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                    <text>MÉXICO, DmIINGO

28 DE ÜC'fUBRE DE 1906.

C IRCASIANA

NUM. 44

cuad1to de fi, Ltiehet.

�F---=-~~
~

Honores póstumos
Con gran solemnidad se efectuó la noche del miércolea último la
velada que la Academia Mexicana de la Lengua Correspondiente
de la Española, organizó en honor de uno de sus miembros más
conspicuos, del distinguido filólogo Don Rafael Angel de la Peña.
La velada tuvo lugar en el Teatro del Conservatorio Nacional
de Música y á ella asisti6 una concurrencia numerosa, formada en
su mayor parte de literatos, políticos y periodistas, admiradores del
distinguido finado, y fué presidida por el Primer Magistrado de la
República, en compañía del señor Vice- presidente y de los Secretarios de Estado, Lic. Don Ignacio Mariscal (académico), Lic. Don
Justo Sierra (académico) é ingeniero D. Leandro Fernández.
Todos los que leen en el país, han conocido los altos méritos
del sabio que desde en vida subió á
los aposentos de la fama en medio
del respeto y admiración de cuantQs
hablan la lengua española, de la que 4
fué uno de sus más ardientes cultivadores y restauradores, como fué
de la ciencia un fidelísimo amante.
Don Rafael Angel de la Peña,
batallador incansable en la lucha del
perfeccionamiento humano á que
aspiran ineludiblemente los séres de
bien conformado .ierebro, ha dejado )
una estela de ejemplares virtudes
que imitar y que debe resplandecer
con nuevas obras en el océano turbulento de la juventud.
El afortunado que llegó á.hablar
con aquel viejecito simpático, todo
pulcritud, todo enseñanza y h~mildad, alimentado de nobles pasiones
y aureolado de . ingénita bondad;. el
discípulo que v1ó caer de sus lab10s
y lo recogía atónito, el ~aná de su
saber inagotable; .el amigo, el. ~ariente, el desconocido, todos rec1b1e·
ron fructuosas enseñanzas y elocuen
tes consejos de ague! sér superio.r,
quien cumplió su destmo ICI·BAS, sm
llevarse á la tumba un resabio de
amargura, ni .un r~proohe, ni una
queja; ,mtes bien, sm que á su f~e~te oprimiera la corona del martmo,
sintió los ajenos dolores como propios, los dulcificó y murió bendecido.
Las pompas últimas no fueron pa·
ra él un postrero adiós. Significaron
el estás con nosotros, que los griegos
decían á su maestro en los instantes
del eterno viaje.

Dos grandes pérdidas.

mo pasado un crecido número de caballeros con el propósito de
fundar un círculo social que sin duda llenará un gran hueco en la
monotonía de la vida mexicana, hoy por hoy realmente falta de un
centro que, como el que va á establecerse, sirva para honesta.;¡ distracciones, cultivo sano y seguro de conocimientos personale1:1 y
actividad en el trato y cambio de ideas.
Efectivamente, no hay en la época actual un verdadero centro
de sociedad que llene fines tan apetecibles. La existencia de varios
casinos, debida al esfuerzo de las colonias extranjeras y de las de
cuatro ó cinco Estados de la República, responde imperfectamente
á los deseos primitivos de su establecimientc. El J ockey Club, que
hace ya muchos años celebraba soirées, banquetes y bailes para las
familias de sus socios, ahora es un espertatorium durante el día y un
petit Monte-Carlo por la noche.
El Oasino Nacional, que nunca dió fiestas en que figurara el elemento femenino, acaba de morir
víctima de consunción de Baccarat.
La "Sociedad Chihuahuense," siem·
pre tan bien concurrida,y el Club-Té,
círculos á que pertenecieron jóvenes
de las principales familias de Méxi·
oo, decayeron hasta morir de inani·
ción, faltos de quorum monetario. Los
otros clubs ó círculos que subsisten
integrados por elementos heterogé·
neos van camino recto á la desapa·
rición algunos. En fin, parece que
el espíritu de sociabilidad va perdien·
do cuanto gana la afición por todo
género de "sports;" y aunque ambas
cosas tienen sus ventajas, es de pre·
ferirse la fundación de centros de
recreo como el que se proyecta y al
que deseamos prosperidad y augu·
ramos larga vida.

-

Merecido homenaje.

_..

-----------------~=~--=~

A las diez de la mañana de hoy
se celebrará una importante ceremo·
nia, organizada por el señor Cónsul
General de Venezuela, y tendrá lugar
en la casa esquina de la 2 ~ calle de
las Damas y Ortega, que habitó el
ilustre Libertador Simón Bolívar.
Va á descubrirse una placa conme·
morativa,que tendrá la siguiente ins·
cripción:
,
.
"Simón Bohvar, Libertador de
Venezuela, Nueva Granada_, ~cua·
dor Perú y fundador de Bohv1a, ha·
bitó esta casa en el año de 1799. La
Col :mia venezolana residente en Mé·
xico consigna el recuerdJ de este
hecho, por amor y veneración á su

Después de muchos días de engloria."
fermedad han sucumbido dos perso·
Terminado este acto, los ~ nnalidades conspícuas de la sociedad
SR. LIC. D. ALFR EJ?O CHA VERO,
currentes se dirigirán á la Capi~~
metropolitana: el señor Licenciado
.
, .
t el 2 4 del corriente.
de los Reres, en Catedral, para e!ta
Don Alfredo Cha.vero, m:u~rto la noche del 1?-1ércol~s u~t1mo, el sepositar ante los restos del Libertador Hidalgo una corona con
ñor Licenciado Don Emilio Velasco, falleo1do al s1gmente d1a.
leyenda:
.
El uno como historiador, dramaturgo, poeta y político habilí"Los Sud-americanos residentes en México, al inmortal }IJ·
1
simo y el otro como diplomático y jurisconsulto eminentísimo y
dalgo.-28 de Octubre de 1906."
recto, produjeron ob::as dignas de _remembranza. ~u conducta como
El cumplimiento de ambas ofrendas enaltece dignamente e
ciudadanos, debe senala~se ~ las Jóvene.s generac1o_nes para que la
mérito de héroes tan queridos.
imiten amando á la patria sm el platomsmo de los ilusos, pero con
La vuelta del veraneo.
la verdad majestuosa que nace de los hechos del trabajo, de la ela·
'tal las
boración de la máxima y de la prodigalidad en el servicio del ci·
Están regresando á sus elegantes residencias de la capi ' .8•
familias que anualmente, en el verano, ocupan esos ~randes r::uvismo.
Ellos batallaron, lucharon más en la investigación, con el antosos jardines que se llaman Tlalpan, San Angel, M1xcoac,
helo indeficiente de los que buscan la verdad en la experiencia adubaya, Tacuba, etc.
dO8 frUtoS
nada de las cosas y de los hombres, y mostraron después el fruto
Muchas flores nuevas vieron crecer, gustaron de dora carnPo,
de sus afanes en claras y preci,:;as manifestaciones de inteligencia
é iluminaron sus pupilas con los tonos crepusculares del
Laflauque tan dulcemente baña el interior de las almas.
y de laboriosidad.
Sean bien sentidos éimitados mejor los buenos ciudadanos que
Buena preparación para el rudo invierno 9ue se espr~~ á oír el
ta de Pan ha entonado ya el ardoroso preludio que no eJ
se van.
ruido de cascabeles de la nieve.
GANDAfü\.
FRANCISCO
~
Un nuevo círculo social.
el
lunes
próxi·
se
reunieron
En el Teatro del Renacimiento

r

'1

•

'

El eoncurso
dt Dramas
Yeomtdias
. Acaba de dar su fallo

inapelable el jurado calificador que designó la Secretaría de Instrucción
Pública Y Bellas Artes
para conocer de las obra~
dramáticas presentad as
al concurso á que fueron
conv?cados los escritores
mexicanos.
Cinuuenta y e u a t r O
obras para el teatro fueron presentadas, y conforme á las bases del concurso, tres de ellas han
alcanzado, separadamente, el p remio de quinientos pesos. Fueron éstas.
Cere.bro Y Corazón, de ]~
escn tora potosina sefiora
Te!esa Farías de Isassi,
quien. ha hecho un loable
estudio en prosa de caracteres nacionales en un
asunto bien llevado y de
fon do eminentemente
~or~l; El Conde de VillaMdtana, en que su autor, el tantas veces Jau1:3do poeh Rafael de Zayas Enríquez redi·
Vl ve en la ese
·
·
.
,
cundísim Lena 1mgemoso Calderón, al feO
de a uell
ºI?e de Vega Y á otros personajes
8 época de la literatura espafiola~
Micbe1 m
ªJote~i Dei Gloi'iarn, de Alberto
y estud'· uyl'tconocido Y apreciable traductor
1oso i erato.
El ·
Yigil lr~:o lo i~t~graron el Sr. D. José María
Dr
a• ra. Vngrnia Fábregas de Cardona
ni~ Ga~tt Flores, Luis G. Urbina y Anto~
el Sr E ' . gurando como Secretario sin voto
· nrique Fernández Granados.
'

ª
}l1;J/? ª

M

:f~::;

Las obras premiadas que
1f
senlarán próximamente en
e Aª~º del público, se reprepañía dramática es añola
ro r eu por una buena comEL TIEMPO una am~li
't y. entone.es .se dará á los lectores de
sin reservas, debe cele~r:~s: ;~~~~~~~~~~~]¡Je.ro dedsde luego,
,
.
s1mo e1 concurso, desde el momento en ue b
elevó á un crecido núm!o 'd ue~o m~diano, el contingente se
· e .pio uccIOaes en un género que
naturalmente
.d
El gran alie~fu p~1l e~grac1a, tiene en el país pocos cultivadores.
llevará á mucllos' r, pp fder?so estímulo que éstos reciben ahora
,. er ecc10nar sus afi ·
'
d'
'
mon:s, a estu Iar Y. á que
consigan quizá, en no mu le'
mente, dignamente esa altr. Jano porvemr,. ascender bizarrala del beduino Jac~b que sse1m11ª cuestl;aTde la literatura, esa esca,
ama e eatro
L o bra de la Secretaría de I t
·,
· .
tes es una verdadera obra de nlts ~ucc1on Pú bhca r Bellas Arf Xo &lt;ludamos que ella dará satisfactorios
cu urn.
resultad . .
.
os, pern para
que esos resultados sean com let
nacional para la comedia p ~s, ~s preciso crear una escena
mente escrita i
. d ' pues ia literatura dramática simple10 prn uce gran efecto·
'
¡·
sea verdaderamente eficaz en
. lt' pdara que es~ 1teratura
á las tablae.
sus resu
os, es preciso llevarla

d

ª

4

ª

La generosa iniciativa ofici 1
romanos, ha despertado de un prolongad
l:' coámo e1 «desperta feno,&gt; de los
·.
·
.
o sueno 1os autores y ya O 1 d · ,
d 11
.
n os eJara
dormn ...... m en sus propios laureles
bol de raquítico follaje [t que tanto se' i~~ud e e os n~ces1ta vestirse el ár·
0
guante literatura dramática.
e1 parecido de nuestra men.
Nada valdrá mi congratulación al señor ~1' . t.10
el primer paso, firme y seguro en este d.f''. mis
de I1~strucción Pública por
b~rgo, desde mi humilde asiento de incipiente inf;r~~ Y ~ermosís1m? sendero; y sin emtdodr, se la envio, con el convencimiento de que merece la de todos los entusiastas
t ·
.
aman es e las letra
s pa rias.
N u~stro semanario engalana hoy esta plana con los .
En pnmer lugar aparece la Sra. Teresa Farías de I
. iet~at~s de los autores premiados
sassi, siguiéndola por su orden, D. Ra~
fael de Zayas y D. Alberto Michel.

ª

F , G.

�- 621 -

- 620 Prestaron ;:,U ayuda, valiosísima y
muy eficaz, las honorables damas, señoras María Godoy de García, l\Iarfa
Canales de Moneada y algunas otras
pertenecientes como aquéllas á la Con~
gregación del Cate?ismo. A todas ellas,
así como á la soc1eda(l en general, 11a
quedado profundamente :igradecido rl
seflor Pbro. Díaz Barrigo, quien nos FU·
plica lo hagamos constar así, &lt;"&lt;&gt;n:o ¡·Ú·
blica manifestación de agradecimi&lt;'nln.
La simpática fiesta se efectuó en
una Quinta ele Jn. calle &lt;le «Cuatro :,rbolrs, de Jn. propierlad de la 8Pfiora
Yiudn de Alexander, cedida galantemcnt&lt;&gt; nl I fecto. La «Kermesse)) resultú,
eomo tenía que ser, muy animada y divertida. Atendieron los puestos niíiao:
vestidas con grnciosos trajes de fanh1sía.
J~ntrc las infantiles -vendetloras rcco:d.1mos qne se hallaban Celia Díaz, Conchita Villa, ":\Iaría Rernal, l~lenita Puga, Elvir.1 Bnño~, María Luirn \'nrcla,
.Tonqnín y i\fn¡rdalena Z:wnla, )forh
T,,irrañaga, Ro&gt;'ita. fü,rnal. ~Iarí:1 L1 1:_
sa Gómcz Tagle, L, lita Orive, Mmía
Ahumada, y los niños Díaz B.'lrrign,
nlc n:::ada, Bu1nes, Orive y Villa, Pi rr ,
Glorin, Alzún, Castro, Castro y Alzúa,
Castillo, Gentil, Cabtree, Eternocl y
Moreno. Las principales familias de Popotla ~sistie~on á la .Jamaica,
llenando el lugar de la fiesta que pronto fué wsufioente para contener á todos los asistentes.
La presencia de tnn eAtimablcF per¡¡onas tlió grnn renkc al infan·
. .;

Una vista de la ciudad. [ H:ntrada por l~ictoria.J

)&gt;

Ruinas de la Gran A venida

NUESTROS GRABADOS

Circasiana cuadro de N. Siehe1. -No habrá seguramente quien
desconozca 1a 'fama de hermosura de que gozan las mujeres de la
región septentrional del Cáucaso, entre el Mar Negro y el Mar Caspio, que hemos dado en. ll.a~ar Oir~asia,. aunque es.t,e nomb~e no
corresponde á ninguna d1v1s1on política n~ sea expres1on geografica;
pero los que contemplen la hermosa muJer d.el grabado ?e nue~tra
primera plana, no podrán menos de conv~mr en gue, s1 todas laf:
circasianas son así de bellas, la fama no miente, m mucho, menos.
La llegada de los periódicos ilustrados,. cuadro de Calderon.-1..n
mayor de las hermanas suspende sus habituales tareas para e:x!rn1nar los periódicos que más le agradan y que, conserva~d?, aun el
olor á tinta fresca, hojea con verdadero agrado. Las .n~as Jovenes,
ansiosas de saludar al amigo que semanalmente las v1s1t~, esperan
con impaciencia á que la otra termine mirando por e1~cima de _su
hombro con disculpable curiosidad los grabados; y la mas pequeno,.
abandonando los juguetes por breves momentos, contemp}a con tleleite las estampas, que más tarde ó más tempran? acabaran por r,erecer á sus manos si 1a diligencia maternal no tiene la precauc10n
de ponerlos á buen recaudo. •
.
Tal es el asunto del cuadro de Calderón que reproducimos en
Los edificios de la.- Capitanía, del Gobierno marítimo Y del Club naval.
la página 628.
,
"Kermesse" en Popotla. -El domingo próximo.pasado se efectuo til fe~ti val cm·o resulta.do debe haber satisfecho á sus organi~adores,
en Popot1a la ''Kermesse'' de caridad que organizó. el sefior Pbro. parti~ular~ente al caritativo y esforzad.o señor Pbro. Diaz Barriga, que
Don Manuel Díaz Barriga, celoso cape1lan de la Capilla de Nuestr:3- f ué el alma de la fiesta.
.
· M
Señora del Pronto Socorro, con el fin ~e all~garse fondos para su.miEl enlace Abascal-Mariscal.-El joven arquitecto D. .Federico ariscal y Piña, cayó, el m1ércol~s de la
nistrar ropa, etc., á los niños que asisten a las clases de Doctrina.
semana pasada en el lazo de Himeneo.
Eloísa Abascal' fué la que llevó al alt:ir,
satisfecha en su vencimiento, al amigo
Federico.
En 1n, iglesia de Santa Brígida j es
&lt;l.ió la bendici6n nupcial el Ilmo. ~ei.ior
A1arcón Arzobispo de México, asistido
por el R. P. M. Dfaz Rayón; Yante u~
concurso de sus amigos, qu~daron as1
unidos para siempre los destmos de los
nuevos desposados.
.
Padrinos fueron la Sra. OseJ.º de
Abascal y el Sr. Don Alonso Mariscal,
de manos· y de velaci6n, la Sra. Dofia
Juana Pifia de Mariscal Y el Sr. Don
Diego Abasca1.
.
, .
EL TIE)IPO !LUSTRADO, y por el )
en su nombrP. el cronista, e:xpre!ad1 s~1
deseo de que Eloísa ,\ bascal Y :F e erico Mariscal, encuentren. siempre llano
y fácil el sendero de la vida.
.
Los terremotos en Ch'I
'e.-Amplia., .
mente informaron nuestros periadtfs
de los tembloresque en la no~he e ral 17 de Aoosto último, sacudieron ~ 0
te del te1~itorio de Chile, causa~
grandes destrozos y desperfectos en SanEl Teatro de la Victoria., de Valparaíso.

l'_a,:ís. el_ ~residente de Francia, M. F1:1l1ieres, erliprendi6 un nuevo
eligiendo para visitarlo, el departamento de Lot- et- Garonne,
de &lt;londe es natural.
Durante el viaje, se detuvo en Marrr.an&lt;l.e en Tonneins Port8aint-~1arie y Nerac, lugares donde permaneci6 solamPnte los instantes necesarios para recibir los saludos de las autoridades y
pueblo.
. Lle.gado á Agen, se detuvo día y medio, que pasó entre las ma111festac1onPs que á su elevado carácter correspondía que se le hiciesen. La ciudad se engalan6,
y todos los habitantes con extr:iordinario celo adornaron las
fachadas de sus casas. De los
fcstt'jos y ceremonias efectuados
sólo mencionaremos la tradicional escena francesa que rara vez
se omite en fiestas semejantes.
El 29 de Septiembre arrib6
M. Fallieres á Agen, y cuando
llegó á la plaza Jazmín, lo recibió un grupo de niños alumnos
de las escuelas. Desprendióse
del grupo una simpática jovencita, quien le dirigi6 en nombre
de sus camaradas, los cumplimientos de bienvenida usuales.
M. Fallieres la escucb6 con la
cabeza descubierta y con amable y paternal sonrisa, cantesLa Iglesia de la Graoia.
tando á la pequeña oradora con
un cariñoso abrazo. Todos los personajes que presenciaron la escena,
sonreían como sonreía también el Presidente, recordando al simpático M. Loubet, cuyo semblante siempre ofrecía el atractivo.aspecto del hombre sonriente y satisfecho ...... aunque no lo estuviera.

VWJP,

Un fusilado por el Je lito de robo en las r uinas de Valparaíso.

tiogo, la capital; en el importante puerto de \'iLlparaíso y en algunas otras poblaciones.
Val paraí~o fué la ciudad que más sufrió, como puede comprend1·r::e mirando nu&lt;'stros grabados. Gran parte del lado noroeste
de la ciudad, barrio llamado el Almendral, foé destruidl),. Está atraYesada esa parte por una gran arteria central, la calle Yictoria, que
Yino ab:1jo. Las casas cuyas fachadas daban á las calles de la Indc·
pendencia, Uaipu, de la Gran Avenida y del Estero de Jaime,
rnEricron serios desperfectos. Muchos hermosos edificios del centro
de la ciudad, desaparecierQn también. Del ·magnífico teatro de la
\'ictoria, sólo subsisten unos cuantos arcos. En la misma pla1,a, la
suntuosa casa habitación de la riquír,ima chilena Dona Rosa Juana
de Eward, qued6 reducida á escombros. La iglesia de la Gracia, la
de los padres franceses, los conventos de los carmelitas y el del Sagrado Coraz6n, un colegio y varios establecimientos civiles y federales, corrieron la misma suerte y de ellos vénse hoy solamente sus
ruinas.
Los despachos cablegráficos y las relaciones de nuestro corresponsal en Chile, así como las copiadas de los peri6&lt;licos de aquellas
lejanas tierras, habrán dado idea del terremoto; pero una idea ligera
que hoy vienen á completar las ilustraciones que reproducimos y
que nos ponen en actitud de calcular lo que fué la catástrofe de
Chile.
El viaje de M. Falliéres.- Acabando de regresar de Marsella á

EL VIAJE D E

El Pra3idente y su, acompa.ña.ntes mirando la recolección de la uva.
de los viñedos.

M . FALLI E R ES

M. Falliéres escucha la bienvenida que le da en la Plaza Jazmín,
de Agen, una nifla de la.e escuela-a munioipales.

�- 622 -

LA RISTORI
SU VIDA Y SU ESTANCIA FCN MEXICO

Acaba de morir, á la edad de ochenta y cinco años, aquella reina-y soberana de la escena, la incomparable trágica que se llam6
Adelaida Ristori.
Cuando en 1874 se anunci6 que había llegado á México, los
devotos del verdadero arte dramático la saludaron con inusitado entusiasmo.
Los j6venes discípulos de Altamirano y del Dr. Peredo, recurrimos á estos maestros para que nos dieran datos sobre la vida de
la artista privilegiada.
Supimos que naci6 en Cividate, aldea de Frioul, siendo hija
de unos pobres y obscuros comerciantes que la sacaron á la escena,
á la edad de dos meses, en una pieza de Giraud: ((El Preceptor en
apuros.ii
A los cuatro años hacía papeles de niña y á los doce de criadita y de tonta.
A los catorce trabaj6 en el drama ,,Francisca de Rímini,ii de
Silvio Pellico; y escogi6 para su primer beneficio el papel principal en una comedia imitada del francés: ((Los dos fantasmas. ,,
Ingres6 á los quince años en una compañía italtana en la que la
célebre Carlota Marcchionni, que desempeñaba los primeros papelee, le tom6 gran cariño y le di6 muchas y provechosas lecciones.
En 1841 entr6 la Srita: Ristori en una compañía de Parma y
brill6 como una estrella al lado de Antonieta Robotti. Allí despleg6 todas sus grandes facultades y todo su talento, desempeñando
en Livomia los más difíciles papeles de dama joven, porque en
esa época prefería la comedia, sobresaliendo en las piezas de Goldoni.
Gherardi dei Festa, uno de los mejores autores c6micos de Italia, escribi6 expresamente para ella un juguete chispeante intitulado: ((El reino de Adelaida.,i
Aplaudida en la comedia, mostraba su preferencia por el drama y por la tragedia, y al fin,
se decidió á adoptar este género bajo la sabia direcci6n de
Carolina Internari.
Unos amores romancescos,
seguidos de su matrimonio
con el marqués Capranicca
del Grillo, en 1847, interrumpieron por algún tiempo su
carrera dramática y su pasi6n
por el arte se redujo á los teatros de sociedad, en los cuales deslumbraba con sus poderosas facultii des.
Una noble acci6n la nev6
de nuevo á la escena. Trabajaba una noche á beneficio de
un empresario arruinado, y obtuvo tan espléndido triunfo que puso coto á todas las consideraciones y á todos los escrúpulos de familia. Después de formar y de dirigir ella misma una compañía
durante algún tiempo, se co11trat6 con la del excelente actor y empresario, Domeniconi.
Carolina Internari la oblig6 á estudiar los principales papeles del teatro trágico italiano, el de ce Myrrhaii sobre todo., la ((Fedra&gt;•
de esta nueva Rachel.
Desgraciadamente su debut en esa obra maestra de Alfieri,
coincidi6 en Roma, en 1849, con el sitio de aquella ciudad.
El bombardeo hizo que cesaran todos los espectáculos y la eefiora Ristori se convirtió en Hermana de la Caridau y fué á velar y
ácurar á los heridos en los hospitales.
En 1850 volvi6 á la escena. Deslumbradora en ,cMyrrha,i&gt; se
hizo aplaudir en otras tres tragedias del mismo autor: ((Rasismundo,)) "Octavio)) y ,cAntigone.n
Formando parte de una gran coi;upañía Sarda, representaba
cada año varios meses en Turín y recorri6 toda la Italia, siendo
aplaudida con entusiasmo en sus obras favoritas: «l\Iyrrba,» ,&lt;Francisca de Rímini,» crPía de Tolomeo&gt;i y ((l\faría Stuardo».
Esas piezas le dieron también grandes triunfos en París en 1855.
Jamás otra artista extranjera había recibido iguales ovaciones en
Francia. Admitida á trabajar delante de los parisienses algunos días
después á la renombrada Rache], debi6 á este incidente 1ue se redoblara el entusiasmo; porque los fanatismos del público para la
actriz francesa, no turbaron en lo más mínimo el gran éxito de su
rival.
El nombre de la Ristori sonaba en todas las bocas; sus retratos
se vendían con profusi6n por todas partes; el gran Lamartine le
compuso unos versos lindísimos; el Gobierno le hizo brillantes proposiciones para·agregarla á la Comedia francesa y ella, con asombro dé to'.los, tuvo el tacto y el patriotismo de permanecer italiana.
Desde entonces, y por tres años consecutivos, la Ristori daba
en el' teatro Italiano, de París, una temporada dramática y algunas representaciones en los departamentos.
En 1856, el gran lector de Francia y aJ mismo tiempo gran escritor, autor dramático y poeta, Ernesto Legowé, le confi6 su ,,Me-

.. '

déa&gt;J que la Rachel se había negado á representar y que Montanelli tradujo para la Ristori al italiano.
Montanelli le eacribi6 también una obra original «Camma »
que le proporcion6 nuevos y ruidosos triunfos.
'
Soberana de la escena en Italia y en Francia, adquiri6 pronto
~a popularidad europea y fuf recogi~ndo en .todas las capitales
iguales aplausos á los que Pans había sido el pnmero en tributarle
A fines de 18fi7 recibi6 en España la más entusiasta acogida
en París, en la temporada de 1858, con la tragedia ,e] edra )) traducida al italiano, despert6 los más vivos recuerdos de la Rache! y
sali6 triunfante.
. ,,El talento de _la Ristori~decía entonces Vape_reau-es rico y
vanado, pero no tiene analogia con el de la sefiorita Rachel porque la actriz italiana posee tanta vivacidad y expansi6n co~o la
trágica francesa concentraci6n y profundidad. Sin carecer de energía, tiene particularmente esa sensibilidad simpática que los italianos llaman affetto. Dotada sobre todo de una maravillosa flexibilidad, pasa en la misma escena del drama á la comedia, de la alta
trágica al sainete. Se dice que, sencilla y modesta la célebre trágica
es, además, en la vida privada una ejemplar madre de familia.n '
Con tan brillante reputaci6n. se hizo aplaudir por los Reyes·
Guillermo primero la condecor6 en Berlín con la medalla de Cien~
cias y Artes; el Czar de Rusia le regal6 un precioso aderezo, y casi
ei:i todas las Cortes de Europa la agasajaron y obsequiaron espléndidamente.
En los Estados Unidos obtuvo grandes ganancias en 1866 y
más tarde vino á México, donde apareci6 como un deslumbrador
cometa que fascin6 las miradas de los que .nunca apartan sus sojo
del cielo del arte, buscando un astro nuevo.
Enrique de Olavarría y Ferrari, en su magnífica y eruditísima
«Reseña hist6rica del teatro en México, n describe c6mo lleg6 la
gran trágica á esta ciudad, la mañana del 29 de Diciembre de 1874,
después de haber sufrido un descarrilamiento en el ferrocarril de
Veracruz.
Trajo una soberbia Compañía, de la que eran Jefe Director de escena, Cesare Ristori, y segundo director Napoleone Mazziod o1fii ; c o n
todas las decoraciones necesarias y vestuario construído
por Moreau (de París), Sartori ( de Florencia) y Ascoli
(de Roma) .
El abono por veinte funciones costaba en palcos dos cientos cuarenta pes os; en
1un e ta treinta y dos y las
entradas eventuales eran á
diez y ocho pesos palco y á
dos pesos luneta.
Se estren6 con la tragedia ((Medéa, » la noche del jueves 31 de
Biciembre de 1874, siendo muy escasa 1a concurrencia.
Puso en escena: C&lt;Pía de Tolomei,i, «Judith, ,, ,c :María Estuardo,n
((Isabel, Reina de Inglaterra,» "Angelo, tirano de Padua,» ccFedra,))
,cDeborab,n «Renata de F,rancia 6 la noche de San Bartolomé,,,
,c~Iaría Juana 6 la familia del borrach6n, &gt;i ,,María Antonieta,» ((Sor
Teresa,&gt;i c&lt;Lucrecia Borgia, » «Macbeth,» ,,Los locos fingidos,»(comedia), y ((Juana la loca 6 la locura de Amor,n de Manuel Tamayo y
Baus, traducida por Da]]' Ongazo.
Hubiera fracasado para verg-:ienza nuestra si el drama ((María
Antonieta,» en el cual hacía llorar á todo el público,-como dice
bien Olavarria, de quien tomo estos t:irecioeos datos,-,mo hubiese cubierto los gastos de su estancia en la capital, durante el breve tiempo
de cuarenta y cuatro días que estuvo en ella, de la mañana del 29
de Diciembre de 1874 á la noche del 10 de Febrero de 1875.»
Hay que confesarlo; el público prefería ir á reín·e delante de
una trailla de perros sabios que trabajaban en el Teatro Principal,
á extasiarse con la sublime é incomparable trágica.
Como testimonios de admiraci6n de las personas cultas, recibi6
muchos; el Liceo Hidalgo y la Sociedad Filarm6nica le consagraron
una velada en que el maestro Altamirano pronunci6 un magnífico
discurso; recitaron poesías Luis G. Ortiz y Laureana Wright d_e
Kleinhans; cant6 Rosa Palacios y tocaron una fantasía de «La Afn·
cana&gt;i en cuatro pianos y á diez y seis manos, Tomás Le6n, Francisco
Ortega, Julio ltuarte, Francisco Sanromán, Tiburcio Chávez, Felipe Larios, J. Careaga y Pedro Mellet. En la velada de la Sociedad
Filarm6nica se toc6 una hermosa marcha-himno que le dedic6 el
maestro Melesio Morales; pronunci6 un gran discurso Jorge Hammecken y Mejía; Justo Sierra le ley6 una poesía lindísima; otra
José Rosas Moreno; cantaron un dúo de ,cMarino FalierOJ&gt; Rosa
Palacios y Daniel Huerta; Luz ReyJtoso un valse de Alfredo Bablt"&gt;t y toc6 Julio Ituarte, siendo muy aplaudido un capricho de
concierto sobre temas de Aroldo, compuesto por el reputado maestro M:elesio Morales.
La Sociedad Literaria de la Concordia le di6 una velada; en
muchas casas de personas distinguidísimas, se le obsequi6 con conciertos y banquetes, y el maestro Altamirano public6 en el mes de

y

..

-623-

E~ero _de 1875 una serie de_ magníficos artículos fotitulados {(La
~iston,» ce El Teatro en _Méxi~,i, en que no s6lo hace un juicio concienzudo de la gran ª~!1sta, sm? de.las principales obras que puso
en escena. En ellos d1Jo: La Riston es griega.
. Y es la verdad: aquella mujer mereci6 que le dijera ,Justo
Sierra:
Quien quiera conocer vuestros abuelos
Que busque en el pasado
El olímpico polvo de los cielos
En los campos helénicos regado.
La gran trágica se despidi6 del público mexicano el 29 de Febrero de 1875, recitando los siguientes versos:
Dulce paÍi de las flores, mi astro un día
me condujo hasta tí de zona en zona,
para agregar á la corona mía
una hoja del laurel de tu corona.
¡ Ah! si la luz que de tu sol germina
s6lo un instante contemplé en el cielo,
no olvides á la pobre peregrina
que en tu nido de amor detuvo el vuelo.

Gracias, gracias te da la errante artista;
si yo al buscar modesta palma

pude hacer de tu aplauso la conquista,
¡ah! tú también me conquistaste el alma.
¡Adi6s! por siempre adi6s, edén de amores;
dejo al partir, con entusiasmo santo,
mis
en cambio de tus flores
. recuerdos
,
mi corazon en cambio de tu llanto.
)

Los propietarios de la Lonja de México, le regalaron una corona de laurel con cincuenta onzas de oro; sus admiradores entusiastas una medalla de oro, grabada por el inolvidable Sebastián C.
Naval6n, que tiene en el anverso el busto y el nombre dela incomparable trágica y en el reverso la inscripción siguiente:
,d~l entusiasmo al Genio,)) c&lt;México,» "1875.» Ahora se publica
en nuestras páginas el retrato de dicha medalla.
La Ristori siempre conserv6 gratos recuerdos de nuestra patria, y cuando el maestro Altamirano y su señora y Joaquín D.
Casasús con su esposa, la visitaron en ):loma, se l~ anublaron los
ojos y abrazándolos con efusión cariñosa, les dijo: ((Oh, mis amados
amigos de México, ¡yo tengo á ustedes y á su país dentro de este
pobre coraz6n mio, que no porque palpita cansado, deja de ser agradecido!
La gran trágica ha muerto; p:&gt;ro su recuerdo y su gloria no se
extinguirán nunca en el mundo, ni mucho menos en mi patria!
JUAN DE

Dros PEZA.

Dormir bocarriba es antihigiénico.
Y si además se coloca la cabeza demar,,iado alta y se levantan las rodillas, será imposible tener un sueíio reparador.
En esta postura, la sangre afluye al cerebro y se padecen pesadillas; obliga á
la boca á abrirse, haciendo imposible
la respiraci6n.
Dormir sobre el est6mago es también
poco saludable. Entorpece la digesti6n,
la circulaci6n y la respiraci6n nasal.
Durmiendo sobre el lado izquierdo,
se oprime el coraz6n, que es el 6rgano
principal de las mujeres.
Para que el cerebro tenga un descanso perfecto, debe estar el aposento á
obscuras. Esto es muy esencial para la
mujeres de sueño inquieto.

PENSAMIENTOS CHINOS

-Una mujer vana, debe temerse,
porque todo lo sacrificará á su orgullo.
-Una mujer orgullosa, tropieza, porque no puede ver los obstáculos del
camino.

Sra Eloisa Abascal de Mariscal y señor arquitecto Federico Mariscal.
[Contrajeron matrimonio el 7 del corriente en Santa Brígida.J

Cómo deben dormir las mujeres
Corno el sueño constituye una de las funciones importantes de la vi&lt;la, conviene saber las reglas para que aprovechen y sean saludables las horas de reposo.
Nuestra generaci6n trabaja demasiado y rara es la persona que duerme las ocho horas que
exige la higiene.
.
.
.
En las mujeres, sobre todo, la costumbre ele dormll" en mala postura, afecta mfahblernente
los nervios y por lo tanto á la belleza.
. .
Los japoneses no duermen jamás en una hab1tac16n domle haya muebles; un cuarto de paredes desnudas y una esterilla para cama, constituye su alcoba; es una de las razas más fuertes y
saludables del mundo.
Nosotros debemos imitar este ejemplo.
Las cortinas los muebles y la ropa que se suele colgar en los cuartos donde ,ie duerme, son
otros tantos alm~cenes de gérmenes perjudiciales.
.
. .
La camisa de dormir más higiénica es la de algod6n y se la debe usar lo mismo en rnv1erno
que en verano, prescindiendo de las. camisetas de franela.
No se la debe poner nunca debaJo de la alm?hada. durante el día, como es costumbre general hacerlo, sino colgada en un punto donde se aué~ bien.
.
.
La mejor manera de arreglarse el pelo las muJeres para dormir, es en trenzas muy floJas.
Las camas no deben ser demasiado blandas, para que el cuerpo no se hunda en ellas. RoSR, PBRO. MANUEL DIAZ BARRTGA 1
dearse las mujeres de almohadas es nocivo, porque debilita los nervios, impide la ventilaci6n y Organizador de la "kermesse" infantil
en Popotla.
entorpece la circulación.

�COMBA TE DE FLORES EN ~G U A.DAtAJ" Al:tA
so de todos y á todos. sirve de víncuio
por el recuerdo de épicos sacrificioR de
batallas tremendas y de luchas m;~orables,. Flora descorre el velo .de sus
maravillas para presentarlas al aire libre, francas é ingenuas, adorable~, para que cada uno goce con la fruición de
un espectáculo presidido por el dios
Arte.
. ~a Riqueza y la Gracia llegan tamb:en, depuestas las armas del po1lerí11
aliandonando el cetro de la dominación'
olvidadas la,i insignias de su fu1·rz1t {.
de ,u mole secular. poniérnl.. ,e al ¡;crvicio de la. alta belleza, sirvién&lt;l1,le como dóciles pajes pa.ra que H'a más armonio¡;a rn virtud y n.ús encmnlirada
¡;u bondad.
Hay bmbién un im ; nl,o de nc1 mJl"l.1$a.para el ~rabajo del pobn•, p:1ra la
fatiga del cultivador que pacit11tunente se incl'na sobre Pl i;urco y ~obre el
prado que rníts tarde f:e esmalta tle eorolc1s y de cúlices, se cubre &lt;le matic1~
y se satura &lt;le aromas.
·,
. La Epifania prudigiosn. de los pétalo~,
tiene un fondo amable, cándidamente
Automóvil del Sr. Roberto Figuerola.-Ocupantes: Sritas. Ana María y Guadalupe Figuerola y Elena Robles
amable para todos los hombres. :Matiz'

•

'4ujens, Flores y Carruajes
En Guadalajara, ]a jrn,tamentP. llamada Perla de Occidente, se efectuó
poco há una &lt;le esas fiestas en que compiten sobre el mismo cuadro deslumbrante, la belleza, el lujo y el primor.
Y Guadalajara, la vieja ciudad de los
héroes, de los jurisconsultos y de los
literatos, al entrar en ese torneo pudo
ampliamente mostrar el tesoro magnífico &lt;le sus mujeres y de sus flores.
«La fiesta de las flores, como decía
un cronista tapatío al referirse á esa últimamente celehracfa en Guadalajara,
es la. fiesta del color, la fiesta de Helios
y Rhea, que reparten sus galas y sus
claridades en un derroche de arte, al
espíritu colectivo, al alma numeroi;,a de
las multitudes. Es una celebración en
que desaparecen dominados por el prisma encantador del iris, los nombres
harto humanos, harto ruines, harto
egoístas de ricos y pobres.
Bajo el glorioso dosel de un . cielo
inundado por la luz, á influjo de una
heroica. evocación_ que arranca el nplau-

LA JAMAICA EN EL CARMEN.-Puesto de confetti.

LA JAMAICA EN EL CARMEN .-Un puesto y los organizadores de la fiesta.

EL ULTIMO BESO

· Mo1luló una plegaria. y levantó el cadárer.
Los rígidos brazos del niño, por.extraño movimiento, Fe lerantaron también, y las manitas entrelazadas cayeron de golpe&gt; sin
soltar la flor, sobre la boca fría del muerto.
Sonó como un beso.
Y al depositar el cuerpo inanimado de su hijo en el pequeño
ataud, salió de allí volando una mariposa, que rozó con sus alas
los labios de la madre.
¿Fué esa mariposa la flor á la que diera un alma aquel beso, ó
fué el alma del niño, que, convertida en una flor con alas, buscara
aquella escala de amor para volar al Cielo? .........

La pobre madre acab::iha de &lt;'Olocar, regada con e.us lágrimas,
una Hor entre las manos heladas y amarillas de su hijito muerto.
Con un rnlo de finísimos, blancos encajes había cubierto la cuna., tálamo mortuorio de aquel ángel de su a~1or.
_De pi~, ante f.l, con_temp~aba con larga, intensa mira.da, el pequeno cada,·Pr, como s1 qms1era darle nueva vida con el calor de
sus miradas amorosas y tristes.
A su lado veíase un atau&lt;l de exiguas dimensionee., forrado en
blanco raso, con estrellas doradas por adorno.
Oyóse, de pronto, acercúndose, el melancólico tilí11 tilín ele una
campanilla de plata.
Y la pobre madre fijanuo con terror los ojos en la cuna exclamó: rr¡Ya es la hoia!J)
'
Y sollozando, mirando al cielo con amor, murmuró: «¡Adiós
hijo mío!i&gt;
'

F. N. PASOS.
-La inteligencia de la mujer es de azogue; su corazón, de cera.
-Una mujer que no es amada, es como un .papalote con la
cuerda rota; va con el viento hasta caer lentam&lt;&gt;nte.

Au~omóvil del Sr. M;i.nuel Cuesti Gallardo, qn.ien lo dirige; acompañándolo las Sritas. E:lena Gallardo,
Josefina Cuesti y Tofíi Casillas.

[ST{fliw

.ussi.w

ILtSU~ml

rrnmfll
~os
I

Automóvil del Sr. José M. Gómez jr., quien lo ocupa en compañía de las Sritas. Paz Gallardo,
Ana María Cortés y Laura Riestra.

J)l'J fume, línc:1f', 011tlulac:n1w~ t:uarc, Y
delicadas, tenues y vaporos:H',. gra~acimws del color, miradas de mnJer: pta·
far &lt;le nobles frisones; sol, día. entusiasmo ... ... Ese es el combate de flore,."
Y el combate de flores en Guadalajara fué así, esph~ndido.
..
En él tomaron parte y comp1tie1on
('011 las más fragantes flores de aquel'os
jardines, las guapísimas tapatíae.. que
fama. tienen de serlo entre las de loq
otros Estados, y, como era natural, la~
vencieron en la ju,ita.
En el combate sirviendo de portadores á las bellas c~mbatientes &lt;¡ue ádies·
tra y siniestra lanzaban los inofensivos
proyectiles, tomaron parte muchos automóviles entre ellos algunos que lucían mag~ífico adorno floral, como los
que se ven representados por nuestros
grabados.

LA "KERMESSE" BN PoPOTLA.-Pueeto de bufiuelos.

L \ "KERMESSE" EN PoPOTLA,-Puesto de tortas compuestas.

�JAMAICA

-626-

EN

EL
.

.
CANAL DE LA VI G A

(Octubre 7 de 19o6.)

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Sr. Lic. D. Ignacio Mariscal

MATHIEU DE FOSSEY
Publicamos hoy el retrato de,este caballero francés que residió en México por muchos
años y escribió y publicó un libro sobre nuestra patria, intitulado «Le Me"-ique. ,,
Por ser de oportunidad reproducimos lo
que respecto á este señor dice el Sr. Lic. Don
Ignacio Mariscal, Ministro de Relaciones Exteriores, en un precioso romance histórico.
En el afio terrible para México
y al declararse la invasión francesa,
en esta hermosa capital vi vía
un súbdito francés que entonces era,
entre otros varios, preceptor de un niño,
de Juárez hijo y que su nombre lleva.
Casado era el francés con mexicana,
su amante y laboriosa compañera
que á su vez educaba algunas nifias
hijas del Benemérito de América.
Venido á la República años an~es
por una torpe y malhadada empresa
de colonización allá en la costa
que el caudaloso Coatzacoalcos riega,
qued6se en el país y á la enseñanza
consagró desde luego sus faenas,
para lo cual brindábale aptitudes
su literaria educación completa.
Mas de genio versátil ú obligado
por causa de salud, su residencia
cambi6 diversas ocasiones, ora
viviendo en esta capital, 6 fuera,
ya en ciudades del Norte, ya en Oaxaca,
a.onde más de tres años una escuela
mantuvo por contrato con los padres
de Cañas y Quiñones, Beltranena,
Mariscal y otros varios, hoy difuntos
con la sola excepción del que esto cuenta.
Conociendo el país mejor que tantos
como escriben sobre él á la ligera,
además de trabajos pedagógicos
compuso con esmero y di6 á la prensa
un libro titulado «Le Mexique»
por Matbieu de Fossey,, (su nombre era) .
En él, como de paso, procuraba
mostrarnos la notoria conveniencia
de recibir con gust.o y entusiasmo
una amistosa intervención francesa,
la cual debía hacernos muy felicf'S
al darnos protección, según se hiciera
con Italia en Europa, levantando
del poder á la cúspide soberbia
á la raza latina ( aunque no abunda
como especie animal en nuestra tierra).

&lt;

¡- -

--

necio~ que ya querían promoverla
acreditando su valor ealvaje
contra gente pacífica indefensa.
En situación tan llena de peligros
una abultada carta de la Argelia '
~leg6,por e~ p~quete inglés de Europa
a .Juarez dmg1da, en su cubierta
?tras vi:3iendo por Fossey escritas
a su paisano y valedor del Sena.
Su texto claramente revelaba
que era espía Fossey, en esa época
del gobierno francés. Así Emmeli~e
denunciaba á su padre' traicionera
por venganza ¡qué horror!-Juárez discreto
no habl6 ni una palabra á su pre;encia '
llam6 á Fossey y, cuana'o estuvo á solas
las cartas entregándole, «Vsted lea»
'
n_o más le dijo.. Atónito el espía, '
sm pocler dommar su gran sorpresa,
tom6 la de Emmeline, su hija cara
distinguiéndola al punto por la letr~.
Apenas comenzada su lectura
pálido el rostro, de amarilla dera,
y con trémula voz, á J uárez dijo:
«Mande Ud. fusilarme, no me arredra
la muerte ya ... mi hija es quien me mata ...
¡Feliz yo si la vida se me abrevia!
Usted, sefior, es padre y me comprende. »«Ya está usted castigado,,, con severa
voz le replica Juárez que ocultaba,
en medio del rigor de aquella escena,
su profunda piedad. 1,Mas cuide en tanto
de obrar con discreción; de otra manera,
usted se entenderá. con la justicia.&gt;&gt;
Parti6 Fossey confuso, y con presteza
de México alejándose, otro clima
busc6 para esconder su amarga pena.
)

Así nos libraría del peligro.
de perecer, y no dejar ni huella
por el yankee invasor, con los e~bates
que de pretexto á Napoleón debieran
servirle algo después para invadirnos
separado de España y de Inglaterra.
El libro de Fossey hall6 fortuna
en la corte imperial, y en consecuencia
La muerte de Ag ripina
&gt;
á más de producirle otras ventajas
puso al autor en relación estrecha'
Contempla el César los confines claros
con alg~n encumbrado personaje,
muelle
tendido sobre pieles rubias,
con qmen pronto entabló correspondencia.
mientras el aire con plumajes raros
De un primer matrimonio á lo que entiendo
' sumisas baten sus esclavas nubias.
Fossey tuvo dos hijas. Una de ellas
Medita en la sentencia de Agripina,
Manuelita llamábáse en Oaxaca1
de
su madre en la muerte atroz y fiera,
Emmeline en su patria y en su lengua.
mientras con mano temblorosa y fina
De vuelta en Europa con la madre,
acaricia la piel de una pantera.
que en breve sucumbió á su mala estrella
Y hay una arruga máf:: sobre su frente
cas6 Emmeline en Francia y residía
'
que
marca lo terrible de la idea,
cuando aquí declarábase la guerra,
y
al
Centurión que espera reverente
C·&gt;n su esposo en Argel.
~
. Su padre' cauto'
con colérica voz le dice- «Sea. »sus cartas remitía más secretas
y parte el Centurión. Y el César queda
de México á París por medio de ella,
muelle
tendido sobre pieles rubias,
en tanto que ella le guardaba oculto
mientras
el aire con plum6n de seda
diabólico rencor, según se cuenta
baten
sus esclavas nubias.
sumisas
por la conducta que Fo::sey llevara
J. SORO~DO.
con la difunta madre de Manuela,
6, como otros dijeron y es posible,
por mezquinas cuestiones de una herencia
6 por cualquiera causa que no importa.
'
.El caso fué que, en la mayor reserva,
alguna de esas cartas Emmeline
interceptó con intención aviesa,
posible contra un padre s6lo cuando
el hijo un negro corazón encierra,
de crímenes capaz en donde anida
sierpe que lo corrompe y lo envenena.
Al recibirse en México el aviso
de que la hostil expedición francesa
sobre esta capital avanzaría
haciendo así del armisticio befa,
con fútiles pretextos que indignaron
al jefe Prim de la espaíi.ola, inmenrn
irritación not6se en los caudillos
del elemento popular y sérias
precauciones tomáronse al instante
para evitar insultos y torpezas
en contra de franceses laboriosos
que el país habitaban por doquiera.
li'elizmente se vi6 que la colonia
con tacto se condujo y con prudencia,
logrando que este pueblo no olvidara
su inclinación simµática por ella.
Con todo, en aquel trance bien se pudo
temer una explosión que de vergüenza
Matbieu de Fossey
nos hubiese cubierto, pues sobraban

ta Amta
. e, Ixtacalco
Familia Adame, que ocupó una art' t"
.
'
y que estaba decorBda con is tea y vistosa 03.noa que semejaba una choza de zacat .
flor Coroaa, que fué muy conocido vecino del C plantas Y fl~res.-Con el fin de retratará laa

rinci

,
e igual a las que se ven en los alrededores d S

:i~J:::.:":t:..·~:':~'iil:~·cipio '" ,..••::.~'::.t.~!::,:! S':!:. ~'f.:;~:':?!t.!:·.:fri[~!"':!.1;~:: ~:·~;:'!~!:~·.¡~:~~'::')~:::.:~.;:
g

J¿A FLOR DEL CANA L

La jovencita que aquí aparece y que llamaba la atención en la ca~ ~e la familia Adame, viste traje típico de las pat ronas de canoa con
91 1ttnna
'
r
Y la enagua .enredada..- [Fotografía de los Sres, Valleto y Cía.]

•

ia que tenemos el gusto de publ'1car y que

EL CHARRO ADA ME

. Llamamos la atención sob
t
. , .~ex1cano, tal como se usaba en p~~a~s e ;!ªJe t1p1co y original del cha.rr o
msurgentes, con la cuera la calzo; fs iempos, tal como lo vistieron los
dad~s y la pistola clásica' que perte:~cr.ni~nga, las _b~tas de campana borJ os_e M. Morelos, Y que es uno de
o !1- g~nerahs1mo de América., Don
Qumta Oorona.-[La fo toarafía esldoes mlassn cos tesoros del museo de la
•
os res. Valleto y Cía.]

�- 628-

(Kaiser.)

(Kaisarina)

!Ja Etnpettatttiz Augusta \/ietottia t1evistando laS:t:t&lt;opas:después de unas maniob:t&lt;as.

l.llega d a d e !os pe:ttiód ieos ilust:t&lt;ados .

Cuadro de A. A. Calffl'ÍI,

La brisa, que al cerra.ir fa noche movía
las nubes comenzaron á tomar un color
Jigeramente
las copas de los árboles, se
cenkiento, la lluz desfa\i1eció. y todo
hahíai
convertido
en ráfagas de viento,
POR
que·dó en silencio, no escUJchiándose más
ca,da
vez
más
frecuentes,
que pasaban silALFONSO M. MALDONADO
que un sordo y prnlongado murmullo
ba1ndo
a.mena,zadoras.
La
obscuridad era
qull se desrvane.cía entre lalS sombras de
completa.
la noche.
TLAX CA LA
Allguno que Qltro relámpago y truenos
Por entre un espes.o bosque de ahue- sordos que se escucha.bain á lo lejos,
huetes ava11z.a,ba lentamente uh grupo a,nunciahan lai próxima t0trmenta,; la muLA ERMITA DE SA}; LOirnr:zo
c0mpuesito de cinco 1personas. Abría la la, caminaba ,con !eruto pa:s.o, y el iI11dio
1
marcha u.n indio joven yi robusto ,que, cli,rigía i,ruquiet1as m.i,radas a,! obscuro cieI
con seguro paso, y no obstarute las tinie- lo . .corno bus.can.do en él la soltución de
bla·s que por mo1rnentos 1Se hacía•n más
La Tempestad
a.lgúµ arduo problema .
densas, sin vacilar entre la.is mi1l a1n.O'oSJtas
o
-Pídelle á Dios,-di jo al jinete,-que
El sel'. desaparecía y las tinieblas co- veredas que cruzaban el bosique, guiaba podamos llegar á Tla:xcafa-antes de que
menzaban á aicer,carse; E1gerai5 sombras á !J.os demás llevando del diestro una mu- el hurad.,n venga ,á tronchar los árboles
se dejabain ver en el Onienite, y mezclán- la soLre la que cabalgaba un ji,nete ~m- del bosque.
..:._Ya n,o tenemos ti,~ -i,¡,o,-agregé. ,\esdose de un1a ,manera indefinible c&lt;Jn. los boz21'lo hasta los ojc1s e,n obscuro ferreruelo: á poca d,isttanicia, pero siempre
ú·Jtimos raiyos del sol, producían esa luz
pt:,és ele algunOIS minnto, ele si le!1CÍl\melancólica y vaga que se lla1t11.ai cre- art:rás del jinete y del guía. camina,ban la ~Ia'1it1tzi lima.
.
citros tres hombres á .pie, que pa,r·e·cía,n
.\nm no habí,11 a,cabaclo ·de pro11:Jnc1ar
pú.sculo. ¡ Hora tllena ele sentimiento y
ele tristeza, hora en que se suls.pira invo- ser cr,iados del1 primero.
est~s pala'bras, cuando comeinzaron á caer
5
-Si no quie res pasar en medio de•l bosgrue.sas gotas de agua, y c1\ viento, de 3·
luntariamente ,por la :ausencia c\,el día!
que la tempestar! qttc se ap,r,oxima. c.aLa brisa, patsaba w::ogñenclo los últimos
min,emos con_J11;11s violenicia,-dijo el in- atándose con inusita1da furia, doblega.~
J,m árboles ha,ciérndoJ.es geirnir a,1 dernperfumes ele las flores y los po·streros
cantos ele fas aves; éJStas r evolotea.han dio.
-¿ Está mtty c1ist1a,n.te rodavía la citt- harfos.
Los' vi~-;
sobre sus nidos, aquéllas cerr:abain con ti..., eros detuvieron el paso
,, ·sobre·
~e
clacl?
cogidos
ele
terror.
y,
buscando
a1&gt;n
go, ·
mi.clez sus péta,los, 'Y. todos los séres en-1\os faltará poco más ele ttna hora
mudecían, corno sobreC&lt;J~iclos ele temor.
refugiarcin tras cie unas ro.cais.
.
ele
camino.
.\ ~ila luz ele los rdá 111pagos ye;an ai;t·
Comenza1ba á sentirse en .Ué'l n.art:uraileza
__.A,pn!1temos c:l paiso.
tarse las ramas ele '1os obscuros p:nos.
~euna espeicie ele recogimiento religioso.
bet1eY los ci111co via,j eros comenz.a,ron á caLas última.is ráfagas ele luz aitravesaban
n:iejanido la negra y encrespa,d'.l c_a desminar más ele prjsa, au,nflue sin aiva,nza,r
el espado oomo aruohais cintas doracla1s en
ra ·de O'iga.nte&amp;co fantasma. Eil r a) O 5115
gran cosia, tanto por las difü:ulitaides cle'l
¡ga,j,abt los robustos ahu,elhuete~. Y
un campo azul; la.is nuibes se coloraoon
terreno, ·que au.mentaban con la obscu- reistos los arrebataba el hurad1n rara es·
en la altura·, y los soberbios montes parida1d de .ta. noohe, como por el carusanrecían esconder sus cimas en la inmenlos contra las rocas.
,cio ,que á todos ¡¡¡gobiaba, con exce•pdón trelt!air
Parecía que dentro idel bosque &lt;los Po"
süclaid.
.
'
Poco después, la,s rafagas se perdieron, del indio.

CUENTOS Y NARRACION ES

1

cuando UleO'aron
•
o
de rosos ejércitos libra:bau1 en:carniiz,z.,tla. el cabaUero y su .rruía,
á
una, plazoleta del bosque ein la que se
bata-Ha.
Truenos es¡pantosos; la 1iuz fosforescen- alzaiba una ~onstruoción tde piedra techa0
te die! •reliám\pia.go i·l umin an1do c&lt;Jn vi vísi- da con vigas, y que pareda ser antiO'ua
ma clariJda.d aquella escena ele de$trt.tc- troj e á la sazón a,banidonia.da. En ·eilla. pea.ullí- netraron los clois viaj•ews cua11do la temción; el fra;go,r del huracán )
dos de los ani,malles salvajes que huían pestad alcwzaba su máxiimurn ele intenaterrorizados, todo contribuia parn au- sidad; peo:o no bien comenzaban á. tomiax
mentar en pánico ,de los viajeros, poco aliento, cuando se des.pUamó sobre elfos
a1costumbmdos, por lo vi Sito, á ,presenciar el edificio, s·epultá111dolos ba,jo sus escom!1a,s terribles ternipestades de la zona tro- bros.
pical.
( Continttatá. )
Aiprovecihan:do un momento ,en que calmó a,lgúin tanto la furia de 1lo s elcme111tos,
el que parecía 51er jefe de la expedición,
dijo, diúgiéndose a11 guíia:
ELEGIA ANTIGUA
-¿ Crees qt1e duire todaivía mucho la
tormenta?
-Po.r lo menos, to,d,a, la 11oche.
Este Yaso &lt;le ungüento y estas flores
-¿ Sería posihle llegar ho~- mismo á
·consagro á Nais, la hija &lt;le Korintos,
TlaX'Cala?
que de su juventud en los albores
-Yo puedo llegar. tú no; y esos-dijo fallecía entre el oro y los amores
e,l i,ndio señalando á los tres cria rt0s que coron:ida de rosas y jacintos; ·
telmlblaiban ,de teirror.-meno,; :
n si
cuyos amantes de opulenta vida
tienes valor para ·seguirá ,pie una media fueron más numerosos que los mismos
ho.rta, más. puedo llevarte á un lugax en heroicos de la bella Tyndarida,
el que, al menos. pasemos la noche á y cuyos flancos, al caer vencida
.
'
cubierto ele i1a lluvia.
se agitaron
en crueles paroxismos
~Oubdense en buena ,h ora los criados,
sobre la blanda púrpura radiante
si nÓ- qttieren sev.uirn·os, y ),a mu la con sonora aún de los calientes besos
ehlos; tú volverás para guiarlos cuando de otro amor, de otros labios, de otro amante.
haya p,a.saJdo fa tennpe'Sta,d. y nosotros, Más bella q\1e el Amor y más brillante
' .
'
a, so1as .en sus rntnnos
excesos
¡ aclelan.te !
que Yenns misma, cuando ~l mar sereno
-Eil caJ111ino está lleno cJ.e peligro::; en
de Cypre en las riberas harmoniosas
una noche corno ésta.
se arroj6 del azul, bajo el ameno
-N'o importa.
bosque sagrado, palpitante el seno
-Puesto que tú lo quieres, yamos.
E1 jefe dió a1lgunas órdenes á l~s cria- desnuda y matinal como las rosas.'
Cypris terrestre en cuyos glaucos ojos
dos, que prefi.riiernn qi~edarse clnncle 'est~ban, y. pocoo 111.omentos de~pués. í. hri110 ~nás puro el rosicler del día
pie y, siguiendo al guíia,. se i,nternó en las y en cuyos labios úvidos y rojos '
fué más punzante el beso v sus antojos
obscuras profonididades del bosq ne.
Habrían q:i.¡ni11~d9 media hora esca,s a aun má~ volubles que en la mar hravía

las olas destrenzadas por el viento.
Doliente y persuasiva c1.1al la inerte
urna ele su sepulGro amarillento,
olorosa como este sacro ungüento
invencible y sensual como la l\Iu~rte.
Su misma tumba exhala olor de rosas
y perfume. ele nardos sus cabellos
im p~egnados. de esencias voluptuosas
respiran la vntud de las piadosas
manos que un día embalsamaron ellos.
A su muerte rasgó sus sienes puras
la amable Venus, y en los procelosos
piélagos de perennes amarguras
el Amor, mensajero de venturas
ha lanzado lamentos espantoso/ .....
• Todo ha muerto ¡divina embriagadora!
con tu muerte bajo este firmamento
pues que en tu asilo la temprana a~rora
no volverá á alumbrar la tentadora
desnudez ele tu cuerpo macilento;
ya no cantan por ella cual solían
los cisnes del Kaystro, y está el lauro
y los mirtos que alegres la ceñían
sin flores ya donde antes florecían
y marchitas las vifias de Epidauro ·
y pasan sin perfumes los verano~
en sus huertos propicios y no alienta
Pomona floreciente en s;s mansanos
'
y su lira de ritmos soberanos
parece en su mudez que se lamenta:
si su lecho nupcial no hubiese sido
fácil á todos en su edad serena
y á todo amor su tibio cuerpo uncido
({recia por ella hubiérase batido
'
como en Ilión ¡sublime! por Helena.
l~l\lAEL

LOPEZ

[ Colombiano. J

�- 630-

- 631 la cabecera de su lecho y que le observe á solas durante quince minutos más, entonces es posible que satisfaga la pregunta.
La exigencia aquella era digna de respeto y encontró apoyo en
Adolfo y Clotilde: saliéronse, pues, todos, y Roberto se sentó junto
á la camita del niño; pero en vez de observar á éste, empezó á hacerse cargo de las molduras de la habitación y de lo suntuoso de
los cortinajes, no sin dirigir de vez en cuando su mirada hacia la
puerta de la estancia.
La curiosidad de la mujer, fortalecida por el interés justísimo de la madre, tiene fuerza avasalladora, y Clotilde, no pudiendo
resistir el deseo de conocer antes que nadie la opinión de Roberto,
de cuyas palabras veía pendiente la vida de su hijo, volvió á entrar
en la estancia, á los pocos instantes, con un pretexto.
- ¿Qué Je parece á usted?, pregunt6 con ansiedad.
-Que está gravísimo porque le han errado la cura, pero que
puede salvarse.
-Sálvemelo usted, por Dios.
-Esos señores no han de conformarse con mi plan curativo.
- No importa: será usted el médico de cabecera desde hoy.
-¿Y qué me dará usted si salvo á su hijo?
-Mi fortuna entera.
Roberto sonrió y acercándose á la dama, le dijo:
- Un beso tan sólo v lo salvaré.
Retrocedió Clotilde s01prendida de tal proposición y en talparaje hecha y mirando con altivez á Roberto, exclamó:
- Caballero: tolero su ofensa porque necesito de sus- servicios,
de lo contrario .....
- No hablemos más de ello: me marcho.
-¡Oh!, no, no: eso nunca: salve usted á mi Luis.
- Por un beso, como Je he dicho.
Por el corazón y por la mente de aquella madre cruzó toda una
tempestad en cinco segun?o~:, acercós~ á Ro?erto, presentóle .~u
mejilla, y tan luego como srntlo en ella los lab10s del doctor, le d1Jo
con energía, retirándose un paso:
-Cumpla usted ahora su palabra.

La verdad es que tampoco éste hizo la más leve indicación
que pudiera interpretarse por un deseo concupiscente.
El día en que el niño .fué dado de alta, condujo Adolfo á Roberto á su despacho y díjole con la mayor efusión:
-Doctor, pida usted cuanto quiera: soy bastante rico para poderle demostrar mi gratitud.
-Gracias, amigo mío; pero mis houorarios están ya satisfechos
con la fama que me ha granjeado la curación.
- Eso no importa: pida usted lo que guste.
- Un apretón de manos y nada más.
Ante aquella generosidad, Alfredo no pudo por menos que
abrir los brazos para estrechar en ellos al salvador de su hijo· pero
la voz de Clotilde paralizó su movimiento, exclamando:
'
- Detente, y en vez de abrazar á ese hombre, extrangúlalo.
- ¿Estás loca?
- No, y vas á convencerte de ello. Su generosidad es hipocresía: se niega á recibir un puñado de oro porque e.dgi6, sin respeto
al dolor de una madre ante el lecho de su hijo moribundo, el pago
anticipado de sus servicios en moneda de mala ley, y aun siento el
contacto de sus impuros labios enrojeciendo de vergüenza mi mejilla.
Hízose inevitable un duelo y éste ee verificó á pistola á la siguiente mañana.
Roberto, herido de gravedad, fué conducido á su casa con las
mayores precauciones.
Dos días estuvo sin conocimiento: al recobrar el sentido y poderse dar cuenta de lo que pasaba á su alrededor, su admiración no
tuvo límites.
.
La enfermera que con tierna solicitud cuidaba de él, era su
mortal enemiga, la altiva Clotilde, auxiliada por Adolfo.
Creyóse presa del delirio y cerró los ojos; pero cuando ya más
sereno llegó á convencerse de la realidad, no pudo menos de preguntar á Clotilde:
- ¿Qué significa esto?
-Silencio y calma como tiene ordenado el médico. Esto significa que después de haber vengado la injuria que usted me hizo
IV
ahora procuramos pagar á usted mi esposo y yo, con cariñosa soli'.
Roberto quedó desde aquel instante de médico de cabecera y citud y caritativos desvelos, la vida de nuestro hijo.
dieron fin las consultas.
Una sonrisa equívoca, pues no se comprendió sifué de gratitud
La reacción no ie hizo esperar en el enfermito que, poco á po- ó de escepticismo, se dibujó en los labios del herido, quien cerró
co al principio y rápidamente deRpués, fué recobrando la salud has- los ojos murmurando:
-La verdad es que por un beso ......
ta entrar en franca convalecencia.
Ni una sola vez, en los treinta días que mediaron hasta el
CAMILO MI LLAN.
completo restablecimiento del niño, se volvieron á encontrar solos
Clotilde y Roberto.

POR UN BESO .......
- -- ~
I

No era Roberto de los de cáscara amarga, y sin embargo, tenía
los cascos á la jineta.
Su imaginación, esencialmente meridional, era exaltada; su
carácter, frívolo y á la vez voluntarioso.
Había curs~do con notable aprovechamiento la medicina, y eso
que todos cuantos le conocían le presagiaban soberbias calabazas:
sus catedráticos habían sido los más chasqueados y la admiración
de éstos crecía de año en año, pues no podían explicarse quP. sin estudiar se gaMse en buena ley notas de sobresaliente.
A no ser que los estudios que Roberto hacía en cátedra con
tres ó cuatro aturdidos com0 él y con unas cuantas actrices de calzón corto, fueran bastantes para industriarlo en la anatomía y demás
ramos de la ciencia ó arte de Galeno.
Ei1o es que contra la opinión de sus catedráticos y hasta á despecho de los mismos, terminó con éxito la carrera y se doctoró en
la facultad.
Y que la sorpresa de sus pr9fesores llegó al escándalo y se demostró con ribetes de indignación cuando el novel émulo de Hipócrates, en fuerza de dar, burla burlando, con el quid de las enfermedades, adquirió reputación colosal y era citado como una verdadera notabilidad.
Quien tenía desalquilado el piso principal-decían aquellos sab~os varones,-no podía tener ojo clínico ni discernimiento patológ1co.

Clotilde. y Adolfo, que nad~b~n en la opulencia, no habían escaseado medio alguno para restituir la salud á aquel pedazo de
entrañas.
sus
No se contentaron con llamar al médico de la casa sino qu
d.esde el tercer día de .la enfermedad, habían pedido la 'concurre~~
cia de otros dos médicos afamados para que celebrasen consult
mañana, tarde y noche. ·
as
La habitación contigua á la del enfermo parecía un laboratori
químico á juzgar por el número y diversidad de frascos bebidat
polvos, pomadas y otros jaropes.
'
',
Pero tan asidua asistencia y tal profusión de medicamentos ha·
bían resultado hasta entonces la carabina de Ambrosio pues la enfermedad seguía siendo incógnita para los doctores y de~tructora para el débil organismo del enfermo.
El hermosísimo rostro de Clotilde, alterado por el insomnio y
escaldado por el llanto, estaba quizás más interesante que nunca
porq1;1e no hay cosa que embellezca tanto á una mujer como eso~
efluv1os del amor maternal, como esos dolores del alma al pie de la
cuna de un hijo enfermo.
Adolfo, no me.n~s _atarazado su corazón, procuraba dominarse
y consolarla, pero mublmente: no hay consuelos para la mujer que
teme por la vida de su hijo.
Una tarde en que al terminar la consulta manifestaron los rabadanes, con todas las precauciones posibles, que allí olía á oveja
muerta, irguióse con severidad Clotilde y le dijo á su esposo:
- Manda llamar al doctor Roberto: supongo que estos
señores no tendrán inconven iente en ello: así habrá una opini6n más en la consulta.
·
Los poutífices de la ciencia tragaron, haciendo un esfuerzo, la bilis que acudió á su garganta y accedieron á la
proposición de la madre. ¿,Qué remedio les quedaba?
Se convino 'fü que á las ocho
de la noche se congregarían allí de
nuevo y se despidieron los doctores
un tanto cariacontecidos.
III

•

1

\

Pero el caso era que Roberto, sin variar de carácter ni
hacer caso de la cruda guena
que los de su oficio l_e d~clararon, bacía su cammo por
senda de flores y que á los dos
años de ejercer la facultad, su
casa era un estuche de preciosidades y no incluyo en el número d~ éstas las demi-mondaines que de vez en cu~ndo
iban á correr en ella sus ,;1¿ergas en compañía de Roberto
y de sus amigos Robe~to er~ para todos un enigma.viviente. Como médico era una emmencia; como hombre, una sima.
Tomando el pulso á un enfermo, era un apóstol de la ciencia;
separada su imaginación del paciente y de su enfermedad, era un
bombre cuya despreocupación le llevaba á los malores ex~raYÍOS.
Pero de igual modo que para curar las dolencias P.sencialmente físicas no tenía rival, para combatir aquellas que tenían complicaciones morales, andaba torpe y desorientado.
La naturaleza y el espíritu no eabían para él juntos en el or¡?anismo humano, y solía decir á menudo que para las enfermedades del alma estaban los sacerdotes; que él sólo combatía las enfermedades del cuerpo.
·
Anomalía que, en lugar de desprestigiarlo, como era lógico, le
dió más crédito y fama, por aquello de que los entes originales son
los que en este mundo suelen tener más aceptación.
Para Roberto el corazón no pasaba de ser una víscera como otra
cualquiera, y los nervios algo así como cuerdas de guitarra que había necesidad de excitar unas veces con cafeína y que calmar otras
con bebidas antiespasmódicas.
II

Clotilde estaba inconsolable.
Su hijo, su pequeño Luis, el que era vida de su alma, yacía
en el lecho presa de la fiebre.
Una semana hacía que la pobre criatura no alegraba con su
hechicera sonrisa el rostro de sus padres.

SiglQs parecieron á Clotilde las
pocas horas que mediaron hasta
que se celebr6 la nueva consulta
con asistencia de Roberto.
Saludó éste al entrar, con la
despreocupación propia de su carácter; pero al fijar sus ojos en Clotilde, se le encandilaron: le pareci6
la~dama belleza de primer orden.
No es posible fijar qué idea pasaría por su mente, pero rehízose
al instante y preguntó por el enfermo. El más empaquetado de los
tres médicos, el de cabecera, fué el
encargado de hacer el diagnóstico
de la enfermedad, el proceso de
ella y la hit;toria del tratamiento
seguido.
Roberto escuchó la relación como quien oye llover, fijando su_s
ojos alternativamente en loR húmedos ojos de Clotilde y en los
belots de la estancia, y cuando su compañero hubo concluido, d1Jo:
- Bien, vamosá ver al paciente.
Penetraron todos en la habitación en que Luis, aletargado, parecía irse por la posta, tom·óle el pulso, le examinó la lengua y ~os
ojos, auscultó su pecho, lo observó sin decir palabra durante diez
minutos y, retirándose con cierta brusquedad, dijo:
-Basta.
- ¿Qué opina usted?, le preguntó el médico de cabecera.
- Nada absolutamente.
Quedáronse sorprendidos sus compañeros ante aquella salida
genial.
-Caballero, dijo Adolfo, creo que está usted en el caso de manifestar su opinión, pues que para eso ha sido llamado.
-Es verdad, pero ........ .
Y volvió á guardar el más profundo silencio. . .
-¿No se atreve usted á manifestarse en oposim6n con nos·
otros?, interrogó el de cabecera.
-No recuerdo ya cuál ha sido el parecer de ustedes: ¡tengo
una memoria tan pícara!
- Pero, en fin, diga usted qué juicio se ha formado de la en.
fermedad y del estado del paciente.
.
,
- Repito que ninguno; pero si ustedes dejan que me siente

Como enf erma,s de amor ó de tristeza
Tienen la gravedad die las- matr~nas
'
t\costunn\bradas á lucir corona'li
r~ntre la admiración de la nobleza.
Tnclinada en silencio i'a cabeza
Y luciendo ante el sol !:.edas niponas,
Adorno son de la,s fluvia,lles zonas ·
Con el prilmor cte sLt imperial belleza.
Cuando remontan su pausado vuelo
Blancas y majestuosa~, por u.n cielo '
Inundado en las luioes pur1purrina •
De occiduo sol, y e11 'J'ibertad se mecer.
Sobre i!os lagos de cristal. ..... parecen
· Surgir del fondo d'e 1as lacas chinas.
1

***
LA U RDENA
Un primoroso amanecter clarea
Los horizontes con su lurmlbre pura,
Se alza un JiiJnino triunfal de ,la 1espe1
•
:
(sura
Y des1piertan 'lo'S rnidos en la a,lde·a.
·En :su dát1cel de setos clamorea
Triste e~ becerro con fiilia.1 ternura
Y la ibérrima. va.ca se a¡presuria
'
De.sateintad·a v ·el corraft1ro&lt;lea.
La ordeñadora de d,esmli&lt;los brazos,
\Ta.ca v becerro entre apretarlos Lazos
l-ne d1el valiladar junto á fa tranc·a
Y Rentada en cUlOlil!.las, con destreza
Co,g-e la ulbre y á. exprimir erurr&gt;ieza
En ihi1iHos de luz la leiohe bla11ca. ·
EmLro TORRES.

.?i-

I

ª

__

LAS ..__
GARZAS

a

Sr. Lic. D. Emilio Velasco, fallecido el 25 del actual.

SE V ENDEN los derechos indisputables á la tercera parte del t erreno situado al P oniente del número 6 de Buenavista, frente al Tívoli del Elíseo.
Espléndida situación, ningún otro lo
iguala. I nforma Andrés Almaraz, San
Femando 44.

�&lt;le todos los &lt;letal les de la "toilette" : en el peinado.
,~un cuando de forgo tiempo
atrasse ha comprendido y aceptado que los trajes deben ser
apropiados {t la ocm,ión lo rn isn10 que los adornos y' demás
rom plemcntos; que los veRtidos
'.le paseo_, Yisita ó de campo, son
1'.ia pro piados para reunionrs,
i-:~11 embargo, en lo que se per:-1i-te es en la primitiva idPa de
Jll'irrnrse lo mismo para toJas
la~ orasiones.
A nndie ~e le ocurriría asistirá una comida con un traje
&lt;le sni-:tre; pero á la mayoría de
fos mujeres les parece muy correcto µeinnrse del mismo modo cuando están vestidas .i.1 est(lo f:n_stre ó en traje de comida,
sm fiJar.:;e que la ''coiffure"
apropiada para una ocasión es
absurda para la otra.
La indiYidL1alidad debe ser
el ~~nto ,Y se11~ de todas ]as que
Paletó para niño~ 6 á, 8 afios.-Paletó para niña
asp.iren a vestir con elegancia:
e 8 a 10 años
Y s1 h~y al~una mujer que ~e siente, atraída por un solo estilo de peinado y permanece i::1en?ole fiel, le aconseJO que solo lo use cuando los trajes se adapten á él y le
vcng:rn l&gt;1en.
·
¿Cómo es posi?le que u~a niña persista e_n !levar peinado bajo con traje escotado
que ~on n~o estilo ~mpeno? ¿No es acaso r1d1culo y chocante? Y no dan gaaas de
llor3:1 ver a UI~a mnJer con su rodete en la corona de la cabeza y sin embargo con una
prec10sa boqmta que parece puesta sobre un pequeño promontorio'?
Puede afirm~rse q~e de cada diez peinados, nueve no se adaptan á la cabeza, ni
~l sombrero, mal traJe de la que lo lleva, y este es un gran inconveniente para el con¡ unto y armonía de la «toilette.&gt;&gt;
l.a individualidad debe primar, pero combinada con el buen sentido y adaptabilidad. Para no tocar los extremos, será bueno sólo adoptar dos estilos eleaantes de
11
'ff
,,
•
b
.c?1 ure_, un_o .r.ara la mnña.na. y salidas á compras, y otro para vestir, pnseo ó
v1s1tas, sm per¡mc10 de tener uno rPservado para los bailes, recepciones y demás
grn.ndes fiestas. También aconsejo que
antes de elegir un sombrero 6 toca, se
piense bien con qué clase de peinado se
va á usar.
No hay razón por qué los sombreros,
gorras y tocas no se adapten tan bien
'.
como los guantes y tapados, y me parece inútil insistir en esto, pues la explicación es clara y salta de suyo con
s6lo mirar lo mal que nos parecen las
cabezas de nue"tras amigas más queri\.
Traje de. Otofio.
das y las mismas nuestras, al verlas reproducidas en los espejos.
El culpable de tot1o esto es el peinaLos peinados de moda
do, que tanta importancia ha tomado
en estos últimos tiempos, y una vez
La mujer que no presta la atenci6n debida al arrealo
yencicla esta dificultad, os aseguro que
de su cabello, desperdicia una de las ventajas naturales
el sombrero 6 la toca se cuidará de
más fáciles de aprovechar para hacer resaltar a-;:m más
q·uedaros bien.
los encantos físicos que posee. Por la perfecci6n del
El instinto innato en la mujer para
traje y del peinado, sobre todo de este último la fransaber elegir aquello que Je queda bien,
cesa, tanto de la aristocracia como de la cla~e media
debe también guiarla cuando arregl~ su
y del pueblo, ha conquistado fama universal por su
cabello é indicarlecuálesmásconvemeuelegancia y gusto.
te según la c&lt;toilette» que va á ponerse.
La mujer que abriga la con ciencia de que en la varieRecomiendo á mis queridas lectoras
dad y abundancia de trajes se encierra el secreto de 1,aque no se dejen llevar ni por la extraber vestir, puede afirmarse que principia á conocer
vagancia 6 exageraci6n, ni por la. deel abecedario de este importantísimo arte, y, por lo
masiada sencillez, porque tod? extre~o
tanto, no sabe apreciar la delicada prosa de su estilo
es vicio, y lo mejor es un térmmo med10
y menos la lírica de su sencillez.
de buen gusto.
.
.
A su vez, á la mujer que se aferra á un solo e!tilo de
La mujer que sabe pe111arse bien de
"toilette, " á un solo juego de joyas y á una sola forma
una manera puede con práctica aprende sombrero, debe considerársele no solamente rudider á hacerio con tanta habilidad de
mental, sino excéntrica. Es probable que no exista
otra, y hasta tener de reserva una terceninguna mujer que haya tmtado de poner en práctica
ra forma.
esta noci6n tan po00 ~eliz y embrionaria; sin embargo,
Paletó de entretiempo para joven
( Continfo en la página 634.)
la mayoría de la~ muJeres lo hacen en el más esencial
de 10 á 12 años.
'

!

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>.~· .

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AÑO

.

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YI. .,.,••
7"'1-l:"::=

MÉXICO, DO?iHNGO

4 DE N0"\TE:MBRE

DE

1906.

NuM. 45

..

. ..

,:,a:.

.....
r

El Angel de la 1az de los Sepulcros.
Escultura de P. Muller.

~·.·:
.

~

�-634 - 635 -

DOS DE NOVIEMBRE.

de ignorantes, de paralíticos que no saben quela muerte es la vida
que el descanso es la paz, que el olvido es la dicha y ni ven !
.
.
h
.
'
'm
oye~, m co~oce~, m marc an, m laboran por llegará ese oriente
Iummoso é mfimto de la verdad!. ........

---,·---

Vengo de la fiesta oficial de los difuntos, de la macabra romería anual á los panteones, que las multitudes practican en este día,
consagrado por la Iglesia para orar por el eterno reposo de los que
fueron. Es una fúnebre exhibici6n de vanidad, un alarde de hipocresía, una gran mascarada en la mansi6n de la paz y de la verdad,
pues que cuantos discurren por las callejuelas del cementerio, van
por paseo, por moda, porque allí se dan cita todos los despreocupados y los indiferentes para pasar revista á las tumbas, admirar el
adorno y leer las inscripciones, como se va á ver los aparadores, sin
que del labio surja una plegaria, ni el vaho de las lágrimas enturbie las pupilas, ni un recuerdo doloroso se esperece en los limbos
del olvido á donde se le rezagara, ni de la conciencia se alce un clamor de verdad.
He visto desde lejos á la muchedumbre, invadiendo la vasta
amplitud de la necr6polis, y aquel hacinamiento de figuras humanas, moviéndose rítmicamente como en el fondo de un escenario
escueto y triste, limitado por el manto azul del cielo, roto en pedazos por la perforaci6n obscura de una fronda vigorosa? to_davía sin
los pincelazos áureos que deja el Otoño, me ha parecido un montón de aut6matas, semihemiplégicos, con un mismo ridículo y
acor'de movimiento, manejados con los ocultos hilos de una sola pasión· 0 como una inmensa procesi6n de gusanos, que asistieran al
festí~ de la carne en descomposición, copiando la asquerosa 'labor
de las lar\ras tierra abajo, 6 la suprema demencia del mundo suelo
arriba.
Era repugnante aquel contraste enti:e la muerte y l~ vida, entre la quietud y el estruendo, entre la verdad y la mentira; aquella
manifestación de dolor hipócrita, hecha sólo por ser día de duelo
oficial como si el corazón fuera un duro altar de granito, don de el
calendario, á manera de severo sacristán, pudiera ir encendiendo los
cirios del recuerdo y colgando )aj ofrendas del afecto á las adoradas
imágenes caídas y á los cariños muertos, para quitarlas y apagarlas una vez concluida la fiesta, volviendo á quedar vacía el ara y
desnudo el altar como en los santuarios abandonados, donde las
cornejas y los b~bos hacen sus habitaciones. Si el sarcasmo pudiera personificarse, sin vacilaci6n lo habría representado en aquella
feria de la tristeza á donde se iba á buscar el dolor, como una
mercancía para r~cibirlo rn casa por unos instantes, mientras no
se franqu:aba la puerta de salida y se volvía al bullicio del mundo,
en donde el placer alza su~ báqu~cos cantares Y.~frece sus insanos
deleites, como una recompensa a la ¡,rofanacrnn consumada en
aquel sitio de retiro y de paz.
Entré al cementerio para confundirme con toda .aquella multitud abigarrada y jubilosa como si se encontrara en un sarao, como si se deslizara sobre suave alfombra á los voluptuosos compases
de una danza, sin pensar q;1e h?lla~a la tierra q_ue había brindado
cariñoso lecho á deudos y a amigos ido~ para siempr~, y en vano
busqué en los rostros una sombra de tr1~tez~J en los OJOS el rastro
de una lágrima, en los.pechos ,una palp1~c10~ de pena, en ~os cerebros una seria reflexion filosofica. La msíp1da charla social, la
misma que mariposea_in9uieta eB calles y salones, que revo~otea al
rededor de insubstancialidades, hablando de modas y espec~culos,
de asuntos pasionales y rumores que desgarran honras, tn~:mfab~
allí como única soberana rolando sobre el adorno de las cnptas o
lo numeroso de la concu;rencia, y lamentándose sólo alguna dama
romántica de que la Naturaleza no hubiera tomado parte en el duelo del día, pues que e.n los cerca~os maizales el ci~rzo no hacía crugir las panojas con el lúgubre chis- cbás de un baile de ~squele_tos,
la montaña vecina no.parecía un túm~lo con u~ sudano _de n/eve
y el cielo estaba tan. diáfano que semeJaba un cristal que 1ba a ,reflejar en su superfic1P. aquel cuadro carnavalesco, que era un grafico diseño de la locura.

mo ofreciéndose un abrazo que entibie las asperezas del frío· la tierra, rociada con lágrimas, se abre en flores tristes; el m~sgo se
agarra con sus sedosos é invisibles tentáculos á las modestas losas·
las lianas trepan y se enroscan á los monumentos; los cipreses'
siempre de pie, en constante guardia, semejan índices que indica~
la región del divino cornmelo, y cuando la pica del sepulturero cava una nueva mami6n, parece que los demás sepulcros, conmovidos, corean el fúnebre eco con voces dolorosas y extrañas ... .. .
Graves y austeras enseñanzas da el camposanto en la soledad
con el lenguaje mudo de sus fosas y sus osarios; es un convencedor
filósofo que analiza los oropeles del mundo, las ilusiones, l~s riquezas la gloria, y nos las muestra como un puñado de arcilla, corno
alg~ sin coexistencia ni resistencia, fugaz y deleznable, que se disipa y se derrumba con el beso de la muerte. Nos enseña lo que somos, mostrándonos lo que fuimos y lo que seremos: tierra animada
por divino soplo, que debe volverá su origen para estrecharse con
el limo en largo abrazo, hasta el día de las reparaciones y de las
justicins inmutables ..... .
Dukes ronsuelos ofrece también cuando el coraz6n se desahoga vertiendo llanto sobre la tumba que guarda despojos queridos,
y el labio murmura oraciones nunca aprendidafl, y que no son sino
nuevas promesas de amor, protestas de fidelidad, anhelos de vida
mejor, efusiones todas que demuestran que. el cariño !es!de en algo
inmaterial que no acaba con la muerte, smo que hbrandose del
olvido entra en inefables deliquios ultracelestes. Allí se llega con
las heridas sangrantes; allí se va á completar la última sílaba de
un adi6s que se principió en el lecho ?'lortu~r!o, se continúa día á
día y se te~mina. ?asta ~u~ Re ~a ~l mismo s1t1? de r~poso; al!í se
tiene la satisfaccrnn de u a decn a una memoria quenda: ¡aqm estoy, no te hP dejado sola!; y de .allí se vuelve con la melanc6lica
resignación del convencido y la rnefable espera1'.za del creyente.
Pero esas enseñanzas y esos consuelos se reciben en la soledad,
cuando la razón reflexiona y el alma siente, no cuando el estruendo loco del mundano bullicio ahoga con rl mido de sus cascabeles
el acento de la ,·erdad; se aproVfichan en el silencio, reconcentrándose en espíritu, que si el placr.r es amigo de la expansió~ y de In
jovialidad, la. pena es retraída y calh,da, y busca la qmetud del
retiro, pues mientras el júbilo sale á la calle, el dolor se queda en
~a.

'

De aquí que en la mascararla de este día, las tumbas q_u~ mas
. lástima me inspiren sean las más suntuosas, donde arden cmos en
profusión v cuelgan por doquie~a listones ne~;ºª· .Allí duermen
los olvidados los que nunca reciben una oracion m un recuerdo
de sus deudo~, los que sólo tienen ~erecho al homenaje anual que
la moda previene y el cariño repudia; los que en el hogar son una
carga porque aún demandan pequeño. ,gasto en el presup~esto de
egresos. Se les otorga la conmemorac1on, no por amor, smo .Pª~
que el mundo la vea; es el sacrificio de la vanidad, un sacr1fic10
del alma.
** *
Por fortuna los dolientes han empezado á desfilar ; se ~espoja
á los túmulos de los adornos· la cenagosa ola humana comienza á
' de la vec1~a
. montarni ?º arran~a
retirarse á su sentina; al cuarzo
fulgores ('] ámbar del ocaso, y la blanca \ enus y el roJo Anta.res:
corno una gentil pareja de enamorados, marchan por el azul empalidecido de los cielos.
. .
Poco á poco el cementerio va cobrando su augusto s1lenc10, la
soledad y la noche lo van cobijando con su impalpable ma?to, Yla
turba humana vuelve á la ciudad, arrastrada por el vértigo de ~a
locura, sin ~acar un anhelo de vida de sn visita á los mue~s, sm
un 1,11J.l udable proyecto de cambiar el placer deleznable y ehmero
por él sacrificio heroico, de inmolar el egoísmo que mata por la caridad que salva.
.
"'
La
necrópolis
ha
quedado
sola
con
sus
difuntos,
con los ,que
La dureza de la piedra y el mármol parece in_dica1'.}a Pstabilieternamente
viven;
s~
han
ido
los
vivos,
los
?ementes,
~da;edad del recuerdo; ei ciprés representa la persomficac1on de u?a res amhulantes. ¡Cuanta paz en el cementerio! ¡Cuánta~osagita.el
n
plegaria que tiende al azul; la cr~z es un símbolo de amor del cieen
el
mundo!
lo puesto en la tierra, como una idea de esperanz~; el dolor es lo
Me acuerdo del poeta sevillano:
único que perdura en la vida, es un perpet~o grito de la verdad
que oímos en el alma cuando el placer quiere ~bogamos en sus
«¡Qué tristes y solos
brazos y la locura invade el cerebro ... :.. Y todo esto h~ _bus~ado
se quedan los muertosli,
su asilo lejos del mundo donde las pasrnnes braman y el vic10 triun· · da · los
fa · en el reposo de la casa de la muerte, puesta como un puerto y no puedo menos que protestar contra esa mentua rima ,
p;ra los náufragos de la existencia, .como un ampa_ro para los re- muertos no se quedan tristes, que en sus albergues no ~ay I&gt;E:na,
chazados del placer, corno un r~fug10 pa~a los vencidos de la amar- sino paz inefable y divina paz, que es ventura y es vida ; se
gura. Ahí se duerme sin inquietud.es m sobresal~s; en aquellos quedan ~olos, pues ron ellos estáo memorias y esperanzas, Pega'6n
muros se estrella el oleaje de las pas10nes; hasta all~ no _llegan las r ias y anhelos.
Solos y tristes esos cadáveres ambulantes que llaman mansi
vauidades de la envidia; en aquel reposo 1!0 clama el 0~10. Es lugar de paz y de ensueño, no de_ lucha m de desasosiego; en el de dolor al que es asilo de ventura, y en perpetuo carnava~ bu~
ambiente flota siempre algo &lt;le piedad y _de amor; lns tumbas están la dicha en la sensaci6n fugaz, cuando no se encuentra smo 1 ~
muy cerca, pegaditas unas á ot~as, l? mismo la que ostenta fino bajo aquellas losas en· siete palmos de tierra amparados pordO~
encaje de mármol, que la que solo tiene tosca cruz de madera1 co- brazos abiertos de lacruz. Ejército de ciegos, de sordos, de rnu '

-

*** saboreando amargas filosofías
He vuelto tambié~ á la ciudad,
y pensando en cosas tnste~. Y he ll~gado á comprender por qué la
amargura es _un grato manJ_ar _Para ciertos paladares.
. He meditado en lo~ d1~r1os contrastes de la vida, que he admirado hasta e?tre el roJOvivo de Antarés y el blanco purísimo de
Venus, cot?o s1 con sus fulgores personificaran el deseo y el amor
lo que demgra y lo que eleva.
'

PROMESA C U MPLIDA
¡Tan! ¡tan! .... .. ¡Tan! ¡tan! ...... ¡Tan! ¡tan!......
Los ecos de la camp~na del monasterio brotaban desde la alta
torre; sosegados y angust10sos, en aquella soberana mañana de primavera1 subían m?ntañas arriba como bus&lt;',ando el agudo perfume
de los limoneros silvestres, y descendían á mezclarse con el ruído
de las olas del mar.
Porque aquel afamado cenobio, cuna de sabios, verjel de santos. varon~s, descansaba allá arriba, suspendido del monte. Sobre
la m~ens1dad azul del Mediterráneo. Y aquellos monjes blancos
traba_Jando y orando en aquell.as alt?ras s~lenciosas, semejaban J
cándidas palomas prontas á hmr hacia regiones siempre floridas.
En aquella soberana mañana de primavera se preparaba uno
de ellos á emprender su postrer viaje. La vida de un pobre lego
de un hermano, ignorante y simple, se apagaba al soplo de l~
muerte.
¡Tan! ¡tan! ...... ¡Tan! ¡tan!. .. ... ¡Tan! ¡tan!......
Por los ~nchurosos claustros va en dos largas filas la comuni~ad toda hae1a la pobre cel~a del enfermo. Las luces que los monJes llevan en sus manos palidecen envueltas en los efluvios del E-ol
qu_e entra á raudales por anchas ventanas. El canto mortesino del
M1serere contr~sta fuertemente co~ los cantos de vida de los pájaros.
con el ruído nente de las fuentec1llas de los patios floridos con ei
rumor cercano de las olas del mar.
'
Las mano~ venerables ~el Abad llevan el Pan inmaculado de
las almas, sostienen la Hostia Santa, que quiere darse al simplecillo lego como prenda de seguridad para la marcha eterna
. Y la bocanada s.aiina de los mares, el aroma delmonte, el olor
mtenso de los naranJos y de todos los árboles en flor era el incienso que ettvolvía aquella última comunión, era el latido de la Naturaleza que alababa á su Creador en aquellas amables soledades.

***

La tarde va cayendo.
En la diminuta y au~tera cel~a- ~in más adornos que una cruz
de palo y una ventan~ abierta hacia la mmensidad~n humilde cama de tablas y de pieles, espera el enfermo su postrer instante.

un Las testrellas . hablan, Y como. reza el cantar que su charla e 8
'd perpe duo mentir, creo lo contrario, pues los poetas siempre han
si o gran es embusteros.
entreL~ ~srllas p~rece que con s~s hilos de luz tienden una red
. eh cie OY la tierra, una vía luminosa para que viajen las mi
::~:s um~nas al .Pª1s azul del ensueño. Y pensando en esto he tra:
lt estas lmeas, smtiendo un extraño afán de volver al panteón en
noche, pleno reposo, para ver si puedo sorprender un diálogo
~n re esos uc~ros. del .zafir y los difuntos en este día de muertos.
¿t~ué no habra m1ster10sas relaciones entre los fuegos fatuos de la
1erra y 1os del firmamento?.........
EDUARDO J. CORREA.

ªf

t

Cerca de él, sentado en silla de esparto, opilado y triste lo
contempla con mirada de lástima el Hermano enfermero.
'
El mori~un~o, de vez en cuando, con el rostro alegre, interrumpe el silenc10 de la celda, y su voz, ya débil, trata de cantar
salmos de esperanza y resurrecci6n. La impaciencia ·se muestra en
sus cantares.
La tarde va adelantando más.
De pronto, el enfermero lleno de dudas ante aquel morir tranquilo, temblando ante el misterio de aquella vida que huye, pregunta pausadamente:
- Hermano Agatón, ¿cómo estás tan contento?
- ¿No lo be de estar? ¡Si muero!
-Pues por eso mismo, Hermano.
-¡ Ah! ¡Ya comprendo!- exclama el enfermo con una de esas
intuiciones repentinas que alumbran el espíritu á punto de partir·
- ¡ya comprendo! Es verdad que mi vida monástica ha sido floja
remisa, que mis penitencias no han sido grandes, que he faltado
muchas veces á los actos de comunidad, que he cuidado tal vez de
mi flaca salud.
- Eso, eso, - murmuró el otro.
-Pero oíd, Hermano. El Señor es misericordioso, y esta mañana, cuando ha venido á mí, cuando me he quedado á solas con
El, me ha dicho que me salvaré, porque El cumplirá su palabra,
la promesa que nos da en su Evangelio: «No queráis juzgar, y no
seréis juzgados; perdonad y seréis verdonados.n
Yaunque es verdad que no he serYido á Dios como r1ebía, sufría siempre con paciencia los desvíos que por esa causa me mostraban los demás religiosos, perdonaba de corazón sus palabras duras, excusaba sus actos ... ... por todo eso puedo ahora estar alegre,
el Señor me lo ha dicho, el Reñor que es bueno.
En sus ojos comenzaba á brillar el día de la inmortalidad.
Por la abierta ventana de la celda entraba la última palpitación
del crepúsculo.
Allá lejos, donde el mar y los cielos se besan, tremolaba la
blanca vela de un navío que tal vez volvía á la patria.
En la montaña, las aves regresaban á sus nidos.
El Hermano Agat6n volaba al cielo.
F. LE BRUN

*'*

r

Adela,ida Ristori, Marquesa Oapranica del Grillo, en 1868, en 1902 y en 1906.~

y

�--037 , . rea
. 1mente, d011 .Juan de 1\Iaíi . ? F , ,·
.".Jtxistió
- , de ,erns,
os ensenaran su enterramiento y os
t .: . ~1a. . ,n Se, illa por.rom~nticismo, por poftica efusión del alma vale má~ que Te
sin emb.'lrgo, en guardia contra la co~1 _aian ,.su h1stona. ~oneos, nono caiga á los _Pies del capitán Centellas que ie da mue;te segú. ude don Juan de Mañara hay dud patr~na. Stn negar la existencia nos asegura Zornlla
y sus vicios. Ni un solo' docu.menri s°, re su carácter, sus virtudes
á la puerta de su casa
lo ha retratado Tirso de Molina
dcml uestra que fuese como nos
, como o vemos en la ob d Z
mora 1 mucho menos como nos le pintan Al . d.
ra e :;a- \ cuando, por lo vi~to, el intrépido hidalgo se disponia á acostarse
1
y Zornlla. La tradición aprovechada p 1, l e~an. ro Dumas, padi:e,
nuestro lad? la vida le sería imposible.
·
Téllez, debió haber llegado á él por 1° , ; insigne. Fray (J"abriel
Don .J ose Zorrilla, nuestro gran poeta nacional, el más elo01
ningún otro testimonio En
'ia, :a Y sm el apoyo de cu~~te eyocador del pasado. e~pafiol, amaba entrañablemente á Te1
Eht Barla1do1· de Sevill~, ~s deci~~ de ~::u~º::~av~~:t~~i:~:ni~,, Y de nouo ~ ~ sus. hermanos espmtuales el Capitán don César Monto a
an nutn o los demas escritores em
d
tr::;o, se
Cjidan ~1ego_ Martínez de :4, buen juez mejor testigo y al Capi~~
yendo e~ Zorrilla, Juego de hab~r pa:~~npir rir~a:ora y C()n~l~on e ro Saldana de Matganla la Tornera todos tres a uestos a1enmée, _)dlozl~rt y ~fusset.. Cl:3-ro está que es freci:~~ ;¡ºeuJ·!~: l~ardr, ena~orados, pendencieros y todos r~ndidos en lis postr~er ?s de su vida á la mano inexorable de dios Zorrilla que no comP O e una v1 a 1cenc10sa red1m1da por el
· ·
pw!o existir Maíiara y que á la vuelta de e darrepe~t1miento, que p1en e que las cosas de. amor. y de espada tengan un' desenlace naT
·
ª a esquma nos halla- ~ural. ~ humano. Necesita la mtervención divina la tercería provirtamo:i un. enono. Lo que no se ve sino muy rara vez-i mis o·
ene.:ª que la res?elva. Su romanticismo ~s profundamente
no l~s ha stdo de~arada esa fortuna-es el portento de audacia f~~
:.spanol
p01:que asocia ~ los triunfos de la pasión un elemento cris~:,~d~z, /~se3faJ~· nobleza y coraje que nos d:1 el bello sed~ctor
, ona n ~ e. oa. ¿ Dón&lt;;le está?_¿Quién le ha visto? y sin em- ~a~o,. místtco, qu~ pm:ifica y ennoblece los desafueros de la carne
o os sus personaJes viven desenfrenadamente pecan á, mansalva.
br~o, e~te tip? 1d~al, fantástico, quimérico, fascina á nuestras mutodo: el candor de las doncellas, ~l decoro de los ma~
l?datropellan
e e um , res, mquieta á las mujeres y sobrecooe á los hombres
sagrado
del hogar, las canas de los ancianos y sin embargo
:\cabo d0 verlo en el Te~~ro Español. Mientras d°on .Juan de hino~
os de os, des~ués de darse al diablo cien veces en los trance~
~ods ante hla hermo~a.nov1cia, ~e dispara aquellas décimas e~ las que
ª espec o de su línea sonondad no la' apura os, se redimen y se salvan.
~e la menor ternura, los ojos de las mu¡eres lla~eaban de emoción. ¿Y el desJumbramiento de los hombres cuando
el_ héroe mata al Comendador de un
pis~oleta~~ Y da muerte en duelo á don
~ms M~¡ia? Todos, aun los más escéptt_cos, vibraban al compás de a que 1
e¡,en~plo de osadía vigorosa é intrépida.
¿Sera que el valor, el riesgo afrontado
serenamente, despierta admiración en
todos los hombre~, hasta en los que rep_ugnan la tragedia y las heroicas efusiones de Eangre? ¡Oh, sí! Es evidente
que el nervio guerrero v,1le tanto como
la facultaJ filosófica, que un héroe de
las arma~, un gran soldado, equivale y
t&gt;Upera °;uc!-i:~s :eces á un eximio pensador y a un rni:;igne artista. Un pensado~· conduce y mueve ideas, un artista
anima sueño~. rn gran capitán es un
amasador de realidades. m fija y encauza el destino de un pueblo de él
pende la eficacia de las propagnddas intelectuales, y su espada victoriosa abre
en el Mar Rojo de la esperanza una senda á los pueblos en su marcha hacia la
Israel de promisión ......

Estado para que esté seguro. Las manos de
un particular, industrial ó comerciante le inspiran desconfianza y temores. A los tr~inta y
cinco años, nuestro Tenorio, harto de boetezar
entr~ los brazos de J?Ujeres que l_e aman por
su dmero y de aburruse entre amigos sin graIgnoro si los españoles de la generación ancia que se arruinan con estúpida terquedad
terior se tendrían por parientes de Tenorio y
sobre
el ta pete verde, contrae matrinionio; un
si se consideraban ligados á él por esa obscumatrimonio sin etapas de romantirisn,o, cll lra trabazón espiritual que suele revelarse.
culado, meditado, y meditado sobre todo liantes que en la fisonomía y antes que en
naje de garantías morales y pecuniarias.
identidades y pormenores físicos, en semejante es don Juan. Así le he conocido ,o. A~i
zas pasionales y en paralelismos del tempele tratáis \'OSotros. A~í, en tal gui~a, como
ramento y del caráctbr. De los viejos que codiría un clásico, le honra la gente de su tiemnozco y trato, no be podido colegir, aun c,,n
po. Es un egoísta vulgar, sin pcesfa ni grnnla mayor voluntad, que fuesen en sus verdes
deza; un sensual adocenado, incapaz &lt;le o~ar
años bellos de apostura, desenfadados de
nada
difícil y de ries¡!;O; refractario á bs nogesto, airosos de talante, nobles, intrépidos y
bles y heroicas temeridades en qur. vemos
bizarros, como dicen que fué el audaz amanmetido al don Juan, de Zorrilla; tairnado,
te de doña Inés de Ulloa. Y sin embargo, alcuco y el fondo mezqtJino. ¿lrreligioso? ¿Crego debe de haberse trasmitido del espíritu de
yente? Ni lo uno ni lo otro. Su alma es un
Tenorio á estos ancianos venerables que ahopáramo. lJe niño, nuestro Tenorio cree porra pasean sus canas, sus pesadumbres, sus
que el fuego maternal conforta su fe, y de
ateridos desencantos y su miedo á la muerte,
adolescente practica porque en el colegio se
por la Puerta del Sol y la Castellana, cuando
lo imponen. En el mundo es un dPspegado,
el crítico don Manuel Revilla, contemporáneo
un escéptico manso, un indiferente. No tiene
suyo, nos advierte ccque es Tenorio la persodistinción de alma bastante p!tra que su connificación acabada del carácter español y sinciencia le inquiete con interrogaciones mudas
gularmente del andaluz, por · 1a indefinible
sobre nuestro origen y nuestro destino; no ha
mezcla de altivez romana, fiereza goda y getJosé Zot&lt;t&lt;illa.
pensado en el hilo que ata las existencias de
nerosidad árabe que en las alturas del bien
produce los Cides y los Guzmanes y en las profundidades del mal todos los séres, ni se ha detenido, en una hora de melancolía, á
considerar las diversas doctrinas metafísicas con que pretende exlos Tenorios y los Corrientes.»
¿Qu~ pensar frente á esa afirmación tan categórica? Yo he procu- plicarse el hombre su advenimiento á la tierra y su disolución en
rado dar con 'el rastro de Tenorio entre los hombres de mi tiempo la eternidad. En una palabra, ¿lo digo? el Tenorio moderno es un
y confieso que aun no he logrado mi intento. La personalidad de elegante bruto, un sensual que se sacia pronto, que se arrepiente al
don Juan no aparece, pero en desquite nos i3ale al encuentro su ca- morir de sus culpas.
¿Ha existido Tenorio? Si visitáis á Sevilla os mostrarán un hosricatura. El Tenorio moderno es rico, porque para emprender avenpital
fundado por don Juan de ~fañara, caballero que se pasó la
turas amorosas es indispensable dinero; frecuenta la mejor sociedad,
flor
de
la vida co1 tejando doncellas, al acoso de damas y poniendo
curteja á las mujeres hermosas con vario éxito, bebe, juega en el
casino por la noche, va á los teatros, contrae deudas, pero todo sin en ridículo á los maridos. Fué, según cuenta la leyenda, atreYido,
alam1ar á nadie, sin escándalo, á cencerros tapados. Con precau- seductor y bravo, y por encima de todo, de todo, infatigable en .el
ción enamora, con cautela juega y con el mismo sigilo se emborra- mal. Luego el andar de los años lo transformó. La avidez de la vircha. Reñir no riñe nunca.; cuando el azar le depara una pendencia, tud le gustó más que la dulcedumbre del placer, y las asperezas de
dos amigos se la resuelven con un acta, ó un aprieto muy grave:: con la penitencia más que las victorias mundanas. ¿A qué edad se conun lance á sable ..... . sin punta, ó con un duelo á pistola ...... sin virtió? Se ignora. Lo más verosímil es que al peinar canrs, cuando
ni vigor cu
o
, aliento en el espíritu
•
bala. El Tenorio moderno no es manirroto y ostentoso como el Ya no queda fuego en la sanore
el
brazo,
á
esa
edad
ei~
que
según
la
frase
de
Lucrec10
burlador de Tirso de Molina, ni como el don Juan de Zonilla. De
cien casos en noventa y nueve recata su bolsa á las necesidades de
clelirat linyuaque men15que..... .
sus amigos, mal paga á las .mujeres y pone su dinero en papel del

zorrilla y ti "Ctnorio''

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~a°s, ~\

El i-cnliJo heroico cle!:-aparece de
11ue~tro vivir. Somos a paciblefl, url&gt;anos
EL TERREM,,To DE VALPARAISo.-El Cementerio Central después del temblor, los féretros arr · d
.Y en el fondo algo cobardes. Un homfuera de los nichos.
OJa os
~re d:l temple de don, Juan ':f'enorio tendría hoy q ne emigrar de
E ta rt
1
Es~ana. T?do le se:ia ho~til: leyes, costumbre~. sentimientos, d
s
eratura ,~rro~ante, ,emi-bárbara Y cristiana arranca
amistades. ~u alma drnmantma despertaría envidias cdos odios
.el Romancero d~l C1~, nega y fertiliza las obras de nue;tros clárencores S l d 1 '
l
· ,
¡l
'
'
' sicos Y muer~ en Zornlla. Después acá nadie la cultiva E 11
;
. ' e e a u ana y se e agasa¡ana por ( e ante pero por de- exaltan tres ideales: el honor Ja. mu¡'er y Dios Flota e. n el. a se
tras todos seríamos enemigos suyos. Temblaríamos 'por J.L paz de tura u a
· . ·,
.
. '·
'·
n esa 1teranues_tr_os h,ogares y ba!·runtaríamos v.agamcnte el rid1'culo qt1e va
nl asp1~ac1on anstocrat1ca, feudal, que se concreta á la larga
en este iecho. solamente el soldado el noble l h b d
,
, e om re e guerra
apareJa do ::t _todo enga!10 ?º.nyugal. Sm embargo, yo creo que don pued
I t d S
Jua!1 T~nor10 no podna v1v1r entre nosotros. Si por un milao-ro de
,. e osar o o o. 'o1amente él tiene fueros para todo ·Com
'
la c1enc1a ó de Dios el héroe de Zorrilla resucitase, me inc"'11· 1,o ,-" deis. ~or qué las obras
Zorrilla no reSf)onden al espítitu
" crát1co, llano y clemente de nuestro tiempo? H 1
d
creer que ?uestras costumbres1 nuestras ideas y nuestr¡1s leyes da- un te t'
· d ·
'd
· oy a espa a no es
ríanle. tedio y h?rror. El vestir moderno, estai; prendas ridículas
. s imom.o. ~ rntrep1 ez, sino el símbolo de una clase social que
,
p1esta un se1v1c10 al E::;tado que vela por el ma t . . t el 1
que a¡us tamos a nuestro cu~rpo, la chaqueta, la levita, el pantalón de i11 t ·10
t . d '
n emm1en o e ory el fra0 parecerían le abommables y odiosos. El habituado á lucir
r) ex}nord
_e/a nación. En épocas de conquista se ex1
la gentil ropilla de tisú, las calzas de ante el ai;oso ferreruelo con
ic~1de que e mi :r is rute de privilegios, porque al fin arriesga
la ,cruz de Santiago bordada; él, hecho á t~ner la diestra en el acero su ". ª. por ensanc ar las fronteras de la patria por incorporarla
y
b
b
I h
. terntor10s; p~ro hoy~ cuando el ejército es casi u¿a policía en ran·bª ;1er S? re su ca eza e e ~mbergo fa,nfarrón y plumeado, ¿cómo de,éufn serv1c_10 del Estado retribuido con hurgues" punttiali'dagd ·á
1 a a resignarse ~ 1:sar !ª levita, el baston y el wmbrero de copa?
t
d
"
¿
y cuando se decidiese.ª. rmprender una conquista amorosa, ¿créeis qu ueros iene erecho la espada?......
' .
qu: s~ avendría á eser.bu· una carta en estos vulgares términos:Zorrilla es un wan p~e~, un fiel evocador de nuestro asado.
Senor1ta: desde que la ví á usted en la calle mi corazón se sintió En su pluma resucita la VleJa alma espáñola tono idealism~ a
!traído_ por su bella persona?-¿Créeis que se prestaría á acompa- turei:o, osadía Y coraje. Atended á e~tos ver~os marciales y d:c1~narla, ¡unto á la madrci , por calles, paseos y tienda15? Luego este re s~ al~ún poeta contemporáneo podría, ya no superarlos igualar~
hombre extraordinario veríase obligado á tomar el tranvía á pro- os siqwera:
'
veerse de cédula personal y á votar en la época de las elecciones, á
habla~ con el sereno de casa de su novia, pues todo intento de esMuerta la lumbre solar
calamiento de balcones sa·ía una locura expuesta á castigos treiba la noche cerrando
men~o~. Conociendo á Te~orio, ¿quién se atreve á suponer que él
y dos jinetes cruzando
transigiera con tales vulgandades? No, no; que no resucite. Ya que
á caballo un olivar.
en España se ha p~rdido el gusto de l? heroico, ya que todos soCrujen sus largas espadas
mos unos pobres diablos adocenados, rncapaces de arriesgar nada
al trotar de los bridones

de

p/ t

LAS RUINAS DE

VALPAltAISo.-Aspecto de la plaza de la Victoria Y: del teatro del mismo nombre después del terremoto del 17 de Agos

t0
•

:it.

J

d~:~:

�-638y vénse. por los arzones
las pistolas asomadas.
Calados anchos sombreros,
en sendas capas ocultos,
alguien tomará los bultos
lo menos por bandoleros.
Llevan, porque se presuma
cuál de los dos vale más,
castor de cinta el de atrás
y el de delante con pluma.

1\Iugía en las cañas huecas
en són temeroso el viento
rasgándose turbulento
por entre las ramas secas,
y en los desiguales hoyos
con las lluvias socavados
hervían encenagados .
sin cauce ya, los arroyos .

decanta su victoria y cunde p9r doquier y yergue ahiva su fre
es cuando el Eterno suscita loe hombres por El destinados á. 1
fenea de su causa. Esos son los humildes y rectos de corazt
ésta parece haber sido la señal de vocación característica del gran.
Obispo de Tuy.
n
Humilde al grado de desconocer él mismo las relevantes ren
das de su talento extraordiQ.ario, radiante con los fulgores del femo.
reyeló.se tal p. Valeriano Menéndez Conde, desde que, simple 8~
mmansta, dióse á. conocer con as?n:bro de cu~ntos le trataron, como un portento en el vasto domm10 de la ciencia. A pesar de eu
origen humilde, fué J:&gt;recoz y muy sonora la fama de hombre de
t~lento· con que, 1!1UY Jº".'en todavía, era ya conocido en la provincia d~ Asturia~. Siendo si':11-ple alumno del SeminaTio, obtuvo el honor smgularísimo de predicar en solemne día de Corpus en la Santa Iglesia Catedral ante un Cabildo que en aquel entonces era tenido
con justicia como lo más selecto y prestigiado entre los Cabildos de
España. Ordenado sacerdote, fué designado para desempeiiar una
cátedra en el Seminario de Valdediós, donde aún perdura la fama
del ilustre catedrático. En esa época se dió á conocer como orador
sagrado en el Concejo de Villaviciosa, donde desde entonces es objeto de veneración el nombre de D. Valeriano Menéndez Conde.
Poco tiempo fungió el joven sacerdote la misión del profesorado,

1ª'y

En el curso del poema 6 leyenda se cuenta lo de siempre: un
militar que asalta un convento para raptar una monja; Dios que
interviene sumiendo al capitán en un sueño alucinatorio poblado
de visiones siniestras y tétricas, arrepentimiento del galán é ingreso
á perpetuidad en un claustro. La inYentiva de Zorrilla es corta.
La base de sus obras está en la tradición 6 en la conseja, y casi
siempre esas historias se reducen á lo mismo: á la redenci6n del pecador por la penitencia. Menos mal : que de la monotonía del fondo de esta literatura nos compensa la galana y deslumbradora frondósidad de la forma. De Zorrilla puede decirae que fué un español
rezagado del siglo de oro, un superviviente de los tiempos inolvidables en que una mueca del monarca español hacía temblar á
Europa. Una sola vez tuve la fortuna de ver al gran poeta en casa
de Valera, y os aseguro que -pm: su tipo y por su porte estaba pidiendo la ropilla, el ferreruelo, la tizona y ser retratado por Pantoja......... •
MANUEL BtENO.

SII~UETA S DE A CTUALIDAD

EL -OBISPO DE TUY .
Entre las glorias que abrillantan los anales del episcopado español, cu ya historia es un poema heroico por la elevación de sentimiento é inquebrantable energía en la defensa de la verdad, figura
hoy en lugar prominente la ilustre persoualidad del Reverendísimo
Prelado de la Diócesis de Tuy, con cuyo preclaro nombre encabezamos estas líneas. L ~ profunda y transcendental resonancia con
que en todo el orbe católico se repite hoy el nombre y las glorias
del Obispo de Tuy, nos exime de entrar en consideraciones políticoreligiosas sobre la grande significación que entraña su valiente actitud enfrente de los enemigos de la Iglesia, y el aliente y esfuerzo
qu e esta digna y apostólica entereza infunde en los abatidos pechos de cuantos simpatizan con la causa de la verdad, que es la
causa de la Religión y de la Iglesia. Acrece sobremanera la importancia de la situación en que hoy resalta esplendente la personalidad ilustre del Obispo Tudense, el estado de postración y abatimiento en que aparecían las falanges católico-españolas al apun tar los primeros amagos de esta campal batalla, provocada co~ aleve
premeditación y preparad~ con todo el cálculo de la p~rfid1~ maquiavélica por los sectanos encumbrados sobre la emmencia del
poder constituído.
Porque, fuera por la fal~a de avenencia que P.ºr añeja! diferencias reinaba entre los paladmes de la causa catóhca espanola.; fuera por ese principio de humana prudencia y cobarde ~olerancia que
de hace años imperaba en las filas del campo católico por obra y
gracia de hábiles arterías y amaños insidiosos que con certera habilidad supo manejar el elemento sectario; fuera, en fin, por otra
causa que todavía no nos es lí.cito explanar,. lo cierto es que el ataque disparado contra la Igl~sia por el Gabmete .López- J:?omínguez
era á modo de tiro de gracia con que los sectarios, alumnados con
el falso brillo de las novedades ultrapirenaicas, pensaron acabar coD¡
la dominación y con el nombre del catolicismo en España.
En tales circunstancias, que no eran del momento, se hacía
desear con vivas instancias una voz autorizada cuya enérgica protesta resonando en las -alturas del poder constituido, fuera bastante
pode~osa para dar al traste C?n la eat~nica maquinació~ ~ue amagaba con inminente y gran peligro á los mtereses de la religión católica en España. Y no se hizo esperar voz tan deseada, eco ~el del abolengo secular cristiano de su vital energía, de su apostólica entereza voz de los heraldos' de la verdad constituidos por Dios sobre el
Athalaya de Sión para edificar y destruir, plantar y arrancar sobre
los reinos é impe11ios de la tierra.
.
.
La protesta del Obispo de T.uy contra _los ataq~es del hber~lismo sectario fué la voz del enviado de Dios en qmen ~alló fehz
cumplimiento '1a promesa del Divino .Fundad?r d~ la Iglesia. Y con
los reyes y los magistrados os af-ront;ar~ en testimonw á mí Y para confirmación de mi doctrina. (1) Porque precisamente cuando el error
(1)

San 'Math.

Don 1/a lettia n o ¡',ienéndez Conde, Obispo de Tuy.

pues bien pronto se le vió figurar con la suprema nota e~ el concurso general de Oviedo en el año de 1880, y con tal motiv? se le
vió desempeñar importantes curatos de la Diócesis con universal
beneplácito de sus muchos admiradores.
.
En tales circunstancias ocurriósele obtener los grados de licenciado y doctor en teología y se fué á Santiago de Galicia, á do~·
de tras brillantes ejercicios, que hacen fec~a en a9uel centro unr
versitario, no sólo obtuvo los grados académicos, smo q:iie, estan
vacante entonces la Canongía Magistral, fué compelido .P?r sus
muchos admiradores á tomar parte en el certamen de opos1Ci~n en
el que el desconocido y obscuro contrincante alcanzó trae reruda Y
brillante oposición, el lauro triunfal ele aquel t?rneo, proclamad~
Canónigo Magistral de la Metropolitana de Santiago. A esta rara •
insólita, cuanto inmerecida elevación, sucedió otra mayo! Y más se_
ñalada todavía, porque á poco de lucir como astro de primera mag.
nitud en aquel cielo del saber, que no otracosaera entonces el/!a
pítulo Compostelano, fué designado i~esperada:II:1ente Y fu:era e de
previsión de los cálculos políticos, Obispo Auxiliar del Primado
las Españas.
·
. rt d ste·
Desempefió el Ministerio Episcopal con grande ame .º' e ue
liando entre sus dotes relevantes la más profunda humilda.d qx•
como discreto velo ocultaba siempre los fulgores de s.u gedio
traordinario. En esa época memorable revelóse el Obispo e el
como dechado eminente de perféeción evangélic~. Si.n duda
carácter d~ Obispo Titul~r, sin juris~icción ordmari~, conste
una situación no muy lucida en el Episcopado, especial1;11en eldO
en España, donde atenido el Obispo.,iuxiliar al mezqu.m.o sudi •
del Gobierno, no puede atender, como se debe, al prest~i -?°pofe
nidad de su elevada gerarquía. Sin embargo, el actua . i á to·
Tuy, mostróse entonces muy contento con su suerte Y aJeno
da mira de ambición, á toda aspiración de ascenso.
ede dejar
Mas como la candela puesta sobre el candelero no pu
·

°

.:Uy

ü':Ji:
:

-639de irradiar los destellos de su luz esplendorosa los destell
f~lguran~e~ de a9.uel genio, brillaban en medio del~ obscuridad os
m la envidia conJurada en contra suya, ni la intriga de los ambicio:
sos, anhelante~ de .los altos puestos de la Iglesia, ni el vacío, en fin
que manos no hmpias creyeran hacer en torno del ilustre Oliispo d~
Tamaso, logr~ron obs~urecer su prec.laro talento y prendas rele·
!antes d~ gemo! pues sm que se sepa cómo, ni por cuáles vías el
Joven Obispo Ti~?lar era proclamado Obispo de Tuy con unive;sal
aplauso y regociJo de los buenos.
'
L a e!evació.n del joven prelado parecía obstará los impulsos de
su vocación_ nativa y al logro de sus brillantes destinos, pues la vida seden~aria .Y retraída que necesariamente ha de hacer el Obispo
de un~ diócesis como la de Tuy, donde ni el trato social, ni lamonotoma del despach~ d~ asuntos ordinarios, ni otra circunstancia
algun3: pueden co~tribuir á _la sonoridad y resonancia del nombre.
de.l Obispo! .Parem~ presagiar con intuición clarividente el acaba miento ~ol.it1co- somal. del grande Obispo, cuya humildad, rayana en
el retraimiento., contribuía en mucho á ocultar las relevantes dotes
de su personahdad extraordinaria.
No fué así, afortunadamente, pues la Providencia de Dios le
tenía reservado para más altos destinos. Por eso tras una época de
• dur3: prueba, porque prueba es, sin duda y durísima la de estar
sumido en la obscuridad silenciosa del ol;ido el homb~e de acción
en cuya mente destel.l an fulgores de genio, surgió como por ensal mo la figura ~sefarecida del humilde Obispo de Tuy, cuyo nombre
repe~cute hoy con universal apJauso en los ámbitos del mundo
cristia.no, como fiel trasunto y digno descendiente de aquella mitrada estirp.e que con los nom_bres de los Valerios, Vicentes, Isidoros,
Fu~genc10s Y.Leandros, brilla como esplendente y gloriosa constelación en el melo de la Iglesia Española.
. .El Obis~o ~e Tuy, según cuenta Juan de Manzanares en un peri?d1co madri!eno, del c.ual tomamos los datos que siguen, dedica su
vida al e~tudio. No reside en el palacio episcopal, sino en una pousa
que la mitra tudense pase á un kilómetro de la Sede en el camino
'
de Tuy á Bayona de Galicia.
. El aspecto, algo rudo, del prelado conviene con el marco en que
reside y con la vida que practica.
Es hombre frugal, madrugador : coge con su propia mano la fruta ó la legumbre que han de formar parte de sus comidas ó colaciones. Gusta de dar grand.es paseos á pie-no ha usado ni usa carruaje
- por las hermosas avemdas de la pousa, cuyas rentas son cuantiosas.
.El prelado de Tuy viste casi siempre la negra sotana de simple
clérigo.
Su aventajada estatura, y su andar, entre marcial y rústico
le d.enuncian pronto á los ojos del que acude á la finca con el pro~
P?Sito d~ ver al señor Obispo. Pocos son loe que tal hacen: pues es
b!en sabido allí que el prelado no gusta de perder el tiempo en visitas, que r~ra vez hace por su parte. El trato de gentes roba el tiempo Y el Obispo de Tuy estudia mucho. Es un teólogo y un filóso fo formidable.
L a rudeza d~ su a~pecto da una idt1a de la inflexible rigidez de
su ~a!ácte.r. Es. imposible hacer abandonar al Obispo de Tuy una
posición dialéctic~ ó una .acti.t~d de conciencia, si la estima justa.
No se p~ede, e~ rigor de Justicia, Jlamar sectario al Obispo de Tuy.
. · N'.1'die ')la dicho crudezas semejantes á las que ha dedicado á loS"
mt~gristas y ~ los carlist~s en su famoso d!scurso del Congreso catóhco de Santiago. La misma prensa catóhca ha oído de sus labios
verdades muy desagradables.
En Tuy se le tiene por hombre muy justiciero y enemigo de
componendas.
Predica mucho, y predica bien. A pesar del tono, un tanto fatigoso, de sus diseursos sagrados, y de la sencillez de su acción en
la que no emplea sino el brazo derecho, sus sermones son sie~pre
notables.
9omo escrito~, su.s características son la facilidad y la espontaneidad. No corrige Jamás sus cuartillas. Vuelca en ellas un estado de alma, y así quedan.
A propósito de esta materia, recuérdase una frase del Obispo
de Tuy, g ran amigo del Arzobispo de Valencia, Sr. Guisasola.
"Yo no sé cómo se las arregla Victoriano-decía en cierta ocasión e.l prelado tudense :-cuando escribe, dice todo lo que quiere,
Y nadie se molesta. ¡ Yo no pongo en mis escritos ni la mitad de lo
que siento, y siempre tengo gente ofendida conmigo!"
He aquí una imperfectísima silueta del 8eñor Obispo de Tuy,
que á estas fechas esperará tranquilamente, paseando á grandes
t~ancoe, baja la cabeza, encorvada la alta y seca figura, por las avemdas, bordeadas de hortensias gigantes, en la pousa de que salieron
las dos últimas Pastorales, y donde ¡ quién sabe si estará incubándose alguna otra!
·
-...iw~¡a....

RALON DE MODA
El día 1'? del mes que comienza se inauguró en la calle de San
,José el Real, números 10, 11 y 12, un salón de Cinemat6grafo-Teatro y Variedades, elegantemente amueblado y donde pueden caber
cómodamente quinientas personas.
Está provisto, además, de un amplio salón para exhibiciones
bonito teatro donde se dal'l esp~ctáculos por la mejor compañía d~
aut6matas que existe en la República.
Este será el Centro de recreo de la buena sociedad de México,
donde encontrará todo el confort, comodidad y elegancia que pueda
desear. En el Teatro infantil funciona la gran Compañía de aut6matas del Sr. Espinal, única en su género, la novedad del siglo, 1,500

~uras en acción, notab~e cuad.ro de movilistas y repetidores, así coo muy bellas decoraciones pmtadas por un reputado escen6grafo.
está ~01:i.tado con gran perfección y elegancia.
Sr. A. Nonega, representante de la E mpresa no descansa
~n m~mento, á fin de hacer de este Centro de Recreo: un verdade10 8alon de moda para todas las familias de la Capital.

irªº

Mr. Charles E. Magoon, Gobernador provisional ele Uuba.

POEMITA TRISTE
(Un pan~ano sombrío, de donde emerge un lirio blanco .... . . , So-

bre el fondo.gris de.l cielo se destaca una garza que mancha. con su triste
blancura la mmens1dad del horizonte. Uri hombre pasa y se detiene á orillas del agua, que duerme el suefio de la muerte. Empieza á morir la
tarde .. . . )

EL HOMIBRE

¡Un pantano .... .. ! ¡una vida!
¡Cn lirio blanco ...... ! ¡un alma entristecida
q ue ~ntre el cieno _m odula su congoja
l al impulso del viento se deshoja ...... !
La tristeza es hermana de la noche
Pero el lirio que brota en la lagun¡
Y entre lo negro su blancura engarza
Es hermano del niño y de la garza '
Y del rayo doliente de la luna... ...
EL

LIRIO

Yo sobre el fango trémulo y sombrío

Rimo una estrofa vaporosa y blanca
Y la empapo en gotitas de rocío;
Y cuando el viento mi corola arranca

O el otoño m is pétalos consume,
A sus cálidos 6sculos despierto
Y en el instante mismo me convierto
En el alma impalpable de un perfume .... ..
¡Oh, déjame soñar! .. .. . .
LA

GARZA

.... .. Yo soy un ramo
Blanco, con alas blancas ... .. . ..)lensajera
De una reina encantada : la Quimera,
Y en el gris pensativo de los cielos
Soy un µunto perdido .... .. un punto errante,
Ascender y soñar son mis anheloR,
·
¡ Adi6s, hombre! ¡adiós, flor ! Voy adelante.
EL HOMBRE

El lirio es muy feliz; la garza errante
Es más feliz aún . ¿El hombre acaso .. .. .. ?
VOCES

LEJANAS

¡Calla! ¡Calla !.. ... .
(Pausada, t ristemente
Va muriendo la tarde en el ocaso . . . . )
RrcARDO

NIETO

[ Colombiano.]

�CUENTOS Y NARRACIONES
POR

ALFONSO M. MALDONADO
TLAXCALA

LA ERMITA DE SAN LORENZO
II
HOR·AS DE AINGGSTIA
En .Ja tlaricle de ese misimo dia, y en fa
sa!la de una ,antigua casa de la dudad de
TJaxioala, se encontraban un anciano y 11.111a
Joven.
El p6merio ,era un hombre como ele s,etenta años, ricamente vestido, ele ram pura española, se fü1111aiba D. ,Pedro Cabrera,
y 1estaba sentado en un iaruoho sillón d e
cedro talla,clo y fon;a¡do ,con ,cuero de Córdoba.
La fisonomía del anciano revelaba la
bonclaid de su .carácter, á ,la vez que !a
nolbleza de ·su orig.en .
La joven tieuní,a á Jia peregrina belJ.ez:1
de su rostro, un tinte de inefable dulzura, como cl q,ue se desprende ele la~
VÍ&lt;rgenes &lt;le M11.1rillo.
-Hoy debe Jliegar D. Lorenzo de Espi ·
nosa, según nos at1Junció ay,er el criad ·
que 1S1e 1e !adelantó una jornada ,en Segnra
de la Frontet1a---dijo el anciano.
--iSí, abuelito-contestó la joven-y ya
todo está preparado ,para recibirlo.
~9t~ hJ.egaida viene á libranme ,ele ,las serias ipreocnpadon.es que .amai:gabatn estos
mis últimos años ele, vicia; temí¡a que la
muerte viniera á sorprende11111e antes de
dejar asegiuratdo tu ,p orveni·r , y si_n qu·:
ht~biera ailguno de nue·stra familia tá qniet,
confiar tu persona y el ou.ida.do ele tus bienes. 1Por eso escribi á Lorenzo que a.nticipara su regr.eso, y ,c on él ila cel,etbrélición
deJ concertlaido matrimonio ,qué, supongo.
será hoy tan &lt;le tu agrado como ,l o .f11t
cuando me pidió tu mano antes de ma·rchair ;á 1Espia,ña lá recoger la 1herencia de mi
buen annigo Juan.
-Hoy, como entonces, abuelo y señor,
estoy dis.puesta á obe,clecer tus órden.es.
El r,ubor !que coloreaiba las meji11as de
la joven, :ponía de manifiesto que, en aque
1la vez, la obediencia esta!ba al servicio
de Jos deseos el.e su corazón. En efecto.
Lorenzo y Catarina, .que así se Jla,maba la
donceJ.la, se amaban desde niños, y, después de una ausencia de dos años , iban
á reunil'Se ia,qu,el día para no volver f,
sepair.arse m'ás.
1Pasó ,con mu abo fa hora en que el' via ·
_i ero deibfa llegar· á la ciudad, y cerró la.
noclhe. y comenzó tJa t empestad &lt;le qtu:
antes ha1Watt11os; y ya entonces ,)a jnquietud ele la joven, inquietud que había icb
cr,ecienelo por momentos, fu é tanta, que
pidió ,con i,nsistencta á su a.bue.Jo enviara
gente en busca de D. Lorenzo, que no
halbía de estar lejos· de la ciudad. Pcrn
D. Bedro, sin c\e;conocer eil riesgo q11e
corrfa ,rnal,q~ier via,jeiro que, .en. una noche como aquella, estt11Viera internado en
el bosque cercano á Tla.x,cala, conOCÍé!también, y así ,s,e lo dijo á su atribula.ida
nueita, ique ena in1jposibil:e prest.ar ; n aq~eUos mdmerntos socorro alguno ,a qmen
estuviera en el ,casQ ide necesiitarilo.
· INo quedó á doña Catarina más rernr·
so por entonoes que encerrarse en su !habitaóón y pa'Sar el resto de Ja noche ¡presa de ~ ln11a¡yor angustia ,por ilos temore:,
á ,ca.ida in'Stante .miáis fundados , de ,que alguna doog,nacia hu bie:a acontecido á sn
e$perado amante. Umcaimente dabai tregua á los ·sollozos para pedir lá tl a Santa

Virgen de los Dolores que tomara bajo su
poderosa peotección á D . Lorenzo y ,Jo sacara con bien. si ¡por aicaso se encontraba.
como era ,ele temir, en apurado t•ranc.e.
Aimaneció el día siguiente: ele la pasada tempestad no quedaban ya vestigios y
D. ·P,edro resol'Vió ienviar á su ma\'ordomo . acompañado de varios mozos·, para
que ,buscaran las hueLlas de 1Jos · viajeros,
por si s·e !habian extraviado en el bos~tue.
D.oña 1Cata,rina ,quiso sa1li,r ella miSfma al
enou1enbro de su prometido, y. {)0\110 fa expedición no ofrecía 1pe1ligro, ni era, á esas

¿Que no ha muerto decís, porque la Fama
Labra su busto sobre mármol frío?
Decídlo así á la esposa que lo lla~a
lnconsolable en el hogar vacío.
Que ~o ha muerto, clamáis entusiasmados
Y á . quien muerto lo llora hacéis repro ch ?
Dec1dlo así á los niños enlutados
e.
Que lo extrañan llorando en cada noche.
¿Que no h_a muerto afirmais porque está llena
De su luz mmortal nuestra memoria'&gt;
Decidlo así_ á la. madre que de pena .'
Cerró los OJOS y voló á la gloria.

•

\.í
\j

\/

Sr . D. Adolio Toussaint (jr.) y su hoy esposa Doña Luz Blázquez de Toussaint.
(Contrajeron matrimonio el 2-1 del pasado mes de Octubre.)

horas, más que un verdadero paseo por ei
bosque. obtuvo fáci,Um,ente ila liciencia de.
su abuelo. ,· acoinpañaida de una dueña_
montó tatrnibién á 1ca!ba1llo y todos pa.rticron en lbmca de D. LoPenzo.

( Contin!tará.")

Pensando en Gutifrrez ~ájera
¡Oh-artista! ¡ Oh pensador!¡ Oh gran poeta!
¡ Oh inmenso corazón de bondad lleno!
Fuiste una dualidad que se respeta,
Un egregio e~ritor y un hombre bueno.
Amabas y te amaban; no hubo sombra
Que obscureciese tu alma sana y pura,
Por eso el labio con amor te nombra,
Tu genio esplende y tu memoria dura.
Tu espíritu y tu amor están dispersos
Como tú lo anunciabas con tu lira
En tus alados y divinos versos
Que el mundo aplaude y que tu patria admira.
Duerme tranquilo; de laurel y palma
Es la guirnalda para tí tejida;
Es muy triste á tu edad soltar el alma,
Cerrar los ojos y dejar la vida I

Los aplausos del mu~do aleve_ y vano
Que sólo arrastran vamdad consigo,
Consolar pue~en al orgul~o hu~ano,
No al hogar sm amor Y sm abrigo.
¡Ay! ¡los huérfanos! pobres serafines
Que el mundo á sus embates abandona;
No desfloréis ante ellos los jardines
Cuando es sólo de espinas su corona.

•

Honrad al pensador, honrad al Genio
Que todo lo merece su grandeza :
.
Pero entrad á su hogar, ancho proscemo
De soledad, de llanto y de tristeza.
Allí dejad ternuras y cariños
A los que el padre amante no recobr~n
Y haced algo en su bien· ante esos 01ños
Las vanas pompas mundanales
'
sob ran ·'
J uAN DE

Drns PEZA.

México, Febrero de 1896.

-&amp;f9.llli
•

LA TUMBA DEL SER QUERIDO.
(Ct1ad1&lt;0 de Se1&lt;geJ1.)

•

�EL

ROSARIO

CUENTO PARA EL DIA DE DIFUNTOS

~~-=========•i==========-~-

Platicando hace algunos días, en una reunión de amigos, del
culto á los muertos, tan fielmente practicado en esta época de incredulidad, he aquí lo que nos contó un médico joven que, por dicha suya, no está muy inficionado del orgullo intelectual y de la
intolerancia científica de que la sociedad moderna nos ofrece tan
numerosos t&gt;jemplos.
-Supongo que todos ustedes han leído la novela de Balzac,
La misa del Ateo. Es una delicada obra maestra. Recordarán ustedes á Despleim, el empecatado materialista que personalmente
asiste á la misa fúnebre que él manda celebrar cuatro veces al afio,
en una capilla de la iglesia de San Sulpicio, por el descanso del alma del acarreador de agua andengués, que fué el bienhechor de su
juventud, cuando el ilustre cirujano no era todavía más que un pobre estudiante.
ccfü jo ese nombre, muy poco alterado, de Despleim, Balzac_introdujo al famoso Dupuytren en su Comedia Humana, -Dupuytren que á propósito del alma decía: «Más de treinta afios hace que
ccdiseco y aun no he podido atrapar la punta de la oreja de eseaniccmal.&gt;, Lo que no era óbice para que el autor de este vulgarísim.o
chiste, digno de un sirviente de anfiteatro, ~ejase caer de su bolsillo su librito de oraciones en el enceradu piso de los salones de las
Tullerías en los momentos en que presentaba sus cortesanos homenajes ;l Rey Carlos X. Conócense, además, del mismo Dupuytren 1 admirables rasgos de beneficencia y de generosidad.
ccTal es el hombre á la vez bueno y malo. Unicamente en las
novelas y en los dram~s, se ven car~cteres de una sola pi~za.
.
ccMi maestro, el profesor Saba~ier, que ocupa preemmente sitio en el mundo quirúrgico y á qmen ayudo, como ustedes lo sa·
ben, en sus operaciones, es la antítesis más marcada del espiritualista, pero su incredulidad nada
tiene de agresiva. A uno de sus
practicantes, católico sincero, díjole un día en mi presencia: ccCáu«same envidia vuestra fe, y la duccda, por más que Mointagne lo
«pretenda, no es almohadón muy
«blando y mullido ...... Pero ¿y
ccqué? La sinceridad ante todo ....
«En nada creo yo, y en nada espe·
cero ...... Peor para mí. Yo no tenccgo la culpa.,,

vitó que lo acompañara á su dormitorio y allí á la vez que se preparaba á acostarse, me hizo varias recomendaciones sobre el modo
de aplicar el cloroformo al paciente, á quien él había auscultado
con detenimiento, encontrándole cierta debilitación en los movimientos cardíacos.
«Al tiempo mismo que él me hablaba, quitándose la levita y
el chaleco, el doctor hundió la mano en la bolsa de su pantalón
sacó de ella en un solo pufiado diversos ohjetos minúsculos, los pu~
so maquinalmente en el mármol de la mesa de noche, y entonces
ví,-¡y cuál no sería mi asombro!-junto al portamonedas y enredándose con el manojo de llaves, un rosario, ¡sí! un preciosísimo
rosario de mujer, con cuentas de concha de nácar y engarces de oro.
«No tardó el doctor en percatarse de que yo no lo oía con atención y, siguiendo la dirección de mi mirada, adivinó la causa de
mi divagación. Interrumpió entonces con brusquedad, en medio
de una frase, las instrucciones que se disponía á darme, y su semblante, que ustedes conocen muy bien-su rostro sin belleza alguna cubierto todo por una profusa madeja de barbas, pero en el que
la frente despejada y poderosa, y los ojos claros tan serenos y enérgicos, expresan á un tiempo mismo, la benignidad y la resolución
-velóse repentinamente por una bruma de melancolía.

ccSí, esto le llama á usted la atención-dijome con su afectuosa voz, después de algunos instantes de silencio,-¡este rosario en el
bolsillo de un descreído! ...... ... Sin embargo, nunca se separa de
mí y aumentará la estupefacción de usted ...... Pero tenga usted en-

ccPor otra parte, este escéptico es el más caritativo y el mejor
de los hombres. Viudo v sin hijos, gasta sin llevar cuenta los líos
de billetes de banco que su bisturí
le procura, y la mayor parte la
destina á obras buenas muy discreta y atinadamente distribuidas.
Con frecuencia encontrarán ustedes su automóvil detenido á la
puerta de una casa de miserables.
A prodigar á éstos su asi&amp;tencia
y á sacrificarles su precioso tiempo, se le encuentra siempre listo.
Hábito suyo es cuando visita á enfermos pobres, envolver uno ó
dos luises con el papel de la receta. ¡Y á cuántos de sus c?legas ha tendido que ahora mismo, antes de que concilie el su~ño, ?ªré paauxiliado en necesidades apremiantes! ¡Y á cuántos estudiantes ha sar por mis dedos sus menudas cuentas, como en la 1gles1a lo ,haprestado su protección para que prosigan sus es~udiosl, En b!eve cen las buenas mujeres y que recitaré una docena de Aves Martad.
resumen es un corazón de oro. El doctor Sabatier, filosofo pirro- Y así lo hago noche pdr' noche ...... Pero ya que una casualidad le
nico, vi;e, para decirlo de una vez, conforme á la doctrina del ha revelado á usted, mi querido amigo, todo esto .. ·; ..... Va)'.'a, vaEvangelio.
mos á sentarnos al calor de la chimenea......... Arropome m~ baU!-,
y voy á decirle á usted cómo yo, el viejo escéptico en matena r~hgiosa practico á diario esta costumbre que no me causa sonroJo,
«Pues bien, -sorpréndanse ustedes-ese libre-pen.Ba~or, ese pued~ asegurárselo, y la que, por otra parte, no hay razón alguna
descreído lleva á cabo diariamente,-síganlo ustedes diariamente para que la mantenga oculta.
,
-un act~ de devoción comparable al de Despleim, en la narr~ción
«Me casé tardíamente, á los cuarenta años, y despues de hade Balzac. Voy á revelar c6mo pude conocer un pormenor smgu- ber resentido las asperezas de mi noviciado profesi?~al. Pero dularmente tierno de su vida familiar.
rante cinco años-¡únicamente cinco afios!-fuí deliciosamente !e«En el pasado invierno el profesor Sabatier fué llamado á To· liz. Virtud, hermosura, exquisita gracia, inalterable benevolencia,
losa para un caso en que e;·a urgente su in.tervención y me llevó ~nc.an~dora sencillez, en la frase. más vulgar, en el. adem.án ~~
consigo, como casi siempre lo hace, porque tiene en mí much~,con- msígmficante, todo esto poseía mi amabJe espo.sa, m1 quendí1:11m _
fiar1za por lo cual me siento orgulloso. Llegamos á la estac10n á Enriqueta ......... Y siempre igual á si misma, siempre buena Y
las on'ce de la noche y nos encaminamos directamente á la casa del riñosa un día con otro y hasta una hora con otra. En una pa a
' una perfección.'
enfermo. Se resolvió que la operación se hiciera al día siguiente en bra, era
.
t'la mañana, y era media noche cuando entramos al hotel en donde
«Mi mujer era piadosa, y á. escrúpulo tuve st.emp~e no l~ ~
marla ni aun por asomo en sus creencias. Los rac1onahsU1.S d 1
debíamos hospedarnos.
. .
.
.
ccEl doctor sentíase cansado por el viaJe. Sm embargo, me m- época'actual, son faná.tic¿s al revés y me son repulsivos. En la con-

•

***

f_

•

ciencia, ó por mejor decir, en el corazón de mi esposa residían,
Dios en primer lugar, y en segundo yo. Pero ¿qué cosa es Dios?
Una hipótesis, según los filósofos modernos; un espíritu puro, según el Catecismo. A menos de caer en el absurdo, no podría yo haberme encelado de un espíritu puro ó de una hipótesis, y me sentía perfectamente dichoso.
cclndudablemente que mucho, cuando otros carecen de ventura. En estos casos: el dtstino, el fatum, se encarga de restablecer
el equilibrio.
ccTenía yo un hijo, un hermoso muchachito de cuatro años.
Mi cariñosa mujer, al asistirlo en un croup, contrajo la enfermedad, y en pocos días..a...quince afios han pasado, y ya lo ve usted,
las lágrimas nublan mis ojos-en poquísimos días, la madre y el
hijo dejaron este mundo.
«¡Oh! ¡qué dolor tan atroz! ¡y cuánto habría deseado entonces
creer, como la pobre muerta, en un mundo mejor en donde vuelve
¡_mo á verá los que tanto amó! No pudo ser así. Para distraer mi
pesar, para anestesiarlo en cierto modo, me eché de bruces en el
trabajo y- ¡qué ironía!-solamente entonces, en ese período de mi
vida, c@nquisté, sin regocijo, con absoluta indiferencia, la fama y
la fortuna, justamente cuando ya no estaba al lado mío la que hubiera disfrutado de todos estos bienes.
. «En aquellas circunstancias, algunos amigos pretendieron que
yo volviera á casarme, porque efectivamente, era un soberbio partido. Horrorizado rechacé la idea. Como no creía yo en otra existencia, quería yo, por lo menos en ésta, permanecer fiel á una ~ola re:
ligión á la memoria de mi muy amada esposa. He cumplido m1
palab:a.. Pronto seré un sexagenario, y desde hace quinc~ añ.os,
querido amigo mio, no me he acercado al cuerpo de una muJer smo
para aplicarle el bisturí.

éstos la trataran como si fuera parienta mía. La buena anciana me
dió las gracias, pero sin rr.uchas palabras, porque seguramente parecíale muy natural mi conducta. Claro es que había comprendido cuán grato me era que me amase, dado que tanto había amado
á mi mujer.
«Así terminó c,n vida muy suavemente. Cuando se enfermó,
hace tres aiios; y hubo de guardar cama para morir, pasé como usted lo comprenderá, muchas horas á su cabecera...... Entonces fué
cuando cierto día, sacó este pequeño rosario de debajo de su almohada y me dijo, con la voz trémula por la emoción:
cc- Sefior Pablo,-había tomado la costumbre de llamarme por
mi nombre de pila, y esto me conmovía- usted no tiene religión y
es una lástima .... .. Pero he aquí un rosario, con el cual nuestra
Enriqueta decía cotidianamente diez A ves por usted, y que ella me
regaló antes de morir, haciendo que le prometiera hacer lo mismo,
mientras viviese y siempre para usted ... ... ... ¡Puntuallliente he obedecido á nuestra bien amada! ......... Y son tantos los Pater y las
Glorias que por su alma he rezado! ...... Pero no tenga usted c1:1idado, usted ha tenido siempre su decena, y esas Aves las he r~c1tado
pensando en usted, como ella lo deseaba ...... ... Ahora, nadie volverá á rezar á la Virgen por Enriqueta y por usted, supuesto que
usted no cree ..... . Pero cuarn;lo yo muera, siquiera haga usted lo que
yo ...... Prométalo usted, sefior Pablo, y me iré muy contenta.

«¿Necesitaré decir á usted que prometí á Rosalía todo lo que
me exigió y que desde entonces, el rosario jamás se ha separado de
mí? Pero cuand¿ Rosalía ya no estaba allí, se sucedió á me~udo,
al contemplar este rosario pensar en mi mujer, en aquella watura
que tanto había rezado p~r mí, que había legado á la v~eja br~tona el encargo de continuar sus oraciones, y para que nadie volviera
«De todos los recuerdos que de mi Enriqueta conservaba, uno á emprenderlas ...... Y un día-por mi parte, esto no tiene sentido
había que para mí tenía extraor~inario. valor, porq~1e, g~zab.a de yi- común ya lo sé- traté de recordar el Ate, lo conseguí, y, diariada. Era sencillamente una anciana cna.da que cmdo a m1 muJer mente dije mi decena ......... Yo no rezo, claro está. Enriqueta. na.
, que en m1. recuerdo......... ¡,'i7amas
desde que ésta era nifia. Rosalía, bretona del Finisterre, que siem- da sabe de esto ya no existe
pre había conservado la cofia de ~u país natal, se ~abía encariña- ya! ¡cuántas ve~es me ha oído usted repetir que de los muertos no
do conmirro nada más porque veia que yo hacía feliz á la que ella queda más que fosfato de cal! . .. . . . . .. Pero vamos, en esto he enllamaba ~u amita y á quien adoraba como si hubiese sido su hija. contrado un medio excelente, pensando en ella .profun.damente.
cc¡Ah! ¡bien sé que muchos de nuestros amigos reirán de bueUnicamente en el pueblo se hallan estas abnegaciones completas,
estos sencillos corazones que íntegramente se entregan á un afecto na gana cuando sepan que ~ste c~ntumaz descreído de Saba~i~r, re:
za el tosario como la más imbécil de las beatas. ¿Y qué dman si
profundo.
.
«A la muerte de mi mujer, como era natural, aseguré la situa- supieran que hay mome~tos ~n que, á la vez qu~_recito mis A~~ y
ción á Rosalía, cuyo dolor visiblemente, hacía comprender que ella evoco la imagen de m1 muJer, con nuestro nmo en las rodillas,
permanecería para siempre conmigo. Hicele esta promesa, y ella la la confundo con la Yirgen María sosteniendo al nifio Jesús? ........ .
aceptó con una reserva y hasta con una especie de frial?ad que no Sea de ello lo que fuere, esta idea ?e la Yirgen Ma.ría, es pura y dedejaron de sorprenderme. Pero, al cabo de algunos anos,. cuando liciosa ... ... ... Yo no rezo. No. Es imposible. Soy mcapaz de orar. ..
y quizás
se convenci6 de que seguiría yo siendo viu~o y realme~te mco~so- Sin embargo' creí en todo eso, cuando era pequefiuelo,
.
'iT
•
lable, pude comprobar, por su comporta.miento, por ciertas mi:a· quede dentro de mí un germen ~e aque~l,a creenma...... , amos, m1
das, por señales ingenuas pero evidentes,. que me profesaba 1:1na m- querido amigo, le haré á usted mi c?nfeswn hasta elfin: ....... . A~gufinita gratitud por haber &amp;uardado fideh?ad á la.muy quenda au- nas veces, contemplando este rosano ~n el hueco de nu man~, piensente y que por este motivo, hacía aflmr en m1 persona toda su so en esos granos de trigo que han ~ido hallad.os en los hipogeos
de Egipto, en donde por muchos s1g~os estuv~eron .encerrados, y
terndra qu; se había quedado sin objeto á que aplicarla.
ccR~salía estaba muy entrada en años y era de endeble sal~d. que cuando !e siembran, pueden todavia producir espigas.»
Yo le exigía que no trabajase ya ffi:ás, y P?r la. respetuosa cordiaFRANgOIS COPPEE.
lidad que le manifes~ba en presencia de mis criados, conseguí que
(De la Academia Francesa,;

1rnumm1111111111 111f!'l111111m1rm111111111ltr 111111111M-11 rn 11111.1111111111111111111 M 111111111111111: 111111~ 111111111111111111111~111
El hijo suspirando, cogió el.corazón de cera, llevólo. suspirando ante la sacra imagen: las lágmnas brotaron de sus OJos; brota·
ron de su corazón estas palabras:
.
.
I
"Gloriosa María, sierva inmaculada y madre de Dws, rema
La madre está en la ventana: yace el hijo en el lecho.- "Willdel cielo, oye mi queja.
.
.
.
. , ?''
helm, ¿quieres levantarte para ver 1a proces10_n.
. .
.
"Yo vivía con mi madre en la cmdad de Coloma, la cmdad
"Estoy tan enfermo, madre mía, que m veo, n~,mgo: pienso que cuenta por centenares l.o~ tem~los y las capillas.
en mi adorada muerta y esto me desgarra el corazon.
.
''Y cerca de nosotros v1 via la tierna Margaretha, que ha muer_ "Levántate iremos á Keylaar, toma tus Horas y tu rosario, to no ha mucho: María, te ofrezco un corazón de cera, sana la he, dolon'do. "
la Yirgen sanará tu' corazon
.
, .
rida de mi corazón.
Ondean al viento los estandartes de la cruz, suena el cantico sa"Sana mi corazón dolorido, y diré y cantaré á mañana y tarrado la procesión corre por Colonia junto al Rhin.
de con fervor: ¡Gloria á tí, oh María!"
g La madre y el hijo van siguiendo á la muchedumbre, cantando los dos á coro: "¡Gloria á tí, oh María!"
III
II
El hijo enfermo y la madre dormían en su chiribitil: la madre
Nuestra Señora de Keylaar viste hoy su mejor traje; anda hoy de Dios entró de puntillas.
, .
sumamente atareada· acósala una turbamulta de enfermos.
Inclinóse hacia el enfermo, apoyo ligeramente su mano sobre
Los enfermos le 'ofrecen en ex-voto miembros de cera, muchos su corazón sonri6se dulcemente y desapareció.
pies y muchas manos de cera.
La m~dre lo vió todo y aun algo más, como en un sueño: des-_
El que ofrece una mano de cera, ve san'.1- su mano enferma, Y pertó: ¡los perros ladraban tan fuertemen~e en el pa.tio!
.
el que ofrece un pie de cera, ve curado su pie.
Allí estaba su hijo, tendido en su Jergón Y.. difunto: los l'OJOS
Tales y no pocos, fueron á Keylaa~ con muletas, que luego sal- destellos del alba jugueteaban en sus blancas 1íneJ1ll~s..
tan la cuerda. tales y no pocos fueron sm poder menear un solo de.Junt6 la madre piadosamente las manos y canto piadosamente
do que pronto tocan el violín.
en voz baja: "¡Gloria á tí, oh María!"
' La madre tomó un sirio é hizo con él un coraz6n. - ''Llérnle
ENnIQUE HEINE.
eso á la Virgen; ella curará tu ma1.''

iGLORIA A TI, OH MARIA!

•

�LO DE CUDA.

Tropas americanas deEembarcando en Cuba.

U.'o:

CONVlOADO TIM l OO.

LA LUCHA POR LA VIDA
Contaba don Toribio diez y nueve años y pico de casado, y
tenía diez y nueve hijos, sanos y rollizos para gloria de Dios y bien
&lt;le la Patria. Por dicha de los cónyuges todos vivían, y por su desgracia todos vestían y comían, lo cual era una. calamidad para el
pobre de don Toribio, que una oreja se agarraba y la otra no se alcanzaba para mantener a()uella caterva de deRcendientes, de estatura riguro.-amente progresiva, que puestos en fila, parecían pitos de
órg,rno, desde el menor que ya mordía con el primer colmillo, hasta
el mayor que empezaba á atusar el finísimo vello del primer bigotr.
Además, pronto vendría á este mundo, de mucha bambolla y poco
seso, el vigésimo heredero de don Toribio Salazar y Briones, corredor titulado, que, en efecto, corría de crepúsculo á crepúsculo por
esas calles de Dios, buscando en la populm:a y bella ciudad de )léxico, cómo sostener en pie 'aquella cadena de oro, como él llamaba á
los hijos de su alma, de la cual, por divina misericordia, no faltaba ui un eslabón. El futuro heredero probablemente sería hombre, pueE Salustia, la esposa de Toribio, había acreditado con la
experiencia-que ya sr• ve si era larga-que no sabía dará luz sino
varones. Y para maravilla de los pusilánimes y desconfiados &lt;le la
Providencia, aquel Toribio, víctima de la paternidad, era un hombre alegre y locuaz como pocos: gustábale luchar por la vida, y luchaba á brazo partido. Cuando alguien lamentaba la precinia situación del corredor de número, sonriente respondía:
-Hay que tener pacienr.ia, amigo¡ es la lucha por la vida.
Era don Toribio bajito de cuerpo, regordete, chato, carirredondo y con unos ojazos cafés llenos de luz; en ocasiones chancista con
personas de confianza, siempre atento y respetuoso con los superiores y con los inferiores cuando eran clientes, y comunicativo y
alegre con todos. Salustia estaba orgullosa de su brillante hoja de
maternidad y sonreía satisfecha cuando alguno le decía:
-Usted, doña Salustia, podría irse á poblar un desierto.
Era la paciencia personificada, y algunas veces, cuando reñían
los chicos, emprendíanla á mojicones por encima de la mamá,
quien con admirable calma los separaba, si no estaba muy fatigada ;
de lo contrario, los reprendía con mucha mesura; aun para azotarlos cuando las diabluras de los chicuelos merecían tal pena, era
di;creta y sosegada: caía la cuarta lentamente sobre las frescas y
suaves carnes de los bebés, quienes también por intervalos lanzaban
agudos gritos. Eso sí, cuando Morfeo echaba la garra á Salustia, no

(Cuadro de J, Coruha.)

había poder humano que la despertase, así fueran capaces los niños de disparar un cañón á los oídos de la mamá. También la pobre trajinaba sin cesar y bien merecido tenía el profundo descan¡:o
á que se entregaba.
Don Toribio, con heroicas economías, compraba mensualmenLA EXPOSICION DE BUCARRST.

Visita. oficial de los soberanos rümanos.- -La Reina Isabel
[Carmen Sylva] saluda al célebre astrónomo Camilo Flammarion.

te su pedacito &lt;le bi"llete. ele ce La Nacional. l&gt; Ua bíasele nietidu en lrc
ceja y ceja que la caprichosa '&gt;llerte íbale á sacar de n¡,uraciones &gt;.
á darle algún desn hogo, aunque fnese por corto tienipo: .Y héle ahí
sacrificando en aras de una esperanza hasta el vicio de fumar;
mientras no se completaban los centavos destinados á la fracción
de billete que debía meter la fortuna en carn, remolineaba en la boca un puro apagado, forjándose la ilusión de que estaba tan encendido como su fantasía, y lo sabore,1ba como si de verdad funiai;:.e.
Allá va, por esns calles de Dios, saludando á todos, pues tiene más
amigos y conocidos que necesidades, con ser éstas tantas y mostrando aquella cara de PaFcua que á leguas revela la bondad y la
honradez. Ya camino &lt;lel despacho de ccLa :Xacional» con su fracción
de billete r.n la diestra: le ha dado la corazonada de que al fin la
rebelde fortuna se ha condolido de lns cuitas que hoy más que mmca le abruman, y á paso ve1oz anda calles y más calles. Sudoroso,
jadeante, llega al despacho: allí está colgada &lt;le un gancho la lista
de premios. Don Toribio, después &lt;le media docena de resoplidos,
se quita el sombrero, saca el pafiuelo, fingiendo calma, pues le
brinca el corazón, se limpia el sudor que empupa su frrnte, ve por
la milésima vez su billetito y elava los ojos centellantes en la lista.
Aquellos ojos de por sí grandes, parecen crecer: van por varias veces del billete á la lista v de la lista al billete. Don Toribio está
pálido, la emoción prívale por un instante del Ut:iO de la palabra,
motivo por el cual no habla, pero sí piensa:
-Bien me lo decía mi. corazón; no cabe duda, es el número
i5,213; preparémonos para recibir dignamente á la diosa fortuna.
Volvió á &lt;lar otra media docena de resoplido:::, sacó su cartera,
guHdó el billete con sumo cuidado y abroch6se todos los botones
del saco. Por primera vez en su vida pensó en los rateros. ¡Ay,
qué hombres tan malos! Indudablemente la autoridad era benig11a, muy benigna con ellos mandándolos á Yucatán.
De paso para su easa. llegóse á una elegante cantina, l'I duefio
de la cual era cliente suyo.
-Vamos, amigo don Bonifacio, dijo don Toribio &lt;:on visible
rf&gt;gocijo, vengo á ech;mne una droguita, por :.:nas cuantas hora;:,
pues la pagaré hoy mismo.
- Lo que usted guste, don Toribio.
Don Toribio remolineó el apagado puro y recordando que hoy
por hoy podía holgadamente consumirlo y hasta fumar otro, pidió
un fósforo á don Bonifacio, y luego arrojando uocanadas de humo,
díjole con un tonillo raro para su habitual humilde modo de hablar:
-Una media caja de champnfia y pastelillos &lt;le los mejore¡;
para una veintena de bocas que í'O~~n ~ reventar. ,
. .
-¿Tiene usted boda, don Tonb10, o va usted a rcc1b1r algún
e111Lajador?
-Algo mejor, amigo, algo mejor¡ ya le contaré á usted: con
que se sirve usted mandar todo á su casa.
- En el acto.
-Pagaré hoy mismo, no lo olvide usted.
-Conozco á usted, don Toribio, no hay cuidado.
El corredor de númno continuó su camino habland,&gt; v ha ciendo cuentas sin ce::;ar; iba tan preocupado que no saludú á rnu chí:;imos de sus amigos, cosa en verdarl muy nna en un homhrtl
tan cortés y tan saludador como don Toribio, pero la fortuna empezaba á sacarle de quicio. De pronto fíjase en_un rotul6n c~lgaclo
sobre el dintel de una puerta. ce ~lúsica para bmle.,, La necesito, la
necesito pensó " sin vacilación entró en el rlespacho.
'
' J
1
-¿Puede
usted,
dijo á un hombre larg?, _seco, pa, 1·d
1 o y , n~a
encarado que parecía la antítesis ele don Tonb10, llevar su mus1rn
un par de horas á la calle de Chiconautla?
- ¿Nada más llevarla? repuso el i?terpelado.
- Y tocar lo mejor de su repertono. ¿Me conoce usted?
- ¿Quién en México no conoce á usted, don Toribio?

Don Toribio sonrióse satisfecho de su popularidad, y
agregó:
-Con que cuento eón usted.
-Sí, señor, ¿á qué hora"?
-Luego, voy andando, espcrn á u;;tcd.
Don Toribio apretó el paso y saborea.ha eu11 in111t&gt;nso regocijo la sorpresa que pensaba dar :t su Salustia. y á ~u batallón
de infantería.
Llegó á su casa resollando recio y llamando a ¡r t • ú ,u
esposa.
-¿Qué tienes, Toribio? preguntó la diez y nuevt vect·t&gt;
madre, sin alterarse en lo más mínimo.
-Ahí es nada, contestóle Toribio, que hoy vienen á casa dos sefioronas muy buenai;:, pero mucho muy buenas, y
quiero que las recibamos como se merecen. Dnn l{onifacio
mandará dentro de algun," rw ,mentos chamr11ñ·· ,.
t lillos,
y vendrá la música el(· 11 •'. Tú dif&lt;ponlo t
ro
vuelvo con las visita:,;; al , tante que me , a
:; s
,¡ue la
guapas señoras, que la rnú::;i, a toque ¿eh? l"
pieza mfü:; alegre ¿lo oye:--?
-¿Te has vuelto loco, Torihio?
-Ya no tenyo c¡ue d, cirte Hasta luego.
Y allá va Toribio corriendo de nuevo á cobra el gran premio: rns cuentas eran exa, tas; tocábanle á la fractión del billete dos mil pesos del águila, dos talegas bien llenas¡ esas eran las
guapas señor.u, que irfo.n á su h()gar para alivio de tantas nece1-idadcs. Y don Toribio, que no era malicioso, reí ase ~olo de su ingeniosa travesura y de Lt alegría que iba á dar á su familia. Ya le
parecía verá las diez y nueve ediciones ue su estampa dar brineui;,
gritar, meter mano á las talegas y caer al suelo en argentinos chorws,
con deleitoso sonido, las monedas, resvlandecientes de puro nuevas.
Así, riendo y meneando satisfecho la cabeza, llegó al despacho de
ce La Nacional.»
-¡Señor AJ ministrador, dijo con garbo¡ los dos mil duros que
corresponden ú este número! Y tendió d brazo con donaire, mustrft.ndole el billete.
El Administrador quedósele viendo de hito en hito, mientras
don Tori bio repetía:
-¡ Dos mil duros, pronto que estoy de prisa!
-8i no conociera á usted, respondió tranquilamente el Administrador, diría que se burlaba usted de mí.
-¡Cómo! dijo azorado don Toribio: mire usted mi billete,
mire usted la lista.
-Ese billete es de la lotería de hoy, y la lista es de la del mes
pasado¡ aun no se fija la del día¡ aquí la tiene usted ...... 5,2rn.
No tiene nada, ni siquiera aproximación.
Don Toribio casi se desmayó, estnvo como un mjnuto sin moverse y luego con voz desfallecida dijo al Administrador:
-Adiós, seüor, usted dispense.
¿Cómo volveré á mi caia? pensaba, y luego la droga. Hay que
devolver todo en. el acto y echar fuera á los filarmónicos; que · i::e
vayan con su música á otra parte. Volvió á correr en dirección de
la calle de Cbiconahutla.
La puerta de su casa eftaba abierta, don Toribio se precipitó
por ella: apenas le vieron entrar, los músicos que ya tenían afinados los instrumentos, lanzaron en rai.:dal de harmonías los primeros compases de un two-step.
- ¿Y las señoras'? preguntó Salustia á su esposo.
-¡Oh! Salustia, calla esa música. Ya te contaré. ¿Y la champafía'? ¿Y los pastelillos?
--Todo está en la mern.
- Que lo empaquen.
:Xu, ya no está en la mesa, gritaron los hijos ele don Toribio
que en tropel. bailando two- step, acudieron al zaguán atraídos por
In música; nos lo comimos todo, todo y ¡qu{ bueno estaba!
Don Toribio acabó por reírse.
-Ea, \'alor, exclamó. Dios me quiere para la lucha por la
,·ida¡ pues á luchar y ......... adelante.
RAFAEL CENICEROH y YILLARREAL.

EJERCITO

CUBANO.-Los oficiales de la guarnición de Pinar del Río,
con su jefe el Capitán Pujol.

•

�"OFERTAR"
La tienda y la cantina formaban un solo e::.tablecimiento; la
oportuna disposición del gobierno del Distrito, que previene la completa separación de estos dos comercios, no se había puesto todavía
en vigor.
"Tienda y Cantina," se leía en casi todas las esquinas de la
metrópoli, y al entrar á comprar algún artículo de abarrotes, forzosamente debía uno percibir el típico y acre olor de la piquera y de
los distintos alcoholados de muitle, ruda, hítamo, huaco y de qué sé
yo cuántas yerbas más y cáscaras de frutas.
Allí estaban de pie, apoyándose algunos en el m'Jstrador, el
.:argador de la esquina, el mecapa·
lero, el vago mandadero clandestino
ó el cochero, que ofertaban una de
jerecito ó de membrillo á la gatita
que iba á la tienda á comprar un
centavo de arroz con garbanzos. En
el rincón más sombrío del local ó
cubriéndose á medias tras una hoja
de la puerta, estaban también tres
ó cuatro obreros, de esos que no
son vendidos y que echándose á las
espaldas, tanto sus deberes domésticos como su compromiso con el
patrón, se toman cualquier día de
la semana y á c01·rerla que soy muy
liebre; van de taberna en taberna
hasta concluir en las pulquerías
cuando ya les quedan muy pocos
níqueles para encachársela de lo fin-o

Y estas palabras las acompañó el charro con todo el contenido
de la copa arrojado al rostro de Emilio, quien ya no pu diendo ccntenerse se abalanzó con los puños levantados sobre su agresor en
e.l mom~nto en que la niña, habién~ose. acercado á la puerta d; la
tienda v16 á su padre en aquella s1tuac1ón y corriendo hácia él le
gritó llorando: "No, papá .... papacito."
'
Emilio,temeroso tal vez de que lastimaran á su hija y hablando en él más su amor de padre que el quebranto por la ofensa recibida, se inclinó para tomarla entre sus brazos; el desconocido
entonces, aprovechando cobardemente aquella postura de Emilio'
le dió con todo el peso de su cuerpo un fuerte empellón que lo hi~
zo caer de espaldas, sin defensa posible, porque tenía la niña entre sus brazos.
Como una masa inerte cayó aquel
hombre, azotando la cabeza en el sardinel de la puerta.
Larga y profunda herida en el cráneo, gritos de la niña, la e aposa llorando y procurando restañar la sangre
que brota abundante de aquella cabeza querida; el dependiente de la tienda
que ha saltado el mostrador para llamar al gendarme y el charro valiente y
victorioso que ha huido, esquivándose á
favor del montón de gente que rodea
al herido . ....... son el final de esta
escena y principio de una série de desgracias que callaremos, pero cuyo epílogo vamos á referir, procurando con·
servar en la narración la tristeza infinita de aquel cuadro.

"

* * años. Estamos
Han pasado diez
en una humilde vivienda de casa de vecindad en la que sobre los muebles muy
pobres se ven recortes y pedazos de
manta, carretes vacíos aquí y acullá,
calzones y blusas nuevas, y por todas
partes deseches de género y el olor especial de los tejidos nuevos, algo así
como aceite rancio, como olor á fábrica de hilados.
La luz del día ha declinado casi
enteramente y comienzan á escucharse esos misteriosos pequeños ruidos
que brotan de los rincones á medida
que las sombras los invaden, los mos·
quitos zumban en el aire y una oleada
de frío húmedo sube lentamente del
podrido entarimado. U na mujer de cabellos enteramente blancos está sen*
CosAs DE LOS YANKEES.-Los agentes del Servicio Sanitario
tada junto á una vidriera, único punto
E T
**
·-·t
neoyorkino,examinan~oálosinmigrantesdesegunpor donde pueden entrar las últimas
m1 10, su esposa y una nm1 a
da clase de Elhs Island, New York.
'd d d d'
á
·es sobre
de negros bucles caídos sobre 1os
e1ar1 a es e1 1a, y sus p1 ,
hombros y de mirar alegre como un rayito de sol, se detuvieron en la cubierta de una máquina de coser, está una joven delgada, oje·
su paseo para que el papá entrara á la tienda á comprar unas ga- rosa, con los ojos entrecerrados y descansando la c~beza sobre
lletas para la nena. Desgraciadamente, para hacer un pedido al rodillas de la anciana. Un poco más lejos, en un sillón, la ~eJor
tendero, tuvo que acercarse á un grupo de bebedores; el dependien- pieza de aquel menaje, está reposando un hombre con las ~1er~as
te sirvió las galletas y mientras buscaba en el cajón del dinero el envueltas en un sarape desgarrado en varias partes; su respiración
cambio de un billete de cinco pesos que le había dado Emilio para es tranquila y se adivina por su inmovilidad, moralmen te, l a auque cobrara el precio, uno de los bebedores se acercó á él con una sencia de las aspiraciones que engendra una esperanza, Y fisícacopa en la mano y lo invitó á beberla con estas palabras: "A su sa- mente, el movimiento de su cuerpo por alguna enfermedad paralud, amigo."
lizado.
Emilio, que no esperaba tal invitación de aquel extraño, no suEnfermedad y miseria, dos palabras que son la síntesis de la
po de pronto qué contestar, y le dijo, retirando suavemente la copa absoluta desgracia; sentencia tremenda que pesa s~bre aq~ellas
con la mano: dfi
·!,~~
"':'::,-'
tres criaturas que viven haciendo rostro á todos los mfortu~1os Y
· .. gramas,
· senor,..
que tienen porsacrosantaensena
- Gramas,
d 1
í 9.ue
mo
los alienta y guía en su
no acostumbro .. ·.\!¡¡}.
b o oros
d l s1an
- Andele, amigo,tómesela, es
calvario, la blanca ca eza e a :
coñaquito,- f u é la contestación
ciana, única altivez en aquellas ru!t'
t
nas, que destacándose de la semi·
'd ·
del desconoc1 o imper men e que
obscuridad refleja y reparte so br e
no se conformó ya con brindarle
aquellos dos séres queridos para ella
la copa, sino que se acere~ y barriendo soezmente con la mirada á
la escasa luz que penetra por 1a puerta vidriera.
Emilio, agregó:
Hablan en voz baja la anciana. y
- Si no semos y nos conocela J·oven haciendo ansiosas cuentas
mos, lo seremos dende hoy . ... yo
'
1 falta
sobre la obra de costura que es
le oferto esta copa amigo, b é base 1a.
E m ¡ 1¡ o, obedeciendo á un
para concluir la tarea; pas_an unos
minutos más que han servido para
d d
movimiento instintivo e e ucadescansar sus cuerpos fatigados y la
ción, á la cortesía, que á v~ces es
anciana, levantando cariñosamente
más fuerte que nosotros mismos,
la cabeza de la joven, después de
quiso tomarla; pero recordó que
darle un beso en la frente, se levanta
su esposa y su hijita estaban esy enciende una lámpara de petróleo
perándolo y para abreviar repitió
B hl . H ll
que alumbra con su luz aquellos tres
las graciail y volvió la espalda
Berta Krupp Y su esposo o em a ac.
séres á quienes sostiene solamente la
para retirarse, cuando una mano
· d
brutal lo detuvo asiéndolo fuertemente del brazo. . . .
vida materia1 e1 cuerpo.
- Oiga, no se vaya, nos~ haga, ¿por qué no quere versar con
¡ Emilio es el paralítico! ¡ Su esposa es la mujer de cab~llos
nosotros? articuló el desconocido con un gesto de burla en los la- blancos Y es aquella joven flaca y ojerosa la nena qua ya no tiene
bios netamente marcado y echándose el jarano para atrás; movi- negros bucles caídos sobre los hombros, ni el mirar alegre como
mie~to que en el hombre inculto equivale á una grosera provoca- un rayito de s0l !
ción y á esta frase presuntuosa: ''Véame bien y tiemble."
JUAN BEGOVICH.
Emilio, rojo de coraje y retirando bruscamente su brazo le con ·
testó con firme acento :
-Son famosos los negros por la dureza de sus cráneos. Los úni·
-Porque no quiero ....
cos que pudieron y pueden aún rivalizar con ellos, son los mores
-Pos hora)e la bebe por el cuero, catrín.
Se dice que desde pequeños se les. rapa y les engruesa el cráneo.
y brillarla bien.

A estos concurrentes cotidianos
de la cantina, solían agregarse charros de pistola al cinto y espuela
escandalosa, de esos que escupen
por el colmillo y que ven á la humanidad según su género, al femenino siempre con aire de conquistadores afortunados, y al masculino
por sobre el hombro y midiéndole
de arriba abajo.
Uno de estos super-hombtes fué
el que queriendo ser galante y obsequioso, en la forma brusca acostumbrada por nuestro pueblo, mo·
tivó la desgracia de una familia y
da origen á este cuento, cuyo argumento ha sido muchas veces histórico.

!as

Psicología de la Joya
El simbolismo de la joy~ está terminando de morir, según
a.firma en la Revue Bleue Camilo Mauclair. Antes de ser un adorno, las alhajas han sido un símbolo; ya se sabe esto y así se
explica la profunda decadencia del arte.
'
La joya, que hoy sólo en forma de sortija y de alfileres usa
el hombre, fué antiguamente común á los dos sexos, sin la
prevención con que hoy se mira como ridículos á los hombres
que llevJin alhajas. Eran entonces símbolos de magia, de oración, de poder social, de ciencia y de fuerza, imitando y sintetiza~do las fuerzas primordiales y cósmicas. El anillo, el collar,
la diadema, expresaban el concentrismo universal: cada piedra
tenía su raz6n misteriosa, y sus engarces tenían todo un motivo, habiéndose escrito numerosas obras en la antigüedad y en
la Edad Media para fijar las leyes y las costumbres de este simbolismo, que formaban como una metafísica de las piedras preciosa1:1, una ciencia hermética del lapidario, de la que se conSf\rvan huellas en las alhajas sacerdotales, con su significación
ritual, y en las condecoraciones.
Este antiquísimo carácter simbólico hacía que los hombres
jefes, sacerdotes ó magos, tuvieran más razones que las mujere~
para llevar alhajas. Para la mujer sólo se trataba de realzar
su belleza; para el hombre, de ostentar su poder ó su dignidad.
Los motivos de los dibujos estaban tomados menos de formas
naturales que de signos herméticos. Había que estudiar las
analogías de las alhajas primitivas con la geometría y la alquimía; las relaciones entre los eslabones de una cadena y el
signo del in.finito [ oo]; el empleo de la serpiente mordiéndose
la cola; el hieratismo de las imágenes rituales, como el triángulo, la elipse, el falo, el escarabajo, el loto, etc., que hacían
de cada joya una especie de diploma sagrado. ·Paralelamente á
este lenguaje obscuro y exotérico, el instinto de la coquetería
desarrollaba el gusto de adornarse con objetos decorativos que
sentaran bien, realzando la belleza; era la escuela exotérica de
la joya la segunda serie de las alhajas: la primera iba desde la
tiara del mago y el aniJlo del rey, hasta la sortija de nuestros
Obispos y la placa de nuestros digr.atarios; la segunda va desde
el collar de dientes de tigre del salvaje, hasta los colgantes del
joyero Lalique.
Como los egipcios tenían dos clases de escritura, hierática
y dem6tica, así las alhajas aon de dos especies: las hieráticas
eran de materias preciosas, pero su valor no se lo daba la materia, sino el símbolo; las dem6ticas eran también de materias
preciosas, pero su valor estaba en esa materia y en el arte con

E1palda de la blusa de franela.-Blusa de lau escocesa.
y blusa de franela.

Chaqueta ajusta.da.

Paletó Imperio para otoño.

que estuviera trabajada. Así llegó poco á poco á. olvidarse el origen simbólico del deseo de llevar encima un signo precioso, y se llevaron alhajas exclusivamente por ostentación. La alhaja perdió su qarácter ritual y se hizo
una cosa frívola, sujeta á los caprichos de la moda, y la imitaci6n ornamental fué toda su estética.
La Edad Media hizo en este sentido maravillas exquisitas; pero de la
especialización de la alhaja como puro adorno, vino la gradual privación
de las alhajas al hombre, habiéndose convertido el antiguo símbolo en un
accernrio del tocado. El traje mismo de bOl'dados, encajes y terciopelo excluía el empleo de las joyas, fuera de la sortija y de los collares de las diversas 6rdenes; el damasquinado de las armas y la orfebrería de las empuñaduras es lo que ha sobrevivido á las alhajas. J:foy se tolera el alfiler de
corbata, discreto, y el anillo de boda guarda toda"ía ~u sentido místico; pero
otras sortijas, sobre todo si van adornadas de mtlY neas piedras, se consideran de mal gusto; si una cadena de oro tiene la disc~pa de sujetar nuestros
relojes, preferimos que se vea poco. El ciclo ha termmado, y la joya ha concluido para el sexo masculino.
La joyería moderna se inspira en la imitaci6n de las formas exteriores
de la Naturaleza, copiando serpientes, lagartos, corazones, estrellas, cabezas ne pnros y de gatos, de un modo pueril, cre~ndo esa cosa sin nombre
que es la joya de la burguesía advenediza, la albD-Jª que se lleva para anunciar que se tiene dinero, y que no puede volverse .á vender sin mucha pérdida. Algunos joyistas han tratado de sacar á la Joya de tales vergüenzas1
buscando un principio natural en la interpretación ornamental de motivos
sacados de la flora, y han comprendido que el valor hay que sacarlo, más
que del precio de la materia empleada, del arte con que se ~aya ejecutado la
joya; por eso han vuelto á emplearse piedras antes ~esprec1adas, cuyo colorido y limpidez nada tiene que envidiar al de ]as piedras más costosas. La
deformación razonada de las plantas, acentuando su carácter decorativo, es
la base del moderno estilo; á veces aciertan, pero. muc~as veces se equivo
can. Algunos, sin pensarlo siquiera, vuelven al su~bohsmo por medio de
combinaciones lineales más ó menos ingeniosas. Quizás volvamos á la edad

�,,
1.

• • 'JI

requiere co1~o~_imi~n.tos de la higiene para
que un~ pos1c!º!1 v1c10sa nci deforme el tierno
cuerpec1to, ongme una desviaci6n de la co1,umna vertebral 6 sea causa de congestiones
u otros desarreglos del organismo.
Es una obra hermosa la de Ana Fischer
Di.ickelmann, que se dedica á vulgarizar entre
las mujereii los conocimientos médicos.
Hija del célebre dc,ctor Federico Diickelroan11, Ana Fischer demostr6 de,de su infanda que se hallaba dotada de superior talento; su espíri~u fluctuaba inquieto entre el
.Arte? C1enc1~, tan pronto ~olicitada ¡,or
la Mus1ca y la Pmtura como por los sevno:;
y profundos estud ios. '
Casada y madre á los veinte años el
an?or_ á sus hijos y los cuidados del hogar impnm1eron la direcci6n á sus facultadei,. \'iú
que eran grandes las cosas que parecen pe. queíi.as y escribió interesantes folletos sobre
'· La reforma de los trajes femeninos" ,.
''Xuestra cocina actual," hasta que en 1880
fundó una revista semannl, dedicada á il ustrar al mundo femenino á propósito de l,&gt;:;
cuidados que reclama su salud.
Trabajando sin descanso, ha obtenido en
brilhntes exámenes el doctorado en la Academia de Medicina de Zurich, y sigue dedicando su existencia á la ilustraci6n de las
mujeres, á quienes consagra sus hermosos y
fecundos estudios.
Será de desear que las muje:tes secunden
b labor de este apóstol de la cienc·a, á la cual
deben un verdadero agradecimiento.

.1~

1

• ,.

COLOMBI~E.

ta ~ermana de la Caridad

Traje de reuniones para señora de edad.

Traje de recepción

psicol6gica de la alhaja; l~ misma moda femenina, excluyendo cada vez más el _uso de las Joyas· fuera del interior, parece evolucionar en el sentido de esta nueva significaci6n hierática resucitada.
El hecho es digno de ser consignado en medio de una civilización
en que todo, hasta el lujo, es cada vez más dem6tico.

LA MEDICINA EN EL HOGAR

·..

Oigo con frecuencia la proteRta de las damas cuando se dice
que el puesto de la mujer está en el hogar, como si considerasen que
tal afirmación limita sus facultades intelectuales y que se pregona
con ella la creencia de que In. instrucción no es necesaria á la mujer.
Ningún error más funesto; educación, cultura superior, inst1 ucción profunda, todos los couocimientos más varios son precisos
á la esposa, madre y educadora del hogar.
La ignornncia de la mujer, que tiene Ít su cuidatlo, no s6lo la
guarda de los intereses materiales, sino también el bienestar y salud
de los su.vos y hasta el de la dirección de sus espíritus, causa graves
males, cuyas consecuencias es luego la primera en lamentar.
¡Cuúnto hogar infeliz ó destruido por una pobre mujer ignorante, cuya bondad no fué suficiente á consen'arlo! De la enorme
cifra que alcanza en España la mortalidad infantil, uno de los más
tri~tes factores es la ignorancia de la mujer.
Recorriendo las páginas del libro La 17U(jer rnédico del hogat,
que ha escrito la doctora alemana Ana Fischer Dückelmann, se ve
la importancia que los conocimientos de higiene y medicina tienen
para la mujer.
Hasta el hecho sencillo de sostener un niño entre los brazos

La Hermana de la Caridad es un fruto
c¡ue no puede madurar más que bajo la influencia benéfica del Catolicismo. Ella es, en
efecto, el prototipo ele la fe, de la abnegación,
de la humildad y del sacrificio, virtudes todas solamente inspiradas por la Religi6n católica.
Un gran personaje decía un día:
1&lt;Encuentro en esta sierva &lt;le los pobres,
en este bálsamo de totlos los dolores, de todas
las miserias, un carácter tal de grandeza, que
no me inclino ante ninguna de las grandezas
de la tierra tan profundamente, como ante la
para señora joven.
Hermana de la Caridad.»
El protestantismo, en !-U :ifún de no aparecer inferior al Catolicismo, trat6 de crear Lis hermanas hospitalarias, para oponerlas á nuestras Hermanas de la Caridad.
En efecto, durante la guerra de Crimca ·algunas seiioras pi 1closas se fueron al campo de batalla y á las ambulancia~. llevando con
ellas algunas criadas; pero, ¿cu:í.l fué el resultado de esta tentativa"?
El Times, periódico prote~tantr, nos responderá:
((El ensayo que se ha hecho de solicitar el auxilio de alguna-s
señoras protestantes para cuidar á nuestros soldados herido:;, ha
fracasado completamente, y es forzoso confesar que la Inglaterra
protestante no puede ni podrá nunca crear ei:-a mujer que, según
una expresión popular, llena de poesía, es un ángel que vela á la cabecera del enfermo.i, (Núruero del 27 de Diciembre de 185.J..)
F.sta confesión nada deja que desear, pues no sale de labios de
ningún clerical; por eso Mons. Gerbert, Obispo de Perpiñán, de~Íá
á los ministros anglicanos: «Me haría protestante si el protestantismo fuese capaz de crear una mujer que pudiese rivalizar en ~elo Y
abnegaci6n con la enfermera cat61 ica, con la Hermana de la Candad."
«Si vo viese resucitar un muerto decía un notable escritor, su
resunección me parecería un milagrd muy inferior á la abnegación
de esta crecida falange de mujeres, que abandonando hermosura,
posición social, elevado rango, en una palabra, cuanto el mundo
podía brindarles de lisonjer(I y halai¡;tieño, se sepu~tan el!- ~a sal,a de
un hospital, curan las sangrientas llagas del herido, v1~1tan a los
indigentes en su desmantelada bohardilla, educan á los mños desde
la cuna hasta el obrador, y mendigan de puerta en puerta lo gue
sobra á los ricos, para alimentar ~·los ancianos que han recogido
del arroyo, para endulzar el ocaso de su vida.»

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Bi6lioteca Universitarü,.
,.

Mm X.

MÉXICO, DOMINGO

2:l DE l\IAYO DE 1910.

NuM. 21.

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,....-

,,..,,- ' ~
;.e

o de asistentes al banquete ofrecido por la "Sociedad Chihuahuenee," de esta capital, al señor dnn Enriquei
C. Creel con motivo de su nombramiento de Secretario de Estado,

Fots. de El Tiempo lluatra,do.
:,'

�¡ltil cierto! Estam;s acostum.brados á obaervar cada.día, en nue~tros pasos por la vioa, un con¡unto de flore~ y un con¡unto .&lt;le e~~nnás. Desgraciadamente éstas son las que mas abundan, y s1 hubiera en este mundo uha balanza cuyo fiel nos revelara la proporción
exacta de las alegrías y los dolores, estamos rnguros. de que ese fiel
se inclinaría más del lado de las penae.
¡Qué cortísimos son los momentos de alegría, casi comµleta! En
cambio ¡cuántas eon, si no desesperantes, por lo menos, inquietos,
dudosos sobre el porvenir, y muchas veces aún peores, pues después de ellos sobreviene el hastío.

sin c~lrnr en concurso la comisi6n r&amp;pectiva los juzgase dignos del
!Jl'CllllO.

.

