, para si e~J11ez deArribaáar
de /4, Comña nfJ lo hubiese qe(1(/ado, (Jjifl de q11e crmm iillípara lo.r ejedos com-e11ienti:s.
Í Í. A. l10 o/Js-t,mfe ruol,mí lo fl/{Lf oport11110. '
omunicaJo del Juc.:z de rribatla , fcbrcr 15 de 1820.
82 11,id., Pareci:r dt:l Pi ·cal, ocrubrc 14 &lt;le 1 20.

til

//;íd.,

Los ministr de la ala informar n a la ecretaría de ob mación
de !tramar para los efecto convenientes v comunicaron al
ecretario del &lt;le pacho, que las causas de ínfiden~ia formada contra
lo tr . religio o novohi pano por la con. piración intentada el 3
de ago. to de 1811, por res11lta de la slfpresión de dicho Consejo de Indias
se tra¡o este expediente para SI( co11ti11uoció11 al rtlpre1110 Trib11nal de Justicia;
)' 1-i.rto en él co11 lo expuesto por el Fiscal ha acordado q11e se archire )' que se
le de a/'ÍSO a íl'. E. de la llegada de Fr. I icenlt • egre)'ros, afin de que conste
ene este .\linisterio para los efectos co11ve11imtes. 8'
La rden d archivar el expedient fue l fin de e t humillante e
injusto juicio contra e tos religio. o agu tinos mexicano . ¿ u costo?
[nconmensurable: ra; Juan ep muccno de Ca tro, murió sin
ninguna atención en la lóbrega pri.ión de an Juan de lúa; Fray
\lanu l R endi .oportó nfermedade sin atención apena y --rav
Vic nte egreyro vivió u último a11os estigmatizado en É. pa.ñ~
}' . u friendo hambr s y penalidade. económicas. Má. que ufici ntc
para calificar este ca o de inhumano y criminal, pue to qu una
simple exhortación a la reb li · n, la a. i tencia a una junta. ) no
revelar d compl t no merecían tanto años de cárcel) ufrimientos.
¡Pero a í obraba la ju ricia entonce !

Con ideraciones finale
De pu' hurgar lo diverso. expedientes ) analizar la complicada causa
co?tra e to r ligioso agu tino ¿gué comentario. podemo. hacer? En
pruner lugar • eñalar l de tacado pap l que de empeñó el clero en el
~o~ento d ind pendencia, y que la opinión generalizada de
ogadore e 9ue obre alió má el clero ecular que el regular
porque e taba más en contacto con l pueblo. ancy l\L Faras da lo
~ente dato.: De lo. alrededor de 7,3 cele. iá rico. 9u habfa al
lfllOO del m vimient , 4,2 O perteneóan al clero secular , enlista a
244 que participar n como dirigente o, al meno., como ubver ivo. 14-l

m,·

" \HG., Legajo 21.212, ..omwúcado delo .• Iirusrms de la 1• ala al 1:cn:tnrio de
De. pacho de obcmación de L'lrram:u:, diciembre 22 de 1 20.
' Farris, '- ancy 1\I ., J..,, Corona)' d rlem m ti.\ le.xuo rolonial 15 9-1821. Li &lt;'risis d, /
pril"ilegio tdes11íshro. F nd de ultura Econórruca, México, 1995 p. 1 4.

197
1%

c.

�f(1ft At1/r,11i1J ,uliernz. (,.

Por e tar meno estudiado el cler regular, prevalece la opinión
.
. de
que la mayoría e mantuvo leal al régimen c lonial,
1 se qwere,

pa

lVO.

.

Desde nue tra pet pecth·a, la opinión de e ta autora e valida
para lo venido de la penín ula no así para lo nacido en ue,·a
España· y como un alto porcentaje de lo religio o era nacido ~
América, sentimo. inconsi t nte la opinión de Farns. Difícil
su tentar el número de religioso, afecto a la in urgencia por falta
de tudio · sin embargo in i timo en qu el número que la autora
regi tra (157) que part:1cipar n de alguna manera en el movimiento,
e. p co reali w. Lo considcramo limitado para lo 3,3 miembro
de órdenes re ligio. a que había di tribuid en 208 convento y
165 misione · . obre cod porque, aunque mucho
manife taban
neutral , en I fondo eran in urgent s, como era el caso de lo
nacido en Nueva E paña, qu eran los má . Confirma ta
a everación el obi po de Puebla ~[anuel Ignacio González cuando
r comienda al virr y Francisco Javier Venegas reforme a lo religio o

por ser /os que con mayor lomra estaban siguiendo el partido de la 1110/a
fOJIJ(l.:,

Lo anterior, quizá e debí' a la cra&lt;licional rivalidad que e dio
ntre la jerarquía ecular y la órdene rdigio a p r la exencione
e peciale } podere que el Papa otorgó a lo regulare en los
primero años de la conquista para que promovieran con mayor
libertad la evangelizaaón en lo territorio" conqui tado .I!(, Cierto
qu , conform e fueron erigiendo dióce i., lo. monarca. apoyaron
a la jerarquía eclcsiá tica para ejercer un mayor control obre lo
religioso , sobre todo en el lap o de lo monarca. borb ne que
enc~ntraron más ::;ujec1ón en el clero ecular. Pero e a rivalidad no
de apar ció, aun cuando aceptaron con prudencia para evitar
~ AJ¡ i, Legajo 21.212, uadernc&gt; 2º, 1e.rtimo11io d, !tJs dilignm(JJ practicadas por /JJ

Juri.rdl((ÍÓII tduió.rtirt1 ,1 ro11srque11cia de /iJ raHsoJom1ada ~~ la Saw del Crimtn: contra los
Rtl(P,iosos Aglf.&lt;tinos fr. J11an i •rpomrm:no C,1.rtro, Ft: T tcrnfc tgrt')·ros J Fr. \fafluel
Rtsmdi .robil' s11 complicidad ti/ út ronspirt1iión desmbirrta tn dos de agosto de 1811, parecer
del bi'-po de Puebla, ago ·to 25 dt 1 11, fol. 35fo:.
'' Bula On111í111oda Je \driano l\', 1522.
~

198

mayare. males un mayor control de los obispo . ·. rná en el lap o
d I movimiento in urgente ambo cleros e Yieron obligad a
supeditarse a una serie de leye · que lo ometían a tribunale
seculares en mucho casos ciYile y militare , aunque lo reü ioso
quedaron en desventaja por contar lo tribunale judiciale de má
ecle. iá uco. ecular ,
e suele mencionar com principal moúvo de de contento eo el
clero la política regal1 ta de lo Borbone : el ataque a lo
pri,-ilc rios de la Iglesia, como las cap llanía. y fuero~ que lo. eximían
&lt;le cualquier proc ,o ciYil y la preferencia para ocupar cargo de
alta jerarquía lo oriundo de la Penín ula en perjuicio de lo naci&lt;l
en América. i aceptamo. que mucho eran insurgente· en el coraz, n
y que fue el bajo clero el qu en mayor núrn ro abrazó la causa
in ·urgente no parece p co fundado pen ar que el el mento de
disolución y deslealtad fue l ataque a lo. privilegio , cuando can
pocos abrazaron el partido in urgente . egún Farris. i apena e
han logrado reg1 trar 159 juzgado como afecto a la in. urgencia
podemo d cir que fueron los que meno pen. aron en los pri,,jlegio.;
también porque era el clero regular en el que menos se fijaban la
autoridade para cubrir canonjías y parroquia..
í e tá confirmado
que del 14°'0 de religiosos que participaron en la insurgencia l mayor número fueron franci cano eguido, p r lo agu tinos.
En referencia a los juicio abierto contra ele iástico duranr
la in urgencia s un misterio cómo hub tanta diferencia entre
im·olucrado dir ctamente o entre rn ro o p cho, o o acusado
de adict sala causa. Es un hecho que lo reli rio o agustino motivo
de nue tro trabajo afrontar n eria dificultades durante el pr ce, o
y para con eguir el indulto por no con rar con ami tad . en la jerarquía
ecle. iá. tica y en la alta autoridade . 1 1 o preguntamo qué fu lo
que rná pe ó para ello ¿la riYalidad exi tente entre uno v otro
clero o la opiruón que e habían f rjado alguno militare de alta
graduación como Jo é de la ruz y Félix alleja? R, ulra dificil
con tatar, p ro por I ariáli is de la documencaci · n p rcibim que
rurn u p o en e. tos agu tino la opiru , n que l mariscal De la
Cru7 tenía de lo fraile a lo que califica de perverso , dete cable

199

�Jnst r /1.tomn C11hmrz. G.

,- aclict &gt;. a la in urgencia. La recomendaci · n del b1. po d Puebla
~ virr y enega dice rnuch al re p cto; en u par cer bre llo
ug,ere al presidente d la In ui ici · n prop nga u reforma: ro e.r
este asrmto de 111omt11!0, 11i de mror el mal en s11 míz.i q11e .r llll!Y proJ,111.do;
pero sí de dis1JJit1lfirlo I . . podrá hacer ,1 la Iglesia )' al P1íbliro de acordar
ro11 el Exmo. r. I im), 1111 RJgla111e11to en que se prohibiera a los Regidores
el so/ir solos, coll1er_y domn'r Ji1em del da11stro, q1li' es la lllq)'Or Jome11to dt
rela. . .wción. •
_rá dar qu mucho. de lo acto~ uh1.-er. ivo contra el biemo
en e. o año
pr yectar n al abrigo d l claustro. u se fraguaran
conjuracione!- dentro de la in tituc1one m ná. rica , r ,. la mucho
L'l hi toria dt: la Iglesia r guiar nov hi pana, pecialment p r . u
vida nclau rrada. ,uri am nte la ba
acu atoria, c ntra e to
agustino
tán fundamentada en l reunione que hacían en la
c Ida , auoqu fueran p r imple pa atiempo y di tracción en el
rablero o en lo naip s. uand . urgía e te tipo de rumores, d
inm diato provocaban o p cha en el gobierno. Encontramos p cos
r gt tro d curn ntal de lo que decían 1 . int rl cutore p ro
p r lo encontrado en lo: e.·pcdiente &lt;le e te ~a o, e uficiente
para . up ner que í currió en nuc tro per na) . .
El gobierno n.rreinal r nía un li cado d . cto qu lo U vaban a
dudar de la lealtad hacia el r y y apego a la mala cau a. e
con ideraba el m nto d d lealtad y de o pecha, y ha. ta de
di 1dencia, l gu t por la bebida, por el juego, por las compañía
ind cent \" la incootin ocia en el lenguaje o una conducta
ind c ro . Ín ariablement a lo alcohólico y I
in carácter
botarara el biem los r lacionaba con la sp cha de de. lealtad
c n franca impaáa por lo. in. ur ent . Aun cuand n aparecen
claros lo. motivo poli tic en l . acu ad . , en I juici
r pit n
pít to como d te table., canallas, perY rs s, p dtido .
,
, [' d un autor ha eñalado hab r ido 1 el ro que e taba mru

en contacr c n u grey el que apar ntó má lealtad al bicrno,
aun cuand u. z na. de admirustración tuvieran en regiones
dominadas por lo in. urgente , aunqm.: en u 1otem r no fu ra así.
, · o pcrdamo de vi ta, que lo. ede. iá&lt;:cico YÍYÍan u, i&lt;la conforme
a la lgle. ía, una de la, estructura. institucionales má. notorias y
fieles , I munJo col ojal y que e ·e marco in tüucional había
contribuido, t:n buena medida, a m Jelar ·us actiYida&lt;l a imbuir
en eU s los el m ot Je una ideologfo. r ligio a c mún a ori nu le
políticamente y a determinar ·u. porrurud.ade de Yida. De d luego
que n faltaron iruaci nes &lt;le ten i · n gue cruzaban vario cje :
jerarquía ecle 1:i tica, baj clero clero ·ecul:i.r•re!,JUlar, urbano-rural,
etc. Lo que non s pl:rmire entender e. por qué alguno e rebelaron
fácilmente , ou·o no, no tanto como una . ola entidad sino como
indh·iduo qu formaban parte &lt;le una cultura r una t:ntJdad
corporativa. Lo demento de tensi6n pudwron er el conflicw, la
acumulación ~ la d1 po ·ición de recur. o económico la di_ciplina
social, la educación, la poütica local. Pero e:tá claro qu las historia
ptr. onalt:. e conformaron mediante vano facrore. como
amecc&lt;lentes . ocial , educación, per ·onalidad, posibilidad d
modli&lt;lad y realización profe i nal auogue ninguna ele cUa tuvo
ma~ or pe o qm.: las rtlacionc:. con el pueblo.
Las autoridad no,· hi. panas ddinicron n b insurgencia como
irreparable C&lt; ntagio paradigmático. En cierta man ra e debió a la
abierta acción alb r tadora de mucho cléri to n un puebl
normalmente dócil e influenciable. · scrib van Young: La ideología
de la pro!trsta pop11lor 110 creció tJ1sloda, pn senta/;{I 1111a ,m¡plfri ,ga111a de
ji1erhs ide11tijirariones ro1JJ11noles fom1tJJ de resistn1cia m!tT1rol 1111n
cos1J101úió11 política q11t, 11 pesar de q11t dep 11din w gran 111edidt1 de t1l~11nos
rlaJJmlos del pensalllitnto religioso, 110 11ecesmit1lfl 11/t reqmría !tJ li1Am!lldón
o la dil{~e,zcia del clero para artimlarlos o s1,slt111riorlos. 8H En nue. tro carn
nos pr guntamo, ¿por qué , 1ruoo, de los rdigio o· protagoni ta
habían emigrado a la ciuJad de .México de sus lugarc. d orig ·n? La

.\HG. Lc:•ajo 21.2I2,QundtrnfJ ?' Tuti111011iri d !JJJ dili (lfrtas pr,ulr"tada.s por In
}111i.rdllrió11 J'.denó.rtita cJ ronuq11mn,1 de /a Ctll/JO fom1ad,1 p(Jr k, lv~I 'ala del .nmen, (()/1/r(/
¡01 &amp;ligioso.r · iutinfJs. .., Parecer de O. ~[ nuel Ignacio Gon;,ále1 del apillo ob1sp
dt: Pu bla. o· ro 21 de 1 11, foL 35ftc.

\':in Young, Eric.. J.,_, otm n11elirJ11. La /11thd por li1 i11drp ndowll di .\fb.:tm. I '/01.'i:! l, Fondq Ji, Cultura }·con ' mica, Méx.1ccl,2006, p. T9.

21)0

201

88

�}ost lutm1m CNlunrz. (,.

respue ta e porque la cmi ración del el r , parcicularmeot a la
ciudad de 1- I 'xico, iguió el ílujo ) r fluj de la p blaci 'n civil;
so pechamo qu el principal motiv fue huir d la in tabilidad
del campo .acudido p r el rn ,'1IIliento armad , pue. to que hay
p co motivos para up ner que b cau a d
ta t ndencia fu ra la
otee idad de arreglar a. un~ ecle iá tic o per. onal s.
Del análi L de lo. d curo mo también inferimo que el clero
secular m tr · má pr clive que el religios a unir e o simpatizar
de man ra activa e n lo in urgente.; e pr bable ¡ue fu ra d bido
a la conc.· · · n d . us prop1 \ idas con el r gali m d la. Reforma,
Borb · nicas, pes&lt;: a que rara ,- z ofr e n I r gi ero. una pru ba
clara de su. motivo·. Lo funcionario reali. ta. no dudaron en
calificar como insur ntt.: activ
muy . o. p ch o y proclive. a
la in:ur ocia al clcr tnf rior, calificativo que xtendían a t do
lo naci&lt;l en \m · rica:"' L fid lidad política d bía d rno. erar. e,
pero a ce. n ba. taba pue era frecuente calificarlo de ciudadano
o p cho e o de lealc .. I
documentos inYari. blemente tildan a
1 s acu acl de o pechoso o in ur ntc., hombre p rver. o. y
malo . ujet .. \pro ·imadamente una cuarta parte d lo
&lt;l cum nrado. apoyar n acth·amentc la rebelión &lt;le alguna manera
. ignificariva, al meno com rebdd
ubY r i,·o o tibio · y los
que permaneaeron en u pu . to , la may ría d la veces vivían
.in · b r cuál era la lin
d conducta apr piada p ra compromerer e
en términ
polític . y para no pre. tar ayuda ni con u l al
en roigo.
Había muchas ~ rma. en que el clero
g, naba la atención
r prob, e ria y pro\'(&gt;caba o p1.:cha d 1 obiern , de de n
mnnife. w acto. bien probad • e ncr to d ap y a la in urrccoón,
ha ta un atuendo idio incrácic ~- una conducta pública. La charla
cau, ale. o corncmari s hech al alim · n obr ac mecimiento de

actualidad p dían inducir a pon r en tela de juicio la id a p licica.,
aunque e to rambién dep ndía c.l1,; quien la. había e cuchad . Pe aba
mucho si ·e trataba de una incitación real o upu ca dt: índ le
político, porque ent ne la in racción se consideraba má infame,
como el ca ·o d I padr
a ero cu:o pronunciamiento público ·
privado. le ganaron la c.legradación. 1.-,l peligro estaba en gue la,
acu acion . d so. pecha dían c.leber n ol a fa! a impresione.! ,
.ioo rambién a la malicia o v nganza de los acurnd re qu
ded, n
probo!, ~- de e crupul sa conducta.
Val la pena hacer notar. qm.: aunqu rnuch
clérig
fuer n
juzgado_ de in. urgente cliver~ factore unp1dier n a1 regim n
apLicar en su política de hierro .Y fuego c.¡ue u aba con es o ujet s.
Por un lado. persi rió en la autoridade .• eculart rcnccncia a romptr
la. prcrroga tiva craclicional
e la l lesia &lt;le ca. tigar a lo. suyo.,
aun cn tiempo d
alleja con u aYa ·aUad ca políuca contrain. ur~
gente. Entablar un proce o le al contra cualquier acerdote rcb l&lt;l ,
impaúzant o edicioso, era mucho má difícil de lo que pudi ra
peo ar e, inclus . egún d pr cedimicnto ba tante relajado d lo·
tribunal!:! militare , pue. l g b1erno reali, ta era notablem □ t
l{ui quilloso en el cumplimiento de la prueba exigida· por su propio
·i tema legal la práctica común. Y e que llegar a ca cigar a lo .
clérigos por l. da judicial, provocaba situaciones dificiles, como
ocurrió en nut: tr ca o; p r e , una forma de acar la fru rración
ante la impo~ibilidad de colgar! en el pa □bulo fu el , caqu · \ erbal.
fa cna d rnn Young:. Jotfros de una idmlogía mpe,ior -rq1110 la d1msa

r

polítim de la ~~lesia flllJericmw _y de los pri1~Je..~ios rdesiásticos 1111te la l'iolmta
e111/Jestidn del uobiemo borbo11ito. o los deduracionu 111ad11ras de pahiotú1110
!llexicm10 o el legitiJJJismo monárquiro espt1tiol- gellt'rolt11111tr brill,1 por s11
m1.w1cia en la.r cr111fesio11es jl({lici,,les .)' los t1legato.r e. mlpatorios de los
rdesió.rtiro.r it1l'Ol11cmdos en la l11rh,1 in.rJ11;ge11te. 91
, 'o podemo. decir lo mi. mo de nue tro p r on:ije" pon.¡ue gran

Los calificatin&gt;. clá~icm fueron: p&lt;1s11•os, con simpaúas in urgentes o que
di~imulaban; ill.rurJ;mtt m,11110 N Of1l!lo, p&lt;&gt;rqu brigaban a lo rebelde , pero nunca
informaban; i,1.s1111,,·nlf p,1/itifo, dipl mácico en :u mn , y t'trgo11zanlt1 o tirnidos, 9uc se
negaban a dar información, pero ~e rt:celab, d ll ..
E ic Van Y, ung, Op. rit., p. 442.

202

panc de los xp dt nte ,e cupan en dcmo, cr, r su inculpabilidad:
v n p ca. Yece • u. declaraci nes lo mue tran com fi le. , a allo

91

V:i.n Young, Eric. Op. rit., p.

r .
203

�e incapac d c meter un &lt;l' liz e mo dd que · l s acusa.
i [u . rrnn e m , m ri,·o &lt;le :u. falta. n
amb10 n p ·r n.tl, Yen ranza
de agnid p r la fi !Unl d aut rida&lt;l, ino debilid,1d b11111a11a. Como
era dificil Tal rar la aut nticicbd de las acu:acione , para salvar e
d1 1mularon, con frt:cucn 1a, su. .-impatfa. o act a fa\'or de la
m ·ur 1.:ncia y .1 aceptar hab r mado parte t:n el mplot alegar n
c..lcbilida&lt;l p&lt; r b n e ·idad de ..obre.:'. 1vir. n parr · n de ju ti ficacié n
recurrente fue \'craci&lt;lad o fal. edad &lt;le la ·:cu a . E.·t roar c tad .
af cti\'o
ami neo. pri,
·n circun. tanci
ale. era
c n ·idcr. d • 1 o encillamcnte c . céntrico obre t d p rqut:
yuicnc lo had, n cmn figura p ,líti a principalt: y caudillo:
int h.:cru, le Je I ociedad ~ porque p Jían hacer dudar ele u
im, gcn pública como el· rigo . Por e o al tr r a e !ación d padre
e •r ~ r , · la cnfcrm&lt;.:&lt;1. d &lt;le u mallre : p nuria &lt;le la f milia, cau. ó

de l~&gt;- _cele ia _tic
de rang . inferior como id ólogo!- del
m 1v1m1c:nt &gt; a 1como L'l acrali bd en la e tructuración del di cur
111surgcnte \ 1, 1 gitimi&lt;lad e.le u acción polírica, aun cu, ndo nuc. tro
l rorngoru. t •• rcchaz, ron u pat miJ. d.
obr m&lt;lo pnrqu n ningun &lt;l ll
ncontramo moú, o
tan ruine. en su_ i.mpatia por 1, in urgencia omo amhicic&gt;n p 'r.; nal,
,:enganza, cod1~1~\ d' ?rd n 1 , ida pcr onal, aunque í ci rta
hgerc1;1 pe r -u . hc1 &gt;n al ¡uego: p ~r9u · vi lumbrnm má · bi n de eo
dt: cmancipaci &gt;n, d auc ne mia , dmini tratiYa , de gobierno ,.
porque en ningún m &gt;mento pen ', ron en la apo. ta. 1.1. u -'acriYi&lt;lade·
no. _manifü: t. n una co, a má , c.¡uc la itk--a emancipadora pcncrro
protundam ·ne ~ no '- lo en el marco urb. n • rurnl, . ino t, mb1cn
J 'ntro &lt;.Íl: le comento . Oj, 1:i 9uc e:tc tr, baj e&lt; ntribura a un
mayr r conoc1micntn hi túnco dd sector regular en l. p. u tan -n1.:ro
de.! nue-..rra hL toria.

p co im¡ : et &gt; en el tribunal.
El lecmr c.:ncontrar en ·st1.: trabaj un rdat detallado d la cau:a
. bi na por la [nqui. iciún e ntra · ~ o ere rdigio o agu ·úno p ,r
con pirar e&lt; mra d, im:y hanci:c Ja, icr 'encgas. Hem pre uraJo
guw.l:u fi&lt;ldiJatl ·n k c:prc , do p r dl
por l que pedimo a
\o kctor c mprcn:ión p &gt;r h. uer abu a&lt;lo de reitera ic ne )
prolong. &lt;la [r.rn cripci n •. el la dcclaracion s y con~· i ne . L
que no podcmo n gar e qu este ¡u1c1 fut: inhumano c
inrran.ig ntc y yue toda l. 'lUtoridadc. que.: intt:r\'inier n mo trnt n
una conducta pcr ·cr ·a. l e de cualquier arista que lo " am
u
e nJucta rt:. ult, n.:pro hable, puc ni cu n o ·l pa&lt;lrc Re ·ndi e
encomr&lt;&gt; al b rde de la muerte obr:uon con c m1 a iún ~ . en. ibili&lt;la&lt;l.
L mucrtt: r ·p ·ntina de Fray Juan cpc mu cno C tr n un~ de
la. celda. d · an Juan le lúa fu · e n ccuencia d I crat
rcelario
que.: por má · d
ho año . ufri ·.
l~n conclu ·i · n, spcramo..; qu · estl: trabajo de luz para cono er
m j r lp.p ll}ucelcl ·r re lard·.t:mp ñócn lmn-imienmde
ind , ndencia. E un .tp re a la hi t ri.1 de l. individuaü a&lt;l . ;
qu remo 9uc e. to es guscinos algan &lt;l ' la li ta anónima y que
nuc. tr, hi"toria mcion: l lo: in rib, entre l &lt;-1uc coad) u ·ar )n a
forj, r ~¡ 1· ·ico inJ p ndicnte. También 1..¡ucrcmo rc~altar 1 p. pd
215

�Bibliografía:
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\rchivo Histórico • 1aoonal, i\fo.drid, España. Fondo onsejo .

Las organizaciones religiosas en la
región de Chalco en los siglos XVIXVII
Tomás Jalpa Flore ·
B. ,\11, L ,\H

E. - 1J. IGJ.O :vu 1 \ · OR T.\. 1z \Go....:1-... Pl \Do AS tuvieron una amplia
acl!ptación entre la población indígena y Ja incorporaron
rápidamente a la ,,ida pública. La. cofradías surgieron en un
momento en que la ociedad indígena se e raba ree tructurando.
u de arrollo . e dio a finale del iglo X"VI y en el ámbito rural e
fonalecieron en el eran cur o del .iglo ... :vn. 1 En el marco general
de la polltica colonial crecieron paralela al movimiento de
contrarreforma, al freno que puso la corona a lo. intento del clero
regular de crear una iglesia novohi pana y al proce o de
ecularización de las parroquia . En el ámbito indígena su expansión
coincidió con la recuperación de la población, despué de la gran
cri i demográfica, la recompo ición de la nobleza, el "éxito'' de la
congregaciones, la creación d lo cabildo r la formación de las
caja de comunidad. La in titucione piad~ a concretizaron el
triunfo del cri riani-mo y la pue ta en práctica de una d YOción que
·e manifestó en actitude di tinta hacia el mundo. La ofi ticación
•Biblioteca • ;acioaal de Amropologia e His aria.
harles G1bson, Lo10Zfeca1 bcyod dominio español. 1519-1810, trad. Jufü:ca Cam-

pos, quinta edición. léxico, iglo ~ ·XJ, 19 O, p. 130.

206

�/

del aparato ideológico reforzó las actitudes devotas median~e
proce iones, peregrinaciones, y su expresión en lo templos a traves
del arte barroco y sus programas iconológicos.

Los antecedentes

,

Las cofradías fueron in rituciones occidentale , con carácter civil
que tuvieron el apoyo del estado. Para con ti~.· e debían tener
autorización del Consejo de India . Entre los requisito para aceptar
su fundación se tenía qut:: exponer con riguroso detalle a quien estaba
dedicada, lo fine y actiY:idades a que estaba con agrada ~ i e taba
al erYicio del fortalecimiento de la fe cristiana y los bienes que
tenía en propiedad. 2 na vez aprobada u fundación ~ cofr~día
debía sub si tir por 100 años, tiempo que se le confena de vida.
Incluso podía existir sin contar con miembros. sí, durant e t~lap o
podía de aparecer la organización pero no el d~recho que t~a- para
existir por lo que podía renacer más tarde. Las pnmeras or~aoones
fueron de carácter masculino y las mujeres sólo podían partlctpar en las
ceremonias sin ocupar e de la parte administrativa.
Teóricamente la cofradías se manejaban al margen de la voluntad
del lo frailes por lo que fueron in tituciones que permitieron a lo
cofrade poner de manifiesto us devociones y encontrar 1~ manera
de difundirlas contando con el apoyo económico de su rnJembros.
Durante el siglo CVll en la ueva E paña muchas c~fradías
existieron in tener la aprobación eclesiástica } real. Punaonaron
como instituciones de caridad y con fines religioso para auxiliar a
los miembros de la comunidad y promover la devoción a un santo.
Tenían como misión difundir y dar a conocer la vida del santo patrono
con el propósito de emular sus acciones. Para ello se encargaban de
exaltar sus milagros.
' Para una dt.scripción de la fundación de las primeras cofradías en Europa Y
América y los requisitos legales que la sustentabW. véase, Da~ar ~~chdoff, ~s
cofradías en Mithoacó11 tÍJlranle la tpot'd colonia! La rtl'.~dny ~H relaao11 po'.thcaJ e_conómtco
m 11110 sod.edad i,rftm1/tura4 iéxico, El Colegio de 1-Iichoacan, El Colegio MCXJqueose,
1996, capírulo 1, pp. 31-77; Alicia Bazute Martínez, lA.r cofradíaJ dt t4:añolu tn fo
audoddeMlxico(1526-1869), México, Unl.vcr idadAutónoma :ferropolitana, 1989,
pp. 23,24.
208

TM11ÍJ

I

),1/pt1 /-1,,rr.&lt;

La de\-oción de lo santos incentivada por lo cofrade dio al
individuo una seguridad religiosa adicional ya que se entendía que ello
servían como intermediarios de los hombre ante Dio,. 3 En sus
periódica reuniones, homenaje proce ione y fiesta , e ta
org,inizaciones e distinguían de otra. ímilarc por sus insignia y
escudo·, eJ cultivo Je su símbolo particulares ) us normas de
conducta.
Desde el medievo se difundieron las cofradía eclesiásticas r
gremiaJe., las órdene religiosas ~ de caballería la hcrmandade y
colegio ; cada una con us estatuto, re ·ttictivo para el ingreso )
una e,·era &amp;;;ciplina al ervicio de Dio. y del te}~~
En América la cofradía cclesiá ticas y gremiale fueron introducidas
de de h primeros tiempo de la conqui ta por los franci cano y
dominico . u mayor auge lo alcanzaron a mediado del iglu X '1,
~obre todo por la. labor de juaninos y jesuitas. A principios del siglo
)...'VTJ toda la . ociedad e raba organizada en cofradia. clesiá:tica.
diviclidru en grupo étnico : blanco indígena negros y mulatos y en
cofradías gremiale dividida conforme a oficio o pr fe.ione ."
La cofradía adquirieron presugio no ol por el lugar donde se
ubicaron y lo miembro que la compu ieron, ino también por la
importancia religiosa que o tentaron. Durante el iglo 1..,'l .,~VU
la: órdenes se esforzaron por traer reliquias que dieron poder y
pres11gio a la ciudades cofradías. " Con estos elementos a u
alcance, las cofradías e encargaron de integrar a los más • dccto de
la ociedad y s fortalecieron tanto e p1ritual como económjcamcnte.

El tipo de organizaciones piado a
Hubo diferentes tipo de organizacione piadosa gue e
de arrollaron en la ue,·a • spaña. E ta fuer n la cofradía., la·
Bechtloff, l.JIS rofmdíos, op. n'I., p. 46-r.
' l\lba Pa:ror, Cmis )' mo111posició11 social. JY11m1 F.s-p,mi.u11 d trá11tilo dd nglo., T7 o/
Xf 71, México, FF'l1., ')JA;\1, F , 1999, p. l04.
Op. cit., , p. 104, 105.
1
' Alba Pa mr, op. cit., p. 114; olange .\!berro, Ef 1{~11i"1_v la rroz. Orig1"11rs r,ligio.ro.r
dr lt1 co11t1f/lria c,iolla. J\lixiro, siglos XT 'l-.'\11[, J\léx.1co, El Colegio de ~Iéxico, FCE,
1999, pp. 21, 83.
1

209

�hcrmandaJ s la tcrc
rJen. Toda. t nían e m funci · n prin ipal
·en·1r com 1n. trumentos para facilit, r el e nea t
ntr lo·
indh i&lt;lu y 1 ·, nto a tr \·é d 1 d ·,·&lt; ci · n, y . d má. para
fortalecer la e he ión ocia!. Er n asociaci n qu - nían a la
YC7 com medio para ten ·r 1 pr tccci · n ele un anto y para,
gurnr
el e.le an o eterno &lt;le :u miembr l cu, 1 e realizaba a tra · · &lt;le
la. pr:ícuca. aritativa y el ofi io &lt;le ciertas mi a
cada
a e ci, c1ón ·e ncarg. ba d h, cer efcctl\'a ·.
hubo
dif ·r nci, imp rt nt . ntr lla ..
1 s prime ,
ní n la aprobación el~ iá cica ) real, la gunda.
operaban como mera de\'ocion . . in c nt r con caruro
apr baci · n, mientra!-. lluc la· tercera n aceptar n que e le
inclu) cr, cn c. ce rubro, puc ont, ban con u propio· e catuto.
e c. b:tn má ligada. a acúddade pi, do . ·. ~
L . or ranizacionc. más con ·ida s n la cofradía.. •. t .
ubicaban frccu nrcmcntc: ·n la r:md' urbes, en I ri!al . mio ro
y •n In· principalc pu blo d In. zona· ruralc .. I s e fra&lt;lía e
&lt;li tinguí, n por rcn ·r una truccura má laborad., m. y r
imp rtancia . ucial y cont, re&lt; n un nporre
norruc .
I cofradía· cran instituciones laica. c n un car.' et r rdigio o
qu II vaban implícita una di\'i ión c1. I: 1 ·cparac1on cntr
csp ñ I
indi s. I•.n algun s lu ar e mo la ciudad &lt;le • lé. ic . o
lo r •, le~ mm ro·. la divuón ib, má allá c.1 é. te binomio
a rregaban b cofr, dí •• d · m stizo ·, ncgr
· ca. ta~, p r
h. bía cofradi,, p 1r oficio : tej d ,r . , aro e ro hac nd, de , . tn: ,
tcétcra. A e ·ta paraci · n · truca y profesional ,; , ·gab. n cada
co radí. una &lt;li\'i ión oci. l, que dcnotab, l p&lt; si ic' n l lo
intcg-rnnte . La. cofradí:t. acruaron como 1 ro ·nto d intc rac1 · n
i, l I r , . u , cz fueron in. tituc1 ne
·
que m re ron
l:l difcrcnci
chlc · y étnic, r mo en I amb1t urb, n y rural.
E decir, t&lt; &lt;la lrabaj, b, n para un mi · mo fin, que cr el
f rralecimicmo de la fr. p ·ro cada un dencr de u grupo.
crn:ralmente la cofradía e t. b, n bajo b supcrvi. i • n d 1

-------

' lhz;1rte, \l:trum:z. \hcia, flp. rit., p.

2ll

ac re.lote . aunque te ricamente é te n tenia tn¡cr ncia en la
admini traci6n de la mi m.. La cufra&lt;lia tenía un ant , patr no qu
era . u pr ,rector. o c frade &gt;-ozaba del den.:cho a yu, s Jij ran
mi a. p()r u eterno d • can ·o, y p, ra e ·to lo m. ·or&lt;l m, se
cocar rab,tn &lt;le pa ar l · honc rari &gt;. al . an·rdot para 1u &lt;lijcra lo_
ermonc ·, misa r c r moni, de lo. dfa de tit:sta.
Lo ce frade e ·nían derecho realiz:u u acti\'idad . sagradaen un e ·pacio c. ·clu ivo del templ&lt; ,, cienos &lt;lía r hora determinad
Je la ·emana para que.: se hicier, una mi a de~lic:1da únicament a
lo miembro. d la e fradía. I labia pw.:s un lugar ) un ri mp &gt;
· ·clu:iYo para la· tuncionc. &lt;le lo cofrade en d t mpl . \1
incorp &gt;rar.:e a la rg. nización debían ap mar una canrid. d 9u iba
de 2 rcalc a un pe.&lt; : y una cu&lt; r, mcn ual &lt;.JU iba &lt;le 1/2 r •al 2
r alcs, que ·e rcguraba en d libro de la co radia. Toda p ·r.ona
podían s r miembro &lt;le do: o m:í · cofradías, . icmpre y cuando
cumpliera con . u: obli acionc ..
Lo principale: car ro en la cofradí:t r:tn d de rcclor, m:word me
} diputado .. Cada UOl tenía una funci6n e p · ífi , . f· I rcc.tor era la
cab za de l. e fra&lt;lía. Fl mayordomo l'ra el cncarg. Jo &lt;l administmr
la cofradía, y lo· diputado. cumplian la función dl· upcn·isorcs.
\nu,llmcmc e hacia la ·lcccic&gt;n del maycml mo, l. cu. l se f cruab,1
n:unicnd) n 1, m '. a directiv, para entre !ar el inf rmc · 1br lo
ingrc º" y egr '·o. ,¡u · estaban rcgi trado en d libro &lt;le 1a cofrndi. ,
u cargo duraba un año pero pt&gt;&lt;lía n.:clc ,-jr e. I~I cambio &lt;le
may1 ,rdomo e hacía durante la fiei;ta patronal. I· 1 mayor&lt;l m
cncargaha de admini:1rar lo. bienes d la ce fr. di , J h. t:r lo·
prcp:uaci,·o. para b. cer~moni. a la que ' compromccia) dc la
organizaciém ~ re. liza iún &lt;le lo fe t "jo . \ imismo un ma\' r&lt;lomo
podía hacc::rsc cargo dt' do o m:í. cofradi, '1
•
Ba1.. fü, op.dt.. pp. 47, ~2. 63.
Pur jc.:mplo Andr t de b pino a, ,l tin . Jcl . 1 1
&lt;lomo de l.. cofr.u.lil Jcl Oh ·nu . cramcnto y &lt;l la mm d I Pu torio: 1..'fl
¡-4 ,don:\lathi, h:rnaml :nle ,li. cmm,1 nrJomoJcbco rn&amp; del anu imn
~acramemo • ue. tr,\, r.:nora ~k b Punt1c.1c1i'in y d1.: 1.t~ \nuna d ·1 pur~aion11 dt.: la
1 lt: l, ll A &gt;tzÍn•o. \•n Hinu rario11okr.k•. lll ,exp ,f. 12. I~ ·, 18.
8

9

211

�Tr,111,if

.,

El númer de c &amp;adía en el ámbito rural contribuyó al pre tigio
l
l donde e instalaban. Las cofradía concentrada en
de o ternp O
ha , hinca ié al culto de los
el templo principal de la cab cera c1an
p d
., d 1
antos atrono de cada una y se esmeraban en la ecorac1on . e
~ P
l .
-1:- E te podía er un altar lateral, o bien
e pacio que e e conceUlil.
·11a
cial Las cofradía. má p derosa. lograron tener
una cap1 e pe
·
·
,
:11_
.
l
, l decorado de la capilla centraba u mtere
una capw.a pamcu ar.
d
en un tema que era la glorificación del anto Pª_~ón,_~on e a ~:ece
,
d
'da Junto a u glonbcac1on cambien se
e exponian e cena e u \'1 , .
.
b
. , d 1 ofradía y de u miem ro .
fi
hacia hincapié en la glori cae1on e a e
.
.
d d
En la capilla también se realizaban deternunada r~u°:1one on el
econ mico como e
eli ·
s trataban lo. a unto de or d en r gio. o y
fr d
·1ngre O d un nu vo co a e,
l
el
i de mayordom ' aceptar e
.
Camb
'
,
,
,
n a la reuruone
1 reví ión de los bienes de la cofrad1a etcetera. L-ar
. .
a
.
cu aban los miembro prmc1pales
había una banca e pee1al que
p . d
di ndo de la calidad
de la cofradfa y durante la ceremonias, ep_en e
,
1y 0 en las banca roa.
l
1
d 1 fr de se le reserYaba un ugar exc u
'
e co a l .
d l altar io E conveniente eñalar que no todas
cercana. o e¡ana
' ·
· · 1 lguna
la cofradía. e c ncentraban en el templo pr~~c1pa ; a
.
b ·
ligi' croo un 100 agrado para
construyeron capilla. en lo. arnos e

· la. 11
con ·trutr

b ··
d 1 a h rmandade carecían de apro acton
d
b
Los ermall ª es.
acias al
b . 1 an orO'!lnizacione voluntaria que urgtan gr
.J

•

,

arz 1 pa · ~ r,
1?'-.
.,
·u . carecían de una
•
eli . o Tenían una orgaruzac1on .enCl a)
ter&lt;or r gio · . .
· · r en
lidada Ademá po d'ian part1C1pa
trucrura economica con o , .
d
l
d lO 1wembro. de la comunidad. Eran tolera a. por e
U
e a to o
.,
d que al
ben ·ficio al culto celigio ·o y tamb1en con b _e. ?eranza_
n
....-ierobro. \ fondo . se convu:neran ma. tarde e
reunir i:uficicnte .. ,..
-- ..
d b rvar durante las misa:, dominicalc c:n
111 E ta di. úncié,n tndana se puc e o . e
.1 Chal o las bancas
.. p r .·1 mplo en dazalpa. ci:rcn ue
e '
1
vario. pueblo~ Je a regton. u e e
. . 1 . h b . )trn las muiere·. dem.'is
una
-.ecoon
os
om
res
}
{
•
11
cscin ,cp.ir:ulas para que ocupe
·
.
. b . \clautla se da una
.
rada ,. con d nombre Ji:: los socms. •o zum a' '
'
cstan numc , " ,
d ? JI
.
. ·o ·irnilar. Trab,1jo de campo, tcmpora ª- .
s1tu:1ao
b . • • fu l caso de la cofradía dd
. C
le ' :ñalo má - adelante t:n este tra a¡o. este e
. cno;~~o a~~: Entierro en \mccameca que digit1 el cerro del acromonte para

)alpa

cofradías. También p día er a la invcr a, es decir que una cofradía
podía devenir n hermandad i no contaba con lo e taruto ) el
poder econ · mico para o t ner e. La hermanda&lt;lcs teóricamente
contaban con fondo limitado procedente de la. limo. na .12 in
embargo, como lo er mo más adelante, muchas h rman&lt;lade en
la provincia tenían mayores recuc os que la. cofradía .
Las dr1•ociones. ~n la e, rancias } ranchería no había cofradías pero
exi tían asociaciones religio as que a pesar &lt;le no tener la
organización bur crática ni el poder económico de la otras conraban
con la anuencia de lo fraile. ) la aceptaci , n de la población para
hacer e cargo de la festrvidades locale . .;oran con cicla, como
devociones o cuadrilla . Parece que no había cliferencia entre ambas
a no er la denominación. •ran organizaciones de carácter informal
que . e creaban en determinada fecha dd año para hacer la
celebración de la. fie ca del santo patrón. · ra común que e eligieran
alguno· miembro. ele la población encargado de rec lectar limosnas
para la celebración del ani\•er ario del anto. n
Las dnocione
cuadrilla estaban encabezada. por los
.._ funcionario. indígena , quiene. unían a su cargo ci\ il el religioso.
Lo. do. cargo. e taban tan unidos que d cuerpo de funcionarios de
las comunidade tomaban en . u mano la r alizac1ón de toda la
acti\'idade . En escas participaba toda la comunidad. Entre lo ra go ·
que podemos eñalar de esta rganizacione. es que exi, tía un vínculo
más e trecho entre lo funoon:uios público ,. religiosos, e incluso
a \'ece la funciones. e confundía. R spccto a los fondo. recaudado
todo se de tinaban para l culto al amo patrono del pueblo por lo
que no generaba□ un fondo. Generalmente eran controladas p r lo
frailes que canalizaban la de,· ción de la población haci ndo
ceremonias fa cuosru.
La íemra Or~11. La cerceta orden operaban en ámbitos localc. con

r

Lanín., "~Iundo. t!l1 concrnstc: cofradías ruraló , urbana: en léx.ico
a tines dd s1~l &gt; X\1II", en Bauer, comp. La ,gh-ria en /i; rco11nmíi1 d,• An1mca lati1111
;¡glfJs Xí o/ 'TX, ~féxico, I Al 1, 19 ú, p. 23 .
nBazarre, \licia. Lis~fr11ditJS op.rit.,p. J"; \~unci · n l.aHin, ", íunc.lo ·encontraste:
cofradía rurales y urbanas en \1&lt;':xico a fines dd sigl •:VIII". Op. rit. p. 237.
12 , \~unción

con~tnur la ca¡ illa.
212

1-/1111 'S

213

�Tr,111,is f,1/p,1 H~1r,

un carácter má electiv . En la ueva E paña la fundaciones
franci canas fueron la má. antigua . A fines del iglo ~ 'VII se
formaron la &lt;le dominico (1682) ~ agustino (1686). diferencia
de las cofradía , que eran in titucione. laicas desligada del control
de los frailes, la e rcera rden 9uedó bajo el control clerical. e
regía por us propios estatutm,. Benedicto XI\' en 1725 la definía
c mo una verdadera orden, di tinca de la cofradía, porque 'p see
una regla aprobada por la anta ede, tiene u nO'viciado su profe ión
y u hábito de color \' forma det rmioado , como la demá órdenes
~eligio a y militare· '. 14 _Mientras que las con tituciones que rigen
una cofrarJia son particulare , la tercera orden
rige de fornm
universal por la regla aprobada por lnocencio VII.
Lo olicitantes d bían cumplir lo voto y una preparación preña
&lt;le un añ en el noviciado para . er aceptado.. na vez incorporado.
no podían ser miembro de otra corporación similar, como suc día
en la cofradía . Lo franciscano defendían esta po ición ) u.
miembros no podían integrarse a otra tercera orden. o curría a. í
entre los terciario dominico. } agustino cuyo e taruto fueron
más flexible •. 1 Ex.i tia una similitud t.:ntre lo. cargo de lo religio os Y
lo terciario.. Iban del prior al celador. . imi mo se trarnba de emular
el tiempo religioso, levantar e en lo, maiúnes tod lo domingos Y
coda. la madrugada. e.le adviento y cuaresma. A la orden terciaria
ingre aban hombr y mujeres. ~ ntre lo dominico. había los de hábito
d cubiert v oculto consi tente el egundo únicamente en un
e capulario c~n las insignias de la Y irgen del Ro arioY'
n la provincia de Chalco la tercera orden e formó a fin~ ~el
iglo CVI. En los pueblo &lt;le Chalco y Ozumba los te_rciano
agrupaban a un numero con iderable d españole y me azos. Es
po ible que en Tlalmanalco también la hubiera, aunque no tenemos
•~ CirnJo por Thoma~ alvo, "¿la religiéin de lo. "rico "cra una rdigión popular?
La Tercera Or&lt;lcn Je anto Domingo(, léxico) 16, 2-169 ", en \laróm:z LópczCaao, Pilar, et. al, Coji"(Jd10.1, .,,pel/a11iM )' Obms Pi.Is e11 la ,4111erico Co/onw/, :\Iéx.ico,
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1
11•

Thomas ah·o, op.cit., p. 3.
Jbidem, pp. 84-86.
21..\

noticias de u existencia. fine del iglo 'VII la tercera orden en
Chalco e taba formada exclu ivamentc por e pañole . En el templo
de antiago no tenían una capilla especial para u ejercicio
espirituale ~ ocupaban la capilla de la cofradía de la anta
\Teracruz. 1~ En cambio en Ozwnba e con truró una capilla e pecial
ricamente decorada. 18
La1 111ayordov/Ías. La diferencia entre las cofradía } La mayordomía
e que la primera eran corporacione donde lo miembro cumplían
una función indispen able en el so tenimiento de la rganización,
de la cual el mayordomo era el admini trador mientra gue en las
mayordomías el peso de la organi,mción) , uministro de capital recaía
en el mayordomo. Las mayordomía carecían de e tatuto v el
número de miembro podían variar. e mantenían de lim sna
generalmente el mayordorn era el respon able d u ub 1 tencm.
e diferenciaban de la hermandades en cuant a u poder d
conYocatoria. Las mayordomía. eran devocione particulare de un
grupo, mientra que las hermandades se ap yaban en la devoción
de una imagen popular. El término de mayordomía apareció a fines
del ~iglo XVII y cobró fuerza en el XVlll como re ultado de la
decadenaa de muchas corporaciones religio as. fines del sigl ~'Vll,
las cofradías que no contaban con un capital e tran formaron en
mayordomía ¡q En el iglo XIX el término e generalizó en el ámbito
rural ~ mayordomía fue inónimo de cualquier corporación religio a.

pero

El ostén económico de las cofradía : a iento , limo nas
rentas
Los ingte o económico de las cofradías tenían su origen en la~
limosnas y las donaciones de los cofrades, con istente en fundación
de capellanía y obras pías. e to se sumaban otro capitale que
1 \'eraacurr, 'Ita/ro Jlexitcmo, Descripcio11 bre11e de los mcesos e.-«111plúru de la '\11el'a
f:sp,11i" en el 1111ero 1111mdo occidental dr la! Indios, ladri&lt;l,José Porrua Turanzas Editor,
1961), tomo 3, pp. 213,214.
'~ Gt , foq1d.rició11, vol. 11 2, f. 1, 89,.
' 9 Bazarrc, :-.r. Alioa, "Las limo ·na de la cofradías: ·u admini uación r Je tino''
ea l\larríne7 Lópcz Cano, Cofradías, Capel/,111ía.r .. op. ril., p. 4.
·
•

215

�l iJ111,1.&lt;

pr c dian del manejo d l s bi n d la cofradías ~or l ~av~rdomo.
om in titución, la c fraclía pr clamó la candad en aa~a ~ e
apoyó en lo texto de lo teólogos y _padres d la Iglesia -~ara
ju tificar la contribución, mediante la lim na. anro Tomas _de
Aquino definió la caridad como "lo qu se da p r ~mo~ de 010
acorrer a un nece 1tado''. sí, la lim na e in uruyo mrc la.
Para
•
2t
lim
obra m •ritoria &lt;le lo. cofrade, para ganar el cielo. ' La
~ ~a
era el fondo priman de dichas in titucione . _D . de la_ fund. c1on
dt: la e fradías novohispana , la limo na fue e enc1al par_a ~~
formacion, d ,arrollo, madur z &lt;le sta m tirucione . e con ·1ruo
en un elemento más de cabe ión al imcnor dt: la cofradía. Fue
consiuerada la m jor ofr nda de lo. cofrades al sant patrono Y la
dem cración má fidedigna de la caridad cri ti. na.
.
Bajo e re rubr e ene ntraban regj. trada la. a~or~c1 ne
obligatorias c¡uc daban lo e frade~ al ingre ar a la cofradía. ~ran
conocida. como p,,te,,tes o s11mnrio.r de i11d11lgmcias, una e pcc1e de
carta de aceptación por las cual · Je emb lsaban de_ do ~ cuatro
r ale ha ta un p o. I J rnom de d s r ale er. con 1derado p r la
igl sia como el mínimo para la ah·a~1óo d un alma y fu ~om. mado
. partir de la bula tridentina.'' Po t n rmentc como m ·nc10ne a~~es,
debían dar una cuota :emana! de 1• :i re, l para a. 1.:gurar lo. en
que pr p rcionaba la cofr. día , u. mi mbr~ que fa~I c1an,
con ¡_ tente en la m1. a mor raja, ataúd y epel10. L. ta limosna
bligatoria debía entregarse durante la mi a seman~I -~ en caso &lt;le
110 hac •rlo I m, yor&lt;l mo e encargaba d ir ~ . u &lt;lo:111cili? a c~br~a.
Tal contribución era con cida coro comadtllos ;omadillos. - 1 un
cofrade no cumplía c n u~ obligaci n la cofradía lo borraba de
. u lista, tal y como lo e p ctficaban lo. e. taruto : "y _falt~d ~~atro
m e e n la limo na J I m di real, no tendra oblígac1on la
hermandad de acudir! cuando fallezca) será b rrad '. :u

1:10

a, CitaJo por Bannc 1arñnez, ,\licia, "l~s bmos~a~ .. Op. dt., p. &lt;~5.
21 J, im~· forera ,
n7d-ílez, Pi11/Nr&lt;Js rr,/fJl/1t1kr de ,111111101 del p11rJ!.t.1l1111n. lt11t1'1!,rafia de
.
~
..
u Bazarte, M., :\liaa, "l.as limosna ...". Op. al., p. 6 , ,\sunc1on 1 ,ñn, ":\lunJo

""'"~muio,.l' . ico,l! " \~1.2(1111,p.160.

en comrast .'' op. ál., p. 23 .
~".)
O .
!\ Bazarre, ~I. Alicia, l.\. limo. na .. 'P· a/., p. r -·
216

Jolp11 1-:"/nm

.\ este capital . e agregaban la limo. na extra que e bten.ían
durante la: cdebracion , realizada. por la cofradía. \ í en la mi:a
del santo patrono u otras ceremonia p pularc, a cargc de b cofradía
la. limosnas recaudadas ingre:aban al fondo de la cor¡ oración.
Adcmá. e podía obtener apoyo ele la. cofra&lt;li•. fraternas en otra
regione:. Por ejcmpl , cuando ·e requería hacer una obra
cxtmordinaria, ya ·ea la con trucción de una capilla la dccoraaón
de un altar, '-t: :olicitaba permis del cabildo ecl iá tico para
recolectar limo. nas en otro lugare y aún la L y • de India
permnian l. recolección &lt;le lirn na dc c fradía. de lo di. tin tm
reino·. 2-1 Lo. fondos recaudado. por limo na centan un fin
determinado. E. taban destinado· para ho pedar a lo. hermano de
religión o a lo e ·tranj ro·, dar de comer y ve. rir a los p bre. dorar
a huérfano. y &lt;lar méclic de ciencia y conci ocia a lo. enfo·m s.
El mayordc mo · enc,ugaba de administrar la limo na•. ,\ u car m
c:taba el libr &gt; dt: la cofradía donde se encontraban regi. tracio_ lo
nomlm:: · y &lt;lin:co n · de todo los miembro.- ~uand lo. integra.me·
eran &lt;lema ·ia&lt;los el may rdomo . e ,,a]fa de 12 auxiliar, pam hacer la
recaLJdaaón ca a por ca, a. ·n su. mano t:. raba incr m ntar lo. ingre
Je la cofradía atcndicnd a u habilidad, honradez r manejo de 1&gt;
fon&lt;l s. De la limosnas e cubria el sueldo del mayordomo. us ingrc:. os
procedían de &lt;los partes: d . ucldo qu le pagaban lo. cofrades y un
porc ntaj que lt: corre pondía de la recaudación de las luno. na extras,
que fluctuaba entre 16 y 2 %. ,., Anualmente e rendía un inform(;
para conocer 1 • in ,.re. s) 1 , ·to .
l &gt;. cofrade. daban ci rta Libertad al ma) ord mo en ·1 man ¡o
de lo. fondo con el fin de incn.:mentarlo.. Para btcner el car , el
mayordomo c.lcbfa cubrir una fianza qu · le c:igían lo. cofrade parn
eYitar la descapitafüac1ón de la e fradía::?." El mayord mo
administraba lo fondo d &lt;lifcrente forma .. Por ejemplo durante

. ~ -. -p. - - - -

()
'/'· al.,

69.
lbidem,, p. 66.

l .anin . enah qut' fines del siglo X\lll do. hermandades Je C.halco exigieron

al mayordomo pre$entar la fianza pan cupar el car~o. \'éase, Lwñn, \-:unción,
".\fundo· en concrasu: .... , Op. r,J., p. 251.

21 7

�di

fradia alquil ba las p a · ) m &lt;lida para

m: s, d capital reunid circulaba ntrc lo
pr pi c ·rades por l. vfa dd pré. cam con un int r ·. del 5%.
\unque era poco el m ne , &lt;l acuerd a las nccc. id de. de con urna
d la población rural, . to pr' tamo r n muy úrilc t 1 .
. e licitante. p. ra cubrir u n cej&lt;lad . . \ l indí cna lt:s estaba
prohibido sac. r tierra. d I fundo l gal pam d narla a la!- e frac.lía.,
in embar s hizo caso omi_ &gt; L di. p . 1cione ~ las ofni.día
obtu\'Íeron ci rra qu incorporar n a :U'- b1 ne . '
Varia co radia indí )- n t nían b1em: qu utiliz, ban p, ra cubrir
g, ·ro. nuale . _on. i. tían n l · réditos d lo cen o, impuesto,
obre las pr p1ed. de rurale , ca a o en1barca&lt;ler .. U mayor&lt;lomo
cm e\ ncargado d l e &gt;br d lo rédiro. y de u a&lt;lmini. tración. )
·e comprometía a organiz, r lo evento rdi 11 . . e rre p n&lt;li me.:
a 1 cofradía, e mo rn la mi a cmanal, para la cual compraban
v ~la flore· \' mro mene ten: : e incluí, la organización de la
fic
anual &lt;l~di , da al patron d la cofradí , ) la fi ta de Hcada
a la. ánima·, en la cual, al paree r, participaban rod, la· o radia~.

1.

bt n •r recur

r

l:;

La cofradía

o Chalco en el iglo XVII
br b. fecha en que fundaron la prim ra
r rani¿, ci ne. pi, d sa n la región. 1l y p co. dat &gt;. para l .iglo
. "\il, pero e~ p siblc qu n é. t iglo
hici ran lo· pnm ro
c. p ·rim1:nto que fructificaron en d i le • 'VI l. La. cab cera_
fueron l
principale. centros d nde e fundaron cofradía
impul ad:1 por l fraile . bn lo, prim r . ño 1&gt; francis , no
prom{ v1erl)n la undaci · n ele rganizacione piad a , l culto 2
lo. sant s , la de: ·oción a herman &lt;l la orden. L n ) de ell
uc el
culto a f~r ;\fortín ele Valencia, que se prop, g, a . u muerte. A
in. rancia. &lt;l lo· natural . e n tru) ó una capilla n d cerro dd
acr mom , en \me am ca dom.le lían hacer rni:. ,· pr ce. i ne~
10 mbargu, lo dominico. erradicar n la devoci · n y la su rituvcr n
, m lo milagr d I n to dd ant Entierro. I•n 1583 1 v1 a.rtl

---

• Op, ni.. ¡ . 241.
lbidi 11,, pp. 242-24 l

Juan P, ez poyado por el , bcrnador hlipc Pa ·z &lt;le ~[end07a,
Juan &lt;le la 'ruz y B. rt ,tomé de .1ntiago, e n. truyó un santo
cpulcro en d mi. mo lugar con el pr pó ito &lt;le u. uruir d culto a
ir:iy :\farrín. \1 , 1 ario
le ac.ribuy cambien la lun&lt;lac1on de b
e 1fra&lt;lia del ant Enn m. !'I Dá, ·¡a Padilla menciona que n el
iglo . 'Vll la e&lt; fradia dd , ñor d l anto Fncicrro habia echado
ra1ct.: entre lo. habitantes:
Ta111bi'r1 ha rrrrido ,,111./10 i.rta ro ,udia m rl ¡,11rNn d Jr,1t'(a111er11. do11de la
J ,irari() pr01inrit1' nuxitano.
Cn,w1rrr11 a tsf, p11rbln 111m-ho.r e.rpm,olu dr l.1 pmrit1dt1 de hako... , b,1re.r, d
drpóJito tll lllld h r711ila Ji t'OIÍJÍ!lld, '" lld tÍt pamr11"1rt.s q11e i111i11101T Jfl det'OrÍÓII.
f::.slá i1111ladd rn JIIJ m-ro. 'm lo 1Jll11 de 11,u, pe,ia ra.l'lda. ,¡ut hacrrfam11J d
1&lt;-p1t!rro. desrol11ie11do 1111,1 '"f&gt;illit,1 d. obra d1 20 pies m m,11rt1. Tim 1111 altar
d. dirado ni up11kro d Cn'sto "siro \ ,iflr, , m i.J l,i 1od,1 ti mio In i11Mr&gt;t11
qu Sf' duriuul, d1 la Imzy .r, risr/11 ,11111 '!Ira, )' ,, p11rtir11/ar 1otln1 los dernes
del 1J1io, que s, dicen 111ist1111 esta hm11it,1; r en al~11110 de/lM re p,t'tlim... 'º

f&gt;JtSO .rimdo ti 't1rio , Ipudrt J11a11 J&gt;a "" r¡u hov

L1 tündación d fa e fra Ha del ,:imo Entic.:
e~ ejemplo J que
&lt;lurant!.! el '-iglo . · 711 el lrabajo c. 1equiz:1&lt;lor de lo raile&lt;. , encaminé,
:1 promcm:r la creación de &gt;tga.niz:1cic ncs piado ai;, A mc:diado · del
iglr .~·n las cofradía. hal ían ccludo , ice en l. . comunidad ~ ,.
eran ampliamente . c ptadas. Varia ·e h. bi. n creado in l
con c.:nr.imi mo d · la lgl . 1a ~ pcraban con la anul.:ncia lk lo regulares.
1-..n l. yj ira pa. t mll d ·l arz&lt; bisp I guiar . cijas a la prn\'iocia de
Chalen, r alinda haci. 16 - , . L 1..:nali'&gt; ta _11uac1 m ~
ordc.:nó
,uprimir coda. , qudlas organiz:icmnc que rn) c&lt; ,nm.ran C&lt; &gt;n. u11 riz;tción:

11!pmdió 10d. '1J malm¡ui r (() mdiu.r L 1771Pltd,1de, Jirmriar d mn sor)'
pedir /i11J()SJJ/J 'd. d rir 1J1ira ti! tapillas ·umtori11s q11 110 s bt a11 pu ,to¡,a;11
q11 d tll.1 110 .r u h,11ta q11r obl 'JI mi del dembo dt 111 i/11&lt;trisi11111, t:vaplo
,u¡m·llar q11 por dicho miflr 11f':'()hi ;¡x, er11m· 11 drJpad.1t1dt1s. 1
• Chim.1lpahin, 1,,s ochu rd,1rioner, op. rrt., n1l. 11. p. 183, 185, 255; Inr9u m,u.fa,
fra) Ju.'ln d, \fonan¡1 ia lmli na. Ddot url ur, libros ntu /;
r
rq,, . ,,,: .,,a, ron
ti (Jng 11 .e.11 mu dr los i11dir1.r o ddmtah J, dr Sil pob/0~11 . , d. rubrimirnlo. ,011q11Ü"1,
'°" m n )' (J/rt:HIJ! J maro1i!l1JS1/! dr la m ;1110 tirrra, ~le: 1co IIf l. A L 11 ,IJ, \' 1I,
\'l.p. 1-6.1- .
1 Da\ ila Pad1Ua, l luturi,1 dt /11 ¡111,1111ria. rnl. 1, pp. ~ 1K, ~ 69.
~lrdropamx¡uialdi \ n l 1m111 JJimalln, n,ano/6'--16'9,i. l ,r,·.

21
21

�El trabajo del Yi itador fue importante porque durante u
recorrido hizo una inspección minucio a de los principale pueblos
de la provincia. • n cuanto a la organizaciones piado a puso
e pecial atención. A pe ar d la objeción de lo· fraile y la
de confianza de los miembro. de las corporaciones alieron a la luz
mucha &lt;le la 10 titucione, que funcionaban in autorización y que
bajo 1 t 'rmino d hermandades admini traban lo ingre o· con
cierta autonomía. De e ta· entregó un informe detallado del número
de organizacione y u categoría, de lo cuale , olo no. han llegado
fragmento.
Entre lo pueblo que ,.-i.iró sabemo que estu o en Cuitlahuac,
~Iixquic, , \ yot7ingo y _himalhuacan. 12 El trabajo del \isitador e. tuvo
encaminado a fomentar la creación d cofradía . ,\unyue ·ancionó
la. organizaciones que operaban in licencia puso un interé especial
en formar cofradía en , itio · que contaban con bueno· ingre o . En
Yario lugar · propu o la creaci, n de cofradías. En l 70~ fray Felipe
&lt;le Arce, párr co &lt;l an 1\ndré .. [ixquic, informó que durante la
e ·rancia del vi ica&lt;lor .\gUlar y eija e fundó la c fradía de ue aa
ñora &lt;le Dolore en dicho pueblo. E ro e serial de la popularidad
que habían alcanzado la organizaciones religto as que e habían
propagado en 1 ámbito rurnl. , IJ meno en la pro,·incia de Chalco
el trabajo impul ,1do por el visitador \guiar · eijas empezaba a dar
frutos.
En 1705 la ucva ·, paña pa aba por una ítuación difícil. .. ,
arnc.¡m. de lo· piratas c.: coce ·e, a la co ta &lt;lt: Danen obligó a la
cor na a fortalecer la armada. Para obtener fond
recurrió a la
lglc ia, r c.:n e pecial a la organizaciones piado·a . e envió un
l2 gn. Riw , '.irio11ala. leg. 808, c.·p. 32 en el cncabc.:z:ido dice a í: "Pucbh y
cahcscrn ck an Vicente 1·t!rrcr de himalhuacan .halco en el 9ual sc cmpadronaron
toJo:,¡ los natura.le· siguientes''. Ll &lt;locumcnro n Ot!ll focha pero tal parece yue se
tntrn de finalt:s &lt;ld siglo X\'11. El &lt;locumcmo aparece in firma\' no se conoce el
nombre dt&gt; 1, pcr 00.1 qu hizo l padrón. E ta información . e complementa con
lo~ registros cn In¡. libw de Bauazo tic la parroyuta de Chimalhuacan donde
apJrece anotada la visita &lt;le \guiar\ eijas. Archh-o Parroquial de hlIDalhuacan,
13,1111/z(JJ, año 1(,82-1699, f. 4"'
' .\ '" ', Bm1es -:{,uio,1r1/e.r, lcg. 21 • exp. 1O, f. 180.

220

documento a toda las demarcacione religio a para que informaran
acerca de la cofradía. y obra. pía~ existent · en cada lugar, a í
como la capellanías de las que gozaban alguno, sacerdote . e
olicitó que una ,·ez concluida la inve tigación, ) sabiendo 1momo
de la contribucione , e diera el 10 % para la defen. a d la fe. 34
Para obtener lo recur. o nec , ario, . pi&lt;lió un informe acerca d
la administración r fondo &lt;l la. corporaciones d !\d el año de
1699 ha ca 1 05, y obre e re capital . e timara la contribución.
El auto se envió a don Juan , lix Ramírez Ponce de León,
calificador d I anto ficio, comi ario y jue7 ele 1ástico de la
proYincia de 'baleo, guíen mandó norificar a lo padre de cada
doctrina para que pre encaran una relación jurada en la que
re umi ran el núm ro de cofradía , congregaciones o hermandade
que hubiera n la ígle ia d , u d ctrina a í como lru rentas,
impo icione , dotacione, y otra aplicacione que tuYieran y la
distribución de e ta renta ·. Lo. lugare a donde se em1 · l relación
fueron: Tlalmanalco que e taba a cargo de fra) Antonio de l\ladrid;
Amecameca administrada por fray I\liguel Ramírez· Tenango en
manos d fray Jo eph izcarra; Temamatla cuyo guardián era fray
Antonio de Cácere ; Ozumba admini. trada por fray Antonio de
Luna, \icario ministro de la orden de an Francisco; himalhuacan
a cargo de fray Juan de Rojas; Juchitep e en manos de fray i\Iiguel
l\fuñiz; yotziogo admini. trada por fray Tomás fuñoz y por
au encia e le enaegó el auto a Miguel de Arana, marordomo de lo
embarcadero del convento del pueblo· Chalco administrada por
&amp;ay Antonio de Alcíbar, guardián y mini ero de doctrina e lxtapaluca
en mano, d fray Juan Guriérrez. Ademá e incluyeron la. doctrinas
de yapango Cuitlahuac y lixquic. 15
•
Gracia a este informe tenemo un panorama general de la
cofradía y hermandade exi ten tes en la pr0\1ncia de Chalco a fine
del siglo ., VII que nos es útil de manera retro pecth-a. Una
comparación enae el número de cofradía n la ciudad de México y
la provincia de Chalco a fine, del iglo ~VII, pu de ilu trar la

r

"Op. dt.
15 Tbidm,.

221

�popularidad que habían adquirido la institucione religio as en
distinto ámbito . l\Iíentra que en la ciudad exi úan alrededor de
O cofradía ;,"' en la provincia exi tían 44 organizaciones religio as
ntre cofradías \: hermandade . Desde luego, guardando la distancias
en cuanto a 1~ recur o que manejaban, la comparación e
importante para señalar la ac ptacJ 'o que habían tenido la
fundacione piado as en el ámbito rural.
Del total de organizaciones e regí 'traron 35 cofradía )' 9
h rmandades, entre las cuales 26 eran de indios r 1 de e pañol
aunque de algunas n e aclaró quiénes la administraban. En el
informe no e incluyó la tercera orden. Podría pen arse que el mayor
númer de cofradías se concentraba en la cab cera , atendiendo a
la imp rtancia cío-política de lo centro admini trarivos, .in
embarg , la ítuación era diferente y la propagación correspondió a
los sirio de ma\·or actividad ocioeconómica. Los pueblos donde
había el mayor ·número de cofradía eran: Tlalmanalco y Chalco
con nueve, Arnecameca y Mi.xquic con cinco, Ozumba yotzingo
con cuatro y el resto tenian do o una. tro aspecto que influyó en
la concentración de las corporaciones religio a e que e
concentraban en los lugare donde la presencia del ectot e pañol
era notable. ( uadro no. 1).
Exi te una clara diferencia entre la organizaciones religiosas
impul ada por lo franciscano • dominico y agu tinos. Tal parece
que el trabajo de lo franciscanos tuvo mayor repercusión entt~ la
población, tanto e pañola como indígena, donde fueron me¡or
recibida dicha organizaciones. En lo pueblos que quedaron a su
cargo e nota primero la existencia de más corporaciones religiosas.
En Chako, Tlalmanalco, Ozumba yapango r Temamatla existían
24, mientra. que en Amecameca, Tenango, Juchitepec, Cuitlahuac
e bnapaluca. en mano, de lo dominicos, había 12, y en Ayotzingo
y Iixquic, bajo la administración de los agustinos, solamente había
nueve, y la mayoría con la categoría de hermandades. sta
comparación denota que el trabajo de los franci cano había rendido
mejore frutos a lo largo de los dos iglos.
Thoma~ Calvo, Op. rit., p. 9.

222

Cuadro No. 1

-l..ugll

úmero de cofradías en la prm incin de Cbalco
tlo0.·"°""'3lall

~

5

\

1

1

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Ozumba

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De~

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1

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4' - - y

A.GN - ~ l"l) 2181,¡, 100

-nci-

2
28 telrad(U do -

18tolr8&lt;1Las&lt;le-l\Dln

En el caso de la organi7.acíones religio as de lo pueblo que
quedaron en mano de lo dornmico , había a finale del igl XVII
cierta fragilidad en la in titucione . Po iblemente influyó en ello la
propue. ca de Berarv.o., quien pretendió hacer de la rden un grupo
cont mplati,o, ale¡ado de la lnbot ev.lngeliza&lt;lora. De ahí qu, en In
primera fase no hubiera un aliciente por &lt;lifun&lt;lir la creación de
cofradías. Lo fraile domiruco que rabajaron en la pr nnoa,
solamente retomaron la labor de los franci cano \' tardíamente se
dieron a la tarea de formación de cofradía in el ~~t que ru, ier o
lo franciscano .r L o encuentro atta razón dd porqué al ocuparse
lo: &lt;lorninic de una zona importante corno era .\mecameca,
Tenango ) himalhuacan, su interé por la organización de la
r Daniel lloa. Los pmlicad,,n:J ditididr,s. Los d1J111i11im1 m la "ú1e1·a Eip,11ia. riglo
XI l., léxico, El Colegio de ~léxico, 19,,, pp. 85-11 .

E3

�To111,í.r /t1lp,1 J lo~ .r

ociedad, indígena O española ) el afianzamiento de su preceptos
a través d la devoción, no contemplaran como parte de ·u tarea
religiosa la fundación de cofradía . on excepción de Amec~eca,
en \os rro lugare. las cofradía fundada no fueron en la cant1dad
imp rtancia u.e la organizacion en irio. fran~i. cano.• l.ffilS~O e
n cesarlo de racar que la mayoría de las fundac1one. fueron tardías.
Quizá la razón obedece a la característica de e to __lugar~ • El
caso d Amecameca, llama mucho la atención. A diterencta de
Tlalmanalc , d nde había una numerosa población spañola, en
Amecamcca la mayoría era indígena. i bien era un cent~o de
intercambio com rcial, éste . e reducía a la actividad reg1~nal;
A.mecameca era un mercado indíg na, opacado por la presencia de
tres grande ceneros de intercambio: Ay tzingo, _h~lco Y Oz_umba.
olarnente mantuvo su pr encía como centro relig10 o gracia. a la
devoción del eñor del anto Entierro, conocido más tarde como el
eñor del acromonte, al cual . e k realizaba una festividad anual
durant la emana anta cuando concurrían peregrino de toda la
cuenca ,. \a zona poblano th.xcalteca, de u navaca Cuautla Y de
sirios a~artado, como el valle de Toluca, la región de Oaxaca Y
Guerrero.
,
En el ca O de la cabecera de himalhuacan, la ituación es 1:11ªs
evidente. El 1QO 0 ·o de su población era indígena. A fin del 1glo
había qu dado marginada de lo circuitos comercirue~ _Y era
una zona d pa o de lo producto que llegaban de la r~gion de
uernavaca uautla. u pueblos sujetos s encontraban aislado Y
alejados d t do contacto tanto económico com_o cultural. ~seo
propició quizás que no hubiera e alicient ~ara formar organiza. e. pi"do
e concretaran a la devooon s locales.•
c1on
"' as \"
•
1
El cas de lo agustinos llama la atención. En primera instancia,
Á

1n

par ce qu no se fundaron cofradía en los primero~ ~o Y la. ~ue
cr aron fueron tardía . En lo pueblo a su cargo eXJ oan orgaruzacione religio a. encargada~ de organizar l~s c~r monias las
principale fe tiYi.dade .. L, institucione func1onab~n ?ªlº el
nombre de b rmandade. y contaban con el apoyo m, ·or1tar10 d la
p blación. egún el informe de L\y tzingo, la. hermandade

r

224

operaban con cierta libertad en cuanto a organización y admiru tracióo de u bienes in dar cuenta a lo frailes. Tanto Ayotzingo
como M.i.xqu.ic e caracterizaron a finale del siglo N11 por tener el
mayor número de hermandades r había cierta reticencia por parte
de la población a aceptar otro tip de organizacione . Era tal la
independencia de las corporaci nes que el arzobi po guiar y eija ,
durante su recorrido por la provincia y con el fin de controlar lo ·
fond
había promovido en 1 üxquic la fundación de la cofradía
dedicada a -ue tra cñora de lo Dolore , por con iclerar que el
sitio contaba con los medjo suficiente para so. tener una
corporación religiosa. Ademá el visitador había notado que la.
hermandac.les contaban con fondos suficientes digno de una
cofradía.

La distribución regional de las organizacione piado a en la
provincia de Chalco
El informe nos permite conocer a gro . o modo la iruación de la
organizacione. piado a eo la provincia a fines del siglo • ll )
eñalar algunos aspecto obre ·u funcionamiento. En primer lugar
es n cesario enfatizar 9ue e. tas cu ieron un de arrollo distinto en
cada lugar. u número varió en cada sitio dependiendo de la
dimen i ne de la población y u recurso. naturale , del poder
económico de ·u mi mbro a í com del trabajo &lt;le lo r ligi o, .
,\ pesar de la d1vis1ón tajante entre cofradia. de indios ) e pañole
era común la participaci · n de cierto sector de la ocie&lt;lad mdí ena
en las cofradía de e pañole . En cuanto al manej de lo recur o.
no exi. te una regla que establezca una diferencia entre c fradia
indígenas ) españolas. i bien la may r parte de la. cofradía. de
e ·pañoles se di tinguieron por contar con capitalc pr cedente de
los · iento · de lo cofrad , de las capelianias y la rentas obten.ida,
de pr piedade urbana y fincas rurales, la cofradía, indígena
denunoaron que la mayor par e de us ingreso, procedían d la.
limosnas pero, como Yerno. en los &lt;lis11nto ca ·o , mucha co&amp;adla ·
indígenas contaron con recur.
que eran equiparable. a la
e pañola . La siruación financiera de las cofradía en la provincia

225

�/n1111Í j(l/¡itl /·/r,,rs

de Chalco no era mu) halagadora. u renta anu, le ílucruaban
encre 25 r 70 pes . Hubo excepciones y do o tre lograron tener
má de 150 pe. o de ingre. o .. E ta eran la má rica . Lo. ga tos
mínimo para c lebración de misa y mato d lo altare )
realización de ceremonia eran de 50 pe. o·. De acuerdo con los
elato· la C( fradía: en la pmvincia no eran in. cituci ne financiera
importantes. Veamos lm ca.o .

Cofradía en Tlalmanalco. El informe de Tlalmanalco es I má
amplio y d tallado. El pa&lt;lre fray .\ntonio \íadrid in orm' la
x.i tencia &lt;le nueve cofradía!'!, ei. de pañ les) tre · de indíg nas.
De la. cofr, días cspa11ola cuarro se habían fu. iona&lt;l en do : la del
antí ·itno acram nto r Animas del Purgat rio e admmi traban
conjumamcnce, mientra. que la hermandad de 1 ue tta eñora dd
~ocorro se había fu:1onado a la cofradía &lt;le la anta V racruz.
Funcionaban individualmente la de Je ús r azareno y de L ue tra
eñora del Tránsito. De las cofradía de n.arurales la de 1 1ue tra
eñ ra d la oledad ) b .\ unción funcionaban a fin s del . igl
:'\71 c mu una sola \" la otra era la h rma.odad de an \nron:io. ·
· I:n comparación ~on la cofradía de lo, otro, pueblo , la. de
Tlalmanalco cenían una mejor organización ) contaban c n mayore'ingresos. Para la funci nes religio, a y ociale cada cofradía
actuaba indepcndient1.;, pero en u admim tración algunali eran
financiada conjun1amentc. En el informe e incluyeron do
cofradía que eran admini. tracias p r el mi. mo mayordomo y e
mant oían con lo: mi mos ingr s ,s: una fue la del S011/ís11110
Sarmmeulo · de ,Í11i111m del P11r~t,10110. T nía una renta anual que
fluctuaba entre 72 ) 75 pC$OS.(cuadro 2) odos lo. mayordomos
que habían ocupado el cargo n e. ta cofradía eran hacendado
importantes de la pronncia. En l6C)9 fue mavordomo Diego di:
A,·elar en l
l u tmryó Pedro Ramtr z, en 1 02 le ucedió
nronio Tamariz, en 1703 el capitán Juan de Arámburo y en l 704
nm:vamente Pcdr Ramírez.3~ La otra cofradía fue la de l:t Sa11ta
\G , Hi,·nfs

,inona/(s, k . 21 , cxp. 1(l a, f. 1OO.

lbida11,f. 9 95 v.
226

T tmrmv lo Hermandad de -;-...1,utra ~-e,ior,1 di /Soco,ro. ~us mayordomo

también eran per onaje importantes de la zon,. En 1699 el
marordom fue Tomá de ,· ~elar, en 1700 Cri tóbal d l a nllo,
en 17 01, l. idro de Espinoza, en l 02 nuevamente ri. tóbal del
Castillo s h1zo cargo por do años más y n 17 4 no e había dado
la clecci · n. ~0 ~sra cofradía. económicamente eran la. má
imporcames ya que contaban con lo, ingrc, os pr ced ntes de cen 0
1mpuc to· obre varias finca. rurales \ 1-t rt;nta de ca ru tamo en
Tlalmanako como en la ciudad &lt;le Íéxico. u. ingre o: anua.le.
t·ran de más de 172 pe o . (Cuadro · o. 2)

Cuadro 'o,:!

-

~""1.1

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15 p

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200p

10

/\i,ual

200p ..

10

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lngre,,o de I cofradu1s dd con~o:n10 de Tialrnan leo 16 9.¡70·
Cof,a,j,e

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1M..,., del PIJ,galO&lt;lo

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~ S,S.,,,A,von,o

....,.,.,,.

Fue11W1$_ AGN Benes N/1001\91eS. leg 218 a,q¡ 10'

'Tbida11.. f. 97-99.

�TomáJ ]dl/1'1 1'Jorr.r

La cofradía de Jes!Ís Nazare110 que no tenía a u favor ningún rédito
mantenía únicarnent de limosnas. e excu aron d no presentar lo
gasto pero indicaron que el monto era mayor que lo que ingre aba y
frecuentemente el mayordomo pagaba el faltante. Lo mayordomo
entre 1699 y J704 fueron: Juan Roble , Lui ejon, imón de la Parada,
licolá de Resina, Pedro Garáa y icolás de E cobar.
La cofradía de ue tra eñora del Trán ito era la más p br de
la cofradía de e·pa11ole.. fine del siglo X lI era mantenida por
uno de lo· hacendados: "por e tar tan deterjorada de hermanos que
ha unos ocho año. poco más o menos, que Juan del a tillo, vecino
de e te lugar la mantiene ca i de su propio caudal, por no tener a u
favor principal n.ingun , lo cual e público y nororio y a imi mo
tiene cada mes una misa cllya limo na s un pe o y 4 camine ."41
Tal como p dem ,-er, alguna familia. eran la encargada de
fomentar y mantener la &lt;levoción de cierta cofradía . La familia :velar
participó en la mayorc.lomía de las c fradía del antí imo acramento,
,\nima. del Purgacmio la de la ama \'t:racruz Hermandad de [ uestra
eifora del
corro; la familia del Al tillo además de participar en la
adrnin.i. ttación de las cofradía ele La anta \ 'eracruz la Hermandad
de ·uestra eñora del corro, contribuía con &lt;linero;Josefa d l a tillo
entregaba IO pe o, de rédito. anuale a la ofradía del anti imo
acramcmo p r un censo de 2 peso 1mpue. to. obre su ca a; Juan
del Castillo entregaba a:1mismo otro. 10 pe. os de réclito anuale a la
Cofradía de ant1. Veracruz) Hernmndad de L 1uc ·tra ñora d l ocorro,
por un ccn o de 200 pe os impue t s en su ca a. Ademá e hacía
cargo del ·o. tl:ninúento de la ofradía de t 'ucstm eñora del Tránsito

desde 1697.
formar parre de una cofradía repres ntaba un privilegio que
con ·istfa en crear una imagen de piedad ante la sociedad pero
rnmbien obtener cierto. fayorc . El pre ügio de la familia del
ma\'ordomo estaba en jue o y se acrecentaba cuando la celebración
de la. ceremonia y fe ·tividade. e hada con gran luj . En e t
caso era importantc tener una buena admini tración y disponer de
lo fondo nece arios para realinr t da la. acti\~idade. del año.
;¡

P~ro por otro lado estar dentro de una cofradía y ser miembro de la
!UJ ma re~re en taba una po. ibilidad d ten r acce o a lo recur o
que maneiaba .la misma ·\' disponer de pré tamo d e dinero a trave,
de lo ~~caru mo de crédito ,igente . Las cofradía facilitaban
e ~ tramite '. y
procuraba que lo capitale pert neci ntes a la
m1Sma no salieran del núcleo de cofrade .
. Por u par~ ' la cofradía d indi s contaban con variado
mgre. _Por e¡ernplo, la cofradías de ue. tra eñora de 1a oledad
\' unc1on de d u fundación e mantenían con Ja limo nas H .
l b'
• . . ac1a
poco qu 1a ian ~bcenido en donación un pedazo de tierra que
daban
1
. en arrendarruento obteniendo 15 p o · d r nta para u f.ragar

º·:

o ga. t~; Pu ra de _e to no tenían ningún principal a u favor. La
de cr1pc1on de u tngre . o )• a1'd
J a mue tra qu
eneralmente
op raban c~n d, ficit ya qu l recaudado no cubría lo , de embolsos
que e h~c1~ en la ceremonia y fie ta principale y
E~onomicamente no ran importantes comparada con la.
e ·pan~l~ ·, _pe~o a pe ar de e o tuvieron gran aceptación entre la
poblaaon 11_1dígena. u Yida fue larga y continuaron funcionando
durante_ el iglo ?'III'. n informe de l T' de tiempos del virrey
Bucarcli. º?r dichas m titucione d . cribió su precaria .ituació~
en los 1gu1ente. términos: "en Tlalmanalco no hay cofradía de
· har alguna
dnaturalc
. . que m rezca el nombre de tal , pue aunque
cY0~1on con la
umpción, an
mantienen p r u limo na''4

ntonio

r Dolare ' esta~

Cofra'!1as en Chalco . .\ fine. del siglo XVI 1a doctrina de Chalco
se hab1a . parado de Tlalmanalco. e le asignó la administración de
lo puebl?s cercanos a la laguna.. Al principio comprcndió los pueblo
de 1~alinalco, Huixtoco, an Mateo } an Juan. A mediado del
iglo ; VII e incorporaron otro tres má ' ~ la. hacienda cei-cana
En 1698 V
·
··
c
_ t~court mfi rmó que en el pueblo de halco había
uatr cotradia de c. pañole. y rre. de naturale _+i Hacia 1699 . e
•~ lhidem, l. 102,:
~ .\G, , Bienei \m10nale1, leg. 585, exp. 20, f. 2'..
rra,•
· ... Op. ril.. pp. 213, 214.
• gusún
• de Vetancourc, Jea/ro , \ fe:-..m1110

Jbide111. W. f. lO!h·.
21

olo e

229

�r,,111.is /,tipo /•lorr~

contaron nueve y a principios del iglo XVlll habia aumentado a
diez incrementándose el número de cofradía indígenas.
La organizaciones piado as habían pro ?erado en el ?ueblo de
Chalco gracias a la intensa actividad comeraal que se realizaba cada
viernes en u tianguis. El itio se distinguía ademá por el gran
me tizaje y la afluencia &lt;le com rciante y vendedore al men_udeo
de coda la región } de la ciudad de México. n informe descube la
dinámica local en e tos término :
y ,micho tra/(J, p11 es en /(Js ,,,,,/;,maderos q11e limlf concurre gente de van'as
p~rles,y los tea11g"is 11/ o mercadoJ de los rientes son mm1erosO~J' se':ª'~ 11111eho_
en selllillas. I ,n rotJJ!,111ª de este mrato pasa de 3,000 pesos 1eg11n /'anos mfornm
y se t't por el prodt1c!O 11111mroso co11 qHe co11curre11 diez cofradías ~11e '!)'
-ahora áno otro religioso de asie11to pam 111inistro de terceros con que .ro11 mico los

de pie.ftxo.~5
Cuadro No. 3

-

ofradia en el pueblo de Chalco
Nombte

sanu$lnl0 Saolll!llenl&lt;&gt;

Ingreso

Mol1to

C9!IIO

500

Renta

--oaiaAsunc:iOn
l.a de la Sl¡nta Cruz o Vo,aauz

lJmoSn8

L8 llm/JI• ~ d9 ,.,,.

LlrnoS-

s,,,

AnUal

HeQenda de AAam,tarlC&gt;

,sp

"""'81

Gonado"""""

L,ma.....

5anll'9f/O

Um-

Sanl•ag&lt;I

l,nl&lt;)SllllS

N"9WII Sé/1ol1I delOS i::ra,,,u
Er, ,,¡ pueble&gt; de Cl,¡,lco

2!i p.

L,most\BS

EJ Santo SepulCtO y So#da&lt;l

~

Pror;edenall

IMluebleÓ

Renta

De les MimaS del flur¡¡aloríO

Per,odO

-lan

g t.JOlradlu. ~ de - - y 5 de indios l.ft cclradles de i&lt;tdloo estan

en cursivas-

F.-tS9'.AGN.llh!JIHN""""'8lér,19f/218,exp JOa

~; go, Bimn \ 11cirmaln. kg. 08, exp. 4. El docu~t.~to noª. ne f:cha, o;in emb ar Yo, por algun

daros podemos ubicarlo a princ1p10 del siglo • VUI. Entre

-~:º

.
..
_.
dio aparece el nombre de la familia Zirión. l.1n p csona1e de la fanulia c?n
una capilla en \ymzingo que e:rá fechada en l711 e o una ley~nda que dice. e~rn.
capilla y entierro e de don Felipe de irión y Belasco. de doña tm?ºª de Az.~ca ·u
e po a, de us hijo• y de •ceadicntes de que . n patrones y la dc:dicaron a ue rra
eñora de la Pucifica□ón" Trabajo de campo, 200 l.
230

C na muestra del fervor religioso fue la re pue ta de la población
a la conYocatoria que e hiz a mediado del siglo :XVIll para hacer
la reparaoone del templo donde se incluy' a todos lo miembro
de la sociedad: comerciante tendero , vendedores en menudencias
'
remeros y dueños de canoas debían contribuir para hacer Los trabajos.
Todos respondieron con ben plácito La cofradía por supue to eran
la principal iotere ada_ iban a la cabeza de e ta obra.
La cofradías ex.i tent • en Chalco etan: la deJ antisimo acrameoto
la anta Veracruz, [ ue tra eñora de la sunción y Animas del
Purgarorio, que eran de e pañole . Las de lo. indígenas eran: la Limpia
Concepción de 1 'ue era eñora., el anto epukro y ol dad uescra
eñora de lo Dolores, an Diego y la de antiago. La Tercera Orden
no e incluía entre la organizaciones piadosas pero tenía una
participación importante en la economía y la sociedad local4(,
La cofradía. de e pañole difería en importancia y el número
&lt;le cofrade . Cada una agrupaba a cierto ectore · de la . ocie.dad
que .e congregaban de acuerd a u po ici · n social. Do de la. má
importante. tenían cen o e,-u:ga&lt;los a su fm·or. La del anti imo tenia
500 peso- de cen o obre la hacienda de Juan de .Altamirano Y' la renta
de varia casa . Anualmente obtenía una renta de 55 pesos que eran
destinado para u ga to•. La cofradía de las Anima gozaba de la
renta de lo bienes raíce que po eía y la de la unción era dueña de
ganado que daba en arrendamiento y recibía una renta anual de 15
pe ,. ( uadr 3) Por su parte la cofradía de la Veracruz no contaba
con ingres · suficiente y eJ mayord m e raba obligado a cubrir lo
gastos: ' que continuamente uple de u caudal por pasar de más de 50
pesos regularmente en cada año sus gato ".r (Yéa e cuadro 3).
De las cinco cofradías de indio ClliltrO no contaban con ingresos,
solo se mantenían de la limosnas y us gasto eran mayore que lo
egre os, por lo que lo mayordomos ponían de u caudal para la
realización de la ceremonias~ el adorno de los altare . La cofradía
de ue tra ñora de lo Dolores era la excepción, pue. tenía a u
favor un principal de 5 pesos impuestos a cen o sobre el embar" \G. ·. B1mr.r '\an011alu, leg. 21 . e.xp. 10 a, f. 66v.
r lhiden,.

231

�cadero d don Juan Angel Fri de Xauregui y l 25 p o de rédito
anuales
de tinaban para la misa. de lo mart de cuaresma y la
c l bración de la rre hora d ermón y proc sión. d_ m~s l~H
ingr O p r limosnas eran mayores que el de la o~a cofra~ .
Es de up ner que e ta difer ncia entre las cofradtas de P~?ol •
e indio )' u ingreso se manife taba también en la decorac100 d
lo espacio lo :tltare dedicado, al antísjmo acramento y a
ue tra eñ ra d la A unci 'n ran la má ornam nt~d~ Y
posiblemente, ocupaban un lugar selecto en la nave principal,
mientra que el altar de la ánimas y la eracruz fueran m dest . Y
ocupaban la parte del mcoro, como lo podemo \-er en van
convent . d l iglo
711. 4'1
••
La ceremonia. más populare. en la qu parttc1paba toda la
población e taban a cargo d la cofradías de indio . E tas eran las
de emana anta a carg de la c fradía. del aneo ~cierro y _de la
irgen de lo Dolare y el día de fie ~ del patrono anu~go po tol:
La eofradía del anto Encierro realizaba una ceremorua cada
. me ,
aco rumbraba el viernes la mi a dedicada al anto nuer~o Y
anualmente la celebración de mana Santa .. La cofradía de anoago
i\pó •tol . e ocargaba de la fie ta del anto pa~~n~ el 25 de julio, e~1
la cual lo naturales 11 vaban de ofrenda las pruruoa de la cos cha.·
La cofradías de indio. aprov charon e ta siruación porqu ran lo.
lim nas si.mi. rno
día en que e podían recaudar fuerte urnas en
_
•
_ .
contaban con el auxilio de la p blaoón. o este nndo, la cottadía
cumplier n una función fundamental, ~ ref?rzar ~ cat goría d l pueblo
y ayudar a con olidar u imagen en el amb1to regional.

Ozumba. El pueblo de zumba tu\·o un interés e. pecial p~a 1~
franci. cano por er el único itio a u carg ubicado n un territorio
controlado por lo. dominico.

i?

Jbidrm,, f. 67, 67\~
lbidetn, f. 66, 66,.

conómicament

zumba era uno

¡-fa ta h.,ce poco co&lt;laYÍa se aco. curnbraba poner la ofrenda de milpas Y lo
nmcro elote de la co •ech.'l en acción de gracia r para proreger la co t'.cha &lt;le la.
rempesmdes. Trabajo e.le campo. 1999-2001; .\G • RmtcI - (JQ(//J{,/u, leg. 218, exp. 1o

, f. 6".

&lt;le lo sitio con poca tierras, lo cual lo hacía dependiente del abasto
agrícola de los pueblos vecino . Pero, a dif rencia de otras
comunidades, u población había de arrollado otras actindade .
Había barrí de c ramista y tejedores y el intercambio comercial
ocupaba un renglón importante en u "ida. 51 E raba ubicado en la
ruta de comercio hacia La región de la Amilpa . u tiangui e
efectuaba lo martes y era frecuentado por muchos comercjanres
de ganado. E. ta situación explica la dinámica económica de la
pobhción, que finalmente e reflejó en la riqueza de su construcción
y en el poder que tuvo la ociedad para sufragar los ga to de la
ceremonia importante.. n el iglo ., r\ I e habían formado varia
organi.zacione. piado a . Contaba con cuatro cofradías que eran la
del anti im acramento, la de ue tra eñora de los Dolores, la
&lt;le Je ú r ·azaren o y la de ue tra eñora de la Limpia Concepción.
Además e taba la tercera orden que tenía una capilla particular en
el templo. En el informe no se especificó en manos de quienes
e"taban las cofradía . El padre fray ntonio únicamenre eñaló qu
la d la Concepción era de lo naturale . egún el informe, la
.imación econ · mica de las cofradías no era buena. La cofradía del
anti imo acramento era la única que c ntaba con ingr o. fijo
procedente de un censo de 5 O pe o impuesto obre la hacienda
&lt;le Cencalco, propiedad del licenciado Ignacio Bravo lo intereses
de diferente. pré ramo hechos a per onas &lt;le la localidad, todo
ellos miembro de la e &amp;adía, además de lo a iento de lo cofrade
y la '" nta del maíz. e encargaba de ufragar los gastos de la fiesta
Je la C ne pción, Aniver ario d la Anima. y del anti imo. Tenía
una renta anual de 41 pe o aproximadarnent . En lo cinco año ,
los ga to uperaron los ingre o por I que aparentemente operaba
con déficit. 52 (cuadro o. 4)
La, otras cofradía se mantenían con los ingre o. de limo na. y
;\lana J. \'era Bolaños, "La pautas de residt:ncia dt! una comunidad de:
hiladores y Lc¡.:dorcs de uen E pana en la última década del siglo XVIJJ", en
f·k.rnándC? Rodriguc:z, Rosaura, coordinadora, Oz¡1J11ba, uaderno mumcipale ,
~fé.xico, El Colegio Mcxiqucose, 1977, pp. 19-35.
\G'.\. Bm1e.r Xocio11a/es, h:g. 218, xp. 10 a., f. 69. 69,·.
51

233

�·¡;,,DtÍ.J Ja/()(l J km,

L'l cuota que pagaban lo. cofrades al incorporarse a la cofradía.
La cuota ariaban entre una y otra cofradía. ·n la de los Dolores
era de 12 reales mientras que la d la Concepción solamenre eran 2
r ale.. '' G n ralmente lo ~a t : eran por ncima de lo ingre o.
por lo l¡ue important d tacar que las cofradías de naturales en
lugar de enerar ingre o operaban con Jéficit. ( uadr
o. 4)
Pero aun9u . u ingre . eran magro esto no impedía que la
cen:morua e cdebraraa e n coda la fa tuo.idad po ible. To&lt;la la
c fradía participaban en la fi mi.dad d las , \nima y en la de la
Limpia onccpción. La cstJy1dadcs amugaroa a tal grado que
durante la emana anta había una gran competencia por organizar
la repn:. enración de la Pasión de Cristo, st:gún Ycrernos má. adelante.
La cofradía &lt;le ( zumba decayeron en el iglo
111, y en 1 7 7,
en el mforme se de crtbió la ituaci, n qu e ,;da n la parroquia
en los iguiente término,:
Oz11111btJ. '\o hq¡ 11ing1ma cofrarli,, dr indios q11e 111erezp1 el nombrr,J' m111q11e
a 111111 I~ dm, ,,J 11on,/m prrdJ{//tJtnle porqnrj11nta11 la.r lin10.rn11s qm q11im:1J dar
para hacrrlr ,, la P111isi111a SIi fiesta 01111ul. llfJ lo es 11i time.fondfJ t1/gn110. ~

C"Ulldro , 'o. 4

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21J e,p 1Q I la 6i-T5

/11 {J(tJI 110 ro11st,1 por lo.r lihros tmrr alg1111os biene.r mkrs, sino es li, li111os11a q11r
h1111 herho algm,os de1'0tos prestando NII f&gt;l'd&lt;1z.o de tierm para sembrar 1111 poco
dr 111aiz.y la li11/f1S11t1 q11t ht.111 dado los hm1k111os 11almules)' la que se h11 n·rogido
ro11 rl p"'1o, q111• lodo e.r m11lin,~e11k r c1ccide11tal.

Cofradía en Jo convento dominico . Las rgan1zac10nc ·
piadosa en lo· sitio a cargo de lo. Jorninicos se diferenciar n de
la organizaciones de lo francu:cano en el número, tipo de
organización compo ición social \ recursos cconómic . lJUe
manc¡aron. · n forma general se puede destacar que fuer n
organizacione de fundación rardía; predominaron la.
organizaciones indigtna. } funcionaron con poco recurso .

-o,. -,

Op. ·it.. (
l.
' .\ '. Bu11,s \ano11,1k.r, leg. 585, exp. 20, f. 2v.

l

"--

AalonlOíle~de...,,,._

~

Hita Sta t._......,_,

Cofradía en sitio franciscanos de menor importancia. parre
de lo. tre siti . principales adnúni trado por lo franciscano .. la.
organizaciones piado a. tuvieron buena ac gida en I pueblo
u jetos que cmp zaban a emerger. En I\yapango. e fundó la c fraclía
de ·uestra señora de la A. unción que 'ie mantenía de limo na . :..n
Tcmamatla Fta) Amonio de Cácere informó que olo había una
cofradía de naturales dedicada al anú jmo acramenro. 1 o contaba
con b1cne rníce. ) . olo tenía un pedazo de tierra para . embrar 1
maíz. De rodas la cofradía de natu.rale , la de an Juan Temamatla
era la única que tenía unn buena administración. En todos lo año·
hubo un superá,·it; adcmá. se informó minucio, amente d lo ga ·to_
y la forma en que se ÍnYertían lo ingreso.. Et ingre o mayor lo
constituía el maíz. uaodo no e recogía, la limo. na di. minuían,
como ·ucedió en 1702. Lo réilito reprc enraban un ingreso menor
y era una alternad a para sacar algún beneficio del superávit
exi. teme. La comunidad prefería tener el dinero en u poder en
lugar de depositarlo en algún lugar. in embargo no con.·tinúa uno
de los ingre o. principales, lo que permite con iderar gue las
comunidade no eran tan a. idua a e. te tipo de negocio .
\lgo qut es importante de tacar on la. co ·tumbre. en la
recaudacion de lo ingresos, guc e d . criben d la si ruienn.: manera:

234

,\C,. ·,fümu \imf111ales, lcg. 21 ,cxp. lOa. f. 105.

235

�1'01110,

Amecameca. El puebl de Amecameca e componía de cinco
cofradías. Cna de e pañole , que era la d Je ú
azareno )' la
otras cuatro de los nacuralc que eran la del antí imo acramento
la del Ro ario, El Tránsito y Ánima del Purgatorio. Po iblemente
e ta. c fraclía eran representativa de cada barrio y con el tiempo
e agruparon en el ternpl principal. Todas la cofradía no e. taban
concentrada en el templo principal. P r ejemplo, la cofradía del
Ro ario estaba ubicacfa en la capilla del barri del mismo nombre y
la &lt;lel amo Entierr en el antuari del acromonte.
En la 1i ta no está incluida la c fradía del anto ntierro, in
embargo como mencionamos arriba, desde fine del iglo .,. I era
una de la má imp nante y al parecer también e tuvo en mano
de lo indígena .s&lt;• Amecameca e el único lugar donde la pre encia
indíg na en la organizacioo religio a era mayoritaria.
~ &lt;la las cofradías llevaban un r gi tro rigurnso de lo ingreso
y egr so y el libro, en mano, del mayordomo, era re\ri ado
minucio amente por lo cofrade . parencemeote ninguna cofradía
contaba con renta u otro. beneficios.
gún el informe t da
sobre,·ívían con lo ingre o. procedentes de las contribucione de
los cofrades a uavé d lo a iento · la limo na. La cuentas
presentada para lo. año de 1699 a 17 5 mo uaron 9ue los ingreso
eran p co : lo· gasto. mayorc" 1inguna cofradía pre entó finanza.
posjtiva p r 1 9ue e catalogó a e te lugar como p co favorable
para la recaudación criburaria. · in cmbarg , tenemo noticias de
cont..ribuc1one - extras 9ue n fueron a parar directamente a la caja
de la cofradía pero qut: irvieron para . ufragar lo ga. to. de la
üe. t::t y la decoración del templo. La. cofradías má. importante
ran so tenida por e pañoles } caciques, un ejemplo fue la cofradía
de la irge11 d l Ro ari gue recibía donacione de la familia Paez

Finalmente u meca principal no taba en funcionar como insticucione
financiera y de caridad, sino b · icamcnte para forn ntar y r forzar la
devoción y el culto a los santo . En 1 77 . e resunúó la $.ituación de h
cofradía. de r\m cameca en esto t 'rmino.:

J'Ut11·ca111eca. olo ht!J lo cofradía del \ ,mlisi,110, que e.f de i11dio.r, f1111dada ro11
a11toridad ordli1a1ia. '\-o time fondos. Ha • otras dei'OCiones r(l/1 las 11ima,
TrJ11sito)' Rtisario dt la 1"irgm M.JJría, que los indios 111elen lla1J1t1r t11111hié11
cofradías, quizá por la antigua~ piado. a co. tumbrc ele los fiele de
cooperar con u.e limo na. pura el mito de estos altares , mM 11111,1 ctula
mes, a que t1pena.r se .r1ifraga ' 111111ca q11edt1 re.rlo de q11e p11eda res,rltarfondo. "·

Chi111t1lh"aca11. La cabecera de himalhuacao ufrió vario. cambios
importantes de orden jurisdiccional en lo. do .. iglo e rndiado . Varios
de lo pueblo. suj to intentaron eparars . D d fine dd siglo ,[VI
Ecatzingo buscó u autonomía espiritual l gró con tituir e como
cabecera d doctrina eparando vario pueblo del control de
Chimalhuacan. :\tlautla mantuYO una cli puta por límite. tcrritorialc v
el propósito de r cuperar . u status de cabecera política. itua&lt;lo emr~
la juriscliccione de Amecameca y himalhuacan terminó por obtener
su independencia y constituirse como pueblo autónomo. En lo espirirual,
aun9ue por decreto estaban ad. criros a Chimalbuacan, n la práctica,
lo feligre e
di gregaban ntre las parr quia de mecameca,
Ozumba y Chimalhuacan. A fine del iglo XVII Tepetlixpa intentó
hacer lo propi y con titwrs c mo parroquia.
:\1 tiempo d la vi.ita de .\guiar y eijas, himalhuacan había
circunscrito ·u juci dicción eclesiá uca a ere pueblos 9uc eran
Tepecoculco, Iamalhuazucan y ,\tlautla. Además alguna. hacienda :

r

.-

q11e di.ria 1111a leglla, d .r,1g1111do
S'antiago q11e dista ln!s marto.f de leg11a •ti otro St111 \fi._1!,llrl q11e distll media
legfla ron 111ás de tn•s hacimdas qlie la 111ás di.rtante está romo 1111&lt;1 leg11a toda
tierra llana,)' de 11111cho trigo. Todos los p11eblo.r tienen s11.fJ'glesia.r 11119 dece11tesJ'
111I!)' 'adornadas qua/ otras 110 r tisto mr/or ett la ti,ita, time deJeligrms co1110 600
Tifhe tres p111fblos Uamado.r elprinmTJ Trperomlm,

de

I ndoza, caciques de mecameca.
gún el informe e ll s lugare económicamente no eran ímportant ~in cmbarg , el apego que la población tenía a dicha rganizacione
piado ru le permitió obri::,i.vir durante tod d periodo colonial.
Danla Padilla, l-lisloria dr lo prQ/'/JlrÍ11. f/p. ril., "ºl. l, pp. 568, 69, O.
· \G l , Bimes ,\.'c1CtQ111,/1:s, lcg.21 , exp. Hl a. E 190.

;6

236

}nipa F/o,r;

"k

G. , B1t'!les \ano11a/rs, leg. 5 ~, t:xp. 20, f. 3. La. cursiva~ con mías.

�lnn,ti.r {t1/pa F-low

casadosy con los dt111á.s 2,185 personas. Time de congra ro11 la.r sieJ11bras obe11~11es
_y pie de altar ro!lJO 2,000 pesos SIi 111ás fa'!Jl administración es de_ 111~~ legua llen-a
/lana. us pensiones q11e tienen los indios son 111flchas como son pmlll~as,
df
misas y pensio11ex de siembms que esto lo diré por mó..r estmso en k1 msmpaon tf)'
"lig;;s (sic) q1le el dío defiesta dice11 tm fllisas:, casi stiz 11ecesidL1d;9

~ª'l!':

E notable 9ue los dominico de Chimalbuacan no hayan in i ~~o
en 1-t creación de in titucione piado a. que fomentaran la devoc100.
Fray Juan de Rojas informó que en roda esta z~na "~o hay m~s q~e
una herfllandad de Je. ús 1 azareno, fundada con licencia del ordinario,
lo cual no tiene propi , ni renta ninguna, sino que ola s compoo
de lo. indio 9ue cada un me se reco en"úº En el informe de 1777
e noúficó la desaparición de esca organización, que quizás había
pa ado a er mayordomía.

Los otros sitios dp111inicos. Una ituac1on similar vivían Tenango,
Ixtapaluca,Juchitepec y Cuitlahuac, dond la. cofradías no habían
propagado. Lo dominicos e habían e forzado en fomentar _la
deyoción a la patrona de la c ngregación: la Virgen del Rosano.
Dicha cofradía e fundó en los cuatro itio .. La cofradía de Tenango
contaba con uru1. renta obre un capital de 100 pesos de los 9ue e
obtenían cinco pe o anuale , que se destinaban la mirad para ga to
de la lámpara y la otra para la fiesta anual de la V1tgen. En Ix:apaluca
existían dos cofradías: la cofradia del Rosario y la de an Miguel. La
pámera contaba con un capital de 270 p so procedente de la ~enta
d tierras v la ,,enta, del que se obtenía el 5 % de beneficio; la
cofradía d~ an liguel obrevivía únicamente d la limo nas."1 En

-------

Juchitepec también había dos: la cofradía del Rosario, que sobrevjvía
únicamente de limosnas y la del anti imo Sacramento que contaba
con un capital de 140 pe o procedente de un rancho. En
Cuitlahuac, Fray icolá Becerra informó 9u , a excepción de la
cofradía del Ro ario no exi tía ninguna cofradfa en la cabecera y
·us sujeto , y lo ingre o no iban má allá de la limo nas que eran
muy pocas: "de la cual no percibe este convento más que una
tortilla para el ustento de lo oficiale de dicho convento, que
entran a í de esta cabecera corno de codo lo sujeto a ella con
pacto de qu por lo dicho e le han de aplicar do mi as cantadas a
principio de cada me ". 62 egún podemo apreciar lo ingreso. 9ue
obtenían las cofradías en e to sitio no alcanzaban lo 1O peso anuale .
u situación económica era mucho más raquítica a L'l de las cofradfas
~ rablecidas en los sitio franciscano . (Cuadro
o. 5)
En 1777 mucha de estas cofradias se habían suprimido en virtud
de no contar con licencia. La ,"'isita que e hizo en Tenango es
elocuente y pone de manifie to la crítica ituación por la quepa aban
e ta organizaciones. En la postrimerías de la colonia e eñala
que: "no tiene e te curato cofradía en u di crito, la que tenia por
no e ·tar fundadas con licencia del ordinario en tiempo que la tenían
lo regulares, el ilustri imo señor don Manuel Rubio de atinas la
extinguió por tenerlas dichos regulare con autoridad propia.' 63
Cuadro ·o. 5

~

l.l¡gor

Oots.u--

T_,go

Dol-óe--

[)olS.,,,,--

'in duda el documento e resulcido de la ¡x:oci · o yue hizo d ,isimdor -~cisco de
Aguiar} ija!i, Existen algunas impreci:iom:s rc!&gt;pecto a la de cripción del tc~moo en
~.1.
• 11lfau
~na . • El ccrmino de1·a mucha:; dudas pues
casi todo
d
que , e . t:naia
ljU on u·...._..,.
_
_ •
territorio ocupad&lt;, por los pueblos que comprendían la cabecera d ~uacan ~can
ubicado. en la momaoa y son cierra~ accidentada.~, por lo que es posible suponer qu · la
pc~on.'l que b1tntó el padrón no rcconiú la zona y únicamente se ba. ó en los datos qu
le proporci nó el párroco. Agn, fütrtu .t 'acionales leg. O •exp. 32, f. 11 v.
" , \ L , Bimts Sario11a/rJ, leg. 21 , exp. 10 a. f. 106.
6t Op. nt., F. 109.
q

231!

p- -- -

Cofrndia., en vanos 1tios a cargo de lo dominicos

Dol-

J~

Juclwlopec:

SooMigt.MOdeloo-

Oot_de,._ _
Fu.:nt

CUlllanuac

~

J-.:a

T,poóorv-

,._,.

100-

1-40 P11101

Somllllal

IJrnOII-.

-

u...n.

210-

A ,~ . 81nie, \.._1ano/-,, lcg 1 1 8, cs p . 1 O a. f. 7 S.

6~

lbidw1,f. 15, 10-1 •

1' 1

AG1 1• Bmus ."\ocitmalts. leg. S 5, exp. 20, f. 2v.

239

Tterra1yventa

�"f'omd, Jalpa 1·7om

Las Jimdaciones piadosos en los sitios agmtÍl1~s. Los ~itio, ~gu tino
representan un ejemplo ingular. Los agusttno. tem~n un1c~ente
control obre t\yotzingo y M.ixquic. Toda la. fundaoone pJ.ado as
fueron catalogadas como herrnandade .
fine del siglo .. rn, el
vi itador A.guiar y eija había intentado fundar alguna cofradía
considerando que exisúa el aporte conóroico para ~ tent~la ..
in embar , parece que no hubo l éxit0 esperad . difer~ncia de
otra fundaciones coda la h rrnandade contaban con mgreso
uficiente que eran admini trados por los mayordomo . :ero
evitaron . u institucionalización, 9uizás por temor a que 1g bierno
se irunicCU ·era en su. asunto . Veamos lo caso'.
.1_yotzingo. El encargado del convento de Ayorzingo, fray Tomá
úñez informó que no había cofradías en e.e lugar ~ o~~en~
eran hermandade , no tienen otra forma de orgaruzac1on, sin
erección d cofradía ni congregación ino mera de ación que cada
y cuando lo quieran su pender lo harán.' 64 ~ na de la. her~~dades
era la de ue tra eñora de la Candelaria en la que participaban
todo los vecinos. u capital coosistia en 50 vaca . Lo herm~~
juntaban para una misa los sábado y para la fiesta anual. Reabta
anualmente 70 pesos por la renca de la vacas. La herman~ad de
Animas cantaba una misa lo lune y tenía para us gastos el rngreso
de 60 peso anuales que recibía de 200 Yaca y 600 pe o qu tenía
en su haber. La otra devoción era a an ·icolá y e taba a cargo de
los indio remero . e oficiaba una misa cada semana y u fiesta
anual. Finalmente la del anto epulcro hacía una misa cada mes Y
u fie ta anual. o e sabe si e ta organizadone eran de indio o
españoles. Al parecer toda la población participa_ba en la orgaoi7:aci~n
de las ceremonias r fie ta . A excepción de la tiesta de an tcola ,
que estaba a cargo de lo indios remeros, la otras tre parece que
eran sufragada por el resto de la población. (Cuadro o. 6)
,
uriosamente aunque fray Tomás uñez in.istió en que no _hab~
un.'l organización las hermandades en yotziog~ contaban _con mas
bienes y recibían mayores rentas que las cofradías de fraoascano. \'
l

M

G , Bi,,us 7\ocionaln, leg. 218. exp. 10 a, f. 76v.
240

Cuadro No. 6
anta Catarina Ayotzingo
ttenn,IIIÓ-

Ingreso

~

NnSraoelaCandalana

Renla

70

o.iu-

600

San-

lrmMas

l)olS-,Sepulao

lJmoonu

Rema

60

50p

15 p

Penado

P""'8de11c&gt;a

Arual

50 -

-

200 VBC8!1. 600 paos

O. les , _ ,..,,eros

Anual

dominicos. na de e taS era la hermandad de la. Ánimas que como e
puede comprobar tenía buenos ingreso ; otra era la de an icolá en
Lt que participaban lo indio remero. . Por otros informes poderno
suponer que el fraile negó la exi tencia de otra¡; institucio-nes para evitar
que dieran . u contti.bucione . El te tamento de •\ndrés de E pinaza,
dueño de la hacienda de ·aleo en yotzingo ofrece alguno dato
importante . El hacendado había sido mayordomo de la cofradfa del
Divino acramento y · nima del Purgatorio En . u te ta.mento,
elaborado a mediado del siglo ., 'VUI, de tinó un fondo de 1000 para
fundar la cofradía del anásimo acrrunento, r la construcción del
retablo para la· Anima, dd purgatorio ~ 50 pesos para rest1.urar la
capilla de la Virgen de la Candelat:h.&lt;&gt;5 La devoción de Espinoza y su
gestión como mayordomo I permitió hacer do fundaciones má )
apoyar la dernción de otra do La imagen que brindó fray Tomás
1 · uñez crea la impresión que en Ayotzingo, las orga.nizacione piadosas
eran más heterogénea y menos rígjd~, puc hacían parácipe a t da la
población en la ceremonias. n el .iglo , '111 la, organizacione habían
de. aparecido. En el informe &lt;le 1777 e negó que hubiera alguna
urganinción piadosa, "ni cofradía ni hermandad'. 66
' ~er mayordomo d l. s cofrat!ias le dm un pn:stigio como but:n cmtiano pero
camb1t:n le pcrmitl ' hacer us de lo$ b1t:ne. de las organizad nes piaJosas. Al morir
~e informó que la familia erad u&lt;lora de la e fradía del antis1mo acrarnt:nto a la
que le debían d legaJo de 1000 pe, os que había destinado para la fundación, ptw
adcmá a la cofradía de la Canddaria y dt' la~ ánimas k-s Jl:bía 232 pé o . ,\gn, Rime,
1111rio11ales, leg. 1093, xp. 3, [ 12, 15.

' ,\G , , Rimes N"donales, leg. 585, exp. 20, f. 2.
241

�·¡

Mixq11ir. ~n li:c.¡ui Fray hlip · &lt;l

\r , d la

rdcn de an

\gu. tín. inform' 9u en In parr ui. ha
• m: tra , cñora de la Concepcié n. 1,
~ri'-to
or
,.
I"
d•·
an
t
olá
·
in
run
cenia
una
renca
fit'a ,.·
n
. uc, rr e
. .. ..: , •
, ...
obr ,, i,ian únicamenrc &lt;le la ltm . n : &lt;a imismo h.) una cofr día
que fundi1 el ñor ar1.0bbpo don l◄ ranci co de
iar ) e, 1-1., '
a· í é ·ta como la ere hermandad n ti nen renta fija al runa rruí
qu I alir lo m \ or&lt;l m s a r co ~r fon na para p, gar l. . mi a ,

d lune la de an 1col:'t p r In \nimru, d vicrn al . nt&lt; pulcr &gt;
\ el ába&lt;lo a . ·ue tra eñora, t.¡ue dich ,. m yor&lt;l mo pagan cada
~cman, un pe. o por misa, cost: ndole mucho tr. bajo el rcco er la
limo na. La cofr día dt.: .
·ñ ra de D lor , que i.:. l. que
impu ~ fundó 1 . cñor arz bi. p p
un pe"º p~r I mi a dd
6
primer man d cada m ". - P ra I
habían uprimido dicha

Ingr

a to d la

ofradía

egu
rmc &lt;le fine. de 1glo . "\'ll, la...:; c fradé tenían poco
ingrt.:.
, ludo ya qul' much s frail s no rindi ron inform .
confiabl . De a uerdo con lo. d. t) · pre nt · un panorama p co
hala ,adt r &lt;l • 1 . iruaciún económica d u. cofradías. l:..n mucha
d l.. co · , di, d b región d ~halco k ga tos up ·raron lo·
in ,re o., por In que . e creó l.t im, ,en de que la mayor parte de la
cof . &lt;lía cr. inc pace p, r. &gt;. t ·n ·r u · • cú,·id de , que mucha
n:ce debía cubrir el mayordomo.. o. · i lo mayordom l
\·cían
obli , do· a ac ·ptar el carg pero lo 4ue es ·, idcntc e::; que é te
de pcrt ba mu h &gt; inr ré · emr lo. cofr. de . Lo qu • n torio e
qu e un cug &gt; h in rifi y ra muy Ji pu . d . \ 1 mayordomo
no I import:tba n o iones di poner de u peculio pma .;u ra , lo
ga t que tcncraban );!!, ceremonia m: · imponantes &lt;le la e ,frn&lt;lía;
puc: era una manera dt: obtener pr tigio social, · p:.ute de la &lt;le ·ociún
yu mltli c.1..,ban por el patr m de ·u rganiz. ción. Tambi ~n. por que
no dccirl . Uc, ba implícito un f◄ n or rcligio o y un compr me &gt;m ral,
llUt:
mba más allá Je lru c pe tanm. conúmica .
. 1 ).

Tanr&lt; . pan le. c ,mo indígena. participaron activamente en t
or •anización &lt;le l., cofradía , y csm es un retlcjo d 1 p &gt;dcr d
com oc, r úa &lt;.¡U tenían In. fr, ik duramt.: 1 . i ,Jl .. ' \ ll. Las
rnfr,t&lt;lía. c n m: re ur. o fueron la. yu · fund. ron lo e ·panole .
l·nm.: la cofr, dfa cconóm1cameme rn: fu ne de la pro\'incia
cnconrraban l. de Lhalco y Tlalmanal o. En e pccial la &lt;lt:
Tulmanako eran bs que pre. emaban un. mejor organización u.
mayordomo eran h ccndaJ y gent impon, nu:: de !. c, b Cl'ra, c.:
inclu o • 1 runa eran : ) tenid, . p r particularc..
L. re, i:i , n d lo. libro. tic co ra fa pcrmid&lt;, on
rl . ingrc. o
yu tenían . tn in. cicuci ne a ·í com 1 . •asto . La inform i • n
rcgi. tró 1 1. ano &lt;le 1699 a 1 05. Tencmo noticias 9u habfa
informe ant ·rion:. . tn embar 10, par.a lo. interc l.! Je la corona
olameme imp rt, ba I qu · habían gen ·rado en , o cinco arn, · a
fin &lt;le imponer el &lt;liezmo para apoyar la armada. Para nue ·tro trabajo
e lamentable yuc no e tcng:t. informaci11n anrerior dado qu •
mucho d e to. archiw, . · perdieron. in embarro, e n 1 ) dato.
a nu , tra di p ición p J mo. con i&lt;lcrnr que el rubro d la.
limo na. era la ba. e ccon6mica &lt;JUC so. e nía a la cofradía n el
ámbito rural ) g neralm nt 13 recau&lt;lacione. cubrían . u
necc idad bá ·ica . Ln comparacinn con lo ingr . o. por r ne. de
bien · inmueble y capital que e obn:ní:m a traYé d lo e •nso
poJ ·mo \·er c.1ue la limo na cran din re o ma)or t.¡uc obtt·nía.n
la cofradía . · n el Cu, &lt;lro i-a ob erv, 1110 9ue L . limo. n. s
aumentaron anualm ntc, lo cual
indici&lt; t.¡u la · cofr, di. . no
taban en d a&lt;lcncia. L o también era reflejo c.l I incr •mento dt
1 po lacic· n) la ac pt ci · n qu tcni. n enm lo habitam • . De· le
lu go u ingrc o nn se pueden e mpnr. r con Jo, de l. cofr. &lt;lía:-.
urb. n., . Todas, dentro de ·u : mbito crnn c. pace:. &lt;li.: umplir con
u. e mpromi o. ) par. I s fdi :rn.:,c 1.: a rala cuc tión I rimordia.l.
Por ejemplo, en TI. lm n, lc la cofradía. con ma)orc in •r so por
con epto &lt;le limo na eran b d lo e pañol . Durante lo in o
•no· la cofradía dt.:I ami imo :1crJtfü:nto había acumulado un
capit. 1 de 2,149 pe o. _ t t &gt;mine : la de la ,mta \'er. cruz e ntaba
con un :tpttal de l 721 pe .... 3 rcalc , 1 comm. La. otra . . •n que se
1

�contaban las cofradía ele indio , fluctuaban entre 500 ) 00 pe o .
La má pobre era la hermandad de an Antonio que recaudó 111
p o con 1~ tomine en ese lap.. El capital acumulado anualmente
por concepto de limosna p r t da la. cofradía de Tlalmanalco
flucruaba entre lo 9 O ) 1200 pe os, cifra nada despredable. El
otro ·iúo de mayore ingreso era Chalco donde la cofradía de la
unción había recaudado de limosna en lo cinco año la cantidad
de 1,328 p o 6 reales y r- tomines; la de Animas del Purgamrio
1,105 peso , 7 tonunes. El re to fluctuaba en e 120 peso y 300
aproximadamente sin contar con lo ingre o por renta de lo bienes
c n que contaban. ,n u conjunto la cofradía de la p bladón
generaban un capital anual que iba de 50 a 700 pe o . En el ca o
de la. cofradía. en Amecameca, con excepción de la de Je ús
1 azareno que recaudó 1,52 p so. en sei año , el re. to que e taban
en mano de los naturales u capital fluctuó entre 170 y 32 pe os.
-in embargo, es unportante de tacar que entre 1699 y 1703
incrementó d monto anual de limo nas. En 1699 e recaudaron
aln:de&lt;lor de 33 pe o entre la cinco cofradía y para 17 4 llegó a
695 pe ·o . (cuadro -b)
En cambio en lo jtios admini trado p r los agustino la
limo. nas eran el renglón má pobre y anualmente recaudaban
alrede&lt;lor dl; 200 peso entre las cuatro hermandade que exisúan
en _ yotz1Dgo y 144 entre las tres hermandades de lixquic. (cuadro
c) ~omo hemo , i ·to, d rubro más fuerte para el oscenirniento
de esta, in titucione eran lo. bicne con que contaban. ·n la óprica
del estado la Igk ta las cofradía
hermandades rurales eran
mstiruciont: marginale . Para la corona no repre entaban un apoyo
tributario importante. Para la Igle ·ia figuraban como organ.i roo.
que e alían de lo· lineamientos e rablecido . in embargo, para
los fraile y la población, con tituían 1 cslabon s que unían la
cadena ocial y permití:1.Il d fortalecuniento de la fe. La cofradía~
a fines dd .,¡ :rlo ª '\'11 e taban en una etapa de con olidación. Lo.
t.::p ·rimento lle, ado a cabo por los fraile y el vi itador ,\guiar y
t:tja · habían canalizado la devoción de [o~ narurale. y la
corporaci nes religiosa. paulatinamente ganaban adepto . Esta

r

. ituación contra ta con la situación que se viYía en l
que las cofradías empezaron a decaer. &lt;'8

lo XVII en

Cu,dro No. 7 a

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Por c:je':1p[I), Gib ·ou. eñala que a fines del siglo :-.'YII las cofradías de Xochimilco
habian perdido el átulo documental de su propia fundación y. trda por cosnimbr
co~o agencia recaudadora para financiar las misas. Por su parte :unción L nm
s.e:n:tla gu~ d crnpohrecrnuenm de la. m1 mas e t!Xplica en ra7ón de la prolifrractón
que las ht7. c'.imperic por lo· magros recurso. de comunidadc~ que no podían
so
•- t o·ai mente en :woas donde la propiedad privada se iba
. tener. u numtr •. 1.:sp
torraleoendo y reduc1endo. la capacidad económica &lt;le La., comunidade: indi°"
ch: 1
b . d
.
....-na. o
";\fosdpo re. e otras etma. G1bson, L,n11ztm1s, Op. at., p. 131; Lanin, ,\sunción,
un o. en comra.ste ..''.a"t., p. 256.
Ql.

245
2+1

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Cuadro '.'lío. 7 b
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AmKilmKa

Mo1700

Alto 1701

Mo1702

Mot703 Mo 1704

local

Jesús N;m,rem

158

157

4-45

398p. 61

370p.

1520p. 51.

Silnbslmo Sacramlif!lo

45 p 71

51 p 21

13p

49p

52µ.

250µ 52l

Del Resano

57p. 2l

76p_2t

56p 61

87p 41

63p 6l

320p 4l

N!m. Sra del Tr.ln$llo

33p •2L

35 p. 2L

34p.

32p

36p

171 p. 1 l

40p 12,

46p. 7L

104 p.

55 p. 71

74p 6l

322µ. &lt;l.5

l33p

365p

652p

601 p

695p.

100

100

100

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AAo11a9

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purga!OIIO

Tor•I
Te11aD110T-l.a
Santl!lflnoRos.ano

100

500

r

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cuadros, il .

lllap,llut;s

350p

Ntra Sra del Resano

Cuadro 7 e
Ingreso de las cofradías a tn, é de la Umo nas: itlo agustino
Ayoblngo

AAo 11l99

Mo 1700

Al'&lt;l1701

Aho 1702

Al'ol703 Al'lo 1704

Total

Nlnl Sra de la CBIIONIJ8

70

70

70

70

70

10

300

Anma5 del 1JiU111alono

60

60

60

60

60

60

300

S.nNlcolé,

50

50

50

50

50

50

250

SanloSe¡x,tao

15

15

15

15

15

15

75

Ntta. Sra de la Conc:epoón

48

48

48

48

48

48

Santo ErUJem&gt;

48

48

48

48

48

48

San N!Cdés

'ª

48

48

48

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di Afll "rira /ati,tü si~lo.r • ·¡ J úl, •¡ ·, .\le. ico, In rituro , c1onal d ·
Antr&gt;pol gia e fli.ton,, 19 6,

¡ a\'fin \.uncí· n, " .ofmJí:t now,hic;p,10a-.; economi m:H rial ·
· • ¡•·
4-9 64 n lartíncz 1 ópcz-Cano Pihtr, (,1sela ,·on
e pmtua . PP·
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\'fd1e r,Ju n uiUcrmo luñoz. o md,as,
llama:- ObrcJ 1_I 1as_11 t
--tm(-rira olr,nial, ln.·citut, de ln'-"C tigacinnc · ~ li. tónc:is, ni ·cr. i&lt;lad

ac1tmal Aut · ne ma de . lc·ico, 199 .

'I II
1..c::n, Ju.."n La Pasió11 d Onm,bo. T:l tfafro rrli~ioso tmtlkiun,1/ en I in/u,
1- ·
"~""hispano, Jéxko, nh·er-.idaJ , ':iciunal utónom de ~ e seo,
e ). • \ YT, TIH, 2 1, I t 6 pp.(f-uent parn el l·. tudi 1 Je la I.JC r:ttun\
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II la
. TI. ~lé ·ico, 1=.1 .olcgio de ~lé. ico, 1977. ,29 pp.

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f. .rpmia, Sl~lu

&lt;~, "La. pauta de r ·. iJen ía d una C&lt; mun1d J de
hsladorc ) ccjed &gt;re de . uc ·a 1:. paña en la última di:cada dd iglu
·v111•·. pp. 19 5, ·n llcrnánd z Ro&lt;lril-!ll z. Ro aura, e orduud ra
0'lltl!Jba. Cuad rno. municipale
fé.-ico, FI ( ol gin I Je. iyucn. e, 19T.

\'era Bolaño. ~lar~

Y~ tancurt, \gu tin dc. fr:l\, ( . ·),{, 'J'Mlru \l imw, J ,rcripdó11 hm· d. /01
•tllc'JO.r • n,pl,1 d la m I a l:.rp 1ñn II el flltl'fl 1111111dn 11 ,1d, 11/al dd&lt;1d 11d1~1 ,
4 1 /J.,,\(, drid,J é Porrua ·1 uranza I .di cor, 19 ((. llcc I m (.hímali t:1
Je libro y documcnc ~, cerca de la~ ·uc\"a b. p:iña -o, 8).

�Solares y casas de Monterrey

Tom.i M ndiri ha a Cu va ·
11(, 1

L \.

z \ DI • l l.\'\:,, Pnut. \&lt; 10~1 &lt;le lS 3 c. t, blccían
9ut· lo fumL don.: , al h. e r la traz, (k las p ,bl, done.,
debían repartir I s liare. ~1 lo primero ,·ecin . partí ndo de
la plaza principal. Por u parte, l s p &gt;biadorc 9ue . licitaban
y obtcnfan m ·rccdc de &gt;lare e taban bli ado . con. cruir
u ca. a y a habitarla durante cierto ti mp&lt;&gt; parn adquirir la
propicd, d.
l•n d rrab jo pre l:ntC rratarcmo obre ·ci predio· urba
n . d · la ciud, d de lontt.:rre), otorgados en d ·iglo . 'VII.
Di ho.
,Lue p r en&lt;:cter&lt; n a t\bte de Vill, frnnca, ll .
capimnc Pedro ·Ion: r Je · de \)al , el , rg ·nco m }Or
l3las de la Garza, d !Prez real P &lt;lro &lt;le: \1man&lt;loz • Ju. n de
.\Contako.
o I d
cuatro
olare · conoccmo. l.. lecha·
acta. o mu) apro.·imad. d la mt:r cdc primordialc ,
concedidas al capitán Hure., al ar nto may r Oc la 'arza
al alf'rc7 r al ,\lmanuoz y a :\fomalvo en 1654. 1672, 16 &lt;)
)Rl)t• • \

\Innterny l 9r .. lh.:mbru &lt;le la. inlaJ , u \Ole ne~. Je lli toña,
Get •rañayb,tadí.tica. llMon:iJ n~1.-ne:Uo)..rÍ'-ra, Prn1: &lt;rd hi,roriaenJi,· oc;
cole •i . \uwr J (, libr &gt; &lt;le h1 1 1ria ) , ·n al•&gt;)..&gt;Ía r1.~ionak. .ol.1bor.1J r Je
1111111 m1lar &lt;le

de . u parición.

251

�y l 6 6. Tambi · n no. r fi ·rirem . a la. ca a qu .-e c n cru ·cron
n l mc.:ncionado · • lares. La c &gt;llndancia. &lt;le I
larc. y la
n . han sen.·1 para ubicar lo. predios y la vivienda_.
l...'l · noticias má. antigua que e n c m
de esto: pre&lt;li
1
wban &gt; s n la. dd . lar y la ca a d
Lllafranca, que é. t ·
había compr, &lt;le hacia 1610 a \l&lt; n o L · pc7 de Baen ) qu ·
ycndió, , m dia&lt;l
de 1650, al capit · n BL de la arza.
E. te
t r 1 cupa actualm nlt: l c&lt;lifici d 1
&lt;le
1 [
nccrrey. n la e 4uina o r ·. tt.: d la. . ccuale call
de

Zuazu, y \ha olo.
Otro céntrico ol r e el qu obru,· en 16-4 l capitán Pedro
H ,re . l l terreno e ta ubicad c.:n 1.1 esquin, n r ·. te d la· call de
/.uazua y &lt;l l Pa&lt;lr Jard · n. \hí estuvo, , tne. del i lo
·111 la
C,\:a de la fanúlia \rr , c.:n la qu · · · in t, ló n l 92 el rrunario
,oncili, r dt • {onccm.:y, inau ura&lt;lo I l- de f br ro &lt;le\ , n
¿

·1gu1c.:ntc.
R · p et al . olar dd capitán Jos.é de ,\yala d1rcmo 4ue
t: ·tuYn ubicado en la ~\ctual call · Je C. e b d • ·ocre la" de
~lor l
y Padn: licr, lado on ·me y que us h reJ ·r 1
,·cndit:r nen 1696 al c. pitán Juan -: teban de Balk ·ccr &gt;s. I n
171
Ballc:t 're •
licit; , 1 A_-umamicnto d ~lontc.:rrey la
mcdi ion dd rerr ·n CI documcm redactad con cal mo i · •
contiene imcrc:, ntc daw~ rdnth·o a la" colmJan 1a del
mcncion, d pr di&lt; .
ua d la-; m rcctl · d • . lar de l:l que rr.uam l. c. l c..¡u
otorgó el ge crn, dor
7C:Írr. , en 16-2, al :ar c.:nt ma)or
Bla Je l.
l .1 t ·rreno h.
u¡ , ahora el Ca,ino de
lontt:rn:y 'n ·u frcmc a la calle de Zuazu,.
l.n 16 9 e k mere do al alférez real Pcdr 1.k Almandoz
un &lt; lar, ubicad ·n la -~quina sur ·te d la. acrual aYcnida
Pa lr ~ licr v, c, lle d F cob do.
lnundoz con truy · en
dichc predio una. , , , d l. ¡u
e hace una ínter ante
&lt;lc crip iéin en · ·u t 1~1mcnto e in\' orario de bi n .
n el
rcrrc.:n &gt; ¡ue fu &lt;le \lman&lt;l z. e 1 ·. n · en 1922 l cdifici Je
la Fcm:tt!rÍ,l L·,m, ·rroch, que aun ·ci cn pi" , unc.¡u 1nm f rmadl

252

Por últim l, n . r fi nm al lar otorg. &lt;lo en l 696 a Ju, n
d lontak u?1cad&lt; e~ el costado ur d l, pl. za des pué.
nombrada dt:
. 1fidalgo. hl terreno abarcab hacia el ur ha ta 1a
l
actua venida camp y, h, cia el
ni nt , h, . ta 1, c lk de
1:.. cobedo. A l. mucrt d ~f nralv :u viud,, Ju, na , n h z
dr la Barr ra, wndió en 1 4 parte del terreno a u 01 t Jo ·
Franci c
arcia.

I
I a ranca
&gt;licim a Die ,.0
El 2 d encr de 16 4 lateo de '11
de lontcma)&lt;X, fundador d Monterrey,
merced d un
olar u~ic~&lt;lo &lt;lc.:trá. &lt;le la ca d éstl!, la ual csrnba, en la
la ca a
plaz pnnc1pal: ((It m un 1 r d··.. ca. , a e paId as ue
.1
de \ uescra c:n ría. la de la pbz. ".
•
rontcm yor conccdi · , Vill. franca l.1 nlt'rc •d del : lar, « n
· guram ntc, en
la parte que enal....» 1
1
que de apar ció con
el primicirn emplaza.miente d
la inunc.L1ci · n de 1611.
. C i medio
i I de pué , a mediado. del i lo • ·, II
\ 1llafranca pi ltó que e le\'antara una inform. ci ,n, c n el fi~
de probar 4uc era dueño d &lt;,la ca_a de •i\'Í nd, n yue al
pre.ente e to~ con el olar d db, curr, l !-. \ hucrt, ... » '
Afirmab. qu · h. bía compr &lt;lo &lt;lich, propi~d. d,
n _Q0
pe O , a •\Ion ·o Lóp z de B:lena.
d ·má. , 1 ju ricia ma\'or
Die'º Rodriguez I h bí h ho m re d de otro otar 1&lt;; • us
lin~e ~ p&lt; r la par_t d ab, i . con ·u a rua ... Anadia 9uc L
casa } 1 olar c hndante lo· poseia de ·&lt;l ha ía cuarenta año.
(¿dcs&lt;le . 161 ?) . &lt; in contradicción nin n, ... 1, pcr 1 título
lo hab1a pc.:rd1do &lt;&lt;el año d · la inunda ión en •!ita iudad ... &gt;1
en 1611.
• nclui. Jici nd
yu . habiendo e nccrrndo 1.'
)&gt;

_ 2 11:rc d d
1 9 - 1(1 '74

"' lar a lar I Je V11lafr:mca c:n 1611·1. 1\ il \ olum•·n I n
')
•
'
~ • o.
pe.:
h nic.: -3. \rclm o \lumc1pal le ton1c1rcr.
1
lntorm. 1onl·, nud c.:nl650 &lt;hrcL1 sad l.tc.:odc\11lafran a.Prttoc•I1
, olu mtn ·,
3 no.
· ¡ , _ -, 1-16 O, número 9. fnl10. 1• a 1 1 n1d1;. \rch1vo .\íurncipal,
1
u
lonrt:rtc.:\.
_ -

~.

º'

�Tomá.r \ft11d1rirh11g,1 CNt1·11

enta de dicha propiedade con Bla de la Garza, nec sitaba
que e leYnntara la información respectiva para probar u
derech .
◄ l 29 de mayo de 1650 declararon tre. te tigos pre entado,
por \'illafranca: Diego de olí , su hermano Juan de alis y
rrancisco Báez de Benavides. Los hermano olí dijeron haber
entrado al 1 - uevo Reino de León hacía má · de cincuenta años.
Báez de B navide. tenía más de tr inca y cinco año de Yivir en
e te. reino. Lo cres coincidieron en qu Yillaftanca era dueño de
la casa y •olar ele. de hacía má de cuatro década .
· nos e.lías de pué , el lo. de junio de 1650,
illafranca
vendió en 200 pe os a Bla de la
arza la ca a comprada
cuarenta año ante a López de Baena y el alar contiguo. La
finca e taba arrumada pue era «muy vieja caída y de techada
y sin puerta ni ,•entanas, más de la que tiene en un
apo ·ento en que está y la madera de ella ca i podrida
y
que ólo hav de provecho lo árboles... » in embargo, tenía
huerta, arboleda agua y corrales. u ubicación era «como e
va a la igle ia parroquial, a mano izquierda, por la parce de
abajo, y que hace e qwna con ca a de Juan a\"aZO quedando
calle en medio ... "
l olar colindante, incluido n la venta lindaba, &lt;&lt;por la
parte de abajo», con la ca a Villafranca lo tenía cercado «con
barda, por no haberle podid echar cerca de tapia .. .&gt;) 4
Bla de la Garza falleció en febrero de 1669 y su \'luda Beatriz
nzález en mayo de 16'"'0. mbos di pusjer n que, de la renta
de la ca a, e dieran 13 pe o anuale a la cofradía del anásirn
acramenro instituida en la parr x.¡uia regiomontana. 5
El 3 de junio de 16 2, Juan, Bla , Lázaro Miguel y
Franci. co d la Garza, hijo y heredero de Blas ) Beatriz,
vend1er n n 23 pe O'- en reales a Diego Rendón la casa &lt;le

su difunto padres «que está en la plaza de ta ciudad, por
la parte del oriente», la cual «e. una sala con un apo ento
olar y huerta, con algunos árbole de naranjo· ...» 6
De la venta e excluía un pedazo de tierra que, «p r la
parte del norte», lindaba con ca a de Pedro d la Ro a alina_.
Dicho :alar e le había concedido com merced, el 8 de abril
de 1672, a Bla , uno de lo. cinco hijos varonc de Blas y
Beatriz. Bla el Iozo vendió el citado ·alar en 1O pe o , el
20 de abril de 16 9, a Martín de Iendiondo.
Rendón renovó el pago anual de 13 pe os a la m ncionada
cofradía. ◄ s posible que ha.ya con truido una nueva finca.
n
. u te tamento, fechado a principio de octubre de 167 ,
menciona ntre su biene la ca a un ap enea pegueño con
huerta (comprado a lo heredero de Bla de la Garza) y la
cocina con u jacal.
Rendón falleció la n che dd 4 &lt;le septiembre de 1679. En
el im·entario de biene" e citan «una sala y do apo entos con
u ,·emana y puerta ; toda techada de vigas y con su jacal
encuna».
:\ ~'l muerte de Rendón, la cofradía del Santí imo acramento
compró la ca a que, con el tiempo
e fue deteriorando.
El 23 de julio de 16 5 Franci co de la Garza, otro de lo
cinco hijos de Bla r Beatriz, pidió un alar para «ca a, paú
corrale y huerta», ubicado «entre la iglesia parroquial de e ta
dicha ciudad y la ca a que fue dd capitán Bla de la Garza,
mi padre, que e de la banda del norte de dicha iglesia, en el
hueco que hay entre ella y dicha casa ... » Añadía que, i no e
ajustaba la medida «en la latitud» gue di ponían la real s
ordenanzas solicitaba «que e le acre ciente en la longitud ... &gt;)
oncluía que dicho olar «está yermo y de poblado... »
La merced de olar . le conc &lt;lió a D la Garza, quien ~e

\'enm que hizo Villafranca de su casa y ~olar contiguo a Bias de la Garza,
en Pr [I) olo . volumen 3, añm 1650-16 O. número 8, folio. 12, 15 } si _.
\rcht,·o ~[unicipal de Monterrey.
sProtocolos, volumen ·, años 1691-1694, número 5.
l\f.

1 Vt!ora &lt;le La casa por los hij ~ de Blas de la Garza a Diego Rendón, en
16-2. Protocolo!&gt;, rnlumeo 3, aii.
1650-16 O número 85. Al\í\1.
-Te tamemo, codicilo e inventario. de Di o Rendón C!n Civil, volumen 13,
años 16.,2-16"79, expediente 9, folios 4 y 6. i MM.

254

�Y.

obligó d a poblarl en l término d un año, con la advertencia
que debía dejar un espacio para d linear la call .8
decir qu ,
a mediado de 1685, aun no se trazaba la actual calle , \.basol .
A mediado d enero de 1695 Francisco Báez d Treviño,
fil'lyordomo de la cofradía del antísimo acram nto, afirmaba que
la ca a ra «una ala c n un ap em » y qu &lt; ha caíd y
demolido...» Pr ponía a las autoridad
clesiá ócas qu
pusiera
en Yenta, «como bien de dicha cofradía. ..» También e asentó
que la finca estaba &lt;&lt;demolida y arruinada, de uerte que e tá
inhabitable } no e poder ,ri,ir (a í dice) in d nuevo...» '1
'"\ principi s de 1697, en u visita pa toral a e. ta ciudad,
el obi po fray F lip
alindo
P., dio facultad a la cofradía
para que e rematara la propiedad.
En pública subasta el 10 de julio de dicho año Franci.co de
la Garza la adquirió en 125 pe o d or común en r ale.. 10 La
propiedad colindaba al norte con la ca a r alar de ~!aria
Gonzál z Hidalgo al sur con la igle.ia parroquial (catedral),
«call en medio" ( b olo), por el l vante con casa y olar de
Franci co Barrera, &lt;&lt;calle enmedio» (Doctor Coss) y al poniente
con la plaza principal. Quier decir que, a m diado. de 169 , ya
e taban rrazada las actuales calle de . \basolo y Doctor Coss.
La ca a r . lar de Fra.nci co Barrera e taban en la e quina
nore te de la mencionadas calle. Aba olo ) Doctor Co . La
finca c mprada p r ranci co de la Garza . ubicaba n la
e quina nore te de la call
Zuazua · ba lo. En dicho
predio e leYantó en 1 9 el prim r edifici d 1 .a. ino de
l\1onterre} y, en 1921, e inau ur' el actual en I mimo lugar.
Pue ha ta el 22 de diciembre de 1.., 4 cuand
. e le
11
xtendió la e critura re pcctiva a Franci. c de la
arza.
~ Ovil,

rnlurnen 20. año. 169 -1694, expediente 5, foli s 7

y vuelrn.

;\~l?\f.

Protocolo. , ,olumen 5, año 1691 -169-t número 85y 6. A,\ l~I.
ompra de la casa de la cofradía por hancLco de la ,arza n 1697.
Prorncolo, ,·olumen 6, año. 1695-1700, número 53. ,\..\f\L
11 Protocolo , volumen
, año 1 00-1 04, núm ro 143. i M~I.
9

in

256

,jJ \(e11dinrh,,ga

uem

Miguel y Juana de la Garza, hijos de francisco de la arza qui n
ya había fall ciclo, Yendicron el 8 de ma ·o de 1733 a Franci co
Ígnacio de Larralde la ca a y olar en 3 O pe o de oro común
en reales.
La finca e taba «en la plaza pública de ta ciudad, inmediata
a la igle ia parr qu.ial ...&gt;&gt; Tenía «de cabezada treinta y cuatro
yaga. y media ca tellana (veintiocho metro y medio) de . ur
a norte, dejando a dicha parroquia diez y ei y media varas
(ca i trece me
y medio) de inmunidad, y de largo ochenta
'i' tre
r mc&lt;lia vara castellana (ca.i etenta metro ) ....&gt;&gt; La
~cdida · eran la que le había dado a la propiedad ~fanuel
Campuzano os y Cevallo juez de tierm }' agua en el
, 1uern
Reino de eón. ~figuel y Juana habían comprado dicha
finca a :u padre, quien a . u vez, la había adquirid de la co radia
del anti 1m acramento. 11
,\ principio de l 53, Francisco Ignacio de L·u-ralde decía
que «la casa de . u morada» colindaba, al nort , con la que
había .ido de ¿-\monio López de Villega y, al ur con la
igle ia parroquial. 13
Larralde murió a fines de ago to de &lt;licho año.
u viuda,
Josefa Francisca Cantil, en el ce tamento dictad a nombre de
,u difunto e. po o a mediado d
ptiernbr de 1 -3, declara
como su. ·a «la ca a en_que actualment vivo, ita en la plaza
de e. ra dicha ciudad ...» d má. rnenci na otra. do. fincas,
&lt;(dct riorada ·, .ita en e ta calle en gut viv
(Zuazua) la una
al norte, que hac e quina a la calle reaJ I Iorelo ), y la otra
al ur, 9ut hace e quina al cementerio de e ta parroquia». 14
L'l casa de familia dt Larralde estuvo en el predio 9u
ahora ocupa el asino de fontcrrey, esquina nore ·te de la.
12 Compra de la casa d Frane1sco de la Garza por Francisco l~acio de
L mide en 1733. Protocolos, \'Olumen 12, año~ 1726-1735, numero

:\[\ r.
u Protocoln . rnlumen 15, año 1 4 - 1755, número 124. \\1M.
•~ Protocolo-, rmsmo Yolumen, número 12 , foli - 2 5 rnelta y 2 6.
A\l~f.

25

�/ i, .is \lro

calle Zuazua y Aba olo. La otras do ,·ivienda también
estmieron ubicada
o la calle Zuazua, una n la e quina
ure te con la de forelo v la otra en la e quina nore_ t con
la calle d 1 Padre Jardón.
fin , de 1762 e decía que la casa de Jo efa Franci. ca
antú, «en la plaza, pública de ta ciudad», estaba «fabricada de
cantería labrada, la qu
por lo costo o de u erección 1·
abundancia d oficina y altos de que
compone, con el
fondo de huc:rta, guardada de un corral fuerte de piedra»,
p dría valer 8 000 pe o .
,\demá e m ncionan la. «otras do de m n r cuantía 1 la
una, que bac
squina en una (¿calle?) de la de la plaza
púbLica, ) la otra qu sigue a continuación d la (ca a) principal,
haciendo una era (¿acera?} con ella ...» 1' La ubicación de la
tre finca. ya la mencionamo ..
Tre década. de pué, Ramón y Agu tín de Larraldc, hijo.
de Prancisco Ignacio r Jo cfa f ranci. ca, venden,
1 30 de
nero de 1794, al acerdot José Miguel ánchez 1avarro la
ca a y olar que fueron de . u. padres, en 6,500 pe. o .
La finca e componía de la pieza. sigui nt : ante-tienda,
tienda, tra, tien&lt;la, zaguán, ante ala,
ala y recámara; do~
cuartos seguían a la recámara y, d pu·,. el com d r, un
pasadí;,o, la despensa y la cocina. En lo alto· había do . ala.,
do recámara
otro pasadizo y un cuarto bajo entre do
escalera.. La finca tenía corred ore. «en los bajo. \ en I s
alto » ~ «dos covacha bajo de dicho alto », cochera y orro
do. cuarto «medianos» que . en-ían de caballeriza. E. taba
«fabricad todo d cal }' canto». Por último, en d patio había
una noria «con u pileta» y el corral ra de tapia.
El . o lar tenía 3 7 Yara ~ una cuarta de frente (3 l metro,)
y 83 y cuaita vara de fondo (ca i 7 m tro ).
olindaba al
n rte con otro olar, 9ue tenía adjudicado lanuela Canní del
Río y la erda · al • ur con la calle real « ue baja ha ta la!-

•~ Protocolos, volwnen 16, año. 1756-1 69, mime.ro 85. AMr,J.

258

mrti,,~

.11

w

caída del río» o ea la actual de ha. olo; al oriente con la
calle "a espaldas» el la catedral, o ea Doctor o ,
al
16
poniente con la plaza pública y la ahora calle de Zuazua.
El padre ánchez _ avarro murió en Coahuila en 1821,
dejando como único heredero a u sobrino J é [ lchor
ánchez . ·avarr , ca ado con ~!aria Ap lonia de Beraín. Jo é
~[clchor falleció a mediado. d 1 36, recayendo la propiedad
en u. hij s Jacobo y arlo .
Lln cuarto de siglo de_ pués, el 30 de ju]jo de 1 62, lo.
ánchez avarro vcnd n en 14,0 ) pe o a Lui, de Zepeda
vecino de altillo, la finca 9ue habían heredado de . u padre,
en la c.¡ue e taba in. talado el hotel Zaragoza.
El hotel Zaragoza colindaba al norte con la ca as de Jo é
de Garay r Jo é
teban d Lachica; al sur con la calle ahora
llamada .\basolo ) la caredral; al oriente con la calle de anra
Rita (Doctor Co ) y al poni nte con la calle de pués nombrada
del Puente . 'ue,o (Zuazua) y la plaza principal.
La finca de lo. ánchez arnrro e puede apreaar en una
pintura popular anónima d la antigua plaza de armas, quizá
de mediado del iglo . 'l , y en rre cuadro, del pintor Eligio
F rrui.n&lt;lcz, qu repre entan el lado oriente de la plaza principal
de M nt rrey; uno hacia I at10 1 50 ) los otro dos d 1 67
y 18..,6. Dicha ca a también aparece en un dibujo de auror
noneamcncano fechado en 1 4, ) en alguna fotografías de
la egunda mitad del siglo XI~ r, anteriorc a 1890, año n llue
e construyó en el mismo lugar el primer edificio del a ·rno,
de aparcci&lt;lo en 1914.

r

II
\ mediado del tglo A··vu Pedro Flore· olicit · al gobernador l\lartin
de Zavala un . olar para c n, truir ·u casa. eñalaba la ubicación
«en la tra7.a d la plaza de ta ciudad, hacia la parte de la
igle~ia parr quia! de ella ... "
añadía yu la vivienda iba, a
16 ompra de la casa &lt;le Lamtlde por el paJre Jo. e ~Iiguel
ánchv '\a, arm
en 1 94. Prorocolos, rnlumea 22, año l 793- 1"'95, numuo 106. I\L\L

259

�I 0111,í.r \ lmdiri./)11¡:_.1

e~ficarla &lt;&lt;dándole puerta hacia el p niente, y que haga e 9U1na con la calle que pa a por ca as de Juliana de Quincanilla
~ 1Iaría
a arro cuyo solar e enfrente de la casa de la dicha
L laría
avarro, } que haga cuadra (e quina) a la dicha

plaza ... &gt;&gt; 1
El tcrre_no estaba ubicado haciendo ángulo a la plaza principal
en la e quma norc te de las actuale call de Zaazua I del Padr
~un~o Jardón (:mt
camp ~- Las ,i"icndas de. Juliana de
Qumtanilla }' l\ Iaría avarro e encontraban n la calle del Padr
Jardón, enc:re la de Zuazua \' Doce r Co , lado sur, dond
ahora está el Museo MARCO
Iuseo de Arte Contemporáneo).
El 24 de marzo de 1654 el gobernador Za,·ala concedió a
Fl~res &lt;licho solar, «en proporción de cuadra»
para que
edificara u casa con corrale , huerta
el agua n ce aria.
~ore debia levantar u ca a en el término de un año, pero no
lo !uzo. Aunque ,;, ió algún aempo en el • uevo Reino de León
la may r parte de ·u vida la dedicó a u hacienda de La M illa ,
en Coahuila. Tres décadas despu 's, en 168 , u ,'iuda, largarita
de la Garza, pi&lt;l.ió al gobemn&lt;lar marqué de an l\figuel ele
·\gua ·o le ratificara la merced del . oL'lr, lo cual c ocedió. En la
toma de po sión d I olar,, a fines de ncro de 16 7 . e dice que el
«wci.no má cercan &gt;i era icolá. Ochoa d Jejalde, quien renía u
ca a «a li.ndt:s» del olar rarificado a Iarg.uita. 111
En u te tarnento, fecha o el 30 de ago to de 1692,
larganta de la Garza dc1a en herencia u casa a ·u hijo
Marco. Flor
«Italia, declaro que e ta ca a en que vivo la
hizo ) fabncó a u co ta mi hijo ~!arco , por lo cual e ura

} I pertenecen ... "

19

di: olar en 165-1 al capit.in Pedm ( 'lores en lfamo U\'il rnlumen 35
año 17!18, expc:&lt;l1cn1e 20. , \rchÍ\'ü ~f unicipal de \lomt:rrey.
•
18 R.uit1caciún Jd solar en 168 a i\largarita &lt;le la Garza en i,;1, volumc:n
y expcdicnccs cirnd &gt;-. • [i ·mo ,\.rch1n1.
1'' Tr.:stamcnm de r-.!argarita de la Gaua, duda del capitán Pedro Plores.
Dl)cumcnto parcialmente dc~truido. Prurocolus, volumen 6, ano~ 1695-l ""UO,
número 5 . fismo 1\rcbirn.
17 ;\lcrcéd

(.111111

L na década de pués, el lo. d octubre de 1703» Marcos
Plor vende a Jacinto de la Garza, en 160 pe o. de ro
común en r ale , dicha ca a qu &lt;(S compone de una , la
techada de morillos y u
jacal de zacate ... &gt;&gt; La finca e taba
«en la plaza pública ... ; p r la parte del nort linda con la
igle ia parroquial... y, por la patt del ur, con la call en que
e, tá la casa que era del alférez mayor \m.lré.
oozález }, por
la Jcl oriente con la casa
olar del capitán José choa de
Ele¡alde ~. por la del poniente, con la plaza ...)&gt; 2'l
La casa de Anclré. González stuvo en la actual cal.le del
Padre Jardón, entr las d Zuazua y D ctor o s, lado ur,
en tt:rreno que hoy ocupa I Mu, eo MAR
fo eo &lt;le Ane
Contemporáneo). Ahí habían e ta&lt;l la casa. &lt;le Juliana d
Quintanilla y i\[aúa avarro. La ca a y solar dt: lo
choa de
Elt:jalde e tun ron nfrente, al ori me del terreno mcrcedaclo a
Pedro Flores, en la rru ma call del Padre Jardón, y qwzá
abarcaba la propiedad hasta la e. quina noroe te con la de
Doctor oss. E decir que las fincas de Flore. ) Ochoa de
Elejalde ocuparon el lado nort de la mencionada calle del
Padre Jardón entr la de Zúarua ,., Doctor o s , abemo &gt;
por referencia, qu Jacint d la Garza Yendió la ca, a,
comprada a Marco · lores a su primo alHdor de la Garza. 11
La Yivienda e incendió poco d pué .
El 23 de octubr d 1728 Juana Gutiérrez de Castro, viuda
de alvad r de la
rza donó a su hijo Jo é Adriano de:: la
arza 1n ca a r olar, valuada en 300 pe o . La finca . e
hallaba «contigua al c memerio d la iglesia parr qui::il .. y linc.la
con ca a que fueron del argenro may r don • ' icolá de Van
Dale, calle enmeclio (Zuazua),) por la parte clcl . ur c n GL a.
del sargento mayor don Frnnci. co de Roble , a musmo c n
calle enmedio (ahora del Padre Jnrdón) .. &gt;&gt; ~,

r

Protocolos, rnlumen 7. anos 1700-1704, número l 01 • .\[1. mo Ar hi,· &gt;.
' Protocolos, ,·olumen 12, años 1126 número 34. :--.It~mo Archivo.
Promcolo5, mi~mo volumen, número 3~ .\lismo \rchivo.

r·r.

261

�T&lt;&gt;tJJaJ \Imd1ri,!,or_a C11r1'tl

El campo. anto de la parroquia regiomomana es ho ' el atrio
de la catedral. La casa de Van Dale e tuvo en el co tado ur
de la plaza principa~ de pué llamada de Zaragoza. La casa
de Juan ·ranci co ánche7 ele Roble .e hallaba en la e quina
sure te de Zuazua ) Padre Jardón (antes
campo),
n el
predio que cupa el fu. co M.\R ,O.
asi cuatr me ·e despué. c.k la donación qu hizo de su
ca a Juana ucierre7 de ,a. trn a u hijo Jo. é driano de la
Garza, ambo \·cndieron la finca el 14 de febrer de 1 29, en
240 pesos, al g neral Franci c Ignacio de Larralde. La ca a,
olar ) huerta e taba «en la calle que corre en la plaza, delante
de la íglesta (parr qmal) ... &gt;&gt;, ah ra Uamada de Zuazua. La
propiedad &lt;&lt;linda por la parte del norte con el cement rio de la
igle 1a parroquial... y, por el "-llr, con la calle que viene por (el
conYento de) an Franci co (ahora calle del Padre Jardón) y,
por la parte del oriente con callejón de la puerta del costado
de dicha iglesia 010y catedral) ~. por el poniente, con la dicha
calle (Zuazua) y plaza .. .'' 23
n 1765 al contraer matrimonio María Jo efa de Larralde
hija del general Pranci co Ignacio de Larralde y Jo cfa Francisca
Cantú, con el gobernador del . ueYo Reino de L ón Ignacio
· el \
. uimbarda' recibió entre otro bi oes dóralc el solar
&lt;&lt;C ntiguo a la parr quia (catedral) ... " \'aluad
en 5
pe o.,
el cual había comprad su padre ca i cuarenta año ante a la
viuda e hi10 de alYador de la Garza. 2~
• Iaría Jo efa } su egundo espos , Co·me Damián de ,\rrese,
emprendieron la con trucción en dich predio de una casa
«fabricada a rodo co to...)&gt;, que en 1780 aun no e concluía y tenía
un valor de má de 3,0 O pe os.
faría Josefa de Larralde falleció a fine

de abril de 1780.

Pmtocol • mi~mo ,·olumen númt:ro 34. Mi mo Arch1v .
lnn:ntario tle biene" u Ignacio Usel y Guimbarda, gobernador dd
• 'u \'O Reino d~ Ldm en Prowcoln-, ,·olumcn 17.años l""'71.J""'.,\ núiner
56, folio~ 367 a 43:&gt;. B Le Je .\foriaJ&lt;•M:fa tic Larr:tltle en d folio 393. \lism
Archin1.

262

En su restament menciona entre u. bienes «una ca a fabricada
a todo co to en la esquina de la Plaza Pública (de pué. llamada
de Zaragoza) d e ta Gudad, inmediata a la I lesia Parroquial por
la parte del ur, que e compone de sala, cuarto recámara,
e criturio, zaguán y tienda, todo n . oleras )r maderas labradas
para us techumbre , e n el asiento de . olar y, en u fond una
noria en corriente.. " La casa aun e ·taba sin terminar, habiendo
sido valuada en 3 298 pe o y 6 reales. ~~
En 1792 d tercer bi p del 'ucYo Reíno ele León, d ccor
ndré Ambro, i de
lan
) Valdé , fundó el eminario
conciliar de Monterrey, el cual ,e in ·taló en dicha, finca.
u
inauguración se llevó a cabo el 12 de febrero de 179 con diez
alumno
iendo tre de ello ,Juan José fanuel y Jo é Trinidad
de Arresc, egurament , hij
de o me Damián de .'\rre e y
María Jo efa de Larrald , ya fallecid .
En carta fechada el 5 de ago to de 1797, el obisp De
Llano y Yaldés le decía al rey de España &lt;duego que vine (a
Monterrey) se tomó en arrendamiento una ca ~ en la que s
pu o prmi ionalmente (el enúnario) ...» ~6 El edificio del colegio
eminario, ubicado en el co tado ur de la acrual cat &lt;lral,
aparee en el plano de M nterrey levantado por Juan Crou et
en 1"19.
En 1 5.., l emínario conciliar e raba en la e quina ure te
de las acruale a•;enidas Zaragoza Padre ~fier dond funcionó
durante mucho años el hotel lturbid .
.\J fundar e, en 1859, el olegio Civil, la nueva in titución
educativa se in taló en la ca a yu había sido colegio seminario.
no me e d pué en una. e critura asentada a principio de
mayo de 1860 en el pr tocolo del e crfüano público Tomás
Cre. cencio Pacheco, e menci na «el díficio conocido por el
Obi. pad , en que actualmente e halla el Colegi
ÍYiL» Por
~ Tc~camcnto de :\laria Josefa de Larralde ca ~i'"il, volumen 124, año 17 4,
expediente 1. V t.-aa~e fi lio · 4 vueli.a y 34 n.1clta. !ism Arclm· .
:y, Jo. é Eleutcno Gormilez. Obras con,plet,u. Monrerre). 1 5-1
, t. 111,

p. 3-fü

263

�Ji,,,,áJ \1t,1dmth,11!,11 Cltfl,t

la referencia que . e d n se deduc que era la finca ituada
junto a la catedral, en el c . rad ur, qu había ido de la familia
Arrese donde se fundó el seminari conciliar en l 92.
\l conmtmorar;e el c ntenari del olcgio .ivil e colocó,
erróneamente una placa alusiva en el edificio ahora de. aparecido
de la firma comercial ~ alina. ) Rocha, esquina nore te de la.
avenida .\1 relos y Zaragoza, J ndt: había e tado a fine:: del
igl ./ \ 111 la ca a epi. copal del obi ·po Berger. in embargo,
d hi toriador l lerm negil&lt;lo Dfrila (1 46-19 ) dice: «
abnó ese I tttut ( l ,ol gio CiYil) en 1 59, en el edificio
que
hoy (a princip1 &gt; d I igl
el \rzobi pado )
fuimo ,·ar10. u. pnmero. alumno &gt;i. 2' Por u parce, 1 doctor
1\tana i ~arcillo en la intr ducción del folleto Colegio Civil
dd E. rado de ·ueYo León. Base. Orgánica. para el año
e.colar de 1921 a 1922
fonterre} 1921), afuma que la
cla ·es . e empezaron a 1mparrir «en el local que ocupa el
rzobi pado, junto a Catedral...&gt;&gt; Por último,
1 licenciado
~ugeni P. Ca ·tillón a ·egura 9ue la primera distribución de
pr mio· d I Colegio iYil, efi ctuada en 1861, e lle\·Ó a cabo
« n el díficio del ¡\rzob1 pado, contiguo a atedral, de truido
ha poco ... » 2·
fine del iglo XIX e instaló en dicha finca el Arzobispado.
En 1914 la ocuparon la. tropa. carranci. ta.. La antigua
man. ión de la familia Arre. fue d molida 1end alcalde de
~[ ncerre,· el ingeniero Plutarco Eüa
alle Jr. (1933-1934).
·l preclio fu convertido en jardín. 1\l lado riente, el 2'"' de
pciembr de 1943 . e inició la con crucC1 · n de la casa
parroquial ~ el . alón don B co, cuya. obras concluyeron el 14
d febr ro d 1945. · n el m1. rno lugar e levantó el actual
edificio de la ~una Pasmral Je! \rzobispado de Ionterrey
inaugurado el 20 de enero d 19 6.
A

:)

eman:uio Rm,1d111imt", númt'n) 32, c.:n ru 15 el 1905, p. 6.
Penó&lt;lico E/ P1,rm1ir, diciembre 20 Je 193 , p. R.

2M

m
El capitán Jo é de Ayala, ca ado con . \na de Bena\-1de, , dtce en u
primer te ramenro, f, chado en 1666, qu ti n un olar_ de casa )
huerta «en la calle que Ya hacia el com--enr de an Franc1 co de ta
parte del norte», frente a tro de u hermano Diego de .-\yala. Y
añade que en chcho lar« . rá ya un ap ento acabado y empezad
otros cuarto. d adobe ...» 29
¡\yala ,·ivi, en u hacienda &lt;le an . icor dd Topo ), en
1692, clict · otr ti.! tamento. De pué· de u rnuertt:,
o 1
inventario de u bieoe
redactado a media.do de 1695, se
alu&lt;l a la vi,·ienda. qu cenia en . iomcrrt!). &lt;&lt;p r en rente de
la ca a del capitán Franci co Bá 7. de Tr viño, en la calle que
,·a al conYento de an Franci co ... » Lran &lt;&lt;una ala y un
apo. ento, techada la ala de morilL s ) el apo ento ck vi a
con . u jacal encima y . u fábrica de adobe .&gt;i 30
:\ mediado &lt;le l 696 lo ht:redero de Ayala v ndier n
aqu 11a propiedad n 25 pe ·os en real s a Juan
·teban de
Ballc cero.. e c mponfa de «una .:ala dt adob
cechada de
morillo - y encima u jacal, y conáguo, «un ap enro también
de adobes • techado d , iga ...» Dichas viYi. nda estaban «en
la calle que· va al com·ento de an Franc1 co», frente a la ca a
de franci co Báez de TrcYiño, } colindaban, «por la parre &lt;lcl
norte, con la ca:a y olar del alférez real Pedro &lt;lc lmandm.
y, p r la d lc,an e, c n la casa y solar qu ho) · d Antonio
Gonzálcz Hidal o, d jando 1a call enmt:&lt;li por la parte del
ur... n

n Franci co e la actual
La calle que iba al convento de
de · scobedo. La qu pa aba al ur &lt;le la finca &lt;le \} ala,
:zo, Te umenco del capit.ín Jo é de \yala en Ramo
1\'II, \Olum\:n 16, nn~,
16 5-1687, c:xpcd1en1e 12. folios 14 a 1 ,-u lea. La cirn en d folio 1~ • i\rchirn
1

1\lunicipal Je lontcm:r.
'lnn:mario J I k:oc. en Ramo i\·il rnlumc:n 22., años 1697-1702,
c. pcdientc 17, folio JO a 14. La cira en d folio 13 vucl a. ~t,~rnn \rchi\U.
' 1 Protocolo, rnlurncn 6, año. 1695- 1699, numero 8, folio&lt;: 13 a 14rndta.
:-.rismo \rchivo.
26"

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nú

a&lt;lqufrida por Ball teto., e llamo d . pué avenida l\1orelo )
ahora Plaza Comercial Morelo . E decir, qu las vi ienda
estuvieron ubicada en la sguina nore te de \forelo )
Escobedo.
Lo anterior . e corrobora con otras colindancia . La ca a y
alar de Pedro de Almandoz e taban en la e quina uresre de
la. actuales avenida Padr ~Iier
calle
cobedo donde se
con. ttuy6 en 1922 d edificio de la Ferretería Lang. troch. La
ca a } solar de .\nronio González Hidalgo que é.t compró en
L694 a los her dcro de Dieg Guaerrez de a tr , colindaba
al ponient con la d Jo. é de .\yala, gue adquirió en 1696 Juan
Esteban de Ball tero y al ri nt con la qu había · ido de
Bernabé GonzáJez Hidalgo. Por lo tanto, a fin~ del jglo :vil,
tre üviendas, las que fueron de Jo é d .\yala, Diego Gutiérrez
e.le Cascr ,. Bernabé Gonzále7 TIidalgo, ocupaban odo 1 lado
norte de la que ,lt.: pué - fu avenida fardo
en la cuadra
comprendida encre la a,· nida Laragoza , la calle E cobedo.
Daremos tra noticias sobre e tas propiedade.. El 6 de
octubre d 1686 el gobernad r del
uevo Reino de León
marques de a.o liguel de . \guayo, otorgó a Dieg
utiérrez
de Ca. tr la merced del solar de d nde leYantó u casa.
la
muertl! de utiérrez Castro, ocurrida a mediado d 1694-, , tL
hijo vendieron en a 10, to Je e e ano en 12 pe o. a . \nt nio
Gonzál z Hidalgo la finca que con~truyera 'U padre. Ca. i un
cuarto de . iglo de. pués, en 17 l 6 Juana de Treviño, viuda de
ntonio, \" u hijo J ·é
onzál z la v ndicron en el mi mo
precio, pue e taba mu~ deteriorada, a ,\,ntonio ·ernánde%
Vall jo. Pot úlllm , b ca."a 9ue había i lo de Bernab
onzález
I lidalgo s - a. entaba en d solar que l había m rcedad el cabildo
&lt;l 2\fomerrey, cuya fecha
dt: con ·e, y confirmado el gob rnador
~hrtín de ZaYala, qui n rigió lo. destinos dd 1 m:vo Reino de
León desde 1626 ha ta 1664. La propiedad hacía qUina con «la
calle que sale al ojo de agua de ca ciudad ...", o ca la actual
avenida Zarag za. h . decir que la ca a, alar y huerta de Bcmabé
estuYo en 1'1 e qu.U1a nor esre de la calle: gue &lt;l ·spués se

r

266

\1mtlm.-bagi/ Curru

denominaron forelo y Zaragoza, donde, a pnnap10 d 1 siglo
XX, e levanti' 1 clificio del Banco Mercantil d l\Ionterrer
1 2 de marzo de 1707, Juan • teban de Baile ter
olicicó al
ayumamient0 de fonterrey la medición d la ca a y olar que, una
década anee había comprado a los h redero de José de yala.
La finca lindaba al norte con la ca a y solar de Pedro de
:\lmandoz y, al oriente con la del difunto Diego Gutiérrez de
Castro, que u hijo vendieron a Antonio González Hidalgo.
La medición
11 -vó a cabo el 3 de marzo de d (Üa calle
(E. cobedo) que viene del ojo de agua para la plaza de e ·ta ciudad&gt;&gt;,
ha ta la esquina, «que hace calle con la qu Y1ene de San
Franci. co Xavier 1 Iorelo ) ... &gt;&gt; De de dicha
quina la medida
iguió por la mi ma «calle ab jo, qu corre para el camino que
ale de esta ciudad para el Guajuco... » hasta la ca. a que fue
de Guciérrez de Castro. 31
Cabe hacer alguna aclaracion s. Durant mucho año , la
actual avenida Zaragoza e denominó ..el callejón que va ;tl ojo
de agua». in embargo, al citar t n la medición la calle «que
viene" del ojo de agua a (da plaza d e·ta ciudad», se e tá
rcfirienJo a la actual d E. cobedo, pu
también e. ta :1.rteria
conducía al llamad ojo d agua d ~fonrcrrey. Por otr parte,
la arteria mencionada varia ,,eces como la «que va» al convento
franci cano es, indudablemente la mi.,ma de E . cobedo, pero
en lo. tramo c mpn:ndidos ntre la acruale avenida Padre
Micr y Ocamp .
La gue había &lt;le llamar .igJo después a enida l\Iordo , se
menciona n la medici , n do · vece c n distintas referencias: era
la misma calle en la que estaba la igle"ia v c legio &lt;l&lt;.: ~ an
Francisco Xavi.er y la que . alia al camino Jel "'ali del Huajuco.
Ballester s fallcci' a principios d no\: iembrc de 1723. •n
lo im entarios &lt;le biene s menaonan dos casa en el mismo
terreo . La casa nueva t nía «pared , de pi dra y lodo» y
azotea (&lt;de argamasa a modo de hormigón ...&gt;&gt; y, además, mma

--------

~ledid · n de la casa y solar Je Juan Es teban Balle rems en 170 . Ramo
Ch·il, , olumen 34. año 1 O , eJ\.peJ1eore 7, folio 2 ruel a. l\Ii. mu 1\ rcrum.

267

�10111,i.r \fmdiri.-11(1 a Gw

ala. techada con viga - y mblas» , un cuarto «a. modo de
tienda ...» La otra ca a arruinada, era una sala, con h.:chumbr
de morillo , y un apo. emo de ad be y viga..,, La prop1L:dad
terua jardín «cercado de piedra, con alguno, árbole. frutal s y
legumbre ... &gt;&gt; Fue valuada en 700 pe os &lt;&lt;con el huerto». ~3

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IV
El 8 de abril de 1672 l sargcmo mayor Bla: de la Garza solicitó la
mer • d &lt;le un solar, el cual colindaba al n rte e n la ca:a del argento
ma ·or Pedro de la Rosa alina., que antes había --ido d ·l portugué.
ba. tián Gama, ~ al _ur ce n l:l casa que fue de u. padre , l
capitán Bla de la ;rarza y Bc:atriz om:Hcz l Iidal JO. ,.. El gobern, dar
ic lfu de zcárra a conc &lt;li' la merced.
\l día iguicme Ju, n B:\UUSta hapa, pr curado· d l ayuntami nto &lt;l ). rontcrrey, dijo '-lue cha má de veinte ,año &gt;&gt; que
dicho .. olar e, taba de poblado, por lo cual debía hacér. ela al
sargento may r De h G&lt;tr.za b merced pue · seria «adorn y
lu ·tre de la ciudad el qut' lo pueble. guardando la forma y
traza gu _e dcb en 9ue hagJ. propo ción de calle ...» l S
El solar concedido a De la (,arza y las casa. d ·1 argento
mayor Dc la Ro:a alina y d l capitán Bias de la arza, padre
de aqu 'I, .-e encontraban en la acnml calle Zuazua, en d
predio qu ah&lt; ra ocupa t.:l difici del a ·ino de \Iontcrrcy.
El 20 de nbril de 16 9 1 sargi::nto mayor Bla de la C,arza
'" ndió, en 100 pe&lt;.os, dicho olar al cni::ral i fartín de
kndiondo, se nJo marido de faiia ,onzálcz l lidalgo. E ta
danw había heredado la ca..;a wlindantc de ·u prim1.:r marido,
el argento ma ·or 1 e la Ro:a alina , ubicalla al nor:rc &lt;ld

mencionado . olar. 36
,\ la mu rte del general ~ fendiondo
olar pa ó a r
propiedad de u viuda quien no contaba con lo árul
primordiale .
El 12 de abril d 1695 el g b rnador Pércz Ierino ratifico
la po esión d 1 terreno al alfi' r 'l. real Bla de r ch derra \'
Gallarrcta, tercer e po o d María onzál z Hidalgo. r

V
El 26 de octubre de 16 9 Pedro d .\Jmandoz olicit' un
·olar para ca. a y huerta, a linde d orro que era de J . é de
Ayala, (&lt;quedando calle enfr nte, r corre Oa calle) p r la parte
del norte por bajo. Y por parte del poni nce, por frente del
alar de los h red r d Di g de Ayala ), por la parre d 1
le\·ante, linda dicho
lar con la ca a vieja en que vivía el
licenciado f-ranruco d la ruz, cura d ste rein ...&gt;&gt; Dos día
des pué
e le dio a Almandoz lapo sión del _olar. 38
El . alar mercedado a Almandoz e taba simado en la esquina
u.re te de la. acruale avenida Padre Iier v calle E c hedo·
en dicho predio se 1 vantó, en 1922 'el dificio de )~
Ferretería Lang troth. ~ l terreno qu había id de Diego d
•\~·ala al ponient d 1 de Almandoz,
hallaba en la e qwna
suroe te de la citada arteria , donde . e construvó t:n 1931
l edificio Laac Gatza. Al ri me de ,\lmandoz, obre la
avenida Padre Mier, e. taba la ca a en que vivió d lic nciado
Franci co d la ruz, cura párroco de 1 fonc, rre,. El olar de
Jo é de Ayala, por último, e situaba al sur del de A1n1aml z,
en la e quina nore t de \for lo ,
cobedo
El 13 de febrero d 1692, 1 m~ ero d e .cu la Manuel d

--------año

Dcc

mim

' 1nvc:nram Je bicnc: &lt;le Juan btcban de Ba\h.:srero-. en Ci\11. volwncn 5, 11n&lt;&gt;
1~23, e p ·dient1.: 6, folie 12 \'uclta • .\li. nm Archivo.
~i ·il, volumen 21. ño 1(,1 3=169-, cxp dicr11 11, fohn 19. }\rchi,•o
• !unicip.ll &lt;le ~lonrerrc ·.
' Ci,1I mi mo. ,. lumen y c. cdteme, folio 19 vudrn. 1\rchivo 1unicipal

,i,·i~ mismos volumen r expediente foh.o 20. M. f.
volumen 23, año. 1693-169-, e. pcdiente 1, número 23, folio 42
vuelta a 45. .\.M¡ (.
" lcrced de s lar a Pedro de .\lm:indo7 en 1689, Gd, rnlumcn 19,anos
1690-169 • expedienre 12, fol.i . 1 y \"Uelra. ,\rchírn ~lurucipa.l de fonterre),
36

icm,·1

&lt;l • .\lonttm:y.
269

�¡:

F

J
a

(

~fen&lt;l za btun&gt; la mere d de un
J. r que colindaba, a)
p &gt;nt ntc, con d de Almandoz. 1-1 terren había ido de Pcdr
Romero quien. n . u :e rondo c diciln fechad a mediado d
16~0, &lt;lispu
t)UC .e cediera dichc tcrr·no a 1. que fu·ran
cura pám c de • I ntcrrey. \hí habían vivido. entre mr &gt;
l
ac ·rJot Franci:cc d · la -~ y Jo ·é Guajardc.
on 1
tfompo, la" ,.¡,_ i nda e arruinar n ~· el
lar . taba (&lt;yermo ·
&lt;le ·p bl. do», pue . ól había un «:tpo enrillo&gt;► en el qm.: \'ivi
a. par '\."1 anez. 9
~

, fen&lt;l za tomo po · ión d ·1 t ·m:no a pnnc1p1
d · junio
de 1693. _nfrem e raba l. e~-. d Juan Bauásta .rupa (d
,\uror \ne' rumo), a yuic.:n :e &lt;lcbe fa l {is/(lric1 drl , llrtYJ f lÍJO tÍt
l Ófl, dc'.fdt l6S0 barf&lt;I 1690. Por· motirn,
d"ctmaba calle
de .bapa , la actual a,·enidn Padn: Mi r. La e- a d ·l mencionado
cronista e tl.J\'O en el lado n ne de dicha arn.-n.1, mtrc las que
ah ra e n mbmn a,·enida l:ar:tgoza y calle d • cobcd .
·n I lado ur de la a,·cmda Pndrc (\fier, entre Zaragoza
~ • c bcdo, eran e lindante de i\ícndoza al poniente
AJmandoz y al oriente Pedro d la arza d 1 fow: aJ ur J
de \yala, lo hcrc&lt;lcrw de Die J 'uriérrcz Je • stro r l.· n &gt;r
7UU • rr •z, \'Íuda dt' Bcrnabé
onz:ilcz I Jid. l . J a c . a. &lt;le
Ayala
utiérr 7. de ( • tro y
om:ál(;z Hi&lt;lalg tenían ·u
frem a la caJlc principal ahora PI. za
mercial M r lo ..
Juan Bauti ta hapa actuando com a imensc r Uev · a
c. bo, el de junio de 169 . Ja medida del
lar que un . no
ant . ,
le había conccdiJ a lanu I d Ien&lt;loza. L,'l m dici · n
e hizo d orienr a ponicnr ,
bre el lado ur de la avenida
P::idre 1icr, o ea la c ra qu ,·e aJ non , en I e.-rcn. o
tram qu comprcn&lt;lc d de la m· nic..la l.ara. za hasta la alle
7
• e b do:
&lt;&lt;ll ch
el cómpuro de r da. la vara que u ·nt
cuadra en que hay . i ·olarcs poblado hallé c.:¡u · de de la quma
dd solar de P dro d la ~rza hubo ci nrc d1 z ) nuev · vara.
J

M m:d d
,Ltr \1rumd d
e. pcd1 nre. f lio. 5 a 6 ,·uch

lendm..a en i692.
A f

"d, mi. mo, volumen

(ca I oen m tr ) hast~ la e _quina de Pcdro _dl ,\lm n&lt;loz. 1:
Portrav ía d d 1 ·quma de d1ch P d~. d · la Garza ha. ta donde
hace caJl d r cha la ca a &lt;l
utlcrrez (de a. ero), hubo
e enta y nu ve ,·ara (.
1 m tro ) qu , i u da
la cu nta no cab n 1 .
olar en t huc o...»
hapa decidi6 que el .olar de Jendoza ruviera «9uarcnta
vara (ca_i treinr y cuatro metro·) por cada 9u:u.lro
que llegaron por la parte del sur ha ca enfrenrc de una hi mera'
n I ol:u de lo
utiérr z d
stro. 1
tra cuar ma ,. r~
e midi ron, de ri ~ate . onicntc en lo 9uc era el fr ntc de
dicho t rr ne a la a,·cnida Padre fier, o
. l.1 acera yuc ,.
al norte, qu &lt;l.: ndc el ol. r &lt;le lende za cnm dio de lo &lt;l ·
Pedro de la Garza ,, Pee.Ir dt." J\hn. ndoz.
¡\ mediado de }6Q4 Alm. nd, z afirmó que, en u t ·rr no,
había con truiclo una casa cuyo co to ue d ,&lt;má J de mtl
pe ,,, y pidi · qu
e I ratificara l. po. e ·ión.
.
hiz la m dición del · lar, que e inició «en la 9utna
v ca a de mor da del dich alférez r al P dro d J\lmandoz
( quin urc e de Padr [j r y ◄ cob do . Y, •ini ndo con
dicho cord I derecho p r la calle: r aJ yu , icne a la pla7!l ·
conv nto de 'an 1 ran i e d e ·ca dich. ciud~1&lt;l ( h r, calle
I: cob d ) ...,, resultar n tr ima v ra r media (un p le má
d ,. inricinco me ero ) altand para compl tar la medida d
v ra \ mcdi y una tercia. puc el solar d i lmandoz
colindaba p r el ur e n el d Jo é d
ala. \1 ne rtc de
Almand &gt;Z
taba la c.11 r • 1 «qu
llam:.tn de
hapa (ah ra a, ni&lt;l, Pa&lt;lr ~fier) ... », por d nd
e nu liernn
cincu ma •ara (cuar nt. • de · m tro )
d ce
vara
debido a l.
c10
pre nt. da p(
. u vecino el
mac, m d e ·cuela
l d I nd z· qui n r, du n
1
l,1r don&lt;lt , i,·icron lo padr O la
u ·ard . '
l ◄ n u t t:imcnt , Íi chado a finc d
en r&lt; &lt;le 1- ~,

�¡;,,,,ás ,\/m,lirid1d.., C.,m-n

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I
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Alman&lt;loz declara entre ~us biene «una ca a fabricada de
adobe ) lodo de úerra muerta, t1,;chada con vigas y carnzo, y
obre él (¿el techo?) un desván de teja&gt;&gt;. Añade que la finca
« e compon de un aposento que hace tienda con su armazón,
con lo género de mercanc1a LJUe dentro de ella se hallaren;
un za.guan, ala aposento, cocina., corral, con $US puerta~
\'entana. con cerrojos y candados ... » oncluye afirmando que
dicha casa &lt;&lt;fabriqué desde su· cimientos». en .olar merce&lt;lado,
r que compró un terreno colindante a .Jo, é d Ayala.
En el inventario de biene. e describes la vi,·ienda así: (&lt;St
compone de una sala techada con vigas, un apo ento que sirve
de: dormitorio y otro que sirve d tienda ' un zaguán, que
toe.las la tres pieza. srá.n techada:- de morillos. L'l rienda
ti ·ne su armazón y toda la:-, piezas que están seguidas ( e
encuentran) cubiertas Je teja».
La propi,xlac.l fue ,,a]ua&lt;la, en 1, 1O peso . Se Jice qu era
«una sala, uo aposento, un zagu,1n, una ric:nda can su armazón ...
techada de reja .. .&gt;1 Además se menciona el corral la cocina
«dt jacah&gt;, los árbok: fruta.les ~· dos hornos, 42
Los herederos de Almandoz vendieron la casa a Jo. é Je la
Mota. En el te~tamcnto &lt;le ésLC, fechado a mcdiadoc:; de 1724,
a irma que era «tina ala, donnirorio» %agu:ín, tienda y otros
cuarto. y cocina r . u corral cercado de piedra ... » De la Mor:1
dispuso que la tinca pasara a ser propiedad de Clara de
Treviño, :u . egunda espo. a, «como SU). propia», y, de. pu·
de la muerte de ambos, . e vendiera.
Junco a la casa había ~n apo. cnto con dos cuarto· bajo )
do alto , c.1uc (&lt;son de piedra&gt;). D1.: la Mota clonó en :u
testamento al 11i110 José Tomá , hijo adoptivo suyo y de su
esposa, «los do quartos bajo ». 43

Tesnum:nto e Ítl\"cncario de bicnt:s de Pedro de ,\!mandoz en .l\"ll
volumen 30, año 1706, c..xpedienLe 5, folio~ 4 ,·udt:a, 16 y ,·ueha, 27, 2 ,
•2

vudrn. AMM.
1 Tl!~tamenm

dcJo·é dt" l.:!. lota c.:n Pro1ncolo., volume.n 11, anos 1717•

1725, m·1mcm 108. .t\~ll\l.
2 2

abemo , por referencia, que Ana Báez de Tre,.,,iño compró
a lo herederos de Jo é de la Mota la casa que fue de éste.
.\demá , el 28 de juli de 1746 adquirió por compra a Jos ·
Tomá de Vera, el hijo adoptivo de Jo é ) !ara, en 40 pe o
en rcale . lo do cuarto que había heredado. -H

VI
El l 5 de ocrubr d 1696 Juan de i\Iontal o solicitó la
merced de un olar para ca a, huerta J corral. El terreno
estaba ubicado eotr las casas de Gabriel de la Garza y Die
áenz, &lt;&lt;haciendo call en la que corre del norte para el ur,
en el hueco que hace ...» AJ día . iguiente ·e le dio la po e ión
a ~[onrah-o, a. entánd . gue en dicho terreno había «un hoyo
) charco t1 agua ... »
El lugar era, qui7.á , lodo. o o
cena ~o
debido a algún manantial.
El s lar estaba . iruaclo en la acruaJ avenida lhdalgo, fr ate
a la ca a real • (antigu palacio municipal), y llegaba ha t'l
la calle Escobedo, o sea ha ta la e quina sureste de ambas
arttrías.
la mucrk de \footalvo, heredó el t rreno su \ iuda,
Juana ~ánchez de la Barrera.
La , iud.t de "\[ontalYo ,·endió el 9 Je •pticmbrc de 174 ,
24 nra · d I terr no a su nieto Jo,é Franci.co arda, en 55
pesos &lt;le oro común. 4/i En la c. critura re. pectiYa e &lt;líe qu
el t rreno mercedad en 1696 a Montalvo, tema al norte la
'
calle real «que corre a la plaza por las casas del ayuntarn.tenc0&gt;&gt;
o t:a la avenida rlidalgo, y al I onienre hacía e5quina con otra
calk, l1ue e~ la actual &lt;le P cobedo. Añadiendo que, &lt;&lt;calle enm dio»,
Compra '-lut• hizo,\na Báezdt:. Trt:\"lño de laca~a que: fue de osé J la :\[,,ta, en
Protocolos. ,·olumcn l4» años 1743 l ""'4 , ntimcro 102. ,\,\IM.
4' \lcrceJ de ~olar en 1G96 a Juan de ~Iontalrn, en Ramo Civil, mlumcn
22. año, 169,-!~02, expediente ·18, fohrn, 3, vudta. \rchin&gt; Murucipal de
;\lnmerrcy.
' 6 Prmncolos. ,·olumcn 15, anos \748-l""'SS, numero 18. ·\rchirn~Iunicipal
de 11 mtc:rrey.

273

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e decir la de E cobedo, estaba la, casa de Lui a uajardo, ,·iuda de
Pe&lt;lro lontah-o, en la tsquina suroe te de Hidalgo y E. cobedo.
donde se levantó a principio del siglo ., '"., 'el Hotel Ancira. 1 solar
d fontalvo llegaba por el sur, hasta la acequia principal de la
ciudad, que iba por la calle de an francisco ahora a,·cnicb
Ocampo.
Casi treinrn año después, el 4 de septiembre de 1775,
-¡,.faría Catarina Martínez, viuda de Jo é Francisco García
,·cndió 1O vara de tierra del solar donde tenía su casa, en SU
p o de oto c mún en reales, a Javier arda Guajardo. El
25 de ago to de 1777 lo hijos de José ·rancisco y Maria
atarina venden a García Guajardo en 32 pesos y 4 rcale ·,
otra, 6 \' media vara de tierra. 4~
Re.pecto a la propiedad de Pedro ~fontah·o y Lui a Guajardo,
en la e quina suroe"-te de Hidal .,.o y Escobedo, a fine del siglo
./VIII se hace referencia a ella diciendo que ahí estaban «la
ga . y solar de lo, 1 Ionralvo &gt;. En dicho predio, como ya
dijimos, se con cruyó, a principios del jglo XY, el maje ruo o
Hotel Ancira.

((

c

¿"Hijos del pueblo" o ''vecinos"? La
representación política de antiguo
régimen en los pueblos mixtos de
Sonora, 1767-1810
Jo é Marco Medina Bu to
CCIIRf c01_·O.

L\ Rl PRESC 'T.\no:--: P )UTIC \ r, O'-.OR.\ durante el antiguo régimen
hi.pánico 2 tuYO su expresión má con olidada en lo cabildo indio
9u e in rauraron en los pueblos de mi, ión bajo la férula Je. uira
desde principio del iglo 'VII. ~ sro fue a í porque la prO\·incia e
mantuYO como zona fronteriza, en la que d dominio hispano fue
débil e impugnado por grupos indígenas de cazadores recolectores
' Dr. en Hi ·toria por el olegio de M1choacan. \[ención honoáfica del '\111
Prt:mm Banamex "\rana io armia'' de Historja Regional :\Icx1cana 2008-2009.
Profe or im·e:rigador del Centro de E tu.di&lt; s Hi tórico De Región~ honrcra del
Colegio de onora.
- Por repr~tac1ón polirica de anoguo regimcn se &lt;:miendt: la manera como una
sociedad hacfa llegar a las aur ridatles reales sm· periaom:s y queja~, en el marco de una
sociedad en la que el ~po. llámese corporación o t:~tamento, ern la base de Lt cstrucrura
. oc1al t: instirucional; así como la autoridad rc:gia t:ra concebida principalmente como

a

r

~7

Protocolos. volumen 19. años 17 '0- 17 5. números 16 y 29. Mi mo Archivo.

dispensadora &lt;le ju. ricia. ame los conflictos &lt;le inrerc::,es de los dfrcr-,ci · grupo~. ,ran
,ujc::to, dd dc.:n:cho &lt;le representar ame b.s aut ridades las &lt;lin::n;a · coqx rnci ne ocioprofesional ·, rcrritorialc · como los ayuntamiento:,, hs persona., de &lt;li ·ánciún come&gt; lo.
noblesyvccinru.. \'cr Francois-Xav1erGuerra. "De b palítiai antigua ala política moderna.
La rc::,·olución de la sobei;anfa", en lJJs espados pub/icos m [berr,t1111bica. An,bi ikdatksJ'
pmblema.r. \~~/(J.f ,\1111-,\1){. Francois-X:n-it:r Guc.:rm, ,\nnick l . empérien; et al, , léxico.
,FE\IY , F , . 199 , pp. !09-1 '9.

2r

�)ns/ ,\ Jarror Medithl

como lo; ris r lo apaches y por lo mismos grupos agricultore
que habian ac ptado congregarse en lo pueblo de misión pe
.
ro
que proragonmiron grandes rebelione desde fine del iglo .. [VII
~o~o lo. mayos, yaqui , pima ) ópatas.' 'er mapa de grupo;
1nd1genas de onora)

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GRJ'OS IN0IG~OE SJNORA.

SGLOSX\111-XIX.

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cabildos que los representaran, por lo que su representación política
era mur elemental, reduciéndo e a la realizaaón de juntas de , ·ecinos,
Ja. cuales eran presidida. por un justicia real: un n:nienre de justicia
0 un comisado. \ cr:rvé de esta, junta los e pañoles considerados
"vecinoc;" hacían su representacione a la. autoridad e; ·upcriorcs.~
\. i, la representación política en la pro,'incia de onora durante
el anóguo régimen se ejerció por los cabildos indios n lo pu blos
de mi ión , por la junta de vecino en lo reale de mina. ) i::n la.
Yilla que crecieron a la sombra de los presidio , encab zadas por
una autoridad real (un teniente de ju ricia o un capitán de prc, idio)
o ocial (un comerciante adinerado). Lo indio del pueblo de misión
ad crito. a la autoridad del cabiklo, ran d nominado. como "n,m1ral~' ,
"indios de campana" o ' hijos del pu blo", categorías que les a ignaban
derecho y cargas particulare , que los diferenciaban &lt;le las repúblicas
de indio mesoamericanos. En primer lugar porque eran con. iderados
' bárbaros" que apenas crian e nvertido a la r ligí 'n católica, lo que
lo supeditaba a L'l autoridad del mi ionero quien lo podía ca tigar; en
contrapartida estaban exentos del pag d tributo, tenían acceso a la
tierra del pueblo y ervicios religio o · gratuit . Las cargas que debían
:i.render eran: el trabajo comunal para el o. tenimi nto del culto católico
e to e cl ustc.nto del misionero y el mantenimiento de lo edifioo
religioso ; rambién debían proporcionar trabajadore · de repartimiento
para las empre as de españoles ) milicia para apoyar militarmente ~

lo· e, pañoles.
Pnr u parte lo. españole y gente hi, panizada como las ca tas,
eran denominados ' ,·ecino," o "gente dl razón", con lo cual se
entendía que eran súbditos plenos del rey ) podían repre entatl

La ~~ecarjc_da~ del dommio hispano . e expresaba en la reducida
poblact n no tnd1gt,;na, gue , Í\ ía errante siguiendo la bonanzas de
lo rcale de mina cuyas vetas se extinguían en poco años, por lo
gu de ;stos reale no e consolidó ninguna poblaCJón, salvo el real
de lo Alamos. Esta situación motivó que lo e pañoles no tuvieran
Ln nbrn de carácter general ·n L1 '-JUC se craz:i una •xcdcnu: ,is.ion obre la historia
orn &gt;ni dn~nr&lt;.' : ' domi~o h_ispárurn t:~ la de ergio Orrcga oneg.i e Jgn.,cio dt:I
R1 0 , coonls., frn .r,glos de ÍJWona stmon.lls,· (1530-1830), México, U ,\J.\J. 1993.
1

de

276

Sobre fa~ juntas dt: ,·ccmos nt José Marco: J\!&lt;.:J.ina Bustm, ·:kraryuía social,
vccmdad v juntJJs Ut' vecmos en la pronncia de onora ( iglo~ X\11 y , ~ '111): n
'J_ccrcamienco afa repre ·enmción política de 1\ntiguo Regimcn en un:tzona ,mnginnl;
front ··nza del m1peno e pañol", A 1111a1i11 IF:H , numero 23, lnsútuto de E tudi1 s
flistórico-Socules, l ' nh-midad Nacion:tl dcl Cenero, Tamlil, \q..,enrina, 2008, pp. 2..')~ TO.
En relacitm a los priYilegim r cargas de los m&lt;lío. dt" mísión n :r .ymhia il.'llkling,
f&gt;ais,!ia dt·pw/r, eitlmlidad: l ·ro11ll'ft1J 111lpt'riulcs m d dmm1, d \'01111r¡1J /l()J(jllU de la :I lm,1zn111t1,
~léxico, T·1 Colegio de nom/ OF... .\
,\;\J Azcapot7.alco,2 108, p. 245-246.

2T

�problema • como frontcri;m. e caban e. ·ento de pa . r alcabalas
} u carwi principal era defender d t rritorio Je los a aquc.: de 1
·indm en mi o ,. r 'apóstata: •t. Tambi •n eran con id ·rado
catolJco ca pace· de c:jercitar u libre albedrío, p r lo ,¡uc no estaban
uj r . . la auc ridad dt: 1 . mi. 10nero. tn qu debían er
, dmini tr:ido. p r I clero ecular; p 'r n la pr ,incia d · onora
é re ra ca ·i incxi tente p &gt;r lo que en mucha. ca. ionc lo. atendían
lo mi i nero dt· lo pueblo. indio , quicne se qu jaban de que no
pagab:m lo 'i n 1cio. parre quialcs ni hacían rrabajo c munal, para
el ·o. tenim1cmo del culto como lo. "hijo del pucbl '.
De tal maner:i que la &lt;li. tinción cnrrc 1 . "hijo. del pueblo'' y lo
llamados ·•n:cino. ·•, tenia que ,. r con Jcrech . • oblig-Jci ne
paruculare.. Tal cparnción e fue &lt;l1funúnando a m dida que fue
incn:m ncánd . e cl m tiza je biolog:i &gt; y culrural, particularmcnt
de pué d la e. pul ión de lo. j ·uit, n 176 , ya que e le ·.ló a
fav r del a. emami ne de "ncinos" en lo pueblo , acabando con
la· di ·po icione. l !ale. qu lo prohibían. bn e ce artícul
anafüa
prcci amen e qué eran ~ rmacione e c. p rim ntar n en la
representación politica d I antigu régimen paró nd d la mayor
la. itud en la di. tinción n re "hij s d I pueblo'' y vecino &lt;le raz · n'.
'iU.

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La critica al modelo egregacioni ta de la mi ión je uita
La opo ición de ,·ecino. ) auton&lt;l. d real · al p der d 1 padre
i aciano , c.:mpez • a manife tarde d mediado. dcl i I , r\ ll,
con la gen racilin d
di curso que cucsti&lt; naba la caracc riz. ción
je uita de I indio .• como "b: rbaros", 9ue rcqu rían de u gui
paternali rn para adquirir lo rudim neo d la \'ida ~&lt; ci. ble '
políLica como rcqui. ir para p dcr recibir el evangelio. FJ dc,arr llo
de tal cu cur o contra la mi i •n j uita llegó a ·u clim:ix con lo punto.
formulad parlo Yecino. yauroridade de , nJuan Bauti a de nora
en una "junra , c:creta" rL"alizad. en 1i22, 1&gt; cual han ido conoodo
por intermc.:di d 1 mi ionero j uira, J ~ Maria ,eno · s guien. para
r futarl&lt; , 1 . di
conocer al YUTC~~
1 planteamiento· dt: la "juma ~ecreu" cgún l.'110\' , eran lo~
sigui ·ntc "qu la ci rras d l indio e rep. rtan a lo. e pañ, le .

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e yote. ) mul·u ''; "que a los padre
les permitan cierra m para
St.mbrar ni para . u na&lt;l , foo ¡u l · iembn:n lo 9uc ba:- tar par:i u
·u. tcnto"; "qu lo. padre. no ese rben d mbrar :1 I &gt; indios'';
Jo padre no puedan poner
rnad r en lo pu bln , jno . ól
alcalde 111.'l) &gt;re de n ra '; "que I&lt; - e pañ l ,;,":Ul m zcb.d c n
lo indios en los pucbl · ·; "qu 1 , indio. t ngan liben d para po&lt;l r
dvir v acc modar. e en la. casas y cuac.lrill d lo p ñol ·s". '
EÍ je articulad ir de los plantcami nto · antcriorc cra la crídca
.1 carácter c rra&lt;lo d · la mi ión je.-uirn. c.¡u , por lo dcmá ·, era el qu
c. table ian las I .e · . dc India. para lo pueblo de indios, así como
u derh·ado: d control de lo. mi ion ros de la ,·id. coútliana poli rica
•conómica Je lo indio •. P r otro lado, e imp namc tener pr enct:
que una cosa era el di. cur e • tr la r alidaJ, puc • ún ·uando lo
padre debatían a a,·or de qu lo e pañol y ca t. no pudi 'ran
viYir en lo. puebJn., de indio·, de hecho p rmi1fan y mantenfa.n
(fü·er. as rt:lacioncs con 1 ., vecino·.
\. í, la Pimcria Baj. y la patcría fueron b. área don le e
experimentaba con má. ucn:a la rclaci6n encr' espa11olcs " nr s
de razón" · indio "hijo del pueblo'. 1 n la. cuenca. de lo río
onora, an ~ligue! y po ura, d sdc mediado· d I siglo ·, II s
intió la pre cncia de Ycan
.·plotando mina , ranch 'hacienda .
De ahí que ya de de 1722 ·1 mi mo Jo é !aria en&lt;n-e denunciaba
como fal ·a. la. acu aci ne de lo ve in en I ntido de que 1 •
mi ione acapar1ban la tierra • }' &lt;lemo traba qu • 1 alr dcdor '
de la. mi ma c ·caban ocupado por lo ranchos : lab &gt;rt.:s de lo
,. cino .-Tal ituación . refc:rida también p 1r el obi. pode.: Duran
Pedro Tamarón y Romeral qui n en . u ,; ita de l 61, ene ntró la
zona abun&lt;lant · d Yecin , inclu o \'Í\"1 nd en los mi mo · pu blo
de mi ión. n año d pué el padre \lt:xandro Rapic. ni informaba
que en la mi. ión d an hanci:co ja,i r dt: Ba1uc , hi:m 15 famili ·
, n;,:il •2 R., 1-tnolG in) misión m la Pim ria l/1,1. rt -1 i40. \(é. ico
'\,l.lr7,pp.t·4.15 .16 .1-6.1 l ·1 2.
Jb. 'd., pp. 161 - l 63
Pedro 1 mari'm r Romeral. D , ort 1dd,1 dd rtIIti in,o &lt;JbtJflil(/, , l,11 tlrt'a T 1 ~.
1765,\l"xi o,Robn.:J J P, rni:I, l9J.
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de ,·ecinos, que a exc pción de "tal o cual español o criollo de
onora todo lo demá ran mu.latos, coyote · o lobos", pon.¡ue
no eran indio. puro " no querían . r del puebl , pero i vivir en él
y c;embrar- que vfrían en los ejid del pueblo donde meúan ganado
mayor y menor que cau aba daño a los indio .9 La relaciones de
je uitas j "ecinos también e · regí. trada por l misj ner de ama
Ro alía d1.: Onapa, en donde YiYían nueve familia "d razón",
constirmendo 42 individuo, ; también les admini traba acramento
a lo · vecino del ya.lle de an Jo, é de Tacupeto, aunqu e queja de
9ue '' us difunt .. e encierran en la igle ia de indio irvi 'ndoles
para u . entierros, ornament ~, campanas fábrica cantore,
acn tan sin rnác; b,~ención, sino la pura caridad' puc la
obvencione las pal5'lban al cura de la jurisdtcdón. w En an .Miguel
de ahuaripa el mi iooero Torruís Pérez, el mi mo año de 1"'66,
reportaba que se enconrraban en ella vario e pañole. y "gente de
, " , a\Tecrn
. dad os con u "l)ten
. , y 1a
e mili. a " . i 1
ra.zon
i bien lo ,· cinos de an Juan Bautista d ~ onora no lograron
u. peticiones, ést:i.. coincidían con lo proyecte de funcionarios
ilu. trado como el Yisita&lt;lor Rafael Rodríguez Gallard , como se
ob erva en el informe que hizo al \,jrrer en l 5 sobr , u Tisita a
la. provmaa. de onora ) inaloa. En e t informe pre entó una
erie de planteamtenros obre lo,; pueblos d • misjón que, n an
medida, retomaban lo puntos planteado, por la' junta ecreta'' de
1722 con la Yirtud de estar presentado bajo la forma de un di curso
erudito que lo hnda digno competidor del di curso jesuita.
1argum mo central planteado por Rodríguez allard en e rno
a lo pueblo de mi. ión fue criticar el fundamento legal con el que
los misioner s . e oponían al a entami nto d e pañoles y ca ras en
la mi ione~: las L ye, de Indias, que expre amente lo prohibían.

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\[a,, or \frdma ll11.rtns

El YÍ icador argumentaba que Las leye no eran absoluta } debían
er interpretadas buscando el bien público, gue lo que las Leyes de
Indias trataban de evitar era el a entamient entr lo indios de
''hombre inquieto de mal vivir, ladrones, jugadore , vicio o. y
gente perdida" que dieran mal ejemplo a lo indio y que abusaran
de clJos, pero que no e podía gen ralizar a todo lo e pañole ,
sino 9ue había muchos que llevaban una vida ejemplar, lo cuales,
·i tuvieran acceso a la tierra de l pueblo de mi ión ayuda1ian a
la "reducción" cabal de los indio Y
Tal postura de hecho llevaba una ,·dada críuca a los misionero que
no habían logrado una integración "p rfecta•· de los indio a la ociedad
hispánica como se había rno trado n la reciente reb lión yaqui de
1740, a pe ar de haberlo mantenido bajo u tutela, apartado de lo
españoles, por má de cien año .u También pugnaba por cambiar La
,isión que hacía recaer en lo religio os la r ponsabili&lt;lad de mantener
el dominio de la m narquía en lo pueblo de misión, para lo cual
bu caba rehabilitar la irllilgen de los pobladore hispanos haciendo ver
que a través de ellos era como los indios e ujetarían realmente a la
monarquía. in embargo, Rodríguez Gallard sabía 9ue en ese momenro
toda,ía los padres terúan el ·ufici nte pod r para op n rse a La apertura
de los pueblo de misión y optó por la p Jitica de prom Yer nuevas
poblacion s, ,illas, en las que
pudieran a entar canto lo e pañol ·
como lo indio , lo ru.a1 concretó con la fundaci 'n d la Yilla de an
~ligue! de Horca itas, que s conmt:i.ó en la capital de la gobernación
de onora , inaloa.
El discur o de Rodríguez Gallardo partía de una concepción de
los indios de misión diferente a la de lo j suita , no lo Yeia como
barbar a lo. que había qut: en· ñar a er hombre para qu pudieran
comprender la religión cri tiana, ·in como indio "má ladin s que
aún los indio d lo: ·uburb10s o bam de léxico",'~ ya apto para

0 \rchlvo Tem:-ral Je la. 1ac1ón (cn aJdantc \G . ), ~\rchiYo r te tónc de I Lici-

enda, rnl. 17, e ·p. 31. lnformc de la mi~ión Je an hancisco Ja,·icr Je Batuc por d
m1-;ioa ro lexandro Rap1cani, 20 de ener &gt;dc l '66.
"~\ • , \rch1,·o Hi. tórico de Hacienda. vol. 1 , exp. 33. Jnforme de la misión de
ama Ro~alía de Guapa por el misionero Joseph \X'atzek, ~in fecha.
11 /bid.

'? José Rafael Rodríguez Gallardo. Jn_f,m,esobrr Smu/(}(I }' r,nora. A1io dt 11;0, Germán
\'in;ro cd.,intro&lt;lucción, notas,apénuiceein&lt;lic!!!' ~léxie1 ,AG •, 19'5,pp 26-2".
1 Lnexcdcnt ·cmba¡nsob
larebeliém yaquidc 1-.fOes e-l&lt;le Luis ºavai.To arcia.,La
I11bletwci611 )'t1q11i dr I '40, t:villa, , ·cuela de E rodios Hispano-amcncanos, l 966.
1 Rodríguez. /1,jor111c, p. 41.

180

2 1

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dejar de er conducido como menores por lo padre rrus1onero. ;
in embargo, .eñalaba que su "reducción perfecta" ólo e
con eguiría c n el poblamiento de e pañole . Abona en e. ta idea la
impresión que le cau aron lo ·aqui ~ ópata.:
La naciones de ópata y yaqui
n las má culta . Uno y otro
son amigo. de andar ve ciclo , má inclinado al trabajo y mucho
más ocia.bles que otro. indio . L yaqui principalmente, on de
genio en roso, magnanimos } de pensamiento, altivos, mur
inclinado· a lo religio o pue aun cuando esraban sublevado~
ejercían muchos acco. de religión como que sus guerras fue ·en
civile o la que llamaron comun.idade en España o tiempo del
. eñor don Carlo \~ a mi por lo men , al tanto que por lo común
me ha causado lá. tima cl ,er adYertir \' reflejar la p ca sub i tencia
de e. ta reduccione. , cambi , n ha servido de confundirme el admirar
en alguno indio lo claro y fundam orado &lt;le u di. curso ; bien
con la oca ión del informe o pt:climento que interponían, bien en la
acu ación del delito o bien en la sarísfaccióo del cargo para
vadirse. 1omo se puede a reciar, Rodríguez Gallardo no ye ningún
elemento de "barbarie'' en e tas do "rrncione ·", inclu. o !'&gt;U
ca.ractcrizaoón de la . ublevación yaqui como una "guerra ch;il", no
tiene nada gue Yer con una rebelión "apó tata•· como la J los
pimas de 17 51 que quemaron iglesias, imágene. religio a. } matar n
misionero. ;16 ioo que sería una guerra por privil gio , por derecho
dentro &lt;le la monarquía, como la comun.idade." de
paña, lo
cual indicaría que los con 1deraba como un cuerpo político no como
una borda Je ''indio bárbaros".
La xpul ión de I s jesuita de las mision . de onora en d me
de julio de l '67, dejc1 el camino de pejado para 9ue lo. funcionario
reales recuperaran u autoridad en lo pueblos de m1s10n, y
lhid., p. 25.
LHebdión pima de 17 51 en Jo é Luis \lirafu ntcs Gal\'án, ·'El 'em:~JQ de la.
ac·a de adobe'. Luis cid áric y la rebelión &lt;le los pima~ altos en 1751 ", en O,ga11iz,1dó11
)' lidmJzgo t1I los 111oii1111n1tos pop11l,1re.r 1101'0h!r/w1os, l·dipt: Castro ., \'irgirua uc&lt;lca,
José Luis \lirafuentc G , c&lt;l ., Méx1cc1: L' ' \;\1, 1992, pp. 147- 1 5.
1'

iJIJJ/tJJ

promm-ieran una nu va política para los mismo . En primer lugar
difundieron una caracterización d lo indio de misión que los
deYaba del nivel de "gentiles" que apena van a er evang lizados,
lo que e casi lo mi mo que ' bárbaros' que aceptan reducir e, a
indio. ya cri tianizados pero que requieren una mayor compreosi , n
del dogma católico, por lo que serian atendidos por doctrineros, ya
fueran del clero ecular o regular, pero ya sin la autoridad temporal
que habían ejercido los je uita ; pues a parór de entonce . rían
únicamente los cabildos indios y los ju ricia reales los únic
facul tados para ca ógar el comportamiento de lo ''hijos del pueblo''.
Por otra parte se promovió el a eotamieoto de vecino eo lo pueblo
de indios, lo cual tuvo con ecuencia. tanto en el carácter corporativo
del acceso al gobierno local como a lo recur o comunale del
pueblo, asunto que e trata a continuación.

De pueblos de misión a pueblos mixtos en la etapa posterior a
la expulsión de los jesuitas
Ya de de la instrucción para la expul ión de lo je uitas girada por
el conde de Aranda, pre idente del onsejo Real d Ca, tilla, e
planteaba lo que ería el eje de la política imperial para lo pueblo
de misión en la etapa post-je uita: que se procurara el
establecimiento de vecinos españoles y que, de ser posible, e
pu ieran clérigos eculares. i- .. ta política expresaba la concepción
que tenían lo funcionarios ilu tracios obre lo indios: que ya e taban
lo suficientemente evangelizados como para ser considerado.
católico. plenos qu no nece icaban la tutela de misionero y que
podían er recon ciclo como súbditos del rey con todos los derechos
y obligacione . Tal consideración implicaba terminar con la
administración del trabajo comunal por el ministro religio y con
u autoridad sobre los asuntos temporales de los indio d misión,
de lo que se e peraba redundara en que lo, indio e; dedicaran a
trabajar us tierra de manera individual.

1~

282

' ergio Orrega . •oriega e Ignacio dd Río, coords., Tm .riglos dr hiJtori,1.ro11ort11se
(1530-1830), \léxico, t;~ M, 1993, pp. 265-266.

283

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Inmediaramence de pué de la expulsión de lo je cita de las
misione el gobemador de on ra y lrull a,Juan laudio d Pineda,
ordenó conv car a los narorale &lt;le cada pueblo con u re pecriYo
gobernadore y que e le hiciera aber que qu daban bajo la
berana protección del rey, que
le pro,· ría de cura y
doctrinero. ) qut: ·n adelante e lc:s dejaría «en la ju ta libertad ovil
de comunicar e ) rejdir con lo españole como sus hermano )). 1
in embarg l pr ceso Je 5ecularización no e de arrolló cooform
a lo plane, de I funcionario .
El primer problema que
pre emó fue la incapacidad del clero
secular en proporcionar lo cura que ocuparan la misi nes de los
expul ado , pue ap na~ . pudi ron cubrir las mi ione de inaloa
y del río Yaqui. por lo qu . tu ·o que recurrir a la orden franciscana.''
Lo misionero. franci cano. ru igual que l jesuita devengarían
un sueldo o i,ínodo de la Real Hacienda, aunque recibieron
imtruccioncs preci. as del ,·irrey larqué. de roix en l enrido de
que ·u nuni. terio erfa ·olnmentt: espiritual, que la temp ralidade
de las mi. 10nes crían admini ·tracia p r civile llamado 'c mi arios
rcale '', y que bajo ninguna circun. tancía ·e impediría la
comunicación, comercio o re ºdencia de los indio con lo españole ,
ni · les afectarfa en el manejo de su biene o fruto de u trabajo:!H
Pronto lo: funcionario. ·e dieron cu nta de que inclu o lograr
lo. objeti,·os trazado con los misionero. franciscano no ería nada
fácil. Para empezar lo ''comí. ario reale·" que de.: bían ad mini trar
la. 'tcmporaltdadc "de las mi ·ione no l luonon bien, perclién&lt;lo e
gran parte de la. st:0111\a ) anados· por otro lado el grad &lt;le
a ·imilaciún de la forma de ,~ida hi pánica por lo indio-enas se
e, 1denció dbpar, pue. h. bía zona como la Pim ría \lta en d nde
lo pueblos de mi. ión coda, ía eran 'conver i ne Y.iYa. '', es decir
babi ado por indio. "gentiles", con u · co ·rumbre "bárbaras'';
ad 01.ís h:1sta ·ntre lo. indio: má "ladinos'' como lo. ópata ·, pimas

y ya~~is se con ~deró que todada no era momento de dejarlo
adrníru trar u b1ene comunal p r í solo .
De tal man ~ ~u el mismo isitador Jo. é de Gálvez, campeón
de Ja.5 nueva_ política , ruvo que dar marcha atrás n su. intencione
original . :\s~ en 1769 ordenó que la adnúnistración de lo biene
de la. misiones pa ara a 1 . franci cano en la provincia de onora
y a los curas doctrinero. de lo. pueblo, del río aqui lo cual
repercutió n que se prolongó el reconocimiento oficial a la
~dmini. trac1ón del trabajo comunal por lo mirú. tro religioso , ya
tueran regulares o seculares. in embargo, en do a p cto. no hubo
marcha atrás: en la apertura d los pu blos de mi ión a los e pañole
y "gent _de razón'', a í com en negar al mi ioncro toda jurisdicción
que no fu ra la espiritual, pues no e quería que volviera a crearse
un poder com el jeswta que compitiera con lo funcionano r ale .
pe. ar de lo revese eñalad e □ el proceso de secularización
e e mi m_ ~ño d 1769 Jo'-é de Gáh·e1 dictó unas lnsf111ccio11es par~
el_ repa~ruru nto de tierra en los pueblo y para la cuenta de
mb~tano "que al mi mo tiempo deben hacer en ello ', con la idea
de tomemar el individualismo entr los indios, de crear un merca&lt;lo
de ti~rra e increm ntar I s ingreso. de la real Hacienda: aungue
habna que tener pr ente 9ue u proyecto no era tan radical como
para decretar la upre ºón de la propi dades comunales de los
pueblo. Y . u gobierno particular. egurarnente tomaba en cuenta
un posibl _e_ tallido_ ~e viole_ncia y también expresaba el peso de la
cultura políuca traclic1onal ht. pana que consideraba al pueblo como
una "comunidad perfecta' .' 1
. Las mencionada. lnstmrciones conforman un documento
'.mpo~tamc ?orque entaron la ba. es de lo que seria la política
unpenal hacia los pueblo de indio. en los años que .e mantuvo e]
dOl1lllllo
.. h.I pano, por lo que se hace nece ario analizarlo m.'ls en
detalle para P d r replantear u cnudo hacia lo pueblos de indio .
"I .a Repu'blica constituia la "comunidad perfecta" , L1 que :e di ·ñncn,ia de un simple
cnnglom
l fa miTta. e .IOlti \1ºduo · por :cr la comuniJ, d dd pueblo
~.·
erad O le
unilla pe r
1
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. . • ,.,.os J , } JUil lCO" e t ca eme auco~u haente tamo ele, de el punro
21

/bid.• p. 26-.
1• //,id•• pp. '.!9-3 W.
l!l John L. K · :cU, J ri,irr• .\old•m. a11d R, omm,. 1:-liip, ,,ir Ariz.()1/a ,md the Jo1101;1
\fiui,,11 f r r11!1 rl 767- I 8&gt;6. Ti1c:on, Thc ' niHr..itf of .\rizona Prcl-~, 1976, p. l 7.
1

Do,
nun

2 4

t \1.

ta e pmru;tl, como po lítfo J ' m rc:ri !".

285

ucrra, / .l)f espaciflJ, p. 56.

�jwl Marros .ITeditta Biutos

Lo prim ro t1ue resalta del documento e que má gue prjvatizar
indi crimi-nadamente la cierra , e pretendía legalizar la propiedad
rerrirorial de lo pueblo de indios, e timada en cuatro legua ; a su
interior e daría prioridad a lo terreno de tinado a ser explotado
de manera colectiva: los ' bienes de comunidad" y el terreno
destinado a la manutención del mini tro religioso· luego e pasaría
a la a ignación individual de suerte. de tierra a lo· indio ,
reconooeodo el rango de lo. distinto· cargos del gobierno indígena;
plantea la po ibilidad de señalar un terreno que fuera utilizado corno
potrero col cti,·o} dejar tierras para el crecimiento de la p blación.
L na vez hecho l anterior se a tenderían la peticione de los
españole que qui.ieran asentarse en e1 pueblo así como de las casras
'd razón", pre,·ia autorización del mini troy del gobernador indio.~
Las fostmL"ciollfs de Gáh-ez dejan claro que las cierra asignada
indiYidualmeme, canto a indio como a españoles · ca ras, no lo
·crían en propiedad privada, e decir plena, ya que .i bien e
heredaban, no e podrían vend ro hipotecar; en caso de no ocuparse
o cultiYar:e regresarían a la cierras &lt;ld pueblo para ser a ignad~ a
otra per. ona. Ha ta aquí ·e podría con iderar que n hay una
explícita intención de acabar con la propiedad corporauva de los
pueblo de indi , al con erario pareciera que lo que se pretendía era
delimuar tal propiedad, asegurar la tierra. de l pueblos ) crear
un m rcado de cierra con las que quedaran libres. Por otro lado,
tampoco se nota una intención clara de acabar con la forma de
trabajo comunal, pue la repartición individual de tierra no er.i
opue ta a las prácticas comunitaria ni de la mi ión je uita; obre
cod si e toma en cuenta que ra un derecho a u ufructuar un
pedazo de tierra que continuaba siendo propiedad del pueblo.
Tampoco ·e ev-1denc1.a la meo r intención de acabar con el gobierno
mdi ena, al cual se le ac;ignan re pon abilidade en d reparto y ~e
privilegia a :u. miembros asignándoles tierra en mayor extensión.
El a pecto que pareciera lfUe iba m.,'Í.s en contra d la comunidad
La$ J,,str11.-rio,m en \G t ' , H1&lt;.wria, 17 69, vol 16, fs. 224--228v. Reproducida. en
Pernan&lt;lo Ocaran1.a Cro11ic,1s y rda.iones del Oradmte de.\ lrxuo, t. U, \léXJco, \nugut
Librería R1&gt;bredo de José Porrúa e hijo., l 939. pp. ¡ -7-160.
1"

286

indígena era el relacionad con la apertura de lo pueblo de misión
a españole y "gente de razón' , lo cuale e podrían asentar 'poseer
cierra. en lo mi. mos. e trataba de la vieja demanda planteada. por
lo vecino de an Juan Bauti rn en 1722; in embargo, en la
J11stmccin11es de Gál ez s e pecificaba que la cierra c1ue e Je dieran
erian en la mi ma condicione que a lo indi , es decir, serian
en usufructo y si no la trabajaban, regre arfan a la comunidad.
e)ero demento a tener pre ente e que lo repartimiento de tierra
planteados en la lnstmcciones no e realizaron por diversas
circunstancia., como el remor a ublevacione indígena. y falta de
incentivos económico que e timularan a lo comi íonado , de tal
manera que la acción oficial por aplicar la política mencionada
prácticamente e quedó a nivel de discurso. 23 Lo que e hizo fue
apoyar a los e pañole y "gente de razón" aspirantes a tierras en lo
pueblos de mi ión, lo cuales lograron penetrarlo , pero de una
manera lenta y utilizando recur o. diversos como el arrendamiento
o lo matrimonios con lo indígenas. De tru manera que I s pueblos
de misión de manera paulatina e convirtieron en pueblos mi.xto d nde
convi,ian tanto ' indios de campana" como vecino , aunque -corno se
ha ,·isto- tale div1 iones eran sumamente volárile . Tal 6 rma de
penetración r transformación de lo pueblo de misión, po ibilitó 9ue
no se apreciara como un ataque generalizado a los privilegios de los
pueblos y c;,'--plica la relativa paz en que e mantuvieron los indios de
mi ión de. pués de la expul ión de lo jesuitas.
La dispo icione mencionada facilitaron la intromi ión de
individuos no indígenas en los pueblos, profundizando la pérdida
de identidad étnica, pue e inten, ificó la mezcla de grup s, tanto
en término de angre como culturales; aunque, en algunas zonas
ll Jgnacio del Río, Lo aplicadó11 ngirmal de las reformas borbó11ica.r m 1\'11r1·a Espalia.
.1'0ttamySi11,1/oa, /768-1787, féx1co, U .-\1\l 1995, pp. 134--135; Cymhia R.adding,
117,111dm'11g Peoplu. Co/oma/is111, Ftl1111r pares, n11d f.cologícal ho111im 111 '\'orthll'esltr11
,\bifl,, 1700-1820, Durham, The Duke 1 nivcrs1ty Press, 1997, pp. 179-18 . aúJ
lmirumo Romero, De /,,¡ n1isio11es ,1 los r,mchOJ"J hadmda.r. La prii'fltiz.t1ció11 de la !me11cia
dr la tierra r11 fo11nra 1740-1860. Hermosillo, obierno del E. r.ado &lt;le onora, 1995,
p. 138. E. te aumr comab1liza por década lo · demmcm de uerras realengas,
mconrrandoque la mayor cantidad se da en la déca&lt;.ÚI . de 1810 a 1840.

287

�J11Jé Mam,s ,\lrdín4

como la Pimería Alt, , la absorción de "gente de razón'' p día ª)1Jdar
a reconstituir la comunidad, tema que. Lratará en 1 iguiente pumo.
De tal manera que la demarcación entre hijo del pueblo y \'ecino
se hizo meno· catcg irica, po.ibilitando que fuera utilizada por los
habitante de lo· puehlos a conyeniencia, según lo denunciaban los
misioneru ·: que alt:gaban , er ' hijos del pueblo" cuando . e trataba
de no pal-,rar tkrecho parroguialcs o "&lt;le razón'· para eludir la· carga
del rrabajo comunal. Tal ituación e ejemplificada por Ignacio del
Río, con un informe Je fray \monio i faría de los Reye de 17 2
sobre d pueblo de núsión de p &lt;lepe, quien dice lo iguiente:
Lf)s indins dkm q11r so11 de 11adón euderes )' ópatas; pero, a la 1ml,ul, ello.r son
,m , me/to de espmiole.r, 1111tlatos, co 'oles)' otras castas. Estos fllh..1os, que so11 CaSJ
todns los que. tSIÓ11 rl/lpt1dm11ado.r efl el p11ehlo, &lt;jl(imw ser indios para q1111 el (l{f'a
del padido 110 fi.,s pida cobre sus derechos I ob1•mc1oflts, pL11-a q11e el padre
111irio11ero ks soco,w en ms 11ece.ridades;pero 110 quinw ser 111a11dadosJ' gobematÍfl.1
(OllJO indias, JJÍ obedece!l las conwin11es • consejos del pad,-r 111isionem.2~
Lo planteado a lo largo de e. te punto permite con. iderar gue la
radicalidad inicial de las medida tomadas por Jo é de Gáh cz e
fue perdiendo a mi:dida que la realidad de la provincia. como zona
&lt;le in ntcrn e m indio no totalmente . omctido e fu imp niendo.
I~l resultad, ue d início de una etapa sumamente compleja., en la
que la norma fue 13 pres ncia &lt;le f rmas híbrida de gobierno tanto
espirí rual como remporal en lo· pueblos Je indio , la cuales se
ndaptar n ·egún las característica. cultural · de los grupo d
población Je las di tinta zona~.
"Hijo de pueblo" , "vecino " en lo pueblo de onora a
principio del ·iglo XIX
En e ce punto se rmm la relación e. i rente emre la. forma de
rcpresenrnción polílica y la. carnet risticas pobb.cionale de los pueblos
indígenas en la provincia Je n rn a principio' del , iglo xu· CU}'II
, , steda&lt;l ccrrimrial originó que a su inkrior . conf m1aran zonas con
particulari&lt;lade: en b hi. tocia &lt;le su pobL-uniento, en las prácticas
cultumle::.; de lo: grup ~ indi ena.", en d grado de a, imilación de la
.:.1

Dd Rio, La aplirtmón

fo11al, p. 126.

28

R111/01

cultura hispánica, y en la relación que e entabló entre los indígenas y
los españoles o 'gent de razón".
Se perfilar la existencia de tres zona con caracteri ricas que influyeron
en la manera como e practicó la repre entación política. Una
corresponde a la denominada Pimeáa Baja, Opatetía y lo pueblo
mayo , caracterizada por la temprana mezcla entr indio r espaúole
que redundó en una mayor permeabilidad a la cultura hi pánica; otra
zona corre pond al territori yaqui, cuyo natural se jntegraron
rápidamente como mano de obra en la empresa de lo
pañole
esrablecidru fuera de u territorio a la par que manruvieron u pueblo
con una pre encia mínima de e pañoles· la úJtima zona e la de la Pimeria
Alta, en donde lo pueblos de misión se mantuvieron como
"conversiones vivas" por el flujo d indio "gentiles" seminómadas
ademá" de que se vieron sujeto a movimientos migratorios de población
mur heterogénea atraída por lo placere de oro.
En fa zona conformada por lo pueblo mayo, la Piro.ería Baja y la
Opatería, gran parte de los pueblos fueron considerados como doctrin ;
e decir, pueblo de indio ya cri tianizado pero que todavía requerían
una mayor in trucción. Se encargaron de ello lo franciscano de la
Pro,,incia de Jali co, por lo que . e les eguia identificando como
misiones, aunque el misionero ya no tema autoridad para manejar lo
bient: temporale,.
pesar de tal re n-ícción en algunos pueblo
admini traban la producción comunal.
En e ta. zonas de incli más cristiaruzado y con importante grupo
de población no indígena, a poco años despué de la expul ión de los
je uita. e experimentaron ecularizacione electiva pasando la
administración religio a al clero eculat. Por ej mplo la mi ión d Arizpe
en 1776 fue declarada ede de la Comandancia Gen raJ de la.
Prm·incias Interna y ecularízada e~e mismo año; n t 791 se
·ecularizaron lo pueblos de misión de Banámi~ ,\conchi, re , Baruc
y Óna\·a ..\1 poco tiempo Oposu.ra.25
E. importante preci ar que lo. procesos de secularización
:::.1 Lino Góme2
:medo So11or11 a ji11er del Jig/1J XIIIJJ. ·11 itJfart11e del 111i!io11ero
Fra,,dsco A11to11m Barl111stro, Cflll otros doC11111et1to.r io11tp/e,11mtarios, Guadalajara, Librería
hmt 19 1, pp. 68-86.

289

�.
d J~bili"mban la corporación que era el pueblo d indio·,
mencmna o t:
•
•
¡ . · · ero·
'ª
que
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clero
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11oblación e dividió en .vecino.
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¡ , lo . scgundo a ca I e o
primero sujetos a lo. JU ticta. n:a e.
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indígena.
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En el siguiente mapa e muestrn la manera como et , •
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zonas e ~
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"r"ce ¡.. Pimería \Ita en llondc \e s puc cL pcn .· t:
1uga1. •,1p.,c
"
·¡¡ · 1 •
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mbina la pre"-cncia del cab1 to inotgena e &gt;
como t:u_tont:. , . e co
•
. onJe a la patería, la Pimcría
lo. justtc1as reales. La utra zona corre. p

\

l'\SIDS DE INDIOSY GOBfR,10
EN 9:&gt;NOAAA~NCIAOS
OB.SIGlD XIX.
Ba-clón.btt

Baja y lo pueblo ma o , en la que los pu blo on con iderado
doctrinas y coexi te el clero regular y ecular a í como el cabildo
indígena y los justicias real . Finalmente aparecen lo pueblos del
río Yaqui, lo cuale on con iderado doctrina a cargo del clero
secular, y u gobi rno d pend exclu i,·runente del cabildo indio,
pue en lo pueblo no había ju ricia reales ni Yecino .
l'n ca o que ej mplifica lo anterior e el d Arizpe, en la Opatería.
En e te lugar en 1 96 el cura Jo é Cayetano alcido le antó un
padrón de esa ciudad y su "anexo '' hinapa, Bacanuchi y
Huepa,·erachi· el cual dividió entre 'vecino d Arizpe' e "indio
opa ta. . u naturale '. La lista se hizo por familias señalando
nombre , calidad r dad. La lista de lo vecinos era encabezada por
el cura ro ncionad y por Frar Fernand
Ialdueño, "r ligio o
franci.cano", que fungía como capellán; le seguía la familia de
lonso Tre. ierra y Cano, intendente gobernador interino. En Arizpe
enliscó 15 familias de vecino siendo un total de 774 per ona , en
la~ que e incluían 3 7 0 'indi , apache y d má. castas con cicla
por naborías [mucho de eUos yaqui ] y 25 de la otras que llaman
moreno "; a condnuación enumeró a lo indios ' naturale ",
con cando d 56 familias que daban un total de 201 "alma ", las
cuale eran encabezada p r la familias del "governador Pedro
Galindo de 60 año el alcalde Jo é Dóram d 50 1 alguacil Carlos
de 50 el fi cal ./avier al de 45, otro fi cal figuel agote de 35, el
mador Jo e Quiaquari de 63 } el topil Ignacio Iedina de 35. En
Chinapa también e nli taban vecino indio , con su r sp ctivos
justicia . Otr padrón de l 4
levantó n po ura, donde
también e videncia la coexi tencia de vecinos e indio. en un mi mo
pueblo pero con us propio gobierno , aunque en este caso la
admini tración espiritual recaía nada rná en un acerdote ccular. 26
Lo eñalad del padrón mu traque podía haber indios que n eran
con iderad "naturale , como lo ran l denominados "naboría"",
Padrón de l i96 de Arizpc y sus anexos y Padron de 1804 &lt;le . n Felip de
Opo ura
los do. pueblo de ópata quc ad mini · tea el cura, n

r

_,._d.,,. a...
2 (1

291

�Jo1i lf&lt;1rror \ frd/11,; /l11stos

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los cuales no estaban sujetos al cabildo inclio del lugar ni tenían
&lt;lerechos sobre las tierras comunales, ino que formaban parte del
d nominado ''vecindario".
La &lt;lifusión de los pueblos mixto. e puede apreciar en el siguiente
cuac.lro que reproduce lo dato de población que en el año de 1802
proporcionó el mi ionero fray Ignacio Dá,:alos de "las misiones que
ocupan los religio. os de la Provincia de Jali. co", n la que coexistían
indio. "opacas, pima. ) seris" con lo e pañoles y ''gentes de todas
da es''. eñala el fraile llUt: hablaban sus idiomas}' también la ·'lengua
castellana"; c.¡u e les en eñaba la doctrina cri tiana codos I días
y se les explicaba lo drns de fiesta; que " e manejan lo fondo
comune de mi ione. por los jueces reales, us cuentas e reconocían
todo lo anos por el gobernador de la provincia"; que" e mantienen
los Yn&lt;lios sembrando maíz y otras semillas".