Entre ellos hubo muchos adornado~ con gusto, aunque no con la
abundancia de flores que se bubierar}. empleado si la suspensión
del combate no hubiera tenido efecto.\
De todas maneras en los tres comba,les, no oficiales, hubo alguna animaci6n que quizá resull6 más e~pontánea.
Como no se trataba de una verdaa€ra competencia, cada cual
adornó su carruaje como niejor le plugP tan s6lo con el objeto de
1
,
divertirse.
Siquiera en estos combates hubo me~.os envidias que en otros.
Los floristas perdieron algo menos; ¡ps que quieren competir con
la aristocracia compraron flores, casi y!l, marchitas, á menos preNota simpática y en extremo halagadora fué la manifestación que cio.
hizo la colonia española á la si-ñorita Amparo Corral y á sus dignas
En suma, contando con el combate p¡i,rticular que se efectuó el
compañeras en la fiesta que celebró el sábado antepasado.
domingo anterior, tuvimos cuatro.
Se lucieron los ibero?, desplegando gran lujo.
Verémos si el año pr6ximo hay más.
Como se 1:abe, los e3pañole, residentes en México, quisieron maCon tal que esto no tenga por origen l¡t muerte de algún sobera·
nifestar su agrarlPcimiento á la Feñorita Corral y á las damas que en no, estarémos de plá~emes.
el «Tívoli del Rlí~eoi&gt; formaron la r&lt;t6mbola," con objf'to de allegar
recursos para las víctimas de Melilla.
En pocas ocasiones se ha visto en México una fiesta tan esplén¡ Muchas flores, sí, regadas por el suelo y cuyo aroma se infiltra
dida organizada por una colonia extranjera.
con
los niree, para mañana desaparecer cc)n el movimiento consEl elegante edificio foé adornado con exquisito gusto.
tante
de los transeuntes !
Corno nota culminante podremos señalar la condP.coración de la
En
cambio hay flores que aun marchitas y deshojadas exhalan
«Cruz Roja,&gt; que recibió la señorita Corral.
un perfume perdurable, porque esas flore~ son el símbolo de la
inocencia.
Ya de!eábamos que eso del r&lt;cometa» tuviera su término.
¿Cuáles son? ......
· Ni los estudiantes de la Preparatoria, que es mucho decir, no po- 1 Lo sabemos bien. Esas flores son las que durante el mes de madrían expresarse con tanta ignorancia y vulgaridad como la que he- yo van á depositar ante la Virgen
«culada, las niñas que no
mos observado en muchas conversaciones en estos días.
han sentido envenenado su }oraz6n, s niftas que ca.n su albean·
Unos se preguntaban si la cauda del cometa tendría Ja solidez de te traje dan á conocer la nítida blancura de su alma.
la piedra y si el «caudazo,&gt; ó r&lt;colazo» podría desbaratar la tierra ·
Esos sí son preciosísimoslcomhates.
otro:i pensaban que los gases de la «cola» ó «cauda,&gt; podrían enve~
Esas niñas inocentes SOJ? ~,,...¡, i,h~n P?r llegar las primeras
11enarnos; los de más allá, según una broma de un periódico, an- ~l a]tar par!lJlfr~
"llete 1a la protectora de la
ciaban solicitando en las boticas, en Jas drogueríai;:, en~ TnFtil,.ttto ,.,~U1( \ ~
11
·~· N..l:_cion·~l y has\a quizá, er~.)as! 1 ... ,.i "' '
· Jl ogra~!
~o que existe. f:1J' ªº"'
, ~o cmcelado, es una son-

***

***

***

majestuoso astro no se dignó envolver Íl nuestr~ ~íserq plan~ta.
aciones ha hecho un descubrimiento admirable, que lo negaríamos
¿Qué pasaría? Unos astrónomos afirman que la Tierra muy brnn
i no fuera porque está á la vista de todos; hacer hablará los mu
pudo haber rechazado
la cauda; otros, por el
dos. Antes esto pareBANQUETE AL NUEVO SECRETARIO DE RELACIONES
contrario, que tal placía imposible y hoy
cer experimentó al
tenemos pruebas pacontemplarla que le
tent0s de él.
arrebató un trozo de
En la semana que
acaba de pasar se efectlla.
tuaron los exámenes
Lo cierto es que la
en la Escuela de sorastronomía, tan exacta
do-Mudos de esta Ca·
las más veces en sus
pital.
cálculos, sumerge en
Esta escuela es diridudas á los astrónogida c o n verdadero
mos y sus pronósticos
celo y verdadera abne·
llegan á ser iguales al
gación por el señor don
de los doctores de «El
Daniel García.
Rey que rabió.&gt;&gt;
Grandes son los ade·
Lo curioso del caso
lantos q-ce ahí se han
es que en nuestro oblogrado.
servatorio de TacubaEn los últimos exáya al día 5iguiente del
menes admiramos ánidieciocho
se dijo al anñas, señoritas, niños
sioso
pueblo
que la
y hombres que ya se
inmersión
de
la
Tierra
dan á entender unoF,
en
la
cauda
había
sido
es cierto, imperfecta·
á
tal
hora
y la emermente; pero otros ya
sión á tal otra, y á úlcon bastante claridad,
tima hora se sabe que
hasta donde es poEino hubo ni una ni otra
ble.
cosa.
Esta institución es
Se han lucido en esuna de las más benéfiocasión los señores
ta
cas con que contamos.
tos stñom l:lml, Pimtnttl y Jagoaga y mactdo (don Pablol, cc•pando los lugam de bonor
astrónomos.
tn ti banquttt ofmldo al primero.
Dentro de poco vaAntes del día diecioá
resultar
con
que
el
tal
cometa,
no
es
cometa,
y todo ha sido
mos
cho habíamos escrito la nota referente al cometa y ahora venimos
nada
más
una
ilusión
de
óptica.El
CRONISTA.
á salir con que después de tantoe sustos y congojas la cauda del

***

Int,

1ates!

traje, ni con flores
1res de la virtud, por

10

'

~

. .... q¡

, podremos citar la retciones Exteriores, y
') diplomático.
_)ción y los ei;;poso!'
ados. ·
,ición, siendo recibi1. y Rodolfo Nuvo,
.1 y por el señor doll
16
•

¡ta.

té-champagne y po-·
os sumamente com-

¡

etas de Eimpatía de

or. cuales le ofrecieron

Rein6 en él la más

iestll.

ha otorgado á las cria\rnicar sus pensamien-

l1e de l~s brutos, es ele-

l

ncs sirve para comu-

la han perdido son
na dar á entender su
mente por medio de

11,

r

nn,.-, o '.

-~--

.....

---· ·"

Grupo de asisteotes al banquete ofrecido po1· la. "Sociedad Chihuahuenee, " de esta capital , a l señor d o n Enriqu~
C. Creel con motivo de su n o m b r a mie nto de Secretario d e Estado,

1

~

o se aproveche la ins estudios é investi·

Fots. de El Tiempo llustro,da.
/

�-324-325en voz alta á través de los cris·
tales de su~ guías, un asiento,
oyéndole con graveda~ .~n se~or
bien portado que tamo1en se lll·
clina sobre el librote, y que aun
ti,rne en la mano el bi11tte de
quinientas pe,;11tas qu"l hit trnícl1&gt;
Ué donativo á la pia&lt;.lo¡,a casa.
Señor. - ¿·Lo ve usted? Ju~n
•
1'
Fernández. Edad, ocho años. ..t-e
era yo, un golfo, un gra?uja ....
¡Quizá, de no haber vemdo á es
t1t casa, seguiría siéndolo, en vez
de ser hoy un industrial honra·
• •/ 1
do y en buena pos1c10n
......... .
¡ Ah, aquella noche no se me
olvidará nunca!
Director. '-¡Venía usted transido de frío y se encontró lumbre y cama!
Señor. - ¡Y algo mejor y más
grande! (conmovido) . Me encontré una hermana buenísima,·
un ángel que me enseñó lo que
yo no sabía: á rezar .... Desde
entonces todo comenzó á salirme
bien .. . Ella me colocó de aprendiz en un taller, y. . . . no voy
n referirle mi historia ....... Por
ella sny al presente feliz y rico
relativamente .... .. ¡Aquel Padre
nuestro me salvó!

Sri ta. Cecl. la Rebo lar,
Sri h. P,ieoa Couto,

Que se ba unido to matrlmonlo con el Sr. Roco.

Que con tratrá m rl 1onlo con el Sr, Duarte.

EL PADRE NUESTRO DEL ASILO

Srlta. Carlota üonzález Mesa,

Hermana. -¿Cómo poca guita?
Golfo.-Sí, yo ya·me ocup0 en algo. ¡Pido.por las calles!
Hermana ( hablando consigo mi~ma tristemente).-¡A su edad!
Golfo (prosig!]iendo su charla).-Ahora mi padre está cumpliendo quincena en el'Abanico; el casero le había ·echao por.no 1·ngar,
y gracias al Mangas no he dormido esta noche al raso. ¡Y con la
helá que cae! (Se dispone á meterse en la cama) .
Hermana (detenifndole).- ¡Espera! ¡Aquí no se acue&amp;ta nadie
sin rezar antes! ¿Sabes rezar?
Golfo. - ¿Rezar?
Hermana (con profunda conmiseración),-¡Desdicbado! .Mira,
nadie debe recogerse nunca sin rezar antes ...... ¡No sabe uno si ¡,aldrá del sueño! Es preciso hacerlo, además, para pedirá Dios fiwrza y ayuda para ganar el pan ... El que reza no está jamás dernmparado .. . ¿Sabes por qué está tu padre en la cárcel? Porno rnar.
Golfo ( seducido por las palabras de la hermana )-¡ Pues c, mu
usted no me ayude!
Hermana.--Ea, arrodíllate y ve diciendo conmigo, no sólo con
tus labios, sino con toda t u alma, fijándote bien en lo que dicf's para que lo entiendas y no te olvides: ¡Padre nuestro, que estás en
los cielos ......
II
El despacho del director del asilo de noche, habitación modesta,
con mesa para escribir, sobre la que se ostentan grandes librotes de registro. En uno
rlr ello~, ab;nlo de rar en ! ar, el director ]eP.

Que contraerá matrimonio próximamente coo el Sr. Jiméoez Camacbo,

I
La gran sala del asilo de noche, de muros encalados y cuidado.'
samente limpios, con sus dos hileras de camastros de hierro, bajo
las mantas grises~ en los cuales duermen los acogidos dando una
tregua á sus dolores en aquel sueño plácido vigilado por la caridad.
En medio de la amplia cámara, combatiendo el frío invernal, una
estufa de cekal rojo blanco, que parece un ojo abierto velando por
el reposo de toJos aquellos desgraciados. Junto á uno de los lechos
una hermana de blanca toca se dispone á ayudará acostarse á un
pobre golfillo como de ocho años, desarrapado y flaco, que muestra
en su rostro un suave contento bajo la doble acción del fuego confortante y de las palabras cariñosas. El rapaz acaba de ingresar en
la casa trémulo de frío, y, desinfectado convenientemente, se dispone á recogerse.
Hermana.-¿Has entrado en calor?
Golfo.-¡Ya lo creo! ¿Esto está la mar de agradable!
~ermana.· -Es la primera vez que vienes al asilo, ¿no es cierto?
Golfo. - La primera.
Hermana.-¿Y cómo se te ha ocurrido venir?
Golfo.-Me lo dijo el .Mangas, un amigo mío, que ha estao
aquí ya.
Hermana.-¿No tienes pac:lres?
Golfo.-Madre, no; ¡.,adre; pero no me
hace caso y me pega ca pie de raliz~ cua•:do le llevo poca guita .....

B'IESTA FLORAL

jo que se le acercaba era Jacobo
ó no· olió sus vestiduras y le bendijo.'
Los mongoles, eh vez de besa.rse se huelen la cabeza. Un
padre que quiere acariciar á .su
hijo, ó un amante á su novia,
mtte las narices en el pelo del
sér querido y aspira fuertemente.
Los samoanos y muchos isleños del Mar del Sur se huelen las
caras para saludarse. Su expre ·
sión de canño entre amantes no
e~ «bésame,» sino «huéleme. n
Los birmanos y algunos otros
pueblos de Asia hactn lo mismo. Cuando dos novios se sepal'ii 11 se llevan algún pedazn e.Je
la ropa del sér amado, y para
consolarse lo huelen durante la
ausencia. Es para ellos el equi ·
valente de nuestros retratos,
sólo que en vez de satisfacer el
sentitlo de la vista satisfacen el
del olfato.
Los salvajes nos llevan la ventaja en esto: que mientras que
ntJsotros no gozamos más que
con la vista, ellos gozan con la
vista y ron el olfato, porque
tienén ambos .;;rntidos igualmen te desarrollados y en la obscu ·
ridad pueden reconocer á una
persona por el olor propio?, indh-iclual que cada uno tenemos.

1 910.

A. P. N.

EL BESO

·····························~········"·················

Nuestra costumbre de besar
es moderna. Los antiguos no t:e
besaban, sino que se olían.
En la Biblia existe testimonio
clP. esto, porque cuando Isaac,
ciego, tuvo duda de que si el hi-

MAXIMA

Ylct ,ria de las señoritas de üaray , (Pdmer premio)

J

I·

1

La adquisición de la riqueza
es trabajorn y difíci l; su conservación ¡.,enorn.; ~u uso incómodo.
( San Clemente de Alejandria. )

l

1

r

.,

Sr. Cesáreo Roco,
Que ae ba unido en m1trlmoolo coo la Srila, Rebollar.

"

Sr. don Aliustfn Jlménez Camscho,
Que tonlraerá watrlmonlo próximamente con ta Srita. Ciiatález Mesa

Que · contraerá matrimonio coo la SrltJ Couto.

¿r

t

~~A~

Sr. don A, Duarte,
1

Los carruajes adornados desfilando ante la tribuna de honor levantada en la Avenida Juárez.

Fols. &lt;le fl Tiempo ll11slraclo,

�-33t-

~326-

EL COMBATE FLORAL

acabando pot la de los mendigos.
Una de las más notables y
que á nosotros nos parecería más
extraña es la de novias, acade ·
mia de preparación de mujer,·f':
para pescar h.ombres y lleY~rl11f':
al matrirnofi10 como cordcntof':.
También Fe amaestra enesa:v·ademia á las ya prometidnf.. ~·
próximas á casarse.
Esta academia singular se JJa.
ma «The bri&lt;les,, ( Las novios),
donde profesores y profe¡::01 ns
hábiles enseñan á domar el cn rácter, ~ncoger y ocult~r la~ uñí·
tas ser melosas, estudiar a los
rndridos en sus virtudes, vicio!',
costumbres v carácter, para convertirlos en "hombres suaves por
la dulzura y la coquetería.
Hemos tomado de sus pn s
cripciones algunas notns de k~
prospectos.
Helos aquí:
«La mujer casada que se qu , ·
ju de su suerte, debería gener:, l ·
mente, quejarse de su carácter
que no sabe modelar.,,
,,Cuando una mujer trata ÍI su
marido como si fuera una caballería no &lt;lebe extrañar&gt;'e de recibir algunos pares de coces."
11La dicha qu~ una mujenecibe es consecuencia de la felicidad que da. Los abrojos no pueden pToducir jazmines.&gt;,
,,Ha habido malos generale:i
que han ganad? batallas, p~ro
ningún mal artista ha producido
obras admirables.,,
«Para dernrmar á un forio·o
es mejor una caricia que la in diferencia.&gt;&gt;
«La rPctitucl es el ingenio ck

FIESTA FLORAL 1910.

El diri~ible del se·
ñor J. Villa ~ frias
Fué ver&lt;laderamente notable,
suntuoso y de buen gusto, el
auto presentado por el señor J.
Villa y Frías, dueño de la carn
de automóviles de alquiler e~tn blecida en la e~quina de la fü .
meralda y 2~ de Zarco. ·
Como verán nue1&gt;tros lectore~
en la fotografía que publicamo~
en esta misma página, el senci·
llo pero elegante adorno de estr
carruaje consistía en la perfect11
ügura de un globo dirigible qu&lt;-'
1-1imulaba ir tripulado por el
chau[fe;ur del auto. La originalidad ..&lt;le su adorno motivó un
constante aplauso de las multi·
tude:i npiñadas en las aceras,
balcones y plataformae de toda
la A venida de San Francisco.
Muy justificado encontramos
111 premio que al tleñor Villa y
Frías concedió la Comisión Ca·
lificadora, porque uicho carruaje era un hermorn cofijunto de
exquisitez, habilidad é ingenio
que poderosamente llamaba 111
atención.
Felicitamos al ¡;.i,ñor Villa y
FríaH por el tino con que supo
contribuír parad ,mjor resultado de nuestra fiesta floral.

ACADEMIA DE NOVIOS

......_

Los ingleses rnn muy dados á
crear academias para todo lo ima
ginable, empezando por las de
«littlepilferes,, (niños rateros) y

Automóvil presentado por la casa de autom6vlles de alquiler del
sedor.J. Villa y Frias.
(Como se ve en el 1rabado, figuraba un globo dirlrlble)

FIESTA F.LORAL 1910·

.Aspecto &lt;le 10 AvenicJA Juárcz du.-onte el con1bt&gt;te y concurso flc,ralt:s de la , uañt. oa del domio ¡¡o.

el traje nupcial ele
calle.
Mlle. Jourton, hoy
;\f me. San :Martinu,
que ha lanzarlo esta
innovación, se ra,ó ha
ce poco con traje de
calle blanco, sombrero
negro y gran ramo de
azahares y rosas blancas en la rnano, lo que
produjo un bonito
efecto entre el eleYado
círculo de damas y cahalleros.queconcunfan
á
ern boda. ~
LA ULTIMA MODA
Es de confesar que
TIUJBS NUPclALES
esta sencillez es muy
ngrndable y qne ya C8
Los trajes para C.'lS ••
L em po de salir de la
miento se van simpl fi
rutina del sempiterno
cando. Anti~uamentc•
_traje blanco y ,·elo. Al·
para hombre, no h:1 ·
gunas dirán que el en
bía otro traje que ,.¡
so lo requiere y qui·
frac; después vino l:i
está más acorde e o II
moda de la levita parn
la~ circunstancias; peceremonia y ahora co
ro no hay quien automienza á usarse el jaquet.
un d1:Lil!e d1: !.:1.,; frihunas de l os i,~vitacJus. tomotlo cJu.-ai.tc
rice á Creerlo más que
la fiesta de 10 mAiÍ0n0
la Costumbre, lo que
En las capitales eu·
(F'ots. ll e Et TnrnPo Ttusnw,o.J
no deja de ser una anropeas, donde los eletigüedad.
gantes jamás usan levita ó jaquet negro, los novios se casan con levita 6 jaquet ele
Hay que seguir con el progreso y venga la innovaci6n.
fantasía, es decir, gris 6 marr611.
ANA DECHANTILLY.
En cuanto ú lns clamm:, acaba &lt;le hacer la aparición en París
clb, f;inu de su famn.
l\listress Washington
ncogió á su hijo con
efusiva ternura, 1Cl'I,
sin hacer mención del
triunfo que él acnb:1.
ba de obtener, y que
ella cong;deraba como
el hecho más natur I
-Le inculqu~ la Yirtud: la gloria es come· •
cuencia de: ésta-dijo
sin alardes de ningún
género.

EN LA ESCUELA. SORDO-MUDOS .

•

....

€1 Sr. Director de la €smla D. Daniel Bmia y las señoritas sinodales.

Carro aleg6rlco presentido por el señor Juan Ral.- (Prlmer premio. )
(Bate carro llam6 la atcncl6o por el buco g111to de 111 al11orlas,)

Fots. de El Tiempo Ilustrado,

Bru~o de alumnos y &lt;1lumnas tomados durante tos exámenu.

[FotB. de El 7'iempo Itustraclo.J

�MI COMPAÑERO DE VIAJE

suspiro, un suspiro profundo; abrió en tres formidables bost
su boca infinita, como una corpa que agoniza . . . .. Se levantó
seguida tomó con los dientes un nessesaire de piel de 9~rdo que
Iba yo de Miláñ á Venecia. El viajero que compartía conmigo entrarhabfacolocado enlaalfombra. Con los dientes también
uno de los grandes departamentos
vuelta á la llave y abrió el peq
del «sleeping car,i, tenía una silueTEATROS Y .J\RTISTAS
ño maletín ...... De él sacó un
ta macabra; na tan descarnado,
núsculo frasco lleno de licor n
tan grotesco, tan extmordinari:Lgrusco.
un vaso, una, uchara
mente largo, que µu&lt;lier:1 pasar
plata.
una
bote] la ele whii.:ky; co
por un fantasma escapado de un
pu~o
una
extraíia
mezcla. y l-Q
cementt•rio ...... No an&lt;lab:1... ::-e
ech6 al coleto &lt;le un i::olo trag
deslizaba como las culebras e I
haciendo una horrible mut,ra I
tre la, nltas hierbas del bosque ...
dii::¡nisto
.... Todo esto:sin Ferri1
~us pupilns bi_zcas, de un bajo
de
las
manos,
que eran de$1u
amarillo d,· luis usado, tenían no
Hll'adas y atraYés de cuya ~pi
sé qué de dolorosas, algo de re·
&lt;:ul,ierta de pelos como cerda¡:;,
signado, de enigmático que angruesas venaR riol;
ndiYinaban
gustiaba tanto como esas miradas
ceas
......
frfos y tiernas ele los tísicos ......
Aspiró una bocanada de aire
Contrastaba su mirar con la sonhlzo virar su cabeza como Ri fu
risa artificial que se dibujaba en
de, cartón ó de madera pi nt
sus labios agrietados, c ,rroídos
d1,t;~
de tal modo, que pare ió q
como por afeites veneno!&lt;OS. ~u
estab.a
de espaldas. Se raRcó
cara angulosa, pálida, desencajanuca-y-la frente á ht vez con su p'
da, de una extrafia fealdad, daba
izqui rdo y su pie derecho. Pnr
la impresión de una careta ¡,obre
cía
no tener pecho y haberse rue
la cual aparecían manchas de p11I
to
jiboso.
vo de yeso ..... . t-u cuerpo exhal:1
Luego me lo imaginé un sa¡
ba un olor irresistible á aceite y
&lt;JU e rn encogía y se estiraba, pes.
u11~üc11tos.
do y monstruoso. Se retorció d
J,1s camitas del vagón. est;ib111
pués en círculo de barrica, BC rli.
preparadas ...... Era de noche...
locó,
se transformó c o m o ln
El, mi siniestro compa1icrn,
,·;1, que huye de una casa encan
lnll,uceó, con una voz blanca y
tada.
&lt;·a ,·ernosa, no sé qué extr,ifüt!&lt; p·1 ·
Fatigado por una noche &lt;le II
labrns en nna lengua que no ,;e
&lt;lía
de Yinje, ntolondrado por
par,·cía :í ninguna de las que yo
rodar sin tino &lt;le! tren, a pcnn
conozco ... Le contesté con un ge:-·
dormía. ~{staba embotado ... ~I
to va.go, con un simple saluclo de
imaginaba e•tar bajo el peco d
cabeza ...... Y allí permaneciniu~
una ecpantosa pesadilla. Hu bies
los dos uno frente al otro .......\1 c
querido
ahar el dedo hasta el bo
1·use mi pyjama y me tendí pnrn
tón eléctrico, 113:mar en mi socorr,1
dormir . .. . Pero á pesar mío,
n.l empleado que iba y venía á lo
abrí muy pronto los ojos .. ...
largo del pasillo, y no po&lt;lfo.
La presencia casi tangible en
¡
Ah, qué noche mái:: mala. \
las tinieblas de aquel sér mistericr.uando febril, rendido, con zu m·
so, demoníaco, y que inquietaba,
i&gt;idos en los oídos me levanté, r1
me enervaba, no me dejaba dorla s primeras luce!&lt; del alba. u11
mir. El también se había dcsnualha ideal nacarada, de dulcC'.
cln.do. Se perfilaba sentado en · u
«Las Malagueñlla. &gt;&gt; ball 1doras dd Teatro Alcázar, que bao ccdlfo el pro ·
tintas desedayd,·flor, quenacfa
cama, como a.l borde de un baúl,
· dueto de su función de beneficio para las fiestas del Centenario
entre
las alas blancas y las t!e co
eon la tapa á medio abrir, e:1 c:tde la Independencia Nacional,
lor de rosa que bntían r.l agua re·
rniseta de seda rojo fuego, inm6verbera.nte de la laguna. Jfofren·
,·if. y replegado ::;obre sí misn~o, con la barba incrustada en las
te de mí no había más que una camita vacías sobre la cual estaba
l'Odillas....
dc~plegado, para que se viese bien un anuncio del Casino, el
Le miraba con los ojos entornadors, iimulando que dormía ......
anuncio de los debuts en Verona del Hombre-Proteo en sus mara riDuran~e cinco minutos permaneció en aquella i, cómoda postura llosos &lt;&gt;jercicios.
r.un10 f: J rccordfl se los detalles de una lrjana nrenturn .... .. Ex hal6 nn
El hombre-serpiente.

ri

1

" C ON

~.l,' O HIBI O ,' •

t-a llarin, tra n s&amp;, rmfs ta y cv rlc ato que s e ha pre~e n tai:Io e n e l T ea tro -\l ~ázar,

EL COLOR DE LA BANDERA
Derramaba el sol de 1\larzo
sus rna.g1üfocos fo).gores,
sol.Jr c los agrestes campos,
y les encumbra-dos montes,
I e I est:.clos ele folla.ge
y re,!)osantes de iflorié•s,
en la ex111berante zona
que culebreanld'o recorre
a,quel1Ja ,cinta de ,plata
que va cambiarndo de nombre,
y es, Atoryac, rumoroso,
cles,pnés MexJcala salobre,
de las Balsas, impetuoso,
ó del Oro, sin •que asombre
ver meZJcla1do en sus arenas
el metal que en todo e!1 or.be
da mO'Vimiento á lo•s .pue!blos
y sal-va ó pierde á 1los hombres.
Allí la Naturaleza
fué prólcliiga oon sus d'ones;
en per¡plétua prima,vera
los ,campos y los a.licores,
y embalsamado el arnhiente
con una opulel]lcia enonme
ele perfwmes que deleitan
y los s•e·nrtildos aJbsorlben.
P.ue.hlan el azul es¡pacio
piá-jaros multicolores,
que al &lt;leSip untar la mañana
llenan ·de trinos el or!be;
y •hélly frutas tan deliieio-sas,
tan bellas y .multiformes,
que atlí se 1bendi ~e siem¡pre
á Dios por tantos ÍélJVories
colmo prncli,gó á esas tierras
clo1]c\'e .son 'héroes lo.s hombres.
Iguala, entre aJqueHos ,pueblos
afanosa se recrea,
con el orgulllo que siente
el qu,e a~ún rern2·11do ostenta,
ctue como timbre de gloria
lleve escri,t,o en s u banldera.
Era el día 13 ,ele Marzo :el pu etllo esta1ba ,ele fiesta
ponque alií d señor Guerr ero,
con gran parte de su fuerza,
e:::,p,era1ha la lleiga,da
· ele 1tunhi,de, ,que ya era
el a1iaiéfo 1poicleroso
de aiqudla campaña excelsa,
des!cle c¡u ;o- en estrecho a1brazo
~e unieron en :'\1cél!tempan ,
y viene ele Teloloapam,
donde ha fi·jaclo sus tiendas
á tratar ur,gent emente
la ado,p,ción de la Ban1d era.
La hermosa plaza ,ch: Lguala
tiene entre rnulcha.s preseas,
ct:arenta y ,dos ta;marinclos
cuyas copas o¡pulentas
brindan cleleita1bl e sombra
en la estaición veraniega,
y bajo elJ!o.s, con deli.cia
la genbe se refrigera.
Al Oriente la Pam)lquia,
de arquitectura modesta
pero aseada y preiviamente
decorada ,con cl'ec·encia,
y frent e al costado Sur
&lt;le la reif erida igJ,esia,
hay una casa .muy a.mplia,
1

aunque de hrnmilcle aipariencia;
y eti a,Hí el alojamienito
L¡ue á los caudil!los es1pera.
Los dos jefos denod'a,dos,
alrededor (le ooa mesa,
rvdeado,s de nrn.chos otros
en cordiaJi!Claid' se sientan.
-Haibla Iturlbide: "Señores,
nu,. stro Pian de Lguala ex¡pr esa,
que los. tres_grandes_ .prin1c~p1os
que son la bas•f'· su¡prema
de todos nuestros anlhelos,
por la santa Inrdapen&lt;len1cia ;
como hePmosa s garantías
para nueSttra Patna exicd sa;
son la Religi:ón divina,
que norma nuestra conci'encia,
La ünión, ,que nos hará ·fuertes,
y 1a Paz, fuente, suprema
cl'e esperanzas y de &lt;li1dhas,
que soibre nuestra'S ca'bezas,
harán caer mil berudi1ciones
d·e to:das las alma,s buenas
"Pnes estas tres ,g a.rantías,
de.ben ,d,e- ostenta!"se, bellas,
en los colores que lleiv,e
nuestra flamant e Bandera"
-·'~1uy 11:ien dicho, exclamó Dra1b-0,
perfectamente se expresa
co11 a,ck1Cuardos colores
la más complicada idea.
azul, ·que es color d'eil ,cielo
la Reli.gión representa,
la Unión, con ¡pureza el b.lanco
y un rojo la fodepenldencia,
que se con1quist ó ·con san1~ re
y con fu'€1go, se ,cons erva."
- "Don Nicolás, los colores
q "'' · irndi-::a usted, no ,quisiera,
repli,có Itunbide, ponqu,e
no dan exacta la ~clea,
v acleunás, son lo,s que ·flotan
~n la baru:lera franocesa,
y una imita;ción, sin gracia,,.
,pod ría resultar la nues tra .
"Es necesario alg o nuevo,
en que se cl·emues:tre impresa.
la fe .c\e nu-estros mayores,
lo grand i?so •ele la ide_a,
el porve,11r d1?- la pat na
v la 111 ajesta1c\ eX1c-elsa,
ele un 1p~1eblo que al 'V erse lib re
nuiere ll egar á la ·m eta
del ipoder. por sus virtudes,
d' 1 hono:·, por su no.bl eza
y con su constan1cia herói,ca
conquistó la lnde?etKlencia."
- "Señor, d'iice F1ílisofa
,ne• ,creo imita'Ci:ón r:u t:·era
,;eguir el .ma smo ·cam :r10
qn.e 01t'ros, pu ebfos nos e,nseña11."
"Esp aña, q'llle es nu,estra malrlre, ,
tien e por gloll'ioso embliema
barras ,d:e sangre y &lt;l'e gittalda,
· r CO'l i d doais re'present a
é,; fuego cl.ei1 patrioiti1smo ,
v el oro cl:e s u ~a1ndleza.
¿Por ,qué no ~- .(),g:_eir 110,sotrns
·esois coll'Or es, div~
con~1hina,ció11 soló· dando,
que le cambie die apar·ienaia"
- "En ,los Estados d'e1J• Norte·,
&lt;l,:,c,e Rayón, r,epreisientan
har1"as c1e púnpura y nii,civ;e

la Unión sólida y ~·a Fuerza;
y un ·oualdora,c\10 azul mar'iono,
con el núimero ele estrella s,
que son 1os Bst~°'.s ·l1ibr,es, ,.
con ,q·ue esa Ameritca .cuenta.
Discune1n Ga1rda Moreno •
; Colda:Uos, ,cuiya ve:rbél.t
es f,lorid:a y dega'tlte
a·:111,qu1e us.a,dia -w n m ol{i,e.s t:ia.
Don Jmm Alvair.ez op1on.a
ipor1qure !leve c01tno emblema
ana águ·ifa. ca·uda~oisa
ck~torozia,n\cllo á ,urna culebra.
Cuando máis a,ca.lorada
. la di·scusiÓin se pres·enta,
entra un moro, conducLendü
en u,na enorma baindleja
una coJosal s,a,nldía
el:· color.a.oión tan beJla
y tan j:u1
g osa y bfi&lt;J1l,ante
que oa·usó, má,s qu,e soirpreRa,
.rcig01cijo á la,s personas
•que á la cl'Ís;cusión atenta,s
s,ud\3.ndo estaban á ma,re.s,
y pa,ra .Jas cuales era
aq,ueJ!a preciald·a fruta
oomo de la Prnv.i,dencia
regalo, en esos momentos
por lo gr.ata y por lo fre&amp;ca.
Batqend'o palmas, Guer.riero ,
•k .oia 1'tonrbide se ac erca
y "Señor, di-ce, veincida
la difi.cultad se encuentra:
H.e a:quí ,los be!.Jois colores
que será.n Nuestra Barndera,
y que e.s ta ,precia,d!a fruta
sin qt1,erer ·hoy nos ,pres,enta.
Vt&gt;•rde, color de esperanza,
renuevo ,die prima.vera,
&lt;1ue es r,egocijo eni tJas aJ!mas
y á n,uestrois ojos pres·enita
.i:e Dios el Poder inmenso,
fn ente d:e diitcha sup·r ema.
B;an100, .la F e, que nos liga,
,~¡ Honoir y la pureza,
qLre SD11 cLe nu est r:a1s aicé i o n es
d sel,1:o qu•e ks Ida fu erza;
y Rojo, rojo de ·sa,ngre,
:·ojo ·die fuego, ·condensa
rn uy hi en nu esitro1s sacrificio.,,
simbo,J:iza nuesit:ms ipena·s,
y las vidas genernsas
que ha cosfaido 1mest r:a em;pres;:i
.
VERDE, BLkNCO Y CO LOR:\DO.
c-!1 la forma en que se ostenta n
!:n lia ddkalda fruta,
que vin:o .en ,hora sup,rema
á 'dar.nos .Juz a1 oeireibro
l:rinclanclo su dulce niéctar. "
Un apfa.uso estrepitoso
·a1'ogió la he1,mQlsa fü,ea,
y íué tanto el rego,cifo,
t,ntas la, enho rabu1e,nas
qu e le d'ier,01n á Guier•rero,
v ta·n señaila1das muestras
;¡,e ac~ptadón ,c:ariñosa
po r su ficliz ocurl"eJ11ci.a.
qt~ie se 'dió por aproba da
!a pro,poisfoión s1,n cera,
y el ,wlor 'Cl,e aiqueJ:I,a fruta
1reifri1g erante y siu1pr,ema
qll'edló die ·gloria ourbi:erto.
fl otand'o en NUEISTR1A BA\NíDER!A.
1

1

1

1

RAFAEL

NA JERA,

�-335-

EL RAYO

- ¿Hablaste con El? insistió Susan; .
. ~ Era sumamente.difícil, puesto que se hallaba rodeado de sus
d1sc1pul~s .Y de una. mmen~a 1;1uchedurnbre. Jamás le he dirigido
la palabra. de ~eguro que El solo me conoce por la aureola con que
han rodeado m1 nombre; y por más que parezca muy extraüo lo
que p~sa, no está efi mi mano tr.ansformar las categorías. A mí se
me piegunta; yo no pregunto Jamás nada á nadie. A pesar de
todo . ...
¿A pesar de todo ...... ? repitió con ansiedad Susana.
- Rn el momen~? que me hallab~ muy en ea de Él rn le propuEO n,o ,sé qué cuest1on, porque el rmdo me jmpidió oírla. Lo que sí
llego a mis oídos f~é la re.spuesta de J esús, que decía: «El que no
está co1:tra mí, esta conmigo. ,~ Lázaro me ha dicho afectuosamente:
ce Maestro, est? va para tí. J esus te mira. i&gt; Y era así verdad· pero
pens.é que el Joven doctor adivinaba la profunda simpatía q~e me
rnspira su p~rsona, y cont,esté á su mirada con u11a somisa.
En aquel mstant~, entro Nic?demus todo descompuesto.
---¿Sabes ya ~l milagro? le gn tó Gamaliel.
- ¡Ah ! ¡el milagro! ¿y quién lo ignora? Jerusalen entera, como
t:n solo hombre,. an~a por el camino de Betania: reina en toda la
crndad extraordmana efervescencia, y en repetidos arranques de
entusiasmo, exclama: «¡ El l\fesías! ¡el Mesías! ¡hemos hallado al
resías!» Todas las espera~zas y sueños dorados dél pueblo se ha}an en un estado de tensión que raya en delirio. Por manera que
ª mídno, 1me co?mueve. ya tanto el milagro como las consecuencias
que e e podran segmrse.
- ¿Qué quieres significar con esto? murmuro Susana.
J.-Por tres .veces he venido hoy á buscarte, Maestro, continuó
~ lCo.demus sm atenderl_.:i,_ y las tres estabas ausente. El Banedrín
~ ~ido c~nvocado precipitad~mente, sin que t ú te hallaras pre•en1.e. ema~iado conoces tu la astucia de los sacerdotes, quiénes cocomo no ignoran que Láz~ro era tu discípulo, creyeron sin &lt;luda
q~eh, puesto que Jesús )e bit resucitado, te pondrías de su parte j '
a::s1 an hecho caso om iso ele tí.
'

DE LUZ.

(ESCENAS EVANGELIOAS )

Pot1 Reynés monlaurr .

(CONTINUA,)

X

oN qué disposición de ánimo presenció Susuna,
hasta su clfsenlace fin»! , nquclla ef.:cena extraordin11ria; cóm&lt;', á pee11r de las reiteradn,- súplicas
de l\l aría, rn yo'Yió I recipii:ldnmenteá .Jermalen,
acompañada ele su fiel sini ente !-1nra; cómo, en
r-~
fin ll egó á su morada con la carn más pálidn que
~ p:;i, ~ la áel difunto n quien habían quitado el Furhnio;
cosas eran todas esas, que ni t&gt;lla hu hie,a acertado á e.xplican,e.
Hallábace Garualiel reco.~a-do en la balaust~·ada &lt;~,., la azoten ,
cuando, á boca de noche, ~,10 lleg111: cr'.n ·paso aguado a ~u . hermnna: dióle aquello mala esp;na, presmt1en do algu11 a desgrama; pero
al encontrarse con ella Yon ciu.e
!ti gritaba, á pesar de sn ha~ituaJ reserva: «Lázaro de Betama
ha resucitado," la inquietud de
Gamaliel se trocó en mortal angustia.
Po so ]a mano sobre la frente
de la joveri y la halló ardoro, ísima. Como qu:en cuida con sclidtud de un niño enfermo, con
dújo 1a á su habitación, y la obligó [i tenderse sobre unos largo,
cojin es y á beber unas ~o,tas de
licor de pahnera, suphcandoh
~ialago~ qu e no }Jemara en
na~, ni se preocupara de na~a,
110 fuera cosa que con su a.g1ht
ción aumentara aquella fiebre
uerviorn que desaparecnía con
unos momentos de reposo. Sen·
1óse á su lado, atento y afectuot=o cual tierna madre;
:_No temas nada, le dijo, que
nquí estoy yo. Cuand? eras pe·
qut.'ñita, no tenías miedo á _nadie si me tenías en tu companía:
ya \'elaré yo por tí ; duerme y
reposa...... .
- Pero hermano, ¿crees acaso
que estoy enferma? ~eplic6 ell~
l:Oll viveza. No dehro, no; se
muy bien lo que. digo. J;sús de
Nazareth ha vemdo hoy a ·Beta11i:1: se ha echado á llorar al ,·er
que todos 11orab~n. Paróse un
1n:;tantc, comoqmen evoca un recuf:'rdo in efable. De~pués ha pre·
O'Untact o: ¿Dónde le pusísteis'?
todo el mundo le acompafió luego al sepulcro, y, una YC7. allí,
dijo: «¡Lazaro, sal fuera!" Y Lá«Tollettes)) de última moda
zaro i;e levantó de la tumba y
apareció á los ojos de la muchedumbre envuelto con el sudario. Marta desatóle el lienzo que lo envolvía, y Lázaro al punto se postró á los pi~s de .Jei,;ús.
-¡Imposible! exclamó Gamaliel. Hace tres días que expiró pláciJamente en mis brazos, despu(·s de un a lucha su prema: vo roi -mo le acompañé á la sepultura! Tranquilízate, Susanita, estás a·ucinada.
- 1:'ues, pregúntaselo á Sara si no quieres creerme á mí.-l.a an tigua sirviente hizo un gesto de asorubro.- Pregúnialo á lo, llassidim, á todo el mundo. ¡Era inmensa la muchedumbre que Jo ha
presenciado! .Jesús, orando á su Padre, J ecía: &lt;Cliago todo esto por
razón de este pueblo que está alrededor de mí; con el fin de que
crean que tú eres el que me has enviado.)&gt; ¡Ah, hermano mio! ¿Xo
es verdad que tú también ya crees en ),})'?

Tttad. del P. Jaime Pons, S. J.

-Iré á ]3etania mañana á primera. hor( interrumpió Garnaliel;
admirado con tanta precisi6n de detalles. Ahora, procura tranquilizarte y reposar: no te turbes, que á mi vuelta todo te lo explicaré.
-¿,Podría saberse éln qué me he de turbar? En sus manos están
la Yicla y la "muerte: Él es el maestro soberano. Y con ex~,nsi6n
angélica rrpitió: ccSí, es mi maestro.&gt;&gt;Tranquila y serena como una
niña, reclin6 sn cabeza sobre un cojín bordado de flores raras, y se
du rmió plácidamente.
Al clespunfa r la aurora, partió Gamaliel para. Betania. Mas antes
&lt;1ne Yolviera, había ido Nicodemus repetidas veces á su casa .Je ·
ruRalen en peso se hallaba profundamente conmovida, y no hablaba de otra cosa que oel estupendo milagro. En masa acudían los
ju&lt;líos á Betania: todos los miembros del Sanedrín habían sido convocados á una junta extraordinari a, y Nicodemus iba en busca de su primo para asistir juntos á la reunión, que, á no dudarlo,sería tumultuosa dados !os
vientos que reinaban. Reunióse
el Consejo antes de la Yuelta del
gran maestro, el cual regresó á
1 u morada á la hora de sexta sin
que pretendiera ocultar rn est u·
por.
--Xo admite duda, dijo á Su ;::ma. No era locura ó alucinaeión tuya..Jesús de Xazareth, ií
semt&gt; janza de ;Elíafl, resucita los
111 uertos. He visto á Lázaro y
h:1l&gt;lé con él: ¡y quéemoci6n tan
profunda f'mbargaba mi es¡.,írit u! ¿.l~se enterrado de ayer, ha
Rontleado, pues, .los espantosos
aliismos de ultratumba? Pero
pcr1 na.nece mudo acerca de todo
esto: d ríase que se ha vuelto á
co rrer el ,·elo que le separa del
mundo invisible. O nada ha visto, ó si ha visto algo, de nada Fe
a&lt;;tM,la. Sólo en el momento de
cerrarle yo los ojns, conserva la
impre;;i6n ele haber descubierto
nn resplandor extraordinario:
des pués, eterno silencio .. .. Es
el mismo de antes: amable, y
resp-tuoso. Jamás, en todo el
curso de mi vida, he •·x ¡,eri ·
mentado a,ombro semejimte al
que se apoderó de mí cuan do le
he visto, rnbre Lodo :tl hablarme
y mirarme con fi jezi1..... . ¡Ah!
qué extrai1a me parecía aquella
mirada que ha sontl eado los eternales abismos..... .
para seilo•a joven y niila.
-¿Y J esús? preguntó Susana?
- Permanece indiferente 11nte
ese triunfo colosal, dijo (;amaliel con admiración. Reali za esas estuptndas maravillas, con la misma naturalidad y sencillez que nosotros lati obras más vulgares de cada día. Hoy estaba diciendo :
ce Andad micdras tenéis luz.,, "Xo cabe d uda que con es•as palabras
se r.:ferfa. {l estos prodigios superiores á todas las fuerzas humanas.
Dios le asiste Yis1blemente. En mi concepto, s6lo falta un anillo á
e3~,l).crmosa cadena: ¿en gué pa~·ará tod? ésto? ¿Esos t:1~:mos mi'4igros. no le hacen concebir una1dea eqmvocada de su m1sioti? Tam·
hién El.fas resucitaba los muertos... Puede serse gran profeta sin llegar á. l\lesías: y es la pura verdad qnc, ni Moisés, ni Isaía~, ni otro alguno ele los oráculos, dan á entender que el Mesías baya de ser hijo
de un carpintero. .En fin, poco á poco irá desplegándose ante nuestros ojos el plan de Dios ... Lo que importa es saber esperar ......

( ~ontinnará. )

PARA LAS FUTURAS ESPOSAS
Es p1:e~i~o c?menzar por ~legir el nido do1;cle los jóvenes esposos
van á vivn umcl~s :y .que mas ~arde alegraran los niño~. ¡ Jfügir !
Pocos pueden p~rmit1rse ese luJo: tal casa sería dcmasi~clo costosa,
tal ~Lr ~ muy aleJad~ del centro. de los negocios del marido. Parn
habitar ésta se estana á gran distancia de la familia ó del médic0
Y d~spués no se t~nrlría á la mano ni profesores ni colegios.
Solo los muy neos se pueden reír de distancias y gastos y en h
mayoría de los casos hay que contentarse con lo que ¡:e en'cuentr·i'
ero cuando ?1~nos entre cuatro ó cinco casas que convienen m{i~
o menos, dec~damonos por lo que se avenga mejor al género de vida gue se va a llevar y tratemos de sacar de una el mejor partido
posible.
Recordémos q~e la mejor orientación es el Este, ó por lo menos
el Sur; que las piezas deben tener buena \"'entilación y buena lu z.
rucho .~ªY que preocupar~e por las reglas de higie11e y es preferile1 sacnficar un poco el luJo y la elegancia á la salubridad.
El ama de casas~ encarga de embellec,r y dar encanro al hogar.
Sabemos que la m~1J~r enamorada de su marido, cualquiera que se:t
e~ luga~ Y las condic10ne; donde se instale su nido. aun con ]o . medios mas ~scas~s, E'abrá hac.er de su rinconcito un pedazo de paraíso donde m ad1e la felicidad.
Peñsacl, ~óvenes.esp.osas, que ese all ,jamiento va á ser testigo tle
v.uestra~¡,n mera~,1lus10;1es r~alizadas y tal vez de vue-tras nubecilla s. ~sa man~1on va a .serv~ de proscenio á las primn~s esce·
na~ d~ , uestra :·ida matnrnomal. Procurad, pues, que sea bello y
atractivo, .s~nci 1lo y confortablt&gt;; que forme un marco digno de
rnest!·a fehc:dad . Haced que ese rinconcito n15aitado del munrlo
co1~stituya par~ el esposo una estación agradable y tranquila ele/
pues de las fatigas de ms diarias labores.
'
. Pensad, _futurns esp?,as, que la instdac'ón del ni,!o es de gm 11
1111 portanc1a parn In dicha del potTCnir.

f

=========================== -==========================
EL ·«SIN ALOO BILZ » EN M EXI O O

1

Fachada de la Agencia y carros repartidores de esta afamada bebida alemana.

El Si l B ·z b b. d 1
•
.
Fot . de EL TIEMPO ILUSTRA
el
na co ?z, . e I a ~ emana sin alcohol, cfo fa~ a en todo todos los Estados de la Repúbl1'c a, y sol1'c1·ta ara ello- ""·
mu~do,
en esta Capital ,·' y , no oi.,stante
el de personas _honorables y de responsabilidad.P
poco
tie ha sidoJ] mtroduc1da
d
u
e1 concurso
la bebidmpoásque eva e haberse ~ado á conocer, es actualmente
La Agencia General pnra la Repúbl1'ca Mex1'c
b'd ,
rn popular. en toda la Crndad. Esta popularidud tlS de- d
~a
ana está t bl ·
~tadª la exc~lent~ cahd.~d del 8inalco Bilz, pues no es éste un prea en 1a o. Oalle de los Arcos de Belem núm 73 , 1s·es a ecipacrea ·º qu~m1co smo prodi¿~to directo de Jugos de frutas, según lo se encuentra de venta en todas las principal~s e' \e inalco Bilz
1tan i~numerables certificados de los químicos más notables Clubs, Restauran ts, etc.' etc.
an mas, Hoteles,
de Alemama.
*
F. el'ic1' ta mos al la9orioso Agente
* del Sinalco Bilz or l .
. Sahemos que, en vista del éxito obtenido en esta Capital la A en
c111, Geqeral P!ll Sinalco B,;iz, proyecta establecer Sub-Ag~nci'asg en- temdo, que no pocha menos de espE&gt;rarse dadas l p e .éxito obas cualidades del
producto y su gusto y aroma inimitables'.

ª

*

�ANECDOTAS Y CURIOSlDADffi
Duelo con dinamita. - El caso sucedió, 10
hace mucho tiempo, en los Estados Unid(S,
~egú n cuenta un periódico de Nueva Yorz,
Plll re un capitán llamado Clarkson, y Met_D·
k ins, in gen' ero á quien pertenecía la elecc1111
de Hmas, habiendo elegido el empleo de (S·
te explosivo.
A b hora convenida se presentRron enel
lugar sefialado para la escena los dos advff·
rnrio•, llevando cada uno cinco cutuchos le
el na mita. Los testigos subieron á unos árloles no lejanos de allí, y el duelo comenzó . .:e
(lispararon dos cartuchos sin que consigue
rnn hacer blanco, pero el tercero produjo 111
efecto terrible. Acudieron inmediatame1te
los testigos, y encontraron al capitán compe·
rn.mente carbonizado, mientras que del in¡e
niero no quedaron otros restos· que las boas
que calzaba.

-Se~or presidente, estoy aquí por haberlas metido en las de los otros. · Dónde quiere FU srñiJría que las met.1 ahor~?

den ller 2.500 pasajeros; hacen la travesía
de N~'\'Y01 k á Liverpool en cinco días y sie·
te hora
fo cnpafiía White Star Line posee un

***

EN CUARTELES.
Un. oficial mandó al asistente que le traje·
se uno de los pares de botas que había bajo
la cama. Obedeció el recluta, y comnun p11r
.de bota.s fueran blancas y otras nPgral', tr,,jo
de cada color una.
-4~er? cómo me "º.Y :í ponn ef-t(-1? pregu_nto untado el oficial ti1ániole las botas al
nR1stente.
-Pues.señor, el par (]Uf:' queda allí eR igual
q· ,e este. ¡De modo que no sé qué voy á h t·
c:er! .... .

***
-¡Quince días de arresto, por haber rnlud11do con frialdad á tu sargento!
- ¡Pero si es mi amigo íntimo!
-Aunque fuera tu padre deberías tratar·
'
lo con respeto.

***
TOMANDO EL PELO
-Tiene usted un cabello muy rebel,h y
muy ingrato.
-Comprendo lo de rebelde, pero ingnt,1,
¿pJr qué?
. -¡ Ay, señora! Porque la abandona á usted.

***

.......

Hablábase de calvicie delante de Gedmn.
-Hay hombres-decia uno-que son 1a l·
vos á los veinte afios.
-Eso no tiene nada de particular-con.( Sta Gedeón-cuando yo nací no tenía un :olo
pelo en la cabeza.

***
-psa V.!

- ..... .

-bn; lo que debe Y. hacer es hu, n·1
vida :1,ada de calaveradai,, porque est(t V.
muy al, muy mal!
- -l 111o&lt;lo que no hay para mí remedio
consw, esperanza ...
-1 Rimedios, ni Esperanza; ni ninguna
&lt;le en le convienen, créame v.
0

,

paqu1ot llamado L' Oceanie, que mide 214
metr•de largo y hace 20 nudos por hora.
Efoiser Wilhem, de la compa·ñía Notd·
Deubrs Lldy, hace 23 nudos por hora.
Pe el premio de velocidad en e~te mntch,
se loeva el Deutschland, de la Hamburg
Amé~a Line.
Elarco en cuestión hace 24 nudos por
hora

, -Ya habé~s oído la orden, dice el c11pi·
tan.-Es preciso que al medio día todos ha·
yan cambiado de camisa.
Un sargento:
- ¿Y los que no tienen más que la pueist11?
--Que la cambien unos con otros.

***
Un señor muy calvo pide en una perfume·
ría un fra~co de tintura para el pelo. Cuan·
rlo eFtá &lt;,ervido, añade:
- Y ahora no podría usted darme un poco
de pelo para la tintura?

***

D:a un caballero un banquete en su ca·
sa, yunque todos los convidados debían ser
vers1as decentes, sin ero bargo, uno de ello::;
se fümdió un cubierto en el bolsillo.
Elueño de la casa, que no era ciego, observla acción y calló; pero deseando al mismo 1mpo recuperar lo robado, sin dar un
escálalo, cogió á su vez otro cubierto y se lo
escolió.
Po después el criado encargado de la
plat los echó de menos, y principió á entrar salir buseándolos por todas partes,
sin ,cir una palabra.
-'orna, descuidado,-le dijo entonces el
-Estábien ... mañanalecortaré á ,. ,l sefü dándole el cubierto;-El sefior don
- Doctor, yo estoy enfermo,.· per11 iµ11nr11
rliafracma, el exófago, la epiglotis, tres cu~ - N...e dará el otro, porque lo hemos hecho
&lt;lt· qué. H~ce mucho tiempo no oig11 ~i ' " '
tillas, un riñón. seis..... .
sóloor vrobarte.
se me h'lbla muy alto; ¿en qu é cu11-is1ir.1
- Doctor, déjeme V. la raya, porqnr.es el
e-o?
***
único peinarlo qne me Fienta bien.
( individuo prestó á un amigo una levi-¡lCn que está V. Fordo!
ta; amigo la empefió inmediatamente, y
- ¡ ~e lo figurab!l, mire V. !
La velocidad de los grnndes buque~. - fíace el cp se la habia prestado tuvo conocimien
tiempo que se votó al agua en Belf ist ( I1gh1· to d hecho. Transcurridos algunos día,:, .v
torra) un colosal steamer por cuenta le l:L cualo el otro pudo devolvérsela, le escri bió
***
compafifa Star Line. Este gigante de Jo; 11rn·
Un comerciante responde á su tenedor de
un icio que decía:
res, llamado el Cedrid, mide 213 IDf:'tns de
«e tenido á bien admitir laJevita que me libro!'.
proa á popa; tiene nueve puente,:, y ¡uede malas, quedando muy satisfecho del celo
-Escribe usted tan mal, que es lo más
tran:,portar 3.000 pasajeros y 3-50 bonbres y latad con que la has dese1npeñado.,,
fácil confundirse Mire usted ese cinco se ju·
Je dotación. A pesar de su tamaño, ei,;e giraría que es un tres. ' ,
gantesco buque marcha con asombrosara pi***
-¡Toma, como que es un tres!
l un tribunal.
dez. Modelos Je velocidad son la Commñia
. - ¿Un tres? Entonces ¿por., qué pareQe 1,1n
-Acusado,
á
la
justicia
no
se
habla
con
y la Lucania, de la compañía Cunard: am·
cmco?
· ··· , ,
. , ·
bos, que tienen 190 metros de largo y pue- las1anos en los bolsillos.
1

•

•

~

'

�</text>
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                    <text>A~oX.

MÉXICO, DOMINGO

29 DE MAYO DE 1910.

NuM. 2~.

NUESTRO PAIS

Batttrio de San Juan d.e Oios, Utruá.pan, .IVIiehoaeá.n.
Estudio fotogttáfi eo de A , CatttfiUo,

�-339-

***

Tuvimos dos fie;;tas religiosas de primera clase.
La &lt;le la Santísima Trinidad y la del Corpus- Chri!:iti.
La primera es la que viene á constituír el fundamento de nue:,tra fe. Ese incomprensible misterio es el que nos hace :ver que es
preciso que Dios lo sea, pues una criatura finita como somos nosotros no puede abarcar.con su limitada inteligencia la inmema
grandeza de Dios.
La segunda de estas fiestas nos recuerda la prueba del amor inefable del Creador á la humanidad queriendo permanecer en nues·
tra compañía hasta la consumación .de los sigloe.
E~ta fiesta ·antes, como se sabe, era. celebrada coh inucitado esplendor. Los edificios públicos y las casas particulares se aJornahan con esmero, el arom9. de las flores y los perfumes con que se
regaba el pavimento por donde debía pasar el Señor de los Señorns infiltrándose en la atmósfera la impregnaban de suavísima fragancia.
Hoy el esplendor de la procesión queda reducido al interior del
templo.
El hombre ingrato no quiere que el Dios del Amor reciba públicos homenajes de gratitud.
El que nos crió, dotado ¡fol preciosísimo don de la libertad, vivo
prisionero dentro de los muros del templo, y cuando va á visitar á
los enftlrmos se le conduce oculto, .por mandato de una ley irracional y monstruosa, y por evitar las befas y el escarnio de los sucesores de los judíos, más culpables aún que ellos.
¿Cuándo volverá nuestra nación á adorarlo públicamente? ......

***
Los japoneses son notables por ser perfectamente civilizado~, por
ser amantes de asociarae y tener ligas poderosas entre sí.
Quieren ellos aquí en México, estrechar con mayores vínculos los
lazos de nacionalidad que los unen y al mismo tiempo cultivar con
nosotros una sólida amistad.
Reuniéronse etÍ el amplio local del ((Club Atlético Internacional&gt;i
más de doscientos japoneses presididos por el señor Nastaro Kobayashi, representante de la Toyo Kinsen Kaisl!,, de GoRohama.
Nombraron su Mesa Directiva, sin discusiones que vinieran á
agriarla los ánimos, quedando nombrado Presidente el señor Kobayashi.
,......_ Entusiasmados los japoneses se pusieron de pie vitoreando tres
veces al emperador del Japón y á México, habiéndose efectuado
después una serie de asaltoE&gt;, muy bien organizada.
Por primera vez se escuchó 1.m México el Himno .Japonés, entonado por doscientas cincuenta voces.
Pocos mexicanos estuvieron en esa fiesta.; pero como los japoneses poseen la educación europea, fueron tratados con exquisita ama·
bilidad.

***

Con objeto de celebrar el décimo octavo año de su fundación la
Sociedad Mutualista ((Empleados de Comercio,&gt; organizó un fe~tival
que se efectuó en el «Tívoli del Elíseo".
Ahí los miembros de esa soci.edad olvidaron siquiera por momentos los trabajos que cuesta la lucha .por la vida: entregándose á
batallas menos rudas como lo son las batallas de confetti.
Hubo ejercicios atléticos por los miembros del ((Cl ub Olimpo,&gt;
luciéndose bastante la .mayoría de elloe.
Después hubo otros juegos de sport tales como box, lucha grecoromana, jiu- jitzu, etc., etc.
Fué una fiesta agradable é inocente.
Al día siguiente los empleados de coru~rcio se entregaron á sus
c.uotidianas labores; pero llevando en ~us almas un recuerdo gratís1m~ &lt;le aquel día en que dando tregua al trabajo, tuvieron preciosos momentos d':l expansión y dtscanso.

***

En el templo protestante situado en la calle de Balderas hubo
un servicio fúnebre con motivo del fallecimiento del Rey de' lngla·
terra, Eduardo VII.
A tít,n(o de noticia publicamos e~ta nota, pues ya se sabe que como catohcos vemos en esa ceremonia un recuerdo afectuoso si se
quiere, de los que fueron súbditos del rey Eduardo pero nu~ca un
'
sufragio por el descanso de su alma.
Por otra parte, en esa ceremonia se concedió un lng,ar especial á
los masones, esto es, á los enemigos de Dios y de la Iglesia.
Esto no o~sta para ,que deseemos que el Señor, en el último ins·
tante de la vida del roy Eduardo, le haya enviado un rayo de su
nefable lu.z.

''*

Va olvidándose algún tanto al cometa.
La noche del eclipse todavía se notaba alguna alarma entre las
personas ignaras, como hoy está en moda decir.
¡Eclipse y cometa! ¡Dos enemigos formidables!
Lo cierto es ·que en esa noche los temerosos salieron de su espanto .v los furiosoe se pegaron gran chasco.
El cielo comenzó á encapotarse desde antes del obscurecer, el famoso cometa con su cola brillante se dejó ver por unos cuantos minutos y apenas pudo contemplarse la luna eclipsada cuando el cielo F-e despejó algún tanto.
Ya pasaron esas dos diversiones, por que en medio de los sustos
y temores no faltan alguno~, que por algo nuevo, deseen hasta un
cataclismo.
Dígalo si no cierta complacencia que experimentan muchos al
leer detalladametlte los efectos de un terremoto ó de un incendio y
esto es sólo para tener un nuevo tema de conversación, que parece
frívola si no tiene como elemento dominante algún asunto sensacional, por desastroso y funesto que sea.
Un choque de trenes, un herido, atraen multitud de curios0s.
Es cierto que las víctimas no son las que gozan; pero pasado el
hecho, sí llegan á saborearse, casi hasta se alegran dl3 sus penas
pasadas por tener el placer de referirla después con todos sus de·
talles.
Por ahora ya no hay cuidado con el cometa.
Ya hasta los más ignorantes se han convencido de que sus temo·
res carecían de fundamento.
Esperemos, pues, á que venga otro y entonces veremos si viene
con más caud!is ó con intenciones pérfidas que nunca demostró es·
te pícaro cometa.

***
Tuvieron magnífico éxito las carreras de caballos, organizadas
por el ((Club Hípico Militar,&gt; en beneficio de la Sociedad Mexicana
de la Cruz Roja.
Nuestra buena sociedad llenaba las tribunas y la fiesta resultó
por demás interesante.
Comenzó la primera carrera á las nueve y treinta minutos. .de la
mañana, tomándo solamente parte en ella los socios cI'et«Clúb , Hípico Militan&gt;, ya montando en caballos de su propieaad ó de la nación.
La segunda carrera fué para potros y potrancas de tres años y
la tercera de animales de la misma especie. ·
Ya nuestros lectores conocen los detalles de esta fiesta, pues los
diarios la han reseñado perfectamente.
Diversior.es de eijta clase rnn muy linclas y siempre han de entrar con nuestros aplausos.
Desarrollan la fuerza física y hacen que el hombre se ponga en
aptitud de en seguida,trabajar con más vigor, aun en asuntos en
que el alma interviene como principal factor.

***
Llega para nosotros, dentro de irnos breves días: el undéc:mo
aniveraario de la iniciación de nuestra independencia.
¿Esta independencia es provechosa?
Cualquiera diría que no es conveniente que el hijo se aparte dt,
su madre que lo ha conducido por un sendero recto para llega·r á
lograr el bien.
.itsto es un error.
La madre nos guía, nos presenta los mejores caminos para cumplir con nuestros.deberes y ya cuando n0s juzga capaces de comprenderlos, deja que luchemos por nosotros mismos, pero siewpre
teniendo fijo en nuestra mente el cumplimiento del deber.
España, nuestra madre, ya se había fijado en esta idea; iba ít
dejarnos libres de su tutela, nunca odiosa, sino por el contrario
digna de amarse en esas épocas y aún en la nuestra, pues esa tu ~
tela nos produjo el conocimiento de la única 11;:;gión verdadna
nuestra hermosísima habla y las costumbres sencillas que, aunqu~
desviadas, todavía existen en los países latino-americanos.
España, hoy, no nuestra hermana mayor, corno alguien dijera·
füpaña, nuestra madre, ~p ,::omplace en observar los progresos qu;
hemos alcanzado sus hjjos.
Cierto es que los pu€6los latino-ame_ricanos se anticiparon á los
buenos deseos de los que les dieron ser¡ pero hoy, apenas unos
cuan•,
· ºJos hablarán del ominoso yugo español y tantaR
L
-º y embustes como actualmente se trata de propa·
gar.

d~anes de la inapreciable reliquia, la cual terminado el correspon·
Lª. Repu'bl'1ca Argentma
·
es la primera que celebra su indepen- diente ~úmero, fué encerrada de nuevo en la caja con las mismas
dencia, pues el 25 de Mayo fué cuando la llevó á cabo
preci.uc1ones. de antes. El notario extendió el acta' relativa á los he·
~o~ argentinos residentes en México celebraron este ·fausto acon- chos acontecidos en el teatro, y con las mi::1mas prec!'luciones que
tecimiento E-1 i:ií hado de la pasada semana en el local que ocupa ~e habían observado para la en~~ega del instrumento, ·fué devuelto
el ' 'Automóvil Club."
'
e::.t~ al museo, donde se extend10 una tercera acta certificando su
Fué_celebrada esta ~esta cen un té, ofrecido por el Encargado de fehz_transporte y devolución. Los tres documento~ fueron encerra·
Negomos de la Argentma, señor Don Jacinto S. García y la seño- dos Juntos con el violín.
·
ra Montero de García.
Tal vez parecerá exagerada la actitud observada en este asunto
Fué invitado á esta fiesta Jo más distinguido de nuestra sociedad
por el. ayuntamiento de Génova, pero hay que tener en cuenta que
"Baste con decir gue asistieron el Sr. Gral. Díaz y el Sr. Corral: esta ciudad, celosa guardadora de semejante herencia, ha rech~zaEn e1la se pronunciaron á la hora del
do hasta ahora los ofrecimientos más
lunch, hríndis en los cuales se reveh.alag~eños para que enviase el preVIDA SUOIAL,
laba el cariño á España y el entusiascioso mst~u?1ento á una de las granmo por el progreso que han alcanzado
des expos1c1ones de Viena Chicago
los latino americanos.
¡ . . . '
Londres, P~,rís y otras capi'tales. · '
***
. Con oc~s10n de una de las exposiEn todos los templos de la capital
ciones umversales de Londres, el duFie ~repara la celebración del mes de
que de Connaugth había ofrecido á la
.J?mo, consagrado al Corazón de Jeciudad de .Genóva depositar en gai:;ui;i.
rantía del mstrumento un millón de
En este mundo formado de barro
francos y hacerlo transporlar á Inglarielezn~ble, los corazónes están casi
t~~ra en un b~que de guerra de su na·
mHcb1tos.
cion, pero fue en vano. En recuerdo
N?s presenta los raudales de su
de la pasada solemnidad la ciudad
grama.
de Génova ha instituído la gran meEl m~s próxim_o es propicio para
dalla de oro, de Paganini.
consegmr dones mestimables.
................................,~...................
¿Cuáles serían los nuestros?
~l princJpal, si lo lográsemos, nos
El premio del matrimonio reliz
deJaría satisfechos:
En Dunmow, población del conda.El reina~o social de J&amp;iUi'T';SÚJ en esta
iniserabl,e tierra.
do de Essex (Inglaterra), se verifica
~nrnalmente una bonita ceremonia la
EL CRONISTA.
cufl
consist~ en premiar con un' ja- •
~-~
mon el matnmomo que haya vivido
e~ perfecta p_az d1;1rante un ~ño y,un
El violín de Paganini, revMdo
d1a. El ma~nmorn~ que aspira ·á optar el premio mencionado, se presenA principios de Enero tuvo efecto
ta1 con acompañamiento de testigos y
e~ Génova un concietro de beneficenson de tambores y pífanos, en el hoal
cia para las
víctimas de Sicilia' el
.,
de la población doñde se encuentra
tel
l
f
cu~ o remo un atractivo supremo,
el jurado que ha de decidir
reunido
úmco tal vez en el m_undo; el de que
•
so.bre
la
petición de los casados. Fste
los conc~mentes pudiesen ver y oír el
·
tnbunal
lo componen, en igual núf~~oso mstrumento del célebre Paga·
Enlace Arrangols Escandón
llllll el rey de l
• ]' · t
Llegada de la Familla Nuñez Prlda al}Templo
mero,
hasta
veinte celibatarios de
, •
08 VIO IDIB as.
'
. .
. ambos sexos, quienes examinan los
La ~IUdad, ~n y}sta de la magnitud de la miseria ue habí~ ue comprobantes ex1g1dos, reciben las confidencias de los testigos y
1 ~¡r~s:ntio¡n coKnfibar por una sola noche su irecioso deióalgunos otros pormenores más sobre el particular.
,. 7 ~
ms ª po aco ª erman. Fué la primera vez desde los
Una ve~ ?onvencido el tri bunal de que no hay trampas en el
anos durante l.?ª cuales el codiciado instrumento de¡cansa mue- asunto, d;sc1erne á l?~ casados. la recompensa del FLITCH OF BACON.
emente entr~ COJIDes. de seda azul en el museo de Génova ue
Concltu~o el_reqmsito antenor, salen todos del hotel siempre con
:~nos de ar~u)ta vo_lv1eron á tocarlo, y su exhumación, com~ q o- el acompanamiento de la mú~ica de los tambores y pífanos
i
u amrs ?ecir, se hizo con verdadera solemnidad. A ella asistieion tan~o.ba.nderas y gallardetes, y dando Yivas á los felicescónyu:s·
n no ano, para dar fe del acontecimiento Y una docena de testi- s~ drngen fu~ra .de la poblacJón á un campo frondoso, y allí, arro~
:n~e lds cuales el precioso Guarnerio f~é celocado eu su viejo d.11Ja~os sob1 e P.iedras puntiagudas, prestan el juramento de paci e enora Oe~tuche, Y cerrado éste con cintas de los colores na- CI~nc1a Y fidelidad . , Después oyen atentamente, de un ministro
énales. Un piquete militar le dió escolta hasta el teatro donde protestante, un sermon adecuado al conmovedor acto e 1 'd
. oncelmnú-o
l~s 0.ntr~gadodsolemnemente ~l alcalde, quien desde su pal~o ante éste, su ena un canonazo
y la concurrencia se dispersa. Entre
is
s. e to a _la concunenc,a lo pasó á su vez en el mome·nto pre- mer.o de los esposos fieles que han obtenido el jamón de Dunmo
\ o a Joven artista. Este tnvo que afinar el instrumento arre lar se cita el nombre de Benjamín Disraeli, quien más tarde se lla:J
s t, cuerdas en el escenario mismo, rodeado de los testigo! y g~R r- lord Bc~con¡;ficlcl y fn (: pr· mer ministro de la reina Victoria. 0

r~-=-=-..-- _,, _,_,

~f:~ :f
ll

;ºJ·

¡

ºlf

Llegada del señor Gobernador del Distrito Y su familia.

La famlll11 Oarcla Cuellar llegtodo á Santa Brlglda.
Fot. de EL 'f IEllPO I LUBTBADO,

�-340trever una dentadura fresca, fina y blanca como l a meve
. ..........'
«Dios y la danza. ii. He ahí lo único que ocupa todo su sér en los
primeros año~ de la adolescencia.
La mujer vienesa es, sin duda alguna, una c~iatura_ admirable.
A norntros los españoles nos parecen estas dos palabras .comple·
No encoutraré1s en ellas la sal de la andaluza, 111 la p1rcadía de la tamente opuestas inconciliables diferentes; pero con los OJOS de la
france,a, ni la coque'
'
vienesa no lo son.
tería de la italiana.
Ambas son dignas
EN MEMORIA DEL REY EDUARDO VII.
ni la arrogancia de lá
de amor y adoración
1 •.
alemana, ni tampoco
y por e s o aman y
la delicadeza de la inadoran á «Dios y á la
glesa, ni mucho medanza,i, De eete modo
nos el temperamento
se pa~á la vienesa la
ardiente dela hú11gamañana en la' iglera, y, Ein embargo,
sia, la tarde en el ca ·
acercaos á ella y con·
fé y la noche en l'l
templadla ......... · ·
s a r a o , dedicada á
En ninguna ciudad
Dios y á TerpsícortJ..
de 1 mundo existen
Arrancar del ·coratantas mujeres her·
zón &lt;le la vieneea el
mosas como en Vieamor que siente po_r
na, y ·d ponéis en
d baile sería cosa im·
duda mis afümacio·
posible, como ·lo senes, id á dar una
ría. tamb~én quitarla
vuelta por el "Ring"
la religión. Haciendo
t-ntre doce y una Je
lo que sus padres le
la ·tarde, ó entrad en
han enseñado y ha·
un· café á la hora de
cen ellos mismos, la
la merienda, y p oviene:(a se levanta y
dré:s daros cue1Jta de
va á la iglesia, don·
que es exacto lo que
de. dan d o rienda
digo.
suelta á sus senti¡Cuántos libros se
mientos religiosos y
podrían escribir soabriendo de par rn
bre la abundante, rupar su corazón, ruega
bia y rica cabellera
por sus padres y pade la vienesa! ¡Cuán·
rientes. La oración
tos pintores y poetas
Los diplomáticos después de la ceremonia.
terminada, sale de la
podrían inspirarse al
casa de Dios, y, cover sus ojos azules! ¡Cuántos escultores de fama ban quedado e$tá- mo hada de aquellas que Sirauss y Scbubert veían mecerse sobre
ticos viendo el busto de la mujer vienesa, su·nariz plástica y reda, l'l bello Danubio p.zul, cjirige sus pasos hacia la escuela de baile; á
boca de dimensiones pequeñísimas, cuyos labios de coral dejan en· bailar, y dar saltitos, fy convertirse en torbellino eutre los acento_é(

-341

LAS MUJERES DE VIENA

de un vals vienés, cuya música, después de la religiosa, es la más
Tomamos el té, la conversac1on continuaba fría, trivial y sin
dulce la más sentimental .......
más pequeño interés. Algunas de las señoritas, no sabiendo cómo
Pe~o las bellas y jóvenes vienesas no aprenden sólo á bailar. El pasar el tiempo, se entretenían jugando con los eollares que lleva·
«maestron las enseña á reír, á sonreír ...... , á llorar, á contraer el banal reiedor del cuello ó con la cadena del re!oj, cargada de pesemblante según las circunstancias, á levantar delicadamente su queños ((bibelots. ,, Otras contemplaban silenciorns los cuadros colfalda, prometiendo ver
.
gados sobre las parelo que una jovencita
EN EL CLUB ATLETlCO INTERNACIONAL
des, ó los objetos de
honesta puede m osarte colocados sobre la
trar.
chimenea de mármol.
Jf xaminad el «phn
Disimuladamente
ele estudiosn de cun1 ·
salí, y pasando por el
quier señorita y veréiR
corredor entré en otro
que eñtre l11s leccionrs
salón contiguo donde
de Geografía, Hh:toria
había un piano. Me ·
y Aritmética figura la
puse á tocar un vals
de danza. El rµ. \1, cr
vienés y ... ...... ¡adiós
b:tilar tiene m u'cü1 o
dolor de cabeza y pamás valor aqÚí que el
rientes muertos........ !
saber escrib.ir,en lfspa·
Las mesas fueron saña; y una señorita que
cadas del cuarto para
no supiera cantar, tog a n ar más espacio;
car el piano y~- en priigual sueite tuvieron
mer lugar, bailar, selas sillas y sofás, y se
ría considerada cerno
bailó ha•ta. las tres de
una &lt;1bonne á rien du
la madrugada.
tout, ,, como . dicen los
La vienesa es la mu·
franceses.
jer más feliz del . uni·
Para daros una idea
verso.
del efecto que produce
Nace rezando ..... .
la música de un vals
Y se va bailando ... ..
vienés á las hijas ,fo •
DANUBIO
Viena, os contaré, n6"·
una anécdota, sino un
-&lt;&gt;&lt;-- E3 ---caso histórico, visto
Ged
e6n ensefia á su
con mis propios ojos.
hijo
una
lámina que
Una distinguida darepresenta
el Goli§eo
ma de ésta me invit6
Romano,
y
le die~ ~
días pasados á tomar
antiguos
nos
,-Los
Un
asalto
de
«kenjltsú»,
deporte
japonés.
el té en su casa. Una
llevaban
la
ventaja
en
docena de invitados de
todo. Ningún a rq uiambos sexos estaban convers1ndo fríamPntt~ en el salón. Algunos tecto moderno ha construído nada que haya~ podido resistir tanto
de los jóvenes se quejaban de dolor de cabeza; algunas de las se- tiempo.
ñoritas estaban resfriadas. Los restantes apenas si osabm lernntar
............... ..... ... ..... ..
....................................
los ojos, porque estaban de luto.
~

LOS J AFONESES EN M EXIOO

Salida de los Invitados del templo protestante de la calle de la Providencia, después de la ceremonia organizada por el Ministro Inglés,
Fots. de El Tiempo Ilustrado,

. .

,,

.

'

. ..

.

.

.....

.

.

.

BI iieilor Nao taro .Ko~aysshl. de ·u ,a COIJljÍsill_a nsv.ler.a de Yokollama'. da uns confe;e;cla ~n el «ClubAtlético lnteriiaclonal» á los japoneses residentes en
.
· México, recomenda'n~ó e~trcchen los vlnc'ulós de amistad ent.-e éllos y la cultiven también con los me xicenos.
Pot! de El Tiemp~ llust,·ado,

�OENTEN ARIO DE LA INDEFENDENO.tA ARGENTINA.

Entrada al tdlflclo del JMomóon erub, donde el Enm,iado dt negocios argentinos
·
ofreció ti dla 2s an tt para conmemorar et fausto acontecimiento.

.

OENTEN ARIO DE .LA INDEPENDENCIA ARGENTINA

El 6ral. don :Jo1t de San martrn, calldlllo dt la lndtpt11dmla 11riie11t1na (BIISIO e•
bronce de don Ttllx Pardo de taorra, premiado en u concurso ablfrto en Baeus 111,u.1
ta señora de &amp;arela con los scño;u Presidente YUlccprui4tnft dt ta 'Rtpiblici, $1mtu10 di 'R 1lltiom, Emr111«0 dt Rtlaclonts de la 11r11cnlina
prlnclpalu lnvltatos dt hit al tt ofmldo en ti Jlulomóvll etub.

v alaunos otros de los

,,tns batalru='11~:io~ ====
El stllor 4oh !Jacinto s1310 'em1a, Encaraado de ncaoclos dt ta 11ratnt1na en

m: ··

·:- V m blJOt,

Fols. de El

'lfo11;0

//111/rado,.

~·

Edificio QUt ocupa la &amp;taaclón dt ll 'Rtp~bllta Jlratntlna ttt ffl6xlcc reo1on1a 311Atti, u, calle dtl Jlmt, 67,J - Fots, de El Tiempo 1111 strado,

�...

..

,...

-

·-~
-. -. .,,,..

-345-

fISSTA fHPICA Efi BEN.EF1CIO 08 llA "C~UZ ~pt1A"

[, FIESTA fiIPICA EN. BENEFICIO 08 llA "C~UZ ~OJA"

El «brtak» de las reinas

Palco de las reina~ de la fiesta.

LAS MAYORES PEPITAS DE ORO

dequesehaencontrndo en Norte América, y haciéndose. rico
por t&gt;l hallazgo.
Rs muy raro que un minero tenga la suerte de encontrar dos
La pepita de oro más grande que se ha encontrado en el mun- pepitas de tamaño respetable; sin embargo, conórese un caso ocudo, fué una que se descubrió en Australia ·el año 1852. Pesaba rrido también en California. Un tal Daniel Hill descubrió un
cien kilógramos y valía 300 000 pesos.
·
lingote bastante grande, que vendió en 100:boo pesos y á los cinEn ninguna otra parte del mundo se ha hecho jamác; un ha- co ano, descubrió casi en el mismo sitio otra pepitn, tan grande
llazgo semejante. 1'1 pepita más grande hallada en California como un coco, que le valió 70.000 pesos. En vez de seguir pro
pesaba bastante menos que ésta, apenas sesenta y ocho kilogra- bando suerte, Hill abandonó desde aquel momento al trabajo y
mos y medio. Fué desente1rada en Campo Corona el 18 de No- se entregó á la bebida, á los dos años no tenía un cuarto, y moviembre &lt;le 1854, por un tal Oliver Martín. Son rar-as las colee· ría en la cárcel de delirium tremens. Esta no es más que una de
ciones mineralógicas
las innumnables trade los grande; mu· • --- ·
- • &gt;Q¡;s .,- ge di as ocasionadas
seos, que no poseen
¡1or el oro. Entre las
t
más tristes, se en
algún grabado ó algún facsímil de este
cuentra la historia de
· admirable lingote,
un francés que encompuesto casi entecontró en California
.J'amente de oro puro,
una pepita por la qu·,
le dieron 28. 000 ·pe
cnn ~ólo una peque. ñís-ima cantidad de
sos y se volvió loco
-. cuarzo blanco. Desele al·gría., sin que
pués de fundido, vajamás Yolvie e á reco. lió á su descubridor
brar la razón.
·.cerca de cuarenta mil
OtrahistoriA cu io
· peso'. Pero 16 mns
, n, es la de do, vaga, curioso de esta pepi ·. hundos que en ·J 889,
ta, es la historia de
fu eron encontrados
sn-hallazgo.
sin billete en un tre11
Oli ver Martín hacaliforniano. Al ll ebía estado trabajan ·
gar á la prim~ra estiido muchas semanas
ción, se les obligó á
. en 1&lt;'&gt; s placeree cl 9
bajar, y los dos infeCampo Corona, con
lices echaro11'á anclar
· un c •mpañero lláma""
por el c_aippÓ sin rn·
· do- Flower, sin que ni
ber adúnde dirigirs!'.
uno ni otro P.11COlltra,.\. ~'p ecto' de las tribunas.
Al día siguiente, ·tesen el más pequeño
. .
nían la suerte de.desgrano de oro. Cansados ya del trabajo, y con las pro"i,don es ago· ' &lt;'úbrir una r!'pita ele oro que IIPvn.cla. ú ln población más cerc'ana
tadas, los dos mineros fu eron sorprendidos por una espantosá lrs Yal_ió 1!5.000 peRos. .
.
·
En Poseirlon, el Gampo aurífero más.reciente deFcubierto eh
tormenta que duró varios días eon sus noch13i::, y una ex halación
quitó la Yida al desdichado Flower. Aunque más muertq qne Yi- Australia, se están ehcontra.nclo algunas ·pepitns de oro muy,_ no
vo, Martí1:_ quiso cnmpl}r los últímos df'heres re~pecto á ~upo-· ta~les.. Una. d.~ ell as, dé fo¡;ma s~in ejnnte {1 ur~ peL.ta de júgar
bre companero y empezo á cavarle una fosa al pie de un ar bol. cr¡cket, m"ha.1(6 hacE:, poeo un mm ero en la superficie del· suelo
No había flacado aun la mitad de la tierra, cuandQ el _azadón 'tro· ...,..,d1 pro11to creyó que era una Feta.
Ah'ora según noticias del mismo punto, i,e ha- encQntr11 do
p~~ó contra un cuerpo duro, y el minero encontr.ó recompensa~OS'su trabajo y sus buenos sentimientos, con la pepitamá,s. gran- • otra pepita ele 319.5 gramos que se parece nfoéfi d po,· su· .for'"'·· ..,._ ,•._:

'Y .

•

"

.

~·

. ':

_,.&lt;

't_,

tn

la fiesta del Jjip64romo.

Disponitndose rara una carrera.

ma á una concha de nnutilus. No acababa de tomnrLi el irlanP ALABRAS
dés propietnrio de la pertenen·
cia minera, cuando otro individuo de al lado, sacaba clavada
en la pu11ta del pico otra pepita de 1180 gramos, y poco
d•spués un muchacho q u e
.,guiaba un carro encontró una
c sa que relucía entre la hier~
ba, encontrándose con una pe·
pita de 125 gramos.
Fuera de Australia y Cali. fornia, ningún otro país rico en
oro ha dado pepitas de tamaño
digno de tenerse en cuei;ita.
Hasta ahora, en el Klondike
no se ha citado ningún hallazgo como los que acabamos de
referir, y la pepita más grande
que se ha encontrado enRusia,
es una de 32 kilogramos hallaOl!Jetos de arte ofrecidos i tos vencedores en las mrem.
da en los Urales en 1842.

DE UN EMPERADOR

Toda vida humana , y muy
especialmente toda vida intelectual y laboriorn, debe rnr,
en lo posible, una imitación de
la viJa de Jesucristo.
Yo os lo aconsejo con todo
mi corazón: trabajad, trabajad
sin tregua ni descanso, porque
en esto consiste la esencia de
la vida cristiana. Aquel que
lleva una vida ociosa, es cruelmente castigado. Si os esforzáis
por desempeñar la misi6n que
se os ha confiado en el mundo
y por llegar á ser hombres, á
imitación del Salvador, enton·
ces podréis descansar tranquilos, por que habréis cumplido
con vuestro deber.

( GtJ,ülermo JI de Alemania. )

. El &lt;•break• de las reinas.
F - ""

..

[Fots. de El Tiempo llustraclo. J ·
¡·

�-347-

-346--

LA PROMESA

Siguió llamando hasta que Juan fué puesto en la calle. Salió
ligero de la ciudad, trastornado y creyendo sofiar.
· Habría andado doscientos pasos, cuando oyó una descarga. de
fusilería que lo hizo estremecerae y pensó:
I
-Se acabó: ¡el pobre Perrin á muerto!
En la prisión de la ciudad, entre los vandeanos designados para
Y con la fuerza de los latidos de eu corazón, sintió el rose de la
ser fusilados, se encontraba un hermoso niño ele trece años, ,Juan carta en su pecho.
Loudec. tie encontraba algo separado &lt;le los cautivo3 que se lamenII
taban tritites y penrntivo\ esperando con pacienc'a 8entado9 cerca
ele la rPja.
Juan Loudec caminó durante mucho tiempo por el campo abr:;·
Un paisano, que estaba muy intranquilo y desesperado obrnr- sador, silvestre y solitario. Atravesó por las cercas praderas y granvando la. c,ilma del joven, se armó de valor y se acercó á él con el des bosques que ya conocía; al fin encontró una niña labradora
sombrero en la mane.
conocida. .
--SóñOr Juan-le' dijo-yo no os conozco sino por haóeros vist)
-Buenos días, Nirnette. Decidme, porque yo no recuerdo, ¿rlepn. ar &lt;lelante de nuestras filas, cabalgando vuestro pequeño caba- bo s11guir este camino para ir á Brottiers?
llo al lado de vuestro padre. Y no teníais entonce, má~ motivo que
-Sí, señor Juan, es el camino de Brottieri:::; pero no vayáis por
hoy para muEtraro,¡ tm tranquilo y valiente. Todo ha cambiado allá porque están los &lt;eazulesi,. Venid más bien á nuestra casa, en
para noeotros y, sin embargo, la expresión de vuestro rostro no ha los retamos; los sayones no se arriesgan á llegar hasta allí.
cambiado. ¿Tenéis ac.180 el presentimiento de que os devuelvan lá
-Gracias por vuestra invitación, la que aprovecharé otro día,
l ibertnd?
Nanette¡ pero hoy tengo que irá Brottiers.
-No tengo ningún prernntimieoto-contestó Jurn--y nada me
Y Juan se internó en el bosque. Caminó durante mucho tiempo
inuica QUe pueda ser exceptuado. Los ccazule,;,, fusilan á los ·niños por la eepesura; vacilaba cerca de una encrucijada, cuando vió sajunio con ]03 hombres; pero desprecio demasiado ú mis verdugos lir de un declive una sombra.

N U EV03 PRO ~·ESIONIS'I' AS

S•. Lic. don Eulallo M. Ortega

~!
J
. -• f• -'

::.:[

fr

/

l

Sr. Dr. don Fed:rico Baranda h!Lüregor

-Es para la Perrine, vos la leeréis ,lespné.-.
El jóven Ortega presentó en su exámeñ una .
El sargento esperó creyendo que el niño traía
tei,ds que aunque en aparienr.ia se refiere á un
realmente una comisión de confianza de algún
punto puramente especulativo tiene y tendrá
jefe de los ccazules. ii Juan le hablaba del reprPno poras apliracionef', y sobre todo, acerca del
f.entante y de su estado mayor, á fin de dar
cual no existen estudios, y era oportuno dilutiempo á la Perrine de leer las tres líneas de
ciclarlo: los tesoros ocultos, en qué consisten,
1lespedida de su marido. Cuando concluyó bey qué disposiciones hay acerca de ellos en las
FÓ la carta de su marido y se puso á llorar.
Sr Lic. don Ricardo Couto YJlménez
legislaciones de todos los pueblos desde la Ro-¡ Ay l mi pobre marido! en la hora de la
mana basta la de nuestros días.
muerte no ha pensado más que en mí! ¡Al leer estlls línPas creo e,Excusado es decir que el jóven Ortega fué aprobado por unanitar oyendo sus últimas palabras! ¡E'lto me endurece el cor~z6n y midad, y que desde hoy tiene ya nuestro foro un miembro más de
no siento morir lo mismo que él!
quien ufanarse, pues estamos seguros de que le dará honra y briDespués que dijo esto, el sargento le arrebató la carta y al cabo ll o, porque será de aquellos que ejercen fa profesión con honradez,
de leerla, gritó furioso:
ciencia é integridad.
-¡Cómo! es para estos lloriqueos que nos retardan los bandidos!
Para ejemplo y estímulo de la juventud, publicamos el retrato
Esto eb demasiado y tenemos que arreglar el asunto en cuanto lle· del nuevo abogado, acompañado de estas líneas y las concluiremos
guemos á la ciudad. Tomad á este pilluelo malvado, atadlo con la. enviando · nuestras:felicitaciones al joven Ortega y á su respetable
mujer y caminemos!
padre el señor Licenciado Don Rafael.
Con los puños atados, Juan y la Perrine fueron conducidos junEl Licenciado Don Ric.ardo Couto.-Ocho días después que el joven
tos, fuera de la ciudad, haciéndoles andar á
·
._
•
Ortega, el 21 del presente mayo presentó tamfuerza de golpes con el fusil. La Perrine, al la/
-"""
bién un lucido exárnen profesional de abogado de Juan, se desesperaba:
,/
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do, en la Escuela Nacional de Jurisprudencia,
¡Ay! señor Juan, muero tranquila por ha·
~
el joven Don Ricardo Couto y Jiménez, miember recibido la última palabra de mi esposo
_
·JI;;=
'
· , 1bro de una distinguida familia orizabeña.
tan tranquila como se puede estar en est¿
\',
tiempo de miseria; pero me desgarra el cora/.
"dForrr¡aron
1 d elDjurado
J 1· examinador,
G í D los
Ed conozón al pensar que os habéis deJ"ado coger de
,
~
~
'
c1 .os etra os on u 10 are a, on uardo
¡
.,,
\
Pallares, Don Vicente Sánchez Gavito, Don
~uevo por traerme esta carta. Ahora que os /
•
Lu_ciano Wicchers y Don Carlos Saavedra,
quienes aprobaron al sustentante por unanimitienen en su poder no os dejarán con vida. 1No
debíais haber venido, señor Juan, no debíais ¡'
dad de votos.
haber venido!
Entonces Juan Loudec volvió hacia ella su
Muchc podremos decir en elogio del joven
hermoso y noble rostro y le contestó abriendo
abogado Couto, siempre dedicado y constante
sus ojos con extrafieza y sin comprender lo que
en sus estudios, pero más de lo que nuestras
le decía:
frases laudatorias pudieran expresar, dice en
-¡ Pero, mi pobre Perrine, c0 mo no había
su abono un hecho concreto: el reputado abode venir puesto que era una promesa!
gado Don Antonio Ramos Pedrueza por haber.se tenido que ausentar de esta capital en el
CH. FOLEY.
desempeño de una importante comisión que
@JO !;f'.'V ~
le confirió el Gobierno, dejó al frente dB sus
NUEVOS PROFESIONISTAS
negocios jurídicos al hoy ya Licenciado Couto.
Este, da ida de la alta estimación. confianza
y valimiento que se le da, pues no á cualquier
_El Lic. O. Eulalio M. Ortega.--Después de una
abogado nuevo se le confía un bufete de tanta
brillante carrera, en que no escasearon los triunimportan'cia como es el del Licenciado Ramos
fos en las diversas cátedras que cursó en la
Pedrueza.
Escuela Nacional de Jurisprudencia obtuvo el
Sedor don francisco Mont!el y Edrada ,
título de abogado el 14 del COrrie~te
r . Alto empledo de Correos y berma11 dfl Sr, Subsecretario de p0 • Doctor Fed~rico Baranda .YMcGregor. - En la
v1"0 u~ 1uc1"d o exámen,
,
. ' y Don
pe
mento, fallecldo d Z4 del presenJe mayo.
Escmela Nac10nal de Medicina ha presentarlo
e1 estu d"10so Joven
un lucido. examen, por el cual queda facultaEulaho M. Ortega, hijo del Lic. Don Rafael
.
do
para eJercer la proiesión de médico cirujano
~rtega y Pérez Gallardo y nieto del que fué defensor de MaximiY
partero
el
Joven
don
Federico
Baranda y McGregor
ltano en Querétaro, Do11 Eulalio M. Ortega, una de las glorias más
Es
el
f~aman_te
doctor
natural
del Estado de Camp~che é hijo del
legítimas del foro mexicano.
fin~clo
senor
Lic
..
d?n
Joaquín
~aran,da,.
Secret~rio que fué del
Fueron sinodales del nuevo letrado los sefiores Licenciados Don
De,pacho
de
,Justicia
é
Instrucc10n
Pu
bhca
y un o de nuef;tros más
-~orge Vera Estafiol, Don Demetrio Sodi, Don Víctor Manuel Ca!!- preclaros hombrl's de letras.
tillo, Don Eulalio García y Don Miguel Díaz Lombardo.
El claro talento natural que lo adorna y los ·estudios brillanteA todos ellos contestó el sustentante con acinto, aplomo y l)I i.
11.mtPz, dando así pruebas de su variada y Rólida in¡;trncción 1, 11 n:.en!e hechos 1~or ~I _joven doctor B1randa, Je auguran muchos
derecho no menos que &lt;le aquel talento, que hacía decir á un e~c1i- t11urifos en el eJercic10 de su noble profesión.
- - - -tor refiri~ndose al Doctor Don Lázaro Ortega:
Ux
SA_B10.
A
Humbo'dt,
que visitando sierlo museo mexicano
ce El solo apellido de Ortega en la ciencia mexicana, PS una paten,
'
te de hombre culto, un título de bo11dad y una ejecui ria ele 11 0 - '1acía 1;1111 µregul) tas, le dijo el enca rgado:
bleza. »
'
-Dtcenme que es usted un sabio , pero no vw qué' sabe qu·en
lodo lo pregunta. - Porque pregunto sé algo-le respondió el sabio,

¡"

--·

,,,_._ . . .
.

para. hacerlos testigos de los sollozo~ y las lágrimas que me hace
derramar la terrible emoción que experimento. Así como nos quedamos con el sombrero puesto cuando pasamos delante de un hombre despreciable, a~í cubriré mi corazón en presencia de mis verdugos.
El ciudadano !:'in distraerse con esa reflexión que podía hacerle
perder el hilo de sus ideas, le dijo:
-Vuestro aspecto resuelto, vuestra edad, en fin, yo ~10 sé qué
e-:, pero algo me dice que os salvaréi8. Confiado en esto, os vengo
á pedir un serv:icio. Me llamo Perrin; tomad esta carta que es para
mi mujer, la Perrine. Ella vive en Brottiers, la primera casa después del crucero del camino. Si vos debéis morir, esta carta se perderá lo mismo en vuestro poder que en el mío. Si vivís, como lo
espero, señor Juan, prometedme que llevaréis inmediatamente esta
carta á mi Pcrrine.
- Si esto os agrada-contestó J uan sonriéndose con dulzura· al
ver sn empeño- guardaré vuestra carta y os prometo que i;:e la llevaré á vuestra mujer en cuanto me pongan en libertad. Pero he
hecho la puntería al lado de mi padre; nuestro nombre es conocidLi.
Yo escaparé tanto menos cuanto que mi padre se ha escapado.
El niño escon Ha la carta en el bolsillo de rn traje cuando se
abrió la reja. )~! representante entró seguido de su estado mayor
de oticiale,, de soldados y carceleros.
·-¿.Juan Loudec:?-preguntó.
- Presente-dijo el niño subiéndose sobre la reja para parecer
más grande.
- ¿Qué edad tenéis?
- Trece años y cuatro meses, ciudadano.
-Estáis libre por ahora; pero si os mezcláis otra vez con esof;,
salteadores, seréis fusilado como los demás. ¡Andando!

--¡Oh, señor Juan ¿sois vos?
- Sí, Julot, ¡cdnto me alegro de volveros á encontrar! ¿Dónde
habéis dejado á mi padre?
-Con vuestra madre y no muy lejos de aquí, en el molino de la
Mizie1·e. 03 creen perdido. Venid, ¡cuán contentos van á estar de
volvnos á abrazar!
-Yo también me sentiría muy feliz al verlos;·-dijo suspirando
Juan,-pero no puedo por ahora, tengo que ir á Brottiers por un
asunto que no puedo demorar. ¿Debo seguir el camino de la derecha?
-Sí, señor Juan, á la derecha; pero hacéis mal de iros por ahí,
hay muchos sayones.
-¡Tanto peor!
Y Juan tomó el sendero de la derecha. Salió del bosque y se encaminaba á la llanura, cuando vió á una mujer que trémula y esconcticla detrá'l de un peñasco contemplaba la aldea de una casa vecina. Una humareda roja se elevaba al cielo crepuscular. El niño
preguntó á la mujer.
¿Dónde está situada en Brottiers la casa de Perrin?
- Es la primern después del crucero del camino, aquélla que despide humo rojo. No vayáis chico; los rcazuleeii acaban &lt;le rnlir de
f'lla y le han prendido fuego. ' ¿Véis cómo golpean y arraetran á la
P,~rrine? LI\ van á degollar. Escapaos ligero.
J u:'l.n salió de detrá&amp;·del peñasco y siguió recto hacia los rnyones
y mui'\trando la carta les gritaba:
-E~ :rad, vPngo de la ciudad; tengo una orden que concierne
(t la ciu d1;-- · ~ Pcirrine.
L"R Rolé:.a~~ue pararon. El sargento, jefe del destacamento, Fe
alJJbnz6 hacia Juan para tornar el papel; pero el pequeño le con·
~e,tó con toda tranquilidad:
0

.\

�-348-

EL XV111 ANI VERSARI O OE LA SO CIE OAO «EMPLEA OOS DE COMERCIO.»

EL RAYO DE LUZ.
(ESCENAS EVA N GELI OASJ

· Potr 1'1eynés monlaa.tr .

Miembros d~I Club Ollmpico que tomaron parte en la füsta de aniversario.

00.MIDAS QUE DURAN DIAS

•

Co,1currentes á la Inauguración del Cssfno de la Sociedad.

gos como entre los esquimales, ni gente que coma, en 'proporción,
tanto corno ello3. Ross habla de siete indígenas de su expedici6n,
que una vez se pasaron treinta y tres horas comiendo y devorando
¿Cuánto ha durado la comida más larga?
cien kilogramos de carne salada.
Sir Robert Hart, inspector general de las aduanas, asistió una
Los europeos que eoportan iguales condiciones climatológicas que
vez á un banquete que se dió en Pekín y que duró diecisiete horas- los esquimales, no se quedan atrás en lo tocante á comer. El capiseguidas. Se sirvieron ciento veinticinco platos, y dice el comensal tán Scott, del Discovery, al volver de una larga excursión en trique ]03 probó todos.
neo por el continente Antártico, empleó tres días y tres noches en
Pero esto es una pequeñez comparado con otro banqufte á que comer y dormir, y decía después que aun tenía h1:11nbre.
asistió en China, Mr. Ward, embajador de los Estados Unidos, con
En 1906, el comandante Peary, y sus compañeros volvieron tan
motivo de la entrevista con el emperador Hieng-Fung. Aquella co- hambrientos de una excursión por las regiones polares, que matamida memorable duró desde el medio &lt;lía hasta las seis de la tarde ron siete toros almizclados en la isla Hazen ( Groenlandia) , y durandel día siguiente. El total de platos no los mE:nciona; sólo dice que te dos días y dos noches no cesaron de comer. Cuando salieron de
tuvo que dejar de comer dC3pués de probar ciento treinta y ocho su 1choza de hielo, donde se habían dado el banquete, dejaron un
manjares, cosa que extrañó grandemente á los demás convidados, montón de huesos que, según sus palabras, llegaba á la barbilla de
no sabemos si por el poco apetito del diplomático.
un hombre alto.
Sin embargo, acaso no haya en ninguna parte banquetes tan lar-

Grupo de Invitados á la lostslacl6o dei Casino de ! .,ocledad. (Ave1l!da de los Hombres Ilustres,)

Fot. al magnesio de Et Tiempo Ilustrado, ·

(C ONT I NUA . )

l rrad.

del P. úaime Pons,

s

tJ

La convocatoria era general, así que no es de maravillar que los
-Le libraré de sus manos, dijo el gran doctor · porque he juraSaduceos tuvieran gran representación. Fué la sesión muy tumul- do prevenirle y s~Jvarle. Lo qu~ ur&amp;c ~~ present:,. ~s ponerle fuem
tuosa, y allí no se discutía ni deliberaba, sino que sólo se oían gri- ?el a.lcance de rn implacable (.dio. Jtl letrarca F1hpo es príncipe
tos destemplados y rencorosos Esa· aristocracia sacerdotal ha en- rnteligente y humano, por ma11t11a que Jesús podrá vivir tranquiloquecido. « Ese hombre, decían, hace muchos milagros, y todos lame1:_te en Itu:e~, donde ya &lt;,tras ,·eces lrn n:1º ado. Pasad os algu .
corren tras Él; si le dejamos hacer, estallará una sedición, y ven- nos ano1:1, y q,mza so~o alguno~ me es, ces:u_-a esta t:-fnresrencia y
c-!rán los Romanos y arruinarán nuestra ciudad y pueblo. J&gt; Daba Jodo se echara al olvido. La vida nos ernpu;a, y lo.i hombres cam asco el verlqs; sobre todo los de la famili,L de Hanán, parecían hie- bian. Jesús es todavía jóYen, y pur.de vivir largos afü s. Debem os
nas suelta~ y furioFas. Repetían á media voz, que cuando se lean- prevenirle cuanto ante1:1.
toja al diablo también sabe hacer prodigios; que el Galileo estaba
- ~ o ,s~ te o~u~ta q1;1e J.esús. ~e N~~are~h es al.presente objeto de
poseído del demonio- ya sabes tú cuán diestros son ellos en calum- especialn-1ma
v1g1lancia, 111teuump10 agitado ~1c.,&lt;lemus. Les saniar~ --:' que era rireciso prenderle á todo trance y darle muerte cerdotes le han rodeado de es¡.,íai,, y si l)Os vieran platicar íntima~amuel ben Phabi escuchaba impaFim~nte con El, por de pn nto nos pon .
ble cómo se ponía precio á la cabeza de
dr
7amo~ en grave compromiso, y adeun hombre, haciendo y deshaciendo un
mas
seria darles la voz de alerta para
pliegue de 1,u manto de púrpura. Su
obrar
ellos sobre seguro.
impecable elegancia no le permite dis-,Nos fuera sumamente fácil avhartraerse con ciertas miserias. Isacar se
le por med~o de Lázaro; pero se me
reía á mandíbula batiente, diciendo
ocurre otra idea: Susana tiene que ir á
que los destinos de los pueblos y de los
de M~rta y María: podría ¡ edir
casa
hombres deben resolverse copa en mau~1a rntrev1sta con el Mafstro, y comuno, y así que les invitaba á un esplén mcarle lo que acaba de oír. Bien sé yo
dido festín . ¡Qué aspecto tan siniestro
que no es esta la manera ordürnria de
y repulsivo presentaban aquellos hom obra:, pero el ca,so presente es muy exbres de alma Yil y entrañas de hiena!
c:pc10nal.
·: .. . Solo.los que aman, aíiaQuerían á todo trance vengarse de lc,s
d10 Gamahel con aire melancólico tieazotes con que J esús había arrojado á
mn intuición de lad defgracias qu~ nos
los mercaderes del Templo, comprome·
amrnazan, porque ven las cosas á tratiendo sus infames negociaciones .. ....
vés de su propio corazón ......
Por lo que respecta á los fariseos,
- ¡~h ( sí, iré aunque tenga que pernuestros hermanos, menos envilecidos
der
m1 VH1a por El, exclamó Susana.
que ellos, pero q11izá más pertinaces en
Yo no ?é por qué han de ser excluídas
su odio implacable, parodiaban con solas muJeres de estos consejos; como si
berbio desdén las maldiciones de Jesús;
no fueran ellas aptas para combatir i•or
y J ochanan juraba que todos aquellos
la buena causa. Ko es que pretenda yo
anatemas, reunidos en un solo haz, caeechártelo en cara, pero ¿cómo no los
rían sobre la cabeza del Nazareno.
confundiste á todos~ '
ce¡Maldición! decía con rabia, contra
· - ¿,Qué puede uno contra tanto~? in aquel que se atrevió á ponerse frente á
sinuó tímidamente Nicodemus. "'·
nosotroR. ,, ¿Crees tú, maestro, que si
- Pero ¡era la verdad contra lamenllegan á prenderl e, se verá forzado á
tira! ¿Quf importa Her uno ó mil? Si
com parecer ante tale~ jueces? ¡Ah! si
llegaran a dar mue,te á Jesús, ¿crees,
así llegara á suceder, ¡con cuánto refiacaso, qu~ su sangre caería. sólo sobre
namiento de humillaciones y torturas
sus enemigos? ¡Tam bién caería sohre
le conducirían al patíbulo!
los amigos que le abandonan r......
- -¿Y nada dijiste tú en su defensa?
le preguntó con ímpetu Susana.
- Es ~rncha rnrdad, dijo Gamaliel :
pero advierte que, con Fobrada frecuen-Protesté, y varios otros se adhiriecia, se echlln á perder las mejores cauron á mi protesta.. Dios te bendiga,
i::ns por defenderlas imprudentemente.
maestro: eran precisamente los discípuTú .no conoces á esoR hombres: nada
los de Hillel ó los tuyos; no porque te
hubiera conseguido Nicodemus si se
crean partidario de .Tesús, sino por conhubiera empeñado . en c?nvencerles,
formar11e coi'.l tu espíritu de tolerancia,
.
puesto que, cuando ciegan a uno el odio
y por el horror que profesas á toda clase de persecución. ¡Oh ! sólo ,
éramos tres ó cuatro, é hicimos frente á todos. Caifás se levantó fu- º. el miedo, n~ hay r.azones que valgan. Y es tanta verdad esto, que
rioso, y empezó á gritar: «Vosotros no entendéis nada en eso; ¿no s1 J??r desgracia hubieran ya arrestad? ú Jesús, no asistiría. yo á la
refl exionáis que es preferible el que muera un solo hombre por el ses1on del Sar,ecirín por no verm~ obligado á ser testigo impotente
bien del pueblo, y no que perezca toda la nación?» Fueron estas pa- de .una escena ?orrorosa. Lo repito, no nos queda otro recurso que
labras ¡¡cogidas con aclamaciones, y los más débiles se dieron con aleJarle de aqlll. A tí, te toca conve!1cerle de ello; pt ro no digas una
ri,alabra de,t?do esto a nuestros amigos de Betania, porque recibiellas por convencidos. ¡ El espectro de Rorna, h guerra, la ruina y r1an
grand1~ima pena.
destrucción de la ciudad, valen bien la muerte de un hombre! Con
- Gracias, hermano, gracias, exclamó ~usana con fervor.
todo, saben ellos muy bien que J esús no es ningún sedicioso; que
To~an?~ entonces Gamaliel un ton.o más grave del que antes tecuando le querían hacer rey, se ocultó, y que no se cansa de rr.pe- nía,
nnad10:
tir: ccMi reino no eR de este mudo.,,
-He jura~o d~fenderle, y seré fiel á mi juramento. Díle de mi
- ¿Les ihsinuaste tú algo de esto·? interrogó graveménte Uamaliel.
partr.
q~e qmero a todo. trance salyar su vida, porque posee un al- No admiten razones, contestó algo turblldo Nicodemus. Si no
es más que un pretexto todo lo que dicen: la suerte de J esúr ... ma ~t'.mmosa y ~orq,ue JUz~o admuables sus enseñanzas. Díle que
el vieJ~ maestro JUd10, me~ido por el Eoplo artíEtico de Grecia, quiey¡:¡. f pp.¡¡,q¡:t; sólo es cuestión de tiempo.
~
re moru· fiel al .culto que siempre. ha profesado al resplandor de la

�-350belleza; y si, como ha ~ucedido á tantos ?tros, seduci~o ~orla mi3? Por la irregularidad de las comidas. -El uso de las cenas acos·
sión que cree haberle sido confiad~, manifestara serle md1ierent.e la tum bradas, de las de media noche y de los lunchs durante el día,
muerte y la vida, añádele: Gamahel, me ha encargado qur, o~ d1g~: no pueden suplir á dos buenas comidas sabiamente ordenadas.
Se halla el mundo demasiado sombr10 para que los que lo 1lum1· Una directora de escuela de Filadelfia, hace tiempo cre_y6 tener el
nan con sus enseñanzas se alejen de él antes de tiempo.
deber de suprimir las degustaciones del día y reemplazarlas por un
- Y además le añadiré por mi cuenta, que tu alma y la suya son substancioso desayuno. Por este camino de proceder ha obtenido
demasiado bellas para no llegará una perfecta inteligencia.
un mejor trabajo mental de sus alumnas, al par que fortaleciendo
Callóse Susana: inclinada hacia su hermano, y fijando en él sus su salud.
cándidos ojos, le dijo con inefable ternura:
4? Por 1ma alimentación insuficiente ó mal retribuida.-¡ Cuántas jó-También le diré, si me atrevo á hablarle: Señor, él cree, au- venes creen de su deber el no comer 6 comer poco para conservar
mentad su vacilante fe.
la e1:,beltez de su talle, y hasta si se deciden á tomar algún alimen( Continnará.)
to, eligen los ácidos y los dulces!. ... ., ¡Excelente higiene preventiva, señoritas! ...... Competen tes médicos afirman que esta causa~º~
más que otra, más que el exceso de estudios ó trabajos mentales,
habían trastornado la salud de las mujeres en general y á las j6ve,
LA SAL~D DE LAS MUJERES
nes madres én particular.
5? Po-:- falta de ejercicio y paseos afuera al campo. -Cuando se dedi ·
La salud de las mujeres, en general, está actualmente en deca· ca tanto tiempo á cada ejercicio mental en las escuelas de niñas y
dencia. Esta importante cuestión de higiene social y las causas que jóvenes, debe reservarse algún momento al J&gt;aseo cotidiano. El re]a producen, notablemente los desórdenes nerviosos, han desperta- creo en un patio ó jardín rodeado de paredes no es suficiente.
do de~de hace mucho tiempo la atención de los médicos. Vamos á
6? Por la ambición de los padres y de los niños.-Se quiere abarcar
exponer un claro y conciso resumen de las numerosas causas que mucho en poco tiempo, y se abandona la escuela imperfectamente
colaboran á la alteración de la salud del bello sexo; resumen que ha preparado; pero á lo menos, que no se hayan tomado' la molestia
~ido redactado tiempo atrás con muy buen acierto por la Asociación de hacerlo en detrimento de su salud frecuentemente y sin gran resultado.
de los Colegios de ln América del Norte. Hélos ahí:
1? l'or las costurnbres .~aciales y mundanas.-Las jóvenes á menudo
7? Por ln ausencia absoluta en el estudio de las cuestiones sanitarias.
se ven precisadas á sobrellevar de frente las relaciones sociales y 11 -La utilidad de estos estudios está en el ánimo de todos para que
estudio; se las sobrecarga, puede decirse, social é intelectualmenti•. no deje de comprenderse, á más de su utilidad, su necesidad pe·
Una madre cr3e haber observado una perfecta salud de su hija, di- rentoria, y creemos llegada la hora de que figure r,n el programad,&gt;
ciendo: «Ella ha sido capaz de lanzarse á la sociedad cuatro ó cin- estudios en las escuelas de niñas.
co veces por semana, durante el invierno y á pesar de todo ello,
DR. JOSÉ VIÑETA-BELLASERRA.
continúa ocupando el primer pue.sto en la .clase.,i Raciocinio éste
-Mirad
al
joven
ca@to,
y
veréis
que comunica m cuerpo á la herque es tan culpable como egoísta, pues la niña ó la joven tienen
su
alma.
Su
mirada
es
pura y sencilla; su sonrisa agramosura
de
más tarde que expiar duramente la tensión de su espíritu y de sus
dable é ingenua; su palabra casta como su corazón; á toda su pernervio, ......
2? Por falta ha'1itual de un sueño suficiente y rP,parador. - Las horas sona, en fin, comunica la castidad su gracia, su vigor, su majestad ,
su nobleza.-( V).
demasiado cortas, consagradas al descanso entre el salón por la no-La ira de la majestad de Dios, que cuando se enoja hace temche y el estudio de la mañana, no pueden de ningún modo dar desblar
los montes, desencaja las piedras y arranca d(cuajo los cedroi,¡
canso ál cuerpo sometido á las numerosas fatigas del día.
d.el Líbano, una sola ]{¡grima la h11ce volver atrás. -Márquez.

€1 artístico carro dt la fábrica dt calzado

El calzado ccExcelsior» se fabrica exactamente igual que el antiguo
calzado
hecho á mano: con la diferencia de que el fabricado por
«.l:DXO ELSIOR»
esta casa está hecho con máquinas que hacen trabajos perfectos y
Completamos en este número nuestra información de las fiestas mucho más fuertes; tiene materiales de primera clase y suela curtida con encino. Dura cada par de zapatos en su fabricación más de
florales verificadas el
domingo 15 del co10 días, lo que hace
ECOS DE LA FIESTA FLORAL
~riente, presentando á
que se horme durante
n nestros lectores un
todo ese tiempo consigrabado del artístico
guiendo de éste modo
carro de la ya popular
que no pierda su forma
fábrica de calzado ccExy que sea cómodo y
celsior.ii
elegante.
Los modelos para el
Un primoroso choson importados
corte
clo de grandes dimende los Estados Unidos,
siones y perfectamenelegidos de los estilos
te acabado, aparecía
más modernos que se
en el centro del carrua ·
usan, así como los más
je que había sido tapiapropiados para nueszado de delicadas flotras costumbres y clires, ostentando de tre·
mas.
ch0 en trecho, grandes
Las hormas con que
pensamientos artificiase fabrica este calzado,
les que son la marca
adt&gt;más de fer ameride la fábrica. Dentro
c1111n1:1, reunen la grandel blanco choclo iban
. rlí!'.ima ventaja de i-er
en cómodo asiento,
ele forma elegante á la
tres graciosas y simpÍI·
\'f'Z que cómoda, eF.talltic:1s señoritas con ata&lt;lo ht-cho especialmrnvíos de ja ponf'sa@. Ti·
ic para el pie de la rar a b a n del vehículo
za latina que, somo Fe
unos soberbios caba ]los enjaezados con ani-abe, es pequeño y alto de empeine.
chos y finísimos listo
nes blancos.
El calzado fino e@lá
El delicado gui,to arhecho con pieles de hetístico revelado en el
cerro alemán, curtida!'!
Jhfütlco carro alrgótlco a,mentado por la amdltapa fábrica dt calzado «&amp;xctlslor,» de i. B. Ztllna v i1a.
conjunto de e&amp;te caal cromo, llamadaA
«O;cariaii y con charol
rruaje fué muy celebrado y aplaudido. Pudimos también recog ·r
del público, los rr.ejores elogios prodigados á esta importante nego· alemán. Se reciben estos artículos directamAnte de las dos mejores
c:ación nacional. Es bastante conociria esta gran fábrica de c11!zacto, Fábricas que hay en Alemania (Cornelius Heyl y Carlos Feidempan que intentemos siquiera hacer historia de ella; sólo diremos ''erg) y laR cuales son las surtidoras del mercado americano, en piP.que el aumento rapidísimo en su producción en los últimos afios, les finas. Se usa también la Cabritilla americana glacé curtida al croba venido á colocarla en un puesto muy envidiable entre las de su mo. importada directamente ele las mejores fábricas de Filadelfia.
. Felicitamos al señor C. B. Zetina por el éxito obtenido con su caclase.
,·ro en el último:concurso floral, y po.r el progret!o de su negociación,

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�-352-

ANECDOTAS Y CURIOSIDADES
UN SABIO
A Humboldt, que visitando cierto museo

mejicano, hacía mil preguntas, le dijo el encargado:
-Dícenme que es usted un sabio, pero no
'"ºº qué sabe quien todo lo pregunta.
- Porque pregunto sé algo-le respondió
el sabio.

El 5 por 100 de hombres y mujeres n1 an·
cos y cojos que hay en el mundo, lo i:;on del
lado izquierdo.

***

Un capellán militar explicaba así la misa
á un pobre soldado :

-Sn.bes leer?
-Xo, señor.
-~abes escribir?

€1 su~ño dt la Uirgtn
Rt,ifacl6n con acompañamltnto dt »lano, mando·
llna tsp~.1ola y ~iolln, antt un cuadro
dtl natUT-al.
Era de noche. El cielo
sobre la tierra enviaba,
de sus brillantes astros,
el pálido fulgor;
y en el silencio augusto,
tan sólo se escuchaba
el revolar del aura,
que ténue murmuraba,
no sé qué dulces· notas
de angelical amor.

- Menos aún, señor.
-Tienes madre en tu pueblo?
-· Oh? sí señor, y muy buena .... . .
- Y ¿cómo telasarreglas para quesepa ele tí?
-Sabe usted? tiene unos amigos y paisanos ..... y .... .
- Pues bien. amigo: ¿quieres que te diga
ahora lo que es la misa? ...... Es como una
carta que los fieles ño sabrían escribir al gran
país á donde iremos á parar todos, y donde
ya estfo acuartelados nuestros parientes y
amigos. Para escribirla, hay un escribano
público, un compañero, que ha estudiado la
lengua de allá ...... :b:s el sacerdote. La mesa ó
escritorio es el altar. La tinta .celestial es la
sangre misteriosa del Salvador ...... Y cuando la carta está acabada, se vuelve el cura,
y dice á los que están esperando: Be missa
estt que es lo mismo que decirles: Ea! ya o~
podéis ir: la carta está ya camino del cielo ...

***

Sólo una tercera parte de la población de

En ta~to que lamentan
las madres su quebrnnto,
y suben los gemidos
al trono del Señor,
á Egipto se encaminan
huyendo con . espanto,
Jesús, José y María,
á quienes guia el i:anto
ángel de las alturas
que les enviara Dios!
Al pie de un sicomoro
descansan los viaj~ros,
ya lejos del teatro

Por eso enardecía,
de odios, el Tetrarca,
nsuela los hogares
con sin igual furor.
y sin piedad degiiella,
y en el ctegiiello aoarca
millares y millares
:le niños que la Parca
ctestroza como el Abrego
las flores en botón.

***

El confesarse á menudo disminuye en un 90
por 100 los pecados.

***

Un bebedor empedernido sufre un ataque
de parálisis.
El médico al cabo de una semana de cura
le dice:
-Vamos muy bien, amig,i mío, ya pue·
de U$ted mover dos dedos de la mano.
-Ah ...... no señor, no ..... No me consideraré en vías de curación hasta que no pue·
da empinar el codo.

***

Proverbio viejo. El que abusa de un lfqiádo
no se mantiene mucho sólido.

en que arrastrado nl Gólgota
por una turba impfa,
sabrás lo que es der.dicha,
dolor y padecer.
Duerme, Señora, en tanto:
el bien de tus amorfs,
está en tus tiernos brazos
sin pena ni dolor.
Los ángeles arrullan
con célicos rumores
de música divina,
tu sueño, y los fulgores
del sideral espacio
te alumbran con amcr.

¡Oh dulce Madre mía!
á quien mi labio nombra,
rte hinojos implorando
tu celestial favor.
Quisiera ser el árbol
que te ofreció su sombra,
· ó la arenilla leve
que te sirvió de alfombra,
ó el músico instrumento
que tierno te arrnlló ....... !

Aquellas dos ciudurles
de la oriental Judeá,
aún estremecidas
de palpitante horror;
sollozan, y sus ayei;.
resuenan en la aldea,
en la colina, el prado,
la choza, sin que sea
l)fdo ese lamento
asaz desgarrador.

Sabe que ya el Me::ias
el Rey de los hebreos
nació de :Palestina
en la feliz Belén,
y su amblc!ón impura
de sórdidos deseos,
quiere arrancar la vida,
como á los Macabt!o&amp;,
al Niño-Rey que viene
para salvar á Israel

***

El tiempo frío aumenta en un 20 por 100
el consumo del pan.

¡Con qué dulzura vibran
los suaves instrumentos
de ios alados séres .. .. . . .
qué blando su ca:itar ........ !
Parecen los suspiros
de los !a von!os lentos,
del aura peregrina
los rítmicos acentos
que vagan en las frondas
del bello floresta!.

Allá, lejos, muy lejos,
J erusalen y Efrata,
dibujan sus contornos
tras el vapor sutn,
que la penumbra dtbil
de transparente plata,
hacia los horizontes
extiéndese y dilat2 .
cual cinturón inmenso
de gasas mil y mil.

Herodes el impío,
de Israel tirano
con infernal encono
del seno maternal,
manda arrancar los mnos,
y nor la inícua mane,
de sus sicarios vile$.
á su rencor insano
los sacritica; y corre
la sangre en un rauda1.

la tierra usa el pan como artículo diario de
la alimentación.

Bl sueño de la Vit&lt;gen.
(Cuadro plástico pres•ntado to d circulo dt Obrt·
ros, de Guadalupe Hidalro. pnr las 1eih riln Maria Ville·
gas, Asunclén Aerrera. luz !'forlega y Lo,eto
torlqun '! nlñ11 l:lvlra y Berta (iarmeodla y Ana Elorrlaga i.

de crimen y maldad,
y á los fulgores ténues
que vierten los luceros,
son mucho más hermosos
los ruidos pasajero!l,
que pueblan por doquiera
aquella soledad.
Duerme la Virger· Madre
y en su feliz regazo

también el Niño duerme
con sueño celestial,
Ella lo estrecha dulre
con apretado abrazo
cual si temiera verse
el traicionero lazo,
en la asechanza oculta
de pérfido puñal.
¡Más no! no del Ungido
temas, dulce Marra
por la existencia r.mada
á quien le diste el sér.
aún está muy lejo!,
del Niño Dios el día,

Pero ¡ay! no soy ¡oh Madre!
si no el esclavo triste,
la pobre y vil criatura
que viene hasta tus piés,
á contemplar el sueño,
en que feliz oíste,
el canto de los ángeles,
que en el ensueño viste
de celestiales velos,
.jo gasas nl través
Mañana, despertando,
proseguirás tu viaje
hasta el remoto Egipto,
sin pena ni temor.
Ya está salvado el Kiño
del sanguinario oleaje.
Herodes está lejos;
su criminal coraje,
no alcanzará· al objeto
divino de tu amor.
Pídele, Virgen pura
el bienhechor consuelo,
para las pobres madres
que vieron sucumbir
á manos de verdugos,
que emoJecían el suelo
con sangre de inoci3ntes;
la bendición del cielo .....
que aun les reserva lágrimas
para lo porvenir.
ANTONIO DE P. MORENO.
Guadalupe, 3 de Mayo de 1910.

.,

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J

A~oX.

MÉXICO, DOMINGO

(/

5 DE

JUNIO DE

1910.

PEPITO AR RIO LA.
Prodigioso pianista español, actualmente en México.

NuM. 23.

�-355-

PaE6 el meR poético por excelencia, mes en que las flores, exha]ando suq perfumes, invaden los templos. ~Ros perfum~~ apena, si
llegan á ser un ligero remedo del que despide la rosa mas fragante
que ha existido en el cielo y la tierra: la Virgen Mar:a.
.
A Ella le dedicamos especialmente ese mes que ll eva ror tít ulo
su nombre virginal. Los que ya hemos rrcorrido el camino de la
e:tistencia y hemos mancha,io nuestras almas que antes tenían puríEima blancura, noR complacernos al ver que los niños, criaturas
predilectas del Altísimo, vayan circundados por la aurPola de la inocencia á ofrecerle con su albo traje flores que simbolizan rns tiernoR corazoncitos que también despiden aromaR exqui~itos.
Los niños ante María, que es la Madre común de 1n Humanidad,
son quienes vienen á ser r.uestros intercesores principalPR en la
tierra. Sus oracionPR se elevan hasta el cielo y son recibidas con
agrado en ern mansión de deliciafi.

***

Lo que más admira en este niño precoz es que no es un art~sta
mecánico que Pjecuta las composiciones áfuerza de constante eJercicio. El pequeño pianista siente lo que toca y estudia á los grandeR ejecutantes, teniendo sus predilecciones en cuestión de arte.
Conserva su caracter casi infantil, pero al mismo tiempo parece
un hombre, irngún la manera como se expreEa no sólo de la música, sino de otra clase de estudios.
·
También lee obras literarias y lástima que, por propia confe~i6n
pn blicada en un periódico consagrado á las belias artPs, afirme
que su obra predilecta en este género es ccLos tres mosqueteros» de
Alejandro Dumás.
Generalmente estos niños precoces pasada la época de su dernrrollo artístico prematuro, se estacionan y no progresan.
Hay excepcionef'l, Juanito Manen, el precoz violinista que hace
nños nos vieit6, hoy hombre ya formado, es en Barcelona un gran
compositor y director musical.
Que así pase con el notable Pepito Arriola.

El presente mes reviste un carácter más serio; pero, no por esto,
menos tierno y delicado. J esucrii:to,
el Dios Hombre, nos presenta su Co- ..,:,...~""'}~"".'""'"~j.,...'.{"'··"..,.•..,..,.,:
·-=-.""'.~'••-"'':==
""" , , - - - , . . . , . . . . - - - - - -.....· - razón herido por la ingratitud de los t, ·:., /
.
hombres· pero al mismo tiempo llama
~
á los nec~Ritados, á los afligidos, á. todos aquellos viajeros de. este planeta
que nunca han podido encontrar su
destello de la felicidad completa, ofreciéndoles inefables consuelos. ·

**:1:

.co~~o Pr~sidtt ~ec~~v~ del C~n ·
seJo .,,Jecuhvo e a ce ocie a para as
Ciencias y las Artes)) fué recibido en
una sesi6n solemne el actual Subsecretario de Relaciones, señor don Federico Gamboa .
No llevaba tal carácter; iba rnlamente á recibir un premio á su ta***
lento.
Ajenos completamente á la política
Gamboa realmente Jo ef'l, posee una
parece que no debíamos ocuparnos en
inteligencia privilegiada. Lo tratamos
casi con intimidad, cuando como arasuntos relativos á ella, puesto que,
por lo general, á más de ser enojosoE1,
ticulista literario de un periódico Fe
fastidian soberanamente á los que no
firmaba ccLa Cocardiere.i&gt; Era entusiasta al escribir y nada presuntuoso;
están imbuídos en ella y s6lo quieren
pero'ya revelaba un porvenir brillante.
pasar la vida de una manera tranquila, sea quien fuera el Gobernante que
Siempre comprendimos que en aquella época era su ideal asimilarse algo
así se la hace pasar.
Pero vivimos en el mundo y tenede la literatura francesa. Todos conomos que hablar en estas notas de cada
cen, no s6lo en .México, sino en todm1
semana aunque no sea más que para
lrs países en que se habla la lengua
castellana, sus obras literarias, que rPdejar a~otados en e1las los principalPs
acontecimientos y á título de curiovelan su simpatía por muchos de los
sidad.
.
notables autores franceses, pues ,.¡ n
El domingo hubo en esta capital una
plagiar, cosa que nunca ha hecho
Gamboa, se asimila en mucho á su
manifestación anti-reeleccionista. La.
comitiva parti6 de la plaza principal,
fondo y á su forma.
clirigiéndose los manife&amp;tantes á la caSe nos ha asegurado que en él se ha
lle de Balderas, donde los esperaban
verificado una valiosísima reacción.
en uno de los balcones de la casa c¡ue
Escribi6 obras cuyo nombre no queremos mencionar, en las cua lrs campea
ocupa la redacci6n .de ceEl Progre¡,o Latino» sus dos candidatos para la Prela crudeza de un Zola.
si ciencia y Vicepresidencia dA la Re,,
El mismo Gamboa ha confesado en
pública respectivamente, D. Franciaalguno de sus escritos que cuanao
co I. M~dero y D. Francisco Vázquez
· ..J hahlótcon ese hombre sufrió u"n desG6mez.
encan o.
Repetimos que no queremos mezFederico es digno de ser estudiado
OLGA STEEB
Pn sus obras, por personas cuyo juiclarnos en la cuestión política y simCiO Sea firme J no pueda peligrar,
plemente diremos que esta manifesta- Distinguida pianista norteamericana que he dado
ci6n atrajo á Una multitud de persoun concierto en la Academia Metropolitana.
sintiendo vacilar_ SU espíritu.
En estas notas demasiado c01tas
nas entre verdarleros partidarios de
los ~andidatos y los curiosos que siempre forman la mayoría en es- no hem0s querido hacer una crónica de la récepción que ¡,,e Je
ta cla!le de manifei;taciones, pues el pueblo hace objeto de di ver- hizo en la Sociedad referida. pues ya se ha publicado en nuestra
sión, trátese de la celebración de un fausto acontecimiento ó de un edición diaria y en c,tros periódicos.
Apenas hemos hecho un Psbozo de la personalidad del nuevo
entierro.
Algunos de los que no perdieron nada del el!pectácu]o aseguran Presidente. ¿Es digno de e~e pueeto?
que entre anti-reeleccionistas y curiosos la comitiva ee formó de
Sí, y mucho que lo es. Se cree generalmente que !a Literatura
cerca de treinta mil pereonaEl; otros calculan el:lta cifra exagerada. no es ciencia, aunque e~to purliera ser discutible; pero el mérito
De todos modos podemos asegurar que hubo grande animación.
principal de Gamboa es su competencia notabilísima en asuntos de
Los discursos, algunos de ellos virulentos, los estandartes de los Derecho Internacional, ciencia, por cierto, de las más difíciles y esdistintos grupos, las conversaciones acerca de la posibilidad ó im- cabrosas.
posibilidad del triunfo de los anti- reeleccionistacl sirvieron para dis***
·
traer en algo á los pacíficos habitantes de esta metrópoli, que haNo cabe ducin de que la reina de'las bellas artes, en México, es
ce años que ni de broma, nos ocupamos en esa clase de luchas.
la música.
***
Poi esto no nos llama la atención que con mayor frecuencia que
En nuestros círculos artísticos musicalei, y aun eu los de sim- antes nos visiten verdaderas notabilidades.
ples dilettantti está llamando la atención Pepito Arriola, á quien
Ya hablamos antes de Pepitó Arriola, que maravilla por la rapise le llama el ccniño prodigion por la extraordinaria habilidad y dez con que ha sabido dominar el piano.
exquisit&lt;i arte con que, contando apenas doce años, ejecuta en el
Otra artista del mismo géne1·0 se encuentra actualmente entre
piano piezas que requieren profundos conocimie~tos y que están nosotros.
cruzadas de dificultades hasta para maestros de nota.
Oiga Steeb, después de lo~rar triunfos en varios lugares del exPepito Arriola ha hecho su presentación entre nosotros y ha tranjero, procedente de los Angeles, California, viene á revelarnos
su mérito artístico.
llamado notablemente la atención.

'·

A la hora en que estas lineas
escribimos no podemos saber el
éxito que haya obtenido en la
ce Academia Metropolitana,i, donde debt haber hecho su presentación; pero creemos que el éxito debe haber sido lisonjero,
pues baste decir que el gran Paderewski dijo en alguna ocasión
que la señorita Steeb, que sólo
tiene en la actualidad diecinueve
años, llegará á ser la artista más
notable de la época.

.

Al decir de los escritores de
Francia, era venerado en su nación, porque están convencidos ,
de que el rey que acaba defallecer los conocía á fondo.
P~blicamos hoy algunos grabadós relativos á los funerales
del extinto rey, como últimos
detalles de esa celebración.

***

Cerca de la Pe11itenciaría, en
el peor rumbo que existe en México, debido á los esfuerzos de
los miembros de la Conferencia
del Sagrado Corazón de Jesús,
se leva~1tó una capilla provisional donde todos los domingos se
celebra el Santo Sacrificio, y se
instruye á los niños en la Doctrina Cristiana.
Los deseos de los miembros
de esa capilla provisional consistían en que fuera permanente
y han logrado ver realizado el
principio de sus deseos.
El viernes el Ilmo. señor Arzobispo bendijo la primera piedra de la construcción de esa cad' . ' d' . d'
pilla.
En nuestra e 1c10n 1ana 1mos detalles acerca de esta solemnidad.
EL CRONISTA.

***

Los últimos periódicos ilustrados del extranjero, hacen recuerdos de los funerales del rey
Eduardo de Inglaterra. Fueron
verdaderamente suntuosos.
El rey Eduardo contaba cpn
la simpatía de la generalidad de
las naciones.
Algunos periódicos, no editados en Inglaterra, llegan á llamarlo soberano completo, hermanoso.
Fué siempre estimado de los
que lo rodeaban y aun de aquellosque sólo hablaron con él unos
cuantos minutos.
Los franceses estimaron á
Eduardo VII y juzgan su muerte como dig·na de un duelo nacional.

Señor don Federico Gamboa.

Subsecretario de Relaciones Eiteriores, y uno de nuestros más distinguidos lntelec•
tuales, que ha sido nombrado Presidente del Consejo Ejecutivo de la "Socle·
dad para el Zultlvo, de las Ciencias."

ca sala de las repúblicas americanas, del Palacio nac1on11, durante la rmpc1611 dtl stffor don Jtderlco 6aniboa como Presidentedt la "Soclt4ad para ti cultivo dt Ju e1m1a,."

�-356-357,.;_

NOTA POLITICA.-LA MANIFESTACION ANTIREELECCIONISTA.

LA REOEFOION DEL LIO, DON FEDERICO GAMBOA

Una manifestante arengando al público en las calles del Relox,
CRONICA

POLITICA

Con armas más leales, aunque con no menos encarnizamiento,
procuraba votos para su.i candidados predilectos la primera duqueHa de Nortbumberland. En 1771, cuando su hijo se present6 por
vVestminster ella se propuso conquistar á toda la gentuza de los
mercados, y 'al efecto se presentaba diariamente en Covent Garden,
instalábase en una ventana y, cuando la multitud acudía atraída
por la presencia de tan gran señora, echaba un discur¡o que en
COMO CAZABAN VOTOS LAS ANTIGUAS BELLEZAS INGLESAS.
ocaeiiones duraba horas enteras. De la verbocidad de la ilustre seAunque es la política terreno vedado para nosotros, vamos hoy ñora hácense lenguas todos sus contemporáneos; pero en cuanto
á referirnos á un hecho por entrañar una novedad .
á sus dotes oratorias, según el escritor Walpole podía decirse de
En la manifestaci6n antireeleccionista que se verific6 el domin- ella lo que Carlos II decía de un predicador muy malo y que era
go pasado en esta ciudad, tomaron parte activa algunas damas, muy popular entre sus feligreses: «Sin duda su estupidez se acollegando alguna hasta pronunciar un spee~h . Esto no ha dejado de moda á la estupidez de los que le escucba11.»
llamar la atenci6n. Efectivamente, en México no se ha acostumPero ninguna mujer ha peleado con tanto entusiasn:;,o por el éxibrado esto, pero en otras partes, aun no estando tampoco legal- to de un aspirante á la representación nacional como la linda Geormente autorizadas las mugina, duquesa de Devonsjeres para tomar parte achire. Tanto ella como sus
tiva, las cosas ocurren de
mejores amigas pertenemuy distinta manera.
cían
al partido whig. En
Sirve de ejemplo Ingla1784,present6se
como canterra, donde dejando á un
didato
de
este
partido
por
lado las modernas sufraWeRtminster
el
famoso
Car
gistas, el bello sexo ha delos Fox. La lucha fué emsempeñado con frecuencia
peñadísima; en Covent
un importante papel en
Garden
llegaban á cada
momentos tan críticos para
instante
á
las manos los
la política nacional. En el
vendedores,
partidarios de
siglo XVIII, sobre todo ,
Fox,
y
los
marineros,
delas grandes damas de la
fenRores
de
su
contrario,
y
corte inglesa tenían á gala
la
fuerza
pública
se
veía
demostrar su influencia en
obligada á intervenir á
el resultado de las elecciocada
instante. El candidanes. La famosa &lt;luquesa
to whig llevaba las de perSara de Marlborough se
der; su contrario la había
hizo célebre como maestra
Racado
ya máa de cien vofin este arte. De ella se
tos
de
ventaja,
cuando le
cuentan sucedidos muy
ocurri6 llamar en su ayuda
curiosos.
á las mujeres que militaEn cierta ocasi6n,se preban en el mismo partido.
sent6 como contrincante
La duquesa de Devonsdel candidato apoyado por
hire
y su hermana, la conla duquern, un tal Lord
desa de Duncannon,fueron
Grimston, que muchos
las primeras en acudir. Su
años antes, siendo muchaentrada
en Covent
Garden,
cho, había escrito una coMitin frente á las oficinas de «BI Progreso Latino,)&gt; ~n c~yos balcones estaban los
ostentando
los colores
del
c:i!!dldatos antlreelecclonlstas.
(Fofs. de «Bl Tiempo Ilustrado».)
t•d h'
l
media, tan mala, que al
par I o w ig en os somllegará hombre y volverá
,
breros, en las libreas de
leerla, se apresur6 á destruír la edición. Sara conservaba, sin emsus cocheros y en los arreos de los caballos, fué un acontecimienbargo, un ejemplar de la obra, y cuando llegó el momento oportu- to. No sólo las contiendas políticas, sino las transacciones comerno, hizo por su cuenta una segunda edici6n, en cuya portada puso
la figura de un elefante bailando en la cuerda floja, y al pie un ciales, quedaron en el acto interrumpidas; basta las verduleras
sus cestas p:ua vitorear á las dos damas ...... y para
borrico con corona. Londres entero soltó la carcajada al publicarse abandonaron
coger mejor los peniques que tiraban á pu:ñados .
el libro, y la candidatura del pobre Lord Grimston se hundi6 en el
La duquesa y su hermana no se contentaron con echar discursos·
más espantoso ridículo.
emple~ban
a~gumentos mucho más convincentes, y la hermoe~
La crítica hist6rica ¡:e inclina hoy á creer que no eran los ideaG:eorgma
llego
al extremo de ofrecer un beso á todo el que conceles políticofl, sino los intereses particulares, los que movían á la
diese
su
voto
á
Carlos Fox. No hay que decir que 111 poco tiempo
duquesa á esta lucha electoral. Por lo menos, se sabe que una vez
se
habían
vuelto
las tornas y que el triunfo de los whigs era indudahizo la contra á un candidato por el solo hecho de que la debía
ble. Los contrarios quisieron seguir su ejemplo y llamaron también
dinero.
en su auxilio á sus partidarias de la alta sociedad. Y no hay que

Las mujeres y las elecciones.

Grupo de los principales asistentes (1, Ministro de Italia; 2, Ministro de Cuba; 3, E,a::ibajador de los Estados Unidos;
4 , Ministro de Relaciones; 5, Sr, Gamboa; 6. Sr. Lic, Don Demetrio Sodi, Presidente de la Sociedad.

Fot. al magnesio de El.Tiempo Ilustrado,

EN HONOR DE UN OONSUL

,•
l.

·~s:.
1

.

•

_...
Bajos, Sr. Kosido'V\?ski,
Grupo de concurrent es al b anquet e d e d espedida ofrecido al C6neul de los Países
.
(primer términ 0 á 1a' izquierda), por su pr6ximo v iaje a Europa.

[Fots. de El Tiempo Ilustrado.]

Los manifestantes desfilando frente al Portal de Mercaderes,

�:......358-359-

LO INAGOTAB'LE

,¡

De rodillas delante de la fosa
donde se pudre el mocetón garrido,
la pobre vieja sin moverse paea
la tarde del domingo.
Una tarde otoñal, helada y muda,
de cielo muy azul, campiña yerta,
y un sol amarillento que se muere,
de frío y de tristezas.
·
Una vela amarilla que no alumbra,
se quema, como el alma de la anciana,
cuyos ojos decrépitos no lloran
porgue no tienen lágrimas.
Todas se las tragó la avara tierra
de la tumba del hijo malogrado,
á cuyos pies la hierba está escaldada
con las sales del llanto.
V11gaba por los ámbitos vacíos
del humilde y herboso Cementerio,
el aroma de muerte que despide
la tierra de los muertos.
Volaban por el templo los cernícalos
y rasaban el viejo campanario

Con ser muy entu&lt;iiastas loR recibimientos que en Italia y
Au~tria i;e han hecho á Mr. Roosevelt, han sido ciertamente

que contraerá matrimonio próximamente con el señor de la Cueva.
Fot . Valleto.

que i:ontraerá matrimonio próximamente con la señora de la Rosa.
Fot. Rivoire.

Se hundieron en sus grietas los cer11ícal, s,
y en los huecos del viejo campanario
poco á poco los raudos aviones
se metieron chillando.
Cayó el silencio eobre el pueblo humilde,
murió la tarde y se marchó la alondra,
y la vida le dijo á la ancianita
que estaba ya muy sola.
¡Era preciso abandonar al hijo!
Besó la tumba y apagó la vela,
que derramó sobre la hierba húmeda
dos lágrimas de cera
¡Y dieron todavía otras dos lágrimas
aquellos ojos que estrujó el dolor!
Ni ignoradas ni estériles las dieron:
¡las vimos Dios y yo!

/'

r'
;

l

(

JosÉ l\P~ GABRIEL Y GALVAN.

Una mujer le pregunta á rn marido trin·

cador:
-Sé que cuando ,·as por Yino
Te bebes un trago: Anselmo. D
-Pues le.han engafiado á Vd.
Señorito; es cuando vuelvo.

Señorita Berta de la Pezs,
que contraerá matrimonio el 11 del presente con el Sr. lng. Vlllaseñor.

Durante el segnndo día de su estancia en Parfa, el Sr. Roosevelt visitó por la mañana loe Inválidos y el Museo del Ejército, almorzó con su amigo el barón de Coubertin, estuvo en
el Louvre y recibió en su residencia al ex-presidente Loubet
y á los miembros del Cluh americano, de la Cámara de Comercio y de la colonia yanqui de
París. Por la noche ashiti ó al gran
banquete dA gala que en ~u h1,nor
dió en d Elí,eu el pre:3idrnte Falliere,, J PI) el 4Ue 8ecruzar1ll1aftC·
t uoso,; bríndis entre f'.ste y el uga·
Rajado. De:;pués tlel Lanquete hubo
una velada liternria-mus1cal, en la
que tomaron parte los más celebrado; artistas d.e los primeros teatros
pt]ri:;iense i.
El día 23, el f'x-presidente tomó
posetiió11 de su cargo de miembro
de Ac:i.demia de Cieocias morales

Señora Rebeca de la Rosa,

Señor Arturo de la Cueva,

decir cual fué el regocijo de la plebe al ver el
gran mercado lleno de hermosas y elegantes
damas que, distribuídas en dos grupos, silbábanse mutuamente y se ponían unas á otrns
como hojas de peregil. Pero la duquesa de
Devonshire y sus amigas se habían adelantado, y cuando se hizo el escrutinio, Fox resultó con una mayoría de doscientos treinta y
nueve votos sobre su contrincante.
Aquella noche hubo una gran fiesta en el
palacio de los duques de Devonshire. El candidato triunfante fué llevado en hombros, seguido de una gran bandera con el rótulo: «Al
patriotismo femenino,&gt;i y el príncipe de Ga......_s obsequió á todos los presentes con un
banquE:te, con el que alternaron danzas caro- .
pestres y otras diversiones, prolongándose la
fiesta todo el día y la noche siguiente, hasta las siete de la otra mañana.

ROOSEVELT EN PARI8

Señorita Ana de la Bárcena,
distinguida dama jalisciense que ha contrafdo matrimonio eo esta
caplfal con el señor don Manuel Cañedo.
Fol. Valleto.

los bandos de veloces~aviones
que pasaban chillando.
Y de la plaza del lugar venían
sones del tamboril y castañuelas,
notas de gaita que al hablar de amores
infundían tristeza.
.
¡Cómo bailaba la muchacha alegre
para quien fué belleza vigorosa
lo que era ya bJjo viscosa hierba
montón de carne :rota!
Montón de carne rota que una madre
tuvo un día pegado á sus entrañas,
y espejado en las niñas de sus ojos
y en el centro del alma.
Y ya está allí, des~echo en las tinieblas,
el fu erte hastial de la feliz casita,
el que ganaba el mendruguito blando
que la anciana comía.
U na alondra del páramo vecino
Re pasó en la pared del Camposanto
para beber el rayo agonizante
del frío sol dorado,
y cantó una canción opaca y fría
que ni siquiera le agitó el pechuelo
·que cien mañanas pareció romperrn
modu'lando gorjeos.
¡Sorda elegía que inspiró Natura
junto á la tumba donde el mozo estabn,
que tantas veces, cual la alondra aquella,
le cantó la alborada!

-Pero ¿por quf bebes tanto, Juan?
-¡Calla, rni~fé! ... Es para hogar mis penaR.
-·- ¿Acaso lo consigues?
-Cá, 1lmfé!. .. .. . ¡Las condenás .... . . Raben
nadar!

Mr. Roosevelt saliendo del ministerio de Negocios Extranjeros

eclipsados por el que al ex- presidente de la Rep6blica de los
E-tarlos UnidoR ha &lt;lispemado la capital de Francia.
. En efecto, París ha acogido triunfalmente á su visitante
Ilustre; el mundo oficial le ha recibido con tod0s los honores
que á los soberanos se otorgan, las más altas corpornciones
científicas le han agasajado como sabio eminente y el pueblo
ha 11clllmado en él al gran ciudadano y patriota insigne.
Mr. Roosevelt llegó á París en la mafiana del 21 de abril
último. J~sperábanl e en la estación representantes del presi?ente de la Repúbli ca y del gobierno, el personal de la embaJada de los Estados Unidos, delegados de entidades oficiale,,
muchos individuos de la colonia yanqui y amigos particulare, y un público numr·rosísimo que le tributó una ova ción cariñ().Fa. Después &lt;le l11e presentaciones de rúbrica y de partir
fan11!1armente con !ns personas de su personal nmistad el
e~,-pre;iden.te, á quien acompañaba su hijo Kermi tt, ~e ctirig10 al pal.acio de la embajada norteamericana, en donde le
aguardaban su esposa y su h ija y en donde se celebró un
:~:~;:~a~n~~m~.elA laR cuatro, los sefi oreí de Rooeevelt,
emba jador de los
E;tados Unidos en
Franci a y del de
Franci a en W as hington, visita ron
rn el E líseo al preRidente de la República Sr. Falli eres,
qnien poco después
les devolvió la visita.
Mr. Roosevelt vi~itó I uego a 1 ex presidente Sr. Lou vet y despuée en el
pal11cio de la emhajdda, recibió [¡
l?~ perindistas parisien~eP. Por la noche, con rnsfamilia.,
adstión I te11tro de la
Comedin, en donde
se re present1 ba Oe-

Señor lng. don Salvador Vlllaseilor,
que contraerá matrimonio con la señorita Berta de la Pne,

dipe Ro·i.

Los fotógrafos esperando 111 salida de Mr. Roosevelt del palado de
la embajada de los Estados Unidos.

y políticJs. La ceremonia fué sencillísima y consistió en una

breve salutación del pre,idente, á la qu'e conte,tó el Sr.
Roos1welt con sus i:entidag frases de agradecimiento; en Jo
demás, la rnsi6n fué como las ordinarias de nguella docta
corporación y en ella el académico Sr. Boutroux dió una magnifica cnnferencia sobre sus observaciones é impresiones de
viaje recientemente real izado á los Estados Unidos.
Deede el Instituto
dirigi6rn el Sr. Roofievelt á la Sorbona,
I f'n donde había de
dar una conferencia
:mbre los deberes del
ciudadano en una Re·
pública. El grandioso anfiteatro es ta ha
to ta 1mente lleno,
viéndorn en él á todas
lag eminencias del intelectualismo par i siense, á numerosos
estudiantes y á no pocas señoras. La con ferencia f u é intere·
santísima y en ella
el ex-presidente expuso sus conocidas y
hermosas teorías so·
bre la manera como
debe amarse y servir-

Mr. Roosevelt á la salida de 108' Inválidos.

(Sigue enla pag. 362.)

�LA. PRIMERA JORNA.DA. D EL R E IN AD O DE J O R G E V .

VICTORIA,

JORGE V,

El Consej o prrvado Re u o i d o en e l palacio real la mañana del 7 de mayo

Nuev os Reyes de la Gra n Bretaña,

LA. PROCLAMA.CION DEL NUEVO REY DE INGLA.TERRA

---~~~--~-::

-- --

.... . r' '.
.

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l t~'
~

2l.

/.

.: j
El Heraldo de su S , M, pidiendo entrada á la ciudad . cerrada p o r un c o , d ó n ,
1• 0 ,.

¡

1 ..... ' ·.

1 '",
1

·-

E l R ey E dua1·d.-, VJJ e n su Je c h o m o rtuo r i o ,

�sino un lar,ro y penoso pasado de estudio y observaci6n y
en el cual l~ constancia y la energía han realizado prodigio(Sigue de la pag. 359.)
sas realidades.
r,,,i Ít lit patria haciendo ?b.ra de paz, de t1:t1bajo, de li?ertad,
Sabido es que en el Sal6n de París son admitidos únicade tolerancia v de J ust1cia. El conferenciante, cuyo discurso mente cuadros de mérito excepcional y del cual juzga un
fué mucha.e; veces interrumpido por gr~ndes aplausos, tuvo jurado especial nombrado oficialmente por el Gobierno Franal final una ovación grandiosa.
cés, por lo que constituye, aun para los pintores de fama co~En los días sucesisagrada, una emv1Yos, el señor Roosevelt
diable victoria,elque
LA MUEHTE DEL REY EDUARDO
ha sido obsequiado con
sean admitid as
un almuerzo por. el
sus obras.
embajador de Francia
Los cuadros de Ri ·
en Washington, cun
vera han sido acepuna r"cepd6n y un es. tndos para la pr6xiplfo,lido banquete por
ma exposici6n, la
el Ayuri.tamiento de
más famosa que se
París· v con otros vaverifica en el mundo
\
rios fest~jos; lH ViRi·
del flrte, alcanzando
tado los principales
un legítimo triunfo.
museos de aquella caltn la exposici6n
pitd, y ha obsequia - •
franco-española d e
do con un a comida;',
laragoza del año pa·
lo~ miembros d e l a
sado, se vieron preUniversidad y del Jn,.
miadas sus productituto. -· S.
ciones en compenten·
----=&gt;3Ecia con las de Sorolla,
Rusiñol y tantos
Un· nuevo triunfo
otros. ¿Será el mexide Diego Rivera.
cano Rivera laureado
"'\ . ~~l
esta yez?
!,:·
Hare algunos meses
L. Z. P.
publicamos en estas
-....-',,,-0--'-rJ,~ginas algunas fotografías de las mejores
En un nido de
producciones del pinágui]ae de los Alpes
tor mexicano Diego
Orientales, encontr6
La rc:lna vluJa Alejandra caloca una rOS!l en las m 1nos de su difunto espost1,
Rivera, que en esa épohace poco un cazador
(Dibujo del natural so•etfdo á la aprobación de 11a reina Alejandra, quien autorizó
ca i-ra discípulo del insu publlcacl6n en «Tb(llustrated London News »)
el esqueleto de un
signe Chicharro y que
niño de unos tres
merecieron, al ser expuestas en una prestigiada exhibici6n años. El hallazgo ha servido para aclarªr el misterio que enmadrileña, el ser premiadas, en competencia con las notabili- volvía la desaparici6n de un niño, hijo de un pastor, ocurri.
dades de toda la península.
da hace seis años.
En esa ocasi6n hacíamos notar con íntima satisfacci611.
-En Zante, una de las islas J6nicas, hay un pozo de pec6mo Diego Rivera habíase hecho admirar. Sus cuadros, fuer- tr61eo conocido desde hace más de 3,000 afios. Herodoto nates concepciones llenas de inspiración y de luminoso c ,l,&gt;ri- cido 484 años antes de la Éra cristiana, lo menciona ya en
do, nos hacen conocer no sJlamente excepcionales aptitudes, sus obras_
HOOSEV&amp;LT EN PAR]S

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LOS FUNERALES DEL REY EDUARDO,

¡ADELANTE!. .....
:::::::::::::::·:::::::::::::::::::::::::::0000::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
I
Y en el vivac, en aquella triste noche del campamento-

frente al enemigo-record6 muchas cosas: sus horas !l,legres
y felices de la niñez, cuando fué estudiante, cuando vivi6 al
lado de sus padres con sus hermanos, cuando salía los domingos con ellos al paseo, á las carreras, y volvía al hogar
cariñoso, y encontraba la sonrisa placentera de su madre y
las caricias tímidac; del Regal6n, del hermano rubio y delicado, con miradas dulces de paloma.
_
Y el valeroso teniente, que en la víspera se estren6 tan brillante en aquel tiroteo de las avanzadas, sinti6 esa vez un cruel
nudo de angustia en la garganta, sinti6 aflojarse su energía
indomable.
Por sí propio no sufría, que su coraz6n era grande; pero,
cuando vi6 el desfile del quinto regimiento y al frente de
su cuarta mir6 con atavíos guerreros al hermano menor, que
quiso tanto, sinti6 su coraz6n de~garrado por la angustia y
sus ojos llenos de lágrimas; sinti6 la pena que aflige á una
madre, cuando ve partirá sns hijos á la guerra¡ y, sin pensar en su conservaci6n, ni en los peligros qne lo amenazarían
al día siguiente, consagr6 por entero su pensamiento al Regal6n, al delicado rubio que vi6 desfilar, gallardo y serel10, de
apuesto subteniente.
¡Pobre! ¡si lo mataran! ¡si lo hirieran de peligro! ¡Cuánto
va á sufrir!
En los barrancos se sentía agonizar, entre tanto el grito de
los centinelas, que se pasaban el número¡ sobre las tiendascolor de chocolate- se extendía, sombrío como un sudario,
t&gt;l cielo tempestuoso. Al resplandor indeciso de las fogatas
Fe veían atravesar, como fantasmas, los centinelas del vivac
que iban de puesto en puesto, alternándose en vigilancia; y,
cuando alguna estrella rompía las densas nubes, á su vago
fn lgor se divisab11 n los fusiles en los pabellones extensos y
alinearlos.
Bajaba de los alterados lomajes un acentuado olor de tierra
húmeda y de hierva pisada, que la artillería esa tarde, al tomar p0sici6n para vivaquear, tronch6 y seg6.
El cacerío fantástico de las tiendas estaba silencioso y s6lo
ee oía, de cuando en cuando, el chasquido de las ramas secas
que alguna imaginaria tronchaba para avivar el fuego.

Al frente se extendía el terreno accidentado, de vasto radio
- escenario que la naturaleza decor6 lo más lúgubrem_ente posible para que se representara allí la horrible tragedia.
A la derecha del río arrastraba, soñoliento, su corriente de
aguas cenagosas, perdiéndose á trechos en su seno angosto,
que amplios cañaverales y 1,eculares pataguas borraban casi
por completo.
Limitaban el horizonte- al otro lado-alamedas sombrías
que, perdidas entre las obscuras nieblas-- sobre el terreuo
sembrado- parecían líneas enemigas, listas para la sorpresa y
el ataque.
El cuadro del campamento adormecido, envuelto en aquel
manto. vaporoso de nieblas, contribufa á impresionar más tristemente el espíritu del oficial.
II
Seguía en sus tristes reflexiones y, evocando tit:mpos y lugares que, fueron trayendo á su memoria acontecimientos
que pasaron, su espíritu se oprimía más y el sueño se alejaba más de sus párpados también.
¡Pobre muchacho! tan dócil, tan tímido! ¡qué vendrá á hacer á estos horribles sitios él, regal6n como una chiquilla,
que nunca se dormía sin que mi madre le arreglara las ropas
del lecho, y ahora hace vida de soldado en campaña., duerme
bajo la tienda y sobre el duro suelo.
¡Pero me admir::i c6mo lo dej6 venir mi madre que lo quería tanto! ¡Ru Regal6n l ¡Maldita guerra!, lleg6 á exclamar lleno de amargura. Y luego, al punto, se desdijo de su pensamiento y trajo á su memoria el recuerdo de su padre, de aquel
batallador incansable, de aquel soldado de bronqe que, almorir en su lecho, bes6 por único crucifijo la cruz de su espada
y pidi6 que le cubrieran con el querido tricolor. Sinti6 un
estremecimiento desde la base del cerebro hasta el extremo
de la médula.
Y record6 aquello que en broma le contaba el veterano á
su mujer. "En los días festivos, cuando enarbolaban el g1orioso tricolor en el cuartel y aquel símbolo de victo,h subía
por la driza, él lo miraba con los ojog humerlecirlos, como
cuando miraba los ojos de su novia con ternura infinita. "
Dando vueltas en su pemamiento á aquellos recuerdo~, hubo de dormirse e.l oficial, teniendo por almohada la mochila

�de su asistente y por único abrigo su capote de campaña. Lo
arrulló el vago rumor que se levantaba del campamento-la
reApiración de esos diez mil brivos que se iban á sacrificar en
aras de la patria y de su gloria.
En aquellas horas de SUPfio nervioso frimte a! enemigo sof~ó muchas cosas y sacudieron su organismo muchas impreHonei".
~a ~atalla ruda en que el valor criollo hizo prodigios ,los
ep1~od10s sangri:ntos, la caída de ews titanes, ruidosa caída
del de-plome al soplo helado de la muerte; y el tricolor, siem·
pre el tricolor querido, que tanto veneró su padre, flameando
allá en el sitio del peligro y de la victoria allá donde él mar·
ch~ha triunfador y magnífico.
'
Despertó, al fin, el vivac y se levantaron las tiendas y,
dando c.umplimiento á las órdenes de la víspera, e!iOpezaron
!os movimientos tácticos, la ocupación de posiciones ventaJf)sas.

III
Apenas el alba empezó á clarear, los borrosos contornos del
panorama, los exploradores de las avanzadas avistaron al enemign, delatándolo la artillería con fusilazos intermitentes
hasta que ésta respondió al aviso con el fuego de sus piezas'
lenlo y ruidoso como el trueno y pavoroso como las amena:
zas de la muerte.
Las pri.°:'eras líneas empezaron su &lt;.le3pliegue con la elegan·
te tranqmhdad de una parada· y si no se hubiera visto caer
' 'se habría creído tal vez estar
a, mue hos soldados en el avance,
presenciando un simulacro.
Detr~s de un ~orro, en perfecto órden, estaba la compafiía
en que iba el temente, y la tropa, de rodillas, con el arma al
b~~z?, esperaba .ansiosa, vibrando en una sola conmoción patnot~ca l~s nerv10s de aquellos leones sedientos de sacrificio y
d~ ~1ctor1a. Las línea~ enemigas, perfectamente obligadas, se
d1st1ngufan por el débil humillo que salía de sus bocas de
fuego, y los núcleos más fuertes se hacían notar por el pinto·
resco to3tar curagua que se sentía.
Era aquello caer á pecho descubierto lidiando brazo á bna·
zo con la muerte, ante su horrible y de:carnada figura, lo que
~acía menester doble fuerza moral de resignación y de coraJe. Caer entre el humo del combate en medio de su confusión, cuando no se vé á quién se hie~e, ni se adivina de dónde vendrá la bala que nos vá á derribar es otra cosa· fácil y
hasta llevadera.
En todo esto pemiaba el teniente en la contracorriente de
sus ideas, pues todos sus sentidos estaban fijos en las faces
del combate; y esa contra-corriente le traía también el recuerdo de su tierno ~ermano que más atrás vendría, si ya no
h~bí~ caído; y experimentaba un extrafio sentimiento de patriotismo exaltado, extraño arranque de morir pronto y una
dolorosa expresión en el alma.
Era el l~ón que c?n coraje de fiera defiende su guarida, al
par que mua con OJOS de llanto á sus hijuelos que el cazador
limpio derribó.
Se oyó .clara, distinta, la voz del capitán, que un:lijero tem·
blor nervioso hacía más enérgica.
- ¡ Pri11;1era com P,añía! á formar en tiradores y sostenes!
Y la mitad part10 al frente. Radiante de valor chispeando
la mi~ad:J. de coraje'. d\ó el teniente ia voz de desplieguo.
. Fue u~ ~vanee horrible entre el nutrido fuego; se oía el si·
nie,tro s1lb1do de las balas, las imprecaciones de los que caían,

el grito de los valientes que se animaban con el mágico ¡Viva
Chile! Y el avance seguía, decidido y firme corno el pa'3o devastador del huracán, impetuoso como el ali~nto de los tita·
nes.
Los altos que se hacían eran para responder al reto de muer·
te que venfo desde el frente en lluvia de balas.
El oficial que en la noche del vivac tuvo debilidades de
mujer y ternuras de madre querendona, ahora sólo tenía miradas de tigre y rugidos de pantera rabiosa.
¡Adelante! muchachos, decía rechinando los dientes.¡ Adelante! y ¡ Viva Chile! Y la línea se movía con las ondulaciones de una cerca de caña&amp; y, como cañas que derriba
un vendaval, c1ían esos veteranos sobre el suelo para fusilar
desde allí al porfiado enemigo.
El teniente, en medio de su arrebato bélico, no perdía su
tranquilidad é, indicando el alza, dirigiendo la disciplina del
fuego, miraba hacia los cerros del contorno, hacia el r;.itio donde debía estar el 5? regimiento; la obsesión de su hermano no
lo '1Pjaba ni aun allí frente al peligro ......
¡Nos flanquean por la izquierda, gritó el sargento de barba
canosa. El oficial comprendió al punto el movimiento del
enemigo y para contenerlo ó rechazarlo, gritó:
¡Al cauce de la izquierda! Adel. .. y su voz se abogó y cayó
de costado, con la garganta bañada en sangre.
Pero el torbellino del avance siguió, y el combate, generalizado con tropa que venía á reforzar aquel punto débil, tuvo
el ruido atronador del terremoto y de la ruina apocalíptica.
El 5? regimiento entró en la lucha y, al desplegarse la
cuarta del Regalón, esos bravos emprendieron un avance fe.
bril, ansiosos de llegar pronto 6 las manos.
Con los ojos un tanto abiertos y ligeramente pálido, marchaba el delicado rubio, sin que el temblor contrajera sus líneaQ, ni el miedo se adelantara en sus miradas.
El oficial herido sintió que sus músculos chispados se afio·
jaban á influencia de la hemorragia; en su mente caótica pasaban, girando en carrera arrebatada, bultos enormPS que
agitaban en el aire banderas negras; su vida se escapaba; sintió frío en las extremidades y perdió la noción del recuerdo;
y ya en su letargo iba á expirar, cuando sintió que lo toma·
ban de la cintura y lo incorporaban en el suelo. Abrió los
ojos agonizantes y, através de las nieblas de la muerte, vió el
rostro de su hermano que, dolorosamente demudado lo miraba.
Una corriente galvánica hizo reunir en un poderoso esfuerzo sus ideas y balbuceó:
-¿Dónde estoy?
-En el combate, aun no ha terminado ...... Aquella natu·
raleza heróica lo recordó todo, y tuvo aun resto de aliento
para preguntar:
-¿Y á tí no te han herido? ¿No? Bueno, bueno, y antes de
desmaya.rae, con el rostro iluminado, pudo articular un último:
-¡Adelante!
A ese alien~o mágico, exhalado por un moribundo, el jóven oficial soltó el cadáver de su hermano y, ahogando un
sollozo, transfigurado, er:í un arranque de patriotismo infinito,
gritó á sus soldados ¡ Adelante! y aquél pufiado de valientes,
lanzando un ¡Viva Chile! se perdió, con su oficial á la cabeza, en el torbellino de la lucha ......
MARGARITA.

~ ~ ====:::::==:::==:::=====:~00~==:::====:::====~ ~

IMPOTENCIA.
(IN liUlTO)

DE NOCHE
La veillrssA 11Rt une vnyegeu-se de nniT, ·· -0 /iateaubriand.

En vano el hombre el júbilo ó la pena
En digno acento á revdar aspira:
Canta, y frustrado el grande esfuerzo mira
Que á morfa] desengaño le condena.
Nunca en la blanda pastoril avena
Toda la rnavidad de amor rnspira,
Ni en las vibrantes cuerdas de la lira
Como en el alma la pasión resuena.
¿Cuándo imitar podrás el gran contento
Del piélago espumoso y selva oscura,
Ni del éter copial' la luz radiante?
Rompe, ¡infeliz! tu mísero instrumento,
Y, mudo en el regazo de natura,
Deja que ella por tí fulgure y cante..
M. A. CARO.
(Oolomblano. J

Ya no mi corazón desasosiegan
Las mágicas visiones de otros días,
Oh Patria! Oh casa! Oh sacras musas mías!
Silencio! unas no son, otras me niegan.
Los gajos del pomar ya no doblegan
Para mí Rus purpúreas ambrosías,
Y del eco de aquellas alegrías
Los dejos melancólicos me llegan.
Dios lo hizo así. Las quejas, el reproch e
Son ceguedad; feliz el que consulta
Oráculos más altos que su duelo;
Que es la vejez viajera de la noche:
Y al paso que la tierra se le oculta
Amigo se abre á su mirada el cielo.
RAFAEL POMBO.
(Colombiano.)

EL RAYO DE LUZ.
(ESOEN AS EV ANGELIOASJ

'Po.rr ~eynés monlaatr.
XI

(CONTINUA,)

Ttrad. del P. tJaime Pons,

s. tJ

P!·isas y ~l temor. d,e llegar; grandemente preocupada del modo
como se mtroducma con el Maestro, caso que tuviera valor para
BA Siempre en aumento ]a muchedumbre q11e
h1blarle..~'enía pleno conven:imie1to de que las poras veces que
llenaba el camino que conduce desde J eru~a.tuvo ocas:ºº ~e verle, le hubre.ra sido de _todo punto imposible deslén á B~tania, con el ir y venir de laR g~nt· .:, plegar los lab1os:,pero en las cucun~tancias actuales, el vehemenco~wenc1das unas1 h~shles otraR, curiosas las
te deseo que sent!a ~e ~alvarle, la h1z? concebir alguna esperanza
mas. Lo extraordmano de aquel acontt&gt;cimien· el~
sobreponerse a s~ misma. Le repetiré, decía hablando consigo
~o l'.abía conmovi~o los ánimos, aun los más misma, las harmoo10°as palabras de Gamaliel, ú otras de los salmd1ferentes. El milagro de la resurrección de
mos, sobre todo aquellas del Hall el: «Bendito sea el que viene e 1
Lázaro circundaba el nombre de Jesús con resplandores sombríos de ultratumba, por mane- el n~rnbre .del Señor\ menos indignas, sin duda, de rn person~.
E-a rnfanti! pr~parac1on la calmaba algún tanto, pues se hacía
ra que todos ha.blahan de El con asombro y aun
con ella }a ilus1on ~e hallarse junto á Jesús: pero apenas hubo
~tl~ condespanto. Y t?jº ello agigantaba en tanto llegado a ~asa de L3Zaro. un brusco acceso de timidez paralizó togra o su reputac10n, que era considerado por
dos sus m10mbros. «No me atrevo á entrar,• diJ'o vuelta á Sar·8
t~dos co_mo un hombre extraordinario, sin par
perma.nbeció
indedcisa uno!]~ instantes en el u~bral de la casa; perr
.
m semeJante, p1osternándose ante El el alma
to1~1ad1~a del pu_eblo, que le aclamaba por su Mesías y Ungido del como 1 a pa~an o por a 1 m~cha gente, cuya mirada curiosa la
Senor. ¡Es el Cnsto! ¡es el Mesías! Tal era la exclamación que bro· molestaba ~n gran ~anera, ~izo un supremo esfuerzo, y atraveel primer pat10 penetro en aquella casa quEI le era ya fa.
taba ~e todos los labios, en los numerosos grupos de los que iban Fa~~o
m1har.
·
y veman.
Después
de
;·ecorrfda la galería an~osta que daba acceso á la gran
A pf:sar de tales _entmiasmos, no era ni coñ mucho segura, ni
s~la
donde
solian
ce ebrarse los convites y las reuniones de famide~mtiva la,conquu,t~ de aquella muchedumbre. AquE&gt;lla fe tan
lia.
Y,
en
el
,momento
preciso en que iba á entrar en ella, vió Sur?1~osa corna gr~n nes,go de derrumbarse al primer choque exte~ana,
hermana
~e Lázaro, que cruzaba por la parte opue.:sana
a
rior que l~ sacud~era. l!.;ra com_o un reguero de luz rozando ligerata,
causandole
~quella
v1~ta
no pequeño sonrojo, pues advirtió
mente la superficie del agua, srn penetrar en la masa: con intrrcabeza con aquel mismo velo blanco con
cept~r .una nube los rayos del sol, todo queda sepultado en e~pe- que ~levaba cubierta la
franJas de oro, que el 1a le tendiera en casa de Simón el f;riFeo.
sas bmeblas. Susana deseaba vivamente_ no mezclarse con aquel
a m ~~~~~:::;;::;;;;;:=;;=;;::=;:;;;.:;;;;;
Apena'! la vió María, le salió
al encuentro radiante de ale·
atropamiento de gente, ni tomar
gría:
parte.en.sus comentarios; así es
que s1gmendo el consejo de su
-¡Qué días tan felices estos;
Susana, dijo á la joven por todo
hermano, esperó algunos días
ha-ta que se hubiera apaciguado
saludo. He procurado evocar en
ellos todos los recuerdos que me
aquella efervescencia. Cuando
son caros; así es que desde que
al~n, se resolvió á emprende{·
me quité el velo de luto, el tuyo
~a J~rna9a, lo hizo muy de manamta, a la salida del sol. Andano se ha apartado de mi cabeza.
ba co~o transfigurada á causa
~~ando, el otro día, Marta refi.:le la mtensa emoción interna
no al Maestro en qué circunsq.ue la dominaba, comunicando
tancias me lo diste, El dijo pa·
cierta palidez á su rostrc ... Desra tí es~as proféticas palabras:
d~ el aliyah, á donde había su«Y yo cucundaré su frente con
una corona de alegría)).
bido_ Gamaliel para orar, la vió
partir ......
- ¡Qué bueno es dijo! Susana
algo confusa. Pero tal vez ignoEra la mañana tranquila y
ra que desde aquel lejano día no
re_splandeciente. En aquellos
he cesado un punto de amarte
c)n~as privilegiados, se pasa ca-Vay.a si lo sabe! ¿Crees, aca~
s! sm transición alguna de los
S?1 que ~ay algo que El ignore?
rigores del invierno á las dulzu·
diJo sonnendo María. ¡Ah, Suras de la primavera; así es que
sa!1a, .me sacó de tan profunda
el día estaba cristalino, y la mis·
mi~ena ! 1Y tú fuiste, precisama luz parecía más ligera y
~ente, la primera que usaste de
~ransparente. Vaporosa neblina
p10dad conmigo!
m~ndaba el orizonte cerrado por
- ¿Me sería posible hablar con
f?lmas parduscas suavizando las
El? insinuó tímidamente la jomeas Y comunicando á todo
aquel panorama árido y triste
ven; porq~e tra!go un encargo
de Gama.bel. Se trata de un
un aspecto dulce y placentero.
asunto grave, y mi hermano deAnd~ba Susana lentamente, harsearía que pudiera hablarle á
monizado su espíritu con aquel
solas.
fresco~ matinal, en perpetuo diáCondújola al punto María á
ogo mterior, sin pronunciar
palabra ni ver casi por donde
t~avés del segundo patio inte·
iba.
nor, y cruzando sus habitaciones particulares y las de Marta
f Con esta disposición de ánimo
llegaron al jardín:
'
ranqueó las dos millas que se~
Kªran á Jerusalén de Betania
- El maestro está allí la diJ'o·
VESTIDO DE . NOCHE
. cuan~o 9ustes,' puesto'
· uctuando su espíritu entre la~
puede,s ir
(MU e. Dausamood, del Palala·Royal),
que Lazaro le deJara al mome~to.

�-366-¿C6mo me presento yo á Él así de sopetón y sin prevenirle?
e.xc1am6 Susana algo azorada. ¡Si no me conoce y quedará sorprendido con mi atrevimiento!
Sonrióla María con esa sonrisidndulgente propia de una hermana mayor:
J[ - ¿Te has figurado, acaso, que Jesús es como nuestros doctores
y maestros? Él no rechaza á nadie de su presencia, sino que acoge
bondadoso á todo el mundo. Véte á hablarle, pues, antes que lleguen las turbas. -( Contim¿ará.)

¿1Qué :lebe enseñarse á la mujer?

Un periódico 10rteamericano, abri6 un concurso cuyo premio 1,e
adjudicaría á quen diera mejor y más atinada respuesta á la pregunta siguiente:
¿Qué debe ensñarse á la mujer?
He aquí la co1testaci6n que mereci6 el premio:
«En primer l~ar una buena y completa educaci6n y una sólida
instrucci6n elen:ental.
~~
Coser, lavar, planchar, bordar y hacer sus vestidos, así como
guisa.r y ser huela repostera.
Para tener hermosos brazos
Decirles que )ara economizar, es preciso gastar menos de lo que
se tiene, pues dE lo contrario se va á la indigencia y á la miseria. ~
Para ser realmente hermoso un brazo, debe disminuir gradualEnseñarles q1e un vestido de lana comprado al contado Yale
mente del hombro al puño y, cuando está perfectamente pro- má!'l que uno deseda cuyo importe se paga á plazos.
porcionado, deRpliega curvas de exquisita gracia; la piel debe estar
Enseñarles á 1,omprar, hacer la cuenta de la cocina y dirigir los
finamente pulida,suave y flexible, teñida con el sonrosado color de
quehaceres de 1: casa.
la salud, el codo bien redondo y lleno de tal manera, que las dos
Hacerles corrprender que un hombre trabajador, sin nada de
depreüones que en esta parte tiene todo brazo, formen hoyuelos.
eleganté ni bienvestido, yale más que una docena de petimetres
Lo primero que debe hacerse es reducir los brazos á sus correctas
imhéciles y vandosos.
proporciones, y nada es mejor para conseguirlo como el ejercicio bien
Despué~ de ionsPguida y realizada esta enseñanza, pueden
ordenado. Es necesario un tratamiento diario y pe1 siEtente para
aprender el piano, la pintura, el
arte de hacer versos, etc., pero
obtener resultado y es mejor asignar cierta hora diaria - después
teniendo siempre presente que estas artes son muy secundarias en
del bañO es preferible.-Los ejercicios que recomiendo eon sellcila educaci6n.
llísimos, pero deben ser hechos
Enseñarles á despreciar las vanidades, á odiar el disimulo y la
estrictamente y con el pensamiento
mentira y cuando llegue el mopuesto en el resultado que ~e demento de casarlai:;, hacbrles comsea obtener. Poneos de pie firme
prender que la felicidad dependey extended los brazos horizontalrá más que de la fortuna 6 posimente; después imagináos que te·
ci6n social de su marido, del ~anéis un gran peso en cada mano:
rácter 6 de las cualidades morales
lentamente llevad este gran peso
de éste.»
hasta. juntar vuestras manos soY es muy cierta esa respuesta,
bre la cabeza y siempre resistiendo
puesto que en las sociedades re·
el peso imaginario sin dejar de
lajadas el ornato es lo principal en
pensar en la misma carga.
la educaci6n de la mujer, y lo
Este ejercicio desarrolla el torque debe ser eminentemente esenneado de loe brazos. Pesos reales,
como mancuernas y clavos, no dacial, lo considera secundario. En
esas sociedades priva la idea del
rían el mismo resultado, pues promercader, desde que la mujer e~
ducen movimientos mecánicos; la
considerada como una prenda,cóimaginaci6n debe ser el estímulo
y deben ponerse los músculos firmo una alhaja destinada á venderse al mejor postor, quien se la
mes, tensos y resistente8.
lleva para adornar su rica casa, y
Otro ejercicio senuillo es e6bar
consiguientemente la desdichada
los brazos fuera en línea recta, á alprocura s6lo engalanarse, antes y
canzar un objeto imaginario y lledespués de casarse, c o n sedas,
varlo hasta el hombro, y luego has..,
piedras preciosas, etc., es decir,.
ta la cabeza, volverlo al hombro y
con lo sensual, lo visible y lo apa·
luego recto hacia atrás. Este ejercicio necesita volver el brazo alagarente: y con nada que descubra
rrar el objeto imaginario para colosu propio valer y lo compruebe
carlo fobre el hombro; €Sto desacon virtudes y méritos, cuales son
rrolla el antebrazo y beneficia el
el candor, la dulzura, la timi·
codo. Estos ejercicios pueden vadez, la gracia, el pudor, la modes·
. riarse hasta lo infinito, deben ser
tia; la sencillez y la naturalidad.
hechos despacio para que resul¿Y así, con tales virtudes y méten. Un aparato de polea esbara- ._L:;.;·~--.;;;.¿-~-----ritos á pesar de la lucha encarni·
to y permite hacer ejercicios vizada y horrible entre el sentimien·
Vestido sastre.
•
to que no envejece y los encantos
gorosos.
Todos los juegos al aire libre
peroonales qui no persisten, subsistirán siempre los hechizos del
son buenas formas de ejercicio, pero las j6venes que se dedican al coraz6n no\iley generoso, y son éstos la fortaleza y el mérito de las
i;port atlético llegan á tener brazos de hombre.
mujeres que 10 son bellas y que á las hermosas las eleva de talmaEl auto-masaje es excelente. Si los brazos están muy fuerte~, emnera, que no )Ueden ser envidiadas por su belleza corporal.
pezad por la parte surerior, oprimiendo la carne con fizrneza, JueEn una pah.bra, conseguiremos en la mujer todas estas preciosí·
go empújese y tuérzase con fuerza hasta llegar al puño y repítase simas y atraymtes cualidades en bien suyo y de la sociedad, sula operaci6n seis veces.
ministrándol! y robusteciéndola en las máximas y prácticas ca·
Para los brazos delgados dará buen resultado un masaje con al- t6licas.
Y esta eduiaci6n, es única y verdadera, porque la religión cató·
guna crema vigorizante y hecho suavemente. Untar la palma de la lica sacó á la rnujer de la abyección de la escla viiud y de la sensua·
mano con la crema, y suave pero vivamente empujar la carne del lidad, para cdocarla en el nivel que le corresponde de dulce y dig·
puño al hombro, trabajandq la crema al mismo tiempo.
La piel requiere especial cuidado en muchos casos. La aspereza na ccmpañen del hombre, acabada obra de Dios.
es causada por dep6sitos que cierran los poros y los que puedt'n
quitarse con agua caliente, jab6n blando y un cepillo suave ó esponja dulce, frotando fuertemente; . si ésto no da efecto, úsese la
piedra p6mez suave--frotando con cuidado y sin irritar ni deFOllar
En la Aveiida del 16 de Septiembre encontrará usted los carros
la piel. Séquense escrupulosamente los brazos y póngase alguna
las siguieites líneas:
pomada. Esto suaviza la piel y el frotamiento estimula la circula- deAtzcapotzaco,
Tacuba, Colonia, Guerrero, Belem, Santa María
ci6n, lo que es muy sano.
(La Rosa), &amp;lnta María (Alameda), San Rafael, Condesa y Roma.
La pasta de almendras suaviza, limpia y blanquea el cutis y es
En las cal:lls de San Agustín, Tiburcio y Ortega, encontrará us·
usada con ventaja, eh vez de jab6n.
.
los carro: de las siguientes líneas:
.
La f6rmula siguiente quita las pecas y las manchas: Jugo de Ji- tedTizapán,
&amp;n Angel, Mixcoac, Tacubaya, Niño Perdido y Penl·
m6n, una onza; b6rax en polvo,' media dracma; azúcar, media drac- tenciaría, Jmrez y Loreto.-CoMPAÑÍA DE TRANVÍAS DE MÉxrcQ.
ma. MézclesP. en una botella y déjese varios días antes de, usarla.

LA AVENTURA DE DON BLAS
(CUENTO VIKJOl

Pues señor ...... era don Bias
el sastre mejor del barrio
según rlecía la gente
'
del pueblo de Picoi- Parcios.
Gozaba en el mismo fama

de valeroso y bizarro

por las mil y una av~1,turas
4ue dijo haber realizado
( d~ ellas nadie fué testigo,)
aila por sus verdes años
en distintas ocasiones '
Y en circunstancias y casos
4ue omito el enumerarlas '
para ir derecho al grano.
( De memoria las sabían
ya todos sus parroquianos
, el cura y el médico '
Y mas
el barbero Y. boticario, '
que en su tienda, casi siempre
be encontraban coQgregados
hablando de lo del pueblo '
de los de arriba y de abnj~,
para así, como decían
alegres matar el rato. '
-Yo, señores,-exclam6
un día don Blas1 ufano
?irigiendo la palabra '
a su auditorio citado:
¡no lo puedo remediar!
.
tengo el genio aeí ...... ¡canastos!
á las buenas, soy muy bueno·
pero á las malas, ¡muy malo!'
Todo el pueblo me conoce
! sabe que don Bias Bravo,
igual sienta las costuras
á un pantalón, que al malvado
9~e de él quisiera burlarse
O Intente faltarle en algo.
-¡Quite usted de ahí, don Bias!
-le respondi6 el boticariopor sus hechos y apellido
es usted dos veces brarn·
¿9uién querrá, pues, ofe~derle,
st al dedillo de la mano
sabe Yª to4n )tl villa

***

RECORTE UD, ESTO

t

su historia y heróicos acto~?
- Pue.3 mire usted, ha~e días
que cuatro mal educados
me están. faltando al resJeto
que me tiene el vecindario.
¡No les doy una paliza
pnr no armar un gran escándalo'
¿,Ha bráse visto cinismo!
·
¿Han visto mayor dernaro!

i A mí, que sólo mi vuz
asust~ 111_ perro y al g:n/,,
Y la s1rv1enta, de mie&lt;lo
me rompe todos los vlato,-! ..... .
-: Vamos á ver ¿quién haría
i,m ser cual yo denodado
lo que haré mañana miF~JO
si Dios quiere, allá á las Ct1atro
marchando solo de aquí
'
hacia el pueblo de Torralbo
'
para tomar la medida
de un abrigo á un parroquian(,?
-Lo que es yo,-le dijo el médirn
aunque estuviese expirando
~n enfermo, allí no iría
sm andar acompañado.
-Pues yo iré; ¡vaya i:;i irfl
Y eso sabiendo que cuatro ·
me buscan para pegarme,
Y que se halla algo lejano
el pueblo.
- ..¡Grfn _Dios, qué arrojo!
--Pues a pie y solito marcho.
Y el que algún resentimiento
tenga conmigo 6 agravio,
·
que me aguarde en el camino
Y sabrá quién es Blas Bravo.

II
A la mañana siguiente
salía de Picos Pardos
don Bias, sereno, arrpgante,
Y con su capa embozado
llevando un grueso bastón
para defensa en la mano.
A la mitad del camino
se hallaría de Torralbo
cuando alegre y eatisfe~ho
Y más envalentonado
ech6 al aire este cant~r
con voz de profundo bajo:

-«Sii~ duda soy más valiente
que el _Cid, 9ortés y Pizarro;
con .m 1 ba~ton en la diestra
nadie me rnterrumpe el paso.,&gt;
Pero ¡ah! que así que acab6
de cantar, mir6 alarmado
como á muy poca distancia
Y en el camino esperándolo ·
se en?o~traban cuatro hombres.
Imagmose en el acto
que ~erían imprudentes
con mtentos poco sanos
y ...... no por miedo sí'que
por no ensuciarse la~ manos
se fué por otra vereda
'
que había á su izquierdo ladn.
Mas j caray! que al recorrer
c?m.~ unos ~recientos pasoe,
smt10 tras s1, que su capa
le cogían fuertes manos
i Y aquí fueron sus gemid~~-,
• ~~1.s ~err?res y sus pasmos!
N t siquiera valor tuvo
ele volver su rostro pálido
para mirar cuántos eran '
los infan_1es desalmados.
. ..-1 ~eJad~e, por Dio~ !-dt'cín.,_~1 ~oª na~1e quiero daño!
¿que quereis hacer conmigo
tfa nta Virgen del Rosario? '
¡Tratarme así,. á mí, que soy
un eastre hurmlde y honrado I
Mae nadie le contestaba
...... ·
pa~a aliviar su quebranto.
As_i est~vo mucho tiempo
el mfehz suspirando
h:1,sta que á Febo saÜr
vto en el Oriente lejano
Y _cual si sus rayos de dro
1d1entos le hubiesen dado
poco á poco su cabeza '
volvió, Y ..... ¡oh, cielo sant« ,I
na ca paz de irritar
·
á una estátua de mármol
lo qu~ miraron rns ojos '
ele r0Ja sangre inyectados·
lo q~e hombres le pareci;ron
con mlentos poco sanos
- c1precei-!
· '
1'P.ran
•
.....,.pequenos
...
~ dt&gt;spues tras de él miranuo
v16 que, su capa a' un ziirza I '
se ha,bia fuerte enrt&gt;dado.
¿Como describir la rabiii
q:1e tu_v~ entonen; Bias Brnvu'.l
Solo dae que furioso
lev:'.~tó el bast6n á Jo aito,
y d1Jo con voz de trueno
al za.'.zal amenazando:
~¡Viv~ DioP, si fuera un homlir,·
¡¡ lo d, Jaba aquí 11pla~tado! !
...

.Jo,é QOEROL BIU,TRL

�-368EXPLICACIONES
Está diluviando, Peyrol6n pasea sin miedo á la lluvia, y un amigo suyo que le había
regalado un paraguas, le dice:
-¿Y el paraguas, amigo Peyro16n?
-¿El paraguas? Me lo he dejado en casa.
¿Quería usted que le saque con este tiempo?

En un tranvía:
El coche está llenó, y un individuo se coloca sobre las rodillas de un eeñor que va sentado.
Este protesta y exclama indignado:
-¡Levántese usted inmediatamente! ¡Me
es~á usted faltaJ).do al respeto 1...... ¡Póngase
usted en mi lugar! ......
Eeo es precisamente lo que yo quisiera.

-Dispense usted-dice tímidamente el
dueño del establecimiento-¿vinos no se escribe con V?
-¡ Espere usted que se seque para juzgar
mi obra!

***

Gede6n sostiene una disputa con un caba-

·~f·\

***
SEGUIDILLAS DE JUAN DEL PUEBLO
La vecina de enfrente
Mira mi casa,
Pero no ve la suya
Que se le abrasa.

-i\ - - ·

Como soy escribano
Sé lo que pasa:
Todos quieren justicia,
No por su casa.

-¿Qué te parece? decía un cómico á un
amigo suyo.-Me hacen proposiciones para ir
á Guatemala de primer galán joven. ¿qué
hago?
-Ir. Sabiendo ya que para fegun&lt;lo no sirves, nada pierdes con hacer la prueba de si
servirás para primero.

***

Un viejo solter6n riñe con su ama de gobierno, que es muy respondona.
-Por último dice aquél muy :furioso--á
usted no le toca hacer más que lo que yo
mando. Yo estoy en mi casa ......
-¿Y qué?-responde tranquilamente la
nrnjer-¿acaso no estoy yo también en su casa de usted?

***
-¿Y qué representa este cuadro?....
-Eso representa el paso del MRr Roj·&gt; por los hebreos.
-Pero ¿d6nde está el mar?
-Se ha retirado.
-¿Y los hebreos?
-Ya pasaron.
-¿Y los egipcios?
-Luego vendrán ......

Lo que abunda no daña,
Dice un proverbio:
¡Pero abunda lo malo
Más que lo bueno!

-¿Qué mal instinto le gui6 á usted á guar·
darse el portamonedas, en lugar de restituírlo?
--El instinto de conservaci6n.

Una vieja muy vieja
Dijo 9.1 pan duro:
Si te pillara en sopas
Y o te aseguro ......

Jlero que le trata de 11ue,rco espín.
-Retire m,ted esa palabra, dice Gedeón.
-No la retiro.
--Me dará usted una satisfacd6n.
- Cuando usted quiera.
- Vamos, añade Gede6n, retire usted algo.
- Bueno, retiraré lo de e¡pín.
- -Corriente.

Gasta la tabernera
Pendientes de oro,
Y el agua de la fuente
Lo paga todo.

'***

PINCELADAS
Un pintor de r6tulos baja de su escalera,
de~pués de escribir: Comercio de binas.

II

***

Y ... pgKDONE V. EL MODO DE SENA LAR.

-Juan, ¿puedo contar contigo?
-Sí.-Mi honor pongo en tus manos.
En el Casino esta tarde
Evaristo me ha insultado;
Ve á desafiarle y le dices.
Que estoy resuelto á matarlo.
-¿Cuáles son tus condiciones?
- A sable, á cuarenta pasos.

***

***

En el estudio de un pintor:
-No puedo más-dice una señora
que se está retratando.-Hace dos horas que estoy quieta como un palo.
-No se mueva usted por Dios.
-Déjeme usted mover los ojos.
-No es posible. Estoy ahora con
elloe. Lo único que he concluído es la
nariz. Muévala usted cuanto guste.

Un joven encontr6 á otro que le había
agraviado una mañana de Enero muy frfa.
Detúvole, y alzaba ya el bast6n para arrearle, cuando una reflexi6n contuvo su brazo- -No le doy á usted de palos-le dijo-por no calentarle las costillas.

I

Una señora muy gorda entra en un
vag6n de primera.
Un viajero malhumorado saca del
bolsillo un cigarro puro de grandes din1ensiones:
- ¿Le molesta á usted el humo, señora?
-No señor, absolutamente nada.
-¡Cómo ha de ser!-murmura el viaJero.
Y vuelve á guardarse el cigarro .....

III

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                    <text>A&amp;oX.

MÉXICO, DOMINGO

12 DE J UNIO

DE

1910.

NuM. 24.

ROBERTO SOH1.TMA NN.

el poet(del piano y de los «lieder,» cuyo centenario se ha celebrado el miércoles ú.ltiplo.,

.

)

�-371-

dor del mundo, haciendo observaciones sobre los distinto., países
que visita.
De México ha dicho á un repórter que apenas ha podido forffrnrse una idea de nuestros adelantos; pero que por referencias. juz~a
que en lo que estamos más adelantados es en la Minería y rn la
Agricultura.
Ea el primer punto se halla en lo justo; en el segundo está completamente equivocado.
Existen en nuestra república vastísimos campos que cultivar y
apenas contamos con una raquítica Escuela de Agricultura.
Le han llamado mucho la atención nuestros grandes edificio:=:,
los cuales atribuye á nuestra constancia.
Su viaje ha producido como buen resultado el que trate de infl. uír
en su país, á fin de que se aumente en nuestra nación yJ.a suya el
cambio comercial.
Asegura que le ha agradado mucho nuestro trato social y que
nuestra nación r.ierá poderosa cuando el pueblo sea ilustrado.
Esto sí es verdaderamente curioso. En unos cuantos días el señor Richibel Murai, se ha penetrado del analfabetismo de nuestro
pueblo.
***
Lo cierto es que de betener un ojo muy perspicaz, puee inmedia·
Celebr6se cqn eleganci.a el día 3 del corriente el matrimonio del
tamente dió en el clavo. .
estimable caballero don Manuel C. Cañedo con la hermosa y dis·
Desgraciadamente ha de faltar mucho pa~a que nuestra nación
tinguida señorita doña Ana María de la Bárcena y Ríos.
sea poderosa, c0nforme á esa opinión, .r,ues nuestra,, clase humild
Lo más selecto de nuestra sociedad acudióá presenciar este enlano lleva trazas de ilustrnrse.
ce, que se efectuó en la Iglesia de Santa Brígida.
EL adorno de este ttimplo fué de un gusto exquisit0.
***
Por todas partes se veían colocadas con artística profusión, blan·
Los genios saben comprender su vocación, tarde que temprano.
cas flores, símbolo de la pureza. En el Camarín la imágen del Sa· son obligados á plegar las alas que les constriñen y, de súbito, á la
grado Coraz6n de Jesús se veía circundada·por multitud de foqni· menor oportunidad de libertarse abren las alas, las baten y¡ e hienllos incandes@entes; á sus pies se veía un precioso grupo de azuce·
den por los aires con vertiginosa. rapidez.
nas.
r
Así pa,ó con Schumann, el músico genial, de quien se ha celebrad o
La marcha nupcial de Mendelhson anunci6 la llegada de los que el centésimo aniversario de su natalicio, México y con él todo e 1
1
se iban á unir ante Dios.
mundo
artístico
musical.
Di6 la bendición nupcial el Illmo. señor Arzobiapo de AntequeSchumann Zwickau, nació en Sajonia el año de 1810 y murió en
ra Monseñor Eulogio Gillow, asistiendo á la celebraci6n del Sacra- 1856. Sus primeras lecciones las recibió de Kuntzch, maestro pe·
mento el Excmo. SP.ñor don José Ridolfi, Arzobispo de Zodi y De· dante de quien poco aprendió; pero debido á su propio talento eslegado Apost6lico en la República Mexicana.
cribió su primera composición titulada «Mariposas.,,
]fo la misa de velación el quinteto Jordá y quince profesores eje·
Los padres de Schumann querían :nás bien dedicarlo á la carrecutaron composiciones musicales, adecuadas al acto.
ra de las leyes: pero el alma del artista no congeniaba con los cóDesfil6 por el salón de felicitaciones la distinguida concurrencia digos .y siguió emprendiendo su vuelo en persecución de las belleque llenara el templo. Entre ella se· contaba la personalidad de la
zas musicales.
señora doña Carmen Romero Rµbio de Díaz.
Cuando oyó tocará Paganini, en Francfort, el violín, quedó tan
A las dos de la tarde se efectuó un banquete en la residencia de impresionado, que la manera de ejecutar de aquel artista fué ¡,arn
la señora. de de la Bárcena, al cual asistieron las familias de íntima él la inspiraci6n de los muchos «caprichos,&gt; que más tarde escribió.
amistad.
Tuvo después como maestro al clásico Enrique Dorn; pero Schu·
Terminado el banquete hubo un concierto de carácter privado. mann, no obstante que aprendió bajo su dirección el contrapunto
Los nuevo,; esposos salieron á efectuar su viaje de bodas con direc· y la armonía, escribió suil obras, casi con absoluta libertad, califici6n á Cha pala.
cándose por lo tanto, de verdaderas genialidades.
La madre de Schumann habría deseado que su hijo hubiera sido
***
un abogado notable, pues nada le agradaba que se dedicase á la múDespués de la fatigosa lucha del estudio ¡qué satisfactorio es con- sica. Shumann como jurisconsulto, tal vez hubiera sino una m'eciia·
quistar un título!
nía y como compositor fué una verdadera notabilidad.
·Ese momento en que después de tantos afanes se penetra en la
sociedad con una autorizaci6n para ejercer la profesi6n por la que
***
se sintió más afecto, es, por decirlo así, la meta de las ilusiones ju·
La velada que el miércoles celebr6 el Conservatorio en honor de
veniles.
Schumann, llamado el &lt;&lt;poeta del piano,,&gt; correspondió á su objeto.
El antes estudiante ya no experimenta aquel encanto de un esEl salón teatro de ese plantel fué ocupado por profesores y dilepíritu soñador. Ve la realidad, ve premiados sus afanes; ve todo
ttanti de ambos sexoe.
lo que puede aprovechar en la carrera que ha elegido.
Todos los números que se ejecutaron fueron obras de Schumann.
Las ilusiones de un profesionista son de otro género.
La magnífica orquesta de nuestro Conservatorio mereció nutridíUnos piensan en la gloria, otros en establecer un hogar, los más simos aplausos. Sus miembros siguieron sin vacilacionets la habilí·
;por desgracia, en formarse un capital. Muchos no llegan á ver re/
sima y competente batuta del maestro Meneses.
·
lizada ninguna de sus ilusiones. Permanecen ignorados.
La modesta pianista Ana María Charles y su discípulo Carloe LoDe todos modos deben experimentar gran satisfacción y casi es
zano, en sus variaciones á dos pianos; los señores pr-0fesores del
la principal, pensando que ya no tienen la indispensable obligaci6n Castillo, Roca.bruna, Ponce, Valdés Fraga, Galindo y la señ~rita
de asistir á la escuela para estudiar bajo la dirección de un maesProfesora Sofía Camacho, prestaron su valiosísimo contingente patro. Con la guía que tuvieron estudiarán lo que les convenga se·
ra
dar gran lucimiento á la velada.
gún los casos que se ofrezcan en la práctica de su profesi6n, sin tedía progresa entre nosotros el arte musical.
Cada
mer que se les apunten las faltas de asistencia, que se les interro·
Artistas notables que nos visitan se admiran de nuestros notable
gue en la clase 6 que se les repruebe en un exámen.
·
Publicamos hoy los retratos de los nuevos profesionietas de la adelantos.
Hará
veinticinco
años
las
obras
de
los
clásicos se ejecutaban una
capital deseándoles 6pimos brutos pecuniarios; pero morales sobre
que otra vez en nuestros grandes conciertos.
' ·
todo en el ejercicio.de sus respectivas profesiones.
'
Por
esos
tiempos
las
obras
de
Ascher,
Golchalk,
Leibach
y
Men,.._
delhson eran los tours de force de los ejecutantes.
***
Hoy casi se han relegado al olvido 6 se ejecutan en conciertos caRichibel Murai, millonario japonés, á quieµ se llama «El Rey del
Tabaco» nos ha visitado en unión de los miembros de su familia. seros.
EL CRONISTA.
«El Rey del Tabaco" es un millonario y viaja de recreo al rede-

Cualquiera cuando observa con detenimiento la vida, exptrimen·
ta algo así como un desencanto.
La; flores que hemos visto frescas y lozanas, languidecen, se mar·
chitan y mueren.
No hay un botánico que pueda revivir una flor cuyos pétalos han
cambiado de color, cuyo cáliz ha ido perdiendo el vigor. La muer·
te á nadie respeta!
¿Quiere esto decir que Dios haya creado su obra para destruirla?
¡No, ni mucho menos!
Ayer veíamos, por ejemplo, á una flor, gala del jardín social, ost,mt rndo todas sus gr.tcias; todos sus atractivo3. Derramaba por to·
das partes un perfume delicado. Esa flor languideció y desapareció
de este mísero planeta.
Este preámbulo es inesperado por la profunda pena que ha cau·
sa.do en todos los que conocieron á la señorita Josefina Gutiérrez.
Su muerte ha sido muy sentida.
Esa flor, mejor dicho, esa alma allá en el cielo no se verá marchita, exhalará el aroma de la virtud.

1
1

SR ITA. rJo_sEFifNA GUTIERREfZ

VE LAf
fallecida en esta ciudad 1 1
,S C O,
e
3 de mayo ú l t imo.

[ Fot. Reutlinge1·. J

t

�-372-373-

EL ELIXIR DE LA VIDA.
Gran descubrimiento del Doctor Do1en.

netran en las vías respiratorias, en el tubo digestivo, ,en
una palabra, en nuestros organos, son destruí dos por los
leucocitos antes que hayan
tenido tiempo de infectarlos.
La mycolysina como titula el doctor Doyen á su fermento no es precisamente el
mágico elíxii; ~e !a vida, pero sí un agente precioso para
conservar la salud.
Afirmo - dice el médico
mencionado-que una simple coriza puede curarse en
media hora si se hace uso de
la mycolysina desde que se
siente los primeros síntomas
del romadizo; y que mi remedio puede prevenir todas
las enfermedades de las vías
respiratorias. Las enfermedades infecciosas del tubo
digestivo pueden igualmente combatirse 6 prevenirse de
igual modo. En las enfermedades epidémicas, lo mismo
que en la difteria, el fermento descubierto por mí puede
ser útil provocando la movilizaci6n de gl6bulos blancos.
La conclu!!i6n es muy fácil
deducirla. D ef en di end o
nuestro organismo contra las
numerosas afecciones, curando rápidamehte las que nos
persiguen, se evitan las autoiutoxicaciones, y en todo caso, se reduce el número &lt;le
ellas. Se puede también llegará la prolongaci6n de existencia activa y agradable, y
puede llegarse también á la
vida.

¿Es posible prolongar la
vida humana? ¿Pueden aleSALVE REGINA
jarse los límites actuales de
COMPUESTA
POR EL SEFlOR LIC. IGNACIO MARISCAL,
la vejez y de la muerte?
He aquí dos graves y altos
¡Dios te salve! Reina hermosa
problemas que los sabios de
Madre tierna y cariñosa
todos los tiempos, magos calDel Señor.
deos, alquimistas de la edad
¡Dios te salve! pues tú eres
media · y sabios modernos
Entre todas las mujeres
han tratado y tratan de reLa mejor.
solver.
Esperanza brilladora
El doctor Doyen, descuDel alma que sufre y llora
bridor del suero anticanceroSin cesar.
so, empeñado en estudio tan
Consuelo, vida y dulzura
arduo cuanto obscuro, ha
Que disipas la amargura
conseguido, si no prolongar
Del mortal:
la vida y retardar el momenCuando miramos al cielo
to de la muerte, sí suprimir
Te buscamos tras su velo
las causas de la vejez.
Azul turquí.
Vivir muchos años cargaTu santo nombre invocamos
do con el peso de una vejez
Y misericordia hallamos
dolorosa y enfermiza, vivir
Siempre en tí.
decrépito bajo las molestias
¡ Oh Virgen clemente y pía,
de las medicaciones reconsDulce y sagrada María!
tituyentes, eso no eis vivir, es
Por piedad
vegetar groseramente.
·
Vuelve á nosotros Señora
Para el doctor Doyen como
Tu mirada encantadora
para el profesor Metchnixoff,
Con bondad,
el hombre no debe envejecer
Y cuando este triste mundo
sino lo más tarde posible, y
En miserias tan fecundo
esa vejez ha de serle agradaY en dolor,
ble, una vejez activa, semePor otra vida dejemos,
jante á la vida de los diez 6
Ruega á tu hijo que alcancemos
de los v1linte años.
Para en0ontrar el soñado
!Del Señor
Esa gloria verdadera
elíxir de la vida, el doctor
Que Jesús
Doyen ha tenido que remonEntre infinitos dolores
tar sus investigaciones hasta
Prometió á los pecadores
las principales causas del enEn la Cruz.
vejecimiento.
Amén.
----,-,0 - - - Estas son, entre otras, las
autointoxicaciones pe r m anentes de nuestro organismo;
los envenenamientos contíEl día 6 de mayo de 1821,
nuos producto de los alimenel doctor Antommarchi, 11si~tos que tomamos; las enfertido del médico inglés Carsmedades ligeras 6 grave•,
well, procedi6 en la villa &lt;le Longwood (Santa Elena) á la
que aunque se curen dPjan siempre en nuestros tejidos y huautopsia y embalsamamiento del cuerpo de Napale6n. D~i-mores numerO!-llS substancia, tóxicas.
pués de unae hoEl doctor DoBODA ARISTOORATIOA
ras de trabajo, los
yen, inspirado en
médicos salieron
los trabajo¡¡ el P. l
para comer dt&gt;jrn-,.
profe~or Metchido junto al cadá- ·
nixoff sobre la faver el coraz6n ya
gocitosis 6 lucha
t'Xtraído, y q u e
permanente entre
debía conservar~e
los gl6bulos blanaparte en una urcos dP. la rnngrd y
na de plata.
los microbios que
Al volver al tra invad·en nuestro
o·ganismo, h1t desbajo notaron con
estupor que el co ·
cubierto enérgicos
fermrntos que po- :
raz6n había dernsef'n la notable
pareci do y que
pro¡:&gt;iedad de prouna rata, en un
. vocar en nuestro
rinc6n oculta comía ávidamente el
organismo la producci6n de leucoventrículo &lt;lerecitos 6 gl6bulos
cho de la vícera
blancoe, cuyo po11apole6nica.
der devorador de
Los rl o c t nreH
microbios ha aupenr-an&lt;lo en el e1-mentado por concán&lt;lalo que prosiguiente. De esta
duciría el caso, nn
manera nuestro
se atrevieron á
organismo vive en
confesar lo ocurriperpétuo estado de
do, y el coraz6n
paz armada. ~~I
de Bonaparte fué
---\
Los microbios
sustituido por uno
Cesa residencia de la familia de la Bárcene, en la 2 • Calz ada de la R forn:1a,
infecciosos que pede .... oveja!
don4e se celebró el contrato civil Cañedo~Bárcena:

1300.A

R.~ISTOG~ATICA

''

Los desposados señor don Manuel Cañedo
Y señorita Ana María de ta Bárcena.

Le señorita Ana María de la Bárcena, tnomentos
después de su matrimonio.

El Corazón de Napoleón.

r

:¡

La señorita Ana María de la Bárcena y su e
t d
Maria Matilde Ituarte, Elena Y M
, ore e a ~or f o rmada por las señoritas
ar,a de la Pena Y Margarita Casasus,

�- 375-

, ~374-

LOS NUEVOS DUCTORES DE LA FACULTAD DE MEXIOO.

Diccionario
chino-español

La Conciencia
·Qué de3engaño! Hasta.
1
hoy no me había fijado en
lo ·que pasa dentro de m1.' I
~ocreí siempre queestab~
solo, y que al preguntarme a
mí mismo, no ha bíadentro
de!mí quien me contesta$e.
jQué desengaño! N~ estoy
solo: allá, en lo interior de
mi ser hay algo que habla
y que 'me e$CU~ha, que me
ob~erva, me atisba y me· adviérte. cuando llega el caw,
y lme responde cuando le
pregunto.
.
. ,
A veces me dice : ¿Que
vas á hacer? Otras me advierte: ¿Qué has hecho? Y
yo me paro' y le pregunto,:
«¿No estás satisfecha?»,Y alla
deatro me dícen: «No estoy
contenta de tí.»
pichoso aquel q u e. oye
sieµipre todo lo contrar10, Y
que las últimas pa~abras que
le diga su compa~era Y, su
amiga al acompanarle a la
otra
vida ' sean: «Estoy con,
ten ta de tí.))
¿Sabéis quién es esta compafí,era que tanto nos ama?
La; conciencia. -(J.)

.

l

Publicamos en ei:,ta edi·
ci6n el retrato del se~or Ta m
d? la
PUl· Shum ' Secretario
fagaci6n
de Ch.ma, qu tén '
después de diez años de la bor constante y tenaz em- ha concluído la. formapeno
h.
·, de undiccionano c mo·
CIOD
español. Esta obra fue comenzada en España cuando
~u a utor desempeñaba el
~uesto de Secretario de la
Legaci6n china en aquel!a
naci6n continuándola mas
tarde ~unque con algunas
interi'.nitencias, en ~~ha Y el
tuvo
Perú' donde tamb1en
' ·co, basta
carácter
diplomati
que complet6 su obra en
México.
t •
La obra del diplomvt1co
·l1111
. 0 será la primera tra&lt;
'
ducci6n
que se haya herho
del diccionario de la len~ua
castellana al idiom~ ,oriental. El sefiorTam Pm Shun:,
11os ha dicho que su pro¡~oi-ito es editar la traducc10n
en folletos baratos, q~e i;e
Fervirán á sus conna~10.na·
les que vengan á Mex1co,
donde casi siempre 8e, les
presentan muchos ~bs!acu·
los por el desconocimiento
del idioma.
I

~-o-~

Gede6n asistiendo al, ei~tierro del padre de un mtimó amigo suyo:
.
;-Has perdido-le d1ceal modelo de los padres. i Sabe Dios cuándo volverás á
tener otro igual!

.!

•!
!1

Una ohra del Secre1111i11 dt la I e~e·
clón de China rn México .

SedorÓon Rómu lo V. Ramfrez. .

Señor don Moisés López.

l.f',(,

Señor don Leonldes Argüello.

t-

Señor don Pedro Mejf1,

LA EJ EOUOION MAS BAREARA

Los príncipes y los personajes que tenían ventanas se asomaban
llenos
de curiosidad. Pero no estaban tranquilos, porque la cos. Para ejecutar á Ravaillac, asesino de Enrique IV, de Francia,
tumbre
exigía que se pidiesen revelaciones al torturado.
el pa'r lamEinto combin6 un suplicio que satisfaciese al pueblo y saE.
n
uno
de los descansos aquel cuerpo convertido enteramente
ciara su venganza. Para el crimen de lesa majestad había un su·
en
una
llaga,
pero que conservaba su alma, declar6 que iba á haplicio horrible, el descuartizamiento, precedido y sazonado con el
blor.
El
escribano
que estaba presente, se dispuso á escribir.
atenazamiento, añadiendo á las tenazas el plomo fundido, el aceite
Cuando
prosigui6_el
descuartizamiento de Ravaillac y como la ope'y la pez hirviendo y una mezcla de cera y azufre.
raci6n
fuese
lenta,
un
gentilhombre,
enviado sin duda, para abreviar
Si hubieran dejado obrar á la multitud, el reo habría sido desla escena, ofreci6 un caballo vigoroso que de un tir6n arranc6 uu

~~~~~~

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W:,
,Jj,;_

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l1,¡ ·señoifl ón ~ascua! Avlla .

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¡

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1

)

~ 1

I·

e.

Larrumbe.

pedazado en la puerta de la cárcel. Fué una escena terrible, más
acerba para Ravaillac que el hierro y el fuego. Se alz6 tan impo·hente tempestad de maldiciones que el pobre y mísero reo que suponía al pueblo de su. parte, al caer eu aquel mar de rabia se abandon6 por completo viendo que se había engañado. Todavía en el
patíbulo se volvi6 lastimosamente hacia la multitud pidiendo como
gracia para el alma de un paciente que iba á sufrir tanto, · el consuelo de una oraci6n, de una Salve. Pero la plaza entera aull6:
- ¡ Condenad á J udas!

1¡

i]
,,

Señoh on José

i

Señor don Ignacio Rael.

Señor don Octavlo Rulz.

rn uslo al moribundo y luego fué arrastrado el torso de un lado á
otro chocando contra las estacas aguzadas. ·Pero aun conservaba la
vida. El verdugo quería rematarlo, pero no turn más que un medio
de hacerlo: saltaron la barrera los lacayos presentes, y como llevaban espadas, las clavaron cien veces en aquel tronco desfigurado.
E! populacho tom6 tiras de carne del torturado quedándose el verdugo con la camisa entre las manos. La carne de Ravaillac se quem6 en todos los barrios de P:!rís y la misma reina pudo ver desde el
Louvre á los suizos, debajo de su balc6n, asando un trozo.

, 1

l.
1

: ¡

1

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1i

coNsTR u c c rnt

1EaNó~~ 1&lt;;!,fm!,~~1~¡.a de una capilla en la folon:a dela Bolsa.

€1 1111110. señor 111'zoblspo de mtxlco Vconcumntu Á la colocad n Y en c

Señor don Angel Brioso,

Señor don Manuel Montes.

Señor don Ad.olio Heroández.

Señor don Carlos M1yc:ot,

�-377-

-376-

. :Sem~tantes 1ni1r11:villas se han lleyado á cabo en lo.; dos últi!no,; ano~. _Los pnmer0s ensayos eficaces de la telefonía sin
~1~lo~'. se hicieron en Berlín durante el mes de diciembre de

Los éxitos del teléfono sin hilos

,..,.
.

Seihr Llcencenclado don Eduardo D. Bn,

qolen acaba de obtener el titulo de abo(ado, bacié]dose acreedor
á la meJalla de oro. por haber alcanzado el primer pre•
mio en todos sus cursos,
Fot, Pach.

NUEVOS PROFESIONISTAS
Eduardo Baz.
Un joven pundonoroso y dedicado al estudio, el señor don Eduardo Baz va á obtener
digna recompensa á su talento y esfuerzoi::.
Despué3 de presentar por manera brillante
exámen profesional, tendrá la honra de que
el señor Presidente de ia República coloque
sobre su pecho la medalla de oro que como
la más alta recompensa señala la ley de lns·
trucción Pública para los estudiantes que en
todos los años de estudios profesionales hayan obtenido los primeros premios. Decir es·
to, es hacer mención de un esfuerzo poderoso
intelectual y de una constancia á toda prueba en •el largo período de once años.
Para tener una idea de lo que ese eefuerzo
significa basta echar una ojeada al plan de
estudios y entonces ,e puede comprender la
inteligencia, abnegación y firme voluntad que
se necesita para obtener la primera calificación, en lengua nacional, conocimiento de los
idiomas francés é inglés, literatura, historia,
matemáticas, analítica, cálculo infiniteiiimal,
física, química, historia natural, cosmografía, l{&gt;gica psicología, derecho romano, dere·
cho Civil, derecho Constitucional, derecho
Internacional, y Marítimo, derecho admi-

/

Pasante de Derecho, nombrado delegado de lo3 estudiantes de México al Congreso de Estudiantes Americanos que se reu;
oirá en Buenos Aires, en julio próximo. Fol. Pach. ·

quien acaba de obtener el titulo de aboiado. alcannndo el primer
premio en el ' último curso junto coa el joven
don Eduardo Baz,
Fot. Mack.

len el verdadero provecho de sus vástagoR.
ui.:;trativo, economía política, derecho penal, obtenido por la formación de un carácter y
procedimientos civiles y Penales, etc.
afirmado por el trabajo y la constancia.
El joven don Eduardo Baz que ha alcrnzado tan brillante rernltado reune á su vasta Arturo H. Orcí.
instrucción, la más sencilla modestia, distin·
El 5 del mes presente obtuvo también P.l
gniéndose también por su moderación y co- título de abogado el señor don Arturo H.
rrecto proceder en sociedad. Es hijo del se· Orcí, talentoso joven sonorense que en el úlñor don Octavio Baz, respetable y estimado timo año escolar compartió con Eduardo Baz
jefe de uno de los más importantes ·Departa- el primer premio de quinto curso de jurispru·
mentos de Hacienda, y de la señora doña dencia. Formaron el jurado calificador los se·
Cármen León de IBaz, virtuosa dama que ha- ñores licenciado!! don Emilio Pardo, don Vícbienrio fallecido el año anterior no a1canzó la tor Manuel Castillo, don Agustín Garza Gasatisfacción de ver el coronamiento de los es· lindo, don Vicente Sánchez Gavito y don
fuerzos de su hijo.
Eduardo Pallares, quienes aprobaron por
El éxito que ahora enaltecemos debe ser un unanimidad de votos al joven Orcí.
ejemplo y estímulo para las familias que anhe·
Este present6 una brillante tesis titulada:
(&lt;Juicio ejecutivo para exigir el cumplimiento
de las obligaciones de hacer, consignadas en
un instrumento público.»

tán hacdiendo experimentos con otro sistema rirnl del ant-rior
con e . e ~~ulsen,fy ya han conseguido establecer y i;ostene~·
1
comunicamon entre Copenh,gue y Berlín puntos distantes
rdtre s~ unos 560Jkilómetros. Con el misrdo aparato rn ha pol o e!cuchar en:Londres una canción entonada en Bristol.

~

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caballero y una E:enora; y a poco de ponerse en marcha el señor sacó la fosforera y un habano y dijo:
,
-¡Le incomoda á usted el humo señora?
á usted, porque nu~ca ha fumado cTelante de
mí-!fo
nmgúséndecir
caballero.

LA SEMANA DE AVJACION EN DRESDE (ALEMANIA)

Cincuenta médicos.
En el año escolar de 1909-1910 terminaron
sus estudios en la Escuela Nacional de Médicina de esta capital cincuenta j6venes estu·
diantes que, previo el exámen profesional,
han alcanzado el deseado título.
En la imposibilidad de publicar los retratos de todos, damos aquí á la estampa algunos de ellos, entre los que se encuentran va·
ríos que mucho se han distinguido.

........

' -.-.

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/

- Seiior Licenciado don Arturo 11. Orcf

Señor don úastón Solana de O!ves

El teléfono. sin _hillls ,;a g~nando terreno. Hace poco rnrio~
m secreto de ambos oistemas se encierra en un instrumenhombres de ciencia hablaban desde lo alto de la torre Eiffel
to no mayor que
con otros colegas
una cámara fotográque se hallaban á
fica ordinaria, dencerca de doscientos
t~~ de la cual hay un
kilómetro,, de/ dis·
c1l111dro de crista.!
tancia, sin otro me·
fo r r a d o con u n
dio más sóliclo de
de cobre.
alambre
comu~icac¡ón q u e
De él emana una
el misterioso éter.
sucesión continua
Ahora se están hade oscilaciones elécciendo ensayos patricas
queconservan
ra poner las oficinat:¡
fuerza
constan te
ri el alm i rantazo-o
como
un
chorro de'
inglés en comuniiavapor,
porque
cada
ción telefónica sin
una
empuja
á
la
que
hilos, con la escuava
delante.
drd. de 1 Canal; y
La telefonía sin
m u y pronto, si el
hilos
es, dicho en
proyecto E:e realiza
otros
términos,
un
1os graves · señore~
río eléctrico que co
del alto cuerpo marre por el tspacio
rítimo podrán enllernndo
consigo los
tenderse desde sus
Ronidos
c
o m o e1
c6modas poltronas
agua
del
río lleva
cofi los comandanlas !IRtillas que caen
tes delos buques que
en él.
surcan los mares.
Si lo consiguen,
se lo deberáfi al sis-·
CHRISTIANI{, NORUEGA.- Funerales del Insigne literato no•uego Bjoernstjerne Bjoernson
--- 3E &lt;&gt;&lt;-tema de Forest, que
eEs nel Dq~e
emplean.
en la Iglesia de la Trln'dad, con asistencia del rey Haakon Y de
Iban
en un
rnamarca essu esposa,
coche dejuntos
primera
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Señorita Ámells Lauverlnt
que contraerá matrimonio el presente mes
con el Sr. Manuel Zárate.

Señor Tsm Pul-Shum
Secretario de -la Legación de China ·en Mblco,
que ha formado un diccionario chlno,español - Pot. Napoleoa.

Rlevaci6n dP glohos
en el
-

Señ11r Manuil Zárste
que cootraer6 ••trlmonlo el pres11te 11e1
con la Señorita Amella L1uverl1t,

CA

mpo de deportes el

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de mayo último.

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-378MADR,ID,-+-UN ESCANDALO EN LA PLAZA DE :TOROS·

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El público en el redondel protestando c1&gt;ntra la suspensióJ de la corrida y
paseando en hombros á Vicente Pastor.

ORONIOA EXTRANJERA

A,pecto de la Plaza de.;pués del destrozo causado por el escánJalo del
sabado 14 de mayo último.
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Funerales de Bjoernson. -Grandes han sido los homenajes rendidos por el mun,io intelectual á la memoria del ilustre dramaturgo
Funerales llel rey Eduardo.--La prensa toda dió i:uenta, en su noruego Bjoernson. Y prueba del sentimiento que causara su
oportunidad, de los fastuosos funerales
muerte, han sido los funerales que se
del gran rey Eduardo VII de Ioglate- LONDNBS. -FUNBRALllS DBL REY BDUAIWO «El Pacificador.» le hicieron en Christiania con asistenrra, que pasa á la historia con el nom·
(20 de may) de 1916.1
cia del rey Haalson y su consorte.
bre de i&lt;Tbe pacemaker» («El PacificaEscándalo taurino en Madrid .-EI 14
dor»). Com0 los lect(lres de EL Tnmde Mayo último se registró en l~ plaza
PO han sido informados ampliamente
de toros de Madrid un gran efcándalo.
acerca- de estos póstumos homenajes,
Sucedi6 que « Gallito i&gt; debió torear
sólo nos restaba presentar la nota gráaquella tarde, pero no pudo tomar i&gt;l
fica respectiva, para lo cual hubi111os
tren en Sevilla para transladaffe 'á Made esperar el correo de Inglaterra, que
drid, y aunque quiso hacer el viaje en
nos había de traer )as fotografías 4ue
automóvil no pudo llegar oportunnexpresamente para EL TIEMPO ILU:3·
mente á causa de un incidente ocurriTRADO mandamos hacer á Londre:,:.
do al vehículo. El emprei:ario, aviea(lo
C0mo se podrá comprobar, las futopor «Gallito&gt;i que llegaría en · auto,
grafias relativas reproduqidas por nuesuo suspendi6 la corrida; el público
trns grabados, no están tomadas de ¡,e·
acudi6 á la plaza sin enterarse, y &lt;:uan· riódicos extranjeros.
do había 60,000 personas en el circo
La aviación en Alemania. - La con!'e avis6 que la corrida se susp, ndía
quista del aire, que tan preocupados
provocándose un escándalo dE-1 que
trae á los sabios y gobiernos de las napueden dar idea nue¡,tros grabados.
ciones más adelantadas, sigue dando
tema inagotable á las revistas y periódicos del mundo entero. Como se sabe, hay á ese respecto dos partidos:
uno que se manifiesta por los aeroplanos, y otro que está por loe globo:i diRecorte usted esto.
rigibles. A la cabeza del último figura
Alemania que, orgullosa con los records
&lt;le sus globos Zepeelin, ve despectivaEn la Avenida del 16 de Septiembrr
mente los que alcanzan los aeroplanos
encontrará usted los carros de las sien Francia, Estados Unidos, etc. Y coguientes líneas:
mo en estas naciones ha habido ((seAtzcapotzalco, Tac u b a, Colonia,
manas de aviación» en las que Joi, ae·
Guerrero, Belem, Santa María (La
roplanos han hecho el gasto, Alemania
Rosa), Santa María (Alameda), San
arregló también su ((semanaii en DresHafael, Condesa y Roma.
··~
de con el concurso de globos. Nue:ltrn
En las calles de San Agustín, Tiburopini6n es que unos y otros andan aún
eio y Ortega, encontrará usted los caatrasados y que si las «semanas &lt;le
rros de las siguientes líneas: ,.
aviación)) en Francia y Estadc,s Unidos
Tizapán, t:San Angel, Mi.xébac, 'l'ahan sido sensa')iooales, no menos culcubaya, Nifio Perdido y Penitenciaría,
minante y tal vez aún más pintoresca,
Juárez y Loreto.- Co111PAXÍA m~ TRAN·
, lebe haber !:iiJo fa alemana.
El r, y de Inglaterra y el emperador de Alemania.
V ÍAS DE M ÉXICO.

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Los restos en la sala del trono del Palacio de Bucklngban,

Conducción de la caja mortuoria en un armón de artllleria,

�-381-

LA :tv.:1:ISA

I

JUAN CURENA
I.
Mé:cico gua,nd.a en su hi storia.
para el opr.imiodo, ejemplos
de abne,gación y heroísmo
que entusiasman por Jo bbllos ;
p0ir eso es digno cLel nornhre
de li'bre ,y, también por eso,
,cLe u.n lugar de pü,efe.r,encia
entre ,Jos más g,rand:es pueblos
de 1ois qUJe as.ombran al mtmd'D
con s.uis gfoPiosos recu,endos.
Después de que ,el Cura Hi,d,al,go
1:)oa· su 1ba111de,ra huibo muerto,
la causa de Indle1)e,rndenieia
,debi,lirt:óse un imomeruto:
qu1e fo:é aiquiel 1golpe terr.ible.
aun,q ne esiperado, un s,uce,so,
qUJe ail co,noceu-,s,e ien las fiila·s
del In:d,e¡pendi•ernte Ejérdto,
más que 1dte paivo,r, ,ticnólas
&lt;le ,pro:fu111,d:o desail,iento.
Ta,n só!o en aúfgun.as almas
con ~l templ,e del aaero,
aquel mQ/1:ivo no p,uido
ser torcedor d1el rdimtliedo;
:il contra:r·io, ell!ardleciidas
0011 la memoria ide1l nmerto,
,peinsa:ban en la veruganza,
lu,ohando coin miás iempeño.

..

..

TI
Rayón, el vaili,e,nroe jefe
á quien Hidabgo ·el inmenso
contió fa empnesa gloriosa
&lt;le da:r libertaid á Ñlexic.o,
en Za.ca tecais luiohaiba
por ,los hcxllaidos die:reiehos,
a pesar ,de .Ja s &lt;lesgracia:s
con que ie probaba el ci e,lo.
Su ,situación, muy 1driifíieiil,
le era: má:s ca•da momento
po,11q,u,e todo conspiraiba
contra su homado des·eo:
la es,cas¡ez 1die .muchos ,d,ía,s
e,n haa111b-.f.e ,ca,mb.iós'e luego ;
la sed a,ngustio,sa vi'no
para aUJmen,tar SUJS to r,men1tos;
el e,nemigo, muy cer ca,
e&amp;taiba ,como ,en acecho,
con fue:rzais mU07 superiores,
p,uies Hega,ban á "quiitiienltos/'
rni,mtras Raiyón ·n o tenía
sino un red·ucido cue:r¡po,
de unos "cien" ho,mbres formado,
ipa,ra saJ.i,fllle a:l en,cuerntro.
Adlemás, e,rutre lar., filas
iba ga:naJn,do terreno
die Pon.ce, oifi.cia,l .i,nfame,
el matl,hadado cons·ejo,

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1

\

•r

según el cua.J p,erdonados
quec1aban1, p01r tUn decr·eto,
,[os que a,l Vñn-:eiy se a,oercas,en
y aba,rndon'cl!raJn ,sus ipu.esitos .
Rayón., con vallor esitóico,
iba pens,a,ndlo ·ein todo esto,
,en bu&amp;ca die una .sa:li tla
que ,le '1.ibrase del ,r iiesgo
de una deSier.oión, terri11)le
,en tan solemnes momentos,
ó a,l menos de ailig una fu.ent e
don1die a,p,a,gar los ,deseos
de a,qUJe!1;,a sed tot1tura1ntte
que a.niquiilaJba á S1U ejército.
La sirt:uación era ,grlllve
y no tenía remed,io,
.
por más ,que cer,ca: estUJVie,se
un lugar ,con deme!lltos; (1)
pero estaba a,mura·llado
y ddendiido por &lt;leirutro
por ,el temible Lairraínzar,
el je,fe de 100 "quin1enitos"
¡ Una ví,ctoria itait1 solo,
y Rayón ,qu,eidiaiba &lt;lrneño
diel campo, abunda,rnte ,ein agua.
en viveres y pertir,eahos,
y s,u poder, ya merima:do,
quedaba enitoioces c0111[)1eto !
Mas ¿cómo dbtener un tni,un.fo,
aunque futese rrnuiy peiqueñ0 .
sin un cañón ique 1aiyud,a·ra
á &lt;llestruir los pa·rapetos?
¡Ü11suaiJ,iJd:a,dJ, fuerza extraña,
es,oondid:a en el .mi:ster~o,
tulS so,Luioion.es, á 'V!e1ces,
asorn1bra111 a•l t11nilv,e r,so;
ailgU111os cQln Dios te igualan ;
yo en tí su poder venero!
Del crepúsculo indeciso
á los ú1timo1s 1ref.1ejos,
d,e pr:1nto lució una cosa
con el bri,11,o ,d!el acero:
~' 1
1 •• 1
¡ ern un canon·
¡ que' a·.egna
.,
¡ ya ,eran de la "Haiciernda" -01ueños !
Olvi&lt;l'an1d,o sU's des,gracias,
en víitores pirorrnmpieron,
y en su piliaicer no pensaron
en un grave contra:ti,empo:
¡ era un cañón .s,i·n ,cureña,
aban donado por ,eso !
¡ Con sólo alzarle una vara
,por sohre el ,ni&lt;Vel del suelo ... !
P,ero ¿ cómo coinsegu,i,r,lo
si cairecían die medios ?
Por inis,ervi1hle, como am,tes,
Je dlejaiban ya die nu,e,yo,
cuando ·se aJcercó un so1da&lt;lo
en apar.ienda s:epoo,o,,
que ,asombró ,con sus ipa,labras
al exponer un pro,ye,cto.
Era aquél hombre un valiente
1

(1)

La Hacienda de San Eustaquio.

de antieccidentes modesto:;, - que ,por su patria liu,chaba
y por su patr;a era ·~ueno :
ojos ,como· iáscuas, bnUa,ntes,
y, ,co111101Ja niodhe, '?e,g ros;
color un ,poco subiido,
si,n dejar ,de s er moreno,
y formais COl!llO' de a.1:!leta
paira ,los ,g.ranklle\S eslfu1erzos.
S1n 'V'aiciilia.T para n:a·dla,
ex:pUlso a1sí su ;proy¡ooto :
"La ,caiS'ua!lida:d, no hay ,cliuda;
"mán1dla1n,as ,es'tle i,rrsitrumento ;
"y ¿no enr001111tr&lt;áii9 ,una ·cosa
''para eleivar1e del suelo ?
"Alquí ,est0,y, ved: ¡nis ,es.,paJdas
"podlr,án t1esistí,r un 1P'eso:
"yo serv·ifl'é d~ cureña
.:en bien de mis com¡pañeros."
Aquéi ,gruipo 1die p~trio~as
o-uair&lt;lo proforndo Stle1Il'ClO;
; ante deós,ión tan n?b-le
1l&lt;Ys ,ctjos Sle humerlecier:on.
Rayón sos1uvo un~ J~cha
con .s,us propios sent1m,,entos :
,é l hombre se resistía;
mas pudo ante e,l jefe ,men'?,s.
Postróse ,en tierra el vahen te:
c..'tlatro so,l1daidlos pu s,i,em111
•ell cañón en sus es;paldais,
y •le su~·etarnn aiu'eigo
con fuert,es laz.os . . . ¡Apuntan!
¡ E,J pr.imer ti1ro 1e'S· ,c:erte,r~ !
¡ Vuelven á cair.gar !... ¡ D1s,p,a,ran
oas,i con el milS1llo ,efocto !
¡ Ha1oen un ter,oeir di:siparo !. · · ·
¡ La mu,ra1la vuela lejo,s !
¡ Y enitonaes c;1e oye 1en el oampo
cellebrar aqu,el su,ceso
oon vi,va·s á nuestra ,p,altria
y mu era'S iail ,extra.n~ em !
Sólo una voz ha,oe falta
,en el general con~,ierto
de corazones patriotas
unñdo,s por run aferc to:
es la voz de JUAN VALDIVIA,
quien se retuerce en el suelo ,
erntre idofores horri1bDeis
,el eSipíritu rindiendo !
Antes &lt;lie morir, ,preg,unb
si ga,nairon ó peroiieron ,
Y a,t escurcha,r la respuesta
dice: "¡ pnes con gu1sto muero I"
.
1

1

Una fresca mañanita
de las que bendice Dios,
salimos yo y Margarita,
juntos al campo los dos.
Ella ajustaba seis años
cabalmente en ese mes; ,
yo, entre rudos desengaños,
ya contaba treinta y tres.
Hablamos de muchas co'3as,
como es natural, pueriles,
pero importantes y hermoms
para sus pocos abriles.
Y al pasar por la capilla
de olvidada y pobre aldea,
con su blanca torrecilla
envuelta ep. la luz febea,
fijó su limpia mirada
en aquel sagrado abrigo
y me dijo alborozada:
-ri¿Oirás la misa conmigo?,¡
-ccLo que quieras, hija mía;
ni te turbes ni me implores. &gt;J
-..«Hoy es domingo¡ es el día
de misa de los pastores.
Ya les dice la campana
que vengan todos,de prisa;
¡'Que hermosa está la mañana!
Ven conmigo; ven á misa.JJ
Y al pobre templo olvidado,
obedeciéndole entré;
ví á mi ángel arrodiÜado
Y junto me arrodillé.
Era una atm6sfera pura;
¡Qué humilde estaba el altar!
Orando en torno del cura
las muchachas del lugar.

En el sitio prominente
s6lo una imagen había,
hermosa y resplandeciente;
¡La de la Virgen María!
Con el semblante contrito,
Margot, al verla exclam6;
«Acércate, papacito,
¡reza, reza como yo!"
Y el mandato obedeciendo,
hasta el altar la seguí;
las preces que fué diciendo,
fielmente las repetí.
--«¡Madre, deja que te ofrezca
no abandonarte jamás;
te lo juro, cuando crezca
seré tuya nada más!))
·-rc¿Qué dices?" con infinito
miedo le pregunto yo:
-«Nada, nada, papacito,
¡reza, reza como yo!i&gt;
Y ante aquel humilde altar
la niña mostró el anhelo
rle no tener otro hogar
que el cle las hijas del cielo.

Al campo, ciego y de prirn
á buscar aire salí;
la campana llam6 á misa,
pensé en Margot y salí.
Ví á la Virgen, y un bendito
acento me repiti6:
«Acércate, papacito.
¡reza, reza, como yofi¡
Y recordé sus sonrojos,
pensé en su inocente calma,
Y tuve llanto en los ojos
Y plegarias en el alma.
Y ¿,qué recé?.. ... No podría
repetiros mi oración;
pero al regresar traía
consolado el corazón.
J UAN DE DIOS PEZA.

A MARGOT PEZA
Para "El Tiempo Ilustrado."

Tienes alma de artista y en tu mente,
Donde un ensueño indefinible anida,
Brota una luz que alumbra dulcemente
La senda misteriosa de la vida.

II

Hoy que ya el tiempo ha pasado
no olvido el presentimiento,
ya verdad, ya realizado
tras los muros de un convento.
Y aytr volví á la capilla
de aquella olvidada aldea,
y al mirar la torrecilla
envuelta en la luz febea,
Y al ver bajo h::z tan pura
resplandecitmte el altar,
Y orando en torno del cura
las muchachas del lugar.
Volví los ojos buscando
al ángel de mi ca.riño,
y enternecido y llorando
Jo mismo que llora un niño.

Esa luz, es la fe tan bienhechora
Que al triste corazón brinda un consuelo,
Y de la negra duda aterradora
Dicipa el hondo y pavoroso duelo ......
Buscas del arte en la ideal belleza,
Olvido á tu dolor inextinguible ..... .
Y tu pecho, santuario de nobleza, ·
Vive amando tal vez ...... ¡un imposible!
¿Un imposible? Sí... .. lo que en la tierra
Se ama y se sueña, pero no se alcanza;
El ideal divino que se encierra
En el cielo de luz de la Esperanza ........
JUAN CASTRO.
México, D. F. 1910.

-------'==========~~----- ----POR LOS ESTAI:OS,-TAEASOO

III.
¡ fomacu,!a1do ,paitriota,
má:r.ür d,e vailor ex·aelso:
por tu a,l)negaición &amp;t1:blirne,
por tu sacrificio i.nimen.so,.
eres sol en nuestras glorias,
y eres orgull o de México!
JosE)ANTONIO ltlVERA

G.

\

Arco triunfal levantado en San Juan 81utlsta, para recibir dli¡oam~nte al

Monumento á la Independencia, que se construyó en el Puerto de

Gobernador de Tabasco seilor Oral. Bandale, después de su viaje

Frontera, Tabasco, debido á la Iniciativa del actual (iLber-

á esta ca pita),

nador seilor Oral. don Abrahem Bandala.

�RAYO

DE LUZ.

!ESOENAS EVANGELIOAS)

Porr Reynés monlau:rr.

(CONTINUA.)

JÚ astro del día inundaba á la s~zón con purí~imos resplandon·s
aquel jardín d~ palmera.s, _laureles y ~sos mar~v1lloso~ rosales que
florecen en todas las estac10hes del ano. Dos o tre~ sicomoros, de
verde:; hojas, extendían _sus enormes troncos, formando con sus rn,;
inasluna especie de glorieta. Algunos c1clamoros empezaban ya a
cubi~irse de bellísimas flores de color carmesí, que J?Or ser ta~ pre·
coces, al par que graciosas. ofrecía1~ especial encanto. A contmuación de este jardín seguía otro de piso más elev~do,. en ,que se hallaba el sepulcro. Susana no recordaba haber vJSto Jamas aque~ 1_,a·
raje, completamente nuevo para e11a . ..\ltas empalizadas de lmo•
entreabiertos embalsamaban el ambiente con su ligero y ~U!),VÍsimo per·
fume ..... .
Junto á aquella débil barrera coronada de capullos, Fe hallaba sentado
.Jesús en una piedra cubierta de Yerde
musgo: estab3: sol.o en aquel iosta;11te,
con la frente mclmada y en actitud
tan grave y contern~lativa,_ qu~ Sma·
na se paró por unos mstantes sm atrc,·erse á acercártele: hasta que, viéndo·
la Él á lo lejos, la llamó por señas.
Acercóse entoncl)s tímidamente, y nl
llegará la presen~~a de Jesús pos~ró?e
á sus pies, y le d1Jo con yoz queda,
,
.
muy queda:
-Señor, mi hermano Gamahel me
ha encargado que os diga....
- Y quedóle la voz como añudada
rn la garganta, sin que acer~ara á pi O·
nunciarmás palabras; itanrnten~a.era
la emoción qüe embargaba su espmtu !
-Teñ confianza, dijo Jesús con
acento de infioita dulzura. Ko temas,
sov yo.
·¡Soy ;yo! Estas palabras desv~necían
en efecto, todo temor, así fue que al
punto se sintió Susaña libre de angustia y zozobra, gueda~do su, espíritu
sPren,i y tranqmlo. 81, era El; es de
cir la dulzura, la bondad y la amabi ·
lid~d personificadas. Sintióse entonces
como nunca pequeña y deleznable
comparándose con aquel gran profela,
y olvidada totalmente de la lecci6n
que con tanta solicitud, había anda·
do ;epitiendÓ á lo largo del camíno,
parecióle que se le escapaba el alma
como ave cautiva que, al verse en li·
bertad, tiende su vuelo hacia las alturas.
-Señor, dijo entonces con infantil candidez, quería dirigiros pii
labras que fueran menos indignas de vuestra persona; deseaba repetiros las 11,isma8 frases de mi hermano Garnaliel; harmoi,iosas
como lai:; notas de un canto; pero no acierto con ellas, y no me queda má~ rec-urso que exponeros humildemente los sentimi, utos de
mi alma, que anda incierta y errante como na"e sin timón. Penetrad vo• mi pensamiento á través de mi tosca palabra, y puesto
que me ha cabido la inefable dicha de hablaros; suplícoos que sostengáis mi flaqueza. Busco á Dios, pero como al acaso y envuelta
en profundas tinieblas, sin que me sea dable ofrecerle todas las tnnu"aS de mi corazón, porque no atino con la senda que conduce
áÉl.
Díjole Jesús:
--Yo soy el camino.
.. -Señor, prosiguió Susana, r,uestros maestros. y doctores nos en·
señan cosas sumamente duras, que hielan el alma y matan en germen los más nobles arranques del .corazón. Con todo, esos genero-

Trrad. del P. uaime Pons,

s

J

sos sentimientos no se han extinguido én el mío, porque al , Sl'llchar vuestras enseñanzas se han despertado vigorosos en mi alma.
Vos dijísteis lo que jamás había yo oído hasta entonces, 1,ero que
anhelaba saberio. No·obstante, muchos niegan ó desvirtúan vues·
tras palabras ·y enseflanzas sobre la bondad, la pureza y el amor
que drbemos á Dios y al prójimo; limita:ndo nuestras relaciones
con Dios á ciertas pre,cripciones exteriores, sin preocupa, se para
nada del interior del corazón, de eso que hay en nosotros de más íntimo y secreto, que unas veces se alegra y canta, y otras, por el contrario, se cnt·istece y llora amargas lágrimas. Nuestros doctores
mejor intencionados enseñan que no
debemos alternar con las dl:'más gen·
tes, porque somos superiores á ellas .. .
Vos no aprobáis tales enseñanzas pe
ro ,e;; indudable que tal divergencia de
opiniones trae sumamente turbados
los [uüinos.
Y .Jesús dijo:
- Yo soy la verdad.
Señor, no basta saber el camino ni
ser iluminados con los resplandores de
ynestras ehseñanzas. ¡Somos ta1i dé·
hiles y flacos! Muchas veces quisiera
,\"o obrar el bien, y no puedo, quedándome tan miserable como nntes.
¡ Hállanse en el camino de la ,·erdad
tantos obstáculos que nos martirizan
y descorazonan, que para vencerlos
fuera preciso que una mano amiga f-OStuviera constantemente nul'stra .. fla·
queza; pero debiera ser una mano tan
poJ.t"l·osa como tierna. Paréceme que,
aba11donada á mí müma, daría c,,nt,nuas caídas ... ...
Díjole J esús:
-Yo soy la vida, Yo he nnido para que los hombres tengan vida, y la
tengan en más abundancia.
-¡ Ah! Señor, exclamó entonces Suf-ana con tono suplicante, puesto que
todo lo tenemos en Vos, q uedao~con
nosotros. ¡Vos sois tan grande y noso·
tros tan pequeños! ¡Vos tan rico en sahid uría, y nosotros tan _ignorantes y
faltos de luz que nos guíe por el cami·
no de la vida! Gamaliel os dice por mi
boca: «No os marchéis antes de tiempo. ,i Mas yo quiero hablaro,; ab(,ra
,por mi cuenta, ya que he tl'nido la dicha de abriro!-i los más recónditos senus de mi corazón: Mirad, 8eñ or, que
los sacerdoted os profesan odio encarnizado, y no se recatan de manifestarlo públicamente, llegando á poner precio á mes• ra cabeza.
Refugiaos, pues á Iturea, al lado de Filipo. El milagro de la resurrección de Lázaro ha desencadenado contra Vos una horre1,da tem·
pestad de odios: es ésta, sin duda, la hora dP. las tinieblas.
--Hacrl ya mucho tiempo que e,taba esperando esta hora, para
.la cual vine al mundo, interrum¡,ió gravemente el Maestro. Si el
grano de trigo, después de echado en la tierra muere, queda infecundo; pero si no muere, produce mucho fruto.
·
-No es posible que Vo!', que resucitáis los muertos, acabéis la
vida con tan miserable muerte. El Señor no peqnitirá que seáis entregado á esos hombres malvados. ¡Ah! ¡ignoráis, sin duda, quiénes son ellos, y qué muerte tan atroz os preparan!. .....
-Herirán al pastor y se dispersarán las ovejas: esas mismas ove·
jas que ahora oyen mi voz, á quienes conozco distüitamente, y ellas
me conocen á mí . .Todas me abandonarán .. ... . y tú también!. ... .. .
-1\Iaestro, exclam6 Susana, aparejada estoy á dar la vida pot'

vos. Conozco perfectamente que nada soy ni valgo, y ese profundo
sentimiento de mi completa nulidad lo experimento ahora con mu·
cha más fuerza, al verme en presencia vuestra: pero por más indig·
na que !'ea de pPnPtrar vuestros consejos, me atrevo á suplicaros que
salvéis vuestra vida. Si
sé que hayáis de morir, que sea lo más tarde po~ible, y sólo después de haber terminado vuestra empresa.
Permitid que os defendamos .. ¡ Por piedad!
que procureis evitar ú
todo trance ern muer·
te ignominosa que os
prepara el odio de los
hombres. ¿Quién creería en voR si llegárais
á perecer con muerte
tan desastrada? .. Yo
no acierto; sin duda,
á manifestaros lo que
siento . . porque sufro
demasiado ...
Y no pudo proseguir
má", quedando su voz
ahogada por llanto.
-No llores, le dijo
Jesús con entrañas de
misericordiosa dulzura. Escucha: todo esto
ha de durar muy poco
tiemp(). Mi padre te
ama. romo todos los
que á mí me aman .
Maquinalmente, y
sin darse apenas cuent·1. de lo que hacía,
nlargó Susana la mano
al azar, y cogiendo un
hermoso lirio de eapullo:i entreabiertos, los
111Tojó á los pies del
Maestro.
Jesú~ aüadió con
ncento compasivo:
-No puedes"tú,tcomprender ahora es fas
cosas. Aun á tí misma
tH conviene qM yo me
vnya. Díle á GamHliel
de mi parte : «El Maestro ha contestado: ¿Cómo quieres tú que deje
ve~Údo par11 comida.
yo de beber el cáliz
que me ofrece mi Padre. siendo así que para· eso principalmente vine al mundo?,i Despué, vendrá mi resurrección. y con ¡,))¡¡, un gozo inefable que nHdie podrá anebatarte.
. Dirigióle Susana una mirada angustioRí,ima, y nñarlió:
-Cuiindo llegu~ ese trance doloroso, Vos, que todo lo podéis, tenP.rl. piedad de mi; perdonadme y llevadme en vue!'-tra compañfo.
¡Es tan e-téril y sombría la tierra! De día en día me siento en ella
más solitaria, con la soledad de la t\].mba.
Miró .Jesús con afecto de profunda compasión aquella alma inocente que imploraba su auxilio Tal vez aquel dolor ingenuo sombreó con más nPgras ,tinta~, ante la mirada pensativa del Maestro,
el obscuro cielo del calvario. Tal vez midió con su ciencia infinita
las fuerza s de aquella alma tímda, y las halló rlesproporcionadas
con la pesa~a carga de la agonía. Por esto; ~in duda, no quiso co.
rrer, ante los ojos de la jovm, el velo qne ocultaba tantas humillaciones y torturas, y se limitó á murmurar entre dientes: ((¡TodoR
me abandonarán!n pero antes que tuviera tiempo de pronunciar más
palabras, se levantó Susana de un salto:
-No, dijo con resolución; no atendáis á la súplica que antes os
hice; porque es cobarde. Los que quieran mostrarse fieles á Vos, no
deben ocultarse. Lo veo todo obscuro, pero no importa, yalo eomprenderécuando o·s plazca. Si vuestra obra no perece juntamente con
Yos, estoy resuelta á secundarla con mis débiles fuerzas. Me tendréis á vu.estro lado y lo más cerca de Vos que me sea posible, mientras aliente .en mí un soplo de vida. ¡Cuando me perdáis rle vista,
será qúe habré desfallecido, á pesar mío! ¡Si está decretado que
muérais- y, esta palabra rlesgarró el aire como si fuera un sollozo,
-;-será menos triste vuestra muerte sabiendo que dejáis en el mund? (ltnigos apanijados á recoger vuestra herencia de trabajo, de sufrimiento, y, si preciso fuera, de muerte! Y después .. ¿vendrá vuest~·o Fri"qnfo y reinaceréis? ¡Qué misterioso se me presenta todo esto!

Mas no importa, os ofrezco mi alma envuelta en tales tiniE&gt;blas, que
para mí son cosa sagrada, supuesto que así lo ordenáiR.
. Jesús tendió ambas manos sobre la cabeza de la joven, como si
quisiera atraer sobre ella todas las bendiciones del cielo y de la tierra:
-Cuando sea levantado de la tierra, la dijo, te atraeré á mí.
Alejóse entonces Susana de la presencia deJesúscompletamente
transfigurada con perfecto sacrificio que había hecho de sí misma
pareciéndole que todo había cambiado á su alrededor, 'ballándoÍ~
todo no sólo renovado, sino además santificado. Nada habfa conseguido de cuanto deseaba, y con todo se juzgaba dichosa y enn oblecida con haber~e entregado sin reserva á rn Maestro.
Las altas empalizadas de lirios entreabiertos esparcían por el aire, diáfano y puro, un ligero perfume.-Continuará.
d_-1,"),.

.:.............~ ... ..... ...................... .

NUEVA HIGIENE DEL CABELLO
Un Illédico francés, el doctor Guelpa, que durante años ;ha he.
cho extensos estudios referentes á la higiene del cabello y á las cn neas del encanecimiento y de la calvicif, ac11 ba de publicnr el resul,
tado de sus trabajos en la «Revue.)) Apoyándose en numerosos
ejemplos, el doctor Guelpn. trata de demo$trar qne el enC'anecimíento del cabello no ha de atribuírse á ciertos rnicrobins qu e destruyen
la materia colorante, sino al contrario, á fas tnn encomiadaR lnciones antisépticas. etc., las cuale", srgún él, aúmentan en gran ma!
nera la caída del cabello y su decoloración. En ello re también la
causa de que el cabello
del hombre encanezca
más pronto que el &lt;l e
la mujer, que suele lavarlo con menos fre·
cuenc ia y conservar,
por lo tanto, las subs·
tancias grasientas, que
se cuentan entre laH
condiciones esenciales
para que los cabellos se
ma11tengan sanos.
Asimismo hace re·
saltar el doctor Guel ·
pa el hecho de que el
color de los pelos de la
barba suele ser menos
duradero todavía que
el del c11 bello. En la
mayoría de los casos
puede ohsnvarse que,
á los pocos años de en·
canecer t-lcabello, pirrden también su color
los pelos de Ja barba.
Pero como é!'tos salen
unos veinte años má s
tarde que el c:i bello,
de ahí ~edesprendeque
su fuerza vital es muc·ho menor que .l,fl del
cabello. E 1 fa cu ltati vo francés explica e· ta
anomalía por las frecuentes locion¡,s con
agua de jabón á que e-tán expue,:t, R Jo,, pelos
de la harba, ú l•·s que
las fricciones quitan,
además. su contenido
clegrasa. Considera co·
mo otra causa de la cn 1vicie }a.forma estrecha
del sombrero para los
hombres y la moda de
llevar éstos el c1bello
cortado, en tanto que
el cabello largo de la
mujerpreserva la piel
del cráneo é impide las
Vestido para comida.
alteraciones de los· tejidos y de las glándulas.
. La nue;a ~igiene del cabello que p1:escribe ~l doctor Guelpa consiste en trnt~1 rl cabello coi:i- ~ubstancias grasienta¡:: y procede"r al
masage_&lt;le l~ cabeza, prescnb1éndose en cambio el empleo de Jociou_es a_nt1sépt1cas, salvo en casos especialmente indicados. La exne·
nencia ha demostrado _qu~ con el masage de la cabeza los cabellos
suelen crec~r más rápidamente y más fuertes que con cualquier
·
otro tratamiento.

�ANECDOTAS Y CURIOSIDADES
PARA COGER LAS AVES DE CORRAL
A un palo largo se le clava ó se le sujeta
con alambre fino un trozo de alambre grueso,
doblado poi: un extremo en forma de gancho

; nm55ñiñ3l

3? La infantería, muy espaciada y sin lle·
var el paso, puede marchar sobre hielo de
siete centímetros:
4? El hielo de diez centímetros, soporta un
caballo con su jinete.
5? Cuando tiene qnince centímetros, puede
sostener un automóvil de 40 caballos.
6? Una capa de ·cuarenta c~ntimetros
sostiene el peso de un tren cargado de
viajeros.

***

SIN COMPARACION ......

Ponderaban dos mozos en Cádiz lo
largo y estrecho, y con este aparato se cogen PXflnisito del tacto de los ciegos.
-En mi t.ierra hay uno que juega al tre·
las aves por una pata. Es muy útil para alcanzar gallinas, pavos, etc., en un corral ó
Fl.l!MA YANQUl
en una jaula cuyas dimensiones no permitan
cogerlas con la mano.

'

-Señores: si no fuera francés· desearía
ser inglés.
·
,., Y otro célebre personaje británico lo contestó con mucho aplomo:
-Soy de la misma opinión que el señor·
si yo no fuera inglésr desearía ¡..erlo.
'

***
CANTARES
No siento lo que he llorado
eso lo he olvidado ya;
'
mucho más que lo pa:-mrlo,
me aterra lo que veudrá.

***

Yo bien quisiera probarte
la grandeza de mi amor·
'
pero con nada del mundo
cabe la comparación.

***

***

Un paleto se acerca con su mujer al des·
pacho de billetes:
-· Un billete de terce'ra para ésta.
-Dos duros.
-Tome V. Ahora uno para mí. ¿Cuánto es?
-Dos duros
-Pero, hombre, ¿quiere V. comparar el
peso de mi mujer con el mío? Que nos pon·
gan en la báscula ......

No le ~ches agun ' niña ,
no le eches agua
al fuego que increnwnto
toma en mi alma;
no lo apagaron
n! miserias, ni penas,
m desengaños.

***

Lo que yo por tí he pasarlo
y lo que por tí he sufrido,
en un momento de enfadu
todo lo has dado al olvido.

GOLPES ... .. MAGISTRALES.
Un médico, visitando el hospital, pregunta á un enfermo:
-¿Qué profesión tiene usted?
-Músico.
El médico se vuelve hacia los estudiantes
que le acompañan en su visita:
-Por fin, señores, encuer.troaquí ocasión
,le demostrar á ustedes lo que he repetido
muchas veces en el curso de nuestras leccio·
ne:; á i;:aber: que la fatiga y los esfuerzos caufados en el aparato respiratorio, por la acción de soplar en los instrumentes de música, es una causa frecuente de la afección que
padece el oeñor .....
Y ,lespués, dirigiéndose al enfermo:
-¿Qué instrumento toca usted?
--Pues yo, señor, toco ...... ¡el bombo!

***
ADAPTACIONES
Un cristal para espejo.-No hay más que
dar sobre una cara del cristal una capa de
acetato de amilo ; algodón pólvora y alcohol
amílico mezclados ; la mezcla hace el mismo
efecto que el azogue, y, sin embargo, es transparente, &lt;le modo que mediante ella los vidrios de una ventana pueden convertirse en
espejos, sin que por eso pierdan sus condiciones de transparencia .

Un lap6n grande para una botella pequeña. En vez de adelgazarlo por fuera, ee le hacen
por debajo cuatro hendiduras en cruz, quitándole dos t11jaditas en forma de cuña.

***

RESISTENCIA DEL HIELO
1~ Uoa capa de hielo de cuatro centímetros
de grueso, resiste el pern de un patinador.
2? El hielo de cinco centímetros puede EOS·
tener á un hombre andando.
Un pájaro para veleta. -Todas las aves pueden servir como veletas, pues al posarse, lo
hacen siempre con la cabeza vuelta hacia
el viento.

***

Eres la casualidad:
cuando no te busco viene
cuando te busco, te,vas. '

***

Llovía al morir mi madre
y las gotitas heladas,
en vez de caer al suelo
, en el alma. '
me ca1an

.

***

N_o estoy quejoso por nacla,
Y, sm.e~bargo, estoy tri. te.
La fehc1dad soñacta
·
nadie sabe en qué consi~t".
.Jo.:¡.; IRUELA .
¡Aoh ! ¡si á lo menos pudiera sacar un pequeño instantáneo de mí! ........ .

***

NO SE NADA .... ..
Un pedante dice en una nu,,ió,, :
sillo divinamente y conoce los naipes nada
- Yo soy como Sócrate8. Sé :¡ue no H}
más que al tocarles con la yema del pulgar. nada.
--Eso no vale nada. En mi tierra .,......,,.........,....,.~~~- - - - - - - - - hay otro que pasa la mano sobre el loNidos del díét
mo de un ca\)allo cualquiera, y en ~eguida dice: «Este es blanco, este estordo, este eR negro.,,
-¡ Es prodigioso! ¿Y acierta si1:;mpre?
-Ni siquiera una vez.

***
Entre dos personas.inteligentes:
- ¡Qué maravilla! ¡ Qué prodigio de
fuerza! En el Circo de ParíR ví este
verano un hombre que levantaba cuatro quintales de madera.
- ¡Eso no valR nada! En el Circo de
Colón ví yo un Hércules que levantaba
también cuatro quintales, pero eran de
hierro.

-Si te portas bien te llevaré al Cine.
-No, mamá, mejor al Principal á ver á la
TODO ARREGLADO! .. .".. .
Romo en "La Corte del Faraón."
Cierta vez fué á Londres un francés célebre
- Por desdicha-exclama unconwri1.1ti&lt;Jy en un banquete dijo estas palabras:
también lo sabemos los demás.

***

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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                    <text>AÑO

X.

MÉXICO, DOMINGO

19 DE JUNIO DE 1910.

S. M. LA REINA MARIA,
,,

•

Nueva Soberana del Imperio Británico.

NuM. 2,5.

�-38¡¿Mañana?
encajes. Una dama verdaderament 1
• .
.
Mañana, si es tan juicioso com 1
1
co!llpren~erá que la gloria del muºndºo r:sve a en sus conversaciones, ~n p~ñuelo en el cual ¡0 más not:bt e!anie Y. dtsbngmda llevará
mas glona que Jaque proporciona la . t ptvo, nada, y que no hay hmp1eza y el perfume delicadísi 1 e ...ea ~l riqueza de la tela, la
Como prenda de amor el 1:1° ca~i suti , que la rodea.
~s~a .deseamos principalmenle á vir ~- ·
,
t; e~e mno, cuyo corazon parece gran papel. ¿Qué joven n~ ui~nuelo Juega, desde muy antiguo,
latir a impulsos de los buenos
sen 1m1entoa.
que c?gió en las manos des~ a~o~a~:tre_ sus recuderdos el pañuelo
favorita?
, impregna o en su esencia
Como nota simpática, especialmente para nosotros, aunque pudiera despertar la simpatía general, apuntamos· la celebración del
2? aniversario de la Sociedad «Dionisio González,» celebración que
se efectuó el 1l del presente.
Ya en nuestra edición diaria dimos detalles del festival y hoy vamos á hacer algunas reflexiones acerca de los motivos por los cuales esa asociación nos atrae y por lo que debiera atraer á muchos.
Esta asociación puede decirse que comtituye una familia, una
familia unida.
Se ha formado en nuestras oficinas, y derimos nuestras porque
casi las consideramos de nuestia propie·
dad por el cariño que les profesamos.
Nació la sociedad «Dionisio González, »
sin hacer ruido.
Sus miembros fundadorés sólo se propusieron impartirse mútua ayuda, sin
ostentación de cualquiera especie.
En una familia, los que á ella pertenecen se tratan diariamente, se refieren
sus penas y sus alegrías y se consultan ó
felicitan mutuamente.
En las sociedades mutualistas ee tro·
pieza con la dificultad de reunirse sus
miembros, tan sólo los días de sesión ó,
por si acaso, en el encuentro cnsual de
algunos ó por la amistad particular que
los ligue, independientemente, de los fines que persigue la rnciedad.
En la asociación ccDionisio González,»
ese tropiezo ha quedado rnlvado.
Esa sociedad es un verdadero reflejo de
la familia. Los miembros que la constituyen trabajan unidos cotidianamente, y
de esta manera forzosamente tienen que
estrecharse más los lazos de la fraternidad.
En ella, examinando desde el empleado superior, hasta el más humilde de
EL TIEMPO, se observa la unión, la unión
para el logro del bien, y al decir al principio de esta nota que esa asociación también debía despertar simpatías, aun de
los extraños á ella, pensamos que las FO·
ciedades de esta índole, si como ésta llevan un recto camino, son benéficas á la
Patria, y de tanta trascendencia quepo·
dríamos asegurar que su semilla, aunque
diminuta, se esparce para producir ópimos fmtos en el mundo entero.

jo y valentía; otros desean que se le fusile sin piedad ni miserictw
día; el de aquí, lo califica de héroe; el de más allá de alt~cinado ó
ambicioso. Lo cierto es que estas «bolas» que no revoluc10nes nos
perjudican.
Digamos como el poeta:
«¡Qué delicada vida la del que huye
Del mundanal rüido .............. ,,

***

Ya se aproxima la celtbración dei centenario de la iniciación de
nuestra independencia.
Parece que no se ha meditado bien el
plan: que todo se quiere hacer reflexi6n.
Una de las ideas originales por cierto;
roas de una originalidad curiosa, es la de
reconstruír la parroquia de Dolores dándole un aspecto casi igual al que tuviera
al lanzarse por el cura de Dolores el grito
de Independencia.
¿No es fácil creer que esta reconstrucción, mejor dicho, esa casi destrucci6n
indica un retroceso?
La magnífica parroquia de Dolores,
qutJ algún estulto é ignorante escritor lla·
mara ''capillita,'' es una obra de arte,
que si en los tiempos del cura Hidal~o
no podía ser llamada capilla, mucho
menos ahora que ha ido paulatinamente
mejorándose en su aspecto y en todo lo
que concierne á la parte artística.
Hoy se quiere que ese templo ee pre·
sente lo mismo que en el año de 1910.
Curioso es ese plan é imposible parece¡
que en cabeza humana pueda caber ta1
maño delirio.
¿Queremos que todo nos recuerde b¡
iniciación de nuestra Independencia?
Así como en Dolores, se quiere retrogradar, quitémos en nuestras capitalt,
toda la belleza que han adquirido en~
transcurso de un siglo.
Que, á los automóviles,'bicicletas, 1
nes eléctricos y otros vehículos se les d
truya y sigamos recorriendo las vías p
blicas á pie, ó en un viejo simón; que
alumbrado eléctrico sea substituido
el petróleo.
En suma, estos señores que á voces
cen que nuestro progreso material es i
dubitable desean presentar la ciudad
Dolores Hidalgo como un modelo de
***
Estalliarte de la Sociedad «Dlonlslo 6onúlez, » formada por
trasos.
Dimos en nuestra edición diaria la
empleados de «El tiempo.»
Este centenario ha dado lugar á e
crónica de esta velada, que se efectuó en
.
geraciones y ridiculeses.
el «Salón de las Floree,,. Hablamos del
Hay quien piense que el próximo 15 de Se¡,tiembre ya no ha
regocijo de los socios al estrenar su estandarte, de los discursos,
analfabetas.
Las damas mexicanas van á enseñar á leerá nues
números de concierto y piezas dramáticas que formaron el progra·
pueblo.
roa, así como de los obsequios que las sociedades «Empleados de
Si en un siglo: con las escuelas del Gobierno y con las particu
Comercio)) y «Obreros Libres» hicieron al apadrinar el acto á sus
re·3 todavía andamos muy atrasados ¿qué pasará en unos cuan
hermanos de la sociedad «Dionieio González)l. ·
Omitimos sin embargo por un olvido, la descripción del hermo- días?
Si, por acaso, y es mucho decir, quinientas damas se dedican
so cuadro, obsequio de la sociedad «Obreros Libresi,.
constancia
á enseñará leer cada una á un individuo, tendré
Es un trabajo artístico ejecutado á pluma, con bellas alegorías,
unos quinientos que leen de corrido para leer el periódico chis •
ostentando la siguiente leyenda:
«RECU!i:RDO DE LA SOCIEDAD ccÜBREROS LIBRES,, Á LA H. «Drmnsro so ó pornográfico y no para estudiar todo lo que pueda condu
GONZÁLEzi,, EN EL ACTO DE APADRINAR SU R. EsTANDAR'rE LA NOCHE los al ejercicio de la democracia.
DE LA CELEBRACIÓN DE su 2? ANIVERSAJ.tIO. - México 11 de Junio de
***
1910.1, Veremos los progresos de esa agrupación en el presente año
Continúa siendo agasajado Pepito Arriol:,i.
El señor Pnisidente de la República, como otros soberanos
social.
mundo civilizado lo recibió en su residencia de Chapultepec.
***
Realmente lá gloria artística á tan corta edad debe ser sumaD'.I
Aunque no ~s casi de nuestra incumbencia tenemos que hablar
te
seductora. Quién más, quién menos, todos desean el triunfo
de cuestiones políticas, pues los últimos acontecimientos andan de
boca en boca y acerca de ellos lanzan sus opiniones los hombres este mísero planeta.
Muchos hombree mueren y su gloria se reduce á una lápida
maduros, los jóvenes, los marimachos, los mocosuelos y hasta los
algún
monumento co11memorativo que ya de nada les sirve.
analfabetas, que necesitan de un lector para enterarse de cómo an·
Otros
son elogiados y elevados en vida, cuando ya están ca
dan los asuntos políticos en nuestra República. Ya Zúñiga y Mi·
dos de la lucha por adquirir esa gloria deleznable y que ya no
rancia quedó olvidado.
satisface.
Hoy se fijan las miradas en don Francisco Madero. ·
¡Qué pobre(somos en esta vida!
Unos creen que se le debe erigir una estátua en vida, por su arro-

***

l'I

t' l.
Sobre la pérdida de unpañuel l
inmortal tragedia. Nadie que h:ye:!~ídooe /~,mOotrlta,1,~hakespeare su
,
e o o escuchado Ja
• ·--...,.
o~era de Verdi podría olvidar los
·.~~.
g:1tos del desesperado mozo, pi·
"
~iendo el pañuelo arrebatado , ¡
rnocente é infeliz Desdémona..ª
Después de esta digresión pre·
¿untarán, con justicia muchas lecto_ras: ¿como debe ser el pafiuelo?
VIt~almente ya lo dejo explicad¿
- dice una dama elegante·- ero
descenderemos á Jos detall~s. P
El pañuelo de diario, el que se
us~
?ontínuamente, debe ser de
qc)n tinúa entre nosotros el enfims1ma
batista blanca, sin más
tus~asmo por la aviadón.
adorn?s.q~e
sus festones ó jaretón
En estos últimos días el s y las im~iales de la dueña bordarton Fdipe Lebrija ha hecho enor
das también en blanco ó realce
bas de felices resultados con
~ada de adorno y colores en .los
reo plano ce Ber¡10t,"
·
en terrenos
pan~elos: basta con las iniciade1 rancho de Valbuena
les, o meJor aún, una sola inicial
, El sefi~r Lebrijano es.solamende e s as letras largas y sencilla;
te u~ afie1onado, pues además de
que son tan elegantes.
ser Inventor de un modelo de
reoplan
aePa~a mucho vestir, para saloh' ,
en uno de los viajes que
n_es, lmdos pañuelitos de encajes
,izo a uropa obtuvo en París el
siern.rre blancos, que·son verdade~
titulo de .«piloto de globos. i1
ras Joyas.. Lo¡;i hay . que cuestan
Ahí m1s~o hizo su práctica y
rnuc?os miles de pesetas. Los de
e~ Alemania efectuó una ascenencaJe y de aguja en fino "hos1on en globo libre.
la~d"' son los más ricos y distinMuy pronto, pues, hará su prigmdos.
mera ascensión en el «Bl&amp;riot,)l
Juegan papel muy importante
EL CRONISTA.
el perf~me en los pañuelos; hasta
las rr:uJeres que no perfuman su
rlo p a llevan siempre esencia en
LOS PAÑUELOS
e los.
Ac:oni:iejo á las lectoras un 80_
10 p~rfome en la "toilette". Ha
Los det~lles de la ''toilette' ' son
que ~mpregnar vestidos, lencerí!
los g~andes reveladores de la eley
panuelos en ese perfume único·
J pero
ga~ma de la mujer. El guante 1
.ide un modo tan tenue qu'
~anuelo, la bota, el perfume 'tinueoa mesa dtmtioa d I
s_e
espa!za
con delicadeza, co~ ide:
as esas cosas, insignificante's al Pmldente, ear1os
e " Soctedlld
6onzáltz.»
are
, ~mndl; Ulce·Pm Idente,
Jlntonto «D1on1s10
Ji Bár I t
hdad,
r por decirlo así· como se
cer,
encierran
la
m
.
'"'ez;
eontador,
Jlgustín
€lltaño·,
.
c
"'
uorero,
ffliguel
JI.
6onP
portancia
ayor ImPro·semtarlo, 1:uisSecretarlo,
Jlrmando Salcedo;
d~sprende el débil perfume de I
E
.
f. OtUez.
v~oleta.
a
l pafiuelo es una de las prenda
,
gus~os artísticos de su dueña.
s en que mas se observan Jos el frasco de la esencia que se
fi Para esto, lo mejor es comprar
~o, ma! cerrado, entre la ropf;e ere, mJy concentrada, y guardar81 se encuentran un pañuelo 1
determinar el caráter de su du ~n a calle, un observador;podrá casi 1mp~egna de olores y, como bris1ue sf . e'3eden perfumar. El aire se
El pañu IOd
ena.
encaJes y blondas.
per urna a, presta su esencia á
·,
e e una mujer rica vul
d
cton, estará recargado de b d d gar, eseosa de llamar la atener a os, con perfumes fuertes y anchos
Reu~iéronse los antiguos alu
dl
.
.
Greg~no, en el Tívoli del Elis:noe e extrngmdo colegio de San
para rnaugurar la sociedad forma~
~ = .. . ,. .
da por sus descendientes
, Esta sociedad pierde y.a su ca- '.
racter.
LJs hijos de los gregorianos no !
pue en tener I os recuerdos que
s~s pad:es.conservaron de aquel
P.Aablec1m1ento.
~~ ~uflde ser ni un reflejo de Ja
prim1t1va.

ª

***

di~~!~

E'

...........ººº~

~ECUE~OO

.

DE LA SOCIEDAD 'ºOBREROS llBRES ··
H."DIONfS!O GONZALEZ'

1

Obsequio de la Sociedad «Obreros l:lbm."
tintero ofrecido como Prtsente á la Sociedad por la de «".:mpleados de 11
Pots. de El Tiempo llustrado
.,.ommfo i&gt;
'

�-388MEXIOO MUDERNO

EDIFICIOS QUE SE INAUGURARAN EN EL CENTENARIO.
(ESTADO .ACTUAL,)

Vista de la nueva Escu!la Norm.al para Profesores.

Vista exterior del Manicomio Oeneral de la Castañeda.

Una boda parisiense en Arlés.
El día. 5 de este
mes efectuóse en
Arlé3 la boda de la
· Sra. de CbevignéBichoffsheim, reina
del felibrige provenzal, con el poeta parisiense Francisco
de Croisset. Este
iicontecimiento ha
sido solemnizado en
11quella ciudad con
grandes fiestas.
Primeramente celebróse ~n la alcaldía el matrimonio
civil, en el que el alcalde Sr. Granauq
pronunció- un discurso en provenzal
y otro en francés, el
primero dedicado á
la novia y el i,egundo al novio. Fueron
testigos, por parte
de éste, el prefecto
de Vaucluse, Sr. Bellendy rn represen-

Uno de los patios del nuevo Manicomio.

·¡

--,-.
I

.

ll

Fachada del nuevo edificio de la Secretarla de Ouerra y Marina, construido donde es1aba
la Administración Oeneral de Correo~.

tación del Sr. Claretie y el célebre
poeta Juan RicheJJÍD, y por parte de
aquélla, el ilu~tre
vate Federico :Mistral y Pablo Marietón.
Desde la alcaldía,
dirigióse la comitiva
á la iglesia de San
Trofimo; Croisset
daba el brazo á la
Sra. de Richepín y
Mistral llevaba del
suyo á la novia. En
to d o el t:ra,yecto,
una multitud inmensa aclamó con
delirante entusiasmo á los recién casados y á sus acom·
pañantes.
El arcipreste de
San Trofimo bendi·
jo la unión; durante la ceremonia religiosa, los famosos
r:antores de Saint
Gervais y la orquesta de instrumentos

Conjunto de ¡abellooes de la nueva Escuela Normal.
Fots. de El Tiempo Ilustrado.

n.111iguos ejfCU far,1n notablPs corn po~iciones. Era 11 cerra ele ó 11ficionados que fle afanan por conquistar un campeonato
las ~Oi de la tarde cuando 103 novios y los invitado", 11elama- . más .1 menos importante.
dos mcPsañtemente por el pueblo, sentáronse á la mern para
Por. punto general, los andarines son gente joven y vigorocelPhrar la comida de bodas.
sa y las carreras que efectúan, dejando aparte las expedicioTerminado el banquete, hubo corrida de toros, renovándo- nes de los globe trotters, son relativamente cortas. De aquí que
se allí las ovaciones á los novios, á Mistral y á Richepín; y Rea de admirar la hazafia realizada por el yanqui Eduardo
por la noche disparóse un castillo de fuegos artificiales en el Weston, hombre de setenta años, que recientemente ha atraRórlano y se celebró un gran baile al aire libre.
vP.sado á pie el continente ame_ricano de~de Los Angeles (CaComo dice, acertadamente, un periódico de París de donde lifornia) hasta Nueva York. adonde llegó el día 2 de este mes
tomamos Psta explicación, fué aquel un hermoso día para la después de haber recorrido los 5,000 kilómetros que separan
unión de las lenguas de oil y de oc.
á aquellas ciudades en 88 días, es decir, habiendo andado,
por término medio, á una velocidad de 63 kilómetros por día.
A su llegada á Nueva York, Eduardo Weston fué recibido
UN ANDARIN J~,fOTAEL.EJ
por varias delegaciones de clubs atléticos y llevado en triur,fo
á las Casas Consistoriales. En la página 396 de esta edición
publicamos un grabado que representa al anciano andarín en
Continuamehte publican los peri_ódicos noticias de andari- la última etapa de su marcha. Nadie al verle diría que ha reanes célebres. Unas veces son globe trotters que dan á pie la lizado una de las mayores hazañas que registran los anales de
vuelta al mundo para ganar alguna apuesta ó si.mplemente las carreras A pie; su aspecto y su porte no revelan el cansan·
para ver tierras sin gastar un céntimo; otras son profesionales cio natural después de tan extraordinaria caminata.

DAMAS DISTINGUIDAS

1

I.
SRIT.A.. MA.RIA LUISA ITURBIDE

Paticµ'e la nueva Secretarla de Ouerra,

Corredores de la nueva Secretarla de Ouerra.

~================~'.:::================================::::::::======================Fo=t=.d=e=E=L=T=IE=H=P=O=IL=U=ST=R=AO=O=.====::::!

I

SRITA. VIRGINIA ITURBIDE

Q ue han partido en viaje de recreo á Europa, en uni6n de su familia,

�-390-391-

BELLAS ARTES
ce El Tiempo Ilustrado,&gt;&gt; at~nto siemprci á reflejar en sus pági nas el movimiento artís1ico mundial, se complace en reproducir las pinturas muralts Pjfcutadas por PI ilustre y laureado pintor español Enrique Simoni,t, P.ll
una de las salas de lo criminal del
nuevo edificio del Palacio de J usticia de Barcelona.
Tres cuadros alegóricos: el nerecho romano, el can6nico y rl 1il.flrítimo, decoran esta s¡¡,la; merccien
do los más entusiásticos aplam,os
de cuantos han tenido la fortuna
de admirarles, por la grandiosidad
de los asuntos, lo irreprochable
del dibujo; el acierto en la com posición y la brillantez del colo rido.

I:iecorte usted esto.

BELLAS ARTES

En la Avenida dd 16 de Septiembre encontrará usted los
carros de las siguientes líneas:
Atzcapotzalco, Tacuba, Col onia, Guerrero, Belem, Santa María (La Rosa), Santa María (Alameda), San Rafael, Condesa y
Roma.
En las calles de San Agustín,
Tiburcio y Ortega, encontrará usted los carros de las siguientes líneas:
Tizapán, San Angel, Mixcoac,
Tacubaya, Niño Perdido y Penitenciaría, Juárez y Loreto.- CoM- .
PAÑÍA DE TRA NVÍAS DE MÉXICO.

DE LAS MUJERl!:S

R~ra vez convienen los hombres y las mujeres sobre el mérito
de una mujer; sus intereses son
los mismos; y las mujeres no se
Las Fiestas de San José Oriol.
agradan. unas á otras por los mis·
mos atractivos que placen á los
hombres. Mil circunstancias que
Como complemento de las fiesencienden en éstos las grandes
tas que en Ro::na se celebraron hasimpatías, engendrañ en ellas la
ce un año con motivo de la canoaversión
y la antipatía.
nizaci6n del beato José Oriol, BarAlgunas
jóvenes desconocen to·
celona, de donde fué hijo preclaro
cias
las
ventajas
de una feliz natu ·
el gran taumaturgo, ha celebrarlo
raleza,
pues
desdeñan
y malogran
recientemente otras que han dacio
esos
dones
del
cielo,
tan
raros y
ocasión á que se manifestaran en
tan
frágiles,
adoptando
man
erlls
todo su esplendor los sentimienafectadas
y
falsa
imitación;
todas
tos religiosos de la inmenrn masus actitudes son fingidas y hasta
yoría de nuestros conciudadanos.
el sonido de la voz es imitado. Se
Comenzaron .estas fiestas con la
componen,
se retocan, se mira n
conducci6n solemne de las reli·
y
no
están á su gusto si
al
espejo,
quías del Santo desde la iglesia
El aviador mexlcao'o ~lituel LebriJe,
no se alejan todo lo posible de su
del Pino, en donde se guardan, á
que ha hecho muy buenas pruebas de avlaclóo eo Valbueoa coo uo urop:ano
natural. Por eso gustar. menos.
la Catedral; en la basílica celebró«Bleriot,»
-El adorno es arbitrario; la,
se un triduo y varias funciones
belleza
es poca cosa más real y
religiosas á las que puso término la grandiosa procesión orga- ·
más independiente de la moda, del gusto 6 de la opinión.
nizada para devolver aquellas reliquias al templo de donde
-Una mujer bonita con las cualidades de un hombre di~crese h1,1.bían dado.
to, es de un trato delicioso, reune el mérito de los dos sexoi'l.

BARCELONA

EL

DERECHO MARITIMO

BELLAS ARTES
,.

°E·SIMOIO •

"'·~

r-

EL DERECHO ROMANO

........_·__ ,., Jd

Cuadro mural de Enrique Sirnonet pintado para el Palacio de Justi cia de Barcelona.
EL DERECHO CANONICO
Cuadros pintados por el pintor Enrique Sirnonet para el Palacio de Justic ia de Barcelona,

�-392-

LOS P ESC .A DORES
.:::::::::::::::::::::::::::::::::·.::::·::::·:::. 0000:: . ,..,.... ······=·····

,,

La noche caía rápidamente rnbre el lago de Tiberiades; millares de estrellas resplandecían ardientes en el cielo negro y
se reflejaban temblorosas en las aguas. Una ténue claridarl
blanquesina coronaba corno un nimbo pálido las sombrías y
boscosas montañas del Herunn, de Cafa.rnaum y de Betsaida ;
v una fresca brisa cargada con los penetrantes aromas del hazahar, de los tamarindos y de las yerbas silvestres, venía de
lo alto de las colina's.
En la calma profunda del anochecn, escuchábahse tan sólo
los plañideros balidos que se escapaban de los. apriscos, el ·,
lento y acompasado rumor de los remos de alguna barca
pescadora que surcaba el lago, el eordo cuchicheo de las olas
mordiendo las riberas.
Jtn una playa estrecha y arenosa, hacia las márgenes de htierras de Felipo frente á
Magdala y Tiberiades, había algunos hombres reu nidos alrededor de una foga.. . ,/
t.l. No lejos de ellos veíase,
emergiendo de los cañaverales de la orilla, la negra silueta de una barca.
Los rojizos resplandores
del foego iluminaban 1o ,1
rostros atezados y curtidos
por la intemperie, de aque·
llos hombres, sus robustos
cuerpos cubiertos de pi"le•
de carnero y de andrajosas
y desgarradasltúnicas de telas groseras. Ca~i todos eran
jóvenes; y, á juzgar por las
redes que estaban tPndidas
á su lado, pe,cadores d e
aquellos contornos.
Hablaban en voz baja, con
rápidas frases, como consultando unos con otros algo
grave que los preocupase extrañamente, mientras iban
tendiendo al calor del fuego
algunos trozos de carne de
pescado.
De pronto uno de ellos,
hombre de frente estrecha
y gruesas facciones, que permanecía con la mano en la
mejilla y la mirada perdida
en un punto indefinido, dijo
con voz áspera y breve en la
que vibraba una sorda irritación, volviendo el rostro
hacia sus compañeros:
- ¿Por qué lo persiguen
siempre? Todos dicen que es
elhijo de David, el Rabbí
verdadero, el que nosotros
los pobres esperamos desde '
hace ta~tos años. ¡Qué mal
lfls hace! ¿No resucitó á la
hija de J airo, no ba sanado á los ciegos de nacimiento, á los
leprosos, no nos ha cumpli~o lo que nos dijo aquella mañana
cuando nos llamó en Betsaide?
- Ahdrés-dijo otro de los pescadores, cuya cabeza principiaba á encanecer- tú no sabes de esto, porque no has estado en J erusalen. Lo persiguen porque allá, en la 1.-inagoga,
lea ha dicho que de nada sn vían las abluciones; que era ne·
cesario principiar por lavarse los pecados. No lo entienden,
no quieren entenderlo; lo persiguen porque arrojó á los mercaderes del templo, porque ellós no pueden hacer milagros! ..
- Sí Pedro, dices. verdad, lo persiguen porque le tienen
envidi¡ -terminó el que antes había hablado clavando su mirada vaga y ardiente en el fuego.
Un adolescente de negros ójos dilatados en los que brillaba
un inteneo resplandor, dijo entonces con voz baja,· inclinándose al oído del que llamaran Andrés.
- Yo estaba presente en Cafarn aunn cuando vino el centurión á pedirle que devolviese la salud á su hijo. ¡ C6mo brillaba su rostro de ~legrfa cuando le dijo que se fuese á su ca-

sa y allá encontraría lo que habfa venido á buscar! Con qu f
sonrisa nos dijo: «Ha tenido fe, y por eso ha sido escuchado,»
y desde entonces yo lo r-igo! ....... .
- Sí Juan tenemos que seguirlo hasta el fin de nuestra
vida, dijo Pedro alzando lentamente los ojos al cielo.
Y Andrés agregó con voz ahogada, como hablándose á 1&lt;Í
mismo:
-Desde que estoy con El, me parece que no sintiera ni i,l
hambre ni el frío, ni la sed ; todo es alegría para mí. En la
casa de mi padre, cuando todos hablan, no puedo escuclrn r
lo que dicen, porque sólo pienso en Él. A veces cuan~o est~y
sólo de,noche, en la barca, me parece que lo veo venu hacia
mí, 'en la obscuridad, como si estuviera vivo..... ¡Qué extrañ o
es todo esto!
Mient ras And rés hablaba
así le escuch:i ban todos ahsortos, co mo bebiendo ávidamente sus palabras; sólo
Pedro se había cubierto l:.t
frente con las manos pareciendo meditar al mismo
tiempo que escuchaba .
Por fin alzó el rostro dou.•; rlf-l brillabiin las lágrimas, y
dijo con voz temblorosa:
--¡Cómo ha cambiado tocio para nosotros ahora! Antes de conocerle éramos como ciegos q ue íbamos á
tirntas llenos de temor y de
1risteza . ¡Y ahora! ... .. ahora tenemos ojos para verle,
manos para ayudarle y pies
para. seguirle. Aun me pa-· rPce ve r'l o aquella noche
aquí en el lago .. .. ¡Con qué
majestad terrible avanzaba,
rodeado de luz y de rayos,
Robre las aguas, en medio de
la tempestad! ¡Qué éramos
nosotros, qué el mar y el cielo ante aquella grandeza!...
Aun me p a r e ce escuchar
aquPlla.s palabras que nos
hicieron estremecer, cuando
me llamó y yo fuí hacia él
i-obre las ola!". Jamás olviJ aré cuando me levantó hacia sí entre las aguaf', con
una inmensa fuerza y me
dijo: «Hombre d e poca fe
¿por qné has dudado? Desde ese instante á nada temo
sobre la tierra; mi éuerpo,
mi alma, mi vida, son suyos para siempre!... ...
Mientras Pedro hablaba,
los demás guardaban e.ile11cio é inclinaban la cabeza
absorbidos por el recuern o
del miln gro De pronto se estremecieron ; rápidiis piFadas rernnaban hacia el lado de las colinas. Una figura alta y blanca
avanzaba hacia los pescadores. Todos la contemplaban con
temerosa mirada. Un hombre joven aún, vestido con una
blanca túnica de paño burdo orlada de azul, estaba frente á
ellos; una especie de turbante de lino atado á la frente cubría le
la cabeza poblada de largofl y ensortijados cabellos castaños
que le caían á la espalda y sobre el pecho. En su rostro moreno
y enflaquecido, resplandecían intensamente sus grandes ojus
tenebrosos que irradiaban la tristeza , la dulzura y el ensuefí.o. Una corta barba nazarena, de ese tinte rojizo que suele
tomar el cabello expuesto siempre á la intemperie, rodeábale
el óvalo de la cara; en sus labios entreabiertos había una expresión grave, misteriosa, llena de. melancolía y de bondad.
De pie, frente á los pescadores parecía interrogarles... . y de
pronto les dijo con una voz clara.y musical, serena y fi rme:
-¿De qué habláis? Tardaron un instante en responder, como consultándmrn con
la mirada., y por fin Pedro dijo con una voz apagada:

- 393-De Vos, maestro; de los milagros. Nos preguntábamos
á su encuentro pidiéndole, con grandes lamentos, que lo sopor qué os peraeguían siempre.
corriese. Entonces el hombre sacó varias monedas y se las
El, mientras Pedro hablaba, sonreía dulcemente, como si
&lt;lió. Pasó el t iempo, y una vez que el hombre rico estaba posupiese todo aquello; por fi n replicó:
seído del vino, tuvo una gran riña con uno de sus compañe- ¿No sabéis que nadie es profeta en la tierra en que ha na·
ros, y sacando del cinto un puñal se lo hundió en el corazón
cid o?
á su adveraario. Después huyó. El p0bre había presenciado
Después de estas palabras, envolvió á todos en una larga .
oculto la reyerta; y entonces fuese donde yacía el cadáver,
mirada dolorosa y profunda, impregnada de compasión y de
to:,rió el cuchillo, que estaba clavado en el pecho del muerto,
ternura, y se sentó no lejos de ellos, mirando el lago que esguardólo entre sus vestidos y se tiñó de sangre l&amp;. túnica. Al
taba al frente. Inclinó la cabeza sobre el pecho, y pareció
día siguiente, lo tomaron los soldados; y como confesara que
avismarse en sue reflexiones.
él había sido el asesino, fué crucificado y murió en los torLos pescadores habían callado; contemplaban 6jamentP,
men~os sin decir una palabra. Maestro, ¿qué decir de la virtud
con los ojos agrandados y
de esehombre?
una expresión de viva anr:ff: -------:::-::--= =--:-:--~;---=-=:-,-::;:=:-== = ~~ ---,=_..,,::-- ,
Jesús guardaba silencio.
gustia pintada en los semY Juan dijo:
blantes, la inmóvil figura
-Había una vez en Fedel Maestro que meditaba.
nicia un comerciante que
Al frente las negras aguas
traficaba en telas de seda
del lago teñíanse poco á poy de púrpura. Mucha era
co de largas franjas de una
RU fortuna , y se creía'feliz.
·luz blanca y moved iza que
Una vez tuvo que hacer un
daba á las olas al eFparcirvia je á Tiro para traer merse un siniestro color violácancías. Su esposa y gran
ceo; la luna roja y enorme
número de am igos fueron á
subía lentamente tras de
despedirlo á la orilla clel
las montañas de Gerghe~:i .
mar con grandes demostraDe pronto el Maestro .i Iciones de tristeza; pero la
zó la cabeza volviendo dfl
esposa alegrábase en el fon su abstracción; y, como si
do de ilU corazón por el
hablara co nsigo mismc,,
via je, porque no lo amaba
murmuró suavemente:
y deseaba quedar Ji bre de
-¿Cuál i,erá la virtud
él; y los amigos sólo lo
más grata á los ojos del Se(]Uerían por bU dinero. La
fior?
tarde e~taba fría y tempesDespuéa clavó la mirada
t ilosa., el mar agitado y
penttrante é interrogadora
sombrío. Cuando, por fin,
en los pescadores.
se em harcó en el e~quife
Ellos guardaban silencio,
qne debía Jh,varlo al navío,
meditando al parecer sobre
to&lt;loR se retiraron rápidaaq uella pregunta.
J
mente. En la playa desierPor fi n, Ptdro dijo:
1
ta sólo qued6 mirando el
-Maestro ¿os acordáis
mar y el buque que se perde la mujercananea?- Ella
día. entre las olas, el perro
vino á Vos en demanda de
tiel de la casa en quien nasalud de su hijo y vos la
die había reparado. Las
rechaz3steis una vez: Vol olas habían crecido y un
vió nuevamente, y con lá furioim viento de tempesgrimas en los ojos os suplitad agitaba las aguas. Ya
caba que la atendiérais;
la noche había caído, cuannosotros os pedimos que la
do el perro se lanzó de lo
escucháseis y nos contesalto de las rocae al mar patásteis : «Yo no soy enviado
ra seguir á su amo á quien
sino á las ovejas perdidas
rreyó
en peligro de perecer.
de la casa de I srael». Por
Pero
la
tempestad fué en
fin llegó hasta Vos. Aún la
aumento,
el cielo se puso
veo á vuestros pies, cuando
y el animal eigui ó
negro;
en medio de los sollozos os
siempre en la obscuridad ,
pedía que la socorriérais y l!.!§~~==~~bié!~~!!!!!!~~~~~i====·--~-~
,
...i...,~~
sobre el mar, luchando con
vosnadadecíais. Despuésle
las olas que lo llevaban lec.lijísteis: «Aguarda que se sacien los hijos. No parece bien toju::; dtda orilla. Al fin las fuerzas se agotaron y pereció sin que
mar el pan de los hijos para dárselo á los perros». Y ella os
su amo supiese jamás que había muert'o por salvarlo.
contestó: «Es verdad, señor, pero á lo menos, los cachorrillos
Juan guard6 silencio clavando en el Mnestro su mirada que
comen debajo de la mesa las migajas que dejan caer los hijos.&gt;)
interrogaba ...... Entonces Jesús volvió lentamente su rostro
Y entonces, Vos, qu,e queráis probar su virtud le dijisteis al
triste y severo hacia los pescadores, y, posando en ellos la mifin: «¡Oh! mujer, grande es tu fe; hágase lo que deseasJJ. Y su
rada de sus ojos profundos, húmedos de lágrimas dijo:
hijo se salvó. Esa mujer tenía la fe y la humildad del Señor.
- He allí la abnegación ignorada, y, á veces estéril de los
DesJ&gt;Ués de este relato, el Maestro callaba contemplando,
humildes, de lo.s inocentes y los pobres, qu~ son daros al
al parecer, la claridad de la luna que rielaba en las inquietas
Sefior.
olas del la.go. Andrés dijo entonces:
Y sus palabras resonaron claras y armoniosas en el dulce
-Sefí.or, yo conocí á un hombre en Idumea que tenía mu'3ilencio de la noche.
chos rebaños y dinero. Como en nada trabajaba, por ser granYa la luna había salido por completo tras de las colinas "
de su fortuna sólo pensaba en gozar de la vida y en divel'tirsu ~ran ~isco rojizo bogaba en la atmósfera dorada y vapo~·ose. Una vez, un hombre pobre que estaba inválido para el
sa, 1lummando todo el valle de. Galilea.
trabajo y no tenía como alimentar á su mujer enferma, corri6
F EDERICO GANA G.

�•

- 395-

-394-

¡ unto de vista, aunque &lt;on

ROOSEVEL'T

menos sagacida~,. i:e parece
mucho á los rohticos france-

(Juioio del historiador italiano
Guillermo Ferrero.)

••

Roo,evelt es una mez h
singular de cualidades opue,tas.
-Soy un bárbnro, Sr.· f t&gt;rrero, me dijo un día des pues
de haberme moi;trado la hel'
mosa colecci6n de fusi:es que
le han servido · para sus ca t:e
rías de Africa.
Este hombre tiene una aílci6n viYísima á los ejer,icio~
1·iolentos á los sport.~ µeligrn·
Ros, á la ~aturaleza salraje, :',
todo lo que parece oponerst:
más á la idea de una civiliznci6n refinada. Pero ese bárli·,ro es también un hombre de
alta v fina cultura; un intefrcltuil, •como se dice en Europa,
un scholar, según dicen en los
:B.:stados Unidos. Su cultura
y su pasión por la lectura Eon
~xtraordinarias; lee sin cesar
en todos los momentos des·
ocupados que no consagra ~l
Rport; con asombrosa rnp1dez, y gracias á su excelente
m"moria, retiene una parte
considerable de lo que lee. Su
gusto por las ideas generales
me asombr6, sobre todo, en
un hijo de un país cuyo principal defecto eR precisamente
carecer de i de as genera lPR.
Buena 6 mala, ese cazador de
fieraR tiene su filrn:;ofía de la
vida y del mundo, y de~de t·Re

eomo 11111arA Roosmtt á new York.
!Caricatura del .,Judie..)

ses.
·r' .
No es, pues, d1 1c11 comprender por qué u~ bom bre
dotado de tan extrano temperamento se preocupa ta_nt.o
del grande y eterno c~n~~?to
de lo que se llama la e1v1hzaci6n y el estado de las cos·
tumbres que se de~ne como
barbarie. Ese cor,flhdo l~ llern en ~í mismo hasta cierto
punto. Pero la sociedad en
que· vi Ye, de la cual es una de
I as mayores figuras, debía
también á cada mome,nto, hace, le sentir hasta que punto
ese gran problema es ~n problt'ma vivo, eterno, umver~~l.
Lo que llama más. la atenc10~
en la joven Aménca al obse_r ·
rndor europeo q_ue lle~a srn
ideas preconcebidas, favora1,les 6 contrarias, es la_mez?la
&lt;le elementos contrad1~tonos
c¡ue componen á esa soc1~dad.
~e encuentran allí mezc1a~oR
con las exuberancias de la JU.
Yei1tud, los signos de una ve·
Í"z precoz; jon·n en algunas
cosas. América es en otras
más vieja que la vieja Europa; si hay un país en que
pueda estudiarse el Po d_e r
c\('structor de la civilizac16n
que, sin embargo, conserva
todavía tan rico tesoro de
energía p r i m i ti Y a ' ese es
América..
Habría mucho~ ejemplos

......_ ·~~~-=-c-~=====-~~--:c,:,~~~~~ff:fir:frliiiii-.iiiiiiii-.

e1 ex,Pretldente de los eitados Unidos en ma dtl ministro del Tnterlor de 101 Palses Batos, en Rotterdam
(En la partt Interior, abajo dt mr. Roosmll uist á su bija y Ala Izquierda de tsta á Stl bllo,)

que citar; me limitaré á uno solo, el que tanto ha llamado la
desde el fondo del corazón le he deseado que .;u optimismo no
atenci6n del bárbaro Roosevelt: la dísminúci6n de los nacile prepare decepciones. Pero no estoy muy' seguro de que ese
mientos. He oído á menudo en Francia, á los admiradores &lt;le
optimismo pueda llegar á ser una :filosofía universal de la vi·
la joven América, quejarse de que en Francia «envejecida)) no
da, buena para todos los países y para todas las épocas.
aumenta la poblaci6n. Y las estadísticas habían revelado ya
1910.
GUILLERMO FERRERO.
que la po b laci6n
americana disminuiMONTEVIDEO-FIESTA EN LA LEGACION ARGENTINA .
ría en vez de aumentar, si Europa fio deslA FUNDACION
cargara en ese inmenso continente su exDE BUENOS AIRES
c es o de poblaci6n.
Pero los números 110
dan nunca más que
Cu,dro de Moreno Carbone·o
un a pálida imágen
En el zaguán del
de los grandes fen6precioso
estudio que
menos de la vida.
ha
edificado
reciefi-La vida ameritrn1ente
D.
José,
y
cana está organizada
que
muchos
años
disde un modo tan com frute, está expuesto
plicado, es tan cara y
el cuadro eneargado
tan rápicla, que la;
al mM estro para el caclases medias y bajas
bildo bonaerense.
tienen una creciente
Como pieza de mo- ·
dificultad para edusaico
encaja el gran
car sus niños. Faltan
lienzo
en la estancia
tiempo, dinero yacaque
con
la disposici6n
rn también abnegay
decorado,
con los
ción.
accesorios,
armadu
Ro os e v el t tiene
ras,
sillas,
españolas
muy clara conciencia
de jinetear, espadas
&lt;le este estado de code cinco palmos y fi sas. Le dije un día
no
lazo de empufiaque me parecía ver
se ha convertidura,
en la joven América
El Dr. Sáenz Peña, futuro presidente de 111 República Ar11entloe, esperando la llegada del
do en característico
caracteres de v e j e z
presidente de la República de Uruguay
zaguán de la morada
prematura ......-Tiede un cinco-centista.
11e Vd. raz6n- me contestó. Es un gmn error llamar, como
Parece que los personajes de la composición, contemporáhacen en Europa á cada instante, «paísea jóvenes)) á los de
neos del gran Carlos V. y del tenebroso Felipe II, tienen la
América. La expresión no es clara y se presta á coufusione~.
ca::;a dispuesta para el regreso de su expedici6n á las indias
En realidad, la América ba sido y está todavía poblada por
del Nuevo Mundo.
europeos, que vienen de países de vieja civilización y que con·
Antes ele examinar la obra del artista, resulta conveniente
tinúan allá la vieja civilización.
é instructivo dedicar unos minutos de contem placi6n al marco
-Usted e~ un gran historiador, - me dijo al despedirnos-de oro apagado y puro renacimiento e~pañol, que en bien trapero demasiado escéptico y pesimista.
zado cartel n.visa lo siguiente: ·
0omprendí muy bien lo que quería decir con esa frase, y
« El súbndo clh 11 de .Junio de 18GO, el gener:tl J uan de (:a·

LA.

FUNDA.CION

DE

BUEN' Os AJRRS

(Cuadro hecho por el pintor español Moreno Carbonero, por encargo del M uniciplo de la capital argentina.)

�Cerca, el caballo de ·Gar.1y, de raza andalnza, mostr~fi.do en
ray, con los G3 soldados 1·ohlaclore~ después de haber nomla montura el pistol6n de rueda y la bolsa de mumc.iones;
brado los alcaldes ordinarios y regidores, fueron á la plaza.
está piafando y ten-ido del brid?n por un i~1dio mocon con
pública marcada en lit. traz.1, y ayudaron á alzar un palo y
guillapi de cuero de ven~~o, pmtado de ro10 y negro, por ?ª·
madero por Royo público y concejil para que sirviera de ármisa; á la cintura, el chmpá y la bolea; .en la cabeza, la crnbol d,; justicia, y ante el estandarte r¡,a\ y la cru z ech6 ma·
cha de plumas, y va armado de arco y flechas.
no :l b esp~da y cort6 yerbas y tir6 cuchilladas, por lo que
Asoma después al frente de los suyos, Alonso de Vera y
nadie le contradijo, y tocando el madero con la espada tom6
Arag6n, capitán de la gente de á eab.allo, cara de perro según
poscf.:iún 1::n nombre drl Rey de España Don Felipe II, lele decían á él duramente sus subordmados.
,·:tninndo acfa Pedro ele Xerez, ernribano público del cabildo
Están los jinetes con mosquetes, largas lanzas, y a1guno
y gobernaci6n. »
aparece de punta en blanco.
No menos curioso que esta leyenda es la del pergamino que
Lejos, sobre las turbias aguas del Plata, ~e. Ye ~nclado el
aquellos fieros primitivos colonizadores clavaran al madero,
«San Crist6bal,» en el que fueron los exped1c10nar10s desde
y que, bajo una cruz, decía:
Asunci6n y en d que ocho días después embarcaron el pa«Ninguna persona sea osado á le quitar vatir ni mudar so
rlre Rivadeneira y el capitán de la gente de á caba11o para
pena de muerte natural, así lo provey6 y rdlncló el general
'
dar cuenta [t Felipe
Juan de Garay.
•
II de la nueYa fun«Pedro de Xerez esdac·i6n.
cribano público del
Viste Juan de Ga,cabildo y gobernaray calza'3 atacada~,
ci6n, ] 1 días del mes
borgoñota y medrn
ele Junio de 1850
armadura de empanilOS.&gt;&gt;
vonado negro ; cruza
Convenientemente
el peto la banda carpreparados por la f'
mesí con fleco de
anteriores 1,eye ndas
oro que acusa la capasamos á examinar
teg~ría de capitán
el asunto desarrollageneral.
do en el hist6rico
El tipo es de vas·
cuadro.
co. con la barba reEs el momento en
coÍ-tada por los lados,
que el re e io Yejete
según moda que paJuan de Garay desr&lt;'cía adoptada por
ea rga tres tajos sobró
caudillos e o m o el
el leño para la progran duque de Alb~.
clamación en nomVivían en gran mibró del Rey.
seria
los soldados de
~fochas per.;onajes Barcelona. -Proml6n ctltbrada para trasladar las reliquias de $an !)ost Oriol dtsdt la eattdral á la lgltsla del Pino. aquellos tiempos;
rodean al general en
pero en los actos oficiales y en las grandes ceremonias oculla solemni&lt;lad del acto. A la izquierda el padre Rivadeneira.
taban la pobreza, y en la indumentaria, si alguna vez raida,
superior de los franciscanos, tiene la cruz alzada, y cerc.a del
siempre hacían alardes de lujo. Y así aparecen en el cuadro
religioso, el regidor que actúa de alférez, tremola bandera al
de Moreno Carbonero, con vestimentas deslucidas por las camnombrar al Rey.
.
pañas; pero que por el corte y la riqueza, de las 3.estrozadas
. Más, al fondo, en elegantísima y severa figura, con capa tertelas debieron costar muy buenas rublas a sus pose,edor~s..
ciada a la andaluza aparece el joven Alcalde D. Alomio Mar·
Dentro de la manera más apretada del maestro esta la tecm.ca
t~l de Guzmán, se;illano y único entre los expedicionarios
del cuadro que revela verdadero afán y gran cariño en la eJeque pudiera ostentar el d~n ante su nombre.
cución. La' nota es limpia y luminosa; el dibujo, fir~e; la
Los arcabuceros y soldados de primer tér¡nino tienen qui·
composici6n, natural, y el fondo, panorámico. El e~tud10 del
tadas las armas que dejaron para el trabajo ae plantar el Roasunto y de los personajes ha costado seguramente a Moreno
l!?, y detrás, un anciano de negra vestimenta es el superviCarbonero un horror de consultas y lecturas. Muchos.pt-rfiles,
vie:1te de la expedición Mendoza realizada cuarenta años an ·
y detalles matines de esta obra me confirman la creencia de que
tes. Figura este personaje entre los de Garay, para señalar el
Moreno Carbonero vivi6 con Carlos V. y los Felipes Reyes.
sitio de la antigua poblaci6n que destruyeron los indios queAsí cuando le veo no dejo de exclamar, asombrado:
.
randíes. En segundo plano varios soldados, algunos mesti-¡ Qué bien conservadito está don José, á pesar de los si_.
zos, hijos de los guerreros que acompañaron á Mendoza y se
glos que cuenta!... ...
casaron con mozas indias. A la derecba de la composici6n, en
Sea enhorabuena por la terminaci6n de la hermosa obra,
primer término, están dos perros de los que, según nadie igy
á
otra.
nora, nuuca faltan en todo festejo público.

,,

Hrlh.- Boda dt 1a señora ehtvlgne·Blcboflsbeln, reina dt Wlbrlgt provenzal, con
'francisco erolsset. - ta comitiva, al frtntt de la cual va la novia, dtl brazo del
gran poda mistral, st encamina á la lgltsla dt San troflmo, para ctltbrar la
cm111o~Ja rtllBJosa.

"'

El andarín yanqui Eduardo Wtston, dt 70 años. que mlenttmcnte ba morrillo i
ple, en u dias, los s,ooo kll6mttros q•t uparaa á 101 Hngtlts reanrornlaJ dt
nuva York. - ,oto9rar1a tomada durante la última etapa, antes dt negar ílnue·
va York.

RAYO DE LUZ.
!ESCENAS EVANGELICAS )
(CONT11"UA,)

Porr ~eynés monlaurr.

Ttrad. del P. tJaime Pons,

s

ú

jera, y cesará luego que se extingan los últimos ecos del triunfo
que le ha proporcionado el estupendo· milagro que obró. Y adeos corazones amantes hallan si.empre en sí mismos más ¿,qué va á conseguir con una muerte prematura? Si quiere de
inagotables recursos de esperanza. La entrevista veras perpetuar s-c obra en el mundo. es preciso que le im prima
que acababa de te·ner Susana con Jesús dejaba en- más vigoro110 impulso. Como ves, Smana, por más que nos empetrever con sobrada claridad, cuál sería el éxito que ñemos en lo contrario, Jesús de Nazareth resulta para nosot ros u11
tendría la misión del Maestro. Sabía la joven, por misterio. Que es un gran profeta, no cabe dudarlo: ¡Es además ti
lo que acababa de oír de sus labios, que ccEl tenía Mesías? Aquí eRtá el enigma. ¿Por qué no le preguntaste qué con ·
que beber el cáliz de su padre» pero ¿qué género de cepto tenía de· sí mismo?
- ¿Y quién se atreve á preguntar ,&lt;quién sois á un hombre que
cáliz era éste? ¿Sería muy amargo? ¡Iba por otra
,e
llama á sí mismo el Camino, la Verdad y la Vida? Ya me diparte esta predicción acompañada de tantas otraR á
jo
bien claro qup no me hallaba en disposici6n de entender mu cual más obscuras y misteriosas!.. .... ccQue resucitaría drf:r,ué:i de
chas cosas: yo presumo quepasu muerte, que les llamaría otra
ra dentro de breves días nos prevez á su lado, que nadi¡i sería
. para revelaciones sorprendenteF,
capaz de arrebatarles la alegría
puesto que me certificó que más
en que se vería entonces inunadelante las entenderfa y que
dada su alma.&gt;&gt; Hablaba.de muercuando fuere levantado de la tie1ey su lenguaje parecía más bien
rra me atraería así con sus resindicar la vida! ......
plandores ..... . ¡ Cuando fuere leA medida que iba avanzando
vantado de la tierra! ... ... ¿ComSusana por la ruta de Jerusalen,
prendes tú esas· palabras, herlos últimos reflejos del crepúscumano? Sin duda querrán signilo vespertino iban desaparecienficar el día en que entrará en po-·
do envueltos en las sombras de
sesi6n de su reino. Es preciso
la noche. Por más sincero que
que muera como todos nosotros·
'
'•
fuera el deseo que la animaba de
mas ¿qué prodigios acompañará~
consagrarse á la obra del Maesy seguirán á su muerte? Veretro, es indudable que veía la comos cosas estupendas; pero dessa muy entre sombras sin que
pués nos será devuelto más granatinara á penetrar, ni mucho
de y dichoso de lo que antes era.
menos, los secretos designios de
Nos consagraremos en to ne es
la divina providencia. Ni ¿c6mo
coro pletamente á su servicio
hubiera podido ella sondearlos
¿verdad, Gamaliel? Ya sea s~
entonces, cuar.do nosotros, dei-obra gloriosa, ya sea obscura tú
.
' '
pués de veinte siglos de maravil o mismo
que yo, te entregarás
llas que ha obrado Jesucristo en .
á ella sin reserva.
la fundación y establecimiento
- Y con más razón aún si El side su grande obra, todavía nos
gue tus consejos, intem 1mpi6Jovemos forzados á venerarlos? Y
sé de Arimatea, que entraba racuenta que lo que á nosotros nos
diante de alegría.lLa paz reine en
es dado contemplar en su granesta casa, maestro. Lázaro me ha
dioso y armónico conjunto, apaencargado que te a visara que Jerecía en detalle y fraccionario á
súshaabandonadoá Betania para
los contemporáneos de Jesús;
retirarse á una ciudad de la otra
por manera que los mismos apósparte del desierto, cuyo nombre
toles, habituales testigos de las
se ignora todavía. Los sacerdotes
maravillosas obras del Maestro,
espumean de rabia; pues ven que
no llegaron á comprbnderlas hass~·
le~ ha. escapado la presa, y á
ta después que el «Espíritu Santi es a qmen debemos agradecer
to les hubo enseñado toda la
tan sigular beneficio.
verdad.,,
- ¡Seha salvado! exclam6 GaGamaliel había escuchado
Vestido sastre.
maliel;
lanzando un suspiro de
muy atentamente el relato de
satisfacción.
Susana. Aquellas proviEiones
-No me figurab~ yo ciert~mente habe~ ~~nado la partida, dijo
sombrías, y, más aún, aquella voluntaria aceptación de la muerte,
Smana,
toda ru bonzada. Ni palabra me d1Jo acerca de si Ee alejaparecíanle cosa sumamente extra.fía en un joven como Jesús de Naría
6
no
de Jerm,11len; aunque bien pudiera suceder que me hubiezareth; atribuyéndolo á pasajero estueiasmo, propio de sus cortos
ra
equivocado
en todo lo demás : me hallaba tan turbada que ni siaños, y á esa especie de misterioso atractivo que ejerce sobre cierquiera
entendí
muchas de sus palabras..
t1s naturalezas privilegiadas el completo sacrificio de sí mismo.
Gamaliel sonri6 con muestras de arrogante satisfacci6n.
«No me cabe duda, dijo á Susana, de que el joven Maestro se ve
-El consejo se asienta á la mesa de los tiabios, y el hombre
ya, por adelantado, envuelto por los resplandores de la gloria. Esos
afianza
su reputaci6n cuanto mayor es el respeto. que profesa á los
séres angélicos no debieran jamás envejecer. Hay en el sacrificio de
anci~nos.
Nada tendrá que temer el joven profeta, mientras peruna juventud pura y generosa tan sublime poesía, que nada en el
mundo es capaz de igualarla. Sólo aquellos que poseen el instinto manezca fiel á las advertencias de Gamaliel. ¡Ea! bebamos E:n su
de lo bello saben·apreciar esas cosas. Es ley univerBal y constante honor la primera copa. Siento aligerada mi alma de un enorme pede la humanidad, que la muerte heroica consagra al que la arros- so. ¡Deseaba tanto salvarle! Y lo deseaba primero por 111 d, ,pués
t~a con valor. ¡Diehosos aquellos á quienes coge en la flor de la por vosotros y también por mí mismo. Hay f las veces ~bs,•t-ños
vida! Me persuado con todo que esa exaltaci6n de Jesús será pasa- que se nos imponen con imperio irresistible, y además ......

XII

L

�-398ParÓEe uuos :ustanlts, y rt::bosando de noble sa~idacción, añadió:
-S~sana sentía vehementes deseos de que cuando yo reposara,
adormido por el sueño de la muerte, pudieras tu decir: Gamaliel
salvó á Jesús de Nazareth ......
Y cuando el vino, semejante al oro derretido, rebosaba espumo··
so por el borde de las flamantes copas, el gran rabino, rezadas las
preces de costumbre, exclamó elevando al cielo sus ojos: ccBendito
seas, Señor, tú que reflejas en nuei,,tras mentes el resplandor de tu
soberana inteligencia, tú que nos enseñas á discernir la luz de las
tinieblas y á combatir el error con los deetellos de tu verdad. Una
y ~il veces seas bendito por haberme inspirado la .idea de salvar á
un mocen~e ~ por haberme inclinado á amará aquel que, sin sospecharlo s1q?iera,. me ha d~sencasti!lado de mi orgullo; y á amarle
llO como qmera srno como a m~ mismo, ...... .
~lús que á mí mismo, añadió muy pensativo.
( Continuará. ) .

Los príncipes de la moda

Alphonse ~audet, hablando dei Duque de l\Iorny, medio hermano dij Na,poleo_n I.II y el hombre más elegante del segundo Imperio
'
hace &lt;le el el s1gmente retrato:
1
• &lt; ~adie sabía ?1ejor q_ue él presentarse en sociedad, atravesar con
~-1g~1dad un salo?, s;1?1r sonriendo á la tribuna, dar un aspect.o se11~ a las cosas ma~ futiles, tr~tar ligeramente las cosas graves; el
re.. umen de su. actitud en la _vida era una distinción paradoja. No
obstante sus crncuenta y se~s años era aún hermoso, poseía una
hermo&amp;ura hecha. de elegancia y de proporción, donde la gracia del
c&lt;dandy» se fortalecía por algo del semblante- nadie como él sabía
llevar el frac.,,
'
Ha.y .en ,e! carácter de estos prí_ncipes de la moda algo magnético
que atr.ie .e impone. S,m hasta cierto punto artistas que agradan
de por sí. Como el sol, bastan con mostrarse.
L! gente seria pretende desdeñar las pettuenece:,, y de I egueñeces se hace la vida.
Ji;[ talento del director de la moda es sabAr
dar gran importancia á lo que no la tiene en
realidad .Y hacer que luego todos acaten su
modo de ver.
Espiritualiza la moda y amolda á su manera la opinién.
cc¡Ahimé!J) ¿Quién llevará el tim6n de la
barca, h_oy que no tenemos ya ni á Sngán en
París, m á Gales en ~ondres? ¿Algunos actores, algun?R nobles? Hay muchos cieihlmente, pero mnguno lleva el prestigio, el dominio absoluto del par que acaba de pasar.
M~s yeo, ya tarde, que he salido de mi
provmc1a. En la sección dedicada á la mujer he hablado de hombres. Pido mil perdu·
nes á mis lectoras.
Quizás ellas contarán el cuento :si les in,
'
teresa, a
sus esposos, o, tal vez si los
hombre~
son curiosos ( y no creo que las hijas de Eva
tengan el monopolio completo de la curiosid~d ), habrá alguno que otro que eche una
OJeada sobre estas líneas.
BL.\NCHE z. DE BARALT.

Hllce tres meres murió el Príncipe de Sagán, y ahora desaparece Eduardo de Inglaterra, el que fué como Príncipe de Gales y como rey inglés, durante medio siglo el árbitro
de todas las elegancias, el Petronio mo&lt;lnno
cuyo gusto se ª?eptaba sin discusión, cuyo;
gestos eran copiados por toda una sociedad
por toda una civilización.
'
El Príncipe de Sagán dejó de existirá una
edad muy avanzada, pero hasta el fin mantuvo firme el estandarte de la moda que tan
11lto había llevado en Francia durante toda
su época, siendo el rey sin corona en una república, cuyos primeros ciudadanos aceptaron sumisos y leales sus menores voluntades
como mandatos. Su título parü,iense «le roi
d1.1 chic;J&gt; queda sin heredero.
'
Asimismo el de Eduardo VII. El trono jn.
glé:1 pronto halla un n.uevo soberano, pero
Jorge V, con los tres remos de la Gran Bretaña y el Imperio de India no hereda el dominio del buen tono incontestable de que fué
DE LAS MUJERES
monarca absoluto su padre.
No me parece tanto tiempo, y sin embargo, ha pasado ya, que Sagán y Gales no te. Rara vez convi~nen los hombres y las mu·
nían más que mostrarse en París para qne
Jeres sobre el mérito.de una mujer; y sus intereses no son los mismos; y las mujeres no
los ccdandys)) tomasen nota del menor detalle
de su inctumentaria para reproducirlo acto
se agra,dan por los mis?1o~ atractivos que
continuo; tan es verdad que la imitación e;
pla~en a los ho1!1bres. Mil Circunstancias que
una de las más inequívocas manifestaciones
t:ncienden en estos las grandes simpatías
de la admiración.
engendran en ellas la aversión y la antipatía'.
Un día se le antoj6 á Sagán gastar mon6cu***
lo y llevar en guisa de cadena una cinta de
Algunas jóvenes desconocen todas las venmoaré negro: los que siguieron ese ejemplo
tajas de una feliz naturaleza, pues desdeñay
han sido legión, y es portentoso el número
y
malogran esos dones del cielo tan raros n
de respetables burgueses que han padecido
tan
frá~il~s, .~doptando mane:aa afectadas
desde aquel día de una afección de la vista
Y. falsa 11mtac1on; todas sus actitudes son finque imponía la necesidad de usar un solo
gidas y hasta el sonido de la voz es imitado.
cristal.
Vestido de noche
Se componen, se retocan, se miran al espejo
Un día de lluvia, en las carreras de Epsom
Mlle. Jane Sabrler. del Renacimiento, de Parls,
Y n~ están á su gusto si no se alejan todo l¿
el Príncipe de Gales, que era «The glass of
p
asible de su natural. Por eso gustan menos.
fashion an? the mould oJ forro,)) como Hamlet, dobló, para no enfangarse el baJo ?el pantalon; ~ no tar?ó la juventud dorada. en enro·
** es poca cosa más real y más
· la belleza
llar el dobladillo del pantalon en dias de lluvia ... y también de ~ol . El ado~no es arb'Itrano;
Apenas hace un mes, leí en una revista inglesa que s M p" · mdepend1ente de la moda, del gusto ó de la opinión.
. . 1
t t
1 .
,
. .' ara
d1s!mu
ar un an o su corpu enc1a, no llevaba ya el saco ni el chauna muJer
. b?~ita,
. con las cualidades de un hombre discreto, es
gue abotonado;
, , de. ahí. la solapa larga de
. los nuevos modelos con
un so1o boton o ~m nmguno, con un ºJªl á cada lado y dos botones de un trato dehc10so; reune el mérito de los dos sexos.
orn_amentales suJetos por un cordonc1to, como unos gemelos de
.
***
~ Juzgar de una mujer por su bell eza, por su juventud por rn
puno.
1
Quizá sea este capricho uno de los últimos decretos que hava la _ a l!vez )'. :ms desdenes, se .diría que sólo un héroe sería ~apaz de
su amor; pero, Hn embargo, se enamora de un enano feo
zado el. soberan_o que en estas cuestiones !egislaba sin consu.ltar ~I conse~u.ir
y estup1do.
Parlamento y sm temor de ser desobedecido por sus propios súbditos y los del resto del orbe:
.
***
Lo esencial para una mujer no es tener un director sino vivir de
Es curioso el imperio que ejercen ciertos espíritus Sin que
.d d h , .
.
b' .
.
sea
'
una perso~a l1 a ero1ca; m un sa 10 m nece-,ariamente un pode- una manera que no lo necesite.
roso de la tierra, surge un hombre que excita la admiracio'n de
,
b
t'
.
~us
~a neutralidad entre dos amig:s que no lo son entre sí lle a r
cont em_Poraneos,. que sa e ves irse _impecablemente, agradará todas
ser
rnsostenible; hay que decidirse por una de ellas ó perde~ las~ot
las m_uJeres, decir c?n _tact? la meJo~ palabra en el momento justo
que tie~e modales d1stmgu1dos y fáciles, que es generoso, chispean~
L
.
**
bretª muJeres son extremadas: eon mejores ó peores que los homfo, cortes-y que recoge el concurrn de la opinión pública lle
do á ser el fav?rito de toda una sociedad, el modelo que tod¿s ap,:~:
rlen .. Tal ha s1~0 en. Espafia don.Juan de Austria.; en Francia, el
Las mujeres sienten más honaa~ente que los hombres el amor;
Mamcal de Rich~heu; en Italia, César Borgia; en Inglaterra
el duque de Buckmgham y más tarde Brummel, Ragán, Gales. ' per~ no van tan lejos en amistad.
81 las mujeres no se aman, es por culpa de los hombres,

ANECDOTAS Y CURIOSIDADES
EL DECALOGO DE LA HIGIENE

He aquí diez preceptos que toda persona
cuidadosa de su salud debe observar escrupulosamente:
I. No respirar nunca por la boca.
II. Evitar las atmósferas viciadae de los
sitios públicos.
III. No escupir.
IV. Practicar la gimnasia durante un
cuarto de hora todos loe días.
V. No beber agua fría estando sudoroso.
VI. Trabajar con las ventanas abiertas
mientras el buen tiempo lo permita, y en
invierno renovar periódicamente el aire de la
estancia.
Enjuagarae la boca al acostarse y al despertar.
VIII. Limpiar la dentadura por medio del
enjuague después de las comidas.
IX. No apoyar el cuerpo sobre la mesa
cuando se está escribieado.

X. Permanecer al aire lib1e todo el tiemJJO
posible.
LA PIEL DEL OSO
Un orn gigantesco moraba en lo espeso de
un bosque. Huberto y Eustaquio, dos cazadores noveles, oyeron hablar de él y ,;e dijeron:
-Pronto le tendremos en nuestro poder.
Desde entonces todos los días iban al bosque á acechar al oso. Vclvían luego á la posada, y aunque no tenían dinero, gastaban,
triunfaban y bebían del mejor vino.
-La piel del oso-decían al posadero- será muy sidiciente á pagar nuestros gastos.
Un día recorrían, como de costumbre, el
bosque; vieron adelantarse hacía ellos el oso ...
Huberto se echó la escopeta á la cara; pero
el terror le hizo errar el tiro y trepó aceleradamente á un árbol.
Eustaquio, cuya escopeta no dió lumbre,
se arrojó al suelo y,. conteniendo el aliento,
se hizo el muerto. Vino el oso á olfatearle la

boca., la nariz y las orejas, y después se alejó 1dn hacerle mal alguno.
Bajóse del árbol entonces Huberto, y dijo
chanceándose á su camarada:
--Cuéntame lo que el oso te decía al oído.
-Me ha dicho que jarnás debe venderse la
piel del oso antes de rnatar al animal.

***
A UN RICO
¿Quién te ha dado tu hacienda ó tu 8inero?
O son el fruto del trabajo honrado,
O el ha her que tu padre te ha legado,
O el botín de un ladrón ó un usurero.
Ri el dinero que das al pordiosero
Te lo dió tu sudor, te has sublimado;
Si es herencia, ¡cuán bien la has empleado!
Si es un robo, ¡mal quedas, caballero!
Yo be visto un lobo que de carne abito,
Dejó comer los restos de un cabrito,
A un perro rufo que presenció su robo.
Deja, ¡oh ric0!, comer lo que te sobre,
Porque algo más que un perro será un pobre
Y tú no querrás ser menos que un lobo.

LA CUENTA DEL S.A.STRE·
_ _ ___.._...... ~~·=
.. ··=·" ='·= ===
EN EL CABO DE BUENA ESPERANZA [HISTORICO.J

•

1.-Adios, amigo John, cómo va e! negocio de diamantes?
- Psé, así, así .... me acordé de usted y vengo á
pagarle la ropa .... ¿Tiene usted la cuenta?

2.

¡Ahí está la cuenta! .... ¡Qué calor amigo John .. !
[Qué barbaridad.] Son dos mil novecientos pesos!

3.-iTome usted, tome usted, pero me parece carJ!
-¿caro? nada de eso, amigo J0hn, y gracias .... ~

4. - ¡Vaya una cuenta! ...

5.... :Esto es peor que la cuenta ... . ! ¡Mucho peor!

6.-j ........ . ...... !

*

***

**
* '

*

7· i , .:.. , ...• , . !

( El león reflexionando.) A este pobre le han sa.
queado, seamos cordescendientes.

MAS ESTO QUE LO OTRO
La perfección cristiana exige cada día de
no,otros, que:
Vaya más allá la humildad que las humillaciones;
Más la paciencia que las cruces;
Más la obediencia que las órdenes;
Más los hechos que las .palabras;
MáP la voluntad que las acciones;
Más el cuidado del alma que el del cuerpo;
Más el interés por ser santos que por estar
sanoa.

8. -¡ Después de todo, si no llega á ser una á lo
Gonzalo de Córdoba, no lo cuento!

�PARA SABER SI UNA AGUA
ES POTABLE
I

Se limpia perfectamente una botella de
cristal blanco transparente y se llena hasta
sus tres cuartas partes del agua que se vaya á
analizar. Luego se echa una cucharada pequeña de azúcar cande machacada, se tapa
herméticamente la botella y se deja durante
cuar\)nta y ocho horas en un sitio donde haga calor. Transcurrido dicho tiempo, Fi el
agua presenta copos pequeños 6 tiene aspecto
lechoso, es señal'de que no sirve para bebida.
Si por el contrario, permanece incolorn y
transparente, puede beberse con
toda confianza, porque no encierra materias impuras nocivas rara la. :¡alud.
II .
También puede hacerse lo siguiente:
Se llena un vaso y se echa una
pulgada de permanganato de pu·
tasa, sin agitar el líquido. Si HP.
pone de color vinoso obscuro 6
castaño, es señal que no es buena
el agua. Cuanto más fuerte sea el
color que tome, más peligro ofrece para la salud.
NO SE TOCAR. .....
En un wagón:
Dos viajeros hablan de sus habilidades, y uno de ellos di&lt;,e:
-·Yo toco el violín algo regular
y nada más.
--¿De veras?
- Sí, piezas escogidas.
- ·¿Toca usted á Rossini?
-No; ya le he dicho á ustecl
que nó loco más que el viol\n.

***
NO SABE LLORAR ....
Enseñan á una niñita de sei~
ai~ma muñeca preciosa, y ],:
decían:
-VeH, monina? Mira qué bu···
na eH la muñequita: no sabe llorar ......
-Ah! dijo la niña: porque nn
está viva. Si tuvie¡;e vida, tam bién lloraría ......

***

Se quita la humedad de las paredes dándoles
un par de manos de la composición siguiente: Parafina, 5 partes en peso; alquitrán, 15
ídem. Kn el alquitrán calentado á una tero-

cas son estas acciones atmosféricas en la
grand'es poblaciones, sobre todo si hay fábricas.

***

Un día dijo Federico el Grande á su médico:
-Dímela verdad: ¿cuánt0s hombres has
matado durante tu carrera?
-Señor,-contestó el médico, - unos trescientos mil menos que vuestra majestad.

***

En un hotel:
-Pero usted me pone en la cuenta una cama y cinco pesos por ella, cuando le consta que á falta de sitio,
he tenido que dormir en el billar.
-Pues por eso mismo, caballero. Ya sabe usted que los billares se pagan á tostón por hora.

***
PRECAUCIONES CONTRA
LA TEMPESTAD

¡' .
1

***

da en un recipiente largo, de suerte que la cal
ests bien expuesta al aire. Pésese bien y colóquese en el recinto que se trata de examinar. Déjesela en él 24 horas. Pasado este
tiempo se la vuelve á pesar. Si el aumento
de peso no excede de un gramo, el ambiente
es sano; si el peso ha aumentado cinco ó seis
gramos, será señal de que el ambiente es húmedo y pellgros0.

No se deben cerrar herméticamente las ventanas como suele
hacerse al acercarse un a tempestad , sino dejarse entreabiertas
para dar paso al fl.uído eléctrico
~i llegase á la casa. No se debe
tampoco permanecer delante de
las ventanas, ni en los corredore\ ni junto á las chimeneas. Si
la tronada sorprendiese fuera de
casa, debe ponerse la persona en
medio del camino, á igual distancia de los árboles que haya á ambos lados. Si fuera en campo, se
debe permanecer en él. Si en coche, y el caballo tuviese miedo á
los truenos, debe volverlo del lado opuesto al de la tormenta. Es
útil abrigarse bajo una haya de
anchas hojas, hasta el fin de la
tormenta. Se ha observado que este árbol no es herido por el rayo.

***

En el teatro de cierta capital de
tercer orden, se representa un melodrama en el que ha de salir á
escena una cuadrilla de bandidos. Y en el cartel, después del
reparto dela obra, aparece la indicaci6n siguiente:
«Los papeles de ladrones estarán á cargo de distinguidos aficionados de esta localidad."

EL PARAGUAS Y LA BRU-Señor! Papá me ha prometido cuatro reales si t~ngo buenas noJULA.
tas en el boletín. Póngamelas usted y le daré la mitad.
Todo el mundo usa paragua8
pero pocos sabrán que tienen en él un pode- pera tura moderada se funde la parafina, moroso elrctroimán.
viendo la masa. Para emplear esta pintura,
EL RO~AL DE LA CIENCIA
Más de una vez los hombres de ciencia han Ee pone la vasija que la contiene al baño mahab)ado del magnet~smo de los paraguas, pe- l'ía, y cuando llega á los 40° 6 50º centígraAntes cle abrirse en el rosal la rosa,
ro sm duda la cuestión parecía demasiado ri- clus se aplica á los puntos humedos con una
En la raíz se encuentra detenida
dícula 6 muy balaladí para ocuparse de ella. brocha.
Y va subiendo al presentir la vida
El año pasado el eminente profesor SilviaPor
la fi.hra clel tallo misteriosa.
***
no P. Thornpson presentó á la Real InstituAl contacto del 11gua bulliciosa
EL AIRE DE LONDRES
ción ingles~, un trabajo, en el que demostraCobra vigor su savia comprimida,
ba que casi todos los paraguas son extraordiFama de blanquísima tiene la nieve de
Y en brillante capullo convertida,
naria!llente magnéticos, hasta el punto de Londres. Pero la realidad es más impura que
Brinda
á la luz su esencia deliciosa.
que s1 una persona que lleva un paragua~ la fama. Un galón de agua de nieve recién
Antes
de despertar á la 1-xistencia
abi~rto. pasa por d~lante de un escaparate de caída y derretida, ·es decir; 4, 54 litros, anaLa idea que enardece el sentimiento
u~ _opt1~0, las .aguJas de todas las brújulas se lizada &lt;lió este resultado:
Se agita en la raíz de la conciencia.
dmgen mmed1atamente hacia él.
Substancias s6lidas, especialY por igual y fiel procedimiento
El fenómeno es tan curioso como fácil de
mente hollín....... . .. .. . 19,647 gramos.
Van
brotando las flores de la ciencia
comprobar.
Diversas substancias disuelDel
oculto
rosal del pensamiento.
tas...... ............... ..... 0,780 :,
***
Amoniaco libre... ............ .. 0,004 ,,
CONTRA_ LA HUMEDAD
Amoniaco orgánico. ... ........ 0,006 ,,
Sal ordinaria.................... O, 086 ,,
DIRIMIR CONTIENDAS
La humedad en las habitaciones. -Para co- Acidosulfúrico ......... ... .. ., 0,218 ,,
nocer si. una habitaci6n es húmeda, y por y por tanto por metro cúbico de agua 4, 750
Juan se bati6 con Ernesto
lo tanto msalubre, puede utilizarse el siguien- gramos de cuerpos extraños.
Y el ojo izquierdo perdió;
te procedimiento:
.
Aquí se ve también cuánto purifican el
El honor quedó en su p~1~sto,
Póngase medio kilo de cal viva pulveriza- aire las \luvias y las nieves, y cuán higiéniPero el ojo de Juan no.

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                    <text>ARoX.

MÉXICO, DOMINGO

26

DE J UNIO DE

1910.

NuM. 26.

.,., ....,
&lt;

¡•

SEÑOR LICENCIADO DON JUSTO SIERRA,

.

Secretario~de'., Instrucción Pública y Bellas Artes. Prominente literato que ha sido electo Presidente
de la Academia Mexicana de la Lengua, Correspondiente de la Real de Madrid.
(Fot. de «El Tiempo Ilustrado» tomada et martes último.)

�Estas notaR tienen que Fer diminutqR y por lo mi1smo. no nos poUna de las fiesta~. si no la más n0table de nne&lt;:lra Religión, es &lt;lemos extenoPr en todoR los detalleR. en todas las minuciosidades
indudablemente la que ~e refiere al Precur,ior del MPsías.
el desarrollo de nuestra lengua.
San Juan Bautist11. á quien el mismo Jesucristo lo señ.aló como queElexige
Sr. Sierra ha figurado siempre como amante de laR bPJlaR
el mejor varón, nacido de mujer, es el tipo de la penitencia y del letras y parece que trata &lt;lP- dar vida nueva á nurstra Acade~1ia
cumplimiento del deber.
que langui4ece. El mismo ha confesado que á veces no ha podido
Llevaba una vida austera y con voz tonante anunciaba que ya asi~tir á las sesiones; pero como Presidente se enmPndará.
vendría el Redentor, el que debía Ralvar á tod:is las n11ciones.
Esperamos que el señor Sierra, con su talento literario, sabrá
Algunos lo creían el verdadero Mesías; pero él proclamaba. siemcomprender
la obra
pre «que no era digno de
dP.
sus
anteCPROrPS
V
desatar la. corrPA. del zapato, del Dios Hombre.)) qne. como ell0e::, iil
Hasta temPmoR incu- habla.r de nuestra
rrir en nn:i falta de reR· hE&gt;rmm,a lengua se fi ·
peto al h11blar &lt;le a¡:;un- jaban en i;,u nrecioso
tos tan s11gr::irlOP, t:in no- lema: «Limpia, fija y
da er,plendor. »
blPfl. tan nobilüdmo~ .
Hay r.int:iR exnreF&gt;io***«sport» teSigne el
neR en la Sa2rllda RFr.ritnra QUP, á los ojos rirndo adPptoi:; entre
de un mt~ndano, pare- nMotro;; y á fe &lt;1ue
cen pr0fanaF; pero pr- hay razón para p)lo.
nf\t.rándol::iR el a 1m a, c,Un «sport» que vigoricP., que ponga el
quérlMP- abiFmada.
¿Hablar &lt;le cosas tan cuerpo TY'áR robusto,
terrenales, al referí rse al y aun el de 1:,imple
Hombre Dio~? ¿,Habl:ir div· rFión es útil.
Rl ánimo sr. siente
ha~ta del calzado v &lt;le
todo aquello que ex.iRtP después máR deepieren Pl mun&lt;lo delezna ble? tc. más apto piira go0
Hé aquí lo admirable bernar la carne mi e·
rabie
que
se
nos
re·
del misterio.
Al venir Jesucristo al ¡ vela e o n suma fremundo se sujetó á todas CUPncia.
En 1a Acarlemia
nueRtras miserias.
Metropolitan:t hubo
Sr. Coronel Samuel Oarcla Cuéllar,
¿,Qué necesidad tenía una fiestade esgrima.
Sr. Teniente Coronel don Porfirio Dfaz, hijo,
nombrado Ioapector General de Pollcfa en substitución del SU Padre , que es una
Los notablPS tira- ascendido á Jefe del Estado Mayor del Presidente de la ttepúbll·
Brigadier don Félix Dfaz,
misma persona con El, dores eapafíoles, se·
ca. por el nombramltnlo M Sr. García Cuéllar.
de que su Hijo · hiciere
ñores José M. Asen·
uso de aquello que los hombres habían formado con los objetos cio
y Julio M. Castelló la organizaron dedicándola á los jefes y c,fi.criados por El?
ciales de nuestro ejército y á la Colonia española. Hubo asaltos re·
En el misterio de la Redención vemos cosas e3tupendai;i.
ñidísimos, estando forma'la la presideneia por los señores Carlos
San Juan Bautista se nos presenta comó un mo&lt;lelo. Pudiérarn Rincón Gallarrlo, ~arqués del Valle, Ricardo :Merignac y Frandecir, en nuestro pobre lenguaje, que fué en esta tierra el mimado cisco Vélez (jr.) La Banda de Zapadores amenizó la fiesta.
de Jesucristo.
***
Simplemente por consignar un hecho, aunque no simpaticemos
civilizaPaulatinamente, debido á las corrientes de la llamada
con su origen, tenemos que hablar de la co·
ción moderna, se van alejando de nosotros
locación de la primera columna del monucostumbres sencillísimas y tradicionales que
mento consagrado á Don Benito J uárez.
en r.ada pugnan con el progreso.
Sábese bien lo que hemos expuesto en los
Desde mucho antes de aparecer el alba, el
años que lleva nuestra publicación, respecto
día 24 de Junio, las músicas lanzaban f:US
de su personalidad histórica, y verdadera·
alegres notas en los bafios públicos. Todos
mente seríamos prevaricadores si tan sólo
ellos ostentaban rústicos adornos y nuestro
porquehoysepienr,a en erigirle un monumen·
pueblo acudía gozoso á_sumergirse en las alto consagráEemos el más pequefio elogio á
berca@, desde muy temprano, sin peligro de
aquél á quien se dedica.
exponerse á una enfermedad. pues la noche
Esto no obsta para que hablemos del méri·
prece&lt;lentP- no ee 'había libado con excern el
to artístico de su arquitectura. Es de estilo hemaléfico licor, como ahora. En los establecilénico puro y el proyecto revela la proporción
mientos balnearios se hacían rifas, ,e regalay ::irmonía que han de revelar su conjunto.
ban «jabonee de olor,» se premiaba á los más
Los juicios emitidos por arquitectos compe·
hábileR nadadores y el día se pasaba en me-·
tentes le son sumamente favorables al autor.
dio del má~ puro regocijo.
La colocación de la primera columna fué
Por nuestras calles veíamos multitud de dipresenciada por el señor PresidE)nte de la Re·
minutoR militares, luciendo orgullosos el
pública.
schac6 6 el kepí, la espada, el sable y los enor***
mes bigotazos con que los adornaban sus pa·
Una nota simpática lo es siempre cuando
dres. Hoy, en los bafios públicos, apenas
dos séres ante. el altar .~e jurari amor., respeto
queda un recuerdo de esa fiesta tradicional.
mutuo y fidelidad, umendose con el rndisolu·
Antes en sólo dos días quedaba agotado en
ble lazo del matrimonio.
nuestras jugueterías el inmenso arsenal de
El sábado de la semana antepasada reci·
arreos militares para los pequeñuelos.
bieron la bendición nupcial en la parroquia
Hoy se exhibe algo en sus escaparates; y
de Tlalpan, el señor Mayor de Ingenieros
el resto queda reservado para el año próximo,
d~n José Fem~ndo A~alos y la estimable, por
S. A. R. el D11que de Montpensler,
en el cual se observará mayor frialdad, para
mil títulos, Snta. Ehsa de la Portilla.
actualmente huésped de la ciudad y en cuyo honor ofreció
estas inocentes diversiones.
uoa fiesta campestre en Jalpa, el Sr. Gobernador del Distrito,
El adorno floral y la iluminación del tem·
plo fueron espléndidoH.
Por mayoría absoluta de votos fué elegido
El señor cura don Manuel María Dávalos fué quien bendijo la
Director de la Academia Mexicana de la Lengua, correspondiente simpática par"ja, siendo pa~rinos _de manos de los nuevos desposa·
de la Real Española, el señor Líe. Don Justo Sierra, actual Minis- dos el señor Coronel lon Miguel Ruelas y su esposa, la sefiora do·
tro de Instrucción Pública y Bellas Artes. '

·-

ñ~ Clara Rosa Gamboa. La
misa de velación fné celebra·
da por el Vicario señor Presbítero Naralón, apadrinando
este acto la sefiora Emma
Troncoso, vda. de la Portilla
Y don Alberto de la Portilla
m~dre Y hermano de la hoy
senora de Avalos.
~a concurrencia fué distinguida, Y-~na buena orquesta:
desempeno la parte musical.
Una santa tranquilidad en
el hogar, la unión perfecta y
el amor recíproco é inalterable deseamos para ambos esposos. E~to que llamamos
deseos casi son pTedicciones
pue~ conocemos las buena~
cualidades que les adornan.

VIDA: SOCIAL
ENLACE GONZALEZ DE LA V

,
EGA-PINA.

P~, o~·ganizada por los propietanos d.e esa finca sedan quillermode Landa y~~~
.cai:don Y, su esposa la sefiora
dona Sofia Osio de Landa
Hubo u~ jaripeo que estuvo mu1 ~1:,imado. En seguida ~e ~~sito la finca y después
se sirvio un almuerzo
Como la fiesta tenf~ un ca:
ráct.er típico nacional bailara~
un Jarabe tapatío la sen-o' ..t
A·El
na .
na ena Algara y Landero
co? un elegantísimo traje de
china po_blana y el señor :don
Carlos Rmcón Gallardo vestido de charro.
·
"

*

**

.

,,

¿H ª?laremos de política?
No ti~ne objeto. Solam~nte consignaremos los nuevos
nombramientos que han 11 .
mado la atención eñ esa fa
semana-que eacaba de pa;,.,,ar.
El s~no~ oronel don Samuel Garcia Cuellar ha. sido
nom br~1º i Inspector Gene1:al
de_ Pohcia, ~p:sustitución d 1
smor don Félix Díaz. . e
El ~eñor Teniente Coronel
Porfirio
. Díaz reéibio' ·e1 nombramiento .fo Jefe del Esta:d 0
Mayor.
_Creemos que estos nombramientos han siclo acertado·s.

***

En estos días también se
ef~ctuó .otro enlace: el d~l
senor Lic. don Luis Gonzá·
lez de la Vega Y la señorita
Guadalupe Peña.
Se ~elebró en la capilla del
Arzo?ispado y como en el
a~1tEmor el adorno de la capilla fné notable por su belleza Y la concurrencia selecta.
~~s deseamos igualmente
felicidad completa.

1

***

En honor del duque de
Montpensier se efectuó una
fiesta en la hacienda de Xal-

1

tos desposados señor tic 6 b
· on~::: :: ::

~~ CRONISTA&gt;

--~

~:!~u~ :::::~P~~adalupe Piña, después de ta

TLALPAN.-ENLACE AVALOS-DE LA
PORTILLA,

***

***

tos contravenrcs mavor :José 1 1f .
nos de uelación, durante la cére:!~~~~s¡,ñ~rlfa
de la Portilla y sus padrl·
0
. s.

,

de El Tiempo Ilustrado.

�..
R ,C T U A lll O .R. O E S

OE SPO~T

LA ERECCION

DEL

MONUMENTO

A

JUAREZ

LA MAÑ"ANA DE SAN JUAN
A GONZALO ESTEVA y

CUEV ,A:S.

tleaada del Señor Presidente á la 111a111eda &lt;en seaundo ttr1111no ti señor
Uitepmldtnte v el Tnaenlero de la Barra. 1

tos; los que padecen, se levantan vueltos á la vida; y la dorada luz de tus cabellos siembra de lentejuelas y monedas de
oro el verde obscuro de los campos, el fondo de los ríos y la
pequeña mesa de madera pobre en que se desayunan los huhildes, bebiendo un tarro de espumosa leche, mientras la vaca muge en el establo. ¡ Ah! Yo quisiera mirarte así cuando
eres virgen, y besar las mejillas de Ninón ...... ¡sus mejillas
de sonrosado terciopelo y sus hombros de raso blanco!

***

mo111ento de la colomlón de la primera columna ,een el Señor Presidente
se ve al Ultepmldente v á los ministros Sierra v monna.)

-Vamos. le dijo, llevaremos un Monitor para hacer barcos
de pa.pel y lPs cortaremos las alas á las moscas para que sirvan de marinero~.
Y Carlos y Gabriel salieron muy quedito para no despertar
á su mamá, que fStaba enferma. Como era día de fiesta, el
campo estaba solo. Los peones y trabajadores dormían la
siesta en sus cabafias. Gabriel y Carlos no pasaron por la tien·
da, para no ser vistos y corrieron á todo escape por el campo.
Muy en breve llegaron á la presa.
No había nadie: ni
un peón, ni una
oveja. Carlos cortó en pedazos el
Monitor é hizo dos
barco,;, tan grandes como los navíos de Guatemala. Las p o b r e s
moscas, que iban
sin alas y cautivas
en una caja de
obleas, tripularon
humildemtnte las
em barcacio ne s.
Por de-gracia, la
víspera h a b i a n
limpiado la presa y estaba el agua
un (JOCO baja. Gabriel no la alcanzaba COI) sus manos. Car!os, que
era el mayor, le
dijo:

Cuando llegas,
¡oh matíanita de
San Juan! recuerdo una vieja historia que tú sabPs
y que ni tú ni yo
podr.mos olvidar.
¿Te acuerdas? Ln.
hacienda e n q u o
yo e~taba poraque- .
llos días, era muy
grande; con muchas fanPgas de tie·
na sembrada R é
incontables cabPzas deganado. Allí
está el c as e r ó n,
preredido de u n
patio con su fuen te en medio. Allá
está la c a p i 11 a .
Lejos, bajo las rnmas colgantes &lt;le
los grand es sau ces, está la presa
eu que van á abrevarse los rebaños.
- Déjame á mí
Vista desde una alque soy más gran11spetto 11enm1 dtl 1u11ar tn 11ut st levanta el monumento, ti dla dt la tolotatlón dt la primera columna.
tura y á distancia,
de. Pe r o Carlos
se diría que la pretampoco la alcansa es la enorme pupila azul de algún gigante, tendido
zaba. Trep6 entonces sobre el pretil de piedra, levantaná laR bartola sobre el césped. ¡Y qué honda es la presa!
do las plantas de la tierra; alargó el brazo é iba á tocar el
¡Tú lo f"aoes ..... . !
agua y á dejar en e11a el barco, cuando, perdiendo el equiliGabriel y Carlos jugaban comunmer.te en el jardín.-Gabtio, cayó al trahquilo seno de las ondas. Gabriel lanzó un
briel tenía ~eis afl0s. Carlos, siete. Pero un día, la madre de
agudo grito. Rompiéndose las uñas con las piedras, rasgándoCrabriel y de Carlos cayó en cama, y no hubo quien vigilara
se la ropa, á viva fuerza, logró también encaramarse sobre la
sus alegres correrías. Era el día de San Juan. Cuando empecornisa, teniendo casi todo el busto sobre el agua. Las ondas
zaba á declinar la tarde, Gabriel dijo á Carlos:
se agitaban todavía. Adentro estaba Carlos. De súbito, apa-Mira, mamá duerme y ya hemos roto nuestros fusiles. Varece en la superficie, con la cara amoratada, arrojando agua·
mos á la presa. Si mamá nos rifle, le diremos que estábamos
por la nariz y por la boca.
jugando en el jadín. Carlos, que era el mayor, tuvo algunos
- ¡Hermano 1¡ hermano I
escrúpulos ligeros..i. Pero el delito no era tan enorme, y ade¡Ven acá! ¡ven acá! No quiero que te mueras.
más, los,dos sabían que la presa estaba adornada con grandes
.Nadie oía. Los niños pedían socorro, estremeciendo el aire
cañaverales y ramos de zempazúchil. ¡Era día de San Juan!
(Concluye en la página 410.)

h, .

&amp;npo de cont~rrentu i la fiesta deportiva ofrecida por los uar1m1s1as espalioles 11se11c10 Veastmo. Fots. de EL TIEMPO ILusTRAlli&gt;.

'

�.AOTU.R.1110.AOES

VIO.A

tos señores Presidente v:uicmesidente de la República y ministros. em1, Sima y• monna, cturantn1 act(oticialen)I monumento QUt se erige á !}uárez en la Jllameda

SOCIALt

6rua,o de conmrtl!tu al baile del euib "'Jlor de tls," verificado la noct,t del mlbcolts último en la Sala Humen.
Fot. «El Tiempo Ilustrado)

Edifici·o tn Que se vtrlffmá la a,rovwaaa Exposición !Japonesa 4ue se abrirá tn uta ciudad con motivo dtl t entenario dt la tndMndmia. .,.
(Este edificio, situado en la Colonia de Santa Maria, está destinado para el Musco Nacional de Historia N1tural,J
Pots. de El Ti11mpo lluslrado.

EL COMETA DE HALLEY Y LOS VALROSANOS,
(Véase el articulo rela tivo.)

�-408-

--409-

EL REGR..]]SO DE LA EXFEDIOION OHAROOT

.LA 0 .ATASTRUFE DEL SUBMARINO "PLUVIOSE"

~

..

1

Fotografla del submarino tomada en Calals, en los momtntos de entrar al puerto después·de una de sus s.lldas cotidianas.

CRONICA EXTRANJERA.

Las costumbres de aquel maravilloso valle Jombarci.o son intere·
Regreso de la expedición Charcot
santísimas pur la forma artíeitica en
que se exteriorizan y desarrollan.
.Se encuentran ya de regreso en
Son los valrosanos gente apegadíFrancia los valientes exploradores
sima á sus tradiciones, en las que la
'
, el
que á bordo
de un pequeño nav10,
superstici6n ocupa Jugar preferenccPourquoi- Pas,, (¿Por qué no?)-emte, y á nadie extrañará, por ta~to,
prendieron una expedici6n al Polo
que ante el anuncio del cataclismo
Sur.
que había de producir el anunciado
Veinte y dos meses se emplearon
fen6meno celeste hayan recurrid~ á
por el Doctor Cbarcot y sus intrépisus curiosos conjuros, celebrados sm
dos compañeros; durante ellos pasa- et estado mayor de la expedición álbordodel «Pourquol-Pas». en el puerto interrupci6n todas las noches desde
ron grandes penalidades, expuestos
de Saint Pierre, en Ouernesey.-Los esposos Cbarcot y su blJa Mónica.
el 1? de mayo. hasta el 191 y que
á grandes peligros, pero de todo saconsieten en recorrer las calles con
lieron avantes y hoy, sastisfechos y orgulloso.a, muestran los impor- antorchaA-Yestrellas de cart6n, entonando cantos,á cuya terminaci6n
tantes resultados geográficos de su hermosa y dif[cil exploración.
la emprenden á tiros al aire. Ignoramos c6mo acabarían esas extra·
Son estos el descubrimiento y fijaci6n de muchos lugares y da- vagantes manifestaciones del miedo, pero creemos no aviinturar mutos minuciosos que han permitido establecer la carta de una gran cho al asegurar que en la madruga·cta del 19, trocáronse l_os llantos
porci6n, basta hoy imprecisa del contorno continental antártico. en júbilo y los cantos fúnebres en alegres canciones y prnt?res~os
Y gracias á la exploración francesa se han fijado los límite.'! del bailes, iluminados con expléndido sol, fertilizador del poético rm·
continente antártico por el lado del Pacífico oriental. Muchos otros c6n italiano,. copioso de flores de color brillante y perfume suave.
felices resultados se han recogido, pero de ellos hablaremos con
más extensi6n en nuestra edici6n diaria.
Por ahora nos limitamos á dar algunas curiosas é interesantes
La catástrofe del submarino "Pluviose."
fotografías acerca de tan importante acontecimiento.
Están al tanto nuestros lectores de la horrible catástrofe ocurrida en el Canal de la Mancha entre el submarino francés ccPluviose"
y el navío ccPas-de-Calais» q;e, habiendo chocado, produjo el hunEl Cometa Halley y los valrosanos.
dimiento del primero, en el que pereci6 toda su tripulaci6n. .
Por todas partes infundi6 grandes temores el famoso cometa de
En EL TIEMPO hemos hablado extensamente de este triste
Halley temores que en alguno., ! ugares-no escasos, por cierto-mo- acontecimiento que tan honda sensaci6n produjera no s61o en Fra~tivaron conjuros, rogativas, procesiones y otros actos en los que cia, sino en el mundo entero. Las fotografías que hoy reprod~cilas gentes sencillas, que las hay en todas partes, pedían al ctelo mos vienen á completar esa información y dan idea de la terr~ble
misericordia.
catástrofe. Unas de esas trágicas fotografías fueron tomadas ms,
Entre ellas debemos mencionará los habitantes del Valdi Rose, tantáneamente por un pasajero inglés del c&lt;Pas-de-Calais». 'l'an
cuya actitud inspir6 á un artista, Don Ricardo Pellegrini, el di- pronto como el choque se produjo se lanzaron al mar los botes de
~ujo que en otro lugar reproducimos en fotograbado.
salvamento, que se dirigieron al submarino que asomaba apenas un

***

***

,

-,

extremo fuera pe! agua. Pero, en unos cuantos minutos el «Pluvio~~,, se h~~dió por completo y en. el lugar donde había desaparecido
t1~l~ se v10 una gran capa de aceite de nafta, proveniente de un deposito reventado del submarino. ·
·

*** de Holanda.
La princesita -Juliana,
· Durante los últimos días de mayo y primero de junio los habitantes d? ~msterdá~ ~e han sentido las gentes más felice~ del mundo. Rec1b1eron la vi_sita de su futura soberana, la pequeña Juliana que, en ?n afio y un mes de edad, ha comenzado á hacer su
papel de .p~mcesa her.edera,con un viaje oficial por su futuro reino.
La f~m1ha real se mstalo en un palacio que está en el coraz6n
de la ciudad .Y e~ derredor ~el cual se ha de11b_ordado, durante una
se'f~na, la musitada alegna de esa poblaci6n tradicionalmente
placida.
. Uno de .los n~meros más simpáticos fué la manifestación que hiCieron vano~ millares de niños á las 9 de la mañana del primer día
de la estancia en Amsterdán de la Real familia. A las aclamaciones asomaron al balcón la r?ina Guillermina y el príncipe consorte, q~e ~ueron muy aplaudidos, pero el entusiasmo llegó á lo in?escnptibl~ cuando los manifestantes vieron aparecer en el balc6n
ª un~ nodriza que llev~?ª á la august?i, nena. En esos momentos se
opero una transform~cion en la abizarrada multitud infantil: brotaron colores e_n una rn~sperada floración, colores que empezaron_á'
ond~:ar en fiuJo y refluJo mte los ojos de la reina encantada y de
la n~na qu~ de seguro tende!ía sus ~anec_itas, atraída por aquel
oleaJe multicolor. Para. reahzar esa mgemosa manifestaci6n cada
uno de los och_o mil niños agitó, á una señal convenida, una espe-

cíe de .sombri1111 co.n tiras de µ~pel rojo, blanco, azul, i;in olvidar
el nacional an~ranJado .. ProdúJose entonces un pequeño incidente
qu_e transfo~mo Pl entusiasmo, ya muy vivo, en un verdadero deli:';º· L_a rema, que había t_~mado ?n los brazos á s~ hijita, la volvi? hacia su pueblo y. le dio la pmnera lecci6n en el arte de ser
pn~ce~a. To~ando su manita la hizo tirar un beso á la multitud
haciéndola tomar el gesto y la graciosa actitud que ella acostum:
bra en esos casos.

--------

DICES BIEN .....
_Dices bien ¡o~ Señora! mi dolor es poesía,
mis amarguras tienen una arcana belleza·
hay grandiosos mirajes en mi melancolía '
Y es fecunda y solemne mi secular triste~a.
Porque llevo en el alma la mejor hidalguía·
porque es \Je alto abolengo mi espiritual nobl~za
Y porque el dulce mote de la heráldica mía
'
lo to~1é de los can_tos de la Naturaleza.
.As_i, no he conocido ni odios ni rencores;
m1 vi.da es ~pacible como un ramo de flores.
en mi eilpíntu fulgen mil ideales dispersos. '. .....
Y ª?nque ~ay poh:o en mi frente y en mis plantas espinas
aqu1 en Il;l _alma piadosa, como aves divinas,
'
cantan plac1damente, llenos de amor, mis versos!
México, 15-6-910.

MANUEL

Jil\fENEZ DE SANDI.

r-·- - - - - - - ----·-

"'· ·~~

l

El «Pourquol-Pas» ante las montañas de la tierra de Oraham.

/

...

·'

BI buque explorador durante una Invernada.

El "Pluv1ose " hundléndose, poco antes de su desaparición definitiva,
La capa aceitosa bajo la cual desapareció el submarino.

�LA MAÑANA DE SAN JUAN.
(Concluye de ia página 405.)

dí . uno Gabriel se inclinaba cada
con sus gritos; no acu a n~~~día ias manos.
vez más sobre las aguas y
.
-Acércate hermanito, yo te e~t1ro.' al muro de la prt'lrn;
,
d . y aprox1ma1se
Carlos q_nena na ar
hundía De pronto, St'I
ma · y apoyado en
Pero ya Je faltaban las fuerzas, ya se
.
d
asió Carlos una ra , .
movieron las on a~ Y
· .1 alzó una mano: Gabrie11a
ella logró ponerse J?nto al preti Yui~o el pobre niño levantar
apretó con las .mamtas suyas, \qb,- cado medio cuerpo de
8
por los itire, á su herman,o lque a~e~~esª piedras de la presa.
las agu11s y se agarraba ª as s daban apretando la blanGabriel rstaba rojo Y sus manos su
1 ·
ca manecita del hermano. .
d
......:.·Si no puedo sacarte! ¡81 no pue o.I . negros, muy
y 'carios Yolvía á hundirse, y con sus OJOS_
abiertos, le pedía socorré\ h h ho? Te daré mi cajita de
-¡No seas malo! ¿Qu e e ec e te gu~ta tanto. ¡Sáca·
soldados y Pl molino de marmaJa qu
meGabriel
de aquí!
.
te' y estirando más el cuerpo
lloraba nerv10samen
de ¡:u hermanito moribund~ le, ~~~a~á' ¡Mamá! ¡No quiero
-¡Noquieroquetemueras . , a ·
.
que se muera!
d
· y ambos gritaban, exclaman 1uego.
. --¡No_nos oyen! i No. nos oyeFI r ué no me oyes?
-¡Santo ai;igel de m1 ,guarda. ¿P~eq Las ventanas se iluy entretanto, fu,é ,cayencl,o~\~oc adre que besaban á sus
3
minaban en el cas.eno. Alh a
en el cielo. Diríase que
hijos. Fueron sal~endo las Titret manitas enlazadas que no
miraban la tr.aged1a de aque ~s rrss estrellas no podían ayu·
qu~rían soltarse Y se soltaban. y ª f 'as y están muy altas!
darles, ¡porque las estrellas rnn muy n

°

1~f

G b .· 1 caían sobre la cabeza de
Las lágrimas am~rga~ de a Il~ á cara apretándose las
,
su hermano. Se veían J?ntos, caia
manos, y uno iba á. momse!
d más· voy á morirme.
-Suelta, hermamto, y~ no pue es .. t •Axilio'
-¡Todavía no!, ¡To.davia 1:0 ~ ¡S?c~~~~1a \erm~nito!
- -¡Toma! voy a deJart~ m: rnloJ. ~ des~ bolsillo el dimi·
y con la mano que tem~, h bre s1c do el Año Nuevo! i Cuán.
nuto reloj de oro q_ue le ha _1an r:~:n:o en este pequeño reloj
tos meses h~bía pensado sm1tfuvo no quería acostarse. Para
de oro! El d1a en q~e al fif h d 'Gabriel miraba con asom·
dormir, lo puso baJo su a m~ :ia~~ca en que giraban poco á
bro sus dos tap~s, la muestr el instantero que, nerviosamenpoco las manec1tas. negras. Y ás con la salida del estrecho círte, corría, corría, sm dJr rm a siete años como Carlos, tamculo. Y decía:-¡,Cuan
e~g
rol-No pobre niño; no
bién me cempraran un reloJ ~e o .1 relo'J· Tu hermanito
· t e atl os, y ya tienes
· tumba es muy
cumples aún sie
é 1 e iere? La
se muere y te lo dej~. ¿Par\i\o~a
quue es .
obscura, y no se pu~dte ver á darte i"ni reloj; toma, berma-¡Toma, hermam o, voy

°

nito!

·

e aflojaron y las bocas se

y las manitas, ya m~radt~ ~o tenían lo~ niños fuerzas en

dieron un beso desde l~J?S~ . Ya se abren las aguas, C?·
sus pulmones para pedu tocorro. rocesión cuando la Hostia .
mo se abre la .muchedu~ r\:a.fn por un segundo, sobre la
pasa. Ya se cierran y S? o ~ cabellos rubios!
onda azul, un bucle lacio dd'
'ón del caserío trQpezando,
Gabriel soltó á c?rrer en uecci ., n No di ~mos ya más:
cayendo sobre las piedrasl que lo ~e~:ró· ya es~ba frío, tan
'
do el cuerpo de Car os se enco
cuanque la madre, al besar1o, que dó muerta·
frío

***

.

. de San J uan I Tu blanco traje de novia t'iene
:Oh mañamta
ta~bién manchas de sangre!
GUTIERREZ NAJERA.
MANUEL

"

Pf'.X_::..

~

.
dt ocbo mil, dan la blmtnlda Ala 11r1nm1ta, agitando antt los llatconu dt i,ataclo otras tantas sombrillas dt cintas.
tos niños dt Hmsttrdan, tn numero

La desgracia de ser Millonario
Hablad á un pobre, ó ·á una persona tan solo medianamente acomodada, de las desventuras dal archi-millonario, de esa
«poco apetecible vida del ricoi&gt; de que hablaba al morir el
fundador de los Vanderbilts, y es bien seguro que vuestro
interlocutor os dirigirá una sonrisa irónica.
Sin duda, su r:&gt;ensamiento en tales instantes será el de todo
preconizador del impuesto sobre la. renta. Decid á éste que es
un gravámen irritante y os contestará: «Dadme la renta y pagaré el impuesto con mucho gusto. »--Para las gentes que así
opinan todo cuanto se les exponga acerca de las abrumadoras
cargas de la gran riqueza, e~ hablar por hablar; á ellas no habrá quien las convenza de que las molestias y disguetos del
multi-millonario son cosa muy llevadera.
Y es que, probablemente, cuando el hombre pobre recons·
truye en su imaginación la exi~tencia del Midas moderno, se
acerca tanto á la realidad, como si cualquiera de nosotros quisiéramos formarnos idea de las costumbres y ocupaciones diariaR de un sant6n del interior del Ri:ff.
.
.
Fuera curioso oír á uno de esos individuo3 que no tuvieron
nunca la suerte de ver reunidos cien duros, la descripción de
la vida de un archimillonario, según él se la finje.
El desheredad0 de la fortuna ve al Oreso en la posesión efectiva de todo su dinero; cree que tiene los millones de duros distribuídos en los bancos; que las arcas de hierro de su despacho
revientan de puro abarrotadas de oro y billetes. Naturalmente, si el Creso dispone de todo ese dinero, ¿qué puede apetecer
en flste bajo mun~o que no tenga en el acto? Bástate, en efecto, 11.tiborrarse los bolsillos de monedas ó llenar un cheque, y
el Hada de la Riqueza le presentará cuanto le venga en gana.
Podrá viajar donde le plazca, cómodamente arrellanado en su
butaca del sleeping, tendrá docenas de servidores prontos á doblegarse á sus caprichos, mujeres hermosas, ricos manjares,
magníficos palacios y expléndidos mus~os de arte.
¿Qué cuidados ni que preocupaciones graves habrán de
amargar los minuios de quien, con la varit.a mágica de un libro talonario, transforma á su voluntad, el triste valle de lágrimas, que es la vida, en un paraíso continuo &lt;le deliciaEt.
Y, sin embargo, nada hay más dista}rle de la realidad que
esa co~cepción de la existencia de un Creso. Sin negar que la
gran nqueza es cosa muy agradable y apetecible, curioseemos
un poco el vivi~ cotidiano de un multimillonario, de uno de
esos Reyes del acero, del petróleo ó ele los ferrocarriles, cuyos
rostros nos son hoy familiares merced á las publicaciones ilustradas norteamericanas.
·
Hasta cierto punto es cierto que todo aumento de ingresos
trae consigo un acrecimiento de bienestar, siempre que el usufruc~uario no necesite, para que los ingresos se sostengan,
contmuar trabajando. La posesión de unos cuantos cientos de
miles, celosamente guardados, da á su poseedor un sentimien-

to de seguridad y de independencia que, después de todo, es lo
mejor que puede proporcionar la riqueza. En los tiempos actuales aun el mismo archimillonario puede hacer vida tranquila, ya que lo colosal de otras fortunas quizá llegue á obscurecer
el brillo de la suya propia. Por consecuencia, si ede millonario
no ha llegado á disfrutar de los honores de la celebridad, es
todavía posible que pueda ser t&gt;nteramente autónomo y verse
libre en absoluto de preocupaciones; sobre todo si se amolda
al viejo proverbio según el cual «las riquezas consisten en desear lo que se tiene, no en desear lo que no se tiene.»
Pero lo que no ha logrado ni logrará jamás ningún multimillonario, aunque tenga cien millones de duros, es llegar al
punto donde mayor cantidad de dinero da mayor suma de
goces. El Creso, por ilimitados que sean sus tesoros, no puede comer más que el poseedor de cien mil duros, ni es probable que duerma mejor; le será dado construfr palacios más
suntuosos y viajar con mayor lujo; pero sus moradas no serán en definitiva más habitables ni sus viajes más placenteros
ó provechosos que el hogar relativa mente modesto 6 la joma·
dll tranquila de.rico en pequeña escala.
No es, pues, la vida de goces á todo trance lo que sirve 6
puede servir de estímulo al millonario en su lucha para aumentar sus riquezas.: El único goce positivo que quizá consi·
ga aumentar con el acrecer de la fortuna, y sin duda este es
el verdadero a.cicate impulsador, es esa e!lpecie de placer sub·
jetivo que engendra en el hombre la conciencia de su fuerza.
Ahí está sin duda todo lo que proporciona en realidad el
medio centenar ó el centenar de millones: un agradable senti ·
miento de fuerza; poder que se puede hacer "entir en todos
los grandes mercados bursátiles del mundo, en la arena política y en las diversas esferas sociales.
Et multimillonario puede satisfacer sus ansias de poder de
muchos modos; ya escalando altos puestos oficiales; ya haciéndose árbitro de la Hacienda pública de algún país económicamente averiado; ya abriendo á la civilización, por medio
rle 10'8 ferrocarriles, regiones enteras del planeta, aún semisalvajes; ya haciendo surgir en desiertas estepac, ciudade3 riquísimas_; ya entregando donativos para la fundación de instituciones docentes, de beneficencia ó científicas; ya salvando la
vida comercial de su patria, en una gran crisis, por medio de
unos cuantos millones arrojados al abismo bursátil. Todo esto, y mucho más que tiene en su mano el archimillonario, y
que puede llevará cabo, si quiere hacer sentir su fuerza, seria,
en verdad, muy alagüeño, de no tener la medalla su reverso
correspondiente.- En primer lugar, yerra quien supone que
el Creso puede disponer en cualquier momento de grandes cantidades de dinero. Es claro que poseerá siempre lo que sus millones representan; pero ~i se tiene .en cuenta su modo ordina·
rio de v_ivir, serán rara~ las ocasiones en que su provisión de
fondos «á la manoi&gt; exceda de Jo que tenga guardado en la ga·
veta cualquier obrero económico.-La encantadora visión de
los millones amontonados por el Creso en los sótanos de un

�-413-

,

....--.- .. .--------...__..--- ·

.: -

.

.,,,,.---

1

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1
1

Banco 6 entre los férreos blindajes de un~ caja d.e caudales, es
de todo punto natural en el hombre que solo posee unos c~an·
tos cientos de duros y que los conserva ~uar?~dos en una _mstituci6n del ahorro, ó quizá en un cal~et1_n _vieJo. Pero _el m1p~nario no guarda nunca su dinero; es md1v1duo ~emasiado av1Rado para desaprovechar los intereses de Un capl~al, estancár
dolo donde sea infecundo para él y para los demas. Por esd e
vemos aplicar la dinámica de su fortuna á ,empresas d~, t do
énero, á la construcción de víae férrea~~ a la fundac10n _de
~ompañías fabriles Ó de líneas de navegac10n_, á r_~poblar rrg10nes desoladas y desiertas, á sostener la cot1zac10n de v:3- ors
que faltos de un apoyo financiero poderoso, se deeprec1ar an
aca;reando la ruina de millares de personas modeetas..
De ahí que al archimillonario no le sea haced~ro disponer
á cualquier hora de una suma conside:able de dmero, RIIl exponerse á sufrir la pérdida correspondiente.
. d
En relación con el número y complejidad de tan varia os
intereses están las preocupaciones y los sobr~saltos de su po·
seedor. El archimillonario, hombre de ne_goc10s, n? puede ol·
vidar ni un solo momento que tiene formidables nv_ales ace·
chanclo sus menores descuidos para vencerle. Presidente de

..---- - ------- ------

....

tru.sts ó simple director de compañía in~ustrial, su celo y ac~
tividad deben permanecer siempre despier~os, prontos á la de
fensa de los enormes intereses comprometidos e~ lademresa.
No es raro que tenga que abandonar las c~m.odida es e su
hogar tranquilo para dirigirse en ~n tren ~apido al ~~~e1o
opuesto del país, ó del p~~Reta, s1. es preciso, con o Je o ~
robustecer una combinac1on financiera, de apl~star á un coro
petidor desleal ó de protejer algún pu~to dé~il puesto en peli ro por el cur.,o general de los negamos. As1, cuando ~emos
af multimillonario atravesando como una flecha el ~ontmer:r
en un tren de lujo, es seguro que ex~la~amos: «¡Como se i·
vierte esa gente! ¡Qué vida tan envidiable la suy~l. ..... ,&gt; Y
sin embargo, bien pudiera apost.arse que e?, cada men caso~
lleva el archimillonario los nervios en tens10n, el cer!~ro hi1
cho un volcán y la más profunda an~i,edad en su esp r~tu._
multimillonario Harriman, que murio no hace -~ucho~ ~nos
en los Estados Unidos, padecía una gr_ave ~f~ccion nerv10sa,
que se agravaba indefectiblemente en los viaJeS. No obstan_te,
Harriman disfrutaba de contados días de reposo en el ano.
Sus compatriotas le denominaban el «hombre-locomotora».
Hubo un momento en que, cediendo á los ruegos de RU espo·

------- ---~-·--

_ __,.._ ____ ___
.

.----:-

_________!

L-~--~~~~~~~-~~~~~~~--------J
el untuoso padre de almas que bmca un donativo para su fun- .
sa, oy6 el consejo de los médicos y fuése á descansar dos meses á cierta lejana posesión rústica.. Pero no pudo realizar sus
daci6n benéfica; el eterno cesante que va en pos de una .credencial 6 de una limosna; el descubridor de incunables que
propósitoe. A cada momento acudían á consultarle los direcacaba de realizar el hallazgo de un original de Cervantes ó de
tores de las grandes empresas ferroviarias, los presidentes de
Shakespeare y va á ofrecerlo por diez 6 doce mil duros; la nilas Cámaras de Comercio, los magnates de la alta Banca. Y
Harriman se entregaba á un concienzudo estudio de los comña de agradable palmito, garras de. prensa y voz de sirena,
plicadísimos problemas que le eran sometidoe. Cuando reque se acerca al Creso con siniestros designios; y, pór último,
greRó á Nueva York fué para morir de poetración nerviosa.
el pobre vergonzante, 6 mejor dicho desvergonzado en absoEl Creso moderno no puede vivir de ?tra suerte; la vigilanluto, que llega á pedir dinero sin más raz6n que rn necesidad.
cia y el trabajo mental permanentes son el precio de su suPara hacer levantar este cerco puesto á la riqut-za no basta
siempre la habilidad de un secretario con una buena mano
premacía. Vive en estado de perpetua desconfianza, de celosa defensiva, eternamente apercibido á rechazar los ataques
derecha. Porque á veces los sitiadores traen cartas expresivas
de sus mismos colegas del millón, ó de los que envidian su
de antiguos amigos del millonario. 6 son ellos mismos los
notoriedad. A veces, cuando ocurre un desequilibrio brusco
viejos amigos del rico; en otras ocasiones necesitan verle para ·
asuntos políticos inaplazables; y comó estas gentes políticas
en el mundo de los negocios, ha de prepararse á protejer sus
son malas para enemistarse con ellas, no hay medio de desaiintereses á cualquier precio, y para ello arroja millones y más
millones al mercado bursátil para impedir la baj~ de las co~.
rarlas con un cortés portazo.
tizaciones en sus stocks de valores, de igual suerte que el geY no eólo en su despacho donde es hostigado el hombrtl
neral sacrifica en determinado momento un entero cuerpo de
«inmensamente» rico; los ataques á su bolFa son continuos t-n
ejército para ganar una batalla.
el casino, en las comidas QE' gala, en los sarao 3 y excursiom·s,
Tales son las ocasiones en que un hombre cien veces milloy hasta cuando sienta á su misma mesa á personas extrañas.
nario puede encontrarse, de pronto, sin dinero contante y soEs que ese individuo tiene lo que todo el mundo ansía poseer,
nante á su inmediata disposición. Durante el famoso pánico
y esto le convierte en blanco de ajenos apetitos, siendo por lo
de 1906, una de la'! más grandes perturbaciones sufridas por
general los más voraces, aquellos que nacen de pechos amigos.
el mercado bursátil norteamericano, fueron numerosos los
No es pues, extraño, que el Creso llegue á ser un excéptico·
multimillonarios yankees que hubieron de pignorar sus proque no crea en la amistad, ni en el amor ni en la verdader~
piedades, sus mobiliarios y hasta las joyas de sus mujeres,
necesidad; que viva en perpetua intranquilidad y en perpetua
para salvar~e de una ruina total. ¿Conocen estas hondas ansequedad de alma; que desconfíe de todo y de todos.
gustias de la riqueza el modesto empleado ó el obrero?
¿Y es esto realmente vivir bien? ¿No será preferible la meY si de ellas descendemos á las simples molestias de ser
diocridad econ6mica á la opulencia llena de· acechanzas cuirico, veremos que también abundan en la existencia del muldados, sinsabores y desengaños? El autor del presente a'rtfoutimillonario las pequeñas contrariedades engendradas por ese
lo pregunt6 una vez á un archimillonario de esos que llevan
estado de superioridad econémica. Por de pronto, el Creso
en la América del Norte la designación de Reyes: «¿A qué hono tiene vida privada; ni un minuto de tranquilo aislamiento;
ra, ó á qué minuto del día se siente usted verdaderamente soel repórter es su enemigo perpetuo é implacable; donde quielo y puede entregarse á sus propios pensamiento!:i?» Y el hom- ·
ra que esté el millonario ó doquiera se dirija, le observa 6 le
bre inmensamente rico le respondi6: «Cuando me afeito.&gt;&gt;
sigue la multitud como si fuera un raro ejemplar zoológico;
La verdad, yo creo que la gran riqueza: no vale el precio
los periódicos divulgan todos sus momentos, la fotografía insque por ella se paga. ¿Para qué sirve poseer palacios y quintantánea le sorprende hasta en aquellas posiciones más antas y cazaderos, si no se tiene tiempo de di~frutarlo~? ¿Para
tiestéticas del cuerpo humano; el curioseo público penetra
qué afanarsf en coleccionar las más exquisitas obras de arte
hasta su dormitorio, hasta el último rincón de su cocina, y de
si jamás se dispone de media hora libre que dedi.car á su co1i~
todo se entera y de t0do hace comentario callejero, exageran·
templación? ¿Para qué construírse un hogar si sus goces ape&lt;lo lo malo y empequeñeciendo lo bueno. Re comprende pernas pueden ser paladeados?
·
fectamente que millonarios como Rockefeller rn hayan visto
Triunfa el rico en la Bolsa ó en altas ero presas financieras
obligados á rodear su casa de retiro con una guardia de homó mercantiles, y bien· puede estar seg'o.ro de que el éxito ha de
bres armados y con consigna severísima respecto á todo intruser empañado por el aliento venenoso de la maledicencia· da
so. Y se comrrende que otros Cresas lleven siempre detrás de
á manos llenas al necesitado, y éste no se lo agradece pofque
ellos un destacamento de policías ¡.;articulare~, encargados de
cree que la dádiva no es si no restitución· sus caridades son
evitar interviews al vuelo y sablazos.
J.iura vanidad; sus donativos á la enseñan~a, á la ciencia ó al
Esto de la petición de dinero ó de destinos, del pordio.seo
culto, ostentación ridícula ........
regular y constante á que es sometido un multimillonario,
, Al a_rchimillonario no le re~ta, p~es, otra s~tisfacción que
constituye quizá la mayol! molestia del rico. La antesala del
esta, s1 ello puede ser una satisfacc1on: que millones de commultimillonario ofrece un aspecto curioso. Allí figuran siempatriotas snyos le crean feliz en máximo grado y le envidien.
pre el gacetillero de mirada excrutadora y de lápiz indiEcreto:
MERTON H. FORRESTER.
.........__........

_

�r , - -- --

EL RAYO

DE

LUZ.

(ESCENAS EVANGEL.TOAS )

Po!' ~eynés monlatttr.

....

•

'

Trrad. del P. Jaime Pons, S J

palm as y atronando los aires con rítmicas aclamaciones semejantes
Tra~sc~rrier~n J~rg.os ;lía~ q.ue Su.sa1;a ;,asó o~ci l;nd~ ~ntr~ I~ al rumor de inmenso oleaje cuando el vendaval entumece las olas
admiración y la alegría. Como vivía sumamente retirada, no oía y las estrella contra los peñones de la costa. Era un espectáculo
hablar fuera de casa de Jesús de Nazareth, lo cual indicaba, á su · realmente incomparable el que ofrecía la ladera del monte en aqueparecer, que no se t;amaba complot al~?ºº ~ontra El. ~mp!eaba llo, instantes: percibíanse ya los ecos del ({Hosanna al hij0 de Da·
largas horas en escudriñar con suma d1hgencia las Escrituras, en vid! ¡Bendito sea el que viene en el nombre del Señor !» Y cada
fra se del sagrado cántico era coreada con el grito subli1.p.e: ¡Halleespecial los Profetas y los Salmos.
Sonreía Gamaliel al observar aquel redoblado ardor por el estu- ln Iah!
El corazón de Susana latía con inusitáda agitación cual si luchadio cuya causa adivinaba, y en los pasajes difíciles, les servía de
intérprete. Gracias á este socorro, el antiguo texto hebreo, que só- ra por salírsele del· pecho. Aquel rey á quien se había preparado
tan magnífica entfada, no podía eer
lo los sabios lograban descifrar de cootro que Jesús de Nazareth. Mas ¿córrido no tenía para ellos secretos. Enmo podía ser aquello? ¿Volvía otra
tre el estudio, el Templo y la sinagovez á Jerusalen? ¡Ah! sí: volvía, pero
ga transcurrían rápidamente las secomo un conquistador. ¡Sin duda que
manas, gozando de relativa paz. A deera esto lo que no le quiso revelar! Al
cir verdad sólo vivía de esperanzas.
fin triunfaba y reinaba. Todo ef orgu·
Algún tiempo después de los sucello hereditario de su raza se despert6
sos que acabamos de relatar, hallánpotente en su corazón con aquel soplo
dose ella en el aliyah, con el precioso
de victoria. Sin poder contener su en·
rollo de Isaías en·las manos, notó un
tusiasmo, aclamó también ella á aquel
extraordinario movimiento que la disRey bendito entre todos los reyes y al
trajo de la lectura. E.n aquellas casas
cual sólo faltaba á su juicio aquella
orientales, el techo distaba solo alguaureola de gloria humana. Le había
nos metros del piso de las calles: así
contemplado santo, misericordioso y
és'que Susana po~ía domi_nar.el bulliamable; ah ora contemplaba ya al
cio que en ellas remaba, sm dificultad
triunfador en quien tantas veces ha·
alguna. Avecinábase ya la Pascua, Y.
bía soñado. Jerusalen acogía con ruicomo de costumbre, afl.'uían á la ·Ciudosos aplausos al Rey digno de ella y
dad Santa millares y millares de exle aclamaba. como á su Mesías y á su
tranjeros· pero las idas y venidas de
Cristo. Asociándose Susana al común
aquella n'iañana de abril no se pareregocijo, decía en alta voz : ({Mira que
cían en nada á las de otros días. Reiviene á tí tu rey lleno de mansedum·
naba una sobreexcitación inusitada y.
bre. En aquellos días sal~ará de pla·
realmente extraordinaria: corridas precer la tierra y batirán palmas las islas:
cipitadas, llamamientos guturales.
todas la~ naciones de la tierra son an·
¡Cualquiera diría que nos hallamos en
te El como un pequeño grano de are·
el corazón de Galilea! dijo para sí Suna.» Y entretanto las voces de los ni·
sana. En realidad de verdad, la inños resonaban m ás argentinas, en
mensa mayoría del pueblo que transiaquel cielo luminoso, mecidas sobre
taba á la ~azón por las calles que ella
las alas del triunfal ({¡Hosanna al Hi·
dominaba parecía extranjero,
puesto
.
jo de David! ¡Bendito sea el que vie·
que hablaba ~l lengµaJe, menos.art?O·
ne en nombre del Señor!,,
nioso y más aspero de las provmc1~s.
Era realmente El quien iba acer·
Ya dijil41os que la morada de Gamahel
cándose por momentos. A vista de pá·
~e hallaba situada junto al palacio de
jaro, apenas distaba ya un centenar
Herodes, tocando c a s i al soberbio
de pasos. Venía montado en un polli·
puente Real que unía á Sión con el
no-la montura familiar de aquel país,
Moria y dominando completamente
- en actitud humilde y amabilísima,
los valles y los arrabalee, . hasta las
sin que se trasluciera en su semblante
primeras vertientes d~l ~fonte Olivete,
la menor ~eñal de orgullosa satisfac·
que con su verdor cemc1ento daba una
ción, tan natural en un Rey que se ve
nota alegre á la aridez extraordinaria L.-----~-------·--- -aclamado por su pueblo, con aquella
de los alrededores de Jerusalen.
Notó Susana, con no pequeña admiración, que casJ todo e} mun- su mirada insondable que parecía penetrar los más secretos plie·
do cortaba ramos de olivo, como en la fiesta de los Tabernaculoe, gues del corazón, y descubrir tras aquel velo de exterior alegría pro·
.
y se encaminaba hacia lo alto del~ colina, e? medí? d.e un entu- fundos abitimos de tristeza y agonía.
Estaba con todo demasiado alegre Susana y fuera de sí para re·
siasmo delirante y atronando los all'es con ,gritos y cant1.cos qu~ d~ban á aquel abigarrado conjunto un aspecto de fiesta mdescnpti- parar en aquella triíiteza. Veía realizados sus dor~dos ensueños.
ble .... Salió del aliyah colocándose junto á la balaustrada de la Mas de pronto sintióst avergonzada de hallarse á solas, cual si fue·
azotea pero sentóse en el suelo para disimular su presencia á un ra espectadora de aquel triunfo, sin tomar en él parte activa. De~·
nume;oso grupo de Jerosolimitanos, que en aqu~l ins~an_te avanza- graciadamente no tenía tiempo de ir á cortar ramos de laurel y ohba hacia su casa, acosado por otro grupo de fanseos 1mtados que vo en las pendientes de la colina. El maestro se acercaba; er.~ ya
apostrofaban al pueblo, lanzando pestes é imprecaciones contra demasiado tarde. No había , ni en su casa, ni en todos aquellos
alrededores, jardín alguno, puesto fue los judíos no solían cultivar·
.
aquellos ignorantes y ~alditos.
Hacia la parte super1011 del monte de los Oh vos, una nube de pol- los en Jerusalen, si se exceptúa el celebrado jardín de las rosas.
vo sen.alaba la llegada de otra muchedumbre que subía desde Be- A pesar de todo bajó precipitadamente s la puerta de su casa, de·
tania y Bethfage. Al poco rato habíanse juntado los grupos y la ·seosa de que la viera Jesús al pasar, aunque defiprovista de todo
alegre procesión empezó á descender hacia la ciudad, agitando las adorno.
0

l '

(CONTINUA,)

)

-·,,..

La angosta calle, embaldosada de mármol blanco, se hallaba á la
sazón rebosando de gente regocijada y en traje de fiesta, con sus pesados turbantes listados en la cabeza y las manos llenas de flores y
palmas. Era aquella una escena oriental sumamente pintoresca y de
singular encanto por su novedad y rareza. Movíase con gran dificultad aquella apiñada muchedumbre que obstruía completamente
las calles: mas pronto distinguió Susana, con inefable regocijo de
·su alma á sus dos amigas de Betania, á quienes envió por señas un
rariñoso y expresivo saludo. En medio de las dos venía otra mujer
de fieonomía divinamente bella que de cuando en cuando volvía
flUS ojos hacia Jesús con expresión de amor indescriptible. Era maje3tuosa como una 10ina al par que sencilla, con la cándida sencillez
de un niño. Sus purfaimos 0jos centelleaban con tan sublime ternura, que no acertaba
Susana á'apartar su mirnda de aquel ro~tro
11ngelical y divi n o.
A¡ enas pudo poner~e
ni habla con Marta la·
1•rPguntó en voz baja:
-¿Quién viene con
v'1 sotras?
Marta le contestó:
-La
madre de Je1
¡l sú º·
Adelantórn al punto
Susana como instintivamente, hacia la más
virginal, la más amable de todas las mujeres, inclinóse ante
ella con graciosa timiUltlmos modelos de sombreros.
dez, y según el uso de
la época, la. saludó con
un be3o. Después, con un gesto &lt;le encantadora humildad, mostrándole sus manos vacías:
-~adre, le dijo, nada tengo con que contribuír al triunfo de
nuestro Rey. Hubiera deseado arrojará sus plantas todas las rosas
de Sar6n y las palmas todas de En Gaddi, pero ha sido tan intensa la emoción que ha embargado todo mi sér, que no estuvo en mi
mano pensar en nada. Ahí está Jesús ...... y yo nada tengo con
qué festeja r su triunfo.
Y aquélla, que en las bodas de Canán obtuvo de su divino Hijo
el primer milagro para acrecentar la inocente alegría de los e1&lt;poso3
'! convidado:,, consoló la candorosa angmtia de la joven sonriéndolii dulcemente y diciéndola:
-El sólo pide nuestros corazones.
( Continuará. )
1

EL VERDADERO PUDDING INGLES
EL MODO DE HAC E R LO.

extiende un trozo de tela de hilo, blanca y muy limpia, atándola
perfectamente al molde. La misión de la tela 'y la masa de harina
no es otra que conservar al pudding su aroma camcterístico.
Viene luego la tercera face de la importante operación, la cocción del pudding, para la cual hay también reglas tradicionales de
las que hay que cuidar mucho de no apartarse. El molde debe estar constantemente bañado en agua hirviendo, sin que deje de cocer su contenido durante tres horas. Para ello ee requiere una marmita de gran tamaño que debe llenarse de agua hirviendo para
poder colocar el molde dentro. Viene hacer una especie de rañomaría, pero hay que tener cuidado de cambiar de vez en cuando el
agua hirviendo á fin de que el molde no deje de estar sometido á
::;u influencia, al menos basta tres cuartas partes de su altura.
Cocido el pudding, todavía no ha llegado la hora de prabarlo.
Hay que dejarlo en el molde durante tres ó cuatro días por lo
menoe, y cuando al fin se vaya á comer, es preciso calentarlo un
poco por el mismo procedimiento que se empleó para cocerlo, es decír, teniéndolo en agua hirviendo durante hora y media. Transcurrida ésta, ha llegado el momento de probar !a famoE&gt;a torta. Al
Fervirla á la mesa, se quita el trapo y la pasta de harina que la cu·
brPn, y se vacía el molde sobre un trapo &lt;'aliente.
El pudding ofrece entonces aspecto verdaderamente apetitoso ·
pero aun no está todo hecho. Es preciso espolvorearlo con azúcar'
clavar en el centro una ramita de acebo, procurando que tPnga al~
gún fruto, y derramar tobre todo ello una copa de coñac á la que
i,e prenderá fue6o. Todos estos detalles son tradícionalt-s · no se
puede prescindir de ellos. Hecho así, el pudding resultará ~xquisi·
to y Fatisfará al más exigente.
.
Tal es el verdadero modo, ó mejor decir, el único modo de ha·
cer el pudding. No hay ningún otro procedimiento, por más que
digan algunos libros de cocina. Cualquiera otra preparación será
una torta de paeas más ó menos gustosa, pero en manera alguna
un pudding, y mucho menos un pudding inglés de Navid~d.
~WeHUMILDAD, PUREZA, CARIDAD

?,'odas las virtudes son del agrado de la. Santítiima Virgen, de
qmen todas fuernn ornamento; pero hay algunas de su predilección
como la humildad, la pureza y la caridad.
'
Por la humildad se sometió como esclava á la voluntad del Se·
ñor; por la pureza llegó'á conversar familiarmente con los ángeles
y mereci6 ser Madre de Dios; por la caridad siguió á Je~ús hasta el
Calvario, y, ya que no pudo morir con El en la Cruz, Ee ofreció como víctima con El y fué crucificada en su espíritu para aplacar la
divina justicia y atraer sobre los hombres la divina misericordia.
Estas y las demás virtudes crecían prodigiosamente sobre su raíz
que es la fe, por la cual, al decir de Santa Isabel, la Santísima Vir~
gen fué bienaventurada.
Si queremo~, pues, honrar debidamente á nuestra buena Madre
ofrezc~mosla ~uestro co.razón a~ornado de humildad, de pureza y
de candad.-r V. Santiago, Obispo &lt;le Sautander.

---3E- Divers0s modos deen1utarse

El pudding es en Inglaterra casi una institución nacional; no se
comprende al pueblo inglés sin pudding; como no se comprende á
Londres sin sus nieblas. Esta torta ó pastel tradicional no se hace
nunca, por consiguiente, sino con un respeto y atención que convierten su confección en un rito, casi en un sacerdocio.
Lo mismo las familias más pobres que la sociedad máF.1 elegar,te,
tienen en las islas Británicas su pudding de Navidad, es decir,
el pudding por excelencia, cosa exquisita que requiere, para
ser perfecta, una porción de ingredientes distintos y una preparación escrupolosísima.
Ante todo se toma una libra de pasas de ~ álaga y se tiene mucho cuidado de quitarles las pepitas. Se necesita también otra libra de pasas de Corinto cuidadosamente limpias, y una libra más
de Esmirna, sometidas á la misma limpieza. Hace falta además
media libra de corteza confitada de limón y de naranja, que se corta en trocitos muy pequeños, una cucharada grande de gengibre
en polvo; una nuez noscada rallada; un cuarterón de arina, tres
de miga de pan, otro cuarterón de almendras mondadas y cortadai:; en pedacitos, y, por último, una libra de grasa de riñones de
buey, bien fresca y reducida también á trozos muy pequeños.
fütos ingredientes son indispeneables; con sólo que falte uno de
ellos, el puddin no será un pudding verdadero. Una vez reunidos, empieza la parte delicada de la operación.
Se mezcla cuidadosamente todo lo antedicho en una terrina grande y se añade una copa de vino de Oporto, ocho huevos batidos,
?na copa de coñac y leche en cantidad bastante para que lodos los
Ingrediente¡, formen una pasta blanda y bien unida.
. Con esta pasta se llena hasta el borde un molde de pudding, pre·
v1a~ente untado de manteca, y se cubre con una masa hecha con
ha:ma y agua cuya consistencia debe aproximarse á la que se requi~re parll la confección de galletas. sobre esta pasta protectora se

En Siria se lleva el luto de azu 1 ctlestP.
En Egipto, color de hoja seca ó ama rillento.
En Etiopía, blanco ó cenicient&lt;•.
En la India, encarnado muy vivo.
E n 1a China, az.ul
muy oscuro.
En Europa, América , Japón, ele., negro.
¿Cuél es la causa de
esta disconformidad en
los colores? ..
El luto de color azul
celeste denota el lugar
ó sitio que se desea para los muertos.
El ha.fa secarepresenta el fin de la vida,
porque las p 1a n tas
cuando se marchitan
ó mueren se vuelven
amarillentas.
El ceniciento repte·
Ultlmos modelos de sombrreos.
sen ta e I color de la
tierra del sepulcro.
El blanco, la pureza de vida del difunto.
El encarnado, el fuego en que se consumió la vida del difunto.
El azul oscnro el ,:olor del quinto cielo, á donde quieren ir los elegidos.
El negro, la privación de la luz y la vida.

�..

,

En1bellecin1iento de la Ciudad.
Desde hace algunos años ha sido práctica en ]as gran·
des Ciudades Europeas y Americanas alejar las resi·
dencias de los centros de negocios, procurando de esta
manera hacer las habitaciones más cómodas y sobre·
todo más higiénicas.
No podía substraerse México de esa influencia salu·
dable y apenas pudo ponerse en práctica la idea, comenzó á tener vida cuando antes había fracasado ó la
había tenido muy endeble.
A mediados del siglo pasarlo, se hici&lt;3ron las primeras experiencias con la Colonia de los Arquitectos,

ción de las Colonias con procedimientos modernos, y
surgió la C~lonia que en sus principios era conocida
con el nombre de Colonia Americana, y dió la idea del
resultado que se obtenía con trazar calles y urbanizarlas antes de que se construye;·an los edificios. Así se
formó la elegante Colonia Juárez.
El .impulso estaba dado: el Ayuntamiento ,y el Consejo Superior de Salubridad prohibieron nuevas Colonias, si no se sujetaban á un plan bien estudiado de
saneamiento, dotación de agua y pavimentación:
La Colonia, Roma aceptó los requisitos exigidos por

COLONIA ROMA

Crucero de las calles Orizab .. y LJurango.

después con la de San ta María, y más tarde con las de
Buenavista y Guerrero; pero esos proyectos no estaban
planteados sobre bases sólida¡, y modernas; se trataba
en ellos &lt;le Colonias que recibían aliento del esfuerzo
individual y se dejaba á la acción Municipal, el que
hubiera servicios públicos, y el qre se realizaran las
obras de urbanizadón indispensables para el Grecimien ·
to y prosperidad de las Colonias.
Por mucho tiempo ni la Colonia de San Cosrne, ni la
de San Rafael, nila de Guerrero, fueron otra cosa que
un- agrµpamiento de construcciones humildes y, debí·
do al notable aumento de población en la Ciudad, esos
lugares hubieron de poblarse y las construcciones ad·
quirieron otro aspecto, hasta el extremo de contarse
algunas verdaderamente notables.por su arquitectura.
Llegó por fin la época de que se planteara la .forma·

las autoridadeti y siguió eJ ejemplo
la Colonia de la
1.
Condesa.
En breve tiempo la brimera concluyó las obras ne·
cesarías de embellecimiento que le dan lugar promi·
nen te entre todas ellas.
Los edificios en ella 1~vantados obedecen á ]os últi·
mos consejos de la ciencia higiénica de las habita~io·
nes; su aspecto arquitectónieo embellece esa parte de
la ciudad.
Como comprobación damos á la estampa el crucero
de dos de las principales avenidas de la Colonia Roma.
Un estudio formado con datos oficiales tomados de
las oficip.as recaudadoras demuestra que el producto
anual de los impuestos causados en la Colonia Roma,
pasa de $80,000 y que el valor de la:s fincas urbanas es
·de más de 10.000,000.
'

.

�</text>
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                <text>El Tiempo Ilustrado,  1910. Año 10. No. 26. Junio</text>
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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                    <text>ARoX.

MÉXICO, DOMINGO

3 DE

JULIO DE

1910.

NuM. 27.

ARTE FOTOGRAFIOO

Estudi:&gt;-....de paisaje.-Barrio de San Peclro, Uruapan .
·A~ Cerrillo, fot,

�-419-

~''.,i'.,

Res~ltaron. yencedores los jóvenes Juan
A. Rmz,. ~bgio Castañ6n y Alfonso Legor:eta, recibiendo los premios que «El Im are1al» había acordado de antemano.
P

: i~!g':~a;~·~~'
f ~"!IJ&amp;l•)¡\J(,,,

***
No cabe duda de que el doctor Rickets f '
un ~erd~dero mártir de la ciencia.
ue
Vmo ~ nuestro país con objeto de e&amp;tudiar
esa temble enfermedad que arrebat t
vidas: el tifo.
ª antas
Tenía la ilusi6n de lograr destruír sus f
toa, llevar á las familias un antíd t t- ec'bl
o o para
ese tern . e azote y su noble idea se eHrelló
ante. el impenetrable misterio del ori en
medios. de atacar ese terrífico mal.
g Y
él. Queriendo atacarlo sucumbi6, víctima de

v...¿,;;.;...:.,--

Tuvimos el domingo un hecho raro entre nosotros. Tratábase de las -elecciones primarias y algunos que recordaban
las éoocas de revueltas creían que se iba á 1carmar la bola,i&gt; que
habría balazos, puñaladas y pedradas en las casillas electorales.
. Muchos no se atrevían á salir de sus casas; otros entusiastas iban á reclamar que no se les había empadronado y solicitaban con ahinco una boleta para nombrar los electores.
No pocos, ignorantes en demasía, pensaban que tratábase
ya de la Jecci6n definitiva de Presidente y Vicepresidente de
la Repúblia.
Dejemoe en sus sueños á los ilusos que toda rL1 discutrn •
puntos indiscutibles. Dejémoslos pensando en que el partido científico es poderosísimo; dejemos también en paz á los que
piensan que constituye un gran paso en
nuestra democracia las elecciones primarias del domingo anterior.
Dejemos, en suma,· la política que en
todos los países es siempre igual y ocupémonos en asuntos, más levantados unos,
más tranquilos otros y que, sin sert:raecendentales, nos distraen y nos apartan algún tanto de esos problemas, las más veces irresolubles.

1 •

\

ciedad, nombrando su Mesa Directiva. La fiesta de inaugu·
ración.se efectuó en este 6rden:
A las ocho de la mañana en la Capilla de Nuestra Señora
de Guádalupe, en Catedral, el ex-alumno de esa escuela el señor Dr. don Antonio de J. Paredes celebró una misa en sufragio de su director, profesores y compañeros finado~ .
A las dos de la tarde se sirvió un banquete en el Restau·
rant del Jardín.
Debe suponerse lo grato quf' debe haber sido para la totalidad de los que á él asistieron, recordar los episodios de .la
vida juvenil, encontrarse ya establecidos, cada uno por distinto cnmino&gt; v extrañar á los que los antecedieron m el
• camino de la vida. Deseamos que esta rn·
ciedad no sea como tantas que se basan
en el entusiasmo de un día.
¡Que todos se estrechen para ' lograr el
bien mutuo de los asociados!

. '; ***

Como hemos dicho siempre, todo aquello que contribuya á procura1 la salud del
cuerpo, medio de comunicación del alma,
es digno de estímulo.
Los ejercicioti musculares, -la equitaci6n,
la nataci6n, en suma todo aquello que ~e
practique, no de una manera exagerada ,
sino para vigorizarse y procurar la rnlud,
Vengamos á un hecho trascendental y
son prácfüas higiénicas y aun morale~,
sublime.
·
puesto que tienen por base la comervoNo hay gloria más perfecta aun en el
ción del individuo: Esa· clase de «sports,n
mundo, que la que alcanzaron los tipo!:! de
como hoy se les llama, no solamente sou
v~rtud y santidad que nos presenta la Iglead ,,.j¡;ibles, sino dignos de estímulos.
sia.
Todo aquello que tienda á destruír al inSantos de humilde origen, como un Isi·
dividuo, todo aquello que no tenga un fin
dro, labrador, un Crispín, zapatero, una
noble es no s6lo inadmisible, sino detefsanta Rita, criada; después de recibir su
table.
,
premio en la mansión celeste, aquí tienen
El box, las li'des taurinas y otros ejerbuenos imitadores que proclaman la vircicios salvajes ·están comprendidos 'en este
tud que los distingui6 en el mundo y sigénero.
guen glorificándolos.
Vepgan en buen hora erns medios preSin embargo, hay santos á quienea Dios
ciosos para poner el ánimo tranquilo y
otorg6 gracias iguales en el fondo; pero
aun contento.
En cierta clase d~ «sport•ii no E-610 exi:;más dignas de mayor admiraci6n para los
que habitamos este valle de mi'30rias.
te el peligro, en.ellos se desarrolla unu.
Pedro, el ignorante, el humilde pescapaF1i6n funesta: la ira.
dor, es convertido en repreaentaE.te de
Los boxeadores, aunque en algunas ocaDios en la tierra, como lo son todos sus
~iones no se causen males de trascendf'n·
sucesores.
cia, en los momentos de la lucha ee odian
y si alguno queda vencedor, el otro no pierLa doctrina de Cristo se esparce, se difunde y nunca muere. Los Papas escarde la oportunidad de vengarse. La ira pronecidofl, vilipendiados, calumniados siduce en esos casos algo más repugnante:
guen la obra de Pedro, impertérritos antfl
la envidia·.
los desmanes de los hijos de Cristo, que
En las lides taurinas también predomitodavía lo crucifican en las personas de los
Señorita Josefina Salgado
na la ira.
, . .
,
Sumos Pontífice!!.
Celebrada cantante mexicana que ha dado en esta capital un ton·
El torero habil siente verdadera colera
Por esto, la fiesta de San Pedro t-S ce· cierto de ~espedldl. por partir próximamente para Europa . cuando un toro no sabe dar juego; el púlebrada en todo el mundo católico y el
á coot.nuar sas est1tdlos. penslon.sda por el (iobleroo
blico se irrita cuando ve á un torero maledel Estado de úuua1uato.
miércoles pa!:!ado nuestra Santa Iglesia
Pot. Pacb.
ta, (tfrmino de la jerga taurina) que no
Catedral se engalan6 para tributar sus hornbe manejar el trapo, ni colocar bien un
par de banderillas. No constituye eso un 1csportn inocente.
menajes al que fué la piedra fundamental de la Iglesia.
***
Es un juego semi-bárbaro y nada más.
Hace ya bastantes años que se fundó por la Sociedad Católica una Escuela Preparatoria, independiente del Gobierno.
En esa época, como siempre, el liberalismo la vi6 con muy
mala voluntad.
Algunos de los estudiantes de esa escuela, á pesar de
tener la instrucci6n competente, se vieron ·en la imprescindible necesidad de irá sustentar un exámen general en alguna
escuela de los Estados, pues en la Preparatoria de esta capital se les hacía una gui&gt;rra formidablE'.
La Escuela Preparatoria Católica estuvo baj9 la acertada
direcci6n del l:!efior Lic. don Tomás Sierra y Rasso y de ella
salieron muchas notabilidades.
L0s pocos alumnos supervivientes han ~rganizado esta so-

***

No fué a~í, por cierto, el ccsporbi de carrera~ á pie que se
efectu6 en la Femana pa~ada, entre 'l'lalpan y Peralvillo.
EA juego sin peligros y sin duda de excelente:i re1mltados
higiénicos.
Se disputaron los premios ofrecidos quince corredores, en
una carrera de veinticinco ki16metros. ,
Figuraron en esta carrera miembros de la «Escuela Militar
de Aspirantes,i&gt; «Club VíborQ.,i&gt; «Club Atlético lnternacional,n
y otros.
El señor Coronel don Miguel Ruela~, juez &lt;le salida, fué
despachando á los corredores con intervalos de tres minutoe.
Dieron principio las carreras á las seis y media de la mañana.

Es cierto c¡ue las estátuas, que las placas
conmemorativa~, á veces parecen polvo y sombra van,a de la mmortalidad; pero cuando se
elevan o colocan con noblE&gt;s fines vienen á ser
como un recuerdo constante de aquél '
.
se dedican.
ª quien
M.ás tarde, nuestros pósteros visitarán el
Instituto Bacter~ológico y encontrarán Ja laca conmem~rat1~a q~e .ahí se h_a colocilo
con esta s~nmlla mscr1pc1ón: «Doctor Howa rd
Taylor R1~kets, ~aboratorio, Mayo 3, 1910. i&gt;
I Es.os mismos posteros, al inquirir cual fué
e origen de ~~a placa se pasmarán al escuchar la narramon del hecho grandioso de
verdadero mártir abnegado de la ciencia.
· ' . ese

***
La ,ceremonia del descubrimiento de la laca fu~ v.~rdaderamente solemne.
p
~s1stio al acto el señor doctor Russell M.
~1lder, _compañero en experimentos é intimo a::mgo del finado doctor Ricketfil
Fué descubie!ta la placa por el sei'lor don
Henry ~ane ~Il.son, Embajador de los Esta~os Unidos. Hicieron uso de la palabra el s no! Doc~or G~viño, Director del Instituto
senor Licen01ado don Ezequiel A Ch ' '
Sub
· d e Imtrucción Públic·
avez
- secretano
nor Doctor Wilder.
ª Y el se-'
,1Dios haya acogido en su seno al doctor
Rickets, víctima de su abnegaci6n!

:1

***
h Realmente en México se desprecia lo más
ermoso con que contam0s.
El bosq~~ de Chapultepec, que muchos de
nu~stros visitantes viajeros lo consideran su.
per~or e!l bellezas al ccBosque de Bologoei&gt; de
Par1s, siente algo así .como un frío glacial.
Sus ?ermo~as avemdas las má'3 de las v ce3 estan desiertas.
e
~l señor ministro Liman tour, quiere y con
razon, que ese paseo sea más frecuentado
c' En él se ~an hecho mejoras de irnport.an1a6 los mismo~ ~xtranjeros se pasman a11tc
~~ /lleza, y qmza nos compadecen, pensaunl que no hemos sabido aprovecharnos
de el a.
.
b A~tualment~ en el bosque se han dado nomdos avemdas de ese paseo. «La una serR a~ada «José Ives Limantoun la ot ra
amon Corral. 1i
'
.ti Pu~l\camos ~oy ~lgunas ilustraciones relatovas ª., a~ expl.1cac1ones que el señor Limanu.r d10. a vano~ periodistas, acerca de las
meJ?ras mtroduc1dat=1 en fll bosque.
m!~úrasenos el señor Limantour un FJoe-

I1t

Este a~calde de París se esforzó en ero bellecer taesa ~1udad y dej6 obras de verdadera impor nc1a.

***
L~ contralto,. señorita Josefina Salgado
pensionada por el Gobierno de G
· t '
te ·
uanaJ ua o
Para
. . , rmmar sus estudioA en Euro a se des'.
pid10 te~poralmente de Méxioo, c! ~n luci~ncierto que se efectu6 en el sal6n de acos e la Escuela Superior de Comercio.
que la veamos regresar llena de gloria ar
tíst-1ca.
·
·
El CRONISTA.

1º

LAS ELECCIONES

�,.
-420-

ACTUAuIOAOES

A CTUAI.tlDADes

EL DIA DE SAN JUAN E~ MEXICO.

PRt» ha la familia de que llegaríamop en el coche, se fueron al
silio designado, y después de algunas horas de inútil espera,
nos delirios de una imagináción calenturienta. Pero no, no
tornaron á ca¡,a: creyendo que la llegada se efectuaría al día
ha sido un sueño mi vida de escolar, ni las íntimas relaciones
siguiente. »
que con mis camaradas me unieron; allí e~tán, como testimo«La noche estanio fiel de la época decolegio, libros dediversas aisignaturai&gt;, polba primorosa; nin .
vorientos y malguna nube eJllpittrechos; fo to grañaba el azul purífías de mis antisimo del cielo; la
guos
.compañero¡;¡
poética luna, en
en
el
anfiteatro
del
todo su esplendor,
hospital y en los
derramaba por doviejos salones de
quiera torrentes de
la
escuela de meluz, é iluminaba
dicina,
retratos de·
la esbelta torreci.
las
buenas
gen trs
lla1 del santuario,
á cuyo lado viví;
único pu!ito' que
aJlí está la hoja de
desde lii. estación
papel,
amarillenta
se div.isa; pues los
casi,
con
el fragcopudos á r b o I es
mento de un dia·
que se elewin en
rio pronto intelas orillas del río,
y laporrumpido,
cubren por combre
cartera
vieja
pleto las casas de
que en las destrucmi pueblo. »
toras manos del
Y o leí con emoheredero
d e mi
oión aquelJas línombre,
será
una
neas trazadas por
reliquia
menos
de
mi mano, en un
los días feliceR de
tiempo en que J¡¡
n:ii pasac.la ·infangloria deslumbra
crn
.
con sus fu lgores
f
Pulgeoclo
VA ROAS.
y juzgamos duradero el fantástico
~ 3E---alcázar de la g_ui- El R, P. Dr. Don Jfntonlo de l Paredes PrtSldlendo la mesa del banquete de la Sociedad de ex-alumnos de la Escuela
l'reparatorla de la Sociedad €atóllca (de ple el Presidente de la Sotledad, don Jranclsco m. 6amex. J
-A juzgar de
mérica fortuna.
una mujer por su
-Todo ha sido un sueño-dije para mí después de algubelleza, por su junos instapte~ de meditación:-afanes del estudio, nobles MYrntud, por su altivez y sus desdenes, se diría que sólo un
piracioneR, deseos fervientes de conquistar un puesto hon rohéroe sería capaz de conseguir su amor; pero, sin embargo,
Ee enamora de un enano.feo y estúpído.
so en el dilataJo imperio de las bellas letras, mentira todo; va- Si las mujeres no se aman, es por culpa de los hombres.

l

l

tos bañistas In )a albma.

·-

.

'. l

/ !

1
i
I Subsmetarlo de Tnstmclón Yprincipales
El Embajador de 1os Esta:~ti"~~!::i,Jmiento de la placa conmemorativa.
c,onc11mnt« duP,ut
"olas de ta Semana. 1
(Voanse lu8 ,.

la en bonor del Dr. Rlketts
tos con
e rrendtes
á Ida••pe~~~:::ntos del establecimiento.
morrlen
o 1os
Fols, de El

T,emp.o

llusfrado,

--

6ruro de ex-alumncs de la Escuela Preparatoria C?atmca que se ban reunido para formar una sociedad de auxmos mutuos. -Fots de

El Tiempo nustr ado.

�-422-

.R. e T U A u I O A O J .s

ACTUAuIO.R.OES
estrella y' la cortéii. Y el papá dice enojado: c&lt;Un castigo has
de tener; vuelve al cielo, y lo robado vas ahora á devolveri&gt;.
La princesa. se entristece por su dulce flor de luz, cuando
entonces aparece, sonriendo, el buen Jesús.
Y así dice: «En mis campiñas esa flor yo se la dí: son mis
flores de las niñas que al soñar piensan en míi,.
Viste el rey ropas brillantes, y luego hace dP.sfilar cuatrocientos elefantes á la orilla de la mar.
La princesita está bella, pues
ya tiene prendedor en qué lucen
con la estrella, verso, perla,
pluma y flpr.
Margarita, está.li~da la ma~,
y el viento lleva esencia sutu
de azahar: .tu aliento: guarda
niña, un gentil pensamiento
del que· un día te quiso contar
un cuento.

, la cuadrilla que dló el miércoles una novillada ád beneficio del Primer
Orupo de estudiantes de las escuelas profesionales qu1~i'::;::•:nseptlembre próxlmo.-Fots. de El Tt"emqo Ilustra o..
Congreso de Estudiantes que se ver
f é1

OIE.LO Y

MAR

, .
---el viento lleva ese~cia sutil
Margarita, esta hnda la mar, y
1 ndra cantar: tu acen·
de azahar. Yo ~iento en el alma una a o
to. Margarita: te voy á co?tar un
&lt;le diamantes, una
E,-te era un rey 9ue tema un_ P~e Elefantes; un trono de
tienda hecha del dia Y un ~eb:,n? y una gtntil princesita tan
malaquit11, un gran manto. e isu
bonita, Margarita, tan bo~lta como tú.
arecer La princeUna tarde la prince~a v1_6 una ::;rei:apuería para hacerla
¡:a era trt1viesa y la quiso irá coº . un1 perla una pluma
decor,1r un prendedor, con un verso y
'
.

e~!~¡~·

y una
flor.
.
La&lt;i princesas
pr1morosa3
se parecen mucho á tí: cortan li-

El toro: «¡Fuera gente!,&gt;

dome con ese «la pobrei, de mts pecados, que no necesito, que
ni falta que me hace, le advertiré para rn gobierno, quesillo·
ré porque usted quería irse al baile no fué c&lt;de veras,&gt;, sino no
más por ver ha:,~a dónde podían mis lágrimas, porqu~ t0do el
mundo dice que no hay cosa que no alcance una muJer que
llora .... . y todo el mundo miente; pue; á mí hasta jaqueca
medió de llorar y no conseguí más que~ sos dos «la pobrei&gt; que
u:,te I se dignó dedicarme. Sería usted más capaz de ~eguir
contando que lloré por listed,
pero yo procuraré desmentirlo
en toda8 partes. No llorq por
tan poco y á los de mi cafa les
consta que, cuando me dijeron
que estaba usted muy énfermo, me quedé como si tal cosa!
E,o quisiera uste 1, fastidioso,
que lloraran las mujeres por
. • RUBEN DARIO.
usted, pero ni e3peranzas, le
,. '
falta á usted mucho para ser
tan afortunado. u~ted sí que
echa llorado» hasta cansarse y
CARTAS DE MUJERES
no faltará quien lo diga, pero
lo
que es yo ...... Una cosa es
"LA POB~E"
que
uno llore por hacer una exAndré3:
periencia j otra cosa que lo ha Ya sé' qu'j á:pesar de mis lá ·
ga por amor, como usted se fi ·
Un estudiante «con agallas» pasando de muleta.
grimas de anoche se fué u-;ted
gura en su insoportable vanial 5aile y cyq uete6 de lo lindo con Teresa. Sé además, que no
dad. Yo muchas veces le «he
llaradoi&gt; á mi papá para que me lleve á un baile, para que me
contento con esto, le dijo usted á Teresa: ce Me ha de agradecompre un vestido ó una alhaja, ¿y qué con eso?
cer que 'haya venido, porque ((la. pobre,&gt;de Luisa Jlor6 hasta
No dirá usted que ha sido por amor. En primer lugar, una
que se cans6, i, suplicándome que no vinieril, de .:merte que
es llorona por sí y por nada ya e~tá c&lt;desmoreciéndosei&gt; de
tuve que ccntarle una mentir,1. par..1 que me dejara escapar.
llanto ...... de suerte que mis lágrimas de aquella noche fueYa sabe usted, «la pobre" me quiere tanto,&gt; ........
ron c&lt;de por no dejar,i y para ver qué tal eftcto le producían á
Y se quedó usted ancLísimo con esos dos «la pobre» y anusted, que como no tiene coraz6n se qued6 muy orondo.
chísima también se quedó Teresa; que á pesar de haberse
Le ast&gt;guro que no me volverá á pasar eso con nadie y que
desvelado, vino muy tempranito á mi casa á contármelo.
usted pagará la que ha hecho, con alguna coqui:ta que «haga
Me parece inútil añadir que todo ha terminaclo entre nosode las suyas,, con usted.
ros, pero como podría usted muy bien seguir comµadeciénY es cuanto le dice su inútil servidora. LUISA.
.- a

t astros. son así. Pues se u a nm
rios, cortan ros~s, cor abn 1 . á cortar la blanca estrella
bel! a, pajo el ciel? y so re e mar,
'
que la hacía su~pirar. 'b
luna y sobre el mar; mas lo
y sigui6 cammo arn a por .1a d 1
,
11 1'ba sin permiso e papa.
malo
es que
e ª ya .de vue lta de los parques del Señor, su
Cuando
estuvo
lt en un dulce resplandor.
d
mirada to a ~?~u.e ~ te has hecho? ¿Te,he buscado y no te
Y el rey di.Jo· ¿qu
ho ue encendido se te ve?
hallé; y qué tienes en pee ~í dijo la verdad: fuí á cortnr In
La prince~a no men_1a, y a~d d y el rey clam:i: c&lt;¿N u te
11 Í ' Ja azul mmeos1 a ·
~stre. a m a, ª 1 1 ha que tocar? ¡Qne locura! ¡Que cabe. dichoElque
Y.
y ella di.ce·· «Nu hubo intenS -e azue vano,a enoJarn
,
prtcho!
,,enor
s por qu é·., por las olai&gt; ' en el viento, fuí a la
to
yo me fm.
no se

Ua , galleo» á lo .•.. aficionado.

f}

Entrando á matar,

-

Grupo de damas concurrentes á la n~vlllada de los estudiantes.- Fots. de El Tiempo 111,strado,

�--425-

VIOA SOCIALl

V I O A. S O i'C A L.t

Slll dl la Jlcadtmll mtlr~polltana durante la fiesta de la Sociedad «Jénlx.»

Sir weeiman Pearson,
conocido bo111brt de negocios que ba emprendld~o g~andes obras en mtxlco Yque-acaba de ser nom~ra o
Par de laglatma por el rey :Jorge U,

Señor don Ricardo Urqulzn,
que contraerá matrimonio pr6xlmamente con la
Señorita Virginia Oonzález.

PERSONALES

Sir Weetman D. Pearson.
Se ha recibido noticia de que el R:y .Jorge V de Inglate:
rra ha elevado á la dignidad de Par a Str Weetman D. Pear
son.
,,- d ,
probable
No se dice aún la categoría q~e ten ra, pero es
·~
que sea Barón ó Vizconde, tomando el . título
las pro~1 .
dades de Cowdray, las que compró hac~ ~lgún tl~mpo el Rtno~
Pearson, y que son una.s .de las máR antiguas de inglaterra, re ,
montándose suA trad1c1ones
hasta la Edad Media.
El señor Pearson, que pertenece al partido liberal, ha
representado en el Parlamento á la vi 11 a de Colch.-ster.
ÉU: lo sucesivo te n d r á un
asibnto en la Cámara de los
Lores.

?ª

s~ñor tic. :José Ugarte 6mtv,
:)de Superior de la Policía Secreta de la 'Rei,úbllca de
&amp;uba á Quien se dtbe et ducubrimltnto
de 'ta consplracl~n de la raza ntgra.

motivo de '.la celebración del próximo primer centenario de
nuestra Independencia.
· S c
p iEs jefe del Protocolo el señor don Lmds : f arlmsºen~ªo'r d~n
d
d E bajadores segun o Je e e
;i~oif:t~e~~;~:eg:nd: Introductor, y agregados los sefiores
Manuel Martínez del Campo y Roberto Taub.

Enlace:Urquiza-González.

***

Publicamo3 el retrato de
este Abogado y notable funcionario cubano, Jefe superior de la Policía Secreta de
la República Antillana, al
que se debe el descubrimiento
de la. conspiración de la raza
neara de Cuba, ayudada por
lo; elemerttos afines de Santo
Domingo y Haití, para ex1ermipar á }03 blancos, europeos
y antillanos.
.
A con~ecuenc1a ' de e!' ta
conspiración, díce~e que fué
retirado &lt;le Cuba él General
Antenor Fírmin, ministro de
Haití y nQt1ble lite'rato.
!

\

.•

'

' ***

La :comi~ión del Protocolo.
Se ha aprobado y dado ya
á lit publicidad el proto.colo
diplomático al que se S~Jtta-.
rán! lo 3 htinores y atenc1o~P~
que nuestro Gobierno rendu:a
á Jos embajadores extraordinarios y demás reptéRe~tantes diplomáticos extranJeros
que nos han de visitar con

*

***

Publicamos los retratos de dos es~im~bles jóvenes qdue van
.
t
do los md1solubles 1azos e1 maá unir sus destmos con rayen trimonio: Ricardo Urquiza y
Virginia González.
La boda ha de verificarse
el miércoles de la semana
próxima, en uno de los P.rinci pales temp~os de la capital.

El Lic. Don José Ugarte
Graely.

Setlorlta Virginia Goozález,
que contraérá mdrlmonlo pr6xlmamente con el señor Guillermo Urqulza.

"e encuentra cruzándose de brazos y ajustándose á 103 dos
primeros prepeptos de la &lt;&lt;gramática p~rdan popular: ver ven-ir
y dejarse ir.
Así pensaba Juanito, cuando ya, siendo el señorito J uun,
ccvió venirn la necesidad de trabajar, que Ee le imponía por la
muerte de sus padres y por la modestia de su caudal.
Y, al ccver veniri&gt; el trabajo, «se dbjó ir» con el bondadml~
Guardián del convento de la Arruzafa, que, prendado de la
simpatía y de la bondad del mozo, sofió en hacerlo ingreear
en la Comunidad.
·Y así fué como J uanito Flores se convirtió en el Hermano'
Juan.

.r'0

~

',-,'.

té)"\,,

CONTRA PEREZA ...
A simpático y á buenazo le
iguaiarían algunos; á holgazán, á amigo de e,;tar mano
sobre mano, no hubo en Andalucía quien aventajara á
Ju anito Flores.
En Juanito era la gandulería enfermedad, lujo, vici",
placer, entretenimient&lt;', dichii y única aspiración.
Tumbarse debajo de un naranjo á fumar cigarrillos &lt;le-de el fin del desayuno ha~ ta
el comienzo del almuerzo y
&lt;le~de los postres del almunt11
hai::ta la hora &lt;le la cen» pa1;a
continuar fumando arrellanado en uoa butaca hasta el
momento d.e irEe á dormir,
era para Flores comp~n.dio,
cifra y remate de la felwda d
rnbre la tierra.
Pensar, trabajar, estucliar,
leer hablar, interesarse por
algo' útil, proveeboso o' con veniente ...... ¿Par.1 qué? E, mucho más cómodo no molestar
á nadie, no despbrlar envi~ias
no entrar en competPnc111s,
no crear enemista,les.
El gran ideal. de v_ivir es
descansar; el mt&gt;Jor op10 para
sofiar dulcemente entre las
amarguras de la existencia,

Deedd el primer día echó de* *ver el Superior que el noviciu
era la criatura más floja y más desmafiada que comía pan en
cincuenta leguas á la redonda.
El Hermano Juan llegaba tarde á_todas partes: á coto como
al refectorio, á la clase de novicios como al paseo en la huerta. Ni para su holgazanerfa había correctivo, ni babia reme lio
para su inutilidad. Porque el bonísimo lego, aun prescindiendo-caso de que hubiera sido posible-de su tumbonería , era
absolutamente incapaz de hacer nada á derechas. .Si echaba
mano á humildes los menesteres de la cocina, no dejaba cacharro sano; si a'Judía á la
labranza, estropeaba la hortaliza; si se empleaba en limpiar el templo había que temblar por las imágenes, retablos y adornos.
Como aprendiz de campanero, lanzó las
campanas á rebato durante la celebración
&lt;le un funeral; como auxiliar de f.&gt;Orterí11 ,
&lt;l~jaba las ¡.martas de paren par, y, tn fin,
el Hermano' Juan, por desidioso y por
inepto, quedó incapacitado hasta para escoger lo::! melones de cuelga, basta paia
escuchar si llueve.

6rupo dt concurrentes al ~anquete de la $ocltdad ""nlx.»

La ComuuiJad, a1ite un caso de inutilidad tan extremada,
prescindió de los servicios del lego. Y caten cómo el ideal i,ui,;pira&lt;lo, la dicha apetecida por .J uanito Flore~ floreció y fructificó en sazonada realidad pararegalo del bonachón siempre
y, á pesar de todo, i:,iempre. simpático hermano Juan.

..* *

El único que no se da ba por vencido ni por convencido de
que el mal no tenía remedio era el Padre Guardián.
Este creía firmísimamente en que todos los seres vienen al
mundo con aptitud para algo útil, y aguardando descubrir la
aptitud positiva oculta bajo las conciicio11es negativas del lt&gt;go,
lo observaba discreta y recatadamente dejándolo holgazanear
á sus anchas. Cualquiera me'los raciente que el Superior, se
habría desesperado mil vece3. Al fip, una tarde calurosfaima
de Agosto, bailándose el lego en el atrio del convento,· llegóse
un pobre muchachuelo á pedir pór caridad algún socorro.
Atendió el portero á la demanda y se retiró; el chico, una vez
que hubo devorado el zoquete de pan, y la cazuela tle potaje
que le entregaron, sintió sed y acudió á la lioca del aJjibé que
había ante el portón. El pozo era profundo, el brocal muy bajo y el muchachuelo muy débil. Compadecido el Hermano
Juan, y contrariando sus principios, dej6 el banco de piedra
en que sesteaba, y, llegando al aljibe, con
ganas de despachar pronto ¡.,ara reanudar
el sueñeci!lo, sacó con buena gracia y gran
.
habilidad un cubo de agua fresca.
- ¡Alabado sea Dio3, hermano mío!exclam6 desde el claustro altn el P. Guardián, que estaba presenciando la fat'J a.¡ Alabado sea Dios! Desde e ;ta tarde tendrá
II nestra huerta todo el riego 4ue necesita. '
Bájó la cabeza el Hermano Juan,· y, aun
c11»ndo era enemigo de molestarse, rn mordió l,Js labios y refunfuñó algo entre die11tes

Seaor don manuel martíniz dtl r.amro
Stñor don tnts s. earmona
€m, ltados de la secretaria de 'Relaciones extcr:om que lun f~rmU&gt; ti uro1m10 dlplomitlco uarJ l~s rm,cl3nes que
·
tas del eenttnnlo dt la Tnde: en ~enc,a.

Sl

St:lor d~n 'Rodolfo n.,u~
l,arán li los enulados txt13nj1ros a las flu·

�ACTU.AllIDAOES

DE SPO~T

LAS MEJORAS EN EL BOSQ,UE DE OHAFULTEFEO.

El Sr. ministro J:lmantour explicando las obras de embtlltcimlento
á los perldlstas sus Invitados.

El Sr. ministro J:lmantour, el Director Gral. de Obras Públicas y los periodistas en la gruta.

zos, á no pintarse ni usar polvos de arroz, á usar zapaio&lt;i cómodos y de tacón ancho, á lavar y planchar, á hacer vestido~,
á fijarse s61o en uno para marido, á hacerse cargo de que un
peso tiene cien centavos, y que muchos centavos hacen muchos pesos, zurcir merlias y á pegar botoneR, á decir sí 6 no,
como Cristo nos enseña, y á decirlos con el coraz6n á la par
que con los labios á usar
vestidos b'a ratos y á no
avergonzarse de ello, á pre ·
ferir la buena reputaci6n
de sus novios que su dine·
ro, ~ tener la casa arreglada, cada cosa en su lugar.
á subordinar los gastos á
los medios de que dispo·
nen, á no tratarf'le con j6·
venes de mala fama y de
mala educación, á no salir
cada día al balc6n y nunca á las puertas de la calle,
á no franquearse fácilmen ·
te con las criadas.
'
Que cuanto más se .llleja
de la f'Gúnomía, más se
acerca á la pobreza. .
Que un jóven laborioso
y de buena co11clucta rnlc
más que unii. docena de
·Cómo debe· ser la mujer.
El num puente 1}6tlco del lago.
pillastres vestidos con eleSegún las escritorns norgancia.
teamericanas. Ana Dickinson, GrJce Graniveon y otras que
A ser mujer primero para el hogar después para los eal· se han ocupado en la importante cuestión de la mujer, á lns
nes.
niñas se las debe emefiar lo siguiente:
Partid de un. principio: el hombre Fe casa para :&gt;er feliz en
A confiar en sí miFma, á ser independientes1 á cocinnr, á
su casi!-, no para agradar y entretener á los dern~s. Infeliz del
hacer un buen pan, fabricar c,amü:as, no usar c, bellos po::;tihombre que bu-ca mujer para lucirla en salones y teatros,

,¡;**

Y á contar &lt;lesde entonces, hubo agua abundante en todo
t-1 convento para todas las atenciones de la Comunidad y del
huerto.
·
El Hermano, silenciosamente, sudando y sin dar paz á los
brazos, se pasaba horas y horas sacando cubos del aljibe y llevándolos al dep6sito.
En la «Cr6nica de casos
raros y curiosos del convento de la Arruzafa» Anot6 el Padre Guardián el
caso referido, añadiéndoI
le, á guisa de comentario,
estas palabras: «Contra pereza ...... ¡sacar aguali&gt;
Y en la misma página,
á reng16n seguido, el pro·
pio Guardián escribi6:
«Al descan~ar 1,n el Señor nueetro Hermano
Juan, hal,lamos tro.zadas
con carbón en la pared de
su celda, tras el lecho, ht
siguiente fraiee: ce¡ Estando
en Comunidad, no lúzcas iu •
habilidad!»
R. DE CORDOBA.

J:a nueva 11m1a~ «:osl Tm anant~AP;»

El b!p6·dromo durante la fiesta deportiva del domingo.

· eamra de obstáculos á plt.

LA ENSEÑANZA DEL PATRIOTISMO

tan en los «kindergarten» los niños y las niñas de Alemania.
Tres 6 cuatro veces por semana se consagra en la eecuela
primaria una clase á la patria, se les da á los chicos más ideas
que impresiones, de manera que sepan que la tierra natal es
antes que todo una realidad que exige sacrificios de ~angra,
de hogar, de vidas. Para designar esta enseñanza, los alemanes poseen una palabra especial que traducida dice: «Mensaje
de la tierra natal.,,
El suelo, el terruño habla á sus hijos de las profundas emociones de la gloria. Allí está el maestro que dice á sus alumnos hasta d6nde han volado las águilas de sus regimientos, y
les hace palpitar la tierra con el recuerdo de las . pisadas de
sus ejércitos. &lt;c¡Saludá tí, emperador!i&gt; ...... Y con este himno
triunfal, enseñado por el maestro, termina la clafe, que de
los j6venes alemanes hace soldados de cinco años.

-En Alemania se halla implantada desde mucho tiempo atrás
la enseñanza del. patriotismo en la escuela primaria, como una
preparación moral de la naci-6n para que se tengan siempre
presentes y delante de los ojos las tradiciones militares, los
orgullos d'.} las viejas glorias antepasadas y el alma de la raza.
Es una suerte de obra escultural, destinada á modelar en el
corazón de los nifios ese espíritu que sabe, en las horas grave~, .sujetar, dominar y hacer callar el amor del mismo á la
vida. «¡Oh mein Vaterland!» ...
jÜh patria mia! Te juro un amor ~el hasta la tumba; yo
te lo deho todo: lo que tengo, lo que soy!
He·aquí uno de los primeros ejercicios de canto que ejecu-

ta nueva 11oenlda «Ram6n eorral.»
Fots. lle EL 'l'IEMPO TLURTBADO,

&amp;ru..o de comdom que tcmmtt rartc en la mma de mlstcnf1a tlalpan-Ptraloillo.

�O cuando interiormente
Oigo la justa voz de la conciencia.
Y estudiando en el libro siempre abierto
De la naturaleza prodigiosa
TSOOICEA.
El admirable y sin igual concierto
Que reina, en cada cosa·
Composición filosófica dedicada. al señor doc8e revela su espíritu encubierto:
t,r don Fernando Altamirano, t 1904.
En una gota de agua se halla un mundo,
Nemo Deum negat,
nlsl cui expeditDeum
En
un rayo de luz más de un problema,
non esse.
Y en una chispa eléctrica un fecundo
,
SAN AGUSTÍN.
,
¿Quién es Dioe? No los~; mi entendimiento Asunto para un tema .
.
Que
no
agotara
el
sabio
mas
profundo.
Limitado no puede defimrle.
.
¿Quién el átomo de la misterio$a
¿D6nde está? No lo sé; mas lo presiento
Afinidad, y á la materia pre~ta
Y sin verle ni oírle
La fuerza de cohesi6ñ y la pasmosa
Casi' le escucho y su presencia siento.
Gravitación supuesta
Le descubro en los vivos arreboles
Que
al cosmos equilibra. poderosa?.
Que preceden al sol del nuevo día,
¿Qué
artífice tendió por el espacio
En el nublado de plomizas moles,
Los
r
.elts
invisibles en que ruedan
Y e·n la extensión vacía
Esferas d~ amatista y de topacio,
Sembrada de planetas y de soles;
8in que desviar.· e puedan
.
Veo su mano en el florido Mayo,
Ni
rodar
más
aprisa
ó
más
despac10?
Su pupila en el sol que nos alumbra,
En la materia organizada, el sério
8u gran potencia al desprender.se el rayo
Fenómeno
it,sondable dt1 la vida . .
En donde se vislumbra
l~ncierra
para
el hombre un gran m1steno,
De su excelso poder como un ensayo;
En la escala corrida
Oigo su voz en las cadencias graves
Desde el pequeño insecto al megaterio:
Que entona el mar con sus rizadas ondas,
¿Quién ingénito instinto dá .al gusano
En el gorgeo de las Cil,noras aves
Que
á fabricarse en capullo acierta,
Y entre las verdes frondas,
Se sepulta, y en otro azás galano
En el susurro de las bris~s suaves:
Se transforma y despierta?
·
Otras veces le escucho amenazante
· No hay' para el sabio aquí todo un arcano?
Ya en la estruendosa inmensa catarata,
¿ ¿Quién adiestra á la araña cau!elosa
y el encrespado oleaje que pujante
A disponer sus redes con t~l arte? .
En el mar se desata,
¿Quién instruye á la hormiga laboriosa
Ya en. el fragor del trueno rimbombante.
A la vez que le imparte
Yo siento un débil rayo de su esencia
Diligencia ejempl~r tan i:sombrosa?,
Cuando recorro con ansiosa meo.te .
¿Quién á la a.beJa ense!1a' geometna,
LªS sabias leyes de la humana ciencia,
A1 castor ingemoso arqmtectura,

IN MEMURIAM.

1)

l.

~

,l,'

l

1

Y á las aves viajeras geografía?
¿Quién da al perro ternura,
Amor, lealtad, instinto y valentía?
Confuso ante la sabia µrovidencia
Que solícita atiende 1 ali~nen~a .
Desde el sér que doto de 111tehgencu1
Hasta aquel que pr, sen ta
.
Rudimentaria y débil ex'stenc1a,
Impo~ible es negar la omnipotente
Mano de un Dios, cuyo poder se o tenta
( En la materia brut:1, é igualmente
)1~n todo lo que alien ta) .
Con verdad innegable y evidente.
·Cómo hay entonces quien á Dio· no :nroque
.
Y ¿le niegue negando 1a e,¡¡'d t'ncia,
Le desconozca ingrato y aun sofoque
La voz de la comiencia,
. .
E inferior al salvaje se coloque?
¿Cuál es el hombre probo, ca-.to y JLHo
Que la inmortalidad ~el al.1~1a meg~
Y dice que no hay Dios? Mio el JllJllRto
Y mal vado reniega
Para calmar su turbación y susto.
¡·No existe el atefamo, 110 ha. y 11.teos!
Para acallar la voz de la conciencia.
Y darle rienda suelta á 1, s deseos
De la concupiscencia,
.
Se hacen de la impiedad convictos reos;
Pero al ligar temblando á los confines
Que separan la vida del~ muert~,
Donde se acaban las pas10nes ruines
Y se abate el ·orgullo del más fuerte ;
Todos claman ¡Señor, no me abomines!
¡ Yo creo en tí, mi Dios, yo quiero verte!
Y en este duro trrnée, en este acto,
¡ Perdóname, Señor, yo me retr,1cto!
México, Mayo de 1904.
CARLOS ESPINO BARROS.

ll

PAGINAS

ARGENTINAS

UN DUELO HISTOR..ICO
-------El ejército de los Andes estaba acampadoen Chi mbarongo. á
mediados de marzo de 1818, cuando tuvo lugar un incidente
entre dos de 1ms oficiales, que dió por resull ado un duelo y
que por la nombradía posterior de sus actorei?, se ha hecho
célebre y ha pasado á la historia.
Brandsen. Veamos quiénes eran ellos y por qué razón tuvo lugar el lance. En diciembre de 1813 el coronel Pedro Ramos sentó pla za de cadete en el regimiento de Granaderos de
á caballo. Estuvo en el segundo ~itio y capi t ulación de Mon t~video en' 1814, en la campaña contra Artign s, en la campaña
de los Andes y batalla de Cl;lacabuco en- 1817 y en la del sur
de Chile, asistiendo á las victorias de Curapaligüe, Concepción de Penco, Gavilán y Cara.mpangue, donde fué herido.
En el momento á que hacemos referencia era ya 1teniente con
reputación de bravo y excelentP. camarada.
El máQtarife coronel Carlos Fe&lt;ierico de Brandsen nació en

Ramos tenía p0r padrino al teniente (después coronel) Gerónimo de Olazábal.
El encuentro fué á la madrugada y de ambas partes i:;e,dieron pruebas de fortaleza y coraje.
Ramos recibió una pequeña herida en la nariz sorre el ojo
derecho hecha con la punta del sable.
Brandsen cayó con un feroz hachazo en la cabeza, que con
presteza le dió su adversario al descubrirse.
San Martín, que todo lo veía y lo sabía, apenas encontró
á Ramos con su tafetán que le cubría h herida, lo 111:tndó
arrestado y se transladó al domicilio de Brandsen para cei cioraroe de su estado. A pesar de la insistencia que puso pa ra que
éste le dijt&gt;ra quién era su contrario, no lo consigui ó, puets el
francé~, en mal castellano sólo decía: un argentinc•.

***

Pocos &lt;lías después tuvo lugar la batalla de Mai¡iú.

.

NUESTRO FAIS

..
Piuís el 18 &lt;le noviembre de 1785, entró al servicio militar en
Francia en 1811, asisti6 á varias campañas y batallas y cua1ro años después á la caída del gran Napoleón, se retiró del
Pjército con el gra\io de capitán de caballería.
Trasladado á Buenos Aires en 1817. se le reconoció en el
+&gt;mpleo que tenía y á fines del mismo i ño 8e incorporó er. el
campamento de las ,,Tablas,, al segundo ePcuadrón del regimiento de granaderos á caballo, á que estaba destinado y al
que pertenecía Ramos.

***

Una noc~e, en la reuui6n de academia de oficiales, Brandsen manifestó «que no creía en el triunfo porque los oficiales
del país fio valían como los del enemigo, que eran europeos
y aguerridos. n
Todos quedaron silenciosos.
Levantada la sesión, Rammi, por el amor patrio ofendido,
ó porque le tuviera mala voluntad, desde que se había agregado al escuadr6n con mayor categoría, le esperó en la puerta y al salir le detuvo diciéndole: «Si usted quiere saber cóino
rnn los oficiales argentinos, espero sus padrinos.»
E.1arrogante francés no se hizo repetir la invitación y esa
misma noche se concertó el duelo, que sería á sable, el afilado de los granaderos, y hasta quedar inutilizado uno de los
combatientes.
·

Yjsta del río Cupatltzio, c.r.:a d .. Uruop.1n, , Miel\,

A. Oarrillo,/ot.

Al comenzar á oír el toque de generala, Ramos, que estaba
en el cuarto de banderaEi, volvió á incorporarse á su escu:.drón.
•
·
San Martín que le diviPara, mandó decirle con su ayudan te de cam po: que «tomara ochenta hombres y cargara soboo
el enemigo.,,
RamoR eligió en un instante el número &lt;le sold9tdos que se
le indicaba y se entreveró en la contienda con ardoroso entusiasmo.
·
;\.l ~onc\uJr la batalla, regresaba al cuartel general trayendo mas prisrnneros que i.;oldados, y San Martín que apreció
el resultado de la comiGión, le dijo:
'
,
«Capitán Ramos, está mted en libertad" y él irguiéndose
hizo un ~aludo mili tar con su sable.
'
'
'
Un rato después se le or~enó como á otroe que corriera en
busca de Osor10, lo que mnguno consiguió i: i bien afilaron
sus sables sobre los que se resistían, y al ca~r la noche rn retiró á su carpa para recoger más adelante lo~ despachos cordones y meda,llas con que premi6 la patria 811 cond udta de
aquel día.
Bra ndsen sufrió por algún tiempo, y aun que reEtablecido
p~r compl~to, conservó hasta su mt~erte Ja cicatriz de la tem ble cuch1l_la~a. No obsta~te, San Martín lo entregó la medalla de Ma1pu, "POr el mérito que en ella había contraído·. "

�-431-

RAYO DE LUZ.
PotT ~eynés monlaotT.

.

(ESCENAS EV ANGELICAS)
.
ccoNT1NuA.)
1rrad. del P. tJa1rne Pons, S tJ

B' dice El: «¡Para esta hora he VPnido yo al mundo!)) Pe~o si v~ert~~u cercana esta hora, é inevitable y con toda su san~r1enta ig. 'f ·ealiclad no creo que conservara por mucho t1t-mpo su
. 1 idables alegrías fueron sumamente nomimosa
r
,
~ , ·
do tener de su
QUELL_As m&lt;G•·"amal1'el supo con alti\·o de~contento, impasibilidad estoica.. f:,e engaña a. s1 mismo, creyen
pasa Jeras. ,
'.
··
f
.
la vuelta de Jesús. i Está visto, d1Joi que no ~e ia parte todu el poder divmo.
Mientras murmuraba est11s palabrns, entrecortadas por largfsdin¡
, bien u.e quiere monr á todo tran·
· s iba y venía Gamaliel á lo la1go de h g,an sa a e
~:t{~~t~~,s~~nas
muchedumbre "y las ad a- terrupC'1one
• ' •
fe~tín. Era la tardt' de la Pascua. Los r~maciones que habían
yos del sol poniente colon:aban con ro¡1interrumpido al gr II n
zos reflejos la cristalería de la mesa. Su·
rabino en e 1 Templo
sana
t-scuchaba ansiosa ~l l:Ilori~logo de su
.
donde como de costumbre, se es·
hermano. Vestía una turnca hger~. bor·
-::n·º;seando' por ]os :pórticos r?deado de
dada c0n flores de oro; prendido el velo
, ulos· todo aquel 1-ntus1asmo po·
su~ d~isc1p
'
bl
l . .
con 1riple bilna de perlas. Era aquell.ala
1 ~incero pero delezna e, no e msp1fiegta
de las -fiestas. y daba ya l~ úlllma
pub ar, 1 menor confianza. De sobra co~omano á los minuciosos preparativos con
rfa ef carácter antojadizn y los cambios
la nquisittz que solía poner en todo.
cbruscos del pu~blo ' sobre todo1 de aquel·
Hallábanse ya ordenadamente co)ocablo provinciano, que era e que casi
dos
sobre la mesa elaphikomon, especie de
puel ·1 mente formaba la escolta de Jepan sin levadura, el ch~roseth, mezcla
E'XC u~ va
·
·
t te d
, Veia
, además la rabia 1mpo
e
suq
' d en
extraña de ciertas frutafl tnt.uradas y abre;
·
·
dot&lt;&gt;s
y
c6mo,
encaran
ose
con
lns sacer " , ,
vadas con vinagre y el rhag1gah, cordtrou
•
?
l Maestro, le der1an:
cabrito que debía servir de ofrenda pa·
e ·Por qué no le3 ordenas que.ca!len,
ra el altar. Habían~e invitado alg~nos po
o:soraciadamente á los pocos ?1as di:!
bres de la vecindad y varios am1gos_, en
.., . trada triunfal, redoblaronse las
aqu...11 a en
. d' p ,
d
tre los cuales se contaba~ J ose ~e Anm~.
. tndes del doctor JU io. or,segun a
t,..a y Nicodemus: en conJunto d1tz convim~uJie ú arroJ'6 'del Templo á los compradados. según las prescripciones le¡talfs. Al
vez es s
•
h · d
d · por
dores y vendedores, acien o ro ar
. ·~. . .
\'
·
revés de lo que se acos·
el suelo el or? Y la p~ata
. ~ ~- - i ~-.1.-h ·. .
tumbraba en la mayor
de los cambistas, m1en,/ - .
~·,_ i .,, , ~
/
parte de las casas j11
tras increpaba 6 ésto~ co!1
·~/
\ ¡~ ~~ . ;;/ · •
días donde las mujer,s
su palabra vengadora., di:
/
-~...
- \~
' aparte, Gama·
comían
ciéndoles: «La casa d~,m1
.
-~liel había ordenado
Plldre es casa de ~~acion,
·~\
siempreque, en la suya
y vosotros la teneis con.
la refecci6n se tomara
vert1·da en cueva d~ dln1m común. Así es que su
drones.» y los ;acer o·
. 1 hermana no se apar1aba
t pq én el paroxismo de
de su lado más que en
suº'cólera. se h ab'1ª~ acer
&lt;
•
1
los convites de los Has·
d , e'l preountanrlole
caoa,
o
\:'
/ ~idim 6 de los doctores.
con ademanes descom- \
~ Aquella tarde, m honra
tos:
'd d I
de ]os convidados, ha·
-¿Con qué auton a \
'!
bía la joven rodeado l.as
pues haces tú esto?_
,_ \
mesas
bajas con guir·
Observaba Gamahe\l cd
\
naldas
de
anémona~ e1)·
roo iban amontonándose
carnadas.
Las purpuri·
las nubes sobre la frente
nas flores, bañadas por
del joven Maestro, .gue
la luz indecisa del ~01
parecía desafiar los estaponiente, parecían en·
UidoR del rayo. 861~ una._
Ultimas modelo~ de sombreros.
sangrentadas,
mientras
esperanza quedab_a ai no.
.
Susana,
bella
Y pura
dí
Al
fustigar
Je.
.
l
·
0
b
,e JU •
·dotes creábase, como cons~cuencia necesaria, gran andaba con paso tranquilo ~e una parte á otra, .nevando entre sus
sus á lo~ sacer tre l~s fariseoR y los doctores de la ley: ¡t11n encona· brazos la perfumada canastilla.
populartdª!;º
ue se profesaban aquellas dos potenci~~ ri~~les! Sin
Al cabo de un momento prosiguió Gamaliel.
en·
O
do ~ra e
dq 'lusiones creia po~ible una reconcihac10n entre
-Pero
¡qué
magnífico
estaba
Jesús
de
Nazareth!
¡Q,ue~locude·
forJarqe gran es i
'
., d
.d t·
e
J sús ~y los Hassidim; pero bien P:onto vio esva,nect1. a e, ahespbí~ cía la suya! ¡Realmente es cosa ~aravill?sa el valor! H u,b1erafluir
enza Transcurn'do8 apenas dos drns. dl'sde- que,
seado que oyeras aquellae antítesis admirables que parec1.an a fa·
, l a 1a·b1gazos,
d
d'a ·
ra . · d 1 Tero lo, cual si fuera vil reba_no, a a_tur a ,eco 1?1~: naturalmente á sus labios~.«¡ A:! d~ vosotros, decía, cscnbas : y
arroJado
ús brillando en ~us mismos OJOS la colera d1v1· riseos hipócritas! que paga1s d1ez~o hasta de la ~erba b~ere3' de
sos me~c.au~1:a.a :: f;ente en la misma fu)gurante ?laridad, ~abía del eneldo y del comino, despreciando las cosas mas esencia ·rona, Y. cdnp
lanzan
o tern'bles anatemas contra los escnbas y fanseos en piesen- la ley: la j~1sticia, la misericordia y la buena fe.» _Puede dar 1en·
nía más sangrienta que la_que resulta del parangon que hac 'Jll•
.cia 3.e to¿.o. e; puebl~ exaltación del triunfo le extravía, dijo Ga- tre esas cosas despreciables é insignificantes, y aquella~ ot!~~
-:-E]staOvl11Ja klos los miramientos, y su ardiente palabra abra- portantísimas y eternas? Y.para remachar el clavo, a11~d10._ 1 es
0
malle 1· 81· fvera una van•ta de fuego · No me cabe la menor duda de de vosotros! que fabricáis los sepulcros de los prof~t~s a quti~Dl'
sa
fa
1 que el apasionado entusiasmo del pueblo le protege- mataron vuestros padres, diciendo: «~i hubiér~mos.vmdo en ~er _
q?e
tconto
de nuestros padres, no hubiéramos sido sus comphce~ E¡Jn l~ m
, enemigos: ¡contra la muprte!
.
ra con ra das las represalias de sus

XIII

a~\i

8tt

1

te de los JJrofetas. ¡Serpientes! ¡Raza de víboras! Acabad, pues, de
llenar la medida de vuestros padres» ...... ¡Comprendes tú el noble
y valiente reto á la muerte que eó.cierran estas palabras! Todas e~tas maldiciones ca fan, cual plomo derretido, sobre•el ilustre cuerpo al cual pert~nezco. A pesar de su triste realidad, hubiera de.bido, más aún, hubiera deseado alimentar sentimientos de cólera
contra Jesús. ¡Y me sucedió todo lo contrario, porque me sentí
arrebatado de admiración ante aquella alma virgen, desligada de
todo compromiso, y que no sabe de cobardías, animosa y vibrante, lanzando al rostro de aquel1as vergonzosas hipocresías
las nobles reivindicaciones de una 1 .conciencia noble y recta!
No ha vivido aún lo suficiente para adquirir esa tolerancia propia
de los hombres prudentes, hija, las más de las veces del cansancio
y del menosprecio. ¡Es demasiado joven! ¡Sí, demasiado joven! ... ·
Aunque, á decir verdad, repito para mis adentros: ¡ Es demasiado
grande! Toda mi alma, al escuchar sus palabras, le estaba diciendo: «¡ Proseguid, Maestro, porque vuestro razonamiento constituye
la más brillante página de nuestra historia judía! ¡Jamás hombre
alguno habl6 semejante lenguaje; sirr duda que el áÍ¡gel &lt;le Isaías ·
ha debi&lt;;l.o de purificar vuestros labios con su brasa; ardiente. Y
clespués, aun á pesar mío, me venían ganas de gritarle: ccCállate,
hijo mío, porque si fio te matarán. n
(Continuará. )
'

EL RIZADO DE LA CABELLERA
Es cosa indispensable para que una cabellera sea hermosa, que
e-té graciosamente rizada.
De nada serviría el obsuro color castaño, el sombrío negro de algunos cabellos, ó el oro vivo de otros, 1:,i cayeran sobre la espalda
las mt:chas lacias.
El rizado es el complemento de la hermosura de una cabelh·ra.
A~í lo han comprendido las mujeres, puesto que, desde hace mucho tiempo, se preoeupan por dar á sus cabellos una ondulación lo·
más semejante posible á la natural. Pero, be aquí lo difícil: que el
rizado artificial copie la línea ondulante que la naturaleza ha dibujado.
¿Puede lograrse? Tal vez, aunque no exactamente muy aproximadamente.
Una serie de operaciones escrupulo :as pue len lograrlo.
El rizado con treocitas apretadas, es bueno, desde el punto de
vista de la conservación del pelo, porque no lo maltrata en lo ab~oluto ; pero el resultado, respecto á la belleza del peinado, es bastante deficiente, porque produce más bien que una ondulación, un
t·s11onjamiento de los cabelloe, de tal modo su rizado e; fino y mennrln.

Esto puede convenir á las mujeres que tienen·cabellera escasa,
porque usándola de este modo, se aumenta.
El uso de horquillas, papelillos, tiras de cuero con una barrita
de plomo, etc., maltrata un poco el pelo.
Por último el rizado de hierro caliente. Este es el peor, según la.
opinión de los higienistas; y el mejor, según la de los peluqueros.
¡ Lo que varfan las opiniones en eóte mundo!
El hierro caliente, dicen los primeros, marchita el cabello, lo tuesta, lo quiebra y lo hace caer. Produce muchas enfermedades del
cuero cabelludo y del cabello. Desde las manchas, escoriaciones
caspa1 etc., hasta la orzuela, la pérdida del brillo, y por fin, la cal~
vicie.
Exageraciones exclaman los peluqueros, el cabello es muy resistente, y poniendo el hierro á un calor suave nada hay que temer.
Y citan en apoyo de su aserción innumerables casos de mujeres de
hermosa cabellera que se rizan con hierro caliente.
Y, la verdad es, que cuando se está de prisa, nada hay más cómodo... Pero
si se recurre á este sistema, bueno es observar al11unas
.
o
precauciones.
Ante todo, el pelo bien limpio, en seguida untarlo ligeramente
con alcohol si es de naturaleza grasa; con vaselina. pilocarpinada,
si es seco.
1
La ondulación mientras más gruesa es mejor. El calor del hierro
no ha de ser exagerado, se prueba sobre una hoja de papel de china blanco; para aplicarlo al pelo, es preciso que ne deje bueUa
amarillenta sobre el papel.
Para favorecer el rizado natural que sería el ideal de las mujeres
se recomienda la eficacia de esta loción:
.
'·
Alcohól.. :.. . . ... . .. . .. . . ... . .. .. .. ... . . . .. .. . .. . 50 gramos
Agua de rosas ........ ..... ... ............... ... . ., 450 ,,
Goma de tragacanto .. . . . . .. . . .. .. . . . . . . . .. .. . . . . 20 ,,
Algunas cabelleras se rizan rápidamente por medio de inmer·
siones en cerveza tibia.
~~~