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r Biblioteca 1 acional de \léxico-ArcllÍYO hancisc.mo (en adelante B, , :-,f-, \f~,
n mci.1 Je las mi,;joncs de los fomci.;cam is Je la Prcl\'incia de: J:tlLco por Fray lgnacit&gt;

D:h-alo". Tecoripa, 18 Je junio de 1803, cxp. 36/ '15.1.

En e te documento e observa cómo a principios del siglo XIX.
en la Opar ría y en la Pimería Baja, zonas muy hispanizadas, e
mantiene la idea de pueblos de misión y e taba presente un misionero
que devengaba un ínodo o sueldo a cargo de la Real Hacienda:
aunque en codos ell s, a excepción de eris d l Pitic, vivían tanto
indio como "gente de razón" en cantidades similare , salvo lugares
como Bacoachi y aguaripa donde la población no indígena '-iuperaba
ampliamente a los indio,. En los pueblo enlisrado había "fondos
del común", ba e de exi tencia de la corporación que era el pueblo
de indios y u gobierno particular.
A diferencia de la Pim ría Baja y la Opatería, en la zona. de los
pueblo, del río Yaqui se experimentó una situación muy particular, ya
que i bien su administración espiritual pasó totalmente al clero cular,
los curas -en e p cial el padre ranci co Joaqtún Valdés- recibieron
pago de ínodo hasta 1769, mom nto en que fueron re ponsabilizado
de la admini rración de los biene temporales, lo cual hicieron
exiro amente, pues los incrementaron obremanera, dándose el lujo de
con truir iglesias, asistir a lo inclios en tiempo de cala.midad, no cobrar
obvenciones ni iquiera a los vecinos, ",·e tira lo gobernadores y demá
oficiale. para irlo haciendo entrar en política" e, incluso, proporcionar
bastimentes y auxiliares a la gran campaña de Cerro Prieto, así como
trabajadore, para la construcción de las barracas del cuartel en
Guaymas:!8 Así, bajo b dirección del cura Valdés, los pueblos del río
Yaqui, a la manera de misiones, ,;,i.er n una época de pro peridad, ya
sin la coerción je. uita que e había convertido en fuente de conflicto .
También habría que resaltar que a pesar d la ecularización e
mantuvieron sin presencia ignificativa de e pañoles o "gente de razón".
i bien se mantuvieron lo pueblos, ya desde la época jesuita
mucho, yaqui salían a emplearse en los reales de minas o haciendas,
o a buscar metal pot su cuenta en los placer s, por lo que es común
· ,\G, •. ramo Pro,·incia Internas, vol. 259, fi. 363-386. Expediente en ti 9ue el
ba~er_Fr.mci.fü1 Joaquín Válde soLicim e le paguen fo . inodos 9ue hn de\engado
en seis ano que sirvió la misión de anra Bárbara,. quince años la de Raum. En esr
e~pedienre 1: ejtmplifica lo compleja que fue la secularizaaón en · onora, pues
siendo el padre Valdés del dero ecular pedía. ucldos como si fuera del ele.ro rq_,ula.r.

293

�jrtJi Marro.e Mrditta ll11stos

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enconcrarlo en lugare alejado d I río como en hl Pimeria Alta o
en Arizpe, por no mencionar lugar~ fuera de. ~no~~· como Parral
0 Chihuahua. También en mucho casos v1vian rancheado ,.
di petsos por Las orilla del río". 29
principio del siglo XIX, L1
población que fue empadronada habitando los pueblo fue de 8,~32,
cifra ba tanre reducida en comparación con los 24, O que estJ.mó
1obispo de onora, Antonio ·María de lo Re es en l 785; au?que,
como apuntó el gobernador de Bacum Juan [anuel _Rot~cro: falta
alguna gente que e halla ilisper.a e ignoran su_de -~os .
.
A pesar de lo anterior, 1.,-i zona yaqui que co~nnuo 1en~o habuada
fundamentalment por yaqui , aunque ya e seoua la pre enoa de gent ~
no indígenas. egún el padrón mencionad le,~antado en 18 5, en el
pueblo de Potam habitaban tres familias de "coyot~ '&gt;_en Raum, '.~te
de españoles, mesózo , "chinos"} "coyotes"; en Hw~w , ?n~c f ~
de e pañole , mestizos, mulatos y chino · en ócorit, ~ . familia_ de
mulato , mestizos y "coyote ";en Torim, cuatro familia .. En tre
pueblo : 1cam. Belen y Bacum, no había vecino alguno. 11 En el cuadro
iguiente se proporcionan la cifra. &lt;le p blación de 1 05 para lo
pueblo del río Yagui:

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:?&lt;1 Anroruo \lana de lo Reye·, "Relaáón hccba el año de 1784 de las mi 1ono
esrablecidas en in.aloa v onora, con expre,ión de la.e; pro,inci.'lS, su exten ión, nao&lt;JOtS
de mdios, pueblo dt.: ,~. ita, gente 9ue ti.ene cada pueblo, etc ...etc.'', en Doa1m,11tos p11r11
historra dr (;11,a/o,1• t. 1, ~léxico, Gobierno del Estado de inaloa, 195 , p. 26.
•
11 B }.1 \F, padrón gener:i.l. de lo habttanre_s U1dio del · ocho puebl&lt;~s d~I no
'faqui por Pedro Yillae. cu.a v ~icolá5 ~lada Ah--arc1, 29 de ma ·o-28 de ¡urundc

La fuerte presencia de lo yaqui en sus pueblos hace de su
territorio un enclave indígena en el que los vecino son una ínfima
minoría, por lo que se puede considerar qu en sus pueblo fracasó
la política imperial de hacerlo pueblos mixtos. La con ecuencia
fue que el cabildo indígena continuó siendo la principal autoridad
en los pueblo , de conociéndose la competencia con los justicias
reales y lo conflicto con los vecinos por la tierras de lo. pueblo ,
lo cual hizo de ellos la etnia con más capaódad para defender su
privilegios corporati: os.
El caso de lo yaquis es el que de mejor manera expre a que la
presencia de lo misionero jesuitas no era indispensable para la
obmivencia de la comunidad indígena ya que demo traron tener
la capacidad para autogobernar e y explotar productivamente los
recursos de su territorio. En los año po teriore a la expul ión de
lo jesuita continuaron eligiendo a sus cabildo ra in hl fuerte
intromisión del misionero.
En las misiones de la Pimería Alta, como zona de contacto con
los "indio gentile '\ obrevivió el "método antiguo", término usado
para hacer referencia al que lo je u.itas habían aplicado para el
gobierno de lo pueblos de misión; en la época po terior a u
expulsión ignificaba que los fraile franciscano tenían bajo su
administración lo biene misionales y una gran ing rencia en la
vida de los indio , aunque la corrección se dejó en manos de sus
propio justicia o de lo ju ricia españole .
Como zona de frontera con lo "indio enemigo ", lo apache ,
la pre encia de españole y "gente de razón", era mínima; sin
embargo el descubrimiento de vario placere de oro a fines del
siglo 1.'VIII atrajeron a pobladore no indígena y la misma guerra
con lo apaches orilló al e tablecimiento de vario pre idio , de tal
manera que poco a poco fue creciendo u pre encia.
i, a pesar
del _''m~todo antiguo", los puebl de mi ión pa aron de er pueblos
de mdto , para convertir en pueblos mixtos, como e aprecia en
el siguiente cuadro:

1 05, exp. 37 /823.1.
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Magdalena

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1979

asignacion dada por el origen étnico.
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Padro nes J e h~ misiones Je la P1merfa Alta, 180 l. lt\AS, rollo 99•

296

·anLorcnzo

103

y

JJ

"Naturales": 23 pápagos, 37 ptnlas, 1 opa.ta, 1 yaqui. 4 },imas; "Vecinos":
29 "de razón", 5 pi.mas. 5 yumas y 1 opaca, a todos ésros, e;,i:cepto "uno de

IO~

En el cuadro siguiente se ob. erva otro elemento interesante:
egún la información proporcionada por eJ mü,ioncro, l~s pue_blos
de misión . e podrían considerar nmltiétn.icos por la coex1stcnc1a &lt;l,
diversos grupos tanto indígenas como no indígenas; ademá:, b
categoria de 'narurale " o de "vecinos'' no te~a nada qu~ ver con
la calidad étnica. Si tomamos en cuenta lo ya sena.lado anteriormente
sobre la rnanern como los habitantes de los pueblos decían . er' hiios
del pueblo" 0 "vecino " según les com·inicrn, se puede cons~der:u
que tales denominacione tenían que ver con la dependenc1~ J
misionero \' Jcl gobi mo iniligcna, que daba acceso a los bien s
corporativ~ . De tal manera que pudiera considerarse que la
adscripción dependía má. de una decisión individual, que de um

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Tumacicori

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ETNICIDAD

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1-0TAI.

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RALES Y VECINOS EN LAS MISIONES DE LA PIMERIAALTA, SEGÚN
EL GRUPO ÉTNICO (1801) l l

aturales e este pue m): ptmas, 5 m ros, 1 yaqw, papagos y
}'Urnas. ''Vecinos": 40 mutuos, 11 yaquis, 6 opatas, 1 pima y I yuma.
&lt;(Naturales»: 42 pimas, 22 pápago y 1 yuma, «Vecinos)); 7 mulato , l
opata y I mestizo.
«Vecino de Razón»: 30 españoles, 65 mula ros y 5 vaquis. En el encabezado
tamba:n menciona que está &lt;&lt;despoblado de los naturales ... ))
aturales": 40 mulatos, 3 yuma , 1 opata y I pápago. "Vec~in-o-s=11-: ~
c ·pañole .
''Naturales": 88 mulatos, 2 yumas y 8 yagws. ''Vecinos": 13 españoles.

amaA11a
!iiric
Tubutama

"Naturales": 12 pápago (uno es el gobernador), 6 yumas, 8 pimas, 1
ata · 1 a acht:. (&lt;Vecino »: 8 t:s añoles.
''Naturales": 7 pápagos, 3 yaqui.s, 16 pirna.s, 4 yumas, 3 apaches y 1 de
rnzCin. ''Vecinos": 114 "de razón", 10 ya ui.s, 3 opaia v 2 yumas.
" atmales": LO pápagos, 7 pi mas y 2 yuma ·.
' anuales": 34 p1ma , 20 pápagos, 5 cocumaricopas, 3 ;urnas \' 1 cahuen.
''Vecino ":72mestizo .29yumas, 18mulato., 18 e pañoles, 12coyotes,

1,\cil
¿en Xavicr cid Bac

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1 ucson

Caborca

~~=Piciqui

2 yaquis, 2 s:tlchedon) 1 pima.
' aturales": 60 pápagos, 53 pimas, 3 yumas, 2 apaches J I gileño.
''Vecinos": 14 es , ñoles, 1Oco ·ore , 8 'Urnas, 4 mestizos · 3 mulatos.
" anual.e ": 199 pápag s, 26 pimas y 6 gileño .
''Naturales": 108 pirnas, 47 pápago , 31 yumas, 4 opa tas, 2 españoles, 7
raquis y 5 seris. «de razón»: ilegible, sólo se alcanza a di~tin · 3 yumas.
''Naturales": 83 pimas, 2 pápagos, 4 yuma , 3 yaqws y 2 seri . Vecino
(«de razóro,: no se especifica nación, no \ienc este dato.
' amrales": 61 pimas, 44 pápagos, 4 ya9ui y 1 ruma. Vecinos («de
razón»): no se especifica nación, no viene este claro.

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Los cuadros anteriores muestran que 1o. pueblos de misión de la
Pi.meda lta se habían convertido en auténticas Babel, donde i
bien las etnias originarjas de 1a región (pimas y pápagos) comrnuaban
iendo una mayoría coexj úan con individuos de los mru diverso·
orígenes étnicos: yumas, yaqws, ópata., . eri , gileño , caJcb dones,
cocomaricopas, apache., mulato., mestizo , e pañole , seguramente
atraídos por la bonanza en lo· placeres de oro de la zona.
La chsificación que hacían lo misionero de lo pobladore
como "nacurale " o '·vecino·• , no indicaba que fueran indios de b
región o españole y ''gente d razón". El r' rmino ''na rurales'' en
reali&lt;lad identificaba a los incfüiduos que e tab:m bajo la depcndencu
del misionero ,,, del gobierno indígena, mucho de los cuales eran
indios de fuera de la zona corno yaquis, óparas seris, yumas, apache ,
etc, e incluso "gente de razón'' como españoles, mulatos y me. tizo .
En contrapartida el término ''vi.:cino" también encubría diver o:
grupos tanto ''de razón" como índigcna . E en situación sugiere que
1 pueblo de misión, como entidad corp&lt;)l"aÜ\·a, podía sub ·i. tir
integrando como "hij s del pueblo" a una ~erie de individuo~ 9uc
no respondían a lo mccanü,rno. es amemales del antiguo régimen.
1110 má bien a La com·eoicncia pc.r ona.l.
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A manera de conclusione
A fine. del siglo ~~·[TI lo. pueblos de indios de la Pro\·incia d
onora se habían com•ertido en pueblo, mixtos principalmente en
la p1mcrías, la Opatería y lo pueblos mayo·, en lo que no estaba
clara la linea que disrin!--,ruÍ:1 a los "hijos del pu blo" y a los Yecino
"ele razón''; a pe ar de lo cual se seguían mam nicndo, aunl.Jue
menguado~, Lo. bienes del común y los cabildos indígenas.
Todo lo anterior ignificó que en cacla pu blo había dos gobierno :
.. cl e1pue 61 o ' y otro a
uno qu rcpn:senta ba a 1os " natur,al e " o "l11¡os
lo "vecinos''. El primero, guc era el cabil&lt;lo indígena, clcfendia lo

estaba bajo La jurisdicción del cabildo indio o del ju ticia real
dependía de la decisión individual, egún la conveniencia de cada
quien, pues tenía que ver con el acceso a lo recur o del pueblo
como también con la carga que e debían afrontar, lo cual hacía
que la da ificación corno "hijos del pueblo" o como "vecinos ' fuera
muy aleatoria.
Lo anterior ignificó innumerables conflictos entre ambas
in rancia de autoridad sobre todo en lo referente a las tierra · pero
también había intere e comune que obligaban a actuar a la par,
como cuando había que enfrentar a enemigo externos al pueblo,
como podían ser los ataques de indígenas nómada como lo apache
o seri ; también cuando olicitaban a La autoridades uperiore
resolución de problema como la carencia de ministro religioso.
Por orni parre a man ra de enclave, lo pueblo yagui permanecieron como pueblos indios con e caza pre encia de Yecinos, lo
que permitió que el gobierno indio continuara in competencia en
la admini tración de lo biene comunale .
La ituación de e.rita en lo pueblo de indi s de onora, rá un
elemento de pe o cuando e pre enta. la irrupción de la repre entación
política liberal, a partir de 1812 y obre todo despué de 1820, pues
la nueva legi lación pugnará por la de aparición de lo gobiernos
indígenas y sus privilegios corporativo . En Lo pueblos mixto la
divi ión entre "hijos del pueblo" y ' vecino " ignificará fuerces
pugna8 interna siendo favorecidos los últimos. En los pueblos
yaquis, e proce o se vivirá de manera má lenta po ibilitando
una defen a má exito a de sus privil gi .

derechos corporaü\·os del pueblo ant la presión de lo,; vccmo. por
apropiarse de tierra &lt;le manera particular; los ,ecino, e taban ba10
la aumridad d, un justicia re-al. casi siempre un teniente o ce mi. ario.
quien representaba us inrerese .. J\l paree r la definición &lt;le quien

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La Guerra Cristera

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Guillermo Gerardo Ortiz Reguer·

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, . . Y yo pregunto, en e

ta guerra ¿quiéne.

son lo. fanáricos?

¡Preparen!, ¡.\punten!, 1f•uc~o!...
y cae la imagen Je madcrn de L, Virgen Mana al 5Uclo
fusilada por ónlt..'flc del general Juan arza.
" e necc. ira mucho valor para enfrentarse
a una imagen indefensa"
expresó enconcc. el ex-gobernador de , uevo León,
9uicn dumnrc . u gobierno durante 1914-1915
había prohibido el culto religioso 1

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Antecedentes

Lo

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r TRf. l \ lGLE 1,\ y EL E T \DO mexicano tienen u
origen a mediado del iglo XL' con la Leye de Reforma que
decretaron la eparac1ón de igle ia y e tado. En la mayoría de lo
pai es e. ta polémica epa.ración se habéi dado en el último cuarto
del iglo XVIII, con la revoluciones políticas gue convulsionaron
al mundo.J
in embargo a pesar de la promulgación de dichas leye , su
aplicación no había 1do del todo efectiva. Durante el porfiriato la
PROBLI \f \

- - ---Becario de.:! entm de Esrudio

Humanísricos, y alumno del

olegio Je

1ología, t.\. L

o

'365 Grande$ uce. os de e re •~lo", U.\'ort,, 1D, 7 de mayo de 1999.
l léctor, Mcyer Lorenzo. .r~ la sombrad~ la &amp;:vol11rion n1e:..ico110. Editorial
C:1ly Arena, [Ouinta ed1c1ón] \féXJco, l99I, p. 103.
2Aguilar,

301

�C11illtrmn

l lesia católica había con. en-a&lt;lo al uno bc.:neficios y había logrado
que la reforma no e aplicara inrcgrnmemc.:. _uando menos este tr·
el emir de lo C( n tiruy ntcs de 1917 quienes se encargaron d
de jar claramente 1::xprcso é e . entir en la onstirución del 17. Pnr
ero la&lt;lo, el pen ar de algunos revolucionarios era que la I"lc ia
católica no babia toma&lt;lo parrido a fa,or de lo. pobre. Jurante !a
R ·volución, cosa que -e cobr&lt;'i con cree · al m mento de legi ·lar b
ya mencionada con ti tución.
Pero anks de 1917, duranrc la Re,·olución ya había mue tra
del amiclericali mo de algunos jefe militare y líderc. radicale ra
que . • r •bcionab,t al clero con el \'i jo orden. Por iniciativa propia
alguno gobernad re · ¡ ft.s militare -, te maron diforcnte .iccionc
para someter al clero: \ monio 'illam.:al cen6 templos en ' ucv
León; Alvaro Obregón encarceló al obispo de Tcpic ) e,·iLit, a
sacerdote. de e. e lugar y de Guadal. jara: f-rancisco Villa cjtcutú a
cinco fraile lue m de triunt. r en Zacateca·, 'ah ador i\ lnrado
conYi rrir&gt; el obi. pa&lt;lo I r-. rérida en una cscud,1 normal· al mcn
l O gobernadores c.·pulsar &gt;n clérig s e. tranjeros de :u. respecti,·
ta&lt;los; y ( arranz, d ecri.:t • un le) obre lo inmuebl
pcrtcnccicmc al clero.
Pero • &lt;lcm: de la iniciativa propia de algunos jefe. militare!.
gob rnaclore..;, el ataqw.: al ckro era también. promo\'i&lt;lo desd 1
gobi1.:rn &gt; ti,;d ral, tal ) como lo muestra el iguicntt: testimonio de
1916 t¡ue e p arte de un men aje que . e enviú a todo· 1
mbcrn adort: .• rubricado p ,r el subsc retario Je Gob rnaci •n
encargad &gt;d 1&lt;lcspacho humd Aguirrc Berhmga. n éste !-C im·truía
a cad: uno de 1) · cjecutiv s cstat::tle a yue:
.• .se .rirt't1 /Qmar las 1!1edidt1s q11e rnry re pmdmleJ a fin ,I~ intpedu; d nt1Y) tú
s11sfamltmlrs legali ~, qu e11 tSt1 e11Jidad de su 111ando ·e esté 1/i rnndo a rabo dirl
obrad, 1dfrión del rli ro d 11s lld1do.i; ronsi ne ll lf/S q11e h11sl11 (}hon st
h •,111 /¡ rho r1,lpalJ/es d tra11s n:SJ()TJ a i ron10 lús q11 llegado ti rmo m d I tttro
lo /11 rm. tt !u a11torid1d m· rpo11 i nte.
l i lacia • Car! ~ 1 11/a h1,ptflJI11mto, P/11/am, l:/ía.r ,11/e.r. //i,17 1920. Ed110.n.1l
nd d ulrum un "mica. \1 x1c . J9t S. p i&lt;
' M das,lb1tl, p. l 96.

32

r..

Ortt Rtg,1er

Pese a que bregón p rsigui · al clero y qu en 1915 había
ordenado .pul. ar del paí a un grup de acerdote en repre alia
porque la lgle, ia e había n gad a dar una co peración
de proporcionada que le había exigido durante u período
presidencial el onorcn e convivió en ten a calma con la Iglesia.
Durante este período e regi eraron alguno incid nte que
encendieron lo ánimos de amba part . Tal es el ca o de la
ceremonia de la colocación de la prim ra piedra en el cerro del
Cubilete, en Guanajuato d nde e reunier n má de 40
per ona
el t t de em:ro de 1923. n re pue ta a este acc , 1 1- del mismo
me r año, breg · n expulsó de manera sin ular al elegado
apostólico Monseñor ·ilipp1. 1 E
I R publicó é e día lo
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I

-. T\

RDE1 AD , H Y ~\LE P.\R.\

AD

DEL Pi\PA". Ante la noticia ine perada
el cardenal Gasparri ecretario de ~ -ta&lt;lo de . anridad le reclamó
a Obregón con un cable el cual fue con te ta&lt;lo por la ecretaría de
Relaciones Exterior indicand &gt; que el Cardenal Ga. parri había
participad en acto político p r lo que había c.¡u aplicar la le ·.
Lo. reclam d las in titucione católica , tales como: La Dama
Católicas, la . oac100 atólica de Jóven
I xjcano (1 J~ ,
lo Caballero de ol 'o y demá orga.nizacione. , no e hicieron
esperar, pero su voce n fueron escuchadas y aunque pidieron
hablar con bregón no fu r n recibid s. ~
En Octubre de 1924 durante la celebración del Congre o
Eucari tico acional el gobierno prohibió adornar las calle y los
edificio. y mandó retirar d lo balcones d las ca a roda irna en o
alegoría con tema religio . Obrero de L'l onfederacióo Re ·onaJ
Obrera Mexicana ( R 1 cortaron la en rgía eléctrica del teatr

r

donde . e realizaba el
ngre. o amenazaron con ce. ar a trabajadore
católico I é t re tabl cían el . erv'Ício.6 in embargo est . solo
eran pequeño incidentes c mparado e n lo que e taba por ocurrir.
Ttempo. difícile e a •ecinaban para el pueblo de léxico que apenas

Reguc
6 Rcguer,

oa ud .D1tUJ' 111idererho.T, mol,Editorialj us, Méxic, 1997,p.17.
ibid., T 1, p. 27.

.'\03

�llt.. r7'11/G

se reponía de las gu rra · inte tinas d la d · ca&lt;la anteri r qu tanto
lo habían lacerado.
Inicio d 1 e nflicto

~l 30 de no\'icmbr de 1924 a. umió la pre idencia d la república
d gcmral Plucarc Elia. alle. , i ndo ecretario de lndu tria
omcrc.io u ami o incondici nal, Lui. . 1furone.
El 21 de febrero de 1925
undó la I I ia ~atólica me icana
pre idida por el Pr ·bíter Joaquín Pércz ' Budar a qui n .e le U
1 'Patriarca Pérez' acadot inquicco c¡ue había in sado a la
f e; n •ría en la "Lo 'a Ami o de la Luz" en el e cado de V ra uz.
La fundación de '~ta igl :ia fue promovida por allc quien e n
e to prctt: nclia Ja ·par, ci • n d la I l ia católica en lé ·ic con
Rom . u formaci6o fue implcmcncacla por Iorun . quien jumo al
"Patriarca P · rcz", eJ ac rdote fanucl T.. Mon , 100 hombre de
1 R I ·e pre oraron n I atri del tcmpl
!edad''
obli , ndo al párroc J\lcjanclro tlu 'mre des el templo.
La rc. puc ta de los cacólico no hizo e. pcr, r y 1 14 el marzo
de l 9r fundaron la Liga acit nal De en ora d la Lib nad
Rcli ri -ª· E. t era una a ociación d caráct r cívico formada pot
católico que e oponían a la on timción del 1 quc, a u juici
lo e n. idcraba ciudadano de egunda. En u prim r comunicado
manife · , ron 9ue luchaban por: lib ·rtad plena d en -enanza· d r, cho
común para 1 &gt; católico ; derecho común para la: igl ia ; y derecho
común para lo tr. b, jadorc. cat · lico.. u prim r pre id ente fue
Rafael _cnic ro y VillarrcaL
o mocho del aniversario &lt;l la pr mulgac.ión d In on titucion
n febr ro de 1926 fue enrrc\'i tado por I periódico
JVER AL
1 zobi po d Mé.·ico, Jo. é rora r dd Rí qui n ratificó lo qu
había e, pre . do h, cía nue\· · año cerca de le inju to } nticlerical
de algunos articul( · d la ,n citución y qu lo católico r i tirían
cuak1ui r inr nto para u aplicación. alJ s tomó ta. decl 1raciooo
como un desafío} en re pu ta con ignó a lora y d I Río clau uró
'R
r, Dio1 mrdrmh . T l, p. 19.
Rcgucr, /bid. . T 1, p. i S.

,,

lrt1z

r

vJrio com ·nto

igl ia , :pulsó del pai. a 2
auanjero . , e .1plicar n en vario c tado m &lt;lid para limitar 1
número dc ac rdot . También fu
·pul d eJ nu \' d 1
apo tólico 1 n eñor Jorgl: aruaru baj I c r &lt; d d claraci
&amp;Isas e n r lación a u nacuruento pr fe i •n ) r ·Ji
La Ley Call

fJ dill 2 &lt;lc tulio de 1926 public6 n d diario o ia1 la "1 • allc. ''.
la cual con ·i úa en uru reti rm al • li o Penal , brc · elit ) falr
en mar ña d cult rdi · ". f ley mraria en \'.i r 1 prim ro d
o del mi mo año r cont mpl. ha una ·cri &lt;l re triccion \'
obligaci ne para el ejercicio del cult rcli ri } d u mini ·tro Entr
e ·a· pr: rubí, lo · mic:mc.:: extranj
e m , mini ero d culto;
~ diri 'ch por r ligio o. ; · rd C- m ná ti ; participaci · n en
polítka para lo mini. cr de ~ult0, , í com d otra mcdit..la 9ue
acotaban la participación d la: iglesia n 1a vida d · la e munidad.
La res pu t de la 1 tl i1 cat •lic fu la su •1Sión &lt;lcl cuJc mi. ma
que entr6 en,.¡ or el mi mo &lt;lfu que la Ley alles.. I templ · de t
la república fu r n e rrad s \ e declaró oficia.lmem la u pen i •n de
cult El día antcri Jr • r hecho oficiar n mi. y · admini.
n
sacramento. de bauti'-mo, ce nfc i •n, c muni •n y macrim nio en form
tumultuaria . la 9ue el pueblo r pondió efusivam nt .
na \'CZ u p n&lt;lido I culto, una comí ión I ob1 pos solicitó
audiencia con allc.: para e prc ar u inconformidad p r :!a le)c
anticlericalc . La re puc ta de Calles fu inm cliata y taj: me: \ su
juicio, a lo católi o olo I quedaban do. c. mino , " • ~ n rr o
o Ja arm. .. .1 Anr l. &lt;li } nti~, plam ada p r allt.: lo. catoltco
organizaron en ep icmbre de 1926 pr enrar n ame 1
ongre ·o varia solicitudc d cambio a l. 1 a, al
do
millone~ &lt;le firma . L,1s olicitudcs u ron de. had por el #on re o
con un lo , oc en contra del diputado :rn to I lid al o yui ·n fu
fuenem nt ho ·ti ,a.do por su e mpañ ro. en la ' marn.11
• ?Uilaq ~I ·cr, ! /a sombra dt la Rri'Q/11tió11, p. 1112.
11;\r r l\k yt:r. lbid.. p. l03.
1
R guer, D1as &gt;nti dtrrd.l{J. T 1, p. 2J8.

�(, 11i/la1'Jn C. O,tiz R~1trr

e
e
\

Lo primero brotes de Yiolcncia no se hicieron e perar. El 15 de
agosto de 1926 aprcb ndi ron en Chalchihuites, Zacateca al cura
Luis Bátiz y a tres jó,renes de L'l ACJ M y fueron remitidos a la capital
del estado. Al enterarse dt: a acción, Pedro Quimanar, oriundo
del lugar \' quien había sido militar n.:volucionario, a petición de un
grupo de católicos ele! pueblo decidió ir tra lo. federales que
lle\'aban ~ los pre os. Al darse cuenta que eran p rseguidos de cerca
lo fcdcraks, bajaron del auto a lo detenidos y lo. fu ilaron en ]
acto, dejando en . u huida los cuerpos inertes de lo. apresado _12
Lo" católicos de Yalparaí. o, Zacatecas se levantaron en arma }
pusieron al frente del improvisado ejército a un joYen recién casado,
.t\urelio Acevedo. En ,·ista de que había numerosos grupo
lennta&lt;lo · en armas, la Liga decidió organizar a codos lo. grupo
tiue empezaban a lc\·amau:, quedando al mando de René Capistrán
Garza. 11
L'l Liga se entrevistó con los obi. pos y pr semó un memoránd um
ju:·tificando d moYimicnto armado y . olicitó un . tutlio a fin de
legitimar dich mm•imiento bajo los cánone de la Iglesia y en ca o
de yue así fuera, solicitaban qu se les asignaran capcllane
ca tn.:nscs que asistieran a ia tropa a~i corno recursos económico
para sostener la lucha. l ,o. obü,pos comesraron que el tno\·irniemo
era le ítimo. on relación a la solicitud de que se asignaran capellanes
y rccur o ccon6mico , la re_ puesta fue de 9ue carecían tanto &lt;le
. accrdoh.:s, debido a la cri 1 , así como de recurs económico .. L1
Liga hizo circular un comunicado en el que informaba al pueblo &lt;l
i\Iéxico las accione. que había emprendi&lt;lo.
A partir de entonces un amplio sector el pueblo mexicano e
l:nfrascó en la s guncla guerra intestina del siglo X:' después de la
Revolución mexicana que tanta. vidas había costado. Luchó por
e pacin de rres año. de 1926 a 1929. Lo 'cri, tero ', como se le
cknominaban, ·~ levantaron en arma en los estado_ de Jalisco.
Michoacán, Durango, JUertero, ~olima, "ayarit, ~do. De ~léxico.
Guanajuato Querétaro y Zacatt:cas. El Movimiento lle:_,-ó a contar
1~

P

Reguer, DiosJ' mi dmcho. T 1, p. 18 .
Reguer, ll11d... T l, p. 197.

con más d 50,0 O h mbre en pie de guerra.
perdieron más d
90,000 vida entre la bajas se cuentan 12 gcnerale , 1, Ooficiale ,
55,000 entre oldados y agraristas y 35,000 cristero . La guerra no
fue resudta por las armas ino por las negociaciones dirigidas desde
Washington por el mbajador de E tados U nidos en l éxico, 14 como
se verá de pués.

Atentado dinamitero en contra de Obregón
Una vez que Obregón fue re-electo, muchos católicos pen aban
que la per.ecució n religiosa con tinuaría y que era nece ario hacer
algo para frenar esta sicuación. Fue entonce cuando el Ingeniero
Luis Segura Vilchi decidió ejecutarlo y urdió un plan para llevar a
cabo su propó ito. Lo primero que lúzo fue pre entar su plan ante
d comité direcfrvo de la Liga pa ra obtener su aprobación. in
embargo lo dirig nte de la Liga le negaron su autorización para
realizarlo. E to no l hizo desi tir y decidió accuar p r cuenta propia
basándose en lo principio del teólogo e pañol D mingo Bañez
enunciado trc iglos antes en lo. que m nciooa "La República
está en perperua guerra con e, te tirano; Luego cuaJ9uier ciudadano,
como soldado de la nación, p drá matarlo." 15
Luis egura Vilchi , Ángel Castillo, ahún Lamberto Ruiz y
Juan Tirado Aria se juraro n lealtad en caso de cr aprendid s y
ejecutaron el plan d inamitero en contra del auto móvil de O bregón.
Pero esa ,·ez, la uene esruvo de parte del onoren e ya que solo
una de las bo mba e talló, y alió, co n ap nas uno ra guño del
atentado, lo que no le impidió, aquella tarde asistir a una corrida de
toro . 16 Ante e1 fraca o del plan Luis egura e aper onó en la
corrida d toros y aludó pe r onalrnente a Obregón, logran do con
e ro la coartada perfecta que lo mantendría fuera de toda ospecha,
ya que sabía de la prodigiosa memoria del pre idence electo. i- in
embargo uno de lo participantes del atentado había sido capturad
\· \ le)·t:r, A la son1bra dt la Rt/10/111:ión. p. 103.
is Rt:gut:r, Consuelo. D10s y mi derecho. Tomo 2, Editorial Ju., :\lé.··co, 1997, p. 11.
16 Regucr, Ibuf., T 2, p. 28.
17 Rcgut:r, lhid.. T 2, p. 33.

1•. \gu1lar

307

�Guill,m10 G. Ortiz Rtg11,r

e
l

) con el registro del carro que estaba a nombre. de Humberto Pro,
había ido capturado además de él, su hermano, el sacerdote Migue!
Agusún Pro, quien nada tenía que yer con el atentado ya gue d
presbítero se: había mantenido al margen del conflicto.
Al encerarse de la inju ta detención del Padrt: Pro, Luis cgur
decidió entregarse, haciendo prometer al General Roberto Cruz qu
respetaría la vida dd presbítero, a cambio de que él confe:sa e quien
era el cerebro del fallido at ntado. orno era de esperar e .ru7. no
cumplió u palabra, pero reconoció que egura Vilchis era · m·~
hombre que Pro y tan culpable como el curita en el atentado
&lt;linrunitero. J\ ; ·e si senú que lo hubiera tronado". 1H Pe e a la pr me a
de Cruz, Tanto Lui. egura como lo hermanos I lumberto y i\li rucl
Agustín Pro uárez fueron fusilados el 23 de oviembre de 19T.

J

El ase ~inato de Obregón
Pero, finalmente la suerre del sonorense ya e taba echada.
·•EI 17 de juli de l92 , el rayo de la guerra', el mejor gt:n mi
mexiamo de todos los tiempos, el único y_uc jamás perdió w1a batall
murió~ m:1nos Je un hombrecillo tembloro ·o, cayó de bruce en un
plato de rnole.'·

19

La idea de ejecutar al general Obregón llegó a .Jo'-é de Leoo
Toral de manera por demás forruita. Estando platicando con b ~b&lt;lrc
Cunchi ,l. ella comentó 9u1: la mejor forma de gue ·e solucion:1r:1 el
e mtlicto, era que st: murieran el general Obregón, Calle. &lt;:1
''Patriaren Pérez". Luego . utgió d comentario de la noticia Je b
muer e del piloto avíador Carranza quien había fallecido a
consecuencia de un rayo, comentando entonce. León Toral lo q
había oído aJ rcspc:cto en un mmvía: "Pue cosa Je Dios" agn:gando
é:, te "¿Cómo ese rayo no le cayó a ( bregón?" -sea plá icn sirvió de
in piración a Le6n Toral para llevar a cabo e] magnicidio. ! 11
.~egún declaraci ne. del propio homicida, a partir de la pl:ítica
8 ,onz:íh.:z, h:rnando \l. \lal11r_¡·1111mrporCni to Rtr, A.rprclos dél,muliad11. F lit.id
p ,r la \ •A,\!, ~iudadd1: ,\léxico,~[fxico.2!}(ll. (pn111cr.ireimprc ibn) p. 14,
onzálcz, ,\((]/,11· ' 11Hm·r, p. 22-t.
' Rc:gui.:r, /)i,,.r mi derrrho. T 2, p .2 1.
I

08

que so~N';O con la Madre oocbita, comenzó a urdir un plan para
llevar a cabo el magnicidio. e dio a la rarea de. de conseguir una
pi tola, hacer prácticas de tiro al blanco y con eguir cartuchos hasta
conseguir, entre otra cosas, una bendición especial por parte del
Presbítero Jo é Aur lio Jiménez Palacios a u persona, cosa que
aprovechó para pr entar el arma del magnicidio al momento de la
bendición. Posteriormente, al er cu.e ·tionado obre e te hecho el
pre. bítero declaró:' Las pi tolas matan p r er pistola no por estar

bendita ". 11
El asesinato fue fríamente calculado y planeado por el asesino
solitario quien no comentó con nadie su intención de llevar a cabo
el magnicidio. León Toral e tuvo varios día vigilando los
movimiento de Obregón hasta encontrar la oportunidad adecuada
para llevar a cabo su acción. La ejecución se realizó en un restaurante
del sur de la ciudad de México llamado "La Bombilla'. León Toral
se le acercó al pre idente electo, e n el pretexto de enseñarle una
caricarura que el magnicida le bahía preparado. na vez que e tuvo
cerca de bregón, León Toral ase tó el golpe mortal de cargando
en varias oca iones u arma en el cuerpo de bregón quien, esta
vez no correría con la buena uerte de salir bien librado. El !aneo
de onora, que tantas vece había salido airoso de múltiple batalla
y un atentado dinamitero, y que, en alguna ocasión di jo que olo
iba a morir cuando alguien e ti.mera dispuesto a cambiar u vida
por la de él, había encontrado a alguien que í estuvo dispuesto a
ofrendar su vida en aras de un ideal ya que bu caba la libertad
religiosa para el pueblo de México.
Jo é de León Toral fue apre ado y juzgado junto con la Madre
Conchita en uno de lo juicio más difundidos en la hi tocia de
México. El juicio fue trasmitido por radio, en vivo y en eñal abierta.
Finalmente León Toral fue fusilado en Lecumberri ti 9 de febrero
de 1929 y la Madre Conchita fue enviada a las Llas María con una
condena de 20 año .22
E/Jtmido d1• 'foral,, lo Madre Co,rchito1 Versión taquigráfica re. rual. Edirorcs:
.\lducín \' De Llano. A.E P. }.léxico D.r: in fecha, p. L95,
u Reguer, Dios) mi dmrho, T 2, p. 300.
21

09

�G11illmno G. Ortiz ~""

e

e
)

Lo arreglos

apo tólico ' d referéndum' , e decir, que sólo tenía facultades para

...1conflicto cristero, llUt: a nadie convenía, había tenido infructuo. o
intentos de soluaón que no habían pro perado. La participación
decidida de Dwight Morrow, embajador norteamericano, durante
lo. arreglo fue por dcmá determinante. Este embajador había
llegado a Mé:íco con una doble intención: la de solucionar lo.
problema que habían surgido con motivo de la aplicación de la le ,
en materia petrolera y la consecuente afectación de compañías
americanas, que n ese entonces manejaba el petróleo mexicano,
así como apurar lo· acuerdos que pu. ierao fin a la gu rra cristera.
U na vez que lorrow logró un acuerd a avor de la empre as
petroleras se a •ocó e.le lleno a la solución del conflicto cri t ro
fungiendo como interlocutor entr lo: obi pos me. icano. y l
presidente Calle . 2.,
Duranrc el uanscur o de la guerra ·e dieron varios intentos para
llegar a un.a solución. Tal es el ca o de las entrevistas que el
Presbicero J.J Burker sostuvo con Calles a ugcrencia y
convencimiento de ambas partes por parte dd embajador l forro\v.
Con un intercambio pre\'ÍO dt: carta 9ue fueron, amba_,
cuidadosamente revisadas en u redacci · n por d mismo Morro\\',
Burkcr } Calle e reunieron ccretamente en an Juan de Ulúa
'eracruz). uanc.lo todo parecía e tar marchando bien una
dcclarncione hechas al London Daily Expre s por el obispo
Monseñor Dínz. qwen ignoraba lo avances que • dab:m en an
Juan de lúa, exacerbó al pr sidente Calles quien enfrió L
negociaciones. Po. teri rmente vendría el a esinato de )bregón.,
hecho que por ·i mi rno imposibilitaba un pronto acuerdo. ~4
Lna. ez 9ue Emilio Pones ocupó la pre. idencia, Gil, Morr&lt;&gt;w
apar ció nuevamente en escena ', no ce anclo en la tarea que e
propuso, logró que ambas parte. e tuvicran de acuerdo en reiniciar
la negociacione..
1interior de la lgle ia las cosas marchaban de forma diferente.
Ruiz y Flores, obispo de Iorelia, fue declarado en el exilio, delegad

informar al Papa, no para llegar a acuerdo . EJ papa Pío ., mandó
un cable autorizando negociar acuerdos siempre cuando la Igle ia
no claudicara ai aceptara la intromisión del e tado en a unto
mremos propio de u ministerio; también pedía que e evitara un
e cándalo y se garancizara la vida Je los cri teros.
A insistencia de forrow los obispo Ruiz y Flore y Pa cual
Díaz ,·iajaron de su exilio en los Estados Unido , a la Ciudad de
léxico para entre,Ti tar e con el Pre idente Porte Gil. na vez
iniciado el viaje, en la segunda e tación enganchó u vagón eJ
embajador forrow quien tomó la iniciativa y marcó lo tiempo y
las formas e hizo Jos preparativo para la reunión con Porte
il.
Lo obi p s fueron prácticamente incomunicado y no e les dejó
hablar con nadie antes de hablar con el presidente me...x.icano. El
secretario del ubcomité Epi copal, ( ' rgano que presidia la Iglesia
en México en au encía de sus jerarca en el exilio) figuel de la
Mora, obispo de an Lui Poto í intentó infructuosamente hablar
con Ruiz Flores con Pascual Díaz. De esta forma los obi po se
entrevistaron con el pre ídente .in tener conocimiento pleno de la
situación real de la Iglesia en 1éxico. 25
Lo obi pos Ruiz y Flore y Pa cual Díaz se pre entaron ante el
presidente acompañados de figuel Cruchaga Torconal, ex
embajador de Cbile26 y del embajador de orteamérica. forrow e
encargó de asegurarse de que amba partes a istieran a la reunión
con una propue ta; ambas propue tas fueron redactada por el
mi mo i\forrow demostrando de esta forma sus dotes de negociador
político. Durante la reunión, Portes Gil e mostró acce ible y les
ofreció el' ro el L foro'; sin embargo nada de lo hablado quedó
por e crito. Al día siguiente los obispos se quedaron desconcertado
con el cambio de actitud del pre idente pero lo hechos e taban
prácticamente con umados. Ruiz y Flore mandó un telegrama a
todos lo obi po en Iéxico indicando la " uspensión de

~, ,\guilar y Mcyer, A lu .ron1bra tiria Rtv1.i/11rió11, p. 103.
-~Meyt.-r.Jc,Ul. /_¿, rri.r!i,1d,1. Tomo 2, l:d1torial -,glo X. ·1, Mé. ·ko, 197 3. p. 20.

Híl

r

y

r

r

:&lt; Reguec, onsuelo. Diosy mi dererho, Tomo 3, Editorial Jus, \léxico, 1997, p. l .
~• ánchez Dávalos, Roberto J. El ro11jlirto relígío10y SHI amglos, Editorial Tallere
de impresión f comunicación Gráfica 1\ de C\\ México, 2001. p. 117.

311

�hostilidade por órdenes sup riore ". Cabe aclarar aquí que, en la
jerarquía ecle iá rica, el papa e el único que e tá por encima de lo
obispo , por lo que éstos interpretaron que el cese a las hostilidadc ·
había sido ordenado por el papa, co a qu no era cierta. Los obispo
del paí doblaron las mano~.TI Lo· cn tero se enteraron por la prensa
de los acuerdos; lo peri6dico eran lanzados desde el aire en la
%onas de conflicto.
Lo· cristero estaban confundidos y de. concertados y, pe e a
eso, la ma ·oria Je ello empezó a entregar las armas iendo blanco
&lt;le coda clase de venganzas ,. masacrad por parte de lo fe&lt;lcrale .
r..turieron má · cri cero Je pues &lt;le lo· arreglos, al entregar las arma:;,
9ue los que murieron en el conflicto armado. El gobierno se había
·alido con L1 , uya una YCZ m. s ya gut no cedió ni modificó nada a
cambio, y por supuesto, tampoco cumplió lo 9ue prometió de manera
verbal durante las reunione · de los acuerdo ._'.!s
Es así como termin' un capírulo v rgonzo o de la historia del
pueblo mexicano, una guerra entre hermano , que tanta ,·ida costó
y que dejó heridas abiertas, que dier n pie a nue-vo!'i conflicto , y
que aun supuran.

Bibliogtafia:
Aguilat, Héctor y Meyer Lorenzo. A la sombra de lo Revolución ,nexzcana.
Editonal Cal y Arena, [Quinta edición] México 1991.

EljHrado de Tora/y la Madre Co11chita, Versión taquigráfica rexrual. Editare :
Alducin y De Llano.

.ENP, México D.E in fecha.

pectas de la
González, Fernando M. Matar y morir por Cristo ~.
cri ciada. cifrado p r la
A!vl iudad de léxico, léxico. 2 01.
(primera reimpresión)

Macia , Carlos. T'idaJ' temperamento, Pl11/arco Elías Calles, 1871-1920. Editorial fondo de ultura Económica. {éxico, 1995.
Meyer, Jean. La mstioda. Tomo 1,2 y 3, Editorial iglo •
1973.

I, México,

Reguer, onsuelo. Diosy IIJÍ derecho. Tomo 1, 2, 3 y 4, Editorial Ju , féxic ,
1997.
ánchez Dávalos, Roberto J. El co11Jliclo religioso y s11.r arreglos, Editorial
Taller de impre ión y c municación Gráfica
de
1éxico.
2001.

C\:

rRcgut:r, {)iotJ ,m dtre.-ho, T 3, pp. 65-121.
Z!lfügucr, lbid., T 3, pp. 263-264.

312

313

�e
)

1

l

Niñez y vida escolar en Nuevo León,
1910-1940
ornm Ramo E cobar"

J

UA.\1-lxrapalapa

Introducción

de desentramar la
complejidad de la inve tigación hi tótica d la educación } para
ello . ugería "plantea.roo· nueva preguntas, buscar significado
diferen te , imaginar nueva historia." (2003: 61), a esta per pectiva
e le ha llamado "la oueva hi toria cultural de la educación", pues
entre sus pretensione está la de poner énfasis en 'la producción,
difu ·ión} recepción de los di cur os educativo a cravé del oempo
y el espacio'' (lbid, p. 68). Esta nueva historia aboga por la búsqueda
de narrativas que han 9uedado fuera de las historias de la educación
-como e. el ca o de la experi netas femeninas } agregaría, las
hi toria, de la niñez- que se plamean como temas emergentes de la
hi toria de la educación, ante la urgencia de una nueva mirada que
explique cómo on con tru.ido o e construyen lo ujetos dentro

1\\TOl\ lO

'úVO,\ J-L\BL\.B,\ Di' 1 \ l\.ECF. ID.\D

•Estudiante de Doctorado en Humanidade~ con especialidad en I Iistoñ.1 en la
l 'nin:rsidaJ ·\utóooma ~fecropotitana-lztapalapa, mae. tra en Historia por El
Cok-gio de an Lui y licenciada en I Iisroria por la Facuhad dt. ilosofia y Letra de.
la Uru,cr idaJ mónoma Je ue\'O Lt:ón. universidad Autónoma Metropolitan..1lztapal1pa/ DlE- EER.

315

�\orma Ri11nh.1 f;.r.-obor

tlt lo

i temas educativos.
La hi toriograffa mexicana ha empezado a recorrer los caminos
de la niñez en el pasado (Del a tillo, 1998 y 2006: Reres 2005;
Herrera, 200 ; a.lazar, et. al, 20 6 ~ 200 : Padilla, el. al 2008),
estudios 9ue e han siruado entre las repre entacione y las accione.
de la niñez, ubicando los diferente contexto. y espacio n lo que
ba tenido pr encia. Es en esto esfuerzo p r documentar) analizar
a la niñez que se pued ubicar este trabajo curo objetivo principal
es mo. trar algunas característica de la niñez nue,•oleonesa en do
e. c nario (el campo y la ciuda&lt;l) y n dos periodo. relevantes Qa
Revolución y posr volución) para ub ervar la complejidad de la
vida e colar que de pi. ta para entender la condicione particulares
de la niñez, donde l.a diferencia de cla e y .exo están pre entes en
todo momento.

l. Niñez del campo y la ciudad en la Revolución y posrevolución
'\luevo León no fue un e pacio en el cual .e realizaran grand
batalla revolucionaria.. ,om Alan Knighr señala, la re,:olución
tuvo u propia geograffa (k.night 2002: 66); par ciera que la situación
de descontento no tuvo la re, onancia u 6cientc en el noreste
mexicano y • e diera por lo tanto un rompimiento con el régimen
anterior. La reciente historiografía nu voleonesa (Flore , 2006;
j\[ rae.lo. 2007) ha mamemdo un conseo o re pecto a los di ctos &lt;le
la revolución en la entidad en la cual se señala que el mo\'imiento
en u prim ra etapa (rcYolución \Jaderisra) pa ó de.apercibida )
sm grand s u-ansforrnacione. d fondo en el gobierno nuevoleonés,
pue a decir de Osear rlores, ra d1fícíl borrar de un plumazo
\'eimicinco año de pre encia &lt;l Bernardo Reyc y de lo. beneficios
que su gobierno ocorgó para apoyar la consolidación de los grupos
empresariales prerrcvnlucion.anos, que para lo albore de la fa e
armada se ncontraban unido y con. ciente de su poder (Flore ,
2006:14), de ahi que no se ,ic.:ra una identificación clara con !a
re\ olución maderi:ta. La ohe ión de la éli e empresarial de
;-.[oncem!) de empeñ, un papel deci 1vo durante toda la fase armada,

316

ues aglutinada en la ámara acional de Comercio cría la
in.tirución más fuerce y consolidada de la localidad, capaz de
ocupar e del gobierno cuando hubo Yacío de poder, resi tiendo la
dispersión del gobi roo central y con tituyéndose como "el poder
regional má homogéneo" (Ibid p. 228).
Aún cuando había condicione de e tabiüdad en esta región no
fue suficient para que la capital . e viera protegida de las repentinas
ráfaga y enfrentamiento armados -hut.:rtis a , carranci ta y
villistas-. en particular fueron lo ejércitos conscitúcionalista. lo
que más e trago. cau. aron en el estado; tra tornaron a empr as,
comercio. y haciendas, }' s in talaban gobierno provi ionale que
al paso del tiempo terminaban por abandonar el estado. o obstante,
fue en las zonas rurales donde se vio má claramente la presencia
de los grupo armados (Ramo 2007: 63-70).
Lejos de las chimeneas de Monterrey e ene ntraba una amplia
población campe,ina que no gozaba de lo. beneficio de la
modemir.ación de la capital, lugare que obrevivían con la labore
agrícola . Duranre lar volución l campe ino tuYieron que alejar e
de sus tierras para emigrar a la capitaJ o bien a Estados nido ,
otros má fuer n reclutados por los ejércitos armado provenientes
de an Luis Potosí · Tamaulipas a í como de lo ejército
norestenses de Antonio l. Villarreal y Pablo González.
E bajo est contexto que debe ent nd r e la ituación que
atravesaba la ociedad regiomontana compuesta de 365 mil
habitantes para 191 O y que se encontraba di eminada en &lt;los grandes
escenario,:; por w1 lado, l f nterre) indu trial que se enmarcaba
en el escenario de una ciudad en forma, con u. industria de textiles,
cerveza, acero, entre otras; con colegio públicos y privados; teatro,
panteón, ca ino, ho pita~ mu eo hotele y bancos, estacion de
ferrocarril, mercado alameda , con reciente construcciones como
el Palacio de Gobierno. Y por otro lado el 1 ueyo León rural Qa
mayor parte de la población, pues e calcufaba que alrededor de 80 mil
persona vivían en la capital el resm en las zonas rurales), habitante
de las cabecera municipales ) zonas din...-írnicas agroindu tnales y otra
netamente campesinas -&lt;lividic.la en rancherías, congregaciones,

r

31

�hacienda : rancho. , localidades de entre 1 ) 60 habitante .
con caserío construido a b~e de adobe sillar, palmito madera,
zacate, entre:: otro. : habitadas por trabajadores agrícola 9ue . unían
. u , n e ic.la&lt;l , diaria con trabajo en l campo como peone .
arrendatarios, ranchero y pe9ueño propietari .
La educación en esre complejo e, cenano ufrió lo Yai,·ene\
propio de la ine tab1lidad política y la continuidad educaú,·a que
se había mo tra&lt;lo durante la época d Bernardo Rcyc . El proyecto
educariYo de los directorc::: de Instrucción Pública: ~Iiguel F ~Iartinez
y erafin Peña, si bi n no e de articuló por compl ro -pues la Lc:v de
1892, diseñada por ésto. e mantuYO ,igente hasta b nue,"':l refo~
e ·colar de: l 9T- sí s sintieron lo. efecto en lo poco que e expandió
la educación por l ·tado, afi ctan&lt;lo sobre t io a la. e.cuela que
exú.tían n las rancherías y haci nda , teniendo má ventajas la. e cuelas
ubicada en la cabecera municipales y en la ciudad d
fomerrey,
d nd
mamunc:ron funcionando a pesar J la r p ntin y efímems
intt::rrupaone. de 1 . grup armado ..
Lno dt: lo peri do. más crítico de la in trucción pública e. d
que va de 1911 a 1918 y. que las ~cuela di minuycron
notabkmeme, pasando de 310 que había en 1911 a 224 en 191 ,
d igual manera la población e colar presentó una e,·idcntt:
di minución, pa and de 31 122 alumn
in, crito. a 22, 022.
re. p ctiumente (1[orado, et al, 20 76:-4 4-85). Las e cuela.. e
clausuraban por la falta &lt;le población infantil (A E
/Caja: 64,
\ño: 1914-1932). debido aJ éxodo d lru faffillias campe ma que
huían &lt;l lo, grupo armados y d la cruenta equia del campo que
e agra,·ó de 1914 a 1917.

l. Voce de la niñez en el campo
A parcir del escenario amerior, la Yi&lt;la de la niñez ría tra rocada
también; '-ituaci nes documentadas en infi rme. de in pecc1ón,
di. cusionc de los cabildo , m moria. de gobierno, memoria
p r onale r en la ht · roria oral, enuncian una dfrer idad )
complejidad de nirlo. y niiiru en el e t1.do, la cual e puede ob. ervar

31

en do grande contextos: por un lad las niñez que habitaba en el
camp&lt;&gt; y por el otro la niñez d la urbe.

Una caracteri tica recurrente en la hi toria de la niñez que
b2bitaba en las zona rurales es l éxodo forzado de la familia

para huir

de lo enfrentami nto armado y tener que dejar us
pertenencia para emigrar a la ciudad. lnclu o hubo comunidade
de alguno municipio corno Aramberri y Zaragoza que quedaron
deshabitado durante la fa e armada y por tanto e extinguieran las
~ escuelas que exi rían en, la comunidade .
Franci ca Ruiz · Angele Alvarez (nacida en 1913) recuerdan
cómo. us familia · ruvi ron que alejarse de u domicilio para emigrar
a zona. más tranquila , abandonando el patrimonio familiar, así lo
recuerda Francisca Ruiz quien ñala gue u padre cerraron la
sa treria que tenían en Dr. Arroy para huir de e e municipio:
... La rerol11dón hizo que lo.r pmhlos se ditidimm, entonces 01ifi1111ilia conio
pt1ra ,,cá para Mont~ 1JJi papá, n1i ,namá, dos hermanosy •o. Cuando mis
padres regre.raro11 a Dr. An-q_¡·o 111e defaro11 con IJJi ab11elita hasta la edad de 1O
años (Ramos, 2007:188-189).

Por . u parte Angel s · varez recuerda cómo u vida e colar e
dividió entre Iatehuala ( an Luis Poto í) y Dr. Arroyo, pu
u
familia tuvo que alejar e durante la fa e armada:
,...) Vid mflchos años en Mateh11alo, ahí esfl(dié en 11n colegio evangélico. Xo
tm11i11l el primer año, me pasaron a oh'a esc11ela de madres .frandscanas, ahí
a,:ahé hasta el seg11ndo año. •\lis podres decidieron regresar a Dr. Arro ·o [al
temlinor la re1'0l11dó111_y n,e i11scribiero11 n lo esmela uo11a Vicario pura 11iñM
(lbid, pp. 208-209).

La ,ida de Juan Charle (nacido en l 96) fue mu~ diferente,
pues al r hijo de arrendatario de tierra b:i.bría que brevtvir a la
reYolución trabajando en el campo codo a codo como un a&lt;lulto,
pue debía: "[...] ordeñar la vaca y rajar leña [...] acar el agua miel y
raspar magueye [.. .]" (Chacle en Garza, 1989: 111-121 ), y, al crecer,
alejarse del ent rno familiar para poder e rudiar al no haber e cuelas
319

�en su rancho, como s ñala en su te timonio: "yo ruve que concurnr
a la escuela cuando fui may rcito '. Juan Charles ttnia
aptoximadamentc 12 año cuando su padre lo llevó a la escuela,
'l.. -1 ~o terminé la primaria. e cerró la e cuela y ruve q~e salirmt
de quinto año. Los r beldes entraban y salían con mucha frecuencia.
nas vece. eran maderistas, otras zapa ti ta., otras orozqui ra. y
ha. ta vazquezgomistas } bandoleros" (Jdem).
El ánim d la gw:rra e pre entó hasta en lo. juego, infantilei,
Charles recuerda que en d rancho donde vivía, pre-i a la revolución.
llegaban noticias de los indios yaquis levantado. en arma , arnbiem
que motivó a los muchacho má grand . a que , organizaran "L1l
pandilL'l ·", los de an I i&lt;lro y los de la ~ meralda (ambas poblaciont,
en el ~Iunicipio de aleana) a í e&gt;rpl..tca cómo era la mecánica d
juego:

El 1111/mramimto s_e inició de inmediato)' d1t1rJ poco h·empo, p11es fftl dm1asi
senril/o, Co11sistit1 en arro;ar11os trozos de pa/J11(1 mcmdidas J' la prárti,11 111/!J
por riijeto mp(}ri/llmr1.r poro tres ol!Jeti!'fls: 1) l1111z.or las P,'?yediles I' t1m1,rr, lr
mp1i1·ar los prqyertilr.r enemig,o.r, 3) recobrar !as pf()_)•ertiles ro11 prestfZP,
fi1erm1 los propios o los del enemi.._~o. lv:glanm,to: I) /.os enmentros delJ1~11~ m¡t,r
la 11orbe, 2) prohibido &lt;Jrrf!iar piedra! 11 otros ofyeto.r q11e dm1ara11 Jwro1111"4l!.
... Aq11ellos era11;11egos i11am1/u, es 1•1·t-dad; ptro taJJJbié11 em 1111 entrmamia:J
t¡lft i11ro11scimteme11te atdba111os reriliza11do pam la nrdadera J11cha qm •
dl'eC11/dll/1.

(1bid, PP· l l 3 , 114)

orno señala Charlei:,, i bien este era un juego, .irnó de
"entrenamiento" para algunos de sus compañeros; al llegar la
ren1cltas al campo nuevoleonés estos muchacho ocuparon cargO!
como capitune de caballería. Ya no eran niños jugand a la gm:m.
mo jovencitos luchando como hombre que su. tituyeron lo trozO!
de palma por rifle de combate?
: Autoras corno Tania ( arreño y Beatriz ,\lcubirre ( 1997) han documen1;idn
presencia de ruño· y 1ovencims en los ejércitos revolu~onario (pwc1_¡~alrn~oied'.
las tropas de francisco \'illa) dc:i:acando L1 eóe JeactJYtdadcs que lm, "runos villi&lt;
Jescmpenaban para la. tropa desde conseguir :ilimemo, cuidar lo· caballos h~

in lugar a dudas la revolución conmocionó en mayor medida al
campo nuevol onés que a la zona urbana , pues en esta última
las vida continuaba sin grandes interrupciones, fuera de lo
constante cambio, en eJ gobierno r el asedio que los grupo armado
que ocupaban por emanas la ciudad y terminaban por abandonarla,
la vida guía u cur o, prueba de ello on la institucionc
educaci,,as públicas y privada que se fundaron al calor de estas
décadas, )' que no. muestran otra de la ventana para observar a la
niñez. ituación que también devela las diferentes condicione· de
,ida de lo niños en la ciudad ) la a imetrías con respecto a la
niñez que habitaba en el campo.

2. Papeleritos y bolero en la ciudad
La fundación de la 'Escuela Elemental Je Papelero " en 1912 e

un claro ejemplo que nos permite acceder a un mundo infantil ligado
a la pobreza a la. marginación, al trabajo y a la ·vigilancia } control
de ~ actividade del niño que e alía del esquema alumno-hijo de
familia, ya que esta institución auspiciada por 1 cabildo municipal

de Monterrey se fundó exclusivamente para brmdar instrucción a
los niños que se &lt;le&lt;licaban a "papelero }'limpiabotas", egún el
reglamento ancionado por el cabildo lo, niño que ingresaran a
e ta e ·cuda debían compr bar que habían estudiado el primer año
escolar en algún otro plantel -puc. sólo . e darían el es de gund
a cuarto año siguiendo el programa vi ente &lt;le la escuelas oficiale : comprobar la necesidad que e tenía de dedicarse a trabajar; seguir
los horarios c. tablecido (&lt;le 9 de la mañana a una de l:i tarde) y·
enfatizaba "los alumnos de este insututo deben asistir las das;
con toda regularidad ser aplicado. y observar buena conduc1a tanto
en el interior del esrnbl cimi nto como en la vía ) pase s púbLico ,
especialment cuando e ocupen del desempeño de u trabajo"
(AH;'ll/Acrn d cabildo/ 'ol.999/ :~.xp.1912/039/1912).
Con ta re olución del cabildo quedó a. entado la .importancia
que para entonce repre enraba brindar in trucción a la niñez
desfavorecida, pero también &lt;lenunc1a el comr I del trabajo infantil,

pelear h mbro a hombro en los combate~.

320

321

�D

pues en el mi roo re lamento establece que; lo runo que d s aran
dedicar ·e a limpia bot
p pdero. Jt'.bía contar e n la aut rizaci · n
del alcalde para jercer &lt;l.icho trabajo y en ca de no cumplir con
los requi~1t , y ·obre t d r incidir} au enta.r.e d be.cuela) no
mo. trar buena conducta am 'rÍtaba la 'prohib1ci · n para ejercer u
trabajo en la na publica" (lde11J), e les revocaría el penniso y .e les
obligaría a ir a la esrncb. El hecho &lt;lc e tableccr.e la e cuela de
papdcros no . igniticaba que sólo lo 9uc ahí e. tudiaran podían cjcrcer
dicho trabajo puc. en la dispo. icione dd cabildo .
nal • que.: lo
ni1i.o. de trn plantel c&lt;lucaciY .; podían d &lt;licarse a e e . emple ,
pero que ccodrfan que dem strar e. rnr in. crito en algún plantd
e&lt;luca□Yo :,-, obre todo, n ejercer el trnbaJo en h rario &lt;l clru e.
El primer rer d I plantel fue lo rrar la as1. cencia de lo ruño
papeleros~ bolero: problema que . e pre entó en una nueva di. cu ión
del cabildo en marzo &lt;le 1913, en la cual e enalaba la irregular
a i:t ocia &lt;le los papeleros a pesar de que e controlaba la a istencia
por medio de la policía~ a ua, és d lo &lt;lu ño de los periódico la
r . oluci · n que tomó d cabildo fue que "se u cn &lt;le los mcdi
n e ario para competir a lo papeleros a la puntualidad a i tencia
en su scuela" (Af-Thl, eta· &lt;le abiklo/ ol. 9 / Exp. 1913/ 15/
1913).

Bajo e. ta con. ign,1 UL' lograr la asi:tencia infantil a como diera
lugar e pre niaron una serie de pr pueHa. que vinieron en
discu. mm.:s . iguicntes puL·s hubo yuién recomendó cerrar el
e tablecinul'.nto por la poca afluencia, otro. miembro del cabildo
sugirieron cambiar la escuda de lu~r, pue · al estar ubicada cerca
&lt;le la p nitenciaria dt:l e. me.lo, en l. call dl'. E pinaza, I quedaba
muy lejos del lugar d ne.le ycn&lt;lian su. periódico· }' de -:us bogare·,
t ·mendo 9ue h, cer lar : camtnata para llegar a e ·e lu . ( tro.
miembros argu1n&lt;:ntaron c.¡uc "había siclo un fra aso" y t.JUC la . cuela
o cumplía con 1 fine. p:irn lo que fue creada puc había cur · &gt;. en
lo. que sólo a istían dos niños. e plantea.ron algunas pr pu tas para
continuar con la educación de estúS niños a quiene se les reconoció
que' no se puede exijir [. icl [a] lo niño a e ncurrir, pue Lo que. icndo
en una gran mayoóa &lt;l ca. a,: tene de u familia tienen imp ria.a

22

'11

Ra!/J

&lt; f-..«OWr

necesidad &lt;l ti-abajar" (AHl\[, Acta de abildo/V l. 98/ Exp. 1913/
022/1913). De ah1 que una de la· propue ta de lo mi mbr de
cabildo fuera crear escuela contiguas a la redacciones de los
periód1c y qu lo dueños de lo mi. mo se encargaran de pagar
el local · el municipio pagaría a lo, maestro·, y a í mientra la.
pren a estaba por acar Jo., p riódicos "lo chiL1uillo , p dian muy
bien dedicarse: a los estudios todo el tiempo qu tardara en tirar e la
pren ·a" (Ide111), ademá el tenerlo ocupado lo. alejaría de 'juegos
qu pu ·&lt;lan per ·ertirlos" (lde111), no ob tante, la idea se de echó
pue e pen ó que la mala iruación que amt\ e:. aban los negocio·
por la ine ·tabilida&lt;l polícica no permitiría e tar en condicione de
ufragar la. renta. &lt;l l lc cal. e pué. de w-ia mtcn a di cu ·i · n . bre
la continuidad o no d I plantel e d ·terminó cambiar de ubicación la
e. cuela v de ser p iblc pr porci narle comida a 1 · niñ s para motiYar
su presencia en el plantel.
Tra. una nuern di -cusión en el cabildo, la comi:.ión encar da
para buscar una nueva ubicación para la escuela e.·pusn el cambio
de é ·ta a un local má e :ntrico del municipio, :1ledaño a la
r ·&lt;laccione d lo periódico. al mi m tiempo quc.: i.: exigió , lo:.
ad mini. erad re, de los periódico· no dar cj mplare. a la ,·enta a l
nino qu • no pr . en taran una boleta 9uc ju ·tificara que habían
a istido a la escuela. El horario e mo&lt;lifi · &lt;le l :O Je la mañana
a 2: O de la tarc.h: y □ ucvam ·m :e comí. ionó a la policía en\'Íar a la
escuela a lu, ni1i.o c.¡ue e rm·icr:m Ycmlicn&lt;lo pcriódi o· n este
horario escolar. La flexibilidad dd horario re. pondfa a la int nción
d que lo. niño, terminaran la venta y po. tcriormcntc acudieran a
b e. cuel. . Como último punto dt: la comisic'm . e di. cuti6 lo relativo
' al lunch", e pretendía bu. car , lguicn c¡uc le preparará lo
alimt:nt ·, pero e. to genere&gt; una nu va di: u ·i{1n, pu ·s hubo quien
planteó 4uc el darles &lt;l • c1 mer in tigaría a ln niño que acudían
normalmente a la. e. uela. oficiale a in cribir eo b tl papclet
para gozar del alim nm, le qu el ·aria el núm r de raci ne por
lo ant &gt; d cos o . agravaría para el municipio (ldm,).
Otra de la: propuc ta. cun rc.,pecto a los alimentos r vela la
visión c¡ue los hornbrt: del cabildo ·o~t&lt;..:nían :obre la niñez, pue a

323

�t

1

pe ar de que el discur o era brindarles instrucción a como diera
lugar y cuidar u comporta.miento durante la hora de trabajo, lo
ci no es gue la e cu la ungía como un lugar de encierro,
encauzanúenro y castigo ( egún la propue. ta ~oucault, 2005 '), y
más aün cuando no se hizo di tinción entre lo niños papelero
bolero y los preso de la penitenciaria, pue en la di cu ión obre
los alimento , hubo quien ugirió darles las raciones gue obraban
de la comida de lo pre o , pue. lo. familiares de los recluidos les
llevaban alimenco . Pero ba) má obre e to, miembro del cabildo
señalaron que tenía conocimiento de que "los sobrantes de alimento
n &gt; están en buenas con&lt;licione. l--·1 , ería muy mortificante obligar
a lo niños a que la ornaran" (1V 111, Acta de Cabildo/Vol. 98/
E:xp.1913/0251913), ad rná, la scuela de Papelero no contaba
con comedor ni utensilios, lo qu ' bligaria a lo niño. proveer e
de algunas vasijas especiale como la que emplean lo pre o "
(ldelll). En resumidas cuentas, e discutió que el ga. to cotizado por
lunch era gravoso para el municipio (6 centavo por porción) y por
lo tanto se acordó que "por vía de prueba . e utilizara el sobrante de
racione de la Penitenciaría para lo niño papelero " (ldetJJ).
Este ilu tratiYo hecho demuestra cómo la niñez trabajadora fue
un a unto problemátic para la· autoridade. y cómo las olucione
al problema encierran actirude 9ue clenostan el trabajo infantil como
proclive a la delincuencia: primero por e tablecer la cuela de
papeleros en uno de los barrios alejados y de "mala fama" de la
ciudad, al e. tar cerca e.le la penitenciaría e ratal como segundo
punto, controlar el comportamiento del niñ en los horarios de
trabaj
autorizar a la policía para nvfarlos a la escuela ·. i eran
orprendiclos trabajando en horario e colare ), por último,
proveerlos del alimento obrante de lo. presos, 9ue . e abía s
encontraba en mal estado; tod ello demue tra la criminalización
que e hacía del trabajo infantil \' la falta de sen ibilidad de la.
autoridades para entender la precariedad de la vida de cierto niño.

t

•

r

r

i ~fe refiero a la propuesta de ~l. h,ucault respecto a la insutuc1oocs escolare:,
pcnircnciales yhospir..-tlarias 4uc ~c1Tfan de reclusión r cncauzami nto u la conducta
de los que eran su je ros proc_ln·es a . cr corregidos, ,•ígilado · ) casugados.

32-1

de la ciudad, que tenían que cumplir la funciones de o 'n de u
familia, ya que la asi tencia a la escuela pasaba a . gundo termino
cuando alimentar e era una prioridad.
ste tipo de niñez rompía con lo. ideales porfiriano de ver a los
niños y niñas ligado. a un entorno de protección familiar y al abrigo
&lt;le las institucione educativas, lo niños trabajadores pre eotaban
condicione diferente y alejadas del ideal imaginado, pue su
precaria economía familiar quizá siempre los orilló al trabajo, el
cual era umamente cotidiano ) pnorita.rio.

3. La niñez de la escuela privada

•
♦

'n mundo paralelo al de lo niño. trabajadores durante la época
que no ocupa es el de la niñez que creció en espacio ociale rná
favorecidos: lo hijo de comerciantes empresarios que e educaron
en colegio particular s instituciones que no dejaron de fundarse a
pe ar del torbellino revolucionario y otra más que continuaron su
desartoll iniciado a finale del iglo XlX. La niñez que provenía de
cla e privilegiadas es la má vi ible, por er de las má
documentada , tanto en la pre □ a como n las revistas que cubrían
los eventos de lo colegí . con lujo de detalle e im:igene . Cabe
señalar que e ta caraccerí cica se debe a que lo colegio al er
negocio pri ado nece itaban mo trarse atracti o para lo po ibles
contratantes de su. servicios de ahí que e tus fueran p ·e entado
corno auténtico palacios (que efectivamente, la ma oría lo eran) y
lugare confortables para la educación de la niñez. ÜL1rante la década
de 1910 e fundaron en el e tado colegio como el Justo ierra,
cread en 1918; la publicidad del col gi no muestra un poco e e
mundo e colar de lo niño que . e in truían ahí:

r

[... J guiados por los filétodos lllodemos ( . .J mó.r di' ruatrorientos a/111nnQs
lle11a11 .r11s a11/a.r,y la cordic1/idad) el mt11Sias1no por !fu obras 1ítilrs ' /mmas
son el 111qyor aliciente co11 el q11e menta rlgmpo di' ed11m11dos. J":./ bdto d,11110,vso
de s1t.r e..\.posirio11n molam por la qm• deifila lo 111ás .rekdo de la ri11dad; /"

325

�t

brillantez e imllefomble re.mltado pr,íctico de s11s tzdos públicos, tan apla11didos
siefllpreJ' l'I esmero ro,, que .ro11 at1111didos los e1lt111mos i11temos_)' externos por el
personal de dicho estableci.»1ie11to [...] (Entrada, 1922:48)

r

Esre colegio era exclusivo para nrones funcionaba como
internado para aquellos que así lo solicitaran, sus instalaciones eran
monumentales, conservando el estilo heredado de los colegios
privados porfirianos de gran traclición en Monterrey, como el Instituto
Laurens. Otro colegio fundado al calor de la inestabilidad
gubernamental fue el Instituto lnglés-Espa,Jlol abierto en septiembre
de 1919 por una fundación metodista, este colegio era exclusivo
para las ruñas y señoritas, la publicicfad de dicho establecimiento
se promocionaba de este modo:

[...] E.rió '"'!Y bien sit11e1do, ha!timdo alfrmte de ella u11 peq11e17o parq11e. el
edijiao es 111odmro t higif11ico, co11 hasta11/e l11z,• rentilació,1, s11spatios dejlfegos
so11 hasltltl/e c11t1'liosy hi&lt;'-11 cuidarlos. bste ínsfi/11/0 mmlt, ron tres dept1rlamentos:
espatiol, el it{glésy el co111ercial [ .. Cmwta ade111d.r, con 1111 Ífllemado atmdido
¡mftcta111f!llteJ' ,m gpmu,.rio montado m11 todos los apm"{l/os 111odemos para la
C11!tHrt1Jisica. Ade111ás se dtm dases de piano, C011ta11do con 11t111ú111ero reg11lar de
ellos para la práctico de las ah111mas. L11s precios, tanto por r_,1emos como por
i11temo.r, .ro11 .r11111a111mte red11ddos)" ntá11 al akmm de todt1.r l1.1sforttmas [... j
(!bid, p. 58)
La niñez que se insuuía en este tipo de colegios proveoia de familias

que podían pagar colegiaturas, libros, materiales escolares, uniformes,
trajes especiales para festivales, partituras musicales ()r piano quien
podía), además que tuviera recursos para regalar objetos en las constantes
donaciones que la escuela hacia en forma altruista, Como lo relatan las
memorias del empresario Ennque Barros, quien señala que en el colegio
p1ivado donde estudió, los niños acostumbraban la práctica de donar
alimentos a los niños pobres: "[...J Ocra act:iYidad del Colegio era ir a
los barrios más pobres de la ciudad a repartir entre la gente --en especial
a los niños- 1- .. j regalos modestos como naranjas y cacahuates [...]"
(Espino, 2007: 18), con todo ello se fomentaba el espíritu altruista de
los niños de los colegios.

326

1'

Las escudas privadas por lo regular hacían gaL'l de los "valores"
y dotes pedagógicas de los miembros de la institución, además,
señalaban constantemente los métodos modernos que empleaban
para la enseñanza, la cual fundamentaban con los espacios de los
cuales presumían su extensión, iluminación, ventilación e higiene.
El hecho de resaltar las instalaciones de dichos colegios, tenía
también el sentido de marcar una diferencia con las instituciones
públicas, donde los espacios no eran tan monumeotaJes como en
los prjvadas y por supuesto no gozaban de la misma calidad,
ventilación e inmobiliario, pues como se verá más adelante, los
inspectores reportaban la falta de muebles, pizarrones y equipo, de
ahí que los detalles sobre la arquitectura y espacios de las escueL1s
privadas fueran elementos a destacar.
La imagen de la niñez en este tipo de publicidad es utilizada
como un producto para lucir, una forma de presentar a los niños
como pequeños príncipes y princesas; como adornos decorosos que
dan prestigio a un tipo de sociedad. Pero también se mostraba así
con la intención de formar en los pequeños que se mstruían un
hahitm aspiracionisra que los colocaría en un futuro en posiciones
prhilegiadas de su sociedad.
El transcurrir de la vida cotidiana de la niñez que asisáa a los
colegios privados se deja plasmada en las memorias del empresario
Enrique Espino Barros Robles, hijo del destacado fotógrafo Eugenio
Espino quien emigró a la ciudad de Monterrey en 1930. En la pluma
de Enrique Barros, al relatar sus memorias de niñez en la ciudad,
nos acerca al mundo infantil de aquellos años, al contexto propio
de las escuelas privadas, a los espacios en que se desenvolvían y las
actividades propias de la niñez &lt;le grupos sociales más favorecidos,
como se relata a continuación:
[ ..] Vi1:ian1os ett la calle Aba.rolo del Bt1nio de la Catedml,· íba111os a In
Plaza Zaragoza, al Círc11lo Altmmtil, a la Alberca Mo11ttrro\ al Mercado
Cokiny, desde l11ego, al Colegio [ . .] al llegara Monterrq el segu11do año-ciclo
1932/ 1933- lo hice m el Colegio ]11Sto Sierra [. ..] De trmr año en adelt111le
111ispadres /lle i11scribiero11 e11 ,:/Colegio More/os. por la mronfa df m,estra caso

327

�\ orma Rat11h1 f:.,, nbar

y también porq11e era 1m buen Colegio [. . . El Colegio,\ [or11/0J .refimdó el 15
de septielllbrr de /924 J .re l/01110 "Emre/11 CírCJtlo .\íemmlil ,\lu/11(1/ista de
Mo11temy '', q11e esltlha patrodnadt1 por dicb11 ,uociadón .rodaly deportim ~ .. '
él Colegio estaba et1 una caJt1 grande co11stmida de sillar, ro11 dos patios en el
mitro,} o/rededor de ellos apro:,..iJJ1ad0111en/e unas 12 o / .¡. babitacío11u, seú de
e/lar or11padar por Mda grado de pri111aria, J' las dtmrís por 1111,, efici11a, tma
hahitacíó11 grande para rem1io11es, 111111 /Ji/Jliotemy bodega, dos o trrs malios q11e
orllpaba laJ',wtilia del ronse,;e del Colegio_y los baños. Probahle111e,,te el terreno
era de c/fam,ta por m,m11ta 111etro.r (Espino, 2007: 12-13).

Espino Barros cuenta en sus memorias cómo el hecho de estar
en un colegio privado no significaba por ende gue todos los alumnos
ahí inscritos tuvieran los mismos recursos, había niños gue
ostentaban más lujos 9ue otros, según el empresario (Espino Barros)
las clases sociales se distinguían en los artículos que los niños
llevaban a la escuela:

[... l en esa ép()ca !e p1ui1:rOJ/ de 111oda lo.r zapatos de meón cubano, CIIJ'ª
partimlaridad es q"e mm 1111 poco más altos qm• lo.r 11om1t1/es)' r1/go i11cli11ado.r,
m elCole.t!,iO sólo lo.r lle11aha11 aq11dlo.r Cl!)'()Sp1rpús tenían reetrrsospara co111prados,
p11es eran 111á.f caros_J· q11iene.r los tmthan lo.r prestflJlla11 11mcbo. F.11 i11t'ierno o
Clfando J/t;ria. al._wmo.r ,1!tw1110.r llel't1IM11 gorra.r de h11/epo,j11eraJ' tela ofranela
por dmtro, tipo aYiador con orejasJ' eran romo las q11e 11saha11 en las pelíc11/os,
)1111!0 co11 una b1ifa11da, los atiadores de la primera g11e,ra 1111111dial [...] (1/Jid,
p. 20).
El autor relata varios aspectos de su vida escolar que van desde
los útiles que se compraban, como plumas, tinta, lápices, borradores
) cuadernos; los dulces que consumían "chiclosos o socaJJJt1elal' que
pagaban por un centaYo; las batallas campales entre los niños que
se realizaban en el Callejón Ojo de Agua, lugar para "ir a pelearse
cuando se retaban y cada rijoso iba acompañado de su respectiva
porra" y; cómo eran la dinámicas de las clases, horarios y demás
actividades que realizaban en la escuela (Thtd, 15-20). La vida fuera
de los colegios para los niños &lt;le mejores recursos transcurría entre
juegos y mandados, según relata Espino Barros:

328

[... ]J1tgába11Jos a la ro,ia, los enca11tados, a las canicas -a los rif!co pa.so.r o al
sense,sic]- hicifllo.r 11nas pesos de ce111e11to part1 hacer efercicio, i11stala1110.r unos
postes con 11110 barra.fija paro colgamosy hacer ''l'éllcidas'', hada,110J caño11e.r
11tilizando pedazos de trtl10 [. ..Jfabrirába1J10, carritos p«ra Júgar carreras,
barcos con los q11ejugJban,os a la.;g11erras ... · hacer)' l'Olarpapalotes, cometas
ogüilas { . .] desplfés ibamos a !'o/arios al rio Santa Catarina)" 110sposábaJ!JOS
horas ditirliéndonos ¡... ] (1 bid. 81-82)

Todas estas actividades sin duda contrastan con la vida de los
ruñas papeleros ) boleros antes señaladas, lo que pone de manifiesto
las formas en que la práctica escolar y la Yida cotidiana se
experimentaban de manera diferente según las condiciones de clase
y sexo de los niños.

4. El proyecto educativo rural: forjando nuevas representaciones de la niñez. El niño campesino a escena
Hasta aquí se han \isto diversos aspectos que nos permiten mirar
las condiciones de la niñez durante el cambio de siglo ~ al desarrollo
de la educación durante el reacomodo del nue....-o estado surgido de
la Revolución. Este breve recomdo por los escenarios de la niñe;,
conduce a reflexionar en torno a la divcrstdad d( ruñeces que se
estudian. En el siguiente apartado se expondrán algunas de las
características del nuevo proyecto educativo de la escuela rural
posrevolucionaria y las imágenes que diseñó sobre la niñez.
EJ derrocamiento del ancim regi111e11 Porfirinno } la reestructura
del gobierno nacional deambularía en un período que , a de 191 O a
1940. Será hasta princ1p1os de la década de los , einte que se
estabilice la situación del país con el acuerdo de los diferentes
caudillos revolucionarios y se clara paso al con¡unco de reformas
soe1ab,. que ya ~e anunciaban tanto en los postulados magonistas
como en fas reformas constitucionales de 1917; postergados por
las interrupciones armadas ) los continuos derrocamientos entre
los líderes revolucionarios.
Dentro de las réformas anunciadas se encontraba la educación

�Sflm111 R,1111os i!Jcobdr

popular 9ue se cimentó obre la critica hecha a la e cu la porfiriana
la cual había privilegiado d de arrollo educati\·o en la. área urbanas
} emi-urbana, desaten&lt;liendo la in trucción indígena y campe. ina
&lt;le la zonas rurale .. Al re p cto Mar) Ka , Vaughan eñala que la
opinión compartida de cierto grupo de cla e media era recon cer
a la e cuela porfi.riana como "verbali ta, autoritaria } apartada de la
vida diaria ' (2000: 52), contrario a e te e quema la nueva e cuela
urgida &lt;le la revolución ren&lt;lrfa la mi, 1ón de di eminar la in. trucción
púqlica a lo largo y ancho del campo mexicano, con la intención e.le
alfabetizar a la población, integrarla al pro) ecto nacional de
moderni?ación del campo y del campt: ino; mejorando las
condicione de Yida de hombre., mujere y niño, .
Particularmt:ntc, la niñez fue la punta d lan7,a de lo. proyecto
educaciH,s nacionale , pues lo niños -en e, p cial los niño
campesin s- erian movilizados a tra\·é de la e cuela para alcanzar
el beneficio nacional (Thid p. 7 9), &lt;le ahí que lo, texto , el currículo
e colar }' la, práctica e colares . tarían uj tos a la activación &lt;le
niños ) niña en pro de la tran formación de la \ ida campe ina.
La primera, referencias 9ue ha} sobre la pre encia de la
federación en el e ta&lt;lo aparecen en ! 923 cuando se reportaron
cuar nta e. cuelas ruralc en el campo nucvoleonés 9ue era
relativamente poco para la 318 e cucla estatales ( ubvencionada
por lo municipios) c1ue se reportaban en el informe de gobierno de
a9uel año, aunque cab . eñalar que de ese toral 154 eran mixta v
·e encontraban di eminadas en las 7ona rurale de Jo cliferentes
municipio . Pa o a pa. o la federación fue ocupando mayor terreno
en el campo, llco-anuo a superar la cantidad de e cuelas ostenida,
por el e tado concentrando mnrore. recur o materialc v humano
en la. escuela ruralc .
,
·
Ir má allá de la lectura, la e critura, la aritmética y la historia
nacional eran las ambiciones p r eguida por la e cueb rural federal,
puc. ahora la experimentación del indi,'iduo era requisito necesario
para alcanzar la in ·trucción, por ello el que . e educaba en las escuela ·
rurales debía er portador de una en eñanza gue se e p raba
perdurara a lo largo del tiempo y obre todo que tran formaría la

.BO

,..ida rural en pro d I ben ficio . ocial de lo campe.inos y de la vida
rural. En te entido las piedra angulare del pro ·ecto educativo
con i tían en alfabetizar modernizar, desfanarizar e higi nizar a la
comunidades camp ina , dotarla de una 'educación racional" que
irviera de motor para aliviar la pobreza y la ca ez, de man ra
que el que aprendía vertiera de pués el cúmul de conocimiento
en beneficio de . í mi mo y d u ocie&lt;lad (Ramos, 2 7: 73-74).
Bajo e to objetiv
e impulsaron la técnicas a rícola , d mé rica
e indu triale para dinamizar el campo y alcanzar el progre o material
de ado.
Pero ¿cuále eran la imágene di ñada por los arquitecto de
la e cu la rural en torno a la niñez que e pretendía fu ra beneficiaría
del pro -ecto arriba eñalado? on múltiple las voce r lo
te timonio que denuncian la forma en que la niñez fue imaginada
por mae eros, ideólogo. y funcionario educativo , quiene perfilar n
un arquetipo de niñez ligada a la campe inizaci ' n, e. decir, a la
acfr.-idade estrechamente vinculadas a la. actividade del agro.
La idea de la e cuela como parte de la vida y e pecialrnente con
la vida rural refuerza la imagen del niño campe ino repre entación
que
fue nutriendo en la medida que e fue expandiendo la
ducaci ' n rural federal, la cual tenía como uno de u. principio
volver al niño campe ino el motor de tran formación, creando para
él una serie de pro ama que lo \•incularan a la .-ida netamente
campesina. l;n retrato que qucd ' claramente expue to en la pluma
de Gregorio Torres Qumtero adYirtió la característica esp rada
del niño, así lo a entó en 1925:
[... ] Si la esmela es niral, debe mseñorles &lt;I ac111ar m el nmNo pmpio, para qr,e
de q11e, al crecer_y desarrollarte, del 11i1io
salga el ho111bre, co11m de lo crisálida lo mmiposo: 1111 bo111bre t1doptado a s11
a111hie11te mm/ de (l(trpo, y de espin'/11, mm/ en s11t or1tpi1CJ011ts, mm/ e,, ms
pensa111ienlos, mral en sm deseos, mral en s11s n,,pmas propo.r1tos, mm/ en s11
cif((/ada11Íll }' tdl(cado en el amor al s11elo, o la tierra,)' e,, el amor de .r11 patrio
[... ] (Boletín, 1925: 201).
vitia11 s11 111'dt1 de niños mrales) o jifl

sta r pre entación del "niño rural" e va a encauzar con las

331

�'&gt;;11,,,,., &amp;1111os l;;c11bar

acti-ádade. di eñadas en la e cuela, en las cua.le e im·olucró a lo
runo n la. campaña pro-árb l, en comités de cuidado de gallina
\' cría de animal , en a ociacione infantiles d bO)• scotlfs en
~ peratfra agroindu triales y toda aquella que. ~romovian 1~
acu sidade. Ligada al agro.. \ í, la imagen del runo rural t ma
pretensiones clara. ~ hasta determini ta. pu
e de, aba educarlo
p:tra su entorno con l fin de hacer de él en el futuro un ho~br~ de
campo negándole capacidade para desenvolver e en otro a~blto
y como pret adía Torre
uintero, alejarlo de la atrayent cmdad:

l·.. ! el b11i II campesino debe tener apego u la tierra, smtirse co1110 mclawdo ni
el/,,, att1do a ella por lazos de t11110r ta11_{t1trfe.r, que /,1 dudad 110 lo a/raiga, co1110
/111 .rirena.r, t'() 1J s,,s 111r,111/o.r ni ms luces. t'OIJ .r11s calles b11l/iciosas ni s11s tiendas
bril/a11tes, con sus t,atros de de.mudem ni con el l,go os/enloso de ms habita11fes
ni l.t1J sed,,s dr J/(J 1111yeres ¡... ] (Jdtm)
b mnte la condicione local s &lt;lel entorno nu voleoné
iban má alL-i &lt;le los escenario de. ea ble &lt;le lo ideólog de la
e cuela rural, pues por la. propia. dinámica. de la ida camp sin.a
lo proyecto. educativo tu·vieron difere~te g:a_do de
impl mentación y aceptación. E a tra,·é de la vida coudiana que
p demo disónguir la forma ue adquirió la experiencia ~scolar, e
decir, d entramado que se teje entre la norma oficiales ) la.
realtdadc. cotidianas (Rockwcll, 1995: 13-5 ). De e te modo, la
dinamicas coridiana. cxprc, an cómo se ,+:ió la e cuela y específicamente c ' mo e cumplieron lo. programa .. de la EP en la diferente
0

d n rteñas reportaban acepe1bles condicione , había c munidade
corno Dr. i\rro ·o, ~1ier) oriega y Galeana que las condicione de
la sequía L, ptc.:caria ituación de lo trabajadores y la oposición
de propietario locale5 no po ibilitaban la ta.bilidad de las escuda ;
faltaba menaje, no había campo de cultivo,) con mucho e fuerzo.
se con eguía un alón de cla. e, además de que era muy alto el
ausentismo escolar.
no de los ra. gos má recurrentes en la cotidianidad de la escuela
rural era la con tame queja del au , enti. mo escolar, lograr la
asistencia de los niños a la e ·cuela tra pn ritario para concretar el
proyecto educativo, y de al ún modo la asistencia era la e cncia
mism,1 de la escolarización es decir, a. i tit o no asistir a clase ern
un regulador cuamitativo que hablaba de la eficacia · los alcance.
&lt;le la colarización.
Los informe del año e colar 192 -1929 on ilustratÍ\'O en ese
sentido, para d ca o de ueYo León e manejan las iguiente. cifras;
9 394 niño, y niful de sei. a catorce añ
e in. cribteron en e año
e colar, a lo largo del ciclo caurnron baja 1 619, 1 que equivale al
17% de lo niños en edad e colar no terminaban el ciclo, lo que no
e. ran ignificativo como el porcentaje de la asi . tencia media que
era del 64% , núentras el 36% re tante de lo niños no a istían
regularmentt: a la
cuelas rurales (F:/ "!f11erz.o, sf: 40,41,52, 56 y

,_
-.,)

comunidades ruralc ..
En los informes de lo. clirecwre ele ducación federal en el
estado e ackierten los altibajos que e tuvieron en el e tableciroiento
de la escuela. ,. la diversidad d . 1tuac1on . que e reportaban en
cad,1 una dt la: zona. e. colare . t o roda. marchaban al mismo
ritmo; la condicione. económica. } la dispcr. i ' n de las comunidade5
en lai- zona. más ·errana ocasionaba que lo. pro •ecto · educativo
no se concretaran al mismo tiempo o en igualdad &lt;le circun tancia
pues mientras que en la zona centro, cenero- ·ur y algunas cornunida-

Haacndo un comparativo de género p demos observar que se
in cribían meno niña · a la e ·cuela y eran las que má causaban
baja y asisúan en menor frecuencia 9ue lo niño . La relatÍYa au cncia
y deserción de la niña en la e cuela· e debían entre otro factor
(y que quizás sea una de la razones de mayor peso) al hecho de que
las niñas compartían con las madres la carga del trab.1jo dome ·cico,
lo 9ue la · obligaba a 9uedarse en casa para atender la. nece. idaJe.
&lt;le la mi . ma, algunas niñas incluso ólo iban mc.:dio tiempo y
llevaban a los salone · &lt;lt: clase a . u hermano menores fungiendo
como pequeña. mamás de · u hermano..
tro factore del
au cnri mo femenino que e han d cumentado para el caso
nuevolconé tenían 9u \'Cr con el hecho de que para las familias

332

333

�Son11a

campe ina, era un probl ma emiar a la niña a da. e debido a que
algunas e cuela. e taban atendida. por mae ero varone lo gue
causaba o.ieg en lo padre ,
llegó a acusar de inm ral el
e mportamiento de cierto maestro 4 r ha ta algunos recibieron
acu ación por la "ligereza de cultivar relacione amoro a. con una
di cípula" o bien "por haber t robado una muchacha alumna de la
e cuda" ·. para lo padres ignificaba un riego que us hijas
est:uvi ran en clase con mac. tros varunc ptando por no enviarla
a la e, cuela.
ituaci n . compartidas entre los niños de ambos . exo , ~ que
los alejaron de las aula , stán muy ligadas al con te. ·to nuevoleoné
y tenía que ver con el hech de que lo padre emigraban cierto
m e del año para trabajar como jornaleros a íco11s en E tado
l'nido .. I~ to obligaba a familia. entera a aband nar la región,
alguna. de e. tas escuelas 'ie vieron en la n cesida&lt;l de dau urarse
debido "a la &lt;le. población'' por la di minución de alumno obre
todo se pre cntaron e to ca. o en las escuela· de los municipio
dd norte del estado como Anáhuac, Vallccillo Villaldama Los
Herrera, Lo Ramone , Ccrralrn Lampazo· y China, por menci nar
alguno ejemplos (AH EP / ección: DGEPEyT / erie: Escuelas
Rurales federale ·/ \. unto: u f.:.xpedient / aja : 2, 5, 7, 11, 8, 9
y 10)
Lo. hijos de padre. migran tes p cas veces concluían el año e colar
y demoraban mucho tiempo en terminar sus e. tudio. primario ,
adcmá , e comentaba que muchas de u costumbre e taban
~fluidas por el vecino país desde u indumentaria, alimentación y
· e documentó d caso dd maestro Carlm (.rana de la escuela ubicada en la
Ladnllera \fnntcrrc · acusado de aClos inmorales yue inculcaba a los jm·encim,, a lo
que lo: padre· temen que se comentan "J.1.ñoi irreparable.,, con u, hija. d euac.h:s
entre 12 y 1S año , ~e exige la. u ·utución &lt;l&lt;:I mac. ero por una maestra.•\GE L,
ccci · n: E&lt;lucac1ón, Asunco: Dirección federal de Educción en el Esrado, Caja: 1.
. \ño: 1934-1945.
De lo yu fueron acusados el m,-ie~tro ,\yuile. Aranda, AJ L EP, ccc1ón:
Depanamento beudas Rurales, cric; Personal (~faestro~). Caja: \2, • pedi nte
18, .\ño: 1929- 1932 y d macmo Rosendo Iartinez • .\1 I EP: Sección: D EPEyT.
aja: ·9, .Exp. 12. ño: 1933.

Ra111QJ

L:..uvlMr

estilos de vida, de ahí gue lo in pectares maestro r m1 1oneros
eñalaban las implicacione que esto traía para dar egwmiento a lo
que en la e cuela rural se enseñaba.
n el ca o de lo municipios del ur de uevo León la ina i tencia infantil a la e cuela e taba ligada a la falta de agua oca i nada
por ¡la seguía espantosa!" -com lo señalaban lo in pectares,
directores y mae tto misioneros- el director Luis Tijerina lmaguer
e.·plicaba a í la condicione de la sequía en la e cuela de Capaderito
en Dr. .Arroyo:
[ ... ) La 111aestm mtargnda de la esc11elo mrol de Capade,ito, foiom Gfladal"pe

López Vélez dio aJJiJo desdeji11e.r del nm an1t:1ior, de q11e el 11gu,1 en lo ro1111111idad
en !ti q11e lrabqjo, alcamzy1ht1 sólo para 11nos cmmlos días ,mÍJ. Ie dirigí ron el
j11ezA1L,·iliar del diado l11g11r,y et1 ujirio 111e dice ho;· q11e d agua se ter111i11ó
desde el dí,, 27 deJehrerOJ' q11e los nitlos no podtirm seg,úr atistie11do a /11 escuela,
porq"e 11110.r e11Jigrara11 a '1wms donde 110 fo/te el agHay otros, no p1fdimdo
cambiar.re los ompar,Íll s11s padres m el acarreo di- ª!!l'ª [.. ,l (AT I E P /
ección: D ,EPEyT/ eric: "scuelas Rurale fed rales/ Asumo:
u Expediente/ aja : 1, 4} 19)
Cuando las condicione de equía continuaban Ja familia
emigraban en busca de lugares más adecuado para establecer e;
situacion que s pre ntaron en los municipio d Dr. Arroyo y
lier y oriega, principalmente.
tra caracteri cica común, que ya se ha documentado en algunos
e tado de la república, y que tambi, n s presentó en alguno
municipio del estado era que, niño ) niñas faltaban a la e cuela
debido a que su fuerza de trabajo era nece aria para las labores dd
campo, un ejemplo concreto e el informe presentado por el
in pectar faccdonio arza en 1940 durant u visita en las escuelas
d Iontemor lo :

[.. -1 L, red11cido asistencia de los 11inos a l,,s muelas ha estado siendo alacado
no sola,nente por ti maestro omaestros de ellas, si110 q1te les ha11 estado pres/ando
cooperadón los Comités de DdHració11y las A11toridades A11xiliares pav [de)
rierla fo1111a han fracasado de/Jido a .~ . .] que los pa.dm de ÚJJ núios bafl tenido
335

�/11 flefesidad de omparlo.r fl1 las labores del ct1mpo porq11e hasta ho ' no han
encontmdo (o 110 han querido e11co11tmr) los llledios para sustituir el trabqjo q11e
les proporcionan los 11inos [...J ( 1I EP / ección: D EPEyT / erie:
Dirección d Educación Federal en . u vo L · o "Informe del
lnsp ctor Macedonio Gar;,a' / Caja: 54 1, /E/ 1940).

Lo. niño. faltaban ci rt . me e del año &lt;lependi ndo la. fecha
de la . i mbra la c echa. La. falta \·ariaban de uno a do m . e.
o bi n era intermitente . u permanencia n la in tituciones
educariva . Alguna veces la
P c rró temp ralment la e cuelas
para r abrirlas cuando hubiera mayor a istencia, en otr ca o., lo
padres de familia ) lo comité de las • cuela xigían al pre id nr
de la república int rcctliera para gue la clau. ura n fuera p rmanente,
argurneotamlo "pobreza y nece id d ' de contar con el trabajo de
sus hijos.
Otra de las caracteri ricas de la vida rural de los niño camp sinos
tiene que ver con la!-. condicione generale de la vida rural como la
falta de agua, la di persión y lejanía de las comunidad s, la au encia
d acce o. carretero., las incl mencia~ del tiempo la inexistencia
de fo ª" 'pticas y la nula a i tencia médica entre otra , traían
aparejada una . erie ele cnfermedade gue g lpearon a la población
más vulnerabl : lo niño , yuiene por u corta edad eran má
procliv a contagiar e de viru que hacían menguar su alud y en
no p co. ca o le
ca ionaban la muerte. La. enfermedades }
muert de I run
n edad e colar no pa aron de apercibidos ya
9ue eran detectados c m "problema graves" d la comunidades
rurale., lo qu habla de la precariedad d la vic.la del niño campe in .
·'El terrible y común mal de la viruda", el arampión y el
paludi mo, fueron la enfermedad _ que en su mayoría atacaron a
los niño en edad ese lar e to. rnale · fuer n lo que ob taculizaron
el de arrollo cotidiano de la e. cuela y fueron cau a de muert de
algunos alumn .. Dicha enfermedad (la viruela el arampión y
d paludi mo) &lt;-1ue e r gi. rraron entre 1921-1940 estm·i ron
propiciadas, gún explicaban lo. informes de lo g bemad re.
por la falta d higiene, de ahí que se in istiera en la inspecci 'n en

336

la escuela y en la distribución de cartillas de higiene para
contrarre. car dichas epidemia (A E L, Mero tia de obierno,
Año : 1921-1940 aja: 11 13 y 14)
Por lo r guiar lo in pectores mencionaban en una escueta línea
"mucho au nti mo por enfermedades" 6 in brindar má detalle ,
pero cuando la ausencia de ruños era notoria, ha ta el director de
Educación ·ederal intervenía para explicar la de oladora ituación
a la ecretaria de · ducación Pública como en el caso de la e cuela
de Raíces en aleana en 1927:

[... ] Pro. :-it11a1nmte recibirá 11sted mln• o/ras la taryeta estadirtica del 111es de
111a_10y le co11srmí t&gt;erdadero aso111bro la nota qmi la 111aes1ra pone e11 el ú,g¡1r de
i1,far111aao11 de asistmcia de 11i1ios d11m11/e el 111es, dire así: 'SUSPF.i TDIDA
LAS CLA fbJ POR ORDE 'DEL COJ,ITIÉ DE EDUCAOÓX
f'EDERAL, POR F ..\t ERMEDAD COJ 'TAGIO A, HA.
,\ fL E RTO J3
··os". Ajin de que 11sted se de r11enta delgrare prohlema
de ese p11ehlo lnmmibo a 11sted el siguiente ofido. • F.I Co111iti de ed11rarió11 Federal,
et1 este 1tw11~ alta111 1/le alar111tldo en vista de la petti que está efli/!/e11do a los
11i1io.r de e.r/&lt;1 Co11gregadñ11 [ . .) 1•erá 11s1rd la a.r1stmria del;11eres ji,e de 21
ni110J:r la del tiemes de f 4, en lista de la mpidez. co1I q11e ha i1m1dirio a todos sin
exceprió11, ro11 .J' 9 e,yermo.r (llda ra.ra, 11111rimdo diarit1111e11/t', _v sin a11.vilí'os
111édicn.r [. .. JLa ntfermrdad es saroJ11pió11 confimtrs hemorragias 'deposidone..r
estrí ra111011do n111rh,111J(Jrla11dad ¡. --1 (,\H EP / ccción: DGEPE\'T/
Caja:5/ "·-'P· 14, 1927).
•
La e. cuela se clausur' n mayo durante 1O día y la da.
\Olvi.eron a r activar
n junio. Para darn s una idea d la iruación
a 6.nale · de abril (antes de que empezara la epidemia) a i tían a la
e,;cuela 30 niño y 2 niña , en junio regre aron menos de la mitad
i bien es cierto que la falta de higiene.:, el clima extremo y la e. cru e7.
de agua de empeñaron un pap l importante para ac lerar las
epidemias, el relativo hacinami nm de lo alones de cla e también
contribuía a la pr pag, cióo d la enfermedad entre: los niño., de ahí
'' .orno t:n el ca~o de la~ c:scuclas de la L' moo en General Tt:nin, an Pablo en
Galeana, an Antonio de J\lamitn'- en :\f1cr y onega y la ¡\!oreña tambu:n ea ~fier

y,cnga.
337

�,\ rm11a Hi, o.r

que cuando alguna epid mia amenazaba las e cuela se clau uraban
por diez o má día .
na forma de prevenir enfermedade y mortandad de la niñez
fue poner en práctica la medida recomendada en la cartilla de
higi n qu se repartió en la e cuelas rurale y de la que se extraía
uge tion para mejorar la higi ne p r onal, la limpieza del hogar y
la e cuela. i bien es cierto que las medida higiénica iban de. de
recomendar el u o dcl cepillo de di nte , el peine y el jabón, hasta
la educación exual, lo cierto e que la condici nes del contexto
nuevoleoné. eran desiguale , pues en alguna- e cuela los inspectore.
e referían a l niños en el sentido de que "causan agradable
impresión al vi itante por el a eo de u per onas y de u e cuelita '
(\H EP/ ección: DG •PEyT/Caja: 4/ Exp. 24/ Año: 193. D
hecho la poca referencia cualitativa que hay sobre los niño en
lo reporte de in. pección o en la carta d mae tros (fuera de
enfermedades y apro, chamiento e colar) re,·elan que en general
la condicione eran ' r guiar o aceptable " pero en orro. casos se
referían a los niño como . ucio ) descuidado , com 1 expu o el
maestro ccaviano \fartínez Lira al describir a lo niño de la
e cuela en la Lagunita &lt;le a. tillo Dr. Artoyo, y la forma cómo
empleaba la cartilla de higiene tn , u e cu la:

Es~bar

atta ada ', d ahí que gran parte de lo e fuerzas de la e cuela rural
con i rieran en atacar la" enfermedades promuv:iendo la higiene.
Lo que re ultaba paradójico pue las condiciones del alguna zonas
del campo nuevol oné no permitían articular las medidas
preventivas por la falta de agua y la precaria alimentación de las
comunidade .

Contrastes en la vida escolar de la niñez: algunas conclusiones

Colocar en la mi ma línea a la pobreza, la marginalidad y la falta
&lt;le higiene era común en la expresione de mae tro y fil ionero ,
lo que terminaba por reproducir el imaginario nacional de aquello
años, en el cntido de concebir a la, comunidades campe, inas "como

A lo largo del trabajo se pudo rejer un puente que va d finale del
Porfiriato basta la Posrevolución con la intención de ver el
urgimiento de nuevas concepciones y condiciones en torno a la
niñ z. e delimitaron do principale · linea de análisi · una que se
ujeta al contexto propio d la ciudad de fonterrey que parecía
seguir una lógica prerevolucionaria de proyecto ociale y
particularmente educativo aún con remini cencia porfirianas; é tas
fueron ob ervada en el devenir de lo grande colegi y en la
vida citadina en pos de una industrialización que venía en aumento
)' qu s vio lejana a las dinámica que uajo la revolución, pue la
vida continuó u curso ha ta muy entrada la década de lo veinte
cuando e adoptó una nu va ley de educación qu traía aparejada
un cambio de modelo educativo que enraría u reales en el campo
má que en la ciudad. ~ n Ionterrey y a la cab cera municipale
.iguió reinando la educación admini tracia por el e tado y lo
municipio , dejando a la federación la mayor parte de la escuela
en las zona rurale (el egundo e cenario) en la cuale e de arrolló
más ampliamente el proyecto de redención ocial r volucionaria.
Bajo e te contexto se distinguieron alguno perfile de la niñez
nuevoleonesa en lo año que ,~an de 191 O a 1940, acotamo el
análisi particular a la niñez campesina, por er la que emerge con
el proyecto educativo de la e cu la federal y para marcar un
contra te con la niñez perfilada en la fa e porfiriana. E te ejercicio
permitió contraponer las caracterí tica del campo y la ciudad y la
representacione. que se forjaron para entender al nuevo niño del
nuevo proyecto educativo.

33

339

¡... J Me h tk1do me11/a de q11e tienm los 11iños e,1 mestión de aseo tanto
penonal como t:11 s11 ropa en NI/ eslado 111iserable; los 11iJio.r mmca se bt111,111 por
que le timen 11111cúo nnedo al ugud tmimdo /,erdadem.r [.ric.J costras de 1111tgr, en
rara_r 111a11os ek. El pelo_¡ 11ñasjon1á.r se lo rorta11 ha.ria qf{e berdadera111enle
:rir. • la i11co!llodi&amp;1d de 11110_)' el estorf,o del otm le.r impide ba, r s11s quehaceres.
Todo esto)'O he trabqjado perso1wl111t11le en ro1tarle.r elpelo_y 111ias }' exita11do/os
su'J dimia111e11te a que .re t1Seen SJtS 11Janos o q11e se /Jañen t11a11do n1mos 11110 hez
sic. al 111es, p11es a e.rto se oponi:11 todos losfamiliares ¡.ric.J (Al I EP / ección:
DGEP yT / aja: 7 /Exp. 8/ Año: t 928)

�'orma H.1m101 l:..rrobttr

El niño rural o camp ino imaginad p r lo id 'l go d la
EP, por mae. tro dir ctivo y mi. ioner debía re ponder (o
corre ponder) a la nue\ya e.cuela urgida de la re,·olución, de ahí
qu
bre él e diseñó una ingeniería u tentada en el apego al campo;
en el amor al terruño y a la Patria· el aprecio al trabajo rural, manual
y c lectivo; en la racionalización de lo. r curso naturale para el
ben ficio de la comunidades; en la concientización de la alud;
ntre otra. mucha caracterL ricas en la cuale debía estar inmer a
la niñez campe ina. Ahora bien el arguetipo del niño camp ino
plant ó de ·de d cúmulo de exp riencia nacíonal que o tenían
que la comunidade · campe jna. vidan en un amplio reza o
cducaúvo } en un atraso . cial ' qu no permitía avanzar hacia
una .ocicdad m derna, ju ta } equitativa, de ahi que la ló ica
nacional era dirigir, conducir y re ducar a las ma a campesina
para conducirla al progre o, pero, en e te camino encontraron a
ra de pi -o con realidades que e contraponían con la concepcione
creadag } a los anhelos de lo que dL:bía . er la Yida del niño campe ino.
E ca r pr entacionc. re ultaron . up rada por la condiciones
del medio que para el ca nuevoleoné pre entaba tres rasgos que
tra tocaron la ,~da rural, tal como lo fue la migración temporal de
la familia. que bu caron el u. temo fuera del paí ; la e casez de
agua qu limitaba la. labore. económica y por consiguienr .e
recurriera a la utilización de la fuerza de trabajo (inclu o la d 1
niño ) para aba ·tecer e del ,·ital líquido; y la pobr za material que
impedía cumplir con la expectativa educatiYas de enviar a 1 • hijo
a la e cuela.

• 40

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.H3

�Reseñas y comentarios

345

�Notas y comentarios al libro Personajes
de Nuevo León Ó' algunas otras partes),
del maestro Israel Cavazos Garza
Alfonso Rangel Guerra

Pcrrnítaseme iniciar esta presentación con un recuerdo, ya que se
refiere a uno de los personajes incluidos en el libro del maestro
Israel Ca\'azos Garza, como se \'erá más adelante. Me refiero a la
anualidad de 1955 de la Escuela de Verano de la L'nivers1dad de
Nuevo León, que contó entre sus profesores visitantes al Dr.
Edmundo O'Gorman, el penúltimo de los personajes estudiados
por el ~Iaestro Ca, azos. En ese año tu\'e el honor de atender en
nuestra ciudad al Dr. O'Gorman, quien en aquella lejana ocasión
me comentó que debía escribir un ensayo para el ,\nuario Dianoia,
del Centro de Estudios filosoficos de la Um,·ersidad ~acional, que
ese mtsmo año de 1955 se publicó por primera vez; añadió que
deseaba ocupar el tiempo de mañanas y rar&lt;les en esa redacción, en
el hotel, ya que las lecciones que Ycnía a impartir, de lunes a Yiernes,
se presentaban a las ocho de la noche. En efecto, inició y concluyó
su escrito en esa semana y se publicó al año siguiente, 1956, en el
citado . \nuario de la C nívers1dad K acional.
El Dr. O'Gorman me había comentado que su escudio Yersaría
sobre el problema de historia y vida, y en efecto su trabajo así se
titula. He querido incluir este recuerdo en relación al libro que ahora

347

�c pr · ·o n .ól p r la razón ya di lu &lt;le que I Dr. ' 1 rman
e un d l p r e na¡c. e n idcrado por ·l ma tr
libr , in p r d razon má : t pnm ra : que I estudio de
ref ·rencia fue e cnto en . [onl m.:y, hac ya má de me&lt;lm . i lo,
pcr tambi ~n por9ue dich e tudi
· refiere &lt;l mani.:ra 1nd1r eta,
al trab, jo rt.-alizado por el mac. rr l r, el a\azo arza n u libro
Perso11.yes de uuo LeóJJ. unqu • el título del stuc.li d I Dr.
' •orinan p1.:rrrutc p ruar qu · refiere en l. n d · u· a p et
a la biografía como tudio hi. tórico no e a. í, pue má. b1 n ·e
ocup del pro lt.:ma d l. di\·cr idad d h ·1da frente a la unicbd
r qu rid, para &lt;tiluminar la strucrura del d ·enir hi. t 'rico&gt;&gt;, e· decir
1d1.:ntificar pr piam nte d hecho hi·t ·rico p r '-U intencionalidad.
P r u parte, el e ·tudio Je un i&lt;la, la idenufic. ci · n de lo r liza&lt;l
n una i grafía para d t rminar aqu 11 &gt; qu • una Yida humana
re lizó n ·u cur. ,·ital p. r po&lt;l r concluir qu dicha ·ida,
bingrafüi.&lt;la aporta luce'- el cono muento de la h1 ·t ria, p rmüc
concluir 1uc cuando l: bit
fía concibe e rri
cr, baj hi tóric • b a&lt;lo docum ntalm1.:ncc, p re nsccuencia aj no
a 1.
n Ap ión bi&lt; gráfi a como litcrarura pr ch ·e la m • nción
n &gt;t ri n cnt
inc rporn a la io,·e. Ü i · o hi ·cc· ric. y aport. lu e
) e no imicnt a b historia, p, rü ularm nt iluminada p r lo.
i et , re ulca&lt;lo d · lo hech pe r l r-on I ligado a I hi tori.
come
el ca o de los lk ucYo I · n, ujeto al análi. is h1 tóric
por~¡ niac. tro I r. d . ,azo .
b.n t, 1 núdo, c_tc libro nl proporciona,. un mi m tiempo. el
et n ·miento de 1 ·iJ. d determinad. p r m, qu influ) cron
con _u , t &gt; a 1, n.:aliz ci · n hi tóric de ta región del paí , y
con ccucm mcnt . l nriquecimi mo y mcj r c no imi ni de la
hi toria mi m. d
u \'O León. Pu
urre, in \ it. blcrncnte que
i nJ , l. hi t ri. un onjunr d ·. e nt cimi nt . y h ·ch cumplido·
y n:: fü, do por p1.:r.01
n ci ndo m jor la Yicb dc ca.
e 1n

1
d 1

no m jor la h.

ucnid
tro 1

i: .

Lc'n.
..ttí11 (&gt; 11(~1mos d olr'1s parla).
e 1h id en is , p. rtad : 1.
re o h d 1.: t pcrs ~ je. ; 2.
l

o ho~ 3. De 1 1 1, . ., • e, n 2 bi
· 4. t.:
1 con 2 biografía ; 5. D 1901 a 1950
biogra 1. · y 6. lguno d ocra parte con 11 bio ra 1a .
105 bio . fi, s rcco "da. en 42 página , má. 4 f to afia e n
_ d p ron , de p:gin m nu crirn. pe rtada y bj r
qu tu r n pr pi dad de un bi grafi do. h_ta cifra no rarian
compl ta. -;j no e dij ra que má &lt;le un bio , fi. do e tá pre me
n 1 , trc · ha. t, cinc e, pícul · o apan, &lt;l , como • 1e,. del
g. n ral Ignacio Z. r, goz,, m strado en tr. t. nta tap, s de , u
·ida, para un rotal d 131
piculo comp ncnte d e t
mara,·illo . y muy Yalio a obra que cnriyuece, notabl mente la
bibliografia obr1.: j. 1 UC\'O León.
I •s importante . cñalar t¡ue el mae tr I rae! ayazc
rza no
se plic cn ne mente mo. tr, r una ficha bio ráfica d e, da
per naj _in qu ofr e , ri dad de vi inne
per naj . El primero d di
. pr . en d n un t ·to tit de
«Por tierr. &lt;l Lui dt: ·an, jah, página qu reco n I cr · nic d 1
viaj qu hiz I m c·tro a,. zo, comp ñado p r u e p sa, al
pu bl natal d - an·ajal, d nd . por cierro, nin une d1.: lo
habirantc Je
ga our , en Portugal t ní n ticia &lt;le quien btur
d I lip 11 la apitul. cionc p r c:ploraq pobl r d u ve R ino
de León. ) mdo lo qu fu ron inform1do en e pu bl :-,, por don
l r, 1 Caxazo &lt;l 1ue en fonterrc\' una t rua cue tre lo
re uerd mo tr ron u . orpr a ntc 1 1~ircun tan ia. P ro t. mbién
t. cr · ni a obre I tierr:1 de I ui d Jan: ·a1, noticia
u clim • una, i ión d u e U u ca ·a._, la parr guia
el torre· n t d \'Ía e i tente el m neo ¡uc p rmit n 1 1 et r
rec . ? cicuir las caract ri t..i · pdm rdial de e pucbl d n&lt;l
naao I que fund6 la poblad &gt;n rablecida junto a lo Ojo · d
_gua &lt;l
nta Lucí:t. ( bien I ca o d don Die o d lont ma ·oc,
tun lador &lt;l l a i nt &lt;l fin in de 1 iud, d retr polit n de
le nt~rr~), del ~~e ól~ . e in ·c. ti la cch,l de: u mu n , . p nánd e mformac1on vafü a qu no pro ·im, al ño n u · ta
ocurri ' . ·I te ·t d die d a la mu ne J I◄ rav "'en n lo Ti r s d
Mi r, da cuent de u último di. " y camb¡'· a hac r ter n ia , J

4

�dcstin tra hurru nte d u momia, originalment integrada a La de
otros &lt;lominic s en el convento re pcccivo ) d . cubierta al abrir e
una calle el año de 1 61 de. pué de la ecularización de l s
convento., currien&lt;lo e e mismo añ que el encargado d I
1 fioi terio de Ju. ricia e di{ cuau
de la. momia a don Bcmabé d
la Parra para ·u exhibición en América o en Europa, momia entre
la &lt;-1ue e mclui, la d Fray t\'and , egún ~fanu l Pa}nO. El
úlcimo de tmo e noci&lt;lc de c. ta momia fue la ciudad de Bru, da
donde un Dr. J é Thumu la xhibió en a YO to de l 82. con rótulo.
alu i,o. a tormcnr &lt;l la "ingui. ición'·. \qui también el mae. tro
Ca •azos hace referencia al :ingubr de tin de u statua, en
Iontcrrcy, ym: 1gualmcntl cambió d 1uo.
.A í cada bio &gt;"Tafia, o ficha biográfica posee . u pr pio p rfil y
ofrece p culiarichd . o ra,go primordiales en la vida del biografiado,
o dt la etapa qu .·e ofrece de ·1. C mo el mejor ejemplo de e ta
,..1 10n que ofrece de mucho bio rrafiados, reco emo una de la
deJ1cad•. al ncral lgn, cio Zaragoza, donde p • e a u brevedad
obcien una \'Í ión cabal y . ignificariva de la grandeza heroica y
vital del pcrcona·c, en e. te ca. o de quien re p ndtó heroicam nt
en bien de la Patria en la baialla del 5 d \[ayo.
Entre lo perfile biográfico-. de: tra pane , que n e te libro
acompañan a lo: de los pcr. onaje. d
uevo León, ene mramo, a
don Jo,é Cornejo Franco, amigo dd autor y bibliotecario in. 1gnc,
originario de TllaJalajara, una de la. figura má repre emativa de
la culrura 1ali c1 n, del iglo " intt.: y a quien \ conocía por la
pre cncia qu&lt;; de ·1 :e ofr ce en la página. te tim niale de la vida
cultural d
uad. lajara en la obra del e critor. también de Jali co.
¡\gu tín ':iñez. Permit:mm u tcd s, • con el p rmi que in duda
me concederá dun I rad an70. G. rza de tra r . qui la memoria
de Jo. é • rn jo ·ranco d1,:$&lt;lc la página de ,\gu tín Yáñez,
con r rameme la. &lt;le u libro Gemo) Jig11m.r de 11t1dalqam. En lo
ini io d e te libr m m rio. o hay un apanado ti rulado &lt; eñas»
donde Agu tín Yáñez utiliza el ingular y bello pr cedimienco de
desplazar e mediante la palabra. d una a otra calle &lt;le l. capital d
Jali co p ra dar anr r eñ.'l d mucha. fi r de la cultura e u

ciudad. L ré un breve trozo con e ta lectura se e plicará la
pr encia de e ta cita El apartado" eñas' empieza asi, en la página
22 del citado libro: 'Calle d Francisco Zarco, anti ua d la
Ventanitas, rumbo arriba e da vuelta a la izquierda, por Contrera
:\fcdellin, y ant s de ll gar a la plazuela d an iego, d o tr
puertas ante de la calle de Alon o en la acera derecha, \-ive Lui
ánchez
aiza -joYen apóstol, fundador d ho pita.les y e cuela -;
adelante, por la mi ma calle , frente a lo muro d la E cuela de
Arte , bajo la cantera dora la de an Diego, está la ca a de Alfon o
Guriérrez Hermo.illo -p eca-· en L'l mima direcci, n r deando la
manzana, por la calle de
nzález rtega, vive ahora fanuel
Martínez Valadéz -poeta-; rumbo a1 centro, e toma la calle de Juan
:Manuel, a la derecha · a1 pa.ar la calle d 1ezquitán do o tr s
puerta a mano de p r ignar e Uega con Jo é Cornej ·ranco bibliófilo e cricor y hombre de bromas y vera : allí e perderá y . e
ganará mucho tiempo; pero e habrá de alir a hora de llegar con
Jo é rrióla Adame -mae ero de Derecho Internacional y.
principalm nte, rnaestr de Bella Art : de Bach a a. anova; la
ca a de Jo é rriola -biblioteca Baud !aire, discot ca Debu y, sala
de conciert Bach-e. tá en Pedro areno, media cuadra por llegar
al Jardín de E cobedo. Jardín frente a cuyo extremo noroeste vive
Guillermo Gómez rana -ministro plenipotenciario del grupo
'Bandera de Provincia '; cal! de López Cotilla arriba o bien, el • de
la casa de orne jo F ranc , pasando por la aja del • gua .. .' etc 'cera.
Qui. uno r cardar a un del biografiado. por el mae tro avazo
Garza, dejando aquí te timonio de quien e cribió de u ciudad natal
con amor imilar al de nue tr autor p r u cierra d orig n.
R cardando lo dicho al principio de esta pr emación, que el
libro que comentamo recoge la memoria del di tinguido hi toriador
mexicano don .. dmundo O' orman concluyo mis comentarios
dejando un,'l referencia al úJtimo de todo lo personajes r cardado
en este libro: el historiador Ernesto de la Torre illar, hi toriador
cmmente, colaborador de Hm11anilas, el anuario del entro de
tudio Humaní ti.ca de la niversidad ut 'noma de uevo
León: trece imp rtante. e tudio de hi toria me.xicana e cnto por

351

�don Eme to de la Torre Villar, que enriquecen el nuario H11manitas
te oro que p eemos gracias a las invitaciones constante que el
propio mae tro Cavazos hizo a don me to de laTorr Villar y de
las que queremo dejar aquí con rancia, porque la mode tia del
mae tro Cavazo le .impide mencionarlo. E nece ario añadir qu a
la virtude del hi toriador, don Eme to de Ja Torre Villar po eyó
las v.irtude uperi re d la condición humana: honradez, cortesía,
t lerancia y humildad.
o f; liciramo los nuevoleonese. por contar entre no otro con
el ma stro Israel avazo Garza y por u amplia · rica obra de
inve tigador que no permite, sin duda conocernos mejor a no otros
mismo por la vi ión que en la mucha página de su obra no
ofrece de la historia y caract rística de nuestra tierra que ho' se
manifie ca con el testimonio de la vidas · realizacione de estos
pet onajes d
uevo León, escrito con la mente ) con el corazón.

Crónica del Homenaje al Profr. Israel Cavazos

Diana Gpe. Tapia González *

bril 23 d 2 09. Después de más de 35 años de ardua labor
académica y cultural la Facultad de Filosofía y Letras, rindió un
homenaje a la crayectoria del Profr. Israel Cavazos Garza, quien
fue acompañado por innumerables ex alumno , compañero , amigos,
y di tinguida personalidades, entre ellas el Ing. Jo é ntonio
González Treviño rector de nue tra máxima Casa de Estudios, el
Dr. baldo rtiz Méndez, ecretario cadémico de la
L, el
Mtro. Jo é Re éndiz BaJderas Dfrector de la Facultad de Filo ofía
y Letras; don Miguel Barragán, presidente del Consejo Con ulrivo
de la niver idad; el Lic. Héctor Jaime Treviño Villarreal delegado
del
H; el pre ident del Consejo para la Cultura las rtes,
Lic. Romeo Flores Caballero, en repre entación del eñor gobernador
Lic. Jo é atividad González Parás; también el Lic. Pernando
Vázquez Alanís, pre idente de la Sociedad de Historia, Geografía y
Estadí t.ica; Profra. Ema Reina, presidenta de lo Cronista del
E tado; el x gobernador ele nue tro estado, Lle. ócrates Rizo· a í
como el Rabino Moi ' l aiman, Fraoci co Zertuche, y u hijo
Gabriel Cavazo .

r

entro de EstudlO Humanístico..

352

353

�Fu el ftro. José Reséndiz Balderas quien dio la bjenvenida a
lo asi tente , e hizo público el reconocimiemo a la trayectoria del
Profr. Cavazo , y agradeció la oportunidad de compartir lo
ignificarivo de e e momento para la universidad. Posteriormente
e presentó un video titulado: "Vida y obra del Prof. I tael Cavazo
Garza', que antóloga los principale cargo , empl o , su labor
docente, bibliotecaria e inve tigadora en el e tado, el país y el
extranjero.
las tarde el Ing. Jo é Antonio González Tre iño, entregó el
reconocimiento al Prof. l rael Cavazos Garza, · entre aplausos de
lo a istente que conmovidos y lleno de admiración se ponían de
pie; acro seguido el Prof. Cavazo tomó la palabra y agradeció el
bien recibido con profunda hwnildad y en su di cur o qui o de tacar
cuatro apartados en u tra ectoria: el de investigador, archi\.1.Sta,
bibliotecario y el de mae tro: mientra evocaba lo recuerdo de
sus año. como cat drátic en la facultad, rememoró con profundo
amor a u esposa [.jjja Villanueva, corno maestra de varias generacione d las preparatorias de la univer id.ad. Recordó también el
encuentro que tuvo con el Lic. Raúl Rangel Frías, en el café
amborn' , quien como rector d la universidad, le planteó el
proyecto de crear un Departamento de I listo ria r de e tablecer la
Facultad de Filosofía y Letras, mi ma que tuvo éxito. Mencionó
con no talgia que la ~atrícula inicial era poca, sobretodo la a ignarura
de historia, ya que tenía casi media cloc na &lt;le alumnas.
Mencionó que en octubre de 1973, impartió la átedra de Técnica
de la lnve tigación Hi tórica con l l varone. y una dama, in embargo
de 1975-1976 la matrícula fu en aseen. o, con la inclu ión d la
materia de paleografía, y con resultados ampliamente sati factorios·
gregó que a la ~ cha con. erva el plan de estudio de 1973, ~ guarda
calificacione , li tas de a istencia, donde estaba in crito el nombre
de: Reséndiz Baldera. Jo é, y bromeando halagó el heroí mo del
director por asistir a u clases. Detuvo un momento u lectura y
miró a los pre eme con profunda nostalgia, le agradeció por
acompañar! y manifestó u emoción de Yer a us alumno ya con

Para finalizar el acto, el rector de nue tra máxima a a de
Estudio agradeció la pre encía a los asistentes, al Dr. Romeo Flore
Caballero representante del Lic. José acividad Gonzále7 Parás, al
Lic. liguel Barragán, al ex gobernador Rabino Moi és Kleiman, a
Salvador de la Paz, del sindicato a Héctor Jaime Treviño Alaní , y
a toda la comunidad universitaria.
El homenaje tuvo el objetivo d reconocer la labor de un hombre,
la del Profr. Israel Cavazo Garza por u vida y obra can fructít ra
y reconociendo la deuda que tiene la univer idad con su per ona y
a que no pretende la
r L con e te reconocimiento aldar a
deuda . ino evidenciar el afecto que el tiene el alma 111ater. Comentó
que la comunidad universitaria tiene en él a un guía, y un ejemplo a
seguir porgue u obra como hi toriador, como cronista, ha traspa ado
lo regional para cimbrar en lo nacional y alcanzar un reconocimiento
internacional.
El homenaje culminó entre aplau o e innumerables mue tras
de cariño de todos los a i tente que rodearon al Profr. Cavazos,
mientras él corre pondía el afecto.

el cabello blanco.

354

355

�Traducción de la Crónica de Juan Bautista
Chapa

Israel Cavazos- Garza

El erudito bibliógrafo Dr. Nicolás León, en sus Domt11ento.r para la
Historia de Mé:&gt;dco, publicó en 1909 la "Historia de Nuevo León, con
noticias de Coahuila, Texas y Nuevo México", por el capitán Alonso
de León, un autor anónimo y el general Fernando Sánchez de
Zamora.
El autor anónimo continuó la obra de Alonso de León y
comprende los años de 1650 a 1690. Identificado por el autor de
esta nota, la triple crónica fue editada, ya con el nombre del anónimo:
Juan Bautista Chapa, en 1961, por el Centro de Estudios
Humanísticos ,, el Gobierno de Nuevo León. En 1990, tercer
centenario de la crónica de Chapa, fue esta editada en forma separada
con el estudio preliminar de la identificación.
En fechas recientes el libro ha llegado a mando se Fonda7Jone
Schiappapietra, forma original del apellido en Italia, simplificado
en Monterrey como Chapa, desde el siglo XVII. Esta Fundación,
encabezada por Luigi Schiappapierra (indudable descendiente de la
familia del cronista) ha emprendido su traducción al italiano.
Periódicamente se ha servido remitirnos las partes traducidas, vía
Internet, hasta anunciarnos por teléfono: Trad11zione ter111inata.
La presentación - se nos ha informado- será en el Palacio Ducal
de Génova, en fecha pendiente. El cronista estaría feliz con esta
noticia, (corno lo estamos nosotros.)
357

�orma de publicación:

1.- El Anuario H1111Ja11ita1 recibe contribuciones de exc lencia académica
} de investigación en lo camp s de filosofía, hi toria, textos sobre literatura,
lingüística y cienaa sociale ..

2.- e reciben trabajo origioale e inédito . e respeta la e rructura
fundamental de cada contribución o en ayo, sin embargo e ugiere: a)
marcar lo apartados con subtítulos; b) en ca o de la utilización de referencias
numéricru, utilizar el istemadecimal; c) la ata texruale deberán manejar e
con comilla y n con cur iva ¡ &lt;l) mda cira bre\·e debe mantener e en el
párrafo donde 1.: produzca la referencia; en el caso de cira mayores a 4
lineas, deberán colocar e a bando, a un espacio, sin comillas y sin cur ivas.
3.-Todo trabajo debe pre. cotarse en formato electrónico '\ 'ord. La
referencia e con, ignarán en nota de pie de página y en u ca o también
las fuentes, para facilitar la lecrura seguida del texto.
4.- ac ptan en ayo., im·es0t,-raaones) contribucion con urL'l exten ión
mínima de l S ) máxima de 25 cuarciUa. , en el tipo o fuente Times ew
Roman de 12 puntos a e. pacio y m dio para cl cuerpo del texto, y de 9
punto para la referencias bibliográficas. Queda a criteri del Consejo
Editorial aprobar colaboraci nes con caracteríscica dkersas a lo aquí
e. rahlccido.
5.- El consejo de cada área de H11111anita1 tendrá en todo m m nto el
derecho a someter a dictamen las contribucione recibida para su
publicación ,, comunicará al autor sobre el procedimiento y u resultado.
6.- Las contribuc10ne . e reciben por correo electrónico. por escrito y
con copia electrónica, por entrega per, onal vía meo ajeria, o servicio po taL
7.- Debe anexarse a caJa trabajo una referencia breve académicobiográfica d l aut r, dirección postal y correo electrónico.

H11nta11ilas HiJloria se terminó de imprimir en
el me d marzo de 2011, en los talleres
de la Imprenta Universitaria de la
Univer idad ucónoma de uevo León.
El tiraje fue de 5 ejemplare .

���</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Humanitas
Universidad Autónoma de Nuevo León
Anuario del Centro de Estudios Humanísticos

Núm. 37 Vol.

m

Enero-Diciembre 2010

Letras

���. ,..
Dr. Je~ú Ancer Ro&lt;lóguez
Rcc1or

HU MANITAS

Dr. Lb:1ldo C rnz \knJe7
cretariu .-\c:idcm1cu

'U]

'e

Lic. Ro~dio \ íll 1rreal ElizonJo

•

1

-.

1

•

•

•• 1

1

1 •

cr tari, d bm:n ión ~ "ultuca

Dr. (. l,o 1,s ,arJ:t \cuña
Dm.: mr &lt;le Publicaciones

Directorjimdador
gu tín Ba ave Fernández d l Valle

!.te. ,\lfonso Ran ·1 ,m,rr:i
Dll't'ctor Jd nr Je E tudio, Hum· ni. ne
1~Ji1 or rcspon,:1bh:

Director
fon

1hn1,. l·mno cu Ru11 · 1li.
C&lt; rm:ciün &lt;l • e. tilo v cui,fado editonal

Ran el Guerra

Jefe de la sección de Filosojla

Lic. _l1L1.n Josc \luño.t :\L ndoza
Di,ciiu

uauht ' m e antú García

lic. Adn:1m1 l.i,¡, ·z \i &gt;ntcm rnr
C.trculacir n 1· aJm1m trAciún
J.- puhliaoc1ún· 1 de cncn, ,kl 111.
pubhc J3 p&lt;•r I• l'nn rsi..bJ .\u1e111om3 ,le . u u l.ton. • tr.n-.: úcl ú:ntr,., dé 1.,ruúm,
Hwn.,n1 "'" (),.,micfü&lt;&gt; Je la puhhClOOn 11,hh,~ca t.: nncnuma ll II lun¡;:d I a.a&gt;, pruncr
~
\!fon ,
R4- mllll.. 0 norte, col. ~'tl\:t \I nrcr:m, Ul."\:f U.·ou_ \fc'UC•~ c.r- (l,4 Ji Td: ""
--•1 ni. 6'1'_ t• ,.V,6.
lmprcs.1 p&lt;1r 11. lmpn,nr.1 Me 11.m.l, Cm&lt;.b,I L m,·cr-,,ruí.,. :,..n .• c.p. "• ~n ,1,ola. J.- lo, Gaa•,, UC\'&lt;l L.c,n.
kx1&lt;1 1 nha ,k 1rrml1uciún ,k 1mpn-,1•iii I Jt Jiocmhn, &lt;l&lt;I t

Hum.miJ,u, año :r&gt;, núm. J7, en t&lt;Hlli:"'1Dhr&lt;. •1\\ h:ch.,

Jefa de la secció11 de Letras
ma ilYia R drígu z P · rez

R&lt;H •• onLJ&gt;I. cJi Jo

r•

\\.

Jefe de la seccióJJ de Ciencias ocia/es

0

t1Cfllpl

-. ,1 J.r.-dm ,1 u , cxclu,I\ , dcl titulo 11...,,,nd.u «Km¡.,..,J,1 J'&lt;&gt;&lt; d ln,mum. ·,cu,ruil del Den
•• tú.!. d ícch ro J,• .&lt;pa..-mbn- Jcl ,,,,. unl&lt;n• de: ccruhc.1&lt;~, Je, hc11ud J mulo 1
c,nn,ml,r, ••· • Je f,-cl&gt;a •• J&lt; ""'" Jd • • crnlC«hJo anrc la&amp; C.111IU.•J1&gt;0 hh&lt;::l&lt;lnr J., Publicic1&lt;
llu u:1J J. LI .
,n. 1 : en rr,rrur, Rcl!'&lt;lln Je n"'
illlhC d ln,.11I111u \1
l..:.i., opnuonc ) conrcruJ,).., c:\ptt . d,~ en lo'- um--ul
Po,lubiJa a n-rn•luca&lt;m ,,,r,ú O

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lmrn- o en llfcXJC(l
1i 1., ¡.,, Jcn:chc» ..,-.cr\.,.J
Cop nghr.•1
ce. thunu m;Ulu.ml.nn

I

numero.

Ricardo

illarreal

rambid

Jefe de la sección de Historia
1 ra ] avaz

za

• •

•

�FONDO
UNfVERSITARrO

ANUARIO
HUMANITAS 201 O

Letras

Alma Silvia Rodríguez Pérez
Coeditora

�ÍNDICE

ALEJANDRO DEL BosQOE,

La operatividad social de la poesía en

Mooro

9

J El h11manis1110 a través de los siglos

LINO GAR.cíA, R.,

37

ALMA RODRÍGUEZ Y WA RODRÍGUEZ, La metáfora. Creatividad

it1nata del ser h11111a110

1

51

LILIAN L. CANo, El rolfemenino e11 las novelas de la

R.evolttción Mexicana

67

OIETER OELKER, Presencia de Alfonso I¼,es en los escritos

de Gabriela Mistral

87

G UADALUPE RODRÍGUEZ Y ALMA BAUI'ISTA, LJJ co111petencia
i11terc11ltJ1ral en el aula. El español como lengua extrt11yera

103

La pérdida de ÚJ Mansión Dorada.
Notas sobre 1m olvidado poema de A!fa11so Rryes

115

MA.

ALFONSO RANGEL GUERRA,

AooLFo CASTAÑóN, A!fa11so Rangel Guerra en la Acade111ia

Mexicana de la úng11a
ELVIA

EsTHE.LA SAUNAS y JUANA GA.RzA

literaria desde la perspectiva de género

135
DE LA

GA.RzA, La clitica
143

�VEZ

MAlÚA DE LoURD

La proto/ecto-escritura en el

G

.

.,

d ,

proceso de adq11isició11 de lo le11g11a materna , m la ~prop1a~o,1, e_s,
111is1110 a /r(ll,és de los o/jetos de la cultura. na ,mrada dta nosnca
fimdalllentada en s11 estudio piloto

179

LA OPERATIVIDAD

207

J J VIER Vtl.URREAL, Po sía e i111agj11adó11

OCIAL DE LA POESÍA EN

M.maco

Alejandro del Bo que·
JOR E

,A.

IDO,

P ertin ociad una preguntad Rafael

245

&lt;len

Mt

ER

MAR A.R.I

251

VJLLARREAL, Tálamo

tra ,•ez el anto: narr~ti,,a
t•rrtiginosa, literat11raj11r ni/ de Rafael F.amírez Heredta

269

OMf.NTARIO
EDA

B

ITRA

,

La condición celeste de Minem1

279

Marga1ita 1,.illarreal

M. M ·oz.
L
bo111bm y mt1jeres

-, E/ uso diferenciado del hablo en

IAD E PALABRi .

o,

2 9

r

IRI , T,-ersar , conl'ersar: compartir con
]11an Ramón Jimé11ez
'ensible fi1ccecimimto del doctor Ua11uel epú!reda

c11rso sobre Alfonso Re •es m la

l,\ \'t\

J

GABRIELA RlvERo EuzoNDO,

p¡

el alma o palabra
cía.
el e pej d 1 alma. o
el alma a tillada en el p jo. ◄ la
amante qu e ntrega al lector e n re en'a . o
quien e marcha
e n cualquiera para r leída.
la traducción d la iv ocia. o, e la
vi ocia traicionada.
el ilenci d la. ciudad .. o e el grito qu
la anega.
la única pru ba concreta d la exi encía bumana. 1 o
e la ex:i teocia pr bada.
la lib ración del dol r. 2 o el dolor en
cadena perpetua.
el e piriru d una ép ca. o
u rfandad.
trán ita d palabra corte e .
, e. tráfic de palabra e li ionada .
. la angr vertida n imág ne .
es I d rrame d un u ño.
la
indagación de la vida.
la vida in indagar.
la palabra re elada
p r lo di
e la r belión de las palabra . E una forma de dar
al mund un entid qu n tiene. o e una carr rern d d bl entido. E la exi t ocia regi tracia. o e la actualización de la existencia.
... una done lla ti rna h rm a qu n qui r
r man eada, ni
traída p r la call ni publicada p r la e quina d la plaza ni p r
l cinc ne d l palaci .
e una d ncella qu d ea r acari\ POE r F EL Al

299

'"ªrdº

11inrsidad de 011cepció11 Chile

303

305

ciada en las call , abrazada n la e quina , ofr cicla en 1 mercad .
M nterrey, 1965. E
r rrey ma tto e
1dad de alama
e d •empeña
lit~rarura n eJ I
1

1 '

ampu. I ny doctor lit rarura e. pañoJa en la l;ni,· re vari
· y osay ; actualment
dra &lt;l l
cultura de léxic y d

M

rr y.

gún Lujs

~ faria de Fran
3 Juan
4

BañueL .
Don Q11jjolt de 1 ligue! de ervante

r

aavedra.

9

�Ú1

operatividad social de la poesía

E la ombra de la rnemoria. 5 o, e un árbol in hoja que da ornbra.6 E una man ra de apoderarse d la verdad.~ o e una erdad
in ati fecha.
el fundamento que oporta la historia. o, d nudar lo que la historia oculta.
algo mucho má elevado y filo ó6.co
qu la historia. 9 o, e la historia del fraca human .
el camino de
la alvación. o, e una condena a ser humanos. s la única oportunidad qu tien el hombre de reivindicar e. o, e una alternativa d
ensibilización para propiciar cambios sociale .
una manife tación
revolucionaria de la vida y de la muerte. o, es un acto d conciliación
con la vida coronada de muerte.
como mirar una ca a, con su
mobiliario ncim ntal, su sala de recuerd , el baño con su instinto
y las recámara privada . o, e quedarse un rato en ella, hurtar su
mobiliario, luego abandonarla. s la pernvencia del ser.
acto autodestructivo. E un atentado contra la humildad. o,
madora d per onas. E un reclan1arle a la vida con palabra . o, e
devol erle a la vida la palabra pre tada . Es leer a un er hwnano en
poca palabra . o, e la hwnanidad, en p ca palabras. Es la necedad
del espíritu. o, e un artículo de primera aece idad. Es d quien la
e cribe. o. e de quien la u a. 10 Es la palabra resistiendo. o, e la rendición de la palabra. Poe ía ere tú. 11 Poe ía no eres tú. 12 Poesía.
La poesía free múltiple lectura de la vida. Quizá por e o propicia la nece idad de múltiple definicion . Quien d fine poe ía define el entido de u existencia. La poe fa e la amante má antigua
del er humano, p ro no p r ello la meno vital. Incondicional compañ ra de iglo , aplaudida y r legada a la v z, pero iempre inmarce ible. e le pued encontrar n el baile de una hoja al caer, en el
tráfico lent d la nub en la piedra be ada por el río o en una ventana negada de luz. La poesía e la má long ad la man.ife tacione

r

' Jo é Emili Pacheco.
Juan Gelman.
- lohann Pfciffer.
R ·l\L Heidegger.
9 A.ri-tóteles.
10 B/ Cartero de . 'eroda de
nt nio kármeta.
11 Gustavo dolfo Bécquer.
6

12

A lefandro d. I Bo.rqne

lit raria porque pr cede al hombre. El hombre es hijo, legítimo y
bastardo a la vez de la p e ía, que la vida. s la creación p ética
má imperfecta y por ello, la más digna. Dios hijo de la vida e una
deri ación poética; la más excelsa para uno ; la más pre cindible
para otro · el entido de u exi tenc.ia. e poético al haber propiciado
numerosas lectura a travé de la hi toria. Pero l p ético tra ciend lo divino al forjar una jmagen íntima y particular de la vida. La
p e fa n e ólo la vi ja amante re guardada n un cu rp milenariameme joven. Es también fa versión literaria más íntima del er
humano. u personalidad íntima puede explicar el prurito perenne
por d finirla p r tratar de entenderla. La mejor definición de po sía
e quizá u indefinición debido a us infinita po ibilidade de concebir y mo trar e. La po ía, en todo caso, e define por í misma,
pero esto en í ya e otra definición. Lo de eable e abordar un libro
d poema no con una visión preconcebida del género sino con
una actitud abierta, tolerante de prejuiciada. Val rarlo en función
d u propue ta técica; gu é ta a quien mejor lo defina. Abordar ese libro in expecta ·vas para gu brinde u propia ver ióa de
la existencia. Lo más r le ante, en í, no es encontrar la definición
idónea d 1 b nóm no poético sino el tipo de actitud que se adopte
respecto a él. Persisten dos actirudes extremas. na despectiva, en
d nde la p
ía
xcluida d l programa educativ de r Iéxic ,
y p r tanto de las ciudades; en donde la poe ía e vi ta como un er
inferior a otro género literario ; en donde e percibida como una
amante complicada y difícil d entender. La otra acritud e eufórica. in
ella, las ciudade no exi ti.rían- in lla, la vida ería inconc bible· in ella
el varía el índice de uicidi en el paí · in ella como amante,
no podrían r oh·er e la cri i conormca , anitaria. ) piritual .
rente a tas d po tura
de able adoptar una dimensión erena de lapo ía: amante irremplazable, má no única. :&amp; cordar que la
po ía no ha ido creada por re divino ino p r ere , dema iado humano · para er leída no p r lectore excepcionale , ino por
l ctore ávido de ser amado por la palabra. L er poesía no deb
er un privilegio d p co. ino un derecho de tod . ., l lector tien
der cho a privar e de leer poe ía pero no a er prjvado d ella. El

Rosario Castellano .

10

11

�u

optrotiridad sorM dt la~ ría

mundo un manifi top ético: ublim ) d adant . la listad
der ch human habría que agregar el der cho a le r p ía.
D recho má n deber. Del dcrech puede renacer el am r hacia la
vieja amante; del deb r, la av r i · n.
i bien la po , ía
I má íntimo de lo fen · meno lit rarios,
d manda tambi · o r cont mplada c m un fenóm n ocial si
pr tende acercarla rná a la per n . La p
una manife ración íntima má no marginal de u cread r.
una lectura privada
d la ociedad. Privada en el entid má ambiguo: c mo un acto
literari íntim n d nde
r fl ja una v r ión directa o indir eta
d la ciedad com un act intim en donde el poeta p rcibe
a í mismo ai lad (privad ) de la ci dad o ai lad (pri ad ) por
lb. El p eta por má que I pret nda n pu d crear ignorand
. u ene rn . o
l tiemp , , ino la ocicdad de un tiemp la qu
valida invalida la ohm artí rica. 1 o
u ere qu l p eta l gitime
c n u e crirura a una sociedad a vece btu a incompr n ·va
pero sí ra rrea.r u natural za e ntrad.icr ria para capitalizarla a u
fa,- r: ad cuarla a su n e idade . pr h·as. a ciedad, madr o
madras ra, está c nfi rmada por lectore p tenciales qu e nece aci no de cuidar. '
plantea cribir para ello o de complacerlo
burdam nte, per sí r e rdar que qui ne cribe también s un I ctor.
er l ctor am . qu p ta acon jaba B rge .
lect
abandonan la p ía cuando la po ía lo abandona a ell . En t moro oto la p e. ía &lt;l ja d er p rativa ocialm me. · u· requiere hacer
1 p e ·ía para v h~er a . er una d la amant pr diJ eta del lector?
¿.Acaso ad cua.r c n docilidad a l difer nte room nto hi tórico. en la yu c. producida? ¿D b la vi ja amant frecer ( r rná
fácil c , tar m no ) para atraer o acarrear má l ctore ? ,;D e din.ilgars a trav · de l pormle en int rnet para alcanzar ~a mayor
p ·n trac1 n cial) ·cr abrazada p r las ma a cibernauta ? ·Deb
e cribir en la. par d para de.ro erar qu aún xi t ?13 Lo bl gs
u I:n lontc:rrcr se u an numer . a: bard de la oudad como un medi para
tran:mitir la poesía, baj el :igui me argumento: ''En \li\'iro las editon'alu q11t p11blir1111 poma

ha,a, tmy J q1Ir 1'&lt;111 dt los q11i11itntos a los tns 11,il tje11,plart.1,y 11110 bord11 pintada

m """ dt la.r pri11dpt1lt1 oiitmdas de la ciudad de lonterrey, p11ede ser leída por tresritnf(].f 111il

12

Alej1111dro del Bosque

y la parede son in trum oto válid de difu ión poética; facilitan
la op ratividad cial de la p e ía. in embargo, com e abido, no
codo lo publicad en la r d o lo crit en la par de es garantía de
calidad lit raria. 1 u o d bl
y parede reflejan l d seo d u
au r p r actualizar lo medio d proyectar u bra y l grar c n
ell un acc o má rápid . E to e ene miable p r insufici nte. Lo
id aJ es atender n ól el medio actualizad r ino p rcibir la p fa
como una actualización de la xistencia. n lector regre a a la ca a
del p ma (independientemente de dond e encuentre) cuando se
' iente" bien instalado en algunos d u ver o . Lo lectore vu lven a hablar de la poe fa cuando la po sía vu lve a hablar de llos.
La poe fa
d nuevo perativa cuando actualiza la exi tencia del
1 ctor a tra é de múltiple manera . a falacia del p eta d nue tro
día
visualizar u arte com un artículo de prim ra o e idad , in
empreod r accion concreta para que n erdad a í lo a.
egúo gu án Fernández fallo
aña, 1967) la p ía ti ne
una influencia nula en la ci dad , por e nadie la le en spaña; p r consiguient , s el único ámbito de la cr ación que e tá
muerto. La arte visuale e abrieron a otro campos científico
p ro la poe ía e scribe al margen de ello . Lo poeta nece itan
gún ernández Mallo incorporar discur o contemporáne en
u obra pue e vive en una ociedad predominamem nte audioviual. Por ello acuñó en 200 el conce to de p esía postpoética (cuyos
principio teórico fuer n recogido en la r vista Lateral Q#imera) para enfatizar el retras conceptual y tétic d la p esía y la
ur nte n e idad de er reo vada. • rnánd z fallo integra n u
obra a manera de intertext , fragm nt filo 'fico científic y
cultural . n te en arnblaj a toda luc p moderno, pu en
c nvivir Parm · nicles la cantante arina y la 'D ría del ao , ntre
otro . La intención t ' tica d Fernández allo e aplaud.ible en tant la p
fa r quiere actualizar u rnod d
·pre ion para eguir
operand n la ci dad. in emba.r , u pr puesta parece ign rar
u la p e ía, a rrav · d la hi toria ha incorporad implícitament
personas diariamenle... " • un proyecto ideado por rmando 1\laní
bajo el nombre de ~\cci · n p ética".

iéxico, 1969)

�ÚJ

operatividad social de la poesía

diverso di cur os ideológicos in hacerlo de manera obvia como
Fernández fallo. La poe ía e poseedora de una naturaleza maleable gu le ha permitido integrar el p nsamiento de las diferentes
época in supeditarse a él y sub istir más allá de é te. n la composición poética del autor hay un afán d notoriedad erudita. bu a
del recurso del intertexto, insertado en le a itálica, distra endo la
atención del Lector quien termina olv:idáodo e del re to del poema.
1potencial creativo del poeta se diluye en medio de invasivos intertexto . El texto queda al servicio del intertexto, pero no del lector.
Fernández Mallo pareciera inaugurar una nueva tendencia literaria
con su postpoesía, má polémica que poética. Iván Carvajal (Ecuador,
1948), en contra te, integra con discreción el discur o filosófico en
la expre ión poética:

A lda11dro del Bosque
un recordar l ay r eatre escombros?

(Parrilla 17)
La poesía r cupera su operatividad acial cuando actualiza Ja exi tencia humana. Miner a argarita illarreal
éxico, 1957) r activa
el er femenino cotidiano con u plenitudes y carencias afecti a
a tra és de la figura mítica de Penélope. Villarreal entreteje lo vero para anunciarle al lector gue la mujer, má allá de una fidelidad
socialmente impuesta, es leal a u per ona. La espera de Penélope
e equipara al hastío 'vido a diario por cualquier mujer. o es la
espera sumisa y complaciente:

Hay quienes precisan que vivo en el olv:ido porque no
escuchan los grito de mi encierro.

i levantara esas cortina

Lo muro ahogan los co del delirio.

cuánto rumor de cuánta nada
olp aria en el vidrio. 14
(Carvajal 21)

H velado por má de veinte siglos, r hoy,
en el turbio amanecer de esta historia manchada
preparo las naves.

(Villatreal 33-34)
veces el di curso filo ófico e d sprend de la más encilla vivencia. Eduardo Parrilla otomayor (Puerto Rico, 1952) ofrec un
paraí o para ser consumido con.sumir e en la ti rra. s un paraíso
actualizado en donde lo ver os flu en con de treza rítmica y depuración lingüi ti.ca. 1paraí o de Parrilla e inundado por un aguacero
de recuerdo de su infancia vivida en u país natal. Logra con sus
verso que el J ctor actualice su propia infancia. La abuela del poeta
evoca la nue tra; el caballo nos r cuerda al llanero olitario que cabalga en nu tro interior el vendedor de piñas rememora al de las
paletas y helados que se desgañitaba al ofrec tlo en la calle. os recuerda nu tro ser claro curo. ctualiza nue tra torpeza y fragilidad.
El lector se adhiere al paraíso propuesto pue :
¿Quién no lleva con i o una pena

El acierto estilístico de illarreal e brindarle a la mujer lectora la
posibilidad de recuperarse a sí misma:
oy la brillante mujer que luce la conciencia
como u mayor adquisición,
la mi ma que du rme a u hijo
y espera
con lo ojo abierto
la llegada del día. (47)

En u p e ía también se tri.rora el mito de La familia feliz. Lo hijo
on a veces pequeñas bestez!telas q11e braman en cada p11iletazo. er madre
es un oficio desgastante:

un mirar in ver, un ver sin asombro,
14

Ivan Carvajal. La casa delfim1r. L1 Poesía, señor hidalgo. Barc lona, 2004 p. 2 1.

14

15

�u

ltjo11dro del Bo1qne

operatit&gt;id11d sotial de la putsia

o puedo
in poder ni autoridad
fuera d 1 cuadrant del ingobernable mar d

llll

cama

1 ve alejar e.
De de el t ch
he encontrad un agujero por donde e capo a diario.

(El corazón, 59-60)
La poeta actualiza l c mplejo m do de er mu1er in afan
reiYindicador ni la cimer .
n ell , la poe ía recupera u operatividad cial.
in embar o, hay que rccon cerl e a operatividad e ba tant
re tringida. gún abri I Zaíd la p ía no s n gocio; por e o no
le intere a a la gente. i hacer ver o no da para com r porque
a la gente no le inter an lo ver o . La ciudad n tiene inter· en
ten r peer.as, no con idera r p table cialment una vida dedicada
a la p e ía, n Ye la utilidad de 1 que 1 p ta pr duce. P r U
no le pa a, n l da figura social para andar en la call
er 1 9u
s."(Zaid, 1 ) ueda claro qu la p esía no e exito a en nue tr
dia porque el er humano e ve educido por valore materialista y
pragmático . Por fortuna la p fa n e ne oci · de erlo 9uedaria
de pojada de u utilidad , piritual. La p ía o da de com per
abe acompaña ·. lnd an
· thana ,a am ( ri Lanka 1960) ~ pr a
en uno de u ver o : Lo poesía 110s aco!l,Pa11a cuando ganamos 1111a charnba
o mando la perdemos. pu de p rder t do: l trabajo el amor, la vida,
meno la poe ía. ne to consí t quizá u ma or utilidad· u fid lidad irr cricta.
propio Zaid imprim la pauta cuand r e mienda
a 1 1 et r compartir la exp ciencia de leer p ía. (L,eerpoesía 7)
uand un lector e mparte la p
ía con otro abraza un poco a
la humanidad. 1 a po ía ad9ui re una utilidad ciaJ (raz · n d er)
cuand e conver. ada (y por nde v:inda) entre do
má lector .
De ahí la nece idad de impul ar una lectura humani ta en donde
do o mi per na I an l mi m p ema, imercambi n puno de
vi ta, con actitud re petuo a eñalando e incid ncia o di crepancia re p cto a lo tra mitido por el texto ugiri ndo a uello que

r

16

p dría cambiar a nivel interno }r per onal a raíz de hab r vi.ido e ta
e. p ciencia d 1 ctura. Lo cambio int rno pued n er el pe ámbul d l cambio
ciale . La l ctura huma.ni ta e impre cinclible
para fom mar la pecatividad social de la p ía.
a po 'a n
n ocio. i lo fuera habría una comp rencia aolodita emr us cread re por ofrecerla al rn jor p tor. i lo fuera,
e cernería la cen ura de l
bi mo qu e ientan aludid u
ofendid en algún y r o. Despr cupé.mono .
hay n cesidad
d cen urar lo que la mayoría n lee n Iéxic . in embarg , ella
puede o cilar entre d extremo : la diplomacia y la ubver ión. En
la p ía dipl mática e emplea un len aje inofensivo pu ubyac
el temor d l e ccitor a mo erar a er criticado a h rir u c ptibilidade . vec
a poe ía e tan diplomática qu no comunica
nada; e ·réril, cio a, y ha ta cierto punto c ndc e ncli nt c n el
lect r. n la p sía u bver iva r n mos el ca o p culiar de ergio
, itz .i: Iéxic 1962) quien e cribi · el po ma La patóa ntr mierda' (publicado en 2 2) qu los lini tro d la orce en éxic
con iderar n fi n · porque d d u pe pectiva, un in ulto a
la bandera naci nal:

y
me eco e1 orín en la band ra
de mi paí
e e trap
obre d que e acu tan
lo perros
} que nada rcpre enta
a1vo tre e 1 re

y un águila
que me pr &lt;lucen
un · · mico nacionali. ta
o tal ,·ez un verso
1 pezYela.rclian
de cuya influ ncia e t y lej
itz ciL p r Chim)

17

[...].

�Lo operali1idt1d soda/ de la poesía

Alrjandro del Bosque

., llo se ampararon en el artículo 191 del ódigo Penal que establece
el delito de ultraje a lo ímbolo patrio . Por su parte 1 defenore de itz argumentaron que la sentencia contra el poeta viola el
derecho de la libertad de expresión con agrada n 1artículo 6 de la
Constitución. Tiempo despué
itz fue acre dora una multa de 50
pe o . ta ' ubv r ión" pareciera conll var una intención exhibicioni ta del autor; es d cir, dar e a conocer a tra és del escándalo y no
del tal nto. "' S indi cucible que la patria ha ido prostituida de modo
impun en codo lo órdene d la vida nacional, p ro lo debatibl e
la pobr za lit raria con la que el bardo e:&gt;.."Pre a e e p nsarniento. n
oca ione , el exhibicioni rno
percibe de de el título de un libro.
, to acontece en Ganbang de , car David López •[éxico, 1982)
Gcmgbang significa orgía o exo en grupo, gún advierte el aut&lt; r. in
embargo, la p e ía n e. lo qu anuncia ino lo que enuncia. 1título del libro o guarda relación alguna c n el c atenido, p ro logra
de pertar la morb , iclad de algún 1 ctor. La obra de López int nta
er una bocanada de ver os frescos, en apariencia ub er ivo p r
prima una construcci 'n lingüí tica de aliñada. Hay d ubversione
a. ubver. i ne . n ejempl notable e el de varia mujere pa tún de
Afganistán que, bajo el yugo de lo talibane , animaron a e cribir
br v p ma llamado landays (compo icione anónima d do
ver
libre de nu e y trece ílaba sin rima obligat ria, pero con
ritmo marcado· e cantan, p ro no
d claman) donde cu tionan
la opresión de sus marido )' el no pod r elegir libr menee a quien se
ama. La mujer pastún ti nen ere pcione : er apedreada si on
de cubierta , suicidar e con quer en de cocina para liberarse de
u e clavitud o recurrir al cant de la poe ía:

·Qué o ce ita hacer la poe ía para b,illarde nuevo en ociedad? ¿Hacer mucho ruido aunque ean poca nu c s? ¿Debe popularizar e
para er felizmente aceptada? ¿Debe convertir en una chica fácil,
e decir, comunicar
n un l nguaje d masiado acce ible para er
in itada d nueYo a la fiesta d la letra ? ¿Habría que preguntarle la
r c ta d l éxito a Jaim abine , mado ervo Pablo eruda o a
fario Benedetti? "ilo c inciden en el empleo de un lenguaj
ncillo · la au ocia d m táfora imel ctualizada . e Je ha reconocido u grandeza literaria, pero cambi , n e le r procha recurrir a
fórmula cómoda de hacer versos. 1ás allá de e to
l agradece
accionar la maquinaria po 'rica en la ciudad del lector. El inmortal
, . rso "y en la calle c do a codo om , mucho má que dos" de
Bened tri
podero amente actualizador en los tiempo donde el
be o y el aludo de mano quedan pr crito debido a la influenza
humana. o e fácil e cribir encillo. La eocillez tambi · n entraña
una inten.idad
cativa, poca vec admitida. Da id Huerta :[ ' xico 1949) proclama como un adalid de la p e ía difícil. (TIuerta cit.
por evilla) : l afirma cultivarla, pero ba ·ta con leer alguno de us
p ema para perca tamo de que u p , tura es la difícil. , 1p ema
ant que todo
un vehículo d comunicación. ''"Muerte in fin"
p drá er un p ma difícil d c mpr nd r debid a u compleja arquitectura filo ó 1ca, pero uena hermo o egún Monsivái y ya por
e to Yale. ' 11 ctor c munica mu icalm nte con el poema aunque
no lo entienda del todo. o hay poe ía de egunda das
o tiene
Juan Gelman. O e e poe ía o no
. in embargo, hay poe fa
9ue e di tingu p r u indi cutible p pularidad. abin . era l má
parecido a un cantante de m da. ía u p ma n audit rjo atiborrado. frente a un públic qu lo ovacionaba. lucha per ona
memorizaron sus ver o declamándol cuales fanático entonando
la letra de una canción. Ion iváis analiza la p ible razone de
una po ía popular n exico. f n ivái. , 113- 150) Encre alguna
eñala que on poema. memorizado por lo niños en la e cuela
de forma obligatoria; son t to preferido por lo d clamadores debido a u eficacia probada; son poema útile en grande ituaci ne

li amante e hindui ra, · yo musulmana
por amor barro lo escalones d 1 tcmpl prohibido.
Dame la man , amor mío, y partamo
a lo campo
para amamo o caer junta bajo La cuchillada .
(Bahodín)

19

�La opemtiridad social de lo poma

Alefandro del Bosq,,,

(día de la madre, del núio, la f/11/erle de 11n ser qtterido la celebración
de 1111 a1!/01; la Ji1ve11tud perdida, los I icios el amor a la Patria la veneración
de Dios, enh·e otras); on poema preferid por su ufonía aunque
e d sconozca el significado de al na palabras. ('la dicha inicua de
perder el tiempo 75 Lo popular también e origina n la idead a ociar

r cuerda con emoción lo ver o maltr chos y cursis; y e incapaz
d r conocer lo ver
bi n scrito . e ta cla e de lector apelan
lo autores de libros olvidable . También on autore con alzheimer
poético. u libro de poesía son una variación del rrusmo tema.
e repiten a í mismos in percatar de ello. Su obra también
suelen er una desa eada paráfrasi d e critores prestigio
n
felice en u demencia poética, y e to parece de pertar la envidia
de quiene e a umen incomprendidos por la crítica literaria quien
tamp co e capa del alzPeimer p ético. Finalmente, la deci ión del
olvido incumb ólo al lector. Rodolfo aró 1éxico 1967) intenta
ahuy orar la demencia p ética cribiendo El antiguo olvido (donde
e crib para no olvidarse de í mi mo) y A lllorcont'enido (donde habla
de í mi mo) La Egura fi menina es la despo taría de su discurso
febril. n su obra las mujere caen de pie se abren como pm,tas.
n
alta como los pájaros. ulnerables , pálidas cot110 1tna mirada de espanto.
1 vate compara a u amada con una pa tilla que
traga, eligiere
y d feca· con un jabón ga tado en la mano
con un sudor qu
alivia. Por e o ugiere el uicidio, no de í mi mo, sino del recuerdo
d ella. Lo ha intentad todo al grado de tomar mcharadas de ltma. La
propu ta e tética del trovador bien p dría r sumir e en do de u
er o : "[...] no t ngo nada que decir / porque no ten o a nadie con
quien hablar".
La exploración del sentimient amor o e una e trategia funcional para atraer 1 ctores a la guarida de la po ía, p ro cuando
dicho nttnuen
d p a con 1 m lancólico,
doblem nt
persua i o. 1éxico e un paí alegre n donde danza la melancolía.
La p e ía d vela 1 otr
r de un pueblo. La alegría e una catedral
nacional de moronada p r la poe ía. Alguno de los poeta 1coruco
de e te paí , como r avier Villaurrutia han ap rtado una bra m lanc , lica. La meJanc lía d cía d ar Allan Poe es el má legítim
d I ton p ético . (P e, 6 - O) __, la tra cara d la lucidez, en
palabra d Luis García Iont ro. (García cit. por ampo , 44 ) La
rnelanc lía no
la Única man ra de leer un paí pero es una de la
má reveladora . El lector mexicano e iente atraído p r la po ía
m lancólica porqu n él s ha incubado una in atisfacción histórica

ocial

1

p esfa c n la xpte ión ncilla de lo eotimient · en el carácter
pr urnibl ment entimental de la po fa. D . d e t ángulo, la poe ia e. aquella qu tran mite c a bonita cierna dulc . P r e
.n 1'xic , paí gob rnad por . u
ntimiento 16 t do on p tas.
Cualquier frase am ro a e llamada ver o. La p esía e tá asociada
c n el entirru to del amor: amor por la madr , por la amada la familia l país, Di la ida. Lo grand . p ma p pulare en f ,xie on un tributo altad a la pre encia au encia d I entimiento
amoroso. Alguno e critore en u ob 10n p r r p pulare , xpluran el entimiento amoro o; cr n hac r poesía porque escrib n
ubre l am r. n u afán por adquirir fama terminan pad ci nd
d menda po ' rica. n este cntid
xi t n libro que nacen para
ser lvidado . buodan. P r isten. e aut pr claman p ' ricos. on
libro amigu ro familiar , Yecinale . D 'xito inm diaro mediático. •11 . no l ab n, pero habitan n la memoria del caño. onfían
en la reivindicación p tr ra. Intuyen que en e ta vida hay un lector
tran. hi t , ric que tod lo I e y todo I aplaud . on libr . qu no
piden perdón p r hab r id
crito . Per ahí e táo: nfadando la
vista d guiene l I n, ) robu t ciendo la vanidad de quien s los
procrean. 1 n ran que en el futuro
encuentra un lector con alzheimer poétic aguardándc 1 . s un lector que olvida con facilidad
la p ía dolor a· n la qu habla d I dolor ino la gue provoca
dolor por u deficient hechura. "' un l ctor que ' l recuerda l
ver o feli7.m nt poético .. Lo l e y r pit como . i nacieran por
prim ra vez, e m .i el tiemp n hubi ra tran curtido por ello .
in embargo hay tr tip de alz!1eitJJerpoético: el del 1 ctor que ól

r

1 La cur iYas on núas.
11' En el e::n. ayo " cntm11ento mexicanos' planteo el pe 'o de lo· enarruento ·
en la · d1::ci ione culrurnlcs de lo mexicano , particularmente el del emimiento
religi so.

20

21

�Li operaliádad social d, la poesía

Alefm,dro del Bosque

por lo qu no ha sido, no es, ni será. Hay una añoranza del no ser
que la poe ía, como pocos gén ro , logra aprehender. 1 mexicano
podrá afumar que no ient no talgia de la muert , pero ahí está la
obra de illaurrutia para contradecirlo. De igual modo podrá o tener 9ue la sol dad le
ajena pero ahí tá el laberinto de Paz para
extraviarlo. Juan ntonio Gonzál z Igle ia (España, 1964) e tablee
una apología de l melancólico qu podría aplicar a lo poetas:

El empl o del sentimiento amoro o-melancólico contribuye a la operatividad ocial de la poe ía, pero e .in uficiente i e tá desprovi to
de un aliento evocador e in inuativo. El poema no e lo que expre a
sino lo que calla cuando e expr a. egún Blanca berta Rodríguez
'la palabras clicen una co a p r iempre callan tra. (Rodrígu z,
319) En "Percepción temp ral' de Coral Bracho la ima en del revolot o de una mo ca refleja la xp ri ncia de la muerte sin mencionarla, e 'n Fabián Jiménez. Qim 'nez, 386) in robar o, hay p ema
que callan por disfunción evocativa. Ya hay otro que hablan de má
al grad d denostar.
lamentable que en Los hombres del alba, uno
de lo m j re libro escrito por ~ fraín Hu rta
advierta una actitud homofóbica ntr lineas. n el poema' Deliberación de odio",
alude a lo ' d enfrenado maricone que de astan / la e cuela
la plaza Garibaldi, / la viva y nerada call d anJuan de L trán"
(Huerta, 1 4). Otro de us p ema on panfletario . Lo dedicado

a en alzar la figura de talín nn hombre de sobreh11t11at1a calidad, on
olvidable . u poem.ínimo , en cambio, on una contribución ingenio a ' di ertida.
Lo important de de una per pecriva ontológica no e lo que la
po . ía dice ino lo que e tá tratando d
r, gún eñala Jo é figuel Ibáñez. n este entido, la función del p ema n s transmitir
un e tado, viv ocia, intuición sentimiento, sino ólo comunicar e
como poema pues u er e revela n el lenguaj . (Ibáñez, 41-175) El
poema es, antes que nada, un acto lingüí rico ( tietle, 2 5) y es una
experiencia metafi ica (Beuchot, 13-39) en tanto no preci a de próloo de explicacione previa . .in mbargo e nece ario replant ar
la familiaridad no condicionante entre el quehacer del poeta y el ser
del po ma. El p ema, como e ab , e fi I a su propia naturaleza
y no demanda el cobijo de su creador para trarar d er o d eguir
existi ndo. in embargo en la medida que s aprecie la estrecha relación entre el pr ce o creati~o de un poeta , el proce o de lectura d
u obra, e fortalecerá la op ratividad ocial de la poe fa. La lectura
de un po ma e un arte de d ñado n nue tro día .
El arte poético e el entrelazarrúento de la in pi.ración creadora,
el e tado de Yigilia y la acción corr ctiva. La in piración un in tant perdido i la v !untad d crear e p t rga anula por d idia o
p r pereza; i el llamad de la intuición iluminadora e d apr vecha
o ignora· i se va por la vida in p rcibirla. Hay una curio idad di tintiva d 1 p ta por b r ar la exi tencia y r gi tratla a u modo a
tra é de u emocione ' pen amiento . D pencliendo del modo como
la regi. tre, propiciará el encu ntro el d ncu ntro c n el lector;
lo que no le re ta nec sariamente valía a un texto. in embargo, la
función d l p eta, gún áler
conv rtir al l et r en un in pirado. ál r 6) D ahí la nece idad d qu el lector en u prim r
n el po ma r alice una 1 ctura plac nt ra (no analítica)
qu México s un paí .influ nciad p r el p
d lo
enturu nto n u deci i ne . El po ma e portador de entimiento qu el lector traduce en ensacione .
le pued p dir al l ctor
gu enli te una ri de n acion (p r medio de ustantivo ) que
provo9u en él la lectura de un poema. De pu· de to qu e criba

22

23

Quienes excluyen a lo melancólicos
del lugar de la fiesta, equivocan.
El melancólico contribuy al equilibri de la creación.
u detención prepara la plenitud de otros
igual que la alternancia entre aliento y aliento
desemboca en e perma.
u lectdcidad estética e superior a la nergía visibl .
Él es el que stablece la belleza,
el que e n u atención re tltuye la co a
u relacione imples y las convierte en mundo.
(González 6-)

�La operatit-idad soda/ di la poesía

Ale¡andro del Bosq11~

con u propias palabra lo que dice 1 t xto para bteo r el men aje
bá ico Oectura de cripciYa). Compartir e e men aje en pareja o o
grupo para intercambiar punto d vi ta cootribu a ejercitar una
1 ctura humani ta de la cual e habló con aot rioridad.
La xp ciencia es una de las principale fuente de inspiración.
Para
ethe e básica n la configuración d un p ema. Para Dilth ',
un p ema encuentra u fundam nt en la xp ciencia vi ida del po ta , en el círculo d la ideas encerrada en lla. in embargo, aunque
la vivencia on fundamentale no on el fundamento d la poesía.
Hacer p e ía
evolucionar la vi encía per onal y ofrecer al lector
múltiple regi tro de la exi tencia. n libro d poemas no e la
confesión de un ser humano ino la confe ión del mundo. Cuando
l po ta amplia implícitamente el horizonte de la posibilidade viveociale amplía también la po ibilidade de acceso del lector a u
obra. qui la lecrura vitalista e fundamental. o ella 11 ctor elige
el ver o de un poema que haya ido de su agrad , y I relaciona con
una exp riencia p r nal para qu el texto ea recibido con ma or
empatía y rel vancia. La lectura \·ítali ta n ibiliza p ro requiere
reforzar e con una lectura cr ativa. La poesía e hija d la imaginación de u autor pero también pued ser la madr de la imaginación
del lector. El lector e e g un erso favorito y lo rehace a u m do.
Puede "moldearlo" con un pedazo d plastilina· traducirlo" en un
rn v1m.t nt e tual o corp ral· c mer una fruta imaginar qu n
cada rn rdida ' e traga ' el ver o, o tambi 'n encender una v la n la
curidad ' modelar I cuerpo del ver o con la cera d pr ndida.
Durante 1 pr ce o de la in piración cread ra, l manejo d un
di cur o coh rente de una técnica su tentada n el ritmo e vital
para la comunicación ef: cti a con ! lector.
poema e un di cur o
con identidad propia. De la identidad d I poema pu de depender
el grado de identificación d l 1 et r. D ahí la r pon abilidad del
critor por configurar un p maque ea du no de una truccura
de entid a la cual el 1 et r imprimirá u propio entido. La lecrora
lúdica útil para d cifrar la id ntidad de un te, to. En ella, el lect r
juega (en pareja) a id ncificar en el p ma d o má grupo d palabra , y las ord na ~egún u iroilitud emántica (ej· un grup p dría

er: orilla agua diáfano, arena; otro: cansado, frágil Aaqu za, ha tí )
Es decir, conforman do o má i t pía
gún reima con las
cuale el gra una lectura uniforme, homogénea no ambigua d
un texto. ( reimas cit. por e r 4 -42) Lu. go n mbran cada grupo d palabras gún u ignificación general (ej. tri teza, muerte,
oledad, etc.) Puede haber cruce o conexion entre lo grup de
palabra.. e ugiere qu 1 a ci n indicando si exi te una r lación
de r currencia (equivalencia, imilirod) d opo ición (contra te o
contradicción) o de paral li m ( imultan idad temática o contextual) Preci ar cómo s da
tip d relación para p der e tabl c r
la id midad (naturaleza) del poema. l propósito es qu el lector ejecute tambi · n una lectura analítica.
d cir, qu analice jugando. En
e te tenor, se le pu de olicitar también que identifique lo r gistro
lingüí rico (e cili rico o culturales) que le imprimen una identidad
di cur iva al te to. Lo regi tr
cili tico aluden a la conli ac10n
estética del poema; entre ello se encuentran: lo reróric ( mpleo
d figura como el símil, la m táfora la anáf: ra etc.)· los tonales
(indican el mod d c municaci · n d l p eta: imimi ta di ~cur iv
le iac , irónic , lemne, erótico, inci i o, v h mente filo ófico
col quial naci nalista etc.)· lo cromátic (aluden a la en ación
que provoca el a ociar palabra con colores)· 1 s táctil ( e refieren a la nsaci ' n qu provoca el a ciar palabra con el sentid del
tact ) .L regí tro culturale r fi ren el con e o ocial hi t 'ric
d 1 poeta, de u vida, id ología; a ecto mítico , r ligi o imbólico entre otro .
La apreciación efectiYa de un p ema d pende d un u trato di cursivo bi n tabl ciclo. n po ía gún ti rl e posible distinguir un su trato di cor i d carácter refle. ·vo narrativo, d criptivo L temático, argum ntativ , pr scriptivo apelativo, entre otro .
( tierl 216) En e e u trato campean difi rente actitude Lírica del
autor r pecto a un tema o a una realidad, con la cuale I lect r
coincidirá o di cr pará Octura humani ta) l p ma c mo di cur o
puede ve cir e de diferente forma
gún u d arr 11 . uár z aarnal identifica el p ema com un cuadro, una infonía un fru o·
qu no e si nt cr c r ntre varia orma d d arrollo. ( uárez

24

25

�La operatividad 1odal d~la poesía

Alefa11dro del B01q11e

aamal 169-175) in mbarg , no e aconsejable con treñir el de arrollo de un texto po · tico a esa forma , pues pu de orprenderno
con estructuras in o pechadas· esto dependerá en gran medida, de
La naturaleza del poema y d la intencionalidad creati a de su autor.
Una acción lúdica podría er qu el lector id ntilicara, con u imaginación, el tipo de forma p ética.
vece, la forma. poética re ponden a un delib rado plagio del
autor.... 1 plagio como imitación, transformación o variación de otro
poema un recur o válido cuando realiza de forma consciente y
admitida. é.l p ema
r ami para un día d llmia' de lanuel lacia
e rigi.na, egún Israel Ramírez, en uno ver o de Luis Cernuda sobre un ni.fío que mira 11 ver tras el cri tal. u po ma s una variación
del texm de Cernuda. (Ramírez 46 ) Lo plagio p · tico voluntario
n inadmi ibl cuando conlle an un d liberado prop' ito de
usurpación o de au e □ cia ética. na poeta diletante de 1onterre:
de curo nombre ya nadie quiere acordar e de eaba publicar an ioamente u libro. na colega le aconsejó editarlo siempre y cuando
exclu ·era un de lo poema .- ¿P r qu' pregunt · lá poera, i es el
que más me gu ta?- L p r es de r Juana replicó la colega. P ro
la p ta p r i tió. •n una - gunda oca ión e le recomendó ·uprimir
1ver o [ Io111bres 11ecio.r q11e amsan a las ,mgeres porque guardaba cierta
similitud con el e crito por la Décima lusa. Acc dió re ignada pero
confe · a u amigo má · cercano que in e e ver o •a nada ería
igual Durant el proce o de in piración creadora, el p ta requiere
ser hone to. Jo e puede calibrar la sinceridad de un poeta pero í
la. de un p ema, a partir de u congruencia interna (entre el qué r
el cómo se expre a) La fa] dad d un poema e da, gún uárez
aamal, cuando el t xto e ólo adoro · n interioridad entida y
expre ada. n 1 ctor avezado sabe percibirla.
luch po ta cultivan el er o libre pre. cindiendo de una técnica. on_idera□ que los ver os on tan libre que ba ta con ac rnodarlos librem nte para conformar un poema. ¿ l re ultado? er o tal
ez dec rad con refulgente e ·fera retórica , pero carente d
lidez e tili rica. La in piraci · n in la técnica, apunta lbáñ z, e agota
muy pront . grega: "un poema e pierde cuando ha , pr cipitación,

cuando el autor no abe contentarse con lo inmediato y quiere llegar
de golpe al final." (Ibáñez, 231-232) in técnica, el poema es un acto
improvi.ado, y toda irnprovisaci ' n conlle a riesgo . i bien no ex.i te una técrúca univer almente válida de hacer poesía, según Dilthey
(145), cada po ma propone su propia t ' cnica pues la técnica es la forma particular en qu cada p ema
e tructura. l ritmo e e encial
para la poe ía, afirma Helena Beristáin. (446) Por tanto, e consubstancial a la técnica. ada poema impone u propio ritmo, per a vece
es impuesto por el poeta forzando el mo,·imiento expre ivo. El poeta
requi r con iderar aquello elem oto má adecuados qu realcen
el ritmo dependiendo de las exigencias expre ivas de cada texto. n
e, t entido, habrá poemas cuya técnica sobresalga por el énfasis en
el tipo d pau a empleada por el modo como e. tá organizad el
e pacio te tual, por el énfasis en las ilaba largas por La naturaleza
d 1 p ma (motivada p r r lacione de recurrencia, opo ici · n contradicción, imultaneidad, paralelismo) o guizá p r el efi cto e rético
del lenguaje figurado. in embargo, prevalece una tendencia a e cribir poesía sin conciencia rítmica. o encomram s con una vie¡a
amante atractiva, bien araviada muy evocativa, pero de plazáod e
con torp za. Juan
lman (Argentina 19 ) recurre, en una buena
parte d su obra al empleo de diagonales o barras para eparar los
verso . Con e!J logra imprimir u.o ritmo ): una identidad e tili tica a
u p e ía. in embargo el abu del recurso puede agotar al lector.
·1 poeta con u actitud dirigí ta, condiciona d tipo d lectura qu
deben t n r u texto . , quivale, un tanto a forzar la naturaleza del
p ema. El ritmo del p mano requiere remarcarse· ól percibir e.
egún duardo filán,
man l gra una c her ocia i omófica con
el r cur de la diag nale . ( elman, 12) in duda alguna, pero e
una coherencia monótona. "Relaciones" (1971-197 ) é una de us
obra. embl máticas. us ne de diagonale , p ro intensamente humana. En ella el po ta pla ma l dolor experimentad p r la pérdida
&lt;le ·u ere qu rid durante la uerra ucia en Ar entina. quí
el ritm e hijo de la tristeza; no requi re de barras para pla mar .
En la poesía de .,_ orge ooz:í.1 z r léxico 1952-1997) e conqui ta un
quilibrio ntre I ri or técnico y el vigor e tili tico:

26

27

�L~ optraliiidt1d 1on;1/ d. la pwia
Porque no . úlo e ero. i na 1 rur
ino también la ti rra y el ti mp
y aca o ahora la mú ica callada
la in pri.a
incru ta&lt;la en lo 10.
de. diga camtn

p r9u n

ól

na 1,,1cnr

sin fati a

. ino cam i •n nu
a. 9ue e.e ndid

n • mcn

I

n,n.

( ;onzálcz 41)

Lui JaYi r Al,·aracl
co, 1966)
pul . run nte t' cnica p r no p

po ·e dor d un, po ía e crum n em tiva inc n a:

l larro &lt;le unaginarmc I tutor d la I ura
fui mejor el herm o pre idtario de la noche
y e mpart1 banca c n hér
infectado
} m • ntregué a e lad re
en pargu . en cantina.
\ di frute cada tembl r de mi tri. teza
p rt1ue vivir e p &gt; o . i nada nos importa.
(Ah·arad , -1-1)

uele ub timar· al I ct r p n ancl qu s rá incapaz el p rcib1r
o apr, ciar I ritm d un poema. E ·t prejuici e un m tiv má.
para . lcjarl de la p sía. ➔ 1 ritmo e. m vimicnro ·emido y 1 lector
e, paz d . cntirlo e n u intuici · n cr ati a. A í, d p ndi nd d 1
movimi nto &lt;l · 1 . er o , el lector puede r laci nar I ritm &lt;le un
poema con el mO\ imicnto d un animal un h.1 ar e n algún tip d ·
acci · n (ej. ritm de la d rpientc &lt;ld m . dv mr arrullar te.)
• le t r. , in r un pcciali ta d l ritrn , p drá apr ciado a travé. de
una l ·ctura lúdica. ntir l ritmo de un p ma e nt nd r el m vimiento d la Yida· darl una p r tindad
iaJ, la p ía.

Ale_¡a"dro drl Bosqu

1mejor p rna para ic nte
mo I corr gid . ,n r alidad el mejor p ma el v·
; el m dita . La igilia p · rica
tado 9u m dia ntr la creación r la con cci, n.
el mornen
I que el p eta , ab cien de eguir e cribiendo
para que L'l palabra ayun , y a í p der ob. rvarla coo obj tividad
par im ·
·a p 'rica e
rad uprerno e irremplazabl del p
r. in lla, la e rr caon t.·1.rfa inc mpl ta;
ría un act
ól qtÜ n ha abi&lt;lo vigilar lo et ad , e n paa naa } cruuruo, capaz de e rregir l ne
ficio de un
po ta n
erma
ino ab r rman
r p rman e r
e , ab
ar 1 cr ad .
fici
un act d vigilia. Al
a le vela n sil nci
az al p ma.
a1la prudentemente para que la palabra lo
·
r adquiera
un cnrido. J p ma también guarda il nci
callan para
qu el l et r hable d pu· p r llo . La propu
· rica de un
critor e m ld a y d fin en l ti mp de vigilia. D igual m do, el
leer r r atiza u pr pia vigilia. curte cuando l lect r i.nterrum
la 1 ctura d
ma I vanea la rrúrada, v la · ·
· · mad
hacia I in
and un ver provoca n I
te cad
de vi ·lia la po Ja adqui
una razón &lt;l xi tir.
De p ·
,.¡ 'lia, facilita la acci · n e rrcc
ntraña una
pr fun
abilidad e n la cual
al R j
ulg
capa7 de r
abilizarme d ca&lt;la lin a de cada átomo d linea
n p rqu ha •a pen ado mue
má div rri
e1
dan la palabra
· mu
d pu·. ah dij
que _·o
ad n . e·
·
e 1 pr cligio d la palabra." oja cit. p r Guerra) La
abilidad conlleva un acción autocrírica n donde un p eta advi rt y
up ra la · limi ·
di
·
técnica de u o
re trio ·¿o p der expre ivo p
a de v abulari
rt gráfico y int ·
o d adj ·
y adv rbi
ncia d
lu
un
·a rítmica , e til verb
pre unncia
· · au encía o abu d r cur o. retórico~
cuan&lt;l

2

29

· mtcrrumpc: para l ·,·antar

�u, operatividad soda/ de la poesía

Alefandro del Bosq11e

empl d ver o gratuito mezcla arbitnuia de tonalidade finale
abrupto o precipitado . E to le permitirá al lector interpr tar Oetura valorati: a) el tipo de acritud lírica del poeta ame su circun tancia· la relaci ' n entre lo que expre a el ujeto lírico de sí mi mo
(identidad) y 1 que ex.pre a de l demá lo tr ; o de lo d más
lo
tro (alteridad); de tacar, en gen ral, la virtude e tili rica d
un p ema.
Alguno autore. corrigen u obra tiempo de pu' de haberla publicado. . quí, el ntido de la corr cción es actualizador egún Paz.
trata de ' poner 1 libro al día '. n el ca o d un libro ya editad ,
la corrección requiere pr ervar el entido primig nio del t xto. La
corrección de un texto editado e. innec sa.ria cuando e exp cimenta un tado previo d vigilia profunda. Lo ideal sería no corregir
lo editado por r peto al 1 ctor quien puede entir e defraudado
ante el cambio. P ro de igual modo, é t po ee la lib rtad d elegir
la versión de u preferencia; aunqu a vece exi tan er i ne qu
parecen perversion . Hay escritore , como
nulfo igil
e.neo,
1956) que podan d oue o después d haber publicado. En u ca o
la acción
válida porque omete su bra, Arcángeles Tara'!Ja a una
cirugía men r. u poda ca j imp rceptible; r petuo a con el texto. Má qu deficiencia , Vigil corrige in uficiencia. . Elimina frareit rati,Tas• omit añad fu iona y u tiro_ alguno vocablos;
uprime lugare c muoes· mejora el ritmo redi tribu rendo verso ·
reorganiza e pacio textuales. En te ej rcici d r ingeniería 1
autor exclu e alguno p emas publicado en una primera edición,
n por fallido sino por u de eo de reintegrad en tra obra. José
Emilio Pach co léxico, 1939) ha declarado t n r una in Yitable nece idad de r cribir. R.! cribe afirma para privilegiar al texto y no
al autor. u talante p di ccionista e trasluc en u obra literaria. /
t•iento dútante te&gt;.1:o en pro a publicado en 1963, ha ido re crito en
varias oca ione . achec cit. por Gü me )
La p r onalidad de un poeta e d fine p r eJ e~ tilo (n por la y z
propia del autor ino p r la luz pr pia que emana de u , r o )
por la propue ta e tética (proclamada n p r el autor en un pr logo
. plicati · sino d prendida de su obra) p r la per
rancia (n

por e1 h cho d
tar constantemente e cribi ndo ino por el hecho
d que
obra ea constante, permanente); por la prom ción (no
ólo por la qu la soci dad realice con u obra sino por la que él empr nda para difundirla) por la evolución li eraria (no para parecer
o edo o ino para ofrecer una obra poética reno ada)
La operati idad acial d la poe ía en léxico d p nd , en gran
part , del entid d corre pon abilidad d l p eta y del l ctor. 1
poeta acrualiza la existencia del l et r al familiarizarlo con múlt:ipJ
l cnua de la vida. l lector aprecia la razón d ser de la poe ía al
abordarla con una actimd plural (placentera, vitali ta de cripti a humaní ca cr ativa lúdica, analítica val rativa) a figura del cloc nt o
in trucror es imprescindible como figura mediadora entt el p eta.
el lector. En él r cae la en füle empre a de ac rcar de nueva cu nta
la poe ía a lo lectore · &lt;le di ipar 1 temore de comprend r a la
más antigua amante del h mbre. ¿Cóm evaluar un g ' nero tan subjetivo e preguntará I mae tro? u valuaci ' n no es sumadora, ino
formativa en tanto ella contribuy a formar mejore per ona . Lo
imp rtante no es preguntar cuánto puntos se han obtenido al reflexionar sobr la poe ía, ino cuánto L ha aportado a quien la 1 e.
La poesía en palabra de ndr, Gide
ha vuelto letra muerta
porque s ha eparado de la vida. in embargo la poe ía e una
oporrunidad para r cuperarnos como ere human en lo tiempo
de de composición cial.
momento de reactivarla. 1

3

1

Anexo una actividad aplicada a un gru
de alumnos en el djpiomado Potsia
dtl Xomte impartid en la Casa de la Cultura d Ionterrey, e n I bjetivo de
fi rtal cer el gu t por el gén ro y de valorar el cipo de escritura producida en
e ·a región.

31

�L, optrati/llrlad social &amp; la poesía

Alejandro del Bosque

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Ramírez I ra . ' La m moria e mo ofr oda:
ci ".
rd n ob. cit.

na p · cica d 1 pa-

R drígu z Blanca \lb na. ·I cu rp del te to.
pot: ía de loria Ger itz". ordon, ob.cit.

n

tudio d la

aramag J ·. ' 1 in tant rná h rm
d la l ctura cuand
interrump para 1 antar la mirada . Lo Jamada de en medio marz
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3

�1k undro tftl BMqur

JÍu

egrc

. ar•. Pm,ripios de análisis di/ /e&gt;.1o fil rano. Barcelona: ,ríti a.

19 -.

'El p

t

dificil

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Ylll.
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u ·rl , "arlh in:z .. "I n!llaj e 1&lt;lcnric.l c.l d I p •ma".

1-

nolaza. oh.di.

u r z , mal, R.'UTlt n h·án. Po sía II ardó11. \Ia,111al para tolh res di
po1sía. 1 ·1co: \lf,
ra. 21
, 1 í), Paul. feona po 'tira :stétira. laJn i: \'1 · r, l b 1 ad l I le
du. w. 19' .
\rnulD . ArtJ11 ~ r . ar{]lya. lont ·m:~:
1994.

\ 111, rr · l , 1iru n-a farg rir, .

D01110

infiel al

11

lcngu nt . l'' l.
- - - - - - - . 1 1 co -:ón ,ná:s rcerero.• ['x.ico: \Id

z

d,

. bri l. J

1

uart

,io.
19 4.

po sía, 1mdmn 111,, d la d11tk1d. M · xic : 1erra ladr .

- - - - - - - , I .eer poma. 1 1 ·xic : J . quin I ruz. t 1r6.

Ane ·
1..tdtmt plNral tli 1111 poe1110.

Actiridad

Le-.: en il n i el
·m, a ign d p r I ma tr . I:.nli ·rn un •. ·ne d
en ac
r m J1 d
U\
n ·n t1 di
rura. (1 11ra pi,. ,,1, ;.i
2. Eli
ver o Ul tu ~
•
• y rcla i&lt;&gt;n. lo e n una c.-p •ricn
c1
vi,·1 la. lnd1 a br ·n:mtncc p r c. nr l.i rclac1on nrr ·1
n:~ &gt;) l. c.-pcn nc11.
t1111c11 tt.11 ta)
.r
pr p1. palabra. lo yue Jicc
m
·
·
(l..Nlltrú d, smptil ~
. (. mp:mc en par ja el mcn:aj' b: i del po ·ma d \'cr &gt; el· 11d )
la c. peri n i. pe n.tJ ( ta última
o i nal; pu ·de r1.: u, ancla)
lnrcrcambicn l. prunl'ra 1mpr ·. 1&lt; n •. 1 1p •mJ.. (l d11rc1 L11n1a11islt1)
- Jij. n un d I&lt; , o e m arndo. y' tradúz :mlo" ·n un m , muento e ru. lo
ral (n ,crbaJ), para c. pre . rl ant l. · d má · pare
¡a . (url11m moti1'tJ)
6. h&gt;rmen equ·
otra pareja. IJ ·ntiht.¡u
p bra. · un
uc a up n aqudlru pa a
e n un:1 1m11
litud semánnca entre dl mi. ma cj. orill
· • , ct .) )
otro grupo di unto a · (ej. cans d . ni il ílaqu
ombr n
c. d grupo de palabra l.¡. tri. t z • , 1t:ilidad, . nlcdad m tccial1. m &gt;,
mu ·rt . 1:1 nombre dcb n, lob r a cada rupn d · palabra . (l.Jrl11n,
/,ídira)
~. Puede h bcr cru e o oncxion ·. ncrc 1, •rup de pn.l. b . C mpir nlo indi ando 1 entr di
·:-J. l un rdac1 'n d r
(cquival nci. imilitud); d p i ii' o (conr •. t • o conrradi i •n) o d •
paml h m&lt; ( imultanuda&lt;lc.: h:m:1i a ce mc.-tu 1 .) Pn: 1. en óm
da
1i
d rda 1 • n pa po&lt;l r t. bl ccr ~ 1 rn d d natoral 1a) Jd p &gt; ma. (1~ llm1 tJ1u1/íti "d)
. ~I ·ncion
·
tr ·s re~ tro
uJj üco &lt; culluiaJ . ) ob •nabl . ·n
1hd, d cmcan lo 1r • n:gi tr
· ,fü id
en u ce njunt -:. (I 1- tltrc1 ,in 1/íti "tJ
9. Dt: criban el ri mo I
ma ·n fimci · n del mo,·imie ne &gt; d I s v r. o
9uc u c1:d le , djud1 • n. e pucd rcla it nar e n I m ,,m1 nt de al. n animal . iru ci •n e s ? ¿I. imilir al movim1 ·ne d1.: una ci · n;
1.

�La opemtfridad sodaí de lo poesía

ej. arrullar, orar gritar escapar vaivén de o1a., de hojas cayend etc?
¿De 9ué mod ? {udura /,idica)
10. lijan un
dos , r o. en dond e pueda percibir el tip de acritud
lírica enfatizada ya ea en la identidad (¿ ué expre a 1 ·o lírico d . í
mú m ?), en la alteridad (¿Qué cxpre a de los demá o de lo demá ) o
en b relación en e ambo (identidad-alteridad). Expliquen cómo e
manific ta e. a rdaci 'n. (úd11ro l'aloratira)
Ll. Preci en cinco virtudes e ólisacas que u. tecle apr cian en el p ma.
En ca o d p rcibir limitaci ne· e. tilli cica , .eñálenla.. (L.edm'fl /'(J/omtit•d)

12. ¿En qué medida e identifican con el poema? Precisen lo puntos de
acuerdo ~/o de acuerd re p cto a I tran mitido por 1 poema, y

ju ti 1quenJ . ¿ ons1d ·ran qu I po ma contribuyó a m dificar una
actitud per nal o a enriquecer u vi. i • n parcicular del mundo? ¿Por
qué? (L:rtura b11111m1Ísla)
13 ompnrtan •u · e nclu i ne con el re t del grnp .

EL HUMANISMO A TRAVÉS DE LOS IGLOS
Lino García, Jr.•
EI Ht:1L\, 1 ~[
' FILO oFfA ÉTICA qu celebra el valor v la dignidad de cada per ona que aboga por la libertad p rsonal abrigada
por la re pon abilidad ocial y ambiental, y promueve la democracia,
la compa ión, y la ju ricia. e a lo ere humano como entidades
cuyo valores surgen de la cultura de la experiencia. Y cu a vida
reguieren la lib rtad de p n amiento , comprom tido a la búsqu da de la verdad; y r spon able por us actividade diaria .
Lo que da auge y vitalidad a e ta filo ofía del huma.ni m e el e tudio de la letras qu inclu en el e tudio d lo icli ma la filología
la lingüística, Ja literatura la hi toria, la antropología, la sociología
y la arte bella . Pero ante de eguir con la propia definición de lo
qu con 1 te el huma.ni mo bagamo un viaje hacia e1 pa ado para
averiguar dónde, cómo y n qué forma e de arrolló e ta manife. ración humanísúca en el mundo. El mi m
'crat filó ofi grieg
n indicó que el humani mo irv para de pertar las virtudes del
alma, tale c m la humilda~ la nero ida~ la h n t.idad, la tol rancia, y la compa i · o hacia el pr · jimo.
decir, nnoblec el alma
del i;er humano limando t do a pecto rud y bru co de la gente.
egún arlo. . Loprete en u Llterofltra íexirat1a e Hispa11oa111erica11a, en la cultura precol mbina xi tía un fervor ernin nte por
lo
tucli humaní rico aunqu la contribución literaria ha i o
menor d bido al e tado e crituta1 en que e hallaban. En el ambi nt
d la lingüí tica )' retórica, ncontram ret r ncia a la ratoria, I
u cuidad o d de la l ngua en rir, , ceremonia , así como la r fi rencia a cierta xpre ione imbólica . nt ndi ndo gu México
Profe or Emérito de literatura

pañ la en la niversida&lt;l de Tejas-Pan Am n-

can, en Edinburg, Tx.

36

7

�El h11111aflismo a trazis de los siglos

Lino Carda

y u culturas antigua no e pued o olvidar, y u litera.tura no e

Durant el siglo diez y ocho ten mo a Franci co Ja r:ier Clavije7), novohispano Jesuita, maestro erudito, e hi toriador.
De pués d la upre ión de lo Je uita se embarcó hacia Italia donde escribió una alio a obra sobre México. aberno que e tudió en
la capital mexicana terminando u e tudio en Teología y ilo ofía
en el C I gio de an P dr y Pabl . D allí vin a r rna tro n el
C legio d an regorio donde e cucli' la cultura de lo indígena . E cribió la Historia Antigua de1\1.éxico, dando a sab r lo poco qu
lo español
abían y comprendía d la culturad lo indíg na .
este mae tro jesuita le debemos mucho por u vasta in erpretacióo
de la cultura mexicana desde ante de la conqui ta en 1519-1521. n
u Carácter de lo Mexicano " tenemo el trozo pequeño iguiente
a continuación. (2, pp. 161-162)

pu de explicar in hablar de la cultura d lo indios, de lo me tizo y de lo mulato ; hay qu elaborar sobre el hecho de que e as
antigua raza también ozaban de un encido agudo del humanismo; y lo vemo en u bra qu alababan el paisaje la c cha, los
acrificio de la guerra , la naturaleza y la divinidad. (3 pp. 4-5)
La poe ía nahua no existía n forma para recitar como lo era
en todo lo paí es ya u ra acompañada por un instrumento muical a í c m la lírica h lénica, a i tarnbi ' n c m lo fu d pué el
corrid mexican y la poesía épica de paña. La poe fa lírica entre
lo indígena celebraban lo a unto r ligio o c mo himno de r verencia ad ración, a í como el canto al nacimiento de us dio e .
También tenían ver o celebrando la gu rra tale corno:

qy desdichado, estqy llorando
¡ elices lo que se sient n de lad !
La flore del e cudo son levantada p r l viento.
y guiere verla mi coraz 'n!
ada como la muerte en guerra,
ada como la muerte florida. (3, p. 6)
Lo a untos filosófico fueron también tratado en us p
com:

Carácter de los Iexicanos

mas a í

¡E verdad ... e cierto que no vamo
e cierto qu dejamo las flor
canto y la tierra.
· -. ·erdad ... e cien que n s vamo l (3, p. 6)

o p demo negar la exi t ncia de una cultura y literatura indígena
que eñalaba un mido d entimiemo humano un sentimiento
de relatar u peo ami nto , d ennoblecer al hombre indígena, d
dejar una hu lla hi tórica de u idioma , de u filología, u p ía
alabando la vida diaria con el pr p' üo d humanizar al er humano. to e materializó iglos ante de la llegada de los europ o
c n Hernán ort ' en I año 1519 a sull gada al puerto de Veracruz
dando mpiezo a la conqui ta y colonización de la América .

3

ro (1731-l

Lo mexicanos cierren una e tatura regular, de la que se apartan
má bi n por exce que por defecto, y u miembro oo d una
ju ta proporción; buena encarnadura· frente e trecha ojos negro ;
dientes iguales, fumes blancos y limpios' cabello tupidos negro ,
y li o ; barba esca a, y por lo común poco vello en la piernas
en lo mu lo
en lo brazo . u pi l e de color aceituna. o s
hallará quizás una nación en la tierra en la que ean má rar que
en la mexicana los indidduo deforme . E más difícil hallar un
j r bad , un e tr peado un tu rt ntre lo mil m xicano que
entre cien individuo de otra naci , n. u a p cto n
rada ni fend , p ro entre 1 ¡ vene mexicana e hallan alguna blanca ,
ba rame linda dando ma ·or r alce a u belleza la uavidad de u
habla r de u modale · la natural m destia de u emblant . us
almas on radicalmente y n t do sem jant s a la de los otros hijos
de dán y d tado de la mi ma facultad y nunca lo ur pe
emplearon má d acertadament u razón que cuand dudar n de
la racionalidad de lo am tican . El e cad de cultura en que lo
e pañ le encontraron a lo mexicano excede en gran manera al de
lo mi mos e paño le cuando fu r n con ciclo por l
·e os, lo
romano , 1 al , lo germano , } lo bretone . (2 p. 162)

39

�El hm11011ismo a travis dt /01 siglos

U110Gardll

tro escritor y humanista mexicano lo fue el emin nte Francisco
Javi r Al gre (1729-178) quien fue también teólogo, hi toriador y
latinista a la vez. u fama verdad ra e triba obre su obra de traducción de la !liada de Homero. También e cribió La hiJtoria de la Compañía de f estís en la rJteva Espa11a, que casi terminada cuando tuve que
alir del país a cau a de la expul ión de los je uita de la Américas y
que obligad a dejar u manu critos en léxico, la e cribió y la terminó en el d tierra ca i de memoria. r mo aquí un trozo acad
de u Con,pendio de la Histotia de 1'1b..ico. ( 2 p. 163)

El tiempo y l espacio no m permiten discutir t d lo grandes
humanista mexicano que han hecho grande contribuci ne d
¡ tra hi t ria lingüí rica fil ofía filología, y ociología d d los
tiempo d la cultura precolombina hasta nue tros día . a para
el ·gl ).."Vlll en Iéxic marcó la independencia d vida intelectual·
\' urgen figura importante n la 1 tra mexicanas.
{ 1 había
dicho Alfonso Rey al xclamar lo sigui nt :
Lo trabajadores del espíritu -varon de laboriosidad increíbleª umen un aire d e critores profe i nal . y e consagran por una
parte, a poner en orden la tradición· por otra a di6car un nueva
con ciencia pública, reco · nd la, n vedade del pen ami nto eur p o y dand expre i ne , a la vez, al cntimiento de un pu blo
que e abe ya distinto de la antigua metróp lis, ' que ha c menza-

La Cuidad de ,\ léxico.
La Ciudad de léxico capital de la 1 ue,·a E paña e de hab r sido
fundada cerca de tresciento siglo antes d la conquista d Corté ,
obre do lagunas de Texcuco y Chalco de que arriba hablamo . u
asiento e plano, unido y parej . El terren al nort de la ciudad,
a.litro o y téril, al oriente y ur húmedo y cena o o al poniente
muy fértil com también en las alrw:a vecina . La laguna oo
de mucha comodidad para el trao p rre de todo lo nece ario de
la ,ida que con una increible abundancia vien a la ciudad de todo lo pueblos comarcano . 1com rcio d toda América cien a
~Iéxi.co por centro. (2 pp. 163-164)

do a Uamar, e Patria. (2, p. 154)

Gabri l Méndez Plancarte en H11111a11istas del iglo ., VJ1I, n
iguicnte:

El humaoi ta e quien e dedica al c. rudi de los más alto valores
dcl , aber, con el conocimiento de la l ngua clá ica : el; grieg y 1
latín que le irven para penetrar en una va ta z na d la cultura humana vedada a quiene de conocen e a lengua · se faroiliariza c n
la Grecia de Pat · n y d Pericles; con el helenismo de Alejandría;
con la Roma Imperial d Horacio y ugu to- con la Roma cristiana
de lo. catacumbas ha ta llegar a la dad fedia }' al Renacimiento
italiano. Per el verdadero humanista no encierra a vi ir c n d
ac.lo, no e concreta a e
tudi c m fin; in que lo c nsic.lera , lo
como un medio para fecundizar el pre ente y alumbrar el p rvenir.

Ten mos también ntre lo grande humani ta d I siglo XVIII a
dré avo ( 1739-1 03). Fue gran hi toriado de u época y ten mos
abajo un fragmento de su obra Los tres siglos de Mé&gt;..·•ico.
Vida y Pasión Heroica de C11ahten1oc
Luego que lo mexican
upieron el de graciad fin de u rey ( ~ loctheyzuma), c nformc a su le ·es eligieron p r u eñor a uitláhuarlc, hermano d I difunto hombre de val r • acreditado exp rieocia,
com lo probó aquella n che cuando huyeron de 1:éxico I s e paoole. y llamaron tri te. P ro la uerte privó ala mexkaoo de r.an grao
rey gue murió de viruelas, enferm dad de conocida hasta entonces
de aquella nación." (2 p. 165)

40

die lo

Realiza en sí mismo un tipo de hombre superior, de hombre en que
la esencia humana logra florecimiento y plenitud. (4, p. 155)

l

que di tingu a l humani ta m xicano es u va ta e tima de
la. cultura pre-hi pana · u con agración a la completa a imilación
de la. do cultura - la española y la indígena, produciendo un m tizaje. Para mencionar rro humani tas mex.icano además d 1 que

41

�El b1101a11isn,o tJ 1ro1is de los siglos

he menci nad , t n m a Diego Jo é \bad (1-27-1 79) quien
encuentra entr l má conocid de la p e 'a latina, ya que tradujo a
1irgilio. ab mo que tradujo al latín el aneto
o rn mueve mi
Di s para quer ne'.
cribió en latín un poema titulado De Deo
Deoq11e Homine que de pué fue traducido al español por don Ana tacio de choa y aquí tenemo una ver. i 'n d dich poema. (2 p. ¡ - 6)

Dio.r J-:s (_ 'no
ue ha) un ecern
tífice upremo
que d la o cura nada haya acad
la ti rra I ci l , la mar y la . trella
y u con arte u p t nte braz
lo ordene y rija tod , darament
lo e tá la misma cosa, publicand
pue para dirigir con tan con tante
rd n, in 9u la edad logr alterarlo
el Yaciado gir d
o er
supremo emeodim.ient
nec ario. (2, p. 157)

A Cristo Cmcificado
o me muev mi Di . , para quer rte
el ciel que me ti n pr metid ,
ni m mu v el infi rn tan temido
para dejar por e o de ofenderte.
Tú m mu ves eñor, muéveme 1,. rt
claYad n e a cruz e carnecido
muévem el ·et tu cu rpo tao herid ,
mu · veme cu afr nta y tu muert . (2, p. 1S )
Bien
, entone
I entido humaní rico d est crit r m xicano del igl 1.'VUI al rec nacer y valorar la letra como vebiculo d
m jorar las virtud del alma de u coterrán
; en eñando deleitando a la Yez con la doctrina del humani m t rno que fue part de
u vida. 1 lad d e t aut r t n mo a Rafael Landívar (1731- 1 93)
quien también n dej' hu lla vasta d u ntir bumaní tico n
u obra lit raria que d tacan la abiduría y l entu ia mo por la

42

U110

Garría

letras. En u p ema 'La Ru ticatio Mexicana' el autor mexicano da
u expre iooe en laán obre la b ll za d l campo d lo lago.,
de lo mont mexicano la vez de crib co a de la ida mexicana.
Fue el primer p ta d l pai aj m xicano, · l primero que de cribe
¡ r, o caract rí rico de la naturaleza en I ue o Iund . L
doy un tr z de e te p ema e crit en I idioma de irgilio, pero
aquí en español. (2 p. 15 )

Por los ca,1,pos de Mb..ico
A nú m e. grato cuchar 1 cant arm ni so d I pájar . y
recrear lo ojos en u color matizado. Recibo primero lo honore
del" yulqueo ' d cuerpo prócer ve tid rocaJm nte de pluma dorada, eximio p r u egregia figura r mayor qu el orrión. u garganta
r luce d pulido color negro, y en la cola y largas alas negreante
enrrem zclan la pluma d azabache con la o vada . E ta ave
e domestica, pronto en nue tro patio · subiendo a salto a los
hombr r c ge fe ti a I trigo con el pico, delicadamente aluda
caotaod y di,·i n cand ro a a u dueñ jugand de Yariada manera. (2, p. 159)

El humanismo en la E dad Media de E paña
Al otr del mar e manifestaba también una historia una erie de
oto lo cuale tendrían cambio trem ndo en toda uropa
en e pecial n Italia y n
paña. Pero hay también que regre ar a
ci na obras literaria de la lit ratura pañola durante la Edad [ dia
donde había también inter ' n el humani mo. Ant de que apareciera
en ◄ paña una huella de literatura concisa bi n es abido qu xi t:ieron "La ]archas' la cual
on uno poemita corto de tipo
' ancione d Amigo en la cual la dama lamentaba la ausencia
d I amado,
u ida a tierras lejana . Eran po ma
crito n 1 tr
idioma de la época: ca tellano, hebr o, árabe; lo cual acentúa el
interé de lo. antiguo e pañole de pre ervar, comunicar · pr paar lo idjoma en aquel entonces hablados por lo habitante d la
P nin ula Ib ' rica. ' d cir xi tía un interé por la humanidade ,
como vehícul de pre encia de hi t ria de enaltecer al er humano

r

4

�El h1,n,a11ú1110 a lrdtir de los sig/01

como ente cuyo exi tir mer c de ser e tudiado. Aunque mucho
critico no le pre tan mucha autoridad o importancia a to p _
ema escrito ci n añ ante de la gran obra que fue El Poema
de Mío Cid- 114 ", in embargo" La Jarcha "no re,elan el interé
lingüí tic , filológico, y J tado de la literatura durant
os años,
codo lo cual anuncia también el in ter· s por el humani mo.
]archa

¡Mere d amig mío¡
o m dejarás ola.
H rm
besa mi boquita:
o é que no te irás. (5, p. 3)

El Poema de Mío Cid
rande fueron los llant en la eparacióo.
l padre y la hija lloran de coraz ' n,
I ual hacían lo caballero, del ampead r.
"Oiga , obrino tÚ, F ·lez [uñoz
por folina iréi., ahí pa ar' i una noche;
aludad a mi amigo, el moro bengalbón;
que reciba mi r rno como pueda mejor;
dile que en ío mis hija a tierra de Jarrión." (5, p. 16)

U110

García

gu es de la gentes senior?
on e verdad, non é que digo,
todo e to no vale un Figo" (5, p. 123).
Ya ,·em como en e tas obra breves que e han indicado aquí
como element humano e vi Jumbran en cierto trozos de la
obran escrita durante la .. dad Iedia de E paña y que no demuestran el sentido humarú tico de los personaj en la literatura d la
época medieval.

El Renacimiento y el hwnanismo en España
Se le da el nombre Renacimiento (voz que proviene del francé "
Renai anee") empezada en el iglo XVIII al movimiento renovador
de la letras la artes, y las ciencia producido en países de Europa,
primero n Italia y d pué pa ó a España, a Inglaterra y otros paise. Esto fu impulsado por la influencia de la cultura greco-latina. e
le dio el nombre de humanismo a la doctrina de lo humanistas del
Renacimiento que dedicaban al e tudio de la de los idiomas de
la literaturas antigua . 1 humanismo, otooces e refiere exdusivam nte a la letras ,
uno d lo a p ctos del Renacimiento; al
mi mo ignificó una renovación de los ideales en todos lo a pecto .

~' p. 12)
Go11zolo de Be,reo
' ennorc e amigos por Dio e caridat,
oíd otro miraclo, herma por verdat;
ant
o l escripso, de Grunniego abbar,
qu cuntió a in m nge de u ociedat.' (5, p. t 6)
El Auto de los Rqes lagos
"Dios criador ¡ cuál maravillal,
no é cuál e ache ta strela,
Agora prima. la ,eida;
poco tiempo a que e nacida.
¿ acido e. el criador

44

La cuna del humanismo, a í como la del Renacimiento fue Italia
'
'
y la causa principal fue la llegada de lo erudito greco-latinos a Florencia Italia al caer Bizanci a manos d los Turcos en laño de 1472
y e t evento da comienzo al R nacimiento en uropa ya que e t
colar s traj ron en u manos manuscrito de las antigua cultura
de Grecia y de Roma. on ellos llegan a Italia , despué a E paña la
filo ofía los tema y el sentido de humani mo de las antigua cultura que habían dominado J mundo antes de le Edad íedia que empieza con la llegada de nu tro Redentor y que perduró ha ta ca · el
fin del i lo quince. unque el Humani moya se había entido durante la Edad M dia en España no fue hasta el comienzo del iglo
de Oro cuando de pi rta n toda u grandeza; a que de pertó gran
curio idad ntre lo abio y arti ta ita.liano qui ne se aplicaron al

45

�El h11ma11is1110 a travé-1 de los .riglos

estudio de los viejo manu crito . Dante (1265-1326) • Franci co de
Petrarca (1304-13 4), lo do apa ionado por la e critura antiguas,
fueron lo primero humani ta anteriore al R nacimiento y quiene abri ron camino hacia el siglo 16. tro grandes humanista de
la época fueron rn mo de Rotterdam (1467-1536) y Juan Luis rves
(1492-15 ~-(1, p. 127)

Elementos del humanismo
mpezó a dominar en E paña el surgimiento d la tradición helénico-bizantina 9u fue una vena de r tau.ración, una actitud de crítica,
y el libr exam n de id as obre la letra la filosofía e iclioma . El
humani mo en spaña produjo ario eminente autor lo cuale
dedicaron al e tudio de las letra y de lo klioma antiguo y moderno . O, p.128) Pero, ¿Qué fue lo que ttaj ron e tos erudito que
de pertó al hombr medí al a 9uitar e la ropa d I medioevo y poner e lar pa de un nue o movimiento? ¿Qué filo ofía, qué tema , y
manera de xpre ar e ll gó a un mundo an io o d aber, de conocer de comprend r todo lo que e le relaciona con el er humano?
¿Por qué e e joie de vivre, d e tudiar de conocer idioma clá ica ,
de emular la literarura del mundo greco-latino? ·Qué es e to del
humani mo y cómo se arraigó tant en Italia como en E paña? ¿Y
9uiénes fueron lo primeros humanista e pañole y us obra ?
Grande figura del humanismo pañol e pecialmente en lo
ciue
refiere al e tudio de la gramática y la lengua fueron
tonio
de ebrija, e critor de la «Gramática obr la Lengua
pañola"
(1492) y Juan d
aldés autor de 'Diálogo de la Lengua" (1535) . ino
r no ándo la lengua romane con la influencia d l latín clásico
introducido por lo mod lo de la edad: Virgilio, Horaci , otros.
n el ambiente literario fueron Juan Bo cán y u amigo Garcilaso de
la e a quiene introdujeron el movimiento petrarqui ta en paña.
Fue Amonio de ebrija el verdader iniciador de lo latinistas e pañol habiendo ido el primer en "abrir tienda d latín", y cuya
labor dentro del humanismo e ·pañ l tá llena d erudición. (1 pp.
128-129).
u bra gramatical, la primera d la gramática , no ólo
e pañola ino d la l nguas romance . ue
brija quien también

46

Uno Garría

oh. ervó cierta metodol gía de la n ñaoza del idioma abogando
que e] en eñar e un idioma debe oh decer "conforme a la natura. (1,
leza, eSto e hablándolo como e aprende la lengua materna
d fi
p. 130). in embargo fue Juan Antonio . ives la má gran e gura
del humani mo e pañol. Tuvo gran ami tad con Era m~, gr:111 humani ta de la época, y a 9uien le debió mucho de u ab1duna. Fue
también un filósofo , un mo ali ta que por m clic d u obra .eneñó una nueYa filo ofia y una nueva moral que encierra toda acotud
humani rica.
.
Juan d Valdés fue gran e crit r ' p n ador del ~~aru m de
la época, cuya obra magnánima no pre enta un anális~ .del e tado
filológico y lingüí tico, ademá d
r gran defen a del idioma e ~año! de la época. Fue amigo de Garcila o del~ ega y_g~an era m1 _ta
también imitando a é te en u ideología e 1dea religio a coovrrtiéndo e en uno de l ma or humani ta d la 'p ca. tro humaní ta de la época al lado de los anteriores citado fueron: Francisco ánch z d la Brozas o el Brocen y Benito rias fontano,
ambo era mi ta cuya obra no re, lan e tudio erudito y gran
compren ión con idea ba adas en el hurnani mo d la época. (s,
pp. 134-135)
.
, .
En conclu ión a h mos vi to como el sentir humaru uco ha
dominado en cierta forma de de hace iglo , y ya hemo reconocido como fu que e te anhelo de conocer, d aber de e tudiar la.
co a qu p rtenec n al r humano ha ido inien~o d . d ép ca
pa ada , y I vim s aun en la culturas precolombinas. Tendrerno
qu analizar el por qué sigu viva la idea d promo er todo lo qu
pertenece al humani mo de c n c r al er hum~ . La l tra . Y
todo lo demá que e incluyen dentro de e te e tud10 del humaru mo tienen el efecto perman nt d ennobl cer al r humano. Lo
hace má compr n ivo, má tolerante, má abi rt a nueva idea Y
lo convi rt en un ser más convivir con u er interior al darle con cer tímulo d las 1 tra d idi ma d l art , d la cultura d
la pintura d la bi t ria, y de la música: t d
. ta · cli ci~lina in
la, cuale l er human a través del tiempo lo 1 ne marufi tando
como e píritu y no materia.

47

�El h11mt111is1110 o través d~ los sig/01

n imple palabras el humanismo ennobl ce aJ hombre y a la
mujer, designándolo como ent s uperiores a la manifestación del
cuerpo humano con un sentir al o, y noble que aspira a conocer
lo divino. Ademá también da fuerza a los valore que ennoblecen
la virtudes del alma la cuales son: la hone ti.dad, la compasión, le
genero idad, la humildad y la tolerancia.
E por e to y más el por qué tenemo la respon abilidad de promover el Humanismo, y toda su actividades, e u " razón de exi tir" de impulsarlo, propagarlo, clictarlo, y hacerlo accesible a todo
mundo en e pecial en revi ta uni,•ersitarias como lo e el Anuario
Hu111amta.s del Centro de Estudios Humanístico de la Univer idad
utónoma de uevo León de Ionterre ·; 1 cual este año celebra
cincuenta año de supervivencia en eñando y deleitando a la vez,
con u meta y dirección de crear un er humano digno de poseer
virtudes que lo ennoblecen, que lo enaltecen, y gue lo dirijan hacia
un futuro mejor.

U110

Gordo

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Espaliola- na A11lo/ogía,

ol. l,

ew York, 1995.

49

�LA METÁFORA.

CREATMDAD INNATA

DEL SER HUMANO
Alma Silvia Rodríguez Pérez
Elba G. Rodríguez Pérez
lvpetició11, p11lrió11, 1•itia. Al/! donde lo h11n1(1110 pierde ms /í111iles, donde palabray cosa pierden s11 correspo!ldt!!lda para ab,ir
e11 el hombrt' las pHettas que lf' e11rade11en definiti1 10111ente a 1111
poe,na q11e sólo toma sentido en elpunto .fi11al
Iagdalena alamanca.

·, D - L MU ·o e terno comi nza con lo entido . Los ere humanos po eemos en nue tro c rebro un . i tema
decodificador-codificador que funciona a travé de ello de manera
preci. a. u _tras experiencias on codificada a través de la vi ta,
el oído, l gu t y el tact . en acione , aromas, sabore·, onid e
imágene , n percibida a travé de e to cuatro órgano , que e tán
conectad . directam nte al cerebro y no p rmiten generar concepto mpírico qu di tingu n y trazan la. co rdenada de nue tra
interpretación y valoracióndel mundo gu n r d a.
odifi.caci n que "almacenamo " • . e tran fi rman en ignos
lingüí rico· ( emántica) o atributo humano y de la naturaleza ( emiótica) en la memoria implícita (Domínguez- aparro , 1991).Bagajegue nue rro cerebro proce a y categoriza, parattaducir een igno ,
símbolo , código lingüí ricos. ventura del pensamiento, capacidad
de reflexión obre encuentr s y desencuentr de e te fluir suce ivo
" 1u· TR..\ PLRCT.P□

• Doctora en lingüística; actualmente es pr fe orad la hlcultad de ·encías de
la nmurucaaón ) ce rdinadora del &lt;l p:mamcnto de tra · n d tu1t1rio I fo11u111ilfU, del Cem.r de E rudi Humanísticos de la \NL.

51

�LJJ metáfora. Creotindod i1111ato del ser hl(nNmo

y pluriform d La v:ida. Identidad y tta cend ncia· int ri ridad y

Almay Elbo Rodri 11ez Pénz.

Toda la trama de nu era xperiencia c. n ci nte, táligada a la
memoria implícita. _.. incoo cient ti n como propie&lt;.lad nunca

olvidar. o e fortuito entonce que bu quemos esa profundidad
interp lante que convierte la temporalidad en un instante eterno.
EJ poema que vincula la armonía precon ci nte-consciente-inconsciente. Ti mpo humano que,parafra eando do locuciones de Jo é
la\'ier Villarreal, cabalga n un pai aj in horizonte en una playa
- in mar, para tran formar e en metáfora qu emergen d las redes neurale . Exp ciencia lingüí cica que re cata lo contenido d la
conciencia y en particular la vivencia cognitiva del er humano para
apre araqu 11a palabra qu e capaz de hacer de penar del ueño al
hombre que d ambula perdido n el oca o.
Cuando
crib o e lee nue tra mente inicia una proceso que
con iste en encuadrar, construir o decon truir, almacenar o tran mutar laexp rieocia perceptual r flexi a que de de elseno emántico U va implicitala a imilación primera de objetos como materia
de conocimiento repr entaciones de la m nte referidas a nociooe., vi ione o percepcione . El po tatraspa ala r alidad y atrapa un
imbolo que en boca d psicólogo , e xplica como r acción del
uj toa sus e.·periencia r acontecimiento en palabra ysigrúficados.
Red emántica, que cristaliza en un igno recur o lingüí rico in rto
en relacion configuracionale qu n cuanto entido percibido,
no sólo por el qu
crib pueden también r percibido o analizado por un receptor.
E, cribir de de nue tra circun rancia , e e tar itua.do n este
espacio irnbólico qu nos invita a un d cir int rior, un proce o o
actividad de objeti ación con · tente en decir l cutivamente nue tra xperiencia anc tral de libe ación, filón dinámico de nu tra inmanencia en l mundo. ilencio coloquial de d silencios c m
e cribe Jo é Javier Villa real qu por paradójico que n s parezca
no lleva a acercarnos ideaJm nt al fin último de la humanidad.
Para el hombr que a ume u propia movilidad como un caminar
exi tencial nada ha que no a un camino. xi tencia, ruta y drama,
hombre iruacionc y objeto que n último término repre ntan
la concentraci ' n de la totalidad xisrenciaJ.
En un e tudio obre 1 p icoanáli i , Fr ud d crib l incoo cient como un aber qu no e ab
err ra, 2005). acepto qu

52

53

pre encía. xperiencia humana que e capa al tiempo y a la contingencia en intonía con ciclosr fa e reiterativas, trozo del mundo
real d nosotros mi mo , los otro , la naturaleza, el co rnos.
au ure fue uno de lo prim ro investigadore n plan ear la exi r ncia d e te Íl! tema ab tracto d lenguaj . Año más tarde, hom k ·
lo referiráen términos carte ian , eñalando una egunda ubstancia,
cuya
ocia e el p n amiento, la memoria emántica, quep seeuo
asp et creador d ntro d l marco de la lengua in tituida.
E te almacenamient
mantlco, conrien egún palabras del
mi mo hom kyun istema de regla finita que genera una pluralidad infinita de e tructura profunda ) uperficial , relacionadas
entre í y ujetas a d terminada regla que e tablecen la relación
entre sa e trucrura ab tracta y ci rta repre ·emacione del anido · el entido.
Acción minentemente comunicativa, qu e de arrolla n do,
ámbitos como tran ferencia de información o com expr ión de
intimidad d la conciencia levada al plano de la ignificaci ' n • que
cuan&lt;l e refi re a sí mi mo
de borda en una irradiación de camino .Tran itoriedad hiperb 'lica d forma y voc para a ir el yo
qu de ela al hombre y asume u propia movilidad bajo la fi rma del

logos poético.
Hug (2 .i) y J·· ns n&amp;Ol 00(2003) confirmanqu la m moria a
largo plazo, guardatod elhi t rial m morí rico-cognitivo del ser humano. La vocacion gu~tativa~ vi uale olfativa táctil ,y por upu to la ernánt:ica
u remem ran cada in tante de nu tra vida.
d cir, on capace de 'e ocar'' de manera con ci nte o inconsci nte (m moria implícita) 1 gue ella ate ora de la interioridad
del self ' centro de actividad de la rnetacognición u ter, 2005).
Espacio o ural d nde
encu ntra conformadala abstracción y la
metáfora(
e , &amp; Jaramillo 2 ) .Lenguaje interior, que lib rada
d tod cuestionarni nto radical, tiende puente hacia el tú, hacia el
n otr .

�AlmaJ' Elba &amp;driguez Pmz

Lt1 nJetájora. Creatitidad i1111ata del ser h11ma110

lo cognitivi ta con.fuman al e. pre ar gue el conocimiento humano egún la emántica e ab tracción.Pero ¿gu' e ab tracción?
b traemo a partir de hecho y e to acont cimi neo los codificam s por medio de proce o de pen ami nto e inferencia La poe ía
gueinterpreta el inconsciente d I p ta, u imá n y ímbolo
que circulan en u ment , y
vuel en explícita al transformar e
en palabra encierra el ab r del mundo. Inc n ciente innombrable
que e hace conscient , y cu ·aúnica forma de acercar e s a trav,
d l lenguaje figurado.
¿Y dónde e tá La metáfora? En la memoria emántica. ·Y dónd e encuentra la p sía?En la memoria de ab tracción.
unú.r el
p regrinaje ince anee de nue tra vida, y encaminarno hacia la pl nitud e corr r hacia la locura del in tan te y saber 'gue la rosa e algo
más qu una ro a y la montaña má que una montaña" (Gabriela
I f.i tral).
Lacerapia cognith--a-lingüí rica insi te, en que l p etanuncaabandone la p fa,porque ésta perrnit aflorar u inconsciente. El ujeto crea r recrea u mi midad (se!fhood) · u narrativa de ab tracción
metáfora qu pre upone la r !ación entr l o v L fi in la cual
el poetaagonizaría en u propio ufrimiento ~ t i a
Freud y acande criben te proce o c mo el incon cient , lo qHe
el poeta 110 p11ede decir. lo real que escapo al lenguqj errera, 2 5) y qu
cuando se r fi re a í mi mo hablamo d la autorr ferencia gue
n ce ariamence implica el paso por la conciencia.
Por e ta razón, ningún anali ta o terapi ta cognici: o pu d n ignorar de p ética olingüí cica.para e taren po ibilidades d compr nd r
al po ta.Octa.Yi Paz e cribió un día/as palabras sólo nos dan la estela
de las cosas. La única vía, por tanto para intentar b rdear la realidad
de quien cribe, e la po ía. Pero ciertament que entrar en te
mundo
toda una gran aventura, porqu l poeta r petidam me
ha e. pre ado u incapacidad de d cir lo que qui re decir. El mi m
ctavio Paz n u poema '
río e crib :
mitad del po ma m
Tod me abandona,

br cog iempre un

54

an d sampar

no hay nadie a mi lado, ni iquiera

o ojo que están detrá

e ntemplan lo que scribo,
no hay atrás ni delante la pluma rebela, no ha · comí nzo ni
fin, tampoco ha I muro que salear
e una xplanada de ierta el poema, lo dich n e tá dich , I n
dicho

ind cible...

El poeta no e capaz de dar e cuenta, que las palabra por él e crita
aben má que él mi mo y que u inconsciente siempr irámás allá.
E la magia de la escritura, dondeexi teel de conocimiento d í mi mo, el encuentro o de eocu ncro. quello qu no puede concientizar el incon ci nte, y que inclu o nopermiten reconoc r eldoloro
la tortura de quien e crib como tampoc alcanzar la felicidad ab, oluta del e.xi tir. ólo le e p rmitido vivir el éxta i a partir del cual
crea y r cr a u mi mídad, la narrativa endógena de ab tracción, lo
indecible.
Ca o anál go ucede en con poetas que cien n tra torno meocale evero . La xperiencia de vivir con ellos el acto creativo de
e cribir, le abre la compuerta para afumar u
expr ar lo qu
pien an r ienten e inclu o r capace de omet r e a cue tionamient . Exp ri ocia qu le permite ad más, encirse útiles para í
mismo y los otro pen.ar en una po ibl r cuperación que dificilm nt podrían a pirar mientra n xpr sen u interioridad.
La e critura convierte entonce , n fecundación del c n cimiento; aquello que n e cinde el pensami nto, ino lo crea y recrea. Interprecaci 'n} análi i de forma de er la realidad· m marias
donde c nfluyen la realidad y la irrealidad· la obra del hombr qu
ha p rdido el r tro y bu ca de esperadamente donde a ir e.
ReA xi n poética ramizada por La criba de un e pacio fra mentad , qu hac onar la cuerdas d lo inexpresable y l ina fül ;
lo di tante y lo no vist . ombra pétrea qued d un pa ado remoto tra tocan lo ecreto·pres ncia o au ncia del er que
xpr a.
igura I jana , forma grácile , intocada qu hablan de lo callado,
la vigila el ueño. ómo jgnorar a quien apunta a I pifánico cuandoe cribe:

�AlmaJ' E/ha Rodng11ez. Pérez.

La 11,etáfora. Creatividad hmatn del ser bumo110

stoy lleno de ab tracción,
cuando acaricio sutilmente el e pacio,
cuando toco el atardecer y el viento
lo u pirando y pen ando,
cuando corro in moverme.
Cuando la imaginación pintada de amarill
con un a iduo mar dividido por el ,·iento
dicen qu soy un er o
irrepetible de una antología y una materia sin letras .. .
Poeta in pen amiento
pretendiéndote amarte basta hartarme de nada,
queriendo oñarte en realidad
ansiando libertad pero estando encadenado.