RECORTE UD. ESTO
En la A venida del 16 de Septiembre encontrará usted los carros
de las siguientes líneas:
Atzcapotzalco, Tacuba, Colonia, Guerrero, }3elem, Santa l\faría (La Rosa), Santa Mp.ría (Alameda), San Rafael, Condesa y
Roma.
En las calles de San Agustín, Tibur&lt;;jo y Ortega, encontrará usted los carros de las siguientes ·líneas:
Tizapán, San Angel, Mixcoac, _Ti¡.cubaya, Niño Perdido y Penitenciaría, J uárez y Loreto.
COMPAÑÍA DE TRANVÍAS DE MÉXICO.

)

1

J l

1:
\y

i .;:t ·. ·,

¡··,'.

Ctib

Vestido de noche.

Vestido de noche (Mlle. Dyanthls.)

�'

,.

***RIMADOS
AFORISMOS

ANECDOTAS Y CURlOS[DADES
11

LOS GRANDES TERREMOTOS

)

l

Iíe aquí la lista de los más importantes
ocurridos desde hace ~iglo y .medio, y el númtl'J de víctimas ocasionadas:
Víctimas.
Años.

1755 Lisboa ............. .............
1797 Ecuador..........................
1812 Caracas.. ................... .. ...
1822 Destrucción de Alepo . . .. .. .
1829 Murcia .. ..... .......... .... ...
1842 Cabo Haitiano..................
1856 Calabria........... :.. ........ ...
1860 Mendoza (América del Sur).
1868 Perú .... .. . ......... ....... ......
1883 Isla de fachia...... .. . ..........
1885 Serinagor........ ..... .. ..... ....
188X Yunan (China)...... .. ... ...

50.000
40.000
12.000
20. 000
6.000
5.000
10.000
7.000
25.000
1.000
3.081
4.008

~~~i} Jap6n............ ...... .. ..... .. 40.000
:8!)9
1902
1902
1902
1902
1905
1906
UJ06

rnos

A~ia menor .......... ....... ,. .. 1.609
Schem11cha. (Transcaucasia). 2.000
Mont Pelt'é (Martinica)...... 30.000
S&gt;ln Vicente..... . . . . .. . . . . . . . 2. 000
Turkestán ................... :.. f0.000
Sicilia. v Calabria. .... ......... 2.500
B,.ixo Trt&gt;ca,e...... .. ..... ... ..
200
Sa11 Fra111:i,c •............. ... . .
1.00()
8icilia p[e:-in;i, t-t&lt;'.) . .... . :200.000

La estrella quiere ser sol,
el sol quire ser lucero.
¡ El pequeño envidia al grande,
el grande envidia al pequeño!
mniño mira adelante
el viejo mira hacia atrás;
y es que aquél le queda mucho,
y á é~te poco que mirar.
La escalera de la vida
hay que subirla despacio;
el que de aprisa la sube
no llega al segundo tramo.
-:-¿A qué toca esa campana?
-¡A muerto! mas no te asombre;
hoy dobla por aquel hombre:
por ti doblará mañana.
Hallé á mi paso la dicha,
y la dejé en el momento;
por que ·no se aprecia el bien
hasta después de perderlo.

~

RECETA- .
Ronquera-Dicen que ~n huevo muy fres·
co aclara la voz.
·
El siguiente gargarismo es excelente y lo·
gra efecto rápido.
Hacer un coc;miento de una tercera pa,te
de leche, otra de higos y otra dl3 malvavisco,
y gargarizarlo varias veces1 por hora. También
1-0n Útíl eH Jos gargarismoS de 11gua de punrr.

~!Al~ ,~®[s~

.._~171

Wü®~

De mi fugaz infancia
la sonrisa hechicera
trocó en amargo llanto
mi niñe ra.
J,a ventura de niño.
que tan rápido vuela.
la empo nzoñó el maestro
de la escuela.
Mi juventud ardiente.
edad la mas dichosa.
llenóla de pesares
una hermosa.
La noble edad madura,
que en dulce paz se alegra,
turbóla el jen.io adusto
de mi suegn:.
Y en mi vejez cansada
todo placer se embota
con el dolor agudo
de la gota.

Roban, pues, de la vida
los instantes mejores.
niñeras, pedagogos,
.(
amor, suegra y dolores.

RICll'ü CAUASQlllU.
,,,(

. ***

A LA ESPOSA DE UN GALENO
Pues me hacéis casamentero,
Angela de Mondrág6n,
Escuchad de nuestro· esposo
Las grandezas y el valor.
El es un médico honrado
Por la gracia del Señor, .
Que tiene muy buena:s letras
En cambio y el bols6n.
Quien os lo pintG cobarde
· No lo conoce, y minti6,
Que ha muerto más hombres vivo:i,
Qqe mató el Cid Campeador. ·

***

***

¿QUE SERA?
Yo no Eé por qué ha de ser
Que en el mµndo en que moramos
A aquellos que más amamos
Má~ hacemos padecer
No Fé qué ciPgo deRtino
Nos impele á dei::garrar
La mnnn. que sabe ornnr
De flqres 1111e~tro camino.
No., place hacer clerrnma.r

~

Llanto, que una vei vertido,
Porque no lo hubiera bido
Muy poco la vida es dar.
Y esta causa de dolor
Tan .antigua es como el mundo:
Oh! sí: cuanto más profundo
Más injusto es el amor.

1

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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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ARo X.

MÉXICO, DOMINGO lÜ DE JULIO DE

I

,/

1910.

BAHON ALEJANDRO DE HUMBOLDT.
\p

'-:¡I·

Ilustre. naturalista y viajero alen1án, q11e llan,ó á México «L a Ciud a d de los Palacios,»

'' Y cuya estatua será ofrec ida á l a República por el Emperador Guill e r1no IJ, con motivo d~J 9entenari9
de nuestra independencia,

, ,J

NuM. 28.

�-434-

-,-435-

\

ACTUAIJIOAOES
EL SOLTERON

EL OL UB SAN JOSÉ

[Traducido del inglés.]

1)

(
1

'
t

l

'

¿Cuál ha sido la principal?
,
.
. Un banquete· en el cual se desplego ~n luJo verdaderam.ente aRiático, para obsequiar al ~t.ñor P;esident~ d,~ la Rep~bhca.
:Mil y tantas personas sentaronse a las meisas, el ador110 del
edificio en que se efectuó fué suntuoso.; la orquesta del Conserva.torio Nacional y la «Lerdo&gt;, amemzaron la fiesta.
.
Los que fuimos jóvenes rec?rd~mos que nuestros proge m·
tores nos hablaban de los esplendidos banquetes que se hac~an
en las épocas del Emperador Maximiliano y de don Sebast1án
Lerdo de Tejada.
,
¡Este banquete, sin duda que ha superado a los de aquellas épocas!
. .
.
¡Cómo se recreaban nuestros abuelos refiriéndonos los detalles de aquellos á que habían asistido, asegurando los más
que casi habían si~o preferidos, pues ~odían .est~r mu}'. c~rca
del Jefe de la Nación. observar sus mas sencillos movimientos y aun sus miradas!
Los jóvenes que, asistier?n á este ~anquete ya tendrár! motivo de conversacion para muchos anos-, cuapdo fª hab1en~o
fundado un hogar sus hijos les pregunten a que fiesta mas
hermosa fueron invitados.
Detallarán la feérica iluminación, el conspfouo adorno, la ·
elegancia en el servicio de mesa, la corrección de los comen~ales y todo aquel conjunt? de luz y ~rn:onía que se obser;a·
ha esplendente en los ám b1tos del ed1 fic10 en que se efectuo el
festival.
1

, .
t r1ges1mo
. / .
La Colonia angloamericana***
celebro, el cente,imo
cuarto aniversario de su independencia, en la cual Jorge Washington desempeñó un papel de primer orden.
La fiesta se efectuó en el parque provisional que se halla
establecido en los terrenos de Chapnltepec.
Se hicieron nueve disparos, al presentarrn e~ Cónsul G~ne-·
ral Americano y á la llegada del Exmo . EmbaJador Amenc~110 diecinueve. La llegada del señor Presidente de la Republi~a foé anunciada con veintiún disparoi:.
Pronunció el discurso oficial el señor Embajador Mr. Henry Lane Wilson.
.
Se si,vió un lunch á las 12. Siendo tan numerosos loi:;
miembros de la Colonia Americana el stñor Embajador ha fi.
jado tres sábados para que en esos días ee éfectúen recepciones en la Embajada.

***

Pepito Arriola si~ue ha~iendo s_u jira artística.
En esta capital fue agasaJado, mimado, en una palabra: produjo entusiasmo.
_ .,
.
.
Fué á San Luis Potosí y ahí re.,1b10 la mayor gloria, gloria
que no se puede comparará los efímeros aplausos ?el mund~.
Tocóle por designio de Dios recibir en aquella ~tudad e~inentemente católica por primera vez el Pan del Cielo, al mismo Jesucristo, en su pecho.
.
.
¡Ah! Se dice que ese niño es artista no solamen~e mus1·
cal: que piensa·y siente hondo; que no son sus dedos los que
dan sér á las composiciones, sino su alma, su alma siempre
levantada siempre fija en algo sublime.
Si esto ~s así, ¡oh nir10.privilegiii.do! cuando ya te encuentres cansado de tu precocidad, cuando ya tus manos no puedan dominar ese instrumento que ha constituido tu predilección· cuando te produzca hastío la gloria mundanal, acóget_e .
al Dios Hombre, que te concedió la mayor gloria: unirse c~ntigo con el mayor afecto y amarte como ama á to9as sus Cl'laturas. Esto en el desencanto, en la triste época que á todos
llega si no se sienten vigorosos para resistir los embates de la
vida. Hoy es el momento precioso en que puedes dar gracias
al Señor, por haberte dotado con el don sublime del arte musical.
........ ·································· ············· ·· ······· .... ,
Pepito Arriola después de haber estado en San Lui s Potosí,
sigue conquistando aplausos en Aguascalientes y Monterrey.
En toclas partes es recibido con muestras de cariño y admiración.

***

Inauguróse la nueva vía eléctrica que conduce á Tizapán.
Esta vía antes se llamaba del «Ferrocarril del Valle. i,

Es una mejora de verdader~ importancia, qu.e todos loil vecinos de aquel lugar han acogido con benepl~c1to. , . .
Los vecinos de aquel pintotllsCo lugar a~1stieron a la fiesta
organizada por la J un~a de Mej?ra~ de M1xcoac y por la gerencia de los ferrocarriles del D1str1to.
.
Fueron conducidos los invitados de esta carita] e~ trene~
especialeE&gt;, que partieron del frente del Palacio Nacional, a
las once de la mañana.
.
Hubo en Mixcoac una fiesta en celebración de la. meJora ,
facilitando el 1:1eñor Lic. Don Francisco Ser~al~e el teatro-salón de su casa en donde se instalaron los mvitados y numerosas familia:i 'de la localidad.
.
Hubo vistas cinematográficas y lunch-champagne, pronunciando un discurso el licenciado Villarreal.

***

RecorJarán nuestros lectores que el sefior Minietro de Hacienda don José I ves Limantour tuvo un rasgo de catidad
para l~s estudiantes pobres; tnandt1,n?o.constt~ír Asus expehsas una casa, donde por una renta mod1ca pudieran tener una
hnbitación decente.
·
La idea ha comenzado á realizarse, pues se ha colocado la
..
primera pie~ra del edifi~io.
Los estudiantes que vienen de los Estados,. son pobres, por
lo general.
• • .
1
Sus padres hacen grandes sacr1fic1os por asegurar es .un porvenir y les dan cantidades muy limitadas ¡iara que ~1gan su
carrera con no pocos sacrificios.
Hoy' todo cuesta un ojo de la cara y la corta suma co~ que
cuentan los estudiantes, apenas les basta para mal cubm sus
má~ apremiantes necesidades.
, .
·
Lo que cuesta un miserable cuartucho en Mex1co ya es ruuy
alto para ciertas clases sociale!.
. .
Un pobre estud!ante )l~ga a ~na casa de vet:imdad; .d?nde
consigue un tugurio, casi mhabitable; donde falta la h1g~ene,
donde mal se respira y muchas veces a la luz de una bug1a d.e
parafina tiene qué dev~!ar los libros de t~xto, con la .E~gur~dad de que el aire mefit1co que ahí se aspira le pr?duc1ra ta~de que temprano, una enfermedad, que -le hara mterrumpir
sus estudios ó no lograr su fruto.
Hoy, debido á la obra caritativa ?el .señor Limanto~r, al·
gunos estudian tes contarán con hab1tac10nes sanalil y, s1 no de
lujo, por lo menos muy aceptables..
, .
La juventud estudiosa ha aplaudido este rasgo filantrop1co
del señor Limaniour.
·
1

***

Sociedad verdaderamente simpática es la que se hafun1ado
con objeto de cultivar las ciencias y las artes como su mismo
nombre lo indica.
·
Ahí no se hace distinción de ideas políticas ó religiosas; todos los hombres de rnler caben ahí, y aunque en nuestro ~oncepto ofrece algunas dificultades es~ amal.gama.. pue~ las 01en·
cias y la religión tienen profundas hgas, s1 las d1scus1ones que
se entablen en esa rnciedad son serenas y de buena fe, mucho
bien se obtendrá y brillará la luz de la verdad.
Entre los nuevos nombramientos de socios encontramos
perwnas verdaderamente notableR.
. , .
El Ilmo. señor Dr. don José Mora y del Río, digmsnno
Arzobi spo de esta arqui.:i~ó?esi.
.,
.
Conocido es el talento e rn&amp;truccion de esie ilustre prelado,
quien hizo una carrera bril!ante y, no º?stante.~u modestia,
fueron comprendidas su vuturi y vasta 1lustrac10n, al grado
de llegará ser el Jefe de la Iglesi~ Católica, en México.
.
El señor Pbro. Dr. don Antomo de J. Paredes, M. I. Vica rio general de la arquidiócesi, hi~o s~s pri_meros es~udios
en esta capital y después en el Colegio P10 Latmo Amencano.
Es un gran humanista y un gran teólogo.
El señor don Enrique Lane Wilson, Embajador de los Estados Unidos en México. Persona de vasta ilustración, muy
~
competente en la diplom~cia y la;lil~ra~ura. .
Se asegura que pronto mgresaran a dicha sociedad, el senor
don José Ives Limafitour, los señores don Berñardo de Cólorran y Cólodan · Ministro de España; don Reginaldo Tower,
Ministro c1:1a'Gran Bretaña y don Max Haelik, Ministro de
Austria-Hungría.-EL CRONISTA.

El domingo último se verificó un interesante juego de base. En las páginas de un periódico feminista.de Norteamérica,
ball
entre los clubs «Saint J oseph» y «Marte. &gt;, Poco antes de
el doctor Vallace ha tenido la
las diez dió principio el jueosadía de defender al solte~
go, debido á la espera del
ARTISTAS M
XICANOS
rón, uno de los séres más juscatcher del «Saifit Joseph,&gt;&gt;
tamente perseguidos por la
quien brilló por su aurnncia;
sociedad. Sostiene que ninpero que fué suplido, de h .
gún solterón, sin una gran
manera
más satisfactoria que .
lucha, conserva su indepen·
se podía esperar por el conodencia.1 aun cuando aparentecido sportman Salvador Pesmente rehuse arrodillarse anquera, quien había sido hasta , ·
te la belleza de la mujer ó
ahora
Center Flelder. La bate- .
confesar su soberanía.
ría, según esto, Ja formaron
El solterón es un reto perlos señores Alschier y Pespetuo, irónicamente lanzado
quera, mandando el primero '
á la fascinación del bello sexo
á la banca á un buen número
provocando constantemente
de contrario~. Al campo se
el ataque con su actitud redü,tinguin-on : Santibáñez en
belde; pero sin abrigar nunla segunda estación; Bravo
ca, en una dudosa fijeza, de
er¡ la tercera y Ferreiro y
no pasar el ·día menos penAllera en rns acertadas asissado á engrosar las filas de
tencias en el out- field. A1
los hombres ·útiles. Sin segubat. superiores los del "Saint
ridad en su e3tado, su vida
J o s e p h , » especialmente I.
es una continuada procesión
Bravo en un hum- run limde sorpresas.
pio y metiendo á dos correDespués de todo, añade el
dores; Santibáñez, Pesquera
doctor, el solterón moderno
y Alschin con un hit de tres
no es tan negro como lo habases cada uno, siendo este
cen aparecer. Sencillamente,
último
puesto out en tercera
dice, es un ser deFgraciado,
J or errada decisión del umque ha nacido sin las dotes
pre.
necesarias para la vida conDe los de «Marte» Fe disyug¡¡.J.
tir guieron el short stop, el
Para casarse, de cu~lquicr
cenle, flelder y el catcher en el
manera, se nece~ita inspir.i campo y al bat Limón, Sena;
ción; para casarse bien, am to y Reyes.
bición; y desesperación, par,,
Las carreras por entradas
casarse mal: de los que en nhfueron
,,Saint Joseph)) . .,
soluto le ha hegado la natu1-0- 0- 3-1- 0- 3- 6-x- -14
raleza á este ser regular que,
«Marte&gt;, ... ...
por su querer propio, llega
0-13- 0- 1- 0- 0-4- 0- lJ
á practicar una vida aislada
La
novena
entrada no la
y para nadie provechosa: perjugó
el
«Saint
Joseph1, por
severando en esto, el animal
Señora Pilar González ne Rocha,
haber
Estado
el
juego de su
de quien se trata, tórnase eneantantt mtxlcana que, prbxlma Apartir AEuropa, ha dado un concierto dt duptparte.
·dlda en ti t eatro dtl eonsrn,atorlo.- Fot. Go11zález.
simismado, egoísta, absoluto,
-&lt;.,--·O·-...-').
irritable, raro y descontento
siempre, tanto de sí mismo como de todas las cosas que le
Anécdota.-La madre y el niño vuelven Je paseo:
· rodean.
- Oye, Timoteo-le dice aquella al padre dela~criatura;No tiene hogar en el sentido estricto de la palabra, y mitengo que darte una buena noticia. El niño ha empezado á harado desde el pu~to de vista de la evolución social, no es más
blar, y en Chapultepec ha ~ronunciado la primera palabra.
que un erra~te ~ue constantemente vaga de la cantina al club,
- ¿De veras?
y al contrano¡ sin tener de este modo, en el orden general de
- Al detenernos ante la jaula de les monos, se mostró sorla naturaleza, ni lugar ni objeto deci~ido.
. 1
,
prendido y exclamó ......
En una palabra, esta claee de ammal no tiene razon de
- ¿Qué?
existir.
- ¡Papá!

l

€1 Stñor 6o1't1nador dtl Distrito en la Inauguración de la nueva via tltdrlca
AtlupAn.

Un motor tltctrlco m orrltndo la nueva vía Atlxapán ~ue slgut la del antiguo
Jerrocarrn dtl Uallt.

Fots. de El Tiempo fl1'Slrado,

�-437-

-436-

RCTlJRI.tIOAOES

R CTUAI.tIOAOES

EL BANQUETE EN HONOR DEL SENOR PRESIDE NTE

111e9or1a de la Paz.

LA MUJER ARTISTA

J:a mesa oficial.

¿Por qué no estimular esas tendencias hacia ló grande, lo
bello, lo útil, fundando en PllrÍs, la capital del mundo,
quien como la Ro:IBa antigua tiene la pretensión de fer el curian dignitatmn, g1mnasium litterarium domicilium, verbun mundi, patriam libertatis, una escuela de Bellas Artes para mujeres?
.... .... . .. . ... .. ... .. .. ~. .. .. . .. ..... .. ........ ... . ...... ...... . ... ... .
Es la Francia la que lleva hoy el cetro de la pintura. Es
á sus intelectuales, á sus grandes artistas, que tienen la dicha
de vivir entre límas puras y color&lt;'S vivos, de rrspirar una
atmó ,fera que abre sus almas á la in~piración de lo que es poderoso y bello, á
quienes toca llevar
á cabo . e·a obra
de justicia.

Aquellos que se burlan del talento en la mujer. jamás alcanzarán á ver cuántas buimas disposiciones, cuántos temperamentos realmente notablPs han sido echados á perder,
atrofiados por una educaci6n viciosa ó imcompleta. La mujer
artista es ta.n interesante como el hombre artista.
Se dirá, que salvo &lt;los ó trFS excepciones, no ha habido
ejemplo de mujer que haya dado al Arte una personslidad
comparable á la que han dado los artistas hombres.
Sí; porque los
hombres reciben
en las mejores escuelas del mundo
intt-1igente y briMaria Bssbklrtsdf.
llante educación.
---- 3o!:-&lt;:&gt;o-.,
Constantemente
~A MADHE
rodt-ados por las
bellezas del Arte,
Hay un ~ér qu e
reposan siempre
puede dulc:1fic1n
sus ojoR sobre las
todos nuestros d11puras líneas y los
lores, que ¡.Jt1ede
más vivos colores.
Jrstruír to d as
Respiran una atnui stras tristnas:
mósfera más prola madre. Dios nos
pia para abrir su
.la ha ·dado par a
alma á la inspiraponer una gota de
ción y desplegar
miel con sus pulas alas de su imaros besos en el acíginación que les
bar dA la vid a.
llevará á la altura
Dios la ha enviado
de los Genios.
junto , á la cuna,
¡Entre tanto,
para que al abrir
para las mujeres,
los ojos, oculten
nada! ó el azar de
las alas desuamor,
los estudios pritoda la ob~curidad
vados.
del horizonte en
¿Por qué maraquevamos á batavillarnos, pue•, d1-1
nave central del gran salón, donde se ~e ta disposición de las muas antes del banquete.
llar para conquisque salvo dos ó
Fots, de El Tiempo Ilustrado .
tarnos la muerte.
tres excepciones,
E lla es la virtud ,
las mujere3 no hayan dado al Arte serio personalidades sobresalientes? ¡oh, qué
la caridad, la parte tierna del corazón, la nota melancólica
del alma, del fondo inmortal de la inocencia, que siempre
injusticia! La mujer, probado ya, que es más valiente, más
queda hasta bajo los pliegues del más cruel caráctrr. Cuando
tenaz, además de la pobreza cuando es común á unas y otras,
tiene que luchar contra crueles perjuicios, y dificultades sin
sintáis un buen impulFo, el deseo de enjugar una lágrima,
de socorrer una de~gr3:ria, de partir vuestro pan con el hamnúmero; tampoco posee la libertad de obrar del hombre.
Es, pues, al hombre, que por BU naturaleza misma tiene
briento, de lanzaros por ~alvar la vida del prójimo, encontraréis á vuestro lado, como el ángel de la guarda que nos
todas las facilidades para estudiar, á quien ¡:e le procuran
también todos los medios. En cambio, á la mujer, que no
inspira el pensamiento del bien, la sombra bendita de vu~s·
posee esas mismas facilidad e:::, y que tiene que luchar contra
tra madre.
todo y contra todos, se le cierra todo camino de enseñanza.
EMILIO CAS'l'ELAR.
A pesar de eso-se me dirá--hay ya demasiado número de
mujeres artistas. La mujer fué hecha para el hogar.
-Las mujeres son extremadas: son mejores ó peoreb que
¡Ay! No ~s privándola de satisfac:er una noble pasión colos hombres.
mo se la obligará á que le guste el oficio de tejer medias.
Las mujeres sienten más hondamente que los hombres el
¿Porqué no satisfacer con la enseñanza á aquellas nobles
amor¡ pero no van tan lejos en amistad.
pasiones femeninas?
'
~

.....,....,,.~º~.....,....,,.

··U ··

··-:l,.;_
Parte dt la mua oficial. (De 4mct,a á izquierda: Sres. Presidente Díaz, banquero Pimentel y ;agoa p Id
torte, ministros Sima y J:imantour y :Javier torres IUm.
sa, m ente de la Suprema

Fotografías al magnesio de EL TIEMPO ILUSTRADO.

�-439-

-438-

s:o!c I E D A D 8 S .

D :Tost T. tlmantour hablando c~tt ti Dr. D. :Tost 1'erm y e11Jrqu11ecto maurlClo
m. eampos. encar9ado de la constrml6n de la «fasA del Estudiante.»

LOS ABANICOS

limo. Sr. y D,. O. José 1\\ora y del Rlo,
Dgmo. Arzobispo de México.

Hxmo. Sr. Heory Lane Wllso~,

El Oral. D. Ignacio Salamanca,

Embajador de los Eitados Ualdos en Méxlco

Subsecretario del Despacl!o de Ouma y Marina.

Nombrados miembros de la •·sociedad para el cultivo de las ciencias y las artes,"

LAS MUJERES FORMAN LAS COSTUMBR IS
La enseña•Jza teórica de la mujer consiste, pues-según
Henry Bordeaux-en.hacerla comprender que ella tiene una
misión de consejo, de abnegación y de sacrificio que llenar.
Porque las mujeres, como dice la señora de Nercey, forman la:i costumbres. Pero cuando quieren formarlas puras,
y cuando han re3uelto obr~r una regeneración religiosa, ir_idividual 6 social, lo consiguen de otro modo qne por med10
de controveraias ó discursos.
No hay duda-agrega dicha escritoraque una mujer no debe mostrar~e extraha á las cuestiones serias que se agitan á ~ ·
su presencia, sino que en cuanto hay lucha, puede aparecer en ella útim,amente
como pacificador, no como campeon.
«En los torneos de la palabra hace la
mujer en el día, el mismo pap~l q?e en los
tiempos caballerescos: el de d1stnbuír los
premios y las coronas.
«Debe saber decir una aprobación, una
palabra para inclinar la balanza del la·fo
ele la ju~ticia.

«A'veces puede permitirse una censura pero atenuándos~ y
dulcificando la vergüenza de la derrota. Y al tene~· una victoria, debe dejar el hooor de ésta á sus adversano~. N~ se
trata, en efecto, de un triunfo personal, de una satlsfacc10n
mezquinadeamor propio; es demasiado noble su causa, demasiado elevado el objeto de sus esfuerzos.&gt;&gt;
1

~ ~ o : C o :..................,.

-Entr6 uno á sacarse una muela en u11a barbería, y el mancebo· poco acostumbrado, le sacó una buena con la mala.
-'¡ Hombre-dijo el paciente,-si me ha sa'Jado usted dos
muelas!
Calle usted-dijo el mancebo;-que si
ee entera el maestro, le va á cobrar las dos.

\

***

Gedeón toma un coche para ir á ver ú
un amigo al cual no encuentra en carn.
-¡Es triste-exclama n':e~tr? ~om,bre,
-gastarse una pe~eta para 11' a v1a1ta~ ~ ~se
imbécil y no encontrarle en su dom1c1ho!
¿Si hubiese ~abido que estaba fuera , hubiera ido á pit?

Los nbanicos de Luis XV
se caraoteriv.n por el nombre
de sus favoritas. Los más notables son ]03 de la Pompaclour, de varillas cortas, pulidas con profusión de un modo
irregular: abundan las flores
y el marfil calado.
En Luis XVI se reduce el
tamaño de la pintura y las
varillas parecen menos compactas, empezando á verse los
medalloñes. En la segunda
época de este desdichado rey,
los abanicos se hacen todos
de seda, con tres medallones
pintados y con lentejuelas entre ellos: los varillajes son ligeros y separados.
La época Imperio hace un
cambio radical: aparecen con
un ,6lo medallón pintado y
por lo demás conservan Íos
rasgos de la época anterior.
En España se hacén de una
forma más ligera, sin ninguna pintura, sembrado3 de len-

por el

n1otJac16n de la primera i,ltdra dt la «easa del Estudiante,» colocada el mltrcolu
sr. tlmanton, en ti terreno cedido por él II los estudiantes en la plaza de 1a eoncordla.

tejuelas y bordados de oro,
con el pie mucho más corto y
calados, de modo que las bellas gazmofias pudieran marlos como ciloria. Se conocen
con el nombre de Goya y son
preciosos.
Los de la época de María
Cristina son fáciles de distinguir, porque presentan una
colección de trajes de colores
bastante vivos. Esto titne su
explicación en aprovechar los
clichés de moda para los pai·
sajes de abanico.
En la época moderna los
hay pintados sobre tela, con
copia de cuadros de grandes
artistas y del natural. Los
abanicos japoneses abmídan
mucho y se hacen lindos caprichos de gasa, de encaJe y
sencillos dti algodón y papel.

-.,..,.,.~~~
-Lo esencial para una mujer no es tener un director,
sino vivir de una manera que
no lo necesite.

~~

VESPERTINO
Para l!L Tll!MPO ILUSTRADO,
De •·Bocetos Rústic os»

De Tie, sobre la cumbre de la loma,
contf'm¡,lo embelesado el panorama.
¡Qué alegres loe rebaños en la grama!
¡qué fresca la campiña policroma!
Flor misericordiosa que derrama
de mí1-tica bondad sutil aroma,
la ermita entre los árboles asoma
con su doliente cruz que ál cielo clama.
Simulan un palacio bizantino
de fa~tuoso magnate damafquino,
las nubes al bordar el firmamento.

Exmo. Sr. D. Vlctor Sáncbez Ocaña,

Exmo. Sr. Max Hadlck de Futak.

Ministro de Guatemala, nombrado miembro de la "Sociedad
pua el cultivo de las cleac(as y las artes."

Ministro de Austria Huogrla en Mélico, nombrado mlem·
bro de la "Sociedad para el cultivo de las ciencias Y las srles,"

Solloza la oraci6n lejana eEqnila
y el ánima recógese tranqt~ila
en un indefinible arrobamiento.
J. SOBREIRA ORTIZ.
Michoacán.

El serior Minis tro Limantour rode a do de las c o misiones d e estudiante s -Fots. de El Tiempo fhtsfrado.

�EL 4

-440-

- 441-

ACTUALtIOAOES

ACTUI.lIOAOES

J:a tribuna of!Clal. 1De pi~ el Gral. norteamericano Jlgramonte
pronunciando ti ¡liscurso oficial.

Con la asistencia del señor Presidente de la República, y los
Secretarios de Estado Cree! y Limantour, y estando presentes
el Embajador y el Cónsul General dfl los E:,tados Unido!\ celebraron regocijadamente, el lunes último, el aniversario de

----.

EL 4

DE JULIO EN MEXIO O,

....._,.... -~·· ....--~~--·~- - - - ·,

DEJULIOENMEXIOO

; enma d1 obst.i:ulos entr1 l~s urnc1dms en las
otras carrerJs.

fiesta d~portiva, compuesta de muy lucidos nú~eros y poco
despué~, á la llegada del Presidente tle la República, Fe verificó ·el acto oficial tomando la palabra el Gral. C. H. M, Agra.
monte y el Embajador \Vilson á quien contestó el señor Grnl.

·- --~

' .

.

l:os siñores Presidente Y Ulcomsidente dt la República, Embajador dt los Estado, Unidos y principales invitados II las fiestas dt la eoi~nia Jlmerlcana.

€1 públic~ dlsmritndo dunntt la fii ~ta unificada en la mañana.

Señ~ritas de la e~1~nlJ ílnm:canJ, uended~ras dt «confitll, .. bJndmlas etc., lle

su Independencia, los norteamericanos residentes en esta capital. Por primera vez se verificó esta fiesta en una parte del
Bosque de Chapultepec, eligiéndose los llan©s que rodean el
restaurant para instalar la kerrnesse. Deide las ocho estuv.o
llegando concurrencia alegre y elegante; á las diez comenzó la

I?íaz con palabras muy halagadoras para la Colonia Norte-Am€ncana.
La animación de la «Kermesse,, continuó en aum ento por
la tarde, tocando esco~idaR piezas algunas bandas de música
y reinando un general regocijo.

€1 «lundi,, ofmldo á los stñores t'mldent1 y Ulcepruldcnte de la Repú~
l&gt;lica, Embalador wnson y principales invitados á las fiestas.

i:a comitiva oficial en ebapullepec.
Fots. de El Tiempo Il11strado.

Grupo de nliios Que tomaron iarle en las carrms en burrcs.

Fol. «El Tiempo !lustrado)

�-442-

- 443-

LA LUCHA JEFFRIES--JOHNSON

El lunes 4, día de la celebraci6n de la 'Independencia de
lu:i l~stados Unid0s, se verific6 en Reno, Nevada, la espprada
lucha de box entre el campeón blanco Jim Jeffries y el negro

T O RERO

Hll:RIDO

€1 noulllm mexicano merced Qómez, gravemente herido por el sexto toro dt b corri!a verificada el domingo en '. '€1 toreo". Jotografia tomada en la enfermería de la pla•
u de torot al pmtlcarle un~ cumiótt él Doctor 0uut~ (primer ttrmi110 a la {zquierda!
(JI la calmera se ue al m1taflr:u1cenN suna~qulen tiene) su la~o al padre dti dlutN l!trldo.)-Fots, de lil Tiempo I/11strado.

.t
6

r;
••

!

o ·.
rJ'

Australia. Eitriun-

fo quedó por parte'

del n egro ,John·
son, quien venció
á su contrario al
14? round, quitándole el {título de
campeón: mundial
d ... l box . .Ddbemos
rtdvertirqueen ese
w,tr,h la superiori 'II dad del negro ern,
i - muy grande, pueR
11
' 1. ,..'1·V Burns tenia
li&gt;
t c~ntímetros de t·, Jim Jerr.-;.,~.
}la y 75'kilos :28G Jlntl~uo campeón de box, vencido oor el negro :Jobnson
,
•
el 4 del corrlent,.
gramos de peso,
,
.
por una altura de l. 92 centnnetros y 98 In los_d~. peso (JU\,
tiene el nPgro .Johnson, Ycrcladero col· so que nteralmente
jugó con su contrincant.... El tri unfo de Johnson llegó á oídos
de.Tim Jeffrie· antiguo campeón del mundo que seha11abaen
'
los ~~tados Unidos, quien al ver que
por primera vez ese título del cam-·
peón del box pertenecía á un negro,
declaró que él, J effries, iría al ririg á
quitarle el título á ese «perro amarill&lt;1i» nombre que Burns daba á Johnson 'por el color amarillento de su
piel negra. Este aceptó el reto desde
luego y ambos luchadores comenzaron á prepararse al encuentro. Este
tropezó. como se recordará, con muchas dificultades: el Gobernador de
California prohibió que el match se verificara dentro de los límites de su Estado, ( se había elegido San Francisco California
para el encuentro), pero todas fueron vencidas y al fin se concertó que el campeonato se disputaría en la ciudad de Reno,
Nevada, en la fecha á que nos referimos. La lucha se verific6
en presencia de una inmensa multitud en la que figuraban nu- •
merosos artistas, escritores y celebridades de todos géneros.
Las entradas, segúo. los primeros cálculos, fueron de 250, 000 .
dolliirr,, ¡más de medio millón de pesos mexicanos! Al 15? round
Jack J ohnson,
J effries, que en un round anterior había recibido de su adverCa11peón 4e 1'ox 4el mundo, por baber vencido II tos antiauos camptones ·Bnrns
(26 de diciembre de 1908J y :]dfr!u, (4 de lu¡-¡q de 1910. ¡
sario un terrible golpe en el ojo, perdió el conocimiento, áconsecuencia de dos golpes, uno en la quijada y otro en el.pecho,
Jack J ohnson, lucha cuyos antecedentes vamos á recordar sus. . y foé declarado definitivamente v:encido por el «refcrec.&gt;, Salvo
cintamente. El 26 de diciembre de 1908 se di~putaron en Syd-·
en el cuarto round efi que J effries obtuvo una superioridad
ney, ante 20,400 espectadores, el título de campeón de bo?C en
marcada sobre el negro, propinándole un golpP qne le partió
el mundo el boxeador blauco Jommy Burus y el negro Jack
los labios, se podía preever que J ohnson saldría al tiu victo·
Johnson. 'Además dél título se intere~aba una regular suma
rioso, pues ni una sola vez logró el campe6n blanco hacerlo
de diuero, y se pagabJn 150,000 francos al primero y 2!;,000
caer al suelo, mientras Jeffries rodó á tierra cuatro veces. en
al segundo. El match causó gran sensación, y de todas parlos rounds que prt&gt;cedieron al golpe final. Johns .. n luchó con
tes del mundo hubo excursionistas que fueron á presenciarlo á
verdadera fiereza, e~pecialmente en los últimos rmmrl.,.

J
«SA.INT JOS ECPH CLUB.»

1. fitrilltrto Jlllera, R, r -2. Jernando :Juambelli, (lmpire. - 3. lgnaclo Bravo, 3 Bast. - 4. Jlifonso Jmelro, T. J. - s. Sr. Pbro. Jlmtllo Placencla, Dlmtor.- 6, litrman Jlblscbier, s s. v tapltán. ·-7, Pedro t~pn, manager.- •. Salvador Pesqnera, e. 't,-9, Samuel torres, 1 Base. - 10. 6onulo Obregón, 2 Base.
u. Jorllno Diu, mascota.- 12. Jllberto 6allo, Catcber. 13. tuls SantlbAñez, Pltcber.

Puño del campeón negro.

Puño 'd el campeón b l anco,

�-444-

PO~ llOS ESTADOS
,r .

TABASOO,-UN A

J

ºICION DE 0-:)LORElS . MANUALES·
E x p o ....,

Con brillante éxito terminaron
el 11 de Junio último los exámenes de fin ·de curso en la A, a·
&lt;lemia del Verbo Encarnado, &lt;le
S!Í:n~Juan Bautista, que 'e&lt;;tá bsjo la dirección de las· s~ñoritas
~fa,ía Teresa . de· Jesús Sulís ?
María Concepción Solís, respec·
ti va mente.
Los días 22 y 23 se expmieron l0s trabajos ejecutados ¡,rr
la'l alumnas, de los cuales i,:on
Lis fotografías que aparecen ron
e&amp;ta&lt;i líneae.
Dicha expo~ición ha sido muy

visitada por miembros de todos
l11t:1 clases sociales de la capitnl
tabasqueña y ha dado lugar á
muy favorables comentarios.
Entre las alumnas mns aventajadas y que se distinguieron
por sus labores manuales bien
Pjecutados, debemos mencionar
á la Señorita Esperanza Díaz
Men&lt;loza. Entre lo expuesto se
sefialaban además otras bonitas
producciones d e 1a f:l señoritas
~1aría Canales, Elmira Muldoon,
.Jotefina Bayona y otras.
A. S.

l .

Hacia ei Infierno.
IPara «El t1e111po llustrado. » l

rA mi re~petahle amigo el Sr. Lic.
Don 1"1deouio Hernáodez.¡

¡I

La cuna allá á lo lejos perdida en la tiniebla,
Flotando sus cendales que el duelo de•garró;
La edad de las caricias que el horizonte puebla
De gratos espejismos, hundiéndose en la niebla
. Del tiempo que pa~ó.
•
Muy cerca la amargura, la h_iel de los dolores
(;on séquito de males que agobian al mortal;
Sin galas ni perfumes, deshechas ya las flores
Que·en la niñ ez querida brindaron sus olores
Al aura matinal.
¡Qué cuadro tan obscuro la vida nos ofrece
Al denumbarse el trono del pobre corazón!
En el confin lejano la dicha palidece,
Y el prisma de colores, ya roto, desvanece
La última ilusión.
Asf es la edad madura; santuario de memorias,
Alhergue de miserias y nido de sufrir.
l~I hombre ve á sn espalda reliquias d~ las .glorias
De cármenes floridos, y al frente las v1ctonas
Del negro porvenir.
Y triste ya cruzando la arena del desierto
Q•tH ahrnsa en sus rigores al i_nseguro pie.
)~1 óasis no descubre del smp1rado puerto;
·La tempe~ta'l le azota y en el camino inciArto
Se olvida de J-.1. ft&gt;.
¿Qué re¡,ti\ al peregrino de los mundanos mares,
Del ytrmo ele la tierr11. del campo del dolor?
Quiméricos ensueños de goces tutelares,
Venturas eclipsadas por nube~ de pesares,
Dolencia y desamor.

Mas algo sobrevive de la ilu~ión primeia,
De cunas y cendalen y de caricias mil,
Si en lo íntimo del pecho se yergue duradera
La imagen ele la vida que en la moral severa
Escúdase gentil.
Con esa imagen pura coséchanse laurelPs
De triunfo en la funesta campaii.a terrenal;
Ella es disipadora de los tormentos crueles, .
Amiga y refri~erio de campeones fieles
Que luchan con el mal.
Merced á los impulsos de su anhelar bendito
Se cambian en consuelos las penas de la cruz;
Desátanse ]03 lazos que oprimen al precito,
Y el alma sin estorbos se eleva al infinito
Como á suprema luz.
¡Feli z el que se aleja de ruta payorosa
Y firme se encamina de la verdad en pos,
Labrando con virtudes la escala misteriosa •
Que en el poFtrer latido le sirve prodigiosa
Para llegar á Dios!
FuLGENcro VARGAS.
····························:::::::::::::::::: .. 0000::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::·······

ORATORIO
En el aposento estrecho,
En la blanca pared fij o,
Tiene muy cerca del lecho
Donde duerme, un crucifi jo.
Que, como á d ulees abraz'JS
Llamando al ánima, vil ,
Tiene los rígido3 brazos
Sobre una cruz de marfil.

Y de espinas coronada
Dobla la cabeza, inerte,
De noble expresión, hela&lt;ln
Por el beso de la muerte.
En este sitio, amorosa
La oración de ritmo breve
Va de sus labios de rosa
Hacia los brazos de nieve.

.JOSE A. SILVA. •
(COLOMBIANO.)

;:

'

EL RAY .O DE LUZ.
!ESCENAS EV ANGELICAS J'

Porr .Reynés monla.utt .

(CUNTIN U A,)

Trrad. del P. Jaime Pons, S . J
Anhelante escuch ·1ba Susana al gran rabino. ú quien ~u ·culto á
verdugos como el corderito que está mudo delante del que lo trasla belleza había sacado de quiciq: también n el.ta, desde la maña,- quila. ii
na la asaltaban extraño~ presentimientos, tristísimos como las noLos roj~zos fulgores gue desped~an las angostas vidriera,, ¡,aretas' &lt;le un. Cilnto f,une1:&gt;re.
·
cían terminar en san6 nentos refleJos. Gamaliel había enmudecido
En aquel irn,tante penetró en la sala José de Arirna(ea.
y _Permanecía silencioso, suavemen.te entornados los ojo~, como su~
-¡La. paz sea co ntigo, Maestro! Al nie11os esta tarde putdes esmido
en una de aquella~ .brucsas rnterrup?iones que le eran por
tar com 1 letamente tranquilo. Jesús se halla, en lugar seguro; pues
aquel
entonces muy fam thares. José de Anmatea, dijo en v, z baja:
le tengo en mi casa, junto con sus discípulos para celebrar allí la
- ¡El gran ~aestro se halla muy lejos de nosotros!
Pascua. A eso de las dos se presentaron Pedro y J uan pidiéndome
Susaua le contestó:
t-11 su nombre que h·s cediera sólo el Kntalyma, l::i, sala ordinaria:.ya
·- Pero está cercano á Dios. Ora.
conoce, tú su gran modestia y cuán enemigo es El de toda pompa.
Después de la cena, prolongada por largas hcra~, después que huYo hice adornar el aliyah con toda la
bo pasado de mano en mano la ro¡:&gt;a
esplendid,flz posiblP.--¿.par., quién, si
con qu~ aquélla se terminaba deman no para El?- ·y se lo he ofrecido. Su
dó Susana permiso par a ~etirarse.
sana, t-1 rarr.o de rosas que tú enviasQuedaron .solos entonces Gamaliel y
te á mi madre, lo hice colocar en meJosé
de ~nmatea, cuando de improvi dio de la mesa, entre los jarros y las
so
les
hizo estremecer un golpe furti copas. Todo lo dejé en su punto, a::;í
vo dado en la puerta de entrada. Nique podemos estar tranquilos.
cod~mus, desfigurado y pálido, entró
Susana respiró ya· más !ihremente.
corriendo en la sala, y cayó como dfS ·
Salió al encuentro de los vecino~ poplomado sobre uno de los lechos babres, que penetraban tímidamente Rn
jos.
Cuando recobr6 alientos para hala suntuosa sala, y con: exquisita amablar, dijo con voz ahogada:
bilidad les hizo sentar en los puestos
-Jesús está preso, y la conorte de
de honor que se les había preparado.
los sol&lt;lados lo ha conducido á HaGamaliel les abrazó : aquella tarde punán y Kaifás, poniéndolo á su dispoi;iso más Rmpeño que nunca en cumción.
Todo ha concluido.
plir con exquisita cortesía aquellas
Un
silencio se~ulcral embargó la
ceremonias, que eran de abolengo envoz de los tres rabmos. Gamaliel pretre ellos. Mientras tanto, iba murmuguntó:
rando por lo bajo unas palabras que
- ~ero ¿es que quieren juzgarle esal azar, había oído á Jesús: ccSi hiciéta
muima noche?
reis limosna, todas las cosas estarán
-Han
convocado á toda pri,a 'ht
limpias, en orden á vosotros." lüa
mayor parte de los miembros dtl Sarealmente el sacerdote del hogar, co·
nedrín , repuso Nicodemus. Dicenquf'
mo era su custodio, y en aquel día de
por
respe to a, tus canas, 110 qtiinen'
la Pascua emanaba de su persona una
turba
r tu reposo.
serenidad majestuosa que infundía
- ¡~illana .e~cu~a! dijo con sorna
re~peto. A la bendición de las copas
Ga1~ahel. ¡Hipocntas y cobardes! No
había sucedido el lavatorio de las mas~ flan de mí. ..... y tienen sobradaranos: ya Fe habían partido las yerbas
zon para no füuse .. . .
silvestres empapadas en el charo8eth,
- 4Se ha?rár. atrevido .á prenderle ·
sin que se hubiera prcsPntado &amp;.ún Nie~ m1 pr~pia casa? gritó ·José, encen codemus. Era aquél el instante en que
dido en col~ra. ¿Ignoran eso¡, malvael miembro más joven de la familia
do~ que m1 morada es inviolable y
debía preguntar: ¿Qué significan esque el asilo que le dí es completam'entos ritos?
te sagrado?
Hizo -Susana la pregunta con voz
- Le ~~en~ieron en Gethsemaní, in argentina. Fué Lomando entonces Gaterrump!o N1codemus torciéndose 'J:11-,
maliel cada uno de lo~ platos, y pre~ano~, a donde, como es sabido, sosentándolos á los comidados, dió las
lía
retirarse para orar. Judas, el miexplicaciones de rúbrica. Presentó
.,
s~rable
Judas, ha sido quien ie ha er _
primero las yerbas, amargas como la esclavitud; después el aphikotregado. Yo lo presencie deleJos. ¡Oh! ¡Quélúgubre cortejoRqu l
mon, tlgura del pan duro que comieron sus padres en el destierro; alumbrado por el pálido resplandor de las antorchas! Jesús
e.l cha.roseth, ele color rojo, recuerdo del hormigón con que los Israe- descolorido entre la rechifla' é insultos de gente soez. Sí ·todo e . /
lita~ levantaron la s pirámides 'de Rhamsés y Phitom, durante su per d1'do 1. .... ¡y sm
• remed'10.1
' ¡
IS 1,l
largo cautiverio. Y cuando el doctor judfo tomó en sus manos el
Retratábase en el rostro de los tres rabinos una angustia mort l
cordero pascual, aspado con dos palos de granado-el cordero in-Dios ha manifestado su juicio, dijo al fin Gamaliel en toª ·
molado para aplacar las iras del cielo, - revistióse de una gravedad grave, y Dios es justísimo. No le hubiera entregado en las m· º''.
extraordinaria, y extendiéndose en consideraciones sobre esta ley d l
'd
C
a 1lU~
1 d . h b'
expiatoria y sobre el rescate de los culpables por el sacrificio del . e os ma. va os s1 u iera s1 o su ns~o. Era demasiado bello el
maestro! Pero como qmera que sea id á informa .
Justo, explicó cómo aquel cordero no era más que un tipo proféti- dideal, del.Joven
h 11
.
.
.1
,
ros
e
com?
se
a
a su n~goc10, y si es pos1b e intentar algo en rn f,1 . co, citando, en corroboración de su aserto, aquellas palabras que
av1sadm~ en seguida, aunque no haya más que una probabi!i Isaías pone en lós Ja bios del Mesías: ((Fué ofrecido en sacrificio, vor;
dad contra mil.
porgue él mismo lo quii:;o; y no abrió su boca para qul'jarse : conJosé de Arimatea y Nicodemus desaparecieron al punto en las
duc!do será á la muerte como va la oveja al matadero, y gua.r- sombras
de la noche.
&lt;lar¡¡. ~iltm~io, .sfo. despegar siquiera sus labios delante de sus
Gamaliel se encaminó á paso lento hacia la habitación de su~ana.

it

O

...

�Parecía haber envejecido diez años. Detúvose indeciso en el umbral del aposento. Vínole repentinamente á la memoria el primer
encuentro de Cristo con su hermana, en aquella tarde memorable,
:í. orillas del lago de Genezareth, cuando le pareció descubrir en
ella el f&gt;rimer ensayo de iniciativa personal quella alejaba de El.
,cuanto sufrió en aquella ocasión! Y con todo, era todavía mucho
~ás intensa la pena que en aquel momento experimentaba! Revolvía en su imaginación todas las escenas de los últimos años, y recordaba con placer cómo se había sentido atraído, á pesar suyo, hacia aquel joven singular, por solo la hermosura de su alma, y cómo
se había ido aficionando á El con tan tierno amor.
·
No tuvo alientos para comunicará Susana la triste nueva. Escuchó unos instantes su respiración, agitada y entrecortada, de aquella noche calenturienta. ¡Ah! ¡Qué dolores tan lamentables aguardaban á la joven! Su alma cándida y sencilla ee había refugiado
en la de Jesús, fue1te y robusta, á semejanza del pájaro miedoso
y que se refugia en los agujeros de la roca. ¡Tal vez con el rudo
choque quedaría del todo quebrantada! Los ojos de Gamaliel se
nublaron de lágrimas, y elevando sus manos al cielo dijo con voz suplicante:
-¡«Señor, ruégote que uses de piedad con tu siervo; si es posible, sálvale!»
' ( Continuará) .

Ninguno de ellos debía permanecer ocioso, y el papel y las atribuciones de cada uno estaban perfectamente determinados.
Al hombre le correspondía la guerra, la política, el comercio, la
industria, la caza; en general, la vida fuera de casa.
A Ja mujer, el cuidado de ésta, los tiabajos domésticos, la vida
del interior.
Al hombre incumbía el deber de ganar dinero y hacerlo valer.
La mujer debía emplearlo en una buena administración y hacer economías -para los hijos.»
..............000..............

La señorita en la calle

No baje usted los ojos señorita. No es esa la actitud hipócrita
que nosotros aconsejamos á la soltera. Por el c0ntrario, que abra
bien sus ojos ingénuos; que los abra á la luz, á la vida, cuyas impurezas no tienen poder suficiente para empañar su candor; que
honradaniente pose sus miradas, sin desviarlas, afectando poseer
un espíritu inquieto. Si f\e presenta en sociedad, es por que allí va
á encontrar aquel que debe acompañarla en la vida; es preciso,
pues, que se entregui&gt; á un examen ~erio, que estudie á aquellos que
le sean presentados con e~e objeto, que procure adivinar sus carac·
teres y su~ inclinaciones y esto puede hacerse charlando, cambiando ideas; sin dejar, sin embargo, que la conversación llegue á un
terreno resbaladizo.
Un hombre serio no aceptará nunca por e~posa á una jovencita
que, sin haberse comprometido por completo, baya permitido á la
crítica cebarse en ella. Evidentemente que es muy halagador verse
Esta independencia social de la mujer; está igualchd de condirodeada en una reunión, y obtener
ci6n con el sexo masculino, esta ·
allí uno de esos t1iunfos que dejan
emancipaci6n radicál que cuenta
en la sombra á las demás jóvenes
/.,....:/'.
en el día con bastantes adhesiones,
rnlteras; pero ese triunfo pudiera
y que para el sociólogo es una quiS')r muy efímero y hacer que el ani"'&lt;'
'
.
'
mera, se llama feminismo.
llo nupcial se deslizara en el dedo
Empezó éste por una especie ele
de alguna joven poco envidi ada,
vompa de jabón, una manzana d"l
pero que lo conquii.tó por su corree·
paraíso, y ha ido ensanchando los
ta aetitud.
limites del programa hasta conver·
En otras épocas, una señorita no
tirse en ariete formidable, en motisalía nunca sola, ámenos quenofuevo de alarma.
ra de clase social inferior,; tampoco
En los viejos tiempos la mujer
salía con la institutriz ó con la criaestaba siempre bajo tutela; y el
da, si no era para hacer compra!',
axioma de Aristóteles de que hay
ó al templo; pero nunca aparecía
tres séres humanos que necesitan
sola en sociedad ó en cualquier luser gobernados: el esclavo, la mu- \
gar donde se reune la gente eleganjer y el niño, así lo demuestra.
te, paseo, teatro, recepción, etc.
El doctor Scharnhorts, de la UniDebe saludar graciosamente en
versidad de Bonn, en un libro que
la calle á los amigos de sus padres
publicó no ha mucho. refiriéndose
y no per:nitir nunca á los otros que
á la libertad y á la dignidad de la
la aborden. A los hombres d.e mamujer ateniense, dice que ésta esdura edad, deb~ saludarlos con detaba siempre bajo tutela: cuando
ferencia; á las amigas de las maera niña, el padre disponía de su
dres, con graciosa sonrisa. En cuan·
destino y cuando era mujer, el esto á los jóvenes, ligados por amisposo, ó sea el hombre que el padre
tad con los miembros de su familia
había elegido.
y á los simples conocidos, el único
La mujer .griega no era nunca
recuerdo que debe conceder es un
mayor de edad. El casamiento la
La última moda, por Alpbonslne.
saludo serio.
hacía pasar de la tutela del padre
La joven soltera debe evitar en
á la del matido. El esposo era el
todo haceree notable, tanto en la calle, como en los diversos lugaadministrador de la dote y lo usufructuaba. La mujer no podía po- res donde se vea aparecer. En(la calle, caminará correctamente, sin
seer nada por su cuenta, ni comprar ni vender objeto alguno, cuyo retrasarse en contemplar las cosas que pueden rnlicitar su curiosivalor pasara de tres pesos oro de nuestra actual moneda, ni firmar dad: no se detendrá nunca para echar hacia atrás miradas que puecontrato, ni defender por sí sola su propia causa ante los tribuna·
dan interpretarse de una manera dei;favorable para ella.
les ya sea como parte civil, ya como acusada.
Cuando se encuentra en la calle con alguna amiga, ó cuando sal·
No era el marido, á pesar de to~o, el amo: era más bien el tutN. ga con ella, no deberá llamar la atención riéndose ó hablando en
El doctor Scharnhorst citado, estudia detenidamente esta cues- voz alta; debe proscribir por completo toda manifestación de exutión y sobre el particular dice lo que en los párrafos siguientes
berancia intempestiva. La risa y las lágrimas deben ser muy discre·
tran~cribimos:
tas; el afecto que se prodigue á las amigas jóvenes no debe eer de((El hombre r,o tenía sobre su mujer. como en la ley romana, de· masiado demostrativo ni entusiasta. Se puede querer á las comparecbo de vida y de muerte. Según las ideas griegas, la mujer era un ñeras sin aturdirlas con palabras de exagerada ternura, ni con extre·
sér débil que necesitaba ser protegido.
madas caricias; todo esto es de muy mal gusto, y eh nada traduce la
El hombre era su protector natural, y por consiguiente, su tutor amistad sólida y durable que sabe expresarse por medio de una franlegal.
queza exenta de exagera0iones. Necasita también no entregar su pen·
La situación de la mujer griega con respecto á su marido, no er:1 samiento, no hacer nunca confidencias- ni á la mejor amiga-dt
la de la esclava en relación á su amo; era más bien la del jriven
los asuntos íntimos que pasan en la familia.
con respecto al padre.
En sociedad conservará una actitud discreta, se colocará modes·
Las leyes griegas trataban á la mujer como si fuera un niño, pero tamente en un asiento lejano del centro de la reunión, dejando á las
de ningún modo como esclava.
personas de edad madura derecho á las mejores y á las buenas bu·
Casada,. la atenien$e tenía más libertad, más autoridad, y sobre
tacas.
todo, más consideración que soltera.
La gran alegría de las muchachas solteras consiste en que cuando
El primer deber de la mujer era dar hijqs á la patria. «Te doy á sean casadas podrán salir solas á la calle. Es un sueño de liber.tad,
mi hija por mujet para que nazcan hijos legítimos:» tal era la fór· que en algunas llega á convertirse en obsesión y que al realizarse,
mula consagrada que el padre empleaba al entr(lgar su hija al ma- no les trae sin embargo, más que decepción y fastidio. Para una da·
rido.
ma hermosa y púdica y discreta, es más bien penoso que agradable
Para que la asociación del hombre y de la ~ujer por medio del
sola en las calles de las grandes ciudades modernAR.
caminar
casamiento fuera feliz y de resultados benéficos, era necesario que

LA' MUJER EN LA GRECIA ANTIGUA

;.,.;

el uno y la otra tomaran parte en el trabajo común.

CONDESA 11:t\

':r:RA,MAR.

EL SUEÑO

***

Contra los cucarachas dan buen resultado
las .hojas de té. Para usarlas se ponen en re·
moJo, se eEcnrren 1uego con la mano y se colocan sobre hojas de papel er: los lugares que
por la noche frecuentan las cucarachas las
cuales se comen las bojas y mueren _por ~fecto- del tanino.

LEYES GENERALES

El int~ligente pueblo e9pañol ha redactado con smgular gracejo la cronometría del
sueño, que voy á transcribir:
Una hora duerme un gallo
Dos el caballo,
Tres un Santo,
Cuatro el que no lo es tanto
Cinco un caminante
'
Seis un Observante '
Siete un ~studiant:,
Ocho un Jornalero,
Nueve un caballero
. un majadero, '
D1ez
Once un muchacho
Y doce un borracb~.

***

El papel de periódicos.-Los inrnctos abor~ecen tai:to la t!nta de imprenta, que una
cornada, b1~n tapizad~ con papel de periéqicos, ef:ta b1011 garantizada contra las cucarachas, hormigas y otras alimañas.

***

UN CASO
Com? ?n jefe de negociado sorprendiese á ·
un es~nb1ente dormido en la oficina y le reprend10se, el amonestado se excusó diciendo:
-11~s que tengo un hijo recién nacido que
no me deja pegar ojo en toda la noche.
--Pues traedle aquí todas las mañanas para no dormÍ\'OS.
.

EL GRA N FESTIN
De un junco desprendido, á una corriente
Un gasano cayó·
Y una trucha saltando d~ repent e
Voraz se lo tragó.
'
Un martín pescador cogió á Ja trucha
Con carnívoro afán ·
Y al pájaro después, tras fie~a lucha
Lo apresó un gavilán.
'
Vengando esta cruel carnicería,
.,
. Un diesti:o. cazador
Tuo@bro~p~~'~e~oomía
Al martín pescador.
Pero ¡ay! al cazador desventurado
Que al gavilán hiri6
Por cazar sin licencia y en vedado
Un guarda lo mató.
'
A otros nu·evos gusanos dará vida
Del muerto la hediondez,
Para volver la rueda concluída
A empezar otra vez .. .. ..
(R. C. )

***
LOS CHINOS Y EL ROSARIO.

La &lt;lev~ción de.l santo Rosario es grande
en~re los _fieles chmos. Las mujeres rezan ]o!ó:
***
. -E~tos cambios de temperatura so~ terribles . ... qurnce
., dieces
D cada día , y muchos homb res'.
LAS EDADES
I Da miedo ver la gente que se muere!
tambien.
e5.de lejos se oye la dulce armo·
-Con tal que no seamos ninguno de los dos!
r.ía
del
Rosar!?
en las familias cristian·as.
En un tribunal:
-Hombre con menos me contento. ¡ron tal que
no sea yo !
'
'.s u venerac1on ee extiende hasta las cuentas
- ¿Qué edad tiene usted, señora?
nnsmas, y se acusan en confesión de hab
-..- Cuento veinticinco años.
***
t-ocado e.l Rosario con manos sucias de
-Bueno. Pero, ahora, dígame usted los
Co~~ra los mosquitos.-Basta preparar una berle deJado caer al suelo.
que no cumta.
soluc10n de 100 gramos formol del comercio en
Suelen á veces dü,gustarse los penite~te
***
900 gramos de agua, llenar de este líquido porque no se. les dan más que tres rosario:
lo Contra las hormi1as. -Para desembarazar algunos platos y colocarlos en la habitación que rezar Y piden se les cargue más.
s mueble~? armarios, etc.' de las hormigas que se quiera· sanear, y á las veinticuatro hoLa fiesta del Rosario es una de las má
~asta depositar en tales sitios limones podrí- ras. todas las moscas y mosquitos habrán pe· lemnes del año. La celebran con gran ~:~as, para lo cual se dejarán estos frutos en rec1do.
·
pa, 11desde la1 vigilia hasta el fin de la ocptava.L
u,na cueva hasta que el mob0 baya cubierlo la
Cada dos días debe renovarse la solución
a aman a fiesta de la Rosa Mística 0, J
cascara.
porque se disipa al cabo de este ti empo
' fie:: ta de los qitince misterios.

6 h!~

ª

LO QUE

ENGANA E.L OORAZ ON

I.

\~
!

ª

1.--AI piéLde
· baíiarse la• en .
cantadora
J' I caseta, donde sol_ia
ovendo
°!ta, . estaba el conquistador Caliñez
córtados1~ rf pirac!_ón dulcísi111a y los suspiros entre'.
e a duena de sus pensamietos.

-2.- Y al otro lado el n?;menos conquistador Piavt ,
oyendo los mismos suspiros . ~ pensando en s! aquel
dechado de h,ermosura lanzarra tan tiernas quejas
pensando en el.

, 3.- Y ~entro de la caseta, sola doíia Dorotea la
tia de ~olita, q~e entre mortales fatigas, suspiros' d~
angutsltl1a, dy copiosos sudores, procuraba atarse las
za pa I as e baño.
'

�nia de estos estímulos,
contando entre los más
perjudiciales la pimienta mada con exeso y los mariscos y escabeches, sobre todo el
de atún.

UN PERCANCE, por Rojas.

**'*

1

TITULOS DEL PRINCIPE DE ASTURIAS
El heredero del trono es Príncipe de Asturias como primogénito del Rey de Ca~till1;1;
rnas como el Rey de España es Rey de Ara.
g6n,' corresponde al heredero el título de Príncipe de Gerona.
.
El título de Príncipe de Asturias fué concedido á los herederos de la Corona de Castilla por el Rey D. Juan I. en 1388, al mod1&gt;
que el primogénito de los soberanos ingleses llevaba el título de Príncipe de Gales.
El título de Príncipe de Gerona fué dado al heredero de Arag6n por Fernando I,
en 1414. Antes se titulaba el heredero aragonés Duque de Gerona, desde el año 1386.
Los Reyes Católicos establecieron en
1495 que los herederos de la Corona de España llevasen ambos títulos. Así se hizo
hasta Felipe IV, el cual es el primero al
que Fe deja de llamar Prfocipe. de Gerona,
siendo llamado tan solo Príncipe de Asturiae.
Corresponde también al Príncipe el título de Principe de Viena, creado para los
primogénitos de los Reyes de Navarra el
:1ño 1397.

LOS GORRIONES.
Los ingleses no están
conformes respecto al
í odice en que deben
figurar los gorriones,
pues mientras algunos
labradores les declaran
guerra sin cuartel,
otros los defienden,
considerándolos bene"
ficiosos para el campo,
y trabajan con el gobierno para que desaparezcan del catálogo
de a ves dañinas y los ampare la ley protectora de animale~.
Los enemigos de los gorriones emplean para de~truírlos el siguiente medio:
Desparramar por los sitios Yisitll&lt;los por los
pájaros, granos de trigo remojados· durante
dos horas en a·gL1ardiente azucara&lt;lo.
El gorri6n tiene, entre otro;ddectos el del
borracho, y se ¡~recipiia i&lt;obre &lt;-'1 grano, que
devora con deleite, y le pone 1·11 e.~tado de no

hay un procedimiento sencillo. Consiste en
procurarse sal desnaturalizada, de la que em.,
plean los curtidores, que generalmente la ti·
ran después de haber.se servido de ella. Eso
puede obttnerse gratis 6 por muy poco dine.
ro. Se echa esta sal por las sendas infei,tadas
durante tiempo húmedo 6 Huvioso, y en die;
días habrá desaparecido todo rastro de yerba 1
por lo menos para toda una tistaci6n.

***

'

EL ROSAL DE LA CIENCIA
Antes de abrirse en el rosal la rosa,
En la nariz se encuentta detenida,
Y va subiendo al presentir la vida
Por la fibra del tallo misteriosa.
Al contacto del agua bulliciosa
Cobra vigor sil savia comprimida,
Y en brillante capullo ,convertida,
Brinda á la luz su esencia deliciosn.
Antes de despertar á h. exii:;tencfa
La idea que enardece eL,entimiento
Se agita en la raíz de la conciencia,
Y por igual y fiel procedimiento
Yan brotando las flores de la ciencia
Del oculto rosal del pensamiento.
(S. R.)
El alca,lde de cierto pueblo, yendo á visi·
tar al gobermtdor de la provincia, llevó con·
sigii su familia.
--Tengo el honor-le dijo-de presen·
tar á V. E. mi mujer y mi hija, y µara
que las pueda distinguir, me atrevo á de·
cirle que la de más edad es mi mujer.

***

;;

_;'~---

, :::... _

Comparece un raterillo, ante el tribu·
nal, llorando. á mares: ·
¿Cuánto tiempo hace que está usted sin
trabajo? le dice el juez:
-Desde que falleci6 mi santa mR-.tire:
Compadécese el juez del infeliz hué,fa·
no, y le pregunta:
-¿Y cuándo muri6 su madre?
-El día en que yo nací.

~·

\

Aviso al público

-

***

El papel caza moscas se hace con hojas
ele papel pergamino, á las que se da una
11111no de cualquiera de las siguientes recetas:
2
Resina, 500 partes; aceite de linaza, 350;
miel 100.
Re~ ina, 500; aceite de linaza, 300; miel 200. poder volar, cayendo come una bola Je~¡:ués
!)ll" se cansa de hacer eses.
R&lt;:i~ina, 650; aceite de recino, 3,50.
l\Iientras duerme la mona, nada mú¡:; f:ícil
R~~ina, 600; aceite de recino, 300; miel 100
q11e
recorrer el campo recogiendo las pobre,;
Resina, 500; aceite de recino, 3-10; glicerivíctimas.
na, 160.
La liga que se prefiera se aplica al papel
***
en caliente, con una brocha. Para que mate
mantener secos los senderos ele nn j11?'1lí11
más pronto á los insectos se la puede añadir
lo
mas
acertado
es cubrirlos de una en pa rn uy
un cocimiento fuerte de pimienta, casia ó
Pi&gt;pei,a de ceniza de cartártaro emético.
b6n, sobre la cual se echa
**?!&lt;
n
n poco de arena. Corr.o
AL COMENZAR LOS CALORES
la ceniza es porosa, absorLa constituci6n atmosférica que se suele be la humedad de la tieobservar en este mes es diferente de la de los rra., y además, el procemeses anteriores; suelen reinar las erisipelas, di rn iento resulta muy
las ca.lenturas biliosas, las irritaciones violen- econ6mico, lo cual es
tas del est6rnago é intestinos ~on v6mitos y una ventaja en los '3itios
diarrea, los c6fü.:os inflamatorios, etc.
donde la arena es cara y
Importa mucho modificar el régimen ele no puede emplearse en
vida, -no ¡;¡obreexitando el estómago con ali- gran cantidad.
mentos fuertes, de difícil digesti6n. Estas
La ceniza tiene tamprecauciones, y el uso de las bebidas acídu- bién la ventaja de no delas, que instintivamente se apetecen en esta jar que arraiguen en los
época, son muy aprop6sito para moderar la senderos las malas yer,p
predisposici6n á las irritaciones, tan frecuen- bas.
tes en este mes.
Si el abuso de los condimentos es siempre
Para destruír bs malas
perjudicial, lo es mucho más en la estaci6n
yerbas
que brotan con
del calor.
Las personas que padecen enfermedades frecuencia en las sendas
cutáneas deberán usar con mucha parsimo· y paseos de los jardines,

"ª;ª

El domingo 17 de Julio por la mafiana
se inaugurará una nueva línea de tranvías
e1éctricos al lago de Xochimilco.
Durante la tarde de este mismo día, quedará. el servicio establecido á disposici6n dcl
públicp.
De,de la 1 p. m. los carros saldrán tana
menudo como lo requiera el tráfico.
Precio del pasaje: 40 centavos.

Compa ñía de Tranvías de lvléxico, S. A.

***

3

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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                    <text>AÑoX.

MÉXICO, DOMINGO

17

DE JULIO DE

1910.

PRO PATRIA
Grupo escultórico de .Augusto Volpi, que se colocará el frente del mgnumento que se eri¡¡e á Juá~
rez en la ciudad de este non'lbre del Estado de Chihuahua.

NuM. 29.

�-450-

"---~~~~~~~~~~~~~~~~~~~--~~---n__

VID .A SO C I A .u

~~~-ral~~~~~[

¡ Cuántas conversaciones acerca de política en la· pasada ee-

mana!
Por cierto que á nuestros lectores que, los unos por necesidad, los otros por afición tienen que oír'ha'blar de esos asuntoi:,
los domingos quieren siquiera poner una tregua,á eRos baru1lot1 1
leer la nota divertida, la notil"literaria y aunque la nota política les~produzca placer por su sensacionalismo, prefieren sus·
pender 11). conversación. acerca de ella.
Sin embargo, hay. casos en que, como el preeente, se olv_ida el teatro 6.cualquier centro de diversión; se hace á un lado, siquiera por
OIPLOMATICOS EXTRANJERO$
breves horas, el
«sport» y se pieriaa
en un hecho tranfcendental.
Este hecho transcendental y a l o
hemos observado
todos los habitantes dEJ la República.
El señor Gene¡al Don Porfirio
Díaz y el señor
D o n Ramón Corral, continuarán
al frente del Gobierno.
Que lofl descontentos ó los poco
conten'tadizos se
calmen; que todos
pidamos á Dios que
nos conserve la
paz y que ilumine
á nuestros gober~
nantes, á fin de
::¡ue tengan acierto
en sus determinaciones, es lo que
exmo. sr. 6entral Don €nriQUt tovnax del tastmo, constituye el ver·
11\lulstro Plenipojenciario de Cuba, en México. que .ha sido d ad ero patriorecibido en audiencia solemne el viernes, por el señor tismo.
Presidente de la Rep6bilca
Fot. Tiempo Itustmdo. ,
H.a b r á diputados quejosos de
que en esta vez no entraron en el grupo legislativo; otros que
esperaban no pertenecer á él y, con sorpresa, de súbito se encontraron poseedores de una curul.
Todos, cada quien en su esfera de acción, obren á conciencia.
Esperemos el resultado de las luchas llevadas á cabo al
principio del sexenio.
Si todos cumplimos con nuestro deber, seremos verdaderos
demócratas.
El primer paso está ·dado y tenemos que acatar el último
hecho consumado..

***

La diócesi de Zacatecae se encuentra de duelo.
Su Ilmo. Prelado el 8.r. Alva y Franco, falleció víctima de
una penosa enfeqnedad.
Era muy estimado y respetado.
Infatigable en el cumplimiento de su cargo episcopal ejer·
cía su ministerio con inquebrantable consta.ocia.
Era muy ilustrado y ya en nuestra edición diaria hemos
presentado los principales rasgos de su vida.
En lo que era admirable sobre todo, sus diocernnos de Zacatecas lo reconocen, en su caridad.
Su alma sentía un amor indecible por sus hijos y se extendía por doquiera.
'
·
¡A cuántos consoló, á ct~ántas heridas supo aplicar el reme&lt;lio radical, ó por lo menos un gran paliativo!
Duele la desapnrición de sétes a~nega:dos como:la·Jel que
hoy lamentamos, pero al mismo:, tiempo-se experimenta con·suelo indefinible al pensar que una vez alejados de este valle
de miserias su gloria es imperecedera, su corona inmarcesible.
'l'odas las espinas se transforman en rosas; toda la pestilen•
cia de la tierra, en perfumes de aroma suayísimo.

Esos séres son'losrque ven~~ompmsados sus afanee, SW3 ·esfuerzo¡:,, de una manera casi infinita.
¿Púede compararse la gloria que aquí se recibe á esa glorill
en que no sólo no existe el dolor, sino que constantemente se
di¡:,fruta de imperecedera venturanza?
Las plegarias del difunto Prelado atraerán sus benQjcione!l
¡:,obre la diócesi que en estos momentos Ee haya en 1a orfan·
dad.

***

Por de contado deben comprender nuestros lectores que no
simpatizan:?ª co'n [ ·
•
la celebrac1on que
PERIODISTAS MEXICANOs/
d 14 de Julio hacen !os franceses.·
La toma de la
BaF:tilla que en esta fecha es el princi_pio de todos los
horrores y de todas las injusticiaR
que más tarde se
c o m et i e r a n en
nombre de la li bPr·
tad.
¡No! ¡No! Lll 1evoluci6n france~a
cauea una especie
de repu!Fión.
A ~u Fomhra vino · des p u é s en
A~érica el funeF- ·
tí s imo rewlta&lt;lo
de la indiferencia
religiosa, ya que
no la completa incredulidad.
Se de~preció al
sacerdote, se efectuó la separación
de la Iglesia y el
E¡;tado, vino la·es·
Señor Don tarlos Diaz Dufoo,
cuela laica con SUS Jefe de redacción de «11 Imparcial,» que ha sido nombrado
director Interino de la Escuela Naclooal .de Com&lt;rcio
f U ne S t a S COnSe·
y Administración.
cuencÍai,,, ]a intrO·
Fo!, Mack.
misión de muchas
libertades, que ca!li comtituyen un libertinaje, la deaamorti·
zación y tantas calamidades que los buenos católicos todavb
lamentan.
·
Lodranceses, como siempre celebraron su fiesta con carn··
ras, Kermesses y todo lo que acostuml:&gt;ran cada año.
· A título de información publicamofl grabadoK, que se relacionan con esta celebración ; pero no se entienda. por algún
motivo, que simpatizamos con ella.
1

tos ton:umnru AI~ fitsta)n:Xotblmllto.
~~ ~Jñor General ~on Enrique LJynaz del Castillo ha sido ya
~:c1, l o.en e:1ta caP,ttal por el señor Presidente de la Repúbii, a quien presento por conducto de l S
t ,
.
las credenciale3 que lo acreditan comoª M~c~etariad reCspbect1va
tre nosotroe.
mis ro e u a en tó ~uba ~a atravdesEado por crisis formidables, desde que intenb'
·
. manc1parae e spaña. Hoy logr d
dtcarse con tranquili'd.ad á obra; más ~r~c~~f~r1:t~, puede de-

*
El mierco
., 1es se efectuó una*fieilta
* íntima y pl .

t
Todos lo~ emple d d l 1"[
acen era.
campo en Xo h' ~ os, e ,useo ~acional dieron un día de
_c \m1 co a su digno Director, el señor Lic. don

ta

mua durante el banquete.

Genaro García con motivo d ¡ d' d
~; ¿Qué hubo ~n él de notab1e? ia e su santo, quefné el día 10
El cariño que á él profesan sus b a·
de las fatigosas tareas r.otidianas su or mados, el descanso
En esa fiesta se olvidaron p ·b
h
los geroglíficos, las momias or reves o.ras 1~.arq~€0logía,
aspirando un aire sano·y co~tj~~lma3u~crNos 1ndesc1frables,
. boreando caldos y manjares qu dan
e 9s panoramas, saesta clase de fiestas y conversanedo an mas gu~dto al paladar en
D
, ? A
con amem ad
¿ espues.
tener un recuerdo grato más
.
la'l
. con 'mas
q~f ahmco
a~r~gará len
lab págmas de
, la existencia
. y a, d ed'ICarse
ore3 que a cada uno corresponde.-El CRONI.STA:
. as

º,

1

1
l. .

l

).

.

:

.

)

***

Un nuevo templo que se abre al culto pbúlico, sugiere la
idea de que no h-ay otro lugar en que se respire mayor am·
biPnte de tranquilidad.
Vale más un &lt;lía al lado del Señor, que mil conlosmundanos.
En el templo se ofrecen á Dios los homenajes de respeto,
de admiración y ahí en ese lugar privilegiado se reciben ins·
piraciones y gracias especiales. Todo aquél que eleva, ó con·
tribuye á la elevación de un. sitio en que se adore al Supremo
Hacedor, casi tiene asegurada su salvación eterna.
En la prolongación de la calle de Dolores, frente á la «Quin·
ta de los Cedros,,, en la Colonia Escandón, de Tacubaya, se
inauguró el día 16 el templo del Espíritu Santo.
Para solemnizar tan fausto suceso se entonó la Tercia, á la
cual si~uió la Misa Mayor, ocupando la cátedra sagrada el
M. R. P. D. Ricardo Olea, de la Orden dominicana.
Hizo la bendición del nuevo templo el Ilmo. señor Delega·
do Apostólico, Boctor don Joi:é Ridolfi.

***

Cada día adquieren mayor desarrollo nuestras relaciones
con los países extranjeros..
¡Ojalá y de ellafl brote la verdadera fraternidad, único beneficio á que deben tender los esfuerzos de todos los pueblos,
uniéndose en estrecho abrazo.

Grupo 9ttttral d 1
- - -- - e as sttntes al dia dt campo ofrecido por los empltado1 .dtl museo. n. de. Jlrqueolog;a, Jjfsloria V €tnologIa en b9nor de s~ Dlmlor el Sr. tic. D. 6ettaro &amp;arela
Fots. de El Tiempo Jb,strado.

'

�_;453-452ACTU AI.tIO.R·OES
ACTUAllIOAOES
El religioso padece una alucinaci6n y cree e5cuchar un misterioso lenguaje en aquel extraño sonido ...... sí, no cabed~da, son·articulaciones de voces, rnn palabras muy 1-uans, muy
tenues, muy confusas, pero palabras bien detinidas ......
Hay un reclinatorio al pie de una ventana. Un anciano re¿Es una ilusi6n de su mente? ¿Es que su espíritu, aguzado
ligioso reza arrodillado.
por
la oraci6n, penetra en la vida íntima Je las cosas y en los
Al través de la ventana se contempla la crest!)ría de un mosecretos
de la naturaleza?
numento g6tico.
:Presta atenci6n, y al cabo comienza á entender claramente
Parece este estrecho recinto un rinc6n medioeval conservalo que dicen esos granos de arcilla al chocar con la madera del
do prodigiosamente. El hábito del religioso, los infolios de perreclinatorio.
~:'.'
gamino, el polvo que patina las paredes y los objetos, el pa-¿Por
qué
te
has
&lt;lesprendido
del sillar de la b6veda?-se
norama de torres y agujas, ojivas y arbotante¡,-:, la tranquilidad
dicen
unos
á
otro:::.
¿Por
qué
te
has
separado del átomo á que
augusta, la calma y el silencio, E6lo interrui:npido por el grazestabas unido?
nido de las aves
-No pedíaque anidan en la
FIESTAS FRANCESAS
mos vivir juntos;
torre.... todo nos
mi compañerv se
transporta á una
había contagiado
época que pas6.
con los errores
Este rinc6h se
de la moderna
conserva, no obsarquitectura . . Yo
tante, en nuesquería conservar
tros .días, a 1g o
la pureza de la líruinoso, pero osnea ojival, él quetentando todo &amp;u
ría formar un
carácter. Hay
trazo modernicgrandes grietas y
ta .... No po\lía ·
concavidades en' mos ·co nt.inuar
tre los sillares de
uni'doi,, .
las ventanas; las
_:_La culpa la
labores g 6 ti cas
tienen el los ¡,11r
· están gastadas,
):.1. rigidez é i11to·
apenas se,puede
lerancia de ~ u
precisar el dib'ucriterio.
jo de las línea!',
-· La culpii la
pero ¡cuánta betienrn los qu.e Fe
lleza aún enciehatl dañado .con
rran esos casi
las corrientes
perdidos trazos!
moderna¡:,
¡Cuánto espíritu
- Hay que
y cuánto pensaamoldarse á h,s
tltgadil
dtl
señor
Prtsldtntt
á los llanos dt Jlnnm dondt, con un concurso hípico, dltrcn principio las flfstas dt la
miento en esos
realidadt'S de la
colonia franma.
arcos que se cruvida presente.
zan en severas y
-H~y que ser fieles al estilo que nos di6 el Fér.
majestuosas curvas!- El religioso medita. Una sombra de
-Estáis petrificados por añejos convencionalismos.
tristeza pasa por su imaginaci6n. Es.una nube que empaña la
-Estáis corrompidos por estúpidas novedades.
luz de su vida contemplativa. Ante su mente se presentan las
-¡Atábicos!
confusiones y las disputas de los hombres....... las luchas y
- ¡Ambicio¡:os!
las vacilaciones de aquellos que por su fe debían caminar se-¡¡F6ciles!!
guros, formando un solo cuerpo, una alma sola.
-¡ ¡¡Modernistas!!!
¿Por qué la divisi6n? ¿Por qué la lucha?
lt ntonces fué la madera del reclinatorio lo que vibró contes¿Por qué se odian los hermanos?
tando
á los granos de arena. En su lenguaje había un marcaSi hay una raz6n para ello, ¿quién procede con justicia?
,
do
acento
de ironía.
Si hay una cama justa, ¿quién lleva razón?
-Unos y otros estáis apasionados y la verdad ha huído &lt;le
Y la nube de tristeza envuelve con sus brumas la mente del
vosotro!'. La purez11. de doctrina de unos, la tolerancia prácti religioso ...... éste pide luces al cielo y suplica con fervor que
ca de los otros... ¡'Bah! ¡bah! ya sé yo el secreto de todo eeo ...
se disipen las tinieblas y la verdad triunfe ......
to&lt;lo es falso, todos son pretextos. La verdadera cama no es
De las grietas de las b6vedas comienza á caer sobre el reclimáA que una, lo demás no son más que disimulos y mentiras.
natorio una lluvia de polvo y de menuda arena ...... Produce
¡,Sahéis por qué no podéis permanecer unido~?
al principio un rumor imperceptible ...... aumenta desnuéA el
Porque os hlta la fuerza de cohesi6n ( que es la ley de amor
rumor .... luego el ruido adquiere modulaciones de sonidos....

lFOR QUE SE ODIAN?

',.

tas trll!Mnas ltvantadas tn 1111mts.

Vista gtntral dtl s1110· dt la fiesta.
Fots. de E l Tiempo ilustrado.

ta tril!una dt honor ocupada por las señoras dt Díaz, dt tdalm y dtlRomm Dus,ntt,[y stñort(Pmldttttt Díaz,'.fflinlstro ttfaivrt y m. Jaudon

�-455-

llAS EI.tECCIOfiES
llAS

El.lECCIOfiES EN

Ell

OIST~ITO

FEOE~Al.l

'

Primer €olt_910 Eltctoral instalado tn la Dlrmlón dt €d~caclón Primaria y prul4ldo
por d Sr. [le. 6tnaro 6arcía.
·
{En este coleglo se .hizo constar 1~ protesta· de un elector, por la designación
del diputado Ltc, D. Roberto Núñez,)

EL SUENO

Sr, Gral. D. Porfirio D~"z,

Candltato del Partido reelecclooi1ta y dtl Circulo Nacional Porflri.ta e'ecto
Presidente de la República para el pré1lmo sexemlo de l91o·l916,
(Ultimo retrato)
{Fot. Valleto.J

de los átomos. )-Porq~~ -uno.s y otros estáis gastados y decadente~. ¡Pureza de doctrina! ¡intolerancia! sí, sí, ya sé lo que hay
en todo eso! ¡ Mentira! ...... ¡hipocresía!
Cuando los átomos pierden la fuerza que
los une, la ruina y la división es inevita·
ble; cuando los hombres pierden el amor
paterno, el odio, la soberbia ó los rencores
y la lucha no pueden faltar; sólo que hay
que encubrir estas miserias con el manto
de la hipocresía; y hasta hacer aparecer
como una~virtud, como santa intolerancia
lo que en:el fondo es una decadencia, una
pérdida del espíritu de vida ...... que debe
ser el alma de las sociedades y de los se-

Sr. n. RAmÓn Corral,
Candidato del Partido reelec:loalsta. electo Vlceprrsldente de la República
:para el próximo sexenio de 1910,1916.
( Fot. (T,tarkt )

LOS UNOIDATOS AN flRRllELECCIONISTAS DERROTADO

el polvo del camino ..... y os pisarán los
hombres y las bestiae ... . Por vuestra causa se desplomará este edificio y vendrá á
tierra el templo del Señor. Más daño que
la piqueta revolucionaria hace en la casa
de Dios vuestra falta de amor. La piqueta
difícilmente podría abrir brecha en esto¡;;
duros sillares; vuestra decadencia y vuestras divisiones cauearán la total ruina, Ce·
só la lluvia de arena, se apagó el sonido ...
todo pas6 como una ilusión. S6lo se escu·
chó entonces el graznido de las aves que
anidaban en la torre, ·y la campana. del
ron vento qúe ponía término al rezo del religioso.-L. L.

tercer fZoltglo Electoral Instalado tn la Escuela dt Jlrtu y Oficios, y presidido
por ti Sr. tic. D. Ulctor manutl eastillo.
(En esh ColeJlo 1oiaron de amplia lllíertad los antirreelecciooistas, y uno de ellos,
el ~r. Lallsoa Banuet pronunció dlscursós en honor de los caadiditos de ese· partido, )

alivio del prisionero' ' y Dryden lo define
· · 'restaurador de la paz &lt;lel espíritu y bálSancho dijo: '.'Bienaventurado el que samo que vuelve la fuerza para el trabajo
diario' ' 6que cosa es el sueño? Considerado fisiológicamente es una especie de
sangre en el cerebro, que al disminuir
la rapidez de las vibraciones cerebral ea
trae consigo el reposo. La Pxplicació~
dAI fenómeno del sueño fu é e"l,;tudiada
por primera vez en las observaciones.hechas sobre un mendigo de París que tenía fra~turado el cráneo y al que fué
necesario .ponerle una placa de plata
para cubrir la masa encefálica. Se vió
que cuando dormía, el cerebro se contraía y no tornaba á sus dimensiones
naturales hasta que despertaba. Todos
sabemos lo difícil que es dormirse cuan. do el cerebro se mantiene sobrexcitado
por cualquier causa por que la actividad mental dilata el cerebro y hace
afluír á él la sangre. Así, para un sueño tranquilo es absolutamente necesaria la tranquilidad de espíritu. Para los
que están despiert.os-dice Veráclitohay .un mundo común; pero cada hombre que duerme está retirado á 8U propio mundo particular. · El sueño es el
mejor restaurador de la'Natu.raleza: durante él, nuestro cuerpo va haciendo
acopio de materia y fuerza para repar~r l~ pérJida. del trabajo y del ejercicro. ....,n la fisiología del hombre-dice
€1 señor Pmldtntt dt la Jltpúbllca mibt tn fZbapultt~tc , el doctor Torber-se ha comprobado
a tos tltctom por el Distrito ltdtrat que te ofre·
cen su candidatura.
que el cerebro, gasta . durante -las horas
de vigilia su propia energía y la recuinventó el suefio que envuelve al hombre pera durante el sueño. Si la reposición no
como un manto' ' Shakespeare llama al¡gue- iguala al gasto, el cerebro padece y se pierño "bá!Ramo de la mente oprimida" . Sid- de la salud. Así en la primitiva historia
ney dice que es la riqueza de 1 pobre y el de Inglaterra se ve el cruel castigo de con-

&lt;lenar á los sentenciados á morir de sueño
impidiéndoles dormir, y se volvían siem·
pre locos f urioso!:1. Por lo tanto· hay el pe-

€1 Sr. t:lc. llamón Prida, pmldtntt dtl 40 coltglo tltctoral, que dirigió la palabra al 6ral. Díaz, en
. nombre ·dt los tltctom dtl Distrito.

ligro de vol verse loco si el cerebro no está
nutrido y duerme bien. Los que fuman y
tral-&gt;a jan mucho con eJ. cerebro necesitan
dormir mucho tiempo.

Srts. madm y Dr. Jrancisco Ubquez 6ómtx.
Grupo tomado el dla de la convención ea que fueron
proclamados candidatos .

Señor don Francisco l. Madero,
Candidato, derrotado, del Partido antlrrelecclonhta para
- Presidente de la Rep6blica. -Fot. Napolelm.

res. Es ridículo poner como razón su prema la forma. ¿Qué importa que la forma.
r-ea gótica ó .renacimiento? J.,o que importa
es que el templo,rnbsista y así cumpliréis
vuestra misión. Si la cohesión anima vuefl·
tro sér permaneceréis unidos, á pe@ar de
]ac¡ diversas opiniones que sustentáis, tfm·
&lt;l ríais suficiente amor para sobrellevarlos
y disculparos mutuamentP.. Mientras es:i
l ey de vida os ha unido ¡ya véisl habeís
contribuido á sostener este grandioso templo donde,se ha dado gloria á Dios; cuan.
dó os ha faltado la fuerza que os unfa,
caeréis miserablemente al suelo, os arras·
trará el viento, seréis juguetes de caprichosas fuerzas, forma:réis e~ lodo del ~rroyo y

Señor don Teodoro A. Dehesa,
Candidato. derrotado. del Circulo Nacional Porllr!Rta para
Vicepresidente de la Repóbllca.

tos tlttlom mlmionlstas ftllcltan a su candidato ti Sr. !Zorral tn ti m1n1s1,r10 de
6ol!nnación, dtspuh dtl triunfo.

tos tltctoru rttltceionlstas, ctltbran ti triunfo dt sus candidatos con un dtmocrá·
tlco almutrxo tn ti fZaft tolón,

�1·:¡ ~ J t}J:. t i r~ ~ r)t't r1 t1[

J.lCTU Alllt&gt;J.lOES

LA RIQUEZA SUBTERRANEA DEL GLOBO ·

~- ~ ..........

)1'

Con arreglo á la estadfatica inglesa, en 89 fué de 20. 000, 000
de libras esterlinas.
La mayor producci6n es la de las minas de California y de
Colombia.
Viene luego la que ofrecen las del Brasil, de México, de Venezuela y la de la República Argentina.
El Transvaal va adquiriendo extraordinaria importancia &lt;le día en día.
En 1886 la exportaci6n &lt;le
orofué en el Africa Amtral de
69.543 libra,i esterliff?,s; en
1887 de 133,-584; en 1888 de
235, 000 y en 1889 de.... .... ..
750,000.

Todas las cuestiones relativas al mundo subterráneo de las
mina~, donde buscamos el combustible mineral y los metales,
adqmere &lt;le día en día mayor importancia.
Para convencerse de ello,
•
b~sta reflexionar acerca de la
creciente producci6n de las
minas.
M. Curiot, eri una interesante conferencia; recientemente
impresa, calcula en más de
nueve mil millones de pesos
el valor de los productos que
actualmente salen de las mi.......,....000--.,..,.
nas en todo el mundo durante el espaci0 de un año.
Exentricidades
de la moda.
·;".\..
No hay que creer que el oro
"i· - y la plata ocupan el primer
No
siempre
la moda se inslugar en dicha cifra.
pira,
según
,
parece,
en co,as
Los metales preciosos no
bella~,
para
copiar
sus
estilos
representan más que la séptiy formas.
ma parte de lo que el hombre
Algún curioso observador
extrae todos los años de su
ha encontrado que uno de lo~
planeta. La mayor parte perpeinados modernos, tiende
tenece al carb6n, que figura
por su forma, á dará la cabPpor tres mil millones y medio,
za de la mujer perteneciente á
y luego viene el hierro que fila raza blanca, el aspecto de
gura en la mencionada canuna de raza negra.
tidad por mil millones.
En efocto, la forma casi reEl carb6n produce á la hu&lt;londeada de la cabeza de una
manidad un ingreso tres vede nuestras damas elegantl:'s y
ces superior al que se saca de
refinadas, de una de las mutodas las minas de plata y de
jeres
del siglo XX, que figuoro reunidas.
ran en las sociedades :más ciEn este colosal ingreso, la
vilizadas, más adelantadas y
parte de hulla corresponde á
progresistas, coronada por un
Inglaterra, la cual saca hoy
enorme mont6n de rizos, bu·
de sus minas de carb6n más
llones
de pelo y gasa , torcídos
de mil millones de pesos, y
de listón, horquilla!'.l, efo., etc.,
vende en todo el mundo por
toma la forma alargada·deuna
valor de doscientos cincuenta
cabeza
femenina de raza nemillones.
gra.
Ante la enormidad de estas
Bien está que se copien las
cifraf:l, los hombres de ciencia
formas griegas siempre hery los de negocio piensan muy limo. Sr. Fray José OuadaÍupe de Jesús Alva Dignfslmo Obispo de Za·
catecas, fallecido el lúoes último eo la ciudad capital de su dlocesl.
mosas y artísticas, algunas de
seriamente en el porvenir de
tVéaose las Notas de la Semana,)
la Edad Media, que tienen
la riqueza subterránea del
cierto
«cachet» de elegancia y
globo.
.
aristocracia, pero que se quiera imitar una forma considerada
Según los primeros, no debe abrigarse temores de ningún
como defectuosa y quién sabe si un tanto degenerada, eso es lo
género.
que da que pensar á sabios y filósofos.
Si una cuenca carbonífera se agota, siempre será.substituiPero en tratándose de un capricho de mujer, nada tiene
da ])Or otra no menos fecunda y dilatada.
fuerza ni valor, y ahora las bellezas blancas quieren parecerse
La superficie .de los distritos mineros en Inglaterra se calcuá las fea ldades etiopes.
la en 33,000 kil6metros cuadrados y en los Estados U1~idos
j Qué vamos á hacer!
llega á 490, 700.

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mada mitnttmtntt.

Banquete ofrtddo tn honor dtl Sr. Otto Ptust, it!t dt la melón dt Jlgricultura
dt la Smttaria dt Jomtnto.

( Fots. de El Tiempo Ilustrado.)

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�· -459.:....

LOS

'H IJOS

DE

llOS liIJOS DE PADIIJLtA

PADILLA

POR FEDERICO CLIMENT 'T'ERRB:R.
··:.:-·::::::::::::::::::::·::.. 0000::::::::.:::::·:::::· ·...:::·::.. :::::::::::::::

A la chita ca11an•lo, y como si ncP.hara de asesinar á su
mujer, que ~eguía durmiendo plácidamente, levantÓ3e muy
t mpranito aquella mañana el Feñor don Luciano de Eguía y
Medrano, hidalgüelo sin fortuna á quien su lejrn() deudo el
marqués de Miraflores había hecho merced de un ínfimo ero·
pleo en las c.-ivachuelas de San Felipe. Después de vestirse
con la negligencia propia de su azoramiento, encamin6se á
paSJ felino el madru~ador hacia la estancia que de bufete le
servía y se puso á releer la esquelita recibida con t·1puj os la
noehe antes, y que decía lo que sigue: «Querido Luciano.
Acabo de hablar co~ Romero Alpuente y he conseguido persuadirle á que te admita. Prepárate para esta noche sin falta. Te espero á las once en la calle de Silva, esquina á la plazuela de Santo Domingo. Tuyo: kistótl'le11.»
Murmurando estaba Luciano el tóteles de la extraña firma,
cuando se le antepresent6 su mujer en bata y en chancletas,
desgreñaéla como una bruja, con los ojos á medio entornar,
rostro airado y labios temblones.
-Te oí, gran tuno, te oí, á pesar de tu cautela. ¿Qué diantres de enredos traes en e as manos,
que nunca te han de servir par,1 llevar
el pan á la boua de tus hijos? Pero, ¡calle! ¿Pap€lito tenemo-? A fe que iaerá de
ese mastuerzo á quien Satanás corone.
( Tránsito $Úbito del erwjo á la dulcedumbre.) Mira, Luciano, el consejo &lt;le la
mujer e3 poco y quien no le toma es loco. Acuérdate de lo que te pasó el año
14, en que gracias al señor marqués no
fuiste á confundirte en presidio con esos
cuáles, que si ahora e,tán sobre el candelero por antojos de la fortuna, no
tardarán en volver á llevará rastras Pl
grillete que no debió soltarles lo~ tobillos. Déjate de aventuras y patri11te·
~·ías, atiende á tu mujercita y á tus chiquitines con el escaso, pero bendito
fruto de tu trabajo, y no te empeñes
en revolver el mundo, que ba~tantes
vueltas da sin que nadie lo ernpujt&gt;.
Conque, á la cama.
-No sermonees ni prediques en desierto, que,rida Lorenza (con melosidad),
porque ni has de persuadirme ni convencerme. Precisamente por tí y por
mis hijos hago lo que hago, y estoy dispuesto á más, sin que me arredren los
imaginarios peligros qpe tu femenil te
mor vaticina en vago. Me levanté despacito no por . miedo, sino porque no
quise despertarte al ver cuán apaciblemente dormías; pero ya que estás aquí,
no has de..volverte sin oír mi defensa. Mira Lorenza ( con perl,intería ), contra la inocente terquedad de los que porfían que el
mundo y los horol:;&gt;res fueron siempre como hoy, y qu 1 tal
como son habrán ele ser mañana, cabe oponer que la sociedad humana, semejante al planeta donde mora, recorre siempre el mismo camino sin pasar jamás por iguales puntos rl el
espacio. Quizás sea esto una desdicha paráfra:;is de Vico ( tú
no sabrós quién fu~ el tal Vico), pero cierto es que la aleg6rica serpiente no está' quieta y dormitla cuando se muerde la
cola.
-Déjate de serpie~tes·, de galerías y de micos. Bastante
mico eres tú .. Lo qµe te digo es que si hoy haces lo que ayer
y 110 vas á la covachuela, me arrebujo en el manto y se lo
cuento todo, todito á Miraflores.
-¡ Pobre señor! Su valimiento se desvaneció como niebla
de Agosto y si conservo el 1tnpleíto lo agradezco á nueva&lt;i
amistades. Hoy es preciso arrimarse á otra; lumbre~ para no
aterirRe, y si Dios no lo remedia, pronto nos hemos ele ver tú
en carroza y yo en ur1a secretaría ó poco menos.
-En la. horca te verás gran inclino (reaparece la ira); pero
no mis qjo3, porque antes me moriría de , ver6üenza y pena.
( llanto entrei:ortado).
-No te aflijas l¡orenza, y serénate. Para que lo sepas, y
esto te lo digo con la mayor confianza que pueda caber entre
0

0

/'

cónyuO'es, los buenos patriotas, los que quieren una Espaii a.
grand:, ltbrci, poderosa, feliz y respetn.cln., han roto toda liga
y trato con esos pacatos rancio~ y ruti,,arios como tu primo
·radeo, que no se atreven á mover un párpado i;.in p~rmho de
Fernandito, y están hacir.ndo el figurín e11 las logias con mo·
gigangas, de mandi~ y mallete, t raídas de estrangis, para
mengua del'caballeresco y siempre hidalgo carácter de los
espafioles. y aunque el rey les haya confiado el mundo, por
odio mal reprimido á los verdaderos def.ensores de la Constituci6n, pronto no ha de quedar ni un doceanista para modelo. Argüelles, Queipo, Martincito y el canónigo irán con su
divina elocuencia á escardar cebollinos. ( Crece por instantes
ln atención de Lorenza.) Porqué esos son los mayores . enemigos de la libertad, los hipocritones moderados, má~ serviles
que Montijo, los que creen que la niña honit«, hija única de
-sue pensamientos, es perfecta, intangible, inviolable y como
la cifra virgen de las modernas libertades. Nosotros, y digo
nosotros porque felizmeñte esta noche estaré ya entre ellos,
aspiramos á reformar la Constitución gaditana, y para mejor
lograrlo hemos formado secta aparte, eligiendo por patronos
á los infortunados caudillos que sucumbieron al golpe de la
traición en Villalar.
-¡Ah! ¡de3dichada de mi!,-dijo á este punto Loren~ai¡y c6mote han machacado los cascos esas disparataq.as q_uimeras de masones y comuneros con que los listos engañaú y
experimentan á los tontos! Lo. que· es como yo vuelva (con.
iracundia reconcentrada) á ver por aquí á ese sangonete de
Aristón, ó como se llame, más viejo que Matusalén y más malo
que un dolor de riñones le arranco de
cuajo los pocos pelos que le quedan
en el colodrillo. Él es quien te traé á
mal andar y sacándote de tu pacífica
covachuela te ha metido á esas covachas
de perdularios, donde el más avisado
debiera estar en Babia y el más homado en Ceuta. Pero mi marido eres ( con
resignación) , obediencia te debo e rr
cuanto no i,e oponga á la ley de Di os,
según manda nuestra madre la Iglesia,
y así puedes hacer lo que bien te pare·
ciere; pero te aseguro que al fin y á la
postre los chisperos de la villa te han
de ver en asno y con opa. Que Dios te
guarde.
Dicho e5to refugióse Lorenza en la
alcoba marital. y cuando más tar,de sa· ·
li ó de ella vestida con pulcritud y. con
primor calzada, ya su marido había
puesto pies en polvorosa, sin que pareciera por allí erí todo el santo día.
Llegada la noche y sonadas las once
menos cuarto en el Buen Suceso, apre·
rn, ábase Lucia.no en llegar por excusadas travesías al lugar
de la cita que Aristóteles le había dado. Acudió éste poc~!:!
se&lt;1undos después de la hora prefijada. Era hombre de cot'ltine0nte plebeyo, porte desgarbado, ropa con vestigios de prístina riqu~za, carnes enjutas, huesudo, nariz acotorrada,. ojos
pequeños, brillante3 y como si asecl1aran el pensamiento
ajeno desde los hundidos focos de las órbitas; la estatura más
que mediana; empezaban á pasarle los años, y por la traz~ no
tardaría en frisar con los sesenta. Saludáronse los dos amigos
con yivos ademanes de simpatía y brazo sobre espalda tomaron la vuelta de la plazuela, hacia la antigua calle de la Inquisición. Iban como quien mata el tiempo y deteniéndo$e
ú ca la tres paso~. Aristóteles le decía á Luciano:
- Hasta las doce no empezará la ceremonia. Anticipé la
c:ta para. enterarte de ciertos pormenores que es necesario que
conozcas, pues que estás decidido á ve~i~te con nosotros. Los
estatutos de la sociedarl declaran exphcitamente que h con·
fecleraci6n de los comuneros es la reunión libre y t-spontáne11
ele todos los ali -tados con objeto de obtener y conservar por
cuantos medio~ eRtén á su alcance la libertad del género hu·
mano, sostener con todas sus fuerzas los derechos del pu eblo
español contra los abusos del ·poder arbitrario y socorrerá los
menesterosos, principalmente á. los que formen parte de la
sociedad. Estamos distribuidos en comunidades y éstas á su

11

vez ~;l subdtv~den en m~rindrtdes, torrej, y castillos b1jo la di.
r~ccwn .Y g-Jbtern~ de u~i asamble_a. suprema formai a por los
siete m1embros ma'l anc1anos, residentes en '.\-!adrid y Jo 3
procuradores nombra'
do~ por las comunidades. Esa asamblea se
llama Alcázar de la. J;iluirtrid. Nuestras fór ·
mu 'as y símbolos no
son es as majaderías
con que los reacciona-

El centine la acompañó al recluta hasta el ciw po de guardia,
que estaba adornad? cvn armaduras manchadas de almagre
figurando sangre, viéndose por las paredes inscripciones tan
patrióticas como: ¡ Constitución ó miierte! ¡vivn Riego!, ¡mueran los tiranos! y otros por el diismo estilo. Cayó la venda de los ojos de Luciano y purlo
darse cuenta del extraño lugar donde le habían dejado, sin más compañía que la de un centinela enmascarado que le exhortó á reflexionar sobre su si.
tuación y á contestar por escrit0 á lae siguientes
preguntas:
. ¿Cuáles son las obligaciones más sagradas de un
c~udadano para con su patria? ¿De qué ca,tigo es
digno el que no las llena? ¿Qué reuompensa merece
el que se sacrifica en su cumplimiento'?
l..uciano, cuyas ideas andaban algo at1l1111dradas
por el cerebro, contest6 ordenad lmente á la-, tr~s rle
esta manera:
«Librarla de la tiranía, defender su independencia
y trabaJar por su engrandecimiento. »
cr De la muerte.»
«El aprecio de sus conciudadanos.,,
lJ;scritas las respuesta~, pasaron de las manos dPl
centinela ~ las d_el alcaide, quien se las entreg6 ·al
cttst,ellano o presidente de la secreta congregación.
Oyolas ésta con agrado, aprobándolas unánim i. mente, por lo que Luciano, puesta de nuevo la v ,n da en los ojos, fué conducido ante la asamblea. El
c~~te~ lano entonces exhortóle por última vez al cum plimiento de las obligaciones que contraía, y c 1m,i
t-1 recluta conteshra perseverando resueltamente fn
su propósito, se le fué apuntando el jurament ), que
con voz temblorosa y ta:tamudiante dijo L1Jciaoo
de esta manera: .Juro ante ·Dios, y por mi honor,
gU'lrdar secreto sobre lo que he visto y oído, sobr,
lo que pueda ver en adelante y sobre cuanto me sea
confiado. Me comprometo igualmente á hacer cuanto seme
ord füe por la C0'.1federaci6n; y si falto á esta promesa en todo
ó en parte, consiento en que me maten.
El castellano respondió solemnemente: «Si cumplís vues.
t~·os d~beres co~o hombr:e d~ honor, la sociedad os ayudará;
s1 no los cumphs, os castigara con todo el rigor de la lfy. »
A es~e punto cay~ rápi~ament~}a vencla que cubría lo, •·j·•s
ele Luciano, y su pnmera 1mpre,10n al ·contemplar la escena
fu é creerse jugando co~ niños talluditos á la gallina ciega. A
uno y otro lado aparecian, espada en mano y apuntándole al
pecho, los comuneros que habían presenciado la ceremonia·
muy cerquita de él; ca&lt;:i tocándole, estaba Arist6teles; qu~

J

ifo, masones.embaucan á los pisavercles de coletilla, sino que
todo es propio, grave, caballeresco y digno de los adüides
del. derechr&gt; humano contra el divino, que sacrílegamente se
atnbuyen los reyes. Tenemos cuArpos de guardia puente3
lev~dizos, barbacanas, salas de armas, almacenes d~ enseres
recrntos y demás d~~ende~cias de una fortaleza;' pero to i~
ello es pura figurac1on y stmbolo, porque nos reunimos ahí
en el n_úm. 27, en l~s mismas estaneias donde en tiempos del
~espotismo se reuman los del Santo Oficio para tostar hereJ~s. Ya estamos cerca, y es preciso que te dejes vendar. los
o¡os, porque cuando lleguemos saldrá á recibirnos el alcaide
Y es hombre que-toma su oficio muy por lo gra,;e,
A todo esto no respondía Luciano pa.labra alguna pensando 9ue p~esto no e_ra posible volverse atrás, cosa qde tampoco _el 9ueria, lo meJor era entregarse en manos de su amigo
Anstot~les, que tantas y tan seguras bienandanzas le había
p~·omefldo. Al doblar la esquina y como si fuese cosa conven1cla de ante~ano, les salió al encuentro un hombre ya maduro, cuya hnrada encubrí~n unas gafas de dómine, quedando lo resta~1te.del rostro casi oculto por el embozo de la capa.
Era el alcaide del castillo que se dignaba adelantarse á la llega~ª. de Luciano para advertirle de las grave3 obligaciones
que iba á contraer, de las cuales respondería nada meno, que
con s~ cabeza en caso de faltar á ellas después de haber presta~lo Juramento. Conformóse Luciano con todo cuanto el alfª'de le previno y Aristó~eles}e _vendó los ojos, condnciénclo e de Ja mano como lazanllo a e1ego por espacio ele unos ciento qumce. pasos, andados los cuales, se oy6 una ,;oz estridente que gntaba: ¿ Quién vive?
-:No tenga~ n~iedo, - dijo Aristóteles á Luciauo, - -es el
cen~mela del castillo que nos ha divisado desde su atalaya..
Y srn aguardar la réplica. gritó Aristóteles: Un ciudadano
que se ht pre.sentado eq las obras avanzadas con bandera de
parlamento, á fin de ser alistado.»
-Entregádmelo, - contestó el centinela -yo lo conduciré
a1 cuerpo de guardia de la plaza de armas'.
A_l punto se oyó una voz que mandaba bajar el puente le ·
radizo Y 11lzar fl rastrillo, J sonaron estrépitos como de ha)erse hecho todas e,t.as bélicas operaciones.
-No te asustes,- murmuró Aristóteles al oído de Luciano
--toda esa baraunda la hace Mirwuitos el calderero de Pue/
tac
. da, con plancha'! de cobreo y cacharros
•
en erra
vacíos. Ahora,
C cuanto pasemos los umbrales te meterán en la cocina
onque ánimo, no te acobardes hasta luego.
.

y

e¿1tre ric:;1wño y grave le dijo quedamente: «No tengas miedo
Es de J1ojalata. &gt;&gt;
•
Sin .dar lug~~· á ot1:a cosa, el castellaño le dijo al rPcluta:
Ahora que esta.is a~hado en la sociedad y vuestra vida noi:;
re~ponde de las obligaciones que habéis contraído y que vais
á JU_rar, ace~caos, extended la mano sobre el escudo de nues·
tro Jefe Padilla, y con todo el ardor patriótico de que seáis ·

'

�LlOS f{IJOS DE P.RDILll.lA

RCTUALlIDADES

NUEVA IMAGEN DE NTRA. SRA. DEL PERPETUO SOCORRO
EN El TEMPLO DE LA SANTISIMA TRINIDAD.

-1~=======================~===================:;=:=:=======~

yor aún es la necesidad que tenemos &lt;le hacerlo en la épocn
prt&gt;sente. La corrupci6n de l11s c~Rtumbres y la impierlarl.
aumentan cada día. La ¡.,erEecución á Jesucristo y á su Iglt sia es cnda vez mayor. La ana,qnía y el socialismo amenaza,,
de mue1 te á las sociedades modernas. ¿Cótno podremoH Ji.
brarnos de tantos peligros? ¿Dónde está el remedio de tantol'
male&amp;? En Dios, en Jesucristo. -A El debemos volver sincna·
mente para obtener paz y felicidad para nue~trn patria y para
nuestras familias. Acudamos pues á ese centro de adoració11
al Coraz6n Eucarístico de Jesús, á reparar las ofensas que
diariamente recibe. Pertenezcamos á la SUPLICA PERPETUA DE NTRA. SRA. DEL PERPETUO SOCORRO á fin d1,
que alcance de la misericordia Divina el perdón.. á sus hijoiculpables.
No terminaremos e8tas líneas sin dirigir un homenaje ntadmiración y respeto á Jo., RR.
PP. Redentoristas, hijos de San
Alfonso María de Ligorio ruya8
apost6Iicas labores han rnertcido el aplauso de los católicos me- '
xicanos que han tenido 0ciu-ión
de ver lo mucho que Fe empeñan por la gloria de Dios.