(Flores Gabriel, 2 07).

lnn blement , la poesía enci rra un arsenal d tesoro , Borge
lo dijo, cuando escribió:
,uan&lt;lo bu camo la poesía, buscam s la vida. La vida stá h cha

de p e ía.La p

ia, el lenguaje no son sólo un medi para la co-

municación ino también una pa ión y un placer... cuando tuve esa
revelación no creo que comprendí ra las palabras, p ro ená que
algo me ucedia. Y no sól afectaba a mi intelig ocia si.no a todo mi
ser a mi carne y a mi aogre (Roja -Fernández 20 6)

Mucho otro autore han e crito obre el t ma, y un s.innúmero de
ello , confluyen n la idea de qu :
Hablar, e cribir y amai; on en realidad el mismo acto.R petición,
pul ión, vida. Allí d nde lo humano pierd

scribir p e fa para ello , e rehabilitar la memoria reticular cortical
obr do objetivo : reforzar las rede semántica exi tentes y aumentar las nueva a ociaciones imbólicas con la práctica con tan te
de la e critura. mbo objetivo tienen corno propósito qu puedan
e tar utilizando constantemente la mi ma neurona para evitar que
se pierdan o regenerar otra (Hipótesis de neuroplasticidad de Hebb,
que más adelante se ha denominado "potenciación a largo Plazo').
La teoría de la neuropla ti.ciclad del cerebro no ha permitido
fundamentar nue tro d scubrimiento hecho a travé detallere literario para persona con di capacidad p iquiátrica. l papel qu
juega trabajar la memoria reticular cortical enfocada al refuerzo de
las redes exi tent y al aument de nueva a ciaciones, la creación
&lt;le metáfora e d ci ivo para la psiquiatría, la p icología, e pedficament , la rehabilitación d
ta per onas. Lo do objeti os enfocado en el uso de la rede emántica contrarrestar la pérdida
cogniti a. ada estim11lo (i,p11ljindoce el apr ndizaj que se añade a lo
que ello tien n r cuerdan, y a í e incrementa 1almacenaje de
la memoria implícita dand lugar a u con olidación (RodríguezP 'r z, . 20 6).

56

us limite donde pala-

bra y cosa pierden su corr pond ocia para abrir en el hombr la
puertas que I ncadenan de6nici\·ameote a un poema que sólo
roma sencido en el punto final •scera, 2

4).

Vázquez-Rojas, tomando como referencia a Heid gger e crlbe ñala
que la e encia de la poe ía fundamentaen un paraleli m entr la
casa y el cuerpo el d p ' ito d la mem ria. o sólo los remerdos tambié,1 las cosas q11e henzos olvidado están almace11adas. El alma es una m rada, p r o ivienda y h gar son lementos decísi\~os qu permit n
al er humano de arrollar l sentido de su Yo.Todo e.rpacioreal1JJe11te
babitado,-,·olvcrá a com ntar á quez-R ja -, co11tie11e la esencia del concepto hogar. porqHe abí se 1111et1 la 111emoriaJ' la i1J1agí11ació11 para intensificarse

En el ten-eno de los valores forman una covnmidad de me111oria e
imagm de tal 111odo q11e la casa no sólo se e&gt;-.pe,imenta a diario, al hi/1•a11ar ima
11arrarió11 o al contar nuestra propia historia sino q11e, a través de los S11e1los
cada lugar que habitamos.están i1Jtpregnados , conservan los tesoros del pasado.
(l 'dzq11ez Rbjas, 2010).
La msa represeJ1ta una de las p1i11cipales jortJJas de integradón de los pensamientos los remerdos)' los s11e1ios de la humanidad. Sin ella el ser b11ma110
sería mt hombre disperso. Lo que I autor inten amo trarn es como
r11J1flf11mmte.

57

�La metáfora. reatiridad i1111a/a del ser humrmo

el habitar en rrú mismo y el auto-construirme e tán trechamenre
vinculados con el p nsar. Al igual quepensar, cribir •hablar l da
apertura a mi r, cr a mi s lf" mi mundo, un e pacio habitable, lo
que Heideggerexpresa, al decir, poetizar e u ar una palabra para el
oficio d hablar del er.
Bajo e ta per pectiva, e p ciali ta n la linea d l cognitivismo
con ideran que uo poeta con trastornos mentale , pu d con la
terapia cognitiva lingüí tica, ent nd r u pa ado y discurrir como
puede construir u pre ente para dejar de arra trar en el futuro u
probl mática int ma ázquezRoja 2010) simi m , piensanque 1111

el origen de las enfennedades mentales se enme11tra a.que/lo qt1e la memoria de
abstracrió11 oc11/ta, /.os secretos acordados, lo st1til)' lo obvio negado, los dobles
mensqjes1 y q11e si el s1geto trata de decir algo de él con palabras, no tendría la
1J1is1na efectividad qlfe lo que sugiere 1111 poema, porque de amerdo a stl postura,
lo sugendo es mucho 111ás efectivo q1fe lo explícito (Muñoi 2010).
En 'El naufragio de la memoria" estas idea culminan cuando
parafra eando a pinoza, e dice el que t10 reC11erda no es. Lo er
humanos orno memoria, sól memoria, y sab mo quiéne omos
porque podemos rememorar lo vi,-id no renemo que buscar en la
mem ria porque el su·eto habita y e u memoria (Bodn r 201 ).
Lo igui ntes erso no pueden ayudar a acercarnos a entender
el poder qu lleva implícita la cr ación poética:
tructura profunda ¿Dónde puedo encontrarte? ¿Aca o tú eres
yo o yo oy tú?¿ ca otú eres mía o yo soy d ti?.Ahora lo sé.Tú tomas mi palabras y las tran fi rma . Y yo que mucha veces no O}'
consciente de tu acción, hoy me d · cuenta, que tú y y
mo mi
1ni mo er.Tú p ee mi ayer, mi hoy y mi mañana. Tú ere mi Yo
mi mi midad. ¡Qué hermo designio haberte e nocido!Ti po eo y
lo tengo tod .
dríguez-Pérez . 2010).
El inconsciente scá tructurado c mo un lenguaje. Lenguaje primordial poe ía como in tauración del er. go qu ólo erá un despué y qu determina cómo tuvo qu er el ayer. ' far en calma, habitando p r bella e pecie que en u haber lo modilicao para tomar el
rumbo huracanado de la poe ia y del p ·coanáli i ( alamanca, 2010).

58

A/1110.J' Elba F.odrig"tz Pérez.

Poe fa, p icoaaálisi , un tiemp de la muerte
imp sible de poner en el e paci coro l pr pi amor.
L'n amor impo ible d ubicar en el tiempo,
como el pr pio incon ciente, su verdad.
n de eo, desesperado abi rt múltipl ,
imposible en la vida e mo la propia poesía.
"dope amarrados a sí mi roo , giran,
hacen girar el mundo como i fuera luz.

La poe ía cr a una nueva realidad y i, com ya ab mo , la realidad
e la metáfi ra de t0d 1 posible, podemo decir que la p esía e la
metáfora de t d lo po ible ( al.amanea 2010).
'
Borg , lo expre a b 11am me cuando e crib : "la p e ía oculta las
palabra " porque die la pal.abra ola on mero ímbolo ".
¿ erá el p eta, l qu , al igual que el escultor con la piedra de cubre la poesía en la palabra? ¿Pero no e también cierto que la palabra po 'rica alcanza nivele' d veracidad de verdade oculta qu a
mododeepifaníailuminanconnuevaluz zona oscura d l r? '
uando pensamo ¿a qu ' p n ami nt
dirige e p n amiento-signo que es n otro mi m ? ¿el qué iempre e interpretado
por un ub ígui nte pen amiento propio? i d pu ' de cualquier
p n amiento la corrient d la idea fluye libremente e tamo habland de que se sigue la 1 , de la a ociación m ntal. n t ca o
t do pen amiento anterior sugiere algo al p n amiento que lo sigue,
e decir, e el signo de algo para tr signo ( eliz 2002)
Camino infín quepa a por el meridiano d la m mori, emántica, r concat na la filo ofía con la poesía.Hi torial propio que une la
realidad con el recuerdo de vida)a c gnición con la m moría implícita y explicita; lo su ñ con la imagen de un mi m ; la metáfora
con la ab tracción;} p n amiento con la reflexión con la palabra
poética, el trabajo intelectual y el crecimiento interno con 1 aprendizaje; el r con el no er.
¿ ómo e p ible pen ar, escribir br e te tema, en un mundo altamente tecnócrata? ... El mi mo cambiq la mi ma m vilidad
que deYela la dese peranza, U va al hombre a poetizar.El h robre e

59

�L1 Vltfij(m}. C1wti1idod ilmafa del ser h11n1a110

una paradoja qu en su int rior encierra poe ía. 1vir e un poema
perpetuo y darno cuenca de ello adentrarno a aue tro 'º interior,
estener la capacidad de transt rmarno a no otros mi mo ; d curar
aquello que epresenta el Yo e tático. Jorg Lui Borge recrea e ta
idea en u poema 'L1111a'~-

Almo)' Elbo RJ;drigHezPirtz.

E uno de lo

írnbolo qu al hombre

Da el hado o el azar pata que un día
De xaltación gloriosa o de agonía
Pueda escribir su verdadero nombre.

La creatividad innata d l hombr cuando
Pen aba que el p eta e aquel hombre.
Qu , como el rojo Adán del Paraí
Impone a cada co a u pr cí
El verdadero y n sabido nombre
rio. to me n ñó que en 1a dudo a

Luna m ran lo sueño , l ina ible
tiempo que pierde lo posible
lo impo ible, que es la misma co a.
D e la Diana triforme Apolodoro
e dejo diYisar la ombra mágica·

Hugo m dio una hoz que era de r

Y un irlandé , u negra luna trágica.
, mientras yo sondeaba aquella mina
De la luna de la mitología,
hí taba, a la vuelta de la e quina
La luna celestial de cada dia
é que entr t da la palabras, una

transforma en metáfora,
nace de la memoria ernántica.Fundamentalmente creaci · n pura contribuye al proce mediante el cual nue tra exp 11 ncia y comprensi, n
e e tructuran de una manera coherente y significativa fuñoz-Guóeuez 2010).R elabora la ubjeti:vidad y nutre la mente de principios
o valore morale · ayudándonos a recuperar el enti:do del existir de
cubrirnue traidentidad(Bordeau 201 ; ánchez Benítez, 2 03).
La poesía es en e encia un de -ocultami nto del er, incitación
al combate de la verdad indagación, una forma de trascender(Roja
Feroández 20 6). E cribir poesía, es en í mismo, un proceso cognitivo de naturaleza conceptual que opera con fuerza ingular y i ternaticidad n el plano de la expre ión lingüística, para trao formar
de crisálida en mariposa alada.
in embargo, las palabras de una lengua son p,isionerosde g11erra, que

incesantett1ente intentan escapar. e reqttiere 1ma gramigilancia para detenerlas
en s11 intento, porque a meno.r que n11estraalenció11 esté co11ti11uamenle dingjda
hacia ellas, y a menos que las re1111amos freC11entement:e para pasar revista, se
escapan al bosquey sedispersa11 (Estaire 2010)

Ya no m atrevo a macular u pura

Por eso oece itamo ent nder que con la poe ía lo ere humanos llevamos a cabo una r elaboración constante no sólo de palabras, ino de nue tro propio er. Aldesarrollar y amplificar la m moria mántica, hacemos aquello que en palabras de ri tóteles,
ería: romper con el Ser-estático para crear lo divino trascendente ázquez

Aparición con una imagen vana:

Ortiz 2 9).

La Ye inde cifrable y cotidiana
Y má allá d mi literatura.
' que la luna o la palabra luna
' una letra qu fue creada para
La compleja critura de e a rara
o·a qu · mo, numer a y una.

nocer de cerca a muchos p eta así como dirigir por mucho
año tall re literarios, y bre en lo últimos año , trabajar conperonas con tras!! rnos mental
evero no permit a verar, que
i la di capacidad ha llevado al ujeto a encontrar e en el bord de
una identidad fraca ada qu no puede continuar, que e fragmenta
in reconocer ni pasado ni futuro y de conoce su esencia, escribir,

Ha)' para recordarla o figurarla.

El .ecreto a mi ver, e tá en usarla
Con humildad.
Es la palabra luna.

60

61

�A/1110 · Iba R.odrig"tt Pirrz

LA meMfora. Crealfridad in11a/a dtl .rer b11ma110

trabajar con su m moría s mántica, hacer poesía o textos narrativo ,
c n tiruy una berrami nta vali sí ima para evitar la rotura menta~
u ignifica la p ' dida d l er.
Ju tamence el cenari de crito no permit afumar que el terapi ta lingüi ta-cognitivo, deb aber qu entre má e propicie el
de arrollo d l proceso d p n amiento d un po ta con tra tomo rn ntal é te tendr' una mejor compren ión emántica-lingüí ticapara elab rar su crito. a información nueva guardada a
travé de la. e ccitura · e asimila con profundidad cuando exi t nabundant e trucrura c gnitiva corr lati as conel e n cimi nro.
a ituación inv rsa también e presenta: a menor conocimi nto
menor compren ión ( trelt oYa,2 9; an co 2 ))

Hablar. escn"/Jiry amar son en realidad el mismo acto.Repetición, p1,lsió11,
t•ida. Allí donde lo h11n1a,10 pierde Jl(J lívnter, donde palabray cosa pierden s11
con-espondmcia para abrir en el hombre las p11ertas que le e11cadenen defi11itiva111ente a 11n poe,110 que transformado en ,netáfora. sólo toma sentido en elp11nto
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64

65

�EL ROL FEMENINO E
DE LA REvOLUCIÓ

l.AS

OVELAS

ME.xlCANA

Lilian L. Cano•

L\ REvOLL CIO. ~lExI ' \ fu un gran l vamami nto qu bu. có
liberar y cambiar a un paí can ado d la pr i ' n y abu o de lo
p der
. L lit ratura d la Revolución 1 xicana e ·encial para
c mprender la forma de xpre i ' n qu l , d cum nt
ficía1 • no p dían mo trar ni .plicar pu caracteriza a l s per. naj •
c n , u id a y pasione y hace compren ibles ci rto uc o. para
el análi i hi t 'rico. a narrativa de la R voluci ' n M xican 1rY
e rn un ·an fu ot para la m m ria hi tórica, hac r cardar lo
~ento tan dífícile ue lo m xican tm·i r o qu
p rtar para
tener igualdad. La n v la ha funcionado, n mucho ca o como
un rip d xplic ción com ju tificación o crítica d la Revolución
~[ xicana ( bundi , 20 J, p. t t).
uan
e m nci na la R 1olución \ exicana, , iempre
pt n a
en lo militar , l indígena y el obiern . n re um n,
píen a
iempre en lo hombr participand en la gu rra, en u manera d
alir d u ca a, para p lear p r u der cho .
tre tanto, ¿qu' pa ó
con l mujere durant
t peri d d la hi t ria mexicana? En la
hi. t ria d gu rm, d acu rd c n 1 p o amient dí. ico, la mulo niño y 1
claY
on c nsid r do. c mo I n ciudadano y lo hombres como lo principal s audadano d la hi tocia.
El pap I del ldado e vi to en Occident como la manifi tación
má. pura d la ciudadanía.
h mbr
qu
o l ciud dan ,
P
\n

r:i

del d parram neo &lt;l

spañ I en la Univcr.-11.lad &lt;l

.

6

eY

en an

�El roljénm,ino en

on l

/,u M1&gt;e/as

de la &amp;rol1Jdtf11 Mexicana

que part n al campo de batalla. }' al cuart l· la mujere , niño

y ancianos iguen ocupando 1lugar de la ciudad y l hogar (Pratt,
2 04, págs. 15 -1 ) . La hi tori grafía c n encional tiende a dasificar
a la ociedad en tado d guerra, de acuerdo con el u o del e pacio
militar r dom, rico-civil de la iguient forma: n el e pacio militar
e tán lo h mbre ciudadano , el campo d batalla. y el cuartel. Los
h mbre pr ductore on los que e d dican a pelear, e encuentran en cena y on rep esemado como soldad s. n el e pacio
domé rico-civil e encuentran la mujeres, que on las no ciudadana
habitan en la ciudad, el pu blo o el hogar y on la repr ductora
que ap yan r e peran a u marido . E tán fuera de cena y on
repre entada com la e p a , hermana , novia o madre de l
soldado (Pratt, 20 4, p. 159).
En u estudio La 11119er en la R.e1•0/ución Me..-.dcana, , gele l\Iendieta atorre pre enta una honorable li ta que mu era la variada
participación de la mujer ea dich acont cimiento.
imp nante
m ncionarl , pue aruda a comprend r má a fondo la importancia
d la muj r en la Re ohición, ya que en n velas y tudios ca j no
e menci nada y muchas c s ha ta es ignorada. La li ta d Áng le M ndieta A.Jatorre resume once punto impo tante : la muj re
formar no c laboraron en clube lib rale anti r eleccionista o d
cooperación del grup armado . Fundaron periódico d opoición al régim n o en def; n a d la cla
de valida v a imi mo
e cribi ron numero o artículos. u ayuda en los compl~t, pa de
arma , corr o y clifu ión d noticia fu verdaderamem asombro a.
orno enfermera , estuvieron en 1 pu tos de a anzada y e tabl ci r n ho pitale . Con humildad e de prendieron de su fortunas,
u bienestar y u propia libertad para colaborar n una cau a qu
juzgaban ju ta. La mujere también mantuvieron el píritu de lealtad y prote ta contra la u urpación delahuerti ta, tomaron la arma
)' c mbatieron junto a us e po o e hijo . aminando atrás d los
h rnbr so tuvieron la moral de la tr pa al mi mo tiempo qu bu caban c mida y e cuchaban noticia . Participaron en t do tipo de
com.i i nes, que incluían d d confi ccionar bandera ha ta redactar
escrito importante . P r último, firmaron manifie to públic o

6

UlianL Cano

hicieron acto de pre encia en manife taciones peligrosas, arri sgando con ello sus ·vidas todo lo días al igual que lo hombre (Pratt,
2
p. 160).
¿Qué tienen qu decir la. mujeres n sus novela acerrn d la
mujer y u participación? · Habrá alguna difer ncia entre las obra
literaria de escritores masculinos y femenino s bre la participación
d la mujer durante la Revolución fexicana? studiemo tre obras
de autora fem nina : ellie Campobello y Laura Esquivel, haciendo una pequeña referencia a Elena Poniatowska, y tres obras de autore masculino : fariano zuela Francisco L. rquizo y Gregario
López y Fuentes, para deducir con ejemplos tomado de la propia
novela i la mujere de la Revolución exicana son representadas
de manera distinta. Mi upo ición qu habrá una gran diferencia
entre lo escritores masculinos y fi menino en la forma de r preentar a la mujer durante e ta época de la historia me,xicana.
Para entender má a fondo la do obras de ellie Campobello,
Carfl{cho Las manos de mamó se tiene que hacer refer ncia a los concepto ante citados del espacio militar y el e pacio domé rico-civil
ya que uel n aparecer en la narrativa de la Revolución cl:exicana. Hay
diferente versione del libro Cartucho (1931) pues e hicieron r viiooe al original, y la egunda edición, publicada en 1940, deja fuera
una de la historias originale titulada "Villa' , y añade veinticuatro
hi toria nuevas lo que presenta un total de cincuenta y sei historias
(Parra, 2 5, p. 53). l tiempo y espacio de la mayoria de la historia
onlo rrúsmo año d 1915a1919,durantelaacciónmilitaryhumana
desarrollada en lo territorios ocupado p r lo villi ta en ese mom nto de la hi toria mexicana. Los capírulos de la o , la on brev s
r uelr , contado d d la persp ctiva de una niña que tá viviend
toda la vi lencia de la Revolución. La n vela está repleta de mujere ,
pero aparecen en papeles ecundario o d ap yo · en su r laciones
tradicionales de madres esposas etc. unqu no on lo p rsonaj
principal tamp co on de crita como mala in val r moral, ino
como mujere que aparecen al final d la anécdota recogiend cad.ávere , rezando por l s muerto o p r lo d aparecido llorando por
llo o curando a todos lo hombre herid (Pratt, 2 4, p. 164-165).

69

�I rolfe111eni110 en los novelas de la Re11()/tfdón Mexic1111q

Lilitm L Cano

ampobello n itúa a la mujere en l papele principales, pero
abre un poco d terren nu o para lo ' no-ciudadan
que on
las mujere }' niñ , para col carl como te ti
que se encuentran
n la afu r del pací militar de l
ciudadan ''. 11a pa an
a er co-pr ductora de la mi ma historia mexicana porqu
n la
que relatan lo h cho y ah ra tien n un e pacio de ciudadanía qu
erá má ampli en LAs hlanos de 111a111ó. La aut ca ha pu o como
la pr tagoni ta, la qu Ye narra la acción que tá pa ando a u
alrededor concepto que e muy imp nante, ya que la autoridad la
tiene una no-ciudadana ' que e tá n el . calafón má baj en
érmino d imp rcancia n la hi t ria } n la narraci 'n ratt
20 4 p. 165). n del per oaj que má r alta d esta hi t ria
el p r onaje d la ' mamá " ya que n
una soidadera un p onaje que ande en la batallil , ino que representa a la figura familiar
que
queda n ca a.
d crita como una p r ona ll na d campa ión que no e tá de acuerd con la re lución que 11 ra y angustia por odas la vida perdida
arra, 2 ~, p. 65). o olamente
e una ob ervad ra, sino una participante que apoya a F anci co
illa d sd el e pacio domé tico ya que en una de las hi tocias cura
a lo soldado de Villa · arri a u pr pia , ·da tratand d alvar
la de ell . n otra ca i n , pr te
brina de un en ral
im rvien para alvar a u hij d
r jecurado· pu d r umir su
p r naje como la repre entación de t do lo doméstico la cultura
oral l ámbir materno, l mund d la mujer )' d lo niño
(pág . 65-66). 1 pacio rná imp rtante d Ja n iV la Ca1t11cho e el
núlirar, p rqu ahí e dond toda la acción d la R olución está
ucedi ndo, y el dom' rico-civil pa a a ·er un pacio en la afuera
d la R volución qu
int rpreta com un pacio de ob, r ación
r t rimoni d la at cidade d la batalla .
in embarg , n la otra noY la te lucionaria de amp b llo
Las manos de 111a,nó {193 ), el e paci d mé tic -civil c nvi rt en
1 spacio más importante d la obra: s el lugar de la narraci ' n ,
d tod lo narrad
difi rencia d la ocra n v la 'sta no. mue tra
tod . 1 a pect d la Re oluci ' n d d l mism espacio d mé rico-civil pero ah ra t ni nd c mo punto central 1 cómo vivía

la R volución y no cómo e eía (Pratt 2 , p. 16 ) . La novela igual
que Cartucho e narrada n primera per ona d d el punto de vi ta

r

de una niña enci rra un fuerte carácter autobiográfico
e enfoca
enormemente en la vida familiar
n una madre que e tran ~ rma
n un per onaj i ealizado e inol ·dabl (p. 16 ) .
La obra ti ne com per onaje central a un, joven nor ña madre d la niña narradora que cu nta la hi tocia de e · mo br vivió
al cao de la Rev lución fexicana. a nov la d alreded r d cincuenta página
ha catalogado como el himno de una niña 9u
mu tra a u madre d ación y hala o. ás important coda ía, la
novela e ha llegado a interpr tar como un tan b m naj a t da
la madre de la R olución exicana, a toda
a mujere que d mo traron u heroí rno detrás d las e cenas y qu han ido ign rada en la hi toria y n la lit atura fe , r, 19 5 p. 7 4 ). El título cien
gran imp rtancia por la ima n d la muj r qu pr s nta ya qu no
n ña la caract rí ticas d la madre y no abre l
j para ver
realmente a e ta muj r com lo qu e . ~ lla, c n u man s, e una
mujer productiva y trabajadora qu no queda en u ca a e p randa a r cibir noticia de la zona militar anunciando que la R volución
ha t rminado. l per naj de la madre --el cual r pr enta a la
madr de ampobello-- e mencionad en la novela como maq1á
ella o usted aunque aparee n otr per onaje , e el qu cien má
profundidad en la historia . 4 ). Lo papele má imp rtante en
lo que aparece en la n
la on 1 repr ductore a í como papele.
de u tituci ' o d 1 h mbre
im lement d ciudadana. La mamá
repr nta l pap l r pr duct re. p rque apar e com una d
la tanta mujere qu e ' quedaron atrá " o u casa durant la
R v lución
la madr dedicada, abn gada viuda enlutada , nfermera vali nt qu mantiene. uh ar ra 2004 pá . 16.L t 6 ) .
L autora relata en la n v la un recuerd mu , p cífico
u
madre encada en la máquia d c r haci , nd le r pita, acti,·idad
que lía s r interrumpida p r I balaz · uand la luchas
inten ificaban dejaba u máquina de co er para ayudar a us ere qu cid
f y r, 19 5, p. 75 1) .
madre r pr entant d la mujere
de la R luci ' o, no 1am nt t nía u obli aci n dom ' ricas,

�El rolJemmfoo m las no1'tl11s dt la Rtl'ol11do11 Mr:,i((lna

in qu al mom no qu e talla la revu lta) lo h mbre ti nen que
marchar e Ua adopta el pap 1 del h rnbre y l u tituye c nvirtiéndo e n una ciud. dana. I muj r, al apr piar. d l pap l d 1hombr
n l hogar pa a de p r. naje cundario a personaje principal. La
mamá e ah ra pr ,-eedor y ¡ fi de arnilia actor juridic p lírico
y pr duct r" (Pratt 2 ( 4, págs. 16 -16 ). También aparee n otr
papel que no ti nen que ver c n l ante menci nad ioterpr tando a un p r onaje d plac r exu 1, n ual y con cienre de u
cu rp . 1 lar o de la bra, a la protagonista e l conoc n amigo
y amante y e le ve exp niendo u ran ap tiro xual. La madr
apodera d u cuerpo y ncu otra u propi plac r por ejemplo
el d fumar. u ·ensualida&lt;l r exualidad o r pre~ macla c mo
concepto natural p rque lla mue ua u p der como pr pietaria
d u cu rp , y •• te n . descrit e mo el tabú qu ya ra part de
la cultura hi pana.
La madre ha ll vad "una ,-ida ue ha id de hecha por l s
e tr o de lo rifles" y qu en u hl toria encomramo la viudez
pr matura mudanza repenrin e ca ez d todo tipo hijo herido
y mu rt
hombre que llegan e an y nunca r gr an, al igual que
peleas con la familia d u e p
p. l '14) . E
una muj r e n dignidad, rgull y abiduda, •a que e mue tra e mo
d f,
ra de u hijo al no aceptar ningún cip d campen aci, n
m n taria d la c n p r la muerte d u espo o que murió durant
u . erv1a militare . Le dijo al ju z: ' l padr de mi hijo ... mi
compañ r andaba por
t p leando. D endía u partid murió
en e o.
hem perdido n. di n lo r p ndrá. fi hijo on
rrúo. y 1 t qu l pido e u m lo d je.
oece itan gue 1
dé nada
r cuenta d la muerre de u padr . Déjemel
1 er
1985, p.-51). Amba. n v la d Camp b ll on xc lente jemplo.
d 1rol f, m nin mucha vece i
rad en la obra re,, lucionaria
y n la mima hi toria de Jéxic .
noc m a la. muj e e mo
rancie. ap nad ra d la Revoluci · n· aunque no ene ntraban en
la. . c na militare ayudaban en otr a p et i alrn nt imp rtante para la familia .

2

LJ/io11L

110

La iguiente bra analizada pre nea a una muj r qu d cidió
unir a la Revolución, per n para r una oldadera, in para
t mar el mand ha ta lle ar a r una enerala. omo a 11a para chocolate de Laura · qui el e una obra en la que 1 role femenino
y ma culino on inv rcido en mucha oca i n . Lo. p r onaj
principal d la n vela n femenin
y la bra
ha caracterizado
e m femini ta, ya qu las muj r
pr ntan e mo una
úp r
mujer '' qu han ad ptado l elemem masculino . La aut ra
ha permitido que la rnuj re in\·adan lo e pacio de lo h mbr
1 habían prohibid p r - r . 1am nt var nil · n
la n vela e le p rmit alir d e
qu ma patriarcal
in r
reprimida por llo ( ilva, 2 5). La bra
puede clasificar r Y lucionaria p rqu t d
d arrolfa duram la R v lución ~Iexicana
un momento excremadamence imp rtame para la hi toria de
te
pai
rub r ncia d lo qu
ha e crit y e rudiad de la hist ria de
M • ··co, aquí
ccib de:: nu
la hi t ria d la R voluci · a durante
el period :illista, de 19L a 191 6, p r ah ra d d un pum d 'l ta
fem nin . En f •xic
to añ
pueden c nsiderar com añ
de rebelión en l que lo hombre. an l que mandaban, p ro
la muj r emp zaron ,1 partlapar n la vida nací nal ) la e
e rn nzar n a cambiar (2 OS).
◄ 1 libr t ca I tema fem nino comun . e mo la rec ta la
cocina la madre y el ama de casa pero también trata l tema d la
rnuj re que no i ieron los r I s f menino típico de la ép ca
qu d cidi r n ma char a p l ar e mo ldad ra . G rtrudis hermana de Tita, la pro
ni ta • erá el e el
ca inve ti ci · n, ra
qu e la muj r d la ca a qu r mp c n roda la barr ra impu ca p r la ciedad. [amá El na pa a a t mar 11 ar ma culino en
u casa, r presenta el caciqui mo y ti ne la dura ar a d man jar
bi n el ranch r p a abilidad atribuida e múnmente a lo b mbr . "' ila no e d ' bil, e rn uel n . r r pr ntada la mujere
in todo l concrari , · un j mpl de ll e el epi di en qu
tu
qu de6 ad r u bi n enfr ntand a la cuadrilla d reV&lt; lucí nario que qu rían r bar u ca a. íamá I na mu tra e rno
una mujer vali me y e n carác r, &gt;"ª u " ni nd
n el

f

�El rolJemmi110 e11 las 11ot'elas &amp; la Ret'fJh1ri.rÍ11 Mexicana

lilion L Ctmo

arillo, re pondió: ¡ 'O no toy bromeando y ya dij qu a mi ca a n
otra nadi l'
quivel, 19 9, p. 90).
a madre ha tenid que t mar ! lugar reservado para el hombre
de la familia e ha transformado para tomar el pap l ma, cu lino y
defender su hogar. Gertrudis es un per naj mu ' importante para
las nov la d la R volución porque no e repr entada como una
típica oldad ra qu igue a su esp o para ervide. Laura -&lt; quivel
r pr enta a la mujer r volucionaria d un modo di tinto pone a
r udi en un nivel de poder y la mue tra fu rt e intelig nt
·a qu claramen col ca a u her ína en un pap l r ervad a lo
h mbre . l ca o d Genrudis e diferente p rque rechaza Ja m nogamia controla a gente que no es parte de su casa materna
apropia de lo masculino, ya que adopta 1 Y stido y el lenguaj , al
i al que la acci n angri nta d 1 r voluci nari ( ilva 20 5).
n el tiemp
n qu e to uc día, ella ya e taba eparada de Juan
Alejándr z, el revolucionario que la había re catado d la opre ión
en la que ivía bajo :Mamá Elena qui n repre enta al hombre que
tiene el poder sobr ella. La oldad ras eran la mujere que
orolaban en la fila d la R olución por eguir a un h mbr , ya a
para cuidarlo, para cocinarle y darle d comer para car ar odo u
armamento atisfacerlo exualmeme y n muchas oca jone hasta
para p I ar a su lado. Las mujer al quedar e sola corrían l peli:ro de perder us idas er raptada r ha ta violada por I s tro
re olucionario . La.
ldadera
n muy poca vece reconocida
por u participación activa durante la Rev; lucí · n, pero gracia a lo
corridos
ha sabido má acerca de e tas rnujere que ahora forman parte de la hi toria m x:icana ( ilva, 2 05).
El c nccpco de !.a oldadera e repre ntad por Jesusa Palancares la narradora pr rag ni ta de I fasta n.o 11erte, Jes!Ís t11ío d lena Poniatow ka. ste per naje e un gran ej rnpl de una s ldadera que
va a la R v lución jguiendo a u marido no p r gusto ino porqu
era u deb r. Ella repr nta toda la voc
ilenciada de léxico;
el p r onaje le da v z a la muj re oprimida qu día tras día eran
expuesta a la vial ncia y a la esca z. ·• una p r ona fuerte • lo abemo cuando dice: 'mi papá andaba a pi ., y tenía que eguirlo en

la infant ría. Yo cargaba con la cana ta de traste · caminaba con zapat de tacón alto' (P niatow ka, 1969 pág . 65-66). La novela abre
otra puerta para dem erar I importante que eran ta mu· eres n
lo campamento y en la batalla y gue in ella quizá lo hombr s
n hubieran r istido y peleado igual p r tanc años.

Con e ta cita no clamo cuenta de todo lo que G rtrudi había
logrado qu no
quedó trabajand com pro titura el re to d
su vida y que ivió fu ra de la n rma de la época. E tuYo o la
revolución como persona de re pet y de poder y n impl ment
com una mujer que va a ayudar y a satisfacer a u hombr . l únic
hombr que realment manda en la vida de Gercrudis e el mi mo
Panch
illa y es la figura central d la novela ya qu cuando ella
e un al eneral Juan Alejándrez manti n c n él una relación i alitaria. L d s manci.en n el mi mo rango y n hay evidencia d
gue hayan tenido comp tencia entr llos, ·a que el luga en d nd
e~taba Gertruru
un ambiente típicam nte ma culino.
on el magnífico pcr onaje de Gertrudi Laura ~ qui el t ma
todo el cont xto hi tórico d la Rev lución 1exicana para "recobrar la participación fem runa d la oldad ra y de aquellas que
ll garon a ser líderes d la cuadrilla revoluci naria. en el confüct
armado' ( il:va) . ertrudi no repre enea a la mujer del pr totip
histórico de irvienre en la batalla , in gue r "Vive la imagen d la
mujer gu rrera que ha ido quitada d la hi tocia oficial ( ilva) . Por
e ta última razón el per ona· de G rtrudis , la nov la entera pa an a
er parte de la historia fern nina ya que la obra expone a la mujer

74

5

ertrudi emp z' d d abajo, iendo pro t:ituta de un bui:d l,
p r luch · p r u vida para mejorarla ha ta ll gar a er una g n rala
del ... jército revolucionario. La nov la cuenta qu
E te nombramiento e lo había ganado a pul luchando como
nadie en l campo de batalla. n la sangr traía el don de maod ,
así que en cuant in.gr ó al ejército rápidamente empezó a escalar
pue to, en el poder ha ta alcanzar el m jor pue to. • quivel 1989
p. 179).

�El r(J/fi mmi11Q m las 11rm/,u dt 1(/ &amp;:1"0l11d&lt;i11 .\h:. ·iM11a

Ulia11L Ctmo

como er _ ca pace d alir de u. r l ápico fe menino- invadir lo ma cu.lino , y In aut ra le da vida a t das e as muj r qu
contribuy r n c n u \;da y puño en la Ri ·oluci · n f xicana r

que on como lo blanco ' lo n gro imb 'licameme n la irgen de
Guadalupe y la íalinche (p. 6 ). El autor hace una gran diferencia
entr la d rnujere qu aparecen a l lar o d la bra: on un gran
jemplo de la dualidad. amila e la coro añera de lo homb · mi otra que la Pintada la muj r caracterizada como una p rdida o mujer
aúda que · fruta la acci ' n y la violencia de la Re olución [ x.icana
(p. 6 ) . j en amila e pr entada como una muj r inocente que
ha id c rr mpida por lo hech · circun tancias cau adas por la
guerra. st! p r naje
caracteriza p r u ilenci , ya qu ca i no
habla, y cuando 1 hace s casi iempre para e. pr ar u miedo o u
amor por ui en-antes (p. 68). Para D m tri
amila e algtúen que
entra n su vida como un u ñ h rm
cuando el narrador comenta: oyó la , z fem nina y melodi sa qu en u ño había cuchado
ya , al igual que e mo un obj t d ado "ah ra, igual d dulce y
cariñ a entraba e n una olla de lec.h de parramá.ndo d
puma'
( zu la, 199 p. 22). En amila todo era mesurado, p rque la n vela la
d crib e m una mujer que t nía una amabilidad que ninguna otra
per na. uizás el atributo má important qu Azuela le da a Carnila
r la voz de Ja razón y la e ropa i ' n para Dem tri , p r ejempl
cuando interc di · por un h mbre hambriento: '·ande don emetrio,
no a u té también mal alma· dele una orden pa' que le devuelvan u
maíz! (p. 1 3). Camila, ímbol de in e ncia de b ndad en la nov la i e iendo una muj r que tepre enta l de e
xual d l
hombre · un ejemplo d la mujer in p
r y in palabra para de nder . E. la imagen de una mu· r qu ri ne mied y ' lament ha sido
incorporada a la R v luci · n para ervir como la úpidi e mpañera"
de un hombre.
xaminand má a .fi ndo al p rs naj e ntrari a amila, la Pintada, ne oteamos qu
una mu· r violenta manipulad ra, e a
má xperiencia de pi lo cura la cual e tá marcada p r enfermedad . o la n Yela
ta mujer e vi ta e m un fracaso total porqu
u e mp rtamien ti n caracteri ·cas atribuida s lament a l
h mbr y que e nsid ran inapropiada para la muj e (fh rnt n,
2
p. 69). r ej mpl , traer una pis la, n preocup e por u apari ncia y p der eguirle el pa a t do los hombres on caracterí rica

medio de ertrudi .
De pué · de hab r analizad tre n vela de e crit ra emenina
e p ctacular , ahc ra r nem yue ver el tr lad d la moneda
para tener una compren, 1 • n coi.al.
analizarán tre. obra d autore
ma ulinos para . aber i llo en su n v la repr s man a la muj r
durant la Re'\'"olución f xicana d una man ta di tinta. La primera
nov la qu ·erá analizada
Los de aht!}o (19l5), crita p r Marian
Azu la, J a ue e. e nsiderada eneralment c roo la prirn ra novela
de l Rev lución. La obra e tá c mpue ta p r cierta. e cena
pidi d l conflicto armado ,. e n ta d tr
arce Azuel escribí'
'
s brc la R Yolucióo 1'I xicana e m un obr vivi nte al igual qu
com un t • Ligo, ya qu pele · con l villi ta •. La n Yela trata de la
batalla del pr ta ni ta Dem trio facía · u hombre. contra l
fed tal
hornton, 2 16 p. 6..) .
De.de la. primera pá ina del libro n dama cu nta qu
zu la
no lt: da mucha imp rtancia a la e p a de Dem trio ) ni siquiera
pre cupa p r darl un n mbre pr pi . lla
repre entada
re rida . olament com "la muj r'' "ella' y la mujer d Dem trio
Mací.a '' m:u,_ifcstándo · s 1am ntc c m una pr pi dad má d 1
prota oni ta. Durante la au en ia d D m trio la po a
qu da
en la ca a e n u hij
queñ , per l aut n n pre enea ninguna d ripción de todo I qu ha pa ado e n lla durante e te
ti mp .
ten m idea de lo qu ella ha tenid qu pa ar la,
t nemo. qu sacar nu . tra pr pia e nclu ionc (p. 67) . u d tino
r ulta ~er 1 mi ·mo &lt;l muchas muj r m XlC nas d e
tiemp
ba c.1u dad \ ·uda · e n un hij a qw n tiene que mane n r ya qu al
final d la n vel abemo que muere Demetrio ~ facía en el mi. mo
lugar en dond turn u primera pelea y su prim ra ~et ria.
n la n vda ne mram d • p r naje fem nin qu ju
pa le rclativam ne imp rt, nt : la j n amila · la Pintada. lla
repr entan lru imágen much. vec . diJ etJtida d la Yirgen y la ramera o pro t:ituta. • n la historia me ·cana, e ta d repr maa n

6

7

�El miftnuni110 e11 las noreltis di la Rr1·ol11d611 Me&gt;.."icana

qu d fin n a la Pintada como una p r ona indigna.
ej mplo
mue tran qu pata el aut r la mujere que apr pian d 1 ma culin n on bien vi ta y d herían er ca ti ada •a qu
la regl que han sido impue,ta p r la .oci dad (p. ~- on to
ej mplos pu de concluir que zu la ha e tabl cid qu la in e ncia belleza juventud ) virginidad n una muj r n caract rí cica
bu n, y la pue ta , n r pre emad e mo caracr rí rica anormal , r pugnante y a quer a (p. -,1).
La fu rza ne aúva
igu m trand n la Pintada cuand
c o arnila r la mata. La Pintada oza de l cru ldad qu
l gü ro Mar arit con la nt y l demu era cuando Ana ta io l
cu ora a Dem tri que golpe ' a un hombre y "la Pintada e caía de
ri a' ( zuela 199~ p. 1fl3). Ella r baba y b bía con 1 h mbr
ra
m ntir . a y en idio a con amila· era "de arma t mar' e p cialment al c.lefend r al gü r lar rit . le mu tra corn una mujer
fácil cuand l ~I c I die a otr hombr que no e apur qu ' ai
traim · a la Pintada y re la pa amo al co to' (p. 102). u opinión
nunca cuenta a lo lar d la novela y p r nificada como alacrán
y c m chinch . Ella no
deja r car, t rmina injuriand a todo ,
pronunciand in. ult • qu la mi ma tr pa nunca había e cuchad .
unque pa an a er p rt d las batalla , la mujcre de eable on
aquella e mo amila, qu n tratan de comp rtar com h mbr
ino que e c m·i rten en íctima y mu r o p r la mala condici n &lt;l la guerra h rnt n, 2006, p. 2). lla
n r pr ntada
com
re. mi, · rabl v a quer s cuando e de cribe I qu pa a
despu · d una batalla: la muj r s harapo a iban y enían corn
famélico e y te
culcand y d p j, nd ' . ~2). La muj r imboliza ca i . iempre t do 1 negativ d un r human , ha ta ll gar
al punt de denigrarla c mpletamente. •. ciar qu en e ta novela
la muj r que ha ido pervertida por la. xpericncja y tra edia de la
R ,·olud · n ya n e vi ta e m una muj r d ada in com una
rnuj r que ha id d ni rada m ralm nte (p. 7 ).
La n \'ela Tropa 1ie¡a {19 1), d ranci c L. rquiz , y an,pamenlo (19 1) de r
y
ne
· en en e mún •ari
tercotipo atribuido a la rnuj r. La muj r que r altan en la

Ulia11L

Co110

d n vela oo repr macla com
ldadera c m mu¡er que
p leaban en la batalla · a rodaban a u h mbre con di er nte
rip de tar a . De a~ rtunadamente l nombr d la mayoría d
la
ldadera,, junto c n u hist ci , han id p rdido , oh'ldado
a lo lar o d la hi t ri, mexicana. .Analicem . e ta do o ~· la d
autor ma culino · para darn cu nta d e · m
1 muj re n p cial la ]dad ra , d d 1punt d vi ta
hombr . Tropa viqa fu e crita p r un g n ral que particip ' dir ctam nt en la Re,· lución y e r fi riel com el n veli ra d 1 !dado' .
La n ela n ll va p r la vida d lo . oldad fed rale habl, d
cómo han lle ado a r part del cuarr 1 y del cao d la R voluci · n
y d cómo ni ell · ab n de qué lado qui ten tar (Bruc - o a
1991 p. 41). La
ldad ra on r fi rida como la vieja " y n J
cuart l militar tienen I pri,.-ile ·o d pa ar la o ch con u hombre : 'cuando di ron el mqu de atenci · o' d pué de la r tret.'l' y
entraron las vieja a pasar la noch " rquizo, 19 4 p. 60).
v1 a
tambi •n ran las ncar ada de tra r la comida y de lavar I tra te :
' la corneta de la pu rta toe· atención' y ntrar n l . Yieja con las
cana ca ya bi n revi adas' (p. 44), y también ran 1 qu robaban:
la vieja oldad ra I en ñan a r bar e la gallina , y de r bar
olátil ' (p. 6 ).
otip s atribuido a la oldadera n
a, con
·
nd nci la lib rtad . .·ual m jor conocida com pr mi cuidad. Ella ca 1 .i mpre ti ·n n ~u "Juan' p ro
a vec . la atracci
hombre o la n ce idad d
uno
la 11 van
e con otro. hombr (,\bun
. 10 ).
mpl má imporrant
cua
de 1
1d1ón
me. cu nta u primera
· ·
Ida
nía
hombre y qu p r un cuan
n cJ
ni ta.
~ ·piridjón le pr
y
,
e ot
d j
&lt;lor~
mu
n d la medianoch p. ra adel
rc.¡ui¿ , 1974, p. 60).
cuartel, 1
abJaban d la. mujer
c m i fu ran bj
xua.le
m mu1er
in val r, ya qu
olam ot
rvian para l placer exuale : c · m man ean a u
madr · e mor L'l lla enrr toda la tropa (p. 67)· u madr r Jaba

79

�El rol (tnwlÍno

M

/aJ non:lor dt la &amp;1:olffdÓfl \ltxir,ma

p r tod J batallón" (p. 6 ); ' 'ª que la muj re que viv n encr
no tr s r lan entre todo " . "'3). i
'mujer ' no van e n
ell s a t do lad , la, que ya ú nen e. periencia n la ,rida militar 1
con iguen a una "g rda' para que no . j ntan tan olo . .
La
ldad ra tambi · n
n rcpr entadas como mujer que
obtienen en el puebl la información nec aria para
tropa p r
medio de pr gumas hecha. por la calle a cambio de recompensas
exuale ( \buncli , 2(
p. 111). Por jempl , una vez má l pr ta oni ta comenta en l cuartel ac ca d u nueva mujer ' e refi r a lla
dici ndo: la mía e con ce que había ·a rolado much en much
cu rpo y con mucho hornbr .. Por lJa supimo mucha e as de
la que taban pa ando afu ra d l cuartel'
rquiz 1974, p. 8).
oldad ra
han apropiad d I J nguaje del h rnbr revolucionario
y to
vi to e mo alg vulgar o d • mal gu to. Ella ah ra hablan actúan e mo lo- hombre , p ro una vez má , n expue tas
c m~ mentira a qu no cumplen u prome a al contrario que
un hombre macho · d ley. _. n la n vda una ldadera le dice a u
h mbr qut i mpr l erá fiel que •1empr lo eguirá y que no se
,·a a m cer con ningún otr mach . Pero a prome a
qui bra
má. tarde porque sa mi, rna , ol&lt;lad ra e ha ne ntrad a un m j r
partid para ella enm: lo rev Iuci nario . ·1e~ nt lo narra la oldadera de n mbr h nita: ' hay un aqu o allí que da gusto: piano en
la call , cama de latón, piez de manta, pare de 7aparo chalina .
' ere que por e o e qu dó la ,haca· ora e cuando va a hacer
de reb z nu vo" (1 buncli , 2
p. 112), y e in inú qu la hata ha.
cr1c ntrad a tr hombr · e va a quedar ah ra c n ·1.
nm·ela
mu tra a una. s lda&lt;l ra 9u
lamente irven c mo compañ ra
xual d l hombr como rat ras y com m ntir as. Las mujete , on d crita e m ,
qu
1am nte tán en la Re olución
para eguir a un h rnbr :
ldad ra ·ene que eguir a u h mbr , ad nd
a" ·rquiz , 1974 p. t 5) n p rqu
a una mu1er
fu rt qu qui ·r pcl ar y luchar p r u vida como lo hombr .
La última no ·cla analizada s titula .a111pammlo
fu
crita
pur
rio L · p z y u nt . Trata obr la fa e armada d la
Rev lucí· n · 1 acontecimi ot . que uced n en un ca.mpam oto

l_j/ia11

L

,al/(}

d l jérci o (Des au 19 2, p. 320). n ta noY la la mujer
on
ímb
u
pr miscuidad también on de e.rita c m
malicio a y com per
qu
1am ne 1rvcn para torbar en
tiempo de bacallas.
La viuda
un p rsonaj qu apar ce en l capítulo ne de la
prim raparte y la e o e rno cuancl
ncu ntra e rea d un campamento d los revolucionari y d vigilnnte le die qu tenga cuidad de lo peligro qu ocurren al caminar la de n che ( bundi ,
2 , p. l ) . Ella le dice que al.amente e tá buscando a u comadre
y i e su camin riéndo e, p ro eJ libr de crib u ci a coro una
ri a m nuda, malici a" · pez y fuente 1938 p. 1 o) p rqu 1vigilante ya le había a v rtido qu l oldado la iban a r y la füan a
d e ner un rato para' mirar la
tr lla '.
paree r 1 qu r alment
buscaba la mujer era e e peli ro y entir la em ci ' n de r d ada
p rgu cuan&lt;lo un rev luc.ionario la atrapó y le dijo que e fuera con
él) dej, ra a . u comadre l, viuda no e r si ti ' . El narrador comenta:
'parce qu l hace raci, el, er
bjeto d tanta centacion '
1 1) • ella igue con u risita cuando el rev lucionari le dice: " erá
la mujer de tocl no otr
. 102). Aquí . n mu tra un claro
ejempl de la pr miscuidad que tantas vec . e a ociada c n la s ldadera Ít derale. y la oldad ra d l r ~· lucionario . 1á ad lant n la no ela, n dam cu nea de que la mujer lamente fue
usada por todo los hombre , ·a que de pu · nadie e la qui o llevar
p rqu iba a t rbar. l principi &lt;l • la n ' la al ll ar 1
ldad
a un puebl una muj r ttara d hablar e n 1 arg nto parad fend r la
e mida que 1
ldado e e taban r band · comiend . uando ella
trata d impl rar qu no
11 ven la p quita comid'l que tiene guardada para u hijo , el ar ento la e ' le cont ta: ¡lá cima qu
pr ñada! i no 1 estu i. ra ce ll aria para qu cuidara de mí'
1-), lo que mue tra qu ara 1
!dad la muj r
olam nt crvían para cuidad . También ataban a la mujer e m pr piedad in
oz ni ot , 'ª qu . i un oldado quería a una muchacha olamente
la e co 'a in imp rtarl i ra de tr h mbr com d jernplo d 1
ncral qu ' amarcham · d d lu o e n una
la
p r de racia la no · del jef &lt;l l v luntari ·' (p. 61) .

r

�El rol e/lleni,10 m las nouku de la

l'Ollfdó11 ,\ le:,.1iw1a

Las muj r
·ncucntran n un mundo d nd 1 s h mbr
n
mach "
n los 9u d minan a . u c mpañ
U gánd la
a p n r en el mi mo ni,· l que a • u anímale·· un oldad comenta: '¡a mi muj r y a mi caballo s, lo yo le m m 1' (p. 196). L
r Yolucionario di.cut n obr la pre encia ele la
ldadera en el
campo d batalla como cuand ban atrapad una e lumna federal
n la qu l
old, d U van a u mujer y un r ,. lucionari dice:
e p cialm nt la. muj r
oo un e t rbo tr mendo. o resi t n
la j rnada fuerce . e enferman fácilrn nt &lt;l in lación [...] y en
lo cranc difícil
rillan a la tr pa a 1 má rande acri ci "
( bundi 2 , p. 113).
.._,¡ au or xprcsa clararn me u pini 'n acerca de las mujerc gue
p 1 an en la batalla : n irvcn para p lear y on débil ) n rmizas. •n t ejemplo la muj re on de crita c en p r L•1a qu
n ·irven para d arr llar la mi ma tarea ue lo · hombr , on
mo erada e mo er que lameot ab n atender a 1 h mbr
p r in p n ami nt y accione pr pía . Lo p or d la ituación
d la mujer en e t~ época e l hecho d que _i una muj r mu tra
fu rt y igual con l h mbr tam ién vis a de mala manera.
o era r f, r ncia d la o vela, 1 r v luci nario ene ntrar n a
un lda&lt;l que r ulta er mujer a la que
r fi ren com una
muchacha h mbruna '. El narrador die que la mujer 'ha aportado
la caminata a caball "y qu "a nadie ha p did
rYici alguno'.
En I mom nt o qu e pi nsa que r almenD el autor a a hablar
bien &lt;l una lt.Jader,, jgue: · p r u fealda&lt;l y carácter h e n
l han acarr ado 1mpatía ncr la tropa ' l párrafo t muna con:
'sin embargo, dicen que un soldado s u amor" ..ópez · Fu ate ,
193 p. J l). Al final I autor encierra t do 1
fuerz d
ta
muj r o l com ncari de qu e. taba ahí l ment por l aro r d
un !dad . La muj r o n ral
criticada p r ap el rar del r 1
ma culin
in imp rtar i e buen.'l pdead ra
porta el mi mo
pa, de lo. hombre .
L m
&lt;l la Re luci · n l\I xicana
han ·
lvidada a 1 lar
de la hist ria. j
muj
irYi r n en la luchad man ra. di ti.ne , hubi ra id una

l

2

Ulia11 L

11Q

c n un r ultad dif:i r ote.
m
xpu o ant la muj r - no
1am me 1Tían en 1 • h
ino qu
taban inv lucrada n
la política pel aban por la cau a y p r 1 d r ·ch . de la muj r y
participaban d forma activa n la batalla . xi te una gran difi r n cia 'ntte la novel de e crit re ) las d
ccirora. en lo qu
r fiere al tratami nt de l, participad' n d la muj r n la R v lución
\fexicaoa ya qu la e. cric ra n han eguid la e ndcncia d la
hi toria m xicana, en la que e ba olvidad a la mujere para ·pante en dich &gt; v nto.
i no fu ra p re crit ra e m
ellic C mp bello l na Poniatow ka y ura
qui 1, la mujere &lt;le la •p ca d la R oluci , n
. eguirfan olvidada como . i nunca hubi ran j tid . Ella mu tran
a la muj r d
t
año como algui n qu e tá c n ci ne d la.
atr ci&lt;lade qu uc den a u alr
d r. amp b llo n mu tra
a la mujer u rt , a la mujer que
du ña d u. accion y de su
h gar qu
capaz d cuidar
u familia, a1 igual qu ayudar a
los soldados herid . " qui el r mpe barr ra al cr ·ar un per naj
f menino difi r nre a 1 s demá ·a que le da I p der d . r una
en rala d la R luci ' o con intelig nci fuerza y la habilidad para
o t n r un pu t militar .ignad a 1 h mbr . . Poniatow ka reviYe a la 1 ad ra qu tanta vece ha id olvidada y fil.'ll r pr · nada. o autorc ma culin • r pre en an a la mujer ca i i mpr d ·
d manera difi r nce igualmente d ni ran e : una p r na &amp;ágil
qu ·tá en la R \ ' lucí · n p r eguir a un hombre) arend rl , una
ldad ra pr mi cua u
' para atu f: cer tod . l . hombr
. exualm nt . La mujer qu
apr pía d l ma culin
pre ntada
d un manera burlona • i a p r u la rnuj r
mue tra com un
"animal vulgar y mal p rtad . Ha ta t:n I s película, la muj r
,.¡ ca e m una p r na d ' bil, que i
a u hombr para at nd rl
)' para alim ntarl com i fuera un niñ .
a p licula La 'o/dadera bajo la &lt;lireca · n d Jo é B lai1 , mu tra a l. muj r com pro. tituca peleonera, rraici n ra com una
p r na .in int li nci, y in voz pr pía 9u c rá baj el mand d
l h mbr .
pt ta ni ta int rpretada p r ihi Pina!, pa a de
er una muj r r ci ' n ca ada a una lda&lt;l ra qu igu a :u marido,

�Ulian L Cano

re lurad &gt; a la fucrn. \l mor.ir u ·. p &gt; pa a a r pr pi dad &lt;l
tr hombn: qu
, p lcr,1 J · lh1 c mo i fuer, un bjcto il n
iado. 1 áz, ra, la pr tagoni ta, 1 u la ,,&lt;la de &lt; ldadcra, dánd
cu nta de.: t}llt: u vida nun , va, cambiar. L mujLr r v luci naria
. e ha qu daJ ·n •l h i h pero po o poc
h da&lt;l , e n r,
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�PREs

CIA DE ALFO

O

REYEs

RITO DE GABRIELA

MI

LO

TRAL

Di t r O Jk r·

Alfonso, homb d, Montaigu m tierras d, 111érica, ti
pnm ro d, 1111 !Iros lli :f ll el mon,ento ad11t1L
abriela • [i eral, 'i-\lfon~o Rcye. mae tr "

Pre ntación
TR.\\ :· DI n I. ro~1c I bu co dar cu m d la pr neta (explicita) de AJfi n o R ye n lo e · de
briela Mi tral. Para U
me valdr · d u carca p m
ado. } d lo r e
l pr pó i d mi e tudi
· ·
m nera la v~ión-p rcepción imagen
·
a I ma •. tr me ·ic, n .
1 relación de
tabl ce en 1922
cuand J . · Va ce n el • nt nce ecrt:tan de jducaci n Pública,
la in ira a e l b rar n l. R forma Fducati,. r en la on-anizaci · n
de Bibh teca P pular .. La p á a } duc, d ra chilena n okidará
nun a Ja e ·perienc1a en e. d . añ d
tadía n léxi o h ch
del cual dan ce. tim ni para c1tar tan sól algun . cjempl
• la m ·m ria d 1 9u 11 llama n carta diri J-ida a \lti n ·
R ·e · "rru raí e m xican, . ( orlar. 29-)
• u nostalgia por "la regi · n má eran par nt del air • la alti la
ruci · nrral d . ['xjco "c. to &lt;l nd n
e ) / n I Anáhu c
• P fo. r tinalar d lite tura, imcsti ador y critico litt:r:in Dcpart.uncnto J
E pañ l hculr d d HumamdaJ · y t\rr , nivers1daJ d on pci n. htlc.

7

�D1t1rrO l. r

plat d ' , mea ión d I nino m xicano 'm miran e n viili
eterna / u o¡ ne ,n- zul. d s (Poesía-. 166); )
• la rda 1ón 9u
tabl ce en el p ma · Pacri
cntr u pu bl nat. 1y 1 . fa,, b:
l la, d

La cart

ha ñalado3 que la carra . tá d t rminada n ·u rrucrura cant p r la mt na· n d I r mir ne coro p r
· ne, ci · n ha ia 1
r
raz · n
uaJ la ti rma ) lo· c nti nido qu e munica
dan cuenta tan
or c
tinatari d la mi i,·a. Ell
igni 6ca en l ca o d la ca
la ·
crico. n pcmu
r a rra • d u m,
alid, d afi ctiva
}' di. p 1a · n,la ·
·
p t,
\1 ·
'm, mur que .
.
ta.: 2 4),
mu~
ad
arca.
q
dmirad \1
'
ta : 329),
"
ta
\lf n , h r~no" arra : 4""&lt;)
e

pum . ·n la Ttt:rra:

M &gt;OI randt:) el. fa~. l.
m , . u bru ·ti
rd n
e lo o n t¡u
.ía: -92)

P n am
e
e

gu

. to ·ín uJ

n omrar.

a ctiv . d

bn la Ii tral e n ~1' xi-

fía , c n u culrura, pr

tra. má

nt ) anc

tral.

e ortal ía y pr fundizaba u

·

ruru

al

en 1926, cu ndo
· rci
com mini tr d la D 1 ga
can en Parí . Ella fr cu nta
. u ca. a y p cicip o 1
·
mirucale a la cual acudían
1m I ruale ·
m
dr ,Jul s Rornains PauJ aj' n. La
1 recu r&lt;l. sa reuru ne en una d . u.
onles ·cnb a I d [ \fanuela \
, l
p rque a í m :1ento n la ca a
namb rt o l
·
la buen n che , de abiduri
r q
ia
•
di-parac . mío mu) l mn '.
a.r. 164).2
otar q
u ocu nrr ) tra o fr cue
quell d1
ba la Mi eral }
\lfi n o Rev 1amá dejarán d • r lac·
d pal, bra p r
rit , n un, mun1a .·pre 1ón d c nfianza, afect y impaáa. Ti tlm ni ti llo · ·u e rr p nd ncia qu tan ólo · mt rrump c n
h mu rr·d·lap ·a achtl na n 19-6.

de tin, d - a lo ami o.
de charla familiar r • turad d

,

· ·a

...

et na , e nfc i nal
·
292).
d
· pl , la carta q
nvía a Al
) e · n la
cual
· mpr • un
pr •
rec1 consideración y afect : "~fj c riño --e. ribe- ¡...
und
n
qu • ·
·
nqu cu n
, n la mi. ma
o i •n I
qw r :aber i mprc &lt;l u r d, \l_fi n. ,
sinnprl'.
nfía d la fu rz
i, a de u
scrit
carta m parece un d
qu m
traJCJ na má e m c a ·nuina. &lt; era ce
U)
·ra e nv r ar
e n u t d, en u cara &lt;lánd l Y z )
rta.r. 201,
20

· 201, r

p ctivam me).

L admuaci · n d · abri ·la ~fi tral p r I ma tr m ·xi ano .
fundam ·n pu
obre I b. e d un in ten , a I Y z qu pr funda e tima.B r u parte 1 . r ·ti r nt . d u n idcraci · n -una r
rra , z m nci nad - . on:

1

Para la. ciia de lo p ·ma de Gabnd.1 . li:cral con ult
la A11tfJkigi&lt;1 H r:
anaa •o I d11orul Cochrnn "92.
2
an J .tbtid h tral , nf. rm a la lni li fa .\Id r: GirM. ano·

1 &lt;liwrul C

l'IIJ2.

3

4

Burg ·I, P ccr, l.ii mri.rche Kleti,pro ,1. • ·o Fin ührun ,, Tübm n, C,uncer
, rr \ rlag, 19 •

\' • ·

l ui d \rn. oma, P, 11Jm. :, 1110 •
niwrsid: d d Pucm RJ , 19 9.

mtil ,11 /11 proJn

9

di Gabnrlu ;\ li!trul. Pu rr Rice,

�Presencia de Alfonso %,u e11 los tsmtos dt Gahritla Mí1trol

•
•
•

Dieh:rOdker

u d ble arraigo cultural europeo y latinoamericano r, muy
p cialment la aro ricanidad de Alfon R ·
u humanismo reflexivo · práctic y
u --com lo denomina en uno d . u recad

brayamo )- 'di imulado

u-

uno d Jo plant amiento da.Y s del pensamient hw11anista de
o the, autor a 9uien d dica .Alfon o Reye - bien val rec rdarlo una erie de e tudi relevante c
mplo La Ira •ectoria de
Goethe para nombrar tan sólo un

agud

·n 2 03: 1 2'72) 5

o

• ncre la faceta para ella má atractiva y caracterí ricas de Alfonso
Re e de taca abriela ~Iistral u am ricanidad 'la am cicanidade --corn le e cribe- ' p r la cuale yo J rond , de la cual
,'iene mi ap · o, cada día má i o" ( arta.s-. 254). in embargo no
por e o se )vida d l europ í mo cultural del ma tr qu recuerda
-v I recuerda- cuando anota qu
t fan Z,veig i mpr había
s · t nido qu en Alfon o Reye "la can ada cultura urop a agilizaba y ponía j ,. n ' ( arta.r: 23 ). , que Alfi n 1t · ·
no sabe
pa ar p r la patria de lo, h mbr . in amár la " fistra! 1929 en
2l 3: 1,27 1) &lt;i porque para él-' é. e u prop' iro-- e puede a pirar a alore culturale de ,·i ncia uni\' r al de d t do. l paí e~
: an ell americano. o ur pe .
, n parént i . Aff, n o Reye
crib
abriela li tral lo
cita-~:' acad ra7.on de ami tad de vue tra diferencia com de
n1e tras emcjanzas' ) 'la diferencia de entir no e. di cordia" e}e 1995: 432). o cncontram aquí en formulaci, n intética( teiner
apunta que · R ye· era un ma tr de la conci i, o · tenía el eni
y art d c nd n ar la xperi ncia en p der as fórmulas'')'1 e n
'',\Ionltrro. Cocr1:o literano de lfonso Re ·e.", 1Tiempo. crura. Dominicale , 12 de ctubre de 1930 en: abriela Mistral.· m prosa ypoesía m Co/0111bio. 3 t mos.
( no Bcnitcz lora! s, compt.lad r). Bo orá, nv ni.o Andrés B 11 , 2 .
'' ''Despedida d1: Alfi n o Reye ", ~ 1íempo. Lecruras ominicales, ~ de julio de
5

l 929, en:

Gabrtt/11 ,"\f1s/ral: s11 prosa •... op.

ni.

- "La hora de ,\!fon~ R }' s en.\ mérica ", en ,a/mela Mistmlpiensa m... el cci , n
de pr sas y pról &gt;o, Roqu E teban carpa). • ntia , Ed. nciré. Bcll , 19i' , p.

trata" -e crib
imar- n e trata
d qu la naci n coincidan en u manera de pen ar, ino
de que e e nazcan entre í, e e mpr ndan y i n pu den
amar e, qu ap endan al meno a t 1 rar e" (Go thc 1869: 3:
2 517)

•

11

y

'Jamá he lanzad una mirada ni dad un pa
o el extranj ro sin la intenci 'n de e noc en u forma má di,·er a. lo
univer almem human , que e tá ext ndid
reparado por
t da la ti rra r a continuación reenc ntrarl en mi patria r con e rlo y fomentarlo' (G eche 195 : 87 ) 12

Menci nam el h cho p rquerev la una de las fuente del 1mil-ersalismo h11111amsla d •\lfon. o R y . a la vez qu u notoria afinidad con
el abi de ~ eimar.
Per Alfon o Reye no ólo bu ca es rnlor univ r aJ s n
la. cultura iber americana ) europea sino que lo pracuca en u
Yida cotidiana a travé de u urbanidad } corte ía- 'la corte fa exqw Ita que la uya' e. crib
bri la 1 fi tral li rral 1933: Z-"') 13
el r p co · cial qu . upone ,egún éJ' er duen d í mimo y
n lo po iblc a radabl y licito a1 pr '¡imo"
y•. 19-9: 49"') 1 y
su disp ici 'o olida.ria hacia el otro.
1 qu denominamo . u
b11111ams,no práctico en e ·p riencia d I cual la p ti a chilena no duda
en acudir a él para solicitar u ayudaen fa,· r d 1 exiliado. a causa
d la u rra ivil: "Pero yo enti ndo ahora muy bien' - cribe - " l
ll

ú1
,
J
ons tes - ¡un o a o orr s

,
rudio • en: op. dt.,

oerh1:s amilich \' erkc. f óUstiindigr

11r11

X.'\\ J.

d11rrl.Jgachr1lf

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11 Johann \: ol(1;ang Ge thc, JJriefi,. !ünchcn, Car! 1Ianscr \lcrlag, 1951!.
1
"\lfon · Rcp.: · ma1:, ero'', El Tiemp . Lectura DollllllJcal ~'J d octubre ti
1933, en: uhrielr1 \fütml: s11 prosa · ... , op. cit.
14 Con· · l
· . · x. 1ex.1co,
· · 1&lt;.TI, 1•r•,.
.
u r · l·•;. ·• arn·11a mocaI" en: op. c,t.,

90

91

2U9 ·.
H'
Q

�Presencia dr Affó,1.ro ]½tes e.n lor escritos de Gabriek1 Mistral

nJoquecimiento e pañol.
tao i□ remedio que no hay ino verlo
vi ir y ayudarlo cuanto e dable mientra le dure e te trance d una
de gracia qu no e abe decir" (Cartas: 330). Bien sabemo que la
fundación de la Casa de España- de pués Cokgio de México -que Alfono Reye proyecta y pre id a contar de 1939 ob decía al pr pó ita
de dar cabida a lo científico e in electuale pers guid s por lo
regírnen s dictatoriales de su respectivos paí e .
Gabriela fi tral concib 1 magi terio de Alfonso Reye h mbre preci o y clá ico 'c m ella l llama (Ct11tas: 29 ) - en
t'rminos de una dim n ión c ntinental.
a í com le e cribe en
1930 que "en verdad a mí e me ha vuelto pedagogía el que l an a
Reye la g nt : hígi ne int rna cátedra de decencia forzadura al
buen u to y h r icidad s delicada que hay que apr nd r' (Cortar.
188).
n ecuentemente, e la prirn raen reconocer la influencia d 1
ma tr , por lo que s ñala en una de sus arúculo que le expurgó
ba tao te ballico y cortó mucha hierba. l ca." Ii. tral 1930 en 2 3:
1, 273, 15 yque " ted tuvo sobr mí Reye , una influ ncia que no le
dije y que l digo sin anidad tonta de 9u rérm le hacer u pariente" (Cortar. 163). o dudamo. en bu car aquí el origen de la fuerza
conci ión y don &lt;le ínte i que la crítica ha destacado en el lenguaj
p ético, en verso y pro a, de Gabriela Mistral. Sin embargo ella no
e limita a ubrayar el significado de Alfen R ye para u propia
bra ino que no e can a d celebrarlo como ' un ma tro para la
América Latina coda" (Carlas: 584) .
• por e o que Gabrida .Mi tral de taca una y otra vez, aunque
a redundancia" (1978: 2 9) 16 la cordialidad humana, la bondad natural ' onriente, ~ la impatía que irradia el mae tro por las sigui nte razon :
• P r9ue ·on e o lo atributos que le p tm.iten ac rcar e a lli n
Reye' r hablarle con espontánea confianzade u éxitos, temore
y fraca s, de su obra , de u dolare , enfermedad s y alegría
y - muy e p aalmente -de u mucha vec difícil relación con la

Dietei· Otlhr
ge□re: "Hace mucha falta

d., Alfonso, [...] : me siento muy tosca
muy zurda, .muypesada in oírlo" (Carta.r-. 155) y

• Porque abe que son ellas las cualidade - por ciert que junco a la

autoridad y la gracia -la que hacen al docente de excelencia que
'donde quiera hablar, será maestro d los jóvenes y erá bu cado de
lo viejo docto " Ii tral 1921 o 2003: 271). 1

La dedicatoria del poema "Nocturno de José Asunción"
Mientra que las carta pertenecen al ámbito privado, la dedicatoria
personal se proyecta y presenta en el pacio público de la p ronas. Con ella e busca exhibir reconocimiento y manifestar la
estima que se ~ente por alguien en particular. o puede orprender,
por eso, 9u bien puede exi tir - y a menudo exi te -una relación
de entido entre el tema del texto dedicado y el destinatario de la
dedicatoria. 1
n la obra de Gabriela li tral sólo encontramo un poema ofrecido_ª Al~~nso Reye . e trata del " Jocturno de Jo é Asunción",a
c?ntmuao -~ ~e cu;,o título escrib la poeti a - con evidente propóJto encorruasaco - Alfen o Reye " . o el texto se evoca la noche
en que
suicidó el poeta colombiano Jo é Asunción ilva, y r _
cu da n uno de u ver o a otro uicida, al p ta portugués nthero
~ Q~:11tal. Reparamos ademá , en que ste texto forma parte d la
ecaon I: fuerte e mi madre" de Tala (1938) y que concluye en
los ver os como ta noche que vivo / la de Jos'
unción ~ría '.
~n consecuencia,el poema reA ja n la circunstancia -"la noch de
J é
unción - la disp ición anímica del ~ uicida conjuntamente
con la d l uj to poétic d la campo ición.
Gabriela J\fütral caract riza sa dí po ición en u 'R cado obre
~ th ro Quental el portugué ' como saudade "la cual ignifica • viVlr en extrañeza del mundo"
fi tral 19 8: 36 ),1 9 sentimiento 9ue se
xpresa en el poema como d vanecimiento de la e. peranza:
17
18

15
16

"Afonterrc '· orrco literario de Alfonso Reye ·" en: op. cit.
'La hora de Alfan Reye en América'', en: op. cit.

92

'D espedid a de !fon o Reye ". en: bp. cit.
úJ
.,
ons tese il.l r peer a Gmette, Gimnl, Parat,xte. Da Bucb vorn Beiwerk des

Buche . Frankfurt/
19

·

-

1

c:w York

ampu Verlag 1992
'

Cabnda piensa en ... op. cit.

93

.

�Presencio de A!fonso ~es en /01 escritos de Gabritlo Mistral

Una noche como e ta noche
gobernada por e ca h ra
en que el Cristo fuerte e olvida,
y en que u mano, traicionada,
suelta al mundo qu
tenía.
ry el mund , uelt de u man ,
como el pichón de la que cría
hacia la hora duodécima
in u fervor se nos enfría).

Pensamos que Gabriela Ii tral configura en_este poema e a 'vi.da
en la má prieta ti.ni bla (Poesía: 9 2) en la qu vivió a raíz de la
muerte de su madre. Ella e lo ofrece a Alfonso Reye - con ello se
ofrece ella-en u de e peración y dolor. e trata, pue , de una expresión de ami tad y confianza hacia el mae tro mexicano -en la carta
en que da cuenta de la muerte de su madre le confie a que "con mi
fe , t do he quedado con el alma en el puro pol o feo" - pero po ibl mente también del recuerdo de un reproche y un de pecho porque ella también le e cribe:
o me ha dolido su sil ncio [...]. P ro
me ha dolido un poco ahora, en mi pena definitiva" (Cartas: 162). in
embargo si bien no ac reamo de e ta manera a la que podría ser la
raíz biográfica del poema y de u dedicatoria y perfilamo otra faceta
d l vínculo d Gabriela Mi tral y Alfonso Reres nada de cubrimo
aun de u relación con la temática del texto.
Porqu AJ fon o Reye e nos pré enta como un hombre que sentía
un in ten o amor a la vida por lo 9u Gabriela fistral lo llama n una d
us catta "el gran golo o de vivir" (Cartas: 188). o ob tante a p ar
de ello, tempranamente e pregunta en su en ayo 'El uicida' (191 ),aunque 'por lealtad a la vida aun por inquietud de la vida' -por
las cau a qu llevan a alguien a quitar e la "da. En otra palabras,
al mae trole interesaconocer- inclu o p r raz nes pedagógica pu s
"ello conviene al valor de la vida y a la orientación d nu tra almas los moti o que pueda ten r quien pte por la muerte,"av: riguar qu'
pod r supr mo d la vida lo ani9uiló" (Reye 1956: 219 ss). 20
20 op. al.,
· rn, 1·exico,
· Fe-,.,
.r,, 19·6
, .

94

Dieter Oelker

in duda, Alfon o Reye adopta ant el uicidio el pune de vi. ta d la vida de u valor intrín eco e incuestionable pero también
de la incontrolable violencia y precipitación que la caracteriza. Por
e o o tiene- a i en su en ayo 'El llanto d América" --que Jo é
unción ilva se guitó la vida llevado por su "an ia v:ital [que] acaba por volcar e en la muert , porque no l basta la vida". '¿Qué
hacer? - e pregunta- ¿qué hac r con la vida ino acabar con ella?
¿ ómo po eerla d l todo, ino estrangulándola contra el corazón?"
(Rey 1959: 22 s)? o p demo sino recordar aquí I que ietz che denomina 'la embriagu z del ufrirniento"
ietz ch 1995:
239),embriaguez que, como veremo no le del todo de conocido
a quien así explica en término d figuel d
namuno que Jo é
A unción ilva 'murió de muerte; murió de tristeza, de an iedad, de
anhelo, de de encanto; murió tal vez para conocer ante el ecreto
de la muerte y de la vida' .22

Exi te, pues, en lfon o Reyes un temprano interé - atracción
acaso- por el tema del uicidio y de la muerte, y ello a pesar de que
"nunca hizo de la muerte una filo ofía", como e cribe Octavio Paz
(1960: 4).23 Pensamo que Gabriela Iistral abe de e ta afinidad intima, }' que nos la re ela cuando e cribe en u artículo ' n hombre de
féxico: Alfan o Rey ', que "detrá de la onri a se le de cubre la
tortura[... ] del hombre que la intro pección angra cotidianamente,
Ii tral 197 : 20 ).24 Alfan Reye , por su parte, no ratifica esta
proximidad en u poema 'Morir ' (1932):
Yo no abía que la vida

e r clina y e cien a i
en e a gula de la nada
que e su diván e, u e jín.
(Reye 1959: 144) 25
1(
-

. IX. n,ex1co
·~ · .
op. al.,
l·C •, 1959.

22

nnmuno figuel de, 'Prólogo al libro Poesí&lt;1 de José unción ilva", en: A mtncanidad. Caracas undación Bibli teca de Ayacuch , 2002, p. 127.
23 Paz, ctavi "El jinete del aire" en: C11ader11os., 41 Pads (marz - abril) t 960 p 4
24
,
'
., . .
Gobrieh piet1sa m ..., op. cit.
25 ,n •
.
. .
, ..
ºr- ctt.,, : on tanClll pocuca. 1., lexico, F r , 1959.

95

�Presencia de !fa,,so ¾;'es en los ~smtos de Gabnela lvfütral

Dieter Oelker

El maestro mexicano, un "galo o [decimo guloso] d vivir",quien
a u vez descubr en la vida la 'gula [el apetito desordenado] de la
nada' . Porgue Gabriela Mi tral está en el secreto y sabe _de su ~tim~
anhelo de totalidad; anhelo que aca o busque expandirse ma alla
d lo limit de la vida, y que Alfonso Reyes evoca en el poema
us ncia "(1949):

de comunicación y brevedad". En cuanto a las materias que trata en
ello acota qu "en esta po ta barroca, [... ] irán comento d suc os
grande y chico , de alguna lecturas que se quiere recomendar [...]
y de carde eo tarde, ncargos duro-tierno para mi gente : duro
por 1ímpetu de hacer e oír y tierno p r e1 amor de llos" 1 Ii tral

Y de bordo lo · límite , de suen
que mi sentir la inmensidad explora
y me familiarizo con la muerte. (Re) es: 1959: 455).16

Porqu po ee e b conocimiento,l dedica su " oc~no" en un gesto de frat rnal entrega y comprensión. n íote 1s, conforme a la
lectura que proponemo , Gabriela fi tral le dedica e te poema:
• para dar público testimonio de su reconocimiento, afecto y admiración,
para recordarle su dolor y u angustia cuando murió ~ madre, '~i

viejecita muerta,,, tiempo aquel en que ---como le escnbe a su anugo- 'la pru ba de mi fe qu ufro es muy dura' (Cariar. 162) _
• para ug rir que ella conoce u ensibilidad excitable y capacidad
para el sufrimiento, ' d., que abe llorar" (Cortar. 162), no obstante
su fortal za y sen atez
• para recOl'darle que el anhelo de Jo • sunción ilva - e e deseo vehemente de romp r lo limite - también lo encuentra en él, aunque
iempre ot rrado , domado por la razón:
¡Válgame la que a todo no lib rta
y al orden me devuelve y al reposo!
(Re •es 1951: 457) 27

Los recados
Deliniti amente, lo recado de Gabriela fistra! tán de tinado al
ámbito público, porque lla lo concibe empujada p r u ímpetu
16

!bid.

r Op. cit., x,

96

1934: 5). 2

Gabriela fi tral publica entre 1926 y 1933 cuatr artículo sobre
Alfan o Reye . n ellos, escritos . a en "la prosa de tono má americano' ( rigoitía 1989: 2 2) 29 d os recado d sarrolla,
ahonda y amplia en su caracterización de la personalidad de la obra
del mae tro rn x.icano.
"n lo gu e refiere a la obra de Alfonso Reye , destacamos tres
planteamiento que no parecen particularm nte r l vanees. e refi ren ello a las raíce cultura.le de u obra, a los rasgos definitorios
de su lenguaje y a la ejemplaridad de us libros.
Mucho enriqu cimiento'' -e cribe Gabriela 11i tral- "n1ucho
enriqu cimiento le ha venido fa Alfon o Reye J d los tre c nta.ctos
mayore que e ha dado a sí mismo'. Con llos e refiere a Ch terton, a Ialiarmé "cuyo a cet:i mo de b Ueza igu "(1926 n 1978: 2 7 y
2osy1 y a Góngora, "donde lo encaja el precio ismo de u obra". o
obstante advierte qu "e a naturaleza int lectual d fineza pura abunda allí [en la m eta de nábuac] a cau a de que la cultura india paree
haber ido muy r finada en u remates' (193 en 2002: 1, 2 s).' 1
n complejo proceso v- rbal" así caracteriza Gabríela Tu tral
la e critura d lo romance ~1e conforman el libro Río de Enero
de Alfoo o Reyes. "
la difícil y fácil pieza que roo lo indiv:idu de nue tra raza; ardua por tanta co a vieja y nueva que hierve
n no otro , y ácil por nuestra oberana encillez criolla'." obre
eso compon nt s" - agrega - habría gu
polvor ar un poquitín
lH Gabriela l\Ii, eral sólo u a la dl!nominación ·'recados" para referir e a ·u· aráculo periodi tico (más tarde inclu~o para cintlar cexros en Yerso) a e mar de 1934.
o obsrant , 1!11 el pre ear trabajo hacemos xr nsivo este nombre a toda u
prosa ensayística, indep ndienn:mente de $11 fecha de publicación.
:!9 Arrigotia, Luis de, en: ap. cit.
30 '
n hombre de: M"xic : Alfonso Reyes", eo op. at.
31 "Mo11terrry. orr o literario de 1fi n o Reyes', en op. cit.

9

�Presencia de Alfonso Rryes e11 los escritos de Gabriela ,\mtral

Dieter Oelker

de futuri mo europ o y del má bueno ' (ibíd.) dono ura, malici~
ingenio que "es el mexican , qu ti ne para dar r pre tar 1~ foesta
de Alfon O R ye 'con u dobl chorro e intelig ncia y emonv1dad
1istral 1933 en 2002: I, 278) 32 y el folclor.
.
y aquí valga un comentario obre la 'tanta cosa vieja" que ~erve
en no. otros y obre el folclor reino al que Alfonso R yes le 1ncorpora "una cantidad de ulfac d~ tro . uelo " 1i tral l 933 n
2002: 1, 2 ).3' En r laci ·na esto úlam e. ~p rtante re~ordar
xc pcional val r que abri la listral le a 1gna_ a ~ \ e~a folc~onca,
porque e de expresión dir eta
sier:npre ritm1ca - parec1~ que
el cantor popular entiende, much me¡or qu el p eta pr fe JOnal,
el hecho d que la e ·trofa es, bre t da co a una celdilla de mú ica,
una vaina de ritmos" (2 2: II, 456?'
'Bañada de gracia", incera espontánea- caract rí rica toda que
también ncuentra en 1 1 nguaje po, rico de Alfon o Reyes. Y en lo
r ferente a tanta co a vi ja qu hi rve n no otros anotemo que
con llo e refiere a la virtudes de raza vieja, azt ca o pañ la, qu
trae u entid
agace d muy l jo " fistral 1927 en 2002: 1, 2 l). 35
n cuanto a la ejemplaridad de la obra de Alfonso Ri ):es, Gabriela i\-fistral eñala, además de '1a abida limpidez que gobierna u
ro a d e malte' (1978: 210),36 eJ reflejo en ella de do componente
:ue den mina, por una parte, la "tres normas u 'ª ", r, por otra,
u condición de 'ma tr de dificultade ". • que fonso Rey~ , ~
'clá ico gr corromano' r -y
lo c nvi rte n un ma tro diftcil
d eguir - ' un hombre que predica la di, ~plina ~enaz, n vez del
g z o de orden, y aJ cual imp rta muclus1mo_ ~a e nt r~ear u
alma ant d acarla al e p j d libr , que an □apar n el libr un
alma aga de~ rganizada'' (19 8: 212). 38

:1.

12 "

33

lfoas Re ·e mae cr ", en up. cit.

/bid.

El folclor para niño ', en op. cit.
"De pedida de t\Jfon ·o R ye ", n op. cit.
36 "La hora de AlF nso Rey1: t!n Améríca' , en
r "AJfon o Reye . mae tro ' en op. cit.

Alfon o Reye un 'clá ic gr corromano": ta afirmaci 'n de Gabriela fi tral hace nece aria un egund parént i . Porqu el mae rro
mexicano de arrolla tempranamente lo que denomina 1a ' afición d
Gr cia como elemen o ponderador de la vida ' 39 C nsecuentemente:
1) _.. ncuentra en lo p emas homérico ' el primer repertorio de la
irtude. occidentale ",40 y 2) Enfatiza que Grecia en el rden filoófi.co r arú rico igu si ndo un e' rnuno ejemplar. Todavía Lenem
mucho que aprender n u rnod lo no upcrad ". 4 1
Te timonio d su e fuerzo por comp nerrar e de u en eñanza
intelectual on, por una parte, la serie d u e tudio helénic s y,
por tra su obra d creación literaria. Ambo par cen sometido a
la di ciplina e píritual propias de la ntigüedad lásica y concebido
en términos del ideal de moderación. Con ecu nt mente, no pued
orprender qu u di po ición y m 'r do aparezcan marcad por
el dgor, la m de tia, la crupul idad, y gue u quehacer literario
s halle om tido a tre norma fundarnen ale : ' a repugnancia
del arte 11sado ( ntimi nto usado y forma en ej cicla); "la religión
[cuando] acicatea en no tto a la b tia ati fi cha de u plácida
co tumbr "; la erenidad qu está domando minuto a minuto lapasión" (19 8: 211). 42

En la p r onalidad de !fon o Reye d stacamos de d la lectura
d la carta d Gabriela fi traJ u doble arraigo cultural europ o

r am

ricano, u humani m práctico · , u magi t rio d proy cci, n
contin ntal. Lo. r cados c atribuyen a c mpl tar y de plegar e o
ra go, d finitorio , , d tacando , u p rman nt di posici 'n al
diálogo ea pr fuocfüand n lo bjetiv . le u magist rio.
Do on lo pr p' ito que p r.igu Alfon o Re • e n su
accividad magistral: dar a conocer en l mund a lo latinoam ricanos r n eñar . obriedad por bre d otra accirude . Anota
abriela Mi traJ qu Alfen o Rey . bu. ca llevar a la gene americana hacia e ta. cosa : la concordia en la ida ciudadana y n la

34 '

35

3

!bid.

.

up. al.

9
; "
411
'
41
42

9

rnentari a Iflgmin me/': en: up. dt., .x. féxico, H [~, 1996, p. 352.
egrura. y ltjanía de Homero" e.n: op. ni., XIX. léxico, FU., 196 , p. 342.
"P re emac1on
.. d e recia
. " n: op. al.,
. ,·, llf. "[
' . 1 rE, 1966, p. 23.
h exico

lbid.

99

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Dieler elhr

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litcrarur · rd na i •n en I m ntal· pr bidad y continuidad n la
· · n;
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p r igual
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rtam ne l di ·po ·1 ión al diál g cl Alfi n R y d b . cr
e mprend1d,1 junto con u pr vcrb1al gentileza, e m
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·u circun tanci .

iertam nte i fi tral r c g aquí lo fundamental d
p rcepci · n de R, ye . De la obra e la p ti a a r gam
l. ~ a '· rica d la n bleza humana'' el humani mo d Al

la p rfi cción del hombr c m I al humano, qu e manifie ra n
u p rmancnr inc r· p r
r xi,·am ne la d
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ent ,
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rclialidad \ ·
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lidaria hacia el tro "mi herman el
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2 u pr verbial m eraci 'n. pene ción d la sojro ,,,e gri
h,'l ta en
lo más profund
anera el
r. in embargo, igualm nte mena nam
9
· conoc1d el anh l d xpandtrs más allá
d
· ·e
a la embriaguez del an ia vital.
que la
rmtdad, m una e ndición 'empre amenazada qu para impon r nec im del individuo un fu rzo permanent v Juntad de luchar c nrra el
"
·
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d í, pr pi d I e tad cliorus
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eri d Alfi o o R ·ye
e alcance lacio americareal.i7.a a tra ·
ra van da
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c oocuruemo , rigor a en la xpo ict · n. T
nt tambi •n
e tá pre. ent n . u com·er aa · n chispeante, profunda, in li eme,
que mue tra • u r flexi n
n el proce o d • u e u ci · n.

e nclu ion
n ·r
cribe abricla Mi ·tr.l al
cr ran
la .\ca&lt;l ·m1a ut.:ca para ap yar la p stulac1 · n dd ma trc me;· can al Pr ·m1
ol el el Literatura: "\lf
R ·ye
re !menee vari h mbr : un clá i amui an un lab md r de
culrura \ rnmbi · n un rec ncihad r en pro a ,. ver. o de la. tendenc1, cri ·u -futun ta que rcc rrcn la .\m rica Latina
'lo n ·¡ e
tran:mitcn n cr acion ria, n a.1mtlaci ' n v rdadera". 4 •

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Jaime.:

icv che, [ ricdri h, \'f ·rkc.

. ell. hah

~ [/,id.

&lt;le Alfon o Re) · ' , en: (}p. cil.
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C

1 1

�LA COMPETENCIA INTERCULTURAL E EL AULA.
EL ESPAÑOL COMO LE GUA EXTRANJERA
Ma. Guadalup Rodríguez Bulnes•
Alma Edith Bautista Alférez ••

Introducción
D · PL'É DF \..'= s DE • T\R e . cr.:-.:TR.\DO n la uforia d I im ré
comunicativo del idioma, alguno profe ore de idioma han mpezado a ntir in ati fecho con la n eñanza ba ada • olamente
en lo a pecto funcional del idioma r am ch 1993). n palabra
de la mi ma autora, e t s docente e tán bu cando que u da
de idioma incluyan: contenido con ori ntacione intelecruale má
allá de olamenre aprender el idioma, que la da e de idi ma tengan una or1 ntación con fine más huma.ni rico }' finalmente qu
conr mplen el comp neme "cultura' dentro de . u contenido .
¿ ómo en. ~ña el idioma } la cultura en un , al n de cla e? •I
idiorru se igue en. ñando como un isterna d e trucrura. fotmalc
r funcione uni,·er al del habla; com un canal n&lt;:utro para la adqui ición de conocimiento culrural , . · n la práctica, 1 s mac. rr d
idioma enteñan d idioma y la cultura; o la cultura o el idioma; pero
no el idioma com cultura. La int nción de cst arúculo compartir cómo la meted l gía acción ofrece la po ibilidad d r . p nder a
to planteamiento, de lo d ccme de idioma quíene además de
acedcioca de la Facuh..td de hlo ofi, y Letras de la OJYerliidad utónoma d
uen, Le •n. luptra'a gmruJ.com

11

rcdraaca del In. ciruto Tccnc lógico de Esru&lt;lios uperior s de M nt rrcy
( ampu ~Ionccrrey). acba@ite~m.m~-

103

�La rompetentia intercultural e11 el aula

.,fo. G"adol,rpe &amp;drig11ezy A lma Edith Ba11tino

promover el de arrollo lingüístico de u alumnos, e tán pre~cupados por promover una competencia intercultural en esto fil mo_ .
sta comp t ncia s enfatiza má dentro de los marco de referenaa
de en eñanza d l nguas y e nece ario explorar acerca de la forma
en qu e puede integrar a la cla de un idioma extranjero, en e te
ca o, el e pañol.
.,
_
na propuesta ba ada n el enE qu basado en la acdon c~n 1dera a lo alumno qu aprenden una lengua como ag nt sociales,
e decir miembros de una ociedad en la qu interactúan y ll van a
'
.
cabo tarea bajo determinada circun tancia n un entorno espeafico y dentro d un campo de acción concreta. Considera, además,
lo recurso cognitivo , emocionale y volitivo a í como otra ~apacidade específica que una per ona _aplica como ~ge~te ·oaal.
Integra con éxito la práctica de las babilidade co_1:1urucat1vas_, la reflexión gramatical y el conocimiento y comprens1on d~ ~ diferentes cultura hi panoamericana .
decir aprender un idioma de de
esta per pectiva d la acción, debe permitir a l_os ~~~o~ abordar
un contenido variado, tanto desde el punto de Vl ta lingwst1co corno
del temático y cultural. El presente trabajo pretende nfatizar la ~elevancia pertinencia de te contenido cultural coro parte crucial
en el aprendizaj de una lengua extranjera.

r de interacci · n con per ona de la diversa cultura · Ja creación
de actitude fa orable a la div r idad de cultura
fuñoz edano
1995) .
aber, la educación interculturaJ c ntempla entr u obj tivos:

Educación intercultural y enseñanza de lengua extranjeras
La educación intercultural e una nueva tendencia educativa· ce
opone al multiculturali mo impl y ba a n principio que pretenden la formación de todo ciudadan ( á z entr vi ta1). En la
en eñanza de un idioma extranjera estamos formando individuo
con mayor po ibilidade de interactuar en do o má sociedade ,
imilares o mu , diver ente de la u a y e to va hacia una formación
integral de los ciudadano . La ba e de la ducación cultural son el
conocimiento, la compren ión ) el re peto d la div- r as cultura
de la oci dad acrual· el aumento de la capacidad d comunicación
1 Rafael áez AJ ns , profe: or Tinilnr de la Fa.culead de Educación,
Complut n. e de ladrid. w, ,v.aulainterculrural.org/

10-1

niversidad

•

pr m Yer la id a de qu la d.iver idad cultural e un elemento po i1 ciudadano .

tivo para tod
•

favorecer a cada rupo cultural con las caracterí cica cu1turale de

lo otro grup s.
• ayudar a l s alumn

a int re ar. e p r lo

• tilo d vida de

tr

puebl ..
• irúciar n actirude y destrezas intelecruale , ciale y cmocionale
que permitan al . tud.iante irua.r e adecuadamente en una oci dad

multiculn.u-aL

on iderando Ja. meta qu ti ne 1a educación internacional e entonces fácil e tablecer el ínculo con la en eñanza de una lengua
~xtranjera y resaltar la imp rtancia de promoYer la comp tencia
rn rculturale y no dejar d lad que el bjetivo al enseñar la lengua e l d . arrollo de la c mp tencia comunicativa entendida hoy
d de una per p ctiYa má amplia que en us inicios como
e~
l iguiente apartado.

Competencia comunicativa e intercultural en el aprendizaje
de un idioma
La competencia c municativa, tal como la d fini , H\1ne
una
capacidad qu abarca tant el conocimiento de la lengua, c mo la
habilidad para utilizarla (Hyme , 1972:3"'). j el indfriduo deb
r
capaz d c mportar e d una man ra eficaz v ad cuada n una comunidad d habla ntonc , la comp tencia· lingüística por í la
re ulca in uficientc
requiere ad má de esta, la comp tencia ociolingüí rica, la competencia discur ÍYa 1 la c mpetencia trat ' gica
( anal , 1995:14) . a competencia comunicatiYa up ne la capacidad parar p tar un conjunto de r gla que incluye tanro ]a d la
gramática y l otr s nivele de la de, cripción lio 'ü cica Oéxico,

�[11

co,npete11ria il1l(rrtdt11rol en rl aula

fonética, ernántica) c mo la r gla d u o de la lengua, relacionada con el contexto ci -hi rórico y cultural en el que e lleva a
cabo el intercambio verbal.
La nece.idad de de arrollar e tas competencia n l tudiant ,
convierte al aula de en eñanza del spañol como lengua xrranjera
( • LE) n un micr co mo en dond e cruzan difi rente concepcione d lo qu e aprender en eñar · también un c nario en
1 que l e tudiant ·a no on ni iqui ra aprendiente ah ra on
a nte o actore
cial . . . n e ta nueva dinámica del aula lo elemento verbale · no verbale conc xtualizado se convierten en
in trumento de la comunicaci 'n, del mi m mod pa an a formar
part d ella concept tan important como, la ya m ncionada
comp t ncia comunicativa y la comp t ncia interculcural. .. ta última e refier a la habilidad d l aprendient d una gunda lengua o
lengua extranjera para d envolver e adecuada y ati factoriarnent
en ituacione en la que interactúan hablante d lengua ' cultura
difi r nt . Ambo elemento e d ben t mar n cuenta para enmarcar 1 pr c
d n ñanza y aprendizaje, ab rdando la comp tencia interculrural, en e p c1al, c mo un element que pert n c
al preces global de aprender una lengua, · no como un apéndice
in importancia que en Lugar d n ñar la cultura a tra és de la
lengua e convierta en un fi mentador d e tere tip . D bem
t n r pre ent como compon nt clave, que la cultura e el centr
de atenc1 · n de la I ngua y un c mpon nte e encial d ella (Kram ch
1993). Kramsch pr pone que en lugar de en eñar la, cuatro habilidad (hablar, l er, e cribir y comprender) má el element cultura
en la n ñanza de una lengua e tranjera, e en eñe a trav · de una
pedag gía dialógica donde el come to . ea el el meneo central. La
mi ma Kram ch eñala que en e ta pedagogía "el reto e en ñar el
idioma como contexto a travé de una pedagogía dialógica que haga
explicit el c nte ·to con el fin de permitir que el texto el contexto
int ractú n dial · cticam nt en el al ' n de cla e (ide11J·. l ) .
re pecto d la met d l gía d en eñanza y el I ment de
cultura Ic arth r and arter (t 995· 20 !) e tablecen que la metod I gía tradicionale bien nece itarían ufrir m dificacion con el

r

L6

.,1a. G11ada!IIJ&gt;t Rodng11ez.y AJ,11a Edith Bm,túta
fin de incluir actividade qu im·olucr na los e tudiame en eJ d arrollo .d una ~ ·or conci ncia d la naturaleza d l idioma hablado
Y escnt . r ece 1tan saber cómo e u a el idi ma por u hablante
para ~ener un~ comunicación fectiva. Otr de los puntos a favor de
rncluir conterudo culturales n una da d lengua
9 ue 1 e tudi
_ante pueden ~mpliar , u c nocimient del mundo
entit e má
comodo y motivad para aprend r má del tal idioma. ería de
e perar e que a medida u la metodología rnluci nan hacia un
ni ~u má integrad n la ens ñanza de un idioma, la cultura
con 1derara
un el . rn neo importante n tale ~ enfoque . o que n
~

-e en ene ahora mo q~ t ndría qu r c n.iderar
abord~ el tema d en. nar y apr nder un idioma.

Paradigma comunicati o

cada ez qu

enfoque centrado en la acción

La educación_intercultural implica l acercamiento a otra cultura
de de la pr ~la, n e e camin ha d pr &lt;lucir e un int rcambio de
valor
·
· ·
· por este int rcam.
.\' acutud • 1enuqueclffilento
pro d uado

r

b!o e traduce n la ap rtura ~c_ia tra. ~ rma de •vida y concepa n del mund , y en lar c pt1\1.dad hacia id a y r alidade a¡ na .
lndudablemcnt , e. te pr c o áen con ccu ncia directa • bre la
forma~ón _d lo. alumno . •
ituamo pue, en un paradigma
e n:iurucanv , • ubrar ando una p r, p cti,·a centrada n la acción
d :ir, n la realiz~ci · n d tarea igruficativa para ) , lumno ' lo
ma r ale · monrndora po ible qu e ·timul n 1ap e di· · .
1 tili •.
, .
r n za¡e ~ a
a u . zaci n d _ la lengua amenac
crnánd z 200 :20) . 0 ol
Fer□and z o tJ n qu ' el objetivo principal del aprendizaje d la.
lengua.
~) ?e arrollo d la competencia comunicativa o capacidad (c noc1m1cnto r u ) de interacruar lingi.ií ticam ne de forma
ad cuada en la, diferente ituacion . d comunicación tanto de
forma oral como
crita ("O
3·• 28) , p r "'~t
J 1mpo
·
rta,nte no
.
.
~
uu,

~lo ~~blar 61 n, J n comunicar adecuadamente, acorde con la
1_tuac10n o I context . -- t e, fácil de compt nd r cuand cambia~ de comunidad lingüL rica aunque e trat de dif rente co~urudade q~e ha?J n una variedad de la mi ma lengua. er extranJ ro n
ol implica d con cer el idi ma del O
¡ n también

10

�Lo co,vpetenda intercult11ral e11 el aula

.\fa. G11adal11pe Rodrí l(ez.¡Alma Editb Bautista

de conocer la normas ocial y la pauta · culturales que regulan
el comport'UllÍcnto del grupo. Por ejemplo un e tudiante de intercambio llega a ca a d u familia anfitriona, despué d pa ear por
el centr de Monterrey, un candente día de verano, y dice: "Dame
un va o de agua'. La &amp;a e, gramaticalmente hablando es correcta;
pero probablemente re ultará un tanto descarté para 1~ eñora de la
ca a que lo recibe con una sonri a. Toda. las culturas ttenen el concepto d con sía, aunqu cada lengua po ee difi rentes mecani mo
para xpre arla. i nue tto joven ami o, podría d cir cualquiera d
Ji iguiente fra, e correctas y apropiada a la situación: a) ¿Podría
darme un va de agua? b) ¿ le puede dar un vaso de agua, p r
avor?, c) Por favor, n ce ito un va o de agua.
El pañol utiliza algun m cani mo para llevar a cabo la inteacción ad cuada, en el ca o d nuestro ejemplo el u o del condicional, la perífrasi m dal poder + inftnitfro la pregunta como petición
indirecta y el uso del porfavo,: Considererno ahora una ituación en
la que lo interlocutor
conocen y existe entre ello., una relación
de confianza que permite pr &lt;lucir la fra e "Dame un va o de agua»,
sin que r uJte descarté .

petición corté a una persona conocida, pero a la que debía dirigir e
con cierta formalidad.

-¿Quiere lomar algo... , un café, una cerveza, un refresco?
- .r-.lmm ... Dam 1,10 vas de agua.

'\hora veamo alguna fra es gue nue tro amigo extranjero pudo
haber producido, cuando recién empezó a estudiar el idioma: a)
¿P dría &lt;lar a me una va o de agua? Por favor ... , b) Por favor mi
necesitar poco agua... e) Poco agua por fa,Tor .. .
in Lugar a duda esca. frases . on incorrecta , tal com e indica
con el a teri co. in embargo, tal parece que el uso d por favor",
como marca de cort ía, la c n iert n ad cuadas a la ituacíón,
incluso en el cas d la última en la ue el j ven extranj r ap nas pued p ner tres palabra juntas. El éxito de la e rnunicación e
pued enluar en función del resultado: ¿ btuvo nue tro diento
per onaje el va o de agua gu tanto necesitaba? Lo ró u objetivo
porgue actuó de wia maneta ocíalmente ad cuada, haci ndo una

lll

por e to que 1a enseñanza d la lengua debe considerar la
int _gración de element s ocioculturale ; i tiene como objetivo capacitar al alumno para er comp tente c municativamente, deberá
conceder un pap 1e ncial al componente cultural como algo indi p nsable in eparable d la competencia comunicativa ( iovannioi
1996:33). Analicemo. otr ejemplo, uno en I que nna amiga alaba a
otra.
ye Megan qué b nito ,e tido tra~. ¡Ti ,e

úper bien!

[uch,1 gracia .

La _amiga qu hizo el cumplido pudo haber quedado un tanto perple¡a, porque un hispanohablant no contestaría de e a manera. La
r puesta de legan pu d er interpretada como e rtante, hasta un
poco preten io a. Lo normal e que Megan hubiera cante tado:
-¡1 ombre qué te pa a, i viejísimo!
-¿ _, n eri ?
creo que m Yeo má gorda.

Lo estudiante deb n saber qu cualqui ra de la do reacc10ne
anteriore on má frecu nte y corte , d d I punto de vista de
un hablante nativo d e pañ l. in embargo para otras cuJturas conre tar un halago con una frase que empieza con una pr gunta como
'¿En erio. ", gu p n en tela d juicio la inceridad d l interl cutor,
p dría int rpr tar com una descort ía casi en ] limite de
lo in ultante, cuando n realidad d bería entend rs como una eñal
de mode tia. ernández 199~:31)

La competencia en el aprendizaje de una lengua extranjera.
Una vi ión desde el marco común de referencia
abemo qu~ c~~a per ona ti ne u propio stilo de aprendizaj y
que la orgaruzac1on d un cur o, 1di eño de materiale de enseñanza } las actividad dentr y fu ra del aula d ben d jar un espacio

109

�La ron¡pete11da i11lm1Jlt11ral e11 el 011/a

para el de arroll individual de las habilidade qu la conducirá_a d arrollar la competencia comunicativa. El marco común recomienda
averiguar qué exp ciencia y conocimiento ociocultural previo tiene
el alumno para definir qué se le exigirá. Determinar qué nueva experiencia y conocimiento de la vida ocial de u comunidad y de
la comunidad de objeto d estudio tendrá qu adquirir con el fin
de cumplir lo requi ito de la comunicaci · o n la egunda 1 ngua.
demás de con id rar la relación exi tente entre la cultura materna
y la cultura de objeto de e rodio que nece itará para de arrollar una
comp tencia intercultural apropiada (Cons jo de uropa, 2002: 23).
El aprendizaje de la lengua inclu o en el aula, deb n int gra
en el contexto de uso de cada una d l~s actividade comunicativa
para que e desarroll n ad cuadameme y adqui ran pleno entido;
lengua, ociedad cultura on indisociables, ya que la lengua además
de vehicular la cultura de un paí , sirve para expre ar toda u realidad. Lo ámbito la situacione tema y tat a que e propongan
en da e para el aprendizaje de la lengua deben responder siempre a
los intere e y nece idade de lo alumnos de cada grupo, sin caer
en lo tópico académico de iempre; la motivación que crea ~a
tarea d interé e uno de lo incentivo má fu rte en el aprendizaje y, por el contrario, un tema lejano a la experiencia o interé de lo
alumno provoca falta de implicación, y con ello de aprendizaje.
La realidad de lo paíse hi panohablante deb llegarles a lo
alumnos de forma viva a partir de lo aspecto más int r ant para
ello ; es importante abrir e a la diferencia, in con ideratla como e tereotipo ni como "rarezas' , si no como lo que on, ex.presione
diferente y por tanto enriquecedora de la realidad. El marco de
referencia para las lenguas (5. 1.1.2) recoge algunos asp cto donde
se reflejan particularmente la caracterí ticas di tintiva d cada sociedad (Fernández, 2003:60)
• La vida diaria: horario comidas y b bida modale , 6e tas y actividad r creativas. La condicione de \'tda: nivel a i t ncia ocia!...

• La relaciones per onale : e rructura ocia! ntr
xo per ona
de La mi roa y de edade diferente , familiare , en eJ trabajo, con los

11

.

.1fo. G11adolllfJe Rodrígl(ezy A/11111 Edith Ba1,tüta

profe ore y alumnos, con la autoridade con Jo servicio , etc.
Tratamiento .
• Lo \·alore , la creencias y las actitude : clase
ciales, grllpo , dinero, tradición, hi toria, minorías, religión, poütica, humor, te.
• El lenguaje corporal.
•

Las convencione
braciooe.

ociale : puntualidad, regalo , imitadone , e 1 _

i pre cindimo de la cultura, e decir, e cluimos del aula lo alore ,
e ~lo de vida de la gent cuyo idioma enseñam , prácticamen exclwmo la upre_ma dimensión viable sin la cual el e tudio d l 1eoguaje
no m~ch~ mas qu un e tétil ejercicio liogüí rico ( riffi.n: t 973).
n t nnmos de comp tencia el 'marco común de referencia'
también menciona la competencias que tien que ver con relacionar
~- ~ ~añoJ qu_e e aprende con el conr xto por ej mplo, la. ociolingw oca . que 1ncluyen la norma de cort sía, la norma que ordenan
la ~elaa~~es_en.~e ~eneracione exos, da e y grupo sociales, la
codific~aon ~ngw t:Jca de d terminado rituales fundamemale para
el ~ao~arru _nto de una comunidad (Gór ka 2006). 1i do lo anterior
ha Jdo ¡emplificado ea el párrafo anterior con 1 jetnplo d lo div r
u os d fra es para conllevar una función d la l ngua. Dentro
de nu tra propue ta de activ:idade comunicati as dentro del enfoque
ba, ado en la acción, todos e to elemento e coman en cuenta com
eje central del d arrollo de las cla e , l material las e aluacione .
Por último el marco, en concordancia c n las idea planteada por
otr s aut re en 1a en eñanza de lengua (Loma 1999; Maqueo,1993·
~r wn 2005; a any Luna y anz, 2005) incluye como un el m nt
Jmponante a de arr llar la comp tencias pragmática : en ésta e
hac hincapié en la producción de funcion de lengua de act de
habla obre la base de guione o e cena.río d intercambio. comun.i~tiYo __ Yel do_minio del di curso, la coh i · n y la coherencia, la identiEcaaon de opo y forma d text la ironía y la par dia. De igual
manera, como en la comp tencia ociolingüí ricas, e to e parte del
de arr?ll~ ~ una clas d
pañ 1como l ngua extranjera orientada
por pnnapio de un enfoque comunicativo basado en la acción.

111

�La competmcia ifltercultural en el 011/a

la. G"oda.t,,pe Rodrig"ezy Almo Edith Bautista.

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1.01'

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!12

l 13

�LA PÉRDIDA D LA MAN IÓ DORADA.
No1: OBRE
OLVIDADO POEMA D
Ar.Fo o REYE *
AJ.fon o Rangel Guerra

U1': \ oru) \ \IOJt\J Ir ,n ·1 n . \ 1 \:PU \R, con ta palabra inicial l am e d nte d lacto gu h ) n reúne. D n fanueL\lcaJá, quien
fuo ·a n 1 9 com
cretari p rperuo d la ,. \cademia I xicana
de la Lengua, ru,·o la amabilidad d dirigirm · unas Iín a , e crita
el 9 d n ,·i mbre de e año, para e munícarme que propuc
de d n Jo é Lui Iartínez r p r unanimidad de votos la Academia
me había de. i d en
'ón cel brada 1 28 de epti mbr d I
citad año mi mbr corre pondient , con r id ncia en la ciuclacl
de f nterr . C m e natural, el ac n ecimienro me produjo una
gran ati facci · n r me ntí mu) h ruad por e te acuerd p r
dudé po eer J m ·nto utici nt para recibir tan alta di tindóo· al
Ol.l m tiemp , tuve la certeza de qu pront habría oportunidad el•
manifi tar al director y al secretario de la Academia, a í cnm a t do u miem br
J ten re a aquella . e. ión, mi agrade imj n to p r
tan "gnificativa d fcrencia a mi pt:r ona. P ro prevaleciendo en mi
la apr ciación de n po cr l mérito ya m n ionado -, poco m,L
tarde mt'. inform· 9u lo miembr corre p ndient . no enfan
la bli ación a diferencia de I • d núm ro, de: pre. n tar di cur o
d admi ión circw1. rancia qu me lib r · de c1icha obü at riedad.
•n e ta condici n • p n é que en l futur p dría ac g rm a L
Di. curso de ingre o a L .\cad ·mrn ~Icxicana de 13 Lengua, abnl J 2,v1.
D1recr r d J 'Otro ele Estuw s f 1nm, nisticos de la l 01vers1dad \utcínoma de
ucyo 1 ·ón, premio \lf. n ·o Ren:s, 2tkl'J.

115

�/..a pérdid&lt;1 di 1.;J ,'1,m.rió11 Dor,rdt1

de I i · n d realizar la cir, da c rnpar e ncia, e me una pci · n a
con id rar. Lam mablemcntc e t o e ndujo a una d · · · n d bidamencc un11t.l. ) t &lt;lo
cd impr ci
l ámbit d la

participar n bac .,.a tant añ y n
tán ahora c n n
también a 1 qu oda'\Ía no acompañan .· ru\i ron pr
aqu lla
··
bar n d man ra unánim mi ·

" !untad, c mo una m ·r
ad.
\ 1 fu c m , de manera in n ibl ,
fucr o , cumulando l
añ
in m dificar, e la sirua 1 • n.
o b canee, n 011 interior mezó a generar ·e un rcclam , · decir un rcc~ e __ncra mí mi. mo, p rqu , . i 61 n n
·a de mi pan la bh • c1 n fi rmal 1
pr ntar un dL cut o p co ,l poc fui p rcac~d _m d . qu~ pr piam nt • no • trataba de cumplir un exi~ neta, mo ma
d
ati fac r dese! • una p &gt;. t ión e· rricr ment' m ral la n
qu
debía imp&lt; n rm d r , tizar
ludid . ~ r at nci
Y
re
imicmo
9utene. h bí. n paraopado n
e
mi in orp r, ciún a e ta ilu
\ parn ularm
n ~-\º
la
• le propon r rru ingr
ant l pl
.
, í como a 9u1en amabl ·m me me 1 e m
. a.
que r cu ·nrcm ·nte curre en e
_cun canci
trab ·
man el u del úemp &gt; y tr
blt. a
la d
lo día.,: · fu r n imp nicnd e n el e n igu·
ultado &lt;le po
ucll yu hubi ra qut:ado cum_~ltr
_
rori:1
cumulán&lt;l e 1 , m t: y rnmb1 o l
,
m
drí, . plicarm ·, cambiand &gt; el . ntid c n
1 qu
logró .-pr ar tan b1run nt n un · ri.o,
donde e. ¡x
,·, ccda&lt;l d 1gruficad ~ brc\ d, d en la_ • -

e
au

n an
~a m
.
tlemp anc n r e

qu,

· la , ·
~a d b n

n • mi ·\, p.

11,3.

116

ultura 1:.

a la

ta palabra. inicial

rctra el ,;e¡ pr
ar qu ya
· m eran ·
o
·
'ficil

·

a·

nt rn
.

e
p ·rmtt,
z
a umulad e m an
. bulo n
h
ad cont
palabra a CU)
ib u .
cr · nica mula

•

n
nt

tar
ta ·

fun
a ·

nda p r él ) u familia n la
.

, 1: 1co, Fondo d

n

· · , de ningurit que en un
biéo r B xi o·
de cumplir, 9w-

r
rqu d más pu d n
e.orar lapo ibili~ad d o
ante e a in taocia
· r que lo imp o , un i nificad
or de c rre p nd
xi t ncia mi ma. Afumar
qu e la vida la qu p
e una rma en ralm nte
aceptada para r
·
ma abt rta , dilatada a
cutrir en circun
·
eciale · pr piciacla d
ra
por l ac ot e r p r onal· en ocr palabra l que la vida no ordena
nd finalment d l ámb'
de cada un
por e t
. . ci
er e n id ras como in udibl pu
cuando u 1gni6
lcanza
·zacion _ indiv1dual
n ' ta d nde p dría nconcr
· ilidad d d cubrir u
enod y
ibl val r, que ól
bten
nI
aldo
qu la vida e nced ; ,. rambi '
a
ar .

pr sión qu ·
p &gt;. ibl
11 oguajc
amrn ,
-"
1
l·
e arme
d
d
l. \. td n U , , n • e n c '" \ . .n r,. e
d •). \'Oluntad n ,;aria para pod r romper el cr o d l. in rci en
l: yu • olcmo - nvoh cm e t1dian.
·
t ·n r la ~ti. facci · n del cumplimí ·nt
&lt;lc:b ·r. hl r
bl
a l.
ncro. a ·
· · · n del ñor
de ·
bl •m
,
n cesarlo para l
'n de e te , cm, qu
;1.h
xpr , amc:nt d di ar a
&lt;l
•. Lui.
:\lartin z ~ &lt;l • d n ~1 nu 1 \l . lá, a 1 e m &gt; a la &lt;l · r
qw ·n
d.t&lt;l . ". C.omtt111ror

r

nt

nm n e saria para e mpl rar y finalizar

tan

º:

1 ..

guida par e nchur

Otr

d·1

n la ciudad de ~r ·XJC
·&lt;l r . d l •neral

n 1
u
a
n
u
traru
currir
,
· dul enci. la um dd ci mp
acr . D
r n lar·
neo a don .
p r
·
rl .
·
m
· .\J
nta
1, n•
4-l d • la call d la :'. capor¡
Bernard R _v ) 1
r an c1.· c I .