Este templo que es uno de los más bellos f'jemplares de estilo Churrigueresco, que tenemos en la Capital, está siendo
objeto de grandes ~ejoras. Su antiguo cnpellán el Sr. ~ic. D.
Francisco T. Gord1llo, Prebend,ado de Ntra. Sta. Iglesia Catedral llevó á cabo no pocas mejoras de importancia cuyo
mérit¿ es tanto mayor cuanto más escasos fueron los elementos pecuniarios de que dispuso. A pesar de esto, sostuvo siempre con decoro el culto divino, atrayendose por esta conducta el respeto y la veneración de todo el vecindario.
En noviembre último este templo quEdó á cargo de los RR.
PP. de la Congregación del Divino~Redentor, quienes defde
luego desplegaron toda su activiilad y celo por aumentar en e~c
templo el culto divino.
Como es sabido, á e¡:a C(lngre6aci6n le fué encome11d~rl:•
por el inmortal Pontífice Píu IX
la propagación del culto 11] Perpetuo Socorro de María Sa[ltÍSima, confiando á su cuidadQ ti·
prodigioso cuadro de la imagen
de este nombre, y de 111' que fe
Entre un sacér~ote y un
vrn copias en lugar preferente,
('ll todos los templos que tieneu
"manequí"
í1 su cargo. Deede luego comenzaron sus labores á fin de e~tablecer la1:; Archicofradías del CoEs el papel de manequí un&lt;•
rnón Eucarístico de Jesús y de
de los más tristee que puede &lt;leNtra. Sra. del Perpetuo Socorro
sempefiar en el mundo un i,er
que la Santa Bede ha enriq11enotado de intiiligencia, de volu11c1do con extraordinario nÚmP.tad y de pundonor.
ro de indulgencias.
Y, sin embargo, ese papel lo
Grande ha sido el iqr¡.mlFo que
ha desempeñado y sigue aun deel culto católico ha recibido en
sempeñando todo un pre11idente
~ se templo con el establecimiento
de la república francesa M. Arele esas dos Archicofrndías. Los
mando Falliéres. Dígalo si no el
meses de mayo y junio últimos
hecho &lt;le haber él indultado á m,
fueron una serie no interrumpida
criminal de la peor ralea, un tal
de festividades extraordinarias
Solailland, quien asesinó á una
en dicho templo.
·
niña después de haberla ultrajaLa novena y festividad de
rlo, y para quien todo el país peNtra. Sra. del Perpetuo Socorro
día á voz en grito la pena de
( 19de Junio, ) revistió un carácmuerte.
ter especjal de piedad y devoDicha pena está aun vigPntP.
cióu á la Madre de Dios, cuya
en Francia, pero las logias t-st í111
Archicofradía quedó canónicaempeñada¡, en que Ee ha de anumente eRtablecida en esa fecha.
lar, y M. Falliéres, más que á
Se bendijo e,e mismo día la nuenueva·1mll9en de·ntra. Sra. del Perpetuo Socorro que se venera ea el templo
la vo.l,un tad del pueblo, !:'e rnva imagen de la Santísima Vir~
• de la Sma. trinidad, de esta fapltal.
mete a 1a de los masones.
gen, se estrenó el alumbrado
De aquí el indulto y el perd ón
eléctrico, y el altar é imagen de San Rcque que se debe á la
para aquel monstruo de crueldad é impudicia-; de aquí fa, 11 pie&lt;lad del Sr. Dr. D. Roque Macouset.
bién la carta ahierta. que ha escri to al manequí el úl1i 1110
' Cuando su Santidad el tlr. León XUI, fundó en la Igle.-ia
cnpellán de la Roquettr, que re]Jrocha al presidente su b:irde Sn. Joaquín de Roma la ADORACION REPARADORA
bara conmiseración en favor de los delincuentes, siendo m~i-:
DE LAS NACIONES CATOLICAS, concedió á la n,isrna
criminal él si por obedecer á las l0gias, pasa por encima rlel
congregación del D.ivino Redentor la dirección de tan grande
bien común.
obra. Deseando estos religiosos cumplir debidamente la alta
Y sigue diciendo el valiente abate Valadier:
misión que la Santa Sede leP tiene encomenrlada, han resuel«La cabeza de un ladrón e, pa ra vos una cosa FllO'ra&lt;la 1 11
to establecer en el templo de la Santísima Trinidad la ADC·
el estercolero de la república ~in Dios. ¡Bonita está vu:¡;trn rnuRACION REPARADORA AL CORAZON EUCARISTICO
rnl independiente é irrPli¡zi0sa! Hacéi:; con la religif.n lo que
DE JESUS, la que F:on la SUPLICA PERPETUA A NTRA.
::\oleilland ha hecho con la ¡,obrecita y casta rriih E-brll,.-1.
SRA. D l~L PERERTUO SOCORRO quedará con el favor D,.
ding: despué1, de ultrajarla violentamente, queréiil n1atnil:i
vino establecida canónicamente hoy domingo 17. Siendn
con refinamiento en las almas de los niños. Aguarda&lt;l tan ~ómucha'! las dificultades que hay que vencer para realiznr
lo al fin de un' afio, y la ~s~adí.,tica del crimen i;e eucargará
obra tan grandiosa, no es posible de pronto allanarlas todaR.
de enseñaros la responsabilidad que habéis aHurnido :wte Ja
Se necesita desde luego contar con un número de fieles qne
historia y ante el Juez de !ns conciencias, que no tardarán en
por turnos hagan fa. velaci6n al Santísimo, y se necesita taP•citaros á rn tribunal. 1,
bién dinero, pari sufragar los crecidos gastos de cera que duEsto no es sino una peqmña parte de la c 11ta.
rante li~ velaci6n debe consumirse, así es que de pronto sola¡Bien por el valiente abate, y feliz- cai'i di1íamos - Ja inimente se expondrá á S. D. Majestad todos los días de las 7
cua persecuci6n que da margen átales ejemplos de noble t'll·
Y media de la mañana á las 12 y media, y por la tarde de las
tereza sacerdotal!
3 y media á las 7 y media de la noche.
~~º~~
Es de esperarse que los católicos vecinos de la Capital ay u-Se le puede arrancará una mujer la verdad sobre su paden á realizar tan buena obra. Si en todo tiempo ha sido un
sado; pero como se saca el tapón de una botella no teniendo
d~ber de los católicos rendir el homenaje de su adoración al
sacacorchos: pedacito á pedacito.
Dios que compadecido de nuestras miserias, quiso quedarse
-No digas jamás lo que vas á hacer, porque si no lo realicon nosotros en el Augusto Sacramento de la Eucaristía, maza~, quedarás en ridículo.

�pues era evidente que iban donde se hallaba J esús. Andaba como
inconsciente y haciéndose visible violencia. Nadie repnraba en ella.
pareció de pronto oír ª?)amacione.s semejan~es á las de pocos
dias ·antes. ((Hosann! al HIJO de ~av1d! ¡Bendito sea el que viene
en el nombre ~el Senor!,i Tanto tiempo hacía que habían resonado en sus oídos?, ¿Se ~abían acaso convertido en un siglo aquellos
cuatro días? Y a medida que avanzaba eran otros muy distintos
los cl~mores que llegab~n á sus oíd?s; gritos furiosos, impregnados
de od10 y rabia1 por mas que todavia eran apenas perceµtibles ......
La vasta plaza, el Gabbatha, se hallaba cuajada de gente. Toda la ~ez de Jerusa_lén F.e había cong:fgado allí; todo el pnso- ·
nal obligado en las eJecuc10nes de los criminales, pero ¡ah! también
se veía á l~s guías de Is~ael, los p.ontífices supremos, los sacerdotes, los fariseos, los escribas, todos, todos, llevando estampadas en
~1 rostr~ todas las señaleo de una saña diabólica. Llegó Susana hasta la pnmera fila de columnas que rodeaba las construcciones romanas, y quedó disimulada en un ángulo, invisible á la muchedumbre.
( Continuará) .

L:

E ·L

R1\Y()

DE Luz.·

1E::30ENAS EVANGELIOAS )

.Porr ~eynés monlauff.

(C01'TJNUA.)

1

trad. del P. Jaime Pons, S tJ

&lt;c¡pequé! ¡pequé y es mi pecado enorme!)) Con g¡'sto maquinal, pa·
recía querer arrancar algo de sus labios, algo inrisible, ¡.,t:-ro que se
los
estaba abrasando; hubiérase dicho que luchaba por desgarrár·
UANDO de¡,pertó Susana muy de í,;añanita al siguiente día, supo con gran , orpresa que Gamalíel había selos. Anduvo con paso sacudido hasta la salida; despué:;, torció
~alido de c11sa á las 11Jtas; horas de la noche Ün que .bruscamente hllcia la barrera del patio de Israel, y vuelto hacia
hubiera vuelto todavía. Llenóla esta nueva de ex- el altar, lanzó con todas sus fuerzas un puñado de monedas de pla·
traordinaria zozobra. Subió ésta de punb al adver- ta con gesto de maldición. Revotaron las piezas al chocar co11 el
tir que los criadoR á rns reiteradas preguntas sólo movimiento del mármol produciendo un sonido vivo y argentino
contestaban que el rabino había salido á un nego- que quedó al punto ahogado por un grito desgarrador que lanzó el
cio urgente y que la rogaran d~ su parte que no se hombre diciendo: ((El precio de Rangre». Y de~pués bajando repen·
turbara ni saliera de casa hasta que él hubiese vuelto. Presa de ~i- tinamente la voz, presa de mortal angustia y cual si buscara en ~us
niestros presentimientos, eh vano procuró la joven serenarse espe- labios un acento conocido, añadió: ((¡Judas! Con un beso ent1err,.9
rando la vuelta de su hermano: al cabo de un rato no pudo ya con· al.hijo del hombre? ...... ¡Con un beso!)) Al pronunciar estas p;a,.
tenene por·más tiempo, y como empujada de una fuerza irresisti- bras había tomado su voz inflexiones de inefable dulzura: pero apoble, arrojó con viveza un tupido velo á su cabeza y lanzóse presu- deróse de él un nuevo acceso de desesperación, y gritando furiosa·
mente: ((Dios te guarde Maestro!,&gt;, echóse á reír con risa estúpida,
rosa á la calle.
Hallábanse cerradas las sinagogas en aquella hora tan temprana; más punzante que un sollozo. y degpareció en la penumbra. Los
pero por razón ae la PM,cua, permanecían abiertas las puertas sacerdotes recogieron impiisibles las monedas dE:l suelo ..... .
Susána había permanecido muda y helada de espanto. Aquella
del Templo durante toda la noche; y si bien es verdad que allí se
escena
desgarradora fué para ella una revelación ~iniestra. ¡Judas!
iba más para ofrecer sacrificios que para orar, con todo, Susana rnde Kerioth! ¡Con que él había entregado á su Maestro! ¡Es¡Jndas
bió presurosa á él, confiando hallar alguna paz en aquel lugar sa¡nde pies á cabeza con tan rudo golpe. ¡Jesús estaba pretremecióse
to que Jehová llenaba con su sombra.
Serían como las seis de la mañana: un nublado espeso, uniforme so! ¡Jesús se hallaba ya en poder de los sacerdotes! Comprendió en
aquel instante ¡cuán agudo pue·
y triste cubría completamente
de ~r el sufrimiento sin que lleDAMAS DISTINGUIDAS
el cielo,' dando un tinte melangue á causarnos la muerte! Mas
cólico á la ciudad que á la sazón
aquel aturdimiento f ué muy bre·
empezaba á desperezarse. Veíave, porque 1a valt:Tosa joven
se alguno que otro madrugador
reaccionó al punto c11n generoso ·
que se dirigía hacia. el Moriah.
aliento. ¡,Dón·le podrfa t:-ñconAtravesó Susana el mmenso patrarle? · Gamnfü l, pues . había
tio de los Gentiles y entró en el
ido en su busca durante la pasa·
de las mujeres. Apoyad,~ contra
da noche. '.Vla~ ¿por qué 110 la
la balaustrada. y lo más cerca
llamó? ¿Qué había sucedido desque pudo del Santo de los Sande la vigilia? Andaln al :,zar
tos, vacío á la sazón,. pero que
mientras se hacía esw.s ,,regunhabía contenido antiguamente
tas, sin que a µenas pudiera te·
todas las señales de la alianza
nerse en pié, no ntrev.éndose ÍI
que Dio,; había hecho con el puemirar á nadie, ni hacn· indag,ib o de Im.el,-las Tablas de la
ción alguna ..... .
ley, el Arca Santa y la Vara de
Grupos de hombres, cada vez
Moisés,-la jóven hizo un esfuermás numerosos, se encaminaban
zo para orar. Quiso recordar la
hacia el norte del Moriah y del
Shemn. ú oración de la mañana
Templo en dirección cle la torre
que todo~ los días solía recitar
Antonia, donde á lá sazón moen aquella misma hora; pero
raba Poncio Pilatos, gobernador
huían al parecer de sus labios
romano. Reían y hablab:m alt&gt;·
las palabras. confundíanse las
gremente cual si fueran á ¡.,re·
ideas, y su frente estaba ardien·
senciar un esp1&gt;ctáculo. Vario~
do . Sólo acertaba á repetir muy
sacerdotes· se iban. mezclando
de tarde en cuando: «Señor, 110
con el pueblo, azuzando á las
apartfo de mí vuestro adom hle
.turbas con frases insidiosas que
rostro,» mirando con ansit·dad
acabaron de descorrer ante Jo;
á tma parte y á otra para wr si
ojos de Susana el velo que le
descubría algún ros1ro amigo:
ocultaba la espantosa realidad.
todo en vano.
- Ese hombre os t raía embauAl poco rato llamó su atención
cados·. Y aun gracias que he·
una figura extraña. Recordaha
mos llegado á tie,npo. :::-u~ pr·:·
haber visto en otra ocHsión sin
dio-io3
obrados con arte &lt;lial&gt;ól1·,
o
saber dónde ni cuándo, al hom ·
co fascinaban{¡ los espíritus ere·
breque avanzaba hacia ella hudulos, y ¡anda Roma con ojo tan
raño, desgreñado el cabello y fi .
avizor! Nos hemos li.li,ado de
j~ la mirada. Salía de la sala
una espantosa calamidad. ~Iudonde tenían sus reuniones los
chos daban con la cabeza sepríncipes de los sacerdotes, é iba
ñales de aprobación; algun?ª
mascullando palabras entrecortemblaban de miedo, aunque,31~
tadas é ininteligible~. Pasó junto
decir palabra. Susana les fue ?1·
á Susana sin reparar en ella, reSeñorita Maria Cbávez Ojeda.
guiendo, á regular distancia,
(De Aguascallentes,)
pitiendo como un ir.sensato: Fot. Pach
XIV

'

1•

~~ii:,'=e-

OARTA A

.FLORA

Acababa de escribirte, cumpliendo mi promesa, una carta acerca del hastío, el mayor peligro de la felicidad doméstica. cuando
entró en mi d~spacho un amigo, hombre experto y genial', que ha
leído todas mis ?ª:tas. Al ve_r la úl_tima echóse á reir y me dijo:
- ¿No has reC1b1do aun aviso de Flora para 4ue cesen tus sermones? Acaso te.?.guras que las cosas melanc6licas y un tanto sombrías q?e la d1J1ste pueden agradarla? Pues eres un grandísimo bobo, amigo doctor. Ese hastío de que hablas en tu carta es sinónimo de f:1-~_tidio, 1ágnific~ el disgusto ó desazón que caus~ un manjar
mal rec1b1?0 por el es_tomago, y en lo moral equivale al enfado ó
repugnancrn que ocas10na una persona molesta. ¿No temes serlo?
Cu!ndo el hastío se present~ ~n. el hogar es porque algo hay en él
&lt;lanoso Y. cree que es ~u~ dificil .arreglarlo con frases ni consejos.
--Es cierto-le rephque- prec1samente por eso tuve buen cuidad1o en ~e~alar los peligros que vienen de fuera, pue1:1, si por desgracia,
e parai;1to se 1ogra apoderar de nuestro ser, entonces el remedio es

di~cilísimo. En estos casos nos convertimos en nuestro mayor ene-·
n:1go. Y pe~sando e~ ello, quería aconsejará Flora un medio senmllo para sa. var las s1tu.aciones graves, para endulzar los dolores y
las penas honda~. Consiste en evocar la alegría lejana, que suele
traernos con el tiempo nuestras alegrías ahuyentando el sufrir.
.~sí, por ~jemplo, de~tro de muy poco estará casada mi amada
nma. Ya viste que su mfancia fuéalgo triste· pero tuvo sus íntimas y nobles satisfacciones; gracias á ellas se ' mantuvo firme cuan do pudo ~aer. La tranquila vida del colegio y sus pequeños tiiunfos y glorias end.ulzaron las amarguras del servicio pefio5o y cuan do luchab~ en el taller animaban su espíritu los gratos pa'seos con
su prometido, sus proyectos para el porvenir. En esta cadena de
h~chos realesósoñado3 (y lo pasado nos parece siempre sueño) , con viene separar lo que nos fué grato y dulce y por muy amarga que
sea la vida, alguna satiEfacción tuvimos q~e nos place recordllr. '
o quería es?ribir al~?nas cartas enumerando las alegrías micr~fcopicas de. la vida familiar, para que no las desdeñe jamás y las
recuerde s1em_rre, a fin de ahuyentar el horrible hastío. Los llrre:
glos de l:1 casita, los plan es y presupuestos, la adquisición de un
muebleCito .desea~o, que se limpia y se mima; los pobres regalillos
que.su nov10 la hizo y que ella debe conservar, el releer lo, libros
bonnos y agradables que cor,stituyen nuestros más fieles com paiíeros ~n las horas ~e soledad, y sobre todo algunos placeres inefablf's
como el de reclmrse en la casa en día lluvioso embebecidos en ani·
mada c~,arla, en la comp~ñía .de. un_ niño, que siempre iilegra el
boga:. ~stas c?sas peguenas, ms1gmficantes, pasajeraR, no se olvidan Jamas, .y s1 se olvidan, somos por siempre desgraciados ..... .
--Tienes razón, amigo d_octor, peró si ella no siente esas cosaP,
más vale que n~ se las digas. Además, sólo podrían encantarla
oyéndolas de lab10s de su marid·o, y nosot ros, los hombre@, rnmos
l? b~stante egoístas.para no permitir que otros refieran estas minuc1?s1dades á ,su muJer. Lo mejor es que rompas tu cart a y no la escr1 bas mái:i, a no ser que necesite tus consejos y los reclame.
~ así _}o,hice, ni~a q~.erida, co~vencido .de que tiene razón mi
am,1go. 1Se muy feliz, h1Ja mía; se muy feliz, y cuando estés trist~ o sufras acue:date de que te qui~e siempre mucho, á fin de que
sien~as algún mmúsculo consuelo que atenúe los dolores de la exi~·
tencial
1

1':

NUESTRO FAI8

============================

. ,,
ji

1,
11

¡¡

\

1

============================== ========--=-=-==~==================================11
Parroquia de Lagos de Moreno, Jalisco,

�ANECDOTAS Y CURIOSIDADES

-El que tenga educación, respoi:ldiG el gobernador.

;&lt;Hace poco ( escribe un misionero de InHIJOS BIEN NACIDOS ......
dias) explicando á mis negritos el catecismo
-¿Cómo te llamas? pregunté á un labriego. les hablaba sobre la diferencia que hay entre
-Como mi padre.
el cuerpo y los espíritus, y dirigiéndome á
-¿Y tu padre?
uno de ellos, le pregunté:-Díme, ¿son espí-=-Como yo.
ritus el perfume de una flor y el sonido de
-Bueno; pero, ¿cómo te llaman tus p'adres una campana?-No, Padre-¿Y por· qué?á la hora de comer?
Porque se les puede coger con la nariz ó coa
-No me llaman: siempre acudo el primero.
las orejas. n

el mundo musical. Los primeros instrumentos del nuevo sistema fueron de cola. es decir, triangulares como los claves. Di6celes el
nombre de pianoforte óJorte p·;ano, porque ~u
mecanismo permite suavizar ó reforzar los rnniélos á voluntad.
Friederich, de Gera, inv('IltÓ en 17.53, ti
piano vertical,.

***

ENTRE CHINOS E INGU~S.E:3
Un telegrama de Hong Kor,g trae la noti·
cia de un incidente ocurrido entre un capitán
***
***
La mamá.-Este año no has querido hijo
de buque británico y un oficial de la armada
EL
PIANO
rnío, darme el gusto de ganar el primer pre0hina. en que, por cierto, no salió bien librami&lt;•.
A principios del siglo- XVIII, con objeto do el hijo del Cele~te Imperio.
-No, mamá; elite año he querido que tu- de modificar el sonido chillón y desagradable
El vapor de bandera británica Chrn~po,
viese ese gusto la mamá de otro niño.
del clave, se ideó reemplazar con unos «mar- tuvo una colisión con una balrm china en el
tillosn, las púas que en éste servían para ha- puerto de Sanshui. La bal,a se fué inmedi»·
***
cer
vibrar las cuerdas. La primera idea de tamente á pique, pero la tripulación fué sal·
ALMAS EN PENA
este progreso se debe á Bartolomeo Crist6fali, vada por el buque británico.
Encuéntranse dos amigos:
.
Cerca del lugar en que se produjo la colide Padua, quien la emitió en 1711 y no pudo
--¡ Adiós hombre! ¿Qué es de tí? ¿A qué te llevarla á efecto. En 1716 un fabricant@ de sión se encontraba ur: guardaco tas chino. Al
dedicas?
Paris, llamado Marius, hizo un nuevo en~ayo ver lo que ocurría, su capitán mandó abrir el
--Pues, hijo ...... á vender muebles.
y presentó á la Academia de Ciencias cuatro -fuego sobre la nave británica.
-Y ¿qué tal? ¿vendes muchos?
Tomada de sorpresa, el capitán británico
instrumento11.
1
.:._ Por ahora ... nada más que los míos.
En 1750, Godofredo Sibermanu, organista vió que sería inutil huír pues se exponía·6
en Freyberg, (Sajonia) logr6 vencer todas las grave riesgo con ello. Tomando entonceH
***
Un hombre llamando en la habitación de dificultsdes, desde entonces el piano entr6 en una resoluci6n heroica. · se dirigió con su
barco sobre el guarda costas y lo
un amigo suyo, pregunta al cria·
abordó.
El capitán Levingdon, del
do que ahre la puerta:
El papá chasqueado y el trovador burlado. buque Chempo, ralt6 sobre la cu-¿ Está tu amo?
bierta del barco chin0 y revólver en
-Sí, seúor.
mano,
se dirigió al capitán, orde-Pue., díle que deseo hablar con
nándole
que se rindiera porque &lt;hi
él.
lo contrario lo mataría. El ofic:nl
-Eso es algo difícil.
se entregó y filé transladado con
-¿Pués no dices que e1:1 1,á?
su buque al Chempo.
- Sí, señor, pero está...... de
El incidente ha causado gran
cuerpo presente.
conmoción entre las autoridades
chinas.
***
El asunto se encuentra entre las
SABIAS RESPUES'l'AS.
manos de las autoridndes anglo
Cuando se pusieron las prime·
chinas, creyéndose que se solucioras aceras en las calles de Buenos
nará satisfactoriamentP.
Aires, al1á por el añÓ 1793, hubo
cuestiones y disgustos sobre quién
***
debía cederla , y para eali.r de du~das preguntaron al \gobernador.
-No.crea usted que soy tan tonto
---Señor, ¿quién le parece á V.
como parezco.
E. que debe ceder la acera, el que
- De ninguna manera; eso sería
-¡ Asómate á la reja
lleva la derecha ó el que vaya por
dem11&lt;iado.
pelos de g11arrnl ..
la izr¡uierda?

11

1

~

-Tomad esa respuesta,
tú y el guitarro ... .

Y al tro día
vuelve el trovador. hecho
una herrería.

�</text>
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                    <text>,\ÑO

X.

MÉXICO, DüMIN1;0

24

DE JULIO D~:

1910.

NuM. 30.

ALREDEDORES DE MEXICO.
F'.~TO~o' '

r

,., ,~

~'&lt;W

'!

-

f

}

,:/,

XOCHIMILCO- UN DETALLE CERCA DE LOS MANANTIALES.
Fot, de «E l Tiempo Ilustrado.»

�~ET~.Á.TOS VARIOS

¡Todavía hay caridad en :',léxico!
,
El 18 de Julio, como de costumbre, se depositaron coro- 1 \
La colocación de la primera piedra fa é hecha por nuestro
nas en la tumba de don Benito J uárez, llamado -benemérito
¡ Ilmo. Prelado.
de América.
El P. Fulcheri en una conmovedora plática t sluvo verdaHubo la manífestación respectiva y muchos acudieron á
deramcnte inspil'ado.
ella, ignorando lo que fué en la Historia ese personaje á quien
Apadrinó el acto la S{-ñora esposa dbl President&amp; de la Remuchos ilusos adoran con fanatismo.
públic:1 y asistien... n al act9 familias de nuestra mejor socieLa verdadera Historia lo ha juzga:do ya y ·si tenemos que
dad.
hacer mención de lo que los liberales hicie1 on en este año,
El niño José Villagrán recitó muy bien una poesía del jopara recordar los hechos de J uárez, es porque, á fuer de croven poeta D. José Pedro DuráB, quien no pudo irá pronunnistas tenemos que dar cuenta de todo lo qae acontece en la
ciarla por un cuidado de familia.
semana, siempre que sea de alguna importancia buena 6
mala.
***
No extrañen, por lo mismo, nuestros lectores, que á veces
No e3 cuestión política, no es lisonja hacer un justo elogio
en estas notas, que más bien tienen un carácter recreati vo 1 r,in
de
Porfirio Díaz, hijo, que sujetándose á la voluntad rle rn
que por esto digamos que no pnsigan un fin noble, hablemos
padre, ó más bien dicho, asimilándose á su idea siguió los e:3de. asuntos históricos y aun políticos.
tudios que aquél le indicara.
Todo cabe en la conversación, cuando de ella se puede EaEn el Estado Mayor del Presidente de la República rn ascar algun provecho.
ciende
por orden riguroso de antigüedad.
La manifestación juarista, sin quP nos domine lo que se
Porfirio Díaz, hijo, hoy es Jefe de Estado Mayor, porque
llama espíritu de partido, ~:tuvo bien desairada, por cierto.
ocupando actualmente el señor García Cuellar, otro vuc.:;to,
¿Quién vá á acordarse de don Benito cuando en e,tos días
para el cual fué nombrado, tócale ser su sucesor en aqm 1
s6lo se ha hablado del resultado de las últimas elecciones?
cargo.
Hoy nos fijamos más bien en el presente, y el pasado lo vefüta no es cuestión de nepotismo.
mos envuelto P,n densas brumas.
Es el resultado del cumplimiento de una disposición, cnsi
Hacia el porvenir tienden nuestras miradas.
legal,
y por esto nada tiene de censurable. Más aún, es digna
Dejemos, pues, á los juaristas en sus ensueños y hablemos
de
alabanza.
de algo más agradable, si es que aquel asunto puede causarEL hoy jefe de Estado Mayor ingresó casi niño al Colt&gt;gio
nos agrado.
Militar y de boca en boca corren, no anécdotas, sino verídicas
relaciones, de cómo el señor General Díaz dispuso que su hi·
jo fue3e tratado al igual de sus compañeroil.
Grande alboroto causó la nueva vía de tracción eléctrica,
Y ahí se vió que no hubo el abuso del poderoso.
que partiendo de esta capital ha de conducir al pueblo de
liil alumno del Colegio Militar, sea de la clase que fuere, ya
Xochimilco.
pertenezca á la clase humilde, ya á la e.levada, es tratado de
Ese pueblo es pintoresco por demás, y si bien es cierto que
la misma manera.
con gusto se visitaba, aun antes de que se inaugurara eFita vía,
Dos horas de plantón, tre8 de guardia, etc., etc., se cum para muchos era molesto emprender el viiije en nuestras nada
plen, sea quien fuere el que ha violado, aunque en pequeña
artísticas canoas.
escala, la disciplina.
Hoy se abrevia la duración de la trave$ía y aun se puede
Porfirio Díaz, hijo, mucho debe agradecer á su padre lus
hacer un viaje mixtó, digámoslo así. . .
beneficios que le ha proporcionado esa educación.
Se puede ir en el tren y rPgre~11r en canoa, ó viceversa.
¡Qué satisfacción le debe causar estar al lado de él!
«Per troppo variare natura e btlla. i&gt;
Sus amigos Jo obsequiaron con un banquete, felicitándolo
De todoe modos, los días festivos serán aquéllos en que los
por su ascenso.
vehículos eléctricos se verán más repleto@.
Es muy justo.
El día de la inauguración, difícil era encontrar un asiento,
y en Xochimilco, casi no cabía un alfiler.
***
¿Durará el entusiasmo?
También Virginia Fábregas fué obsequiada con un banquete.'
Difícil lo creemos. .
Fué banquete de otra índole, pue~ era un banquete que
Sea porque no somos amantes de los paseos campe~trPs, sea
presidía
el arte.
porque somos como los niños que el juguete que les embeles6
Virginia tiene muehos admiradores, no pocos exageradoe
unos cuantos días después es arrumbado y visto con desprepor cierto; peio el hecho t:S que esta artista, sin llegará la al·
cio, el hecho es que somos completamente volubles.
tura
de otras eminencias extranjeras ha hecho mucho.
Sin embargo, quizá si la empresa baja los precios y dispono contamos con medios para adquirir una e~cuela
Aquí
ne que loa viajes sean más frecuentes, 110 es del todo imposidramática;
de cuando en cuando nos visitan estrellas de ¡.,i·
ble que obtenga pingües gananci:Js y que se animrn las mul- 1
mera
magnitud
y las actrices mexicanas van á estudiarlas, sin
titudes para hacer un agradable paseo y aun en días no fes- 1
sólo por su instinto artístico.
dirección,
guiadas
tivos aumente el tráfico.
Virginia Fábregas puede decirse que se ha formado por s[
Veremos si esto se realiza.
sola, pues aunque desde aficionada dió pruebas de poFeer una
alma casi predestinada para el arte dramático, aunque de1:***
pués don Leopoldo Burón la inició en ese camino, más tarde
Colocóse la primera piedra del «Ai;ilo de la Pazn institución
ella se elevó sin ayuda de nadie, dándonos á comprender que
de iniciativa particular, debida á dos apreciables st:ñoritas, 1 sus dotes podrían elevarla á la categoría de estrella de primecuyos nombrts han sido ya mencionados y que no irn,istimos
ra magnitud.
en repetir, para no herir más su delicada modestia.
Aun no llega á aquélla; pero mucho se acerca .
La idea vino al haberi:e encontrado á un niño sin padres, 1 Ocupa el primer lugar entre nuestras actrices.
recogido en el arroyo.
'
Aquél nifio fué socorrido y albergado. De ahí vino la gran- 1
***
diosa idea.
Este
año
debía
ser
apellidado
el año de la Independencia.
Esas dos damas, sin contar con recurso; mas pidiendo en
Los
centenarios
se
multiplican;
los países latino americanombre de Dios han logrado mucho en sus afanes.
nvs
dan
rienda
suelta
á
su
júbilo,
recordando
la fecha glorioYa muchos niños abandonados ó desheredados de.]a. foren
que
lograron
su
emancipación.
.
sa
tuna, tendrán un hogar donde no sólo serán atendidos en sus
En
estos
días
los
colombianos
residentes
en
nuestra
capital
neceüdades físicas, sino más aún en las morales.
Ee
unieron
en
apretado
abrazo
para
conmemorar
las
gloriull
Cuando crezcan se les instruirá y más tarde serán · útiles á
patrias.
la familia y á la sociedad.

.l

Señorita Mar~a Carrillo.

que contraerá matrlrr.onio próxin¡amente con el
Sr. Teniente Jacinto Trevlño.
·
Sr Teniente Jacinto Treviño,

que contraerá matrimonio
próximamente
con la 'Señorita Marta Carrlllo,

Ya e S t á muy
próximo para nosotros un día seme.
jante. Yasentimos
entusiasmo por contemplar la alborada del 1.5 de Septiembre
ya escucharemos con alborozo los repiques, las salvas y tod~
I~ estruendosa manifestación con que celebraremos el centenario de la fecha en que vislumbramos nuestra independencia.
i Honremos al Altísimo por este insigne favor y seamos dignos de él!
Q~e independencia y la libertad no nos conduzcan al libertrnaJe. --EL CRONISTA.

!ª

El embellecimiento de las ciudades
París, f&gt;S quizás, el mejor rjemplo. Cuando el bar6n Haussma_n tramf~1mó la. ciudad bajo el rcJinado de Napoleón III,
habta e0 tud1ado las mdicaciones y las mejor~s hechas por los arquitectos que le ¡:ir.,c?dieron en sus esfuprzos para poner en orden
el caos de las interesantes aunqu"' enmarafiadas CJlles que foi·maban lo qne se llamó
París.
Aun que no era arquitecto, el barón Hauss~an_n tenía uba honrla aprer·iat·ión de lo
. practico y lo b,llo, y, :ibarcan&lt;lll conci'enzudamente d :isunto, echó á un lado lo, expe-

Señor Robe rto

c.

Brown.

dientes temporales Director fürente de la Compañía de Tranvías, á quien con
y realizó con gran
Mr. Harre Harssen se debe la construcción de la linea
eléctrica á Xocbimilto.
éxito las espléndidas mejoras q u e
París ~o q.ue es hoy: una grande y hermosa ciuhan hecho
dad. Fun_daronse distritos pop_ulosos, las enmarañadas calles
desaparecieron y grandes ayemdas fueron establecidas en los
pun~?S ~n gue era nec~sano, no ~olamente proporcionando
arterias mdispensables a las necesidades crecientes del ·
1· a
a cm. t bº,
d d smo am ien rea izan o la belleza.
El
ancho .de
calles,
la úsiembra
de 103 árboleN"', los pu n tos
, las
d 1
,
.
. t
d.e m ersecc~on e as vrn~ p bl:?as, la estructura de los edificios del gobierno, la cons1derac10n de las perspectiºva t d
. .
f ue/ est udºrnd o con det emmiento,
así como también lo s, f o. o
,6
1
.
t
d
1
re erente a1 t ra co, a sis
. dema e .c, oacas y á la provisión de1 agua.
Es ta es 1a especie e so1uc10n que el problema necesita.

1e

ª,

........,.......,,..o~.....,,..

-Hay m~chos encantos á los cuales se
les da po~a importancia: uµo de ellos es la
voz; los C}egos pl~e~en ate,tiguar este aserto.
Para hacer revivir un amor que está dando boqueadas, hay q~ie empezar por matarlo.
81 encue~tras vanas mujeres rifiendo sigue.tu camino.
-La pasión es una condición del alma
opmsta á la recta razón ¡.,or la naturaleza.

ue ~r. O. Javier Torres Rivas .
Sr. U. F'ernándo Plmentel
F
aa sido nombrados en comisión para organizar el grao baile qne. con motivo del rlmer
Y
agoaga.
Sr. D · M anuel Sierra Ménde:,;.
de la ltepúbllca á la sociedad mexl:aaa ea~=:~::~!:e:\~~ ~:~:~;:_~::::~ateccrá en septiembre próximo el Sr, l'resider{te

Q

�-468-

ACTO AllIOAOBS

LA VIA ELEOT&amp;IOA A XOOHIMILOO
..·.·. ::·.••••:..·.·.·..:·.·:·:. :::.:::::::::·:::::.0000.cc::::.. ::.:....:.:;.::.\.··::..:::::::::::::

Estación de Hulpulco, (antiguo Hueypulco) donde se bifurca la lfnes
de Tlalpan con dirección á Xocblmllco.

Las alumnas de las escuelas esperando la llegada del seil~r Presl·
dente, al ple de uno de los arcos triunfales.

Banda lndf~ena dando una audición al seilor Presidente de la
República.

Llegada á Xocblmllco del tren presidencial el dla dé le Inauguración
de la llne11 eléctrica (17 de julio de 1910).

El :ilmuerzo ofrecido á los lnvltadi.s en los corredores del Palacio Munlclp11.I, por la Compailfa de Tranvlas Eléctricos de México.

El Palacio Municipal de Xochlmllco el dla de la fiesta,

(Fots. «El Tiempo llttstrado)

·

REC

~

DIPI.OMATICA.- EI nuevo ministro de IZuba seil
1
:Jefe del Estado mayor Pmldenclal, y los dos lntr~ductoru de e:b::~~~:tde~r~!~:ueY ntovna~del
,ti_ teniente eoronel Porfirio »·ax
ervo. Fot.IZastlllo,
de El T1empq f l1tstrado.
•

RPC lO N

�-471-

-470-'-

ACTO Altl O ADJ3.S

EN HONOR DE UN MINl:HRO,.......füupo de concurrentes al banquete ofrechlo por la cdoola cubana al ou, vo Ministro Lo) naz del Cu tillo.
(A los lados de éste se ve al Sr. José F. Godoy, Ministro de México en Cuba, y al Sr. Martln Rlvero ex-ll\lnlstro cubano cerca de nuestro Gobierno).

.R.CTU A.1110 A O 85

EN HONOR DE UNA ARTISTA.··firupo de concurrentes al baoquéte ofrecido o
..
de Cardona, con motivo de su regreso de Guat.eu;iala Pd:o~n grupo óde los amigos de la actriz señora Virginia Fáb, egas
.•
.
··
. '
e a canz grandes triunfos escénicos.

.

.

.

... .

.
.
EN HONOR DE UN MILITAR. - Lugar de honor de la mesa del baflquete ofrecido el n.ártu últlu.o en el Tlv1,li d~í Elileo, en hon1.r {el Sr,
Teniente Coronel don Porfirio Dfaz, hijo, con motivo de su nombramiento de Jel~ "el Estado Mayor Presidencial.
(Fots. de El Tiempo Ilustrado .)

EL CllNTENARIO DE COLO,~\BIA.· ·Los colombianos residentes en Méxl:o celebra
Manuel Párraga, el primer centenario de la proclamaciónº d~º~a

ºf ;anqudete,
casaRepública.
del Cónsul de Colombia ' Sr • don
epeo eneleo
a dela esa
O

Fots. de El Tiempo Ilustrado

�-47'3-

lYIUSA CASTEltltANA

.A.CTU Al.JIOAOES

..

•

HUMILDAD

liL A H.'l'l~T'A

Pensamiento que al cielo subes y subes,
Mira bien, no te pierdas entre las uubes;
Pliega, pliega las alas, amaina el vuelo,
Peoi:;amiento que altivo subes al cielo;
No te arrebate, loca, la humana ciencia:
Lo., consfjo3 atiende de la experiencia;
Escucha. á lod que en alas de· su ardimiento
Cruzaron las regione.s del vago viento
Y verás que encontraron-¡triste etl8tñanza!Fallidas las prome¿as de bU esperanza.
Del éter en la triste I egión inerte,
Asechando á la vida vela la muerte;
Conforme de la tierra se va elevando
El hombre de la vida se va apartando:
E11 los altus espacios-¡raro portento!Falta luz á sus ojoe, aire á su aliento;
Su1kr de sangre baña su torva frente,
Vértigos tenebrosos cruzan su mente,
Sus miembros relajados embarga el frío:
¡Todo es calma, silencio, sombra, vacío!
T,d is también la suerte del homb1 e vano
Que penet rar intenta lo sobrehurrrnnu:
Cua11do á inquirir misterios de Dios !'e lanza
Cuant,1 más alto vuela, menos alcauza,
Y cuanto más invoca su estéril cien( ia,
l\lás confunde su orgullo la omuipotencia.
Pliega, pliega las alas, amaina el vuelo,
Pensamiento que altivo subes al cielo;
¡Mejor á Di os te elev:is cuando te humillas;
Nunca es más grande el hombre que de rodillas!
FEUERICO

BALART

(ESt'AÑOL)

LA CITA
interior dtl templo del espíritu Santo. iJot. tomada duranH ti sermón del

€1 Timo. Sr. Jlnoblspo dt Duranao, qut btnd!lo ti ni1,uo templo Yti R. P.
Ricardo oua. t'iot tomada dupuh de ~a cmmonla,l

R, p, Olea el día dt~l~a~ln-au~gu_,a_c_lón_.i_ _ _ _-:-...,....---------:---,,--,--::--=:":"'"::::--;--:--------¡

l

J

Y a se va el sol; cuando haya anochecido
al bosque vé de la cercana hacienda,
que ancioso ya de verte, dulce prenda,
allí te esperaré, de amor rendido.

No te asuste el paraje ensombrecido,
ni la hora de la cita te sorprenda,
_ni al rocordar del bosque la leyenda
acelere tu sangre su latido.
No temas, no: que la prisión sintiendo
de tu pie sobre el césped, reina mía,
el hosque irá su lobreguez perdiendo;
De aroma y luz se colmará la umbría,
y cantarán los pájaros creyendo
que vuelve el sol y que despunta el día.
MANUEL REINA.
(ESPAÑOL)

MISTJCO
Pastor, que con tu silbos amorosos
Me despertaste del profundo sueño¡
Tú, q_ue hi ciste cayado de ese leño
E11 que tiende~ los brazos poderosos;
Vuélve los ojos á mi fe piadosos,
Put'S t1, contiesu por mi amor y &lt;lll&lt; ño,
Y la µalabra J e seguirte emµefüi
Tu!i. dulce::; 1:-il b0s y tmi pies hermoso!l.
Oye, Pa~tor ºq ue por amores mu eres,
No te espaute el rigor de mie pecados,
Purs tan am igo &lt;le rendidos eres;
Espera pues, y escucha mis cuidados;
Pero ¿cómo te digo que ine esperes,
Si estás para esperar los pies clavados?
LoPE DE VEGA.
(ESPAÑOL)

El poeta es pintor: la poesía
copia el más atrevido panorama;
paleta sin igual-la fantasía,sus múltiples colores desparrama.
Músico y escultor, con ardP-ntfa.
el ritmo de la métrica amalgama
cou la frase-escultura y la harmonía
que en su, hebras retiene el pentagrama.
Arquitecto fecundo, los palacios
que su mente construye, en los espacios
furman otro magnífico universo.
Y es el Artista Superior, el Numen,
por1¡ue todas las artes se resumen
en la vibrante músic.1 del Verso!
J. BAYONA POSADA
(COLOMBI-4NO)

,¡¡wr ,¡¡wr,¡¡wr

~IN E~PERANZA.
Como van hacia el mar precipitadas
·1a8 aguas del torrente rumorosas,
Atropellando las humildes rosas
Que á su cauce crecieron asomadas,
Así mi corazón y mis ·miradas
Fueron, amante aquél y é:,tas ansiosas,
Al mar que les copiaron engañosa8
Tus pupilas profundas y ra~gadas.
Hoy, bebiendo en SUl:l olas la atuargura,
Por 1:;us fieras corrientes absorbída
Navega el alma en la tiniebla oscura,
Sin que le den consuelo en su caida
La inocencia, la paz y la ventura
Que atropelló el torrente de mi vida.
MANU'EL DEL PALACIO.
(ESPAÑOL)

PATRIA
Patria! te adoro en mi silencio mudo
Y temo profanar tu nombre santo;

Por ti he gozado y padecido tanto
Como lengua mortal decir no pudo.
No te pido el amparo de tu escudo
Sino la dulce sombra de tu manto;
Quiero en tu seno derramar mi i1anto,
Vivir, morir en tí, pobre y desnudo.
Ni poder, ni esplendor, ni lozanía
Sou razones de mar. Otro es el lazo
Que nadie, nunca, deHatar podría.
Amo yo por instinto tu regazo¡
Madre eres tú de la familia mía¡
Patria! de tus entrañas soy pedazo.
MANUEL A. CARO.
( • OLOMBfANO)

1!W"11Jll" 'IJl1"'

TEMBLAD
Cuentan que un rey soberbio y corrom¡,ido
Cerca dt 1 ma.r, con su conciencia. á Hula !l,
l::,uure la. µlaya se quedó dormido;
~ ct1t·ntau que aquel mar lanzó un rugi do,
Y s"pultó a1 infame entre sus olas.
Huy .... .. l•ie11 hacéi:; ¡oh déspota¡; dd mundo
Eu e~tar con los ojus muy abierto~,
Purque el pueblo es un mar, un mar ¡.irofundo,
Que pieusa, que castiga, y que iracundu
08 puede eepultar .. .... ¡Vivid despiertos!
JULIO FLOREZ
(COLOMBIANO)

�-475B.La PA.llACIO OE.ll JUEGO
EN LA COTE D' AZUR

EL PALACIO DEL JUEGO
Por José Juan Cadenas.

Ilustraciones de Hugh Thompson.

(
h t 1

b

Llegan las gentes á la puerta del C as1110,
. Ycada cual oculta una superstición
•
.
. . . . Todos 11acen calculo~
Y combinaciones.

. o e es so _erbios; he recreado mis o'os en et
Jadas de ptedras precio&lt;-as br'll d J . s a~ muJeres cuade. los vestidos, y, rald;ad~ p~r
r1~t·~~ntes entre las sedas
mi sa~gre corría precipitada circu1::~:i
sol que abrasa,
prendido en este instante tod 1 t t at gazos ... He comapretando con mano nerviosa~! as_ or uras ª? la ambición, y
sacrificio resuelto y dec·d'd hpunado de lu'!Ses destinad0s al
1
dirigiéndome ciego allí d~nºd eí P~~etr1ado e? t? santuario,
monedas de oro.... '.
e o a ,e a egre tmtmear de las

:7 °

De,;Jt lo alto de la escalinata he conlémplado el panorama encantador ...

d ia. has JtJ 1:arn ar
¡Oh, Fortuna ...... ! Ciega y loca Fortun~, inquieta, ~apriá nuestras puercho·:i fuaaz é.impalpable ...... Hénos aqm en tu palacio sutae, no aguardes á hacerln cu,,nJu la. vejez comit.:1,z.1 á hela r
1ui;¡n:;' y r~n&lt;l idos, .dispuestos á tr, butarte los homenajes todos
_nu-stras ilusione,, cuando ya no podemos dioirutar del bene·
que &lt;le no6otros exijas ...... Diosa del capricho, tienes las ¡,uerficio de tus caricias .... Ahora es cuando te necesitamos, y
ta~ de tu templo abiertas y en tus altare, recibes el óbolo que
por eso te salimos al encuentro, te buscarno:1 en tu dorado Palacio, sombra fu.
gentes de todas las razas vienen á ofrecerte sacrificando á vegaz é impalpable,
Ct:'S en tu honor riy corremos detrás
queza, nombre,
de ti cuando cree¡ ,osición y vida ...
mos que pasas
Vea yo en tus laanunciándote con
bios dibujarse una
el tintineo del oro,
rnnrisa, una son·
tu fa11j(lre gloriorn
risa nada más, pey triunfadora .. ... .
ro únicamente pa¡Oh, no! Yo te
l\\ rn í. Disfrute un
lo juro ...... Yo no
minuto sólo tus
vendré á solicitar
fugaces caricias,
tus miradas cuanque si yo sé apr9·
do los años me en·
vechar ese minuto
-corven , como esos
que me ofrezcas,
viejos avaros que
mujer al fin, f:'8
te persiguen sin
posible que logre
de~canso, sátiros
sujetarte y ui1ir
vergonzosos, vam·
para siempre la
pi ros insaciables ..
suerte á mis em·
No ... Entonces no
presas .. .. . Escú te buscaré ... Pero
chame ...... Vuelve
hoy sí; hoy te nehacia mí tu rostro,
cesito; te llamo, tfl
á fin de que puequiero, y por con·
da yo contemplar·
seguirte, realizaría
te de frente, y de
Los jugadore;; se apre!)uran para lograr sillas cuando se abren las puert:1s del C:1~ino . · · ·
los
mayores
_impo·
ese río de oro que
sibles
y no vacila·
vas vertiendo por
ría ante los más grandes sacrificio? ... . A las puertas de tu pa·
&lt;londe paeas haz
lacio, antes de penetrar en el rngrado recinto, he contemplaque hasta aquí corra un pequeño arroyuelo, un hilillo dorado
que nos consuele y ale6re ...... ¡Si tú supieras! La vida es l!m
do un instante déede lo alto de la escalinata el panorama en·
amable, las muje'res son tan lindas, lo , modistos tan exigentes,
cantador que te rodea.... He visto los palacios suntuosos, los
los joyeros tan insitantes: .... .la juventud tan breve ......Si un

---

**

Q

•

rr

F1J'aos .... · · E s cu rioso
•.
*
Ll
l
Casino, y cada cual ocuÍt~. ~na egan a~ ~~ntes á la puerta del
ñor gordo? Se detiene '
. superotlc1.on ... ... ¿Véis ese se) comienza á subir la escalinata con
.

cuidado, á fin de que coincida 111
,l
vaya á dar con el pie derech~ ega? a pue~-ta _el paso qu(:
mente, si en vez de tras asar el ..~~ l no comc!de exactale corresponde hacerlo cbn el iz . b~al
c3n el P!e derecho,
0
desciende de nuevo la escalera quier , ~ media vuelta y
ta el siguiente día tiene la pac1· .. .._. ¡Yda no Juega hoy! y has,
,.
enc1a e aguardar
¿Que pensa1s de esta señora? ·C é ·
. .. ....
dad?
·Oh no! ~f di
· ¿ r eis que viene por curiosi. 1 ,,
.ira a ...... Sacaunpeque- f(h
.
badito de coral y frota ccn él los billetes ~o ,e ic e, un Joropués penetra en la sala de · u
e Banco ... . Des.
dan un grueso cuaderno y Ju e1?ª•. 1a mstala~ en un sillón, la
n apiz Y· .. com ien za á ap t
arropa podéis ha' ce1. m1. 1 observactone
.
un are...
E. nd'e1 'guar
el d
ada 111 iv1 uo lo primero que hace a l rt!ct.b.tr la chapas......
es mirar

Q (I\i
~~

'?

~ &lt;_

�-477-

RBT~ATOS VA~IOS

•1
1

. i I
he suena un disparo seco,
A1gunil. vez en el sUile11cl10. e e ~ dnoocqne rnln,la por última vez
.'
V 0 Qotros no os podéis figurar las combinacio·I No tiS nada . · · ·· i n ' e~esper.,
el numero.·····
, mero
A e~te señor a·tw Y
~
.
l de este senc1 11 o nu
· ·· · ··
d' del caRtil io de Mnnaeo........ ,
_
nes que sa eo
d á c:imbio de su sombrero el númer&lt;&gt;
el honrado pen on
[ Oonclui1á en el próximo numei·o.]
seco le han e~tredgla o Lleva veinte minuto, ron la chapa en
124
y mira e, .... ··
bº ·
.,
~~~
rn,.I · · · · · • y un cartou
eu 1a ot ra. haciendo com 1nac1ones
. ,
.
ª ~a~o
El 124 es un número en el que qmza se enc1e.
La producción literaria en los diversos países.
temat1cas._ .. ,. .. ,
Fortuna le hace ..... ¿Creés (Jlle no?
rrn. la in_d1c~c1~1: que lc1i
·ue ue aquel señor el 1, el 2 y el
.
,
. ·, n &lt;lr, ne es Francia la nac 6n ~n la
ICs u_n::i. inv1dtac1onépalraliuy\! 2f á continuación el 7, porqu i
H:x.1ste la erronea op101~
~cr·º1be· pero esta ideit, v1eJa, y
4 primero· espu se
' ,
.
que mas se e,,
,
- e 1
.
t
h·1t·e
dos l~i;, tres números-1+2 + 4-:--·ha; .
muy cier a , apenas alguno, a no.' ia
de· a.do de ser exact l desde el mornento en
~~~; ó no hay matemáticas en la tierra;
co:viPO!i-1Ton1.~ .vt i,x1cANOS
J e1 impen
-0 ger=ánico
ha entradod de
.
,,,ú.~ t;rJeel 3, porque1+2,Jsumai° 3! luego
,.,.~qse
'"
lleno en et movimiento intelectual mo erel 6 porque 2+4 hacen 6; y e lo, pu2r4, ·
1·
l 25 porque 1+
f\111:l 12+4 son o; y e
:on lá lá' ·C,1111 \
d
' •
.\lemania es hoy ,-1 p::iís don e mas ,e
hacen un total de 25 ···:· 1 • ' • • ¡ -tá
llega!1do
. c11l11d la serie de combmacwne.,, que ~ d
es. ~r1·¡ &gt;e ó donde más se publicn,
Ime~ t e "., h, .
. do e-e señor alto y seco, ar.te" l:l
."
,,bras
que
se
editan
an1rn
11Hc1en
l
"
·
.
,
J94
,t
•
¡ 2- O"O numero al
·u.,11r delante de ese i,;enctllo nun1ero ,.,
il' 11 y res netable cifra e e .J. v ,
.
1
t.'
,
n
modo
puede
J r ,'stenta la chapa que le h~n dado en
. co11ip:1rar.:;e t 1
,1u,, e 11111gu
que
l
·P . todavrn
,-1 ,uarJ arropa ... · · 1 Ue!:i
. . hay otn,,;
,
,le h~ publicadas en Francia.
vi
t·,lia
ha
aument·ido
bastante
el
rno
qLte miran SÍ el número es d1v1s1.bl~
f•
I
'
· · 1 ~ e1.1t1 e11
tllay
. le suman le restan, hi mulu¡.,llcau, é
111 ie1•,to literario
y p,d1tona'
000
;lividen, le 'extraen la raíz y hacen verda·
Fr: 11 ,ria han llegado á pro u_cir
·
- 1901 ' mientras
que
d.-rns locuras .. ····
1
.. 1i,a, durante e1 ano
'
l
'f
lo
· a a c1 ra, r.,
y en tanto, la voz monótona de cruii
I glaterr.1 uo alcanza srno
·ooo libros nuevo~, sean del gé1ero qu ,~
pier surge de todas las s~la~:
¡,sea.11 lo que dºIC1io ,ea
s
d e paso no e.:111111_ I. Messieurs fmtes le JW.
.,
d
la'
bola
d6
marfil
ha
corneqza..
'
"
d1·
o-na
de
llamar
Y cuan o
,, .
,,unaco~a º
. .la ate11c1on.
·
. í
.., En resum(:-n. Alemania impnm "l ¡,01 ~
,lo á rodear verti6inosa, la voz mo110.u11,\
~
má.s ue Francia, Italia é J nglnt~'.T:1
vuelve á decir:
P.
junta~, lo Jue no dejad e llam ar la atenc1011.
-¿Le jeu est-il fait?
.
Un oloe ~eco indica que la bola ¡•el.
.¡ iendogve.locidad ha tropezado con el pi_i·
mer ohstáculo ...... Entonces la voz mouo·
Electricidad Recreativa.
tona exclama:
- ¡ H:ien ne va plus!
.
Tomaremos una hoja de papel blanc~,
i y ¡;e acabó! Lasciate ogni speranza ..... .
fuerte seco. Puesta snbre una i-r_iesa e
De$pedíos ya de vuestras po~turns, porque
sr. M anuel .\11. Ponce,
veréis cómo no sale jamás el número que
maderay s·1n p1ºntar, pasaremos var1as1· vec
t
io
Nacional
de
Míisica,
que
ces por encima una ¡.&gt;1anc ¡1a muy ca ten·l
eleo-ísteis y todo se perderá, desde la po~t~- .
~I d:º,·~~t~:,r concurso ~bi.e,rto para el canto
n ue no tanto que chamusque e
ra ~ínima de cinco francos hasta la ~a~1- ba profesor
sido nom ra patrio ''lndepeodenc1a
te, au q
ma de 1SO que el reglnmento os perante l upap,el. 1 a el ueda fuertemente adberiá un :;olo número.
b
d l
Ji:fectna1la la operac1on, e p ~
erza se expnimenta una
gar e P antl&gt; b ,
.,·1do' y véissalir á los j·u dínes hom res
·Todo se 1a ra peru ·
h
nódo
á
Lt
mndem
..
Tira~~º
c:~
ºproduce,
al ser restirado,
I
esticulan nerviosos, manotean y acen mo .
considera ble res1stenc~a Y. p p 1 .
.
alocados qu~ g
lt contem nlaréis alguna muJer
o
l.'
C
Iogos .. . . . En un banco ocu
1111 rnido crPpitante bien int1:º:a la extenderémos sobre un
parns del C·as1. no, eu la oficina &lt;le, orreos
11 or, sn..... .. A dos
.
.
,
t·
t
de
lo
.
qtie
van
a
te
egra
.
Calent:ida nuevam ente a 1ºJ Jocarémos un manojo de
1
· ,. l
mac1on con- ~n tJ
'
· ¡ "
l centro del pape e &gt;
.
,
.1
ad vc1t1re1s a an 1
1
,, d·111ero más dinero unos para
cm,t'
. i1..n e . ,
d d á éstas se venficara una ues·
,
. '
,
fi ,r urgent e Par:t' que e:; en v1enar la fonda
l!a ves, .v n prox1~~ ndo un e o
,
y salir de aqm.....
carg.t eléctric:t v1s1blr.
b t~car J_e~quite, otrosbpar~ ~~! J· 11rJine; un fogonazr¡ brilla .. "
y en mect10 de las som ras e ~

por

..1;

.........,,...ººª~

~ª~

•

'"r. l.)a ote C u ss,.

Caballeros Italianos que se han dirigido al

~r Marin Ca l vir« ' ·

'

·

. istro de Oobern:tlóo, á nombre
Mm 12 de octubre. aniversario del

.
,ea {eclurufo
de la Colonia ltal1anll.
pId!&lt;n do C.rlstóbat
Colón .~or
descobrlmlento de América por

?

~
A 1 t&gt;e1·to l\11 ontuo ,~i .
' r .
ó! O
Congreso
día de llet1a oador.tl el PI x m
1
e

.

,

DE LUZ.

RAYO

CESOEN AS EV ANGELIOAS)

Porr Reynés monlaurr.

(CONTIN UA.}

Lev1tntábase ante t-lla la formidable fortaleza compuesta, de cuar
:des, palacios y torres. La~ habitaciones que ocupaba el gobernad,,r romano dnr,nto sus e rtas estamias en Jeru,alt-n, caían jui:;t·1111ent~ frentt&lt; 1 l lu!lar q11·· ella rcupr~ba. A la sazón Yivía allí Pilat,lS, pues s, .Jí,, i defec1ibl-mc1 ,t~ r·resentarse en la Ciudad Santa
, ara las grandes festividad,s, :t c, usn. de las numerosM s sediciones
,¡ue P,talluban entre las rnormcs m11chcrlumbrts de má s de un millón de h•,mbres que solían concurrirá ellas. El pal~cio era matiz,; una galería formada d1c: arcPs, e rr'a ú lo largo de los piso.&gt;, t:-n
fi&lt;rura de balcón. No se notab I en él
~iñaJ alguna de vida: estaba cerr.1do
v rnmbrío.
· Los clamores ernn inc1·santes y se
, ían ahora muy distintamente, cual
~i fueran estallidos de rPlámpago:
11¡ Crucificadle !» «j Crucificad le !i&gt;, gri trtba furioso aquel pueblo de hienas.
,\lgunas mujeres, con su nativa bajeza
&lt;le orientnl s degradadas, refo.n estúpidamente entrt:i sí; H~nán y KHifá~
inir~ ban á una y á 01ra ¡ ·arte &lt;'Ori
aire arrogante y ~atisft'cho, enviando
á·todos lados sus emisarios. Cua11cl,,
ést ·s se a.cercaban á a lgún' grupo que
se mostraba al parecer men,&gt;s entus,ast·,, 11uevos y más prolong_ados gritos
&lt;le ¡muera! atronaban lo, mres. Aqu ellas almas v,les y despreciablt&gt;" estaban á disposici6n de cun.lquiera. pnra
:1sesinar. Surnna 1·ensaba para sí:
"i Dio, nos ha abandonad .. !»
De imrrovirn. unn. de las grandes
puertas de la galería del I rimer piso
,e abri6 bruscamente de par en par,
y apareció Pilatos ante la balaustrada. Era de peq mfia estn tura de color
moreno y con el cabello corto, recortado en forma de semicírculo, según
la moda rom·ana. Cubría sus hombros una magnífica toga, ele graciosos
pliegues, bordeada de púrpura. Contempl6 con iiire de profundo cansancio y fastidio aquella especie de motín, midiendo de arriba á bajo con
su mirada despecti va á aqiH·lla muchedumbre delirante, que enmudeció
de repente al cfüisarle. Con \"Oz áspera dijo entonces Pila.tos:
11He aqu í que os lo ~aco fuer.1, para
c¡ue conozcái, qut: yo llO h~llo e 11 él
•lrlit • ningn110."
No había nombrndo {t nadie ni había nece,idad alguna de hacer
lo, puesto C]ll" d~srlc hacía largo rato sostenía un duelo encarnizacl11 1·on :.quclla bestia humana, cuya !&gt;resa que1:ía arrancarle de entre b f: ga ,ral-'. ,,¡ Di os 11,ío! ¡ Dios mío, murmuraba Susana, libradIrle de tale, nngusti;is. ,&gt;
A una. ~cn,,l de Pilato:::, prodújose tras él un ligero movimiento,
Y. los lic:o res co 11 ])HSO acelrrado Je prernntaron á Jesús, que iiparec1ó so'o b ,j, la :ircacb central.
¡Jesús! :--í. era realmente El!. los horrorosos suplicios de nquclla noche le hab;,,n destigurado: pero era Jesús mismo, aquel dulCf proft:ta ... ... Llevaba, cubiertas las espaldas con una clámide de
P.~rpura; su cuerpo se estremecía á causa del suplicio de la fL1gelanon, y cada uno de rns pasos depba una huella &lt;l&lt;&gt; sangre impresa
en el ¡.,avimento &lt;le mármol. Ceñ ía su frente una corona de espinas
Y. s~ deslizaba lentamente po~ entre los cabellos y á lo largo de su
&lt;l1v1no rostro, grue!as gotas de sangre. Levantó sus manos atadas
esforzándose por enjuga¡: J~ ~fl.ngre y las lágrimas que le cegaban;

Ttr&amp;d. del P. úaime Pons.

s

tJ

dejando caer sus brazos con resignación inefable. A pesar de ha ll;ir11;agullado de pies á cabeza: y cubierto de ignominias, brillal,a
en El la indecible hermosura del Cristo, y todo s u sér, anegaclp en
un mar de dolores, reYebba una mnjes1ad divbH ..... .
El alma de Susana Fe habfa refogia·~o toda entera en la prolon.
gada. mirada con que fij ó sus ojos tn El. Había ella c• ,ntemplado
á Jt sús gloriosn, 1,icna venturado, triunfador, arrojando á manos
llenas la espléndida eflorescencia del mifagro: habíale visto nobl...,
grande, m it:t· rios, , y 1:-ublime, aclamado e ,n delirio por la muche·
dumbre, entre c:ínticos y bendiciones
de gloiia. Y, ¡aun entonces!·...... ..
Aquel hombre desgam,do, insultado
y saturado de oprobios, comerva ha
todavía impresos en su mirada mo,i·
hunda todo.:1 los misteiios del más idJá.
Aquf'l hombre, abrumado bajo los fu.
ribundos grito3 de muerte. que al pa·
recer martirizaban su coraz6n mucho
más aún que su mismo cuerpo, dorninaba desrle una altura i11conme11rnra. ble aquella jauría de finas que aulla·
ha á sus pies. ¿En qué pensab&amp;. entonces sumido en tan profundl) silrncio? ¿.Qué fnerza mistniMa le mantenía en aquella act 1tud tranquila. paciente y duldsi,n ', f'in rJ menor as111110 de arr, ·gancia r,i desdén, viéndo~c
renega.dn dt: todo un pueblo. cu l,ie, to
Ü·· in,ultos por aquellos mismos :t
quienes amab .? De~concertada S11f'a11a ante nquel enigma, 1amella indo,.
ci frn ble. em pezó á murmurar é11 rnz
1,:ija y c?,~_tono suplicante: ¿l'or qué
no I um11·a1s sus OJos, vos que al,rísteis los dtl ciego de nacmiento?
O bien, ¿p(ll' qué no les aturáis y confundí ~, vos que rerncitásteis á Lázaro?
Una señal, dadnos una señal que nos
conv ... nza de que Dios no os ha abando nado. . Después ya podréis morir
en p11z, s1 no qUtda otro recurso, pero
no con esta muerl e tan ignominiosa
y e11tre la rechifla de ern pnpula~
Ee

l~ l

din .. . . . . ,&gt;

LJn grito formidable atronó de nuero los aires : ¡Quita! ¡Quítale de er. rneclio! ¡ Crucíficale pronto!»
Díc, les Pilatos con manifies:as rn
fíales de disgusto y dPsprecio:
"¿. \ rn( stro rey tengo y he ele crucificar?))
Y Jos pontífices y sacen.lotes. e~c1:ibas y fariseos, juntamt'.nte co n
t oda la hez del pueblo, en el p:1r11x1smo de sn furor y rabia aullaron como fi eras salvajes:
'
,qCrucifícale! ¡Crucifícale! ¡No querernos más rey que el Cés:1r. ,&gt;
J esús crnó un momento los oj, s, rol viendo á abrirlos con inefa1,le ex presión de resignada, tf:n,ur,1. Tal vez, con Ht dulce mirada
buscaba un c0razón 11 migo, en medio de :1quella muchedumbre fu.
ri osa. C"n tra Él. Quiz{t, con su cicnda in fi. ni1 11, contHba á todos los
que de sigl,1 en siglo se postrarían ante Él para adorarle con aquel
jirón de púrpura y teni endo en sus manns un cetro de caña .....
8u~a11a cayó de rodillas completamente desfallecida, y diciendo:
&lt;,¡Oh Maestro mío! Sí; os recorn zco por mi Maestro ¡hoy más
que nunca!,,
Pilatos dijo con frialdad calculada:
(fVe&lt;l aquí al hombre; tomadle a llá vosotros y crucificadle, que
yo no hallo en Él crimen alguno .. ... . »

( Continuará).

�-478SECCJON DEL

Cortés. -3. Misa insurgente en el Monte de los Cruce2, por Félix

CENTENARIO

Astalt\S
l'Anmt\mi\rat1·nas
·."\1\.~ la Tll""""n""tt"'l~a·
Y
\ \.Y
\. Y
V
,.\t'\ \1\ \.
P MAGNIFICA OPORTU NlDAD PAR A NUESTROS LECTORES

a\

l

EJ

En esto3 instantes en que la República entera se apresta á celebrar el Ejército de las Tres Garantías, por Ant on}~ Cortés. .
.,
uno de los acontecimientos más trascendentale; de la historia del
Las tarjetas 1-stan impresas en cartulina fims1ma Yla ewmc10n es
N?"º Mu";d? ,el centenario de la independencia de México, el mnvi- de lo mejor hecho hasta hoy en mrj,ta post al. A1 sabe~~?,otros que
miento pohtico de
la ed1c10n era muy
Dolores, en el cual
, / ~ t\i· :·\:, ,:l16.,
limita~a y com~-~ ~~·!if(",
pren d ie ~1d? qu.e
habia de·iniciarse
1dado el md1scubla obra prodigiosa
! .'f.A ~ i • ".~'&lt;
""
~ ~ ~' • "' t
·1
l
, .
de transformación
,
._,,,, 1 ·: ~.; .,11 •
u e va or art1snco
de esta vasta ex·
"
'':j4,,.". "'- •
de ~sta t'er.e, lo
1
¡r~a
.bello ele su comtensión del se p )
tentri6n america ·
posici6n, su exac·
no, nuestros lectoti1 u&lt;l rigurosares han de ycr con
mente históric, y
agrado la noticia
la oportunidad de
del conwnio espela actual re'ebracial que, en pro·
ci6n del Centenavecho de ellos, he
rio, estas t.:i, jetas
mos celebrado con
a'lcanza ria n un a
los e ditor es de
clemand;t
inmen·
sa,
11os apresura·
mos á a d qui r i r
un·as primoro as
una p ar ti d a de
tarjetas postales.
ellas para ponerlas
Un grupo de los
á d1sposici6n de
mejo!e; ar tistas
nuestros lectore,i.
mexicanos co n·
Gracias á la fineza
tempo'ráneo·, se·
de los editores,
cundando la idea
nue,tro:1 buenos
de uno de ellos enamigos: Buznego y
tre los más cultos
C\ podemos ofrey av¡¡nza&lt;los, com- ,
€1 €1ér.ito Insurgente oye mtsa en ti monte de las emes, el 30 dt Octultrt de 1810, momentos antes de romper
cerlas en las si·
pu si er on ocho
sus taegos soltre los realistas
guientes condicio·
cuadros diferen ·
nes: Cada eolecci6n vendida en nuestra Administración ... ...$ O 80
tes, relativos to·
,,
,, enviada á cualquierlugar, franco de porte. O 90
do:1 á la Independencia, y mandaron hacer de ellos otras tantas
tarjetas postales á colores, á una de las más afamadas casas especiaNo se venderán tarjetas sueltas.
Nuestros agentes en la República y en el extranjero podrán ha·
liastas de Zurich, Suiza.
Como antes decimos, ocho rnn los cuadros, tres de los cuales es- qernos pedidos al por mayor, en cuyo caso les haremos un des·
tán :reproducidos en los grabados de esta página. Los asuntos re· cuento en relaci6n con la cuantía de aquél.
Todo pedido debe venir acompañado de su imp0rle y s6lo -así
presentados son los siguientes:
l. Proclamaci6n de la Independencia en Dolores, por Adrián
los atenderemos.
Unzueta, -2. Toma de la Alh6ñdiga de Granaditas, por Antonio

·t

l

Parra.
-4. Aprehensión
de Allende,
por Ad1ián
Unzueta.-5. ]\fo.
relos rompe
el sitio de Cuautla,
por Daniel
del Vafü,.-6.
perdón
,o, por
del Valle.
7. G_uer,ero
el mdul
to dedesuBra
padre,
porDaniel
Félix Parra.
-8- Iturb1de
entrarechsz~
en .Mex1co
con

,·"

":

¿QUE RAZA DOMINA.EN EL MUNDO?°

.
más ó, menos volunt:iriamentn
t'd
· '
", viven
someI os a e.;ta. raza; de modo que las indí enas
Tanto se ~a hablado de la supremacía &lt;le de América se consideran. en a uella ,g .
erioca,
los anglo-~a¡ones y de la decadencia de los como e:;pañolefl los de la. I a· q
'
n rn. como francepueblos latmos, que no puede menos de ser ses o, portugueEes,
etc. A partir
,fo~ 1700, iJO:-i~
•
rnglesfs comienzan Fil marcha
prrgreE-ivn.. fu~
colonias americanas se hacen
m~s extensaR y
ma&lt;, robladnfl,
ha sta J11-g~r a¡
Px1remo de po5 MILLONfS
&lt;lf'_r formar por sí
21 MILLONES
rn1smoR un nuede
habitat1tes
de l¡abi~a 17 t-e.!i
vo pueblo anglo10 MILLONES
1 187 500
sajón, S1776);
~ f¡abit.\ryte.s
f 700
k,lol'I) c14adr
k, Ion¡ C.t..(adr
once ancis más
775 000
k;[Oll)t~dr
tarde, se estableLATiNOS.
ALlMANES
cen, en Australia
los p r i m e r o s
squatters; á fines
LAS CUATRO RAZAS PRINCIPALES .rn 1400.
del ~iglo, la colo-

ººº

ESLAVOS

ireresante un estudio comparativo ligero al
ª 1ancde de ~odo~, de la situación en que é;tas
Y ~s emas razas del mundo
·
ocCidental se han encontrado en
el tr~nscurso de m~dio millar
de anos.

Cabo pa sa al poder de I ; t nia hol~ndesadel
tenida algún tiemrio , ~g a erra, y e~ta, mant
a raya por unos cuantos

kilómetros
cuadraclofl
m1·entrºs
l
J
•
,
•
"' que oQ a ng o-saJones sumaban 96 mill one"" &lt;IP ~,
~ h n, ere~
r~anos i;o bre un territorio ele 20 875 Ül O k'
J~~iet.ros. L11 ra z~. e.~lava er; la t~rc:;a en t;:
:rut"r1o ( 1_7.750.000 kil ómetro!:\) y la. últ'
, u.na
en población (35 millone~) , 1
contaba' con 54 rrn·¡¡ oneR ue
~ 'alma"
.) ª germanica
tensi6n de 2. (;25.. 000 kilóm e t rOF.•.'E.Ytntre
una rxlas
cuatro razas rlommaban y11 en más d J .
tad de la superficie del 1'o bo ' e a m1quintos de su población. g
' y en los &lt;los

de~~~~~ :1n1t~nlce3 l?s ardigllo-¡:ajones no ,e han
' camino e a exµa ,;'
.
n,.on nacional. Los Estados U .d
.d
ni os, rnbre todo h
s1 o como la bola de nieve· aparte d ¡' an
r~~ta de. México, han suprimido la ~o:i~u~
c10n latma de la América del Norte L I a
g~eses, en tanto, han sometido á 8 ~ · ~s n~1ª los va~tos territorios al norte de ~~n u~n,s~~ col?r~1zado la. Australia, han exten~iJ~
. om1mo en Asrn, han fundado nue .
penos
en Africa· En
.
" 1850
' l a raza anvos
] imJO na oc u raba 28. J 25. 000 k'l'
g o· sacios; veinticinco años desp~é~m~~:~s cbuadra30. 500.000.
,
pa a ......
na~; ~:~e~~1:
,

;;:so es-~ºimposible
encontrar
sea el aumento de

1

pobl~c1on de los eslavo!!, que
en cmcuenta años subió de
66 á 85 .millones. Los latinos
en el. mismo lapso de tien o'
percl1eron 25 .000. 000 kil6~e~
tros d~ extensión, y adquirieron mio 250. 000. En 1875
los eslavos! h¡ibían llegado Íl
19. 750.000 kilómetros y lo
alemanes á 2.875.QOO.'
s
Al terminar el siglo XIX
In~ an.glo-sajones sumaba~
470 m1.llones de almas, casi
un tercio de la población total del. globo. Las otras tres
ra~as Juntas no le excedían
mas que en 55 millonef'. y de
entonces acá, en diez año¡:,
aguellos han aumentado má~
~un i hoy, ingleEes y yanqui~
JU~: os dominan rnbre 487
rn1 l.ones de personaf', y oe11:

Al inaugurarse el siglo X v ,·
la .raza anglosajona no había
salido de sus islas. Ocupaha
flp~nas un territorio de 312. 500
k1lometros cuadrados, y con:ba con unos cuatro !millones
e ~!~as. En cambio, las expediciones Y conquistas portu4 87 MILLONES
guesas en las costas de Africa
2.5~ MILLONES
el di:scubrimiento del Nuev~
d.e hab, tan te,
dt tiab1ta0tes
140 MI LLO NES
fundo ~o~ los españoles. y el
((¡¡, t¡a.b1YJ)te.s
~9.52.:'.;
000
¡
37
375
000
mosQ, v1aJe de Vasco de @ama
1
12
62.5.000
kdon¡ C~cidr
1 •
que aorió una ruta marítima
kilorrJ u «1dr
1&lt;Ml1).c1,¡¿df.
1351,lltLO
d" ~abila?llt
para,Jas Indias Orientales, dieANCL 0- SAJONES. '·
S.B76.ooo
LA TI NOS
ESLAVOS
~on ª l~ .raza latina el dominio
l&lt;il. tLl.lAr.
AlFMANES
e ~menea y de los mares. Espana, Portugal Y, en último luFrancia, poseían casi todo
l AS CCATRO RAZAS }'HINCIP.HES E:N 1800.
. uevo Mundo y las Indias
1
Orientales Ingl t
. kilómetios cuaJ~: do~ercpa &lt;!e fO millones dt&gt;
blecimi .
a erra so, 1o tenía algu nos esta- f:an?eses olvida.dot- de su gobierno ,
s1qmera
po,
)
c¡uc
111
"
01 triste que nos paDe las ent?s en N.uev~ I?glatnra y Virginia.
única nac1one~ germamcas, Holanda era la &lt;lían entennizacit;e mamfestaba_iilgún hum0r de colo- der.se entre
cedía ' y ,en cuanto a lus esclavo~, Polonia eilos, hízoEe
estos pocobla poco su prirna cia á Rfüi&lt;1 pero rletinitivnmen
pnea os au. n no poseian
, nada ' fu era te d uefia de la
de Euro
travé~ d PI URr~a no empez6 á avanzar á India.
Grande e ra asta el r1:inado de Pedro el
Cuando cogran .d pr~ como de por sí tenía yt una menzó el siglo
ron ve pe~ c1e, ~n 1700 los e-clavo~ pudie- XIX, la raza
lospuebl: lf~.ed1atamen te á continuación de latina. era tokilómetr s a mos. Estosocupaban20. 126.000 davía la pri.65 MILLONES
La raza os.cu,a~rados, y aquellos 14 900.000. mera en terri.
% MILLONE.'S
te. En
poseía2.750.COO wlamen- torio, pero en
de '7c1b1 ta gtl!.5
de 1-)ab,t.ir¡tq,s
35 MILtONE:ganaron uªº o á la pohlacióu, lot; alemanes poblaci6n~uede l¡,bitaiJ~5
21.875 000
cían 41 -~ pue.sto. A la raza latina perten11- daba ya la se28
625.000
17
750 óOO
kilo"). &lt;.1.&lt;c1dr
lllillonesm; 1one~ &lt;le al01as; á la alemana 28 gunda. Conk,ton¡.c.14.\M
kdol1).
CLWdl'.
~4,MlllOkr.i
nes . ' 4 millones á la eslava y 9 millo- taba, en efec- ANGLO-~AJONE.S
dt lµ~it.irylO',
ESLA110S.
' ni uno más, á 1a ang 1O-SaJona
.
i ..62.5.000
to; 65millones
k,l.wadr.·
Pero tén
A!fMANCS,
J)oblació
gas~ presente que estas· cifras de de a 1 ma s y
de la
n~ solo comprenden los individuos una i-u perficiPª, ~mo todos los séres humanos que rle 28. 626. 000
LAS CUA'rRO RAZA S PRINCIPALES EN LA AC'l'UALIDAD.
.

\i

1

:fi

!:un/mea

€1 tura D. m19ue1 1;1oa190 l)rotlama ta lndeptndencla nacional en Dolom, á Ja ma~
drugada dtl 16 dt $el)tlem1'n dt l&amp;lo, no o1'stante que .no tenia terminados aun
tos l)Hparattuos
la reuotucl6n.

"ª'ª

6ral. D. J1911stin de lturbtde, al trente dtl 1jército de las tm 6arantias, entra tri••·
lalmentt tn ta ciudad dt mtxtco, el 17 de $tl)titm1'rt dt is11, consumando así
la lndependtncla nactoul.

LA TINOS

rat

'

'

l
/,

.

�SALIDAS FUNERALES.
La fuerza de la costumbre.
Gede6n, que ha abierto una fotografía es
_llamado para retratar á un mnerto.
'
Prepara su máquina, y cuando todo eftá á
punto, excl.ama:
- ¡No se mueva usted!

rezca, el contraste que con estas cifras ofrece
la decadencia de los pueblos latinos es poco
halagüeño. Italia, por lo que á colonias toca,
no ha pasado de la segunda fila; la historia
de las que fueron españolas es demasiado
bien conocida; Portugal no ha perdido las
suyas s6lo por las querellas que ·mcitaría el
reparto de los despojoi!; y en cuanto á Francia, si bien posee aún vastos territorios, no
e3 más hábil para conservarlos y sacar partido de ellos.
No podemos, pues, acusar de orgullosos á

***

Decía. un comerciante á un conocido suyo,
bastante tronado:
-Esto efl insufrible, los negocios están paralízados y no se vende nada.
-¿C6mo que no se vende nada? No hace
aún dos horas que yo he vendido ...... migabán.

'***

Ante el juez:
-¿Cuál es su profesi6n de usted?
-Invent0r.
¿Y qué ha inventado usted?
-Ha¡;ta ahora, nada; pero busco ......

***

--¿Son frescos estos besugos?
--¡ Vaya! Sí señor.
-Paiµe que tienen el ojo triste.
- ¡Rediez! ¿Hay algún difunto que lo tenga alegre?
-Desengáñese usted, como Gona:i no hay hoy
ningún torero. ¡ Esas larga~! .. . .
Ln prensa ai día siguiente: "Ayer celebraron una
importantísim:i conferencia dos significados persom.:
jes políticos. Guárdase gran reserva sobre lo que en
ella se trnt6; pero por noticias que han llegado hasta
nosotros podemos asegurar que .... etc."

-La señorita tiene visita, y no podrá recibir
á usted.

-Esperaré que termine.
-Es que tardarán en marcharse mucho tiem·
po.-No importa, aguarJaré. ¡ He venido porque
no había donde matar el tiempo!

Aviso al público

El domingo 17 de Julio por la mañana
se inaugur6 la ñueva línea de tranvías eléc1ri·
cos al lago de Xochimilco.
Por la tarde de ese mismo día, quedó el
los profetas inglesi&gt;s que i.,retenden que antes servicio establecido á disposic:ón del púde un siglo toda Asia meridional, toda Ocea- blico.
nía y cabi toda Africa serán anglo-eajonas, y
De~de la 1 p. m. los carros hicinon viaque un siglo ruáfl tarde, la cifra de la pobla- jes tan á menudo como lo reque1fa el tráfico.
ci6n anglo-sajona excederá á la población ac·
Precio del pasaje: 40 centavos.
tual del mulllio entero, porque ca:si todo el
(.ornp"'ñín de TrnnvÍQS de Méxir:o, S. A.
mundo de Pntouce:, ser~ suyo.

====§§'§§§§§§'§§§§§~§§§§§:,00000·§§§§§§§§§§§§§§§=?==

¿QUIÉN FUÉEL PADRE DE LÓS····?
-Restitutito,-pregunt6le afu bleme1,te
el
interfecto,-¿qué e::; iela?
Era dun Rest:tuto Pérez, el hombre más
-Isla?
...... isla? ......
amante de su fam i I ia que puede conocerse;
-Sí,
hombre,
isla!
,
pero si era muy bondadoso de coraz6n, era
Pausa, en la locuacidad y talento del
rematadamente corto de alcance;:.
chico.
Parecía., por otra parte que la naturale-Mira, isla es una porci6n de tierra ro·
za, odiándole desde d nacer, se había. comdeada
de mar por todas partes; de :nodo
placido en ¡;umar en él to las las fealdad(:'S
que ei te digo: á la porci6n de tierra rodea·
y defectos físicos habidos y por habn. Se
da de mar, ¿c6mo se llama, qué contesta·
casó p0r casuR.lidad, con otro ejemplar tan
rás?
feo como él, y de esta «conjunci6n» dP. gen- ............... ..............................
te horribla nacieron tres retoñof', fe0s á
···········
··· ··· ······ ············· ····· · ········
cual más. El mayor, Restitutito, era el más
····
·················
·········· ···················
ingeniosillo de todos, y su padre alelado,
- Hombre, es lo mismo que ~i te preveía que si i:e le parecía en lo ffaico, no suguntara: ¿,quién e3 el padre de lo, bijns
cedía. lo mismo P.n lo intelectual, pues eran
del señor Pérez?
tmtas y tantas la'&gt; agudezas que al niño se
Lev:mt6se don RPr;:titnto con grare 'ad,
i
le ocurrían, que túvole siempre temeroso
y dirigiéndo,:P. al inter¡,el:mtfl le elijo: ,
de una locura á priori, efecto del asombro- No le pregunte ust ecl ern, porque el pobrecito no ha co11ucido a
so talento de aquel hijo.
Creci6 y estudi6 Restitutito con gran provecho al decir de su padre. su abu(:'10.
•
Cuantos amigos entraban en la casa del señor de Pérez, habían de so¡¡¡¡¡ ... ... !!!!!
1u~ter por sí mismos á Restitutito, á un exámen de su&amp; conocimiento~.
'.felón rá¡,i,lo.
R GIMl.:N E7, FRONTOK
- Vamos á ver, Rtstitutito, conteeta á e"te ~eñor,- díjole su pa,1re en cierta ocasi6n.

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>AÑO

MÉXICO, DoMINuO 3l

X.

DE

J uuo DE 1910.

NuM. 31.

ARTISTAS MEXICANOS.

/

~J' .

"

!

l.
\

.,

4 •

EL PINTOR O ALFREDO RAMOS
MARTINEZ,
.
. '

quien de regreso de Europa, prepara.una exhibición de sus obras.
(Fotografía de EL TIEMPO ILUSTRADO, tomada en el estudio del artista, quien aparece trabajando en un retrato del joven Jorge Berriozábal;
nieto del general republicano de ese apellido.)

'

�~ET~ATOS VA~IOS

Se ob~erva ya algún cambio en nuestra atmósfera.
Ya lae nubes comienzan á retozar, chocando unas c0n otras
y despidiendo el flamígero rayo. A veces como-virutadas por
lo que ven abajo de ella~ arrojan pedruzcos albo i, como para
indicarnos que la falta de pureza en las costumbras, merece
verdaderas lapidaciones.
.
Una granizada es sumamente poética, sobre todo bn el campo. En las grandes capitales como la nuestra, también encierra cierta poesía. La formación del granizo en las nubes todavía se explica por meras hipótesis; pero álos que observan ese
fenómeno poco les importa la teoría científica. Solamente lo
observan y admiran la omnipotencia divina.
El domingo nuestras calles se vieron invadidas por ese meteoro y hubo con ese motivo bastante alborozo, pues aunque
su presentación ofrece graves inconvenlentes, siquiera por salir de la monotonía, tiene algunos atractivos.
Los chicuelos toman á puñados el granizo y lo degluten como el más sabroso alimento; los pobres en esos días hacen
nieve! Un poco de azúcar y dos ó tres limones bastan para
que el frigorífero granizo les proporcione una bebida que muchas veces no pueden probar, no obstante la baratura del hie·
lo artificial. Y n0 es tanto el encanto de paladear la nieve, sino
el reunirse en un hogar, aunque pobre á conversar, después
de haberla confeccionado con gran trabajo, primero recogiendo el granizo y deRpués sirviéndose de aparatos que hacen la
confección más difícil, pero más entretenida.

***

Después del triunfo el regocijo y este regocijo, manifestado
con fiestas.
Es lo más natural del mundo.
' Los sonorenses partidarios de la candidatura del Sr. D.
Ramón Curral para Vicepresidente de la República, lo obse·
quiaron con un banquete en el salón principal del restaurant
de Chapultepec.
.
Ese salón fué muy bien adornado, asi como la mesa en que
se Rirvió el banquete.
Como de costumbre, en esta claae de fiestas, hubo brfndis,
la mayor parte significativos.
El señor don Angel Almada habló del triunfo obtenido en
la&amp; elecciones .Y de la parte que en él correspondió á la colonia
son orense.
Contestó el señor Corral en frases sencillas, manifestando
su agradecimiento por las distinciones de que era objtto.
Propuso el señor don Eduardo Baz la formación de un cen·
tro ~onorense.
En esta fiesta, aunque tuvo un carácter político, no reinó
la seriedad exagerada.
Después de los brindis hubo amena charla, en la cual se
recordaron los distintos episodios de la historia mejicana, se
refirieron anécdotas curiosas y se habló mucho del Estado de
Sonora, procurando todos que su porvenir sea brillante.
Cetca del obscurecer terminó esta agradable reunión.

***

ccNo sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha. »

***

Acordó el Club Hípico Militar cel ebrar la torna de po,e,ión
de la Nueva Mesa Directiva, cuya elección sti eftctuó última·
mente.
Las familias de los socios fueron invitadas á un pai,;eo cam pestre.
Se pasó un día alegre.
L'&gt;s excursionistas tomaron los trenes especiales que partieron frente al Palacio Nacional y llegado que hubieron á Xochimilco se embarcaron en trajineras.
En todos los semblantes se retrataba el contento, y duran·
te la travesía de Xochimilco á Nativitas, nadie temió un naufragio.
¡¡Todos contentos y satisfechos nadie se fijaba en que aque·
llas barcas se balanceaban á impulso de un viento que µodfa
sumergir en las profundidades de ese canal tantas vidaE?, tautos séres dignos!!
Las trajineras no iban como las carabelas de Colón á descubrir un nuevo mundo. Caminaban guiadas por Jo¡;, rr.meros, á un lugar de recreo, á un lugar de esparcimiento, y en
ese lugar se gozó ampliamente.
Se sirvió una suculenta comida; la Banda del Estad o nlayo r lanzó sus alegres notas, pasando después los invitado,.; á
la caseta construida por la Junta de Provisión de Agua".
Ahí se efectuó la toma de posesión de .la nueva Met:a Di·
rectiva.
El viaje de regreso se hizo en lanchas de gasolina hasta Ix.·
tacalco, lugar en que se tomaron trenes especiales con dirt'C·
ción á e;;ta capital.

Próximamentt se unirán m matrimonio tn
esta..capital, la seño1Ita
€lisa BAZ Dudaud y d
señor don 'francisco
Jlrmida. tos noolos
per:enmn á familias
distinBuidas de la so·
ciedad metropolitana.

***

I'
1

El arte pictórico en l\Iéxico ha contado con buenos rt'¡ire·
sentantes de él.
Nuestra ,Escuela de Bellas Artes ha contado con alumnos
que perfeccionándose en el extranjero han revelado despué~
bUR a¡.,titudes.
Próximamente nuestro compatriota, señor Alfredo R1moi- ,i1'
Martíoez, hará una exposición de sus cuadros en la e~cut::la ,,
;1
antr.R dicha.
Este artista hizo sus primeros estudios en México. Déspué', 'I
sin subvención del Gobierno estudió en Europa y, última· 1
mente viajó para completar sus estudios en ParÍll, protegillo
por Nuestro Supremo Gobierno.
Se hacen grandes elogios de sus cuadros y los pintores es·
peran con ansia contemplar sus obras.
En México no es de gran porvenir este arte; pero á veces es
estimado cuando es una. notabilidad quien la represent a.
Que el sefíor Ramos Martínez no solamente sea admirado,
sino que obtenga una compensación á sus trabajos son nues·
tros deseos.

Continúan'fas damas mexicanas moEtrando, como siempre,
su precioso corazón, su caridad inextinguible.
·1
Las.señoras que pertenecen á las Conferencias de San Vi- 1
cente de Piml, en TJalpan, con motivo de la festividad que se
celebró en honra de su santo patrono cumplieron con la t'3r·
nisima obra de misericordia ccvestir al desnudo)), obsequiando á cerca dii docientos niños pobres con trajecitos.
Por la tarde fueron obsequiados con tamales, atole de leche
1
y dulce.
¡Ah! Esas obras de caridad, que se' hacen sin ostentacción
son verdaderamente conmovedoras.
¡Cuanto será el mérito que encierran que el mismo Jesucristo al anunciar la entrada de un bienaventurado al Cielo,
expresa las frases de amor con que será recibido.
«Entra ... ... porque tuve ham hre y me diste de comer, tuve
sed y me diste d~ bebe~, estuve enfermo y me visitaste, estudesnudo y q¡e vestístei, ......
¿Podrá haber algo . más 'sublime que la caridad? ¿Podrá
compararse á la filantropía?
¡Dios bendiga á esas damae honorables! ¡Ellas no quieren
que sus nombres sean dados á la publicidad!

Nos ha tocado en estas notas hablar del arte arte de tod
clai;es, pueE? ['.ábese demasiado que hay bellas a~tes artes nªs
rale!l, artes mecánicas y también artes bárbaras ,
I eEntre, las primeras una de las que descuella e~ sin dud I
fotograf1a.
.
a a
i.Tener á la v_ista el retrato de una persona desaparecida con
qmen en otro tiempo hablamos, á quien quisimos á
.
amamos ; recordar su fisonomía con todos sus detall~s qbm,en
var su mirada
' o serto. ' que aunque fi'Ja, parece que va á presentar
dos los. matices de los cambios que tuvo en la vida refl.e'anc1
!ªs p~s10nes que la diri~ie!an; contemplar un pais~je ris~eña°
?:ª, o del natural} pa!saJe que nos recuerda:algún lugar que~
r1 o o a1guna de las mas bellas obras del Criador des ierta
en nue~tras almas saludables pensamientos!..... . '
p
Pubhca~os hoy entre nuestras ilustraciones, dos grabados
rep,roducc1on de dos e.studios fotográficos del lago de Pátzcua~
ro a las horas del crepúsculo.
Estos estudios son originales del jefe ele nuestro taller de

El CRONISTA.
~~~

LA.. P U ERTA DEL CJe:L.O

Es angosta y baja.
Por ella se deslizan suavemente y sin ruido:
Los humildes, porque son pequeño~.
Los pobr~s, porque nada tienen.
Los obedientes, porque se bajan.
Los corazones P_Uros, porque á nada están sujetos.
l~~~! palcient_tes, porque los . pequeños sufrimiento,; &lt;le
1as as 1enen como achicada 8. - (S. )
=====§~§§~ ~~§§,~=00000~~~~~~~~===

tot~s

Artistas mexicanas que regresan.

**
*
Arte de otro estilo: la aviación.
El señor don Miguel Lebrija está verdaderamente de &lt;les·
gracia.
.
Ansioso de cernerse por los aires y contemplarse cual un
nuevo Ji~olo, dominador de los vientos, ha hecho ensayo tra~
ensayo y cuando ya esperaba obtener el fruto &lt;le i;us afaneE&gt;,
un fracaso Jo ha d,=tenido en sus artísticos vuelns.
Por causas que todavía no se pueden explicar t-ati~factoria·
mente, el hecho es que una vez ascendido el aeroplano, des·
cendió rápidamente, arrastrando en su caída al aviador.
Esta caída foé más bien aparatoi-a, pue~ Lebrija sufrió contusiones que nt&gt; son de gravedad.
Los aviadores tienen dertos puntos de contacto con los to·
rero~.
Sufren ésto:;; una cogida, tienen los médicos nec~sidad de
coserles las entrafü1P, ligarlei: las arterias, cloroformarl os y al
terminar la operación, al volver en sí, en vez de maldecir In.
carrera que han elegido, la primera pregunta que hacen es:
- -¡Doctor! ¿Cuándo podré volverá torear?
Los aviadores cuando E'ufren un descalahro dicen:
-¡He de dominar este p~j,n o rebelde, annque me despeda·
ce la crisma.

f~:gr_fJa, el j_oven Y i:iodesto artista Antonio Carrillo que ha
o em o vanos prem10s en su artística carrera
'
d No los publicamos simplemente por estimul.arlo sino á fin
te qu; nuest~os 1~,cto!es aprecien nuestro empeño ~or presen. ar ets a pubbcac10n a la altura que siempre nos hemos propues o mantenerla.

Stftorlta 3uana 111vam de la euadra.
"lflll""'Tfll""1JJ!l"""1Jlll"'1fll1T'"1l]11~

Procedentes de Europa, á donde fueron
con. el fin d~ ampliar y robustecer su educac1?n musical, iniciada empeñosamente
~&lt;1u.1, han vuelto á los patrios Jans las ,;enontas Juana Alvarez de la Cuadra y E~¡wranza Montero del Collado.
~ uestras ~li.stifiguidas compatriotas de8 pues de re_c1bu con toda dedicación las regla ~e~ta~ias ensefíanzas de los conservatul'los 1tahanos, formaron parte de diver~a~ compañías de ópera, y recorrieron
cosechan?º. laureles, los teatros &lt;le eE';~
11nra artls~1c~ por ~x?elencia, que fu é cu na de R~ss101, BelhmyVerdi. En más de
una ocasión nos hicimos eco en las pági11:~1-1 de ccEL TIEMPO lLUSTRADoi,, de los
t r1 unfos que en Italia lograban las señoriAlvarez de la Cuadra y Montero del Colla·
do .Y reprod~jimos las crónicas y las crític·.a,; lauda tor1ai, en que la prensa especiah~ta se ocupaba de ellas.
Con mo~ivo de su regreso, varios amigos. y admiradores de estas distinguidas
armtas preparan en su honor un concierto de bienvenida, el cual habrá de verificarse en el Teatro del Conservatorio Nacional de Música del que fueron un tiempo aprovechadas alumnas.

Esperanza montero del tollado.
f'!Jll""1ij!W'1fllTT'"11]11"'1llll""1fllTT'"

�A CTU ALtI O A DES

ACTUAuIOAOES
gencia y criminal abandono, estrechísima, terrible respousabilidad.
Desgraciados los jóvenes que en su veloz carrera á través de
la vida, no encuentran obstáculo alguno, esto es, buenos diLo3 padres que abandonan á sus hijos al capricho de marectores, irán á estrellarse irremisiblemente en el abismo sin
nos asalariadas que les dejan~en completa libertad, sin fijarse
fondo dt'l ateísmo y del letal sensualismo. No será posible en·
en lb que hacen y con quiénes se relacionan,que no les corrigen
tonces el remedio que
y no les clan avisos
evite tanto estrago
oportunoe, y en carn
moral. El árbol cornecesario castigos Fa·
pulento ei está torciludables ya enérgido, no puede ya po·
co!', ya suaves, según
nerse recto. Intentarlos casos y circunslo 1-s ''como quien &lt;litancias, tendrán que
CH fray Luis de Grnlforar en plazo más
naJ~, quii,iera S3c:-ir
6 menos largo su deur, gran río de madre,
sidia y abandono.
que romo t iene tantos
Ellos d e b e n ins;1 ñ o H ha abierto y
truir, deben corregir
ahondado la canal
á sus hijos, desde sus
J&gt;Of clonde corre, es
má@ tiernos años, un
dificultosísima cosa
día y otro día, no desacarlo ele allí. ' '
jándoles nunca de la
¡ Bt:ndita mil veces
mano; deben Feñalarla Ha nta correcci611.
lee desde que balbu·
grncillS á la cual tancean lae primeras paI í,i 111os y tantísimo,
labras, el cielo y sur,;
jó\'enes se han lihr,1t&gt;xcelencias, y hacer·
cJ,, del error y riel pelos pronunciar una y
cado, llegando á ~er
Q,,.;1 verdader3i. gli,rial:i de
mil veces el Santc,
nombre de Dios y .el
¡ la igleRia y &lt;le ~u ¡,ade la Santísima Virtria! La ccrrección
==-=·= ~ · ·. cristiana
gen María, procuranes el depurado comprendan cuán
EN XOCHIMILCO,-Regatas en el lago,
tÍVO de la tiOCÍedad, es
grandes y excelsos
I
el filtro que eleti ene
son; y cuando '.Yª sus
todas las impurezas de la vida, es el crisol en el cual· se fun·
pies vayan sueltos y comiencen á correr para acá y pnra allá,
den tocla~ las esperanzas, es, para terminar, la luz ·celef-tial
¡ah! entonces que ya empiezar1 á ver y á conocer el rnun&lt;lo
que alumbra los horizontes, señalando los peligros y ap¡ntán pongan tacto intinito y miren no se extravíen de la ¡;;enda
dolos, y que conduce á los individuos y á los pueblos por la~
del hogar doméstico. Si así no lo hact&gt;n, ellos miE:mos lahra·
vías del verdadero progre~o y de.la verdndera civilización.
rán la ruina de SU'l hijor:;, y Dios le!l demandará por su negli- .

Importancia de la corrección cristiana

1

t

~---"""!'--....-~-~

J

'

tos 11eeTDEntES DE tJI JIUTfünOn. -Ual'ios de los uelos btcb is por el piloto mexicano tebrlla, con el monoi1ano " Blolot" , en 1as nanum de ua;butna.

..

\

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D\
.....

El aviador mexicano sr. D. Miguel t ebrlla 1n ti mono~lano -.'-'Blerlot"-, con el cual, dupuh de bam varias- prutbas ti domingo úlll
f t 11
de un accld111tt tn tl campo dt a.vlaclón de
mo, u "et ma
. Ualbuena.-Fots... de ,J!..'l
. Tiempo
, , Ilustrado

.

EN XOCHIMILCO.-Grupo de concurrentes á l a fiesta ofrecida&gt;por el Club Hipico Milita r en h onor de su
'
,
nueva Mesa Directiva

- .-

�lVIUSA CA.STEI..tl.tAflA

ACTU ALtIDAOES

desviación inicial en el camino que seguimos? ¿No ,·éi~ que
esta desYiación, por pequefia que fuese al principio, abriría
un ángulo que, ensanchad•&gt;. llevaría el buque á estrellarRe en
En cierta ocasi6n camihaban unos viajeros hacia remotas rei de llevarle al puerto? El intrn nsigente fingió inRisti r, como
playas en un hermoso vapor. Para matar el aburrimiento,
si hubiese I er&lt;liclo la razón, y todo el
enfermedad común á bordo, se discumundo se arrojó sobre él acabando por
N U K~THO~ 1?ULIT1C 08.
tía, como suele acontecer: de política y
atarle. Ent6nces, cuando estuvo ata·
de religi6n.
do, bízose dos pasos atrás, mir6 de arriNo hay que decir que la mayoría de
ba aba¡o á. toda aquella gentr, y solt6
los tri pula.ntes era liber?,l templada. ( Lii
una carcajada.
templanza es la plaga de ñuestro siglo).
- ¿Con que me habéis encadenado,
-Soy cat6lico, pero no soy fanático,
&lt;lijo, porque trato de alterar una yerdecía uno.
dad náutica y desviar un poco la mar--Tampoco á mí 111e gustan ]as exacha de ef'te barco, que lleva á. bordo un
geraciones, decía otro.
centenar de perFoñas, y queréis que yo
-Pero, señores, exclam6 el único ¡·i
transija con las desviaciones del barco
to afinado en aquel humano d, scon ·
social, que lleYa á bordo la humanidad
ciertn; no comprendo la palabra exagcentera?
raci6n al tratarse de verdades: ¿c6mo
~
~y-no ajustarse á e1las lo mismo que ú lns
EL LENGUAJE DE LA TARJETA
(lemá~?
-Sí, sefíor, hay que ajustarse Ít ella R,
He aquí el lenguaje convencional que
pero sin llevar las cosas al extremo,
en ¡,ociedad se da á los pliegues 6 dobleporque la intransigencia es un remedí,,
ces de la tarjeta: Doblada la punta supepeor que la enfermedad.
rior derecha de la tarjeta, significa de.El interpelante no replic6 ya.
pedida; la de la izquierda, visita; la inLlegada la noche, cuando sobre cuferior derecha, felicitaci6n; la izquierda
bierta estaba reunida la tertulia ha.jo la
péRame; doblar las dos puntas de la izpresidencia del capitán, el intransigen · .
quierda, entierro. Doblarla un poco por
lte se dirigi6 al aparato del tim6n y asió
la parte derecha paralelamente al lado
a rnP.da que lo mueve.
vertical, recomendaci6n ; esto mismo por
-¿Qué hacéis? pregunt6 el capitán
la parte izquierda, excusa. Doblar desalarmado.
sr. don mmt1 .euuta Gallardo,
de el vértice superior izquierdo hasta la
-Dejadme, contest6 muy serio:
Pero, ¿qué vais á hacer? pregunt6 to- Coutldn CJpltallsta y bimbre de negocio• tapatlo candidato mitad del lado opuesto, cita; el doqlez
al üobiern,, drl Estado de Jalisco.
desde el ángulo superior derecho á la
do ..1 mu&lt;1do.
I
mitad del lado de enfrente, negativa.
-Hacerle girar un poquito.
Doblada
verticalmente
por mitad, desafío; enteramente ne-No e~ más que unos centímetro•.
gra,
luto
riguroso,
con
orla
negra, medio luto, con una esqui-¡Centímetros! Pero ¿habéis pensado Jo que es un centíenlutada,
alivio
de
luto.
na
metro? ¿.\dónde iríamos á parar con un snlo centímetro de

El sueño de Bolívar

LA NAVE DE LA SUClEDAü

1

1

BoLI\'AR, en la cumbre del m•&gt;nte Prilntino
Monte que l,i, gran~esa de Roma pr...Renci6, '
Buscaba de su patria la huella del def'tino
En su fe?,nnda mente, d~ libertn.d en pnR
D~1rm10sP, al ~n, tendido sobre la verde alfomhra:
Cemnoni!e sus OJOS, su frente relumbr6 ·
P11s6le por delante como terrible somhr;
fo histo,ri~ de s~ pueblo, la historia del baldón.
L~s v1ct1mas mermes del pérfido tirano
Vemendo sangre y cólera, miraba con horror,
A~og,1da la esperanza del pobre americnno
Tnunf~nte la codicia del bárbaro español. '
En 11:c~do letargo BoLTVAR penetraba
De Amel'lca el arcano que le confiara Dios ·
Y emblema de ese triunfo feliz que meditaba
El nombre de Colombia, simb6lico, invent6.

Mil figuras cruzaban á lo lf.jos
Su varonil y ardiente fantasía:
Su vista herían los fúlgidos reHejns
De la gloria inmortal que presentía.
Oy6_sonar estrepitoso acento
Por..el ámbito extenso americ1mo
Desde el norte de México opulen'to
Hasta el confin del Plata soberano.
Vi6 un ejército :rndaz de bandoleros
Y un pueblo resistiendo sus baldone¡.: ...... .
Esclavitud gritando los primeros
Al presentar suplicios y prisiones ......
Y l?s otros enérgicos y bravos
Deteniendo el puñal del asesino ......
Xo eran, por cierto, estúpidos esc lavos
Sino los nuncios del poder divino!
'
Lleg6 BoLIVAR, y empuñó su acet'o
Y al reblandirlo en desigual campaña:
Más que los héroes ínclitos de Homero
Dej6 r~ndida á Ia feral España.
. '
Los campos de batalla se cubrieron·
De tripni?S, de cadáveres y gloria:
Los h1béncos nombres perecieron
Y los libres vivieron en la historia.
Insaciable de lauros el guerrero
Tendi6 su vista en busca de opresores ......
Creyó sentir un eco lastimero
Como el agudo son de los dolores.
Era el Per·Ú que yerto y moribu ndo
De consunci6n despMica moría:
Hízolo libre, y present6lo al mundo
Como naci6n ds inmensa nombradía.
En sus brazos, estáticas de gozo,
i Oh! tres grandes Repúblicas cayeron ·
Y juzgándole Dios, en su alborozo, '
Una imperial corona le ofrecieron.
Mits él la despreció por la bandera
De libertad; y el cetro soberano
Pis6 arrogante; en su triunfal call'ern
Como reliquia del feroz tirano.
'
Al resplandor que América dPRprendH
Los Reyes tiemblan, se estremece Eu ropn:
Aquella virgen su misi6n comprende
Y con el manto liberal ee arropa.

T~do_eRto, en su del~rio BoLIVAR contemplaba,
El cant1co celtste sus t1m¡:,anos hirí6:
América, ya libre su padre le llamaba
Y al grito &lt;le su gloria BoLIYAR despe;t6.
Mas no de querubines el armonioso canto
De~pués de estar despierto cesó de percibir-'
La música divina y el sing'ular encanto
'
En más profundo sueño volviéronle á sumir
Vi6 un pueblo libre, soberano y fuerte .
Que oe un océano al otro se extendía
Una regi6n donde brillaba el día
'
Con más belleza, luz y claridad.
Co1011rnIA se llamó-su egrrgia fama
La presentó con cívica diadema
Cuyo primer y seductor emble~a
Traz6 con su buril la LIBERTAD.
Cerr6se de repente ante RUS ojos
Poco después el libro de la historia
Y fugaz resbal6 por su memoria '
La fantasma de vil adulación:
Una página oscura de aquel libro
Hizo luego torcer su fantasía
Hast~ que otra fantasma neg'ra y fría
Turbo eu paz, llamándose traición r
Y !11ientr~s él gozaba de grande 103 honores
En r1co gabrnete, bajo dosel falaz:
· Del pueblo, le acosaron, los fieles dtfensores
Y hundieron en su pecho, la punta del puñal.
Al golpe de' la muerte movi6se su cabeza
La!i temblorosas manos llev6 á su coraz6n · '
Di6 un grito lastimero de susto y de trist:za,
Y lleno de pavura, BoLIVAR despert6.
En el monte Palatino,
De Roma firme gua1·dián
Inclinadas sus rodillas '
BoLivAR se puso á orar.
Su espíritu recibió
El aliento de Jehová
Su pecho la fortaleza',
Su frente la majestad.
.
Sobre la qrui de su espada
Aü~que simple capitán,
'
J µro vencer los tiranos
Y establecer libertad.
«América será libre
E indep1mdiente será'
Y tres centurias de c;ímen
Con eso se borrarán.
&lt;&lt;El español infamado
Tal vez al báratro irá
A llorar su desventura
Y á sentir su iniquidad.i,
En el monte Palatino
Esto dijo el capitán ......
El cielo escuch6 aus ruegos,
Y el mundo cambi6 .su faz .... ..

·· ···,··· ···· · ··············"'······ ··················
Dt-&gt;f'p11é, ! c!Pl tiPmpo la tremend~·
m suefiv de BOL1VAR realizó .....
y el GRAN LIBER'fADOR americano
En tri~te playa, pr6fugo, murió.
PR6SPERO PEREIRA GAM8 .\.

;;;~·n~........... ..

(Colombiano.)
~ ~ o :Oo:......,,.._.,...

GOTAS DE AJENJO

,

.· ,
6ru;o dt concumntts al t,anquttt ofrt~ldo ti h1nu úlltmo, al Sr. »~u Ram~n ,Zorral, porlos sonmn1u radicados en uta capital con obltto dt ctltbrar
··
los trlunf~s polltlcos dt su cotmAnto ...:.·Fot . Tiempo I/11strad-O.
'

--

L'1R ángeles bellos tocaron entoncPs
L·1 s cuerdas sonoras de su áureo lau&lt;l:
Del cielo crugieron los ~ólido• gonceR,
Rompieron sus cantos la bóveda azul.
Qued6~e la tierra callada y rnsµens:i,
Lns hombres postrados oyeron el son ,
Los Andes doblaron su cúpula inmen~fl
Y el viento.doquiera su nombre llevó. '
SuR nervios se excitan levanta su fren 1°·
Sonrisa de gozo decora @~ faz......
'
Sí, sueña tranquilo, soldado valientf
Durmiendo en las alas del recio hur¡cán.

Ayer cuando en el alma ~e dejaba
el rojo estío del amor su huella
al v~~ un sitio a6reste, murmur'aba:
cqquien estuviera allí, solo .. .... con ellah&gt;
Y hoy que, con ella, avanzo hacia el futuro
llevando en mi alma la frialdad del polo
'
al v~~ un siti? como aquél, ...... murmur6:
«¡quien estuviera allí, sin ella ...... solo l
,JULIO

FLOREZ.

(Colombiano. J

�fl~TE FOTOG~R.FICO

PAGIN,A DE t{ISTO~Ifl

Amores románticos de una infanta de España ..
L'&gt;s periódicos de estos días, escuetamente, han dado la notir.ia de haber falleci&lt;lo en París, á los 83 años, la infanta Dofta Josefa Fernanda Lui~a de Borbón y Borbón. Pero, á excepeióo de uno, ninguno ha referido la h is to ria de esta si mpáti&lt;:a infanta: relato que es uno de los más románticos y novP.·
lescos del siglo· pasado. Fué tan extraordinaria y apar tada.
Jel rutinarismo cortesano, que produjo un formidable escándalo.
La infanta de Borbón, hermana de don Eorique--el aspirant&amp; al trono de España que murió en el desafío con Montpensier-y de don Francisco, rey consorte, se enamoró locamente de un joven y elegante poeta cubano. Y á pesar de loi:,
ob3táculos que se le presentaron, y de la oposición de los reyes, contrajo con él matrimonio en Valladolid, en 1848.
Como la razón de Estado y otras zaran'dajas por el estilo
prohiben estos .matrimonios, Narváez, por orden de los soberanos, dispuso lo nece3ario para que la infanta perdiera título
y honores. Con esto se pensaba castigar á la hermosa dama;
pero bien pronto vieron sus deudos y enemigos que no esta·
ban en lo cierto. La infanta, con estas .contrariedades, en vez
de malhumorarse, se· alegraba-más, pues sus simpatías en el
pueblo, que ya eran muc~as, iban creciendo á medida que se
aumen~aban las persecuciones. Y los que la perseguían ,empezaban á ser vistos con odio por el pueblo, que nunca deja
indefensos á los que siguen los dictados del corazón.
Todo el mundo recordaba los prclegómenos de los amores.
rle la infanta-cuando los caballos de su coche, en la pinada
de la Castellana, se desbocaron y pusieron en peligro su vida,
salvindose por el arrojo de un joven, que contuvo á los indómitos corceles-y le daba la razón. El joven aquel, que ern el
poeta cubano Güell y Renté, mei·ecía su amor. Y la infanta,
con ern arranque propio de la juve_r.tud, se lo concedió sin res·
. .
triccione3.
No hay para qué decir el escándalo que este noviazgo pro,1 ujv en la corte. Pero de nada sirvió. Los novios, tercamente resistieron aquel aluvión de censuras, y vencieron. Pero
despué3 de su boda. tuvieron que mar~bar al extranjero, porque aquí se les hacía "la vida imposible. Y, aunque I?, · infanta, más tarde, fué reintegrada en sus honores, no quiso volver
á España, pues conservaba vivo el recuerdo de lo que le había ocurrido. Dofi.a Josefa no quiso volver por no verse obligada á aguantar los cumplimientos de ciertos aristócratas, que
fueron los primeros en combatirla al saber las censuras rea le!",
y que no fueron de lo:! últimos en adularla cuando se la reintf!gró á HU título.
'No hizo lo mismo eu esposo. El set1or Güell, en 1854, secundó en Valladolid la 1evolución y fué elegido diputado en
las Cortes Constituyentes, formando parte de
la. minoría de Cal V O
Asencio; en 1856 defendió la'l Constituyentes
al frente del cuarto batallón de Ligeros de la
· Milicia Nacional. y, acabada la lucha, fué preso, comparecitndo ante
nn consl'jO de Gnnra.
Se creía. 4ue é~te i bii. á
pronunciar una terrible
1•en3: contra él, cuando
· O' Donell, para calmar
la agitación popular,
promulgó una amnistíaLibre, iracias á ésta. re·
gresó á Francia, en don ·
de permaneció veinticlóR años. Ene,tevolunDon :¡osé 6ü ,I v Renté, u11oso de 1a !n!~nta
tario destierro, publicó
dóña :Josefa Jmanda ·
veinticinco hermosos
volúmenes, algunos de'
los cnnle~ son farno!'Oº. Regresó &lt;le Francia en 1879, como
.xt-na&lt;lor por la. Uni1·t-'r~idad de la I-fabana, y le cupn la honra
de presentnr u11 proyecto en Ja Alta Cúmara pidiendo la abolición &lt;le la esclavitud.
ltra. ta.l su carácter, que no había dolor que no mitigara, ni
miseria que no intentara aliviar. Su muerte vistió de luto

muchas almas. Véase, si no, lo que escribía. Grilo al warqué:5
de Jover:
((El pobre Raimundo, su hijo mayor, vino á MatlriJ transido de pena, y no ha podido llevarse á París reliquia más sagrada que las últimas gotas de la sangre de su padre, guarda
das en una taza por una mano piadosa, de '1a sangría, isút,l
ya, que le aplicó la ciencia de8pués del rayo de la congestión.
¡Cuánto habrá sufrido el infeliz Fernando al encontrarse con
su hermano á
solas des-¡.,ués
de la muerte de
f;U padre! Su
entierro ho.sido
una verdadera
manifestación
de pena y de
entrañable
simpatía. Castelar, ese gran
poeta, que tiene en todos sus
discursos las
músicas de todas las rimas,
y á quien adoraba el egregio
difunto, llevaba marcado en
su rostro aquel
día el sello de
una gran tristeza: Miguel de
1os San tos se- ta ínfanta dt España doña ::tosda Jernanlla dt Borb6n,
gnía á pie y diciut acalla dt fallem tn París.
fícilmente, en(Rttrato lmbo tn la t11oca dt su casamltnto.&gt;
corvado por la
.
anaustia, la marcha de la carroza fúnebre; Horacio Lengo, el
reputado pintor, me recordaba, con los ojos humedeci?os, las
recientes visitas de nuestro anciano- niño á su estud10 de la
calle de Fernando el Santo; Pedro Boffil, el inteligente y activo redactor de El Globo, comprendía la intensidad de mi do. lor y se esforzaba inútilmente por aplicarle los consuelos qne
él necesitaba, y que yo tampoco podía darle en aquellos mo·
mentos.&gt;1
Un detalle interesante: el esposo de la infanta que acaba de
fallecer ahora murió pobre. Todos sus bienes los había repartido entre los menesterosos, atendiendo personalmente á los
necesi tadol'.

PROSA RIMADA
LÓGlCA. EN LA HlSTORIA,

·

A Pedro Saatacllia, en México,

No es crimen de un solo hombre jamás la tiranía;
prodúcelo de muchos la abyecta cobardía.
Materias descompuestas vida á gusanos dan:
P.n pueblos decadentes tiranos brotarán.
La peste es el castigo del fango material;
cr1st.igo es el tirano á corrupción social.
Un pueblo sin virtudes de sí propio es verdugo;
t1 s pueblo, como el toro, nacido para ·el yugo.
Stff demócrata y déspota es ser un Dios-ateo;
la capa del apóstol no encubra al fariseo.
Virtud en la epidermis y vicios en el fondo:
!lo es pueblo el que no habla alto, el que no sie11te ho11'1,·.
Aniquilar prejuicioe, matar el tartufismo,
e3 ¡:alvar al mafi.ana de hundirse en el abismo.
Pa.ra arrasar del crimen tiránico el cimiento,
la dinamita pérfi.da no es sólido argumento.
¡ A nn César otro César! El crimen no se borra
a.1 criminal matando ó hundiendo en la mazmorra.
Humanidad, ¡labora! La fuerza nada crea:
]a rNle ·1ciÓn f'S obra tan solo de la tdea .
¡Si! Bien e~tán los déspotas en pueblos donde e~t»n.
Misión llenaron lógica Atila y Gengiskan.
·
Lima. 1910.

RICARDO PALMA,

«PUESTAS

ng

SOL.»

li'icltudios he~hos en el lego de Pt'.at7,cuaro por el fotógrafo de «El Tiempo 11 u st re d º"• senor
~ don Antonio C..:flrrillo.

�-491-

-490A.CTUA.LtlDAOES

1'0 HAY olA°L QUE PU&amp; BIES NO VENGA

COMO SE FUNDA !.JNA RELIGION

Era poco después del 93.
La China, aunque más atrasada que las otraR nacioneR, se
Uno de loe revolucionarios que había asistido á la matanza
les adelanta á veces. Así lo demuestra lo siguiente:
y pillaje de que fueron víctima los.sacerdotes. La réveilléreLos gobiernos que han :leclarado formalmente la guerra á
Lepaux, se dijo: Ha llegado el momento de reemplazará .Jelas ratas, empiezan á pensar si sería posible apro,·echar ele alsucristo, voy á hacer una
religión nueva, según e! gusguna manera las pieler,; de
estos molestos roedores. Opi- ,•.- - - - - - - - ~ - -- - - -~ - to del progreso.
Y agota los recursos de su
nan, y con razón, que la
genio y de su imaginación,
destrucción de la especie
y la nueva religión aparece
marcharía á pasos agigantarisueña, cómoda y encanta&lt;los si sus pieles tuvieran
dora ...... Había en ella poealgún valor comercial.
sía, filosofía, filantropía.
A pro.pósito de esto, bueHabía fiestas y cánticos y
no es recordar que los cl,ifloree, danzas, bueyer,; y car·
nos se han propuesto hace
neros de dorados cuernos...
mucho tiempo el mismo proAl cabo de algunos meses,
blema y lo han resuelto i:;aellinventor, cabizbajo, se ditisf actoriamente. No e o n rige á Bonaparte, el primer
tentos con hacer de la rata
cónsul.
un manjar delicioso, en su
-¿Lo creerá usted, ci uopinión, curten: su pit&gt;l y
da da no general? Mi religión,
hacen C()n ella numerosos y ,
¡tan linda! no pega.
variados artículos de i nclu ·
-Ciudadano colega,-mentaria.
contestó
Bonaparte: ¿quiere
Por ejemplo, en el inYier- .
usted
seriamente
hacer corono, los campe~inos de .Mnn. · · · pet_encia á Jesucristo? No
churia l'e abTigan,las orejas
~ '. ha:ymás que un medio: hacon pequeños saquitos de
·.:_!
ga como El: hágase crucitipiel de rata. 'El ejército jacar un viernes y trate de reponés adoptó ésta moda du.sucitar el domingo!.... .
rante la guerra de lo, ru~os:
El ótro no juzg6 á propóla; gorras de invierno de los
sito tentar la aventura. A y
soltados estaban provistas
la nueva religión ,;e fu é, ~ al
· de orejas de piel de rata, con
clamor de los silbidos, á reuel pelo hacia dentro. Více·
nirse con las lunas viejas.
8" que eata piel tiene la propiedad de proteger las ore·
jiis c,rntra el frío, sin im peLa pureza verdadera no dá
dir que los sonidos lleguen
Uarios dt los cuadros b1cbos por Rnm mirt"lna==_d:=H=J1==11=_s=u=.e==s1a=n==
c1a=en=E;;::u=,o=pa=.1==-=- escándalo. - Veiiillot.
hasta ella.

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Eu PAuACIO OEu JUEGO

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En la mesa de la ruU.1.
EN LA COTE D' AZUR

EL. PALACIO DEL JUEGO
( Concluye. )
He dicho que todos pierden? .. .. .. No ..... . Aquí tenéis ú los
aleo-ianes que vienen á sitiar el dinero francés .... Es m1a nube la ciue e"te afio ha caído en Monte-Carlo, y todo~, absolutamente.todos ganan ... ... Son fríos, razonaélores. calculista!",
y ni se acaloran ni se ciegan ...... «Los calculadores,--decía
Napoleón- concluirán con las casas de jnego.J&gt; Los alemane~
ponen en práctica el precepto de Goethe: «El genio es mi paciencia.» Y aquf están llevándoselo todo pacientemente.l. ... .
No gas·an más que lo estrictamente preciso, viven en hotele,;
mode-tos, y desde las once de la mañana, hora en que la bnncn comienza á funcionar, hasta la,; once de la noche, en que
se a·nmcian solemnemente ((las tres ú ltimas,,&gt; están observando juego, c~lculando, estudiando, haciendo anotaciones y número".
· Han echa1lo de Mont'l Carlo á la gente chic, ií. los rusos, á
los ingleses, á los americanos, que se han_ ido á vivirá Niza,
á Menton 6 á Villafranca. El -casino advierte la mudanza,
pnrq11e los alemanes no oierden, no. se dejan arrebatar por el
encl,ablado juego; calculan, apuntan y ganan...... ¡Ganan
siempre!
No i,,on éstos los ccpunto~" que convienen, y comienzan á
mirn1 lns con mulos ojos, pero sin decir la verdadera causa. ...
Los lla,man groseros. mal educados, sucios ...... En realidad
nn los vueden ver, porque se ltevan los montones de oro sin
hactir ruido, sin llamar la atención, sin acometer grandes jugadas de ·esas qufl deslumbran á la galn·ía: se llevan el dinero
lenta, pero. con1inuamente.
No quieren nada con las france,ac:, y ~alen riel Casino abro·
chándose el paletot y mirando con de¡;confianza ú iodos 1a&lt;ios ...

Disputándose una silla.

Cuu.ndo llegan ,,1 hotel, se instala.u en la mesa r. tlonda y ali
se festPjan unos á otros la buena suerte, de~corchando h11tt•
lla~ de vinos caros, que beben con golorn delectación .. .. . C:1·
da cual tiene su sistema, su true, y todos ganan, todos g:1· ·
nan .... ..
Claro es que se conforman con muy poca cosa y no les alu
cinan los miles de francos. . . . Mi vecino de mesa me Pns1·
fiaba hoy su carnet, donde lleva registrado día por día el in1
gwo del juego ...... En tres meses que hace qutl está en l\lo1
te-Carlo, el día qué menos ha ganado 160 francos ..... .. Y r
dice el secreto ni á tiros! ......
No dice más sino que todo es cuestión de cálculo y que p?..-,:
ju&lt;Yar hay que de.echar las supersticiones.... .. Los super,::
ciisos son los clientes que convienen á las casas de juego .., ..
Lo, calculistas, no......
'
Pero si fuera ver&lt;lad, todo el mundo ganaría y no te:,drí:1
más que com prar cualquiera de los libros que aquí se ven~en
en todos los idiomas, recomendando diversos precedim1e!1
tos...... Los supersticiosos desprecian á su vez á los calcuh··
tas y prefieren á los sanos consejos de un libr~ cualquiera, .la
i-uerte que parece brindarles la giba de cualquiera de los ¡,1
robados que en Monte-Car lo se ganan la vida.......
Estos son los que hacen fortuna, y jorobado hay que, ve·
tido de smoking y tumbado en un rinc6n, espera que llegurn
los parroquianos, que no vacilan en ofrecerle un luis con ~:11
que los rleje pa sarle h mano suavemente ...... El smoking tiene brillo en la espalda ya, pero el jorobado se lleva todos los
días á su casa 500 6 GOO
francos ......
Y en el C»si no os dicen
quiénes son los que pier·
den máR .... ¿No lo acer·
t{tis? l talianos y rusoF.
Las dos nac10nes 01:1~
supersticiosas.
I
Adiós fortuna! ........·
Una vez en fa Yida he ,:1•
lido á tu encuentro, hr
~oHcitado tu carici9. ~u~·
Ye he tenido la e-pNnn·
i n'd e poseerte. .. .. .. 1'·111·1·
saste por mi lado y 1le
01 o s61o ad vertí C'I rn
mor ..... Despt.és ten\..
1\1 e 11a$ en•''~:1'
Jaste........
- do....... Yo 11ue
na
.1 yrni:J1i
· á que me dieras algo '
lo que á tontas y lÍ l&lt;l"~s
desparramas, y no ~o"º
no me has complacido,

Unos que ganan.

sino. hque no dándome 11ªda .. · .. me lrns robado lo que traía
H
b:s de~110 co mo ews pecesillos de colores que se comen ei'~~:
Y .~Jan a1 pescador burlado... ...
' sueños de ambición
¡Ad1os
. ' Fortuna'
.
.. ·.. · ·. y ªd''
!OS tam b'ien
1
1
raai1~a:1, pa ~~º~ gJand1~sols, trems soberbios, befüzas trinncarla , ...... r~ o. o tsta a fo~·tuna para el que virne á bu~
palaci~ -~~f ~UJd~rdal fin, fe~ capnchosa y liviana; y aquí, en su
I en 1 0 , i;e o rece, pero no se entre"ª
' o&lt;. . ...... .

Una que;pierde.

.Serenísimo señor, JJríncipe augusto de esie país verdes' iem ·
¡Jie &lt;'?mo el tapete de las meF:as de juego con~te ue
~~ ;,n_~llones q11e percibirá vufst ra Alteza 'el co;rie~te ll~~o
- .uises g~rn1 os ('011 los puntos de una pluma
N
..
.
nunca Vue-.trn Alteza Serenfaima saber el tr~b~j~ qu~ quu:a ganar 20 l ums con la pluma.....
cues-

1:; .

t

JOSÉ JUAN

CADENAS:

,=}f{\f/}\ ·:\/\ .....·. .·.·.····
·..·_.;:::::::::::::-?··

Los . . . . cont;injo y pesJn do el dinero :111te los insred orc::~ de S. ··¡·.

Traducción de José Juan Cadenas.

Ilustraciones de Hugh Thompson.

�-495-

~

•

Postales conmemorat1vas de la lndepen'dencia.
EL CENTENARIO Y LOS ARTISTAS MEXICANOS.

EL

DE .L UZ.
CEJ::3CEN AS EV ANGELICAS)

PotT ~eynés monlaorr.

ccoNT1NuA.)

Trrad; del P.

Jaime

Pons. S J

estorbármelo. ~e da enojos el oír hablar ..... :rnnque s-a á tí.
¡Ta1t1poco puedo llor:ir!
.
n
.
.
jóla
el
paso
libre
Gamaliel
con
gesto
e13pa11taclo
Y cot~pasn:o.
U.ANI o volvió 1-11 sí Susana, hul16se en una casa desconocida. Gamaliel, inclinado cobre su lecho, _es- Sin drcirle palabrll, ordenó á una.mujer de su. confianza y a un ~L1;
iaba con a.nsieclad t-1 rnom~nto en que desp\'1 ta- cípulo suyo que la siguie1:an h.~crn. ~l Ca.lvano..su_-an_a .e11cammo
p Al abrir e1la los ojos, miró vagamente t-n tor- sus pasos al lugar de 1n eJecuc1011, sm cospech~I -siqme1~.que al
ra.
., ,
h
o le gmen
·
J ·0crtii'ei··i La ruta que pasaba por detras de la tone Auto' •
a. si
•
J
·'
t ha
no ~uyo más apenas reconoc10 a ~u erman ,
·
que corría á lo laro-o del muro de c1rcunva acion era. es rer
n1a y
t••
d
t
i I
atrajo h~cia sí diciéndole:
.
-¿VerJad que hiciste todo lo posible por sal- y pedregosa. I~a la jovrn con paso pr~cipita o, en ornac os ll
ojos, como dommada de horrorosa pe~_ad1lla. ,
,
varle'?
.
A medida qne se acercaba al Calvario, sucechanse uno_s 3 otr~
-Todo, re13pondió gravemente el _Maestro; Y si
bien es Yerdad que no pude consegmrlo, al menos espantoso 5 fenómeno,. Amon~onába?se las n~bes ~mpu¡adas por
el huracán.I ponía•e el cielo mas y mas sombr,10 por momentos, y
el sol á traves de los espesos nu·
no;.¡ queda e1 Consuelo. de pensar que será menos amargo su tor
_ _
mento. A fuerza de dinero, pudé
barrones, semejaba una enorme
conseguir de los soldados. que 1:mancha de sangre; desgarraban
dieran un brebaje nareobzado a
Jo, aires cual si fúeran inme~
fin de amortiguar su espantoso
gemidos, los in~esante~ silbid~
del viento, y furiosas rafagas lrsuplicio.
..
va.utaban nubes de polro, quece-No lo habrá aceptado, d1¡0
gaba á lo3 transeuntes.
Susana mirando vagamente. .1!,l
De repente espesas tinieblas cuquiere ~ufrir ..... ·
.
¿Hace ya mucho tiempo que
brieron la ciudad y el monte: Su·
sana y sus compañeros apenast!
estoy aquí?
,
-Va dar la hora sexta. Tu
nían luz bastante para proseguir
quedaste desvanecida ~asi en el
su camino: ninguno de ellos 1$·
instante de llegar yo al lía bbathH~
lin. pronunciar una · sola ~alabn.
Un discípulo mío que _encontre
L·t muchedumbre esparcida plt
allí al acaso nos ha recog1do en su
las vertientes del Gólgotha, P311
c11 ntemplar más de cer~a el_ s~pfimorada.
cio de aquel p.ombre a¡ust1c1ado.
Haciendo Susana un esfuerzo,
¡,arecía presa de estupor, Y~~
se incorporó, preguntando con anchos
empezaban á bajar ~reCJ¡t
Eiiedad:
. d?
tadamente. Pab6 inadvertidaSt
· -¿D6nde le han cruc16ca o.
sana por entre los grupos qUI
-En el lugar acostumbrado en
huían alocados, hasta llegar ~ b
que suelen ser ajusticiados, los
cumbre.
Sin levantar sus op,
reos, en el G6lgotha;. contesto su
cc~eñor murmuró con voz a
hermano. p ero sos1égatP. y no
perceptible, comunicadme un~
quieras pensar más en esas ?osas
co más de aliento.»
tan tri~tes y lamentables. Piensa
Vi6 entonces delan!e des~
máfl bien en que El poseí~ un almnjer que permanecia de pieJ nM
ma generosa y re~plandec1en~e, y
ti) á una de las cruces, Y al pu
que Dios va á enJugar pa_ra siemreconoció en ella á la Mad1
pre las lágrimas de su.s OJOS.
.
.Jesús. Cada nuevo tormento,~·
Levantándose con dificultad, di·
hiJ. 0 se reflejaba en su pur!61 .,
·0 Sui:;ana resueltamente: .
'
J -A todo trance es preciso .que
sembhnte,
surcado de l'a.grlill"
¡¡¡
Permanecía
con
las
manos
¡un
yo vaya.
,
contemplando con mirada angl
--¿A dónde? interrogo e,::panta·
tiosísima la muerte d~ aqUt'
do Gamaliel.
.
V
-¡Al Gólgotba: qmero ver otra
q uien tanto amaba, s 1 n1ro·
a¡Jretar contra su corazon e ·
vez á Je~ús antes q~e muera. LP.
'ensano-rentado del h"
J sus
prometí Feguirle y consagrarme
1¡0 (le
d8
0
· ·
d'
una
sola
enteramente á su obrii !
Un.a olña elrgaote Y su Institutriz, tumaoos del natural.
trañas, ~l ~mpe ir le diri~I
-¡Pobre niña! ¿No ves que s~
atroces m¡unas que
. ·
manecía de ¡,ie,
l .
obra perecerá juntamt&gt;nte con El?
. ,
.
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estatua
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quet'fi
exclamó Gamaliel, ¿Cómo crees tú que l)Ut'da ti:ner d1sc1pu 1os un I
' ¡,unto Rll lllll'a
. da.d e J esus..
' . Compren
iod usa1
desviar un
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alabras¡q
resolución tre la Madrr1 y el Hijo no había 1;1eces1dad a g~n~ e P ue aq
crucifiado?
· , s
-Debo ir. cueste lo que cueste, replico ?8anR. cor;~
,
Ro-tenían nmbos un düílogo sublime d~ alma a a !Jlª• y f~ndalll
inquebrantable, y nadie será capaz de impedumelo. ld va a mo· lla angustia ~in nombrr1 ahondaba por mstantes mas p10
rir hermano, ¿oyes?
,
'bl
t'
( Continuará),
.'.._.Pero no ves que ha de ser un cspectaculo hom e, y u no te en los del mutuo amor ·· .. ··
tienet alientos para soportarlo? ~demás, se halla rodeado de una
· ~oo~
,
h.·
1 alimento,
turba re ulsiva, de toda la escoria de Jerusalen. .
.
-Tres cosas deben los padres dar a su:- JJOS: e
-Irí; repuso ella con pausada voz,.aunque tuviera que 1:n&lt;l~1 so_y el buen ejemplo.
.
·a en
bre carb~nes encendidos. Pero no q1:1iero ,que.me acampanes, por.. educación
-E~ umt rutinidad avergonzará otro por su 1gnoranc1
sufriría aún mucho más si te viera a m1 lado. Nada temas, cosa, cuando puede ser superior en otras muchas.
i:~o alientos más que suficientes; pero te ruego que no pretendas
XV.

Ya en la edición última cle·«El Tiempo Ilustrado» nos referimos r.o obstante que no había terminado aún los preparativos para la,
á la patriótica y bella idea de varios de nuestros más reputados ar- revolución.
tistas pintore", consistente en formar una serie de ocho cuadros,
2. El soladdo José :M. Barajas, alias Pípila, cubierto con una lopara otras tantas tarjetas postales á colore!!, que reproducen varias za, incendia la puerta de la Alhóndiga de Granaditas, el 28 de Sevde las eecenas más culminantes de la gloriosa epopeya de 1810-1821. tiembre de 1810, luego que Hidalgo le dice: "Pípila., la patria neEstas tarjetas, que estarán á la venta en la Administración de "El cesita de tu valor. ¿Te atreverás á prender fuego á la puerta de la
Tiempo" al precio de $0.80, (ochenta centavos) la colección desde la Alhóndiga?' '
semana próxima, son de un gran ~alor artístico, están sujetas en
3. El Ejército insurgente oye misa en el Monte de las Crucee, el
su composición á la verdad histórica, y tienen, por tanto, inesti- 30 de octubre de 1810, momentos antes de romper sus fuegos somable significación desde el punto de vista educativo. Los nom- bre los rea listas.
'
hres de los autores de los cuadros que se reproducen, señores Félix
4. El Generalísimo D. Ignacio de Allende es aprehendido en Ac11Parra, Antonio Cortés, Adrián Unzueta y Daniel del Valle, artistas tita de Baján por el traidor Igna~io Elizorido, el 21 de marzo de 1811,
todos de gran cultura, son una garantía, no sólo por el renombre después de breve defensa, en la cual quedó muerto D. Indalecio,
de que ya gozan como profesores de la Academia Nacional de Be- hijo de aquel héroe.
llas Artes, sino· también por pertenecer á la más alta institución es,5. El Generalísimo D. José María Morelos, después de rechazar
pecia füta en historia patria, al Museo Nacional de Arqueología, con las frases de "Otorgo igual gracia á Calleja y los euyos" el inHistoria y Etnología. Debido á esto han tenido faci_lidad y ocasión dulto que ese jefe realista le ofreció, y á pe¡:ar de estar seriamenpara consultar documentos de la época, .y depurar lo que autores te enfermo, :rompe el útio de Cuautla, á las dos de la mañana .del
poco escrupulo.11os dicen en obras que tratan de la Independencia. 2 de mayo de 1812 y al caho de FetP1lta y dos días de heroica deLa indumentaria de los diferentes personajes es de absoluta fideli- fenea; en la rnlida se ve en peligro de ser matado por un centinela
(fao, y, por ronf-igniimte, de un marcarlo Aabor de época, los luga- enemigo, á quien oportunamente da muerte el Coronel Gnlra11:&gt;.
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El Oeuerallslmo D. Ignacio Allende es aprehendido en Acatlta de Baján por el traidor Ignacio Ellzoodo, el 21 de marzo de 1811, después de bn Ye
defensa, en la cual quedó muerto D. lndaleclo, hijo de aquel héroe,
(De la colección de tarjetas postales á colores que se venderán en la Admón. de "EL TIEMPO,")

res ó teatro donde se desarrollaron los acontecimientos se han compuesto teniendo á la vista fotografías fehacientes y descripciones
dignas de toda confianza· y si á esto se agregan las ámplias y bien
netalladas leyendas que dada postal ostenta en tipos claros y legibles, puestas el pie en un pequeño márgen, se comprenderá lo. que
antes decimos, esto es, la gran significaci6n que tienen estas tarJetas
desde el punto de vista educativo.
En cuanto á su arte bastará ver una de las muestras que hemos
publicado antes de ahora ó la que aparece con estas líneas. E~ todas hay unidad y armonía de composición, amplias perspectivas,
proporción en la figura, y, lo que nuestros lectores. sólo podrán
apreciar viéndolas, gran viveza y brillantez de colorido.
La cole~ción, según hemos Llicho, consta de och~ cuadros que
comprende, con sus más salientes detalles, todo el cIClo de la gue~ra de Independen1Jia, desde su proclamación en D?lores por el senor cura don Miguel Hidalgo y Costilla, el 16 de septiembre de 1810,
hasta su consumación por don Ao-ustín de Iturbide con la entrada
del Ejército de las Tr~s Garantíasº á la ciudad de México, el 27 de
septiembre de 1821. Los títulos d~ cada tarjeta son:
. 1 El cura don Miguel Hidalgo proclama la Independencia Nacional en Dolores, á la madrugada del 16 de septiembre de 1810,

(Cuadro de Adrián Unzueta.)

6. El General D. Nicolás Bravo, cuando sabe en Medellín que
su ~adre ha sido ej.ecutado, el 1~ de septiembre de 1812 por los
realistas, otorga la libertad á trescientos de éstos, que tenía prisio·
neros.
7. El General D. Vicente Guerrero rechaza el indulto virreinal
que le lleva su padre á fines de 1817. Al hacerlo, dice á sus oficia·
jes: "Compafieros, ¿veís á este anciano respetable?· es mi padre·
viene á ofrecerme empleos y reco,mpensas en nomb{e de los espa~
ñoles. Yo be respetado siempre á mi padre¡ pero mi patria es pri ·
mero.''
8. D. Agustín de Iturbide, al frente del Ejército de las Tres Garantías, entra triunfalmente en la ciudad de México el 27 de septiembre de 1821, consumando así la Independencia 'Nacional.
Estas tarjetas, que sólo se venderán por colecciones estarán á di::iposición del público á los precios siguientes:
'
Una colección en 18 carital .............. ... .............. $ 0.80
Una colección en los Estados ( franco de poi te) ...... $ O. 90
A nuestros agentes y á todo el que noR haga pedidos al por ma
yor, les haremos un descuento. Pidan nuestra circular relativa.
Todo pedido hágase á la Administración de "El Tiempo" 1!11 de Meso ·
nes 18. Apartado 379. Teléfonos: 103, Ericsson y 626, Mexicana.

�cuchillos de mesa 880, en agujas de coser
l. 776, en hojas de cortaplumas 15. 928, en
aims de botones 22. 425, en muelles de reloj
125.000.

TENORIO FRUSTRADO.

***
o

METAMORFOSIS
DE «VUESTRA MERCED,» «VUESTRA
SEXORIA» Y «VUE.3TRA EXCELENCIA,
Vueioa merced.-Vuesarcel. -Vuesarcé.\\arcé. - Uuarcé. -Vuesuced.--Vuesancé.Vuesacén.-U~arcé.-Ueacé. - Vuece.-Uced.
- Ucé. -Vuesamested.-Su mested. · -VueFaste&lt;l.-Vuesesté. - - Usasted. -· Vueated.Vusté.- lf,.qted.
VuesesE-íioría.-Vueseñoría. -Yuseñoria.
-Vusiniría.-Useñoría.-Vusiñoría. -U8i·
niría. -Vueseoría. - Vuesoría- Vuesiría.Vrn,oría. - Usiría.-Vuesía. --Vusía.- Ubía.
.Y tH·xcilencia.- Vuecelencia. - Vueselen·
cia.-Usencia-Ucencia.-Vuesencia.

***
Bellísima dora Inés
e~pejo y luz de mis ojos

el rr.irarme sin enojos
como lo h;1ces, amor es.. ..

Los bohemios residentes en la costa del
Pacifico se rE'concentran en el estado del Mi·
surí, donde pronto se celebrará un interesante congre.
so; el de los gitanos de Amé·
rica.
La asamblea se efectuad
0 ·
cerca de San Luis y en ella
quedará proclamado el nuevo rey de los gitanos, pues
el mandato del soberano ac·
iual toca á su término, y en·
!:
tre los gitanos la digni.da~
real no es hereditaria, DI si·
qui era vitalicia.

I

L.\ MAXERA DE
SENTARSE
La m'anera de sentar.;e
e!! un ramo de la higi!)ne que, descuidado, produce individuos dispépsicos. Una postura abandonada al sentarse coloca E'1
e,t6mago fuera de su poRición natural; despu0s
de algún tiempo este deH·
quiciamiento se convierte en crónico: los alimentos no encuentran expedito su CA.mino naturll l
y todo el sistema se priva
de una pa rle de las sustancias nutritivas necesarias para la ~argr.i y para
reponer los tPjidos.
Para sentarrn correcta- Don Ju; n. don J11: n . } o lo ímrloro
mente se nece8ita que el
de tu hidalga comp~sión....
alto y el ancho del asien.
to y de la me!la estén calculados y ajustado,;
á la estatura ele la persona. Lo alto de la silla en que se siPnte uno para escribir, debe
ser una cuarta parte de la estatura. La mP~a
ó el pupitre deb1 n ser dos tercios más al to~
que la silla.
¡Otros dirán otra co~a!

I

***
~

Como es una ciencia varia,
Comprende la arqueologío,
Cer~mica, indume1 ,taris,
Ulíp1ica, icon ografía.
El p~dre [:1p:11 tt- ]:- ¡ Ahí bribón
á mi decoro! ...

¡ intentas

.¡:**
.VALOll DI~ 108 )!ETALES.
Un kilo de oro
cuesta
3.444 fra ·1co .
,,
)&gt;
,, telurio
&gt;&gt;
5.621
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66.000
,, ,, ,, torio
,,
\15. 600
,i
,,
,, rubidio ,,
112. ,500
,,
J&gt;
,,
» vanadio i,
123. 750
,,
,, » ,, galio
))
787. 500
n
Una barra de hierro que vale 25 francos,
tran.sformada en herraduras, valdrá 60, en

.--~

.

.

.,,- ~~~.... :~ _l(":!,-,P,,

CIENCIAS ARQUEO·
LOGICAS

~

- ~

- ·-;., ~ •
__.;..;-:.;,í:;;-

Y como ya no está en moda
la sistema tenoresca,

arma á tiros la gran gresca
y descompone la boda.

(E.)

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Infanta Doña Josefa Fernanda Luisa de Borbón y Borbón</name>
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                    <text>:¡

1

·'
ARoX.

MÉXICO, DOMINGO

7 DE

AGOSTO DE

1910.

NuM. 32. ,

TIPOS NACIONALES

..

.

,. :r~...,,.,., ,.·.

EL TLACHIQUERO.
Estudio fotográ fico de A, Carrillo.
;1

I'
: 1

1,
!
i

1

�-499- _

RCTU RllIDADES

V.IDA MILITAR
INAUGURACION DEL PICADERO NACIONAL .

•

r·

-~·

Atravesamos carla día los cat6licos por una situaci6n verdaderamente difícil.
L!l.s naciones que s6lo creen que su porvenir consiste en el
progreso material, desconocen la autoridad en materia &lt;le religión y quieren postergar á la Iglesia, quieren postergarla como en otros tiempos lo hicieron los herei,iarcas.
Si .abemos que el Papa es la cabeza visible de Je~ucristo;
si él como único soberano del mundo, aun de aquellos que
desconocen 6 ignoran la verdadera doctrina ¿cómo es posible
que las naciones que pertenecen al mundo católico se rebelen
contra la suprema autoridad de la tierra?
Años há España se erguía victoriosa y con la victoria mayor que se puede conseguir.
Santos, sabiofl, héroes, verdaderos artistas producía, y esa
santidad, esa sabiduría, ese arte fueron el fruto más preciado de sus proezas.
,
A esa naci6n debi6se la difusi6n del Evangelio. Nosotros
sin ella hubiéramos perecido y hoy nos causa pena y horror
el decirlo!......
.
España quiere reconquistar su legítima gloria con una falea.
¿Es posible que un .Canalejas pueda competir en virtud y
ciencia con tantos soberanos que supieron extender sus reinos á la sombra de la Religi6n?
¿Es posible que en ese reino donde ya quiere penetrar la
anarquía Ee piense en progre@ar concediendo la libertad al
mal y restringiendo la que conduce al bien?
Esperemos.
Quizá en España llegue á formarse una república, no tan
efímera como la de Castelar.
¡Entonces se recordarán con tristeza los buenos tiempos de
1
los reyes!

***
Hay que recibir en esta vida las penas; casi siempre hay
consuelo después de ellas.
Los vascos residentes eri México son cat6licos '.m su mayoría y el domingo pr6ximo pasado celebraron la fiesta del gran
San Ignacio de Loyola, ese hombre cuya figura se perpetúa,
digámoslo así, en cada uno de sus hijos; ese hombre que fund6 la «Compañía de Jesús,1&gt; tan temida y calumniada por los
malos.
Temida, porque conocen su saber; calumniada porque odian
su virtud.
Los vaiecos veneran á su patrono y celebraron su fiesta con
um solemne funciófl religiosa.
La parte profana se efectu6 en el Tívoli del Elíseo.
Hubo kermesse y distracciones inocentes.
San Ignacio. el autor admirable del «Libro de Ejercicios,1&gt;
nunca prohibi6 las recrear.iones lícitas.
Y por lo mismo los vascos celebraron su fiesta, sin violar
las leyee divinas.

'·Pll.tria qne tienes en tus mayo1es
pr6ceree dignos de eterna edad,
¡cánta á los.héroes que allá en Dolores
dieron el grito de libertad!
· Para muestra basta un bot6n.
Si se quiere hacer es¡.,lender la gloria de la IndepenJencin
hágase un canto verdaderamente épico.
'
Hay pocos Bocanegras. Ha.v muchos Vanegas Arroyos.

***

Ahora que está pr6xima la celebraci6n &lt;le las fiestas del
Centenario de la iniciaci6n de nuei:tra independencia, con más
pena se debía. recordar el fur:ilamiento de rn iniciador.
. Hidalgo tendrá todos los defectos que se quiera; pero legít~mamente le corresponde el título de Padre de la Independencia, desde el momento en que si él no hubitra dado principio n1
·levantamiento, quizá todavía estaríamos sometido~ á la tutela
&lt;le España. El 31 del pasado hubo una manifei:;taci6n en su
honor. Multitud de coronas se enviaron á sus restos lo cual
como sabemos, tiene algo de profano; pero hay al'mas po;·
desgracia, que ignoran 6 han olvidado, que para los que ~meren no hay mejor obsequio que la oraci6n.
En la. noche de ese día hubo en la ((Academia Metropolitana» una velada, no fúnebre por cierto. Hubo música nada triste. Así manifiest11, su duelo h humanidad, de estos tiempos.
A vece3 tenemos que introducir en estas notas los proloquios
vulp;art;S, que no carecen de ingenio:
·
C&lt;Al que se muere, lo entierran.»

***

Las alumnas del c,Colegio de las Vizcaína~», conocido con
este nombre yulgar, celebraron las fiestas de su santo patrono, San Ignacio de Loyola.
Hubo una funci6n religiosa y por la tarde una lucida ker·
messe. En el amplio patio principal ::;e imtalaron los puestos
y el regocijo fué general.
En ese plantel, no ob3tante las vicisituJes por las cuales
ha atravesado, hay algo bueno.
Las alumnas se distinguen en la confección &lt;le trabajmi ma
nuales, pero es plantel laico y ... ¡mejor no hablemo:i de ello!

Jlrlilltm probando un mortm de tiro rá 1tdo slsttma mondragón - 1
Pohgono dt s. titiaro.
' ,tn t

, EL lY.'.'.CA TRIMONIO
El. m~trimonio es· el act~-más tmscendental de la vida y por
cons1gmen~e el que menos Re medita.
El. amor ilustrado es la única puerta qne da paso al matrimonio.
,
El ~mor interes.ado ~o es amor: los matrimonios que origina, mas que ma~nmomos son &lt;&lt;negocios)).
En el fruto m1st?o de semejantes uniones parece como que
re ptsentan la rmndad y la miseria de su origen: casi todos
os lJOS del .cálculo ~on raquíticos y escrofuloso~.
D~ cfd~ diez matru~onios en que llega á establecerse la armen a eliz que constituye el encanto de la vida, nueve de-

6uardras pmldtntialts 4ue timaron i,arte en la fiesta ae tnaugurattón
&lt;lel Picadtro nacional.

ben este resultado á la «casualidad ». Esos diez que describimo,; suponen noventa que no son afortunados.
E~ un error ((buscar)) á la mujer que ha de ser propia: ésta
debe «encontrarReJ&gt;.
El orgullo del amor, es una de las pocas especies del orgullo noble sobre la tierra.
Ese orgullo es el m~yor obstáculo contra los celos. .
Los celos de la muJer proceden ordinariamente del des.pecho; l?s del hombre son hijos del egoísmo.
. La mfidelida~ 9ue se disfraza con los halagos, es perfidia, supone malicia «de dentroi&gt;; declara que se ha pervertido la cabeza y el coraz6n.
El divorcio es el recurso heroico de las ~!mas pequeñas.

EN HONOR DE

***

Preocupa mucho á nuestro gobierno el perfeccionamiento
del ejército.
Para sostener la paz, es necesario estar preparados para h
&lt;lefensa, en. caso de ~na guerra. Amigos de muchos años y
que se han Jurado amistad eterna, por cualquier incidente muchas veces se convierten en enemigoR irreconciliables.
Nuestro ejército cuenta con miembro valientes. como bue110~ soldados d~ á pie y con ?uenos jinete:; también; ,pero necesitan perfeccionarse y al efecto, se ha establecido un «pica&lt;lero» en el cual se hagan ejercicios en las cabalgaduras, ya
i,alvando ob::!táculo:i, ya emprendiendo cam~ras á distancias
determinadas.
***
¡TristP necesidad' es que loe pueblos tengan que u car de esHan llegado á esta capital las estatuas que se colocarán en
' j tos medio::! para defender su derechos! Pero es una necesidad
la columna que se levanta en el Paseo de la Reforma.
imprescindibh¡.
L&lt;t del inic:iador de la Independencia Sr. Cura D. Miguel
l
Mient:as no se obedezca la ley de Dios, que es el amor á toHidalgo y Costilla es de mármol de una sola pieza y mide
daslascnaturas, los hombres y las naciones serán de~confia·dos.
cerca de tres metros.
¿Cuándo será efectivo el desarme general? ¿Cuándo reinará
¿Será exacto el parecido, no obstante la preciosa labor arh paz universal?
tMica?
Parece que será en un tiempo cuya distancia se nos escapa.
Decimos esto, porque todavía se disputa acerca de cuál es
Pero
tiene que llegar.
·
el auténtico retrato del Padre de lll Patria.
***
Examinen bien esto, nuei:;tros historiadores.
Rubén Darío viene á pre5enciar las fiestas del centenario
Se cantará en el Centenario el Himno Nacional, adulterade
la iniciaci6n de nuestra independencia, comisinnado por
do.
Nicaragua,
y á quedarse con nosotros, como Ministro &lt;le esa
El '•Himno del Centenario" ha estado de desgracia.
República.
No se encontró uno que sirviera para el caso.
¡Bien venido Rubén Darío! ¡Bien venido como hombre de
Sin embargo, un diario de eeta capital nos presenta unos cutalento innegable, como hombre de mérito literario como G6nyo autor de la letra es el Sr. D. C. Junco de la Vega, caligor:i, con todo y sus múltiples defectos!
'
·ficando esa composici6n como notable.
,
Venia
en
buena
hora!
De la parte musical original del Sr. Gariel, no podemos ju·zLo esperábamos con anaia para que tratara á nuestros degar, pues se necesitaría escucharla por un buen ejecutante; pecader,tistas, ya no imitadores suyos, sino casi sus rivales.
,
·
ro sí de la literaria.
El poeta se va á quedar estupefacto, al examinar los frutos
Juzguen nuestros lectores.
de
su obra. - EL CRONISTA.
Dice así el coro que precede á las estrofas:

6rupo dt los prlnclpalu concumntu al l!anquttt ofmldo tn bonor dtl señor D. €nr14ut e. Cml, srmtarlo dt Rtlaclonrs or el Sr 6
•
pml&lt;ltnte dtl Supremo tribunal mmtar.
'P
• ral. D. 6n9or1~ 1Mz, Ulct-

Fots · de El Tiempo Ilustrado·

�_:.500- '

'

-501--;- .

l

11

ACTUAl.tIOAOES

ACTUALtIOADES

LA KEHMESSE DEL CARMEN EN SAN ANGEL,

I.A KERMESSE DEL CARMEN EN SAN ANGEL ,
-

I

Dulces.

L a Banca,

"P11tsto" attncliclo i,or la Sra. eortés clt Puga y las Sritas. 6uadalupt Jllvam: IM,
maria Elena Obregón, maria de la tux Rangel y tux y maría Puga,

La conversión del ~arqués de Ripón.
A consecuencia de haber prohibido el jefe del gabinete inglés la procesión del Santísimo por las calles de Londres, el
. marqués de Ripón, lord guardasello privado y jefe con el duque de Norfolk del partido católico inglés, presentó la dimisión de su cargo, después de cincuenta y seis años ele vida
política.
De origen protestante, fué elegido en mayo de 1870 gran

•'Pnuto·' atendido por las Sras. Utrtlz de Orvañanos, Emllla U. ele Ballmá y las
Srltas. Rosa y :Josdina Brayn y euaclalupe Utrllx.

maestro de la masonería inglesa, y como tal tuvo q{!e redac·
tar la contestación á la condenación que lanzó el papa Pío
IX en una bula contra la masonería en 1874.
¿Qué pasaría en el ánimo del gran maestre? ¿Qué combates
se librarían en su alma? ¿Qué efecto le causarían las palabras
de Pío IX? Nadie lo sabe, pero el hecho es que la contesta¡ ción, que esperaban con.impaciencia todos los masones del
Reino Unido, fué la dimisión de su cargo, presentada el 1?
de septiembre, y la abjuración pocos días despuég Jel protestantismo y su ingreso en el seno de la iglesia católica.

Tómbola,

&lt;.:onffetti.

"l'uuto" atendido por la Sra. Euisa l'. deJHrmano y¡1as
Srttas, Dtffis v J;an.

"Puesto" atendido ior la Sra. enrriqueta R. ele 6avosso y las Sritas. maría
Escalante, Bota vJfurora Sáyago maría de la tuz murguía y Jlllcia 6avosso.

" Fresas y Té."

Con ffetti,

"Puesto" atendido por las Sras. muía t . dtJmurguJa y tmoba ele murguia y las srttas. margarita Reyes Rttana, Beatriz (luliano, eármen, 6uadalupe ~ maria de la
tuz murgula y maria Piña.
Fots. de E(Tiempo Ilustrado.

"Puesto" atendido ior ,as Sras. dt:P1zarro

v ele torttna

y las Sritas. eármen y tuz Urquiaga

v €Armen y margarita Pizarro.
Fots. de El Tiempo Ilustrado

�AGCION, CATOLllC.A

PREGUNTAS YRESPUES·
TAS .DEL CATECISMO.

EL ASILO DE LA PAZ.-CASA DE CUNA CATOLICA.

'

.

aln...c'iltfi •!Xi 1•11 • =ten=,
CASA

o~

OUNA (:)ATOt1c.t.,

Fechada dél edificio.

Patio y jurdía interior,

Los dormitorios rnn por ahora suficientes para el número
de asilados: en ellos se ven varias cunas y camitas cubiertas
de cortina'l blancas, donde duermen el sueño de la inocencia
DJs señoritas c tritati vas, D.oña Magdalena Gómez y D0fia
aquella, criaturas arrebatadas al arroyo. Este asilo, como el
Elisa Margarita Berrueco•, con una abgrano de mostaza de que habla el EvangPnegación y celo que mucho las enaltece,
lio.
e~tá llamado á engrandecerse, pues la
fundaron hace algún tiempo en la 51~ cacaridad que lo sostiene y lo alimenta, es
l e de la Mosqueta número 57, una Casa
fecund&lt;t. Prueba de ello es que hace poro
de Cuna, rara recoger niños pobres, á
Fe c Jlocó la primera piedra del edifi9io que
quienes criar y rodear de cuidados en I&lt; s
va á construirse en las cercanías de Cbaprimeros años de su vida.
pultcpec, siendo 8padrinado ese act'l por
Para dicha fundación no han contndo
dama, distinguidas de nuestra sociedad,
con más elementos que los,que les ha proal frente de las cuales figura la señora do·
porcionado la caridad de algunas persoñt Citrmen Romero Rubio de Díaz, espo·
nas generosas; pero esos elementos han
s.1 del señor Presidente de la Repúblicn.
sido tan bien aprovechado11, y adminisAlgún periód;co, malamente informado,
trado.; con tal orden y economía, que con
dijo que las fundadoras contaban con l, ,s
ellos h,1 podido sostenerse el establecimien ·
f ..ndos suficientes para la. construcción del
to, en el cual se da abiigo, amparo y
nuevo edificio. Esto es inexacto; no cnen·
crianza á má.s de veinticinco niños de amtan más que con lo que ya hemos dicho:
bo3 sexos.
con los donativos de personas carita.ti vas.
Hace pocos días tuvimos la satitfacción .
Ha~ta ahora, la suscrición que se ha abierde visitar e~ta «Casa de Cuna Católica,» y
'
to monta á muy poco, y por esto, antes
gratamente impTesionados ante los pro·
de terminar las presentes líneas, nos p r·
~
&lt;ligios que hace la caridad, quisirnos dar- ~,~-~~
mitimos suplicará nuestros lectores se sirla á conocer á nuestros lectores, y al efec· ~ {........ ~ ~ . , . ,4f~itA
van contribuir con su óbohJ, ya en una soto, mandamos tomar unas fotografías de
la vez, 6 ya mensualmente pára ayuda de
su exter;or, dormitorios, •ete.
los ga~tos de construcción del nuevo Asilo.
Reinan en el Asilo la limpieza, la hiLas cuotas podrán ser enviadas á una
giene y el aseo más completos; todos los
de las fundadoras, la Eeñorita Magdalenit
niños gozan de perfecta salud; tienen sus
Gómez, 3~ calle de la Luna número 85, ó
trajecitos adecuados, y en sus semblantes
remitirle una nota para que ella mande
Alta r del oratorio,
que revelan sálud, se retratan el contento
recogerlas, mediante el recibo respectivo.
y la alegría. Adoran á las señoritaf fun~-u·.......--dadoras, quiene3 los tratan cou el amor y la ternura de una
--Venturoso premio de la virtud es ser aborr,cido de .los
madre; se agrupan alrededor de ellas como polluelos, acari·
viciosos. -(Séneca.)
ciándolas y sonriéndoles con sonrisas de ángel. ¡Es un cUa·
-- No hay que fingir torpezas: la franqueza es la mcjPr didro verdaderamente· conmovedor!
plomacia. - Cainbaceres.

Casa de Cuna Católica "El Asilo de la Paz"

..

·rit~i

He aquí como los verdaderos
católicos de España interpretan
las cuestiones sociales, en el siguiente cue.;tionario de preguntai- y respuestaFJ que ha merecido
aproba&lt;:ión del Ilmo. ~eñnr obispo de Santander.
Pregunta.-¿Quién más pera
contra el primer mandamiento?
Respue~ta.-El que se buda
de la religión, lee libros malo~
cree en adivinos, v. gr., ,echa la~
cartafl, usa del espiritismo, y los
que á rnbiendas profesan los
errores de ia civilización moder·
na fi del liberalismo.
P. - ¿ltn qué consiste el libera fümo?
R.--En deFentenderae de Dios
y dP. su iglesia, en todo ó en parte, para el gobierno de los pueblos.
P. -¿En qué principios se
fn ""ª?
R ~ En los errores de la revolnl'ión francesa, ásaber : la rnbera nía nacional, libertad de pensar, de conciencia, de imprenta,
d~ 1·11señanza, de cultos separaciún de Ja iglesia del est;Ldo, etc.
P.-¿Qué consecuencias salen
df' :,hí?
R. - Escuelns laicas ó sin Dio.:,
matrimonio civil, periódicos impí .. s ó deshonestos, usuras sin
t~sa, odio y desprecio de la iglesrn, de sus leyes, de sus ministros y de las órdenes religioi::ai&gt;,
Ufürpación de todos sus bienes

EN MEMORIA DE HlDALGO.

Y la violación de todas las leyes
divinas y humanas.
P. -Esto supuesto, ¿Sle puede ser liberal?
R.~ N~, padre; porque el Ji.
bera!Jsmo es pecado, por lo mismo que es un sistema lleno de
errores y está condenado varias
veces, y últimamente por el papa
León XIII, el 20 de junio de
1888, llamando á sus partidarios
imitadores de Lucifer.
P.-Pero ¿no hay un liberalismo bueno, llamado católico?
R. -Así lo dicen algunos; pero
en realidad, no hay liberalismo
bueno ni católico.
P.-¿Qué dice de esto el papa
Pío IX?
R.-Que su doctrina está basada en perniciosísimos principios y que son mucho más peligrosos y falsos que los enemigos
francos.
P.-¿Qué conducta han de observar los católicos con un gobierno liberal?
R.-Si está en pacífica posesión, sufrirlo con paciencia, acudirá la oración y trabajar todos
unidos, bajo la dirección de los
obispos, para el triunfo de la
verdad, de la justicia y de Ja
iglesia.
P.--Entonces la iglesia ¿puede meterse en polític11?
R.-Nosolamentepuede, sino
que debe, cuando ésta se roza
con la fe, moral, costum bretr
justicia y salvación de las almas'·
pero en asuntos meramente tem-'
porales, deja á cada uno seguir
ta señ_orita 6uadaluoe llldalgo y eostllla, descendiente de D. ffli9ue1 J¡ldalgo.
1'Joto9raf1a tomada el domingo, durante la manifestación, ante 1a tumba del b~roe.) lo que le parezca mejor.

0

il l!IJ~ fE

'

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\

\

\\

&lt;:unas pare los niños asilados,

Fols . de El Tiempo ll11slrado.

6ru,o de pmonu. 4MI tomarott parte en la manlfutaciótt organizada por el diario antlmelmlonista, «€1 eonstuuclonal, » cuyo e.tandarte
figura á la cabeza de los manifestantes.

�mes Tennant pudo corroborar impensadamente la noticia, porque
en las cercanías de Trincomali
vió ostras comestibles de enonue
tamaño, una de las cuales medía
más de veintisiete centímetros de
largo por la mitad de ancho.
Mas p o r extraordinarias que
parezcan semejantes dimensiones,
las sobrepujan las ostras de Puerto Lincoln, 1:1n Australia del sur,
que son las mayores del mundo
entre las especies comestibles. Estas tienen el tamaño y la forma de
un plato grande. La concha de
algunas mide más de treinta centímetros de diámetro, y sin embargo, la ostra llena casi su vivienda.
En aquella región es muy fre
cuente servirá los que tienen huen
apetito, una ostra frita con manteca 6 con huevos y miga de pan.
En cuanto á la :finura del gusto,
las ostras gigantes de Puerto Lincoln son famosas hasta en aquel
país de refinamientos, y una sola
baE.ia para saciar el apetito del
más glotón.

P.-¿Es enemigo de la iglesia
todo gobierno liberal?
R.-Sin duda ninguna, y por
eso pecan mortalmente los que á
sabiendas ayQdan con su voto ó
influjo al triunfo de los candidatos liberales, haciéndonos además
cómplices de las leyes inícuas y
contrarias á la iglesia, votadas por
sus protegidofl.
P.-¿El liberalismo va unido á
alguna forma de gobierno?
R.-No, padre; puede una monarquía ser liberal, y católica una
república, según los principios
con que gobierna.
P.-Entonces ¿no es lo mismo
ser republicano que liberal?
R.-No, padre; aunque hoy
&lt;lía, de ordinario, alardean de ser
liberales, impíos y hostiles á la
iglesia.
P.-¿Y qué debemos decir dt&gt;
fos masones?
R.-Que son los liberales más
avanzados y excomulgados ya por
la iglesia.
Hasta aquí el catecismo. ·
A la luz de estas doctrinas tan
claras y al alcance de todo el mundo se puede juzgar el valor del liberalismo y de la mesticería. ·
"Qui haber aures audiendi, audiat. "

-----3:o:E- ----

.OSTRAS GIGANTESCAS
Plinio dice que según los hislo ·
riadores de la expedición de Alejandro, se eñcontraron ostras de
treinta centímetros de diámetro en
os mares de la India, y Eir Ja-

,

Uno4e los "puutos" 4e la kermesse en el toteglo 4e 1as¡u1zca1nas.

LO QUE ES LA VIDA
El instante vrnidero .... ..
Ya es ilegado ...... ya pase ..... .
De futuro fué esperanza.
De presente desengaño.
Y ya pasado es dolor.
De fugitivos instantes
Compuesta la vida está;
Por eso el hombre en la tierra
Vive sólo de esperanzas, .
Desengafíos y pesar.
(R. B., f:,F.)

lYllJSA CASTEl.tl.tAN,A

Canto á Españ.a
I

Elogio de Castilla
¡Oh!, las cúbicas torres en la pll z de la villa,
¡Oh!, las áridas lomas yel panzudo batán.
¡Oh!, severo paisaje del solar de Castilla.
con tus diáfanos cielos y tu tierra amarill,1
.
y ambiente inmenso, como para un inmenso atín.
Silueta de mancebo, que cuando el su·co labra4
del claro azul recortas tu agraria majestad ;
torreones cenicientos al borde de las abras;
rebaños resonantes y trémulos de cabras
que en la apacible tarde volvéis á la ciutlad ......
Toledo altiva y pr6cer, Vallad ..lid. Segoda,
Avila cinta en torres, ascético Escorial;
Burgos, la del Cid, cuya viril tristeza agob·a.
¡Oh, tierra de Castilla, te quiero como á novia!
A mi esquivez complaces, y en tí está bien mi mal.

II

Las historias viejas
Vástago de mi tiempo y de mi gf&gt;ntf,
amo al siglo cual es: irreverente,
razonador, nervioso y altanero.
¡No más ritos, ni dogmas, ni consejas,
ni plegarias, ni espíritu!
... Sí; pero
me gustan, madre, tus historias viejas.
¡No me lleves al pie del deslabrado
muro; no me llevéis junto al o~ado
castillo en ruinas, en cuyas bermfjas
torres canta el misterio del pasado.
porque me gustan las historias viej ,s!
Que si murió Isabel eñ una estancia;
que si el Rey don Fernando, al ir á Francia
por su bella germana,
veló en la otra; que si doña Juana,
~·a loca de remate,
hizo aquí algún sublime disparate
de amor, pern~ando en su archiduqu~ hermo-o,
(lUe si Carlo~, el César poderoso,
con sus damasquinadas armaduras
estremeció estas cámaras obscura,,
ó que si en el nocturno
~ilencio don Felipe, el taciturno,
á la de Eboli espió tras estas rejas. .
¡ No, no me digáis tal, si embebeciclo
mirarme no queréis; que estoy perdido
de amores ¡ay! por las historias viejas!

III

Por qué vine á Castilla

61'11PO lk a1um11u del eoleglo de tas Ulzcalnas, que tomaron parte en las fiestas 4t los vascos en honor 4t

s.

fgnaclo de toyola

Por estas viejas historii.s
y en pos de tus sahtas glorias,
de tus áureas tradiciones
vine, madrr., á tu regazo,
trayendo versos, que es lazo,
que ata b~en los corazones.

En mi alma sólo tenfa
esencia de poesía,
que fué tuya1 pues en tí,
con un ímpetu filial ,
la redoma de cristal
de mis ensueños vertí.
Desde entonces, madre, están
más juntos tu afán, mi afán
de alteza, nuestros anhulos
comunes y mi Morelos
y tu trágico Guzmán.
Desde entonces, sifi iiral
ierguen, en pabellón
de un gran iris fraternal,
tu castillo y mi no11al
y mi águila y tu le6n.
Fe

É igual pe an en el fiel
que tanto amor mide y surr,a,
tu broquel y mi broquel,
la mitra de Moctezuma
y las joyas de Isabel.
0

IV.

Visión
Y ahora, madre, tus bel las
miradas vuelve hacia aquellas
riberas de tus amores:
verás un orto de estrellas
y un ímpetu de condores.
De México á la Argentina
corre una escala divina
que cifra un himno potente,
y cada patria latina
lleva un lucero.en la frenk
Cuba se duerme al rumor·
del tibio mar que la besa
en un perenne verdor,
y es como una gran promesa
que ha de ser una gran flor.
México ensaya su~ vuelos
de gran águila caudal
en tres gradas sin igual
del altor de sus anheloe:
costa, meseta ce1üral
y cumbres de eternos hielos.
Centro-América es un nido
de seis aves; es un haz
de seis flores guarnecido,
cuyo perfume escondido
sólo brotará en la paz.
Tiene América del Sur,
como un gran símbolo augur,
la forma de un corBzón,
Su, testa roza el azur
y de nubes es su airón.
Nueve naciones allí
con número zahorí
tu inmortalidad pregonan.
18on nueve musas que abonan
tu ensueño y viven por tí!
Y toda~, ¡oh, n1adre, to las!
al celebrar hoy 11us bodas,
brillan con tu mismo sol,
lucen tus fastos soberbios
y r~lpitan con t11s nervio,
y cantan en español.
AMADO

NERVO.

�-506I

IJA flESTA t&gt;Ell fUEGO

LA FIESTA DEL FUEGO
La ciudad está de fiesta. No siempre lo está á lo que cuentan las crónicas y mis ojos han visto en lo que llevo de vida
en ella. La ciudad es triste. Enclavada sobre el lomo monstruoso del gran Ande, la ciudad en que vivo vive una vida
d.e sue~o. y de taciturnez; apacible vivir de agua mansa, apacible v1m de grey dócil y buena: eeta es caei una virtud, sin
asomo de paradoja. . ·
Que es triete la ciudad, lo dicen sus noches, lo cantan sus
crepúsculo¡¡, lo murmuran sus mismos habitantes de allende
el. mar y de la tierra propios, que veo pasar por las calles inclinadas, y que se me antoja pensar van con no sé que dejo
de pesadumbre; pesadumbre que sale apenas á los rostl'os como la de las personas que mueren de tisis; esto es á mis cjos
d_el ~lm~ casi una virtud. Y, repito sin asomo de paradoja,
e1r. noma.
Es~ribo al amor del quinqué, cuando la ciudad está casi
d.orm1da y soplan afuera ráfagas heladas. Y queriendo decir muchas cosas, expresar muchos sentimientos, hablar de
muchos sueños, todas se van muriendo a! lle6ar á los labios,
donde parece acaban las ondas del lago tranquilo de mi alma
cu.~ndo en sus aguas qui etas, cae el e,queleto de un pensamiento medroso 6 la hoj,i. seca de la flor maravillo~a de un
sueño que rn deshojándose, al rnplo de no eé qué fría racha

fuego. Tal vez ellos en su sensibilidad salvaje, escuchan la
emoción íntima del cornbuatible sometido á la consunción, ó
en las vagas y enormes pupil!ls, ebrias del sol del campo y de
la melancolía de la sierra, .recojan para sus horas de descanso,-porque también deben soñar,-el secreto dol0roso del
paisaje en el atardecer. Pollinos, lanudos y sumisas, afirmo
que tienen una alma, que no sé qué empedernido naturalista,
encerrado entre las páginas de un libro, se empeña en demostrarme; puede ser una alma mucho más noble que la apocada
del pulpero de la esquina,-y es lo más cruel del naturalista,
--alma más eentimental y emotiva que la del primer .caballero ó señorita que pase por la acera del frente.

***

El fuego crepita. Es el día de San Juan. Bueiias y gratas
horas de la infancia, ¿dónde estáis? Dónde todo eso, bello, divinamente hermoso que colmó de felicidad la era gloriosa de
mi niñez? Pavesas, humo.
Gloria al juoco. Se me antoja que esta frase la van musitando todos los lábioP. Hay en verdad, tal como me lo ha anunciado un amigo natural del pafo, una alegría que llena todos
los espíritus. Más que para engañar el frío que Facude los
cmirpofl, estaRgrandes hogueras prendidas en la calle pública,
ó que por una costumbre, creo que obedecen á la nEceeidad

hoguera las cabecitao joviales de los muchachos del barrio,
congregados jubilosamente, son hermanas del fuego que ere·
pita y de las cosas buenas y sonrientes.
Los principales autores de la fiesta del fuego que ha llovido
alegría en toda la ciudad, son las gentes indígenas que rodean
las hogueras y ias atizan con el empeño con que se atiza un
sueño. Ellas, durante el lento correr de los día~, las semanas
y los meses, fueron paciente y noblemente formando alrededor de su choza, de los barrios bajos, el montón de combustihle, que ahora, en media hora, en un minuto, el pr0digio
diil fuego entrega á mejor vida. Tal vez durante la negA.eión que hay de fecha á fecha, de aniversario á aniver~ario, ellas tuvieron una ilu~ión, un sueño; ver llegar el día
de San Juan para entregarse gozosamente á la fiesta del fuego
que prepararon sus manos rudae, hechas por el dolor Y ah0ra ro&lt;lean la hoguera que canta y crt&gt;pita. Yo les veo a brirlo3

gó muchas flores que eran la alegría y el sol del jardín sin
primavera de mi vida. Muy triste debe estar la casa antigua
y sola y en ella sólo ahora llenarán las sombras de la noche
las habitaciones vacías; y la fuente, la vieja fuente sonora,
rezará melancólica por todos los que han sido, entre sus graves galerías. Sólo la figura severa de mi padre, el más noble
de todos los hombres, velará en el sombrío corredor predilecto, el último sueño de su vida ......
Día de S.10 Juan, día de fiesta en la ciudad lejana. Cuanflo siendo niños jugarnos al caballito de palo con cara de colores que nos hizo la madre. Y en las noches el corro de muchachos en la vecindad gritaba alegremente:
''Por las barbas de San Juan,
dános queso, dános dulce, dános pan,
triqui, triqui, triqui, tran ......
Buen día de San J um en la éra gloriosa de la niñez; cuan-

J

\

...... Alrededor de las hogueras la gente se agita ......
\'

.. ........ Las car;1van:;s ,iacientes y flemáticas de los pollir.os ...... ..

espiritual, fría, p1y Dios! tanto cual la 1ne ahora, en la avenida, sopla entre la arboleda.
La ciudad e~tá de fiesta. Y es la fiesta del fuego. Hace media hora no má~, yo me he engañado amableme1Jte, haciendo
lo que los otros, ,onriendo á la visión de las granderlíam~radaP, entre los grupos de gente popular, en esta ó aquesa calle,
y así abriendo un paréntesis al florecimiento interior, sonriendo como lo hacen los demás, me he engañado amablemente.
Desde temprano antes de que el Eol principiase á florecer. á
entreabrir i;u ro~al fantástico del poniente, he tornado del
brazo á mi amigo, un poeta joven como yo, soñador é inge·
nuo y á la w ntura nos hemos dejado ir, sil enciosos á trechos,
á trechos parleros, por no sé qué barrios. Con placer hemos
aguzado los sentidos al ligero movimiento que como un sacudir de alas, creíamos ver, tomaba la ciudad por momentos.
Y ha blando de amor, de vanas quimeras, de cosas tri viales 6
de proyectos para el porvenir, hemo., ido á parar, allá abajo,
en las afueras de la ciudad. Hay, es cierto, un movimiento
en las calles, que toman otro aspecto que el cuotidiano del vivir siempre igual y sin acontecimientos. Y detenidos en una
esquina nos Llistraemos en v.-r las carayanaA pacientes y fl,,.
máticas de los pollinos que entran µor ·las avenidas, las ca bezas gachas, sobre Jo, lumos unas cargas enormes de comhn~ti ble, que van dt&gt;jando de trecho en trecho, para tomar después á sus cuadras, cabe las chozas de los alrededores. Y s0n
acreedores y dignos de elogios, esos joviales animales, que como asevera mi amigo, tienen una buena parte en la fiesta del

de poner frente á los ojos, de continuo abiertos sobre la blancura de la nieve 6 el tono andecino de las lomafl, el milagro
vivi ente del fuego. La hoguera vive una vida inten sa. Es como un alma que se consume en sí mi~ma. Es en sí una vida
en la plenitud de EU energía. Desde la superficie de la tierra
negra., donde la mano áspera del indígena acumuló el com·
bustible, se alza la.llama triunfal, crepitante.y sonora. El fuego canta. A veces se paraliza le llam a, antes movible y frágil,
como si le faltase la vida. En otrns tiene movilidades de i:-er·
piente, se levanta airo~11, se mantiene Fobre su propia fuerza
6 se arrastra desesperadamente rual i::i la ¡.:acudiese un instinto de locura. Es la llama voluble como una mujer. Tan voluble y frágil que al soplo de un pem:tmiento grave puede ha c-rla inclinarse. Es lu z también la llam:i, y voluble y frágil
t'S como la mujer, la alegría de la tierra.
Al rededor de lao hogueras la gente se agita. Desde los bal cones de las casae, en cuyas paredes el refüjar vago de la¡.¡
I lamas dibuja fantasmas, las muchachas miran el fuego érepitante, sonoro. De todas partes han acudido en tropeles lois
muchacho~; y place ver la alegría infantil, plenamente acorde con los preceptos de la natur~leza, cantar como el fueg,, canta; sin saber que lo hace, sin. pensar en que es efíme1;0
el canto como la vida de una flor. •Uno ríe y la carcajada vibrante llena toda la callt&gt; ; otro ealta, aquél corre, el de más
allá medita , en actitud d1Ecreta, la pilatuna del día próximo.
La alegría infantil se deshoja así, como un ramillete Je roFas
frescas, en el c0ncierto de los hombree. Y al rededor de la

ojos enormes y dolientes, sobre las llamas rojas. Les veo acercaree, fijar las pupilas melancólica&lt;, en h llamarada que Re
consume, con tal desesper,wión en su aparente apacibilidad,
así cual si quisiesen poner entre sus almas, todo ese fuego,
para los densos frío s de las largas noches de invierno. Por eso
mueven y remueven la hoguera, que alza hacia el espacio, la
maravilla voluble y ondeante de la llama.
Desde los balcones las muchachas miran la hoguera, en la
fiesta de su consunción, sin pensar que tras la ligera y ardiente llama, sól9 quedan las pavesas, cenicientas, cenicientas.

***

La ciudad está de fiesta y es la fiesta del fuego; día de alg&lt;1zara, cuando después del rPgocijo, la abuela nos cuent·t
cuentos fantáoticoe, mientras la mano blanca y rugosa &lt;lá
vueltas al huso y los ojos opacos se abren serenamente hacia
_la tierra. La amada ¿dónde está? Qué hará á esta hora? El
padra, la madre, la hermana, qué se hicieron? Dónde lascosas bellas qua aromaron la infancia, la casa vetusta, los co~redore., Uenos de misterio, las habitaciones desierta.s. el vie·
l~ patio, la fuente, el jardín y las almas, de sus dueños, sus
vidas, hs a.JmiiRde sus co~as? Dónde están?.....
.Día de S.m Juan, en mi ciudad lejana. Debe estar muy
triste la casa antigua y sola donde la muerte, ¡ay, Dios! se-

do se corre la maceta de alfeñique en la campiña, cuando se
pide queso, cuando se pide pan, y después de los cuentos de
la abuela, se juega á la pizigaña-pizigaña, se queda el alma
infantil dulcemente dormida en una infüüta felicidad. Muy
triste debe de estar la ca'la antigua y sola y en ella sólo la vieja fuente se lamentará por todos los que han sido entre sus
ohscuras galerías.
&lt;:}loria al fouco. La ciudad está de fiesta. Giran las gentes
alrededor de las hogueras y de los balcones, miran las muchachas el fuego consumirse, como se consume un sueño de amor.
Yo miro todo eso engañándome amablemente con la alegría
de los otros. Ahora el fuego ha concluído y las calles con sus
manchas negras, afectan la forma de grandes cintas hechas
de las pieles de tigres fabulosos. Mañana la ciudad estará, co·
mo de continuo, triste. Será como una agua mansa, será como
un campo apacible; estará en su propia virtud ......
Y mientras en mi habitación, engaño mi tri steza y distrai.
go mi insomnio, pienso cuán dulce me es, en mi soledad, lejos de las cosa; más amadas del corazón, ajeno al paisaje que
ine rodea, prender la hoguera del recuerdo y &lt;lPjarla que arda, que arqa hastn. consumirse, al amor del Jeñu santo del en sueño.
J. M.

PERLAZA.

�{"

ufia caña de hisopo, aplicósela á la boca. Jesús, sin exhalar la menor queja, aplicó á eH-a sus labi?s y chupó el. vinagre.
·El cielo había E'·scuchado bemgno aquel gnto: cc¡Tengo sed!» y la
hij,i deJ.os profetas seguía contemplando cosas inviFibles. Atrav~s~ndo
espesas tinieblas, bajó un rayo de luz sobre Jesús, próximo á exhalar ya el último suspiro. Numerosas figuras luminosas
se empujaban mútuamente en aquel sur&lt; o
de oro: los puros ele corazón, lo~ mansos, los
misericordiosos, los
hambrientos y sed.entos
de justicia, todos los que,
nl andar ele l0s siglos,
habían &lt;le amar á Jesús
más que á sí mismos, y
Yivir y morir bendiciendo su no m b re. Cada
uno de ellós dirigía una
:-úplica al Salvador mo1i bu ndo. Era como una
acción de gracias que la
tierra hacia Aquel que
ciaba la ,·ida por su res·
r,11 te. E 1 r a ,. o de luz
de·cendía lentamente á
lo largo de la cruz, hasta posarse sobre el gru·
pode mujeres que llon,ban junto á ella, incluso
Susana, á la cual envolvió, circundándola de
un nimbo resplandeciente. Aquel rayo de
mística luz, era como el
llamamiento tterno del
Salvador-llamamiento
que dirige á todos,-y
la respuesta feliz &lt;le los
que le contestan: c,Héme
aquí, que vengo.,&gt; Estaba Susana admirada de
cómo, sin sospecharlo
· · ¡;;iq uiera, por el cari:ño
i que había profesado al
Maestro, había ella andado siempre por la senVtstldo para comida.
da luminosa.. Aquel di·
vino atractivo lo bahía
experimentado ¡.ior primera Vf&gt;Z en Kourn Eddin, al oír brotar celestial 1,:abiduría. de aquello~ benditos labios que ahora mezclaban
~u última plegaria con el estertor de la agop~a; se ~abían aun:enta&lt;lo más y más al contemplar aquellos ¿u1c1s1mos OJO~, .cuya mefa·
ble ternura 110 pudieron apagar los mas atroces snphc10s, y llrgaba á su colmo al escuchar los urofundos latidos de aquel corazón
purísimo que levantaba SU pecho con SU$ últimos espasmos, arrastranrlo tr~s i,í, como rescate de sus dolores, innumerables almas
por Él redimidas .....
' Y cerrarlos los ojos, con el rostro blanquísimo de virginal albor,
Susana dejaba su alma en libertad completa para que fuera en seguimiento del Rayo de luz ......

·ras

· ·EL RAYO DE .LUZ.
IESOEN AS EV ANGELIOAS)

Porr· ~eynés monlaurr.
Tres cruces se destacaban sobre el nublado cielo; pero Susana
no divisaba más que una, aquella en que agonizab:1 el dulce Maestro. Tenía Jesús la cabeza inclinada sobre el pecho, y á pesar de
que su cuerpo era todo una llagi que lo cubrfa de pies á cabez~, no
impirab i horror; pero estaba tan lívido, que se preguntó Susana
con espanto si habría muert') ya. Nunca se hubiera ella imaginado
todo lll horripilante de aquel espectáculo. El cuerpo, desgarrado
por los azotes y las espinas, sangraba sobre el madero de la cruz;
los pies y manos , taladrados y fijos con enorme3 clavos, goteaban
lentamente, y al chocar contra la roca las largas gotas de sangre,
producían un ligero ruido que ahrmdaba cada vez más en el alma de Susana el abismo de su desolación. Con
todo y hallarse muy cerca de la cruz,
apenas lograba divisarle, t·m espPsas
se habían vuelto las tinieblas que cubrían toda la tierra. Como deseaba
t-lla ardientemente contemplar el ro-tro de Jesús, se acercó más al santo
madero y levantó con ansiedad los
ojos, notando entonces c6mo, á través
de las lágrimas y de la sangre, la mirada divina estaba fija sobre ella, cual
si fuera una bendición y hacimiento
de gracias.
No lejos d&lt;i allí y formando nn gru
po repulsivo estaban Hanán, Kaifás,
SamllfÜ Isachar, los Kanteros y los
Phabi. No satisfechos aún con haber
con,eguido de I gobernador romano
que le crucificara, al verle ahor?. clavado en el infame madero, in•lef,..nso
'y á merced de su odio reconcen:rado,
se entretenían E'n burlarse de su mi.,ma agonía. A la sazón estaban dieiendo sarcásticamente:
((A otros ha salvarlo, y no pue~e
¡;;alvarse á sí mismo: si es rey de I-rael
b»je ahora de la cruz, y creeremos
en él.
«El pone su confianza en Dio,: pues
si Dios le am·t far.to, líbrele ahora., ya
que él mismo decía: Yo soy el Hijo
de Dios.»
Expe,imentó Susana un violento
ex1r,mecimiento al oír estas palabras.
¿D6nde había ella oído aquellas mismas frase~? Prodújose en su interior
un silencio imponente que suele precedn á las grandes crisis morales, un
silencio pareciJ0 al que se cernía sobre el caos cuando rewnó en él la voz
del Altísimo que ·hizo brotar de repente la lui con su onrnipotcute
palabra.
Y una voz moribunda resonó en la~ qucbr.1Ju,as d,l monte:
((¡Dios mío!¡ Dios mío! ¿Por qué me has aban&lt;lonado?i,
Sobre aquel cao, de incertidumbre y espanto en que se hallaba
envuelta el alma de Sn•a11a, brilló por fin un esplendoroso rayo de
luz etf:rnal. Apareció a11tc sus ojos, tscrito con caracteres de fuego,
Pl Salmll XXI. cuy,, primer versículo acababa de pr,munciar Cristo moribundo. IJ:ra aquel t&gt;l Salmo mesiánico por excelencia. Todo
quedó entonces p ,tente á sus ojos: aquel hombre befado, insultado
y escarnecido, cuyos dolores inenarrables había canhdo el profeta
David. ¡era el Mesías! ¡ el hijo de Dios! ¡Todo Israel en peso se había equivocado lastimosamente, cegado por su orgullo y ambición!
El único reinado que debía establecer sobre la tierra el Ungido del
Dios, era el reinado sobre las almas. Cayó Susana de rodillas, y en

Ttrad. del P. Jaime Pons.

s

J

actitud de adoración profunda, repetía estas palabras: «¡E:1 el l\Iesías! ¡ Bll Hijo de Dios!» Y dominada de santo terror¡ iba recitando pausadamente, uno tras otro, los siguientes versículos:
c,Tod·os los qu~ miran, hacen mofa de mí con palabras y con meneos de cabez1, diciendo ..... »
Por una coincidencia verdaderamente terrible y singular, oyó~e
en aquel mismo instante la voz sarcás•ica de Hanán, que proseguía
inconscientemente el versículo profético:
«Esperaba en el Señor; qtte le libre de nuestras manos, sáJyele;
ya que tanto le ama. »--Y la hija de los grande:! doctores rabinos,
tomó otra vez el hilo del Salmo interrumpido:
ccMe veo cercado de una manada de
bestias feroces; me tiene sitiado una
turbade malignos que quiere perderme.
((Han tala3rado mis manos y mis
¡,ies, pudiendo contarse uno por uno
todos mis huesos.»
Aquel cuerpo de~garrado que tenía
ante sus ojos, realizaba por modo sorprendente, cada una de aquellas palabras.
A vista de los soldados, que en aquel
momento se repartían los despojos del
condenado, y echaban suertes sobre
la túnicn, concluyó -ella con e~tas palabra~: ((Repurtlei·on entre ~í mis Yestii;!uras, y sortearon mi túnica.»
El velo del misterio rMgó,e rntera·
mente ante los 0jos de ¡.;usa na, que ~e
hallaba ií pccos pasos de la cruz. · Libre ya de todo temor y de~aliento. vi6
resplandecer con fulgores de ultr,,tum·
ba toda,, las cosas que ante8 ~e le ha·
bían presE'ntado sum:imente obscuraE.
l ss mismas tinieblas de que ,e ha11aba rodeada, le parecieron esplendororn luz. Aquelliis tinieblas no mm otra
rosa quP los pl'csdos y crímenes de
todos los hnm bre~: las blasfemias, las
imprecaciones. el orgullo y la impnr¡,za, h maldad y E'l f-ngaño, la c,gue·
ra ,·ol,rr ,taria de los débilt&gt;s. la chser
ción de los cohardel-; en una palabra,
tocias las bajeza¡;,, tod~ s li1s ign,,minias,
todas las infamias a.. la. h1,manidad.
Y toda!:! esai,; horrendas maldades si:
ho bían amontonado como aquellas nubes tempe~tuosa~ que cubrían el cielo,
precipitándose sobre el Gran Mártir,
camándole cada nna de ellas un tormento E-Sprcial. Jesús se había aban·
donado á todas ellas, las había 11ceptado toda•, entregándose á
muerte por destruír el pecado. Para esto 1 principalmente, había .1d
venido nl mundo. para romper las cadenas que le ·sujetaban á la
maldad, rescatarle de la ominosa esclavitud de Satanás, y devolver
la ,·erdader11 libertad á su pueblo y á todos los pueblos de la
ticri·a.
Él. la pureza peraonificada, se hallaba cubierto de vergonzos:i.
ignominia: estremecíase todo su cuerp,o con la violenda del dol~r;
su c 1beza dolorida, se levantaba y volvía á caer pesadamente, Hn
que pudiera reclinarla en parte alg'una·; sus grandes ojos abiertos
parecían demandar un socorro imposible; de pronto lanzaron sus
moribundos labios este grito desgarrador: «¡Tengo 1:1ed!»
¡Ah! ¡demasiado acerbos eran los dolores que sufría, pa_ra qur.
viniera á exacerbarlos más todavía otro nuevo suplicio! Uno de los
soldados, empapando en vinagre una esponja y envolviéndola "

ln.

'l'odas las imprecaciones habían, á la sazón, enmudecido; los
enemigos se alejaban tristes y pensativos, dándose, algunos de ellos,
?;olpes de pecho y repitiendo : ((Verdaderamente f&gt;Ste holl!bre era el
Hijo de Dios.» Al pie de la cruz sólo quedaban María, la~ adre de
,Jesús, María Magdalena, Juan, el amado discípulo, y algunas otras
mujeres. fubana, sólo veía á Jesús.
.
Con el corazón anegado en el dobr de su Maestro, aungue 1~uininada ya y confortada con los resplandores ele ~a fe, quena ~a Joven en medio de sus lágrimas entonar al monbundo un himno
'
. da de
de amor
divino que meciera 'su agonía. La postrera mira
Cristo sólo divisó l-lnte sí á los que le amaban; pero deseaba adeinás Susana que Él se durmiera en la cruz plácidamente, escuchanrlo las más dulces palabras que pudiera ~~r de sí la tierra; palabras
d'l eterna paz, de confianza tn su obra d1vrn,a ~ de ~upremo des?anso. Mas en medio de todo se consideraba a s1 1msma demasiado
pequeñi,t y miserable para llegarse hasta el corazón .de Dios.. Persuadida de su absoluta impotencia, tomó en sus lab10s las mismas
palabras de Tsaías, y dijo en voz baja y pausada:
c,Tiende tu vista alrededor tuyo, y mira; tod~s e;os ::e h_~n cont(regado parn venir á tí; vendrán de lejos tus h1Jos, y tus h1Jas acudirán á tí de todas partes.
,cAlumhradas con tu luz, caminarán las gentes y los reyes al resplandor de tµ 1):J.Pimiento.

c&lt;A tí vendrán y se po,lrarán en tu presencia los hijos de aquellos que te abatieron, y besarán las huellas de tus plantas todos los
que te insultaron.»
Con profunda adoración be,6 Susana los pies ensangrentados.
Había nombrado el triunfo y la gloria: sólo le restaba una fme
para concluir.
Un postrer estremecimiento convulsivo conmovió el cuerpo de
Cristo moribundo. Entonces, con el profeta, Susana hizo llegar á
oídos de a,quel que rn partía ya de este mundo, la única palabra
digna de m:
ce¡ Mira á tu alrededor! Vendrán á Tí con el amor de sus mejores
,
días... ..
cq Vendrán á Tí rebosando juventud, con el amor de lo, rec-iéh
el esposad O!' ••..•. ,,

LAS

MUTB:RB:S

DB:L

PORVENIR

L1 situación actual de las mujeres y las averiguaciones de~ q.o.
podrán ser en el porvenir, &lt;lió hace poco tema interei,ante á He,
Arlur .ToneA, en un discurso en el Waldorf Hotel, al final d.t un
banquete ofrecido por las damas periodistas inglesas.
La inconstancia y el carácter variable de los hombres y de las
mujeres han dado siempre materia á algunas discusione!l; pero ellos
rnn males de orden general tan viejos como el mismo amor. Las visitas del orado!' fueron más lejos. La mujer de Bruto le parecía
nn perfecto modelo, ya no tenemos bastante con una Porcia, dij,o:
Dos ti posdemujerescontando á Porcia, le parecían dignas de atención.
((La mujer, agregó atrevidamente, es semf'jante á los demás ~éres
animados. Todo medio produce rápida é invariablemente tipos que
están con él en perfecta harmonía. Ahora la mujer cambia co11stantemente en relación á su c&lt;medio ambiente.» Obstrvaciones pe1sonales vienen entonces
á corroborar las vistas del orador. c&lt;En·
contrábame, dice, en
la primavera paFiida,
en Marruecos. Cada
noche, clespué~ de mi
paseo, pasaba. para
Pntrar en mi hogar,
frente á la carn de un
gran señor del país,
antiguo jefe del gobierno caído. Se había establecido con
rns mujeres y, al cruzar la callP, entreveía
á esas maj_eres gordas, enormf&gt;s, panzonafl, de fa ce-iones curtidafl, riendo ,it·trás
de los visillos con
aire maligno.
lgnoranteP, tontM,
arterafl, puFrile,, viejas antes de tiempo.
i&lt;on i:::emt&gt;ja ntes á. animales. Dado el medio
ambiente, he aquí la
mujer que debía producir.»
En el periodismo,
como en laA otraPprnf~Kiomsi nte' e1:t11a lt-!'l,
ganan terreno; ri\'alizan con no~otrn· , y
no ,otrosllt!rnrogemos
bien. T11mbié11 tn la
noYela son numnoFa•. JoneR &lt;lrpl ,ra la
desaparición en la vi·
da real, de tipos crea·
dos por JeaneAui:ten,
las Doras y Agnée de
Vestido de mailane,
Dickens, laAmelia de
Mackera, laMrs. Poyser de George Elliot. Desarrolla en seguida la frase de Ruskin: ,rEl
mundo progresa únicamente por la razón de la fuerza silencioFa que
está en él&gt;i; y muy preo,cupado c0n sa~er basta qué punto la naturaleza está dispuesta a nu estras proprns fuerzas», declara que el
tipo de mujer que excita especialmente su simpatía es Porcia, la
mujer de Bruto. «Espero, dijo, que la naturnleza se interesará en
la cue~tión y continuará produciendo ~orcias. » ¡SuE'ño encantador,
feliz perspectiva! Entre tantas producciones generosa~ de la naturaleza, las más raras ·no son, sin embargo, sino los Brutos.-A. B.

�Postales conmemorativas · de la Independencia·.
EL C'ENTENARIO Y LOS ARTISTAS MEXI~ANOS.
Se han recibido ya las hennoeas tarjetas postales á colores fo!ma- nes dignas de toda confianza; y si á esto se agregan l~s ampfüe y
das por varios reputado:; arti,itas para con:°emorar el Centenar10 dP. bien detalladas leyendas qúe cada postal ostenta en tipos claros y
la proclamación de nUPstra Independencia, y man~adas h~cer ex- legibles puestas al pie en un pequeño márgen, se c?mpr.enderá lo
que ant~s decimos, aBto es, la gran s~gnificación que !ienen estas tarpresamente ffi, una de las más afamadas cas~s de Z~r!ch, ~~iza. "
Estas tarjetas que estarán á la venta en ,a Admin1strac1on de El jetas desde el punto de vista educativo. En cuanto a su arte bastaTiempo" al preci~ de $0.80, ( oche,nt~ centa~os) 1~ colección desde m~- rá ver una de las muestra s que hemos publicad? antes de ahora 6
ñana1 son de un grnn valur art1st1co, estan suJetas en su composi- la que aparece con estas lírieae. En todas hay umaad Yarmo_ní_a,de
compos1e1on,
ción á la veramplias persdad. histórica,
~
pectiva~, proy tienen por
· ,:
t"
porción en la
tanto, ine stifi gu,ra, y, lo
mable sign;fi
¡
que 11uestros
caciGn clt·~de el
le ctores sólo
punto de vista
podrán apre,
educativo. Los
ciar viéndola~,
nombres de los
gran VÍVPZa y
·.,A\11\ores de lllfi
brillan tez de
fe' . clladn s que · e
colorido.
,;' r,:e produ cP~ ,
La colección,
señordl F élix:
segú
n hemo~
Parra. Anto1110
Jicho, consta
Corté,, A&lt;l1i.á11
de ocho cuadros
Unzueta v Daque compren·
niel del Volle,
de,·con sus más
aqtistas tod ct:i
~alientes deta·
de gran cultulles, todo el cira, Fon una aclo d~ laguerra
rantía, no rn71o
de Indepenpor Pl renomdenr:ia, desde
bre de qu&lt;i ya
su proclama·
gozan co m'o
ción en Doloprofesorei de
res por el sefior
la Academia
cura
D. Miguel
Nacional de
Hidalgo y Cos·
Bellas Art.e s
"==~====================" tilla, el 16 de
sino tambi én ---- .
€t €1ércilo 1nsurgtnft ovt mlsil tn e1 montt dt IH trucis, t_l 30 dt Octubrt dt 1s10, momtntos iltttts 4t romptr
septiembre de
por pertenecer
sus futgos sobrt los. rtilllstas.
1810,
hasta su
á la más alta
.
institución especialista en historia pat_ria, al Museo Nac.10nal ~e. Ar- consumación. Estas tarjetai::, que sólo se v~nde~án .por colecclones, es·
queología, Historia y Etnología. Debido a e~to han temdo fac1hdad tarán á disposición del públi co á los precios siguientes:
Una colección en l3 carital. .. .. .: .. .... .. ... .............. $ O. 80
y ocasión para. consultar documentos de la epoca, y depurar lo qu~
Una co)ección en los Estados (franco de poi te) ·: .... $ 0.90
autores poco escrupulosos dicen en obras que trata? de la IndepenA nuestros agentes y á todo el que nos haga ~ed1dos al P?r ma·
dencia. La indumentaria de los diferentes personaJeS es d~ absoluta
fidelidad, y, por consiguiente, de un marcado Ra~or.de epoca, los yor les haremos un descuento. Pidan nuestra cucular relativa.
T~do pedido hágase á la Administr,aci6n de "El Tiempo" 1~ de Meso·
lugare3 ó teatro·donde se desarrollaron los acon~ec1mientos s~ h~n
compuesto teniendo á la vista fotografías fehacientes y descr1pc10- nes 18. Apartado 379. Teléfonos: 103 Ericsson, y 626 Mexicana.

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I

1

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1

ANECDOTAS Y CURIOSIDADES
EL SUICIDIO
- ¿Qué harías si te vieses abrumado de trabajo!'! y miserias sin esperanza humana?
- Sería cuestión de buscar una horca.
--No hombre que obrarías muy mal.
-Otros lo han hecho en tales aprietoe.
-Pero otros no lo han he.::ho y han obrado mejor.
.
--¿Sería µorque eran cobardes y no tenían
valor para suicidarse?
-Al contrario: era porque· tenían más valor que los suici das; mayor fortaleza se ne·
cesita para sufrir hasta la muerte que para.
matarse. ¿Quién alaba : á los viles suicidas?
Lo mejor que de ellos se dice es que estaban
loco 1.
-Pero ¿no vale la pena de matarse el ahorrme tanto padecimiento?
-No: porque cometiendo el suicida un
grande crimen contra la ley de Dios, y un
enorme escándalo, pasa luego de las penas de
esta vida á las del infierno, que son mucho
peores y duran eternamente. Y si tan insoportables fuesen que los demonios te inspirasenque te ahorcases, díles que se ahorquen
ell(ls ya que e.stán hechos á los tizonazos.
LA MEJOR HORA DE TRABAJAR
Un psicólogo alemán ha preguntado á Ya·
rias personas en qué momento del, día les era
más fácil el trabajo intelectual, resi;ltando
182 partidarios de la mañana, 133 de la noche y so!amente seis de la tarde: 43 han manifestado que no observaban diferencias ÍIO·
!&amp;bles y 28 han declarado que trabajan con
la misma facilidad á cualquier hora.M. Marsh ha consultado muclias biografías para conocer las horas favoritas de los
~bios y literatos, recogiendo · las siguientes
C)fras por 100: seis mañana á 'dos tarde, 34;
srete á doce noche, i2; después de media noc~e, 6; mañana y tarde, 17; mañana y noche, 4; tarde y noche·, 3; todo el día, 23.

fingirse el marido enfermo y a visar al párroco para el Viático, y al refugio para el soco·
. rro dé costumbre.
Al llegar el párroco, con el Señor, y multitud de fieles, y pronunciar las palabras de
Ritual: ((La paz sea con esta casa y todos sus
habitadores», observó el aspecto terrorífico y
los njos espantables del fingido enfermo .. .
¡Justicia de Dios! Había éste querido pronunciar algunas palabras, respondiendo á las
oraciones del cura; y con horror había notado la pérdida del uso de la palabra ... ..
Saltó desesperado del camastro: espantó á
toda la gente que en vano pretendía calmarle..
La mujer confesó allí su culpa y pidió perdón ... ... Pero el desventurado no ha recobrado, que sepamos, el habla en adelante ...

***
UN BUEN BAROMETRO
Las campanas de las iglesias, además de
llamará los fieles, también hacen muy bien
de barómetro.
La explicación es sencilla. Siendo la atmósfera el conductor exclusivo del sonido,
claro ei!tá que la intensidad y calidad del sonido, tal como lo percibimo~, depende del estado del medio que lo conduce.
Según esto, si se ,9ye, por la noche el tañ ido con mucha claridad, es señal do que el

¡OH! EL 0100.

***

108,

El Oenerallslmo

o Ignacio Allende
'

es aprehendido en Acatlta de Baján por el traidor igoaclo Ellzondo, el 21 de marzo de 1811, despué~ de breve
defensa, en la cual quedó muerto O. lndaleclo, hijo de aquel héroe,

(De ta colecc16n de tarjetas postales á colores que se venderán eo la Admón. de "EL TIEMPO,")

(Cuadro de Adrl6n Uniueta,)

11.-Uénem~

***

LA ROSA DE NAVIDAD
Las flores no son producto de la primavera y del veranu. Algunas muy. bonitas, sólo
se abren en el invierno, y.las hay que parecen enorgullecerse mostrando su corola entre
la blanca nieve.
.
Tal es la rof'a de Navidad, que florece en
los paíseb del Norte entre Noviembre y Marzo. Como en su época de floración entra la
Navidad, no' es ·raro verla abierta en ese día,
y de aquí el nombre que se le ha dado; pero
no se trata de' uha rosa verdadera, sino de un
helé boro.
Su tal)'.laño es el de una rosa ordinaria.,
pero hay una variedad de quince centímetros
de diámetro.
Con frecuencia, ee encuentran bajo la blan ca sabana sus flores abiertas.
Llevad estas flores nacidas entre Ja nieve
á una habitación caliente, y veréis cómo se
marchitan rápidamente, asfixiadas por el calor. Si ~e quiere que duren, hay que temirlas un rato en agua fría para que vayan arostumbrándoee á la nueva temperat ura.

***

FARSA ESCARMENTADA
H~bita~a en Madrid, no hace mucho, un
~~tr1mo010 escaso de dinero y de temor de
U~ día de Nochebuena, hallándose sin ce
na ni lumbrt&gt;, idearon la sacrílega farsa de

&lt;lía siguiente será húmedo ó llu vioRo puesto
que el aire muy cargado de humeilad trasmi te mejor el sonido que el airn seco.
Otro tanto puerle decirse de la atmó~fera
denea y la atmóeferc.1 ligera: aquélla condure
al sonido mejor que ésta, y así A] tafiido &lt;lH
las cam panas llega con más claridad al ofdo
cuando el barómetro está alto.
Hay gentes de campo que se rigen por los
, toques de campana. En Lebekke ( Bélgic11)
hay unas rampanaR pequtñas que los de allí
l laman campanas de agun, porque cuando rn
tañido se oye con claridad desde el pueblo,
E-S seguro que va á llover.

!. - ¡Qué desgracia es ser soida! ¡ Arreglare mos el
acuático!

¡.¡* 9 ~ste cacharro de petróleo.

EL LUTO EN ROJO
'
En Los honores de fo r.orte. libro escrito por
Alienor de Poi tiers en 1435, se dice ex pre·
samente que el rey de Francia vestía de rojo
cuando ébtaba de luto.
Esta moda fu é adoptada más tarde en ERpaña. Hacia la segunda mitad dt&gt;l eiglo XV,
los PríncipeR&lt;le la sa ngre vestían de r.egro
para aeistir á los funeraiPRde los reyeP, pno
una vez terminados los oficios, r,onía nse trajes &lt;l e color dA pú rpura que debían usar ha, ta la terminació n del luto.

111.-¡ ¡¡Socorro !! ! ¡¡¡Que me inflamo!!! ¡¡¡Auxilio!!! ....

�-512-

LOS HOJY.1BR·ES TERRIBLES,

r

~

l

r

·1.-¿Cómo se há retrasado el toque de fagina un minuto?
-Un descuido mi coronel. ...
-A Banderas, inmediatamente á Banderas.

2 . - ··· ····

El nombredeJohn Bnll, tipoima·
ginario de la raza .ingle.Fa tiene i,u
nacimiento en lo sigu~ente:
En 1712 apareció en Lo.odres un
folleto satírico, que pintaba lo~ sucesos del año anterior y que tenía
cuatro figura~, que representaban á
Luis XIV, España, Holanda é Inglaterra. A este último país le simbolizaba John Bull, y por ello en las ediciones sucesivas el folleto llevaba ya
el título de Historia de John Bull.
John Bull era el nombre popu·
l:1r que se aplicaba á lord Buling·
broke, ministro de la reina Ana, en
la época de la publicación del folleto. Solía llamársele antes Bulling,
brook. BuH, en inglés, significa toro,
-¿Cómo es que llegas un cuarto de hora más tarde?
y en 1715 los adversarios del minis-Perdona, mujercita mía, los asuntos de ser ....
tro trataron de ridiculizarle en un
-¿Vicio? .... ¡Sin postres!
criesto llamado ccOx and bull (buey Y'
toro).
CIENCIAS HISTORICAS
Los ingleses son aficionados á abreviar en
Debe ser todo hit--toriólogo:
la conversación todo nombre largo y de ahí
Un buen paleógrafo, arqne6logo,
:¡ue á Saint John Bullingbruke le llamaron
Heráldico, numismático.
Jobn Bull.
Etnógrafo, diplomático,
El autor de la obra de que se trata crey6,n
durante algún tiempo que había sido el céle~pigrafista y filólogo.
bre Swif; pero hoy e;;tá perfectamente d, mu~***
trado que fué Coho Arbutnoth. Y, por tanto, la gloria de la invención no cc ·rresponde
MANOS DE MUJER
á Inglaterra, sino á Escocia.

LA CASA EN QUE NACI
¡Oh casa en que nací, nido sagrado
Dopde el recuerdo de mi infancia ei:;tn.,
Tú no eres la que fuiste: te han cambiado;
No te conozco ya! .... ..
El alto mirador donde aún te asonrns
Otras cosas, soberbia, á domin~r,
Ya no alegran los nidos de palomas
Del viejo palomar.
Verdad que como emblema del orgullo
Aún se alza, siempre enhiesto, el mirador;
Pero le falta el soñoliento arruyo,
Simbolo de amor .....
Tan sólo ese rosal, cuya verdura
Trepa enlazada al tronco del jRzmín,
Aún cubre con soberbia colgadura
Las tapias del jardín.
El mismo ese es, el mismo que antes era:
Del tiempo y del invierno vencedor,
Siempre vQ.elve Á lucir en Primavera
Su manto de verdor.
Reconozco su antigua lozanía,
Sus flores de adorable suavidad ......
T,as flores son de las que yo cogía
En mi dichosa edad.
(C.)

Manos de damas honestas
Pocas brillan en las fiestas.
Mano de mujer aseada,
O buele á jabón 6 á nada.
Manos duras por debajo
Que hacer le dan al trabajo.
Las manos con relumbrones
No 'saben pegar botones.
Mano que saluda abierta
Abre del alma la puerta.
Las manos con abanico
Buscan las manos del rico.
Mano suave y perfumada
La casa tiene tirada.
La roano que dulce oprime
Hace que el hombre la estime.
Mano que nunca ha cosido
Jamás encuentra marido.
La mano que bojea novela
Por la cocina no cuela.
Mano picada de aguja
Estrecha, pero no estruja.
La mano siempre en la lumbre
A nadie da pesadumbre.
Manos que saben de modas
Pocas hacen buenas bodas.

Sabido es que Napoleó~ I no se
mostraba muy .delicado en cuanto á
las expresiones que usaba para con
los dignatarios del imperio y con sus
propios parientes. La palabra gana·
che (zoquete) fué uno de 8~8 epÍte·
tos favoritos y un día llegó á em·
plearla á propósito del emperador de
Austria, padre de su esposa María
Luisa y eq presencia de ésta.
La emperatriz, que no estaba del
todo fuerte en el idioma fraucée, pre·
guntó luego á Talleyrand lo que sig·
nificaba la palabra ganache, con lo
cual puso en no poco aprieto al hábil
diplomático.
--Ganache- contestó éste visible·
mente perturbado-ta una persona
que ...... escribe bien .... un buen
orador ...
Pero la venganza-voluntaria óic·
voluntaria-le alcanzó pocos días des·
pués. 'falleyrand había de pronunciar un gran
discurso en presencia de la corte, y al termi·
nar le dijo María Luisa en alta voz, coroo im·
pulsada por la más grande admiración:
-En ':erdad, Talleyrand, usted es ((le plus
gran ganache de France!JJ

***

MICROSCe&gt;P ICAS
IMPOSIBLES

Ni en el volcán busques nieve,
ni gratitud en los hombres,
ni constancia·en las mujeres;
Que antes que en hembras constancia
ó gratitud en los hambre3,
encuentras nieve entre llamas.

***

Una chocita en la aldea
una blanca chimenea,
rojo fuego, amor fecundo,
un chicuelo que nos llame
y una mujer que nos ame ......
¡qué mayor dicha en el mundo!

***

En el mundo lloran todos:
la mujer cuando han de verla
y el hombre cuando está solo.

***

Es l::i. vida luchar en lucha fiera
y es la victoria para el hombre honrado
que se abraza á su fé noble y sincera
como un atleta á su broquel dorado.

,,;1::::: ***

Como a@aricias á un perro,
ese perro te defiende;¡
como protejas á un hombre
el hombre querra morderte.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>AÑO

X.

MÉXICO, DOMINGO

14 DE

AGOSTO DE

1910.

NuM. 33.

Ir
11

f

/ ·

J

--===; =====================================

= = === =

EXCELENTISIMO SEÑOR MARQUES DE POLAVIEJA,

Capitán General del Ejército Español,
que ha sido nombrado por el rey Alfonso XIII Embajador Especial y Jefe de la Delegación
Española, en los festejos del Centenario de la Independencia mexicana.

�ACTUAllIOADES

Natural ·es que nos preocupe el conflicto actu ,l de Estiaña
y la Santa Sede.
. ·
. ..
España fué nuestra madre en el. sentido &lt;le que nos etv1ltz6 con la luz del Evangelio, apartando á nuestros antecesores de la idolatría y tantas costumbres ajenae á un país verdaderamente civilizado.
·
La Ig\esia es la madre universal y los que nos la dieron á
conocer, hoy se alejan de ,,su amoroso seno. .
La cuesti6n actual de JLspaña puede reducirse á este punto.
Abunda el clero en la península ibérica, el clero no paga
contribuciones·1 pero en cambio recibe sueldos del Estado.
Esto es todo el motivo de las turbulencias: el dinero.
Se dice que el clero no trabaja .y por lo mismo no tiene dererho á la soldada. Se le quiere equiparar á un grupo de
holgazanes que viv~n á c~stillas d~l erario. . .
Quisiéramos ver a un diputado a cortes, eJerc1endo el cargo
de cura de almas.
Se le vería levantarse antes del alba para ordenar los asun·
tos cte su ministerio· decir la misa en la cual encomienda á
todos sus hermanos, 'aunque sean s~s enemigos; estudiar los
puntos del serm6n que tiene que precticar;_sentarse en un confesc,nario para absolver las culpas y dulcificar las penas del
penitente; llevar el viático á apestados, á los que p~de?en de
enfermedades contagiosas; emprender muchas veces a pie1 lar·
gas distancias para dar el último consuelo al que se aleJa de
este valle de miserias.
¡Cuánta holgazanería! ¡No merece un hombre de es?s que
réciba un mendrugo del Gobierno! El cura, convertido en
diputado á cortes emprendería obras de notable magnitud.
Procuraría antes que todo figurar, hacerse notable, congraciarse con algún Ministro de influencia, asistirá todos los
banquetes y fiestas que se le ofreciesen y ver por el bien del
pueblo ........ solamente de pala~ra. Hemos puesto coro.o
ejemplo al cura. Las 6rdenes religiosas tiene~ ,raegos sublimes, de los cuales nos ocuparemoi:: en otra ocas1on.

blica y su es¡.,osa, así como varios representantes de g,il11ernos
extranjeros de nuestra República.
Llam6 la atención la toilette de la señora de C6logan.

***

En el templo d}J .Jesús María, varias señorita~ concibieron
la idea de enseñará las sirvientas de eEta. capital, lo principal: la Doctrina Cristbna y el cumplimiento de los clebere,;
de su estado.
Estas señoritas, con verdadera abnegaci6n, son c11teq11ista·
para tantas pobtes mujeres, que ignoran hasta los rudi1mnto,.,
de la Religi6n.
· No se limitan las señoritas expre~adas á explicarles la tf:O·
ría, eino que aplicándola, las instruyen en sus dtberes dom é..
ticos.
Obras de esta clase son muy meritorias ante Dios y an\1·
la sociedad, pues ésta contará con criados fielrs que ve'en por
el honor y el bienestar de la familia á quirn Eirv_en.

***

El domingo se visti6 el «Centro Astuariano)) de gala.
La fiesta que en él se efectuaba ha dt-jado gratísi 111os recuerdos.
.
Asistieron al baile personas distinguidaEl, prooomina11Jo
en su mayoría el bello sexo.
Tanto el decorado como la iluminaci6n del sal6n fueron t-s
pléndidos.
A las doce de la noche se sirvi6 un lunch-champagne1 Se
reunieron en dicho Centro las principales familias de la Culonia Española.

***

En la residencia del sefior Ministro de España hubo el lunes una agradable reuni6n.
.
El señor Ministro, que cuenta con muchas simpatías entre
nosotros, invit6 á una comida á un grupo d( personas de su
amistad.
¡
-~
El adorno de la m~sa fué exquisito. Multitud de violetis
se diseminaron artÍ'3ticamente en los manteles, así como al
pie de los candelabro!:1 de plata. ·
·
Asisti6 á esta comida el señor Vicepresidente de la Repú-

1

Las congregaciones marianas residente5 e~ e1-ta capital in
vitaron á algunas de loe EstadoE&gt;, para un1rs1: en estred111
abrazo celebrando las glorias de María.
El programa que publicamos en nuestra edición diaria ·rn
cumpli6 exactamente.
En el colegio de ,cMascaroneS,JJ llamado así vulgarmente,
sb sirvi6 un suculento banquete.
.
Varios de los j6venes asistentes hicieron uso de la ralal&gt;ra.
¡Que esos j6venes sigan siempre ~l. buen can'.i~o y ~lO se
desvíen de él alimentando en su espm lulas pern1c1osas ideas
que por todas partes se difunden!

***

Los muchos asuntos de que hemos tenido que hablar y 1-l
poco espacio de que podemos disponer, nos han obligad u ú
dedicar á cada uno minúscula nota.
. .
.
Sigamos, pues.
Varios comerciantes part1dar10s del Sr. Corral, lo obsequrn·
ron con un banquete en el «Hotel del Jardín.))
Fué un banquete sencillo sin asomos de etiqueta.
En EL TIEMPO diaro publicamos textual, porque nueslro
rep6rter lo tom6 taquigráficamente, el speech del rnñor Don
Juan de Mata Contreras y de esa pieza oratoria hicimos justificados elogios, a~í como de su autor, persona que ha s¡¡IJi·
do formarse mediante esfuerzo ¡.,ersonal; pero creemos de ju~·
ticia también referirnos aquí á los demás oradores del han·
que1.e, por habernos visto obligados á hacer s6lo unn líger.t
alusi6n á sus brindis, en la cr6nira publicada en EL TIE~J ro
del lunee, por premura y por falta de espacio, pues ll'n Íllml i;
excesivo material.
Pronunciaron bríndis loe señores doctor Seniss6o, 11rqui·
tecto don Dante Cussi, poeta don Manuel Bermejo, ~eüor don
Urbano Balmaceda y por rngunda vez el Sr. Bermejo.
En síntesis, estos señores expre!'arN1 la i&lt;lea, ahsolutamen·
te generalizada, de que la popularidad ~el Sr. Corral, cor.lJI;
hombre público, va en aumento progree1vv, ~ ¡ este tema loe
desarrollado en distinta forma por cada uno de los oiadvres.
Todos estuvieron felices en sus peroraciones.
·

G.

Gillo,v,

Jln,o. y Rmo. Sr. Dr. D. IgnAcio Montes de Oca y Obre gón

, Obiu o de San Luis Potosi.

Arzobispo de An1equera.

que concurrirán en nombre propio al Con8rtsO Euc~ristlco, ~re se reunirá

1n

montreal, Cénidá, en seplífmbre próximo.

repre&amp;entacionesl teatraleP, conciertos veladaR literarias, etc., etc.
'
Fi Lo demás disuena con las miraf'j del Cpngreso que van á celebrar.

LoR tres son cultísimos y creemos que sus
atinadas obeervaciones han de servir de mucha ayuda, para los nobles fines que pereigue eee Congreso.
·

EL CRONISTA.

***

***

***

Hemos dicho vari~s veces, y no nos cansaremos de repetirlo, que el coraz6n de la mujer mexica~a, cuando es bien ~~ri- ·
gido, constituye el .Pro.totipo de la_ can~a.d, de l.a.abnegac1on.
El domingo se distribuyeron mil qmrnentos Juguete1:1 entre
los niños pobres de San Angel, con lo cual debe haberse agradado mucho á la Virgen Santísima, bajo la advocaci6n de
Nuestra Señora del Carmen, pues aunque estas caridades á
veces más tienen por fondo la 'filantropía, que no la caridad,
los que practican aquélla están más pr6ximos á practicar és·
ta, que los egoístas.
.
.
Es hermoso socorrer al hambriento y vestir al desnudo ;
pero como complemento de la caridad que debe ejercerse con
los niños sin duda que no hay uno más poético que el de
obsequia;les con algo que no s6lo l~s. calme el ha~bre y el
frío, sino que los recree, que los d1v1erta, en med10 de las
penalidades cotjdianas que les agobian.
Huchas veces habréis visto á niños desarrapados, harapientos, fija su mirada en el escaparate de una mercería, que
contiene objetos más valiosos para elloil que un mendrugo de
pan. Preferirían ayunar un día entero, por poseer m;ia pelota un fusil un autom6vil en miniatura ....... ..
'¡Quizá el' día en que se hizo el reparto de juguetes en San
Angel, al anochecer ~n las miserables ca~as de e~os pobres
niños no había un alimento con que terminar el dia!
¡Pero el niño tocaba su corneta, la niña abrazaba á su muñeca y aquellos obsequios, siquiera por momentos, les hacían
olvidar el hambre y la desnudez!. ...... ..

Jlmo Y Rmo Ar. Dr. D. Eulogio

1
1

Sábese que pr6ximamente 1-e celebrnrí.
en e&lt;;ta capital un CongreRo de Ec:tudiantes.
Lo'! congresos siempre demandan gastoR
y loR P.Rtudiantes procuran allegám los por
to&lt;lo~ los mPdiof'.
Con este fin los de la ERcuela de Ingenieros oqrnnizaron una novillada.
No noR p:nece conveniente que los que
tratan de cultivar su coraz6n y su inteligencia organicen espectáculos de esta clase,
por noble que F&gt;ea el objeto que se proponen.
Las novilladas no ofrecen ta n serioR ne·
ligros como las corridas de toros; pero deRpiertan cierta a:fici6n á esa rnlvaje diverFi6n en la que se maltrata injustamente á
un animal, para después darle la muerte,
Re sacrifican víctimas inocente~1, como el caballo, que puiiiera dar lecciones de nobleza Sr. Pbro. Don Man uel Fulcheri,
á más de cuatro séres humanos, y se expoRector del Seminario Conciliar de México,
ne la vida del sér á cuyo servicio puso el
que concurrirá en reresentaclón del señor JlrOmnipotente todas las demás criaturas.
:iobispo de mtxlco. al Congreso Eucarisllto de m~ntreal.
Organicen en buena hora los estudiante¡::,

-&gt;,........-~

3:0:E- ~

.--

Efectos del tabaco
Un médico inglés reuni6 ochenta y tres
muchachos fumadores de nueve á quince
años de edad, y después de 'Jujetarlos á un
escrupuloso exa::nen de varios meees, dedujo que el organismo de veintisiete de ellos
eFtaba seriamente atacado; veintid6R psdecfan de circulación desordenada de la sangre, malas digestiones, palpitaciones y una
marcada 11:fici6n á las bebidas espirituosafl ·
doce arrojaban, además, sangre por las na~
rices con mucha frecuencia; diez de los demás padecían desvelos; otros doce tenían
gangrena en las membranaR mucosas. El
doctor los estuvo curando i-in resultado favorable, mientras no renunciaron al tabaco
y todoRse puilieron buenos en cuanto deja~
ron de fumar.

***

Han sido nombrados con el carácter de delegados al Con·
greso Cat6lico que se celebrará en e.l Ca~adá. el Ilmo. Sr.
Arzobispo de Antequera, D. Eulog10 G1llow, el limo. Sr.
Obispo de San 'Luis Potosí, D. Igna cio MonteR de Oca y Obre·
g6n y el Sr. Pbro. Dr. D. Ma~rnel Fulcheri, Dinictor del Se·
minMio Conciliílr de Psta c:ipit:i l.

tas Jlsociaclonu marianas reunidas en cordial lbanauete; en el
Tnslltuto Científico (mascarones) el domingo último.

tos limos. Sres. mora':v Rldolll rodeados de los miembros de las
_
Congregaciones marianas, duputs del banquete.

�...

-516- '

ACTO All I OAOE S

A CTU AuIOAOES

l·1.

.. 1

'

Señor Capitán don J:eandro Ptxa,
que contraerá matrimonio el dia 20 del corriente con la
Señorita Esther Torres.

',

~~.~ .0'···
\.·,,¡,, ,, •

.

Fot. de M. Torres.

.

USOS DEL GUANTE

I

.-~~~-

·_

'J\(.~~-,~i
.._

Fot A. Garduüo.

El pintor mexicano Jllbuto ruster,
autor del cuadro alegórico «La Paz» que será, obsequiado
al señor Presideate de la República por un grapo
de capitalistas,

'

~4,..!

'

Señorita Estber torm,
que contraerá matrimonio el dla 20 del corriente con el
señor Capitán don Leandro Peza.

h.r.' -~:

lnstantánta dtl banquttt o1mido por varios commiantts metropolitanos, tn l)onor dtl señor don Ramón Corral, para 1tllcilar10: po,:su: triunfo tn la lucba electoral.

6rupo:dt concumntt(al uanQUlltl orreclclotportetuñor( cmnci: tic.: c1ontC!ctul( man cm, asimilado dtl. trttunalL mm1ar,táL1os 1mp1tac1os dt hit,
( Fots. de El Tiempo Ilustrado. 1

Entre los americanos, está extendida la costumbre de quitarse el guante de la mano derecha para saludar, ó por lo menos dicen:
«Excuse my glove.»
Nuestros antepasados observaban igual costumbre, pues era
muy general la frase: ((Salvo el guante.&gt;i
Para la calle y las visitas, los hombres llevan guantes obscuros, predominando los tonos gris ((b(ligeii y moreno rojizo.
El traje de etiqueta exige
el guante blanco.
Damas· y caballeros que se
estiman, deben procurar portar siempre guante de irreprochable limpieza.

El uso del guante no fÓlo es una prescripción de la morfa.,
sino que también puede coosiderar3e como un ailador higié·
nico.
Las damas pueden llevar guantes casi siemprf, ya obscuros
para los trajes sastre, rn los
paseos de mañana y con l11s
«toilettesi&gt; de calle en general,
ya claros para visitas de no.
chP, ya el irreprochable guan.
te blanco para el teatr0, bai.
les, veladas y recepcione•.
Las mujeres que tienen ma·
nmi muy bellas, las lucen deF·
nudas á menudo, y no es de
vituperarse. Difícilmente i::e
resignaría una mujer que p&lt;i·
see mafioR tersas y suave",
blnncas, boyueladás, provi~tas de uñas brillantes, rosadas y trasparenteo, á ocultarlns siempre bajo la impenetrable cubierta de cabritilla ó
piel dP Suecia. Pero las que
,le~grn.ciadamente, tienen mall08 feas, deben usar el guante sin excepción. Una mann ·
bien formada, luce desnud:i
~u belleza: una mano enguan·
trvla siempre es elegante.
Si vueetras manofl, sPñor~,
son hP.rmosas, el guante la::;
prott&gt;jerá eon tra la intem pt&gt;riP, conservándolas pálida~ y
ter,,as. Si son feas, el guante
las ocultará dii'lcretamente.
Usad, pues, guantesen la mayoría de los caso!'.
En cuanto á los caballero~,
deben calzan;e ei guante para
salir á la calle, para ir al pa·
seo, baile y teatro. Cuando se
va á una comida, se descalza
hasta el momento de ir á la
me1-a.
En la audiencia de una autoridad superior, el hombre
mAusoleo del Potta Don ~uan de DlosPna.
se presenta con las manos Obra del escultor Italiano Augusto Volpl, costeada por los e~hñoles residentes en Mérito, codesnudas.
·
.
mo prueba de cariño al sentido bardo mexicano que amó tanto á España.

-=~rr~
LA SONRISA
Se ha dicho que la sonri:,a
es el termómetro de las cualidades del corazón, y que es
preciso desconfiar de las personas que se sonríen con falsedad 6 no se ríen nunca.
Hay sonrisas que anuncian
la bondad, la dulzura y la
amabilidad, y otras que revfl!an la ironía, el sarcasmo y
el insulto: la modestia, el
candor y la inocencia po::;een
una sonrh.:ia'falsa y repugnante, que ofende la mirada y
rechaza la confianza.
La sonrisa no debe de ser
nunca exagerada, porque se·
ría entonces ridícula: una
sonrisa estudiada y habitual ·
acR ba con el tiempo por modificar1la expresión del rostro,
abre surcos y desenvuelve
arrugas que alteran la fisono-

mía.
La sonrisa ijS el complemento de los atractivos de la
fisonomía y es para el · rostro
lo que el calor para las flores
y un sello de sol para un
paisaje.

�-518- .
ACTO AlllDAOES

a e Tu a 11.1 o A os s
que acaban de suicidarse. Son mucho más numerosos de lo
l.me parece, por desgracia, y su enfermedad es real.
La neurastenia ó neurosis, paoviene de un exceso de traba:b:sta es la enfermedad más!de moda.
jo físico, intelectual ó moral, eate último particularmente.
Tal vez ignoran ustedes qu~ lo más elegante-ahora en ParÍH
Aun cuando su
es neurasténico....
nombre
sea de fe.
por tal medio pue·
cha
reciente,
la enden I os hombres
fermedad
no
tiene
adopl~r aptitudes
nada de nueva.
lángidas, y con los
Casi podemos depárpados muy CllÍcir que es tan viedos, hacerse intrja como el mundo;
re~antes; y tam¡io.
no hay más difec o se salvlln del
rencia que se la cocontagio las mujenocía con o t r os
res.
nombres a n tes :
En cuanto á los
neurosiemo, irrijóvenes, des pu éH
tabilidad Ctrebral,
de afeitarse bien i,[
agotamiento 11 erbigote, van cnmivioso, etc. Pero ja nando como vi emás
ha si do tan
jos, tomando airt&gt;s
frecuente ni tie ha
de personas m u y
visto tan extendicansadas ...... &lt;.¡ ueda como en nues.
riendo parecer llntrc1
época. Y esta
cianos a n t e H de
univer.:;al propa_tiempo, solamen·
gación es debida
te consiguen haciertam füte á las
cerse ridículo!'! y
condicwnes
actuaque las gentes fui·les d~ nuestra exis·
males rían en sus
te ocia.
barbas; pero ellos
Vi vimos -en me·
se satisfacen con
•i-•f.
dio
de una... ansiellamar la atención.
.
Hnlace
Loza¡no•Noriega.
dad.
de Una Sobre•
No pueden proexitación de todos
nunciar largas fra- J:a novia, señorita maria Iulsa norlega firmando el contrato civil. rDe ple, el novio, Sr. ;ranclsco [ozano Tnsausfl el
:Juez señor Brlseño. v los padres de los contraventes, señor Dr. tomh nir11~4 v D~n;:iuan touM Jllcalde.J
los minutos, sea
ces ¡los pobrecitos!
para
defendernos,
y hablan por me·
sea para lograr nuestros fines. Los síntomas del estado neu·
dio de monosílabos, abreviando las palabras sobrado largas ...
rasténico son numerosos, y¡vc1rían según cada individuo. Sin
les digo á ustedes que es muy digna de ver.5e esta nueva geneambargo, alguno3 de ellos, que vamos áJindicar, predominan
ración, que tampoco honor hace á la raza francesa, de genio
por su frecuencia y
tÍLn vivo y alegre.
su intencidad sienPero es a ee la
do coneidera&lt;los
moda, que tiene
como verdadero,,
muy poco que alaestigmas de la enbar de continuo!...
fermedad. Hay que
Dejemos e3os á
poner en primera
un lado y hableI í ne a la cefalalrno, un poco de
gia6 mal da ca belos verdaderos neu za continuo, conra~ténicos, d e los

LA NEURASTENIA

existencia, obligándole muchas veces á
sistiendo en unapensaci6ñ de pesadez, secambiar da profesión.
mejante á la qué 'proviene de un eombrero
Por otra parte, sus facultades intelecmuy pesado: sí{ llama «casco neurasténituales se perturban y disminuyen proco. '' Re deja sén tir más fuerte este dolor
fundamente, siéndole _imposible fijar RU
en la frente y la~ sienes y, sobre totlo, en
atención por mucho tiempo sobre un obla nuca. Aparee~ por la mañana, cuando
jeto, ni determinar nada que demande el
nos despertamos, y se calma ordinaria
empleo de una voluntad firme. ,
mente después del almuerzo. Por el conVive bajo el peso de una inquietud
trario, el trabajo intelectual , el ruido, las
perpetua sobre su salud, creyéndose ataemociones le agravan, dando lugar con
cado de todas las enfermedades de que
frecuencia á vértigos, zumbidos de oídos
oye hablar.
y d.e~vanecimientos.
F.l decaimiento, los desalientos acomEl «insomnio» es tan insistente como
¡,añadmi de las ideas más negras se apola e 1falalgia. No puede dormir el enferderan por completo del paciente: &amp;u camo más que dos ó tres horas por la noche,
rácter cambia, se queja continuamente
ptlro con sueño ligero ó interrumpido,
de todo, volviéndose triste é irrascible,
concluyendo por amodorrarse en la.macayendo después con frecuencia en una
drugada ; pero un ruido cualquiera lo desmelancolía profunda.
pierta y se levanta cansado ó más abatido
Es un crimen mostrarse áeperos y crue ·
que al acostarse.
.
les con estoa pobres enfermos, como haLa «di@pepsia» gastrointestina lacompa&lt;en algunos. Muy al contrario, debemos
íia siempre á la neurastenia, con todos
tratarlos con afabilidad y estima ayu~us fenómenos habituales, disminución
dándoles para que se curen.
'
&lt;lel apetito, sesación de pesadez despuéti
de lat-J comidas, calor que sube á la cara,
~000~
hinchazón del estómago, estreñimiento
-¡ Ocho días sondándorrie la herida!
pertinaz .....
¡No sabe usted, doctor, lo que me hace
Los síntomas característicos más espe·
sufrir!
ciales de esta neurosis son una depresión
Sr. Prof. Dr. t . t. Rowt. p~esldente de la :Rcademia
-A ver si encontramos la bala.
mental y física muy cornsiderable, y falJlmerlcana de tlenclas Sociales y Politlm que l)a
-¡Perohombre! ¿Por qué no me lo dijo
tando en absoluto la voluntad y la enerbecl!O imporlantis estudios agrícolas en los
Esta4os 4e :Jalisco t ljldalgo•
el primer día?¡ La bala la tengo en el bolgía. Se cansa el neurasténico por el mesillo del chaleco!
nor eafuerzo. Para cualquier trabajo, que
--No crea usted que soy tan tonto como parezco.
podía ejecutar antes de un solo golpe, nece3Íta descansar va-De ninguna manera; esto sería demasiado.
rias veces. Esta debilidad produce gran perturbación en su

***

-1

Sr, Lic. O

Luis G. Pardo

Ministro Plenlpoteoclarlo de Mélico ea Ciuatemtla, que ha
ulldo rumbo á la Rep6blka de Cblle. como jefe de la
Delegación extraordinaria de México á las fies•
t11 del Centenario de la Independencia Cbllena.

Sr. D. Ger11.1Éln Bullu

Sr. D, Antonio Ma!t~n Riv.,ro
Mlnhtr, Pl!llooten:iarlo que lué de Cub1 en Métlc,, que ha
sallh para la t11bana para ponerse á dlsp,siclój de su
gobierno.

Secretarlo de la Embajada, de Métlco en
Washington, que ha salldo el miércoles 6111·
mo para los Estados Unidos, despnés de pasar'
una breve temporada de vacaciones entre nosotros

- • -,. .;_';'t_ ' -

~eguo~3

6rupo de señoritas que enstñan la Doctrina trlsllana Yeducan en sus Jaboru á varias sirvientas. en el t emplo de :Jesús maria.

--

�- 533-

RCTlJ RllIO.R.DES

Señor Presidente ,e la Repitblica es mibido
ior la comisión de alumnos de :Jurisprudencia, organixadores de tas carreras.

EN EL HIPODR.OMO DE PERALYILLO -€1

Srita, listh,:r Huidnoho d., Azua,

que ba sido nombrada miembro del Coo,ejo Superior de
l!ducarlón Pública.
·

El escultor mexicano 1.r idtncio L

NE-ava,

que ha sido agraelado con las Palmas de Ofldal de Aca·
demlas por el Gobierno francés.

Hrita. u,,1,,rea"" Rubio A ·vila,

primera señorita qoe se ba "inscrito en la Escuela N. de
Ingenieros para seguir la carrera de metalurrlsta.

Tácito dice:
.
"Muri6 Julia, encerrada hacía tiempo por su padre Augusto en la isla Pa.ndataria, á causa de su inmoralidad. "
'ºJulia tampoco fué la ds:sordena&lt;la bacante; que la cróniEn latín se lee:
, ca escandalo3a de
"ob impudicitiam
Roma nos trae
t&lt;"'JESTA DE LOS V ASCCS
olim á patre Audescrito. "
gusto in Padataria
"Macrobio nos
ínsula clausa. "
da un retrato suyo,
Fignra6s lectocon sombras y luree
cómo Eería la .
Cefl humanas, deshija,
para que un
cribiéndola como
padre tan carifiouna sefiora muy
so como el ilustre
culta, muy buena,
emperador, la desmuypr6diga, muv
terra-e y sumie¡:e
amante del hijo.' '
en
una prisi6n !
"En una socie¡Y en a:iuellos
dad libre, elegantiempos &lt;le tan pote, refinada como
cos escrúpulos, en
la sociedad de ln.
á la moral!
cuanto
Francia con tempo·
Continúa Tá ciránea, Julia huto: '•Julia dur,mte
biera sido univerrn matrimonio con
salmente admira·
Agripa,
falt6 á la
da."
fe
conyu11,al
y rn
Esto ha dicho
cómrilice SP-m¡.,roFerrero ni Buenos
nio Graco, fu é rr:ás ·
Aires, en Roma y
tnrrl
e munto por ·
en París.
orden
de Tiberio. "
Veamos si es
"Casada con este
cierto.
último también le
lifLeamoR á lo¡:¡
fué
i 11fiel y '1'1 berio
grandes historiala
hizo
morir de
dores de Roma y
miembros del eentro Hsturlano, á cuya inlcialiV4 y act;vld4d se debe la regocillda erJ dl fü,tJs v pm;criJ:.d. á que
t,a
llegado
este
eentro
regional.
h·,mbre
en
su &lt;lespersonajes..

· JULIA Y

Clegada de concurrentes al Jjipódromo

TIBERIO

Grupos de cincumntts al baile ofmldo por el een1ro Jlsturiano de mtxlco.

Fots. de El Tiempo flust, ado

tas reinas de tas carreras (Srtas. eiena Walter, lsabel de 6arav, e~ncepción de 6arav, maría Sorondo, marta Partange, Jlna maria t ebriia v eoncepción mc&amp;regor.)

'

tiegada de tas reinas de tas carreras organizadas por tos estudiantts de
:iurisprudmta, á beneficio del eongmo de Estudiantes.

miembros del etub t;ipico Jrands 111

�-535-

- 534-

.R.CTUAL\IOAO ES
fué uno de la Condesa.
Colocado este singular simulacro en la
iglesia del Buen Suceso ó Servitas de Madrid, se movieron algunos devotos á fun dar una cofradía ó con gregaci6n de Nuestra
Sefíom delaSoledadque
se instaló ei 21 de Mayo de 1.567, y propngóse muy luego por varioll pueblos de E$pañ a; y he aquí el origen de q~e la VirgPn
de las Angustias, de lo8
Dolores y de la Soledad
vistan, en lugar del
traje hebreo propio, el
de uua dama castellan a
del siglo xv1.

El manto oe la Do·
lorosa.
La reina Isabel de
la Paz, tercera espoi,a
&lt;l.e Felipe II, trajo de
Francia un cuadro que
representaba á nueslr11
Señora de la Solednrl
6 de las Angustias, é
hizo labrar, á su imita
ción, otra imagen de
busto, ó por mejor decir; cabeza y mano~ solamente. EstP. trabajo
se encargó á Gas par de
Becerra, célebre escultor de aquella épqca,
pintor y arquitecto dicípulo de Miguel An·
gel.
Empeñóse la Condesa viuda de Urefia,
camarera de la Reina, en que se 'le vistiera el traje ele vinda
de rnanto y toca que ella
traía; y el primer ve~tido que se le pmo ,

\

- -También sonrÍt&gt;n
los ángelei:i,;y se agrada María, y se com¡,lnce .Jesús benditr.
¿Hasta cuándo sen mos pusilánimee?

SOCIEDAD DE ALUMN O S DE LA. ESCUELAN, OR BELLAS ARTES,

Bm11rgu m~ralu, Stmtario.

::iost de ::iem lbarra. Pmidtntt.

grandes histor1a -dores de Rom a y
personajes.

LOS REFIN AM tENTOS DEL HOGAR

¿No presen timos cuando penetramos por pri mera vez en una
casa si ha brá comunidad de gustos y aun de simpatías entre
nosotros mismos y quien la habita? Lo mismo que nuestro
Tenemos verdaderament 9 el dón de esparcirnos á nuest ro
· carácter se revala necesaalreded or y la facultad de
riamente por n uestra acticomunicar á todo lo que
LA REAPERT CJ RA DEL MU S E O NACI O NAL.
tud y nuestra fisonomía, lo
no3 rodea la huella revelamismo que el sillón sobre
dora de nuestra femii1i dad.
el cual tenemos costumbre
La mujer, que es la insde sentarnos, conserva la
piradora del hogar, arregla
huella de nuestras formas,
eoberanamente el orden , lo
así también nuestra menconfortable y el adorno.
talidad se revela según los .
Somos demasiado ~xigen objet0s que nos rodean.
te, para todo lo que dehe
Nuestros muebles, nuestros
figurar en ese cuadro ord ibibelots, nu estro lujo, la
nario de nuestras evoluciodecoración en que aparecenes. Nada aparece allí que
mos á los ojos de las gentes.
no lisonjee nuestros gustos
que vienen á visitarnoP,
secretos ó nuestros caprison como el complemento
chos. Nuestra casa es un
de nuestro arreglo persopoco el museo de nuestras
nal. Merecen, pues, á este
fantasías.
respecto, fi jar nuestra atenAsí es que la organizata vigi lan cia .
ción de ei:ios locales donde
debe agradarnos vivir fuera de la restricción c6moda
y confortablemente en el
lujo que nos conviene, evoRobaron en ciertR. ocacan sin cesar y á pesar
sión á un individuo, y un
nuestro nuestra origi nal iamigo del robado fu(, á
dad y distinción.
contar el hecho á un insY, es natural que nos ropector de policía.
Dtpartan1ent~ dt Etnología. - Exbiblción de objetos de lndumentaría v cMllxaclón indígena, á
las que i,ay dedicadas varias salas del entresuelo.
deemos en ese templo de
- Sefior, acaba de comenuestra existencia de repoterse un robo- le dijo.
so, ternura é intimidad de todas las cosas que nos son más
Y el inspector añadió con rnlicitud bastante epigramática :
dulces á la vista, al tacto y al espíritu .
- Que me den parte.

11111andro 3. !:eón, tuomo.

?

-==:
miem:

Uista general dtl antiguo ¡a,din, conuertldo boy en exbll!iclón dt monolitos arqueológicos.
_ francisco moc1m1ma, UocaJ.

Jtrnando Romaneo, Vocal.

3orge Quin, Uocal.

""

�-537-

-53&amp;-

ACTU Al.tIDAOES

A.CTUAI.tIOAOES

LA REAFERTURA DEL MUSEO N AOION AL·

LA REAPERTURA DEL _MUSEO N AOION AL,
r.,,,~lr .,r:---,.~

-,,..,~-

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--~~

t

..
Departam1nto de ljistorla.-Exblbiclón dt los catruaJes de maximlllano y del
lit D, Btnlto ~uártz v de algunos otros objetos de la época del imperio de aquel.

Deputalfleuto de ljlstorla. - Exblbiclón de obittos dt la tpoca dtl Emperador
maxtmmano.

Departamento de ljlstorla. 6a1eria de vtmvts de llueva España y obft1os y
documentos de la época de la lndtptndencta.

DepartJntento de ljlst~rla. - Sala de la Tndeiendencta, en la que se en:u111tran
,. 11 ...., objetos de ljldalgo, mm1os, 6umm, 1turbtde, ttc. etc.

,.
Dtputa111ento de lilstorla -nuevo gran salón con retratos dlvmos y las colee~
clono dt monedas, mttallas y decoraciones mmtam.

•

Departaminto de Hrq11eologia.-Salón de 1tto1101Uos, 1H1 fondo se vt la amplia·
clón del antiguo SAión, con parte de 10 que M Jldntlnistraclón de tomos.)
( Fots. de E l Tiempo llultrado. )

Departamento dt Hrqueo109la. -Salón de cerámica, Exblblclón de oblttos de el·
umzaclón zapotm, clasificados por el Sr. D. &amp;eopol«o Batru.

Departamento dt Hrqueologla. - Sección de Códices y reproduceionu de pitias .
arqueológicas mexicanas qut se consman en museos extranltros.

Departamrnto de Hrte lndustrlal Retrospectivo. -Exblblclón de porctlanas y ple.
zas dlvmas.

Departamento dt Hrte lndustrial Retrospectivo. - Serle de vitrinas con objetos
diversos y 9Utrla de retratos.

De;artall!ento de Jlrté Industrial lMrospt:ttvo.-!ln lote de muebles y cuadros
dlueraos.

Departaminto dt Hrte Tndnsltlal Rdrosp:clivo. - Exbiblcl~n de muebles e tndumentarla

Fots. de El Tiempo Ilustrado.

�-539-

úA EST~.ATRGENIA
-¿Sí? ¿,Qu~ apuei:-tuR?
... El autor no sabe lo que apostaron, mas sí que gan6 el
galán, pues se trataba de su propio retrato, que ella, por ha- ·
lagarlo, le había pedido días atrás, y que le trafa ahora, im preso en papel del~aclo y recortado en forma re~onda.
Amelia observ6 e:; el reverso una larga dedicatoria, que
pndo leer á la luz del crepúsculo. El valor literario de tal dedicatoria no era grande, pero .conio expresi ra ha de ha her t":,ido algún significado, á juzg 1r por h emoci6n &lt;lo la novi",
quien permaneci6 muda por alguMs inst rntl:'s, y en seguida
sinti6 humedecerse sus ojos.
En el relicario que llevaba RURpendido del cn&lt;illo, 102 aman tes colocaron la imagen.
- ¿Lo guardarás siemprll sobre tn rorazón?
- Aun después de muerta: balbuce6 la nifía, temblorosa.
Este paseo sell6 el dulce pacto, y, 111 volva Juan ú la ciu dad, venía en el tren silb,tn&lt;lo la c 1nción de Fausto á ~fargarita, sin dejar de ver, á través de la ventanill,1 , c6mo brillaban las estrellas s)brcl la negra b6veda del cielo. E11trctanto,
la muchacha, tan pronto corno lleg6 á la casa, se arnlanzó á
la tía Marta, exclamando:
- ¡Ah, madrina.! Kos amamos con loctm1, la vida es un
paraíso!
Y se ponía á bailar como un ángel que tuviera alas en lo,
pies.

***
Desde entonces, se est:i.b1eci6 un sistema de vL,itas que no
fué muy frecuente, á cau.;a de ciertos escrúpulos de las tías
de Amelía, de quienes ésta dépendía. Pero en el campo podían verse, regularmente, unn. Vf'Z á h semana; de manera
que la vida de ambos qu cl6 dividida en períodos de ocho en
ocho día,:. Todos los amante, se pasan el tiempo pensando en
unos cuantos momentos dQ felicida,J; d a.mor, como alguien
ha dicho, e, una comedia en que los entreactos duran más
que los actos.
¡Ay, cuán trist~s actos tienen á v e ·s nitas comedias, y cómo el desenlace suele fio correspondf'r á las primeras t-scenas!
Jua n era dietraído por idiosincráci:1, y un ma rtes - día fatal- -al salir de la ~asa y retirar de su cartera una copia de
no sé qué versos románticos, dej6 cae-, sin apercibirse de ello,
un pequeño sobre color de rosa.
A.hora bien, Amelía er,1 una encantadora c1&lt;atura, con un
número infinito de buenas cualidades, pero un poco somhriament~ celosa. No ignorab:1 que ap:&gt;derarse de aquella cubierta. cons1ituía una acción en extremo mala, pero su curiosidad podía. más que elk así pues, recogió el bultito y corrió
á examinarlo á lugar seguro.
La pobre joven palideci6. El sobrescrito tenía. esta leyenda:
De Julia. La escritura era de Juan. D,mtro, un rizo rubio.
Amelia tenía castaño el pelo.
Se apoy6 sobr.a la mesa de noche, ocultltnd0 el lindo rostro
entre las manos. Después, estall6 en sollozos.
0

..

nar el almuerzo, condujo á su nueva amiga ~erca del piano,
se juraba in mente arrojar un puñado de cemzas so.bre su_ pasado, y rendir, al fin, la cerviz al ~lul?e. yugo, s1 la lmda
Amelia consentía en admitirlo en su mtun~dad .
La s mujeres tienen en ~os oj.os una especie de rayos :X:, ~~n
los cuales penetran en el mter~or del homb~e, y .ven s1 á e-te
le pasa por la imaginaci6n la idea del matn momo. Juan del
Caso, medio calvo, medio rico, elegar:ite, tomando agua de Te, huacán en vez de vino, estaba prec1s~r,nente en el ,momento
sicol6gico. La bella así lo comprend10,} a pode!and~se en
~inco minutos del infortunado, no lo deJo despechrse s11;1 haberlo antes cubierto de flores, aturdido con su locuac1dad,
netizado con miradas avasalladora~...... de tal suerte que
:ª~ía · Marta, aquella noche se acost6 _safofecba de haher
puesto en contacto dos corazones que, sm duda alguna, habían nacido para comprenderse.

,,
1,
~

***

Naturalmente, el cariño del sobrino fué en aument~, Y las
.· ·t d 1 Sr del Caso á la fi nca campestre no escaseaban,
, 1s1 as e ·
·
1· ·b d · ·t
dándose la casualidad de que siempre que Ame 1a 1 a .e ~?s1 a,
se presentara J uan, llenas de dulc~s las boleas.. El 1d1li.o se
:· . longaba y era necesario fonnahzar las relac10nes._ ,Cierta
1?ae en que se organiz6 una gira por la Cañad&amp;, su,rg.10 el solemne juramento. pigamo~ de una vez que los. :end1cos , ~u:
cesos cuyas peripecias vemmos r~latando, ocun ían en 1 L1 l
esa moderna ciudad que fue ha•ta hace poco un pueble~~:de tapias intermi~able~ cercando huertas c~r~o ,selvas;
Todo f'l mundo desearía alcanzar una larga vida, perat ª ;
donde la gente es hosp1talan a y los t~rnales exquH t?º·
,
die quisiera llegar á viejo. Esto precisamentedle 1suc{ . \ a
Aquella tarde el cielo estaba despeJado, y el amb1rnte, t1 J uan del Caso, quien ya pasaba, s~guramente, e os : e1~1 ~
bio La docefla de perwnas que componían la caravana, 111
y cinco años y había vivido por cmcuenta. Aunq~e reftr c
re ~eso, se había adelantado á los en~morad?s, y éstos. sutario al mat1\monio, no por eso desdeñaba ~. la muJerd á as
b_g do por el Calvario-que les parec10 el Ohm po;-:se &lt;le.tumu 'eres mejor dicho puesto que en cada h1Ja de Eva ~scuv~: ~on á descanzar al pie de un árbol, junto á la vie¡a ca pilla.
brí~ alg~na c:ialidad digna de se,· adorada; Y así se d~shzaba
que domina la -barranca.
.
.
C
Con las manos enlazadas, miraron hacia el hon zo1:le. o·
su existencia, en espera de la criatura i~~al que reumera to.
da'l las ,ma.lidaries y lo subyugara defimtivamente.
, .
zaba á declinar el día y sobre un fondo nar~n)ado, SE'
Pue, bien. esa oportunidad se le pre,seot6 durante la ultima
~1~racabaº la serranía de Aj~sco. En la lla1:ura, se d1stmgu1an
primavera. Invitado á comer p')r su t.1a ~} rta, excelente e:e~,:· amente á traves del follaje de los encmos )' frJsno~, las
flora cuya atiñgencia por hacer la COnJUllClon de las ~lnts geve;edas que conducen á las fábricas cercanas. Nmgun r umr·,
mel~s la hacfa inestimable, y quien veraneaba en cier a ~o. 1 es el amortiguado por la distancia, del cárcamo de ce • a
3
blaci6n del Di~trito, toc6!e de compañ~ra endla d e__ a M:~t~r~;
; ~~ª , turbaba el absoluto reposo de la naturaler.a.
cio"a joven por cierto ahijada de bautismo e 0na
¡• ·
\n;elia, vestida con un t raj: a,ml c~.lest~, al ?~ello una ca:
clenilla de oro de la que pend1a un re11cano, .terciado el reb~:, (~1ien Ju~n en un momento, le atribuyó toh ~ las _per ec~idn es de los 'ánO'·les. La primer sonrisa de est~ e~tra1~a apr
zo de seda sobre un hombro, estaba seductora, con SUB he1
rici61~ demostró á nuestro héroe una cu1t,ura d1st1ngmdf) a
1~·10so~ ojos oscuros, su naricilla respingada y su boca :resca y
sabro~1 plática que en seg niil.a ª~?os entahlaron, l~ reve ~ un
.
coraz6n tierno y sensible. Decididamente, Ameha- ~Rt
Jugos!¡rnesto á que no trajiste lo que dijimos, i11sinu6, zalallamaba- era una tortolilla tímida y amor~sa; pensamie? ~,
mera.

f~

La Estratagen1.a~

1

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1

~ ~p:a~ra~u~n~v~a~m
:p:i~r~o~,~b~a~st=a=n=te==e=n=te=r;n=ec=e=d=o=r.==C=u=a=n=d=o=,=al==t=e1=n=u=·================================~ ====~ ~====:::::==::-

***

La siguiente entrevista con Del Ca~o, fué brave.
Habiendo llegado el infeliz á la hora del té, infusi6n que
es preciso tomar aun frente á las más horribles catástrofes,
Arnelia asistió á la merienda, más poi· deferencia á la casa en
que se hallaba, que por su propio gusto. Pero en la primera
oportunidad, se dirigió al conquistador.
- Aquí tiene Ud. un sobre que clej6 el otro día ......
Y antes de que pudiera rtiponersr. de su espanto, le lanzó,
con Yoz firme, el reto clásico de la ruptura:
- Espero mañana mismo todas mis cartas; las de Ud. irán
neto continuo. En cuanto á su retrato ... ...
.Juan no articulaba una palabra. Amelia tom6 el guardapelo, lo abrió brmcamente, y arrancando la fotografía, la hizo añicos, esparciendo los menudos fragmentos en el aire.
Y, sin más, desapareci6.

***

Yiridor, escéptico y todo lo que se quiera, este D. Ju~n
111oderno, sintió el golpe tan hondamente, com0 si SP. hubicr:1.
tratado de su primera. impresi6n amorosa, en los días ele st1
adolescencia. ¿Valdrá tanto el último amor como E:'l primern'?
Voll'i6 al Car~; volvió al Br¡r; volvió al Club. Siempre se li:t·
hía aburri1lo en e;os centros, mas nunca como ahor:1. Entro
tanta gente que al notarlo reserrncl o, so :lleJaba des leliosn,
P.~perimentabll, la helada sensación de la rnl•clad, máR toda\'la que entre las cuatro paredes de su enarto del hotel. El
l )eor desierto es la multiturl indiferede; el peor silencio, el ele
1
os co1a.zones.
·

-

¡Julia! ¿Qué valía .Tulla, ni di z Julia~, en cambio de una
Amelia?
Y no había siquiera logar á explicaciones, pues la ofendida,
inmediRtamente, había partido para la hacienda de sus tías,
rionde toda comunicaci6n era imposible, y ele dbnde sabe
Dios cuándo vokería.
Volvió, sin1-mbargo. despué , rieclosmeses, y.Juansupoque
comPnz·iba á frecuentar la sociedad. Para algo han de servrr
las Notai Sociales y Personales que publican los peri6dicos.
El pobr&lt;J diablo re~orrfo tristem¡.nte una mañana, al desayunarse. las columnas, cada día mág informatiras y menos
liter.1rias, del Imparcial, cuando tropez6 con la noticia de una.
kermesse pr6xima, en la que debía figurnr nada menos que
rn ex- prometida.
A sus oído3 había llegado, para su mayor tormento, la.noticia
&lt;le que tenía un rival, y un rival jo,·en, inteligente y apuesto, á
quien quizá no le fuera pro ligiosamente difícil trastornar una
cabecita de veinte años, cuyos iizo-1 oscuros nada tenían que
envidiar, de seguro, á no importa qué otros rizos más claros.
Juan quiso aventurar una audaz jugada, ye\ día de la fies ta, por pronta providencia, se pue0 su levita mPjor cortnda,
se hizo arreglar y peinar el cabe.llo ála última moda, y, como
si eso no fuera ya bastant se ri~6 el bigote á lo Guillermo I [.
Hecho lo cual, corri6 al tranvía y no t!.mló en verse en me·
dio del barrullo de una jamaiea animadísima. Por todas partes alegria., risas, juegos. Pas6 r&lt;Jvista, febrilmente, á los diferentes puestos; por fin, á la entrada de una gruta hábilmente fingida, y entre un grupo de hadas y hechiceras, di4ingui6 á la cel0sa, blanca de carr., blanca de traje, Anvuelta en
una nube vaporosa, como deben estar las verdaderas magas.
Un caballero, á su lado, le hablaba vivamente, mientras ella,
con la vista baja, atendía al dije de oro colgado de su cuell,,,
con el cual jugaba entre los dedos.
Juan tuvo paciencia todavía para esperar su turno. Se acercó temeroso1 humilde, acongojado.
- ¿C6mo le va á Ud., Amelía?
- Juan, ¿c6mo le va á Ud?
Y lás palabras y preguntas banales siguieron su curso. Ella
no paroofa preocupada; lejos de eso!
- ¿Se ha divertido Ud. mucho esta tarde?
-Bastante, Juan, y Ud?
0

,

····· ······················· ···· · . .......... .. ........... .......... .. .... ...

-- ¿Quién es el señor que tanto hablaba con Ud?
- ... Fulano- ( Aquí el nombre, que ya conocía Juan, de .. .
el otro.)
- ¿ Le simpatiza á usted?
-La verdad, sí. Es muy fino, y tiene unas ocurrancias
muy graciosas. Mi madrina fo aprecia mucho.
Juan sudaba. Se descubri6 la cabeza, y se pai:-6 un pañuelo de seda por la frente. El relicario brillaba sobre su i ·.m:icu 1ado asiento, entre encajes blancos como la pureza.
- Amelía, prorrumpi6 al fin el bendito señor, perdone Ud.
si soy impertinente, pero dese" que me diga con toda franqueza, si despues ele aquel día ha vuelto Ud. á guardar algún
ott'&lt;&gt; retrato en el mismo sitio.
- ¿Porqué ha de ser Ud. impertinente? Si á Ud. le interesa
este detalle .. .....
-¡¡Me interesa! !
- ... le confieso que, en efecto, después de haber despedazado aquel recuerdo de Ud. (¡Dios mío, qué loca fuí!) no
pude consolarme sino hasta traer otro. ¡Qué quiere Ud. ! Las
mujeres no podemos vivir sin amar.
-Amelia.. ... permítame Ud. el guardapelo.
Aprovechando un momento en. que la multitud se apiñaba
del la.do contrario del puesto al en que ellos estaban, la joven
se in..Jin6 hacia adelante, dejando á su adorador abrir por sí
mismo la caja del secreto.
Como ella lo había dicho, ahí estaba un retrato ... ... ¡el retrato :iuténtico del propio Juan del Caso, tal como él lo había
colocado, camino de Las Fuentes, al pie de la ermita!
Esto Ira inYerosímil. La hechicera exp1ic6 el hechizo, rién
do~e:
- li: l retrato que destruf.era una reproducci6n, hecha por
mí mismn., riel que Uél me había dado. Este es el original...
;el de h dedicatoria!

***

l\romleja: no hay que rnr distraído. La felicidad suele depender ne un rizo, á vecPs de un cabello. Que lo sucedido á
Juan del Caso sirrn de ejemplo á todos los que se encuentren
eu el. caso :l o J nm.
EDMUNDO DE LA PORTI LLA.

�-521-

-540-

A C Tú .A JJ l O A .O

lVIUSR CA.STELtLtAf-tA

ULTTMA PALABRA

DELIRIO
I
En un charco de sangre, allí estabas te~&lt;lida.,
Para siempre callada, para siempre dorm1&lt;l_a,
Con lo'l o¡'os abiertos muy abierto, ...... abiertos,
' como mu~n
·
1°8 rnue it 0 ·'
"
y mirándome siempre
Sin amor y sin odio, sin placer m amargura,
Cm sutil ironía y, á la vez, con ternura.

II

A solas en su lecho de amargura,
Juan con miradas suplicantes, ora:
Ofredda á Dios la bárbara tortura
Del cáncer que la lengua le devora.
Una visión fantástica y soro bría
Rompió á deshora su angm.tioso sueño:
D~ la tremenda amputación el día,
Los cuervos filos, el letal beleño, · , ·
y ya es verdad: de est?d(antil cortejo
Seguido, se adelanta. el CITUJa~o;
El medroso, quirúrgico apareJo
Previene ya su ejercitada mano.

El puñal en mi diestra todavía ~u meaba i
Pt&gt;ro ya á mis oídos el furor no .gntab~ i
y crecía el espanto, y la angustia crema, '
y humeaba en mi diestra el puñal todavia.
Con vaho candente de tu sangre ardorosa,.
De tu sangre de virgen, de tu sangre de d10rn!

Con voz que apenas la emoción disfraza,
¡Amigol-dice-por salvarte ac~do:
Fomenta el mal quien el rem~~10 aplaza;
Fuerza es quedar, mientras v1v1eres, mundo.

III
·Cómo fué .. .... ? ¿quién lo sabe, si lo ignoro yo_mismo,
.F~é ascensión á la cumbre? ¿fué_ de~censo al abismo?
~ólo sé que en tus ojos ví otros OJOS impreso.\
Que sentí entre tus labios el _calo~ de o.tras besos,
y entre sombras y dudas mi razon agitada,
Q~ise hallar á tu sangr~ otra sangre me;clada., .
Y, al vengar mis agrav10s y entresar~e a la muerte,
,
Hasta el último instante, hasta el ultimo, ~erte,
y ver cuál se borraban en tus y~rtus d~,spOJOS
. "
La impresión de esos labios, la impres10n de esos OJ )~,
y en 'tus ojos ya muertos, y en tus labios ya frío~,
Para eiempre dejarte la impresión de los míos!.·····. '

IV
Era ya media Mche, y en la ob,~ura alameda
Murmuraban las hojas con voz débil¡ queda,
Mientras dulce y tranquila, tras finís1~n velo
Dti neblina, la luna, se elevaba e? el cielo.
. .. .
-¡Cuán hermosa es la vida! ... cuan hermosa!. ··:-d1J 1ote.
-Sí, la vida es hermosa;-contesté--pero es triste
Que se acabe t¡¡,n pronto......
.
d
y segmmos andan o,
Tú, pensando en la vida; yo, en la muerte pensando!

¿Algo tu afecto encomendar desea?
Atento escucho: de decirlo es hora ......
-¡Cristo alabado para siempre sea!Balbuce .Juan ;-y el cirujano llora.
.JosE .TOAQUIN CASAS.
Colombiano.

EL CALUJY.[NIADOR
·Quién eres tú que blandes en la sombra
Pa~·a matar mi honor, acero aleve?
·Qué rencor infernal tu saña mueve
~uando á espaldas de mí tu voz me nombra?
¿Pieni,aa que me anonada ó me asombra
Maldad que á tánto, pérfida se atreve?
Fuerza será que mis enojos cebe,
Tu pecho hollando como vil alfombra.

Si fueras hombre, al fin, cap_az. un día
De conocer tu infamia y sonroJarte,
Tu delito mayor perdonaría;

V

-Sí la muerte, la muerte .... -mur~uré; Y ,tsusta.da.
Te par~ste, y me viste con medrosa. mHada;
y en tus ojos tan grandes, en tu~ OJOS tan bello~,.
Ví brillar, más que nunca, la m1_r,ada de aquello~,
y en mi fiebre inextinta de pas10n Y locura,
R~corrióme la suave sensación de frescura
.
Del que asciende á las cumbres? de~ciende al ª?1smo; ?
y después ...... ¿quién lo sabe, s1 lo ignoro yo mismo . ...

Mas no puedo, aunque quiera~ perdonarte,
Porque siendo reptil, á sangre fna,
Por bien de los demás, debo aplastarte.
ANTONIO ARNAO
Espaiiol.

LA ESPIGA

VI
En un eharco de sangre, allí estabas te~dida,
Para siempre callada, para siempre dorro1d_a,
Con los ojos abiertos, muy ahie_rtos · · · · · abie:rt~:;i,
y mirándome siempre corno mua.n los muerto::&lt;,
Sin amor y i:;in odio, sin dulzor m amargura,
Con sutil ironía y, á la vez, con ternura.

VII
Todavía en mi diestra e! puñal ~umeaba.;
Per!l y11. ÍL mis oídos el foror no gnta ba;
y crecía la angu-tia, .Y el e,:pirnto creJia,,
y hum e3 b11. en mi die,tra el pufütl toda~l!l....... .
~la8, --ioh dicha qu e en med(o.de mi cnmen surgiern! \1 cli-jar en tus labioii mi concia po!'-trern,
.
'\ ,, oue al fin se borraban, en tus yerto:, despoJ ·~·
1 ·1 '
'
·
1 ·
. ' tJ Sil' OJO"
L:1 impresión de sn8 lab10P, a 1m¡n·es1o_n e.
y en tm ojos ya muertos, y en ~~s labios yn r ~·,
·
e quedaba la imrnes1on de los míos .......
P,na s1ernpr
J. GUERRA CASTRO.

tí ",'

Mexicano.

El golpe de la hoz sobre la P.s~iga
repercute en el cielo; porque el cielo
hace del trigo el 'Pªn que calma. e_l duelo
y hace la hostia qµe el pesar mitiga.
El codiciado pan de blanda miga
y la hostia ritual son, sobre el suelo,
trasuntos de ese Dios que da consuelo.
al mismo que lo insulta y que lo hostiga.
En el campo la es~iga que s.e mece

~ compás de las m.ús1ca.ci del viento

. pr·e hacia el cielo ern doblarse crece.
~1em
Heraldo el trigo de ventura Y c~lm 3 ,
cuando no es hostia, es pan: el al1mentf,
cuando no para el cuerpo, para el alma.
JOSÉ

SANTOS CHOCANO.
Peruano.

tierro. " Triste es recordar estas miserias, que afligieron á
Augusto ; y manchan la memoria de una dama, tan elevada
por 1:u posición.
Pero la verdad ante todo.
Venga otro célebre historiador, Suetonio.
Transcribo la traducción fiel de su texto lacónico y difícil:
"Augusto casó con Seribonia. De ella también divorció,
indignado, según
escribe, de la perversidad de sus
costumb1 e:1, ''
" De Seribonia, tuvo á Julia; de Livía no
tuvo hijos. "
''AJ ulia la hiºzo casar con;Marco Agriapa, y de
é:ito.s tuvo tres
11ietos; Cayo, Ludo y Arípe; y dos
nietas, Julia y
Agripina."
"A la hija y
las nietas de tal
modo las.educó,
que vistiesen lana y la trabajaD . José Canalejas.
Presideote del Coosejo de Miolstros de· España, á quien
sen; ~esj :prohise debe la actual crisis polftlto,religiosa, que
bió hablar ó haagita á los partidos de aquella oaclóo,
cer algo ocultamente y comunicarse con los de fuera." ''Sin embarg~fué en estoldesafortunad0. "
··
A las Julia, hi ja y nieta, "contaminadas con todos los vicios, '' las relegó. ''
¿Queréi~ lectores más testimonios?
Aquí tstán; los de Séneca, el incorruptible; de Plinio, el voraz historiador; de Sidor.i, patricio, senador, santo.
Despu é:; de Jo:; citados, todos los posteriores unánimefl.
N? 0$ posib1e rehabilitará la desventurada hija de Augns·
to m oresentarla Cl,mo en ninguna i::ociedad, ni en la de ::5odoma !
·

E X T ~ J:l f,l JE~ A

· ¿Y tu tercer mari&lt;lo, Tiberiof .
Está juzgado ya para siempre
He aquí todo el resúmen de todos cuantos han escrito á cerca del viejo infame de Capri, resúmen hecho por el escritor
más erudito del siglo diez y siete, Cornelio Alapides. A los
nueve años alabó á su padre en la tribuna de los Rost ros.
Era valiente suldado y gran capitán. Fué avaro, envidioso, violentí~imo,
crédulo hasta la
necedad y cruelí simo hasta con
sus parientee,nietos, nuera y ma'1 .
dre.
1.
Su lujuria e,f
pantaba: no e,;
posible des c r ibirla.
Fué benigno
con los cri:stianos
y colocó á Jesu·
cristo entre los
dioses. ·
Fué uno de los
mayores!polí ticos del mundo;
su di visa era: "no
sabe gobernar el
Sr, l.iarcía P riet,.,.
que no sabe disiMinistro de Relaciooes del Gabinete español, á quieo
mular. " i
ba tocado tratar con el Vaticano la cuestióo susSe manchó con
citada coo motivo de la cuestlóo rellgio!&amp;.
\ricios horribles.
Esto dice la historia. Ilustre Ferrerr, emplead mt-jor vues
·ro talento.
¡Dejad á los tiranos bajo el peso de la maldición histérica!
.r. :&amp;. VIÑAS.

~~~
.-No!:tej[fiea del amigo que no hayas experimentado tú
un~mo.
Son muchGs los que aconsejan y pocos los que aciertar.
Al pobre muchas cosas le faltan, al avariento todae.
El que_ hace mal, espere otro tal.

�-523-

--522-

,

ACTU Alt IOAOES

EL PRIMERO A LOGRAR

bolo de todo esfuerzo. Y todo esto, que el mundo entero es
una a:xioma, es entre nosotros una verdad que rompe las retinas! La necesitamos aquí, para defender nuestra causa, para mantener nuestras posiciones, para sostener nuestras
obras, para rechazar tantos ataques y para. salvar tanto decoro.

ft'.[USA CA.STEl..lltAN,A
.

HABLA ESPAÑA
á sus hijas las Repúblicas Hispano-Americanas.

Todos lo? pub\icietas y pensadores católico, que militan en
nuestras filas convienen 8in disctepancia alguna en )a confir~~~
mación de esta clara verdad: que el más grande de los baluarLOS PIES Y EL CALZADO
tes de catolicismo está hoy en la prensa
.
EN ESPAÑA
diaria, y que es esa prensa diaria el más
grande de los factores de la idea católica
'
·
El pie rnporta el peso del cuerpo y hay
en el mundo moderno!
q11r. tener esto en cuenta para dPjarle toda
Ni el libro, ni las cátedrar,,, ni la lribu~u fuerza y libertad, no deformándolú co11
nu, ni la escuela, ni el púlpito, ni la ai:ociaciones, nada han merecido tantos e'.oel calzado de que pronto hablaré que imgio~ é ir.dicaciones como factor eficient...
pide la circulación de la sangre.
El frío de los pies es una verdadera en_v fecundo á la par de la prema di,nia !
feriu edad. A rie~go de escandalizará nuesUna luz meridiana se ha hecho ya en to·
dos los entendimientos super.iores; una
tras lectoras, debemos decir que el frío se
produce por la evaporación que sigue de
corycepción unánime ha nacido en todos
los corazones ansiosos del predominio de
la traspiración.
Hay siempre en los pies esa propensión
la fe y de la religión! Dentro de las peá los enfriamientos. El mejor modo de
culiaridades de la vida de las sociedade.~
preeentes; dentro de las relatividades de
prevenirlos es llevar el calzado un poco
grande y dos pares de medias, las primeios medios que exigen las necesidades actuale,; la gran ambición del catolicismo debe
ras de lana.
hoy ser la buena prerisa; el apoyo de su
En Rusia se emplea para la frialdad de
eco diario por todos los rincones, el preslos pies, un medio sencillo; envolverlos en
tigio de su palabra escrita por todas partes! emiclmnte co31da.dt "Bimtnld3"' tn 1a Ptau dt tms papel de eeda después de puesta la me&lt;lia.
El mundo se ha descristianizado por la
dt madrld, al pasar dt multta at terctr toro
Estos mismos remedios contra el frío
publicidad del error; su redención tiene
dt ta corrida utrmcada ti dom1n3010 dt :Julio último.
Eon contra los sabañonee, que se producen
que iniciarse por una gran publicidad de
l"Bltnutntda" mtbl6 dos puntazos.)
por la mala circulación. Pueden emplearla verdad y el bien. Y ese cometido corresse, también, las friccione, fuertes de alponde por t&gt;xcelencia al diario, más que á
cohol. Cuando se ·hacen ampollas en lo:i pies, se frotan con
cualquier otro medio de propa6anda ó de enseñanza! ~
aguardiente y se llevan medias de hilo y calzado blanco-.
Sin el apoyo de un gran órgano en la prensa diaria, tod~s
PMa los callos es buena la pulpa de limón aplicada un rato:
lae demás obras no son, por cierto, infecundas, pero son lende5pués es fácil cortarlos. No se deben usar jamás ligas cirtas, tardías y limitadas. Un gran diario católico es en cambio
culares que impidan la circulación. La media se sujeta de la
la base de todas ellas y su más grande vehículo y estímulo. Por
liga del corsé, ó si no se lleva cor~é1 se pondrán pendientes de
eso la buena prensa debe ser Ja atención preforente entre toun cinturón.
das b.s empresas inspiradas; debe ser como el asta y el sím-

TRISTE .EXPE·RIFNCIA
1*

C?noz~o tu inconst~nci~ y tus favores;

ª

YO soy la Madre que á todos os ama
P~eblos de fértil verjel dBl Ocarn;
'
Causa.me orgullo saber vuestra fama,
Gozo inefable seguir vuestro paso.
Yo os en~~ñé la Virtud, con ejemplo
De,abnegac10n y heroísmo f Pcundo~
Y a venerar al Señor en el Templo'
En el lenguaje más alto del mundo.
Yo os df el tesón y ~os ~mpttus grandes
De este leon que en mis cod1re, rampa
Para _explorar los hespéricos Andes '
Y el impoluto verdor de la Pampa.
Yo fuí, jihete en alígeros potros
En vuest~·o suel? ~sembrarla Fapiencia. ;
y al cultivar m1 simiente vosotros
Fru tos 1ogras_
' te1s
· de varia ''opulencia.
Y así con fuga y ardor juveniles
o~ desatásteis en ciegos tropeleR,
Hoy en la paz de lozanos pensiles
Nobres coronas segáis de laureles.

Y; sin vesti_gios guardar de acrimonia,
Yo por la antigua batalla frenética
Rrondíos solar en Cantabria y Vas~onia
Calpe Y la Gótica Marca y la Bética. '
i._r y alzo hasta Dios, de vosotro3 ufana

Porque la Gloria alcancéis merecida. '
Una tan pura oración castellana
Cual la que.alcé para daros la vida.
AN'f ONIO DE

~·

EN MEJXICO

ZAYAS.

A COLOMBIA

y ªJeno tu favor Y'ª tu mconetancia
i ~undo falaz! en mi escondida e~tanci'a

N, temo envidias 11i apetezco honore 3.
Vano eres tú cuando derramas florei'
Al paso de la próspera arrogancia;
Vano en tu orgullo y vano en tu jactancia
Y _van7 en tu d_esdén y en tus ren&lt;'oreF.
.. 1A1. al he~hizo que al engaño pre~tiis,
I Necios! un tiempo, éxtasis oímos
Tu~ d~lces cantos~ rnmor de fiestas;
Muy tarde conociéodote, ndvertimos
~?e no vales las ansias que nos cur.¡.:taR
N I f:labes devolver.lo que te dimoF !
Jos:k .JOAQUJN CASAS.
rcolombiano.]

~~
TRIUNFAL
A JUAN B- DELGADO.
entre los árcades de Roma, Alicandro Epírótíco.
Ceñida la coraza lanzando resplandores
Y el espadín de oro prendido al talabarte
errabas por los campos miríficos del Art~
en pos de una guirnalda de inmarcesibles'flores.
Luchast~ bravamente, muy hondos sinsabores
en toda la Jornada lograron asaltarte·
1e~fuerzo torpe .Y vano! Tu límpido ~standarte
flotaba por encima de todos los dolores.
y _al fin, venc_iste, ¡oh bardo! israelitas nubes,
tus pasos condnJeron al Pindo á donde subes .
aun cuando fieros rujan los tigres de la inquina.

Pas~or: tañe tu flauta. No pienses más en penas;
tus lí;1cos pend?nes coronan las almenas
del celebre Castillo de la inmortal Cristina.

en la celebración del Centenario de su lndeplndencia

J.

SOBREYRA

ORTIZ.

Julio, 25 de 1910.
Para 1&lt;EI Tiempo Ilustrado,»

Noble Y bella Colombi1t: en este día
Que es para tí de inmarcesible gloria
~e admiración_ y ardiente simpatía
'le consagra m1 pecho una memoria.
.YO que nuncá tu cielo he contemplado

Nt me extasié jamás con tus bellezas
En el alma un altar te he levantado '
y admiro de tus héroes las proezas.
D Y hoy que á mí llega el jubiloso acento
~ tus amant7::; hijos .... . , hoy que escucha
Mi oído, palpitar hasta en el viento
El eco de una gigantesca lucha ......
Hoy que cumples un siglo de "er libre
Al .travé:i de las ondas del océan~
'
i M1 acento quiero que sonoro Yib;e
Por el heroico pueblo colombiano!
Bella Y noble Colombia: en e3te día
gn que celebraR tu esplendente o-loria
º admiración y ardiente simp,~ía '
Te comagró una férvida memoria.
JUAN

CASTRO.

México, D. F., julio 20 de 1910.

€1 11ov11tero :Jost Jllvartz, ti «ttlll;., c~gldi al dar uu cambio dt rodillas al quinto toro dt la noulllada unificada ti domtnoo último 111 la Plaza dt •€1 torto »
lllo.l)
(rotoorafia tomada el mHrcolts tn ta enftrmtria dt la ~laxa.)

·

--- -

le~r~daE!~ª ~o~s!~ fué IeídUa ~?r su autor en una velada ce.te·ar 1 . a n por 1~ nion Ibero Americana, para fesl eA pnm~r centenario de la Independencia de la Repu'bl 1ca rgentma.
.

FIOOION
Cantando amores el pecho
la ~ente de ensueños presa '
Y tu boca que me besa
c?n porfía,
vtda mía!
Perfumti suav~ en tu lecho
calma en la pálida alcoba '
Y á lo lejos ...... dulce trova
voluptuosa,
que embelesa.
Dos negruras que cintilan
en tus ojos delirantes,
Y entre tus brazos amantes
reclinada
mi tristeza.
Mis manos tiemblan, vaoilan
por tu cuerpo satinado
Y el Amor desenfrenado
te sujeta
P.on rudeza.
Y mientras vaga la luna
por el ob~curo infinito
mwúchase dtbil grito ' ·
d:- alegría,
nda mía!
R. MAR'fINEZ.
México, julio de 1910.

�r· · .

L~ "- - ~!~!t..

la belleza. en u .. a. mujer con la cual queremos cui,urno~. ó, por lo
menos la belleza demasiado evidente, el género de hermosura de la
cual la gente habla y que figura en los e1'!caparates de los fotóO'rafos.
La generali~ad de hs mujeres bellas, tiene ~n estilo propio ,"'un RP·
SUS VERDADgROS ENCANTOS
pecto favorito: pero ellas no pueden ser perfectas. Se arrojan rnbrc
L'\ elección de una espo~a es un asunto que no concluye nunca. nosotros. nos deslumbran, nos casan con ellas y sigue un períorlo
Esto puede parecer inmornl, pero lo que quiero decir. se tornará en elµ, éxtasi!:l. La gente nos envidia y continúa envidiándonos. A] cabo
·
de cierto tiempo noH
seguida más claro. Inenvidiamos á nosot10~
numerables boro bres
mhmoP, p'or Jo que
han vivido, han hech·,
( norntros fuímos a ver.
todoA los ex peri mentu,;
Porque la impeifecposibles, Rin embargo,
ción, la ii1evitable imKUcede á cada momenJlf'l fección ( en un ca~o
to que no son ni mác;
recuerdo '1ue era un:1
instruído¡,, ni más
sonrisa), se pn se111a
cuerdos. Ee como unii.
Fólo visible para nofo·
cascada de agua, si se
tros, se vuelve nuestro
quiere una comparaprivilegio espECial. m
ción.
aquí la excelente ra·
A cada rato hay que
zón: ninguna belleza es
volverse y advertir esos
tal para su esposo.
lugares comunes siemPero con la mujer
pre más comunes, que
fea, la verdaderamente
nos siguen. Es un defea, sucedetodo locon·
ber, lo único que Je
trario. Al principio, su
qut1da al hombre. Y
fealdad noR causa in·
con este motivo, acepvencible repugnancia.
tan un consejo de pruArrostrémosla. Poco
denria que nada tiene
después apa,yecen en
qne ver con Ji.,s espoFaS.
medio de eeas violen·
ccProcur¡¡.&lt;l. descuid i:ir
tas discordias, algunos
alguno3 de vuestros dehechos insignificantef,
beres para consuelo de
pequeños fragmento8
vuestra vejez.&gt;i ¡ Hay
llrmoniosoi,:, tímida
tantas otras cosaR que
tnnura de la rnnriFB,
hacPr, cuando se PS joternura que noR guiña
ven!
y rn a paga; ó bien, en
Ahora, la esposa que
la·mirada hay algllde
un individuo Je veinRt&gt;ductor que nos atrae.
tio~ho ó veintinu eve
DeFcubrimoR en la ca·
aftos se obstina en el1&gt;hellera onélulacione!'
gir, es una joven de
que Ele nos habían es·
veintiún añoi, 6 mecnpndo; ó e11 tal partr
1\0!I, sin expAriencia,
de la oreja Ulll\ falta
s umamente bonita.,
de dei,proporción qur
graciosa, elegante, pernoR i,:orpr1&gt;nde y n~~
rncnnta. E~tos hech1·
fe~rn , pero sin ser exillll.L.
w¡.¡ Fon nuestros.
Em pr.ro, no es nPOb!'ervamos que no
ce,ario continua·r ln,
~., mira á nuestra mu·
descripción: nu estro
jt·r ~in cierta conm,oj.. ven lector la compleciún; pero mien•.r11s la
taríi fácilmente por sí
hern10sura de la bello
mismo, según i;u vro·
Ps un goce común ¡,uJ'II
pio ideal, los jóvenes
t11duR los que la c·on·
tienen por principio
templan, únicamentr
no~otros encont1a!ll01'
naturn 1 i,u ideal pecu ·
lía r, y el4 siem prP el
en
nuestra querida Y
Nld1s .\og;:es .,\Jr.il~s, ;,l,1rla Emili11 López y úon~ái(Z Cus,o y Luz ,i\undugóo, qu~ bklerun
mic,mo. Notad que no
fea
~t-posa la belleza, Y
recientemente su prl mera comunión,
me propongo repetir
más de la que se ne·
las charlas de cerebros
ce~ita, encontratno3 bellezas exquisitas, pues todas ellas ~on nues·
senile:i, pues en su mayor parle é,los son aún más tontos que los
tras, son nuestro hallazgo, nuestro tesoro.
locos á quienes reprueban.
Abordemos ahora la cuestión de la edad. Aunque los jóvene_R no
TonaJ, por ejemplo, esta afirmación, que cela belleza pMn. ii Jj~~- q nierm itdmitirlo, es muy fácil casarse con una mujer dema~1ado
to esto es abrnrdo: todo el mund o ~abe perfectamente que á medi- joven. El matrimonio ha sido definido por un negocio tonto en que
da que avanzan los año~, eó!o' toma la b~ll l"'za coloridos más mar- un hombre desembaraza á otro de su hija ; pero esta no eb una_ra·
cados. Y esta otra: ,cLa belleza no es tino 'superficiab Esto e, fan- zón para que ese negocio imparte también la carga de la e&lt;lucac16ll
tásticamente falso: hay belleza que va más hondo, y, además, ¿por de la nifia. Si nuestra concepción de la dicha consiste en tener 611
ventura es la mujer come un globo de niños, que muestra simple- derredor nuestro algo bonito, inocente é importuno, algo quepo·
1rnmte la sL1perfic1e? Oír pronunciar á un bom bre ese proverbio, es demos querer y hacer feliz, es preferible desde. cualquier puuto d~
reconocerlo en Reguida como una especie de Vl&gt;Z fonográfi ca. La gra- vista, un conejo domesticado. Lo peor que éste puede hacer esro~r
cia fundamental y duradera de la mujer, va hasta el esque'eto: no nuestto calzado. He conocido varios casos de esposas adolescente..
µueJe tener lindas facciones, sin un cráneo_hermoso, como no po- Su vida empezaba siempre como un idilio, de una manara encsn:
dría ser hermosa, sin un carácter agradable.
tadora: la más tierna solicitud de un lado, la más radiante adora
Hay, sin embargo, una excelente razón para que no busquemos

lancólicos que no s?specha con cuanta profusión los vicios ~e apegan
·,
, • •al otro
1 sexo. Si •somos posaderos
..' dueñm, de casas de pension
o JOrn~ ero~, se co?vierten esas debilidades evidente·3 en una fuerza
pero solo en femeJantes casoe.
Para un ?ombre ~e letras-por si acaso lo fuese el lector-es una
c~Fa élemas1ado ternbl_e.. A cada rato él es pasado en revista ace1.'ill~do,. abotonado: criticado y amonestarlo. Toda la casa h¡~t •l ·
•&lt;lia;cr1tor10,
' te ªt-'ne ·
· d e'3· transformada en un
. mecanismo impecabltmen
om~ngtt . o, 1m"?aculado, reluciente. Pero conocéis la parábol¡ ¿
loR siete demomos.
e
Concl~yámoR 1 rernmiendo. La mujer en la cual rn dt-tiene llllfR·
tr~ elecc1op. debe Fer fea, tan fea como podamos encontrarJ 11 • de la
1,11i:irna edad ó mayo~ que nosotro~; privada de todos los tale~tos
de ·todos
mundanos,
µobre-á ca usa del reºrpeto
l l lo:; encantos
,
.
. '}lley
110, ( e iemos a nosotros rrnsmos-y dotada de relat1'va i'ndi·f
·
, , J 1 · d
erenc1a
para e UJO . e rn ca_sa. Estoy seguro de que 11ing6n joven tomnrá
en cuen,t~ mis consPJos; pero basta que los baya dado, acom añado de ~,olld_as rnzone:i, y ~~¡ vez antes que transeurrau algunofañoi;
rne Fera brindada la ocas10n de recordar á ews imprudentes
los hayan desdeñado.
que
¡Ah! Otra cosa: casi la olvidaba. Nunca J'amás baJ·o n' ,
,
rngun
pre t H · t,u, deb''
e1scasa_;os con una ni.ña, cuyos ,trajes yblma11i,:eabro1:~a11 en la espalda, a menos que no podáis of1ecerle una ó dos sirv1entaF.
·
H. G. WELLS.

LA ELECCIONjDE ESPOSA.

........,..............o~~

HIGIENE Y BELLEZA
. I:os baños tibios ó templados que se toman como un medio de
l11g1ene, rnn lo3 recomen.dados para la belleza y r1&gt;ciben tamh' ,
el nombre de_ baños de aseo. Su temperatura v~ría de 28 á 35º ,;e~
r_a~te e~te ~ano se nota una calma de los movimientos respira¡ori~s
) el coraz~n, que paree~ conducir dulcemente al suefio.
~~ carnuio, la ~~sorcion cutánea y la secreción renal parecen adqu~m toda su act1.v1.dad, c~mo lo atestigua el quA, por e~pacio de
un~. hora e) orgamsmo se sienta mucho mt&gt;jor. Los efectos de e•e
~&gt;llno, consHlera.do desde _el punto de vista de )a higiene, convien~n
ª.}ºªº el mundo, ?ualqmera que sea el temperamento y Ja profeEn_on; pero e~ _part1cul~; para los temperamentos irritables nerVestido de tarde para. primaver l
vrn,os, l~s nmos ~ los Jovenes que están en la edad del crecim1ent&lt;'.
tMII~. Marcelle Prloce, del Teatro Variedades.)
Despues ~si bano se debe descansar y evitar la impresión del frío
porque la piel q?eda, durante algún tiempo muv impresionable '
ció~ por el otro, hasta que un in~idente fútil, una cortadura al dnr11 , c0n Pl rPlig·o d(\ rr srri r c hni::t::i ra"::ioai;d.iez ó&lt;¡nincr ho•nl
afeitarse, ó un papel extraviado, revelaba debajo de su barnjz al
h~mbre y su vtrdadera naturaleza, gesticulando, produciendo htH
roas &lt;lesa11trosas consecuenciaEi. Sólo urr santo experimentado puede currer el rieFgo de ca,aree con una adolescente, y aun en est E.
c~so no ~ejarán &lt;le ser sospechadas sús intenciones. La esporn idi ..
hca suministra el tema de las lecturas amenas: pero en la práctica
~e parece la vida idílica demasiado á una cena que sólo se compu-·
ne de postres. Un hombre ordinario, al cabo de algún tiempo, se
can~a rfe la má s radiante adoración.
H~ ~bservado que el joven caeado con una mujer muy joveu,
cont1nt11t 11mándola de todo corazón y pa~a sus ratos de ocio en hacer co~fidencias conyugales á la mujer de otro. Sí, en nuestra épor~ de Juventud exub~rantfi, los consejos de la experiencia tienen algun valor, .conviene el casamiento con una mujer de más edad que
~osotros, siempre que querramos casarnos por necesidad de la vida.
, ¡mes que de t-ste punto tratamos, he vivido mucho tiemµo y
doy el resultado de minuciosas observaciones. Estoy persuadido de
qu~~l~ esposa ideal es, invariable y desgraciadamente, una viuda.
Evitad los gm,tos y encantos mundanos. Las inclinaciones rncia1 d~struyeron la felicidad del paraíso. E~tos gustos tienen tenenc:ias á desarrollarse exageradamente en la mujer. Un magneti~O rersonal, despojado de discernimiento, es acaso el defecto más
emible que una mujer pueda poseer. Crrnmos ba1'ernas casado
con la única mujer del mundo, y vemos que nos casamos con uni
co~o hay muchaA. En vez de crearnos un hogar, la esposa nos or~amza algo que tiene de museo etnográfico y de asilo pasa jt-'ro.
. uestra ca~a está invadida por una confusi6n de tazas de té de oblfl~s sin conexión, y de criaturas extrañas, de las que nadie por ria. d~centPment~ ocuparse y que no parecen ocuparse de si lllisltrramos por las habitaciones, tropezando contra per~onajts
~x ravsgantes, ó recibienclo las confidencias de convirlados cándi 0~ que no nos conocen. Los días en que la esposa mundana. no
recibP, frecuenta las recepciones en casa de otras. No nit&gt;go que la
gente encantadora eea tal, que su compañía no deba ser solicitada·
esta solicitud en el casamiento es una cuestión muy diferente:
or fin, debo insistir en este punto: que los jóvenes no se &lt;llln
~~~nt; de l.~ verdad en lo que se refiere á los talentos y á los més _erne~rnos. Llega un día en que á la bsposa dotada de la madivenndad _de conocimientos se le acaba su repertorio. «Vita
~ªi ar~ brev1s,,, por lo menos en lo relativo á'las artes de la 11iña.
n 6.lt1.mo punto: vigilad á la joven á quien queráis pedir lama110 para 1nfom1aros acerca de sus cualidades de economía y de
as'
Vestido de Noche.
eo. La javtm.tp4 ~st,á tafi llena de poesía y de sentimientos meMlle Mata,Harl, del Teatro Odeon.
I

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m;e,

}lep

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0

�Nuestras tarietas de la lndependencia
SU GRAN DEMANDA NOS TIENE SATISFECHOS

EL VALLE DE
~a gu~daña en )a mano derecha, mandó
a un pmt?r la quitara la guadaña y én rn
JOSAFAT
lugar pusiese una llave de oro.
En un sitio en que la
Pregu.ntado qué significaba la llave de oro
tajada explanada domina respondió:
.
'
ignoradas profundidades
- Signifiqa que la muerte es la que nos ha
y abismos, hay gran nú - de abrir lasJpuertas del cielo.
mero de aspilleras practiAsí consideran los justos la muerte con
radas en el muro que rollave
~e oro, porq?e la muerte ~s para' ellos
&lt;lea la ciudad.-MiradmensaJera
de gloria y felicidad.
nos dijo el religioso señalando una de aquéllas y
siguiendo su indicación,
miré.
¡Ah! ¡Qué abismo tan _ NADAS DE SAN JUAN DE LA CRUZ
B~trañq se abría á mis
Soy nada-Nada puedo. -Nada valgo. pies! ¡Era el valle de Jo- Nada merezco- -Nada se me debe.-Nada
:;afatl
.
de nada se queja.- Nada, de nada se ofende'.
Por la estrecha aspille- - Nada, de nada se admira.-Nada de nad
ralo cont_emplé ...... En sé turba. - Xa&lt;la, para nada vale ~ada d ~
lo más b?JO, en sus últi- prec~a. nada ambiciona, nada pide, na~sa
mos rep_hegues, el seco le- considera, nada envidia, nada Je incom d
c:tio del Cedr6n; en la ver- - -Nada, _de nada participa, nada eostien~
.... Sí: 'pero lnbrán de dormir In~ dos juntos en una misma cama.
tJe~te de enfrente, una es- nada se apega, de nada se escandaliza, ~a-No importa: llámeme á las 4.
pecie de monumento~ ~x- da apresura, nada juzga ni condena- -Nada
traños y tristes, las tumbas de Absalon y nada le apena, nada tiene, nada desea, nad~
ANECDOTAS Y CURIOSIDADES de Josafat.
teme--Nada, no le choca nada.-Nada por
~rns allá una sole&lt;lad que parece co~tinua- toda: ,partes, nada en todo. -Porqne en esLa Doctrina cristiana enReña l:,s obi·11s de ción de la Fnnta rx pln11:1 d:1 y ... .. . 11 '1 1·rr/lr,,//p,- ta bien 11_v~ntura&lt;la Nada gusta el alma paz
divina porqu e reducida á Na&lt;lll
1nisericordia con los necesitados y orDio, 1~ t,; toJdo e11 todai; las co~ai:. '
1lena que se respete en loR pobre" la
P_ersooa de Jesucristo: «Lo quA hicieres para alguno de los pobre~,
lo haces para mí.,,
MODO D~ OBTENER CLAVEEn cambio el liberalismo m"s
wanzado comienza ya á decir sin re;::
LES DURANTE EL I NVIERNO.
t~zo, que á los pobre~ hay que dejar- .;::.,:,;
Cuando los gajos del clavel em·, hay que extermrnarlos: porque ._-::..::.
piezan á crecer, es decir' en verano ,
'?º una raza vil y degenerada, y unfl -:
se cortan y se ponen en tierra. Desremora del progreso de la humani·
dad.
pués de cuatro ó cinco semanas todos estos gajos tienen raíz; entonces
Como quiera que sea, los que nada esperan en otra vida, quieren
se colocan en macetas de 16á 20cen·
1ener su cielo acá: y poco les im pnrtí.metros de diámetro, se ponen en
lan las miserias y Jsgrimas de los
hilera y se tapan con un lienzo co ¡,obres: pero los que esperan recomlocado sobre estacasJ para protegerla¡:, del aire.
pensa eterna se mueven á socorrer á
En otoño, cuando em rieza el frío
los necesitados, aguardando algo más
i.;e guardan en un invernadero ó e~
~uelaalabanzaygratituddeloshom .
r1
bres. ¡Pobres! Escoged entre estas - Me olvidaba el col~crem . .. . ¡diablo de granos!
una pieza que tenga ventanas del
dos Doctrinas: y mirad cuál es para vm,o- no de muerlo.s. Tumbas y más tumbas hasta lado del Fol. Pronto brotan las flore¡:,, que
·
tros más favorable y cuál más dañosa .. . .. .. el infinito, idénticas todas é innumerables duran todo el invierno.
como las arena!! de la!playas, y con aspecto tal
**
de abandono y definitivo·
REFUGIO DE PECADORES
olvido, que parece impo¡Qué gran confianza es para los pecadores sible que una resurrecque deEean salir de pecado, saber que tienen ción venga á abrirlas
abo~ada á la que venci6 todo el pecado! nunca.
¡Qué trizteza máR proI que Jamás fué cautiva del común enemigo
funda
y á la vez qué hon aquel!
'
·
·
¡I.b ª a quien rnvocan y suplican que los da poesía! En aquellos
· · de Satanás!
y tre de Ia t'iraní.ª y cautiyerio
lugares proféticos bajo el
citoo.dos los espín tus celestiales, y aquel ejér- tapiz efímero de yerbaR y
está~n~umerable de ángeles bienaventurados, floreq silvestres, se oc11 lfiU R .sm duda ufanos y gloriosos, por ver á
ta la irrevocable mue1te
ñor euia ~ Señora, Madre de su Rey y Se- y el juicio de Di os .....
cia; tan rica de dones, tan adornada de gra,
-Apuntes de un peregrino.
que't:n col~ada de privilegios divinos, y
rísi as .tuv1e~on su origen de ei;,ta su pu***
LA LLAVE DE ORO
ce rna ;.hmpís1ma Concepción. Por esto di,.
8
. San Carlos BorromPo,
tantn
icente Ferrer, que en el mismo ins(¡
aqu:i)en ~ue fué concebida la Virgen, todas viendo en su casa un cuadro, en que estaba pinQ , ·d
,
, ·
fiesta as Jera;quías celestiales hicieron gran tado
un esqueleto con gro. ue rna o mas estup1do! en vez de llamarme á mí ha llamado ni neen el cielo. - (Ri'¡m(l.~n~irni S. F. )

METAMORFOSIS

,

ª¡

El Cura D. Miguel Hidalgo proclama la Independencia Nacional en Dolores, .
á la madrugada del 16 de Septiembre de 1810, no obstante que no tenla termlnafos aún

los preparativos para la revolución.

1

El Cral. D. Agustfn de lturblde, al frente del ejército de las Tres Oarantlll.
entra triunfalmente en la ciudad de México, -el Z7 de Septiembre de 1821, 1111
mando asf la Independencia Naclonál.

Pocos días llevamos de haber puesto á la, venta las bien acabadas tarjetas postales en que, con fidelidad
histórica y exquisito arte se representan los más salientes episodios de nuestra Independencia; y, sin embargo,
ya nos tememos no poder atender todos los pedidos que nos hagan nuestros suscritores de los Estados, pues la
demanda ha sido enorme.
Ciertamente nos habíamos supuesto que tan pronto como fueran conocidas estas tarjetas, nos lloveríart pe·
didos de ellas, pero no pensamos que éstos fueran tantos y tan inmediatos. Nuestras tarjetas se recomiendan
·por sí solas, y debido á esto tiene que suceder-ya lo estamos comprobando-que mientrns más colecciones sa·
len de nuestra Administración más son los -pedidos que se nos hacen, pues desde luego las buscan cuantos ven
una de estas tarjetas y admiran el arte de las composicio1,1es que reproducen los más patéticos epieodios de la
guerra de eniancipación, y lo bien acabado de la edición a colores, hecha por una· de las más reputadas casases·
pecialistas de Zuri'ch, Suiza. Así es como los mismos compradores, al mostrarlas ó al hacerlas circular nos han
hecho una eficacísima propaganda que debemos agradecerles.
.
'fenemoR, pues, que llamar la ateneión de nuestros suscritores para que nos hagan sus pedidos inmediat~·
mente, pues los que no se apresuren corren el riesgo de no poder adquirir tan preciosas oleograffas que constl·
tuyen la novedad artístka del día.
Para que nuestros lectores tengan presente la serie de cuadros que reproducirnos, repetimos la siguiente lista:
1. Prodarnación de la Independencia en Dolores, por Adrián Urzueta. 2. Toma de la Alhóndiga de Grr
naditas, por Anto.nio Cor~~s.-3. Misa insurgente en el Monte .~e las Ornees, por Félix .Parra.-4. Apr~hei
sión de Allende, por Adnan Urzueta.--5. Morelos rompe el sitio de Cuautla, por Damel del Valle.-6. J
perdón de Bravo, por Daniel del Valle. --7. Guerrero rechaza el indulto de su padre, por Félix Parra. -8. Jtur·
bide entra en México con el Ejército de las Tres Garantías, por Antonio Cortés.
Estas tarjetas, que sólo. se venderán por colecciones, estarán á dispoRición del público á los precios siguientes:

•

Una wlección en la capital.... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ...... .. .. $0.80
Una colección en los Estados (franco de porte) ... . . ....... : ..... $0.90
A nuestros agentes y á todo el que nos haga pedidos al por mayor, les haremos un descuento. Pidan nuefl'
1
1

tra circular relativa.

Todo pedido hágase á la Administración de "El Tiempo," 1!"' de Mesones 18. Apartado 379. Teléfonos: 103 EriCSSº~
y 626 Mexicana.

*

~-r

.~

�-528universal, pues á todos se encomia: el arrepentimiento parece inqtil; el; egoísmo digno
de honor; las pasiones se legitiman; la moral
austera resulta estéril y vana; suenan á hueco las nociones cat6licas del pecado y de su
expiaci6n, de la penitencia y del Purgatorio;
parece que se impone la beatitud inmedita
de cualquier alma.
Hay que reaccionar contra ese ab~so:
aplaudirá los discretos que en sus testamentos proccriben cccoronas y flores, paradas militares y discursos hueros. &gt;&gt;
Todo cristiano debe vivir y morir penitente y á todo cristiano debernoo acompañarle á
la última morada rogando por él é impetrando mit;ericordia. -C. E.

EL AEROSTATO

Entre locos arrebatos
del pueblo que lanza voces,
raegan el aire veloces
los grotescos aerostatos.
Al subir, en raudo vuelo,
los figurones gigantes
parecen genios triunfantes
que intentan llegar al cielo,
Y arriba, junto á la nube,
el inflado figurón
es monarca ó campeón
que sobre los pueblos sube.

tener manchas le disgusta
por esa raz6n le asusta
llevar ·erí los trajes, cola.

***
En la fábric1 de sillas
hay empleado un mozuelo,
que lleva todos los libros
y hace todos los asientos.

-¿Y tu hijo, qué es de él?
¿Le tienes ya colocado?
-Está en el Banco, empleado,
haciendo niiiy buen papel.

0 0 ~ 0 EN LOS PUEBLOS CIVILIZADOS.

J ·~

2

1
( .

4

EPIGRAMAS

Mas cuando tr11s breve rato
desciende desde la altura
la gigantesca figura
del volador aerostato;
Entre befa y griterío
mira el vulgo ccin afán .
que el monarca 6 capitán
E!, ... un pellejo vacío.
Así. arrostrando el desprecio,
hay quien nos engaña un rato;
y ese, arr.iba es aerostato, .
y aba jo s1em pre es un necio!
•
M. R. BLANCO BELMONTE.

**

*
LOS DISCURSOS SOBRE
LAS TUMBAS
Tal incremento han tomado (máxime en
el extranjero) que el tal elogio fúnebre parece
una ceremonia obligatoria, hasta en el sepe·
lio de un recien nacido.'. ....
Esto es falta de sentido cristiano: alabar á
los muertos en ve~ de rogar por ellos . .'... X
de este abuso se siguen varios de~6rdenes morales. El hombre tiende á creer en la virtud

E~tá flaco porque lleva
diez y seis años cesante,
y dice no ve al mi.nistro,
porque le ~iemblan las carnes.

***

Su fortuna no r,oporta
tanto gaEito como tiene,
no sólo debe bastante:
gasta más de lo que debe.

***

-- Modelaste en esa pieza
sólo la espalda y el pecho,
es decir, que lo que has hecho
ni tiene pies ni cabez2.

-Hace un calor sin igual!
¡qué sudar! vivo abrasado.
-Si parece que ha llegado
la liqitidación social.

***

- ¡Acabo de comer peces!
-Y eso, que tiene de an6malo?
-Pues que me dan cien patás
en la boca del est6mago.

***

Una mujer muy chismosa
usa camisas tan largas,
que á veces suele meterse
en camisa de once vara,,.

***
A la.carpintera Lola

Cayeron en una tina
llena de resina, dos,
y se llevaron en los
trajes, bastante resina.
Cuando de allí les sacaron
intentaron pelear;
los quisieron separar,
pero los dos se pegaron.
JosÉ M~ SOLJS Y MONTORO,

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>AÑoX.

MÉXICO, DOMINGO

21

DE AGOSTO DE

NuM. 34.

1910.

=============
. ~~=·~====~
SEÑOR LICENCIADO DON GENARO GARCIA,
Director del Museo N. de Arqueología, Historia y Etnología,
que ha llevado á cabo, con gran actividad y)cierto,~la reorganización de aquel establecimiento
de su cargo,
•

Fot. A. Carrillo,

�-530-

-531-

ACTUAI.tlt&gt;At&gt;ES

ACCION SOCIAL DE LA MUJER

No es un dogma de fe, que María Santísima fué conducida
con cuerpo y a)ma á los cieloe.
Pero ¿quién se atreverá á negarlo?
¿C6mo podría ser posible que la más bella criatura forma·
da por el Altísimo, al morir se sujetara á .esas leyes físicas
que producen la podredumbre?
¡Imposible!
Padeció mucho María Santfaima como corredentora del
género humano; pero el Señor de los Señores, la hizo concebida sin pecado original.
·
Esa criatura, la más preciosa que ha existido en los ~iglos
de los siglos, vino al mundo alba, llena de pureza, enviando
por todas partes el perfume de la santidad.
Los mismos ángeles al conducirla á la mansión de la eter·
ha venturanza deben haberse quedado pasmados ál observar
en ella la santidad de las santidadee.
¡Vengan los que profesan falsas religiones á presentarnos
un tipo más sublime que la de que todavía, y siempre, será
la madre amorosa de los pecadores!
La Asunción de María Santísima se celebró en casi todos
los templos de la arquidiócrsi.
Nuestra. Iglesia Catedral luci6 como siempre los más bellos
ornamentos.
Si constantemente pemáramos en tomar por modelo á la
Virgen Inmaculada, el mundo llevaría otro camino.

Todos convenimos en que el Centenario de la iniciación de
nuestra independencia dE'be celebrarse de una manera digria.
Mas ¿qué clase de patriotismo es el de nuestros comercian·
tes que, con pretexto de las fiestas, alzan los precios de las
mercancías más indispensables en la vida cotidiana? Todo es
el afán de lucrar, y verdaderamente nos causa indignación que
en estos días en que debíase favorecer á nuestro pueblo, el
pueblo descendiente de aquelllos que nos dieron la indepen·
dencia no pueda gozar de las fiestas, á su sabor, pue3 los ce·
reales' suben de precio, y los alimentos baratos escasean.
¿Conformaráse ya no sólo la clase más humilde, sino aun
aquella que ha dado en llamarse la media, con recorrer nues·
tras avenidas, contemplar las feéricas iluminaciones, las procesiones cívicas, si sabe que en su hogar se ha duplicado 6 triplicado el gusto ordinario?
¿Tendrán los fuereíios placer al venir á una de nuestras
mayores fiestas, si saben que los pocos ah0rros que pudieron
hacer con anticipaci6n, en dos días se convertirán en polvo,
en nada?
Realmente esto causa indignaci6n. Los comerciantes han
aumentado con anticipaci6n los precios de sus mercancías.
Si el Gobierno, el 19 de Septiembre, principio del mes del
Centenario, les hace una súplica, que ya no una orden, de
que no aum enten los precios, estarán anuentes.
Ya los habían aumentado anticipadamente.

***

1

1

¿De qué otra cosa hablar que del Centenario?
El señor Ministro de Relaciones nombr6 una numerosa
comisi6n de personad distinguidas de la capital, á fin de que
agasajen á las delegaciones extranjeras.
La disposición nos parece muy acertada.
Eso de que los delegados hubieran sido alojados en un lu·
gar especial, sin personas que los atendiesen con finura y
corteeia, habría sido el mayor dislate.
En cambio, la otra determinaci6n es en extremo alhaga·
dora.
Las familias mexicanas no s6lo son hospitalariae, sino su·
mamante educadas y cariño~aR.
. Esperamos que entre los delegados no habrá un duque de
Montpentsier, tan injusto como grosero é ingrato, que _se ha
ido echando pestes de nuestro país.
México, ó sea nuestra patria, con todos sus defectos, ha da·
do grandes muestras de cultura y estamos seguros de que los
extranjeros que nos visiten con motiv9 de las fie~tas del Cen-

tenario, no irán á convertirse en un Llanos y Alcaraz, 6 un
duque, de -Mon~pentsier. Conocerán la vida honesta y arreglada de la buena sociedad mexicana.

***
Han llPgado á Méxieo dos personas distinguidísimas en las
letras latinoamericanas.
La República de Nicaragua. design6 para ser reprernntada
en las fiestas del Centenario á Rubén Darfo y á Santiago Ar·
güello.
Sí, realmente son distinguidísimos rn las Mras.
·El primero e., de un talento notable y aunque como digimos en otras notas es decadenti.:ita, en medio de la forma em·
brollada, del epíteto á ve~es disparatado é incongruente, revela
á un verdadero poeta, amanerado si se quiere, pero que rnbe
levantar la idea.
Góngora fué así.
Bu.caba el retruécano, la metáfora forzada y F-in emba rgo
no cabe duda de que fué un notable poeta españuL
~ Argüello es de otro estilo.
Su forma es más atildada, sus esci-itos más cadenciosos.
• De todas maneras, la llegada de estos dos personajes, hará
que nuestros círculos literarios1 escasos por cierto, den algu
nos síntomas de vida, recibiendo á los dos escritores con ve·
ladas 6 juegos floraleb.
Con tal de que ahora que viene Rubén Darío, el decaden·
tismo no aumente su invasi6n entre nosotros, estarémos com·
pletamente conformes.

***
Se han unido en matrimÓnio el señor Don José María Bernal y la señorita María de la Fuente Parres.
Al contrato civil asistieron personas de nueEtra buena so·
ciedad.
Firmaron el acta el señor General Don Porfirio Dfaz, PrPsi·
dente de la República, y los señores ingeniero Don Andrés Aldasoro, Subsecretario de Fomento, General Brigadier Don
Félix Dfaz, Inspector General de Policía, Don Rafael Nieto, tío
de la novia, Don José Porrúa, Dr. Don Gregorio Mendizábal,
Licenciado Don Luis A. Aguilar y nuestro Director.
El matrimonio religioso se efrctuó en Santa Brfgida.

***

¿Quién no conoce al maestro Eguía Lis?
Es un hombre que todavía parece vivir en las épocas de
Justiniano.
Sábe~e casi de memoria el Digesto, la Instituta de Gayo,
las de J ustiniano, y conoce al dedillo á todos los comentad e·
res de éstas.
A mál:l de esto, siempre ha sido un abogado de honraclEz
intachable, lleno de afabilidad con sus discípul0s, muchos
ele los cuales actualmente son sus compañeros en el magisterio.
¿Cómo no celebrar su día de días con grande afecto?
Ayer debe haberse efoctuado en el salón de actos de la E~·
cuela N. de Jurisprudencia una velada en honor de tan in·
signe maestro.
.
El que esto e.cribe le envía una bincera felicitación.
Discípulo alejado de él por diversas cir1:nnstancias, toda·
vía recuerda de aquel año ·en que todos los alumnos de la ch1se
fueron á despertarlo con las «mañanitas,)) que toda vía Ee acc;~tum braban en aquellos tiempoF..
¡Viva Ud. mucho tiempo, maestro!

. DELEGADOS EXTRANJEROS EN EL CENTENARIO.

Es muy fácil reír, diciendo
que se ha hablado mucho, que
no se ha hecho nada y que es
muy c6m©d.o resolver la cues·
t ion social por medio de discurRos, ó presentar en términos
floridos, desde los más hermosos aspectos, una misi6n ardua,
penosa é ingrata.
Fernaudo .Brunetiére precisó
el papel esencial de la mujer en
la rnciedad moderna!
Exi~ten-díjo en un congreso
feminista--tres cosas en las sociedadee modernas, cuya conservaci6n está principalmente si no
('Xclusivamente, dedicadas á las
nwjere!':
LA FAMILIA, LA PATRIA, y LA
RELIGIÓN.

jer á la defensa de la libertad de
enseñanza que ellas deben amar
y defender como madres de fa.
milia, para salvar su derecho y
lo qne irn porta más al corazón
el derecho de sus hijos.
'
Hé aquí, pues, entre miles,
una nueva noción.
Las mujeres, mejor que los
hombre,:, podían y debían comprenderla, adoptarla y ponerla
en práctica, porque la mujercomo dice el Salmista-hizo fecunda la lengua de los niños y
sacó sus más puras alabanzas de
boca de los nifios de pecho.
Porque ellas tienen una Aen·
~ibilidad más fina, una dulzura
nati~a de maneras yde palabra!'l,
una rnocente y espontánea habi·
lidad, una percepci6n más sutil
de los detalles, así como una gra·
cia que triunfa de todas las susceptibilidades, de las desconfian·
zas y de los temores, tan fáciles
de lernntarse.
La señora Cbenu, quien ha
estudiado inteligentemente esta
cuesti6n social, ha dicho-refi·
riéndose á las feministas-que
para poder ejercer una acci6n
social es preciso una previa pre- '
paración.
Cada uno- -expre~a la seíiora
Chenu--puede dar limosna pero
¿quién puede, de un día para
otro, ejercer una acción social?

Para elevarse y mantenerse en
dignidad, la mujer no debe pretender igualarse al hombre, sino
que, por el contrario, ha de ser
completamente mujer, por la
aceptación to!al de las funciones
de su sexo, por sus virtudes de
esposa y de madre, por esa facultad de abnegación y el dón de
consolacióh que existen en ella.
Alberto Vandal desea que la
mujer se aplique á poner en ho·
nor todas nuestras tradiciones Los señores Dr. D. Salvador Córdova y don Jesús Bendaña. delegados de
la Repúbllca de Honduras, acompeiiados de los señores Homero
vitale8, tradiciones religiosas,
Banda la y Alc¡andro Oarrldo, comisiona·
tradiciones de arte y de literatu·
dos por la Sección de Protocolo para atenderlos.
ra, y así mismo, tradición libe·
¡QU H: VH:NGA EL CURA!
Fot. de El Tiempo Ilustrado.
ral, aquélla que, después de
¿Seréis tan insensatos que,
ciento diez años, ha puesto en
enfermos de gravedad, no queráis que os avisen del inminente
nosotros una aspiración más precisa hacia un ideal de libertad
peligro? ...... ¿Seréis tan desamorados q1:e, al ver á nuestros
y de justicia.
parientes y amigos queridos en riesgo de morir los despistéi,,
René Douinic aconseja á la s mujeres el que enseñen á sus
con sofí.atlas esperanzas para que no piensen en su alma?
hijos, no á vivir por ellos mismos y por su propio interés, sino
¿Seréis tan falsos cristianos que por temor al isoñado coco del
·
por el bien de su país.
su.sto, dejéis morir sin sacramentos á algún pobrecito vuestro?
Mauricio Barrés piensa que pertenece sobre todo á las mu¡Oh! r.o, mil veces no. Sed prudentes; sed amante~· sed
jeres, el favorecer en el alma á sus hijos, el culto de sus ancristian:os...... Lo primero es el alma ... ... Kariie se 'agrat"J&gt;ª"adoe, despertar en ellos las emociones de sus abuelos,
la:; nociones hereditaria8, amueblando su alma de imágenes
va por descargar el peso del alma ....... Tremenda respo·
nsabilidad si alguno se condena ¡ior vos·
nacionalf'I' y familiares.
otro~ ...... (C.)
Anatolio Lerny-Beanl it u lb mri A la mu-

***
Dejó de existir en este mundo el Séñor Preside11te de l:l.
República de Chile.
No pudo tomar participio en la celebración de las fiestas del
Centenario de esa República herman:i .
Esta es la vida. Pensamos en el mañana casi con seguri·
dacl. de contar con él.
Pero como dijo Carpio:
¿Quién el sol de mañana verá?
EL CRON!STA.

Sr. D. Agustln:01m !do, ex-contador de la Adu1na Sr. D. Santhgo Argiiello, Miembro de la Delegación
de Tamplco que he sido nom,
especial de Nlearegua
brado Sub,tesorero de la Federación.
á l!ls fiestas del Centenario.

Sr. Dr. O. Antonio Butrón de ¡08 Rios, que hasldo
nombrado socio cerresponsal en México de la
R
. ea I Academ ¡a de Med Iclna. y Clrugfa de Sevilla.

�. -54r.-532-

1

1

FIBSTAS ESTUt&gt;IA~TillES

La Señora Constancia Espon~a ~e Rabasa.

Los baños ~e belleza ~el cutis.

Es una verdad como trmplo, que cuando se poseen por naEl jabón es un elemento conservador de la belleza de la
tural propio, ciertas cualidade,.. del orden ·moral é intelectual
epidermil'. El baño jabonoso es, pues, excelente, á condien grado eminente, se de-arrollan con tal facilidad sus maní·
ción de que después de la fricción, se enjuague la piel perfecfestaciones, que el individuo que rn encuentra adornado de
tamente.
aquéllas, queJa maravillado de crnsar favorables impreúones
El baño de almidón suaviza la epidermis, y el de gelatina
por motivos que en su conciencia juzga baladíes ó comunes y
hace untuosa la piel.
corrientes.
El baño alcalino ·preserva la piel de erupciones. El sulSe nos viene á las mientes lo anterior, apenas pensamos
furoso, combate la anemia. y el arsenical atenúa los dolorledicar la presente página á la Sra.
res reumáticos. Para tomar este últiConstancia Esponda de Rabasa, porDAMAS ü!STI!'\GUID \~.
mo es indispensable ]a indicación clel
que esta distinguida dama, . va :í ~orfacultativo.
pren&lt;lerse en cuanto vea su retrato y
Las personas nerviosas deben poner
estas líneas, y juzgará que se le hace •
en su baño, un kilo de sal de cocina.
un honor inmerecido. Mas no srrán
En la antigüedad, algunas famosas
indudablrmente de ese modo de pcnmujeres recurrieron á absurdas fanrnr todo~ los habitantes de la Ciudad
tasíaa en cuestión de baños de belleza.
ile Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, cono·
La madre de Nerón se bañaba con lecedores de sus singulares virtuéles y
c:he de burra. Teresa Cabarrús . con
de su inmensa ·caridad para con los
jugo de frambuesa, y Ana Bolena con
pohres. La Sra. de Rabasa, que siemvino, y otras celebridades con rhampre había tomado como suyas hts aflic¡Jagne.
ciones de los desvalidos, y que si• mDamos á continuación las fórmulas
pr() se ha hecho respetable por sus fir
de algunos baños de belleza que ademes principios religiosos, cuando remás de ser muy útiles, cuestan 'poco:
cibió el encargo de fundar una sucur' Plantas aromáticas ...... 1000 gramos.
~a.l, en la población de su residencia,
Agua hervida ... .. ... iO litros.
de la Asociación de Madres MexicaEsencia de jabón . .. .. .. . 122 gramos.
1m, tomó ' con calor la invitación y
Las plantas aromáticas más genera].
como tiene decididas y numerosas
mente usadas son la menta, el tomiamistades, que la quieren unas, que
llo, el eucaliptus, el romel'O, el !'auce y
la qu:er~n y respetan otras, ha sido
d tilo. Se hace la infusión de las plan.
desde entonces su casa el núcleo en
tas aromáticas en el agua hirviendo y
donde Rfl concentran todas las intenei;to se agrega al baño, en seguida se
ciones del bien obrar, y de ahí se diagrega la esencia de jabón.
funde la caridad para donde la han
Rrsta otra fórmula es también muy
menester.
buena:
Por medio de suscriciones, rifas,
Pétalos de rosa ...... 250 gramos.
kermeses, funciones de teatro é infiAgua hirviendo .. . .. 10 litros.
nirlad de diversiones honEstas que
Carbonato de sosa .. . 250 gramos.
animan á aquella sociedad, se r€coY por último esta:
jen fondos que cuidadosamente admi·
Vinagre................ 250 gr,, mof'.
nistrados E&lt;irven y han servido para
Tintura de benjuí ... 100 gramoe.
muchas cosas cuya enumeraci6n paTintura de mirra.... 100 gramo!'.
recería un milagro. Se hace muchísiLos baños de agua de Colonia en
mo con poco, pues Tuxtla Gutiérrez
la proporción de un litro por baño,
no cuenta más que con doce mil hason muy favorables.
bitantes escasos, y E&lt;i se distingue por
Sra, Constancia ,Esponda de Rabasa.
culta y progresista, no lo es por la riqueza de su ·vecindario. Es por ende
El tub.-Este baño, muy gener;1Jizado ya, consiste en una
más meritoriosa la obra de la Sra. de Dabasa, pues al año de
ablusión rápida y general. E:i un estimulante enérgico de la
la fundación de la Sociedad, ya abría las puertas á los niños
circulación. Conserva la firmeza de la carne y la elasticidad
de un Asilo, á los dos años ya era de la propiedad de lit misde la piel.
ml:l el edificio en que se había esta blPcido tan útil plantel y á
Después de los ejercicios violentos, la ducha fría es un exlos tres años ya ha sufrido considerables ensanches. Y adecelente reactivo.
más no se ha dejado de satisfacer toda necesidad comp~·obaLos baños de esponja con un cocimiento de 100 gramos
da. socorriéndose fuera del edificio mencionado con af:.l1stenrle
lavanda y 100 de tomillo, que hayan hervido durante una
cia médica, con medicinas, alimentos, ropa, etc. etc.
hora en cuatro litros de agua son excelentes.
Los espíritus dfl los grandes benefactores de la:humanidad,
Nada hay más sano y que produzca mayor bienestar que,
que siguieron las huellas de Jesucristo, Fundador de la Caridespués del bafio, una fricción de agua florida, y luego es poldrid, no se encuentran extranjeros en aquella simpática Ciuvorear la piel con talco boratado.
dad, donde tienen una adepta sincera y convencida y unas
colaboradoras como ella infatigables y eficaces, como son las
Sras. de Chanona, de Rubalcava, de Rancé, de Castillo, de
-El que hace mal, espere otro tal.
Herrera, de Burguete, etc.
¡Dichosos aquellos que encuentran su paz, como enseña
1\l descubrir las faltas del amigo, haces las tuyas patentes.
Ofender al amigo no es permitido ni en chanza.
KempiR, ayudando á los humildes y mansos de corazón!

Palco de las reinas de la fiesta taurina dt los alumnos de la Escuela dt
Tngtnlms.

tos utudlantes en ti tendido.

-fi ~

::,

Salida dt la cuadrllla,

.

pots. de El Tiempo flustrado,

Pasando dt multta.

-

�Postales conmemorativas de la Independencia.

- 542De la misma manera que una planta decae y se marchita cuan.
do está constantetpente alejada del contacto del aire, a8Í el cabellO
decae y se marchita cuando no siente esa influencia vivificadora
A woman' s crowing glory is her ha.ir, dicen los ingleses con razón;
Por lo ,tanto, hay que dejar flotar
· libremente el cabello, aunq.ue
y en efecto, la cabellera, es en la mujer, la gloriosa cornna de su no sea mas
que por breves momentos cada mañana 6 noche si 8
belleza; constituye, con los qjos y el cutis, sus atractivos físicos más quiere conservarlo en toda su hermosura.
' e
poderosos.
En cuanto á m?dicall?ent?s, soy muy excéptica; la mayor parte
El color y la calidad del pelo caracterizan el tipo; son el sello de de las cabezas estan meJor sm ellos; mas esto varía en cada ca.,0
raza, como quien dice. A,í que la importancia de atenderá su hiLas personas de pelo muy 801}0 necesitan suministrar artifici··I:
giene y preservaci6n es evidente.
mente las secreciones lubrificadoras que faltan, y harían bien
La cabellera protl'je el cráneo y los organos que encierra, del aire frotar detenidamente el cuero cabelludo con vaselina 6 algun aceite
del sol, de los cambios atmosféricos. Es, ademáE&gt;, una especie de puro, que puede ser perfumado si se quiere. Este debe uearse en
armadura salvadora contra las heridas y contusiones del cráneo.
pequefia cantidad, untándolo s6lo en el casco y no en el pelo.
Cuando el cuero cabelludo se encuentra húmedo por la transpiEn las perdonas que, al contrario, sufren de un exceso natural
raci6r, el relo permite que se seque sin transici6n brusca de t.empe- de grasa, los aceites y pomadas tenderían á exitar má~ las ya abunrdtura, Jlrgándole el aire suavemente tamizado por los múltiples d::111tes secreciones, con el efecto desastroso de debilitar la raiz y
capilares.
causar la caída del pelo. Para éstas, recomendamos el lavarse la
Se resiente también de todo:decaimienfo en la salud, y el cabello cabeza semanalmente con algún jab6n an tiséptico, como el dealquide una perdona profunda mente anémica ó débil, acaba por perder trán, de azufre, de cuticura ó de bicloruro de mercurio.
su brillo y vitalidad; de modo que una cabellera bella y lozana es
Inútil es prevenir á las mujeres contra el uso pernicioso de laR
casi siempre indicio de una naturaleza sana, y para conservarla no tinturas. Los químicos de la antigüedad lo hicieron presente á As·
hay que descuidar el estado general del cuer po, indispema ble á la pasia y á Cleopatra, pero no por eso dejaron de pintarse el pelo.
belleza. Aunque la moda favorece la esbeltez y las formas delgadas,
cr~ay q_ue sufrir para ser ?ella,» dice elrefrán, Y,estamos dispuesel tiempo en que era de buen tono afectar un aire enfermizo é inte- tas a sufr1r con tal que la pmtura nos embellezca o nos quite añoi.
resante está ya muy lejos, y las heroínas pálidas y ojerosas han des- La dificultad está en engañar rompiendo la armonía del tipo, pues
aparecido en las brumas de la época del romanticismo.
aunque se le dé al cabello un tinte que no es suyo, queda el colori·
En cuanto á los cuidados, puede sufrir el cabello por exceso. do de los ojos y de la tez para proclamar la mentira. Como la motanto como por falta. Los estironeR de la peinadora y sus tijeras de na que se viste de seda, la morena que se tiñe de rubia ó la vie~
rizar son casi tan nucivns como el abandono, pues arrancan el pelo que se pinta las canas, morena 6 vieja se queda , y no engaña más
irritando, lastimando fll cuero cabelludo y quemando las guedeja~. que á si misma.
Igual daño h1cen los cepillo's demasiado duros, los peines demaLa célebre actriz francesa, Mlle. Mars, murió de una erisipela á
siado finos, y, sobre to lo el uso de lociones que suelen ser peligroconsecuencia de haberse untado una loción para teñirse el pelo, que
sas, por no hablar de tinturas con base de plomo.
contenía, como casi todos estos preparad os, sales metálicas veneLas atenciones que requiere la cabeza so11 muy sencillas: pasar el
peine lo máo á me11udo ¡.,osible para que esté ei pelo siempre des· nosas.-Para consuelo de mis lectoras, bueno es que sepan quelos
hombres padecen más enfermedades del cuero cabellud.o que nos·
r.nredl'ldo; el peine fino una vez al día, para quitar toda mate1ia
otras,
y la calvicie, mortificación de tanto amor propio, abunda mas
extraña que se deposita1e en el cráneo; cepillar mañana y noche
en el sexo fuerte. Se ha atribuido hasta ahora á varias causas, prin·
con un cepillo algo suave. El uso del cepillo es absolutamente neá la costumbre de llevar con exceso la cabeza cubierta,
cesario; quita las partículas de caspa y de polvo, da brillo y una fi . cipalmente
impidiendo
así-la ventilación tan recomendada. Los turcos y otros
nura sedo.,a al cabello, provocando al mismo tiempo, una ligera ¡
orientales
que
usan constantemente el turbante, son calvos muy
excitadón en la raíz, que ee altamente favorable á su crecimieuto.
j6venes.-El descubrimiento del secreto de la cal vicie es un triunfo
Esto podría llamarae la ventilación del cabello.
Dice el distinguido especialiEta doctor Constantino James, sobre científico de fecha bastante reciente. Es un microbio que causa todo el mal, un maldito microbio que se come el pelo.
este punto:
Ahora falta averiguar la manera infalible de aniquilar ese bocci·
«Al penetrar el aire en la cabellera , la savia abunda, y resulta
lus
dañino, y al investigador dichoso que logre aclarar de una vez
que el pelo adquiere nuevo vigor. El pelo se asemeja á un · vegetal
ern misterio, le aguardan la fortuna y el agradecimiento de media
por los jugos que asimila, y por la parte que toma el aire en su vihumanidarl.- BLANCIIE Z. DE BARALT.
talidad. »

EN EL TOO.A.DOR

:n

r

l.

1

~

EL CENTENARIO Y LOS ARTISTAS MEXl~ANOS.
Se recibieron ya las hermosas tarjetas postales á colo- , ============================================
res formadas por varios reputa- il
dos artistas para conmemorar
el Centenario dfl la proclama- ¡¡
ción de nuestra Independencia, y mandadas hacer expre- 11
samente á una de las más afamadas casas de Zurich, Suiza.
Estas tarjetas, que están á la
venta en la Administración de
"El Tiempo, " I~ de Mesones 18,
al precio de $0.80, ( ochenta centavos) la colección, son de un
gran valvr artístico, están sujetas en su composici6n á la verdad histórica, y tienen, por tanto, inestimable significación
desde el punto de vista educativo. Los nombres de los autores
de los cuadros que Ee reproducen, señores Félix Parra. Antonio Cortés; Adrián Unzueta y
Daniel del Valle, artistas todos
de gran cultura, son una garantía, no sólo por el renombre de
que ya gozan como profesores
de la Academia N. de Bellas
Artes sino también por perle·
necer á la más alta instit uci6n
especialista en historia patria
al Museo Nacional de Arqueo~
logía, Historia y Etnolo2ía.
Debido á esto han tenido facilidad y ocasi6n para consultar
documentos de la época, y depurar lo que autores poco escrupulo~os dicen en obras que tratan dela Independencia. La indumentaria de los diferentes
personajes es de absoluta fideliEl Generalísimo Don José Maria Morelos, despab de rechazar coa la frase de "Ot
dad, y, por consiguiente, de un
igual erada á Calleja y los suyos" el Indulto que ese jefe realista Je ofreció 1 á orgo
marcado Rabor de época los l ude estar seriamente enfermo, rompe el sitio de Cuautla, á las dos de la m~ñana ~~~·;
de Mayo de 1812 y al cabo de setenta y dos dlas de ber6lca defensa· en la salida se
gares o, teatro donde 'se desen pellrro de ser matado por un centinela enemigo, á quien oportuna~ente da mue~te ~~
arrollaron los acontecimientos
Coronel (ialeana,
Todo pedido hágase á la Administración de " El Tiempo"

1!'11

fue1:on compuestos teniendo á
la vis~a f?tografías fehacientes y
descnpcwnes dignas de toda
confianza¡ y si á esto se agregan
las amp!!!!~ Y bien detallada~
leyenda~ que cada postal Obtenta en tipos claros y li·gi blei:,,
puestas al pie en un pequeño
margen , s~ comprenderá lo que
a_nte~ de~1,mos, esto es, la gran
H1g?1ficac1on que tienen e~tas
tarJetas desde el punto de vista
educativo. En cuanto á su arte
bastará ver una de las muestras
que hemos publicado antes de
ahora ó la que aparece con eF1.as lineas. Ep todas hay uni dad Yarmoma de composici6n
a~plias perspectivas, propor~
c1on en la figura, y, lo que
nuest~os ~~ctores s6lo podrán
H pre?1ar v1endolas, gran viveza
Y brillantez de colorido.
. La colección, según hemos
dicho, consta de ocho cuadros
qu~ comprende, con sus más
~alientes detalles, todo el ciclo
dela guerra de Independen')ia,
desde su proclamación en Do lo:es por el Sr. cura D. ~iguel
Hid~lgo Y Costilla, el 16 de
septiembre., de 1810, hasta su
consumac1on. Estas tarjeta!'
que sólo se venden por coleccio'ne~, e~tán á disposición del púbhco a los precios siguientes:
Una colección en la capital 0.80 cent.
Una
.•
en los Estados (franco de porte)
0.90 ,. .

A nuestros agentes y á todo
el que nos haga pedidos al por
mayor, les hacemcs un descuento. Pidan nuestra circular
relativa.

de Mesones 18. Apartado 379. Teléfonos: 103 Ericsson, y 626 Mexicana .

~=========================~==

- -·-~ ~ ~ ~ = = = = = = = = = = = ~ ~ =
El Oeneralfslmo D. Ignacio Allende es aprehendido en Acatlta de Baján por el t raidor Ignacio Ellzondo, el 21 de marzo de i811 d
'
T o ilette de Je seño rita Marta Brandés, en la o b ra «L e. Rampe,•&gt; represent ada en e l Teatr o del Gimnasio de p ar'is,

defensa, en la cual quedó muerto D. lodaleclo hijo de aquel héroe

{Pe la to.lección de tarjetas postales á colores que se venden en la Admón. de '·EL TIEMPO, " ) '

'

é
• espu s de breve

(Cuadro de Adrián Unzueta,)

�l

prosiguió el santo Sacrificio, el cual terminado, arrojóse, el caballero á los pies del santo
di~i~~do) &lt;,Estoy dispuesto á hacer lo que
q msiere1s. » ' .
Y saliendó .de allí, fué á reconciliarse con
su enemigo:·,

dos en el santoral. Véanse algunos de los
principales santos de ese nombre:
Juan Cris6stomo, ob., cf. y dr., 27 Enero.
Juan de Goto mr., 5 Febrero.
1:lN MARTIR'DE LAS PROCESIONES
Juan de Mata, cf. y fd., 8 de Febrero.
Erá en tiempo de las guerras promovidas
J uau de la. Cruz, cf., 5 Marzo.
por la Rdorma.
Juan de Díos, cf. y f d., 8 Marzo.
En un pueblo, aún· cat6lico, se celebraba
Juan ermitaño, cf., 27 Marzo.
VIVA LA IGUALDAD ......
con gran júbilo la procesi6n del CorpuQ.
Juan Clímaco, ab. y cf., 30 Marzo,
Pero ha de ser:
La procesi6n debía pasar por un bosque,
Juan Ani.e-Portam-Latinam, 6 Mayo.
Entre las gracias de Dios y mi corresponJuan Berchmans, cf., 13 Agosto.
---------- ----dencia;
· ·
Juan Damasceno, cf., 6 Mayo.
Entre
mis
conocimientos y mi voluntad·
LA CAZA DEL MURC!ELAGO
Juan Nepomuceno, mr., 16 Mayo.
Entre mis- resoluciones y la ejecución; '
Juan p. y m., 27 Mayo.
Entre. mis obligaciones y acciones;
Juan de Sahagún, cf., 12 Junio.
Entre mi nada y mi aniq uilamíento;
Juan Francisco Regis, cf., 16 Junio.
Entre el valor de las cosas y mi e,tima;
Juan presb. y mr., 23 Junio.
Entre el mérito de los objetos y mi amor.
Juan Bautista (Natividad de San), 24 Ju-·
Igualdad, sí.
nio.
De alejamiento contra todo pecado,
Juan mr., 26 Junio.
De santificaci6n para todas las accione.•.
Jnirn Gualbertoab, cf. y f,1., 12 J•Jnio.
De aplicación para el princi piu, medio y
Juan Cllncio, cf., 20 Octubre.
fin
de mis obras,
Juan Capistrano, cf., 23 Ort11\,re.
De exactitud para todas mis leyes ó nor·
.Jm1n hea.to, cf., 3 Nohien1ln·P.
mafl,
Ju 1n BnP.no. rf., 23 Noviemhrf&gt;.
De caridad para toda persona,
Jwin 111'ó,t,,l ~· ev11ng"1iFfn. 27 Diri ... mhrf&gt;.
De fervor para toda virtud,
De humor y de carácter para todo tiempo
y circunstancia.
Igualdad.
De disposici6n é indiferencia para todo
empleo, para cualesquiera oruees, para m
tratado de todas suertes por parte de Dios y
de los hombres, para tomar 6 dejar el traba·
colinrla11le con la propiedad de un bárba10
h para la salud y enfermedad, para la vida
ó la muerte, para todo lo que Dios qniert'
hu!!onote.
Detrá,i de unos árboles, y á calculada. di,que sea yo ó no sea en naturaleza, gracia Y
t:rncia, espiaba el hen•je. armado, el )'aso
gloria ..... .
dt&gt;l sacerdote portador del Señor Sacramtn***
tado ....
LAS AVEMARIAS
Vi6sele apuntar hacia el viril. ... Cua111l,,
El sol tras la mor.taña
un bizarro cristiano se interpuso entr~ ei d.;·
Se esconde melancólico;
salmado y el Sacramento....
.
Su lnz po 0 trera baña
Sali6 el tiro .... La bala había derribado al
La rn¡,:1 rlH In~ :írhnlP~
her6ico paisano á los pies del pastor.. .. Aun·
que mortalmente herido aún vivís .
Entonces el sacerdote, sin dudar un pun to, cnn maño temblorosa, saca la sagrada
Hostia del ostensorio, y se la presentfl ll 1
héroemoribundo,·diciendo: «Hijo mio .... Tú
eres digno de recibir _deede luego el Cuerpo
¡PERDONANOS... COMO PERDO·
del Señor» y el mártir de la Eucaristfa, exNAMOS!...
pira con la Eucaristía m el 'coraz6n. ( ( ·.)
El célebre Patriarca de Alejandría Snn
***
Juan de Limosnero, queriendo recc,mci Jiu r
DIOS Y EL HOMBRE
á un caballero con su enemigo, pidi61e una
entrevista
como para resolver algún neg&lt; do
Adán en Páraírn, Vos en huerto;
grave.
Ji:! pue~to en honra, Vos en agonía;
Compareció el caballero un día á la ma·
mi duerme y vela mal su compañfo;
ñana, y el Patriarca le invit6 á oír mi!:a en
La vuestra duerme. Vos oráis despit'rt0.
su capilla, á lo que accedi6 de buen grado.
El cometi6 el primer desconcierto,
Era entonces costumbre rezar el Pater noster
Vos concertásteis nuestro primer día;
3
en la misa, tanto el celebrante como los acóCáliz bebéis, que Vuestro padre envía;
litos y los circunstantes.
El come inobediente y bebe muerto.
Al llegar á aquellas palabras: «Perd6nanos
El sudor de su rostro le sustenta,
Donde le dan los pájaros
nuestras
deudas así como nosotros perdonaEl del Vuestro mantiene nuestra gloria;
El postrimer adiós.
mos á nuestros deudores,» se call6 el Pa·
Suya. la culpa.fué, Vuestra la afrenta.
Y oyendo las campanas
triarca é hizo también al a-c6lito señal de caEl dej6 horror, y Vos dejáis memoria;
De las iglesias próximas,
llar, de modo que las pronunci6 solo el caAquel fué engaño ciego, y ésta venta;
Las gentes aldeanas
ballero, al cual volvi6se entonces el santo y
¡Cuán diferente nos dejáis la historia!
Dejan profanos cánticos
le dijo: «Considerad lo que acabáis de pedir
Y en religiosos éxtasis
á Dios, cuando para obligarle á perdonaros
***
Elevan su oraci6n !
1'ruebCt,
vnestras ofensas, protestáis que perdonaréis
LOS SANTOS JUANES
á los que os tienen ofendido». Dicho esto,
El nombre de Juan es de los más fa voreci-

ANECDOTAS Y CURIOSIDADES

--- - - ~- ---- -~----

�</text>
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/

Ail"oX.

MÉXICO, DOMINGO

I

I

)

28 DE AGOSTO DE 1910.

NuM. 35.

" ' ~

..¡

...

SEÑ'OR LIC. DON JOAQUIN EGUIA LIS,
DECANO DEL PROFESORADO MEXIOANO, Ql"E FUNGIRÁ COMO REC1'0R DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL,
QUE SI&lt;~ IN.A.FGURARÁ lrn SEPTIEMBRE PRÓXIMO,

�-547ACTUAllIDADES

***

1(

Sin duda que una de las máe simpáticas que ·hemos tenido
en estos días es la del nombramiento del 8eñor Lic. Don J(,a·
quín Eguía Lis, como director de la Universidad Nacional.
Ya en las notas de nuestro número pasado hablamos, rá·
pidamente, de sus méritos con motivo de la fiesta que se organiz6 ·en su honor el día de su santo.
Hoy queremos, aunque casi nos sea imposible detallar los
m~ritos que como conspícuo jurisconsulto posee el recomen·
dable maestro, que no sólo es juriEconsulto, sino notable humanista, hablar algo acerca Je ellos.
¿Quiénes son actualmente los profesores en la Escuela Nacional de Jurisprudencia? ¿Quiénes forman ese brillante nú·
cleo?
En su mayoría sus discípulos.que no se atreven, por reepe·
to, á llamarle compañero, sino siempre maestro.
Al lado ele un·Pallares, un Segura, un Gutiérrez Flores Ala·
torre, un Tagle, procur6 imbuír en todos sus alumnos la base del Derecho ó sea la just.icia.
Hacía que sus discípulos Ee aprendieran á la letra el tra iado de «Regulis Juris,» del Digesto, regla:1
que son verdaderos apotegmas.
El maestro Eguía Lis, nunca tuvo la
más pequeña diferencia con sus coprofesores y con sus alumno!?. Siempre afable,
siempre modesto, á pesar de que á veces
abrumaba con su notabilísima erudición
en el Derecho Romano, a.traía con su esco ·
gidísimo lenguaje, siempre castiz1), siem ·
pre correcto.
Ee, también, como decíamos antt s, un
gran humanista. Posee el latín á la pe,ferci6n, y como ret6rico es admirable.

la Sra. Dña. Dolores Escalante, asibtiendo á él personas muy
recomendablefl.
Vamos observando con grata complacencia que las familias mexicanás ,e van volviendo más sociales, más comunicativas. LaR relaciont'S de amistad producen ubérrimos frutos
para el bien.
Tan s6lo los que pasan la Yida de solitarios, para comagrarse exclusivamente al servicio de Dios, vocaci6n extremadamente rHa, son dignos de alabanza en el aislamiento que
se han impuesto; mas los que vivimos en el mundo, siempre
que no ofrezca algún peligro, debemos procurar tratarnos t:n
lo íntimo, conocernofl, r,ara ayudarnos mutuamente.
Los que no tenemos la vida claustral y no nos rozamos con
el mundo, ó rnmos unos egoístas 6 unos mifántropos.
Fiestas como la de que h:iblamos estre('han las relacione~
de la verdadera amistad.

Curno en nños anteriores i::e tributó un homen11je ele admiraci6n al \'aleroso Cuauhtémoc, frente á
rn t'~latua que PFtlÍ colocada t n una d1:
las glorit·tas del Paseo de la R, forma.
Siempre ha sido raquítica esta ma 1,ife.&lt;·
t:ición, y hoy que Fe trata de celehrnr t·I
Centenario de la iniciaci6n de nue~tra hd, pendencia debía haberse tftctu11do e• n
111,a. poca más de brillantez.
Hubo lo de coEtumbre: la brigttd 1 ,1, l
Ejército que fué á presenciar la ceremP111;1;
t-'I discurso anual que el Padre San l,,v.d
¡,ronuncia en mexicano.
Faltó algo.
El P. Hunt Cortés, que en medio de ,llil
, a rPza~, poseía un gran corazón, no ptHltt
***
a.~islir á ella cuando más lo desea \1:•, ,-m
La caída de Madriz en Nicar11g11a 1 hiz I
duda. Amaba á México y año por i,ño
suponer que los señores Argüello y Rul,én
llernba á los «Niños del Hogar» ve,-tido~
Darío, nombrados delegados para las lies·
ridículamente si se quiere, pue3 e111 rP 1,,s
tas del Centenario de la iniciaci6n de uuesti pos indios había niños rubios dij oji1~
tra independencia no nos visitarían, porazules; pero todo lo hacía con tan bue11a
que el nuevo Gobierno les retiraría las creintenci6r. 1 con tan buena fe, que perdodenciales.
naba uno los anacronismos de la indume11·
Afortunademente esto no fué así, ya el
ta ria, por recordar los hechos glorioso~ de
sefior Argüello está entre nosotros y Rula primitiva raza mexicana.
1
bén Darío, no tardará en llegar.
·
sr. tic. don :José maría Castenanos,
Estamos en las fiestas del Centenari&lt;0 •
Decimos afortunadamente, porque no
Diputado fallecido mlenl&lt;m•nle
Oremos por el Presbítero Hunt Corté. ,
obstante que no somos partidarios del deque· falleció antes de celebrar nuestras
cadentismo, vemos un genio en Rubén
glorias patriae, en compañía de todos nosotros á quienes casi
Darío y un talento exquisito en el señor Argüello.
com ideraba como rns paisanos, siendo él extranjero.
Ambos cuentan con grandes simpatías en nuestro paíf', sus
nombres no s6lo no nos eran desconocido~, sino que con fre***
cuencia los repetíamos.
Hubiera sido una torpeza del Gobierno de Nicaragua retiLn. próxima temporada de 6pera se presel'.lta brillante.
Artistas del «Metropolitan)) de Nueva York, lucirán sns
rar las credenciales de estos estimables delegados.
¿Qué hubiera pasado? .........
graneles faculta.des.
J\ ntiguamente nos venían compañías procedentes de Italia,
)1:éxico, sin embargo los habría recibido con los brazos
abiertos ya no como á delegados, sino como á estimabilísien su ma.yoría.
mas personalidades. En estos asuntos la política iiale rnbran~neva York está muy cerca de nosotros y quizá se converdo. Hay la zo3 más fuertes que unen á los corazones.
tirfl t' n lo futuro nuestro Gran Teatro Nacional en una especie
Vengan, pues, en buena hora; pero repetimos lo que en
de sucuri,al del «Metropolitan. i,
Se hacen grandes elogios de la compañía que hoy nos vi~i·
otra ocar,i6n digimos:
¡Oh, Rubén Darío! Modera los ímpetus de muchos de tus
ta y ocúrresenos en estos momentos una idea que tal vez puimitadores en México. No tienen tu talento, no tienen tu gediera i-er aceptada.
nio y desacreditan más tu escuela. Díles quE&gt; el decadentismo,
l~n los momentos en que la mayor parte de la Améric.a
cod todo y sus defectof', necesita inspiración é ilustración;
Latina celebra sus gloriai,, sería muy oportuno que esa coro·
que no hablen de añoranzas, rapsodiae, niquiscocios, etc; etc.,
pañía nos ¡,resentase la 6pera netamente americana de G6·
sin saber lo que significan.
mez,
«Il Guarany.»
En suma, que estudien, pues hasta para 9,,plicarse á una esSu
argumento
e3 hermoso, su música delicada.
.
cuela literaria por estramb6tica que parezca, se necesita insHac(l muchos años que por primera vez se ejecut6 en :Méxitrucci6n.
.
co y todavía' se conservan gratísimos recuerdos de ella.
G6ngora, . á pesar de su escuela tan digna de censura, era
· ~o pedimos que se l'epresente una ópera mexicana; pues de
un adocenado.
todas ellas no habría qué escoger.
***
Pero la notable obra de G6mez sí es digna de figurar en el
El lunes en la tarde en el ((Country Clubn hubo un té ofrerepertorio de esta notable compañía.
cido por el señor Capitán W. L. Mix-y su estimable esposa

El. miércoles ~r6ximo se efectuará un concierto en la Academia Metropolitana. Este ~o~cierto es á beneficio del «Asilo
de la ~az,1&gt; ca~a de cuna catoltca, de la cual hemos hablado
en vanas ocas10nes.
En ese concierto tomarán parte la notab!e cantante ciega
señorita Sofía Piña y
Húbert, dos notables
arpistas y varios artistas de fama.
Es fiesta de verdadera. caridad y por Jo
mismo la encomiamos
eon todo empeño.

***

~a novillada que orgamzaron los estudianLes estuvo bastante lucida, y en ella mucho;
de los j6venes lidiado. reR dieron pruebas notables de agilidad y
destn,za.
A~isti6 á ella el señor Pmidente de la
República, quien fué
:it.:lamado al presentar-

no que perfeccionemos su obra; pero sí que comprendiendo
sus alcances la apartemos de los inconvenientes que obstruyen su desarrollo.
Es algo semejante lo que _Pasa en el alma humana. A esar
lle se_r una obra perfecta, s1 no se la cultiva con la educici6n
Y la mi::trurci6:1 no f6'.o·&lt;J1Wlnrá inactiva, sino aun podrá llegar á convertirse en un
monstruo.
Estas exposiciones
á más de su utiiidad
encierran suma poesía.
El reino vegetal es
uno de los más bellos
adornos de la naturaleza Y por lo mismo los
poetas lo han cantado
los pintores han trata:
, lo &lt;iA copiarlolil en sus
,·uadros, los joyeros re¡m,ducirlo en sus alhajas Y aun los músicos
han querido trascribir
en i::u,; notas algo ele
~u, perfumeE&gt;.

EL CRONISTA.

t30.

Las reinas fueron
hermosas señoritas.
Una novillada no
0frece los peligros que
Srlta. mercedu• m~ndragón
que contraeran matrfrnonio
una lid taurina en forma.
En ésta no hubo deegracias que lamentar, y no decayó E-1
entnsiasmo.

EL PUDUI"

El pudor es un adorno muy bello en la musr. D011 ,.JOh• Sierra
j~r, como que, en senpr6 x i marnente e n esta capital,
tir de una escritora insigne, el pudor debe
reputa rile como el pariente más pr6ximo de la virtud· en con_cepto de Bac6n, es al cuerpo lo que la_discreci6n al ~lma.
. El puclo~ de la mujer es flor delicada que el soplo de una
***
Se. i11augur6 la Exposici6n de plrntas y frutas P' r, J señor
1m¡,rudene1a lo ofende, y el calor ~e una mirada torpe lo agosPrerniente de la Hepública. Su digna es- r.-~;::----;:;¡¡¡¡;;¡¡.::=======---- ta y lo marchita; pero á su vez el aroma
P"¡;:ª también asisti6.
de ~na flor produce la más casta y la más
LaH instalaciones de e~te año han surcclehcada de las complacencias. Tratar á
rado á la de los anterioref-1.
las mujeres sin ofender ni levemente rn
Ya en nuestra edici6n diaria hemos da~!udor, sin q?e asome el carmín á sus medo detalles de e3ta Exposición.
Jlllas, es la ciencia que la juvPntud presen¡Qné hermoso:es contemplar las plantan
te dP.scuida más de lo justo. Las ideas que
Y frutas, obra de la mano de Dio:;; que nos
dominan respecto á la galantería se halldn
la;; conc1-de para nuestra utilidad y p ·1ra
po,r I~ general tan _l_Pjos de la raz6n, qu~
11uestro recreo, y qué hermoso tamh én
mas bien parecen htJas del n,píritu de terobservar que lit mano rlel hombre coi ttin_nrn y de cariño. En ete asunto. la cienbuye pllr:"l 1"11 rlrsnrr,,11, ,!
cia del hombre coni::ii-t., Pn fi.Pgir· laciencia
Dio , d'ú 1 1or ig,.n; ! ern d"j·1 {¡ 11o;oln s
de la mnjer consiste en saber d~clar.

no

~~illO

Señor Dr. Don :José mm 611t1érrez

,
nombrado Director del M1nlcomlo Oral, de la Castañeda

Stilorlta Proruora maria Uáxq11ex,

Proruor Señor Don H11rt110 tóptx,

(Olsclpula del maestro Oguóo)

\ Dlstloculdo plaolata potoslno)

�-549ACTUAllIOAOES

ACT\JAlllOAO ES
del hacha en el vigoroso tronco-cuan·
do el Papa hubo rendido á rn Creador
el alma serena que de él recibiera en la
madrugada del 2 de marzo de 1810, apenas una m,hecilla b1anca aFcendía por
el t6rrido cielo del eEtÍO. A esa misma
horn , el grave bord6n de la Basílica de
San Pedro anunció á la ciu&lt;lad y al
mundo la pnrtida de aquél cuya llt'gada
á t'Se palacio había celebrado el mil"mo
bronci', vt&gt;inte años ante¡.,, Al uoblar de
toda:; las otras campana~ de Roma, diciendo en SU!l tañi&lt;los que el Papa h~ bía
muerto, la nube de telegr11mas ~iguió el
vibrnnte camino de esos otros mensajero~ mE'tálicos para hacer re¡&gt;ercutir los
d"]iente~ ecos hai,:ta los últimos confin¡,¡;
&lt;le la tierra. Al concinto de universal
ve110rndón, que se hiibía levantado en
torno del l• cho del moribundo, sin discordancia de todos los partido, unificado!", menos uno-f'l de la anar11ufa,
- aute e~e ¡.iugu -to de,¡ ojo que iba enfriándme. ¡;:uct-dió el amito de los juicios que sobrevive I á los muert0s y por
· ,,.' los que, según el dicho de Tácito, todo

EN HONOR DEL HEROE AZTECA. CUAUHTEMOC.

ta comlsl~n dtl J1y1111tamlt11to, orga111zadora dt la cmmo111a oficial, con algunas niñas &lt;lt las t,ml~S·{ '
•'. í

:t/"

canos...... El espíritu moderno y la fe
inquebrantable de León XIII se agigantan con este acto del todo personal de
instituír la Comisión bíblica y de ¡brir
las puertas del Vaticano á la crític:1 de
Jo~ textos i::agrados que de este modo
ju-.tificaría la audacia ?e sus dndas y la.
~ohdez de sus afirmac10neP. Era un so- ·
lemne homenaje á los derechos de Lt
ciencia., una gloriosáprofesión de fe en
el inf di ble acuerdo de las verdade" de
todos los órdenes ...... »
Al cronista liberal del Giornale d' Iüt·
lin hicieron eco los del mundo entero
pam un elogio sin rei:,erva del P11.pa j;
d~ su ¡,ontificado, hasta el mismo Mo·
tm que decía que, &lt;&lt;en los veinticinco
aíio::i que reinó en el mundo León XIII
111, tuvo ni una sola palabra de odio, lli
u11 gtsto de amenaza. Y por e@o e::.te
Papa permanecerá mucho tiempo en la
mernor a de los hombres.&gt;&gt;
Es h ,nda la emoción que se despfen- .
&lt;le de aquellos telegramas innumerables
en que sencillos fieles ofrecen su vida á
Dios, con tal que salve la del Pontífice·
y con tierna piedad se lee esta informa'.
ci6n que un correi!ponsal de periódico

EN MEMORIA DE Lqs HEROES DE CHURUBUSCO.

:Junta Patriótica Qut organizó la cmmottla tn bono, dt Jos defensores dt tbur11II
(En stgundo término algunos supmloltntts dt aqurna ¡ornada. 1
usco.

l.lTB~OS fi\JBVOS

JOAOHIM FEOOI

1

~

En los momentos en que se ctlebra ba
el aniversario de la muerte del Papa
r:;eón XIII, el s.enor Boyer d' Agen, pu·
blicaba el segundo volumen de la obrn
qqe le consagra con este título: Joachún
Pecci, según su correS'J)ondencia inéd-ita.
Creemos que los lectores de EL TIEMPO
ILusTRADO leerán con piadosa emoci6:1
estos pasajes que hemos escogido entre
los muchos y muy hermosos que embellecen el libro del señor Boyer d' Agen.

***

Cuando exactamente á las cuatro de
la tarde del 20 de julio de 1903, Le6n
· XIII, en lucha con la muerte después
de diez y eiete días de f:sta memorable
agonía en que el anciano, casi centena·
rio, resisti6, raíz por raíz de su ~eráldico ciprés, á los golpes de la tem ble leñadora que no hizo caer este árbol de
prodigiosa vida sino al postrer golpe

El kiosko dt Ja glorltla t11aubttmoc, dondt se vtrlflcó ti acto oficial.

tos manlfotantts convocados por los partidos ll!dtpe1141tntu, rtunldos tn ta p1ax11 dtl eArmtn para Ir Artndlr
su t,omtnalt al btm ntm.
·

hombre deja lo único que de él perdura: Unum solum restat, judiciU1n de mor·
tus quocwmque.
«Se ha ido en sn lenta majestad y fe
ha perdido en el mieterio, e,cribía el
senador Fogazzaro, en la·noche que mu·
riera León XIII. Jamás a¡ ,areció tan
grande á loe ojos azorados del mundo
como en las horas postreras de su lar·
guísima vida, durante esa agonía serena y activa, aun en que recordaba la
actitud y la final palahra de Séptim?
Severo...... León XIII fué un genio v1·
goroso y fecundo, de una cultura rica é
intensa. No redujo á la sencillez las formas pesadas y académicas del tradicio·
nal lenguaje de los Papas; pero las EO·
mete á la modernidad de los asuntos Y
al servicio de un pensamiento prodigiosa mente activo, que se ejercitó en todos
los campos de la scción. Su compren·
si6n del espíritu moderno, tan poco fa·
vorecido por la gran mayoría de ~os
pastores católicos, se a poy6 en su 1n·
quebrantable fe para inspirarle la reeo·
lución magnánima de abrir á los est~·
diosos de la Historia los Archivos vat1·

ta señorita maría dt la Cuz Ptlátz rtcltanllo una poula

recoge á las puertas del Vaticano. Allí,
una. pobre Carpinotana llega á pie, demasiado tarde, para procurar algunos
días más de existencia al andano á
costa de los suyos y de 1011 de su hijo
que ella ha tenido el admirable valor de
llevar en brazos, para este sacrificio sublime renovado de las edades en que la
fe _de los humildes era sencillamente heroica: rcLlegada la noche, eecribe el reporter Juliani, después de haber meditado largamente, sentado en un a de las
graderías que conduren á la Basílica
me fuí á dar un pase~ detrás del V11ti~
cano siguiendo la Via della Fondamenta.
Llegué ~ la puerta de la Zecca, y no fo~
poca m1 sorpresa el divisar cerca de la
l'ntrada por donde pasan los carruajed
Yque ve hacia el patio de San Dárrrn·
so, á :una mujer que dormía apaciblemt&gt;ntr. A su lado, repoBaba un niño,
sobr~ cuya fa z vagaba una evangélic.a
sonrisa. El rumor de mis pasos atrajo
l~atenci6n ?el suizo que estaba de guardia. Inmediatamente ví surgir la silue ·
ta del soldado.

-c&lt;¿A dónde va usted?-me dijo.
-«Estoy paseándome, mi buen amigo.
-«¡Ah!. .. ¡Pero no vaya usted á despertar al bambino.
. -c&lt;¿Per~ por qué están ahí esa muJer y ese mño?
- 1cLa pobrecilla .ha llegado esta noche de los alrededores de Carpineto.
I:Iace algún tiempo recibió algún auxilio del Papa, y t1abiendo que el Santo
Padre estaba peligrosamente enfermo
ha ~1;nido, á pie1 trayendo á cuestas i
su h1Jo, para ver al Papa y salvarlo, dice ella: «¡Será tanto lo que rece, que Papa Leone sanará!i,
-«¡Pobre mujer!
.
-1&lt;Ha llegado tarde, continu6 el soldado, y no he podido mandarla á acostarse al Vaticano. Pero sí ha comido.
i~a?dé tra~r leche para 'el niño, y estoy
v1g1lando a ambos. Mañana mis jefes
resolverán.
«Entregué al soldado algunas moneConcluye en la pág. 555.

6npo ,~-pmonas que tom6 parlt en la manlftstacl6n.

�-ssr-550ACTUAl.llt&gt;At&gt;ES

Los sedores Presidente de la Repúbllcs, Secreta, lo de Fomento y
' Director de Obras Públicas en el acto de Inauguración.

nos ESTRELLAS QUE ASCIENDEN AL CENIT

VlsitanJo la Exposición de flores de Sao Angel. n~mero final
de las tradicionales fiestas dei ctrmen en dicha poblacl6n.

y Auralio López, de-quienes, sin exageración, se puede decir
que arrebataron al distinguido y culto público que asietió á
la vehda. Nos complace estimular en estas líneas los nobles
esfuerzoi de lo3 inteligentes artistas potosinos.

Los pianistas Vá.zquez y López
~~,y"Consecuentes con nuestra costumbre de dará cono:,,er conEL NEUSAURO DE TEXA""'
forme van apareciendo en nuestro exíguo
'
ambiente artístico, las personalidades llaEl museo de Nueva York acaba de enrimadas á figurar un día como verdaderos y
c¡uecerse con un fósil sumamente curio!:'o.
altos intérpretes del sentimiento humano,
Según los sabios americanos, este ne usa uro
tenemos el gusto de presentar hoy á nues·
vivió allá en tiempos muy remotos en l»s
tros lectores á la Srita. María Vázquez y al
orillas del lago de Permean, que cub1ía
Sr. _Aurelio L6pez, ambos pianistas pot ,.
entonces la regi6n de Texas y de las monsinos, á quienes tuvimos la satisfacción
tañas Berroqueñas. Es, entre los que acde escuchar hace algún tiempo en Méxic·o,
tualmente se conocen, el saurio más antiy actualmente celebran algunos concierto,
guo que haya habitado el continente ame·
en San Luis Potosí, con éxito bien halaricano. El esqueleto que fué hallado hace
gador.
algunos afi.os en las tierras rojas por el proLa Srta. Vázquez es discípula del co
fe3or E. D. CClpe, de Filadelfia, es único
nucido profesor Ogazón, de quien se ha
en el mundo. Este raro ar.imal med:a
asimilado la difícil técnica y la fiel inter- '
aproximadamente tres metros de longitud
pretación de los clásicos, sobria y preci$a.
y un metro sesenta de altura; y al contraSegún leemos _en periódicos de la sim ·
rio de lo que ocurre en los saurios actuapática población ya mencionada, en la ú !les, la parte posterior del cuerpo es mfmos
tima fiesta musical verificada en la Sala
fuerte que la anterior. El cráneo relati ·
Wagner, :figuraron entre los números dt&gt;l
vamente pequefi.o y conteniendo eFcasa
programa nada menos que la ((Shfonía
cantidad de cerebro, alcanzaba 50 centíme·
Heróica, ,, de Beethoven cuyos cuatro tiem·
tros de longitud, los ojos, colocados á flor
pos, llenos de escollos, fueron ejecutados
de cabeza, miraban c6modamente á una
de una manera impecable, á ocho manos,
y otra parte. La mandíbula era muy po·
y en dos pianos, por las sefioritas Rodrítente, los miembros sumamente cortos es·
Lolc dd J4rdl11 Je Adlmat. cióo de ,\\lx,oac,
guez y Vázquez; la c&lt;Hilandera,&gt;, de Men·
taban armados de pezuñas aceradas que
delsshon, por cuatro nifias: Lupita y Con·
dependiente de la
excedían de 15 centímetro~. Lo que carncchita Gutiérrez E~pinosa, María Martímz
teriz11 particularmente·á este antiguo an.
y Lupita Soberón, todas ellas discípulas
Dirección General de Obras Públicas.
fibio es una especie de cresta ó aleta q Ufl
de la Srta. Vázquez; el vals de concierto
R~ t-~·guía en forma dfl abanico á lo largo de la espalda, cons·
de Mo3cOW$ki á dos pianos por la misma profesora, la Srta.
t,tmda por unas treinta espinas huesoeas continuadoras de
' sefi.ores Aurelio
'
'
. t e EI spmosa
'
Martínez y los
Lopez
y V1cen
y
la columna vertebral, oscilando de 10 á 80 centímetros de
C1.1evas cerrando fa audición el ccConcerttituck» de la Chalongitud y reunidas por una membrana rígida.
minad~J 6 cuatro manos y- en dos pianos, por María Vázquez

nr:--~:::-'~~=-------

1~

Allá tras de las montañas
la luna rasga la niebla,
'
y ent~e vaporosas gasas
mel~nc9lic1 se eleva,
arro3ando haces de plata
sobre el mar y la pradera
y bañando con sue rayos'
las copas de las palmeras
. de unas bada,:,
'
que se anto3an,
las rubias y undosas crenchas.
A medida que ella avanza
y que en el espacio riela,
van cesando los rumores
va enmudeciendo la selv~.
Las flores cierran su broche
la mar sus ondae refrena '
. dejan de cantar las ave,,'
sus, alas la brisa pliega,
y ~olo turban la calma
&lt;le la noche tibia y quieta
,
1o, monotonos
graznidos '
&lt;l e las aves agoreras
'
o/ 1os cantos cadenciosos
de algún pescador que llega.
Señor don Jllfonso llms, miembro 4d Jlteneo,
que ha dado una lucida conferencia sobre la obra del poeta
bucólico Manuel J . Otboo.

Seior don Jlnt~nio easo, Pmidente del Jltmo,

•le ha alc1ozado é1Uo conde Hostos,
~u conferencia sobre la fllosolla

EL BESO DE MI MADRE'

NOCHE DE LUNA
Tiende ya la tibia noche
su manto sobre la tierra
y aparecen en el cielo
las cintilantes estrellas.
Cabrilleando van las olas
á D'lorir sobre la arena,
deshaciéndose en espuma
de extrafi.a fosforescencia.
El céfiro, entre los mangles,
quedo, muy quedo se queja,
esparciendo los perfumes
que ha robado á la floresta;
y ocultos entre el follaje,
q ne rizadas ondas besan,
lo,i pajarillos' mumuran
sus últimas cantinelas.
Mil ruidos misterio.ao9
surgen de la oscura selva,
que, por la implacable sombra,
se ve, poco á poco, envuelta.

~un creo verte así! .. . Tu labio invoca
baJo la lumbre trémula del cirio·,
'
tu labio como pétalo de un lirio ·
•
que el dedo frío de la escarcha toca.
D~ pronto, á mí, con avidez de loca
te asiste compasión; y en tu delirio, '
largo beso de amor y de martirio
puso en mi boca tu sedienta boca:
Hace ya mqcho tiempo que te fuiste
Y en mí,te siento aún!.T~ sér, impreso'
en lo mas hondo de m1 ser existe.
.. Y c6mo. no va á estario, mi embeleso,
al morir, por los labios me infundiste
toda tu alma de madre en aquel beso!. ..

51 ,

S1ñor don :Jost Escofcl, periodista español.
Miembro del Ateneo que dará uoa coofereoc;a acerca de la
grao poetisa mexicana Sor Juana loés de la Cruz
llamada la «décima musa.»
'

SAt;TIAGO

ARGÜELLO.

Es la hora misteriosa
"en que nuestras horas cesan,"
en que el alma se remonta
flos mundos de la idea.
¡Qué vaga melancolía
de nosotroa se apodera
Pn estas noches df luna,
de silencio y de tristeza!
¡Cuántas cosas olvidadas
en confuso tropel füga.n
y pasan ante nosotros
en fugitiva carrera!
¡Cuántas dichas que ee fueron!
¡Cuántas ilmiones muer1 a~!
Parece que entre sus rayos,
la luna argentada y bell'a
lejanos recuerdos trae '
de otra edad y de otras tiem1s.
MALDONA DO (h. )
La .Paz, B. C., agosto de 191O.
ALFONSO ,T.

..
Stior do1 earlos 6011zfüz Peña miembro del Jltcnto
Lotes de e:x hibición de plantas dive,· .. as.

Fols. de El Tiemflo l/11slrndo,

qui •ará uaa conferencia sobre «El
• Pensador Mexicano,,'

·~
Señor don :José Uasconctlos, miembro del 11te11to,
que cerrará la serle de conferencias .

�.,-553-

-552;

.HCTUAuIDADES

LtA TElVIPOF(RDA. DE OPB~A DEll CEflTEflA~IO

LA FIESTA TAURINA DE LA. «UNION UNIVER-AL LHt ESTUDIANTE~»

El srñor Prtsldtntt recibido por los u1ud1antls.

mme 'Rm OJ:ízkJ.
Prima Donaa
(Dtl «Boston Opera House» 1

Sr. D. 6JS:ar dt Jllba.
Conocido empresario teatral que b1 formado la
compañia,

mmt. :Jaae noria.
Soprano llrlco.
(Del ,,Metropolltaa Opera House,» de New Vork.)

la. del Metropolitan House d6l Nueva
York.
Cincuenta coristas. Doce bailarinaq, Orquesta del Conservatorio Nacional de Mt·
xico.
Sin embargo, debemos agregar que es
probable que veng~ ~demás el g~an tenor
Constantino notabilidad mundial, pues
con fecha
de e~te me~ recibimos de
nuestro corresponsal en Nueva York un cablegrama que dice ~n la parte con?ucente:
"La señora Noria &lt;Cnée)) Ludwig de St.
Louis Mo., esp.osa del sefior Co_nstantino,
de la Comp11fiía del Metropolitano, de esta
ciudad, llegó ayer a9uí, proce~ente de
Francia. Pronto saldra para México, do~de cantará en compañía del barítono Ri·
cardo Martín y de su esposo."
En cuanto al brillo que tendrá la temporada de¡¡de el punto de viRta social, está
ya asegurado, pues en la li.sta de abonados
figuran las personas qua 1:11guen:

ta ttmporada dt Optra
Al fin tendremos u11a buena temporada
lírica ...... !
LQs preparativos hán_se hecho con to&lt;1o
empefio, y tl 'empresar10. de ~rbeu, sefior
Gaspar de Alba, en combmac1~n con e~ sefior Max. Rabinolf, empresano t~mb1én,
han llenado las condiciones requendas ya·
ra el cumplimiento dti sus compromisos
con la Secretaría de Instrucción Pública Y
Bellas Artes de México, y habiendo conf:'tituído la fianza respectiva como garantía
de ese cumplimiento, el sefior Cónsul General de México en Nueva York ha he~h.o
al segundo de dich?s cab~ller?s el anticipo convenido de vemte mil. dolares, par.a
que los artistas puedan dedicarse excluHvamente al estudio de las partes que deben
desempeñar.
Se ha publicado ya el elenco completo
que es romo sigue:

24

8, ñor general Porfirio
Díaz, Guille1modeLanda y Escandón, Eeñora
Rosensweig, Man u e I
Alvarado, Francisco
Li~ter, licenciado Larralde, Pedro Cervant~s
Erhevenía, Franci~c"
Madero, señora. Al.ejH11dra de la Vega Vd~. de
Redo, Arturo Brnniff,
licenciado Pablo Macedo, Manuel Algara, R:
Ferrero, licenciadoEmi·- · ·
lío P.a rd o, licenciado ·
Joaquín D. CarnfÚP, C.
S. Liffer, John B. Ba
dy, José de la Horga,
conde Max Hadick de ·
Fu t la k, ministro de
Austria; ingeniero Galiriel Mancera , Enrique
C. Cree!, teniente coronel P a b 1o Escandón,
ManuPl I z ita, 'i'omás
Braniff, Javier I e a za
Landa, Jo s é FarÍM',
Barón Ricbtoffen. Encarga do de Negocios de
Alemania; licenciado
JoFé Luis Requena,
tas reinas
Francisco Suinaga, Lir.
.
,.-- José M. Luján, Luí~ Tbranzo, señora Guaclalupe E. ele Esc~n. 6n,
Manuel Buls Domhc, Ruuín &lt;le Escanclón,' y Rugo Seherer, h1¡0.

LGs yanquis ylas flores

...

1

0

El cultivo y comercio
de las flores en los Estados Unidos J-ían adqnirido un desarroilo considernble en estos últi·
mos veinticinco n ñu".
Según un a eFta&lt;lí~ti &lt;·a
publicada por la revista
ccNorth American,» 1:1.H
sumas invertidas en flores anualmente por loR
yanquis exceden de 550
millones de pesos. Las
ciudades que hacen mayor consumo son Nuern
York, Boston, Chirago,
Filadelfia, Pittsburgo,
Cincina-tti y San Luí)'.
Los floricu Ito res q u e
abastecen &lt;le rosas ]o::,
mercados de N u e v a
York dan ocnr~rión á
millares de pi::rn,11a-,

- - - -PENSAMIH:NTO.

Los hombres del día
Fon dema:iiado ,·irj,1s ñ,
lo3 20 :iñof', dema,,iado
jóvenes {¡ los GO. --( C·)
~ -,,,.,,. .~.m

mue. ta Stllt aa111aorr.
Soprano ligero
(Del «Metropolltan Opera House, de New York,)

ttonll Sa111odlloff.
Tenor dramático.

Sopranos: Mme. Jane. Noria, sopra~o
dramática del Metropolitano de Nue, a
York· Mlle. Rila Fornía, soprano lírico &lt;le!
mism'o teatro; Mlle. Vi11ani, 6 Mlle. Bertrossi.
Contraltos: Mme. Rosa Olitzka, del Mctropolitan de Boston; Mme: María ~las·
seos y Mlle. Elvia Leverom, del mismo
teatro.
S b.
Tenores: Constantino, Clement, ~ ª. 1noff ó Arselmi; Zerola ó Jadlwker; Enr1co
Torre, de la Compafiía de Gran Opera Italiana.
Barítonos: Pascuali Ama to 6 Sanmarc~;
Rodolfo Angelini Fornari, del Metropohtan de Nueva York.
_Bajos: Henry C. Scott y Andrés Seguro·

...... ..-~
-

,. 11111tll1I tornar!.
Maeafro Director.

~

'Rt:lrlando

~

un toro.

F ol. de E l Tiempo !111 ,11',ido.

tuis 'Jreg pasando dt mulet~.

�-555-554~EVIST A S){T~Af4JE~A
lVIUSÁ CASTBLll.tAf4A
ESPAjii.;.\, -.LlR cuesTIOl'l ~81.tlG!OSA.

ESPAÍ'IA,-LIAS ¡,iUELIORS,

ABS'l'HACClON

Cl.liNClA Y FE
Con la fe inquebrantab!e que bc1scahan
el país de Dorado mis abuelos,
he buscado en la ciencia
re,olver de la vida los mi:,ierios.
',

A veces, melanc6lico, me hundo
en mi noche de escombros y miserias,
y caigo en un silencio tan profundo
que hasta escucho el latir de mis arteria•.

Como engaña al errante peregrino
el mágico espt'jismo del desierto,
también la ciencia engaña
y ~u campo de dudas está lleno.

Más aún!: oigo el paso de la vida
por la sorJa caverna de mi cráneo,
como un rumor de arroyo sin salida .....
como un rumor de río subterráneo.

Que luche y que trabaje intensamente
con varonil denuedo,
por descubrir el hombre
nueva~ verdades y horizontes nuern,.

Entonces, presa del pavor, y yerto
como un cadáver, solo y pensativo,
en mi abstracción á descifrar no acierto

¡ Ah! pero nunca olvides,
humano pensamiento,
que si en la fe y la ciencia hay tanto arcano
¡en la cienria sin fe todo es mhterio I

si es que dormido estoy 6 estoy despinto;
si un muerto soy que sueña que está viro
b un vivo soy que suefia que está muerto.
JULIO

D. RUBIO,

FLOREZ,

Colomuiano .

.!gu~tlno

monseñir mmv ,w Ull, se:11tu10 di Es!alo d;t Uatica.r.o, Que trata c~n el
6oblerno miañol la cuestión de las asoc1ac1onu religiosas, suscitada por
ei eonsiio de ministros que preside el Sr. eanaltlas.

El concejal socialista bilbaíno sr. Pmxagua, pronunciando un discurso en un
mtdinit celebrado en madrld para protestar contra la conducta del
Gobierno con los l!u!lguistas. Pmugua condenó aQufüa v
combatió rntrglcamente al Sr. eana1e1as.

testamento estas palabras que fueron h1,; úllimas de Le6n XIII:
-¡ La Ohiora! ...... ... .
¡ La Iglesia! . ...... .

Libros nuevos
JOACHIM PECCI
concluye cle la1,ág. 546.

CERVANTES

HOJAS

•
Solo, en su estrecha celda silenciosa,
juzgando allí la humanidad menguada,
del Orbe la suprema carcajada
retozaba en su mente luminosa.

Cuando tristes los árboles se hit-lan
alza el laurel sus galas vencedoras,
siempre feliz lo encuentran las auroras
y ~obre su verdor los astros velan. ·

Y el mutilado, el de la faz ne1,,iosa,
aguileña nariz y honda mirada,
cogió la pluma cual si fu era espada
para esgrimirla en su galana prosa.

Pero las hojas que marchitas vuelan
ya del otofio pálido en las horas,
llevadas por las brisas gemidoras
mustias y frías reposar anhelar. .

Batiendo su pandero de alegrfa.
lleg6; y entonces, del ingenio al brute,
irgui6se el Manco lleno de osadía.

¡Orgulloso laurel; tu rama erguida
tributo rinde á vencedora gente
y no á la sien por el dolor vencida.

Sonri6se ufano, se atus6 el big9te,
v tirándose á fondo en la ironía
tr.,z6 el perfil del inmortal Quijote.
ALFREDO GOMEZ
Colombiano.

JADIE,

••

Hojas que el cierzo arrebat6 inclementP,
hojas humildes que vagáis sin vida,
tended el vuelo y coronad mi frente!
JACINTO

GUTIERREZ COLL,
Colombiano.

HISTORIA DEL SONETO
'l'u, peregrin con !'arte a stranla
arena. ·
·
ÜARD'GCCJ,

En Italia naciste y el divino
Dante te di6 su sello soberano.
No eres el monumento mantuano,
mas vales el joyel del Venusino.
En tu precioso cálice murrino
escanció el genio mosto castellano,
y el andaluz en tí y el lusitano
apuraron el néctar de su vino.
Eres lira, también, americana
y en tu doble cordaje ( 1) ya reeuena
de independencia la canci6n lozirna. (2)
Tu parvedad la inspiraci6n no mide,
y nl vil Voltaire en tí la fe condena, (3)
y eu tí la gratitud cantó á It':'rbide. ( 4)

~forelia, agosto de 1909.
FRANCISCO

ELGUE~O,

J\Iexloano
( 1) La lira tiene siete cuerdas ,y el soneto catorce versos.
(2) En México y en toda la América Latina, son muchos los sonetos
bueno~, en que se canta la independencia y la patria.

( 3) El sabio y clásico soneto de Arango y Escandón.
(4] El gallardo soneto de Sánchez Santos.

EN TODAS PARTES

&lt;las para que al día ti·
guiente las diese á la
desventurada. El suizo
tom6 las piezas y las puso en el suelo, cerca del
niño:
-«Al despertar la saciara las verá y entonces I
le diré que Papa Leone
se las manda ...... ))
• ¡Cuán benéficas son
para el ánimo y para Pl
coraz6n estas escenas de
heroísmo popular!
Los dramas de la hist o r i a cuéntanlos más
sencillamente 1:;US fieles
~esligos. Así es que rendimos el más i,incero homenaje al yerídico na·
rrador &lt;lel Diario que
nos di~ponemos á leer.
!Mas notas tomadas hora por hora, con una esr,rnpulosa sinr.eridaddel
lado del augusto enfer.
1110, serán para. el futu- ro historiador de este
glorioso pontificado, el
más precioso de los do· 1
cu mentas auténtico¡¡.
Nos mostrnrá n c6mo
muere un P11pa fid elísimo á la E ,po8a mí-ti· D. !)~sé eanalt]as, lifi del 6obiirno español, (irlQlt~dose al ml.1t1 Ulía, San Seba,fün,
banquete que le 01m1mn 10$ llberalu dt 6nlpúzcoa.
ca, pronunciando como

~~
la Santa Sede y Rusia

fA.'J

ashtir á un

El gobierno ruso ha
romunido al Secretario
lle Su Santidad la de-::i·
si6n del Zar de conce·
der al Arzobispo de Varsovia lacruzde San Alejandro Nerosky, la más
alta recompensa mosco·
vita, para recompenear
á dicho Prelado por loR
cervicios prestados en el
restablecimiento de las
buenas relaciones entre
lús cat61icos polacos y
el Gobiemo de Ran Petersburgo.
Al propio tiempo enviaba el Zar un rico
anillo pastoral í1 mon·
reñ0r Erdmann, Prelado de la archidi6cesi de
l\Iohilew, nombrando
l\fayordomo imperial á
M. s~zonow, Ministro
de RuRia cerca de In
Santa Sede.

En vano me resisto á la evidencia:
dt&gt;sde el astro hasta el átomo infecundo
una mano inmortal gobierna el mundo
y un sér lo vivifica con su esencia.
En vano, por huír de su presencia,
los ojos á la luz cierro iracufido:
10.. jor lo veo, con terror profundo,
en tl fondo leal de mi conciencia.
Doquina ¡oh Di.os! que audaz me precip'to
tu Sér, de todo sér límite y centro,
lo eterno agota y llena lo infinito;
En el mundo, en el alma ¡fuera y dentro!
¡ay! cuanto más te encuentro, más te evito!
y cuanto más te evito, más te encuentro!
FEDERICO BALART.
Español.

D. 3 iN CJn.11,jd: l)tlllll111J~ el ba~q~1t1 QIII 11 olmlmn los libtrJIU ~e
6uipilxm, como muestra de adl!Ulón á 1os actos v dtsposiciono
que ba dado últimamente.

El sr. Ca eil Ul h1~1a11d~ ante t~s confmadom de las iroulnciu umon·
gadas, para condenar v·censurar á los tntmlgos del orcltn Que tienen
perturbadas algunu poltlaclonu de España, especialmente Barcelona.

�-557-

jer. Mi emoc~ón fné intensa. Aquella estatua vivía, mi,aba, palpitaba, daba miedo. Quedé aterr11,da en presencia de tanta b~lleza·
p ro e,taba tan lejos de nosotro~, que me parecía mirar desde
UN N U EtVO LIBRC DE GI HA LT.
cúspide de los sigloA. «Haces hien, pensé, en permanecer de mármol; tú no eres Galatea, nunca podrás humanizarte; eres demasiaAcabarle s1fü un simpático tomito, que lleva por titulo «Ensa .. üo olímpica.
Eres una diosa pagana , no una mujer. No sabes mover el corayo de Clasificación de Tipos de Belleza en la Mujer. »
zon,
ni infundir amor, ni tener piedad de nadie, inexorable hija
. El libro es algo más que un pasatiempo agradable; ei:: un prole·
del
clcs:ino.&gt;,
gómeno de e.stét~ca y sienta las bases de lo que puede llegar á ser
Mas sabiendo la ancha escalinata del Louvre entré en el ccSalón
una nueva c1encrn..
Carré,ll
donde la Laura de Dianti del Ticiano me miró dulcemente.
Con tanto hablar de la belleza del rostro hn mar.o, con tanto reE,a
sí
es
una mujer bella, y del todo adorable. La flexibilidad de
produc;r é idealizarlo en el arte, y anal zar sus elementos composu
hermoso
,cuerpo, el suaYe mirar de sus ojos aterciopelados reYcnentes á la luz &lt;le los principios filosóficos, estamos muy lejos de
lan un mundo de ternurr,. Esa no
darnos cuenta cabal de lo que es.
es la tira.na del Olimpo, sino una
Uno d1, sus mayores encantos re·
gentil amiga que 1,0, da l.1 bit&gt;n·
side, quizás, en ese misterio ine
nnida con la son ri~a en los laludible; podemos vislumbrar sin
bio~.
v~r por completo su esencia di¡Y la sublime Madonna, &lt;cLa
vma.
Bella Jardiniére.,&gt; nos acoge con
Mucha satisfacción podremos
una expresión tan divina en su
conseguir leyendo sobre este punluminoso rostro!
to las obras de Aristóteles, de Lon ·
Es reina de los delos, má~ imgino-el hombre degusto, por expera por el amor, por la miseri·
celencia, entre ·los antiguo,-- ó
cordia. Su corazón se exterioriza
siguiendo el pensamiento de Goeen sus labios y sus ojos son fuen·
the, quti mucho ha escrito é indates de ternura.
gado sobre la belleza en el arte y
Bajo ·el cerebro que concibió e,a
en la vida.
magna obra d" arte. latía ardien·
El brote idealista de la Alema·
te la llama del amor y de la fe.
nia pensente ha sido también muy
Rafoel era emi nentem ente cristia·
fecunda en ef:tética, habiendo 0risno; ningún descreído es capaz de
talizado definitivamente la crítica
forjarse un id~al ¡ emejante.
de lo bello, sobre todo Hegel y
Esto no es más que para decir,
Lessing: m su inmortal tratadll
como lo demuestra. perfectamente
sobre el «Lao coon&gt;1 y 1cWinckelen su hermoso libro, el ~eñor Gi·
mann.i&gt;
ralt., que la corrección de la línea
Todos se inclinan ante su poder
no es sufüiente ¡ara. la be1ltza: e8
a\'asallador, y, lejos de decir con
prPciso completarla con su mejor
los puritanos intransigentes que
mit~ d, la inteligencia ó la dulzura
«la belleza no tiene más profundiéle h mirada, la bondad de la son·
dad que la piel,)) y es por lo tanto
risa, lll. gracia del ge-to, el ritmo
cosa despreciable, los que han esdel cuerpo.
tudiado la cuestión con espíritu
Ptro la novedad principal dela
científico y actitud reverente conobra consiAte en que el autor en·
sideran la belleza un don celeste,
tra: ,do resueltamente en Pl ((mate
siendo un atributo de Dios mismo.
magnum» de In belleia, ha tm:
Y es que tiene dos principales
pr endi&lt;lo la ardua tarea de claúfi·
aspectos, el de la línea y el de la
car los infinitos tipos del rostro
expre!oión, siendo la tenrlencia .
f~menil.
moderna á inclinarse cada vez
Ha puesto los fundamentos de
más á favor de la expresión, ó SPa
una nueva ciencia, ya que los.die·
del espíritu que anima la materia
cionlll'ios llaman «ciencia,, á todo
·
y le da vida.
conocimiento ordenado y cla~ifi·
La..; líneas puras y las formiis
cado.
clásicas de las estatuas griegaa nos
Hasta el elfo, r adíe ha.hía dado
llenan de a&lt;lmiradón y de entn·
Vestido de tat:tde.
forrr.a al proyecto. Lo usual era
siasmo j pero si se le! preguntara á
\Mlle. hlarcrlle Prlnce, del Teatro Variedades.)
agru pnr los tipos por raza~ 6 na·
un:~ persona. culta d1 pensami·· n·
cionalidades, cosa de bastante fáci I realización, tratándose de las
tos el~Yaclos, qué tipo de mujer ¡,referiría, si pudiera yerlas en Yida chinas. las japonesaq, la, hebreas, las egipcias, donde el tipo se.ha
la. .Juno de Ludovició la c1~ladonna tld Gran Duca,ll ele Rafael, y conservado puro, gracias á la ley de exclusión que ha mantenido·
no creo equivocarme al decir que se decidiría por la Virgen Cris- la. sangre intacta; pero en las civilizaciones accidentales el cruce de
tiana.
razas llega hoy á ser tal, que son sumamente arriesgadas esas de
Pnrit mí, confieso que la griega sentada en un salón modnno se· marcaciones; conocemos á españolas rubiaf', de ojos azules, y a)e·
r :a irn;oportable, á pesar de su c~ra conectÍ:;ima. Hay algo en esa nl'l ms trigueñísimas, y en un mismo país hRy una nriedad 1n·
frente baja, en esa boca sensual, en esa torva mira'1a, en l:dra q11e mensa de tipos. Ha P-iJo necesario, pues, tornar otro punto de par
&lt;lihta Iigeramente las ventanas de esa r~cta nariz, en el cuello de- t dfl., y el señor Giralt ha b:isado su método de clas1ficació1? con
masinclo robu-to. aún para una matrona, que acu 0 a la mujer, la mucho acierto, en las líneas del perfil, en la forma de Ll nanz, en
&lt;liosa. si se quiere, pagana.
d conto rno de los labios y en la expresión de los ojo •. ,
Esa mujer no ha amado nunca, esa mujer no es cristiana. Es
En vista de esto, ha dividido los tipos·de belleza femenina en
Jun o, hermana y á la yez esposa de Júpiter: orgullosa, dominante, cnatro grandes grupos, subdivididos, á su vez, cada uno, en cuatro
pagada ele sí rnii::ma, fría y altanera.
variedades re,pectivas.
.
No es el ideal nuestro; pedimos algo más espiritual.
Algunas caras, de líneas muy marcadas podrán colocarEe, sin
Me acuerdo de la impresión que recibí al volver á ver la Venns exitación, en su corresponcliente categoria; pero sucede que hay un
de Milo después &lt;le una.ausencia de catorce años.-La había admi- número muy considerable de rostros de carácter indefinido, que
rado mucho, de niña, la volvía á contemplar con mis ojos de mu-

ESTr.T.CA DE. LI\ FIGURA HU!VlA°[~A

0

...

1;

hace dificilísima su clasificación. Es uno de los _mayores escollos
que el señor Giralt ha tenido que salvar.
El no pretende que su sistema sea perfecto todavía: llama su
obra, con suma modeetia, ce Ensayo de Clasificación.»
Pero ele los precursores es la gloria, y de mucho mérito es en este
siglo, donde todos los temas están gastados y todas~las minas explotadas, hallar un nuevo :filón, descubrir un terreno virgen que
pued~ ~ar riqueza t ópir:10 fruto.
.
.
Fehc1tamos al senor G1ralt por su oportunísimo libro, por su sana
doctrina y elevadas miras, por la galanura de su estilo y lo castizo
de su lenguaje, y démosle las gracias, nosotras que somos mujeres
por la dignidad moral con que nos ha ensalzado, por la significaci6n eepiritual que ha querido dar
·
á la belleza de la mujer.
BLANCHE z. DE BAR.ALT.
~~~

PARA COSER
BUENAS Y MALAS POSTURAS

sulta en extremo desagradable y cansado, siendo natural que no se
pueda hacer un buen traba jo á causa de la poeición incómoda, ni
permanecer mucho tiempo trabajando. Para cortar, debe usarse
una me3a amplia, de la altura de las de comer, porque de este mo·
do se puede trabajar con toda libertad, tener los movimient os fáciles sin forzar la postura, y dominar el mamjo de todos los utensilios que se necesiten.