�L, pérdida

de L, l.Lmsió11 Dorada

Alfonso Rongel G11e" a

dero. La crórúca e muy corta, apena unas poca página donde
cu nta lo ocurrido los días 3, 7 15 y 16 de pti mbre del año d
1911. Eran tiempo inmediatament posteriores al regre o a féx.ic
del general Reye despué de. u e. tancia ~ uropa, y muy c~rcan~,
también de la salida de Porfirio D1az del pais, n el barco Ipiranga .
Pu de añadir e que era el tiempo en que e inició la etapa final en
la vida del gen ral Bernardo R es pue poco me e má tarde u
situación e c mplicó por lo mucho errare cometido por él y
quiene 1 apoyaban, llevándolo a su rendición en el municip~o de
Llnare l uevo León u encarcelamient n la ciudad de México•
finalmente a la trágica culminación con el d nlac fatal del do~ngo 9 d f, brero de 1913 al poner~e en ejecuci~~ _el plan e ~ablec1do
de abandonar, mediant apoyo diver o la pnslOn de ant1ago Tlateloico para dirigir e a Palacio acional, con el propósito de derrocar al gobierno legalmente constituido.
C rea d la nueve de la mañana de ese domingo 9 de febrero de
1913, l general Bernardo Re res cayó acribillado frente a la pue1:_c~
de honor de Palacio acional. u hijo Rodolfo, que lo acompano
de de la salida de la prisión, y tanto lo impul ó en el plan trazado
para esa mañana de domingo lo vio galopar con decisión hacia la
pu rta de honor de Palacio. '-Te van a matar' - le gritó_~ u padre y
é te, in d tener el alop de u cabalgadura le re pondio: -Pero no
por la palda"-,2 y en e momento e iniciaron 1~ _di paro ~rov niente del interior del Palacio y la metralla temuno con la vida de
ste hombre, que un día pudo cambiar la hist ria del paí .
Lo ocurrido fr nte a Palacio la desaparición brusca trágica del
g n ral B rn~udo Reye , u.mió a la familia en el do! ~ ~ man:11 o
endau tracia en su ca a. Poco
·ab obre l cumdo mmediatamente de pué del p lio d 1 g o ral . .M.ieotra R dolfo Reye e
mantenía e tabl ciendo comunicacione c n lo per onaj s involucrado en la ituación política exi tente, Alfon o Re, es renunció el
2 d febr ro de 1913 a las cr taria d la
cuela d Alto
rudi ;
en la mi ma E cu la, dond fue profe or fundador de la cátedra de

r

Rod (fo R ye , De 111i 11ida. Mu11oria.rp(l/íticas, I 91J-1914 primern edición. Madrid,
Biblioteca ue
1930, p. 238.

2

11

Hi _toria d la lengua_y _l~ literatura española a partir d J primero de
ab~ ~1 carg? . , con;11□0 en honorario ha ta el 31 de julio. e día, 31
de ¡ulio reab10 su t:1tulo de abogado y al día iguiente fu nombrado
egundo s cretario de l.a Legación de México en Francia. También
el día 31 de e me fu comi ionado od-ho11ore111 de Ja cretaría d '
~srrucción Pública de México en rancia. "n cuanto a u obra litera na, con fe~a 'Méxic abril de 191 3", in indicación del día, e cribió
un poema atufado
oche d con ej ". -•l poema se contiene en el
cuaderno número 6, pp. 78-79, que formaba parte de lo utilizad s
por ~fo~ o Re_ye para escribir u po ma , y donde en un principio
tarnbien 10cluy prosas y narracione y qu por remontar e u uso al
ano de 19 1_ ~1-llamó , uaderno pueril ". t poema s ¡0 prim _
ro que e cr1_610 despues d la trágica muerte de u padre, el último
ante de alir d México el 10 de agosto de e año para embarcar e
en Veracruz e? 1vapo:" .spagne' con rumbo a u.ropa.
. , n dato ma debe ~nad1tse en relación aJ po ma '1 oche de cone¡o : le ,antece~e en tJ.empo
breve en ayo, titulado
I hombre
de nudo , publicado en la revista Tosotros de la ciudad d féxico
corre poncliente al mes de febrero de 1913. AJ final d
re ensayo, Alfan o Reye apuntó la fecha en qu lo e cribió: ' d febrero d
19_13'.'·3 - decir st ensayo fue escrito por Reyes do días ante de la
ttagica ~u ne de u padre. Si él hubiera e tado enterado del plan
e tablecido para e e domingo 9 de f, brero, es d cir el ¡ vantamienco

°:°

d: u ~a-~re con:~ l gobierno e diHcil p n ar que hubiera tenido
di posmon de arumo para poner e a scribir un ensayo. Lo má
probabl , monee ,
qu él al igual qu Ja familia c n excepci ' n
d su her_man~ Rod lfo, ignorara los plane de u padre ituación
que adqu.i re 1 º. de certeza si recordamo lo . crit por ¡\Jfons
Re ·e obr la actJtud de u padre, a propó ito de la ínter enci ne
de u h.ijo_~fon o na untos de orden p lític : qu 'no le
taba
que
u
hi1os
m
nore
pretendieran
acon
J
·
arlo
'.
una
c
muni
.,
,
ca _
c1~n. que, l le mandó a _su, padr~ a La Habana antes de u llegada a
Iexic e te le cont sto con c1 rta veridad, que [...J Je r comendaba ah tener e de formar r oáa política infancile r de m ter
J Re \'lSta
. ; \ ',osolr(J.r, febrero de

19 !J,

pp. 443--144.

119

�La pérdida de Lo ,\ [ansión Dorado

en lo que no entendía'.+ Todo e t p rmit uponer que ni él ni su
familia fueron enterad , d l plan e tablecid
¡ poema del qu varo a ocuparno ahora, no mencion~ dir ctamente la muerte del general B rnardo Reyes, pero connen
r ~ rencia que permiten afumar que se e tá hablando en p~ ra
p r ona, d la p · rdida qu ha sufrido el p eta. omo ya e di10 el
p ema titula «
ch d con ejo'' y e contiene en octo ílabo
di tribuido entre e trofa d 13 13 y 12 Yer o :
oche d consejo
ave d la medianoche
Que en las fatigas del tiempo,
llevas a la borda atada
la cólera de los vientos·
boya de lo de engaños
bal a de lo contraciemp s:

a todo lo nav- gant
h y pr , nirl int nt

:,er yo tuVi cancione

para aludar e ntento
al arroy de mi fu nt
y al árbol d mi s ndero.
Hoy en frío y soledad,
tan aterid y eñer

r

¿guién dirá que s el dueño
d aquella mansión dorada
morada de mis recuerdo ?
Por ladrón lo h merecido
por ad lantarme al ciemp
p r vi lentar con pr mura
la miel de cada moment .

Porgue, al potr de la vida,
cicat del anhelo
on e m brazo" alzado

para obernar

gu estoy mirando en lo a tro
amar o pre entimi nr s,
qu hay un azor , un e panco
n la mitad del sil nci
y una perenne inquietud
no e n mpla d de el ci lo.

De la adusta medianoche
obre témpanos de hielo
flotan cual polares o os

mi perdido pen amiento .
"Inédj de 1925, de acuerd c n la transcripción de G,ademos .America11ol , en:
Rogeli Are.na Monrea~ !fonso J¼resJ' los hados defebrero, M~xico, . niv~sida
• ac.ional Aut · noma de ~Iéxic / oivmidad Autón ma de BaJa Califorrua, 2004,
p. 2 9. También s encuentra en: \li óbolo a Caro11te E ~dio p ~ . edición
crítica.. oras \ selccci · o de apéndice d f-ernand und Defo e Mexico ol.
t.[emoria y rimonio s insritut0 Je studi Históáco de la Re, lución 1ex:icana, 200-, . 2 2.

t;

·

.

¡Bien no decía
o
gue bi n que lo recuerdo:
- I f z s, gu per&lt;léi la má

b Ua ala d l sombrero!
m .
fá~I ob ~nTar d pué de u lectura, l poema no ofr ce
uno 1Il~ ,-ano rugmas. P dría d cir tambi · n qu t do d p ema
e un erugma. Int nterno pu de pejar ta o curidad e nterúda en lo
qu aquí e narra, pue e mo u I currir con lo romane
n -ste e
cu nta una hi t ria dond e trata una suc si ' n d aconr~cimi nto
cuya ignificación n e no entrega fácilmente.

l primer enigma qu n s pre nta l poema tá n I ver O inicial: ~a qué e refiere Alfan. o R y s cuando menciona la ' ave de la
m dian cbe . El ntido qu pudi ra tener e ta m táfora e que se
trata de la nave d lo u ñ · por exren ión, pued decirse qu e trata
d la nave de la imaginaci?n, e decir, la nave d la creatiYidad O también.,
la nave qu e nduce haaa la creatividad. Para decirlo brevemente
la

120
121

�Ln pérdida dr Ln ,, la11sió11 Domda

!fon.ro Ru11gel G11en-a

na: e que conduce a la p e ía pud.i nd ent nder e ~ t e~ u d
mido : e una naye qu ll va hacia la poe ía, y al m1Smo n rnpo e
una nave qu transporta la poe ía. ~ ta na egación po~ el mar d las
palabra. y d la imaginación, alcanza la expre~ón poética~ ta ~ave
singular navega tambi · n por la vida pue vida y poe 1a caminan
junta y no otra co a no qui r d cir ~l p eta cuaod s refiere a
la ' fatiga del tiempo" pue la p e fa intenta evelar o xp~e ar lo
que la ida contien en l uceder temp ral. entre_e as fati?a del
tiempo' qu son finalm nt las de la vida la nave ti ~ e a ;,mgular
capacidad de eran portar con igo 'la e ' ~era_ d l ~., nto , ~ ea
todo e o qu de una de tra manera 1grufica la vida: conflicto
probl mas, agre ione . on ecuent ment , la poe~a e ca~az de revelarn
de cubrirno aquello que uel ac mpanar a la vida· y por
eso, al tran. itar la nav de la poesía p r la ,;da tambi · n c~paz d
mo tramo e a c · ¡ ra qu vi itan a é a, entre la cual , U1dudabl mente e cuentan lo d . engaño qu uel n acompaiiarla pu
ta na singular e además una b ya que n permit de cubrirlo ·
y también la na e. una ''balsa de los contra□ mp
ahora para
, obrellevarl
pu e ca on circun tancia ad,·er a accione indebida o de venturada .
al mismo tiempo, el p eta e nduct r de la nave p · cica com~n:ica una intención: c.¡uier pr venir a todos los navegante es decir
a todo lo p era lo qu ha ad rtido en l ci lo: rasgo. perturbador que e n c ari c n cer. l p ta d a comurucar algo
pr cupan e, pue dice qu e tá mirand
n lo a
amarg
pre encimiento ", y lo cuatr últim ver o de la pnmera e tr fa
completan el mensaje qu de ea tran micir el p ta:

U:

Que hay un az ro [dice] un , pant0
en la mitad del silenci
y una perenne inquietud
no. contempla desd d cielo.

1i d

t e pre cupan e, pue bservar tal expre.i' n en l a
s
y O el fumam nt e sigo de que algo ha vio] ntado n el rden

122

có mic , de tal magnitud qu provoca e panr y azoro en quiene
percatan del fenómeno.

e

E ta primera :U:ºfa, intr ductoria, prepara la condicione para
de ar~ollar el conflicto, que pre eotará en el r to del p erna. Pero
todavia no abemo lo currido capaz de tra tornar el orden cele te.
La . egunda e trofa e rá e crita en primera per ona, Ja de] po ta, e
dec1r d _l, que habla en e te poema. o trata ahora d continuar la
nave?aaon nocturna, ino de explicar l qu curre. De la adu ta
rnedianoc_h ", comienza a hablar I po ta empiezan a de pr nder e
Sus ~eBexi n • l calificativo aplicado a la m dianoche obedece a
qu e, ta e ~usteta, d cir carente d al gría y con ecu nternente,
u P n anuente comparten la c ndición adu ta d la medianoche
pue ademá de ex aviado , u pen ami nto
n olitari , com~
º. o polar obr témpano de hi lo. ¿ en qué pi n a el po ta?
Pien a n lo que ante tuv y ahora ha p rdid .
er yo tuve cancion (dice] para aluciar contento
eJ arro 'º d mi fuent
) el árbol de mi endero.
El agua flu ente y tranquila, e ímb l de b lleza paz e mo
tambi · o lo e el árb ~ al qu ant p día aludar. Ambo 1 agua y
1árbol . ·a no lo tiene, m j r dicho ha p rd.id la tranquilidad .
1a paz, pue h y -c ntinúa el p ta:

En frí ·
tan aterido

eñ ro

soy el dueñ
de aquella man ióo dorada
morada de mis r cuerd . '
¿quién dirá

j

i fuent , ni árb l, ni can~ion . que cantar, ól frío y ol dad pad _
ce el P era, P r9u ya no tten la' man i -n dorada" d nd habitaban
u r cuerdo . 1i do lo p rd.ió pero todavía no ab mo p r qu •.

[23

�I.a pérdida dt La \!ansión Dorada

La tercera y úláma trofa no frece la xplicación de lo ucedido la cau a que ha llevad al po ta a la precaria ituación que ahora
pad c . 1 p eta utiliza bru cam nt una d claración c~t , rica y
sin ocultami nt d clarando en el v r c n el qu empieza la tercera e tr fa: 'P r ladr 'n lo h merecido '
igu a continuación lo
que ocurrió: e considera ladr 'n
Por adelantarme al tiempo
p r violentar c n premura
la miel de cada moment .
Porque al potr de la ,--ida
acicates del anhel
n como brazos alzad
para bernnr el cielo.
iguiendo la expo ición que fr c I p ema la culpa del poeta
c n.i tió n pi'.' tender obtener ante d ti mp , lo que · te otor a
paulatinam nt y en su m ment , e decir la madurez p ética, que
· lo e obtien a lo larg d la vida. Y entonce el poeta concluye
con cuarro v rsos finales, dedicado a introducir un elern nto nuevo
ine pcrad , pu da la razón a un po ta francé del igl X . al
recon e r la anci 'n impue ta a lo mozo. que optan p r practicar
el r bo:
¡Bien no decía Villon,
y qu bi n que lo r cuerdo:
Iozo , que p rJéi la má
bdJa gala del &gt;mbrer .

a no, referiremos má adelan e a lo v r o de Fran~ i ilion pero
ah rn n cesitarn d t nern para ver e te p ma en u conjunto y
particularm nt u gunda str fa n u part final. Para_ ~~ n ~ e
el po ma" che de c n ej ', urg al meno una upo _1000: J la
pérdida ufrida e lo que aquí e dice, el tamaño d l castigo excede
con mucho la falta corn tida y entonce ca mo en la cu nta de qu

124

Alfonso Rangel Guerra

a~ui también_ s~- e tá utilizando un procedimiento para ocultar algo.
J e ~a supo 1e1on no e tá equi ·ocada e n ce ario releer el po ma
para llltemar develar lo que aquí se oculta. Y lo que enconcramo en
e ta nueva lectura no permite precisar que la ituación d tri teza
y ole?ad del poeta prov:iene de la pérdida que ha ufrido y cuando
no ~ce que ya no tiene la cancione con la qu anteriorrn nte
canto al _agua de u _fu~nte al árbol de u endero, no debemo penar que e ta e la perdida ufrida in que la verdadera pérdida la
cau ant~ de que ahora e mantenga n fcio y ol dad; e d cir Jo que
~~ perdid 1poeta e algo má importante y up rior: es la ' rnan100 dorada, / morada de mi recuerdo ' . Pero, nuevament no
percatamo de qu aquí sigue ocultándo e algo y que ólo descubriéndolo podremos penetrar el ignificado d esta parte del poema.
Para alcanzar dicho igni6cado nece itamo detenerno en otro
ele:nento que puede permitirno despejar el enigma pero que 00
e ta en ~ poema que comemamo . Cuatro me es de pués de haber e cnco este poema o casi cinco Alfon o Re •es
encuentra
en París. ejerciend~ el cargo de egundo ecretario de la Legación
de u pat en Francia.
tando en Parí , en octubre d 1913 e cribe
una página d dicad~-ª re~obrar la imag n de la a a Degollado que
fue la ca a de u runez unagen reco "da íncegramenr en u libro
Pare11talia en Crónica de Mo11terr'!)' egundo libro de memoria . n la
impo ibilidad de recoger t do el t xto por su exten ión repr ducimo ólo la prim ra pan :
o he tenido má que una ca a. D u. corred re lleno d luna
~e u arco y u columna d sus plátano ) naranj de u pá¡ar ' agua corriente , m acuerdo en éxta i . D e a vi ión brota
mi vida.
rai arnbre d mi conci ncia primer ab r cl mi
ntido,, ale ía prim ra y. ahora en la au encia dolor perenn . Era mi
ca a natural, ab luta. Mis oj
e abri ron a ella ant de ab r que
la ca a e venden e e mpran, se alquilan· que n eparabl de
nu~ tros cu~rpos extraña a nu tro er lejana . La, casa qu de _
pu he habitado m eran ajena . rojad de mi primer e otro me
enó e.."&lt;traño en toda parre . Lloro la au encia de mi ca a infantil

125

�Lo pérdida de L, A1.ansió11 Dorada

A!fo11so Ra1Jgei G"erra

con un entimi neo de peregrinación, con un can ancio de jornada
in término. Me veo, obre el mapa del uel , ligado a mi ca a, a traYés de la sinuosa vida. u pu rta parece er la Puerca qu anh lo.s

... ta ca a, qu tanta ignificaci 'n tuvo n la infancia d
lfi n o
R y e , in duda, la man ión d rada' a qu e refiere el-~ ema
oche de con jo", y , guram nte la mej r repre emac10n ~u
pudo encontrar para referirse a ~u pa~e in nombrarlo pues sta
e in temor a equi ocarno , la mtenaon d l autor n te p ma
d; cultacion
obrepue tas. clarado el significado d la m táf~ra
utilizada para encubrir la figura del padr '. urge d_ ~u v otra .lncógnita obre la razón expu ta para explicar la perdida del padre,
pero esto lo er m má ad !ante, por Ja necesidad que ahora t nemo de aclarar l s ver o de Fran oi ilion.
a vimo cómo explica el po tala cau a qu pr~vocó la pét~~a de
u padre , también cómo concluy el p ema dedican~o ~s úlumo
cuatro versos a recordar lo que dijo el poeta ranc;o1
ilion a lo
¡oven descarriado . ¿Porqué apoyar e en un ~oe~a de tra !poca ,
tral ngua, para expr ar literariamente el ca t1 o tmpue to. ~ilion
fu un po ta d l iglo XV que dejó en u 'Te tamento" un co~¡unt
de balada v una de é ta es la dedicada a lo jóvenes de carnado ,
r firiéndo , a los que han d cidido t mar el camino d 1 robo, pue
corno se explica en l p ma aco tumbra_n ir a I ntpi~eau o a
Rueil, irios que en la jerga de la época ignificaba que h~b1an ?Ptado por el camino del robo con engaño, o el robo con v10len□a. l
poema de Franc:;ois Villon se titula "Belle lec:;on aux enfant perduz"
v e inicia con los dos
r o utilizados por lon o R
: "Beaux
J
enfants
vous p rdez la plu b lle ro e d e vo ch ap ame" .6
¿Qué
lo qu pi rd n lo jóvene d carriad ? Pierden la plt,s
bel/e rose de 110 chapeaux, que Alfan o R ye traduce elegantem nt
5

AJfon

O

Reyes ParmMia. Cni11ica de lonterrry, [éxic , O. ., X.';JY, p. 513.

6

La traducci · n es probablemente de Alfi n o Rcye . l poema pu de ver-e n:
Rafod Berc.rand Fro11roir T-'i/1011, Barcelona, Lui Iiracle Edimr, 1950 pp. 426~~27. y
también en: Testome11fos de Franrois 1-'il/011, esru&lt;lio preliminar, n ras y traducc1on de
Rub · n ,\bel Rcchez Bueno 1\ires entro Editor d •\mérica Latina, Bibli t ca
Básica UniYersal, 19 , p. 2 9.

como: "la más b !la gala del ombr rol" o ha , constancia de qu Ja
traducción ea de Alfon o R ye p ro no tenemos duda en atribuirla a éL ¿Y cómo pu de entender 1 qu e esta p ' rdida?
trata
del atributo o adorn que da bell za al ombrero d
to jóvene
decir I que lo en alana les oc rga la belleza , elegancia d ~
~gura. n el ver o francés e una ro a la que adorna la prenda up _
nor, el ombrero de lo jóvene . Por el error d u conducta son ca _
ti~ado y pierden lo mejor de u apariencia. ¿ qué e lo que pierd
e! ¡oven Alfan.º R y s, lo que g neraba u rgu.llo y u tranquilidad,
51
no e l'&lt;l me¡or pre~?ª de u vida, qu ra su padre. orprende
qu en l proce o poetlco que lle ó a Alfon o Reyes a e cribir e te
?oema, haya encontrado en los v r o d ranc;oi ilion 1a escrirura
JU ~ para externar, y al mi mo ti mpo ocultar la expre ión de u
casugo, e decir u pérdida con algo tan lejano en el ti mpo como
un poema en francé del iglo XV, que además concordaba con la
falta cometida egún l contenido del po ma.
i inte.tP,:etamo bien el poema, lo que no dice e qu Al.fon 0
R yes per~o a u padre como ca tigo por haber pretendido obtener
ante de t:J.empo lo done de Ja poe ía. Al meno e to e de prende
d~ una atenta lectura del poema. P ro ya hemo vi to que 1a lectura
directa de ' oche ~e con ejo" no permite penetrar en u ignifi.cado oculto. . aun vu~~o la con ideración de que el ca tigo impue _
to
exce IVO en relaa n a la falta com tida n pod mo evitar la
pregunta: ¿cuándo cometió fon o Reye e ta falta? · óm la co. ' :&gt; p
d
meno. ara po er acercarno a la re. pue ta r o m que traer aqui
tro lemento que n s permitan aclarar lo que todavía aparece
o curo. Para e to renemo que ituarn de nu vo fu .ra d J p ema
transportarno cuarent'l añ d pu 's de la tra edia del nueve d
febr ro de 1913 . d la crirura del poema en abril de e e mimo
año: Va 'ámon~ al 19 de may de 1953 día en que AJfon O R ye
d ~de comurucar e p r e crito c n u amig d juyentud fartín
Lw uzmán y 1_, c~b una carta. ~ ta ti ~e n el mar e11 uperior
der cho la menaon Iu confid ocia] , dice lo iguiente:

126
127

�Lt pirdida de L, ,\fmuión Dorttda

querido Martín Luis: Ngún dí. coa~ _odrá q~ t d e . epa
aunque ea d Pu é de mí mu rr , )' m1
7- 1 ra d Jar c n.. tanc1a
.
_d
·
aerco
ca o, ante d .ue d aparezcamo . l cesti . lnutil dearle
que no me propongo cometer ninguna indi creción, sino sólo concrYar la re pue. ta Je d . para que mañana e n .zca la verdad.
Tal " z u tcd I rccu rd : mi padre U aba varm m
en la
pri ión militar d anti , r d n Franci co l. !a~ ~ . n abía marerialmem gu hacer con ·1. 'n día u red me v1s1to -y creo que
{i

,
venía u ted acompañado de Pedro Hennquez

T

r na-,
para comu-

nicarme, por ncarg del ingenic.r Albert J. P~, q~. fad r m _
mandaba d cir que i yo, y n tra e na d la familia, 1~ daba_rru
palabra d qu mi padr e taba dispuesto a retirar a la Ytda pa ada, en e e nu mo mom nto quedaría en lib rtad.
0 tuve entone
la pena d cont tarl a Ud. que r no era la
in8uencia familiar de minance, in que era tenido por un muchach ••picad de la araña'', dado a la poesí , que vina en la nu!J_e Y
' 0 eocendfa &lt;le e a práctica " (c roo , e decia p r aqu llo dí
a
cada rato), y que no estaba en conclici ne de obtener de mi pa~e

·
eme¡nnt
pr me • a, p rl mi m

ue ya e- p ntán am nce lo hab1a

int mad aria. ,, e
ól había mer cid repre ion p r meterme n lo que n earendía".
.
.
Le ruego que racifiqu o recnfi9ue mi recuerdo 1 no 1 mcom da. De 1 e ntrario, d je mi carta in re pue ta 9u r do qu ·
dará entre n otr . Har ' má : le lle aré . ta carca en per ona y la
de tniiré i en algo le desa rada.
iempre mur uyo
\'C:

:v. lndu tria 122, l

na l 1, [ •x.ico, D.

Pucd afirmar e que d • pué de la ntre a per. o~al d esta ca~ta,
Iartín Lui Guzmán ac ptó cont tarla y pr porcionar a u amt o
la evidenci, que pedía. P r un p e de do rn
d pué d~ la
ntre

]fon
R yes cribi · de nue o a u a.m1 o
uzmán, para decirle: L 11 vé en per ona cierta carta,

de la carta

Martín Lw

12

hablam de lla y u d me freci · come arm . · u re pu ta?"
E vid nt que Reye t nía much im ré n r cibir ta re pu ta
ól para archi arla y dejar un te tim nio aj no a él, pue como I
dij a u ami o al inicio de u carta, "Algún día conv ndrá qu t do
pa, aunque ea de pué de mi muerte.' . La e p rada re pu sta
lle ó quinc día d pu · el 13 de ago t de J953:
Mi guerid Alfonso:
Por alta an . ti a de tiempo -a i \·Í\'ÍrrJ y a í m rim
- n había
once tau u carta del día 19 de mayo. Perdón.
~n e ect , cr o recordar, y com use cl ah , mi mern na n
mal::t que un día - p
ante d · lo . uce
que la voz popular
de ·gna fa c n l nombr de
cena trá ·ca- c nvc:t · e n u ted
por encar del ing ni to J\lb rto J. Pani. acerca Jel pr blema que
d padre de w t d, pr . entonce en antiago, le creiba al gobiern .
P siblememe Pedro l lenáquez reña rn . e mpañaba en aqu ,11a
ca i •n, p r de ron
t } eguro aunqu .í r uerd c.¡u ame
o de pu · d hablar yo con u red e m nt ' con él d

ca o era el igui nte: Don Franci co I. :'lfadero
ni r
Pa.ni, o lo d -aguí eJ recu rdo m falla-, p n aban o abían 9ue
R lli , u hcrman d • u t d no era una buena influt:ncia al lado
de u pa&lt;lre r creía que i la in uencia d usted su tiruía a aqu Un
la conducta p ütica de don Bcrnard no eguicía ujcta a1 influj d
qui ne. la xtraviaban. Mirando í la c a , 1 qucriend hallar a la
cuesci •n una . alida gu a la vez fue e útil al pa.í y benévola re pecto a
d n B rnard , eJ Pre id ·nte I mandaba decir a u. t d p r mi conduct que i u ted e comprometia baj
u palabra, a on e ·r que ·u
p. dre e r tira e a la \'id privada d d lu
e I pondría n lib :rtad. Iás o meno u ted m e nre tó l t •rmin c¡ue con j
la
carta a c¡u me rcfie1; : que no ern u. l d la influ ncia pr p nd rante
ni mucb men cercad u padr ) que creía u. ted mu_ dificil obc ner de él la pr m · , de que e apartara de la olitica. o por l men
d I tipo &lt;l polín a a que l habían 1l ad u nsej ros p rqu e
ya lo había intentado u D d ioútilmenr : in e n
· rná, yue eJ
r pr ch famili, r d

car m tiénd e en e as qu , n cnt ndía' .

1-

�La pérdida de Li .\I011sió11 Dorada

!fonso &amp;m 'ti G11em,

¡ ta preci ·ión histórica le e útil puede empl arla como qui ra, mi gu rid Alfan o.

utilizad

p r _Re es para t rminar u poema ' oche de con ejo".
E to n p rmtt aclarar cuándo con ció lo ver
de ilion pero
c n~ma que e to fue n un libro de u biblioteca in que podamo
prea ar la fecha d adqui ición d dicho libro. Quizá e taba va en la
~em ria de Re ·e_ :~and_ decidió inc r~ rar t ver O al.poema
~~e de con e10 , o 1 p r el e ntrario ta memoria propició 1
nacmuenco d J po ma. L que .I pued a egurar e
que fon-

uy i mpre
larrín Lui uzmán
ta re pu ta nada má e dij obre el a unto, pu
ól qu ría archivar e te t tim nio, para el prop · i~
ame s ñaJad . n ta carta cruzada por 1~ n o Reye y fartm
Lui
uzmán está la clave del p ema ' oche de con j ' no ól
por lo que en ellas e dice ·m? ad ema' ~ o rqu on un te timonio
xpr ad cuar nta añ despue de cumd l h ~~ a petición
d ] mi m autor el l p ma que comemam . El ntJ.rruent d culpa padecido por Alfon o R ye -d _l que b~~n e perc~ró mando
Curiel, editor de ta corr p ndencrn-, d bto er m~y mten o tanto
como fu prol ogad en el tiemp para qu
marufi tara muchos
añ d pu·. d l ocurrido, y ademá propiciad p r el d . ~que quedara un r rim ni que corro~orara que aq~ella falta e:u U~
in que nunca má pudiera aber e 1 pudo s r v1tada la trag dia
ocurrida 19 de febrero de 1913.
y finalm ot regre amo a la cau a de la pérdida ufrida, q~e en
el p ema qu da encubierta d trá de la metáfora utilizada median e
la man ión d rada / morada de mis r cu rdo. ".
1 o pued • aber e cuándo conoció Alfi n
Rey ~l p
de
rarn;: i Vil! n, i fu anterior po terior a la tra edia famili~- Y
tampoc i u lectura pr pició el urgimi nt de la ar me?tac1on
que el poema no ofrec . e bu e · la bra d l p ta ~rance en la
bibliot ca d Alfon o Rey y n ene ntram una in rr edicion diferente d la po sía d
illon p r de las tr s d
n
de 6 cha p t rior a la d l po ma: una .
nda dici_' o, d l añ de
1914 y a car o de Lucien Longn n r ,, ada p r Luc1en
~ t,) la
otra de 1926 en edici · n d Augu. te Longnon. El tercer J mplar,
editado por Garoi r rer curio amente no ti o fecha de edició~
pero e p ible qu
a ant rior a 1913 y en él a~ar e una p quena
eña a lápiz pu ~ta aJ inici del p ma, e d c1r en l d v r o

R cibida

fon

O

R ye

1:1~

1O

o ~ Y ya a~ía Jo _qu~ exp ~dría n el cuerp de] p ma, para
exp~car por .qu la perdida ufoda p ria r m tiv d un p ma
Y com ~licarla. -\fumam e to ólo e mo una mera hip · te i "
con e caracter la xp nema. a c ntinuación. La r puesta que dio
Al_fon ~ Re · a Iartín Lui. uzmán, para qu · te la tran mitiera
al 10 eru ro \lb rt J. Pani ) é te a u v z la hiciera del con cim.ienro d l pr ide~re . fader? fue producto de la exp riencia p r onal
que R Y terua de la actitud d u padr , cuando é te le cuchaba
algún e mentario o juíci~ poütic , referid a lo qu hacía O decía, ·
afir~and que n e m □era en l que n entendía. Reye quizá no
dio cu nta, o ' lo fu ha ta de pu ' , cuand e rcat ' con cert za qu _qui n l ~edía u palabra y fr cía la libertad d u padre
ra el m1. m pr 1dente d la República, d n ranc1 co I. Mad ro
}' na~ie má . uizá i Re_·e hubiera refkxi nad en e ta circun. _
t:mc1a, y a_c eptado hablar con u padre e p ibl qu otra hubiera
sid 1~ ~:urud d~ ncraJ R ·y com tambien e, Yálido pen ar gu
la pettci o podna hab r id inútil · u padr hubiera r 'chazad
t rgar la pr m a de retirar e d la política, compr m. "do como
e taba en el plan trazado para 19 de febr ro. Per
t •a nunca
p drá aber )' u hij ignoraba I qu d bía uced r en a fi cha
la ferta d l pre id nt de la República nunca U gó a con ceda el
general. ... to inevitablem nte, . mbr · en Alfon o Reye primero la
duda · d pué 1. ntimi ne d culpa.
4

r

ddcnt
Y n pudo so
br ro Y
rie
lo ocur1JC.lo n
d culpa ' con

!º

que Alfi n o Rey d , e n ía Jo plane de u padre
p char lo que e p.reparab para l dornio o 9 de feg ~u
to implicaba. uando ~ lfon o Re ·e supo
el Zoc~ _con J entimi nt
d lor debi ó urgír 1
nt1mtento n . u interior debi · e cribir do me .

1 1

�A!fowo Ra11 ti

11trra

donde Alti n o Rey s r unió p r prim ra v z t da u po sía. En e ta
edición, la modificación má imp rtante e tá en 1a m táfora de 1a casa
par rna qu n la versión original era ' onora ca a' y luego pa ó a er
'man ión d rada'. í apar ce también en 011sto11do poética, rd nación rea.liza&lt;la por ·1 mi mo para el Yolumen X de la Obras co11,pleta.s.
M r ce eñalar e qu n ! libro H11eUas. 1
ma '
ch d con ejo" e tá fichado ·1 c n laño, p ro en la bro poética, d 1952, y n
Co11sta11cio poéh"co de 1959, 'apar ·ce con la fi cha de me raño: 'Abril
de 1913'.
o a p cto má deb quedar m nci nado obr la f cha
pu en el texto manu crito original, j bien aparee fi chado ' bril
de 1913 n el uaderno númer 6 el poema e encu ncra ituado
entr "Tonada de h ierva enemiga", p ma fichad n 'Parí 1913"
r ' oto', r pue ta de Alfen o Re 'e al p ema que rancisco González uerrero le entreg · n el anden de la e ración de ferrocarril d
la ciudad de Iéx.ic al partir a V racruz para rnbarcarse a ·uropa,
el 10 d ago to de 1913, tambi, n fi chad en "Parí . ctubr d 191 "
mientr qu en la edici · n d Obro pollita, d 1952, y de 011sto11da
poética, 1959, el po ma 1 o h d consejo" e cl último de 1 e crit
n la ciudad de Ié ico. La e locaci · n d ' J che de consej ' , en el
uad m 6 c n la ficha ituada en la ciudad de México, p ro entr
do p ema fechado en 'Parí 1913', pu d ignificar que e cribi · en Parí y qu ·1 p r error ubicó u critura en la ciudad
ele tféx.ico o má bi n pued deb rs a un oJvido y que, habi ndo
id
crico en Iéxic , d jó de cribir
o u mom nto n el lugar
corr pondi nte del uaderno 6 y e cribió má card n Pan. , en
l siti dond aparee cric , n el citad cu.ad rno. n rod ca o l
b cho d qu n ambas eclici ne d 1a obra p , tica r unid.a d J952
y 1959, aparezca com I úlrimo p ma scrito n Iéxic en abril de
1913, p rmit aceptar c mo correcta ta ubicación.
Finalm ate añadam que Alfon o Reye hizo otr cultamiento del ignificado del poema • och de con ejo'' ademá d I ácul
mismo que e otro ncubrirni nt de u ignificado cuando ord nó
el mac ria] que confi rmaría el libr H11ellas, al dividirlo en cinco
parte i bien d pu, con. ide::ró qu e ta di i i •n no J~ hiz bien
al libr , ino qu por el c ntrario de concertó a al o . lect r . La

133

�La pérdida de L, Mm1sioo Domdo

primera parte la llamó ' oluntade ». a la segunda le puso el ubtitulo 'Toteoco "; la t rcera 1 llamó Acuerdo ', la cuarta fu "T aduccione ' , donde incluyó la traducción de un poema del francé del
i lo XI1, un poema de OliYer oldsmith, otro má de Robert B.rowning y finalm nt uno d
tephane J\fallarm - " l abanico de 1lle.
Mallarmé"; la quinta y última parte del libro la ti.tul· "Burla ' y aquí
col có Alfen o Reyes u poema 1 'oche de on jo".
í aparece
en la edición de Huellas, de 1922, nueve año de pué de u scritura.
Pa aron 3 años má para que apareciera por egunda vez n prena, n u bra poética de 1952. De pué, en 1954 lo incluyó fon o
Re ·e en la p queña publicación r11ez·e rom,mces sordos, en Alcance a
Ht!Jllale, TI, núm. 13 con 24 página y por último en Co11standa poétita,
volumen : de sus Obras co111p!etas que Alfon o Re e ) a no pudo er,
pue el libro et rminó d jmprimir el 11 de diciembre d 1959 y él
murió el 29 de e e me r añ , y necc ariamente la di tribución del
libro fue de pué de terminar e el trabajo d encuadernación.
Por último recordemo lo qu e cribió Alfonso Reye el año de
1926, que no ayuda a comprend r u vida obra, y en é ta u te cimoruo "l"ital: ' 1 o me deja de perdiciar un olo dato un ol documenc , el hi roriador qu ll vo en el bol illo."~lonterr

abril de 2 9.

ALFONSO llANGEL GUERRA EN 1A

ACADEMIA MExiCANA DE LA LENGUA
AdoHo Ca tañón •

T .~G El \LTO HO OR y El · d
.
dernia [ xicana de la L . L srd
dar la b1env nida a esta caªd on Alfonso Rang J Guetra cuyo
di curso de ingre ''La .agua
O
1
perdidaeafan··n
d
un olvidad poema de Alfon o R ' ,, ion ora a. ocas sobre
ba ta una ~ d
.
e} es acabamos d e cuchar. i
una e la garra para ¡uzgar la calidad deJ 1 ón
- .
para ponderar a uo cri to lo
.
Yuna pagina
podrán fácilm
.
r, s a I temes a e te a to de ingre o
ence estimar J moti O
.
Pero antes d
.
gue usc1taron su I cción
com ntar u di
b
·
Alfon o Ran el Gu rra?
curso ca e preguntar: •Quién don
I
acido en 1928, don Alfon, o Ran el
.
.
la curio idad uteraria e intdecrual g
u~r_r~ de pert muy Joven a
tesi "L
. .
.
rec1b10 como abogad con la
a co a ¡uzgada en el proc o civir l
.
po -grado en Parí ·rancia d d . .
y uego h120 e tudio. de
fr anee a moderna y de lit ' a on ina a t mar ch e d e li terarura
iernpre lo atra1·eron AJ veorJaturaalcoc~parada, di ciplinas que de de
.
er pru \' a 1a . dad d
--a la c¡ue i mpre ha ido fiel} de uie~
.
e 1onrerre)
lo11ólogo de /4 cú,dad (l 996) - 1
q
br grafo de de u libro:
empezó dando da
n 1a ' ruultvodqdue b~scar una nueva ituación;
.
ac a
Filo ff
director de 1a mi ma ,
.
ª Y tras fu e Juego
} pronto ecretano generaJ de la Univer idad

:1u

Alfo O res." arta a do ami
dt sol, O. C., p. 475.

O·"

fo11pohtlJ]

dfferenrio.r.

uinta .cáe: &amp;lq¡

Escritor r miembr d la
d .
' Alfi
e
ca e01Ja \Iexicana de la .Len
, onso Ran d uerrn, \lo11ólogo dr lo ,iHdod.
gua.
Lean ' fo o.errey,
•
l éxico, 1996, 81 pp.
• 'ruver idad utónoma d

l 4

5

uc:v

�A(fonso Rangel Guerra m la A,ade!llia ,\fo.:i,a110 dt la Lmglfa

Adoljo Gutañón

de uevo León pu to al qu fu llamado por el e critor, p ri di ta
y ntonce rector Jo é Alvarado. Al alir ' te de lar c oria por motivo de índole admini trativa y política, fon o Rang l Guerra fue
llamado a er rector d esa Casa, en febrero de 1962 cuando ap na
tenía 34 año pue to que ocupó ha ta el 4 de octubre de 1964. D sde
ahí comprende la lección del ex rector Raúl Rangel Fría acerca del
r d la uniYer idad ' de la nece idad de comprender qu é ta debía r much má que una institución ormad ra d profi ional "
(p. 3). 2 Pa a lo igui nte año d 1965 a 1971 c mo cr tario general r rni mbro d l
n j d R ctore de la Anuie cuando e
llamado para r organizar la niver idad d
ue o León y concebir
una nu va legi lación para ella. Luego ha ocupado otro muchos
pue to relacionado con lo que podría llamar la ciencia d la admini tración educativa, obre la cual, obra decirlo, ha escrito artículo conferencia e inclu o un libro.
Alfan o Rangel Guerra debe parte de u formación a la E cuela
de Verano de la niver idad de uevo León dond tuvo la oportunidad de tomar cur o con Alfonso Reye Jo é Luí J\Iartínez · Jo ,
G.i.o de quien terminaría editando el Epistolario ]papeles privados en
la Obras completas editada por la t'Nt\.\t.
Como en a · ta y cri.tor en pro a, Alfon o Rangel Guerra tiene
cuatro vertiente : la e trictamente literaria y en ayí rica que culmina
en la obra tan útil como bien armada Los ideas literarias d.e A!faNso ~•e?
--de la cual por ci rto el di curso que acabamo de oír podría formar
parte como un c y un ane o-; la de croni ta hi toriador, como
mu tra la obra ya mencionada Mo11ólogo de la ciudad o u prólogo a
la biografía El general Bemardo I½'es de E. . i me, er· la d editor y
prologui. ta dond cabe re altar u edición d 1Epistola,io d Jo é
y de las Obras cof/1pletas de gu tín áñez por el Colegio acional;
la de lector y autor --cabría decir dictador- de conferencia obre
diver o tema y a unt de hi toria literaria hi panoam ricana: en fin
2 Celso Garza
uajardo, bnSt!)'O de 11110 1ida. conrersocio11es ,011 !fanso &amp;urge/ Guerra,
1-'niver, idad Auc·n ma d ' uev León, 1 fonrerrer, léxic , 1996 104 pp.
' fi ns Rangel uerra, La; ideas lilimrias dt !fanso
legi de léxic

féxico 19 9,343 pp.

la d autor de numero o texto r~'- . d
.
oac1ona o con 1 t •
,
hi tona
de la ducacio'n n ,f"'
.
ª e na, practica e
teXlco.

II
Alfan o Rey s anduv cargando a lo lar o d
~
rdo ensangrentado de la
d
g e mucho ano I recumu rte e u padre l
lB
R
la mañana d J d
·
genera
rnardo
orrungo 9 d fi brer ant I p
.
ta m maria, rumiada como un am
. e a uena Mariana.
década e I tran fi
Re
ar o p1en o a lo largo de la
,
orma a }'e en
.
má allá d 1 .
.
una matena del entido nue
a c1rcun tanc1a p r anal v de la
di
..
-i
se alza como un de tin de
. ·
trag a familiar y civil,
u pr p1a a a allador
· · li
ocación literaria v p 'a·ca
Jj'.
.
. ª _ocaaon teraria.
.
'
no
po
nea
ru
parud
I
alim encará d la hi
·
ana, a de R eve e
e
tona pero en últim ·
.
,
sab d ma iado bien que u carro sólo a lil tancta la abotea pu s
Brueghel- un carretón d
.
--como n el cuadro d
- c ndencia po , rica ni ara~ p:a r c¡u ,en lla no ha~ lugar ni la tramat ria del entido e ~nt
d grado. ~] abe dema tado bi n que la
.
,.
to o matena de I agrad
d .
t na p ettca. Y que aJ rom
el
. o
ecrr ma.
p rse tech d la c
d
la mtemp rie v a lo ag d .
.
ª a que a xpue a
ra O J, --en aerto ntid
ed
1 orden mágico de e a ca a • ali da
. o-- qu a alvado
ª
por la hi toria
a perdida de la fansión Dorada
.
dad de Alfen O Re)· ,,
,
·
bre un poema olyje ma que
· · ·
titución y un homena·e a lo u
u_n J rc1c10 un en ayo de r sintel ctual del po ta Jfi
qR e p dria Uamar e la re pon abilidad
on o eve d
·
¡·
fue amigo de de lo año 5
qw n e JOY n Rangel uerra
, como consta por la di
.
n squ haced 'J n suD · .
·
r a menc1 "
,
,ano. orno acabamo d
h
ma
oche d c n J·o• fi ch d
, .
e cuc ar, el po _
.
• e a o en fexico n abril d
ptunera o w1a de la prim
·
e 1913, fue la
ra cosas que e cribiría el ·
Ale.
unas cuanta emana d p . d 1
Joven LOO. o
l
~
u s
a muert de u pad
.d
a manana d I domingo 9 d fi b
d
r acaeo a en
1913 f¡ cha en que e inicia la
llamada "D
, ·
rero
ecena tragica .
La exége i , comentario \' ará.fr ·
1 que hace Ra.ng l
la tr estrofa --do d
- p
uerra de
e trece una de doce v r
d l
t ilabo que contiene el te to avuda ad
. o -. e o 3 ocnido y la u tancia enigrn. ti , d. I
e p ¡ar y a ltuar el cantea e
e p ema.: En la edici . n d Huellas

"

, .

ª'

ª

ª·

136
13

�A!fo11so Rtmgel Guerra e11 la Acadm,ia Me."&lt;Ícana de la u11g11a

Adolfo Caslanon

(1922) 4
che de con ejo" 11 va una indicación, bajo el título entre
paréntesi ' n ordina)' que d aparecerá en la, edicione ult, riore .Como e sab , la sordina es lo qu
pone a los in trumento
de cuerda d otro tipo para atenuar u onido r en el orden militar, la tr ropeta puesta en ordina ' sirven para entonar marcha
de duelo o lucruo a . D otro lado cabe ubra ·ar que Ja alu i 'n a
ilion~ "Bien no decía Villon ¡oh qué bi n lo recuerdo... " en el
poema que Marot tituló Bel/e leron 011x e,,jants perd11s no
aislada ni
es la única de Hlfello.r. Fram;.ois Villon e tá cerca del jo en R ye :
y ill n me quiere bien' , dice en átira de la c mpañía"; cerca
de la edad media francesa y e pañola o la trama poética d I jo en
Reyes, como demue tra la traducción "D l francés d l igl XIII del
ca tellano de
v ,, que no pre enta al mu joven Reye como un
a pirante a trovad r, n cierto modo un sui- eneri pre-rafaelita '.
R cuérde e que Dante abriel Ro s tti fue uno de los traductore
d ram;oisVillon al inglés. Doy lectura nue amente al poema llamando la at nción. obr lo tre actos de que consta t microdrama lírico: expo ici · n clímax y d nlac o l cción.
~

oche dP co,myi
ave de la medianoche

que., n las fatiga. del tiempo
lleva a la b rda atada

bal. a de lo contratiempo ·

a t do nav gant

Alfon. o Reye , Huellas

195 pp.

5 •rans;

j

· una P renne inquietud
no contempla de d el ciel .
De la adu ta median che
• obre 1 rémpano d hiel
Botan cual polare o. 0

mi p rdido pen ami oro .
yer ro tuve canciones
para aludad contento
al arroro de mi fuente

Y al árbol de mi endero.
Ho ' o fri y ledad,
tan aterido y eñero,
¿quién dirá que oy el mismo,
quién dirá gue o • el dueño
de aquella man ión dorada ,
morada d mi recuerdo ?
P r ladrón lo be m r cid

P r vi lentar con premura
fa miel de cada m meneo.
P rque al potro de la vida
acicat del anhel

hoy prevenirle inten

4

qu hay un azor un e pant
en la mitad del ilencio

por ad lanrarme al riemp

la cólera d lo- vi ntos;
boya de los desengaño ,

que e t0y mimnd

amargo pr entimiento ,

nh

1906-19/9

a ero.

E&lt;lit0rial Andrés B ta e Hij , ~léxico, 1922,

.
Q
..
.di .
ill n, Ot111ns, Eclitée. par Augu te Lon~ n, uacnem e o n ce-

vue par Lucien Foulet, Llbrairie Honoré hampion, &lt;liteuc, Pari , 1967, 172 pp.
6 Alfon o R ·es " oche de e n ej ". en
bra.rrompletas. Rtpa.ro poético [19Q6-l95 ,,
como • léxico, Fondo de Cultura ,conómica, etras mexicana , 31 reimpre-

on c m brazo alzad s
para gobernar el cielo.
¡Bien no. d cía , Villon,

Y qu · bien que I recuer
-~Iozo , que perdéi la má
bella gala del mbrerol
féxico abril 191 .-H. R .

ión, 1996, pp. 65-66.

13

139

�A(frmso Ron el Gmrm m la Amde111ia -~ftx.icano de la Lt11g11a
Adolfo Ca.rlaiió!I

Rangel Guerra no se limita a la paráfra i intelig nte de un poema
dificil ci rado. Para redond arla. y r alzarla acude a un documento
a una carta "muy c nfidencial" y ui-generi que Alfon o Re •e le
pide resp nda l 19 de mayo de 1953 a u ami de juYentud fartín
Luis Guzmán y qu ·sre le termina conte tand l 13 de ag to d
ese mi m año. 1 dar' lectura a te par de documenc •. fe limito
a mencionarlo para ubrayar la pertinencia d la. lectura h cha por
Rangel uerra del te ' t d l poema para recalcar que aca la pérdida de ' aquella mansión &lt;l rada, morada de mi r cuerdo " culminó para Reye con la muert d u padre pero que n realidad y en
rigor _e gún xpre an tanto el ju go d carta ntre Reye y Guzmán
c rn el text poco conocido dond Re ·es alude qu 'a una comunicación que él I mandó [a don Bernardo] a a Habana ante de u
alida a Mé ico ) d nde é t l con te tara con cierta. everidad qu
le rec m ndaba ab tener e de fi rmar eoría p lítica infantile y de
meter e en I qu no atendía".
•l poeta, para decirlo llanamente había ido xpul ado de la ciudad y d la virtud p lítica y ci,il de de eJ moment en que u padre
le echaba n cara 'formar teorías polí6ca infantil ' y 'met rse
en lo que no entendía".
egur qu Alfon o R ye rumi · ta
palabra. ant y de pu· de la muert d 1 general . a que en ci rto
mod lo condenaban al de. tino del po ta xpul ad de la ciudad
p r Platón y lo mantenian a raya ) a di tancia d 1 orden de 1 ci il
y político. '!. ta expul.ión de la ciudad, Rere
la había ganad a
pul o y parpad de d dad muy temprana egún e n ta en el ce tim ni de ui G. rbina guien conoció a R ye en 190 l cuand
· te tendría uno I u 11 añ ) reconocí , en u chispeante mirada
la de un l et r •a in pirado crítico y agaz. El p ta-niñ d 19 1
llegaría a r el arconte I trado de 1953 decidid a cuidar la verdad y
el h nor de la familia de d la doble trinchera de la lírica ' d la hi t ria. ¿
cabe sup ner que la trama trá ica d l 9 de fi brero de 191
fu auspiciada oblicuamente p r 1 propi g n ral a abi nda d
qu moriría en la fi.e ·ta d la bala ' p t no p r la e. palda para citar u última palabra ? ·
cabe imaginar gue el general Bernard
R ye qu ría salvar a toda co ta a u hijo d la angre pi t ada para

qu fue e él de de la poe ía el gue al
fa.mili
ara con su letras l hoo r d
una
a qu había pu to trágicamente
0 riesgo u propia honra
por lealtad a Porfirio Díaz?
sa
otras pregunta má ha levantado e 1 .
Range1 u rra con u brillante
.
. n aire don Alfoo o
, .
V con 1ste di cur O d ·
aca d elTl.lco de núm ro.
.
e tngre o como
pa u ted, muy apreciado y mu ,
·d
.
tas puerta d esta ca a no ·1
, } q~ n o arrugo y mae tro que
·
so o stán abierta p
d
tno que e ta morada e ramb· ,
.
ara u te y sus letra
ien y para iempr 1
mano tiene las arg ntina lla
ª u a, pue en su
bienv nido!
':e que no acaba de mo trar. ~ 1 a

Alfon o Ran cJ G
1
uerra 11terpretuciones/Ttstin1011i / C
. Tamcz uerra' Uni er ·1·dad t \ uton
,
os arlas. Pre entación de R
ma de
L .
co, 199 22 pp.
uevo eon, Monterrey féxiCel. o Garza G · d0 11I
.
ua¡ar ,
t:[J'O de llflfl vida
·
mver idad ur , n ma de
Le • , co11verstmones ron Affimso Ra,igd G11erm
uevo on fonreu ' féxico, 1996 104 pp.

r

140
141

�LA CRÍTICA LITERARIA DESDE LA
PERSPECTIVA DE GENERO
lvia E th la alinas Hinojo a•
Juana Garza de la Garza••
&amp;M ·o ,'Íir elegir las palabras op11lir lllÍ utilo,· i11tmto lograr lo
eficocia,J• la sincenilod 111e tl'ltar,í lodo la (!/ertación; 'O q11e dneo
111ás pt'mtadirpor lofi,erz.a de 111is ar 111J1mtos q11 des/J1111brdr por la
elegancia de len ltf.!Je no p1e11so perdrr 111i tim,po tJl dar li11 hem,0-

,,,¡

10 giro

a mis/rtJJes o en pmcticor la anrp11losa rand1lnc11md'o de los

senfinlimtos ortijirioles tp1e se hocen ti/ In cabezo, pero ja111áJ llegOIJ
al corazón. Estas son los cosaJ tpt "'' preorupo11, no lo1 pahbra.r.
P11esto q11e lo q11e 111ás dneo es tp1e las prrso11as de ,ni 111i.Jn10 sexo
sean los 111iembros máJ respetables de lo .rociedad, mtentare miar eso
prosa/londa q11e ha pasado de los t11If!)'OS las norelasJ' de las 11q1-eJas
o los tarttJJ , con&amp;r.r«no11esfan1iliares.

,_ Iary W'ollstonc:cra

Introducción

Ar

PF

LTR.\R

r

1

\fl'-.10

d 1a crítica lit raria,

"t

deb ren r

pre ene qu e ta di. ciplina no nu a qu , e ha man jad
de
áempo muy r moros, p r 9u e ha ta l iglo . :u· )' obre t d
n el . · · cuando ha adquirid mayor aug r profundidad n u
rudi . La finali ad d 1 pre nte trabajo e. ab rdar 1 pnnc1 10
d análi i de la te áa lit raria actual, b: sicam nte bre la critica
literaria f¡ mini ta.
Profe. ra ern · rica por la L \ ·1 inYcstigad rn de la scuela Prepara tona 1
Pr fes rae mve cigadora d la ·scuda Preparatoria 'o. 7 . rienr .

143

9.

�f

1

mtira litcrono desde la perspet1il·o dt g/nero

EMo b.sthela Joli.J1aJ.)'j1Jo110 Gorz.a

.
·
primeramente e realizará un análiAl r alizar la mve t1gac10n
, d tratars el concepto
.
· f,
ini ta v habra
d la críti a lit rana em
·
t nd r altar l
,
fi mini mo. abe subrayar qu
pr
de gen r ) e
.
ali d ntre éner y cultura, en e
•tualidad \' exu
ª •e d 1 hombr s · mu1· r
íncul entre tex
· ·
d
l"d midad • p d r . .\. imi m
l con uc_t e li .
, .
1al y Pº tlCO.
d d. l punto d \ i ra econorruco,
. .
t·
d la críe e
.,
drán l
nnapal en qu
0
otra ecaon e e P n
.
franc a a í e m también
. - · · t . an l amencana y
•
cica lit rana fenuru a. .
T bi, n e man jará l re fer nt a
, d ·tacada
cri ra · am
,_ , d
. e,
. .
. f, . . ta donde e hablltra
us
lau eYmalución
de la crítica lit_ r~~ erruru ,
inici \" d u in tituca nahzaaon.

percatar e, el mundo mi mo se

Ya

apertrechaod de 111od"s operondi

mujeril e : m nos agre iv , más ptácric .2

La n rma deJ én r oo
pres ntan con claridad· fr cu ntetran miten p r m dio d l I nguaje o d otro símbol .
n te ntido e afirma qu igual qu un der rminad J nguaje
influr en la manera d p n ar o d cir la e a 'la forma narrativa arquetípica de ccidente que dan p r .entada 1a pre ncia
d un prot oni ta ma cu.lino influyen en la fi rma en que e arman
cuento acercad la mujere '.3
mente

La palabra g 'nero e mp1 a com una con trucci 'n imbólica
tabI e
bre lo dato biológico d la difi rencia xuaJ. J\l
re p c o Par o
e ba aba en la idea d mod rnizaci · n, la cual a umía qu lo rol de género tenían ba e biológica . ta vi 100 ac ptaba la parricuJaridade d la c nducta · el temp ram nto xual que
e, tablecieron la ciencia
ciale d lo último tiempo .

qu

l. Critica lit raria fi mini ta

Cot1cepto dt gi11ero

.
de que a traYé d la hi . d I ¡· r tá e n aen
actualida a mu
·
· ·
· , n cial· to ha
. h
ibid dJ ci.nt • trato. en su part1c1~ac~o
oc'1al qu
t ti
r e
.
obre la e ntraclicc1one
·d m tiYo para r fl xwnar
.
h d lib rtad
o
. d'fi r neta n Jo d r e
l h mbr frece' la mu1 r: 1
al
to d gén r -r 1lid .d d ntre era ~ l actu concep
d
equ.ida
an ª •.
·
/
,
ro e n un t no e
'
d difer nt
ex g n
acione entr pe ona
•
•·e profundamenre
din ·, d 1a mu1er di crinunaci. n y ub r ac1 o .
la d 'gualdad".1
, .
u ba e aal e
e l
.
antidemocrat1co pue
. .
•
e han h cho cli1.

~n l

Diariament la mujer cread ta d cultura rec a pe ro d la
nu va ciedad y cliferenr temáácas qu ab rdan la inconformidades c n el entorn o ial que Ja r dea.
ro da pie a rornar la
deci ión d inv tigar las cau a d dicha in ati faccione .
D de e1 punto de "· ta d la icologfa y la fil
fía, ·e pr enea
a la mu¡ r
com individua que al nt nd r adquieren la capacidad de realizar u propia voluntad. La d finición de r mujer
queda a í inr grada de d &lt;l ~ntr del r, de u Yo, · d d fuera,
d la c nci ncia col tiva', una v !untad qu pa a por nombrar e~
e.xi tir, dando e m re ultado ta ujeta ociale que apoyan Jo
nuev , • ntido de vida". 4

treinta an
1 ú1 . 0 \" int1anc
Durante
tun
,
d'
.
• ·.
d aract ·r aca 1111•co e n la finalidad de ttau1

ver a. mve t1 ac1one
d
, er e mo un fenómeno e der l c ne pto e gen
,
tar d e . mpren
d
la·
categorías
de
g'nero
vanan
.
ha ob erva o que ::1
tural· asuru mo, e , .
1
l ambient
cial y cultura
1 1 r d la hi t na de de ue
ªa ignad
a
tanto a mu¡· r , com 0 hombr
.

. d I mund c n.1. t, n qu

can. ad d la belico-

La fi numza
I&lt; n
.
do (cu,.a e tion incluso prm·oca un
. d 1 pacnarca
ul
sidad n emna e_ .
d .
. ·alor •. human ) } sin ap na
decr cimi ne , erugtn o e c1 rt s v
1 lidie

•
6) . -,- s mujerc:~
Ram &gt;~ Rmz. Po/i¡oní,1 ( numero

"\'Rción políuca ". p. 5.

1 /ni 1110/it• fundamental de género -afirma ayle Rubio- e
r pucüo 9ue ri ·na la cliv:isión exual del trabajo y u con cu ocia
en la paración de lo camp público y privado.

em .... aire de reno-

2

1 mael
tos rrabaj
1

4

1

nzález a tañar. Polifam"o (número 4). ' Conv ni ncia d r ervar
a la mu¡er' . p. 28.

I. rta Lama 'E! énero". LB ron1tnmirifl cu/t11ra/ de /u difi.rmna !l'Xlfa/. p. 24.
elia Ruiz Dasha \' Graci la Hier . Trt!s ll'IIIOJ, lm 1mg. f'l'J, H/U(};¡JJ 11119ere1. p.

144
145

□er­
12.

�l·ltiu l.'n/ la Sa flaJ ]11,Jlfa

·n

arz.a

. tad Unido
e , t blcci r o límit para parar la pr f em runa
n'J
~
a, nferm ría ) mtb J
ial &lt;le l. p a culina má p
· · da : in ·ni ria
c1 ·nüfica , d n.:ch .
· ema d ~ ·r -n un rt: n qu~ p rfoJo hi r' rico- n
binari c.¡uc p nen la hembra al 111
ma culino
f ·m nin , rara \ z
ba e de la iguald u in &gt; p &gt;r I encral,

El f rruni m o c1dcntal d ·nd bás1cam nt la
clividualt: d ub rdina□ · n d la mujer· por ocr
manej · la i J a ti h rrru ntlad, ma
te e ncep ha recibid múlcipl · ríac. p &gt;r e n id rar ·e 10 h ~r nt put to yu d ntr d l
m · ·
manu n n pr JUJCJ d raza , da
ocial. · ltimam nte la &lt;lif r ncia , imtlitud han e nfi rmadc el b¡e d
ion ac. dénúca.
2. l· 111i11iwo

. r-, LU'ta l .. ma,;. np. rit. p. 1 •
. &lt;l la culrura., tonudo d1.: 1 ¡¿,, . i, rnldl· l ·na p ruat . ka. "La mu¡ r, e mpar a e
•
11/1,

p.

El fi miru rn e 1dcncifi ,
n la ·ne de probl ma vital d l hum. nidad actual. u hi. r n
rt:pr cnta una luch not na } e tr m,
ntr p, re mu) de igual
de ' iniciar el ·tucli partí n&lt;l d I
"hecho inc
· le
u l. mit d fem nin. d I mundo ha
n nrra&lt;lo i mpr n c nd1aon d infi.:n rid, d r pe to dt: la
01Jt d m culina. [... ¡ \ hnc. &lt;l l igl . 'J.·) prin ipio &lt;l 1 . . t m ·
el p et d lucha p r I u r, gio ti m1.:runo". 'º
im n · cJ • B au,·oir a ,. ra qu . e ptar yue l. muj r un . cr
hum,n n i rnifica diminuir la -'P rt ncia del h mbrc; ". yuéU,
n p rdt.:rí n da d . u divcr. idad, nyu za e int n ,dad, i e, ·umi n u int r. ubjccividad. R hazar I mJt n e &lt;lt.: cnur t d,
r lac1 · n &lt;lramátic, cntr I
ru e ne ar 1 1g-nifi d &gt;. yu
r •yeJan autén 1cam ntc al h mbr a tra, · de la realid d ft:mcnina

13.

- l.t&lt;lice Raro . Rwz. np. dt. P· 6.
un Gr• •or1 e ra&lt;l;1. p,,¡¡ n11Íll (núm r

. mo lingü.i tic &gt; n 1· 1 ngua

9
•

111

españ la". P· ·

146

Ian

&gt;,
u~z

cluri.n R. ump~ n. ¿ Ni 11,,, /tJJ tJINd1t11 '4 n11ymi? p.
r na E 11dio,1 r t(infir. naas. Pasm1.

14,

1

�La critim liJmma desde la pmprctil'O de é,,ero

Eltia Estbela Salinas

. . 1
ía I amor la av ntura la dicha }'
no
upnmir ª P
'
· · to y la pa i ne
ino edir tan ólo que la conducta lo
nturuen
p
d d" i1
fund n bre la ver a ·
•
fi · · t
d
la
hi
toria
el
moYi.miento
Por otra parte, a lo largo
.1
¡
al re ell11I11S
m ralea
. d
b 1a in titucione socia es y o
ha cue uona o s re ·
di · . a'fic qu u ería que la
d
· ados estu
cien
apoyándos n eter~un, .
l hombr y la mujer no eran
may r parte d la difi r noa entre e
,

part , la crítica femini ta de
de mayor amplitud.

:s

12

.

. ' ,orno 1a han dc¡'ado en la e cla. suo dt! la mu¡cr:

"Dice aun Laforgut:, a propo.
.
lo ha hipertrofiado
:
aaón I arma que su scx0
v1ruu \' la pereza, ·m ()tra preoc_up,
. l 1 m de'¡ado rupertr fiar; t:lla
•
•
'
1 f · runo n otr s a 1c .
1· se ha conn:rado t:n o t:m
... b' • ! Ti d
o e: falso ... ¡sic1 I lasta ahora,
O
·
. rr s ·Puc. u:n
•
e ta t.'.11 ·l mund por n
.... 1 • el 'ut: o dura Je de hace lemas1ad
11

°

con la mujer hemo , jugado a la. muneca .. ) 1 .
"'
nt: de Beauvoir. El seg¡mdo se.w. P· _,o .
•
. .
?
o mpo . imo
. od
. d Otr.1111ente: h•cflira ;· t.rmh1raftm1111.rtas. p. 1_
12 barlortt! Broad t:n la mcr . uc~~n , 11') "La cn..-ación del per. naje iruu cu13

J an

ranco.

Dt"l,atr fammuta (, o urnen

lino". p. 260.

stado Unido int gra un movimiento

r

Catherine B l ey Jane Ioore afirman que el h cho de que la
autora afroe tadounid n e e criban en forma di tinta se debe a
las difer nte posicione individuale creadas por er negras en una
ociedad blanca y no e d be a u color de piel.

El feminismo lit rario académico marcó dos camino : un intento
de con iderar la mujere como imágene literarias, como autora o
lectora ; por otro lado, de cribir la e entura de la mujere dentro de
un futuro r con truido.
La teoría femini ta e enfoca a un público ma culino de acad ' mico d pre tigi
intenta llegar a llo . Ba a u t oría dentro d
la que pr dominan en la actualidad ncre l t 'rico varones: la
decon trucción o eJ manci mo la cuale patentizan una gran indiferencia hacia la e critura fem nina y on \'erdaderamen misógina".
Por otra parte, cabe menci nar a Katharin
L Roger , quien
c ntribu •e a lo e tu dio del exi m n la literatura · en un e tu dio
qu r aliza obre mi ogirua (aver ión o m no precio hacia la mujer s) cita alguna razone culturale d
t fenórnen : rechazo os ntimienco de culpabilidad por el exo; ntimi nto machista (de e d
mantener la mujer metida al h mbre).

.

14

148

Carz.a

Janet Ti dd propone una e tructura tripartita: 'primero, lo femenino, donde la mujer trataba de igualar lo logro ma culino int rnalizando lo pre upue co de la cultura rna culina· egundo, lo feminista
didáctico cuando Ja. mujere r chazaban 1acomodami nto de la femineidad y u aban la lit ratura para drama.rizar las &gt;rperiencia penoas de la fi mineidad maltratada y finalm nt , la mujer, voh~éndo e a
la experiencia femenina c mo una fuente d art autónomo". 14
quí urge la int rrogante de con iderar l Je bianismo dentro
del e tudio de la mujer- ab mo que la principal tarea para las críticas le bjana e pretender qu
an e cuchada u per pectiva
particulare , a la ,;rez que e tablecen un canon d lo e crito lé bico
ant riore y actuales. Bárbara mith propone di tinguir 1a e critura
lé bica mediante la e trategias texruale que e empl an.

bioló ·cas ino _cultu~al ~ .. ·t: de cubrirán una nueva forma de
En la actualidad la fem.uu
el.arte la xp ri ncia y 1 conopen ar obre la cultur,, el lengu l ,
l )' ' t d l p lítico
. .
al definir la naturaleza ·
mu e
cu:ruento,
qu
r
.
u·¡et
ocial y genera
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. a1tnl. mo tiempo a la mu¡er com
·
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ujeto como P lític "·
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·
· • del género · sus
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'd d e cu · úona obre la m. cnpaon
.
.
La umaru
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0 el fi nómeno literario; e u can
repre mac1 ne
. . , d l mu¡· r d ntro
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.
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1 al d transfiere me ame e m
.
que u e ta e
·
• t · n e pretende elifamili de ri n al nue o prop1e ano .
. . .
to,
de lau di. ctmunaa
. a.
. , n . oct'al , la p rnograffa .'v la líviolenaa
e¡erc1da
minar
.
.
b d r una dinámica c1op nea.
bre las mu¡ res Yª or ª
, l fi • · mo de ran Bretaña
R ulta difícil ent nder por que o em1m ti
el nombr de
Y de lo E tado L,nido e ncuentran agrupa os con d est
mo, . .
ngloc tad uni&lt;l n e, pue. l pro rama
. .
f, . nuru
a .ido mu, di unto
. . ... e1de Gran Br taña
caractenza
. m han
vimi
por . nto.
er ma. a b.1 rt d~ d el punt de i ta ideológic . p r tra

•}110110

Charlott Br ad. up. di. pp. 16-17.

149

�La critica literaria desdi la perspectiva dt génm;

En la época d lo ochenta e dio la batalla entre lo femini mo
francé v estadouniden y po teriorm nte, e manejó el t, nnino de
ideología I cual es de gran utilidad para la crítica lit raria, pue to
que la literatura y la cultura s o e pacios adecuado para el de arrollo d ella.
n a p ero de gran relevancia en la crítica literaria femini ta de
e ta época en srados U nido e el énfa i en el individuo y en el
cu rpo (corporal a vece , t xtual) como un medio d ubicación.
La teoría femini ta de la actualidad fortal ce el concepto que
ha e tablecid . obre lo lit rari .
ina Baym menciona cuatro motivo recurrente como foco en
b teoría actual: la loca, término que apri iona la angu tia d la autoría
-meo aje oculto. ' n la literatura e crita por mujere la loca [...] e
una imagen d u an 1. d ad y fur'ia' . 15
.
.
tra d la voce qu maneja ina Baym e /.engm:ye famenmo con
el qu pr tende encontrar el lenguaje obligado inm r o ~, lo t~_ro
can' nico e crito por mujere , mediante la dec n trucoon. Hele°:e
ixous y Luce Iri aray e tudiaron p i~oanáli i c_ n J. La~~ y _u viión del mundo tá marcada por el 1. tema patnarcal; la td nt1ficación que hace ixou del l nguaj con la ca tración vi ne_ de la l c~a
lacaniana d la última versión que da reud del comple¡o de Edipo.
[...] Dentro d e ta argum ntación tan intere ante ~ora on lo ~ robre , no la muj res qui ne experimentan angu 11a de autona, la
mujere , no lo hombr quiene on pr pietaria d la Jengua". 16 .
El padre con titu · otro de los t, rmioos empleados por 111a
Baym. La t otía de Freud ofrec n r ultado azaroso~.' Con:io conjunto de e crito filosófico , u obras e tán U nas d rncon I t:naa
y de vagu dade . [...] Lo gue e indudable, emper , e la protunda
misoginia sub acent n u de cripcion de las mujere y en lo qu
pre crib de lla . [...] la ~eóricas literaria ;-emini ta lo han en, alzado (a 'l a Lacan, u u otuto m derno) .
15
16

hnp://mural.u"c / reloro/feminismo.honl p. 6.
• .
.
. . ,,
ina Baym. "La loca r us lenguajes. Por qué no h go teona líterana fcm1rusm

en Otrammtr: ltclf(rtJJ' escrit11ra.fe111i11ista.r. pp.
17

lbíd., p. 63.

6(1-61.

Ehia E.rthtla alinasy ]11ana Garza

. Cuando e analiza la fundamentación lacaniana d la teoría fi miru ta france a contemporánea, hri ti.ne fakward ncu ntra ¡ orig n d 1pr_o_bl ma d l_ femerúno en la te ria psicoanalítica, pue to
que lo enoco }' e cr1tores -en u mayoría-! hacen obr Jaba e
de p tulado neofreudiano . AJ resp cto .ina Bavm afuma: e n
mi ~pinión, el e encialismo lingüí rico no e mejor qu el biológico.
Las idea. de Lac~n ~b_re la mujere no pertenec na u campo de
lo real ru de lo . unbolico ino a u imaginario. Tanto reud como
Lacan apr uran e~ corregir u fama ía de otros para qu pre alezcan la uya propia . Lo que e tá en juego no
La erdad ino
el pod r". 1
'
El úl~o de los motivo recurrent s d
ina Baym e •l de la
madre, qwen n eña Ja lengua e inicia u tarea durant los primero
me ~ ~ . dad· d e to e deduce que el I nguaj fi nna parte de d
el pnnc1p10 de la relación del pequeño con su madre.
Jane Gallop r laciona otr tre tema del di cur o crítico femioi _
ta con la in titucionalización: "el d bate obr el femini mo &amp;aneé
o la teoría po e tructurali ta, la di cu ión obre i la critica fernini ta
d be e~ _el e tudio de la e critora , y la a pereza , culpa en torno a
la cue uon de la raza hacia y por parte de la feminista blanca ,_ 19
Por o~o lado la hi toria literaria tradicional r u texto no deben
er _o1_vid~do pero -e podrá pa ar a la hi toria y a í e de estabiliza.
l exito dep nde d nue tra habilidad para resi timos a e tablecer
~ontinuidades e identidade li.mi!an.te entre pa ado y pre ente que
oend~n a cegarno para la pec1fic1dad y la materialidad d t pa ado
Y ~ literatura. [...] o gust o no, todo omos sujeto~ de la histona leemos rudiamos e cribimo acerca de lo uj to d Ja
hi toria". 20

r

Cabe subrayar "gue el análi i femin.i ta de la actividad d la lectura
comienza con dar e cuenta de que el canon lit rario e andr céntrico
y gu e to tiene con ecuencia muy dañina para la lectora •.21
18

lbid., pp. 68-69.

19

Charl tte Broad. op. cit. p. 23.

211

lbíd., p. 29.
!bid., p. 125.

21

15

r

151

�La critica literaria dude la pmpectiva d4 género

E/tia 1thek1 Salina1 •]11a11a Garza

A imi mo, e necesario agregar que ise D harme afuma que
exi ce una literarura femenina. Hombre y mujere on di tinto
también en su forma de ver el mundo, de e ccibir obre él. " i el
medio juega un rol eo la creación mucho má las diferencia sicológicas. Pero la literatura fem nina e impone tanto a lo hombre
como a las mujete . ingún mal atendido i el hombre abe l r.
in embargo, xi ten crí tic mi 'gino "."
En el ámbito del femini mo el uso del l aguaje e fundamental
pue como I expre a .Ma. lena imón R driguez:

/ seg11ndo sexo, d
imon de Beauvoir (1949) The Troublesome
Helpmate, de Katl1arine L Roger (1966) Thi11ki11g abo11t í.f7omen de
ary llmann (196 ) y e..'C11al Politics, de ate lillect (1969)' . 24
Cab mencionar que en los ochenta la mayoría de la critica literaria femíni ta. de la 'p ca lab ran n un marco académíco y, por
lo tanto,
hallan en una lucha pro€ i nal por pue tos de trabajo y

on e ta ca uí cica de interYención en lo u o de la lengua, p d mo abrir una puerta que permita ir generalizando oue tra
propue tas para poder conseguir-en último exaemo- lo gue pretendemos como lllternatiYas a la ambigüedad, el menosprecio y la
ocultación. aclarar, neutralizar y nombrar.!&gt;

exual Politics e divide en tr s parte.: p lítica exual raíce histórica y con ideracione literarias. E ta obra con cituía una completa
ruptura con la ideología de la nueva crítica americana ra que Millett
afirmaba qu lo texto ocial y culturales d b rían analizar para

II.

Principales enfoque de la critica literaria feminista

1. A11gloavmicana

r

Lo autor . }' autora , d de los iglo XIX X.Y, crean per onaje
femenino irreales y por e te motivo reciben con tante críticas; se
acusa a la mujer de traicíonar su propio exo.
La lectura es el acto de comunicación entre la vida d I autor y la
·da del lector- así s con. iderada en el m d lo d crítica llamad imágen de la mujer. quí dond
da la conexi 'n entre la literatura y
la vida· s a í como confirma el pre upu to bá ico del feminismo:
ninguna crítica e imparcial y la c municación e establ ce de acuerd
con d t rminadc,s actore culrurale , político , per onal f acial .
o lo e nta ¿cuál ra el papel de la crítica literaria d otro del
movimiento fe mini ta? "La d nsa bibliogr fía de isterbood is po1uerj11f
incluía tan ólo cinco r ferencia a obra relacionada total o parcialmente con la lit ratura: 110 habitación propia &lt;le irgi.oia \1 oolf
22 Gascón Figu1:1ra. l liftt1ri,1 critim de la p&lt;mía cstado1111idnm {1607-1r 1. p. 92.
23 Ma. Elena im · n Rodríguez. Polifo;,ía (número 3). "Palabras y texw
lid:mos.
¿Dónde estamos las mujere ?" p. -9_

152

(1927 )

promoción. La obra mencionadas con tituyen el fundamento de

la critica literaria fi rni.qista anglo ajona. " isterbood is po1ve,júl contien ólo un artículo relacionado con la lit ratura (el primer capítulo
d 1 n ayo de k.ar Mili tt)' .25

c mprender verdaderamente la bta literaria idea compartida por
la po teri re críticas feministas.
a crítica feminista e pued interpretar como re ultado de una
lucha orientada a lograr obtener un cambio, tanto político como social. u tarea e convertir e o un intento de expandir dicha acción
política al dominio de la cultura.
ta crítica tenía d alternativa :
reformar lo criterio desde el interior de la in cirución académica o
e cribir fuera de los criterios desde el punto de vi ta académíco.
El srudio analítico d fillett propon un enfoque clifer nte del
autor y mue tra la forma n qu
confucti ntr el 1 ctor y el aut r/ texto pued pre entar la pr mi a que ubyac n en una bra.
El aporte bá ico de Iillett como critica literaria e la defen a del
derecho que ti ne el lector para adoptar su propia per pectiva· ofrec ademá , una definición de la
ncia política: e un poder que
pretend roo trar que el p d r exual pr d mina como la ide logía
que tiene má influencia en la cultura. u concepto de política exual
e : ' proce o en el que el exo dominante trata de mantener y ejercer
su poder sobre el exo d 'bil". 26
24

Toril

25

lbMe111.
lbíd., p.

26

lo1.

Teoría litmma je1JJinista. p. 36.

-10.

153

�La crítica /itel'(lna desde la perspertiva degéflero

Ehria blbrla Saliflasy ]11ana Garza

La tesis de fillett critica la teoría freudiana y posfreudiana pue
afuma que el psicoanálisis es una forma de e encialism? biológico, es
decir, una postura que restringe todo lo comportami.e_nto ~ características se&gt;.."ll.ale innatas. E oece ario agregar que Toril M01 afirma
que el rechazo de fillett hacia la teoría_ freudiaoa se debe fund:mientalmente "a u aversión por lo que ella interpreta~a de us te~na .~~bre la envidia del pene, el narcisismo y el ?1ªs_oqwsmo fe°:1erunos .-.
tro de los rubros que pre entan relevancia en el e tudio que re~za 1illett sobre la teoría de Fr ud es que no aporta ninguna referencia
a la id a básica de e te autor, como lo es la influencia que el d~ eo
ubconsciente efectúa obre la acción con ciente. in embargo, la idea
de .Millett sobre psicoanálisis sigue siendo aceptada por la mayoría de
la t mini ta.
t' no no integradas al movimiento d la mu¡er.
. d e fiCabe subrayar que Toril Moi as vera_ qu~ la ctític~ ~ter:1na
llett se quebranta por el mi mo reducaorusmo retorico .unpl~cable
que perjudica su crítica de teorías cul~rales. Por la fuerza_ que 1mpone a sus acusaciones, :Millett es con 1derada corno autondad en los
e tudios que realiza obre la violencia sexual de lo hombre obre
las mujeres en la literatura moderna.
,.
Por otro lado, e nece ario de tacar que la lectura cnnca de
'fillett así como su análi is de otros aspecto del mundo cultural
e guí;n por una concepción monolítica de la_ ideologí~ .. xual que
la tran forma en un ser in ensible a 1 • matices, amb1guedad s }'
con ·adiccione d lo texto que e tudia.
En lo que respecta a la crítica literaria, Toril afuma que filie~.ª.º
enfatiza en las estructura formal s de la obra puesto que su análisis
lo enfoca meramente al cont nido. '' sume in dudar la identidad
del aucor, narrador, o héroe cuando le conv:ÍJ n , _ on abundant~
en su obra expre ion com Paul r rel
d sde luego el prop10
Lawrence" .28
imismo otra de las autoras digna de mencionar e es farr Ell.
mann, quien 'afuma en su obra Thinking abolft IV'omen " me mteresan
.

Jbíd., p.
28 Jbíd., p.

27

ante t~do las m~j~re como palabras"'. 29 La te is fundamental e que
el ce1deo e ta illlpregnado de un fenóm no llamado pensamiento
p~r analogía e~al. De acuerdo a la ideas de Ellmann, este pensarruento se de cnbe como la compren ión de todas las manife raciones 9ue toman en cuenta la diferencia exual originales , encillas, a i como la da ilicación d exp ciencia, por meclio de analogías
sexuale .
. E~ann con idera la analogía exual en el campo de la crítica
lit~r~~ª· Ella afirma que "Con una e p de de fidelidad in rtida, l s
anali 1 d~- los hombres obre libro e crito por mujere llegarán
a la cuestton cla"e que e la feminidad. Las obras d la mujeres s
tratan como i ella mismas fueran mujeres, y la crítica se mbarca
alegr mente en una especie de toma intelectual de m dida de pecho
y cad ras' .30
llrnaon a :'era que pret ocle d finir cómo e criben la mujeres
de ahora: encillamente, no habiendo tenido ante, autoridad física
o intelectual no ·enen ninguna razón pata oponer e a una literatura
~ue e. tá reñida con la autoridad". 31
ñala gue cuando un e crito
lite~~ se _presenta ant un crítico de e ta natural za, no e puede
errutir eJ lTil mo juicio i se abe que es de una mujer. Cab ubrayarse qu en es e ca o e eligen expresiones que hagan re altar la
du~ura y e_J encanto - características upu sta n la mujer - y no la
enedad e unportancia que tenga la propia creación literaria.
Tol'il foi afuma que limann emplea la ironía como base para
compr bar que los conceptos d ma culinidad y de feminidad constitu ·~n con nciones aciales ubjetivas y que lo, e tereotipo femerunos _se d~struyen a í mi mos. E1 obj ti o del empl o de t
recur. o -1rorua- e pre en tar dos a pecros di fer nte d la ideología
machi ta: todo e tereotipo es autod tructirn y dichos e t reotipo
son convencione sociales. Finalmente cab subrayar qu Ellmann
pretende emplear lo e tereotipo exual en lo que puede r útil
para alcanzar lo fine políticos.
29 lbíd. , p. 45.

41.

311

44.

31

154

lhíd. , p. 6.
!bid., p. 47.

155

�La rritica litemna dude la per¡pectim de gémro

E/vio stbtla ali11asy ]110110 Garza

l primer libro de critica literaria t minista dirigido al mercado
académico es Imágenes de lo 1111!fer en la novelo: perspectivas Je111i11istas, el
cual
una colección de en ayo y apar ce a la luz pública en 1972.
E te nuevo nfoque en los e rudio lit rari fi mini ta
tá orientado a nutrir la riqueza cultural a travé de la relaci 'n d la literatura
con la vida, p cialmente la experi ncia d I propio lector.
La teoría hermenéutica y el p icoanáli i abordan la serie d problemas ab tract que e manifie tan en lo
crito d la crítica
femini ta, la cual intenta poner n práctica el ideal autobio áfico
en u trabaj .
uando tratamo de tudiar la imá ene d la mu·er en la novela
analizan la fal a imágenes femenina ,
decir que en la
literatura la imagen de la mujer d fine por opo ición a la realidad
y d un modo u otro la literatura no consigue tran. mitir la imag n
de la mujer al l e or; in embargo La . crituta e un asunto difícil
porque implica iempre un c mpromi con la inmovilidad de la
palabra una ,•ez impresa ya n ha , manera de dar un pa o atrá
p rque ahí die ... pc]'". 12
oo re p et a la época del f derni mo . afuma qu trata d
identificar el ai !amiento. xpul. a al arte, a1 arti ta al crítico y al público de la Hi toria. l Iod rni ·m n ni gala p ibilidad d c nsid rarno a nosotros mi mo como agente del mundo mat rial ,33
La crítica feminista e d fine como un nfi qu materialista de la
literatura, el cual pr tende neCYar la ilu ión formali ta de que la lit ratura e té eparada de la realidad c tidiana. El doble r chazo tanto
a la literatura del Moderni roo com , la crítica formali ta ofrec la
r ndencia r ali ta de la crítica femini. ta angl americana.
tro d l rubr rel vante
l hecho de que la lecmra 6 mini ta pret nde ver u e:Kperiencia r Rejada en l t xr y realiza esfuerzo por lograr la identificaci 'o c n p ·onajes fi m nino fu n .
La opinión de Cheri R gi. ter, en un en. a ·o d 19 , refl ja el a p cto normatirn d
an parte d la crítica femini ta· afuma que la

crítica del mov.imient imágene de muj r pervi rten la literatura
qu llas e n id ran que no n auténticas y que carecen d una experiencia real. Por otro lado cabe mencionar la falta de conciencia
teórica de las primeras crítica feministas.
En e ta 'p ca d 19 5 el interé d la crítica lo ró c n trar en
la bra qu e cribían la muj re ya que contaban una historia
e pecial digna de un buen análi i roa la críticas r alizada no eran
dignas de una publicación seria.
'"' n 197
mitió una erie d n ayo que trataban cue tiones
t · rica u bra
crita p r muj re .
ta inclinación c ntrada en
la mujer ha dominado la critica femini ta a loamerica.n.a. n e ta
época e publicar n tre e tudio
br lit ratura e crita por mujer . :
Utera,y T amen (d
llen Moer) A /iterat11re of Their Onw, (&lt;le Elaine
howalter) y The n1ad1J!o/ll(m i11 the Attic (d andra Gilb rt r u ah ubar); e. t t t definen una tradici, n femenina en la literatura y se
b an en que ''la tradición literaria fem nina provi n de la relación
envolvente que se da entre la mujer qu .cribe y la ociedad'. n
otra palabras para e tas crítica
la ociedad • no la biología la que
c nfi rma la percepción lit raria del mundo pr pia de la mujere ' .
Uterary lf"'o111e11 con rituye el primer texto qu d ·cribe la h.i oria
de la literatura de mujere como una e rriente profunda rápida y
p clero a; con iderada la pion ra en e te tipo de nfoque .
h walter al e cribir su libro A literat11re oJ Their Ouw propone
" d cribir la tradición d la noYeli tas ingl a d ·d la generación
de las Brome hasta la actualidad, y mo trar qu el de. arr llo d e ca
tradición e similar al de cualqui r otra ubcultura literaria"'. 35 n
e ce rubro cabe destacar qu la aur ra eñala tre fa e que podrían
llamar. e: femenina -1840-1880-, fernini ta-188 -1920-y de la mujer
-192 a la actualidad-, aunqu com, otr ent que durant l año
6 ' con la irrupci, n del movimi nto d la muj r. n su crítica lit raria
de taca u 6rm creencia en lo al r indi-iduale .
J libro llamado The 111adn·oma11 in the Atkc (d andra ilbert y
ubar) pret nd f rmar una teoría lit raria d l mu¡er .

31 Alejandra Herrera Galván en' Las 1111rferes esrribe11 .robre 1111yrres" tomad de Te1110
y t'ari,1dom-s dt litembmJ. p. 217.
3' Ti ril Moi. Teorít1 litmmo jtmi11i.rta. op. cit. p. 5 .

156

3-1

JS

lhíd. p.
[bid., p.

63.
64.

l:i

�Elvia Esthefn ali1UJ.SJ' J"a11a arza
La crítiM literaria desdt la pmpectir 1de ghuro

te abajo eñala c , mo la id logía machi ta pr enta la creatiYidad artí cica c mo una caracteri cica ma culi.na. las mujere e le
niega el d rech de crear imág o pr pia de feminidad.
on re p eta a e te libro el párrafo principal
1 que afuma
qu Jan u r n Iary hell y rnily Bronte Emil · Dickin n on
crit ra que alcanzar n una m ta difícil, la cual con i te en llegar
a ser una autoridad literaria ·erdad ram nte femini ~ oponiénd
a í a m d lo machi cas n literatura pue para la crítica machi ta 1
autor e en realidad la fu m
l rigen y el ignificado del ext . i
l ra de hacer . ta práctica machi. ta, · habrá bt nid la muere
del autor rcrrnin 1 gía mpleada por R land Barthe , cuya alternativa con i te n ac ptar la multiplicidad d la literatura, n la cual
debe d cubrir y no d cifrar.
r\ í mi m la lit racura de la muj r 1am nt puede dar e i e
v com un tod obj tivo y r anizad ; la inte ridad d la muj r r pre eota un refl j fiel d la int gridad d 1e t . En la ép ca d _l
cheota da un gran avance o la crícica mini ta. n e te enudo
de taca Ann tt
ol dny, qui n e otra u bj civo n l e rudi d
la literatura d la rnuj r c roo una cae g ría ai lada· abo a por un
tudi comparatl': fernini ta. Ademá. eñala d m del
cili rico · típic d la no\· la e ·crica p r mujere : la p re pción refl xiva
l per. onaje e d cubre a í mi mo- ) la inv r i, n -la imá en_
tradici nale de la mujer apar c n alternada en la · novela d mu1er .. pina, por otro lad , qu l oficio d una crítica ~ mini ta ~ b
enfocar al e cudi d m, t do. riguro
qu analicen 1 e cil Y
el contenido . ue apliquen o m 't d a 1 · obra indiYidual .
La tarea bá ica de la crítica femini ta e xanúnar la val.id z de lo
tétic S.
También d t. ca · ain howalter qui n di r ocia d · tip d
crítica femini, ca: l que trata d la mujer c m lect ra (crítica femini ta) y el qu trata de la muj r c m e crit ra (gin crítica). "La
prirn ra tat a de una crítica · oc, ntrica d be er la d delinear el
lugar cultural preci d la id ntidad literaria fi m nina, ' la d . d ~cribir la fuerza qu inter ctan el campo cultural d la cntora.
na critica ginocéntrica ubicaría tarobi ' n a la mujer en r lación c n

JUldO

la varia~le .de ~-cultura literaria, tale com lo modo d pr ducaon. distr1bua n las relacion
ntre la autora y el público la
r_ lac1~ne 36 ntre la alta cultura y la popular, y la j rarquía de gén r
lit raa . .' En . u studio con idera cuatr nfoques de la crítica ~eID1ru ta reo nt : bi lógica, lingüí rica, p icoanalítica y cultural.
p1~~ que e . °:11ª gran necesidad el tener una teoría pertinente para
la cr1t1ca fi rmrusta.
Por u part , 1yr~ J~hl n d fiende la contradicción que e da nla lec~a apreoatJ a )~ políticas. ugi re realizar una comparac1on n la ~t~ratura qu
cnben la muj r y la de lo hombre . ' La
lucha fem1?1sta . d_eb int otar de hac r la e crategia machi ta qu
h~c , ~ la ferrurudad una caracterí cica intrín eca de la feminidad
b10l~ ca, y al mi mo ~empo d be in i tir n d fi nd r a la muj r
pr _c1 am nte como mu¡ere [...) el probl mamá apremiante e cómo
eVItar el empleo de concepcione machi ta obr
técica hi toria
Y tradición para referir e a la 'tradición de la mujer' qu h~mo decidido formar".r
Cab mencionar la diferencia qu
da entre la critica femini ta
l~ no femini ta· la ~~ ra afirma u política y la gunda n e con _
C1 nte de u convicoon
p lírica o trata d llamar e apolítica.

°:~

2. ra11cesa
tudi
ubica a irnon d B auvoir qui n en
El seg1mdo_se:xo. En 1972 forro' part d 1
nto para
la lib raaon de la mu¡ r y por prirn ra ca, i, n
declar, femini ta
n e te apartado d l

1ovimi

194? pub~:ó

-luc~a qu pret_ nd combatir pr bl m e pecífico d la mujer, in
e n 1d rar la diferencia d da e .
. u principal te i e qu la mujer perman cen r ducida a ob1eto de l homb~. ·
l ni ga l d recb a u propia ubjetividad Y_ a re P?osabilizar_ e de us accion
decir, qu la id 0 ¡ gía
machi ta ubica a la mu¡er como e ocia v al hombr com tra cend oc~.
•
36

Elaine b walr r. ''L1 critica ft1111n-ista m el desitrlo ", e mad de
)' rscrit11ra fe111inislas. p. 10 •
J~ Tocil !oí. Ttorír1 literaria Je,ninista. up. dí. p. 91.

l59

tramente: led11ra

�I....a critica líterarit1 desde la ptnpectim de género

Ehia Esthela alino.rJ' f 11a110 Corza

on idera h t ría d lo marxi ta france e Louis thu er
y Pi rre facherey para analizar la marginación en que e tiene a la
e critora ' u obra n términ tanto da i ta como exi ta . ta
crítica pret nde el e tudio de la fi rmaci 'n hi tórica d la categoría
d
xo y al análi i d la importancia d la cultura n la repre en ación y tran fi rmación d
ta categorías.
~ mando en c n ideración l int ré p r 1 psicoanáli i , el feminismo francés p n, ó que é te daría lugar a una teoría lib rad ra
obre lo p r nal y un camino para xplotar el ubc n ciente. B auvoir r chaza I p icoanáli i .
La e crirura femenina significa literatura e crita p r mujere la
cual pued er o no femenina. 'La mujer
entonce I pol principal de la poe ía, la ustancia de la obra de art ; el ti mp d qu
di pon 1 p rmite dedicar e a lo plac re d I e píritu· in pirad ra
ju z y público del critor
convierte en u émulo· a menudo
lla qui n hace prevalecer un m do d
n ibilidad, una 'rica qu
alimenta a lo corazon m culin y a í intervi n en u pr pío
d tino". 38
La crítica literaria franc a conced importancia a Jacque Lacan
p r haber hecho una interpretación po t rior a Freud. Lacan man ja la t rminología de orden imbólico e imaginario. Lo imaginario
-p ri d pr díp1co- e cuand el p queñ e ere una part d la
madre. Por I contrario la etapa edípica e la entrada al orden imbólico, el cual relaciona con la adqui ición del lenguaje.
Hélen ixou r alizó escrito -Tbe u11ght of the Jed"sa, por ejemplo- con la t mática d la relacione entr muj r, feminidad, femini mo y pr ducción literaria. mplea un e tilo m tafi' rico 9, p 'rico
y antlteonco; u imág n crean una inmensa red d ignificant s
que n le facilitan al crítico d mente analítica un mínimo punto d
apoyo". 40

ixou opina que la feminista on mujere que bu can el poder
tener un lugar en el si tema re peco • legitimidad cial; aprueba el
movimi nto de la mujer y demue tra u compromi o político con la
lucha antimachi ta en un artículo que e crib entre 19 6 y 19 2.
evera, ad má , que 'La nue\ra hi toria ha lle ad~; no
un
ueño e xrienc.le a travé de la imaginación del hombre ... [ ic) los
va a privar e.le su c ncepto ortopédico, comenzand con la d trucción d u inalcanzable máquina"41
decir la mujer deb tomar la
respon abilidad de adquirir u propia voz para hacers
cuchar.
En u análisi ixou enfatiza en el Llamad pen amiento binario
machi ta y numera la iguiente oposicion : actividad-pa iv:idad
ol-Luna cultura-naturaleza día-noche, padre-madre cabeza-corazón int ligible- en ible log -patho . ada una d ellas e interpr ta com una jerarquía en que lo femenino e lo má d 'bil y negativo.
u pr ·ecto id ológico e que d ea deshacer la ideología log céntrica e decir proclama a la muj r como fuente de ida, p der y
energía y utiliza un lenguaj femenino que pret nde d terrar lo
e quema binario machi ta en lo cuale el lo ocentri mo - ra go caracrerí rico de la t oría ideali ta del l nguaj • la literatura
propia &lt;l la cultura occidental d de la fil ofía clá ica' 42- y I falocentri mo - i tema qu con id ra el fal como ímbolo o ,fuente
de p der- unen para oprimir y callar a Ja muj r .
Por otro lado, ·xou afirma que el exo d l autor no
lo qu
cuenta in el estil emplead · e la razón por la cual a vera que no
deb e nfundir l exo d l autor con el d la obra. lab rala otra bise,"1;11alidad, con i tente en ac ptar la diferencia -fomentarla- el exo.
nece ari m ncionar qu la teoría literaria d
ix u obre la
literatura y la feminidad
di tanda de la interpr ración metafi ica
d la lit ratura c m voz ori en · pre ncia.
imi mo cab ubrayar que " i d cidimo estudiar a ixou
como fi mini ta utópica, p demo int rpretar aJ meno alguno, de
lo a pect c ntradictorio d u texto como con cuencia del

,s imone de Beau,oir. El .reg1111do se.\."O. p.
39

¡~·.

"D rnndo a Medu. a d voz, ix us l permire habL'lI contra I mentira · fa].
,edade , incr uci ndo al hombre en un rempl que asu ta a la mujer para explorar su propio poder" t mado de www.vanderbilt.t:du/,\n /english/Engli.h.295/
abright/cixmed t.honl (a:aducción).
-11, Toril M i Teoría literariaftn,imsta. r¡p. di. p. 112.

16

41

Traducc1 · n de \\,'\B~vanderb11Ledu/ n / ngli h/English295/abri bc/ newera1.hcml

42

ecilia

livar . G/o.raTio dt lér111i11os de míim literaria fellli11i.rta. p. 4

161

•

�La mtira literaria dtsdt la pmptdim degé11tr0

conflicto entre una ideología machi ta ya de por sí contradictoria y
el pen ami oto ut · pico qu lucha por lib rar e de u acorralamiento. P ro i cierto qu u cootradiccion
unifican n el e pacio
homogeneizante de lo Imaginari l ic] entone
má probable
que con titu 'an una huida d lar alidad ocial dominante' .H
La relación de la s xualidad con l h cho textual inicia un campo
nue d inve tigación femini ta sobr la ex.pre 10n del d o n
1 1 nguaj no olamente en t xto qu
crib n la mujer
tn
también en l que emiten lo hombr .
Otra critica literaria de era e ndencia o la corriente france a e
Luce Irigaray cu a te i péc11l11111 de l'autre Je,mne le teajo como concuencia r xpul ada de la École freudie,me de Lacan. E crib do
texto má que hablan obr la relación madr /hija. Irigara realiza
un análi is del aire com lement femenin el cual de truye La
divi ione que e hacen del m del de pen amiento ma culino.
La primera parte de pém/11111 abarca una critica de la t orla de la
feminidad de reud· e ta crítica pr t nd d mo trar cómo l di curo de Freud e somete a la re la mi ógin d la tradición filo ófica occidental cuando habla d la fi minidad.
te text abarca tre
parce : 1 punto curo d un vi jo ueño de imetría (nociones de
Fr ud obr la ~ minidad) péculo Q ctura de lo filó ofo occidentale d Platón a Hegel · u propio planteamiento t órico) y la
caverna de Platón (mito de la caYerna d Platón). E ta t re ra cción e una buena crítica femini, ta al di cur o machi ta.
Ad má Irigaray afuma qu 'el c mpl jo de ca craci · n de la mujer una nu va mani.fi tación de la lógica de la igualdad. La muj r
no e ó1 el tro, como había d cubierto irnon d B auv ir,
5ino que e concretamente el tro del ho1J1bre. u imag n ne ati a
r Aejada. [...] Irigara · conclu qu n nu tra ci dad la repr y p r tanto tra
tructura
cial y culturale on
d 1 qu lla int rpr tac m ho111(m)osexHalité fundamento
un juego de palabra n francés· ho1110 ( mi ión') y ho1m11e
('hombr '): el deseo ma culin d lo mi mo. la muj r l ni ga l
43

Toril 1oi. Troría litm11iofanJinislt1. op. cit. p. 131.

E /vio Estheln a/i11osy ]110!10 Ga,z,a

placer de la autorrepre ntación, del d eo d lo mi mo: e l vira
cualqui r placer que pueda ser e pecíficamente de ella'.
Irigara ' a era que el punt de may r debilidad en l di cur o
de lo grande p n ador
·empr ha sido la mujer, qui n
de terrada de la repre entaci · n y e el terreo obre el cual el teórico
con truye u pecu1acione , ma e también donde decaen. Para
ella el di cur o mí rico e el único e pacio hi córico ccidental donde la muj r habla y actúa públicament . Por otro lad argumenta
qu 1a e, periencia mí rica facilita el d cubrimi oto d la feminidad a través d la aceptaci ' o del dominio del hombre; agre a qu
no todas la mujere
n mí cica de corazón, simpl mente que el
mi tici mo frece a la mujer una p sibilidad real para hallar alguno
a pecto del plac r.
Irigaray cree que debe elaborar u propia teoría p itiva d la
~ minidad: imitación o mimeti mo del di cur o del h mbre. 1 di cur o fem nino ólo e po ibl l rl entr línea . 4-\. pira exa radamente a de hacer lo efecto d 1 di cur o falocéntrico. ' u trategia fundamentalmente paradójica recu rda a la de la mí ticas: si la
umi ión miserable de las mí rica con tiru ·e u liberación, la crítica
que Iri aray hace del machi mo m diante la exce iva imitación d
u di cur o, puede er una re pue ta al encor etamienro a qu no
somete el machi mo''. 45
tro d lo rubro digno d m ncionar en e t apartad
el
hecho d que el análi j que r aliza Irigaray e relaci na con la idea
qu ti ne br I lenguaje d la muj r al cual llama "el habla mujer ; é. te ur e cuando la mujere hablan ntre ella p r cuando
hay h mbre present de apar ce.
Moniqu Plaza opina obr lrigaray: "Al po itivi m de la t rfa
d Irigaray un aquí un mpiri mo flagrante ... [ ic] ua19ui r mod lo de exi tencia que la id ol gía atribuye a la mujeres como parte
del terno • m nin , y qu por un m mento Luce Iri ara) par cía
con. iderar l re ultad d la opr i · n, e a par · de e t rnom nt
la e encía d la muj r, l er de la mujer. 1i do lo que ' la mujer,
44
45

162

]bid. Pássi111.
!bid., p. 149.

163

�E /tia Ejthela afinas.y f 11a11a Garza

La critica littraria dude la perjpertiva degénero

proced en últirno término, egún ella de u exo anatómico qu e
toca continuamente. Pobre mujer''. 46
Autora de tacada es Julia Kristeva, de nacionalidad búlgara. Llegó a Parí en 1966 fue llamada 'la mujer extraña, extranjera ' por
Roland Barthes debido al impacto pert11rbador de u obra.
Kri teva opina que la lingüi rica moderna ' de arrolla la tradición
est ica ba ta su últimas consecuencias. La epistemología oculta
bajo la lingüí cica y los proce os cognitivo re ultante (el estrucrurali mo por ejemplo), a pe ar de con tituir un baluarte contra
la destrucción irracional y la dogmatización sociologizante re ulta
de e peradamente anacrónica cuando e enfrenta a las mutilaciones
actuale del ujeto ' de la sociedad".4' Considera que ólo al definir
de nuevo el sujeto hablante como objeto de la lingüística se logrará
salir delante de e ce problema.
Jacke D rrida emplea el término de diferencia del lenguaje en
ambo exo , obre el cual opina que no
un concepto, ino que
el igoificado e produce preci amente mediante este tipo de combinación abierta entre la pre encia de un ignificante y la au encia

,1

de lo demá ' .48
El error de lo estudio que e realizan sobre la diferencia del
lenguaje en lo sexos e afirmar que lo vocablo de ma culinidad y
feminidad e con ideran esencia invariable , con pleno significado.
Julia Kristeva ofrece un planteamiento alternativo: e tudiar la
e trategias lingüí ricas e pecifica en determinada situacione .
re pecto ugiere un nue o campo, el de la emiótica teoría textual,
con el cual pretende acabar con las barreras disciplinaria entre la
lingüí rica, la retórica y la poética. Ha tomado el término d intertextr,alidad para señalar la man ta en qu uno o má i tema de signo
se tra ladan a otro .
l exi mo se refiere a la relación de p der que e da entr los
sex · lo e tudio del lenguaje reflejan el pa ado y el pre nte que
ejerce el poder acial entre l
exo .
e te enfoqu un rubro
4G
~1

r levant e el de lo nombres, el cual revela el de eo de organizar la
realidad a travé d cat gorías b.i, n e tablecidas.
Por otro lad cab ubrayar que la feminidad la erru oca e incid o en su marginación: la primera en la sociedad machi ta y la
e~nda n _el lenguaje. En e te entido, el énfa is de Julia Kri teva
-&lt;¡wen e cribe tema d la muj r y del ~ mini mo en 1974 cuando
irúcia su '.ormaci~n c mo p ic anali ta- permite ver la repr ión d
lo ~ m runo con 1derando el posicionamiento y no tanto la e encia.
III. Evolución de la critica literaria femini ta
1.

Inicios

trav ' d la hi to ria el er humano ha creado diver os paradigma
de ab r . con la finalidad d darl un compl to significado a u
exi t_ncia. n
ntido la pr ducción d i tema lingüí tico
ha v1 to afectada inAuenciada por la oci dad del mund actual.
'Pod mo decir entonce qu el mundo, [... J es un con~tructo ocial
generado n} por el lenguaj que también e social". 9
_A.~-mo, cab u brayar 1pap 1qu ju ga el lenguaj aJ tratar d
ob¡et1V1zar los concepto que refieren objeto , valore , cualidade ...
de la realidad cotidiana: con ello •e enfoca el carácter acial del lenguaje. Por otra part , re ulta necesario mencionar que cada una de la
~ul~~a e forma p r difer nt
ignincacion s lingüí tica qu lo
illcliv1du s compar en en el interior d una d terminada ociedad. La
sociedades ~ Occident establecieron u propia. concepci n d 1
mundo en vmud d la de cripci n y repre entacione realizada .
~ re pecto C~unti ánch z afuma que 'Tre tipos de penam1 nt? caracte_nzan l d v nir histórico de ccid nte [ ic]: el
pensruruento anttgu , el pensarni nt modero r l pen ami oto
contemp rán o". 50
nfatizando la erie d cambio que e han dado a través de la
toria, Haberma b rva qu n l i lo XVII urge l r qu rim.Jento de una nueva racionalidad qu ba i6que 1'1 t aria ci ntífica

hi:

~9 uadalup
hiunci ánch z. "Esm//lfa damgerny crílira literaria fi111imsta", tomado de Tema va1i,1do11es de literat11ra. p. 300.
50 lbid., p. Jo2.

Ibíd., p. 155.
1bíd. p. 1c,o.
Ibíd., p. 116.

164

165

�E/1io EsthtJa Salinlll) Juana

La critiro !iJ. mrio dudt Jo pmpedira d '11tro

d la natural za. Durante 1 ·iglo , .' con I ori en d las i ncia
hi t • rico-h rm néutica urg la id ad la e nciencia bistJ • rica y d
lo e ne pe . Por otr lad
n ta tapa ubica la eran rmaci' n
paradigmática d una fiJ
1a de la e nci ncia a una fil
fía d 1
l nguaje.Ya •npl n iglo .·.·, cien noci'nd lar levanciad l
cont xt práctic
n la 6 rmulaci · n de la t ria .
•\d má
enfatiza n la Yo lución d la ciencia
cambio van de la mano: p r un !ad , hacia finale d 1sigl ,
ti n la nece idad d r flexi nar el val r de La ci ncia · en
cal
id orifican coro urocéntrica .
evera la in flu ncia d l p itiYi m , 1 cual e alt '
la ciencia y . u m 't do e m úrúc ah r p ibl y erdader . E t
dio rigen a la lucha epi ccm lógica dond, qu ri, tablee runa
difi r ocia mr 1e nocimi oto cienúfic y l no cienúfico.
a ·t · n Figueira afirma '1 primero d c ru d nu tr
[... ] con tituy n, en verdad la el ión d la p ti'ª
tad uniden. e en armonía con L1 participación d 1 muj r cada vez má
int n a n la actividade &lt;l l paí ''. 1
Durant l añ de 1940 e dio un Yerda&lt;lero au e a la literatura latino, m ricana: la. e crit ra . e dejar o ntir con mayor fr cuencia·
p teri rment las encicJ p di increm ntar n la ti ta d aut ra..
t\ parcir le 195 , la participaci · n d la muj r fu fortal cida en
el quehacer literari ; 1 &lt;lit riale dieron ma · r acce a la. brn,
fem ninas. A final . d lo
enta urgen diver
rupo que denuncian l fraca de
ciencia.- . ocia! qu bu caban expectat:h univc r ·ale par entend r la r alidad cial; e cuand nacen 1 e tudi
cultural e ntrad en e. tema principal •: la imp rtancia central,
la importan ·, del análi is h.i t · ric I cal 'la ·cimaci · o d l ,11.lor
vinculad c n las realizaci ne tecn ló ·ca
e tud.i . culturale
han sid nfatizado por t • ric
· cnoc d la li
tura, p r hi t riadore antr pólo
y tudio
&lt;l la c munidad marginada .
De lo anc ri rrncote citad , podem ver nt nce L-u circun tancia en que
han originad los tucli s de nero e m par
d 1 conflic o ntr la d _ r ci nali&lt;l
n JU
, de 1
nunc1a

ar.o

epi. tcm l · ·ca, t órica ym cod lógica a la c1 naa
cial . r com
r ulcado también d la pugna p lítica que ncab zaban la
nuru ta n . u m vimient
cial 1...] y ue dio lu ar a lo e tudi
obre
la mujer e m un nu • camp de e nocimi nto ,_- ,
, n la década de 1
· a l e ncepto d énero
debid a lo a ·anc d la inv-e t1
) r fl i n
a ntífica ·
obr la condición cial d I muj r.
La divi i 'n d éoer
ma
·
fcm ·
pro r ca una
lucha en la humanidad.
mbre
t
do cuando
l cuc. ti na bre u ma culinidad "h ch qu l e nduc p r un
lad a buscar un pacio m no ca ·trant ),
r rr a r afumar
u identidad ma culina. La mujer, al de arr llar u p t nciaLida ,
alcanza el p der que la el va al mi mo nivel jcrárquic que ·l hombr . l... ] En ocra palabra , el ubalc rno int nta r mp r c o l paradigma patriarcal d la ci dad · u lucha .imb liza una manera
d pugnar p r una metam rfo i en el • i t ma cu1 a id lo ·a ya
n "' fJd hor las nu ,·a n ce.idade. del ubalc rn n la ociedad
cierna _; 1
d la. ci n ia. qu inic· ·
o d la cat
ría i , }andola
con la. d el
naci · n e la ci l nía.
u
la mujer ea la lit ratura sur i r n e mo una
critica ocial al i t ma cultural qu rechazaba a la e critora y • u
obra. d la hi coria literaria. D ahí 9ue la te ría literaria bu que otro
giro n lo
cudi cultural y la t ria Lit rnria femini. ta.
~n una conyenci · n r lizada n neca all 1 1 d julio d
1840 • r dactó un manifi r de 10. pi ración cuáqu ra, el cual habla
d l
n rtcamericano: 'El hombre y la mujer han . ido
-i

lb',}
w., P·

5

Juan \momo ema. /:J subaJkmo tn Jo

~

.

'Jcril11ra 111asml111a r, io1110,1ta11a: la ,101 /,, d
los norenta. p. 12.3.
'·La de6rución del ~nero y ·u l mente l---1 puc:&lt;l n compl m ·ntnr. e: con la
r ·flexi n · soci ló ca. de Luckmann y B rgt:r en t0rno a / .11 C1J11stmrrr6fl srxit,I
dr lo realidad, pue · las diferc:ncias genérica~ ~ su interacción ce n la e rructura

jerár9uica: d · poder 9uc la. derermin.'lll e ·tan inumamenr rdaoonada · con l,

c 1mpt ia red de ¡_ tem~ rn tiruci nalc~ polic.ic
e n · nuc l . ocial ~ lro güí. tic 9ue regulan una
icd, d '. ua&lt;lalup ' hiunti. ánchez. op. til. p. 3( 8.

166

16

�La ctitira liter.1rü1

Ehia E 1lh la ali1111s_y ]11,J/111 Garz.a

dud. /11 prrrpectira d, git1tro

cr ado i 1al , provi to por el read r de d recho inalienable
[... ]'. mer 00 )' Linc ln, p
n el m vimient fi mini, ta". 5&gt;
·t m
ha caract rizado p r la denuncia de inju ácia
Ia1
ma d g bi m ) p r 1 r clamo d • u der cho ·
uj t • ciale . Jo la prim r década d I i l /X la muj r
luchand por u ind pend ocia e n ' mica, por un lu ar difi _
renti en la familia y p r u derecho a la t:ducaci 'n.
a í com nac
1a teoría literari, femini ca o un ambi nte polític -intel ctual.
ab agregar qu una d I prim ra
tudi , n t camp
.. W I ~w· n habla de la d v ncaja de la muj re para
e V 1rgtrua
acceder al mundo m el ctual; a. imi m , e acu ada p r h walt r
de ser mu • ubj áYa pasi a ) de qu rer huir de u identidad de
e · fem nin , brazand l. id a d andr girúa. Para \X' olf como
para Freud, l • de
. e in tinto del ubc nsci nr j rcen pre i , n
obr l peo. ami nr ) la accione d nu
c n cient '. 56 1 a
crítica literaria femini ta abarca lo
"ente m mcm

rar

• Primcramc.nt e e ne ncro· n r velar 1• mi· ogirua
· · n la pracn
• · a
literaria.
• De pué , l e tu.dio
re. catar n bra enm por mujcrc. .
• En la etapa actual se re, alorinn 1 criterio epi tero ¡ ·gic m culinuante. d lo e. rudi literario . .. te mornent ·e plantea do. enfoque : el de la muj r como e: erit ra \ el de la muj&lt;.'! ce m Ieee ra.
Por tra parte, la crítica fcmini ta ' ha
culin -machi ta parriarcal de
·
cciden al a í c m la e true
9u lo. r pr ducen afirmando
'
rubros de may
de g ·
d re.fi rente a Ía cuc .,
el lu
la mui r n l j rarquía de
Fra
rma qu la '' ep, raci 'n d

c ndcnad la r nd ncia ma •
ma · de bierno del mundo
iale cuJturale id ló ·ca
r' _s·
·
ur e e o l e tucli
·
ico- exual que eñala
la r '-lacion
ciale .. &lt;Jean
éner
e:ruale con ba e

n u ma r menor racionalidad implicaba también otra die comías: mre lo p rmanente y l efím r
ntr la f, ra pública y la
5
privada" .

2. l 11.rh1t1cio11alizació11
En e ce rubr
a ev ra qu la crítica femini ta en lo último añ
ha re cado imp rtancia a la crítica de lo texto e rito por h mbre para concentrar e o el nfoqu de lo cr ado por muj re
d cir, en la gin crítica.
simi m , la crítica femini.! ta ' dc. pla7. ' . u , tenci ' o d
texto
andr céntric per seafa
trategia crítica androcéncrica que d plazaban lo. r to d las muj r a lo márgen . d l canon lit rari 59
ina Baym a rta un análi i detallad d u ob ervaci n
obre la lit rarura • tadounid n . . \fuma que ha. ta 19..,...,. n e incluía
alguna o ,. li ta n el canon d e. ccit re rel Yante · in mbargo
e to era ,;:erdaderam m paradójico, pue to qu num , ricam me la
noY li ta d " tad
nid han d minado d de la gunda mitad
d l igl XIX.
P r otra part , e afuma qu la enoca fi mi~ ta tendrán qu
luchar por xammar el can n para incluir un buen núm r de bra
que e criban la muj re ; ad má. , por crear trat gia d lectura
de acu rd a I inter e , e p riencia ) re ur
fi rmale de 1
nu v cexc . tro d lo e. cri t d ran unporrancia r pr . enta
el en. ayo realizad p r dricnn Rich quien frece un comentari
obre 1pr ce o de la lectura de I text d muj re : "u: lectura.
femini ta, d t xt
crito. por hombr . n, ant t do, 1 ctura
re i t me . La I rura ad pta una actitud d adv, r aria, al meo
di. tancia &lt;l I mat rial a leer ',641
La hi t ria femini ta tablee tre mom nto para captar la relación uj to-obj t : prim ram nte '' 1 confi r contr 1 I t • to:
la 1 et ra u da inma culada por l text . [...l La fe mini. ta in i t o
:m Fcane . La.r conspiradoras. (111 repmentació11 de la 1111gerr11 .\Ib .ico). p. 13.
Pa rooruo P. chw ·ch. t.•· -indo {IIIJI} 1/Q.rQfr,JJ mirmas: hua,i 11na tronaJrn11nista dt
la lect11ra'~ t mad d Otr,im,nt,: hrtur,i 1· tfmt11rt1 j'am"nistas. p. t:H .