***

Tampoco se debe mar una silla demaE'iado alta, y menos para
coser á mano. Ri los pies no pueden fügar cómodamente al suelo
y apoyarse con firmeza, se impedirá la circulación, especialmente E'i
'
se cruza una pierna sobre la otra
para cansarse menos.
Pa.ra coser á mano, una silla sin
brazos, de mediana altura, es la que
da mayor comodidad, pues que
permite u na po~ición estable sin
cangancio y el fúeil movimiento de
los brazos y manos.

~eco~

EL ANIL LO NUPCIAL
Nada tan conveniente como el
Se remonta el uso de este anillo,
que las madres indiquen á sus hiRegún opinión de escritores de saber
ja~, cuáles son las posturas más
á los hebreos.
avropiadas para dedicarse á la cos·
Usábanlo los griegos y los romatura, ta1,to en máquina como á manos, de quienfs recibieron los cri¡,..
1,0, y prevenirlas al mismo tiempo
tianos esta práctica antiquísima en·
co11tra las que ue ben evitar, porque
tre ellos, según declaran Tertuliano
producen cafüancio y pueden day algunas viejas liturgias, donde veñar noloriamente su salud, toda
mos la manera de bendecir t-1 ani ,
Vl'Z que á la costura consagran tanllo nupcial.
Sacbet de Lencerla.
tas horas al día .
Los modernos han hecho de este
Es muy común el que una seno·
anillo
el
emblema
del
matrimonio.
Se le ha dado- dicen- la reraque e~tá sentada en una silla baja, necesite ponerse á la máquidondez
de
un
círculo,
para
expreear
que el amor de los cónyuges,
na, y por pereza ó por no tener otra á la mano, la aproxime y en
debe
ser
infinito.
ella se ponga á coser. Esta postura resulta en extremo fatigante,
Colocábanlo, en signo de alianza, en el &lt;ledo á que se ha dado el ·
porque los músculoe de las piernas quedan comprimidos, y el can·
nombre
de anular, porque en este dedo, según pretendían, había una
~ancio que ee experimenta es el mE&gt;jor avieo de que debe abando·
línea
que
iba directamente al cora~ón.
nurse, 1,&gt;orque causará daño á la ¡.,ostre.
La po~tura más apropiada para coser en máquina, resulta desenume en una 1,illa convenientemente alta. Esta da á los músculos
L~ maestra de escuela lee á sus alumnos una historia interesante
la necn,aria extensión para el trabajo, permite que Ee coloquen los
y
llega
á este parn: «Entonces la heroína se \'Olvió atrevidamente
pies en el pedal con tocta comodidad y que asi puedan funcionar,
hacia
el
enemigo que la escarnecía y desenvainó su arma mortí·
y evita la ¡.,resión del abdómen sobre el bajo vientre, tan molesta y
fera,,,-¿Qué crees tú que fué lo que sacó, Elenita?
perjudicial.
-La lengna, srñora.
El poneree á cortar telas para vestidos extendidas en el suelo, re-

~ºººº~

•

Toilette de noche.

Vestido de Invierno.

�-558-

Nuestras tarjetas de la ·independencia

-559-

.St trata dt t.stabltctr un butn strotcio dt inctndios en monttrrey

SU GRAN DEMANDA NOS TIENE SATISFECHOS
,hl/,J:l!i!/d

.Jnttrtsantt

visita á una gran fábrica.

I
1

El día 16 del mes actual, fué 'visitada la Cervecería Cuauhtémoc, por el progresista Gobernador del Ei:;tad•) de Nuevo León, señor general licenciado don José María Mier; por el digno Alcalde Primero de Monterrey, señor don Ildefonso Zambrano, y por otras conocidas personas de aquella localidad.
El objeto principal de eJta visita, fué conocer y poder apreciar bien el servicio de incendios y el cuerpo

P.I Cura D Miguel HI lal,io proclame la lndepenrlenc a Naciona l en Dolore11,
el 16 de Septl•mbre de 11110, no obstante que no tenla termloa~os aún
los preparativos para la revolución .

El Oral. D. Agustfo de lturbide, al frente del ejército de la~ Tres Osrantl1s
entra triunfalmente en la ciudad de México, el Z7 de Septiembre de 1821, procla·
mando asl la Independencia Nacional.

Pocos días llevamos de haber puesto á la. venta las bien acabadas tarjetas postales en que, con fidelidad
histórica y exquisito arte se representan los más salientes episodios de nuestra Independencia; y, sin embargo,
ya nos- tememos no poder atender todos los pedidos que nos hagan nuestros suscritores de los Estados, pues la
demanda ha sido enorme.
Ciertamente nos habíamos supuesto que tan pronto como fueran conocidas estas tarjetas, nos lloverían pe·
didos de ellas, pero no pensamos que éstos fueran tantos y tan inmediatos. Nuestras tarjetas se recomiendan
por sí solas, y debido á esto tiene que suceder-ya lo estarnos comprobando-que mientrns más colecciones sa·
len de nuestra Administración más son los -pedidos que se nos hacen, pues desde luego las buscan cuantos ven
una de estas tarjetas y admiran el arte de las composiciones que reproducen los más patéticos épiwdios de la
guerra de emancipación, y lo bien ·acabado de la edición á colores, hecha por una de las más reputadas casas es·
pecialistas de Zurich, Suiza. Así es como los mismos compradores, al mostrarlas ó al hacerlas circular nos han
hecho una efi.cacü:ima propaganda que debernos agradecerles.
Tenernos, pues, que llamar la atención de nuestros suscritores para que nos hagan sus pedidos inmediat~·
mente, pues los que no se apresuren corren el riesgo de no poder adquirir tan preciosas oleografías que consti·
tuyen la novedad artística del día.
Para que nuestros lectores tengan presente la serie de cuadros que reprodncj mos, repetimos la Riguiente lista:
l. Proclamación de la Independencia en Dolores, por Adrián Urzueta. 2. Toma de la Alhóndjga de Gra·
naditas, por Antonio Cortés.-3. Mjsa insurgente en el Monte de las C.;mces,· por Félix Parra. - 4. Aprehe~·
sión de Allende, por Adrián Urzueta.- 5. Morelos rompe el sitio de Cuautla, por Daniel del Valle.-6. hl
perdón de Bravo, por Daniel del Valle.- 7. Guerrero rechaza el indulto de su padre, por Félix Parra.-8. Itnr·
bide entra en .México con el Ejército de las Tres Garantías, por Antonio Cortés.
Estai:, tarjetas, que sólo se venderán por colecciones, estarán á disposición del público á loi:, precio::; siguientei:;:
Una eolet:ción en la capital . ... . . . . . . . . . . . . . . . . . .. .. .. .. .. $0.80
U na colección en los Estados (franco de porte) . . . . . . . . . . . . . . . . . . $0. 90
A nuestros agentes y á todo el- que nos haga pedidos al por mayor, le~ haremos un descuento. Pidan nueS'
tra circular relativa. .
;
.

Todo pedido hágase á la Administración de "El Tiempo," 1~ de Mesones 18. Apartado 379. Teléfonos: 103 Encsson,
y 626 Mexicana.
·

El señor General Mier y acompañantes en ]a Cervecería Cuauhtémoc,
durante un simulacro de incendio,

de bomberos de que está dotada dicha Negociación, como dato para el establecimiento de un servicio semejante para el uso de la ciudad.
Las pruebas que se hicieron ~n la misma Cervecería fueron presenciadas por los visitantes con el mayo1·
interés, y no dejaron, en verdad, nada que desear. Reproducirnos en este número de nuestro semanario una
fotografía tomada durante la visita de que venimos hablando.
La Fábrica á que hacemos referencia, obsequió á sus distinguidos visitantes con un soberbio lunchchampagne que fué servido frente á los edificios de la Negociación, en el parque de la misma.
Tanto el sefior Gobernador como las personas que lo acompafiaron, regresaron á Monterrey altamente
complacidos de su visita y de los rápidos progresos de la Negociación1 que es, en su género, la más importante
de nuestro país.

�-56ó-

';
LOS SOCIALISTAS Y FELIPEII
Ahora :resulta que la ide~ de ocho horas de
trabajo bien entendidas, no se debe á 'ningún
revolucionario ni á ninguno de esos que conspiran para destrufr la familia y la sociedad,
si no ¿á quién dirán ustedes?
¡OH, LI\ BICICLETA!

-·--·---·--··-··-------- ·, ...,

''

piar al mismo tie[1lpo ~l movirµientQ de su
mano y el escrito que va trazando en un es,
pejo próximo. Luego se convencerá de la di·
ficultad del caso. Entonces tomaremos á
nuestra vez el lápiz, y con asombro ·del fracnsado, escribiremos con facilidad y corrección. El misterio se e.xplica: ¡hemos tenido
la precaución de escribir con los ojos cerra,
dos!
Si Ee mira en el espejo lo que se va trazando, aparecerán los carácteres rn exacta simetrÍH; es decir, con curvaturas y perfiles, inclinaci6n y diri:cción, pero completamente
- opuestas ft las c1ue acoi;tum bramos en nuestro
modo de escribir hahitual. A conf:'ecuencia
de esto, la vi:-ta fe extravía, cunfundiéndo,e,
y es difícil trnzar tii una rnla letra. Si se cierran lus párpado~ la mano se moverá normalmente, guiada. por la fuerza de la costumbre.

***

.,

.

Nada menos que al Rey~ rn Felipe II de
E:,paña, ese coco ele l~ , a·r~~tt&gt;.s .de la libertad á quien llaman ló,, li1stonadores nove·
lesdos el Tenebroso SoWario del escorial y el Demonio del Mediodía, pero al q,ue l&lt;,s historiadores sabios y am~1ntes de la verdad llaman
el gran nwnarca D. Felipe el Pr_iidenle.
E::e rey terrible, al cual considera.ron ~omo
cruel tirano los que han hecho la h1stona ~n
el extranjero, dirigía al VirrE:y d~ las In?,1ªª
en Ja ley VI, capítulo IV, esta .10str_uec1on:
«Todos los obreros de las fortificac10nes y
de las fábricas trabajarán ocho horas al día,
cuatro por la mañana y cuatro por 1~ tar~e;
la~,hums_serán distribu\das por l.os rngen~er{)s, según el tiempo mas ~onvemente, Pª1:ª
evitar á loa obrero:&gt; el ardor del sol, y per~1tirles el cuidar de sn i,alud y su conseryac10n
.
sin que falten á sus deberes. ii
E;;te reglamento tiene tres siglos de fecha.

LA GRA~ GALERNA
El día 20 de Ahril, inftintivamente rern·da1nos el díu tri,le de 1876, tan aciago para
!a costa cantábric~.
PaH'ábamos tranquilo~ como t-1 se1eno clín.
:Xo, cruz6 la rnrn la rnclrn drl temporal. .....
11,,,ga mos p.,r lntl pescarlo re,: ...... Vol vi mo~
ten,blanrlo á nuestro hogar, recitando con terr,,r los fatídicos nr.-os &lt;le Trueba:
Se! (lyen lejanos brami&lt;~os
Que aproxi1uándme van,
Y conforme ;e llpro.ximan
Se agita irl)cundo el mar

.----------·-¡
1
i

1

***
UNO QUE AYUNA
·'· .
Oig;1111os c6mo se exprern. una rev(sta prH,·
testante alemana act'l'Ca del fomorn mventor
de los rnyos cat6dico~:
Y en altos montes de espuma
c&lt;El célebre Dr. Roetgen, a&lt;lernás de sabio
Se torna el terso cristal.
es ante todo, católico práctico. A. nadie se
¿Qué monstruo es el que se ac, rea?
oculta ya que el inv1:::ntor de los rayos X ayuE~ su nombre el huracán;
na ademá1:, de los tiempos marrados por la
Y es Dios por su omnipotencia
Jglesia, todos los sábados del r,ño en honor
Y es Luzbel por su impilldad.
de la Virgen; y hasta asegura con fundameni Ah! los pobres pescadons
to que el pes...:ado ( que en la cuaresma ocupa
Al puerto no tornarán,
el lugar de la carne) es más saludable y b~Que ya sepultura tienen
néfico que aquella, por cop~ener sqstancia
En los abismos del mar,
más fuerte como es la delfo4oro.i&gt;
Y c,jos que los vieron ir,
¿Qué di~án á esto los enemigos .del ayuno.1
Nunca á verlos volverán! ......
har,ta en Semana Santa, aquell?s. que ponen
Hoy es, y muchos ojo~ Uoran todavfa ,
iempre mácula en las dispos1c10nes de. la aquella hora triste de tanta orf:tnda&lt;l, repru8
Iglesia? ...... ¿Que este per:°naje ~a perdido . d~H:i.da. en pnrte hace dos años.
el seso por los .... ayunos.
Antes éstos. ( según el mismo 1 prestaron
***
bastante fósforo á SU ?erebro ( CO$a d~ que ca¿CUAN'
OS
NOl\IBRES
DE ANGE LES
recen los de h,s jacobmos) para reali zar uno
CONOCEl\IOS?
de los más graneles y maravillosos in ~en tos
Dicen gr~ves autores que ú Siin Arnaclt·o
del siglo pasado.
Je fueron revélados los uornbres de lns siPte
ángelea que están en ¡,re.;rncia ch1l trono de
LOS VERDADEROS BLOQUES
Dio~, según el Apocali p~is, y son los s!gui1-n ·
En la sociedad mo&lt;lerna luchan, dos co- tes: &amp;an Migu.el. 8an Gabriel, Snn Rafael.
rrientes opuestas, la que ·ll eva en .si.la fe el Uriel, Fendiel, Baraquiel y Seatiel. .
resµeto á la autoridad, el en?oblect miento de
Miguel ~igni fica ¿quién como Dios? porquedela obecliencia, el orden, la h?~rtad.
fendi6 contra el &lt;lragón iufernnl la gloria de
l~, en una palabra, el esrmtu de la n·vo- Dios. Gabriel significa fort&lt;Lleza de Dios, por1ución que combate con el d~l orden: e~ . el qut anunci6 á María la Encarnación. Rafael
Ante-cristo qu~ lucha con cn::,tO. (Apnrwi y significit medicina de DioR, po1que curó los
Gu1jl!rro.)
ojos á Tobías, Uriel eignifica luz ó .fuego de
***
Dios porque ilumina á los hombres para que
conozcan y amen á Dio8. Fendiel significa
LA ESCRITURA POR REFLEXION
Solicitemos de cualquiera que se tome la confesión ó alabanza de Dios, porque alaba á
molestia de escribir algunas frases en una Dios y á los hombres inspirn para qu~,.~l~ben
cuartilla de papel subcondicione de contem· á su divina majestad . Baraquiel significa·ben-

dición &lt;l,e Dios PWGue. procur9: y solicita aJ
ganzarnos los penefic10s de Dios. Seatiel:sig"
nifica oración de Dios, porque óra por los
hombres y los mueve á orar á Dio¡:.

***

UN'A CARTA
Tengo á la vista tu carta,
¡oh Delio!·-y en la meworia.en que me cuentas la historia
de tq agobiado vivir;
me das á mí enhorabuenas,
emulafido mi destino,
y lloras tu deetino .. .. ..
y tu negro porvenir .... ..
Al terminar, bien lo advierto
dos muy gruesos lagrimones
empaparon tus renglones
rle intento ¡ah! ¿no es verdad?
Y con lac6nica frase,
-postrer grito de alma herida-- .
acabas.: ¡adi6s en vida
y por toda eternidad I
No es 1 ¡oh Delio! cual diamante
mi pechoi por su dureza,
si te hé de hablar con llaneza,
me partes el corazón;
¡que es muy triste-lo confiesoamigo, tu fatal suerte, ·
yo á esa vida llamo muerte,
muy digna de compasión.
A través de los reflejos
de ese taller hum~ante,
yo distingo tu semblante
y tu sombrío mirar;
y al ver tu extraña figura,
pa.réceme que ya habitas
en el infierno, y te agitas
de esos volantes al par.
Perdona, amigo del alma,
eEta visión delirante;
no intento, no, en este instante,
acibarart.e con l\iel;
yo he besado tus Jenglones
en los (males han caído
lágrimas que se han fundido
coi~ las mía@ 1 todo mie!,
con otras, gotas de hiel.
Me infunde tal compasi6n
La juventud aturdida, .
que á veces, ¡ay! de la v.ida
1eniego dentro de mí,
viendo hermosos corazones
llgonizando de pena,
roídos por la ·ga11grena,
que t~mbién te inva&lt;le á tí.
Desde aqnel nda!-to día
de tu cobarde aislHmiento,

***

te llevo en mi pensamiento
sin que te ¡;ueda, apartar;
y en mi oraci6n retirada,
mezclada de amargo llanto,
por tí eleyo un ruego santo,
de hinojos ante el altar ......

C. M.F.

"i:

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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A~o X.

MÉXICO, DOMINGO

4 DE 8EPTIEo!BRE

DE

1910.

NuM. 36.

VISITA PRESI~ENOIAL AL MUSEO

•

t

. CALENDARIO AZTECA óPltDRA DEL SOL. ~

r

r

[N J:l lolts D[ DICIEMBRE DtL AMO Dt 1790
"
AL PRACTICARst Ll NIVCl.lCIOII PARA EL NU(VO !
[MP;:OAADO DE 1,l PLAZA MATOfl DE tSTl CAPITAL
.. roe O[SCUBl[RTO csn "'º"ºLITO 'I COI OCAOO i
OESPUCS ÁL PI[ DE Ll TORRE OCCIOtflTAI DE ~A j
CATEDRAL POR [L I ADO 0,UC VC ll .POIIICNH
Ot CUYO LUGAR S[ TRASUOO A (STE MUStO
tUCIOHAL.t:M AtlO&amp;TO Ot !085.
(

·t,

I
f

1

•

. ..

I¡

1

J
11

·'=============

El señor General don Porfirio Díaz, al pie del monolito conocido con el nombre de
"Calendario::azteca."
Fot, de «El Tiempo llµ§tn~rto,it

�-562-

~BT~ATOS DE ACTUA~IDAD

***

Al visitar ese asilo se res¡,ira verdaderamente la Sllntidad.
Todo aquello que re0uerde en esta época Llel Centenario, el
Ya hay ahí niñitos algo crecidos que alzan su:; manecitas
valor de los mexicanos tiene perfecta cabida.
en stñal de 11gradtcimiento á sus benefactores.
Hemos luchado, hemos sido batalladores en defensa de nuesPero, sabéis cuál t&gt;S t-1 mérito principal de ese Asilo?
tros derechos, y uno de los más hermosos episodios de nueetra
Esos niñitos cuando crecen rnn educados para el bit&gt;n, ba·
Historia. fué, sin duda, la lucha que rnstuvimos durante la
sándose esa educaci6n en la verdadera religión.
invasi6n norteamericana.
•
Ahí Jesucriéto es quien preside, diciendo: "Deja&lt;l que los
En ella se han citado verdaderos héroes; pero hay todavía
niños
se acerquen á mí.''
muchc s completamente ignorados, 6 falseada su labor.
El miércoles hubo un conci,rto á beneficio de este Asilo.
De don Margarito Suazo, capitán que fué del batall6n de
Y ¿quién lo organiz6? ¿Quién cedió los productos para él?
Mina, en la época de la intervenci6n americana, quedan todaUna arti~ta verdaderamPnte abnegada, una artista que cavía algunos descendientes, que con justicia desean que se exhir, ce de la vista; una artista que tan s6lo escu~ha los aplausos
ban á la luz pública las glorias de su digno antecesor.
y los recibe si:; \'et quién se los prodiga.
Don Román Espejo y Suazo, la stñorita Elena E-pejo y
Esta artista organizó el conSuazo, la señorita María Espejo
cierto en la Academia Metropo·
y Suazo y la señora Amalia de la
litana.
Vega y Suazo de Romero, son
Ya en nuestra edición diaria
nietos de aquel hombre ilustre
dimos una reseña de él.
que consum6 una hazaña verda·
¡B~ndita Eea la c;1ridad!
deramente notable.
***
Referiremos brevemente el heCon
motivo
de las fiestas dt'l
cho:
Centenario
se
ha desperiado el
Era don Margarito Suazo, un
eRpíritu de caridad, y por todas
comerciante que tenía estableci
p·1rtes se inauguran obras en bedo un pequeño comercio de r~neficio de la cla&lt;,e menesterosa.
postería en esta capital.
Se ha fundado un taller para
Vino la intervenci6n americnniños pobres por respetabilísi·
na, y él, por defenderá su patria,
m1s damas mexicanas, y es el
se alist6 á las 6rdened del general
director moral, digámoslo así, de
Balderas, dejando á su esposa y
ts'a obra, el St-ñ11r Dean de la
á dos pequeñas hijas.
Catedral
Dr. don Gerardo Herre·
¿Quién no ha oído hablar de la
ra. Funciona como Presidenta
heroicidad de los mexicanos en
la estimable St'ñora doña Carmen
aquella época?
Romero Rubio de Díaz.
Suazo, cuando el enemigo ataE~ta clase de establecimientos
caba el «Molino del Reyi&gt; se enson
dignos de todo encomio.
contraba en uno de los sitios más
peligrosos, y cuando peleaba ron
***
más ardor recibi6 ufi tiro de los
¡El manicomio!
americanos, el cual lo puso fuera
Lugar á donde van los que casi
de combate.
ya no pertenecen á este mundo.
El valiente capitán casi yerto,
Lugnr donde!muchos creen que
tendido en el campo de batal'a.
gozan algunos de los demente~.
todavía escuchaba el tiroteo.
algunos de los que piensan ser
De súbito sus C\jos ¡.e fijan en
millonarios, reyes y aun ánge·
un punto.
les.
¡La bandera de su cuerpo esta¡ No lo creúst
ba abandonada!
El que pierde la raz6n, que es
¿Qué le importan los sufriel más precioso d6n de Dio~,
Pila tn que f11t bautizado, ti 11 de marzo de 17s7, tn e111tito dt los naranjos,
mientos físicos que le abruma·
puei:,to que es la facultad que se
ti itñor e11ra don m19utl 1ilda190 v eostllla,
han? Jadeante, arra~trándose, ~e
relaciona más íntimamente con
y CMVA translación al musio nacional ba dad~ lugar á una btlla t lm·
acerca á aquel símbolo de nues el alma, en sus momentos de lu·
ponente manlfutaclh patriótica btcba por la ctast utudlantll.
tra nacionalidad (¡quizá le di6
cidez comprende todos los des·
un ósculo!), toma un cortapluequilibrios de su inteligencia. Lo veis ~ofiriente, hablándoos
mas, la separa del asta-bandera, y aquel lienzo cubierto de
de hermosísimos ensueños.
polvo y sangre fué escondido por el mismo Suazo en sus roAquello e3 ficticio; mejor dicho es espantoso.
pas, en los momentos en que el enemigo se aproximaba.
El cerebro del demente es como una barca pequeña que os·
Llegó efectivamente.
cila al impulso de las olas. No tiene fijeza, y si encierra.al~ún
Suazo, mientras se reconocían á los heridos se fingi6 muervislumbre de inteligencia se desespera con el mayor sufnm1en·
to, tan sólo por conservar nuestro hermoso y sublime símbolo
to que puede existir en una criatura racional: NO RACIO€Il'IAR,
de libertad.
¿No raciocinar cuando el pensamiento bien dirigido puede
Se alejó el enemigo.
elevar,e á lo más elevado, á lo más sublime?
El valiente capitán pudo salvarse.
¿No raciocinar i:ino s6lo pensar m ideas disímbolas que no
Varios soldados mexicmos pasaron por el sitio donde se hatienen
congruencia alguna?
llaba don Margarito Suazo y)o condujeron á esta capital,
Un amigo nuestro nos confi6, así como á todos los qu~ su·
donde estaba su esporn, donde~Estaba su hogar.
pieron la de,gracia que tuvo al ingre3ar á un manicomio Y
Hechos con10 él!!te son dignos de laudanza perdurable.
verse después curado por completo, sus amarguras, las bon·
dísimas penas que padeció tn ese infierno de la vida.
***
¿Queréis pa,ar momentos de rc:rdadera satisfa0ci6n?
Y hoy, á voz fH1 cuello. bendice. al Dios misericordioso que
Visitad el Asilo de la Paz.
ce
dign6 devolverle la razón.
Es una obra verdaderamente encantadora y que hace que
El
mismo nos dice todavía:
se asomen las Jágrim&amp;s á los ojos del más empedernido.
--Soy un irtgrato con Dios. Debía ser un santo.
.
Es una Casa de Cuna Católica.
Y realmente, tal como no3 ha referido sus sufrim1entoe,
Ahí van los niñitos abandonados ó aquellos cuyas madres
creemos que no los puede haber peores en esta vida..
no pueden atenderloe.

Se ha inaugurado
el nuevo manicomio, y merece esta
obra los aplausos de
la !humanidad.
El local es espa' iorn. situado en un
lugai: donde se respira. un aire saludable; hay Yegetación
exuberante.
Raros son aquellos que recobran
I or completo la raz6n perdida; pero
1,Jgunos se ~alvah
debido al régimen
que obEervan los
alienistas moder·
IlOF.
Ha sido nombra&lt;lo Director General
d señor Dr. Meza
G u tiérrez. Es un
gran psieriático y
mucho fruto logrará con la colaboración del Dr. Alfaro
que ha sido el alm~
del antiguo manicomio, y cuya experiencia constituye
una garantía.
füta obra constituye uno de los más
bellos números del
Centenario.

***

E'stamos en la
é¡ oca &lt;le las inau
guraciones. ~·
Stñorlta Sofía 'Piña y ljubtrt,
El dfa 31 se desOrgaolzadora del Conc'erto á beneficio de la casad• cuna
&lt;Ubrieron las placatólica, «Asilo de la Paz » que se verificó·
el miércoles último en'la Academia
cas de la Av1 nida
Metropol 1tana
que en lo SUCe~ÍYO
llevará el I omb1e
de Isabel la Católica. Fué una fiesta verdaderamente simpáti·
ca Y que afirrr a los lazos entre Esnaña v México.
El. senor
- C'ologan y Cologan
'
"
., la placa y contestó
dt'FC'Ubri6
t'l chí'cnrso que ¡,ronunci6 el señor Pimentel y Fngoaga.

\ ..

Hubo, sin embargo; una nota discordante.
Fueron adornados la mayor parte
de los edificios de la
avenida, y los españoles, especialmente, adornaron sus establecimientos mt rcantiles.
Esperaban que como se anunció la
comitiva recorr~ría
las calles de la avenida.
No fué así.
En el Casino Español fué donde se
celebró la inauguración después de la
ceremonia o f i e i a 1
que se efectuó en el
Ayuntamiento.
EL CRONISTA.

EI Teléfono en la

pesca.

Un inventor alemán ha tenido la
Stñor Tngtnltro don Danltl &amp;arza,
buena idea de aplien el !orneo de espada de combate, verificado
car el teléfono á la. Vencedor
ea la Sala Merignac, con la copa ofrecida al triunfa·
dor por el señor Presidente de la República
pesca de arenques.
La misión telefó·
Fot. de El Tiempo Ilustrado.
nica comiste en tste caso en H·fü,.lar la mayor 6 menor abundancia de pe~ca~o
en una determma&lt;la zona.
·
El ~icrófono (órgano e~pecial de los aparatos telefónico~
que mve para aumentar la intemidad del sonido) es ene;~
1 en una caja metálica cei:rada y sumergida en ~l seno de
rae()
as aguas en la. zona que s? de~ea e~plorar; y el pescador escucha con u~ receptor ordmano mudo por un hilo al m' , fono sumergido.
1cro

De fsta manera. se oye perfectamente el ruido que hacen
1&lt;'S pece3 a1 pasar Junto á Ja caja.
N F:te J1stema ha permitido señalar el paso, en el mar del
or e, e grandes bancos de arenques.

~\

Señor Jlrmando Jrank,
Que contraerá matrimonio prhlmamente coo la señor:tn
Enrlqneta Vauprate

El compositor don Qaratl ttllo,
Autor de la música de la ópera nacional "Bravo," letra
del Lic. don Ignacio Mariscal. que se ha es•
trenado con éxito en el Teatro Arbeu

-

~-

IStñorlla Enriqutta Ua11pratt,

.

Que contraerá matrimonio próximamente con el señor
Armando Fraok

�o
-565V lO J:l S O G I A u

ACTlJAllIDAOES

EL
~I

RETRATO

ción, está la imágen del apuesto doncel, del gallardo hijo de
Marte, que en sus propias barbas llama Adelina á secas á su
propia mujer ...... y espera vBrla. ¡Una cita! ¿Cuándo? ¿Dónde? ¡Oh! e~to no puede ni &lt;lebe quecfar así.
¿(-¿ué hacer? ¿Cómo descubrir, sin un rastro, um pista, un
indicio, nada más que el retrato
á una per, ona á quien no ha visto nunca. un extranjero á quien
nadie tal vez conozca en París?
¿Ir á la Embajada de España,
de dor.de procede la carta'? No
s~ :ürtve. Teme ponerse en berlina. Le parece ver~e señalado
con el d~do.
¿Hablar al portero? ¿Espi~r
:í su mujer? ¿No dejarla un mom~nto? ¡Impo~ible! El tribunal
le llama. Hay una vista pendiente, interesante, larga.
ln señor Maillaud se levant~,
me-ándose los cabello?, enjugándoEe el sudor, dando vueltas
por el gabinete como fiera enja u-

FIElSTA EN EL A.UTOMOVIL

El señor Mai11aud, magistrado ya entrado en años y muy
celoso de su esposa joven y agraciada española á quien conoció en su último veraneo en Pau, apoya lo~ codos sobre la
mesa de su despacho particular
y la cabeza sobre los codos, absorto, ensimismado· en la contemplación del retrato fotográfico de un apuesto militar, recién recibido bajo sobre, dirigido á la señora Maillaud, y que
tiené escritas al dorso las sigui.entes palabras:
((Hasta la vista, Adelina.))
¡Adelina! Esto es, su mujer,
tratada familiarmente y en espera de una entrevista! Un militar, joven y guapo, según las
trazas! Por mucho menos suele
ponerse el señor Maillaud nervioso, irascible, inaguantable.
Sin embargo, la señora MaiJarl:1.
llaud está por encima de toda
Para un C'oche á la pue1ta de
sospecha. Motivos de queja nunFU casa. ¿Si será? .. ....
ca los ha dado, á decir verdad.
Lla1nan á la putrta del pirn. ..
Pretextos tam(oco los ha dado,
-El coche espera, sefior, dipero el señor Maillaud se los ha
ce la camarera. ¡Oye, muchaEl templo dt San JjlpCllto durante las b~nras 1úntl!m por ti señor Pre·
tomado con frecuencia.
cha!-dice involuntariamente el
sldtntt dt thllt,
Tocante á a'ntecedentes de fa.
señor Maillaud.
milia, no conoce más que á la
-¿Manda a !go el señor?
madre, viuda:de un militar. ... (ahora. se fija rn este &lt;letalle ),
Y el señor, volviéndose colorado, dice:
que vino á establecerse en Francia por causas políticas, falle·
1-¡No!.
..... ¡Sí!. ..... ¿El coche?
cieodo poco después á consecuencia de heridas antigua~. Pero
-¿El
C'oche?
Está Psperan&lt;lo.
1
sabe muy bien á qué atenerse, porque tanto en Pau, como en
-Puedes
retirarte.
París, son personas bien conocidas y 1eputadaP. La se:ñora
Ln donct-lla hace un gesto que puede significar: ¿Algnna
Maillaud era una fii:ña cuando sa1i6 de Esrafia y no ha vuelotra mrnía? ¡Lo de siempre! ¡Pobre señor, · robre st-ñora!. ..
to allá.
ó aJgo así por el estilo.
Pero!lasimujeres, ¡oh, las mujel'fs!
El pobre st-ñor, en RU aturdimiento, ha dejado el r:v,gn¡]11
Allí/sobre la mesa, como una :wusadora pieza de convic-

6rupo dt damas organizadoras dtl tt dt earldad para 1~ fundaclCn de un
taller lndnstrlal para niños pobres.

CLUB.

Jligunos de los conmrentts al tt de Caridad, en la escalinata del edlficlt
del JlutomCvll ,füb.

sobre e~cima de su pupit~·e, y junto á él la fotografía fatal.
--¿Y Lucía? ¿Y Manuel?
L~s muJ.eres son muy curiosas; las doncellas de servicio de las
-¿9uiere la señora que pregunte?
mas cunosas de tod3s las mujeres: y el diablo se encarga de
-81, ve.
todo lo demás.
A los pocos minutos:
Así es que la picarilla de la camarera de los señores Mai-Ellos tampoco.
lla~d no se cansa de
Bien. Retírate.
mll' a r alterna ti vam~nte, prin~ero y con
La s e ñ ora MaimaR detención el rel1
aud,
que con oc e
trat?, Y después Ja
bien
á
su marido y
dedicatoria, ex c ¡ asabe
por
experiencia
mando:
que él mismo recoge
-¡Parece mentira!
en la portería y en el
i Qué guapo es!. .. ...
cor~eo algunas de sus
Y otra porción de có·
cartas, va en deresas gue el original no
chura al despacho,
h_ubiera dejado de oír
lanza una mirada al
8111 complacencia..
retrato, lo toma'Jt lo
Con un plumero en
besa. y exclama:
una mano, el retrato
G-¡ Hermano mío!
en la otra y la sonri.
Da una vuelta á la
sa
f~tografía, \lee, adib en
, los labios ) har 1 a permanecido
vma la situación y
mucho tiempo la muañade:
chacha, si una doble
-Pobre' Maillaud!
llamada del timbre
Tentaci¿nes le dan
e~éctrico no le hude correr á la sala de
biese advertido de la
justicia y allí, delanllegada
de
su
sefiora
te de magistrados y
. no le gusta-'
ª quien
por. entre las togas de
ba esperar.
-.. _.' t
i:,,, :· •, .
los ~curiales, g rftar
•
Volvió las cosas á
con el alma:
eoncumntts al tt dt earldad del Jlutomévll e1ub.
su sitio. ,rápidamente
11
- Mira, mira, va ·á
;
)
.Y corno a abrir la
d ,
. venir; me escribió que
Pfürta, recibió á la señora Mail1aud, tomóle el abrio-o laacomman _ana su retrato; es mi hermanito á quien deJ'é nifio e
E,pana.
'
n
pan1-ó á su gabinete, y ni unn ni otra rn dijPron mis' que estas
pa abras:
No hubo necesidad de esto.
-¿Ha venido correo?
A la salidá d~l tribunal el sefior Maillaud que había estad
-(Aparte) ¡Correo! (alto) Yo ..... no lo he recibido.
en carácter, seno, grave, hosco, como cumple á un severos~-

***

;

1

•,

·-

...,

ta stftorit dtl Prtsldtntt de ra lltpúl!llea y ti stflor ministro dt thllt, 11 la salida del tt111p10.

-

'!Jl!I

--

�-566FIESTAS OEI..t CEfiTEf,tA~IO

APERTURA DE LA AVENIDA ISABIU., LA CATOI.,ICA,

€1 stñor 6obtrnador dtl Distrito, ti Jlvuntamiento, tumo Di,lomático Oc,
en ti Palacio municipal • antes de la cmmonla.

cerJote de la diosa Temis, recibi.6 de manos de un ugier un t
tarjet:i con el nombre del padra y los apellidos de sn esposa.
Corri6 á la antesala donde le esperaba el original del maldito
retrato. Empezó á comprender ....
Las explicaciones terminaron con un bu ·n almue. z, de familia; perJ al día siguiente, en el tribunal, mie 1tras un abogado procuraba llamar su atención con elocuencia en favor de
su cliente, el magistrado decía para sí:
~f-.
-¿Será verdad? ¿Será una farsa indigna?
Lo cual prueba que los celos son
una e:ifermedad incurable. Se ~ale de un ataque para. caer en otro.
Así, desde los tiempos de Hip6crat~s, lo aseguran los sabio i
doctores ¡cosa rara! por unanimidad.
P. S.·

€1 Prtsldtnt: 411 Hvuntamltnto, sr. D. Jranclsco Pimenttl v Jag:aga,
ltvtndo su discurso tn la sala de tabildos

soplo divino; la música pone el alma en equilibrio y le co
munica el s ·ntid i de la, armonía e 1 todas h~ co-as. El estu
dio de las bellas artes d~senvuelve el s~ntimi-·11to de lo bello
y abre al pmsamiento horizontes totalmente desconocidos
ccSuponganws una bdla alma, un t i11teligencia distinguida
en un t organización de mujar; que su educación ,. ea dirigiLlt
según estos principios: que las gracias y las mu as ~e pongan
de acuerdo para formar su espíri
tu y explayar su alma en una dul·
ce armonía de las facultades; que
la virtud y la rnbidurín. e tén
~iempre de centinelas en la ca-a,
y yo me atrevería á presentar á
los ojos del mundo esta noble
criatura como el ideal que mi
imaginación pudiera figurarse ele
la mujer cristiana ..... ... .ii
¡Qué diferencia entre e;ta mu·
jer noblemente dibujada, la que
no temerá para su casa ni el frío
ni la nieve, y aquellas que desean sentarse en las asambleas y
en las cátedras de filosofía; departir en latín, como la señora Fene·
1611, 6 sostener intrincadas dispubs de teología como lo cleieara la
se,íora de Swetchine!

--~~~=-----=-----~====,

)
\

•f

La mujer es armonía

La mujer ha de ser como aquélla de la cual habla el Libro de
-1os Prorerbios: que busc6 lar;a y
11JflT"11]!1"''1][11T'l]!1"'1l]!1"'1lJ!l"'
tos conctialtt dtrlgltndost á la nueva Jlvtnlda.
lino y los trab,1jó con manos hábiles. No qui~re esto decir que la
- ¿Cu:\!lt &gt; me llev,t uüed por extraerme estas do3 muela.s
mujer no ha de tener instrucción. «Nad:i. hay comparable
que
tanto me h1cen sufrir?
á una mujer instruída,» dice el Ecle,iastés.
-DJs duros por la primera y uno por la rngunua.
El estudio tiene mu chas ventajas, porque con su ~ecreta in·
-Pues sáquem:i usted la stgunda enseguida.
fluencia el espíritu se eleva.
,¡¡i1ir'l]!1"'11jflT"
El Ilustrísimo señ')r Landriot dijo en cierta ocasión, refi·
riéndose á tema tan elevado, que1,ccon el c,mtacto de las id e.is
-Señ ir, ya ha parecido el cepillo.
el alma de la mujer se engrandece; el estudio de la liter,itura
-Pues díle á la chica riue no lo busqm. ·
le da un gracioso tono, la poñe flexible, le comunica finura y
-Déjila ustei; que si lo encuentrJ, tendremos dos.
. firmeza ~l mism J tiempo; la poesía la inflama y le inspira un

&amp;rapo dt dAmas concumutts Al H olmiJo p~r 14 .. ani)u Unimul dt Esludiantt,», tn honor dt las seaorilas qui bJn tomJd~ ~arle u sus últimas fitstas.

Tríptico del trópico
(FUGA DE METROS)
A J:¡ubén Dat&lt;ío

I

II
LCS PERICO,..

Es Corinto de Nicaragua.
El Tr6pico. La hora del liochorno.
El hálito que sopla es hálito de horno,
y el agua
del mar tiene relámpagos de fragua.

De pie-meditativo y cachazudo-

LA TORRE

Alba, florece tus oros·
AIba, florece tus rosa~.
¡Que los pájaros canoros
musiten g!osas
Ytoquen dianas melodiosas!
¡Mañana abrileña! La madrugndora
Aurora,
colora
Ydecora
con su pincel de artista el cielo combo
so cqyo imperial dombo
'
&lt;l9n eu cofia de nubes se yergue el Momotombo.

La vieja torre se rejuvenece
Y a\egra. Con su lengua la campana
decir ¡nleluya! parece
en la gloria de la mañana.
i La viejR torre está bianco vestita /
(¿.Es Beitriz 6 Margarita?)

Nicarao la inc:ensa con aromas
Y la cuhri6 desd e su cruz bendita

una plúmea nevada: las palomas.
Campanita loca
toca, toca, toca.' .....

un buey la vista espacia desde el pedestal rudo

La brisa aper.as mueve
leve
la palmera y el cocotero;
ella, abanico hechicero
y él, pluma de mosquetero.
Hay en éter vibrantes
y coruscantes
olas.
Caen de lo alto saetas quemantes
que el Sol dispara-bravo flechero y se tuesta el haz de joyantes
banderolas
del bananero.
¡Griego paisaje! Las cigarras de Horacio
tafü:n su monocordio y elevan al espacio
estridor lastimero.
De~garra sus chales la roja calina
de los volcanes en los picos,
y por el aire-nota esmeraldinacruza desenrollándose como una serpentina
u na banda de gárrulos pericos.
Y súbito descienden á formar parlamento.
-¿,Qué dirán? Ya comienza la crítici,.:
Zelaya ..... . ( No comento
tantos gritos sonor0s)
. .. . .. . .. .. . ..... .
En Nicarngna ch'.lrl:i n do¡ olíticn
hasta los lor{ls.
III
EL BUEY

€1 "luncb" ofmiJo t11 ti easino €s~añol al
mominto dt dmubrlrst IA plaea

tn

la primtrA dt IAS callts dt I~ Jlo;nlJ~.

lj,

Jlyuntlmilnlo t Invitados dt i,oaor-

~~~ngua de bronce, exulta! Tus alegrías
li8hpedn mi enjambre de melancolías ..... .
a e oro y de rosa, ¡buenos días!

vuela uua uube t:11 tl Pouitntc:::
es mariposa desmayada
que el ala floja
moja
en el crisol
que finge el Sol
ignipotente ...

La gran flor de la tarde está rociada
de pálidos lucero~. -Leve y roja

de un verdecido alcor: observa acaso
que imp~ran .los rojos que sangra el\Ocaso
en la orgia triunfal de los colores ··\'
y que un Genio invisible hace d¡rroche
de regar áureas flores
al paso
de la Noche.
•

•

•

•

•

•

•

•

}

1

.... .. Y de la t~rde 'ai r~spl~~d~r·t~ig~o,' • '
el buey se antoJa monumento aritigµo.
IV
/ l~
ENVIO

';~:;'

Porta-lira y Maestro
:f.,.~ ~
de luminoso estro;
'
Rey de las divinas canciones
y de las nuevas instrumentaciones,:
perdure el cisne en tu bandera· · '
pulse las siete cuerdas tu man~ de marqués·
ciña á tu frente mirtos la diosa Primavera '
y que la espina no hiera tus piés.
Recibe ¡oh Poeta! mis versos alimutilados
- metros en fuga, potros desbocados
agitando la· crin. ~i no hay ritmo en ellos, en ellos tu Patria detona;
e1 en ellos no hay orden, , er libre tu credo pregona

t')Or la boca de tu clarín.
JUAN B.

DELGADO.

l\fansgna, Nicaragua.
-

~

--·-·-·

..-.

..

~,WPl§d

�--509-

-568-

FIESTAS DEL.l

FIESTAS DEJ..t CEf,J.TEf,J.A.~10

•

LA VISITA PRESIDENCIAL AL MUSEO

LA VISITA PRES[ DENO.IAL AL MUSEO

Plinio habl6 mueho
de la bella gema.
Durante la EdadMedia
y en el Rt:macimienLa esmeralda tiene
to, la esmeralda goz6 de
tres variedade~: agua
gran pred1lecci6n. Carmarina, berilo y eemelos V po~eía veinte esralda, propiamente di
pecies de e3ta gema.
chii.
El Shah de Persia
La eFmeralda perfecposee
más de cien esmeta es.absolutamente
raldas;
sobra una de
transparente, de un ver·
ellafl,
la
más grirndP,
de muy puro. Los laestán
grabados
los
pidarios las tallan en
de
los
reyrs
nombres
tabla cuadrada simpleque la han usado.
mente biselada en los
San Juan ha b1a de la
bordei!.
Psmeralda en i:u a pocaL0s antiguos, desde
1ipsi8. Se decía antiguaen tiempos de Ses0stri:&gt;,
mente que esclarec·fa h
sacaban esmeraldas del
inte:i
6encia, ¡,rocuran
monte Za barab, en el
d,¡
la
lucidez dti e~píri·
Alto Egipto. Era uno
tu
,
que
daba fuerw,
de los adornos preferi:ictividad
y en 11 rgí 11.
dos de los Faraone3, coSimboliza
la
a8pir ci6n
mo lo demuestran las
v
!a
sabiduría.
que se han encontrado
• De atr;bur6 también
en las momias de aqueú es!a enca;1ladora g¡,.
lla época. Desde luego,
ma, qu I tr11nqui\izaba
era ya una gema conoel
alma y favorecía 1-I
cida cuando Moieés esnmor,
deFarrollanclo la~
cribió el Exodo.
simpatías,
incitarid&lt;'&gt; Íl
Los griegos han ha·
la
constancia
y á la fideblado de esmeraldas
lidad,
y
significando
es·
enormes. Se cuenta que
peranza.
cuando Lúculo lleg6 á
Et señor Pmldrnte ue ta obu monu:ne~tat bttba por et musto para connmnmr et e:ttttmlo
El agua marina, &lt;le
Alejand, ía, , Ptolomeo
dt ta Tndtptndtncia.
reflejos
cambiante!", rele obsequi6 con su recuerda
el
agua
del
mar.
La
más
bella
que
se
ha
conocido adortrato grabado en una &lt;s:neralda. La mujer de Calígula adoran6
la
corona
real
de
Inglaterra.
Medía
seis
centímetros
de
ba las e3meralda'l trnto como~las perla&lt;i.

Las Esmeraldas.

"t

Et stñor 'Pmldtntt tn 11 uta dt rtproducciQnes de r111na1 arqml~9ICAS,

CENTENARIO

Fnl.&lt;. di' F./ Tiem¡,n 11 •.&lt;lrnd,&gt;

cliámetro. El agna
marina conrnf'la lnR
renal?. Algunos la,
considenm como reh R ta, significando
inconstancia.
El berilo es verde
clnro 6 amarillento.
El más bello procede de las Indias y
tiene un magnífico
brillo.
Las tres clases de
Pi&gt;meraldas son emblema de amor feliz,
de caridad, alPgría y
1il1undandia. Signifi·
can inmortalidad y
victoria.
Son piedras muy
especiales para h»cer
lucir la bellPza de las
mujnes rubias.
~~~

¿POR QUE NO TENEMOS
PRENSA?
Porque no q11ere·
mrs. Los cat61icos,
al'-Í como somos los
primeros en quPjar·
nos de nuestra prensa, Fomos también de
los primeros Pn obstaculizarla. Se oye
muy á menudo decir: el periódico cat6lico no sabe tra"r otl'&lt;t!'l cosas que devociones, misas, rosari0s, etc., puras cosas ele iglesia. Pero
lo cierto es que quienes tales co~as dicPn, á pesar de manifes-

far gran entus:a•mo
p o r el periodismo
que defiende nueEtro
"redo, Fon los que
menos hacen u o r
la vrensa. Ellos no
envían ni un 1melt&lt;1,
ni una noticia, ni
h a e en propaganda
poi' la preni;ia: nad~
absolutamente. Y
sin embargo, ahí los
tienen convertidos en
críticos

Et dia,io católico
purlit&gt;ra i:wr el mejor
de los ·diario,, basta
que los cura!'l párrocos se empeñaran Pn
ello; pero mucha0 veces......... omitimos
hacer conocer lo qu J
Rúcede. Los que eR·
tán de la partii de
afuera del parit1dismo, ven d&lt;ima-iado
grata y favorable lit
€ m pres a periodística, hasta qu 1 1:'llos
mismos se ponen CJn
las manos en l I masa; 'una vez aquí, y
en medio de la lucha, ysolos, entonces
se ven obligados á reconocer que la prensa no PS obr,t de uno solo, ni de dos, ni de
tres; es obra rle todo No,;otros in vitamos á hacer el p.,ri6di·
co ú estos señores, para que nos digan lo fácil y lo grato que

El señor Pmidtntt recorriendo el salón dt los monolitos.

0

•

/•ÍJ/s . de El f ,emj&gt;o Ilustrad~.

�a

}

-570-

-571-

f l ESTAS O E Ll C E·fi. TE fi. A~ l O

flESTAS DEJ..t CEfi.TEfi.A~lO

LA RESIDENCIA DE LA EMBAJADA DE LOS ESTADOS UNIDOS.

INAUGURAOION DEL MANICOMIO D ..El LA OASTANEDA·

Sala de jue;:¡o.

es trabajar sin ayuda de ningún género. fü,tamos se6uroi:;
que muy pronto no tardarían en lamentarse como nos )tros.
JJ;n resumen, si los c.üólicos quieren prerna com0 ei debido.
ayuden con noticias, suelto\ aviws, subscripciones y propaganda, y así. verán que la cosa es fácil.
Pero, ¿á que ninguno de esos cristianos hace algo en e3e sentido?

~~~

ALGO SOBRE LAS JOYAS
1

•

Salón.

En el siglo XVIl se usaron de preferencia los collares formados con hilos de perlas.
Los e~pañoles pusieron en uso, en lejanos tiempoe, collares hechos de laminitas de metal, por lo general en forma de
media luna; este estilo se ve hoy todavía
entre las gitanas.
Una rica inglesa po3ee un eepléndido collar debido al arte de Benvenuto Cellini.
Esta obra de arte está compuesta de mrdnllones de oro esmaltado y rodeado de
rubíes. Pero lo más curioso de esto es que
ca&lt;la medallón representa una escena de la
vida de Cristo.
El trabajo es sorprendente y demuestra
desde luego la mano del ilustre orfebre ó
·
joyero.
Hay collares cuyo valor intrínseco essuperior al artístico; pero otros, al contra·
rio, que la obra en si es muy superior á
la materia prima de que están formados.
El valor de un adorno depende también
muchas veces de quien lo lleva.
En ocasiones, una simple cinta de terciopelo negro rodeada al cuello bien formado de una mujer bella, vale más que
•.m hilo de diamantes en una fea y vieja.

Ulsta dt ta facbadl 1mnclpal dtl nvt11~ manicomio, ti día dt u lnaugvr.tclón.

Desde los tiempos más remotos, el h1,mhre y la mujer han usado collares.
Debe ser éste uno de los adornos mú,
antiguos, puesto que los pueblos sal \'tt je,:
de la edad de piedra conocieron este adur ·
no.
Loe primeros adornos deben haber e2tado hechos de bayas duras de colores vivos, perforadas en el centro y ensa1tadas
en algún filamento resistente.
Las estatuas más antiguas de Egipto lle·
van al cuello un collar.
El arte etrusco nos ha dejado de ese
adorno muy bellos modelos.
Los hombres lo adoptaron como' una
marca distintiva.
Antes de la conquista romana los galos
-Examen de Aritmdica.
se ponían ya collares.
El profesor. -Hombre ¿no sabe usted
Los caballeros de la Edad Media usaHall,
encontrar números homogenos para suban, según su categoría, una cadena al cuemar? Vamos á ver .... .. Si usted tiene
llo, que era una especie de collar.
cinco libros, y los une á 210 libros, más 150 libros, más 20
La civilización del collar no tiene límite ya rnlamente en
libros, ¿qué resultará?
su uso, al cuello delgado y blanco de la mujer.
El disüÍpul o (lleno de gozo.)
Las castellanas de la Edad Media suspendían á su cue¡Una biblioteca!
llo, por medio de una delgada cadenilla, dijes de diver,us
formas, más ó menos ricos.

Rl con1edor.

l.uPgo es pr cií'o tomr,r 11nn
precaución excelente que Jihra
de las anginas, y que con~i~te en
hacer todas las mañanas garga·
' ri-mos preventivos. Como h·,y
tantos antisépticos puede elegirse
el que más guste; los más corrien·
tes son Pl ácido bórico, el agua
oxigenada y el alcohol alcanfórado, pero á falta de éstos puede
utilizarse hasta el agua salada ú
hervida, siempre que e~té caliente.

Patta no tenetT anginas
Una angina se cnra siempre,
pero es más importante evitar
que se reproduzca que curarla rn
seguida.
Parn esto son necesarias dos
cosas. Ante todo evitar la fatiga,
el frío y el contagio. El cansancio y el frío ponen al organismo
en un estado en qnP. no puede
resistir al embate de los microbios. El contagio de una angin11 ,
porque sofi contagiosas, trae gérmenes muy á propósito para desarrollarse en la garganta.
Los médicos laringólogos emplean ciertos medios para evitar
que vuelvan las angina~, y en
ca~o desesperado pueden re:olverse á echar mano de la cauterizaci6n de las amígdalas, que es
el primero de los sistemas califi cados de enérgicos.

-

..........-',--y&lt;-

El señor Pruldtntt de la Rtpflbllca con la señora dtl u1coru1dinte señor to·
rral ti día de la 111u9um1on.

Llamaba un gitano fL otl'&lt;) uCost:,,l de verdades. i,
Pregunt6le un curioso cómo le
daba tal nombre, cuando rnbía
que era un hombre embusterísi. mo, y respondió:
-Pues por eso mismo; si no
ha dicho en su vida ninguna verdad, es claro que las tiene todas
dentro del cuerpo.

ta concurrtnda a1 ado ofltlal.

ta platalorma dt bonor.
( Fots. de El Tiempo Il11sirado.

�-572fv'.[0.S.R.

OANOION·
Aquí se s:ente á Dio!l. En el reposo
de este dulce aislamiento
un fecundo sentido religioso
preside el pemamiento.
Derrámase por uno de dulzuras
ambiente equil ibraJo,
y en él cosecha las ideas puras
de que está penetrado.
.Y sereno después, las alas tiende
y escala el firmamento,
seguro como el pájaro que hiende
su apropiado elemento.
Entonces toca el alma lo profundo
del alto amor sin nombre
y quisiera que un templo fuera el mundo
y un sacerdote el hombre.
¡El mundo, el hombre! Tras el doble abismo,
sólo esto es luminoso:
¡cuán feliz puede hacerse el hombre mism0,
y al mundo cuál hermoso!
Desde este solitario 3:partamiento
del monte sosegado
c0ntemplo el armoniorn movimknto
de todo lo creado.
¡El trabajo es la ley! Todo se ngitn,
todo prosigue el giro
que le marca esa ley por Dios escrit:t
donde quiera que miro.
Aquel pardo milano, vagabundo,
buscando va la presa,
que le cuesta medir ern prufun&lt;lo
vacío que atraviesa.
Riega el labriego la feraz besana
con sudor de su frente,
~i rubio trigo le ba de dar mañana
para nutrir su gente.
Quiere la golondrina:nido blando
para el amor sentido,
y mis ojos fatiga acarreando
pHjuelas para el nido.
A los vientos la abt-ja se encaden.a
y la hormi¡1;a al e:endero,
para llenar aquélla su colmena
y esta otra su granero.
La manea yunt·-1 trabajosamente
tira dt-1 tosco arado,
y el pesado magtfrt va diligente
detrás de su ganado.
¡Todo al trabajo se ligó fecundo!
¿y yo he de estar de ocioso?
¿y yo he &lt;le ser estéril en un mun,lo
nacido fructuoso?
¿,Arriba, arriba! ¡El corazón al cieln
y á la tierra los brazo3!
¡ A la suerte del mundo unirme an hrlo
con l11ás estrechos lazos!
¡La pluma, los 'cincelel'l, la mancern,
la espada victoriosa! ......
Dadme lo que queráis que abierta c,1wrn,
mi mano vigorosa!
Si sé cantar te elevaré canciones,
¡oh Patria infortunada!
que mil hay en tu amor inspiracione~
para la lira airada.
Si es la piedra á mis manos obediente,
venga el cincel á ellas,
que el suelo patrio sembrará mi mente
de creaciones bellas.
Si hacen falta una mano y una vida,
dad á aquélla una espada
y toma tú mi sangre ¡oh, dolorida
Patria desventurada!
Y si mi fuerte, pero ruda mano,
sólo puede servirte
para en los surcos enterrar el grano
que de oro puede henchirte,
para en tus vegas derramar tus ríos,
para abonar tus tierras,

Cl=lSTSl.ll.lANA

y coronar de mo11te.s tus baldíos,

y enrriquecer tus sierras ......
entonces, no me arrojes al semblante
&lt;leberes no cumplidos,
porque yo soy el hijo más amante
de tus campos queridos,
y para hacer esta canción h0nrada
que el alma me pidiera
he dej~do un momento abandonada
mi tosca podadera .... ..
JOSE l\1~ GABRIEL Y GALAN.
Espaiiol.

EL JOVEN MAX Y SU PR1MA MARCELA

-Decididamente, murmuró Marcela al oído de su joven vecina
e~te niño tiene necesidad de una lección.
·
-Sí; habría que buscar idea ......
-Tengo .. .... casi . .. . una.
-¡Yo también! .....
-¡Dímela!
-Dí tú la primera ... ... ¡~i fue~e 1a misma!. ...

Sí, Dios mío ...... era su primito.
No era del todo feo, ..... los ojos azules, los cabellos cnA11ño\ la
frente espaciosa, la na1iz recta, la barba ordinaria; era bachiller
como todo el mundo; había pasado por el instituto Pa~leur; sabía,
en último término, desarmar un automóvil, á condiciún de que el
chauffeur no estuviese muy lejos.
... ~p~·~~·
b~~~ ::::.,................... ..
Señal particu'M: había perdido la fe.
- Y un ca1:dado también ......
¡Señal particular! .... ., me diréis.
Y mny r¡uPdo, en 1:-i per¡11efü1, trompa de Eustaquio deFu prima
Comprendo ..... Es que babia perdido su fe de unn mnn"ta
,,;
Marcela encerró ~u idea'.
"agresiva'' .--¿Dónde?..
;.Cuánclu?.. . ¿Cómo?....
\."\
La,s dos ~óvenes riel
ron a carcsJadas, .....
El se lo i::abía. . ,
Ambas habían tenido
Lo que sabían los de-•
la misma idea.
más er¡m loR continuos
pm s de coceR que el fu·
¡Cuál fu é, cinco días
trecillo distribuía á los
de~p~és, la sorpresa del
que no pllrtidpaban de
primito al encontrar en
su &lt;lesgracia.
la mesa d~ la portera
Era de creer que la
una soberbia postal ilustrada representando los
amputación, como en el
caso de un imálido á
muros almenados de
Carcasona!
quien Ee ha puesto una
pata de palo, había sido
La dirección era exdolorosa, pues el primo
traña.--Señor Max Ges· Max no podía siquiera
sieuls, ateo; 75 bis. casospechar la menor ma·
lle de Galileo, París.
nifestación de vida reli- No conozco ánadie
gio~a, ~in Ealudarla con
en Carcasona-dijo mesu nequefi;t burla .....
tiéndose rápidamente la
Era necesario á su rncarta en el bolsillo. i Con
lud como á la gallina
tal de que el portero no
poner el huevo... ,.. .
haya visto nada!
-Marcela ..... . ¡pare cesfatigada!
En to subcuanió á su casa examinó la
---Y con razón ...... Vengo del patronato;
letra. Rompió la tarjeta en t equeños pe·
todas mis smigas están de vacadoneL ...
dazo&lt;', pensando en su sirviente que era
somos dos para ciento cincuenta niño~.
bretón.
-¡Trabajas demasiado!
Al día ~iguiente fué más grave. En su
-¡Ven á ayudarme!
mesa de sociEdad de seguros, le eFperaba
-No hay medio .... ., En primer lugar
otra postal ilustrada; un austero pai¡,aje de
no tengo fe.
fábricas con un río ennegreddo y descono-Lo dices en broma.
cido: La Deule un día de primavera, venfa
--Dti ningún modo, prima.
de Lila, letra tan de¡,conocida como la de
- ¿Tú crees en Dios?
la vfopera :-Sefior Max GeFsieul!', ateo.
- No creo ya en Dios ......
Su colega, sentado á un la do lo obsnva-¿Ateo entonces?
ba con el rabillo del ojo. Max, sin mirarle
-Lo más ateo que puedas figurarte.
así lo comprendió.
'
- ¡Y lo confiesas!
-¿Quiér1 es el imbécil?-- exclamó.
·
'\
-¡No lo confieso ...... me complazco,
El colega tomó el objeto.
me vanaglorio ... como tú de ser cristiana!
-Sí .. .. .. su corn spon·al había hecho
- -¿Da veras?
bien en tnviar la postal bajo wbre ..... ¡sr,;
-¡Y tan de veras! ,, .... Subo con mi
el jffe la liu biera visto!
í
tiempo en el automóvil de la ciencia. Tú
- ¡Estaba frito!
•t
I~ ar.rastras aún en el viejo carro meroSí, es fastidioso.. .. .
..:,,
vingio del cristianismo... ... Eres un fósil.
Y el colega se dijo para sí.-Descunfie!
·-Gracias .. .no le las ecl:.es de gracioso.
mo~ ...... ¡Debe formar parte de alguna lo'
/
-No te enfades primita ... Yo distingo.
gia este taragallo!
-Es inútil... ...
Por la noche, á la vuelta, nueva tarjeta
·- En pleno siglo de los dirigibles .....
postal de Londres; esta vez con un hermode la aviación, no querrás que yo .....
rn ateo escrito á máquina.
·
-N'o quiero nada ......
A 1 día siguiente, domingo, deEcanso.
Ultlmos modelos de sombreros.
-Y así fué todo el invierno con la faPero á la semana siguiente llovieron de tomilia Y con las relaciones.
.
das partee, del norte, del sur, del este, del
Una
·
la navaJa
· ant'1- oeste, de su bam_o, del extianjero. Algunas-¡oh ironía!-re·
. vez.. ... d os...... t res, pase ; ..... pero 1a sierra,
presen~? ban calvarios bretones, catedrales.
c1er1cal á perpetuidad ...... no, no se podía sufrir.
¿Qmen podía darle aquel bromazo?
Y antes de las comidas las jóvenes venian á darse una vuelta
~or el comedor para ver si se Jas había puesto al lado del ateo, que
Al fin, cansado, partió para Interlaken para cortar por lo ~ano
Hn e~bargo, era un muchacho no feo, los ojos azules, los cabellos Y descamar sus meníngeas anticlrricales fatigarlas de diEcurrir.
Entonces la, ~osa fué más grave. Había pedido aquí y allí Jiver·
castanos, la frente despejada, la na1iz recta ......
. Ahora bien: una tarde de agosto, como se hubiese hablado in- sas 1eco m.endac1ones para un hotel, con el objeto de que su augus·
ciden~almente de una posible peregrinación á Lourdes durante las ta p&lt;::rH&gt;lllla se hallasP, una wz allí, bien cómoda. ¿Cuál no sería su
b~cac1ones, el primito, excitado quizá por el calor, estuvo más ra- estupdacción al bajin del ómnibus en Interlaken cuando encon10eo tod¡¡,yj~ que de costumbre. A un C'.&gt;rdero se'le habría erizado tró un encargado más frío que la Yungfrang que 'brillaba encima
1a 1ana.
de la pradera reservada á los extranjeros.

~·~t~~·c·;s.:. '.' -p~~to.~·n ·

Gira y gira, cual ráfaga ~uelta,
La rntil mariposa al vergel,
Y cansándose al fin, dá la vuelta
A la flor que primero vió en él.
Así el alma también se divaga,
De su cerco pasando el dintel:
Gir,1, vuela, agítase y yaga,
Y á la patria retórnase fiel. ,
Si en los bosques y huertos de Italia,
Sentí ya del Olimpo el dulzor,
Y en el sue! o feliz de la Galia
De los dioses miré el esplendor;
A 1:,us magias, deleites y fiestas,
De mis vegas prefiero el verdor
Y el poblado de casas modestaR
D&amp; mis padres sellaron su amor.
En el Bétiz, la Jonia· y el Guai'tls
Las hermosas no tienen rival, '1
Y del Inca en las célebres playas
Van las gracias en pompa triunfal;
De mi patria, no obstante, las bellas
Me parecen sin digno rival;
Como grupo danzante de estrellas
Al concierto de voz divinal.
En el uno y el otro hemisferio,
Maravillas sin término hallé:
A las ciencias rendí cautiverio
Y á las artes absorto adoré.
Mas las glorias del tiempo presente,
Las grandezas del tiempo que fué,
No equivalen al júbilo ardiente
Que en mi casa paterna gocé.
De estos rayos del sol extranjero,
Pvr benignos que den sobre mí,
No recibo el calor verdadero
Que en mi suelo natal recibí.
Ni las sombras me brindan repooo;
Ni la brisa es vital como allí;
Ni el extraño manjar es sabroso
Como el pan que en mi patrir, comí.
En su barca, se poea el marino;
En su gruta., la fiera voraz;
En su tienda flotante, el beduino;
En el árbol, la tierna torcaz.
Mas ni tienda, ni gruta, ni barca,
Ni de un árbol la rama fugaz
Con sus débiles fuerzas abarca
Quien carece de asilo y de paz.
Aunque fuera mi patria un desierto;
Cuenca oscura, fangoso aluvión,
Selva estéril 6 páramo yerto
De mi acérrima y vil condición;
La buscara á través de la arena,
O del gélido y brusco pefión,
Como el único nido y colmena
Da mi ausente é infeliz corazón.
Que dEspués de vagar peregrino
Por la tierra en el ancho confín,
Bajo el tet.lho de paria mezquino
O sentándome á regio festín;
Sólo sé que sutil mariposa ·
Es el alma en más amplio jardín
Y la patria, la flor primorosa
Dó su vuelo detiénese al fin.
PROSPERO PAREIRA GAMBOA.
Colombiano,

. '

/"

,¡;¡

/

•

�-574La bella y notable actriz tiene la pose de la excentricidad. Buscando algo nuevo, ha dejado el trato de los hombres y se ha entrega~o por complet.o á cultivar el afecto de los animales, y no de esos
ammales doméstwos, encantos hoy de muchas damas, sino de ani~ales feroces. Entr:e es~o prefiere á los leones, por ser, como ella
dice, más nobles é rntehgentes, y desde hace tiempo vive en com.
Pª?ía de dos ejemplares preciosos que mandó buscar al Africa
Oriental. Ella no ha negado esa excentricidad, y para. confirmar lo
que se ha publicado en los periódicos, ha permitido que se le re·
trate cou sus leones y además ha escrito bellos párrafos que Ja
prensa francesa se ha apresurado á dar á conocer con fruici ón.
He aquí cómo se expresa la irnágne actriz:

\
(
~

...... No podrían, probablementE!, facilitarle habitación .... .. Pero,
ante todo, el propietario del establecimiento quería verle.
En efecto: éste último llegó .." .. un buen hombre, serio, positivo,
vestido, como todos los posaderos suizos, con un delantal verde
sobre el vientre. Miró cara á cara al viajero, y con un tono de juez
de instrucción:
-¿No es usted ruso?
-¡No!
--¿De veras?
-¡Evidente!
-¿No tiene usted relaciones 1.:on los anarquistai,?
--¡Con anarquistas! ....
No...... Usted no me ha
mirado bien.
MIS LEONES
-Sí .... .. mucho.
Hoy forman estos animalitos el mayor encanto de mi exi~tencia
-Basta de historias .. .
Admiradora fervient:i de todo lo que es bello, de todo lo que e~
me voy á otro hotel.
-Oh, ¡si usted quie- grande, de todo lo que es fuerte, la compañía de mis leones me
re! .... . Pero oe lo preven· ~a?e la vida feliz_ y me paso las ho:·as enca,nta?a ante la tw1quila
go ...... será exar.tamente e impotente maJestad de sus aptitudes ntmtcas, íle sus miradas
igual. .... los reglamentos nobles y atentas, de sus armoniosas exµresione•. Viviendo entre
del sindicato nos obligan ellos un día y otro me be 0onvencido de la gran utilidad que presá prevenir.nos unos á taría el arte verdadero el que los conservatorios tuvieran clases de
cultura plástica, com_o s~ dice que hacían los antiguos griegos, para
otros.
- ¿Prevenir qué? ...... que los alumnos se eJerc1taran ante estos gallardos ejemplares de la
pujanza y el arrojo para aprender á representar con un verismo
No comprendo.
--Tengo c,artas para i::ano los personajt-&gt;s heroicos, los semidioses de las tragedias y los
usted-dijo hruscamente caudillos triunfadores que arrojan 8ll'l trofeos á los pies de la mujer amadn. Los actores contemporáneos que hacen e,tos papeles
el hotelero.
tier,en mucho que aprender de los tigres y los leones, lo confieso
Max se sobresaltó.
.
--Ah ..... cartas .... .. ingenuamente.
No tienen mis 'leone8, como todos los hombres que he conocido
sí. ..... lo adivino ..... .
dobleces ni hipocresfas. Por eso prefiero trntar con los lrc,ne". Mu'.
- Así es.
chas
veces me he sepa- ¿Con un ateo ende
una persona que
rado
cima?
se decía mi amiga, he
--Con tinta roja.
-¿Con tinta roja?-re- estrechado su mano, he
pitió ~fax dejándose caer tenido con ella un rasgo
de ternura, mi corazón
sobre su baúl.
ha palpitado tal vez de
-¿Lo ve usted? ..... Francamente no me gusta amor, y he sabido á po·
esta clase de viajero, ...... co que me traiciona ha y
Inquietaría usted á la el ridículo que mi ingeclientela tranquila, cató- nuidad provocaba me
. lica, protestantes, judíos llenaba de ira ....... Mis
No he puesto las posta- · leones no me engañan
les en el cuadro de vestí- nunca. Cuando algo les ,
bulo; pero no estoy den· molesta, no lo ocultan.
tro del cartero ...... puede Rugen rnrdamente coadelantárr:;eme ...... Y en· mo nuncio dela tempes·
tonces será el pánico en tad de que son capaces
de levantn, y yo me
Traje de tarde.
el hotel.
- Yo se lo aseguro á apresuro á complaceru~te l.. .... ¡Soy rntólíco! No asegure u;ted nada .... .. No hay humo los. La expresión de su,i
ojos se hace dulce y
tlin fuego:
sus zarpas con
mueven
'fen~o á tocl~ mi familia en las obras católicas.
un delicado movimien-Ya lat1 cuuocemos ..... ¡sus obras!
Y cuando se encontró otra \·ez en la avenida que atravie1ta de to de cari cia. Prefiero
un lado á otro la coquetona aldea ...... haciendo una triste figura la zarpa ruda y terrible
ante su baúl, ante los turistas que se dirigían á cenar .. " .. ante el de mis leones que no
paisaje grandioso y los témpanos que se convertían e!1 esmer~lílas 1110 matarán nu11C'a iuy en topacios gigantes, ó bajo real caricia del sol pomentr, tl Joven ju~tamente, á la fina y
Ruave mano del hombre
Max cruzaba sus brazos furioso.
que
oculta una falsedad
-Es el colmo.... es para volverse loco. ¿Quién ha podido in ven·
en
cada
dedo .....
tar el disparate de que soy-ateo? ...... ¡¡Si telegrafiase á París, que
CECILE so REL.
me envíe:1 mi neta de bautismo!! ,
Y vió allá abajo; en la acera opuesta, un agente de policía que le
observaba sin perderle de vista como á peligroso anarc¡uista.
rrn(nE L' Efül lTK
Rec3tas Culinarias.

Postales conmemorativas r de la In.dependencia .
EL C'ENTENARIO Y LOS ARTISTAS MEXl(;ANOS.
fueron compuestos teniendo á
Se recibieron ya las hennola vista fotografías fthacientes y
sas tarjetas postales á colodescri pciones dignas de toda
res formadas por varios reput a·
confianza; 'y si á esto se agregan
doa arfütas para conmemorar
las am~!ie~ y bien detalladas
el Centenario dfl la procla ma·
leyendas que cada postal ostención de nuestra Independenta en tipos claros y legibleP,
cia y mandadas hacer exprepuestas al pie rn un pequeño
sa~ente á una de las más afamargen, se comprenderá lo que
madas casas de Zurich, Suiza.
antes decimos, esto es, la gran
Estas tarjetas, que están ti la
Hignificaci6n que tienen e~ taN
venta en ia Ad111inistración lle
tarjetas desde el punto de vista
"El Tiempo, " I~ de Mesones 18,
educativo. En cuanto á su arte
al precio de $0.80, (ochenta cenbastará ver una de las muestrns
tavos) la colección, son de ·un
que hemos publicado antes de
gran valur artístico, están sujeahora ó la que aparece con ei::tas en su composición á la vertas líneae. En todas hay unidad histórica, y tienen, por tandad y armonía de composición,
to, inestimable significación
amplias perspectiva.e, propordesde el punto de vista educatición en la figura, y, lo que
vo. Los nombres de los autores
nuestros lectores sólo podrán
,le los cuadros que rn reproduapreciar viéndola!.1, gran viveza
cen, señores Félix Parra. Antoy brillantez de colorido.
nio Cortés, Adrián Unzueta ;
La colección, según hemos
Daniel del Valle, artistas todos
dicho,
consta de ocho cuadros
de gran cultura, son una garan·
que
comprende,
con sus más
tía, no sólo por el renombre de
salientes
detalles,
todo el ciclo
que ya gozan r,omo profesores
dii
la
guerra
de
Independen')ia,
,te la Academia N. de Bellas
desde su proclamación en DoArtes sino también por perle·
lores por el Sr. cura D. Miguel
necer á la más alta institución
Hidalgo y Costilla, el 16 de
especiafüta en historia patria,
septiembre de 1810, hasta su
al Museo Nacional de Arqueoconsumación . Estas tarjetaP,
logía, Histo1ia y Etnolo;!Ja.
que sólo se venden por coleccio·
Debido á esto han tenido facilines, están á disposición del púdad y ocasión para consultar
blico á los precios siguientes:
documentos.de la época, y depurar lo que autores poco escru· ·
Una colección en la capital 0,80 cent.
puko'lS dicen en obras que traUna
.•
en los llsta·
dos (franco de porte)
0,90 ,.
tan de ln Independencia. La indumentaria de los diferentes
A nuestros agentes y á todo
pe1sonajes es de absoluta fideliel
que nos haga pedidos al por
f!I &lt;leneralislUto Don José Maria Morelos, des¡aés de rechazar con la frase de " Otorgo
1l1ul, y, por consiguiente, de un
Igual gracia á Calleja y los suyos" el Indulto que ese jefe realista le ofrecl6, '! á pesar
mayor, les hacemos un des·
de estar ,eriaUtente enfermo, rompe el sitio de Cuautla. 4 las dos de la Utafiaua del 2
marcado r,:ubor de época, k·s lucuento. Pidan nuestra circular
de Mayo de 1812 y al cabo de setenta y dos dlas de berólca defensa; en la salida se ve
gurc, ó tentro donde i-e desen peligro de ser Utatado por un centinela eoeUtlgo, á quien oportunamente da muerte el
relativa.
Coronel Oaleana,
arn,J1.µron los acunteómientos
Todo pedido hágase á la Admin istración de "El Tiempo" 1!11 de Mesones 18. Apartado 379. Teléfonos: 103 Ericsson, y 626 Mexicana.

~~

VACA ASADA

Tómense tres llema8
UNA MUJER QUE VIVE ENTRE LEONES.
frescas, .i::e colocan en
una terrina, y con una
Abrigo de blscult con cuello de piel.
LA M.HiNA AC'.fülZ FRA~CESA CECILIA SOREL, !'REFIERE LA COMPAKIA
cuchara de madera, se
baten, vertiendo aceite y agitándolo; cuan .lo rsta Falrn hnya toma·
DE LAS FIERAS Á LA DE LOS HOMBRES.
do la confistencia de hi mayonesa, se le agn ga sal, pimienta, m~,3·
Una de las figuras más seduct0ras de la escena francesa contem- taza, yerbas finas, perejil y vinagrf', mezclando bien todo esto. Jtn
poránea, la gentil Cecilia Sorel, es hoy la mujer del día. No sólo el seguida se coi ta en trozos la vaca asa&lt;la y las claras dt los bUt·VOS
t'Jut, París intelectual y artídtico--en cuyo medio vive-tiene pues- que se habrán cocido de antemano, y se vierte sobre ello la salsa.
too los ojos en ella, sino todas las clases sociales de Francia y muy
CEBOLLAS RELLENAS. -Se hace un picado de carne negra y tocino
pronto el mundo entero. Y no es su brillante talento, ni 6U feliz gordo, perejil y ajos, pan rallado y cebolla frita, sal y e.specias; des·
manera de interpretar los más difíciles personajes, lo que mueve pués se quitan con un cuchillo los cascos interiores de la cebolla, ~e
ahora la admiración del público. Son ciertas revelaciones que ha van rellenando y poni éndolas en una cazuela con el relleno hatI&amp;
hecho á un periodista parisiense y que éste ha dado á conocer en arriba, y se cuecen; se hace una saloa con aceite frito, harina toFta·
una espiritual Crónica que recorrerá de mano en 1rlano el mundo
da y unas gotas de vinagre.
1::ntero.

.El Oenerallslmo D. Ignacio Allende es aprehendido en Acatlta de Baján por el traidor Ignacio Ellzondo, el 21 de marzo de 1811, después de breve
defensa, en la cual quedó muerto D. lndaleclo, hijo de aquel héroe.
JDe la coleccl6n de tarjetas postales á colores:que se venden en la Adm6n. de ''EL TIEMPO.'')

(Cuadro de Adrijo Unzueta.)

�ANECDOTAS Y CURIOSIDADES

J

EL ANIMAL CON MAS MEDIOS
DE LOCOMOCION
Nrida, buza, anda, trepa y vuela.
El hombre se ha preocupado desde los
tiempoR más remotos por descubrir medios
para Yolar por los aires, para surcar las aguas
6 para subirá grandes alturas. La naturaleza mucho más 1eabia, ha 11abido reunir en un
di:riinuto sér todos estos medios de locomoci6n, creando un ·insecto que nada, buza,
vuPla, anda y trepa.
Este animalillo privilegiado es Pi ·,dyticni:»,
6 escarabajo de agua, que puede verse en
cualquier charca 6 ebtanque cuando sube á
la superficie para recog.¡r su provisión de
aire levantando ligeramente los élitros 6 cuhiertas coriáceas de las alas; porque ei puede
nil•lar y buce.ir como los pece3, no le es posiblt1 como á ébtO..:, pasar &lt;lemasiado tiempo bajo el agua, y ti~ne.'lue subir d.e cuando en
cuando á la sü verficie i.,.ira respirar.

***

INSOMNIO
Tu mano apoya sobre el pecho m(o....

··Aun
H
~ .1 ••
· Angelón le llamaban en el regimiento y no
rn pudo raher nunca de quién fué la idea de

llos feroces ~odos, formados en procesión
marchar desde el Quirinal entre dos filas de
eoldados, mezclando sus cantos gunreros, á
}as piadosas salmodiaR, y llevando en triun,
f'l los santos Vasos al Vaticano!

¿Sientes de un rudo golpe la inquietud?...
Es porque hay dentro un carpintero impío
Que labra mi ataud.
Y no cei:a un instante el golpe fiero,
Y en vano intento al sueño rec't..rrir ....
¡Acaba, acaba ptotüo, carpintero,
Y Mjame dormir!
(E. H.)

***

***
UN TRIUNFO
DE LA FE Y UN CENTENARIO
Corría el año de gracia de 410. Las hordas de Alarico acababan de entrar por asalto en Roma, entregadas al furor y codicia de
los bárbaros. Uno de éstos acertó á entrar en
casa de una buena mujer que custodiaba,
durante el i,aqueo, los Varns sagrados de la
iglesia de San Pedro. «No intentaré ( dijo ésta) 1i brar de tu rapacidad lo que no puedo
defender; pero ten entendido que esos objetos están consagrados al Apóstol San Pedro.
Caiga sobre tJ, si las tocas, el horrible sacri ·
legio». El ba :bi.cro no se atrevi6 á tocarlos y
el caudillo visigodo dispuso¡ que fuesen contodo respeto devueltos á su. iglesia. ¡Espectáculo sihgula r y de gran ejemplo, ver aqueagre$or y hafta se empezó á instruir samaria, pero no pudo averiguarse quien fuese el
matador.
.
Contemplaban los restos aún palpitantes
(ya lo habían desollado!) de la víctima, todoi,, cuando el teniente Francalete dijo: ·
-Sf'ñores! i;,oy de opini6n que el capitán
Al1111·naza y yo, vayamos á c11sa de los j¡,fes

bautizarlo con tal nombre. Eran trea los
compafü•ros de infortunio; un~ parej¡¡. y él,
viudo ó célibe, pero de cualqmer modo que
fuese, de3aparej'.i.do. Como borreg0 erii ,:l&lt;1 lo
más hermoso que había, así es qu&lt;1 1&lt;• · ,.,,1
&lt;lados' se lamentaban de que Angelón fuebe
de propiedad p~rlicular y d~ buena gana. lo
hubieran cambiado con Pepito, ( el otro bom'go) á no ser imposible el cambalache.
El amo de Angelón .era el capitán Pérez,
hombre muy bueno, de mucha confianza y
90 una palabra el fac- totum det regimiento.
Los jefes querían á Pérez y, por ende, á cuan·
to á Pérez trascendiese, ó fuese de Pérez.
Sucedió que una tarde después de una revista de armas y munici~nee, dos. sold~d?i,:,
tan borregos como Angelon se pusieron a JU·
gar con las carabinas y cargánJolas ellos, µara que el diablo no lo hiciese, dispararon al.
azar y mataron ::il pobre Angelón.
A la &lt;lPtonación rnlió al patio el oficial de en i:;eguida y les invitemos á merendarnos
gurnlia y los demás que con él estaban; Se 111Hñana á Angelón. ¿Qué tal'?
-Bravo! bravo! dijieron tcdos.
pre cedió á levantar el cadáver, se busco al
- Pues á tomar uri coche, Almohaza! Sefiores, h" •1 Juegu.

- Está en caEa el ·, :10r Coronel?
- Sí señor, mi teniente.
-Díle que estamos aquí, yo
y el capitán Almohaza.
- Parnn y asiéntense ustedee.

¿Los~ampesinoss6to? ... Y ¿por qué no lo~
ciudada1.~~? ¿Es que el valor se ha hec·ho rural? ¿Es '.!1 "-laría sólo es reina de las mor.ta,
ña..? ¿Es q en las urbes no hay cristiano,?...
Ea! á dr1;cubrirse y rezar el Angelns; ¡Fuera cobardtss!. .. ¿Sontíe un petulante!?... (f'. E.)

Siempre que paso cerca
De aquella tumba fría
Se erizan mis cabel\oe, escuchando
Una voz pavorosa que me gritn:
-¡Sábelo al menos tú para guarrlarle
Me falt6 un sac1J,'n ,te en la agonía
Y eterna.11 , re r,, · ir.'&gt; el tormento
De esas llamas maldita~!
-¡Qué horror! ¿por qué?-Ay de mi,
Por no asustarme entonces rni j;1milia (R.)
ves habla muy de~pacio y en ton I mn~. fúnebre.
-Pues ... que esta tarde ... jugando uno~ ...
erideviduoe .... con unas carabina~ ....
-Vamos, qué parn, apura!
- .. que esta tarde ... jugando ...
-Sí hombre, con unas carabinas! qué?
--Se les han disparao ... y han matno ,.
-A quien, hombre!
Francalete toma aliento y dice:
- ... al borrego del capit'án Pérez!
-Qué bárbaros!
·
-Y nos han nombrado los demá~ oficia lP~.
para ... que manifestemos á Usía .. que m,, 11:1·
na por la tarde ... á laa cinco ...
--Sí ya, el entierro!
- - No eeñor, mi Coronel.
- Qué!! .. .
-Que nos lo merendamos 1
.
El Coronel se pone .de color de zrq.1htilb
nmle y dirigiéndose á los visitante?, les I ro·
guntii: .
-Pero á quién se meriendan usteJes, á .
Pérez?
-No i;;eñor, al borrego que es la vilinw.
- ¡¡¡Ah!!!

R G. F

1:, :

¡,.~
\

- Hola st-ñoresl
(A dúo. )- Mi coronel!
-¿Qué pa~a?
Francalete toma la palabra y
como de costumbre en casos gra-

1
I

il//l~l~ll l/l

�</text>
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                    <text>A~oX.

MÉXICO, DOMINGO

11

DE S EPTIEMBRE DE

1910.

NuM. 37.

F.IESTAS DEL OENTEN.ARIO.--MEXIOO Y

',.

,.

JAFON

. l;s

,.,

(

~.'

, ,c.

oµ

·v/;

Grupo de japonesas; y mexicanas, con~trajes típico( tomado en 1a:Exposición) Japonesa.
Fot. de «El Ti~mpo llust na1do.»

�-579-

-578-

FIESTAS DEI.t CEr,lTEN,A~IO
THANSLACION DE LA. PILA BAUTISMAL.

No p o~· ,hallarnos en m.e,d.io d,e ruúl.tipiles fi,e,stas com motivo del
C..:11Lenario deb.emos oli"'.ida,r la qüe los católicos cele,bram:is e l 8
dFl p:·es,e,mte.
Trátas,e nia.da menos que de·! naieimiento de la más pura de las
cr·aiuras qu.e haya .s.alido de las manos del Altís,i.mo, del na.cimiento d,e la Inanaculaida Virgen !María.
Su n·acinÍieinrto no tiene en e1 munido la ,r esonancia que ,el de
los seres que na.cen en la opul,eiJJ.da; pel!'o ,el nadmi.ento de la que
· habia de ser 1Ma.dre .ae,1 Ve,r.bo, causa inmen,so regocijo ,en los ci,elos
y lo;; .mismos á;rng,el,e.s contem,p lan aibismaido~ {l,e a,dmir,a,ción ruquella eniean:t.adora y .mairruvillos-a criatura.
N~c,e c&lt;inoeibida sin p,ecaído y e;J ¡perlfu,me de su in,oce,ncia y sanU·uad se es.pairioe JPOlf to:das par.tes.
¡Q,~é Emooión tan s,u.blimie ex.pe·ri.menta,rían Joaquin y A.,na all
trn•er en su,s ,b razos á a1qu.eJ,la niña qu,e lllllás tarde s,en·ía la Reina

de los cielos 'Y id.e la tierra!
C"on ra~ón la Santai Iglesia oe%bra con s,umo regocijo este gran·

rridn por una mn'ltitu&lt;l qne no ~,e cansa de a,dmirar los hennosoo
E.[cctos de la ilumi)fadón.

* *' *
F,n,tre. las solemni,dades más simll)'áticas d.e la .semana, sin duda
que :ma de e,Uas ha s-ido la. Jura de la Ban\dera h.eicha por miLlar.e·s
de n:ños pertenecie,rntes, en ,su ma-: o'l'fa., á las esicue;I as oficial,es de

Já ,:apita·!.
: ~í; era muy co1nmovedor e,scuKjhar aiqueltl!lls voiceicitas infa.ntilP·~ pronun,ciar .\a ror.mu.la del ju,raimen1to ,y verlos airroja,r flores
sn bre e·l eOlJbil,e,ma de ruwestra litbe'l'tad !
¡ Ah, si, maid'l'€S, em!Sfeña:d á los, séres .mlá,s queridos de v,ue,stra
&lt;2s0.s niños orezcan, si llrega.n 1á forma:i· un !hogar les ldescrib.irlá.n, á
Sll3 hijos es;ta grandiosa fiesta en ·que it01IDaiJ'-0n 'Pal'lte· y dil'lán lo que
,1q11e11a muj,er .que al tha:b:la,r de la ,patria ,á su :hijo e,xcla,maiba:
"¡ Patria, cpatria; nomJbre santo,
Nomhre 1dl1loe· y ,berud,eeido,
Voq, de ce1estial enica.nto,
Que hace1s d.e rramar mi J,l,anto
Con. tu :rnlá,gico soniido ! "

dioso ac-0n,tecimiento.

* * :il
La fiesta de Cova:donga, no obstante que el Centenari o tiem,i
fija~ t01das las miraidais s,e celle,b'l'.ó con el luicimi.e,mto aicostumbrado.
;Tin la fiesta r.eligiiosa y en la romería h u:bo muc,h o,s, a,si,s tents,s.
En e,s t~ año rnsalt.aro.n llll'ás los 1.azo.s de umión en:tre es1pañoles
y mexicanos. Po!!' do,quie,ra se escuohaban los gr!itos entusiaista,s

d,e "-\Tiva ,Mtéxico," "Viiva .Eispaña."
Los: ,esi]}año1es se ha,n conduoido con nosortrcs en nuestras fiestas de urna mawera que no ,podremo,s ohvi dar.
Va no· sólo existell' restos de a,fiejos, rencor.es; sino que E,e ob-

.l

serva un .rruútuo 'Y aoenidll"aido aife:cto.
Contim1emos as.f.
¡Viva E.s!J)aña!, digamos corTe,Stpondie,n,do a1l grito con r;ue- les

~¡ día 8 1de Se1&gt;tiemb1re es nülta1ble e·n (México, ,p&gt;J&gt;rqu,e en él s e
celebran tres fi.e stas d,e gran reso,nanrcia. Las dc.s d e qu,e· h€mos
habla,do y ],a cono:nerrnora.ción qu.e ha.cen !los alu,mno.s l(},el Co'legio
:vrrntar, de ,lc,s niños que muri,eiron delfe·n1d1,entdo ,s,u ¡patria en la
gu~r!:a contra lo:s iruva,sor.e s ,n ortea,merica,nos .
.E:::ta solemnidad tien,e meoola ,d e &lt;I·uefo. Y de akig,rfa.
,l )e due·lo, 'PO'l'que s,e na.menta qu.e la vida &lt;le aquellos noble·s
ér·ES
se ago.sta•r a ita,n ¡pireanaituramente; de ale,gría, porque se ex8
pe,rimeinta gr.arta co,m¡p'laice·rncia a;l aid1mirar su heróko patrioüsmo
y pensar .en que el 1Señor d,e la .Jusücia, s.e los ha brá pre,miado e,n
1

la man,sión, de la eterna ,v.entuira.
P-0ca,s naoiones cuenta,n ,con un heicho ta.n gramüio,so. como éste
qu.c se registra ,en nuestra Historia.

* *

ningur.a virtUJd.

***
Sl,ga,mos hab!,a,n do del C!miteinario, de la inieiación de nuestra

LOS TRECE PATOS
SILVESTRES
J ohn Patterson se hallaba
~1 ·ñtado en su gabinete de trar¡:ijo, ·8~ avenida, número 4,476
piso 3?, en Nueva York, borro~
neando cuartillas sobre una me~ª elegante recubierta de cristal
para poder hacer desaparecer
f.ícilmente las manchas de tinta.
Inmóvil, á lo largo de un rotking- chair y con las piernas
a poyadas Ecbre el mármol de la
chimenea, suamigoLewis-Hugh
contemplaba con gran atención
un cuadro colocado en frente de
él, representando un paisaje &lt;le

[legada de la pila al museo nacional

i:as alumnas de las muelas forman oalla dt bOnor en la
utac1on de Buenaolsta.
·

tonos elaros y argenti~os, muy
finos, en un macizo marco de
oro en que se leía la firma de Corot, el pintor favorito de los yanquis.
En el espacio de un solo año,
en la aduana de Nueva York
ha registrado la entrada en los
fütados Unidos de 30,000 co·
rots, creyéndose que este mo·
vimiento de importación artística será en el corriente año mayor
todavía.
Lewis Hugh no apartaba sus
ojos de aquella obra de arte, fi.
jándolos principalmente en las
vaporosas ramas de los sauces
maravillosamente rrfüjn&lt;las en

bdeprndencia.
Ha.y datos preciosos para describít', todo lo bei\.lo, tod-0 lo hermoso qu1e con1:empla1Jl!OS por tod,a,s partes.
Viene· á nue,sitro paf.s el ameritado General Pol:i,vieja y es red-

hi~1rnn-0s ,c elebran nue·sitras glorias.

***

l

¡Ah, si, madres, ,en.s,eñald iá los iséi:es más· ,queridos d•e· n u,e s1tra
'.lima á ensalzar ea lu.ga,r donde .por ¡primeira v.eq, 1Vie•r.on la luz, no
como á un sitio donde ia cas·ua,lilda,d 'les thiteiiera nooer, sino ,e,l lugar .'!onde ,vi!V·en sus h,e'l'main,o s unidos por los vincu.Jos de la raza,
el i~iom a y das costumhi·es; ,p ero para logra:r que exiista ien ellos el
fuego santo ,d.e~ amtor patrio, €nse·ñafüe,s, anrt.es que todo, ·el amor de
DLs, pcrque. ~in1 la Relig·i ón no hay piatriotismo, wo puede exis,tir

tarro que condujo de la estacibn de Bueuuista al museo nacional IJ pila
bautismal del sr. eura D. m1gc e1 lihtalgo v eost!lla.

*

¿Ha.blaremcs de, tod.a.s las, fie:stas que en estos mc¡mento,s se están re·l€1b nando en tcd.a la República?
Sería una, tad·,ea ca,si im.po.si,ble é ¡,;¡.fructuosa, 11rnes en nuestra
edir,ión diaria no hemos omitido e1 m:á.'s míni,mo d,etal,le.
NueE:tro:: r,e:pórter,s no han descansado un, sólo momento Y por
e·~to nueis,tro.s lectol!',es han tenido una i,rnfo11madón n,utrid•a Y sus·
tan&lt;'ivsa. p 0,r lo ta·nto nos limitaremos á decir que ell entns,ia,smo
es t'l'.da día .más credente.
.
.J a caipial s,e ve h.enichida por multitUJd de forasteros, los. e,dJ,ficios públicos y ,p ri·va,dos lucen des,d·~ e·l a,dorno más artís,t ico. Y
rnntuoso ha,i:'lta e'l ,corüna.je tricolor m,ás humil,de; peTo ,que en d1stinh1s formas reive[a .el ,partriotis,mo.
Las coloni·a,s extranjeil'aS s,e b.an esmerado en congratularn?s
po,r nuéstras glo.rias. En est10s momentos parece que no ha'Y d1s·
tinción ,d,e na,cionalidade,s y que todos ,somos hermanos que nos estrE:,chamos en afectuoso a.bira1,o .
Por las noches ,el espectáculo es ve·ridadera.men.te primoroso.
Nuestras ,prindpaile,s av,eni,da.s iluminaidas "á giorno" son re.co-

'Ji rlo r:m a.plauso unánime.
Viene á .nueslt.ra ,pa.tlria, ollvidando antiguos 11e.noo'!'e·S. Lle.ga co'll
la banidera de la ,paz y ha sido reci·bido en M!éxico, como corresp:;n(l e á su cait,e,goría.

'leTda.deramente .es heranoso .c1bservar lo que cambiian lCJlS ti.e,mpos.

"Te,m pora muta.ntur et nos, muta,mur aib iHis."
Vi·no la ,coin·quista.; nos Mó la Religión, la civilización, Y hoy, agra-

decldos á e,s,e bien, deicimos:
,,
"¡Ben1dita con,quisrta que nos ense,ñas,te la. ve1,aaid,era religión!

***
R ealrn2n,te quisiéramos, extende1r.nos máls en esta&gt;S consideraei ones ; per.o nos faifa esip~io.
O,bEte,rva,d por to•da•s partes el emtus,i aSllllo que se de·sipie11ta al
fijars-e las miraidas en .nuestra ba·nd·era"trkolor, enseña .de nuestra
Indenendenda.
Fljáo.s en la.s fi,estas quie nosotros los católicos c.efobra,mos, para dar gradas a.! SeñO'r d·e los Señor,es, dántdole gra,cia.s po1r el preciosi~im,o bieu &lt;Le la IndepE1n1dencia,
De,bemos aiproveoha,rnos d,e ese preciosisi.mo don.

***
Tenmi11,a¡-emo·s estas notas ha.bland10 de, aligo que algunos periód!,cos ala11mista.s quisi,eron, poner como t1,a1ba i las fiestas del Centenar'o.
No oréai,s que se van á aumemtar los precias en las mereain·
cías.

·
.'\.lgun-0s comemciantes po,drián ha,cer.lo; pero en lo general pue-

d,e ase·gura,rse que no sierá a,sí.
¡ Con esa táJOtica de aum,entaT los 1&gt;recios, pendian!
¡Nio ha.y cuM.a:do!

EL CRONISTA.

-·

l:os tstudlantes, tlran4o de nna cuerda, conducen el carro con la pila, ror I? avenida dt San Jranclsco."con dirección al museo nacional. - Fots. de El Tiempo Ilustrado.

�o
-580-581-

flESTA.S

~eu C8fiT8fiA~IO
FIESTAS DEll CEf{TEr,tA~IO

,.

t

• J

la redacción por orden del director le llamó á su prernncia y
un charco de agua transparente, alfombrada de hojas secas.
le echó un sermón de padre y señor mío. En medio de su
Luego fué contando en voz alta:
último artículo, aparecían, cortando la frase, los fatídicos nú- ...... Seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce ......
meros: uno, dos, tre~, hasta doce, éste con varios signos ad-¡Trece! añadió Patterson.
mirativos. l'atterson se decidió á retirar el cuadro de la pa·
Hugh volvió á contar con mayor cuidado y sin inmutarse.
red y ocultarlo de-Uno, dos, tres,
trás de un cartel
cuatro, cinco, seis,
arrimado junto í1
siete, ocho, nueve,
un montón de Jj.
diez, once, doce.
bros. Así, al me·
~¡Trece! repiti6
nos, no heriría sus
Patterson.
&lt;•jos. Pero hirió más
-No sé, replico
vivamente su ima·
Hugh, si el mercaginaoión. A pesar
der que te ha pro·
de que los misterioporcionado ese co·
HlS patos no estaban
rot, estaba encargaallí, no cesó el irre·
do de suministrarte
i,.i~tible deseo de
trece patos sil ves·
contarlos, y para
tres; lo que sí sé es
safofacerlo no ha·
que te ha vendido
bía ro á s remedio
doce solamente.
que apartar y colo--¡Trece! insistió
car rimeros de )i.
Patterson. ¿Apootabrotes ... :-: Era premos un dólar?
ferible tenerlos á la
Siempre impasi·
medalla 011t1a1 conmemorativa del Primer een1mr10 de la proclamación de la Tndependencta.
vista, sobre la chi.
ble, Hugh metió la
,
menea.
mano en el bolsillo
La
agitación
electoral
del
cambio
de
presidente
disbrajo un
de su chaleco y tiró un reluciente dólar sobre el mármol de
poco á Patterson. Los redactores todos del 1cNew York Sun»
la chimenea.
no tenían un momento de reposo, y al nuestro le faltó maPatterson se levantó.
terialmente
durante algunas semanas el tiempo para volver
En el cuadro de Corot atravesaba el espacio bajo un ciel0
al
rncuerdo
de
sus patos.
purísimo un vuelo de aquellas aves admirablemente represen·
Mas.
he
ahí
9ue
una mañan~; ocupando· el mismo lugar de
tado, en el que se fijaron los dos amig01,, notando junta·
su amigo Le~1s Hugb y t~~b1en con los pies sobre el mármente:
mo\ de la ch1menea, al d1s1par.:'.e frente al ya célebre Corot
_:_Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, eiete, ocho, nueve,
una bocanada de hudiez, once, ¡doce!
mo del rico habano
-¡Caramba! ex·
que estaba fumando,
clamó Patterson, esPatterson volvió sÚ·
toy seguro de que
bitamente á su ma·
había trece p a to s .
nía.
cuando los compré.
-- Uno, doe, tres,
Por cierto que, al pe,matro, cincoi seis,
dírseme mil quiniensiete, ocho, nuevt&gt;,
tos dólares, no quise
diez, once, doce ..... .
dar más que mil tres¡trece! Un trece que
cientos: cien por cada
hizo dar vuelco á su
.
¡
·-...
pat o..
,.,._.
corazón.
- ¡Cien dólares por
Trece, no ca b í a
pato! No es mal preduda. Tras un nuevo
cio; pero te han ro·
recuento, llama á su~
hado uno.
criados para que rePatterson descolgó
pitiesen la operación
el cuadro y repasó la
aritmética: 1os do·
tela del marco.
mésticos, creyendo
-El décimoterce·
que su señor se haro debe estar ahí,
bía vuelto loco, con·
oculto en la ranura.
taron con lo&lt;, dedos y
- Vana ilusión!, El
á voz en grito habta
pato no apareció.
dicho número ......
-He ahí los in·
Patterson se preci·
convenientes de un
pitó á su teléfono, lla·
p a is aj e demasiado
mando trémulo á su
natural. Tus patos
amigo:
tienden el vuelo. Si
-¿Eres tú? ¡Ven
no cubres tu cuadro
inmediatamente! ¿Lo
con tela metálica, el
oyes?
mejor día se habrán
- Pocos minutos
escapado por la vendespués entró; sudo·
tana.
roso, Lewis Hugh.
Hugh, mi buen
amigo,
¡cuenta 1os
€n los jardines de la Exposición ~aponesa.
El Corot de los papatos silvestres!
tos silvestres vuelve
-¿Y para esto me has hecho salir de casa?
á ocupar su sitio sobre la chimenea. Patterson no puede apar·
---¡Cuenta los patos silvestres!
tar de él los ojos, repitiendo sus cuentas mentalmente por
-Uno,
dos ........ . ¡trece! Pero no me negarás que la últi·
centésima vez: Uno, dos ...... ¡doce! ¡Y había trece! ¡Parece
ma vez que los contamos había doce..... .
cosa de magia!
--Hay trece. Has perdido la apuesta. Devuélveme el dólar.
Le es imposible trabajar para el periódico ((New York
-- De ningún modo. Cuando contamos juntos había doce pa·
Sun,» de cuya redacción forma parte. ¡El cuadro, el maldito
toE. Yo no tengo la culpa de que tus cuadros estén encantados.
cuadro le obsesiona á todas horas!
Sentado en su bufete Patterson trabaja absorto, y al ter·
Una noche, en las oficinas de aquel diario, el secretario ele
.
'

. I.las damas mexieanas y la Santísima Vitrgen de Guadalupe.

~---

[legada de inuitAdos.

minar un~ cu~rtilla levanta los ojos, viéndose sorprendido
en p~esencta de una hermosa joven, de talle gracioso y esbelto
de o¡os serenos y claros, que miran sonriendo bajo las ala~
de un sombr~ro de fieltro azul con un sprit de plumas blancas.
La aparecida lleva un cuadro bajo el brazo y hal:)la así con
voz dulce como la de un niño:
·
-Dispénseme usted, caballero, si he entrado sin llamar
me habían dicho que á esta hora no solía usted estar en s~
c~sa. ·· ·· ·.. Y venía á contar ( señalando el 'cuadro) los patos
silvestres.
-

Ciega da de inuUados.

--¡Cómo! usted también ..... .
C.on el aploino que dan la juventud y la belleza la deeconocida se a~elantó junto á la chimenea, diciendo: '
~-· ... .. Diez, once, doce, trece. En efecto hay trece. Había
olvidado uno.
'
Patterson la escucha estupefacto.
_ -:-Es preciso que yo misma haga mi presentación. Soy la senonta Farnworth, Y. saqué una copia de ese Uorot mientras lo
tení~ en su poder Kmcke.r bocker. El museo de Dayton me en·
cargo una segunda copia, no de la primera, sino del origi·

***

Basíllca de nuestra Señora de &amp;uadaloe durante la solemne funtlón organizada por 1:s damas mexicanas
·
Jfl eentro, en el fondo, st ve á la señora del Prtslden1e dt la República y á la dtl &amp;obernador del Dclon,
mo1tvo del eentmrl~ de la Tndepe.ndmla.
S r1to.·- Fots. de El Tiempo Ilustrado.

�FIESTAS 061.t CEN,TEN,A.~IO

fIESTA.S OEl.l CEf'1.TEf'1.A.~10

)
1

na! ..... y uu tenía el honor Je cunocer á usted .. ... y me informaron
que usted tenia muy mal genio ...
-¡ Muchas gracias!
-Afortunadamente, uno de
vuestros servidores accedió á hacer la substitución, y, termina&lt;la
mi obra, él mismo se ha encargado de reponer el original.
-¡Ah!
-Pero he ahí que, al cotejar las
dos co'pias, ·he podido notar que
en la primera sólo había puesto
doce patos .... .. y he venido á hacer la comprobación ......
b:A,-~-@::Pl

Fuentes luminosas aéreas.

.

f

-~

LA MODA.

¡,ards, guirnaldas y rosetas lumi·
nosas, asi como las luces de bengalason substit~ídas por pequeños
tubos de plomo llenos de a¡¡:njeros.
Las tuberías se hallan rerforndas
de modo que los surtido, es de vapor formen arabesco!?, JIÓrLico,,
obeliscos. todos los detallef', en
fin, de una iluminación cualquie·
ra. Luego, con ayúda de una loromóvil, se produce el vapor necfsaI io, dirigiéndolo á la canalización
general. A una señal dada, se t&gt;nfucan los proyectores sobre lu¡;
chorros de vapor, y como 11qu(1l,,s son movibles y llevan em¡,hiz·i, 1os discos giratorios de di vn,os
c ,lor, s, dicho está que se pueden
producir los efectos más variados
y soq ,rendehte!?. Dada la di,pos'ciún de los proyectores es ern·
¡ re8,1 f~cilísima pasar de los tonos
más brillantes á los matices más
,lelicados, y ainda mais es facilísimo reflejar sobre las masas de Yapor, banderas nacionales, escudos, retratos, etc. Se trata, en
suma, de fuentes luminosas aérens
( una de estas bellisimas iluminaI ciones se ha llevll,do á cabo en
Nueva York, emplazándola á 40
metros de altura), d~ una ing• ·
niosidad y de un efecto extraor ·
dinarios.

Su origen se debe casi siempre
al capricho.

l

Y después de todo, resultaba
aquel, armatoste tan pesado y
tan_fragil á la vez, que Ja pobre
muJe~ que lo llevaba, abrumad_a baJo el peso del hierro, de las
Cintas y de los cabellos no se
atrevíh: á menear la cabeza por
temor de ver su monumento hecho pedazos.
Ya no se sacrificaba rnlament~ la cabeza; sacrificá base tam _
bién el gusto y la comodidad
que huyen para dar lugar á J~
tortura.
Una noche una embajada de
I nglatt:rra se presenta á la Corte con el peinado muy bajo.
El asunto concluído: la arma_zón de alambre desaparece· Jo
qu~ no había podido conseguir
Luis XIV, lo obtiene aquella
''monilla'' como él la llamaba
'
velada y siu pretendero.

Un díalevinolaideaá una
mujer de Francia, probablemdnte demasiado corta de talle, de levantar sus cabellos
para no parecer tan baja .....
Pareció aquello bien y se
alabó su ingenio y en seguida
todas las damas levantaron
]os suyos ........ .
Una de ellas se loe levantó
más alto y las otras la siguieron. ,
Pero bien pronto vino l:t
dificultad de sostenerlos á
aquella altura; ni alfileree ni
orquillas, ni peinetas, ba~taban para el caso.
Se discurrió entonces vale1 s~ ~e rodetes modestas al princ1p10, pero que luego fueron
1l]ll"'1i¡W1l]ll"''l]ll"'1l]ll"'1l]ll"'
hinchándose más y más hasta
Nabos al estilo de Westfalia.
el punto que-¡nueva dificultadl-faltaron los cabello!&gt; par~ cubrir aquellos promontoEn una cacerola, y para ocho
rios.
personas, se escalda en dos onNo se anduvo en reparos·
zas de manteca de cerdo un cuarse compró cabello ajeno,
terón de jamón de Avilés, cortacontando con este recurso
do en pedacitos diminutos. Se
siempre á la mano, se fué
agrega una cucharada de las de
elevando más y más el peinado.
café de harina, y sin dejar que
Largo tiempo hacía que se
se tueste, se moja el todo con un
Desfile de obreros con su banda.
había traspasado el límite en
cuartillo de agua fría.
que la,belleza quedaba desfid . .
.
Al romper la cocci6n se echan
gurada y ahogada bajo el tocado y éste seguía subiendo sin
os hbrns de ?abos tierno_s, raspados y lavados de antemano,
cesar.
y con la sa_zo~ de especias que más agrade, se dejfl. cocer
': En e_l siglo XVII era preciso, para sostener el peinado de
h ora y media a fuego muy lento.
las muJeres, un enorme edificio de alambres con círculos de
'l]li"''l]IW''ij!W''ljll"'1l]ll"'1l]ll"'
ª.cero de muchos pisos, unidos entre ~í por bandas de perca-¿Qué te sucede, que vienes tan vendado?
hna negra.
-~.:¿ue me he encontrado con Pérez, mi._enemigo terrible.
Para enderezarlo y arregla~·lo se necesHaba no una simpl e
-¿Y te ha hecho cara?
camarera, .no un peluquero srno todo un cerrajero.
" -¡Cá, no! ¡Me la ha deshecho!

De una aplicación curiosa d,1
los proyectores eléctricos da cuenta cierta prensa norteamerican11.
Se trata de la producci6n de iluminaciones bellísimas y de un
aspecto fantástico, sin necesidiúl
de lámparas y sin el menor peligr,1
de incendio.
Esto de la supresi6n delámpa·
ras eléctricas en iluminaciones
extensas es muy importante, pues
sabido es lo costosas que resultan
las instalaciones, y lo expuestas
que Eon :á accidentes.
Con el sistema ideado por un
ingeniero yanqui ha cambiado Den Radn torral, Ulce,mi«cnlc de la R111ilblica, colocando la piedra dt la
totalmente el aspecto del proble·
¡Ojo á retaguardia!
nueva cArcel.
ma. Hoy se pueden producir efec- Señorita; tenga usted cuitos decorativos de extrema va·
dado, porque lleva· usted detrás un animalito que puede hariedad, mucho más sencillamente que antes, y á gran eleva·
. cerle daño.
ción del suelo. Dicho sistema tiene por base, n'.&gt; el fuego sino
-¡Ay, Dios mío! No sabía que estaba usted ahí.
el agua., 6, mejor dicho, el vapor de agua á presi6n. Las lám-

y

***

•

_Elt 08SfllúE DE CAll~OS .RúEGO~ICOS.

,.

€1 Uiuprtsldolt, los Semtarlos dt Rclaclonu, eomlfnlmlonu y 3ustlcla, e1•su11semtar10 de Jjaclcnda v el 6obuna4or del Distrito en ti acto ollclal de la prtmm piedra
de ta nueva ciml. €1 JlrQultecto Jllcorta uvendo su Informe. -Fot. de El Tiempo Ilustrado.

-

Carro de la Mioerla.

Carro de la Banca.

�-585flESTAS DEI.t CEf",TEf,J.A~lO

g~reza, mientras los canarios apenas dejaban de cantar un solo momento.
Cone.iderando que sl' estas pruebas por
la luz de color no se prolongan fnás de dos
horas al. día, no sería peligroi:o someter á
ella s los niños; el docto1· Landone, de.Gi\ltfornia, decidi6 llevarlas •á eff&lt;~fo con µn
grupo de diez criaturas. Los result:idos
han sido interesantísimos:
' '.
Cada uno de-los diez niños, trabajando
rl0s horas diarias· con 'luz roja, hizo en
hora y media tanto1irabajo; como en ,cir,
cunstancias normales pudiera haPer hecho
en las dos horas; pero el resto del tiempo,
todos ellos manifestáronse ·nerviosos é intranquilos, y antes de que .Jas 1dos.horas
hubieran transcurrido, la mayor parte se
quejaban de dolor de 'Ca:beza. · Mientras duró la prueba de la luz rbja; los diez chiquillos no comían, devóraban . !Ja circulación de la sangre aument6 en ellos de un
modo n.otable, y algunos manifestaron·f.Ín··
tomas de irascibilidad, lo mismo que los
animalitos tratados con 'ht misma luz. En
resumen, la actividad de los niños bajo el
influjo de la luz roja; aument6 un ciento
por ciento Jurante la primera hora y media cada día. La luz amarilla obr6 luego ·
Bandera ante la cual pmtaron s~lemne juramento tos niños de tas escuelas, en la plaza de la eonstlluclón
como un vigorizador de la naturaleza emola mañana del día 6.
cional de los muchachos. Dos de ellos,que
de ordinario reñían siempre con todos sus amigo1:1, empezaron á
LAS LUCES DE COLORES Y LOS NIÑOS.
man ifestar un carácter tan agradable y propenso á la amistad,
que su maestro, ignorando el alcance de los experime.ntos: no'
pudo menos de admirarae. La fatiga era desconocida para los
· Una planta cualquiera, una mata de patata por ejemplo,
que estaban sometidos á esta luz, y en la cantidad de trabajo
criada al aire libre, y otra planta de la misma especie criada
hecho durante las dos horas se observ6 un cincuenta por cien·
· en la penumbra de un invernadero 6 en la obscuridad de una
to de aumento, sin que se siguiese ninguna reacci6n especial.
cueva difieren extraordinariamente en estructura, vitalidad,
Lo, niños salíafi de la prueba de la luz amarilla con más
proddcci6n, tamaño y color. T~les diferencias resultan., P:inenergías, menos fatigas y, sobre todo, más contentos que cuancipalmente, de )a diferente cantidad de luz y. po~ cons1gu1endo trabajaban con luz natural.
.
te, de la diversa proporción de los colores del ~nsma que·roHízose después la prueba con la luz opaca, 6 más bien con
dea á las plantas. Este fenómeno es harto conocido; pero, ¿por
la obscuridad, valiéndose de cqrtinas negras en lai3 ventanas Y
qué no aplicarlo á la especie humana, á los niñoe?
papel negro también en las paredes. Todos los niños tornáYa se han hecho experimentos de este género con gatitos,
ronse entonces melanc6licos y tristes; y trabajaban menog de
perrillos, pollos de gallina y crías ~e.'c~nario, empleando
la mitad que de costumbre, y la mayor parte sentían dolores
cincuenta animales de cada clase, y dividiendo cada uoa de
de est6mago .antes de haber transctll'rido dos hora~. El az1~ l
éstas en siete grupos. De los grupos de cada especie'. de animal,
daba á aquellos diez espíritus infantiles una calma y tranqm·
cada uno era sometido á la luz de un color diferente durante
lidad qut de ordinario no tenían, y bajo su influencia todos
doce horas diarias, dejándole las doce hor~s restante, en má~
ello, se vol vieron serios y graves como personas de edad . .
profundo obscuridad. El alimento, la beb:da, lo temperatura
El color que di6 mejore3 resultados fué el verde. Someudos
y las condicione'l del ambiente, eran las mismas par.a cada esá él, los diez muchachos trabajaron más y mejor que de co~pecie. Al cabo de algunos díac;, las aves, lo.s perritos _Y los
tumbre, fatigándose mucho menos, á pesar de que el e~pen·
gatos que habían vivido rodeados de luz roJa, se mo~tra?an
mento se prolong6 quin ce días, durante cinco horas diarias.
irascibles, coléricos y sumamente voraceA, engullendo rápida·
mente la menor partícula de alimento que se
pusiese á su alcance. Al mismo tiei:n po, todos estos animales aumentaron en peso más
que los de los otros grupos.
Aquellos que habían sido sometidos á la
luz amarilla, hiciéronse notar pronto por su
carácter pacifico y cariñoso. Los que habían ti;
vivido bajo la influencia de la luz azul, no i;;e
mostraban menos pacíficos al exterior, pero
parecían ser ex traordinariamente activos bajo el punto de vista intelectual. Los perritos,
sobre todo, tomaban á cada momento actitudes de atenci6n y vigilancia, seguidas de
una acci6n rápida y decisiva.
.
Los animalitos que vivían en ]a obscuridad cobraron antipatía á ]as personas que les
daban de comer, y sus movimientos eran
perezosos y torpes, especialmente los de los
perrillos. Los gatitos no mostraban los efectos de la obscuridad hasta el décimo día.
La luz verde, en cambio, pareci6 uumen·
tar. la fuerza y vitalidad de los animales.
Mientras estaban sometidos á ella, lo mismo
los gatos que los perros permanecían despier·
tos y en movimiento, sin qu e la mayor pro·
porci6n de energía gastada requiriese mayor
cantidad de alimentos. Los pollitos tra_tad~s
&amp;rupo dt niños al ple dt la bandera
por la misma luz corrían con asombrosa hLA

I'

•

j

JURA DE LA~ BANDERA

1

LAS REOEFOlONES DIFLOMAT.LOAS·

\

l:a Embajada de 4ibina, con tl miembro dtl pNt~colo D. R~bmo tnb
y los inttrpretts.

l:il €mbaladil dt los €stildos Unidos tomp11tslil dt 1111 €mbillil4or y dt 1111tvt
delegados especialts.

honesto. ~os que de aquella pasión se han ocupado, parecen
tener una idea completamente inexacta acerca de ella.
Nueve años transcurrieron desde que tan grande amor brotó
El pad re del Dante era un_abogado de condici6n humilde
en el alma del joven florentino, Pierre- Gauthiez nos lo repre·
aunque de distinguida familia, y vivía modestamente.
'
senta vagando por las calles de Florencia ((embutido en su
La existencia del gran poeta cornenz6 realmente al cumviejo jub6n de hidalgo, un poco Quijot~, flaco, hurafio, osplir los nueye afios, cuando sm ojos se encontraron por yez
tentando con aire altanero su pobreza famélica....... )&gt;
primera coti lo,; de Beatriz, la bella Beatriz Portinari, la Bea. Dante no había oído jamás la voz de su amada, cuando
triz divina que acaso le hizo poeta y á quien él di6 la inmorcierto
día, en una calle de Florencia, aparccifo::ele «vesti da de
talidad.
un color muy blanco, en medio de do.s gentiles damas, que
Era entonces costumbre en Florencia, en la estación en
eran de edad algo
que el cielo reriste á
más avanzada.,,
la tierra de sus galas,
El mismo enruno·
que cada cuü hicief:e
ra&lt;lo
cuenta el caso
fiesta en su rasa, en
así en Sil ·&lt;Vita no·
co mp a ñ í a ele sn,
rn, » y prosigue 1:- n esamistades. El na.d 1'e
ta form a:
de Beatriz, habí~ reu'' Pasando ¡ or la
nido en su casa, el
calle, elln. vol rió la
primer día de mayo,
Yista hacin. el lado
para celebrar dich,L
donde yo me enconfie3t:1, (\, sus vecinos,
traba, todo temeroso;
entre los cuales se
y con su inefable corencontraba Alighieri
tesía, me salud6 con
y como los niños gus
unas maneras muy
tan de seguir á sus
llenas de virtud, haspadres, sobre todo si
ta tal pu nto, que me
se trata de ir á di Yer ·
pareció ver entonces
t.irse, Dante, que aun
todo el límite de ln.
no había cumplido
beatitud. La hora en
los nueve afi o3, ~i que lleg6á mísu dulgui6 al suyo.
císimo saludo, ser a
El primer encuentr &gt;
1-eguramente la noY allí, mezclado
vena del día, y como
con los demás de i&lt;u
fué la primera vez que
edad, se puso á disus paln.bras Uegarnn
rertirse infantilmená mis oídos, me llete. Entre la chiquiné de tal placiJ ez,
6rupo
dt
varios
ministros
especlalu
recibidos
soltmntm
tntt
en
Palacio
ti
martu.
llería se' encontraba
que como embriagauna hija de Portido, me aparté d~l munrlo y recuní á la soledad de mi a¡ o
nari, llamada Bice, aunque solía dárse]e su nombre completo,
sento )' me puse a pensar en ella.,,
Beatriz, la cual contaba unos ocho años y asombraba por S il
belleza, imp1opia de su edad, por su aire noble y distinguirlo
El enamora :io y timi io lloro so
Y por sus maneras y palabras mucho más serias y discretas
Allí, a.islndo. el pobre Yate que::ló ccen poco tiempo en tnn
de lo que á sus afios podría esperarse. Desde aquel día, el
débil
y triste condición, que á muchos amigos les daba. pena
Dante, se consagr6 por completo á Beatriz, procur6 ir á todas
verlo."
Es Dn.nte mismo el q11e habla.
el
partes donde ella iba, creyendo ver en los ojos de aquella niña
BRatriz,
á quien nuestro enamorado sólo se atrevía á mi·
la feli?idl\d suprema, y por ella sufri6 lágrimas, Yigilias y
1,
e
jos,
con aire triste y como en éxtn.sis, se divertía riénrar
de
penas infinitas. Su amor, sin emb:irgo, fué siempre un amor

COMO "HACIA EL AMOR" EL DANTE

�o
-586-

F I B STAS O Ell CE N T E N A. ~ I O

FIBSTAS DELt GEl'lTEl'l.A.RIO
EN LA ESCUELA ' 'JOSEFA ORTJZ DE DOMINGUEZ"

LAS RECEPCIONES DIFLOMATICAS,

A, p.clo .:e la snla de cur.cu, rc .. t, s.
Los delegados del Salvador al salir de Palacio.

1
•

J

dose de él y no ocu1tctba que le parecía ridículo. E1 i.ufeliz lo
confiesa con una ingenuidad, una desesperación, que no pue- ·
den menos de conmovernos. En cierta ocasi6n fué con un
amigo á una casa donde varias jóvenes arompañabah á otra
que acababa de casarse: ccCreyendo deber complacerá mi amigo-escribe Dante - resolví quedarme con él para hacer los
honores á las damas. Y, en el momento en que tomaba ·e3ta
decifli6n, pareci6me sentir un temblor maravilJo,o que, em·
pezando en la parte izquierda de mi pecho. se ex tend'a súbitamente por todas las partes de mi cuerpo.
. «Entonces, procurando disimular, .me apoyé contra una
prntura que rodeaba toda la casa, y temiendo que álguien
notase mi temblor, alcé los ojos y, al mirar á las damas, ví
entre ellas á la gentilísima Beatriz. l\Iis sentidos desvaneciéronse entonces ante la fuerza que adquiri6 Amor viéndose tan
cerca de la genlilísimfi señora, y no qued6 vivo más que el
s~ntido de la vista .. .... Muchas de aquellas damas, advir·
tiendo la transfi'gmaci6n , empezaban á a•ombrarsc, '&gt;' al ha-

El l.:apitiin ~eneral don Camilo Polavleje, delegado de España,
llegando á Palacio en compañia del Subsecretario de Relaciones,

Los delegados de Chile saUendo de la recepción,

¡hlar, reíanse ele mí con la hermosa, por l,) que mi amigo,
que obraba de buena fe, todo alarmado me tomó de la mano
.Y, llevándome lejos de la presencia ele las mujnes, me pre·
gunt6 qué me ocurría .. .... Separándome de é1, Yol ríme á la
cámara de las lágrimas, en la cual, llorando y avergonzado de
n:.í mismo, me decía: Si esta mujer con ociera mi estado, no
creo que se riera así de mí ; al contrario, ¡qué lástima me
tendría!n Tales fueion los amore3 del Dante v Beatriz. DP
ahí no pasiiron, si bien es verdad que la hija de i&gt;orti nari, des·
pués de reírse del poeta lloroso que encontraba en todas par·
tes, acabó por tener le lástima. Ln cual no obsta parn que rn
casase con Simón del Bardi, echando al olvido al triste enrt·
morado. Beatriz muri6 el 9 de ,Junio de 1290, á los veinticin·
co años, en la flor de su belleza. El Dante no volvi6 á encnn·
trar3e con su ((gentilísima," pero la soñaba, y sus sueños erll;n
bellísimos. Llorábalsi. vagando, como alucinado, p0r las ca·
lles de Florencia,. fla co, la oarba larga; tanta~ lágrimas wr·
tió, que esturn á punto de perder la vista. «Alrededor de 111is

El Capitán (&gt;olavleja con el Subsecretario de Relaciones Sr. Gamboa,
el Coronel (larcla Cuellar y, en sef{undo término, e! Ministro de Espada.

ojo,- cuenta él mi:'mo-:--~ormábase n:1 círcub purpúreo, como
P.l que prncluce el martmo que se resiste. ,, Sin embargo, algún
t1em~o dcspu~s, le ocurrió que el padecimiento de la vista
pod:1~ muy bie_n debe~·se al exceso de trabajo. }fo efecto, para
»~m&lt;lirse y olvidar, ~m duda, Dante se sumergi6 en el e~tu ·
(ho de la f:ilo!ofía y de l~s ciencias.
Dante, padre de familia.
En 1295, ci neo años después de la muerte de Beatriz, DJnte

Homenaje á la Corregidoru.

se cas6 con Gemma Donati, con quien vivi6 feliz t·niendo d,.
ella trPS hijos,. 6 tal vez cuatro. En su obra habl~ poco ele st~
esposa, pero siempre en los más nobles términos. En Lt misma
época, se O?ezcló en política y fu é empleado por la república.
de Flore~s1a. Poi: m~s que se h~ya dicho, el papel que allí
desempeno no
m~s que mediano. No tenía el cerebro de
hombre de accion, m de hombre de estado.· El punto culmi-

!~e

( Sigue en_la página 590.J

DIA DEL COJ"llRCIO,~EI Oardeo Party en Cbapultepec.- Fots. de El Tiempo Ilustrado.

�-5881VIUS.A

ORGlA DE OCASO

CREPUSCULO
Para «llL TIEMPO ILUSTRADO»

De "Bocetos Rústicos"
Para «llL Tll!MPO ILUSTRADO»

Es divino el paisaje. La espernra,
É;in un rumor; la soledad impera.
Se incrusta eh el azul la cordillera
y finge colosal arquitectura.
Inmoble un árbol viejo en la llanura,
parece un andrajoso que, á la wra
de un escueto camino, en rnno espera
piadosa compasi6n á su amargurfl.
'[

CR.STB. LII..t.Afl.R

Crepúsculo sutil, rn diluyendo
sus tintas y en un mágico crescenrln,
man eh a de iris el ingente raso .....
El célico Rajá muri6 en la cumbre
y se apag6 la bacanal de lumbre,

Se e~fuma en la brumosa lejanía
la cicl6pea cadena de montafias,
y el fuego crepitante, en las ca bañas,
.p;almodia un requiem por el muerto día.
Canta-al soplar el viento-una alE&gt;gría ·
Lt multicorde lira. de las cañas,
ahuyentando el silencio con extrañas
dolorosas cadencias de agonía ......
Avanzan de la Sombra las legione,i,
y el viento cesa. de agitar las fron?as

que exulta el ruiseñor con sus canc10nes ...
S6lo se oye el murmullo de las frondas
que hablan de antiguas tétricas visione3,
v de nocturnas, espectralas onda~.

en la melancolía del Ocaso.
.T. SORR~~YRA

oRTIZ

Michoacán, 1'910.

J

l

•

JOSÉ D.

Querétaro, agosto de 1910.

_.,,,...oo~

_.,,,...ºª~

A UNA NOVIA

SONETO

Esos labios que vertieron
fraFes que mintiendo están,
labios que tanto mintieron,
que mienten y mentirán:
esos labios tan queridos,
esos labios dulcee ....... esos
labios empalidecidos
por la ausencia de mis besoR,
pronto estrujados serán
por labios estremecidos
de amor ......... labios que hallarán
todos mis besos dormidos!
Mas, mis besos al calor
&lt;le esos 6sculos que¡nantes,
se morirán de dolor
Pntre tus labios vibranteR!
Y oye: tu dueño al saciar
su infinita eed de almíbar,
no te volverá á besar ......
porque tiene que encontra.r
entre tus labios ...... mi acíbar.
JULIO FLOREZ.

Atruena Dios! Y en el instante mismo
Brot6 en Hidalgo la grandiosa idea,
Más esplendente que la luz febea,
Más honda afi.n que el insondable abismo;
Surge entonces terrible c'ataclismo!
Allá en Dolores el Pend6n flamea
De augusta libertad! Bendito aea
el grito anulador del esclavismo!
Nunca olvidemos tan inmensa gloria,
Ni la herencia sagrada del prohombre;
Y así como en las hojas de la Historia
De Hidalgo vemos el augusto nombi:e,
&lt;'jonservémosle siempre en la memomi,
Y siempre al munrlo su enseñanza asombre!
FERNANDO

A.M . . . . ,

SRG11RA .

AL L.LANTO
(Rubio y

TU RETRA.TO

FRIAS.

Ors )

Salid salid en lágrimas deshechos
Mud¿s pesares que alimento y crío!
Tantos, tan grandes sois, que. el pecho mío
Habéis colmado y aun quedáis estrechos.

Si él hablara, mi vida, te dijera
las horas tan felices que á su lado
he tenido al sentirme de,graciado,
contemplando tu imágen hechicera.

¡Mfaero yo, si de los hondos lechos
No os desbordáis cual represado río;
Que á impulso estallan de dolor sombrío,
Frágiles vasos, los humanos pechos!

Ojalá que él hablare, así pudiera
decirte cuantos 6sculos le he dado,
y contarte mi bien, que ya he encargado
lo pongan en mi caja cuando muera.

Llorad, ojos, llorad ; pues necesita
El mustio coraz6n que descaece,
Vuestro riego absorber piadoso y santo.

¡Qué consuelo tendré en la sepultura
cuando estés junto á mí, sol de ternura!
calmnndo como E&gt;n vida mis dolores;
hacié~dome olvidar el hondo hastío,
y entrPgado como hoy á tus amores,
contemplando tus ojos ángel mío!
SALVADOR

El coraz6n es flor que se marchita;
Rociada la planta reflorece,
Y es dulce lluvia al coraz6n el llanto.

M. A. CARO,

AL VAREZ C.

. Colombiano.

l.!.==================================================:=;j===-

LA SEMILLA DEL ORO

de una fuente que había al borde del ca~üno, y empez6 á díscurrir que le era necesario buscar alguien que le diese atinados informes y aun consejos para la empresa, y como acertara á pasar
Pues, señor, sucecli6 tiempo ha que hubo de presentarse en Cons· por allí un caminante y se detuviera junto á la fuente á beber dítantinopla un extranjero con vivísimos deseos de ver al gran sc· jole Aladino:
'
ñor. Difícil le fué conseguirlo; pero al fin, á fuerza. de dádivas al
-¿Sabéis en qué punto del mundo se halla la libertad? .......
~ran visir y á los grandes, logró que el sultán le otorgase audiencia.
-Poco entiendo de l.ibertad ...... porque no la he gozado· pero siCuando el monarca vi6 al extranjero, le pregunt6 que por qué ha- guiendo este camino llegal'ás á una ciudad de la cual ve~go y en
bía con tanto afán deseado verle.
la que sin duda verás la libertad, porque oí que estaban esperán-Porque te traigo un regalo de inmenso va!or-dijo el extran- dola, y por ello muy entusiasmados y preparando arcos y palmas
'jero, mostrando en su mano un bolsillo de no gran tamafio.
para recibirla.
.
-¿.Qué hay ahí'? ¿polvo de oro?-pregunt6 el snltán.
Di6 gracias por la noticia Aladino, y gozoso con ella, empren-Xo, señor.
di6 su marcha siguiendo la direcci6n que el caminante le había in-¿Perlas, rubíes, diamantes?
dicado ...... ¡ La libertad, la libertad estaba cerca!
-No, señor ...... granos de trigo.
En efecto; pronto,. al di \'Ísar á gran distancia la gran ciudad ovó
Arrugó el ceño y mir6 con fiereza el sultán al extranjero, indig· un estru"ndoso rumor como el del mar lejano ..... Después. s~glÍ.n
nado, sin duda, el monarca con
fué avanzando, entendió que
lo que le pareci6 ur1a burla.
~quel rull;or .era vocerío, y al
-¿Estás loco?~exclam6.
fin escucho miles y miles de Yo·
-Es que sembrados estos graces que decían:
nos de trigo saldrán espigas de
~¡Víva la libertad! ..... ¡Viva
oro, y de los granos de éstas,
la libertad! .... Viva .... virna .. .
otras nuevas espigas, y así todos
- ¡Oh qué suerte la mía!. .... .
los años podrás cosechar tesoros
Hallé 11n pueblo libre...... no
inmensos.
me será difícil dar con un hom-¡ Gracias, gracias !-exclam6
bre que, considerándose libre y
el sultán apoderándose de la bolaceptando la invitaci6n del sul·
sa,-yo lo4 sembraré.
tán, quiera venirse conmigo á
-Pero ha de ser en tierra de
Constantinopla.
tu imperio .....
Cuando Aladino entraba en la
-Mucha hay, es muy rnsto ...
ciudad celebráhanse en ésta las
-Y lo ha de sembrar un súbfiestas por el triunfo de la revo·
dito tuyo.
luci6n ...... Yeíanse banderas por
-¡ Tengo tantos!. .....
todas partes y se oían músicas
-Joven, ha de ser joven.
y aclamaciones á la libertad v
- -Creo que no faltan mancebos
A.ladino vi6 á la misma libert~d.
en Turquía.
Era una matronaza con túnica
-Pero ademág ha de ser libre,
blanca, manto y gom) coloraYha de tener conciencia de que
dos, paseábanla en carroza .... y
lo es, y ha de amar su libertad.
la muchedumbre ronca, ebria ...
-¿Libre en mi imperio? To
lanzaba ¡vivas! furibundos, en
ma, toma, de nada me sirve tu
tanto que la matronaza reía con
bolsa ........ .
descaro y manoteaba, se quitaba
Pero de pronto se detuvo á
el gorro, de;ando que el aire le
pensar en que tal vez podría u II
levantara y revolviera el desmehombre así existir en Turquía 6
lenado cabello ....... Llevaba un
fuera de ella, que lue6o con qPe
hacha en la mano y una tea enel tal se hiciera súbdito ...... todo
cendida en la otra.
~~edaba ·arreglado. Y el gran
La ciudad era un infierno· en
Renor, que había querido devolella todo el mundo chillaba t{nos
\'er la bolsa, quedé se con ella
con desatinado júbilo, otrds con
agradeci6 el obsequio y colmán'
furioFa c6lera...... .. Aquí había
d?I~ de ricos presentes le desuna danza ...... más allá un inp1d1ó.
'
.cendio ........ .
Comisi6n delicada la de buscar
Dd las cárceles salían libres los
un. hombre libre en Turquía;
p1esos ....... pero era para dejar
Fe¡or habría de resultar buscarsitio á otros que, atados codo
Vestido para dla de campo ó &lt;,Oardeo Party»,
e por el mundo, recorrer los
con codo, eran á empujonazos
países en que reinaba la liberconducidos á prü:i6n.
tad, conquistará un ciudadano de cualqniera de dichos países,
No se sentía allí bien A ladino, y por tanto, se apresur6 á despaprocurar que voluntariamente es hiciese súbdito del sultán ....... y char cuanto antes su comisi6n: hallar un hombrelibre, y que adeya todo lo demás se realizaría fácilmente.
más por tal se tuviese, y luego hacerle la consabida invitaci6n en
b Tenía el sultán en su corte un mancebo rnleroso, dado á los li- nombre del sultán.
·
ros, hombre de mucha curiosidad y de alientos para cualquier em¿Hall6 uno? ¡Qué uno! Mil.. .... que se decían libres y que esta~{esa !trevida; á este tal, que tenía Aladino por nombre, llam6le ban dispuestos á ir á Constantinopla.
~ltá;n y le dijo:
.
.
Sin embargo, Aladino, después de hablar con muchos y de mev dVe por el mundo averigua en qué punto de la tierra existe la terles, como suele decirse, los dedos en la boca para que dijesen la
/r adera libertad, y 'de dicho punto traeme un hombre; invítale verdad de lo que sentían, no qued6 convencido, y al cabo de tales
r; nombre mío para que venga á verme. El sultán no dijo nada pruebae:, decidi6 volverse solo á Constantinopla, desconfiando ya
ta ~re te á que el tal se hiciera súbdito del imperio; esto ya lo tra- de hallar lo que buscaba.
W1con el que fuese.
Salía afligidísimo de la ciudad y empez6 á caminar por el cam·
di hocos días después y con todo secreto, pues el sultán le había po, y ya cuando el sosiego, la paz de aquellos lugares le hacían
ci~d~ que lo guardas¿ b!'J,JO pena de la vida, ~ladi1:10 R~li6 d~ la descansar de los ruídos y confusi6n y de las inquietudes de la ciulllu
Ycuando ya no s6lo se vi6 fuera del unpeno, smo leJos, dad, hall6se con una matrona vestida de blanco, y que llevaba en
Y e¡es, d~ ~11 y cags~o de caminar, detúvose y se sent6 cerca sus manos una hoz, un haz de trigo y un racimo de uvas.

6

f,.

�- 59r-

-590_ ¿Qué te trae aquí, extranjero?..... (Amas. la liberta~?
--No me la nombres ..... . que nunca 01 desd1c~a s~meJante.··:··
Allí donde ella está, uno~ ~iranizan á ~tros y se t1ramzan á sí mismos ...... son libres los vicios y éstos tiranos .... ····· r·
.
-¡Ah! tú no sabes que esa no es l~ 11 bertad ...... ~ iendo que los
errores eran combatidos, que las pas10nes eran dommadas,. que el
saber regía el inundo y el arte le regu~aba. .... .la locura qmso vengarse, exaltó á los bombres .... ; y to11;10 m1 nombre.
-;.Luego tú'? ...... -pregunto Aladmo.
- SL yo soy la libertad. Recorre este pa~s, le for.man pueblo::i
·ados baJ·o el amparo de un rey ungido de D10s .... .. tú vecon fed er
.
V' d''
rás cómo en la tierra no hay otra libertad .._.... e y e.Jame aqu1. ·;
en el silencio, en la paz, en el retiro ..... s1 me necesitaras ven a
b1,1Fc.arme.
·. ·
,
·
bl
.
bl
A.ladino qued6 asombrado: fue recornendo pue _oyor yue ?•
todos se vivía honestamente, ~e trabajaba. con d1bgenc~a Y sm
ecou1c1
..J' ·a
. . . . . .no había revueltas ni odios ......
d rn 1uchas ..... smo senci11ez, honradez, previsión regulada y gra ua1 progreso.
l'
Entonces fué conversando con muchos 1e. los ho~1bres qu~ al 1
t ·aba y terminado este trabajo penso 11' al retHo de la h?er;edi1:le consejo antes de decidirse á escoger el hombre libre
que buscaba.
-·Estás de v,uelta?
.
. . .
-~í. ..... vengo á decirte que, en efecto,. son felices, ~on hbrPs ...
están contentos con su suerte, no la cambianan po.r nmgun~/tª
por brillaµte que les pareciese ..... pero .... .. todos piensan :n ic a
mavor e:te es su secreto ...... y se entregan á una melanc?11~, a un.a
· ··• ' mexp
·
1·1cable,. · · · ·· J,a primera vez que les pregunte
tnsteza
r s1 son
E h1
bres me dicen con orgullo que sí; más si insisto me rep 1car~ ~
que aquí. es posible, somos libres ..... pero au,n hay mayor 1 a
.. ... .mayor ,'.... Pues bien¡ si la hay mayor, es la que yo eseo
-

1

,

Era la Muerte ......
- Yo ...... soy el carce'.ero yue abre á los prescs humanos su cárcel.. ..... Soy, pues, la libertad ..... f~rzarme es fugar~e, ~10 es redimirse .... hay que esperar la redención, esperarme a llll.. ....¡Sólo
los libres me desean!

***
Cuando Aladino se presentó ante el sultán y éste Yió que llega-

Nuestras tarjetas de

la

Independencia

SU GRAN DEMANDA NOS TIEN·E SA TlSFECHOS

ba solo; le dijo :
-¿~o hallaste al hombre rlcsea&lt;lo?

----i

.

1

'n

~~r;

1

I

r,,¡;

buscar.
, ...... sigue
.
_.Ah .... .. para eso
por esa vereda ped r·egosa
, - cliJ·o la
matr~na señalando á un punto. c_ercano-y no_ desmayes ..... N~
desconfíes de llegar, no te prec1p1tes parallega; .. ·.,. mas no te
tengas ...... e1~contrarás una cabaña.,. ... llama a ella .... .. y en e .a
.
. .
. :
hallarás lo que deseas.
' J,Iízolo el joven con rnlentía y perse\'erancia, y sm 1mpac1enc.a
T

~f

Vestido para comide.

Sl./
--¿Donde está?
.
-Aquí soy yo ...": .. libre ....... .
-¿A p~sar de ser,,~ú s~bdito?
-A pesar de ser subd1to tuyo. .
-Entonces tú se,r,nbrarás la semilla del oro .. : ... ¡la semilla del
oro!
í
dré sembrarla en
-Esa ya ha fructificado en m ·· · · · · mas no po
. . ·? ·Sov
tí. ..... ¿No sabes que esa·semilla es del Sembradvr d1v1110. IIJ.
cristiano!
-Morirás-le dijo el sultán.
--¡ Bendito tú que me das la libertad!
Jol:Í1~ ZAHO:SERO.

El Cura D. Miguel Hidalgo proclama la Independencia Nacional eo Dolores,
el 16 de Septiembre de 1810, oo obstante que no t~nfa termloa:los aún
los preparativos para la revolución.

El Oral. D. Agustfn de lturbide, al frente del ejército de las Tres Oaraotlas
entra triunfalmente en la ciudad de México, el 27 de Septiembre de 18ZI, procla.
mando asf la Independencia Nacional.

-

~l

............,.ºººº~

COMO ,¡HI\CIA EL AM~R'' EL DANTE
[ Con h, ye de la página :}'.'i í · J
.
.
. , . ; d' ·11 patria paree,•
nante de Ht exü;tenC'la de c1t:dadano ¡¡] sPr01c10 ed:; !;US roneiud~ha.ber ~ido su embajada de Mnyo de 130_' ctm1 . ~ ·. o de Sanl1e·
da.noil le encingaron de irá pechr td pequf'n0~11;~n~C1Fe~)l'C'entarp0f
mignano, aliado en,la_ guer:a g~1,elfa, que se ic1es
.
su capitán en la prox1rna e1ecc1on.
.
,1 c1 poco caEO
)a t ba allí. Lo.•
Pero la misma modestia de esta embaJada
Vestido de tarde.
que se hacía de su capacidad polít~c~. Su p'1. .pc fuo ;í;or IIugo,1
poetas fueron siempre malos poht1cos ef'JClTib . oetn. Pero a
ni deses eranzit andu rn 1J?l' la Yere&lt;la, vió l~. ca b? ña y llamó á ella. ·1e.í como un homrre político no fué nunc'.1 lll\ ucnd~ la ciudad le
Saltó abrirle una Yic¡a encol'\'ada y anebu¡ada en un manto ~enos la parte que tomó eh las Juchas mtes
o-üelfos negroe
· blanco.
..
. d la ,·ieJ· a
valió ~er derrotado en Enero de 1302,lfcu~d~cos l)ante fuécOr
. --¿Te i1an lhunado?-c1JJO con yoz casca a
·
triunfaron definitivamente sobre los gt~e. os á a p~rpr. Salido/
- --No ....
denado por contumacia~ que no ~1n~o
~~ enco~trará en eEl
'
· -¿Vienes para quedarte aquí?.. .... .
Florencia, vivo no entrara más en e ª,.muer
.d confirmada.
. -Ven'&lt;ro á preguntar dónde está la h?erta~1!. ..... .
.
de Marzo la sentencia es ¡repetl a, ~
e Je que·
1
O
El
t
b
t 1 r 'nte anosqu
·
-Si c; ees y amas ..... si sufres cQn res1gnacwn .. . . s1 esp:1 as c?n su um a.
destierro se declara perpetuo, y ~,uran e 1ºª ei teras de FJorenCJS,
..
·a
'
s
de
la
libertad
.....
la
libertad
soy
yo-contesto
la
viefe ..... gozar
, . ·, d
dan de vida, el Dante no·vuelva.a pasar as ron
ja desnudándose del blan1.:o manto e ugnien ose...... .

yrue

1

u1~!

Jªº\;

f

Pocos días llevarnos de haber puesto á· la. venta las bien acabadas tarjetas postales en que, con fidelidad
histórica y exquisito arte se representan los más salientes episodios de nuestra Independencia; y, sin embargo,
ya nos temernos no poder atender todos los'.pedidos que nos hagan nuestros suscritores de los Estados, pues la
demanda ha sido enorme.
Ciertamente nos habíamos supuesto que tan pronto como fueran conocidas estas tarjetas, nos lloverían pedidos de ellas, pero no pensamos que éstos fueran tantos y tan inmediatos. Nuestras tarjetas se recomiendan
por sí solas, y debido á esto tiene que suceder- ya lo estarnos comprobando-que mienfras más colecciones salen de nuestra Administración más son los -pedidos que se nos hacen, pues desde luego las buscan cuantos ven
una de estas tarjetas y admiran el arte de las composiciones que reproducen los más patéticos episodios de Ja
guerra de emancipación, y lo bien acabado de la edición á colores, hecha por una de las más reputadas casas es·
pecialistas de Zurich, Suiza. Así es corno los mismos compradores, al mostrarlas ó al hacerlas circular nos han
hecho una eficacísirna propaganda que debemos agradecerles.
Tenemos, pues, que llamar la atención de nuestros suscritores para que nos hagan sus pedidos inmediatamente, pues los que no se apresuren corren el riesgo de no poder adquirir tan preciosas o1eograffas que eonstituyen la.novedad artística del día.
Para que nuestros lectores tengan presente la serie de cuadros que reprodnd mos, repetimos 1a sigui en te fü;ta:
l. Prodamación de la Independencia en Dolores, por Adrián Urzueta. 2. Toma de Ja Alhóndiga de Gra~~ditas, por Antonio Cortés.-3. Misa insurgente en el Monte .d.e las Ornees, por Fé1ix Parra. - 4. Aprehension de Allende, por Adrián Urzueta.- 5. Morelos rompe el sit.10 de_Cuautla, por Daniel del Valle. -6. El
P?rdón de Bravo, por Daniel del Valle. - 7. Guerrero rechaza el mdu1to de su padre, por Félix Parra.-8. Iturbtde entra en México con el Ejército de las Tres Garantías, por Antonio Cortés.
Estas tarjetas, que sólo se venderán por colecciones, estarán á dispmddón del públfoo á los predm, siguiente8 :
Una colección en la capital ..... . - . . . . . . . . . . - . . . . .......... $0.80
Una colección en los Estados (franco de porte) . .. ......... . ... . . $0.\W
f nuestros agentes y á todo el que nos haga pedidos al por mayor, les haremos un descuento. Pidan nues·
tra circular relativa.
·

Todo pedido Mgase á la Administración de "El Tiempo," 1!V de Mesones 18. Apartado 379. Teléfonos: 103 Ericsson,
Y626 Mexican~.
.

1

1

�"'· sea el único medfo para tenerque e:!. bañó
se li:Ill1P'i9, Y -a&amp;l cMloo, que el ;¡a,l)onars,e y
el frotarse demasi.aido, deja la eipi'CleJ11Ilis
mucho más seinsi1b'le á los ca¡mbtos a11Jmos1E l teléfono sin ,hilos va gan-a ndo terre:liéricos y d.a 'POO' resul·tald-0 pri'Va[' al irndi®· Ha,ce poco estwvieron va,r tos hombres
viduo de energi,a vdtal. El jaibón-'d,i ce el
tlie ciencia ha1blla[11ldoll de,side lo alto de la
doctor Cla.rke en la pwbfü:adón. "Hail1 Hi- .
l'l'·Or ," es n€Jcesa.rio pa.ra la;s pa,rt,es que ·
tocre de Eiftfel cnr1 oitros colegas que se
ha'.Hruban ·á cenca d•e dosiclento,.s kilómetros
están• ex¡&gt;ue,sta-s al aire, pe.To -;;-a-ra iais pied,e ciierncfa. hab1anld o diesd•e lo .alto de la
le,s d,elicada,s ó pa1na la,s que tiienen té~den·
cia á ser secas, el jabón e,s un g¡,a,n maá.
oión que ell mislberioso éter.
Alhora se están, hacientd-0 emsaiyos para
El es también conitrarj.o al baño cotidiano
poner la,s oficiinas dieft a:limlra,rutaz,go iniglés
á los niños, y dice que pa,n e de fa·s i,rudise·n coimun,icooi1n telefónica sin hilos, con
posiieione.s de ellia son deibJidas á los ba.ños
lai escualdll'a d el Ca:n:aJ; y mu.y pronfo, sii el
. que s,e ]1es d·alil! con exceso. La forma d·e
proy,e oto se i,oo.Ji:,,,a, los gram1es señor12,s d€1
baño ,que sugie),\e es el "tub" y no más de
...
cue1,po maa,fümo vodrá.n ente.'llJ(},e,rsie des'de
una vez por sema,na.
sus cómodas poltrnn,a,s coru sus coonan,danEl aire libre es, sin' dud,a a:!,g una para el
tes d•e 'los buques que surca.u lo,s lll.aJ'eS.
doctor Gla,r k,e, un.a óptilJllla l'OS•a, !)ero se
,Si lo corusi,g ue,n , se Jo d,el}ei,áJn ail sis.t-::ma
a¡pre,surai á decir qu,e aibu1sa.mos, y que la
de Fores.t, que es el que em1pJea.n. En Diorden que muchos médicos da,n á sus en·
n,a marca están haiei,e n,do· eXlperi,mentos con
fonmos de a1burndarnte a,i!l',e libre, es causa
otro sistelllla ri,vaJ dieu amterrlor, con el de
de que s.e a.gra,ven los male-s antiguos ·y
Poul,selll; y ya han coo,s.e gul11!0 e.sita,b lecN
sea, fuente de má,les nuev,os.
y sost~mer wmun1caó6n enitre s'Í un os 560
Fdn alme1nite, el ejercicio ffsiico es ardienkilómetros. Con en :~ismo a,paralto se ha pote:meinte combait.ido por {ll doctor citarlo
diido e,s,cuclla,r en Lornd-res una camción enPara los tra:bajadores del cereibro, sobr.e
todo, lo quisiera ver r,edrncido J,o má,s posito,rualda eJ1J Bristoo.
Seimejawtes mara,villa,s s,e han He.vado á
ble, Y di,~ qu,e él mismo ha ex.perimeu,ta·
caib:0 en l,os dos úl!Jtimos años. Los p1imeros
do la,s oons,ecuencia,s de- un ejencioi.o inneoeernsaO'o.s efica,c es de, la te¡,e,fon~ sin hilos,
s,a,rio mientras ha.cía trabzjos inteleotuales
s,e, hicieron en Ber,l in duranite eft mes de
co,n side1rabl-es.
Di€,s,pués de haiher atacado to&lt;los los esmciemibre de 1906.
El s.ecre-to &lt;le amibos s,isitemas se encieümuliante-s,
el Dr. Olarke cond.ena la cose1 m1éitudo de Brame?
rra en u,n in,s;tru!lllenito '110 maiyor que 'una
tium,bre
de
visitar los e'lllfermos, no s6io
- No.
oá11n,a ra fotográfica o.rdinaria, d,e.nitro de la
por
1.os
s,a,n,
o
s, si.no ita,mbién por los ,enrer-¿ No ha vústo usted el alfabeto d e Br·ai·
cua,l ha;y un cilinldro de cristal f.on-.Nl!do c-011 lile, s,erial!lllelllte? .. . .
mos mif,mos. M.uciha,s ve:ce,s-dioe-he enu~ ailambne de , oOlbre. De é~ emairua una sucontrado a~ patci.e'lllte que ha1Ma, agraivald-0
-Seriamenite ... .
cesión con,tinuai d,e os,cHaic1onies eléctrica&gt;S
-;Es un.a mara;vill.a sefillcil.Jts,!ma. Las le- por h·a1ber sido visitad,o por amigos, :antes
que' oon,se1,v.8Jn fuerza coniSitant,e, como un tra,s, s-e c01mpo.ne-n de puntios que el ta.oto de ha,ber entraldo ~n l!onvalP..ce'Illcia..
ohorro d,e v.a1por, po11que caii1a unia e,mipuja perdbe sin \Hficu!ltlaid, solbre t01do wa•n do
á •lia que vai d e-1.an:te.
la im¡pr,e sión se hace en un· ,palpell e,pe:ci.al.
La te,l.elf,o nia s,in hilos, es, diob.o en otros Y la: i,mpre.sdón -e s tan tiálciJ, que ~n pocos
R E1ME:1DIO CONT,R,A LA TOS
béflmino,s , un rto eillé:otriico que corre por e:1
a.ñ,o s el niúmero de ()lbr.a,s publicad,a,s Ue11a
Jarabe de flores de acacia
e-s,pa,cio I,Je;va,n do con-s igo lns soruid-0,s coimo ya una formidaíble bi1bliotie,c1::i.. V,llJO'a us.te!d á
el agua ,Jeil riio lleva la,s asitil,i,ais que caen
visitarla un dfa,... . Esitl!l. en la rue Du,E,s,t e iagra1da,ble jara1be ie.s e.s1to.maca&lt;l y es
· en éil.
roc. . . . Allí v,e rá us&lt;te:d esta-rutes infinitos bue,n o ,pa,r.a: la tos; pued,e ree-mp,laza,r el jaca!l'gado&amp; d·e tomos y o.e tomos .. . . .MH veraibe de v,i oleta. Quitad el cá11iz y pedllcu·
rá
usted,
sob11e
todo,
iin.'llwmeii·ruble1
s
persD'
los;
coloca,d los e,n un e,nval!e, p-or ca,pas,
LOS CIEGOS QU,E LEEN,
n.as, que 1een, de un modo mUJY g,rawe, si11
a.Jte,rnarudo con cavas de a~tica.r en polvo:
fijar los ojos e,n, lias páiginiais, con s.ólo aca- 50 graimos de flomes por 75 d,e azúcar. Al
r:-c iar suaiveimen.te las páginas..... V.ay.a caibo d,e ci,DJCo horas, oohad un, cuarto de
- ¿¡Sa,be usite,d quiénes son los que más
le·e n em, Fr.ain,ci.a:?~.me pregllllltó un n01Vdis- us.ted, pues el espectácuilo es illlte.re\C!a.n·te.
litro de agua hirviente sobre eú todo; d~jaid
Y•o no he ido, sin em'barg,o. No he ido 11e·p osar tod,a-v[a 24 horas,. Ha:ce"d un jaraibe
ta aimigo mio.
Y como yo haibfa otdo habla,r de ios !n- por no ~uif.Tir, pues en mi sen,si.bilidald estal!Illbién hicrwie-rnte aJ que echaréis la mezruum.er.albles ofrciM.es qoo no ,ti,enen pa.ra peciat nada, me a,congoj¡a tanrco oomo un cla ; dejad .ernfria'l'1o; pasa1dio, fil,trad·lo.
corusolaT s,u,s me1aruoolfals de guarnid6;1 sér cuyas pupuilas -están inue•rtas.
provinJciamia, simo el bá.Jlsaimo de las be'll:)fi
PA1RA LOS V1E1LOCIPEDISTAS
fra.ses, le oon,te.Slté:
OR151NAIL.
-tLos m1litair,es.
®l dooto,r d.e BoUII'gon, e\ utstíngi..i-do ocu,P ero mi a.m!,go exolaimó:
iiS'ta,
re-coo:nienlda p,a,ra los ve'iocipedistaB
1
1
Un disibiruguido médioo ingilés, e1 d-0ctor
-No .. .. LO.f? 1que más leen son los ciela
sigui,enite
Mgi,e,rue de los ojo&amp;:
J,uaru H. de Gl-air~e; ha ,es,crifo un libro que
gos ....
ilo.
Anites
depall'tir loo.ionie,s tibias en ]os
apareició en Lorndr,es úlltLmam,e1lJ.'l..e y que
·E l notó mi irrquietud, y me dijo:
ojos
oon
la
solU1Ción
.ait1,tisáptica de a,bajo .
-tLos ci,egos, si, los 1V·einlt!Cllruco mil cie- h1a producido verdaidiern sen•saición' en el
2•
o
.
iIDn
camJli,no
anrtoojw
de vidrios c~nca.. gos f,r a,nice,s.es. Po11que s,i, como todos lo ase- mun:do a,ng-lo-saj6Il!. En esie Ubr-0, el autor
vos aihurp.aidos núm. '4 rod;aidos de t~fed-esieruvu
e1'v
e
estai
id•
e.a
tundam,ental
:
que
gurnn, la l,edura 1no l~s i1'v,e sino á los
que se a1burren, ¿quién,es más a1burrid-0,s para oon~e1,va1r,se san,o, e,s 11,e.~esaQ·io no to- tán.
3o, En la eta[la nu€1Va.s Ioc10n,es.
man· ja;má:s U[1 ba.ño, no ll)emianooer muque Jo,s pobir,e s ,se-re-s pri,vaidos de luz'! .....
LOS EXiTOS DEL TELEFONO SIN
HILOS.

1

tr-0s. J&lt;Jllos no sa1ben die la luz "f d·3 la 11nea sino lo que les di,o en los d,emás. Ellos ·
no aiprovechan de,! .sol s,i,n o e,! cailor. Toda:s
las artes son pa.ra el.Jos hermétiieais, . . Todas, menos la li:teraltulI'a.. Y a,s[ a¡prove-ohando con algo de fr.enes[ lo úruico de qu,e a,ú n
les e.s pemmitido gozar, empleain sus horas
de ocio e,n leer obras de touiaJS clas,es; en
lee,r no;vefas, e,ru ,1,eier ouienlt.os, en leer r-e,lae
,tos histórioos, e~ leer ld,br·o s de viaijes. Los
viajes soibre todü, los entretienen y los al}a·
sionim. Diriasie que ¡por Io ·mi,s mo que nunca h.a,n d.e cont-e,ID1Pl,a;r cuaJdil"OS exótic-0s con
sus pobre~ p-u,pi.Jas mueritas, les gustai ve·rlos con. s us i,ma,gin.aJCione,s sd·e&gt;miprie ~.xa&gt;lta'd,a ,s. No ha,y, d,e seguro un sol-0 cleigo que
n,o haiya, leído todos los tomos d,e ,Loti.
-Yo n.o me a,treivía á inte:rru,mpir 'á mi
a,m-i-go parn preguntarle cómo haoen los ciegos pa.ra. leer, por t,elilJ()r de piwe,cerle muy
ignoranite. tEn eifeoto, de un modo vrugu
todos sa1bam-0s que, go:ooiais á los tralba,jos
d,e V,alentín, Ha,u'Y, los cairtooos impl'€SOS
en r,eli-eve- s-ir,vem ,paira que los que carece·D
de· vista lean con, los dedos. En lalS expo,sicicne.s un,hversrules no faJta n,u'!lica una "Divin,a Comedia" y una,, "Odiooa" · impresa,s
e,m c.aracteres die bulto. Pero el tal s,iste
ma, es ta,n lento, que, en verrlad, yo :n:unca
he crefdo en su u,ti,li:,,,ación oorrienlte.
iMi ami,go, q.u.e. m,e ,oy,e hrub1arr· d-e este modo, se iirll'i-t,a contra mi i:gnor.ancia.
-¡1Có,lilJ() !-iexdaima. ¿,No coruoice usted
0

1

--

...

Pa,r.a. ellos, em. eif.eoto, tod,a la belle za plásticai está mue·11ta. Para elilos no ,h ay _ni bellos cielos, nd bellas flores, n-i beHos roo-

obo tieim'Po a:! aiir-e Ubre, eJV!tar los ejercicios fÍlsi1c.os y los esit:i:mulaiDJtes, y n.o vls i&lt;tair los en1f,e:r,mos. El doctor Clarlve ll'lega

L•oc•ión anitiSi,é ptica

A.gua d.eS1bilada . . . . ., 500 ,gramos.
Oxidainuro d.e hidij·argiro 15 centtgramOS·

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>EL
ARo X.

MÉXrco. 16 DE

===============================

SEPTIEMBRE DE

1910.

N

CAUDILLOS PRINCIPALES DE LAS CINCO ETAPAS DE LA GUERRA DE INDEPENDENCIA.
HIDALGO,

1810; :MORELOS, 1812;

MINA,

38

=============================~U=M=·==·=

1817;

GUERRERO.

1818;

ITURBIDE,

1821.

�-594-

}
1
1

-595-

Historia sintética dt la guerra dt la Tndeptndtncia dt mtxico.
ramificando por todo el centro de la Colonia y que llegase á
ser tan considerable que al edallar en la fecha que había se
ñalado habría casi arrancado de cuajo la dominación ,-spaAhora que se conmemora el primer centenario de la pro·
ñola. Pero descubierta prematuramente no qued6 á sus auto
clarnaci6n de nuestra independencia de México, es oportuno
res otro remedio que lanzarse á la reYoluci6n.
hacer algunas reflexiones sobre ella y hacer un resumen de
Hidalgo fué el único valor en aquell1 s momentos en que
la guerra que la produjo y que durante tantos años ensanAllende dudaba, Aldama abrigaba ttmore,i, Domínguez tra·
grent6 este suelo.
taba de disimular su complicidad y todi's e,taban aterrado.· ·
Lentamente habíanse venido acumulando los factores que
creyendo á los demás c(,n el mismo temple de alma que larn~
originaron esa guerra y antes de que la lucha empezada con
ya clió el grito de independencia en la madrugada del memolas armas se habría realizado en los espíritus: la independenrable 16 de Septi~mbre de 1810, á la cabeza de un puñado de
cia de los Estados UniJos llevada á cabo con la ayuda de Eshomb,es que bien pronto llegaron á miles y miles para depaña y en la cual tomaron parte elementos del Virreynato,
mo-trar 1,, populnr y lo oportuno que había sido su levanta.
fué el primer mqtivo que hizo reflexionar á los hijos pensado·
miento. Pero l1 ·s comprome:id1,s de otros puntos no lo seres de México en la posibilidad de llegar también á ser un d;a
cundaron y tuvo que quedar au-nido á sus prop:as fuerzas,
libres; las liberales leyes de Carlos III pretendiendo alentar
la9 que sin embargo fueron cunsiderable~; la resistencia que
el desarrollo de sus colonias les hicieron fijarse eri los grandes
e:ricontr6 1n Guanajuato y las ú ltimas que allí tuvo el ejércirecursos de que aquí se disponía; y por último, la rcrnlución
to inde¡,endiente despert~1·on_ en. el conting:nte indio ~e ~I
francesa, de la que llegaban vagos y apagado3 ecos, les hizo
'tocio el mstmto de fnac1dad comp, mu·
comprender que bastaba demostrar una
do que vivía latente en su alma é hicieenérgica voluntad para conseguir su obron que desde entonces asumiese la
jeto.
guerra un carácter cruel, que por desgraPor otra parte, España que siempre
cia. no perdi6 en mucho tiempo.
había dado muestras de gr:+n competenEl caudillo Hidalgo tuvo la indepencia administrativa en el gobierno de sus
dencia en sus manos: vencedor en las
colonias, empezó á dar signos de debi ·
Cruces estaban para él abiertas las puerlidad; las aventuras en que Carlos IV
tas de la capital del Virreynato y aun
se vió metido á instigaciones de Godoy,
cuando las tropas realistas se hubiesen
requerían muchos millones, y no ha
defendido, era tan extenso el perímetro
biéndolos en la Metrópoli se pidieron :t
abierto que tenían que defender, que
la América en forma desusada y lesioimposible les hubiera sido rechazar el
Mndo muchos intereses de particuLi
ataque; ocupada la capjtal en los prires, que desde ese momento se volviemeros días de Noviembre, conquistada
ron hostiles al gobierno. Reunidos toGuadalajara como lo iué por 'l'orres d
dos estos elementos trabajaron en el
,!
de ese mes, ocupada por Iriarte Zaánimo de los criollos y pronto los proratecas en esos días é ir.surreccionado
fesionales que se veían postergados á loi,;
San Lui:i Potosí el 11 del mismo No·
peninsulare3, los militares que se en viembre, sin contar conque ya estaban
contraban sin porvenir y los grandes
ocupados Guanajuato y Valladolid, el
terratenientes, que carecían de merca
Vi
,rey habría tenido quP huír hasta la
dos para sus productos, reflexionaron
costa y Calleja no habría Hido dueño de
en que tal situación era insostenible y
más terreno que el que pisasen rns sol·
necesitaba cambiar radicalmente.
dados si es que le permanecían fieles al
Los sucesos del exterior vinieron eri.
ver
todo el país declarado en favor de
su ayuda: los temores de guerra con Inla
indf'pendencia.
El Oriente no habría
glaterra exigieron la formaci6n de un
tardado en seguir el ejemplo del centro
ejército y su concentraci6n en Jalapa,
del Norte; habría capitulado en una so
donde aquellos miles de hombres se ad - ·
la batalla, como capituló el 6 de Enero
miraron de verse reunidos y con las aren la acción de Agua Nueva y el No·
mas en la mano.para defender el país y
roeste ninguna dificultad habría opues·
guardarlo para España que ya no podía
to por tener los elementos para ella; en
cuidarlo por sí misma como lo había helos primeros meses de 1811 á mucho
cho en siglos anteriores. A las reflexiotardar habría acabado la dominación
nes que tal suceso les inspir6, pronto se
ei;pañola
en México y una nueva Naagregaron las sugeridas con motivo de
Hidalgo conferenciando con Allende, Aldama
ción habría surgirlo en América.
la invasión napole6nica de la penínsuY Abasolo .
•
Aunque los militares se opusieron á
la, la debilidad de la familia real, los es·
·
la
retirada, Hidalgo ejercía mayor au·
cánaalos de Aranjuez y todos los sucesos
toridad
sobre
las
maeas
de
su ejército y consiguió hacer pre·
de .principios d·e 1808. La revolución moral quedó consumada
dominar
su
opinión,
temerosos
como estaban sus compañe·
ante tales acontecimientos y sólo faltaba empezar la contienda
ros de que un cisma entre ellos comprometiese la revolu·
armada; sin embargo, aun ésta trat6 de evitarse con la actitud
ci6n, pero la retirada se convirti6 en desbandada y en Aculque asumi6 el Ayuntamiento de México pretendiendo hacer
co se declaró por completo al encontrarse los insurgentes
la Independencia por medios pacíficos é indirectos &lt;'Orno el de
con
el flovel ejército de Calleja que obtuvo un fácil triun·
reunir un Congreso y ñegar entretanto obr diencia á las jun ·
fo ante las ningunas precauciones con que aquéllos cami
tas de la península que carecían de autoridad. Pero el parli·
naran; sirvió no obstante ese encuentro para levafitar el
do español comprendió el peligro y para evitar mayores madecaído ánimo de los realistas. Los caudillos se separaron
les se lanzó á la rebelión, depmo al Virrey Itur1igaray. que
dispuestos á cbrar cada uno por su cuenta y así Hidalgo se
era una autoridad legítima y demostró á los tímidos criollos
dirigi6 á Valladolid esperando hacerse fuerte en aquella ciu·
que en materias de gobierno la mejor de las teorías es la de
dad, mientras Allende creía posible defenderse en Guanajua·
los hechos consumados.
·
to y mientras cien caudillos desconocidos se levantaban por
No quedaba á aquéllos otro camino que el de la rebeli6n
todas partes y empezaban la verdadera guerra que podía so~·
con el indispensable prólogo de las conspiraciones: los militenerse. Las noticias de Guadalajara, Zacatecas y San Luis
tares que quedaron descontentus con la prisi6n de Iturrigaalentaron á Hidalgo que se dirigió .á la primera de las citadas
ray y que trataron de darle libertad cuando fuera llevado á
ciudades é hicieron creerá Allende que la atenci6n de Calle·
Vera cruz para ser embarcado, fu erort los primeros conspirajase di vidi, ía, pero el ataque de Guanajuato lo oblig6 á eva·
dores que encontrando el terreno preparado hicieron prosélicuar
la ciudad y á pensar en que era mejor reconciliarse 0on
tos á millares entie todas las clases de la sociedad; la consel
Cura
de Dolores que obrar ¡;or su cuenta en el No,te; des·
piración de Valladolid hubiera sido una revelación para las
pach6 sin embargo, á Jiménez, que hizo una brillante cam·
autoridades españolas.con poco que hubieran ayudado en
paña y él se dirigi6 á la capital de la Nueva Galicia.
ella, ·pues poco previsoras 6 acaso te:t.nerosás de camar un
La estudiada lentitud de Calleja permiti6 la formación de
mal mayor si empleaban la severidad, dejaron que se fuera

ltUGA.F(ES f{ISTORICOS

DONDE SE CONSPIRO Y PROCLAMO LA INDEFE~DENC~ A.

I

Casa de la conspir11ción en Valladolid [hoy, Moreli2].
En esta casa se reunían los tenientes Michelena y García Obeso,
el P. Santa María, Mier, Muñoz y otros para conspirar contra
el Gobierno Español en 18o9. Hoy e~tá rentada la casa
Y pertenece al Lic. Don Francisco Elguero.

Vista general de San Miguel el Grande (hoy de Allende)
donde nacieron los caudillos Don Ignacio de Allende
y los Aldama, y á donde se dirigieron
de Dolores, los insurgentes.

Casa donde se reunían los conspiradores en San Miguel
el Grande, (hoy de Allende)

Portal y casa de la Conspiración .-San Miguel de
Allende, Gto.

!1
11
1
1

i
1

•

~

Portal y cása de la Conspiración.-San Miguel de
Allende, Gto.

Parroquia de Dolores Hidalgo, desde cuyo atrio
proclamó Hidalgo la Indeper.dencia.

============================:--~~~~~~~~~_.:..:::.:j

�-596- :

-597-

tHstotda sintétiea de la gnetttta de ·1a Independeneia de méxieo.
un nuevo y numeroso ejército independiente menos heterogéneo que el primero, mandado por jefes inexpertos pero valerosos y que en Calder6n habría triunfado si hubiera estado
algo disciplinado : Allende lo comprendía así y se negaba á
dar la batalla, en tanto que Hidalgo, no queriendo ver desbandarse ese ejército como se había desbandado el primero,
insistía en llevarlo ante el enemigo: ambos tenían razón y á
ninguno debe· culparae por el ·resultado desfavorable que tuvo eea. batalla: bastante se había hecho en seis 6 siete semanas con reuhir cien mil hombres después de dos derrotas.
Derrotados allí, comprendieron que carecían ya del prestigio .necesario para levantar un tercer ejército y conducirlo á
la victoria; optaron, pues, por salir del país en busca de elementos para segnir la guerra y aunque ya en completo desacuerdo los caudillos, llama la atención que no hubiesen es·
tado acordes Pn ese punto, lo que significa que ninguno de
ellos se consideraba ya con la influencia necesaria para seguir al frente de la revolución. Caminaron por un país que
les pertenecía, pero la excesiva confianza que tenían en la
lealtad de sus partidarios les hizo no adoptar precauciones de
ningún género y llevarlos directamente á la emboscada de
Baján, donde perdieron la libertad d 21 de Marzo de 1811
para perder luego la vida en Chihuahua. Ninguno de lo~ je·
fes que proclamaron la independencia en Dolores seis meses
antes escapó del de$astr'e y otros hombres fueron los encar·
gados dEI seguir la guerra.
La historia da el primer lugar á Don Ignacio Rayón á
cama de ser él el nombrado por Hidalgo y Allehde para
mandar el ejército; pero en realidad en ese mes de Marzo
existían muchos otros caudillos con un mando tan efectivo
como el de aquél, pues si bien es cierto que la reacción realista fué poderosa y en muy poco tiempo recabó las capitales
de provincia y las ciudadel'! principales, perdió infinidad de
pueblos y comarcas enteras como las del Sur, que casi no vol- 1
vieron jamás á la obediencia. Morelos en el Sur conseguía
sólidos triunfos en tanto que Rayón consiguió situarse en Zitácuaro donde organizó la famosa junta que asumió la dirección de la guerra. Aunque arrojado de aquella Villa por Calleja (2 de Enero de 1812) había prestigiado de tal modo. la
revolución que muchos creyeron próximo el triunfo de ésta y
numerosos fueron los hijcs de familias acomodadas y los pro·
fesionales que se marcharon al campo insurgente. La apari·
ción de ~forelos, convicto hasta entonces en las cercanías de
México y el gloriosu sitio de Cuautla en el que no pudo ser
vencido por Calleja, caracterizan este período en el que la re·
volución dominó todo el centro del país y puso en tan grave
compromiso al gobierno virreynal que á toda costa hubo nece~ida&lt;l de traer tropas de España.
En ese año de 1812, Rayón dominó desde Tlalpujahua to·
do Michoacán, Villagrán en Huichapan el Norte hasta la
Huaxteca y Osorno por el Oriente en Zacatlán los Llanos de
Apam é interrnmpió las comunicaciones en Veracruz mientras que Guanajuato, Tapie, el Sur de Jalisco y otras regiones estaban llena s de insurgentes y en tanto que·Morelos era
duefio de la provincia del Tecpan, Sur de Michoacán y parte de Oaxaca y Puebla y avanzaba hasta ocupar el camino
de las Villas por el puerto y hacerse dueño de Oaxaca y su
provincia con lo que dominaba la sexta parte de la colonia.
Fué entonces cuando culminó la segunda época de la revolución y cuando Morelos tuvo en sue manos la independencia
de Nueva España, la que habría realizado en 1813 si todos
los elementos insurgentee le hubieran obedecido. Para unirlos reunió el Congreso de Chilpancingo que no correspondió
á las miras de su iniciador por cama de loe diversos intereses
puestos en juego y de la envidia de muchos jefes independientes. Desde entonces la insurrección no sufri6 más que fracasos
iniciados en Valladolid (Diciembre de 1813) que no pudo tomar Morelos y continuados en Puruarán, el Mexcala y otros
puntos; murieron Matamoros, Galeana, Bravo (~iguel) Rayón (Francisco) y la revoludón declinó visiblemente durante los afios de 1814 y 1815 no obstante el gran número de jefes insurgentes que aun quedaban. La prisión de Morelos en
Texmeluca (15 de Noviembre de 1815) y su fusilamiento en
Ecatepec (22 de Diciembre) rompió todo vínculo entre ellos
· y .cada uno si6uió operando por su cuenta y aislado en su

comarca lo que facilitó mucho la tarrn de los realistas que
fueron batiendo á uno por uno.
Ray6n en Cóporo, Terán en Cerro Colorado, Guerrero en
las Mixtecas, Victoria en Veracruz, Osorno en Zacatlán Bravo en el Sur, . aun comiguieron éxitos notables, pe;o sus
triunfos eran parciales, y ni podían influír en la suerte general de la guerra, ni contrarreEtar la anarquía que se había introducido en el campo independiente; unos tuvieron que in·
dultarst&gt;, otros que huír y la revolución habría terminado en
1817 si la llegada del caudillo suriano Don Francisco Javier
Mina, no hubiera galvanizado la revolución ¡:or un momento.
Pero el nuevo insurgente no pudo reunir un ejércit© digno de
tal nombre ni vencer las rivalidades existentes, aFÍ como tampoco inspirar la confianza debida á los diferentes jefes con
quirms se puso en contacto. Estas circuns~ancias tenían que
dar p~r resultado que Mina cubierto de gloria pereciese, c0mo
perec10, frente al fuerte de lofl Remedios y que la guerra casi
to~ase á su. término. En 1818 y ¡,rincipios de 1819, se pacifico GuanaJuato, las Huaxtecas, el Norte de Michoacán, Veracruz y Oaxaca; cayeron prisioneros muchos constantes y
valientes independientes y Fólo quedó en armas la fragosa
cor;narca. del Sur y el país colindante con el Mexcala, á donde
con dificultad llegaban las tropas realietas. Guerrero se encargó de continuar la obra de los primeros caudillos y si sus
tenientes no tenían la reputación que los primitivos jefes en
cambio poseían mPjor conocimiento del terreno y mayor prudencia con lo que sus operaciones eran más segurae.
Muy poco3 fueron' los,éxitós.., obtenido_, por las armas realistas en 1819 y 1820 y más bien fueron debidos á la corrup·
ción; pero considerando demasiado lento e3e método quil'o
acabar de una vez enviando á fines de ese año un ejército
numeroso, prestigiado por rns continuas victorias y manda·
do por un jefe valeroso y de reconocidas aptitudes. El gobin·
no virreynal con esa conducta dió una prueba clara de que
desconocía el medio en que vivía, pues no tuvo en cuenta
que todos los mexicanos de entonces eran decididos partidarios de la independencia y que así como en 1808 la invai,ión
de Napoleón determinó el grito de Dolore3, los cambio,; ha·
bidos en la Metrópoli tenían que producir el re3ultado de que
México quisiese substraerse á los peligro.:3 que los continuos
trastornos de España ocasion?,ban; ademá¡,, la nueva co11sti·
tución era mal vista aquí por el elemento ultra-conservador,
su implantación se creía imposible. Por último, el ~jército
mexicano, que no había sido premiado en proporció11 á 8U8
servicios de diez años, manifestábase contraído y poco &lt;lis·
puesto á seguir combatiendo á compatriotas. E~tas cau~Hs,
entre otras muchas, hicieron que al marchar para el Sur l'~e
ejército fuese ya bastante disgustado y qua su jefe, el coro·
nel Don Agustín de Iturbide, · conocedor de los sentimientos
del país y simpatizador con la independencia, fuese dispue;·
to á proclamarla.
Creyó tarea fácil acabar con Guerrero, pel'o viendo que no
lo era entró en arreglos con él y ya sin dificultades por ere
lado proclamó el plan de Iguala, que aunque llamaba al tro·
no de México á un Borbón, rompía toda dependencia con Es·
paña: su plan fué bien acogido en toJa la colonia y presto se
convirtió la marcha del ejército de las tres g'arantías en un
paseo triunfal: los antiguos jefes realistas se adhirieron á la
revolupión ó _no la combatieron, las poblaciones aclamaban á
los trigarantes y sin efusión de sangre casi, pues pocas fueron
las acciones que en esa guerra se dieron, se realizó la inde·
pendencia; el último gooernante enviado por España, O'Do·
nojú, tuvo que acPptar 108 hechos consumados y el 27 de
Septiembre de 1821 entró en México el ejército de la Independencia y Eobre el viejo palacio virreynal ondeaba la bHn·
dera tricolor creada por Iturbide y que es la bandera de Mé·
xico: una nueva nación nacía á la vida civilizada y lo~ nom·
bres del libertador y de México libre se inscribían en el libio
de la Historia.
Hidalgo y Allende en la primera época, Morelos en la se·
gunda, Mina y Guerrero en la tercera é Iturbide en la cuarta,
fueron los que sobresalieron durante esa larga y eangrienta
guerra de nueve años y los que más méritos tienen á la gratitud del pueblo mexicano.
ALEJANDRO

LlUGA~ES {".1ISTO~ICOS

PEREGRINAOION DE HIDALGO Y LOS :r:~·.fSURGENTES:
HACIENDAS DE LA ERRE y DE BURRAS

. '

·---- · -:v:r

Í'
1
t
,.

Capilla donde decía misa semanariamente el señor Hidalgo.
Hacienda de la Erre.

Interior de la Hacienda de la Erre,

.,

'#\..;,

.,

~

..

Hacienda de la Erre, Gto., donde almorzó el señor Cura
Hidalgo el 16 de septiembre de 1810.

Casa en que se hospedó el señor Hidalgo.-Chamacuero, Gto.

VILLASEÑOR '\'. VILLASEÑOR
•

Hacienda de Burras, Gto,. donde descansó el ejército insurgente
antes de entrar á Guanajuato.

~

Pieza que l1a~it_ó el señor Hidalgo.
Haáenliai'de Burras. ·

�-599-

LA SMA. VIRGEN DE GUADALUPE YNUESTRA INDEPENDENCIA.
(rOR EL PBRO. IGNACIO CALATAYUO.)
iSa'llltaJ Maria de Gua¡daJl.U1Pe, la flor m1ás beilil.a y fiagnante d-e
nt~esitro su€il.o prutrilO, e;s la Imaig.en aldorruda deil pooblo mexic,ano,
á quielll con tod:a j mrti1cia y amoT se le· dlá un cuLto graindi1oso, extraordinari o y se Je rinde tO'da v·eneiraioi'ón y res¡peto.
Por .eso ahora: .qoo ,el pueiMo mexicano ca:nta .sus H.be,rta,des, SUIS
avan&lt;!es e,n la,s cienicias, lrus all'tes y su ,progreso en geneiral. ... no
,I

por -si mismo y qoo ,p aro coo1qu.ier pa·so qoo, inite'Ilrta dar n00€'S&gt;iitf.
''espe&lt;Cia[ l)ell1Illiso y favor," .M,éxic'o pe·nsó sierriamenre en el modo
&lt;le em.alllOÍJI)amse paira: s,ieimpre deil pueb~o qiue lo oammta aiunqu,e
fu.era haciendo ,e1sfueT20s titá.ruic.os, c,Oiml&gt;ruti'en!do tema~lllJelllite conittM
el fa{'ribe, oonitria e~ po;deirooo y di~tando aa leon coronardio de
Ca,stma, en pte.n.a all'ena., su illlde[l}end&lt;e'IllCi-a, S'll saorooairuta l·iherta.d. ! !
•L a pugna serta desi,gual, no ca.bkl dud,a· ai1gunia; pe,r o era ab,
,solutame·n.t,e ne:cesa,r.ia, y si :M~xico se ·HeiVaba la pa,lma d€il. triunflO,
su glori.ai ,seria: miayor ante los pu,e1bft·ois g,r,a111id.es y ci;vi1H2laidoo.
La doiminad ón eSiJ)B.ñola erra y.a ba,stain.te pes,aida y ireipugn,an,te
para iois hijos· died An·áihuac.

l.tUG.R.~ES f{ISTOijICOS

PEREGRIN AOION DE HIDALGO Y LOS INSURGENTES:
GUANAJUATO, INOAPARAPEO, SALVATIERRA, CELA.YA, ACAMBARO Y MARAVATlO,

iZ22LLl

Cuartel de San Pedro, Gte., donde se hospedó el señor
Hidalgo en 1810.-Gto.

1:

Casa en que se hospedó el señ0r Hidalgo.
Salvatierra, Gto.

Casa que ocupó el señor Cura Hida!go en lndaparapeo.
[Octubre de 1810].

Mesón de Guadalupe, en Celaya, desde donde arengó
Hidalgo al pueblo.

f·.

&lt;1t·bt:lll:G!S cil&lt;vidiarno,s d,e :la v1e111&lt;1.a1d,e·ra lib,eritaidora d,e :n,ue,st:ro p~ebilo
y cantan:'1€ himnos .de graitituid. Deibieimo,s boodeiciir la m.t mona d e
los héroes que se sa1c1rHi.caron ,po1r i.nidie1pe.n1derni0s deú :p,ctd.ellio es1pañol y muy eis¡peicialmenioo La del infil10,11t.aft Hid1ailgo, r,e1co~o:ctdo com~
PadT&lt;' de ia, Prutda, y cantair tamJ.bilé1n, e'Il! ve·nsoo heró1co•s lo1s mII
hen,efkii0s q,oo n.os h,a¡ d•iistP®Saldo la Paitrona de n111e-stro swelio p,a.t rio ....•.. fruv.or,es qllle e,stJaimos 1t jos d·e m eii·,eicer ....•

•••

·M,éxiico Jtb!OO '.POil' miooh.o.s años d,e l ais t,eirri1bUe.s de,sgra•cJats qu,e
r.o Le p,ell".IILi,tia;n progr,esa,r d,e un mOldl&lt;&gt; fil'lllle, perusJ('l em. ,e1ntr:aT dl·
r.ectamem.te em. el caanino d,e1 V1ell'd,aidiero p,rogr,eis,o Y J\cll'lm a,re.e ~na
s!t:iación bon:a'll!cfüle, ,p:rapiia, inde,pemrdiienlbe y t&lt;Ydio bajo J.a eg,1:d,a
de l a Siaai,tis.im.a: V:ir,ge.n de Gu.aid,armp,e.
J.&gt;ero como un pueihlio dominapo por ~¡br,o~,,co,m;1:u!staldo Y aJV,!l!S'ft,,
Hado. no eis méis• qu,e un poobLo de. ,esld1avos, .qu.e oo p,UJed·e m01Verrse

E.J. oe~añoll eruéariña.id.o con, S'US gloriiais, engiranrc..eddo ce,::, u.,;
tiTtmfoo, ,no d,e,ja\ba de ve,¡· de sos[,a'Ji()I y con .clerta ptroiteiación, tallltCi
¡¡, los natura'l es como .á 1ns cri.ollos dcl palfs OOlllQ.ui1sruado.
11
·:.
Se cr,e{a; ,eU eis1paño~ eruteralill'e!Il·te silllpel'i'OII' a.i mex!canio Y con
e,se moti'VIO no faU,truban !rus humiiHacion,e,s paria fos de1scendieniteS
á.e Ot' au!hitémoc.
1
·El ,pue,bilo mexicano ,sufrfa mucho, y á diario .e,}(Jpe·r.iimemitaba ese
deseo i,nnaito die s,eir, lilbr,e ..... ¡¡So,ña1ba, s1ea· iinidetpienJd:ienite!.!
,
S'U ,illid¡e¡pemenda la ju,zgalba erutieramente n:.eornruria p•ara co- ¡!
me.n·7,a.r ~ tm.er a.J¡guna rep1·e•s,e1rutación y v.a[or . allite· 'laJS naic!~: ·
cult:.w ; allllte lais qllle·, e,n aq11e.lLos meáno!l'a1Meis tielill¡pos, no ,er,a
0
xico sino uin.a. co[on.iai de mru1ob.a i.m¡p,ortanicia, qu,e servia, de ()'!1gU1il
1
á io,s dUIQ:Ue\S, á los· conid,e,s, á l os ca1bam.eir01s, d e ca.pa y eG¡&gt;a:da. · · · · 1
y enriqu,e.ci,a a1bu1D1dam1temiente liatS a11cas d,eil g,olbiell'lllo e;sma;f!o,1.

,

},

1

...

1

i

-·- - _,..,___ _________
LL=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-~=-=-=--=-=--==-=~::==::===-=============~
~-::=-=-=--=-~-:=-=--=
--~-=---==---=--=~:--=-=~~.~._____,,

'

Sitio en que fu é proclamado Generalísimo el señor Hidalgo.
Acámbaro, Gte.

Casa en que se hospedó el señor Hidalgo.
Maravatío, Mich,

.. . ,

�-001-

--6oo-

IlU G.R.F(ES

I.ta Santísima Vittgen de Guadalupe y nuesttta independeneia.
M1éxÍlco .eistruba ya jus;taa:nen&lt;te cansado, fastidJa1do de la dOIJ'.l'.lina·
ción y de la tuiteaa fOirwsa y vell'gonzo.sa,...... .
Se veiai al Meoriicamo aletear imprucienltemente. . ..... . . quería
¡¡u libertald ........ pero toldo era en vaoo ....... Estaba atado con
fuert,(,s oaldiel!liats qu1e no l,e era fa1C'i[ deis:t:rui,r . .... .
Ii'l puebrlo eiwaiño1l email&gt;a de ta.! suente e.nise·l'í·OO"ead,o de la üerra mexica:1m, q'U,e ju?iga1ba como iillljpo,s,i,b:Je, que 1JJ.e,gara un dia ~loll
q,ye triviiera que p€ird.er este bue,n p€d.aizo de mu1I11do q•ue Oo1·6n Y
Cort61; hruMan. p.u,elSlto ,en s,u,s mal!los.
l'staba di1s¡p,uesb la Es¡pa.ña e1mtel!'a á defe.rnde1r su ricai y giraindr cdJ.omda,, n•o OIIDiiie-nido ,piara ello sacri;ficio ailguno.
A lOIS es¡pafí.o•l€s J.e~ agra1diaba ,erntrañaibl!.emente ver negar á SUis
co,staf' 1.o:s bu¡quoes carg.aidcis d,e Oll'o y plarta,y proce1d,e'Ilit.eis de N,u,eva
fü,1p.aña:! ! ! ! !
·
. ,
Riqueza,s, co¡meiroio, gobie.rn-o, ainma,mein:tos, so.l:ctrud•os ...... tofio . . .... ,toido erai e1spa1ií'o1 y die Es~·a,ña. . . . . . . Ais1 paisa casi con
todos Los puelblO!S coo1quilsitald1c1S ..... .
Humi•maicion,es, p01b1reza., i:ni'S,eria, ved·aiciones, e,s.clavi·tud, era
coo :0 quie COIIl-ta1ba .ed pu,elb,lo mex·ican-o y mu,y eispe:01ailime'Illte el
ir:idio ......... Elsit.o es genel!'a.ílmenie lo qu,e 1'01s coa:1,q1U.!sitadwe1s rega 1an á 1os pu&gt;E1b'J.c1s conquisit.aldos ..... .
En m~dio dieJ sllifll'i1miento naituraíl de UJil pu.e1b lo opriimido ..... .
dfi fa. mi1s€:r-ia ..... de•! dO!lor y la, deiseE¡perrueión, surge, cual flor tn:.·
gante y b€1!'1ID-01Sa ,en m,e1dfo de u,n de.si.e,l'lto, 'la idea subJilme de 1:.
"ind-epenldenciai!"
Gomo ruiti,la1I:1te .estrei11,a d-e pri,me-r.a ma1~nitud, q,u,e a,pareoo ,eúl
lfmr.1&lt;10 c,i,e•lo, ail disilpairse 1,a t€!lll¡pe:SJtaid, s,wg,e en .Ja mente de'1 h1jo
de .A11álhuac la idea lum.irnosa de la e,marnci,paic.ión: nacion.all.
11.ls,a id1eai ¡portenilos.ai se e,ncall'lll,a ,e!ll, la.is n01ble.8' a1tma,s d,e Hidalgo,
A,Jlenid-e, A.iida.ma y de11rná1s e·s(f}iri;tu1s .EJU1&gt;eTioo,res, que con, vaam t1ipiteo
re:oolvii,eron dacr-le cu,e,npo, l'o€1du,c,ir:la a,l terremi0 die la 1&gt;rálotica, y 1sl11
ane&lt;iral!'lo.s la oal!'-emda. de ,eil-e-m.einitos de glll€ll"ra pal!'a oomlbatiT 0011
éxitc co'Illtra los brihla,n:te,s y d1iis,ctpl.i1D.·aidos ejérci:too de,l gQbieo!1Ilo VI·
neini.:t s,e lanzaron á. la 1-uiC:h,a, cocrno v,e.ridaidieros héroe·s,, oom °la con,
fianza eni Diois, e&gt;Ili Miarfa Sa1I1itf;sima d-e Gualda.Ju~ y la jusrti'cia, de
sn •aaULSai.
,
1i I
EIIl Jos mo¡m.eroltos iSUIIJl1'€llIIOiS elll qu,e ya se a,coJ:1daina €Q modo die
"dar ,e~ go~e" 00111 éxito y de un in-ctdo fommal, fllle descilJlb,iemta la
conspirnci6rn die los insuJ'gen.tes, y un alVi,so oportooo de lai Gorreglidora doña J,o\S,e fa Ort:iz de Do.min1~11ie1z, antkiJpó l os a1Coortielci1m ie,ntos, qu,e a·l·gunas añ,o:s de1s.1)u.és barialll&gt; á M&gt;é:lcico li:bre y grande ante
l as rwci one·s oi.vifü,atdais.
iHildiailigo y .sus- va.!i.em,tes co,m1pa1ÍÍE·ros, a:l 1"€cilbk tan, inlteo:r.e.sa.n.w
cuanto avartuno aJVi~·a, ya no vaicilaron en "Je,va:rutarse," danido el
gr!to de T€ibe~ió:n ..... .
J?¡: memoraobile pu€1bJio d-e Doil-c1Pes fué e'1 eooo,gi1~0 para "dar eiI
gri~o" de inld,e¡penide:rnci.a.. .AIIU s,e preinldió la tea que d,elb~ sie·r PaiS'ellr
da ·Pt r t&lt;i1do nu,eisrtro suei1o pa,trio para disi,p ar las tini€1b.la,s de 'la
·esc'.wiitud·.......
.
:; ',
T!.'ij hu1IDdlidie plá!rrotCo de al(lu1e~ J.ugair, el i1nm{)ll'tan Hidialg-0, el e.sdaa·eritlo .s,a,ceTld,o:te tuivo ti! s,uifiicieirute va[&amp; y la abnegación .ne;oesaria para pon,e11se al frente d,e los inrbeir'T€&lt;san1tísüno1s a,co;JlJtecimie,ntos (JU€ en brerve se iba:n· á d,e¡;,airroHair por t&lt;Jrd'o e'l -siue.Jo d•e la amLigua Anláib.uaic.
·
F.ilda,l ,go, pu1e.s, fu:é e[ prümero ·que €1II1Jpuñ6 oon mano firme, lia
·espa,cla d,eJ cclmlb.atie'lllte y llamró a,! p,ue1b lo á t,ra,b aja·r basta con·
qu:s.t::tT ,su liiberitatd é inlde,pemidem:ci.a.
En DoJores, re¡peti1ID101s, dió .e~ .héro,e ·el ,p rimeir grito d,e fa1,deipend&lt;Enóa y li'beirtald, y aqué,! grito .se r.epe11cuiti:6 cien vece:s en la.s montaiía·s d,e nueirtro s,ul€8o ¡pa,tr,io, y :Uevrudo en, a1as d,e'l vi emito a,travelS&gt;ó
.los mares y f'U1é á de~ell'!tall' de s·u pereizo1so S.U!eñ·OI ai León coron\ado
de Ca·stiLla, que e,~p,er.ezáJnfüJ!se p,ri,mero y lue,gio rugienido coliériico,
diá 1,n s,ai!Jt.o y s,e, p-re1p ara para la luKfü~ . ..... para oo com;bate te:-ri"bl·P••.... _po'l1que vé qwe el A~ui:1a Moo:ica:rua aileteai i1IDJpac1elll.te
por ro,maier la,s caldena,s que le a,p,risio-nan, y lucm.a valiernemein.te
por :1nranca,I'll,e die S'U coron,a e•l b~i!lal!lte Jilás mtildQ, puro y hell"llloso oue r,e1ti1lia ein su1rica, d1ald-eanra.
·De Dofloce,s y acom¡pa,ñ!lldo d,e treiscienitos b.oonlbreis, pasa ed hl!\roe rn son d,e guerra y desafiando el pode-rio español, á Sal!l Migwet

PEREGRIN AOION DE HIDALG8,

el Gra.nide, donde se le in:conpolró la troipia que mam:Ialbia ·el in,mmtal .AH.e.nde.
¡
De San Mi,gueQ e1 Gran'd,e s,e, d&lt;ir1i,gi.6 á A.totonillioo, a. donde Uego
la tarde d.eI li6 d,e ,Se¡ptJiellillbrie de 1810. Pasa, 1-ue:go a1 t€'1llil&gt;lo e
impetra •los auxHio!S -ddrvino,s oo fuwo,r d,e la woble ca'lliS,a que cow .'e11~a á. defe'Ill!for.
En la saieri&amp;Ua sie en1cu,en1t:r.a f&lt;ren:te á freimte die ll!n bumiad,e es·
tanqarte qu,e, ooren:ta, ia sa,gna,da Imaigen de Mru11ia Santfaima d~
Guati:&gt;.ilup.e.
.A,quel e,n1cue1I1ibro caisiu-aa, es para el hwoie de bas,t;arnte sdgnHI·
cadoo.
ill'...s i,nldutda1bl,e que ,eq verba reico11dr6 toldo 1o que 1.a nación debe
á tai11. amaJJ,te Maldre. Reco'l'idló que la m.iisma Vi111ge,n iSarntísima de
Guadall•u¡pe vrln.o á b-uS1Carno,s para conis.tirtllil"l'se n111e,stra proteotana
y que n.os llla1rrr6 "hijos muy qll!e'l'iidois·" ,en ,l a pe'l1sona d,e!} neófito
Juan Dieg-Oi.
J&lt;..ls puelSi, ~n(dulda'b:le, q11ie al ver el incrncmta:t Owrai d,e Dolores,
a.que11a bem¡dita Im.a,gein, su Cülr.arzón. s'Ulfire vuielcos d.e pilaiceT, porqul'.l
como buelll mexicano y patriota es,cJaireci:d,o, a11Ililltba: c&lt;m re aTddente
á la Re·i na de los Gieil os y Patroin,a, d.e· la tiena ql\le lo vió nooeir.
Ru a,l ma giga,n ie eoopeJ.'im.emM en, aquel ID&lt;JIIDentto l '11iCha1S terr-:Mes y ya n,o puddendo corntien,er,se, coge con mano se,g:ura y llooo
de confial!loo, aqueq e,s&lt;tanid.all'it.e que. OIS!tenlta á la Vtr:gen deil Teip,e..
yac, !o col-0¡ca ourlldiaidi01Saimemite en, la:-l)'Unta de su lan2a y lecvanitlá~oola lo más a.Lto qu.e pueld.e, La moostra ru1 pue1bfoi y con tod,a la
enerJia de su alJJma exclaan.a: "¡Viva, M.a.ria Sanit1fsima, d,e Gu:rud.a.k·
pe! ¡;Mue,r a e'l ma,! g,Qlbi,e:rno! .......•• "
Grito mgñ.co, grLto inlmomta.l q,ue- fué r,e¡petido m1!lare:s de v.eces
po·r )-0,s br.ruvos in1SUT,g.e1I1ibe'S, que l~·as de v:alor, entlllsia$IllJO y confianzu, se Ja,n.zaibaflll aJ colIDlbate en, pos d~ la victoria.
Hild,a!l~o f.uisitiga su caJbalgaid-urai, l evaruta muclb.o eJ estallid,arte
guarta.Ju¡pano, lo tir€ano1a colll fute'Cue&lt;nicia, para quie .el poobJo ewtusfasta n-0 pi.eirrd.a de ivdist:a ~.a, Sag,rad,a lma!g.eill: ein la que, d:et9Pués
Dios, se había pu,e.sito .tOldia Ja, conman.:l)a, de que loiS ttaib-ajos por la
i ·node.pe.nldencia rua,cdornail lkg.arían, á j)eJiz ténminio.
E-1 ,pu,~b1o te-nfa .lle en la viciJOII'ia, y llU!Ohalba con a,rldor.
HiidaU,go traib.a.jalba gu~t01so pOlf hacemos fie!!oi1oos.
El Pa¡d!re de la, Partria sabia c,Lara.mente qllle I-0.s, que inician,
los qL1e deti,einldien, con br.Lo una nQb1e cau.sa, una id-e·a ·sa!1'vaidma.;
les que lleiva'll' al terreno priáictico um pensrumi,e,n.to gr:ankHooo, no
sc1n ,Etlemipre fos qu.e al triunlf-0, ,se ,sientan. á. re1001g,e.r paílmas- y co:on,as ..... . . Sa1bia o1,ara,menrbe que a,nlbes de obite'Ilier&lt; la viotoria,
fácihnielllte p-0drfa, enooinrtrair lru ID'U,arte,..... en la t raiición .. ., .. u
en la. bala eniem:i¡i,ga ..... ; pero e,srtas tétJr.i,eas coool'diera1ciones n:O
lo arreidill'aron porque su c-oM~ón, titá.nioo, su a1ma de héroe estaiba
disr,ue¡s.ta á sa1cirtifica:r.s.-e e·Th faiv-ar de La ,s·al!lita OOIUISaJ qUJe deifen·
clía .... .. morjiría, corute,n1Jo ,srubieindo que con su sa1l!g.r,e, el ..prueblo
mexican-0 f-unldia.r fa su pr&lt;Jipia n-a,ciona'lddatd.
M,a,r clló luego so'b:r,e la ciud'llkl die Guania.jua,to., donld;e reali:iió a.e·
,tos dR vierlda1d&lt;eiro vaJor.
~e le v.ió d.e~ués en Va..lila.d,cUid· {IMore.lia), cu~,a, p1az,a s,e Ie
r,in.di6 sin, n.e1oosid•ad de· sa¡o.nifioar vidiai aLgllll!a.
..'.pall'eci6 dle~ué,,i en las Cmce:s, .ein Galder6n ...... , sieu:n,pre
bra.V&lt;i oo .la ·p.ea.eia, sieillljpre oonitem,to y ,ep,n, loo ojos pue1Stos e,n la
Imagr·n de ,M aria Salll&lt;tíisima die Guaid,al'lJP,e.
No le hace r,eitrooode·r el sj.Jjbiido de la,s brulas ni el esta,m¡pldo
dP.i c:;iión, nd el r!Ulido die1 cO!Illiha.t,ei; nó ! filstlá resoolt-OI á entne,gar
basta J.a: última gotta, de su san¡g.re por un p.oll'IVe'lli'l' f€Jliz p.ara su!!
he1·ma,no1E, por dall'lll,OIS '1i1biertad, y es1a id,eia g¡ra•nld,e y n-0ibJ,e, !,e sos.ti-ene ,e·ru en ooon¡po d,e baita1la, á peisar die su eid!llld. a,van0aida,; esa
idea ;o bMe o~:vM.all' suis prCJIPios sUifri,mi€'1lltOO...... ·SUIS' propias· per.as ...... su.s oc-ul,tos doLolJ.'leS ..... .
El pu~bt1o C-OlIDlpl'enldtie&lt;Il.ld,o el vaJ,or y la aibne,galdión éLe'l Pán"l'OCO
de D0lo11"€s, Le siigu.e girnsito,s-o po¡r to.d,as partes, y a¡par,e1ee e:n e1 ca1m:
üO de batalla coIDlbatienid,o con arorubuoo:s, lrun~ais, p-a'IOiS y pie,dll',as .....
con t• ~ J,os ejléTfoiitos b1e'Ill 8.l'm.aJdOIS y di'SICi¡pliniaidJolS d,e la COl'Ona es·
raiio:1a! !
A sí oomeniZ6 1a: guen a; die r,nldie¡p.en.dlenioi.a.

PRIMERAS BATALLAS.

--s---7·
-.··

Casa en que se hospedó-el señor Hidalgo,~en~octubre de 1810.
Toluca, Méx.

ª'ª

Pila en que fué bautizado don Ignacio Allende
San Miguel Allende, Guanajuato.

..

-

/_,.

Monte de lils Cruces, monumento conmemorativo de la batalla
de ese nombre, librada en dicho lugar entre el ejército realista
y las fuerzas insurgentes comandadas por Hidalgo y Allende
q,1e quedaron vencedores.

Campo de Calderón, donde se dió la batalla de ese. ~ombre
el rr de enero de 1811, en que fué derrotado el eJerc1to
insurgente mandado por Hidalgo y Allende.
Santuario de Atotonilco, donde Hidalgo tornó ,para estandarte
una imagen de la Virgen de Guadalupe.

ti IS TO 1l I CO S

-

Casa que habitó el señor Hidalgo, en noviembre de 1810.
Zamora, Mich,

Puente de Calderón, Zapotlanejo, Jril., tomado por los realistas
el rr de enero de r8II, antes de empezar la batalla
del mismo nombre.

Plazuela de Villalongin.-Moretia, Mich, Hasta donde
penetró el insurgente Villalongín, para libertará su
esposa, presa por los realistas en Valladolid,
( hoy Morelia). Estado actual.

l

- - - - - - - - -- ·.

�-602-

lta Santísima Virrgen de Guadalupe y nuestrra independeneia.
como hom.lbre·s exitral()¡rdi,n.ari&lt;Js y les erige monumentos que perpe1.úrn su m,eimoiria,.
1

***

En un mO!]l1eíllito €ll grr¡i,t o die 1&lt;ibeTttaid y guerra s.e blizo ,escucha·r p.or doquliera, y los vividOIS re~pla,n1dor1e,s d:e la too. iOOlll',gente
ilum;rruroni ha·srt.a l-0,s 1u.gar.€is mJá.s r,ecún&lt;dito:s d.el s,uelo m,exi,cano.
F,l cielo arLul, 1limp,ido y he,rmoiEo qu,e ta.nito gustalbai á los e,sipañol~,s nesiid,erutJe~ E'I1 n,ue,s1tm pa,tria, de prolillto, se tornó e.n. tur•b,j,o y
anubanado.
·E l €1s¡p1emldiente sol de México, bajo cuyo~ ra,yo•s se s1enltfan, felices los d,eis,c.enldientes die Carlos V y d,el Oid Campeador, comen,z,O
á cuh!'irse d·e nubes rojizas, die ruuheis co~or die samigr,e ..... .
Los ClallDIPOS apao:eci,e,ron, sdn C'111itivo, l-0s rueig.oci-01s ,sie pall'alizaron, re peTldtló .la pa,z y Jia traniqufüood, y e,1 e·~írütu iruquieto y
áiviuo de nQltJc'i.as ha,cia a1bamio:nar tolda id.ea die oll'ñen y traibatio.
Ein meJdfo de m sd1enlcio ~ie,pulcria.,l, sie e1S1cU10ha d·e cua,i11d.o e11
:mando e[ clarf,n anuncfainldo fu.ego.
·
E:n vez die&lt;! canlto alegre die! laibrie,g o en ,e,J ca,m¡po ó del artesano -en su taller se €1Scuohaiba el zumbJdo de la metralLa y la gritería horrill)Üla!Il!te y conlfusa die lo\S coim1baibien:tes.
Todo, toidio i,nldica1ba qu,e e:1 pu•e1blo: meixicano, neva.nido al fren,te
al inmoritrul Hidalgo y á los va.Iierutes, Allenide, A1daima., etc. ha.bía
enltrad.o en un piecr'fo!do die guel'l!"a en que 1u~ha1ba. p-0r adlq uirir su
indeprnld.ern1ciia, y J,a d&lt;islJ)urtaria: á los eis¡parño1es, en las CliuJdade:s, en
los vaNe:s, ,e,n las mon&lt;tafra1s ....... haisita con&lt;se,guirla, ó moriría gus·
tc~,o coll!~·€T'V·R1I1do .en u.n a man,o su esita.Illdamte guadalu;parno y en la
otra }a elS[t}a.d·a. quie errn1puñ6 ciein v,eOE\S €'11, la pe'1.ea por corn:se·gufa· s·u
liibertad.
En Ja guierra, u111ia1S v,eic.es la vjci.o ria e.sta,b a die parte de los ins·urgDn:tes que la. ceil.e1bralb,an con gll'ain&lt;die,s d,emostraicion.es de júbiJ.o, otrá:s ei caqo deI c-0lmbaite q,u.eldaiba á taivoil' de Los ejérci·toS
V'ir·r~y:na'1€·S, y e,nt-0m.cies ern de aUillláTa&gt;ris,e ell v·alor y e~ alillor paltri&lt;O
d:e los v,erd,ao.ero:s m,e~,canois que ca,fw1 hier'idois en me1dio deI c.omb;i.tc y con el p,eciho atrruvesrud,o por 1,a ba[a mortfileira deI en1emigo
ó la la:n,Z!a traidlO.rn; .. .. .. y no por e:sto s.e juzga;ban, ve'Illcidos ..... .
no soJ:tia.1ba111 1a eJS¡¡takl.ia ......., ·no p.e!dfan md:serücord;i.a á sus e.neimli·
gos. . . . . . . Cafalll h.eü.id·O,S d,e .mue.rite, p,ero telilian, fe e,n que SU!S póS
teros oo:niseguirfa,n la 1Jilbe,rtad d:e su p,atriai y goq;a,bam en med~o de
su.s !.)ena,s, reoordanldo su hogrur, su dU!l.&lt;oo hogar ........ su'S pa!dll'e,s,
sus oslJ)!OISB.:S, s,u.s hi'j.o&lt;s ..... ; d,i ri,gia,n uma mirada á Ja¡ Santf.silIIlla
Virg~n de Guad1a:h1¡p.e y srus ojos se hwm,edieicfarn,. . , ... s1e nublaiban
de ·:ágrl,mas, y con 1,a coociiencia. tran¡qu~:la. poir defenld.eil' u.na cauJSa
jtbsta y J.a esiperan7'a d·e ver feliz á su iltolatradia pa.tria, e~piraban
pr.011 ünda'!ldo e&gt;Slta&gt;s pa.1'albr.a:s,: "Vimgen Sa,n ta, Maldr.e mia.. . . . . pa
tri a . . . . . . ltbertarl .... •. "
La guerra d,e lnld~en!denc.iia oolmlenw á p.re ocuipar f11-e rtennewte
á E~l}afía.
Al pr.i:ndp,io se cr,eyó que aicosadotS los in,surgenteis por l&gt;QIS ejér::.itos b'ien, ddisdplirn.aid,os d:el ViTre'Y, prnrnto d.es:i:sitiríalll de su em·

•

•

Los a,co'l1Jt,ecilllliernt:o:s s·ub!Ságuientes deiJI1:01Straron claramellllte l1
lcis e,~afüiil·€S, que .i,.e encontrab,aru s,u,m,e'!1g,id,o'S en u.n grave erroir.
Hild.allgo toma1mdo á G'uanajuaito á vi.lvai f&lt;u,e:rza,; Oicuipa.ndo á Moreha, qu,e s,e rin.ide p.rucrn,ca,menite; venieien,d,o h eriÓIÍ.camen,te en 1as
Cruc&lt;. s ,a l vallen.te TrujiiJ'lo y a:l dilsit.,irnguido so1dado Don Agumú: d&lt;t
Jturbiid.e; co[Illbaitiei:ldlO oolll ta:n!to va,lon· ~ Calld·el!'&lt;ln (d,on,de se le
quemó e1 parqu,e), dem-01straba á 'las dlaJ"a'S á l-0s esiparñoles qu,e te·
nia oue a,v.eniriSoelaJS coo :tol&lt;lo un p'Ue1M-0 q,ue á ca.sita de su s,an,gr.e
luoha.ba heroi:ca.[Ilernte :poc CO'Ils.eguir su 1rnd,e¡pemldenic!ai.
· J,efa, aiI)a,r.eicer diariamellllte en 1o,s CRllll(pOS de bataJJ.a á ve.rd·ad ere~ valienlt€s qu,e lrneiha1ba1IJ.1 s.in ur,e¡gu.ai y 00111 fe; á homlbr-eis que
rn e:n1CaTga1ba'l1 d•e pr.o,pa,giar por todas partes idea,s terrff•bles d,e ind·epeind,enic&lt;ia y li,belftaid y que p.reJdicruba,n á las ma,sais po¡pula,re;; la
n.c-ic.e'Slidad que Miéxico tenfa de i'lllde.pe,n,derne del golbiel'n-O d,e 1,a
Cor&lt;wa.
Too.o e:ra lulClha, e,nitusillismo .... .. ... .
1'!1:i:s la trakión, J.a vn trakión; es-e mom~itrno ais,querow y r e-·
pugmm11le se pr.ese&lt;nrt:ó. . . . . . . hincó ·s u d·ient~ ve'!l.enoso e,n Los def,enis&lt;1r,e,s de la ,sarnita ca.u.sa y . . . . . . se gozó vie11ido (u,silmr en• Oh1·
h ,iah'l.1a ail Paldioo d.e la Paitria, al inmortaJ Hidalgo, en 0CJID1pafiia de
sus ,,,a[ie:n!Ge,s co:m¡pañ.e-r01S AUern1d,e, Alidaima y Jdméne~.
ID! Golb'iiern.o Virr,edmal ore'Yó p,c,r un lIIJGIIIl€iI1ito, qu,e co&lt;n eJ fli·
s,ilam-,•e:IJito d.e los d,e,fenlSo:r,e·s d·e la i'd,ea ·rev&lt;Ylrucioil'arla&gt;, coin 'l a:
roue,te d,ed e'Sclarncido Párro'CO cLe Dolor,es y sus coJilll)añerols, no
sólo ~e b,a,biai soifocad.o,e.1 l e1VantalIDile'lllto, ,s.ino qu.e .~1'! ha:bí..a exHn·
guido por corrn¡pJ.e1o la jd,ew d,e Ubertald. é i'llldeipenidemK:fa; pe,ra se
e,ngañó, p.o¡r,quie d•e la sangre d,e los primeros m1ártireis de la: In·
d·epcrnKJ,e111da., b&lt;rotó urna p!,é,ya,de cLe hé.roo,s como M,Oll'•elos, Gu€&lt;r•re·
ro, 1,r;,¡,. Ga!,e,ania, Lo,s BraNIO, eitc., eitc., e&lt;1Jc. ; y antes die dioice ,aña,s,
e,J 2i d,e S·Evti,e[Illbre de 1821, ell f.ruclito Genoe·r aI Dorn Algu'.:ltfa, d,e
I,turbjde, d·es¡puié:s d,e'1 aibrazo qu.e en Acaitempan halbra dado a:! in·
mor!:,'. Gu,er.r e:r,o, &lt;
h ace su en&lt;brada t,nioo.fa.1 á ,M~X'i.co ....... El Le16.I1
(Je Ca&gt;Sltillai habi·a ya pero.M-0 el b.riilaanlte miás preicio'.:lo que ositenta'ha rrn su !í:Ull'ea. ornr:on,a y el! Agu&lt;illa Me,xicam.ai hendfa coo fuerza Y
'.i&gt;brem€mite les aires, !le;vando ufana en el pico la,s p,e,sa:daJS y duras
caden:a s que p-0,r tanitoo a:fio:S ha:bian alJ)l!'Lsfon1ado á los h~jos el~
'Cuar.bJtlémoc á los valientes y eSlforzrudos .mexicanos!
:E&lt;l 10 di~ .Seipitrlemib,r.e de 1810 y eil 27- de Se,ptiembre de 1821, gom
las frd1.as que maJ&lt;Can ell. "alifa" y lai "o,me,ga" d e 1m-e1sorais luC'ha:s
.Után1cas, d,e nueisitras glll€1l'rais heróicas por conse,gui,r la indepen,den,c:a. H1da[go dainldo ",e1l gro.to" en Do1oreiS. Itun-bide .emtirain1d.o
é. la Carpita[ c-0m. e:l ejéa·cii;bo d,e la'S tres gaira'llltías, re¡pres.e,nlta,n, do,s
s:éres gral!lldiosüls, re¡pr.eisen!t&lt;Ml Jas doB feJCJhas eiitaida\S. Uno.in'ici!1' I,a
In&amp;eve;nldenieia Na,cio:naQ, eO otro lai conis'\llll1a, y annlbos van segmdo11
en, sw; gloriais de a1queíiios bll'avos, de ruq11ellos vruliem.teis, d,e aqu,ello.s
héroes á quieiil1e&lt;S las pálgúnia,s de la, hi1sit0ll'ia co·D!Se(r.va con los nombres de Ail1e,nlde, Alidaima,, J·i,miém,e,z, More'1.os, 1'os llraJV-0, lois Ga,
leana, R,a¡yón, M'irua,, Guermero, Abasolo, M,ataimoros, Tornes, Moreno, et.e., eitc., cu¡yos DJOIID'bl!',eiS n-0 5.e, puedem p.ronUIIloe1ar s i'.Illo eis OOID
r.e-.;peto y A qui·eiil.ies con. tolda jl.liSti.dai Ia Nación M.exic::&amp;a, r.eico:eoc~

,

M)éxic.o, yai libre d·eil po&lt;d.eirio ecs¡pañol, Miéxfoo i·rudeipellldjente,
wru,e:nzó como eTa na,t ural, á i.mlp:Ja:ntar la. mejo,r foTma d,e gdbi.erIl(' qu.e le puldi,e ra conwe.n,i r y €JEitO d4ó motivo á ser'i'a:s p.erturlbaic10nes y muiltituid d·e gue,J:1ras iruteisünas.
.'.:'a:ra un01S, la mejor foT1I11a. de go1bie:roo, para. M1éxico, cLeibería
ser la dictadura; pall'a, otr.os e1 ]mpe,rio ..... .
tltuTlbid,e .y Sa,nita-Arnllla arpare,cian cc111 hall'ta. freicuieincia como
r,rotagoniEitas de LG\S aicolll!tEcimiEirutos que se d€JSall'lro1la.ban en
nues~ra q'llerida paitiria. Eran l,cts ho:mlbres en, qud&gt;€mes e:sta:ban fi jos
,c,z &lt;:jo1S de las nacáornies exitra-noerais.
I os "cuar,tie1lazos" rE¡pll'E1S.&lt;e11:itaiba,n rnn pav.el m'llY importarute e1..t
la polfitica ,de .aqu,ellos tie,m;pos, ,supue,sto que de eJ.1.cs sie valían mult:tu-0 de ho1ID1br,e:s pa1Ta po'&lt;l.-€11' Uegar al pue,sto1 d,es,eado.
l.a1s 1'€lVOilUdOl!l€·S se SU'Cedfaiw COIJl• baiJ::itairute f·l'()C11€ll1Cia, y hoy
s~ Y~·ia á un caud.ililo En'DIPU&lt;íiando las rieilildas d-eil gobierno y ma·
ña~a tenfal. qu,e hudr para: d,eja~· eil pGlder a'l m~s fuer,t e 6 mlás rus·
tutG.
Ha!sita qU,e d,e~1pu,é,s d,e m\JJClhos años de a.gi&lt;tacl,o!rues intes.tin,ais,
le ¡i,lugo á la P.ro1Vid em1cia Di'Vin.a, ma,nJda,m os'-homt&gt;.r,eis de olJ';den,
paz y pTogr,eso, qoo fu€•mn poco á pcico, en,carrilanxllO á la Il!aJCiÓill
pc,r ~in ca1mdno feiliz, q11e n,os foEil'aDJ poco á p&lt;Jco pre&amp;ágfa.ndo e,n
e1 • xtranjero, y que bago su sa1b,io y pru1deirut,e, gooLemno 11,e,gára· ,
mos i v.e•r á nue.oitra, que,rida Miéxico fig·urair enrt:r,e la,;; na,cion.es veil'dad,era:m,emrt:,e civilizadas y pacifilca:s.
. 1 o que aihcra. a1dmirannos y nos llama m'llcho I.a; aitención, es
que !os miáis &lt;1e l,cts hOlillbr€1S de a,rmas, lo·s má,s de lo•s nomlb'f\€,s•reail·
mente granld€1s, d,e a1qu.e11os tiempos de mil co!ll1VUI!Slio1I1&lt;e1S po[iltiicas,
¡;stmiiera,n de aJCue·rdo e,ru ho,n,rar á María Santísima. de Guada.'lupe
y verJa en arno,r y res,peto y ha,s,ta ca,nsid1eif.a.rla col.!lo um. ".sím'bo~o
naci ctnal." ¡A,h! e.s q11,e siin duda alligu1I1Ja, a.quellilos hom:bres de
g,ra-ude corazón gmemso y a,gra&lt;d€1Cido, no po'dfaDJ ce rra,r los ojos
antf, la ,e;videnicia de los hoohc,s; n,o podfan 0Lvi1diar lilli p.ol!' U'll mo·
mEIIlit-O, lo que la Na1eión, detbe á la Mo\l'e,DJa: h€1!'1IOOaa deíl Teveyac,
á la 1;aílc1IDa a.rruHadora, á la M.a&lt;l.-re calJ'dños,a que &lt;1es1d,e IS'll T,em'Plo
e.s'tá si,e mpre v·danid,o gu,SJtc,sa p,or los de.ron,o¡s d,e un pu,eib:Jo que
tn nito alil'.la.
Por eso n,o calllis.a eXJtra,ñeza., como dijo 1l!Il e,soritor mexicano,
,v~r al Excmo. S.r. Don Agus.Un Iturbid-e, que al ceñir s.us sienes
co!1 la c-O'l",Ol!la de prime,r Em¡p,e,ra!d-OT de México, y deja-r ca,er s01b're
sus hum:b:r,oiS e.l main.oo rea1J, :S·e p~es,en&lt;ta á la. Na,c!ón como oo ver·
d,::, 1fr-O gua&lt;l.a1lu¡pa·no é in'S(fiit'llY•ª la memorabae o:rd.eil1 que illlltitulla:
"Ca1nl1eT'Gs d,e Mana Sanüsima. de Guaidalu¡pe,;" dando con, esto un
bon,ito edemv~o al pu,e1blo y reiconoci,enido á e,sita Dirl'ina: S.eñora. ca,.
mo la Patroma de la Nación&lt; ,Mexieam,a,.
,!..o mi~mo que le.e•r e111J la. m,s,to,r ia Patria, qu,e, eil noialb'le hom·
bre Don Félfix Fie'l'!ruá.nlcl:ez, el pl'i.mell' Pre·sidente d,e la Re1p,úbUca M.exicm.a, al ellil,p;¡¡,ñ ar la,s rieiiltdas de[ g{;lbi€,l'l'.l{)\ lo I)'ri,m,el!'o que hizo
t'ué cr.1m,bia,r .su noilillbT,e, por e,! de Gu.aid:a1lu1pe Victoria, ·eili re,00\llOcirn i·evito de l a muilltitu¡d de faivoreis que M.a·r fa Samt1€dma de Guad:iinpe le haJbiia dijs¡p.ellls·ald.o.
Ve1'd1aidieráme!rnte se ,ex¡p.e-riimernit.a júibHo cua,nido a~ abrir las do·
rada'S pláigii!ll~IS de rnue~rt:ra Histol!'ia Paitria, vernos e,scritoo los no¡m.·
brcs ae a,quEILlo,s grallld,es hom'bre\S que nueisitra generación venera,
y qne sa1bemo:s se a,cercamn á la Sarutúsima Vir:g,en de[ T,eipeyac ít
re nrliI 1l e cullto y aid oración.
Entre ,e¡,&lt;tois h&lt;J«D!breis noitaibilEJS, enibre esas figU!l'as d,e granld.e ta.
lle, ;iold.,eim.,o.s conitall' a,l va,lien;te y pum,donoro,so G.e!Ile.r,al Don Vieenite
&lt;le Guer:r.e,ro, a,1 Leóru de Tjerra Calliewte, ven:oodoir en, c1e!D.' cOilllba·
tef.: y terroll' die s:u,s emie1mi,gos, que se ~ .eirca, a:l T€dlllIJl1-0 die MM'ia
Santirdma de Guada1U1pe, la c-0ndiesa, coJl'Ilo su Reina y Seiño,r.a , y d,er:o.sita soibil'e sus alitare,s Qas bandelJ'.as qu,e el Generrul Samta-An:na
arrancó al atreivido Bai!"ll'ad,a s, cua:nldo en 182·9 en son de reoonqui~
a,p:nl'dó e:n Taa:ruptco, des.embarcan1&lt;lo 4,000 homlbres. Las balas die!
eiérc· to mexical!lo de[Ilo\Sltrnron R'l atr:evildo Ba,r.r,aJdas, que Esipaiña
debía p.emd.€r toda es¡pe:ranza ....... .
Se au11I1,e:nta nue,sitra, a!dlrndración a,l ve:r á Hbe,railes tan exailtad'lS como Don J. Alvarez y á Oomonfo;rl!. p&lt;J.sitrall'Se ante Marta
Santf~dma die GUJaid·a!l'UIPe en ,su T.emplo, y coru eil corazón entero~
cidc. le dan lois a¡gr,aldecimien,tos p()ll' haiberlos lLbl!'rulo de multi··
tud de pe[igros d'Ura:nite la Reiv,oll:u.cióil' die ,A\Ywtla.
T.o miso:n,o qu.e hici.er,olil los hOIIl'.lJbire,s n10l!.a1biles q'll,e hellilosi cJtafdo,
practicarorn o,tros mlUlchos em su ho11110I!', poll"que eJSita Sanitts[,ma Señera todo se lo mer,eoe wmo Reinia de, Cie,lo,s y t!.erira· y Madre
n n.e1,ira,.
~l'ece má.s y míá.&gt;s nueistro entusial9tno al temer conolcimienito
del rn:¡peto y veinell'acióni de que h,a sido oibj,eito hais&gt;ta por parte die
ho:mbl'es d.e relOO'IllOCitd,a&lt;s ide,as oTtotdo:x.as y mw a'VanzaldialS €IJl, el 1~l.Jera1í\$IDO, como, Dolll B.enito JUláreq; y Dom Melicholl' Ocampo, que
,c,L o es mu¡y bi€il1' sa,bid0¡, a11 .su¡primir ofida[nnemtte -v.a:rios d1RJS feJS·
tivns a1 pue1b1lo me'Xlicano, r eis¡pet,aron el d.fa 12 de Dicie&lt;mb~e palJ'a
qfoe 1:,' pueiblo pudie ra d.ed1ca:rse li,b~·eme!Illte ail culto y a\dorac!ón
de. aquella, Sa,nit.IBima. Vi.rigen, qu.e acol!ll¡paiñó ail inimo,rta[ Hid,a~,go
v á foidos los iD1Sul!'genites al1 caiID¡pO de batall:1,a para dar á Mréx!ico
fncl.epel!lldemieia. y Lilb.ertaid .
!El,eríamos initeirontn,rub1,es s1 sig11é;ramos eistaJS ci,tais de ta:n.tOil
;10,m'bres de re,con-0c,id.as ideas aniticle,rica!le,s, qu,e an tratarse de
Maria Saíllitisima d-e Guaidailuve a¡par.e100D1 cireunsipeioto1s Y hastru d.e·
•,otos ........ ¡Ah.!, .e~ gue e.n: la Prutiwna de lia Nruc:!On, M·ex1,oa,na
ha.n vi.sito un sirrnbo,l o n.iadon•a l; han visito clall',altnenite y s,in poid1er
(,v'; :uao, qu,e México es y sera Guada~U1Pamo; qu,e esa Imag·oo sa·
:;,i·0sarnita: oomiitit.uiye e,J a,IllJ()T die los amol!'elS, e'1 encall'.llto de 10!.'! en.~au-t,&gt;s de lois ve:ridald,er.os mexic·ano*3 y que, co:mo dJjo 11n escntor:
''JJ;J dfa qu.e desaipar eu,ca eisa creencia, haibrá desapa.rooido nuestra
p,ro,pia waicioo·a'111d.1ad."
1

0

¡

DONDE NACIO Y VIVIO HIDALGO ANTES DE LA INDEPENDENCJA,

***

0

p,resa.

llUGR~ES f{ISTO~ICOS

Lugar en que nació el señor Hidalgo en el Rancho
de San Vicente.-Cuitzeo, Guanajuato.

Ruinas de la casa que habitó.Hidalgo,
en sus primeros años
en la Hacienda de Corralejo, Pénjarno.

P,moquia de Cuitzeo; GÚanajuato,
donde fué bautizado Hidalgo.

Colegio de S. Nicolás [estado actual] en Valladolid, donde estudió
Don Miguel Hidalgo
Y del cual colegio fué profesor y rector.

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i.

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1,.

...

Casa cural dP. San Felipe, Guanajuato, donde vivió el señor Hidalgo,'
cuando estuvo al frente de esa parroquia.

Ruinas' de la alfarería que estableció el señor Hidalgo
en Dolores, cuando fué Cura de allí.

�---60,c;-

\

LtUGA~ES f{ISTO~ICOS

lVIctsa de 1a independeneia.

HIDALGO
•
Erit un anciano. un justo,
Un sacerdote, un levita,
Un pastor, cuyas ovejas
Eran almas redimidas,
Del Divino Nazareno·
Con la sangre preciosísi ma.

'•

Era u~ cura, un frail e, un loco
Con su gran sabiduría ;
Teólogo que incensato
Dejaba pasar su vida
Ignorado en los rincon es
De nn pueblo, y ¡quién lo creyera!
Consagrado al ministerio
Y las orácticas ridículas
De la Re1igi6n del Cristo
Que murió por darnos vida.
Los rezos y las novenas
Los sermones :l las misas
El rosario y ..·... tantai, cosas .
Que nuestro siglo abomina,
Porque es siglo de las luces
Y no siglo oscurantista:
Como es el confesonario
Propio de las almas tímidas,
De beatas y de hipócritas,
De ratas de sacristía;
Todas e~tas y otras cosas
Que Ii.O son de progresir.tai,
Eran del cura, del fraile,
Ocupaciones contínuas.
¡¡Pobrecito! ! si hoy viviera,
Ya que habérselas tendría
Con las leyes de reforma
E ilustración sapientísima
De tanto patriota imbf'l'be
Y oradores sin mancilla,
Que, llenos de fuego patrio,
Libres, libérrimos, gritan:
¡ Mueran los curas, los fraile-,
Que muera su ti, ania,
Y que muera el &lt;le,potismo
Que la.s conciencias domina.
:...:;-Que 1ibres y libe1tino:i
'l'odo es igual en el dfa
Y que viva la igualdad
. Y la democracia, viva.
Era un sabio, sin embargo,
De libertad ¿qué sabía?
Cuando al mirar á su patria,
Triste, llorosa y cautiva,
Ultrajados lqs dereC'hos
De la pobre raza indígena
Y en cada hombre esclavizado
Un h~rmano en Cristo mira,
Y al contemplar sus dolores,
El corazón Je dolía.
¿Qué ~abe el fraile, qué sabe? ·
Cuando ni Dios lo ilumina
Y como á Moisés le dice:
¡Del yugo ominoso libra
A mi pueblo que padece;
Salva á tu patria querida!
¡Qué sabe el cura. qué sabe!
Ni como saber podría
Aquel anciano retrógrado,
Que dejó pasar su vida
En· rosarios y novenas
En oraciones y misas.
Que la libertad sagrada
Se opone á ln. tiranía,
Que doblega las conciencias
y á las almas esQlaviza.
Miradlo ..... ya se levanta
\

'

Con frente y mirada altivas.
Y aquellos ojos que humildes
S6lo á la tierra veían:
Aquellas trémulas manos
•
Que alzaban la hostia Jivina;
Aquella voz apagada
Que á sus hijos conmovía;
Y todo aquel continente
De aquel fraile, aquel levita,
Hoy se encuentra transformado
En genio que el mundo admir¡1.
Sus ojos lanzan destellos
Que á la muerte desafían ,
Y de luz una aureola
A su rostro diviniza;
Su voz es la voz del trueno
Que á la tempe~tad humilla;
Su diestra potente empuña
Un estandarte de vida,
Y en esa enseña gloriosa,
Que es su bandera, esculpida
Está una imagen: miradla,
Es .... .... la imagen de María
¡La Guadal upana bella,
La hermosa virgen indita!

,.,

La que baj6 de los cielos
A salvar la raza indígena;
Ella preside el combate,
Y como una estre11a brilla
Entre el humo de la pólvora
Y la metralla que &amp;ilba;
Ella recoje los ayes I
De los hijos que morían
En los campos de botalla
por nuestra patria querida.
Ella, en fin, hace que triunfe
De 1.-l oélio~¡i tiranía ......
... ·· ·· · ·· ···· · ·· ·· ··· ·· ··· ······ ·· ··· · ··
·· ··· ···· ·· ... ... ······ ·············· ······
Era ..... . un anciano, era un cura,
Un retrbgrado, un levita,
Un pobre fraile que quiso
Ofrecer su obscura Yida,
l\lártir de su fanatismo
Y de su conciencia misma,
Por darnr· s independencia,
P:i tria y H ertnd cliYinas
·· ·· ·· ·············· · ·· ······ ·· · .. .. .. .

.... . .... .. ... ..... ·· ··· .. ..... . .

Libres pensadores, sabios,
· Grandes tribunos del rlía,
Que ilumináis elocuentes
Las masas embrutecidafl,
Gritad ¡qne mueran los curas
Los frailes oscurantistas,
Que allá en el confesonario
A las conciencias dominan!
Y pues que buscáis, dem6crata.;::,
La cla.ve de nuestra dicha,
Ya que no la habéii, hallado,
Que vuestra filantropía
Compadezca á los fanáticos
Que rezan y que oyen misa;
Al menos por mí lo digo,
Que guardo como reliquias
De un valor inestimnble,
Como unas joyas benditas,
Fragmentos de...... ¡una sotana !
Del cura., fraile ó jesuita,
A c¡ui,m hoy ent usiasmados
Evocáis gritando: viva
(Suprimi éndole rn título)
Miguel Hidal.go y C'o,tilla !
Y del Tepeyac la Virgen
Ad.oro cvn alma y vida.
VICEN'fE

J. GOMEZ.

~OL'JRES HIDALGO-SAN MIGUEL DE ALLENDE

LA INDEPENDENCIA DE MEXICO

Y
r11 maria Santísima de ~uadatupe.;

Así como en el cielo
Después que se ha calm.ado la t0rmenta,
Brilla el iris de paz y de consuelo;
Así como en un día
Para tres Soberanos Orientales
·Brilló una estrella que sirvió de guía
Hacia el humilde establo en que nacía
El Soberauo Rey de los mortales;
Así, n1adre piadosa,
A cal mar el ard or de insana gmrra
Brillante com0 estrella luminoea
Y cual iris de paz en nuestra tierra.
Fuitte la luz, que de tu pueblo indiano
El atroz salvajismo
Con vertiste en valor, y de tu mano
Trocaste su fiereza en heroísmo;
Fuiste la noble ejida,
Bajo la cui&gt;l en lucha sacrosanta
En lucha desmedida
Y emprendiendo cruzada valero~a
El pueblo mexicano
Logró romp.er para su patria hermoi:a
La ya inútil tutela del hispano.
Vienes de la región del cielo al mundo
¡Oh, dulce madre mía!
Y coñ amor profondo
Tomas tu patria por la patria mía.,
Pues á tu enseña santa,
Triunfando del combate á los hom·rt'~ ,
México se levanta,
Desde el humilde pueblo de Dolo1 e.::.
¡Abajo los rencores
•
Con que el pueblo ignorante
Trata de zaherir la madre España,
Cuyo fulgor no empaña
La hija emancipada,
Que atrevida ... .. ... y gigante
Dejó sus pechos por tomar la ei'¡•ada!
A tu amparo nacimoe, madre mía,
A vida independiente.
¡Hossana á tus labores,
Que después de tres sigloi, de doloni:;,
1\1 éxico puede alzar limpia su frentt&gt;.
JUAN DE

GUANAJTJATO

•

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Casa del Subdelegado Virreynal
en Dolores Hidalgo.

Casa del Español Larri núa, primera víctima de la insurrección.Dolores Hidalgo, Gto.

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ARRIOLA.

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EL CENTENARIO DE MEXICO
(1810- 1910).

¡Honor al año bendito
En que á los vivos fulgores
De nuestro amor infinito,
Cumple·cien años el grito
Que Hidalgo diera en Dolores !
Ante su voz soberana.
C"mnovi6se nuestra tierra
Y entre un mar de sangre humana
Surgió, al terminar la guerra ,
La bandera mexicana.
Cada pecho es un sagrnri11
E n donde tiene un altar
Aquel hecho extraordinario.
Cuyo augfüto centenario
Va l\f éxic0 á eelebrar.
Bandera de tres colores
Que Y CS en paz nue~tro suelo,
Flota entre viYos fu lgores,
Que el anciano de Dolores
Te bendire desde el cielo.
¡Tu honor e-tá lim ¡.iio, ileso,
Del Univ.E\tSOá la faz;
Flota de h1 gloria ii l beso
Como em blem:t de progreso,
Corn o láh~ro de 1az!
JUAN DE DIOS PEZA.

Antiguo Colegio Salesiano en do1!de estuvieron presos
los españoles realistas.
'
San Miguel de Allende, Guanajuato.

Calie Real por donde entró el ejército insurgente
en 18 10.
San Miguel de Allende. Guanajuato.

Castillo de Grahaditas
[ Exterit&gt;i' J!:Y ·•

Alhóndiga de Granaditas. [lnterior].Guanajuato .

1

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A

0i¿!U~91.

�-607-

lios insttttgentes eorno Gobetrnantes.

Los Insurgentes como Go.bernantes.
J

•

Aunque la generalidad de los eseritores no consideran á los.
caudillos de la Independencia como gobernantes de México,
el hecho es que lo fueron, pues en ocasiones dominaron gran
parte del paíf', levantaron-ejércitos,
acuñaron moneda, establecieron
un gobierno y puhlicaron una constitución. emitieron
empréstitos y ejer·
cieron, en fin, to·
clos los actos de soberanía. V~mos á
en.umerarlos aqui
por eso como gobernantes y en con junto para mejor
apreciar las vicisitudes porque atravesó el gobierno in·
&lt;lepenuiente, y las
diversas fo r m as
que tuvo.
I. DON MIGUEL
HIDALGO Y CosTI·
LLA, proclamado
.
._
. por su ejército caEl Cura de Dolores, D. Miguel H1d,1lgo Y Costilla. pitán general, en
Cela ya el 2 2 de
septiembre &lt;le 1810, organizó su gobierno e~ Guadalajara, y
fué desposeído del mando en los primero3 dias de febrno de
1811, en h Hacienda del Pabellón, por los princip1lrn jefes
independientes.
II. DoNIGNACIO ALLENDE, genernlísimo, de febrero de 181.1
á 16 de :Marzo del mismo año, que en junta de generales temda en el Saltillo, se resolvió la marcha de ellos á los Estados
Unido~, y dejar delegado,:, los que lo fueron.
,
,
III. Lrn. DON IGNACIO LoPKZ RAYON Y DON JosE ~ÍARIA Lo·
PEZ LrnEAGA de·de 16 de marzo de 1811. Rayón quedó con
el mimdo en' jE&gt;fe, y fué el que más se distinguió, organizando
la retirada desde Sal tillo hasta Zitácuaro; cesó en sus poderes el
. 21 de agosto de ese
mismo año, tí consecuencia de haberse organizado la
IV. JUNTA DE ZrTÁCUARO, coro puesta
de Rayón, de Licea·
ga y del Dr. don
José Sixto Verdiizco;
rn nombre eraccSupremaJunta Nacional Americana,&gt;&gt; y
fué reconocida por
la gran mayoría de
l11s jefes indepen·
clientes; fué nombrado cuarto vocal
&lt;le ella el Dr. Cos y
Riernpre se consi&lt;le·
ró como quinto á
ilon José María Morelos. Atacada en su
. residencia, se retiró
primeroá Tlalchapa
y Juego á Sultepec,
donde al fin Ee di·
solvió el 16 de junio
de 1812.
D. lgn:icio Allende.
V. DoN lGNACJO
LoPEZ RAYON, desde
esa fecha, que continuó considerándose com'.&gt; delegado de los
primeros jefes y presidente de la extinta junta. El, Liceaga y
Verduzco tuvieron serias desavenencias, las que hicieron que
Morolos, para dar un centro á la revolución, organizara el
VI. CONGRESO DE CHILPANCINGO, que se reunió en la ciudad!.
de este nombre, el 13 de septiembre de 1813. Concurrieron á
él los miembros de la antigua junta, y su primer pre~idente lo
fué don Joeé María Murguía y Galardi;-nombró á

VII. DoN JosÉ MARIA MoRELOS Y PAVON, generalísimo, y
depositario del poder ejecutivo el 15 del mismo mes y año.
La declaraci6n de independencia fué hecha el 6 de noviembre,
presidiendo el vicepresidente don Andrés Quintana. Roo.
Después de la derrota de Peruarán, Morelos hizo renuncia
del poder ejecutivo en febrero de 1814 y volvió á encargarse
de él, el
VIII. CoNGRKSO DE CHILPANCINGO, que aumentó el número
de sus miembros; se transladó á las Animas, Ajuchitán, Uruápa.m y otros lugares hasta que logró
,.,,,,.,--.........,...,..,.,_
fijarse ttimporalmente también en
Apatzingán,donde
expidió la Constituci6n el 22 de oc·
tubre de 1814; P.n
virtud de lo di:;puesto en ella se
instal6 el
IX. PODER EJECUTIVO, el día 24
· de ese mes y año, •
formado por Licea·
ga, Morelos y Cos.
La desunión que
reinaba en el campo independiente
hizo que Cos fueEe
condenado á prisión perpetua en
septiembre de ....
1815. Liceaga ob·
tuvo licencia para
dejar su cargo y
fué nombrado su
substituto don AnD. lgn&lt;!cio López R:iyón.
tonio Cumplido;
..
por último, Morelos cayó pr1s·onero en Texmalaca el 5 de noviembre de ese mismo año; el congreso para reemplazarlo
nombró á
X. DoN IGNACIO ALAS, el 8 de noviembre. El congreso en·
tre tanto se había transladado á Tehuacán, donde fué disuelto, siendo su último presidente don José Sotero de Castañeda,
el 14 de dicie~bre, ~or Terán; éste, par~ re~mplazar á aquel
cuerpo nombro una ¡unta formada por el mismo, por Alas y
por Cumplido· pero éstos ni un día tomaron parte en los acuerdos de ella y ~onsiguieron escaparse, quedando sólo
XI. DoN MANUEL DE MIER Y TERAN, desde diciembre de
1815. Muy pocos jefes independientes Jo reconocieron y al fin
acabó su autoridad al capitu·
lar en Tehuacán el 21 de
enero de 1817 y retirarse á la
vida privada.
El Congreso al disponer en
septiembre de 1815 su translaci6n á Tehuacán, resol vi6
dejar en la provincia de Michoacán uría junta subalterna, que del lugar donde se
estableci6 tomó el nombre de
XII. J uN'rA DE TARETAN.
L'l componían el general Muñiz el Lic. Avala, don José
P11go1a, don :bionisio Rojas
y don Felipe Carvi,1.jal; fué
reconuci&lt;la por los jefes del
rumb'.&gt; y á causa de la dis?;
lución del Congreso, asum10
el carácter de supremo poder
independiente hasta 18 de febrero de 1816, que fué diFuelta por el mariscal don
José Sixto V~rduz.:o.
Juan Pablo Anaya.
Sin embargo, como se ha.
. ,,
.
da sentir la necesidad de un gob1.erno, casi mmediatamente
M~~ ~

(

. Don Andrés Quintana Roo.

1

\
1
\ 1

II

Don Manuel de Mier y Terán.

Don Vicente Guerrero.

gre3,o de Ch)lpancingo, don Victor Rosa1es, el presbítero don
d
Jos~ ~ntomo Torres, don Manuel Amador, Lic. I sasaga y el
Aos..Pf1' Armijo_ y fu~ilados Pagola y Bermeo.--Villaseñor y
canomgo don José ~an Martín. Empezó á funcionar la junta
rno a se acogieron a Guerrero y establecieron la
e~ marzo de 1816, é mstalada definitivamente en Jaujilla que. XV~ JUNTA DE LAS_ BALSAS, en la hacienda de este nombre,
do al fin formada por don Ignacio
'
mtegrandola con el Lic. Mariano. Ruiz de Castañeda; funcionó
Ayala (~e la de Taretan), de San
poco tiempo y como á poco fué di·
suelta, apenas es tomada en cuenta
Martín, don Maria-no Tercero, don
Jos~ Pagola, don Mariano Sánchez
por los historiadores que consideArnola y de don Pedro Villasefior.
ran la muerte de Pa.gola como el
Esta, junta no fué reconocida por
fin del gobierno independiente. Sin
Riyon, que continuaba teniéndose
embargo de que después de disuelta
1~ junta d~ las Balsas no quedó gopor delegado de los primeros jefes
y ella, á eu vez, dió orden á Brav¿
bierno deliberante alguno, hay que
!en~r en cuenta el gobierno militar,
·de que aprehendiese á Ray6n como
lo hizo (9 de [ebrero de 1817), con
o dictadura que ejerci6
lo que termmaron las pretenüoXVI. DoN VICENTE GUERRERO
nes de éste.
que f?é T?roclamado general en jef~
. fa junta, que ejerció más autode! ~Jérc1to del Sur (único casi que
ndacl. de la que puede creerse abanexisti~), .~112 de marzo de 1818, y
rlonó á Jaujilla el 28 de diciembre
que eJerc10 una autoridad efectiva
de 1817, á consecuencia del ~itio
sobre los pocos jefes independientes
q_~e se puso al fuerte y se estableque habían quedarlo en el Sur la
c10 en la ranchería de Zárate comque duró hasta 18. de febrer~ de
poniéndola únicamente Sa~ Mar1821 en que se uni6 Guerrero con
tín, Cumplido y Villaseñor. El 21
. Panorama de Cl~aro, pue?I~ donde H_idalgo y Morelos
XVII. DoN AGUSTIN DE IruRBI·
de febrero de 1818 fué aprehendido
tuvieron su umca entrevista.
DE, jefe que proclam·ó el día 2t
SanMartín,pocodespuésAyala, ylaiuntaquedódesorganizada.
.
de ese mes Y afio la independen~IV. JUNTA DE HuETAMO. Pagola, Arriola y Villaseñor orc1a e_n Iguala, y que fué reconocido por todos los indeg~rnzaron e~ Huetamo una nueva junta y nombraron secretapen~1~ntes, q?e entonces se l~vantaron en armas. Iturbide
r10 rle ella a don Pedro J. Bermeo. Se ihstal6 en marzo de
entro a l\Iex1c~ e~ 27 d: sept1em,bre, después de realizar su
1818 y los vocales_ di~ron muestra de su actividad, y funcioempresa y al siguiente dia empezo el gobierno nacional.
fiaron. hasta 9 de Jumo de e,e año, en que fueron sorprendíA V. YV.

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XIII. JUNTA DE JAUJlLLA, llamada así del ielote1 s1.t,uado
·en la laguna de Zacapu 6 Pátzcuaro, _donde se est~\i.ec10. J,a
,componían: don Remigio Yarza, antiguo secretario del ron·

Cárcel del Obispado donJe estuvo preso el señor Matamoros
en Morelia, Michoacán.
'

Sitio en que fué fusilado el señor Matamoros Morelia
Michoacán.
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Don Juan Aldanra
Uno de los primeros caudillo~ de 1~ Jndepen·
dencia, y uno de l_o~ oficiales del R~g1m1e1lto de
la Reina, que casi integro se declaro por aquella
causa.

Don Mariano Matair.oros
Pué el segundo de Morelos, de quien se .díce fué
"su brazo derecho." Fué un gran patriota '&gt;: un
gran militar, y en ~g23 el Congreso lo declaro be·
nemérito de la patna.

¡4ontdas ~t la guerra dt Independencia.
(1810-1821.)

Al tomar las armas los mexicanos para conq~is1ar su líber:
tad, como era indispensable, el 6rden estable.c1do_ se pertur
b6 Los insurgentes· los ladrones que sin servir ninguna ca_u·
sa ·se ocupaban en s~car provecho de la revuelta, Y las mismas tropas del gobierno, que cubrían íi
veces sus merodeaciones bajo el pretex ·
to de hacer mal á sus enemigos, inter· ·
captaban los caminos,. hacían insegura.~
las comunicaciones é impedían que lo:;
particulares trajeran á México sus me
tales preciosos para acuñal'los .. Por ot~·r,
parte se había menester de numeran,,
en la~ provincias lejanas de la capital,
y de aquí vino la neceeidad de eetablfcer en varias poblacio_nes casa &lt;le mo·

Mariano Abasolo.
Uno de los primeros caudillos de I~ l_ndepen ·
dencia y uno de los oficiales del ~eg1m1ento de
la Rei~a que casi íntegro se declaro por aquell:,
causa.

neda, que acuñaran moneda provisional, con a~torizaci.6n del
gobierno,
y que teniendo la ley gene.ral establecida cornera en
I
el mercado por los valores ya conocidos. Estas monedas provisionales se labraron en Chihuahua ( 1811-1814), Durangn
(1811-1821 ), Guadalajara ( 1812-1815, 1818 y 1821), Guanajuato ( 1812, 1813 y 1821), Sombrerete ~1810-1812), Y Za_catecas (1810-1821), haciéndose en. segmda.~ermanentes I~
totalidad de esos establecimientmi, vista la utilidad q~~ de s,,
existencia sacaba el comercio. Los insurgentes tamb1en acu:
ñaron dinero para hacer sus gastos, y de aqu 1
que de las monedas provisionales unas per·
tenecían al gobierno y otras á los alzados.
De las primeras, las de D?rango., Guadiilajara y Guana.juato no se. diferenciaban dP
las de México. Las de Chihuahua eran V3·
ciadas. También lo eran las de Sombrerrti&gt;,
teniendo en el 1-nverso las armas reales, al r~dedor R. CAXA . DE. SOMBRERETE. (Real ,CªJ"1
de Sombrerete) y á la derecha un 8 Y a l;,
izquierda una R, que marcaban el valor de

11

1:

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1

1

Don Francisco Javier Mina.
Uno de los principc1le3 C.'.ludillos de la Independencia
llamado "General del Ejército Aux:liador de la Repú'.
blica Mexicana," y cuya campaña fué muy breve desgraciadamenk.

ocho reales ; rei:erso; en línea curva el apellido VARGAS debajo. 1812 y las marcas del ensaye, y en tercer rengl6~ un 3.
Tiene cord6n, y las armas y letras son de mal dibujo. La moneda de Zacatecas de 1811 tiene en el anverso las armas reales
en la miElma forma que las de los pesos de México, y al
rededor FERDII'i VII DET GRA'l'IA, 8 R. 1811. Reverso: un círculo de puntos y en el interior el cerro de la Bufa rematando en
una cruz, debajo las tres iniciales L. V. O. (Labor ·vincit
omnia ), y un adorno semicircular rematando en dos círculos
pequeños; al rededor MONEDA PROVISIONAL DE ZACATECAS.
Las piezas fabricadas en la misma casa en 1812 llevan las armas y el busto como las de México, y al rededor de aquélla
se encuentra la leyenda. de MONEDA PROVISIONAL DE ZACATE·
CAS: después de la indicada fecha ya no se difnencían· de las
de la capital, Rino en no tener cordón, en lo de~igual, y en lo
~alo del dibujo. La mayor parte de ·los pesos de esa época
tienen algnha~ marras que inr!ican, 'lile fnrron reconocidos y

Don Pedro Moreno.
Guerrillero insurger.te apodado "El Toro" por su
gran corpulencia. Combatió al lado de Mina y mu·
rió heroicamente en el Venadito, en la acción en
que este caudillo cayó prisionero.

se encontraron de buena ley; las marcas que yo. l;ie. visto ieon,
en un peso repetidas de dos diversos tamaños las letras L. C.
M.; en otro peso se hallan, en la una cara, en un paralel6gramo de puntos las letras L. V. 'S., y en la otra ·un estandarte
con una cruz de Santiago y las may6!:culas· J. M.. L. y debajo
D. 8, el todo dentro de una impresi6n circular. Calleja permiti6
la elaboración de esta· moneda; Ray69 cuando ocupó la .ciudad
le di6 impulso, y tuvieron los pesos gran ac_eptaci6n en el co.·
mercio, «por que su fea configuración era compensada coh la
mayor cantidad de su peso y bondad de su ley; de modo que
entre las muchas moner:las que entonces aparecieron, era pre,
ferida en Veracruz_ la Zacatacana y valía nueve reales un peEo ·
fuerte. » ( Bustamante, Cua dro histórico. tom. 1? pág. 217. ) ,
La moneda repre~entada en el núm. 1, fué acuñada en Oaxaca antes dA que los insurgentts entraran allí, el ~5 de 110viembre de 1812. Anverso: una cruz de brazos igual es; en los dos
claros superiores un ca,-tillo y un león, y en los dos i11feriores

!
11
1

Don Ramón Rayón,
,
Hermano de Don lgna~i.o L~pez Rayón. Fue
un valiente Yentendido m11ltar msur~ente, cuya
pericia se distinguió en muchas ocas10nes, especialmente en la defensa de Cóporo.

Don Carlos María de Bus.t amante.
Distinguido escritor Y célebre insurgente.

General Don Anastasia ,Busta~ante,
.
Militar insurgente que figuro en la ult11na et~P· 1
de la guerra de la In~epe~d~ncia, Y
d:ad~~
enerales que entró a i:v1ex1Co con e I er
fturbide Y el Ejército Tngarante.

f%

Don Epigmenio Gon7ález.
Colaborador de ks primeros caudillos de la
Independencia y víctima del Gobierno virreinal, que lo desterró á Filipinas, donde c:stuvo
más de veinte años.

Don Guadalupe Victoria.
[Llamado antes Don Félix Fernánde7,-mi·
litar insuri;ente que figuró en la última etapa
de la Guerra de Independencia, y uno de los
generales que entró á México con el libertador
fturbide·y el Ejército Trigarante.

Don Manuel Domínguez,
C orregidor de. Querétaro y esposo de doña
Josefa 9rtíz de Domíngu~i , colaboradora de
Don Miguel Hidalgo,

·,

�-:610-

-6II-

:UUGA~BS f{ISTO~ICOS

]Vlonedas de 1a Guerrrra de Jndependeneia
ciadas las otras Todas ti

Núm.

•

Núm.

1.

Moneda acuñada en Oaxaca antes de que
los insurgentes entraran allí, el 25 d~ noviem·
bre de 1812.

2.

Moneda orovisional ;icuñada por la Junta
. de Zitá~umo [Suprema Junta de América,
r8rr 'á 1813.

Núm. 3.
Moneda ?cuñada pur el Supremo Primer
Congreso Nacional, lndependient~, Gubernativo. 1812 á 1813.

las letras y número F? 7° (Fernando VII), y al rej:ledor PROV.
DEL..,.GRATIA. ET. y el afio de la acufülción. Rever¿o: los misD. OAXACA 1812 8 R. Reverso: dentro de un círculo con puntos1
mos trofeos ya descritos, y alrededor+ s. P. CoNG. NA·r. IND.
un león en un escudo con ocho aspas en la orla. Está troqueGuv T. 8R. s. 0 M. 0 ( Núm. 3) Para poder entender esta le·
lada Y tiene cordón.
·
yenda es preciso advertir que pa!,a el sentido del anverso al
De las moned_as us~das por los insur.gentes, la primera pareverso, y que tal vez por.culpa del grabador está mal eEcrita.
rece ser la que hizo Hidalgo en Valladolid. Del metal.de la cruLa portada del primer libro de actas de aquella corporación
dice: "Libro primero de la Nación Americirna Septentrional
jía de la catedral, se hicieron pedazos cortados en figuras irreguiares, que recordaban las primitivas piezas macuquinas, y
formado para la celebración del congreso nacional gubnr.ati~
se estampó en ellos P. v. que quería decir-,Provision.,al._ Vallavo, y para asentar las actas que celebre en Jo sucesivo S. M.
dolid.-Así se_usaron y fne;·on admitid11s;,.,
~~J,;;.;,·,: /
Año d~ 1811.~'.-.El pod~r que la junta tenía extendido para
Ya hemos v1Sto que Rayon al ocupar a Za?~t~cas\ 1m,.Pu\9o ., ,., e~ pJ~mpotenciano·q~e iba á nombrar para todas las Potenaquella casa, y aunque no he encontrado n?hcia confümato- ·; ma~ en general, fechad.o en Sultepec á 15 de junio clP. 1812,
na, creo que parte
esta encabezado en estos términos:- ' ·D. Fernando VII, y en
de 1as barras de
su real nombre la suprema junta nacional gubern:itivit de los
pJ¡¡ta que Jlevaba
J ominios de esta América septentrional 1 &amp;c., &amp;te &amp;te."1
las re~ujo allí á nuEl poder conferido á D. Francisco Anto nio Peredi1' para trn·
r:3erano, usando d~l
tar eón los Estados,Unidos, tiene al principio las artn!lf- ya di·
tipo de las autoncbas, añadidas en el puente las iniciales rlel lema dis1inti,o
dades españolas.
de la Vírgen de Guadalupe N. F. T. O. N. ¡Non'frcil t1ditn
~e tiempos pos·.
omni nationi) y alrededor--"Suprema junta nacional amni·
tenofes. hay monecana, creada en el año de MDCCCXI, '' -y se lee en el enea·
das acuñadas por.la t bezamiento-"El supremo congreso nacional gubPrna'tivo de
junta de Zitácuaro,
los dominios de esta América septentrional, &amp;c., &amp;e. -La fecha del documento ~,s en Tlalpuj~hua á 5 de abril de 1813, y
por Moi:elos ~ por
Núm. 4•
~~ lMoneda acuñada en el Sur por Don José Osorno. El ~no de
se da á ~a corporacrnn el tr.atamiento d,e congreso imperial.
M, Morelos r8II á 1813.
Estos diferentes rubros explican .paFa m1 la di ver~idad &lt;le lns
la labor lo dicen las
p_ie~as, .Y ningu~a pasa de 1813; ~l .l ugar de la fábr_ica. no es
dos leyenda~ e~~Jeadas, y có~o debe traduciree la que nos
facil as1gnarl_o 1-1empre con pre,c1s1on, porque te~1endo ~ne
ocupa: .~J prm?1p10, ·en 1811, solo era supremajnnta. .nacionlfl,
huir los p11tnotas de un punto a otro, no se ded1cab.an a la
y despties se titula congr.eso, no obstante no haber cambh1&lt;lo
amonedaci6n sino cuando disfrutaban por un buen espacio ele
ni en .s~ or.ganizaci6n ni en sus atribuciones. ArlPm~s. como
seguridll.d. Ni los miemos autores de las monedas se explica.n
ya se ha dicho que obraba en nombre del rey de España, Ft r·
sobre este punto con claridad; en la causa formada á Morelos
n311dO VII no era puesto . en olvido, y el representado y el rt(MS. en el archivo general), se encuentran estas líne~s:presentante iban junt.os como dos personas · correlativai;:. PPr
"Preguntado: ¿de dónde hubo las seis barras de plata que se
eso la leyenda de la moneda dice lo mismo que P·l enrabPz~cln
le cogieron en RU equipaje? dijo: que eran procedentes de la
&lt;le los documentos oficiales:-Fernando VII por la gracia de
moneda provif:ional de plata que se había acuñado en vaDios, y en su nombre, 6 en isu lugar, el rnpremo primer C(lll·
rias parte~, y por no ser de ley las ha~ía el declarante heindependi:~t~ gubernativo.-La T, que E-igue
9areso,n~cional,
cho uducn á barras de orden de su gobierno, y las llevaba
la ultima palabra es la 1mcial del lugin &lt;le la fabricac'.ón y
venderlas y reducirlas á nuroerario."-"Preguntado: ¿si
puede decir Tlalpujahua, y Tasco, y otrns pueblos que :,.,.
acuñó moneda en su nombre ó en el de la que llama Naci6n,
í.lliencen con la misma letra, pues no fo é üempre en sitio &lt;le·
usando de esta regalía privativa del soberano? dijo: que había
terminado: abierto el cufto y puesta la T, se usó &lt;le él aun en
acuñado moneda, no en rn nombre sino en el de la Nación y
poblaciones que no comienzan con ella, como Sulte¡wc. El
de órden de la junta de Zitácuaro,",- Que fuera de orden de
8R. es el valor de0 la moneda; quedando siu descifrar Jo que
0
la junta bien puede ser, mas que no haya sido en su nombre,
significan s. M. , que si no
no es exacto por Jo que vamos á ver.
es un a contraseña, ó . el
Hay monedas en la junta de Zitácuaro de 1811 á 1813, que
nombre del fabrican te, ó del
fué el tiempo de su duraci6n. Las de 1811 se &lt;liferencían de
ensayador, no sé cómo puelas de los dos años siguientes. Anverso: sobre un puente de
da acomodarse en la leyen·
da. De esta misma clase de
tres arcos un nopal, y sobre él una águila coronada, vnelta.á
la derecha y con las alas exten&lt;lidas, á la diestra un 8. á la
moneda hay piezas peque·
siniestra una R ( ocho reales, valor de la pieza), y alrededor
ñas de á dos real e~, de uno
FF.RDIN. vm DE GRATIA, 1811: Reverso: un chuzo y un cary de á medio; todas parecen
5
c11j en aspa, debajo una honda, y en el ángulo opuesto 111 vérhechas á golpe y ninguna
Núm. .
tiene cordón. Sin diferenMooeda acuñada en el Sur por
tice una mano empuñando un arco disparando una flecha,
Don José M. Morelos 1811 á 1013:
alrededor PROVISIONAL, POR, LA. SUPREMA, JUN'fA. DE. AMÉRlCA.
cía de ninguna claRe, y con
Eci, púes, un peso, es de plata y está. vaciado, no tiene corlas marcas del valor de las
dón 2 Las armas del anverso son las de la ciudad de ~é·
de plata; se encuentran moxico adoptadas por los insurgentes, que en esa misma !ornedes de cobre, del mismo tipo, que la junt. emilía dándole
ma '1as colocaron en sus documentos oficiales, solas unas
el precio estimativo que á la plata, lo cua l lus comerciantes
veces acompafiadas otras de kR trofeoR ·militareR sefialados
no llevaban á bien, con todo que las admitieron por algún
en el 'reverso. Se estampa el nombre de Fernando VII en cutiempo, sin tener en cuenta el metal de que estaban forma·
yo nombre obraba la junta, reuniendo los dictados de que ésdae. La peseta de cobre, que tengo á la vista y pe,tenecc á la
· ta ui,aba entre los suyos como dos autoridades de las cuales
colección del Museo, tiene de particular, que el grabador esla una representaba á la'otra. No tiene el Jugar donde fu é hecrihió la fecha 1813 de manera, que en la .impresión no puecha · presumo que fué en el mismo Zitácuaro, adonde la repede leerse otra cosa que 3181.
tidÍjunt, se inatal6 el 19 de agosto de 1811, y en donde per·
La moneda de Morelos es de los afios de 1 t 1 ( b, stante ra·
roaneci6 basta fines del miemo afió,
ra), de 1812 y de 1813. Es de d os clases, la fa bncada en el
MONEDAS DE 1812 y 1813. Anverso: las armai. de México
Sur y la hecha en Oa.xaca: la hay de plata y de cobre con
.los
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como la moned.a anterior, y en el exc,rgo VrcE. FERD, VII.
mism.os valores representativos, unas piezas· tróqueládas va·
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DOÑA LEONA VICARIO DE QUI N'l'ANA ROO.

DOÑA JOSEFA ORTIZ DE DOMINGUEZ, CORREGIDORA DE QUERE'l'ARO.

HEROÍNA JN~URGENTE ;y COLABORADO
RA ILUSTRE EN LA OBRA,DE LA
INDEPENDENCIA.

COLABORADORA ILUS'f RJ~ DEL SEÑOR CURA DON MIGUEL HlDALGO Y C:Oi:,TJLLA.
EN LA PROCLAMA GIQN' DE LA INDEPJ~NDiNCIA.

�~IS-

~e1iqui&amp;s histótrieas.-U ltimo~ Vitrtreyes!

~eliquias histótrieas de· la independencia,

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Tintero de barro que perteneció al señor Cura don Miguel Hidalgo. 1

Sillón que usó el señor Cura 'don José
•
María Morelos.
,

E,¡i~tJa que ~erteneció al señor Curn don Mi·
guel Hidalgo, quien la dejó tirada en el campo de
bat;1lla de Aculco en noviem bre de 181 e . ,
dola un clarín de órdenes.
o, r cog1en·

Escapularios que llevaba puestcs al ser fusilado don Vicente Guerrero.
Uno de ellos aparece atravesado por uno de los proyectiles.

Esc.,_tua an~igua de 'madcrJ, que representa al señor Cur
d~n Miguel Hidalgo; se atribuye al escultor don Clemente T/
~br~ª~~ ~¿f~~~~c1d~ jªtiee~~~~.patria, Yse considera como la

_Don Francisco Javier Venegas, 59
Virrey, nombrado por la junta de Sevilla
dura~te la prisión de Fernando VII. Goberno de 13 de septiembre de 1310 á 13 de
~ebrero de 1813, tocándole, por tanto la
epoc~ de la proclamación de la Indep~ndenc1a.
•

E Do~ JG
osé de Jturrigaray, 56 Virrey de Nueva
sp~na. oberno de 4 de enero de 18o3 á 15 de
sep~1em~~e de 1808, en que fu é depuesto por la
con¡ura:1on encabezada por Yermo, que hizo fra ·
c~sa[ elVplan de Independencia sostenido por Az·
cara e, erdad y Talamantes.

S111a Je madera en que estuvo sentado ¡'u·
rante t'1da una tarde el señor Cura don Mi·
guel Hidalgo, en la Hacienda de Anhelo, al
ser conducido prisionero á Chih~ahua.

Silla antigua de madera y cuero -que pe1ten~ciú
al señor Cura don Miguel Hidalgo,

1

Silla antigua de madera y cuero. 011e perteneci0
ál señor Cura don M;guE-1 Hidalgo .

...................
+
+
+
+
+

de~on Félix ~aria Calleja, Conde de Cal bern n Y6o Virrey de Nueva España. Gotiem ó de 13 de febrero de 1813 á 19 de seper bre _de 1816. A_ntes· de ser virrey había
~s segui1do, como ¡efe de las tropas re1lis·
ge¿ten hos ~ampos de batalla, á los incur. es, ac1endo uso de feroz encarniza.
m1ento.

+
+
+
+

..............~·· ·
+

Rdic,uio que usó d seiior Gura don Miguel Hidalgo.

Todas estas reliquias y las que i;e
reproducen en la página siguiente,
se conservan en el Musto Nacional
de Arqueología,Historia y Etnolo·
gía.

Puño de bastón usado por el señor Hid,1l¡¡o,

Don_ J uan Ruíz de Apoiac.1 Conde del
Venad1t? y 61 Virfe'y de 11 Nu~va España.
Go_be~no de 19 de septiembre de 18r6 á 5
de ¡uho ~~ ,1821' e~1 que fué·depuesto por
la ~uarmc1on de "'!exleo amotinada, que coloco. en .el poder a don Fxancis,o, Novella
considerado como·el 62 virrey. _,._
'

Don Juan de O'Don'ljú , 63 y último Vi·
~rey de Nueva España. Celebró con lturbi·
e_ l~.s tratados de Córdoba, y terminó su
n_11s1on' y con él el virreinato el 26 de sep·
tb1embre de 182r. Fué posteriormente mien1 .
ro de la Regencia.

�bon Ígnac'io AI)ende es aprehend\do en Acatlta de Baliín, ¡Íor ei traidor Ignacio Elizondo1
después de breve defensa, en la que qu-ed6 muerto un hijo de aquel héroe.

Don?Nicolás Bravo; cuan.do sabe. que su padre ha sido ejecutado por los realis·
tas, otorga la libertad a 300 de éstos, que tenía prisioneros.

El Ejérdto insurgente oye misa ea ~las Cruces, mo~entos antes de romper
susf

loS realistas,

á México al frente del
consumando la lndepen-

1

1'

i

Don José María Morelos, después de rec~azar el indul·
to, y á pesar de estar seriamente enferipo, rompe
el :;itio de Cuautla al cabo de 72 días de herqíca defensa.

1810-1821

�-618-

llUGH~8S t{lSTO~ICOS

CA.A
S S

llUGAF(ES t{ISTO~ICQS

DE V ARIOS INSURGENTES
CASAS DE V ARIOS INSURGENTÉS
- : - - - -(:-0-:)----:-

I! ·
1

;1
¡ I

Casa cur,ü en qJe vivió el Señor 0Jn Miguel Hidalgo y Costilla,
sn San Felipe, Gto., en la época en que estuvo en aquella parroquia.

Casa del Señor Hidalgo. (Exterior).-Dolores Hidalgo, Gto
Estado actual.

Cuartel Jtl Regimiento de la Reina.- S:1n Miguel Je Allende, Gtv.
Este regimiento mandado por Allende,. Aldama y Abasolo, se

Casa en que nació Morelos. (Esbdo actual)
Morelia, Mich.

pronunció casi íntegro, por la Independencia.

JCasa del Generalísimo del Ejército insurgente Don Miguel de Allende.
San Miguel de Allende, antes San Miguel el Grande, Gto.

l..

Cas:i de AllenJe. (lnteri~r).-San Miguel de
Allende, Gto.

Casa dende n:ició lturbiJe. (Estado actual).

Casa donde nació el insurgente P. Torres, en Cocup.:10 [Quiroga]

Morelia, Mich.

y ft:é la primera que incendió personalmente.

... r

p

1(

Casa del héroe Don José María Morelos Y Pavón en Morelia,
antes Valladolid. Mich. ·

Casa del caudillo insurgent~ Don Mariano Abasolo, en.
Dolores Hidalgo. ·

C:isa JonJe se hizJ ¡_1 d~cl:tración solemne de b Independencia

Casa donde vivió y murió el Dr. Cos, en Pát¡¡.

de México, ef 6 de noviembre de 1813, en Chilpancingo.

cuaro, Mich. [I].

�-621-

l
1

:¡
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..

ta prensa Jnsurgentt

,

_N um. 4.

-=-Llamamos así á los peri6dicos
que se publicaron para propagar
EL DESPERTADOR AMERICANO.
y defender los principios de la reCORRF.O POLIT!CO ECOKÓ:vtlCO DE GUADA·
I
volución.
• · LAXA U DEL JUl!VES 3 DE F.Nh-1\0 DB'" l 811,
I
Los periódicos insurgentes init·
V
ciaron una nueva lucha; y si sus
•• : .- •.•· • Rr¡!O fiml!nr vice cotis, acutu•~
valientes y patriotas redactores es·
reddcre qt1ae ferr~m vnlet, exsors 1psa secand1.
' Horat.
tán olvidados, so~ dignos de recuerdo por su audacia, por su
ALOS AMERICANOS QUB )111.lTAN BAXO LAS BANDE•
constancia, también por su elo·
RAS DE LOS EüROPBOS FLON, y CALLEJA~·
.
cuencia y por su fe inquebranta·
ble. Pueden estos periódicos enor·
Hermanos y C&lt;'mpatriotas. Nu~stros ~xércitos _de
gullecerse con el Dr. don Francisco
l\one, y Ponitnte ar.a han de. conSP~lllr do&lt; S&lt;na1.adas vtc·
Severo Maldonado, que fué el pri- 1'
toria•. ae,ar,,zaodo co:nplemmente á los Gachin,rnes nues·
tros ()prc~nr1.:~ rnyo, e!-ifot·r~~ c,ootra nue~tra Justínma
mrro en dar la voz de alerta dei-de
cau,a no t,an ,iJo mas qu• lhmareda, de un m.1hgno foeEl Despertador Americano (1810);
~o priixirno il cx'.i?~úir,t. Estas.derrotas, en q11~ h maoo
con el ilustre Dr. don JoEé María
pod, rosa &lt;! ·! Ahm·nn se ha m~,,,f.-,tado de 1111 modo na_da
equívoco prn1,clora ce nnesm,s aererhn,, han prbpnr~to·
Co~, que con su induntria forja ti11ado á lás va, ta, Provincias de aqttello9 rumbo• respirar
pos de madera é improvisa tinta
pnr b p i:n in ~tz de la ma• rruel y' ah,olut~ opresi,,n. ~n
qoe hao ge:nido por tr&lt;' S siilo•. Toda, h1n abierto l?s o;o•,
con añil, para publicar El Ilustratoda, h,rn des&lt;'friado del lt tJr~o; todas hao conor.1do que
dor Nacional (1812), que más tar·
ha lle¡tado ti mr men:o señalJdo pnr la Pr?vtdénc,a pa_ra
de renace con nuevos tipos, proque recobremn, oU&lt;M ra natural libertad, é mdrp~nd~nc,a,
&amp;qnt'lla qne O,os. padre comun de todo, lo, hu,nanos, ha
porcionados á tan ben'emérito pa·
conce,jido á toda&lt; la&lt; Nac;ioo,1 de la tierra p •r~ ~u comun
triota por la Junta Secreta de los
f,licí:lad. Niotuoa de ella, . se hl d. xado alucinar d~ los
Guadalupes; con don Ar.drés Quinanilkiot de In, eocm•go&lt;, nín¡i;Una lo~ h;¡. pro1e~1do 01 au·
xiliado contra los 'e,i&lt;,Ho,, todas los hatT persfKni.lo á fue·
tana Roo, que fué el orador de la
go y saogrt; y por l-0 mhmo QO ha dura.lo (n la itim~nsi· ·
revolución, lo mismo desde la tri~r!,,/Ja~ox,ktfa.ra~,nk&amp;,d'~
buna popular que desde las colum·
/~~ ~ ' 7 ,:,&amp;6.e&lt;rd!.c «GJ:&gt;r.
nas de su Semanario Patriótico; con
• cJ'-""'M á,J~
;&lt;
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el Cura don José Manuel ·Herrera )
t.&amp;k!
-~ -~ .1~?/'~pa./ab,UC47?0~
y el Lic. don Carlos María de BÜs- :)
famante, redactores de El Correo
Americano del Sur (1813), y con L
don José Matías Quintana, padre
E , Despertador Ameiicono [~úm. 4J. Pr(mer peri?di~o insurgente fundado por Hidalgo en Guadala¡ara, al s1gu1en·
del insigne Quintana Roo que, en·
te mes de haber ocupado esa plaza, y publicado por el -tre otros, fund6 y escribió un pe·
Cu~:1 de Mascota Dr. don Francisco Severo Mai.
riódico con el título de Clamores de
donado comisionado al efecto por Hidalgo.
lr. fidelidad americana ó fragmentos
El número rep·esentado en nuestr0 grabado •. fué redactado por el Dr. don José Angei de La Suma.
paro. la Hi,storia (1813..:.1814).

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y A(:o,ta_. ~- ~~x:no. ~ ei':n D. '(~n: c,o fü.y.or,! ,,,

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J.e &lt;-:r nacíq 1· s,i~riii:- · -,J . ,.:r ·~ qr: s n .'.cr;~&lt;;
d c~piti"O i:e A,r:er.c'~ l '. j C&lt;;C Ze~.t · ,,')) á &lt;¡lÍ·
fi? íl. r:~sp1.1 ;,· ~e tfd~1 ~,;ci1u ;0 á,su r·.t.~: Ja t:e l,1
1'ní!rt1~ J;lé act::-i~ ;cd· Morite -de !.is {:r·:;:,, ,, I,;
~n·rcg,:i &lt;ll il'l:rx,o 'li ~i-r 'f¿r.·;· : , '1': i ?··. In ti l-,
.ii,orc?C c:&gt;n b un oc io-n J., i :i.; ... ¡ e ·jo i,1r,:w e'tal.lc&lt;; la; vic•í1r ~: c1/ $ •.l I,..,· ,r y ¡H'!Y c-;.c ;~ r.;
·y ·,,u9 aun.· i i'l'le.f .. b,·&lt;o el YJ~o el"'" 1:-so~ ~á,La.:
fOS ene;nii os J~ '~i·hurn_
~,id~t1, &lt;,1.lt:! no Ti?spEt«l'I
~erec~o &lt;llg..t~J&gt;: m., con:.cen .S'U neti~1on~ .', .

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PASA 00~0

El público di1pemará el ~ . i e ~
lectura do noa oda que se iccba d~ imprimir en R¡\G,,
xico ~o la oficina de A rizp,: nos 1'$ muy do loros~
omuciar el papel transcrob,oodola; pero no pddemQS
de,r~r de hacerlo, pan que el mundo entie11da bula
qu~ punto llciga la alulacioa ~.~v.que·i
guisa de_ porro ~ra de hambre, y á lllllrceef el, sus
coplas pide pao á sas bien hecho,01, úo d,tenorsff
en h,cerlos dioses, para ello tiene la misma facultad
,pe aq ~ellos, para favore'4!rlo: atc:icioo ptJOt, qJO
ya comienza ti m¡J rato. • ,,, . . ·

ODA E&gt;S UN INGiNIQ,i~
·

(a;)

Fcrroa primum,
.
De.inet, ·tM; toto ,urgot ,gb111 a11t'oa muo~.
Te. •• dotu, hoc: ao'7i...
'
To 0Jce... iocipie,1t magni proc&amp;de,11 men¡os•
. Pacatumq•111 rogos patriis virtut bJ&lt; orbén
Vngtl. Edog. &lt;J.,

1,

,

TRA~UCCION DE,Fr. LUS DE LEON. (b¡
l11erro lanzara Jo! mundo a solo;
Y de u11 linago· qe (!ro el maJ proc,ado
El uuo voblaú y ol otro PJ to.. ..

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Uno de lo~ números del "Correo Americano del Sur," _periódico
insurgente impFeso por Don José María Mon~los, en Oaxaca.

Un ejemplar del "Sud," periódico insurgent~ impreso por el Cura
Morelos, en O:ixaca en 1813.
·

Cár(el rin~igua .- -Dolores Hid~lgo, Gto. De don?e los preso~ fu~rJn
puestos en Ji 1ertad por H!dalgo el 16 de septiembre de 18.o.

Primer monumento levantado á la Independencia en 1823. Celaya, Gto.

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lleno de encusi?.s.M, y ar,1mad,) c'el !H) tr va'.61·
i r•JStro ~O í, ,¡ u~ o;: ( !,-; 1;, cu k s ::e le pre~e.,t.::[ r:"l Corcr,O t oh, to ctzaó
! '.).)¡ y °'""
&lt; .do ?" lol':tt;Q
c,,,flu P.;te, varias. p'á 'r.,es, ·Y se p;uso en ?pt i tucl
r]e i.,c {l,~chr c:ons1J.&gt;rd ,ler Ente c:I. en.r:ilt'. Al
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V•J:J &lt;'0 1de1.'t&lt; J. p!1,a iiJ t:,d,r0 ., :l i: io d tao
·Asanch 1-'er: ~t:-, 1!1'3.io .?o'&gt; :r(t~j, 't cl,ó li '/ill~ d~
·C·lyoa&lt;!an, .donde f ( !f • prt'!$~ pur· "E1 ( apíran · iJe •t,
A,:-s,erica
J) St? ,, 'j 'J i~tf~ V c on~~(Í1jrJ ~ l'~ te

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P11ensa insattgente.-uaga11es histótrieos.

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St.1itap.2'e ;ucv ~1 3:i J~ Á&amp;rÍl

s~rtl.

.

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T0dos estos dhtinguidos perio·
distas, con su talento é ilustraci6n,
contribuyeron mucho para propa·
gar las ideas de la independencia,
enaltecer á los caudillos y defen·
derlos de las calumnias de sus
enemigos.
La inolvidable-y her6ica expedición de don Francisco Javier
Mina, tuvo un noble paladín en
la prensa insurgente: El Boletín j
Militar.
El Mexicano Independiente. dirigido por el Cura don José Manuel '\'¡
Herrera, fué el último de los pe· 1
riódicos insurrectos, el órgano del
Ejército Trigarante. Con él termina la prensa oriiinal y caracterís- ·¡1
tica del periodo colonial.
Recordar á estos héroes ,ie la
idea á estos audaces escritores y
á e!:'~s humildes-publicacione~ que
yacen olvida'das en los archivos y
bibliotecas; inspirarnos e II su
Pje~plo, vivo y palpitan.te en rns
l'~cr1tos, nosotros los débiles y fla·
cos hijos de las postrimerías dPI
~iglo XIX, es tarea patriótica dig·
na del bi&amp;to.riadot_g_ue señala hom·
bres y hechos que imitar.
Olvidarlos, no seguir sus leccione~ ignorar sus grandes hazañas,
es injusticia, ingratítud manifüs·
ta. y de ser así, los pocos ~ue á
ellos rendimos culto «tendnamos
((que considerará los hombre1'! de
((1810comuuna bandadadegenios
«sobrenaturales, que hubiese atra·
&lt;CVesado el cielo de nuestra histo&lt;&lt;ria sin dejar ni huella ni deecen·
&lt;&lt;dencia. &gt;i
LUIS GONZÁ.LEZ OBREGON.

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s lt ec po· el DI' don José María Cos, con ti pos de imprenta de m~dera, e
Ilustrador Na~ional [Núm ·..:ll Penod1co msurge~ te pu ica o _en ~n~~ (C~pia· del número originál que se conserva en el Museo Nacional).
impreso con tmta azul de an1l, hechos unos y otra por sus propias m
·
--

.

.

Lugar de la conferencia entre lturbide y Negrete.- Yuré;:uaro, Mi~h . .

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Estatua de Pípila.-Dolorcs Hidalgo, Gto.

�.- 622.:-

.A u to g

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a fo s I ns u tr gentes

Vista tomada del orientr, desde el camino nuev o de Veracruz, [ror San Lázaro], Según una e~t11mpa de 18of.

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Una de las páginas de la causa original, autógrafa, instruída al
padre de la patria don Miguel'Hidalgo y ·costilla~-,cuy.a·- firma a¡:,arece con l;:s de testigos é instructores. ·

Oficio dirigido por el señor Cura don Mariano Matamoros, al
limo, y V. señor Presidente y Cabildo de México,
·
el 6 de diciembre de 18II ,

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La ciudad de México en 18rn [aproximadan.ente]. Según un plano· gra bado en 1307 .,.~· .,

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Orden· dirigida al señor Cura don:Mari_a no Matamoros , por e1:~er.or Cura donfJosé María Morelos:y Pavón el 20 de diciemb1 e de 1813, para
que recogiese carbón.de pino;y lo_hiciese moler et( Acuitzio, para ti znarJ ~los soldados de cada -regimiento en ví.s p~ra pe combate.
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1 1

�lla Iglesia lVleXiGana en 1810

1

y 1910

lta iglesia mexieana en 1810.

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18ro
En 1810 conta.ba la Lgl1esia mexica1na con un Arnobi,s¡pa,do y o,Gh0
Obispaidos.
1
)
·
Era Arwbisipo de Mléxico el Ilmo. señor Dr. Do11 "Fr.anicisco Jn·
Yier de Lizana y Beumont, 11a1Cido en A11ned10 de Ca.Ja,hoir:ra el tres
de Dici,eimlbre de 17.50. DeslJ)'\léS de ser Auxilia.r de Toledo y Obi!-'.·
po de Te.ruEII, vino á M1éxico curya Ar,qu1di6c.esis go·beirnó de·slde eQ
27 de Diciembre de 1802 hasta el 6 die Mall'zo de 1811 en awe falieció.
,
El Ilmo. is,eñor de Liza.u.a y Beauimont fungia -coono Virrey, GoLernador y Ca¡pitán. Geinera.J de Nu,e'Vai Esi)a.ña al comenzan· el año
de 1810; ha1bf.a sooedido e11 19 de Julio de 18.09 aJ Exm.o. señor ·Don
Pe&lt;l,o Garfüay y tomado pos,esión del Go,biemo en es,a fecha. v ~.,,
hallaba por ta.nto en di'cho año, en e.J s.e,gun:diO de su mando pclHi-

. Betlemitas, Santo Domingo, Porta-c,oeli, Sa.n Franctisco, Sant:ag? Tlaltelolco, San Diego, San Agus,Un, San Pa,blo, El Carunen,
La 1vierc,ed , San Ca.milo, San Cosme·, Belén de MHc1s1daTios, SaJJ
Femando, San Hipólito, San Jua.n de Dio.s, San Ui.zaro, HOSJPi-c io
de Srun Nicolás, Es.p5ritu Sa,n to, Mons,e.r;rate, Sa.n .Jo.sé el Re·al.
Los conventos de reUgiosas eran,:
. Con,c,e,pc!ón, San.ta Clara, Sañi':'éirenrz,o, ca,puchin.as, San Ger,ón'mo, Regi,na Coell, San Bernardo, Balvan1~ra, Jss·ú,s Ma.ría, San
.Tos,é de Grncia, Santa Catalina die Sena, Ens,eñanza., Santa Inés,
Santa Ter.esa la Aniti,gua, Sa•n ta. Te.rern la Nu.eiva, La. Etn,::a,Ma.K:ión,'
Santa J1, a,bel, Santa Brí,gida, Cór:p.u s Oh1risti, San .luan de la Pe·nj~encia.
CA1PILLAS
Del Real Cole,gio die Nue,stra S,eño;ra de Gua1dalu,pe, Ca1pi11a d,el
~antn C·hristo, Pobres Recogida,s, Caipilla, d.e lais A,ni.ma,s, Nuestra
Señora d.e Gu1adalu¡pe, Saillita Escuela, Ca1p illa de la Pl'eciosa San"
gr.e, E~·cue.Ja del Corazón de J-esús, San Antonio Tomaitlán, Es,cuela
dE' la. eang.re die Cristo, Santo T100:nás, Se•pulcr·o d·e Jo,s religiosos die
Santo Domingo, R,os,aTio, E1s:pira.ción, Aran,zazu, Señor de Bmgo,s, Tercer Orden d,e S,e.rvitas, N~stra Sooora de los· Dofor.es, Esca,pu'uio, Nu·estra Seiñoira de E uroipa, Po,rterfa de la M.eroed, San
Andrés, Sar. Caimilo, San Juan de Dios, San Hi,pó.fü:o, Lo.s Medínas, Ca,pucbina1s die Guadalrnpe, San Jualll d,e la PenitemtCia, Cap"chín:1~ d,e Có,rp·us Ohrisit.i, Sanit.fs.ima Trinidad, San Fe•li:1':! N'f'r:.

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'0'º

Ilmo. señor Dr. D. Francisco Javier de Lizama y Beaumont,
Arzobispo de México en 1810•.
(F ué 38 ° virrey de Nueva España, de 19 de julio de 1809 á 18 de mayo
de 1810, que fué reemplazado por la audiencia.)

' .!

c-0 que era e.J .oclavo de su rudtmi.ni·strarción eipi·EtCO:J)al. Hacia el 8
de t'&gt;fayo die 1810, d.ejó el go1biern-0o, quedando de él enicar¡rn,do J.:.
Roo! Aiuldiiencia d€JSd'e el proipio dta ha,sta. el 14 de Se¡ptie,mb.ra de
dicho año, focha .en que tomó posesión d1el Vill'reinato e.J Exmo. sc:,ñor Don, Fra1n'Ci,sco Xavier V1enegas.
E!'an e:n eis01 fftlc,ha OtbilSIJ.)a.idos su¡fll'a•gállieos dlel Arzo1bio-pa,do d12&gt;
Méxjro, los s,i•guienltes:
J,o: El de P.ue1bla. O:bi&gt;sa;io, ,el Ilmo. señor Dr. Do,n Manu,:l I,gnacio d•e•l Cam¡pil1!10. Nació en Veta Grande&lt;, E. de· Zac.at1eicas, el z
,de )T81IiZO d,e, 1740. TO[DÓ po&lt;seEli,ó n en NorvJetrnibr,e de· 1804 y go,::iernó
hasta e:l 28 de En1eTo de 18'13.
,~o. El de Oaxaica. O.bis¡po, eQ Hmo. seño!l' Dr. Don Aomtonio Ber·
gosa y J,o,rdlám Naici'6 en J aica:, Ar,agón. GIO•b.ern.ó d·e,s1d,e el 3 d.e
Mayo idie 1802, hasta 18'13, que paisó á la mertiro,politana de Miéxico.
~o. El de Máic.hoacálán. Vaca:nte en 1810. ·
4,(l. El die GuadaJa,jaira. O·bi.svo, el I.Jmo. sefio,r Dr. Don Ju,an
Ruiz d,e Caiba.ñai.s y CreSll)O. Nadó en Es¡pr.oooeid.a, Na.va,rra, el ·s
d,e Maiyo die 1758. GO!beimó de.side e1l 3 de Diciembr,e d·e 179{; hasta
el 28 die Noviembre d·e 1824, eni que fa,1leció.
5o. El de YucaJ!lán. Obi·gpo, e•l Umo. •seño,r Dr. Don Pefüo A.gus·
t!n Esitévez y Uga,rte. Nadó en OroitaNa, Tene,rife, el 5 de Ma:rzo
de, 1745. Go1biemó dle;Stl~ ,Maiyo die 1802 h!asitia 8 d.e M,aiyi0 d·e 1827, en
q u~ fa[Q,eció.
fo. E.l de Durango. Oibis,p.o, el Ilmo. señOll' Dr. Dom. Francisc1)
O.Uvar,es. Nació ,en Xoloira, Es¡paña. Goibeil'!nó d1e·sld•e r,l 29 de Mia.·
yo de 1796 has:ta el 26 d.e Feibr.ero de 1812.
7o. El d,e Linares. V,aicante.
So. E&lt;l d~ Sonora·. 01bispo, el Ilmo. sefior Dr. Don l&lt;'r. F-ran,ciJSJco
f!c Jesús Rou,sset y Rósa. ·Nació en la Ha;bana el ~~ d,e En.ero die
1749. Go,be,rnó desd1e Agosto d,e 1798 ha!Slta e'1 29 de Diciemb1,e d,e
1814, €1n que falleció.
1

•

11
1

·PARROQUIAS
Se,g ún la diivis,jón eclesiláiSttica die la ci udad, Méxko te·n fa ca·
torce parroquias, qme erain las siguientes:
1~.a,g,r,ario, San Miguel, Santai CataJ ina Mrá rtir, Sa•n ta Veracruz,
San J,osé, S.anltai Ana, Soledad d·e .Salllta Cr.uz, Sa,n Se&gt;bastián, San·
ta MP!ría la Reidomla, San Pablo, Santa Cruz Aica1t1án, De la Con ·
r.epción d,e.J Salw de'1 Agua, La, Pa.lma, San A,ntolllio d,e las Hu,er·-

tas·
CONVENTOS
Haibta cuarenta y un conventos, d·e los cual es veintiuno eran
de religiosos y v.einlte de religios~s:.,
Los ool!llVeinitos die reiigi&lt;&gt;so,s· er an:

.P i: ra que se c,:mpr,e·rid-a aiho,ra &gt;E1l d-e.sa;rl!'o,Iao que ha alc::1.n~aido
la iglrsia1 mexicaJ'.la, de la Inide¡p-rnid,e,n,ci.a á la f·eicha, vamos á da&lt;r
á con'inuación u,n a.punte someir "
J_a Re,públfoa M1exi,can.a tiene a,ctualmente ÓOho Arzctbis1paidcc
y Yc~rntid6s Obis,pados en, e·l orden sigiuierute:
Arzobispado de México.-Ilmo. S€,ñor Dr. Don fosé Morn y dfa
Rio.
Obispados s.ufr,agán,e,os.-1, Tulan,cingo, Illimo. ooñOll' D,. Do,n
I Juan Herr€.ra y Piña,; 2, Vell'lacrnz, Idl!:no. señrnr D.r. Do'Il' J,oa,q11fn
Arcadio Pag,a,z1a; 3, Ohi1!,a¡pa, Umo. señor DI!'. Don Fmncis,c'O R. Campos y AngEiles; 4, Cu,erna,vaca, Ilmo. señor Dr. Don. F1ranici•sco 'Plnn·
ca,r te y Na:v,a r.rie,te. .
Arzobispad-0 de Mkhoacán.-llm,o. se·ñor Dr. Don Aitenó~rn,2s
Sih1 a.
Obis.pad·o,s ¡:,ufragán,e os.-1, QuHét.all'o, I11mo. s·eñor Li&gt;c. Don 1Manuel Rive-ra y Muñoz; 2, León, Ilimo. señ,o.r D.r. Don IDme.te,rio V.a,1verde TéHez.
Arzobi,spado de G·u:adala jara.-Hrr..c. señor Lic. Doru Jos,é d,e J,esús
Or11z y Rodrigu €z.
Obispad1os s,ufragáne,os. - l, Za,caitecal.:l, Llmo. s,eñor Fr. Jc,::·é
Gua,c lahpe A1!1ba; 2, Co11ima, J1mo. sefior Dr. Don, Jos&gt;é .Aim.ador ·vP·
la~co; 3, Tepic, Hmo. s,efü::,r DI!'. Don An-dl!'1é,s s,zgura y Dom!-nguG1.:
4. Agu:u:iealienites, Umo. sE·ñcll' F\r. Jm:,é Marta Portug,aff y Serrat!.
Airz-0bis¡pado de Oaxaca.-Ilmo. señor Dr. Don Euilo•g:io Gregario
Guillow y Zavalza.
. Ob-ispados sufragá,n1e1os.-J, Chia;pas, Ilmo. s·eñor Dr. Do~. Fram
d,¡;d'O O,rnzco y Jim,éntE.z; 2, Tehuanit1eip-eic, Ilmo. señoir DI!'. Don. Ignacio Pla~,cenda y Moirei:ra.
Arzob1ispado de L.i-na-re·s .-Bmo. s-eiñor Dr. Don LeopO!lido Ruñ,z Y
Fl,ore·~.
Obispados s1u1f·rag á,n eos.-l, Sa,n Luis Potc1:,~, ILmo. · se'lor Dr.
Don l gn~do Morutes de Ooa y Obr,e,gón.; 2, Ta,ma,u1i,p1:.,s, Iilm o si:,ñoll'
Dr. Don José d,e J. Guz,má,n y Sániehe,z; 3, S,allti.Uo, Ilmo. señor Dr.
Don J rnúl.:l .Mal!'ia E:cherverll'i.a.
Arz--0bi,s,p.ado die Du ra ngo.-lLmo. s.eñor Dr. Don Fran,c.~co de
P. Mcndoza y Herre:ra,.
Obispados sufr,agá n·eos. - l, Sonara, Jibmo. señor Dr. Don Lgn.acio VaM€tEIJ)ino y Dia.z; 2, Siwailoa, Limo. señor Dr. Don F'ran1cis,co
Uranr.a y Sáen-z ; 3, Ohihu1a,h ua, Hmo. señcll' Dr. Don Nico!rá s PéNZ
Gavi!,án y Eche,verrfa,
Arzobi,s,pado de Pu•e·bla.-Ilmo. s eñor Dr. Don Ramón Lbar·r.a
y G0nz,ález.
Cbis,pad-os sufragá neos.-Ruajuiá¡pam de León, I'lm,o. se·ñCll' Dr.
Don Raifae~ .Aimado,r.
Arzobis,pado de Yucatá,n.-Umo. s€ño·r Dr. Don Martín Trls,r,,chler y CólJ'dl()iba.
Obispad.os sufragá n,eos.-1, Ta,bas,co, Hmo. s.eñoll' Dr. Don Leo·
u.arda Casw:IJlar.os y Caste11Uanos; 2, Campeiohe, Ilmo. se·ñ or Dr. Do'r1
.J.ainie de Anesa.gaisti y LJMI1a.
P,demáis, ha,y dos Obis·pOLS titu,lar-es: E,l Jilmo. Stefior Fe1r:1ám1d'rn,
Aban de· GuadaJ,u¡pe, Obispo die Tlloé, y eJ Ilmo. señar Mejia, Obispo
Je Cina de Galada.
·E l De,caino de 1os Pre-lados Mexi'ca,nos es e1 J;Jimo. s,e,ñc1r Mowts·s
ele Q.~a c"Onisagrado el 12 de· Marzo de· 1871. EJ úJitlmame•rnte e;Jerva·
do ~} e1pi,scopado es el Umo. señor Guzmá n, consaigr-aid-0 el 24 de
Fe,b rNO de'1 presente .año.
.
,
El m~ aD1Ci.ano es eJ Ilmo. s.eñoll' Portuga1l, nacido el 24 d,e Ene-1
:·o de 1834. El más jo'Ven es el IJm,o. ,sieñOll' T~i,s.tcn:ler, ruaddo e1
26 de Mayo d•e 186·8.
En este año d1e 1910, Centenairfo de la pr1oclaimación uú la In·
deperud,eI11Cia, VILven los .32 Pr~ladosi mexicam,os..

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Distritos del Arzobispc1do de México y dt los Obispados de Ü;1xac:1,
Puebla ' Miclioacán , G ua. d·a¡.apra,
·
Arnpulco, San Lub Potu~; y 01üaba.
.
(Según un mapa del año de 1&amp;o5, que se conserv a en el Archivo General de Jnd.1as, d e Sevilla.)
·

�-626--

GOBE~fiAfiTES

oe

GOB8~fiAN. TES 08 tlIEXICO

JYIEXLCO

Imperio: 19 de mayo de 1822 al 19 de marzo de 182G.

)

Primera Regencia: 29 de septiembre de 1821 á 1Ode abril de 1822.

La noche del 18 de mayo de 1822 el sargento Pío Marcha proclamó á D. Agustín de
Iturbide Emperador de México en un motín
militar; el 21 del mismo mes prestó juramento y el 21 de julio siguiente fué coronado con
el nombre de Agustín I.
Iturbide naci6 en Valladolid ( hoy Morelia) el 27 de septiembre de 1783. Combatió
primero contra los insurgentes, y en 24 de
febrero de 1821 se declar6 por la Independencia de México, firmó con el virrey D.
Juan O'Donojú los tratados de C6rdob1 , el
24 de agosto del mismo año, y despué 1 d~
una campaña de siete meses, consumó la Indepentlencia entrando en la capital el 27 de
septiembre de dicho año. En 28 del mismo
mes instituy6 la Soberana junta Provisional
Gubernativll, que presidi6 el propio Iturbide.
Dicha junta expidi6 en 27 de noviembre la
Comoc:1toria para el Primer Congreso Mexi· Don Agustín de lturbide, prccl:imado Emcano, que tuvo el caracter de constituyente y
perador con el nombre de Agustín l.

1
1
1

D. Juan O'Donojú.
. Regente del Imperio [t8 de Octubre de 1821].

D. Agustín· de Iturbide.
Regente del Imperio.

se instal6 el 24 de febrero de 1822 con 102
diputado3. Esta corporación funcionó hasta
31 de octubre de ese año, que fué disuelta
por el emperador Iturbide.
En lugar del congre.so se instal6 una junta
instituyente compuesta de cuarenta y siete
miembros elegidos por Iturbide de entre los
miembros de aquél, y la que presidi6 el marqué; de Castañiza. La junta expidi6 nueva
convocatoria; pero no llegó á haber eleccio·
ne; por haber reinstalado Iturbide el Congreso el 4 de marzo de 1823. Por dificult.ades
co11 él abdic6 el emperador y abandon6 el
país el 11 de mayo de 1823. Durante la µermstnencia de I turbide en el extranjero, i.;e expi&lt;li6 un decreto qu" lo condenaba á muerte
Hi vol vía á la República, y como Iturbide
ignorante de esto volvi6, fué hecho prisione·
ro al de5embarcar en Roto la Marina y fusiIndo en Padilla, Tamaulipas, el 19 de julio
de 1824.

Gobierno provisional: 1Q de abril de 1823 al 19 de octubre de 1824.

D. Manuel de la Bárcena.
Regente del Imperio.

Consumada la Independencia''nacional, .s~ nombr6
una Regencia por la «Sdberana junta provisio~al gu·
bernativa», el ~9 de septiembr~ de 1821, Y i uedo ??mi
puesta de Iturbide, como presidente, de O Dono¡u, \
Dr. Bárcena, Don José Isidro Y~ñez y Don ~anue
Velázquez de León como secretario. Mu~rto O Dono·
'ú el 8 de octubre, ocup6 su lugar el obispo de Pu e·
Jbln, Dr. don Antomo
.
• J oaguí n P'erez.
.
Esta regencia funcion6 hasta 10 de abril de 1822,
en que por acuerdo del, Congreso se ,exoner6 del cargo
á ]os regentes Pérez, Barcena y Velazquez. ,
· En lugar de ello~, entraron á lo que se lla~o segun~
da regencia, los senores conde de Casa Heias, Gene
ral Bravo y Dr. Valentín, que duraron en su puesto
hasta 20 de mayo de e3e año que fué proclamado em·
perador el libertador.

Don Nicolás:Bravo.
Miembro del;Supremo Poder Ejecutivo.

Don Guadalupe Victori:i.
Miembro del Supremo Poder Ejecutivo.

Don Pedrn Celestino Negrete.
Miembro del Supremo Poder Ejecutivo.

D. Manuel Velázquez de León.
Regente substituto del Imperio.

Don Antonio Joaquín Pérez.
Regente substituto del Imperio.

Segunda Regencia: 11 de abril á 20 de mayo de 1822.

'¡

1

o. Agustín de Iturbide.
Regente Jel lmper!º·

D. Miguel Valentín, Conde de Casa _de Heras.
Regente substituto del Imperio.

D. Nicolás Bravo.
Regente substituto del Imperio.

Don Mariano Michelena .
Miembro del Supremo Poder Ejecutivo.

Don Vicente Guerrero.
Miembro del Supremo Poder Ejecutivo.

Don Miguel Domínguez.
Miembro del Supremo Poder Ejecutivo.

�G013B~NA.NTES

oe

IVIE:XICO

República Central. Primera Epoca, 19 de abril de 1837 á 10 de octubre de .1841.

República Federal: Primer período: 1Q de Octubre de 1824 al 19 de abril de 1837.

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1

• 1

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1

!

Don Guadalupe Victoria.
(Llamado antes Fé'ix Fernán.dez)
Presidente Constitucional, 1? de
octubre de 1824 al 1? de
abril de 1829.

Don Vicente Guarerc.
Presidente Constitucional, 1Q de
abril á 18 de diciembre
de 1829.

D. José Justo Corro.
Presidente interino [Rep. Fed. primer período], 27 de febrero de 1836 á
19 de abril de 1837.

Don Pedro Vélez.
Ministro del Supremo Poder
Ejecutivo,
• 23 á 31 de dicie~bre
de 1829.

Don J'lsé M:iría Bo:11negra.
Presidente interino,
18 á 23 de diciembre
de 1829.

D. Anagtasio Bustamante.
Presidente Con stitucional, 19 de
abril de 1837 al 18 de marzo de 1839.

D. J.wier Echeverría.
Presidente interino, 22 de septiem .
bre á w de octubre de 184I.

Dictadura: Primera Epoca, 10 de octubre de 1841 al 4 de junio de 1844.

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Don Luis Quintanar.
Miembro del Supremo Poder Ejecu·
tivo, 23 al 31 de diciembre de 1829.

Don Anastasia Bustamante.
Dun Lucas Alamán.
Presidente
Constitucional, 31 de diMiembro del Supremo Poder Ejecu• tivo, 23 al 31 de diciembre de 1829. ciembre de 1829 al 14 de agosto de 1832.

Don Melchor Múzquiz.
Presidente interino, 14 de agosto
al 24 de d)dembre de 183:2.

D. Antonio López de Sarta-An na .
Preside11te provisional, w de octubre de 1841 á 26 de octubre de 1842;
Y 5 de marzo al 4 de octubre de 1843.

D. Nicolás Bravo.
Presidente substituto, 26 de octubre de 1842 á
5 de marzo de 1843; y Presidente interino [Rep.
Cent. 2 ~Epo] 29 de julio á 5Jde agosto de 1846.

República Central. Segunda Epoca, 4 de \junio de 1844 al
5 de agosto de 1846.
¿

Dun Manuel G01111:z Pedraza.
. Presidente· Constitucional, 24 de
diciembre de 1832 al 1? de abril de
1833.

Don Vab1tin Gómez fa1 íc1s .
Vicepresidente Constitucional, 1?
de abril á 17 de junio de 1833; de 5
de julio de 1833 á 27 de octubre d~
1833 y de 15 de diciembre de 1833 a
24 de abril de 1834.

Don Antonio López de Santa-Anna.
Presidente Constitucional, 17 de
junio á 5 de julio de 1833¡ 27 de octubre á 15 de diciembre de 1833; 24
de abril de 1834 á 28 de enero de
1835.

Miguel Barragán.
Presiden fe interino, 28 de enero de
1835 á 27 de febrero de 1836.

República Federal: Segunda Epoca, 5 de agosto de 1846
á 7 de febrero de 1853.

D. José Joaquín de Herrera.
D. Mariano Salas.
Presidente provisional, n ;ti 21 de
. Presidente constitucional, 4 de juPresidente provisional. 5 de ;igosnio al 20 ~e septiembre de 1844; 21 septiembre de 1844; Presidente cons· to á 24 de diciembre de 1846.
de mar~o a 10 de abril de 1847, y 20 de titucional, 6 de diciembre de 1~44 á
30 de diciem bre de 1845, y Presidenmayo a 16 de septiembre de 1847.
te constitucional [Rep Fed. 2 ~ Epoca] 3 de junio de 1848 á 15 de enero
de 1851.

D Antonio López de S,uíta-Anna.

- ~-

--

D. V:d,ntín Canalizo.
Presiden té substituto, 4 de octubre
de 1843 á 4 de junio de 1844; y Presidente in terinr [Rep . Cent. 2 ~ Ero·
car2r de sertiembre á 6 de diciembre;de 1844.

D. Pedro Maía Anaya
¡;"p7esidente in terino. 10:de abril á
20 de mayo de 1847 y r2 de noviembre de 1847 á_8_de enero de)848.

'

�GOBE~N.AftTES OE JVIEXICQ

GOBBRN.AftTES 08 lYJEXICO

Gobierno re.accionario: 29 de enero de 1858 á 24 de diciembre de 1860.

!I

1

D. Manuel de la Peña y Peña.
Presidente substituto, 16 de sep·
tiembre á 12 de noviembre de 1847 y
8 de enero á 1 de junio de 1848.

D. Mariano Arista.
Presidente Constitucional, 15 de
enero de 1851 á 5 de enero de 1853.

D. Juan Bavtista Ceballos.
Presidente substituto, 5 á 6 de ene,
ro de 1853 y Presidente interino, 6 de
enero á 7 de febrero de 1853.

Don Félix Zuloaga.
Presidente interino de la Repúbli·
ca, de 22 de enero á 24 de diciembre
de 1858, que fué depuesto por el plan
de Navidad.
El 23 de enero de 1859 fué repues·
t~ por .el general '!'1iramón en la pre·
s1~enc1a y goberno hasta el 31 de ese
m1sm.o mes que entró al poder el
menoo.iado general.

Dictadura: Segunda Epoca, 7 de febrero de 1853 á 21 de enero de 1858.

Do~ Manuel Rebles Pezuela.
·
Don Mariano Salas.
Pres1dent~ _interino en virtud del
Jefe militar en México, de 21 á 23
~lan de ~av1aad, de 24 de diciembre de enero de 1859, entre tanto llegaba
e 185~ a 21 de enero de 13 , que el gener~l. ~,ramón. Jefe militar de
59 Ma· , .. la gu~rn1~10n de la Capital de o á
e~trego el poder al general don
1
nano Salas.
ltr 16de ¡um~de r86 . Miembro del Po·
3 de ese mes á
der. EFcutivo de 21
11
de Julio del mismo año. Regente de
11 de julio de 1863 á 19 de mayo' de
,
•
186 . ·
4

I,
pon Miguel Miramón.
Presidente nombrado por una junta de N?~i)bles el 2 de enero de 1859;
no adm1t10 por entonces sino hasta
q~e nuevamente fué nombrado prestdente interino el 31 de enero de ese
n:ies Y año. Duró hasta el 24 de diet.entre de 186o que abandonó la ca·
pita a los constitucionalistas.

Gobrerno rmperial: 1&lt;? de junio de 1863 á 20 de junio de 186 7.

•

1:

1

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,

1

11

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·1

'

D. Manuel M. Lombardini.
Depositario del P0der Ejecutivo, 7
de febrero á 20 de abril de 1853.

D. Rómulo Díaz de la Vega,
D. Martín Carrera.
Enea· gado provisional del Poder Presidente interino, 15 de agosto
D. Antonio López de Santa-Anna.
Pr'esidente electo 20 de abril á 12 Ejecutivo, 13 á 15 de agosto de 1855 á 12 de septiembre de 1855.
y 12 de septiembre á 4 de octubre del
de ;igo,to de 1855.
111i~mo año.

1,

pr. Juan B. Ormachea.
Obispo de Tulancingo, miembro
s~plente del Poder Ejecutivo funcio·
no!de 21 de junio á II de julio de
1863.

Dr. don Pelagio Antonio de Labas·
.
tida y Dávalos .
M1_em~ro del Poder Ejecutivo, que
no eJerc10 por _estar en el extranjero.
. Regente durant(el segundo Jmpe·
no, de 18deoctubre á 17 d(noviem·
bre de 1863, que fué desposeído por
sus colegas.

)¡Gral. don Juan N, Almonte.
. Primer miembro del Poder Ejecu·
t1vo de ~l de junio á II de julio de
1863. Primer Regente de II de julio
de 186} á 19 de mayo de 1864 y Lu·
gartemente del Imperio de 20 á 30 de
mayo de ese mismo año.
,

•,

M~ximiliano 1. Emperador.
.El d1a 10 de abril de 1864 aceptó en
~1ramar la corona que Je ofrecía una
iun~a de personas notables. El 12 de
Jumo de ese mismo año hizo su en.
trada en la capital y murió fusilado
en ~l &lt;;:erro de las Campanas el 19
de JUnI? de 1~7; con él terminó el se·
gundo 1mpeno en México.

Gobierno imperial: l&lt;? ·de junio de 1863 (20 de junio de 1867. Restaurac1on de la República 20 de junio de 67 á la fecha

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O.Ignacio Comonfort
Presidente substituto, 11 de diciembre de 1855 á 30 de noviembre
de 1857 y Presidente Constitucional
1~ de diciembre de 1857 á 21 de ene·
ro de 1858.

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C·'Cllol

D. Juan Alvarez.
Presidente interino, 4 de octubre á
II de diciembre de 1855.

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1

D. Benito Juárez.
Presidente subtituto. ( República
Federal 3! época) 21 de enero de 1858
ajunio de 1861. Presidente Constitucional, 15 de junio de 1861 al 18 de
julio de 1872 en que murió.

Como presidente de la Suprema Corte de Justicia, ocup6 el Lic. Don Benito Juárez el poder el 11 de enero de 1854, á conse·
cuencia de la entrega que de él le hizo el presidente Comonfort. t ·retendi6 establecer su gobierno en Guanajuato y Guadalajara;
pero no pudo conse~uirlo y e~li6 ~el P.ªís por Manzanill~ e~ 14 de abril, des.embarc6 en V~;acruz el 4 de.mayo y continu6 Eiendo
reco:1ocido por los Jefes conatitucionabstas, hasta 11 de Jumo de 1861, que hizo la declarac10n correspondiente el Congreso.
·;
El mismo Sr. Juárez fué Presidente constitucional de 12 de junio de 1861 á 30 de noviembre de- 1865 que termin6 su perío·
do legal en el Paso del Norle.
Fué además Presidente, según el decreto que él mismo expidi6 en 8 de noviembre, desde 1? de dicielllbre de 1865 á 25 de
diciembre de 1867 que el Congreso hizo el c6mputo de los votos para presidente.
Este pe1:íodo puede llamarse propiamente de Dictadura.
El Sr. Juárez fué por último, Presidente constitucional de 25 de diciembre de 1867 á 30 de noviembre de 1871; de 1? de diciembre de 1871 á 18 de julio de 1872, que falleci6 en México.

Don Sebastián Lerdo de Tejada.
Don Teodosio Lares.
C Con.el carácter de Presidente del
. ºctse¡o de Ministros y por ausen·
c,.a el Emperador, gobernó en Mé·
dtco de 13 de febrero á ::.6 de marzo
ct!l 18~7, _que llegó el Lugarteniente
1mpeno.

Gral. Leonardo Márques.
Lugarteniente del Imperio, nom.
brado en Querétaro el 19 de marzo
de 1867; con ese carácter gobernó en
México de 27 á 29 de marzo de ese
año y de 13 de abril á 19 de junio en
que por un decreto dect'aró disuelto
el gobierno.

P President_e substituto, 18 de julio

Don Porfiri0 Díaz.
al.30 de n_ov1~mbre de 1872 Presiden .
Enca_rgado del Poder Ejecutivo, 24
te Const1tuc1onal 1° de diciembre de de noviembre al_6 de diciembre de
1872 á 20 de noviembre de_1876.~!
1876.
,.

1 1
1

�-633GOBE~NANTES t&gt;E JYIEXlCO

Ltos Tt1es .At1t1iet1os.

Restauración de la República: 20 de junio de 1867 á la fecha.

Don Juan N. Méndez.
Encargado del Poder Ejecutivo,
24 de noviembre al 6 d~ diciembre de
r876 al 24 de mayo de 1877, •

Don Porfirio Díaz.
Presidente de la República, 5 de
mayo de 1877 al 30 de noviembre de
r88o.

tristóbal tolón y sus tsfutrzos.

1

1

Cualquiera que no hubieee siclo del tempie moral de Col6n,
hubiera dejado para el sepulcro la magna idea que diez años
consecutivos estuvo bullendo en su cerebro previlegiado; pero
ni su pobreza, ni los dolorosos sufrimientos que le causara la
muerte de su esposa dofía Felipa Muñiz Pérez, ni las contlnuas decepciones que amargaban su vida, ni los duros epítetos con que se le calificaba, le hicieron desistir un solomomento de la realizaci6n de su acariciado sueño de descubrimiento, sino que agitándose, por el contrario, más y más su
e$persnza, tom6 en brazos á DiAgo, su pequeño hijo, sin más
amparo que el Divino; se translad6 á España con el objeto
de ofrecerá esta naci6n el glorioso timbre que soberanos de
otra,i naciones habían despreciado.
Corría el año de 1486 cuando, _angustiado por la fatiga,
lleg6 Col6n á las puertas del convento de la Rábida para solicitar la caridad de un pedazo de pan, un poco de agua y un
rinc6n donde alojarse él y su tierno hijo. Avisado el Prior Juan
Pérez y Marchena, éste descubre desde luego cierta grave autoridad en el semblante del peregrino; entra con éste en intere·
sante conferencia, en la que conoce los vaetísimcs planes de
descubrimiento que lo subyugan á grado tal, que se declara
protector de ellos.
Con carta de recomendaci6n, sale Col6n de la Rábida con
direcci6n á Córdoba; pero el padre Talavera, confesor de
los Reyes Cat6licos Fernando é Ieabel, á quien aquélla fué
dirigida, juzga inoportuna la presentación, en virtud de las
dificultades de la guerra con los moros y Col6n de nuevo se
retira á la soledad de su pensamiento grandioso.
Su ocupaci6n de dibujante de cartas y planos, que le proporcionaba el diario sustento le di6 ocasión de ser presentado
al Cardenal Pedro González de Mendoza, Arzobispo de Toledo, quien consigui6 en favor de Colón una audiencia y la
convocaci6n de sabios á conferencias con el almirante genoré, en e1 Convento de San Esteban, de frailes dominicos, que
no tu vieron otro resultado que la mayoría de los conferenciEtas desechara el proyecto y que se acordara una exigüa subvención para que Col6n pudiera subvenir á sus más urgentes
n, cesidade?.
Lurgo que Colón consider6 agotadas todas sus esperanzae,
resolvió, lleno de pena, abandonar el suelo españolé irse á
París, donde lo llamah:i el Rey francés; pero rn excelente amigo y proctetor Fray Pért&gt;z y Marchena, consigui6 tenerlo por
algunos días, mientras obtenía rfspuesta de la reina Isabel, á
quien una vez más encareci6 la importancia de la grandio¡a
idea de Col6n, rogándole no perdiera tan exC'elente oportunidad. Fué cuando entonces Isabel, haciendo suyo el proyecto,
prohijáridolo, ofreci6 DESPRENDL;RSE DE sus ALHAJAS PARTI0ULARES para cubrir con su producto los gasto~ necesarios. A
los seis años de estar Col6n en España consigui6, por fin, el
celebérrimo decreto de la expedici6n el cual fué firmado en
la villa de Santa Fe el 7 de abril de 1492.

Don Manuel González.
Presidente Constitucional, 1° de
diciembre de_188o _á 30'.de noviembre
de 1884. -~
,;;::;;;;

=

Don Porfirio Díaz, Pn,sidente Cons·
titudon11l. 1 ° de diciembre de 1884
al 30 de noviembre de 1888. Reel~cto
sucesívamente para los períodos de
1888 á 1916.

Pero aun faltaban á Col6n nuevas vicisitudes; pues publicado e1 decreto en el puerto de Palos, en 3 de mayo del citado
año, y designadas las carabelas y personas de tripulaci6n, llovieron las protestas y los llantos. ¿Tal era el miedo que infundía 19 desconocido? Martín Alonso Pinz6n y su hermano Vicente Llanes, son los únicos arrojados navegantes que ofrecen
á Col6n las carabelas de que disponían, gente para la tripu·
laci6n y el dinero necernrio; y así la expedici6n, compuesta
de ciento veinte personas, en tres carabelas. sale de PalQPen
la mafíana del viernes tres de agosto de 1492, y en tanto que
la ((Santa María,» ((La Pinta» y la ((Niña» flotaban en aguas del
proceloso mar, lloraban aún los habitantes de Palos y el Fraile
Juan Pérez de Marchena elevaba sus prec@s á Dios por el
feliz éxito de Col6n y compañeros que, desafiando la muerte
con que los amenazaba cor.tinuamente el temible océano, se
encaminaban hacia lo desconocido.......
Después de largos días de navegaci6n llena de inciden1e~
graves -y hasta comprometedores dt3 la vida de Col6n, f'l
doce de octubre de 1492, la 11Pinta,) anuncia tierra, la que
pisan los expedicionarios á los primeros albores del sol; bern
Col6n la tierra descubierta y rodilla en tierra, lleno de fervor,
eleva tiernísimas plegarias á Dios, mezcladas de lágrimas de
agradecimitmto y clava la bandera de la. expedici6n, una
Cruz verde con los monogramas de Fernando é Isabel, los
Reyes Cat6licos de España.
.
Como se ve, por los datos hist6ricos que anteceden, debido
al singular esfuerzo de Crist6bal Co16n y á la bien reconocida
abnegaci6n de Isabel I la Reina Católica de España , se descubrierón las Américas, antes sumidas en la ignorancia y en
desastrosos errores del paganismo, pues con los valientísimos
conquistadores vinieron los virtuosos frailes franciscanos, bajo los poderosos .auspicios de la Vírgen Santísima.
Crist6bal Col6n, el iniciador de la civilizaci6n, abri6 un ca·
mino nuevo á la posteridad, ensanchando ke límitrs del
mundo civilizado; benefici6 á la humanidad enriqueciéndola
con los tesoros inagotables de una naturaleza vírgen, cana Y
exúbera, dando así díab de gloria á la Espafía conquistadora y religiosa, que, aumentando, como aument6 el reinado
de .Jesucristo, en sus extensícimos dominios, llrg6 á ser felíz,
prfopera y respetable.
Si Crist6bal Col6n, quizá el más glorioso de los hombre~)
el elegído por la Providencia Divina para engarzar en los lí·
mites del mundo antiguo, otro mundo que yacía dormido en
el sueño de lo desconocido, merece, seguramente, como I -n·
bel, la Reina Cat6lica de España, el magno monumento Je f terna gratitud que Je d('dican todas la s clases sociales, tndos lns
elementos cultos; ahora que el pueblo mexicano celebra e• n
justificado entusiasmo, el fausto acontecimiento ele la proda;
maci6n de nuestra independencia política, que consumo
Iturbide y que consolida Santa María de Guadalupe, la Augusta Patrona de la Naci6n Mexicanll, con general beneplá·
cito,
ANGEL s. SALAZAR.
Méri&lt;la, Yuc., septiem brA de 1910.

l.
..-La tempestad viene ya y tu hermano Marian
d1Jo una yoz de mujer desde el interior de la caba~anoq~:r:pc:,
nas se Yeta e?tre la frondosa arboleda.
,
-Le habra alcanzado en el monte y estará metido en al una cueva con el ganado ' respondio'
.
g
. un a Joven
que vereda aba-

i•

-f'.ero pespuntea un jarabe muy bonito.
-.:B:so. es P?r desgracia lo que les gusta á las mujeres: la
apan~ncrn; mil vece.s vale m~s V!lerio tan callado y reservado, sm pespuntear Jarabes m decir cosas bonitas, que Pedro
au~ cuando se ~onga las calzoneras con botones de plata.
o, madre, s1 ya lo eé que su merced quiere que me case
con Valer10
· ...... s1· es que antes él no canta misa porque me
p~rAce que él tiene más disposiciones para padr~ que Mariamto y que don Cherna.
;-Cállate, niña, tú qué Eabes; Cherna vale mucho y sabe
~as; ~unque lo ves arriero no creas que seguirá toda la vida
e oficio ... ,..
Un rayo que retumb6 más cerc~ que los demás pues había
c~ído
· t os pasos de la cabafía, cort6 'la conversa·
., á unos dose1en
c1on: Magdalena lanz6 un grito de espanto y doña Juana que
as~se llamaba la madre, se santigu6.
'
'
, un no se reponían del susto cuando un hombre se presento en la puerta, y con voz grave y armoniosa di6 las buenas
tardes.
-Adelante Cherna, dijo doña Juana entra pronto hombre
que llueve muc;io ~ la tempestad está 'muy fuerte. '
'
, -Antes vo'! a deJai' mi atajo al corral pero para ello le pido
'
a usted permiso.
-Ve, hombre, ve pronto y no gastes ceremonias conmigo·
'
ya sabes que estás en tu casa.
-;-Po~ favor de nsied, con permieo.
'Y saben~~ al campo empez6 á arrear su atajo rumbo al corral, o~~rac10n en que lo ayudaban los atajadores que llevaba.
. -DeJ~lo~ que ellos vayan y tú ven á secarte que estarás
bien moJado.
'
-:--Un momento, yo te~go necesidad de ver por mis intereses, además no soy de meJor madera que mis arrieros y es jus·
to que comparta con ellos las fatigas.
Al cabo de un rato entr6 Cherna, después de haber dejado
en el corral sus armas de agua para que se eecasen · tom6 asiento en un banco y empezó á platicar con doña Ju~na.
Ant~s de da_r cuenta de su conversación daremos una idea
de_l recién venido: era chaparro, de robusta constituci6n, de
mirar reconcentrado y enérgico y de nariz roma; su cabeza se

Morelos en Zacatula.

jo s~ dirigía á la habitaci6n, y que para resguardarse de la
~:z:1.ª que empezaba habíase echado el delantal sobre la caApenas entr6 á la cabaña, la tempestad descarg6 toda su
f ~,na sobre l!i, tierra: l?s relámpagos se sucedían sin interrupct~n Y !ºs. truenos, leJanos al principio, fueron retumbando
mahs pbrox1mo3 ~ parecía que resonaban al fin del jacal donde
se ~ ía~ refug1~do las dos mujeres.
-¡Jesus, Mana y Josél-exclamó santiguándose aquella
CQya voz hemos escuchado primero y que era una mujer de
~n~ cuarenta años al parecer, cuyo rostro conservaba rasgos
e~ ermosura; p~ro que se veía ajado por los sufrimientos, y
t O el cual las lágrimas habían dejado huellas indelebles-esta
empestad es horrorosa y tu pobre hermano sabe Dios dónde
estará.
b -Tranquilí~ese usted, madre,-respondi6 la joven, que era
~stafite agrae1ada y cuya edad no pasaría de dieciséis años
-ya conoce bie? el monte y nada le pasará.
'
-Está tan chico todavía ...... -murmur6 la madre.
t -:-Pero muy vivo; sobre todo desde que le ha dado por esudiar Y que tío Chema le trae libros en cada viaje que hac~ ..... · i Y~ ve usted! quiere ser padrecito.
d -:r~mb1én Cherna lo quiere ser y ya lo ves: se está hacienq VleJo Y no sale de arriero
-¡Viejo tío Cherna, mad~el y apenas tendrá veinticinco
aflo~; .entonces también Valerio que es casi de su misma edad
es VleJo.
.--Para casarde, como él quiere, no; pero para estudiar como
pr~tende el otro, sí.
'
-¡Para casarse! ...... pero cree.su merced que Valerio se
ca~ará?
-Sí, Magdalena, Valerio se casará; es un hombre muy serio
Y ~uy form~l, cumplido en sus tratos, religioso., ....
-Tan ser10 que á veces me causa respeto.
·
-Porque lo comparas con Pedro que es un m0zo atraban~acl.f•, chachalaca y pendenciero, que se pasa la vida diciendo
arronadas, bmcando pleitos y haciendo el amor á las mue Jchas; pero es malo, su mirada no es franc11, y acabará mal.

hn

Morelos en el Veladero, preparando ur. ataque
sc.bre Acapulco.

inclinaba algo hacia adelante; su cutis algo trignefio estaba
tostado por el sol de los tr6picos; su 'labio superior 'tosco .
grueso se. movía con frecuencia, esbozando una sonri~a irónfca; el co~Junto d~ e3e _hombre, á pesar de estar cubierto con el
tosco.~raJe de amero mspiraba simpatía y respeto.
Dt&gt;¡o su ancho sombrero sobre un escabel formado or
el tronco de un árbol, y encarándose con la dueña de la cisa:

�\
-634-

-635- '

~os T~ES H~~IE~OS

~

-Vamos á ver, mi Peñora &lt;loña Juana, dijo, qué nuevas
corren por aquí. ¿No ha llegado mi amigo Valerio?
-Lo estamos esperando de un momento á otro.
Ojalá lo vea porque tengo un trato que hacer con él. ¿Y Marianillo?
. -Sali6 con el ganado, y estoy con cuidado. porque no ha
vuelto y la tempestad lo ha de haber alcanzado.
--Tranquilícese usted. Preguntaba por él porque quería saber si aun seguía con la vocaci6n, y como probablemente este
es el último viaje que hago ......
-Pues qué ¿dejas el oficio?
.
-Sí, tía Juana; tengo ya los ahorrillos suficientes para dejarlos á, mi madre mientras yo me meto á estudiar; por otra parte, don Miguel, el señor Rector, me ha conseguido una plaza
&lt;le capense en el colegio de San Nicolás, y con eso y con lo
que he estudiado tengo lo suficiente para pasarme unos tres 6
cuatro afios y ordenarme.
-¿Siempre insistes en eso, Cherna?
-Siempre; cuando yo me propongo hacer una corn ln
cumplo.
-Pues Marianito no podrá acompañarte; está muy lejof:
Valladolid para que yo lo mande allá; mejor irá á Puebla q11( ~
está más cerca y donde lo podré ver seguido; el año que ent,a
pienso mandarlo á estudiar, pues tengo algunos ahorritos h1;·
C'hos......
.
Y otros que le traigo á usted, pues el viaje ha sido bueno.
Iba á hablar doña Juana cuando un rumor de voces que i'e
ewuch6 fuera los hizo salir á ésta y á Cherna, á presenciar un
espectáculo inesperado.
·
Dos arrieros, al menos por el traje parecían tales, habían entablado un duelo en la pequeña plazoleta que había frente á
la cabaña; uno de ellos, alto, membrudo y de aspecto gravt&gt;,
con gran serenidad y sin hacer muchos movimientof', paraba con su espada de jinete, larga y .flexible como las hojas de
'füledo, losgolpe.3 que le tiraba el otro, chaparro de ojos vivll,
rachos, tez morena y fisonomía de indio, que mant&gt;jaba el fa.
moso machete suriano con asombrosa agilidad.

1

11· 11

-Pue:l toma por formal, &lt;lijo PeJro lanzando s·obre su tne
migo su machete con gran precisi6n.
Pero Valerio que había previsto el golpe se inclin6 hasta
casi tocar el suelo, y la arma s6lo alcanz6 su sombrero, que
tir6, yen&lt;lo de3pués á incrustarse en el tronco de un pochote.
Pedro, sin embargo, perdió el equilibrio y fué á caer cuan .
largo era á los piei de eu rival, que si hubiera querido allí lo
clava como á un pollo. Pero en lugar de acometerlo, levant6
su espada diciéndole:
-Levántate y recoge tu arma, que yo no atac6 á los caídos.
Pedr6 se levantó profiriendo una maldición, y el combate
hubiera seguido si Cherna no hubiera intervenido diciendo:

un llño te espero, pue., aun cuando él no cumplirá pue:l lo
conozco bien, d.ebo esperar el ~lazo que he puesto; pe:o no nos
veremos aquí smo en Puebla, a donde me voy á transladar en
compañía de mis hijos para echar al colegio á Marianito.
-A prop6sito, ~~í vi~ne en compañía de Vicentillo, dijo
don Cherna, que v10 subir por una pendiente á dos chicuelos
uno de doce años, rubio, de frente despejada y ojos vivos qu;
vestía un traje desgarrado por las zarzas del campo, y el' otro
como de catorce afios, calzado con huaraches y vestido con camisa y calzones de manta, triguefio, de mirada franca y fiso·
nomía seria.
-¿Quién es ese chico? pregunt6 doña Juana.
-Un muchacho que su padre me ha entregado para que lo
haga hombre. Pero vamos á nuestro negocio. Entra Valerio
'
'
que tenemos algunos asuntos que arreglar.

II.
Los dos arrieros y dofia Juana entraron á la habitaci6n, en
tanto que de ella salía apresuraélamente Magdalena, qufl había
contemplado la escena anterior y que estaba hecha un mar de
lágrill).as.
Tomaron aquellos asiento alrededor de una rústica mesa de
madera y empezaron á ocuparse de sus negocios particulares
mientras los dos chicos se tendían sobre la yerba que crecí~
fr~nte á la cabaña, y sin habla.r palabra contemplaban el paisaJe que se extendía ante su vista.
Frente á ellos se extendían las primeras ondulaciones de
una profunda barranca, de esas que s6lo se ven en la tierra
templada y que presentan bellísimos puntos de vista; un peque1~0 bosquecillo de cuautecomates impedía ver el angosto
cammo de herradura que descendía con rapidez, y apenas se
divisaban las hojas más altas de una plantaci6n de plátano3;
más allá el paisaje empezaba á adquirir tonos azulados que

/

iban h.1ci~nJ0..;e m.is vivo:J ú inediJa que la vista se &lt;liri 6 ía á
las dos altas cadenas de montañas que formaban el valle, y en
el lejano se divüaba otra elevada sierra que, cerraba el horizonte; un robusto pochote daba sombra á la plazoleta y una
hueha donde abundaban las ilamas, 103 aguacates, los chirimoyos y otros árbole3 tropicales impedían exwnder la mirada
por todas direcciones.
Largo rato permanecieron en silencio los dos muchachos
hasta que Vicente rompi6 el silencio.
-Con que te vas á Puebla? ...... dicen que es muy bonita.
- Sí, voy á estudiar, respondió Mariano; madre quiere que
yo sea padre, aunque le he dicho que quiero ser soldado.
-Para nosotro3 no es oficio ese, yo también he querido ser
soldado; pero tengo que ser arriero porque así lo mar.da mi
padre; pero cuando sea grande haré lo que quiera: iré á Puebla, veré á México y ¡quién sabe!. . .. .
-¿Quién sabe, verdad? agreg6 Mariano con los ojos radiantes de alegría, yo también digo: ¡quién sabe!, y siento no sé
qué en todo el cuerpo.
,
Aquella sencilla conver.,aci6n fué interrumpida por la ¡:alida de los dos arrieros que se dirigieron á donde estaban sus
mulas, pues como se sabe, los criollos de la cl'ase pobre no podían montará caballo en aquel tiempo. Montaron, y entonces
Cherna estrechando la mano de Valerio, le dijo:
-Adi6s; ya sabe3 que en lo de adelante me encontrarás en
Valladolid, en el colegio. Estamos á 7 de octubre de 1794;
dentro de quince días habré entrado á San Nicolás, de donde
no saldré sino hasta recibir las sagradas 6rdenes, y día por día,
dentro de un año espero noticias tuyas para saber qué día es
la boda, si es que te casas. Vámonos Vicente.
-Adi6s, Cherna, contest6 Valerio, hasta dentro de un año
y no temas por eso, pues ya sabes que soy formal y mi palabra es escritura.. Te acompafi.aría al colegio si Dios me llama-

/

1 1¡
:

1

I • ,f

El padre de Guerrero ruega á éste acepte
el indulto.

•

EiiLraJa ~e Mordus á Cl11lpancingo.

.-An&lt;la, dijo Cherna, ya se agarraron Valerio y Pedro de la
Ascensi6n; y todo es por la Magdalen~.
.
.
-Sí, por ella, dijo el segundo, á quien este ta1ma~o de Va\
lerio tiene embrujada.
No, no está embrujada, sino que sabe distinguir entre los
hombres formales y los que no lo son.-

-¡ Pero qué están haciendo! En la casa ajena y delante clv
la gente estos escándalos! A ver, tú, Pedro, recoge tu mache·
te y sigue en paz tu camino, y tú, Valerio, no lo provoques.
-Si no lo provoco ......
-Si es que este hip6crita me quiere quitar la novia ..... :
-No dijo entonces dofia Juana, ninguna novia te quita;
tú eres' el que andas inquietando á Magdalena con malos fi·
nes, pues con nada cuentas para casarte.
-Tengo mi renta.
-Que no es suficiente porque estás lleno' de deudas por todas partes, pues lo que ganas lo tiras.
-Mire, doña Juana, por Magdalena soy capaz de vol verme
hombrn de bien ......
Lo veremos.
-¿C6rno?
-Si dentro de un afio piensas com0 ahora y ya eres hom·
bre formal y sin vicios, te casas con mi hija; pero entre tanto
no vuelvas á poner los pies por aquí.
.,
-Convenido, tía Juana., hasta dentro de un año, _resp.~r· d1_0
P~dro quitándose el sombrero; en cuanto á tí, Valerio, d1JO d1·
rigiéndose á su contrincante que impasible había escucharlo
el diálogo anterior, ten cui.dadp1 .porque aun~ue yo no ve:1ga
por aquí, he de es lar al cuidado de lo que deJO i y usted, C~e1rni quédPse con Dios y déle pronto á las .latmes á V€1' s1 le
toe~ ser el curll&gt; que nos eche la bendici6n. ·
,
.
Desat6 su mula atada al tronco de un árbol, echo una füt1•
ma y f ur1bunda mirada á Valerio, montó y tocándose ligeramente el eombrero se alej6 presuroso de aquel lugar.
.
-Ahora tú, Valerio, dijo doña J ua~~ en cuanto el arriero
hubo desaparecido, ya viste lo que le d1Je á Pedro; dentro de

j

I

Ornamento ·del uso personal del Cura Morelos cuando estuvo al frente de la parroquia de C:arácua10.

,1

= - - - - - - - ~ -- - -----,,~ -

�¡

~os

T~ES A~~IE~OS

s1 por ese camino. Me voy pronto porque mi atajo ya debe
de estar cerca de Chilá.
Y apretando el vientre á la cabalgadura desapareció por entre el aguacatal, en tanto que Cherna se dirigía resueltamente
á la barranca.

III.

i

'1

·Ha~ pasado dieciocho años, día por día, desde aquel en que
conocimos á los personajes de esta historia, y los volvemo,, á
encontrará unas treinta leguas del mismo lugar donde los hallamos la vez primera.
·
Es _el día 7 de octubre de 1812, y nos encontramos entre
Tehuacán y el rancho de la Virgen. El invicto caudillo M•lrelos ya era el terror de los realistas, que no habían podid o Yencerlo en ningún encuentro y que en (;uautla rn les había e~capado de las manos. Del antiguo arriero Cherna que hemo,
conocido, no quedaba nada , y en vez de aq_nel hombre que
arreglaba las diferencias de dos compañ.eros de trabajo por 111t· dio de la persuación, tenemos ahora á un altivo y orgull,,so
general insurgente acostumbrado á mandar miles de hombre.,
y á tener encadenada la victoria. En lugar de aquel otro arriero, Valerio, tan pacífico, nos encontramos con Valerio Trujtt no, heróico y tenaz defensor de Huajuápam y sostn1edor de
la revolución en toda la provincia de Oaxaca, que ya no trataba de tú á Morelos, pue3 justo apreciador del verdadero mérito, habíale dicho desde que alguna vez lo foera á visitar á
Carácuaro:
-Antes como antes y ahora como ahora; antes éramos com ·
pañeros y ahora su merced es el señor Cura á quien debo respeto. Déme á besar la mano y acuérdese de mí en sus oraciones.
Cuando Morelos púsose de acuerdo con Hidalgo para proclamar la independencia, contó con Trujano, que ofreció su
· ayuda incondicional al proyecto y que desde ese momento se
ocupó de él con la seriedad que ponía en todas sus cosas. E l
día de que nos ocupamos Trujano se encontraba sitiado con
cien hombres en la casa y corrales del rancho de la Virw,n
por una partida de cuatrocientos realistas á las órdenes de Samaniego ; pero confiaba en que Galeana lo auxiliaría oportu- ,
na mente; en efecto, el brazo izquierdo de Morelos orden6 en la
madrugada de ese día que el capitán Pedro A.scensio, que acababa de llegar del Sur, saliese con un destacamento de doscientos hombres para el rs.ncho; pero las órdenes respectiYas
ó no llegaron oportunamente ó fueron mal interpretadas, porque al medio día el capitán Guerrero se presentó á Galeana diciéndole que la fuerza se encontraba á tres leguas de distancia
del rancho, y que un correo de Ascensio había llegad o con una
carta de su jefe pidiendo instrucciones.
· Galeana, llevando en su compafiía á Guerrero, dispuso sa·
lir inmediatamente en auxilio de Trujano, mientras Matamoros, que era el segundo de Morelos, salía con cincuenta hom·
bres con el mismo objeto. Llegaron ambos tarde, pues ya
Samaniego iba de retirada, herido en una pierna, habiendo
perdido más de ochenta hombres; el rancho era un montón informe de ruinas humeantes, y Trujano, herido de muerte, se
encontraba recostado sobre un árbol; los sesenta hombres que
le quedaban, negros por la pólvora y el humo, lloraba~1 al ver
la agonía de su jefa, y Ul}a mujer desgreñada y llorosa se encontraba arrod.illada junto á Trujano, teniendo cerca de sí el
cadáver de un joven. ,
E ra Magdalena que desde Tehuacán había acudido para encontrar á su hijo muerto y á su marido moribundo.
En medio de la consternación de todos, Valerio era el único
que conservaba su tranquilidad, y por la agitación de sus labios se comprendía que rezaba. Al ver llegará Matamoros una
sonrisa corrió por sus labios y con voz débil le dijo:
Señ.or cura, dame la absolución, ya que no está aquí mi general Morelo~; nunca hubiese creído que Marianito, mi hermano,
al que crié, fuese el que me diera la postrera bendición ... ...
- Pero si estoy irregular ......
- Eres sacerdote y tienes poder para atar y desatar.
Matamoros no respondió y se arrodilló al lado del herido
para e•cuchar su confesión, en tanto que Magdalena se retiró
de al1í y se fué á colocar cerca de Guerrero.
E,te Je dió el brazo y en voz baja le dijo:
.
_: ¿Se acuerda usted de la fecha que es hoy,señoraMagdalen a?
-No, no tengo cabeza para nada.
- Es el 5 de octubre; hace dieciocho años estábamos reunidos en el rancho de los Pochotes los mismos que ahora estamos aquí : er señor cura era Marianito, 9.ue cuidaba el gana·
do; yo era atajador que empezaba mi aprendizaje de arriero

con don Chema, que ha llegado á generalísimo ; don Valerio
es coronel, y Pedro de la Ascensión dejó su atajo para hacerse
capitán.
-Qu¿, ¿hay eetá Pedro? preguntó Magdalena.
-Era el oficial encargado de auxiliar al coronel Trujano.
-¡Ah, -infame! ahora comprendo por qué no llegó á tiempo
ese auxilio.
--Y el señor cura Matamoros y yo lo comprendimos también, y nos apre3uramos á venir casi sin dar aviso al mariscal
Gal'Pana. Pedro de la Ascensión , que yasehacía11lamar PedroAs·
censio Alquisiras,procuraba ocultarse entre la tropa y ya se disponía á aµartarile de allí con pretexto de perseguirá Samaniego, cuando llegó Morelos, que enterado de lo que sucedía había acudido prontamente, y sólo pudo presenciar los últimos
momentos de Trujano, que en aquel instante exhalaba el postrer suspiro. Matamoros se levantó, los circunstantes se descubrieron, y en el movimiento que se produjo, AEcensio, con
su· pequeña tropa, se alejó de aquel sitio, cautelo~amente.
-¡Justicia, señor general, justicia!, gritó Magdalena
precipitándose á los pies de Morelois, Pedro Ascensio rn
ha vengado de mi desdén dejando que los realistas matarnn á mi marido y á mi hijo.
- Sí, Magdalena, la ten·
drá~, contestó el caudillo;
yo ignoraba que e~tuviese
ANTES DE PODER
en el ejército Pedro y hasutilizarlos
1 es menester extraer el
ta hace un momento lo
hierro
ú
oro
de la piedra mineral.
he Eabido. Mariscal Galeana, añadió en alta v0z, .Lo mismo puede decirse del aceique se presente aquí in- te de hígado · de bacalao puro.
mediamente el capitán Sus virtudes no se encuentran en
Alquisiras, al que yo Je sus materias grasosas y mucho
prometo queacabará mal. ménos en su asqueroso sabor y
-Señor, acabo de en· olor. Sus efectos sobre los nerv i a r 1o de descubierta, vios y la repugnancia con que lo
porque había el temor de recibe el estómago, son más que
que los realistas vol viesen suficientes para contrarestar, en
eobre norntros al ver quti la mayoría de las gentes, sus
buenos efectos como medicina, y
no se les persegufa .
-¡Se ha fugado! No eso sin tomar en cuent a que es
importa; que se le persi- de dificil digestión. Sin embarga y se le traiga á mi pre- go, siempre hemos tenido moBencia. Galeana envió un tivo para creer, que envuelto en
destacamento en pos de los elementos que componen el
Pedro AEcensio; ¡ ero 11 l aceite de bacalao, se encontraban
propiedades curativas del más aldía siguiente regreFÓ con to
valor. Pero fué necesario sepala noticia de que no se le rarlas de su nauseabunda matriz
había podido dar alcance. en que estaban combinados, y esto es lo que con grán éxito se ha
IV.
efectuado en la elaboración de la
El cadi.ver de Trnjano
fué llevado á Tehuacán,
donde se le hicieron so·
lemnes honras fúnebres,
y Magdalena disfrut6 de
una pensión que le asignó
Morelos. D o n Mariano
Matamoros, su hermano,
vendió la casa de los Pochote•, y con su product0 compr6 una pequeñ.a
finca en Puebla, donde
aquélla vivió muchos años
y alcanzó á ver la independencia. More loe, al sali r de las honras fúnebres
e3taba pensativo, y cuentan que di jo a Guerrero:
- Tú, Vicentillo, que
eres el m6s chico de los
arrieros que se reunieron
hace dieciocho años en el
rancho, Ferás el único que
veas el fin de esto, pues
Pedro morirá mache1leado
comoVnlerio, y ámí cualquier día me fusilan los
espafioles.

v. v.

las grandes empresas del país.
A la sombra de la paz de que disfrutamos, desde hace
muchos años, nuestros hombres de caracteres nerviosos, pensadores y de iniciativas de progreso, han encontrado campo amplio para desarrollar eficazmente los
numArosos proyectos que ocupan sus cerebros; y así
vemos, con no poco orgullo, en muchas partes del país,
empresas verdaderamente colosal~s. ·
Queremos referirnos en este reducido espacio de que
disponemos, á la Cervecería Cuauhtémoc, S. A., de Monterrey, la que ocupa, sin disputa alguna, el primer lugar entre todas las cer vecerías que existen en la Repú blica Mexicana; y al hacerlo, creernos rendir homenaje
á la Patria, dando á conocer más y más sus adelantos.

tados de la República, sino que se exportan también,,
en grandes cantidades, para las Repúblicas Centro·
americanas.
La Cervecería Cuauhtémoc, S. A., de Monterrey, ha
obtenido las siguientes distinciones en el Extranjero,
que no tienen precedente en la Historia Industrial de
nuestro País: ·

Primer Premio, Exposición de Chicago, 1893.
Medalla de Oro, Exposición de París, 1900.
Unica Medalla de Oro, Exposición de Durango, 1902.
Unico gran Premio, Exposición de St. Louis Mo. , 1904.
Unjco gran Premio, Exposición de Lieja, Bélgica, 1905.

PREPARACION de WAMPOLE

en cuyo eficaz remedio, tan sabroso como la miel, tenemos toda
la esencia del Aceite de Bacalao
puro, combinada con Jarabe de
Hipofosfitos Compuesto, Extractos de Malta y Cerezo Silvestre.
Estos ingredientes, constituyen
un reconstructor de tejidos, un
purificador de la sangre, y un reconstituyente general incomparable. Ante este remedio, la enfer·
medad se retira con una eficacia
y rapidez, que asombra á los facultativos tanto como deleita á.
los enfermos. En los casos de
Escrófula, Diarrea Crónica yAfecciones Pulmonares, jamás deja de
proporcionar un alivio y curar.
"El Sr. Dr. N. Ramirez Arellano
Profesor en la Escuela Nacional
de Medicina de México, dice : La
Preparación de Wampole es ~oblemente eficaz en las Afecciones Pulmonares, por la acción de
los principios nutritivos del aceite de hígado de bacalao." Na·
die sufre un desengafio con esta.
D~ venta en todas las Boticas.

Edificio, propiedad de la Compa~ía, que ocupa en Monterrey la Gran Cervecería Cuauhtémoc, S. A.

La Cervecería Cuauhtémoc, S. A., fué establecida en
Monterrey, Estado de Nuevo León, el año de 1891, con
capacidad de 5,000 barriles por año. En la actualidad,
su capital, totalmente pagado, sin contar las reservas,
es de $5.000,000.00; produce anualmente, 300,000 barriles; tienen sus Bodegas de Fermentación una capacidad de 100, 000 barriles; produce el Departamento de
Embotellar, 300,000 botellas por día; la capacidad de
su Casa de Calderas, es de 2, 000 caballos; la de las Máquinas de Hielo, de 750 toneladas; toda la planta está
movida por electricidad; la superficie que ocupa es de
20 hectáreas, y el número de hombres que trabaja diariamente no baja de li500.
Los productos de la Cervecería Cuauhtémoc, no solamente tienen la supremacía del consumo de las cer
vezas que se expenden en todos y cada uno de los Es·
0

Certificado honorífico, Academia Imper1· al y Rea1 d e
Cerveceros de Baviera, 1905.
Un~co gran Premio, Exposición de Milán, Italia, 1906.
Umco gran Premio, Medalla de Oro y Cruz de Honor.
Exposición de Alimentación é Higiene, París, 1907.
Unico gran Premio, Exposicíón de Amberes, 1907.
Presidente del Jurado Internacional de Cervezas, Exposi.
ción Universal de Madrid, 1907.
Proveedora de la Real Corte y casa españolas, 1908.
La Dirección de la Cervecería Cuauhtémoc, S. A., de
Monterrey, está á cargo del personal que á continuación se expresa:
Isaac Garza, Presidente.
José A. Muguersa, Secretario.
José Calderón, Tesorero.
Fr:tncisco G. Sada, Gerente General.

�-638-

--039-

Nuestros establecimientos particulares de Beneficencia.
Una Grcan Quinta de salud, tn Tlálpen.
· ~ign~ POI!' mil titulos d,e figurar en ,es;te, nuesitro n,ú,miero esrpeciail,
es s m ~ufü1. ~·lguna, _la gn-an Quanta de Safod esta,blecid·a, ti-e.nLpo ha
e~ 1,ª sJ.m!Pái'tJica, Y pmitoresca ciufü11d de T'lá1pam, v.ecina á esta car
v1ta1.
·
. La inldis~.utib~·e uit1Hid1ald qu,e ésite benéfico .esitaibledmiento ha
vemdo pTe1S&gt;tand,q á lai hu,mamidad doli.emite, nos o!bHga á presentarlo
á n.ues.tros l~:citorrn ha,cienld,o lig,eirai hisit'OrrJa de é,l, dies'd,e 'la époica
de su fumlaic1ón, coimo justo hom,ena,j e á la: memoiria de su fuI!ld•a·
dor, eil sa,bio Doctor mexieano, s€-ño,r DO:n Ralfa:el Lavj.sita.

***
IHaoe poco ~á.s die veinte años, po,r lo/S de 1887 -¡y 1888, e1 doctor
Don Rafuell LaivlS'ta, lrumlb:r.eira eminemite die la• me\'.lie.ina mexioarna
Y hombre de ideailes a;lltamenitei a,ltruista,s y huonan~rtario.s de:cidi-O
la. fi.n'dación de u-n,a ca·sa de sa1lud eru lai qru1e lo;s en!f.ermos' es,turv'i&amp;
ra.n iibres de la·s mo1es:tfas que necesaria é illlleludi'bliemerute hace
st;f;·,\r ail pa~iente S'U, ejl1ta;ndai en. u111 hoj,¡pirtal pú.blieo, y p,ud.ieram,
rnde~'lios de un1 am,bie'Ilrt:.e grrato á la vez que hi.giéni,co y atenldidos
por mé·dicos eminemite~ en los dJfe,remite,s ramol:l die la ~ eldiicina m,o·
llFrr'.l, ohidar Eu pnct o est2do y r·ecc1brar la. salud pertlida, ó en

FABRICA DE PUROS Y CIGARROS.

#EL NEGRITO"

los benefic.i·oo ded biien airregl.aJdo ooit,a,bJeo:imie'Il,to, y p·or tO!dois cuan·
to-.; u:pan, a¡predair .un, ,es.fu,erzo hooho ,en faivo,r de• la humani.daJd.
Pero una, vez qme el mo,o o~inrto estalba eirigi'lio, s,e n.ecesi.ta,ba
con.geriVa:rno y sostenielr'lo en1 los mis-m&lt;JiS priociipios qu,e id.eO s·u fundador. Y pa.ra esito nafü.e meoor q,ue e,J conrtiooado1r d,el glorioisu
11-0m1lme qu,e lil·e!V'ó e'1 doctor Lavi,sta.
~ ai&amp;f fué; d,esld,e, lai s,enltida muerte d·e.l sabio m,ex!&lt;:ano, S'u hijo,
e-1. ~,;no;r Don Ja,v.¡~ Lruvisrtai se erncargó d,e la aidmínds,tJración de la
Q·,ün:a Y ha pirocurald.o, no sólo qu,e e1sité á la alrtura que faé furudadia, ,:-ir.o que prog¡res.e de aicuerdo con los giranid.es descutbT'i.mientoo
modernos d,e tai cieiilicia m.lédi,ca; d-e es.ta ma[l1era -e1 señOT Laivis.t&amp;.
ha el ~iJIIOiS·traido el gran cariño q u.e s,i-e·wte por su pa;dlJ'e, comservantdo
y mejoramldo co'!l,sltarnrtellll-ente e-1 mejo,r monu:m.e,nito q111.e, pued,e ele·
var¡,€ á Slll· menwria, ed que él miismo oreó.
Co'1aiboiran en la no·ble ta.r.e·a los málS dis:t.irnguidos mé:dicos de
nues'ra Facu~itad, figu;r,anldo como- nirecitrnr de la fin,ca eJl sieñor Doctoir Don Eldu.ardo Ucé,aga, cuiyo w1lo nomltr,e es una CO'lll1I}le;ta, ga,.
1·an,tía.

.. * *

.Ad cuidallo d·e estolS emin,einte,s mé.diccis, los enfermos rBoibe'Il
11

1910.

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DEPOSITO:
ESQUINA ST.9 DOMINGOYTACUBA

Un ángulo de l a Quinta de salud, en TlálpAn,

ca·so de' que esrt:o no fuer.a posii,bJ,e, collllo en· vairios ca,s,oiS de e-naj(,nac;óru nien:ta'l, pa,saran su eniformeldad de· uma mane~·a tran1quil.a
llas{a donlde fuera, pos11blle¡, poniem.d.'O, para eUo, toclos los medios
in1&lt;c1~ina,b lies.
Esc·ogió el irnsig,ne d,ootor la ciudad de Tlálipa:m paira .esitab~ecea·
la cüak11a., ca~a. y s·eg.uiramente qu e .no p.m:lo eisita,r mti.s ruce1,taid,o en
su @IC'oo1ón,; Tlá.lv.aim disfruta de un cldma mu:y her,moiso; duranit·3
e·l veran-o tiene u.n1a brisa comsitalJJitemeil'.lite f:r.e,sca y nun1ea llega á
t ~anperaturas e,xitJ.1emmi,; duranlte €'l i.nivirirno, el peldireg.aa Iie rrortege
de íos vioo't:os di,fiecitos deil Norte, y tamipo~o llega á s enltirs.e U'!\• Mo
extremado.

* **
H.a11lado el sirtio ,pr&lt;J¡pio, faQtalba d&lt;Jitairlo deib,id:amente, y á e.so
d.e&lt;li&lt;:6 su ateil'.ldón, e,l sa,bio doct.or La,vieta. Su e,llld)eño, en, e1Ste
sentido, twvo e'1 mismo éxito liso,njero- qu:e halbia tienMo la s·e~-ec·
c,ión de sitio apro¡piado-.
Grian comoceldor de la ciencia .médica y de las· cornd,icion-e~ e;sen·
cia;].es de un €1St.a1b,l:€cimie:nito como e[ q.ue· tratalba de funidair, e·l
:;abio no estatim'Ó gastos ni COnl()lcimie·nito,s· para q.u.e relSII)Oillid·ioera á
Jaf. rr.-ás rdinaldas exigecr:11cfas de ·10,s adefa.rntoJS médi.cois d·e wu:e.s.tra
época.
Cuiacrido la muierte ar,ra,rucó, die ernrt:1,e los qu,e Jo wia1ban, a:1
di s~ing,uido y fila·n.t:r·ó pko mé:dico, haibia funtl1ado. un mon1Ume1nto su·
yo L1 ue ha•rá quie su memor&lt;ia, sie· g~1aTd,e ~orn ve:neinllci6n po·r mu,·
cho 1iemipo y ·su nol!Dlbre sea bend,ec1do por todo.s l&lt;hl q.ue goceil'.l d,e

ALMACEN oE ABARROTES NACIONALES r EXTRANGEROS.

1a asistencia más e,s,mer.ada, cada UIDO según su ca,s,o. Ea r,egtlamen·
to in~erdo:r die la Qu1nta e&lt;Srtá heoho d.e rucu€ir.d-0 con la,S exigen1eias
de la má.s esitrdcrta hi•g,i.ene; en lo ,que re'S;Pecta á la a!limenta.ción,

salvo ,en, los ca1Sos en q11ie ha¡ya inkiiicaicio,n,es en corut:ra, se observa
ü1 sig1Udenrte rié•gimeJJ.; oo ,sirve eil d,e-,,a,yu,no entre si:eite y mediai Y
ocho d,e Ja, maña1D.a..; i.a comida, á la u!Il,a; d,e la ta,rd,e ; la meri.enda,
á las cinlOO, y la ~m á ~as ocho y media d•e la nocll,e; cu,a111do e,J
e~tado del! enif.erllll-0 l-0 peir:mire, t&gt;srtas comM,as son a!builldam.rtes, Y
si:emrr.e, ·sin ex.c,e,pición, &lt;:ocin,ad,a.s con e;sm:eraida aitie·ruci6n y nám1o
cuidado.
F,n lo q.ue conleieme a:l sewicio mMi.co, se ha;cen vi.siitais diaria.5
á todos l'Os emferm0s, y so'Ili riegl.am,e,nitMias u.na po1r Jai maíia,na, en·
tre oc,ho y d&lt;Jce, y otra ,poir la, ta'l1d,e, e,mtre- cuatr-o y sets.
Ca:da; e,nd'ieirmo está. a1Ststido poir un vi,gilante, y aia,amiáJs d·e esto
hay ctos jeife.s de .ser,vácio ~Ill cada de¡paTtamemto, cuya dbliga;ci'ón es
vigilr.r qu:e la·s prescripc1on•es médicas sea,n eiSIC&lt;l'ua;&gt;u1osamewte curo·
¡:!idas ,seg.ú.n ordieniarta; pairit:,icuilar d-e ca:da elllfe•rmo, en la cua•l se
rl etal,J,a el r égi,mie•n de a11ime11ta1ci'ón y d.e medi-cación á qu.e es-llá su·
jeto.
:
·

,II

Tal es la hermosa oibra qiu.e, inidó .e1 Doctor Don Rafaiel I,aivista, y que oomtiniúa, s ui hijo &lt;:on 1a colalborac,ión die lais ·notables per·
rnnaliidade:s ,que me1nieio111amos airri'ba.

; ,~:~;-;;-,;~é-,·~d;.~ -.-~¡;__

u N l O ·N ·'I

MEXICO.'

1
1

11
1

1,

***

LA
:
.
,

El pncedente fotograbado representa una hermosa y significativa alegoría elegantemente litografiada á colores conque
los sefi ores Sauto, Astíz y Compañía obsequiaron á su numerosa clientela con motivo de la conmemoración del primer centenario de la proclamación de la independencia de México.
La significación de dicho trabajo ee altamente simpática, pues como verán nuestros lectores, en él figuran alrededor de
una mesa, de un lado .un grupo de mexicanos, y del otro, un grupo de españoles, vestidos todos con sus brillantes uniformes
militares. Entre los p~imeros se ve un rural con su típico y vistoso traje de cuero.
. Además de ·este primoroso obs_e~uio, l.a casa S.auto, Astíz y Compañía regaló con el mismo hidalgo propósito, un considerable número de cajetillas de exquisitos cigarros, impresas con la misma escena de aquél.
.
Muchos son .los elogios que ~amos recog~do para la e.asa aludi~a, por la man~ra feliz y acertada conque ha contribuíd.o ·
en esta vez á fortalecer los lazos existentes de smcera y cordial fratermdad entre mexicanos y españoles.
Por nuestr~ parte unimos á esas muestras de general aprobación para los señores Sauto, Astíz y Compañía nuestra
gratitud ·como fuexicano~ y nuést'ro aplauso por su contigente al mayor brillo de las fiestas' de la independencia de Mixico.

1'

�AUREDEOOR DE lVIEXICO
-

- - - ( o*o)-- - ,-

11

Servicio especial para el Centenario.

'
Tres viajes diarios á los puntos más importantes y tocando en todos los lugares de interés del Distrito
Federal.

El primer viaje saldrá de la Plaza de la Constitución á las 9.15 a. m.: visitando los pueblos de Santa
Arrita, Ixtacalco, caminando por una orilla del Canal de la Viga, Guadalupe, Tacuba y el Arbol de la No·
che Triste.

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·El segundo viaje saldrá de la Plaza de la Constitución á las 9'.50 a. m., yenao:directamente al Lago de
Xochimilco. ,En este viaje se dará además un paseo por el Lago en bote.
C-~
•:
El tercer viaje saldrá de la Plaza de la Constitución á las 3. 00 p. m. , visitando Chapultepec, San An·
gel, Tacubaya, Churnbusco y Tlalpam .

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11

En cada carro irán cictronts comptttntts qut babltn varios idiomas.
Carros salones, elegantes y cómodos.

= 1 P~E(IO DE (ADA PASAJE, PO~
. PE~SO~A $2.00 11====
.

eompañía dt tranvías dt mtxtco, s. JI.

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                <text>Agüeros, Victoriano, 1854-1911</text>
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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                <text>Talleres Tipográficos de El Tiempo</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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