•

d · Beau, oit. E/ 1eg1111d&amp; !fXIJ.. op. al. p. 167.
~ Toril 1101. Ttona litern1111femi11irta. op. al. PJJSim.
5 ,uadalupc hiunti ánehez, op. cit. p. 11J.
_5 ím ne

16

9

1,41

/bid.• p. 1

•

-

•

169

�La críflco literona desde la p,rspectiva dt gi11ero

El1io sthtla Sali11as_¡ ]110110 orz.o

en que el andr centri. mo del texco y us e ect dañino para la
lect ra no son producto d la imaginación' .61 El guod momento consi te en recon cer el pap I important de la ubj tividad de la
lectora, pue to que in ella no e nada l. text . El t rcer mom oto
enfi ca al análi. i critic del proc o de la lectura en el cual la lectora
e p reata de que el texto tiene 1 poder d dar una e trucrura a u
exp n neta.
La lectura femini ta de te.-m qu
crib n la muj r
mar en a un pr yect criuc rel Yant : la articulación d un m
de lectura que . e centr en un paradigma femenino.
través de la hi toria femini ta e ob erva que el principal rubr
con i t n lograr p rcibir l d ble conte to tanto de la e critura
com de la lectura.
demá cabe rn ncionar que 'el prim r m mento d la dialéctica de la lectura e tá marcado por el reconocimiento de la dualidad
nec aria d l
uj to · l gundo, p r l r con cimiento de que
esta dualidad
halla am nazada p r la au encia d la autora. n
el tercer momento, la dualidad d lo ujeto
a ocia con la dualidad de contexco . La lectura e convierte en una m diaci · n entr
autora y l ctora, entre el e nte. to de la e critura y el contexto d la
lectura' .62
Iediante la l ctura d un t xt det rminado y, po teriorrnente, al
escribir obre él e bu ca el contacto con la autora d 1 texto original
y ta.mbi •n con una comunidad de lectoras. "Lo límite de la valid z
d u int rpr tación coinciden c n lo· limite d 1 éxito qu l gr ·
con l limit que d limitan la c munidad de • u lec ras .63
Ann tte K l dny expr . a qu ru í como lo h mbre e mprend n lo
cric d la rnujere , también la mujer han logrado
captar el ntido d obra d lo grande. autor d ~ Literatura:

hake peare, filton H mingway y Mailer. abe recordar que "El
comportamiento muy poco recomendable de alguno per onaje
ma culino en ci rta novelas e crita por mujere no e deb nee ariarn nte a una vi ión pervertida del exo pue to p r part de
autora ''. 64
La critora Brianda Domecq, expre a que aunque falta mucho
por hacer hemo ª'"anzado.
tamo mpezando a adquirir la co tumbre de la libertad: libertad ext rna para rn vero en el mundo
libertad interna para conocerno libertad de vivir en funci · n d
no otras mi mas y no ólo en función d lo demá . El valor también 1 alor d d cir lo que pea amo ) aceptar la coruecu ncias,
el val r d enfr ntar la inevitable !edad qu
to implica dentr d
lo marco de la ciedad patriarcal el alar d enfrentar la realidad
directamente, por encima d la figura ma culioa qu pretenden
vigilar la puerta de nue tra vida ". 65
Finalm nte, cabe mencionar la &amp;a e de Cixou d nde afirma que:
'Es mene ter qu la mujer criba obre sí misma que la mujer e criba de la mujer y trai a la mujere a la e critura de la que fu ron
alejada tan violentamente como de u cuerpo". 66

61 lbid.,

139.

62

1 7.

p.
Ibíd. p.

'Aquí hago uso de la definición de Jürgcn Habermas d la Ycrdad o ,-alidcz
e m una preceru 1ón (tmpÜata en el act de afirmar) qu pu d er cumplida por
medí del discurs -e. p ci6cament por medi d I di curs no dominad de
una 'situac1úo id al d habla'-. Para Haberma., el e n n · adquirid por m di
del di curso no dominado e una garantía de verdad". lbíd., p. 151.

Conclusiones
La crítica lit raria e una actividad científica qu , aunque urge de de
tiempo remoto p co a p co ha ido comando auge ha ta llegar a
er l qu e : un tema apa i nant )' u citador de grande p lérnica

r de profundo

estudio , refl xione .
on muy num roso Lo método d crítica qu
han utilizado
travé del tiemp . í, n la actualid. d e habla d un m ' tod hi tórico, d un mét do oci l · gic , de un m ' t o p ic lógico, d
tanto. y tantos má . 1 unqu cada culrura con erva u propia prefer ncia , en el iglo . · lo movimiento crítico . on má bien internacional pu
i nac n n un paí pr nt
int rnaci nalizan.

r

63

17

. "'L1 r,wció11 delpersoll(ye 1J1a1r11/i110 •; t mad &lt;l l eb11tefiflliniJla.
63
66

Brianda D omt:c9. MJ!)er q11t p11hlko... ,\T'!jtr p,íhlira. p. 25.
Ouby \' Michdle Perror. Historia dr /111 111,grm de Ocddent . p.

Gco

1 1

-t

�Lo rrítica literaria desde la perrputiva de género

EMa Esthelo alillfll)']lfOl/0 Garza

Al hablar de nueva crítica
n ce ari mencionar tre e cuela
o tend ocia que han j rcido gran influencia en la crítica Literaria
internacional: la e cuela franc a que e fundamenta má que otra
co a en el análi i del texto y tiene un enfoque eminentemente formali ta dando gran valor a la literariedad; la escuela italiana que va
sobr todo, al asp et lingiü rico· y la escuela alemana qu da una
gran irnp rtancia a la comparación de la literatura con tras arte
especialm nte con la mú ·ca.
Paral lamente a la nueva crítica urge la nece ida.d de dar un giro
hacia la inve tigación obre lo estudi de crítica literaria femini ta,
la cual es una forma de praxi ; no olament
debe interpretar la
literatura, ino también tratar de modificar el mundo actual.
El di cur o ha evolucionado: si bien no se dan cambio en lo
lugares tiempo cultura condicione o movimi otos, oo la palabra las que ahora tienen alu ion profunda .
Uno de lo rubro rel vant e el concepto d género. La posibilidad de tran formar la co rumbres e idea urge con el empleo d
e ta cat goría de gén ro término que e utilizado para referir e a la
diferencias dominación y subordinación entre hombre , mujere .
o la segunda mitad del iglo • empieza el auge d 1 femini mo, movimiento que pret nde conseguir la igualdad política ocia!
económica y cultural entre mujeres y hombres. El enfoque femini ta
com mporáneo bu ca enfatizar el placer má que el ufrimi nto,
pue opone la Lib nicióo del de eo femenino r prirnido.
La dos corriente principal de la crítica literaria fernini ta on
la angloamericana la &amp;anee a. Dena:o de la prim ra e ubican báicamente: irginia '\ oolf. quien con u tex o 'na habitación propia
expresa u inconformidad hacia el i tema dominante; '\ oolf e una
de Ja primeras mujer que r claman eJ derecho a la cultura. Tambi, n
fary Ellmann -principal fuente de inspiración obte la imagen de la
mujer-, Kate Millett -logr, el éxito entre la critica in tituciona.l y la no
in titucional con su t xto Sext1al Politics-, Annette olodny-afirmaba
que el estudio d la literatura d la mujer debía er una categoría parada-, Elaine h walter -difer ncia la critica fernini ta y la ginocríticala ra Jehlen -afirma que el machi mo oprime a la mujer.

A imismo, dentro de la critica literaria femini ta &amp;anee a, e cuenta con: imane de Beauvoir quien a travé de su enfoque filosófico
en E/ segundo s .xo, anuncia la t ría 6 mini ta franc a po terior la
cual
basa en la 610 ofía y el p icoanáli i ; en t texto habla d
la ituacióo opre iva de la mujer por parte de lo. hombre . Ademá
Hélene Cixou , -trata el tema d la relaciones entre mujer feminidad, femini m y creación literaria- Luc lrigaray -d fi nd 1
habla femenina como un modo lib radar tanto en el habla como en
la e cri tura- ·Julia Kris teva -detalla paso a paso las cli tinta etapa
del femini mo: cada una d ella se up rpone a otra y coexi te con
ella. La obra d Virginia \J olf y im n d B auvoir repre ntan
1 s texto bá ico que enfocan la crítica literaria fi mini ta.
La crítica feminista de
tado
nido
n criticada por u
ing mudad en comparación con la teoría de con tructivi ta ' p icoanalitica franc a. l fernini mo e tadounidense, a diferencia del
femini m &amp;anc, , e hi tóric y empírico n su ori ntaci, n. La
mayor discrepancia entre ello e con igna en el ámbito de la te da
p icoanalitica y lingüística.
La críticas fi mini tas
volvi r n mucho má abi rta durante
lo ochenta lo que llevó a un cue. tionami nt int rno y a un cambio de enfoque. na de as áreas de mayor relevancia n ta ép ca
es el cambio de énfa i de lo e rodio de la mujer a lo
tudi d
g' n ro. Est cambio permitió a las fi ministas explorar las condicione de carácter oci -hi t, rico cultural y literario, y la tepresentacione de lo ser s humano .
La práctica de la lectura y la e critura fem.ini ta -en todo l
niv les- abarca la pluralidad y el e rudio interdi ciplinario.
L . e tudi má acruale obre las mujer y la literatura, eñalados por el p icoanálisi neofreudiano y el tructuralismo, pretenden diagno ticar la represión del de eo fem nin e m algo qu
originado p r la r pr entaci , n mi ma y por el lenguaje patriarcal.
L ttabaj y 1 t mas qu ha abordado la crítica literaria feminista han girad ·obr el c ncepto de la e critura · la forma
lingüística y imbólicas que ir en para repr &lt;lucir la transfi rencia
ociocu1tura1 del ujeto. La muj r d be preparar para dar val r a

r

l 2

13

�La critica literaria desde la pmpectiva de gi11ero

lo femenin , tomand en con ideración los aporte de la distinta
corri nte del feminismo; e to s afirma en virtud d que al potenciar la conciencia la mujer e creadora d cultura y genera luz para
crear una nueva cultura.

Ma Esthda Sali11aJy ]110110 Gorz.o

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1 6

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17

�LA PROTOLECTO-ESCRITURA EN EL PROCESO DE
ADQUISICIÓ

DE 1A LE GUA MATERNA Y E

LA

APROPIACIÓN DE SÍ MI MO A TRAVÉS DE LO OBJETOS

DE LA CULTURA.

U

A MIRADA DIAG ÓSTICA

FUNDAMENTADA EN SU ESTUDIO PlLOTO
María de Lourde Alavez Galán*

1. Introducción
1.1.

Antecedentes

E :TI..R.\DO DE QL'E LO . c.... desdt: muy p qu ño repr entan con
su, dibujo J ímb lo qu má tard
trazo
d u e critura conY ncional y que d de muy temprano de arrollan
anee lo texto un di cur o creativo r propio que con el tiempo evoluc1 nará en lo que erá u lectura, en el In tituco d~ In tigación
Inn Yacióa y ~ rudi de Po. grad para la ,&lt;lucaci · n (IIITPE) d cidim elab rar, a rra,· · del Pr grama de lnvc tigación e lnn vaa · n
para la Iej m de la alidad de la ~ducaci · n (PTu\J •.), una
uencia d inv tigación qu • igui ra la pi ca d la accione propia. de la
lectura v Ja

crirura n con\'encional

de 1

nin

entre O ) 4 año

" hria de Lourd Alavc;, tiene una experiL"ncia de ,·cmci.cinco :tiio. como m.ae
tra. de lengua
litcratum en di. tJ.nc ~ nmd cducaurn. . ~ d cLora en c1 ncias
del lcnl{Uftje p&lt;r I
cuela aci na! Je .\ nm p I gí, e Hi.cori (F Al 1). fatudi ·
la mac.tóa en cduc.a ' n con e·¡xcialidad en lingüí uca aplicada al ~pañol en el
Institum Tecnológico y de Estudio" uperior ~ de M nterrey (ITESM). crualmentc ~ c rdinadorn del proyccm de in, tigaa · n La. Protulecm-e:cruura en
la adqw:ici · n de la lengua marerna y n la apropiac1 •n de si mi mo. a tra\'6 d
lo· bjet d la culrura en el Ilff PL.

17

�Lo proto/tc/()-fJmf11ra

• fllríLl dt 1.J,um 'I Alatiez. Go/,in

d edad m diante un e tudi d e rt longitudinal. e te ra tr o del
1 nguaj ( ral y ' crito") d lo niñ muy p queño , n l cuale
e manilie ta que d alguna man ra lee y escribe lo herno reconocid
como pr tolecto- critura. A re
a d qu má adelante pr cisar m la definici 'n d e t v cabl , n e te p cio poclemo d cir qu
la pr tolect - critura la macife t ci, n má temprana d la ledtn"CI y
la esnit11ra no e nvenci nal de lo niñ má pequ ñ .

lle ar a cab nu tra ob nací n . dentro de un e ntr educativ
en el que
fr ci ra
· ' y educación a I niñ , má p qu ñ . de nu tro
tad . ta caracc rí ti.ca r qu ri&lt;la la enconuamo en lo Centro de De arrollo Infantil ( , , 1 D l) que pr digan
educaci · o a niñ entre r día d nacid ~ 4 añ d · edad . .í que
con: id rand la e rcanía qu d b haber entr un im rigad r el
lu ar n el qu, lab rará
p qui a
hcitam qu la Dir 'cción
de •ducación Inicial del Estado de ue,To León -9uien tiene a
u carg a 1 . E ·01 d la r • ión- a ignara un L DJ cercano al
rnr.Pr con.1 tcrr n d e&gt;..-pl raci · n.
l] I , DI a i 1ad fue rvici . ,ducativ Re · montan . número 1 -al qu el UIEP , idcntific, e m • · R 1 (mi mo)-. R 1
e un C"E1 01 , ubroga&lt;lo d 1 1n tituto M xican d I guro
cial
1
(1~1 ) } n él c mo n la ma~·oria d lo 1-:.. 1 exi ten up de
run lactante-, ma ernal y pr e lar .. D e t . grupo d niñ
. eligi ron a cinc niño lacra.ne , a • i. mat mal \' a una niña
d pr escolar para que en ello ob erváramo dumnt1.: un periodo d
cuatro me
(organizados n catorc e ione de b rYación) lo
ra ·g ópic e n l qu , gún n . tro., p dríam identificar u

1.2. Est11dLO piloto
Para ac reamo a la orma de ~ rt11ra y de esmºtt1ra de lo más chiquit planteam · de de la ecu ncia d inve ti ación la j cución
d un e tudi pil t en I que p r un lad , cumpliera un bjeti
de ge ti · n que a la azón di ra cu ata:
a.

l e tabltcirnicnro de vinculo c n lo niño con 9uiene podriamo
11 var a cabo la inn: ágaci , n y c n lo p dre d dicho niñ
b. La con rrucci ' n de c mpr mi
de c lab raci ' n c n agem educativo o ma tr y la aut ridad educativas ue podrían contribuir en la mv ti, ación coo . u. participac1one ) accione . En t
caso, t mand cn cuenta que el IIIEPE e ncretiza _u. acci n
n el
ca&lt;l de ' ue,, Le' n, con la irecci 'n d Educaci · n Inicial
c. Por rr lado, , te esrudi pil t tendría u pr ·gar tnformaci' n en
relación con I
iamenté corre
a a la investigación, e
d cir, en e
rueba . t ndría qut: 1 grar:
d. La explorac1
r
o 1de
p10 &lt;l la pr rolecro-e. critur, en algun
4 añ d edad.
e. La val rao · n d
co. ra.
par 11 var cab algun • afirmad ne
o de cripción d e trategia que, de alguna forma, lograran m j rar
la lrcltm.1 y 1a emitura (m diad,.) n 1 ruñ mu) p qu ñ d l ra-

d d . 1u vo L . o.

1.J.

Acercamiento al terrmo de e....;plorarió11

na v z plantead
t pr p, it y efectuad
tranute de ge ti· n e rr
ndi nt para aJcanzar u cumpLirruent , determinarn

1O

r

pr t 1 et -e crirura.

J..I. Propósito .~mero/ del prqyedo d protoli rto-escrit11m · oijetiros dt ste
diagnóstico
C n ·ideram qu I ob rv ci · n dt! l niñ en t!. et: tudi pil
t arrojó i t 9ue n
permitirán planifi , r nu ·a. trat gia d
ob ervaci · n ) d , ci · o p, r dar cumplimi nt al pr p ·, it gen ral
qu n h m
rmulad d d la pr pue. ca de e te proy cto:
lm· sti ar m del y proc o. d nd
involucr n la. i lea d
literacidad tradici nal } lectr · nica para pt )p n r f rma qu con
tribu) an a la mej ra dt! la lectura ) 1, e critura de. d · l Educ, ción
miciaJ ·n I nr rn amiliar, colar \: cial ·n el estad de uev

León.
Pt!r ad má el tucli pil t r Y 1· 9ue e ta finalidad puede
t nt:r una adición particular: l in cituci n tizar l l ctura n convenci nal mediada p r un adult 6, en e n cu ocia, la esnú11ra j

1 l

�laria de Lourdes · l.avez Galán

Li protq/ec/Q-escritura

de de educación inicial n
d
t
tudio piloto on:

ta.do de

uevo León. Lo objeti,·o

2. La exploración de la protolecto-escritu.ra de los niño
2.1.

a. La exploración d la protolecto-escritura en algunos niño d O a
4 años de edad y la valoración de e t
ta o para llevar a cabo
afirmacion relacionadas a la factibilidad del proyecto · de alguna
afirmaciones o d scripción de e trategia d mej ra de la leciura · la

tmit11ra.
b. Lograr un retrato de l que ocurrió en u consumación c n la bser-vación y con lo participante en esta fase de la inv tigación. Del
mism m do, con esta br ve xp ición nos proponemo reflexionar, d ncro de las condu iones, obre la fortalezas, op rtunidade ,
d bilidades y amenaza para que, p t ciorm nre, p dama realizar
la planeación &lt;le! estudio longirudinaJ.

1.5.

Consideraciones relerantes

... specificados lo objetivos, ólo no queda pr ci. ar do cuestiones:
a. Para lograr lo bjetivo que nos planteamo organizamo
ta expo.ición en la siguieoces seccione g nerales: La expJoraci 'n e la
protol cto- critura de los niños y la coodusioo . undamentadas
en el e tudio piloto.
m
ñalamos ante , e tas última organizada con la técnica d dia óstico F DA.
b. Consideraod que los grande in • tigador d la e nducta y el
lenguaje infantil han ormulado a everacione de pué de década
de b ervación a lo ni.ñ , e necesario que e tome en cuenta que
mdas la afuma.ci ne qu aquí h ~amo on d resultad de un e rudio pil to d cuatro m e, d duración y d catorce
ione de
imen a ob. ervación al niño . Por tanto, 9U1Zá puedan er juzgada
como deduccione precipitadas o riesgo a . sumimo ese ri g
con la confianza de que la realización d ste estudio piloto ha intentad et o todo momento cuidado o y no.

l 2

Entender lo q11e explora111os: Definición de protoledo-esrrihm1

n un sentido amplio, en el IIIEPE hemo a umido la idea d qu la
niñas y los niño leen y e criben de man rano con 'enci na1 desde la
má temprana infancia. Para referirn a e te hecho, hemo adoptado la palabra compuesta proto/ecto-escritura. La lógica de este yocablo
nace del raz namiento de 9u de la misma forma en u xi te una
protolengua --o r con trucción d una lengua- que da origen a las
lenguas del mundo, hay un e tadio n la adquisición de la lengua
materna n los niño donde pod mo encontrar la reconstrucción
de J pr c
d 1 ctura y escritura.
Entre los ignificados qu bemo asignado al término protol etc-e cricura destacan lo iguientes: Protolecto-e critura es la apropiación informal que lo nin.os de edad temprana tienen de la 1 crura
y de la e critura. La protolecto-escrit11ra la etapa pr via a la en eñanza
d lectura r la e critura formal , --caracterizada por el establecimiento de convencion s ociales y el rec oocimiento de lo ímbolo que indican la alfabetización-.
Hasta ahora suponemos qu e ta fase se identifica p r er un
proce o natural como el mi m aprendizaj de la I ngua hablada
que lo niño ad uier n n la vida n ociedad.
ta última afirmación no conduce a otra: la prorol ero-escritura ha de er estudiada
n niños de O a 4 año de edad d bido a que, de acuerdo a alguno
tudios del lenguaj de lo niñ --entr eU s lo Brown (1973) '
Bem tein (1999)- el periodo d adqui ición de una lengua mate ·na
e de tre a cuatro años. Algunos de los ra gos típic
o lo niño
qu han de consid rae e propio de un estudio d la procolectoe critura on ncre otros los balbuceo y lo ge. to , las prim rn
palabras, la expr ione holofrá rica el inventario léxic , l trazo
a ist máticos d error gramatical por producción la i tematicidad
de la reglas gramatical , , el léxico usad versus el léxico compr nclido }' Ja capacidad narrativa.
En resumen, entendemos a la protol cto-e critura como la accion s que --dentro de la adquisición de la lengua matema- preparan
al niño para leer y para e cr:ibir, concibi ndo c n e~to hecho que de

13

�María de Lo11rdes Alavez Galán

Li proto/ecto-escrit11ra

la mima forma n qu
puede hablar de lengua mat na podemo
con iderar la exi tencia de una lectura y critura materna .

2.2. La observación
a ob ervación del lenguaje de la runa r lo niños ha hecho que en
la educación xi tan nu va expectativa para ac rcar a lo niños al
conocinuento. Entre lo estudios cont mporáneo má de tacado
en relación con el lenguaje d lo niño se encuentran lo , ood
(2 5) lo d Wolf (2008). o u estudios, lo do coincid n en dar
referencia a otro
tucüo
del lenguaje de lo niño qu no son
educadore ni p icólogo ino lingüistas. Parti. ndo de e t acontecimi nto v del conocimiento d la ventaja que representa estudiar 1
1 nguaj , desd el punto d ,; ta de la ciencia que má lo ha analizado
pr cecüm a incorporar en nue tra ob ervacione la m todología
qu han utilizado n u e tudio lo. p icolingüí ta .
La tradición metodológica n I
tudio p icolingüí rico (y en
alguno ca o , 1 , tucüo , ci lingüí rico ) puede re umir e en la
tendencia etnográfica de recopilación d dato para de, pué er
analizado con rigor científico dando énfa i a los estudio anteriore del ca o que analiza para rarificar evidencia u ofrecer nuevo
axi mas. Intentando incorporar esta tendencia a nu tra ob ervación de la protolecto- critura d lo niñ , d entr
a 4 an d
edad procedimos a eguir Ja m rod l ,a qu n eguida d cribim s. De, pu, d dicha d lineaci, n, damos a conocer lo que ocurri,
con lo parricipant en la inve ·tigación.

r

1.3. La

VJetodología usada en la obserl'ació11

I todológicamente partimos del presupuesto de qu e t e tudío
piloto ería un ensayo de la r · plica del estudi 1 ngitudinal detallado
en la cu ncia d l proyecto de inv tigación. n nuestra d scripcione en document anteriores hemo d tallad a la inv tigaci · n qu
de arrollarem como un est11dio lo11git11di11al de corle c11olitativo. unque
hemo propu to que dicho studio ceñirá a la tradición etn gráfica del regi tro d los datos y u po teri r análi i , p dem decir

184

qu en e ta etapa de prueba nuestras observacion
igui r n do
modelos utilizando un mi mo instrum nto d ob ervación. Dicho
in trumento se fundamentó en la d cripción de lo qu pasaba con
lo niño cuando se l acercaba a los que llamamo 01J1bientes de lecturaJ' escritura. AJ corpu recopilado en estas de cripcione
le uele
reconocer como recopilación de datos observacionale . Los modelo
con lo que e rec pilaron nuestros dato ob ervacionale son:
2.3.1. La observación de acu rdo al modelo Grounded Theory.
La recopilación de nue tros dato observacionales desde e ta óptica
tu\TO la intención mani6e ta de corroborar las accion s de escritura

en lo niños ob.ervados. Como este modelo lo impone, la observaciones realizadas bajo sus principio fueron de corte cualitativo y
u amo procesos inver o a lo impue to por el método científico.
E d cir, -aunqu teníamos y tenemo la h.ipóte is u tentada en
nue tra pr pía experiencia en ob ervacione anteriore y en los hallazgo d cumentales de que la niña y lo. niño leen y esc,ibe11 d una
forma no convencional desde edade t mprana - partimo d la
ob ervación directa sin ujetarnos a ninguna ficha de ob ervación
predi eñada y sólo con. id ramo lo rasgo o paradigma a observar que má adelante se detallan. De esta ob ervacione obtuvimo
upo iciones de in e tigación la re oluciones plausible que eremos má adelante dentro este e crito.
l registro de lo dato siguiend ficha de ob ervación.
Bajo este esquema preparamo ficha de ob ervación en forma de
procedimiento , estrategia o guía a eguir durante la ob ervación
de los niño . Cuando procedimos bajo e te modelo tu.vimos ventaja y d encaja . Entre la ventajas e tU\~ieron el reconocimiento del
énfasi - que daríamo a la observación y, en consecuencia, el diseño
del material para llevar a cabo su ejecución. Las de entajas nos llvaroo a una declaración contundent : lo. niños son impredecibl
} no p d rno ceñir u b ervación a lo que diga nue tra ficha. on
ficha de b rvación, in ella a pe ar de la ficha, la, b ervacion
de lo niñ debe dar e c n una si tematicidad flexible, conociendo
2.3.2.

185

�LJJ pro!okcto-escrit11ra

Maria de Lo11rdes Alavez Galón

con plenitud el ra go a observar pero deceniéodo en otro que
no e habían proyectado porque cada acción de los infante puede
contener oue as evidencia que apoyen a nue tros los propó ito d
de cubrir cómo empiezan lo niños a leer y a e cribir.

demá , la b er 'ación que ello realizaron apoyó d cuatro docum nto de in trumentación que elaboramo con el claro propó ito
de que ello lo u aran. En la iguiente lineas de cribimo las accion que llevamos a cab con los niños y con us padr .

Los participantes en el estudio piloto
En e te .. tuclio piloto participaron, por un lado, los niño ob ervados y, por otro u madre y padre haciendo n papel de inve tigador s de la protolecto- critura d us runo . n r lación con
la ob ervación de lo padr , deb m citar que lo niñ fu ron
ob etvado con previa explicación a u padr s d las forma en que
no tro observaríamo a u niño como parte d 1 proyecto de inve tigación.

2.4.1. Lo. niño y lo procedimiento implementados

2.4.

Cuadro 1. Lo niño y la niña ob ervados
dad al inicio de la observacione

Vanessa

Abigail

Daniel

Ana
Laura

Ana
Paula

Marcelo

Maria
Fernanda

3.5

34

3.4

31

3

210

2.5

años

años

años

arios

anos

años

ai'los

U

11

10

10

5

anos

anos

meses

meses

meses

lan

Mayrim

Eduardo

Martln

186

Daniela

en u ob ervación
En relación con lo niño ob ervado (siete niña y cinco niños) cab
señalar la precisión de que al iniciar el E rodio piloto e agruparon
en niño lactante maternal r preescolares. in mbargo con el
pa o de lo me e alguno niño cambiaron de grupo da ificat rio
pue i al c menzar el e tudio un niño tenía 2.9 años (do años con
nueve me es) y pertenecía al grupo de maternale , al cwnplir 3 año
ya era considerado dentro del grupo de pree colares. El cuadro anterior indica el nornbr y la edad d lo doce niño observado .
. . dad al finalizar las ob ervacione . La difer ncia de us dad no
p rmitió crear estrat gia para lo niño mayare (cuya eda es al
iniciar 1 studi piloto fueron d enu·e 2.1 a 3.1 años), a lo qu ,
en te análisis, para identificarlo le llamamos ino matemopree colare , p rque en u mayoría terminaron en dicho grupo cla ificatorio. De sta manera, lo niño má pequ ños (c n dade en el
inicio del e tudio fueron entre s mese y 1.4 años) on identificado
como iños lactante-maternale tarnbi 'n porqu en el tran curso
del tiempó la mayor parte de lo niños e ubicaron en este grupo.
Para ambo grupo generamo una li ta de paracligma a ob ervar. sto. paracligmas nos irvieron para guiar nue tro trabajo qu ,
de de el inicio tendría que tener un principio rector: observar 1
acto- donde estuviera presente la protolecto-escritura (de acuerd a
b e plicaci · n qu no otr dimo al v cabl )
Lo paracligma
rasgo que p demo expl rar para recabar
dato en relación a la protolect - critura de la niña y lo niños
muy pequeño on: las expre i ne hol frá tica lo trazo a i temático el rror gramatical p r producci · n y lo prim r di curo narrativo . Con ba e en e ta enumeración durante e ta fa e del

l ...

�La pro!olecto-escrilura

Iuria de Ltmrdu Alal'ez Galá11

""'Stuclio piloto pretendimos observar lo ra gos que detallamos en
el cuadro de abajo:

blanca y xpon rlo al contacto con lo libro y, p r otra, fornentamo · una interacción verbal cálida acompañada de manera abundante con señales y gesto . En te ambi nt lo niño hablaron de
lo que quisier n hablar del mi mo m do esmhieron lo qu d aron
escribir y l'!)'ero11 lo que pretendieron leer.
Lo acercamiento posteriore no bicier n con iderar e trategia que iban desde la invitación a la libre esc,ihtra ha ca la lertttra de
un inventario léxico reducido a is palabra . Lo mcablo fu ron
i:: ttatégicamence e cogido . Hubo dos palabra con anido na aJes
para provocar el conflicto cognitivo r 1 rec nacimiento ntre grafía. muy parecidas. "' tas palabra fueron: 111ano y mo110. "' xistieron
do palabras que bistóricam nt han id promovidas en el proc so
de ad9uisici · n de la lectura y la ·critura de muchos mexicano y
que t rman parte de lo que llamamo nue tra lectura Jolk. Lo v cablo · fueron Tito y usi. También, hubo do voce cuya producci ' n
fonética impone casi iempre, el u o de ge to : aplauso sorpresa.
sí que ademá de hac r una kctura libre o mediada por la investigadora, lo niño leían, de manera contexualizada y de pués de forma
de conrexrualizada, las seis palabras de 1111estro im·entario léx-fco: mano,

Cuadro 2. Cuadro de ra go o paradigma a ob ervar en el e rodio piloto
Niños involucrados
Niños materno-preescolares
Inicio del Estudio 2.1-3.1 años
Fin del Estudio 2.5-3.5 años

-+los trazos asistemáticos
-+léxico usado/léxico comprendido
-+Capacidad narrativa

Niños lactante-maternales
Inicio del Estudio 5 meses a 1.4 anos
Fin del Estudio 9 meses a 1.B años

demá de lo paradigma establecimos en el cuadro anterior, atendimo a e&gt;..--periencias que, siguiendo a , ood (2005) nos parecieron
importantes. na de las afumacione que él señala e que al hacer un
estuclio entre niño expuesto a la lectura e clistingue que los pequeño que han sido expuesto a experiencias de e critura a constantes
conver aciones y la lectura mi ma pre entan un cócligo lingüístico
amplificado en el u o de su lengua materna. En cambio, lo niños
que no tuvieron esta experi ncia, en consecuencia utilizan un e' digo lingüí rico re tringido. Pero además, durante esta fa e, sentimo
provech o adecuar lo procedimi nto atendiendo a lo que lo niño
ob ervado nos pedían. Pod mo r umir lo procedimiento utilizados en cada grupo de la iguiente forma, dando a entender, cuando
decimo qu lo niños leen y e criben, qu lo hacen de manera no
con encional y para cribir e ta idea u amo itálica :
2.4.1.1. iño mat no-pree colares.
Durante el primer acercamiento que tuvi010 con lo niños de e t
grupo les dijimo que juntos e cribiríamos un libro y le, plicamo
que formaban parte d una inve tigación que quería encontrar la
forma n que lo niños aprenden a leer y a e cribir. J\. tod lo niñ 1 creamo un ambi nte de l ctura y escritura. Dicho ambi nt
fu muy simple. Por una. parte ba tó ofrec rle ceras de col r, hoja

188

!110110, Tito

usi aplauso so,presa.

Respecto a la lectura o r con cimiento de nuestro i,mnlario léxico
p demos citar qu t do lo niño , que a1 terminar el escuclio piloto
tuvieron 2.6 año o mayor edad, lqeron la palabras dentro y fuera d
contexto oracionales.
decir fu ron capaces d leer de manera
ai lada los carteles -que escribíamos delante de ello. o que d antemano t níamo
crito - con la palabra ai lada c mo:
Tiro

orpre. a

mano

u i

También fueron capace d reconoc r las paL1.bra dentro de oracione simpl como:
usi usa un moño
La mano de Tito

19

�L1 protol.edo--esmh,ra

lana de Lo11rdes lavez Go!tín

.. o cuanto al r con cimiento n ma ·or o menor medida d la voces
d m1estro im-enta1io lé:&gt;..ico p d m s citar, qu los niñ reconoci ron
con mayor facilidad las palabra cuyo u implicaba mayor e rualidad, d pués la qu pertenecen a nuestra lectura folk y finalmente
la que pre entan imilitud fonética y gráfica.
~ n relación con lo acto de lectura }' la capacidad narrativa de
los niñ , s impr cindible eñalar primero, que iempre p rrnitimo
qu lo niño tomaran los libr que qui ieran leer, gund qu pr movimos la lecrura d un grupo de di ci cho libro que llevam a
1 durant la se ion de ob ervación; tercero que lo pa o que
eguun para acercar a lo niñ al libro fueron muy bá ico :

hicim que lo niños vi ran nuestr acto de crirura. ..Así qu un
chi9uit n vi e cribir mano d pué colocam
u man n una
hoja la dibujamo , tomamo u manita y c n ella acarici ' la critura
de u mano. o podríamo, decir cuál fu la palabra má reconocida
por lo niño pero i tuviéramos que precisar. i ntre e ta do palabra había una palabra preferida, e ta palabra fue pie. Pen amo que
e ta predilección quizá s apoye en la id a de qu el d arr llo d l
pen amiento tá li ado a la motricidad tal vez ap ya en la idea
de que en lo niño ex.i te un ritmo !Mico qu marca el plac r ntre el
entir, el hac r y el aprender. La afirmacion d lo más chiquito
re ulr.an má c mpleja en tant que cuand hablan o quieren comunicarno algo no lo hac n con palabra . n ca ione u balbuceos
no re ultaron inde cifrable pero no a í us ge ro .
n señalaron que , i nten placer al leer y al escribir.
El ambiente de lecrura y d
critura fue con olidado de man ra
encilla. Pre entamo hoja blanca y cera col cadas lejo d ello y
les pedimo u fu ran hacia ella , ens ñamos las cera y d cíam s
um y tomam
u manita para qu hicieran us prin1ero trazo .
Ante la e critura, los niño má p queños e de inhiben y como en
l ju o, manifiestan los ra, g propio d u fuerza física y d u
carácter. Lo niño yue al principio
eoáan recel de acercar e
n otro cuand mp zaron a r laci narno con l - acto de lectura r e critura c nfiaron y activar n en u m m ria un r cu rdo
placent r .
A re erva de qu ten m s evid ncia de e. ta b. ervacion . r gi tracia n lo m
d junio, julio epti mbre y ctubre d 2 9 n
e t
pacio, con el .fin de ilu. trar la fi rma de registro que llevamo
pre entam • una n ca de la ob n •acióo &lt;lato ob ervaci nale de
cada grupo de niño . En lo ejempl no daremo cuenta d que a
esto datos le acompañan algunas refl xi n nue eras en r laci, n
con la e critura y la I ctura de los niñ muy pequeño..

a. ~ nseñam
libro e m i fueran un ju ete v una fuenc de rpr a que había qu d scubrir e. ➔ tO lo hidro e n inreracci n
verbale. com ¡ fira! ¡ n libro! ¿Qué habrá adentro?, ¿De qué no
hablara?, ¿T
caría • abed ?

brim • el libro com quien aparta 1 e combr d un terren
de truido para encontrar en él la elva. De e te modo, lo niño no
ólo querían t mar el libro ino que reclamaban el tener el libro en
sus man s.
c. D pué de la lectura mediada la lectura indepe11diente de cada Libro
p clirn a lo niñ qu ello di ran u propia ,~er ión de la historia,
unas vece sin el libro en mano otra leyendo el libro y, tra. má ,
esm"bi1mdo con sus propia letras (o símbolos) su particular historia.
b.

Todo lo niño que perten ceo a e te grup manife taron una capacidad narrati a sorprendente y, en la m dida en 9u u edad avanzaba u aron en u narracion . y d cripcion
racione. imple y
c mpleja . Todo también al iniciar y terminar u versión u aron la
cita discursi a del lenguaj literario Había 11na
color/11 colorado.

,,ez •

iñ lactante-mat
on e t grupo de niño
m , do palabra el gida
u cuerpo. El inv otario d

2.4.1.2.

mal .
ademá d platicar con ello , pre entade acuerd a la cercanía qu ti n n con
palabra
limitó a mano r pie. iempre

191

�María de Ltmrdes Alavez Galá11

La protolecto-esrritu r,1

2.4.l.3. -&lt;jemplo de re

i tr

de ob erváción del grupo mat rn: -

n ertor

pre ·colar
{artes 8 d
pti mbr d 2009
Participación con Abi ail, Daniel y ane a
[o eré a todos la vocale A, , I, O,
minúsculas r mayú cula . Al
mostrar la letras en forma de contextualizada, lo tre recordaban
únicamente la I tra A. in embargo al acompañar a las tres letras
con un sonido o gesto reconocido por ellos en colectivo pudi ron
r cardar toda las le ·as. La tipología de lo ge to implementada e
sencilla. En la letras:

a

Col cama una mano sobre la boca

e

Llevamos un d do al oído
Rep timo mucha vece i y movemos una man
imjtand el m vimiento de un ratón

Ti

1.

Alta

e rrada (red.)
(n r d.)
(red.)
abierta (no red.)

feilia

cerrada (red.)
(no red.)
(red.)
abierta (no red.)

Baja

cenada (red.)
(no red.)
(red.)
abierta (no red.)

Central

Posterior

u

e

o

a

Entre los niñ ob ervado exi te un ligero deslizami nto ntre la
vocale anteriores y las po teriore . Los re tirnonio
crito del día
de hoy d los niños fueron lo siguientes:

Redondeamos la boca
u

imularno un tren al decir u u chucu, chucu,
chucu

uando pedía a l tre que me dijeran el nombre de la vocale ,
p rcibí ma or compleji&lt;lad en el reconocimiento entr la e y la i y
entre la o y la 11. Puedo decir, qu al empezar el apr ndizaj del español, d la lectura ·dela e critura ha ,an similitud entre i y e y ntre o
'"· Quizá esto e deba a que esto anidas, de crito generalmente
como ocoid , n virtud de que
articuJan sin con tricciones o
impedimento de ningún tip y que fonéticamente
ttan crib n
como ~] [e],[a] [o]y [u], nunca se pronuncian de la mi ma forma.
Pero además, quizá to s d ba también a la p ición en la cual,
lo niño a muy t mprana dad pr ducen la vocale .
aber, de
manera general en pañol la po ición es la siguiente:

192

bígai! significando
".\Iipr.rpáy mi 1JJ0111á"

Abigail igníficando

Danid 1gnificando

"u ramo de lllÍ IJ/07/10~'

"U1111 11/berc,I'

2.4.1.4. Ejemplo d regtstr d ob ervación dd grupo lactante-maternal

farte 15 d epti robre de 2009
Participación con Eduardo y 1artín
Hoy le conté uo cu nto extraído de un libro que tiene integrado
un jugu te de tela con la figura d una vaca. Eduardo mantuvo la
atención durante largo tiempo a la lectura que yo hada. fartín

193

�J¿¡ pr1Jlo/erto-1Jmlllr11

r óp
uchar y par Ycr l ilu traci
e mar n la ini iaá,· d t mar el cu

' l rurn a Cdu rd d
intimidad entr ·¡ } el libr , 1
to a él. Abrí } cerraba l Jibr
contors lo huton11 pom si111is1110. Par
l libr , .\Iartin q
d pie
libr a Edu rd
ra
n p rmiti , qu
ra. Para
· r
cLi a 1. Iarán t
l an ·
n cun
d mi m vim
v1 ra mi lápi7 y mi cuad

'QfllO im 'Sli odor, 'S
qu ti nen qu v r e n

ha
pa l
la adqui ici 'n d la

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l . padr

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ncr n cribir cart } mandar . u. ob. rYacfr ne.
r cor
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. · ·do} dc':iron
plano I comunidad n Rl
tra parte, dim
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car y rnt!nsaj s
iru- m 1 . pm.lrt: e o una
tónica rt: p tu ·a}, h ta c1 ·rt punto ci ná 1ca n 1 9u n: ·p ta
a l:t forma. d e rcar a I run
b lectura b c. ntur•.

p.

dre

·

9

·

t11ra escritura
uúlizam e n

· odores del proceso di
e &lt;lirru n

1regt tr de la m dr
d lo.
R ulta r I vanr aclarar que toda la madr
niño ob n-a
pro · ·
n
c ncia
a tría y d et rad . La ma.
e
n ·
de l que \" ian n
la I crura) la e. crirura. P
etc , dd t
d rm--im la vid ncia
rp
d
. L:: ma,· ría de la
rcgi
in embar durante el p
do
r n n la ob ervac1 ' n ta
ma
má. llam. r n nu .
.,
u
par ci
n

ffad
r I pa&lt;lr · d · l
· ·
de lirribuy ·
·•
ión e n
tal d · •
,.L p
ne
n d la madre ..
u
im· lucra
de la e a 9u ·
gi
ían ci rt
qu la parti ipac1 · n
d
) lo pad
niño. 9u · a f
rY m .
era u
· clibl n n
análi. i · r qu la
n relac1 , n
e n la ob. rvaci · n qu d m a
van
uc· rra de
la
·
en · emiar n la ma&lt;lr · ) padr
niñ
Ya
el cuadr que en e 'da r entam ..
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a. L-i mducci
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p ra c.-plicarl lo ob1 ·tia piad nu . troregi tro
·ra d guia. T:
·
f rma ·
bre la f rdiptico
1ni r n J
fuolmu a 1 . pa

chiguit . d procc. o.
b. L:: e municac1 ' n. ~ ene ramos do ul d e muni ación con I padr mecLan · carta . E
carta. fu ron encr da a I padr

194

s

niñ

�,\lnrín de Ltmrdu Aln11ez Galán

La protokclo-tst1itl(ra

uesaas d registro d ob ervación de la madr
iño del grupo materno-pree colare

2.5.2.

y lo padres

Mamá de Ana Paula
Para el caso d la ocales, como dato curioso identificaba la " '
coro un círculo mas no como letra l ic].y la demá vocale , únicamente las r p tía conmigo no logró identificar ninguna. Mientras
que para la silaba decía de 'ti" que tenía un palito una bolita, no
logró identificar ninguna otra y al juntarla para hacer palabra sólo
identificaba' tito".

1amá de Daniel
En esto días hemos stado contándono cuento conocido , el me
cuenta a mí yo a el [ ic], claro qu el me termina revolviendo todo
1 cuento , per onaje , per el [ ic] ya me canto [sic] un cuento.
Daniel tiene u.o libro qu conforme va leyendo vas formando un
rompecabeza ) e te fin de emana se mo tro [ ic] más interesado
en formar el rompecabezas que antes, )1ª que como que no le llamaba la atención. E un poco di traído, p ro me llama la atención que
le pregunto y me cante ta todo. En cuanto a lo dibujo , no le llama
mucho la atención dibujar, sino má bien me dice a mí lo que quiere
que le dibuje [ ic].

Papá de Ana Laura
Ana Laura responcli' de manera po iciva a que le gu t [sic] much
practicar la palabra ' u i", "Tito", "moño', "mano", 'aplau o" y
" orpre a'. De hechor conoce lama oría_ con re pecto a la ilaba ma,me,rni,mo mu, ta, te ti to ru; n expresa gusto, pero si logro
formar la palabra mami[ ic]. Por la noche. pide le contem cuento
y i efi ctivam nt donde e habl d ella, y lo go ella cuenta un , per
lo interrump por que L da por dibujar. Lamentablement e rttavíe el
dibujo pero pu d de cribirlo: Emp z' con un circulo, pero e mo le
alio di tor ion.a.do corn nto que era una nube grand y enseguida l
dibujo unas gota , p r qu tenia agua, la nube; po, reri rmeme dibuja
torre de figuras geométrica , como el r ctángulo y emicírculos [ ic].

196

iño del grupo lactante-matemale
Mamá de [artín
El primer día que comenzamos a trabajar tomé una libreta y una
pluma para cribir la palabra man , tuvo vi ndo muy detenidament lo que yo escribía per cuando yo le decía mano, le mostraba
mí mano como que no lo relacionaba, yo movía mi ma~o abriéndola
y cerrándola y él me entendía que le diera lo que él traía, ya que a S.
le digo que m d algo qu traiga. o quiso ' cribir" y no m puso
mucha atención porque quería ir a jugar con su juguetes.
El segund día e cribi pie, también L llama la atención lo que
hago con el era ón y la libreta, le tomé u pie y le quité lo calcecine pu e sus piesitos en la libreta diciéndole pie, pie ... [ ic] le daba
mucha risa porque tiene muchas co quillas en lo pie , le decía pie
pero no lo logra r laci nar aún, 'lo e 1 v ía pero cuando yo le
preguntaba donde está el pie no me re, p ndía [ icj. o qui o rayar
en la libreta, sólo la quería hojear.
El terc r día cribí ojo ( igue poniendo atención a la e critura)
· le hice uno dibujos de uno ojo , y le señalaba us ojo y los
mío , tiene un libr que tiene vario animalc (con jo, pollo , tigre,
cebra y elefante) y como le gu ta mucho veclo, ahi en cada animal
1~ eñalaba los ojo de cada uno, también le digo ha. uno, ojitos y
cierra y abre lo ojos ..... e o i he logrado que me identifique claro
que a veces no quiere hacerle, pero i le dicen ha ojit s y abrimo y
cerramos lo ojos lo hace [ ic].
famá de fa
Día t

'nm

menzamo con la palabras e crita obr un papel que decían
"mano" y "pi " ñaland la palabra mientra le mo traba u ignificad agitando mi mano , mi pies luego agitamos juntas sus
mano ' sus pies pr curand qu fuera un juego.

Día 2
lniciamos con las vocale n una h ja e cribí las v cal y las mo cr' a Iarrim, las traté de relacionar con algún objeto como ' 1a": árbol

197

�Lo protoleclo-,m:riftu'{J

María de Ln11rdes rlla1-ez. Galó11

' "· lefante, el primer día su comportamiento fue algo indiferente
pero trata.ha de tomar el crayón é hizo unos pequeñ trazo .

En íntesis podemo afirmar que el e tudio pil to n perrmtro
darno cuenta d alguno punto que pu en tran formar e: en consideracione a reflexionar d ntro d I proceso de adqui ición de la
lectura y la e critura en lo niño muy p queño . A manera de ejemplo exponemo la siguiente anotacionc d nde ólo consideramo
alguno razonamiento propios d lo niño ob ervado cu a eda-

DíaJ
u cara al Y r que de nuevo r pa ábamo la vocal
a no eran de
indiferencia [ ic] ino de orpre a, eran d agrado y quería imitar mi
trazo [sic] volvió a tomar el crayón • a hac r mas trazo qu I día
anterior l ic] ta como si qui iera aber ma mayor at nción · tuvo
mayor curio idad [ ic].

Día 4
Tomé un cuento infantil e lo mo tré e m tró contenta aJ verJ
onrió y l l ímo juntas, ella eñalaba lo dibujo con agrado al paat d la hojas r balbuceó una palabra imitándome.

2.6. Alg1111as afirmaciones que se desprenden en relación con la proto/edoemitura de los 11ülos a partir del estudio piloto
La observación d los niños en t breví im lap, d tiempo no
no p rmitió genenir a everaciones d t do 1 punto que, en un
origen, pret ndíarno ob ervar. Es decir, no podemo con cae rce
ob ervaciones a cada niño p r mur sistematizada que é ra
an,
re lver hipóte i. o g n rar nueva n relación c o l trazo a i temático léxico usad /l'xico comprendido, la capacidad narrativa,
la prim ras palabra y la xpr ione b lofrá tica, . ada un de
e t paradigma de observación con tituye por í mi mo una empre a independiente ) valiosa dentro de la protol et -e critura de
lo niño, . El estudio piloto nos indicó qu para dar cu nta e ella ,
qmza nece ítem de mayor ob rvación de I runo , má rev1sion
de la Literatura de tinada a esto punt . concreto y, bretodo, ma'Ot preci ión en nu tra d finición de la cone ión qu pen am ,
qu exi. te entr la adqui. ici, n d la lengua mat rna y la adqui ición
de la lectura y e critura materna . n punto qu deberno r altar
que e te brevísim ac rcamiento nos indicó qu la participación
de lo padr y roa tra
fundamental para re catar los rastro de
lect11ra y escrituro qu a edade t mprana lo niño manJfi . tan.

l98

de
tuvieron en e te tra ecto entre lo 2.1 y 3.5 años pu ha ta el
momento d r &lt;lactar e t reporte, no contamo con afumacione
que detallen lo que currió con los niño lactante maternale .
2.6. l. Propia d lo niño
a. Lo niño aprenden cuando quieren )' e. ta regla aplica a lo proc
de adqui kión de la lectura y la e critura. Por tanto, n . e pucd hablar
de e tandarizar d aprendizaj de la Ieee escrimra. Lo qu í po&lt;lemo.
afirmar es que del mism modo en que exi te una lengua materna,
e exisren una ledNra y esnifltra materna que pu drn aprender e d manera n c nvencional aJ mi mo tiempo en que aprende la 1 ngua.
b. Lo. niños d do año y medi y tre añ . qu participar n n e t
esrudio pre entaron may r dispo ición ,para el reconocimiento contextualizad el la palabra d un inventario léxico breve. E tos niños
. inti ron m rivad p r la lecturas que hacían y cada,; z que leían
m . traban más interesado por la. hi. tocias qu ant habían revi ado;
pero, s bretodo se sentían má clispuc to. a recr ar la hi. toria , a
parcir de una lectura que pr viamence habían re,1 ado.
c. uand l nm mat rn -pr I! e lare escribm (o realizan trazo
aparencem nte a istemático ) e tán gen rand ignificado . om
e natural, lo significados más recurrente e. tuvieron r la.donad
:tlcomexto inmediato de cada niño· decir, a la prácticas y co rumbre ejercida n 1 ambi m familiar ) col r. En algun trazo
lo niños encontraban a u padres, u herman s r su nnimale )
aunque el igni6cado de u. dibuj podría variar d un dfa a otr ,
siempre reconocieron cuáles eran lo propios.
d. La capacid d narrativa de lo infante. materno pree colares se manifiesta c n mayor fu rza cuando ' sta . . e mpaña de su pr pia escri111ra. uando pedim
a lo mn · ~ue n . contara un cuent r viamente conocid para llo su narrativa fue má. pr · e.liga i 'e cribía

19

�La pmtolecto-emilura

(pintaba) la historia". o ob tante, entre los niños obsen'ndo prevaleció el relato ccu nciado de las parte d dicb cuento. í se nota
n b siguient repr ducción:

d. l.

arración d ernanda:
~ rnanda tiene 2 año ) cuatro me e . Leí para ella 1cuento d
la caperucita roja y al terminar la 1 ctura l pedí que me contara
l cuento. ~ernanda no inicia el relato ha ta que toma la cera
y la hoja de papel blanc qu están frente a ella.
qní dice me.ra... Aquí dice 1110111i (trazando línea ·, en u mayoría de c lor negro. Figura de la izquierda)
D pu' tomando el color rojo, comienza el relat de la
c, perucica haciendo lín as de izquierda a derecha (Figura de l'l
derecha). Lo capemdta... , su ca.ra...,y el lobo, capemcitay la abuelita...

el lobo... , se la co11Jió.
/

)

)

J

fario dt Lo,mks Ala11ez. Galán

haciendo? E te e el baño. E una cama. El gato está comiendo sus
comiditas. sto es un trenecito, yo tengo un trenecito, ch.u, chu...
Ya e acabó ...

e ha ubestimado la kct11ra d lo aiños pensando que los libro
propio para ellos deben tener mucha irnágene in tener un plan
previo en relación con el tipo de imágenes que e l mue tran. n
nu tra bs rvaciones a lo niño no dimo cu nta d que los libro con iderado para niño may re como lo relacionado con
la parte del cuerp le pareci ron tan atractivo como los libro
de tinado (p r lo cla ificadore de u uarios de libro ) para niño
muy pequeñito .
La imág ne d lo libro qu
n eñan la parte del cuerpo,
quizá nunca vi ta por alguno d ello le hacían uponer gu el
corazón era una 1JJanzana en elpecho o un nido dentro del C11erpo y el cerebro,
para ca i todo ello , e parece a una calabaza. n esta categorizaciones que hacen los niños entre una imagen desconocida y una conocida hay una r lación d
m janza que quizá ea el principio de
la da ificacione de lo conceptos fundamentales que les acompañarán l r to d u vida el origen de la metáforas. ste sistema de
categorización que le permite relacionar un dominio experiencia!
con otro no puede mo trar en nue tra pinión que un sistema de
compren ión de la lectura e encuentra en la relación qu lo niño
pueden hacer de una idea de conocida con oua cercana a ello .

r

___/

El u. o de narraciones como la de Fernanda nos indicó que lo niños, de de mu) pe ueños, mue tran una adh ión a la ecu ncia de
la historia aunqu no ex.pre en detall s de la mi ma. En relación con
la lee111ra de lo niñ muy pequeño , lo anterior nos r vela, a nuestro
juicio, qu la compren ión de la lectura e focaliza primero, en lo
per ona¡e de la hi tocia y, gundo en lo ac nt cimiento .
Lo anterior, qu da ejemplificad también con la narración que
g neta Vane sa a lo .2 año , de pu· de haber leído un texto relacionado e n las parte. de I ca a.
Esta e la cocina, cien un perr

e t
para p ner lo plato., e un
cocodrilo, 1a mamá e tá echando agua... y eJ papá. El papá ¿qu · e. tá

2

e d b promover que junto a un niño
-&lt;l de muy pequeño- encu ntre la pre ncia de una madre o
padre a!fabetizadfJr inaugural La función principal d este alfabetizador
ería la de tablecer un con enio o vínculo entr l mundo de lo
niños y el mundo d la lecrura y la e critura. E t alfabetizador, no
tiene qu e p rar la tapa e c lar para acercar a lo niñ a lo libros
y u función ría br toda , la d r velarle al niño u cultura, u
identidad y a u manera, m rrarle qu la lectura corno objeto de la
cultura es una forma de apr piar e de í mismo.
2.6.2. Propia de la educaci · n.

201

�Mona de Lo11rdt.r Ala1'r.! Galón

!JJ proto!tcto-umt11ra

2.6.3. Re

p et a la m j ra de la l ctura · la e critura de lo niño

unqu n h mo. id n ·ficad aún un pro~ , con 1 qu
pueda
dar i tematicidad a la l ctura , a la critura de l . niñ de de
dade iniciales. í p d m hac r afirmacion r lacionada a 1
in trument · mediante l cual lo niño muy p qu ño pu d o
acercar e a la lectura y a la e critura. F-kmo. re umido t principio en un docum n o al qu h mo. llamad
losas de los libros poro
los 111ás chiquitos. n ta lo. a ofrecem una erie de recomendaci ne para l m diad re d l apr ndizaj ac rqu n a l niño a
lo libro", a la lectura y a la e cricura. n
pací pr ntam
e ta. lo a de man ra re umida a trav' del igui nt d cál

1.1.

Las fortalezas , oporflmidad, 'S

tas indican de manera

a. , n primera in tancia, que la investigación de la pro to lec to-e critura
,~ ti.a.ble en tanto que la educación } la en ñanza d la Lecrura la

e crirura a lo niño mcxican debe apoyar en la b ervaci · n
tenida a lo. niñ má pequeñ . Por taot , en la ob er 'ac1 ' n a 1
niño d ER 1 • otr . rúñ t n m la portumdad d distinguir
o p rtinente. para tener clandad obre la forma m dtant la
cual

nible.
2. Lee con tu niñ

inc nri ánd l

lo niñ

u

b.

actividad

a que é t . s an un ' bjet di -

rma d ju g .

, 1a per

3. Lee con ru niño teniendo en cuenta que lo libro son una forma

de e.·plorar u mocione.
e a tu niñ a u.mi nd que al hacerlo desarr Ua u habilidad
del pen amient .
5. Lee a tu niñ c n el firme pr
de hac r qu el libr ea un
mediador de la cultura.
6. L a tu niñ haciend de la lectura un má de u jue
. Al leer a cu n.iñ . crib e n fr cuencia qu ell te ,·ean.
8. Acompaña la l crura d un libr e n c nversacionc frecu~te con
tu niñ ..
9. Le a cu rúño preguntándole ¿qu' quiere leer?
LO. Lee con tu niño aprtciaod t
I libr que ha leído.

3. Conclu ione fundamentada en el e tudio piloto
La e nclu i n . del tudio piloto arrojan el igui nte re ultad
que ------e m arriba expusim s-- concretamo .eñalando la fa1taleZf1S/ oportunidades)' debilidades/ amenazas qu
ob rvan en ta fa e
de inve ti ción.
ta man ra, al num ar el e ta o del arte d de e to ubr , p drem decir re p c d :

2 2

e rn una pr I ngaci o natural

in tancia, permit val rar la ortaleza del crear t-incu
indicó qu una d la, fi realeza de ma ' r
n e ta ·
·
n
la parúcipaci , n de lo padre , l

cinguid ".

4.

uev I ón pu d o apr ndcr a leer y

dd e tado d

a e cribir inri nd e t

d
1. L e con ru oiño conociendo el acervo de libros que ten a dispo-

n ral qu :

qu
inicial.

ca ada. qu han g nerad análi i
·enen que v r con la lectura y la . crie
da. d la •ducaci · n

a e n ecuencia a tmv •

in

aci · n,

no

a

la op rtunidad de inv lucrar tod
in
do ea la e
de lo niñ y n la n e.ñ.anza de la le ruta y la e crirura para ormar
unido un &amp;enr común a fa\-o.r de nue o nfüo má p queño .
c. En t rcera instancia, la b ervación de lo niñ ~• La participación d
l padr en te E rudio pil t eneró la idea d que en la difa i n
de la
trate ·as r pr grama que ·tt.n encaminad a pr mov r la
mej t (de cualqui r índole) de la lccrura y la e crirura de lo niñ
nueYoleonen es pod mo encontrar una C rta.leza.
ta ~ rtaleza radica en el e n cimi nt · r e nocimient de las fi rma d acce r
al apr ndizaje de la lectura ) a la e cricura de cada niño. d má , n
brinda 1a p r unidad d divulgar nrre lo padre. ) mae tru lo b oeficio. que rcpre, cnca para b educación del cad de lu -,o Le ,n

el acere, r a 1 más pcqueñ

a la 1 ctura ·

23

la e. critura.

�Malio tk Lmtrdes Alavez Galán

La protoledo-escrimra

3.2. Las debilidadesy avmrazas
De forma g neral, romando como fundament el estudio piloro o tenemo que:

a. Durante el esmdi piloco, la b erYac1ón e lle ó a cabo c n doce
niño y e to debilitó la la de cripción de us accione n torno a
pr ce o de lectoe critura. na de la arn nazas que e b ervan e
~ue d seguir con la ob ervaci · n con el mi. rno número de niñ
e
corr l ri sg de ofrecer afirmaci ne en relación c n la lectura y la
e critura dema iado generalizada.. partir de e ta amenaza, con ideramo. que debemo redefinir el número d niños a ob er ar.
b. •l ti mpo destinado a la obs rración se limit · a cacorc e iones
para cada niño e tá fue una de las debílidade rná igruficativas
porque con lla ur e la po ible amenaza d brindar a everacione
precipitada , poco afinada , carente de pr fundidad y por lo tanto
arrie gada . ~ ta amenaza nos indica que ante d g nerar principios
que nos lleven a nuevas e trat gia qu fi menten la lectura y la e critura • la in titucionalizaci · n de la lectura de de educación inicial hay
que tener un tiempo c nsiderabl para ob rvar a lo niño a traYés
d un rodio longitudinal.
c. na debilidad del e tudio tuvo qu ver con la oportunidades d
trabajo ) estudios d l padre d lo niñ obserYad . La may ría
de l . padres ti ne un trabajo table y bi n remunerado también
tienen e tudio pr fes1onal . La amenaza ant e ta debilidad e que
1 re. ultado. d la in e ci ación la · afirmaci ne que llevam
a cab en el regi tro de obserYacionc corr p nd n a niñ que
pertenecen a una cla
o ia1 di tinta a la que p rt neceo la mayoría
d , lo niños mexican
n una ob ervación de esta naturaleza e
c rre el rie go &lt;l generar e trategias oportunas , ólo para niño que
pertenecen a comunidad . que tienen oportunidadc de &lt;lucación
privilegiada y no para r d _ lo niño . Ante e. ta am naza
hace
necc ario tener d grup &lt;le b n ·ación. El primer , tendrá que
er c n run cuyos padr s ti n n may res oportunidade. de e tudio · mpl o y, el segundo, con niños cuyo padre no tengan e ta

omo consecuencia de la debilidad anterior, la ob ervación que
lo padr hici r n a sus niño. e d terminó siguiendo gufas de in truccióo para padre que tienen una profe ióo cuentan con computadora n u ca a y en u trabajo. E ta debilidad permitió di tinguir como amenaza la re ultame e gada d I tudio cuando no . e
contempla una muestra ignificativa del mi mo. Es decir n todo
lo, padre del stado de uevo León que tienen niño entre O y 4
año edad on profesioni ta ni cuentan con computad ra. í qu ,
en el e tudio longitudinal de la protol cto-e critura deb tomar.
en cuenta formas especiales de guía de b er ación para padres e,
inclu , la di po ición que tienen ante la investigación lo padre con
di tincas oportunidade de educaci 'n.
&lt;l. uando lo ra go a ob, rvar on cuantio , la debilidad re ultant
e qu ól e b ervan alguno o ninguno ti e o. indicad r . E t
0 rudio piloto tuv la debilidad de la definición numero a de ra go
a ob erYar en lo niño y, por ende, la a.in naza c n cuente de no
dar claridad exacta del r ulrad de cada un de ellos. sí pu , en el
e rodio longitudinal de la pr tolecco-escricura debemos recon iderar
lo ra go a b eryar t ni ndo en cuenta la ob ervación que hicimo
a lo niñ qu nos dieron la oportunidad de colaborar con nosotros
en el e tudio piloto.

r

Finalmente e te e tudio piloto no re eló que, quiene pien an que
la l11ct11ra y esmtura no convencionales de lo niño muy p queño n
deb er atendida porque u lect11ra e oralidad y u scritura n tiene
ignificado e equivocan. La lectura d 1 s lector inetp1 nte o indica que e tán pr parado para pert n cer a la cultura letrada lesde
l moment mi mo en el que nacen porque citando a Fiori(2 05)
con la lectura están reencontrándo e con lo otro y en lo otros n
u pequeño círculo de cultura' p.14. Por tra parte u escrit11ra no
mue era que, a . u manera, lo niñ
d trazar la
construcci 'n

d

u

ignificad

oportunidade . .

204

2 5

�Li protolt.do-t mtum

Bibliografia

Bar-Ad n

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,r1f

POESÍA E IMAGINACIÓN

·. Harcourt Brace

\R( 11 \

rlE"-JDE :\ 1 \

\l¡\

C,\

\'1\'amo , querida Lesbia

1.1 \ /\.
~

amémono·,

} la. habladuría d lo \iej

B..A.

dita-

o

Dice atul

puritan

imp rten od:: un bledo.

o! s pueden alir y poner. e;
n otros, tan pronm acabe nuc. tra efímera ,·ida,
cendremo que vfrir una noche .in fin.
Dame mil b
, d pué· cien,

lu

otr

mil, luego o
ci ·o,
de pué ba. ra do mil, de pué. tra vez aen;
luego cuando llegucrno a muchos mtle.
perderem

r para qu
cuando
7er.

ión d

la cuenta para ign rarla

ningún malvad pueda d:iñarn ,
be ·o .

emer del total de nu

ntoruo Ramírez &lt;le

ergcr)

· 1 1aodo cri Tijuana, en 1959. Licenaad
en letras c:pañola p r la ·ruvcrsidad
.\inon roa de ueYo
'n man r of fine ans por la l 'niversid.1.d de Te.·as en
El Paso r d tor p r el le ·o d , 1ich acá.o. E. p sc1:dor · uru obra p éti a,
en:ay1saca y de traducción. En 19 ~ r cibió cl Pr mio 'acional de Poe ·fa .\gua calicmc y t:n 1991 el pri:mio a las Am: cl • la l1run:rs1dad \utón ma de 'uc\·o
Leiin. Acrualmenre es trucmbro cl 1 1sccma -' ac1on:1l de rcadores de Arte y
fun 1 e e mo mae. tro c.l • tJ mp e mpl t de la ·acuitad d Ftlo~ lfia ~ l eua~ de.:
la L ntY rsidad \uron ma de '.L Produc • e nduce el pr ,grama cl radio Las
,11't111tmu .rigilu1,u para RadJ

2 6

2 7

�José Javier l /í/Jamal

Poesía t i111a¡jnad.ón

Tant be · que nadi podrá aber cuánt
para escapar a í de la
mala arte d lo ojead res -la11zengiers de todo lo tiempos- que
la

l dad corr e.
arcila o inscribe u canto d ntro de la con ecuencia e tética de
1'l tradición amat ria emanada de l neoteroi de lo último año de
la República, qu iniciarían la expre ión lírica qu c n cernos h y
c mo la elegía erótica romana ibul , Prop rci y vidio, principalmente). om rambi · n d lo tro ador provenzal que en
el Tristán e !seo configurar n un uniY r o d pr ductiva pa ión c n
ba e a la plataforma &lt;l l de eo. El deseo aquí e, un pad cimient
del ujeto prowcado por el objeto de de eo· al m n
sa era la
coartada. Este pad cimiento de naturaleza neoplatónica, y porte
medular de la imaginería p trarqui ta, ant ponía l carácter ideal d l
obj to al qu obliga el ten¡po d 1 d eo -el cortejo- a la r alización y
ati facción del placer de ·peri ncia fí ica.
atrevía un di tanciamient entre el d ea y la pul ión exual.

ü carne ignora el en ual d eo
y obra de aro r mi espíritu c cücia.
Oc aquella hoguera ci ga de amadore
n me in pira pav r volverme bra, a.
tr de ignio mi quer r per igue
amaros, cñora, e c ntenta,
no a í I amad res qu se mue uan
apa ionado " ante .\m r incügno .
crsióo de P re Gimferrer)
1 en

antaría en octava -en el ·gl .'V- u fas farch antecedi od a
lo po ta del .0. l ) pr parand 1 á ·co enfrentamiento qu haría
de e ro opu to -el de e ' la pul i · n xual- Lui de Góng ra,
en su Polife1110, dánd l la espalda a la tradici · n e t' cica petrarqui ta.
.. a poéáca que inicia en alto - n . . paña-, gracia, a lo primer .
adelantado. ( aotilfana, lena, · ncina), con arcila o, Juan B can

y Diego I Iunado d ~1 nd za.

En e a di tancia -la del amor/ deseo y la pulsión exual-, y a la intemperie, e in talaba la cortesía "la razón de amor'' la entimentalidad
del de eante qu es preci amente, u fu rza tran gre ora su torrente creativo que hará que Garcila o exclame:
en medi del trabajo y la fatiga
e toy cantando yo y está sonando
de mi atad pie el grave hi rro.
G~cila o v~ ante_ us oj s, ufre lo uso del de eo en la figura d
Eli a -la C lia lu 1tana de á de liranda- y no hay el a o p ura
que lo apart de 1 s ardiente rayo qu e cuecen, horadan y ca ti an
u 'carnalidad' rendida.
~cilaso en e e fluir d río ate tados d la blanca e puma que
~10~11eron asis:e al nacimiento de Venu , una y otra vez ha ta llegar al
líqwdo extravio ya que u canto sólo d la blanca nereida da cuenta
obligada. aufragio que para encontrar ín ula e vale de una realidad
ideal, e téticameme italiana. Góng ra no. Para él, el zumbido e capa
de la co a taladra, revela la recargada in irmación de la realidad.
La realidad es motor. El nauta e abandona a la catedralicia aventura de con truir un univer o e tético donde el asombro produzca
la re onancia del in trumento ovidiano. Di pareja mutabilidad en el
juego de contrario . tamo hablando d la fa cinación por el ent~rno del h~d nismo que hace suya la realidad circundante por medio del apa 1onarniento no a partir d un eñalado objeto de de eo
ecia el ca o particular del p trarqui mo, ino de la imaginac'.o~, d lo podere tran gre ore d la en ibilidad que recar a de
tgruficado y expre ión a una realidad física que, en la imaginaci · n
del _po t~ e tran forma y metamorfo a en la expr ión de una
realidad lib rada de í misma. Gottfried Benn declara alr p cto: 'el
gran poeta e un gran realista, muy cercano a toda las realidade : e
car~a de reali~ades ama lo terrenal es, egún la leyenda, una cigarra
nacida de la n rra l in cto acenien e." 1

c?~º

1

,ottfci d Benn, EIJ0111qder110. Pr 'lo o y traducción de Enrique
na! Pre-texc , Valencia, 1999, p. tl!S.

2( 8

29

caña, •die -

�Poesía e i111agi11ació11

José Jalier T/iflnmal

P r d má ejemplar a e te respecto,
1 ca o de Femando de
Herrera, quizá el má p trarqw ta de lo poeta españoles de la egunda mitad del iglo XVI, y aqu 'l que, a su vez, da un giro inu itado
alejándo e de esta e tética para abrir la puerta , po ibilitar la emprea imaginativa del barr co g agatino. Y e ta empresa imaginativa
urg de la experimentación formal y d 1 dominio verbal. Herr ra,
en u " "' legía , "Cancione " y extina ' de de un planto d tono
p trarqui ta dond la amada y u indiferencia provocan qu el p eta
e enfrasque en un amoroso i ciego labirinto que Amor dicta; donde
los poderes del 1 nguaje se afinan para revelarno lo e tados más
profundo del entimiento amero o. É te -el lenguaje-, n mano de
Herrera e rebela revelándono un escenari visto desde la extrañeza de lapa ión. Una pasión que importa en la medida que el lenguaje
d' cu nta de ella al pr enti.ficarla. H rrera logra ir mo trando un
entorno cargado de emoción qu poco tiene qu ver con el pai aje
garcila iano que arropa a lo p r onaje y le confiere un espacio
cénico. Herrera} en su poema de largo aliento, expone un pai aje
que lejo de arropar a los per onajes los de cubre ', al de nudarlo
los mue tra como voce de una doliente memoria.
l pai aje d Herrera abandona la plá rica fidelidad d 1 locus
an,oenus renacentista para convertirse en un itio color ado y registrado por la moción que envuel e y tra pa a al poema en u totalidad. fá que un pai aje e trata d un entorno imaginado qu , la
má de la vec , contrapuntea el tiempo doli ate de la voz p ética.
La v z en el ca. de Herr ra, b dece a un tiempo pr nt de
mi ión. Pero , ta rogativa urge de la m moria de un pa ado irremediablem ot perdido al cual
le pued e ocar, pero no mear)'
menos habitar. o b tant , el pai aj pr sentado n el poema no
obedece ni al pasado ni al pre ente 6 ico del amante vuelto p ta
en u v caci , n. El pai aje e capa del plano temporal para situar. e
com símbolo y al g ría d lo r inos del am r.
En Herrera no hay pai aje ino un uni er o que lo abarca todo:
lo ev cado, el largo in tant d la evocaci ' n y el plano imaginado,
pre enti ficado, n el poema. Todo e to re uelto d de las potencia
ncantatoria d l lenguaj poético. Porque no hay que olvidar que

en arte -nos advierte Gottfried Benn- ''la forma e el contenido más
elevado. (Benn, op. cit. p. 18 )'

210

Cubrió el sagrado Beti , de florida
púrpura i blandas e meraldas llena
i tierna perla , la ribera ondo a
i al ciel alc;ó la barba reve cicla
de verde mu go, i removió en l'arena
el movible cri tal de la ombro a
gruta, i la faz oruo a,
de junco , cañas i coral ornada
rendió lo cuernos úrnido , creciendo
!'abundo a corriente dilatada,

u imperio en el Océano e tendiendo,
qu'al cerco de la tierra en vario lustre
de sobervia corona haze ilu tre.

o regala F rnando de Herrera. Pareciera que e tuviéramos ante
un imponente bo quejo de la gruta, la iringa y la barba del colo o

Polifemo. Amén de la metáfora del onoro y mudo cristal con que
Góagora juega en la octava veinticuatro del Polifemo, cuando ci
-acalorado- bebe agua del riachuelo al tiempo que bebe, también
con lo ojo , el "cristalino" cuerpo de Galatea, a quien califica de
"sueño blando".
alamandria del o~ ve tido e trella ,
latí ndo el can del cielo e taba, cuando,
polvo eJ cabello, húrnidas centella ,
si no ardiente aljófar s, udando
lle ó Aci y, de ambas luce bella
dulc occidente viendo a1 ueño blando,
u b ca dio · su ojo cuanta pudo,
al nora cri tal, al cristal mudo.

211

�P0tsi11 t i,na inaci&amp;11

~ n l ca de H rrera la m táfora no erá an audaz ya que e tratará
de un' m,mibl cri tal , todavía n ari t t'lica e rr pond ncia c n
la realidad externa del p ma. Antecedente -é te d H rr ra- del Polije1J10 muy e tilizad y 1 antemente pr nunciad -com de acaba
zorín c n r pecto al tilo gong rin -.
1
ta.ria decen rm en la audacia meta~· rica d
óng ra en
relación a Herr ra. e último califica al riachuel d mmi.bl cri tal" i iendo la máxima metafórica de la emejanza enunciada n
La Poética de ~\ri tótele . · o ra p r el contrario ju ga con una
atrevida corre p ndencia al calificar de cristal mudo' n al cu rp de alatea ino al 'blando ueño' n el que e ha e nv rtid
- l cu rpo de alatea- en el plan imaginario d l poema. óngora
va má allá de una I an e metáfora, a rie ga n lo qu podriam
d nominar com una irnag o c ncinuada.: u ño blando' igual a
cri tal mudo .
La d uda c n Herr ra
la tran formación del pai aje en universo poea.c .
momo bucólico-r nacenú ta ervía para ubicar
el e paci e cénic d 1 per naje del carmen. El fameri mo le
dio mo,;Jidad a e pai aje en proporción directa con 1 de plazamiento de lo p r onaj . oncr tam nt del amante y de la amada
en el c
d la · gl
' d Luí az d Cam e o a la inv; r a:
la amant n p del amad c m bi n caneara en u lir anJuan
d la ruz. H rrera da un pa má cuidando de compreod r 1
que le antecede. i Petrarca en . u Ca11rio11ero • umam ot strict
pare con 1 lem nt
el cci na&lt;l s &lt;l la r alidad u ac mpañan la emblemá ·ca fi ra d aura. mando d l lerrera utiliza una
r alidad imb ·uca para revelarn n un pru a¡ , sino un uniyer.o
&lt;londc habitar que parad· jicam nte no habita.
Herrera cr a un mund que d pr nd d la luz que irradia la
amada. Lt.U lumbr fu
qu irá d el ndo una e gr, fia ima · a&lt;la d d el art , pr duct d la pa. i 'n p r el hacer. ~n e te 'ntido
Herr ra, d d la e.xalt ci · n f; rmal y d arrebat de l p d r de
educción del I nguaj , p ibilira lo hallaz o d I di cur p
d
de
n ra qu . en I Pobft1110, n . brinda un univer e ba ta a í mi m , má que un pai aje enmarcaciv en

2l2

}os, ·.ft11ier Vi/loma/

función de 1 p e na¡e
u accione , tip loms an10e1111s renacenti ta.
qui la t ntación de nfr atar la traducci 'n' r nac nú a d
Cri t · bal e
tillej del cant de P lifi m d
vicli con el po ma de óng ra e vuel e imp tergable.
Hola, otil Galacea,
rná alba, limla, aguileña
que La hoja d I alheña,
que como ni \'C blanquea;
má fl rida
qu el prad ·verde, ~ cr cida
much má y bi o di pu m,
que el lm d la fl r ta
de la má alta m dida·
má ful ot
qu el \'idrio r pland . cienr ·
má 1 za.na 9u el cabrico
delicado ternecit0,

ret zador diligent ·
má p licia,
lampiña limpia, bruñida
qu e nchas
la marina,
&amp; ada. de la e ntina
marea. nunca r ndid, ·
gracia y brí
agradable al gu t nú ,
d I sab r dulce }' á rn ,
má. que . ol del i,•iern
yquc mb
·
en c I r

mu~ m · n bl r en ol r,
qu manzana del labrad
má vi rosa qu el preciado
alt plácan ma · r.

213

�José ]arier T/i/lomal

Poesía e ima¡jnaci.ó11

ra
ob rbia d d ñadora,

En blancura
má relucí nte y má pura
qu el y lo claro, lu tro a;
má, dulce que la abro a
mo, cat 1uva madura.

qu el pavo siendo alabad
má fuerte qu el fueg airado
eo que me qu mas agora.
De medida

Delicada
· blanca i od t cada,
má qu la pluma til

má á pera : de abrida
que lo abrojo do quiera·

del blanc ci ne entil
y gu la leche cuajada·

má cruel que la más fiera
a terrible parida;

y aun diría
si no huye a p rfía,
como ucl , d . &lt;leño a,
que ere má fre ca • berma a
que la huerta r adía.

má callada
qu

t mar d

muy m '

oledad;
in pi" dad

que la . erpient pi. ada
de accid nte. ..

pu Sea,
tú, la me ma !atea
má feroz que lo oo\-illo
no domado y bravill ,
US,

que nunca vi ron aldea

par a par;
muy má dura de d mar
qu la encina eove'ecida
más falaz y r t rcida
que la ondas de la mar
má d blada
con el alce comparada
que u vara delicada
y qu la vide delgada ,
n ufrid ra de nada·
) a m1 ver
mu, má dura de m \'Cr
que e ta peña. d m crí ,
furi' a má, que el rí
a todo todo corr r;

Ca tillejo d otro de la órbita tética del petrarqui mo y a pie quebrado, no pre enta el plant d l d dichado cíclop . La part o cura de la fábula. Digo oscura peo ando en la dife encia que e mblece
Balda ar
a tiglione en u Libr cuarto de E/ co11esa110 cuando
Pietro Bembo afuma lo igui nt :
puéd
muy bi n d cir que la
herrno ura e la cara del bien: gracio a, alegre agradabl y aparejada
a que t dos la de een- y la fealdad, la cara del maJ: e cura pe ada, de. abrida y tri t ."2 'ngora en u Polifelllo, habría d explotar -d d
el Barroc má extremo- dicha opo ición en u p r naje .
iguiendo el dictado retórico (metafórico) d
vidio, astillej
no hac ver una realidad fragmentaria gracia a la incande cencia
que la ninfa de pid . En la de cripción de alat a da noticia del
mundo pa toril má próximo al amante: el prado el olmo los cabrito , la concha marinas, las manzana el plátano la uva la leche
cuajada l qu
l n vill
la ncina, l ale la rpi nt . in
embar
y p e a e t , Aotamo en la nada. J en toro n exi, te.

Bo ·cán, •

214

F::,/ rorte.ra,10. Edición J · fano Poui craducci · n lk Juan
, fadrid, L994, p. 516.

215

�Po in e u

José ja1·i r Vi/lama/

c1 wt1&lt;1iir1

unagm i' n n &lt;la par mi que no .

L pura d cnp i 'n de la
r n&lt;luni.cm &gt;
•
d·
ora -un

macla.
am&lt; .
·
Je . l .a n.-a.lid, d, en
·
á. rardc- habrá
11 racio O\ idi y
calad.
ima ,in. U\
nb t
mro d ·
m de
l. lírica- . cabl 'Ccn la trama im, gin á,
tura le!Jlpo
al p ma lírico al otor . rk: un ·uc
p ··
,·. rnuch
má allá de la pur. ev&lt; caci · n. El e
c.:
e
como a
acá &lt;ld &lt;l . arrollo ·m ci nal e
r
p r la \
ad
manifi ta en ~ loraci
dtc
pi· rica
&lt;lekcta ión \7. ual p r d ne rno. [ ~n
vcl idad de 1 .
n
·
nrnd · U a a u lima: n la tran fi rmaci · n ílica
uc.:n 1.1 m c1 ru l. ran. form. ci
bla
de una
· · · n pa. 1 nal &lt;l la re. tida l c1rcund,
~ b
mp ·1ción no hac di
t rn
curre en un mi. m m
nc1 ncia aro. tl qm:
ble
· n
·
la
. u e ralida&lt;l. La pi. uadad
de I
r
desean. a en la t n 1 • n hen·
qu
marutí
ello~
re ele.: l.'l · re 1 o
i&lt;la
neo
e otra te.:, 1) iol ·m . 1c del mund •. pr
, n atcncibn :t J. pre&lt; upación c:put: · a p
u:m&lt;l en . u libro 011 or, 111a afirma qu Jcb
jgui ndo 1 &gt; p. rám tros
· J :-: '11 c n
lectura Ji ar. aJa , me r
umam nct: ·
te I e&lt; mcnt. ri que hace.: Jo · de Pellic r n
ctava . ·1,n d ·\
Poli el!J(r. • a · ·
lo
m par ce • p
ar l. d
·
9
d
·
.

rda au
que prorn a la ·. pr · ·
tá pr . ·nt
d ·et
l. I a
olas

par,1 ""'' ,dwon

P1cdr.1 ) Juan Dra'°, pr&gt;I
ru
lllad J · (. rill ui

&gt;'O

r

J

_16

babíamo apuntad .

lo _·, 11 c

na, a principi d 1 ~ ~V -corno ya ant
ñahincapi' n la 'Rimica d trina'.
f
a
p r l bu n d cir una p · ·
r el I nguaj ri
c . Juan d Ie
· ' 1 pu
partida d una I eta
e r
arrill \
a · r el mi mo Lui

D n · nriqu d
lamo -, había h ch

u
m

de ón
pr cup
1 nguaje p · tlc - l rin

~an ra p ·r la· p e ncia. d 1
n u Lab ri11to d, forhmrr.

A ueJ claro
I dulc fu nt ,
aquél que n
nt r . ucna,
d n .nrique, eñor d Vill •na,
onrra d'E p ·
p
mclu ab'

· ·
·n p r 1

a tilla perdió tal th • r
o o e o cid d laoc la ene .

r

l!Jn1lad,1 d. Gri,i rtJ. b.lici&lt;ºin Je \ntOfllo
é ~1arl, 1i ó, I•unJ ci&lt; n or,i: uillcn /
nch:i, all d ,Ji&lt;l. _ 12, p. :!íl6.

d

lo redim n i na al Y h· do mat ri , r alid d r l. da.
, d la
ga. a
· · · ab tr eta d I co
p
único y r Y lador
d l jet
ici · n medular -é
· ·
capa a toda natural za orn
conr .'tO \ • p ca
nv j c
la rrucrura del
, . a p 1a, p r e
n
dc:crepitud.
ab del riernp ya qu funda su pr
c10, y en
·1 d a mpo ob dec a tra lógica que á n qu
in tanr
de lo epifánic . La palabra p · tic n cien h.t
dice n
el ciem
mi. ma ti mp -; n r mit a ·
ad: lla
4
u ~ ma realidad. qui radie. u funci 'n. ' :\
o ale
· n el ca d
ta ctava
· a upurando
n rial de lo la civo. a
1 ·
'll

Lw R sal , l:.l .rm11111i nlq d./ di 1w mio m la pouí,1 barror.i. dici ne culrura hi .•
páru a, \1 drid t9b6, p. 1s.

-4

21

�Ponía , ima¡jnaririn

Josi ]dl'Ür T'7/lornal

o ól
trataba d un hom naje a don Enrique de illen.a, sino
que era una roma de conciencia del fenóroen p ético y una p ición con r p ero a é t . i , n ora n el 7IJ produce una t nión mocional raci a la opo ición ntre la e&gt;..1&gt;resión con eguida
y l a unto canta , Juan de lena hac lo propio en el -:..v cuando
canta lo fen • m no " naturnle de icilia, anunciando ya la rnú ica
de Polifi mo:

eñaló Villena a principio del
y ebrija avaló. El otro Juan
(del Encina) apuntaría el filo de u imelig ncia para eñalarno la
imp rtancia de la tradición a la hora d
ovar. Ya que trovar para
él, -r cordem - era inónim d ene ntrar y el encuentro ólo era
factible d mr del cuerp r bu t d · una tradición p é ·ca.
n
e ra lucha por ir configurand una tradición no p derno lvidar
al marqué de antillana ene ando la traducci · n d La neida,
d Virgilio, al propi d n ruique d ill na. Batallando el mi mo
Íñi o López de Mendoza -prim r marqu' d antillana-, con la
e tructura pr ci a del o neto. ~ nseñándono qu traducir un p ema
e traducir la tradición a la cual pert nece dicho poema.
•l
ob io prefiguraba pi lá e calada de la vero imilitud
obr lo v rdadero que e daría en el J{\1 y la ntr nización de la
t'erbo obr la rts en el Barr e má radical d 1. ~'TI.
i leemo c n atención el Libro prim ro de / cortesano n dar mo cuenta que el anhelo de una tradición p ética, que va e brand
vig r y realidad d l XIV al .~VII -tanto en Italia como n paña y
Portugal, y aquí participan, categóricamente la latitude baj la égidas imperiale -, no e queda ól en el listad de autore can' nico
sino que u conformación y relación entre I
bra y aut r
hace
cornpl ja al ado que podríam hablar de una 'tradición de la ruptura". na memoria crítica d l hacer poético que
va heredando
recibiendo p nderando y el ccionando de acu rdo a la nece idad ,
expre i,·as d l poeta n cu tión. e , tablee n línea d parent co de
acu rdo a la intención e rética del auror que recib la influencia de una
ene el obra y aut re que apuntalan, él establece que apuntaJan u
proyecto d creación.
i e c n fa cinaci · n lo con guido por lo
aurore tutelar pero antep ni ndo una distancia crítica.
com
.e e tipula n / co1teso110:

Mo u ' e
ore ga e B z·

1

las Baleare.
la ;}canea ,

orgona , islas d la
orras partidas que n p r la mar
im a Trinaclia con u tre alta.re :

Pdor Pachino mÁS Lelibeo,
donde lo fue
in ufla Tifeo,
formando gemid e boz di pare .
to " emido
boz di par '', corno veremos má adelante y
en alta comuni 'n con l petrarquismo rán el núcl o ntimental
y a la v-ez el pi argumental del Polife1110 de Luí de
, ngora. El
silenci ooíric d lo poblad re de icilia de los mi mo
v
, atea, de lo cr_itone qa -obviam nt - no alcanzamo. a e cuchar
arr pa y ubra •a el planto d g rrad d 1de dichado d l fiero jayán
enarn rado.

el i 1 x al .:vn
va d . arr lland en • paña una p ética
atenta a lo podere. de . edu cióo r pre entificaci · n de la l ngua.
va laborand una técic. que pondera, cada ez má la aut ufici ncia d 1 p ma e n r p to a un p .ibl a unt ajeno la
j cuci 'n del mi m . La res pi rd fu rza ant unas l'erba poder sa
qu
cien n al po ma n u r calidad. La coartada del po ta • la
emoción. u fuerza } camp de trabajo: la tradici, n. Juan d f na
en u Labninlo de I-or/11110 dictaba la ambici · n por alcanzar un t n
étic elegant y cult por un cuid &lt;l en I di cur rítmico que

21

¿

probar con Virgilio; el cual pu t 9ue con u divm ingeni y juici hubie e quitad el perama t o de poder bien
cguille n p re de.· · él d . eguir a H m ro f... J Y Vir ih , 9u
,·osotr decí gue iguió a Homer no I igui · en la len a ( :u:tJglion , op. di. pp. 154 ~ 1~ ).
Puéde.

219

�Josi Ja,itr r illom al

Pouía t inu1ginarión
ta re i t ncia p r parte del p

al p ema padre
- iguie d la ret · cica de Harold Bloom- la encontramo en el i lo
, · con Hr t vitha de Gander heim en r lación con la bra de T r ncio. La pr ocupaci · n p r una tradición lit raria ue diera auton mía
al propi text . rem nta al 6 nóm n nu rn de la cr ación p ética. I a tradición literaria e m r ce a partir de una obra qu
cá n
capacida d recibir la r encia cneratriz de dicha tradición. e
accede a una tradición n l entendido qu e m ec p r la gracia
que avala la mi ma mpre a r ceptora de la creación po 'rica. • n te
ntido e confirma el caráct r acriYo y con ecurivo de un quehac r.
• n lit ratura -a final de cuenta - todo transcurr n un pre ente que
obed ce a una poiesis perman me en la cual e realiza el fenómeno
de la transmi ión.
ta con re pect

Varia imaginación qu n mil intento ,
a pe ar, ga ca de tu crL te dueño
la dulce munición del blando ueñ ,
ali.meneando vano p n amiento

pu

trae 1 . píntu atento
sólo a representarme l a e ceño
del r u dulcemente zahareñ -,
u pcn. i ' o de ril.l: t rmem
loci

el

autor de repr

ntaci n . ,

br el, ·ene armad ,
,

rir de bulto bell .
amado
r engañarán un rato [U pa ion
dos bien • qu . erán dormir y ,·ello.

el de eo, la imaginaci · n ' la p ión. Pero también p r un acento
retóric de índ le m ral 9u a pira al c ntr 1 y cobijo d la raz · n.
• n la lírica de u ías 1arch ten mo fuerte eco d un
cilao por enir, p ro también de un fra · Lui d Le · n. a orrnenta
de ara -en e ta voz, la de u fas farch- por la plena conci ocia de
la op ición entre imaginación -com juicio in em d l hombre- v
razón -como a piraci · n d 1 h mbre d ntro &lt;le u e nte co tant~
íntim com
cial.
a.rn

el h mbre, y no road ra;

e qu e d l it ,
in enoj ni d p chos
e. grand u delectacióngran fr no úene la razón
qu a lo do bien puede domar.
ir, el ver y Jet
n
n muy fuerte d p r i,
. a gran deleite no conducen
si no anticipan dulce cact ·
mucho erá i tan e; ti nd n
u obj to ha ra el jui io int ri r·
pu • el delci y el d I r
de l . nt:ido exteriore
y de la
ande f.anca ías
d la que iguen bien o mal,
1gu t
tact ciar e tá
que on ntido del i
1cr i · n d Pcr
imfcrrcr)

r

r

gura Lui. &lt;l
ng ra.
í e hereda también el p camino.
inc · m d "jwci ' d la imaginación. La ima ·nación una fu rza
9ue el hombr d b rá ·r primir y ncauzar" . • u ías farch c nsie, a l lar d u
ra lírica, revelamo una -.; z at rm ncada p r

Todo . torna complejo cuand l
nrido
tern
fusionan
con el juicio interi r dando p r re ultad
la grand . fanta ías,
qu provocan eJ e tado d pa ión. La imaginaci ' n c mo camin d
con cimi nt . a raz · ne m in trumento de comrol y pod r.
pnmera cacia a la e mpren ión; la gunda racia a un ne ndimit:nt y domini del a um n í.

22

221

�Poes/41 e imaginació11

ón ora, en la octava creinra y do del Polifel!lo envuelve a Galat a n una mudez que amordaza el hemi ferio d la razón al no poder
nombrar 1 imaginado lo ·a anhelado de de I juici interior, p ro
d conocido aún por la e ·p ciencia d la razón, cuando xpre a:
Llamáralo, aunque muda ma no abe
el nombre articular que má querría,
ni lo ha vi t , i bi n pinc l Üáve
l ha bosquejad ya n u fonta ía.
Al pie, no tant ya, del temor, a\"e,
fía u intento, y tímida, en la umbría
cama de camp ) camp de batalla
fingiend sueño al caut garzón halla.

o en vano el p eta de

andía preguntó:

¿Por qu · d de eo a la raz · n e pone.
Ter ión de Pere Gimfcrrer)

La imaginación, ha escrito Anciré Breton no p rdona. u ingobernabilidad c nfunde lo píos end r de la fe. Lo p eta del Renacimiento tenían que acallar o, al m no , someter e te juici interno
qu l llevaba a contemplar lo impt pío, lo inusitado. Petrarca, en
1 Cancionero, exclama: 'qu , donde mire oy imaginando" er i · n
d · ngel Crespo).
Balta ar d l Alcázar amig de tina en su madrigal y cómplice de d n Di g Hurtad d Iend za en u afición por farcial y
J v r e d la ci"o r gocijo en u ver atilidad, e cribió tambi · n una
" pí tola divina' qu in arr bato mí rico alguno no advierte de
1 e.eolios que la ima inación y u orbe en ual l vantaban por lo
camino y veredas de finale del sigl . . :vi. 1ue tra, in duda, mucho
má acabada y dirigida de la emb cada que la imaginación di ponía p r c. o camio n 'lo penin ulare , sino también americano ,
el imii m
net d I novohi pan Franci e d T rraza :

222

Josi Jaiier T11/arreal

PARTE cnás principal de e ta alma vue tra,
beldad que ola fué obre r atura,
retrato de la suma hermo ura
sacado al natural p r mano die tra.
La fuerza del de e que me adie tra
contin a lo imposible y lo pr cura
me hace que a pesar de la Yen tura
quiera lo que a querer amor me mue tra.
Y tiéneme en extremo la porfía,
que no puede alcanzar el , en ti miento
qué má que vero qui re I alma mía.
Efi cto on d 11 co atrevimiento,
ma pue n llega al bi n la fanta. ía,
con •lo de eatlo me coment .

Góngora, a principio del XVll -aunqu el onet con qu abrim
e te apartado data de 1584, cuando el autor e ntaba con tan ólo 23
año-, utiliza la imaginación para . ensualizar urui. realidad qu no le
ati face del t do. La imaginación es l in trument de fa pa ión.
"La fuerza del de o que me adi tra / con tino a lo imp , ibJe y lo
procura" ya no ha dicho Franci co de T rraza en u neto. Lejo
de r un ntido la imaginación, que hay que ' reprimir' , es un in rrumento que ha ' qu mivar. óngora p r m di de é ta crea una
realidad e tética con pr e d me í, p ro in u alcanc
n la lírica
de u tiemp . . . n el atrevimiento de u p tencialidad imaginativa
radica u visión poética: la en ualidad desatada de una realidad r cargada de expresión. Y e ta r a.lidad imaginada la que de borda
en el Polife1110.

El alto por su audacia, e ha emparentad con el vuelo. Todo lo
admiran, muy p c lo reconocen. Entre los poco el bad de Rut

223

�Poesla t i11J11gi11adó11

José ]lluier T;illorreal

y Pedro Díaz d Riba conv cando al simple disfrut del pr &lt;ligio
que la Jrasis g ng01ina ncierran. P ro la delicia qu el mundo
clá ico gr colatin había brindado d d el Boccaccio d Las ninfas
tk Fiésole ba ta el Herrera prec pti ta; h y-a principio del X II- on
cadenas mod lo que coartan la ar entada r ciprocidad del Lllib o.
Ari tót le p ga de brinco levantando nub cillas obre lo petrificados que repiten al unísono la metálica verdad d la enseñanza y el
d leite. Horacio e urna en la pureza d lo géner , n los blanco
e tandarres qu señalarán la ret ~rica qu el po ta deberá utilizar para

en e e plano accidental del tímulo-re puesta. El mundo e tá a medio hacer lo Licaone no c ntrolan u ap t ncia de angre. Los
átiro recorr n la floresta derramando u lascivia en cuanto cuerpo
ncuenrran. El rninotauro e alimenta -en codo lo
ntido - de
la done 11a que le son frendada . in embarg el cíclope - l de
Góngora no a í el d Homero- obed e a tro orden: e un pa tor
un cuidad r de r baño que esquilma y e carda la lana de . u ov ja .
uaja la leche y gu ta de la miel qu le proporcionan us propios
panal . La encillez condiciona y da color a u , i ión del mundo.
l'n mundo sin arista , in r codos, un plácido lugar donde la rutina
dom · rica par ce dirigir l motivos d u tranquila ol dad. oledad qu erá alt rada r subrayada por la pre encia del deseo, de lo
humano y ya no por el aguijón eléctrico del instinto. De la necesidad
.e ha pasado a la desdicha.
Pareciera que la id a de paraí o funda su exi tencia n lo inédito,
en lo primi enio. ada día e el primero )
vive a plenitud u pendido en un pre ente h cho de in tanre irr petible . El paraíso,
obviamente tampoco aporta la ecuencia de lo temporaL n el
momento en que urg la memoria sur e el tiempo y con él la añoranza. Lo inédit del eterno primer día e pi rde y con él el mi mo
paraí o. in mbargo e canta I paraí o de de el paraí o mimo gue
e. el poema. ·l poema
el e pacio donde todo e nombrado por
Yez pnm ra.

llegar a pu rt .
de r ptile el e fumino, la brev dad de su pe o
por lo árido camino , d tan c nocidos ya no vi to . ada con
culebra de gorda molicie, de reptante estultez. Cero a la erpi ntes
huidiza de torvo horizont d canall ca m rdida. Laminada indif rencia hacia la viborilla rat n ra que d l ajeno pan hacen u hacienda. Parasitaria grey. ólo o 'rdoba
p día dar lo impo ible.

Pan, c n u falo nhie to r corre la
lva inh · pita del instinto.
u xualidad revienta en la atisfacci , n a ultranza. o
detiene.
Igual acia u ardor a nece idad con ninfa que con ave
b tia.
u tembl r
conducido por la turg nte fl cha de u brújula ( 'la
brújula del d seo" e cribiría or Juana). u hábitat e tá condicionado por 1
c 11 y reman.so de una natural za inculta convulionada que at nta el cciona, alimenta · da muerte a us criaruras.
m nte · lva son la geografía del in tinto de lo primario, de
lo i!Ye tr : l 'in memoria.
EJ mundo del in tint
x-ual e el mundo del pr ent . o ex.i te
atenci, n alguna. L circundante e tá al r ricio del in tinco de la
atisfacción exual. e p dría decir que el entorno ólo apar ce en
la necesidad y de aparece cuando ' ta ha ido c lmada. La o1 dad
del in tinto cond na al il ncio. cl brilla fugazm nte iluminado,
p r la imperi idad animal, y t d vu h•e a la tiniebla cuando el
ap tito ha ido aciado.
er , que habitan e, to monte · . lvas aún o han alcanzado -o asumido- u e radi 'propiamente" human . ún e mu veo

mente hermanado entre í que vienen a configurar la territ rialidad
d la arcadia. El poema e un e cenario gue e ilumina al er cantado. 'n pacio qu
puebla al decir mi mo d I p ca. a l ngua
nombra y aJ nombrar e . Estam ante una realidad primigenia cuya
temporalidad
remonta a un origen mític qu crea obviamente,
u propio tiempo. e te ti rnpo d plaza por un paci a rad ,
apa 1 nado que es el canto mi m : la forma car ada de entido, la
realidad d lo encantado.
D el in tinto xua] pa amo al vi or imaginativo de la pasión
exual. La at nción ha jdo fijada y · ta ubraya la elecci ' n. La

? ?4

225

r

E difícil no ten r en ment
e e pacio prodigio o gue
va
de doblando, creando a u vez una uce ión d uh-espacio. I jana-

�Potsia t i111agü1ación

JoséJavier [ 'ilfamal

inmediatez del in tinto niega todo po ible reconocimi nto. É te e
da en la di tancia que oporra l d eo lo human , propiamente clicho. El de eo exual hace posible que el entorno e vuelva r alidad
apa ionada, que la imaginación cree y puebl el e cenario donde el
objeto de d eo ha d desplazar e. l tiempo e liberado de su terno
pre nte y corre por 1 raíle entimentale del enamorad , aquél que
u re I embate del d eo. uj to -éste, el enamorado- promovido ya
a potencia imaginativa, memorio a creadora y, p r lo tanto transgreora. Transgr ión qu 1 val la xpul i , n misma del paraí o. rrar
rá u de tino, i mpr en po del objeto de de e . unca junto a é~
i mpre a distancia. na exacta y preci a di tancia d d donde cantar
el mundo creado; d tan inten o, el único po ible.
Polifemo salta en l tiempo atendi ndo la ordenanza y minucia
cotidianas que le on básica . La vida campirana
ve modificada
por la ninfa alatea, qui n urge de la~ aguas para de cubrir el placer
en brazo de cis, u joven amante. El cíclop se nfr nta con u
primer descalabro al no r corre p ndido por u objeto de deseo.
En vano canta u de dicha en vano jacta de su riquezas y de u
particular fi onomía, iguiendo -en u in cripción culta- a la 'Bucólica n", d
irgilio. abemo de la e purno a a a d lavand la
ter a arena del Lilibeo. D la agre t
lva -hir uta ge grafía que
halla lugar para coronar u arcadia-. r n e de con ciclo el no tálgic espacio que abriga y en el cual habita Poli femo. La lint rna d
u único ojo b&lt; dado te timonio ·a &lt;l la bondad d la i la. 1 la
territ río rodeado por el prodigi . L habitante de icilia rinden
ante la b ll za de la ninfa.
i timo a la agud za del in nio, a la
ló ica d lo portent o. Jam e , un i lo atrá había hecho de mbarcar a lo p rtugu
en la i la de ipris, lo había enfr ntado al
ritmo hip rb 'lico del de eo. óngora e n truye la d mesura, anida
en l pr digio, se d rrama en la agr te feracidad del milagro
cuando arma l cinglado e ' nico qu la fábula ignifica r pre enta. P ro en u vena edificante en u b e ión creativa coocurr a
lo jardine qu la ép ca e ha empecinado en ab nar y hacer cree r.
El , iglo ~·vn e barroco no , lo n lo pr piament barroco, ino en
la violenta conviv ncia u acu a. La línea clá ica, d de la ruina

de R ma, hace e tallar no sólo la no talgia de un Rodrigo ar ,
también pul el mármol r ali ta d un Bartolom , d ArgensoJa; y
Góogora no de conoce el h cho participa de la fie ta establ ce la
r gla del juego que e tá por iniciar. Por un lado Polifi mo con u
complejidad a cue ta con e a técica bizarra y fi nomenal que habita en lo. claroscuros de lo relativo. Por el otro, alatea l fuúend
en u propio er la lín a dá ica, la bell za ac ptada desd la frialdad
que proY ca la tatuaria. oche y día. iglo XVII, i 1 X\ l. Ah ra
ra: Góngora y arcilaso.

r

226

r

i Horacio Ovidio le habían t ñido el cabello d ,. rde a todo
lo ere de e tirpe marina (nereida , tritone , etcétera.) Góngora
obedeciendo al mandato clá ico in cribi ' ndo e en dicha tradición
imaginativa le tiñe d Yerde d cabello a lauco al igual que hici ra
u "predece r' Herrera con i ' pruno. in embar o Polifemo hij
d
eprun ,
picentro m cional del p ma, lejos d lucir una
verde cab U ra, tema una m lena o cura que deberá . ubrayar l
carácter fune t de lapa ión que pre enrinca dentro d e te triángulo amaro o conformado por Galatea c1s y l mi m Poli emo.
Dice óng ra:

r

egro el cabello imitad r undo.
de las ob curas agua. d 1 Lete ,
al vient que l p ina procelo. o

Yuela in orden, pende in a eo·
un t rrcnt , u barba, imp tüos ,
lJUC adu co hijo de este Pírine
u pecho inunda, o tarde o mal o en \·ano
urcada, aun de lo d do de u mano.
P ro la edificación de e. ta p t ncia imaginativa que e el Polifnvo
no de cuida ningún A.aneo corre p r to&lt;lo l perím tro d l poema
Ycuida el trazo y amarre del argum nto entimental que compon
u área.

22

�JoséJai·ier r 'illamal

Poe.sía e i111agi11acwn

i el joven Glauco en la ver ión de Ovidio, es el per eguidor
infatigable de la ninfa Escila, quien peina lo cabellos de Galatea y
e cucha -paciente- la quejas amero a de e ta última. n la ver ión
de Góngora
cila de apar ce, Galatea e quien e cucha el planto
de P lifemo y lauc e un tritón que e ve de airado por la misma
Gal.atea, qui n repre enta, en el p ema. de Góngora el non plus ultra
del ideal d belleza femenina renacenti ra enfrentado a la de comunal pe adilla barroca, encarnada en el de pechado y marginado
Polifemo. to, ólo en la up rficie de una primera lectura.
Lo cierto e que Góng ra recoge 1tópico de alatea como írnbolo mi mo d la b lleza femenina. n tópico que e alim ntaba
tanto d la e tética trovadore ca como de la petrarquista. Tro adoresca, en tanto a la naruraleza de deño a y soberbia de la ninfa. Petrarqui ta, en tanto símbolo ab oluto de perfección (belleza) y obligada condición d de tinataria y, a la "Vez, incitadora de lo cármene
del amante vuelto poeta por e ta acción escritura! a la que obliga el
petrarqui mo y qu veremos, en detalle má adelante.
Franci co de Terraza , en el siguiente oneto, presenta de manera
impecable y de carnada a e ta amada petrarqui ta. I trand , por
una part el tópico d belleza· y p r la otra, la actitud cru I y de d ño a que la c oforma:
DEJAD la hebra de r ens rtijad
que el ánima me cieoen enlazada
y -v !ved a la ni ve no pisada

lo blanco &lt;le e as rosas matizado.
Dejad la perla.

el coral preciado

de que esa boca e tá tan adornada,
) al ciclo, d quien oi tan emi&lt;liada,

v h·ed lo. ole que le habéis r bado.
La gracia ) di crcción qu mue era ha id
d l gran aber d I cele tia] maesu:o
volvé&lt;l elo a la an élica natura,

7

codo ague to así restituído

,·eréi gue Jo que o queda es propio vu tro:
er áspera, crüel, ingrata y dura.

En e ta dimen. ión imbólica Galat a ya había id cantada por
arcila o, a tillejo Cecina y Herr ra ntre otr . Lo que Góngora
hi1.o fue c nfi rirl movimient
cénico y gra ·edad dramática -no
oh·idemo que óngora fue también autor t atral (Las firmezas de
lst1b /,1 El dodor Carli110 la Conied;a rmatoTia y La destmcció11 de Trqya
e. ta última apócrifa)- al otorgarle una . exm1lidad activa que la volvió
p rsonaje, alejándola d u e tatuaria pre encia qu había o tentado
en la lírica pañ la del iglo )..~'l.
Balda are a tigli ne -Balta ar a. t 11 ' n, n la traducción de
Juan Bo cán-, en l Libro tercer de !/ co,tesr.1110, a travé de la v z
d I l\fanífico Julián, d crib e] ideal de belleza fi menina que va a
imp r, r n d 1t nacimiento e pañ I: el del equilibrio y depuración
entre la calidades d l alma y la calidade. del cuerpo. Góngora ju ga con est a la h ra de crov, r . u Polije1JJ0. Trastoca tal equilibri al
cn&amp;c:mar ~ acenruar la diferencia entr las calidades del alma r las
&lt;l I cuerpo. Por un lado Polifi m e la exa. peración del alm~ la
hondura, 1 pasión. Por I otr Grua tea e· la e. altación &lt;l J cu · rpo,
la .up rficie, el d
. E. t
pue. to que atorm ataban la voz lírica &lt;le •\u ía .\Iarch en el :--.·v n el , 11 enfrentan en el Polifemo,
gracia a la p t ncia de pi da de la imaginación. El pe o moral d
la al goría, e davía ,.¡ nt en Ausía March ha d aparecid en la
extr ma exualidad imaginativa del barr co gon rin .
La belleza, n el imaginario r nacen ti. ta (p trar9ui ta) de tirp neoplatónica acusaba una e,· ra delimitación de lo p r eco. Lo
p rfecco entendido c m l armónico. Lo armónico como producto
&lt;le I
uilibrad , y lo quilibrado como l spacio de lo con cid ,
dominad . . decir, la belleza com un límite, com una fr ntera
que conticn y define que da forma a lo finito. Tod • to vendría a
er alat a en el Polije1110: territorio reconocible de l. . uperficie. La
relación epitelial que e tablece el de.
e n I mundo. in embargo
t do e t
e ve tr, tocado ) ubv rtido por la de me ura por lo

229

�Pouía t imagin,rció11

Josi Ja¡,i,r Vi1/arreal

orro. Lo otro como a me acti 'O de la ttan e ión. Lo sin limite
e tablece una configuración d per pecriva verticaJ. lgua.l e dispara
hacia lo alto reba and la cala de lo humano, como e sumerge
a profundidade. insospechada que revelan z na poco tolerables
de 1 humano para el d ber r 'acial. El Barroco ra ga la limitante
d la belleza r nacenrista.
rasa con la front ra d lo e n ciclo r
explora territorio que de equilibran la balanza de lo oportable
d lo bell . La b 11 za e di tod na en la bú qu da d lo otro por
medio de la d me ura, de lo de c munal. eografia que p rmiten
abarcar e imaginar lo infinit , lo in forma. Entramo a í al rein de
la u rencia, de la repercu i ne , d la imaginación, de la pasión.
j el d e p trarqui. ta e tabl ce un conocimiento de la uperficie
del mundo, d la e.'altación de lo qu ya po ee forma. El Barr co
irve de la pa.ión como fuerza enerad ra de la imaginación para
comprender la c rtezas d la realidad en. ible aquélla que e d plaza en punto de fu a permitiend el a ombro desde arriba igual que
de d abaj . Tocando, en una mi ma expre ·¡ , o l opu to que el
tópico reoac nti ta le niega a la b lleza pero que 1Bar oc pre. enta
en su pa ión por alcanzar lo infinito, l in bernable; aquello que no
á n forma pero í certeza que d mandan expre ·ión que el artista
de cubr p r m dio d la imaginaci · n o la e nciencia d I mundo. La
p . ía barroca n
paró ea u e pr i · n, lo bello de 1 terrible p r
el contrario, lo fu i nó en un inu ·itad marco d belleza. 1i d e to
vendría a r Polifemo frente a Galarea: el mundo de lo órgano ,
d las ca\· dad que el de. eo o ve pero que la pa ión de cubr . e
liberaba, con el p ema de óngora el concepto rnism &lt;le lo bello.
D • posiciones y do cradicion
ne ntrada conviviendo d ntro d un mismo cu rpo e tético. P r un lado, la na amorosa del
id al de bell za ne plat · nico repre ntado p r la tradición petrarquista. La fu rza m triz de la memoria como impuL del canco dolorido del amante. Por el otro la v na imagina ti a (n épica, í lírica)
que . e de pr nd d lo .podos d f loracio, y llega a u clima.'I: con
la i.\1eto1110,fasis, de vi&lt;li , para impul ar la av mura d I Po/ife,¡¡o de
Lui d
óngora. Tierra fértil --é te el Polife1J10- de lo barr co o de lo
barr
como
apunta hoy, el • T obarr co iberoam rican .
,

Y ea este campo de culti,,o qu e
Polije1JJ0 t do ufr alteracione cuidadosamente reflexionada por el pod río d una cbnciencia cr ativa que e manifie ta en el hacer mismo del poema. Y sta
c nciencia creativa toma como modelo in pirador las Metamoifosis,
de O, 'dio, no para recr ar el a. unto de Polifemo y Galatea ino
para tra Jadar una actitud e tética, una poiesis que rompe lo m lde

230

e trófico del po ma lírico así coro su mi ma concepción que se
fue elaborando d de el iglo XV hasta principio d I X\11. Tener en
cuenta gue I conc pto de p
ía lírica, que abandonó el e cenario
uropeo durante la Edad Iedia, e r tomado p r la poética ha ta
principio del X.'V. E to no qui r decir que la lírica haya de apar ciclo sino que u conceptualización como categoría poética, fu
olvidada. Por tra parte
· ngora con el Polife1110 prolonga I fet11po
del p ema lírico al cribir un poema d e ata y tres octavas. Pero
e. to erá ólo el comienzo, ya que en I.as o/edades la d mesura d l
canto la prolongación de la exclamaci · n hará qu
ctavio Paz, a
finale del }C ' niegu la dimensión de poema xten o a la o/edades,
y mal comprenda la empre a. r alizada en el Polifelllo, al juzgarlo fiel
reflejo del po ma vidiano.
i Dante, c mo ·a h mo eñalado, nece itó Je la lecci ' o argumental d la Eneida, de Virgili ; óngora a imiló y tran form,
la di ciplina imaginativa que d arrolló Ovidio en u Meta1110,fosis,
para laborar su Polifemo. Tan es a í gue l evident transcurre en el
canto. os dice óngora:
Arbitro de m ncaña y rib ra
aliento dio en la cumbre de la roca,
a lo alb rue 9ue a egó la cera
el pr digioso fucile de u b ca;
la ninfa l
y ·, y ser má quisiera
brt.•Ye flor hierba humilde y tierra poca,
que de u nuevo tr neo vid la. cirn
muerta d am r de temor n \'i\'a.

231

�José ja,,ier Vi/loma/

Poesía e i11mgb1aci.ó11

Góng ra t ma vari . a unto de la
fetamo,josis para laborar u
PolifefllO. M Idea momento y tran formacione atrnó ferru · uceo que funde en su exposith·o tr nzado argumental. Por ej mplo,
un d lo momento má bello. del Polifet110 lo encontramo en la

Titánid

t.rc

rsi · n de Antonio Ramírez d Ver
Antolin)

r y Fernando

1

avarro

La contund nt preci ión gon orina r ba a a u modelo. Per en e ta

ctava diecisi t :
Hu ·e la ninfa bella y el marin
amanee nadad r er bien qui. iera,

ya que no á id a u pie divino
dorado p m a u v l z carrera.
Ma., ¿cuál diente mortal, cuál metal fino
la fuga u pend ·r p drá, li era
que el d d n olicita? ¡ h cuánto y rra
delfín que igue n a a e rza en tierra!

Este e nclusi o remat -leit111o!Ü'del p ema-1 encomramo· en vidio en el pa aje de E ·cila y Glauc . ""' cila
ha refugiado n la alient de un alt roqu dal y Glauco impotente de poder eguirla por
u naturaleza marina, le ruega corre p nda a u r querimi mo .
in embarg , la ninfa huye pr
cando la de e peración r enojo del
j ;,,ren di . anta vidio:

mixtura d argumento lírico . Llric s por u fu rt car
m cional
hi toria d Hipómene y talanta: la cruel carrera
que deberá ver e coronada p r el di frute d l tálamo nupcial o por la
pena o cura de la mu rte el hábil recur de la áurea manzana .
Y no ólo el argumento sino también I ju to tino de la expr ión, la
agude~a ~u~erba d la imagen poética ba ada en el ejercicio paciente
de la dinátruca contemplación, cuando vidio canta:
no olvidemo la

Las tr mp ta dan la eñal, y lo do parre□
raudo d la alida
)' e n u ligero pies van rozand la
uperficie de la arena:
pen aria que iban rozando el mar in mojar e
la. planta
in tr ochar la e ptga
· ..
Ramírez d Verger y ·croando avarro

o c rri ndo . obr blanca mie e
er ión d ,\nt ni

Amolin)
Ent oce Vl p r primera Yez ta barba verd oón
} mi cabell ra con la que barro I inmen o mare ,
unos hombro. enorme uno brazos azulado. y la pierna
curvada en ·u extr m en form, d p z e n aleta .
Per ,;de gué me , irve e ta figura de qué
agradar a lo· di es
mano
de qué cr un di

~óng~ra . en u Po/ife,110 en a ·ará la aYentura d l hiperreali m poético - igwend en to muy de cerca al m delo ovidian - cuando
exclama ..,. ncido ya por u propia exclamación:
farino j ~ n la cerúlea

, i tú no t

conmue e c n e o?'
l\li otra a · hablaba ) e pr p nía decir má.
ab:mdon'
E cila al dio : • e t:nfurece é. te e irátado
p r el de dén
&lt;lirig a La man ión pr &lt;ligio. a de la

232

i ne
del má tierno coral ciñe Falerno
'
rico de cuantos la agua engendra bi n
d l Faro odi
al pr montori xtremo,
ma en la acia igual, . i en los desdene
perdonad aJ o más que P lifemo
de la que aún n l yó y, calzada pluma
tanta a r pi , como él e puma .

233

�Poesía t i111agi11ación

as la velocidad del desdén se frena ante la orpresa del deseo:
La ninfa, pues, la sonoro a plata
bullir inrió, del arroyuelo apenas,
cuando a lo, verdes márgene ingrata
eguir se lúz de u azuc nas.
Huyera, ma tan frío se desata
un temor perez o por u vena ,
qu a la precisa fuga al presto vuelo
grillo de nieve fue, pluma de hielo.

Josi ]atitr Vi/lama/

qu'en la niebla tendré lwnbre del día,
t mplan~a n el calor aunqu'e té au ente
de vo mi bi n i Amor siempre inclemente
me niegue la peran1;ya d alegría.
I no podrá mi ásp ro rorment
i el immen o do1 r que temo tanto
turbaren un solo punto de mi gloria;
qu'eo medio de mi grave entimiemo,
de mi ielo i mi llama alegre canto

de mi dicho o mal la rica isto.ria.
óngora trova (encuentra), como se entendía a 6nale del XV, a
partir d una plena comprensión del ars poética ovidiana, ya gu no
sólo el argumento hermana a Góngora con Ovidio, ino la razone
más profunda del canto: ' la última alternativa de salvación --diría
Roberto Juarroz-que nos queda, el último recur o de nue tra mi terio a nece idad de ser." 5 Éste e el nexo má profundo entre los
do poetas.

Con re pecto a esta "úlrima altemati a de alvación" de la que habla
Roberto Juarroz, y que es sumamente aplicable a Ovidio y a Góngora, en realidad
trata d la concepción del arte como "una hi toria
6
d la obse ión" como lo ubraya al ador Elizondo en u libro Teoría del infierno y otros tnslf)'OS. n ejemplo magnifico de tal obse ión, r
preámbulo del cant petrarqui ta de Polifemo e el siguiente soneto
de Fernando de Herrera:
Ll Yarme puede bien la u rt mia

al &lt;le templado cerco i fu g ardiente
d l'abra ada Llbia, o do se siente
casi p rp rua mbra i noche fria:

El últim terceto e un rendido y lo ado b menaje -ca o d co11tami11atio a muy alto grado- al y del Garcila o de la " anción IV" ya citada
anteriormente "y en m dio del trabajo y la fatiga / e toy cantando
ro y e tá onando / de mi atados pie l grave hierro". Pero la
rica istoria e , en r alidad, la historia de la obs ión por I hacer: la
poiesis individual que e fusiona con la Mu a: la lengua de carácter
ocial : e r ueh·e en I po ma, en la obra de arte.
Góngora, en l Polifemo da pa
in osp chado . Traza rutas n
ante atr vida por la po ía lírica. Alarga la exclamación alériana
por medio d un dinami mo imaginati, o. E decir, extiende el transcurrir metafórico porque u referente b dece a un plano de una
realidad imaginada, y por nde extiende tarnbi 'n el cu rpo estrófico del poema lírico.
Góngora al cel brar la realidad la imagina.
no sólo eso, sin
que la de dobla al reflejarla tanto en l plano de la imaginación de
lo. per na.j , como n el encarno fí ico que lo rodea cr ando a í
una uerte de r Rejo encontrado que prolonga -ahora- 1 tiempo
e cénico del canto.
clave , dar s y magi tral -de lo ha ta aquí expue, to- on
1a octavas treinta y dos -ya am citada- y tr inta y cuatro. n la
prim ra, l mos:

Roberto Juarroz, Poesíay reolidl1d. Editorial Pre-Lext0 ·, Valc:ncia, 2000, p. 32.
ah'l1dor Elizondo, Teorfa del infumoy otro.r msqyos. El olegio acional / Edicione del guilibri ta, 1992, p. n

'i

6

235

�Poesía r il1111 í11adón
Uamáralo aunque muda, ma no sabe
el nombre articular que más querría,
ni lo ha vi to, si bien pincel süa,·e
l ha b quejado ya en u fanta ía.
AJ pi , no tanto ya, del tem r, grave,
fía su intento y tímida en la umbría
cama de campo · camp de batalla
fingiendo ueño al cauto garzón halla.

digo leemos a la manera en que leemo la oda de La vida re~ada" 0 la ' Canción de la vida solitaria" como reza en el manu cnto
del Palacio Real, d fra · ui de León.
Habíamo dicho que la arcadia de fray Luí e pre encaba en blanco , negro, percibida por lo entid d la inteligencia, pr sentand
una equilibrada naturaleza moral d carácter n:iarmóreo. &lt;:7óng . ra
así concibe en ta ctava, la naturaleza imaginada no VI ta in
contemplada p r u p r onaje . Per al fin jugad?r ~ar~ ~ a
bajo la manga. La trategia d l juego e llama conciencia e tettca y
l fin e ganar a ttav' del a ombro que provoque -en ~ lector- la
edificación con eguida. na crofa má adelante no obliga a ver:
orno la ninfa bella compitiendo
con el garzón dormid , en e rte ía,
no sól para, ma , el dulce truenJo
del lento arroyo, enmudecer querría.
A pe ar lueg de las rama , viendo
colorido el bo quej que ya había
en su imaginad ' n Cupid hech
con el pincel qu le cla ó u pecho

José}atier [ 'iUarreo/

del p ema, al jándose d I virtuo i mo d 1 ingenio para re olver e
por medi d la en ualidad plá tica d la imagen. El tricto regi tr exual d los entidos, aunado -como apuntara u fa
arch- al
juicio interior.
Y aquí e da un ,i.raje que delimita y e tablee un cu rpo retórico
dentr d l poema mi mo. Lui de óngora no ha ducido con
el de pliegue d un mundo de inaudita belleza de una pla ticidad
arr batada p r u brillo , por u di curso imaginativo. Gón ora ha
de pl gado una muda e cenografía que rá a pu.oto de quebrar
con la voz de P lit mo. Polifemo, en tod e ce de pliegue visual,
e. el de ruchado I amante que canta y e cribe u p na: 1 repetido
de dén de qu e obj t por parte d u amada Galatea.
Góngora hace fluir do~ río di cur ivo . Por un lado la exuberancia i, ual que pre enta el poema por medio del monól go lírico.
Por el otr la r tórica d l desp cho que fluye n la v z mi ma del
c~:lope_e~am rada p r mecü d l m nólo o dramátic . a imaginac1on plasttca el am r por l entorno heredado d Horacio v Yidi
irve d fondo ilente y c ntrap o em cional a la exclam;ción petrarqui ta del d dichad .

De de un principi e n ha anunciado que el fin del poema
e enmarcar l planto del fi ro jayán. í e explica en la temprana
octava t rcera aún part de la intr ducción-d dicatoria:
Treguas al ejercicio ean, robu co,
ocio ateneo, ilencio dulce en cuanto
d baj e cucha. , d d el august
d 1 mú ico jayán l Ger cant .
Alterna con hs mu a hoy el gusto
que, i la mía puede ofrecer tant
clarín, y &lt;l la Fruna no egundo

1ora _í v mo " olorid el b , qu j que ya había / en u imaginaooo upido h cho / con el pincel que le clavó u p cho". Del
márm 1 de la im li encia al cromati m d lo
ntido y todo e to
a tra,·é de una imaginación que r u lve por una dificación que,
a su vez, bedece a una conciencia e t, cica que marca lo · rumbo

rodea 1~ 1_la plarud~ra d. l fier P li f; mo. te céan vj _ual e capa
a la r tonca y a la I magmaci ' n qu le on pr pia al pctrarqui mo.

236

237

tu nombre oirán lo tétmin

d l mundo.

Y I P ~ma e"':~ª d arrollando como un ina atable océano qu

�Po!IÍtJ t imn!/nación

José Javier Villarrtal

p trarca, a lo largo de u 31 onet , 29 cancion 9 extina , 7 balada y 4 roadrigale ue integran u Ca11cio11ero
par~o . n _relaci · n
al entorno fí ico. La aventurad Petrarca e la d una manudad dolorjda que puebla de ímbolo a un.a realidad sumam nte firu a e n
re p cto al númer de u l m nto conY cado . l ol Laura _Y
tod debe girar alrededor uy .
ngora, de b ca en la pre naficación d una realidad tocada p r el impul o d lo xual. u loC11s
an,onms está dictado por el ozo de lo cu rp . i en Petrarca -en
el oneto e 'X.VI- el lecho s camp de batalla. 1 . erá ól por lo
tem r y so pecha que aquejan al d
o en ledad · lo mantienen en vilo la n che ent ra. n cambio n óngora -en la ctava
treinta v dos ya d bl mente citada- el lecho ·erá camp d batalla
porque· e l lu ar donde e tr nzan -c mo vid la ciYa en l leño- los

u severa poiesis. Ca rulo e el prototipo del amante el giaco porque e
el iorr ductor de la expre ióo retórica de la elegía latina y per naje
d u mundo ürico. Lo trov-adore r M1imesinger trovan y crean ¡
mun~o i~agin~i del amor corté donde habitan , e criben. Aquí,
1magmano -obvtamente- e inónimo de e nci ncia de la r alidad.
Oant hac l propio canto en Ja T'"ida ,meva como en la 011,edio
dond , ademá de e cribir los oneto y cancione d la primera y
lo terceto de la egunda
per naje piramidal en la do bra .
Pctrarca e r tira a u celda de afücci · n para verse y oír e e cribir
y ~oUozar u Co11cio11ero en honor a Laura, a Ja que nunca nombra.
G ·ngora al igual que Garcila o, ced u lugar -en e] p ma- a la voz
dramá~~ del de dichado. En I primero crá Polifem ; en eJ egundo aliao.
n I d la ninfa:

cuerpo. anhelantes de

ci y Galatea.
.Má. dura que mármol a mi quejas

) aJ encendido fuego en gue me gu mo
na condici n fundamental en el amante petrarqui ta
la noridad de u planto la queja amor a que se irán volviend ~anci ne que d berá e cribir n l dad acerba. Lo amante de ongor~
no hablan; hac n el amor. ~ o cambio Polifem , repre nrante aqu1
d la po tura, ma n d la imaginería p trarqui. ta no ól canta su
d dicha, in qu la e cribe n el ciel . Dice P lifemo:
entado, a la alta palma no p rd na
u dulc frut mi robu ta mano·
n pie, mbra capaz
mi p r ona,
d innumerable cabras el verano.
¿Qu · mucho id nub e e r na
p r igualarme, la montaña en \'ano
~ en lo. ciel
d de ta r ca puedo
e cribir mi de dicha con l dedo?

ra acción e crirural -dentr del po ma- tran forma al amante en
poeta.
amor d ja d
r I tema · se comí r~e en l po ma_ mi mo.
o ant p ne a é te, ino que por el contra.a el p erna munfa en

23

má helada que nicYe,

alatea.

. 'o, advi rte Garcila o. 1 t jido iba c nfi ccionando con hilo de
diver a y anta ónica naruraleza. P runa parte e u aba el patrón fabu_lo: º. d la ctava '~ nsa~ada con a mbro a y legant intelig ocia
e_p1 odica por ud vtco Ario t . Por tra parte, un lenguaje metafi · _
neo que e fra~aba en lo alegórico horno de Dante -allá- ) Juan
de Mena Garcilaso d la ga, Fernand de flerrera, an Juan de la
Cruz, Bar~ona de oto r Lui arrill y tomayor -aquí-. La lib rtad e ~P. 1IJ~a d. un~ ~aginaci · n ~dante he~ &lt;lada d
vidio y del
cr . malle o¡ in~. ~e 1co d Horac10. Per también la retórica p trar4w ta Ysus leye etica . Ti do e to de man ra rítmicamente ten a y a
la vez, ~xtraña. o n van Talla -mu a de la comedia- e fa protectora
del Polijemo. om
ci y Galatea -herm o r c1á k
personaje repres ntan y actúan la pulsi · n exual - 1d eo recordemos. Poli~emo -fiero r de comunal jayán- e el de ruchado al cual la cabra le
~~errumpen el canto ma ' no u dol r interno' . Par ciera que e tun ramo ante un ruar cirnient que rayara en la br ma · en fa carcajada. e trata d · humor que se redimensiona en la denominada

239

�Poeiía t i111a i11adó11

tendría una de u · c~br s ~ ob rbia en la
Fábula de Píramoy Tisbe, también de don Lw de Gongora.

poesía

¡ co ería qu

:!.l Barroco hiz de la imaginación la coartada del ueño u pendido
en I lecho d la raz 'n. Dice óng ra:
¡R v ca Am r, l
ilb s a su dueño
d ilencio del can . iga, y el . ueño!
t ·ueño s e nvirtió en pe adilla, en ombras engañadora. que al

de vanecer , daban pa o a una int n a y cegadora luz; al foco hi..dente del desengaño. Tao tr m nda r aJjdad imaginada e t finaba e~ la
l ' gica d la esp culación. Ant la e ualidad ~el cuer? gongonno
la lúdica lucidez del c acepto. De u " do, Villamediana y oto de
R ja llegábamo a ald rón; e decir a la ima~ci~n ~~ec_ulati a.
na vuelta má habría de dar or Juana con su 1IDagtnac1 n mdagad ra con e a fuerza cbisp ante d pasi' n intel cto. C mponent
qu habrían d conducirno a la iroaginaci 'n como c nocimicnto del
mundo y d l hombr . AJ poema como fin de í mi mo, a la ' 1 da?
en llama ', coro la calificara, mucho tiempo d pué Jo é orostlza n u M11erte sin fin. or Juana a tra é d su brillante oz, d~stella
hueUa trágica d un talent con tr ñido p r lo u. os f?r_mulan~. ~e
una implacabl época que fu la uya. pesa_r des~ fragil condi~~n
e tabl ci ' un diálog c n ' ngora qu redimenSiona la rec pa n
d u legado pre emánd lo en una dinámica d reno aci _' n con. tane . La tradición como un r vivo d natural za r latona.
Ca cigü ne, nue tro lent indagador, c n r speeto a la ideología
de la élit int 1 ctual del XVT, no advierte, en el Llbro cuart d El
cortesano, obre la clifer ncia entr la imagi..nación y la contemplación
d naturaleza mí cica. bre la imaginación apunta que e da cuando
el pensami oto d 1hombt
'\'U lea al
xterno c n l _~n d a~r ciar la h rmo ura corp ral. fientra qu la contemplac1on e n 1 te
en v r hacia dentt de un mi mo con los oj • del alma. Lo qu Herrera hiz , a lo largo de u bra lírica, fu cont mplar 1pai ~j -1
exterior- c n lo ojo, del alma y convertirlo en univ r o p ' uco.

240

Fernando de Herrera fu iona imaginación -al decir de a tiglione-, ávido de olazar e con la hermo ura corporal, con el mundo interior de lo ojo del alma, creando un univer o poétic -individual
y sumam nte complejo- donde l int rior se impone a lo exterior. e
Yu lve lo xterior. sta adecuación de lo interior en ext r.ior dando
'
por re ultado la tran formación del paisaje, de natural za externa,
en univer o, de u tancia interna, hermana la expresión poética de
Herrera , d pué , de Góngora, con la expre ión p ética d l expresioni mo alemán de principio del i l , . l art la po ía - obre
t0do- n e itúa detrá ni d lance del hombre: lo acompaña, va a u
lado en una dimensi , n atemporal.

Góngora e abandona en la copia p li ro a d l e carnio y la ironía.
Lanza u baj les al torb llino de la mordacidad que cuanto leñ
encuentra d tru ' . Pero en aguas di tante y distinta también arría
u nadad re robles. Y on entonce la ternura el a ombro y la
rendida fe: filo preci o r seguro de la agudeza libérrima del p eta.

El roma,nce
de dobla en la e ra di ciplin.a del e tribillo. La
transparencia an cdótica de la cansó cede u lugar a la lujuria xpo itiva de la ima en poética. e canta
cuenta e 6 teja n el nu vo
romance que el pul o creativo de Góngora impone. ljofarada ñal
que del ribazo a orna con tod
u claro acento por lo metro
del poema.
acorta la metrificación y de cort
ant ja el ing ni ,
la ima )'Q d plegand la gracia d una bi toria que por verdadera
fal, a y por fal a v rdadera. s legante el tint con eguid p r don
Luis con u p cad re , pastor y grave forzado . o hay tregua
la guerra del amero o cuadro e multiplica en fulgore . Y del mito
clásico a la retórica italiana e inflama un nuevo ritmo (una nue\'a atm' f ra) que nue os metro
mplea. 'EJ ver o con alguno
vocabl -advierte t ' phane Iallarm , - re tituye una palabra total
nueva, aj na a la lengua ' com incantat ria, ll va a cabo e te ai lami nto de la palabra: n gand , con un trazo ob rano el azar qu

241

�JoséJaiiu Vi/lama/

Poe.ría t imagir1ación

permanece en lo términos a pe ar del arti~cio de u nuevo sumergimiento alternado en el entido y la sonondad: y ~roduce e a . ~rpre a de no haber oído jamá tal fragmento ordinano de elocue1on,
al tiempo que la reminiscencia d 1objeto nombrado se umer e en
, e

,,;

una nueva atmo tera.
Ca tiglione, en u fundamental Libr primero d El cort_esano, no
um rge n un ayanzado discur o critico, de una mod rrudad' alucinante cuando e refiere al quehacer poético. Ya de de ahí t nem~
la defen a de lo difícil como r to de inteli encía y ensibilidad haaa
el fenómeno poético que, iglo má tarde, destacaría Jo é Lezama
Lima en u obra de reflexión.
En E/ cortesano encontrarno lo principale argumentos que e grimirán lo defen ores de la poética de óngora ~ l?_largo del iglo
&gt;-.'VII. Baldas are asriglione dicta el ojo y la en 1bilidad del lector
con resp cto a la apreciación del p ema como objet~ de arte. i una
condición del poeta m derno -al meo de Baude~e. a la fe~a- _e
u capacidad de refl xión en torno a u quehacer artl aco. a tiglione cumple este precepto a la mil maraTilla en su Cortesano.
La aventura poética d Góngora no urgió de la nad~ lo. cual a
e ta altura de la definición de una tradición culta e obmo. in embargo, si la obra demanda su propia tradición la época demanda
a imi mo u propia expre ión donde leer e y encontrar e.
La poética gon orina no e capa a esto. Ca tiglion , de_ de lo
alb re del i lo )..'VJ, exigía una poe ía visual -como Garcila lo
dejara a entado n u ' ' gloga II" y l o en a ,ara en la ' lll"- , un
r car , miento d la verba obre la res en pro de la autonomía de la
xpre ión poética c n re p eco al orb puramente a~ c~ótico cuando cribe, en franca r~dicalidad mallarme~a, lo 1gwente: Per
i en el e cribir la palabra e crita alcanzan una poca dificultad ~
r mejor d cir) una cierta agudeza u tancial : ecreta, · no on a 1
tan comune com aqu lla qu
u an n l hablar ordinario, ~an
ciertarnent mayor au oridad a l que e e cribe y hacen que qwen
l e n 'l
cá ·m ' atento , rná s bre í pero aun mej r con idera
"

y con mayor hen~or gu

ta del ingenio y dotrina del qu e cribe;

trabajando un poco con u bu n juicio, r cibe aquel deleite que hay
en entender la cosas difícil .
j la inorancia del que leyere fu re
tanta que n pueda valer e con la dificultad erá culpa uya y no
del autor que aqu llo e cribió, y no e habrá d juz ar por to que
aquella l ngua en que aquello está escrito no merezca er aprobada
[...] ería también bueno que alguna vez toma e alguna palabra
en otra inificación apartada de la propria y transfiriéndolas a u
propósito, 1 enxirie e e rno una planta n otra mejor por hacella
má h rm a y por declarar con lla y ca i figurar la co as tan a
lo proprio qu 'ª no no parecí e oíllas, ino ellas y t calla . De
e to n p dría dexar de guir gran deleit al qu oye e o ley e.
a \'U ita de todo to no ternía por malo que e forma en algunos
otro vocablo nue o y con nuevas figura o término de hablar
acándo ·e por gentil arte d lo latino como lo latino lo olía~
sacar de lo griego " (Ca tiglione, op. cit., pp. 152- 153 , 162).

El ojo de don Lui d taca una et rve cencia imp rial un e tado aboluco qu de can a n el derecho divino en la verticalidad elíptica
del Gr c , aunque L-izquez fuera quien l pintara.
tringente í
de inn gable cítrico, e el ab rcillo el buqué que guarda v aromatiza
el destello del decir gongorino.
'

. La física del mundo se le rev la por lo ojo . P r la pupilas y el
01do gusta de e e derroche que le exige la hedónica relación.
i Garcilaso uavizó l ofi canc trote d lo er
del tran itivo
}glo 1.-V llevándolo a un mu lle pa o d cuna donde e po ible onar e te mundo de de otro mundo; Góngora de boca al de can ado
bruto del er o españ l para proyectarlo a la velocidad , altura con
gu la realidad lo ato igaba a principios d l ::-..'VII
porque en la fuga son ala
la gue en la muerte on Aecha .

L • phane , fatlarmé, 1 anadones sobre 11:1 .'' "",. Tra~_
ucc1~n y _p~ólogo de Jaime
[ ren
illatreal Edícoria1 Vuelta / Ed1aone · Helio polis, Ie.-oc 1993, p. 61.

242

y

243

�Poesía e 11nagi11adó11

Góngora no se evade en u propue ta, pue é ta cien que responder
. de lo cantad Y, ad e má , embonar con dsu
a la multiforme materia
. narur aleza . ◄ c..u.ibe·•
a o que fuera error
me holgara e
propia
.
haber dado principio a algo; pue e mayor glona en empezar una

arla ,,g

acción que con um
·
1
·
.
..J:,
em1it
utilizand
la
nú
mas
textura
,
os
ffilSL
Don Ul no powa 0 ~
.
.
lo s el mi mo compá o la pincelada, la mi ma perspectrv~,
mo co r ,
· al
eJ' uez- el
la misma luz. La emántica era otra, ya que -al 1gu que
azq
R
.
·
dro
de
cuadros
en
u
ohabitaba en u propia tela, en u propio cua
'
/ifemo y So/edades.

P ERTINE CIA DE UNA PREGUNTA DE

RAFAEL CADE AS
Jorge Saucedo•

H \\XTI-IOR ' E-. no dejó d entir nunca que la
carea de e critor era frívola o lo qu es peor, culpabl ', die Borg .
en una conferencia d dicada al gundo. 1 n entimiento parecido
e percib en la Obra entera de Rafael adena . e deduce que 1
a, unro Jo ob e iona porque es recurrente tant en . us poema como
en lo en ayo afori roo . 1
ólo lo tiene en ment : e también su
rema. En realidad, Cadenas con idera la frivolidad un rie go al qu
poco e crit res escapan.
"

0,10

TEVf:. :-.:

...

r

lo largo d u obra, y muy p cialmente en us afori mos y
en ayo,, apar ce la pregunta obre la tarea del critor y su importancia. En el ensayo Rea/Jdady literat11ra, cuyo tema no es principalmente la literatura, ino el pr blema d la conciencia., r pende sin
mbargo a dicha pregunta con la ·gwentes idea : l. La lit ratura e
capaz de y ha ido utilizada por cierto autore para, dar testimonio
de una experiencia p r onal de relación profunda con la realidad,
experi ncia n la que 1• u jeto adquiere una conciencia up rior d
la conexión de u propio er con los ser y objeto. que l rodean.
2. i exi t n obra. Literaria cuya exi tencia e ju tifiqu plenam nce
on la que e realizaron con te propó it .
,\1 principio d l en ayo, explica a í u objetivo: 'Lo que xpl ramo,
la po ibilidad que tien el er humano de tablee r una
relación directa, no ba ada en la id aci 'n, con lo
r y la co as·

R ui , de Góng ra, Ohras ro11,pletas. Tom U, dici, n &lt;le Antom
daciónjo é Antonio a tro, .~fadrid, 2000, . 296.

244

arreira, Fun-

grc ·ado de la cimera en le eras españolas de la Facultad de Filo. ofia }' Lerra
de la L'niversida&lt;l Aucóo ma de 1 uevo León. Autor del libro de poema A~1i111a_1
pudra. j rg aucedol g gmail.c rn
1
lorge Luis Borges. Y/fefü t111tologíapersonal. iglo ' X1, Méxic , 1968, p. 1 .

245

�A rtinmria dt 11110 pn¡,1111/a de Rnf,1tl Cadr1101

jorg,t &lt;1lfudo

p r 1 hacemo a avé d te. timoni tomad de la literatura
p cialmt:nte la ingle a. 2 1 n en ayo ue habla obr la realida~}
la manera en qu l
er humano contemporáneo nos relacioun.a verdad ta
d O·r, el grad en qu tenem
namo con ella.
c nciencia. El autor n s da ej mplo d
br lit raria qu , on
re tim n.i de la experiencia de a r laci · n dir eta, n ba ad~ en
la id aci · n, con lo
r . y la co, ': obra de J hn K at Rainer
Maria Rilke William '\ ' rdsworth, Ald u Huxley.
Re alta el comentari que hace d una carrn de John I eat (a
Richard
dh u e, 27 d octubre d L81 ) en la qu el p ra_de ciibe es que llama 'caráct r p 'tico : m,, refi r
e a e.~. oe de
la cual oy un miembro, si que oy alg
I caracter poenco n

an Juan de la ruz llama la fábnái
tr a al fluir d la Yida' ). Por
otta parte, partiend de ra r flexiones del e tudio o .del budi mo
zen D.T. uzuki, de crib e ta experjencia como una forma posible de
relación con la realidad, com una fi rma d e ociencia qu puede
er ,ivida por cualquiera y qu in embargo n el mundo occidental
e ob tntida p runa culrura qu privilegia el pen ami nto en exce ó.
Entre numero o j mplos d e ta forma d b trucción cita adena una palabra. de Valer · en que
ugier qu la mayoría de ra
per,ona ve e n el intelecto'' rná que e n 1
jo :
e realiza en el u jet

de lo qu

intenor del disC11rso i1JJagi11ario y una

,ª

palabra dt: K at :
e algo qu n es, que no tiene y ; s t0d y nada. Jo nene carácler,
g 7 a de la luz y de la umbra; vive en lo que I place, a sea r cto
0 "il alto O bajo, rico o pobre, humilde o eleYadu. Encu ncra tanto
d leite en e ncebtr un Lag como una Imagen. Lo l)U ch ca al
filó. fo virtuo o encama al camaleón p eta. ( ... ) ~ tri:t confe ar-

1 , pero e. un hecho cierto que ninguna palabra que yo pr~~unci_t
puede ser considerada como una pini n pr ve~ente dt mi td ·nodad· ·cómo pod.ri•. crl 1 carezco dt n:mualezar

ta de cripción del carácter p 'rico e una confesi, n; Keats explic~
lo. ra. g . de una especie a la que p rtenec , ra. gas que ob rv'.1 ~. l
mi mo. in embarg , Rafad adcna . e intere a n
de cn~cwn
'l O cuaot
e ómonio de una periencia humana a equtbl a
cualqui r persona. esta xpeciencia con. i t en un ._tado de conci •ncia en el que ha) una gran r cepá\·idad de l e _umulo extern
sin interfer ocia d l pen ami nt . adenas relac1 n e te e tad ~ n la experiencia r !atada por au re mí tico (' abdicaci · n
mental que
111 m mán a o duradera, del p n ami nt , del pr e
7

adc:na O/,ra mtem. Pr -Te. to , Valenci.
Obra mirra, pp. 'il5-5t6.

- Rafael
1

246

2

-,

p. $11.

"° Jugar de ~ paci d color, perciben concepto . na rma cúbica alta y horadada por refl jo d vidrio es para ellas, inm diatament , una casa: ¡la ca a ... ! Percib n má egún un léxico gu
de acuerd con u retina, miran tan mal lo bje o , con cen tan
vagamente lo oces y • ufrimiemo · de n!r, que han ima nrnd lo
bello Iugares ... 5
En Bl{(/isJJJo ze11 ·psicom1dlisis libr que n varia ca 1 ne cita ad _
na , uzuki da también ·nt r sant ejernpl . de e ce fenóm no,
ilustrand la manera n que el budi rno zen 1 encara.
D g , . íglo VIII, fue un gran mae tr zen de la dinastía T'ang. Tenia un i ven discípulo que gueria qu le en eñara d zen. Perman ció e n el mae. tro durante algún ú mpo p ro no hubo ninguna
en eñanza e pecífica. n día se acercó al mae uo y k dij : " He

~ tado conágo durante algún ti mp , pero no he recibido ninguna
in trucción. ¿Por 9ué? D uplic 1engas la bondad de acon ejarme.' El ma tr dijo: "¡Pero si h \'Crud in. tru\éndot en el zen
desde qu vini t a verme!" Prote tó el cfu cipuÍo: 'Dime p r favor qué in trucci, n fue e a." " uando me v

·o t re. p ndo. uando me tr, en la corrnda matutina la
ad ciclo. ¿Dónd no ñaJ la encia d I e píriru.?'

·aluda
acepro
~ Obru tntm, p.
; Obm mirra, p.

por la mañana me

-¡ .

SM.

24

�Perlinem:ia de 1111a pregpnta de Refae/ Cadenas
oír e to, el di cipulo inclinó la cab za y parecí' ab ono en descifrar
el sentido &lt;le la palabra d I mae tro. · t le dijo entonces: ' an
pronto como mpieza a p osar en e o, ya no e tá. Deb verlo
inmediatamente, sin razonamiento sin vacilación.'' e cuenta que
:t &lt;le

p rtó al di cípulo a la ,~ rdad del zen. 6

Ar nci · n no razonamiento. egún Cadena , la poe,ía. y la literatura
han de U var al lector a la realidad inmediata a lo ordinario, qu al
v r e con atención re uJta extraordínari . ' l mi m ha citad en
su en ayo obra en la que t -él 1 afirmacumple. ¿Ti n
entido qu lament que má allá del hecho evidente de que tanta
obras no consigu n e. te objetivo, us autores ni iqui ra e lo propongan? ~len ayo fue e crito en 1977 y ntonce el autor percibía
una apabullante producción d obra francamente frívola dentro
de lo m dio intel cruale · eñalaba que así com el p nsamíento
ha recibido un culto exce iv en la vida, ha ocurrido otro tanto con
el 1 nguaj en la literatura.
Ca i t da la literatura actual igu una vía c ntraria a la aquí su erida. ¿ o e un síntoma muy .ignificativ c[Ue mucho de u creadore exalten xa eradament el lenguaje? ( ... ) En realidad, mucha
de ella e h y un m numenm a la distracci · n. educe a1 hombre, e
la irce d la cultura· lo mete n u cerco verbal)' lo cubre de idea ,
impidiéndole mucha vece el contacto directo con igo mism c n
todo. e convierte entonce en otro de us escape : n lugar d sa-

su potenciale lectore . onvicción que en la tradición de la literatur~ en lengua in. le a. que adenas indaga con esm ro, ha producido mtere ante di cus1on . El escocé Thomas Carlyle reflexionaba
en su libro De los héroes obre el poder d los libros, independientecnente de u terna o mérito:

Lo Libro

bran milagro , como e d cía de la Runa , puesto qu
P r uaden a lo hombres. Ha ta la de preciable no ela por entregas
qu la alocada muchacha d la perdida aldea leen con avidez influye en lo convenio macrimoniale y en lo hogare . í lloró elia, así obró lifford, _ el di paratado Teorema d la ida, grabado
en lo jóvene cerebro , e convierte en sólida práctica un día."8

Por otra parte, la preocupación por el ríe go de un exce ivo culto
al lenguaje ~n la literatura, e p dficamente n la poe fa, animaba
a fines d 1 1glo ,'\'III a ~ illiam Wordsworth a escribir u Baladas
línca.r. egún él mismo, el libro fue un experimento en el que entre
otras cosas ~ propu o e cribir poema c n el lenguaje má sencillo
Ynatural po i_ble, l lenguaje de la vida real. Teme que us e critos
no ean con 1d rado p e ía ' por u contemporáneos d bido a
que ob erva qu_e a su alrededor imp ra una idea sobre la poesía en
la que un exce 1vo culto al lenguaj , que él desdeña, es e encial. Inclu ·o, hace una delicada explicación de la manera en que llegó a
formar e e e culto, que dio lugar a lo que llama dicción poética'

(poetic dictio11).

cudirlo, lo arrulla; 1 mece, no lo estremece.7

~E actual e ta afirmación? Pr feri.ría decir que

intemporal· n
;odo ca o no e un comentario de ocasión. Lo qu notam s en
Cadena e la com1.cci 'n de que exist una enorme tarea de tinada
al e crit r, al poeta, una re pon abilidad que ti ne qu ver con el
de arrollo d la in tancia má profunda de los individuo que on
1'

D.T.

uziki

r

Ericb Fromm.

B11dismo zen y priroanálisis. Fondo de Cultura

Económica, t [éxic , 1964, p. 26.
- Obrt1 entem, p. 573.

24

L poeta má anrigu de todas la nacion escribían, por lo
general, iguiendo la pa ión d perrada por lo ac ntec1ITIJenro
r~ale~; e cribían d forma natural en cuanto persona y, como enuan m_t nsam nte, u lenguaje era atrevido y figurativo. n época,
po 5tenore. lo poetas, r per ona que ambicionaban la fama de los
poetas dándose cuenta de la influencia de dicho lenguaje y d eand producir el mi mo efecto e han dedicado, a pe ar d no tener
~ Thomas Cadyle, y Ralph \'Cald
Jacks n, Bueno Aire., 1949, p. 1

m

n. De los héroes/ Hombre..r represent11ti11os.

249

�Pertinencia dt ""ª pregunto de Rafael Cadenas

la mi ma pasión in piradora, a adoptar aquella figuras ret, rica de
manera mecánica y a emplearla con propi dad algunas_vec , pero,
much má a menudo, la han aplicado a emoci ne e ideas con las
e 'an ninguna relación natural en ab oluto. De e te mod
que n r ru
.
.J:c
tabl
e ha cread ' inc n ci nt ment ' un lengua1e que u.u1ere no
e.
.
., 9
m nte d l lenguaj real en cualqwer 1tuacton.

'IALAMo
Minerva Margarita Villarreal*

bre
¿Tiene entl'd o pu e el cue tionamiento de Rafael Cadena
b' ·
los ob· tivo que persiguen tanto autor de libro o 1et1vo~ que
.iera frívolo v cu a fri lidad sería d latada por una eqwvoca
con 1
' ,
•
.
de que e
aloraci. n del lenguaje Ti ne ent1do porque a pe ar , . .
v
.
vie10 Y
trata de una que¡a
ante un pr blema an~ l·0 , , tal. vez . ma
,
le· ano de lo qu imaginamo ' en el fondo e ta discu ion apunta a
ali o má importante: el de la pectativa d lo_ lectore . Este auto~
g
da a travé de la in i tencia en la m1 ma preguntas (que
no r cuer ,
d
Ji
leo, por qué leo para qué), la exigencia q~e un lector ?ue e ap car e
. . o
ta preguntas no on ociosa . D tra de ella tam~
a sJ rrusm •
lib
ue
bién está nece ariarnente la pregunta: qué on 1
ro , por q
la
r ona en la ciudade , d de hac tanto oempo, han ~ncarp
.
. dividu qu lo e criban. Ha ta llegar a la unple
gad o a cieno
in
.
. d qu . uno ,,
cucun
tanaa
, tr • en toda parte . ten mo b ·co a
.
v tal c m hac mo con lo objet s, mtercam iarno,
que d ec1rno ,
·d d
, ti
idea y cuál , ean e as idea dep n&lt;le de la n c~ 1 a e prac ca
di tintos momento y d la capacidad que tenemo
que tenemos en
arno la ati facción de tale nec sidade .
de reconocer pr cur

?

9

Hiperión
illiam \\'1ord. w rth. Prólo o o baladas /írims, edio· n b:l,nni;e
""4:&gt;w ,

1999.

250

fadrid,

EL Di r.n RCOLES 22 D • EPTIE~IBRE DE 201 en el marco de la celebración del Bicentenario de la Independencia de 1éxico, se realizó
la ceremonia de premiación del egundo ertarnen Internacional
de Literatura Letra del Bicentenario Sor Juana Inés de la Cruz en
el Salón del Pueblo del Palacio d Gobierno del E tado de léxico,
en la ciudad de Toluca. En dicha actividad Jo ' Alejandro arga
Ca tro, ecretario técnico del on jo Editorial, de tacó lo motivos
del gobierno del Estado de México de coronar con un certamen
literario la conmemoración de la Independencia; é ar arnacho
Quiroz, coordinador general d 1 on ejo Consultivo d l Bicentenario recalcó la importancia de premiar lo mejor de las letras corno un
homenaje permanente a la obra de la Décima Mu a, cuya vigencia
enriquece la vida de quiene la leemos; acto eguido e pa ó a la entrega de premios a lo 15 ganadore contando con primero egundo
y terc r lugar en la categoría de Poesía, n ayo literario, o ela,
Cuento y Dramaturgia:
En representación de lo ganadore del certamen, Minerva fargarita illarreal, primer premio de Poesía dio un di cur o de agrad cimiento en I que reconoció la grave ituación por la que atraviesa el
· Monremorelo
.L. Directora de la biblioteca llllÍver itaria apilla lfonsina
de la A 'L Premio 1 acionaJ de
. fa ue o Reino d León, otorgado por el
gobierno de uevo León en 1986; Premio acional Alfonso Rer de p sía
1990; Premio a la arre de la U L 1991 por u trayectoria corno p era y ensayi ta;
Premio Internacional de poesía Jaime abine 1994 y Premio a la mejor r i de
ma tria UANL, 1998. Obtuvo además el Pr mio Internaci nal Letra del Bicentenano 2010 or Juana lné. de la Cruz.

251

�Tálamo

paí ~ la tra cendencia d e ta r hrindicación de la alta cultura: la literatura en e re ca o p r parte del tad de Méxic a travé d l gran
incentivo a la cr aci · n y la depuración de obra
c ita que j niñea
el premi } la dici n . que conf; rman la Bibli teca [exi u nse
del Bic nt nario, principio d díficaci 'n cial que d cansa en la
palabra y de e ta man ra n p rmit a egurar nue tra propia xi e ocia nfatizando que te e rtamen en u egunda edición e ha
p . icionad e mo un d lo más pre tigiado n el paí por la
olvencia de lo jurado participante y l trabajo recon ciclo.
ad má de . r el premio d ma ·or m nt econ · mico en México.
Y para concluir, el roen aj final, de aliento y reconocimiento a 1
e cncor com· cado e tuvo a carg del Ing. Albert
uri airne,
ecr tari de ➔ ducaci, n, má.."'&lt;Ímo repr entame de la cultura en el
e ad .

TÁLAMO (SELECCIÓ )

o vi o en Concepción
a 5 O kil . metr de Mtia o hacia el ur
donde me detuve al n:gre o de 12 año. de exili
hora e dice fácil
pero e me rompier o las entraña.
}' ella tarnp co ·e enamora de mí
M~ al. ur e tá Imp ria!
d nd ,iv mi madre

~ na~í ~1 madre cien 94 Ja cabeza imp cable
un Jardincito y casi ciego u ojo
per &gt;anim a •e vale por sí mi ma
fá al ur está VaJdivia
que e m1 ciudad
AJH hice la universidad
cribí me nacieron lo hijo
fundéTrilce
,-ni al.lí ha ta 173 ha ta el g Jp
Al regre o d mi exilio me d tuve de pa
en ·oncepción y aquí j 0
in quer rla d l t do
viajo a aldivia emana a .emana
a dar un taJJer

cansador pero e aldivia
H
d día nacional chiJen

Yhe e tndo n ca a
trabajando

debo cnrregar un übnto a fin de m
Me falta d ma iado

252

·

253

�Tá/111110

pero ha • id un día amable y he logrado avanzar
P r eso te e cábo
J. prima\ era mpieza
qui r . aberd ti
nt . qu llegu
l día o curo
con . u 11 ,vizna finí. una ) pa ajera
Me gu tan 1 s día má frí
y con algo de lluvia
y i n e ci
m t rme en un café
en un bar ffilstenoso } Ligeram m s · rclido
a b bcr un medicad crag de cequil.:

\li11m'{J Ma ~mta Vi/lama/

Dentro rompe la cr ciente
y algo dt: 1a sombra
que . e al ;aron en mi
y me imradieron de tiniebla
fi animal huye por la m maña
Hacia allá . alg todo I día
empapada de o cuódad
Y de regre o
ya que la 1u7 declina
fa nub divide ) e rea en d al s 1
Do ol . bañan lo perdid
Allá quedaron mi pie bu cánd l
011 oj
mi perdid animal
De nuda naá }' de nuda m 1ré
pero nada erá .
• in e t s ver o
con ertid
n pájaro ·
convertid en circul
en pa
que mi año alargan
ha ·ca el lar
dond no. d p ar n

255

�Jlbu•fl'a Margarita Vi/lama/

TtifllltJO

En e ta piedra yo te pero
en el e tóma o en cl r azo d esta piedra

o hacia
la entrega
jumo al río
&lt;-1u bendice

junt al río cuya agua dejar n cicatriz
orno jauría con hambr
com perro in dueñ
·o t e per

a la n ch

obr la piedra que contempla
la grande agua que a volvi ron má
la vi ta 6ja de la vacas que la tarde apacienta
omo e trellas caída las botellas ue algun vez
guardaron la pur za
Exc peo tú t do pa a
} todos pa an por aquí
XC pto tú
por ta piedra
pa. an

· n mim nt
quedan
com regal
de cu au encia

256

257

�Tálamo

Minerl'a Ma,gnn'ta Vi/lama/

La piedra que cruzo todo lo dia

Cu rvo me dieron de comer

la piedra laja la piedra b la la piedra pinta la roca a

cueryo junt al arro o
donde llamó

l. caliza pi dra blanda de tu labio
la ti r qu c n cu ojo me liga
c m el cazador a u presa

y hace que caiga en l piedra

qu rcp ncinam

nt

pu de pie
y me llamó d de un tiempo de il ocio

mi mms las humar da
rem ntaron
La t mpe tad
agitaba la tierra
y la lluvia

ra el mar
y u hato implacabl

fe llamó
para qu me aquietara

e1 ci lo atrave aba
y de de alli
embc tia
En l l cho abatido

rugi, nd
bramando
llorando

xigi . caricia

Di

vino a tocarte

no d 1pr c1picio
no es cue Lión de ac ptar.l
Hay que guarecer e d i

qu durmiera con él

25

259

�Tálamo

¿De qué e trata?
¿De ac ptar un camino?
¿ 1 ilencio?
abalgaron y el viene alzó oleaj d fuente muJ recónditas
cura fuente en l ci lo guiaban una e nsrelación
de corre empinad ca tillo niños adormila.dos
huella de arce cier ·o e férico hipocamp
lueg r dando por mi mejilla
lJ na gneta e cindía el pai aje
Bajaron ha ta lo man umbrío
de mi cuerp
olp del cierzo gélido
n quiero oírlos más cabalgar
en mi angr
Enócild qu n quisi t hacerme daño

Ji11en'(J

Jlurgorita T'illorreal

Sobre la silla

el v cid con eJ que me de. poso
e ta mañana
El táJam
humedecido
bajo las ábana~
La certeza en el ,·ientre
Te ha id
y tu au ocia crece
como la niña qu viene
a habitar e ta ca a

'o l qui i t
Pero me abandona ce
en medio de la niebla
ólo cuchaba l ruido lejano d un tren
dh · aba un incendi
y l humo
pandia
ha ta hundirse en I aleo
De pués rú sin irm
El il nci crecía ~ encr paba la olas
D pr nt ra una rumba una barda una montaña
y mi cu rp a lo largo dd túnel de pertaba
"na camilla en el úlómo cuart
P nce encima d rru
· roy de. mantelada
deodo era. 1cri tal
e· m el miedo n traga

260

261

�,\./i11 m1 Ma mita I i/hrnal

Ták,mo

La e
1e

qu con trui
m

t

fue arr ada por el ·ento

uceclio

e· mo .e d prendían par J

y ladrill

El r ch ,. ló
. brc lo huc
y l pat. aje c mo la hierb. abrió
c.:ch · raíc . ba1 la planta · d · mis pi :
E. to\ :inclad:i
v · ta e a d od circula el air
ra e
bL ada p r la lluvia

h cha p lvo
y materia qu cr e
~. ta c:isa &lt; ) y &gt;

Como i un papalot
alzara p r el aire
1 vcl de prendid lo niñ
e1 cabell cr n7and
la e r na de azahare
1 s perro mi YC tido
niñ qu el vicnt alcj,

ry

int nt urur

o niñ . e mba mi p. &lt;lr
que -icmprc soñó ten r una fi rmaci.
en ·a e qwna d nde codo r vi nto

El a1 ·o d •I banqu e
don&lt;l1.: d b encontrarte
1mo trador d
a farmacia
Tú pa ·• uj t: ndo a tu madr en l. illa. Je rued
V lar t e m la palabro
t

la frent a tu m dre en . u . ill. mctálic

ti n d l r &lt;l cab za c:ib ll d ni ve y morena la re,
Yo I d } d pa ·tillas yuc como fl r bla.n ru
brotan de mi. mano

J..t; me la frcnt
Le ah o el cabell

l dt~ qu • la amo

Entre el olor d a cpsia \ las 1tnn:i.
V . tida d n vi e n un aún d cirn ·

qu vin para ntre • rm

26

u

�Tálamo
Azul desde la niebla el ilencio me cerca

sobre un barco que parece

r cama o un mru: qu congela

E t cuarto la cárcel
la corriente del \'Í ne en boca del e tómago
la nublaz • n en su drculo de ámbar
smra mtrt· l,1S son1bras
que d de l muell arra rran
e me dobl:in las pi rna
e me,; n la náu ea
se m entumen lo hu
) el si lenci me llama
ma u aliento e. palacio
ventana de un rein c¡u · duerm
luz d l relwpagos
• dentro la catá tr fe
demonios al interi r del vientre
todo 1 • c I res en u lucha
d mied la fuerza de no poder estar
la dimen ióo alejando la mu rte
o pude darte cl vi nto
pude dart I qu má quier
1vient que por ah ra n puedo e, car
y veo crn. la entana
El cielo
y 1am rpaa
atravi a mi ca.me
Velaré p r ti a í ea la carne d \'Orada
É ce e!- el círculo
l 1 na a.nciana I de ieno hace mile de añ
1re. c.ament ) . u definición
u pañ 1leta )' la ida en ·u falda
r el fu go en us mano
in podl'.r le\'llJ1C.'lrme
un ard r en medi &lt;lel e t • mag
como • i l hablara , la pi &lt;lra

_64

Mi'nm'tl Marg,iti"1 '11/arrrol

al derrumbe de piedras
que vuelcan ncima
de la cama o el barco
qu e nubla
de p lvo
Túveoido de la tierra
donde eoconrramo l cadá\' re
también en e t hoyo
brilla una eñal
porque do p I la nutren
hasta fi rmar c o un g lpe de a.ir
un pensami neo
De d e ta luz de infierno yo tt: llamo
como · le hablara
a la pi dra
En algún sitio me oirá
y volverá para que ella florezca
Éste e el círculo
algo estaba por llegar
niebla de odo lo día
gatra de aire
infierno

ec:e ito qu vuelva
la vida

265

�Tálamo

Jüntm1 .\!argarilu

I illamal

Tú que me haces ver
la quietud de lumbrame d la i la
que guarda la bolsa del azúcar blanca
Que cli tingue el alto de lo príncipe
com·ercido en apo del jardín
Tú que me de cubre torcaza recién nacida
temblando en el nido que abriga la p iana
Que me hace el día
en la noche in fin

E n esta intimidad
frente al e p jo
denuda
me um rjo
en u

266

267

�Tálamo

La piedra
bajo la UuYia
bajo la lluvia
la piedra
9ue ve a Dio.

OTRA VEZ EL SANTO:
NARRATIVA VERTIGINOSA, LITERATURA JUVENIL
DE RAFAEL RAMÍREZ HEREDIA

Gabriela Rivero Elizondo
A In me,no,ia de &amp;fae~ amigoy maestro.
DE 40 LIBRO , alguno d
recon ciclo con premios nacionales imernacionale. -como el Premio
Internacional "Juan Rulfo ' de Radio Francia Internacional, el Premio Dashiel Hamm tt d E paña o el Rafael Berna1 aquí en MéxicoRafael Ramírez Heredia es un autor im.pr scindibl para las letras
mexjcana . u obra va de de la novela y el cu nto pasando por el
teatro hasta llegar a gén ro como la crónica y el rep rtaje. Fue también profe or d literatura y director de numerosos tall re lit rario
mi mo. que impartió con la tenacidad, la di ciplina, el profe ionali mo, el arrojo y el inmen cariño qu entregaba a u quehacer
literario a sus amigos y cli cípul y a fa ida, en general. u trabajo
como tall rista marcó a varia generaciones de escritores disper o
en t do el paí , narradore nacido en lo e enta n lo
tenta e
inclu o en l ochenta. De su e cuela de tacan aquí o fonterrey:
Pacy Laurent, Héctor Alvarado y Dulc faóa González, quiene
nutrieron u proc so de imaginar y e cribir, gracias a1 talento y la
g n ro idad d Ramír z H redia.
Rafael no l gó una ríe de novela y cuento clav para la literatura mexicana contemporánea y para comprend r l tiempo qu
hoy vivimo caracterizado por iolencia e in eguridad -tal e el ca o
l "!FA.TIGABLE \UTOR DE

26

269

�Gobmla R.J,· roJ hliz.ondo

Ira t&gt;tz ti anta

d la nov la La .J.\lara, crita parcir de una minuci a inv tigaci n
9 ue hizo d I movimi neo d la l fara ah-atrocha d n v la como
Co11 ;u de \lao·lin o La esqui11a de los ojos rojos. in embargo, en I pr nt crabaj me h
cupado de r ,·i ar un libr qu e cribi · para
jóven •. Otra t' z el .Santo, publicad baj
I ello de fagu, ra, reún una col cción d nu v cu nt que p drían catalogar e com
literatura Jin·mil. Jm•eml le ha llamad 9uizá cóm una trat gia
c m rcial ucilizacla por la editorial para captar nicho d mercad . in robar o qui ne r ndamo. el mund d la 1 tra , ab mo
que la Literatura c n mayú cula, una y cuando e tá bi o crira
aunqu remita hi. t ria de la infancia o d lo j •vene , pu d er
1 ída p r leer re de toda la dadt .. La literatura creo y e una
manife tación artí cica cuya herramienta fundamental on la palabra. un e p jo qu o . dev l di\1 r, ro
nueva per p ctiva ·
macic d nu . tra pr pia exi tencia. E. ca lit ratura la que pr p n e tétic. del 1 nguajc, e tructura literaria y cue ti namiento
nt l 'gico víg me. originale ) aut · ntic
para 1 . lect re qu
habitamos en di. tint ti mpo y e paci . D tal manera qu 1
libr Otra t'ez el Santo e
t rarura c n roa 'Úscula · u 1 ctore.
pu den er ' jóven ' d dieci cho d v imicinc d cincuenta
de n v ma y eis añ
tra z·ez el anto pr ent'l nueve uent que cotnciden en un mi. mo 1 m neo literari : m rcfier al tip de narrador qu mira )
cu nta la hi e ia. n cada una d la nueve historia hay un h robre,
var · n, que r fi r o primera p r · na )'O, una av ntura una anécdota que fi rma parce d u recucrd . P r lo tant , t s narrad re
· n iempre el prota oni ta de la hi. toria y la cu n an n en pa ado
c mo corre. pond ría a 1 recuerdo , in n un pre nce qu cau
ti a de inm cliat al lect r. ◄ t narrador omni cient , e decir,
ue e do lo ab n, on te. tigo, de u pr pia hist ria y e t mi mo
añade al relato un ntid d l ' t:imidad
r . imilitud· lle an la
ri nda n l man . ada un de l narrad r e, ca la hi roría
&lt;l cl la n talgia, dt:: d la pregunta in re pu ca y la imaginaci · n
qu I pa d 1 ti mp I ha heredado. E ta di tancia, l p rmite
el ificar con a. tucia la tramad· l, hi toria y atrapar al l ccor en e

270

r i ten e hil que
la
1 ctor ha iniciad 1pr
zambullir e n univer
. oltand la hi toria p c

tal manera qu una vez qu el
e o d l crura el narrad r lo ccue. rra para
literari bi n c n li&lt;lado . D de ahí va
a p e c m carnada que bliga a guir
t n ión. D

ley nd .
bra resaltar 9u , aunqu l dos lo narradore on un hombre
que recuerda cada un de ell . habla di. timo al tr cada uno acorJ a u p icología idio ·ncra ia, c ndici · n
1al ed d u pr pio
ar ot· cada p r. onaj e de plie a c n autenticidad \ e bra ,·id a
partir d l te ·e .
,

E t , hábil narradore
dan indu el lujo de detener la hi toria ~.ara _hac ~
; e trata d una e pecie dl: ' h puzon
al interior de lo pr ce, mental , traz qu &lt;l linean 1
plano del inc n ci nt • la en oñación, la angu tia · el &lt;l seo. , . a í
como n el cu ne titulado "J. Dillin r" la narración n : rcigin ·a
y contra tant da pa a un lt!mpo lento para la intro p cción en lo
proce. o mentale . ~fá card
bullici xtern .

l lecr r

;pul ad

nu ·o a]

•l
yowk U ,·aba
I Jhícharo la espátula yo l d ·armad r, amarillo p r qué me nj · en I olor, · o no lo sé el pensamiento nunca e rrc a ten r de I que un 9w ra_ n m te t:n r _
rrcno . in comprcos1ón a vec ·s n I p r · rn mene s . e pt nsa
·n • unto: 9u pu den er ri. iblc. ilógico. en comparac1 · n a le
h ch rcak que e ·tán uccd1cnd " . 26

pr cntan un abani
de ituaci n . qu refl jan la
m anaa la pub ·rtad la adol cencia la juventud inclu. la ,·ida
adulta de di er nte p ·r naj . Habría que aña&lt;.lir que e tas hi e n n t1 nen r rcncia temp rale que l ,in ul n a alguna ép ca
c. p dfica. La hi t ria &lt;l e t chav
· chava m ·ican contada n tra l'ezelSa11to pu d n haber curnd hace veinc añ , h. ce
cre10ta o el día d h &gt;· La única ·c pc1ón a e te
prcci, am nt
el cuenc que 11 va c1 título del libr mi mo. n el cuento Otra l'ez
I anlo, el pr t ni ca , t.-i b , i n, d por v r al a11lo ya qu 1
Lo cucnt

2

�Otra "ez ti anto

legendari ídolo popular visitará al pu bl d an Andr, en d nd
'l está de vacacion . sta hi t ria no remite a hace uno 30 añ .
Hoy abemo qu l anto fue l primer per onaje fantá tic de la
literatura popular m xicana -ya que ame del cin e ruvo
el comic.
Las hi, tori ta pr tagonizada por Santo, el Enmascarado de Plata -i.tnpr a n pap l e lor epia- llegar n a tener un tiraje de má d
un millón de reví ta
rnanale .. A principio d lo cincuenta, /
nmascarado de Plata debut' n el cin . tta caracterí tica que distingu a e te cuento d 1re to es qu aquí la fanta ía como el rn nto
lit rari alcanza u máximo nive~ no ól en el pen amiento del
pr ta ni ta, ino también en la imá ene , el lenguaj mi rico y
alucinante que alcanza en ocasi ne l r lat .
•1 cuento, 'De llamar", cuenta la angu tias que u pone para el prora oni ta el hecho d e perar la llamada d u chava durante una
mañana c mpl ca con la ilu ión d que ella e rre, ponda u amor.
E1 te, to pla ma la filo ofía de un ad le cente y la forma en que el
tiempo alarga vuln rado por a r alidad interna que e la e p ra.
E preci amente st jov n quien dice a sí mism : no es com•eniente
lllOSlrt1r las cartas al p,imer golpe, debe 1mo guardarlas y despHés ir/(U sacando
poco apoco (p. 11 ). ta fra pareci ra r la receta de Rafael R.'lll1írez H redia para bac r l nueve text .
Lo cu nto de Ira l'ez el Santo e van conformand a partir de
un d ble cli cur : la hi to.ria que e cuenta y la que , v la.
enunciad p r el narrad r
decir la punta del ic ber no conduc a
1 1 et re p runa trama una hi tocia qu e. tá ·end c ntada no
envucl,, en uo ambi nte fLico emoci nal preci o. in mbar o
cada un de lo nu ,r t lato
c nd otra hi toria ubt ránea que
e n truve d manera imultán a v avanza paralela al relat de d
el ilenci : d d 1incon ci nte c1 , de l mar en.
, sta hi to ria,
no explícita y • í su rida sutilmente n lo rcdat , La qu
r bela
frente al a mbro d l lector y e ntra l
qu ma propu o por
la lú. toria vi&lt;lent . u cuerp , oculto n el len aje va to ' uberante del cuento mi m , urge de lo pr fundo hacia l final para dar
la última e t cada al l ctor.

Gabritla Rii•eros Eliz5mdo

ovena entrada", cuento entrañable qu trata de un niño asmático que ale un domingo p r la mañana caminando junto a u
Pª?re rumbo a ca a d l abuelo. n el camino a isten a un juego de
be1 bol y, d de su lugar en el estadio, pr encía una erie de eventos
qu vienen a cambiar u mirada bre la vida: el ilencio au ente de
u padre y el encuentro mi terio o que tiene en el estacionamiento
con una mujer. partir de e to, una historia de pliega como grieta en u interior fracturando u infancia. Ramírez Heredia logra con
la agudeza crituraJ que lo caracteriza, p ner en palabra e e tado
de angustia qu altera toda lógica inclu o la del tiempo del pacio.
En e t cuento e pone en evidencia cómo a vece la historia ubterránea (la doble vida entimental de u padre) puede er más fuerte
que la ~ue no e tán contando (el paseo dom.irúcal de un niño que
va al be1 bol con su padr ' luego a casa de los abuelo a recibir una
bicicleta como oh equi ). Hay algo d otro que tá a punto de e tallar de de cubrir y noquear al lector. in mbargo, no se mu tra
más que n la angustia reprimida del niño y apena brota cuando u
padr le dice a veces hqy amnios q11e son másfuertes que 11110 misnJo. C11anCÚJ
tengas ,ni edad vas a cov¡prmder 111is palabrar.
En el cuento ' Huy Jabalina' el protagonista cu ma su encuentro ca ual con una antigua compañera de la preparatoria la invitación ~e ella le hace para ir a tomar una cerveza y la trepidante
p adilla n la que e convi rt el pa eo conform avanza la tarde.
n st t xto también abr n las do vertiente , las do hi toria , la
qu el narrador cuenta 'la que el lect0r intuy ·la Jabalina e •olvió
loca. ·Ha alguna venganza oculta que 11 ctor de conozca. ¿ ué
ha ' del padre a ino del muchacho qu cuenta la historia?
'En J. Dillinger" cuento e n l u abr el libro l autor logra
hacer d un hecho tan trivial c m e la kermé d ecundaria del
ol gio ere ita o la que uno adole cente bu can mazmorra
cr ta ~· roban l din ro guardado por la monjas en el Banco de la
En ñación una hi toria qu d ambula en la front ra d lo carna ale coy l p liciaco. También n te cuento l narrador hilvana
d linea argumentale . D trá de la hi toria d lo chicos en e a
kermé repleta de intriga , ensacion
lor , forma y col r , e

2 3

�Otra tttz ti Santo

oculta la hi tocia que existe en la fantasía de lo jóvene : la de las
mazmorra y l d eo.
tro tre cuentos que forman pare del libr on: 'Te acordá
h rmano", cuento que narra la anécdota del narrador y de Policarpi -un par de francach lo o , qu por azares del de tino e encuentran en illa erd pueblo del norte mexicano, sin 1isitr1ntes, con u11 cine de

fi11 de seftlano mariscos vendidos por el gordo Leo y dos cantinas ca/11rosas: ~"
preferida E/Quijote- ambo son un par de cio o qu , para obrevtvu
a la tedio a realidad en la que vi en traman juego amoro os entre Bocanera, el argentino y Minervita, la pueblerina." aría de los
Ángele ", cuento en el que el protagonista recuerda a la mujer que
lo inició en el amor media.me una exquisita narrativa del deseo, la
nostalgia y el erotismo. El texto envuel e; tra grede el orden interno
de lo per onaje y e queda en el lector. "Robinson el ahijado' es el
título d otro cuento narrado con magistral oficio· el cuento empieza
donde termina. Rafael Ramír z fue ma tro n ' tomar la hi toria por
lo cuerno " y clavar la daga en la médula del relato. n joven cuenta
u relación con don temio u padrino, un burócrata podero o a
quien él intenta complacer para que lo convierta en u hijo ademá
de las aventura y desatino qu acontecen durante una con ención
en la playa, mi ma que terminan por determinar su futuro.
' ólo on one " titulo d l último cuento e un relato conformado de de la mirada de un hombr mayor que con no talgia ugiere que la infancia y la juventud no on la palabra que la ev can o
la línea d un cuent , ino la anoranza dolor a intan 'ble qu
implica la imposibilidad de revivirla.
Pero e a e historia d tra hi toria no la que quiero contar o c ntármela p rqu n acepto abrir las mano, y que la im ' n
e
. capen en rnedi d lo blanco de la n.ie,·e qu cubre mi visión.
· que contar y recontar la hi toria e parte d mi tarea inútil
necesito entir el calor de la calle,
el ab r de l r frese de mango,
lo picante de los dulce. e n chile
el fragor del aire entre las palmeras,

24

Gobrielo Rivero.r Elizo11do

el sonido d las guitarra
los amig unido p r la mú ica,
mi familia,
1 s ojos de mi padre,
la caricias en la manos de mi madre,
el cambio ea el crinar de lo pájaros
la erenata a lo árbole ,
la unión del canco de la aves a nue tro canto
'
la magia irrepetible de la música entre pájaro y chiquillos,
nece ito que todo eso no e borre
¿ aben por qué lo necesito?
porgue e mi obligaci ' n,
mi rarea,

la que todo niño tiene abi ndo que el menor de los amigo ,
Yo,

posee el deber de recordarla para que el gran coro,
formado por niño y ave , no e e fum ntre el ,i oto helado que
no va a ce ar nunca. (pp. 186 y 187)

Otro vez el anto no entrega nueve cuento n dond la ironía el
humor el eroti mo, la en ualidad, el sarca mo y la exhuberancia de
ambient e entrelazan para volcar e en wia narrativa que educe al
lector n e a ertiginosa aventura que e el acto de leer, de e cuchar
a Rafael. Y todo en esa avalancha d imágenes historia presentada .con _n_aruralidad ~ ombrosa, aunque ser natural es la pose más dificil,
como diría O car~ ilde. De de el util abrazo entr la historia gu
se cu~nta y la ~ue e ".da, de de la per pectiva de nartadore que
r e cnb n su vida mediante el recuerdo de de ahi Ramírez H r día
con truye su libro para b neplácito de la narrativa hi pana y de nootro , su lectores .
Ra.tnírez Heredia, Rafael. (2005). Otro vez el a11to. México, D.F.: Alfaguara.

2 5

�Reseñas y comentarios

�LA CONDICIÓN CELFSTE DE
MINERVA MARGARITA VILLARREAL
Seba tián Pineda Buitrago•

\ . ' /\DORA DE
EGU D
ERT.~ ffi . Internacional d Lit ratura Letra del Bicentenario or Juana lné de 1a ruz, 1in r a Iar arita
1llarr al font morelos, uevo León )
ya un o mbr impre cindib1 en I panorama d la po fa mexicana. Lo era ya ame del
premio. Lo merecía p r la condición intrin ca d u obra, que a imila lo mejor d la poe ía d l clá ico griego r latin
del r nacimiento e pañol (de Juan d Y p a la p e ía noVi hi pana d or
Juana In· d la Cruz), ha ta llegar a la lírica d la egunda mitad del
iglo XX.

on formación n ociol gía y en l tra con un pi en la academia y otro n la creación c mo tal, linerva 1far arica Villarr al dearrolló de de muy joven una conci ncia est · rica n la que el lenguaje ocupa un plan , acial, pu s abe que de e te contin nte mer e
la p .ibilidad d un mundo mocional vf\,ido qu la creación conduce y la critura reactiva ha ta p rmitir, n 1 acto d la 1 ctura
que lo
re humano podamo acced r a internarno en aquello
qu
mo capac de llegar a er. o ólo
trata de una em ci · n
por la palabra bi n dicha ino más bí n por la única irremplazab]e
impo t rgable palabra qu d cona en nu tra p iqué para abrirno .
en ta operación el jercici d la crítica e ineludibl . compaña
r ciñe cada uno de lo. r gi tr n lo qu u oz con olida.

•scritor e lornbian r i&lt;leme eo fadnd.

29

�&amp;seíias_y co111mtarios

lt ulta difícil definirla. u bra e capa a

cuela y moVlffilent , e incluso a una gen ración d terminada. Puede er a un mi mo
tiempo, una po ta antigua como r Juana y lanzar una voz propia
d J nuevo milenio. Tal vez una de la co, a que d inm diat vuelve
genuina u v z p 'rica es un grado d ab tracción muy bien llevado, en el que nue tra id a d 1 mund queda como uspendida. u
palabra modifica la repre entación del mundo r en la medida n
que podamo a imilar u &lt;lec, naci 'n también el mundo re eotirá
fu rza.
u p e ía, en apariencia, caree de causa concreta (no atinamos
a aber si e de un t no amor o, o intimista y qu' tan lejana re ulta de algo social o id ológico), pero í la sabem llena de fecto
impactante . Quizá e que la cau a mayor d u p ética es la fe en
la acción del ,erbo, su tino · su d tin a un golpe. De c nocemos
la causa
conocemo y gozamo sus fecto . o la oculta raiz· í
la rosa. Ella lo expre a m jor en e t di rico: 'Junto al espejo roto / la
'U

ber1J1os11rd'.
E tos dos er o son tran parente como riguro os. na carga
de de tello d otro de una e tricta sobriedad.
o e , para mí lo
má. orprendente de u p e ía. in embarg sa obriedad no i ninca como la de otro p tas d u generación ob esionad por
la br Yedad, una aYaricia de lenguaje. o. i tampoco uno cuanto
código determinado . a p ía d
linerva Margarita illarreal
e tá repleta de recursos con una variedad d regi tro en los que
e ad,ierte una cuidad a 1 ctura d la tradición clá ica; e nota en
un tribillo d su in ención que u na al Cantar de los cantares e o.
amor s mi rico : 'herida y llll!J enferma estqy de a11Jore! .
Tal vez de ahí aparezca u art ab tract d mucha má v cación
natural que d artificio o artimaña verbal. Por to r ulra cli fícil interpretarla en una l ctura. Ha · que paladearla varia vece . demá
porque p ee la concepci 'n d qu el lenguaj e algo mágico, qu
emb rracha. La vi lencia de tu cu rpo / la angr que fluy '.
e m n todo l mundo ha nacido con a vocac1 n com.'1 ne interrogar . u vuel lirico, p r ahora, a travé de una entre i ta.
Interrogarla en bú qu da d u arte p ética, . decir, c n mira a

28

qu no diga en pro a de todo los día n qué momento urgio
su vocac10n. cómo a la luz d 1 mundo actual, d otro autore ,
corriente p ética ha cultivado una obra a lo largo de una vida a
caballo entre el ambient familiar (es madr de tre hijo ) y del trabajo académico c mo cfuectora d la Biblioteca apilla Alfonsina de
la niver idad ut ' noma d
Len.
'

¿Có1110 nació lit amor o escri/Jirpoesía ¿Q"é circunstancias ~Jistóricas sociales)
crees q11e te in/b!Jeron?
Fueron circun tancia muy per onal la que me llevaron a la poeía, o más qu personale , circun tancia que p rt n cen a otro ámbi t~. _n_ ámbito más mítico que hi tóric qu indaga más en el plano .l!ldiVJdual del ser ' sus vínculo , a ce ecretos, a vece o curo ,
entr la naturaleza y la cultura. Alg e manifiesta d ntro de uno
p ro uno no abe qué es, o al meno yo no tuve claridad tempranam nt de que alguno de mis íntoma tan e o: br tes hir uto de
una dolencia que no encontraba cauce.
esa u rte d dolencia d incógnita en la página emocional,
corre pond a un llamado, un llamado c m una gota que cae y no
advertimo, , e aloja dentro d un ha ta qu d pr oto
e tamo
en un charco. Como la lluvia pertinaz la 11 gada de la p~esía. Pero
a un le llueve d ntro. n no sabe qué
no no ab . Allí e tá
la hoja en blanc .
e no
qu , n ólo es una cu tión de d conocimi nt , ante bien e una aproximación a un ~aber que de /
conoc mo pero qu stá allí, de elándo y cultándo e a un ti mp y ca i e toy egura que existe por í mi rno, exi te por i mi mo
y pa a p r tu oz _ ri ne que er por allí su tránsito. Por o no creo
qu haya p eta como puede haber obrero o m cánico · que me
perdon la democracia, p r e e ficio e cu c aparte.
algo qu
no te p rtenece y al mi mo tiempo ahí e tá alojado, allí vive en un
qu ól e medio de combu tión y de alida. omo un mal car
apar ce lo iod cifrable una dolencia. interna y at mporal. Y necesita alir. La critura entonce
la fuerza l m tor que posibilita
e a ali.da. L invi ible exi v r e, monee vien la imagen como
acción n la poesía y lo inver ímil es que la imagen está h cha de

"ª

2 1

�RtseñasJ' conm1t01ios

palabra . La poe ía implica t entrecruzamient: qu . ya cta~o
Paz apuntó muy bien: v r lo invero ímil · oír l maudito o m JOt:
ver l inaudito y oír l inv ro ímil.
más aún iguiendo a Lezama
Lima: v r l inexi tente,. qu sí exi te en el poema. Principio de la
in te ia uma d esa alt ración d lo entido p r donde empieza
a rondar la p

ía.

¿ConsideraJ q11P e:dste 11110 poesía me:·dcana concreta, o te sientes más bie11 parle
de 11110 historia de la poesía de la lengua espaiiola?
reo qu lo que cribo
muy particular no cr o qu e in criba
en l marco d una en ración una ép ca una nación. Por ejemplo,
hac poco alguien me preguntó obr un epígrafe que aparee n mi
libro Herida llfmi11osa lo e tuvo bu cand n el Libro de los al11Jos en
la Biblia n lo ncontró. L qu uc de e qu yo fu ioné v t o de
un alm con lín a d una carta que m envi , una ami a Adriana
Díaz Enci . o qui e poner u nombr porque iba ad aparee r el
e e lo que yo bu co paradójicam me; aunqu el mi terio n e bu ca, ino que aparece, com a la in piración, hay que
provocarlo. A mí so lo que m atrae y aparentemente e un plano íntimo l que manifie ta pero no é i e. actarnente l e . on
como traz d violencia de arr jo d arrobarni nto d exualidad.
Rapto a lo que s 11 ó por in i tencia en l _papel. _tado Jel
alma que bu can cabida porqu qui ren r realidad marufie ta . n
pura lar ncia ino expre i · n viva.
com me ~ ~ mucho_ bailar,
ient que la p e fa me □ac de lo pi de e bailec1to ue 1empre
e tov intiendo cuando g lp te l pi . Per dónd
aloja: en d
pecho, en el . tóma o n la feroz inclinaci 'n por la palabra de un
hambre indómita. í e e mo e da el matrirn nio ntre 1llamad
que ,;ene de qui· n abe d 'nde la urge~cia d d cir lo in~ecible.
Lo que n pued decir e ólo I ra manife tar, e por medí de la
e crirura e mo cribió Herta Müll r.
, muy c rcana a or Juana, a la virgen arfa como pr ncia manífie· ta a {aria Zambrano a anta r a y a an Juan de
la ruz con quien cel bro mi critura porque v y hacia ello .
Igualm nte me dirijo a aculo ' a Iarcial, qu on exquisito. de

282

majadero
ece · ublimes. iguiendo a Heidegger,
tr l que pa am
el ti rnp e el mi mo. Para mí a · alerio
atulo e un ;1mior contemporán o cuya pa ió□ no son lo coche
de carr ra , la ropa d marca o l futbol, in la poe ía. Y mira hace
cuánto qu vi ió.
frecuento a Homero como i fuera mi vecino.
D verdad qu a Yece m dig , ¿qué hago en e te mundo?, i mis
a.migo real e tán allá, tan lejo pero lo vivo muv cerca de mane'
ra entrañabl a ,·ece m lo é d memoria y en ell
ncuemro la
,Terdad. La poe ía puede e tudiar e desd la hi coria de la literatura
pero har que r c rdar que important poema qu h , on te ·to
a rado , como 1 antur de los cantares el Libro de los 11111ertos alguna
vez fueron imple y llanamente poema ·. ntonce , no me intere a la
nacionalidad ni la ép ca, me int re a la po ibilidad de I grar l registro d 1ámbito mítico en el p ma e ali nto de culto y de mi terio
e plan en l que animal y hombre conviv n in p, ar. Por otr;
parte, m ncanta mi paí , me gu ta much la poesía d mi paí., d
toda Hi, panoam, rica, me iento viva en e te en om que m nutre
profundamente como rambi ' n h ndo m ha alim ntado la p
ía
e pañola. ◄ l mundo e va to y no e p ra 1empre.

.

¿De dónde crees q11e tiene el in1;,1,is1110 q11e caratteriza tu obra? ¿Cómo le
hoces para q"e ese i11timi.rmo p11eda ser entendido por elgran p,íblico deseoso de
e111ocionesy de bum registro poético?
om ante dij , n e 1 r almente intimi mo lo que caracteriza
í parece porque se atravie a el cu rpo en l poema
pero e te cu rpo e también el cu rpo del lenguaje, la inclem ncia
la tensión, la de olación la em done cruda . o no é i hay un
gran público para la poe ía y meno i e para leer la o curidad.
Pero tamp co me preocupa mucho. El mundo e así. Lo important
e. e cribir lo que no puede d cir.
tablecer te ttán ita, que la
dificultad e té allí atrave ada, porqu a í ti n que er. vece ·eot qu mi regi tr es tan mío qu p ca ente entra. Quizá
qu
n mbramo ahora e mo intimi mo e una vuelta a la entraña:

mi e critura.

2 3

�Reseña.f )' commtarios

¡ h, cristalina fuente
i en eso. tu emb]ante. platead

forma e de r pente
lo ojo d eado
que teng en mis encrañas dibujado !

qui iera qu e t nombrar iniera de alli, d la poe ía de an Juan
de la ruz, del intrincado y cri talino erb p ro no é. E ta e la
cue tión i mpre: no é ' un no é qué que qu dan balbuci ndo
rO

la voc ..

Fijar 1111a imagen lo suficientemente plástica o e&gt;-.presar conceptos e ideas: ¿la
poesía ftg11rativa o digamos conceptual? ¿O 11na f/Jezcla de ambas?
1 re ulta difícil evaluar mi crirura y má difícil aún lograr definirla. Pero creo qu tien un poco de t d · e decir, ha ' di tint
regí tro dep ndíend d 1 libro. Lo primer título : J?ama inft_el al
s11e,io y Pérdida, p r ej mpl , tienen poema mucho ma figuraovo
qu 1 tono qu r gi tran los último a partir d Adafllar. Hubo una
variaci, n igníficativa haci 1claro curo, la luz como ra 'º qu atravie a la mat ria de la ecuencia Yerba! l vértig . o é. reo que l
punto imerm di ntre la primerl! tapa y l que siguió e El corazón

111ás secreto.

Adalllar, La condición del cielo Herida luminosa y e te reciente libro
r con ciclo con el Premio Internacional tra d l Biceotenari 2 1
r Juana lné d la ruz, titulad Tála1110 aún inédito· on li~ro -

la combinar ria de brevedad y ' nfa i c n el ver o de larg aliento
cifra un estilo una voz.

E11 ,•arios poemas h!JO.r pret•alece 1111a alfSencia de p11n//1ación: ¿de dónde crees
q11e tiene !11 estilo en términos de textura, estmrttm1 tácticasJ" tono?
uizás la au nci~ d puntuación indica por un lado una intención
de fluidez d eotid de corrí nt d tran misión dír eta· y por
otr , un a id r del di cur o en Ja palabra mi ma de de la de nudez
o la limpieza que implica liminar lo ~ign .
r qu en TálaT110 la e rructura erbal se vuelve minimali ta.
el uni er o oníric ha dictado aquí una realidad qu em rge, se instaura y termina p r exi tir en el p ema, mientra qu la cruda r alidad, la enfi rm dad ho, til, d aparece p r in i t ncia por ru g por
ill\' cación de la palabra como ign ma ·or com ímb lo de lazo
entre di cinta dimen ione . Aquí la poe ía vuelv al mito y el prea ·o apar c e mo una forma d r gr ar a la i rma, elernentale .
Tambi 'n la au encia de ign implica una falta de límite a la cual
llega por elim.inaci ' n, c a muy di_f, rente a partir d ella.
e cribo
demoráod m en el ritmo d purando, lijando, com i e tratara d
una e cultura d un bail cuyo pa o afinara cada día.
í ,e d ata la fu rza en la palabra p r inV' cación, con in i tencia.
,; ó1110 Pes lo 1111eva poesía q11e se hace ad11olme11te en Lali11oa,11érica , q11é

p ema que jue an c n la fragmentaci, n y deri ·an e~ una corn te
lírica qu , como un ri , tiene z na muy honda , turbia . y revueltas,
diría yo y regione cri calina dond puede, v r la p1ed_ra a a r
del agua. Ha}' trazo firme dir cto ' enigmático ue uen n ~~e
ver con l pi ama, p t e mo si el epi rama r r ara de un via¡e
por ri ote.
d cir un pigrama no clá ic : ~~ m lo p~opu e
c n mi libro Epigramísh·cos, que í e una r acuvacmn d l epigrama
latín . reo qu la lírica arcaica d ga lo
n to d
r Juana I::..I
p,imero s11eiio la p ía china y la j~p n a, 1 ant~r ~e los ~antares y 1
óntico espúilual han id detemunante n e t último c1cl donde

piensas en especial de la colombiana?
o t rrnino de de cubrirla. 1e parece qu lapo ía hi panoamericana e una potencia qu e tá en p rman nt bullici , n, ha. voce
fundamental.e y un gran arraigo. En r laci , n a la p ía colombiana, tienen p etas mayores: Jo é
uncí , n il 'ª, P rfirio Barba
Jacob
,n d
reiff,Jo é Ianu l Arango Aurelio Arruro y Alvaro
l\luti . De pué viene la imp rtaote labor de dífu ión y d ac pjo
qu ha hech Darí Jaramill de de el Banc de la República. La
obra antológica d
ernando harry Lara. El reci me , copi
reconocimi m internacional a la bra de Juan lanuel Roca. La
mu a arr jada inclemente de Juan Gu ta\' Cob Borda. La va ta
erudici , n d \\ illiam
pina 9u nm·ega por dístinco género n el

24

25

�Rtseña.f_)' co111enlarios

mi m barco e critural ha ta U gar a lo ma iovene como Ramón
ómez Fernando Deni y
ote, John Galán Ca anova
Lucía E trada.
¿Q11é tanto nos pHedes decir de /11 rombi11ación acadé!llica J' ensayística (has
esetito mrias veres sobre Alfonso .&amp; •es y di,iges s1t biblioteca e11 Mo,rterrf)~
col/lo alilllento esencialpara h, creación poétfra.
0 pued di tinguir con claridad dónde termina una co a r d ' nde
mpjeza otra. Para mí es un co11ti1111t(IJJ. Le a ..\1 on o Reye. y siempre e una guía hacia mi creación y hacia mi compr mi o con el
mund . Dirigir u biblioteca e un honor. lnt nto e tara su altura en
relación a la actividad que emprend m
n la apilla .Alfoo ina.
ui ro qu la Capilla Alfan ioa con !Ye ) tran mita el ideal c n la
que fue cr ada por Al.fon o Reye cuando regre ó de u itinerario
por elmund : una ca a que enriquece el e píriru donde todo cread r
pueda abr var.

En repr entación de I ganadores d l certam n, 1 linerva ~Iargarita illarreal prim r pe mio de poe fa, dio un di cur~o de agrad cimiento n l qu reconoció la graye ituación por la qu atraviea el paí y la tta cendencia de esta reivindicación de la alta culrura:
la lit ratura en e t ca
por part del e tado d :léxico, a ttavé
d I gran incenti,;;o a la creación y la depuración de obra e crita
que igniEca el premio , la edicione que conforman la Bibliot ca M xiquense del Bicentenario principio d edificación social que
de can a en la palabra y de e ta manera no. permit a egurar nue .
tra propia exi tencia enfatizando que este certamen en u e~nda
edición e ha p .icionado como uno de lo má pre rigiados en
el paí por la olvencia de l s jurados participante y los trabajo
recon cid
ademá d er el premi de mayor m nto económico
en léxico. Y para concluir, el meo aje final, de aliento v r c n cimiento a lo e critore conv cadas e tuvo a cargo del I~g. berta
uri aime ecretario d
ducación, máximo repr entante de la
cultura en el e tado.

Una nota poemas
1 día miércole. 22 de eptiembr de 201 l, en el marco de la cel braci, o del Biccot nari de la Independencia de M 'xico se r aliz,
la c remonia de pr miación del gund
ertamen Internacional
d
·teratura L tra del Bicentenario or Juana lné de la ruz n
l al · n del Pueblo del Palacio d G biem del E tad de :.féxico
n la ciudad de Toluca. En dicha actiYidad J é 1\1 jandr
arga
a tro secretario técnico del on jo · ditorial, de tac ' lo m t:i,;;o
del gobi rno del E tado de léxico de coronar c n un certamen
literario la conmem taci · n de la lndep od ncia; é ·ar arnacho
uir z, co rdinador general del on j
o ultivo del Bicemenari , recalcó la importancia d&lt;.: premiar lo m j r de la. letra c mo un
hornenaj p rman ore a la bra de la D · cima r !usa cuya \Ígencia
nriquece la ida de quiene la Jeemo · ac o eguid e pa ó a la entr ga de pr mi a lo 15 anad r c ntand c n primero gundo
) t rcer lu ar en la. categ ría d p sía, n ay lit rario no,;;cla,
cu oto y clramarur a.

26

2

�EL USO DIFERENCIADO DEL HABLA EN
HOMB~ Y MUJE~

Jennifer oate . M.1!Jeres, Ho,nbresy Ltng11aje: flfl acercamiento sociolingiiíslico a las difere11cias de ginero. Ed. Fondo de Culrora. Económica 2009.
Luisa M. Muñoz Cantú

que hace Coa.ce ¿Hablan diferente las mujeres y lo hombre ? Indudablement uno de lo plant amiento má comunes en el ámbito d 1 análisis lingüístico e
preci amente e e, que hombre y muj r hablamo difer ote . E to
es tan obvio que pareciera n haber nec idad de discusión. in embargo, e te u o diferenciado y lo conflictos qu de este urgen, nos
plantean un universo amplí irno de análisi im~ tigac1 n.
lo largo de la hi toria de la inve tigación ociolingüística e
han llevado a cabo di er o planteamiento s bre la razon de la
existencia de un habla diferenciada y e han buscado y e tabl ciclo
di er a e&gt;..l)licacion para t hecho. En u libro M1!}eres Hombres
} Le11gmye Jennifer Coat r vi a estas r plantea la propias.
En la primera parte del libro, Coa.te reví a la con ideracion
generale sobre lo conceptos básico y obre la con trucción d
una m todología de investigación. ¿Qué e lengua? ¿Qué e géner ?
¿Cómo relacionan y se determinan?
onceptualmente, hay una di crepancia ntre 1 que llamamos
exo y género. El prim ro e la di tiación biol, gica, mientra el guodo e un constructo social utilizado coro categoría de cla ificación. La mayor parte de la oci dad e rigen preci amente p r
la cate orización bá ica de 'n r : ma culino y fem níno· aunque
tra un cambio en la conci ocia y la apertura id l 'gica científica
PART~t

D

L\ PREG . :-t\ L 1 IAL

29

�Rm ña.ry comentarios

p r la mi ma muj r.
--&lt; l terc r enfoque de in,estigación e
el d la diferencia qu e tabl e la exi tencia d ubculcura diferent
con caract rí rica
diferent para hombre r muj re .
nfoqu e d arrolló en

lo 80' cuando el enfrentamiento entre los género e eYid nció en
toda las áreas d interacción. El cuarto y último enfoque e el del
con tructivi m ocia! o dinámico, el cual enfatiza que los diferente
u o genérico del l nguaje se determinan en r lación con la coodicion de la interacción social y de la negociación entr l interlocutor . Actualmente en enfoque del d ' ficit e con id ra ob olet
en l mundo d la investigación acial, aunque no a í para la g nte
común, 9ue igue con iderando qu la muj re tienes un habla de
cierta manera defectuo a'. El enfoque del constructo acial e ha
com· rtido en el modelo a eguir n la actualidad, aunque la ma ·oria
d la investigaciones reconocidas en el área, tengan mucho d lo
nfoque de diferencia y dominio.
Hi tóricameme la inve tigación obre el u o lingüístico pued
diY:idir e en do grande tendencia : la que oates llama 'Lingüí cica
Folclórica' y qu se centra n un análi is má orientado hacia lo gramatical hacia la forma y que plantea la revisión de lo a pecto de
gramática vocabulari , pronunciación, verbo. idad r el u o de mala
palabra y I lenguaje tabú, relaci nándolo con la alfabetización v
el acce o que lo diference género tienen a una formación int;gral y formal en la lengua. En e ta tendencia pueden encontrar e
lo análi i r alizado desde la edad media ha ta principio d l iglo
·, de de lo trabajo realizados por Richard ambridge and Lord
Che terfield y las reví iones de lo e crito de Jane u ten y otro
autor relacionado en dond
reflejan la regla de u o lingüi rico que la mujer suponían eguir, ha ta llegar a l e tudio d
Otto Jesp r en.
l segundo mom nto hi tórico n la inve tigación del habla d
género . e centra en el u o de h rramienta antropológica y en bu car explicacion qu tienen que ver má con lo a p et cultural .
• n ta etapa
realizan e rodio d carácter antropológico • dial crológico. En te sentido e habla má obre l 'difi r ncia ' en
el u o de la lengua 9u expre an di.fi renda culturale . AJ e mparar
díver a comunidad , e discuten la difcr ncia fonológica morfol ' ·ca y l ' xicas que nos muestran como en cultur que difi ren
también difieren l patron de comunicaci, n d h mbre y mujere .

29

291

ahora el géner e cooceptualiza e mo plural, coo una gama de
a p cto femeoin y roa culino al alcance del hablante en todo
momento' ( oate 22, 2004) .
La ociolingüí cica e ha e otrado en 1 análisi de género hace
p co ti mp . un9ue ya Labo rep rtaba alguno aspecto del u o
lingüí rico con di6 r ncia de género, realm n e quien com nzaron con trabaj má formale fueron Bate y Taylor en 1988 y Joate
r Camer n en 19 9. D bido a razone má allá d lo lingüí tic y
~ucha. vec lindaod en lo político la muj r no eran percibidas e mo minoría y p r lo tanto n e con ideraban un grup de
e tudio pertinent . Toda inve ti aci , n tendía a un carácter androcéntrico.
n mom nto imbólico en I análi ·s d 1 uso lingüí rico femenino fue la publicación en 1975 d l libr de Robin Lakoff, La11g,11age
and fYl'o1JJan Place que aunqu fue durarn nte criticado en razón d
u falta de evid ncia empírica, marcó un hito en cuanto a pr pon r
a la muj re e m bjeto de e tudio erio. Por extrañ que parezca, no e estudió a los hombr coro grupo e p cífico ino hasta
mucho má tard , ya que el conc pto 'h rnbr ' era con id rado de
la mi ma manera que el conc pto 'per ona' no ameritaba r epa-

s

rado como bjet de studi .
En cuanto a a p cto mee dológico d de la publicación de
Lakoff, e han propu to p r lo men 4 diferent e foque d e tudio. El primer el enfoqu del d , ficit, gún 1cual, el habla d las
mujere e vaga y falta d 6rm za, U na de mul tilla u o exa erad
de adjetiYO y l u o del énfa i a travé d l oid . 1habla ~ m nina e con id raba entone deficiente ·empr en c mparación
con el habla ma. culina. l egundo enfoqu s l del domini el
cual plantea que el habla femenina
una que tá d t rnúnada por
la pre i , n qu e t rupo sufre en un mund ma culino má que
in embarg e ca opresión e d terminada aceptada · perp tuada

�R.u niasy ronie11f(lrios

no de lo principale exponent

en e te rubro de inve tigación e

dward apir.
La explicación de lo u o diferenciados, ti ne su base en lo
tabúes y en el efecto que el contacto con hablante de otras lengua
tiene en lo informante analizado . Humphre) reporra qu las mujere on e pecialmente afectada por 1 , tabú culturale los cuales determinan cuales on la palabras que pueden o no u ar y que
la epara d tus int docutore varone . El contacto con hablante
de otra lengua
analiza en r ladón al habla femenina y u influencia en fa masculina al r visar e c mola manera de hablar de los
hombres d una comunidad se m dilica cuando e tos
casan con
mujer qu pertenecen a comunidade ajena a la propia. n el ca o
de la antropología lingüística tambjén e plantea la posibilidad d
que la diferencias e establezcan como diferencia p r p~rtenecer a
comunidade
parada y no olo por er hombre o mu¡eres.
E ta tendencia de inve tigación nfrenta la problemática de catalogar lo u o lingüístico como diferencia exclusiva o preferente
de género, es decir que alguno u o on exclu ivamente utilizado
por un género o el tro r n circun tancia
peciales.
.
diferencia de lo antropólogo , lo dialectólogos han teru.do un
mejor acercamiento a la l ngua d género en u comunidades y e
han ocupado de incluir a la. mujer como informante en u e tudios, d hacer inve tigación d campo má · efectiva en e e cntido.
La dicotomía de opinion
e tablece n cuanto a si las muj re
on o no más con ervad ra lingüísticamente que lo hombre .
El t rcer moro nt de la inve~tigación soci lingüí tica e· el referente a los e rudio cuantitativo . Representad principalmente por
, illiam Labov y P ter Trudgill, lo que
pretendía plantear eran
los concepto de pre tigi acial r e tigma lo cuale r velan una
clara e tratificación acial. El prestigio se 'relaciona con las formas
lingüí tica que u len utilizar lo grupo ociale de más alto e tatu " ( oate
, 2 04). La forma. stándare d la lengua iempre
e acercan má a la forma pr stigi as y l uso apropiado' o 'correcto de la lengua pued er reconocido por todo u hablantes
aunqu e t no lo utilicen siempre. E tas forma stándares on

292

utilizadas generalmente en profe ion que requieren un trato directo y articulado con otro hablante .
Otro c ncepto ignificati ' e el d variant ociolingüí rica..
ste e refiere a la variante que una forma lingüí tica pre enta y la
significación cial y cllilntifica.da de e te uso. P r ejempl podemo
citar_ la pre encia o au encía de una /r/ po t- ocálica como la que
analiza Lavob n u e tudio obre esta variant fonológica en el
habla del ingl ' en la ciudad de u va ork. En los estudios cuantitativo se bu ca explicar el u d la lengua en difer ntes estrat
sociale , no se pretend hablar d una lucha de clase , ino olarnente
e:ii.1Jlicar cóm cada trato tiene una eri de caracterí ti.ca que lo
distingue como único y diferenciado d I re to. R sumiendo, la variable g , n ro e ha convertid en un a pecto imp rtan te n la in e t:igación ociolingüí cica y la difi rencias que e te marca e cruzan
con la qu e tán d terminada por la da e acial. • una tend ncia
común que ha p elido r m dida en lo estudio cuantitativo, , que
las mujere u arán forma c n id rada de pre tigio manifiesto, la
má. cercana a la forma estándare .
tra Yerrient de jn,;e tigación
Ja de la red
ociale . La
rede abiertas n aquella también llamada de baja den idad y on
aquella a la ]U pert n cen individuo cu,·os contactos e conoc n
poc o nada. n una red de alta d n idad, o c rrada lo contacto
con quicne no relaci namo e conoc n bien.
ta rede
ciale
d termioan nue tros role y nue tr c mp rtami nto, por lo tanto,
afectan también nuestro l nguaje. Las redes de alta densidad e tabl c n mecanismo de c ntrol fu rte que imp n n el cumplimi nto
de las regla de jue
cial, de ta manera por ejemplo tarnbj ' n e
establecen la norma lingüística que d berán u. ar. e. Gen rabnente, la mujer
e relacionan c ne t t:ip de rede y tienden a eguir
la regla
ciale de len a y comportamiento con mayor everidad
que lo hombre . 1;,I acce o qu tengamos a diferent rede sociales, determinará también e n cuantos marco de c mportami nto
d b mos funcionar. n razón de Ja re la a eguir n la r d lo
hablante pued n hacer u de variable no e. t'Índare de una manera común, ju tificando u u o 1 u 'corrección'.

293

�Reseñasy co111t11/onos

Otro del hito d la inve tigaci ' ne l referente a la diferencia de g' n r en la práctica con er acional y aquí e deb discutir l término d competencia comunicativa
tabl ciclo p r Dell
Hnn quien in i rió en la nec idad ló ·ca y racional d incluir
factore ociale
culturale n la d scripci · n del uso lingüí tic .
hom ky compl~menta de cierta fi rma e e po tulado al afirmar
que cuand l niñ adqui r la lengua, adquiere también un ' nti~o
d l correct ' y e to ola puede determinar p r l entorno oci cultural de te bablant en entrenamiento'. Como r la general,
e tablece que La mujer gozan de una mayor comp tencia comunicativa. E ta competencia tambi · n involucra elemento de estrategia
conver acional, por ejemplo el u o de muletilla respu ta mínima , col tilla interrogativa (tag qu 'StÍollS} pregunta , pr nombres
inclu ivo ', órdene y directric indirectamente expr ada , etc. " n
toda e ta estrat gia~ la mujer tiene un u
má marcad que eJ
hombre.
En relación al u o d mala palabra y I nguaje tabú la mujer
mue tra rruí controlada ociaJmente. 1 hombre tiene la prerrogativa de usar esto de una manera má indi criminada la mujer, in
embargo toma má en cu nta la ituaci 'n y lo intedocut re , por
jempl . n cuanto a l halago y lo cumplido la muj r ha dearrollado fi rma de r pue ta que no on directa '.) de la misma
man ra e como lo expr an.
En poca palabr lo hombre y la mujer u an e tilos d interacci 'n di.fi rente lo cuale e han llamado "e tilo ma culino"
y ' estil f, menino" aunque e to términos han id criticad por
di,er s im e tigadore .
hablar de estilos diferido irunediatamentt ·en a e !ación
un conflict una r lación a imétrica. _.. n ese a pecto e di cute por
tanto, el c ncepto de domini e nv acional que in, lucra turno ,
tiempo , incerrupcione tra lap
sil ncio etc. Por r gla general,
los hombr dominan el intercambio con r aci nal, aunque en alguno e cenario , l hablante participan p r igual. in embargo,
una con. tante cial que l h mbr · y la rnujere no cuem n
con lo mi. m . derech de conver ación, 1 qu refl ja el nt rn

294

acial en que e d envuelven. Zimmermann y We t plantean en su
investigación qu al igual que lo niños, la muiere en la oci dad
am ricana no tiene lo mismo derechos en el u o del lenguaje y e to
pr vocó una gran controversia.

Hasta ahora la in e tigacion reportadas por Coates se han
efer:ido al análi i del u o del l aguaje en ituaci ne de gén ro mixta en el siguiente apartado de u libr , e r fi re al análi i de uso
que tienen qu v r má con grupo homogén os. Lo e tudio en
grup integrado por miembr del mi mo sexo, sugieren qu e tos grupo ti nen norma de comportamiento lingüístico distinta .
El habla de la mujere e con idera e p rativa r la d I s hombres
_ e catalo a corno competitiva, porqu iempr muestra e ta característica, aún en ituacione d cooperación. En e re capítulo e introduc también l análi i del concept de jercicio del género donde
e di cute como hombre y mujere ejercen' la caracteri ricas de ·u
énero conforme a la diferente fruacione en qu e encu ntren
en di ver o momento. . iernpre ha_ una adaptación a eguir la regla de comportamiento del género que se . upone cada individuo
debe ejerc r. o e fácil d cidir e p r una pci 'n no viable n el
abanico de posibilidade lingüí tica que una per ona tiene el individuo debe iempre enlama or medida p ibJe at ner a la formas
que e up ne deb u ar egún u género.
Dentro del análi i de la difer ncia de habla de género, e ba
centrado mucha atención n la influencia que la crianza tiene en
como habla l indi iduo. e han realizado diferent e tudio obr
c mo niñas y niños son criados de difi rente manera p r lo tant ,
hablan d manera di tinta. e ha d m trado que las niña adquieren
de treza lingüística de man ra má acelerada que l niños. unque
anteriorment e to
e n ideraba una diferencia biológica, e han
ene ntrado razone irrefurabl de que e to má bien ti ne qu ver
con la manera n que la niñas son 'entrenada ' a u ar el lenguaje
como herramienta de uni ' n y colectividad d una manera má ardua
qu lo niño.

i consideramo que el lenguaje e un de lo a pect
le del pr e o de

primordiacialización deb mo recon cer qu l factor

295

�l~se11c1s_7 comen/tirios

ambientale on det rmínante n el r l 9u e tam llamado a
jugar en ciedad, oro formad como nm o niña., y e no
atribuyen caracterí cica e pecífica de e to rol d de el m rn nt
n que nacem . Conforro crecemo , orno entr nado también
n una formad hablar .p cífica. omo ociaüzado de clifer nt
man ra a ab r: de comentario xplícit
obre cómo deb m
hablar, d lo model d I adulto con l que l niñ
id ntifica d cómo I adulto
dirige de manera diferent a niño o
niña , de la. prec ncepcione de gén ro d 1 rec nocimiento de una
ignificación distinta a lo mi roo comp rtamient lingüí rico de
lo diferent género y de la participaci · n d niñ
· niña. en la
ubcultura de u · ner , la cuale. establecen y perpetúan comp r-

tami n o

pecífic .
na de la área má important del análisi ociolingüístico e
el del cambio lingüí rico. unqu e ha demo trado que e te procede tant de h mbr c mo mujer
l tipo de cambio que e nera
e diferente. i hablam . del cambio moti ad por lo hombre
ntonc este un cambio que tiene a alejar de la norma de u o
c nY nidas y aceptada p r la ciedad. ~ 1 cambio g nerad por la
muj re , es el qu e rienta hacia forma má privilegiadas y pre tigi as &lt;le la lengua, uno qu e tá p r encima de la conciencia ocia!. Lo cambio lingüí rico e tablecidos p r l hombr tiend o
a acercar má a la formru; vernacular con un dejo de identidad
má. arraigada qu el d l mujer , qu cien o má tendencia a la
xp rimentación lingüí cica.
Bu cando e plicar el cambio lingüí tic
y su verti nte , e han stabl cid diver a idea . iempr e man jan lo
asp cto d conserYaduri mo y en ibilidad cuando
habla de lo
cambio prom ido p r la mujere , aun9u e ta xplicación ri ne
un ntido andr c · ntrico, cuand e c n idera qu la. muj re
n
má en ible y má c n ervad ra i e el hombre el que pr mue,,
un cambi . ... ¡ carnbi lingfü. rico
pued e tudiar d manera diacrónica y incr · oica )
puecl n realizar análisi en tiemp real y n
tiemp apar nte.

296

D finiti amente, uno de I tema ma mt r ante en el análi i
d la lengua de género e el de las con cu ncias 9ue el u o de diferences códigos acarr a tanto para la mujeres como lo hombre .
n punto importante en e te re p cto e el de la implicacione
d un habla di tinta en I entorno áulico. Div r o e tudio en e te
s ntido, demuestran qu de la mi ma manera en que lo hacen en la
mayoría de lo entorno acial lo rúño tienden a monopolizar
e pacio y atención. Lo ma tr han h cho un e fuerzo c n ient
en tomar má o cuenta la interaccion con la niña tanto en lo
text que
leen como en la tarea, que e r atizan en y fuera de
cla e. De a6 rtunadamente, e t tipo de acci n han ido criticada al con iderar qu lo alon
e han feminizado' , entonces la
preocupación igu i ndo la mi ma: que alguno de lo géner
e
encuentra en de ventaja, implemente por r diferente.
n el ámbito láboral la muj res empiezan a er má r conocida
y u habilidad interpersonale y v rbaJe, e con ideran ya como
un b neficio. D bido a lo constante cambio de la ociedad, que a
última fecha parecieran er má rápido , la inYe tigación bre los
ent rno áulico . laboral no brindan conclu iones d 6niti a , implement , debemo entender qu las r laciones entre l género ,
u forma de interactuar · u lenguaje Illl mo e ncuentran n
constante evolución.
En la última parte d ! libro Jennifer oate plantea la panorámica del futur de la inv tigación lingüística relacionada al género. n
la actualidad el lengua¡
vi ualiza com cliscur o má. allá del i tema e plantea como una herramienta d in eracción influida por
a pecto
cial ' cultural . l di cur o e confi rma d lo factor 9ue la ociedad y la cultura qu e ta implica determinan como
componente primordiale . D la mi ma manera, la vi ión obre lo
que e el género ha cambiado y ha evoluci nado. J mundo no e ve
a í mi m olo d ntro de un m delo dual de ma cu.lin -femenino
y a í como e demanda at nción para tr m d l genenc en
aspectos legale , médico laborale , uced lo mi mo en el a pect
lingüí tico. orno dice Coates, ' el género nunca e e rático" ( oate
35 , 2 1).

297

�&amp;señasy comentarios

Como cada individuo participa en diferentes comunidade de
práctica, entonces está encarando di ersos role , no todo relacionados con el género, obviamente, p r í influido por lo que
ciedad pre upone del comportamiento de cada uno de ello . s importantí im c mentar que a raíz de esta evolución metodológica
lingüí rica y cultural, se ha creado un nuevo campo de tudio en la
lingüística es el referente al de la lingüí rica horno exual, que
ocupa del estudio del uso lingüí rico de la comunidade gay, lésbica,
bi exual y transexual. Desde los 90' e han hecho ya estudio sobre
la jerga gay en Inglaterra, por ejemplo, por Lucas. n este campo, el
lenguaje e e tudia de de la perspectiva de género y exualidad, las
cuale deben tomarse como concepto distinto . El principal debate
e centra en la di cu ión de la llamada hetero-nom1atividad, la cual egún lo studi os de la lingüí tica hamo exual, determina lo comportami nto ociales poniendo como norma de conducta lo que la
comunidad betero exual con idera apropiado y aceptable.
Concluyendo se d be enfatizar el hecho de que el género e
con truye a diario, n la vida diaria y qu el análisi de cómo e
expre a lingüísticamente debe ba ar e en información oral y e crita
de lo informantes. o olo se d be di cutir sobr la diferencia de
lo gén ros sino también obre la imilitudes. El campo de estudio seguirá extendiéndo e, indudablemente, porque lo que más no
entu ia ma cotno individuo y por lo tanto como in e tigadores, e
preci amente el reto d de cubrir porque orno diferent , lo que
no hace único, como lo plant a Coate eguiremo subyugado
por toda investigación qu nos indique como hablan lo hombre ,
como hablan las mujeres y como e to no di ringue.
· México, 19 3. Licenciado en literatura latinoamericana por la Universidad ucónoma de Yucatán (premio al mérito académico),~• 1a rer of arts in panish por
lar ew. fexico cate Univer iry.
autor de I s libro l 'mo.r robadosy otrosj11egos
(PACMYC - naC1.1lta 2004, UADY 2006) y C11odemo de los sueños ( ondo Editorial
Tierra dentro, 2(109). 1la publicad en ª&gt;'º poesía y traducciones de poesía en revi5tas como Tie1Ta Admiro I 1éxico), Caso dt la.r Am!ricas ( uha), Maporho ( hile),
Caribt escern fichigan niversícy, Marquene Univer ity),Armas Blanca.r e'.
le.~co ta.te Universicy), y Divergmci.as niYersity of rizona).

298

V°ERSAR Y CONVERSAR: COMPARTIR CON
J UAN

RAMóN ]IMÉNEZ
M anuel Iris*

A ~ B~- E TRE EL DIARIO, el testimonio y el diálogo, y sin ninguna m_tenc1on má ~ de adentrar e en el mundo poético en lengua
e panola por medio de conver acione apuntadas con la disciplina
del memoriali ta que estudia el poema por amor, las Com,ersaciones con
]11an Ramó11 jifllénez o tenida por el mae tro Ricardo Gullón entre
1953 Y1955, Yahora bellamente editada por ibila/Fundaeión BBVA
en e~a, España revelan al lector una ca i olvidada y no por ello
poco 1IDp~rtance manera de concebir tanto la labor del poeta como
el pap l rmsmo de la poe ía en la sociedad, encarnada en la figura
del entonces futuro pr mio obel e pañol.
Con _tono p r onalí irno, íntimo como plática entre amigos, las
co11versaao11es no revelan la múltiples y reiteradas ob esione de uno
?e los po~tas fundamentales de nuestra tradición, in que el acaso
in oluntano retrato de Juan Ramón Jiménez dej de ser humano: lo
v~mo. enf~rmo y erudito viejo )' productivo, rodeado de libros, de
citas literarias y de mar en Puerto Rico u última ca a.
De la mano de quien fuera uno de los má imp rtante estudioo de la poe fa e pañola de su momento, ! lector entra n contacto
coa ~nJuan Ramón seriamente preocupado por su paí y u lengua
co~tlnu~ente al ~~to de la revistas de po fa publicada en E _
pana e Hi p~oamenca, y de la obra de los poeta jóvene , 9 ue en
muchas ca 10nes lo bu can. Con la autoridad de u conocimi nto
el po ta su_e_le er un juez tan duro como sabio que lo mi mo babl¡
de su relac1on per onal con Rubén Dario que de u cr encia de qu
hnuel Gutiérrez ájera es un poeta barato [sic].

299

�Rtmiary cofl/entarior

sí visitando lo extr mo narurale de una plática entre ami-

gos en' que nada e más cierto que la espontaneidad, muchas de la

opinione expresada por Juan Ramón Jiménez pueden paree~ por
momento arbitraria o polémicas, y no p r ello meno g niales y

que surgen,) que lo involucran. Para Gullón como para Jiménez la
po s.ía no e un fenómeno apartado de ello mismo ni de la ociedad sino una manera de o tender, preci amente, to do xtremo
d la naturaleza humana. al
la manera ca i ol idada ya, en que
éste libro e acerca a la p e ia y al p ta en 1 mundo: una manera
fundamentalment humana.

aturdidora .
Tal e una de la mavores virtudes de e te libro: presentar a un
poeta mayor que toma -partido y defiende su opinión, y con ello
dar cuenta de un artista qu stá iempre di pue to a proponer una
lect:ma del fenómeno poético ba ada no solamente en u intuición
ino en su pleno conocimiento de la literatura y la hi toria de la misma, que es la historia humana.
Frente a esto el poeta contemporáneo, tan dado a evidenciar lo
cuestionable de la e tructuras e téticas ) ociale no puede má
que detener e y ob ervar a e e artista de otro orden, aca_so y~ ~asado
pero jamá caduco, que no ce a de proponer, de hacer mteligible, se
e té de acuerdo con él no, cierto momento de la poe ía en u lengua: Juan Ramón Jiménez no solamente es un p eta sino de ~i~~ado crítico de poe ía que no duda un in tante en afumar u opin1on
u idea tanto e tética corno política .
Por ello e te libro me parece, además de un aldo de cuenta con
varia geoeracione de lectore que no han tenido acce o a él -pue
ahora estamo frente a la primera reedición luego de cincuenta años
de u primera tirada, en 1958-- un llamado de atención al poeta
crítico literario políticamente correcto o encerrado en í mismo tan
corriente en las tradiciones actuales literarias en lengua pañola.
o quiero er malentendido: en las 011versociones Juan Ramón Jirnénez no aparece como un poeta contr er ial ino como un hombre de letras que, conociendo lo alcances de u abarcadora cultura
literaria, eñala u opinión in titubeo , iempre con fundam oto .
Por u parte, m trand una humildad también esca a en mucho
tudi os contemporáneos Ricardo ullón r ela como un anali ta di pue to a aprender del poeta a e cuchatlo no para terminar
una tesi o elaborar una erie de propuesta teórica , ino para tener
una idea más clara de las palpitacione de la poesía d su tiempo
pues la concibe como expresión inseparable d las ociedades en

i\Ie detengo aquí para poner la luz n Ricardo Gullón, qui n no
olamente es interlocutor de Juan Ramón Jíménez, ino un notable
hombre de letra. autor de vario libro de int re e tan diver
como la pintura de Goya, Ja novela ingle a contemporánea o la p esía de Jorge uillén, al tiempo que fu coordinador de la importante
colección de la editorial Taurus llamada El escntor_; la crítica, la cual
pretendía aportar a inve tigadore , crítico r lectore en g neral diverso trabajos aparecido en di tinto idioma r lugar situand
a í lo estudiado en un context qu reba aba lo estrictamente literario. El mae tro Gullón dirigió ta colección durante lo etenta
y chenta.
Para quien estudia literaturas hi pánica , Ricardo Gullóo e una
refer ocia nece aria. Del mi mo modo, para quien le e n amor
po ía en lengua española el nombre d Juan Ramón J iménez Ineludible. ada tiene que ver con e ta valoraci m:s I premio obel
que obtuvo éste, r el Príncipe de
turia que obtuvo aqu 1: habl
de amor al t xto como expresi · n última y primera del hombre.
demá d e ca virtude d u do participante directo , el
libro e pe logado p r el delicado po ta y e tudio o chileno P dro
Lastra, quien sitúa la obra n u cont xt 'f pr enta d de la xperiencia de amigo, la p r ona de Ricardo uUón, allanando I paso
para l lector profano.

3

3 1

La intimidad que irve de guía conductora del libro llega r
perturbadora eñaland con llo tangencialmente, el cambio que
nue tra ensibilidad ha tenido en m dio siglo.
la mitad d l libro
por jemplo, el narrador-conver ador que e Ricardo Gullón llega a
confiarle al lector, en la única linea que de cribe el S de febr ro de
1954: hqy falleció 111i padre para día má tarde continuar e n las conver ac1one.

�Reseña.sJ' comentarios

Tengo la comi.cción de gue e te libro d be er l ído p r tod lo
u
reci amente p r no er nu vo no revela: la manera n gue
~a v:ado la r Aexi' n d l fen · meno poético Y el ro tro h':1111ano
de la lectura. La ola pre encía d Juan Ramón Jiménez planc_ando
Ri cardo Gullón funciona como aval irrechazable, y el prologo
con
di d h
de p dro La tra hac d 1 libro --el gantemente e ta o, , ~y que
d cirlo d e u tapa gri,es ha ta la última d su 152 _pagina , mayor p rque no e tam o &amp; nte a un
un lujo todav1a
. libro 11ue1
. 10,
·
· f rente a al o mueh o~-,
· raro ;l valioso:
un libro
coa pa a1era
sino
. .
.,
trasc ndente. Cel bro con al gría e, ta dec1 1 n de 1b~a/ undac1on
BBV que ha regre ado a lo
tante, una o~ra que,. 1 no fuer~
ellos pr bablemente hubiera caído en el olv1d . l libr ya sta allí.
Ahora el curno p rtenece al lect r.

Pº:

SENSIBLE FACCECIMIENTO DEL

DOCTOR MAmffiL SEPÚLVEDA STUAROO

\D 2 o ·
L71.!BRE DE 2010 fall ció el Dr. 1anuel epúlveda
tuardo, quien fue director de ducación a Di tancia de la ni er idad utónoma de uevo León durante 12 año y cretario j cutivo del Con ejo
n ultivo Internacional de la propia niver idad,
de de u fundación en 1 año 2 6, con motivo de la ·vi ita a la niver idad de la ra. Pr identa de hile, fichell Bach let, e creó la
átedra Binacional abri la fi tral con tituida p r la Univer idad
Autónoma de uevo León, y la niv r idad de C ncepción, Chile.
De de u creación el Dr. epúlveda tuardo fue el oordinador
cadémico d la Cátedra irnpul ándola en u d sarrollo manteniendo activa la actividad académica en coordinación con la niveridad chilena.

EL PA

1 Dr. Ianue) epúlveda tuardo con un claro entido humani ta de u función univer itaria, apoyó iempre el De arrollo de 1a
lo titución u pre encia en el ámbito nacional int rnacional.

!fon o RangeJ Guerra

2

303

�CURSO SOBRE ALFONSO

REYF.S EN IA

UNIVERSIDAD DE CONCEPCIÓN, CIIlLE

Lo oí. 25 \L29 DF CTL'BRE DF 2010 e impartió el curso' La Literatura y la vida. Presencia Plural de Alfan o Reye '. Impartido con
do hora diaria de expo ici 'n en la niv r idad de Chil .
1 urso e impartió p r el faestr Alfan o Ra.ngel Guerra,
ma tro d la Facultad d Filo ofía r L era de la niver idad utónoma de u vo León, y fue parte d las actividad de la Cátedra
Binacional Gabriela fi tral. E1 cont nido del cur fu el sigui nte:
l.

Vida de Alfon o R y . La niñ zen Moncerr 5. Etapas de la adole cencia. La E cuela acional Preparatoria. 1 renco de la J uvenru .
Primera e tancia en Parí y el término d u trabajo en el ervicio exterior mexicao . El era lado a E paña y u vida n fadrid (1914- 1924).
Regre o a 1 féxico. fisión e p cial a fadrid. Mini tro Plenipotenciario en Francia ( l 924-192 ) . mbajador en Argentina (192 -1930).
Tra lado y • tancia n Río de Janeiro (193 - 1936) . Regreso como Embajador en Argentina ( 1936- 193 ) . Regre o a ~féxico r 1i ión e pecial
en Río dejaneiro ( 193 1939) . La apilla Alfonsina. La a a de Epaña en México. El Colegio de México. Año. de creaci ·n ( 1939- 1959) .
u muerte el 27 de diciernbr de 1959.

2.

La pro ad Alfonso Reye. , de 1909 a 1924. Libro publicados en Madrid. E/ plano obliCJ10. u e crir de Parí., Bueno Aire y Río de
Janeir . us te i en ' vuelta d correo". \fonterro1 arreo Literario
de fonso Reyes. ''La aída '. lJn texto e crito en el barco que lo
lle,a d Bueno Aire a 1 ueva York, de regre o a l\féxico. La queja
de Pedro Henríqu z r ña. Las obra d ran aliento: Lt, crítica en

305

�Reseñasy comenltlnos

la Edad Ateniense. Lz antig11a retórica, El deslinde. Prolegó!l1enos a la teoría
literaria. Otros libros. La afición de Grecia (Los libros dedicados a la
historia y la cultura griegas. La traducción de la 1/íada.
3. La poesía de Alfonso Reyes. Los comienzos y los poemas parnasia-

nos. La vida madrileña )' la poesía de Alfonso Reyes. La Ifigenia croe/.
Poesía escrira en París. La poesía escrita en Buenos Aires. Río de
Janeiro y la poesía de Alfonso Reyes. La "Cantata a Federico García
Lorca". El libro Cortesía. La poesía escrita en México, en los años
1939-1959. La valoración crítica de la poesía de Alfonso Reyes y una
opinión generalizada. La constancia poética.
4. La voluntad analítica de Alfonso Reyes. La teoría literaria de Alfonso
Reyes. La visión fenomenológica de la teoría literaria. P rolegómenos
a la teoría literaria. La primera tríada teórica: historia, la ciencia de
lo real y la literatura. La literatura en pureza y la literatura ancilar. Lo
noético y lo noemático. La ficción literaria. Las tres notas del lenguaje. La segunda triada histórica: matemáticas, teología y literatura. La
isla encantada. Las funciones formales de la literatura. Las ideas de
Alfonso Reyes y las ideas de Ernile Staiger sobre la teoría literaria.
5. La idea de América en Alfonso Reyes. Nó hay tal lugar. Esperanza y
futuro de América. La posición de América.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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